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3 El Convenio de mediación Héctor Hernández Tirado Comisión de Derechos Humanos del Estado de México ISBN: Comisión de Derechos Humanos del Estado de México Centro de Estudios Dr. Nicolás San Juan 113, Col. Ex Rancho Cuauhtémoc, Toluca, México. C.P Teléfonos: 01(722) Edición: Marco Antonio Sánchez López, Luis Antonio Hernández Sandoval y Magaly Hernández Alpízar. Diseño: Ivan Olguin Santa Cruz Primera edición: 2007
4 EL CONVENIO DE MEDIACIÓN Su naturaleza, efectos jurídicos y éticos. Su elaboración y estructura. Su función social en el contexto de los derechos humanos. Su inscripción registral. Su papel en el juicio de amparo y el rol del abogado patrono en la mediación y firma del convenio. Héctor Hernández Tirado 2007 COMISIÓN DE DERECHOS HUMANOS DEL ESTADO DE MÉXICO CENTRO DE ESTUDIOS
5 A los únicos seres que se han quedado cuando todos se han ido: a mi papá, señor Fernando Hernández Castañeda; a mi mamá, señora Celia Tirado Martínez de Hernández. Ustedes me enseñaron que es mejor ser bueno que tener la razón. Confieso que a veces lo olvidé. Pero seguiré esforzándome. Querubines: los amo.
6 Héctor Hernández Tirado 9 Índice Prólogo Introducción Capítulo I La naturaleza, los efectos jurídicos y éticos del convenio de mediación Concepto de mediación Concepto y naturaleza del convenio de mediación Efectos jurídicos y éticos del convenio de mediación El convenio de mediación penal El convenio de mediación en las materias familiar y civil El convenio de mediación mercantil Capítulo II Elaboración y estructura del convenio de mediación Capítulo III La adenda al convenio de mediación Capítulo IV La función social del convenio de mediación en el contexto de los derechos humanos
7 10 El convenio de mediación Capítulo V La inscripción del convenio de mediación de interés social Capítulo VI El papel del convenio de mediación en el juicio de amparo Capítulo VII El rol del abogado patrono en la mediación y en la firma del convenio de mediación Conclusión general Apéndice Legislación Bibliografía
8 Héctor Hernández Tirado 11 Prólogo La práctica de la mediación siempre se ha dado entre los seres humanos. El anciano del pueblo, el sacerdote, el profesor son personajes que han ayudado a sus congéneres para que los conflictos se resuelvan en paz. Últimamente la mediación ha adquirido mayor relevancia y se dictan cursos o conferencias ilustrativas sobre este tópico. La Comisión de Derechos Humanos del Estado de México ha creado una escuela permanente de mediación. Es otra muestra de la importancia que este modo de acercar a las personas ha adquirido. El magistrado Hernández Tirado se inscribe en este movimiento al escribir este libro que resume el sentido de la mediación y su impacto social y en el que recopila leyes y reglamentos que se han dado recientemente para precisar los términos en los cuales un convenio de mediación será mejor redactado y más eficaz. Encontramos en esta lectura los elementos necesarios para cumplir de la mejor manera la fase final del proceso de mediación. Es imprescindible cerrar el proceso de mediación de manera tal que las partes se encuentren a gusto con la
9 12 El convenio de mediación resolución y evitar que el conflicto vuelva a surgir. Por estas razones, el trabajo del magistrado Hernández Tirado es un documento que todos los mediadores deberán conocer, es una guía que además de práctica se refiere con mucha claridad a los conflictos en sus diferentes formas. Los conflictos son una realidad de todos los días y no nos crea malestar por ello. Somos diferentes los unos de los otros y en la comunicación nos encontramos a menudo ante posiciones diferentes a las nuestras y estas diferencias nos conducen al enfrentamiento que puede ascender al nivel de violencia verbal o física. Es preciso detener esta espiral de la violencia. La promoción de los derechos humanos es el paraguas que cubre todos los medios existentes para resolver las diferencias entre humanos. Es aquí donde conviene anotar que la mediación además de ser un procedimiento autónomo también puede insertarse en otra corriente importante que es la no-violencia activa y militante. En nuestro medio cultural la no-violencia es desconocida y, cuando surge el término, se confunde con el pacifismo. La mediación es justamente lo contrario de esta actitud que pretende desconocer el conflicto. La mediación es acción, es compromiso, es visión hacia el futuro, es construcción de una nueva sociedad, todos objetivos contenidos en la filosofía de la no-violencia. La mediación puede darse en todos los ámbitos de la vida y es de apreciarse la amplia perspectiva adoptada por el magistrado Hernández Tirado. En efecto, en
10 Héctor Hernández Tirado 13 nuestro medio la mediación se lleva a cabo principalmente en el ambiente jurídico y ciertamente mucho puede hacerse ahí. Sin embargo, como bien lo apunta el autor del libro, existen mediaciones en todos los ámbitos de nuestra vida: hay mediación escolar, familiar, comercial y otras sin referencia necesaria a las leyes positivas. De ahí que podemos colocar la mediación dentro de un ámbito ético. El conflicto es primeramente un desencuentro entre personas o instituciones; es por consiguiente el objeto propio de la ética. El método de la ética que se aplica aquí es el diálogo. Crear de nuevo el diálogo roto. De nuevo nos cruzamos con la no-violencia que tiene por arma primera y única el diálogo. Se nos dice que este texto abre el debate sobre la mediación. Poco debate habrá cuando conozcamos las bondades de este método de acercamiento entre las personas. Siempre habrá algunos escépticos que no creen en la existencia de la conciencia humana de donde nace el diálogo, pero quienes se han acercado al ser humano por razón de su profesión o por el simple interés de conocer al hombre, no dudarían un instante sobre la utilidad de este procedimiento. Como en todas las manifestaciones de la no-violencia, la mediación crea una nueva sociedad. La violencia inscrita muchas veces en los conflictos que vivimos destruye al ser humano y a sus instituciones. La mediación, como acto no-violento, por lo contrario construye esta nueva sociedad que surge del conflicto adecuadamente orientado hacia el bien de las partes.
11 14 El convenio de mediación La experiencia del magistrado Hernández Tirado aporta a estas reflexiones la referencia a lo vivido. Este libro no es una compilación de ideas ya escritas sino la síntesis de la experiencia envuelta en un pensamiento creativo. Los mediadores encontrarán aquí lo necesario para cerrar exitosamente el proceso de mediación. Es el objetivo perseguido por el autor; un propósito nacido del contacto personal y permanente con las personas en discordia, nacido también de las múltiples variables que pueden darse en el convenio que cierra la mediación. La imaginación y la claridad de visión son las facultades que requiere todo luchador por la justicia y la paz. Este libro nos ayuda a desarrollarlas sin tantos titubeos. La voz del maestro experimentado nos da seguridad para caminar en una senda delicada y a veces difícil. Que los mediadores encuentren en estas páginas todo lo que se requiere para concluir bien el camino emprendido hacia la resolución de los distanciamientos que tanto hacen sufrir a los hombres y a las mujeres sensibles a los valores de la amistad por recobrarse en estos diálogos. Juan María Parent Jacquemin junio de 2007
12 Héctor Hernández Tirado 15 Introducción No estoy de acuerdo con los acuerdos, me dijo, reconduciéndome a una profunda reflexión, pues con grandeza de espíritu había contribuido al sueño de una sociedad pacificada a través de los acuerdos. La noticia no estoy de acuerdo con los acuerdos, tiene sin embargo, una explicación. El ser humano en la primera etapa del conflicto no está de acuerdo con los acuerdos, es agresivo por naturaleza y violento por cultura. En esto coinciden los etólogos, quienes al estudiar el comportamiento de los animales en su estado silvestre, han advertido que son agresivos no sólo para sobrevivir sino también para cumplir con todo su ciclo vital. Sin embargo, la naturaleza los dotó al mismo tiempo de inhibidores de esa agresividad, de otra manera acabarían con su grupo desapareciendo por autodestrucción. Este fenómeno trasladado al animal humano sale de todo contexto, de acuerdo con Kant el hombre se caracteriza por su insociable sociabilidad.
13 16 El convenio de mediación Lo anterior significa que la agresividad natural del hombre, modificada y potencializada por su violencia cultural, es capaz de traspasar todo límite, recordemos el holocausto, los genocidios o la destrucción de las torres gemelas cuya brutalidad no tiene justificación. Crímenes graves que han sorprendido al mundo civilizado y dejado fuerte indignación en los que como Einstein, pensamos que la paz y la justicia no deben imponerse por la fuerza. Si creemos que la paz y la justicia no deben imponerse por la fuerza, sólo un camino queda: el entendimiento. El entendimiento es propio del ser humano. El hombre está dotado de inteligencia y conciencia, es el único ser en el planeta apto para el metaconocimiento, es decir, apto para entender que entiende y apto para saber que sabe. Para comprender mejor esta idea, partamos del supuesto de que todos creemos tener la razón acerca de algo o de alguien, pero siempre habrá un momento en el fondo de nuestra conciencia donde incubará la intuición de que dos cosas, dos pensamientos, dos conceptos, dos percepciones o dos razones, contrarias u opuestas, no pueden ser verdaderas al mismo tiempo ni llevarnos al entendimiento inobjetable de algo o de alguien. Lo anterior deviene natural más que lógico y racional, pues la conciencia del hombre juicioso acusa de contra-
14 Héctor Hernández Tirado 17 dicción, excepto cuando alteramos nuestros sentidos y violentamos la mente, como en su tiempo lo hizo Schopenhauer en el ensayo sobre El arte de tener siempre la razón 1, o ciertas otras patologías que escapan a los límites de esta monografía. Por ello es importante y más de las veces vital, que todos los que creemos tener la razón acerca de algo o de alguien, nos pongamos de acuerdo. Ponerse de acuerdo es uno de los objetivos de la mediación, entendida ésta como un procedimiento voluntario, informal, confidencial e integrador a través del cual, un tercero imparcial y neutral interviene para ayudar a las partes en conflicto a trabajar cooperativamente, intentando lograr un acuerdo mutuamente satisfactorio o al menos aceptable para ellos. 2 En la Biblia se dice: Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel. 3 Concluimos esta breve introducción, expresando que el presente estudio se basa en la legislación local y en la experiencia del Centro de Mediación y Conciliación del 1 Arthur Schopenhauer, El arte de tener siempre la razón, edit. Punto de Lectura, México, Zulema D. Wide, Enciclopedia jurídica Omeba electrónica, edit. Bibliográfica Omeba, México, Biblia, Nuevo Testamento, Mateo 5:25, versión Reyna Valera, revisión 1960, edit. Broadman & Holman Publishers, Nashville, Tennessee, 1983.
15 18 El convenio de mediación Poder Judicial del Estado de México, con la intención de iniciar el debate sobre la materia y perseverar en el entendimiento del fruto de todo proceso de mediación exitoso. QUE HAYA PAZ Héctor Hernández Tirado
16 Héctor Hernández Tirado 19 Capítulo I La naturaleza, los efectos jurídicos y éticos del convenio de mediación 1.1 Concepto de mediación Existen actualmente diversos conceptos de mediación, en la introducción anticipamos que en la Enciclopendia Jurídica Omeba, la mediación se entiende como un procedimiento voluntario, informal, confidencial e integrador, a través del cual, un tercero imparcial y neutral, interviene para ayudar a las partes en conflicto a trabajar cooperativamente, intentando lograr un acuerdo mutuamente satisfactorio o al menos aceptable para ellos. En el artículo 1.3 del Reglamento del Centro de Mediación y Conciliación del Poder Judicial del Estado de México, se prevé que la mediación es el trámite en el que uno o más mediadores intervienen en una controversia entre partes determinadas, facilitando la comunicación entre ellas con el objeto de construir un convenio. Consideramos que todos los conceptos son válidos, si coinciden en asociar la mediación con una dinámica comunicacional por naturaleza extrajudicial, en la que participan de manera colaborativa las personas que desean prevenir, solucionar o minimizar los efectos de determinado conflicto, con la participación de un
17 20 El convenio de mediación tercero experto llamado mediador, el que no necesariamente debe tener la profesión de licenciado en Derecho como condición para que la mediación prospere, pues en la práctica hemos advertido que por lo general, todo conflicto se presenta al inicio del proceso de mediación como un animal manso, pero una vez que el mediador inicia su exploración el conflicto resulta tener tantas cabezas como Hidra, 4 o tantas ramificaciones como el mapa mental de un genio. Esta razón sería suficiente para considerar la pertinencia de formar grupos multidisciplinarios en mediación, porque consideramos que la mediación es un subproducto de la interacción de varias disciplinas del conocimiento científico, entre las que se encuentran el Derecho, la Psicología, el Trabajo Social, la Filosofía, las Ciencias de la Comunicación, la Antropología, etcétera, las cuales han hecho importantes aportes a lo que se perfila en nuestro tiempo como una nueva profesión: la Mediación. Para abonar la propuesta de la formación de grupos multidisciplinarios en mediación, basta recordar que el conflicto es un signo de que existen verdades más amplias y perspectivas más bellas, cuyo conocimiento y administración escapa a los recursos de una sola disciplina. Por consiguiente, es fácil entender cuál es la promesa de la mediación y por qué su arraigo en el Tribunal 4 Monstruo mitológico del lago de Lerna, con siete cabezas que renacían a medida que se cortaban, muerto por Hércules que se las cortó todas de un golpe.
18 Héctor Hernández Tirado 21 Superior de Justicia del Estado de México, y su amplia aceptación en la sociedad mexiquense, cuyos síntomas de insatisfacción con la justicia ordinaria tradicional son evidentes. Con el apuntamiento anterior, obviamente no descubrimos nada nuevo, recordemos el diagnóstico realizado por Dato Param de la ONU, sobre la justicia en nuestro país, lo que llevó a que muchos se rasgaran las vestiduras y se pusieran ceniza, sorprendidos e indignados por el insólito e increíble descubrimiento de Dato Param. En el tema de la insatisfacción con la justicia ordinaria tradicional, permítasenos recordar a Antonio Plaza, abogado, soldado de la república, poeta y teólogo, quien con profunda amargura en una parte de su poema: La voz del inválido, dice: Tú vas a la corte. Allí activo en tu bien rebúllete. Consérvate, aséate, instrúyete, y vive, Andrés, para ti. Obra mucho y cierra el labio, que llega a su fin más pronto, con su actividad el tonto que con su pereza el sabio. Es la corte cosa brava, todos mal de todos piensan, los enemigos comienzan donde la nariz acaba.
19 22 El convenio de mediación Tú allí con muy buenos modos sé expansivo, sé jovial, de todos piensa muy mal; pero habla muy bien de todos. Que mascarada es completa la corte que veo con asco, y sufre allí más de un chasco quien no toma su careta. Allí es el afeite aseo, sinceridad el cinismo; la locura excentricismo; la adulación galanteo; Se le llama bueno al bobo, se llama al miedo prudencia, porque es difícil papel, se llama la charla ciencia, se llama fianza al robo. Allí en duda has de poner la castidad del beato, la mansedumbre del gato, la virtud de la mujer. Allí todo es falsedad. Vanidad de vanidades, allí abundan nulidades rellenas de vanidad.
20 Héctor Hernández Tirado 23 Todos quieren que su nombre a los hombres envanezca, y no hay hombre que merezca llamarse siquiera hombre. 5 Lo bien cierto es que el sol no se puede tapar con un dedo, y quizás esto es el redescubrimiento optimista de la mediación, redescubrimiento en el que subyace el verdadero activismo del mediador, quien sostiene ingenua pero científicamente comprobable que la punta del iceberg no es el iceberg, que el mapa no es el territorio, que los sentidos a menudo nos engañan, que hablando se entiende la gente, que hay que aprender a escuchar, que antes de discutir es importante comprender, que antes de sentenciar hay que discutir, que toda relación humana perdurable se basa en tres condiciones básicas: aceptar, perdonar y amar (verdades de perogrullo, pero Quién las practica?) En otras palabras, los resultados de toda investigación (la mediación es una investigación de la verdad tras la mentira, de la realidad tras su reflejo, de la necesidad tras el interés, del buen derecho tras la apariencia del buen derecho, de la justicia tras el derecho, de la equidad tras la iniquidad, de la integridad tras la honestidad, de los valores tras las creencias, de lo verdaderamente bello tras lo aparentemente hermoso, de lo intemporal tras lo temporal, de la bondad tras la razón, del amor tras sus muchas simulaciones, de la lealtad tras la traición), sue- 5 Antonio Plaza, El álbum del corazón, edit. Pax-México, México, 1986, pp
21 24 El convenio de mediación len ser más confiables que los resultados del juicio tradicional y la sentencia, donde se declara, reconoce o constituye un derecho con fuerza de cosa juzgada, inmutable e indiscutible por ser la verdad legal, a espalda en ocasiones, de la verdad, de la realidad, de la necesidad, del buen derecho y de la justicia, dejando intocado el conflicto como lo reconoció en el año 2006, en entrevista para la prensa, el ex presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. 6 En los anteriores renglones nos hemos referido al conflicto, pero Qué es a ciencia cierta el conflicto? El Diccionario de la Lengua Española, 7 señala que el conflicto es: combate, lucha, pelea. Indicando que se encuentra en desuso su significado consistente en: momento en que la batalla es más dura y violenta. Nada más frustrante desde la perspectiva de la conflictología desarrollada espléndidamente por Eduard Vinyamata, 8 que atenerse a tales significados. Por ello, es que el conflicto desde la filosofía para la paz puede ser concebido como la divergencia percibida de intereses o creencias (sentires, pensares, haceres), que impiden a las partes alcanzar simultáneamente sus aspiraciones corrientes. 6 Ministro Mariano Azuela Güitrón. 7 Diccionario de la Real Academia Española, vigésima primera edición, edit. Espasa Calpe, S.A., Madrid, Eduard Vinyamata, Conflictología: Curso de resolución de conflictos, Plaza & Janés Editores, S.A., Barcelona, 2002.
22 Héctor Hernández Tirado 25 Para Frost y Wilmont, el conflicto es la acción recíproca de personas interdependientes que persiguen metas incompatibles y se interfieren mutuamente para alcanzarlas. 9 De esta aproximación al concepto de conflicto, se deducen por lo menos seis elementos: 1. Presencia de dos o más partes (individuos, grupos, Estados, organizaciones); 2. Intereses opuestos entre ellos; 3. Reconocimiento de esos intereses; 4. Acciones que obstaculizan los objetivos de ambas partes; 5. Creencia de que el otro obstruye sus intereses; y 6. Preexistencia de relaciones y un contexto en donde se da, es decir, el espacio, el que de acuerdo con Miguel Ángel Olguín, siempre es más pequeño que el espacio de la solución. 10 Del modo como se conciba teóricamente el conflicto, nacen diversas percepciones conforme a su amplitud e importancia. Así, encontramos la teoría de Burton y la teoría marxista, según las cuales, cualquier intervención para resolver el conflicto está destinada al fracaso a menos que la causa sea erradicada. En el caso de la teoría marxista, que las necesidades y las condiciones socioeconómicas desaparezcan. 9 Mencionados por Melba Arias Londoño en La Conciliación en derecho de familia, edit. Legis, Colombia, 2002, p Miguel Ángel Olguín, Siloé. El espacio de la solución. Soluciones breves a conflictos largos, edición del Centro Mexiquense de Programación Neurolingüística, S.C., México, 1998, p. 13.
23 26 El convenio de mediación Las partes en conflicto dentro de estas dos teorías, son consideradas como entes estáticos sin ninguna interacción, a diferencia de la teoría de la gestión y de la teoría de la transformación, donde en la primera se reconoce también la inevitabilidad del conflicto como parte de la naturaleza humana, pero orienta lo dinámico y litigioso del conflicto a espacios que lo mantengan por debajo de los umbrales de una relación agresiva; la segunda, destaca la naturaleza dialéctica del proceso del conflicto, considerándolo parte de las relaciones humanas y propulsor hacia el cambio social. Con las anteriores nociones, breves y elementales por cierto, dada la amplia y seria bibliografía que existe sobre el tema, consideramos que el lector estará en condiciones de estructurar su propio concepto de conflicto para el debate que nos proponemos abrir.
24 Héctor Hernández Tirado Concepto y naturaleza del convenio de mediación Desde el punto de vista etimológico, convenio proviene de los vocablos cum y viniere que significa venir, concurrir, unirse, llegar a un acuerdo, venir en compañía, ir juntos. El artículo 7.30 del Código Civil vigente en nuestra entidad, recoge el concepto de la escuela clásica francesa al expresar que convenio es el acuerdo de dos o más personas para crear, transferir, modificar o extinguir obligaciones. En el derecho moderno el convenio tiene un amplio significado: es todo acuerdo de voluntades independientemente de su contenido patrimonial. Por lo tanto, el convenio puede tener contenido moral o ético como ocurre en los convenios subscritos en el Centro de Mediación y Conciliación del Poder Judicial del Estado de México, en cuyas cláusulas de acuerdo al artículo 6.12 inciso e) del Reglamento del Centro, se consignan no sólo las obligaciones de dar, hacer o tolerar, sino también las obligaciones morales convenidas por los interesados.
25 28 El convenio de mediación La experiencia demuestra que en la dinámica comunicacional de la mediación, cuando los mediados culminan con un convenio en la mano, suelen tener un sorprendente y evidente cambio, apreciable no sólo por haber depuesto su primitiva animosidad sino por sus nuevas actitudes, creencias y percepciones tanto en relación al otro como en relación al propio conflicto, por lo que muchas veces de manera espontánea los mediados muestran arrepentimiento al tomar conciencia de la trascendencia del daño causado en el patrimonio, dignidad, afectos o sentimientos de la parte complementaria, ofreciéndose respeto, tolerancia, sinceridad, fidelidad, lealtad, etc., etc., dándose así lo que se denomina el milagro de la mediación y el renacimiento de la esperanza de vivir en un mundo más humano. Lo anterior se da cuando los mediados en las sesiones de mediación, logran introyectar hasta expandir la conciencia, que el conflicto en la relación interpersonal es inevitable por formar parte de la naturaleza humana, pero que la energía y poder explosivo del conflicto pueden transformarse, orientarse y mantenerse por debajo de los umbrales de la agresión y de la destrucción, dando paso a un proceso dialéctico de autoconocimiento, valoración y reconocimiento del otro hasta convertirse muchas veces en su alter ego, al descubrir que el otro es tan igual a él que sólo una diferencia sustancial existe: la individualidad, entendida no como los liberales la entendieron para cosificar al hombre y hundirlo en el mercado de bienes y servicios, sino como una entidad bio-psíquicosocial-espiritual trascendente, única e irrepetible.
26 Héctor Hernández Tirado 29 En resumidas cuentas, el conflicto es una oportunidad para crecer y expandir nuestra conciencia. Convenir o no convenir en los anteriores conceptos no nos distrae del objetivo: el concepto y naturaleza del convenio de mediación. El convenio de mediación es un acuerdo de voluntades donde concurren las intenciones con las necesidades, y al igual que en el contrato, el consentimiento se manifiesta como elemento existencial. Ignacio Galindo Garfias nos recuerda que la distinción entre convenio y contrato desapareció en la etapa final de la compilación de Justiniano, 11 agregando que se mantiene en nuestros días una diferencia entre ambos: ahora se reserva el nombre de contrato sólo al acuerdo de voluntades que tiene por objeto crear o transferir obligaciones y derechos, dejando aparte bajo el nombre de convenio todo acuerdo que crea, transfiere, modifica o extingue derechos y obligaciones. El convenio de mediación, comparte la naturaleza del contrato de transacción cuando los mediados haciéndose recíprocas concesiones, terminan una controversia o previenen una futura, declarando o reconociendo los derechos que son objeto de sus diferencias, pero nada impide que el convenio de marras sea una carta de intención, un proyecto de vida, un código particular, un mapa, una brújula o un timón, que ayude a recuperar el 11 Ignacio Galindo Garfias, Teoría general de los contratos, edit. Porrúa, México, 2005, p. 70.
27 30 El convenio de mediación futuro y a construir la historia de cada quien en concordancia con los valores universales. En mediación es mejor ser bueno que tener la razón. El doctor Masaru Emoto en su obra mundialmente conocida, 12 dice que dos son los principios que sostienen el universo: la gratitud y el amor Será cierto?, si es así, la mediación es el camino y su fruto el convenio, representa la oportunidad de demostrar el lado bueno de todas las cosas. Por gratitud se hacen cosas esencial y manifiestamente buenas; por amor el hombre acompaña otra milla, entrega también su túnica, abre las puertas y hace hasta lo imposible porque tu pie no tropiece. Hablamos obviamente del amor ágape el que no todos conocemos, pero lo podemos conocer si nos apartamos un poco del amor simplemente filius o simplemente eros. El convenio de mediación en sentido amplio, es la reunión de varias declaraciones y reconocimientos en una concordante voluntad, que determina relaciones de hecho y de derecho. El convenio de mediación no sólo determina relaciones de derecho sino también relaciones físicas, morales, psicológicas, éticas y espírituales. 12 Masaru Emoto, Los secretos ocultos en el agua, edit. Alamah, México, 2005, p. 27.
28 Héctor Hernández Tirado 31 Ignorar o pretender ignorar la importancia de que los sujetos del conflicto, más allá de sus diferencias patrimonialistas o morales de primer piso, convengan sobre las relaciones subjetivas inmediatamente antes indicadas, implicaría ignorar que el conflicto como el litigio, es en realidad más que la pretensión de uno, en el sentido de que el derecho apoya a su favor un interés y que el otro se opone a dicha pretensión o aun no oponiéndose, no cumple con la obligación que le corresponde, ya que el conflicto se concibe como la divergencia percibida de intereses o creencias (sentires, pensares, haceres), que impiden a las partes alcanzar simultáneamente sus aspiraciones, y que el conflicto es la maravillosa oportunidad para crecer y expandir nuestra conciencia. En resumen, podemos postular que el convenio de mediación es el acto formalmente jurídico y de naturaleza moral y ética, que corona todo proceso exitoso de mediación, en cuyo contenido se traza la solución, la prevención o la minimización de las secuelas de un determinado conflicto, cuyos efectos habrán de ser tutelados por el derecho dada su fuerza vinculatoria, puesto que el convenio de mediación representa el conjunto de normas de conducta establecidas por quienes lo celebran, mismas que requieren de un fundamento jurídico y una justificación axiológica.
29 32 El convenio de mediación 1.3 Efectos jurídicos y éticos del convenio de mediación Los efectos generales del convenio de mediación son las consecuencias jurídicas, morales y éticas que se producen al momento de su firma, o bien, las consecuencias que se generan cuando se actualiza la condición suspensiva o resolutiva pactada. El primer efecto tangible de todo convenio es su obligatoriedad, pues es de bien explorado derecho que por el acuerdo de voluntades, el convenio tiene fuerza de ley entre los mediados. El segundo efecto visible es el de relatividad, consistente en que el convenio sólo aprovecha a los mediados y nunca puede perjudicar a los que no intervinieron ni en el proceso ni en su firma, debiéndose tomar en cuenta que esta regla general puede encontrar una excepción en la figura de la causahabiencia. El efecto de relatividad corresponde al principio res inter alios acta, de elemental derecho, ya que desde el libro IV, título XXXVIII, Sexta Ley, de la LEY DE LAS XII TABLAS, se prescribió:
30 Héctor Hernández Tirado 33 Voluntates legitime contrahentium omnimodo conservandae sunt (a todo trance ha de conservarse la voluntad de los que legítimamente contratan). 13 Lo que de buena manera recogió el legislador mexiquense, al establecer en los artículos 7.9 y 7.32 del Código Civil para el Estado de México, que los autores del acto jurídico adquieren derechos y contraen obligaciones, y conforme al principio pacta sun servanda, desde que se perfeccionan los contratos, obligan a los contratantes no sólo al cumplimiento de lo expresamente pactado, sino también a las consecuencias que según su naturaleza son conforme a la buena fe, a la costumbre o a la ley. Cabe mencionar la variación de las obligaciones asumidas por los mediados en el convenio por acontecimientos extraordinarios, en tanto que en cualquier momento y siempre que las partes hubieren consignado las circunstancias que sustentaron los motivos determinantes de su voluntad, si las circunstancias varían por acontecimientos extraordinarios sobrevenidos y de tal variación resulta oneroso en exceso el cumplimiento para una de ellas, la parte afectada puede pedir la rescisión o la nulidad relativa o la reducción equitativa de la obligación, de acuerdo al artículo 7.35 del Código Civil vigente para el Estado de México donde se prevé el principio rebuc sic stantibus. Sin embargo, pensamos que cuando se trata de acontecimientos extraordinarios que hacen no sólo oneroso sino 13 Guillermo Cabanellas, Repertorio jurídico de principios generales del Derecho, locuciones, máximas y aforismos latinos y castellanos, edit. Heliasta, Argentina, 2003, p. 18.

References: resolución 
 resolución 
 artículo 1
 resolución 
 artículo 7
 artículo 6
 artículo 7