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Timestamp: 2019-04-24 11:02:50+00:00

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CUADERNOS DE HISTORIA DE LA SALUD PÚBLICA No. 107
1. La asignatura de Patología Externa y Medicina Operatoria en el plan de estudios de 1842. La asignatura de Patología Quirúrgica en los planes de estudios de 1863, 1880, 1887, 1899, 1900 y 1919. La cátedra de Patología Quirúrgica en los planes de estudios de 1923, 1928, 1934, 1937 y 1941. La asignatura Cirugía, 1er. curso, en el plan de estudios de 1959. 2. Locales en que se impartieron. 3. Frecuencia y horarios de clases. 4. Profesores titulares. 5. Profesores auxiliares. 6. Profesores agregados. 7. Adscriptos, instructores y asociados. 8. Servicios de Clínica de la cátedra. 9. Cambios de profesores de 1959 a 1962. 10. Programas de la asignatura. 11. Libros de texto y de consulta extranjeros recomendados en la cátedra. 12. Bibliografía docente producida por los profesores de la cátedra. 13. Consideraciones finales y testimonios. Referencias bibliográficas y documentales.
1. Como consecuencia de la reforma universitaria de 1842, la antigua cátedra de Cirugía General dio paso a dos asignaturas: Patología Externa y Medicina Operatoria, que se impartían en el quinto año del período del bachillerato en medicina, y Clínica Externa o Quirúrgica, pero ambas formaban una sola cátedra.
En el plan de estudios de 1863 la asignatura de Patología Externa y Medicina Operatoria quedó dividida en otras dos: Patología Quirúrgica que se explicaba en el tercer año del período del bachillerato en medicina y Anatomía Quirúrgica, Operaciones, Apósitos y Vendajes. La Patología Quirúrgica pasó a formar cátedra con la asignatura de Disección.
En el plan de estudios de 1880 la asignatura de Patología Quirúrgica constituyó cátedra independiente y se mantuvo como tal en los planes de 1887 y 1899, enseñada en el cuarto año del período de la licenciatura en medicina.1
Al ponerse en vigor el Plan Varona (1900) la asignatura de Patología Quirúrgica, dictada en el cuarto año de la carrera, quedó unida a las de Ginecología con su clínica, 1 curso, y Anatomía Quirúrgica y Operaciones, 1 curso, las que formaban el grupo 7.
Por la Orden Militar No. 209 de 30 de septiembre de 1901 se le separó la asignatura Anatomía Quirúrgica y Operaciones, 1 curso, como cátedra No. 13, y el grupo 7 quedó con la denominación de cátedra No. 7. Por Ley de 12 de julio de 1906 se le designó cátedra No. 8.2
En 1919, al entrar en vigor el nuevo plan de estudios, la asignatura Patología Quirúrgica, 1 curso, se mantuvo en cuarto año de la carrera y continuó como parte de la cátedra No. 8.
Por la reforma universitaria de 1923 la asignatura quedó como cátedra independiente con el número 13, Patología Quirúrgica, 1 curso, impartida en el mismo año. Pero en el plan de estudios de 1928 se bajó al tercero y en él se mantuvo en el de 1934, ascendió al quinto en el de 1937 y allí permaneció al establecerse un nuevo plan en 1941.
En el plan de estudios provisional aprobado por el Claustro de la Facultad de Medicina el 25 de mayo de 1959, la cátedra y la asignatura desaparecieron para siempre con su nombre de Patología Quirúrgica, 1 curso, para integrar con la de Clínica Terapéutica Quirúrgica y Técnica Quirúrgica la nueva cátedra y asignatura de Cirugía, 1er. curso, impartida igualmente en el quinto año de la carrera.
2. Al trasladarse la Facultad de Medicina para el local del antiguo cuartel de la Guardia Civil, entre las calles Zanja y Belascoaín, las clases teóricas de Patología Quirúrgica se brindaban en el piso alto del edificio, aula del frente, y los pocos casos clínicos que se estudiaban eran de los ingresados en las salas "San Salvador" y "San Ramón", de cirugía, en el Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes".3
Después de la reforma de estudios de 1923 y de adaptarse el pabellón "Gutiérrez"(1*) del Hospital "General Calixto García" para la docencia, las clases teóricas se hicieron teórico- prácticas con la presencia de los enfermos y se impartían en el salón de clases de dicho pabellón, y para las demostraciones clínicas contaban con los casos quirúrgicos de las cuatro salas del pabellón "Gutiérrez": en la planta alta "Díaz Albertini"(2*) y "Guiteras"(3*) y en la baja "Cabrera Saavedra"(4*) y "Jacobsen"(5*), esta última después de la muerte del doctor Diego Tamayo Figueredo, en 1926, recibió el nombre de sala "Tamayo" (6*); los de la sala "San Salvador", del Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes", y los de los pabellones 1, 2 y 3, del Hospital "General Calixto García". También poseía un servicio de consulta externa en el pabellón "Gutiérrez".4
Al inaugurarse el nuevo edificio "Dr. Angel A. Aballí", de la Facultad de Medicina en 1940, las clases teóricas se impartieron en el salón de actos del citado edificio y las demostraciones clínicas continuaron en las mencionadas salas del Hospital "General Calixto García" hasta 1945, en que la cátedra pudo contar con un servicio propio en las dos salas "Fortún", altos del pabellón "González del Valle"(7*), del propio Hospital, para continuar en dichos lugares hasta su desaparición en 1959.
3. Desde la implantación del Plan Varona las clases teóricas eran diarias, de 3 a 4:30 p.m., y las demostraciones clínicas de 7 a 7:30 a.m.5
Después de independizada como cátedra, las clases teórico-prácticas eran los lunes, miércoles y viernes de 7 a 8 a.m., en el salón de conferencias, y de 8 a 9 a.m. los alumnos iban a las distintas salas de que disponía la cátedra, con el fin de hacer historias clínicas, bajo la supervisión de profesores, instructores y adscriptos. En total tres horas semanales de clases teórico-prácticas y tres de prácticas.6 Por los años de las décadas de 1940 y 1950 las clases teóricas y las prácticas eran tres veces a la semana: martes, jueves y sábado.7
4. Por Orden Militar No. 250 de 30 de diciembre de 1899 (Plan Lanuza) se nombró catedrático de Patología Quirúrgica al doctor Enrique Núñez de Villavicencio Palomino, quien tomó posesión del cargo el 1 de enero de 1900.8
Por Orden Militar No. 266 de 30 de junio de 1900 (Plan Varona) fue cesanteado el doctor Núñez de Villavicencio Palomino, y la asignatura Patología Quirúrgica, 1 curso, entró a formar parte del Grupo No.7 que comprendía, además, las asignaturas de Ginecología con su Clínica, 1 curso, y Anatomía Quirúrgica y Operaciones, 1 curso.
Por Orden Militar No. 280 de 12 de julio de 1900 fue nombrado profesor propietario del Grupo No. 7 el doctor Eusebio Hernández Pérez,9 figura mayor de la obstetricia cubana y General de brigada del Ejército Libertador.
Con fecha 1 de diciembre de 1901 el doctor Hernández Pérez permutó su ya cátedra No. 7, que comprendía Patología Quirúrgica, 1 curso, y Ginecología con su Clínica, 1 curso, con el doctor Gabriel Casuso Roque10 para el año académico 1901-1902, aunque el 11 de octubre de 1902 se autorizó la permuta de manera definitiva.
En su cátedra se mantuvo el doctor Casuso Roque como profesor titular, hasta su renuncia, para acogerse a jubilación, la que le fue aceptada el 9 de enero de 1922.
Para sustituirlo fue nombrado por Decreto Presidencial de 17 de enero de 1922 el doctor Enrique Fortún André,11 quien era en esos momentos el más antiguo de los dos profesores auxiliares de la cátedra, y tomó posesión el 27 de enero siguiente.
El doctor Fortún André procedía de una familia muy culta y de grandes sentimientos patrióticos. A pesar de que su abuelo paterno y tronco familiar en Cuba, don Santiago Martínez-Fortún Izquierdo, era militar español de carrera, llegó a alcanzar los grados de general de brigada y los cargos de jefe de artillería en Santiago de Cuba y Capitán General en Puerto Rico, los hijos de éste, cubanos, supieron cumplir altos deberes con la Patria. Es de anotar que sus descendientes, a diferencia de otras ramas de la propia familia, modificaron el apellido compuesto Martínez-Fortún, el cual quedó solo como Fortún, con el que todos fueron bautizados.12
Gabriel Fortún Govin, quien estudió la carrera militar, renunció a ella y años después participó en la Guerra de los Diez Años, en la que hecho prisionero fue fusilado en Camagüey. Francisco murió en combate en la propia contienda bélica y Joaquín, padre del doctor Fortún André, estudió también la carrera militar, pero no la ejerció; realizó estudios de mecánica, lo que le permitió inventar un aparato para alzar grandes pesos, muy utilizado en la época y que era conocido como "Gato de Fortún". Fue profesor de matemáticas de la Escuela de Maquinaria y administrador del ferrocarril de Cienfuegos-Santa Clara. Sufrió prisión por sus actividades independentistas en varias ocasiones, la primera en 1852 cuando el alzamiento del General Narciso López, por lo que fue condenado a fusilamiento y su padre, el brigadier, se negó a interceder por él; no obstante le fue conmutada la pena por destierro. Durante la Guerra de los Diez Años fue deportado en dos ocasiones y estuvo recluido en el castillo de "Santa Catalina", en Cádiz. Emigró con su familia a Kingston, Jamaica, y después a New York, donde falleció.
La tradición patriótica familiar la continuaron sus hijos. Santiago Fortún André se graduó de ingeniero civil en la famosa universidad norteamericana de Troy. Fue uno de los constructores del Canal de Vento e ingeniero del ferrocarril de Villanueva. Náufrago de la expedición del "Hawkins", vino a Cuba finalmente bajo las órdenes del Mayor General Calixto García Íñiguez en la expedición del "Bermudas", alcanzó el grado de Capitán y murió el 13 de marzo de 1897 mientras dirigía las fortificaciones en el ataque a la villa de Jiguaní. Joaquín Fortún André, con una brillante labor patriótica en la emigración, se casó con Antonia Martí Pérez, hermana del Apóstol de nuestra independencia, José Martí Pérez, con la que tuvo cuatro hijos: Joaquín, Ernesto, Carlos y María Fortún Martí. Siempre contó el doctor Enrique Fortún cómo en uno de sus viajes a New York, siendo un joven, conoció al Héroe Nacional cubano y la fuerte impresión que esta gran personalidad dejó en su espíritu. Otro de sus hermanos, Claudio Fortún André, emigrado revolucionario en México, se graduó de doctor en medicina en La Habana y fue un laborioso cirujano, jefe de la sala "Lebredo"(8*) del Hospital "Número Uno". Su tío materno, el doctor Claudio André Serpa, se destacó como médico obstetra y durante treinta años desempeñó la cátedra de Física y Química en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana.
El doctor Enrique Fortún André, por el forzado exilio de sus padres, nació en Kingston, Jamaica, el 8 de marzo de 1872.13 De regreso a Cuba, después de la Paz del Zanjón, recibió su educación primaria en el colegio "San Elías", del Cerro, y la enseñanza secundaria en el afamado colegio de Melitón Pérez, incorporado al Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana, centro docente en el que realizó los ejercicios de grado con nota de sobresaliente el 27 de junio de 1877, aunque no se le expidió el título hasta un año después, el 25 de mayo de 1888, por no haber pagado los derechos. En el propio Instituto cursó y aprobó las asignaturas de francés, 1er. curso, y alemán, con notas de sobresaliente y notable, respectivamente, necesarias entonces para cursar la carrera médica.
Sus estudios en la Facultad de Medicina fueron de una brillantez extraordinaria. En treinta asignaturas obtuvo veintinueve sobresalientes, doce premios ordinarios, un premio ordinario de segunda clase, una mención honorífica, premio extraordinario en el grado de licenciado, en cuyos ejercicios desarrolló como tema de exposición oral "¿Qué se conoce hoy acerca de las verdaderas causas de la fiebre amarilla?" y como tema escrito "Pene: descripción anatómica de este órgano; deducciones quirúrgicas que de este conocimiento pueden sacarse" y premio extraordinario en el grado de doctor para el que redactó el tema "Higiene de la ciudad subterránea", que se halla manuscrito en su expediente de estudios en la Universidad de La Habana, con extensión de 27 páginas. Se graduó de licenciado en medicina el 28 de junio de 1894 y de doctor el 5 de septiembre de 1895. En su celebrada tesis doctoral "Seroterapia antidiftérica en La Habana", imp. "La Propaganda Literaria", La Habana, 1895, 40 páginas, logró reunir y evaluar los 88 primeros casos tratados con tal proceder terapéutico por los más conocidos médicos de Cuba.
Su carrera docente comenzó unos pocos meses después de su graduación de licenciado en medicina, al ser nombrado por el Gobernador General de la Isla ayudante facultativo honorario de la Facultad de Medicina el 17 de diciembre de 1894, y tomó posesión el 7 de enero de 1895.11 El 19 de octubre de 1896 se le designó en propiedad y tomó posesión dos días después. Terminada la Guerra de Independencia fue nombrado el 14 de octubre de 1898 catedrático auxiliar supernumerario, tomó posesión una semana más tarde y el 7 de diciembre del propio año se le encargó el desempeño de la cátedra de Obstetricia y Ginecología por haber pasado el doctor Gabriel Casuso Roque, de regreso en Cuba, a desempeñar la de Clínica de Obstetricia.
El 16 de febrero de 1900, a propuesta del claustro de Medicina, fue nombrado, por el Secretario de Instrucción Pública, catedrático auxiliar en propiedad de la Facultad y tomó posesión el 26 de febrero siguiente, hasta el 5 de julio del propio año en que cesó en virtud de lo dispuesto en la Orden No. 266 de 1900 (Plan Varona). Ocupó el cargo de Secretario de la Facultad de Medicina desde el 27 de febrero al 5 de julio de 1900.
Deseoso de continuar su carrera docente y cargado de méritos académicos y profesionales para esto, asistió a los ejercicios de concurso-oposición que se celebraron en los primeros días del mes de octubre de 1900 para optar por la plaza de catedrático auxiliar Jefe de Clínica "C" (Clínica Quirúrgica) de la Escuela de Medicina, en los que fue despojado tan claramente del triunfo, que tal decisión es considerada como de las más escandalosas de la Facultad de Medicina en todos los tiempos.14
Se forjó como cirujano, con mucho de autodidacta, en la práctica intensa del arte quirúrgico en la Casa de Salud "La Integridad Nacional" y los hospitales "Aldecoa" y "Nuestra Señora de los Ángeles", de triste recordación los tres por sus condiciones sanitarias infernales. Al cerrarse estas instituciones y pasar sus enfermos al Hospital "Número Uno", ocupó en dicho centro asistencial la jefatura de uno de los servicios de cirugía y a su lado se formaron numerosos cirujanos cubanos de la época. Al final de la Guerra de Independencia operó en el Hospital "Ofelia" donde se asistían los enfermos de dicha contienda bélica.
El doctor Fortún André fue, sin lugar a dudas, uno de los cirujanos más eminentes de Cuba e igualmente brilló como ginecólogo y obstetra. El prestigio internacional que alcanzó hizo que fuera llamado en consulta a Mérida, Yucatán, en 1906, donde diagnosticó un raro caso de deciduoma maligno, en el que brillantemente practicó una histerectomía vaginal que aclaró el discutido diagnóstico. Por esta operación recibió la suma de
$ 25 000, los honorarios más altos cobrados por un médico cubano hasta entonces.15
Ocupó los cargos de director de la Clínica Internacional (1906), director de la Casa de Salud de la Asociación Canaria (1907), cirujano de la Clínica de Policía y director y copropietario de la Clínica "Fortún-Souza", una de las mejores de Cuba, la que fundó con su gran amigo, casi hermano, el doctor Benigno Souza Rodríguez, eminente cirujano e historiador de nuestras guerras emancipadoras.
Intelectual de una extensa y profunda cultura humanista, el doctor Fortún André dominaba perfectamente el inglés, el francés y el alemán, idioma este último que perfeccionó en su único viaje de estudios al extranjero, en 1912, cuando visitó los principales servicios de cirugía de Alemania. Durante muchos años se dedicó a estudios filológicos, producto de los cuales fueron numerosos los artículos eruditos publicados en el Diario de la Marina. Fue miembro titular de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana, miembro fundador de la Sociedad Nacional de Cirugía y de la Sociedad Cubana de Obstetricia y Ginecología y académico de número de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, en la que ingresó el 1 de octubre de 1935 con su concienzudo trabajo "Mi experiencia en la apendicitis".15
Al ser dividida en dos la cátedra No. 8 por la reforma universitaria de 1923, el doctor Fortún André, por Decreto Presidencial No. 1 649 de 27 de octubre de 1923, fue nombrado, por opción, profesor titular de la nueva cátedra No. 13 Patología Quirúrgica, 1 curso.
Por fallo de la Audiencia de La Habana de 5 de junio de 1936, aparecido en la Gaceta Oficial del día 13 del propio mes y que quedó firme el 1 de julio siguiente, se le concedió al doctor Fortún la jubilación voluntaria, pero continuó en el desempeño de su cátedra.
Algo más de dos años después, el 11 de octubre de 1938, fue designado Profesor de Investigaciones. Aunque se mantuvo oficialmente como profesor titular jefe de la cátedra, desde ese momento el doctor Ernesto R. Aragón del Pozo, profesor auxiliar en propiedad, desempeñó dichas funciones como estaba previsto en los Estatutos de la Universidad de La Habana, en los que se aclaraba que los profesores auxiliares desempeñarían las funciones correspondientes a los titulares cuando estos fueran nombrados de investigadores, pero sin que los auxiliares fueran considerados como profesores titulares interinos.
El 17 de septiembre de 1947 fallecía en La Habana el profesor Enrique Fortún André, a los 75 años de edad, por síndrome cardíaco-nefritis purulenta, cerrándose de esta manera una de las más brillantes carreras docentes dentro de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana.16
Para sustituirlo fue nombrado el doctor Aragón del Pozo profesor titular interino, desde el mismo día 17 de septiembre de 1947, por Resolución del Decano por sustitución doctor Pedro Kourí Esmeja.17
Por Decreto Rectoral de 10 de diciembre del propio año se nombró al doctor Aragón, por ascenso, profesor titular en propiedad de la cátedra No. 13 Patología Quirúrgica, 1 curso.
El doctor Ernesto Rafael Aragón del Pozo provenía de una familia de grandes personalidades de la medicina y la cultura cubana. Su padre, el doctor Ernesto Aragón Muñoz,18 graduado de doctor en farmacia y medicina en la Universidad de La Habana, fue uno de los obstetras más eminentes de Cuba en su época; ayudante de la cátedra de Obstetricia de la Escuela Libre de Medicina de La Habana (1894-1896); catedrático supernumerario de la Facultad de Farmacia (1895-1896); jefe de Clínica de Obstetricia de la Facultad de Medicina de la propia universidad (1899); fundador y director del Servicio de Obstetricia del Hospital "Número Uno" y emigrado político por sus actividades independentistas.
Su tío, el doctor Gustavo Aragón Muñoz, fue médico destacado, miembro fundador de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana. Otro tío suyo, el doctor Adolfo Aragón Muñoz, fue una de las grandes figuras universitarias del país, quien durante siete décadas desempeñó la enseñanza en la Universidad de La Habana (1884-1954), donde impartió de 1884 a 1900 asignaturas tan diversas y eruditas como lenguas árabe, hebrea y sánscrita, lengua y literatura griega, metafísica, historia de la filosofía, historia crítica de España e historia crítica de la literatura española, y de 1900 a 1954 profesor titular de lengua y literatura latina; también ocupó los cargos de Decano de la Facultad de Letras y Ciencias y Rector de la Universidad de La Habana.19 Su hermano, el doctor Adolfo T. Aragón del Pozo, fue destacado odontólogo, ayudante de la cátedra "C" Propedéutica y Ortodoncia de la Escuela de Cirugía Dental, y su primo hermano, el doctor Gustavo A. Aragón del Pozo, profesor de Psicología y Lógica del Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana y su director por muchos años.
Nació el doctor Ernesto R. Aragón del Pozo en la Ciudad de La Habana el 10 de febrero de 1892.20 Se graduó de Bachiller en Letras y Ciencias en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana el 26 de junio de 1909 y de Doctor en Medicina en la universidad de la propia ciudad el 12 de mayo de 1914. En el segundo año de la carrera (1910) fue nombrado practicante alumno en el antiguo y famoso Hospital de Emergencias de La Habana, situado entonces en las calles Salud y Cerrada del Paseo y allí comenzó su sólida preparación en cirugía junto a su gran Maestro el doctor Benigno Souza Rodríguez, de quién fue uno de los discípulos preferidos, y continuó en la misma institución como médico interno, cirujano auxiliar y cirujano jefe de servicio hasta 1926 en que solicitó excedencia en los servicios municipales para dedicarse a la carrera docente.
El doctor Fortún André, gran amigo de su padre, recién graduado lo nombró médico interno de la Clínica "Fortún- Souza", y al lado de estos dos Maestros de la cirugía cubana se forjó como uno de los más eminentes cirujanos y ginecólogos de nuestro país. Fundó y dirigió la Clínica "Aragón", de gran prestigio científico. Creador, organizador y jefe del Servicio de Ginecología del Hospital de Maternidad Municipal "América Arias". Miembro de la Junta de Gobierno de la Facultad de Medicina, representó a dicha institución en la Comisión Nacional Cubana de la UNESCO.
Perteneció a la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana como académico de Número desde 1927; miembro titular de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana; fundador y presidente de la Sociedad Cubana de Obstetricia y Ginecología de la que recibió post-mortem el título de Miembro Eméritus; fundador y presidente de la Sociedad Nacional de Cirugía; fundador y presidente hasta su fallecimiento de la Sociedad Cubana para el estudio de la Esterilidad, Fellows de la American College of Surgeons; presidente del Capítulo de Cuba del Colegio Indo-Latino de Cirujanos con sede en México y presidente del Capítulo Cubano del Colegio Internacional de Cirugía.21
De intensa actividad política dentro del gremio médico, fundó y lideró el Partido Unión Federativa; presidió el Colegio Médico de La Habana (1933) y, entre otros cargos, ocupó la vicepresidencia y la presidencia del Comité Ejecutivo de la Federación Médica de Cuba (1938-1939). En la política nacional combatió la dictadura del General Gerardo Machado Morales, y hombre de ideas conservadoras perteneció a la dirección nacional del Partido ABC y ocupó un escaño en la Cámara de Representantes de 1944 a 1946.22
Al frente de la cátedra se mantuvo el doctor Aragón del Pozo hasta su fallecimiento ocurrido en La Habana, por infarto miocárdico, el 3 de enero de 1954. Se declaró vacante la plaza el día 7 del mismo mes.
Por Resolución Rectoral de 6 de febrero de 1954 se nombró al doctor Roberto L. Guerra Valdés profesor titular por ascenso, al renunciar a ese derecho, por esta sola vez, el doctor Enrique J. Echavarría Vaillant, también profesor agregado por oposición de la cátedra.23
El doctor Guerra Valdés era hijo del Capitán del Ejército Libertador Luis Guerra Pérez, miembro de las tropas del héroe y discutido General de Brigada Roberto Bermúdez López, con quien participó en la famosa batalla de Las Taironas. Fue ayudante del Lugarteniente General Antonio Maceo Grajales en la campaña de Pinar del Río y en su juventud realizó estudios de medicina en Europa.
El doctor Guerra nació en La Habana el 29 de mayo de 1914.24 Por la desahogada posición económica de su familia realizó estudios primarios y secundarios en colegios privados de muy alta calidad como "La Salle" y "Belén", para graduarse de Bachiller en Letras y Ciencias en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana el 10 de noviembre de 1937. Sus estudios de medicina fueron de una brillantez extraordinaria, pues obtuvo en 32 asignaturas, 31 sobresaliente y 14 premios ordinarios, para graduarse con sobresaliente en los ejercicios de grado el 7 de julio de 1943, entre los tres primeros egresados de su curso.
Fue alumno interno por expediente del Hospital Universitario "General Calixto García" (1940-1943), médico interno por expediente (1943-1946) y médico residente por oposición (1946-1948) del propio hospital. En todos estos cargos se forjó como cirujano eminente al lado de su Maestro, el profesor Vicente Banet Pina, en el servicio de cirugía de la sala "San Martín", cátedra Clínica Quirúrgica No.9 del hospital universitario.
Su carrera docente la comenzó como adscripto, por concurso, a la cátedra Clínica Quirúrgica (1946-1948) y la continuó como instructor de esta (1948-1951) hasta su nombramiento, por concurso-oposición, como profesor agregado de Patología Quirúrgica.
Fue por muchos años cirujano de la Casa de Salud "La Benéfica", del Centro Gallego de La Habana; Jefe del Departamento de Enfermedades Vasculares Periféricas y del Departamento de Quemados del Hospital Universitario "General Calixto García"; miembro del ejecutivo de Antiguos Alumnos y presidente de la Junta de Gobierno de dicho hospital. Miembro titular de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana, de la Sociedad Nacional de Cirugía, de la Sociedad Cubana de Cardiología, de la Sociedad Cubana de Gastroenterología y vicepresidente de la Sociedad Cubana de Angiología. Muy activo como dirigente médico gremial, ocupó la vicesecretaría del Colegio Médico Nacional y el cargo de miembro de su Comisión de Perfeccionamiento Médico.25
Al ascender a profesor titular de Patología Quirúrgica, el doctor Guerra Valdés contaba con 39 años de edad, para ser el profesor de dicha categoría docente más joven de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana.
5. Por contar la cátedra No.7 con dos asignaturas, un servicio de clínica y un solo profesor auxiliar, se creó una segunda plaza de dicha categoría docente con la denominación de profesor auxiliar especial, encargado fundamentalmente de la enseñanza del curso de Patología Quirúrgica. Sacada a ejercicios de concurso-oposición, la obtuvo el doctor Enrique Fortún André, quien fue nombrado por Orden Militar No.19 de 17 de enero de 1902 y tomó posesión tres días después.
Al aceptársele la renuncia, para jubilación, al doctor Gabriel Casuso Roque como profesor titular de la entonces cátedra No. 8 y ascender a dicho cargo el doctor Fortún André, la plaza de profesor auxiliar especial quedó vacante. Sacada a ejercicios de concurso-oposición la ganó el doctor Gustavo Cuervo Rubio, a quien se nombró por Decreto Presidencial No. 629 de 20 de abril de 1922 y tomó posesión el siguiente 16 de mayo.
El doctor Cuervo Rubio desempeñó dicho cargo por breve tiempo, pues al dividirse la cátedra por la reforma universitaria de 1923, en otras dos, fue nombrado por opción, por Decreto Presidencial de 27 de octubre del propio año, profesor auxiliar de la cátedra No. 19 Ginecología con su Clínica, y quedó vacante la plaza de profesor auxiliar de la No. 13 Patología Quirúrgica, 1 curso.26
A propuesta de la Facultad de Medicina y Farmacia y en virtud de concurso oficial, el Consejo Universitario el 21 de febrero de 1924 aprobó el nombramiento del doctor Ernesto R. Aragón del Pozo como profesor auxiliar interino de la cátedra No. 13.
Por Decreto Rectoral de 27 de abril de 1939 fue ratificado como profesor auxiliar, ahora en propiedad, el doctor Aragón del Pozo sin necesidad de oposiciones, pues su nombramiento lo había sido por concurso oficial de la Facultad de Medicina, como lo especificaba la Ley Docente de 8 de enero de 1937.
Por existir un solo profesor en la cátedra, ya que desde el 11 de octubre de 1938 había sido designado el doctor Fortún André Profesor de Investigaciones y no impartía docencia, y desempeñar las funciones de titular el doctor Aragón, la Junta de Gobierno de la Facultad de Medicina, en sesión de 21 de agosto de 1939, aprobó la resolución del Decano por la cual se designó, en virtud de concurso, al doctor Armando Fernández y Fernández, quien era profesor agregado de la cátedra Clínica Quirúrgica No. 9A, como profesor auxiliar interino de Patología Quirúrgica.
Es de anotarse que al tomar posesión el doctor Aragón del Pozo de su cargo de Representante a la Cámara, renunció a su sueldo de profesor auxiliar hasta septiembre de 1946 en que finalizaron sus funciones como legislador, aunque durante todo ese tiempo continuó impartiendo docencia.
Después del fallecimiento del doctor Fortún André y de ascender a profesor titular en propiedad el doctor Aragón del Pozo el 10 de diciembre de 1947, continuó el doctor Fernández y Fernández como profesor auxiliar interino de Patología Quirúrgica hasta que por Resolución Rectoral de 10 de julio de 1950, por derecho de ascenso, fue nombrado profesor auxiliar en propiedad de la cátedra Clínica Quirúrgica No. 9.27 A partir de ese momento la plaza de profesor auxiliar desaparece y se crean en su lugar dos de profesores agregados.
Al fallecer el doctor Aragón del Pozo y ascender a titular uno de los dos agregados, el doctor Roberto L. Guerra Valdés, el 16 de febrero de 1954, se convirtió una de las plazas de agregado en auxiliar y por Resolución Rectoral de 7 de julio de 1955 se nombr en ella en propiedad, por derecho de ascenso, al doctor Enrique J. Hechavarría Vaillant, quien hasta entonces había sido agregado por oposición.
El doctor Hechavarría Vaillant procedía de una familia de patriotas; dos tíos bisabuelos suyos se destacaron en la Guerra de Independencia (1895-1898): el General de División Francisco Sánchez Hechavarría y el General de Brigada Mariano Sánchez Vaillant. Nació en Santiago de Cuba el 7 de noviembre de 1912. Recibió las enseñanzas primaria y secundaria en el Colegio de los Hermanos de "La Salle", en su ciudad natal, para graduarse de Bachiller en Letras y Ciencias (1930) en el Instituto de Segunda Enseñanza de la propia ciudad. Por estar la Universidad de La Habana cerrada por la dictadura del General Gerardo Machado Morales, marchó a Francia y en la Universidad de París obtuvo el título de Doctor en Medicina (1937), con la tesis "Contribution á l'etude des graffes de David". Fue alumno externo de los hospitales de París, por oposición, y revalidó su título en la Universidad de La Habana (1938).28,29
En el Hospital Municipal de la Infancia, hoy "Pedro Borrás Astorga", de La Habana (1938), desarrolló una brillante labor en el campo de la cirugía pediátrica que simultaneó en el Hospital Universitario "General Calixto García" como cirujano de adultos hasta 1964, en que quedó solamente como formador de generaciones de cirujanos pediatras cubanos hasta su muerte.
En los años de las décadas de 1940 y 1950 ejerció como cirujano en las clínicas mutualistas: "Damas de la Purísima Concepción", "La Sagrada Familia", "La Asunción" y "Acción Médica", de La Habana. Fue miembro de honor de la Sociedad Cubana de Cirugía y de la Sociedad Internacional de Cirugía y miembro de la Sociedad Cubana de Pediatría.30
6. Al pasar nuevamente el doctor Armando Fernández y Fernández a la cátedra Clínica Quirúrgica No. 9A, el 10 de julio de 1950, la plaza de profesor auxiliar desaparece y se crean dos de agregados, que nunca había poseído la cátedra Patología Quirúrgica.
Sacadas ambas a ejercicios de concurso-oposición, aspiran a ellas los doctores Enrique J. Hechavarría Vaillant, Roberto L. Guerra Valdés, José L. Navas Aguilera, Luis J. Valdés Larralde, Juan C. Bolívar Ferrer y Antonio L. Carbonell Salazar. Formaron el tribunal examinador: presidente, doctor Aragón del Pozo; secretario, doctor Fernández y Fernández y vocales los doctores Vicente Banet Pina, profesor auxiliar de Clínica Quirúrgica No. 9; Eugenio Torroella Mata, profesor auxiliar de Clínica Quirúrgica No. 9 A, y Luis F. Ajamil Valverde, profesor auxiliar de Enfermedades de las Vías Urinarias.
El doctor Carbonell Salazar se retiró después del concurso. Los cinco miembros del tribunal dieron el primer lugar al doctor Hechavarría Vaillant y el que más puntos le asignó fue el doctor Aragón con 70,47 como calificación final. El segundo lugar se lo otorgaron al doctor Guerra Valdés, los doctores Banet Pìna, Torroella Mata y Ajamil Valverde, y el que más puntos le concedió fue el doctor Aragón con 66,28, pero lo situó en tercer lugar. Al doctor Navas Aguilar le dieron el segundo lugar los doctores Aragón y Fernández y Fernández y el que más puntos le otorgó fue el doctor Aragón con 67,95.31
Por Resolución Rectoral de 9 de enero de 1951 fueron nombrados profesores agregados los doctores Hechavarría Vaillant y Guerra Valdés. Al ascender los doctores Guerra Valdés y Hechavarría Vaillant a profesores titular y auxiliar, respectivamente, quedó vacante una plaza de profesor agregado, la que fue sacada a ejercicios de concurso-oposición. Asistieron a ellos los doctores Eugenio Torroella Martínez-Fortún y Antonio L. Carbonell Salazar. Se constituyó el tribunal el 21 de septiembre de 1955 y lo integraron: presidente, doctor Ricardo Núñez Portuondo, Profesor Eméritus de la Facultad de Medicina; secretario, doctor José A. Presno Albarrán, profesor agregado de Clínica Terapéutica Quirúrgica y Técnica Operatoria, y vocales los doctores Guerra Valdés, Hechavarría Vaillant y Ajamil Valverde. El tribunal por unanimidad le concedió al doctor Torroella Martínez-Fortún 72,06 puntos como calificación final y al doctor Carbonell Salazar 66,55.32
Por Resolución Rectoral de 8 de febrero de 1956 se nombró al doctor Eugenio Torroella Martínez-Fortún profesor agregado en propiedad. El doctor Torroella Martínez-Fortún descendía por sus dos ramas familiares de médicos notables y figuras destacadas de la cultura y las ciencias cubanas, algunos citados en este capítulo. Su padre, el doctor Eugenio Torroella Mata, fue un eminente cirujano y profesor de la cátedra Clínica Quirúrgica 9 A, y sus tíos maternos José Andrés, Carlos y Ortelio Martínez-Fortún Foyo, fueron, respectivamente, erudito historiador médico, notable estudioso de la obra de José Martí y destacado profesor de la cátedra Higiene y Legislación Sanitaria, entre muchos.
Nació en La Habana el 2 de noviembre de 1919. Cursó las enseñanzas primaria y secundaria en el Colegio de Belén, de la Compañía de Jesús, de su ciudad natal, para graduarse de Bachiller en Letras y Ciencias (1937) en el Instituto de Segunda Enseñanza de Marianao. En la Universidad de La Habana se graduó de Doctor en Medicina (1943) como Alumno Eminente y Beca de Viaje, que no disfrutó. Por su expediente de estudios fue alumno interno (1941), médico interno (1943) y jefe de internos del Hospital Universitario "General Calixto García" y por ejercicios de oposición médico residente (1946) de la propia institución.33
Su carrera docente comenzó como adscripto a la cátedra Clínica Quirúrgica (1944) de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana, donde continuó como instructor (1946) y asociado (1948), por concursos. También laboró en el Hospital Universitario "Nuestra Señora de las Mercedes", después Hospital Docente "Comandante Manuel Fajardo", en el que ocupó su dirección. Perteneció a la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana, la Sociedad Cubana de Cirugía y varias extranjeras de su especialidad.34
7. Al ponerse en vigor la carrera profesoral en la Facultad de Medicina en 1938, desde ese mismo año pudo contar la cátedra Patología Quirúrgica, con dos adscriptos, los doctores Enrique J. Hechavarría Vaillant y Tomás R. Armstrong Martínez.35
La Junta de Gobierno de la Facultad de Medicina en su sesión de 22 de octubre de 1941, a propuesta de la Comisión Permanente de Adscripción, aprobó el ingreso en la carrera profesoral, período de adscripción, de los doctores José Navas Aguilar, Armando Gutiérrez Valls, Andrés Fleites Hernández, Roberto Pérez Díaz, Manuel Lores y Luis E. Duthiel Somodevilla.36
El claustro de la Facultad de Medicina, a propuesta de la Comisión Permanente de Adscripción, aprobó en su sesión del 14 de agosto de 1946 el ingreso en el período de adscripción de los doctores José R. González del Mármol Ferrer y Gregorio H. López Vasconcelos.37 En su sesión de 25 de noviembre de 1948 de los doctores Ana R. Ricardo Gutiérrez, Salvador Bonilla Sosa y José M. Rodríguez Locay.38 En sesión de 5 de febrero de 1953 de los doctores Jorge B. Mc Cook Martínez, Roberto S. Small Benjamín, Oscar L. García Fernández, Ramón E. Oyarzún Larrea, Jacobo Albo Moya y Alfredo L. Hernández Díaz de Acebedo39 y en su sesión de 20 de marzo de 1956 de los doctores Ángel M. Morandeira Martín, Teodoro Mayo Suárez, Luis F. Mencía Gutiérrez, Orlando D. Guzmán Soria y Gabriel F. Domínguez González.40
A propuesta del doctor Enrique Fortún André, por Resolución Rectoral de 1 de diciembre de 1934, fue nombrado instructor de la cátedra de Patología Quirúrgica el doctor David Orta Menéndez.41
La Junta de Gobierno de la Facultad de Medicina en sesión de 5 de octubre de 1938 acordó abonar o reconocer el trabajo total del antiguo instructor doctor David Orta Menéndez, quien continuó como tal.42 El Claustro de la Facultad de Medicina, en sesión de 14 de agosto de 1946, acordó que continuara como instructor permanente hasta que se determinara su cesación, lo que nunca se produjo, pero el doctor Orta Menéndez se alejó de la cátedra después del fallecimiento del doctor Aragón del Pozo, de quien era un devoto auxiliar.43
Por acuerdo del Claustro de la Facultad de Medicina en sesión de 14 de agosto de 1946 se le otorgó el certificado de aptitud a los instructores doctores Enrique J. Hechavarría Vaillant y Tomás R. Armstrong Martínez.43 En sesión de 25 de julio de 1947 a los doctores José L. Navas Aguilar y Armando Gutiérrez Valls.44 En sesión de 18 de marzo de 1949 al doctor Francisco A. Rodríguez Garmendía45 y en sesión de 31 de julio de 1952 al doctor Gregorio H. López Vasconcelos.46
Sin precisar fechas, también fueron adscriptos los doctores Juan C. Bolívar Ferrer y Rolando Pozo Jiménez e instructores los doctores Guillermo González Cárdenas, José L. Alcober Franch y Gonzalo Mazas Garbayo.
Aunque algunos de estos adscriptos e instructores fueron, después de completar sus períodos, médicos asociados al servicio de la cátedra solo nos consta documentalmente que lo fueron los doctores Enrique J. Hechavarría Vaillant y Tomás R. Armstrong Martínez.
8. Desde que se independizó como cátedra en 1923, los profesores de Patología Quirúrgica, doctores Fortún André y Aragón del Pozo, efectuaron innumerables gestiones encaminadas a lograr un servicio clínico propio donde poder realizar las demostraciones prácticas de su asignatura, pues estas tenían que hacerse repartidos los alumnos en las diferentes salas en que se les permitía, siempre que se presentara en ellas algún caso quirúrgico, ya que casi en su totalidad eran salas de medicina interna.
Esta situación pareció encontrar solución cuando en 1940, al efectuarse una nueva reorganización de los servicios del Hospital "General Calixto García", se les prometió a dichos profesores instalar la cátedra en uno de ellos, pero inconcebiblemente dicha promesa no se cumplió hasta cinco años más tarde.
En la sesión de la Junta de Gobierno del ya Hospital Universitario "General Calixto García" de 23 de agosto de 1945,47 el profesor Aragón del Pozo agradeció a dicha junta que se le hubieran asignado a su cátedra las dos salas del piso alto del pabellón "González del Valle", dio a conocer sus ideas para el desarrollo y desenvolvimiento del servicio y propuso se les pusieran el nombre del profesor Enrique Fortún André en reconocimiento a sus grandes merecimientos científicos y a su dedicación por más de medio siglo a la enseñanza continuada en su cátedra.
En la propia sesión acordó la Junta darle a las dos salas el nombre de tan eminente Maestro y colocar en ellas una tarja que perpetuara tal denominación. En dicha sesión el profesor Aragón del Pozo aceptó ceder seis camas de su servicio al Departamento de Proctología del hospital que venía radicando allí desde años atrás, con la única salvedad de que estas estuvieran incluidas en la docencia.
A partir de entonces la cátedra No. 13, Patología Quirúrgica, pudo contar con su servicio de clínica constituido por 27 camas de hombres y 27 de mujeres, dedicadas exclusivamente a la enseñanza de la asignatura y 6 camas de proctología también a disposición de la cátedra.
9. Al reiniciar sus actividades la Universidad de La Habana en enero de 1959, la cátedra estaba integrada por los siguientes profesores: titular, doctor Roberto L. Guerra Valdés; auxiliar, doctor Enrique J. Hechavarría Vaillant, y agregado, el doctor Eugenio Torroella Martínez-Fortún.
El 27 de enero se le abrió expediente disciplinario a 13 profesores de la Facultad de Medicina que colaboraron con la dictadura del general Batista, pero ninguno de los profesores de la cátedra se encontraba entre ellos.
Al ocupar la FEU los edificios de la Universidad el 2 de febrero siguiente y solicitar la depuración del Consejo Universitario por considerar que actuaba con lentitud en la depuración del profesorado, aplicó la ley de presentación obligatoria del informe quinquenal y como esta ley hacía muchos años que no se solicitaba su cumplimiento; solamente se mantuvieron legalmente en la Facultad de Medicina los 23 profesores que habían realizado sus ejercicios de concurso-oposición después del 30 de noviembre de 1951. En este caso, en la cátedra solo se encontraba el doctor Torroella Martínez-Fortún, por lo que los doctores Guerra Valdés y Hechavarría Vaillant fueron suspendidos de sus funciones por los breves días que duró tan absurda medida.
Ninguno de los profesores de la cátedra fue sometido a juicio de depuración ni en la primera ni en la segunda fase de dichos juicios. En la borrascosa sesión del Claustro de la Facultad de Medicina del 29 de julio de 1960, los tres profesores de la cátedra votaron junto a los profesores revolucionarios, a favor de la sustitución del Consejo Universitario por la Junta Superior de Gobierno de la Universidad, la creación de las Juntas de Gobierno de las Facultades y del establecimiento del cogobierno de profesores y alumnos en el alto centro docente habanero, manteniéndose junto a la Universidad y a lo mejor de su pueblo hasta el final de sus vidas.
El doctor Guerra Valdés coronó su brillante carrera en la enseñanza superior como Decano de la Facultad de Ciencias Médicas (1960-1963) y fue una de las más importantes figuras de la gran reforma universitaria de 1962. Dirigió en sus comienzos el Servicio Médico Social Rural (1960-1961), inició la colaboración internacional de la medicina revolucionaria cubana (1960) y la enseñanza de la cirugía en la nueva Facultad de Medicina de la Universidad de Oriente (1963). Falleció en La Habana el 21 de agosto de 1979, como uno de los grandes Maestros de la cirugía cubana.23
El doctor Hechavarría Vaillant fue nombrado miembro de la Junta de Gobierno de la Universidad de La Habana (1960) y en el nuevo Departamento de Cirugía se le ascendió a profesor titular (1961). Ocupó el cargo de Jefe del Departamento de Cirugía de la Facultad de Medicina "Dr. Enrique Cabrera", del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana y Profesor de Mérito de dicho centro de estudios, cargo en el que se mantuvo activo hasta su fallecimiento, ocurrido en La Habana el 24 de junio de 1955, considerado como el Padre de la Cirugía Pediátrica Cubana.30
Y el doctor Torroella Martínez- Fortún, que ascendió a profesor titular del ya Departamento de Cirugía (1961), ocupó el cargo de director del Hospital Docente "Comandante Manuel Fajardo" (1961). Al crearse la Facultad de Medicina "General Calixto García" (1976), se mantuvo en ella como profesor titular de su Departamento de Cirugía y se le nombró Vicedecano de Investigaciones. Fue un notable cirujano militar y trabajó en el Hospital Militar Docente "Carlos J. Finlay", de La Habana. En plena actividad científica falleció en La Habana el 19 de diciembre de 1984, a solo veintiséis días de la muerte de su ilustre padre y Maestro.34
10. En 1900 la asignatura Patología Quirúrgica comprendía el estudio de las siguientes materias: 1. Traumatismos en general; 2. Infecciones quirúrgicas; 3. Neoplasmas; 4. Lesiones quirúrgicas de la piel, tejido celular, músculos y tendones, vasos y nervios, huesos y articulaciones; 5. Traumatismos de la cabeza, columna vertebral, tórax, pelvis y miembros superiores e inferiores; 6. Deformidades congénitas de los miembros y 7. Afecciones quirúrgicas de los aparatos digestivo, respiratorio y génito-urinario.5
Era opinión del historiador médico doctor José A. Martínez-Fortún Foyo que la asignatura más fuerte en sus días de estudiante lo era Patología Quirúrgica y cita que en 1903 el examen a que fue sometido estaba compuesto de las siguientes preguntas: 1. Patogenia de la inflamación, fagocitosis y sus agentes; 2. Patogenia de la septicemia; 3. Formas clínicas de la septicemia; 4. Tétanos, etiología; 5. Tuberculosis quirúrgica, etiología; 6. Anatomía patológica del aneurisma circunscripto; 7. Osteomielitis, etiología; 8. Osteomielitis, anatomía patológica; 9. Osteomielitis, síntomas y 10. Osteomielitis, tratamiento.3
Después de la reforma de estudios de 1923 fue que la asignatura se independizó como cátedra. Los profesores fundamentaban su programa de la siguiente manera:
"Considerada esta asignatura como eminentemente clínica se explica cada afección con el aporte práctico de un enfermo, con el objeto de hacer la enseñanza lo más objetiva posible; por lo tanto la extensión del programa depende de la variedad de afecciones que presenten los enfermos que concurran a los servicios de la Cátedra o a los de cualquier otro servicio quirúrgico del Hospital "Calixto García". Durante el curso, paralelamente a la explicación de los casos prácticos, se dan conferencias sobre Infecciones, en general y en particular, con sus complicaciones; Traumatismos, Fracturas, etc. Se procura que al finalizar el curso se hayan explicado ya el mayor número posible de afecciones quirúrgicas de cada aparato o sistema de los que forman el cuerpo humano. Se dedica la última lección del curso a Ética Profesional".6
Por las décadas de 1940 y 1950 el programa de la asignatura comprendía: 1. Inflamación; 2. Flemón circunscrito; 3. Flemón difuso; 4. Septicemia y séptico piohemia; 5. Gangrena gaseosa; 6. Tétanos; 7. Traumatismos cerrados y abiertos; 8. Cicatrización de los tejidos; 9. Quemaduras; 10. Shock; 11. Forúnculo. Ántrax; 12. Linfangitis y adenitis aguda; 13. Edema crónico de las extremidades; 14. Síndrome de insuficiencia circulatoria arterial de las extremidades; 15. Trombo-angeítis obliterante; 16. Arterio-esclerosis obliterante; 17. Fenómeno y enfermedad de Reynaud; 18. Fístula o aneurisma arterio venosos; 19. Aneurismas arteriales; 20. Várices; 21. Trombosis venosas; 22. Infecciones de la mano; 23. Traumatismos del cráneo; 24. Afecciones del Tiroides; 25. Flemón del suelo de la boca; 26. Tumores mixtos de la parótida; 27. Mastitis; 28. Cáncer de la mama; 29. Contusiones y heridas del Tórax; 30. Absceso del pulmón; 31. Cáncer primitivo del pulmón; 32. Cáncer del esófago; 33. Hernia diafragmática; 34. Hernia inguinal; 35. Hernia crural; 36. Estrangulación herniaria; 37. Hidrocele vaginal y vaginalitis; 38. Traumatismos abdominales; 39. Cáncer gástrico; 40. Hemorragias en el curso de la úlcera gastroduodenal; 41. Úlcera grastroduodenal perforada; 42. Estenosis pilórica; 43. Abscesos hepáticos. Abscesos subfrénicos; 44. Litiasis vesicular; 45. Litiasis del hepato-colédoco; 46. Pancreatitis aguda; 47. Abdomen agudo; 48. Oclusión intestinal; 49. Apendicitis aguda; 50. Plastrón y absceso apendicular; 51. Apendicitis crónica; 52. Cáncer del colon; 53. Cáncer del recto; 54. Abscesos y fístulas ano-rectales; 55. Hemorroides y 56. Fístulas y tumores sacrocoxígeos.48
11. El doctor Núñez de Villavicencio Palomino, quien se encargó de la enseñanza de la asignatura Patología Quirúrgica desde 1900, recomendaba como libro de texto la monumental obra en 11 tomos "Cirugía y Clínica Operatoria", de los profesores de la Facultad de Medicina de París Jean F. Le Dentu y Paul Delbet, pero esta obra en realidad, por su elevado costo, no era utilizada por los alumnos quienes a su vez empleaban la muy popular entre los médicos cubanos desde finales del siglo XIX, "Manual de Patología Externa", conocida como "Manual de los Cuatro Agregados" por ser sus autores los cirujanos franceses Paul Reclus, Eduoard Kirmisson, George Bouilly y A. Poyrot, profesores agregados entonces de la Universidad de París, obra esta que desde su primera edición en 1885 fue muy bien acogida en Cuba, donde la influencia de la medicina francesa era indiscutida.
También recomendaba el doctor Núñez de Villavicencio el "Manual de Patología Externa". de E. Forgue, profesor de Clínica Quirúrgica de la Universidad de Montpellier, obra en dos tomos, 1 836 páginas y 654 figuras, la que mereció el Premio Godard de la Academia de Medicina de Francia en 1903. Su sexta edición traducida al español por el doctor Ramón Torres Casanova, profesor de Clínica Quirúrgica de la Universidad de Barcelona, le hizo escribir al profesor Gustavo Pittaluga Fattorini en 1927 un elogioso artículo en la Revista de Occidente, dirigida por el filósofo y ensayista español de renombre mundial José Ortega y Gasset. Otra obra recomendada lo era "Cirugía Clínica", de Ernest Von Bergmann, cirujano alemán, y Johann von Mikulicz-Radecki, cirujano polaco.
El doctor Fortún- André a los textos anteriores agregó la "Patología Externa", de los profesores franceses Kirmisson, Laprat y Barielle, y unos años más tarde aconsejaba la obra que según el profesor Paul Reclus había sustituido al "Manual de los Cuatro Agregados", el "Tratado de Patología Quirúrgica", de E. Begouin, profesor agregado de la Facultad de Medicina de Burdeos; H. Bourgerois, otorrinolaringólogo de los hospitales de París; P. Duval, A. Gosset, P. Lecene, Ch. Lenormant y R. Proust, profesores agregados de la Universidad de París; E. Jean-brau, profesor agregado de la Universidad de Montpellier, y L. Tixier, profesor agregado de la Universidad de Lyon. Este formidable tratado con 4 tomos, 3 700 páginas y 1 442 figuras, traducido al español por el profesor Ramón Torres Casanovas y el médico valenciano Manuel Portaceli Ortelli, con un consagratorio prefacio del profesor Paul Reclus, fue muy utilizado, desde su primera edición en 1908, por médicos y estudiantes cubanos durante casi cuatro décadas.
Una obra recomendada de consulta, desde su aparición por el doctor Fortún- André y que dejó una profunda huella en la formación teórica de los cirujanos cubanos de la primera mitad del siglo XX, lo que ponía en evidencia la fuerte influencia de la medicina estadounidense que ya desde entonces desplazaba a la francesa, lo fue American Text Books of Surgery, dirigida por William W. Keen, profesor de Patología y Clínica Quirúrgica, después profesor Emeritus, en el Jefferson Medical College de Filadelfia, Alma Mater de nuestro sabio investigador Carlos J. Finlay Barrés.
Culminación de la Escuela Norteamericana de Cirugía, la obra consta de ocho tomos, 8 740 páginas y 4 062 figuras. En ella colaboraron 129 de las más destacadas figuras de la cirugía y la medicina estadounidenses, entre ellas los doctores Harvey Cushing, profesor de Cirugía de la Universidad "John Hopkins"; Charles H. y William J. Mayo, los famosos hermanos fundadores de la clínica de su nombre; John B. Dever, profesor de Cirugía de la Universidad de Pensilvania; Walter B. Cannon, profesor de Fisiología de la Universidad de Harvard; Chevalier Jackson, profesor de Laringología del Jefferson Medical College de Filadelfia; Rudolph Matas, profesor de Cirugía de la Universidad de Tulane y gran amigo de los médicos cubanos; pero también importantes figuras extranjeras como Berkeley G. Moyniham, Maestro de la cirugía británica; Edmund Owen, primer vicepresidente de la Real Escuela de Cirugía de Inglaterra; George Adami, profesor de Patología de la Universidad de Mc Gill de Montreal, Canadá; Albert Kocher, privatdocent en Cirugía de la Universidad de Berna, Suiza; Georg Gottstein, privatdocent en Cirugía de la Universidad de Breslau, Alemania; Lars J. Zachrisson y Karl G. Lennander, profesor de Cirugía de la Universidad de Upsala, Suecia y otros.
Publicados sus primeros cinco tomos de 1903 a 1909 y completados los ocho en 1921, fueron traducidos al español por el doctor León Cardenal, profesor de Clínica Quirúrgica de la Universidad de Madrid y autor de un "Diccionario Terminológico de Ciencias Médicas", muy popular en Cuba desde la primera edición en 1918. Con el título de "Cirugía. Tratado teórico-práctico de Patología y Clínica Quirúrgica", todos sus tomos aparecieron de 1911 a 1926.
El doctor Aragón del Pozo recomendaba al principio de su profesorado el "Tratado de Patología Quirúrgica", de los profesores agregados de la Universidad de París, ya citados, pero por los años de la década de 1930 indicaba como su sustituto, traducido al español, el "Tratado de Patología Quirúrgica" (1934) de A. Basset, profesor agregado de la Facultad de Medicina de París; H. Constantín, profesor de la Facultad de Medicina de Argel; J. Jeanneney, profesor de la Facultad de Medicina de Burdeos; J. Maisonnet, profesor de Val-de-Grace, y G. Migianiac, profesor de la Facultad de Medicina de Toulouse. Como obra de consulta señalaba "Surgical Diagnosis and Treatment", de Albert J. Ochner, profesor de Clínica Quirúrgica de la Universidad del Estado de Illinois, Chicago.
Fueron muy utilizados por los estudiantes de medicina en los años de la década de 1930 dos obras del eminente cirujano argentino doctor José E. Igarzabal, profesor adjunto de Patología Quirúrgica de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires, ambas en reimpresiones, sin fecha, de Isidro Hernández: "Tratado de Patología Quirúrgica", 4 tomos, 3 500 páginas y 1 600 figuras, en sus tres primeras ediciones (1942, 1946 y 1952), y "Compendio de Patología Quirúrgica", 1 tomo, 887 páginas y 171 figuras, en su primera edición de 1948.
Pero la obra que, recomendada como libro de texto por el doctor Aragón del Pozo, llegó hasta el final de la asignatura y cátedra en 1959 y continuó como texto del nuevo Departamento de Cirugía, lo fue "Tratado de Patología Quirúrgica", de Frederick Christopher, Profesor Emérito de Cirugía de la Universidad de Northwester, 2 tomos, 1 468 páginas, 1 359 ilustraciones y 716 figuras, en las traducciones españolas de sus cinco primeras ediciones y de la sexta, dirigida esta última por el doctor Loyal Davis, profesor del Departamento de Cirugía de la propia Universidad.
12. Ninguno de los profesores de la cátedra escribió obras de texto para esta, pero el doctor Eugenio Torroella Martínez- Fortún fue coautor con su padre de "Lecciones de Clínica Quirúrgica" (1951), un tomo, y con los doctores Roberto L. Guerra Valdés, Enrique J. Hechavarría Vaillant y otros, coautor de "Cirugía" (1967, 1971 y 1976), tres tomos, obra de texto del Departamento de Cirugía de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de La Habana y de los libros "Normas de Cirugía" (1969) y "Cirugía de Guerra. Doctrina única de tratamiento" (1969), dos tomos.
13. Como consecuencia de la reforma universitaria de 1842 y con el nombre de Patología Externa y Medicina Operatoria, comienza la larga historia de más de un siglo de la asignatura Patología Quirúrgica, la cual con esta última denominación desde 1863 se independizó como cátedra en el plan de estudios de 1880, para quedar solo como asignatura de otras cátedras desde 1900 (Plan Varona) a la reforma universitaria de 1923, en que queda definitivamente como cátedra independiente hasta su final incorporación a la asignatura Cirugía 1er. curso en 1959.
A pesar de que pudo contar por muy poco tiempo con servicios clínicos propios (1945-1959), es innegable la importancia del papel que jugó en la formación de médicos y especialistas cubanos en cirugía en la etapa que estudiamos, en que fue impartida por notables profesores.
De ellos nos han dejado sus testimonios algunos de sus discípulos y compañeros. Del doctor Enrique Núñez de Villavicencio Palomino escribió el erudito historiador doctor José A. Martínez-Fortún Foyo, quien fue su alumno en el curso 1902-1903:
"El Profesor, hombre joven, grueso, miope, de carácter fuerte, autoritario y apasionado se hizo poco simpático a sus discípulos. Posee grandísima memoria y mucha inteligencia. Nos hacía estudiar mucho y le temíamos. Recita a maravilla la gran obra de Cirugía de Le Dentu y Delbet que deseaba nos supiésemos tan bien como él. Como la mayoría no podíamos comprar esa Enciclopedia de once tomos nos arreglábamos con el disgusto del Doctor con la de los Cuatro Agregados []. No obstante todo esto, aplicable a la mayor parte de los catedráticos, el Dr. Núñez es una inteligencia superior, un hombre de amplios conocimientos quirúrgicos, un gran cirujano y uno de los jóvenes maestros de la cirugía cubana".3
El notable médico, pedagogo y humorista, doctor Mario Dihígo Llanos, dejó escritos sus recuerdos del doctor Enrique Fortún André, cuando fue su alumno en el curso 1915-1916:
"Terminada Terapéutica, llegaba el doctor Enrique Fortún, generalmente con retraso, para explicar Patología Quirúrgica. Hablaba rápido, vertiginosamente y terminaba el párrafo congestionado, atorado y tosiendo. Miraba el vaso de agua como el caminante del desierto debe ver el oasis y se abalanzaba a él con verdadera fruición. Una vez hidratado, emprendía la marcha con igual velocidad. Tenía gran facilidad de palabras y exponía los conceptos con claridad y sencillez.
Recuerdo la insistencia con que nos recomendaba que desconfiáramos de la calma traidora de la apendicitis. A las cuatro salía tan de prisa como había llegado y dejaba su puesto a la venerable y patriarcal figura del doctor Diego Tamayo, que explicaba Patología Médica".49
El profesor Enrique J. Hechavarría Vaillant recordaba a su Maestro, el doctor Ernesto R. de Aragón del Pozo, con estas palabras:
"Sus clases eran siempre concurridas a pesar de no ser obligatorias y de ser a una hora temprana, 7 de la mañana, impartiéndole a ellos los conocimientos generales y también su propia experiencia personal en el ejercicio de su profesión; sabía mantener en el alumnado el interés de sus clases, siendo estas sencillas, claras, al alcance de cualquier estudiante de medicina, hasta de un `novato' en la carrera, haciéndolas gráficas, con ejemplos, evitando que la atención decayese en el transcurso de ellas.
¿Quién de sus alumnos no recuerda con cariño lo primordial de cada lección y sus anécdotas?; he ahí lo que constituye y lo que hace a un verdadero maestro o profesor, que no le importa demostrar su erudición extrema en tal o cual materia, haciendo la clase tediosa y aburrida y cuyas materias se encuentran en cualquier tratado de Patología Quirúrgica, sino al contrario, obtener de su alumnado que recuerden y fijen lo importante y útil de tal o cual afección, para poder llegar a un diagnóstico correcto e implantar a tiempo una sanción terapéutica para el enfermo y por ende útil a la sociedad [].
En este sentido el Profesor Aragón tiene, por derecho propio, un lugar cimero entre los grandes Profesores de la Escuela de Medicina de nuestra Patria".21
Del último de los profesores titulares, el doctor Roberto L. Guerra Valdés, nos dejaría su testimonio quien fuera su ayudante y después profesor del Departamento de Cirugía, doctor Juan Rodríguez-Loeches Fernández:
"Como profesor lo distinguía la brevedad y la profundidad de lo que exponía en sus clases, basadas fundamentalmente en conocimientos demostrados en la práctica.
Sus planteamientos pocas veces podían rebatirse en congresos o en discusiones científicas en que participaba, por sus conocimientos, elocuencia y agilidad mental. Cuando los argumentaba, lo hacía moviendo parcialmente al unísono ambos brazos hacia arriba y hacia abajo.
A sus discípulos les orientaba que formasen el núcleo principal de sus conocimientos en los textos clásicos de cirugía y que después los completasen con la lectura de revistas. Como las mejores estaban escritas en inglés tenían que aprender a leer en este idioma.
Gozó siempre de gran simpatía, tanto entre sus discípulos como en aquellos que no lo eran, y todos sin excepción lo trataban de usted. Este conjunto de rasgos genéricos le dieron una especial capacidad para conducir y dirigir a numerosos discípulos que veían en él al maestro que aspiraban ser".23
1. Delgado García G. Historia de la enseñanza superior de la medicina en Cuba. 1726-1900. Cuad. Hist. Sal Púb. No. 75 Ed. Cienc. Méd. La Habana 1990:177-94.
2. Universidad de La Habana. Memoria Anuario correspondiente al curso académico de 1905 a 1906. Imp. M. Ruiz S. en C. La Habana. 1907: 200-02.
3. Martínez- Fortún Foyo JA. La enseñanza de la medicina en la Universidad de La Habana a finales del siglo XIX y principios del XX. Ed. Mimeografiada. La Habana. 1907:24-5.
4. Delgado García G. pabellón "Gutiérrez" del Hospital Docente "General Calixto García". Apuntes históricos. Bol. Epidem. Hosp. Doc. "General Calixto García". La Habana. 1998-1999; 13-14(1-2):57-60.
5. Universidad de La Habana. Memoria Anuario correspondiente al curso académico de 1901 a 1902. Imp. M. Ruiz S. en C. La Habana. 1903:114.
6. Universidad de La Habana. Memoria Anuario correspondiente al curso académico de 1926 a 1927. Imp. Pap. Rambla, Bouza y Cía. La Habana. 1929:118.
7. Universidad de La Habana. Escuela de Medicina. Carnet de Quinto Año. Reglamento de la Cátedra de Patología Quirúrgica. La Habana. Sin fecha. Pp 23-4.
8. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 236 (Dr. Enrique Núñez de Villavicencio Palomino).
9. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 6010 (Dr. Eusebio Hernández Pérez).
10. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 628 (Dr. Gabriel Casuso Roque).
11. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 6016 (Dr. Enrique Fortún André).
12. Martínez- Fortún Foyo C. Genealogía de los Martínez-Fortún. Imp. "El Siglo XX". La Habana. 1921.
13. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. Antig. No. 4787 (Dr. Enrique Fortún André).
14. Souza Rodríguez B. El profesor Enrique Fortún. Notas biográficas. Rev. Cir. Med. Hab. La Habana. 1947; 52 (2):88-91.
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16. Necrología. Dr. Enrique Fortún André (1873-1947). Rev. Cir. Med. Hab. La Habana. 1947; 52(10):511-2.
17. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 7377 (Dr. Ernesto R. Aragón del Pozo).
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(1*) En honor al Dr. Nicolás J. Gutiérrez Hernández (1800-1890), eminente cirujano cubano, fundador de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana.
(2*) En honor al Dr. Antonio Díaz-Albertini Mojarrieta (1865-1945), eminente médico internista cubano.
(3*) En honor al Dr. Juan Guiteras Gener (1852-1925), eminente médico internista y salubrista cubano de prestigio internacional.
(4*) En honor al Dr. Francisco Cabrera Saavedra (1850-1925), eminente médico internista cubano de origen canario.
(5*) En honor al Dr. Joaquín L. Jacobsen y Cantos (1862-1934), notable médico internista cubano.
(6*)En honor al Dr. Diego Tamayo Figueredo (1852-1926), eminente médico internista y patriota cubano.
(7*) En honor al Dr. Fernando González del Valle Cañizo (1803-1899), eminente cirujano cubano, fundador de la primera cátedra de Cirugía en la Universidad de La Habana.
(8*) En honor al Dr. Joaquín García-Lebredo Lladó (1833-1889), médico cubano de conocimientos enciclopédicos.

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