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Timestamp: 2019-07-22 16:42:25+00:00

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Breve análisis sobre los derechos de formación de los futbolistas menores en Venezuela
By Asdrúbal Sánchez
El presente análisis sobre la situación actual del futbolista (menor) venezolano, en su condición de amateur o aficionado según el estatuto del jugador de la FVF y FIFA, ha sido absolutamente proscrita por el profesionalismo o pseudo profesionalismo, aspecto que ha venido a sustituir, como desviación perniciosa, aquella apreciación.
La generalización de la intervención económica en el fútbol mundial promueve que la formación del principal sujeto, el futbolista, sea objeto del baremo (tabla), y derecho de percepción por las entidades que han participado en su preparación y formación deportiva.
Solamente apuntaré lo que al respecto establece la Resolución N.º 01/2019, de la FVF, en la cual se estableció ante la imperiosa necesidad de la toma de las medidas reglamentarias en cuanto a los «Derechos de Formación» de los jugadores que hacen la transición del fútbol aficionado al profesional, y a pesar de disponer del Reglamento respectivo de fecha octubre de 2012, el cual nunca tuvo aplicación, la FVF, Resolvió lo siguiente:
1A. Todo jugador comprendido en la edad entre los 12 y 15 años cumplidos, que pertenezca a un Club debidamente registrado en la FVF, que sea traspasado a otro Club que posea equipo en Categoría Nacional (Entidad Profesional), generara a su Club de Origen unos Derechos de Formación valorados en: 250 Unidades Convertibles de la FVF.
2A. Todo jugador comprendido en la edad entre 16 y 21 años cumplidos, que pertenezca a un Club aficionado debidamente registrado en la FVF, que sea traspasado a otro Club que posea un equipo en Categoría Nacional(Entidad Profesional) generara a su Club de origen unos «Derechos de Formación» en los siguientes términos:
a) Si el jugador suscribe o NO un contrato, en Primera División: 2.500 Unidades Convertibles de la FVF.
b) Si el jugador suscribe o NO un contrato, en Segunda División: 1.250 Unidades Convertibles de la FVF.
3A. Las transferencias de jugadores en la edad de 16 años cumplidos en adelante, que sean traspasados o cedidos, entre entidades profesionales, se regirán por los convenios o pactos tomados entre los Clubes involucrados, de acuerdo al reglamento respectivo.
Realizamos un breve análisis de la Resolución de la Federación Venezolana de Fútbol.
1. Su ámbito de aplicación es solamente en la jurisdicción de la Republica Bolivariana de Venezuela, a todos los jugadores venezolanos comprendidos entre las edades de 12 a (21) 23 años.
2. Se establece un solo pago a los Clubes de la Categoría Primera o Segunda División, a tenor de la Resolución.
3. Si un Club de la Categoría Profesional firma un contrato de trabajo deportivo con un jugador aficionado comprendido entre las edades de 16 a 21 años y lo hace profesional por primera vez, hará un solo pago por las unidades convertibles de la FVF, dependiendo de su categoría Primera división o Segunda, a el club o clubes que ayudaron a la formación del jugador entre los 12 y 21 años.
4. Según la Resolución no habrá ningún pago de los Derechos de Formación cuando la transferencia se haga entre los clubes profesional, quedan a salvo los convenios o contratos que dichos clubes establezcan, los cuales deberán ser registrados por ante la FVF, para su fiel cumplimiento.
Se omite el artículo 73 del Reglamento de la FVF, que no ha sido derogado o no tuvo la aprobación de la FIFA, y el artículo 220 de la Ley Orgánica del Trabajo de Trabajadores y Trabajadoras (LOTTT), en cuanto a las cantidades pactadas entre los clubes sobre los derechos de formación, estos (los jugadores) independientemente recibirán de los acuerdos contractuales a que lleguen con su nuevo club, el porcentaje establecido en el referido artículo (220), equivalente al veinticinco por ciento (25%).
5. Se deja sin efecto la planilla RNJ2, la cual fue por mucho tiempo un requisito sine qua nom, para los respectivos traspasos de los jugadores de una asociación a otra y de un club a otro y registro en la FVF.
6. Las 23 Asociaciones de Fútbol y la del Distrito Capital, retendrán el 10% del monto pagado a los clubes formadores, el cual será destinado por la Asociación respectiva a sus programas en las ligas de desarrollo.
7. Las Asociaciones y la FVF, conservarán la Planilla RNJ1, que es para el registro de jugadores.
8. Las Asociaciones producirán en un lapso perentorio una planilla de liquidación, que deja constancia del pago que realicen los clubes profesionales.
9. No habrá ningún pago por los «Derechos de Formación», cuando el jugador es profesional y es transferido a un club aficionado.
10. A tenor del artículo 72 del Reglamento sobre el Estatuto del Jugador, que establece en el caso que el jugador perteneciente a un club, sus representantes se hayan visto obligados a pagar cuotas para recibir entrenamientos no se generan los derechos de formación.
En tal sentido se hace necesario que el jugador presente recaudos que demuestren el pago efectuado por su formación y educación.
Es palmario que la Ley Orgánica del Trabajo de los Trabajadores y las Trabajadoras (LOTTT), y su Reglamento a tenor del Capítulo IV, que regula la relación laboral especial de los deportistas profesionales, en sus artículos 218 y siguientes, pero no establece la posibilidad de pactar mediante Convenio Colectivo o algún instrumento de la FVF- Liga FUTVEN y la FIFPro-AUFPV, sobre la existencia de una compensación por preparación o formación, correspondiendo al nuevo club su abono al de procedencia, en los supuestos de extinción de un contrato previo por expiración del tiempo convenido y suscribirse uno nuevo con club distinto. Simplemente apuntar, que la transposición del citado derecho de formación al ordenamiento federativo se contempla en los artículos 62 y siguientes del Reglamento Para el Registro y Transferencia de Jugadores, de fecha octubre de 2012, que al no estar actualizado y puesto en vigor, sobre el valor del factor-jugador, en los cuales se fija en esencia, que cuando se produce el cobro por los derechos de formación: dixit… Articulo 62. La indemnización por formación se pagara al club o clubes formadores de un jugador:
1. Cuando un jugador se inscribe por primera vez en calidad de profesional, o
2. Cuando un jugador profesional es transferido entre clubes de dos asociaciones distintas (ya sea durante la vigencia o al termino de su contrato) antes de finalizar la temporada de su 23.º cumpleaños.
3. No se debe una indemnización por formación:
4. Si el club anterior rescinde el contrato del jugador sin causa justificada (sin perjuicio de los derechos de los clubes anteriores); o
5. Si el jugador es transferido a su club de la 4.º categoría; o si el jugador profesional reasume su calidad de aficionado al realizarse la transferencia.
Quiero centrarme, en este articulo, en el derecho que asiste a los clubes modestos de ver compensado su esfuerzo y dedicación en la formación de los niños y jóvenes que configuran sus nóminas cada temporada.
La difícil labor de captación, selección, preparación formación y financiación de los futbolistas en su fase inicial de aficionado o amateur es debido, principalmente, a la escasez de recursos de los clubes que militan en las categorías inferiores y que son los verdaderos semilleros o canteras de los clubes del fútbol profesional.
Los derechos de formación y promoción de los futbolistas se han ido consolidando paulatinamente como adecuada respuesta a la diferencia existente entre la práctica del fútbol como actividad deportiva en la que prevalece el carácter recreativo físico-lúdico etc. y la actividad profesional que responde no solo a criterios deportivos, sino empresariales, mercantiles y de otro orden.
Las entidades deportivas profesionalizadas en el mundo del fútbol han adquirido una dimensión y proyección social de primera magnitud, tanto por la participación directa de futbolistas en las distintas categorías y ligas de competencia, como en la capacidad de convocatoria del público y aficionados, encabezando los mayores índices de audiencia de todos los espectáculos en general, ya sea por asistencia directa o mediante su difusión a través de los medios de comunicación, radio, TV, prensa, y redes sociales etc. generando unos ingresos que en modo alguno deberían destinarse al exclusivo beneficio de los mismos. El fútbol actual es hoy una empresa capitalista, globalizada y de entretenimiento.
Los clubes que participan en el fútbol no profesional y a veces no federados llevan a cabo la difícil e ingrata tarea de captación selección, formación y financiación de los futbolistas en su fase inicial, es decir, en edad y categorías sub o under 5, 7, 11, 13, 15, 17, 19, 21 etc. que es la vertiente de mayor dificultad por las escasas fuentes de recursos.
Cierto es, que algunas sociedades y clubes de fútbol profesional fomentan tal promoción y formación dando origen a lo que se denomina «cantera», o fuerzas básicas, que permanentemente constituye la referencia imprescindible de las nóminas que integran sus equipos, con inferior coste o precio a las contrataciones de futbolistas procedentes del exterior.
Ahora bien, necesariamente debo hacer un público reconocimiento a esos clubes modestos que de manera absolutamente desinteresada llevan a cabo una loable labor pedagógica y biopsicosocial, que además prestan un extraordinario favor al fútbol con mayúsculas, cual es, la formación y promoción de los niños, niñas y adolescentes que sirven de «cantera externa» o filiales satélites a los clubes más poderosos o profesionalizados a los que la normativa en vigor favorece para que dichos futbolistas en uso del legítimo derecho de promocionarse en su deporte, acuden a los try out, campamentos, módulos o pruebas de selección y, superadas las mismas, acceden a integrarse en las nóminas de los equipos menores de aquellos clubes.
Sin embargo, el legislador venezolano no parece reconocer suficientemente el esfuerzo y servicio que prestan los clubes modestos al fútbol en general y a la selección vinotinto, a modo de ejemplo, aun no se ha dado cumplimiento a la disposición transitoria 9.ª de la Ley Orgánica del Deporte, Actividad Física y Educación Física, en cuanto a dictarse la Ley del Deporte Profesional, para atender las mejores prácticas, en observancia de las necesidades inherentes al fútbol menor, con sujeción a los principios expresados en la Ley del Deporte. Señalaré lo que al respecto contempla el Ladry de Bambinos o (robo de niños), tesis del Abogado italiano de asuntos legales EUFA y FIFA Avv. Mario Gallavotti, quien expresa que «los infantes-jugadores son en el mundo objetivo de agentes e intermediarios y entrenadores y clubes; en el caso venezolano los niños, niñas y adolescentes les venden donas, chupetas y material deportivo, los seducen al decirles que los llevaran a los mejores clubes nacionales e internacionales e igualmente a sus padres y representantes, para luego entregarlos a los clubes profesionales, y los pequeños clubes donde el niño convivió y tuvo sueños de pibe (Argentina), garoto (Brasil), bambino (Italia), pelao (Colombia) y carajito (Venezuela), con su grupo etario, al final no podrán exigir derechos de formación, retención o cualquier otro tipo de compensación económica por los deportistas menores de 16 años».
El imperativo acto de proceder del la AN y del Ministerio del Deporte, al no existir la citada Ley, que en mi opinión, perjudica notoriamente a todos esos clubes que mantienen, en las competiciones oficiales, equipos con niños en edades de 5 años en adelante y que temporada a temporada los van formando, no solo, en su faceta deportiva sino también en el desarrollo progresivo biopsicosocial y educativo, etc.
En la práctica, esos niños de 5 años, sub 5, al finalizar la edad de 15 años (categoría cadete o pre juvenil), dada la prohibición de ejercer el derecho de retención o compensación económica por formación que establece el 62 de la precitada Reglamento, al quedar libres de compromiso con el club al que han venido afiliándose temporada tras temporada, el futbolista, sin ningún tipo de traba, puede marcharse al club que mejor oferta les ofrezca.
En la Republica Argentina, primer país exportador de jugadores de ese «Pie de Obra», en el año 2015, el Congreso sanciono en la Cámara de Diputados una Ley especial, para regular todos los deportes de los niños, niñas y adolescentes de 9 años hasta los 18 años, y especialmente el fútbol menor. Esto trajo como resultado el fortalecimiento de los clubes modestos formadores de deportistas y buenos ciudadanos.
Considero que el texto del reglamento de la FVF no ha sido proteccionista del niño y adolescente jugador, porque al no existir una Subcomisión del Estatuto del Jugador Menor y una CRD-FVF, que sea la que regule los casos, opino que se debería legislar y adaptar esta realidad con la LOPNNA, en su vertiente deportiva. Considero que esta situación del fútbol menor venezolano es excesivamente gravosa para el club que lo ha venido formando en las competiciones oficiales desde los cinco a los quince años. Ello propicia, que los clubes económicamente más poderosos tengan a sus «ojeadores» o scouts, haciendo seguimiento de jóvenes futbolistas que, a su entender, tengan posibilidad de proyección y no hayan cumplido los 16 años, para ofertarles fichar por tales clubes con un costo de doscientos cincuenta (250) Unidades Convertibles de la FVF, la cual se multiplica por tres mil bolívares soberanos, según la Resolución N.º 03/2019, de la FVF.
La vigente normativa de ámbito federado de fecha 1 de enero de 2019 sólo tiene establecidos, en el supuesto de expedición de primera licencia de futbolista por la firma del contrato profesional, unos mecanismos correctores que constituyen los llamados derechos de formación y promoción articulados a favor de los clubes modestos mediante indemnizaciones a cargo de los clubes profesionales que contratan a los futbolistas que aquellos formaron. El Reglamento que en un futuro se llegue a sancionar una vez aprobado por la FIFA, debería establecer:
«Cuando un club inscriba con licencia profesional a un futbolista aficionado, estará obligado, como requisito previo para obtener aquella, a depositar en la Cámara de Resolución de Disputas de la FVF, la cantidad que corresponda, según la normativa vigente, en función de la división o categoría del club de que se trate.
Dicha cantidad se distribuirá proporcionalmente entre los clubes a los que anteriormente hubiese estado vinculado el jugador, salvo expresa renuncia del derecho poseedor sin que por tal concepto lo sean el club que lo inscriba como profesional ni sus filiales, excepto que hubiera estado en uno u otro, al menos un año.
Las cantidades a que hace mérito el apartado precedente serán, en todo caso, computables con las que hubieran sido entregadas en virtud de acuerdos suscritos entre los clubes de que se trate, siempre que tenga de ello conocimiento la FVF».
Tras la firma de la Resolución 001, en fecha 1 de enero de 2019, en lo que se refiere a la aplicación de las cuantías y que dichas cifras podrán ser revisadas cada temporada oficial deportiva con incremento del Índice de Precios al Consumo, se debió establecer si son por los años de formación.
Por otra parte, en el ámbito del fútbol no profesional, la FVF, debería fijar por lo que se refiere a la aplicación de la Resolución 001, una enmienda con efectividad para la temporada 2019, para el supuesto de la categoría de Tercera División, (también formadora), la cuantía de 625 Unidades Convertibles de la FVF, que deberá incrementarse anualmente según el Índice de Precios al Consumo, por la inversión que hacen estos clubes en cada torneo organizado por la FVF.
Conviene orientar a los clubes modestos que su labor formativa de niños y jóvenes futbolistas, tiene otro camino de reconocimiento económico, bajo la normativa FIFA. El Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores, en su Anexo 4, regula las indemnizaciones por formación. El artículo 1 del citado Anexo señala:
«La formación y educación de un jugador se realizan entre los 12 y los 23 años, para continuar diciendo, se pagará por formación una indemnización hasta el final de la temporada en que el jugador cumpla los 23 años».
Por tanto, se deberá pagar una indemnización por formación cuando un jugador, menor de 23 años, se inscribe por primera vez en calidad de profesional o cuando un jugador profesional es transferido entre clubes de dos Asociaciones distintas.
A modo de ejemplo, un jugador venezolano menor de 23 años, que ha venido participando en las competiciones venezolanas por un club de nuestro país, suscribe contrato de futbolista profesional por un club de otra Asociación Nacional distinta llevándose a cabo la primera inscripción como profesional. El club que le inscribe como profesional, es responsable en un plazo de 30 días, de efectuar el pago de la indemnización por formación a todos los clubes en los que estuvo inscrito el jugador y han contribuido en su formación a partir de la temporada en que cumplió los doce años. Los clubes que participaron en la formación del jugador deberán ejercer su derecho de reclamación dentro de los 18 meses siguientes a la primera inscripción del jugador como profesional.
Finalmente, deben estar pendientes los clubes modestos sobre otro sistema de poder obtener reconocimiento económico a su labor de formación, es el denominado Mecanismo de Solidaridad.
El anexo 5 de la precitada normativa FIFA, en su artículo 21, señala que si un jugador profesional menor de 23 años es transferido durante el periodo de vigencia de un contrato, el 5% de cualquier indemnización pagada al club anterior, salvo indemnización por formación, se deducirá del importe total de esta indemnización y será distribuida por el nuevo club como contribución de solidaridad entre los clubes que han formado al jugador. La contribución de solidaridad se realizará proporcionalmente al número de años que el jugador ha estado inscrito en cada club entre la edad de 12 y 23 años.
En conclusión las Instituciones de indemnización por formación y la contribución por solidaridad, son conceptos perfectamente compatibles.
Asdrúbal Sánchez
Ex jugador internacional de Venezuela
Abogado. Máster en Derecho Deportivo
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References: Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 73
 artículo 220
 artículo 72
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 1
 artículo 21