Source: https://www.scribd.com/doc/17596003/Piedecuesta-es-un-Municipio-1810-2010
Timestamp: 2018-12-13 04:27:02+00:00

Document:
Historia geopolítica del Municipio de Piedecuesta, Santander, Colombia. Versión didáctica del estudio “FUENTES DOCUMENTALES PARA LA HISTORIA COLONIAL DE PIEDECUESTA” presentado al Consejo Municipal de Cultura de Piedecuesta a través de la Comisión de escritores, investigadores y patrimonio cultural representada y presidida por el consejero Luís Rubén Pérez Pinzón en agosto 1999. Los cuestionamientos y dudas a las fechas de erección municipal de Piedecuesta el 26 de julio de 1776 ameritaron que una comisión de la Academia de Historia de Piedecuesta manifestase que a pesar de las fuentes históricas que demostraban todo lo contrario a la creencia popular promovida y defendida por los cronistas e historiadores académicos piedecuestanos no era suficiente ni contundente considerar los hechos virreinales de 1774 como el origen de la parroquia y luego del actual municipio (1810, 1824) de Piedecuesta.
PIEDECUESTA ES UN MUNICIPIO
PIEDECUESTA NO ES UNA PARROQUIA NI UNA VILLA
Colección BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA de Piedecuesta 1810 – 2010 Tomo I: Lecciones de historiogeografia municipal Piedecuesta 2009
CONTENIDO Primera edición Junio de 2009
© 2009, Luís Rubén Pérez Pinzón
Colección: Proyecto Bicentenario de la Independencia de Piedecuesta
Prohibida la reproducción parcial o total de esta obra, por cualquier medio, sin la autorización de su editor .
Lección uno: La viceparroquia de Girón Lección dos: Sitio del Pie de la Cuesta Lección tres: Parroquia San Francisco Javier Lección cuatro: Constitución parroquial Lección cinco: La parroquia moderna Lección seis: La parroquia de Girón Lección siete: La Villa de San Carlos Lección ocho: La parroquia erigida en villa Lección nueve: La Villa de Piedecuesta Lección diez: El Cantón de Piedecuesta Lección once: La ciudad de Piedecuesta Lección doce: El Municipio de Piedecuesta Lección trece: El distrito municipal Lección catorce: Piedecuesta - Umpalá Lección quince: El Área Metropolitana Lección dieciséis: Conclusión
5 11 19 25 29 39 43 49 53 57 61 69 77 83 91 100
Contexto: La creación de la parroquia de San Francisco Javier del Pie de la Cuesta y los primeros desarrollos urbanísticos de la actual ciudad (iglesia parroquial, cárcel y casas) en el marco de la plaza mayor, fueron el resultado de un proceso político – administrativo, eclesiástico – patronal y judicial (1772 – 1774) que culminó con la conciliación realizada entre los representantes jurídicos (apoderados) de los vecinos feligreses del Pie de la Cuesta que deseaban tener un cura párroco en su propia parroquia y el nuevo cura párroco de la Parroquia de San Juan Bautista de Girón quien deseaba dar fin al pleito iniciado por su antecesor, el Dr. José Elseario Calvo, quien se oponía a la segregación de sus feligreses más prósperos. El proceso seguido fue el siguiente: Septiembre de 1772: El cura párroco de Girón autoriza a sus feligreses a solicitar la erección de la capilla de una Viceparroquia en el Pie de la Cuesta. Julio 6 de 1773: Los feligreses deciden solicitar a las autoridades virreinales su propio cura y parroquia, segregándose de la jurisdicción de la parroquia de Girón. Noviembre 1 de 1773: El Comisionado del Arzobispado señala el lugar donde se debía edificar la capilla y la cárcel. Febrero 20 de 1774: El Tribunal Arquidiocesano autoriza el funcionamiento de la nueva capilla viceparroquial de Girón. Julio 26 de 1774: Los apoderados de los feligreses del Pie de la Cuesta y el nuevo Cura Párroco de Girón concilian los límites para la nueva parroquia en el Pie de la Cuesta. Octubre 3 de 1774: El provisor del Arzobispado expide el Auto de erección de la Parroquia de San Francisco Javier. Octubre 17 de 1774: El Fiscal de la Real Audiencia en nombre del Real Patronato aprueba la erección parroquial. Noviembre 3 de 1774: El virrey autoriza la erección parroquial y nombra a José Ignacio Zavala como su primer párroco. La mayoría de feligreses rechazan ese nombramiento.
Piedecuesta fue erigida, poblada y edificada originalmente como una Parroquia solicitada por los vecinos principales de la Provincia de Girón, residentes en el Pie de la Cuesta, ante las autoridades eclesiásticas y virreinales; Piedecuesta NO FUE FUNDADA como Parroquia ni como Villa por iniciativa de un presbítero católico en un día particular ni con un ceremonial ritual específico.
Texto: Vecinos del valle del Pie de la Cuesta que otorgaron, ante el alcalde hermandario Clemente Mantilla de los Ríos, un poder a don Pedro Justo de los Reyes y a don Blas Mantilla para que los representasen en las diligencias de erección de una parroquia en el sitio. Piedecuesta, 6 de julio de 1773 1. Ignacio Joseph Mantilla de los Ríos 2. Vicente Mantilla de los Ríos 3. Joseph Manuel Gutiérrez Calderón 4. Juan Serrano Solano 5. Joseph de Arenas 6. Carlos Mantilla de los Ríos y su padre7. Diego Mantilla y Arenas 8. Manuel Francisco Mantilla y Arenas 9. Agustín Mantilla 10. Fernando Solano 11. Manuel Díaz García 12. Pedro Narciso García 13. Margarita Gutiérrez Calderón 14. Francisco Mantilla 15. Manuel Francisco Mantilla de los Ríos 16. Prudencio Mantilla 17. Pedro Mantilla de los Ríos 18. Juana Teresa Mantilla 19. Gregorio Solano 20. Felipe Arenas [y 11 vecinos más]
Compromiso limítrofe para fundar la Parroquia de San Francisco Xavier y otorgamiento de poder a los procuradores del Número de la Real Audiencia ante el Tribunal del Provisor y Vicario General de la Diócesis [a falta de Arzobispo]. En la Ciudad de San Juan Girón a veinte y seis de julio de mil setecientos setenta y cuatro años, ante mí el escribano público, de Cabildo, Gobierno, Minas y Registro en ella, y testigos, parecieron presentes el señor Doctor Don Miguel de la Rocha, cura y vicario de esta dicha ciudad en las casas de su morada, Don Pedro Justo de los Reyes y Don Blas Mantilla de los Ríos como apoderados de los vecinos moradores del sitio del Pie de la Cuesta de esta jurisdicción, a quienes doy fe que conozco. Y dijeron: que habiéndose ocurrido por dichos apoderados a la Curia Metropolitana de la ciudad de Santafé a pedir Parroquia en el dicho sitio de Pie de la Cuesta sobre que se había fundado litis con su antecesor Doctor Don Joseph Elseario Calvo, y habiendo ganado despacho de emplazamiento para citar y emplazar al citado señor cura y para evitar [más] gastos forzosos por conformidad y paz han tratado de [comprometerlo] y ponerlo en efecto, como más haya lugar en derecho, siendo sabedores del que en este caso a cada uno pertenece, de su voluntad y como cosa de su utilidad y descargo de la conciencia al señor Vicario, otorgan por la presente que comprometen el dicho litis cediendo y renunciando a favor de los vecinos del Pie de la Cuesta el territorio en donde se ha de fundar la pretendida Parroquia, con el título de San Francisco Xavier, bajo de los linderos siguientes:
Y siendo el primero, caminando desde esta ciudad para el Pie de la Cuesta, la quebrada que deslinda las tierras de Don Manuel Francisco Mantilla y García que han de quedar dentro de la dicha Parroquia y la de Don Hermenegildo Mantilla, que han de quedar bajo de la demarcación de esta dicha ciudad, a buscar la single del cerro del páramo de Ruitoque, cortando a la quebrada de Malpaso, y de allí a buscar la laguna grande, cortando a la boca de la quebrada del Pescado y de Chocoa, que juntas desaguan en el Río de Suárez, siguiendo río arriba hasta donde desagua el río de Sube, deslinde de esta Jurisdicción, el cual siguiendo hasta donde desagua el río Manco, siguiendo río arriba este lindero hasta Chingara, río arriba deslinde de esta jurisdicción y la de Pamplona, cogiendo la cordillera que da vista al Pie de la Cuesta, a buscar el primer lindero de la quebrada que deslinda dichas tierras de los expresados Don Manuel Francisco García y el Don Hermenegildo Mantilla. Y con la condición de que la iglesia y situación de la parroquia de la parroquia haya de quedar en el centro de las habitaciones de los vecinos del Pie de la Cuesta ó en el mismo lugar en donde puso la cruz el Doctor Don Fernando Fernández de Saavedra, juez comisionario, y actualmente se haya empezándose a fabricar la capilla de palos y paja. En atención a que le queda a dicho señor cura vicario de esta ciudad suficiente congrua sustentación lo mismo al cura que hubiera de ser de la expresada Parroquia de San Francisco Xavier del Pie de la Cuesta, y a ambos, suficiente número de vecinos para mantenerlas cofradías, edificar iglesia y ornamentarla decentemente. Todo lo que ofrecieron que así le aceptaban de por sí, y los dichos apoderados a nombre de sus poderdantes, y que así le guardarían sin apelar de ello, exclamar ni decir de nulidad ahora ni en tiempo alguno, por atentado ni por otro ningún derecho que lo puedan hacer porque desde luego concienten en ello y quieren se guarde y
ejecute este compromiso arreglándose a dichos límites y condiciones. Para lo que el señor vicario obliga sus bienes y rentas, habidas y por haber, y renuncia el capítulo de suam de penis, oduardus, de adsolucionibue”, y demás leyes de su favor hasta la general en forma. Y los citados apoderados, obligaron por sí y a nombre de los demás vecinos sus personas y bienes, habidos y por haber, y dan poder a las justicias y señores jueces de su Majestad para que a ello se obliguen, constrinjan y apremien por todo rigor de derecho y vía ejecutiva, y como por sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada. A cuyo fuero y real jurisdicción se sometieron, renunciando el suyo propio, domicilio y vecindad, y ley si cumbenerit hasta la general del derecho en forma. En cuyo testimonio así lo dijeron, otorgaron y firmaron en este papel común por no haberlo del sellado, sin perjuicio del real haber. Testigos Don Antonio de las Casas y Don Bernardo Márquez, vecinos de que doy fe. Doctor Don Miguel de la Rocha Pedro Justos de los Reyes Blas Mantilla de los Ríos Derechos Arancel. Ante mi, Pedro Joseph Bermon Escribano público de Cabildo y Gobierno Fuente Histórica: CDIHR – ARCHIVO HISTORICO REGIONAL (UIS). Notaria Única de Girón. Libro XIII: Protocolos – escrituras Enero – Diciembre 1774. Folios 93 - 94
Contexto: El abogado Miguel Cifuentes, procurador de causas ante la Real Audiencia en Santafé, a nombre de los apoderados de los vecinos de Girón, residentes en los sitios del Pie de la Cuesta, Los Santos y Palogordo (Pedro Justo de los Reyes y Blas Mantilla), presentó el 23 de agosto de 1773 una petición de erección de una parroquia en el céntrico llano de San Francisco Javier, y consigo, solicita la desagregación de esa parroquia de San Juan Bautista de Girón. Para tal fin, se presentó además un padrón de los feligreses de Girón residentes en esos tres sitios con el fin de demostrar “el crecido número de vecinos” y familias que se benefician corporal y espiritualmente con esa erección al contar con asistencia eclesiástica permanente y prevenir los riesgos de cruzar los lugares de “malpaso”, las quebradas y los ríos caudalosos que impedían el uso de los caminos que llevaban al templo parroquial de Girón. El padrón del vecindario de Girón residente en los sitios que deseaban contar con su propia parroquia a mediados de 1773 estaba conformado por 39 familias criollas ubicadas en el valle del Pie de la Cuesta, incluida la del alcalde de la Santa Hermandad Clemente Mantilla quien había elaborado el padrón, 7 familias criollas en la quebrada de los Santos, 9 familias criollas en Palogordo y 103 familias de mestizos y pardos residenciados en esos sitios (65%), para completar un total de 158 familias. De las 1172 personas que residían en esos tres sitios, las 55 familias criollas estaban conformadas por 331 personas (28%) entre adultos e hijos menores de edad, las 103 familias de mestizos y pardos por 608 personas (52%), 14 personas se desempeñaban como sirvientes, criados o libres integrados a esas familias (1%), y finalmente, el 19% restante eran hombres, mujeres y niños esclavos.
Piedecuesta fue poblada, erigida y fabricada como una parroquia por parte de familias de criollos, mestizos (libres) y pardos (mulatos) con sus respectivos criados y esclavos; Piedecuesta NO FUE FUNDADA por hidalgas familias venidas de España, por los descendientes de la familia Mantilla de los Ríos (fundadores de Girón) ni por el presbítero José Ignacio Zavala.
PADRÓN DEL VECINDARIO DEL VALLE DEL PIE DE LA CUESTA. 1773
a) Vecindario del Valle: 1. Don Ignacio Joseph Mantilla de los Ríos, esposa, seis hijos y cinco esclavos 2. Don Manuel Francisco Mantilla y Arenas, esposa, siete hijos y dos esclavos 3. Don Miguel Francisco Mantilla, esposa, dos hijos y cinco esclavos 4. Don Manuel Mantilla de los Ríos, esposa, dos hijos y seis esclavos 5. Don Vicente Mantilla y García, un criado 6. Doña Juana Teresa Mantilla y García, viuda, ocho hijos y seis esclavos 7. Don Joseph Salas, cinco hijos y seis esclavos 8. Don Antonio Mantilla y Arenas y dos esclavos 9. Don Francisco Salas, su esposa y dos esclavos 10. Don Pedro Mantilla de los Ríos, su esposa, cinco hijos y cuatro esclavos 11. Don Thomás Reyes, esposa, cuatro hijos y dos esclavos 12. Don Agustín Arenas, esposa, cinco hijos y tres esclavos 13. Don Joseph Arenas, su esposa, dos hijos y seis esclavos 14. Don Manuel Rey, esposa, nueve hijos, dos esclavos y dos sobrinas 15. Don Francisco Arnato, su esposa, diez hijos, tres esclavos y un sirviente 16. Don Francisco Figueroa, esposa, dos esclavos y un sirviente 17. Don Juan de Serrano y Solano, esposa, cuatro hijos y un esclavo 18. Don Miguel Francisco García, su esposa, ocho hijos y tres esclavos 19. Doña Rosa Becerra, viuda, cinco hijos, nueve esclavos y tres sobrinos 20. Don Francisco Javier Calderón, esposa, ocho hijos,tres esclavos y tres libres 21. Don Juan Calderón, su esposa, diez hijos y dieciocho esclavos 22. Doña Margarita Calderón, viuda, diesiete esclavos y seis hijos 23. Don Joseph Antonio Mantilla, su esposa y dos esclavos 24. Don Carlos Mantilla de los Ríos, su esposa, tres hijos y cuatro esclavos 25. Don Joseph Mantilla, su esposa y diez esclavos 26. Don Felipe Carlos de García, su esposa y cuatro esclavos 27. Don Diego Mantilla y Arenas, su esposa, con nueve hijos y cinco esclavos 28. Don Lorenzo Serrano, su esposa, tres hijos y cuatro esclavos 29. Doña María Mantilla, viuda, dos hijos y cuatro esclavos 30. Don Jacinto Serrano, su esposa, una hija y cuatro esclavos
Don Pedro Felipe Mantilla y Arenas, esposa, diez hijos y nueve esclavos Doña María Rey, viuda, cinco hijos, dos esclavos y un sirviente Don Vicente Mantilla de los Ríos, siete hijos y diez esclavos Don Agustín Mantilla, esposa, tres esclavos y tres hijos Don Clemente Mantilla (alcalde), esposa, once hijos y tres esclavos Don Juaneé Ordóñez, su esposa, cuatro hijos, un esclavo y un libre Don Pedro Serrano, cinco hijos, dos esclavos y dos libres Don Manuel Ordóñez, esposa, dos hijos y cuatro esclavos Doña Margarita Arenas y una hija
b) Vecindario de la quebrada de Los Santos: 40. 41. 42. 43. 44. 45. 46. Don Bartolomé Mantilla, su esposa, cuatro hijos y once esclavos Don Pedro Mantilla, su esposa, cinco hijos y doce esclavos Don Luis Mantilla, su esposa, cuatro hijos y un esclavo Don Agustín Mantilla y Arenas, su esposa y una criada Don Joseph Mantilla, su esposa, cuatro hijos y cuatro esclavos Don Enrique Mantilla y Arenas, esposa y tres hijos Doctor Don Ignacio Cornejo, dos sobrinos y cuatro esclavos
c) Vecindario de Palogordo: 47. 48. 49. 50. 51. 52. 53. 54. 55. Doña Petronila Forero, viuda, doce hijos y tres esclavos Don Pedro Antonio Arenas, su esposa y tres hijos Don Joaquín Porras, su esposa, tres hijos y un esclavo Don Miguel Antonio Ruiz, esposa, cuatro hijos y una esclava Don Mateos González, su esposa y cinco hijos Don Juan Antonio Ruiz, su esposa y tres hijos Doña Eusebia Francisca Macías, su hija y dos esclavos Don Juan Ignacio García, su esposa y su hermana Don Juan Isidro Gómez, su esposa, dos hijos y un esclavo
d) Vecindario mestizo y pardo: 56. Pedro Páez, su mujer, diez familiares y un esclavo 57. Ignacio Javier Hurtado, su esposa y tres hijos
58. 59. 60. 61. 62. 63. 64. 65. 66. 67. 68. 69. 70. 71. 72. 73. 74. 75. 76. 77. 78. 79. 80. 81. 82. 83. 84. 85. 86. 87. 88. 89. 90. 91. 92. 93. 94.
Juan Calderón, su esposa y tres hijos Fabiano Ruiz, su esposa y dos hijos Sebastián Uribe, su esposa y cinco hijos Ignacio Hernández y su esposa Javier Romero, su esposa y una hija Ramiro García, su esposa y cuatro hijos Diego Ruiz, su esposa y cinco hijos Francisco Gómez, su esposa y tres hijos Manuel Vera, Antonio Hernández y Miguel Quintero Juan Capellán, su esposa y cuatro hijos Agustín Daza, su mujer y tres hijos Hilario Camacho y tres hijos Anastasio Ayala, mujer y cuatro hijos Gregorio Ayala, mujer y cuatro hijos Juan Hernández, mujer y tres hijos Gabriel Arenas, mujer y cuatro hijos Francisco Romero, mujer y diez hijos Francisco Parra, cuatro hijos Fulano Ramírez, mujer y once hijos María Llanos, tres hijos, suegra y tres hermanos Francisco Parra, esposa y una hija Javier Ruiz, mujer y tres hijos Pablo Galarza, esposa y dos hijos Ignacio Araque, mujer y cuatro hijos Belisario Gómez y dos hijos Joseph Chamorro, [ilegible] María Arguello con una hija Paulino Arias, mujer y cuatro hijos Joseph Ariza, mujer y tres hijos Leonardo Archila, mujer y cinco hijos Josef Ravelo, mujer y cinco hijos Bartolomé González y su mujer Hernando Célis, su mujer y ocho hijos Francisco Luis Díaz, su mujer y tres libres Domingo Ferreira, mujer y cuatro hijos Ignacio Rodríguez, mujer y cinco hijos. Tomás García, ocho hijos
95. Pablo Tavera, cinco hijos 96. Andrés Cáceres, cuatro hijos 97. Pedro Díaz y Ramón Díaz 98. María Arias y una hija 99. Juan Joseph Zipaquirá, mujer y ocho hijos 100. Juan Rodríguez y cuatro hermanos 101. María Peñuela y su hijo 102. Gregorio Gómez, mujer y cuatro hijos 103. Diego Hernández, mujer y cinco hijos' 104. Juan Francisco Sánchez, mujer y ocho hijos 105. Salvador Hernández, mujer y seis hijos 106. Tomás Hernández, mujer y tres hijos 107. Pedro Ortúa, mujer y cuatro hijos 108. Salvador Célis, mujer y cinco hijos 109. Patricio Rodríguez, cuatro hijos y su madre 110. Esteban Matircas, su mujer y cinco hijos 111. Lorenzo Serrano y su mujer 112. Diego Ortúa, mujer y dos hijos 113. Francisco Serrano, mujer y una hija 114. Francisco Moreno y su mujer 115. Tomás García y cinco hijos 116. Elías, su mujer y seis hijos 117. Un hijo mayor más y dos hijas 118. Domingo Arauz, su mujer y siete hijos 119. Fernando Quintero y dos hermanos 120. Ignacio Quintero y dos hijas 121. Agustín Quintero, su mujer y un hijo 122. Juan García, su mujer y seis hijos 123. Salvador Quintero, su mujer, dos hijos y tres hermanos 124. Un hermano, con su mujer y tres hijos 125. Basilio Quintero, su mujer y un hijo 126. Sebastián Hernández, su mujer y una hija 127. Feliciano Ramírez, su mujer y cinco hijos 128. Antonio Gómez, su mujer y seis hijos 129. Salvación Gómez, su suegra y dos hijas 130. Álvaro Hernández, su mujer y un hijo 131. Rosa Ramírez y tres hijos
132. Manuela Hernández 133. Silvestre Díaz, su mujer y siete hijos 134. Benedo Rodríguez, su mujer y nueve hijos 135. Julián Delgado, su mujer y tres hijos 136. Lorenzo González, su mujer y tres hijos 137. Joseph Velazco, su mujer y tres hijos 138. Bernardo .Pedroza, su mujer y dos hijos 139. Arsenio Díaz, su mujer y seis hijos 140. Joseph Quesada, su mujer y tres hijos 141. Bernardino García, su mujer y dos hijos 142. Andrés Santos Sayocio, hijo y mujer 143. Pedro Célis, su mujer y seis hijos 144. Juana Acacio, su madre y cinco hermanos 145. Esteban García, su mujer y cinco hijos 146. Marcos Acasio, su mujer y seis hijos 147. Domingo Sarmiento, su mujer y tres hijos 148. Mariana Mantilla, viuda, con cuatro hijos 149. Agustín Merchán, su mujer y tres hijos 150. Narciso Díaz, su mujer y ocho hijos 151. Juana Díaz con tres hijos 152. Antonio Jaimes, cuatro hijos y su mujer 153. Matías Candela, mujer y treinta y dos hijos 154. Basilio Arias, su mujer y siete hijos 155. Martín Gómez, su mujer y nueve hijos 156. Gregorio Ruiz, tres hijos 157. Antonio Galviz, su mujer y cuatro hijos 158. Eustacio Palomino, su mujer y cinco hijos
Fuente Histórica: ARCHIVO DEL ARZOBISPADO DE PAMPLONA. Fondo Erección de Parroquias: Piedecuesta. Rollo microfilme 28, ítem. 3. Resumido enr: ARMANDO MARTINEZ GARNICA, Amando y GUERRERO RINCON, Amado Antonio. La provincia de Soto: orígenes de sus poblamientos urbanos. Bucaramanga: Escuela de historia UIS, 1995
Capilla colonial de la Hacienda El Limonal, Sitio del Pie de la Cuesta
Contexto: Piedecuesta no fue creada como un Municipio en 1776, fue erigida como una parroquia de feligreses católicos, vecinos y residentes de la Ciudad de Girón, a partir de un proceso eclesiástico que inició en 1772 y concluyó a finales de 1775 al confirmarse el nombramiento de su primer cura párroco. Esos hechos históricos fueron validados y confirmados en 1986 por el presbítero y párroco santandereano Ismael Mejía Calderón (1921 -1986), Miembro de Número de la Academia de Historia de Santander, quien en su obra histórica sobre los procesos de evangelización parroquial en de la Arquidiócesis de Bucaramanga expresa la versión oficial de las autoridades católicas sobre el origen y consolidación de las primeras parroquias urbanas y rurales de Santander. En lo concerniente a la fundación y “fábrica” de la parroquia de Piedecuesta, el cronista, basado en el fondo “Fundaciones de Parroquias” del Archivo Arzobispal de Pamplona expresa a los feligreses católicos, específicamente a los piedecuestanos que: 1. La primera parroquia de ese Municipio (San Francisco Javier) fue erigida en 1774 y no en 1776; 2. Fueron las autoridades del Estado Español (Arzobispo y Virrey) quienes fundaron política, administrativa, urbana y eclesiásticamente esa parroquia atendiendo las solicitudes de los vecinos feligreses de ese sitio que así lo deseaban, sustentaban y financiaban; 3. La parroquia no se fundó, al igual que las villas y ciudades de los conquistadores capitulantes en su sólo día: el 26 de julio de 1776 y; 4. La parroquia fue ubicada, trazada, fundada y decretada por funcionarios del patronato real eclesiástico y no por el presbítero José Ignacio Zavala. Respecto a éste último aspecto el presbítero Mejia expresa su juicio crítico contra los historiadores académicos y aficionados de Piedecuesta que han sostenido y defendido desde 1974 que la parroquia fue fundada el 26 de julio de 1776 por su párroco.
Piedecuesta fue erigida como una parroquia de la jurisdicción de Girón el 17 de octubre de 1774 por los representantes del Estado Español (Arzobispo, Real Audiencia y Virrey) en la Nueva Granada; Piedecuesta NO FUE FUNDADA por el presbítero José Ignacio Zavala el 26 de julio de 1776, y por lo tanto, el Municipio no tiene 233 años de existencia.
Texto: 1774 LA PARROQUIA DE SAN FRANCISCO XAVIER DE PIEDECUESTA No importa que tanto se opusiera Girón a la fundación de la Parroquia. Ya tenia bastante la Villa con tener qué administrar a Rionegro, Los Santos. Sogamoso y otros sitios, de que nos habla el P. Basilio Vicente Oviedo en su Libro de Cualidades y Riquezas del Nuevo Reino de Granada. Pedro Justo de los Reyes, Blas Mantilla, José Manuel Calderón, Vicente Mantilla. Joaquín Calderón, Ignacio Josef Mantilla, Manuel Rey, Pedro Phelipe Mantilla, Thomas Rey, Antonio Mantilla y García, Isidro Serrano, Agustín Mantilla y Arenas, Manuel Francisco García, Josef Estanislao de Uribe, Miguel Josef Mantilla, Benito Serrano. Pedro Páez, Francisco Figueroa, Agustín de Arenas, Agustín Mantilla y Costo, Juan Serrano, Felipe Carlos de Aguilera, y Juan Gregorio Cortés, andaban haciendo trámites para la fundación de una Parroquia en el sitio de Pie de la Cuesta. E hicieron escrituras y aseguraron las rentas, después de hacer peticiones al Arzobispado, en esta época de tantas facilidades para conseguir la Parroquia. No había Obispo en Santafé y administraba la Arquidiócesis extensa en Sede Vacante el Discreto Provisor y Vicario General, José Gregorio Díaz Quijano, quien expresa en autos: "Por lo que toca a esta jurisdicción se declara deberse erigir Parroquia en el sitio del Pie de la Cuesta, según el modo en que se han convenido el Cura de Girón y los vecinos. Dése cuenta al Excelentísimo señor Virrey para lo que se tinga por conveniente".
Y don Manuel Guirior aprueba la erección de la Parroquia de San Francisco Xavier del Pie de la Cuesta por decreto del 17 de Octubre de 1.774. Fue apoderado de los vecinos don Blas Mantilla, quien inmediatamente se dedicó a pedir como primer Párroco al Presbítero Dr. Joséph Ignacio Zabala, quien fue nombrado por el señor Provisor el 31 de octubre de 1.774. Algunos vecinos disintieron del candidato de Mantilla y propusieron al Presbítero Manuel Ferreira, que era Cura de Zapatoca, lo que ocasionó un largo pleito entre los dos sacerdotes que solo vino a resolverse en diciembre de 1.775 en que fue confirmado el nombramiento de Zabala. Por esta razón el Párroco solo llegó a Piedecuesta el 1 de enero de 1.776. Qué injusticia hace la historia al señalar al Padre Zabala como fundador de Piedecuesta, si llegó al año de haber sido fundada la Parroquia por aquellos generosos vecinos que dieron sus bienes y que hicieron las diligencias. En julio [26] de 1.776 hace Zabala una junta de vecinos en el templo para recordarles sus obligaciones de fundadores, pues las rentas estaban decaídas, no se había construido el templo y la Navidad requería mucho entusiasmo. Entre los firmantes, además de los fundadores conocidos, estaban Vicente Ordóñez y Gregorio Mantilla. Los Mantilla firman entonces el acta como Mantilla de los Ríos, linaje dé purísimos gironeses.
En nuestro siglo recordamos como Párrocos a Jesús Jaimes, Josué Acosta y a Jesús María Prada que durante tantos años administró este curato. Después se dividiría la Parroquia como lo veremos luego, y crecería la población, extendiéndose favorecida por la autopista que atraviesa los cañaduzales que hicieron famosa esta tierra de la panela y de los Figueroas inteligentes.
Fuente Histórica: MEJIA CALDERON, Ismael. Pbro. La Arquidiócesis de Bucaramanga: Historia de la evangelización en la comarca. Bucaramanga: Ed. Carrera Séptima, 1986. Pág. 42 – 43. (Segunda Parte: La Arquidiócesis de Santafé. Siglo XVIII El siglo de las parroquias…: 1774 La parroquia de San Francisco Xavier de Piedecuesta)
Procesión parroquial del domingo de Pascua, principal fiesta católica. Al fondo, templo del ”Perpetuo Socorro”, primer templo parroquial.
Contexto: Decretada la erección de la parroquia y nombrado su primer cura por el patronato eclesiástico y las autoridades virreinales, los vecinos principales se reúnen con el cura párroco para acordar y constituir el régimen parroquial que garantice el funcionamiento de la parroquia (cofradías), el manejo de sus rentas y recursos de fábrica (Mayordomo) y el pago de la congrua del cura (limosnas, diezmos, etc.). Texto:
Piedecuesta fue organizada y constituida como una parroquia hispano-católica con rentas y cofradías por el cura párroco y los vecinos capaces de pagar congrua, limosnas y estipendios; Piedecuesta NO FUE FUNDADA material, urbana ni eclesiásticamente el día que se reunieron el cura párroco y sus feligreses para aprobar el régimen parroquial requerido por las autoridades virreinales y arzobispales para garantizar su congrua, financiamiento y funcionamiento.
En la Parroquia de San Francisco de Piedecuesta, que sea a mayor gloria de Dios Nuestro Señor, a veintiséis de julio de este año de mil setecientos setenta y seis, los vecinos, fundadores habitantes y moradores en ella que al presente somos y en adelante fueren, hallándonos juntos y congregados en esta santa iglesia a tratar de conferir las cosas pertenecientes al buen establecimiento de su función, su adelantamiento y existencia de la mayor devoción, y deseos del culto divino, a saber los abajo firmantes, con asistencia del Señor Cura y vicario de la parroquia, con aprobación unánimes y conformes, a una voz, se acordó establecer por constitución del régimen que aparece previsto y anexo a nuestro deseo para su perpetua observancia según ocurre en la presente, en cuya atención por tales se observarán las siguientes: Primera. Que por lo que toca a la santa iglesia se nombre un mayordomo de fábrica, para que este coja por oficio suyo con la provisión de ornamentos y cosas necesarias para la celebración de los santos sacramentos, pan, vino y cera, para el sacrificio de la misa en la misma conformidad que ejercen este ministerio, lo que lo son en la ciudad de San Juan de Girón, observando para las cosas que hiciere [o fuesen] necesarias tomar la aprobación del cura sin intervención de otra persona, llevando cuenta de los gastos que emprendiere y
limosna que recibiere, para lo que conformarán un libro por el que [se] haga cargo y descargo cuando llegue el tiempo de sus cuentas, que en conjunto de hermandad, anualmente para su aprobación o reprobación se le dará fe a crédito a mi palabra en aquellas cosas, que por su tenuidad no necesitan de comprobante, y son patentes a la esencia de su palabra. Por cuanto [en] Don Pedro Felipe Mantilla se hallan [los] prerrequisitos necesarios para el buen desempeño de este oficio, desde luego le nombramos por tal mayordomo de esta fábrica; y para que haya con que hacer el costo de la fábrica nosotros los que al presente somos y los que en adelante nos sucedieran, voluntariamente, nos imponemos el subsidio de dar por la apertura de cada sepultura la limosna de ocho reales y [en] cada función de velaciones, misa de cuerpo presente, [u] honras a cargo de año se ofrenden dos velas de cera y las demás limosnas que la devoción dictare cuando se solicitare por necesidad. Segunda. Que existen las siguientes precisas cofradías de Nuestra Señora de la Concepción y de las Ánimas del Purgatorio a saber. Que precisamente se le haya de celebrar a Nuestro Amo misa con la solemnidad posible, con su procesión todos los primeros domingos de mes, cuya limosna serán tres pesos que pagará al correspondiente mayordomo. Y en la misma conformidad se le celebrará misa a la Concepción de María en el segundo domingo de mes, cuya limosna serán tres pesos que los pagará al correspondiente mayordomo; igualmente se celebrará misa con procesión por las benditas ánimas del purgatorio todos los lunes..... Tercera. Ítem. Nos obligamos a celebrar el aguinaldo de la pura concepción todos los años, con misa solemne en cada día de nuestro aguinaldo cuya limosna serán tres pesos por cada misa, los que exhibirán los alférez que fueren nombrados o fijados en la puerta de la iglesia.....
Ítem. Nos obligamos a la asistencia a todas las celebraciones de esta iglesia. Con lo cual se concluye este Auto por el que nos pueden compeler ante el señor cura y vicario de esta Parroquia Dr. Dn. Joseph Ignacio Zavala; Gregorio Mantilla; Manuel Rey; Clemente Mantilla de los Ríos; Phelipe Carlos de Aguilera; Juan Mantilla y Acosta; Vicente Mantilla; Francisco Figueroa; Pedro Mantilla; Vicente Ordóñez Valdés; Blas Mantilla de los Ríos; Joseph Antonio Mantilla.
Fuente Histórica: PARROQUIA SAN FRANCISCO JAVIER DE PIEDECUESTA. Archivo parroquial: Acta fundacional. Parroquia de San Francisco de Piedecuesta, 26 de julio de 1776. 1 f.
Contexto: Cuatro años después de erigida la parroquia de San Francisco Javier, la autoridad virreinal que estudió y autorizó finalmente su creación el 17 de octubre de 1774, el Fiscal de la Real Audiencia Dr. Dn. Francisco Antonio Moreno y Escandón, visita la jurisdicción parroquial del 9 al 11 de julio de 1778 por petición del cabildo y el gobernador de la provincia de Girón. Al llegar al sitio de fábrica de la parroquia comprueba la división social, política y material existente a causa del apoyo o rechazo que las familias fundadoras hacen al nombramiento de su primer cura párroco, razón por la cual, ordena después de una conciliación infructuosa abandonar el nuevo sitio dado a la parroquia, reiniciar la construcción del templo y la cárcel en el sitio dispuesto por el comisionado arzobispal Fernando Fernández desde el 1 de noviembre de 1773, pide amonestar al cura párroco por promover desde su nombramiento la división y el conflicto entre los parroquianos, así como advierte a las demás familias parroquianas bajo pena de prisión y multas acabar con sus disputas y dedicarse a culminar la construcción del templo parroquial, la cárcel y las casas en los solares distribuidos para tal fin entre todas las familias. Texto: En la Parroquia de San Francisco Javier del Pié de Cuesta, el nominado Señor [Doctor Don Francisco Antonio Moreno] por auto de ocho de julio del mismo año dijo: Que a fin de examinar conforme a lo prevenido por las Leyes, el estado de aquella moderna Parroquia, que manteniendo Cura desde el año pasado de mil setecientos setenta y cinco, no había logrado adelantamiento manteniéndose por Iglesia
Piedecuesta fue divida, trasladada y desorganizada durante su primer lustro de existencia por el cura párroco y su bando, siendo necesaria la intervención de las autoridades provinciales y virreinales para contener un conflicto mayor; Piedecuesta NO FUE CONGREGADA en pro de la unidad y el progreso material del templo, la cárcel y las casas de habitación de los parroquianos al decidir el presbítero José Ignacio Zavala dividir el espacio físico de la parroquia entre defensores y contradictores de su nombramiento como primer cura párroco.
una Capilla de paja, sin cárcel, ni progreso alguno, a causa de la desunión de sus vecinos, que divididos aspiraban unos, a que la Iglesia se fabricara donde existía la capilla, y otros a distancia de pocas cuadras, donde habían comenzado a fabricar habitaciones, sobre que habían ocurrido con pedimento a la ciudad de Girón; y que para que esta discordia no atrasase por más tiempo el beneficio público, con el grave daño de encender cada día más los ánimos, en nuevas disensiones, se tomara razón do su población, y se hiciera reconocimiento de los sitios, convocando a los principales vecinos, para que oídas las razonen que expusiesen, se les procurará reducir a concordia, y que en su defecto se providenciara lo más conducente al servicio del Rey, y beneficio público. Incontinenti fueron convocados, en cumplimiento de lo mandado, los vecinos principales de aquella Parroquia, a saber: Don José Arenas, Don Blas Mantilla, Don Agustín Mantilla, Alcalde Partidario, Don Tomás Rey, Don Diego Mantilla, Don Manuel Ordóñez, Don Clemente Mantilla, Don Vicente Ordóñez, Don Vicente Mantilla, Don Ignacio Mantilla, Don Florencio Mantilla, Don Vicente Prudencio Mantilla, y Don Juan Mantilla, a quienes el Señor Fiscal Visitador, significó el justo desagrado y compasión que causaba el atraso, y ningún adelantamiento de aquella Parroquia, dimanado de la discordia de los vecinos sobre la elección de sitio para fábrica de Iglesia, y plaza, en que divididos y partidos y siguiendo cada uno tenazmente su capricho, lejos de aspirar a terminar la disputa, la empeñaban cada día más, adelantando la fabrica de sus habitaciones y retrayéndose otro de verificarlo, por el temor de que se resolviera en distinto sitio, poniéndoles a la vista los graves perjuicios que su desunión y discordia les ocasionaba, convirtiéndose en su daño la erección de parroquia, que se había concedido para su beneficio; y habiéndoles exhortado a que convencidos de estas sólidas razones se acordasen entre sí y conviniesen armónicamente un solo
dictamen, sin dar lugar a que se tomase providencia que cortando radicalmente su contienda se les estrechase a su observancia como que no se alegase motivo de preferencia de un sitio a otro, y solo se reconocían en el que estaba establecida la Capilla, elegida desde el principio, la ventaja de estar más cercana a las aguas mayores, pues en cuanto a las pocas casas edificadas, deberán imputarse los dueños el daño de la corta incomodidad que les resultaba de alguna mayor separación o distancia, con otras varias razones dirigidas a concordar sus voluntades. De que bien instruidos y del buen deseo que había dado causa a convocarlos, respondieron uniformemente que desde luego convenían gustosos en que según el concepto que el Señor Fiscal Visitador formase, de la Vista ocular y reconocimiento que practicarse del terreno, se sirviese elegir y determinar el que graduase por más oportuno aparente pues se ofrecían gustosos unos y otros a concurrir al trabajo y fábrica de la Iglesia, cárcel, y demás necesario, y a poblar allí sus casas quedando cortada toda diferencia como que conocía las ventajas que les resultaba y los justos designios que habían estimulado aquella resolución en su beneficio, en prueba de ello le firmaron parte de ellos, y los que lo omitieron expresaron al Escribano que sin embargo de la certeza y realidad de su contenido, habían deliberado exponer algunas razones que creían conducentes al derecho que representaba, y consideraban les asistía, para que con su vista se procediese a la relación. En cuyo estado se presentó el Cura con los nominados vecinos por medio de un escrito en que alegan varias razones, y en vista de ella, mandó se agregara a aquel pedimento al expediente de la Visita practicada en aquella Parroquia, y que poniéndose por el Escribano certificación del reconocimiento y vista ocular, en la tarde de aquel día ocho de julio, se había ejecutado de los sitios controvertidos, y de todo el plan y
terreno contiguo, y se trajera a la vista para proveer lo conveniente. En cumplimiento de lo cual certificó, que había salido el Señor Fiscal Visitador en consorcio del Gobernador de Girón, de Don Francisco Javier Caro, Don Mateo Gonzáles del Castillo, y del nominado Escribano, con el fin de reconocer el terreno y sitios diputados para la fábrica de Iglesia y formación de plaza, y se había advertido que del lugar donde está fabricada la Capilla, y desde el principio se había formado la Cruz, hasta el que se había principiado después de la cepa de cimiento para Iglesia, y donde se habían fabricado dos casas de teja y principiado otra, medía la distancia de cuatro cuadras con poca diferencia, con total igualdad en calidad y llanura del terreno, estando el primero algo más cercano a la quebrada de que se proveía el lugar de agua, o río nombrado Frío. En la misma conformidad certificó, que reconocido el padrón manifestado por el Cura de aquella Parroquia Doctor Don José Ignacio Zavala, resultaba que tenía numerados doscientos cuarenta y un vecinos, cabezas de familia con el total de mil doscientas ochenta y tres almas, sin embargo, de que por el que se había practicado por las Justicias, se reconocía tener cuatrocientos treinta y cinco vecinos, y el total de mil setecientas quince almas, siendo éste el más verosímil. En cuya vista el nominado Señor Fiscal Visitador en la expresada Parroquia a nueve de julio del mismo año, proveyó el auto siguiente: Auto. Habiendo advertido: Que después de la oferta hecha en la Junta de vecinos, suspendieron algunos firmarla, y que asociados de su Cura, presentaron después escrito sosteniendo el partido que patrocinan, con expresiones más propias de aumentarse el
disgusto, que de cortarlo, y atendiendo a que es indispensable aplicar' un remedio eficaz que corte en su raíz el ,origen de la discordia, de modo que los contraventores escarmienten con el rigor de la pena que es necesario aplicarles para reducirlos a lo justo, y que obre el castigo, lo que no ha podido conseguir la templanza: Se omite tomar por ahora resolución decisiva y se remitirá a original este expediente al Excelentísimo Señor Virrey, informándole circunstanciadamente, así los graves daños que causa el tenaz capricho de los vecinos como la necesidad de que se corte con brevedad y vigor, antes de que tome mayor cuerpo la contienda, insinuando los medios que parecen oportunos para su logro. Y por el presente Escribano se escribirá carta al Alcalde Partidario para que hasta que venga la resolución no se adelante obra pública de Iglesia, en uno ni sitio. Moreno. En cuyo cumplimiento remitió el expediente con el informe del tenor siguiente: Informe. Excelentísimo Señor: Muy Señor mío: Habiendo llegado a la Parroquia de San Francisco Javier del Pie de la Cuesta, distante cuatro horas de camino de la ciudad de Girón, con el fin de visitarla, fue ocioso indagar su estado ni tratar de su adelantamiento, porque a la primera vista se manifiesta su atraso dimanado de la discordia de sus vecinos, divididos en contrarios dictámenes; aspirando unos a que la Iglesia se fabrique donde está construida la capilla, y desde el principio se fijó la Cruz por el Comisionado, para la demarcación y erección de Parroquia; y los otros en el lugar que ha elegido el actual Cura, que dista como cuatro cuadras del primero y en que algunos vecinos acomodados han comenzado a fabricar casas
de teja, y están concluidas dos y otra principiada, delineada la nueva Iglesia y comenzada la cepa del cimiento, habiendo en el primer sitio varias de paja y algunas igualmente de tejas. De esta oposición nace la desconfianza con que unos y otros trabajan, sin adelantar la población, tomando cada día más cuerpo el encono de las voluntades en que los vecinos que siendo todos parientes, el padre y hermanos sigue un partido y el hijo y demás hermanos el opuesto, negándose y contradiciendo unos lo que otros proyectan. De modo que en vez de formarse población se ha puesto una piedra de escándalo para arruinarse, pues esta oposición va trascendiendo a otros asuntos inconexos con la fábrica de Iglesia, y al soplo de su inquietud se levanta un incendio de que participa Girón, de que trae origen aquel vecindario. Con este motivo: No me propuse en la Visita otro objeto que el de conciliar las voluntades para que les convoqué a mi presencia y les puse de manifiesto que ellos mismos eran causa de su ruina, dejándose arrastrar de su tenaz impertinente capricho, pues habiendo reconocido el terreno, y medido por Don Francisco Javier Caro, no se encuentra motivo de preferencia, siendo en la sustancia todo igual y tan corta la distancia como de cuatro cuadras, y que en fuerza de las urgentes razones de conveniencia propia y pública (a cuyo convencimiento no pudieron negarse) se conviniesen entre sí, acordando el lugar, y prosiguiendo en la empresa armoniosamente, a que uniforme respondieron: Que lo resolviese yo como que tenia la cosa a la vista y ejecutarán gustosos lo que se le previniese. Pero separados entre tanto se extendía lo acordado en la junta, al tiempo de firmarla expusieron los del partido del nuevo sitio: Que tenían que representar, y lo ejecutaron con un escrito en que hace cabeza el Cura Doctor Don José Ignacio Zavala, lo que con otros antecedentes me ratificó en el concepto de que éste sostiene el partido del nuevo sitio, lo que se corrobora con atención a que dicho Cura entró a disgusto de
muchos vecinos, que dijeron haber abusado el apoderado en su pretensión, como que no habían prestado su consentimiento, sino para otro Eclesiástico de cuya causa se originan estas funestas consecuencias, y haber variado el primer sitio, en que se fijó la Cruz por el Comisionado de la Curia Eclesiástica. En vista de la veleidad e inconstancia de los vecinos, y de que teniendo influjo el Cura, sería aparente cualquier reconciliación; y que tal vez me vería en la sensible necesidad de escarmentar cualquiera contravención a la providencia que yo tomare: Tuve por acuerdo más prudente omitirla y reservarla a Vuestra Excelencia, dándole; cuenta de todo, como lo ejecuto en el Expediente Original por ser materia que pide pronta resolución, en que se versa la quietud, e interés público y el adelantamiento de una población que por todas circunstancias merece comentarse, pues se compone de bastantes vecinos, y muchos de éstos distinguidos, que pierden en inútiles disputas el tiempo y caudal, que convendrá con suma en el cultivo de sus posesiones y siembra de tabaco, y que con el rigor de la pena se reduzca a concordia. Para lo que considero conveniente e indispensable: Que Vuestra Excelencia se sirva expedir una rigurosa eficaz providencia, que podrá cometerse al Gobernador de Girón, con orden de que sin disimulo haga exequible, la que se impusiese a los contraventores, obligando a todos a que concurran a la fábrica de Iglesia y cárcel, en el lugar de que se le destinase, y que como son obligados edifiquen sus casas; pasándose al mismo tiempo oficio al Señor Ordinario Eclesiástico para que expida sus providencias al Cura, a efecto de que no se mezclen en uno ni otro partido, y que en caso de inobservancia se les separe para que su perjudicial influjo no retarde el bien público, ni se ocasione mayores inquietudes, que de lo contrario serán inevitables. Y en desempeño de mi Comisión,
he creído de veras manifestar a Vuestra Excelencia para su remedio. Dios, guarde a Vuestra Excelencia muchos años como deseo. Bucaramanga once de julio de mil setecientos setenta y ocho. Excelentísimo Señor. Doctor Don Francisco Antonio Moreno. Excelentísimo Señor Virrey Don Manuel Flórez. Cuyo oficio se hubo por recibido con las diligencias que le acompañaban, y mandándose unir a los antecedentes del asunto pasase al Señor Oidor en calidad de Fiscal, y con lo que éste expuso tuvo a bien el Excelentísimo Señor Virrey mandar librar Despacho al Gobernador de la ciudad de Girón, para qué por si o por persona de su satisfacción notificar a los vecinos del Pié de la Cuesta procedieran inmediatamente y sin la menor dilación a la fábrica de la Iglesia y cárcel en el lugar que tenía desde el principio, y por su unánime consentimiento destinado, con prevención que cualesquiera de ellos que contraviniese, les remitiera preso a su costa, con la correspondiente guardia y custodia y justificación bastante de su resistencia, para que conforme a ella imponérsele el castigo que mereciera su exceso; y que porque del expediente, se comprende el influjo con que aquel Cura sostenía la discordia de su partido, en perjuicio de todo aquel vecindario, se librase oficio al discreto Provisor para que por su parte expidiera las más eficaces providencias, a fin de que se contuviese este Eclesiástico, y no se mezclara en adelante en las disensiones de sus feligreses, que antes por su Pastoral Ministerio estaba obligado a truncar, reduciendo sus ánimos a vivir con la debida armonía, pues que de lo contrario se le separaría de aquel beneficio, como lo pedía la tranquilidad y quietud de sus habitadores.
El cual oficio se libró, como así mismo el Despacho, en cuyo cumplimiento pasó el nominado Gobernador y con lo que actuó y diligencias que practicó informó a i este Superior Gobierno lo que tuvo por conveniente; de lo que se mandó dar vista al Señor Fiscal, y con lo que expuso, mandó el Excelentísimo Señor Virrey se librase Despacho al expresado Gobernador de Girón, para que en la inteligencia de aprobarse la demarcación de plaza, solares, cuadras y calles, de la nominada Parroquia de San Francisco Javier del Pié de la Cuesta, con la asignación de los solares para casa de los Curas, y alojamiento de los Gobernadores, compeliera a los vecinos de dicha Parroquia a que a su propia costa se verificara su construcción, y la de la Iglesia y cárcel pública en el sitio destinado, previniéndoles, que cuantos artículos suscitaren sobre el asunto debían promoverlos en su tribunal y determinarse en él breve y sumariamente. El cual despacho se libró en catorce del noviembre de dicho año de setenta y ocho, en que se mandó librar, y no ha resultado cosa alguna. Fuente Histórica: ARCHIVO GENERAL DE INDIAS (Sevilla). Audiencia de Santafe, 595. [Testimonio en relación…de los Autos… sobre la visita practicada por Don Joseph María Campuzano y el Señor Doctor Don Francisco Antonio Moreno en la Jurisdicción del Corregimiento de Tunja… en virtud de las Cédulas de 3 de agosto de 1774... 1778…y en cumplimiento del Superior Decreto de 10 de febrero del corriente año [1779]]. Folios 674v - 682. Compilado en: MORENO Y ESCANDÓN, Francisco Antonio. Indios y mestizos de la Nueva Granada a finales del siglo XVIII. Bogotá: Banco Popular, 1985. P. 463 – 469. Biblioteca Banco Popular Volumen 124.
Contexto: Al iniciar el siglo XIX, la parroquia de Piedecuesta no prosperaba ni sus curas párrocos lograban unificar su feligresía porque a la administración sectaria de José Ignacio Zavala (1776 – 1788), le siguió un período de párrocos interinos y encargados (1790 – 1801), para finalmente, culminar con las partidistas del párroco José Ignacio Ramírez (1801 – 1809) quien había sido uno de los caudillos de la rebelión comunera en la provincia como del separatismo de los piedecuestanos. Curas interinos como el fraile Mateo Valencia (1790, 1794, 1797, 1802, 1809-1810), aprovechando que la parroquia se había constituido en sede de la Real Factoría de Tabacos del Reino sugirieron el ascenso político-administrativo de la parroquia como Villa al reclamar mejoras concretas a las autoridades reales durante el proceso de reforma provincial del virreinato, así como alentaron a los vecinos principales a otorgar los poderes y hacer las solicitudes necesarias para poder contar con una jurisdicción municipal que les permitiese manejar sus propias rentas y autoridades a fin de dar solución a necesidades prioritarias del curato como eran: caminos para contar con abastos importados y comerciar las materias primas o las manufacturas producidas, aumentar el trabajo y las fábricas, y consigo, asegurar el orden público, el patriotismo y especialmente la educación de las nuevas generaciones. Texto: Señor Gobernador de San Juan Girón Señor: Para hacerse felices a los pueblos necesitan de comercio, la situación actual lo impide, lo impracticable de los caminos, la falta de víveres, frutos y manufacturas. Para que una provincia sea rica necesita que se extraigan los frutos del propio país. Aquí no hay más frutos que extraer que son
Piedecuesta fue una parroquia de Girón regida por un cura párroco y un alcalde partidario quienes no contaban con los recursos ni las prerrogativas para satisfacer las necesidades de sus parroquianos como si podían las villas y las ciudades; Piedecuesta NO FUE AUTOSUFICIENTE como una parroquia al depender por siete lustros de las decisiones y recursos dispuestos por el Cabido del Municipio de Girón a través de un alcalde partidario (pedáneo o de la Santa Hermandad). Era necesario su ascenso político – administrativo como Villa.
algodones y cacaos. El labrador los vende a ínfimo precio, porque recibe un año antes el precio de ellos, y si no cogió algodón o cacao al tiempo del pago son los afanes, y en lugar de hacerlos felices, a muchos los hace pobres y miserables. Las gentes de estos países se hallan imposibilitadas de vivir en los lugares por tener su comer en las casas de campo, en ellas tienen sus labores y ganados que es de lo que se mantienen. Si estas gentes se vienen a los lugares ¿con qué subsisten, qué comen, qué visten?. En estos lugares o parroquias no hay fábricas en que se empleen todas estas gentes, si viven en lugar, ¿en qué? En embriagarse como lo hacen muchos de la ínfima plebe cuando vienen a cumplir con el precepto de la misa. Y que estas gentes no pueden subsistir en poblado lo prueba que siendo los regidores de los cabildos por lo regular los sujetos más acomodados, muchos de ellos se hallan obligados por necesidad a vivir en el campo, por cuidar y atender a su hacienda. No hay instrucción sin escuelas o colegios. En estos lugares aun una escuela de primeras letras en la que se enseñe a leer y escribir son muy raras, que es donde más se pueden instruir desde la niñez en los principios de nuestra religión. Aquí éste es un punto en que están muy atrasados. El cura los instruye el día de fiesta con su plática, y éste es un medio muy superficial para la instrucción, y muchos de ellos ni aun se pueden servir de éste medio, por serles imposible asistir, pues hay muchos de ellos que viven [a] un día de camino, y para venir han de gastar tres días; el que vienen, el que se están, y el que se vuelven. Muchos no pueden venir por ser el tiempo de la siembra, por cuidar sus ganados no se entren en sus labranzas, por sus enfermedades, por no tener bestias en que venir, o no tener con qué mantenerse en el lugar. Para instruir a estas gentes se había de poner una escuela en cada lugar, en la que se enseñaran los principios de nuestra sagrada
religión, leer, escribir, aritmética, geometría y agricultura, y se obligasen, a lo menos a los padres que gozan alguna comodidad, que tuvieran a sus hijos en la escuela hasta que aprendieran todas las materias dichas, pues todas son precisas para la instrucción de un buen labrador. Que el maestro sea un sujeto de arreglada conducta y probidad, y que tenga método para enseñar. Todo parece fácil, pero se presentan un tropel de dificultades que son imposibles de vencer; con la pluma sobre el papel todo se vence, pero los que lo palpamos en la práctica vemos que no es tan fácil, y la mayor imposibilidad es la falta de patriotismo de estas gentes. Esto es lo que me parece acerca de la Real Orden que Vuestra Merced me comunica de 26 de mayo [de] 1802. Parroquia de Pie de Cuesta, 20 de septiembre de 1802. Por ausencia del propio cura, Fray Mateo de Valencia Fuente Histórica: ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN (AGN). Poblaciones de Santander [Informe del Cura de Piedecuesta] 2: 428-449. Compilado por: GUERRERO, Amado y GUTIÉRREZ, Jairo. Gobierno y administración colonial siglo XVIII: fuentes para la historia de Santander. Bucaramanga: Escuela de Historia, 1996. P. 148 – 149
Contexto: Los feligreses más prestantes, nobles y privilegiados de la parroquia de Piedecuesta, en su mayoría productores, comerciantes y transportadores de tabaco, mieles y productos estancados por el Estado español deciden solicitar la erección o ascenso político-administrativo de la Parroquia como Villa, al igual a como habían actuado algunos de ellos o sus ascendientes siete lustros antes al solicitar la erección de la Parroquia de San Francisco Javier. Para tal fin, el 29 de abril de 1808 confirieron su poder al también feligrés de Piedecuesta y vecino de Girón, Dr. Dn. Francisco Serrano, abogado y futuro prócer y presidente de la primera república neogranadina, para que presentara y formalizara ante las autoridades virreinales (Real Audiencia y Virrey) la erección de la “Villa de San Carlos”. Seguros de la aceptación, “éxito” y validación de su petición por parte de esas instancias administrativas al contar esa segregación jurisdiccional con la aprobación del Cabildo y el Gobernador de Girón, tres días después otorgan su poder a uno de los abogados que hacen parte de los Agentes del Número ante la Corte de Madrid o el Supremo Concejo de Indias para que su Majestad Católica les concediese la Gracia de erigir en esa dicha Parroquia en Villa sólo con el nombre de “San Carlos”. Texto: Poder ante la Real Audiencia y el Virrey En la Parroquia de San Xavier del Pie de la Cuesta, jurisdicción de la Ciudad de San Juan Girón del Corregimiento de Pamplona, Virreinato de Santafé de Bogotá, en el Nuevo Reino de Granada a veintinueve de abril de mil ochocientos ocho.
Piedecuesta fue ascendida de parroquia a Villa al pedir sus vecinos principales (cabeza de familia) desde 1808 su segregación jurisdiccional del Cabildo de Girón, y consigo, al pagar por su emancipación municipal al estado español; Piedecuesta NO FUE TITULADA, reconocida honoríficamente ni ascendida por una decisión nobiliaria de las autoridades españolas como la “Villa de San Carlos Borromeo”
Ante mí el infrascrito escribano público del número de Cabildo de dicha ciudad de Girón y notario de Indias por su majestad etc., y de los testigos que se nominaran parecieron presentes, los infrascritos vecinos feligreses de dicha parroquia del Pie de la Cuesta, a quienes doy fe conozco vecinos nobles y principales en esta dicha jurisdicción de Girón, y dijeron: Que por la presente otorgan, dan y confieren todo su poder cumplido, bastante, cuanto en derecho se requiere y es necesario para valer al Doctor Don Fernando Serrano, de esta misma feligresía y vecindad, especial para que a nombre de los otorgantes, y representando sus propias personas, derechos y acciones se presente en el tribunal o tribunales que corresponda solicitando y pidiendo el que esta dicha Parroquia sea erigida en Villa, con el nombre de San Carlos del Pie de la cuesta, concediéndole todas aquellas gracias o prerrogativas y privilegios que por derecho corresponda y los más que tenga por conveniente pedir. Sobre cuyo particular hará y practicará todas y cuantas diligencias sean conducentes al buen éxito del asunto como los mismos otorgantes harían e hacer podrían presentes. Siendo que para todo ello lo anexo, incidente y dependiente, le dan y otorgan este poder tan cumplido que por falta de cláusula y otro requisito de que se deba hacer especial mención no deje de valer pues la que faltare la dan por inserta y mencionada como si aquí fuere escrita, con libre, franca y general administración y con facultades de enjuiciar y sustituir este poder en uno o más sustitutos, revocar estos y nombrar otros y con relevación a todos en forma. Y a sus firmeza obligan sus personas y bienes en general, presentes y futuros, con sumisión y poderío a las justicias de su Majestad para que a su cumplimiento les obliguen y apremien por todo rigor de derecho y vía ejecutiva y como por sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada, a cuya Real Jurisdicción se someten renunciando su propio fuero, y otro que ganen domicilio y
vecindad, y la ley si cumvenerit hasta la general del derecho en forma. En cuyo testimonio así lo dijeron, otorgaron y firman siendo testigos Don Vicente Salgar, Don Ignacio Luciano Navas y Don Antonio Novoa, vecinos de que doy fe.
Manuel Mantilla Juan de Dios Arenas Ygnacio Mantilla Bartolomé Arenas Pedro León Mantilla Serrano Ygnacio Figueroa Camilo Mantilla Fernando Mantilla Francisco Mantilla y Salas Manuel Martínez y Reyes Juan Josef Hijuelos Fernando Rey [Marcelo] Gómez Josef Lázaro Mantilla Justo Berenguer José Mantilla Benítez Francisco Borja Juan Ramón Arenas Agustín Mantilla Ygnacio Serrano Germán Calderón Francisco Javier Mantilla y Serrano Narciso García Pedro Paredes José María Borja Isidro José de Otero Manuel Antonio Mantilla Nicolás Arenas Gabriel Serrano Gabriel Mantilla y Rey Benito Joseph Serrano Ygnacio Josef Mantilla Gerónimo Basilio Mantilla y Navas Andrés Mantilla Ramón Gil Mantilla Carpeolo Ordóñez Ygnacio Mantilla y Rey Pedro León Rey Ysidro Rivero Josef Antonio Ramírez Roberto Mantilla Joseph Antonio de Navas Aniseto Mantilla y [Zalera] Francisco Ramírez Ysidro [Franco] [En el margen izquierdo] Salvador [Quintero] Juan de Dios García Manuel Arenas Ante mí Basilio de Arango Escribano Público de Cabildo y de Su Majestad
Poder ante la Corte de Madrid ó el Supremo Consejo de Indias En la Parroquia del Pie de la Cuesta, jurisdicción de la Ciudad de San Juan Girón del Corregimiento de Pamplona, Virreinato de Santafé de Bogotá, en el Nuevo Reino de Granada a dos días del mes de mayo de mil ochocientos ocho años. Ante mí el infrascrito escribano público de Cabildo de dicha ciudad de Girón, Notario de Indias, por su majestad, y por ante los testigos que se nominaran parecieron presentes, los infrascritos vecinos feligreses de dicha parroquia de Pie de la Cuesta, a quienes doy fe conozco, y dijeron: Que por la presente dan y confieren todo su poder cumplido, bastante, cuanto en derecho se requiere y es necesario para valer a cualquiera de los Agentes del Número de la Corte de Madrid, especial para que a nombre de los otorgantes, y representando sus propias personas, derechos y acciones se presente ante su Majestad, que Dios guarde, o ante el Supremo Consejo de Indias pidiendo se digne su Majestad Católica concedernos la Gracia de erigir esta dicha Parroquia en Villa con el nombre de San Carlos. Sobre cuyo particular hará y practicará todas y cuantas diligencias sean necesarias y conducentes al buen éxito del asunto como los mismos otorgantes harían e hacer podrían presentes. Siendo que para todo ello lo anexo, incidente y dependiente, le dan y otorgan este poder tan cumplido que por falta de cláusula y otro requisito de que se deba hacer especial mención no deje de valer pues la que faltare la dan por inserta y mencionada como si aquí fuere escrita, con libre, franca y general administración y con facultades de enjuiciar y sustituir este poder en uno o más sustitutos, revocar estos y nombrar otros y con relevación a todos en forma. Y a sus firmeza obligan sus personas y bienes en general, presentes y futuros, con sumisión y poderío a las justicias de su Majestad
para que a su cumplimiento les obliguen y apremien por todo rigor de derecho y vía ejecutiva y como por sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada, a cuya Real Jurisdicción se someten renunciando su propio fuero, y otro que gane domicilio y vecindad, y la ley si cumvenerit hasta la general del derecho en forma. En cuyo testimonio así lo dijeron, otorgaron y firman siendo testigos Don Vicente Salgar, Don Ignacio Luciano Navas y Don Antonio Novoa, vecinos de que doy fe.
Juan de Dios Arenas Josef Ignacio Mantilla y Calderón José María Borja Francisco Borja Candido Navas Francisco Xavier Mantilla y Serrano Ygnacio Figueroa Anselmo Fermín Mantilla Narciso García Luis Rey Ygnacio Mantilla Ramón Rey José Mantilla Benítez Jerónimo Basilio Mantilla y Navas Feliz Ordóñez Pedro León Mantilla Josef Antonio Ramírez José Martínez Marcelo Gómez Fernando Rey Pedro Montero Joseph Antonio de Nabas José María Suárez Zerrano Raimundo Mantilla José Ygnacio Zespedes Estevan Prada Vicente Mantilla Manuel Antonio Mantilla Juan Josef Hijuelos Pedro Paredes Camilo Sespedes Josef Luzaro Mantilla Francisco de Borja Serrano Justo Berenguer Diego Josef Suarez Pedro Leòn Rey Ysidro Josef de Otero Nicolas Arenas Manuel Castillo Fermin Mantilla Ygnacio Serrano Ante mí Basilio de Arango Escribano Público de Cabildo y de Su Majestad
Fuente Histórica: CDIHR – ARCHIVO HISTORICO REGIONAL (UIS). Notaria Única de Girón. Libro XXV: Protocolos – escrituras Enero – Diciembre 1807 - 1808. Folios 88 – 89, 94 - 95
Contexto: Acordada con el Cabildo de Girón la necesidad de fragmentar la jurisdicción municipal de esa ciudad para ascender la parroquia de Piedecuesta a Villa, reconocida y apoyada la petición de los piedecuestanos y gironeses por las autoridades gubernamentales y virreinales de la Nueva Granada, finalmente, el Consejo de Regencia en nombre del Rey Fernando VII concede el título de Villa de San Carlos y sus privilegios jurisdiccionales en cuanto a Cabildo y Rentas. Legal y legítimamente se constituye la municipalidad de Piedecuesta con la compra del título nobiliario respectivo, la conformación de un cabildo de seis regidores y la adecuación del edificio respectivo. Texto: Don Fernando Séptimo por la gracia de Dios, etc., y en su nombre el Consejo de Regencia de España e indias. Por los vecinos de la Parroquia de Pie de Cuesta corregimiento de Pamplona en el Nuevo Reino de Granada se me ha hecho presente en memorial del 10 de marzo del corriente año, que deseándole los adelantamientos y prosperidad de aquella población, formalizaron expediente ante mi Virrey de Santa Fe para acreditar se halla con todas las circunstancias, proporciones y calidades que exigen las leyes para ser erigida en Villa, cuya gracia han solicitado con el dictado de muy noble y leal: que se creen dos alcaldes con jurisdicción ordinaria y los demás oficios de regidores, y de república con absoluta independencia de la ciudad de San Juan de Girón a que está sujeta y con el goce de las preeminencias y privilegios correspondientes con arreglo a las leyes, señalando por su territorio y términos de jurisdicción todo el que corresponde a la administración espiritual de curato y asignar para propios de un cabildo las cantidades que al presenten rindan al de Girón de tiendas, y tejares, molinos, trucos, y carnicería y de doce números de nuevo impuesto a cada dueño de trapiche e ingenio para moler las cañas dulces en su término y para éjidos, dehesas y pastos comunes los terrenos que tienen comprados.
Piedecuesta fue reconocida por las autoridades reales, regentistas y virreinales del imperio español como la “Villa de San Carlos” desde el 16 de agosto de 1810, pagando por ese título y sus privilegios municipales mil pesos fuertes; Piedecuesta NO FUE TITULADA ni reconocida honoríficamente como Villa “ Muy Noble y Muy Leal” al no contar con méritos ni haber prestado servicios particulares al Rey, el imperio ni las instituciones virreinales durante su existencia como Parroquia de San Francisco Javier.
De las diligencias practicadas ante el dicho mi Virrey de Santa Fe, y de otros documentos presentados, aparece que el lugar de Pie de Cuesta tiene más de mil casas y la población pasará de tres mil vecinos: que la situación es la mejor de aquellos contornos y muy saludable. Que goza de abundantes y buenas aguas, de un aire puro, de cielo despejado, abundancia de víveres, de bosques inmediatos de donde se sacan las mejores maderas para fabricar casas a poco costo y cómodas; que en el distrito se cultivan con mucha utilidad algodón, cacao, añil, café, trigos, tabacos y quinas de cuyos ramos hacen el comercio exterior e interior; que su vecindario tiene muchas familias expresadas en una lista inserta en dichas diligencias, distinguidas por su nacimiento y conducta, y sujetos que los más son acomodados y algunos de riqueza considerable atendidas las circunstancias del país estando dedicados unos al comercio y otros a la agricultura; que hay más de ciento cincuenta vecinos aptos para desempeñar los empleos los empleos concejiles sin parentesco ni tachas legales y con las cualidades necesarias de probidad, virtud y demás que se exigen para tal confianza; que de la población de Pie de Cuesta a la ciudad de Girón hay tres leguas y media de distancia, y en el tránsito tres ríos caudalosos que en tiempo de avenida impiden el paso dos o tres días; que dicha parroquia tiene una casa capitular bastante capaz y decente y su población se aumenta cada día por el fomento de la agricultura y el comercio; que Girón percibe anualmente los propios de Piedecuesta sin recibir el menor provecho estos vecinos, ni tener siquiera un maestro de primeras letras para la necesaria instrucción de la juventud, pues carecen de ella totalmente los pobres que no pueden costear la enseñanza por sujetos particulares; que también percibe Girón el noveno y medio del hospital, cuyo producto servirá para socorrer a los pobres del término “contribuyentes” y de que han carecido; que el terreno donde está situada la factoría de tabacos de la provincia fue donado por los vecinos de dicho lugar, y que estos han contribuido con lo necesario para construir una cárcel a fin de custodiar con toda seguridad a los reos. Examinadas las citadas actuaciones y oído el Cabildo de la Ciudad de Girón pasó el expediente el citado Virrey a la Audiencia por voto consultivo, cuyo tribunal, conformándose con el dictamen del fiscal de lo
civil, expuso en diez y ocho de abril de mil ochocientos nueve que los conocimientos que tiene de las ventajosas circunstancias locales de la Parroquia de Pie de Cuesta, comprobadas con las justificaciones referidas, le obligaba a creer fundada en razón y justicia su solicitud, al paso que descubría aumentos que se enunciaban a favor del Estado y que de parecer podría el Virrey recomendarla a mi real persona. Y habiéndose adherido este jefe al uniforme voto de mi Real Audiencia de Santa Fe, mandó por decreto de diez y seis del expresado mes de abril se me dirigiera testimonio del expediente. Visto y examinado en mi Consejo Supremo de España e Indias, con lo informado por la Contaduría General y lo que dijo mi fiscal, y habiéndome consultado sobre ello con catorce de junio último: he venido a conceder a dicha parroquia de Pie de Cuesta el título de Villa con la denominación de San Carlos en los términos que lo han solicitado sus vecinos, pero sin el dictamen de muy noble y leal en consideración a que éste último honorífico título se ha concedido a los pueblos que se han hecho acreedores a él por sus servicios particulares de que por ahora carece o no justifica dicha población; sirviendo sus vecinos por la expresada gracia de título de Villa con mil pesos fuertes que entrarán antes de su instalación en mis reales cajas de la ciudad de Santa Fe con diez y ocho por ciento de su traslación a España. Dado en Cádiz a diez y seis de agosto de mil ochocientos diez. YO EL REY Fuente Histórica: ARCHIVO MUNICIPAL DE PIEDECUESTA. Fólder único. Compilado por: RUEDA ROJAS, José Manuel. Ciudades de Santander: Piedecuesta. Bogotá: ABC, 1939. P. 137 – 140
Contexto: La condición municipal de Piedecuesta como “Villa de San Carlos” fue reconocida y defendida por los gobernantes (federalistas y centralistas) de la primera república neogranadina (1810 – 1816), en represalia pos su patriotismo insurgente los gobernantes militares de la reconquista española (1816 – 1818) la degradaron a la condición de parroquia dependiente de Girón, siendo reestablecida su condición como Villa meses antes del triunfo del ejército libertador en Boyacá. La condición municipal de Villa, incluida su jurisdicción patronal sobre la parroquia de San Francisco Javier, fue respetada y reafirmada por los gobernantes militares de la República Constitucional de Colombia (1821), siendo finalmente formalizada por la ley del 25 de junio de 1824 mediante la cual al pretender arreglarse “la división territorial de la República” se dispuso que todas las cabeceras de Cantón debían contar con el título republicano de “Villa”. Posteriormente pasaron a denominarse “distritos parroquiales”. Texto: El Senado y la Cámara de Representantes de la República de Colombia reunidos en Congreso, CONSIDERANDO: 1.° Que el territorio de la República debe tener una división regular en sus departamentos y provincias con respecto a su extensión y población, como que conviene tanto para la fácil y pronta administración pública en todos sus ramos, de que dimana la felicidad de los pueblos; 2.° Que la división cómoda y proporcionada a las circunstancias locales, facultando e! despacho a los jefes y Juzgados !es excusa a los pueblos dilaciones, gastos y
Piedecuesta fue reconocida por el régimen constitucional y legal de la República de Colombia como un Cantón de la provincia de Pamplona adscrito al Departamento de Boyacá, considerando para ello su condición colonial de Villa, su número de habitantes, sus rentas y recursos, así como su condición de cabecera municipal; Piedecuesta NO FUE RECONOCIDA después de la derrota del régimen virreinal español con el título monárquico de “Villa de San Carlos del Pie de la Cuesta” al ser renombrada por las instituciones de la República de Colombia (1821 – 1832) simplemente como “Villa de Piedecuesta”.
perjuicios para las reuniones constitucionales en las elecciones primarias y asambleas electorales, para los recursos a las autoridades superiores y para el logro da la pronta y buena administración gubernativa, económica y de justicia; 3.° Que, en fin, debiendo la división territorial de la República conformarse en todo a lo dispuesto en los artículos 8.°, 20,26, 27 y 29 de la Constitución, en su consecuencia; DECRETAN: Artículo 1." Todo el territorio de Colombia se divide en doce departamentos, que con sus capitales son los siguientes: 1°, Orinoco, su capital Cumaná; 2.a, Venezuela, su capital Caracas; 3,", Apure, su capital Barinas; 4.°, Zulia, su capital Maracaibo; 5.°, Boyacá, su capital Tunja; 6.'3, Cundinamarca, su capital Bogotá; 7°, Magdalena, su capital Cartagena; 8.°, Cauca, su capital Popayán; 9.°, Istmo, su capital Panamá; 10, el Ecuador, su capital Quito; 11, Azuay, su capital Cuenca; 12, Guayaquil, su capital Guayaquil. Estos doce departamentos comprenderán las provincias y cantones siguientes: … Artículo 6.° El Departamento de Boyacá comprende las provincias: 1.a, de Tunja, su capital Tunja; 2.a, de Pamplona, su capital Pamplona ; 3.a, del Socorro, su capital Socorro; y 4.a, de Casanare, su capital Pore. § 1.° Los cantones de la provincia de Tunja y sus cabeceras son: 1.°, Tunja; 2.°, Leiva; 3.°, Chiquinquirá ; 4,°, Muzo; 5.°, Sogamoso; 6,°, Tensa, su cabecera Guateque ; 7.a, Cocuy ; S.°, Santa Rosa ; 9°, Soatá ; 10, Turmequé; 11, Garagoa, § 2,° Los cantones de la provincia de Pamplona y sus cabeceras son: 1.°, Pamplona; 2.", Villa de San José de Cúcuta; 3.°, El Rosario de Cúcuía; 4.a, Salazar; 5.", La Concepción ; 6.°, Málaga; 7.°, Girón; 8.°, Bucaramanga; 9.°, Piedecuesta. § 3.° Los cantones de la provincia del Socorro y sus cabeceras son : 1°, Socorro; 2.°, San Gil; 3.a, Barichara ; 4,°, Charalá; 5.°, Zapatoca ; 6.° Vélez; 7,° Moniquirá.
§ 4,° Los cantones de la provincia de Casanare y sus cabeceras son: 1.°, Pore; 2.°, Arauca ; 3.°, Chire, y por ahora Tame: 4.°, Santiago, y por ahora Taguaná; 5.º Macuco; 6.°, Nunchía. …Artículo 15, Si algunos de los cantones expresados en esta ley no pudieren tener municipalidades por su corta población, u otras circunstancias, el Poder Ejecutivo agregará provisionalmente su territorio a otra u otras municipalidades más inmediatas, dando cuenta al Congreso para su arreglo, conforme a lo dispuesto en el artículo 155 de la Constitución, sin perjuicio de que en los cantones que fueren muy vastos por su territorio o población, se establezcan dos o más jueces políticos, a juicio del Poder Ejecutivo. Artículo 16. Pero las cabeceras de los cantones que deben subsistir tendrán municipalidad con arreglo a lo que dispone el mismo artículo. En consecuencia, deben erigirse y se erigen en villas las nuevas cabeceras de estos cantones que en la actualidad sólo fueren parroquias; y el Poder Ejecutivo, previos los requisitos legales, les librará el correspondiente título en papel de la primera clase del sello primero. Dada en Bogotá, a 23 de junio de 1824 — 14,°
El Presidente del Senado, JOSÉ MARÍA DEL REAL—El Vicepresidente de la Cámara de Representantes, JOSÉRAFAEL MOSQUERA—El Secretario del Senado, ANTONIO JOSÉ CARO —El Diputado Secretario de la Cámara de Representantes,JOSÉ JOAQUÍN SUÁREZ. Palacio del Gobierno, en Bogotá, a 25 de junio de 1324—14,° Ejecútese, FRANCISCO DE PAULA SANTANDER—Por Su Excelencia el Vicepresidente de la República Encargado del Poder Ejecutivo, el Secretario de Estado de! Despacho del Interior, JOSE MANUEL RESTREPO.
REPÚBLICA DE COLOMBIA. Codificación nacional. Sala de negocios generales del Consejo de Estado. Tomo [I] Años de 1821, 22, 23 y 24. Bogotá: Imprenta Nacional, 1924. P. 304 – 310
Contexto: A mediados del siglo XIX, la prosperidad material, urbana, económica, financiera y política del distrito parroquial de Piedecuesta conllevó a que el Congreso nacional, por gestión de Victoriano Paredes, la designara cabecera del Cantón de su mismo nombre, el cual estaba conformado además por los distritos de Umpalá y Los Santos, así como fue designada capital de la Provincia de Soto acorde con la Ley del 27 de abril de 1850 mediante la cual se decretó la división de la provincia de Pamplona en: Santander, Pamplona y Soto. Cuatro años después, la Legislatura Provincial de Soto al decretar su Constitución Política (3 de enero de 1854) decidió trasladar la capital provincial a Floridablanca, lo cual ocasionó la oposición y el rechazó unánime por los seis diputados del Cantón de Piedecuesta y uno de Girón, quienes finalmente se negaron a firmar la Constitución aprobada por los restantes diputados de los cantones de Bucaramanga y Girón.
LECCIÓN DIEZ:
Piedecuesta fue designada en 1850 cabecera municipal de su Cantón y posteriormente capital gubernamental de los cantones que integraban la recién creada provincia –nororiental- de Soto; Piedecuesta NO FUE NOMBRADA de forma permanente capital gubernamental, legislativa y cantonal de la Provincia de Soto al ser sustituida en los siguientes años por los distritos parroquiales de Floridablanca y Bucaramanga.
Texto: LEY (17 DE ABRIL) que divide en tres la provincia de Pamplona El Senado y la Cámara de Representantes de la Nueva Granada, reunidos en Congreso, DECRETAN: Articulo 1,° Divídese la actual provincia de Pamplona, para su mejor régimen político, en tres provincias, a saber: 1.ª De Santander, su capital San José, compuesta de los cantones de San José, Salazar y Rosario de Cúcuta, y de los distritos parroquiales de Arboledas, Chinácota y Bochalema
del de Pamplona, los cuales se agregarán: el primero al de Salazar, y los dos últimos a! de San José. 2.a De Pamplona, su capital la ciudad de este nombre, compuesta de los cantones de Pamplona, Málaga y la Concepción. 3.ª De Soto, su capital la villa de Piedecuesta, compuesta de los cantones de Girón, Piedecuesta y Bucaramanga. Artículo 2.º El Gobernador de la provincia de Santander gozará del sueldo anual de doce mil reales; el Secretario, de cuatro mil ochocientos; e! escribiente, de dos mil ochocientos ochenta, y el escribiente portero, de mil seiscientos. Artículo 3.° Cada uno de los gobernadores de las provincias de Pamplona y Soto gozará del sueldo anual de nueve mil seiscientos reales; cada uno de los Secretarios, de cuatro mil reales; cada uno de los escribientes, de dos mil cuatrocientos, y cada uno de los escribientes porteros, de mil seiscientos. Artículo 4.° Asígnense para gastos de escritorio de cada una de las tres gobernaciones, ochocientos reales; y para alquiler de local en la provincia de Santander, hasta mil reales, y en las de Pamplona y Soto, hasta cuatrocientos. Artículo 5.° Las tres provincias mencionadas nombrarán en las próximas elecciones los senadores y representantes que les correspondan según la Constitución. La nueva provincia de Pamplona y aquella de las otras dos que sea designada por sorteo ejecutado en la cámara de representantes, en las presentes sesiones, no elegirán representantes, debiendo continuar su período hasta concluirlo los dos que lo han empezado en septiembre último.
Artículo 6° El Poder Ejecutivo hará la designación y distribución del número de diputados a las cámaras de provincia que corresponda a cada una de las provincias creadas por la presente ley, con la anticipación necesaria, a fin de que puedan ser elegidos en las próximas elecciones. Dada en Bogotá, a 15 de abril de-1850. El Presidente del Senado, JUAN N. AZUERO—El Presidente de la Cámara de Representantes, JOSÉ MARÍA OSANDO—El Secretario del Senado, PASTOR OSPINA— El Representante Secretario, ANTONIO M. PRADILLA. Bogotá, a 17 de abril de 1850. Ejecútese y publíquese. El Presidente de la República, JOSÉ HILARIO LÓPEZ (L. S.) El Secretario de Relaciones Exteriores,
PAREDES VICTORIANO DE
Fuente Histórica: REPÚBLICA DE COLOMBIA. Codificación Nacional de todas las leyes de Colombia desde el año de 1821, hecha conforme a la ley 13 de 1912. Tomo XIV: Años de 1850 y 1851. Bogotá: Imprenta Nacional, 1929. P. 29 – 30. Obra publicada bajo la dirección del honorable Consejero de Estado Doctor Ramón Correa.
Contexto: La reorganización político-administrativa de la República de Colombia en parroquias agrupadas en Cantones departamentales (1824) fue continuada por la República de la Nueva Granada al organizar el territorio nacional en parroquias, distritos parroquiales, cantones provinciales y provincias neogranadinas acordes con la ley del 31 de marzo de 1845. Sumándose a esa división la existencia de concejos (cabildos o ayuntamientos) parroquiales, concejos municipales en las cabeceras de cada cantón y cámaras (legislaturas) provinciales en las capitales provinciales. Para ello la ley del 31 de marzo de 1845 había establecido que por distrito parroquial se entiende “el territorio administrado por un alcalde y un cabildo; y por una parroquia, el territorio cuya administración espiritual está atribuida a un párroco” (Art. 5) Los miembros de la Comisión Corográfica contratada por el ministro piedecuestano Victoriano Paredes a nombre del Presidente José Hilario López, específicamente Agustín Codazzi y Manuel Ancízar, se preocuparon por describir en 1850 cuáles eran las características de los habitantes de la municipalidad de Piedecuesta que habían contribuido a su ascenso como cabecera cantonal y capital provincial. Texto: CAPÍTULO XXX [LOS SANTOS Y PIEDECUESTA] … A las cinco leguas de marcha, saliendo de Los Santos en dirección al N.-E., se avistan a una profundidad de 290 metros y desde el borde de la Mesa las espléndidas llanuras de Piedecuesta y Florida. Domínanse a mano derecha los estribos margosos que arroja el páramo de las Ollas y vienen
LECCIÓN ONCE:
Piedecuesta fue reconocida como un distrito parroquial próspero y autosuficiente en donde se justificaba establecer y preservar la capital cantonal de la Provincia de Soto; Piedecuesta NO ESTABA COMPUESTA por una sociedad equilibrada, justa e igualitaria al primar las diferencias urbanas, sociales y culturales entre ricos y pobres, entre linajes y gentes del común.
a juntarse con los de la Mesa, desparramándose al occidente en forma de colinas rojizas, peladas en la cumbre, y los costados desmoronados y hendidos por las aguas llovedizas; en frente se percibe la hoya del río del Oro, velada por masas de árboles bajo cuyo frondoso ramaje crecen las perfumadas plantaciones de cacao; y a la izquierda, como para completar los contrastes, se extiende plano, unido y salpicado de árboles, un vasto jardín en que brillan las hojas de los cañaverales al lado del verde mate de los arrozales, separados por cercas de limoneros y arbustos vivos. En medio de este vergel iluminado por un sol radiante aparece Piedecuesta, extendiendo sus casas a la sombra de las arboledas, por encima de las cuales sobresalen las torres de dos templos contiguos; paisaje admirable, siempre bello y fresco, ya se le mire desde la escarpada elevación de Jerira o desde la culminante altura de Granadillo, sobre la serranía de Juan Rodríguez. Pie de la Cuesta, como antes se llamaba, era un sitio dependiente de Girón, tan poco poblado todavía en 1760, que reunido a los de Canta y Los Santos, apenas sumaban seiscientos vecinos. Para 1774 tuvo con qué sustentar cura, y se le erigió en parroquia bajo la advocación de San Francisco Javier , y desde entonces continuó prosperando por virtud de la buena situación y la riqueza de su agricultura. De simple distrito parroquial pasó a cabecera de cantón, figurando en el censo de 1843 con 3.500 habitantes, y su territorio con 9.023. Seis años después ocupó el rango de ciudad capital de provincia: la población del distrito había subido a 14.541 individuos, cuya moralidad y bienestar se patentizan en el hecho de no haberse presentado en el transcurso de un año sino 41 casos de delincuencia, de los cuales 6 en asuntos administrativos, 7 contra las personas, 22 contra las propiedades y el resto por actos de menor gravedad. Estas cifras, recogidas en el tribunal del circuito, hablan por sí solas en recomendación de aquellas afortunadas gentes.
El asiento de Piedecuesta se levanta 1.009 metros sobre el nivel del mar, y su clima es tan igual que en treinta observaciones verificadas por series de horas en diversos días, la oscilación del termómetro centígrado se redujo a los términos mínimo 24° y máximo 26°, y la del barómetro nunca pasó a 2,5 de milímetro. Esto explica la salubridad del lugar, constantemente bañado por vientos del N. y N.-O., que vienen de las serranías lejanas. En 1850 fallecieron 181 personas, es decir, una por cada 80,3 de la población total, y nacieron 333, que corresponden a una por cada 43,6 individuos; así la población aumenta con rapidez, particularmente en las bellas estancias de Guatiguará, donde todos son inmediatos parientes, todos propietarios y por rareza se hallará un débil o contrahecho. La ciudad es limpia y bien trazada, con abundancia de agua cristalina; las casas grandes, casi todas bajas y muy aseadas, bien que sin esterado los suelos y simplemente blanqueadas las paredes. En el pueblo no se ven ruanas; los hombres andan en cuerpo, como dicen los de tierra fría, con pantalón de manta, camisa blanca, sombrero de nacuma o de palma, y alpargatas, haciéndose notables por el color pálido y lo enjuto y descoyuntado de las personas, accidentes comunes a los moradores de la zona comprendida entre el Magdalena y las grandes serranías orientales, y a los de la nueva provincia de Santander. Las mujeres calzan alpargata o zapato, y visten camisa prensada y adornada con farfalás, amplias enaguas de zaraza, un pañuelo abierto anudado por las dos puntas a la garganta y el resto flotante sobre la espalda o el lado izquierdo, y el cabello recogido en trenzas bajo un sombrero de paja cuyas dimensiones y figura varían según la coquetería
de la portadora; son, por lo general, de aspecto gentil y despejado, blancas algunas y la mayor parte mestizas de indio y africano, grandes fumadoras desde la infancia, en lo que, si es posible, les ganan a los hombres, de genio independiente y alegre, y naturalmente filántropas como lo requiere el clima. Los domingos, día de mercado, sacan a lucir lo mejor parado de sus galas, anunciando su marcha desde lejos con el crujir del alzuidón que suelen prodigar en las ropas; venden el sombrero de nacuma o palma, tejido despaciosamente en la semana, y con el producto de esta industria, que en el cantón alcanza nada menos que a 13.000 pesos anuales | (2) , hacen sus compras, y después de haberse mostrado en público entablan, al caer de la tarde, franca tertulia sentadas junto a la puerta y del lado de la calle. Cierra la noche tibia y perfumada por las brisas que vienen de los cacaotales y arboledas inmediatas, y resuena, ya cerca, ya lejos, el tiple de los trovadores ambulantes, que ora repiten versificando a porfía, ora cantan uniendo sus voces, frecuentemente bien timbradas, y encaminándolas a los oídos de alguna beldad más o menos difícil de las que pasearon la plaza del mercado. Endechas cantan a veces que pudieran andar en letra de molde, como las que recuerdo disfruté por equivocación a la mitad de una clara y silenciosa noche, pesándome no haber apuntado más que la estrofa siguiente, que servirá de muestra: "Deja, deja tus enojos, Vuelve a la tu risa. Inés; Que humilde pondré los ojos Donde tú ponés los pies ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí…! Donde tú ponés los pies Humilde pondré los ojos"
Esto entonado por tres voces muy acordes, sobre un andante de prolongadas notas y con acompañamiento feliz de guitarra y tiple; conjunto de armonía capaz de rendir, no digo los corazones de aquellas prójimas influidas directamente por el Dios de los tabardillos, exento de nubes que amortigüen sus rayos, sino hasta de las que nacen y crecen para estar arropadas en bayeta bajo las heladas escarchas de Pamplona. ¡Notables contrastes! El pueblo llano de Piedecuesta es músico y poeta; y el pueblo encumbrado, antiguamente llamado clase alta, no es poeta ni músico; entre el pueblo llano hay tertulias y serenatas; entre las familias de rumbo, que por fortuna son pocas, faltan lo uno y lo otro con tal exceso, que viven aisladas, reducidas a fumar solas sus tabacos y entregadas a tristes rivalidades que les imposibilitan cualquier diversión, pues al punto que alguna se proyecta, comienzan a averiguar si se han convidado señoras de primera o de segunda, clasificándose así ellas mismas, como si fueran andullos de tabaco, y resultando a la postre que no pueden reunirse, o apenas se juntan por rareza en número suficiente para formar un baile vacío y glacial. ¡ Miserias humanas, en que la vanidad se hace pagar con usura en aburrimiento y horas desabridas los mentidos triunfos que aconseja! Multitud de jóvenes amables y agraciadas que animarían un sarao, pasan los ratos de solaz guardadas en sus casas, o si salen van sin acompañantes cual si formaran una tribu enemiga de la tribu de varones. La cual tribu de varones sufre las consecuencias de esta separación canónica en los modales, que jamás se formarán sin el trato de la mujer, alma de la sociedad, y en las costumbres, que por precisión van torcidas. Por ejemplo: hay
en la plaza y al pie de las rejas de la cárcel una gruesa viga tendida sobre apoyos de no importa qué, viga monumental, objeto de la predilección y entusiasmo de los señores notables de Piedecuesta. Llámanla "El Palo", y su historia y vicisitudes se conservan religiosamente en la memoria como tradición patriótica. Cuando cortaron esa viga para una fábrica, no imaginaba los honores y confidencias que la esperaban. Fue recibida en triunfo con música y cohetes, mejor que si se hubiera tratado de la instalación de una escuela de niñas, y colocada en el lugar que ocupa comenzó a sufrir el peso de una docena de concurrentes que sobre ella se sientan desde que declina el sol, sacan la mano derecha por la abertura de la ruana, conservada como signo de progreso, apoyan la barba y se están callados hasta que alguien pasa en mala hora por enfrente. -Bonita mula lleva don Casimiro- dice uno de los taciturnos. -Sí -replica otro-, pero tropieza de las manos. -Y todavía la debe -añade un tercero desperezándose. -¡Hombre! Yo no sabía tanto, aunque es verdad que, según afirmaban esta mañana, Casimiro está para quebrar. Y sigue la corredera por este orden, echando a la plaza cosas que si perjudican al pobre don Casimiro, de oficio comerciante, no hacen menores daños a los y las que le siguen en la despiadada revista. ¿Qué prueba esto? Que el hombre atareado, como lo son los de Piedecuesta, cuya laboriosidad es proverbial, necesita de algunos momentos de descanso, necesita del ajeno trato para trocar sus ideas con otro; y cuando falta la cordial y cotidiana comunicación
con la mitad civilizadora de la sociedad, hay que echar mano de cualquier pasatiempo, del billar, del Palo, de esas distracciones que paulatinamente van mermando las ideas y empobreciendo la inteligencia, en términos que al salir después para otros lugares menos ingratos nos asombramos de nuestro insensible, irreparable retroceso moral. Piedecuesta, por la naturaleza de las cosas, debe subir mucho en la escala de nuestras ciudades cultas; y subirá pronto si los vecinos de ilustración con que ya cuenta, en vez de dejarse arrollar por la corriente de las costumbres añejas, toman a pechos las reformas, borran las distinciones necias entre hijos de una madre común, fomentan la música y las buenas reuniones, y crean fervorosamente casas de educación, como lo ha querido la Cámara de Provincia, puesto que nada significan en una población de casi 15.000 habitantes 87 niños y 14 niñas aprendiendo a leer y escribir en 7 pobres escuelas, únicas con que se honra el distrito; ni el naciente Colegio de Floridablanca producirá los frutos que de él pueden esperarse, no obstante los esfuerzos del gobernador Marco A. Estrada, joven de raro patriotismo, si lo dejan abandonado y no secundan mejor que hasta hoy su noble empeño por la educación pública.
Fuente Histórica: ANCÍZAR, Manuel. Peregrinación de Alpha. [Provincias del Norte de la Nueva Granada 1850 – 1851]. Bogotá: Echeverria, 1853. Cap. XXX. Versión disponible en: http://www.lablaa.org/blaavirtual/historia/perealpha/indice.htm
El 13 de Mayo de 1857 fue creado legalmente el Estado (federal) de Santander al unirse las provincias confederadas del nororiente de la Nueva Granada. Constituida la Asamblea Constituyente de ese Estado, los treinta y cinco diputados cantorales que la conformaron promulgaron su Constitución política (11 de noviembre de 1857) en cuyo séptimo artículo se dispuso que los negocios que no fuesen competencia del Estado Federal (orden público, fuerza pública, legislación, justicia, instrucción pública, rentas, gastos y créditos, organización administrativa, sistema electoral, unidad monetaria y vías de comunicación) eran competencia de los miembros del Estado quienes debían administrarlos por medio de asociaciones de municipios creadas para tal fin entre las jurisdicciones municipales. Para la administración de los negocios de competencia del Gobierno del Estado, la Asamblea Constituyente de Santander decretó (Ley del 23 de diciembre de 1857) dividir el Estado en 97 de los 99 distritos parroquiales preexistentes con un alcalde principal y su suplente, así como congregó en 15 circuitos esos distritos. El octavo de esos circuitos fue el de Piedecuesta conformado por los Distritos de Piedecuesta, Los Santos, Umpalá, con capital en Piedecuesta. Para la administración de los negocios que no eran competencia del Gobierno del Estado, la Asamblea Constituyente dividió provisionalmente el Estado (Ley del 22 de diciembre de 1857) en dieciséis municipios de los cuales el décimo era el Municipio de “Piedecuesta” conformado por los distritos del Circuito de Piedecuesta que decidieran agregarse autónomamente a esa jurisdicción como fue el caso de Umpalá (Ley IX de 30 de diciembre de 1858). El fracaso político y los conflictos administrativos causados por la división de los distritos en Circuitos y al mismo tiempo en Municipios fueron corregidos con la ley del 25 de julio de 1859 mediante la cual se dividió el Estado en siete Departamentos: Socorro, García Rovira, Ocaña, Pamplona, Cúcuta, Vélez y Soto, con capital en Bucaramanga. El 21 de diciembre del mismo año se dividió el Departamento del Socorro en Guanentá y Socorro.
LECCIÓN DOCE:
Piedecuesta fue constituida en un Municipio (federal) con su propio régimen constitucional, legal y financiero al ser creado el Estado de Santander; Piedecuesta NO FUE RECONOCIDA como un Municipio secular, con total separación de funciones entre las instituciones de la Iglesia (Estado Pontificio) y el Estado Colombiano, por parte del Obispo de Pamplona, los curas párrocos, los feligreses, y finalmente los ejércitos que invadieron la extinta Provincia de Soto para reinstaurar el régimen constitucional primigenio.
Texto: CONSTITUCIÓN DEL MUNICIPIO DE PIEDECUESTA. El Ayuntamiento del Municipio de Piedecuesta, en ejercicio de las atribuciones que le confiere la ley fundamental del Estado y la de 22 de diciembre de 1857, que organiza provisoriamente los Municipios, dictadas las reglas generales para el régimen social de los individuos que representan en la forma siguiente: Regla 1. De la Asociación Municipal. La Asociación Municipal de Piedecuesta, siguiendo el orden que prescribe la ley orgánica de municipios se compone de los vecinos del distrito en la política, haciendo, en consecuencia, una parte integrante del Estado de Santander. Regla 2. De los asociados. Todos los miembros de la asociación disfrutarán en ella, por analogía, en lo municipal, de los mismos derechos y garantías y tienen respectivamente las mismas obligaciones que el Estado señala a sus ciudadanos, reputándose el efecto como asociados los varones mayores de veintiún años que e encuentran en el territorio político de Piedecuesta y menores de esta edad que sean ó hayan sido casados. Regla 3. De los negocios cuya administración incumbe al Municipio. Son negocios de la administración del Municipio: sus bienes, rentas y gastos, las vías de comunicación, la instrucción primaria, siempre que no sea sostenidas por las rentas del Estado, la elección y dotación de los funcionarios municipales, la salubridad y ornato de la población. La Legislatura hará de su seno un Presidente, dos Designados que le reemplacen por el orden de primero y segundo y además un Secretario que podrá ser de dentro o fuera de la Corporación.
Regla 4. De la soberanía relativa al Municipio. La soberanía reside esencialmente en el pueblo, cuyos miembros formando hoy un municipio, delegan el ejercicio de aquella y un Ayuntamiento, que en lo sucesivo se denominará "Legislatura municipal”. Regla 5. De la Legislatura municipal. La Legislatura municipal de Piedecuesta hace las leyes que tendrán fuerza obligatoria para todos los miembros del municipio, pudiendo tener cada uno de estos asientos en el lugar de las sesiones legislativas, voz y voto en cualquier objeto de discusión, pero sin traspasar los límites que prescriba el reglamento interior de la mencionada legislatura y bajo las mismas bases, cualquier miembro del municipio puede presentar los proyectos de ley municipales que estime convenientes. Regla 6. De la Diputación municipal. La Legislación municipal de Piedecuesta se compone ordinariamente de cinco diputados elegidos por el voto directo del pueblo, ante un jurado compuesto de cinco miembros que elegirá también el municipio ante el presidente de la Legislatura, el Alcalde y Personero). Una ley especial arreglará estas elecciones. La duración de los diputados será un año contado de primero de enero inmediato a su elección y serán suplentes respectivos, en el mismo período, los que siguen en votos, debiendo decidir la suerte todo caso de empate. Las reuniones tendrán lugar a virtud de convocatoria del Presidente de la Legislatura o del Alcalde, cuando algún motivo lo exija durarán todo el tiempo que sea necesario para el despacho de los negocios de que debe ocuparse y tendrá lugar en paraje público y espacioso, que pueda concurrir a ellas gran número de socios.
Regla 7. De la formación de las leyes. Cada proyecto se discutirá en dos debates en distintas reuniones. Aprobado que sea en primer debate, se publicará siempre que sea posible y se fijarán carteles anunciando la materia sobre que versa el proyecto, el día y la hora en que deba verificarse el segundo debate. Tanto los diputados como el Alcalde y cualquier miembro del municipio, pueden presentarse a la Legislatura los proyectos que crean convenientes. Regla 8. Del Alcalde. La elección de alcalde municipal se hará por la Legislatura en el mes de diciembre. Este empleado que es amovible a voluntad de la Legislatura, durará en su destino un año, contado desde el primero de enero inmediato a su elección. Tendrá un Secretario y un Comisario de policía, agente inmediato, de su libre nombramiento y remoción. Las funciones de Alcalde pueden encargarse al mismo que desempeñe este destino en el ramo político, cuando y por el tiempo que la Legislatura lo juzgue conveniente. La Legislatura municipal destinará en el presupuesto de gastos, la cantidad necesaria para pagar los sueldos del Alcalde y Secretario y para material de su oficina, gasto que considerará de preferencia a cualquier otro gasto que exija el servicio municipal. El Alcalde le subrogan en falta absoluta o accidental, uno de tres Designados que nombrará la Legislatura en el orden de primero, segundo y tercero, los cuales durarán por el mismo tiempo que el Alcalde. Al alcalde corresponde la ejecución de las leyes que expida la Legislatura, la ordenación de los gastos que esto erogue, el mantenimiento del orden público, la policía y ornato de la población y todo lo demás que de acuerdo con la Legislatura o la Asociación, tienda a desarrollar el progreso moral y material del pueblo, sin traspasar los límites legales. Puede también por medio de su Secretario tomar parte en las discusiones de los proyectos que se presenten.
Regla 9. De la administración de los bienes y rentas. Para la administración de los bienes y rentas del municipio habrá un Tesorero nombrado por la Legislatura, el cual es pagador de los gastos que se eroguen por la expresada Corporación. Dicho empleado disfrutará del sueldo que se le asigne en el presupuesto general de gastos, y durará en su destino por todo el tiempo que se señale por una ley especial sobre contabilidad y administración de rentas. Regla 10. Del Personero Municipal. Habrá en el municipio un Personero que represente los derechos de aquel y defienda sus intereses ante los Tribunales competentes. Su nombramiento se hará por la Legislatura en cualquier tiempo y en las cosas que estime concerniente. Regla 11. Sobre reforma de la Constitución. La presente Constitución puede ser adicionada o reformada, en cualquier tiempo, por la Legislatura municipal, en la misma forma que cualquiera otra ley. Regla 12. Transitoria. Entre tanto nos den las leyes que mandan el servicio del municipio, continuarán vigentes los acuerdos del extinguido Cabildo, en todo lo que no se oponga al nuevo sistema establecido, ejerciendo en consecuencia sus funciones el Alcalde nombrado a virtud de dichos acuerdos, en lo municipal hasta tanto se resuelva por el Jefe Superior sobre la conveniencia de asumir las funciones del Alcalde municipal el que ejerce este destino en el ramo político.
Dada en Piedecuesta a 25 de febrero de 1858. El Presidente, B. Bermúdez. Los diputados Casimiro Rey, José María Navas, Asisclo Meléndez, el diputado secretario, Camilo Castillo. Ejecútese y publíquese. El alcalde municipal, Manuel Rey. El secretario, Javier Orbegozo.
Fuente Histórica: GACETA DE SANTANDER. Pamplona, 1858. Compilada por: GÓMEZ ORTIZ, Armando y PARDO MARTÍNEZ, Orlando. Comp. Las constituciones políticas del Gran Santander 1853 – 1858. P. 317 - 321
En la página siguiente: Templos de la parroquia de San Francisco Javier de Piedecuesta separados por el Palacio Municipal (casa consistorial o alcaldía). Frente a ellos, la plaza mayor y de mercado a fines del siglo XIX. El templo parroquial del Perpetuo Socorro (izquierda) cayó en desuso con la inauguración del templo de San Francisco Javier (derecha) el 9 de junio de 1861, después de 40 años de construcción.
Contexto: Los triunfos bélicos y electorales de los políticos y gobernantes de la “regeneración” conllevaron a la extinción de las constitucionales de carácter federal y estatal de los Estados Unidos de Colombia (Agosto 10 de 1885) y la aprobación de la constitución política de la República de Colombia (Agosto 5 de 1886). El régimen unitario, centralista, católico y presidencialista que fue reimpuesto reorganizó los Estados soberanos al reorganizarlos y fragmentarlos como departamentos (intendencias y comisarías), los departamentos estatales en provincias departamentales, así como los distritos municipales conservaron su organización al seguir conformados por un cabildo (concejo), un alcalde y un párroco. De acuerdo a lo dispuesto en el artículo quinto de esa misma constitución, sólo por medio de leyes expedidas por el Congreso Nacional se podrían conformar nuevos departamentos al ser solicitados por los Concejos Municipales que así lo requiriesen y asegurando un número proporcional del habitantes en el nuevo departamento como en el segregado. Considerando esa disposición, por medio del Acto Legislativo número 3 (de 30 de marzo) de 1905 la Asamblea Nacional Constituyente y el presidente Rafael Reyes acordaron formar los Departamentos que se considerasen necesarios sin cumplir requisitos sobre cantidad de concejos municipales solicitantes, número de habitantes (almas) y legislaturas aprobatorias. La consecuencia de esas decisión fue la ley 17 (de 11 de abril) de 1905 mediante la cual se decretó la fragmentación del conflictivo y liberal Departamento de Santander en dos departamentos: 1. Galán, conformado por las recién creadas provincias del sur de Santander (Guanentá, Galán, Socorro, Charalá y Vélez), con capital en San Gil, y; 2. Santander, conformado por las provincias del norte de Santander (Cúcuta,
Piedecuesta fue uno de los municipios de la Provincia de Soto desde su creación a mediados del siglo XIX, sin embargo, durante las reformas territoriales posteriores a la Constitución de 1886 fue divulgada la existencia de la “Provincia de Piedecuesta” hasta mediados del siglo XX; Piedecuesta NO FUE SIEMPRE parte de la Provincia de Soto ni del Departamento de Santander al variar las divisiones territoriales de la República así como las jurisdicciones político administrativas del Departamento durante la primera mitad del Siglo XX.
García Rovira, Pamplona, Soto, Ocaña y las provincias del sur del Departamento de Magdalena (actuales Bolívar y César). Siendo la División territorial en dieciséis Departamentos con sus respectivas Provincias la misma para la división judicial del país en Distritos y Circuitos. El Decreto 916 (de 31 de agosto) de 1908 del presidente Rafael Reyes decretó a su vez la división de la República en 28 departamentos, dividiendo el de Santander en Bucaramanga y Cúcuta, con lo cual el extinto Estado y Departamento de Santander quedó dividido en los Departamentos de Bucaramanga, Cúcuta y San Gil (Galán). El Departamento de Bucaramanga tendría capital en Bucaramanga y estaría conformado por los municipios de las provincias de Soto, García Rovira, Pamplona y el sur del Departamento de Mompós. No obstante, la Ley 65 (de 14 de diciembre de) de 1909 derogó las leyes, actos y decretos del presidente R. Reyes desde 1905 y decretó que desde el 1 de abril se debía reestablecer la división territorial de Colombia en los diez departamentos que existían hasta el 1 de enero de 1905. El Departamento de Santander fue reunificado y reestableció su capital en Bucaramanga, así como continuó dividido en Provincias y las provincias en Distritos Municipales. Sin embargo, la Ley 25 del 14 de julio de 1910 dispuso que el Departamento de Santander debía fragmentarse en dos: Santander (del sur) y Norte de Santander, separando y reorganizando para tal fin las provincias del sur y las provincias del norte que habían conformado desde 1857 la jurisdicción de Santander. Con la extinción de los prefectos, jefes, inspectores y alcaldes provinciales de los departamentos a partir de las reformas de 1935 - 1936, las provincias perdieron a su vez toda importancia territorial, jurídica y político-administrativa, con lo cual, los municipios se reconstituyeron en los entes territoriales en los cuales se ejecutaban las disposiciones legislativas del Estado central de acuerdo a lo dispuesto por las Asambleas Departamentales y el Congreso Nacional.
Si bien la provincia de Soto, creada en 1850, continuó siendo reconocida como una de las provincias de Santander hasta su fragmentación en los núcleos provinciales de Soto Norte y Área Metropolitana en 2005 (Decreto gubernamental 304 del 6 de diciembre), los cambios en la división territorial de la república como del departamento conllevaron a que el Municipio de Piedecuesta fuese reconocida en los libros geográficos, escolares y de turismo como una provincia en si misma hasta mediados del siglo XX. Ejemplo de ello fue el reconocimiento de Piedecuesta como cabecera de las provincias de Los Santos (1907), Provincia de Piedecuesta (1910 - 1943), Provincia de Río de Oro (1941), etc. A la par de esos procesos, Luis Antonio Céspedes, destacado publicista e ilustrador piedecuestano de la editorial La Cabaña, diseñó y donó en 1941 a las instituciones municipales un escudo nobiliario de armas para la ciudad de Piedecuesta, agregándole la cuestionada condición de “muy leal” negada y cuestionada por el régimen español desde 1810 en un afán local por regenerar los ilustres orígenes hispanocatólicos de las familias y linajes más importantes de la localidad. Textos: Provincia de los Santos (1905 - 1910) PIEDECUESTA. Distrito y ciudad, capital de la Provincia de Los Santos, en [el] Departamento de Santander; hermosa población, ventajosamente situada en medio de una llanura de frondosas arboledas y campos cultivados; queda a orillas del Río de Oro, a 0° 40’ 40’’ de longitud occidental, 6° 43’10’’ de latitud N., y a 1009 metros sobre el nivel mar, con temperatura de 22°. Fue erigido en parroquia en 1774; el caserío es muy bueno, muy provisto de agua, que corre por sus rectas calles; regular iglesia y elegante casa municipal. Sus moradores
fabrican sombreros de paja, cigarros, dulces y cultivan las principales plantas de la tierra cálida, como tabaco, cacao, algodón, café, etc. Tiene 11942 habitantes, colegio, teatro, estafeta, oficina telegráfica y dista de Bogotá 34 miriámetros 5 kilómetros. Pertenece al Circuito de Bucaramanga del Distrito Judicial de Santander y es cabecera del Circuito de Notaría y Registro, con un Notario y un Registrador, según Decreto 1191 de octubre de 1905. Provincia de Piedecuesta (1910 - ) PROVINCIA DE PIEDECUESTA: Su capital es Piedecuesta, hermosa población, ventajosamente situada en medio de una llanura, a orillas del Río de Oro, a 1009 metros de altura, con una temperatura de 23°. Tiene un buen colegio de varones que costea el Departamento, un hospital a cargo de las Hermanas de la Caridad y 9656 habitantes. Los demás municipios son: Los Santos y Umpalá. Provincia de Piedecuesta ( 1937 – 1943 - ) PIEDECUESTA. Esta ciudad, capital de la provincia del mismo nombre, situada a orillas del Río de Oro (Origen del Cañaverales o Lebrija), a 982 metros sobre el mar, se halla circundada de colinas en un valle de extraordinaria fertilidad. Tiene buenos cultivos de morera para el gusano de seda; catorce fábricas de cigarros y cigarrillos; buenos colegios; amplio teatro; hospital; luz eléctrica y diversidad de climas dentro de su jurisdicción, lo que da gran variedad a sus productos agrícolas. Entre éstos es de señalados rendimientos el de la caña de azúcar. Hasta mediados del siglo XVIII, Piedecuesta dependía, en lo eclesiástico, de Girón. Provincia de Río de Oro (1941) PIEDECUESTA. Capital de la Provincia de Río de Oro. Tiene 17.930 habitantes y su temperatura media es de 22 grados; está en un bello y fértil valle a 982 metros sobre el nivel del mar. Su
industria principal es la panela, que es superior a cualquiera otra del país por su dulce y pureza. Este artículo tiene muy buenos mercados en el Norte del país y en la Costa Atlántica. También cultiva en grande escala el arroz y el tabaco, y tiene un crecido número de Fábricas de cigarros, los que exporta a distintos mercarlos del país. Dista de Bucaramanga 22 kilómetros por muy buena carretera. Tiene piscinas y bellos sitios de paseo.
CASA EDITORIAL LA CABAÑA. Guía Turística de Santander. Bucaramanga: La Cabaña, 1941. P. 70 DÍAZ LEMOS, Ángel M. Compendio de Geografía de la República de Colombia. 7 ed. Barcelona: Artes Gráficas, 1925. P. 195. (Obra premiada con Diploma de Honor y Medalla de Plata en la Exposición del Centenario d la Independencia Nacional. Bogotá – 1910, y adoptada de texto por el Gobierno para las Escuelas Normales de Colombia y por el Colegio Nacional de San Bartolomé) SAMPER ORTEGA, Daniel. Nuestro lindo país colombiano. 3ed. Bogotá: Ed. Samper Ortega, [1943]. P. 448. (Primer edición de 1937) ZAMORA, Manuel M. Guía de la República de Colombia. Bogotá: Imprenta Eléctrica, 1907. P. 298 – 299
Contexto: Consecuente con las transformaciones territoriales del país dispuestas por las reformas a la Constitución de 1886, el Gobernador de Santander Rafael Ortiz González presentó a la Asamblea Departamental al finalizar octubre de 1976 el proyecto de ordenanza número 25, mediante la cual se ordenaba el traslado de la cabecera del Municipio de Umpalá a la población urbana de su corregimiento llamado Santa Bárbara, el cual debía ser reconocido como el Municipio de Santa Bárbara y su cabecera municipal debía ser la misma población de Santa Bárbara. Para todo lo cual, los diputados de la Asamblea debían actuar de acuerdo a lo dispuesto en los artículos de la Constitución Nacional (Art. 187), la Ley 38 de 1942 y la Ley 14 de 1969, mediante los cuales se les autorizaba para trasladar o crear cabeceras municipales. Umpalá, al igual que Piedecuesta, se había originado al ser solicitada por sus vecinos la erección de la parroquia de Nuestra Señora de los Dolores de Umpalá en 1852, ante el Obispo de Nueva Pamplona, la cual fue erigida el 18 de enero de 1856. Sin embargo, su poblamiento se remontaba a 1765 cuando los habitantes de los valles del Manco y Umpalá habían solicitado desagregarse de la parroquia de Cepitá para hacer parte de la parroquia de Girón, y posteriormente de Piedecuesta. Con el cambio constitucional y jurisdiccional de 1857 fue reconocida como Distrito parroquial, el cual se anexo desde un primer momento al Municipio (federal) de Piedecuesta, constituyéndose los poblados de sus corregimientos de Pescadero, Umpalá y Suaque en lugares de descanso y aprovisionamiento obligado para los viajeros y arrieros que usaban los caminos del cañón del Chicamocha para ir desde
LECCIÓN CATORCE:
Piedecuesta ha sido desde 1976 un Municipio ampliado en su jurisdicción políticoadministrativa y parroquial al agregársele el extinto Municipio de Umpalá, su corregimiento, veredas y parroquia; Piedecuesta NO HA ESTA COMPUESTO siempre por la misma jurisdicción municipal ni por una única parroquia al haber sido cabecera de los cantones, circuitos, provincias y municipios que han caracterizado el proceso de organización político-administrativa de Santander y Colombia., cuyo crecimiento ha propiciado la necesidad de erigir nuevas parroquias urbanas y rurales.
las provincias de Soto y Guanentá hacia las de García Rovira o Pamplona, y viceversa. El sitio de Suaque fue erigido a su vez en como la viceparroquia de Santa Bárbara, siendo continuado su poblamiento por el general Clímaco Ortiz Mantilla, propietario de la mayor parte de las tierras de ese Municipio, al promover la edificación de un poblado en ese lugar desde 1903. Acciones a las cuales siguió el traslado de las residencias y oficinas del cura párroco de Umpalá hacia Santa Bárbara por orden del obispo de Pamplona desde enero de 1943, lo cual propició una nueva migración de familias de la cabecera municipal hacia el poblado de ese corregimiento. La construcción de la troncal carreteable que unía a Piedecuesta con Málaga pasando cerca a Santa Bárbara y la construcción de la troncal que unía a Piedecuesta con San Gil al pasar su ruta por el poblado del corregimiento de Pescadero se constituyeron en los factores adicionales que contribuyeron a la desocupación y el pleno aislamiento de la cabecera municipal del Municipio de Umpalá. Los diputados encargados de estudiar el proyecto del gobernador, natural de Santa Bárbara y descendiente del General C. Ortiz, por medio de una comisión especial informaron el 16 de noviembre de 1976 a los demás diputados que esa jurisdicción no cumplían ya los requisitos de Municipio en cuanto a población, funcionarios y rentas públicas para su sustento. Los demás diputados expusieron como causa de ello tanto en Umpalá como en la mitad de municipios de Santander: 1. El olvido y falta de apoyo por parte del centralismo que caracterizaba a las instituciones departamentales y; 2. El abandono y aislacionismo que se vivía a falta de una carretera que conectara su cabecera municipal con las troncales recientemente construidas.
Todo lo cual, había propiciado la emigración de la mayor parte de sus habitantes hacia los corregimientos de Santa Bárbara y Pescadero o hacia municipios circunvecinos, especialmente hacia Piedecuesta, propiciándose así la fragmentación política, social, cultural y económica de las familias que habían conformado el Municipio de Umpalá. Aprobadas las razones del proyecto del gobernador, los diputados Daniel Valencia Ortiz y Mario González Vargas sugirieron agregar a los artículos del proyecto la anexión de la extinta cabecera municipal, las veredas circunvecinas a la misma y las veredas del corregimiento de Pescadero al Municipio de Piedecuesta porque así lo deseaban los habitantes de esos lugares al creer que se les aseguraría un “futuro promisorio” de entrar Piedecuesta a hacer parte del “Área Metropolitana de Bucaramanga”, por sus situación geográfica y vial, y especialmente, porque esas familias habían tenido históricamente “relaciones preferenciales” con las piedecuestanas. Después de tres debates, finalmente se decidió modificar el proyecto del gobernador, se fragmentó el extinto Municipio de Umpalá en dos jurisdicciones, se condescendió con las pretensiones sociopolíticas de las familias de Santa Bárbara por contar con su propio Municipio, así como se reconocieron las necesidades económicas y culturales de las familias de Umpalá y Pescadero al pedir anexarse y ser beneficiadas sólo por las instituciones de Piedecuesta al pasar a ser un corregimiento e inspección de policía de ese Municipio. Todo lo cual, fue considerado y ordenado al aprobarse el 29 de noviembre de 1976 la ordenanza veinticuatro.
Textos: PROYECTO DE ORDENANZA NUMERO 25 DE 1976 Por el cual se ordena el traslado de la cabecera del municipio de Umpalá a la Población de Santa Bárbara, jurisdicción del mismo municipio y se dictan otras disposiciones. LA ASAMBLEA DE SANTANDER, CONSIDERANDO: Que la Ley 38 de 1942, autoriza ampliamente a las Asambleas Departamentales para trasladar cabeceras municipales. Que los requisitos exigidos por la mencionada Ley han sido estudiados detenidamente en el caso de traslación de la cabecera del municipio de Umpalá a la Población de Santa Bárbara dentro de la misma jurisdicción y se halla de conformidad con la mencionada ley. ORDENA: Artículo 1°- A partir de la promulgación de la presenta Ordenanza, la cabecera del municipio de Umpalá se trasladará a la población de Santa Bárbara en jurisdicción del mismo municipio. Artículo 2°- Queda de cargo del Municipio el suministro de locales para el funcionamiento de las dependencias municipales, mientras el Gobierno Departamental dicte nuevas disposiciones. Artículo 3°- El Municipio que hasta ahora ha venido llamándose Umpalá se denominará en lo sucesivo, municipio de Santa Bárbara y su cabecera será Santa Bárbara. Artículo 4°- Autorízase al Gobierno Departamental para abrir los créditos y hacer los traslados a que haya lugar dentro del presupuesto de la actual vigencia por la suma necesaria, para sufragar los gastos que ocasione el cumplimiento de la presente Ordenanza, quedando facultado para reglamentarla. Artículo 5°- Derógame todas las disposiciones contrarias a la presente Ordenanza, la cual rige desde su promulgación. Presentado por: RAFAEL ORTIZ GONZÁLEZ, Gobernador.
ORDENANZA NÚMERO 24 DE 1976 (Noviembre 29) "Por el cual se ordena el traslado de la cabecera del Municipio de Umpalá a la población de Santa Bárbara, jurisdicción del mismo Municipio y se dictan otras disposiciones". LA ASAMBLEA DE SANTANDER, CONSIDERANDO: Que la Ley 38 de 1942 autoriza ampliamente a las Asambleas Departamentales para trasladar cabeceras municipales. Que los requisitos exigidos por la mencionada Ley han sido estudiados detenidamente en el caso de traslación de la cabecera del Municipio de Umpalá a la población de Santa Bárbara dentro de la misma jurisdicción y se halla de conformidad con la mencionada Ley. ORDENA: Articulo 1°- A partir de la promulgación de la presente Ordenanza, la cabecera del Municipio de Umpalá se trasladará a la población de Santa Bárbara, en jurisdicción del mismo Municipio. Artículo 2°- El Municipio que hasta ahora ha venido llamándose Umpalá, se denominará, en lo sucesivo, Municipio de Santa Bárbara y su cabecera será Santa Bárbara. Artículo 3°- Facúltase al Gobernador del Departamento para que, previo el lleno de los requisitos legales, agregue el Municipio de Piedecuesta, territorios de Umpalá y Pescadero y señale los nuevos límites de los Municipios que afecta esta Ordenanza. Artículo 4°- El cumplimiento de lo ordenado en esta Ordenanza, deberá hacerse simultáneamente en todas sus partes. PARÁGRAFO: En caso de que por cualquier motivo no pudiera llevarse a cabo la anexión de los territorios de Umpalá y Pescadero a Piedecuesta, quedará sin efecto alguno el articulo primero de esta Ordenanza.
Artículo 5°- Queda a cargo del Municipio de Santa Bárbara el suministro de locales para el funcionamiento de las dependencias municipales. Artículo 6°- Autorízase al Gobierno Departamental para efectuar los créditos y contra créditos que sean necesarios para el cumplimiento de esta Ordenanza, quedando facultado para reglamentarla. Artículo 7°- Facúltase al Gobierno Departamental para crear en Umpalá un régimen administrativo de Inspectoría de Policía de primera categoría. Artículo 8°- Facúltase al Gobierno Departamental para efectuar las operaciones presupuéstales necesarias para la construcción de la carretera el Salao-Umpalá. Artículo 9°- Deróganse todas las disposiciones contrarias a la presente Ordenanza. El Presidente, RODOLFO GONZÁLEZ GARCÍA, El Secretario, ELBERTO ORTIZ LOZANO. REPÚBLICA DE COLOMBIA SANTANDER —GOBERNACIÓN. — DEPARTAMENTO DE
REPÚBLICA DE COLOMBIA. ASAMBLEA DE SANTANDER. Proyecto de Ordenanza Número 25 de 1976. En: Anales de la Asamblea. Director: Secretaría Auxiliar de la Asamblea. Bucaramanga. FRID. 30, octubre, 1976. No. 1502. P. 66
REPÚBLICA DE COLOMBIA. ASAMBLEA DE SANTANDER. Ordenanza Número 24 de 1976. En: Gaceta de Santander. Director: Alonso Ordóñez Ardila. Bucaramanga. FRID. 30, noviembre, 1976. No. 10520. P. 806
Bucaramanga, noviembre veintinueve (29), de mil novecientos sesenta y seis (1976). PUBLIQUESE Y EJECÚTESE. RAFAEL ORTIZ GONZÁLEZ, Panorámicas de la calle principal y el templo parroquial de Umpalá
Contexto: La centralización político-administrativa, ejecutiva y judicial de la capital del Departamento de Santander en Bucaramanga aunado al desarrollo comercial, industrial y educativo que se concentró en esa ciudad durante la primera mitad del siglo XX, conllevó a que las cabeceras municipales de las jurisdicciones limítrofes o dependientes con ese municipio se constituyeran en satélites de su desarrollo al servir como lugares de dormitorio, asentamientos residenciales, sucursales comerciales y centros de abastecimiento o producción industrial de las instituciones publicas como de las organizaciones privadas constituidas en la ciudad capital. Para ordenar, centralizar, planificar y administrar esos mutuos procesos de desarrollo urbanístico, comercial e industrial, la Asamblea Departamental dispuso con la ordenanza 20 del 15 de diciembre de 1981 la creación de la primera Área Metropolitana del Departamento, conformada por Girón, Floridablanca y Bucaramanga, su ciudad núcleo. Un lustro después, los procesos de desarrollo urbanístico del oriente de Piedecuesta (Villanueva, San Cristóbal, Cabecera del Llano, etc) asociados con la ampliación y mejoramiento de la autopista entre Piedecuesta y Floridablanca como parte de la troncal nororiental, conllevaron a la inserción del Municipio de Piedecuesta al Área Metropolitana de Bucaramanga (AMB) por parte del Gobernador de Santander Álvaro Cala al firmar el Decreto 032 del 2 de marzo de 1985. Las mutuas responsabilidades tributarias, financieras y ambientales de los municipios al transferir recursos propios y por valorización al AMB para realizar los macroproyectos de infraestructura metropolitana, su unificación como autoridad única del transporte metropolitano, la pretensión de ampliar el área de influencia del AMB a veinticuatro municipios del Departamento para consolidar la ciudad-región, y en especial,
LECCIÓN QUINCE:
Piedecuesta es un Municipio adscrito al Área Metropolitana de Bucaramanga al ser una jurisdicción satélite de la capital del Departamento de Santander que sirve como ciudad dormitorio, ciudad industrial, ciudad comercial y ciudad prestadora de servicios de la ciudad – región; Piedecuesta NO ES UN ENTE TERRITORIAL autosuficiente, aislado, autónomo ni independiente de la transformación urbanística, las regulaciones tributarias ni los proyectos de desarrollo productivo que se llevan a cabo en la antigua provincia de Girón desde hace treinta años.
la burocratización e imposibilidad de actuar autónomamente los funcionarios del AMB al depender de las decisiones de los miembros municipales de la Junta Directiva, conllevó a que el Alcalde de Bucaramanga Fernando Várgas propusiera desde inicios del 2008 su interés por transformar el Área Metropolitana y los municipios conurbanizados en un Distrito Metropolitano con un alcalde mayor ubicado en Bucaramanga y alcaldes menores en las demás jurisdicciones al pasar a ser localidades metropolitanas. La oposición a esa propuesta por los demás alcaldes fue contundente al considerar que se perdería su patrimonio cultural municipal, se alteraría la historia político-administrativa de la jurisdicción, se contrariarían los procesos de autonomía y descentralización municipal dispuestos por la Constitución de 1991, así como expresaron en febrero del 2009 su voluntad de retirarse del AMB de persistir el deseo centralizador del Alcalde de Bucaramanga. Decisión que tuvo el apoyo de los gremios productivos y las agrupaciones políticas que habían respaldado sus candidaturas, especialmente, los miembros de la Constituyente Social Comunera de Piedecuesta (mayo 4 de 2008). Para radicalizar mucho más la defensa de su soberanía municipal, las instituciones municipales unieron fuerzas los diez primeros días de junio del 2009 al oponerse al proyecto de construcción de un relleno sanitario para la disposición final de las basuras de la “ciudad – región” en un terreno de Pedro Nel Camargo Acevedo ubicado en la cuenca baja de la quebrada la Candelaria de la vereda Pajonal – Monteredondo, con el cual se sustituiría el existente en el “Carrasco”. Argumentando que el Municipio había dispuesto en su Plan de Ordeamiento Territorial (POT) que Monteredondo fuese un lugar para la disposición de residuos sólidos únicamente municipales y advirtiendo que las instituciones municipales no habían adoptado ni aprobado aún el plan de manejo de residuos dispuesto en el 2005 por el Área Metropolitana, con lo cual el proceso de otorgamiento de la licencia ambiental para ese “parque” incurría en faltas jurídicas por parte de la Directiva de la CDMB.
Dispuestos a rescatar el viejo espíritu conflictivo y partidista de los ancestros “garroteros” al realizar actos de rechazo a ese proyecto dentro y fuera de las oficinas de la CDMB, antes, durante y después de la audiencia pública, los representantes de las comunidades e instituciones municipales asumieron como una cruzada impostergable impedir la aprobación de ese macroproyecto sanitario financiado por los empresarios a cargo del relleno metropolitano pues así se estaría logrando la preservación de las zonas de expansión urbanística del municipio hacia los valles de Barroblanco, Guatiguará y Pajonal, se aseguraría el macroproyecto de construcción de vivienda de interés social prometido por el gobernador Horacio Serpa en esa zona, se preservarían las condiciones necesarias para la existencia del parque industrial, científico y tecnológico de “Guatiguará”, se asegurarían en dicho parque las multimillonarias inversiones del grupo industrial Ardilla Lulle y las innovaciones tecnológicas del SENA, se mejoraría el avalúo económico de las tierras y propiedades del occidente de la ciudad al ser eminente la prolongación del anillo vial metropolitano a través de esos valles, se continuaría la protección legal de las microcuencas del río de oro (o alto Lebrija) por la CDMB, se prevendría la contaminación ambiental de las veredas de la mea de Géridas, Palogordo y Cochota, y especialmente, se aseguraría la preservación de las condiciones medioambientales del Municipio al prevenirse todos las fuentes de contaminación y enfermedad asociadas con los rellenos sanitarios al aire libre. Un referente adicional para defender su causa había sido el impedimento popular y académico que había tenido la licencia ambiental de la CDMB que autorizaba ampliar las redes del Acueducto de Bucaramanga por medio de un acueducto Metropolitano que con aguas de los páramos y ríos de Piedecuesta (2001) pretendía asegurar la urbanización y expansión urbana del Área Metropolitana. Así, volvemos al punto de origen de Piedecuesta y la piedecuestaneidad al ser los vecinos y ciudadanos de la municipalidad quienes asumen y proyectan con sus autoridades el futuro políticoadministrativo de su territorialidad.
Texto: SOBRE EL DISTRITO METROPOLITANO DE BUCARAMANGA CARTA PARA USTED Ciudadano de Piedecuesta, Girón y Floridablanca. De varios años atrás la hermana República Bolivariana de Venezuela atraviesa un ciclo de prosperidad debido al alto precio del petróleo en los mercados internacionales. De esa prosperidad económica más que los propios venezolanos; quien se ha beneficiado es la oligarquía colombiana y particularmente el grupo económico radicado en Bucaramanga, como lo demuestran los índices económicos en donde Santander es el Departamento con mayor crecimiento económico porcentual, mayor exportación y el de menor tasa de desempleo. Esta creciente fortaleza económica, los ha hecho consientes de su importancia regional y de la necesidad de consolidar a futuro su ritmo sostenido de crecimiento, garantizando para poder competir contra los poderosos grupos económicos y financieros nacionales; una zona de expansión bajo su dominio absoluto, que se constituya en su espacio vital. La contundente derrota y lección de lucha por la soberanía que le propino la ciudadanía piedecuestana a la oligarquía bumanguesa, a propósito de la defensa de los recursos hídricos; de los que se nos quería despojar para ponerlos al servicio de sus egoístas proyectos económicos y ante la imperiosa necesidad de domino y expansión; fue que la poderosa elite empresarial Bumanguesa se vio en la necesidad de desempolvar la vieja idea de crear el Distrito Metropolitano de Bucaramanga para destruir la independencia territorial, política y administrativa como única herramienta de poder, controlando los procesos económicos de estos municipios para ponerlos a su servicio sin ninguna limitación del carácter político, administrativo o jurídico.
Para convertir en realidad esa pretensión, la elite bumanguesa movió sus tentáculos y decidió en primera instancia utilizar a la clase política para que articuladamente se apruebe en el Congreso una reforma a la constitución de 1991 donde se garantiza la independencia política, económica y administrativa de los municipios. Simultáneamente esta iniciativa esta siendo, redactada e impulsada por la Cámara de Comercio de Bucaramanga y las Universidades Industrial de Santander, Cooperativa de Colombia, Uniciencias y la Unab, para luego por medio de manipuladas y cerradas conferencias y seminarios vender la idea que se socializo y concertó con los habitantes de los cuatro municipios y que comprendieron que solo a través de esta figura se superaran un sin numero de problemas. Como el ratón siempre se atrapa con un pedazo de queso, nos quieren engañar haciéndonos creer que con el Distrito Metropolitano se solucionaran todos los problemas de los municipios como Piedecuesta, Girón y Floridablanca, se mejorara la educación, la salud y los servicios públicos y de ñapa para ponernos a pelear entre si nos meten el veneno que cualquiera de los 4 municipios puede ser la capital del Distrito Metropolitano Bucaramanga. Bajo la coordinación del presidente de la comisión primera de la cámara, Jorge Humberto Mantilla Serrano (conservador), se abrió el debate nacional del acto legislativo que propone crear el distrito metropolitano de Bucaramanga y su área de influencia; recibiendo todo el respaldo del 90% de los congresistas santandereanos como el vicepresidente de la cámara, Jaime Duran, Edgar Gómez Román, René Garzón, Álvaro Alférez y los senadores también de ese departamento Iván Díaz Mateus, Hugo Serrano, Yolanda Pinto y Oscar Reyes. En la audiencia publica, celebrada en la Comisión Primera de la Corporación, intervino el Director de la Cámara de Comercio de Bucaramanga, Juan Camilo Montoya, quien defendió la bondad del
tema por que “se generara una serie de mejoras en materias de servicios públicos, salud, desarrollo, políticas de competitividad, entre otras, que redunda en una mejor calidad de vida de los ciudadanos,” entretanto el rector de la Universidad Cooperativa y Concejal de Bucaramanga, Alfonso Prieto, dijo que la academia colabora porque esta visto que los problemas que se viven en Piedecuesta, Girón y Floridablanca, solo se superaran reordenando territorialmente esta región y uniendo los tres municipios administrativamente a Bucaramanga… Lo que no ha dicho ninguno de los defensores de este antidemocrático proyecto es que de aprobarse, los cuatro municipios del Área Metropolitana de Bucaramanga desaparecerán del mapa político de Colombia, al perder el derecho de cada uno a elegir democráticamente y gobernarse con autoridades propias, el derecho de cada entidad territorial a ejercer libremente las competencias administrativas constitucionales, el derecho de cada entidad a administrar sus propios recursos económicos y tributarios y el derecho a participar en las rentas nacionales necesarias para el cumplimiento del desarrollo económico, su paz y el bienestar social; tal como lo señala la Constitución. Ningunas de las iniciativas impulsadas con el cuento de beneficiar a Piedecuesta, Girón y Florida (Área Metropolitana) y aprobadas políticamente por la oligarquía Bumanguesa han beneficiado realmente a ninguno de estos municipios. Piedecuesta no necesita el distrito metropolitano de Bucaramanga, sin estar de acuerdo en lo mas mínimo y mucho menos defender a la clase política que nos ha gobernado hasta ahora; si podemos aclarar que con grandes sacrificios y responsabilidad, oportunamente los ciudadanos han cancelado altísimos impuestos, para sanear sus finanzas publicas y somos actualmente autosuficientes, es decir, los ingresos propios alcanzan para atender los gastos de funcionamiento y sobra un porcentaje para inversión; tenemos servicios públicos (agua, alcantarillado y aseo) propios; las empresas transportadoras son suficientes; cobertura casi
total del fluido eléctrico; escuelas y colegios que cubren la demanda educativa; en el mercado publico se venden todos los productos comestibles de los diferentes pisos térmicos del municipio y sobra para surtir el Área metropolitana, centros universitarios y de investigación científica de renombre nacional, etc. El hospital que cubren los problemas de salud nunca lo hemos manejado y su nivel de atención lo deciden en Bucaramanga. Al convertirnos en una alcaldía menor dependeríamos de lo que decidiera la alcaldía mayor; pues seriamos su satélite. Estaríamos en desventaja política a la hora de decidir, porque por mas participación y aunque si votáramos unidos por solo 3 listas; tendríamos máximo dos representantes en el concejo distrital y disminuiría las inversiones públicas en nuestro municipio, al no tener la fuerza suficiente para defender nuestros intereses. Solo un lunático régimen fascista pretendería impulsar el desarrollo económico y acelerar la acumula de la riqueza en pocas manos; asesinando la democracia participativa como lo intento Uribe con el referendo. La oligarquía de Bucaramanga, no debe seguir creyéndonos tan torpes como para ignorar su intención de apoderarse de nuestra biodiversidad, todos nuestros recursos económicos, hídricos, mucho mas teniendo conocimiento que somos la mayor zona de expansión industrial, ,urbanística, comercial, eje eco-turística a nivel nacional e internacional y sobretodo con inmensurables e inexplotadas reservas petrolíferas localizadas en la franja que pasa por la Esperanza y Pescadero. Teniendo en cuenta las graves consecuencias que generarían para los habitantes de Piedecuesta, Girón y Floridablanca si es aprobado este proyecto. La Constituyente Social Comunera de Piedecuesta a creado a su interior un Comité de Rechazo al Distrito Metropolitano, invita a
todos los Piedecuestanos a defender nuestra autonomía política, administrativa, territorial y nuestro patrimonio cultural; participando decididamente en todas nuestras actividades e igualmente a que los demás municipios del Área Metropolitana para que se organicen y articulen esta justa lucha y democráticamente decidamos por medio de una consulta popular; cuyo resultado haremos respetar con insobornable decisión. FRANCISCO HERRERA RINCON Asociación Piedecuestana de Tenderos y Comerciantes Constituyente Social Comunera Defiende lo tuyo, distribuye este artículo copiándolo y enviándolo por correo. Tu municipio te lo agradece.
LECCIÓN DIECISEIS:
Fuente Histórica: HERRERA RINCÓN, Francisco. Carta para Usted. [En línea]. Constituyente Social de Santander, Mayo 4 de 2008. [Citado el 22 de Mayo de 2009]. 33 kb. Disponible en Internet vía:
http://constituyentesocialdesantander.org/comuni/index.php?option=com_content&task=view&id=60&Itemid=1
Piedecuesta ES UN MUNICIPIO constituido y reconocido como tal por el Imperio Español desde el 16 de agosto de 1810 al ser ascendida la jurisdicción de la “Parroquia de San Francisco Javier” de la Ciudad de San Juan de Girón a la condición municipal de “Villa de San Carlos” de la Provincia de Girón, Corregimiento de Pamplona. Piedecuesta NO FUE UNA PARROQUIA fundada por el presbítero católico José Ignacio Zavala el 26 de julio de 1776 ya que su creación fue el resultado de la solicitud, trámite y conciliación de los apoderados de los vecinos feligreses de Girón residentes en el valle del Pie de la Cuesta entre 1772 y 1774. Tampoco fue una VILLA “muy noble y muy leal” al no serle otorgada esa condición honorífica al pedir y pagar por ese título ante las cortes españolas.
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