Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-III/2013/as201321168L.html
Timestamp: 2019-03-20 23:50:39+00:00

Document:
as201321168L
Auto Supremo: Nº 168
Expediente: SC-78-10-S
Proceso: Nulidad de transferencia de inmueble y restitución del mismo.
Partes: Erwin Antelo Antelo c/ José Claudio Antelo y otro.
VISTOS: los recursos de casación y nulidad interpuestos por José Claudio Antelo de fojas 203 a 205 y Gonzalo Vargas Rosales de fojas 210 y vuelta, contra el Auto de Vista Nº 6 de 7 de enero de 2010 pronunciado por la Sala Civil Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, en el proceso sobre nulidad de transferencia de inmueble y restitución del mismo, seguido por Erwin Antelo Antelo contra los recurrentes, la respuesta de fojas 212 a 214 vuelta, el auto concesorio de fojas 220 vuelta, los antecedentes procesales; y,
CONSIDERANDO: que, el Juez Octavo de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de Santa Cruz pronunció la Sentencia Nº 32 de 2 de mayo de 2009 (fojas 162 a 167 vuelta), declarando probada la demanda e improbada la excepción de prescripción opuesta por Gonzalo Vargas Rosales, en cuyo mérito nulo el documento objeto de litigio y sus registros, con costas.
Deducida la apelación por los demandados, la Sala Civil Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz mediante Auto de Vista Nº 6 de 7 de enero de 2010 (fojas 199 y vuelta), confirma la sentencia apelada, con costas.
CONSIDERANDO: que, el demandado José Claudio Antelo en su recurso de casación de 6 de abril de 2010 (fojas 203 a 205), citando los artículos 253 numerales 1), 3) y 254 numeral 7) del Código de Procedimiento Civil, acusa:
En el fondo. Violación de los artículos 1286, 1333 del Código Civil, 397 del Código de Procedimiento Civil, 15 de la Ley de Organización Judicial y disposición especial segunda de la Ley de Abreviación Procesal Civil y de Asistencia Familiar, pues las firmas de Mary Antelo Caballero en los documentos de 1986 y 1995 son las mismas, agregando que no se nombró otro perito. Que el demandante conocía antes del 11 de julio de 1996 que el inmueble era de propiedad de José Claudio Antelo, debiendo aplicarse el artículo 378 del Código de Procedimiento Civil a efectos de los artículos 1286, 1330, 1333 del Código Civil, violando el artículo 15 de la Ley de Organización Judicial, adicionando que no se cumplió con la disposición especial segunda de la Ley de Abreviación Procesal Civil y de Asistencia Familiar. Violación de los artículos 450, 454, 519, 521, 590, 592, 1287 del Código Civil, 397, 378 del Código de Procedimiento Civil, 15 de la Ley de Organización Judicial y disposición especial segunda de la Ley de Abreviación Procesal Civil y de Asistencia Familiar, toda vez que se corroboró la transferencia del inmueble.
En la forma. Que no se amplió la demanda contra Roxana Vargas Paz y Marisol Antelo Vargas, al efecto anota los artículos 101, 102, 111, 112, 113, 116 del Código de Familia, 333, 3 incisos 1), 3) y 332 del Código de Procedimiento Civil. Que no se amplió la demanda contra Orlando Antelo Antelo, al efecto apunta los artículos 1300 párrafo I del Código Civil, 4 numeral 4) y 378 del Código de Procedimiento Civil. Que no se ordenó pericia sobre las firmas de Aurelio Andrade Rojas, Octavia Salvatierra Peñafiel y Rodolfo Rivera M., al efecto indica la disposición especial segunda de la Ley de Abreviación Procesal Civil y de Asistencia Familiar, los artículos 90, 251 del Código de Procedimiento Civil y 15 de la Ley de Organización Judicial.
Que, el demandado Gonzalo Vargas Rosales en su recurso de casación y nulidad de 19 de abril de 2010 (fojas 210 y vuelta), citando los artículos 253 numerales 1), 3), 254 numerales 1) y 7) del Código de Procedimiento Civil, acusa que: su petición de prescripción no fue dilucidada, al efecto anota los artículos 404 parágrafo II, 188 inciso 1) del Código de Procedimiento Civil y 1492 del Código Civil; se causó indefensión a Roxana Vargas Paz, al efecto apunta los artículos 519, 526 del Código Civil, 111, 112 del Código de Familia, 117 numeral 1 de la Constitución Política del Estado, 3 inciso 1) y 90 del Código de Procedimiento Civil. Por lo que pide casar el auto de vista recurrido y anular obrados.
CONSIDERANDO: que, del análisis y cotejo de los recursos de casación y nulidad se llega a las siguientes conclusiones:
I. En cuanto a los recursos de casación en el fondo de José Claudio Antelo y de casación y nulidad de Gonzalo Vargas Rosales. La jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una “cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores”, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 (procedencia) del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 (requisitos del recurso) numeral 2) del mismo cuerpo legal, lo que implica citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener es no sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura del acto impugnativo contenido en el citado artículo 258 numeral 2). Así, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.
En la especie, sobre estos puntos en particular, los recurrentes omitieron distinguir la casación en el fondo y la casación en la forma, es decir, no precisaron lo que pretenden, habida cuenta que no especificaron las causales de casación en el fondo ni las causales de casación en la forma, enumeradas en los incisos respectivos de los artículos 253 y 254 del Código de Procedimiento Civil: en el caso del recurso de casación y nulidad del demandado Gonzalo Vargas Rosales, éste se limitó a hacer alusión general a dichos articulados en sus incisos 1), 3) y 1), 7) respectivamente, y anotar de manera genérica y contradictoriamente “FORMULA CASACIÓN Y NULIDA DE OBRADOS”, e inclusive incompatiblemente pide “se CASE el referido auto y ANULE obrados hasta el vicio mas antiguo”; para el caso del recurso de casación en el fondo del demandado José Claudio Antelo, éste se limitó a hacer alusión general al primero de dichos articulados en sus incisos 1) y 3), y anotar de manera genérica “Casación en el fondo”, es decir, no precisó lo que pretende, no otra cosa significa que señale en cada una de sus denuncias de esta parte de su recurso, normas de naturaleza adjetiva y orgánica cuando contradictoriamente recurre de casación en el fondo. Además de pretender los recurrentes que en base a los presentes e imprecisos recursos el Supremo Tribunal ingrese ha censurar la apreciación y valoración de la prueba realizada por los jueces de grado.
El Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria, de tal manera que no puede suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en que incurre un recurrente; en consecuencia, al no haber cumplido los recurrentes con la carga legal prevista, se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el recurso intentado, sobre estos puntos en particular.
II. Respecto el recurso de casación en la forma de José Claudio Antelo. El artículo 258 numeral 3) parte inicial del Código de Procedimiento Civil establece que en el recurso de nulidad no será permitido presentar nuevos documentos ni alegar nuevas causas de nulidad por contravenciones que no se hubieren reclamado en los tribunales inferiores. Así, las denuncias inscritas en el recurso de casación en la forma que se analiza, no fueron reclamadas en la alzada del demandado José Claudio Antelo de 22 de mayo de 2009 (fojas 173 y vuelta); consiguientemente mal puede este Alto Tribunal ingresar a su consideración.
POR TANTO: la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el artículo 42 numeral 1), disposición transitoria octava de la Ley del Órgano Judicial, y en aplicación a lo dispuesto por los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTES los recursos de casación y nulidad interpuestos por José Claudio Antelo de fojas 203 a 205 y Gonzalo Vargas Rosales de fojas 210 y vuelta, con costas respecto el primero.
Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 500.- que mandará hacer efectivo la jueza inferior.
Libro Tomas de Razón 168/2013

References: artículo 378
 artículo 15
 artículo 250
 artículo 258
 artículo 258
 artículo 272
 artículo 258
 artículo 42