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Timestamp: 2015-03-27 22:05:55+00:00

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07. Adquisición de los derechos reales: la tradición - Juspedia
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Contenidos1 Introducción: la adquisición de los derechos reales2 Los modos de adquirir: el artículo 609 del CC2.1 Los contratos de finalidad traslativa y la tradición2.2 La donación, en particular2.3 La sucesión mortis causa2.4 El origen legal de ciertos derechos reales2.5 La usucapión2.6 La ocupación2.7 La accesión3 Adquisición originaria y derivativa de los derechos reales3.1 Adquisición originaria3.2 Adquisición derivativa3.2.1 Adquisición derivativa traslativa3.2.2 Adquisición derivativa constitutiva3.3 Razones de la diferenciación entre ambas3.4 Otras clasificaciones de los modos de adquirir4 La adquisición o transmisión derivativa de los derechos reales4.1 La transmisión derivativa en Derecho español4.2 La teoría del título y el modo4.3 Referencia al sistema francés y alemán5 La tradición5.1 Concepto y efecto fundamental5.2 Las clases o formas de la tradición5.2.1 Espiritualización de la tradición5.2.2 Sede normativa5.3 La tradición real: material y simbólica5.4 La tradición instrumental5.5 Otras formas de tradición5.5.1 Traditio brevi manu5.5.2 Constitutum possessorium5.5.3 El simple acuerdo transmisivo: la traditio ficta5.5.4 La cuasitradición o tradición de derechos Introducción: la adquisición de los derechos reales Uno de los problemas básicos que debe afrontar cualquier sistema jurídico radica en determinar
como se llega a ostentar la titularidad jurídico-real de los bienes.
La tradición jurídica romanista, en la que se incardina claramente nuestro Derecho, enfoca la
respuesta a dicho problema hablando de modos de adquirir el dominio y los demás derechos reales.
Pero, en realidad, la expresión resaltada no tendría por qué ser mantenida y podría ser perfectamente
sustituida por la de formas de adquirir o, incluso mejor, por la de causas de adquisición de la propiedad
y restantes derechos reales.
En efecto, a nuestro sistema jurídico lo que le importa es que la adquisición (y/o transmisión) de los
derechos reales encuentre fundamento en un hecho, acto o negocio causal. Aunque podría inducir a
confusión el abandono radical de la expresión modos de adquirir. El Derecho privado hunde sus raíces
en la historia y, como veremos, siendo aconsejable una mínima referencia histórica a la denominada
teoría del título y el modo, resulta conveniente a efectos pedagógicos mantener el giro lingüístico de
modos de adquirir.Los modos de adquirir: el artículo 609 del CC Nuestro Código Civil afronta los problemas aludidos en una norma capital, el artículo 609, que
textualmente se expresa así: "La propiedad se adquiere por la ocupación. La propiedad y los demás derechos sobre los bienes se
adquieren y transmiten por la ley, por donación, por sucesión testada o intestada, y por consecuencia de
ciertos contratos mediante la tradición".
Pueden también adquirirse por medio de la prescripción.Los contratos de finalidad traslativa y la tradición
Requiere el Código que tenga lugar la tradición respecto de "ciertos contratos". Esta última
precisión del art. 609 trata de adelantar que existen algunos contratos que tienen por finalidad transmitir
derechos reales (compraventa o mutuo), mientras que otros se encuentran dirigidos a resolver el
problema de la prestación de servicios y no el de la dominación de las cosas (mandato, mediación).
Dicha precisión permite diferenciar entre contratos de (o con) finalidad traslativa y aquellos que
La transmisión convencional, mediante contrato, de derechos reales requiere, en todo caso, que se
produzca la tradición o entrega del objeto del derecho real o la puesta en disposición del mismo en favor
del titular. En una hipoteca o en la opción de compra inscrita, la tradición se identifica con la escritura
pública e inscripción registral.La donación, en particularLa donación se trata de un contrato de finalidad traslativa pero
es contemplada separadamente del resto de los contratos. La razón de ello radica en que, el Código Civil
español atribuye a la donación un particular efecto transmisivo de la propiedad de las cosas donadas, sin
necesidad de tradición o entrega de la cosa.La sucesión mortis causaLos derechos reales también se adquieren y transmiten "por
sucesión testada e intestada", esto es, por la sucesión mortis causa. Sin embargo, dado que la herencia
constituye una unidad patrimonial, compuesta por toda clase de acciones, obligaciones y derechos (no
sólo los derechos reales), es natural que reclame un estudio específico.El origen legal de ciertos derechos realesLa causa de nacimiento, adquisición o
transmisión de los derechos reales se encuentra, algunas veces, en la propia Ley: usufructo,
servidumbres, hipotecas, retractos... legales.La usucapiónLa prescripción adquisitiva o usucapión (art. 609.3) es también una causa
legítima de adquisición, tanto de la propiedad en sí misma considerada (que es lo más frecuente en la
práctica), cuanto de los demás derechos reales que sean susceptibles de posesión.La ocupaciónFrente a la funcionalidad general de la usucapión respecto de los derechos reales
poseíbles, la ocupación sólo legitima la adquisición de la propiedad, resultando inhábil, por principio,
para transmitir el propio dominio. No sirve tampoco como medio o causa de nacimiento y adquisición
de los demás derechos reales.La accesiónEn la relación de modos de adquirir contemplados por el artículo 609 no hay
ninguna referencia expresa a la accesión. Sin embargo, dicha omisión no afecta naturalmente a su
condición propia de modo de adquirir las cosas accesorias que se incorporen a la principal.Adquisición originaria y derivativa de los derechos reales
Adquisición originariaSe habla de adquisición originaria cuando la titularidad dominical,
de dominio (o de cualquier otro derecho real) se obtiene con independencia del derecho del titular
anterior, ya sea:Porque la misma adquisición coincide con el derecho (de propiedad), haciéndolo nacer o
generándolo: tal ocurre en el supuesto de la ocupación de bienes muebles vacantes o abandonados.Porque la titularidad jurídico-real (propiedad o cualquier otro derecho real limitado, que sea
susceptible de posesión) se consigue sin estar fundamentada en el derecho del titular anterior a través,
por ejemplo, de la usucapión.
Adquisición derivativaLa adquisición derivativa tiene lugar cuando el titular cede o transmite
su derecho real (propiedad o cualquier otro, siempre que sea transmisible: uso y habitación, por ejemplo)
a otra persona, que pasa a ser el nuevo titular. El nuevo titular ocupa la posición del anterior y, por
consiguiente, el contenido y extensión de su derecho se mantiene en las mismas condiciones en que lo
ostentaba el anterior titular.
Ahora bien, el anterior titular puede transmitir íntegramente su propio derecho o una facultad de
éste. Así, el propietario puede enajenar su derecho de propiedad o bien constituir un usufructo o una
hipoteca, manteniendo su titularidad dominical. Para referirse, técnicamente, a ambas eventualidades se
suele subdistinguir, dentro de la adquisición derivativa, entre:
Adquisición derivativa traslativaMediante ella, se transmite o adquiere el mismo derecho del
titular anterior (el propietario vende, el acreedor hipotecario cede su crédito hipotecario a otro, etc.) Adquisición derivativa constitutivaEl titular transfiere o transmite parcialmente su derecho,
dando origen a un nuevo derecho real (el propietario constituye un usufructo; el usufructuario otorga a
otra persona derecho de habitación sobre la casa de la finca; el superficiario constituye una hipoteca,
Razones de la diferenciación entre ambasLa confrontación entre adquisición originaria y
derivativa no es la única clasificación posible de las causas de adquisición o modos de adquirir, aunque
resulta la más útil y operativa.
La calificación de una causa de adquisición como originaria o derivativa, no está privada de
consecuencias prácticas: en caso, por ejemplo, de adquisición originaria de la propiedad, ésta se ha de
presumir libre de cualquier otro derecho real limitado que anteriormente le afectara. Así, pues, la
ocupación o la usucapión, además de traer consigo la extinción del derecho de propiedad del titular
anterior, comportan la extinción de los derechos reales y cargas que pesasen con anterioridad sobre la
cosa.Otras clasificaciones de los modos de adquirirDeben señalarse otros criterios de clasificación
de los modos de adquirir:Atendiendo a la existencia o no de contraprestación por parte del adquirente del derecho real, cabe
hablar de modos de adquirir onerosos y gratuitos.La adquisición de los derechos reales puede producirse tanto mediante actos inter vivos cuanto
mortis causa.Teniendo en cuenta el ámbito objetivo de la transmisión o adquisición, se habla de modos de
adquirir universales (ejemplo paradigmático la herencia, por recaer sobre un conjunto patrimonial) y
particulares, en cuanto referidos a la adquisición o transmisión de uno o varios derechos reales,
aisladamente considerados.
La adquisición o transmisión derivativa de los derechos reales Los denominados contratos de finalidad traslativa, su mayor representante la compraventa, son los
más frecuentes en la práctica. Determinar cuando el comprador adquiere derecho real sobre la cosa,
saber cuando se ha convertido en propietario, en absoluto es una cuestión técnica.
La transmisión derivativa en Derecho español De conformidad con el art. 609 la transmisión convencional de los derechos reales requiere la
existencia de dos elementos:Ciertos contratos (de finalidad traslativa) Mediante la tradición o entrega de la cosa sobre la que recaiga el derecho real.
El art. 1095 CC, se refiere a la obligación de dar y cuyo mandato normativo dice: El acreedor tiene
derecho a los frutos de la cosa desde que nace la obligación de entregarla. Sin embargo no adquirirá
derecho real sobre ella hasta que le haya sido entregada.
El adquirente no se convierte en titular real más que cuando se haya producido entrega de la cosa o
tradición y dicha entrega encuentre fundamento en un contrato que sea apto para transferir el dominio (o el derecho real de que se trate).Nuestro sistema normativo es fiel continuador del régimen romano respecto de la adquisición
derivativa de la propiedad o el dominio. Los glosadores medievales desarrollando dicho sistema
formularon la denominada teoría del título y el modo que, a su vez, subyace en el planteamiento
legislativo español.La teoría del título y el modoCon semejante denominación se hace referencia en Derecho
español a la formalización conceptual realizada fundamentalmente por los glosadores, de los requisitos
de la traditio romana, que toma como punto de partida dos famosos textos:Traditionibus et usucapionibus dominia rerum, non nudis pactis transferuntur (esto es, la
propiedad sobre las cosas no es transferido por los meros pactos, sino mediante la tradición y la
usucapión).Nunquam nuda traditio transferit dominium, sed ita si venditio, aut aliqua justa causa
praecesserit, propter quam traditio sequeretur (o, lo que es lo mismo, la tradición no transfiere el
dominio si no se encuentra precedida de venta o de otra justa causa).
Conforme a ello, se defiende unánimemente que la característica fundamental del sistema español en
la transmisión derivativa de los derechos reales radica en que ha de existir un título causal o título
causante (justa causa) y, además, el modo o tradición, frente a otras opciones legislativas, que se ofrecen
El primero de ellos se caracteriza porque la transmisión puede tener lugar mediante el mero
consentimiento de los interesados en la dinámica del derecho real de que se trate.
El Código alemán, una vez más por influencia de Savigny (quien minusvaloraba la justa causa
traditionis romana y otorgaba el papel relevante al acuerdo de las partes sobre la traditio), llegó a la
conclusión antagónica: el título causal es irrelevante. No tiene por qué haber un sustrato precedente, sino
que basta y sobra con el mero acuerdo abstracto relativo a la adquisición o transmisión del dominio.La tradición Concepto y efecto fundamental
Al afirmar el artículo 609 que "La propiedad y los demás derechos sobre los bienes se adquieren y
transmiten... mediante la tradición", está dejando claro que la transmisión de la propiedad (y de los
demás derechos reales posibles o susceptibles de posesión) requiere que, con independencia del título
causal, tenga lugar efectivamente la entrega de la cosa sobre la que recae el correspondiente derecho.
En este contexto, tradición (vocablo romance del latino traditio) significa lisa y sencillamente
entrega de la cosa o de la posesión de la cosa sobre la que recae el derecho de propiedad (u otro derecho
real) que se transmite de una persona a otra .
Ahora bien, es claro que tal entrega ha de tener pretensión traslativa: la entrega ha de tener como
finalidad precisa transmitir la propiedad de la cosa o el derecho real de que se trate; y no una pura
traslación posesoria con otra finalidad cualquiera.El efecto fundamental de la tradición consiste, pues, en
transmitir de una persona a otra (no se olvide que se trata del supuesto más característico de adquisición
derivativa) la propiedad de una cosa o un derecho real sobre una cosa. Por consiguiente, mientras no
haya tenido lugar la tradición, el pretendido adquirente del derecho real no será tal, y sólo tendrá
derecho a reclamar al transmitente una conducta que acabe convirtiéndolo en propietario o titular del
derecho real.Las clases o formas de la tradiciónEspiritualización de la tradiciónLa transferencia traslativa de una cosa puede tener lugar de
muy diversas formas, ya que la entrega material propiamente dicha, en el sentido de transmisión manual
-de manos del transmitente al adquirente-, es claramente imposible o inapropiada en numerosísimos
casos (venta de una finca o cortijo, venta de un grupo de empresas ... ).
Por tanto, todos los sistemas jurídicos han seguido paulatinamente un proceso que se conoce con el
nombre de espiritualización de la tradición: partiendo de la base de la entrega manual y efectiva se llega
incluso a convertir el acuerdo entre el transmitente y el adquirente, en un acto equivalente a la entrega.
La tradición se espiritualiza, alejándose de su nota primitiva de materialidad.Sede normativaNuestro Código Civil regula las diversas formas de tradición en los artículos
1462 a 1464, dentro del articulado dedicado al contrato de compraventa. Este contrato, meramente
consensual, se caracteriza precisamente por ser el contrato transmisivo o traslativo de la propiedad por
antonomasia: mediante la entrega de una determinada cantidad de dinero, el comprador pretende
adquirir la propiedad de lo que le interesa. La explicación de su ubicación legal es sencilla: dado que la
compraventa es el contrato transmisivo por naturaleza y dado, de otra parte, que en virtud del artículo
609 la transmisión de la propiedad requiere la concurrencia de contrato y tradición, resulta natural que
ésta se regule en la figura contractual típica que, además, es la más conocida en la práctica.
La tradición real: material y simbólicaEl art. 1462.1 dispone que: Se entenderá entregada
la cosa vendida, cuando se ponga en poder y posesión del comprador. El texto transcrito da pie para
entender que esta puesta en posesion real (no en sentido técnico aquí) puede tener lugar de dos maneras
diferentes:Materialmente. Se habla de tradición material cuando verdaderamente existe una entrega manual y
efectiva (me llevo puesto el impermeable que compro en Santiago) De forma simbólica. La tradición simbólica acaece cuando, sin llegar a producirse una
transmisión material de la cosa, el transmitente manifiesta de forma inequívoca e irreversible su
intención de transferir la posesión al adquirente. Así ocurrirá cuando el transmitente entregue las llaves,
tanto respecto de bienes inmuebles cuanto muebles (aunque el art. 1463 lo limite a estos últimos de
forma expresa); o cuando se pongan en poder del comprador los títulos de pertenencia
La tradición instrumentalLa tradición instrumental se denomina así porque se genera en virtud
del otorgamiento de escritura pública (ésta, en lenguaje técnico es ciertamente un instrumento público) y
tiene una extraordinaria y cotidiana importancia práctica. Con semejante expresión se refiere la doctrina
al supuesto de tradición contemplado en el art. 1462.2.f: "Cuando se haga la venta mediante escritura
pública, el otorgamiento de ésta equivaldrá a la entrega de la cosa objeto del contrato".
El otorgamiento de la escritura pública ante Notario equivale o hace las veces de entrega o tradición,
aunque en realidad no haya habido transmisión posesoria del transmitente al adquiriente. Producida la
tradición por el otorgamiento de la escritura pública, a partir del momento del otorgamiento y por
principio, el adquiriente deviene propietario, o titular de otro derecho real, con independencia de
cualquier otro factor, por ejemplo que no haya pagado por completo la transmisión.
Pero el efecto traditivo automático de la escritura pública no es impuesto a las partes de forma
necesaria y general. El inciso final del párrafo comentado "... si de la misma escritura no resultare o se
dedujere claramente lo contrario" manifiesta que cabe excluir dicho efecto. Se excluye el efecto
traditivo en favor del adquirente, hasta tanto éste no pague por completo el precio aplazado. Esta
excepción tiene importancia, ya que son frecuentes las escritura de venta (sobre todo de viviendas
urbanas, pero también de maquinaria, automóviles y otros vehículos de motor, etc.) en las que se
introduce una cláusula de reserva de dominio que, claramente excluye el efecto traditivo a favor del
adquiriente, hasta tanto éste no pague, por completo el precio aplazado Otras formas de tradiciónJunto a las anteriormente reseñadas, existen otras formas de tradición
que, posiblemente tienen mucha menor trascendencia práctica, pero que deben ser igualmente
consideradas.Traditio brevi manuBajo tal denominación se identifican aquellos supuestos en que el
transmitente no necesita verdaderamente entregar la cosa al adquirente, por tenerla ya éste bajo su
posesión. Supongamos, un depositario o un arrendatario llega al acuerdo con el propietario del bien de
comprar (o aceptar la donación) la cosa depositada o arrendada.Constitutum possessoriumRepresenta el reverso de la figura anterior: el transmitente seguirá
poseyendo la cosa, pero no en condición de titular o propietario, sino por cualquier otro título: de seguir
los ejemplos anteriores, el propietario pasaría a ser depositario (entretanto el adquirente puede hacerse
cargo, materialmente hablando, de la cosa) o arrendatario (durante un período que, de común acuerdo,
convenga a las partes).
No encuentra apoyo normativo alguno en el CC, pero no existe tampoco dificultad en su admisión,
mediante aplicación analógica, pero contrario sensu.El simple acuerdo transmisivo: la traditio fictaAdemás de lo apenas dicho, se deduce de la
segunda proposición del artículo 1463 que la entrega de los bienes muebles... se efectuará... por el solo
acuerdo o conformidad de los contratantes si la cosa vendida no puede trasladarse a poder del comprador
en el instante de la venta.
Semejante pasaje normativo, aparentemente intrascendente, es sin embargo importantísimo, pese a
que su aplicación sólo cabe respecto de los bienes muebles.
En primer lugar porque manifiesta el grado sumo de espiritualización de la tradición en nuestro
Derecho, en cuanto lo en él establecido contradice o exceptúa el alcance general del dominia rerum...
non nudis pactis transferuntur.
En segundo lugar, por su alcance práctico: existiendo acuerdo de transmitente y adquirente en la
transferencia del derecho real, será su titular el adquirente desde el instante de la venta (rectius
transmisión), siempre y cuando la cosa vendida (transmitida) no pueda trasladarse a poder del
comprador (adquiriente) en aquel instante.La cuasitradición o tradición de derechos Sobre la tradición de derechos, dispone el artículo
1464 lo siguiente: "Respecto de los bienes incorporales, regirá lo dispuesto en el párrafo segundo del
artículo 1462". Art. 1462: "Cuando se haga la venta mediante escritura pública, el otorgamiento de ésta
equivaldrá a la entrega de la cosa objeto del contrato, si de la misma escritura no resultare o se dedujere
claramente lo contrario".En cualquier otro caso en que éste no tenga aplicación se entenderá por entrega el hecho de poner en poder del comprador los títulos de pertenencia, o el uso que haga de su derecho el
mismo comprador, consintiéndolo el vendedor".
El precepto debe entenderse referido tanto a los bienes incorporales propiamente dichos (como el
derecho de autor) cuanto a los derechos reales susceptibles de posesión (en caso contrario, no podría
hablar el precepto de uso) excluyendo la propiedad sobre las cosas.
Se aplican a la cuasitradición las reglas generales sobre tradición instrumental y tradición simbólica
a través de los títulos de pertenencia.

References: artículo 609
 artículo 609
 artículo 609
 artículo 609
 artículo 609
 artículo
609
 artículo 1463
 artículo
1464

artículo 1462