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Timestamp: 2020-07-02 12:55:24+00:00

Document:
�rgano MINISTERIO DE JUSTICIA E INTERIOR
Publicado en BOE de 15 de Febrero de 1996
Vigencia desde 25 de Mayo de 1996. Revisi�n vigente desde 08 de Mayo de 2005 hasta 14 de Abril de 2011
Primera �Dep�sitos municipales de detenidos a disposici�n judicial
Segunda �Viviendas penitenciarias
Tercera �Condecoraciones penitenciarias
Cuarta �Disposiciones org�nicas
Primera �Redenci�n de penas por el trabajo y normas de derecho transitorio
Segunda �Adecuaci�n de las normas de r�gimen interior
Tercera �Servicios, unidades y puestos de trabajo de los centros penitenciarios
Cuarta �Refundici�n de circulares, instrucciones y �rdenes de servicio
Quinta �R�gimen transitorio de los procedimientos
DISPOSICION FINAL UNICA �Desarrollo y entrada en vigor
CAPITULO PRIMERO.� Ambito de aplicaci�n y principios generales
Art�culo 1 �Ambito objetivo y subjetivo de aplicaci�n
Art�culo 2 �Fines de la actividad penitenciaria
Art�culo 3 �Principios
CAPITULO II.� De los derechos y deberes de los internos
Art�culo 5 �Deberes
CAPITULO III.� Protecci�n de los datos de car�cter personal de los ficheros penitenciarios
Art�culo 6 �Limitaci�n del uso de la inform�tica penitenciaria
Art�culo 7 �Recogida y cesi�n de datos de car�cter personal de los internos
Art�culo 8 �Datos penitenciarios especialmente protegidos
Art�culo 9 �Rectificaci�n y conservaci�n de los datos
CAPITULO IV.� Establecimientos penitenciarios
Art�culo 10 �Concepto
Art�culo 11 �Dependencias y servicios
Art�culo 12 �Establecimientos polivalentes
Art�culo 13 �El principio celular
Art�culo 14 �Habitabilidad
TITULO II.� De la organizaci�n general
CAPITULO PRIMERO.� Del ingreso en un establecimiento penitenciario
Art�culo 15 �Ingreso
Art�culo 16 �Presentaci�n voluntaria en un centro penitenciario
Art�culo 17 �Internas con hijos menores
Art�culo 18 �Identificaci�n
Art�culo 19 �Incomunicaci�n
Art�culo 20 �Modelos de intervenci�n y programas de tratamiento
Art�culo 21 �Informaci�n
CAPITULO II.� De la libertad y excarcelaci�n
SECCION 1.� De los detenidos y presos
Art�culo 22 �Libertad
Art�culo 23 �Excarcelaci�n de detenidos
SECCION 2.� De los penados
Art�culo 24 �Libertad
Art�culo 25 �Libertad por aplicaci�n de medidas de gracia
Art�culo 26 �Penados extranjeros sometidos a medida de expulsi�n posterior al cumplimiento de la condena
Art�culo 27 �Sustituci�n de penas impuestas a extranjeros por medidas de expulsi�n
Art�culo 28 �Ejecuci�n de la orden de libertad por la Oficina de R�gimen
Art�culo 29 �Retenci�n de penados con otras responsabilidades pendientes
SECCION 3.� Certificaci�n y ayudas a la excarcelaci�n
Art�culo 30 �Certificaci�n y ayudas
CAPITULO III.� Conducciones y traslados
SECCION 1.� Competencias
Art�culo 31 �Competencia para ordenar traslados y desplazamientos
Art�culo 32 �Competencia para realizar las conducciones
SECCION 2.� Cumplimiento de las �rdenes de autoridades judiciales y gubernativas
Art�culo 33 �Desplazamientos de internos
Art�culo 34 �Desplazamientos de penados
SECCION 3.� Desplazamientos a hospitales no penitenciarios
Art�culo 35 �Consulta o ingreso en hospitales no penitenciarios
SECCION 4.� Medios y forma de la conducci�n
Art�culo 36 �Forma y medios
Art�culo 37 �Supuestos especiales
Art�culo 38 �Entrega a la fuerza p�blica
SECCION 5.� Tr�nsitos e incidencias
Art�culo 39 �Tr�nsitos
Art�culo 40 �Incidencias
CAPITULO IV.� Relaciones con el exterior
SECCION 1.� Comunicaciones y visitas
Art�culo 41 �Reglas generales
Art�culo 42 �Comunicaciones orales
Art�culo 43 �Restricciones e intervenciones
Art�culo 44 �Suspensi�n de comunicaciones orales
Art�culo 45 �Comunicaciones �ntimas, familiares y de convivencia
Art�culo 46 �Comunicaciones escritas
Art�culo 47 �Comunicaciones telef�nicas
Art�culo 48 �Comunicaciones con Abogados y Procuradores
Art�culo 49 �Comunicaciones con autoridades o profesionales
SECCION 2.� Recepci�n de paquetes y encargos
Art�culo 50 �Paquetes y encargos
Art�culo 51 �Art�culos y objetos no autorizados
CAPITULO V.� Informaci�n, quejas y recursos
Art�culo 52 �Informaci�n
Art�culo 53 �Peticiones y quejas ante la Administraci�n penitenciaria
Art�culo 54 �Quejas y recursos ante el Juez de Vigilancia
CAPITULO VI.� Participaci�n de los internos en las actividades de los establecimientos
Art�culo 55 �Areas de participaci�n
Art�culo 56 �Participaci�n en r�gimen abierto
Art�culo 57 �Participaci�n en r�gimen ordinario
Art�culo 58 �Situaciones excepcionales
Art�culo 59 �Comisiones sectoriales
Art�culo 60 �Organizaci�n de actividades
Art�culo 61 �Sugerencias
CAPITULO VII.� De la participaci�n y colaboraci�n de las Organizaciones no gubernamentales
Art�culo 62 �Entidades colaboradoras
CAPITULO VIII.� De la seguridad de los Establecimientos
SECCION 1.� Seguridad exterior
Art�culo 63 �Competencia
SECCION 2.� Seguridad interior
Art�culo 64 �Competencia
Art�culo 65 �Medidas de seguridad interior
Art�culo 66 �Observaci�n de los internos
Art�culo 67 �Recuentos
Art�culo 68 �Registros, cacheos y requisas
Art�culo 69 �Otros registros y controles
Art�culo 70 �Intervenciones
Art�culo 71 �Principios generales
SECCION 3.� Medios coercitivos
Art�culo 72 �Medios coercitivos
TITULO III.� Del R�gimen de los Establecimientos Penitenciarios
Art�culo 73 �Concepto y fines del r�gimen penitenciario
Art�culo 74 �Tipos de r�gimen
Art�culo 75 �Limitaciones regimentales y medidas de protecci�n personal
CAPITULO II.� R�gimen ordinario
Art�culo 76 �Normas generales
Art�culo 77 �Horarios
Art�culo 78 �Prestaciones personales obligatorias
Art�culo 79 �Participaci�n de los internos
CAPITULO III.� R�gimen abierto
Art�culo 80 �Clases de Establecimientos de r�gimen abierto
Art�culo 81 �Criterios de destino
Art�culo 82 �R�gimen abierto restringido
Art�culo 83 �Objetivos y principios del r�gimen abierto
Art�culo 84 �Modalidades de vida en r�gimen abierto
Art�culo 85 �Ingreso en un Establecimiento de r�gimen abierto
Art�culo 86 �Salidas del Establecimiento
Art�culo 87 �Salidas de fin de semana
Art�culo 88 �Asistencia sanitaria
CAPITULO IV.� R�gimen cerrado
Art�culo 89 �Aplicaci�n
Art�culo 90 �Caracter�sticas
Art�culo 91 �Modalidades de vida
Art�culo 92 �Reasignaci�n de modalidades
Art�culo 93 �Modalidad de vida en departamentos especiales
Art�culo 94 �Modalidad de vida en m�dulos o centros cerrados
Art�culo 95 �Traslado de penados a departamentos de r�gimen cerrado
CAPITULO V.� R�gimen de preventivos
Art�culo 96 �Tipos de r�gimen de preventivos
Art�culo 97 �Preventivos en r�gimen cerrado
Art�culo 98 �Revisi�n del acuerdo
TITULO IV.� De la separaci�n y clasificaci�n de los internos
CAPITULO PRIMERO.� Separaci�n de los internos
Art�culo 99 �Separaci�n interior
CAPITULO II.� Clasificaci�n de penados
Art�culo 100 �Clasificaci�n penitenciaria y principio de flexibilidad
Art�culo 101 �Grados de clasificaci�n
Art�culo 102 �Variables y criterios de clasificaci�n
Art�culo 103 �Procedimiento de clasificaci�n inicial
Art�culo 104 �Casos especiales
Art�culo 105 �Revisi�n de la clasificaci�n inicial
Art�culo 106 �Progresi�n y regresi�n de grado
Art�culo 107 �Notificaci�n al Ministerio Fiscal
Art�culo 108 �Regresi�n provisional
Art�culo 109 �Central Penitenciaria de Observaci�n
TITULO V.� Del tratamiento penitenciario
CAPITULO PRIMERO.� Criterios generales
Art�culo 110 �Elementos del tratamiento
Art�culo 111 �Juntas de Tratamiento y Equipos T�cnicos
Art�culo 112 �Participaci�n del interno en el tratamiento
CAPITULO II.� Programas de tratamiento
Art�culo 113 �Actividades de tratamiento
Art�culo 114 �Salidas programadas
Art�culo 115 �Grupos en comunidad terap�utica
Art�culo 116 �Programas de actuaci�n especializada
Art�culo 117 �Medidas regimentales para la ejecuci�n de programas especializados para penados clasificados en segundo grado
CAPITULO III.� Formaci�n, cultura y deporte
SECCION 1.� Criterios generales
Art�culo 118 �Programaci�n de las actividades
Art�culo 119 �Incentivos
Art�culo 120 �Tutor�as y orientaci�n acad�mica
Art�culo 121 �Traslados por motivos educativos
SECCION 2.� Ense�anza obligatoria
Art�culo 122 �Formaci�n b�sica
Art�culo 123 �Actuaciones prioritarias y complementarias
SECCION 3.� Otras ense�anzas
Art�culo 124 �Acceso
Art�culo 125 �Educaci�n infantil para menores
SECCION 4.� Medios personales y materiales
Art�culo 126 �Unidades Educativas
Art�culo 127 �Bibliotecas
Art�culo 128 �Disposici�n de libros y peri�dicos
Art�culo 129 �Disposici�n de ordenadores personales
SECCION 5.� Formaci�n profesional, sociocultural y deportiva
Art�culo 130 �Formaci�n profesional y ocupacional
Art�culo 131 �Actividades socioculturales y deportivas
CAPITULO IV.� Relaci�n laboral especial penitenciaria
Art�culo 132 �Concepto y caracteres
Art�culo 133 �El deber de trabajar
Art�culo 134 �Relaci�n laboral especial penitenciaria
SECCION 2.� Derechos y deberes laborales en la relaci�n laboral especial penitenciaria
Art�culo 135 �Derechos laborales
Art�culo 136 �Deberes laborales
SECCION 3.� Duraci�n de la relaci�n laboral especial penitenciaria
Art�culo 137 �Duraci�n
SECCION 4.� Organizaci�n laboral del trabajo productivo
Art�culo 138 �Organizaci�n del trabajo productivo
Art�culo 139 �Trabajo con empresario del exterior
Art�culo 140 �Direcci�n del trabajo y participaci�n de los internos
Art�culo 141 �Control de la actividad laboral
Art�culo 142 �Sectores laborales
SECCION 5.� Promoci�n en la relaci�n laboral especial penitenciaria
Art�culo 143 �Categor�as laborales
Art�culo 144 �Adjudicaci�n de puestos de trabajo
Art�culo 145 �Ascenso de categor�as
Art�culo 146 �Compatibilidad del trabajo productivo con el tratamiento
SECCION 6.� Remuneraci�n del trabajo productivo
Art�culo 147 �R�gimen retributivo
Art�culo 148 �Pago de las retribuciones
SECCION 7.� Tiempo de trabajo productivo
Art�culo 149 �Calendario y jornada laboral
Art�culo 150 �Permisos e interrupciones
SECCION 8.� Suspensi�n y extinci�n de la relaci�n laboral especial penitenciaria
Art�culo 151 �Causas y efectos de la suspensi�n de la relaci�n laboral especial penitenciaria
Art�culo 152 �Extinci�n de la relaci�n laboral especial penitenciaria
CAPITULO V.� Trabajos ocupacionales no productivos
Art�culo 153 �Trabajo ocupacional
TITULO VI.� De los permisos de salida
CAPITULO PRIMERO.� Clases, duraci�n y requisitos de los permisos
Art�culo 154 �Permisos ordinarios
Art�culo 155 �Permisos extraordinarios
Art�culo 156 �Informe del Equipo T�cnico
Art�culo 157 �Suspensi�n y revocaci�n de permisos de salida
Art�culo 158 �Compatibilidad de permisos ordinarios y extraordinarios
Art�culo 159 �Permisos de salida de preventivos
CAPITULO II.� Procedimiento de concesi�n
Art�culo 160 �Iniciaci�n e instrucci�n
Art�culo 161 �Concesi�n
Art�culo 162 �Denegaci�n
TITULO VII.� Formas especiales de ejecuci�n
CAPITULO PRIMERO.� Internamiento en un Centro de Inserci�n Social
Art�culo 163 �Concepto
Art�culo 164 �Funcionamiento
CAPITULO II.� Unidades Dependientes
Art�culo 165 �Concepto
Art�culo 166 �Creaci�n
Art�culo 167 �Selecci�n y destino
CAPITULO III.� Internamiento en un Establecimiento o Departamento Mixto
Art�culo 168 �Centros o Departamentos Mixtos
Art�culo 169 �Voluntariedad
Art�culo 170 �Comunidad terap�utica
Art�culo 171 �Actividades en com�n
Art�culo 172 �C�nyuges
CAPITULO IV.� Internamiento en departamentos para j�venes
Art�culo 173 �Principios generales
Art�culo 174 �Medios y programas
Art�culo 175 �Educaci�n
Art�culo 176 �R�gimen
Art�culo 177 �Modalidades de vida
CAPITULO V.� Internamiento en Unidades de Madres
Art�culo 178 �Normas de funcionamiento
Art�culo 179 �Horario flexible
Art�culo 180 �Unidades Dependientes
Art�culo 181 �Adopci�n de medidas excepcionales
CAPITULO VI.� Cumplimiento en Unidades extrapenitenciarias
Art�culo 182 �Internamiento en centro de deshabituaci�n y en centro educativo especial
CAPITULO VII.� Internamiento en un Establecimiento o Unidades Psiqui�tricas penitenciarias
Art�culo 183 �Objeto
Art�culo 184 �Ingreso
Art�culo 185 �Equipo multidisciplinar
Art�culo 186 �Atenci�n, destino e informe a la Autoridad judicial en el momento del ingreso
Art�culo 187 �Revisi�n
Art�culo 188 �R�gimen de los Establecimientos o Unidades Psiqui�tricas
Art�culo 189 �Actividades rehabilitadoras
Art�culo 190 �Relaciones con el exterior
Art�culo 191 �Criterios de localizaci�n y dise�o
TITULO VIII.� De la libertad condicional y de los beneficios penitenciarios
CAPITULO PRIMERO.� Libertad condicional
Art�culo 192 �Libertad condicional
Art�culo 193 �C�mputo del tiempo cumplido
Art�culo 194 �Iniciaci�n del expediente
Art�culo 195 �Expediente de libertad condicional
Art�culo 196 �Libertad condicional de septuagenarios y enfermos terminales
Art�culo 197 �Libertad condicional de extranjeros
Art�culo 198 �Remisi�n al Juzgado de Vigilancia
Art�culo 199 �Excarcelaci�n
Art�culo 200 �Control del liberado condicional
Art�culo 201 �Causas de revocaci�n
CAPITULO II.� Beneficios penitenciarios
Art�culo 202 �Concepto y clases
Art�culo 203 �Finalidad
Art�culo 204 �Propuesta
Art�culo 205 �Adelantamiento de la libertad condicional
Art�culo 206 �Indulto particular
TITULO IX.� De las prestaciones de la Administraci�n Penitenciaria
CAPITULO PRIMERO.� Asistencia Sanitaria e Higiene
SECCION 1.� Asistencia sanitaria
Art�culo 207 �Asistencia integral
Art�culo 208 �Prestaciones sanitarias
Art�culo 209 �Modelo de atenci�n sanitaria
Art�culo 210 �Asistencia obligatoria en casos de urgencia vital
Art�culo 211 �Investigaciones m�dicas
Art�culo 212 �Equipo sanitario
Art�culo 213 �Enfermer�as y otras dependencias sanitarias
Art�culo 214 �Apertura de la historia cl�nica
Art�culo 215 �Confidencialidad de los datos cl�nicos e informaci�n sanitaria
Art�culo 216 �Comunicaciones con familiares
Art�culo 217 �Visitas en Hospitales extrapenitenciarios
Art�culo 218 �Consulta o ingreso en Hospitales extrapenitenciarios y custodia de los internos
Art�culo 219 �Medidas epidemiol�gicas
Art�culo 220 �Sistemas de informaci�n sanitaria y epidemiol�gica
SECCION 2.� Higiene y alimentaci�n
Art�culo 221 �Medidas higi�nicas
Art�culo 222 �Lotes higi�nicos
Art�culo 223 �Prohibici�n de entrada de alimentos perecederos
Art�culo 224 �Lavander�a
Art�culo 225 �Desinfecci�n de instalaciones penitenciarias
Art�culo 226 �Alimentaci�n
CAPITULO II.� Acci�n social penitenciaria
Art�culo 227 �Objetivos
Art�culo 228 �Prestaciones de las Administraciones P�blicas
Art�culo 229 �Servicios sociales penitenciarios
CAPITULO III.� Asistencia religiosa
Art�culo 230 �Libertad religiosa
TITULO X.� Del r�gimen disciplinario y de las recompensas
CAPITULO PRIMERO.� Ambito de aplicaci�n y principios
Art�culo 231 �Fundamento y �mbito de aplicaci�n
Art�culo 232 �Principios de la potestad disciplinaria
CAPITULO II.� Determinaci�n de las sanciones
Art�culo 233 �Correlaci�n de infracciones y sanciones
Art�culo 234 �Graduaci�n de las sanciones
Art�culo 235 �Repetici�n de la infracci�n
Art�culo 236 �Concurso de infracciones
Art�culo 237 �Infracci�n continuada
Art�culo 238 �Dep�sito de objetos y sustancias prohibidos
Art�culo 239 �Reparaci�n de los da�os materiales causados
CAPITULO III.� Procedimiento
Art�culo 240 �Procedimiento
SECCION 1.� Iniciaci�n
Art�culo 241 �Formas de iniciaci�n e informaci�n previa
SECCION 2.� Instrucci�n
Art�culo 242 �Nombramiento de Instructor y pliego de cargos
Art�culo 243 �Medidas cautelares
Art�culo 244 �Tramitaci�n
Art�culo 245 �Propuesta del Instructor
SECCION 3.� Resoluci�n
Art�culo 246 �Resoluci�n
Art�culo 247 �Acuerdo sancionador
Art�culo 248 �Notificaci�n
Art�culo 249 �Recursos
Art�culo 250 �Anotaci�n
SECCION 4.� Procedimiento para faltas leves
Art�culo 251 �Procedimiento abreviado
CAPITULO IV.� Ejecuci�n y cumplimiento de las sanciones
Art�culo 252 �Efectos del acuerdo sancionador
Art�culo 253 �Ejecuci�n de las sanciones de aislamiento en celda
Art�culo 254 �Cumplimiento de las sanciones de aislamiento
Art�culo 255 �Suspensi�n de la efectividad de las sanciones de aislamiento
Art�culo 256 �Reducci�n y revocaci�n de sanciones
Art�culo 257 �Abono del tiempo de sanciones cumplidas indebidamente
CAPITULO V.� Prescripci�n y cancelaci�n
Art�culo 258 �Plazos de prescripci�n de infracciones y sanciones
Art�culo 259 �Extinci�n autom�tica de sanciones
Art�culo 260 �Cancelaci�n de anotaciones relativas a sanciones
Art�culo 261 �Reducci�n de los plazos de cancelaci�n
Art�culo 262 �Efectos de la cancelaci�n
CAPITULO VI.� Recompensas
Art�culo 263 �Recompensas
Art�culo 264 �Concesi�n y anotaci�n
TITULO XI.� De la organizaci�n de los Centros penitenciarios
CAPITULO PRIMERO.� Modelo organizativo de Centro penitenciario
Art�culo 265 �Estructura
Art�culo 266 �Eficacia de los acuerdos
Art�culo 267 �R�gimen jur�dico de los �rganos colegiados
Art�culo 268 �Sesiones
Art�culo 269 �Sustituciones
CAPITULO II.� Organos colegiados
SECCION 1.� Consejo de Direcci�n
Art�culo 270 �Composici�n
Art�culo 271 �Funciones
SECCION 2.� Junta de tratamiento y equipos t�cnicos
Art�culo 272 �Composici�n
Art�culo 273 �Funciones
Art�culo 274 �Composici�n del Equipo T�cnico
Art�culo 275 �Funciones
SECCION 3.� Comisi�n Disciplinaria
Art�culo 276 �Composici�n
Art�culo 277 �Funciones
SECCION 4.� Junta Econ�mico-Administrativa
Art�culo 278 �Composici�n
Art�culo 279 �Funciones
CAPITULO III.� Organos unipersonales
Art�culo 280 �El Director
Art�culo 281 �Subdirectores
Art�culo 282 �Administrador
Art�culo 283 �Jefe de Servicios
Art�culo 284 �Suplencia
Art�culo 285 �Incidencias
Art�culo 286 �Horarios de personal
TITULO XII.� Del r�gimen econ�mico y administrativo de los Establecimientos penitenciarios
CAPITULO PRIMERO.� Principios generales
Art�culo 287 �Ambito de aplicaci�n
Art�culo 288 �Finalidad de la gesti�n econ�mico-administrativa
Art�culo 289 �Situaciones especiales
Art�culo 290 �Obligaciones de gasto
Art�culo 291 �Previsi�n de necesidades
Art�culo 292 �Naturaleza de los recursos y legislaci�n aplicable
Art�culo 293 �Servicios administrativos
Art�culo 294 �Cuentas bancarias
CAPITULO II.� R�gimen patrimonial
Art�culo 295 �Inventarios de Establecimientos penitenciarios
Art�culo 296 �Casos especiales por apertura o cierre de Establecimientos penitenciarios
Art�culo 297 �Establecimientos penitenciarios de distribuci�n
CAPITULO III.� Gesti�n de economatos, cafeter�as y cocinas
Art�culo 298 �Servicio de economato
Art�culo 299 �Servicio de cafeter�a
Art�culo 300 �Sistemas de gesti�n
Art�culo 301 �Sistemas de pago en el economato
Art�culo 302 �Normas reguladoras de los servicios
Art�culo 303 �Productos autorizados para la venta en economatos
Art�culo 304 �Otros servicios a favor del interno
Art�culo 305 �Naturaleza de los servicios de economato, cafeter�a y cocina
Art�culo 306 �Acciones contra los intereses del economato, cafeter�a y cocina
CAPITULO IV.� Gesti�n econ�mico-administrativa de los gastos de alimentaci�n
Art�culo 307 �Justificaci�n de racionados
Art�culo 308 �Valores de racionados y lotes higi�nicos
Art�culo 309 �Seguimiento contable de los gastos de alimentaci�n
Art�culo 310 �Recepcionado de mercanc�as para la preparaci�n del racionado
Art�culo 311 �Renuncia a raci�n alimenticia
Art�culo 312 �Sistemas de gesti�n de los gastos de alimentaci�n
CAPITULO V.� Gesti�n econ�mica del vestuario, equipo y utensilio de los internos
Art�culo 313 �Dotaci�n
Art�culo 314 �Per�odos de reposici�n
Art�culo 315 �Enajenaci�n de material no inventariable
Art�culo 316 �Lotes higi�nicos
CAPITULO VI.� Custodia de los objetos de valor de los internos
Art�culo 317 �Custodia de dinero, alhajas, joyas y otros objetos de valor
Art�culo 318 �Traslado de material
CAPITULO VII.� Peculio de reclusos
Art�culo 319 �Constituci�n del fondo o cuentas individuales de peculio
Art�culo 320 �Seguimiento contable
Art�culo 321 �Utilizaci�n del peculio de libre disposici�n
Art�culo 322 �Transferencias del fondo de peculio
Art�culo 323 �Peculio de fallecidos
Art�culo 324 �Intereses de los fondos de peculio
CAPITULO VIII.� Normas relativas al Organismo Aut�nomo Trabajo y Prestaciones Penitenciarias
Art�culo 325 �Gesti�n econ�mico-administrativa del Organismo Aut�nomo Trabajo y Prestaciones Penitenciarias
BOE 8 Mayo. Correcci�n de errores RD 190/1996, de 9 Feb. (se corrigen errores en RD 190/1996 de 9 Feb., por el que se aprueba el Regl. Penitenciario)
RD 419/2011 de 25 Mar. (modificaci�n del Reglamento Penitenciario aprobado por RD 190/1996 de 9 Feb.)
N�mero 2 del art�culo 6 redactado por el n�mero uno del art�culo �nico del R.D. 419/2011, de 25 de marzo, por el que se modifica el Reglamento Penitenciario, aprobado por el R.D. 190/1996, de 9 de febrero (�B.O.E.� 26 marzo). N�mero 4 del art�culo 6 introducido por el n�mero uno del art�culo �nico del R.D. 419/2011, de 25 de marzo, por el que se modifica el Reglamento Penitenciario, aprobado por el R.D. 190/1996, de 9 de febrero (�B.O.E.� 26 marzo). N�mero 1 del art�culo 65 renumerado y redactado conforme establece el n�mero dos del art�culo �nico del R.D. 419/2011, de 25 de marzo, por el que se modifica el Reglamento Penitenciario, aprobado por el R.D. 190/1996, de 9 de febrero (�B.O.E.� 26 marzo). Se corresponde con el anterior art�culo 65. N�mero 2 del art�culo 65 introducido por el n�mero dos del art�culo �nico del R.D. 419/2011, de 25 de marzo, por el que se modifica el Reglamento Penitenciario, aprobado por el R.D. 190/1996, de 9 de febrero (�B.O.E.� 26 marzo). N�mero 3 del art�culo 65 introducido por el n�mero dos del art�culo �nico del R.D. 419/2011, de 25 de marzo, por el que se modifica el Reglamento Penitenciario, aprobado por el R.D. 190/1996, de 9 de febrero (�B.O.E.� 26 marzo). N�mero 3 del art�culo 90 introducido por el n�mero tres del art�culo �nico del R.D. 419/2011, de 25 de marzo, por el que se modifica el Reglamento Penitenciario, aprobado por el R.D. 190/1996, de 9 de febrero (�B.O.E.� 26 marzo). N�mero 4 del art�culo 92 introducido por el n�mero cuatro del art�culo �nico del R.D. 419/2011, de 25 de marzo, por el que se modifica el Reglamento Penitenciario, aprobado por el R.D. 190/1996, de 9 de febrero (�B.O.E.� 26 marzo). N�mero 2 del art�culo 268 redactado por el n�mero cinco del art�culo �nico del R.D. 419/2011, de 25 de marzo, por el que se modifica el Reglamento Penitenciario, aprobado por el R.D. 190/1996, de 9 de febrero (�B.O.E.� 26 marzo). Letra g) del n�mero 1 del art�culo 270 introducida por el n�mero seis del art�culo �nico del R.D. 419/2011, de 25 de marzo, por el que se modifica el Reglamento Penitenciario, aprobado por el R.D. 190/1996, de 9 de febrero (�B.O.E.� 26 marzo). N�mero 1 del art�culo 272 redactado por el n�mero siete del art�culo �nico del R.D. 419/2011, de 25 de marzo, por el que se modifica el Reglamento Penitenciario, aprobado por el R.D. 190/1996, de 9 de febrero (�B.O.E.� 26 marzo).
RD 515/2005 de 6 May. (circunstancias de ejecuci�n de penas de trabajos en beneficio de la comunidad y de localizaci�n permanente, de determinadas medidas de seguridad y de suspensi�n de la ejecuci�n de las penas privativas de libertad)
Letra e) del n�mero 1 del art�culo 272 redactada por la disposici�n final primera del R.D. 515/2005, de 6 de mayo, por el que se establecen las circunstancias de ejecuci�n de las penas de trabajos en beneficio de la comunidad y de localizaci�n permanente, de determinadas medidas de seguridad, as� como de la suspensi�n de la ejecuci�n de las penas privativas de libertad (�B.O.E.� 7 mayo).
RD 782/2001 de 6 Jul. (relaci�n laboral de car�cter especial de penados en talleres penitenciarios y protecci�n de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad)
Art�culo 134 derogado por el n�mero 2. b) de la Disposici�n Derogatoria �nica del R.D. 782/2001, 6 julio, por el que se regula la relaci�n laboral de car�cter especial de los penados que realicen actividades laborales en talleres penitenciarios y la protecci�n de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad (�B.O.E.� 7 julio). Art�culo 135 derogado por el n�mero 2. b) de la Disposici�n Derogatoria �nica del R.D. 782/2001, 6 julio, por el que se regula la relaci�n laboral de car�cter especial de los penados que realicen actividades laborales en talleres penitenciarios y la protecci�n de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad (�B.O.E.� 7 julio). Art�culo 136 derogado por el n�mero 2. b) de la Disposici�n Derogatoria �nica del R.D. 782/2001, 6 julio, por el que se regula la relaci�n laboral de car�cter especial de los penados que realicen actividades laborales en talleres penitenciarios y la protecci�n de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad (�B.O.E.� 7 julio). Art�culo 137 derogado por el n�mero 2. b) de la Disposici�n Derogatoria �nica del R.D. 782/2001, 6 julio, por el que se regula la relaci�n laboral de car�cter especial de los penados que realicen actividades laborales en talleres penitenciarios y la protecci�n de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad (�B.O.E.� 7 julio). Art�culo 138 derogado por el n�mero 2. b) de la Disposici�n Derogatoria �nica del R.D. 782/2001, 6 julio, por el que se regula la relaci�n laboral de car�cter especial de los penados que realicen actividades laborales en talleres penitenciarios y la protecci�n de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad (�B.O.E.� 7 julio). Art�culo 139 derogado por el n�mero 2. b) de la Disposici�n Derogatoria �nica del R.D. 782/2001, 6 julio, por el que se regula la relaci�n laboral de car�cter especial de los penados que realicen actividades laborales en talleres penitenciarios y la protecci�n de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad (�B.O.E.� 7 julio). Art�culo 140 derogado por el n�mero 2. b) de la Disposici�n Derogatoria �nica del R.D. 782/2001, 6 julio, por el que se regula la relaci�n laboral de car�cter especial de los penados que realicen actividades laborales en talleres penitenciarios y la protecci�n de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad (�B.O.E.� 7 julio). Art�culo 141 derogado por el n�mero 2. b) de la Disposici�n Derogatoria �nica del R.D. 782/2001, 6 julio, por el que se regula la relaci�n laboral de car�cter especial de los penados que realicen actividades laborales en talleres penitenciarios y la protecci�n de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad (�B.O.E.� 7 julio). Art�culo 142 derogado por el n�mero 2. b) de la Disposici�n Derogatoria �nica del R.D. 782/2001, 6 julio, por el que se regula la relaci�n laboral de car�cter especial de los penados que realicen actividades laborales en talleres penitenciarios y la protecci�n de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad (�B.O.E.� 7 julio). Art�culo 143 derogado por el n�mero 2. b) de la Disposici�n Derogatoria �nica del R.D. 782/2001, 6 julio, por el que se regula la relaci�n laboral de car�cter especial de los penados que realicen actividades laborales en talleres penitenciarios y la protecci�n de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad (�B.O.E.� 7 julio). Art�culo 144 derogado por el n�mero 2. b) de la Disposici�n Derogatoria �nica del R.D. 782/2001, 6 julio, por el que se regula la relaci�n laboral de car�cter especial de los penados que realicen actividades laborales en talleres penitenciarios y la protecci�n de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad (�B.O.E.� 7 julio). Art�culo 145 derogado por el n�mero 2. b) de la Disposici�n Derogatoria �nica del R.D. 782/2001, 6 julio, por el que se regula la relaci�n laboral de car�cter especial de los penados que realicen actividades laborales en talleres penitenciarios y la protecci�n de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad (�B.O.E.� 7 julio). Art�culo 146 derogado por el n�mero 2. b) de la Disposici�n Derogatoria �nica del R.D. 782/2001, 6 julio, por el que se regula la relaci�n laboral de car�cter especial de los penados que realicen actividades laborales en talleres penitenciarios y la protecci�n de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad (�B.O.E.� 7 julio). Art�culo 147 derogado por el n�mero 2. b) de la Disposici�n Derogatoria �nica del R.D. 782/2001, 6 julio, por el que se regula la relaci�n laboral de car�cter especial de los penados que realicen actividades laborales en talleres penitenciarios y la protecci�n de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad (�B.O.E.� 7 julio). Art�culo 148 derogado por el n�mero 2. b) de la Disposici�n Derogatoria �nica del R.D. 782/2001, 6 julio, por el que se regula la relaci�n laboral de car�cter especial de los penados que realicen actividades laborales en talleres penitenciarios y la protecci�n de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad (�B.O.E.� 7 julio). Art�culo 149 derogado por el n�mero 2. b) de la Disposici�n Derogatoria �nica del R.D. 782/2001, 6 julio, por el que se regula la relaci�n laboral de car�cter especial de los penados que realicen actividades laborales en talleres penitenciarios y la protecci�n de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad (�B.O.E.� 7 julio). Art�culo 150 derogado por el n�mero 2. b) de la Disposici�n Derogatoria �nica del R.D. 782/2001, 6 julio, por el que se regula la relaci�n laboral de car�cter especial de los penados que realicen actividades laborales en talleres penitenciarios y la protecci�n de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad (�B.O.E.� 7 julio). Art�culo 151 derogado por el n�mero 2. b) de la Disposici�n Derogatoria �nica del R.D. 782/2001, 6 julio, por el que se regula la relaci�n laboral de car�cter especial de los penados que realicen actividades laborales en talleres penitenciarios y la protecci�n de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad (�B.O.E.� 7 julio). Art�culo 152 derogado por el n�mero 2. b) de la Disposici�n Derogatoria �nica del R.D. 782/2001, 6 julio, por el que se regula la relaci�n laboral de car�cter especial de los penados que realicen actividades laborales en talleres penitenciarios y la protecci�n de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad (�B.O.E.� 7 julio).
TS, Sala Tercera, de lo Contencioso-administrativo, Secci�n 6�, S, 18 Oct. 1997 (Rec. 336/1996)
N�mero 4 del art�culo 213 anulado por sentencia del Tribunal Supremo 18 octubre 1997 (Sala 3.�, Secci�n 6.�).
RD 1203/1999 de 9 Jul. (cuerpo de profesores de educaci�n general b�sica de instituciones penitenciarias. Integraci�n en el cuerpo de maestros. Normas de funcionamiento de unidades educativas)
Letra d) del n�mero 1 del art�culo 272 derogada por R.D. 1203/1999, 9 julio (�B.O.E.� 21 julio), por el que se integran en el Cuerpo de Maestros a los funcionarios pertenecientes al Cuerpo de Profesores de Educaci�n General B�sica de Instituciones Penitenciarias y se disponen normas de funcionamiento de las unidades educativas de los establecimientos penitenciarios. Letra g) del n�mero 2 del art�culo 274 derogada por R.D. 1203/1999, 9 julio (�B.O.E.� 21 julio), por el que se integran en el Cuerpo de Maestros a los funcionarios pertenecientes al Cuerpo de Profesores de Educaci�n General B�sica de Instituciones Penitenciarias y se disponen normas de funcionamiento de las unidades educativas de los establecimientos penitenciarios.
El presente Real Decreto aprueba el Reglamento Penitenciario de desarrollo y ejecuci�n de la Ley Org�nica 1/1979, de 26 de septiembre, General penitenciaria (LOGP), que opera una reforma completa de la normativa reglamentaria penitenciaria de 1981.
La necesidad de abordar una reforma completa del Reglamento Penitenciario aprobado por Real Decreto 1201/1981, de 8 de mayo, ya se pon�a de manifiesto en el pre�mbulo del Real Decreto 787/1984, de 26 (sic) de marzo, por el que se efectu� la modificaci�n parcial de mayor envergadura del mismo. Desde aquel momento hasta el presente las razones que llevaron a pensar la necesidad de desarrollar un nuevo Reglamento Penitenciario capaz de extraer las potencialidades m�s innovadoras de la LOGP, no s�lo no han desaparecido sino que se han incrementado.
Es en el aspecto de la ejecuci�n del tratamiento -conforme al principio de individualizaci�n cient�fica que impregna la LOGP- donde se encuentra el potencial m�s innovador para que la Administraci�n Penitenciaria pueda mejorar el cumplimiento de la misi�n de preparaci�n de los reclusos para la vida en libertad que tiene encomendada, cuya consecuci�n exige ampliar la oferta de actividades y de programas espec�ficos para los reclusos, potenciando las prestaciones dirigidas a paliar, en lo posible, las carencias y problemas que presentan los internos y, en definitiva, evitando que la estancia de los internos en los centros penitenciarios constituya un tiempo ocioso y perdido.
Asimismo, la reciente reforma de nuestra legislaci�n penal mediante la promulgaci�n de la Ley Org�nica 10/1995, de 23 de noviembre, del C�digo Penal, y la modificaci�n introducida en el art�culo 38 de la LOGP mediante la Ley Org�nica 13/1995, de 18 de diciembre, que exige la regulaci�n de las unidades de madres y de las visitas de convivencia familiar, aconsejan no demorar por m�s tiempo la aprobaci�n de un nuevo Reglamento que proporcione a la Administraci�n el instrumento normativo adecuado para afrontar la pol�tica exigida por el actual momento penitenciario y dar respuesta a los nuevos retos planteados.
Lo hasta aqu� se�alado justificar�a sin m�s el esfuerzo que implica la elaboraci�n de un nuevo Reglamento Penitenciario. Sin embargo, existen otras razones que hacen necesaria la fijaci�n de este nuevo marco reglamentario. La sociedad espa�ola ha sufrido una important�sima transformaci�n en los �ltimos quince a�os, transformaci�n de la que no ha quedado exenta la realidad penitenciaria.
La situaci�n actual es muy distinta de la existente en 1981, no s�lo por el notable incremento de la poblaci�n reclusa -que ha exigido un importante esfuerzo para dotar a la Administraci�n de nuevas infraestructuras y para adaptar los modelos de gesti�n de los centros-, sino tambi�n por las variaciones sustanciales producidas en su composici�n (mayor presencia de mujeres y de reclusos extranjeros, envejecimiento de la poblaci�n reclusa), por la variaci�n del perfil sociol�gico de los mismos como consecuencia del predominio de la criminalidad urbana y suburbana y de la irrupci�n del fen�meno de la delincuencia organizada, que generan grupos minoritarios de reclusos con un alto potencial de desestabilizaci�n de la seguridad y el buen orden de los establecimientos penitenciarios.
La aparici�n de nuevas patolog�as con especial incidencia entre la poblaci�n reclusa (drogadicci�n, SIDA, ...), as� como la universalizaci�n de la prestaci�n sanitaria exigen una completa remodelaci�n de la normativa reglamentaria de una de las prestaciones b�sicas de la Administraci�n penitenciaria como es la prestaci�n sanitaria. En este �mbito, al igual que ocurre en materia educativa o en el campo de la asistencia social, la normativa reglamentaria, previa a la entrada en vigor de las Leyes b�sicas reguladoras de cada uno de estos sectores -Ley General de Sanidad de 1986, Ley de Ordenaci�n General del Sistema Educativo de 1990- debe ser adaptada a los principios establecidos en la mismas, as� como a la efectiva asunci�n de competencias por diversas Comunidades Aut�nomas.
A su vez, las modificaciones de las formas de contrataci�n, del marco estatutario de la funci�n p�blica, del r�gimen jur�dico de la Administraci�n y del procedimiento administrativo, materias reguladas en Leyes posteriores al Reglamento Penitenciario de 1981, y que resultan, l�gicamente, de directa aplicaci�n a la actividad penitenciaria, exigen tambi�n una profunda reordenaci�n de las materias afectadas consolidando los avances establecidos en las mismas bajo el criterio de �normalizaci�n� de las instituciones penitenciarias, en el sentido de no definir marcos espec�ficos salvo en aquellas cuestiones que por la singularidad de la actividad as� lo exijan, rompiendo de esta forma la din�mica de �marginalizaci�n� a la que inconscientemente se ven sometidas las instituciones penitenciarias y que tantas veces ha sido denunciada por la doctrina y los tribunales.
Por otro lado, la importante ex�gesis jurisprudencial de la LOGP, constituye un valios�simo caudal que se ha pretendido incorporar al nuevo texto dotando de rango normativo la fecunda doctrina establecida, especialmente la determinada por el Tribunal Constitucional.
El desarrollo de las nuevas tecnolog�as y la progresiva socializaci�n de su uso tampoco ha sido un proceso del que haya quedado exenta la instituci�n penitenciaria Por ello, resulta precisa la integraci�n de la normativa referente al uso de ficheros inform�ticos, as� como a la utilizaci�n de estas tecnolog�as por los propios internos.
El progresivo cambio de mentalidad, h�bitos y costumbres de la sociedad espa�ola tambi�n ha repercutido de forma evidente en el entramado penitenciario exigiendo la flexibilizaci�n de determinadas reglas, en especial en el �mbito de las comunicaciones de los internos.
Por �ltimo, el nuevo Reglamento Penitenciario incorpora a su texto los avances que han ido produci�ndose en el campo de la intervenci�n y tratamiento de los internos, consolidando una concepci�n del tratamiento m�s acorde a los actuales planteamientos de la dogm�tica jur�dica y de las ciencias de la conducta, haciendo hincapi� en el componente resocializador m�s que en el concepto cl�nico del mismo. Por ello, el Reglamento opta por una concepci�n amplia del tratamiento que no s�lo incluye las actividades terap�utico-asistenciales, sino tambi�n las actividades formativas, educativas, laborales socioculturales, recreativas y deportivas, concibiendo la reinserci�n del interno como un proceso de formaci�n integral de su personalidad, dot�ndole de instrumentos eficientes para su propia emancipaci�n.
En este campo tambi�n se incorporan al Reglamento las experiencias tratamentales generadas por la pr�ctica penitenciaria, as� como otras surgidas en el derecho comparado.
Las principales novedades del extenso contenido del Reglamento Penitenciario que se aprueba por este Real Decreto se dirigen a los siguientes objetivos:
a) Profundizar el principio de individualizaci�n cient�fica en la ejecuci�n del tratamiento penitenciario. Para ello se implanta la aplicaci�n de modelos individualizados de intervenci�n para los presos preventivos (que representan en torno al 20 por 100 de la poblaci�n reclusa), en cuanto sea compatible con el principio constitucional de presunci�n de inocencia. Con esta medida se evita que la estancia en prisi�n de una parte importante de la poblaci�n reclusa s�lo tenga fines custodiales, al tiempo que se ampl�a la oferta de actividades educativas, formativas, socioculturales, deportivas y medios de ayuda que se programen para propiciar que su estancia en prisi�n sirva para paliar, en lo posible, las carencias detectadas.
En esta misma l�nea, la regulaci�n de las formas especiales de ejecuci�n (T�tulo VII), de las salidas programadas (art�culo 114) y de los programas de actuaci�n especializada (art�culos 116 y 117) proporcionan los medios necesarios para adaptar el tratamiento a las necesidades individuales de cada interno, cuyo programa podr� combinar, incluso, elementos de los diferentes grados de clasificaci�n, en las condiciones establecidas en el art�culo 100.2, que introduce el principio de flexibilidad.
Dentro de las formas especiales de ejecuci�n se crean los Centros de Inserci�n Social y se regulan con detalle las unidades dependientes y las unidades extrapenitenciarias, como instrumentos para el tratamiento de colectivos espec�ficos de reclusos que permiten utilizar los recursos extrapenitenciarios existentes en la sociedad a la que se encomienda su gesti�n por v�a de las entidades colaboradoras (art�culo 62).
El desarrollo de las unidades de madres y de los departamentos mixtos -estos �ltimos con car�cter excepcional- extiende el principio constitucional de protecci�n a la familia al �mbito penitenciario, para paliar, en lo posible, la desestructuraci�n de los grupos familiares que tengan varios miembros en prisi�n y para proporcionar la asistencia especializada necesaria a los ni�os menores de tres a�os que convivan en prisi�n con sus madres, en consonancia con la reciente modificaci�n del art�culo 38 de la LOGP.
b) La utilizaci�n generalizada de los instrumentos de dise�o y ejecuci�n del tratamiento implica una mayor potenciaci�n y diversificaci�n de la oferta de actividades para evitar que dichos instrumentos queden vac�os de contenido, dinamiz�ndose la vida de los centros penitenciarios que, sin perjuicio de sus funciones custodiales, se configuran como un aut�ntico servicio p�blico dirigido a la resocializaci�n de los reclusos.
c) Apertura de las prisiones a la sociedad -que formula crecientes demandas de participaci�n y se implica, cada vez m�s, en la actividad penitenciaria- para potenciar la acci�n de la Administraci�n con los recursos existentes en la sociedad y para fortalecer los v�nculos entre los delincuentes y sus familias y la comunidad, en l�nea con las conclusiones de las Naciones Unidas en su reuni�n de Tokio de diciembre de 1990.
El Reglamento, no s�lo contiene un variado elenco de contactos con el exterior (permisos de salida, comunicaciones especiales, potenciaci�n del r�gimen abierto, tratamiento extrapenitenciario), sino que favorece decididamente la colaboraci�n de entidades p�blicas y privadas dedicadas a la asistencia de los reclusos.
d) En materia de r�gimen penitenciario, el Reglamento efect�a una redefinici�n del r�gimen cerrado (cap�tulo IV del T�tulo III) estableciendo dos modalidades de vida: Departamentos especiales de control directo para los internos extremadamente peligrosos y m�dulos o centros de r�gimen cerrado para los reclusos manifiestamente inadaptados a los reg�menes comunes, cuyo destino se efect�a mediante resoluci�n motivada fundada en causas objetivas.
En cualquier caso, en ambas modalidades de vida se realizan actividades programadas para atender las necesidades de tratamiento e incentivar su adaptaci�n al r�gimen ordinario y sus limitaciones regimentales son menos severas que las fijadas para el r�gimen de cumplimiento de la sanci�n de aislamiento en celda, por entenderse que el r�gimen cerrado, aunque contribuye al mantenimiento de la seguridad y del buen orden regimental, no tiene naturaleza sancionadora, sino que se fundamenta en razones de clasificaci�n penitenciaria en primer grado.
Por lo que se refiere al Estatuto jur�dico de los reclusos, el Reglamento Penitenciario regula con amplitud sus derechos y deberes, as� como su acceso a las prestaciones de las Administraciones p�blicas.
En esta materia, se ha procurado incorporar la mayor�a de las recomendaciones del Consejo de Europa relativas a los reclusos extranjeros -que no pueden ser discriminados por raz�n de su nacionalidad- y a las actividades educativas y prestaciones sanitarias.
Destaca la nueva regulaci�n de materias que afectan al derecho a la intimidad de los reclusos como la protecci�n de los datos de car�cter personal contenidos en los ficheros penitenciarios y la recepci�n de la doctrina del Tribunal Constitucional sobre comunicaciones con los abogados defensores y sobre la forma de realizar los cacheos personales.
En materia disciplinaria, se han mantenido las faltas tipificadas en los art�culos 108, 109 y 110 y las sanciones establecidas en el art�culo 111, as� como la determinaci�n de los actos de indisciplina grave del primer p�rrafo del art�culo 124, todos ellos del Reglamento Penitenciario aprobado por Real Decreto 1201/1981, de 8 de mayo, en la redacci�n dada por el Real Decreto 787/1984, de 26 (sic) de marzo, por no haberse modificado la LOGP en estas materias. No obstante, se ha regulado detalladamente un procedimiento sancionador con las debidas garant�as, en sinton�a con la doctrina constitucional y con las observaciones formuladas por los Jueces de Vigilancia. Por otra parte, se especifican las manifestaciones del principio de oportunidad en materia disciplinaria mediante la regulaci�n de los mecanismos de aplazamiento, suspensi�n de la efectividad y reducci�n o revocaci�n de las sanciones impuestas.
En otro orden de cosas, se aborda la regulaci�n pendiente de la relaci�n laboral especial penitenciaria, dentro de la cual se encuadra exclusivamente el trabajo productivo por cuenta ajena de los internos por ser la �nica modalidad de trabajo penitenciario que posee las notas t�picas de la relaci�n laboral.
En cuanto al control de la actividad penitenciaria, destaca la intervenci�n del Ministerio Fiscal en numerosas materias y una mayor comunicaci�n con la Jurisdicci�n de Vigilancia.
En los aspectos estructurales, para mejorar la gesti�n el Reglamento regula los nuevos modelos del sistema prestacional de la Administraci�n penitenciaria -con especial incidencia en la asistencia sanitaria- y de organizaci�n de los centros penitenciarios.
La Administraci�n penitenciaria no puede hacer frente por s� sola a las m�ltiples prestaciones que una concepci�n integral de la salud implica, y, correspondiendo a los servicios de salud una responsabilidad global de asistencia sanitaria, es preciso articular cauces de colaboraci�n basados en un principio de corresponsabilidad entre la Administraci�n penitenciaria y las Administraciones sanitarias competentes, conforme al cual pueda hacerse efectivo el principio de universalizaci�n de la asistencia, garantiz�ndose unos niveles �ptimos de utilizaci�n de los recursos y el derecho efectivo a la protecci�n de la salud de los internos, ajustado a una asistencia integrada, a la promoci�n y prevenci�n, equidad y superaci�n de las desigualdades.
En este sentido, en el cap�tulo I del T�tulo IX se garantiza el derecho de los internos a una asistencia sanitaria orientada tanto a la prevenci�n como a la curaci�n y rehabilitaci�n y se regula la corresponsabilidad de la Administraci�n penitenciaria y de las Administraciones sanitarias, que se articular� mediante la formalizaci�n de los correspondientes convenios de colaboraci�n que contemplen los protocolos, planes, procedimientos y responsabilidades financieras.
Con este mismo objetivo de optimizar la utilizaci�n de los recursos extrapenitenciarios, se reordenan la acci�n social y los servicios sociales penitenciarios, que se coordinan con las redes p�blicas de asistencia social de las Administraciones p�blicas.
Finalmente, el T�tulo XI contiene el nuevo modelo organizativo de los centros penitenciarios, que s�lo resulta aplicable a las Comunidades Aut�nomas con competencias ejecutivas en materia penitenciaria como derecho supletorio. Su finalidad b�sica consiste en racionalizar y desconcentrar las funciones que se realizan en los establecimientos penitenciarios (tratamiento, r�gimen, potestad disciplinaria y gesti�n econ�mica) entre �rganos colegiados especializados para adecuar la gesti�n a la nueva realidad de los establecimientos polivalentes y, en general, para dinamizar la gesti�n penitenciaria potenciando la participaci�n de los empleados p�blicos.
En su virtud, en ejercicio de las competencias atribuidas en los art�culos 97 y 149.1.6.� de la Constituci�n, a propuesta del Ministro de Justicia e Interior, previo informe favorable del Consejo General del Poder Judicial, con la aprobaci�n del Ministro para las Administraciones P�blicas, de acuerdo con el Consejo de Estado y previa deliberaci�n del Consejo de Ministros, en su reuni�n del d�a 9 de febrero de 1996,
Se aprueba el Reglamento Penitenciario, en desarrollo y ejecuci�n de la Ley Org�nica 1/1979, de 26 de septiembre, General Penitenciaria, cuyo texto se inserta a continuaci�n.
Primera Dep�sitos municipales de detenidos a disposici�n judicial
1. La Administraci�n penitenciaria competente entregar� a los Ayuntamientos de los municipios cabeza de partido judicial en que no exista establecimiento penitenciario, para gastos de alimentaci�n y estancia de los detenidos y mantenimiento de las instalaciones, una cantidad por detenido y d�a, que se determinar� por Orden del Ministro de Justicia e Interior o resoluci�n auton�mica equivalente.
2. Los Ayuntamientos rendir�n cuentas mensualmente, a trav�s de los centros penitenciarios ubicados en la capital de la provincia, al Ministerio de Justicia e Interior o al �rgano correspondiente de la Comunidad Aut�noma mediante certificaci�n acreditativa del n�mero por d�a de detenidos y presos a disposici�n judicial o penados a arresto de fin de semana, con expresi�n de sus circunstancias personales, expedida por el secretario de la corporaci�n municipal o por el encargado del dep�sito, con el visto bueno del Alcalde. Con dicha certificaci�n se acompa�ar� necesariamente copia certificada de las �rdenes de detenci�n, prisi�n, traslado o libertad dictadas por las autoridades judiciales.
Segunda Viviendas penitenciarias
1. Las viviendas, residencias y dependencias anejas de los distintos centros y establecimientos penitenciarios son bienes inmuebles de dominio p�blico afectados al uso p�blico de casa-habitaci�n de los directivos, funcionarios y personal laboral de plantilla de instituciones penitenciarias con destino definitivo en los correspondientes centros penitenciarios, que estar�n excluidas de arrendamiento conforme a lo establecido en el art�culo 5 de la Ley de Arrendamientos Urbanos.
2. En raz�n de las necesidades de la Administraci�n penitenciaria, estos bienes inmuebles demaniales podr�n desafectarse por los procedimientos legalmente establecidos para su integraci�n en el Patrimonio del Estado o de la Comunidad Aut�noma correspondiente y su eventual enajenaci�n, as� como destinarse a un uso p�blico distinto.
3. Los recursos derivados de los c�nones de uso de las viviendas, residencias y dependencias destinadas a funcionarios y personal laboral de plantilla penitenciarios tendr�n la naturaleza de ingresos p�blicos, que se ingresar�n en el Tesoro P�blico para su posterior incorporaci�n, mediante generaciones de cr�dito, a aquellos conceptos presupuestarios del Presupuesto de gastos de la Administraci�n penitenciaria correspondiente que contribuyan al mejor cumplimiento de los fines de la actividad penitenciaria establecidos en el art�culo 2 del Reglamento Penitenciario.
4. Por Orden del Ministro de Justicia e Interior o resoluci�n auton�mica equivalente se regular�n los �rganos gestores, los sistemas de adjudicaci�n, las obligaciones y derechos de los usuarios y de la Administraci�n penitenciaria, las causas de extinci�n de la cesi�n de uso y el procedimiento de desahucio administrativo para la ejecuci�n forzosa de las resoluciones de desalojo.
Tercera Condecoraciones penitenciarias
1. Los empleados p�blicos destinados en el �mbito de la Administraci�n penitenciaria podr�n ser premiados, previo expediente instruido al efecto para acreditar los m�ritos contra�dos, con las siguientes recompensas, que se anotar�n en sus expedientes personales y se acreditar�n mediante diploma expedido a nombre del interesado por la autoridad que las conceda:
a) Menci�n honor�fica, por la realizaci�n de actuaciones relevantes en el desempe�o de las tareas asignadas, as� como por la satisfactoria prestaci�n de servicios en instituciones penitenciarias durante per�odos prolongados de tiempo.
La menci�n honor�fica se conceder� por resoluci�n de la Secretar�a de Estado de Asuntos Penitenciarios.
b) Medalla de Oro al M�rito Penitenciario, por la realizaci�n de servicios en el �mbito penitenciario, relacionados o no con los cometidos del puesto de trabajo, que revistan una extraordinaria relevancia y denoten un alto esp�ritu de servicio.
Esta condecoraci�n se otorgar� por Orden del Ministro de Justicia e Interior y confiere a su titular el tratamiento de excelent�simo se�or.
c) Medalla de Plata al M�rito Penitenciario, por la prestaci�n de servicios de especial relevancia relacionados con la actividad penitenciaria de forma continuada que denoten superior iniciativa y dedicaci�n.
d) Medalla de Bronce al M�rito Penitenciario, por la prestaci�n de servicios relevantes relacionados con la actividad penitenciaria que denoten una especial iniciativa y dedicaci�n sin que concurran los superiores merecimientos a que se refieren los p�rrafos a) y b).
Las condecoraciones de los p�rrafos c) y d) se otorgar�n por resoluci�n de la Secretar�a de Estado de Asuntos Penitenciarios.
2. Las instituciones, corporaciones, fundaciones, asociaciones y empresas, p�blicas o privadas, y, en su caso, los particulares, que se hayan distinguido en su colaboraci�n con la Administraci�n penitenciaria, en cualquiera de las manifestaciones de la actividad penitenciaria, podr�n ser recompensadas con las siguientes condecoraciones, que se acreditar�n mediante diploma expedido a nombre de la entidad o persona premiada por la autoridad que las conceda:
a) Medalla de Oro al M�rito Social Penitenciario, por la realizaci�n de servicios de extraordinaria relevancia, creaci�n de entidades colaboradoras en la reinserci�n y resocializaci�n de los reclusos o por el extraordinario apoyo prestado a la Administraci�n penitenciaria en el desempe�o de las funciones que tiene asignadas, as� como por su contribuci�n extraordinaria a la mejora de la actividad penitenciaria en cualquiera de sus manifestaciones.
La concesi�n de la Medalla de Oro al M�rito Social Penitenciario se efectuar� por Orden del Ministro de Justicia e Interior.
b) Medalla de Plata al M�rito Social Penitenciario, por la realizaci�n de importantes servicios en el �mbito penitenciario, as� como por su importante contribuci�n a la mejora de la actividad penitenciaria en cualquiera de sus manifestaciones.
c) Medalla de Bronce al M�rito Social Penitenciario, cuando concurran m�ritos semejantes a los establecidos en los p�rrafos a) y b) sin los extraordinarios y especiales merecimientos que en las mismas se indican.
Las condecoraciones de los p�rrafos b) y c) se otorgar�n por resoluci�n de la Secretar�a de Estado de Asuntos Penitenciarios.
3. Por resoluci�n de la Secretar�a de Estado de Asuntos Penitenciarios se convocar� anualmente el Premio Nacional �Victoria Kent�. En dicha resoluci�n se determinar�n las bases del Premio y se designar� el jurado encargado de su concesi�n, que deber� valorar los m�ritos extraordinarios de las entidades o particulares que concurran al mismo en materia de defensa, en el �mbito penitenciario, de los derechos humanos o de las tareas de reinserci�n y resocializaci�n de los reclusos de extraordinaria relevancia, as� como en el fomento de la investigaci�n multidisciplinar penitenciaria.
Cuarta Disposiciones org�nicas
1. En el �mbito de la Administraci�n General del Estado, por centro directivo se entiende el �rgano de la Administraci�n penitenciaria con rango igual o superior a Direcci�n General que tenga atribuidas las competencias correspondientes.
2. El nivel de los �rganos unipersonales regulados en el Reglamento Penitenciario ser� el que se determine en la correspondiente relaci�n de puestos de trabajo.
3. En la relaci�n de puestos de trabajo de la Administraci�n Penitenciaria General del Estado se crear� el puesto de Coordinador Territorial, con el n�mero de dotaciones, caracter�sticas y contenido que se determine en la misma.
Primera Redenci�n de penas por el trabajo y normas de derecho transitorio
1. Continuar�n aplic�ndose despu�s de la fecha de entrada en vigor del Reglamento Penitenciario que se aprueba por este Real Decreto los art�culos 65 a 73 del Reglamento de los Servicios de Prisiones, aprobado por Decreto de 2 de febrero de 1956, y las disposiciones complementarias dictadas hasta dicha fecha por la Administraci�n penitenciaria correspondiente en materia de redenci�n de penas por el trabajo, a los �nicos efectos siguientes:
a) Para determinar la ley penal m�s favorable para el reo, conforme a lo establecido en las disposiciones transitorias primera, segunda, tercera y cuarta de la Ley Org�nica 10/1995, de 23 de noviembre, del C�digo Penal.
b) Para el cumplimiento de las penas impuestas y que se ejecuten conforme al C�digo Penal que se deroga por la Ley Org�nica 10/1995, de 23 de noviembre, del C�digo Penal, en aplicaci�n de lo previsto en las citadas disposiciones transitorias de dicha Ley Org�nica.
2. Cuando en aplicaci�n de las citadas disposiciones transitorias de la Ley Org�nica 10/1995, de 23 de noviembre, del C�digo Penal, los Jueces o Tribunales no hubiesen acordado la revisi�n de la sentencia por considerar m�s favorable la liquidaci�n efectuada conforme al C�digo Penal derogado y, como consecuencia de la p�rdida por el interno del beneficio de la redenci�n de penas por el trabajo, resulte que la pena que se est� ejecutando pueda ser de duraci�n superior a la que le corresponder�a por la citada Ley Org�nica 10/1995, el Director del centro penitenciario, de oficio o a solicitud del interno, lo pondr� en conocimiento del Juez o Tribunal.
3. En ning�n caso resultar�n aplicables las disposiciones sobre redenci�n de penas por el trabajo a quienes se les apliquen las disposiciones de la Ley Org�nica 10/1995, de 23 de noviembre, del C�digo Penal.
4. Cuando un penado deba cumplir dos o m�s penas privativas de libertad, unas de las cuales se deban ejecutar conforme a las normas del C�digo Penal derogado y otras con arreglo a la Ley Org�nica 10/1995, de 23 de noviembre, del C�digo Penal, comenzar� el cumplimiento por las penas cuya ejecuci�n deba regirse por el C�digo derogado, aplic�ndose, entre �stas, el criterio de prelaci�n fijado en el art�culo 70.1 del mismo.
Cumplidas todas �stas, se iniciar� la ejecuci�n de las penas impuestas o revisadas al amparo de la Ley Org�nica 10/1995, de 23 de noviembre, del C�digo Penal, aplic�ndose entre las mismas el criterio de prelaci�n del art�culo 75 de dicho Cuerpo legal. En ning�n caso resultar� de aplicaci�n a estas penas el beneficio de la redenci�n de penas por el trabajo.
Fijado el orden de cumplimiento conforme a lo dispuesto en los dos p�rrafos anteriores, el Director del centro lo pondr� en conocimiento del Juez de Vigilancia correspondiente a los efectos oportunos.
5. Para computar las tres cuartas partes de la condena u otros plazos con efectos legales, se aplicar�n las siguientes reglas:
1.� Se sumar�n todas las penas de prisi�n, con independencia de que correspondan a uno u otro C�digo, de tal manera que la suma de las mismas ser� considerada como una sola pena. De la suma parcial de las penas cuya ejecuci�n se rija por el C�digo derogado se rebajar�n los d�as de redenci�n concedidos al interno.
2.� En los casos en que el interno est� condenado a varias penas, de las cuales unas se rijan por el C�digo derogado y otras por la Ley Org�nica 10/1995, de 23 de noviembre, del C�digo Penal, y resultasen de aplicaci�n las reglas penales de acumulaci�n de condenas previstas en el art�culo 70.2 del C�digo derogado o en el art�culo 76.2 de la citada Ley Org�nica 10/1995, para la ejecuci�n de la pena resultante se estar� a lo que disponga el Juez o Tribunal, en orden al sometimiento de la ejecuci�n a las normas de uno u otro C�digo.
Segunda Adecuaci�n de las normas de r�gimen interior
1. En el plazo de tres meses, a partir de la fecha de entrada en vigor del Reglamento Penitenciario que se aprueba por este Real Decreto, los Consejos de Direcci�n de los centros penitenciarios proceder�n a adecuar las normas de r�gimen interior del centro correspondiente a los preceptos contenidos en el mismo, continuando en vigor las normas de r�gimen interior anteriores hasta que se produzca la indicada adecuaci�n.
2. Las nuevas normas de r�gimen interior, una vez adecuadas por el Consejo de Direcci�n, se remitir�n al centro directivo de la Administraci�n penitenciaria correspondiente para su aprobaci�n.
Tercera Servicios, unidades y puestos de trabajo de los centros penitenciarios
El contenido de los art�culos 277 a 324; 328 a 332 y 334 a 343 del Reglamento Penitenciario aprobado por Real Decreto 1201/1981, de 8 de mayo, se mantendr� vigente, con rango de resoluci�n del centro directivo de la Administraci�n penitenciaria correspondiente, en lo que no se oponga a lo establecido en el Reglamento Penitenciario que se aprueba por este Real Decreto, hasta que por el centro directivo correspondiente se dicte la resoluci�n que establezca la nueva regulaci�n de la organizaci�n de los servicios y unidades de los centros penitenciarios, as� como las funciones de cada uno de los puestos de trabajo de los mismos.
Cuarta Refundici�n de circulares, instrucciones y �rdenes de servicio
1. Se proceder� a la refundici�n, armonizaci�n y adecuaci�n a lo dispuesto en el Reglamento Penitenciario que se aprueba por este Real Decreto de las circulares, instrucciones y �rdenes de servicio dictadas por los �rganos directivos de la Secretar�a de Estado de Asuntos Penitenciarios antes de la entrada en vigor del mismo. Dichas circulares, instrucciones y �rdenes de servicio conservar�n su vigencia, en lo que no se opongan a lo dispuesto en el citado Reglamento a partir de su entrada en vigor y hasta que se produzca la mencionada refundici�n, en cuyo momento se aplicar�n �ntegramente.
2. Las circulares, instrucciones y �rdenes de servicio se publicar�n de forma regular en el Bolet�n de Informaci�n del Ministerio de Justicia e Interior o Bolet�n auton�mico equivalente, conforme a lo dispuesto en el art�culo 37.10 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de R�gimen Jur�dico de las Administraciones P�blicas y del Procedimiento Administrativo Com�n.
Quinta R�gimen transitorio de los procedimientos
1. Los procedimientos ya iniciados antes de la entrada en vigor del Reglamento Penitenciario, que se aprueba por este Real Decreto, se regir�n por la normativa procedimental anterior, sin que les resulten de aplicaci�n las normas procedimentales contenidas en el mismo.
2. En los supuestos de procedimientos disciplinarios penitenciarios iniciados antes de entrar en vigor el citado Reglamento en los que no se haya dictado la resoluci�n de imposici�n de la sanci�n en el momento de su entrada en vigor, el �rgano competente para imponerla podr� aplicar las normas contenidas en el cap�tulo II del T�tulo X del mismo en cuanto resulten m�s favorables al infractor.
3. Los preceptos procedimentales contenidos en las normas de r�gimen interior y en las circulares, instrucciones y �rdenes de servicio anteriores continuar�n aplic�ndose, en lo que no se oponga a lo establecido en el citado Reglamento, hasta que se produzca la adecuaci�n a que se refiere la disposici�n transitoria segunda y la refundici�n, armonizaci�n y adecuaci�n indicadas en la disposici�n transitoria cuarta.
4. Los procedimientos iniciados despu�s de la entrada en vigor del Reglamento Penitenciario aprobado por este Real Decreto, se regir�n, en todo caso, por las normas procedimentales contenidas en el mismo y, en lo que no resulte incompatible con dichas normas, por las contenidas en las normas de r�gimen interior, circulares, instrucciones y �rdenes de servicio anteriores, hasta que se produzca la adecuaci�n, refundici�n y armonizaci�n a que se refieren las disposiciones transitorias segunda y cuarta.
1. Quedan derogadas todas las normas de igual o inferior rango en lo que contradigan o se opongan a lo dispuesto en el presente Real Decreto y en el Reglamento Penitenciario que se aprueba por el mismo.
a) Todos los preceptos del Reglamento de los Servicios de Prisiones, aprobado por Decreto de 2 de febrero de 1956, declarados vigentes por el Real Decreto 1201/1981, de 8 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento Penitenciario, sin perjuicio de lo establecido en la disposici�n transitoria primera.
b) El Real Decreto 1201/1981, de 8 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento Penitenciario, as� como el Real Decreto 787/1984, de 28 de marzo, que modific� el anterior, salvo los preceptos que se indican en el apartado siguiente.
c) El Real Decreto 2715/1986, de 12 de diciembre, sobre dotaci�n de medios econ�micos a los municipios para el mantenimiento del Servicio de Dep�sito de Detenidos a Disposici�n Judicial,
d) El Real Decreto 319/1988, de 30 de marzo, sobre asistencia hospitalaria extrapenitenciaria a internos.
3. No obstante lo dispuesto en el p�rrafo b) del apartado anterior, se mantiene la vigencia de los art�culos 108, 109, 110 y 111 y del primer p�rrafo del art�culo 124 del Reglamento Penitenciario aprobado por Real Decreto 1201/1981, de 8 de mayo, en la redacci�n dada por el Real Decreto 787/1984, de 26 de marzo, relativos a las faltas o infracciones de los internos, a las sanciones disciplinarias y a los actos de indisciplina grave cuya sanci�n puede ser inmediatamente ejecutada.
DISPOSICION FINAL UNICA Desarrollo y entrada en vigor
1. Se autoriza al Ministro de Justicia e Interior a dictar cuantas disposiciones de aplicaci�n y desarrollo del Reglamento Penitenciario que se aprueba por este Real Decreto sean necesarias, sin perjuicio de las habilitaciones espec�ficas de desarrollo conferidas a la Secretar�a de Estado de Asuntos Penitenciarios y al centro directivo correspondiente en otros preceptos del mismo.
2. El presente Real Decreto y el Reglamento Penitenciario que aprueba, entrar�n en vigor, previa completa publicaci�n en el �Bolet�n Oficial del Estado�, el d�a 25 de mayo de 1996.

References: Real Decreto 
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