Source: https://www.iberley.es/resoluciones/resolucion-teaf-bizkaia-11317-21-10-2005-145971
Timestamp: 2019-05-24 01:02:07+00:00

Document:
Resolución de TEAF Bizkaia, 11317, 21-10-2005 | Iberley
Art. 79 bis de la Norma Foral 10/1998, de 21 de diciembre.
Art. 65 bis del Decreto Foral 132/2002, de 29 de julio.
Desde su constitución, el 15 de diciembre de 2003, el consultante es socio trabajador y miembro del Consejo Rector de una cooperativa cuyo capital social mínimo (el escriturado) asciende a 100.000 .. La aportación obligatoria al capital a la que tuvo que hacer frente, en un principio, para adquirir la mencionada condición de socio trabajador ascendió a 18.000 ., cuyo desembolso debía llevarse a cabo en los plazos y condiciones siguientes, tal y como se dispone en el documento aportado junto con la consulta: A/ 4.500 ., al momento de la suscripción; B/ 4.500 ., como mínimo antes de concluir 2004; C/ 4.500 ., como mínimo antes de concluir 2005; D/ 4.500 ., como mínimo antes de concluir 2006; y E/ La cantidad restante, si quedara, antes de concluir 2007. A la fecha de su constitución, la cooperativa estaba integrada por 5 socios trabajadores de carácter indefinido, cuyas aportaciones individuales al capital ascendían a 18.000 .; y un sexto socio trabajador de duración determinada, cuya aportación al capital fue de 10.000 .. Según la documentación aportada, este socio causó baja en la cooperativa el pasado 30 de abril de 2004, al cumplirse el período de tiempo pactado para su permanencia en la misma. No obstante, el Consejo Rector admitió el 26.03.2004 la incorporación a la cooperativa de un socio colaborador, con una aportación al capital de 6.000 .. Por último, en lo que afecta a las vicisitudes de la cooperativa, en la Asamblea General Ordinaria celebrada el 31.05.2004 se decidió elevar el capital social de los socios trabajadores a jornada completa a 20.000 ., lo que supuso para éstos la obligación de realizar un desembolso de 2.000 . adicionales con anterioridad al 31 de diciembre de 2004. Por otra parte, el consultante aporta justificante bancario en el que figura como titular de una cuenta de ahorro empresa, abierta el 13.01.2004. Los ingresos efectuados a la misma en 2004 fueron de 22.516,50 . y los reintegros de 22.500 .. Desea conocer si puede aplicar sobre las aportaciones efectuadas a la cuenta ahorro empresa la deducción por depósitos en entidades de crédito para la inversión en el inicio de una actividad económica.
En relación con la cuestión planteada en el escrito de consulta, de aplicación la Norma Foral 10/1998, de 21 de diciembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (NFIRPF), cuyo artículo 79 bis dispone que: '1. Los contribuyentes podrán aplicar una deducción del 10 por 100, con el límite anual máximo de 2.000 euros, de las cantidades depositadas en cuentas de entidades de crédito siempre que las cantidades que hayan generado el derecho a la deducción se destinen exclusivamente, antes del transcurso de 3 años, a partir de la fecha de apertura de la cuenta, a la realización de los gastos e inversiones necesarios para el inicio de una actividad económica. 2. A estos efectos se considerarán gastos o inversiones necesarios para el inicio de una actividad económica los siguientes: -Los gastos e inversiones realizados por el contribuyente para el desempeño de una actividad económica ejercida de manera personal, habitual y directa, en los términos establecidos en el artículo 20 de esta Norma Foral. -La suscripción de participaciones de entidades de nueva creación sujetas al Impuesto sobre Sociedades. 3. Para la aplicación de la presente deducción será necesario que se cumplan los siguientes requisitos: a) Que el contribuyente no haya ejercido, directa o indirectamente, con anterioridad la actividad económica de que se trate. b) Que, en el supuesto de materializar los pagos dinerarios en suscripción de participaciones en entidades, concurran las siguientes condiciones: -Que la entidad realice efectivamente una actividad económica. -Que el contribuyente participe directamente en el capital social de la entidad, al menos, en el 20 por 100. -Que el contribuyente ejerza efectivamente funciones de dirección en la misma o tenga un contrato laboral a jornada completa, percibiendo por ello una remuneración que represente más del 50 por 100 del importe de la base imponible del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. -Que la entidad no tenga la consideración de sociedad patrimonial, en virtud de lo dispuesto en el artículo 66 de la Norma Foral 3/1996, de 26 de junio, del Impuesto sobre Sociedades. c) Que en el plazo de 3 años a que se refiere el apartado 1 anterior, se comience efectivamente la realización habitual de entregas de bienes y prestaciones de servicios en que consista el desarrollo de la actividad económica de que se trate. 4. El disfrute de la presente deducción se efectuará una única vez por cada contribuyente. 5. Reglamentariamente se podrán establecer requisitos para la disposición y formalización de las cuentas así como otros requisitos formales y de justificación de la efectiva práctica de la deducción'.
Este precepto se encuentra desarrollado en el artículo 65 bis del Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (RIRPF), aprobado mediante Decreto Foral 132/2002, de 29 de julio, donde se prevé que: '1. Los contribuyentes podrán aplicar una deducción por las cantidades que se depositen en entidades de crédito, en cuentas separadas de cualquier otro tipo de imposición, destinadas a la realización de los gastos e inversiones necesarios para el inicio de una actividad económica, con arreglo a los requisitos y circunstancias contemplados en los apartados siguientes de este artículo. 2. El saldo de la cuenta a que se refiere el apartado anterior deberá destinarse exclusivamente, antes del transcurso de tres años a partir de la fecha de apertura de la misma, a la puesta en marcha de una nueva actividad económica o a la suscripción de las participaciones de una entidad de nueva creación sujeta al Impuesto sobre Sociedades. A efectos de esta deducción, se entenderá que se ejerce una nueva actividad económica cuando el contribuyente no hubiese ejercido con anterioridad, directa o indirectamente, alguna actividad de similar naturaleza a la desarrollada como nueva. 3. Se perderá el derecho a la deducción: a) Cuando el contribuyente disponga de cantidades depositadas en la cuenta a que se refiere este artículo que han generado derecho a la deducción para fines diferentes a los señalados en el apartado anterior y no se repongan o no se aporten íntegramente a otra cuenta de la misma o de otra entidad de crédito con anterioridad al devengo del impuesto. En caso de disposición parcial se entenderá que las cantidades dispuestas son las primeras depositadas. b) Cuando transcurran tres años, a partir de la fecha en que fue abierta la cuenta, sin que las cantidades que han generado el derecho a deducción se hayan destinado a los gastos e inversiones necesarios para el inicio de una actividad económica. c) Cuando la actividad económica iniciada no cumpla las condiciones que determinan el derecho a la deducción por ese concepto. 4. Cada contribuyente sólo podrá mantener una cuenta para depositar las cantidades a destinar a los gastos e inversiones necesarias para el inicio de una actividad económica y el disfrute de la presente deducción se efectuará una única vez por cada contribuyente. 5. Este tipo de cuentas deberán identificarse separadamente en la declaración del Impuesto, consignando, al menos, los siguientes datos: -Entidad en la que se ha abierto la cuenta. -Número de la cuenta. -Fecha de apertura de la cuenta. -Incremento del saldo de la cuenta correspondiente al ejercicio. 6. Cuando se pierda el derecho a las deducciones practicadas, el contribuyente vendrá obligado a sumar a la cuota del Impuesto devengada en el ejercicio en que se hayan incumplido los requisitos, las cantidades deducidas más los intereses de demora a que se refiere el artículo 58.2.c) de la Norma Foral General Tributaria'.
Por otro lado, el artículo 19 de la Ley 4/1993, de 24 de junio, de Cooperativas, regula que: '1. Pueden ser socios de las cooperativas de primer grado tanto las personas físicas como las jurídicas, públicas o privadas, con las salvedades establecidas en el Título II de la presente Ley. (...) 2. Podrán adquirir la condición de socios, que se denominarán colaboradores, aquellas personas físicas o jurídicas, públicas privadas, que sin poder realizar plenamente el objeto social cooperativo, puedan colaborar en la consecución del mismo. Sus derechos y obligaciones se regularán por lo dispuesto en los Estatutos sociales, y, en lo no previsto por éstos, por lo pactado entre las partes. El conjunto de estos socios, salvo que sean sociedades cooperativas, no podrá ser titular de más de un tercio de los votos, ni en la Asamblea General ni en el Consejo Rector. (...)'. El artículo 26 de la misma Ley 4/1993, indica que: '(...) 2. La pertenencia del socio a la cooperativa tendrá carácter indefinido. No obstante, si lo prevén los estatutos y se acuerda en el momento de la admisión, podrán establecerse vínculos sociales de duración determinada. Los derechos y obligaciones propios de tales vínculos serán equivalentes a los de los demás socios y serán regulados en los Estatutos. El conjunto de estos socios no podrá ser superior a la quinta parte de los socios de carácter indefinido de la clase de que se trate, ni de los votos de estos últimos en la Asamblea General, salvo en las cooperativas de trabajo asociado o en las que, siendo de otra clase, tengan socios de trabajo, que podrán superar dichas proporciones siempre que el número de horas/año de trabajo realizadas en conjunto por los socios de duración determinada, y los trabajadores por cuenta ajena, no llegue al 50% del total de horas/año realizadas por los socios trabajadores o de trabajo de carácter indefinido'. En cuanto a los derechos de voto de estas clases de socios, el artículo 35 de la mencionada Ley 4/1993, señala que: '1. En las cooperativas cada socio tendrá un voto. (...) 4. El número total de votos de los socios colaboradores, los inactivos o no usuarios y los de vínculo de duración determinada no podrá alcanzar, en ningún caso, la mitad de los votos totales de la cooperativa'.
De conformidad con todo lo anterior, cabe concluir que el consultante no podrá aplicar la deducción por depósitos en entidades de crédito para la inversión en el inicio de una actividad económica en relación con las cantidades aportadas en 2004 a la cuenta ahorro empresa objeto de consulta, en la medida en que no se cumplen los requisitos exigidos para ello en el artículo 79 bis de la NFIRPF y en el artículo 65 bis del RIRPF. En concreto, las cantidades aportadas no se han podido destinar a la suscripción de participaciones en una entidad de nueva creación sujeta al Impuesto sobre Sociedades, a partir de la fecha de apertura de la cuenta, toda vez que la constitución de la cooperativa y la suscripción del capital en la misma por parte del consultante se llevó a cabo en 2003, siendo así que la cuenta ahorro empresa se abrió en enero de 2004. Asimismo, de los datos aportados en la consulta se desprende que el consultante en ningún momento ha llegado a participar en el 20% del capital de la cooperativa (ni a ostentar el 20% de los derechos de voto en la Asamblea General).
Sentencia Civil Nº 179/2007, JM Oviedo, Sec. 1, Rec 510/2006, 03-09-2007
Orden: Civil Fecha: 03/09/2007 Tribunal: Juzgados De Lo Mercantil - Oviedo Ponente: Muñoz Paredes, Alfonso Num. Sentencia: 179/2007 Num. Recurso: 510/2006
Sentencia Supranacional Nº C-351/14, TJUE, 16-06-2016
Orden: Supranacional Fecha: 16/06/2016 Tribunal: Tribunal De Justicia De La Union Europea Ponente: Prechal Num. Sentencia: C-351/14
Resolución de TEAF Bizkaia, 13220, 26-03-2014
Órgano: Tribunal Económico-administrativo Foral De Bizkaia Fecha: 26/03/2014
Resolución No Vinculante de DGT, 1666-99, 27-09-1999
Resolución de TEAF Bizkaia, 013808, 06-05-2016

References: artículo 79
 artículo 20
 artículo 66
 artículo 65
 artículo 58
 artículo 19
 artículo 26
 artículo 35
 artículo 79
 artículo 65

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