Source: https://www.aquicine.com/como-montar-un-cine-paso-a-paso
Timestamp: 2020-01-21 09:00:53+00:00

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Cómo montar un cine: paso a paso | redaquicine
CÓMO HACER UN CINECLUB:
[...] lo fundamental es la experiencia de ver una película en grupo a oscuras. Y eso está desapareciendo. Es muy peligroso que esto ocurra. Me resulta algo triste el imperio de las pantallas pequeñas. Mucha gente ve el cine en la computadora. Y eso es otra cosa. Ver una película es entrar en un mundo a oscuras [..,] sin nada que pueda romper esa experiencia.
Paso1: Nuestro proyecto
Paso 2: Equipo operativo
Paso 3: Equipo tecnológico
Paso 5: El público
Paso 7: Gestión de películas
Paso 8: Administración
Paso 9: Áspectos técnicos
Paso 11: Más allá del cine
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PASO 1: NUESTRO
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Planeación: el proyecto en papel
La proyección no es sólo la que se hace sobre una pantalla, proyectar también significa planear o impulsar algo hacia adelante o hacia el futuro. Un proyecto es la idea de una cosa que se piensa hacer, requiere de planeación para que pueda tener una vida saludable y duradera.
Un espacio de exhibición es un proyecto cultural que exige tiempo y dedicación pero sobre todo las ganas de hacerlo.
El primer paso es pensar qué proyecto se quiere desarrollar, cuál va a ser su objetivo, su público, su lugar, quiénes lo van a llevar a cabo, cuándo y lo más importante por qué lo queremos hacer. Este es el momento de tomar decisiones para saber con seguridad cuáles serán las acciones a realizar. Básicamente habrá que responder las siguientes preguntas en un escrito:
1.- ¿Qué? (Nombre y definición del espacio de exhibición
2.- ¿Por qué? (Razones para su realización, normalmente satisface una necesidad)
3.- ¿Qué se quiere lograr? (Objetivo general del proyecto)
4.- ¿Cuándo? (Plazos de realización)
5.- ¿Dónde? (Lugar o lugares donde se realizará)
6.- ¿Quiénes? (Equipo operativo)
7.- ¿Cómo? (Actividades a realizar, bien identificadas y calendarizadas)
8.- ¿Para quiénes? (Público)
9.- ¿Con qué recursos? (Equipo tecnológico y presupuesto)
Los objetivos del espacio de exhibición y su programación deben ser los motores principales de sus actividades. El material proyectado y el fin con el que se proyecta le otorgan al proyecto sus valores de identidad. Si hablamos de identidad y objetivos, es distinto proyectar películas que se centren en temas para el desarrollo comunitario que llevar un proyecto universitario donde se proyectan películas de vanguardias internacionales. Estas características deben estar reflejadas en las preguntas anteriores y se convertirán en la información esencial sobre el proyecto de exhibición.
El equipo para crear un espacio de exhibición se divide en dos: el tecnológico, que son los materiales de proyección tales como un proyector, una pantalla, sistema de audio, etc. El operativo, que es un grupo de personas que se repartirán las tareas del cine y lo harán funcionar.
1.Cinespacio. Proyecto itinerante de exhibición alternativa.
2.Porque no hay espacios que exhiban cine independiente en diversos municipios de Puebla.
3.La formación de pequeños públicos y la difusión de cine independiente mediante proyecciones gratuitas en las calles para que personas de cualquier nivel socioeconómico puedan asistir
4.Durante los meses de septiembre a abril de 2017 y 2018 con una estancia de un mes en cada municipio seleccionado.
5. En hasta ocho municipios de la Sierra Gorda de Puebla.
6. El proyecto se conforma por cuatro personas: un programador, un administrador, un proyeccionista y una persona encargada de la vinculación con las comunidades.
7.Cuatro proyecciones en el lapso de un mes en cada comunidad y un taller para niños y jóvenes cada dos semanas, todo relacionado con las necesidades e inquietudes de los habitantes de la zona
8.Familias y publico en general que habite los municipios donde se realizarán las proyecciones.
9.Aportaciones en especie para el transporte, el proyector y la pantalla por parte de integrantes del equipo operativo, y demás insumos que puedan aportar los miembros de la sede
El equipo operativo son un grupo de personas que están interesadas en llevar cine a un público; puede estar compuesto de muchísimos integrantes en rotación, puede ser un equipo fijo o ser sólo una persona, sin embargo, siempre es recomendable crear un equipo con varias personas y hacerlo crecer. El equipo operativo es el proyecto de exhibición. Deben ser personas comprometidas, apasionadas, disciplinadas y críticas, deben estar enamoradas de lo que hacen y saber que si alguno de los miembros de este equipo falla puede ser que la proyección no se realice. Aunque puede hacerse de muchas maneras y hay distintas formas de organizarse, el equipo operativo básico es:
La idea de que un programador sólo se dedica a ver películas queda muy corta. La programación puede hacerse por una persona o un grupo de personas que opinen sobre qué películas les gustaría proyectar. El programador o grupo de programación no sólo decide qué películas se verán en la pantalla, sino que debe conocer a su audiencia, a la comunidad a la que se dirige. Elegirá las películas respondiendo a las necesidades y gustos de un hervidero de ideas y preferencias llamado público, decidirá si el material a proyectar es relevante, estético, genera diálogo, ayuda al desarrollo de la comunidad o no. La tarea de programar consiste en ver mucho material audiovisual, sí, pero también analizarlo a profundidad, diseccionarlo y decidir su relevancia para otros ojos. El programador o programadores no sólo debe ver mucho cine, también debe de creer que el cine tiene la capacidad de transformar el estado de las cosas o, al menos, hacer más receptivo al público, así como propiciar el diálogo y la discusión con este al final de las proyecciones.
La figura del productor puede dividirse en muchas más: gestor, administrador director de desarrollo, supervisor, etc. Si se considera que se cuenta con un equipo pequeño, estas actividades pueden realizarse en conjunto o puede dividirse cada actividad para una persona. Sin embargo, es indispensable que alguien en el equipo realice estas tareas ya que ocupan el área de planificación, producción y control.
Cácaro (técnico/proyeccionista)
La creación del término “cácaro” tiene muchos mitos detrás y casi todo cine de México se atribuye su nacimiento. Básicamente el “cácaro” era el sujeto que se encargaba de cambiar los rollos de película en los cines antiguos, este personaje debía ser bastante rápido y estar atento durante la película ya que cualquier error suyo podía arruinar la función. Afortunadamente el trabajo técnico para proyectar una película ya no exige un desgaste físico como en esos tiempos. La tarea de un cácaro, o proyeccionista moderno es conocer el equipo tecnológico del espacio, cables, formatos y códecs que permitirán reproducir una película sin interrupciones y con una calidad óptima.
La comunicación es una parte fundamental en la organización, ya que no sólo se encarga de difundir las actividades al público de manera correcta, también debe asegurarse de que todos los que participan en el equipo tengan la información necesaria para trabajar. La persona encargada de llevar la comunicación de nuestro proyecto debe hacerlo a dos niveles: interna y externa. En muchas organizaciones se suele subestimar el rol de la comunicación, cuando el proyecto está terminado, el evento planeado, las cosas dispuestas, resulta que no hay público o se cometen errores porque algún miembro del equipo no estaba enterado de algún detalle. La tarea de esta persona será manejar la información de las actividades tanto para el equipo operativo como técnico.
Ahora los proyectores son digitales y casi cualquiera podría funcionar para proyectar una película desde una calidad mediana hasta una profesional. De cualquier manera, es muy importante considerar el nivel de brillo (cantidad de Lumens) y su resolución (cantidad de pixeles).
Pantalla (o superficie donde proyectar)
Este es un aspecto en el que la mayoría de los exhibidores tienen problemas, ya que no se le dedica tanto tiempo a la superficie en la que se va a proyectar como al proyector o al sistema de audio. Sin embargo, la pantalla es muy importante. Si se va a proyectar al aire libre o el espacio donde serán las funciones no tiene pantalla, siempre se pueden utilizar materiales como telas, el reverso de lonas publicitarias o una pared blanca, pero hay que considerar el brillo y los reflejos que provocan estas superficies ya que esto puede disminuir la calidad de la proyección.
El reproductor de video es el aparato que lee el formato de la película. Comúnmente se utilizan el DVD o el Blu-Ray que reproducen los datos grabados en discos compactos. Actualmente se puede reproducir desde una computadora portátil con un programa de reproducción de video que pueda leer el archivo digital de una película (comúnmente VLC o Quicktime). En los cines comerciales se utiliza el DCP (Digital Cinema Package) de alta resolución. El paquete contiene un conjunto de archivos, cada uno designa ya sea la imagen, el sonido, los subtítulos, entre otros. El resultado final se almacena en un disco duro que puede ser reproducido por algunos de los nuevos proyectores digitales.
Cuidar el audio de las proyecciones es tan importante como cuidar la imagen. El sonido atrapa al espectador: si los diálogos no se escuchan o uno de los canales de audio falla se puede perder a la audiencia. Si es posible, no hay que conformarse con el sonido que emiten algunos proyectores o reproductores, es necesario contar con al menos dos bocinas externas, un amplificador o un teatro en casa y considerar uno o dos micrófonos para la presentación y el diálogo al final de la proyecciones.
Sillas o butacas
Las sillas o los asientos son uno de los recursos más flexibles de un espacio de exhibición. Se pueden utilizar butacas, sillas rentadas, prestadas, sillas del auditorio, sillones, cojines o incluso escaleras si nuestra proyección es al aire libre. Lo importante es siempre considerar que nuestras funciones durarán de 30 a 120 minutos, y que el espectador debe estar cómodo. Por otro lado, se le puede pedir al público que lleve su propio asiento como hizo la iniciativa “Cine Sillita” en el estado de Guerrero y generar una mayor participación del público así como disminuir costos.
Los cables son muy importantes en una proyección. Es necesario que todo el equipo se conecte entre sí para que funcione adecuadamente. Además de la conexión a la luz eléctrica de cada aparato, son necesarios cables VGA (proyector-computadora) RCA (proyector-reproductor) o HDMI (proyector-computadora o proyector-reproductor para formato HD) y cable RCA-Miniplug para conectar el reproductor al sistema de audio, entre otros. Es imperativo hacer pruebas previas a la proyección.
Es importante recordar, sobre todo en proyecciones al aire libre, que todos los aparatos necesarios para la función deben tener la energía suficiente para funcionar, además de estar conectados a un regulador de voltaje que controle los niveles de luz. Se puede hacer uso de una planta generadora de luz eléctrica o si es necesario se pueden usar baterias para coche, aunque estas necesitan estar conectadas a un regulador especial.
El lugar donde se realice el proyecto de exhibición es determinante tanto para el público como para la programación y la dinámica del cine. Hay que pensar muy bien el lugar dónde se ubicará o si será itinerante. Un cine se puede hacer en casi cualquier lugar: auditorios, teatros, calles, parques, autobuses, salas, foros, azoteas o moverse por el país, un estado o dentro de varias colonias. El espacio que se tenga es suficiente mientras se respete la calidad de la proyección y sea posible para el público asistir.
Si se elige un espacio fijo dentro de una institución u organización se deben tomar en cuenta aspectos relacionados con la dinámica del lugar. Por ejemplo, si nuestro proyecto es dentro de una escuela, habrá que preguntar por su auditorio, el estado de este espacio, sus horarios, su afluencia y los permisos que se deben pedir. Si lo realizamos en la plaza central del municipio, debemos contactar con los responsables de cultura, turismo o quien sea el responsable de estos eventos y considerar la época de lluvias, los asientos, los horarios. Si existen más recursos también es posible hacerlo dentro de un centro cultural o acondicionar un espacio sólo para nuestro cine. Cada comunidad, colonia o ciudad tiene sus costumbres, reglamentos, horarios y condiciones, esto le tocará a cada proyecto averiguarlo y respetarlo o proponer algo nuevo. Es muy importante tener asegurados los espacios de proyección pensando cada detalle. Sin lugar, evidentemente, no hay película y el público puede perder su confianza en nosotros. Por otro lado, la elección entre un proyecto itinerante o fijo puede responder también a las necesidades de la comunidad o región.
Carta abierta para quien crea en la magia
de Garbiñe Ortega
Para que un proyecto mantenga su objetivo debe ofrecer películas (o material audiovisual) que cubran las expectativas de su público, pero también debe ofrecerlas en el momento y lugar adecuados. En un sentido práctico, la faena de programar comienza por elegir la temporalidad de nuestra programación, la cual está relacionada con nuestra sede, nuestro equipo y, en caso de ser proyecciones al aire libre, del clima. Hay diferentes tipos de programación: diaria, semanal de cinco días, la semana completa, mensual, en fines de semana, por temporadas (en el verano, en primavera, en épocas festivas) por eventos especiales (festivales, estrenos, conmemoraciones, etc.) o sólo un día a la semana. Cada una de estas temporalidades pide una selección distinta, además de exigir mayor o menor cantidad de películas a conseguir. La programación también puede depender de la duración total del programa, se puede hacer a la medida de las necesidades del evento, sede o cualquier otra variable.
El horario es también un elemento muy importante, cuando seleccionamos la hora del día para proyectar debemos considerar: luz, clima, las actividades cotidianas de nuestro público y la seguridad. Una proyección por la tarde, antes de las 18:00 hrs, siempre atraerá más niños que una a las 22:00 hrs, y una proyección a las 20:00 hrs es más accesible para quienes trabajan en oficina, por ejemplo.
Existen varias maneras en las que se pueden “empaquetar” las películas para que estas formen parte de una sola idea: ciclos, muestras, programas de cortometrajes, festivales, giras y retrospectivas. Elegir un programa exitoso, por otro lado, no es sencillo. No sólo cada pieza debe ser interesante, también el conjunto debe tener una narrativa propia. Las películas, ya sean cortometrajes o largometrajes, deben estar emparentadas entre sí en temática, estilo o de cualquier otra manera; pero debe ser un conjunto que, aún siendo una suma de un montón de autores, debe sentirse como una sola línea. Habrá que considerar la duración total de cada función y su orden para poder crear un ritmo que lleve a la audiencia a través de la programación sin cansarla. La mejor forma de entender esto es hacer una selección y verla varias veces en distinto orden para poder determinar el cambio de un material a otro.
La programación es el contenido básico de un proyecto de exhibición: las películas que se proyecten en la pantalla hablarán del gusto, las ideas y los objetivos del programador o el equipo del proyecto. Algunos lo describen como una labor estética, otros como la forma para desarrollar un discurso a través del cine. Programar es ser un buen observador, tanto del cine como de las circunstancias en las que se ve ese cine. Se puede elegir cine contemporáneo, clásico o desconocido y darle un espacio especial para ser analizado; esta persona debe conocer muy bien a su audiencia y elaborar un programa que sea interesante a sus ojos para lograr una mejor recepción.
Crear un ciclo es una tarea básica para el programador y un ejercicio muy interesante. Los ciclos consisten en un conjunto de películas que se mostrarán en determinado tiempo y que se entrelazan entre sí por un tema, estilo, temporada o de alguna otra manera. Este tipo de programación permite crear un mensaje a través de la línea seleccionada que une a todas las películas, estas se complementan unas a las otras.
Lo primero que hay que hacer es seleccionar el tema sobre el que queremos hablar. Para elegir la temática debemos pensar en nuestra audiencia, en sus necesidades, problemas y aspiraciones. Por ejemplo, algunos temas recurrentes en comunidades originarias son la defensa del territorio, el agua, la minería, la violencia de género o los derechos humanos, situaciones por las que los pueblos atraviesan y que forman parte de un estilo de vida o una cosmovisión. También se pueden hacer ciclos sobre corrientes cinematográficas, géneros, autores, actores, épocas, lugares, etc. Puede ser muy variado y se puede jugar con las posibilidades. Las temáticas serán distintas pero siempre estarán alrededor de preocupaciones y necesidades de los espectadores.
Cuando el tema ha sido elegido, se debe pensar en las películas que hablarán por el programador. No debe conformarse con el material que ya ha visto, debe investigar y conocer nuevos materiales que hablen del tema elegido: ese es el gran trabajo (y gozo) del programador. Libros, revistas, páginas especializadas y diversas herramientas lo llevarán a nuevas películas y estas lo llevarán a otras. Descubrirá nuevos cines, nuevos materiales, nuevos autores. Luego, una vez en mente las posibles películas, se debe hacer una lista, seleccionar las que expresen de mejor manera lo que se quiere decir y ordenarlas de acuerdo a la temporalidad en que van a proyectarse.
Hacer fichas o diagramas puede facilitar el proceso para reconocer los temas que trata cada película y decidir su orden.
Intenten hacerse estas preguntas y llenar formatos parecidos cada vez que programen un ciclo de cine
El siguiente ejemplo es un ciclo de cine creado por una asociación defensora de los derechos sexuales y reproductivos en México. Las películas se iban a proyectar por cuatro días dentro de un foro de la asociación. La selección “Defensoras: mujeres y derechos” consiste en cuatro películas que muestran situaciones en las que los derechos de las mujeres se ven violentados y las protagonistas buscan las herramientas para defenderlos. El tema central son los derechos y luchas de las mujeres, pero hay otros temas secundarios que lo complementan, como las mujeres dentro de estructuras de poder, la equidad de género y los derechos sexuales y reproductivos.
Las Libres, la historia después de…
Dirección: Gustavo Montaña.
La historia de una extraordinaria lucha que logró arrebatar 9 mujeres de las garras del Estado.
Dirección: Mike Lerner
Esta película cuenta la increíble historia de tres jóvenes mujeres: Nadia, Masha y Katia que como miembros del colectivo de arte feminista Pussy Riot realizaron una “plegaria punk” de cuarenta segundos en la catedral principal de Rusia. Este performance ocasionó su arresto bajo cargos de odio religioso y culminó en un juicio que ha reverberado alrededor del mundo y transformado para siempre a la sociedad rusa.
Rebecca Gomperts es una doctora holandesa que se vio sorprendida y shockeada por las leyes anti-aborto que circulan en el mundo por lo que el año 2001 arrendó un barco con un container en el que podría llevar a distintas mujeres del mundo. Al estar en aguas internacionales, las mujeres de los países donde el aborto es ilegal, podrían abortar.
Dirección: Colectivo de Mujeres Cineastas Contra la Reforma de la Ley del Aborto
En febrero de 2014, más de 80 cineastas de todo España se unieron para llevar a cabo un documental colectivo sobre El tren de la Libertad: la marcha que miles de personas realizaron desde todos los rincones del país, hasta Madrid, para manifestarse y exigir que se mantenga vigente la actual ley del aborto.
Una retrospectiva se encarga de mirar al pasado y al presente del trabajo artístico de un autor, corriente artística o época para exhibir sus obras más representativas. Pueden ir acompañadas de comentarios de expertos, conferencias y debates.
Una muestra es un conjunto de películas de larga o corta duración que se consideran representativas del grupo al que pertenecen. Se pueden elegir películas que sean relevantes para algún movimiento artístico, con alguna característica específica o porque fueron realizadas en algún periodo de tiempo. Un ejemplo es la “Muestra Internacional de Cine” de la Cineteca Nacional que cada año selecciona lo mejor del panorama internacional para exhibirse en México. Existen muestras con otros intereses como el video y cine indígena o el cine mexicano.
Hacer fichas puede hacer el proceso más interesante, estas dan la posibilidad de pensar cada material y ordenarlo de cierta manera que genere la sensación de ritmo que se mencionaba anteriormente.
Organizaciones externas que proveen de material para proyectar, tienen la característica de tener programación y difusión propias además de realizarse en fechas específicas cada año. Existen una gran cantidad de festivales y giras en México, desde los más grandes hasta los más pequeños. La mayoría poseen una programación que puede nutrir el proyecto de exhibición, además de ser los contenidos que más emocionan a la audiencia.
Para una lista de festivales en México ver Anexo 1
Este apartado no es sobre cómo programar cine mexicano, es una invitación a compartir el cine que se realiza dentro del país. El cine nacional, como se mencionaba anteriormente, tiene muy poca distribución, sólo el 10% de los espectadores en el 2014 acudió a ver cine nacional. Tal vez esta cifra no sólo se deba al reducido número de copias con las que cuentan las películas para su estreno (el 47% sale con menos de 10 copias) ni a los horarios o días en cartelera, sino a la formación de un público que tenga el gusto y la disposición de ver cine de su propio país. Es evidente que las carteleras en México están ocupadas por cine de Hollywood y otros países la mayoría del tiempo, es de esperarse que el público esté acostumbrado a este tipo de producciones y a su lenguaje más que al de una producción nacional casi ausente.
Otra razón para proyectar cine mexicano es la cercanía de los realizadores con el público al que se dirigen: en muchas ocasiones puede sentirse identificado con lo que ve en pantalla y sentirse más cercano a su realidad. Por otro lado, puede resultar más sencillo para el productor del proyecto contactar cineastas mexicanos que estén interesados en proyectar sus películas en circuitos distintos a las salas comerciales. Muchas veces basta con enviar un correo electrónico o llamar al productor de la película para organizar una función, cosa que sería más difícil con realizadores extranjeros. Existen proyectos muy interesantes como “Huicholes, los últimos guardianes del peyote” (Hernán Vilchez. Kabopro Films. México, 2014) que han puesto la distribución de la película como una opción para cualquiera que quiera hacer una proyección haciendo una petición en su página web.
Directorio de realizadores mexicanos
Paso 5: Conocer al público
El público, la comunidad, las personas que se sentarán a ver las películas y luego discutirán, son muy diversas pero siempre comparten características, comenzando por su lugar de origen o residencia, edad, lengua y otros aspectos. En un espacio alternativo lo mejor es conocer a nuestra audiencia de la manera más cercana posible, saber no sólo su edad, género y lengua como se suele hacer para proyectos comerciales o culturales, sino también sus preocupaciones específicas, las experiencias que atraviesa en el momento, sus necesidades y objetivos como colectivo. Conocer al público es una de las claves al programar, si le gusta lo que encuentra en la pantalla durante cada proyección, si ese mensaje que se le transmite lo conmociona, lo toca, lo conmueve o lo lleva a conocerse un poco más, entonces estaremos cumpliendo con la tarea de un exhibidor. La opción de hacer un perfil demográfico y uno psicográfico de nuestra comunidad nos permite conocerla mejor y es muy recomendable.
Un perfil demográfico se concentra en obtener información básica de nuestra audiencia, debemos recurrir a datos duros y considerar estos aspectos: ¿Cuántas personas viven en la comunidad? ¿Cuales son sus edades? ¿Cuántos hombres? ¿Cuántas mujeres? ¿Qué lengua hablan?. El perfil psicográfico, por otro lado, se concentra en el estilo de vida de nuestro público: ¿Cuál es su nivel educativo? ¿A qué se dedica? ¿Cuál es su nivel socioeconómico? ¿De cuánto tiempo libre disponen? Estas preguntas nos ayudan a conocer a quienes conforman nuestra comunidad y puede ayudarnos a definir nuestra programación.
La producción, en este caso, se encargará de la parte financiera, legal y administrativa del proyecto, así como de conseguir los recursos para que pueda desarrollarse, ya sea un financiamiento, conseguir películas y permisos para exhibirlas, entre otras tareas como la administración, organización y control del proyecto. Este trabajo requiere personas organizadas y responsables que sean capaces de tomar decisiones, colaborar con otras personas y manejar recursos materiales y financieros.
Las actividades del proyecto de exhibición requerirán distintos tipos de recursos. La obtención de recursos financieros y materiales puede lograrse a partir de fondos públicos, fondos privados y de financiamiento colectivo. Es recomendable que el financiamiento del proyecto sea mixto: basarse en el equilibrio de recursos tanto públicos como privados para un mejor funcionamiento.
Un patrocinio es cuando se recibe una aportación económica o en especie a cambio de colocar la marca de una empresa privada en la publicidad, cartelera o pantalla del proyecto de exhibición. Este financiamiento es efectivo porque puede hacerse directamente con las empresas, también genera alianzas con instituciones y cada marca nueva puede beneficiar la imagen del proyecto.
Para gestionar un patrocinio es necesario:
Fondos públicos, estímulo fiscal y apoyo directo de instituciones
Algunos de estos financiamientos dependen de la región o el estado de la república donde se encuentre el proyecto. Existen fondos del Instituto Mexicano de Cinematografía, del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, los internacionales, las becas regionales y estatales. Sin embargo es importante mencionar que no existen fondos ni becas dedicados específicamente la exhibición cinematográfica, en estos casos se debe ingresar a las convocatorias como espacios o proyectos culturales. La mayoría piden un proyecto desarrollado. Es importante no depender por completo de este tipo de financiamiento ya que se puede perder independencia o constancia, su obtención puede depender de la publicación de la convocatoria y el concurso.
Para una lista de fondos ir al Anexo 2
Estímulo fiscal: EFICINE
Eficine 189 es un estímulo fiscal para los contribuyentes que otorga el Artículo 189 de la Ley del Impuesto sobre la Renta y que apoya la producción o postproducción de largometrajes de ficción, animación y/o documental; así como la distribución de películas.
Para cualquier pregunta o información adicional se puede escribir a los correos:
Apoyo directo de instituciones
Las instituciones educativas como las universidades; las organizaciones no gubernamentales o fundaciones pueden convertirse en colaboradores importantes para el proyecto. Muchas de estas organizaciones tienen dentro de sus objetivos la difusión de la cultura y la formación en temas específicos. Hay que acercarse a los responsables del área de difusión o cultura y mostrar el proyecto de exhibición como un medio importante y atractivo que coadyudará a que sus objetivos se cumplan. Algunas de ellas exigen que el solicitante esté constituido como una organización sin fines de lucro y expedir recibos deducibles de impuestos, los cuales sólo pueden ser emitidos por donatarias autorizadas por el SAT
Las campañas de recaudación de fondos llamadas Crowdfunding o financiamiento colectivo, que pueden hacerse por internet a través de pagos con tarjeta y depósitos bancarios o mediante la organización de eventos en donde la recuperación económica se destine al proyecto, son una manera de financiar proyectos culturales que adquiere cada vez más popularidad. El financiamiento colectivo se basa en la creación de una red de donadores que financian un proyecto en el que creen y con el que se sienten identificados. Los pasos para crear una de estas campañas son sencillos pero el proceso requiere un trabajo dedicado y muchas difusión.
Publicar la idea: Se detalla el proyecto, el monto específico a recaudar y el plazo para conseguirlo en una de las plataformas dedicadas al crowdfunding (Fondeadora, Kickstarter, Crowdfunder, etc)
Plantear un sistema de recompensas para aquellos que donen al proyecto dependiendo del monto aportado. Pueden ser camisetas, carteles, entradas, menciones, etc.
Difundir la campaña en blogs, redes sociales, sitios web, correos electrónicos y todos los medios posibles para que la campaña pueda conseguir el monto especificado en el tiempo que se ha asignado.
PASO 7: GESTIÓN DE
Tal vez el mayor problema de los cineclubes y las salas independientes sea encontrar los materiales a proyectar. Una vez que se han seleccionado las películas que se exhibirán habrá que encontrarlas. Es muy importante que algún miembro del equipo se encargue específicamente de este trabajo.
Siempre que se exhibe una película se debe contar con el material obtenido de manera legal y tener la autorización para hacerlo. Se puede tener acceso a una película de tres maneras:
Autorización del realizador
El contacto directo con los realizadores puede ser la vía más rápida para acceder a una película si el realizador es mexicano o hay posibilidades de tener un contacto cercano con él. Algunos festivales y productoras incluyen en sus páginas web el contacto del productor y/o director de las películas, lo cual facilita pedir directamente el material. Lo ideal es hacer una solicitud formal de la película en la que se expliquen los objetivos y ubicación del proyecto, posibles fechas y dinámica de la proyección.
Es recomendable que la persona e instancia legalmente facultada para autorizar la exhibición y el responsable de la gestión de las películas firmen una carta de autorización para que el proyecto pueda exhibir la película solicitada. La carta debe ser formal, con datos generales del proyecto (Qué es y cuáles son sus objetivos) el título de la película, del director, así como las fechas y horarios en las que se presentará.
Autorización del distribuidor o pago de derechos
Existen casos en que los derechos de la película que se quiere proyectar han sido cedidos por el productor o director a un distribuidor.
La Ley Federal de Cinematografía define la distribución como: “[...] la actividad de intermediación cuyo fin es poner a disposición de los exhibidores o comercializadores, las películas cinematográficas producidas en México o en el extranjero, para su proyección, reproducción, exhibición o comercialización, en cualquier forma o medio conocido o por conocer.” (LFC, 1992) Por lo tanto, es obligación del productor del proyecto de exhibición contactar al distribuidor de dicha película para organizar una proyección. Las distribuidoras pueden ser contactadas mediante sus redes sociales, páginas web o correo electrónico y normalmente contestan a las solicitudes de proyecciones con un rango de precios por una sola exhibición o recuperación en taquilla.
Para una lista de distribuidoras mexicanas ver Anexo 1
Préstamo de acervos y festivales
Existen distintas instituciones que ofrecen sus acervos gratuitos para ser proyectados: festivales, asociaciones, filmotecas, embajadas y escuelas de cine. El proceso para contactar con estas instituciones es idéntico al de las distribuidoras, cada una de ellas responderá con sus requisitos y catálogos de películas, algunas prestan materiales en físico (blu ray y dvd) y algunas otras han digitalizado sus contenidos para ser descargados.
Para una lista de acervos y festivales ver Anexo1
Licencia de exhibición - Motion Pictures Licensing Corporation (MPLC) México - LYSA
Si se desea hacer exhibiciones públicas con regularidad, sobre todo si estas son de gran magnitud, lo ideal es obtener una licencia de exhibición que certifique el proyecto. Actualmente en México existe sólo una empresa que expide este tipo de licencias.
La Motion Pictures Licensing Corporation México es parte de una red internacional que otorga licencias para el uso de los derechos audiovisuales de obras cinematográficas y que opera desde hace 25 años representando a los grandes, medianos y pequeños distribuidores cinematográficos a nivel local y mundial. En América Latina, MPLC representa a más de 80 distribuidores y a sus miles de obras cinematográficas disponibles en formato DVD, VHS y electrónico.
Para conseguir una licencia se recomienda contactarse vía telefónica con la empresa: www.lysa.mx
Actividades académicas sin fines de lucro y con materiales legales
Según el Artículo 148 de la Ley Federal del Derecho de Autor pueden hacerse proyecciones sin pedir autorización del titular siempre que las películas a proyectar se hayan obtenido de una manera legal, o sea, que hayan sido compradas o donadas por un distribuidor autorizado, que su proyección no afecte a su comercialización (ya sea que esta se encuentre en la cartelera comercial o en festivales) y que sea con fines educativos sin obtener ninguna remuneración económica. Así mismo, las instituciones autorizadas para hacer esto deben ser académicas u organizaciones civiles.
Las personas morales no podrán valerse de lo dispuesto en esta fracción salvo que se trate de una institución educativa, de investigación, o que no esté dedicada a actividades mercantiles. (Ley Federal del Derecho de Autor, 1996)
Se puede pedir apoyo de la gente cercana, de instituciones o de la autoridad de la comunidad para conseguir las películas en un formato legal. Habrá que buscar en colecciones privadas, en archivos de bibliotecas, en tiendas, etc.
Por último hay que recordar que tanto la Ley Federal de Cinematografía como la Ley Federal del Derecho de Autor prohíben la mutilación o censura de una parte o la totalidad de la película por parte de un distribuidor o exhibidor. Por lo tanto, la película debe ser exhibida como se ha entregado el material al menos que el autor haya aprobado hacerle algún tipo de corte.
Artículo 21.- La exhibición pública de una película cinematográfica en salas cinematográficas o lugares que hagan sus veces, y su comercialización, incluida la renta o venta no deberá ser objeto de mutilación, censura o cortes por parte del distribuidor o exhibidor, salvo que medie la previa autorización del titular de los derechos de autor. (Ley Federal de Cinematografía, 1992)
La planeación consiste en decidir qué se quiere hacer por anticipado. Este proceso incluye lo explicado en el primer capítulo y la creación de un presupuesto, un calendario y una ruta crítica.
El presupuesto inicial es un documento que ayudará al equipo a contemplar los recursos que se necesitará conseguir para crear el espacio de exhibición. Debe incluir los gastos fijos al mes (carteles, películas, salarios, luz, teléfono, agua, etc.) y las inversiones en equipo. Es muy importante realizarlo sobre todo si se planea pedir patrocinios o fondos públicos, y ser lo más honestos y claros posibles con las cantidades. Un presupuesto inicial no es igual para cada espacio, muchos están compuestos de voluntarios que donan su trabajo y otros no deben pagar gastos de luz o renta de sillas si se encuentran dentro de una institución, por ejemplo. El ejemplo siguiente fue desarrollado pensando en todos los gastos que podría tener un lugar, pero no es generalizado pues cada espacio tiene su propia naturaleza y de acuerdo a ella se desarrolla el presupuesto.
Aquí hay un documento que especifica cómo hacer presupuestos y también cómo llenar algunos de estos conceptos en convocatorias ¡Dale click!
* Una vez en funcionamiento el proyecto, debe hacerse un documento idéntico considerando ingresos y egresos por mes.
Nota: Es importante que la persona encargada de esta tarea tenga algunos conocimientos contables, sobre todo si el proyecto cuenta con algún financiamiento público o recurso fiscal en donde se le pedirá comprobar todos sus gastos con el IVA por separado.
La administración implica una serie de pasos ordenados a seguir para lograr una organización eficaz que prolongue la vida de la sala o cineclub y que permita que el flujo de trabajo se desarrolle correctamente.
¡UNA NOTA MUY IMPORTANTE!
Un tema recurrente en los cineclubes y salas alternativas es la retribución económica o en especie que se le pide al espectador. Este punto es importante considerarlo desde la planeación del espacio de exhibición ya que se trata de los recursos que cubrirán gastos importantes.
Las retribuciones pueden hacer entender a la comunidad sobre la importancia de mantener el proyecto en conjunto; estas pueden ser donativos que se le pidan a la audiencia antes de la proyección o una cuota de recuperación mínima, pensada para sopesar los gastos básicos como carteles, luz, medio de transporte, derechos de exhibición o gastos de envío de materiales. También se le puede pedir a los espectadores una retribución en especie como levantar la basura o ayudar a recoger las sillas después de la función. Lo importante es que el público retribuya de acuerdo a las necesidades del proyecto, nutriendo esta comunidad que se forma al compartir una película. Es importante que se entienda la idea de participación y construcción de algo entre todos.
EXPERIENCIAS CINECLUBISTAS
EL CINE CLUB: LA URGENCIA DE CULTURA Y LA PARTICIPACIÓN DEL PÚBLICO.
Hace cinco años, Víctor y Grisel llegaron a Quintana Roo. Decepcionados por la ausencia de propuestas culturales a su alrededor -en contraste con la interminable oferta de la Ciudad de México- decidieron iniciar un proyecto de exhibición con el único objetivo de acercarse el cine que ellos no podían encontrar en Playa del Carmen.
Actualmente, El Cine Club, cuenta con proyecciones casi diarias en distintas sedes y un público consolidado tanto en funciones al aire libre, como hoteles, parques y escuelas públicas. Sin embargo, este cineclub inició como un salto; se fundó y construyó con fondos propios y mucho compromiso. Después del primer año lograron conseguir un recurso del IMCINE para seguir funcionando. Hoy el proyecto camina con sus propias piernas.
Tal vez su éxito radique en dos cosas fundamentales: su responsabilidad y la participacóin que han logrado incentivar en el público. Victor, fundador del proyecto junto con Grisel, dice que en su cineclub jamás se ha proyectado nada ilegal o piratería. Al tener el impulso de crear un cineclub, descubrieron también el mundo de la distribución y la producción: "Detrás de cada película está el trabajo y la inversión de muchas personas. Si no respetas el trabajo de estas personas, no estás respetando el cine. Nosotros pensamos que si somos tan fanáticos y amantes del cine, y queremos que este se siga generando, que los realizadores - sobre todo mexicanos- sigan haciendo este cine, entonces hay que respetar sus derechos de exhibición."
La cuota de recuperación y el público
Entrevista con Victor Morillas
Por otro lado, es muy importante remarcar la interacción que este proyecto ha logrado con su audiencia. Al principio se pedia una cuota voluntaria al espectador, ya fuera económica o la simple tarea de recoger y doblar su silla, al darse cuenta de que la gente no reaccionaba a estas acciones, Victor y Grisel decidieron pedir una cuota de recuperación, explicándole al público en cada función para qué se utliza ese dinero. Al final el público parece haber aceptado esta cuota y la participacóin que debe tener para que ese cine siga llegando a su región y poder compartirlo.
La ruta crítica es un método que registra la secuencia de actividades a realizar en tiempo; es una trayectoria, un camino y permite calcular la duración y fin de plazo de cada acción. En este ejemplo, si se quisiera proyectar un ciclo en el mes de febrero, la ruta crítica sería, a grandes rasgos:
Aquí hay otro método un poco más complejo
Los calendarios son esenciales ya que estamos sujetos a una programación que se proyectará en fechas elegidas. En estos documentos se deben de apuntar los días de proyecciones, las juntas, los horarios, etc.
* Una aplicación ideal para organizarse es Google Calendar ya que permite crear calendarios virtuales a los que todos pueden acceder.
La organización requiere dividir la carga de trabajo y asignar cada una de las actividades a un integrante del equipo o al conjunto para que siempre haya una persona responsable de cada acción. Las actividades pueden repartirse según el equipo operativo, en áreas o hacerse en conjunto.
La parte de control y supervisión está relacionada con la conclusión y registro de las actividades propuestas de manera satisfactoria. En cada función que tenga nuestro espacio es fundamental llevar un registro de asistencia en el que se indique la fecha y el número de asistentes. Si trabajamos directamente con directores, festivales, instituciones o distribuidoras, estos números son la clave para mostrar evidencia de ser un espacio serio y poder conseguir más materiales. Por otro lado, nunca está de más tener la opinión de nuestro público aplicando pequeñas encuestas para averiguar cómo conocieron el proyecto y qué les pareció pues puede arrojar información valiosa para fortalecer el proyecto. También, para el equipo operativo es importante llevar una supervisión de actividades para tener claro qué acciones se llevaron a cabo, cuáles no y cómo se puede mejorar.
Además de todo lo especificado, la limpieza del lugar en el que se realicen las proyecciones es también muy importante. Además debe de contar con acceso a sanitarios, salidas de emergencia, ventilación y que en general el espacio se encuentre en buenas condiciones.
PASO 9: ASPECTOS
Los conocimientos técnicos que se deben tener para llevar a cabo una proyección de manera óptima son muchos e incluyen desde conocer el formato de la película hasta los canales de audio. Lo más sencillo es considerar estos elementos:
1. ¿En qué formato está tu película?
(Digital Video Disc)
Utilizado desde 1997.
Disco óptico que almacena información y contenidos de video hasta 5GB.
Utilizado desde 2006.
Disco óptico digital que almacena información, contenidos de video y audio en alta definición. Un disco Blu-ray puede almacenar diez veces el contenido de un DVD (50GB). Un BluRay de 50GB puede almacenar 20 horas de audio y video.
Cuando la película a proyectar es un video digital, este puede venir guardado en una gran variedad de formatos. Cada unos de estos videos cuenta con una extensión que indica en qué formato fue comprimido (.avi, .mov, .mkv, etc.) esta extensión ayudará a determinar en qué programa debe reproducirse.
Aquí se explican algunos formatos:
2. ¿Qué reproductor necesito para el formato de la película?
Cada uno de los soportes físicos mencionados
anteriormente puede ser reproducido en:
Estos discos pueden ser leídos por un reproductor DVD, un reproductor Blu-Ray o una computadora.
Blu-Ray: Actualmente este formato sólo puede ser leído por reproductores Blu-Ray o computadoras con lectores de Blu-Ray externos.
Archivo Digital: Los archivos pueden ser reproducidos por una computadora con el software adecuado:
A pesar de que cada formato tiene un software específico creado para su reproducción, es recomendable contar con un programa multiplataforma que pueda reproducir varios formatos de audio y video. Actualmente el mejor programa de este tipo que se obtiene gratuitamente en internet es VLC y funciona tanto en computadoras con sistema operativo Windows como Mac OS.
“VLC es un reproductor multimedia libre y de código abierto multiplataforma y un «framework» que reproduce la mayoría de archivos multimedia, así como DVD, Audio CD, VCD y diversos protocolos de transmisión.”
2. ¿Cómo configurar y conectar el equipo?
La relación entre la altura y la anchura es la relación de aspecto de una imagen. Estas cifras son la razón por la que hay algunas películas en un formato cuadrado y otras rectangulares que son limitadas por dos franjas negras en la pantalla. La relación de aspecto más usadas en la televisión y el cine son 4:3 y 16:9 (Panorámico). Es importante que el proyector tenga la opción de elegir entre varias relaciones de aspecto.
La resolución se refiere a la cantidad de puntos (o píxeles) que forman una imagen, esta se mide multiplicando el número de puntos a lo ancho por el número de puntos a lo alto de la pantalla. A mayor resolución mayor calidad de imagen. La calidad del video a proyectar dependerá de tres límites o máximos de resoluciones: la resolución del reproductor (señal de salida / Output), la señal transmitida y la percibida por el proyector (señal de entrada / Input).
El uso correcto de una señal de salida por cables adecuados conservarán la calidad del video. Si no existen las entradas en cualquiera de los dispositivos transmisor o receptor la mejor alternativa será el uso mínimo de adaptadores. Aunque algunos resultan costosos, es importante contar con más de un cable, conector o adaptador ya que estos suelen ser frágiles y pueden dañarse con el uso. Es imperativo tenerlos a la mano para poder reaccionar oportunamente y no tener problemas durante la proyección.
2. ¿Qué características debe tener el proyector?
Es básico contar con un proyector en cualquier cine. La calidad de este aparato muchas veces define la calidad de las funciones, ya que si la imagen es opaca, amarilla o no se ve bien, la audiencia lo percibe y esto puede distraerla o hasta ahuyentarla. La proyección debe procurar ser de la más alta calidad posible. Sin embargo, no contar con el proyector ideal no debe disminuir la energía que se invierte en el proyecto. Si apenas se inicia y hay posibilidad de financiar el proyector, es recomendable considerar para su compra la resolución (explicada en el apartado anterior) y el brillo.
Cuando se habla del brillo de un proyector, se habla de la intensidad de la luz que emite y esta se mide en “lúmenes” o “lúmenes ANSI”, un valor consensuado por el Instituto Nacional Estadounidense de Estándares (ANSI). A mayor número de lúmenes, mayor es la potencia del foco del proyector. Saber la cantidad de lúmenes del proyector que se va a adquirir (o el que ya se tiene) es muy importante ya que puede influir en otras cuestiones como de qué manera se va a oscurecer la sala de proyección o si se podrán realizar funciones al aire libre. Para decidir cuántos lúmenes necesita el proyector se debe considerar el espacio, el tamaño de la pantalla y la distancia que lo separa de la pantalla. Si las proyecciones se realizarán en una sala oscura, con una pantalla pequeña, sin ningún tipo de luz externa que invada la sala, se necesitará menos cantidad de lúmenes; por otro lado, si no es posible oscurecer por completo el lugar o la función es al aire libre, el proyector debe ser más potente. no debe tener menos de 3,000 lúmenes.
En el siguiente gráfico se explica la cantidad de lúmenes recomendada considerando dos elementos, el tamaño de la pantalla y cantidad de luz ambiente:
El color de la casilla en la tabla indica la relación entre tamaño de la pantalla, luz exterior y lúmenes.
La distancia entre el proyector y la pantalla va a influir en la calidad de la proyección y el tamaño de la imagen. Calcular la distancia que debe tener el proyector de la pantalla es sencillo. Primero hay que medir la diagonal de la pantalla o superficie donde proyectemos, o sea, de una esquina a la otra. Cuanto más grande es la pantalla, más distancia hace falta entre el proyector y la pantalla. No obstante, existen ópticas y proyectores para distancias cortas, como ópticas para distancias largas. Los fabricantes de proyectores ofrecen este tipo de tablas como guía para elegir la distancia de tu proyector.
Aplicación para calcular distancia (inglés)
ENTENDER EL FACTOR DE PROYECCIÓN
(THROW RATIO)
3. ¿Sobre qué se va a proyectar?
La superficie sobre la que se va a proyectar es uno de los elementos más flexibles ya que se puede utilizar una pared pintada de blanco o alguna tela blanca no porosa sin textura, si se trata de una tela es fundamental que se procure que no tenga pliegues al colocarla, hay que estirarla lo más que sea posible para evitar la deformación de la imagen proyectada. Es muy importante que cualquier material que se use tenga un acabado mate. Lo ideal es no usar ningún material brillante que pueda crear puntos de luz en la pantalla. También existen formas de fabricar pantallas caseras que se pueden montar sobre bastidores de PVC. El asunto es conseguir que no haya pliegues durante la proyección, estirar la tela al máximo, así sea con una sábana blanca o una tela muy económica pegada a la pared. Por otro lado, si es posible, no se debe descartar adquirir una pantalla profesional.
CÓMO HACER UNA PANTALLA CASERA
En este video se muestra paso a paso y con las medidas y materiales especificados como armar una pantalla con tela Black Out que es utilizada también para persianas y cortinas. Sólo puede ser ocupada en proyecciones frontales.
Tela Black Out, tornillos, madera, marcadores, pintura en aerosolo, engrapadora y taladro.
Si piensan comprar una pantalla aqui algunos.
4. ¿Cómo reproducir el sonido?
Los sistemas de audio son muy variables, no sólo en formas, también en calidad, precio y función. Debido a su complejidad se abordarán los términos básicos para poder elegir un equipo que se ajuste al espacio y presupuesto con el que se cuenta para las proyecciones. Todos los sistemas descritos son recomendaciones, el sistema ideal de audio depende de la acústica, el eco y la capacidad del lugar.
Monoaural: En este sistema el audio proviene de un sólo canal. Se debe evitar ya que en este formato las películas perderían más del 50% de los sonidos.
Estéreo: A partir de su creación el sonido puede emitirse desde dos canales o altavoces. Es el formato utilizado en discos, la mayoría de canales de televisión, la radio FM y algunas películas.
Multicanal: Pista o sistema de audio que es capaz de reproducir varios canales de sonido. La mayoría de las películas en la actualidad están mezcladas en más de tres canales.
Frecuencia: Existen tres tipos de frecuencias que son audibles para los seres humanos. Cada una de estas frecuencias es emitida por un altavoz en particular.
El sistema de sonido estéreo se refiere comúnmente a aquel que usa dos canales. La posición correcta para ubicar los altavoces es uno a la derecha y uno a la izquierda dirigidos de frente a la audiencia. En este sistema se puede utilizar altavoces portátiles para computadora o altavoces de mayor alcance para audiencias más amplias, dependiendo del presupuesto con el que se cuente y el lugar donde se lleve a cabo la proyección. Sin embargo hay que recordar que la mayoría de las películas están mezcladas en muchos más canales y se perderán sonidos ambientales y frecuencias graves.
Estereo (2.1)
Este sistema de audio es igual al estéreo con la particularidad de incluir un subwoofer (a eso se refiere el .1 de su nomenclatura) que se dedica a resaltar los sonidos graves. Siempre es importante incluir un subwoofer ya que muchos de los efectos especiales de las películas están contenidos en las frecuencias graves. Si se está pensando en conseguir un sistema estéreo, se recomienda considerar alguno que pueda emitir estas frecuencias.
(5.1) (Home theater o teatro en casa)
El sistema surround o sonido envolvente 5.1, comercializado como “Teatro en casa”, es un formato de audio multicanal que crea una experiencia auditiva tridimensional donde el que escucha puede percibir sonidos provenientes de un campo de 360° a su alrededor. Está compuesto por: un altavoz central al frente del espectador dedicado a los sonidos principales como los diálogos, dos a los lados frontales que ocupan el lugar del sistema estéreo, dos altavoces posteriores para sonidos ambientales y un subwoofer para los sonidos graves.
La mayoría de las películas en la actualidad están mezcladas en este formato y se recomienda utilizarlo siempre que sea posible. Aunque cada presupuesto es variable, actualmente puede encontrarse este tipo de sistema a un precio razonable.
*En este diagrama no se muestra la posición del subwoofer ya que puede ubicarse en cualquier lugar de la habitación mientras se encuentre debajo de los oídos de la audiencia.
Amplificador y consola de audio
Existen dos tipos de altavoces: los activos, que pueden funcionar conectándolos directamente a la corriente eléctrica y los pasivos, que necesitan conectarse a una consola (o mixer) o a un amplificador.
Una consola o mixer o mezcladora de audio sirve para combinar diferentes entradas de audio, también para controlar el volumen de cada artefacto o los tonos de diferentes canales, esta tarea también la puede hacer un estéreo o un teatro en casa. Mientras que un amplificador es un aparato que toma una pequeña señal y la hacer más grande, sin añadirle ningún tipo de cambio.
Nota: En cualquiera de los formatos de audio es muy importante regular de forma manual el volumen de cada uno de los canales para que estos se escuchen correctamente.
Nota 2: Algunas películas tienen ambas mezclas (estéreo y 5.1) para elegir en su menú de inicio, es importante elegir el que se ajuste al equipo del que se dispone.
Nota 3: Para funciones al aire libre deben ocuparse altavoces mucho más grandes y de mayor capacidad que cuenten con un amplificador. Los altavoces utilizados para fiestas, si se escuchan correctamente, pueden servir.
Una vez colocado el sistema de sonido que vaya a ocuparse es muy importante considerar otras opciones para mejorar el sonido. Ninguna habitación es igual a otra, cada una tiene propiedades acústicas distintas, sin embargo existen algunos trucos que pueden ayudar a disminuir el eco y mejorar la calidad del sonido:
Evitar superficies reflectivas como ventanas, cuadros o duela de madera. Lo ideal es usar tapetes, alfombras o cortinas gruesas para cubrir estos elementos.
La mayoría de las paredes tienden a rebotar el sonido, para evitar esto se recomienda recubrir los muros con materiales como espuma, cortinas gruesas separadas de la pared, hojas grandes de unicel, tapetes en el piso, cobijas, alfombras, etc. Superficies porosas que absorben el rebote del sonido y evitan el eco. También se puede usar un aislante acústico y térmico de fibra de vidrio. No tiene que cubrirse toda la pared, es posible también colocar paneles de estos materiales en el lugar donde los altavoces envían el sonido. Todo depende del presupuesto.
Lo ideal es contar con un sistema de ventilación natural ya que los aparatos mecánicos producen gis y estática.
PANELES ACÚSTICOS CASEROS
En este video se explica cómo construir paneles acústicos caseros con madera, tela y relleno de almohada. Si el presupuesto lo permite estos paneles se pueden rellenar con fibra de vidrio y colocarse sólo en algunos lugares del cuarto.
PASO 10: COMUNICACIÓN Y DIFUSIÓN
Para que la gente asista a las proyecciones sólo hay una regla: ¡difundir, difundir, difundir! Atraer gente a una proyección es una de las tareas más difíciles en cuanto a comunicación y difusión. A veces no es suficiente con decir que habrá una película sino que hay que informar eficientemente lugar y fecha de la proyección, además de convencer a nuestro público, en muy poco tiempo, de la importancia de la película.
La estrategia de comunicación debe planearse con anticipación. El público no sólo debe saber cuándo son las funciones y en dónde, también debe enterarse de los objetivos del proyecto, los beneficios que ver películas juntos, platicar sobre ellas y cómo los hicieron sentir puede traer para la comunidad y los individuos que la conforman, cómo pueden resultar enriquecidos de las historias que se presentan en la pantalla y al mismo tiempo disfrutar de un ejercicio lúdico, de entretenimiento y esparcimiento, en colectivo. Se debe tener muy claro qué se quiere decir y decirlo de la mejor manera posible.
Es un conjunto de elementos gráficos que junto con el mensaje que comunica un proyecto constituyen su identidad. Aquí es donde se debe diseñar la imagen del espacio de exhibición, este debe ser creativo y expresivo. Habrá que crear un logotipo, el cual es un componente clave de la identidad visual ya que es la imagen principal que identificará al proyecto. El logotipo acompañará todos los materiales que se generen para promover las funciones, como carteles, volantes, o flyers electrónicos en publicidad digital de redes y demás medios. Mientras más creativo sea y mejor exprese lo que se busca proyectar al público, mucho mejor. Para que el logotipo se quede en la memoria de la gente se recomienda que sea simple, directo, que llame la atención a primera vista y cause una impresión.
El logotipo es la cara con la que los espectadores identifican al proyecto, por esto mismo, debe ser perdurable, no temporal, ya que cada vez que se cambie de imagen el público dejará de reconocer el proyecto y puede perderse mucho tiempo y esfuerzo dedicados a esto.
Lograr que un mensaje sea comprensible para el público es muy difícil. Para crear mensajes claros hay que pensar en las ideas que se quieren comunicar, encontrar un lenguaje sencillo y simple para expresarlas bien y con precisión, en las menos palabras posibles. Habrá que identificar el público al que van dirigidos y lo que se quiere lograr con la estrategia de comunicación. Por ejemplo, si la meta es que el público llegue a conocer el proyecto, entonces el mensaje debe incluir qué es, dónde se encuentra y qué lo distingue.
En este caso se trata de ampliar el perfil demográfico y psicográficos previamente analizados y pensar en cómo recibe información ese público. Si son jóvenes, ¿Qué tan amplio es su acceso a redes sociales y medios digitales? ¿Cuántos leen el periódico o escuchan la radio? ¿Los carteles impresos, flyers o postales captan su atención? Si son adultos, ¿Cuántos ven la televisión local? ¿Cuál es la manera más sencilla para ellos de obtener la programación? Hay que mantener la idea de que la información, sea cual sea el público, debe ser accesible y estar presente en la rutina cotidiana de los espectadores.
Una vez que los mensajes y el público hayan sido definidos, también habrá que crear un plan de medios. La mayoría de los proyectos suelen conformarse con los medios de comunicación tradicionales: radio, televisión local, publicaciones locales o impresos. Ahora también es esencial contar con redes sociales (Página de Facebook, Twitter, Instagram, Youtube y algún correo electrónico de contacto). Por otro lado, hay otros medios creativos por los cuales se pueden promocionar los proyectos culturales: correos personalizados a suscriptores, calcomanías, perifoneo, gifs animados para redes sociales, banners, puerta en puerta, puestos en eventos especiales, grafitis, botones, prendas para vestir, bolsas, etc. Tampoco hay que olvidar la satisfacción que siente el público cuando puede conservar alguna prueba física de haber atendido al evento como boletos, folletos, programa de mano, separadores o alguna postal.
Pensar qué medios divulgarán los horarios y la programación, o la simple promoción del espacio y ponerlo por escrito en un calendario facilitará la difusión de las actividades. Lo importante es recordar que todos los medios pueden ser útiles para llevar un mensaje. Es fundamental crear lazos con los comunicadores de la comunidad que nos rodea: periodistas, locutores de radio, conductores de televisión local, publicaciones de cultura, turismo o independientes y agradecerles cada vez que difundan información del proyecto.
PASO 10: más alla del cine
Diálogos y actividades paralelas
Un espacio de exhibición alternativa no se trata sólo de ver películas. Como se ha comentado a lo largo de este texto, debe haber diálogo para nutrir las proyecciones y generar un espacio donde se pueda intercambiar ideas y fortalecer la comunidad. También se pueden organizar eventos que vayan más allá como debates, conferencias, mesas de trabajo y presentaciones de libros que se ajusten al tema de nuestro ciclo o muestra. Estas actividades no tienen que girar alrededor del cine nada más, también pueden ser sobre las ideas que generó la proyección en la audiencia sobre alguna problemática. Por ejemplo, se puede proyectar una película sobre narcotráfico para hablar de la violencia en México dentro de una mesa de diálogo. Lo importante es la comunicación que el cine trae a la mesa, todo diálogo que nazca después de haber visto un material audiovisual.
Presentación de la película y debate
Una película, como toda obra artística, es una propuesta y un mensaje que se creó dentro de un contexto y por un autor. Presentar una película es contextualizar al público sobre lo que está a punto de ver sin revelar demasiado sobre la trama, es conveniente mencionar al director, personajes importantes que hayan trabajado en la película, cuál es su relevancia y porqué se ha elegido para estar en la programación. Por otro lado, al terminar la proyección lo más interesante para el público suele ser la plática o el debate que se genera con la participación de los espectadores y un moderador. Es importante que el moderador tenga información sobre la película y haya hecho una reflexión sobre esta, sin embargo no debe imponer su opinión o dirigirse al público como un maestro ante una clase, debe provocar que los espectadores expongan sus ideas y las compartan con otros sin desviarse de lo que acaban de ver. El moderador debe incentivar a que todos expresen su opinión, no sólo los más elocuentes y también dar tiempo a que los participantes se escuchen entre sí.
Sesión con presencia del del equipo de producción
No hay muchas oportunidades de conocer al realizador o al equipo de producción de una película en un cine comercial o fuera de festivales especializados. Los espacios de exhibición alternativa propician un espacio mucho más abierto. Si las películas a proyectar son mexicanas o locales, lo más aconsejable es invitar a algún integrante del equipo de producción que pueda recibir comentarios sobre su trabajo. En esta dinámica lo más importante es generar un diálogo abierto en el que fluyan las ideas de ambos lados. Para abrir el diálogo el moderador puede comenzar con algunas preguntas básicas, ¿Cómo se originó la idea? ¿Dónde fue filmada? Una vez que ha comenzado la charla es más fácil que el público se atreva a preguntar, el moderador puede invitar entonces al público a participar.
La proyección de una película puede convertirse en muchas cosas más que sólo una proyección. Ahora existen cineclubes y centros culturales que conjuntan las películas con otras actividades recreativas que fortalezcan a la comunidad: ferias, eventos gastronómicos, rodadas en bicicleta, carreras, performance, exposiciones y fiestas. Puede ser tan creativo como los organizadores quieran hacerlo. Por otro lado, las actividades alrededor del cine como la crítica, apreciación y análisis cinematográfico, así como la realización pueden nutrirse con la creación de gacetas, fanzines, revistas, talleres o conferencias de personas involucradas en la producción cinematográfica. No hay que conformarse con la exhibición de materiales audiovisuales, también hay que empujar al público a analizarlos e incluso crearlos.
ANEXO I: Festivales de cine y distribuidoras mexicanas.
ANEXO II: Fondos, información legal y redes.

References: resolución 
 Artículo 189
in fine
in fine
 Artículo 148

Artículo 21
 resolución 
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 resolución 
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