Source: https://www.hcdn.gob.ar/proyectos/proyectoTP.jsp?exp=5092-D-2017
Timestamp: 2020-07-15 04:10:57+00:00

Document:
Expediente 5092-D-2017
Sumario: PROMOCION DE LA CONSTRUCCION DE VIVIENDAS EN MADERA. REGIMEN.
PROMOCIÓN DE LA CONSTRUCCIÓN EN MADERA
Artículo 1° — La presente ley tiene por objeto promover el uso de la madera en la construcción en todo el territorio de la Nación mediante su incorporación como material de construcción en los programas nacionales de vivienda y la difusión de sus beneficios en materia ambiental.
Artículo 2 - Son objetivos de la presente ley:
a) Contribuir al desarrollo, fortalecimiento y la diversificación productiva de la economía regional foresto-industrial.
b) Fomentar la expansión de bosques implantados o cultivados gestionados de manera sostenible, como estrategia de mitigación del cambio climático.
c) Proponer soluciones ambientalmente sustentables en el acceso a la vivienda digna mediante la incorporación de la madera como material almacenador de carbono.
Artículo 3 – A los efectos de esta ley se considera madera susceptible de uso para la construcción a la que posea aptitud técnica para tal fin, de acuerdo a los parámetros y usos que determine la autoridad de aplicación, y sea obtenida de bosques implantados o cultivados de especies maderables nativas y/o exóticas adaptadas ecológicamente al sitio, con fines principalmente comerciales o industriales, que utilicen buenas prácticas de manejo forestal, en suelos del territorio nacional que, por sus condiciones naturales, ubicación y aptitud sean susceptibles de forestación o reforestación según lo indicado en el ordenamiento territorial de Bosques Nativos adoptados por Ley Provincial según lo establecido en la Ley N° 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental para Bosques Nativos.
Artículo 4 – Los recursos del Sistema Nacional de Vivienda destinados a financiar, total o parcialmente, la compra, construcción y/o recuperación de viviendas, deberán asignarse, como mínimo, en las proporciones y plazos que a continuación se establecen, a la compra, construcción y/o recuperación de viviendas compuestas con madera de origen e industria nacional como material principal (en adelante, modalidad de construcción en seco):
a)	10% (diez por ciento) a los cinco años de vigencia de la presente ley.
b)	20% (veinte por ciento) a los diez años de vigencia de la presente ley.
c)	30% (treinta por ciento) a los quince años de vigencia de la presente ley.
Excepcionalmente, ante la inconveniencia de la modalidad de construcción en seco por razones geográficas y/o climáticas de cada región, la autoridad de aplicación podrá autorizar que, en iguales plazos, los recursos asignados a la compra, construcción y/o recuperación de cada vivienda se destinen en las proporciones establecidas precedentemente, a la integración de madera de origen e industria nacional en su composición estructural.
Cumplido el último plazo, la autoridad de aplicación podrá incrementar la proporción exigida y/o modificar las modalidades de integración de la madera en las viviendas, teniendo en cuenta los resultados evaluados durante la aplicación de las sucesivas etapas en las distintas regiones del país.
Artículo 5 – En los términos de licitación y/o contratación pública para el cumplimiento de las metas establecidas en el artículo 4, se dará preferencia a los proveedores que utilicen madera y subproductos certificados en gestión sostenible de bosques y calidad estructural con sistemas reconocidos nacional o internacionalmente.
Artículo 6 – Corresponde al Poder Ejecutivo Nacional designar la autoridad de aplicación de la presente ley.
Artículo 7 – Son funciones de la autoridad de aplicación:
a)	Velar por el cumplimiento de los objetivos y metas propuestas en la presente ley.
b)	Establecer periódicamente, en coordinación con los organismos técnicos competentes que establezca la reglamentación de la presente ley, parámetros y recomendaciones de diseño, técnicas de construcción y especies de madera según su aptitud técnica, tendientes al cumplimiento de las metas establecidas en el artículo 4, que contemplen los avances tecnológicos, la normativa técnica aplicable y los factores geográficos, climáticos y demás variables a los que deban adaptarse para resultar adecuados a cada región.
c)	Planificar e implementar campañas innovadoras de difusión de los beneficios ambientales de la madera y subproductos, y de promoción del uso de la madera en la construcción.
d)	Publicar anualmente un informe, en medios accesibles para la ciudadanía en general, sobre el estado de avance en el cumplimiento de las metas establecidas en el artículo 4 y la evaluación social, económica y ambiental de sus resultados.
Artículo 8 – El Poder Ejecutivo Nacional proveerá los mecanismos necesarios para incrementar el uso de madera de origen e industria nacional en las restantes construcciones públicas.
Artículo 9 – Los gastos que demande el cumplimiento de la presente ley serán atendidos con las partidas presupuestarias que se determinen en la Ley de Presupuesto.
Artículo 10 – Invitase a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a adherir a la presente ley y dictar normas equivalentes en el ámbito de sus jurisdicciones.
Artículo 11 – La presente ley será reglamentada dentro de los 90 días de su publicación en el Boletín Oficial.
Artículo 12 – Comuníquese al Poder Ejecutivo.
Argentina se encuentra entre las regiones del mundo con mayores ventajas para la expansión de bosques de cultivo. En esta línea, la economía regional foresto-industrial presenta un gran potencial para aportar al desarrollo de una bioeconomía sostenible, con creación de empleos regionales, colaborando además en solucionar necesidades de vivienda y en la mitigación del cambio climático.
Según datos suministrados por la Asociación Forestal Argentina (AFoA), actualmente las plantaciones forestales en el país ocupan 1,2 millones de hectáreas, de las cuales el 80% se concentra en las provincias de Misiones, Corrientes y Entre Ríos. Considerando las especies cultivadas a nivel nacional, el 54% de las plantaciones corresponde a pino, seguido de eucaliptos en un 32%, 11% salicáceas y el restante 3% a otras especies.
La cadena de valor foresto-industrial incluye 8.441 unidades productivas, de las cuales el 98,9% son pequeñas y medianas empresas. Emplea de manera formal a 90.747 personas en forma directa, lo cual representa el 7,3% del empleo industrial argentino. A esto deben agregarse 90.837 puestos de trabajo formales indirectos.
En 2016, el valor bruto de producción de la cadena de valor fue de USD 13.016 miles de millones y su participación en el agregado industrial del 7,4%. Sin embargo, nuestro país tiene una balanza comercial negativa y uno de los consumos de madera per cápita más bajos del mundo.
A nivel mundial, en un contexto de compromisos globales para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, se halla en auge la promoción de la plantación forestal y el uso de la madera como estrategia de mitigación del cambio climático.
En particular, la sustitución en madera en la construcción puede permitir un crecimiento regional bajo en carbono, además de representar a nivel país una oportunidad significativa para la reducción de emisiones, especialmente cuando se la utiliza como sustituto de materiales no renovables como el hormigón, el metal, los ladrillos y el plástico.
Entre las ventajas de la construcción con madera es dable destacar que se trata de un material renovable y almacenador de carbono, de baja demanda energética, en comparación con el aluminio, el cemento, etc. Se caracteriza por su buena aislación térmica, acústica y a la humedad (“casa sana”) y por la competitividad de sus costos, tiempos de construcción y ganancia de superficie útil interna.
Aunque se ha visto desplazada por otros materiales, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), hoy la madera recibe una atención renovada y creciente como material de construcción, debido a sus beneficios y a recientes avances tecnológicos que la posicionan como un insumo técnicamente adecuado y económicamente competitivo.
En regiones con condiciones climáticas calurosas y húmedas, están comenzado a utilizarse especies de madera resistentes a insectos o con un tratamiento especial para protegerlas de plagas, ataques de hongos y la degradación ocasionada por el aumento de los cambios de temperatura y humedad, lo que la torna sumamente apta para la construcción. En otras regiones con climas templados y fríos, la madera es utilizada ampliamente como material estructural y arquitectónico debido a sus ventajas para aislar el frío y su rendimiento sísmico, entre otras condiciones.
Los últimos avances tecnológicos han dado lugar a productos de madera de ingeniería de alto rendimiento para uso estructural, como ser: madera de contrachapado, madera laminada encolada, madera paralela, madera aserrada, madera laminada-chapada y vigas de madera. Tales productos compuestos, se direccionan a presentar menor riesgo a medida que se vuelven más resistentes al fuego y las plagas y menos vulnerables a la fluctuación de precios de energía.
Recientemente, en nuestro país hemos tenido un gran avance en esta materia mediante la aprobación del Reglamento Argentino de Estructuras de Madera, Norma CIRSOC 601, por Resolución N° 22/2016 de la Secretaría de Obras Públicas del Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda de la Nación. Se trata de un reglamento técnico que define métodos y disposiciones generales para el diseño y construcción de estructuras para edificaciones y obras civiles con madera y productos derivados, igualando su uso como material para la construcción, en seguridad y calidad, en relación a los materiales usados convencionalmente en infraestructura. Importa un gran aporte para lograr la uniformidad de legislación argentina en la materia y establecer criterios claros para integrar a la madera como material de construcción en las normativas locales.
En línea con lo expuesto, la presente propuesta busca fomentar el uso de la madera estableciendo metas a largo plazo para la incorporación de este material en la construcción estructural de viviendas, dentro de los programas habitacionales que formen parte del Sistema Nacional de Vivienda.
Comenzar con ejemplos que emanen de acciones estatales adquiere una enorme importancia, ya que pone de relieve la existencia de un verdadero compromiso con el cuidado del ambiente, que se replica en toda la ciudadanía. Asimismo, la idea tiende a garantizar y generar mayor demanda maderera para que la economía regional foresto-industrial se extienda y se fortalezca, haciendo más vigorosa toda la cadena productiva.
Cabe señalar que la necesidad de aumentar las plantaciones forestales debe estar esencialmente asociada a un suministro adecuado de madera de origen sostenible para satisfacer la demanda y a no generar cambios en el uso de la tierra que tengan impactos ambientales negativos.
La integración de la construcción en seco como alternativa sustentable en los programas de vivienda, junto a campañas públicas que difundan los beneficios del uso de madera son acciones de vital importancia para mejorar el conocimiento, superar los prejuicios contra la madera y revertir los conceptos erróneos persistentes en torno a la seguridad contra incendios, la estabilidad estructural y la vulnerabilidad a las plagas. En este aspecto, resulta necesario el desarrollo de una estrategia articulada entre el Estado Nacional, las provincias y los municipios.
Además, la evaluación del ciclo de vida puede ser un punto de partida para promover el uso de materiales menos intensivos energéticamente y mostrar los beneficios climáticos y la competitividad de las construcciones con madera, en comparación con otros sistemas constructivos. El proyecto propone que la autoridad de aplicación lleve a cabo un seguimiento anual del cumplimiento de las metas establecidas y evalúe sus resultados de acuerdo a la aplicación en las distintas regiones del país.
Como país tenemos la enorme oportunidad de sumar a la realización de nuestro compromiso de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y, al mismo tiempo, brindar herramientas que otorguen competitividad a la economía regional foresto-industrial y colaboren en revertir el déficit habitacional, tanto cuantitativo como cualitativo, que afecta a más de tres millones de hogares argentinos.
Por los motivos expuestos, solicito a mis pares su acompañamiento para la aprobación del presente proyecto de Ley.
Diputados REPRODUCIDO POR EXPEDIENTE 0857-D-19

References: Artículo 1

Artículo 2

Artículo 3

Artículo 4

Artículo 5
 artículo 4

Artículo 6

Artículo 7
 artículo 4
 artículo 4

Artículo 8

Artículo 9

Artículo 10

Artículo 11

Artículo 12
 Resolución