Source: http://indigenas.bioetica.org/mono/inves61.htm
Timestamp: 2017-09-22 22:27:24+00:00

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“Cambiando el Rumbo”
Cynthia Canzani y Teresa Padró
2.1 Importancia del “conocimiento tradicional”
2.2 El despertar de la conciencia internacional en la protección de los conocimientos tradicionales
2.3 Acuñando una definición de conocimiento tradicional
2.4 Características del Conocimiento Tradicional
2.5 La propiedad intelectual y el conocimiento tradicional
2.6 Conflictos para su legislación
2.7 Necesidad de su regulación
3. Proyecto de regulación del convenio de diversidad biológica sobre conocimiento tradicional para el aprovechamiento eficaz de la biodiversidad
5. Bibliografía consultada y citada
Conscientes de que todavía queda un arduo camino por hacer al andar, confiamos en el afán que hoy nos guía y nos convence de que el reconocimiento y el auténtico respeto de los derechos es el único camino que nos conducirá a una sociedad más justa y equitativa. Y sin pretender subestimar a los indígenas –que creemos muchos hacen, cometiendo un grave error- es necesario que se comience a reconocer, regular y garantizar el ejercicio de su identidad, más específicamente proveer la propiedad y protección de su cultura, de sus expresiones culturales, y primordialmente de su “conocimiento tradicional” “Las comunidades humanas siempre han producido y refinado conocimientos y los han transmitido de generación en generación. Estos “conocimientos tradicionales” con frecuencia forman parte importante de su identidad cultural”.[1]
La importancia o el valor del “conocimiento tradicional” reside en el hecho de que a merced de la sabiduría histórica de las Comunidades o Pueblos Indígenas debemos gran parte de los progresos biotecnológicos que han salvado innumerables vidas “Los conocimientos tradicionales han desempeñado, y aún desempeñan, un papel fundamental en la vida diaria de la inmensa mayoría de las personas. También son esenciales para la seguridad alimentaria y la salud de millones de personas en el mundo en desarrollo. En muchos países, las medicinas tradicionales constituyen el único tratamiento que los pobres se pueden permitir económicamente”.[2] “En los países en desarrollo, hasta el 80% de la población depende de las medicinas tradicionales para satisfacer parte de sus necesidades de cuidado de la salud”.[3] Además, el conocimiento y posterior publicidad de las propiedades curativas o principios activos de las diversas especies vegetales y aún animales han dado origen a muchas medicinas modernas “Los conocimientos colectivos de los pueblos indígenas aportan información directamente aplicable acerca de nuevas formas de aprovechamiento de la diversidad biológica. Asimismo, pueden ser y de hecho son utilizados como fuente de información (base) para la investigación y desarrollo de nuevos productos, en particular, como ya se ha mencionado, por la industria farmacéutica, agroquímica, (...) y de productos naturales, entre otras”.[4]
Paradójicamente estos conocimientos de larga data recién encuentran una protección a partir de 1981. La comunidad internacional ha comenzado a reconocer y proteger –aunque en algunos casos tímida, confusa, y erróneamente, pero intentos finalmente- los conocimientos tradicionales.
En 1981, la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI) y la UNESCO adoptaron una ley modelo sobre el folclore. En 1989 la FAO introdujo el concepto de Derechos de los Agricultores en su Compromiso Internacional sobre Recursos Fitogénicos, y en 1992 el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) enfatizó la necesidad de promover y conservar los conocimientos tradicionales[5]. Así, dicho Convenio se presenta como el primer instrumento internacional en desear que los Estados no sólo reconozcan y protejan este “saber tradicional”, sino también los recursos sobre los cuales se sustenta y a la vez constituyen fuente necesaria para el apto desarrollo humano “Hay hoy una apreciación creciente del valor de conocimiento tradicional. Esta conocimiento es de valor no sólo a los que dependen de ello en sus vidas diarias, pero a la industria moderna y la agricultura también”[6]. Es decir, que aquél conocimiento se halla innatamente vinculado al objeto sobre el cual se constituye, de modo tal que de no proteger la diversidad biológica –en donde las diversas especies son susceptibles de ser agotadas o extinguirse- el conocimiento que se pudiera obtener sobre sus propiedades resultará inocuo, pues ya no existirían recursos sobre los cuales aplicar ese conocimiento. Por ello es inconcebible definir al conocimiento tradicional independiente o separadamente del recurso que ha permitido el origen de aquél. Aquí también se percibe una fuerte intención de promover el desarrollo sostenible a los efectos ya mencionados “El conocimiento tradicional puede hacer una contribución significativa al desarrollo sostenible. La mayoría de las comunidades indígenas y locales son situadas en áreas donde la mayoría (...) de los recursos genéticos son encontrados. Muchos de ellos han cultivado y han usado la diversidad biológica de un modo sostenible durante miles de años. Sus habilidades y técnicas suministran la información de valor a la comunidad global y un modelo útil para la política de diversidad biológica”.[7]
Al Convenio sobre Biodiversidad, debemos adicionar otras iniciativas en el plano internacional que comparten los objetivos de aquel:
Agenda 21: Este documento que ha emergido en el marco de la Cumbre de la Tierra celebrada en Río de Janeiro en 1992, reconoce en su Principio 22 el rol esencial de los pueblos indígenas en cuanto a la conducción ambiental y el desarrollo debido a su conocimiento tradicional y prácticas.
Convención 169 OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales: Sienta la necesidad de la protección de los derechos de los pueblos indígenas.
Declaración de Esbozo de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas: el trabajo se encuentra en progreso.
La Declaración Interamericana Preliminar sobre los Derechos de Pueblos Indígenas: Los Pueblos Indígenas y la Unidad de Desarrollo de Comunidad han sido establecidos conforme a esta Declaración y actualmente bosquejan una estrategia sobre pueblos indígenas
El Banco Europeo para la Reconstrucción y Desarrollo; el Banco para el Desarrollo Asiático y el Banco para el Desarrollo Africano: estas tres entidades se han comprometido a garantizar la promoción de la participación de los pueblos indígenas en el proceso de desarrollo
El Programa de Desarrollo de Naciones Unidas y el Banco Mundial: ambas organizaciones lanzaron programas con el objeto de promover el desarrollo de los pueblos indígenas
Comité Intergubernamental sobre Propiedad Intelectual y Recursos Genéticos, Conocimientos Tradicionales y Folklore: Creado por la OMPI en el marco de su vigésima sexta sesión celebrada en Ginebra en Septiembre-Octubre de 2000. Los Estados miembros decidieron tres cuestiones primordiales a tratar: a) el acceso a los recursos genéticos y distribución de beneficios, b) la protección de los conocimientos tradicionales, las innovaciones y la creatividad y c) la protección de las expresiones de folklore incluida la artesanía.
Si bien no existe una definición consensuada respecto de lo que es conocimiento tradicional, ello no ha obstado a otros Estados como Brasil, Panamá, Perú, Filipinas e India entre otros adoptar una acepción que creyeran más conveniente a los efectos de regular la materia. Así, Brasil en su Medida Provisoria 2126/2001 sobre el Acceso a la Biodiversidad define al conocimiento tradicional como “la información o práctica individual o colectiva de comunidad indígena o comunidad local, con valor real o potencial, asociada al patrimonio genético”[8]. Respecto de esta definición que otorga Brasil, llama poderosamente la atención la referencia a la práctica individual, cuando una de las características que destacan –y consiguientemente hace dificultosa su incorporación en alguna de las categorías de protección de los derechos de propiedad intelectual- al conocimiento tradicional es que es colectivo, puesto que se trata de un saber ancestral que se transmite de generación en generación, y resulta muy engorroso determinar con precisión quien detenta una mayor cantidad de saber. Sin perjuicio de ello, “en la mayoría de los casos, si bien estos conocimientos han sido desarrollados de manera colectiva, se puede identificar en cada comunidad o pueblo indígena a determinadas personas que detentan una mayor cantidad de saber – aunque no de forma exclusiva- (el agregado es nuestro), tales como los shamanes, los ancianos o las mujeres”.[9]
Perú en su ley 27.811 de 2002 se refiere al conocimiento colectivo como el “conocimiento acumulado y transgeneracional desarrollado por los pueblos y comunidades indígenas respecto de las propiedades, usos y características de la diversidad biológica”[10].
Filipinas en el artículo 6 de su “Traditional and Alternative Medicne Act 8423” (TAMA) de 1997, define al conocimiento tradicional aplicado específicamente a la medicina. Consiguientemente, hace referencia a “Traditional and alternative health care” – como “the sum total of knowledge, skills and practices on health care, other than tose embodied in biomedicine, used in the prevention, diagnosis and elimination of physical or mental disorder” y a “Tradicional Medicine” como “the sum total of knowledge, skills and practice on health care, not necessarily explicable in the context of modern, scientific philosophical framework, but recognized by the people to help maintain and improve their health towards the wholeness of their being the community and society, and their interrelations based on culture, history, heritage, and consciousness”. [11] Observamos aquí que se hace referencia al conocimiento tradicional específicamente vinculado a la medicina y a los fines de utilizar aquellos para mitigar los problemas médicos que se presenten.
India en la “The Model Biodiversity Related Community Intellectual Rights Act”, dispone que a los efectos de su aplicación se considerará biodiversidad y conocimiento asociado a: “(...) all knowledge related to biodiversity and derived through any system including indigenous non western knowledge systems and can be in any form –written, spoken, narrative, anecdotal. This knowledge of biological resource is the result of collective innovation and all other knowledge of the resource is derived knowledge. This knowledge is collective in nature and is not exclusive to any one community”.[12]
Finalmente, en relación al derecho comparado Panamá, en el artículo 1 de la Ley 20 de Régimen Especial de Propiedad Intelectual sobre Derechos Colectivos de los Pueblos Indígenas, dispone que aquella tiene por finalidad la de “proteger los derechos colectivos de propiedad intelectual y los conocimientos tradicionales de los pueblos indígenas sobre sus creaciones, tales como invenciones, modelos, dibujos y diseños, innovaciones contenidas en las imágenes, figuras, símbolos, gráficos, petroglifos y otros detalles; además, los elementos culturales de su historia, música, arte y expresiones artísticas tradicionales, susceptibles de un uso comercial, a través de un sistema especial de registro, promoción y comercialización de sus derechos, a fin de resaltar los valores socioculturales de las culturas indígenas y hacerles justicia social”[13].
Pues bien, observamos entonces que no son pocos los Estados que comienzan con esfuerzo notorio a procurar la regulación y protección de este “conocimiento tradicional”.
En el año 2000, la misión permanente de la República Dominicana presentó ante la oficina de las Naciones Unidas y organismos internacionales en Ginebra, dos documentos en representación de países de Latinoamericanos y el Caribe (GRULAC), en el marco del debate del tema 15 del orden del día “Cuestiones Relativas a la Propiedad Intelectual y los Recursos Genéticos, los Conocimientos Tradicionales y el Folclore". En el primer documento bajo la denominación “Los Conocimientos Tradicionales y la Necesidad de Otorgarles una Protección de Propiedad Intelectual Adecuada” se destacó el concepto lato sensu y strictu sensu.
Creemos que el concepto de conocimiento tradicional –sobre el cual no existe una definición legal ni consensuada- se presenta como un gran desafío, puesto que incluye prácticas, usos y costumbres, conductas, creencias estrechamente vinculadas a la identidad de los diversos comunidades indígenas. Asimismo, el concepto de “comunidades indígenas” se nos presenta como un obstáculo aún mayor, dado que resultaría lógico concluir que si difícilmente podamos definir qué es una comunidad indígena aún menos podremos decir sobre “conocimiento tradicional”. No obstante, pese a los escollos que se presentan y que decididamente no son de fácil superación, intentaremos desde nuestra humilde propuesta sortear aquellos y proveer los conceptos que consideramos convenientes a tales efectos. Así, estimamos que la definición de conocimiento tradicional debe ser aquella que lo define como “(...) el saber culturalmente compartido y común a todos los miembros que pertenecen a una misma sociedad, grupo o pueblo, y que permite la aplicación de los recursos del entorno natural de modo directo, compuesto, combinado, derivado o refinado, para la satisfacción de necesidades humanas, animales, vegetales y/o ambientales, tanto en el orden material como espiritual”[14].
Consideramos que se trata de un concepto amplio sin ser ambiguo, claro y preciso que comprende las diversas aplicaciones del conocimiento tradicional* y abarca a todos sus posibles beneficiarios. Procura asimismo un amplio espectro de la incidencia del conocimiento tradicional en su aplicación respecto de los recursos biológicos y las diversas modalidades que dicha aplicación pudiera adoptar. En todos los casos contemplados –que no son pocos- es necesario reconocer a aquellos que lo detentan, un derecho de propiedad que les permita conservar y ejercer su conocimiento y paralelamente que no lo utilice otro sin su debido consentimiento y previa consulta.
Finalmente debemos destacar que dicha definición no hace referencia alguna a los indígenas, sino a los “miembros que pertenecen a una misma sociedad, grupo o pueblo”, tal vez porque el mismo término de indígenas supone otro tipo de conflicto, vinculado a los criterios ( ya sean biológicos –indicadores familiar o genético- , histórico, sociológico-indicadores político o cultural- o psicológico, una combinación de todos o de algunos de ellos).
El conocimiento tradicional se destaca por ser:
Colectivo: Estos conocimientos son desarrollados de manera colectiva en el seno de los pueblos indígenas. De allí que no se pueda identificar al “autor” o “autores” de este tipo de conocimiento. “Son conocimientos que se desarrollan como resultado del estrecho vínculo y contacto que tienen los pueblos indígenas con la naturaleza. Al haber sido desarrollados de manera colectiva, pertenecen a la comunidad o pueblo indígena en su conjunto y no a individuos determinados que forman parte de dicha comunidad o pueblo indígena”.[15]
Tradicional: Es un tipo de conocimiento que surge de su transmisión –generalmente oral- transgeneracional.
Dinámico: Pues se encuentran en constante evolución. Surge como corolario del anterior distintivo. Así el conocimiento tradicional se caracteriza por no ser estáticos. “Las generaciones presentes de los pueblos indígenas, en base a los conocimientos heredados de sus antepasados y a sus propias experiencias, están constantemente innovando dichos conocimientos”.[16]
Ahora bien, dejando sentado el concepto de conocimiento tradicional, su incidencia, valor e importancia de su aplicación en los recursos naturales, ( y de los potenciales beneficios que de su utilización pudieran derivar *) resulta lógico que este conocimiento sea protegido, y el sistema mediante el cual debiera ser reconocido y garantizado el ejercicio del conocimiento tradicional pareciera postularse el de los Derechos de Propiedad Intelectual. Consecuentemente, durante la década del 90 del siglo pasado, surgió la temática de cómo estos “conocimientos tradicionales” podrían ser protegidos. Así, se presentó un interesante reto para los Derechos de Propiedad Intelectual en general, “en el sentido de determinar la protección de los conocimientos tradicionales de las comunidades indígenas o locales de los diferentes países asociados a los recursos naturales; y cómo compartir eventuales beneficios que se deriven de la utilización de esos conocimientos”[17]
No obstante, la aplicación de este sistema supone una labor creativa por quienes regulen su propiedad y ejercicio, dado que el conocimiento tradicional difícilmente pueda responder a las ortodoxas categorías establecidas por dicho régimen. Así, “Las diferentes categorías de DPI, como el Derecho de Autor, el Sistema de Patentes y los Derechos de Obtentores de Variedades Vegetales, no constituyen las vías correctas para la protección de tales conocimientos y prácticas de las comunidades”[18].
Por una parte nos encontramos con el concepto de conocimiento tradicional y por otra con el de propiedad intelectual. La creación intelectual se consagra como un bien inmaterial, y de ello se desprende que los países otorguen a su titular, un derecho absoluto de la utilización de aquella creación. En la práctica se ha dado por denominarlo “derecho de explotación exclusiva” o, en el supuesto de los inventos, de “patentes”, y aún en forma más generalizada “dada la construcción jurídica dominante” de propiedad industrial ( o intelectual, para marcas, inventos y modelos ) y propiedad literaria ( para obras de ingenio ). De esta forma cabe destacar que según la creación intelectual, advertimos diversos tipos de propiedad intelectual:
Derechos sobre Obtenciones Vegetales ( D.O.V´s )
Secretos comerciales *
De lo expuesto precedentemente, nos encontramos por un lado con la protección de creaciones intelectuales y por otro, con los recursos biológicos que hacen a la biodiversidad de la cual el hombre puede disfrutar y servirse –en tanto no comprometa la satisfacción de las de las generaciones futuras- de ella para satisfacer sus necesidades. Sin embargo, en muchas ocasiones el ser humano no “sabe” - o no tiene el conocimiento- como utilizar esos recursos, o bien tiene indicios de las propiedades de aquellos pero no tiene “el conocimiento” para su aplicación, y aquí es donde entra en juego el conocimiento tradicional de las comunidades indígenas o locales, y respecto de él corresponde el reconocimiento y la garantía del ejercicio de aquél así como se garantiza “el derecho de explotación exclusiva” o de “patentes”. Así, el Convenio de Diversidad Biológica en su preámbulo reconoce “la estrecha y tradicional dependencia de muchas comunidades locales y poblaciones indígenas que tienen sistemas de vida tradicionales basados en los recursos biológicos y la conveniencia de compartir equitativamente los beneficios que se derivan de la utilización de los conocimientos tradicionales, las innovaciones y las prácticas pertinentes para la conservación de la diversidad biológica y la utilización de sus componente”. Resulta pues, coherente que se propenda a ello.
Pero ello no se resuelve con la creación de una categoría específica para “conocimientos tradicionales” dado que existen además otros problemas que han surgido por vez primera a raíz de las disposiciones del Convenio sobre Diversidad Biológica. Tales conflictos comprenden:
País de origen de los recursos: las fronteras políticas casi nunca coinciden con las de la naturaleza y sus ecosistemas. Si bien algunos recursos genéticos son oriundos de un lugar, área o hábitat específico, otros se encuentran integrados por componentes de diversos países, lo cual dificulta hasta la imposibilidad la distribución de beneficios.
Comunidad: sujeto que recibe beneficios y dispone del conocimiento. No tiene una definición legal rigurosa. Los recursos a menudo no son propiedad de nadie en particular, sino que se configuran como patrimonio de una o más comunidades, las cuales pueden no estar necesariamente unidas o habitar en un mismo país.
Conocimiento separado del recurso Biológico: de ser concebible la separación de ambos.*
La dificultad de prever una legislación unificadora: –no homogeneizadora, es decir respetando las características y condiciones propias de los distintos Estados teniendo en cuenta la diversidad de circunstancias nacionales, culturales, sociales y económicas e institucionales.
Surge de forma coincidente con lo que se ha venido sosteniendo hasta el momento, que desde que todo conocimiento es útil –entendido como algo deseable y transable- este se presenta como un bien jurídico, y de allí que merezca un marco jurídico a partir del cual se pueda crear, modificar, transmitir, ceder ese conocimiento, que habrá de .....
Una fuente realizó una clasificación bastante clara y precisa sobre los motivos o razones sobre los cuales se asientan la necesidad de la regulación de estos conocimientos tradicionales.
Por cuestiones de equidad: quienes tienen a su cargo el deber de custodiar los conocimientos tradicionales deberían percibir una compensación justa si de estos conocimientos se deriva un beneficio comercial;
Por cuestiones de conservación: la protección de los conocimientos tradicionales se vincula con un objeto más amplio y trascendental de preservar el medio ambiente, la diversidad biológica y las prácticas agrícolas sostenibles;
Por la conservación de la cultura y las prácticas tradicionales: se debería además utilizar la tutela de los conocimientos tradicionales para mejorar la imagen pública de estos conocimientos y de las personas a quienes se les confían, dentro y fuera de las comunidades;
Por la prevención de la apropiación por partes no autorizadas o “biopiratería”
Para la promoción de su empleo y su relevancia para el desarrollo*
Teniendo plena conciencia de la riqueza a la cual se hallan vinculados nuestros recursos biológicos y considerando el gran valor científico-cultural que representan, tanto para nosotros -como para las generaciones venideras- y aún la humanidad, dejamos sentado los principios en los cuales se basa el proyecto: el reconocimiento, la protección y la preservación de nuestros recursos y de las comunidades indígenas o locales que los detentan , los utilizan y/o los conocen desde antaño, y la aplicación del “conocimiento tradicional” que sobre aquellos se detente, susceptible de ser utilizado a los fines de investigaciones científicas o potenciales explotaciones comerciales.
“Es de máxima importancia saber que algunos recursos biológicos pueden ayudarnos mejor que otros. Por eso un aprovechamiento eficaz de la biodiversidad supone poder contar con los conocimientos de quienes la conocen: los pueblos o comunidades indígenas o locales. La biodiversidad es también producto de las relaciones de la naturaleza con el hombre, quien la adapta para su mayor y mejor utilización intentando conservarla, en garantía de la vida sobre el planeta y la futura provisión de principio activos para el desarrollo de futuras innovaciones. En esta transformación y conservación, también los pueblos indígenas y locales poseen una experiencia valiosa”[19]
Artículo 1: Alcances
El presente Proyecto será aplicable a todo el territorio de la Nación, y a todos los recursos biológicos que en ella se encuentren. “La soberanía sobre los recursos de flora y fauna silvestre y del conjunto de la riqueza genética por parte del Estado-nación no se discute en el orden internacional. No obstante “la capacidad soberana de la Nación para regular los recursos biológicos en muchos casos se ve limitada por los derechos de los propietarios de los terrenos, lagunas, en los cuales ellos se encuentran, ya que por accesión en caso de recursos silvestres, o por se frutos naturales en el caso de los recursos domesticados, tienen un propietario con derechos plenos sobre los mismos, en tanto propiedad tradicional”[20]. Asimismo, son los “propios Estados los llamados a reconocer, por vía legal, derechos a las comunidades indígenas y locales sobre sus conocimientos y prácticas tradicionales asociadas a recursos biológicos y velar asimismo por el cumplimiento de éstos”.[21]
Artículo 2: Sujetos Comprendidos
Las disposiciones serán aplicadas a todos las personas de existencia física o jurídica, nacionales o extranjeros que tengan por finalidad acceder a los recursos con fines científicos y/o de explotación comercial y respecto de aquellas comunidades indígenas o locales que detentan los conocimientos relacionados a su utilización.
El proyecto tiene por finalidad la de reconocer, preservar y asegurar la propiedad intelectual sobre los conocimientos tradicionales, progresos e innovaciones en su empleo respecto de los recursos biológicos sobre los cuales aquellos se sustentan, promoviendo asimismo el desarrollo sustentable. A tales efectos se propone un sistema de acceso legítimo (evitando la “biopiratería”) , basado en un consentimiento fundamentado previo y en la participación de aquellos que detentan el conocimiento sobre el uso de esos recursos genéticos, con los beneficios económicos correspondientes.
Se procura evitar de esta forma: a) “la pérdida de los estilos de vida y conocimientos tradicionales; b) la falta de respeto hacia los conocimientos tradicionales y hacia los poseedores de dichos conocimientos; c) la apropiación indebida de los conocimientos tradicionales, incluido el uso de los conocimientos tradicionales sin la correspondiente distribución de beneficios, y el uso despectivo de los mismos y d) la falta de reconocimiento de la necesidad de preservar y promover el uso de los conocimientos tradicionales”.[22]
Artículo 4: Términos empleados
A los fines del proyecto se considerarán:
Recursos Biológicos: recursos genéticos*, los organismos o parte de ellos, las poblaciones, o cualquier otro tipo del componente biótico de los ecosistemas de valor o de utilidad real o potencial para la humanidad.
Biodiversidad: Variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente, incluidos entre otras cosas, los ecosistemas terrestres y marino y otros ecosistemas acuáticos y los complejos, ecológicos de los que forman parte; comprende la biodiversidad dentro de cada especie, entre las especies y de los ecosistemas.
Biotecnología: por biotecnología se entiende los instrumentos tecnológicos que trabajan con y sobre la materia viva
Conocimiento Tradicional: “es el sabe culturalmente compartido y común a todo los miembros que pertenecen a una misma sociedad, grupo o pueblo, y que permite la aplicación de los recursos del entorno natural de modo directo, compuesto, combinado, derivado o refinado, para la satisfacción de necesidades humanas, animales, vegetales y/o ambientales, tanto de orden material como espiritual”.[23]
Consentimiento fundamentado previo: supone la autorización de quien sea el titular registral del predio donde se hallen los recursos biológicos y de la comunidad indígena que ostente la propiedad del conocimiento tradicional sobre dichos recursos, para la realización de determinada actividad que implique acceder y utilizar dicho conocimiento, previo suministro de suficiente información relativa a los propósitos, riesgos o implicancias de dicha actividad, incluyendo los eventuales usos del conocimiento y, de ser el caso, el valor del mismo.
Comunidad indígena o local: se entiende por éste a los grupos o sociedades que custodian los conocimientos tradicionales. “Estas comunidades podrían ser indígenas o descendientes de colonos posteriores”.[24] Específicamente por comunidad indígena se entenderá aquella definida por la Decisión 391, “la cual contempla (...) el Régimen común sobre acceso a recursos genéticos de la comunidad andina de las naciones (Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela), (...) la cual nos trae una noción de comunidad indígena entendiéndose por tal un grupo humano cuyas condiciones sociales, culturales y económicas lo distinguen de otros sectores de la colectividad nacional, que está regido total o parcialmente por sus propias costumbre o tradiciones o por una legislación especial y que, cualquiera sea su situación jurídica, conserva sus propias instituciones sociales, económicas, culturales y políticas o parte de ellas”.[25]
País de origen: se entiende por aquél en donde se hallen los recursos biológicos independientemente del país de donde hayan provenido ( “dado que las fronteras políticas raramente coinciden con las de la Naturaleza y sus ecosistemas” ).
Amicus Curiae: dictamen de carácter no vinculante de organismos no gubernamentales prestados a los efectos de aclarar o proveer mayor información respecto a un derecho comprometido.
Artículo 5: Organo de Aplicación
El órgano de aplicación del presente proyecto es el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable por medio de la Secretaría del Desarrollo Sustentable y Medioambiente. (Creemos que es la más idónea a los efectos de cumplir y reglamentar otras disposiciones a los efectos de este Proyecto, toda vez que siempre se debe promover la conservación de la biodiversidad y desarrollo sustentable).
Artículo 6: Registro. Registro de Conocimientos Tradicionales y otras Expresiones Culturales (RCTEC).
A los fines del Proyecto de regulación del Convenio de Diversidad Biológica sobre Conocimiento Tradicional para el aprovechamiento eficaz de la biodiversidad, se creará un Registro de categoría específica[26] a los efectos de registrar los conocimientos tradicionales que versaren sobre la utilización de los recursos biológicos.“La naturaleza de estos conocimientos tradicionales hace que éstos se transmitan de forma oral más que por escrito. Ello plantea problemas específicos cuando otras personas no autorizadas por el poseedor de esos conocimientos intentan obtener DPI sobre ellos. (...) En ausencia de cualquier registro escrito accesible, un examinador de patentes de otro país no puede acceder a la documentación que podría cuestionar las condiciones de novedad o inventiva de una solicitud basada en conocimientos tradicionales”[27].
“De acuerdo con cada tipo de bien intelectual existe un sistema apropiado a través del cual pueden registrarse ( y comercializarse ) las creaciones (...) los Estados y las Organizaciones Internacionales deben colaborar para que se implemente una categoría específica de registro correspondiente a los conocimientos tradicionales (...) la creación intelectual de esta categoría es única, parte de la experiencia de todo un pueblo y no puede ser dividida o desguasada para “encajar” en las categorías actuales; sin embargo sus “expresiones” pueden ser indicadores que permitan su clasificación interna y hasta su comercialización separada, si así lo permiten los usos y costumbre de sus titulares legítimos y lo demanda el interés del mercado”[28].
Mediante la creación de un registro, se pretende que se asienten –sin desmerecer la oralidad que caracteriza a estos conocimientos- los conocimientos tradicionales, progresos e innovaciones (actualizaciones) a los efectos de contar con un documento que efectivice la protección de este derecho de propiedad intelectual de los pueblos indígenas. Otorga además una ventaja de economía procesal toda vez que evita pleitos e impugnaciones innecesarias respecto a las innovaciones que se pretendan registrar, todo ello sin perjuicio de las posteriores observaciones que pudieran existir al respecto. “Lo malo es que los conocimientos no suelen estar documentados, o cuando lo están, no es probable que un examinador de patentes pueda acceder a los mismos (...) es muy poco probable que el tipo de información al que pueden acceder las oficinas de patentes cuando evalúan los factores de novedad e inventiva incluya información sobre conocimientos tradicionales”.[29] Asimismo, el Registro deberá contar con un sistema de catalogación de la información por secciones, clases, subclases, grupos y subgrupos para facilitar sus uso por parte de los examinadores de patentes, y ello con la debida participación de quienes detenten el conocimiento tradicional, y con el eventual auxilio de científicos u otros expertos idóneos. Finalmente, estamos en condiciones de determinar que una “mayor documentación de los conocimientos tradicionales puede servir no sólo para impedir la concesión de patentes injustificadas sino también para una finalidad mucho más importante: contribuir a la conservación, promoción y posible explotación de los conocimientos tradicionales” [30]
Artículo 7: No se consideran conocimientos tradicionales y no son registrables*
los nombres, palabras y signos que constituyan la designación necesaria o habitual del producto o servicio a distinguir o que sean meramente descriptivos de su naturaleza, función, cualidades u otras características;
los nombres; palabras, signos y frases que hayan surgido del uso generalizado por la convivencia con otros Pueblos o Naciones o Comunidades.
Artículo 8: No pueden ser registrados *
los conocimientos anteriormente registrados por otro pueblo indígena, en estos casos se deberá someter la inscripción al procedimiento de registro conjunto;
las denominaciones de origen nacionales o extranjeras. Se entiende por denominación de origen el nombre de un país, de una región, de un lugar o área geográfica determinados que sirve para designar un producto originario de ellos, y cuyas cualidades y características se deben exclusivamente al medio geográfico;
las letras, palabras, nombre, distintivos, símbolos que usen o deban usar la Nación, las Provincias y las Municipalidades.
Artículo 9: Restricciones
Cada Pueblo puede excluir del comercio ciertos conocimientos cuando su significado es sagrado o representa su sistema de creencias, sin perjuicio de las decisiones que al respecto pudiera tomar el Estado Nacional a través de la Secretaria origine, en los casos en donde el bien público se hallare comprometido. “No obstante, es importante recordar que no a todos los poseedores de conocimientos tradicionales les gustaría ver sus conocimientos explotados comercialmente”. [31]
El término de duración de inscripción en este registro no tiene caducidad y su vigencia se mantiene indefinidamente mientras no sea probada la extinción del Pueblo titular. “La capacidad de prolongar indefinidamente la duración (...) de las marcas y la posibilidad de poseer colectivamente dichos derechos nos lleva a pensar que podrían ser especialmente idóneas para la protección de los conocimientos tradicionales”.
Artículo 11: Secretaria Origine. Composición
Se constituirá una Secretaría dependiente del Ministerio de Medioambiente y Desarrollo Sustentable .La misma estará compuesta por:
Un secretario, quien tendrá a su cargo la dirección de los proyectos de investigación y notificaciones pertinentes.
Un cuerpo colegiado integrado por: a) el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI); b) el Defensor del Pueblo de la Nación, y c) la Organización de Pueblos Indígenas Argentinos (OPIA). “La legislación también intentará garantizar que las comunidades de indígenas puedan participar en todos los niveles del proceso de toma de decisiones”.[32]
Un amicus curiae constituido por diversas organizaciones no gubernamentales a los efectos de aclarar dudas y profundizar conocimientos, tanto de los miembros de la Secretaría como las de las Provincias, propietarios del predio en donde se encuentran los recursos, y quienes detenten el conocimiento tradicional de ellos.
Un órgano ejecutor en adelante “el contratante” que será el legitimado para celebrar los contratos de acceso y disposición de los recursos naturales y conocimientos tradicionales.
Fondo de Preservación de la Biodiversidad y Conocimiento Tradicional: en el serán depositados los importes referidos al costo del acceso y de los que resulten del aprovechamiento económico de los recursos y conocimiento tradicional utilizado a tales efectos.
Artículo 12 . Funciones y Facultades de la Secretaría y sus órganos
1. La Secretaría tendrá a su cargo el otorgamiento del permiso de acceso a través de una resolución efectuada por su cuerpo colegiado. Para ello se requerirá el previo consentimiento fundado de quienes vean comprometidos sus derechos regulando el acceso, la disponibilidad, las restricciones y los beneficios por medio de un contrato celebrado entre el órgano ejecutor –contratante- y el interesado. “(...) a los efectos de que se pueda aprovechar especies de flora y fauna silvestres con fines de utilización en la biotecnología, los cuales sólo se podrán otorgar luego de que hubiera obtenido el consentimiento previo, expreso e informado, del propietario o legítimo poseedor del predio en el que el recurso biológico se encuentre. Los propietarios de referencia tendrán derecho a coparticipar d elos beneficios que deriven o puedan derivarse de dicho aprovechamiento, con arreglo a las disposiciones jurídicas aplicables”.[33] Dicho contrato establecerá el importe que deberá depositar el interesado al Fondo de Preservación de la Biodiversidad y Conocimiento Tradicional, a los efectos de costear el procedimiento.
2. Del aprovechamiento que resulte del acceso y posterior / eventual explotación de los recursos y del conocimiento tradicional utilizado en el empleo de su explotación, deberán acordarse los beneficios económicos correspondientes a los propietarios de los recursos, y a los del conocimiento tradicional utilizados, sin perjuicio de los gastos ocasionados a la administración que serán devengados y un 5% del importe que habilita al acceso –acordado en el contrato- el cual será destinado al fondo de preservación de Biodiversidad y Conocimiento Tradicional.
Artículo 13: Procedimiento de acceso a los recursos y a los conocimientos tradicionales conexos*
(Solicitud de Acceso)
A los efectos de acceder a los recursos objeto de una investigación científica y/o con fines de explotación comercial sobre ellos y del conocimiento tradicional sobre el empleo de aquellos, el interesado deberá presentar su solicitud de acceso ante la “Secretaría Origine” creada a tales efectos. Para lo cual dicha secretaria deberá previamente establecer los requisitos necesarios de conformidad con la presente reglamentación.
(Evaluación. Consentimiento fundado previo)
Al recibir el pedido de acceso el secretario, evaluará su viabilidad y de ser positivo su dictamen deberá notificar –dentro de los 10 días- dicho pedido a los titulares de los derechos comprometidos ( la notificación se realizará a la provincia –en donde se encuentren los recursos objetos del pedido de acceso-, la cual deberá extender la notificación a los demás afectados, ya se trate de comunidades indígenas y/o pobladores locales y dueño del predio –en caso de hallarse en propiedad privada- ). Estos contarán con un plazo de 90 días para contestar fundadamente si darán o no su consentimiento a la petición de acceso. “(...) el acceso a los recursos genéticos debería basarse en el consentimiento fundamentado previo y en términos acordados mutuamente que proporcionen una distribución justa y equitativa de los resultados (...) y de los beneficios provenientes de su comercialización y utilización”[34]
A tales efectos, tendrán a su disposición los amicus curiae –de las organizaciones que propendan a tales fines- que proveerá la Secretaría con toda la información pertinente para fundar su respuesta. Vencido dicho plazo, el silencio se interpretará como respuesta afirmativa, dando traslado del pedido de acceso al órgano colegiado para que evalúe y se expida respecto de la solicitud de acceso.
Artículo 14: Supuestos. Decisión Final.
En caso de que el órgano colegiado responda unánimemente –o por mayoría absoluta- por el afirmativo, y contando con el consentimiento de los afectados, el secretario corre traslado del proyecto al contratante para que redacte el contrato y lo firme.
Si el órgano se hallare dubitativo o requiriere de mayor información, podrán contar con el auxilio de un amicus curiae a los efectos de poder expedirse respecto del acceso solicitado.
En el supuesto de que el órgano resolutivo acordare en forma unánime – o por mayoría absoluta- el acceso, pero no obtuviera el consentimiento de los “afectados”, notificará a estos, a los fines de informarles que consentirán el acceso. A tales efectos contarán con un plazo de 30 días –contados desde la notificación- para impugnar a través del ministerio vía administrativa. El silencio se interpretará como afirmativa al acceso.
En caso de que la Secretaría se pronunciara por la negativa del acceso y los afectados a favor de él, éstos tendrán 30 días desde la notificación fehaciente para apelar la resolución vía administrativa.
Si no se presentaren ninguno de los supuestos precedentemente mencionados; si la secretaria se negare en forma fundada y contare con la negativa de los afectados, la solicitud de acceso será denegada sin más trámite.
A partir de lo expuesto, podemos vislumbrar que hace ya unas décadas se ha comenzado a modificar lo relativo a los derechos de propiedad de las comunidades indígenas, tratando de darle un marco de regulación registral y a su vez con la firma de los diversos tratados internacionales ya mencionados, una regulación más abarcativa a todo tipo de derechos que se hallaban carentes de protección (recursos biológicos y conocimiento tradicional respecto de ellos, entre otros).
Sin embargo el hecho de no regular las normas programáticas de dichos tratados, sumado a que no han sido ratificados por aquellos países que detentan la conducción de la mayor parte del mercado y la explotación referida a estos derechos nos deja un vacío legal amparado bajo el manto incipiente de una aparente -pero no concreta- protección. Es por ello que estamos convencidas que no basta con realizar una mera enunciación y análisis de los instrumentos regulatorios, que hoy podemos decir, fueron el primer paso para el reconocimiento de estos derechos, sino ir más allá aportando desde nuestra humilde posición un proyecto de regulación para hacer operativas las claúsulas del Convenio de Diversidad Biológica en lo atinente a los recursos biológicos y el conocimiento tradicional . Somos concientes de que aún resta mucho por hacer; hay muchos escollos por trascender y que quizás una regulación regional aportaría una mejor solución que una nacional, pero dado la falta de integración en que aún se halla Latinoamérica y el engorroso y arduo trabajo que esto implicaría, proponemos un paso más entre el camino de la regulación programática internacional y la posible aplicación de dichas normas , quizás posibilitando en un futuro una conciliación internacional de las normas operativas, imposibles de llevar a cabo hasta tanto no se apliquen realmente dichos derechos en toda la región,.
Por todo ello y teniendo en miras la utópica idea de cooperación y comunidad internacional es que pretendemos tan solo dar un paso en el largo camino que resta por andar, en el sentido de la universalidad empezando desde nosotros mismos, “cambiando el rumbo” de nuestra propia integridad para poder después ser el reflejo de una comunidad internacional que ampare los derechos de todos los hombres y sus respectivos pueblos y comunidades y preserve el medio ambiente y se conserve la biodiversidad que permiten el desarrollo sustentable de la humanidad toda.
Acuerdo entre la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual y la Organización Mundial del Comercio (1995).
Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (Acuerdo sobre los ADPIC / 1994).
Biotecnología, Sociedad y Derecho. Capítulo IV: “Protección a la riqueza genética y de los derechos tradicionales: El derecho de acceso”. Rafael Pérez Miranda, Ed. Universidad Autónoma Metropolitana, Páginas 115-163.
Propiedad Intelectual. Temas Relevantes en el escenario internacional (Compendio). Editores: Marco Antonio Palacios. L y Ricardo Antequera H
II Parte: Tema III: “Derecho De la Propiedad Intelectual de las Comunidades Indígenas sobre los Conocimientos Tradicionales asociados a los Recursos Biológicos”, Francisco Astudillo Gómez. Páginas 283-302.
Siembra de Soluciones. Tomo I. Alternativas Políticas.
Protección sui generis de conocimientos indígenas en la Amazonia por Manuel Ruiz M.
Temas de Derecho Industrial y de la Competencia. Propiedad Intelectual y Políticas de Desarrollo, Capítulo IV. Páginas 197/241.
Perspectives on Intellectual Property, Volume 6.
Traditional Knowledge and Intellectual Property. A discusión Paper, by Carlos M. Correa.
CD “Derecho de los Pueblos Indígenas”, por Teodora Zamudio. Material vario.
CD “Propiedad Industrial-Intelectual y Mercado, por Teodora Zamudio. Material vario.
Fuente internet: http // www.prodiversitas.bioetica.org
Fuente internet: http//www.biotech.bioetica.org/inves4.htm
[1] Temas de Derecho Industrial y de la Competencia, Propiedad Intelectual y Políticas de Desarrollo, Capítulo IV: “Los conocimientos tradicionales y las indicaciones geográficas”, página 197.
[2] Op. Cit, Capítulo IV: “Los conocimientos tradicionales y las indicaciones geográficas”, página 197.
[3] Nota Informativa de la OMS No 271, junio de 2002. Fuente: http:// www.who.int / medicines / organization / trm / factsheet271.doc
[4] Conocimiento Tradicional, “Importancia”. Legislación –Perú- Propuestas del Régimen de Protección de los Conocimientos Colectivos de los Pueblos Indígenas. Presentación ante el Congreso de la República (Perú/Lima 12-06-2002), Página 3. Fuente: http //: www.prodiversitas.bioetica.org
[5] El artículo 8 inciso j del Convenio de Diversidad Biológica celebrado en el marco de la Conferencia de Naciones Unidad sobre Medioambiente y Desarrollo Sustentable establece que los Estados miembros deberían “respetar, conservar y mantener los conocimientos, innovaciones y prácticas de las comunidades indígenas y locales que representan los estilos de vida tradicionales y que están relacionados con la conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica, promover su aplicación generalizada con la aprobación y participación de los poseedores de dichos conocimientos, innovaciones y prácticas, y fomentar la distribución equitativa de los beneficios que se deriven de la utilización de dichos conocimientos, innovaciones y prácticas”.
[6] Convenio sobre Diversidad Biológica: “Su papel y valor”, por Teodora Zamudio, Fuente: http: // www.prodiversitas.bioetica.org
[7] Op. Cit, Convenio sobre la Biodiversidad Biológica: Su papel y valor, página 1, por Teodora Zamudio Fuente: http // www.prodiversitas.bioetica.org
[8] Derecho de los Pueblos Indígenas, CD, “Conocimiento Tradicional”, página 3: Brasil, Medida Provisoria 2126/2001, Capítulo II – “Las definiciones”- artículo 7.
[9] Op. Cit, Conocimiento Tradicional, “Importancia”, Página 1. Fuente http// www.prodiversitas.bioetica.org
[10] Op. Cit, “Conocimiento Tradicional”, página 4. Perú artículo 2 –definiciones- de la ley 27.811 del 08/08/2002
[11] Op. Cit, “Conocimiento Tradicional” página 5. Filipinas, Sección 4 –Definición de Términos - de la “Traditional and Alternative Medicine Act 8423” de 1997.
[12] Op. Cit, “Conocimiento Tradicional”, página 7. India, Cláusula 6 inc. iii) de “The Model Biodiversity Related Community Intellectual Rights Act”.
[13] Op. Cit, “Conocimiento Tradicional”, página 5. Panamá artículo 1 de la Ley 20 Régimen Especial de Propiedad Intelectual sobre los Derechos Colectivos de los Pueblos Indígenas del 26 de junio de 2000.
[14] ¿Qué es el conocimiento tradicional?, por Teodora Zamudio. Paágina 1. Fuente: http//: www.indígenas.bioetica.org
* Los pueblos indígenas utilizan plantas como abono, para producir aceites y grasas, como antídoto, para perfumes y aromas, para bebida, como condimento, en cosmetología, como curtientes, como estimulantes, narcóticos, alucinógenos y similares, en veterinaria, para reproducción humana, como pesticidas, como analgésicos, para la conservación de alimentos, etc. La fauna también es utilizada por los pueblos indígenas con distintos fines, entre otros, en medicina tradicional: para aliviar dolores musculares, contra el asma, contra el reumatismo y la artritis. Otros productos de origen animal son utilizados para acelerar la labor de parto, contra la tos y la bronquitis, contra el paludismo, para el tratamiento de la viruela, como antiinflamatorios, para el tratamiento de las úlceras, para curar el bocio y la parálisis, y para el tratamiento de quemaduras. ( Fuente: http:// www. prodiversitas.bioética.org
[15] Op. Cit “Conocimiento Tradicional”- “Características de los conocimientos colectivos de los pueblos indígenas”, por Teodora Zamudio, Página 1. Fuente: http//: www.prodiversitas.bioetica.org
[16]Op. Cit “Conocimiento Tradicional”- “Características de los conocimientos colectivos de los pueblos indígenas”, por Teodora Zamudio, Página 2. Fuente: http//: www.prodiversitas.bioetica.org
* “Así, a manera de ejemplo, en el marco de un acuerdo entre la Shaman Pharmaceuticals y el Consejo Aguaruna y Huambisa en Perú, aproximadamente la mitad de las 400 especies recolectadas por la empresa han demostrado potencial terapéutico y dos de los fármacos están siendo sometidos a pruebas clínicas. Los costos de Shaman han sido de 1/10 de los costos con técnicas de laboratorios tradicionales. El trabajar con innovadores comunitarios ha mejorado la eficiencia en la selección de plantas con propiedades medicinales en más de 400%”, op.cit, Conocimiento Tradicional – “Características de los conocimientos colectivos de los pueblos indígenas”, Página 2. Fuente: http:// www.prodiversitas.bioestica.org
[17] Derechos de Propiedad Intelectual de las Comunidades Indígenas sobre los Conocimientos Tradicionales asociados a los Recursos Biológicos, por Astudillo Gómez, Francisco, página 283.
[18] Op. Cit, Astudillo Gómez, Francisco, Página 288.
* Información y clasificación extraída del documento: “¿Qué es el Conocimiento Tradicional?, ¿Qué es la Propiedad Intelectual?. Página 1. Fuente: http:// www.indígenas.bioetica.org
* Idem, nota, Página 10.
* “Traditional Knowledge and Intellectual Property, QUNO, Ginebra. Correa, C. (2001). Fuente: http:// hostings.diplomacy.edu / quaker / new / doc / tkcol3.pdf
[19] Sistemas de Propiedad Intelectual. Conservación y Gestión de la Biodiversidad y del Conocimiento Tradicional por Teodora Zamudio, trabajo preparado especialmente para el II Seminario Nacional, página 1. Fuente: http // www.biotech.bioetica.org / inves 4. htm
[20] Pérez Miranda, Rafael “Biotecnología, Sociedad y Derecho. Capítulo IV: “Protección a la riqueza genética y de los derechos tradicionales”: El derecho de acceso, ed. Universidad Autónoma Metropolitana, Páginas 131-133.
[21] Op. Cit, Astudillo Gómez, Francisco, página 291 in fine.
[22] Op. Cit, Capítulo IV: “Los Conocimientos Tradicionales y las Indicaciones Geográficas”, Página 206 in fine.
* recursos genéticos: material genético de valor real o potencial.
[23] Op. Cit, Sistemas de Propiedad Intelectual. Conservación y Gestión de la Biodiversidad y del Conocimiento Tradicional por Teodora Zamudio, página 2.
[24] Op. Cit, Capítulo IV: “Los Conocimientos Tradicionales y las Indicaciones Geográficas”, página 206.
[25] Op. Cit, Astudillo Gómez, Francisco, Página 292.
[26] Nota: “Si bien esos conocimientos y prácticas son un ejercicio de las facultades mentales, no están por lo general expresados en un medio material, por lo que, no estarían protegidos por el Derecho de Autor. Por su parte, la figura de la Propiedad Industrial que les permitiría a las comunidades un aprovechamiento exclusivo industrial y comercial de sus conocimientos y prácticas asociados a los recursos biológicos y genéticos, es la patente de invención, pero para ello deberían tales conocimientos y prácticas expresarse como invenciones y someterse en cada país a los exámenes correspondientes para determinar su novedad mundial, aplicación industrial y altura inventiva lo cual es posible pero es también complejo y costoso”. (Op. Cit, Astudillo, Gómez Francisco, Página 289.
[27] Op. Cit, Capítulo IV, Página 223.
[28] Op.Cit, Sistemas de Propiedad Intelectual. Conservación y Gestión de la Biodiversidad y del Conocimiento Tradicional por Teodora Zamudio, página 5.
[29] Op. Cit, Capítulo IV, Página 216.
[30] Op. Cit, Capítulo IV, Página 218.
* Conforme al Anteproyecto de Decreto Reglamentario del artículo 8 j) del Convenio de Diversidad Biológica ratificado por ley 24.375 del Registro de Conocimientos Tradicionales, artículo 5.
* Idem Anteproyecto de Decreto Reglamentario del artículo 8 j) del Convenio de Diversidad Biológica ratificado por ley 24.375 del Registro de Conocimientos Tradicionales, artículo 6.
[31] Op. Cit, Capítulo IV: “Los conocimientos tradicionales y las indicaciones geográficas”, Página 215.
[32] Op. Cit, Capítulo IV: “Los conocimientos tradicionales y las indicaciones geográficas”, Página 212.
[33] Op. Cit, Pérez Miranda, Rafael, Página 136.
* Si bien la Carta Fundamental en su art. 124 reconoce a las Provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio, cabe destacar que el presente proyecto, no afecta “la competencia provincial” dado que la regulación al acceso de los recursos biológicos -considerados como una riqueza nacional-, se ha realizado teniendo en cuenta el consentimiento de tanto de la Provincia como de los afectados, y así también por que los beneficios no serán derivados hacia el estado nacional, sino a los respectivos titulares de los distintos derechos en juego. Por todo esto dejamos sentado que no se incurrirá en una violación de la competencia provincial, ni en la consecuente nulidad del contrato por este medio suscripto.
[34] Op. Cit, Capítulo IV: “Los conocimientos tradicionales y las indicaciones geográficas”, Página 223.

References: artículo 6
 artículo 1

Artículo 1

Artículo 2

Artículo 4

Artículo 5

Artículo 6

Artículo 7

Artículo 8

Artículo 9

Artículo 11

Artículo 12
 resolución 

Artículo 13

Artículo 14
 resolución 
sui generis
 artículo 8
 artículo 7
 artículo 2
 artículo 1
in fine
in fine
 artículo 8
 artículo 5
 artículo 8
 artículo 6