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Timestamp: 2018-03-24 10:05:19+00:00

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El Patriota | Análisis político con sindéresis
Análisis político con sindéresis
La impresentable caricatura de ‘Matador’ sobre el Procurador y la paz
Esta es la caricatura de ‘Matador’ para El Tiempo, con el título “Llamando al Procurador“
Julio César González Quiceno, ‘Matador‘, en una de sus últimas caricaturas publicó imágenes más imágenes menos que el Procurador Alejandro Ordóñez era un enemigo de la paz.
No hay que ser un intelectual para entender que las criticas de Alejandro Ordóñez al proceso de la paz de la Habana son válidas y además criticar u oponerse no te hace enemigo de la paz.
La caricatura llama al Procurador a dejar en paz a la paz, pero uno se pregunta, ¿el Procurador ha matado a alguien? ¿El Procurador ha secuestrado? ¿El Procurador ha violado menores de edad? ¿El Procurador ha reclutado menores? ¿El Procurador ha dinamitado la infraestructura petrolera? La Respuesta a todas esas respuestas es NO.
La corrupción del lenguaje está muy extendida en este zafacón de país donde un caricaturista sin el menor pudor acusa al Procurador de ser un enemigo de la paz por criticar los crímenes de las Farc y su posible impunidad. La corrupción del lenguaje se nota cuando obviamos los múltiples crímenes de las Farc y pasamos a criticar y a señalar a quienes se oponen a la impunidad para los asesinos.
Con esa caricatura a uno le queda la duda si los enemigos de la paz son quienes critican el proceso de paz y la impunidad para las Farc o las Farc que comenten crímenes a tutiplén y asesinan gente por deporte. Resuelva usted la duda.
La caricatura es la forma más baja de opinión, porque no explica, es efectista, pero no tiene una construcción sólida pero se encarga de llegar a la gente sin mucho análisis, he ahí su éxito.
Etiquetado Alejandro Ordóñez, Farc, Julio César González Quiceno Matador, Proceso de paz
Las mentiras del documental de Gonzalo Guillén sobre Operación Jaque
El “periodista” colombiano Gonzalo Guillén conocido en Twitter como @Heliodoptero y por escribir “baca” sí, con b alta, sacó un “documental” sobre la Operación Jaque.
Su séquito rápidamente le dio bombo y promoción. Crearon polémica, lo que necesitaba Guillén después de la que creó cuando le robó a Virginia Vallejo una entrevista. Este señor con ética no muy correcta reapareció con un documental sobre la brillante operación jaque ejecutada por nuestro entonces ejército, digo entonces porque hoy los militares están de brazos caídos.
Guillén afirmó que su documental tenía pruebas suficientes para demostrar que se pagó por la liberación de los secuestrados. Su prueba reina era Juan Carlos Lecompte, un pobre cornudo que no se enteró de ellos sino cuando demandó a Íngrid Betancur en el proceso de divorcio. El pobre Lecompte ni siquiera se enteró de que su ex mujer no lo quería cuando lo saludó tan despectivamente el día de su liberación. Su otra prueba era Noël Saez, ex mediador con las FARC, quién fue sacado a sombrerazos por el gobierno de Álvaro Uribe por su parcialidad hacia los terroristas.
Saez protagonizó junto al gobierno francés más de una pilatuna, como el envío de un avión a Brasil para la posible liberación de Betancur, además del pago de una suma de dinero a FARC; en ambos trámites resultaron estafados. El mediador francés obraba asociado con el suizo Jean-Pierre Gontard, quién hoy está sub júdice por comportamiento inapropiado durante el tiempo en que fue negociador.
La otra gran prueba de Gonzalo Guillén es un ex presidente colombiano (sin rostro) quién le aseguró que le entregaron el libreto de la Operación Jaque un mes antes. Gracias a esa afirmación, el señor periodista nos obliga a entrar en el arte oscuro de la conjetura. Probemos: Gaviria no era cercano al gobierno; Pastrana, menos. Samper tenía vínculos de amistad con Uribe pero de ahí na’ má. Nos queda Belisario Betancourt, quién era muy cercano al gobierno anterior, pero no creo que se haya prestado para la tramoya sediciosa de Guillén.
Después de mostrar su documental por un alicaído canal ecuatoriano (TeleAmazonas) Gonzalo Guillén concedió una entrevista a Celicia Orozco en ElEspectador.com donde salió con esta perla: “G.G.- El ‘libreto’ dice exactamente lo que sucedió en el operativo, pero no relaciona lo que se negoció con César y Gafas. Por el mismo motivo, tampoco se sabe si se cumplió o incumplió lo que acordaron con ellos. Según se asegura, César está en una cárcel de Illinois. A pesar de que tengo su número de identificación en la cárcel, nunca me dejaron contactarlo. Me parece raro que no lo hubieran procesado por secuestro después de que estaba con los tres norteamericanos liberados en la ‘Operación Jaque’ junto con Íngrid Betancourt. A él lo juzgaron por narcotráfico. Gafas está en La Picota.”
Uno de los argumentos es que César y Gafas fueron los que planearon Jaque y que a cambio EE.UU. no los juzgó por secuestro, sino por narcotráfico insinuando que hubo acuerdo para dejarlos libres, pues no consiguió a César en la cárcel que lo buscó.
Una simple investigación de Guillén, en Google, léase bien, en Google, hubiese bastado para que se enterará de que la Corte Suprema colombiana autorizó la extradición de César por delito de narcotráfico, pero negó el de secuestro porque este último fue cometido en Colombia. Aplicó el principio de territorialidad, contra el de extra-territorialidad que exigían los gringos.
Usted, señor lector, pone en el buscador de Google las palabras: Corte Suprema extradición de César y Gafas le saldrán varios resultados que confirman lo que le acabo de decir. ¿Investigó Guillén? ¿ Tan bueno es su documental que pasó por alto ese insignificante detalle?
Como si fuera un niño, Guillén anunció en su cuenta de Twitter (@Heliodoptero) que se iba a Perú a entrevistar a los entonces candidatos presidenciales, Keiko Fujimori y Ollanta Humala. Al día siguiente “asaltaron” su apartamento y se robaron su computador y un disco duro. Dirán que “dio papaya” anunciando por Twitter el viaje, pero mi teoría es que se trató de un rocambolesco montaje para darle más fuerza dramática a su documental. Me explico, según Guillén, la mano negra de extrema derecha sabía que él tenía datos del supuesto pagó de 100 millones de dólares en la Operación Jaque en su casa. En la entrevista a Tascón, lo dice implícitamente “C.O.T.- Recientemente fue asaltado su apartamento en Bogotá. ¿Cuándo ocurrió y qué le robaron?
G.G.- Eso sucedió hace un mes, el 26 de mayo pasado. Acababa de conseguir información importantísima sobre gastos oficiales reservados, en formato digital. La copié en mi computador personal y la pasé a discos donde guardaba los datos más importantes. Viajé a Lima el 27, o sea al día siguiente. Cuando regresé, habían asaltado mi apartamento. Se habían metido por la ventana de un piso alto. Se robaron únicamente esa memoria y otras que estaban en una USB. ¿Se encontrarían allí las pruebas del pago de recompensas?”
La desfachatez de Guillén no le da para afirmar que tenía pruebas del pago de los 100 millones de dólares imaginarios, pero insinúa que posiblemente ahí estaban y por eso fuerzas oscuras asaltaron su apartamento. Yo le respondo a Guillén, yo escribí hace no sé cuántos años laEneida pero Virgilió me la robó.
Disculpen que me haya demorado en comentar sobre el “documental”, pero no me podía quedar callado ante la mentira sediciosa de Gonzalo Guillén (@Heliodoptero) con su FARC-documental.
Por @camilofz45
Artículo original para Letra Menuda, agosto de 2011
Publicado en Juan Manuel Santos, Medios
Etiquetado Gonzalo Guillén, Operación Jaque
BOGOTÁ S.O.S
Cuando los bogotanos de a pie pensamos en la Alcaldía se nos viene a la mente los trancones, obras sin terminar, las losas rotas de la Caracas, etc. Y esto no es gratuito, la mala administración de los recursos en los últimos años por parte de la administración distrital ha repercutido en la vida de todos los ciudadanos.
El desarrollo de la ciudad, depende entre muchas cosas, de la movilidad, si esta se dificulta la ciudad se estanca, las mercancías no llegan a su destino, los trabajadores pierden sus empleos, los estudiantes pierden sus clases.
El reto de la nueva administración 2012-2015 es poner a la ciudad en el camino del desarrollo, además de devolverle a los ciudadanos la credibilidad en las instituciones gubernamentales. Los escándalos de la corrupción en el gobierno distrital y el aumento en la percepción de inseguridad dan un sentimiento de desprotección del ciudadano ante sus problemas diarios.
La última encuesta “Bogotá como vamos” señala que los temas que más preocupan son el empleo, la salud, la educación, la seguridad y movilidad, pero entre estos la seguridad, la movilidad y el empleo son los que más han subido en importancia. Analizando estos temas podemos poner de presente algunos retos:
La seguridad es un presupuesto fundamental para el bienestar y progreso de una sociedad. Hay que trabajar en los delitos comunes, que son los que más se presentan y los que peor se castigan; buscar y actuar ante las bandas delictivas que afectan la seguridad de la ciudad y trabajar en la unión entre los ciudadanos y la policía, esta nos parece una tarea elemental.
La movilidad, como ya lo dijimos, es un elemento básico para que los ciudadanos puedan desarrollar sus actividades diarias, como llegar a su lugar de trabajo, estudio o a un parque. Por ejemplo, hay que buscar opciones ante la medida de pico y placa todo el día, esto, junto al aumento de créditos y ventas de automotores, solo empeoró el caos en el tráfico; construir y reparar las calles y avenidas de la ciudad, esto descongestiona y aumenta la velocidad del tráfico. La propuesta del metro esta puesta sobre la mesa hace rato, fue bandera de campaña del exalcalde Samuel Moreno y por diversos factores no va en nada, solo estudios y promesas; o el tema del Transmilenio, que funciona como puede en medio de este caos.
El empleo y la educación son temas fundamentales para el progreso de los capitalinos, se debe trabajar en el emprendimiento e inversión en diversos negocios y en la cobertura en educación superior técnica, tecnológica y profesional, esta es la herramienta del progreso personal y social; no sin antes garantizar la calidad de la educación básica y media y trabajar con la tarea que se propuso desde el Gobierno Nacional con el programa ‘de cero a siempre’.
No sobra comentar el tema de la salud que se ha ocasionado con el “escándalo de las EPS” y las reformas que no han llegado a buen término, asimismo la falta de una política más audaz desde el gobierno de la ciudad para trabajar en la cobertura y calidad del servicio y también enfocarse con una política de promoción y prevención de la salud en colegios y comunidades.
Además de estos temas, cabe también señalar la importancia que tiene para la ciudad el tema de la ETB, analizando el tema con pragmatismo y pensando en la importancia de esta empresa para el patrimonio y el futuro de la ciudad.
Para trabajar en estos temas, Bogotá requiere un líder de primera condición, un Alcalde ético, transparente, disciplinado que trabaje con la comunidad, en el contacto directo con la ciudadanía, fortaleciendo así también la vigilancia del ciudadano sobre el trabajo y el actuar del gobernante.
Esperamos con esperanza que el trabajo del próximo alcalde sea tan admirable que en el debate del 2015 Bogotá no sea la vergüenza sino el modelo a seguir en desarrollo económico y social para el resto del país.
@Daniel_col
Original para LetraMenuda 2 de agosto de 2011
Etiquetado Bogotá, Elecciones Bogotá
La cacería contra Andrés Felipe Arias
De dos plumazos judiciales se desvirtuó la presunción de inocencia para Andrés Felipe Arias y Bernardo Moreno.
La de aseguramiento es una medida de carácter excepcional en el proceso penal con tendencia acusatoria consagrado en la ley 906 de 2004. En el caso de Andrés Felipe Arias vimos cómo el juez de control de garantías, magistrado Orlando Fierro violó el artículo 8, sobre el derecho a la defensa, que aparte de ser principio, es norma rectora del derecho.
Pues el magistrado de control de garantías, que por los términos y valoración que hizo parecía de conocimiento, y que por la forma en que actuó no parecía tomando parte en una audiencia preliminar sino en un juicio oral, al determinar que Arias con sus visitas a la cárcel obstruía la justicia, violó el derecho de este a ejercer la defensa material que consagra el artículo 8 del Código de Procedimiento Penal, derecho que en su calidad de indiciado podía ejercer, ver artículo 267.
¿Cómo habría podido hacer el ex ministro la reconstrucción histórica de todo lo sucedido con AIS, si no se reunía con sus subalternos? La finalidad del proceso penal es la verdad y por más que se intente decir que es la verdad formal, el artículo 337 nos indica que la verdad que se busca es la material. La fiscalía tiene la obligación de buscar la verdad, pero cuando se cambió de ley 600 de 2000 a ley 906 de 2004 es claro que la Fiscalía pasó de ser director del proceso a ser un mera parte con mucho poder (capacidad técnica), así que tanto la investigación que hace la Fiscalía y la que hace la parte tienen el mismo peso y validez. Por esta razón, yo me pregunto, ¿es lícito que los fiscales vayan a las cárceles a ofrecer preacuerdos y principios de oportunidad, pero si es el imputado o indiciado quien lo hace es obstrucción a la justicia? Siendo así, las posibilidades de defensa del implicado resultarían ínfimas comparadas con el poder de la implacable Fiscalía.
Sí lo que busca busca la ley 906 era avanzar y corregir los excesos de la ley 600, creo que no lo logró. Pero en el caso de Arias la medida de aseguramiento se basó en decir que por visitar a sus amigos en horas legales (lo afirmó el INPEC) trató de acomodar versiones. Con eso se le despojó de la presunción de inocencia, lo cual sólo demuestra la falsedad de los argumentos del juez.
Cabe anotar que la audiencia contra Arias parecía un circo romano, donde periodistas, fiscales y público en general aplaudieron como muestra de alegría, así como aplaudían en el coliseo romano la muerte del gladiador. Es notable que los periodistas de Caracol Radio hayan reído, ellos también son parte de la conjura.
El caso de Bernardo Moreno es más aberrante aún, se le envió a prisión por una supuesta obstrucción que ocurrió hace dos años, ¿dónde está la urgencia y el peligro para la prueba?
Estos dos casos nos muestran que la ley 906 es la misma ley 600 pero con toga. En vez de proceso penal esto parece un cacería… contra el uribismo, claro está.
Adenda: ¿Qué tal la fiscal Morales tratando a Arias de “delincuente de cuello blanco”? Violando el artículo 7 del Código de Procedimiento Penal, no solo hay que presumir la inocencia, hay que dar el trato de ésta.
Adenda 2: “Una injusticia hecha al individuo es una amenaza hecha a toda la sociedad.” – Montesquieu
*Artículo original para Letra Menuda del 1 de agosto de 2011
Etiquetado Andrés Felipe Arias
La otra traición de Juan Manuel Santos
Por Camilo Andrés Mosquera
Es conocido por muchos el espíritu traidor del señor Presidente Juan Manuel Santos. Santos ya traicionó al Partido Liberal, a Álvaro Uribe, a nueve millones de colombianos, a Andrés Pastrana, a Petro, entre otros cientos de traiciones y fraudes.
Pero una de las peores traiciones del señor Presidente Santos fue la que afectó a un ciudadano ecuatoriano, el señor Fernando Balda.
En marzo de 2008, en los esplendores de la seguridad democrática en la que Santos fungía como ministro de Defensa, ese gobierno decidió bombardear el campamento terrorista de las FARC en Ecuador dando de baja al terrorista Luis Édgar Devia, alias ‘Raúl Reyes’.
Indignado con la violación de la soberanía, el presidente Rafael Correa decidió romper relaciones diplomáticas con Colombia. Un año después el juez ecuatoriano Daniel Méndez Torres emitió una orden de captura contra el ministro de Defensa Juan Manuel Santos.
El gobierno de Colombia inmediatamente expidió un pasaporte diplomático al ministro Santos quien se encontraba fuera del país, esto con el fin de evitar que fuera detenido en algún aeropuerto extranjero.
Santos y los de la cúpula militar y de policía solo tenían un defensor público en el proceso judicial que les seguía el juez penal de la provincia de Sucumbíos, el señor Daniel Méndez. Ahí es donde aparece Fernando Balda –opositor furibundo al régimen de Rafael Correa–, quien contrató a varios abogados –entre ellos uno muy destacado y costoso– para que defendiera a Santos del proceso penal que se le seguía en Ecuador.
La actuación de Balda y los abogados que contrató logró que se revocara la orden de captura contra Santos y la cúpula militar y de policía y posteriormente logró el archivo de la investigación. Salvado Santos de las garras de la justicia ecuatoriana, solo le quedaba a este la gratitud con Fernando Balda, pero…
Siendo asambleísta Fernando Balda, quien se encontraba en Colombia desde finales de 2009, fue condenado en el año 2010 por el delito de injuria no calumniosa grave por denunciar la corrupción y la mafia de un funcionario cercano a Rafael Correa que manejaba una entidad adscrita a la presidencia.
Con las críticas ácidas de Balda en un blog en WordPress.com a Correa, su gobierno y la corrupción que lo rodeaba, el gobierno de Correa decide espiar a Álvaro Uribe y a Fernando Balda en Colombia.
Agentes de inteligencia ecuatoriana se hicieron amigos de Balda diciendo que manejaban una ONG opositora a Rafael Correa. Así infiltraron a Balda y Álvaro Uribe. Asistieron a una reunión de la fundación de Uribe, Fundación Internacionalismo Democrático y tomaron notas y fotos de todo lo que hacía Balda.
Y luego el gobierno de Correa y sus agentes iniciaron la operación Balda, que no fue más que el intento de secuestro de Fernando Balda en Bogotá.
La revista Semana publicó que el 5 de julio de 2012 varias personas disfrazadas de policías lo abordaron en un taxi y lo llevaron a migración para lograr su deportación, pero Balda quedó en libertad a las pocas horas. Este hecho gravísimo muestra la persecución criminal del gobierno de Correa.
Pero el 13 de agosto del mismo año en las horas de la noche varios hombres lo abordaron y lo subieron en un vehículo a la fuerza. Sí, señores, Fernando Balda fue secuestrado en Bogotá. Para fortuna suya, un taxista vio la situación, informó a los taxistas y a la policía, la cual, en una heroica persecución, logró la liberación de Balda, pero los secuestradores huyeron. La investigación determinó que agentes ecuatorianos secuestraron a Balda con la intención de llevárselo a Ecuador por orden de Rafael Correa.
Pero la diplomacia colombiana qué hizo? Nada, guardó silencio cómplice con la situación, con la clara violación de la soberanía nacional por el gobierno de Ecuador.
Pero la desfachatez mayor no fue el silencio cómplice de Santos con el gobierno de Correa y su intento de secuestro en territorio nacional, sino que luego por temor al supremo Correa, Santos ordenó la deportación de Fernando Balda, léase bien, la deportación de Fernando Balda.
Fernando Balda fue deportado de Colombia el 10 de octubre de 2012 por la cancillería Colombiana quien justificó la deportación alegando que Balda tenía una condena por el delito de injuria. Válgame Dios, la injuria es un delito menor, mínimo, a nadie extraditan, deportan por una injuria, que para iniciarse se necesita de querella previa.
Es así como Santos entregó en bandeja de plata a Fernando Balda al régimen de Rafael Correa. ¡Por un delito de injuria!. El gobierno Santos debió concederle a Balda asilo territorial en razón del delito –mínimo– por el que era perseguido, por ser víctima de espionaje en Colombia y por los dos secuestros de los que fue objeto, pero no, el gobierno Santos contemporizó con el régimen de Correa y le entregó a Balda para que lo encausaran a las buenas o a las malas, para que lo metieran preso solo por criticar un régimen corrupto y represor de las libertades y la prensa.
Santos olvidó lo que decía Correa de él cuando era ministro de Defensa, olvidó Santos los computadores de Devia, alias Raúl Reyes, y los 100 mil dólares que le dieron las FARC a la campaña de Correa a través de los intermediarios Larrea y Chauvín; olvidó Santos los computadores de alias el Mono Jojoy y olvidó el video verificado en que el malhechor reafirma que las FARC le dieron 100 mil dólares a la campaña presidencial de Rafael Correa.
Santos olvidó los valores democráticos que defendía en sus columnas de El Tiempo, olvidó sus críticas y acusaciones a Rafael Correa, olvidó que Fernando Balda lo ayudó cuando Ecuador la emprendió contra él. Gracias a Fernando Balda el señor Juan Manuel Santos no está en la cárcel.
Santos olvidó lo que Balda hizo por él. De lealtad, gratitud y coherencia entiende muy poco. Eso es claro.
*Artículo original para País Bizarro.
Publicado en Juan Manuel Santos, Jurídica
Etiquetado Álvaro Uribe Vélez, Camilo Andrés Mosquera, Caso Balda, Ecuador, Fernando Balda, Juan Manuel Santos, Rafael Correa, Santos
Ernesto Samper le pide a Felipe Zuleta que lo certifique en “tramparencia”
El expresidente Ernesto Samper Pizano pidió a su exconsejero de gobierno y amigo, el periodista Felipe Zuleta Lleras que certifique su transparencia.
Samper pide a Zuleta vía Twitter que certifique que los dineros del narcotráfico que entraron en su campaña y que derivó en lo que conocemos como el proceso 8000 mil fue a sus espaldas.
Felipe Zuleta cómo Consejero y amigo de mi gobierno sabe que lo de las espaldas fue de verdad. Qué lo certifique.
— Ernesto Samper (@ernestosamperp) Mayo 8, 2014
Publicado en Columnistas, Corrupción, Medios
Etiquetado Ernesto Samper, Felipe Zuleta Lleras, Narcotráfico, Proceso 8000, Twitter
Los riesgos jurídicos de Antonio Navarro en caso de ser designado Alcalde de Bogotá
El caso de Antonio Navarro Wolff es sui géneris y no estará exento de controversia jurídica en este país de abogados y tinterillos.
Antonio Navarro Wolff fue elegido en una terna para la designación de alcalde encargado de Bogotá, el problema es que él resultó electo por el Partido Alianza Verde para el Senado de la República.
Navarro en caso de ser designado se expone a varias situaciones jamás previstas en el ordenamiento jurídico actual:
1) Aunque Navarro Wolff en este momento es un simple ciudadano sin ninguna obligación o responsabilidad legal o constitucional, se podría decir que hay un germen de derecho, una expectativa y ahí está el grave problema para él.
El artículo 179 de la Constitución Política señala como causales de inhabilidad:
“Haber sido empleado público en el año anterior a la elección” Aunque dice claramente para la elección, Navarro estaría tomando posesión de un empleo público antes de posesionarse como Senador, lo cual es esguince de la ley, hay un vacío, que en mi opinión es un fraude a la ley. Las sanciones son taxativas y como señala que es para la elección pues nada que hacer, aunque no faltará el abogado que demande el decreto de su posible nombramiento.
Ese mismo artículo señala lo siguiente: “Ser elegido a dos o más corporaciones o cargos si los períodos coinciden, así sea de forma parcial”
Navarro ya fue elegido para el Senado, solo le falta posesionarse, sí es designado para la alcaldía de Bogotá y su encargo se extiende porque el Presidente no ha convocado a elecciones, a Navarro le tocaría renunciar y Bogotá tendría 4 alcaldes en menos de 6 meses y eso no es serio.
2) Navarro es designado Alcalde de Bogotá, asume el cargo, pero se extiende porque el Presidente de la República no ha convocado a elecciones, podría ocurrir otra situación, que Navarro este incurso en una causal de pérdida de investidura como señala la Constitución en su artículo 183 “No tomar posesión del cargo dentro de los ocho días siguientes a la fecha de instalación de las Cámaras, o a la fecha en que fuere llamado a posesionarse,“
3) En caso de ser designado Navarro Wolff, y digamos que todo le sale bien, este estaría en la alcaldía representando a Progresistas y luego se posesionaría como Senador en representación de Partido Alianza Verde de la que hace parte Progresistas. Es una situación única pues Navarro representaría a varios partidos o movimientos políticos, siendo de uno solo. Yo lo llamaría una dicotomía de partido.
Etiquetado Alcaldía de Bogotá, Antonio Navarro Wolff, Bogotá, Camilo Andrés Mosquera, Destitución, Gustavo Petro, Política
Pedro Nel Ospina Santa María

References: artículo 8
 artículo 8
 artículo 267
 artículo 337
 artículo 7
 artículo 179
 artículo 183