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Timestamp: 2018-02-20 01:56:22+00:00

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Sentencia Civil Nº 92/2010, AP - Jaen, Sec. 1, Rec 125/2010, 19-04-2010 | Iberley
Sentencia Civil Nº 92/2010, Audiencia Provincial de Jaen, Sección 1, Rec 125/2010 de 19 de Abril de 2010
Sentencia Civil Nº 148/2015, AP - Ciudad Real, Sec. 1, Rec 48/2015, 21-05-2015
Órden: Civil Fecha: 21/05/2015 Tribunal: Ap - Ciudad Real Ponente: Alarcon Barcos, Maria Jesus Num. Sentencia: 148/2015 Num. Recurso: 48/2015
Sentencia Civil Nº 69/2003, AP - Pontevedra, Sec. 1, Rec 2162/2002, 17-02-2003
Órden: Civil Fecha: 17/02/2003 Tribunal: Ap - Pontevedra Ponente: Rodriguez Gonzalez, Maria Begoña Num. Sentencia: 69/2003 Num. Recurso: 2162/2002
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Órden: Civil Fecha: 30/11/2006 Tribunal: Ap - Pontevedra Ponente: Menendez Estebanez, Francisco Javier Num. Sentencia: 643/2006 Num. Recurso: 730/2006
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Órden: Civil Fecha última revisión: 10/02/2017
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Resolucion de 22 de julio de 2010, de la Direccion General de los Registros y del Notariado, en el recurso interpuesto contra la negativa de la registradora de la propiedad de Almuñecar, a inscribir una declaracion de obra nueva.
Órgano: Direccion General De Los Registros Y Del Notariado Fecha: 22/07/2010
Órgano: Direccion General De Los Registros Y Del Notariado Fecha: 29/01/2015
Ponente: Perez Espino, Maria Esperanza
Núm. Sentencia: 92/2010
Núm. Recurso: 125/2010
Núm. Cendoj: 23050370012010100467
En la ciudad de Jaén, a diecinueve de Abril de dos mil diez.
Vistos en grado de apelación, por la Sección Primera de esta Audiencia Provincial los autos de Juicio Verbal sobre Suspensión de Obra Nueva seguidos en primera instancia con el nº 67 del año 2.006, por el Juzgado de Primera Instancia nº 1 de La Carolina, rollo de apelación de esta Audiencia nº 125 del año 2.010, a instancia de Carlos Miguel , representado en la instancia por el Procurador D. Vicente Martín Delfa y defendido por la Letrada Dª Joaquina Conejero Garrido, contra D. Anselmo y Dª Josefina , representados en la instancia por la Procuradora Dª Mª de los Angeles Navarro Núñez y defendidos por el Letrado D. Jesús Trujillo Ruiz.
ACEPTANDO los antecedentes de hecho de la Sentencia apelada, dictada por el Juzgado de Primera Instancia nº 1 de La Carolina, con fecha 12 de Noviembre de 2.009 .
PRIMERO.- Por dicho Juzgado y en la fecha indicada, se dictó sentencia que contiene el siguiente FALLO: "Que estimando la demanda de interdicto de obra nueva formulada por D. Carlos Miguel , representado por el Procurador D. Vicente Martín Delfa, en contra de D. Anselmo y Dª Josefina , representados por la Procuradora Dª María de los Ángeles Navarro Núñez, debo acordar mantener la suspensión ordenada en estos autos respecto de las obras que los demandados vienen ejecutando en la casa sita en la calle DIRECCION000 , NUM000 de la localidad de Baños de la Encina, con la única salvedad de las obras necesarias para su conservación y protección, y ello sin hacer expresa imposición de las costas causadas".
SEGUNDO.- Contra dicha sentencia se preparó e interpuso por la parte actora y los demandados, en tiempo y forma, recursos de apelación, que fueron admitidos en ambos efectos por el Juzgado de Primera Instancia nº 1 de La Carolina, presentando para ello escritos de alegaciones en los que basan sus recursos.
TERCERO.- Dado traslado a las demás partes del escrito de apelación, se presentó escrito de oposición, respectivamente, por cada parte, remitiéndose por el Juzgado las actuaciones a esta Audiencia, en la que se formó el rollo correspondiente, quedando las actuaciones sobre la mesa para dictar la resolución oportuna, y señalándose para el acto de deliberación, votación y fallo el día 16 de Abril de 2.010 en el que tuvo lugar.
Siendo Ponente la Ilma Sra. Magistrada Dª. Mª Esperanza Pérez Espino.
ACEPTANDO en parte los fundamentos de derecho de la resolución impugnada.
Primero.- En la sentencia de instancia se estimó la demanda de suspensión de obra nueva promovida por D. Carlos Miguel contra D. Anselmo y Dª Josefina , acordando mantener la suspensión ordenada respecto de las obras que los demandados vienen ejecutando en la casa sita en la C/ DIRECCION000 , nº NUM000 de Baños de la Encina, con la única salvedad de las obras necesarias para su conservación y protección, sin expresa imposición de las costas causadas.
Y frente a dicha sentencia se alzaron tanto el demandante como los demandados, viniendo referido el recurso del primero al particular de las costas procesales y el de los segundos al fondo de la cuestión suscitada, recursos a los que se opusieron, respectivamente, cada parte, y por razones obvias nos referiremos en primer lugar al recurso de los demandados.
Segundo.- Así, comienza alegando que se designó perito judicial para que determinara, según lo interesado por el actor en su demanda, si la obra de los demandados se adecuaba al proyecto técnico y sus correspondientes licencias; si la pared sobre la cual los demandados han apoyado el forjado o vigas es de su propiedad o del actor; y cuantificación de los daños y perjuicios producidos por las obras de los demandados en la vivienda del actor.
Y que sin embargo, en el informe emitido por dicho perito en fecha 15 de Enero de 2.007 comienza diciendo que el objeto del mismo es aclarar si:
a) Las grietas de la pared de la vivienda del actor han sido provocadas por la obra de los demandados.
b) Si las obras de los demandados ponen en peligro la estabilidad de la vivienda del actor.
Concluyendo el perito que:
1º No podía determinar si las grietas son resultado de la obra de reforma que están llevando a cabo en la vivienda colindante, o si han sido provocadas por la carga añadida de una tercera planta.
2º La pared sobre la que se empotran sólo cuenta con 30 cms. de espesor y no se sabe si está preparada para recibir las cargas de un forjado.
Pues bien, efectivamente la finalidad inmediata del procedimiento previsto en el artículo 250.1.5º de la L.E.C ., en cuanto, sin ser una verdadera acción posesoria, se ordena a amparar la propiedad, la posesión o cualquier otro derecho real que puedan verse amenazados o perjudicados por la realización de una obra nueva, en tanto ésta no se encuentre finalizada, se satisface, precisamente, con la suspensión provisoria y precautoria de una obra nueva. Se trata de conservar la situación de hecho en un estado tal que no se dificulte el éxito de un proceso ulterior en el que se dilucide con carácter plenario el derecho que respectivamente pueda asistir a los interesados: el del peticionario a que no se realice una modificación innovadora de la realidad mediante una construcción en sentido amplio; el del demandado a realizarla o concluirla pacíficamente.
En consecuencia, la primera actuación tras la admisión a trámite de la demanda consiste en que el órgano jurisdiccional ordene, sin previa cognitio e inaudita parte, la inmediata paralización de las obras a que se refiera, mediante requerimiento dirigido a tal fin al encargado o dueño de la obra.
La nueva L.E.C. mantiene el interdicto de obra nueva, como especialidad del juicio verbal, aunque elude esa denominación, y acude a una forma descriptiva de su contenido que resulta de los artículos 250.1.5 º y 441.2 , refiriéndose a él como juicio verbal en el que se deciden, cualquiera que sea su cuantía, las demandas que pretendan que el Tribunal resuelva, con carácter sumario, la suspensión de una obra nueva.
Se trata, por tanto, de un juicio sumario, con una pretensión que tiene siempre un carácter de urgencia, ya que, en otro caso, si se espera a que la obra esté terminada, carece de sentido la protección solicitada y el cauce procesal a seguir será distinto. Por eso, esta urgencia determina la necesidad de una fase aseguratoria previa o actuación previa a la vista (artículo 441).
Refiriéndonos a la alegación deducida por los demandados-apelantes, es cierto que el actor en su escrito de demanda, por medio de otrosí, interesó la práctica de prueba pericial judicial, a fin de que por un perito o arquitecto técnico se informara sobre los extremos arriba señalados.
Admitida la práctica de la referida pericial judicial, y designado el perito D. Conrado , en su informe obrante a los folios 101 a 107 de las presentes actuaciones, dicho perito establece que el objeto del presente informe es aclarar: 1º si las grietas que aparecen en una pared de la vivienda de Carlos Miguel (el actor) han sido provocadas por la obra que mantiene en curso Josefina y Anselmo (los demandados). 2º Si las obras que están ejecutando los demandados puede poner en peligro la estabilidad de la vivienda del actor al haber introducido en la pared de éste último las viguetas que conforman los forjados de planta primera y planta cubierta.
El hecho de que expresamente no se acomode lo solicitado por el actor con el objeto de la pericia, no implica en modo alguno que el contenido del informe carezca de validez o eficacia o no sirva para determinar judicialmente si la suspensión de la obra es conforme o no a derecho, pues en lo esencial el informe examina el problema planteado por las partes y esto es lo realmente relevante. Por lo demás, se comprueba que el informe es exhaustivo y claro y de ahí que surtiera todos los efectos en esta litis.
En cualquier caso, cuando se dio traslado a las partes de su contenido a través de la providencia de 17 de Enero de 2.007 para que manifestaran lo que a su derecho conviniera (folio 111), la parte demandada efectuó una serie de alegaciones que afectaban al levantamiento de la suspensión de la obra y a la solicitud de una nueva visita por parte del perito a la vivienda de los demandados.
Volviendo al contenido de dicho informe pericial judicial, en él se dice que la vivienda de los demandados se encuentra actualmente en estado de reforma y puedo comprobar que las viguetas que forman parte del forjado de primera planta inciden de forma perpendicular y se empotran en la pared de la vivienda del actor; que las viguetas del forjado de cubierta por el contrario no inciden de manera perpendicular sino que cargan sobre el muro de fachada de esta vivienda y sobre una viga de carga lateral. A continuación el perito establece que para la realización de su informe ha contado con el Proyecto de Ejecución de la reforma de la vivienda del demandado, redactado por D. Jorge (Arquitecto), y en base a ello determina que la construcción del forjado de planta primera no se adapta a lo reflejado en el proyecto realizado, ya que en éste las cargas del forjado se realizan sobre el muro intermedio de la vivienda y no en la pared de la vivienda contigua como se ha ejecutado; que el espesor del muro fisurado sobre el cual se cargan las vigas del forjado de primera planta cuenta con un espesor de 30 cms. en vez de 60 cms. como aparece en el proyecto de reforma, ignorando si es capaz de soportar las cargas del nuevo forjado, ya que inicialmente esta pared sólo tiene función de cerramiento y no de muro de carga. Y añade que las fisuras que aparecen sobre la pared de la vivienda del actor, no se puede determinar que las mismas hayan sido producidas por las reformas de la vivienda contigua y que en la vivienda del actor se ha construido una tercera planta y no podía quitarse responsabilidad a este hecho como consecuencia de la figuración del muro.
El referido perito aclaró que la introducción de las viguetas efectuadas por el demandado en la realización de la obra que estaba llevando a cabo en su propiedad, pone en peligro la vivienda colindante propiedad del actor.
Por tanto, en atención al contenido del informe y a las aclaraciones efectuadas, teniendo en cuenta que la pared en la que se introdujeron las vigas de la vivienda de los demandados es propiedad del actor, que no se trata de una pared medianera, porque es de cerramiento de la vivienda del actor, no siendo un muro de carga, que en el proyecto de obras no está previsto cargar vigas de forjado en la referida pared sino sobre la fachada, y que sin embargo no se construyó así, cargándose sobre la pared de cerramiento de la vivienda del actor, por todo ello, procedía la suspensión de la obra, al concurrir el requisito esencial y es el de que con ella se ocasionara algún tipo de molestia o perturbación de la propiedad del actor.
Ahora se alega por el apelante que nos encontramos ante una obra acabada, y que la suspensión no sirve ya para evitar unos perjuicios, siendo en el procedimiento ordinario donde deberán debatirse si la pared donde apoyan las obras es propia o medianera y demás cuestiones.
Tal alegación es totalmente nueva en esta alzada, pues al respecto consta en la sentencia de instancia, con ocasión de examinar el tercer requisito exigido para la prosperabilidad de la acción ejercitada, (que las obras llevadas a cabo no estén terminadas), que el demandado Sr. Anselmo reconoció en su declaración que dichas obras no habían concluido.
En consecuencia, el recurso de apelación deducido por los demandados debe ser desestimado, confirmando en este sentido la sentencia de instancia en lo que a ellos se refiere.
Tercero.- Y en cuanto al recurso del actor, ya anunciamos al inicio que el mismo se refería al pronunciamiento de las costas procesales.
Así, en la sentencia de instancia se desestimó la acumulación de la acción de resarcimiento de daños y perjuicios solicitada por la parte actora en el acto del juicio oral al amparo de lo previsto en el artículo 438.3 de la L.E.C ., acogiéndose únicamente la demanda interpuesta sobre suspensión de la obra nueva ejecutada por los demandados. Tales declaraciones determinaron que no se efectuara imposición alguna en cuanto a las costas procesales causadas.
En el artículo 394 de la L.E.C . rige el criterio objetivo del vencimiento, declarándose en el apartado 1 que las costas procesales de la primera instancia se impondrán a la parte que haya visto rechazadas todas sus pretensiones, salvo que el Tribunal aprecie, y así lo razone, que el caso presentaba serias dudas de hecho o de derecho. Y en el apartado 2 de dicho precepto se establece que si fuere parcial la estimación o desestimación de las pretensiones, cada parte abonará las costas causadas a su instancia y las comunes por mitad, a no ser que hubiere méritos para imponerlas a una de ellas por haber litigado con temeridad.
En el presente caso, la acción ejercitada en la demanda inicial fue la de suspensión de obra nueva, y en realidad sobre ello giró la litis, siendo en el acto del juicio donde el actor interesó la acumulación de la acción de daños y perjuicios por la realización de las obras por parte de los demandados; acción a la que se opusieron éstos en dicho acto al considerar que no era el momento procesal oportuno para realizar tal petición.
En la sentencia de instancia se resuelve la cuestión planteada, declarando la Juzgadora a quo que no procedía admitir la acumulación objetiva de acciones en los procesos verbales, salvo las excepciones contenidas en el artículo 438.3 de la L.E.C ., donde en la 2ª se permite la acumulación de la acción de resarcimiento de daños y perjuicios a otra acción que sea prejudicial de ella, no siendo, se declara en la resolución apelada, la acción de resarcimiento de daños y perjuicios y la acción ejercitada de suspensión de obra nueva, prejudiciales, de acuerdo con el artículo 42 de la L.E.C .
Dicho esto, y si bien existe una desestimación de la pretensión deducida por el actor en el acto del juicio, consistente en la acumulación de la acción de daños y perjuicios, no puede negarse que la acción principal, la de suspensión de obra nueva, sí fue acogida, pudiendo así hablar de una estimación sustancial de las pretensiones del actor. Es más, téngase en cuenta que esa acumulación se solicitó una vez visto el resultado de la prueba pericial judicial, y con el ánimo de evitar un ulterior proceso, respetando el principio de economía procesal.
En cuanto al concepto de "estimación sustancial", una interpretación rigurosa del artículo 394 L.E.C . nos lleva a considerar que en aquellos casos en los que no se estiman o desestiman en su totalidad las pretensiones de la actora, aún cuando la diferencia entre lo solicitado y lo admitido o rechazado por el Tribunal fuese mínima, traería consigo la no imposición de costas. De ahí que, el Tribunal Supremo, consciente de que ello resulta injusto en muchas ocasiones, ha implantado el criterio de la estimación sustancial, basándose en razones de equidad. Así, en la Sentencia de 14 de Septiembre de 2.007 declaró que la doctrina de los Tribunales, con evidente inspiración en la "ratio" del precepto relativo al vencimiento, en la equidad, como regla de ponderación a observar en la aplicación de las normas del ordenamiento jurídico, y en poderosas razones prácticas, complementa el sistema con la denominada doctrina de la "estimación sustancial" de la demanda, que se podría sintetizar en la existencia de un "cuasi vencimiento", operando así cuando hay una leve diferencia entre lo pedido y lo obtenido.
En el presente caso perfectamente puede ser aplicada dicha doctrina, pues no olvidemos que la acción esencial, la principal ejercitada en la demanda fue la de suspensión de la obra nueva, tratándose la de acumulación de una acción que puede calificarse de complementaria, aneja, o derivada de la anterior.
En definitiva, teniendo en cuenta que fue la conducta del demandado la que provocó que el actor se viese en la necesidad de acudir al auxilio judicial para ver conseguido su derecho, ocasionándole con ello unos gastos procesales, no sería justo ni equitativo que dicha parte demandada no soportara el pago de las costas procesales que en realidad se originaron por su forma de proceder. Por ello, y con independencia de la desestimación de la acción que se pretendió acumular de resarcimiento de daños y perjuicios, se considera que la parte demandada debe ser condenada al pago de las costas procesales causadas en la primera instancia al entender que en lo sustancial la pretensión del actor fue acogida.
Por ello, se estima el recurso de apelación promovido por la referida parte, revocando en ese particular la sentencia de instancia.
Cuarto.- En cuanto a las costas procesales causadas en esta alzada, de conformidad con el artículo 398.1 de la L.E.C . se imponen a los demandados-apelantes al rechazarse su recurso; y sin efectuar declaración alguna en lo que respecta al recurso del actor al estimarse el mismo, según el apartado 2 del citado artículo 398 de la referida Ley procesal civil .
Que desestimando el recurso de apelación interpuesto por la parte demandada D. Anselmo y Dª Josefina y estimando el deducido por el actor D. Carlos Miguel , contra la sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia nº 1 de La Carolina, con fecha 12 de Noviembre de 2.009 , en autos de Juicio Verbal de Suspensión de Obra Nueva, seguidos en dicho Juzgado con el nº 67 del año 2.006, debemos revocar y revocamos en parte dicha resolución, en el único particular de las costas procesales de la primera instancia, que se imponen a los demandados, manteniéndose el resto de los pronunciamientos, que se contienen en dicha resolución
En cuanto a las costas de esta alzada se imponen a los referidos demandados-apelantes al desestimarse su recurso; y no se efectúa declaración alguna respecto de las del recurso del actor al acogerse el mismo.
Comuníquese esta sentencia por medio de certificación al Juzgado de Primera Instancia nº 1 de La Carolina, con devolución de los autos originales para que lleve a cabo lo resuelto.

References: resolución 
 resolución 
 artículo 250
 artículo 438
 artículo 394
 artículo 438
 resolución 
 artículo 42
 artículo 394
 artículo 398
 artículo 398
 resolución