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Timestamp: 2020-02-22 21:57:50+00:00

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ACFILOSOFIA - EL PENSAMIENTO.
Escrito por José Ignacio Alonso García. Psicología. 2º Bachillerato. Editorial Mc Graw Hill. Madrid. 2016.
El ser humano tiene la capacidad distintiva de pensar, no solo sobre el mundo que le rodea, sino también sobre sí mismo, y en especial cuando se encuentra ante situaciones nuevas, difíciles o problemáticas. El pensamiento permite que cada persona sea capaz de explicar y comprender su mundo de forma autónoma.
1.1. EL PROCESO DEL PENSAMIENTO.
El pensamiento es la capacidad de procesar la información y construir conocimientos que nos ayuden a dominar nuestro entorno, adaptándolo a nuestras limitaciones y necesidades, y al guiar nuestras acciones, estableciendo unos objetivos y los medios para alcanzarlos.
La organización del pensamiento depende de tres procesos básicos relacionados entre sí: las representaciones mentales (los conceptos), los procedimientos (destrezas) y las actitudes:
*Los procedimientos mentales sirven para usar, modificar y transformar la información y los conocimientos. Hay varios tipos de procedimientos: las reglas lógicas, las estrategias de resolución de problemas, los algoritmos y los heurísticos (“atajos cognitivos” que nos ayudan a resolver problemas).
*Las actitudes son tendencias estables a pensar, sentir y actuar de una determinada manera, según nuestras emociones y los valores que asumimos y que otorgan energía y finalidad al pensamiento. Hay actitudes positivas, como la curiosidad o la flexibilidad mental, y actitudes negativas, como la pereza o la rigidez mental.
1.2. UNIDADES DEL PENSAMIENTO.
1.3. HABILIDADES DEL PENSAMIENTO.
El pensamiento es una búsqueda activa, un proceso de investigación constante que responde no solo a una necesidad de explicar y comprender la realidad, sino también a un deseo de crear. Si no sentimos esa necesidad y no conocemos cuál es el objetivo de nuestro aprendizaje, el pensamiento no se activa.
El ser humano utiliza diferentes habilidades de pensamiento para manejar sus conocimientos. Las habilidades se desarrollan, mientras que los conocimientos se aprenden. Las habilidades del pensamiento muestran lo que cada persona puede hacer, y las habilidades emocionales lo que quiere hacer y por qué lo hace.
Lo psicólogos realizan investigaciones de seis habilidades básicas del pensamiento: formar conceptos, razonar, tomar decisiones, resolver problemas la creatividad y el pensamiento crítico.
Formar conceptos. Su meta es organizar la información y comunicar y transmitir conocimientos.
Razonamiento para garantizar la validez del razonamiento y mejorar la capacidad de inferencia y juicio.
Toma de decisiones. Su objetivo es lograr decisiones acertadas y sensatas. Valorar las ventajas de una opción.
Resolución de problemas. La finalidad es solucionar problemas, comprobar hipótesis y tomar decisiones. Aquí debemos aclarar que inteligencia y pensamiento no son términos sinónimos, aunque lo parezcan. La inteligencia es la solución de un problema nuevo para el sujeto, es la coordinación de los medios para alcanzar un cierto objetivo que no es accesible de manera inmediata: mientras que el pensamiento es la inteligencia interiorizada, y se apoya no sobre la acción directa, sino sobre la evolución simbólica del lenguaje, por las imágenes mentales, etc., que permiten representar lo que la inteligencia sensorio-motriz, por el contario, capta directamente.
Pensamiento creativo cuya finalidad es crear nuevas ideas, crear nuevos productos, buscar nuevos horizontes.
Pensamiento crítico que es la búsqueda de la verdad.
1.4. EL PENSAMIENTO EN LA ADOLESCENCIA.
Los adolescentes, además de afrontar los cambios físicos y psicológicos, necesitan desarrollar sus capacidades intelectuales y emocionales, ser conscientes de algunas creencias irracionales y mejorar sus habilidades sociales.
B.Inhelder y J. Piaget describen cómo en la adolescencia se pasa del estadio de las operaciones concretas al estadio formal. Mientras que el niño solo es capaz de pensar, manipular información sobre contenidos concretos y utilizar una lógica elemental (clasificación, numeración), el adolescente alcanza el último estadio de la inteligencia: el pensamiento abstracto.
La cognición es el proceso por el cual un individuo reconoce, descubre y comprende la información y extrae su significado. Los procesos cognitivos (percepción, memoria, aprendizaje) son utilizados por las personas para resolver los problemas de la vida diaria.
Todas las habilidades cognitivas del pensamiento que se desarrollan en la infancia siguen evolucionando durante la adolescencia. El pensamiento abstracto prepara al adolescente para formarse una identidad estable, tomar decisiones importantes y programar qué puede conseguir en la vida. Las características funcionales del pensamiento formal son:
Apertura al mundo de lo posible. El adolescente descubre que la vida tiene muchas posibilidades más allá de su experiencia personal. Puede distinguir entre lo real y lo posible, probar hipótesis, trabajar con pensamientos abstractos. De niño se podía amar a los padres y odiar a las cucarachas: ahora se puede amar la libertad y odiar la discriminación.
Pensamiento lógico. El pensamiento formal se basa en proposiciones, no en realidades. Un adolescente es capaz de realizar inferencias o deducciones lógicas, sin necesidad de tener en cuenta los daros concretos.
Posibilidad de razonamiento hipotético-deductivo, es decir, establecer una hipótesis para explicar un fenómeno, deducir consecuencias y comprobarlas a través de la experimentación.
Pensamiento egocéntrico. Esta forma de pensar, típica del adolescente, se caracteriza por conceder un gran poder a la reflexión y a la abstracción. El adolescente tiende a sobrevalorar las ideas como agentes del cambio social, cree que el mundo debe adaptarse a sus ideas y no sus ideas a la realidad.
Gracias al pensamiento somos capaces de llevar a cabo múltiples tareas, como formar conceptos, razonar, tomar decisiones, solucionar problemas, crear y opinar de forma crítica.
El razonamiento es una tarea mental compleja y superior, porque requiere de los resultados de otros procesos cognitivos básicos, como la atención, la percepción y la memoria. Razonar es relacionar ideas (transformar la información de partida) según una serie de reglas para llegar a una conclusión. En la actualidad existen dos corrientes de pensamiento principales sobre cómo razonamos los seres humanos:
*El ser humano es un ser racional, con un modo de pensar adaptado a los principios y las leyes de la lógica.
*El ser humano, al razonar, comete muchos errores y sesgos, por lo que no somos tan racionales como solemos pensar.
En la época de Aristóteles, ya se comparaban los razonamientos humanos con las leyes de la lógica para saber si un planteamiento era racional o no. Mucho más recuente es la idea piagetiana del pensamiento formal, según la cual en la mente de las personas existe una lógica formal que alcanzamos a la edad de doce años.
Si la idea de Piaget fuera completamente cierta, cabría esperar que las personas razonáramos siempre de forma correcta. Pero la investigación ha demostrado que cometemos muchos errores al razonar, así que debemos asumir que somos capaces de razonamientos muy elaborados y también muy susceptibles de equivocarnos cuando pensamos.
2.2. TIPOS DE RAZONAMIENTO.
Tradicionalmente, se han considerado dos tipos de razonamientos:
*El razonamiento deductivo: es aquel que parte de principios generales y trata de comprobar la validez de una conclusión de tipo particular. Este tipo de razonamiento asume las premisas como verdaderas (independientemente de su contenido) y, si se deriva de ellas la conclusión, se asume también que el razonamiento es válido. La verdad de las premisas garantiza la verdad de la conclusión. Ha sido el razonamiento predominante en la historia de la humanidad, desde Aristóteles hasta la revolución científica de las ciencias naturales en el siglo XVII.
*El razonamiento inductivo: es aquel que parte de hechos particulares y trata de comprobar la validez de una conclusión de tipo general. El razonamiento inductivo nunca es totalmente válido, pero sí puede ser más o menos probable. Las premisas apoyan, pero no garantizan al 100% que la conclusión sea verdadera. Por este motivo, cuanto mayor sea el número de observaciones particulares, mayor será la probabilidad de que la conclusión sea cierta. Hoy en día, el método científico se basa en este razonamiento. Pero comúnmente lo usamos en la vida cotidiana cada vez que hacemos una predicción o cuando atribuimos causalidad a los eventos que ocurren en el mundo.
2.3. RAZONAMIENTOS INCORRECTOS.
Una falacia es un razonamiento incorrecto (no válido), pero aparentemente correcto (válido). Es un razonamiento engañoso (falaz), pero convincente o persuasivo. Todas las falacias son muy comunes en la vida cotidiana. Por ejemplo, en una discusión se ataca o desacredita a la persona que da un argumento, en lugar de aportar razones adecuadas en contra de su posición. Hay muchos tipos de falacias. La lógica las suele clasificar de este modo:
*Las falacias formales: son razonamientos no válidos (no cumplen con las reglas de la lógica) que, por su semejanza, suelen aceptarse como inferencias válidas. Tiene que ver con la forma lógica del argumento, con cómo se plantean las premisas. Por ejemplo: Si Pedro estudia, aprobará el examen. Pero aprobó el examen; por tanto, ha estudiado es un razonamiento falaz, pues cabe la posibilidad de que haya aprobado sin estudiar.
*Las falacias informales: son razonamientos en los que la conclusión no tiene que ver con el argumento que aportan las premisas. No se aportan razones lógicas adecuadas a las premisas, sino que se apela a elementos no pertinentes o sin sentido, o sin conexión con estas. Por ejemplo, afirmar que algo es verdad solo porque lo dicen en la televisión.
Razonar no solo consiste en deducir unas conclusiones a partir de unas premisas o determinar la probabilidad de un juicio deductivo, sino también en decidir sobre problemas prácticos de nuestra vida. Hay varios tipos de razonamiento que no son deductivos: el razonamiento probabilístico (estadístico), el razonamiento por analogía y el razonamiento práctico, que incluye tomar decisiones.
Tomar decisiones es elegir entre varias alternativas de acción sabiendo que las consecuencias de nuestra decisión son inciertas. Por ejemplo decidir sobre distintas ofertas de trabajo, la elección de una pareja o de una carrera universitaria.
Algunas decisiones no dependen de juicios probabilísticos y lo más racional es elegir la alternativa más razonable (que podría ser no hacer nada), sopesar los beneficios que nos reportará a corto y largo plazo. Toda elección que hagamos comporta algunos riesgos.
Para tomar decisiones, lo primero que debemos hacer es no actuar sin reflexionar; lo segundo es pensar en todas las alternativas que están a nuestro alcance (¿cuál es la mejor?): en tercer lugar, anticipar las consecuencias de nuestras acciones (buenas o malas), según los objetivos que perseguimos, y, por último, actuar.
Un problema es un obstáculo, una dificultad que surge en medio de un proceso para alcanzar un objetivo y para la que, en ese momento, no tenemos herramientas con las que afrontarla.
El estudio de cómo resuelven problemas los seres humanos ha interesado a varias escuelas de la psicología. Para los conductistas, los seres vivos aprendemos a solucionar las contrariedades por ensayo y error. Los asociacionistas creían que era gracias a la experiencia acumulada. Los psicólogos de la Gestalt pensaban que las personas resuelven las dificultades gracias al insight, una comprensión súbita de la problemática a la que se llega después de una reestructuración perceptiva.
En la actualidad sabemos que la práctica, la experiencia y el insight ayudan a remediar los aprietos y que, además, estas tres formas de resolución están íntimamente relacionadas (la práctica y la experiencia favorecen el insight). El enfoque cognitivo ha aportado los algoritmos (conjuntos ordenados y seriales de pasos, instrucciones u operaciones mentales orientadas a la solución de un problema) y los heurísticos como estrategias generales para la solución de problemas. Los algoritmos tienen mayores probabilidades de acierto que los heurísticos, pero consumen mucho más tiempo y recursos cognitivos.
De manera resumida, el proceso de resolución de problemas conlleva las siguientes estrategias:
*La identificación y redefinición del problema con el fin de modificar ciertas suposiciones previas.
*La representación del problema en un estado inicial, unos estados intermedios y un estado final.
*La división del problema en una serie de submetas que vayan aproximándonos a la solución final y que sean más fáciles de superar.
*El razonamiento por analogía, es decir, recordar problemas similares que hayamos resuelto en el pasado.
*Aplicación de técnicas de resolución de problemas, como la negociación o la mediación.
*Comprobación de la validez de las posibles soluciones.
Paradójicamente, encontramos los siguientes obstáculos cognitivos para la solución de problemas:
*La tendencia a la confirmación: es la inclinación a considerar únicamente la información que encaja con nuestras ideas. Consideramos más lógicas las conclusiones que confirman nuestras creencias, nos gustan más y las buscamos y damos por buenas.
*La fijación: es la tendencia a repetir los mismos procedimientos y perspectivas que nos han funcionado en el pasado. En muchas ocasiones, nuestra experiencia nos sirve, pero en otras no. Al obcecarnos, perdemos la posibilidad de tener una perspectiva nueva de los problemas y contemplar posibles soluciones alternativas.
La creatividad se caracteriza por generar nuevas ideas o soluciones a problemas, contemplar las cosas con una nueva mirada y producir algo original y útil para la comunidad. Todos tenemos facultades creativas y podemos aprender el proceso creativo.
Algunos entornos favorecen el pensamiento creativo, en particular aquellos en los que las personas se sienten motivadas en lugar de trabajar para cumplir objetivos fijados externamente. Las características de una persona creativa son las siguientes:
*Sensibilidad para detectar problemas. La persona creativa tiene mayor “tolerancia a la ambigüedad”, disfruta asumiendo riesgos, es capaz de enfrentarse a nueva situaciones.
*Actitud abierta y fluidez de ideas. Ofrece más respuestas a una pregunta, piensa en alternativas y genera solucione, sin restricciones sociales o psicológicas.
*Independencia de juicio. Es una cualidad indispensable para adaptarse a nuevas formas de pensar y no ser aplastado por los prejuicios o las costumbres.
*Capacidad de análisis y síntesis. Analizar es dividir una realidad en elementos para investigarla mejor. La síntesis, la capacidad de recombinar esos elementos en un todo.
*Redefinición. Significa organizar los materiales de manera diferente, encontrar usos, funciones y aplicaciones de los objetos diferentes a los habituales.
El pensamiento crítico consiste en elaborar cuestionamientos reflexivos de afirmaciones provenientes de otras personas, de la sociedad y de la cultura a la que pertenecemos. Pretende que seamos pensadores autónomos, inquietos e inconformistas, capaces de tener puntos de vista únicos y libres. El pensamiento crítico, al igual que el creativo, no es un privilegio de filósofos y artistas, están en todos y cada uno de nosotros.
El pensamiento crítico es un modo de pensar (sobre cualquier tema, contenido o problema) y una manera de estar en el mundo. El pensador crítico reflexiona antes de aceptar ideas o emitir juicios. Se basa en razonamientos (deductivos e inductivos) para cambiar prejuicios y estereotipos y para detectar argumentos falaces. La crítica es un componente imprescindible en cualquier razonamiento. Por ello es necesario que desde pequeños, en casa y en la escuela, nos enseñen a pensar de forma crítica.
Una persona crítica debe:
*Ser curiosa, inconformista, valiente (para cuestionar la norma) y libre.
*Ser abierta de mente, empática y humilde (reconocer sus limitaciones).
a) Si tuvieras que explicarle a un niño qué es el pensamiento, ¿qué le dirías? Escribe una breve definición adecuada para su edad.
b) ¿Cómo influye el pensamiento creativo en la toma de decisiones? ¿Y en la solución de problemas?
c) ¿En qué se parecen el pensamiento crítico y el pensamiento creativo?
d) ¿Qué medidas se aplican en tu ambiente educativo para fomentar el pensamiento crítico? ¿Cómo podría mejorarse?
José Ignacio Alonso García. Psicología. 2º Bachillerato. Editorial Mc Graw Hill. Madrid. 2016.
VV. Psicología. Serie Comprende. 2º Bachillerato. Editorial Santillana Madrid. 2016.
Criterio de evaluación 7. Elabora una visión global de los proceso cognitivos superiores de la inteligencia y el pensamiento.
Estándares de aprendizaje evaluables: 38. Analiza qué es el pensamiento, apreciando la validez tanto del razonamiento como de la creatividad en la resolución de problemas y la toma de decisiones.

References: resolución 

Resolución 
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