Source: http://www.slideshare.net/CIBlancart/manejo-fitosanitario-del-cultivo-del-aguacate-haas-ica
Timestamp: 2014-10-26 08:58:27+00:00

Document:
by Victor Vega Giron
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Res 195
, signatory laboratory at Gisena 7 months ago
Manejo fitosanitario del
cultivo del aguacate Hass
Gerenta General ICA
Fernando José Nieto Solorzano
M.Sc. John Jairo Alarcón Restrepo – Director Técnico de Sanidad Vegetal ICA
M.Sc. Emilio Arévalo Peñaranda – Director Técnico de Epidemiología y Vigilancia Fitosanitaria ICA
Ph.D. Ana Luisa Díaz Jimenez – Directora Técnica de Semillas ICA
M.Sc. José Roberto Galindo Álvarez – Director Técnico de Inocuidad e Insumos Agrícolas ICA
I.A. Mercedes González - Profesional Universitario Dirección Técnica de Epidemiología
y Vigilancia Fitosanitaria
Carolina Norato Anzola
http://biocontrol.ucr.edu/stenoma/stenoma.html
Código: 00.09.35.12.C
Algunas enfermedades y su manejo	Pudrición de la raíz
Anexo 1. Formato de Monitoreo de Plagas y Enfermedades
Pudrición de raíces, muerte de plántulas
El aguacate es una fruta tropical con creciente aceptación en
los consumidores del mundo gracias a su contenido nutricional, a las diferentes opciones para su consumo en fresco y
procesado y su uso en la industria cosmética. Su producción
mundial se cuadriplicó en los últimos 40 años alcanzando
2,7 millones de toneladas en el 2002. Para el 2004, solo un
0,01% de la producción global se exportaba y únicamente
5 países son los responsables de más de la mitad de las exportaciones globales de aguacate. Según estas cifras, en
el mediano plazo se espera un crecimiento moderado
de los volúmenes transados de aguacate en el mercado
El aguacate Hass representa una excelente oportunidad para
el sector agrícola colombiano dada la posibilidad de exportación
que ofrece; se ha convertido en la variedad más comercializada. En los últimos años, el cultivo de aguacate ha cobrado
gran importancia en el país, lo cual se evidencia en aumentos en el área sembrada y consumo. Sin embargo, en la actualidad, la comercialización del aguacate colombiano en
mercados especializados es limitada, debido a la heterogeneidad en el producto cosechado que se deriva, en parte, en
la variabilidad en los materiales cultivados, deficiencias en el
control fitosanitario de la producción primaria del aguacate
y bajos estándares de calidad.
Con ocasión de la ola invernal presentada durante 2010 y
2011 se presentó un incremento atípico de la precipitación
y un consecuente aumento de la humedad en el suelo
en las áreas de producción de aguacate. Por esta razón,
los cultivos se han visto afectados considerablemente, se
reportó disminución del rendimiento, incremento de la
incidencia y severdidad de enfermedades causadas por
hongos y proliferación de focos de infección, causando
lesiones por pudriciones radiculares por sobresaturación
del suelo, perdidas por caídas de flor y frutos.
Como resultado de esta situación los productores han visto
reducidos sus ingresos, mientras los costos de producción se
han incrmenetadop por el aumento en la aplicación de productos para el manejo fitosanitario de sus cultivos.
Con el fin de entregar una herramienta práctica de consulta
a los productores, se elabora el presente manual que contiene indicaciones básicas respecto al manejo adecuado de
su cultivo, lo que les permitirá ser competitivos y acceder a
El origen y domesticación del aguacate tuvo lugar en las
partes altas del centro y este de México y Guatemala. Entre los años 8000 y 7000 antes de Cristo, culturas antiguas
contaban con un buen conocimiento acerca de este fruto y
sus variedades, como se muestra en el CódXice Florentino,
donde se mencionan tres tipos de aguacate, que de acuerdo
a su descripción ‘aoacatl’ podría tratarse de Persea americana
var. drymifolia (raza mexicana), ‘tlacacolaocatl’ a Persea americana
var. americana (raza antillana) y ‘quilaoacatl’ a Persea americana
var. guatemalensis (raza guatemalteca) (Barrientos y LópezLópez, 1999).
Las variedades que actualmente conocemos de aguacate
(Persea americana Mill) se han producido por hibridaciones
de distintos materiales trasladados desde sus centros de
origen (Whiley, et ál., 2002). Se clasifica en tres subespecies
o razas ecológicas: americana, guatemalensis y drymifolia;
son tres razas ecológicas que se desarrollaron en distintas
áreas y que también se conocen como antillana guatemalteca
y mexicana, respectivamente. Se diferencian en la altura de
planta, en la forma y tamaño del fruto, color de follaje y
adaptación a diferentes condiciones climáticas y de suelo.
Esta variedad fue patentada en 1935 por Rudolph Hass, en
Habra Heights (California), en virtud de la calidad de sus frutos, alto rendimiento en producción y maduración tardía,
comparado con otras variedades importantes para la época
(Whiley et ál., 2002). Pertenece a la raza guatemalteca Persea
nubigena var. guatemalensis y se adapta a condiciones subtropicales, temperaturas de 5 a 19 °C y alturas entre los
1.800 y 2.000 msnm.
Produce frutos esféricos, ovalados, con corteza gruesa y quebradiza; la pulpa es cremosa, con excelente sabor y sin fibra;
la semilla es pequeña (bien pegada a la cavidad) y se pela
fácilmente. De acuerdo con el estado de madurez, presenta
un color que va desde verde opaco hasta morado oscuro. Los
frutos son retenidos en la planta hasta por 6 meses posterior
a su madurez fisiológica, sin pérdida marcada en la calidad
(Bernal y Díaz, 2005).
Subgénero: Persea
Especie: Persea americana Mill. (Barrientos y López-López,
En general, el aguacate Hass es una especie perenne, muy
vigorosa, de crecimiento erecto y puede alcanzar hasta los
30 m de altura. Sin embargo, se sugiere indagar acerca de
la morfología y fenología de la especie y variedades particulares a sembrar.
Están dispuestas de forma alterna. Son pedunculadas, muy
brillantes, de forma lanceolada, con base aguda, margen entero y ápice agudo (Figura 1a). El color de las hojas maduras
es verde mate, el peciolo presenta estrías o surcos y el relieve
de la venación por el haz es intermedio, usualmente levantado (Ríos et ál. 2005).
Es de tipo A (ver ciclo floral), perfecta y bisexual. Su diametro
oscila entre 0,5 a 1,5 cm cuando está completamente abierta.
Es de color amarillo verdoso y densamente pubescente. Cada
árbol puede llegar a producir hasta un millón de flores y el
0,1 % se transforma en fruto (Figura 1a). Las evaluaciones
realizadas por Ríos et ál. (2005) muestran que la primera
floración se presenta a los 1,5 años.
Debido a que los órganos femeninos y masculinos son funcionales en diferentes momentos para evitar la autofecundación, la apertura floral ocurre en dos etapas. Por esta
razón, las variedades se clasifican de acuerdo con el comportamiento de la inflorescencia: tipo A y B. Las flores abren
primero como femeninas, cierran por un periodido fijo y
luego abren como masculinas en su segunda apertura.
Esta característica es muy importante para el cultivo; es
necesario mezclar variedades adaptadas a las condiciones
ambientales locales, con tipo de floración A y B y con la
misma época de floración en una proporción 4:1, donde la
mayor población será de la variedad deseada.
El ciclo floral puede ser afectado por la temperatura y la duración del día (adaptado de Papademetriu [1976] citado por
Gazit y Degani en Whiley et ál., 2002):
Tipo A: La primera apertura (femenina) inicia en la mañana y termina antes del medio día; la segunda apertura
(masculina) ocurre en la tarde del siguiente día. El ciclo
de apertura floral dura de 30 a 36 horas (Scout, [1927]
citado por Gazit y Degani en Whiley et ál., 2002).
Tipo B: es el patrón contrario; la apertura femenina
ocurre en la tarde y la apertura masculina en la siguiente
mañana. El ciclo de la apertura floral es de 20 a 24 horas.
Es ovalado, de tamaño pequeño a mediano, tiene corteza
gruesa con textura de corcho y superficie áspera. Presenta
un color verde oscuro cuando está en el árbol (Figura 1b);
cuando maduro, toma un color verde púrpura (Ríos et ál.
2005). La semilla tiene un tamaño mediano y es redondeada;
a su vez, la pulpa, a mediados y finales del proceso de maduración, es de color crema amarilla. Cuando el fruto ha alcanzado madurez fisiológica en zonas de clima frío, se puede
dejar en el árbol por más tiempo. En zonas tibias a cálidas,
esto no es recomendable, debido a que el fruto toma sabor
desagradable (Lemus et ál. 2005).
La superficie del tronco es rugosa, su ramificación es intensiva y la distribución de las ramas es verticulada. El color de
las ramas jóvenes es rojo cobrizo, más intenso hacia el ápice.
La superficie es pubescente y presenta lenticelas de color
verde (Figura 1c).
Es de porte mediano y de crecimiento globoso, pueden establecerse plantaciones a distancias y a alta densidad, gracias
a su precocidad.
El sistema radicular es bastante superficial. Puede alcanzar
una profundidad máxima 1,50 m (entre el 70 y 80% de las
raíces se desarrollan en los primeros 60 cm del suelo). Es
susceptible al encharcamiento y al ataque de organismos
fitopatógenos. La principal limitante del suelo para el aguacate es el predominio de arcillas y drenaje deficiente, por su
sensibilidad a la asfixia radicular.
figura 1. Detalle de algunas estructuras en la planta de aguacate Hass. Fuente: Alarcón, 2012.
Mercado internacional del
Más de 60 países en el mundo producen aguacate comercialmente, de los cuales se destacan México, Chile y Estados Unidos. México, por ejemplo, produjo cerca de la
tercera parte de la producción global, con una participación
aproximada del 30% sobre las exportaciones mundiales. Por
su parte, Colombia, en el 2007, se ubicó en el sexto lugar
con 193.996 toneladas, equivalentes al 5% de la producción
global (segundo en cuanto a rendimiento a nivel mundial);
sin embargo, el país no figuraba como un exportador de
importancia (Faostat, 2010).
En la Comunidad Europea, desde 2002 hasta 2006, las importaciones de aguacate se incrementaron en un 48% en
valor y en un 36% en volumen. Francia es el principal importador en la región, seguido por el Reino Unido y Holanda. De
hecho, cerca del 65% del aguacate consumido en la Comunidad Europea corresponde a la variedad Hass (CBI, 2007).
Bolívar, 3.533 hectáreas; Antioquia, 2.907 hectáreas; Cesar,
1.657 hectáreas; Santander, 1.379 hectáreas; Caldas,
1.341 hectáreas, y Valle del Cauca, 1.130 hectáreas, con
un rendimiento promedio nacional de 9.5 toneladas por
hectárea (Figura 3) (Agronet, 2012).
Figura 2. Área cosechada y producción de aguacate en Colombia. Fuente: Agronet,
El principal comprador es Estados Unidos, cuyos proveedores
son Chile y México, con un consumo, para el 2007, de
320.000 toneladas métricas, de las cuales un 95% corresponde
a frutos de dicha variedad (Naamani, 2007).
Colombia ocupa el sexto lugar de los países con mayor
área cultivada de aguacate en el mundo. Para el 2010,
se reportaron 21.590 hectáreas cosechadas (Figura 2). Se
destacan los departamentos de Tolima, 5.835 hectáreas;
Con relación al área sembrada de aguacate Hass, CNA, para
el 2011, reportó en orden de importancia los departamentos
de Antioquia con 2.300 hectáreas, Tolima con 2.000 hectáreas, Eje cafetero (Caldas, Quindío y Risaralda) con 780
hectáreas, Cauca con 420 hectáreas, Valle del Cauca con
140 hectáreas y Santander con 60 hectáreas.
Internacionalmente, Colombia no figura como productor
importante de aguacate, por el contrario, se observa que la
balanza comercial para este, en general, ha tenido un valor
negativo en los últimos 17 años. En el 2005, Colombia importó 16,7 millones de kilos de aguacate procedentes de
Venezuela (69,5%) y de Ecuador (30,5%) a un precio por
kilo de 15 centavos de dólar en el caso del primero y
de 7 centavos de dólar, al segundo. Ya para el 2007, las
Del área sembrada de aguacate Hass, únicamente el 35%
ha entrado en producción, reportándose 20.733 toneladas
al año. En la figura 4 se presenta el calendario de abastecimiento de aguacate Hass en Colombia (CNA, 2011). El
70% de la demanda de aguacate en Colombia es cubierta
con aguacates criollos, con picos de producción que se presentan entre los meses de mayo-julio y septiembre-noviembre.
Como limitantes en la producción y competitividad del producto, se destaca el bajo desarrollo tecnológico del cultivo y
su transferencia, los deficientes canales de comercialización y
las pérdidas causadas por plagas que dificultan su colocación.
importaciones de aguacate se redujeron significativamente,
lo cual puede indicar un repunte en la producción nacional.
Es importante planificar las actividades que se van a ejecutar
en el cultivo para poder cumplir con todos los objetivos. Las
Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) se convierten en un buen
referente para la programación, organización y coordinación
Conocer sobre la fenología del cultivo ayuda a decidir respecto a la ubicación adecuada, requerimientos en clima y suelo,
épocas de susceptibilidad al ataque de plagas y labores del
cultivo en general. Para el aguacate Hass, en Colombia, el
rango altitudinal óptimo es de 1.800 a 2.000 msnm; solo si
las condiciones microclimáticas son buenas, se puede establecer hasta de 2.500 msnm (Tafur, com. pers., 2009). Así
mismo, tiene un buen desarrollo a una temperatura de 5 a
17°C y requiere de un régimen de precipitación que no supere los 1.500 mm/año (Tafur, com. pers., 2009).
Para producir plantas con la finalidad de sembrar, se debe:
•	Garantizar que el área de producción esté en un lugar
aislado de cultivos comerciales.
•	Restringir el acceso y tránsito de personas al área de producción del material de propagación.
•	Ubicar en los puntos de acceso al vivero soluciones
desinfectantes para las ruedas de los vehículos, el calzado, entre otros. (Figura 5).
El uso de material de siembra sano es uno de los factores
de mayor relevancia en el establecimiento del cultivo de
una especie perenne como el aguacate, por eso hay que
asegurar de que el material cumpla con los parámetros de
calidad agronómica, genética y fitosanitaria. Es importante
programar las siembras y utilizar material producido en
viveros registrados ante el ICA, los cuales cumplen con la
Resolución ICA 31801.
Figura 5. Desinfeccion de calzado en los sitios de ingreso de personal al vivero. Se debe
realizar el mantenimiento necesario. Fuente Alarcón, 2012.
•	Utilizar sustratos libres de plagas.
•	Limpiar y desinfestar regularmente calles, paredes, mesas
y herramientas y hacer mantenimiento cada vez que sea
•	Desinfectar las semillas para la obtención de patrones.
1. Listado de viveros registrados ante el ICA en http://www.ica.gov.co/getdoc/08d0b08f-f704-4e0f-bfb2-14f861fb5215/Certificacion-de-Semillas.aspx. La Resolución ICA 3180
en el link de normatividad de la página http://www.ica.gov.co/Normatividad/Normas-ICA.aspx
•	Disponer de registros para todas las actividades realizadas
durante el proceso de producción del material de propagación.
•	En el vivero se debe disponer de mallas y cortinas que
permitan aislar las plantas.
•	Conocer el origen del material (semilla, plantas, varetas porta yemas, entre otros), su calidad sanitaria y agronómica.
•	Identificar el material y, en lo posible, señalar las fechas de
siembra, trasplante e injertación (Figura 6).
•	Por ningún motivo las plantas pueden estar en contacto
directo con el suelo, se deben ubicar en camas levantadas
y evitar el encharcamiento (Figura 6).
•	Disponer permanentemente de la asesoría y acompañamiento
técnico de un ingeniero agrónomo.
Obtención del material de siembra
Es muy importante considerar la composición química y estructura física del sustrato, así:
El sustrato debe ser liviano, con buena porosidad y estructura
para favorecer la infiltración del agua y el desarrollo de la raíz.
Se debe tener en cuenta el pH del sustrato así como el contenido de sales, pues el aguacate es un cultivo muy sensible
a la salinidad.
Caracterización macro/microbiológica
Es muy importante garantizar que el sustrato esté libre de
plagas y enfermedades. Igualmente se recomienda disponer
de un área específica para el manejo de sustratos.
Si se considera, junto con el asistente técnico, el uso de productos como compost y similares, es mejor asegurarse que el
sustrato ha sido obtenido de forma adecuada y que cumple
con los requisitos básicos de calidad física, química y sanitaria, así como la reglamentación del ICA.
Figura 6. Adecuaciones en un vivero de aguacate: aislamiento del suelo, aislamiento
perimetral, uso de cobertizos, disposición de las bolsas. Fuente: Alarcón, 2012
Con la aplicación de biocidas o plaguicidas selectivos bajo la
supervisión de un asistente técnico y siguiendo las recomendaciones de la etiqueta.
Con la plicación de tratamiento térmico. El más económico, limpio y sencillo es la solarización, que consiste en
tapar herméticamente una capa sustrato (máximo 20 cm)
completamente húmedo con un plástico de polietileno
calibre 6 transparente para capturar la energía solar y así
incrementar la temperatura en los primeros centímetros
del suelo. Los periodos de solarización oscilan entre 30
y 45 días, dependiendo de la zona y de las condiciones
climáticas que se presenten.
Selección de patrones portainjerto
Un patrón debe tener las siguientes características:
•	Inducir la producción de frutos de calidad. •	Lograr el desarrollo de árboles sanos y productivos. •	Debe ser tolerante a Phytophthora sp. •	Debe ser tolerante a salinidad. •	Debe tener porte bajo para facilitar el manejo de la planta. •	Ser genéticamente uniforme •	Tolerar sequías
•	Tolerar otras condiciones adversas del suelo (Lu Arpaia,
Para la obtención de patrones a partir de semilla, se deben
recolectar directamente de la plantas madre (Figura 7). Deben ser sanos, vigorosos y pertenecer a un huerto básico que
reciba un manejo adecuado, donde las variedades estén plenamente identificadas, con un registro de antecedentes en
producción, rendimientos y adaptabilidad a las condiciones
Figura 7. Obtención de material a partir de una planta madre caracterizada e identificada que recibe un manejo adecuado. Fuente: Alarcón, 2012.
Se debe usar semilla de costal proveniente
de plazas de mercado, lo mejor es comprarla
en un vivero registrado ante el ICA.
El uso de patrones a partir de semilla es muy común en
Colombia, pero tiene como inconveniente la segregación
genética, puesto que el aguacate es una especie de fecundación cruzada altamente heterocigótica. Este hecho trae
consigo una gran variabilidad de la progenie y hace imposible la perpetuación de características deseables en los
portainjertos como la inducción de porte bajo, uniformidad
genética, adaptación a condiciones edáficas y tolerancia a
enfermedades, especialmente la pudrición de la raíz causada
por Phytophthora cinnamomi. Al respecto, se sugiere el uso
de patrones clonales.
Es importante destacar que, para la selección de portainjertos clonales, se requiere del estudio y
evaluación permanente y a largo plazo de una serie de variables agronómicas y de adaptación. El
uso de patrones es determinante en el mejoramiento de la producción, rendimientos, calidad de
fruto y tolerancia a factores bióticos y abióticos limitantes. La literatura reporta que en algunos
países se ha realizado una selección, enfocada principalmente en la búsqueda de portainjertos
resistentes o tolerantes a la pudrición de raíz causada por P. cinnamomi (ICTA, 2002).
En la literatura se encuentra amplia información sobre patrones. A continuación se describen algunos:
Proviene de un patrón de semilla mexicana, fue la primera
variedad de patrón disponible tolerante a la pudrición de raíz
causada por P. cinnamomi y todavía se recomienda como
portainjerto por su productividad. Este es un patrón vigoroso, con buena tolerancia al frío. Su tolerancia a P. cinnamomi
es moderada (Viveros Brokaw, 2010).
Dusa (Merensky 2)
Es un portainjerto de origen mexicano. Tiene una alta
tolerancia a la salinidad y a la pudrición de raíz causada
por P. cinnamomi. Este patrón es apto para las resiembras
(Viveros Brokaw, 2010).
Proviene de un patrón mexicano. Presenta tolerancia al frío
y a la pudrición de raíz causada por P. cinnamomi. Es muy
tolerante a la pudrición de cuello causada por P. citrícola. Su
tamaño moderado provee una producción muy eficiente por
volumen de copa (Viveros Brokaw, 2010).
Patrón de semilla híbrido entre las razas antillana y guatemalteca. Por sus genes antillanos es un portainjerto con una
alta tolerancia a la salinidad; es muy vigoroso y tiene buena
afinidad con las variedades comerciales. Tolera bien la caliza
y es poco recomendable para zonas frías. No se recomienda
su uso en suelos pesados ni en presencia de P. cinnamomi
Patrón de la raza mexicana que se reproduce por semillas.
Es muy tolerante al frío e induce en la variedad frutal un
vigor moderado. Presenta buena afinidad con las variedades
comerciales. No se debe emplear en resiembras ni en suelos
pesados (Viveros Brokaw, 2010).
Patrón híbrido de las razas mexicana y guatemalteca. Algunas
semillas poseen cierta tolerancia a la presencia de P. cinnamomi
en el suelo. Es algo menos tolerante al frío que los patrones
puramente mexicanos y se reproduce normalmente por semilla. No es recomendable para resiembras (Viveros Brokaw,
Los árboles son de hábito erecto. Es originario de Guatemala, donde se puede encontrar por encima de los 1.500
msnm. Se considera la mejor variedad de su raza.
Patrones criollos
En Colombia se pueden encontrar materiales criollos que
presentan buena adaptación a las condiciones locales. Estos materiales criollos lo constituyen árboles dispersos en
diferentes zonas del país, por ejemplo, en la zona de los
Montes de María en Bolívar, Antioquia, Tumaco, Chocó y el
Eje Cafetero. Dadas las características y ventajas como portainjertos, se pueden seleccionar algunos de estos materiales
para el establecimiento de huertos básicos de patrones, caso
en el cual el huerto debe contar con un plan de Manejo Integrado de Plagas (MIP) así como planes de riego y fertilización
adecuados y, a su vez, tomar reportes de la fenología de la
planta, tolerancia a enfermedades y porte, teniendo definido
el origen y una descripción del material (Tafur, 2009).
Se deben retirar todos los residuos de pulpa, limpiar, desinfestar y secar a la sombra. Para la desinfección, se pueden
sumergir las semillas en agua caliente (50°C) por 30 minutos
y luego en agua fría, sin olvidar la importancia de ser estrictos con el tiempo, así mantener la semilla viable. Para desprender su tegumento con el fin agilizar la germinación, se
recomienda realizar un corte y retirar una pequeña sección
del extremo superior e inferior de la semilla (Whiley, et ál.,
2002), luego secar a la sombra.
Se pueden sembrar las semillas directamente en bolsas nuevas de polietileno negras de 3-5 kg (44 cm de altura y 22 cm
de diámetro) aunque se recomienda hacerlo en germinador,
que permite seleccionar las mejores plantas en función del
desarrollo radicular y su sanidad (Figura 8).
Figura 8. Germinación de la semilla para patronaje (a). Crecimiento y desarrollo de
patrones sanos (b). Fuente: Alarcon, 2012.
El semillero debe conservar la humedad, mas no encharcarse
y tener una cubierta que genere penumbra. En esta etapa no
es necesario fertilizar las plántulas; los cotiledones proveen
la adecuada nutrición a la planta (Platt and Frolich, 1965). La
literatura sugiere que cuando el segundo par de hojas de la
plántula se haya expandido completamente es bueno iniciar
un plan de fertilización, caso en el cual es conveniente consultar con el asistente técnico (ICTA, 2002).
La selección de un buen material de propagación es uno de
los más importantes aspectos por considerar. Las yemas viables se pueden encontrar en el sector terminal de ramas en
crecimiento y se recomienda que se adquieran en un vivero
registrado ante el ICA, de árboles con registros de producción
confiables, que tengan un manejo adecuado y correspondan
fielmente a la variedad requerida.
Obtención de yemas: es fundamental asegurarse de que las
yemas estén sanas y turgentes. El proceso de extracción,
manejo y transporte debe conformarse a lo establecido en
la normatividad vigente. Se sugiere tomar el material de las
puntas de las ramas en pleno crecimiento que no estén brotadas, cuyas hojas sean maduras y firmes en el estrato medio de la planta. Cada vez que realice un corte, se deben
desinfestar las herramientas empleadas con soluciones como
hipocloritos, amonios cuaternarios, entre otros (Figura 9).
Las yemas deben provenir de un huerto básico con las siguientes características:
•	Estar compuesto por plantas maduras con registros de
dos a cuatro cosechas.
•	Tener plantas identificadas y que correspondan fielmente
a la variedad Hass.
•	Contar con plantas destacadas por su rendimiento y calidad
•	Contar con planes de manejo de plagas y enfermedades,
de fertilización, de riego y drenaje.
•	Estar aislado de cultivos comerciales convencionales de
•	Tener puntos de desinfección en los ingresos al lote para
calzado y vehículos.
Inmediatamente después del corte es necesario retirar todas
las hojas. Posteriormente, las yemas deben almacenarse de
tal forma que conserven la humedad, se mantengan viables
y en buenas condiciones sanitarias hasta el momento de
la injertación. Si las yemas deben ser movilizadas, es mejor
almacenarlas en una nevera de icopor identificándolas debidamente. Las varetas se pueden almacenar hasta dos días
Figura 9.Germinación de la semilla para patronaje (a). Crecimiento y desarrollo de patrones sanos (b). Selección de yemas sanas (c). Obtención de yemas sanas para su posterior
injertación. Es clave desinfectar el material vegetal y las herramientas durante todo el proceso. Fuente: Alarcón, 2012.
La injertación se realiza con el fin de mejorar la producción,
proveer tolerancia a enfermedades y a condiciones adversas
del suelo, mantener las aracterísticas de la variedad deseada
y lograr una facilidad en el manejo del cultivo. Los tipos de
injerto más frecuentes para esta especie son de púa lateral y
púa lateral con descopado (Figura 10).
Figura 10. Germinación de la semilla para patronaje (a). Crecimiento y desarrollo de patrones
sanos (b). Selección de yemas sanas (c). Injertación y tutorado (d). Fuente: Alarcón, 2012.
Para que un injerto sea exitoso, se deben cumplir con requisitos básicos:
•	Que exista compatibilidad entre patrón/injerto.
•	El injertador no debe tocar la superficie de corte del
patrón ni de la yema.
•	Es indispensable que la región cambial del patrón quede
en contacto directo con la del injerto.
•	Una vez que se realice el injerto, este debe protegerse de
la deshidratación y la radiación directa.
•	Aplicar una solución desinfectante tanto al material vegetal
como a las herramientas durante todo el proceso de injertación.
•	Manipular las yemas lo menos posible y evitar el contacto del área cambial con los dedos o las herramientas
•	A las plantas injertadas les conviene permanecer a la sombra por lo menos de 2 a 3 semanas después del injerto,
para luego reducir el sombrío gradualmente y retirar la
cinta de amarre del injerto.
a. Injerto de Púa Terminal
(adaptado de Bernal y Díaz, 2005):
•	Retirar hojas y ramas que estén cerca del punto de
•	Despuntar a una altura de 20 cm o más y realizar un corte
vertical de 6 a 7 cm.
•	Hacer un corte en doble bisel al injerto, de modo que los
cortes coincidan entre sí.
•	Unir patrón e injerto y atar con una cinta de polietileno
de abajo hacia arriba, envolviendo la cinta en un mismo
sentido, templando a la vez y procurando que la punta inferior de la cinta quede fija en la primera vuelta. Cuando
se termine, introducir la punta superior por debajo de la
última vuelta y apretar.
•	Se sugiere cubrir el injerto para evitar la deshidratación
hasta que se observen los primeros brotes en la yema.
b. Injerto de Púa Lateral o Cuña
•	Retirar hojas y ramas que estén cerca del punto de injertación. •	Realizar un corte de 5 cm en forma de lengüeta sobre el
•	Cortar la yema en forma de púa e insertar en el corte
hecho en el patrón a modo de cuña, garantizando que
coincidan los cortes.
•	Revestir el injerto con cinta de polipropileno. •	Cubrir el injerto por 20 días al cabo de los cuales se debe
revisar si ha brotado lo suficiente. •	Cortar el patrón 2-5 cm por encima del injerto.
c. Injerto Enchapado
•	Retirar hojas y ramas que estén cerca del punto de injertación. •	Realizar un corte de 5 a 6 cm en forma de escudo en el
patrón. •	Cortar la yema del mismo tamaño y forma de la fracción
retirada del patrón.
•	Insertar sobre el patrón, de modo tal que coincidan. •	Cubrir el injerto con cinta de polipropileno y retirarla sólo
hasta cuando aparezcan los brotes.
Otras técnicas de propagación
Es un método de propagación con el cual se induce la formación de raíces adventicias en una rama que aún permanece unida a la planta madre, para originar una nueva
planta. Considerando que la principal limitante en la
producción de aguacate en el mundo es la incidencia
de P. cinnamomi y que parte de la estrategia de prevención de la enfermedad es establecer patrones tolerantes
o resistentes, el enraizamiento de estacas y acodos es una
técnica bastante prometedora, puesto que puede propagar
vegetativamente los patrones, conservando sus características (adaptado de Bernal y Díaz, 2005).
Es un método de propagación que en la actualidad es muy
común y que en Colombia solamente algunos viveros lo están implementando con éxito. La metodología base fue desarrollada e implementada por Frolich y Platt (1971-1972) y
consiste en estimular la emisión de brotes como respuesta
a la ausencia de luz. Diversas publicaciones reportan varias
metodologías derivadas del trabajo de Frolich y Platt, que
permiten obtener patrones clonales y realizar una inspección
de sistema de raíces con menos pérdidas durante el trasplante (Figura 11) (Ernst, 2009).
Figura 11: Obtención de patrones clonales mediante etiolación: se injerta una yema del
patrón deseado (a), después se somete a un proceso de etiolación (b), momento en el
cual se cubre la base del injerto con un microcontenedor para estimular la emisión de
raíces (c y d). Tan pronto el patrón clonal está listo, se injerta con la copa deseada (e).
Fuente: Ernst (2009).
Características de una planta apta para la siembra
•	Ausencia de plagas.
•	Ausencia de signos o síntomas de la enfermedad.
•	Hojas de color uniforme.
•	Ausencia de deformaciones en raíz y tallo.
•	Raíz principal recta y de color blanco uniforme.
•	Unión de patrón y copa sin agallas o protuberancias.
•	Sistema radicular denso.
•	Plenamente identificada.
Es fundamental garantizar al consumidor de aguacate en
fresco la inocuidad del producto, para lo cual se aconseja implementar las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) en su cultivo.
Por tanto, debe planificar la producción, determinar qué factores le pueden favorecer o afectar durante el proceso de
producción y tomar las medidas apropiadas desde el punto
de vista técnico y económico. Tenga en cuenta antes de la
•	Antecedentes de la unidad productiva. •	Uso recomendado del suelo, conforme al POT del municipio donde se ubique el predio. •	Calidad y cantidad de agua disponible; acceso a la fuente. •	Condiciones climáticas y agroecológicas de la zona donde
se ubica el predio.
•	Recursos de la zona (infraestructura, red vial, servicios,
entre otros). •	Caracterización física y química de suelos y aguas (análisis
de suelo y agua). •	Reconocimiento del predio (ubicar instalaciones, análisis
de suelos, linderos, fuentes de agua, vías, etc.) e identificación de peligros para la inocuidad del producto, el
medio ambiente y la salud de los trabajadores. •	Asistencia técnica disponible (adaptado de CCI-ICAMADR, 2009).
•	Determinar las especies o variedades de acuerdo a la oferta ambiental.
Es importante que se realice el mantenimiento oportuno de
las instalaciones ubicadas en el predio así como de los equipos,
utensilios y herramientas que se emplean en las labores. Así
mismo, se deben tener registros actualizados de todas las
actividades realizadas en el cultivo y documentar todos los
procesos que se llevan a cabo; esto es útil a la hora de tomar
decisiones y aplicar correctivos.
Puede consultar la Resolución ICA 4174
de 2009 “Por medio de la cual se reglamentan
las certificaciones de las Buenas Prácticas
Agrícolas en la producción primaria de frutas
y vegetales para consumo en fresco”.
Previo a la preparación del suelo se deben conocer las condiciones actuales del predio (tipo de suelo, topografía del
terreno, clima) para tomar decisiones adecuadas respecto a
la preparación del terreno, trazado del cultivo y la siembra.
El suelo donde se establecerá el cultivo debe tener por lo
menos 1 m de profundidad en suelo plano, 70 cm para el
desarrollo del sistema radical y 30 cm para drenaje (Lemus
et ál., 2005). Una posible solución ante la existencia de texturas pesadas o poca profundidad efectiva es hacer camellones, montículos, terrazas y sistemas de drenaje (Lemus
et ál., 2005), con la precaución de no deteriorar la estructura
del suelo. Debe conocer el porcentaje de arcilla del suelo
para evitar asfixia radicular.
Previo al establecimiento del cultivo es primordial conocer el
suelo y la topografía del terreno, debe conocer el porcentaje de arcilla del suelo para evitar asfixia radicular. Para
esto, es necesario realizar un análisis de suelo que permita
determinar las características físicas (estructura, textura y
porosidad, entre otras) y químicas (pH, conductividad eléctrica, disponibilidad de nutrientes y capacidad de intercambio catiónico, entre otras).
La toma de muestras para el análisis de suelo debe hacerse
con 2 o 3 meses previos a la preparación del terreno, con
el fin de tener tiempo suficiente para el diagnóstico en
laboratorio y generar una recomendación adecuada para
la fertilización, aplicación de enmiendas y disposición. Lo
adecuado es identificar los diferentes tipos de suelos en la
finca y los límites que estos suelos tienen dentro del paisaje para
definir las unidades de muestreo. Usualmente los límites
del suelo coinciden con el cambio en la pendiente del
terreno (plano versus inclinado), material parental (terraza
aluvial versus coluvio), uso (pastura versus bosque), manejo
(fertilizado versus no fertilizado), etc.
Cada tipo de suelo se considerará como un terreno homogéneo e independiente (unidad de muestreo) por identificar con base en las características mencionadas (Osorio,
2005). Dentro de cada unidad de muestreo se debe tomar
1 kg de muestra, la cual debe ser representativa; por eso
debe estar compuesta de 10 a 20 submuestras de diferentes
sectores del predio. Se sugiere realizar el muestreo y respectivo análisis anual o bianualmente.
Después de trazar el terreno, se ubican y cavan los hoyos.
Se sugiere que las dimensiones de este sean de 70 cm de
ancho por 60 cm de profundidad (Díaz y Arango, 2009) y de
forma cónica (la profundidad del hoyo tiene que medirse en
la mitad). Es muy importante garantizar que el sistema radical en su totalidad quede en contacto con el suelo, por lo
cual se recomienda compactar un poco el suelo incorporado
en el hoyo de tal manera que no queden espacios de aire
que permitan el hundimiento del árbol; el árbol debe quedar
levantado del nivel del suelo en forma de volcán (Figura 12).
Figura 12. Verificación de las dimensiones del hoyo (a). Trasplante de plántula (b) .
Fuente: alarcón, 2012
Para la siembra, Avilán et ál., (1986) sugiere aplicar 300 gr
de nitrógeno, 600-2000 gr de P2O5 y 200-600 gr de K2O por
planta; sin embargo, más adelante se tratará nuevamente el
tema de fertilización.
Los árboles de aguacate listos para trasplante tienen entre
30 y 45 cm de altura de copa, medidos desde la zona de injertación hasta el ápice. Es preciso retirar las yemas laterales
en los primeros 40 cm, medidos a partir del suelo, dejando
el ápice con un solo brote terminal, lo que constituirá un eje
de crecimiento rápido (Ríos et ál., 2005).
De acuerdo con Ríos et ál. (2005), se deben tener distancias
de siembra como referencia a 6 m entre árboles y 8 m entre
surcos, que en suelos de alta fertilidad se pueden ampliar a
8 x 8 m. En zonas de ladera, por manejo fitosanitario y conservación de suelos, se recomiendan siembras en triángulo.
Estas también se usan en zonas planas con el propósito de
obtener un sistema más intensivo, puesto que incrementa
la cantidad de árboles en un 15% frente a la siembra, ver
cuadro (Figura 13). En Colombia se recomienda establecer
plantas de la variedad fuerte como polinizador y abejas para
favorecer el proceso de polinización.
Figura 13. Distribución de plantas sembradas. Se debe tener en
cuenta la orientación del cultivo,
pues de eso depende la captura
de luz por parte de la planta, así
como la adecuada distribución
y proporcion en numero de
plantas de la variedad polinizadora. Es importante la ubicación
del centro de acopio temporal,
fuentes de agua, baño para los
trabajadores, bodega de insumos. Fuente: Alarcón, 2012.
La disponibilidad de agua es un factor determinante en el
crecimiento del árbol y en la producción; hay periodos críticos en los cuales el exceso o déficit del líquido conducen a
una reducción en el rendimiento e incluso el detrimento de
la planta. Por ejemplo, cuando hay periodos de precipitación
intensos y prolongados (más de un mes) el exceso de humedad puede generar la pérdida de flores, reducción de O2 en
el suelo, se limita la disponibilidad de algunos nutrientes y
se favorece el establecimiento y desarrollo de enfermedades.
Es posible que el déficit hídrico genere pérdida de flores y
frutos, en especial durante la etapa comprendida entre el
cuajado del fruto y su madurez fisiológica (Lahav and Kadman,
1980). Es primordial que junto con el asistente técnico se
determinen los requerimientos por árbol, para establecer un
plan de riego adecuado.
El riego constituye una estrategia en el manejo riesgos
climáticos, que para el aguacate Hass son básicamente dos:
las bajas temperaturas, pueden dañar las hojas y frutos y en
casos extremos, el árbol; las altas temperaturas acompañadas de baja humedad durante la floración y formación del fruto, pueden disminuir la producción (Lahav and Whiley, 2002).
Para determinar la cantidad de agua a aplicar, es necesario
establecer el valor de la evapotranspiración del cultivo, su
estado fenológico, temperatura, humedad relativa, régimen
de precipitación en la zona y características del suelo. Es primordial ubicar acertadamente los equipos de riego, calibrarlos y realizar el mantenimiento oportunamente, evitando
errores en el manejo y frecuencia del riego. Se recomienda
implementar sistemas de riego localizado.
Es importante disponer de un análisis
físico, químico y microbiológico del agua
que se utilice en el cultivo.
El desarrollo de un plan de fertilización para el aguacate
debe soportarse en el análisis de suelo y foliar del cultivo, así
como en su historial de producción, debidamente documentado. A continuación se realiza una breve descripción sobre
cómo se deben tomar muestras.
Las muestras para análisis de suelo en cultivos establecidos
deben adquirirse de lotes uniformes con respecto al tipo
de suelo, edad de la planta, manejo y tipo de producción.
Deben tomarse de árboles escogidos, de modo tal que
sean representativas, realizando un recorrido sistemático y
tratando de cubrir adecuadamente el campo. En cada árbol
seleccionado, se eligen de 2 a 4 sitios equidistantes de muestreo que se ubican debajo del árbol en la zona comprendida
entre la mitad del radio medio de la copa y el perímetro de
esta. Las submuestras de cada árbol se recolectan en un recipiente plástico limpio, se mezclan por completo y se toma
una porción de 1 kg de suelo, que se envía al laboratorio.
Las muestras se deben tomar a una profundidad de 0-20 cm
(Avilán, et ál., 1986).
Cuando se toman las muestras para análisis foliar, es necesario realizar también un muestreo sistemático. En los árboles
seleccionados se deben recoger 6 a 8 hojas de 4 meses de
edad en ramas jóvenes que no estén en producción, en todos los lados de la copa. La muestra compuesta debe tener
de 60 a 80 muestras (Avilán, et ál., 1986).
Es importante realizar inspecciones con el fin de determinar
posibles síntomas asociados a problemas nutricionales (ver
Tabla 2). Los elementos con mayor influencia en las hojas
son N, P, Mg, Ca, Fe, B y S; los brotes vegetativos tienen alta
demanda de N, P y B; las flores demandan principalmente P,
B, Fe y S y, en el fruto, los elementos requeridos principalmente son K, N, P y B (Bárcenas et ál., 2003, citado por Ríos
et ál., 2005).
Para calcular la cantidad de nutrimentos por emplear en los
huertos de aguacate, en forma orgánica o inorgánica, es
esencial conocer la cantidad de nutrimentos removidos por
el fruto cuando el rendimiento por árbol es el deseado. Salazar-García (2002) reportan que una cosecha de 20 toneladas
de aguacate Hass remueve 52, 21 y 94 kg de N, P205 y K2O,
Así mismo, es notoria la alta remoción de magnesio, azufre,
zinc, boro y molibdeno por el fruto de esta variedad. La toma
de nutrientes por el fruto puede ser distinta entre variedades
incluso de árboles de la misma especie, pero de diferente
edad, estado de desarrollo del fruto, manejo del huerto, disponibilidad de nutrientes en el suelo, diferente habilidad de
los portainjertos para absorber los nutrimentos del suelo y
translocarlos a la parte aérea, así como de la metodología y
procedimientos analíticos usados (Salazar-García, 2002).
Lo recomendable es aplicar, por medio de fertilizantes foliares,
microelementos como cobre, zinc, manganeso y boro una o
dos veces al año. Los fertilizantes suministrados como fórmulas
completas se deben poner en surcos u hoyos paralelos a la
línea de plantación a 30 cm de profundidad y a 20 cm del
gotero del árbol, en caso de emplear riego localizado (Tabla 1).
Tabla 1. Síntomas de deficiencias de minerales en aguacate. Adapatado de Lahav y Whiley, 2002.
Hojas de color verde pálido, las nervaduras pueden Plantas con gran producción de frutos y brotes nuevos requieren
tornarse amarillas. Senescencia temprana. Entrenudos de un aporte adecuado de nitrógeno. Excesos en la aplicación
de nitrógeno es un costo innecesario y contribuye a la contaminación por acumulación de nitratos, salinización o acidificación
del suelo, puede causar la muerte de la planta.
Síntomas principalmente en hojas maduras que
pueden tomar un color marrón, lucen más pequeñas y
redondeadas. Pueden presentarse senescencia temprana, reducción en crecimiento e incluso muerte
Síntomas principalmente en hojas maduras que “Los síntomas de deficiencia aparecen primero en la base de las
pueden presentar clorosis intervenal, manchas de hojas y en peciolos, entonces avanza a lo largo de la nervadura
color rojo marrón, reducción en el tamaño. Las ra- central.
mas pueden ser muy delgadas.
En el caso del aguacate Hass se debe tener cuidado con la aplicación de potasio por su efecto sobre el tamaño del fruto.”
Síntomas principalmente en hojas maduras, puede pre- Los síntomas de deficiencia de calcio pueden ser similares a los
sentarse reducción en su tamaño y quemazon en los ocasionados por P. cinnamomi, puede causar el colapso de las
raíces. Una adecuada concentración de calcio en el fruto permite mantener la calidad en poscosecha.
Síntomas principalmente en hojas maduras, pueden
presentar clorosis intervenal, también color verde amarillo en la superficie.
Se debe considerar que el suelo puede fijar el fósforo, no siempre hay un patrón definido para establecer esta deficiencia. En
exceso puede causar deficiencia de zinc. Se recomienda la aplicación de una fuente líquida mediante fertirrigación.
El exceso de manganeso en el suelo se puede corregir mediante
el incremento del pH en el suelo y mejoramiento del drenaje.
Tabla 1: Síntomas de deficiencias de minerales en aguacate. Adapatado de Lahav y Whiley, 2002.
Se debe tener en cuenta la relación con otros elementos, como
Hojas de color verde oscuro. Entrenudos cortos.
Alteración en el crecimiento de nuevos brotes.
Las aplicaciones de fungicidas que contienen cobre pueden
causar fitotoxicidad
Síntomas principalemente en hojas jóvenes, en el área
intervenal puede presentarse una coloración blanco
amarillo, manchas oscuras alargadas en las nervaduras,
así como necrosis en los bordes. Los frutos pueden
tomar un color verde claro.
A la hora de determinar deficiencias en hierro es bueno tener
en cuenta la sintomatología. Esto se puede corregir aplicando
quelatos de hierro o aumentando el pH y mejorando el drenaje.
La deficiencia de Fe ocurre en suelos calcáreos con pH mayor de
7 ó en suelos ácidos con manganeso disponible en concentraciones muy altas.
Síntomas principalmente en hojas jóvenes, pueden
presentar clorosis intervenal, reducción en el tamaño
de las hojas, así como necrosis en los bordes. Puede
generar rosetamiento y entrenudos más cortos. En el
fruto se pueden presentar manchas circulares de apariencia
El contenido de zinc influye en la calidad del fruto y es sinérgico con el calcio. Se recomienda suministrar mediante aplicaciones foliares o la aplicación de quelatos de zinc mediante
Síntomas principalmente en hojas jóvenes, pueden Se recomienda corregir mediante aplicaciones de boro foliar o
presentar reducción en el tamaño, así como halos edáfico.
amarillos en la superficie. Pérdida de la dominancia
apical en la planta. El fruto puede tomar forma de hoz.
Las hojas jóvenes son más susceptibles que las maduras. Pueden presentar amarillamiento y reducción en
Nota: Con el paso de los años es muy probable que el tamaño de los frutos sea menor (menos de 200 gr) y la producción sea más heterogénea (Newett et al., 2012) razón por
la cual es muy importante ajustar regularmente el plan de fertilización y riego acorde a la edad y requerimiento del cultivo.
Se recomienda realizar una poda de formación en las
primeras etapas de desarrollo. Esta consiste en la selección de 3 a 5 ramas fuertes, preferiblemente las encontradas en un ángulo de 45 grados, una en cada punto
cardinal, para permitir la entrada de luz en toda la copa
del árbol. Cuando se han seleccionado las ramas principales, se eliminan aquellas que están en dirección al suelo
o que lucen débiles.
La poda mal manejada puede estimular el crecimiento
vegetativo en detrimento de la floración, por lo cual en la
mayoría de las ocasiones se sugiere limitar la poda a una
limpieza (eliminar ramas secas, enfermas, mal formadas o
mal distribuidas).
Una vez la etapa productiva se ha iniciado, no se deben
hacer podas drásticas y solamente se recomienda retirar
las ramas enfermas o muertas, así como las que están en
contacto con el suelo. Así mismo, es importante desinfestar regularmente las herramientas empleadas en esta
Si el cultivo se ha establecido a una alta densidad, es necesario incluir un programa de podas adecuado; de lo contrario,
el desarrollo vegetativo puede impedir una cosecha rápida
y desplazar la producción hacia la periferia de los árboles.
Esto significa una baja productividad por volumen de árbol y,
además, una disminución progresiva de los calibres del fruto
(Lemus et ál., 2005).
A la hora de establecer un MIP es fundamental indagar y
conocer aspectos básicos:
•	El blanco biológico (identificar el agente causal).
•	Condiciones climáticas (favorables o desfavorables para el
establecimiento y diseminación de la plaga).
•	Susceptibilidad de la planta al ataque de la plaga (épocas
de mayor o menor susceptibilidad).
Teniendo esta información, lo mejor es solicitar al asistente
técnico el diseño de un MIP que garantice la sanidad en el
cultivo y sea, a su vez, económica y ambientalmente sostenible. Se busca que este plan de manejo sea eficaz, no dañe el
medio ambiente y sea viable económicamente, para lo cual
se debe tener como soporte información actual y completa
sobre los ciclos de vida de las plagas y sus interacciones con
el medio ambiente y todos los métodos de control de plagas
disponibles (EPA, 2010).
El MIP consiste en una serie de evaluaciones de manejo de
plagas, decisiones y controles, cuyo enfoque comprenden
Antes de llevar a cabo cualquier acción para el control de la
plaga, se debe determinar un umbral de acción, es decir, un
punto en el cual las poblaciones de plagas o las condiciones
del medio ambiente indiquen que se debe llevar a cabo
tal acción. El avistamiento de una única plaga no siempre
significa que se necesite el control. El nivel en el cual las
plagas se convertirán en una amenaza económica debe
ser crítico, así guiar las decisiones futuras del control de
la plaga (EPA, 2010).
No todos los insectos, malezas y otros organismos vivos
requieren control; algunos organismos son inofensivos e,
incluso, beneficiosos. Los programas del MIP funcionan
para monitorear las plagas e identificarlas con precisión,
de modo que se puedan tomar decisiones apropiadas para
el control, en concordancia con los umbrales de acción.
El monitoreo y la identificación elimina la posibilidad de
que los plaguicidas se utilicen cuando en realidad no se
necesiten o que se emplee el tipo de plaguicida equivocado
(EPA, 2010).
Los programas del MIP están diseñados para evitar que las
plagas se transformen en una amenaza. En un cultivo, esto
puede implicar el uso de métodos como la rotación de distintos cultivos, selección de variedades resistentes a las plagas,
la siembra de material sano, ubicar puntos de desinfección
de calzado y vehículos en los puntos de acceso al lote y la
restricción en el ingreso personal no autorizado. Estos métodos de control pueden ser muy eficaces y eficientes con
respecto al costo y presentan bajo riesgo para las personas y
el medio ambiente (EPA, 2010).
Una vez que el monitoreo, la identificación y los umbrales de
acción indican que se requiere el control de plagas y los métodos preventivos ya no son efectivos o no están disponibles,
los programas del MIP evalúan el método de control apropiado en cuanto a eficacia y riesgo. Primero, se eligen los
controles de plaga que sean eficaces, menos riesgosos, incluyendo, por ejemplo, las feromonas para ocasionar trastornos de apareamiento de plagas y la instalación de trampas.
Si posteriormente el monitoreo, la identificación y los umbrales de acción indican que los controles menos riesgosos
no están funcionando, se emplearán métodos de control de
plagas adicionales, como la aplicación de plaguicidas (Figura
14), pero este es el último recurso (EPA, 2010).
Figura 14. Control químico. Aplicar bajo la supervisión de un Ingeniero Agrónomo,
leer la etiqueta y emplear los elementos de protección personal necesarios. Fuente:
Alarcón, 2012.
Las enfermedades están entre los factores que más limitan la
productividad y la longevidad del árbol. La importancia de un
organismo fitopatógeno varía dependiendo del país, región
productora y el tipo de mercado (nacional o internacional) y
puede estar dada por la distribución y severidad de daños que
los patógenos ocasionan o por su importancia cuarentenaria2
para un país importador (Téliz y Mora, 2007). En general, el
establecimiento y diseminación de enfermedades en un huerto de aguacate obedece a un mal manejo del cultivo.
(Agente causal: Phytophthora cinnamomi
Raíz: Phytophthora cinnamomi causa principalmente la
pudrición en raíces en plantas de todas las edades y se desarrolla más rápido en suelos encharcados. Afecta las raíces
más finas, las cuales se tornan de color café-negro y posteriormente mueren. Al examinar las raíces secundarias, presentan necrosis parcial (Tamayo, 2005) (Figura 15).
La pudrición de la raíz del aguacate es la enfermedad más
seria y afecta a la mayoría de los países que producen este
fruto (Crandall, 1948). Su importancia radica en la gran
cantidad de plantas hospederas que posee el hongo: azalea,
castaño, canelo, eucaliptos, roble, pino, piña, lirio acuático,
alfalfa, crucíferas, tomate, zanahoria y fresa; puede causar
pudrición radicular (Ho y Zentmyer, 1977) y afectar plantas
de cualquier edad y tamaño.
FIgura 15. Síntomas en raíz de una planta afectada por P. cinnamomi. Con la muerte
de las raicillas, la planta sufre un severo estrés hídrico aun en suelos húmedos. La infección, combinada con la limitación para la toma de agua rápidamente conducen a la
muerte. Fuente: Alarcón, 2012.
2. Plaga cuarentenaria: plaga de importancia económica potencial para el área en peligro aun cuando no esté presente o, si está presente, no extendida y se encuentre bajo el
control oficial (CIPF, 2010).
Aponte (1975) señala que árboles de cualquier edad y tamaño, desde injertos en el vivero hasta árboles viejos y grandes,
son afectados por esta enfermedad. Los árboles afectados
se declinan gradualmente, aunque, ocasionalmente, ocurre
una deterioración rápida; por tanto, la muerte puede tardar
desde unos pocos meses hasta 2 o 3 años. En los estados
iniciales del problema, las raicillas mueren y se pudren, por
lo cual es difícil hallar raíces normales en árboles enfermos.
Las raíces se presentan ennegrecidas y arrugadas y se desprenden de su corteza fácilmente cuando las raicillas aún no
están necróticas. Las raíces primarias y secundarias son poco
La pudrición se observa en las raíces pivotantes y en las laterales
y el cuello, extendiéndose en el tronco hasta unos 50 cm
aproximadamente. Produce grandes áreas necróticas, de
color marrón oscuro, sin profundizar en el leño. La ausencia
de raicillas y pelos absorbentes, evita la toma de agua, por lo
cual el suelo bajo los árboles enfermos tiende a permanecer
húmedo (Tamayo, 2005).
Figura 16. El follaje se torna clorótico y marchito, las hojas caen y se observa muerte
descendente de las ramas. Fuente: Alarcón, 2012
frecuentemente doblada hacia el haz sobre la nervadura
principal. Por el envés, las nervaduras toman un color morado
y, finalmente, las hojas se marchitan y caen, de modo que las
copas de los árboles afectados pronto se palotean, aunque algunas hojas secas pueden permanecer adheridas a las ramas.
Follaje: el deterioro de la raíz genera retraso en el crecimiento e incluso muerte de la planta cuando no recibe ningún
manejo o cuando las condiciones locales lo dificultan. En
plantas adultas se observa caída de hojas y necrosis (Figura
16); en plantas de vivero, muerte ascendente del patrón y
descendente de la copa.
Los síntomas iniciales en el follaje incluyen decoloración y
marchitamiento de las hojas. Las hojas nuevas son escasas y más pequeñas de lo normal y con su superficie
Frutos: son más pequeños y delgados, debido a que las
raíces no son capaces de controlar la toma de sales. Puede
ocurrir excesiva floración y fructificación, pero los frutos no
alcanzan su tamaño normal, los árboles mueren gradualmente, de los extremos de las ramas hacia abajo.
Frecuentemente ocurre una alta producción de frutos pequeños poco tiempo después de que aparecen los primeros síntomas de la enfermedad. Esto se explica por la acumulación
de nitritos en la parte superior del árbol; así mismo, el daño
radicular puede iniciarse varias semanas o meses antes de
que las copas muestren el problema. Los árboles pueden
recobrarse parcialmente de la declinación y emitir nuevos
brotes y ramas. Esta recuperación es efímera, a menos, que
se apliquen productos específicos para el control de la enfermedad (Aponte, 1975).
•	Utilizar material de siembra sano.
•	Evitar el flujo de suelo y agua de un lote con plantas enfermas a un lote libre de la enfermedad.
•	Ubicar puntos de desinfección de calzado y vehículos a la
entrada del predio.
•	Desinfestar regularmente las herramientas y equipos empleados en el cultivo.
•	Ubicar señales (llamados) para identificar los lotes
•	Erradicar plantas enfermas, retirarlas del cultivo, aislar y
desinfectar el sitio cuando la presión de la enfermedad
y los factores ambientales hayan causado una pérdida
•	Aplicar riego adecuado y tener un buen sistema de drenaje.
•	Evitar establecer cultivos de aguacate en lotes que
puedan estar infectados con el patógeno.
•	Evitar causar heridas al tallo y a las raíces.
•	Levantar camellones.
•	Fertilizar adecuada y oportunamente: una planta bien nutrida será más tolerante a la enfermedad.
•	Manejar adecuadamente las malezas.
•	Establecer cultivos en suelos aireados, profundos y con
buen drenaje (Figura 17).
Figura 17. Manejo preventivo de la pudrición de raíz mediante la elaboración de zanjas. Fuente: Alarcón, 2012.
•	Obtener árboles para siembra bajo condiciones asépticas;
para ello, los viveros deben aislarse de los cultivos en campo
y las plántulas deben obtenerse de frutos y árboles sanos.
•	Deben desinfestarse las herramientas utilizadas en labores
de corte (podas y deschuponadas) antes y después de
•	Incorporar materia orgánica a los suelos (sitio de siembra);
favorece el crecimiento y multiplicación de microorganismos antagónicos a P. cinnamomi. La hojarasca de los mismos árboles puede ser utilizada para tal fin.
•	Uso de esterilizantes de suelos: Cloropicrina, Vapam o
Dazonet. Estos productos se aplican en sitios por replantar.
•	Mantener los árboles con un buen nivel nutricional y libre
•	Erradicar completamente los árboles afectados, incluyendo
los árboles aledaños, ya que por el contacto con las raíces
•	Trabajar con la selección de genotipos resistentes al hongo,
para ser utilizados como portainjertos. Los materiales Duke6, Duke-7, G-6, G-22, G755 y Huntalos, de origen mexicano
y guatemalteco muestran resistencia a P. cinnamomi.
•	Aplicar fungicidas específicos para el control del hongo,
procurando elaborar un plan de aplicaciones donde se
utilicen diferentes ingredientes activos, siguiendo las
recomendaciones del asistente técnico y de la etiqueta del
producto. Al respecto, Tamayo (2005) reporta el uso de
productos que contienen Metalaxil; también se reporta el
uso de fungicidas sistémicos con Metalaxyl, Acylalanina,
fosfato de aluminio y acido fosforoso han dado buenos
resultados en la recuperación de árboles con infecciones
tempranas. Por lo general, se utilizan inyectados al tronco
(Alarcón, 2012).
(Agente causal: Verticillium albo atrum
Reinke and Berthier)
Raíz: Los signos y síntomas que presenta la planta pueden
confundirse con la pudrición de la raíz causada por P.
cinnamomi (Bernal y Díaz, 2005); por eso, es importante
que el diagnóstico se realice sobre un análisis de laboratorio
(Agrios, 2005).
Ramas y hojas: Se observa un marchitamiento generalizado
en la planta causado por la invasión de los haces vasculares
de la planta y, al realizar cortes transversales en los tallos, se
pueden notar rayas grises o marrón (Figura 18) (Mossler y
Crane, 2001). Las hojas de las ramas afectadas toman una
coloración café, permanecen adheridas al árbol por algún
tiempo y luego caen mientras que los frutos se mantienen
en el árbol. Posteriormente, los frutos caen y se presenta un
paloteo o muerte descendente de algunas ramas (Tamayo,
Figura 18. Daño en tejido vascular causado por V. albo atrum. Fuente: Alarcón, 2012.
•	Establecer el cultivo en lotes bien drenados, no encharcables. •	Solarizar el suelo previo a la siembra. •	Utilizar material de siembra sano. •	Evitar establecer cultivos de aguacate en lotes infectados
(lotes que previamente hayan sido sembrados con cultivos susceptibles a este hongo como el tomate, la fresa,
el lulo, la papa y la yuca). 31.
•	Podar ramas afectadas y, posteriormente, aplicar pintura
a base de aceite en la región podada. •	Erradicar plantas que hayan muerto por la enfermedad. •	En árboles con síntomas iniciales de la enfermedad, se
recomienda aplicar al follaje, al suelo y tallos fungicidas
específicos para el control del hongo. •	Elaborar un plan de aplicaciones donde se utilicen diferentes
ingredientes activos, siguiendo las recomendaciones
del asistente técnico y de la etiqueta del producto. Al
respecto, Tamayo (2005) reporta el uso de productos
que contienen Benomyl, Tiabendazol o Metil Tiofanato
como ingrediente activo.
•	Desinfestar adecuadamente los sustratos en vivero. •	Ubicar puntos de desinfección de calzado y vehículos a la
entrada de los lotes.
(Agente causal: Sphaceloma perseae Jenkins)
Fruto: se observan lesiones redondas o irregulares de color
pardo o café claro, de apariencia corchosa, protuberantes,
que pueden unirse y afectar gran parte del fruto. Con el
agrietamiento de las áreas afectadas, se favorece el ingreso
de otros organismos, afectando su valor comercial (Figura 19).
Hojas: se advierten lesiones en hojas y ramas pequeñas; en
casos severos lucen distorsionadas y con retraso en el crecimiento. Así mismo, se pueden observar manchas protuberantes de color castaño y variadas formas que posteriormente coalecen en nervaduras, peciolos y corteza de las
ramas (Pegg et ál., 2002).
Figura 19. Frutos afectados por S. perseae.Fuente: Alarcón, 2012.
•	Realizar podas sanitarias que faciliten la circulación del
aire y la penetración de luz.
•	Eliminar estructuras afectadas y retirarlas del lote.
•	Monitorear y controlar oportunamente las poblaciones
de trips, pues son quienes abren puertas de entrada al
elaborar un plan de aplicaciones donde se utilicen
diferentes ingredientes activos, siguiendo las recomendaciones del asistente técnico y de la etiqueta del
•	Tamayo (2005) reporta el uso de productos que contienen
Clorotalonil, Difenoconazol, Benomyl, Oxicloruro de Cobre o Hidróxido Cúprico en rotación.
(Agente causal: Cercospora purpurea Cooke)
Fruto: Produce infecciones latentes en campo antes de la
cosecha y únicamente se manifiesta en los frutos en la etapa
de poscosecha. Se observan manchas de tamaño pequeño
(0,3 a 1 cm de diámetro), de color marrón o café oscuro, de
formas irregulares o angulares, con bordes rojizos definidos
y rodeadas de un marcado halo clorótico (Figura 20).
Figura 20. Fruto afectado por C. purpurea. Fuente: Alarcón, 2012.
En poscosecha, origina la llamada ‘mancha negra del fruto’ y llega a causar pérdidas del 2% en condiciones de
inadecuado almacenamiento. Las lesiones son de tamaño
mediano (1 a 2 cm de diámetro), de color negro, bordes
angulosos o irregulares rojizos desmejoran la apariencia
del fruto (Tamayo, 2005).
Hojas y ramas: Se observan manchas individuales de color
marrón a púrpura rodeadas de un halo amarillo, muy pequeñas (2,5 mm de diámetro aproximadamente) las cuales pueden
unirse y formar manchas irregulares de color marrón. En
temporadas de alta precipitación, al observar con lupa, es
posible encontrar masas de color gris (esporas) (Pernezny
and Marlatt, 1994).
•	Usar densidades de siembra adecuadas, que permitan la
penetración de luz y el flujo del aire.
•	Aplicar una fertilización balanceada.
•	Manejar adecuadamente insectos plaga y otras enfermedades que debilitan las plantas.
•	Realizar podas sanitarias y aplicar un sellante en los cortes
•	Elaborar un plan de aplicaciones donde se utilicen
diferentes ingredientes activos siguiendo las recomendaciones del asistente técnico y de la etiqueta del producto.
Al respecto, Tamayo (2005) reporta el uso de productos
que contienen Oxicloruro de cobre, Hidróxido cúprico,
Benomyl, Carbendazim, Ciproconazol o Flusilazol como
(Agente causal: Rhizopus stolonifer
(Ehrenb.: Fr.) Vuill)
Fruto: Se distingue un moho de aspecto grisáceo en el punto de inserción del pedúnculo con el fruto, el cual corresponde a
estructuras del hongo (Figura 21). En dicha inserción es posible observar una pequeña lesión de color café que invade
parcialmente la cáscara y la pulpa; con el paso del tiempo se
nota una pudrición de color café oscuro de bordes irregulares, que avanza gradualmente hacia el centro del fruto
hasta invadirlo totalmente y causar una pudrición interna
de la pulpa que se torna café clara e incluso puede llegar
a colonizar la semilla. Esto le da un sabor desagradable al
fruto. El hongo puede llegar a causar pérdidas cercanas al
30% al deteriorar la calidad del fruto en condiciones de mal
almacenamiento (Tamayo, 2005).
Figura 21. Fruto afectado por R. stolonifer. Fuente: Alarcón, 2012.
•	Desinfestar regularmente las herramientas empleadas en
las labores del cultivo.
•	Cosechar los frutos conservando el pedúnculo.
•	Desinfestar regularmente las áreas de almacenamiento,
selección y empaque de la fruta, así como las canastillas.
•	Aplicar fungicidas para prevenir la pudrición en frutos siguiendo las recomendaciones del asistente técnico y de
la etiqueta del producto. Tamayo (2005) reporta el uso
de productos que contienen Tebuconazole, Iprodione o
ludioxonil como ingrediente activo.
Fruto: El hongo se manifiesta en cualquier lugar del fruto,
pero es más frecuente en la inserción del pedúnculo con el
fruto, donde se observa una pudrición de color marrón que
avanza de manera gradual y uniforme (Figura 22). En los
ataques por Dothiorella sp. no hay crecimiento micelial,
advirtiéndose un necrosamiento marcado de los haces vasculares al interior del mismo.
De acuerdo con Tamayo
(2005), las pérdidas por
la enfermedad en poscosecha son cercanas
al 10% al deteriorar la
calidad de la fruta cosechada y únicamente
Figura 22. Fruto afectado por Dothiorella sp.
Fuente: Alarcón, 2012.
se ha observado en frutos cosechados sin pedúnculo. El
hongo produce infecciones latentes en el campo antes de
la cosecha y solo se manifiesta en el fruto en la etapa de
•	Desinfectar las semillas empleadas en la obtención de
patrones. Al respecto, Tamayo (2005) reporta el uso de
Hipoclorito de calcio, así como de productos que contengan Carboxin y Captan como ingrediente activo.
•	Emplear material de siembra sano.
•	Descartar frutos afectados y disponer fuera del cultivo y
del área de poscosecha.
•	Desinfestar periódicamente los cuartos de almacenamiento y las canastillas en las cuales se comercializa la fruta.
•	Aplicar fungicidas específicos para el manejo de la enfermedad en campo. Con ello, elaborar un plan de aplicaciones donde se utilicen diferentes ingredientes activos,
siguiendo las recomendaciones del asistente técnico y de
la etiqueta del producto. Al respecto, Tamayo (2005) reporta el uso de productos que contienen Oxicloruro de cobre,
Hidróxido cúprico o Benomyl como ingrediente activo.
Muerte descendente de ramas y brotes,
(Agente causal: Glomerella cingulata
(Stoneman) Spauld & Schrenk)
Ramas y hojas: En plantas de vivero se observa muerte
descendente de la copa y pudrición del injerto. En plantas
adultas genera muerte progresiva y descendente de ramas y
cogollos de color café oscuro a negro; además, se puede encontrar masas de color salmón en los tallos, correspondientes
a estructuras del hongo (Figura 23).
Figura 23. Signos de daño por G. cingulata en frutos y hojas. Fuente: Alarcón, 2012.
Flores: Puede producir su caída y lesiones en estados tempranos de formación.
Fruto: En campo se observan lesiones de color café en el
pedúnculo de frutos en formación y provocan su caída en
estados tempranos de desarrollo. Aunque no son frecuentes
los síntomas de ataque del hongo en los frutos en plantaciones establecidas, el patógeno penetra su epidermis y permanece latente hasta su maduración cuando aparecen las
manchas causantes de la caída prematura del árbol. En poscosecha se observan manchas redondas de tamaño variable en
cualquier parte del fruto, levemente deprimidas en el centro
y sin bordes definidos (Tamayo, 2005).
•	Establecer el cultivo bajo una densidad de siembra adecuada
que permita la óptima penetración de luz y flujo de aire.
•	Realizar podas sanitarias, retirar ramas enfermas y disponerlas fuera del lote.
•	Realizar la recolección de frutos oportunamente.
•	Implementar tratamiento de poscosecha que permita
mantener la vida útil del fruto.
•	Desinfestar periódicamente los cuartos de almacenamiento
y las canastillas en donde se comercializa la fruta.
con ello elaborar un plan de aplicaciones donde se utilicen diferentes ingredientes activos, siguiendo las recomendaciones del asistente técnico y de la etiqueta del
productos que contienen Oxicloruro de cobre, Hidróxido
cúprico, Benomyl, Metil Tiofanato, Carbendazim, Tiabendazol o Difenoconazol como ingrediente activo.
Se observa igualmente crecimiento micelial blanquecino,
presentándose una pudrición interna y blanda de la pulpa,
de color café claro u oscuro. En estados avanzados de infección, el micelio blanquecino que rodea la inserción del
fruto con el pedúnculo se torna de color negro y avanza al
interior del fruto, deteriorándolo completamente (Figura 24)
(Tamayo, 2005).
Secamiento descendente, necrosis del
injerto, pudrición del fruto
(Agente causal: Lasiodiplodia theobromae
(Pat.) Griffiths and Maubl)
Hojas y ramas: En plantas de vivero causa secamiento
descendente y necrosis del injerto que avanza en la misma
forma (descendente) produciendo su muerte.
Raíz: Causa pudrición de raíces y provoca retraso en el
desarrollo de las plantas en vivero.
Fruto: Afecta frutos en época de poscosecha en la inserción
del pedúnculo con el fruto, donde se observa una lesión de
color café oscuro que avanza de manera gradual y uniforme
hacia el centro del mismo.
Figura 24. Signos y síntomas de daño por L. theobromae en fruto y ramas. Fuente:
Kader y Arpaia, 2001; Alarcón, 2012.
•	Mantener las plantas de vivero aisladas del suelo, libres de
encharcamiento y excesos de humedad.
•	Tener ventilación adecuada en fase de vivero.
y las canastillas en donde se comercializa la fruta; al igual
que las herramientas empleadas en el proceso de producción.
•	Aplicar fungicidas específicos para el manejo preventivo
de la enfermedad en vivero, con ello elaborar un plan de
aplicaciones donde se utilicen diferentes ingredientes activos, siguiendo las recomendaciones del asistente técnico
y de la etiqueta del producto. Al respecto, Tamayo (2005)
reporta el uso de productos que contienen Oxicloruro
de cobre, Hidróxido cúprico, Benomyl, Metil Tiofanato,
Carbendazim o Tiabendazol como ingrediente activo.
(Agente causal: Cylindrocladium sp. Morgan) Frecuentemente se produce la muerte de plántulas de aguacate por Cylindrocladium en fase de vivero
Hojas y tallo: Presentan clorosis intervenal, aparición progresiva de pequeñas lesiones necróticas que se tornan en
zonas de tejido muerto y pudrición de raíz.
Raíz: El volumen radicular es escaso y las raíces secundarias
se tornan necrosadas, llegando a causar la muerte de las
plántulas (Figura 25).
•	Ubicar puntos de desinfección de calzado y vehículos en
los accesos al cultivo o al vivero.
•	Retirar plantas y ramas afectadas y disponerlas fuera del
cultivo o vivero.
•	Desinfestar herramientas cada vez que sea necesario.
Figura 25. Síntomas en raíz de una planta afectada por Cylindrocladium sp. Fuente:
•	Controlar insectos chupadores.
•	Aplicar fungicidas específicos para el manejo de la enfermedad, con ello elaborar un plan de aplicaciones donde se utilicen diferentes ingredientes activos, siguiendo las
producto. Al respecto, Tamayo (2005), reporta el uso de
cúprico o Polisulfuro de Calcio como ingrediente activo.
(Helicotylenchus sp.)
En general se observa retraso en el crecimiento, acompañado de clorosis moderada (Bernal y Díaz, 2005).
En el momento de establecer el cultivo es importante verificar si el lote tiene un historial de problemas causados por
nematodos. Se debe procurar seleccionar un lote libre de
Si aún no están presentes, es necesario implementar las siguientes medidas de prevención:
•	Evitar el tránsito de personal, animales o vehículos desde
•	Realizar un manejo adecuado de malezas, en especial
aquellas que son hospedantes alternos. •	Monitorear permanentemente el cultivo.
Si están presentes:
•	Establecer el género al cual pertenecen y la densidad de
•	Una vez se determine la presencia de focos, aislar las
áreas afectadas y evitar el tránsito de agua, vehículos o
personas desde allí al resto del lote.
•	Siguiendo las recomendaciones del asistente técnico,
considerar la aplicación de un nematicida en caso que se
requiera reducir el nivel de población.
•	Con un nivel poblacional bajo, se pueden establecer coberturas con plantas de los géneros Crotalaria y Tagetes.
Algunos insectos plaga
fitosanitarias aplicadas para su manejo y control. Por ello, es
necesario determinar el umbral y nivel de daño económico
para poder establecer una mejor estrategia de manejo.
Stenoma catenifer Walsingham
(Lepidoptera: Elaschistidae)
Adulto: El adulto es una polilla de color café claro, con una
longitud promedio de 15 mm, la hembra, y 11 mm, el macho. Las alas anteriores son el doble de largas que anchas.
Cuando está en reposo, sobre las alas se observan alrededor
de 25 manchas de color negro que forman una “S” acostada (Hohmann et ál., 2000). En promedio vive 5.5 días, es
de hábito nocturno y oviposita en las noches (Figura 26c).
Huevo: Los huevos son pequeños y ovalados, su tamaño es
0.5 mm de largo por 0.38 mm de ancho (CABI, 2006). La
superficie es rugosa con estrías longitudinales, inicialmente
de color verde claro que se torna blanco crema y, próximos a
la eclosión, adquieren una tonalidad oscura (Orjuela, 2011).
En estado de huevo dura alrededor de 5.5 días.
La presencia de plagas en el producto cosechado es una de
las principales limitantes en la admisibilidad de frutos en
fresco para exportación; por lo tanto, es necesario formular
e implementar planes de manejo integrado de plagas durante
el proceso de producción de la fruta.
Larva: En su estado larval, que dura 18.5 días aproximadamente, pasa por cinco instares sin diferencias de forma marcadas, pero cambia de color: desde blanco, café claro, rosado
hasta morado en el dorso y azul en el vientre (Figura 26a).
De acuerdo con Téliz y Mora (2007), los barrenadores de
ramas, tronco y semilla, ácaros y trips, son las plagas que
tienen un mayor impacto económico debido a las prácticas
En 20 días penetra el fruto y consume la semilla, ataca frutos
en cualquier estado de desarrollo (Delgado, 2009; Londoño,
2005), causando pérdidas que llegan al 80% de la cosecha
(Orjuela, 2011).
Pupa: Mide 10 mm de largo (CABI, 2006). Eventualmente
pueden empupar dentro de la semilla de la cual se han alimentado (Hoddle, 2011). El estado de pupa tiene una duración aproximada de 14.1 días (Figura 26b) (Orjuela, 2011).
Después de la eclosión del huevo, la larva realiza un
recorrido corto para luego perforar al fruto, deja una
pequeña cicatriz en la epidermis (orificio de entrada),
se dirige hasta la pulpa, pasa a la semilla y la destruye.
Una hembra puede llegar a afectar entre 8 y 12 frutos
Figura 26. Desarrollo de S. catenifer. Larva (a); pupa (b); adulto (c). Fuente: Hoodle,
La polilla de la semilla del aguacate, Stenoma catenifer, es
una plaga de importancia en el cultivo del aguacate por las
restricciones que ocasiona para la exportación de frutos en
fresco y el impacto significativo debido a las prácticas de
manejo aplicadas (Téliz y Mora, 2007).
En su estado larval perfora el fruto e incluso la semilla
y genera la caída prematura de los primeros. En épocas
diferentes a la fructificación, puede perforar ramas tiernas y
hasta matar árboles pequeños. Genera daños indirectos en
frutos por la exudación de savia y por patógenos secundarios
(Figura 27), como consecuencia de las lesiones causadas por
las heridas de alimentación (Hoddle, 2011).
Normalmente pone huevos, individuales o en grupos, sobre
las partes corrugadas y oscuras del pedúnculo y el fruto,
como también en la zona de unión (Orjuela, 2011).
Figura 27. Fruto afectado por S.
catenifer. Fuente: Hoodle, 1999.
Generalmente se observan larvas, en los tres primeros instares,
afectando la corteza y la pulpa;
mientras que las larvas del cuarto
y quinto instar se encuentran en la
semilla. Una vez realizado el daño
en la semilla, la larva sale por el
mismo orificio de entrada y cae al suelo, donde empupa.
Las pupas pueden profundizar hasta un centímetro del suelo
En frutos afectados, se pueden observar daños evidentes,
caracterizados por exudados blanquecinos y acumulación
de excrementos en el orificio de entrada; pueden encontrarse varias larvas por fruto. Es posible que los frutos infestados con larvas de S. catenifer caigan prematuramente
al suelo donde las larvas continúen alimentándose de las
semillas antes de salir del fruto para empupar en el suelo
(Hoddle, 2011).
•	Utilizar material de siembra proveniente de viveros registrados ante el ICA. En caso de producir el material en finca,
debe cumplir con los parámetros de calidad agronómica,
genética y fitosanitaria.
•	Realizar monitoreos en huertos. En caso de encontrar el
insecto o síntomas asociados a la presencia de este, reportarlos ante la oficina del ICA más cercana.
•	Se reporta para el monitoreo el uso de trampas de luz
negra y blanca para la captura de polillas (Orjuela, 2011),
así como de feromonas (Hoddle, 2011).
•	Elaborar e implementar un plan de manejo integrado de
plagas del aguacate, bajo la supervisión de un ingeniero
•	Realizar podas sanitarias.
•	Cosechar oportunamente, colectar frutos afectados del
árbol y suelo, enterrarlos fuera del lote a una profundidad
mínima de 50 cm como estrategia para la disminución de
las poblaciones (Orjuela, 2011).
•	Considerar el componente de control químico como una
opción cuando las poblaciones de insectos perforadores
son altas, así como el uso de controladores biológicos
(Orjuela, 2011). Hoddle (2011) reporta enemigos naturales como Cotesia (Apanteles) spp., Dolichogenidea sp.,
Hypomicrogaster sp., Chelonus sp., Hymenochaonia sp.,
Trichogramma sp. y Macrocentrus sp.
•	Utilizar insumos que tengan registro ICA, bajo la supervisión de un Ingeniero Agrónomo.
Heilipus spp. (Coleoptera: Curculionidae)
Dentro de los insectos plaga de importancia económica para
el aguacate, se encuentran los barrenadores del género
Heilipus (Rubio, et ál., 2009). Es una plaga de importancia.
Estos barrenadores pueden atacar diferentes partes de la
planta: hojas, tallo, frutos o raíz (Castañeda-Vildózola, et ál.,
2007), Rubio et al (2009) indica que H. elegans cumple el
ciclo de vida asociado a los tejidos de la planta. En general
estos insectos muestran patrones de coloración y de hábitos
de alimentación muy similares, lo cual puede crear confusión
en su identificación (Cárdenas, 1984).
Este género tiene 85 especies, de las cuales 39 se distribuyen
en Norte y Centro América, mientras que 52 se reportan en
Suramérica, 8 de ellas causan daño al aguacate (CastañedaVildózola et ál., 2007). “
En Colombia se han reportado atacando aguacate cuatro
especies del género Heilipus: H. cerca pittieri Barber, H. lauri
Boheman y H. trifasciatus (Fabricius) (= H. perseae Barber)
(Urueta, 1976; García et ál., 1983; Cárdenas, 1984; Posada,
1989; Rubio, et ál., 2009). La especie predominante es H.
lauri Boheman, que ataca, generalmente, los frutos y, en
ocasiones, las ramas. Para H. elegans, se reportan daños en
ramas y troncon (Rubio, et ál., 2009).
Adulto: El adulto de H. Lauri es un picudo de coloración negro o rojo oscuro y brillante. Las hembras miden 13,5 a 14,5
mm de largo y 5,8 a 6,1 mm de ancho; los machos son más
pequeños y tienen coloración más oscura que las hembras.
El insecto es de hábito diurno y puede alimentarse de follaje,
La superficie de los élitros es estriada con apariencia de
punteado (Castañeda, 2008) y tiene dos franjas amarillas
que son más notables en los machos (Sagarpa, 2010). Los
adultos pueden vivir hasta 4 meses.
El adulto de H. elegans es de color negro brillante, con una
banda longitudinal discontinua, de puntos blancos en la
región subdorsal y que se extiende desde el pronoto hasta
la parte posterior de los élitros. Tanto el pronoto como los
élitros son lisos y presentan bandas longitudinales de puntos
fuertemente esculpidos y en el interior, de los cuales, se presenta una seta (Rubio, et ál., 2009). (figura 28).
Huevo: es de color gris claro, con 1 a 2 mm de longitud.
La hembra perfora el fruto con el rostrum, oviposita de uno
a dos huevos por fruto y los tapa con sus excretas. El huevo
mide aproximadamente 1,4 mm de largo y 0,87 mm de ancho, de color blanco brillante recién ovipositado y a medida
que avanza su desarrollo embrionario se torna de color oscuro
(Peña, 2009). El huevo tiene un periodo de incubación de 12
a 15 días (Hoyos y Giraldo, 1984, citado por Delgado, 2009).
Eventualmente, la hembra puede ovipositar en tallo y ramas.
Larva: Entre 12 a 15 días después de la oviposición, la larva
barrena a través de la pulpa hasta llegar a la semilla, donde se
alimenta y pasa por cinco estadios en aproximadamente 54
a 63 días y alcanza 2,5 cm de largo en promedio. Las larvas
son ápodas, su cabeza es de color café oscuro y tiene mandíbulas oscuras. Su cuerpo es blanco, segmentado y curvado
(adaptado de Castañeda, 2008). Rubio et ál., (2009) menciona que son vermiformes, apodas y planas, tanto ventral
como dorsalmente. El color es crema y el cuerpo exterioriza
setas finas hialinas. En los segmentos, en la parte ventral
y dorsal presentan rugosidades, fuertemente esclerotizadas,
de color marrón, cuya función, probablemente, es contribuir
a facilitar el movimiento dentro de las galerías. La cabeza es
fuertemente esclerotizada y de color marrón oscuro
Pueden abandonar el fruto y penetrar en el suelo para pupar,
aunque lo normal es que complete el ciclo dentro del fruto o
en los tallos (Peña, 2009; Rubio et ál., 2009).
Figura 28. Adulto de H. lauri. Fuente: Alarcón, 2012.
Pupa: La pupa es ovalada, su tamaño aproximado es de
15 mm de longitud, de color blanco cremoso y, posteriormente, se torna de amarillo a café. La pupa dura 15 días.
Rubio et ál., (2009) menciona que es típica exarata, de
color amarillo, apéndices como patas, élitros, rostrum y alas
son fácilmente reconocibles. Estos apéndices, se tornan de
color oscuro a medida que la pupa madura, lo que facilita el
reconocimiento de los ojos compuestos, que son más oscuros.
Las hembras perforan los frutos y ovipositan, con el rostrum
empujan el huevo en el fondo del orificio. En su estado larval se alimentan de frutos en cualquier estado de desarrollo,
destruyéndolos en su totalidad. Pueden atacar también tallos
y hojas, causando la muerte de árboles jóvenes.
La hembra oviposita en frutos y al emerger sus larvas se alimentan de la pulpa y la semilla y las destruye en su totalidad,
produciendo su caída prematura. Llegan a ocasionar pérdidas hasta del 100% (Cesavem, 2008) (figura 29).
En el sitio de perforación se observa savia cristalizada, secreciones blancas y excremento del insecto. En su estado larval
pueden barrenar tallos, en árboles jóvenes pueden causar la
muerte (Castañeda-Vildózola, et ál., 2007).
Se observan daños tanto en variedades criollas como mejoradas (Cesavem, 2008).
En el caso de H. elegans, el daño se reconoce por la presencia de exudaciones en la base del árbol y coloraciones rojizas
en el orificio de entrada de las galerías que se presentan
generalmente en las áreas sombreadas del tallo y de las ramas. En ataques severos, puede perforar ramas jóvenes, generando
la defoliación y muerte de la rama (Rubio, et ál., 2009).
Figura 29. Daño de H. lauri en furto y semilla. Fuente: Caicedo et al., 2012.
•	Utilizar material de siembra proveniente de viveros registrados ante el ICA, en caso de producir el material en finca,
•	Realizar monitoreos en huertos, en caso de encontrar el
insecto o síntomas asociados a la presencia del mismo,
reportarlos ante la oficina del ICA más cercana.
•	Cosechar oportunamente, colectar frutos afectados y del
suelo, enterrarlos fuera del lote a una profundidad mínima de 50 cm como estrategia para la disminución de las
poblaciones de los perforadores (Orjuela, 2011).
son altas, así como el uso de controladores biológicos (Orjuela, 2011). En el caso H. elegans, Rubio et ál. (2009)
indica que a medida que la larva se alimenta tapona la
galería con las excretas, por tanto la aplicación de insecticidas por aspersión no van a ser efectiva para su control.
Este comportamiento puede resultar también como un
método de protección contra la acción de los enemigos
Copturomimus perseae Hustache
Adulto: Marino (1947) lo reporta como una plaga importante para el cultivo del aguacate en Colombia. Los estadios
de huevo, larva, prepupa y pupa duran aproximadamente 9,
40, 4 y 12 días respectivamente y los adultos sobreviven 28
días con alimento o 19 cuando no tienen alimento.
Caicedo (2012) los describe como gorgojos pequeños de 3.7
a 4.2 mm de largo, cuyo cuerpo es sub-elíptico, con élitros
adornados con un dibujo variable ceniciento o teñido de
amarillo, formando una mancha grande en la parte media
posterior, romboide, cenicienta y dentro de ésta dos manchas de color moreno ceniciento a veces negruzco separadas
por la sutura (Figura 30).
Huevo: Tiene forma ovalada; tamaño 0.6x0.4mm, color
blanco perlado. La hembra los oviposita en las ranuras de
la corteza, lo recubre con una sustancia mucilaginosa y lo
tapa con aserrín. El adulto se alimenta de tejidos vegetales ya
sean vivos o secos, dejando sobre las paredes de las ranuras
una serie de orificios. El período de incubación es 8-11 días
en promedio a una temperatura de 35 ° C (Mariño, 1947).
Larva: Es de color blanco marfil, cápsula cefálica y dorso
del primer segmento torácico de color café. Forma oval alargada, ápoda con un tamaño que oscila entre 0.5mm al nacer
y 0.8 cm antes de empupar (Figura 31).
se desprenden fácilmente, estos son secreciones de savia del
árbol; debajo de estas secreciones se pueden encontrar los
estados inmaduros del insecto.
Pupa: De forma ovoide, reducida en la terminación abdominal. Tamaño 0.6 a 0.7 cm por 0;30 a 0.35 cm Color amarillo
marfil, uniforme; ojos moreno oscuro, en formación reciente.
Más avanzada el color marfil se oscurece en la parte superficial del cuerpo; la trompa y los extremos de las patas son
de color café; la terminación de las alas, que se extienden
plegadas sobre la región abdominal, son negruzcas (Mariño,
1947).amarillento e igualmente pasan todo su periodo pupal
en el interior de las ramas o tallos.
Esta plaga barrena el tronco y las ramas, las cuales se van secando hasta provocar la muerte del árbol; su daño se extiende
incluso hasta los frutos (Figura 32). Se han reportado pérdidas
cercanas al 85% en cultivos atacados por esta plaga. Se advierten puntos de color blanco, de consistencia polvosa, que
Figura 32. Daños en tronco causados por C. perseae. Fuente: Caicedo, 2012.
Las larvas hacen galerías superficiales cuando están pequeñas y profundas en sus estados de mayor desarrollo; los
adultos hacen pequeños orificios de salida de 3 a 4 mm de
diámetro. Las ramas atacadas por esta plaga se van secando
y cuando el daño avanza, se produce la muerte del árbol. El
daño se manifiesta por medio de pequeños puntos, cubiertos
con una exudación blanquecina, que corresponde a savia
cristalizada, lo cual poco a poco va tomando un color negruzco muy característico sobre la superficie de la corteza. El
tallo principal puede ser atacado desde poca altura sobre el
nivel del suelo (más o menos 20 cm.), hasta la parte terminal; y las ramas terciarias, cuaternarias y terminales desde el
lugar mismo del desprendimiento, hasta la terminación. Las
manchas se presentan de diferentes dimensiones y algunas
veces en forma continua desde la base casi hasta la extremidad de la rama.
El daño puede ser muy superficial, a nivel de la corteza o
puede estar barrenado todo el cilindro central. Cuando hay
daño se observan perforaciones de salida. Se encuentra que
el daño inicia en la base del tallo, en la unión del injerto o
encima del injerto en plantas de vivero (Mariño, 1947).
•	Hacer seguimiento de todas de las actividades que permiten la obtención del patrón y de la variedad en los
•	Revisar la semilla proveniente de diferentes zonas del país,
utilizada en la producción de patrones.
•	Desinfectar y seleccionar semillas libres de insectos y enfermedades.
•	Cosecha de las yemas sanas provenientes de un huerto
básico registrado.
•	Monitorear permanentemente, realizando raspados en
áreas que presenten exudaciones blancas y buscando
dentro de ellas las larvas del insecto. Realizar inspecciones
semanales en plantas de vivero y árboles de huertos
comerciales en cada una de las etapas de producción y
desarrollo, con el propósito de establecer un diagnóstico
del nivel de incidencia y daño. Se debe iniciar con selección y agrupamiento de árboles dependiendo del nivel de
daño encontrado de la siguiente forma: Muy afectados
(erradicación); Infestación media (poda ramas y extracción de inmaduros) y sanos (protección), acompañado de
las recomendaciones técnicas de manejo (Caicedo, 2012).
•	En vivero, Caicedo (2012) sugiere instalar mínimo cuatro
(4) trampas piramidales (desarrolladas por Corpoica, C.I.
Palmira) por hectárea. En huertos comerciales, mínimo
una (1) trampa piramidal por hectárea, las cuales se deben revisar dos veces al día, en horas de la mañana y
en horas de la tarde. Las trampas se deben instalar junto
al tallo principal de los árboles y bolsas de los huertos,
comerciales y viveros, respectivamente. Además, se deben realizar monitoreos mediante observación directa y
con jama entomológica, mínimo dos veces por mes.
•	Establecer trampas pegajosas de color para monitoreo y
manejo de adultos (Téliz y Mora, 2007).
•	Podar ramas afectadas 40 cm después de la lesión, retirarlas del lote y destruirlas. Eliminar inmaduros en tronco
y ramas primarias mediante cirugías, la cuales deben ser
debidamente desinfectadas y selladas.
•	Aplicar agentes de control biológico. Se reportan como
enemigos naturales Aphanteles sp. en larvas, arácnidos y
ácaros en adultos (Marino, 1947).
•	Aplicar insecticidas para el control de la plaga bajo la
supervisión del asistente técnico, siguiendo las recomendaciones de la etiqueta del producto seleccionado.
Se reporta la aplicación de hongos (Beauveria bassiana y
Metarhizium anisopliae) desde la instalación del huerto.
•	Evitar aplicar productos químicos una vez los insectos han
penetrado el tronco y ramas; entonces los productos son
inofensivos (Téliz y Mora, 2007).
Coccus viridis (Green) (Hemiptera: Coccidae)
Adulto: La hembra adulta tiene un color verde pálido brillante,
se puede observar a simple vista una marca interna con forma de u irregular de color negro en el dorso (Figura 33). Los
ojos pueden ser vistos con una lupa de mano. Tiene forma
ovalada-alargada y convexa moderadamente, con un tamaño promedio de 2.5- 3.25 mm (Dekle and Fasulo, 2009).
Durante los primeros instares tienen movilidad, los huevos
son depositados bajo
el cuerpo de la hembra
(inmóvil); estas ninfas son ovaladas, de
y durante tres instar
conservan las patas y
su movilidad (Bernal y
Figura 33. Hembra adulta C. viridis. Fuente: Dekle Díaz, 2005).
Ninfa: es de color verde, ovalada, plana y de color amarillento, y tiene seis patas cortas. Hay tres etapas ninfales antes de
convertirse en un adulto.
Huevo: es de color verde blanquecino, con forma ovalada
y alargada. Se encuentran dispuestos de forma individual
(Dekle and Fasulo, 2009).
Se alimenta de hojas, tallos y frutos. Cuando se presenta una
gran cantidad de escamas, se observa fácilmente un líquido
pegajoso secretado por ellas que atrae hormigas y sobre el
cual crece el hongo Capnodium sp., causante de la fumagina
(Bernal y Díaz, 2005). En altas densidades pueden causar
•	Emplear material de siembra libre de plagas. •	Monitorear permanentemente la plaga. •	Aplicar regularmente riego (son susceptibles cuando la
humedad relativa esalta). •	Aplicar agua jabonosa sobre los insectos. •	Aplicar insecticidas específicos para el control de la plaga
bajo la supervision del asistente técnico y siguiendo las
recomendaciones de la etiqueta del producto. Bernal y
Díaz (2005) reportan el uso de productos que contienen
(Abgrallaspis cyanophylli, Signoret;
Acutaspis scutiformis, Cockerell;
Aspidiotus destructor Signoret; Clavaspis
herculeana, Doane & Hadden;
Melanaspis sp.; Hemiberlesia palmae,
Cockerell; Pseudaonidia trilobitiformis,
Green; Pseudischnaspis acephala, Ferris);
Pseudoparlatoria parlatorioides,
Comstock; Selenaspidus articulatus,
Morgan, Hemiptera: Diaspididae.
Adulto: El macho adulto es un insecto alado de cuerpo frágil
más angosto que el de la hembra, quien es blanda y está
encerrada por la escama que la cubre. Cuentan con un caparazón, cuya coloración puede variar de una especie a otra.
Ninfa: por ser móviles pueden desplazarse hacia los frutos
caminando, especialmente hacia aquellos que están en contacto con ramas infestadas. Las escamas se pueden encontrar en la unión del pedúnculo con el fruto.
Se ubican en el tronco y ramas de los árboles donde forman
colonias muy abundantes succionando los nutrientes y debilitando las ramas. En ataques menos severos, se observan
colonias en el follaje, en el haz y en el envés de las hojas,
limitando el desarrollo de la planta.
Adultas fijan su estilete para alimentarse y, posteriormente,
forman un caparazón ceroso de color blanco que protege el
cuerpo del insecto. A medida que se desarrolla va creciendo
su caparazón hasta llegar a hembra adulta, la que será fecundada por los machos (Bernal y Díaz, 2005).
El principal problema de las infestaciones de escamas
en el fruto es que en el proceso de limpieza difícilmente se les puede eliminar, lo que dificulta su comercialización en los mercados internacionales (Téliz y Mora
•	Monitorear permanentemente la plaga.
•	Aplicar regularmente riego (son susceptibles cuando la
humedad relativa es alta).
•	Aplicar agua jabonosa sobre los insectos.
•	Favorecer el establecimiento de enemigos naturales.
•	Aplicar insecticidas específicos para el control de la plaga
bajo la supervisión del asistente técnico y siguiendo las
recomendaciones de la etiqueta del producto.
Atta cephalotes (Hymenoptera: Formicidae)
Adulto: Tiene tres castas diferentes: obreras (mínimas, 2
mm de longitud; medias, 10 mm de longitud, y mayores
o soldados, 20 mm de longitud, con una cabeza mucho
más grande). Los machos o zánganos, la reina y las reinas
vírgenes son los de mayor tamaño (cerca de los 25 mm de
longitud), con el tórax y el abdomen engrosados (Figura
34). Además, son las únicas castas que poseen alas; tienen
mecánica de sus colonias y mediante labores que normalmente se realizan en los cultivos, como la preparación del
suelo y el arado.
•	Ubicar un embudo o cono invertido de plástico en el
tronco del árbol con la parte más ancha hacia abajo para
evitar el ascenso de hormigas a la copa; esto es útil en
plantas jóvenes.
•	Aplicar hongos controladores.
•	Usar cebos tóxicos granulados bajo la supervisión del
Figura 34. Hormiga arriera A. cephalotes.Fuente: Alarcón, 2012.
Vuelo nupcial: la actividad del vuelo lo realizan únicamente
los machos y las reinas vírgenes y ocurre en una sola ocasión
durante la época reproductiva, al inicio de la época lluviosa.
Huevos: son de forma elíptica y color blanco (adaptado de
Solís, 2010).
Causan la defoliación total o parcial del árbol y afectan principalmente hojas y ramas tiernas; por eso es importante el
control en el trasplante y durante los primeros seis meses de
•	Las hormigas deben controlarse antes y después del establecimiento del cultivo de aguacate; un daño severo
puede generar pérdidas económicas.
•	Remoción de hormigueros: hacer las condiciones menos
favorables para las hormigas mediante la destrucción
(Thrips palmi Karny, Selenothrips
rubrocinctus Giard, Heliothrips
haemorrhoidalis Bouché)
Morfología Adulto: mide entre 0.3 a 1.4 mm de longitud. Tiene dos
pares de alas largas, angostas y con flecos, que pueden llegar a cubrir el abdomen. Los adultos de H. haemorrhoidalis
tienen la cabeza, el tórax y abdomen de color negro; por el
contrario sus patas, alas y antenas son de color muy claro.
Estos insectos se reproducen sin fertilización y cada hembra
puede colocar unos 60 huevos.
Huevos: son pequeños, blancos y arriñonados. Se les encuentra en forma individual dentro de los tejidos de las
Ninfas: recién eclosionadas son amarillas, con ojos rojizos.
En este estado, el insecto lleva consigo una gota de líquido
fecal de color negro en el último segmento abdominal que
al caer se pega a la hoja y le da mal aspecto.
Pupa: es de color similar a los adultos. El ciclo de vida completo, de huevo a huevo, puede tardar 45 días (Bernal y Díaz,
La plaga se distribuye en focos y es frecuente encontrar ramas con frutos intensamente atacados mientras el resto del
árbol o árboles vecinos están libres de la plaga. Es una especie polífaga, ataca hojas y frutos, causando pérdida de la
coloración debido a la alimentación de los estados juveniles
y adultos; además, causa un detrimento económico por la
decoloración de frutos, que puede variar de pequeñas áreas
decoloradas hasta la pérdida completa del color verde, lo
cual produce poco interés para el comercio (Figura 35).
•	Realizar monitoreos permanentes: sacudir flores o follaje
de la planta sobre una superficie de color claro que permita determinar la presencia de trips y realizar conteos.
Se pueden emplear también trampas pegajosas de color
amarillo o azul, preferiblemente (Dreistadt, 2007).
•	Incrementar la humedad relativa cuando hay una alta
•	Controlar oportuna y adecuadamente las malezas en el
plato del árbol y en las calles.
•	Podar las ramas y estructuras enfermas.
•	Aplicar insecticidas específicos para el control de la plaga,
con ello elaborar un plan de aplicaciones donde se utilicen
diferentes ingredientes activos, siguiendo las recomendaciones del asistente técnico y de la etiqueta del producto.
Al respecto, se reporta el uso de productos que contienen
Malathion, Imidacloprid y Carbaryl como ingrediente activo (Bernal y Díaz, 2005).
•	Tener en cuenta que el insecto presenta resistencia
ecológica en sus estados inmaduros (Bernal y Díaz,
Monalonion velezangeli Carvalho y Costa
Figura 35. Daño causado por trips en fruto. Fuente: Alarcón, 2012.
Morfología Adulto: el cuerpo es alargado, con una longitud aproximada de 1.5 cm. Tiene la mitad de las alas coriáceas y
la otra mitad membranosas; un pico alargado que utiliza
para perforar el fruto y succionar la savia (Bernal y Díaz,
Ninfa: no posee alas, la forma del cuerpo es achatada y presenta rayas de color naranja.
Huevo: son alargados, de color negro y claramente visibles
Se observan daños en los brotes apicales, tallos y botones
florales. En el fruto aparecen pequeños puntos abultados
y cuando son pequeños, pueden secarse (Navarro, 2008).
En el punto donde el insecto ha succionado, se observan
manchas blancas, que son exudaciones de la planta producidos por la herida generada. Los brotes aparecen rajados; las
ramas, marchitas y quebradizas. En los frutos se advierten
perforaciones con manchas blancas (Bernal y Díaz, 2005).
•	Contar con densidades de siembra adecuadas que permitan el flujo continuo de aire.
•	Realizar podas sanitarias regularmente y eliminar estructuras afectadas.
•	Eliminar manualmente los huevos.
•	Aplicar riego localizado.
Al respecto se reporta el uso de productos que contienen
Lambdacialotrina, Clorpirifos y Cipermetrina como ingrediente activo (Bernal y Díaz, 2005).
(Antiteuchus tripterus, Fabricius; A. pallescens
Stal; A. piceus, Palisot de Beauvois;
(Hemiptera: Pentatomidae))
Figura 36. Desarrollo de M. velezangeli. Adulto (a). Ninfa (b). Daño por succión en
ramas (c). Fuente: Melo, 2011.
Adulto: se caracteriza por tener un color marrón brillante
y tener forma ovalada con manchas rojas sobre el tórax y la
base de las alas. La hembra oviposita en cualquier parte del
árbol (Bernal y Díaz, 2005). La hembra adulta es negra con
puntos crema y el macho es de color negro.
Huevos: son colocados en cualquier parte de la planta, en
grupos de 18 a 30 y su incubación dura entre 9 y 13 días.
Ninfas: pasan por cinco instares: en el primero presentan
una coloración cremosa con dos franjas rojizas en el dorso
y al poco tiempo adquieren una coloración negruzca; en el
segundo, su color es crema con marcadas zonas rojizas, que
en poco tiempo se tornan negras; en los últimos su color es
negro. (Umaña y Caraballo, 1995).
Adulto: es de color blanco hueso y cada élitro tiene una
línea subdorsal y lateral de color verde o azul. En las patas,
rostrum y pronoto, se observan manchas de igual color a las
líneas de los élitros. La hembra mide 1.2 cm, el macho 1 cm
y su relación es 1 a 1 (Figura 37).
El adulto causa daños en ramas y pedúnculos y, adultos y
ninfas, succionan savia. Normalmente cuando hay una alta
población de la plaga, se observan pústulas y manchas negras sobre frutos y pedúnculos; los frutos se secan y caen.
•	Realizar podas sanitarias regularmente.
•	Recolectar frutos y estructuras afectadas eliminando estructuras maduras o deterioradas. y disponerlas adecuadamente fuera del lote.
•	Aplicar biocontroladores registrados para el control de la
plaga, siguiendo las indicaciones del asistente técnico.
con ello elaborar un plan de aplicaciones donde se utilicen
Dimetoato, Malathion y Carbaryl como ingrediente activo
Figura 37. Adulto de Compsus sp. Fuente: Alarcón, 2009.
Huevos: son oblongos y lisos, de color amarillo recién ovipositados para luego tomar una coloración blanca. Una
hembra puede ovipositar hasta 3.500 huevos en toda su vida
y oviposita en masas irregulares entre dos hojas unidas por el
envés con una sustancia gelatinosa que segrega.
Larva: es ápoda, vermiforme, con la cabeza esclerotizada de
color marrón, mandíbulas grandes y mide 1 mm de longitud.
El estado larval puede durar entre 5 y 10 meses y llega a
medir una longitud de 2 cm. Pupa: es de tipo exarata, color
crema, tiene ojos negros compuestos. Después de 30 días de
haberse formado la pupa, sale el adulto (ICA, 2001).
En estado de larva se alimenta de raicillas y pelos absorbentes; luego, de raíces más gruesas (Figura 38). La profundidad máxima a la cual se encuentran larvas y pupas
depende de la textura del suelo y del nivel freático, llegando
a variar entre los 3 y 95 cm. Esto conduce a la alteración del
rendimiento, tamaño y calidad del fruto.
Los adultos se alimentan de brotes y frutos tiernos. Este último daño es el más significativo en plantaciones, pues las
frutas tienen como destino el consumo en fresco. No obstante,
el daño de los adultos respecto a los producidos por la larva en el sistema radical es mínimo, aunque no deja de ser
•	Emplear material de siembra libre de plagas, proveniente
de un vivero registrado ante el ICA. Evite emplear material
que provenga de zonas afectadas.
•	Monitorear permanentemente: es importante tener en
cuenta que la población aumenta en periodos lluviosos.
Una idea para ello es seleccionar al azar un 10% de los
árboles que componen la plantación, preferiblemente
aquellos que están ubicados en los bordes del lote y cerca
de centros de acopio, observando si en los bordes de las
hojas hay cortes irregulares (Figura 38). Luego se ubica en
la zona de plateo un tendido de plástico de color oscuro y
se sacude suavemente las ramas del árbol, observando y
registrando el número de picudos por árbol.
•	No transportar frutos en costales de fique o en canastillas
sin una limpieza previa.
•	Procurar que el sitio de acopio esté fuera del cultivo para
evitar el tránsito de vehículos por la plantación.
•	Realizar podas sanitarias y cosechar oportunamente, retirando los residuos fuera del cultivo.
•	Aplicar entomopatógenos y parasitoides registrados para
tal fin, siguiendo las indicaciones del asistente técnico.
Fipronil como ingrediente activo.
Figura 38. Daño en raíz causado por Compsus sp. Fuente: Palacino, 2009.
Bruggmanniella perseae Gagné
(Cecidomyiidae: Diptera)
B. perseae es una especie de mosquito de la familia Cecidomyiidae (Vargas y Palacio, 2011), asociado con la deformación de los frutos de aguacate que se encuentran en
desarrollo. En campo se observa que los frutos se alargan,
tomando una forma similar a la de un pepino cohombro y
caen al suelo (Gagné et ál., 2004).
El insecto adulto tiene alas membranosas (Vargas y Palacio,
2011) y un tamaño aproximado de 5 mm (figura 39).
Figura 39a. Macho B. perseae
Fuente: Caicedo, 2012
Figura 39b. Hembra B. perseae.
La hembra de B. perseae inserta un solo huevo por flor, en
el ovario. Posterior a la emergencia de la larva, esta se alimenta del tejido del ovario cerca al pedicelo. Mientras, el
fruto se alarga tomando forma de “pepinillo”, en su interior se observa una ampliación del espacio, donde se aloja
y desarrolla un hongo con estructuras de color blanquecino, aparentemente simbiótico. Los frutos infestados se
reconocen por la forma de pepinillo cuando apenas tiene
una longitud aproximada de 1 cm (Gagné et ál., 2004; Maia
et ál., 2010).
• Realice monitoreos frecuentes, buscando identificar en el
cultivo, posibles daños causados por la plaga.
• Se sugiere recolectar los frutos afectados y disponer fuera
• Se reporta la presencia de posibles parasitoides en condiciones de campo para B. perseae.
• Es necesario tener presente que el aguacate posee un sistema radicular bastante superficial, razón por la cual hay
que ser cuidadoso si se va a realizar un control mecánico
de arvenses (malezas) en el plato del árbol.
• Para realizar un control adecuado de arvenses (complejo,
hoja ancha, gramíneas) debe tener en cuenta:
•	El estado de desarrollo de las plantas de aguacate: qué
tan susceptible es a la competencia con arvenses.
•	El tipo de arvenses (monocotiledóneas o dicotiledóneas) y
hábitos de crecimiento.
•	El estado actual de las arvenses (vegetativo, floración,
fructificación).
•	La pendiente del terreno (Figura 40).
Bajo estas consideraciones, junto con el asistente técnico,
se debe evaluar la situación actual y decidir qué estrategia
de manejo es la más adecuada. A continuación se sugieren
utilizando herramientas como machete, guadaña u azadón,
teniendo cuidado de no herir las raíces de la planta de aguacate.
Se debe ser cuidadoso al elegir los productos por aplicar.
Elabore un plan que contemple el uso de diferentes ingredientes activos y asegúrese que cuentan con registro ICA.
Figura 40. Plateo (a). Cultivo de aguacate Hass con manejo adecuado de malezas tanto
en calles como en el plato de los árboles (b). Fuente: Alarcón, 2012; Jabulissa, 2009.
Es útil para mitigar erosión y mejorar el contenido de humedad en el suelo. Es necesario tener en cuenta que la especie
o material seleccionado por usted para el establecimiento
de la cobertura no sea un potencial refugio u hospedero de
plagas que afecten el aguacate (Figura 41).
Figura 41. Manejo de cobertura.
Fuente: Avocado Insdustry council,
Esta estrategia es efectiva dependiendo del tipo de malezas
presentes en el lote; hay que tener cuidado de no dañar la raíz
del aguacate. Consiste en la remoción de arvenses manual o
Es importante calibrar el equipo de aplicación, seleccionar la
boquilla más adecuada y eventualmente, contemplar el uso
de coadyuvantes. Se deben seguir las recomendaciones del
asistente técnico y las indicaciones de la etiqueta del producto.
Es conveniente establecer puntos de acopio transitorio en
el lote que permitan mantener el producto inocuo durante
la cosecha, poscosecha y transporte. En esta etapa se han
reportado pérdidas que pueden estar en el orden de 20 a
25% (Dorantes et ál., 2003) relacionadas con algunos factores como:
•	Estado de maduración del fruto: El fruto de aguacate
es climatérico, es decir, que al ser cosechado en estado de
madurez fisiológica3 continúa su proceso de maduración
(Icontec, 2003). Es importante que el fruto haya alcanzado su madurez fisiológica en el momento de la cosecha,
pues de esto depende la calidad del fruto en poscosecha.
3. Madurez fisiológica: estado en el cual el fruto ha finalizado su proceso de desarrollo y se da inicio a cambios físicos y químicos para adquirir su madurez de consumo. Esta madurez corresponde al estado en el cual ha alcanzado sus características de apariencia, consistencia, textura, color, sabor y aroma.
•	Manejo del cultivo. Los frutos que provienen de plantas bien nutridas toleran mejor la manipulación. Algunas
alteraciones fisiológicas en la poscosecha se deben a desbalances nutricionales. •	Contenido de humedad en fruto. Con una humedad
alta hay mayor susceptibilidad al ataque de hongos, bacterias y daños mecánicos por manipulación (adaptado de
Dorantes, et ál., 2003).
Otros aspectos importantes a
•	Herramientas: deben estar en buen estado, limpias y
desinfestadas. Durante el proceso es bueno desinfestarlas
cada vez que se cambia de una planta a otra.
•	Canastillas: deben estar en buen estado, limpias y se deben utilizar exclusivamente para la cosecha, además de
ser guardadas en un lugar destinado para tal fin.
•	Personal que realiza la cosecha: debe estar capacitado
en la labor y usar prendas adecuadas y limpias.
•	Cuidado de los frutos: no exponer directamente al sol
y en lo posible no cosechar cuando esté lloviendo. Evitar
daños mecánicos que puedan afectar la calidad del fruto
(cortes y golpes).
Únicamente se deben cosechar frutos que hayan alcanzado
su madurez fisiológica. Es necesario disponer de tijeras y
contenedores limpios para la recolección y disposición de los
frutos en campo. Durante la recolección se recomienda:
•	Realizar el corte del pedúnculo dejando una porción de
8 a 10 mm sobre la rama, con el fin conservar por más
tiempo el fruto.
•	Los frutos no deben estar en contacto con el suelo en
ningún momento (Figura 42).
•	Disponer los frutos en un lugar de acopio temporal, en
canastillas limpias (no deben estar en contacto con el
•	Manipular con cuidado los frutos para causar el menor
•	Para efectos de mantener la trazabilidad, se deben marcar
las cajas o grupos de frutos de acuerdo con el lote del
Figura 42. Cosecha. Fuente: Alarcón, 2012.
Posterior a la recolección los frutos se pasa a la etapa de
limpieza, selección y clasificación, la cual debe realizarse en
un lugar destinado únicamente para estas labores, cumpliendo con los siguientes requisitos básicos que le permiten
mantener la calidad en el fruto durante el proceso:
•	Áreas identificadas de acuerdo con la labor que allí se
•	Pisos y paredes lavables. •	Mesones y bandas de selección en acero inoxidable.
•	Solo debe ingresar personal autorizado.
•	En los accesos ubicar puntos de desinfección de calzado. 55.
•	En los accesos y puntos de ventilación se debe asegurar
que no ingresen roedores e insectos.
•	Tener personal capacitado y que use como mínimo
guantes, tapabocas y delantal (Figura 43)
Figura 43. Algunos de los requisitos
para las instalaciones de recepción,
limpieza, selección y empaque de
fruta. Fuente: Calavo (2010).
•	Fruto sano libre del ataque de plagas. •	Libre de humedad externa anormal, fisuras y daños
mecánicos. •	Exento de olores y sabores extraños. •	Exento de materiales extraños visibles en el producto o en
el empaque •	Fruto con pedúnculo cuya longitud máxima sea de 5 mm. •	Los residuos de plaguicidas no deben exceder los límites
máximos establecidos en el Codex Alimentarius.
Así mismo, la NTC 5296 establece una clasificación general
(categorías) para aguacates, que no depende del calibre y la
En esta etapa se retiran residuos (hojas, ramas) y se limpian los frutos con cepillos. Se pueden descartar frutos
muy pequeños o con daños significativos, los cuales deben
remitirse al área de descarte.
Se considera el color, peso, estado fitosanitario y daños
mecánicos en el fruto. Es fundamental tener cuidado de no
mezclar la fruta para mantener la trazabilidad en el proceso
y saber a qué lote o finca pertenece. De acuerdo con la NTC
5209 (Icontec, 2003) existen requisitos generales para la
comercialización de frutos de aguacate en general:
•	Estado de madurez fisiológica.
•	Frutos enteros. •	Forma característica de la variedad. Categoría extra: Los frutos deben estar en estado de madurez fisiológica, enteros, deben tener la forma característica
de la variedad cumplir con y estar exentos de todo defecto
que cause demérito en la calidad interna. Se aceptan manchas superficiales ocasionadas por insectos (trips y ácaros),
así como raspaduras por el roce entre frutos; estos defectos
no deberán cubrir la superficie del fruto en más del 5%.
Categoría I: Los frutos deben estar exentos de todo defecto
que cause demérito en la calidad interna. Se aceptan manchas superficiales ocasionadas por raspaduras causadas por
el roce entre frutos y cicatrices superficiales ocasionadas por
insectos (trips y ácaros); estos defectos no deben cubrir la
superficie del fruto más del 10%. Se admiten ligeras deformaciones del fruto.
Categoría II: Frutos que no se pueden clasificar en las
categorías anteriores, pero cumplen con algunos requisitos.
Pueden presentar manchas superficiales ocasionadas por
raspaduras por el roce entre frutos, cicatrices superficiales
causadas por insectos (trips y ácaros) y golpe de sol. Estos
defectos no deberán cubrir la superficie del fruto en más del
15%. Se admiten deformaciones de fruto.
Se puede encontrar una escala de calibre para cada variedad
de aguacate, en particular para el aguacate Hass. La NTC
5209 establece una escala en función del peso del fruto, la
cual se presenta en la Figura 44:
El uso de empaques implica un incremento, un valor agregado al producto final, dándole al fruto una buena apariencia
y manteniendo su calidad (Figura 45). Los empaques deben
estar limpios y compuestos por materiales que no causen
alteraciones al producto.
Figura 44. Clasificación de acuerdo con el calibre del fruto de
aguacate Hass. Fuente: Adaptado
de la norma Icontec (2003).
También establece unos requisitos específicos en cuanto al
contenido de pulpa, consistencia y contenido de grasa por
variedad. A continuación se relaciona la información para la
variedad Hass (Tabla 2):
Requisitos específicos variedad Hass
(porcentaje - %)
Consistencia (Valor
en Kgf/cm2)
Contenido de grasa aceite (Porcentaje en 100gr
de pulpa)
Figura 45. Algunos empaques empleados para aguacate Hass. Fuente: Mejía, 2011.
Para el mercado nacional se debe utilizar canastilla plástica
de fondo liso, con costados perforadosen línea. Las medidas externas son 600 mm x 400 mm x 130 mm o 500 mm
x 300 mm x 150 mm (submúltiplos de las estibas de 1200
mm x 800 mm o 1200 mm x 1000 mm), de tal forma que
se conforme una capa de frutos, dependiendo del calibre y
Para el mercado de exportación, el producto se puede
presentar en empaques resistentes de cartón corrugado,
además, se recomienda el uso de separadores (compuestos
por pulpa de celulosa, cartón o plástico) entre las capas de
producto, para evitar daños por rozamiento y una capa
amortiguadora en la base (Icontec, 2003). De acuerdo con
CNA (2011) el embalaje para la unión europea es en caja de
4 kg neto, calibres 12 14, 16, 18, 20, 22. Las cajas deben ir
dispuestas en pallets, soportados sobre estibas de madera
que deben cumplir con lo establecido en la Resolución ICA
1079 de 2004 “Por la cual se reglamentan los procedimientos fitosanitarios aplicados al embalaje de madera utilizado
en el comercio internacional”.
El empaque debe estar rotulado y contener la siguiente información en caracteres visibles:
•	Identificación del productor y exportador. •	Naturaleza del producto. •	Origen del producto y región productora. •	Características comerciales: fecha de empaque, categoría,
calibre y peso neto en el momento de empacar.
La Resolución ICA 1806 establece que debe contar con el
signo distintivo que figura en la solicitud de registro como
exportador de frutas frescas y el código de inscripción del
predio productor (ICA, 2004).
El contenido de cada unidad de empaque debe ser homogéneo y estar compuesto únicamente por frutos del mismo
origen, variedad, categoría y calibre (Icontec, 2003).
Para tener en cuenta: entre un 25 a un 30%
de los alimentos producidos en el mundo se
pierde debido a deficiencias en el empacado
(kader, 2001)
El preenfriamiento se aplica después del empacado del fruto
y es una labor de gran importancia en la medida que se dilatan los procesos metabólicos del fruto (la síntesis de etileno),
alargando su vida útil. Este proceso debe llevarse a cabo antes de haber pasado seis horas después de la cosecha o, en
su defecto, procurar que la temperatura durante el transporte no supere los 26°C ni esté por debajo de los 2°C, pues
se pueden causar daños por frío al fruto. Las fluctuaciones
en la temperatura alteran negativamente la calidad del fruto,
•	10 a 25° C: el fruto se ablanda conforme aumenta la temperatura de almacenamiento.
•	5 a 8° C: el ablandamiento es controlado y éste solo
ocurrirá si el fruto es sometido a temperaturas superiores.
•	0 a 4° C: el ablandamiento a estas temperaturas es limitado; sin embargo, el riesgo de daño por frío puede limitar
un poco (Dorantes, et ál., 2003).
El almacenamiento bajo atmósferas modificadas o controladas puede alargar la vida útil del fruto cuando se acompaña
con una temperatura adecuada; para la variedad Hass se
recomienda almacenar con una concentración de O2 de 2 a
10% y de CO2 de 4 a 10% por un periodo de tiempo que no
supere las nueve semanas (Yahia, 2001).
Los vehículos, además de estar limpios, deben aislar los frutos de cualquier tipo de contaminación durante el desplazamiento; así mismo, estar acondicionados, de tal manera
que se mantenga la calidad del fruto.
•	Colletotrichum kahawae Bridge & Waller - CBD Enfermedad
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