Source: http://asodegue.org/hia206.htm
Timestamp: 2019-02-17 04:53:54+00:00

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ACTA DE LA SEXTA SESIÓN PLENARIA. SEGUNDA FASE
En Madrid,.a diez de mayo de mil novecientos sesenta y ocho, en el Salón de Embajadores del Ministerio de Asuntos Exteriores, tiene lugar la VI Sesión Plenaria de la II Fase de la Conferencia Constitucional de Guinea Ecuatorial, bajo la presidencia del Vicepresidente de la misma, Excmo. Señor Don Ramón Sedó Gómez, Subsecretario de Política Exterior, con la asistencia de las Delegaciones del Gobierno español y de la Guinea Ecuatorial.
La Mesa queda constituida por el Excmo. Señor Don Ramón Sedó Gómez, el Excmo. Señor Don Gabriel Mañueco de Lecea,. Director General de África y Próximo Oriente y el Excmo. Señor Don Gabriel Cañadas Nouvilas, Secretario General del Consejo Superior de Asuntos Exteriores y de la Conferencia.
El Presidente de la Mesa abre la sesión a las diecinueve horas y quince minutos y dice:
Se abre la sesión. Tiene la palabra el señor Secretario, General de la Conferencia.
EL SEÑOR CAÑADAS, Secretario General:
De acuerdo con la decisión tomada en la reunión del día de ayer, se han entregado a los técnicos de la Conferencia Constitucional las enmiendas. á la totalidad, que habían sido presentadas-en la Secretaría, La primera de las enmiendas presentadas fue una -como les decía a ustedes ayer- firmada por doce personas,-representantes de la Isla de Fernando Póo y encabezada, por don Enrique Gori, La segunda era también un documento presentado por diez personas de la isla de Fernando Póo y cuyo primer firmante también era don Enrique Gori.
La última enmienda a la totalidad presentada es la. que tuvo lugar su presentación en la sesión del día de ayer. Por consiguiente, y respetando el orden de prelación de presentación, los técnicos han preparado un dictamen sobre las dos enmiendas primeras a que antes me refería» Ahora bien, como las dos enmiendas, en realidad consisten en una sola en sustancia, puesto que el primer documento, como ustedes habrán visto, prácticamente se limita a rechazar el texto constitucional conocido, y es el segundo el que ya hace una propuesta concreta, los técnicos han elaborado un dictamen que se refiere en conjunto a los dos documentos,, considerando los mismos como si se tratase solamente de uno.
Voy a pedir al señor Herrero que, como técnico asesor de esta Conferencia, nos dé cuenta del dictamen emitido respecto a la enmienda, presentada por un grupo de miembros de la Delegación guineana. La primera firma que aparece en el documentó es la del señor Gori.
EL SEÑOR HERRERO:
Señor Presidente, señores, voy a proceder a la lectura y a un eventual comentario posterior del dictamen que este Comité Técnico Asesor de la Conferencia Constitucional ha elaborado sobre las enmiendas presentadas por algunos de. los Delegados guineanos procedentes de la provincia de Fernando Póo.
DICTAMEN DEL COMITÉ TÉCNICO ASESOR A LAS ENMIENDAS PRESENTADAS POR ALGUNOS MIEMBROS DE LA DELEGACIÓN GUINEANA PROVENIENTES DE FERNANDO POO
l.- El proyecto de enmienda a la totalidad del anteproyecto de Constitución presentado por un grupo de miembros de la Delegación guineana provenientes de Fernando Póo, es totalmente inadmisible por desconocer el principio de la independencia de Guinea Ecuatorial como Estado unitario, sin perjuicio de salvaguardar la personalidad de Fernando Póo. En efecto, esta enmienda hace de Fernando Póo un Estado soberano e independiente, como queda reflejado, entre otros, en los artículos 1, 9, 46 y en la disposición adicional,
2.- Para que esta enmienda pudiera ser discutida, debería procederse a las siguientes reformas:
a), en todos los artículos de la misma en que se hace referencia a Fernando Póo debería sustituirse, esta referencia por las palabras "Guinea Ecuatorial". Es decir, la enmienda debería prever un texto constitucional para toda Guinea Ecuatorial,
b), también sería necesario que se procediera, dentro del texto, a establecer las garantías necesarias para salvaguardar la personalidad de Fernando Póo. El Comité Técnico recuerda que los Delegados de Fernando Póo y Río Muni llegaron a un acuerdo sobre las bases para la regulación constitucional de esta materia, según consta en Acta..
3.- La enmienda a la totalidad a que se hace referencia está tomada, fundamentalmente, del borrador presentado por el Comité Técnico, pero contiene una serie de errores que habría que corregir caso de que se procediera a la aceptación de los puntos a) y b) del apartado anterior. Estos errores son fundamentalmente los siguientes:
- En el artículo 14 se dice que la composición del Consejo de Ministros será regulada en la Ley Electoral.
- En el artículo 17 no se precisa quienes serán los seis Diputados natos por razón de su cargo.
- En el artículo 23, número 3, se remite a unas bases de Ley Electoral que no se dan en el texto constitucional.
- El artículo 16, puerta abierta a la Dictadura Constitucional, debería discutirse también detalladamente, así como el capítulo cuarto referente a las relaciones entre el Jefe del Estado y la Asamblea y el artículo 49 referente a las relaciones internacionales. Evidentemente, esta discusión sólo podría tener lugar en caso de que se aceptase reformar la enmienda de acuerdo con los apartados a) y b) del numero dos anterior.
- En la Disposición Adicional sobre nacionalidad, la fórmula presentada permite que todos los residentes en Fernando Póo puedan adoptar en masa la nacionalidad española.
El Comité Técnico insiste, finalmente, en que el proyecto de enmienda a la totalidad a que se hace referencia, es totalmente inaceptable en su forma actual y sólo podrá ser discutido en caso de que se adapte a lo establecido en el número dos, lo cual le haría muy semejante al anteproyecto redactado por la Comisión Mixta hispano-guineana.
Ahora, tal vez, sería útil que tanto el Sr. Condomines como yo respondiéramos a alguna aclaración, de tipo técnico, sobre el dictamen presentado por este Comité, antes que las Delegaciones intervengan a título de tal.
¿Algún miembro de la Delegación guineana o española , quiere solicitar de los dos técnicos aquí presentes alguna aclaración sobre los extremos que han expuesto?
EL SEÑOR WATSON BUECO (DON GUSTAVO):
Quiero hacer una pregunta al Sr. Herrero o, más bien, decirle que la Constitución que nosotros hemos presentado obedece (PAUSA); la enmienda que nosotros hemos presentado o la Constitución que hemos presentado a esta Conferencia Constitucional obedece a que Fernando Póo no ha aprobado, como ha repetido una y muchas veces al Sr. Herrero, el borrador que se presentó aquí. Nosotros le preguntamos una vez si aquel borrador que se hacía nos vinculaba a algo y él nos dijo que no era vinculante de ninguna manera, y nosotros, al creer que no era vinculante, creíamos que estábamos en el deber y en el derecho de presentar nuestra propia Constitución. Se nos dirá que esto sale fuera del marco de la Conferencia, pero no sale, porque este borrador que tanto se cita, que tanto se defiende, habla, sí, de un Gobierno unitario, pero, en cambio, no defiende de ninguna manera, en absoluto, la personalidad de la Isla de Fernando Póo. Por lo tanto, el borrador tampoco responde a las directrices dadas por el Gobierno español, según se nos ha dicho una y mil veces. Y como nosotros hemos dicho también una y mil veces que queremos que haya una separación total, nuestra postura sigue siendo inquebrantable, sigue siendo la misma. Esta es la razón de por qué nosotros hemos presentado esta Constitución.
Yo creo que, como miembros del Comité Técnico, en la exposición del Sr. Watson habrá que distinguir cuatro puntos.
Un primer punto, que sería su nueva reivindicación de la plena autodeterminación para Fernando Póo. El Comité Técnico no puede entrar en el estudio de este punto. Y mucho me temo que ninguna de las Delegaciones en esta Conferencia, tanto la guineana como la española, pueda hacerlo, puesto que esto supondría abandonar el cuadro marcado por la Declaración gubernamental a que dio lectura el Señor Ministro de Asuntos Exteriores, como Presidente de la Conferencia.
En segundo lugar - y este es el segundo punto - distinguir o señalar en la exposición del Sr. Watson que sólo me he referido a la aprobación por parte de una gran porción de los Delegados de Fernando Póo de las bases de acuerdo intervenido entre las Delegaciones de Fernando Póo y Río Muni, en cuanto a una futura salvaguarda constitucional de la personalidad de Fernando Póo.
Estas bases (a cuyo acuerdo llegó una gran parte de los Delegados de Río Muni y Fernando Póo; sin duda no estaba el Sr. Watson en este acuerdo, porque, como consta en Acta,. se retiró en. aquel momento de los trabajos de la Conferencia); estas bases, digo, han sido cuidadosamente recogidas en el borrador. Jamás he dicho que este borrador haya sido aprobado por el Pleno de la Delegación guineana porque en este caso, normalmente, no estaríamos en éste estadio de la Conferencia. Lo único que digo es que las bases fueron aprobadas por gran parte de los Delegados de una y otra Provincia y que dichas bases fueron recogidas en el borrador. Que el borrador salvaguarda constitucionalmente la personalidad de Fernando Póo, es algo indudable; lo que no salvaguarda es una Constitución que hiciera de Fernando Póo un Estado independiente .
Y por último, y como cuarto punto en la exposición del Sr, Watson, en lo referente a lo que es o no es vinculante, voy a permitirme repetir aquí algo que ya dije en su día en las sesiones de trabajo tenidas con la Delegación de Fernando Póo: todo vincula, en la medida en que se dice sería y formalmente. Solamente lo que se dice al aire no vincula, pero, claro está, cuando la palabra es palabra y no es habladuría, se dice seriamente; eso es lo propio del lenguaje, el pronunciarse con conciencia; lo otro son sueños. Los sueños no vinculan, pero el lenguaje, en estado de vigilia, sí vincula siempre en una u otra medida. Nada más.
El Sr. Gori tiene la palabra.
EL SEÑOR GORI:
Al parecer, como firmante de la enmienda que se ha presentado aquí por Fernando Póo se ha dicho que el primer firmante era Enrique Gori, no porque sea Enrique- Gori el primer firmante,, sino como "primus inter pares".
Al enviar esta enmienda a la totalidad, en mi ánimo no existía más que, sin llegar a discutir artículo por artículo, oponerme en esencia a este anteproyecto. Don Francisco Macías, en esta Sala, en la reunión de la sesión del 30 de abril de este mismo año, en la página 9 del Acta, decía que "apoyaré a Fernando Póo", oponiéndose a este anteproyecto, por cuanto que él, siendo natural de Río Muni, no veía muy claramente la salvaguarda del pueblo de Fernando Póo definida por acuerdo ministerial. Y yo, africano, pero receloso de los derechos legítimos de mi pueblo, no podía aceptar de lleno sin llegar a discutir, como dije el otro día aquí ante la Delegación de Guinea, no podía llegar a dar mi asentimiento total, absoluto, sin llegar a un diálogo directo conjuntamente con la Delegación española, porque, al fin y al cabo, con quien venimos a dialogar los guineanos es. con la Delegación española,, y no solamente entre nosotros, porque la independencia de Guinea: no la dá ni. Fernando Póo ni Río Muni, sino España,. Esta es la razón por la cual me he adherido a la enmienda a la totalidad, sin meterme en pormenores del texto articulado.
Y voy un poco más adelante. Si miramos el texto que se ha repartido como proyecto de Constitución, que engloba y reúne las conversaciones previamente tenidas en esta Sala por la Delegación de Fernando Póo y Río Muni en varias sesiones conjuntas, que ha leído el Asesor Técnico de la Delegación, recuerdo que el artículo 12 a que se había llegado, decía así: "Los pueblos de Fernando Póo y Río Muni constituyen el Estado Soberano de Guinea Ecuatorial integrado por las Provincias libres y autónomas de Fernando Póo y Río Muni, con sus Islas adyacentes."
Y sin embargo, Señores, cojamos el texto que se pone a nuestra consideración, y éste dice así: "La República de Guinea Ecuatorial, formada por los pueblos de. Río Muni, Fernando Póo, Annobón, Corisco, Elobey Grande, Elobey Chico e islotes adyacentes, es un Estado Soberano, indivisible, democrático y social, que asegura la independencia y seguridad de su territorio, garantiza la igualdad ante la Ley de todos sus naturales, sin distinción de géneros, raza, sexo ni religión, y salvaguarda la autonomía de sus Provincias, de acuerdo con lo previsto en esta Constitución".
Como verán Uds., mis recelos son estos. Estuve en estas reuniones, primero con la Delegación de Fernando Póo, después con nuestros compañeros de Río Muni, y ahora veo que no está aquí, y yo he preguntado a varios Señores de la Delegación española por qué no se podía añadir aquí en este artículo.
Firmé la enmienda a la totalidad sin ánimo de entorpecer la marcha de los trabajos de esta Conferencia y sin ánimo de molestar a nadie.
Quiero referirme al artículo ultimo de este anteproyecto.
Decía que las Leyes de reforma de la Constitución exigirán dos tercios de los votos de la Asamblea Nacional y su aprobación popular mediante referendum. Toda reforma constitucional que suponga una alteración exigirá su aprobación por la Asamblea Nacional mediante los dos tercios de los votos de sus miembros y la conformidad de ambas Provincias.
Señores: Este artículo a mí me satisface, porque si Fernando Póo, por medio de alguno de sus miembros tuviese la intención de maquinar haciendo combinaciones para anexionarse, por ejemplo, a nuestros vecinos de Biafra o a los de cualquier otro país, no tenemos por qué arrastrar a Río Muni. En este artículo parece que está reflejado nuestro criterio, Esta es la razón de todas las dificultades. Por lo demás, yo no tengo inconveniente en que se entre en el fondo del asunto, analizando artículo por artículo.
El Señor Gori ha dicho que el diálogo es, fundaméntalmente, entre la Delegación española y la Delegación guineana, y no he querido que este diálogo cayese en el vacío al no encontrar un eco. Por tanto, voy a pronunciar unas breves palabras, modestas como mías, pero siempre sinceras.
Yo creo que la Delegación guineana debe ver siempre una sinceridad completa y absoluta en la manera de proceder de toda la Delegación española.
La Mesa pertenece a los diplomáticos. Nosotros, los miembros de la Delegación española, no somos diplomáticos, somos hombres de la calle, funcionarios públicos, políticos, lo que sea. Quiero decir con esto que mis palabras pueden, al no ser diplomáticas, ser más rudas, pero, eso sí, son. absolutamente sinceras, naturalmente que las de la Presidencia también lo son.
Es posible que algunos peninsulares - hasta este momento todos somos españoles - andan diciendo por ahí cosas al oído de unos y de otros. Ya dije que iba a ser rudo. Es posible que estos hombres obedezcan a intereses económicos, o a intereses personales, pero, en cambio, yo creo que si la Delegación guineana contempla a todos los miembros de la Delegación española, Representantes de los Ministerios, del Gobierno, del Movimiento, no podrá por menos de aceptar que somos hombres de buena fe. La meta que tenemos todos es conseguir que este nuevo Estado, que habla nuestra lengua, tenga; un principio de independencia, que tenga un principio de unidad, un principio de orden. ¿Qué queremos más que eso? Queremos que haya un espíritu que refleje de una manera clara lo que viene a ser España, que fue la madre de ese país. Otro interés no tenemos; no hay intereses económicos, ni intereses de otra clase, sino la realidad de una sincera ayuda. Ese es el criterio que debe privar siempre entre los miembros de la Delegación guineana, aparte de que haya peninsulares que puedan decir, por acá o por allá, cosas en contra de la Nación española y del pueblo español.
En este sentido, yo rogaría al Sr. Gori que accediese a la retirada de su documento, a la retirada de la enmienda a la totalidad que presenta el Grupo de Fernando Póo, puesto que, como muy bien ha dicho el Representante del Comité Técnico, se ha querido salvaguardar el proyecto de Constitución que, indudablemente, puede ser discutido artículo por artículo, y mejorado, que para eso estamos aquí.
Es evidente que en sus líneas generales responde a un doble principio sobre la independencia de Guinea: por un lado, un sentido unitario, como Estado hispanófono, de habla española, en el seno de África, y, por otro lado, la salvaguarda de los intereses, siempre en orden, de la población de Fernando Póo. Estos dos grandes ejes tienen que caminar en completa unidad: independencia y salvaguarda de Fernando Póo.
Todo proyecto, toda enmienda que se aparte de esta línea, es un proyecto o una enmienda que, naturalmente, no pueda garantizar el éxito de la Conferencia, y no puede llevar a conseguir una Guinea libre e independiente.
El problema es difícil. se trata de buscar un equilibrio entre la unidad total de Guinea y, al mismo tiempo, la salvaguarda de los intereses y posibilidades de Fernando Póo. Es un equilibrio que como en todo en política, no es matemático, ni físico. Hay que buscar la manera de que este equilibrio pueda mantenerse. Para eso estamos aquí. Nosotros, con la mejor buena voluntad de acierto, vamos a buscar ese equilibrio en el nuevo texto de Constitución. Queremos que este sea, por muchos años, el porvenir de este pueblo nuevo del África española.
Quiero responder a una de las observaciones que ha hecho el Sr. Gori.
Este es el texto del borrador nuestro: salvaguarda de la personalidad de Fernando Póo. Este anteproyecto ha sido el gran problema central de la Conferencia: cómo salvaguardar esa personalidad de Fernando Póo.
Los trabajos efectuados sobre este texto fueron los siguientes: En primer lugar, una reunión entre la Delegación guineana y el Comité Técnico. En esta reunión se acordó que los puntos a tratar eran referentes a la salvaguarda de la personalidad de Fernando Póo, es decir, los puntos 6 y 7 Entonces, en la primera reunión a solas con los miembros de Fernando Póo, se les preguntó en qué consistiría eventualmente la definición de esta personalidad, la salvaguarda de esta personalidad, y allí «e acordaron una serie de cosas sobre el borrador. Estos puntos están recogidos en el anteproyecto que se ha entregado, básicamente, es decir, fundamentalmente, en sus grandes líneas.
Ahora bien; ese texto tampoco era absolutamente definitivo, sino: que se tenía que discutir aquí. Los puntos fundamentales de la salvaguarda de Fernando Póo están contenidos en el borrador, es decir: participación en el Gobierno, su representación en la Asamblea Nacional, Consejo Nacional paritario, etc., para lo cual sí es necesaria la colaboración de Fernando Póo. Es decir, los puntos que se acordaron aquí están recogidos básicamente en el anteproyecto, el cual, aun siendo todavía susceptible de corrección, recoge todos esos puntos..
Esta es la declaración que quería hacer sobre la cuestión.
Ha habido otra alusión del Sr. Gori a los trabajos del Comité y yo me veo obligado a responder. El Sr. Gori ha leído la reforma del artículo 1º del anteproyecto que ha comparado con la fórmula que se supone acordada y, claro, entonces resulta una disparidad muy grave. Ahora bien; el Sr. Gori ha cometido el error de comparar, el anteproyecto con una fórmula que no fue la acordada sino la fórmula por él propuesta. Esta fórmula se sometió a discusión con los Delegados de Fernando Póo y, retocada, se sometió a discusión con los Delegados de Río Muni, que no la aceptaron, sino que, a su vez, ofrecieron una contrapropuesta, que fue aceptada por la Delegación de Fernando Póo, estando presente el Sr. Gori, y esta, propuesta o contrapropuesta aceptada, ha sido la que ha pasado textualmente al borrador de anteproyecto. Nada más.
EL SEÑOR GORI (DON ENRIQUE):
No estaba en aquella reunión. que conste en Acta.
EL SEÑOR COPARIOTE (DON GASPAR):
Me voy a referir a lo que ha dicho el Sr.. Herrero, que las palabras vinculan a los hombres y que lo que no vinculan son los sueños. En la primera fase de la Conferencia la posición de Fernando Póo quedó clara, y si Uds. repasan bien el Acta de la última sesión de aquella primera fase, como consecuencia de la postura de Fernando Póo, el Gobierno español pronunció, por medio de su Delegado Sr. Cañadas, que aquí representa a-su Gobierno, una declaración y dijo que se habían estudiado todas las posturas, pero, en vista de que no contaban con la postura de Fernando Póo, se tendrían que reconsiderar el tamaño y el volumen del pueblo, segregado.
Por lo tanto, en esta segunda fase nos presentan que el Gobierno español ha marcado unas limitaciones o establecido un marco dentro del cual se tiene que desarrollar la Conferencia; pero la Delegación española se olvida de que los Representantes de Fernando Póo no actúan de la manera que a ellos les da la gana, sino que también tienen unas directrices de su pueblo, recogidas en acta notarial de 31 de marzo y aquí, la Delegación española y las demás, no hacen caso de la postura de Fernando Póo.
Si nosotros tenemos que tener consideración al marco señalado por el Gobierno español, recíprocamente la Delegación española tiene también que respetar la voluntad de Fernando Póo. Se empieza por decir que salvaguarda la personalidad de Fernando Póo y lo primero que empieza la Delegación española y el Gobierno español es por no oírnos; yo ignoro cómo Uds. pueden salvaguardar la personalidad de Fernando Póo de esta manera. Nada más y muchas gracias.
EL SEÑOR JUSTE CESTINO (DON JOAQUÍN) (Ministerio de Información y Turismo):
No quería mas que decir unas palabras en relación con la exposición que ha hecho el Sr. Gori. Yo comprendo perfectamente la preocupación de los Representantes de Fernando Póo de salvaguardar los intereses de la Isla, pero creo que para ello no era necesaria la presentación de una enmienda a la totalidad del proyecto o del anteproyecto, sino que bastaba con enmiendas a los artículos controvertidos,, a los artículos que los Representantes, de Fernando Póo no considerasen suficientes para salvaguardar los intereses de la Isla, para que pudiese avanzar la discusión. El hecho de presentar, de interponer una enmienda a la totalidad, me parece, desde el punto de vista de las expresiones y de las opiniones mantenidas, hace un momento por el Sr. Gori, absolutamente innecesarias. Creo que con presentación de enmiendas a los artículos controvertidos, era suficiente. Nada más. Muchas gracias.
Yo quería decir, si se me permite, que las reuniones que hemos tenido con los técnicos, a mi juicio han sido teledirigidas. Nosotros expusimos una serie de fórmulas, dentro de las cuales creíamos que se salvaguardaba la personalidad- de Fernando Póo, y en el anteproyecto redactado no se han recogido. ¿Por qué, entonces, la delegación española se extraña de que nosotros interpongamos una enmienda a la totalidad del proyecto? Que pregunten a los técnicos por qué no se han recogido los puntos de vista que les dimos. Yo creí-que los técnicos actuarían cono una especie de árbitros, pero no de inquisidores,.que eso es lo que han hecho los Sres. Herrero y Condonines. Muchas gracias.
EL SEÑOR COPARIATE (DON GASPAR) (Unión Bubi):
Perdonen ni insistencia. Quisiera hacer unas preguntas a la Delegación españolas La primera, porque ha dicho el Sr. Herrero que lo que no vincula son los -sueños, pero que la palabra vincula. Y las palabras del Sr. Cañadas, que. dijo que si insistiese se tendría que reconsiderar. Uds., la Delega­ción española, tienen que reconsiderar la postura de Fernando Póo. Yo les agradecería una explicación a esto. Y en segundo lugar, cuando se dijo que Fernando Póo presentara alguna solución para salvaguardar su personalidad, a mí me consta y el Sr. Herrero aquí presente lo sabe, que Fernando Póo propuso una solución y Ud. dijo que era muy cara, porque a Ud. no le convenía, y ahora Ud. lo que le conviene lo clava en un papel, lo trae y eso es lo que vale.
A mí me gustaría que me dijera la Delegación española si esa reconsideración ha sido llevada a cabo o no, porque si las palabras vinculan a los hombres, este señor nos llevó a un compromiso de reconsiderar la postura de Fernando Póo y mientras la Delegación española nos debe esa reconsideración y entonces podremos dialogar; y en segundo lugar, que el Sr. Herrero que recoja la independencia tal como la queremos y que no diga que sale cara o no.
Creo que quien mejor puede responder es el Sr. Cañadas.
EL SEÑOR CAÑADAS (Secretario General):
Quiero, ante todo, agradecer mucho al Sr. Copariate la amabilidad de sus palabras, su atención al referirse a mí, modesta persona, en esta Conferencia y, sobre todo, la ocasión que me proporciona de poder esclarecer y explicar una cita, que no es la primera vez que se ha utilizado por algunos Representantes de la Isla de Fernando Póo, puesto que en varios documentos de los que se han presentado a la Mesa y en otros no presentados a la Mesa pero circulados entre altos Órganos del Estado, ya ha sido empleada anteriormente.
Yo supongo que cuando el Sr. Copariate y el autor de esos trabajos en los que la cita aparece, la ha recogido, sin duda por error, no tuvo en cuenta el contexto en que la cita está incluida. Una cita de unas palabras sueltas, si no se tiene en cuenta lo que se dice antes y lo que se añade después, ni el momento exacto en que han sido pronunciadas ni a quién iban dirigidas, puede, naturalmente, causar la sensación o impresión distinta cuando se utiliza meses después de haber sido pronunciada.
En este momento actúo de memoria, porque no estaba preparado para esta intervención y no dispongo del Acta de la sesión correspondiente, pero aún así, creo recordar, con bastante precisión, que mi intervención en aquel día, el último de la primera fase de la Conferencia Constitucional, vino a continuación de la intervención que habían hecho varios técnicos de la Delegación española y de modo muy concreto los, digamos, especialistas financieros y económicos de la Delegación; y creo recordar que lo que entonces dije es que, "a la vista de esa situación, naturalmente, los técnicos españoles tendrían que reconsiderar los datos económicos que habían manejado” porque una cosa es utilizar unos datos partiendo de un supuesto, y otra pretender que los mismos datos sean aceptables, si el supuesto de que se parte es distinto. En todo caso, y esto, a mi modo de ver es bastante importante, como miembro de la Delegación española puedo en cualquier momento, si el Sr. Presidente me cede la palabra, dar una opinión respecto a las deliberaciones que están teniendo lugar. Lo que espero es que los Señores de la Delegación guineana comprendan con facilidad que cualquier palabra que yo diga, sobre todo si no está dicha de un modo formal y no se refiere a un punto concreto y en ese momento no intenta dilucidar una situación, planteada claramente ante la Mesa, no vincula al Gobierno español, porque ni mi situación, ni mi categoría, ni mi posición me permiten, sin un previo mandato, muy claramente expreso en un punto concreto, nada menos, que vincular la posición del Gobierno español en problema tan grave como el de la separación de dos Provincias que, por el puro hecho de ser Provincias, en este momento están dentro de la unidad, de la jerarquía, de la disciplina y de la administración que es el Estado Español.
Con relación a la discusión que están Uds. planteando, entre la interpretación que los técnicos pudieran o dejaran de poder hacer de las diversas reuniones que han tenido lugar en días anteriores, quisiera decir yo, que no he sido testigo de las reuniones, que no he asistido a las mismas, interpreto que cabe - y si me equivoco pido a los Señores Técnicos que; me disculpen - cabe que ellos, en un momento determinado, al interpretar las palabras de algunos de Uds., puedan hacerlo de modo no correcto o de modo no exacto y que ellos crean que el texto que redactan es el que fielmente refleja el espíritu de las discusiones que se han planteado. Ahora, deducir que, de una interpretación que a Uds. no les parece correcta, no les parece exacta, existe una, díganos, intención predeterminada anterior para tratar de imponer un criterio, es excesivo, y además; como está bien claro en esta reunión de hoy, y como ellos mismos han dejado perfectamente .expresado, en todo caso el texto redactado era un borrador, borrador que, bien claramente estaba dicho desde el principio, sería sometido a las discusiones de esta Conferencia.
No parece - y perdonen Vds. que lo diga - no parece razonable, primero, disgustarse con un puro borrador y, segundo, tratar de oponerse al borrador con un texto concreto, cuando sería lo más sencillo tratar de discutir previamente el borrador, y si no hay seguridad de llegar a un acuerdo sobre la redacción de esas palabras, entonces evidentemente estarían abiertos todos los caminos que quieran utilizar.
La Presidencia ha demostrado en todo momento su generosidad, su amplitud, su disposición, al otorgarles a Uds. todas las facilidades para expresar sus puntos de vista. No se ha tratado en ningún momento de coartar las actividades de Uds. Los Técnicos han expresado unas opiniones por escrito, que si Uds. no aceptan, están en su perfecto derecho, y la Delegación española, frente a Uds. para unas observaciones que quieran hacer; pero en atención al trabajo que estas dos eminentes personalidades han prestado a la Conferencia, en atención a las horas que han dedicado al trabajo de la Conferencia y en atención al evidente buen espíritu - al menos desde mi punto de vista - con que han colaborado con Uds. y con nosotros, creo merecen, primero, la gratitud un poco generalizada de todos y, segundo, por lo menos, la consideración de que en su actuación hay limpieza de espíritu, intención de acierto y deseo de poder complacer, si es posible, aquello que ha sido expresado por la Delegación guineana. Muchas gracias.
El Sr. Maho tiene la palabra.
Contesto al Señor Secretario en lo que dice de que los Técnicos no han intentado coartar, que no es cierto. Los Técnicos han coartado la libertad de expresión, han teledirigido las reuniones. Concretamente el Sr. Herrero ha dicho: Aquel señor que no esté de acuerdo conmigo que se retire del Salón. Y por. eso nos retiramos del Salón aquel día.
EL SEÑOR MARTÍN VILLA (DON RODOLFO):
Señor Presidente: Realmente yo quisiera que no nos olvidáramos que las discusiones en esta Conferencia tienen que estar presididas por el servicio y el respeto a los principios que el Gobierno español, que nos ha convocado a todos, ha indicado como especie de dogma de nuestras conversaciones. El respeto a la unidad y la salvaguarda de la personalidad del pueblo de Fernando Póo. Con su habilidad característica, los Representantes de Fernando Póo, los Sres. Watson, Gori, Copariate y Maho, han cambiado el orden de nuestras discusiones en esta noche. Hoy nos reunimos, no para criticar lo que tenga de malo el proyecto de los Técnicos, sino para aceptar o rechazar en su conjunto el proyecto presentado por la Representación de Fernando Póo y que firma en primer lugar el Sr. Gori (perdón, él utiliza los términos juristas mucho mejor que yo), que firma el Presidente de la Diputación de Fernando Póo. Quiero decir, Señores, que toda su intervención se ha ceñido a criticar el proyecto presentado, elaborado por los Técnicos y criticar también a los Técnicos en el sentido de que han teledirigido sus intervenciones. Y yo, que conozco personalmente a uno de los Técnicos y sé de su espíritu mas bien liberal, estoy seguro que no ha tratado de teledirigirles es a Uds, pero, en todo caso, lo que no estamos es criticando el proyecto base de nuestras discusiones, sino tratando de analizar si a la luz de los principios del respeto a la unidad y del respeto a la salvaguarda de la personalidad de Fernando Póo, es aceptable o no, como base de discusión, el proyecto presentado por Uds., y evidentemente, el proyecto presentado por Uds. en su conjunto, y conste que tiene muchos artículos, que yo me declaro mucho más partidario de ellos que de algunos del proyecto presentado por los Técnicos y la Comisión Mixta, no puede aceptarse en su conjunto, como comenzar diciendo que Fernando Póo es un Estado Soberano que asumirá la independencia, seguridad, etc. Señores míos, crean que la buena disposición de los que han intervenido, firmado este proyecto, no es prescindir del cien por cien de su proyecto, sino estimar, porque esto es claro y es terminante y es una cosa completamente clara a los ojos de cualquiera, que objetivamente quiera verlo, que este proyecto no responde a uno de los principios fundamentales proclamados por el Gobierno y que son razón - repito - entre otras cosas, de que Uds, y nosotros nos sentemos esta tarde aquí. Porque este proyecto no salvaguarda la unidad del pueblo de Guinea, Por lo tanto, no defiendan su proyecto atacando a otro, sino defiendan su proyecto en lo que tenga de defendible, y evidentemente tiene muy poco a efectos de discutirlo como proyecto base, cuando su artículo primero comienza por defender la soberanía del Estado de Fernando Póo o de la Provincia de Fernando Póo. En este sentido, Señores Representantes de Guinea, y principalmente los que han firmado este proyecto, yo les pediría que en la acción parlamentaria que establecimos ayer, Uds. trataran de retirarlo como enmienda a la totalidad, porque en definitiva no puede estimarse por la Conferencia porque no respeta uno de los principios fundamentales que es el de la unidad. Otra cosa es que sea el proyecto presentado por los Técnicos o la otra enmienda a la totalidad, que hemos de considerar también en su momento, los que puedan respetar el principio de la unidad claramente o no respetarlo; porque es mucho más difícil encontrar la fórmula concreta: la salvaguarda de la personalidad de la Isla de Fernando Póo. Señores, esto lo discutiremos en su momento, pero lo que es perfectamente claro es que el suyo no se ajusta a los principios a los que todos Uds. se ajustan. En este sentido, yo pediría a la Conferencia, y especialmente a los firmantes, que convirtieran su proyecto de enmienda a la totalidad, en un proyecto de enmienda al articulado, sobre la base del proyecto que se estime como base de discusión, que solamente puede ser aquel que respete los dos principios que el Gobierno español nos ha señalado, y evidentemente Uds. saben que, al menos el suyo, no los ha respetado. Por lo tanto, dejémonos, Señores Representantes de Fernando Póo, de defender su proyecto atacando a un proyecto distinto, y démonos cuenta de que-su proyecto no responde a este, principio de la unidad que, nos guste o no, y a mí, evidentemente, como español, me encanta, estoy dispuesto a defender aquí personalmente.
En este sentido, yo tampoco insistiría, por parte de los Técnicos españoles puestos a su servicio, como de los Representantes de la España africana que han intervenido en la redacción de este primer, proyecto, digamos, o del proyecto base, yo no insistiría demasiado en la defensa del mismo.
Ya lo discutiremos en ese momento.
Pero, insisto, Señor Presidente, que a lo que estamos en este momento es a defender el proyecto redactado por los Técnicos, no las bases de cómo se redactó ni la presencia concreta de personas en su redacción, sino que estamos en aceptar o no el proyecto presentado por Fernando Póo. Y yo pediría, e insisto, que se retirara como enmienda a la totalidad, con independencia de que pueda incluirse en el articulado, porque insisto que hay muchos artículos de este proyecto cuya redacción a mí me parece muchísimo mejor. Aquí veo la mano de algunos juristas, dos de los cuales han intervenido esta tarde, muy ilustres, pero discutamos el articulado y no la enmienda a la totalidad.
Parece que el Representante del Ministerio de Industria nos quiere imponer el proyecto redactado por los Técnicos españoles. No son ellos los que tienen que hacer un proyecto, somos nosotros. Fernando Póo presentó unas bases; Río Muni otras.
Las nuestras, unas no se tuvieron en cuenta y las otras las teledirigieron. Moleste a quien moleste; esa es la pura verdad. Y nos dijeron: y. los que no estén de acuerdo que abandonen la Sala. Eso es lo que nos dijeron. Aquí estamos haciendo un país. El país es nuestro y Uds. no van a vivir mañana las consecuencias, sino nosotros.
Vamos a partir de la base. Es una enmienda a la totalidad. Hay unos señores aquí, creo que eran treinta y tantos, que han firmado otro proyecto también a la totalidad. Qué coincidencia que yo no figure entre esas firmas y resulta que van a lo mismo que voy yo. También han rechazado el proyecto que han presentado los Técnicos. Es una coincidencia bastante razonable.
Vamos a tener en cuenta que este proyecto hay que realizarlo. Yo sugeriría que se hiciera uno nuevo. ¿Por qué no se hace un-nuevo proyecto de todo lo que se ha presentado?; si no con los técnicos presentes, que se busquen otros, porque esos señores no recogen lo que queremos.
Lamentaría muchísimo que por parte de mis compañeros de Guinea como de la. Delegación española, se me interpretara mal, porque los que me conocen saben que en mi ánimo no hay más que una sola intención.
Cuando oí lo de "salvaguardar la personalidad de Fernando Póo", me dije: aquí se va a dilucidar un asunto para mí fundamental, y entonces me encerré en mí mismo, hago mi -examen de conciencia y pregunto: ¿personalidad de Fernando Póo? ¿Independencia unitaria, pero salvaguardando la personalidad de Fernando Póo? Le he dado cincuenta mil vueltas. Mi incapacidad es notoria, mi incompetencia en estas cuestiones, la reconozco, pero no dejo de darle vueltas. ¿Qué ha querido decir el Gobierno de España al proclamar esto de la "salvaguarda de la personalidad de Fernando Póo? me pregunto. Dentro de una unidad del país, una independencia unitaria, pero salvaguardar la personalidad de Fernando Póo ¿contra quién? No me aclaro. Si se salvaguarda la personalidad de Fernando Póo se salvaguarda la de Río Muni. Entonces ¿qué es la persona? Aquello que es y no puede dejar de ser lo que es. Es aquello "sui juris...", que va un poco más allá de San Agustín; "No digamos que Dios no puede haberlo, sino que no se puede hacer porque repugna metafísicamente".
Si el Gobierno dice que hay que salvaguardar la personalidad de.,Fernando Póo ¿qué es esta personalidad? Pues esta personalidad enfrente de la otra es inalienable. Y esta personalidad que el Gobierno me reconoce es inalienable; no puedo cederla a nadie.
Entonces, Señores, hablé con los Señores Técnicos y mi propuesta hablaba de una Guinea independiente, la Guinea Ecuatorial, independiente como Estado soberano, integrado por. los territorios libres y soberanos de Fernando Póo y -Río Muni. Hablamos, empezamos a analizar, y terminan por aclarar; si es un Estado integrado por los territorios libres y soberanos de Fernando Póo y Río Muni, al ser soberanos los dos, automáticamente, sin decir la palabra, entramos en una Confederación o una Federación. Dos Estados libres, dos territorios libres y soberanos al unirse necesitan el consentimiento de las dos voluntades para formar ese Estado unitario. Unidad, pero salvaguardando la personalidad de Fernando Póo. Volvamos a lo mismo.
Quiero hacer hincapié en lo. que han dicho los compañeros de la Delegación española peninsular. No he intentado ni siquiera hablar del proyecto o anteproyecto de Constitución en el que aparece como firmante Enrique Gori. Únicamente me he referido al primer documento que hace referencia a una enmienda a la totalidad, en el sentido, como dije al principio, de que no veíamos claro y no vemos clarísimamente salvaguardada la personalidad de Fernando Póo.
Las regiones italianas no han llegado a cuajar todavía. A pesar de los años. Entonces me parece que en el ánimo del Gobierno, al decir "salvaguardar la personalidad de Fernando Póo" iba un poco más allá, que no solamente era una cuestión económico-administrativa; es algo más. Este algo es el que trato de encontrar. Cuando lo encontremos santas Pascuas. No tengo ningún interés en entorpecer. Al revés, lo que quisiera es que pudiéramos terminar esta Conferencia hoy mismo, salvaguardando la personalidad de Fernando Póo en un texto constitucional que nos echara a andar ahora mismo.
Tiene la palabra el señor Copariate.
EL SEÑOR COPARIATE (DON GASPAR), de la Unión Bubi:
Voy a insistir otra vez. Primero, si el Gobierno español había reconsiderado, y segundo, que cuál es. el motivo por el cual el técnico señor Herrero nos puso tantas pegas en algunas soluciones que habíamos presentado y que decía que aquello salía caro.
Y, tercero, me parece absurdo lo que dice el seño Villa de que retiremos nuestra propuesta.
EL SEÑOR N'DONGO MIYONE (DON ATANASIO):
Muchas gracias, digna Presidencia, sólo quería aclarar la postura de la Delegación guineana cómo tal.
En este momento en que tomo la palabra, hago abstracción total de lo que es la isla de Fernando Póo como Provincia y de lo que es Río Muni como provincia. Hablo todavía en el concepto de un pueblo que todavía no se siente con plena soberanía para discutir de igual a igual con la Delegación española. Mantengo esta postura y creo que la mayoría de los miembros de las dos Delegaciones estarán de acuerdo como peninsulares.
Si no me equivoco quisiera interpretar la intención formal de la postura del compañero Gori.
A mi modesta manera de ver, creo que el señor Gori no rechaza, en principio, el texto presentado como enmienda. No sé. si me equivoco. Lo que el señor Gori dice sobre la personalidad de Fernando Póo me encanta mucho, porque siempre ha sido la línea del MONALIGE el respetar la personalidad de la Provincia. Eso es relativo, pero veremos si aceptamos la personalidad de Fernando Póo y aceptamos la personalidad de Río Muni, y la de las islas adyacentes.
Esto no puede implicar en manera alguna que el trabajo que hoy estamos llevando a cabo se base solamente en una cuestión. Lo :que yo quisiera pedir, y modestamente lo. pido, es una aclaración. Yo pregunto a la Presidencia si está dispuesta a aceptar como base de discusión un texto de compromiso de las dos Delegaciones de Guinea, en sus dos territorios o provincias de una manera formal o informal, como quiera interpretarse. Hemos discutido y hemos aceptado el texto, o al menos, las proposiciones del señor Gori. Y en esto recuerdo muy bien que don Francisco Maclas dijo que ésta será la ultima vez que nos reunamos, porque lo hemos aceptado.
Queremos llegar a un acuerdo, y este acuerdo ya lo tenemos en perspectiva. ¿Cuál es el texto de base para que empecemos a trabajar?. Fernando Póo ha presentado dos o tres textos; parece que Río Muni, por parte de varios de sus miembros ha presentado otro texto y existe un tercer texto de bases, que no quiere decir que lo aceptemos como definitivo, porque no podemos llegar a una solución sobre todos los problemas, pero hombres hay, tanto en Fernando Póo como en Río Muni -filósofos, abogados, intelectuales- para buscar una solución de compromiso, aceptando entre todos un texto de bases para discutirlo. ¿Cuál sería- el texto de bases en este momento, teniendo en cuenta que somos peticionarios, representantes de un pueblo que pide su libertad y su emancipación?. Yo creo que este compromiso corresponde a la potencia administradora ¿Porqué no aceptamos ser peticionarios? ¿Por qué tenemos que ofender?. Precisamente, la Delegación española no retrasa el texto. Yo rechacé ayer lo que es malo y lo rechacé como MONALIGE. Y lo rechacé porque quería tomar una postura. Yo defiendo la unidad de Guinea Ecuatorial, pero sin entorpecer en ninguna forma la personalidad de las provincias. De lo que se trata es de buscar un compromiso, para lograr el equilibrio deseado. ¿Por qué no podemos llegar a un compromiso?.
Esta tarde deberíamos haber avanzado mucho nuestro trabajo, pero ello no ha sido posible porque Fernando Póo no nos da una postura concreta.
¿Se acepta eso como enmienda o no?. Lo que queremos es que ustedes comprendan que lo que deseamos es que acepten que este tentó sea aceptado como enmienda. Pero lo que no puede mantenerse es una postura como ésta de continuo ataque y contraataque.
Yo creo que lo que debemos hacer es guardarnos nuestros modales e ir directamente al asunto.
Y no soy Consejero. En este momento estoy interviniendo en calidad de hijo de Fernando Póo.
EL SEÑOR BARREIRO MOURENZA (DON DOSITEO):
Señor Presidente y señores Representantes: tengo que confesar. que me ha satisfecho observar como los representantes de Fernando Póo atacan el anteproyecto preparado por la Comisión Mixta de redacción técnica que presenta-la Delegación guineana. Esta curiosa declaración tiene una raíz muy sencilla; en un momento en que nos encontrábamos a punto de debatir una enmienda fundamental que no pudiera ser considerada como atentatoria contra los designios de la Conferencia, he descubierto que. la motivación es mucho más simple de lo que aparentemente puede desprenderse de la enmienda, Se trata simplemente, como nos acaban de decir, que no están conformes con la solución que se ofrece en el anteproyecto preparado fundamentalmente, con la ayuda de los técnicos.
Y es muy posible que esta disconformidad esté justificada. No lo sabemos en este momento; para eso estamos aquí. Es posible que la Delegación española también esté disconforme con algunos de los puntos que figuran en dicho, anteproyecto; pero en cuanto empezamos a discutir esto, realmente, estamos trabajando, aunque nos hayamos salido del orden del día.
Por primera vez, como jurista, me parece bien que nos hayamos salido del orden del día, porque nos permite salirnos de un punto en que no podemos ponernos de acuerdo. Esperemos que esto suceda así, pero para eso tenemos que ponernos de acuerdo con lo propuesto por el señor Martín Villa, que no es que se retire la enmienda, sino que se transforme, eliminando de ella lo que no es admisible y conservando aquello que puede ser discutido, convirtiéndola así en una enmienda al .articulado, para que podamos empezar a trabajar.
En el fondo de todo esto y ello constituye otro factor que me satisface, figura el que se ha establecido claramente una renuncia tácita por parte de los enmendantes a mantener su postura de enmienda a la totalidad, en la parte fundamental. Esta renuncia tácita puede hacerse específica en cualquier momento, mediante la conversión de la enmienda, y en este momento creo que no solamente la Delegación española, sino también el resto de la Delegación guineana ayudará a los representantes de Fernando Poo, a encontrar las formulas técnicas que den satisfacción a la salvaguarda de su personalidad.
Todos sabemos -la Delegación española, la Delegación peninsular la primera- que la independencia es un privilegio y que entre todos hemos de evitar que se convierta en una condena. Para hacerlo así, tenemos que trabajar y para trabajar es muy posible que lo que convenga en este momento es la transformación de la enmienda. Si así se hace, todos ayudaremos a encontrar la fcrmula que dé viabilidad a nuestro cometido. Muchas gracias señor Presidente.
Era para, en relación con lo que dijo el señor Atanasio, que cambie la palabra peticionarios por negociadores. No somos peticionarios; venimos a negociar. Después, respecto a lo que acaba de decir el señor Juste, que no retiramos la enmienda, que es a la totalidad y la mantenemos.
Pensaba que no volvería a hablar pero veo que sí. Primero darle las gracias al señor Barreiro, por su aclaración que agradezco muchísimo al parecer que vamos acercándonos, que se van esclareciendo los puntos de vista personales.- Quiero hacer una aclaración sin herir la susceptibilidad de nadie. Lo he dicho no sé cuantas veces. El desfase ha llevado a cada uno a decir que representa a un pueble. Cada uno dice que representa a Fernando Póo, a Río Muni, y ahora no sabemos exactamente quien representa a quien. Yo tendría que decir en este momento habla Enrique Gori y si quieren uno solo es modestamente Presidente de la Diputación Provincial de Fernando Póo, no sé si será representación, pero, en fin.
Con la venia» El pueblo español lo que ve es que el pueblo de Guinea ha llegado a la mayoría de edad y pide la independencia. África entera está prácticamente descolonizada y Guinea, a la que nosotros hemos criado a nuestros pechos- valga la expresión- quiere su independencia y nosotros estimamos justa su petición. Pero ¿cómo?. Ahí está el matiz y el señor Gori habla de dificultades en cuanto a esta salvaguarda de la personalidad de Fernando Póo, unida a la independencia del Estado unitario de Guinea Ecuatorial, El señor Gori nos ha traído ejemplos de teología. Nos ha hablado de San Agustín, etc., pero yo creo que las cosas en política son mucho más complicadas que estas cuestiones teológicas, matemáticas o físicas; son cuestiones de equilibrio. Hay mil matices en política,, No olvidemos al Reino Unido; ¿no está la personalidad de Gales y de Escocia dentro del Reino Unido?. ¿No es éste un buen ejemplo de reconocimiento de la personalidad dentro de la unidad?. Pues, es lo que estamos buscando aquí todos, de buena fe. Buena fe en cuanto a la busca de esta fórmula, buscando el equilibrio entre la personalidad de Fernando Póo independiente y el Estado unitario de Guinea Ecuatorial.
EL SEÑOR COPARIATE MUEBAQUE (DON GASPAR), de la. Unión-Bubi:
En cuanto a lo que acaba de decir el señor Gómez de Aranda, agradezco mucho su postura, pero debo aclarar que nosotros habíamos intentado colaborar a esta Conferencia y el señor Herrero nos dijo que eso salía muy caro. Nos puso una cantidad de pegas y, al final, acabó poniendo lo que él quiso Por lo tanto, yo veo la buena, fe del Señor Gómez de Aranda; si todos los de la Delegación española adoptaran una postura así, yo creo que Fernando Póo es el primero que tiene deseos de colaborar, para que todo marche bien. Pero, y no quiero repetir nombres, ha habido señores que no hacen más que ponernos pegas y no nos dejan ninguna salida.
Habían pedido la palabra el señor Maho, luego el señor Ibongo y después el señor Bosio... Se concede la. palabra-al señor Maho.
Más o menos, el señor Copariate ha dicho una cosa que quiero decir. El señor Representante del Gobierno ha dicho que hay muchas fórmulas. Nosotros las iniciamos .y los técnicos no las aceptaron. El señor Herrero, que está ahí, y el señor Condomines no las aceptaron. Actuamos dentro de un marco tan estrecho que nos dejaron mover fuera de aquel marco. Si ustedes buscan esa fórmula, creo que todos nosotros que estamos aquí, la buscamos. El problema no gira en torno a la independencia, todos la queremos. El problema gira en qué es lo que quiere Fernando Póo y qué es lo que quiere Río Muni. Ese es mi problema. Cuando el Gobierno español ha dicho salvaguardar la personalidad de Fernando Póo, automáticamente se salvaguarda la de Río Muni. Busquen ustedes esta fórmula.. No somos nosotros los que hemos dicho salvaguardar. Han sido ustedes. Dennos, pues, esa salvaguardia. Gracias.
EL SEÑOR IBONGO (DON SATURNINO) del MONALIGE:
Muchas gracias, señor Presidente, En primer lugar, sin ánimo de polemizar con mis predecesores, creo que es un honor y una obligación para mí el haber participado con el equipo de técnicos españoles en el borrador objeto de la disputa. No sé cual era el ambiente, cuales fueron las discusiones en la reunión bilateral entre los técnicos españoles y los Delegados de Fernando Póo. Creo -quizás hasta ahora siga siendo la oveja negra de la Delegación guineana- tengo el deber de hacer un homenaje desde esta silla, como Saturnino Ibongo, como guineano, al espíritu de comprensión y colaboración que encontré y sigo encontrando en los señores Herrero y Condomines. No sé cuales fueron las discusiones que tuvieren con los fernandinos, pero en lo que respecta a nosotros a los de Río Muni, esos señores pusieron en el papel las contraproposiciones nuestras a las proposiciones de Fernando Póo. Si es que los Delegados de Fernando Póo no han encontrado sus aspiraciones en el anteproyecto, será porque nosotros, los de Río Muni, que también contamos en este momento en la descolonización, también tenemos nuestra visión de la personalidad de Fernándo Póo. Aprovecho esta ocasión para hacer un homenaje a estos dos técnicos, que no están vinculados con Guinea, pero que han dedicado horas de trabajo, han dedicado sus esfuerzos y han colaborado honradamente -por lo que a mi respecta- en el proyecto de la Constitución.
Como toda obra humana el borrador no es perfecto. Yo lo dije hace unos tres días, pero si no es perfecto, nos corresponde a nosotros que nos autodeterminamos, que representamos las fuerzas físicas y morales de nuestro país, corregir ese; borrador. No se trata, como ha dicho don Atanasio, de discutir si es viable o no, si es vinculante o no el borrador. Estamos dando vueltas a la misma columna. Nos reunimos aquí y decidimos que Fernanda Póo interpretara de una manera jurídica y política el segundo párrafo de la declaración española. La personalidad de Fernando Póo significa una fórmula en la Constitución, significa unas garantías de autonomía jurídico-administrativa; significa que en el juego parlamentario la mayoría de Río Muni no tenga, por el número, la posibilidad de sacar los dos tercios; significa que la Diputación de Fernando Póo sea elegida por Diputados de Fernando Póo; significa una descentralización administrativa. La personalidad de Fernando Póo puede significar, quizás, una concesión para que Fernando Póo pueda hacer acuerdos económicos con países extranjeros, como ocurre en ciertas Constituciones Federales. Hay que buscar una fórmula técnica, señores. Vamos a dejarnos de aspectos emotivos, porque yo soy de una minoría y creo que, por encima de nuestros intereses particulares, está el interés de Guinea Ecuatorial. España ha dejado -como decía el señor Torao ayer- un Estado con la descolonización. No se deja una Nación porque no se tiene tiempo. Y en la misma dinámica de la Constitución se forja la simbiosis y la unión entre la población. Pero hay una cosa concreta en Guineas el Estado guineano, las Instituciones que ha dejado España. Hay un condicionamiento psicológico: todo el de Ríe Muni. Miramos hacia Santa Isabel como capital. Hay una herencia, No la destruyamos. El problema aquí es tratar de amoldar esa herencia institucional a la realidad política, geopolítica, económica. El problema aquí es ir artículo por artículo, cualquiera que fuere el borrador y llegar a concretar. Fernando Póo, yo entiendo en un aspecto completo, debe tener esta voz, la única voz o la voz más dominante. Señores: viniendo hacia aquí me acordé de unas palabras de K. Galbraith, cuando dijo, en cierta ocasión que cuando las tragedias se repiten se convierten en comedias. Creo que aquí estamos repitiendo una comedia con peligro de convertir esto en una tragedia. Gracias, señor Presidente.
EL SEÑOR BOSIO (DON EDMUNDO):
Yo pregunto una cosa.¿Decir dentro de una unidad política es igual que decir dentro de una unidad territorial?. Yo no sé nada, pero yo creo que mis amigos no han llegado a aclarar exactamente lo que presentamos aquí el primer día los de Fernando Póo. Tuvimos varias discusiones con los técnicos. En el informe que han hecho no se recoge exactamente lo que pasó en este salón, los escritos que se presentaron -ahora se habla mucho del escrito de don Enrique Gori-, pero había otro escrito presentado por don Alfredo Jones. Ese escrito presentaba; una cosa como última y única solución. Señores de Fernando Póo. No podemos ceder más en esto. Porque todo lo que pudiéramos hacer sería atropellar la voluntad mayoritaria del pueblo de Fernando Póo. Don Alfredo Jones presentó aquí la formula que mis hermanos desean y los técnicos la rechazaron; no quisieron más que la presentada, por ejemplo, por don Enrique Gori. Y nosotros vemos en aquel escrito como la última solución y no podemos ceder más allá, porque sería completamente atropellar la voluntad mayoritaria de todo un pueblo. Y no podemos más. Mis hermanos lo saben. Así como ustedes dicen que no se puede salir del marco que ha marcado el Gobierno español, nosotros no somos quien, aquí, unos cuantos mandados por el pueblo, para coger y cambiar totalmente lo que el pueblo siente. En .aquel escrito se hablaba así como de una Confederación. Por eso pregunto yo:¿unidad política es igual que unidad territorial?, Nade, más, señores.
Tiene la palabra don Antonio Cándido Nang.
EL SEÑOR NAFG ONDO (DON ANTONIO CANDIDO):
Muchas gracias, señor Presidente, por concedérmela.
Aquí en la Conferencia se ha tratado de buscar fórmulas posibles o técnicas a la declaración del Gobierno español de salvaguardar la personalidad de la isla de Fernando Póo. Ahora bien; si esto es cuestión de encontrar fórmulas, yo creo, que toda vez que existen dos elementos y se desconoce otro tercero, podemos encontrarlas. Yo considero la declaración del Gobierno español como una expresión política. Si para España, Fernando Póo y Río Muni son iguales, damos la independencia como solución, y si Fernando Póo es igual a Río Muni, dentro de la independencia unida, es decir, lo que tratamos aquí es de obtener la independencia. Yo creo que esa es la fórmula, sería la expresión del Gobierno español que daba la independencia que es solución unida a dos elementos diferentes. Todo lo que quieran pero es independencia. Aquí no tratamos de Fernando Póo ni de Río Muni, sino de Guinea Ecuatorial. Es .la unidad y es la independencia.
Señor Presidente, quiero decir que todos los hombres somos iguales. El error colonial se está viendo manifiestamente. Los blancos han hecho muchos ingenios, después de los adelantos que se han llevado a cabo en pleno siglo XX, pero en lo que concierne a África, el hombre blanco no ha llegado a conocerlos,. Ahora vivimos los errores coloniales. Voy a hablar de África, porque, cuando en África se habla la verdad, al hombre que dice la verdad se le tacha de extremista, se le acumulan toda serie de cosas.
Yo estoy seguro y veo que España no quiere dar la independencia a Guinea Ecuatorial. ¿Por qué digo esto?. Porque yo creo que en el diálogo nos estamos enfrentando desde la I Fase de 1a Conferencia. Me convenzo de que no se trata de dar la independencia y si se da será peor que lo del Congo. Si se quiere dar la independencia hay que seguir los procedimientos modernos ahora establecidos, porque España ha ingresado como miembro de la Organización de las Naciones Unidas, donde todos los hombres se reúnen y quieren arreglar pacíficamente las cuestiones, porque han visto que la violencia no prospera. Por lo tanto, la Guinea Ecuatorial es un país regional de habla española, muy reducido, casi el único que España posee en África Ecuatorial, Cuando España tiende a dar la independencia a este pueblo, no creo que deban surgir los problemas que están surgiendo. Pero esta Delegación no es culpable. Quiero decir la verdad. Son problemas que se han vivido y se han transmitido. No. sois responsables ni conocéis a fondo lo que está ocurriendo. La frase "salvaguardar la personalidad de Fernando Póo" es un error político, y ahora se está viendo. Es un error muy grande en política, porque en ninguna Constitución en África se ha hablado de "salvaguardar". Estamos incurriendo en una responsabilidad de la que más tarde nos lamentaremos.
Si queréis que una pequeña nación de habla española en África pueda desarrollarse en todos sus aspectos, en el político, en el económico y en el social, en convivencia mutua, que yo creo que los españoles que allí viven y que llevan cincuenta años han invertido sangre en su trabajo, y si no se hubiera hablado de la palabra "salvaguarda", no hubieran surgido todos estos problemas. España hubiera dado la independencia de Guinea, conociendo que Guinea. es un país al que España ha transmitido su civilización y su cultura. Ahora vienen ustedes con la palabra "salvaguarda" ...
Vuelvo a repetir que ustedes no son responsables; son cosas que sé transmiten, pero los Organismos relacionados con . Guinea son responsables también porque han dado camino a esto. La Guinea ha pedido su independencia. El error político ha surgido desde la Constitución de autonomía. Ese fue el primer error. Y este error se mantiene con decir salvaguardar a un pueblo que tiene la misma cultura aun con diferencias de lenguas, que no representa nada porque estamos viendo lo mismo en España. Les catalanes pueden ocupar cualquier cargo. Un gallego asume la magistratura de España y no hay diferencias, y todos le rinden honores y respeto. Los vascos, los valencianos, en. fin, equis poblaciones de España. Vean ustedes que nos están dando una independencia que no va a conducir a nada, que será una risa entre ustedes y nosotros.
La independencia de Guinea no está confirmada en la apertura del discurso inaugural de esta II Fase; no nos han concretado la fecha de la independencia, que el pueblo de Guinea había pedido para el -15 de julio de 1968. No se ha dicho nada.
Ya ven Vds. como la palabra "salvaguardar" está creando serios problemas. La tesis del Señor Gori, en lo que se refiere a salvaguardar, me parece justa. ¿Por qué no se da la independencia y ese pueblo se irá arreglando y sacando los hombres que valen? Por lo tanto, la independencia que se va a dar a Guinea no es una independencia que va a prosperar; es una independencia que va a traer calamidades. Porque si se quiere una independencia justa, ¿por qué no se hace de una manera justa?
Se dice que les africanos no están preparados. Todo eso lo preparan las potencias europeas. Señores, voy a hablar muy claro, porque en África se ha sufrido ya demasiado debido a la política que se está metiendo allí. ¿Por qué no nos pueden dar, a un pequeño país de un cuarto de millón, la independencia?. Trabajan allí los españoles. Nosotros, a pesar de lo poco que tenemos, no nos hemos metido con ningún blanco en la Guinea Ecuatorial. Estamos dando vueltas a una cosa en vez de confirmar las realidades. Si se nos hubiera presentado una Constitución justa con arreglo a las Constituciones mundiales, no hubiera ocurrido lo que está ocurriendo; no hubiera surgido que se ha empezado a hablar de una cosa que nosotros no entendemos.
Señor Presidente. Quiero, pedir a la Delegación española que siga el procedimiento legal. Vosotros sois un pueblo de más treinta millones de habitantes, que está repartido también por todo el mundo; sin embargo, formáis la nación española. Hay que acabar con la postura que se ha adoptado. No encontramos nada extraordinario en la postura que se ha tomado, todo el día discutiendo con el Gobierno español porque no toma una decisión final sobre la independencia de Guinea. Hemos perdido la ;fe de que Fernando Póo y Río Muni logren la independencia. Los antecedentes obran en el Gobierno español, obran en las Naciones Unidas y no se puede ignorar la realidad. lo que queremos es que no se dificulte el poder llegar a la independencia, porque España fue una de las naciones que votó en favor de la independencia y tiene que hacer honor a su voto.
El Señor Gori es un hombre que en Guinea estaba considerado como el líder mejor, uno de los mejores guineanos como lo demostró en la primera Conferencia sobre la autonomía, y hoy día ya no es así. Todos los pueblos no podemos ser iguales. ¿Suiza no está en Europa? Y, sin embargo, Suiza no ha intervenido en ninguna de las dos guerras mundiales por que últimamente ha pasado Europa. ¿Por qué Guinea no puede ser el mismo caso en África? Nosotros podemos dar ejemplo a la gente, a los demás Estados, permaneciendo al margen de los conflictos de los demás países.
Estamos hartos de hablar. Nosotros lo que queremos vehementemente es que el día 15 de julio sea proclamada la independencia solemnemente en Guinea Ecuatorial, que es casi la independencia de España, porque muchos españoles seguirán viviendo allí, aquellos españoles que han vertido su sudor trabajando en nuestras tierras y esperamos que, en el futuro, sigan explotando las riquezas que hay en Guinea Ecuatorial.
Lo que no es admisible es hacer caso a cinco capitalistas de Guinea Ecuatorial, que son los que están buscando las vueltas. Esto no puede seguir así,. Señor Presidente. Es preciso seguir un procedimiento legal, como se hace en la mayor parte del mundo.
Esto es lo que pido a la Presidencia, a la que doy las gracias por haberme concedido el uso de la palabra.
EL SEÑOR MARTIN VILLA, D. RODOLFO (Ministerio de Industria) :
Perdone el Señor Presidente que vuelva a hacer uso de la palabra, en primer lugar para indicar al Señor Vicepresidente del Consejo de Gobierno, Señor Macías, que la representación española puede equivocarse o acertar, como él tiene que reconocer que la Delegación guineana puede acertar o equivocarse, pero tengo la seguridad evidente de que la representación española está guiada en su proceder por un noble afán de servicio a su país, a España, que, en este momento, es algo así como servir a la independencia de Guinea, ya que en representación de España el Gobierno ha manifestado muy claramente que quiere la independencia de Guinea, y yo les aseguro que el deseo del Gobierno español es conceder la independencia lo antes posible, y si pudiera ser mañana, mejor que pasado. Si se hiciera un pequeño examen de conciencia se vería que si esto está tardando no es precisamente por culpa de España ni de su Gobierno.
Dos españoles han firmado la separación de Guinea Ecuatorial. Y son los responsables que han instigado a un grupo de africanos. Que le conste a V. Aquí hay un documento que han firmado dos señores.
EL SEÑOR MARTIN VILLA, D. RODOLFO:
Estoy en el uso de la palabra, y ruego al Señor Macías que me permita que esta vez me refiera a sus palabras, sabe que lo hago cariñosamente, pero defendiendo con entrega total a la-nación que represento.
El hecho de que dos españoles hayan tomado una actitud determinada, no le autoriza a V. Señor Macias, para que generalice la actitud de los 52 millones de españoles y de su Gobierno. Es lo mismo, Señor Macías, que si yo quisiera generalizar la actitud de algunos de sus compatriotas y de sus hermanos al hacerles identificar con la suya propia, cosa que no estoy haciendo.
En este orden de cosas, Señor Presidente, yo quisiera tratar de convencer a los firmantes de la enmienda, procedentes de la representación de Fernando Póo, de que la Delegación española y, por supuesto, yo, no trato, de imponer ninguna decisión, ni tampoco ningún texto determinado de Constitución. Les aseguro a Vds, que la representación española no tiene más instrucciones de su Gobierno y del. Presidente de la Conferencia que el respeto a los dos principios que el Gobierno ha señalado como importantes respecto a la unidad y a la salvaguarda de la personalidad de Fernando Póo.. No soy partidario de ningún texto concreto de Constitución. La Delegación española no se siente partidaria del texto preparado por Vds., de la forma que sea, con la colaboración de los técnicos españoles. Sin embargo, vuelvo a insistir, Señores Representantes de Fernando Póo, que hoy-no nos sentamos en esta mesa para criticar el proyecto presentado por los técnicos, sino que nos reunimos para saber si el proyecto presentado por la representación de Fernando Póo se ajusta a los principios fundamentales a que debe ajustarse. No lo es porque en su artículo 12 asegura la soberanía no del Estado de Guinea, sino de la población de Fernando Póo, cosa que, por lo demás, y por lo que he podido ver, no está en la intención de los propios firmantes de este proyecto, porque vuelvo a recordar a los Señores que han intervenido, que en la defensa que han hecho de su proyecto no hemos oído esta noche ninguna cosa que vaya en defensa de su proyecto, sino de continuo ataque al contrario.
Estamos tratando de aceptar o no por parte de la Conferencia si su proyecto puede servir como base de discusión, y su proyecto, en modo alguno, puede ser aceptado, puesto que ya en el primer artículo se ataca la unidad de Guinea.
Entonces, señores, si Vds. mismos en sus intervenciones, con independencia de toda clase de acusaciones -que yo, por supuesto, recibo tranquilamente, pues creo propias del nerviosismo que a todos nos invade,- en honesta y honrada defensa de las propias preocupaciones que nos traen a está reunión, quiero insistir .que no he recordado ni una sola defensa de su proyecto, sino de ataques a los otros. Entonces, señores míos y. siguiendo la interpretación que ha hecho el Señor Barreiro de mis palabras anteriores,-¿qué inconveniente hay en que Vds. transformen su enmienda a la totalidad en una enmienda al articulado, artículo por artículo, cuando se discuta un proyecto base, que yo no adelanto si será el presentado por los técnicos o será el tercero, entre otras cosas porque, como nos lo han repartido esta mañana, aún no conozco? Y entonces, en lo que haya de aprovechable, y hay mucho en el presentado por la representación de Fernando Póo, ¿qué inconveniente hemos puesto la Delegación española en aceptarlo? Ninguno. Pero a mi vez, les pregunto: ¿De qué manera han defendido Vds. su propio proyecto? De ninguna. Lo único que han hecho es atacar a otros, por razones más o menos aceptables.
¿Qué inconveniente hay, señores representantes de Fernando Póo, en que Vds. transformen esa enmienda a la totalidad de su escrito en una enmienda al articulado, para el momento en que se vaya a discutir el proyecto, que no sé si será el presentado por los técnicos o el tercero presentado, puesto que esto aún no lo hemos discutido?
Señor Presidente: Intervengo para poner de manifiesto que, en mi opinión, tanto la Delegación peninsular como la guineana, estamos apartándonos del plan de trabajo trazado y aceptado unánimemente; y es que todos nosotros debemos obediencia y sujeción al Decreto promulgado por el Gobierno español con relación a la petición de independencia formulada en su día, y también, a la vista del cúmulo de manifestaciones vertidas en este mismo salón por todos los guineanos. Si es así, creo -perdón, Señor Presidente, si intervengo en un terreno que tal vez esté reservado exclusivamente a esa Mesa- si es así -repito- creo que no habría necesidad siquiera de entrar en materia y considerar el proyecto que está dando lugar a una serie dé discusiones. El primer artículo va contra el Decreto, señores, dejémoslo marchar para otro momento, se prosigue y cualquier .otro que tropiece o que se enfrente con ese Decreto, que, como han dicho muchas veces otros señores de esta Delegación, es precisamente 1o que justifica nuestra presencia -porque yo no estoy, voluntariamente aquí, sino obedeciendo muchas razones y entre ellas de conciencia- creo que ese es el trabajo. Todos estamos de acuerdo en que hay que sujetarse al Decreto. Entonces no hay lugar a intercambiar palabras ni a hacer alusiones a cualquier otro tema totalmente ajeno al que nos atañe; y si nos sujetáramos a eso, aparte de dar cumplimiento legal a las orientaciones trazadas, evitaríamos inconvenientes y aplazamiento y el respeto mutuo se vería reforzado. Creo que en este sentido, el Señor Barreiro ha hecho una exposición y el señor Martín Villa también, tratando de invitar a la Delegación guineana, a los señores que suscribieron la enmienda, que no son todos los fernandinos, que tengan la amabilidad de retirarla. No veo por qué se tiene que apelar a esa amabilidad. La voluntad, aquí, de los individuos, fuera del Decreto, para mi no cuenta. Señor Presidente, le ruego en bien de todos, nos sujetemos al Decreto.
Muchas gracias..La Mesa no ha querido intervenir para no quitar la posibilidad a todos los miembros de las Delegaciones guineana y española de que expresaran su opinión sobre el proyecto de enmienda a la totalidad presentado por algunos miembros de la Delegación guineana, aunque quizás nos hemos apartado un poco del orden del día considerado estrictamente. Se han producido algunas intervenciones que no podría considerar como afortunadas, ya que ha habido alusiones personales innecesarias, que no conducen a nada y perturban nuestro trabajo. Ruego que si alguna vez un Delegado se deja llevar por su exuberancia y se refiere a alguien en términos inapropiados, no se crea el aludido con la obligación de contestarle. Algunas han sido hechas a la Presidencia de la Mesa y las he valorado como una simple opinión particular, huyendo de inútiles controversias. Sin embargo, no he querido interrumpir este debate por que creo que era útil. Fruto de él tenemos una propuesta concreta del señor King. Si los que han pedido la palabra renuncian a ella podemos pasar a considerarla, tanto más que dicha propuesta está a su vez dentro de la. línea de las sugerencias de los señores Martín Villa y Barreiro. La posición de la Mesa es la siguiente: el informe de los técnicos no deja lugar a dudas. Esta enmienda a la totalidad del Proyecto de Constitución no es aceptable. Por lo tanto, es rechazada por la Mesa y por la Delegación española, ya que ni siquiera está en sus atribuciones aceptarla. Ha surgido una iniciativa a fin de que esta decisión no representara la interrupción del diálogo con los firmantes de la enmienda, poniendo de relieve que los ideales o los intereses, o posiciones políticas que defienden no quedaban coartados, pues seguirían disponiendo de oportunidades para procurar que prosperen dentro del marco de la Declaración del Gobierno español en lo que no tengan de contradictorio con dicha Declaración.
Si después de haberles invitado a que retiren la enmienda no la retiran, la Mesa la va a considerar como inaceptable.
El señor Martín Villa .ha propuesto a los firmantes que transformaran esta enmienda a la totalidad en una enmienda al articulado; de esta manera, cuando se discutiera el proyecto que se acepte como base, podrían entonces defender sus puntos de vista.
Esta sugerencia no ha sido bien recibida por alguno de los firmantes. Ante tal actitud, la decisión es clara: la Mesa no puede aceptar esta enmienda a la totalidad. Se invita a que sea considerada como referida al articulado, excluyendo de la misma cuanto sea incompatible con la Declaración gubernamental. Si esto es rechazado por los firmantes, la Mesa no está en situación de poder ofrecer otra fórmula.
EL SEÑOR G0RI MOLUBELA (DON ENRIQUE):
Hace un rato, cuando habló el señor Barreiro y después el señor Martín Villa, pedía a la Secretaría hacer uso de la palabra. Nunca en mi ánimo ha estado el ir en contra de la decisión firme del Gobierno, sino simplemente puntualizar este problema que me preocupaba y me sigue preocupando, y cuando oí la propuesta del señor Barreiro y la del señor Martín Villa, inmediatamente vi la posibilidad, porque, como se dice con muchísima frecuencia, la política es el arte de lo posible.
Por consiguiente, como firmante y responsable de mi firma, acepté esta proposición en el sentido de que pasase como texto al articulado en el momento oportuno, arreglándolos más o menos, porque siempre no serán estrictamente estos más o menos en aquello que sustancialmente se puede aprovechar, porque esté en consonancia con este espíritu de la Declaración gubernamental.
Señor Presidente, Parece que usted va contra sus mismas palabras. Ayer dijeron ustedes que valían los textos presentados y admitiría los que van con el espíritu de la Conferencia y los restantes los rechazaría. Desde el momento que ustedes han admitido una enmienda a la totalidad y además le pone, el tablón de anuncios "admitiendo enmiendas al articulado o a la totalidad", pues debieron tachar donde pone "la totalidad". Parece que usted está tirando contra Fernando Póo. Yo no me lo explico. Desde el momento que nosotros deseamos -interpretando el sentir del Decreto del Gobierno- la salvaguardia de la personalidad de Fernando Póo hemos presentado un articulo que creemos es la salvaguardia. No lo queremos imponer, Queremos ver la posibilidad de que este articulado pueda tener cauce dentro del que se pueda discutir. Pero si ustedes nos coartan y dicen que no se admite, y dan esa enmienda como no aceptada, entonces ya hagan lo que quieran.
El señor Gori tiene pedida la palabra.
Me refería a ésto como firmante. Como responsable con mi firma, acepto la proposición de que pase como texto al articulado.
Es que necesariamente, al rechazar unos artículos de la enmienda a 1a totalidad como incompatibles; se convierte en una enmienda al articulado, ya que en la enmienda al articulado esos artículos no pueden figurar, porque están en contradicción con la Declaración del Gobierno español, como ha señalado el Comité Técnico; así, pues, se convierte en una enmienda al articulado de un proyecto que no sabemos cual será, porque no ha sido todavía señalado.
El señor Martín Villa ha hecho unas preguntas que quisiera puntualizar algo. Lo que pasa es que la representación de Fernando Póo tiene fijado un marco. Venimos con un marco fijado desde Santa Isabel o desde Fernando Póo. Llegamos a Madrid, y encontramos un marco fijado por el Gobierno español. Señores de la Representación española: pónganse ustedes en nuestro sitio. Somos unos enviados del pueblo y ese pueblo nos ha fijado un marco. Llegamos a la potencia administradora y nos fija otro marco. ¿Quieren saber ustedes qué marco nos ha fijado Fernando Póo?
Por favor, un momento. Otra vez se desvía el debate incidiendo en los mismos errores de enfoque que ya señaló el señor Martín Villa.. Respecto a los poderes, el mandato que traen de su pueblo, esto es algo, privativo de su conciencia. Los problemas que le plantea a V. e1 mandato que ha recibido es un problema suyo, no de la Conferencia, La Conferencia no puede entrar a examinar las instrucciones que ustedes hayan recibido de sus amigos, de su grupo de opinión..-. Nosotros no conocemos el contenido de tal mandato, que V. asegura existe. El Gobierno español le ha invitado, como representante de Guinea, para elaborar una Constitución dentro de una fórmula que ha sido señalada. Los compromisos que haya adquirido V. es un problema que aquí no puede debatirse. Usted tiene que tener siempre presente que ha sido llamado para colaborar en el marco de esta Conferencia. Desde esa posición es desde la que tiene derecho a criticar sobre si se cumplen o no los principios establecidos por el Gobierno español para la misma; pero no me diga que dejamos de cumplir con nuestra misión al no atenderle en el supuesto compromiso contraído por V. con sus correligionarios.
EL SEÑOR ROPO URI (DON MAECOS):
No me ha dejado terminar. En el transcurso de las conversaciones, hemos propuesto al margen del marco que nos ha fijado nuestro pueblo, hemos propuesto unas fórmulas viables con el-marco que nos ha fijado el Gobierno. Y claro, al ver que no están recogidas en este Proyecto de Constitución las soluciones posibles de diálogo que habíamos sugerido, señor Presidente, comprenderá nuestra posición es francamente ... V. ya me entiende.
Si V. me dice que considera agotadas las posibilidades de exponer sus criterios sobre la futura Constitución de Guinea dentro del marco señalado por el Gobierno, no está en lo cierto. Si V. y los firmantes de esta enmienda ala totalidad rechazada están dispuestos a trabajar para elaborar una Constitución dentro de los límites señalados por el Gobierno, español siguen teniendo todas las posibilidades de defender sus puntos de vista. Pero, ¿por qué nos vamos a eternizar .en una discusión marginal que no tiene ninguna influencia sobre las decisiones generales,, ya que ni siquiera sabemos sobre qué proyecto constitucional van a empezar a discutirse las enmiendas?
EL SEÑOR COPARIATE MUEBAQUE (DON GASPAR):
Para que vean ustedes que Fernando Póo está en el ánimo de colaborar con todo lo que se haya expresado aquí, y en vista que algunas soluciones que presentamos no fueron aceptadas por los señores técnicos aquí presentes ¿por que V., señor presidente y los demás, no dan una solución que sea buena?. Y, como los señores técnicos rechazaron las nuestras ¿por qué no nos da una oportunidad para volver a plantearlas para ver si ahora tienen entrada?. Y, entonces, mañana, incluso, las traemos por escrito y las presentamos.
La etapa de los técnicos ha sido superada y no podemos . dar un paso atrás..Su propuesta tendrá posibilidad de defenderla precisamente cuando pueda tener eficacia, o sea, al redactarse el texto constitucional. ¿Qué más garantías quieren ustedes?.
Los técnicos cumplieron su deber, y la Mesa está satisfechísima de su labor; algunas voces de la Delegación guineana han abogado por ellos. Los técnicos no tenían la obligación de acoger sin más las propuestas de cada uno de los miembros de la Delegación guineana, sino que su labor era buscar una solución que pudiera ser aceptable en principio por todos. La crítica de que los técnicos no respetaron la redacción de ciertos artículos auspiciada por los Representantes de Fernando Póo no es una crítica válida, porque su misión consistía en buscar un compromiso, Para nosotros, las -fórmulas que nos han sometido como resultado de sus laboriosas tareas son los suficientemente consistentes como para permitirnos avanzar en nuestro cometido.
La Conferencia continuará reuniéndose diariamente y en el seno de la misma todas las Delegaciones tendrán la oportunidad de expresar sus puntos de vista conforme vayamos discutiendo el articulado del proyecto de Constitución que aceptemos, como base. No sabemos por el momento cual será ¿Porqué se empeñan ustedes todavía en trabajar en el aire?. De momento, queda establecido que el proyecto presentado como enmienda a la totalidad es inaceptable. Tienen todas las posibilidades de que sus puntos de vista -cuando no sean antitéticos con los objetivos que tenemos trazados- se discutan. Si ustedes, los miembros de la Delegación guineana llegan a un acuerdo unánime, no será el Gobierno español el que vaya a poner objeción a lo que decidan. Las dificultades con que tropezamos no son achacables, precisamente, al Gobierno español, que, dentro de los principios señalados, no objetará ninguna solución que venga con el marchamo de la aprobación general.
Queda, pues, rechazado el proyecto presentado como enmienda a la totalidad que acabamos de examinar.
¿Tiene verdaderamente precisión, de hablar ahora el señor Grange?
EL SEÑOR GRANGE (DON AGUSTÍN DANIEL):
Si, señor Presidente.
Como continuación al documento que esta mayoría presentó en la sesión de ayer, pasamos a exponer lo que sigue:
PRIMERO.- Ha sido presentado un Proyecto de Constitución por los técnicos españoles, redactado de acuerdo con la Resolución 2.355, de la ONU y con la Declaración oficial del Gobierno español: es decir, un Proyecto de Constitución para .Guinea Ecuatorial como Estado Unitario.
SEGUNDO.- Este Proyecto ha sido rechazado totalmente por 10 miembros de Fernando Póo, que han presentado otro Proyecto constitucional, así como otros 23 miembros de Río Muni y Fernando Póo, que, a su vez, han presentado también otro proyecto Constitucional.
TERCERO.- Es decir, de los 44 miembros de la Delegación guineana, 33 han rechazado totalmente, por sendos escritos firmados, el primer Proyecto Constitucional presentado por los técnicos españoles. La abrumadora mayoría obtenida para rechazar este proyecto impide que pueda ser considerado ya como documento básico de trabajo, y como es lógico, impide también el estudio o debate sobre las enmiendas parciales qué han sido presentadas a dicho primer proyecto.
CUARTO.- Corresponde, por tanto, examinar por orden de presentación, tal como expresó ayer el Señor Presidente de la Conferencia, el segundo proyecto total de Constitución, presentado por 10 miembros de Fernando Póo.
Este segundo proyecto de Constitución, por partir del principio de la separación total de Fernando Póo y Río Muni, proyectando construir dos Estados absolutamente soberanos e independientes sobre la Guinea Ecuatorial sometida hoy a la Soberanía española:
a), viola el deseo y la voluntad de la abrumadora mayoría de la población de Guinea Ecuatorial, mayoría que determinó la decisión de esta Conferencia Constitucional en .su I Fase, de aceptar como principio inconmovible el de la unidad del Estado de Guinea Ecuatorial.
b), viola la decisión oficial del Gobierno español de otorgar la independencia a los territorios de Guinea Ecuatorial bajo el principio de la soberanía única de un solo Estado, con la salvaguarda. de la personalidad de Fernando Póo.
c), viola la resolución 2.355 (XXII) de la ONU de fecha 19 de diciembre de 1967, adoptada con el voto favorable del Gobierno español que consagró el principio de la unidad del Estado sobre Guinea Ecuatorial
QUINTO.- Por esta razón fundamental, la gran mayoría de la Delegación guineana considera que abrir el debate o la discusión sobre este proyecto separatista, supondría implícitamente admitir como posible la violación de los acuerdos y decisiones anteriormente citados.
La gran mayoría de la Delegación guineana quiere hacer constar, de manera oficial, no sólo su repulsa total de. este proyecto , sino su profunda extrañeza de que haya podido ser admitido en esta II Fase de la Conferencia y difundido entre los miembros que componemos la Delegación guineana. La sola admisión y difusión de este proyecto separatista coloca al Gobierno español, ante nuestra propia Delegación y ante nuestro pueblo, en una situación difícil, que no puede ser interpreta da más que: o como un intento de confusión y división entre nosotros, o como una falta de autoridad, incompatible con el papel de parte que, en esta Conferencia representa el Gobierno español.
SEXTO.- En consecuencia, la gran mayoría de la Delegación guineana propone que se reconozca oficialmente como único proyecto de Constitución viable, el que ha sido presentado con el; aval de 23 firmas, y que el Gobierno español dictamine si este proyecto cumple o no los dos principios básicos declarados por él y aceptados por la gran mayoría de la Delegación guineana, a saber: Que Guinea Ecuatorial tiene que acceder a la independencia como un solo y único Estado soberano, y que en dicho Estado estará salvaguardada la personalidad de Fernando Póo.
SÉPTIMO.- Si el dictamen del Gobierno español es favorable, el proyecto en su conjunto debe ser sometido a votación entre los miembros de la Delegación guineana
OCTAVO,- Si el dictamen del Gobierno español es desfavorable, se abriría entonces el debate sobre las razones de una y otra parte.
EL SEIOR GÓMEZ ARANDA (DON LUIS):
Perdón por no pronunciar el nombre del orador que me ha precedido en el uso de la palabra, pero no lo conozco.
Sin duda, por traer un texto escrito y prefabricado, su intervención –y que me perdone de verdad- ha sido inoportuna. Cuando ya hemos rechazado el texto presentado por los señores de Fernando Póo, nos viene diciendo que hay que rechazarlo.¡ Si estaba ya rechazado, de acuerdo con la. Delegación guineana en su mayoría, retirado por el señor Gori! ¿A qué viene entonces esa acusación velada a la Delegación española, cuando ya la enmienda del señor Gori había sido rechazada?. Repito que el texto es inoportuno, pues ya estaba formalmente acordado el rechazar la enmienda a la totalidad. ¿ A qué volver sobre ello?
Decir que los trabajos de esta Conferencia no van bien porque se haya rechazado una enmienda a la totalidad no quiere decir nada. El que no se haya admitido no quiere decir fue no se deje hablar ¿qué dirían de nosotros si no dejásemos hablar o discutir?. Hemos escuchado las razones de los señores que han hablado, firmantes de la enmienda, de forma amplia»- Después ha sido rechazada. Es un juego limpio de la Delegación española. Estad seguros de que los textos a la totalidad firmados por otros señores, a pesar de haber sido entregadas fuera de plazo, serán examinados y discutidos. Que me perdonen si digo que este escrito prefabricado ha llevado a ese señor a poner una nota de inoportunidad en esta Conferencia.
EL SEÑOR JUSTE CESTINO (DON JOAQUÍN):
Pensaba decir lo mismo y, por tanto, renuncio a hacer uso de la palabra.
Agradezco mucho las palabras que acaba de pronunciar el señor Gómez Aranda, pero la intervención mía, aunque ha sido prefabricada, va en apoyo de un anteproyecto que habíamos presentado ayer. Da la casualidad de que se ha tratado anteriormente en esta Sala y se ha llegado a un acuerdo de desestimar la propuesta de los miembros de Fernando Póo, pero, por otra parte, las razones expuestas aquí creo que apoyan en parte el proyecto que la gran mayoría ha presentado en esta sala. Por tanto, yo creo que se puede admitir y tiene peso en cuanto a que es un apoyo para el proyecto que tenemos presentado.
¿Hay alguien que quiera tomar la palabra? (Pausa). Se levanta la sesión. Nos volveremos a reunir el próximo lunes a las diecinueve horas.
Son las veintiuna horas y cuarenta y cinco minutos.
DON JOAQUÍN CASTILLO MORENO, Marqués de Castro de Torres, Coordinador de la Conferencia en funciones de Secretario doy fe de cuanto antecede. Madrid,, fecha ut supra.

References: artículo 14
 artículo 17
 artículo 23
 artículo 16
 artículo 49
 artículo 12
 artículo 1
 artículo 12
 Resolución 
 resolución