Source: http://cuestionesciviles.es/la-ley-aplicable-en-el-reglamento-6502012/
Timestamp: 2019-03-24 15:58:26+00:00

Document:
El Reglamento Nº 650/2012 del Parlamento Europeo
La definición de residencia habitual
Excepciones a la residencia habitual
Conflictos territoriales: España país plurilegislativo
La Unión europeo con el objetivo de facilitar a todos los ciudadanos europeos ejercer sus derechos en situaciones de sucesiones mortis causa con repercusiones transfronterizas ha adoptado el reglamento 65/2012.
El ámbito de aplicación abarca todos los aspectos de Derecho civil de la sucesión mortis causa con carácter universal, es decir, independientemente de que se trate de un estado no miembro, y por otro lado no se aplica a cuestiones fiscales, aduaneras y administrativas.
Este reglamento, que entrará en vigor con plena eficacia el 17 de agosto de 2015, hace referencia a:
Reconocimiento y ejecucción de las resoluciones.
Aceptación y ejecución de los documentos públicos en materia de sucesiones mortis causa.
Creación de un certificado sucesorio europeo.
En esta entrada haremos referencia sobre la Ley aplicable, y los cambios introducidos en la normativa actual.
El artículo 9 del Código Civil indica que la ley aplicable a las personas físicas viene determinado por su nacionalidad. No obstante, con el nuevo reglamento la ley aplicable en caso de sucesión mortis causa será el de su residencia habitual.
Con esta modificación, el primer problema que nos encontramos es el de la definición de la residencia habitual. El reglamento no recoge el concepto, sino que deja dicho cometido a la autoridad que sustancie la sucesión. Ésta sera la que debe de proceder a una evaluación general de las circunstancias de la vida del causante durante los años precedentes a su fallecimiento, tomando en consideración todos los hechos pertinentes para determinar su residencia habitual. Es decir, se deberá de tener en cuenta e lugar donde el causante tuviese el centro de vida, el lugar donde se encuentra la mayor parte de bienes y relaciones familiares para establecer su residencia habitual.
Esta tarea puede resultar en algunos casos bastante compleja. Por ejemplo, cuando un particular tiene las relaciones familiares en su estado de origen, al que acude en todos sus periodos de descanso laborales, y su trabajo en otro estado. En tal caso, dependiendo de las circunstancias, podría considerarse que el causante tenía su residencia habitual en su Estado de origen en el que estaba situado el centro de interés de su familia y su vida social.
Para evitar determinadas situaciones que van en contra de la voluntad del causante, o en contra del sentido común, existen excepciones a la aplicación de la residencia habitual.
En primer lugar, cuando el causante haya cambiado de residencia habitual recientemente y mantiene un vínculo más estrecho con otro estado. La autoridad competente podrá determinar que sea la ley del Estado con el que mantenía un vínculo más estrecho.
Es la denominada cláusula de excepción o de escape, para evitar situaciones absurdas, pero que no podrá ser utilizada de forma subsidiaria cuando sea difícil establecer la residencia habitual.
En segundo lugar, en caso de que el causante hago uso de la professio iuris en favor del estado cuya nacionalidad posea en el momento de realizar la elección o en el momento del fallecimiento.
Este posibilidad, que parte del principio de autonomía de la voluntad, permite planificar la sucesión al causante, dotándole de seguridad jurídica. La elección deberá hacerse expresamente en forma de disposición mortis causa, o tácitamente siempre que resulte de los términos del testamento.
En virtud artículo 23 del Reglamento que desarrolla el principio de unidad de la sucesión, la ley que finalmente se aplique será la única que regirá toda la sucesión, salvo disposición contraria del reglamento, independientemente de la ubicación de los bienes que integren el haber hereditario.
En contraposición a los sistemas de fraccionamiento, o dualistas, esta medida pretende aportar seguridad jurídica y facilita la planificación de la la sucesión al causante.
España es un país plurilegislativo. Así, el artículo 149 de la constitución Española indica que el estado tiene competencia exclusiva sobre la legislación civil, sin perjuicio de la conservación, modificación y desarrollo por las Comunidades Autónomas de los derechos civiles, forales o especiales, allí donde existan. En el desarrollo de dichos derechos, y en sede sucesoria, muchas comunidades autónomas poseen una legislación propia, entre las que podemos citar Galicia, Comunidad Valencia, Navarra y Cataluña.
Esta coexistencia de regulaciones legislativas que provocan conflictos de leyes es resuelta en el reglamento en los artículo 36 a 38, de la siguiente manera; en el caso de que la ley designada sea la perteneciente a un Estado plurilegislativo que comprenda varias unidades territoriales con sus propias normas jurídicas en materia de sucesiones, serán las normas internas sobre conflictos de leyes de dicho Estado las que determinarán las normas jurídicas que regularán la sucesión. En defecto de normas internas sobre conflictos de leyes, se aplicarán las normas recogidas en el artículo 36 apartado 2 del reglamento.
En España, sí que existen normas para resolver los conflictos de leyes -artículo 16 del Código Civil- sólo que éstas no operan entre extranjeros. Los extranjeros afincados en España no tiene una vecindad civil, y por lo tanto es cuestionable la legislación aplicable en su caso, existiendo dos alternativas:
Código Civil:El artículo 13 del Código Civil indica que con pleno respeto a los derechos especiales o forales de las provincias o territorios en que están vigentes el Código Civil regirá como derecho supletorio.
Legislación foral:Acudir a la conexión subsidiaria del reglamento, y aplicar la legislación foral de su residencia habitual.
Por último, si un ciudadano Español, cuya residencia habitual se encuentra en otro estado, hace uso de la professio iuris la legislación aplicable será la correspondiente a su vecindad civil, sin que éste tenga derecho a elegir cual, para no perjudicar a terceros.
[Derecho sucesorio] La ley aplicable en el Reglamento 650/2012, 5 / 5 (2 votos)
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References: artículo 9
 artículo 23
 artículo 149
 artículo 36
 artículo 36
 artículo 13