Source: http://historiadehonduras.hn/presidentes/josemanuelzelaya.htm
Timestamp: 2017-03-29 03:17:05+00:00

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La Crisis Política del 2009 José Manuel "Mel" Zelaya Rosales (n.
1952) es un
hondureño. Fue electo
Presidente de Honduras tras ganar las elecciones del
Partido Liberal, frente a su contrincante del
Pepe Lobo. Asumió el
2006, sucediendo a
Ricardo Maduro por el periodo que duraría hasta
2009 fue depuesto en un
golpe de Estado tras el cual fue expulsado del país, asumiendo
Roberto Micheletti un
gobierno de facto. Según sus opositores, la destitución de Zelaya se produjo por órdenes de la Suprema Corte de Justicia de Honduras debido a la supuesta comisión de delitos graves, como traición a la patria y otros; en tanto, sus partidarios afirman que fue expulsado ilegalmente por el ejército y la Corte.[1]
[4] Estos hechos han sido condenado por gran parte de la comunidad internacional, incluyendo la
Organización de los Estados Americanos y las
Naciones Unidas, que han abogado por la restitución de Zelaya.[5] En la actualidad, Zelaya actúa como
presidente en el exilio mientras se encuentra en la
José Manuel Zelaya Rosales nació en el seno de una familia acomodada en la ciudad de
Catacamas, departamento de
Olancho, el
1952. Sus padres fueron Hortensia Esmeralda Rosales Sarmiento y José Manuel Zelaya Ordóñez. Manuel Zelaya está casado con Xiomara Castro Sarmiento, con quien procreó cuatro hijos: Zoe, Héctor, Hortensia y José Manuel.
Inició estudios universitarios en
ingeniería industrial, pero los abandonó en
1975, al verse forzado a ocuparse de los negocios familiares debido al arresto de su padre, que fue declarado cómplice en la tortura y asesinato de catorce dirigentes rurales.[6] De acuerdo a su
Víctor Meza, este episodio "lo moldeó".[6]
Manuel "Mel" Zelaya ingresó en el
Partido Liberal de Honduras (PLH) en
1970 como coordinador de organización y consejero departamental en
Olancho por el Movimiento Rodista (MLR). En
José Azcona Hoyo rompió con el MLR. Este rompimiento dio lugar a una nueva facción del Partido Liberal, la cual se denominó "Movimiento Azconista," al que se unió Manuel Zelaya Rosales. En
José Azcona Hoyo ganó las elecciones presidenciales, y 'Mel' Zelaya obtuvo su primera diputación (por el departamento de
Olancho) al Congreso hondureño.
Durante su primer período como
diputado, Manuel Zelaya también fue Presidente de las comisiones de Recursos Naturales y Petróleo del Congreso Nacional de la República. Asimismo, ocupó el cargo de Secretario de la Junta Directiva del Congreso Nacional. En
1990, durante la presidencia del nacionalista
Rafael Leonardo Callejas, Zelaya fue re-electo diputado al Congreso Nacional. Nuevamente en
1994, bajo la presidencia de
Carlos Roberto Reina, ocupó el Ministerio y dirección ejecutiva del Fondo Hondureño de Inversión Social (FHIS). También fue Diputado por el Departamento de
Francisco Morazán de
1999; Asesor del presidente
Carlos Roberto Flores Facussé en
1998; Secretario de Organización y propaganda del Consejo Central Ejecutivo de
1999-2004; miembro del Foro Nacional de Convergencia (FONAC), entre otros importantes cargos públicos.
2005, el Partido Liberal presentó a Manuel Zelaya Rosales como su candidato para las elecciones presidenciales. 'Mel' salió triunfador, derrotando en las urnas al candidato del gobernante Partido Nacional, Porfirio Lobo Sosa.
2006 Manuel Zelaya Rosales sucede en el cargo presidencial a
Ricardo Maduro. A mitad de su periodo presidencial, y contrariando a miembros de su mismo partido, Zelaya dio un giro inesperado en la política nacional al anunciar que su gobierno sería de tendencia
izquierdista y
Antes de tomar posesión exigió al congreso nacional que se aprobara la
ley de participación ciudadana, se aprobó la ley el mismo día de la toma de posesión de Manuel Zelaya. Esta ley sigue los lineamientos del
liberalismo, donde se cree que el pueblo debe participar en la toma de decisiones, a diferencia del
conservadurismo, donde se cree que el pueblo no tiene la capacidad para gobernarse.
gobierno; el presidente Manuel Zelaya se vio marcado por una ola de protestas de diferentes grupos sociales. El gobierno de Zelaya estuvo bajo la presión del magisterio que le exigía el cumplimiento del estatuto del docente como derecho adquirido y conquista laboral, pero el presidente de la república reiteró el estatuto y lo calificó como justo, razonable y meritorio para los educadores de Honduras.
Mientras tanto, el gobierno estadounidense anunció que ello se debía a los actos de corrupción llevados a cabo por el Registro Nacional de las Personas, que distribuye la Tarjeta Nacional de Identificación. No obstante, muchos observadores vieron esto como una forma del gobierno de EEUU para presionar a Manuel Zelaya y evitar de alguna manera, la relación de éste con el presidente venezolano
Hugo Chávez. El
2006 el proceso de citas para aplicaciones de visa fue reanudado por la embajada de los
A pesar de todos los problemas a los que tuvo que enfrentar durante su primer año de gobierno, Manuel Zelaya se mostró satisfecho con los avances de su administración en el campo de la economía. "El
2006 lo estamos cerrando con mejores indicadores que el
2003", dijo el presidente a la prensa. Y añadió "hay una estabilidad de precios que nos está permitiendo cerrar el año con el más bajo nivel de
inflación registrado en los últimos 16 años". La
CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) de este año, colocó a
Honduras en uno de los primeros lugares de crecimiento económico de la región centroamericana.
Manuel Zelaya junto con el ex-Presidente de Estados Unidos,
Manuel Zelaya Rosales comenzó en el año
2007 su programa de protección a los bosques hondureños, particularmente en una de las zonas muy importantes: el ecosistema de
Río Plátano, en la
Mosquitia hondureña. Posteriormente se dio a la tarea de ratificar en sus puestos a la mayoría de sus ministros, sin embargo; al ministro de educación Rafael Pineda Ponce y el encargado del Fondo Hondureño de Inversión Social (FHIS), el ex alcalde de
Puerto Cortés Marlon Lara no corrieron la misma suerte y fueron reemplazados.
21 de enero el gobierno de Zelaya, salió beneficiado con la condonación de la
deuda externa por parte del
Banco Interamericano de Desarrollo. Manuel Zelaya reaccionó emocionado y dijo sentirse agradecido con dicho organismo por la condonación de al menos 1.400 millones de dólares.
Entre los logros de Zelaya a principios de
2007 se destaca la reducción de los precios de los combustibles. El
26 de abril, los taxistas amenazaron al mandatario hondureño con llevar a cabo nuevos paros sino se les aprobaba una nueva rebaja a los combustibles.
Para finales de 2007, dio un giro diplomático al aproximarse a los gobiernos de tendencias socialistas del nicaragüense
Daniel Ortega y el venezolano
Hugo Chávez Frías, mostrando su interés de integrar su país al
ALBA (Alianza Bolivariana para las Americas).
A inicios del año, Zelaya se acercó a
Venezuela con objetivo de suscribirse a
Petrocaribe. De esta manera Honduras pudo comprar carburantes a crédito, con el pago del 60% en tres meses y la otra parte pagada en 25 años con el 1% de interés, con la oportunidad de invertir una parte del capital ahorrado en proyectos de inversión social. Inicialmente, algunos sectores políticos hondureños se opusieron alegando un posible endeudamiento del país y la amenaza de corrupción en el manejo del fondo mencionado.[7]
[8] Eventualmente, el Congreso aprobó el ingreso a Petrocaribe.
Manifestaciones Anti-Zelaya. Un cartel muestra advertencias contra Hugo Chávez, Manuel Zelaya y Daniel Ortega.
2009, Zelaya empezó a promocionar un
plebiscito para levantar los límites al período presidencial. El Tribunal Supremo Electoral, la Fiscalía General, la Corte Suprema de Justicia y el Congreso de la República han declarado ilegal esta consulta.[9] El propio partido de Zelaya, el
Partido Liberal de Honduras, también se ha opuesto al Presidente.[9]
24 de junio, Zelaya anunció que destituía al General
Romeo Vásquez Velásquez, Jefe del
Estado Mayor Conjunto hondureño, luego de que éste se negara a distribuir las tarjetas de votación de la controversial consulta.[10] Poco después, el Ministro de Defensa y los Jefes de las tres ramas de las
Fuerzas Armadas de Honduras renunciaron.[10] La Corte Suprema votó de manera unánime en contra de la medida y ordenó que el General permaneciese en su cargo.[10] En una entrevista a
CNN, Zelaya declaró que en realidad no había destituido al General, solamente lo había anunciado.[11]
2009, día en que se debía celebrar la consulta popular, Zelaya fue arrestado en su residencia por un grupo de militares,[12]
[13] cumpliendo con lo ordenado por el Tribunal Supremo del país anteriormente. El día anterior el Congreso hondureño había abierto una investigación para determinar si había violado la Constitución y si gozaba de "estabilidad mental".[14] Zelaya respondió calificando de arbitraria esta investigación y amenazando al Presidente del Congreso,
Roberto Micheletti, de destituirlo con un decreto presidencial.[14] Tras ser detenido y expulsado del país en pijama por los golpistas sin mediar juicio previo, llegando a
Nicaragua, donde arribó desde
Costa Rica el domingo 29 de Julio por la noche.
En sesión del Congreso Nacional de Honduras del
28 de junio de 2009, se leyó una presunta carta de renuncia presentada por el presidente Zelaya y se aceptó la misma. Desde Costa Rica el presidente Zelaya desmintió haber escrito carta alguna presentado tal renuncia y manifestó que ello demostraba que no se trataba solamente de un golpe militar con la participación de los demás poderes de Honduras. La fecha que constaba en la renuncia de hecho era del 25 de junio, tres días antes del arresto y deportación del presidente.[15] Horas después, el Congreso volvió a sesionar y resolvió por unanimidad la destitución del presidente Zelaya, por considerar que acciones de gobierno de éste habían violado la Constitución y el ordenamiento jurídico del país, y designó para sucederlo al presidente del Congreso,
Roberto Micheletti, con el compromiso de que el mismo permanecerá en el cargo hasta la terminación del mandato de Zelaya en enero de
2010. Ningún país ha reconocido el gobierno de Micheletti y dan su respaldo y reconocimiento como Presidente a Zelaya.[16]
21 de septiembre el depuesto presidente ingresó a territorio hondureño, logrando alojarse en la embajada del Brasil.[18] En sus primeras declaraciones expresó que esperaba iniciar un diálogo con el gobierno de Roberto Micheletti «para el restablecimiento del orden constitucional».[19] El día
2 de diciembre, el
Congreso Nacional de Honduras, en atención a la petición de la comisión negociadora del denominado "Diálogo Guaymuras", resolvió rechazar el retorno de Zelaya al poder. La decisión fue adoptada con 111 diputados que votaron por la no restitución del depuesto mandatario, 14 se pronunciaron a favor y se reportaron 3 "ausencias".[20]
Mantenimiento de tratados internacionales e incorporación a nuevos tratados comerciales internacionales como: El
ALBA, TLC El Salvador-Honduras-Taiwán, TLC Honduras-El Salvador-Guatemala-Colombia, TLC Chile-Centroamérica-Panamá.
Desarrollo avanzado del
Consejo Hondureño de Ciencia y Tecnología, creación del CEETI, compra de 30 mil computadoras para tecnificar todas las escuelas públicas del país.
Innovación en la tecnología de comunicación satelital en Centroamérica.
Aumento por decreto el salario mínimo a 5,500 Lempiras (291 $ US), para que cubriera la
Se recapitalizó la ENEE, además se consiguió una inversión de 700 millones de dólares para el proyecto hidroeléctrico Patuca II.
Inversión en tecnología para desarrollar la escuela nacional de agricultura.
El cierre del aeropuerto de
Toncontín por un mes debido al accidente de la aerolínea
Taca causó pérdidas en el turismo del centro del país, afectó a los hoteles, restaurantes y negocios de artesanias.
ALBA rechazó ante la ONU golpe de Estado en Honduras
Gobiernos y OEA condenan golpe militar en Honduras
El Ejército de Honduras reconoce que cometió "un delito" al sacar a Zelaya del país
Asamblea General de la ONU demanda restauración de Zelaya
b «Behind the Honduran Mutiny»
The Wall Street Journal (27/07/2009). Consultado el 26/07/2009.
Agencia EFE (29/01/2008). «El presidente hondureño firma un contrato para recibir combustible de Petrocaribe»
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↑ «Ministro pide a diputados aprobar Petrocaribe, el cardenal no»
Radio La Primerísima (26/12/2007). Consultado el 27/07/2009.
b «Apuesta Zelaya todo; buscan destituirlo»
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AFP (27/06/2009). «Zelaya prepares for controversial Honduras vote»
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↑ Funes, Melvin (27/06/2009). «Presidente Zelaya asegura que no destituyó a Romeo Vásquez Velásquez»
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Militares encapuchados apresan al presidente Manuel Zelaya . ABN. Consultado el 28/06/2009.
↑ «Troops arrest Honduran president»
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↑ «Congreso Nacional acepta supuesta renuncia de Manuel Zelaya»
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↑ «Honduras: compás de espera ante la falta de reconocimiento internacional a Micheletti»
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↑ «Micheletti asume la presidencia pero la comunidad internacional sólo reconoce a Zelaya»
(en español). InfoLatam (30/06/2009). Consultado el 03/08/2009.
Zelaya confirma que está en Honduras CNN Expansión. Consultado el 21 de septiembre de 2009.
Pide Zelaya a sus simpatizantes que le brinden protección. El Financiero. Consultado el 21 de septiembre de 2009.
La Cronología de la crisis política en Honduras de 2009 trata de los eventos desde el anuncio de Manuel Zelaya de realizar un referéndum para convocar una asamblea nacional constituyente en la que presuntamente, según la actitud de Zelaya, se permitiría la reelección inmediata; con lo cual se inició una disputa entre los diferentes poderes del estado hondureño y se produjo el
golpe de Estado en Honduras de 2009 el 28 de junio del mismo año; en la que se expulsó de Honduras al presidente Zelaya y que dio paso al nombramiento de
Esta sucesión es considerada legal por todo el estamento institucional y jurídico de Honduras, además por estudios jurídicos tanto de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos,[1] como del Departamento de Asuntos Políticos de la Organización de las Naciones Unidas.[2] Sin embargo el informe de la Biblioteca del Congreso ha sido criticado por errores de interpretación[3] y el
Ban Ki-moon ha declarado que el informe del Departamento de Asuntos Políticos de la ONU contiene información "muy engañosa" y que fue realizado por consultores externos, reafirmando la posición de la ONU en contra del golpe.[4] Además la acción fue desconocida por la mayor parte de la
comunidad internacional y por una parte del pueblo hondureño.
Desde entonces diversos organismos internacionales han mediado para resolver la crisis política que se desató en el país desde el 28 de junio, algunos de ellos teniendo como objetivo primordial la restitución de Zelaya a la presidencia. El gobierno del señor Micheletti ha sido acusado por diversas violaciones a los derechos humanos, como ser censura a la libertad de expresión, persecuciones, tortura y secuestro a los opositores del golpe. No obstante, a expresado estar abierto a las negociaciones para resolver la crisis y estar decidido a preservar la paz dentro del país.
22 de noviembre el presidente Zelaya plantea realizar un
plebiscito junto a las elecciones generales del
2009, esta se realizaría instalando una "cuarta urna", además de la urnas tradicionales: para elegir al presidente, al alcalde, a los diputados. En esta se depositaría una papeleta con la respuesta a su siguiente pregunta: "¿Está usted de acuerdo con la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente para que elabore una nueva Constitución? ¿Sí o No?". "De ganar el sí a favor de una Constituyente, la la convocatoria le correspondería al Gobierno que se va a instalar el 27 de enero de 2010" subrayó Zelaya. Para esto, Zelaya enviaría en enero de 2009 un decreto para que el Poder Legislativo (el Congreso nacional de la República) lo apruebe, aunque la Carta Magna vigente de Honduras prohíbe el cambio de los llamados artículos pétreos, entre los que se encuentran hacer cambios en la Constitución y permitir la reelección presidencial consecutiva. Zelaya remarcó que lo que busca con esta modificación a la constitución es que halla "leyes más claras y mandatos totalmente congruentes con la realidad que le permitan al país un ordenamiento jurídico, político, social, económico, cultural, en los cuales todos conozcamos cuáles son las reglas del juego.", y también aseguró que va "a gobernar los cuatro años, ni un día más, ni un día menos, ni un minuto más, ni un minuto menos".[5]
La Procuradoría General de Honduras también firma la solicitud del proceso judicial contra el decreto PCM-005-2009.[9]
Roberto Micheletti, presidente del
congreso hondureño, acusa a Zelaya de querer mantenerse en el gobierno fuera del periodo para el cual fue elegido.[10]
El Tribunal de Justicia de Honduras ordena suspender la consulta promovida por el poder ejecutivo mediante el decreto PCM-05-2009 del
23 de marzo de 2009, aun cuando no haya sido publicado.[11] La Iglesia Católica hondureña se pronuncia en favor de la comunicación entre hondureños para salir de la crisis política producto de colocar una cuarta urna con el fin de redactar una nueva constitución en Honduras.[12]
El mismo día el presidente Zelaya acepta la renuncia del ministro de Defensa, Edmundo Orellana y destituye el jefe de las Fuerzas Armadas, general Romeo Vásquez Velásquez, por que se rehusaron en movilizar el material para la consulta, programada para el
El presidente Zelaya anula el Decreto PCM-005-2009 del 23 de mayo por no haberse publicado en "La Gaceta". Luego emite el Decreto PCM-020-2009 ordenando realizar una "Encuesta de Opinion Publica Convocatoria Asamblea Nacional Constituyente" a cargo del Instituto Nacional de Estadística con la pregunta: Está de acuerdo que en las elecciones generales del 2009 se instale una Cuarta Urna en la cual el pueblo decida la convocatoria una Asamblea Nacional Constituyente?. De acuerdo a la Constitución, solo el Tribunal Supremo Electoral es el autorizado en realizar consultas, no el Instituto Nacional de Estadística.
El Juez Jose Tomas Arita Valle de la Corte Suprema de Justicia ordena al teniente coronel Rene Antonio Herpburn Bueso del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas en allanar la vivienda del presidente Zelaya y ponerlo a orden de la justicia de Honduras por delitos en perjuicio del Estado de Honduras ante el requerimiento del Ministerio Publico.[11]
La madrugada del día 28, fuerzas armadas al mando del teniente coronel Rene Antonio Herpburn Bueso, allanaron la residencia presidencial, para posteriormente detener al presidente
Manuel Zelaya.[18] Luego, fue trasladado a la base de la Fuerza Aérea al sur de
Tegucigalpa para ser llevado finalmente a
Costa Rica.[19]
En sesión del Congreso Nacional de Honduras se admitió la renuncia del presidente Zelaya por una supuesta carta[21] que habría redactado el 25 de junio. Desde
Costa Rica el presidente Zelaya desmintió haber presentado tal renuncia[22]
[23] e hizo un llamado a la desobediencia civil. Luego, el Congreso resolvió por unanimidad la destitución del presidente Zelaya, por considerar que las acciones de gobierno de éste habían violado la Constitución y el ordenamiento jurídico del país, y designó para sucederlo al presidente del Congreso,
Roberto Micheletti, con el compromiso de que el mismo permanecerá en el cargo hasta la terminación del mandato de Zelaya en enero de 2010.[24]
Constitución dicta que ante la ausencia del Presidente del Ejecutivo, el
Congreso Nacional, asuma las funciones de jefe de Estado de forma provisional.[25] Las Fuerzas Armadas hondureñas desplegaron un dispositivo preventivo con varios aviones de combate y con soldados en las calles de Tegucigalpa, donde la policía lanzó gases lacrimógenos contra simpatizantes de Zelaya que se manifestaban en el centro de la ciudad.[26] Cortaron la electricidad, telefonía e Internet del país.[27]
[31] Otra de las medidas tomadas fueron la prohibición de trasmisiones de cadenas internacionales dentro de Honduras.[32] También fueron detenidos por fuerzas militares varios periodistas, quienes posteriormente fueron puestos en libertad.[33] También se denuncia que las tropas secuestraron a los embajadores de
Venezuela y la canciller hondureña
Patricia Rodas.[34]
Unificación Democrática, un pequeño partido político hondureño de izquierda radical que fue el único que apoyó al depuesto Manuel Zelaya, denunció que la mayoría parlamentaria no convocaba a sesión a sus legisladores por ser contrarios al nuevo gobierno, según informaba una de sus 5 congresistas a
Venezolana de Televisión, añadiendo que estaban siendo perseguidos.[40]
Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó por unanimidad una resolución que pedía el restablecimiento del Presidente Zelaya. Zelaya habló ante la Asamblea General, donde fue aplaudido en varias ocasiones.[43]
El Congreso hondureño, con excepción del Partido de Unificación Democrática, decretó este día la
suspensión de las garantías individuales otorgadas por la constitución de la nación centroamericana.[44]
El embajador de Honduras ante
Estados Unidos, Roberto Flores Bermúdez, único que regresó al país para consultas, afirmó a su llegada que la
"remoción" de
Manuel Zelaya de la Presidencia "no es un golpe de Estado".[46] Ante estas declaraciones, el presidente de la república en el exilio, a través de la vicecanciller,
Beatriz Valle, destituyó a los embajadores de Honduras en
Washington D. C. y en
Bruselas.[47]
El gobierno interino canceló la
tarjeta de crédito oficial del presidente en el exilio
Manuel Zelaya Rosales, quien habría gastado alrededor de 80 mil
dólares en renovar su vestuario y hacer los pagos de hotel,[48] desde que fue expulsado a
Costa Rica apenas en ropa de dormir, sus gafas y sus documentos personales. También se inhabilitaron cien cuentas bancarias para emitir cheques con respaldo de los fondos de la casa de Gobierno.[49]
Fracasaron las gestiones del secretario de la
OEA para poner fin a la crisis política en
Honduras, luego de volver a condenar enérgicamente la salida por la fuerza del presidente
Insulza luego de reunirse con diplomáticos, líderes políticos, organizaciones sociales y miembros de la Corte Suprema de Justicia declaró a periodistas en
Tegucigalpa: "Nosotros queremos que esta situación sea revertida (...), Lamento decir que de mi gestión no se desprende que exista disposición para hacer esto", refiriéndose a la futura suspensión de Honduras de la
Micheletti no le importa quedar aislado si eso significa "haber dado un alto a la embestida de (el presidente venezolano Hugo)
Chávez"[51] y denunció la
Carta de la Organización de los Estados Americanos de conformidad con lo previsto en el artículo 143 de la misma, iniciando el proceso para renunciar a la
OEA,[52] pero como la OEA desconoce al gobierno interino tampoco reconoce esta renuncia.[53]
Tras la vuelta del secretario general de la OEA José Miguel Insulza de su viaje a Honduras, Manuel Zelaya declaró en una rueda de prensa que volvería a Honduras el
5 de julio, acompañado por el propio Insulza, la presidenta de
Cristina Kirchner, el presidente de
Rafael Correa, el presidente de
Luiz Inácio Lula da Silva y otras personalidades no desveladas. Zelaya pidió a sus seguidores que acudiesen a recibirlo al
aeropuerto internacional de Tegucigalpa "sin armas", para evitar posibles enfrentamientos.[55]
Tras conocerse la noticia, el
Óscar Rodríguez Maradiaga exhortó a Zelaya a no volver a Honduras para evitar una ola de violencia: "un regreso [de Manuel Zelaya] al país en este momento podría desatar un baño de sangre. Sé que usted ama la vida, sé que usted respeta la vida. Hasta el día de hoy no ha habido ni un solo muerto hondureño. Por favor medite, porque después sería demasiado tarde", declaró Rodríguez.[56]
derechos humanos denunciaron hasta este día, 5 muertes, 70 heridos y mas de 450 detenidos como consecuencia de las medidas de excepción, las cuales, el dia 4 de Julio adelantaron el estado de sitio a las 2 de la tarde, prohibiendo la presencia en la calle de los civiles a partir de dicha hora.[58]
Organización de Estados Americanos, reunidos en sesión extraordinaria en
Washington, aprobaron por 33 votos a favor una resolución mediante la cual se suspendía la pertenencia de Honduras a dicho organismo. Esta suspensión se basó en el artículo 21 de la
Carta Democrática Interamericana, según la cual se establece la suspensión de un Estado miembro cuando se "constate que se ha producido la ruptura del orden democrático". Con esta decisión, Honduras se convirtió en la segunda nación en ser excluida de la OEA, después de
Cuba.[59]
Tras el informe del secretario general de la
José Miguel Insulza, sobre su gestión en Tegucigalpa, este organismo decide suspender a
Honduras en virtud del artículo 21 de la Carta Democrática Interamericana.[60]
Se informó que algunos responsables del golpe de estado abandonaron el país y diversos empresarios y dueños de medios, que apoyaron en un inicio el golpe, cuestionaron la negativa de
Micheletti de negociar con la
OEA una salida a la situación. Mientras tanto,
Zelaya, reafirmó su intención de arribar e hizo un llamado a sus simpatizantes a romper el cerco militar, acompañado por el presidente de la
Miguel d`Escotto, al Aeropuerto Internacional de
Toncontín en
Tegucigalpa, cuyos alrededores se encontraban tomados por miles de concentrados tras la retirada de varios retenes del ejército.[61]
Zelaya. Luego, el alto mando de la policía hondureña, informó de la retirada de la policía nacional y responsabilizó al Ejército de las muertes que pudieran producirse.[61] Tras intentar aterrizar un par de veces, Zelaya fue para
El Salvador a reunirse con gobernantes latinoamericanos.[62]
Durante el acercamiento de Zelaya al aeropuerto se produjeron enfrentamientos entre simpatizantes del primero y el Ejército. Estos enfrentamiento se saldaron con 2 muertos civiles y varios heridos; según algunos medios de comunicación, uno de los casos fatales corresponde a un joven que intentaba derribar una cerca.[63]
[62] El gobierno de Micheletti aseguró que los dos muertos habían sido causados por los mismos manifestantes,[66] alegando que las fuerzas de seguridad solamente utilizaron
balas de goma.[67] Sin embargo, de acuerdo a
José Miguel Vivanco, director regional de
Human Rights Watch existen evidencias de que el Ejército sí usó armas de fuego al dispersar a los manifestantes.[67]
Mas de 600 personas fueron detenidos la noche anterior mientras volvían del aeropuerto luego que fuera establecido un anticipado toque de queda.[68] Los hospitales de Tegucigalpa reportaron haber recibido víctimas de disparos hechos por las patrullas armadas durante el toque de queda nocturno.[69] Otra marcha pro-Zelaya está programada para la mañana del lunes.[70] Las autoridades del aeropuerto internacional de Toncontin, han suspendido los vuelos por 48 horas.[68]
De acuerdo con TeleSur y otros medios, el presidente constitucional Manuel Zelaya viaja hoy a Washington para encontrarse con la secretaria de estado de los Estados Unidos
Hillary Clinton[71] El presidente panameño,
Ricardo Martinelli dice que el hecho de que los países se involucren para resolver la crisis “...podría empeorar la situación actual".[72] Rodolfo Pastor Fasquelle, Ministro de Cultura bajo Zelaya, dijo a la
BBC "Hoy existe el riesgo [de guerra civil] porque ambos lados tienen amplias bases sociales, que están completamente polarizadas y tienen armas y recursos."[73] Por su parte,
Enrique Ortez canciller del gobierno interino de
Honduras, afirmó a radio Cooperativa de
Santiago que fueron los disparos de los manifestantes los que provocaron las muertes del domingo
5 de julio.[74]
Costa Rica, el premio nobel
Oscar Arias, se ofreció como mediador expresando que
"nadie mejor que un centroamericano para mediar en la crisis".[75] Ambas partes aceptaron reunirse el día
9 de julio con Arias.[76] Aunque Roberto Micheletti dejó en claro que no negociaría el retorno de Zelaya al poder,[77] mientras el derrocado presidente descartó un encuentro cara a cara.[78]
Se llevaron a cabo reuniones por separado del mediador
Oscar Arias con el gobernante interino
Roberto Micheletti y el derrocado
Manuel Zelaya. "Hemos avanzado en una primera etapa. El presidente Arias ha escuchado mi posición y la de los sectores sociales y políticos que me han acompañado, y que es (exigir) la restitución inmediata del presidente electo" por el pueblo hondureño, dijo
Zelaya al culminar su cita. Por su parte
Micheletti dijo sentirse "satisfecho" con los avances del diálogo y nombró una comisión que permanecerá en San José en la negociación promovida por Arias, quien ha dicho que espera lograr un acuerdo[79] Un delegado de la comisión expresó que el encuentro es una «negociación sin plazo».[80]
Mientras tanto, la iglesia cristiana Vida Abundante, dirigida por el pastor Evelio Reyes, crítico de Zelaya, comenzaba una jornada de 12 horas de oración, congregando a fieles de todos los estratos sociales.[81]
Reuters, el general
Romeo Vásquez Velásquez jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras, reconoce que derrocar al presidente Manuel Zelaya iba a generar un amplio rechazo en la comunidad internacional, pero dijo que decidió acatar esa orden para salvar una democracia
"amenazada".[82] Por su parte, el depuesto presidente de Honduras
Manuel Zelaya visita
República Dominicana, según lo anunció el 9 de julio, la oficina de prensa del Palacio de Gobierno de esa nación.[83] Mientras que el secretario general de la
José Miguel Insulza, dijo que las negociaciones en
Costa Rica para solucionar la crisis política que vive
Honduras se volvieron "rígidas" debido a la intransigencia de las partes y fustigó que en el gobierno interino de Micheletti "nadie quiera aceptar que hubo un golpe militar".[84]
Benedicto XVI expresó, en la
Ciudad del Vaticano, su «viva preocupación» por la situación en Honduras y exhortó a ambas partes a buscar una salida a la situación del país a través del diálogo.[85] Este mismo día fue levantado el toque de queda impuesto desde el 28 de junio por parte del gobierno en turno.[86] Asimismo, fue ultimado por hombres enmascarados en su vivienda Roger Iván Bados, dirigente obrero del Sindicato de Trabajadores de la Industria Textil y militante de
Unificación Democrática que participaba en las marchas diarias de
San Pedro Sula para exigir el retorno del mandatario depuesto.[87]
Oscar Arias, presidente de Costa Rica, invitó a las partes involucradas en la crisis política para reanudar el díalogo el día
19 de julio en
San José.[88] Este mismo día, Zelaya hizo un llamado a la «insurrección» pues la considera necesaria cuando se «violenta el orden democrático».[89]
Nuevamente es impuesto el toque de queda en el país. De acuerdo a Micheletti, grupos que apoyan a Zelaya planean realizar disturbios. Además, mencionó que está dispuesto a abandonar el cargo siempre que Zelaya no retorne al poder.[90]
Manifestantes a favor del depuesto presidente bloquearon carreteras adyacentes a Tegucigalpa sin reportar incidentes.[91]
Bajo la propuesta de Oscar Arias de establecer un gobierno de «reconciliación nacional», inicia una segunda ronda de diálogo en San José. La proposición se basa en el retorno del presidente Zelaya al poder y la amnistía a los implicados en el golpe; y el retorno de Micheletti como presidente del congreso hondureño.[92]
Las delegaciones de ambas partes reunidas en San José no llegaron a un acuerdo en vista de las proposiciones de Óscar Arias. El presidente costarricense pidió un plazo de 72 horas para intentar una solución al conflicto.[93]
Unión Europea suspendió la ayuda de
€ 65 millones para el gobierno de facto de Honduras.[95]
El gobierno de Micheletti expulsa la legación venezolana en el país y les emplazó para que abandonen el territorio en 72 horas. Los representantes diplomáticos establecieron que no se retirarán debido a que la orden fue emanada por un gobierno «golpista».[96]
Arias entrega una serie de propuestas para resolver la crisis política en Honduras. Aparte de las conocidas —siendo la más importante el retorno de Zelaya al poder— , recomienda el estabecimiento de una «comisión de verificación y una comisión de la verdad» y un «calendario de cumplimiento» que inciaría a partir de esta propuesta y con el regreso del presidente depuesto el
24 de julio. Una vocera del grupo de Zelaya dio por «fracasadas las pláticas» y, por parte de los representantes de Micheletti, expresaron que «presentarán la propuesta a los otros poderes del Estado».[97]
Manuel Zelaya ingresó a territorio hondureño por la vía terrestre desde Nicaragua, y permaneció por un espacio de dos horas, para después retornar a suelo nicaragüense. El depuesto mandatario, rodeado de parciales, entró por el punto fronterizo de Las Manos en el departamento de
El Paraíso. Por su parte, el gobierno de Micheletti —que había montado un alto dispositivo militar en la zona— impuso un toque de queda en los sitios fronterizos con Nicaragua y El Salvador. Debido a la maniobra se reportaron dos personas heridas. El abandono de territorio hondureño, de acuerdo a palabras de Zelaya, fue debido a que «se puede producir violencia y no quiero ser la causa».[98]
Zelaya anunció que instalaría un campamento en Las Manos, punto fronterizo con Nicaragua, para organizar un eventual ingreso a Honduras.[101]
Zelaya establece su base de operaciones en la ciudad de
Ocotal, en el norte de Nicaragua, para organizar una «resistencia pácifica» contra el gobierno en turno de Honduras.[103]
Departamento de Estado de los Estados Unidos revocó las visas diplomáticas de cuatro miembros del gobierno de facto, al mismo tiempo que reiteró que no reconoce a su administración.[104]
provincia de Guanacaste, Costa Rica, fue condenado el golpe de Estado en Honduras, y se demandó la restitución de Manuel Zelaya al poder; al mismo tiempo que dio respaldo a la iniciativa de Óscar Arias en la búsqueda de una solución por la vía del diálogo.[105]
Disturbios en el norte de Tegucigalpa y otras regiones del país, cuando manifestantes a favor de Zelaya chocaron con fuerzas gubernamentales. En los enfrentamientos hubo una cantidad no determinada de detenidos y heridos.[107]
El gobierno de facto levanta el toque de queda en el país, pero es mantenido en el borde fronterizo con Nicaragua en el departamento de El Paraíso.[109] Asimismo, Micheletti expresó que Honduras resiste «con orgullo» el aislamiento de la comunidad internacional.[110]
En la Conferencia de Organismos Electorales de Latinoamérica en
Costa Rica, con la asistencia de los magistrados hondureños David Matamoros y Enrique Ortez Sequeira, 23 participantes respaldaron las nuevas elecciones en Honduras y 12 países enviaran observadores. Panamá contribuirá en la transmisión de resultados.[111]
La Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) anunció el cierre de Radio Globo, afín al depuesto presidente Manuel Zelaya. Asimismo, la televisora Canal 8 sería devuelto a su antiguo propietario. Este medio fue utilizado por Zelaya para la transmisión de las denominadas «Asambleas de Poder Ciudadano».[112]
[113] Por otro lado, Zelaya aseveró que «poderosos grupos de conservadores en Estados Unidos» apoyaron el golpe de Estado en su contra.[114] A partir de este día, partieron desde diversos puntos del país marchas multitudinarias que tienen proyectado congregarse en Tegucigalpa y San Pedro Sula el día martes 11.[115] También se registraron disturbios dentro del campus de la
Universidad Nacional Autónoma de Honduras entre policías y estudiantes. La rectora del centro resultó agredida.[116]
El gobierno de Estados Unidos decide no imponer sanciones económicas contra el gobierno de Micheletti y aún no ha decidido si la destitución de Zelaya constituye un golpe de estado.[117]
Micheletti se reúne con un grupo de militares de reserva, cuyo representante expresó ante el mandatario que «los reservistas estamos firmes y listos para empuñar el fusil nuevamente».[118]
El gobierno de facto rechazó la llegada de una misión de la OEA programada para el martes 11. De acuerdo al comunicado, la delegación no incluiría a cancilleres que «tienen una actitud de apertura» con la administración; asimismo objeta la presencia de Insulza en la misma, por su «falta de imparcialidad». Insulza, en su primera visita a Honduras, no aceptó llevar el expediente judicial contra Zelaya ante la OEA. La presidencia consideraría una nueva fecha para la visita.[119]
De acuerdo a un comunicado, el gobierno hondureño admitirá el ingreso de una misión de la OEA con la condición de que el secretario de la entidad, José Miguel Insulza, asista en calidad de observador.[121]
Multitudinarias marchas en Tegucigalpa y San Pedro Sula´en favor del retorno de Manuel Zelaya. Los recorridos habían iniciado desde la última semana desde distintos puntos del país.[122] Al final del día se reportaron incidentes entre los manifestantes y fuerzas de seguridad en la capital. Por este motivo el gobierno implantó nuevamente toque de queda, suspendido desde el 31 de julio.[123]
El vicepresidente del Congreso Nacional, el democristiano Ramón Velásquez, fue atacado por seguidores de Zelaya, en momentos en que salía sin escolta del recinto legislativo.[124]
Cuatro cónsules generales hondureños de las ciudades de
Washington D.C. fueron destituidos por negarse a declarar su lealtad al depuesto mandatario Manuel Zelaya. La medida fue ejecutada por el embajador hondureño en ese país, Enrique Reina.[125]
Las instalaciones del periódico
El Heraldo, afín al gobierno de Micheletti, sufren un atentado con bombas incendiarias por supuestos partidarios de Manuel Zelaya.[126]
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) inicia operaciones en Honduras, a partir de este día, para «elaborar un informe sobre la situación de los Derechos Humanos en el contexto del golpe de Estado».[127]
El profesor Roger Abraham Vallejo, integrante del Frenta Nacional contra el Golpe de Estado, muere tras recibir un balazo en la cabeza durante una manifestación en contra del gobierno de facto y por la restitución de Manuel Zelaya, en la que también resultaron heridas docenas de personas y se efectuaron cientos de detenciones.[128]
La delegación de la CIDH rinde «observaciones preliminares» sobre la situación de los Derechos Humanos en Honduras en el contexto del golpe de Estado durante su investigación in situ. Se dio a conocer que comprueba la «existencia de un patrón de uso desproporcionado de la fuerza pública por parte de fuerzas policiales y militares, detenciones arbitrarias, y control de la información dirigido a limitar la participación política de un sector de la ciudadanía».[129] Además fue anunciado que habrá un informe oficial.[130]
La Corte Suprema de Justicia de Honduras rechazó la reinstalación en el poder de Manuel Zelaya, en consideración al
Acuerdo de San José propuesto por Óscar Arias. Asimismo, declaró que el depuesto presidente tiene acciones penales pendientes en el país en su contra; y, en cuanto a los sucesos acaecidos el 28 de junio, declaró que el resultado fue una «sucesión constitucional».[131]
Una delegación de la OEA compuesta por el secretario general de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza y los cancilleres de Argentina,
Canadá, Costa Rica,
Jamaica, Panamá, México y República Dominicana, arriban a Honduras con la misión de colaborar para «lograr el retorno al orden institucional», para tal efecto se reunirán con diversas entidades públicas y privadas.[132]
Departamento de Estado de los Estados Unidos suspende temporalmente la emisión de visas de no inmigrantes en la sección consular de su embajada en Tegucigalpa como medida de apoyo a la comisión de la OEA que visita Honduras.[134] Por otro lado, la delegación de cancilleres de la OEA fracasa en su intento de diálogo con el gobierno de Micheletti, quien confirmó el rechazo del retorno de Zelaya, y además expresó la organización de las elecciones presidenciales para noviembre, aunque no sean reconocidas «por los países del mundo».[135]
Una delegación del gobierno de facto expuso en
Washington D.C ante el secretario de la OEA, José Miguel Insulza, una propuesta de «tercería», esto es, que la presidencia hondureña sea asumida por una tercera persona aparte de Micheletti y Zelaya. De acuerdo a las fuentes Insulza recalcó que la solución debe ser conforme al Acuerdo de San José.[136]
Arranca la campaña para las
elecciones generales de Honduras de 2009, en medio de la presión internacional de no reconocer el resultado de los comicios. Para alcanzar la presidencia, los principales contendientes son
Porfirio Lobo Sosa (Partido Nacional de Honduras) y
Elvin Ernesto Santos (Partido Liberal de Honduras).[137]
El Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, ratificó el respaldo de los miembros del Consejo Permanente de la institución hacia Manuel Zelaya.[138]
El Gobierno de los Estados Unidos decide suspender toda ayuda no humanitaria a Honduras, en protesta por el derrocamiento de Zelaya.[139] Además declara que no apoyará los resultados de las elecciones planificadas para noviembre.[140]
Fondo Monetario Internacional (FMI), a través de un comunicado, revela que el Gobierno de Roberto Micheletti no podrá hacer uso de un préstamo de US $163 millones hasta nuevo dictamen.[141]
El Gobierno de los Estados Unidos canceló la visa diplomática y de turismo al presidente de facto hondureño Roberto Micheletti, en vista de los sucesos acaecidos el 28 de junio en este país.[142]
El embajador hondureño en
Ginebra, Delmer Urbizo, afín al Gobierno de Micheletti, es expulsado del recinto del
Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas ante la oposición de países latinoamericanos y del Caribe para que tomara parte en las deliberaciones de la doceava sesión de este organismo. Honduras participaría en esta reunión en calidad de observador.[143]
Cuatro de los cinco candidatos a la presidencia de Honduras se reunieron en San José con el presidente Óscar Arias. Porfirio Lobo (Partido Nacional), Elvin Santos (Partido Liberal), Felicito Avila (Democráta Cristiano) y Bernard Martínez (Innovación y Unidad) se comprometieron a buscar una solución negociada a la crisis en el país, pero no abogan por la restitución de Zelaya como presidente de Honduras.[145]
Muere el profesor Félix Murillo López después de sufrir aparentemente un accidente de tráfico en el que el conductor que lo arrolló se dio a la fuga. Se da la circunstancia de que Murillo López era un testigo clave en el caso del asesinato del también profesor Róger Vallejo el 22 de agosto, y que había recibido amenazas de muerte por participar en protestas a favor de la restitución de Manuel Zelaya.[146]
El vicepresidente y canciller de
Panamá, Juan Carlos Varela, anunció que reconocerá como presidente de Honduras al elegido en la convocatoria realizada por Micheletti, si se realizan con transparencia, ya que considera que estas elecciones son una salida democrática a la crisis.[147]
San Salvador, Norman Quijano, y el alcalde de Guatemala, Álvaro Arzú, aceptaron participar como observadores de los comicios a realizarse el 29 de noviembre.[148]
Manuel Zelaya arriba a Tegucigalpa y es alojado en la embajada brasileña. De acuerdo a sus primeras declaraciones se encuentra en Honduras para «iniciar un diálogo». Debido a estos acontecimientos la Organización de Estados Americanos convocó a una reunión extraordinaria de su Consejo Permanente[149]
[150] en las horas de la tarde.[151] El Gobierno de Micheletti, ante el retorno de Zelaya, ha impuesto el toque de queda en todo el país, inicialmente desde 4:00 de la tarde hasta las 7:00 del siguiente día,[152] ampliado luego hasta las 6:00 de la tarde.[153]
Micheletti ha pedido al gobierno de Brasil que entregue a Zelaya ante las autoridades hondureñas para que responda ante la justicia por los delitos de traición a la patria, abuso de autoridad, usurpación de funciones.[154] Además acusa a Zelaya de querer obstaculizar las elecciones presidenciales del
29 de noviembre.[152]
Policía y militares desalojan violentamente a cientos de manifestantes que se encontraban frente a la embajada brasileña.[155] Mientras tanto el gobierno brasileño pidió al régimen de facto respetar la soberanía de su embajada en Tegucigalpa y cumplir la
Convención de Viena además de protestar por el corte de energía, agua y teléfono en las instalaciones de la embajada.[156]
Además el gobierno de Micheletti amplió el toque de queda en todo el territorio hondureño hasta las 6:00 AM del día 23, lo que suma 38 horas consecutivas con esta medida.[157] Asimismo, Micheletti, a través de un comunicado leído por el ministro de Relaciones Exteriores, expresó su disposición de conversar con Zelaya con la condición de que este reconozca las elecciones de noviembre y que no habrá discusión de los cargos contra el depuesto presidente.[158] Inmediatamente después de la lectura del comunicado el gobierno extendió nuevamente el toque de queda hasta las 6:00 PM del miércoles.[159]
También el gobierno brasileño anunció que había solicitado una reunión urgente del
Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para tratar lo que considera agresiones a su embajada en Tegucigalpa.[160]
El gobierno de Micheletti suspende temporalmente el toque de queda de 10:00 AM a 5:00 PM,[161] para luego reinstalarlo indefinidamente.[162] Mientras tanto, varios presidentes latinoamericanos han pedido la restitución de Zelaya durante sus intervenciones ante la
Asamblea General de las Naciones Unidas.[163]
[164] También
Naciones Unidas declaró en un comunicado que no creía que existieran en Honduras condiciones para unas elecciones "creíbles" y anunció el retiro de la asistencia electoral.[165]
Ricardo Martinelli, expresó ante la Asamblea General de la
ONU, que la mejor salida a la crisis son las elecciones con un gobierno de unidad.[166]
Un informe divulgado por el congresista estadounidense Aaron Schock expone que la destitución de Manuel Zelaya fue legal y de acuerdo a leyes hondureñas, pero que expulsión de Honduras no fue constitucional.[167]
El gobierno de Micheletti aceptó la propuesta del ex-presidente
Jimmy Carter, para que una misión integrada por el presidente de
Oscar Arias, y el vicepresidente de
Panamá, Juan Carlos Varela, visite Honduras y tratar de buscar una solución a la crisis.[169]
Por otro lado, La ministra de cultura y deportes de Honduras, Mirna Castro, anuncia que la celebración de los
IX Juegos Deportivos Centroamericanos no se celebrarán en el país debido a la crisis política. El evento estaba proyectado a realizarse en diciembre.[170]
El Gobierno de Roberto Micheletti dio un plazo de diez días a al Gobierno de Brasil para que «defina la situación» de Zelaya, refugiado en la embajada de Tegucigalpa; de lo contrario, adoptará «medidas adicionales de acuerdo al derecho internacional».[171] Por su parte, el presidente de Brasil,
Luiz Inácio Lula da Silva, rechazó el ultimatum.[172]
Además, el gobierno de Micheletti anunció la aprobación de un decreto ejecutivo que suspende por 45 días las libertades de emisión del pensamiento, circulación, reunión y asociación así como el de libertad personal.[173]
El gobierno en el poder cerró y confiscó equipos de una emisora de radio y un canal de televisión afines al Presidente Zelaya, por que "atentaban contra la paz y el orden público".[175]
El presidente de facto Roberto Micheletti, anuncia la derogación del decreto emitido el 27 de septiembre que suspedía las garantías constitucionales.[178]
Una misión de los congresistas estadounidenses pertenecientes al partido republicano, encabezada por
Jim DeMint e
Ileana Ros-Lehtinen, visitaron Tegucigalpa y declararon que el gobierno de Micheletti es legítimo,[179] que Zelaya actúa movido por interés personales y que la política de Obama sobre Honduras es incorrecta.[180]
Una delegación de la OEA encabezada por José Miguel Insulza arriba a Tegucigalpa para mediar en el conflicto que aqueja el país. La reunión, denominada «Diálogo Guaymuras», incluye a los delegados de Guatemala, El Salvador, Estados Unidos, México, Ecuador, Canadá, Jamaica, Costa Rica, República Dominicana, Brasil, Argentina, y España.[181] De acuerdo a Insulza: «No estamos aquí para crear un debate, estamos para encontrar soluciones concretas a una situación que no puede prolongarse».[182] Este mismo día, el Juzgado de Letras de lo Contencioso Administrativo de Honduras derogó el decreto del depuesto presidente Manuel Zelaya que promovía la celebración de un referéndum para convocar una Asamblea Constituyente que aprobaría una nueva Constitución Política.[183]
La delegación de la OEA deja territorio hondureño sin resultados concretos para resolver la crisis política.[184] Las comisiones que representan a Zelaya y Micheletti continuarán con una agenda para discutir una solución al conflicto.[185]
El Gobierno de Roberto Micheletti divulga un decreto que permitiría revocar licencias a «los medios de comunicación que inciten al odio nacional o la anarquía social».[186]
Los representantes del Gobierno en turno y del depuesto presidente Zelaya inician nuevamente las conversaciones. El principal punto de tropiezo es la restitución de este último al poder. Una representante de Micheletti expresó que «ambas partes han logrado consenso en la mayoría de los 12 puntos del Acuerdo de San José».[187]
La canciller del depuesto presidente Manuel Zelaya, Patricia Rodas, afirmó durante la séptima cumbre de la Alternativa Bolivariana para las Américas que el «diálogo iniciado por la OEA ha sido definitivamente roto». La funcionaria culpa a la «intransigencia» de Micheletti pues «no acepta la restitución» de Zelaya.[188] Por su parte, el ministro de la presidencia de Micheletti aseveró que siguen «en el diálogo todo el tiempo que sea necesario».[189] A pesar de todo, las partes decidieron prorrogar por dos días más el diálogo.[190]
Representantes de Manuel Zelaya en la mesa de diálogo, sostenida con el gobierno de Micheletti, anuncian la ruptura de las pláticas debido a la negativa de restituir al depuesto presidente en el poder.[191] Los representantes gubernamentales, por su parte, hicieron una nueva propuesta que incluiría la consulta al congreso sobre el retorno de Zelaya o que éste desista de su pretensión para dar paso a un «gobierno de transición».[192]
La comisión representante de Roberto Micheletti acepta la petición de Manuel Zelaya de que sea el congreso nacional quien decida sobre el retorno del depuesto presidente al poder. La Corte de Justicia local, que acusa a Zelaya de 18 de delitos y que era la opción del Gobierno de Micheletti para decidir la restitución, realizará informes previos.[193]
Representantes de las comisiones de Manuel Zelaya y Roberto Micheletti entregaron al congreso hondureño el documento "Acuerdo Tegucigalpa-SanJosé-Diálogo Guayamuras", que contiene la petición para que el ente se pronuncie sobre la restitución de Zelaya. Tal dictamen, según el presidente del parlamento, es "la única...que tiene carácter vinculante".[194]
El Congreso de Honduras resolvió realizar consultas a la Corte Suprema de Justicia, la Procuraduría General de la República, al Comisionado Nacional de los Derechos Humanos y el Ministerio Público para analizar la restitución del Manuel Zelaya.[195]
Los ministros del gabinete de Roberto Micheletti renuncian a sus cargos con el propósito de «permitir la designación de nuevos funcionarios». Esta resolución se da en función de, según un comunicado, «apoyar el cumplimiento del Acuerdo Tegucigalpa-San José que establece que hoy debe conformarse el nuevo gobierno de unidad en Honduras».[196] El mismo Micheletti nombró los nuevos funcionarios que representan el «amplio espectro ideológico y político» del país, en vista de que Zelaya no mandó los nombres ante una petición.[197]
Manuel Zelaya declara fracasado el acuerdo para solucionar la crisis en el país, en vista de que el «Gobierno de unidad» no integra ningún miembro representativo del depuesto mandatario y no es presidido por él mismo, como presidente constitucional.[198]
Las comisiones representantes del Gobierno presidido por Micheletti y el depuesto presidente Manuel Zelaya, junto a delegados de la OEA, retoman una nueva ronda de diálogo en vista del fracaso de la instauración de un «Gobierno de unidad».[199]
Craig Kelly, subsecretario adjunto para el Hemisferio Occidental de Estados Unidos y quien había llegado a Honduras para entrevistarse con ambas partes, partió del país sin lograr una salida para la crisis política.[200]
Barack Obama, Manuel Zelaya declaró que renuncia su retorno al poder y la decisión de impugnar las elecciones del 29 de noviembre, pues «los comicios no serán suficientes para solucionar la crisis política en la que está inmersa Honduras».[201]
Según el presidente del congreso hondureño, José Alfredo Saavedra, la discusión sobre la restitución de Manuel Zelaya será realizada el 2 de diciembre, tres días después de las elecciones generales.[202]
Roberto Micheletti anunció su pretensión de «ausentarse» de la presidencia «para no interferir con el proceso electoral del país». Aunque, —según sus palabras— se retiraría del 25 de noviembre al 2 de diciembre, señaló que debe consultarlo con diversos sectores.[203]
Roberto Micheletti se retiró del poder por una semana. En su defecto el país estará regido por el Consejo de Ministros de la República de Honduras.[204]
La Corte Suprema de Justicia de Honduras ratificó una declaración proveída el mes de agosto, donde establece que Zelaya no puede ser restituido en su cargo sin antes haberse sometido a los juicios que tiene pendientes. La opinión fue aprobada por 14 de los 15 magistrados del organismo.[205]
Elecciones generales en Honduras. Los gobiernos de Costa Rica, Estados Unidos y Perú anunciaron que reconocerán al mandatario electo «si las elecciones se efectúan de una forma transparente y creíble».[206]
El gobierno de Colombia reconoce el resultado de las elecciones. Según el presidente
Álvaro Uribe Vélez: «Colombia reconoce al nuevo Gobierno se ha dado un proceso democrático en Honduras de alta participación, sin fraude y confiamos que este nuevo Gobierno adelante todos los esfuerzos para superar definitivamente esta situación difícil que se ha presentado en Honduras para consolidar plenamente las instituciones democráticas».[207]
Ante la virtual victoria de Porfirio Lobo Sosa, el secretario de la OEA estableció que no desconoce ni valida las elecciones, pero «analizará la situación» y «está abierto al diálogo con Porfirio Lobo para contribuir a restablecer así al orden democrático en Honduras».[208]
Congreso Nacional de Honduras votó en contra de la restitución de Manuel Zelaya. Con informes adversos de la Corte Suprema de Justicia, Procuraduría General y Fiscalía General para restituir el mandatario, y en atención a la solicitud de la comisión negociadora del llamado Diálogo Guaymuras, 111 diputados se pronunciaron en contra del retorno de Zelaya, 11 lo hicieron a favor y se registraron 3 ausencias.[209]
Roberto Micheleti delega la administración del gobierno a su Concejo de Ministros. El mandatario no expresó su renuncia y continúa como presidente interino hasta el
27 de enero.[210]
Tras la toma de posesión presidencial, Porfirio Lobo Sosa firmó un salvoconducto para que Manuel Zelaya abandonase el país con rumbo a República Dominicana acompañado del presidente
Leonel Fernández Reyna.[211]
En cumplimiento del "Acuerdo Tegucicalpa-San José" del 30 de octubre de 2009, el presidente Porfirio Lobo estableció la Comisión de la Verdad y la Reconciliación integrada por ex vicepresidente guatemalteco
Eduardo Stein (coordinador), el diplomático canadiense Michael Kergin y la ex magistrada peruana María Amadilia Zavala Valladares, y en representación de Honduras la rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras Julieta Castellanos, el ex rector Jorge Omar Casco, y su secretario Sergio Membreño. La comisión tiene como misión investigar los hechos relacionados con el golpe de Estado que depuso al presidente Manuel Zelaya y un plazo de ocho meses para rendir su informe.[212]
↑ a b «Toque de queda en Honduras ha registrado más de 600 personas detenidas». Agencia Bolivariana de Noticias (06-07-2009). Consultado el 06-07-2009./
OEA. Asamblea General. AG/RES. 1 (XXXVII-E/09). Resolución sobre la Crisis Politica en Honduras. 30 de junio de 2009
WikiLeaks revela crudo retrato de Manuel Zelaya Las impresiones del ex embajador Ford, publicadas por Wikileaks, datan de mayo de 2008, cuando el ex presidente Zelaya llevaba casi dos años en el poder
Un retrato descarnado del ex presidente de Honduras Manuel Zelaya, hecho por el ex embajador de EE UU Charles Ford, trascendió este viernes en los nuevos documentos del Departamento de Estado filtrados por Wikileaks.
Siniestro, corrupto, adolescente rebelde, errático y caricatura del caudillo terrateniente son algunos de los calificativos que Ford utilizó para describir al ex mandatario
separado del poder en junio de 2009.
Las impresiones del ex embajador Ford, publicadas por Wikileaks, datan de mayo de 2008, cuando el ex presidente Zelaya llevaba casi dos años en el poder y se había volcado hacia Hugo Chávez y su eje bolivariano.
Con una cruda e irónica descripción, Ford pretendía orientar a su sucesor, Hugo Llorens, en el trato con el entonces presidente de Honduras.
Sugería hablarle a "Mel" de forma directa y atraerlo "con la esperanza de minimizar el daño a la democracia y a la economía hondureñas".
En su relato, clasificado como secreto, Ford ponía en perspectiva el teatro de Zelaya, cuyo principal objetivo es el de "enriquecerse, él y su familia".
No obstante, pretendía también quedar como "el mártir" que "intentó buscar la justicia social para los pobres", pero que se vio obstaculizado "por intereses poderosos no identificados".
En esta nueva filtración publicada por el diario español El País con el título "Manuel Zelaya, "la caricatura del caudillo terrateniente", el ex presidente es retratado también por sus rasgos autoritarios.
"Zelaya se siente cómodo con las Fuerzas Armadas y la Iglesia católica, pero le molesta la mera existencia del Congreso, del Fiscal General y de la Corte Suprema", escribió Ford, quien añade que los ataque contra la prensa pusieron en peligro a varios periodistas críticos.
De hecho, su estrategia para "salirse con la suya es la intimidación y el acoso".
Lo peor, expresaba Ford, es que "está cada vez más rodeado por gente implicada en el crimen organizado".
Ford se apreciaba en sus relatos de haber conocido bien a "Mel" Zelaya. Lo describe como cortés y encantador, ""dispuesto", explica, "a decirme lo que él cree que yo quiero oír en ese momento". El diplomático muestra su desconcierto ante la actitud errática del mandatario, que cambia a la hora de abordar sus relaciones con Chávez o el nombramiento del embajador de Honduras en la ONU. "Era como si no recordara nuestra conversación solo unos días antes", decía Ford.
Y agregaba que "las opiniones de Zelaya cambian de un día para otro, e incluso de una hora para otra, dependiendo de su humor o de a quién ha visto de último".
Muestra de esa conducta errática era su retórica violenta sobre Estados Unidos, cuya política migratoria calificaba de "fascista". Aunque, en contraste, decía estar dispuesto a reunirse con el presidente George Bush "en el momento".
Zelaya "no solo permitió la primera visita en 22 años de un buque de guerra de EE UU a Honduras, sino que pronunció en cubierta un fogoso discurso ensalzando las relaciones bilaterales", decía Ford en el documento. Eso sí, después expresó su orgullo en el papel que tuvo Honduras en la "en la captura y ejecución del intervencionista estadounidense William Walker (filibustero y aventurero del siglo XIX fusilado en 1860)".
Esa dualidad de Zelaya dejaba perplejo a Ford, quien contó también que "Mel": "Siempre suspicaz hacia las intenciones de EE UU, se sometió inexplicablemente a un perfil psicológico en mi residencia. Dos veces".
La ambivalencia de "Mel" se refleja también cuando "alienta movilizaciones callejeras contra las políticas de su propio Gobierno, solo para solucionar el conflicto que sea en el último momento". El embajador cree que esto le sirve para "ganar aceptación popular".
Zelaya "sigue teniendo mucho del adolescente rebelde que reta a la autoridad", decía Ford.
Uno de los pasajes más delicados, y que quedaron consignados en los documentos secretos filtrados por WikiLeaks, es donde Ford menciona el lado "siniestro" de Zelaya.
"Pero también existe un Zelaya siniestro, rodeado por unos pocos asesores vinculados tanto a Venezuela y Cuba como al crimen organizado", dice el embajador saliente. Ford también deja clara su desconfianza ante el mandatario.
"Soy incapaz de poner a Zelaya al corriente de actuaciones delicadas en materia de seguridad y lucha antinarcóticos por el temor a poner en peligro la vida de funcionarios estadounidenses".
Con ironía, Ford también confirma la imagen de sí mismo que Zelaya ha explotado como "hijo de Olancho".
"Al contrario que la mayoría de los presidentes hondureños recientes, para Zelaya un viaje a la gran ciudad significa Tegucigalpa, y no Miami o Nueva Orleans".
Y añade que "es un regreso a otra época de Centroamérica, casi una caricatura del caudillo terrateniente, por su estilo de liderazgo".
Ford también muestra la soledad de "Mel", quien no tiene amigos porque maltrata a sus allegados. "En un almuerzo explicó que no confiaba en nadie de su Gobierno", escribió el diplomático.
Sobre el futuro político de Honduras y sus relaciones con Estados Unidos, Ford se mostró pesimista. "Su búsqueda de inmunidad para numerosas actividades del crimen organizado
perpetradas en su Administración lo convertirá en una amenaza para el Estado de derecho y la estabilidad institucional".
Y recomienda que "necesita espacio para moverse, pero debemos ser muy directos con él". Además aconseja incluirle lo menos posible "para proteger nuestros intereses vitales" y "minimizar los daños para la democracia y la economía hondureñas".
Más de un año después de este informe, Zelaya fue separado del poder.

References: resolución 
 artículo 143
 resolución 
 artículo 21
 artículo 21
 resolución 
 Resolución