Source: http://indigenas.bioetica.org/mono/inves29.htm
Timestamp: 2017-09-22 22:29:37+00:00

Document:
Alumnas: Franchi, Jesica Priscila D.N.I 27.923.188 y Solernó, Rocío D.N.I 28.080.653
I. Panorama Internacional
II. Panorama Extranjero
III. Marco Juridico Argentino
2- Panorama de integración de prácticas de la medicina tradicional en la medicina alópata
3- Medicina Tradicional
I. Pueblo Aymara. Identificación
II. Relación entre Religión y medicina tradicional del Pueblo Aymara
III. Nociones de la cosmovisión aymara
IV. Practicas de la medicina indigena- aymara
La planta de la coca.
Plantas medicinales usadas por los kallawayas
5- Entrevistas a médicos indígenas y no tradicionales
¿Existe un verdadero reconocimiento y respeto por la medicina tradicional?, ¿Existe una verdadera integración de las prácticas médicas tradicionales con las ciencias biomédicas convencionales?
Intentar responder al interrogante a la luz del marco jurídico internacional, extranjero e interno, su vigencia operativa real y la realidad que enfrenta la medicina tradicional en la actualidad.
En el presente trabajo vamos a analizar la medicina indígena en general y en particular el caso de la medicina del Pueblo Aymara. La investigación tratará de dilucidar si la práctica de la medicina tradicional indígena se encuentra regulada, respetada y reconocida a nivel internacional, extranjero e interno. Es decir si en el campo de la regulación de la medicina tradicional existe una tendencia actual a su integración, coexistencia o sólo tolerancia en relación con la medicina científica convencional.
Hay que tener en cuenta que enfermar y curarse en el contexto de las poblaciones indígenas resulta algo sustancialmente distinto de lo que implica estar sano, estar enfermo y curarse en términos convencionales. Son otros los parámetros considerados por los médicos nativos y por los enfermos en relación con la afección que padecen. Estar sano o estar enfermo depende de otros factores que no son pertinentes en la medicina convencional.
Los determinantes de la salud, las causas y etiología de la enfermedad, su naturaleza y, por supuesto, las medidas de terapia seleccionadas por cada cultura, muestra de forma evidente que el dominio de la salud, la enfermedad y los procedimientos terapéuticos empleados están mediatizados por ella.
El ejemplo de la medicina aymara, su forma peculiar de concebir la enfermedad, el profundo sentimiento humanista que aparece inmerso en las prácticas médicas aymaras como en otros diferentes grupos indígenas, su dedicación y lógicas explicativas, su acuciosa observación en el conocimiento de ciertos principios farmacológicos aislados en las especies herbáceas de su entorno, nos llevan a analizarlo con detenimiento.
Las formas diferenciadas que adquiere la medicina aymara refleja su propia deontología en el marco estricto de la cultura. Una medicina preocupada por la subsistencia y desgarradoramente realista en relación con los límites que no debe traspasar en la lucha por la vida; partidaria de vivir y morir en casa, rodeado de los seres queridos. Una medicina a escala humana, preocupada por el paciente, no por el afiliado a la seguridad social, por su "plata" o por el órgano fisiológicamente indispuesto.
1) DECLARACION UNIVERSAL DE LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS
2) DECLARACION UNIVERSAL SOBRE LA DIVERSIDAD CULTURAL
Paris, en la 31a. Conferencia General 15 de octubre al 3 de noviembre de 2001
Al tiempo que se garantiza la libre circulación de las ideas mediante la palabra y la imagen, hay que procurar que todas las culturas puedan expresarse y darse a conocer. La libertad de expresión, el pluralismo de los medios de comunicación, el multilingüismo, la igualdad de acceso a las expresiones artísticas, al saber científico y tecnológico -comprendida su forma electrónica- y la posibilidad, para todas las culturas, de estar presentes en los medios de expresión y de difusión, son los garantes de la diversidad cultural.
3) PROYECTO DE DECLARACION DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDIGENAS
36ª sesión, 26 de agosto de 1994. [Aprobación sin votación. Véase
cap. XVI.]
Los pueblos indígenas tienen derecho a determinar y a elaborar prioridades y estrategias para el ejercicio de su derecho al desarrollo. En particular, los pueblos indígenas tienen derecho a determinar y elaborar todos los programas de salud, vivienda y demás programas económicos y sociales que les afecten y, en lo posible, a administrar esos programas mediante sus propias instituciones.
Los pueblos indígenas tienen derecho a sus propias medicinas y prácticas de salud tradicionales, incluido el derecho a la protección de plantas, animales y minerales de interés vital desde el punto de vista médico.
También tienen derecho de acceso, sin discriminación alguna, a todas las instituciones de sanidad y los servicios de salud y atención médica.
4) PROYECTO DE DECLARACION AMERICANA SOBRE LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDIGENAS
Aprobado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos el 26 de febrero de 1997, en su sesión 1333a. durante su 95º Período
Artículo XII Salud y bienestar
(y artículos subsiguientes)
5) CONVENIO SOBRE DIVERSIDAD BIOLOGICA
Río de Janerio, 5 de Junio de 1992
Cada Parte Contratante, en la medida de lo posible y según proceda: (…)
j) Con arreglo a su legislación nacional, respetará, preservará y mantendrá los conocimientos, las innovaciones y las prácticas de las comunidades indígenas y locales que entrañen estilos tradicionales de vida pertinentes para la conservación y la utilización sostenible de la diversidad biológica y promoverá su aplicación más amplia, con la aprobación y la participación de quienes posean esos conocimientos, innovaciones y prácticas, y fomentará que los beneficios derivados de la utilización de esos conocimientos, innovaciones y prácticas se compartan equitativamente;…”
6) ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO
CONVENIO SOBRE LOS PUEBLOS INDIGENAS Y TRIBALES
2. Esta acción deberá incluir medidas: (…)
7) ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD (OMS) Y ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA SALUD (OPS):
Ambas organizaciones han iniciado proyectos destinados a los indígenas. En julio de 1996, en cooperación con la OMS, el Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas dedicó parte de su período de sesiones a la cuestión de la salud y los pueblos indígenas.
[Ver en Punto 3-IV) "PRIMER CONGRESO MUNDIAL DE MEDICOS TRADICIONALES NATURISTAS EN BOLIVIA"]
3-II.)
Calidad Legislativa Indígena en América Latina
Países prestatarios del Banco Interamericano de Desarrollo (2003)
La Unidad de Pueblos Indígenas y Desarrollo Comunitario ha compilado la legislación constitucional y primaria sobre los derechos de los pueblos indígenas reconocidos en las constituciones y leyes de los países de América Latina prestatarios del Banco Interamericano de Desarrollo, teniendo en cuenta que los países tienen y han desarrollado con mayor énfasis en las dos últimas décadas normas sobre estos derechos, ampliando marcos normativos constitucionales, ratificando el Convenio 169 sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes, y reglamentando derechos contenidos en diversas leyes.
Se incluye toda la normatividad que sobre los derechos de los pueblos indígenas tienen los países latinoamericanos en constituciones, leyes, así como en la legislación secundaria de los mismos países consistente en decretos, acuerdos y reglamentos.
En cuanto a la legislación especial sobre el sistema de salud para los pueblos indígenas, históricamente víctimas fatales de enfermedades traídas por los colonizadores y todavía en muchos casos más vulnerables que la población no-indígena, se puede distinguir entre tres diferentes categorías de garantías legales. Una es si existe o no legalización especial, y la garantía de acceso preferencial (en muchos casos gratuito) para la población indígena (ref. Artículo 7.2 del Convenio 169/89). La segunda es si las prácticas tradicionales están aceptadas, y bien integradas al sistema nacional de salud (ref. Art. 25, sobre todo 25.2, del 169/89). La tercera es si los pueblos indígenas tienen garantizada una participación, eventualmente autonomía en el manejo de los recursos de salud (también tratado en Art. 7.2.).
Cuatro países; Argentina, Ecuador, Nicaragua y Panamá, tienen una cobertura completa en la variable de salud. Otros tres países; Brasil, Colombia y Venezuela son casi completos (aunque en Venezuela falte una legislación especial sobre el tema), mientras la legislación de Bolivia es sorprendentemente débil en este aspecto. Al otro extremo, tres países centroamericanos (Guatemala, Costa Rica y Honduras), junto con Paraguay, no tienen ninguna garantía legal especial ni reconocimiento de la salud tradicional, Chile también tiene muy poco, mientras países como Perú y México (aunque ambos con cierta aceptación del sistema tradicional) también tienen menos calidad en la legislación sobre salud indígena que uno podría esperar. Con pequeñas excepciones de Chiapas y Quintana Roo, no existe más consideraciones sobre la medicina tradicional a nivel de los estados en México, tampoco. Ahora bien, el hecho de cumplir o no con los indicadores no dice necesariamente mucho de la calidad real del servicio de salud que se ofrece a los pueblos indígenas. Aunque en Nicaragua hay pleno cumplimiento de los indicadores según la Ley de Autonomía, no hay Reglamento que lo implementa. Al otro lado, Colombia parece ser el país que más se destaca en salud indígena (aún sin cumplir con el indicador de adecuación cultural). En ese país, toda acción de salud que se proyecte adelantar en comunidades indígenas debe ser previamente acordada con ellas y aprobada por los respectivos Cabildos o autoridades que ejerzan el gobierno interno de las mismas. Hay un notorio avance en materia de salud subsidiada para pueblos indígenas, contenidas en las normas relacionadas a la Ley 100 de 1993, que creó administradoras del régimen subsidiado que les permite a los indígenas autogestionar con algún desarrollo los propios servicios de salud. Hay una discriminación positiva en cuanto a salud indígena.
En los sistemas de salud, en el ámbito local, es posible diferenciar la existencia de políticas que permitan adecuar la oferta de servicios de medicina tradicional con las necesidades de las poblaciones que más hacen uso de ella.
Cada uno de los sectores identificados en un sistema puede ser caracterizado de acuerdo con los conceptos y prácticas específicas y con la existencia o no de especialistas que acumulan conocimiento y lo ponen en práctica ante la demanda de atención para la salud. Además de ser distintos en muchas de sus características, las relaciones que guardan entre los sectores de un sistema pueden ser tanto de cooperación como de rechazo y competencia. El sector que generalmente es utilizado como punto de referencia por los demás es denominado sector formal y su base de conceptos y prácticas son los de la biomedicina, por tanto, se puede considerar además dominante, al encontrarse íntimamente vinculado con el desarrollo de los sistemas de salud oficiales que reciben subsidios públicos. A diferencia de la biomedicina oficial, el subsector folk (“tradicional”) ha sido caracterizado a partir de elementos culturales orientados a la sanación que varían en su combinación. Como uno de sus rasgos preponderantes se ha destacado su dimensión místico-religiosa, así como el uso de prácticas distintivas como la herbolaria.
El sector tradicional tiene una presencia importante en la mayoría de los países latinoamericanos, con diferentes formas de expresión según región y localidad, siendo uno de sus nichos “naturales” las zonas rurales, habitadas primordialmente por poblaciones indígenas. Sin embargo, existen evidencias de la existencia de una expansión de la medicina tradicional hacia zonas urbanas, simultánea a la aparición de otras prácticas terapéuticas no originarias de la región. En los últimos años, los cambios sobre legislación en el campo de la salud apuntan a considerar a la salud como un derecho y en mejorar la eficiencia y la calidad de la atención. No obstante, los cambios en el marco legislativo generalmente no toman en cuenta que los sistemas de salud están compuestos por distintos sectores. Por tanto, gran parte de los esfuerzos legislativos se han enfocado hacia el sector profesional oficial, dejando al margen otros sectores. Lo anterior, ha originado que muchas de estas prácticas no operen bajo marcos reguladores, este es el caso de la medicina tradicional.
En el campo de la regulación de la medicina tradicional es posible identificar tres grandes tendencias:
coexistencia y
En el primer grupo, el ejemplo de la medicina tradicional en China ha sido paradigmático. En este país los médicos tradicionales son reconocidos y su trabajo es oficialmente regulado. Esto permite que dichos médicos sean empleados en instituciones públicas de salud y que compartan capacidad de decisión clínica con los médicos entrenados bajo el modelo biomédico científico. A últimas fechas, esta integración ha perdido fuerza dado el apoyo abierto del Estado a la medicina científica.
En otros países, la medicina tradicional sólo ha logrado un grado de coexistencia con la medicina oficial a partir de un marco jurídico bien establecido, lo cual ha permitido cierto nivel de integración en el sistema oficial de salud; tales son los casos de India, Pakistán, Birmania y Bangladesh, entre otros.
Finalmente, existen países donde la práctica de la medicina tradicional sólo es tolerada, es decir, no existe un marco legislativo que regule la práctica de los médicos que la practican quienes, sin embargo, la ejercen cotidianamente a lo largo y ancho de los territorios nacionales.
En esta situación se encuentran naciones como Malí y Malasia, y el territorio chino de Hong Kong, así como la mayoría de los países de América Latina.
DESARROLLO SOBRE LEGISLACIÓN Y REGULACIÓN DE LA MEDICINA TRADICIONAL EN NUEVE PAISES SELECCIONADOS EN AMERICA LATINA
a) Países que cuentan con algún desarrollo en materia de legislación y regulación.
b) Países donde se está trabajando en el proceso de legislación.
c) Países donde no hay legislación y el proceso de regulación es incipiente
Países que cuentan con algún desarrollo en materia de legislación y regulación:
La sección de Asuntos Etnicos, perteneciente al Ministerio de Salud Pública, es la entidad encargada de la regulación de la medicina tradicional en Bolivia. Existe una iniciativa de regulación de la práctica de ésta.
Dicha propuesta se conoce como Resolución Suprema No. 198771, fechada en La Paz, el 18 de enero de 1984. Tiene 13 años de haberse aprobado, tiene jurisdicción nacional y da personalidad jurídica a una asociación de curadores diversos (naturistas, acupunturistas, yatiris y médicos kallaways, entre otros.) Para 1998 continuaba vigente. Sin embargo, en la práctica cotidiana, la medicina tradicional no es regulada por dicha ley, debido, entre otras razones, a la debilidad administrativa estatal y a la falta de una agrupación representativa del conjunto de terapeutas con capacidad reguladora.
De acuerdo con la información recabada, en Bolivia, las instancias públicas muestran poco interés por promover el desarrollo de la medicina tradicional aun cuando existe una ley que les confiere jurisdicción en relación con su regulación. La participación de las organizaciones no gubernamentales que trabajan en el campo es importante ya que a algunas de ellas les es conferido cierto papel regulatorio. Por ejemplo, la Sociedad Boliviana de Medicina Tradicional (Sobometra), que integra una gran cantidad de los médicos tradicionales del país, no tiene autonomía de acción, a pesar de contar con los dispositivos legales que facultan su práctica, y entra frecuentemente en desacuerdo con las agencias públicas.
En el país existe un permiso oficial para el ejercicio de la práctica de los terapeutas tradicionales. No obstante, de acuerdo con la información obtenida sólo 10% de los terapeutas tradicionales cuentan con este permiso. Lo anterior, habla de que alrededor de 500 terapeutas son los que cuentan con ese permiso oficial, si tomamos en cuenta que se estiman alrededor de 5 000 de ellos en el país. El permiso es otorgado por el gobierno mediante el Ministerio de Desarrollo Humano.
El ejercicio de la medicina tradicional es regulada de manera parcial por los organismos oficiales de salud y el Colegio de Médicos Boliviano reconoce a la medicina tradicional pero exige mayor control del Estado. Ante esta situación, en ocasiones, los terapeutas tradicionales pueden enfrentar problemas contra los cuales no tienen protección legal, como las acusaciones de charlatanería de las que frecuentemente son objeto.
En el caso de Chile existe un permiso oficial para el ejercicio de los terapeutas tradicionales. No obstante, el porcentaje de terapeutas tradicionales que cuentan con este permiso es muy bajo, ya que para ejercer la práctica terapéutica tradicional dicho permiso es otorgado por el gobierno por medio del Ministerio de Salud. La Unidad de Medicina Tradicional y Otras Prácticas Médicas Alternativas, dependiente del Ministerio de Salud, es la institución gubernamental que se encarga de regular la práctica de la medicina tradicional.
La información sobre Chile señala que los terapeutas tradicionales que carecen de permiso pueden ser multados o acusados de ejercicio ilegal de la práctica médica, su consultorio puede ser clausurado, incluso, tener problemas judiciales cuando interfieren con la práctica médica oficial. Ante la inexistencia de un marco legal amplio para la regulación de la medicina tradicional su práctica se tolera en tanto no compita con la práctica oficial y se realice de manera discrecional.
A pesar de la existencia de permisos para ejercer como terapeuta tradicional no existe una legislación, iniciativa o norma diseñada específicamente para la práctica de dicha medicina como existe en Bolivia.
Dentro de la legislación oficial esta práctica no es considerada, excepto en casos específicos.
Países donde se está trabajando en el proceso de legislación:
En Ecuador no se cuenta con permiso oficial para la práctica de la medicina tradicional. Ante la carencia de un permiso oficial reconocido por el Estado, los terapeutas se han agrupado en asociaciones que funcionan como interlocutores ante las autoridades. El proceso de regulación de la medicina tradicional no ha tenido auge por la falta de una institución responsable de promover formas de legislación de la práctica médica tradicional ante los organismos del Estado. Desde la visión de la organización civil Jambi Huasi, la legislación y regulación de la medicina tradicional opera de la siguiente manera: “los terapeutas no tienen una licencia o permiso legal, razón por la que no pueden ejercer su saber libremente. En consecuencia, sufren persecuciones que pueden terminar con el encarcelamiento. En la actualidad, las asociaciones que se han formado están legalizadas a través del Ministerio de Salud del Ecuador. Esta estrategia está creando niveles de tolerancia, sin embargo, más allá de esto, no existe un marco jurídico adecuado que regule el ejercicio de las practicas médicas quechuas”.
En este país existe una iniciativa de ley que busca regular la práctica de la medicina tradicional. Dicha iniciativa fue formulada por los pueblos indígenas, es decir, surge de los grupos de la sociedad y no de las instituciones públicas, con el fin de lograr una reforma global del sistema jurídico que busca modificar la Constitución. En la última Asamblea Constituyente, de marzo de 1998, se incorporaron dos artículos que establecen los principios fundamentales para el ejercicio de la medicina tradicional. Los artículos se encuentran en el capítulo 4, sección cuarta, artículo 44, el cual señala que el Estado formulará la política nacional de salud y vigilará su aplicación, reconocerá, respetará y promoverá el desarrollo de las medicinas tradicionales y alternativa. Este ejercicio será regulado por la ley e impulsará el avance científico-tecnológico en el área de salud, con sujeción a principios bioéticos. Esta iniciativa formalmente se aprobó a finales de junio de 1988, entró en vigor el 10 de agosto y tiene jurisdicción nacional y federal. Según los datos obtenidos, es prematuro saber si la ley regula en la realidad la práctica de la medicina tradicional. Por otro lado, dado que formalmente no se cuenta con una institución gubernamental que regule la práctica de esta medicina no se puede determinar hasta que punto se encuentra operando la iniciativa de ley.
Se estima que en Guatemala 10% de terapeutas tradicionales ha logrado obtener un permiso para la práctica de esta medicina que otorga el Ministerio de Salud Pública. Para obtener dicho permiso, los terapeutas tradicionales primero tienen que recibir capacitación. Los permisos son expedidos por el Ministerio de Salud Pública/Centro de Salud Local, pero esta práctica no es homogénea en todo el país. Los terapeutas que carecen de permiso no enfrentan ninguna dificultad siempre y cuando ejerzan su práctica dentro de sus poblaciones. Lo anterior supone que la demanda de la población local de este tipo de servicios determina los límites geográficos de su práctica.
Según los informantes en este país, es frecuente que los terapeutas tradicionales sean ignorados en el ámbito nacional. Los terapeutas que carecen de permiso se enfrentan a serias dificultades para conservar sus tradiciones terapéuticas debido al rechazo institucional. En ocasiones, estos terapeutas corren el riesgo de ser enjuiciados, acusados de mala atención médica, situación que se agrava cuando se carece de permiso. Existe también la percepción, entre los informantes, de que los terapeutas tradicionales no son reconocidos por las autoridades de salud ni por los profesionales de la salud.
En Guatemala, se identificó la existencia de un instrumento jurídico conocido como El Código de Salud que reconoce como uno de sus ámbitos de competencia el de la medicina tradicional. Este instrumento se originó en 1996 y fue aprobado formalmente en noviembre de 1997. No obstante, dicha ley no regula en realidad la práctica, a pesar de su carácter nacional.
Por otro lado, se encuentra una iniciativa de ley en los Acuerdos de Paz, suscrito en Guatemala en diciembre de 1996, en la parte socioeconómica y agraria, en la sección sobre salud; sin embargo, dicha ley no opera, y regula sólo de manera parcial la práctica terapéutica tradicional.
La práctica de la medicina tradicional está considerada dentro de la legislación oficial de salud, pero únicamente se menciona en los Acuerdos de Paz, por tanto, dentro del ejercicio del sistema de salud actual no se le da cumplimiento real.
Es importante señalar que en México existen diversas posiciones políticas en relación con la práctica de la medicina tradicional en las diferentes instancias gubernamentales. Por un lado, los terapeutas tradicionales son marginados dentro del sistema de salud, mientras que, por otro, se intenta promover su participación en el sistema de salud. Incluso algunos laboratorios transnacionales los emplean para dar autenticidad y comercializar ciertos productos de origen natural.
La Ley General de Salud (artículo 79) sólo reconoce la práctica curativa de los profesionales médicos; en 1976 se formalizó a las parteras, con la condición de que sean capacitadas por médicos, para tener el nombramiento de parteras empíricas capacitadas. En 1998, en este país se hallaba en proceso de elaboración de un permiso oficial para el ejercicio de los terapeutas tradicionales. En relación con el otorgamiento de dicho permiso para ejercer la medicina tradicional se tienen diversas posiciones dentro de la estructura de gobierno; por un lado, algunas instituciones como el Instituto Nacional Indigenista (INI), la Secretaría de Salud (SSA) y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) contemplan el apoyo a terapeutas tradicionales dentro de sus proyectos. Estos organismos en ocasiones otorgan una credencial de identificación donde se reconoce al portador como terapeuta tradicional y son estas instituciones quienes agrupan y otorgan capacitación a terapeutas tradicionales.
Entre los problemas que los terapeutas tradicionales enfrentan, cuando carecen de licencia o permiso, se encuentran la falta de respeto de la cultura indígena, limitaciones en la libre práctica de los médicos tradicionales, falta de valoración de la medicina tradicional, limitados apoyos jurídicos y financieros para el desarrollo de la medicina tradicional, falta de independencia de los médicos tradicionales, y falta de apoyo y respeto en la relación entre la medicina tradicional y la biomédica.
Algunas entidades federativas han elaborado iniciativas para reformar su ley de salud y regular la práctica de la medicina tradicional. Una de estas iniciativas se planteó en el estado de Morelos, donde se han realizado foros públicos para discutir y hacer propuestas en relación con aquellas prácticas que estarán bajo su regulación. Una iniciativa más se ubica en el estado de Chiapas, en la cual se busca regular la práctica de la medicina con el fin de favorecer el uso de la medicina tradicional y, al mismo tiempo, proteger los lugares donde se obtienen y cultivan plantas medicinales. En el país hay una reciente corporativización de los médicos tradicionales en algunas organizaciones, de las cuales destacan la Organización de Médicos Indígenas del Estado de Chiapas (OMIECH) y el Consejo Nacional de Médicos Indígenas Tradicionales, que trabajan a favor de llevar a cabo las tareas mencionadas.
En el Perú no existe un permiso oficial para el ejercicio de la práctica de la medicina tradicional, pero el Ministerio de Salud, en ocasiones, otorga permisos a terapeutas para realizar su práctica. La dificultad legal para ejercer la práctica de la medicina tradicional y el posible control o persecución policial son algunos de los problemas a los que se enfrentan los terapeutas tradicionales ante la carencia de un permiso oficial. Está en proceso el proyecto de ley de medicina tradicional, que es una iniciativa de ley que en el año de 1998 se trabajó para la regulación de esta medicina en el país. Dicha iniciativa se planteó en 1997, pero su desarrollo ha sido muy lento.
Se considera que eventualmente esta ley regulará a la medicina tradicional. El Instituto Nacional de Medicina Tradicional es el organismo oficial que trabaja en la regulación de la medicina tradicional.
Países donde no hay legislación y el proceso de regulación es incipiente:
En Costa Rica se carece de un permiso oficial para el ejercicio de la práctica de los terapeutas tradicionales. Ante esta situación, los terapeutas trabajan al margen del Estado. Dado que no existe un reglamento que regule la medicina tradicional los terapeutas no son sancionados por ejercer esta práctica social.
El ejercicio de la medicina tradicional en Costa Rica es tema ignorado dentro de la legislación de salud, por lo mismo, no existe control para los terapeutas tradicionales.
El Ministerio de Salud de Costa Rica es la instancia que ocasionalmente está al tanto de la práctica de la medicina tradicional. Para el año de 1998 sólo se contaba con un reglamento que incluía la definición de normas de seguridad para la elaboración de productos medicinales tradicional.
Recientemente, se ha propuesto una iniciativa para la legislación sobre la medicina tradicional, la cual es conocida como Ley Indígena, que se encuentra en estudio en la Asamblea Legislativa de Costa Rica.
Dentro de los estatutos oficiales de salud de Nicaragua no existe un permiso oficial para el ejercicio de los terapeutas tradicionales, por lo que hasta ahora trabajan sin problemas legales.
La iniciativa de regulación para la práctica de la medicina tradicional se encuentra en elaboración (1998). El Ministerio de Salud y la Dirección de Farmacia son los organismos que trabajan en dicha iniciativa.
Existe una ley conocida como Ley General de Medicamentos y Farmacia (fitoterapias), pero esta regulación se enfoca al uso de plantas y no a la práctica médica tradicional en su conjunto.
Los problemas más comunes con los que se enfrentan los terapeutas tradicionales son: falta de control y regulación, de asistencia técnica y rechazo del Colegio Médico y del Ministerio de Salud, entre otros.
En el caso de República Dominicana no existe un permiso oficial para el ejercicio de los terapeutas tradicionales. El problema que ellos enfrentan, ante la carencia de una licencia o permiso para ejercer, es que tienen que realizar su trabajo, prácticamente, al margen de las instituciones oficiales. En este sentido, los organismos oficiales aceptan dicha práctica si se mantienen un perfil o una presencia muy bajos dentro de la atención a la salud.
No se sabe, hasta ahora, de la existencia de una iniciativa que regule la práctica de la medicina tradicional.
POLITICA INDIGENA Y APOYO A LAS COMUNIDADES ABORIGENES.
Artículo 18. La autoridad de aplicación coordinará con los gobiernos de provincia la realización de planes intensivos de salud para las comunidades indígenas, para la prevención y recuperación de la salud física y psíquica de sus miembros, creando unidades sanitarias móviles para la atención de las comunidades dispersas. Se promoverá la formación de personal especializado para el cumplimiento de la acción sanitaria en las zonas de radicación de las comunidades.
Artículo 19. Se declara prioritario el diagnóstico y tratamiento mediante control periódico, de las enfermedades contagiosas, endémicas y pandémicas en toda el área de asentamiento de las comunidades indígenas. Dentro del plazo de sesenta días de promulgada la presente ley deberá realizarse un catastro sanitario de las diversas comunidades indígenas, arbitrándose los medios para la profilaxis de las enfermedades y la distribución en forma gratuita bajo control médico de los medicamentos necesarios.
Artículo 20. La autoridad de aplicación llevará a cabo planes de saneamiento ambiental, en especial para la provisión de agua potables, eliminación de instalaciones inadecuadas, fumigación y desinfección, campañas de eliminación de roedores e insectos y los demás que sea necesario para asegurar condiciones higiénicas en los lugares de emplazamiento de las comunidades indígenas promoviéndose a ese efecto, la educación sanitaria de sus integrantes y el acceso a una vivienda digna.
Artículo 21. En los planes de salud para las comunidades indígenas deberá tenerse especialmente en cuenta:
e) La creación de centros de educación alimentarias y demás medidas necesarias para asegurar a los indígenas una nutrición equilibrada y suficiente;
f) El respeto por las pautas establecidas en las Directivas de la Organización Mundial de la Salud respeto de la medicina tradicional, indígena integrando a los programas nacionales de salud a las personas que a nivel empírico realizan acciones de salud en áreas indígenas.
Ley No. 426 de Noviembre 14 de 1984
Ley Integral del Aborigen. Provincia de Formosa
Artículo 21. A los efectos indicados en el artículo precedente, el Instituto de Comunidades Aborígenes tendrá las siguientes atribuciones:
Sin perjuicio de las necesidades de realizaciones mayores, anualmente el Instituto implementará planes en coordinación con el Ministerio de Salud Pública sobre:
2. Practicas tradicionales
Ley Número 23302 de noviembre de 1985
Sobre política indígena y apoyo a las comunidades aborígenes
a) El respeto por las pautas establecidas en la directiva de la organización Mundial de la salud, respecto a la medicina tradicional indígena integrando a los programas nacionales de salud a las personas que a nivel empírico realizan acciones de salud en áreas indígenas;
Decreto Número 155 de febrero 2 de 1989 (en el siguiente punto se desarrollará en forma más completa este decreto).
Reglamentación de la Ley Número 23302 de Noviembre de 1985
Artículo 3. Para el cumplimiento de los fines indicados en el artículo 2o. el INSTITUTO NACIONAL DE ASUNTOS INDÍGENAS podrá coordinar, planificar, impulsar y ejecutar por sí o conjuntamente con organismos nacionales o provinciales, programas de corto, mediano y largo plazo destinado al desarrollo integral de las comunidades indígenas, incluyendo planes de salud, educación, vivienda, adjudicación, uso y explotación de tierras, promoción agropecuaria, pesquera, forestal, minera, industrial y artesanal, desarrollo de la comercialización de sus producciones especialmente de la autóctona, tanto en mercados nacionales como externos, previsión social y en particular:
Elaborar y/o ejecutar, en coordinación con la SECRETARIA DE SALUD y los gobiernos provinciales, programas de prevención y asistencia sanitaria en las comunidades indígenas incluyendo conocimientos y modalidades que aporte la medicina tradicional. Se deberá otorgar prioridad a la atención de la salud infantil. Los programas de referencia, deberán estructurarse sobre el principio internacionalmente reconocido que la salud no es solamente la ausencia de enfermedades sino un estado físico, mental y social de bienestar, en el que el saneamiento ambiental y la nutrición adecuada están entre las condiciones esenciales.
3. Protección de plantas medicinales
4. Atención en salud de acuerdo a sus usos y costumbres.
El respeto por las pautas establecidas en la directiva de la organización Mundial de la salud, respecto a la medicina tradicional indígena integrando a los programas nacionales de salud a las personas que a nivel empírico realizan acciones de salud en áreas indígenas;
MANIFESTACIONES DE COMUNIDADES INDIGENAS RESPECTO DE LA CUESTIÓN MEDICINA INDIGENA
1- DECLARACIÓN DEL PRIMER SEMINARIO DE DERECHOS HUMANOS Y PUEBLOS INDIGENAS AYMARA Y COLLA
Equipo Nizkor Derechos Human Rights Serpaj Europa Información 28dic00
Las organizaciones indígenas, pertenecientes a los Pueblos Aymara y Colla, participantes en el Seminario Derechos Humanos y Pueblos Indígenas, reunidos en Arica el día 15 y 16 de Diciembre de 2.000, adoptamos las propuestas contenidas en la presente declaración, siendo las reflexiones y aportes de los participantes, y a través de las cuales exigimos el fin del racismo, la xenofobia y la discriminación contra nuestros pueblos, y al reconocimiento pleno de nuestros derechos como PUEBLOS INDÍGENAS.
Estas propuestas constituyen nuestras exigencias hacia el Estado de Chile y los Estados de América, basados en la deuda histórica que estos tienen con nuestros pueblos, serán presentadas y deberán ser incorporadas en los lineamientos de inversiones que el Estado de Chile y sus diferentes ministerios, realizan en nuestros territorios.
EL DERECHO A LA CONSULTA EN LA TOMA DE DECISIONES QUE AFECTEN A NUESTROS PUEBLOS INDÍGENAS.
Exigimos al Estado la participación de los pueblos indígenas en la generación de un programa de salud indígena para cada pueblo.
II. PLENARIA RESOLUCION No. 002/98 DERECHO DE LOS PUEBLOS INDIGENAS :
6to,- SALUD Y NUTRICION.- Cinco siglos y mas de dominación colonial el pueblo aymara mantiene sus conocimientos milenarios heredados de nuestros antepasados sobre técnica - herbolario- medicinal, mas conocido como la medicina natural practicados por nuestros "Qulliris y Yatiris" aún se sigue practicando, estrechamente relacionados con la alimentación en base a productos andinos como la papa, izaño,. ulluqu, oca, maíz, quinua, cañagua, millmi. Tarwi, el chuño, papa deshidratada, carne de llama alpaca, y pescado son de alto valor, su contenido de proteinas, carbohidratos, minerales y vitaminas, no tiene competidores en el mercado de consumo.
7mo.-El Pueblo aymara debe continuar con su sistema de salud y nutrición, debiendo crear comisiones especializados de rescate y conservación de la medicina tradicional, organizar programas de salud y nutrición capacitando a la población en forma integral.
DECLARACION DEL COMITE DE SALUD INDIGENA
Subcomisión sobre la Prevención de la Discriminación y Protección de Minorías
Grupo de Trabajo de las poblaciones indígenas
XVII sesión 26-30 julio 1999
(…) Para concluir, este comité desearía recomendar:
1. Los asuntos sobre pueblos indígenas y salud merecen continuar siendo tratados. Ha de darse una particular atención a los puntos identificados por esta comité durante las sesiones XV y X VI del grupo de trabajo.
2. El grupo de trabajo ha de señalar, y desarrollar un debate sobre los lazos vitales entre los sistemas de conocimiento y salud indígenas, salud y tierras para los pueblos indígenas del mundo.
3. Se ha de prestar principal atención a la preservación de nuestros saberes y sistemas de salud, y plantas medicinales, y también a la preservación de nuestra herencia, particularmente la tierra que es la base de todo lo nombrado.
4. El grupo de trabajo ha de aprobar la petición que la Organización Internacional del Desarrollo de los Recursos Indígenas y el Tratado de las Seis Naciones propone para establecer una conferencia internacional sobre salud de los pueblos indígenas como gran evento incluido en la Década Internacional.
4- PROGRAMAS Y PROYECTOS DEL INSTITUTO NACIONAL INDIGENISTA
Dirección de Operación y Desarrollo
Proyecto de Medicina Tradicional
La medicina indígena tradicional constituye un elemento básico de afirmación cultural, por lo que el establecimiento de un sistema pluricultural de salud se ha convertido en una demanda prioritaria de los pueblos indios, y su reconocimiento y desarrollo debe ser una política nacional que contribuya al desarrollo. El Área de Salud del INI concibe este compromiso como la incorporación del modelo médico tradicional al Sistema Nacional de Salud.
Bajo esta perspectiva general, el Proyecto de Medicina Tradicional tiene como objetivo fortalecer los procesos organizativos de las comunidades indígenas para revalorar, preservar y difundir las prácticas de la medicina indígena tradicional, y propiciar una interacción entre la medicina académica y la tradicional, orientada a dar una mejor atención a los pueblos indígenas.
Las acciones se programan a partir de demandas específicas de los médicos tradicionales, tomando en cuenta los avances registrados en el ejercicio anterior. La estrategia del proyecto se caracteriza por la organización comunitaria que respeta los usos y costumbres tradicionales para representar una opción de servicios de salud para las propias comunidades indígenas.
El proyecto realiza censos de terapeutas tradicionales con el fin de tener el registro de sus diferentes categorías y especialidades; fomenta la creación de espacios para el intercambio de experiencias, y promueve la conformación de organizaciones de médicos tradicionales con personalidad jurídica. En 1999, se inició la compilación de la morbilidad tradicional. Esta actividad está en proceso de sistematización, toda vez que la información con la que se cuenta está en proceso de recepción.
Mediante la asesoría, se busca impulsar un mayor desarrollo de las habilidades y destrezas con las que cuentan. También se proporciona apoyo técnico y económico para la conformación de una red de servicios de atención a la salud, mediante la creación de centros regionales y locales de desarrollo de medicina indígena tradicional y apoyo a la creación de hospitales mixtos.
5- PARLAMENTO INDÍGENA EN LA PCIA. DE BUENOS AIRES
Con la presencia de integrantes de comunidades y organizaciones indígenas de todo el país, se realizó en Florencio Varela entre los días 9 y 14 de Agosto el "Primer Parlamento de Pueblos Originarios del Hemisferio Sur". A continuación las conclusiones de los talleres:
”…guardamos conocimientos ancestrales transmitidos en forma oral, de generación en generación, a través de nuestros sabios y ancianos, y lo único que pedimos es que respeten al igual que nosotros respetamos los conocimientos de otros pueblos. Como pueblos originarios hemos sido violentados con un genocidio premeditado donde han utilizado todos los métodos para aniquilar una especie, llámese genocidio, contaminación, desnutrición, alimentación inadecuada, despojo, alcoholismo, y agregado a esto discriminación a la hora de salvar vidas, decimos que uno de los elementos fundamentales que más nos preocupa es el cuidado de nuestra madre naturaleza, de nuestras mujeres que día a día mueren por el cáncer de útero, donde no existió la prevención, nuestros ancianos y sabios nos enseñaron que el equilibrio tiene que ver con los límites, como el menstrual, el parto, el post-parto y la alimentación adecuada.” (…)
“…en nuestras comunidades nuestros niños nace en el medio familiar con menos agresión que en los hospitales públicos, para nosotros estas son prácticas ancestrales, que deben ser respetadas. Con respecto a los remedios nuestros ancianos sabios, lo han utilizado por generaciones, hoy, debemos recuperar esos conocimientos y la plantación de esas hierbas en cada una de las comunidades como forma, de no permitir, que sigan matando con remedios inadecuados a nuestros hermanos, en las distintas comunidades existe el espacio físico que debería ocupar una sala, pero, no tiene médicos, nosotros planteamos que en cada hospital, sala de primeros auxilios, o comunidad, debe existir el médico indígena o anciano sabio, y el médico de la otra cultura, estamos seguros, que nuestros hermanos pueden aportar muchísimo, otro tema que notamos es que, el médico blanco, siente que está parado en un pedestal y su paciente en un pozo profundo, mientras eso ocurra y éste médico no respeta la opinión de su paciente será imposible todo tipo de cura.”
FUENTE: CENTRO DE DOCUMENTACIÓN MAPUCHE
6- "PRIMER CONGRESO MUNDIAL DE MEDICOS TRADICIONALES NATURISTAS EN BOLIVIA" CONVOCADO POR LA ORGANIZACIÓN PANAMERCANA DE LA SALUD
Este "PRIMER CONGRESO MUNDIAL DE MEDICOS TRADICIONALES NATURISTAS EN BOLIVIA", pretende intercambiar, conocimientos, experiencias y fortalecer los avances científicos en el campo de la Medicina Tradicional Naturista Integral.
Integrar la tecnología sofisticada en materia médica con el conocimiento experiencia y sabiduría milenaria del Sagrado Ande de Bolivia y de los países del Mundo.
Ensayar una medicación natural en base a la materia prima que no ha sufrido transformación por la manufactura.
intercambiar conocimiento de técnicas y experiencias de las medicinas alternativas naturales con todo el mundo.
Creación de una Universidad de Medicina Tradicional Naturopática, como disciplina formal, en el Continente Americano y en cada país reconocido por la Organización Panamericana de la Salud OPS; Organización Mundial de la Salud- OMS, Naciones Unidas ONU, Organización de Estados Americanos OEA, UNESCO y USAID.
Creación de viveros para plantas medicinales.
Creación de Becas para estudiantes de esta disciplina.
Poner en vigencia a través de Decretos gubernamentales por Parlamentarios Indígenas, referido a la Medicina Tradicional Naturista, en el marco de reconocimiento 169 de los Derechos de los Pueblos Indígenas OIT Ginebra-Suiza, Organización Mundial de la Salud OMS; Organización Panamericana de la Salud OPS y la Organización de los Estados Americanos OEA, ONU y UNESCO.
CISA - CONSEJO INDIO DE SUD AMERICA COMISION DE DERECHOS HUMANOS GRUPO DE TRABAJO SOBRE EL PROYECTO DE DECLARACION DE LOS DERECHOS INDIGENAS
4°periodo de sesiones, Ginebra, 30 de noviembre al 11 de diciembre de 1998
Ponencia de los Pueblos Aymaras de los Andes sobre el Artículo 18
…”Para los pueblos indígenas las tradiciones y costumbres culturales son expresiones vividas en la colectividad y no pueden ser consideradas de manera individual ya que tienen un significado muy importante para la sobrevivencia de nuestra identidad como pueblos distintos.”…
La utilización de la llamada medicina tradicional en países de América Latina ha entrado en una nueva etapa. Con el impresionante incremento de la demanda de alternativas terapéuticas ajenas en conceptos y prácticas al modelo científico biomédico, la medicina tradicional se encuentra enmarcada hoy día en un contexto que hace algunos años no existía.
Prueba de ello es el notable crecimiento de algunos de sus recursos en países industrializados, ha venido acompañado por cambios en la composición de la oferta de servicios terapéuticos, formas distintas de entender la salud y la enfermedad, así como la utilización combinada de muchas de estas formas terapéuticas.
Actualmente, la medicina tradicional representa una opción importante de repuesta ante las necesidades de atención a la salud en diferentes países de América Latina y el Caribe a pesar de su presencia subordinada en los sistemas oficiales de salud y de la situación de ilegalidad que comúnmente guardan. Esta participación ha sido reconocida por organizaciones internacionales de salud como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la propia Organización Panamericana de la Salud (OPS) de quienes han emanado intentos de apoyo y promoción de políticas dirigidas a ensayar formas distintas de articulación de esta medicina con los sistemas oficiales de salud, enfocadas primordialmente en la atención primaria a la salud.
De igual forma, algunas organizaciones de la sociedad civil (ONG) trabajan apoyando la medicina tradicional a diferentes niveles en varios países de la región y, sin embargo, existen múltiples dificultades que impiden la consolidación de programas en medicina tradicional.
Existen distintos ejemplos que muestran los intentos de cómo buscar la participación de la medicina tradicional en la provisión de servicios de salud por parte de las instituciones del Estado encargadas de esta función, lo cual le ha permitido encontrar espacios para su uso e implementación en diferentes países.
En algunos países las parteras indígenas han sido entrenadas para la incorporación de sus servicios, en algunos de ellos han incluido los servicios de éstas en sus sistemas nacionales de salud.
Es importante destacar que en países como Nigeria y Zimbabwe también se ha tratado de incorporar a los médicos tradicionales a los servicios de salud a través de la implementación de programas específicos.
Otros ejemplos de este fenómeno
I. Pueblo Aymara. Identificacion
a) Religiosidad Antigua [Pre-Cristiana] (?-1550)
Los distintos pueblos aymaras de la antigüedad han tenido diferentes Dioses locales y por lo tanto variadas formas de religiosidad. Sin embargo estas variedades locales estaban basadas en los dos pilares de la religiosidad Pan-Andina como son: la religiosidad agrícola y la adoración a los ancestrales (muertos).
El antiguo Dios aymara Thunupa que es el icono central de la escultura pétrea conocida como la puerta del sol, en Tiwanaku, personifica varios agentes de la naturaleza como el sol, viento, lluvia, granizo; que pueden influir, para bien o para mal, en la producción agrícola. Otro aspecto de esta manifestación de fe agrícola era (es todavía) la Diosa Pachamama (la madre Tierra),la productora de los alimentos y pastizales. Esta Diosa/madre exige sacrificios siendo su predilecto el feto de llamas. Por otro lado la adoración a los ancestrales(culto a los muertos) se manifestó de manera material en la construcción de tumbas-templo cuya complejidad era conforme la importancia del difunto. Las chullpas de Sillustani y Cutimbo, en Puno, son un vestigio de esta manifestación espiritual aymara.
Los Dioses locales son los cerros protectores (Awki, Achachila), Esta forma de manifestación de fe continúa vigente hasta hoy día en que cada cerro local tiene un nombre y es siempre invocado como el protector local. Los Dioses del mal eran los subterráneos conocidos por Anchanchu ó Saxra. Dioses menores residen en las nacientes de agua (Phuju). Otro aspecto importante relacionado a la espiritualidad aymara es la medicina ritual y naturista cuya práctica es realizada por los yatiris (sabios). Los yatiris de mayor prestigio y eficacia desde tiempos inmemoriales, hasta el presente siglo XXI, son originarios de pueblo Kallawaya en la cordillera del Charazani en Bolivia.
b) Religiosidad Moderna [Cristiana] (1550-actualidad)
Las autoridades políticas y eclesiásticas españolas trataron, sin éxito, de destruir la religiosidad nativa aymara. Ellos destruyeron los iconos, las chullpas, etc. Es de ingrata recordación la manera brutal en que fue impuesta la nueva religión. Pero las fuerzas de la naturaleza, los cerros, los lagos, la tierra estaban ahí incólumes alentando, aunque clandestinamente, la tradición religiosa de los aymaras. Sin embargo, es justo señalar que hubo muchas voces, al interior de la Iglesia Católica, que se opusieron a esta forma equivocada de "evangelización". Dentro de estos sectores moderados de la Iglesia estaban las órdenes religiosas de los jesuitas y fransiscanos que optaron por cristianizar o acomodar los antiguos Dioses aymaras. De esta manera el poderoso Dios Thunupa es transformado en Apu Qullana Awki, identificación útil para fines de explicación religiosa de la creación del mundo. Sin embargo, una característica importante del Dios Thunupa era su identificación con los rayos y truenos; así Thunupa puede ser simultáneamente Apu Qullana Awki (creador del mundo) y San Bartolomé (el patrón de los rayos). Otra acomodación sincrética importante es la identificación de la Pachamama con la Virgen María. Esta mixtura es reflejada en las costumbres (fiestas patronales), en el arte del siglo XVIII (Escuelas Cuzqueña y Potosina de Pintura) llamado de mestizo barroco.
Durante los primigenios e intolerantes años de las actuales repúblicas andinas este sincretismo fue practicado de manera clandestina. Desde la segunda mitad del siglo XX este sincretismo es practicado abiertamente, contando incluso con la anuencia de la Iglesia Católica. Las Iglesias Protestantes (evangélicas) continúan intolerantes, prohibiendo incluso la práctica de la medicina ritual tradicional que ha generado una enorme discusión, pues es sabido que mucha de esta medicina tradicional tiene resultados prácticos positivos, especialmente con los renombrados Kallawayas. Un yatiri convertido/adepto de alguna iglesia protestante es prohibido de continuar a ejercer sus conocimientos curativos. Por otro lado, El ritual aymara de la challa que es el agradecimiento a lo tierra(Pachamama) coexiste pacíficamente con las fiestas patronales católicas.
“El término “medicina tradicional”, mas bien impreciso, se aplica a las prácticas de atención de salud antiguas y vinculadas a las distintas culturas que existían antes de que se aplicara la ciencia a las cuestiones de salud.” [1] La tradición era oral, pero era fiel. Es frecuente encontrar lo que afirma Raquel Magdaleno Mora: “ "Cuando yo empecé a anotar las recetas de uso tradicional que me indicaba Vicenta en Amatlán, resultó que éstas coincidían con las del agustino Agustín Farfán en el siglo XVII” [2].
Esta Medicina tuvo sus épocas brillantes. Se afirma que se rechazó en 1637 el proyecto de una Facultad de Medicina para Lima porque existían hierbas e indios que las manejaban con más eficiencia que los médicos.[3]
Escuché a Louis Girault en una Conferencia en La Paz que los Kallawaya famosos fueron más de 500 en el Siglo XIX, cuando no pasaban de 50 en el XX. El mismo autor nos dijo que la Botánica Kallawaya no tenía nada que envidiar a la de Linneo y, congruente con esa afirmación, él usa los géneros y especies kallawaya en las familia botánicas de Linneo. [4]Y él mismo puso en la carátula de su libro la foto de los 5 Kallawaya que curaron de la malaria a los segundos constructores del Canal de Panamá en 1914. Cuando en 1905 habían muerto los primeros 25.000.
En los últimos 30 años y en gran parte por el apoyo brindado por la OMS en Alma Ata (1978) con la consigna de “Recuperar al curandero y a la partera como amigos del médico”, se han implementado investigaciones de las medicinas tradicionales y de las plantas curativas en más de 20 universidades del África y en muchos países latinoamericanos, como Guatemala, Perú, Brasil, Paraguay, Costa Rica y México. Hay varias redes informáticas como Napralert, Tramil, Pehuén, dedicadas a estos temas.
Termino con estas afirmaciones de la Mesa Redonda (1) sobre el tema en la OMS: “La medicina tradicional sigue siendo la única fuente de atención para... una vasta proporción de la población del mundo”...”Puesto que la medicina tradicional se sigue ejerciendo con efectos positivos, ¿no debería ser oficialmente reconocida, estimulada perfeccionada e integrada (articulada) en los sistemas nacionales contemporáneos de atención de salud?”... [5]
Dato de identificación del pueblo aymara en argentina poblacion indigena por provincia según censo 1977. Kolla Jujuy, Salta,(incluye habla quechua - aymara) (Buenos Aires, barrios marginales) 137.000- 39,7% de la población indígena
La cosmovisión indígena andino concibe “que el hombre se compone de tres elementos vitales: el alma (athun ajayo – es el espíritu o soplo divino de Pachaqama, que transmite al ser las facultades de pensamiento, de la sensibilidad, del movimiento. Si el alma sale del cuerpo sobreviene la muerte porque el alma es la vida-), el cuerpo astral o anímico (juchchui ajayo – tiene la virtud de salir del cuerpo ya sea en forma voluntaria o de forma obligada, así, cuando el cuerpo descansa durante el sueño su ánimo sale a veces del cuerpo y vaga por el mundo exterior, vuelve al cuerpo a la hora que despierte el individuo de su sueño, que si no ocurre tal cosa, le sobreviene la temperatura, malestar del cuerpo, dolor de cabeza, etc., signo o característica de que el cuerpo no está completo por haber salido su ánimo de él y no haberse restituido oportunamente-) y el cuerpo material donde se hallan encarnados ambos ajayos.
La doctrina del Animismo, dice que alma es “la anima de todas las reacciones vitales de la materia en el hombre; no formando parte indisoluble de ella, sino circunstancialmente mientras dura el ciclo vital, y hasta independiente porque goza de eternidad y contrariamente a la materia, al cuerpo físico, que con la muerte se destruye y desaparece, es la que prima en las creencias de la mayoría de las religiones del mundo.” (Antonio Paredes-Candia, Antonio; 1995:27).
Existe un equilibrio entre la naturaleza y el hombre, lo sobrenatural y las deidades van de la mano, todo en complementariedad en un cosmos.
Dentro de la concepción andina, lo izquierdo es considerado negativo, opuesto a lo bueno, a lo establecido por las normas, hablando dentro de su cosmovisión, su relación con la naturaleza, el equilibrio con ésta, los dioses, etc., por ejemplo: “Si estando embarazada duerme sobre el costado izquierdo, será mujer y si sobre el derecho, varón.” 24, se debe tener claro, que dentro de la cultura andina, son “preferidos” los varones, puesto que serán de ayuda al padre en las labores del campo, ya que la mujer, una vez casada, generalmente, se va con el esposo, se tiene entonces una muestra de que el lado izquierdo es considerado “negativo”, presentándose además el principio de la homeopatía, lado izquierdo = mujer, lado derecho (positivo) = varón; de la misma forma: izquierdo = femenino y derecho = masculino, para actividades agrícolas, o rituales, como el tener presente en las mesas blancas u otras, el “misterio” que representa lo femenino, al lado izquierdo y el masculino al derecho.
En especial entre los aymaras, la derecha está asociada al este, y la izquierda al oeste. (...) la derecha es privilegiada, significativa de lo inferior y del mal (...).
Se tiene entonces, que el este es arriba, positivo, mayor que el oeste sería las oposiciones a éstos.
La farmacopea típica de esta cultura es en su mayor parte herbolaria, a la que se añaden los medicamentos de origen animal y mineral que relativamente son pocos.
La "coca", vocablo de origen Aymará, que es un arbusto de 3 metros de altura y pertenece a la familia de las eritroxiláceas (eritroxilon-coca). Se cultiva desde Bolivia hasta Colombia, si bien hay especies que prosperan en Brasil.
El testimonio en el mundo antiguo más remoto del uso de las drogas es una tablilla de hace 4000 años en la que un sumario anónimo enumera una docena de remedios contra enfermedades que no menciona.
Se sabe menos de las drogas de las civilizaciones PRE-colombianas pero, una al menos de la hoja de la coca ya se conocían y usaban los sacerdotes incas desde el año 500 que buscaban revelaciones, y su empleo era privilegio exclusivo de los nobles del imperio. (En esta exposición contemplamos un hermoso vaso o cáliz de oro inca que servia para guardar las hojas de la coca).
La hoja de la coca (o cuca para los aymara) reviste un carácter sagrado. La leyenda adjudica la revelación de esta planta a KJANACHUYMA viejo adivino del orden Inca, quien también anticipó las consecuencias que el descubrir los efectos de la planta acarrearía para el hombre blanco.
La coca no es sinónimo de vicio para los aborígenes; al contrario, esta planta forma parte de su alimentación, de su medicina y de su religión, ocupando un lugar importante en los rituales. Sus propiedades son múltiples: m0.asticar hojas de coca calma el dolor de estómago, ayuda a resistir el hambre, la sed y la somnolencia. Una infusión de cinco hojas de coca elimina el "soroche" -o mal de altitud- y el dolor de cabeza. En compresas, alivia el dolor de muelas. Desde siempre la coca es la compañera de campesinos y mineros en sus trabajos difíciles, los cuales realizan la mayoría de las veces sin agua, sin comida y a elevadas alturas.
Masticación de la coca:
A los indígenas Aymará, quechua o colla, nunca les faltan sus hojas antes de emprender trabajos fatigosos, las mastican porque les elimina momentáneamente la sensación de hambre, cansancio y frió, el indio suele llevar colgada a la cintura una bolsita con hoja de coca y otra con llipta especie de ceniza alcalina que tiene la propiedad de poner en libertad la cocaína: masticada en grandes cantidades es toxica y su uso continuado provoca torpeza mental y lesión bucal. El indígena coloca en su boca la hoja junto con un poco de arcilla hasta formar una canica que ellos llaman "cuchico". La masticación de la coca también es llamada “coqueo”.
Esta práctica indígena data de tiempo inmemorial, los indios las intercambiaban entre ellos a manera de saludo tal y como nosotros nos damos la mano. Aseguran que ayudan a soportar los inconvenientes del clima y la altura.
Aplicación de las hojas de la coca en la medicina:
En la medicina indígena Aymará la hoja de la coca es importante aplicada como infusión, para casi todas las enfermedades. La medicina indígena es totalmente empírica y humanista tanto por estar basada en experiencias continuas, como por la frecuencia con que se aplica, además ha sido y sigue siendo transmitida de generación en generación.
Otra forma de curación empleada por el Yatiri, especie de medico brujo, siempre tiene como punto de partida el aspecto psíquico invocando desde diversos ángulos a todos los achachilas (dioses) en orden de importancia, después de lo cual y si es necesario proceden a la curación. Para lograr un diagnostico cabal recurren a procedimientos esotéricos y los más conocidos son: el chamacani o espiritismo, adivinación mediante las hojas de coca con las cuales descubren la enfermedad que aqueja a la persona, las causas y la horma más eficaz para su curación. Rosa C. De Aguilar. Matilde Francos de Diez. M.R.P. Orizaba. Fuente: Asociacion Nacional De Mesas Redondas Panamericanas De La Republica Mexicana.
ü Wachanqa
En quechua y en aymará: Wachanqa
Nombre científico: Euphorbia huanchahana
Ubicación y situación de la planta: 3.800 m de altura, crece a la sombra, en tierra seca
Periodo de floración: abril-mayo
Usos: En atención de cálculos biliares, para expulsar los gusanos
Dosis: En infusión, 10 g para una tasa de agua hirviendo. Tomar 2 veces al día
ü Espina colorada
En quechua: Sikallu Warraqu
En aymará: Sikallu Waraqu
Nombre kallawaya: Llalli wangu
En castellano: Espina colorada
Nombre científico: Opuntia aff. boliviana
Ubicación y situación de la planta: 3.800 m de altura, crece en lugares secos, al sol, con rocas
Periodo de floración: agosto-septiembre-octubre
Partes utilizadas: La carne de la planta
Usos: En cataplasma para dolores de cabeza, dolores de muela, hinchazones, tumores (ch’upu), fracturas y golpes (en parche).
Dosis: En cataplasma
ü Agave
En quechua: Jaya jaya
En aymará: Sawila
Nombre kallawaya: Pajpa
En castellano: Aloe
Nombre científico: Agave salminiana
Ubicación y situación de la planta: Crece en valles, en lugares secos.
Usos: Jugo para lavar el cabello. Purifica el estomago y el intestino. Cura heridas, hinchazones (lavado). Se aplica en casos de sífilis. Purifica la sangre (jarabe). Para el dolor de cabeza, poner un pedazo sobre la cabeza.
Dosis: 10 g/ tasa hervida 2 veces al día
Solo uso externo para mujeres embarazadas
ü Parkii
En quechua: Hediondilla
En aymará y kallawaya: Andres Walla
Nombre científico: Parkii
Ubicación y situación de la planta: Arbusto de 2 m, crece en valles.
Periodo de floración: junio - julio
Usos: En casos de insomnio (infusión). En tratamientos de herpes, heridas e hinchazones (cataplasma). Purifica la sangre. Hígado y riñón. Para lavar los oídos.
Dosis: 10 g/ tasa de agua hervida
ü El clavel (Diantus caryphyllus)
Planta muy apreciada en los andes. Flor sagrada, es utilizada muchas veces por los kallawayas en rituales y ceremonias religiosas. En infusión fría tonifica el sistema nervioso y sirve para lavar ojos irritados. Las hojas hervidas calman la tos, el enfriamiento y los cólicos.
ü Algodón salvaje (gossypium raimondi ulr.sp), Qhiya (en aymará)
La "lana" del algodón se utiliza en rituales y representa el primer nivel ecológico. Las semillas asadas y reducidas a polvo sirven para preparar una pomada contra los golpes y los moretones. Sus fibras secan, cicatrizan las heridas. Las hojas de la planta, asadas durante largo tiempo y luego preparadas en infusión, se aplican como cataplasmas para los dolores musculares. El humo de la planta quemada debe ser respirado por los enfermos a causa de la altura.
5- Entrevistas a medicos indígenas y no tradicionales
ü Entrevista a NESTOR PACHO- MEDICO AYMARA (breve reseña de practicas medicinales indígenas)
ü Entrevista a GRACIELA I. GÓMEZ- PEDIATRA Trabajo (lugar): Hospital Materno Infantil de San Isidro - Sala de Salud de Boulogne
ü Entrevista a JUAN CARLOS GODOY- NEURÓLOGO. Consultorio.
La información expuesta señala que la regulación de la medicina tradicional en América Latina y el Caribe no se realiza mediante la aplicación de un cuerpo de leyes. Pese al trabajo realizado en materia de legislación de la práctica de la medicina tradicional, las aplicaciones de estos instrumentos son poco precisas y generalmente discrecionales. Este proceso sin reglas se convierte más en un proceso de control que de regulación, y el cual depende de las asimetrías de poder entre quienes controlan (dependencias gubernamentales) y quienes son controlados (terapeutas tradicionales). No obstante, la incapacidad de las agencias gubernamentales para aplicar un control estricto abre espacios de práctica, que se expresan en forma de tolerancia forzada.
Sólo en muy pocos países existe el equivalente a un permiso o licencia para autorizar la práctica de la medicina tradicional, como sucede con los grupos profesionales (con formación escolarizada bajo el paradigma biomédico) del campo de la salud; constituyendo éstas situaciones puramente excepcionales que sólo se configuran en países como China, y en menor medida, Chile, Costa Rica, Bolivia y Ecuador. Por tanto, el vacío estatutario en el campo regulatorio es enorme. Sin embargo, en la práctica, en países como Chile o Ecuador, existen penas por practicar la medicina tradicional sin autorización del gobierno. En este último país existe incluso punición jurídica.
Existen varios intentos por establecer un marco jurídico que regule la práctica de la medicina tradicional. De hecho, en el caso Bolivia, la legislación correspondiente ha sido desarrollada, pero en ninguno de los países señalados, estas leyes se aplican adecuadamente.
Es en años recientes cuando ha aumentado el interés por legislar en relación con la medicina tradicional y con el desarrollo y aplicación de mecanismos de regulación. Desde su constitución en los años cuarenta, los sistemas de salud en América Latina, caracterizados por una amplia participación estatal, no habían mostrado gran interés por participar en estos procesos más que en aquellos referidos a su provisión en las zonas donde los grupos indígenas vivían. Este interés reciente se debe entender en el marco del crecimiento de la demanda y uso de una amplia gama de alternativas terapéuticas ajenas al modelo biomédico.
La regulación de la actividad de los proveedores de medicina tradicional, así como de otras ofertas terapéuticas no biomédicas, es un proceso que presenta complejidades particulares. En primer lugar, dado que muchos de los terapeutas no cuentan con una formación o entrenamiento reconocido y estandarizado, su reconocimiento formal por parte de la agencia reguladora requiere de la definición de criterios mucho más precisos, que incluyan aspectos como la experiencia y la evaluación de los usuarios de los servicios. El segundo aspecto que dificulta la regulación es la gran variedad de terapias que ponen en juego los proveedores de servicios y la dificultad que representa evaluar su aplicación técnica correcta y su efectividad. No obstante, el desarrollo de mecanismos de regulación es urgente dado el crecimiento que su demanda ha tenido.
El reclamo por la regulación proviene tanto de usuarios como de los proveedores.
La medicina tradicional, sin duda, ha modificado sus formas ortodoxas de práctica ya que si bien continúa teniendo una práctica con mayor representación en zonas indígenas y áreas rurales, su mayor presencia en áreas urbanas requiere de formas de regulación especificas donde se consideren las características del mercado de servicios de estas áreas así como las características de la población que demanda su uso. La presencia regional de la medicina tradicional parece estar ligada a la presencia de poblaciones indígenas. Por lo tanto, es importante destacar que los desarrollos más relevantes en materia de regulación se observan en países donde la población indígena representa un porcentaje importante en la población total.
Los resultados presentados apoyan la necesidad de una regulación de la práctica médica tradicional. La discusión entre la regulación del Estado o la desregulación del libre mercado, en el caso de la medicina tradicional, no se puede plantear bajo el supuesto de que una opción o la otra debe prevalecer.
Sin duda, fórmulas intermedias deben existir, donde la participación de los propios terapeutas y de los que utilizan sus servicios, sea incorporada en el desarrollo de leyes y reglamentos, así como en el diseño e implementación de mecanismos específicos de regulación. (1)
Los principales retos del proyecto en los años porvenir son fortalecer los procesos organizativos; apoyar la consolidación de la estructura física y operativa de servicios; pugnar por la transferencia de recursos; promover la formalización de su reconocimiento en las leyes de salud; impulsar la legalización de sus recursos terapéuticos; propiciar la presencia de los médicos tradicionales como interlocutores entre sus comunidades y los niveles gubernamentales de planeación, y fortalecer su desarrollo integral.
En palabras de Rigoberta Menchú Tum* “…empieza a crearse un marco favorable, sobre todo en el campo internacional, para construir nuevos espacios de relaciones interculturales democráticas, justas, igualitarias, de solidaridad y cooperación, tan necesarias para la supervivencia de la humanidad. Sin embargo, este avance a nivel internacional no ha tenido correspondencia en lo nacional, es decir, al interior de cada país donde se asientan pueblos indígenas. (…)
El proporcionar información sobre el funcionamiento de organizaciones internacionales, lo convierte en un instrumento que puede y debe servir para el combate a la discriminación y el racismo; para combatir la pobreza y para la promoción del desarrollo de los pueblos indígenas. Es un instrumento que indudablemente será de gran apoyo en la construcción de naciones pluriétnicas, multiculturales y plurilingües con la participación de hombres y mujeres, indígenas y no indígenas…” (2)
(1) Fuente: "La práctica de la medicina tradicionalen América Latina y el Caribe: el dilema entre regulación y tolerancia", Salud pública de méxico / vol.43, no.1, enero-febrero de 2001
Gustavo Nigenda, Gerardo Mora-Flores, Salvador Aldama-López, Emanuel Orozco-Núñez.
(2) “GUIA PARA LOS PUEBLOS INDÍGENAS”, Introducciónpor: Rigoberta Menchú Tum Premio Nobel de la Paz, 6 de agosto de 1997.NN
www.laneta.apc.org/sclc/urgencia/010607coaech.htm - 11k
www.pueblosindigenas.net/23302.htm
www.quechuanetwork.org/ news_template.cfm?news_id=811&lang
www.prodiversitas.bioetica.org/prensa44
www.saludcolombia.com/actual/salud51/report51.htm
www-ni.elnuevodiario.com.ni/archivo/2002/marzo/18-marzo-2002/nacional/nacional7
www.biodiversidadla.org/article/articleview/1183/
www.iadb.org/sds/ind/ley/comentario.pdf
www.ucm.es/info/cecal/encuentr/areas/antropol/5a/juarez
www.indignas.bioetica.org
www.puebloindio.org/ONU_info
www.mrp.org.mx
[1] Bannerman R.H. La medicina tradicional en la moderna atención de salud. Mesa redonda. “Foro Mundial de la Salud”, Revista de desarrollo sanitario de la OMS. Ginebra 1982, Vol. 3, Nº I. Páginas 8 a 28
[2] Raquel Magdaleno Mora: “La Farmacia del Campo”. Página 6. Cuernavaca, Morelos, México 1981.
[3] Rolando Costa Arduz. “Compilación de Estudios sobre Medicina Kallawaya”. Pág. 14. Instituto Internacional de Integración. La Paz. 1998
[4] Louis Girault: ”Kallawaya, curanderos itinerantes de los Andes” . Passim. Quipus. La Paz, 1987
[5] Fuente:JaimeR.ZallesAsín Tarija, diciembre de 2000

References: Artículo 7
 Resolución 
 artículo 44

Artículo 18

Artículo 19

Artículo 20

Artículo 21

Artículo 21

Artículo 3
 artículo 2
 Artículo 18