Source: https://es.scribd.com/document/161667792/20-Garantia-de-Buen-Trato-pdf
Timestamp: 2018-10-17 19:26:02+00:00

Document:
Boletin DDHH No. 05 SOS Anonimo
20. Garantía de Buen Trato
Colección Baquía Reglas mínimas de estandarización para los cuerpos policiales BAQUíA: Nombre de la colección. Significa conocimiento práctico para no perderse en caminos, trochas, ríos y parajes desconocidos. 20. Garantía de Buen Trato Practiguía sobre actuación policial con niños, niñas y adolescentes Caracas, noviembre de 2012 Primera edición Producción: Consejo General de Policía Miembros del Consejo General de Policía Tareck El Aissami, ministro del Poder Popular para Relaciones Interiores y Justicia Edgar Barrientos, viceministro del Sistema Integrado de Policía Rafael Isea, gobernador del estado Aragua José Luis Rodríguez, alcalde del municipio Carrizal Mercedes Prieto, representante del Ministerio Público Larry Devoe, representante de la Defensoría del Pueblo Luis Fernández, en representación de la Policía Nacional Bolivariana Pedro Tang, en representación de los cuerpos de policía municipales y estadales Zandra Josefina Guerrero, en representación de los cuerpos de policía municipales y estadales Soraya El Achkar, en representación de la Red de Apoyo por la Justicia y la Paz, Secretaria Ejecutiva del Consejo General de Policía Responsables: Carla Serrano Gloria Perdomo Carlos Trapani María Gabriela Cuevas Revisión: María Gracia Morais María Esperanza Moreno Cristóbal Cornieles Luis Gerardo Gabaldón Liderly Montero Validación: Soraya El Achkar Coordinación editorial: Nayví Morles Edición y correcciones: Mariela Valdez Ileana Ruiz Diseño Gráfico: Helena Maso Impresión: Grabados Nacionales 100.000 ejemplares ISBN: 978-980-7392-22-8 Hecho depósito de ley Depósito Legal: If41520113633456 Consejo General de Policía Av. Urdaneta, esquina Platanal, sede del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Interiores y Justicia, piso 8. Caracas, Venezuela Teléfono: 0212.506.11.11 info@consejopolicia.gob.ve www.consejopolicia.gob.ve Material de distribución gratuita
Esta publicación contó con el apoyo técnico y financiero del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). El contenido de la publicación no refleja necesariamente las políticas u opiniones de UNICEF. El contenido de esta practiguía es resultado de la Consulta Nacional sobre Actuación Policial con Niños, Niñas y Adolescentes.
Prólogo	Presentación	El nuevo modelo policial: un reto de país	Introducción	1. Principios, derechos y garantías generales que orientan la actuación policial dirigida a niños, niñas y adolescentes 2. Actuaciones básicas policiales con niños, niñas o adolescentes (NNA)	3. Actuación policial dirigida a niños, niñas o adolescentes cuando	son víctimas de amenaza o violación a sus derechos y garantías por hechos distintos a delitos 4. Actuación policial en caso de niños, niñas o adolescentes víctimas o testigos de hechos punibles 5. Actuaciones policiales en caso de niños o niñas presuntamente incursos en hechos punibles 6. Actuaciones policiales en caso de adolescentes presuntamente incursos en hechos punibles
El Consejo General de Policía, en el marco del desarrollo del nuevo modelo policial, ha venido promoviendo una gestión que enfatiza como prioridades en la actuación de los cuerpos policiales: la prevención, el ejercicio profesional en correspondencia con los derechos humanos de las personas, el uso progresivo y diferenciado de la fuerza, la adecuación del desempeño policial al principio de legalidad, el servicio a la comunidad, el uso de medios de conciliación para la resolución de conflictos, el apoyo a la participación comunitaria, la protección de las poblaciones en situación de vulnerabilidad, avanzando en el objetivo prioritario de garantizar la seguridad, integridad personal. En este contexto, una materia de especial importancia ha sido la adecuación de los estándares policiales al tratamiento de situaciones que involucran a niños, niñas y adolescentes (NNA), promoviendo la adecuación a las normas y principios que el ordenamiento jurídico nacional y en los tratados internacionales regulan esta materia. El Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Interiores y Justicia, como órgano rector del servicio de policía, en su Resolución Número 334, Gaceta Oficial N° 39.824 del 20 de Diciembre de 2011 dictó las “Normas sobre actuación policial cuando esté dirigida a niños, niñas y adolescentes”. El artículo 15 de dicha Resolución prevé la adopción de normas complementarias en casos de NNA en distintos supuestos. El documento que a continuación se presenta es el resultado de un proceso de investigación que viene siendo desarrollado desde mayo de 2011, mediante un acuerdo de trabajo conjunto entre el Consejo General de Policía (CGP), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Católica Andrés Bello (IIJ-UCAB), cuyo propósito ha sido el de promover el desarrollo de una normativa procedimental orientada a un desempeño policial respetuoso del enfoque de derechos humanos de la niñez y adolescencia en Venezuela. Entre 2011 y 2012, en el marco de este acuerdo, distintas actividades de investigación se llevaron a cabo a nivel nacional, incluyendo la realización de
siete (7) consultas con la participación de un total de doscientos sesenta y cuatro (264) personas, entre funcionarios de los cuerpos policiales y de los Sistemas de Protección Integral y Penal de Responsabilidad de Adolescentes. Con la realización de este estudio fue posible documentar y analizar las opiniones, saberes, dudas, dificultades y aportes de integrantes de sesenta y seis (66) cuerpos policiales en todo el país. Por otra parte, el análisis realizado tiene como fundamento la revisión de la normativa jurídica vigente en la materia, tomando en especial consideración la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (de 1999) y la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (LOPNNA) del 1998 con su reforma en el 2007, así como los compromisos asumidos por el Estado venezolano con la ratificación de la Convención Sobre los Derechos del Niño en 1990, entre otros instrumentos jurídicos. A partir de este trabajo de investigación, que integra el estudio de realidades con el análisis y exigencias normativas de la doctrina y la legislación en materia de derechos humanos de la niñez y la adolescencia, y considerando la legislación nacional en materia policial, en la materia procesal penal y en cuanto a la atención de las víctimas, se procedió a la elaboración de las propuestas de normas complementarias que a continuación se presentan, a fin de orientar el desempeño policial con NNA. Este documento viene a realizar un aporte sustantivo y requerido por los funcionarios y funcionarias policiales del país, cuando les corresponde realizar una tarea delicada y no exenta de dificultades. La Ley Orgánica del Servicio de Policía y del Cuerpo de Policía Nacional Bolivariana establece en el literal 2 de su artículo 34, que entre las funciones primordiales de los cuerpos policiales está la protección de la población en situación de vulnerabilidad. Se trata de una función crucial, que legitima la razón de ser de la policía, como ente a través del cual el Estado cumple su responsabilidad de resguardo y seguridad de la ciudadanía. De conformidad al nuevo modelo policial, el artículo 4 de la citada Ley establece, entre otras, las siguientes funciones policiales: proteger el libre ejercicio de los derechos
humanos, las libertades públicas y garantizar la paz social, prevenir la comisión de delitos y facilitar la resolución de conflictos mediante el diálogo, la mediación y la conciliación. Es necesario destacar que esa misma Ley establece en el literal 9 de su artículo 65 que para el cumplimiento de sus atribuciones, los funcionarios y funcionarias policiales deben extremar precauciones cuando su actuación esté referida a NNA. La atención policial en estas situaciones cobra especial significación porque se trabaja con seres humanos con derechos y en proceso de desarrollo, quienes requieren atención y cuidados apropiados, a los fines de proteger sus derechos y bienestar, así como, para no afectar o comprometer su integridad. Cuando la legislación establece que la niñez y adolescencia es población en situación de vulnerabilidad está reconociendo que se trata de un grupo social con necesidades especiales, en este caso, “que por su falta de madurez física y mental, necesita protección y cuidados especiales” (Declaración de los Derechos del Niño, 1959). La Resolución Número 334 en su artículo tercero contiene normas básicas para un adecuado desempeño del Cuerpo de Policía Nacional Bolivariana y demás cuerpos de policía estadales y municipales. Conforme al objeto y finalidades establecidos en los artículos primero y segundo, promueve el cumplimiento de los principios y normativas de la Doctrina de la Protección Integral de la Niñez y Adolescencia, apoyando las oportunidades para la necesaria coordinación y articulación de acciones con los órganos integrantes de los sistemas institucionales establecidos en la legislación especial que rige en la materia. El artículo 15 de esta Resolución estableció que deberían ser adoptadas “Normas Complementarias de Actuación Policial dirigida a niños, niñas y adolescentes”, entendiendo por tales, pautas de imperativo y obligatorio cumplimiento para todos los cuerpos de policía y los funcionarios y funcionarias policiales, dictadas por el Ministerio de Poder Popular con competencia en materia de seguridad ciudadana y del sistema integrado de policía.
Tomando en consideración las implicaciones y particularidades de distintas situaciones que pueden requerir la actuación policial con NNA, se presentan a continuación las siguientes propuestas de normas complementarias para la actuación policial con: 1. NNA víctimas de amenazas o violación a sus derechos y garantías por hechos distintos a delitos. 2. NNA víctimas y testigos de hechos punibles. 3. Niños y niñas presuntamente incursos en hechos punibles. 4. Adolescentes presuntamente incursos en hechos punibles. La implementación y cumplimiento de estas normas complementarias dependerán, principalmente, a lo interno de los cuerpos policiales de un desarrollo institucional que incluya dotación de equipos, materiales y tecnología apropiada, la adecuada selección y capacitación de su personal, además de la más amplia difusión y promoción de estas normas con una formación permanente e integral de los funcionarios policiales. En el nuevo modelo de actuación policial será relevante la existencia y funcionamiento de las Unidades Policiales Especializadas de Niños, Niñas y Adolescentes, lo que implica un avance significativo para garantizar el cumplimiento de las obligaciones asumidas por el Estado venezolano para la protección integral de los NNA. Por otra parte, para su pleno desarrollo, estas normas complementarias requieren que el desempeño policial sea debidamente coordinado con y apoyado por las instituciones del Sistema Rector Nacional para la Protección Integral de Niños, Niñas y Adolescentes y del Sistema Penal de Responsabilidad del Adolescente, contando con los programas y servicios especializados, previstos en la LOPNNA para el cumplimiento de las medidas de protección y de las medidas socioeducativas. El documento que se presenta fue concebido de la siguiente manera: una parte introductoria con la reseña del marco legal más relevante en la materia, los principios y garantías generales que deben orientar la actuación policial
con NNA, así como, las conductas básicas que deben guardar con los mismos. Luego, cada norma complementaria comienza con una definición inicial de la situación en que se encuentra el NNA, se mencionan principios específicos adecuados a cada situación y se plantea el procedimiento policial a seguir. Por último, puede agregarse que estas normas complementarias fueron redactadas en un lenguaje orientador y pedagógico evitando imprecisiones o ambigüedades, indicando cada paso que se deban cumplir. Se utiliza la sigla NNA para hacer referencia a niños, niñas y adolescentes.
Principios, derechos y garantías generales que orientan la actuación policial dirigida a niños, niñas y adolescentes
“La policía es encargada de la discriminación de los jóvenes por su manera de vestir, entre otras cosas. Me explico, en este caso, muchas veces la policía de cada estado discrimina a un joven por su manera de vestir, porque tiene su gorraorque tiene sus lentes lo discriminan. Me refiero, en el sentido, de pedirle la cédula, de hacerle como dicen vulgarmente “un parche en la calle”, y resulta que eso es violar los derechos de los jóvenes”.
Relatoría de la Consulta Nacional con Niños, Niñas y Adolescentes sobre la Actuación Policial. Caracas, 26 de noviembre de 2011.
En nuestro país, la Convención sobre los Derechos del Niño, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes y la Resolución Número 334 del Ministerio del Poder Popular para Interiores y Justicia sobre “Normas de Actuación Policial cuando esté dirigida a niños, niñas y Adolescentes” (Gaceta Oficial N° 39.824), obligan a los funcionarios y funcionarias policiales, a brindar protección especial a la niñez y adolescencia y a garantizar el cumplimiento de los derechos de esta población. La actuación referida a niños, niñas y adolescentes ha sido concebida como protección especial, entre otras, por las siguientes razones: ff Existen garantías constitucionales, leyes y normas que establecen la obligación prioritaria de proteger especialmente a los NNA, quienes son particularmente vulnerables a las situaciones que puedan afectarles o influir en su desarrollo; así como, a los y las adolescentes en conflicto con la ley penal por lo que deben ser inmediata e integralmente protegidos frente a situaciones de amenaza o violación a sus derechos. ff Esta legislación especial, implica al mismo tiempo, la existencia de instituciones y mecanismos especializados para la atención de NNA. La propia Constitución de la República Bolivariana de Venezuela impone esta obligación:
Artículo 78. Los niños, niñas y adolescentes son sujetos plenos de derecho y están sometidos a legislación, órganos y tribunales especializados, los cuales respetan, garantizan y desarrollan los contenidos de esta Constitución, la Convención sobre los Derechos del Niño y demás tratados internacionales que en esta materia haya suscrito y ratificado la República. El Estado, las familias y la sociedad deben asegurarles, con prioridad absoluta, protección integral (…).
ff La condición específica de los NNA exige el establecimiento de normas
técnicas, procedimientos y metodologías de atención especializadas, adecuando la normativa, prácticas y el desempeño profesional a las características de esta población, que como sabemos, varían en cada etapa de su desarrollo.
el cumplimiento de sus derechos y garantías, asegurando mecanismos y oportunidades para que, en función de madurez y las capacidades alcanzadas en su desarrollo evolutivo, ejerzan de forma personal y directa sus derechos y garantías, bajo la debida orientación de su padre, madre, representantes o responsables; así como, para que asuman de la misma forma sus deberes y responsabilidades. Esto implica, entre otras, participación en los procesos y las decisiones que los involucren o afecten y actuar directamente ante autoridades, programas y servicios, presentando peticiones, demandas, requerimientos, en los términos establecidos por la Ley. La actuación de los funcionarios y funcionarias policiales; así como, de los cuerpos de policía, cuando se encuentre dirigida hacia NNA debe cumplir y respetar los siguientes principios, derechos y garantías: 1. Los niños, niñas y adolescentes son sujetos plenos de derecho que ejercen la ciudadanía: En consecuencia, tienen los mismos derechos, garantías y deberes que todas las personas, así como aquellos que les corresponden en función de su edad. Así mismo, tienen capacidad jurídica progresiva para ejercer estos derechos y asumir sus responsabilidades de forma personal y directa, conforme a su desarrollo evolutivo y bajo la debida orientación de sus padres, madres, representantes y responsables. Los funcionarios y funcionarias policiales deben conocer, respetar y garantizar los derechos y garantías de los NNA y hacerlos respetar por terceras personas. No son admisibles procedimientos o medidas que menoscaben o nieguen su condición de ciudadano. Los NNA tienen derecho a la protección frente a la acción de terceros que vulneren sus derechos. De igual modo, en función de su edad y madurez, los NNA tienen derecho a dirigir peticiones por sí mismos, personal y directamente, a expresar su opinión ante las instituciones, servicios y en los procedimientos en los que tengan interés y a ser informados de los procesos y acciones que se realizan en procura de su protección, en un lenguaje apropiado; al
“Nuestro modelo policial venezolano, sin lugar a dudas, está sentando las bases de un modelo humanista, un modelo preventivo, que trabaje con la juventud no para extorsionarla, no para corromperla, no para maltratarla, atropellarla, violarle sus derechos, no. Necesitamos una policía que esté al lado de nuestra juventud para protegerla, garantizarle sus derechos y construir la Patria. Ésta es la Policía que estamos comprometidos en hacer hoy en día.”
Tareck El Aissami, ministro del Poder Popular para Relaciones Interiores y Justicia en la Consulta Nacional con Niños, Niñas y Adolescentes sobre la Actuación Policial. Caracas, 26 de noviembre de 2011.
respecto, los funcionarios y funcionarias policiales tienen el deber de atender a sus solicitudes o peticiones, valorándolas sin prejuicios y con objetividad. 2. El papel fundamental de las familias en la crianza de los niños, niñas y adolescentes: los funcionarios y funcionarias policiales respetarán el ejercicio de las responsabilidades, deberes y derechos de los padres, madres, representantes, responsables y familiares, como principales garantes de la protección, custodia y asistencia a los NNA. 3. Igualdad y no discriminación: los NNA no deben ser discriminados en razón a la condición socioeconómica, origen étnico, raza, sexo, idioma, creencias religiosas, nacionalidad, orientación sexual, discapacidad, opinión política o cualquier otra condición propia o de su padre, madre, representantes, responsables o familiares, por ello, toda actuación policial se debe realizar de manera imparcial, objetiva y profesional. 4. Interés superior: en todas las decisiones que conciernan a los NNA, los funcionarios y funcionarias policiales tienen la obligación de privilegiar el interés superior como principio que facilita los criterios para adoptar decisiones dirigidas a garantizar su desarrollo integral y asegurar el disfrute pleno de sus derechos y garantías. En cada caso, deberán ponderarse su opinión, su condición como persona en desarrollo, el equilibrio entre sus derechos y garantías y sus deberes, los derechos de las demás personas y el bien común. 5. Prioridad absoluta: en la actuación policial, debe garantizarse prioridad y preferencia a la atención de niños, niñas y adolescentes. Mediante este principio, la legislación establece que es obligatorio que el servicio policial sea garantizado con la mayor inmediatez y efectividad, es decir, se entiende que la función policial con NNA no debe ser demorada, o menos aún incumplida o evadida. Por el contrario, es de la mayor relevancia que cuando un NNA lo requiere, el trabajo policial se realice prontamente y sin demoras, activando a las instituciones, servicios y responsables requeridos para que su protección sea integral. Como persona humana en proceso de desarrollo, la legislación, la sociedad y el Estado demandan con carácter imperativo que reciban prima22
cía en la atención y socorro que puedan requerir, especialmente en casos de emergencia o en situaciones en las que está amenazada o afectada su vida, salud o integridad personal. 6. Extremar las precauciones cuando la actuación policial se refiere a niños, niñas y adolescentes: la Ley Orgánica del Servicio de Policía y del Cuerpo de Policía Nacional Bolivariana establece en el numeral 9 de su artículo 65 que para el cumplimiento de sus atribuciones, los funcionarios y funcionarias policiales deben extremar precauciones cuando su actuación esté referida a NNA. La atención policial en estas situaciones cobra especial significación porque se trabaja con seres humanos con derechos y en proceso de desarrollo, quienes requieren atención y cuidados apropiados, a los fines de proteger precisamente sus derechos y bienestar, así como, no afectar o comprometer su integridad. 7. Corresponsabilidad: la protección integral de los niños, niñas y adolescentes es responsabilidad compartida de sus familias, la sociedad y el Estado. 8. Derecho a la Integridad personal: todos los NNA tienen derecho a la integridad personal. Este derecho comprende la integridad física, psicológica y moral. El funcionario o funcionaria policial debe tener presente el derecho de NNA a ser tratados con la humanidad y el respeto que merece su dignidad como personas humanas. 9. Protección Integral del Estado: el Estado tiene la responsabilidad indeclinable e intransferible de respetar los derechos humanos y garantías de los NNA, así como de adoptar todas las medidas necesarias y apropiadas para asegurarlos. 10. Comunicación: el funcionario y funcionaria policial debe garantizar a todo NNA la comunicación inmediata con padres, madres, representantes, responsables o familiares, salvo en aquellos casos que la misma sea contraria a su interés superior. 11. Atención a la situación de salud: el funcionario y funcionaria policial debe observar la situación física y mental en que se encuentre el NNA. En
aquellos casos donde se encuentre en riesgo la salud del NNA se debe realizar el traslado inmediato al centro de salud más cercano. Es importante que todo funcionario o funcionaria policial evidencie si el NNA presenta alguna dolencia, herida, lesión o enfermedad preexistente. Todas estas circunstancias deben ser comunicadas al órgano jerárquico inmediatamente superior.
Actuaciones básicas policiales con niños, niñas o adolescentes (NNA)
Normas para los funcionarios y funcionarias y para los cuerpos de policía
1. El funcionario o funcionaria policial distingue el tipo de situación que se presenta con un NNA para poder llevar a cabo la actuación policial adecuada: ff Identifica primero si se trata de niños o niñas (con menos de 12 años de edad) o de adolescentes (entre 12 y menos de 18 años de edad) y además distingue si están en condición de víctimas o de victimarios, de modo que esto le permita ajustar su actuación policial. ff Reconoce si se trata de hechos distintos a delitos que pueden amenazar o violar los derechos de NNA, de conformidad con la LOPNNA; o si se trata de NNA víctimas de delitos o de testigos de delitos. También advierte si se trata de NNA con presunción de participación o incursos en hechos punibles. ff Valora las diferencias y particularidades de cada situación con NNA. 2. El funcionario o funcionaria policial ofrece un trato respetuoso de los derechos a los NNA: ff Aclara que actúa como servicio público, profesional, identificándose a sí mismo y a su cuerpo de policía. ff Usa siempre un lenguaje sencillo y adecuado a los NNA, tomando en cuenta su edad o alguna discapacidad, si la hubiera. ff Usa un tono de voz adecuado, cuidando la correspondencia entre los elementos verbales y no verbales de su comunicación. ff Se dirige al NNA con el apelativo de ciudadano o ciudadana, procurando utilizar su nombre y apellido cuando lo conozca, y si se desconoce, atenderá a lo que aporte el NNA hasta tanto se verifique su identidad. ff Evita toda clase de prejuicios personales en el abordaje de casos y analiza los hechos con objetividad. ff Explica al NNA y a sus familiares la naturaleza de la actuación policial que realiza; las acciones y los pasos que deberán cumplirse.
“¿Cómo debe ser el trato de los policías hacia los jóvenes? Debe ser respetuoso, no hacer acusaciones falsas, sin pruebas hacia nosotros, ni mucho menos humillarnos por el simple hecho de que somos jóvenes; como tampoco agredirnos con las armas, ni con los cascos. Somos menores de edad, necesitamos respeto y nosotros también darles respeto a ellos”.
“Desde la óptica de la policía los niños, niñas y adolescentes, están vulnerables y los mismos se encuentran en todo el entorno social, ya que están en la calle. Por lo que los funcionarios se encuentran en la calle patrullando (...) y están para servir y ayudar a la comunidad, por lo que estos funcionarios son los más allegados para hacer un primer contacto con las víctimas, brindando apoyo y seguridad desde el primer contacto. Bien sea para un traslado oportuno a algún centro asistencial si así lo requiera y estos funcionarios también pueden realizar un diagnóstico previo por violencia y agresión”.
Funcionario de policía comunal de PNB en la Consulta Nacional sobre la actuación policial con niños, niñas y adolescentes. Caracas, 26 de noviembre de 2011.
en la situación, respondiendo a sus interrogantes y atendiendo a sus peticiones o solicitudes. ff Cuando el NNA amerita protección, entiende su situación personal y familiar, teniendo presente que el NNA puede tener confusión en sus relatos, temor o pánico de hablar, lentitud en el razonamiento, dificultad para tomar decisiones, sentimientos de culpa, contradicción en sus sentimientos o desesperación. 3. El funcionario o funcionaria policial protege con prioridad al NNA: ff Vela por la integridad personal de los NNA, lo cual incluye sus aspectos físicos, psicológicos y morales. ff Realiza directamente o tramita con los servicios de salud o protección, el traslado hasta el centro de salud más cercano donde se dará cumplimiento a la atención de emergencia requerida. ff Ubica a los NNA en espacios seguros y diferenciados de los adultos. Separa víctimas de victimarios, en salas donde se les asegure tranquilidad y protección durante el curso de los procedimientos policiales. 4. El funcionario o funcionaria policial garantiza la protección del NNA en los traslados: ff Garantiza la seguridad de los NNA haciendo los traslados en vehículos seguros y adecuadamente identificados. ff Notifica al órgano jerárquico inmediatamente superior y a la autoridad especializada en materia de NNA a la que corresponde recibir al NNA cuyo traslado realiza. Es su responsabilidad transmitir los datos de identificación del NNA y de los funcionarios y funcionarias policiales que ejecutan el traslado. 5. El funcionario o funcionaria policial asegura la confidencialidad de la identificación de los NNA sujetos activos o pasivos de hechos punibles, y la actuación policial que realiza:
ff Evita exponer o divulgar datos, información o imágenes que permitan iden-
tificar, directa o indirectamente, a los NNA en condición de sujetos activos o pasivos de un hecho punible, salvo las excepciones previstas en la Ley. ff Cuida a los NNA sujetos pasivos o activos de un hecho punible, durante la actuación policial, de la exposición a medios de comunicación social, salvo las excepciones previstas en la Ley. 6. El funcionario o funcionaria policial toma las previsiones necesarias para que los NNA esperen el menor tiempo posible cuando realizan cualquier diligencia, experticia, entrevista o evaluación: ff Planifica cualquier diligencia o actuación relacionada con NNA, previendo lo indispensable para que su permanencia en las instalaciones policiales sea lo más breve posible y se cumplan los objetivos de manera eficaz y eficiente, minimizando así la revictimización del NNA al tener que regresar a la unidad policial, centro de coordinación policial o cualquier otra dependencia policial para concluir una diligencia. 7. El cuerpo policial y los funcionarios y funcionarias policiales garantizan la seguridad de los NNA durante su permanencia en la sede policial, previniendo cualquier situación que amenace o vulnere su derecho a la integridad personal o le haga víctima de cualquier tipo de violencia: ff Garantiza la separación física de NNA y personas adultas. ff Brinda comodidad, tranquilidad y seguridad. n
Actuación policial dirigida a niños, niñas o adolescentes cuando son víctimas de amenaza o violación a sus derechos y garantías por hechos distintos a delitos
“Los policías deben estar en todos los espacios públicos para que nos protejan, nos custodien, a todos los niños, niñas y adolescentes”.
Se entiende por NNA víctimas de amenaza o violación a sus derechos y garantías a quienes se les esté impidiendo o vulnerando (o exista la amenaza de que así sea) el ejercicio y goce de los derechos o garantías reconocidos en el ordenamiento jurídico en general, y específicamente en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la Convención sobre los Derechos del Niño y en los artículos 15 a 116 de la LOPNNA. Estas normas complementarias están dirigidas a regular la actuación policial con NNA víctimas de amenaza o violación a sus derechos por hechos distintos a delitos. En los casos en que este tipo de violaciones a derechos y garantías concurran con otras provenientes de delitos, los funcionarios y funcionarias policiales deben aplicar las normas complementarias de actuación policial dirigidas a NNA cuando son víctimas de delito. 1. Las amenazas o violaciones por hechos distintos a delitos: ff Provienen de acciones u omisiones que pueden emanar de distintas personas, incluso del propio NNA. ff Pueden ocurrir en circunstancias en que los funcionarios y funcionarias policiales sean quienes las conozcan aún antes que los funcionarios y funcionarias del Sistema Rector Nacional para la Protección Integral de NNA. 2. Las situaciones de amenaza o violación de derechos o garantías respecto a las que tienen competencia los funcionarios y funcionarias policiales son, entre otras: ff Lesiones por accidentes ocurridos por acciones u omisiones del propio NNA (en caso de lesiones causadas por terceras personas, los funcionarios y funcionarias policiales deben aplicar las normas complementarias dirigidas a NNA víctimas de delito). ff NNA practicando mendicidad. ff Niños y niñas realizando actividad laboral por cuenta propia, practicando la economía informal. En caso de trabajo de niños o niñas por cuenta de terceros que no sean actividades artísticas y estén debidamente autori-
zados por un Consejo de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (comúnmente llamados, Consejo de Protección), los funcionarios y funcionarias policiales deben aplicar las normas complementarias dirigidas a NNA víctimas de delito. ff Acceso de NNA, no imputable a otras personas, a tabaco, sustancias estupefacientes y psicotrópicas, incluidos los inhalantes, sustancias alcohólicas, fuegos artificiales y similares (en caso de que sea imputable a otras personas, los funcionarios y funcionarias policiales deben aplicar las normas complementarias dirigidas a NNA víctimas de delito). ff Acceso de NNA a bares y lugares similares, casinos, casas de juegos y lugares donde se realicen apuestas. ff Acceso de NNA a espectáculos públicos o privados, cuando éstos puedan afectar su salud, integridad personal o su vida. ff Alojamiento de NNA no acompañados por su padre, madre, representante o responsable o sin la autorización escrita de éstos o de autoridad competente, en hotel, pensión, motel o establecimiento semejante. ff Transporte de NNA sin autorización de padre, madre, representantes o responsables, dentro o fuera del país. En los casos de transporte para la entrada o salida del país con el propósito de obtener un beneficio o lucro indebido, los funcionarios y funcionarias policiales deben aplicar las normas complementarias dirigidas a NNA víctimas de delito.
En esta materia hay pasos a seguir para dos situaciones principales: ff Cuando los funcionarios y funcionarias policiales se encuentran con situaciones vinculadas a la amenaza o violación de derechos o garantías de NNA provenientes de hechos distintos a delitos. ff Requerimiento de los Consejos de Protección de NNA.
Situaciones de amenaza o violación a derechos de NNA provenientes de hechos distintos a delitos
El funcionario o funcionaria debe estar atento a toda situación que involucre a NNA e identificar si se están amenazando o violando sus derechos o garantías. El funcionario o funcionaria debe atender con prioridad al niño, niña o adolescentes y protegerlo. Las actuaciones con NNA descritas en estas normas complementarias se llevarán a cabo en el lugar en que ocurren los hechos que ameritan la intervención policial, es decir, sin traslado del NNA a la sede policial. Los traslados que están previstos son por vía de excepción a: 1) Centros de asistencia de salud; 2) La sede del Consejo de Protección; 3) El lugar que indique el Consejo de Protección; o, 4) El lugar de implementación de programas de abrigo de emergencia El funcionario o funcionaria policial debe identificarse e informar a las víctimas las acciones que va a realizar para protegerlas
1. Iniciar la actuación policial por solicitud o de oficio: el funcionario o funcionaria policial, en razón de su proximidad en las comunidades, puede tener conocimiento o presenciar situaciones de amenaza o violación a los derechos o garantías de NNA. Por tanto, la actuación policial se puede iniciar de oficio o por solicitud de cualquier persona, incluso del propio NNA. En caso de duda respecto a si los hechos constituyen o no amenaza o violación a derechos de NNA o si constituyen hecho punible, los funcionarios y funcionarias policiales deberán comunicarse con el correspondiente órgano superior jerárquico inmediato. 2. Protección inmediata al NNA: el funcionario o funcionaria policial, en función de la naturaleza y características del caso, debe garantizar la protección inmediata del NNA. Ello incluye: ff Evitar nuevas formas de violencia. ff Trasladarlo a un centro de salud, en caso de lesiones, heridas o cualquier otra situación de emergencia. 3. Identificarse plenamente como funcionario o funcionaria de determinado cuerpo policial, dejando claro que la policía actúa como servicio público, destinado prioritariamente a proteger a las personas: el funcionario o funcionaria policial que conozca la situación deberá presentarse ante las personas, identificándose por su nombre y apellido e indicando el cuerpo policial y el servicio policial al que pertenece. Procurará tranquilizar a los NNA víctimas que requieren auxilio y protección, explicándoles que su trabajo es actuar en estos casos para brindar toda la atención, cuidados y la seguridad que necesitan. De acuerdo con la edad y las circunstancias del caso, informará al NNA y a las personas que le acompañan cuál es la función policial, explicándoles que es necesario brindar toda la atención que requiere, insistiendo en que se
tendrá especial cuidado en proteger su integridad personal, respetándolo y valorándolo como ser humano. 4. Identificar al niño, niña o adolescente y registrar los hechos u otros datos de la situación en la que ocurren o son conocidos: con la mayor prontitud, el funcionario o funcionaria policial realiza la identificación del NNA para informar al órgano superior jerárquico inmediato a través de la forma de registro que tenga a disposición (escrito, digital, telefónico u otro). Esta identificación implica conocer e informar datos básicos, tales como su nombre y apellido, y describir las características generales, tales como edad aparente, sexo, talla, peso, complexión, color de piel, color de cabello, entre otras, y si logra saberlo, los datos de padre, madre, representantes o responsables; tales como nombres, apellidos, teléfonos, domicilio o sitio de trabajo. Si el niño o niña es pequeño y no logra expresarse verbalmente, deberá describir sus características generales, lugar y hora de ubicación, su vestimenta u otros datos que contribuyan a la verificación de su identidad y a la localización de su padre, madre, representantes, responsables u otros familiares. 5. Contactar a padre, madre, representantes, responsables o familiares del NNA: el funcionario o funcionaria policial debe contactar a padre, madre, representantes, responsables o familiares del NNA, salvo cuando sean éstos los que amenacen o violen los derechos a la vida, integridad personal y salud del niño, niña o adolescente. En estos casos, el padre y la madre deben recibir la información en las cuarenta y ocho (48) horas siguientes a la denuncia (Art. 91 LOPNNA). 6. Presentar el caso del Consejo de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (comúnmente llamados, Consejo de Protección): el funcionario o funcionaria policial debe presentar inmediatamente el caso al Consejo de Protección cuando: ff La madre, padre, representantes o responsables no hayan podido ser localizados.
El funcionario o funcionaria policial debe levantar un registro en el que se describa la identificación del niño, niña o adolescenete y la información básica sobre el hecho conocido o denunciado.
“Deben ser más correctos cuando paran a los jóvenes. No deberían darles con el casco, porque los he visto. O meterles corriente a los jóvenes. La LOPNNA, me imagino, que ampara eso y si en dado caso han encontrado a los jóvenes en algún acto indebido, deben de tratarlos con respeto o llamar a su representante, no buscar una forma de reprenderlos a ellos”.
ff Habiéndoseles localizado, no hayan podido demostrar su filiación, rela-
ción familiar o condición de representante o responsable del NNA. ff Cuando padres, madres, representantes, responsables o familiares amenacen o violen los derechos a la vida, integridad personal o salud del NNA. 7. Para la presentación del caso al Consejo de Protección, el funcionario o funcionaria policial debe: ff Informar al Consejo de Protección de NNA la situación de amenaza o violación de derechos de NNA que está conociendo. ff En los casos en que sea imprescindible para garantizar los derechos amenazados o violados del NNA, trasladarlo hasta la sede del Consejo de Protección, quedando el NNA bajo el resguardo del Consejo de Protección, o trasladarlo al lugar que indique el Consejo de Protección, para lo cual se elaborará la correspondiente boleta. ff Si por algún motivo fuera imposible contactar al consejero o consejera de protección de guardia, el funcionario o funcionaria policial se comunicará con el fiscal de protección de NNA, en su defecto con el fiscal superior, y en su defecto con la Defensoría del Pueblo, con el objeto de que estén al tanto de la situación las autoridades con competencia en materia de garantía de los derechos de NNA que pudieran lograr la comunicación con el Consejo de Protección, que es el órgano que en todo caso debe atender la situación. El funcionario o funcionaria policial, ante la ausencia de padre, madre, representantes, responsables o familiares y del Consejo de Protección, puede trasladar al NNA hasta la sede de una entidad de atención a los fines de ofrecerle atención de emergencia (artículo 185 de la LOPNNA), como medida excepcional, en casos de niños y niñas menores de siete (7) años, de niños y niñas mayores a esta edad que manifiesten que no pueden valerse por sí
El funcionario o funcionaria debe debe presentar inmediatamente el caso al Consejo de Protección cuando no se haya dejado al niño, niña o adolescentes bajo el cuidado de sus padres, representantes, responsables o familiares.
mismos, o de adolescentes que presenten alguna discapacidad que implique que no puedan valerse por sí mismos.
Procedimiento por requerimiento de los Consejos de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes
En ejecución del principio de colaboración entre autoridades, los funcionarios y funcionarias policiales pueden ser requeridos por los Consejos de Protección en el ejercicio de su función de protección a NNA (literal c del artículo 160 de la LOPNNA), para que brinden apoyo en relación con las medidas que estos Consejos dictan y para el uso de la fuerza pública, cuando corresponde. Los funcionarios y funcionarias policiales deben prestar el apoyo requerido y cumplir con las decisiones que hayan dictado los Consejos de Protección. En esos casos, los pasos a seguir son los siguientes: 1. El cuerpo policial que recibe el requerimiento debe darle curso y determinar los funcionarios o funcionarias policiales encargados de cumplir con la actuación requerida. 2. Se practica la actuación que, según el requerimiento, puede consistir en: ff Trasladarse para ofrecer apoyo a las o los consejeros de protección, quienes pueden necesitar: ff Verificar ciertas situaciones para proceder luego a dictar las medidas de protección. ff Apoyo en la fase de ejecución forzosa de medidas de protección previamente dictadas. ff Trasladarse para ofrecer apoyo a las o los consejeros de protección o a las y los miembros del equipo técnico, quienes pueden necesitar verificar ciertas situaciones en la fase de seguimiento de las medidas de protección en ejecución. ff Trasladar a NNA a una entidad de atención, lugar donde funcione un programa, u otro lugar que indique el Consejo de Protección.
ff Otras que sean necesarias para la ejecución de las actuaciones o medi-
das de protección que hubiese dictado el Consejo de Protección. 3. Se debe contener la acción de personas del entorno del NNA que pudieran oponerse al procedimiento, haciendo uso de la fuerza pública, si fuera necesario. 4. Garantizar la seguridad e integridad de los NNA involucrados y de otras personas, durante la ejecución del procedimiento. 5. Dejar registro interno de la actuación. n
Actuación policial en caso de niños, niñas o adolescentes víctimas o testigos de hechos punibles
Se entiende por NNA víctima de un hecho punible, aquél o aquélla contra quien se ha cometido un hecho punible previsto en el Código Penal y en leyes especiales, sea en grado de tentativa, frustración o consumación. Se entiende por NNA testigo de un hecho punible, aquél o aquélla que haya presenciado o tenga información directa o indirecta sobre la comisión de un hecho punible y pueda aportar información al proceso de investigación penal.
Garantía específica de la actuación policial con niños, niñas y adolescentes víctimas o testigos de hechos punibles
Los cuerpos de policía y funcionarios y funcionarias policiales tienen entre sus funciones prioritarias actuar con prontitud y eficacia para responder ante la comisión de hechos delictivos en los que los NNA puedan ser o estén siendo las víctimas o testigos de hechos punibles. Al cumplir este deber primordial, su desempeño debe ser garantía de los siguientes principios y derechos específicos: ff Protección a la integridad personal: garantizar en todo momento la integridad física, psicológica y moral de los NNA, evitando así mismo su revictimización, para lo cual la actuación policial deberá: ff Hacer cesar la agresión. ff Evitar nuevas formas de violencia. ff Separar a la víctima o testigo del victimario. ff Brindarle información suficiente y adecuada al NNA para que comprenda la actuación policial que se realiza para su protección. ff Asistir al NNA en lo que requiera para preservar su integridad personal. ff Explicarle que es normal sentir vergüenza y angustia en estas situaciones. ff Reiterarle que no es culpable o responsable de lo que ocurrió. ff Solicitar protección frente a probables atentados futuros en contra del NNA o de su familia.
“Somos ciudadanos sujetos de derecho conforme a lo establecido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y nos protege la Ley Orgánica de Protección del Niño, Niña y Adolescente. Nosotros, los adolescentes, debemos exigir respeto hacia nuestra persona ya que existen varios funcionarios que hoy en día nos dan un maltrato como si nosotros fuéramos delincuentes”.
Cuando el funcionario o funcionaria policial conoce, por denuncia o en flagrancia, un caso en el que un niño, niña o adolescentes está siendo víctima o testigo de delitos, sin demora debe realizar las acciones que sean necesarias para que cese la agresión, protegiendo la seguridad de éste, brindandole la atención requerida, evitando nuevos actos de violencia y resguardando su integridad.
1. Brindar atención directa, prioritaria y sin demora al niño, niña o adolescente víctima o testigo de un hecho punible: una vez que conozca del hecho, la presencia policial es inmediata, sin dilaciones. Los funcionarios y funcionarias policiales deben responder al suceso o ante la denuncia, prestando a la víctima o testigo la atención o socorro en la situación que le afecta, haciendo cesar o previniendo la comisión del hecho punible, y cumpliendo con el procedimiento que corresponde para que la persona presuntamente responsable sea procesada penalmente. 2. Identificarse plenamente como funcionario o funcionaria de determinado cuerpo policial, dejando claro que la policía actúa como servicio público, destinado prioritariamente a proteger a las personas: el funcionario o funcionaria policial que conozca de la situación deberá, en primer lugar, presentarse ante las personas, identificándose por su nombre e indicando el cuerpo policial al que pertenece. Procurar tranquilizar a los NNA víctimas o testigos que requieren auxilio y protección, explicándoles que su trabajo es justamente el de actuar en estos casos, para brindar toda la atención, cuidados y la seguridad que necesitan. De acuerdo con la edad y con las circunstancias del caso, informar al NNA y a las personas que le acompañan, cuál es la función policial, explicándoles que dado que ocurrió un delito es necesario brindar a la víctima o testigo toda la atención que requiere, insistiendo en que se tendrá especial cuidado en proteger su integridad personal, respetándole y valorándole como ser humano. 3. Identificar al NNA y registrar los hechos u otros datos de la situación en la que ocurre o es conocido el delito que viola sus derechos: con la mayor prontitud, el funcionario o funcionaria policial realiza la identificación del NNA e informa al órgano superior jerárquico inmediato, a través de la forma de registro que tenga a disposición. Esta identificación implica conocer e infor-
El funcionario o funcionaria policial debe identificarse por su nombre e indicando el cuerpo policial e informar a las víctimas o testigos acerca de las acciones que va a realizar para protegerlos y para procurar el cumplimiento de la justicia.
mar datos básicos de la víctima o testigo, tales como su nombre y apellido, y describir las características generales; tales como edad aparente, talla, peso, complexión, color de piel, color de cabello, entre otras, y si logra saberlo, los datos de padre, madre, representantes o responsables; tales como nombres, apellidos, teléfonos, domicilio o sitio de trabajo. Si el niño o niña es pequeño y no logra expresarse verbalmente, se deberán describir sus características generales, lugar y hora de ubicación, su vestimenta u otros datos que contribuyan a la verificación de su identidad y a la localización de su padre, madre, representantes u otros familiares. 4. Notificar la situación en forma inmediata al Ministerio Público y cumplir sus instrucciones: el funcionario o funcionaria policial debe cumplir con su deber de informar al Ministerio Público especializado, de forma inmediata, el hecho punible que ha conocido y en el cual un NNA es víctima o testigo. 5. Ubicar, establecer comunicación y solicitar la presencia de los padres, madres, representantes, responsables o familiares del niño, niña o adolescente que está siendo víctima o testigo de un delito: ff Si en el lugar de los hechos no se encuentran padre, madre, representantes, responsables o familiares del NNA, debe ubicarlos con la mayor prontitud posible, salvo en los casos en que éstos sean los presuntos victimarios. ff Si en el lugar de los hechos se localizan padre, madre, representantes, responsables o familiares y éstos actúan en cumplimiento de sus responsabilidades, las y los funcionarios policiales deben entregarles los NNA víctimas o testigos a ellos o ellas. A efectos de esa entrega, el funcionario o funcionaria policial identificará a los padres, madres, representantes, responsables y/o familiares. Esta acta será remitida al órgano superior jerárquico inmediato y al fiscal de protección competente en materia penal ordinaria, si el victimario es adulto, o al de Responsabilidad Penal del Adolescente, si el victimario es adolescente. ff Se debe suministrar siempre información de manera clara, precisa y oportuna a los padres, madres, representantes, responsables o familiares sobre
El funcionario o funcionaria policial debe levantar un registro en el cual se describa la identificación del NNA y la información básica sobre el hecho conocido o denunciado.
El funcionario o funcionaria policial debe notificar inmediatamente al Ministerio Público especializado sobre el hecho penal del cual es víctima o testigo un NNA y cumplir sus instrucciones.
Es prioritario garantizar la comunicación inmediata con padre, madre, representantes, familiares o responsables del NNA para informarles sobre los hechos ocurridos y el procedimiento que se realiza. El funcionario o funcionaria policial debe contactar a padre, madre, representantes, responsables o familiares del NNA, salvo cuando sean éstos los que amenacen o violen los derechos a la vida, integridad personal y salud del niño, niña o adolescente. En estos casos, el padre y la madre deben recibir la información en las cuarenta y ocho (48) horas siguientes a la denuncia. Si no logra localizarlos o éstos son los presuntos victimarios, informe del hecho al Consejo de Protección del NNA.
las actuaciones policiales referentes al NNA, así como aclarar sus dudas y brindar cualquier orientación que soliciten. ff Si la víctima se encuentra en la sede policial, se debe garantizar la presencia de padre, madre, representantes, responsables o familiares con la mayor prontitud. ff Si en el caso en el que se actúa no es posible localizar a padre, madre, representantes, responsables o familiares del NNA, o si ocurre que alguno de ellos o ellas es señalado como presunto responsable de la comisión del hecho punible y/o cuando el funcionario policial conozca de trato negligente, abuso o explotación que atente contra la integridad del NNA víctima o testigo, se presentará el caso ante el Consejo de Protección para que esta autoridad administrativa ordene las medidas de protección que se requieran. 6. Situaciones especiales: si se requiere la actuación del Consejo de Protección para garantizar a los NNA víctimas o testigos su protección integral, ante las situaciones de amenaza o vulneración de sus derechos o garantías, el funcionario o funcionaria policial deberá informar al Consejo de Protección de NNA en los siguientes casos: ff Cuando los funcionarios y funcionarias policiales no logren conocer o ubicar a los padres, madres, representantes, responsables o familiares del NNA víctima o testigo. ff Cuando se presuma que son los padres, madres, representantes, responsables o familiares los que han incurrido en el delito del cual es víctima o testigo el NNA o quienes amenacen o vulneren los derechos a la vida, a la integridad personal o a la salud del NNA. En estos casos, en los que el NNA víctima o testigo requiere resguardo y protección especial, el funcionario o funcionaria policial acude directamente ante el Consejo de Protección, que es la autoridad administrativa facultada por la LOPNNA para imponer las medidas de protección que corresponden para garantizar sus derechos.
Dada su urgencia y prioridad, esta actuación deberá hacerse, preferiblemente, trasladando a la o las víctimas o testigos hasta la sede del Consejo de Protección. El funcionario o funcionaria policial actúa notificando al fiscal del Ministerio Público especializado y entregando al Consejo de Protección copia del acta policial donde consten los nombres, apellidos, rango y demás datos de los funcionarios y funcionarias que participaron en el procedimiento, los hechos, las actuaciones realizadas, la copia del acta de entrega del niño, niña o adolescente víctima o testigo a su padre, madre, representantes, responsables o familiares y cualquier otra actuación que se considere pertinente. El Consejo de Protección es la autoridad administrativa que asume la responsabilidad de la protección desde el momento de la notificación del caso por parte del funcionario o funcionaria policial. Este Consejo de Protección puede requerir el apoyo de los cuerpos de policía para hacer efectivo el cumplimiento o acatamiento de sus decisiones. 7. En casos excepcionales y de emergencia, el funcionario o funcionaria policial traslada al NNA víctima o testigo a una entidad de atención, para asegurar su protección: Si no fuese posible localizar o contar con la presencia de padre, madre, representantes, responsables o familiares o contactar o presentar el caso ante el Consejo de Protección, y una vez agotadas y haciendo constar las diligencias realizadas para ubicarles, el funcionario o funcionaria policial puede, como medida excepcional y de emergencia, trasladar al NNA hasta la sede de una entidad de atención cuyo programa de abrigo esté debidamente registrado ante el Consejo de Derechos de NNA del municipio que corresponda. Esta actuación es previamente notificada al órgano superior jerárquico inmediato y se realiza de conformidad con lo dispuesto en el Art. 185 de la LOPNNA. n
Cuando padre, madre, representantes, responsables o familiares no pueden brindar la protección al niño, niña o adolescente víctima o testigo, el funcionario o funcionaria policial debe notificar al Consejo de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes.
El funcionario o funcionaria policial, como medida excepcional y de emergencia, puede solicitar el ingreso de un niño, niña o adolescente víctima o testigo a una entidad de atención, para que sea protegido, cuando no le es posible comunicarse con padre, madre, representantes, responsables o familiares o con las autoridades del Consejo de Protección.
Actuaciones policiales en caso de niños o niñas presuntamente incursos en hechos punibles
“La actuación de la policía debería ser más solidaria y humilde, brindándonos un trato sin preferencias sociales, sin olvidar que su tono de voz y actuación debe ajustarse según el grupo, o sea, me refiero a los niños, niñas y adolescentes. Un policía no le puede hablar a un niño como le habla a un adulto, por ello debe moderar su manera de hablar”.
Se entiende por niño o niña presuntamente incursos en hecho punible, aquél o aquélla que interviene en un hecho que encuadra en lo tipificado como delito o falta por la ley, en cuyo caso pueden serle impuestas unas medidas de protección que dicta el Consejo de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, a diferencia de lo que sucede con las y los adolescentes, entre doce (12) y menos de dieciocho (18) años de edad, quienes reciben medidas socioeducativas del Tribunal Penal de Responsabilidad Adolescente.
La actuación policial relacionada con niñas o niños presuntamente incursos en hechos punibles se inicia por flagrancia o por investigación. En caso de flagrancia 1. Identificar al niño o niña presuntamente incurso en hecho punible: cuando hay situaciones en las que se encuentran NNA incursos en hechos punibles es fundamental determinar o estimar la edad, considerando que hay diferencias en el procedimiento policial si se trata de un niño o niña o de un adolescente. Si tiene dudas sobre la edad, la LOPNNA establece que debe presumirse como niño o niña. En el momento que solicite al niño o niña información básica sobre sí mismo, como su nombre, edad, grado de escolaridad, nombre de sus padre, madre, representantes, responsables o algún familiar y su lugar de residencia, considere su edad y desarrollo evolutivo, pues en caso de ser un niño o niña de muy corta edad (menos de 7 años) seguramente no aportará mayores detalles. 2. Acudir a servicios de salud para la atención de emergencia del niño o niña: en caso de requerirse la atención de salud de emergencia, solicite servicios especializados. Actúe rápidamente si el niño o niña requiere ser tras-
Distinguir la edad es IMPORTANTE para el procedimiento policial a seguir. Un niño o niña menor de 12 años de edad NO tiene la misma capacidad de responder por sus actos que un adolescente o un adulto.
ladado y luego notifique al fiscal de Protección de NNA y a los padres, madres, representantes, responsables o familiares. 3. Explicar al niño o niña el procedimiento policial al que está siendo sometido: de acuerdo con la capacidad de comprensión y respuesta que muestre el niño o niña, ofrezca una breve explicación del procedimiento policial que se lleva a cabo. Con esto se procura que, en la medida de lo posible, se transmita al niño o niña la certeza de que: ff Su padre, madre, representantes, responsables o familiares serán informados de los hechos, en caso de no estar para ese momento acompañándolo(s) o acompañándola(s). ff Su caso será remitido al fiscal de protección de NNA. 4. Efectuar las respectivas notificaciones: El funcionario o funcionaria policial notificará o informará de los hechos y sus particularidades al: ff Fiscal del Ministerio Público en materia de Protección Integral de niños, niñas y adolescentes. ff A su supervisor inmediato o director o jefe del servicio policial al cual está adscrito. 5. Presentar el niño o niña al fiscal del Ministerio Público Especializado y seguir sus instrucciones: El funcionario o funcionaria policial presentará inmediatamente al niño o niña sorprendido en flagrancia a la Fiscalía de Protección de NNA, quien lo pondrá dentro de las veinticuatro (24) horas siguientes a la orden del Consejo de Protección. En caso de que se dificulte la comunicación con el Ministerio Público especializado, contacte al fiscal superior para reportar tal situación. Una vez que haya notificado los hechos punibles, siga las instrucciones que reciba del Ministerio Público especializado o en su defecto del fiscal superior. Si las instrucciones implican trasladarse: ff Con el niño o niña a la sede policial mientras se coordinan acciones con el Consejo de Protección; o, ff De una vez con el niño o niña al Consejo de Protección.
El funcionario o funcionaria debe indicarle al niño o niña que su actuación consiste en darle la atención inmediata que requiera la situación y remitirlo al Fiscal del Ministerio Público en materia de Protección Integral a NNA.
El funcionario o funcionaria debe notificar de los hechos lo antes posible al Ministerio Público especializado, a la unidad especializada de NNA, si la hubiere, o al supervisor inmediato o jefe del servicio policial al cual está adscrito.
“Un joven que no esté en el sistema escolar no puede ser visto como un azote de barrio; todo lo contrario. Cuando la policía detecte –y hacia allá vamos– esas causas o factores, como lo llamamos nosotros, que pueden provocar la violencia, factores criminógenos –un niño que esté fuera del sistema escolar ustedes saben que es una alerta máxima porque puede ser secuestrado por la violencia–, ahí la policía tiene un rol protagónico –no de atropellar al niño, todo lo contrario– de ubicar a ese muchacho y rescatarlo y junto con la familia, la comunidad, los consejos comunales, garantizar las condiciones necesarias para que ese joven o esa joven vuelva a su escuela, a las canchas deportivas, al deporte, a la cultura, a la educación, que es la prevención ante todo”.
Ministro del Poder Popular para Relaciones Interiores y Justicia Tareck El Aissami. Caracas, 26 de noviembre de 2011. Consulta Nacional con niños, niñas y adolescentes sobre la actuación policial.
6. Garantice en cualquiera de estos casos las siguientes condiciones mínimas: ff Comuníquese con el órgano superior jerárquico inmediato informando sobre el traslado ordenado por el Ministerio Público, precisando los datos que maneje acerca de la identidad del niño o niña, así como los datos de las funcionarias o funcionarios actuantes. ff Realice un traslado oportuno, seguro y lleve al niño o niña separado/a de personas adultas. En caso de denuncia e investigación Si en el curso de una investigación policial sobre un hecho punible aparecen incursos un niño o niña como presuntos autores, notifique en primer lugar al Ministerio Público competente en materia de Protección Integral de niños, niñas y adolescentes, remita copia de lo conducente y cumpla con sus instrucciones. n
Se entiende por adolescente presuntamente incurso en hecho punible, aquél o aquélla que comete un hecho tipificado como delito o falta por la ley, aunque en el transcurso de la investigación y el proceso alcance los 18 años y se haga mayor de edad. En aquellas situaciones frente a las cuales un funcionario o funcionaria policial tiene dudas sobre si una persona es adolescente o adulta, se presumirá que es adolescente (artículo 2 de la LOPNNA). Si en el transcurso de la actuación policial se determina que la persona investigada o imputada era mayor de dieciocho (18) años al momento de la comisión del hecho punible, se remitirá lo actuado a la Jurisdicción Penal Ordinaria de Adultos (artículo 534 de la LOPNNA).
Garantías específicas de la actuación policial con adolescentes presuntamente incursos en hechos punibles
Además de los principios y garantías generales de la actuación policial con NNA, en el caso de adolescentes presuntamente incursos en hechos punibles, se deben respetar los siguientes principios, derechos y garantías específicos: 1. Información: informar al adolescente sobre los hechos por los cuales se le detiene, las razones para su detención, cuáles son las atribuciones del funcionario o funcionaria policial, cuál es la autoridad responsable de la investigación, así como sus derechos a no incriminarse y a solicitar la presencia de sus padres, madres, representantes o responsables (artículo 541 de la LOPNNA). Para esto el funcionario o funcionaria policial deber usar un lenguaje claro, sencillo, adaptado a la edad y desarrollo de la o el adolescente y cuidando el uso del lenguaje policial. Así mismo, debe aclarar cualquier duda que el adolescente pudiera tener. 2. Presunción de inocencia: el adolescente tiene derecho a recibir un trato acorde a esta presunción y todo funcionario o funcionaria policial debe abstenerse de prejuzgar el resultado de una investigación o juicio, debiendo
“Entonces los policías llegaron hasta los pasillos del liceo en las motos (…). Hasta yo salí corriendo para el salón porque en verdad me atemoricé. Salí corriendo y el policía agarró a mi compañero de estudios por el cuello de la camisa, por la pretina del pantalón y lo sacó a golpes. No fue ni siquiera a empujones, a golpes. Me metí y le dije al funcionario que eso no debía hacerse porque, primero, él no era su papá; y él me dijo: Tú te callas, ¿quieres que te llame la femenina?; así como queriéndome intimidar. Después pasó todo eso y me puse hablar con uno de ellos, y le dije que de verdad me parecía una falta de respeto lo que habían hecho. Primero, ellos eran la autoridad, pero ellos no estaban ejerciendo esa autoridad, sino que estaban abusando de la autoridad. Con respecto a las huelgas, proponemos que se acerquen al lugar de los hechos a tiempo, no media hora después o una hora, para que se pueda evitar y se alarguen más los problemas. Que se puedan acercar a los espacios abiertos de niños, niñas y adolescentes donde se puedan expresar sus derechos y plantear nuevas ideas para mejorar las relaciones interpersonales”.
En toda aprehensión, incluso en flagrancia, se debe garantizar la integridad personal y la seguridad del adolescente.
a su vez evitar actitudes y comportamientos basados en prejuicios o predisposiciones. 3. Trato digno y humanitario: Respetar la integridad física de todas las personas y bajo ninguna circunstancia infligir, instigar o tolerar ningún acto arbitrario, ilegal, discriminatorio o de tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes, que entrañen violencia física, psicológica y moral, en cumplimiento del carácter absoluto del derecho a la integridad física, psicológica y moral, garantizado constitucionalmente. 4. Excepcionalidad de privación de libertad: garantizar que ningún adolescente sea privado ilegal o arbitrariamente de su libertad. La detención de un adolescente presuntamente responsable de un hecho punible sólo podrá llevarse a cabo en casos de flagrancia, de aquellas situaciones previstas en la ley y mediante orden judicial. El único derecho que se restringe temporalmente y por orden judicial es la LIBERTAD. Sus otros derechos deben seguir siendo garantizados. 5. Defensa técnica especializada: permitir y facilitar la asistencia jurídica y acceso a un defensor o defensora nombrado por la o el adolescente, o en su defecto un defensor público o defensora pública especializados. 6. Privación de libertad en sedes policiales: si por alguna circunstancia el adolescente debe permanecer detenido en sede policial, se debe asegurar su permanencia en ambientes donde se encuentren separados de los adultos y se adoptarán todas las medidas necesarias para garantizar su seguridad, integridad personal y alimentación.
En caso de flagrancia 1. Asegurar la aprehensión de la o el adolescente: Esto implica una medida de carácter coercitivo frente a la comisión de un delito. Al momento de la aprehensión el funcionario o funcionaria policial debe garantizar la integridad
personal y seguridad de la o el adolescente, lo cual incluye, entre otras acciones, el uso de esposas y de los procedimientos conforme al Manual del Uso Progresivo y Diferenciado de la Fuerza, incautar, asegurar y retener armas, objetos o instrumentos que posea el adolescente de acuerdo a las normas que regulan la materia, explicando al adolescente las razones de la detención. 2. Identificarse plenamente como funcionario del cuerpo policial en el cual presta servicios: El funcionario o funcionaria policial que conozca de la situación deberá, en primer lugar, presentarse ante las personas, identificándose por su nombre e indicando el cuerpo policial al que pertenece. 3. Identificar al adolescente: Solicitar los documentos de identificación al adolescente. Si no fuese posible la identificación en el momento de la aprehensión, la identificación se realizará en la sede policial, dando especial énfasis a los datos básicos, como el nombre, apellido, edad y domicilio, y describir las características generales del adolescente, tales como edad aparente, sexo, talla, peso, complexión, vestimenta, color de piel, color de cabello, entre otros. También se obtendrán los datos de identificación de la madre, el padre, representantes, responsables o familiares, tales como nombres, apellidos, teléfonos, domicilio o sitio de trabajo. Si el o la adolescente se abstiene de proporcionar sus datos o suministra datos incompletos, se identificará por testigos u otro dispositivo técnico legalmente admisible. El funcionario o funcionaria policial dejará constancia de su actuación en el acta y dará aviso de inmediato al Fiscal de Responsabilidad Penal de Adolescentes. El funcionario o funcionaria policial se abstendrá de destruir, ocultar, retener o alterar los documentos de identificación de la o el adolescente. 4. Observar el estado aparente de salud de la o el adolescente: Se debe observar la presencia de lesiones o heridas, así como preguntarle expresamente a la o el adolescente si tiene algún problema de salud. En aquellos supuestos donde se aprecien heridas, lesiones o se presuman daños en la salud que comprometan la integridad de la o el adolescente, se debe realizar el traslado inmediato al centro de salud más cercano y dar aviso al Ministerio Público.
“Los policías deben presentar un acta donde se evidencie tiempo, modo y todos los hechos, que le va a servir al juez para dictar una medida cautelar. Si el acta está viciada no procede. Nunca consignan al testigo, eso es un mal procedimiento policial”.
Relatoría Mesa de trabajo NNA con la ley penal. Consulta Nacional con niños, niñas y adolescentes sobre la actuación policial.
El funcionario o funcionaria policial es responsable de la protección del adolescente y, en caso de lesiones o heridas o de presunción de daños a la salud que comprometan su integridad, debe realizar el traslado inmediato al centro de salud más cercano.
Todo adolescente tiene derecho a que se le informe de manera específica y clara sobre los hechos que se le imputan y la autoridad responsable de la investigación.
Cuando el adolescente lo ha requerido, el funcionario o funcionaria policial es responsable de notificar inmediatamente al padre, madre, representantes o responsables la información relativa a la detención.
5. Informar al adolescente el motivo de su aprehensión y los derechos que le asisten: El funcionario o funcionaria policial debe garantizar que la o el adolescente sea informado de sus derechos en materia de responsabilidad penal de adolescentes. No debe limitarse a la firma de un acta, debiendo preguntarle expresamente si entiende la explicación ofrecida, aclarando cualquier duda. En caso que la o el adolescente no comprenda el idioma castellano o presente algún tipo de discapacidad se dispondrá de un intérprete o profesional especializado que facilite el proceso de información. 6. Notificar de inmediato al fiscal del Ministerio Público: La notificación al fiscal debe ser realizada por el propio funcionario o funcionaria responsable de la aprehensión, quien tiene el deber de realizar la notificación inmediata al fiscal de Responsabilidad Penal del Adolescente (Art. 269 LOPNNA). 7. Presentar al adolescente al fiscal del Ministerio Público de responsabilidad penal y seguir sus instrucciones: El funcionario o funcionaria policial deben trasladar o conducir al o la adolescente detenidos inmediatamente ante el fiscal de Responsabilidad Penal del Adolescente, para lo cual seguirá las normas generales de actuación policial relativas a traslados, teniendo las precauciones necesarias considerando la edad, contextura, comportamiento de la o el adolescente, presunción de peligro o daño que se pueda causar al adolescente o a terceros y procurando el traslado separado de personas adultas, en vehículos debidamente identificados. 8. Notificar a padre, madre, representantes, responsables o familiares: Informar al adolescente de su derecho a que sus padres, representantes o responsables sean notificados inmediatamente, informándoles sobre el motivo de la detención, el lugar donde se encuentra aprehendido y las circunstancias de los hechos. En los casos en que la o el adolescente lo ha requerido y la notificación no pueda hacerse de inmediato, se realizará en el plazo más breve posible. Así mismo, el funcionario o funcionaria policial debe aclarar cualquier duda y ofrecer orientaciones a los padres, representantes o responsables en caso de ser necesario. n
Practiguías 1. Baquiana de luz Practiguía de Recomendaciones Iniciales a Cuerpos de Policía estadales y municipales 2. Orden en la sala Practiguía para la adecuación de la base jurídica y estructura organizativa de los cuerpos de policía 3. Utopía en voces diversas Practiguía para la homologación y reclasificación de rangos policiales 4. Estancias esenciales Practiguía sobre instalaciones policiales 5. Equitativamente diferentes Practiguía para la equidad de género en los cuerpos de policía 6. Por la calle del pueblo Practiguía sobre el sistema integrado de información y dirección de las operaciones policiales 7. Asuntos auténticos Practiguía de rendición de cuentas 8. El espejo nos habla Practiguía para la atención a la víctima 9. Gente para servir Practiguía sobre servicio de policía comunal 10. Opción por la dignidad Practiguía para el ingreso a la academia policial 11. Sumando voluntades Practiguía para el ingreso a cuerpos de policías 12. Fiel en el equilibrio de mi actuación Practiguía para la evaluación del desempeño 13. Dignificación Laboral Practiguía de gestión y medio ambiente laboral 14. Mirada Justa para un debido proceso Practiguía sobre investigaciones y procesamiento policial 15. Comunidad de Decisión Practiguía sobre reuniones policiales para la toma de decisiones 16. Con el tiempo a nuestro favor Practiguía sobre la reducción de la jornada laboral en los Cuerpos de Policía 17. Responsabilidad de cuido Practiguía para la gestión de riesgos y administración de desastres 18. La Clave del acuerdo Practiguía para la resolución pacífica de conflictos 19. Camino de ida y vuelta Practiguía para la organización y despliegue del servicio de transporte terrestre 20. Garantía de Buen Trato • Practiguía sobre actuación policial con niños, niñas y adolescentes
Manuales de Resoluciones 1. Pertenencia policial Manual sobre dotación y equipamiento 2. Tu fuerza es mi medida Manual de uso progresivo y diferenciado de la Fuerza policial 3. Pasos y huellas Manual sobre procedimientos policiales 4. Un arte en común Manual de ceremonial y protocolo 5. Crónicas terrestres Manual de procedimientos de transportre terrestre 6. Respuestas en concierto Manual de actuación de los cuerpos de policía para garantizar el orden público, la paz social y la convivencia ciudadana en reuniones públicas y manifestaciones

References: resolución 
 Resolución 
 artículo 15
 Resolución 
 artículo 34
 artículo 4
 resolución 
 artículo 65
 Resolución 
 artículo 15
 Resolución 
 Resolución 

Artículo 78
 artículo 65
 artículo 160
 resolución