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Timestamp: 2017-06-23 15:23:18+00:00

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Desarrollo Personal | En busca del equilibrio - Part 2
Cómo crear tiempo (y ser más productivo)
Leave a reply	El bien más preciado que tenemos es el tiempo. Es el mayor capital con el que contamos. ¿Cambiarías tu situación por la de un millonario? Puede ¿Y si fuera un millonario octogenario? Yo no.
Por tanto, debemos administrar ese capital con la máxima diligencia. Aunque con días de sólo 24 horas es difícil encargarse de educar a unas niñas, trabajar, hacer deporte, quedar con amigos, leer, o mantener activo un blog como éste.
Estas son mis fórmulas para crear tiempo:
1.- Levántate antes. Las horas más productivas del día, y lo tengo demostrado, son de las 6 a las 8 de la mañana. Sólo hace falta una cosa para aprovecharlo: levantarse a las 6.
2.- Bloquéate espacios sagrados en la agenda. Y respétalos. Asígnate espacios libres de interrupciones. Silencia el móvil y colócalo a unos prudentes 5 metros de donde te halles. Focalízate en una sola tarea. Cuesta. Pero es la manera de ser productivo.
3.-No veas la TV. No leas los periódicos. Los medios de comunicación están diseñados para meterte miedo en el cuerpo y poner delante de tus ojos toda la negatividad del mundo. El telediario dirá: “Hoy se ha caído un avión”. Nunca dirá “Hoy han llegado a su destino los 93.325 vuelos diarios que vuelan sobre nuestro planeta”. Por tanto, ponte a dieta de noticias. En vez de engullir material impreso o audiovisual que te ponga de mala leche, lee un libro, o escucha una buena canción. De vez en cuando lee una poesía. O aprovecha el tiempo. Y es mucho tiempo. De media, en España se consumen casi 4 horas diarias de televisión. Apaga la caja tonta y gana 4 horas cada día.
Apaga la TV y gana 4 horas diarias
4.-Lleva una lista encima de cosas por hacer. Es bueno tener una lista de tareas que debemos ejecutar en un momento u otro. Así, cuando encontremos esa media hora perdida entre actividades, podemos sacar nuestra lista y aplicarnos rápidamente a finalizar una tarea. Fíjate que más importante que llevar la lista encima es qué pones en esa lista. Asegúrate que son cosas importantes.
5.-Acaba antes las cosas y acábalas del todo. Lo decía Abraham Lincoln: “Si me dieran 8 horas para talar un árbol dedicaría las 6 primeras a afilar el hacha”. Lo cual quiere decir que, delante de un problema o tarea, más vale que te asegures que lo resuelves o lo atacas de tal manera que la cosa no te vaya a hacer perder más tiempo en el futuro. Más vale tardar hoy todo el día en resolver un problema, si nos aseguramos que lo resolvemos para siempre. Si sólo atacas algo para salir del paso hoy, y mañana te vuelve a aparecer otra versión del mismo problema, estarás perdiendo el tiempo en una rueda de hamster. ¡Deja de ser un hamster!
6.- La técnica pomodoro. Esta técnica es tan simple que no sé ni por qué le llamo “técnica”. Se trata de poner en marcha un temporizador por espacio de 25 minutos. Durante esos 25 minutos debes enfocarte que aquello que hayas escogido hacer. Sin distracciones. Sin abrir el navegador, ni consultar el Facebook. Trabajo personal focalizado. Durante 25 minutos eres como un rayo láser. Al acabar los 25 minutos suena una campana, y puedes/debes levantarte y tomarte 5 minutos de descanso. Luego vuelves a ponerte otros 25 minutos. Así, hasta que puedas aguantarlo. Al principio podrás aguantar sólo 2 ó 3 pomodoros. Luego te convertirás en un superhéroe: el Capitán Pomodoro.
6.- Aprende a renunciar. No hagas tantas cosas. Menos es mejor. Si no llegas a todo, igual es que pretendes conseguir demasiado. No siempre hay que maximizar la cantidad. Hay que maximizar la calidad. No siempre más es mejor. De hecho, menos es mejor. Haz listas más cortas: ponte menos objetivos, menos compromisos. Analiza bien qué quieres conseguir, porque el camino a la felicidad se hace con una mochila ligera. Haz listas más cortas del súper. No compres tanto. Ahorra tiempo y dinero. Cuando hagas una lista de cualquier tipo, ordénala por orden de importancia (no urgencia). Intenta que no tenga más de 5 elementos. ¿Qué pasaría si tacharas todos los elementos a partir del sexto? Apuesto a que nada.
7.- Sé consciente de las cosas. Esto es paradójico, pero… la vida es paradójica. Ya lo decía el rey a su sastre: “Vísteme despacio que tengo prisa”. ¿Qué es lo más importante en esta vida? Te lo digo en tres verbos: respirar, comer y evacuar. Sin esas tres cosas moriríamos. Tómate tu tiempo para hacer y pensar en cómo haces esas tres acciones:
Respirar: Toma inhalaciones profundas, que permitan renovar el oxígeno dentro de los alveolos pulmonares. Estarás purificando tu sangre. Una sangre más oxigenada significa unas células más sanas, que filtran mejor las toxinas y se mantienen libres de enfermedades.
Comer: Mastica muy bien los alimentos. Lo decía Gandhi: “Bebe tu comida, mastica tu bebida” O sea, mastica bien. Sé como un rumiante. Es la primera y quizás más importante función en el proceso de digestión. Y es la única forma en que nosotros podemos influir conscientemente. La digestión es algo importantísimo para nuestra salud. Piensa que le echamos al cuerpo “gasolina” un mínimo de tres veces al día. Cuida lo que comes, come lentamente y mastica bien. Le estás mandando a tu cuerpo el siguiente mensaje: “No tengas prisa, digiere bien, absorbe bien los nutrientes que te envío. Tómate tu tiempo. Es importante”.
Evacuar: Controla la regularidad con la que vas al lavabo, y la textura de tus residuos. Existen tratados acerca de esto. No voy a entrar en detalles. Tampoco soy ningún experto. Sí sé que es recomendable el uso de lavativas, para limpiar de vez en cuando las tuberías. Como cualquier sistema de conducción cerrado, nuestro organismo debe de mantenerse limpio y en perfecto orden de funcionamiento. ¿No haces lo mismo con los radiadores de casa cuando llega el invierno?
Si respiras bien, si comes bien y si evacúas bien, tendrás buena calidad de vida, más energía para aprovechar el resto del tiempo, y te ahorrarás un tiempo precioso de visitas al médico.
8.-Delega en los demás. Esta es para nota. Sólo al alcance de los verdaderos maestros creadores de tiempo. Los que dominan ese arte. Imagínate un día con más de 24 horas. Pues eso es lo que haces cuando delegas una tarea en alguien. Mientras ese alguien hace algo por tí, tú sigues haciendo cosas para tí. Dos personas trabajando en tí. ¡Es la multiplicación de los panes, los peces y… el tiempo! ¡Es un milagro!
Pero delegar no está al alcance de todos. No consiste en decirle a alguien que haga algo por tí. No, no. No es tan sencillo. Nadie hace nada por nadie, si no es a cambio de algo. Y los maestros saben qué es ese algo. Averigüa qué quieren los demás a cambio de hacer cosas por tí, y serás el Rey. ¡Proporciónales a los demás aquello que quieren y tú podrás tener todo el tiempo del mundo!
This entry was posted in Desarrollo personal, General, Minimalismo and tagged comer, delegar, evacuar, gestión del tiempo, madrugar, medios de comunicación, menos es más, productividad, renunciar, respirar, tiempo on April 11, 2015 by Rolando.	Mi constitución personal
2 Replies	Artículo 1. Me llamo Rolando Latorre. Nací en Barcelona en 1971, hijo de mi padre y de mi madre. Tengo dos hijas. Esto no se puede cambiar. Todo lo demás puede estar sujeto a cambios.
Artículo 2. Soy optimista. Intento ver los aspectos positivos de todas las cosas, aunque sean adversidades.
Artículo 3. No intento cambiar a los demás. Reconozco que no tengo energía para hacerlo, y además no creo en ello, de igual manera que no me gusta que me intenten cambiar a mí.
Artículo 4. Creo en la responsabilidad individual.
Artículo 5. No me quejo. Si algún aspecto de mi vida no me gusta o me incomoda, pienso honestamente qué puedo hacer yo (sin cambiar a los demás) para solventar/evitar esa situación.
Artículo 6. Nunca hago cosas que no me apetece hacer, salvo por algún motivo de fuerza mayor.
Artículo 7. No aguanto a personas que no me aportan nada, más allá de los meros intercambios cotidianos.
Artículo 8. Hago un esfuerzo por relacionarme con personas que tengan visiones positivas del mundo.
Artículo 9. No tomo decisiones importantes en momentos de intensidad emocional.
Artículo 10. Ante una decisión escojo, de entre las posibles alternativas hoy, aquella que vaya a acercarme más a donde quiero estar dentro de un año.
Artículo 11. Confío en los sistemas para gobernar mi vida. Reconozco que soy más productivo-feliz cuando sigo un procedimiento.
Artículo 12. Cada día doy pasos encaminados a mejorar en los siguientes aspectos: salud (dieta y ejercicio), mente (tener ideas y anotarlas), y relaciones.
Artículo 13. Dejo tiempo para desarrollar la espiritualidad.
Artículo 14. Intento ser puntual, porque respeto el tiempo de los demás.
Artículo 15. Intento de una manera sincera no criticar ni dañar a los demás. No obstante, no puedo controlar la reacción de otras personas a acciones que principalmente me afectan a mí, y por tanto no me preocupo por ello.
Artículo 16. Si es necesario digo NO. Reconozco que saber decir NO a tiempo puede ahorrar tiempo y disgustos, a pesar de que muy ocasionalmente deje una oportunidad por el camino. Afortunadamente, surgen nuevas oportunidades cada día.
Artículo 17. No creo en las noticias. Intento no estar condicionado por “la actualidad”. Hace años que absorbo información. Es hora de empezar a emitir.
Artículo 18. Soy crítico-escéptico. Ante una teoría que se me pueda plantear o una recomendación que me puedan hacer, intento poner los medios para probarla por mí mismo, para sacar mis propias conclusiones.
Artículo 19. Soy minimalista. Intento no acumular. Intento desprenderme de posesiones materiales y compromisos, salvo los que me lleven a un mayor desarrollo personal. Desprenderme de cosas es otorgarle libertad a mi mente.
Artículo 20. Intento ayudar a los que piden ayuda honesta y sinceramente. Ayudar a alguien que tiene los recursos necesarios para ayudarse a sí mismo es hacerle un flaco favor. Es fomentar la dependencia. Este artículo es especialmente aplicable a los miembros de mi familia.
Artículo 21. Intento no pedir ayuda a nadie nunca. No siempre lo consigo.
Artículo 22. Doy gracias a la Naturaleza por estar aquí hoy y poder escribir esta Constitución Personal.
This entry was posted in Desarrollo personal, General, Otras cosas and tagged autoconocimiento, constitución, desarrollo personal, objetivos, superación on March 31, 2015 by Rolando.	8 cosas que he aprendido de Benjamin Franklin
Leave a reply	Benjamin Franklin no sólo es considerado uno de los padres de la nación americana. Fue una persona increíble, con intereses múltiples, que amasó una fortuna desde unos orígenes de lo más humildes, ocupó cargos importantes en la Administración americana (entonces colonias del Rey de Inglaterra), inventor de varios artilugios, soldado sobrevenido a cargo de varios fuertes en la frontera con los indios, y pionero de la ciencia, en especial avanzando en la comprensión, por aquellos días muy limitada, de qué es y cómo se comporta la electricidad.
La lectura de su autobiografía, escrita en varios tramos a lo largo de su vida, aunque incompleta (murió antes de acabarla) debería ser obligatoria en todos los colegios del mundo. Franklin, además de todos los logros que alcanzó en el mundo de la ciencia y la política, dedicó atención a escribir sobre el desarrollo y la superación personales. Las fórmulas que cualquiera puede aplicar a su vida para lograr aquello que se proponga.
Franklin: el tipo que sale en los billetes de 100 dólares
Después de leerla, medio en inglés, medio en español, éstas son las cosas que he aprendido de Benjamin Franklin:
La importancia de la oratoria. Ya de jovencito Franklin describe cómo se reunía con otros tres amigos, y leían juntos, y se recitaban poemas y discursos. Él no se sentía el más dotado de los cuatro, ni mucho menos, y de hecho, dice que al principio tuvo que esforzarse para mejorar su estilo y su manera de comunicarse. Lo importante es que se dio cuenta pronto de sus carencias y trabajó para mejorarlas. Ello le sirvió para toda la vida, pues en innumerables ocasiones debió de dar discursos y expresarse en público.
Cuando no existe nada, existe la posibilidad de crear. El joven Benjamin era un gran aficionado a la lectura. En un momento dado cae en sus manos un libro venido de Europa sobre natación. En aquellos tiempos prácticamente nadie sabía nadar. El libro trae unos grabados con posturas para flotar y para desplazarse en el agua. Estamos hablando de inicios del siglo XVIII. Él se autoenseña a nadar, y no contento con eso, deja unos dibujos en los que añade posturas y estilos de natación que él crea. En otro momento de su autobiografía menciona que, en una época en que tenía algo de tiempo libre, un hombre rico le propone que enseñe a nadar a sus dos hijos. El encargo lo realiza con tal nivel de solvencia que escribe que pensó en abrir una academia para enseñar a nadar a la gente. Finalmente decide seguir otros pasos, y ello le lleva a convertirse en uno de los impresores de más exito de América.
El poder de la Virtud. Franklin es el primer “coach” de la Historia. Un avanzado a su tiempo que se dio cuenta del enorme poder de la disciplina personal. Reflexionó sobre sus comportamientos y su vida, ya a una edad temprana, y describe en su autobiografía cómo decidió que el comportamiento humano podía clasificarse con arreglo a 13 virtudes que era necesario desarrollar de manera cotidiana. Las enumero en el orden en que lo hace Franklin: Templanza, Silencio, Orden, Resolución, Frugalidad, Industriosidad, Sinceridad, Justicia, Moderación, Limpieza, Tranquilidad, Castidad, y Humildad. Franklin hace una tabla en su cuaderno enumerando cada una de estas virtudes, y dedica un tiempo consciente (una semana) a mejorar en cada una de ellas, anotando cuidadosamente cada día en qué consideraba que había fallado o aspectos en que podía mejorar. Dedicado a este proyecto durante un año podía dedicar 4 semanas a cada una de dichas virtudes. Franklin además explica cómo empieza sus días con una pequeña oración pidiéndole a Dios que le ayude en la consecución de la Virtud y al final de cada jornada dedica unos minutos a evaluar cómo se ha comportado durante el día.
Pensamiento crítico. Franklin estudió el fenómeno de la electricidad en una sociedad que pensaba que los rayos de las tormentas eran castigos divinos sobre las personas que no habían obrado de acuerdo a las Escrituras. Cuando inventa el pararrayos, medida que salvó de la destrucción a innumerables edificios y navíos de la época, se alzan voces en la Iglesia que piden que no se propague la instalación de dichos artilugios. Franklin rápidamente acalla dichas críticas con una palmaria reflexión: “si los rayos los envía Dios por alguna razón, ¿no es tan legítimo protegernos de ellos como protegernos del frío, que también es una creación divina, con ropa de abrigo?”.
Si no sabes nada, pon sentido común. Una cosa que yo no sabía es que a Franklin lo pusieron al mando de un destacamento de soldados, y durante unos meses tuvo que liderarlos en la construcción de unos fuertes y en la resistencia frente a ataques enemigos (en el libro habla de indios). Él reconoce que no tiene ni idea de las artes castrenses, y de hecho anhela que enseguida le vengan a relevar en su puesto, pero durante los pocos meses que se mantiene al frente de sus soldados logra que la vida militar de sus subordinados funcione como un reloj. Tratando a todos con respeto y con coherencia logra ser un jefe respetado por todos.
Dale el mérito a los demás. En varias ocasiones describe cómo, para cualquier iniciativa que se le ocurría, siempre la ponía en marcha como si la idea se le hubiera ocurrido a otro, o a un grupo de personas entre las cuales él era uno más. Menciona que en muchas ocasiones eso le fue muy bien, ya que Franklin era consciente de los vicios humanos, y cómo los egos se interponen a los proyectos. De esta manera puso en marcha un proyecto que acabó resultando en la creación de la red de bibliotecas públicas en América, u otro mediante el cual logra que los vecinos de Filadelfia paguen una pequeña aportación para sufragar un servicio de limpieza público de las calles.
El famoso experimento con la cometa atada a una llave. Franklin y su hijo.
Leaders are readers. En época de Franklin había muy pocos libros. Pensemos que él se inicia en su vida laboral (a la edad de 12 años) como aprendiz en una imprenta. Es consciente que los libros nos permiten vivir experiencias a las que no tendríamos acceso de otra manera. La lectura permite vivir más vidas, además de la propia. Devora todos los libros que caen en sus manos, y además constantemente está estableciendo conexiones con personas como él, amantes de la lectura. Podríamos decir que establece una telaraña de contactos con gente que -como él- muestran curiosidad y un deseo insaciable de aprender. Son los más preparados de su época. Por tanto, podríamos decir que, a través de la lectura, accede también a su propio y muy útil “networking”.
Tú forjas tu destino. Tú eliges. Tú tienes la responsabilidad de hacer lo que desees con tu vida. Franklin inicia su vida como el décimo hijo de una familia con pocos recursos y únicamente en base a sus decisiones diarias acaba convirtiéndose en una de las personas más ricas y admiradas de su país. Franklin mantiene que las pequeñas decisiones diarias son las que forjan tu destino. Los logros no resultan de grandes y puntuales acciones en la vida, sino de las pequeñas elecciones que hacemos a diario.
Franklin también inventó un instrumento: la armónica de cristal
This entry was posted in Desarrollo personal, Educación, General and tagged desarrollo personal, disciplina, educación, Franklin, oratoria, superación, USA, virtud on March 14, 2015 by Rolando.	Aprovecha cada minuto
Leave a reply	2013 is over. Finito. Finished. Gone.
Ha sido un año difícil. En mi círculo familiar más cercano dos personas se han ido durante 2013. Ha sido, también, el año en que han fallecido Nelson Mandela, Lou Reed, Margaret Thatcher, Tom Clancy, Stephane Hessel, Pietro Mennea y Hugo Chávez. Además del protagonista de “Fast and Furious”. Y es el año en que Michael Schumacher ha sufrido un accidente que le tiene, mientras escribo estas lineas, entre la vida y la muerte.
Ellos también se fueron en 2013
La muerte tiene una sola cosa buena: nos pone en guardia a los que nos quedamos por estos mundos de Dios. Es capaz de hacernos discernir entre lo importante y lo accesorio. Pone a cada uno en su sitio y a las cosas en su debido lugar.
Es a la luz de la fragilidad que nos manifiesta la misma muerte, que deseo compartir con vosotros mis deseos para que mi agenda diaria para 2014 se parezca lo más posible al siguiente esquema:
8 horas de sueño reparador
6 horas de trabajo concentrado (¿para qué más?)
3 horas para un cocinar y un comer sosegado
2 horas para estar en familia
2 horas para leer
1 hora para crear (escribir, cantar, tocar, dibujar…)
1 hora de ejercicio moderado
1 hora para el “dolce far niente“
Deseo que para el año que estamos iniciando vuestra agenda se amolde a lo que vosotros queráis, porque eso significará que tenéis el control, que sois los jefes.
Deseo que todos seáis jefes.
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