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Real Decreto 63/1995, de 20 de enero, sobre ordenaci�n de prestaciones sanitarias del Sistema Nacional de Salud (Vigente hasta el 17 de Septiembre de 2006).
Publicado en BOE de 10 de Febrero de 1995
Vigencia desde 20 de Febrero de 1995. Esta revisi�n vigente desde 05 de Enero de 2000 hasta 17 de Septiembre de 2006
Vigente desde 20/Febrero/1995 hasta 5/Enero/2000
Vigente desde 5/Enero/2000 hasta 17/Septiembre/2006
�La incorporaci�n de nuevas t�cnicas o procedimientos diagn�sticos o terap�uticos, en el �mbito de las prestaciones a que se refiere este Real Decreto, deber� ser valorada, en cuanto a su seguridad, eficacia y eficiencia, por la Administraci�n sanitaria del Estado, conforme a lo previsto en el art�culo
.�Prestaciones sanitarias, facilitadas directamente a las personas por el Sistema Nacional de Salud y financiadas con cargo a la Seguridad Social o fondos estatales adscritos a la sanidad
.�Asistencia sanitaria cuyo importe ha de reclamarse a los terceros obligados al pago
.�Prestaciones que no son financiables con cargo a la Seguridad Social o fondos estatales destinados a la asistencia sanitaria
Real Decreto 63/1995, 20 enero, derogado, excepto su disposici�n adicional cuarta en tanto se desarrolla el contenido de la cartera de servicios de atenci�n sociosanitaria, por el apartado 1 de la disposici�n derogatoria �nica del R.D. 1030/2006, de 15 de septiembre, por el que se establece la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud y el procedimiento para su actualizaci�n (�B.O.E.� 16 septiembre), el 17 de septiembre de 2006.
T�ngase en cuenta que la disposici�n transitoria �nica de la Ley 16/2003, de 28 de mayo, de cohesi�n y calidad del Sistema Nacional de Salud (�B.O.E.� 29 mayo), establece que en tanto no se apruebe el real decreto por el que se desarrolle la cartera de servicios, mantendr� su vigencia la presente norma.
Pre�mbulo La Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad, establece la regulaci�n de las acciones conducentes a la efectividad del derecho a la protecci�n de la salud reconocido en los art�culos 43 y concordantes de la Constituci�n.
El contenido de este derecho tiene una doble dimensi�n, colectiva e individual. La garant�a de la primera est� en parte cubierta por otro derecho fundamental, el de disfrutar de un medio ambiente adecuado en los t�rminos del art�culo 45 del propio texto constitucional, pero requiere tambi�n acciones espec�ficas de defensa de la salud p�blica, mediante el control sanitario de los alimentos y dem�s productos de uso o consumo humano, con arreglo a lo dispuesto en la normativa correspondiente, en particular, las reglamentaciones t�cnico-sanitarias de productos, actividades y servicios, cuya aplicaci�n es controlada por los servicios de salud.
La importancia decisiva que reviste la dimensi�n colectiva del derecho a la protecci�n de la salud se completa con el n�cleo irrenunciable de la dimensi�n personal, es decir, por la relaci�n de toda persona con su propio bienestar f�sico y mental, que debe ser respetado y promovido por los poderes p�blicos m�s all� del establecimiento de unas normas o pautas de salubridad en el entorno en que la vida se desarrolla.
Esa faceta personal del derecho requiere la actuaci�n de los poderes p�blicos en el doble plano de la prevenci�n, para la que es fundamental la labor educativa encaminada a la difusi�n de h�bitos saludables de conducta en la vida cotidiana, y de la asistencia, mediante las necesarias prestaciones cuando la salud se quiebra o decae. Esta manera de enfocar la garant�a del derecho est� expl�cita en la formulaci�n del art�culo 43 de la Constituci�n, al configurarlo como un derecho a la protecci�n de la salud y no como un derecho a la sanidad, contra�do exclusivamente a la recepci�n de una asistencia en caso de accidente o enfermedad.
La misma concepci�n inspira, como es l�gico, a la Ley General de Sanidad, cuyo art�culo 3.1 establece que �los medios y actuaciones del sistema sanitario estar�n orientados prioritariamente a la promoci�n de la salud y a la prevenci�n de las enfermedades�. La asistencia preventiva y reparadora, mediante las prestaciones financiadas con cargo a la Seguridad Social o a fondos estatales adscritos a la sanidad, es funci�n capital del Sistema Nacional de Salud, en cumplimiento de lo previsto en los art�culos 41 y 43.2 de la Constituci�n, desarrollados en los art�culos 3.2, 6, 18, 45 y concordantes de la Ley General de Sanidad y teniendo en cuenta lo dispuesto en el art�culo 101 de la Ley General de la Seguridad Social, de 30 de mayo de 1974.
Precisamente, el art�culo 3.2 de la repetida Ley, al introducir el transcendental principio de la universalizaci�n del derecho a la asistencia sanitaria, lo apostilla ordenando que �el acceso y las prestaciones sanitarias se realizar�n en condiciones de igualdad efectiva�. Esta disposici�n no es sino la aplicaci�n, en este �mbito concreto, del derecho a la igualdad reconocido en el art�culo 14 de la Constituci�n, cuya realizaci�n efectiva deben promover los poderes p�blicos, correspondiendo en concreto al Estado la regulaci�n de las condiciones b�sicas que garanticen dicha igualdad cuando est�n en juego derechos fundamentales (art�culo 149.1.1�), como ocurre en el presente caso con los reconocidos en los art�culos 41, 43, 49, 50 y 51, todos ellos del texto constitucional.
En el marco normativo definido por los preceptos constitucionales y legales aplicables, el presente Real Decreto ordena y sistematiza las atenciones y prestaciones sanitarias directas y personales del Sistema Nacional de Salud, partiendo de los niveles alcanzados por los diferentes reg�menes p�blicos de protecci�n sanitaria, pero acomod�ndolos a los principios b�sicos establecidos en la Ley General de Sanidad, como prev� su disposici�n final decimocuarta. Entre tales principios, que desarrollan y concretan los formulados de modo m�s abstracto abstracto y general en los preceptos constitucionales antes rese�ados, cabe destacar los siguientes:
a) La universalizaci�n del derecho a la asistencia en todos los casos de p�rdida de la salud (art�culos 1.2, 3.2, 6.4, 46.a, 81 y disposici�n transitoria quinta de la Ley).
b) En conexi�n con el anterior, la garant�a de la igualdad sustancial de toda la poblaci�n en cuanto a las prestaciones sanitarias y la inexistencia de cualquier tipo de discriminaci�n en el acceso, administraci�n y r�gimen de prestaci�n de los servicios sanitarios (art�culos 3.2, 10.1 y 43.2.f de la Ley, en relaci�n a los art�culos 14, 138.2, 139.1 y 149.1.1� de la Constituci�n).
c) La eficacia, econom�a, racionalizaci�n, organizaci�n, coordinaci�n e integraci�n de los recursos sanitarios p�blicos para hacer efectivas las prestaciones sanitarias y mantener altos niveles de calidad debidamente evaluados y controlados (art�culos 7, 46 y 51.1 de la Ley).
d) La determinaci�n de fines u objetivos m�nimos comunes y de criterios m�nimos b�sicos y comunes en materia de asistencia sanitaria (art�culo 70.2, p�rrafos b) y d), de la Ley).
e) La homologaci�n de las atenciones y prestaciones del sistema sanitario p�blico que, en cuanto son financiadas con cargo a la Seguridad Social o fondos estatales adscritos a la sanidad, han de ajustarse necesariamente a la asignaci�n de recursos financieros, conforme a lo dispuesto en el art�culo 134.2 de la Constituci�n, en el art�culo 81 de la Ley General de la Sanidad y en la Ley de Presupuestos Generales del Estado de cada a�o.
f) La reclamaci�n del coste de los servicios prestados siempre que aparezca un tercero obligado al pago o cuando no constituyan prestaciones de la Seguridad Social (art�culo 83 de la Ley General de Sanidad y disposici�n adicional 22 del texto refundido de la Ley General de Seguridad Social, aprobado por Real Decreto legislativo 1/1994, de 20 de junio).
La presente disposici�n se dicta de acuerdo con lo previsto en los art�culos 9.2, 31.2, 41, 43, 49, 50, 51 y en los apartados 1�, 16� y 17� del art�culo 149.1 de la Constituci�n.
En su virtud, a propuesta de la Ministra de Sanidad y Consumo, previos los informes de las Organizaciones Profesionales Sanitarias, del Consejo de Consumidores y Usuarios y del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, de acuerdo con el Consejo de Estado y previa deliberaci�n del Consejo de Ministros en su reuni�n del d�a 20 de enero de 1995,
El Sistema Nacional de Salud facilitar� atenci�n y asistencia sanitaria a toda la poblaci�n, conforme a lo establecido en la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad, en este Real Decreto y dem�s disposiciones que resulten de aplicaci�n.
2. Dichas prestaciones ser�n realizadas, conforme a las normas de organizaci�n, funcionamiento y r�gimen de los servicios de salud, por los profesionales y servicios sanitarios de atenci�n primaria y por los de las especialidades a que se refieren los apartados 1 y 2 del anexo del Real Decreto 127/1984, de 11 de enero, de especialidades m�dicas; el Real Decreto 992/1987, de 3 de julio, sobre especialidades de enfermer�a; grupo primero del art�culo 3 del Real Decreto 2708/1982, de 15 de octubre, sobre especializaciones de la profesi�n farmac�utica, o las normas que los modifiquen o sustituyan, y por los dem�s profesionales, especialistas y servicios sanitarios legalmente reconocidos.
3. En todo caso, no se considerar�n incluidas en las prestaciones sanitarias aquellas atenciones, actividades o servicios en las que concurra alguna de las siguientes circunstancias:
a) Que no exista suficiente evidencia cient�fica sobre su seguridad y eficacia cl�nicas o que hayan quedado manifiestamente superadas por otras disponibles.
b) Que no est� suficientemente probada su contribuci�n eficaz a la prevenci�n, tratamiento o curaci�n de las enfermedades, conservaci�n o mejora de la esperanza de vida, autovalimiento y eliminaci�n o disminuci�n del dolor y el sufrimiento.
c) Que se trate de meras actividades de ocio, descanso, confort, deporte, mejora est�tica o cosm�tica, uso de aguas, balnearios o centros residenciales, u otras similares, sin perjuicio de su posible atenci�n por los servicios sociales o de otra naturaleza.
1. La asistencia sanitaria a que se refiere el anexo II de este Real Decreto podr� ser realizada en el �mbito del Sistema Nacional de Salud. No obstante, conforme a lo previsto en el art�culo 83 de la Ley General de Sanidad y a la disposici�n adicional 22 del texto refundido de la Ley General de Seguridad Social, aprobado por Real Decreto legislativo 1/1994, de 20 de junio, proceder� la reclamaci�n del importe de los servicios realizados a los terceros obligados al pago.
2. Proceder� asimismo a la reclamaci�n del importe de los servicios a los usuarios sin derecho a la asistencia de los servicios de salud, admitidos como pacientes privados, conforme a lo establecido en el art�culo 16 de la Ley General de Sanidad.
Las prestaciones relacionadas en el anexo III de este Real Decreto no ser�n financiadas con cargo a fondos de los Presupuestos Generales del Estado y de la Seguridad Social destinados a la asistencia sanitaria. No obstante, podr�n ser realizadas en el �mbito del Sistema Nacional de Salud, bien sea con cargo a otros fondos p�blicos o con cargo a los particulares que las soliciten.
1. La utilizaci�n de las prestaciones se realizar� con los medios disponibles en el Sistema Nacional de Salud, en los t�rminos y condiciones previstos en la Ley General de Sanidad y dem�s disposiciones que resulten de aplicaci�n y respetando los principios de igualdad, uso adecuado y responsable y prevenci�n y sanci�n de los supuestos de fraude, abuso o desviaci�n.
2. Las prestaciones recogidas en el anexo I solamente ser�n exigibles respecto del personal, instalaciones y servicios, propios o concertados, del Sistema Nacional de Salud, salvo lo establecido en los convenios internacionales.
3. En los casos de asistencia sanitaria urgente, inmediata y de car�cter vital, que hayan sido atendidos fuera del Sistema Nacional de Salud, se reembolsar�n los gastos de la misma, una vez comprobado que no se pudieron utilizar oportunamente los servicios de aqu�l, y que no constituye una utilizaci�n desviada o abusiva de esta excepci�n.
1. Los servicios de salud informar�n a los ciudadanos de sus derechos y deberes, de las prestaciones y servicios del Sistema Nacional de Salud y de los requisitos necesarios para su uso, conforme a lo previsto en los art�culos 9, 10.2 y 11 de la Ley General de Sanidad.
2. Los diferentes centros y establecimientos sanitarios facilitar�n igualmente informaci�n al p�blico de los servicios, prestaciones y actividades que realizan debidamente autorizados.
La incorporaci�n de nuevas t�cnicas o procedimientos diagn�sticos o terap�uticos, en el �mbito de las prestaciones a que se refiere este Real Decreto, deber� ser valorada, en cuanto a su seguridad, eficacia y eficiencia, por la Administraci�n sanitaria del Estado, conforme a lo previsto en el art�culo 1 110 de la Ley General de Sanidad.
2. El Ministerio de Sanidad y Consumo podr� autorizar, por propia iniciativa o a propuesta de los correspondientes servicios de salud y con car�cter previo a su aplicaci�n generalizada en el Sistema, la utilizaci�n de determinadas t�cnicas o procedimientos por un plazo limitado y en la forma y con las garant�as que considere oportunas.
3. Lo establecido en esta disposici�n se entiende sin perjuicio de la evaluaci�n y promoci�n de la calidad asistencial, del fomento y realizaci�n de la investigaci�n y de las actuaciones dirigidas a la prevenci�n de las enfermedades.
La incorporaci�n de nuevas prestaciones sanitarias del Sistema Nacional de Salud, con cargo a la Seguridad Social o fondos estatales adscritos a la sanidad, se realizar� mediante Real Decreto, previo informe del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud y dictamen del Consejo de Estado y se tendr�n en cuenta su eficacia, eficiencia, seguridad y utilidad terap�uticas, las ventajas y alternativas asistenciales, el cuidado de grupos menos protegidos o de riesgo y las necesidades sociales.
La prestaci�n farmac�utica se regir� por sus disposiciones propias.
La atenci�n a los problemas o situaciones sociales o asistenciales no sanitarias que concurran en las situaciones de enfermedad o p�rdida de la salud tendr�n la consideraci�n de atenciones sociales, garantiz�ndose en todo caso la continuidad del servicio a trav�s de la adecuada coordinaci�n por las Administraciones p�blicas correspondientes de los servicios sanitarios y sociales.
Lo dispuesto en este Real Decreto no afecta a las actividades y prestaciones sanitarias realizadas por las Comunidades Aut�nomas, con cargo a sus propios recursos o mediante precios, tasas u otros ingresos, con arreglo a sus Estatutos de Autonom�a y normas de desarrollo.
El presente Real Decreto se dicta al amparo del art�culo 149.1.1�, 16� y 17�, de la Constituci�n.
1� Los art�culos 1.1, 15, 18, 19, 21 al 30, 31, apartados 1 y 2, 32, 33 y la disposici�n final del Decreto 2766/1967, de 16 de noviembre, por el que se dictan normas sobre prestaciones de asistencia sanitaria y ordenaci�n de los servicios m�dicos en el r�gimen general de la Seguridad Social.
2� El Decreto 1872/1971, de 23 de julio, en cuanto modifica los art�culos citados del Decreto 2766/1967, de 16 de noviembre.
3� El Decreto 2575/1973, de 14 de septiembre, por el que se modifica el art�culo 18 del Decreto 2766/1967, de 16 de noviembre.
Por el Ministro de Sanidad y Consumo se dictar�n cuantas disposiciones requiera la aplicaci�n de lo establecido en este Real Decreto.
ANEXO I Prestaciones sanitarias, facilitadas directamente a las personas por el Sistema Nacional de Salud y financiadas con cargo a la Seguridad Social o fondos estatales adscritos a la sanidad Prestaciones sanitarias, facilitadas directamente a las personas por el Sistema Nacional de Salud y financiadas con cargo a la Seguridad Social o fondos estatales adscritos a la sanidad
Modalidades de las prestaciones sanitarias
1� Las prestaciones sanitarias comprenden las siguientes modalidades:
a) Atenci�n primaria.
b) Atenci�n especializada.
c) Prestaciones farmac�uticas.
e) Servicios de informaci�n y documentaci�n sanitaria.
2� Las prestaciones personales de car�cter preventivo se consideran integradas en las anteriores, en la forma que se especifica en cada caso.
3� Las citadas prestaciones comprender�n tambi�n las medidas preventivas y la asistencia sanitaria que las autoridades sanitarias consideren necesarias en los supuestos de enfermedades o riesgos transmisibles o peligro para la salud de la poblaci�n, a que se refieren los art�culos 1 y 2 de la Ley Org�nica 3/1986, de 14 de abril, de medidas especiales en materia de salud p�blica.
Con car�cter general, la atenci�n primaria comprender�:
c) La indicaci�n o prescripci�n, y la realizaci�n en su caso, por el m�dico de atenci�n primaria, de las pruebas y medios diagn�sticos b�sicos.
d) Las actividades, programadas por los servicios de salud, en materia de educaci�n sanitaria, vacunaciones, ex�menes de salud y otras actividades o medidas programadas para la prevenci�n de las enfermedades, la promoci�n de la salud o la rehabilitaci�n.
e) La administraci�n de tratamientos parenterales y curas y cirug�a menor.
f) Las dem�s atenciones, prestaciones y servicios que se se�alan o concretan a continuaci�n.
1� Atenci�n a la mujer.
Adem�s de lo ya indicado con car�cter general, la atenci�n primaria a la mujer comprender�:
a) La atenci�n precoz y el seguimiento sanitario del embarazo.
b) La preparaci�n para el parto.
c) La visita durante el primer mes del postparto.
d) La detecci�n de grupos de riesgo y el diagn�stico precoz del c�ncer ginecol�gico y de mama, conforme a los programas establecidos por los servicios de salud.
e) El tratamiento de las complicaciones patol�gicas de la menopausia, conforme a los programas de los servicios de salud.
2� Atenci�n a la infancia.
Adem�s de lo ya indicado con car�cter general, la atenci�n primaria a los menores, hasta los catorce a�os de edad cumplidos, comprender�:
a) La informaci�n y educaci�n sanitarias a los interesados y a sus padres, tutores, maestros, profesores o cuidadores.
b) Las vacunaciones seg�n el calendario oficial del servicio.
c) Las revisiones del ni�o sano, seg�n los programas establecidos por los servicios de salud.
3� Atenci�n al adulto y anciano.
Adem�s de lo ya indicado con car�cter general, la atenci�n primaria a los mayores de catorce a�os comprender�:
b) La detecci�n de factores de riesgo, cuando existan medidas de eficacia comprobada para eliminarlos o reducirlos.
c) La educaci�n, la atenci�n y asistencias sanitarias a enfermos con procesos cr�nicos.
d) La atenci�n a los problemas espec�ficos de salud, durante la tercera edad, conforme a lo previsto en el art�culo 50 de la Constituci�n.
e) La atenci�n domiciliaria a pacientes inmovilizados y terminales.
4� Atenci�n de urgencia.
La atenci�n primaria de urgencia, a las personas de cualquier edad, se prestar� de forma continuada, durante las veinticuatro horas del d�a, mediante la atenci�n m�dica y de enfermer�a, en r�gimen ambulatorio o en el domicilio del paciente, en los casos en que la situaci�n de �ste as� lo requiera.
5� Atenci�n a la salud buco-dental.
La atenci�n primaria a la salud buco-dental comprender�:
a) La informaci�n y educaci�n en materia de higiene y salud buco-dental.
b) Las medidas preventivas y asistenciales; aplicaci�n del fl�or t�pico, obturaciones, sellados de fisuras u otras, para poblaci�n infantil, de acuerdo con la financiaci�n y los programas especiales para la salud buco-dental de cada a�o.
c) Tratamiento de procesos agudos odontol�gicos, incluida la extracci�n de piezas dentarias.
d) La exploraci�n preventiva de la cavidad oral a mujeres embarazadas.
Otros servicios, atenciones y prestaciones de atenci�n primaria.
a) La aplicaci�n y reposici�n de sondajes vesicales y nasog�stricos.
b) La remisi�n o derivaci�n de los pacientes a la asistencia especializada, por indicaci�n del m�dico de atenci�n primaria, conforme se indica en el apartado 3.2�,a).
c) Los tratamientos de rehabilitaci�n b�sicos, previa indicaci�n m�dica, conforme a los programas establecidos por los servicios de salud.
d) La indicaci�n y seguimiento de los distintos m�todos anticonceptivos.
1� Modalidades de la asistencia especializada.
La atenci�n y asistencia sanitaria especializada, una vez superadas las posibilidades de diagn�stico y tratamiento de la atenci�n primaria, comprender�:
a) La asistencia ambulatoria especializada en consultas, que puede incluir la realizaci�n de procedimientos quir�rgicos menores.
b) La asistencia ambulatoria especializada en �hospital de d�a�, para aquellos pacientes que precisen cuidados especializados continuados, m�dicos o de enfermer�a, incluida la cirug�a mayor en cuanto no requiera estancia hospitalaria.
c) La asistencia especializada en r�gimen de hospitalizaci�n, que incluye la asistencia m�dica, quir�rgica, obst�trica y pedi�trica para procesos agudos, reagudizaci�n de procesos cr�nicos o ~realizaci�n de tratamientos o procedimientos diagn�sticos que as� lo aconsejen.
d) La atenci�n de la salud mental y la asistencia psiqui�trica, que incluye el diagn�stico y seguimiento cl�nico, la psicofarmacoterapia y las psicoterapias individuales, de grupo o familiares y, en su caso, la hospitalizaci�n, de acuerdo con lo especificado en el apartado anterior.
Acceso a la asistencia especializada.
Con car�cter general, el acceso a la asistencia ambulatoria especializada se realizar� por indicaci�n del m�dico de atenci�n primaria.
b) Acceso a la asistencia en r�gimen de hospitalizaci�n.
Con car�cter general, el acceso a la asistencia especilizada en r�gimen de hospitalizaci�n se realizar� por indicaci�n del m�dico especialista o a trav�s de los servicios de urgencia, cuando el paciente necesite previsiblemente cuidados especiales y continuados, no susceptibles de ser prestados de forma ambulatoria o a domicilio.
El acceso a los servicios hospitalarios de referencia se realizar� por indicaci�n de los dem�s servicios especializados, conforme al procedimiento que se establezca por los servicios de salud, teniendo en cuenta lo previsto en el art�culo 15.2 de la Ley General de Sanidad.
3� Contenido de la asistencia hospitalaria.
La asistencia hospitalaria especializada, salvo lo establecido en el anexo III, comprender�:
a) La realizaci�n de los ex�menes y pruebas diagn�sticas, incluido el examen neonatal, y la aplicaci�n de tratamientos o procedimientos terap�uticos que necesite el paciente, independientemente de que su necesidad venga o no causada por el proceso o motivo de su admisi�n y hospitalizaci�n.
b) Tratamientos o intervenciones quir�rgicas dirigidas a la conservaci�n o mejora de la esperanza de vida, autovalimiento y eliminaci�n o disminuci�n del dolor y el sufrimiento.
d) Rehabilitaci�n.
e) Implantaci�n de pr�tesis y su oportuna renovaci�n.
f) Medicaci�n, curar, gases medicinales y material fungible y productos sanitarios que sean precisos.
g) Alimentaci�n, seg�n la dieta prescrita.
h) Nutrici�n parenteral y enteral.
i) Estancia en habitaci�n compartida, o individual cuando las especiales circunstancias del paciente lo precisen, incluyendo los servicios hoteleros b�sicos directamente relacionados con la propia hospitalizaci�n.
4� Atenci�n y servicios de urgencia hospitalaria.
La atenci�n de urgencia en los hospitales se prestar�, durante las veinticuatro horas del d�a, a pacientes no ingresados que sufran un situaci�n cl�nica aguda que obligue a una atenci�n inmediata de los servicios del hospital. El acceso del paciente al servicio de urgencia hospitalario se realizar� por remisi�n del m�dico de la atenci�n primaria o especializada o por razones de urgencia o riesgo vital que pudieran requerir medidas terap�uticas exclusivas del medio hospitalario. La asistencia hospitalaria de urgencia comprendr� el diagn�stico, primeros cuidados y tratamientos necesarios para atender la urgencia o necesidad inmediata, evaluar el proceso y las circunstancias del paciente y referirlo al nivel de atenci�n primaria o especializada que se considere adecuado.
5� Otros servicios y prestaciones.
La asistencia sanitaria especializada incluir� adem�s, conforme a las normas de organizaci�n, funcionamiento y r�gimen de los servicios de salud, los siguientes servicios y prestaciones:
b) Diagn�stico y tratamiento de la infertilidad.
c) Diagn�stico prenatal en grupos de riesgo.
d) Diagn�stico por imagen: radiolog�a general, ecograf�a, mamograf�a, tomograf�a axial computerizada (T.A.C.), resonancia magn�tica, angiograf�a y gammagraf�a, as� como densitometr�a �sea conforme a los programas de los servicios de salud.
e) Laboratorio: anatom�a patol�gica, bioqu�mica, gen�tica, hematolog�a, inmunolog�a, microbiolog�a y parasitolog�a.
g) Planificaci�n familiar: consejo gen�tico en grupos de riesgo, vasectom�as y ligaduras de trompas. Interrupci�n voluntaria del embarazo en los supuestos a que se refiere la Ley Org�nica 9/1985, de 5 de julio.
h) Radiolog�a intervencionista.
j) Trasplantes de �rganos, tejidos y c�lulas de origen humano, conforme a la legislaci�n expresa en la materia, y siempre que presenten una eficacia terap�utica comprobada.
Letra j) del apartado 5� del n�mero 3 del Anexo I redactada por la Disposici�n Adicional 2.� del R.D. 2070/1999, 30 diciembre, por el que se regulan las actividades de obtenci�n y utilizaci�n cl�nica de �rganos humanos y la coordinaci�n territorial en materia de donaci�n y trasplante de �rganos y tejidos (�B.O.E.� 4 enero 2000).Vigencia: 5 enero 2000 Prestaciones complementarias
Las prestaciones complementarias son aqu�llas que suponen un elemento adicional y necesario para la consecuci�n de una asistencia sanitaria completa y adecuada.
Se consideran prestaciones complementarias la ortoprot�sica, el transporte sanitario, la dietorapia y la oxigenoterapia a domicilio.
1� Prestaci�n ortoprot�sica.
La prestaci�n ortoprot�sica incluye las prestaciones siguientes:
c) Los veh�culos para inv�lidos, cuya invalidez as� lo aconseje.
La prescripci�n de estas prestaciones se llevar� a cabo por los m�dicos de atenci�n especializada, ajust�ndose en todo caso a lo establecido en el cat�logo debidamente autorizado. Las ortesis, pr�tesis dentarias y las especiales se prestar�n o dar�n lugar a una ayuda econ�mica, en los casos y seg�n los baremos que se establezcan en el cat�logo correspondiente.
2� Transporte sanitario.
La prestaci�n de transporte sanitario comprende el transporte especial de enfermos o accidentados cuando concurra alguna de las circunstancias siguientes:
a) Una situaci�n de urgencia que implique riesgo vital o da�o irreparable para la salud del interesado y as� lo ordene o determine el facultativo correspondiente.
b) Imposibilidad f�sica del interesado u otras causas m�dicas que, a juicio del facultativo, le impidan o incapaciten para la utilizaci�n del transporte ordinario para desplazarse a un centro sanitario o a su domicilio tras recibir la atenci�n sanitaria correspondiente.
La evaluaci�n de la necesidad de la prestaci�n de transporte sanitario corresponder� al facultativo que presta la asistencia y su indicaci�n obedecer� �nicamente a causas m�dicas que hagan imposible el desplazamiento en medios ordinarios de transporte.
3� Tratamiento dietoter�picos complejos.
Esta prestaci�n complementaria comprende los tratamientos dietoter�picos indicados por el m�dico especialista correspondiente para quienes padezcan determinados trastornos metab�licos cong�nitos de hidratos de carbono (intolerancia hereditaria a la galoctosa y/o galactosemia y situaciones transitorias de intolerancia a la lactosa en el lactante) o amino�cidos.
4� Oxigenoterapia a domicilio.
Esta prestaci�n complementaria se realizar� por centros o servicios especializados, con capacidad para realizar gasometr�as y espirometr�as, autorizados por los servicios de salud.
5. Servicios de informaci�n y documentaci�n sanitaria
Constituyen servicios en materia de informaci�n y documentaci�n sanitaria y asistencial:
1� La informaci�n al paciente y a sus familiares o allegados, de sus derehos y deberes, en particular, para la adecuada prestaci�n del consentimiento informado y la utilizaci�n del sistema sanitario, as� como, en su caso, de los dem�s servicios asistenciales, en beneficio de su salud, asistencia, atenci�n y bienestar.
2� La informaci�n y, en su caso, tramitaci�n de los procedimientos administrativos necesarios para garantizar la continuidad del proceso asistencial.
3� La expedici�n de los partes de baja, confirmaci�n, alta y dem�s informes o documentos cl�nicos para la valoraci�n de la incapacidad u otros efectos.
4� El informe de alta, al finalizar la estancia en una instituci�n hospitalaria o el informe de consulta externa de atenci�n especializada.
5� La documentaci�n o certificaci�n m�dica de nacimiento, defunci�n y dem�s extremos para el Registro Civil.
6� La comunicaci�n o entrega, a petici�n del interesado, de un ejemplar de su historia cl�nica o de determinados datos contenidos en la misma, sin perjuicio de la obligaci�n de su conservaci�n en el centro sanitario.
7� La expedici�n de los dem�s informes o certificados sobre el estado de salud que deriven de las dem�s prestaciones sanitarias de este anexo o sean exigibles por disposici�n legal o reglamentaria.
ANEXO II Asistencia sanitaria cuyo importe ha de reclamarse a los terceros obligados al pago Asistencia sanitaria cuyo importe ha de reclamarse a los terceros obligados al pago
Conforme a lo previsto en el art�culo 83 de la Ley General de Sanidad, en la disposici�n adicional 22 del texto refundido de la Ley General de Seguridad Social, aprobado por Real Decreto legislativo 1/1994, de 20 de junio, en el art�culo 3 de este Real Decreto y dem�s disposiciones que resulten de aplicaci�n, los servicios p�blicos de salud reclamar�n a los terceros obligados al pago el importe de las atenciones o prestaciones sanitarias facilitadas directamente a las personas, incluidos los transportes sanitarios, atenciones de urgencia, asistencia sanitaria hospitalaria o extrahospitalaria y rehabilitaci�n, en los siguientes supuestos:
1. Asistencia sanitaria prestada a los asegurados o beneficiarios del Sistema de Seguridad Social, pertenecientes a la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado, Mutualidad General Judicial o al Instituto Social de las Fuerzas Armadas, que no hayan sido adscritos, a trav�s del procedimiento establecido, a recibir asistencia sanitaria de la red sanitaria de la Seguridad Social.
2. Asistencia prestada a los asegurados o beneficiarios, en los supuestos de empresas colaboradoras en la asistencia sanitaria del Sistema de Seguridad Social, en aquellas prestaciones cuya atenci�n corresponda a la empresa colaboradora conforme al convenio o concierto suscrito.
c) Seguro obligatorio de veh�culos de motor.
5. Convenios o conciertos con otros organismos o entidades.Se reclamar� el importe de la asistencia prestada, de acuerdo con los t�rminos del convenio o concierto correspondiente.
Cualquier otro supuesto en que, en virtud de normas legales o reglamentarias, otros seguros p�blicos o privados o responsabilidad de terceros por las lesiones o enfermedades causadas a la persona asistida, el importe de las atenciones o prestaciones sanitarias deba ser a cargo de las entidades o a terceros correspondientes y no con cargo a los fondos comunes de la Seguridad Social o de los Presupuestos Generales del Estado adscritos a la sanidad.
ANEXO III Prestaciones que no son financiables con cargo a la Seguridad Social o fondos estatales destinados a la asistencia sanitaria Prestaciones que no son financiables con cargo a la Seguridad Social o fondos estatales destinados a la asistencia sanitaria
1. La expedici�n de informes o certificados sobre el estado de salud distintos de los previstos en el anexo I.
2. Los reconocimientos y ex�menes o las pruebas biol�gicas voluntariamente solicitadas o realizadas por inter�s de terceros.
3. La cirug�a est�tica que no guarde relaci�n con accidente, enfermedad o malformaci�n cong�nita.
5. La cirug�a de cambio de sexo, salvo la reparadora de estados intersexuales patol�gicos.
6. El psicoan�lisis y la hipnosis.

References: Real Decreto 
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