Source: https://granducadodenavaza.com/GD-Decreto-001-2019/
Timestamp: 2020-07-10 21:09:57+00:00

Document:
“Por el cual se dicta el Estatuto de la Nobleza y se reglamenta la Concesión, Reconocimiento, Sucesión, Renovación, Suspensión y Confirmación, Decaimiento y Revocatoria de Títulos Nobiliarios en el Gran Ducado de Navaza”.
EL GRAN DUQUE DE NAVAZA
Con base en lo prescrito en el Artículo 23, Inciso 2º de la Constitución Política del Gran Ducado de Navaza, que establece: “El Gran Duque de Navaza podrá reconocer u homologar títulos expedidos por otras casas nobles y dispensar títulos de nobleza, con insignia propia, hereditarios y transmisibles in perpetuam ad infinitum a sus descendientes directos e indirectos por línea masculina y femenina sub conditionem de absoluta fidelidad y lealtad al Gran Ducado de Navaza.”
Que conforme al artículo 23 de la Constitución Política del Gran Ducado de Navaza, el Gran Duque de Navaza en su condición de cabeza y jefe oficial, jurídico, de nombre y de armas de la Casa Noble y Soberana de Navaza, investido con las prerrogativas irrevocables y propias del Ius Majestatis, del Fons Honorum, del Ius Solii, del Ius Disponendi y del Iure Fidei, con plena independencia para todos los efectos del derecho nobiliario internacional, le asiste la facultad de conceder honores, premiar y reconocer los méritos de las personas naturales y jurídicas que se destaquen por muy especiales servicios y actuaciones en favor del Gran Ducado de Navaza.
Que el Monarca del Gran Ducado de Navaza, S.A.G.D. Don MIGUEL I° de Navaza, fue entronizado conforme a las solemnidades y prescripciones tradicionales del Derecho Nobiliario Internacional, acatando el rito católico, Apostólico y Romano y teniendo por “patrinus regium” a S.A.R.S. Don ESTEVE IVº de David-Toulouse-Gavalda Comte Souverain de Gevaudan, por tanto, legítimo monarca a la luz del derecho constitucional navacense y del derecho nobiliario internacional.
Que es facultad reservada al Monarca el derecho a honrar y a premiar a sus súbditos a través de títulos nobiliarios (ius nobilitandi) y grados honoríficos de órdenes ecuestres (ius honorum) como parte del patrimonio dinástico de la Casa Gran Ducal de Navaza, basado en los principios de derecho nobiliario y premial: “Omnes dignitates procedunt a principe, tamquam fonte in quae omnes sunt” y “Rex tantum nobilem facere potest”.
Que es facultativo del Gran Duque de Navaza reconocer títulos de nobleza expedidos por otras casas nobles para ser usados dentro del Gran Ducado de Navaza.
Que para efectos de la Concesión, Reconocimiento, Sucesión, Renovación o Confirmación de títulos nobiliarios y Grandezas del Gran Ducado de Navaza, se hace necesario contar con una reglamentación que permita hacer uso de ésta facultad de una manera adecuada, ponderada y razonable.
Que se hace igualmente necesario establecer las formas, circunstancias y condiciones, por las cuales puede sucederse la Suspensión, Decaimiento y Revocatoria de los títulos nobiliarios en el Gran Ducado de Navaza.
Que según establece el inciso 2º del Artículo 30 de la Constitución Política del Gran Ducado de Navaza: “Las concesiones nobiliarias solamente podrán ser revocadas por el Monarca previa declaratoria del Consejo de la Corona de la comisión de actos de indignidad, incapacidad o inhabilidad derivada de un proceso judicial punitivo.”
En validez de lo expresado, la legitimidad y capacidad jurídica de esta Casa Gran Ducal para conferir honores, está fuera de toda duda, por lo cual ostenta plenamente la prerrogativa de pleno derecho en el ius majestatis, hasta el punto de ser considerada la investidura soberana como sacramento religioso, del cual emana la fuente de honores de la nobleza y la caballería.
TITULO PRIMERO – ESTATUTO DE LA NOBLEZA
Artículo 1º. Se entiende por Nobleza el conjunto de personas naturales que por directo reconocimiento del Monarca les ha sido concedido un título nobiliario o de notabilidad pública como reconocimiento a sus servicios personales, su lealtad, su destacada participación en favor de la Corona y de la Nación navacense, su trayectoria personal, profesional, artística, cultural o deportiva y su especial condición humana, es, por tanto, una dignidad social.
Parágrafo. La nobleza es un reconocimiento que solo puede tener origen en la voluntad del Monarca, pudiendo ser los títulos transmitidos a los descendientes o a los cónyuges siempre y cuando se disponga y confirme.
Artículo 2º. La Nobleza en el Gran Ducado de Navaza se divide en tres clases:
a) Nobleza Titulada: Son todas aquellas personas que ha sido investidas en especial ceremonia de carácter feudatario como nobles y les ha sido asignado un título nobiliario por concesión, renovación o confirmación y reconocimiento.
b) Nobleza no titulada: Son aquellas personas que no ha sido investidas ni han recibido título alguno, pero que por línea consanguínea directa han obtenido Nobleza de nombre y condición de parte de algún ancestro, tales nobles tienen el carácter de Hidalgos a Fuero de Navaza, esto es, por cuanto obtienen como privilegio esa condición y pudiendo detentarla mientras persista la condición que dio origen a la misma. Estos Hidalgos podrán solicitar por escrito al Monarca la concesión de un título nobiliario “De Gracia” luego de haber transcurrido un lapso de veinte años en posesión de esa condición y cumplir con los requisitos exigidos para obtener un título, debiendo únicamente sufragar la mitad del estipendio establecido.
c) Nobleza corporativa: Ésta es la formada por el conjunto de personas que tienen la consideración de nobles, pero que sin embargo no son poseedoras de ningún título concreto de nobleza, y necesitan para acreditar tal condición de nobles hacer parte y estar reconocidos como miembros por alguna de las instituciones de nobleza corporativa oficialmente reconocidas por la Corona de Navaza mediante Carta Patente de Creación, tales como la “ORDEN DINASTICA DE LA CORONA DE NAVAZA – O.D.C.N.” y la “ORDEN ECUESTRE DEL SAGRADO CORAZON DE JESUS – O.E.S.C.J.”, o las que más adelante se llegaren a crear por parte de la Corona, conforme a lo aquí establecido para el efecto.
Artículo 3º. Se denomina Noble o Notable a toda aquella persona natural, que, por voluntad y designio del Monarca, sea poseedora de uno o varios títulos nobiliarios, o aquellos le hayan sido reconocidos, renovados o confirmados, conforme a lo previsto en ésta preceptiva, la haya obtenido por sucesión directa de un título o indirecta de la condición de hidalgo o haga parte de una organización corporativa de nobleza.
Artículo 4º. Título nobiliario, también denominado gracia o merced nobiliaria, es una distinción de carácter premial que tiene su origen en el ius nobilitandi inherente a las prerrogativas soberanas del Monarca y que se concede a una persona natural para su uso personal extensible a su cónyuge y eventualmente en otro de menor jerarquía a un heredero si así lo determina expresamente el documento de concesión. El título conferido se integra al nombre del agraciado dentro de su identificación nacional en el Gran Ducado de Navaza.
Artículo 5º. Los títulos nobiliarios que se confieran en el Gran Ducado de Navaza son los siguientes:
Parágrafo: Los títulos de Duque se encuentran reservados a los directos descendientes del Gran Duque de Navaza, así como al Ministro Religioso Primado de Navaza, los Altos Nobles Protectores y sus directos colaterales y descendientes.
Artículo 6º. Los títulos nobiliarios del Gran Ducado de Navaza se extienden en nombre de éste Estado y comprometen exclusivamente a la Casa Gran Ducal de Navaza. Se concederán exclusivamente a los nacionales navacences y podrán utilizarse únicamente dentro del estado navacense y dentro de aquellos estados e instancias nobiliarias internacionales que hagan formal aceptación de éstos conforme a tratados de mutuo reconocimiento, por tanto, no resulta procedente por parte de sus receptores pretender hacerlos valer en otros países, bajo ninguna maniobra de inscripción, verificación, autenticación o mecanismos análogos.
Artículo 7º. Todas las personas que sean objeto de una gracia o merced nobiliaria están obligadas a observar un comportamiento recto y virtuoso, basado en la sinceridad, la solidaridad, la generosidad, el valor, la fidelidad y la lealtad, para con la Corona, la nación y su familia, como valores preeminentes de la nobleza
Artículo 8º. La nobleza, como una institución social, y conforme con ese valor humano que su misma denominación evidencia, debe actuar siempre consigo misma y con los demás con la bondad, lealtad, decencia, honor, dignidad, valor, fidelidad, entereza, verdad, solidaridad y justicia que la obligan. Este es su código de honor.
Artículo 9º. La condición de noble como se adquiere, se puede perder. Para poder detentar la condición de noble es preciso ejercerla de manera permanente y continua, cumpliendo cabalmente con la presente normatividad y haciendo presencia en los actos en que sean convocados los nobles por parte de la Corona.
Artículo 10º. A efectos de estructurar de manera institucional la Nobleza titulada y hereditaria del Gran Ducado de Navaza se dispone la creación del “INSIGNE ESTAMENTO NOBLE DE NAVAZA”, como una fraternidad, establecida para unificar en un solo cuerpo a toda la nobleza, bajo un Código de Honor y promover los valores individuales y sociales de quienes han obtenido el privilegio de ser honrados como personas notables y de especial estima por parte de la Corona de Navaza en razón a sus especiales condiciones y servicios para con la Nación Navacense.
Artículo 11º. A través del “INSIGNE ESTAMENTO NOBLE DE NAVAZA” se establecerán los derechos, deberes, fines, sede, insignias, emblema, armas, gobierno, régimen premial y sancionatorio y demás elementos requeridos para su buen funcionamiento.
Artículo 12º. Pertenecen a ésta Noble Institución por derecho propio todos los nobles titulados de Navaza, y sus cónyuges, así como sus herederos, quienes obtengan por éste mecanismo las respectivas gracias conferidas a sus padres, los cuales deben estar en posesión legítima de una dignidad nobiliaria otorgada por parte de la Casa Noble Soberana de Navaza, así como quienes, habiendo sido agraciados por otra Casa Noble con títulos de aquella, los mismos hubiesen sido reconocidos u homologados por el Gran Duque.
Artículo 13º. Quien haya sido objeto de expulsión por parte del “INSIGNE ESTAMENTO NOBLE DE NAVAZA”, será considerado indigno de conservar para sí, su cónyuge o descendientes la condición de noble.
Artículo 14º. La nobleza per se no conlleva privilegio alguno sobre las demás personas en Navaza, ni puede servir para obtener ventajas o beneficios indebidos, no obstante, quienes ostenten títulos de nobleza podrán tener especial consideración para el acceso a los cargos públicos, fuerzas armadas y del orden, servicio exterior, notariado y magistratura, dada la presunción de su preclara condición personal, sin embargo, también, las trasgresiones a ésta prerrogativa acarrearan sanciones judiciales y disciplinarias con un agravante especial, por la misma razón.
Artículo 15º. Los títulos nobiliarios y de reconocimiento están protegidos por las leyes del Gran Ducado de Navaza y su utilización indebida será considerada como un delito de Falsedad Personal Nobiliaria con las condiciones, efectos y sanciones que disponga el Código Penal.
Artículo 16º. Los títulos nobiliarios pueden acumularse, enunciándose siempre del más al menos prestigioso. Los privilegios y tratamientos serán siempre los correspondientes al de mayor jerarquía nobiliaria.
Artículo 17º. Los títulos nobiliarios, se clasifican de la siguiente manera:
A) Según su fuente de origen, pueden ser:
a.1) Concedido o "ex-novo": Mediante un escrito de concesión firmado por el Monarca.
a.2) Renovado o confirmado: Cuando haya dudas de la vigencia legal de un determinado documento anterior, o cuando un heredero reivindica para sí un título, mediante un escrito de renovación y confirmación firmado por el Monarca.
a.3) Reconocido: Mediante un escrito de reconocimiento firmado por el Monarca, para títulos expedidos por soberanos extranjeros, previo juramento de fidelidad al Gran Duque de Navaza y a la Constitución del Gran Ducado de Navaza. El escrito de reconocimiento hará constar la gracia equivalente.
B) Por su implicación y connotación los títulos, pueden ser:
b.1) De nombre y condición: aquellos que contienen la preposición “de” y como predicado referencias a algún sitio o elemento relacionado con la geografía o cultura navacense. Tienen el carácter de divisibles, ya que conllevan un título inferior adicional para ser concedido por su titular a un heredero suyo y transmisibles por causa de sucesión. Están obligados a hacer parte del “INSIGNE ESTAMENTO NOBLE DE NAVAZA”.
b.2) Palatino: aquellos que indican el hecho de ejercer una actividad palaciega y no llevan preposición ni predicado especial alguno. Tienen el carácter de “ad personam”, por tanto, son vitalicios e intransferibles. No están obligados a hacer parte del “INSIGNE ESTAMENTO NOBLE DE NAVAZA”
Parágrafo: Para la concesión de gracias o mercedes nobiliarias no se considerará la extensión de títulos “sub cognome”, ni de nombres sagrados, por ser privilegio de las Casas Reales y la Santa Sede.
C) Por la forma de obtención del título, pueden ser:
c.1) Títulos dativos: Son aquellos cuyo titular es el primero en obtenerlo.
c.2) Títulos nativos: Son aquellos títulos heredados de un antepasado, que lo obtuvo.
c.3) Títulos reconocidos: Son aquellos títulos concedidos por un Monarca extranjero y que han surtido el proceso de reconocimiento ante la Casa Gran Ducal de Navaza y por tanto está permitido su uso.
D) Por su importancia, dado el carácter de la concesión, pueden ser:
d.1) Títulos principales: Para el uso personal e intransferible de su titular.
d.2) Títulos secundarios: Para que puedan ser cedidos por parte del titular.
Artículo 18º. El escrito de concesión dispondrá si un título es:
Personal: Cuando exista esta cláusula en la concesión del título, el título es intransferible y sólo podrá ser utilizado por la persona que lo reciba, y a su muerte el título retornará al Gran Ducado; o,
Hereditario: Cuando exista esta cláusula en el título, el título es hereditario y podrá ser transferido al heredero previo escrito de renovación y confirmación firmado por el Gran Duque.
Artículo 19º. El carácter justificativo y meritorio de la Nobleza navacense siempre prevalecerá sobre toda otra consideración. Las concesiones nobiliarias “de nombre y condición” serán de dos categorías: “De Justicia” y “De Gracia”.
Las concesiones “De Justicia” serán aquellas que se extiendan como un justo reconocimiento por un muy destacado merecimiento de su titular, tales concesiones no generan estipendio alguno en favor de la Casa Gran Ducal y sus receptores únicamente deberán asumir por su propia cuenta los costos que genere su ingreso al “INSIGNE ESTAMENTO NOBLE DE NAVAZA”.
Las concesiones “De gracia” se consideran como un beneficio, don y favor que hace el Monarca sin que exista merecimiento particular excepcional por parte del beneficiario, dichas concesiones ocasionan un estipendio en favor de la Casa Gran Ducal.
Parágrafo: El estipendio incluirá los derechos de inscripción, titulación y costos de ingreso al “INSIGNE ESTAMENTO NOBLE DE NAVAZA”, no así a los de sostenimiento en el mismo.
Artículo 20º. Toda la Nobleza del Gran Ducado de Navaza tiene el derecho de tener y portar Escudo de Armas, ornamentos, divisas, banderas, individuales y de linaje, así como inscribir sus genealogías, para lo cual se establece como institución dependiente de ésta Casa el “GRAN DUCAL COLEGIO DE ARMAS”, el cual será un organismo corporativo establecido para regular, conocer y decidir acerca de los asuntos heráldicos de los miembros del “INSIGNE ESTAMENTO NOBLE DE NAVAZA”, la “ORDEN DINÁSTICA DE LA CORONA DE NAVAZA”, los nobles cuyos títulos hayan sido conferidos por otras casas nobles y reconocidos por el Monarca, así como de los Hidalgos a Fuero de Navaza que requieran los servicios de ésta institución para la elaboración, aprobación y registro de sus blasones personales, por tanto, es la autoridad heráldica oficial del Gran Ducado de Navaza para la organización, blasonamiento y certificación de armas heráldicas.
TITULO SEGUNDO – DE LA CONCESION DE TITULOS NOBILIARIOS
Artículo 21º. La concesión de un título nobiliario es el otorgamiento que hace el Monarca de un derecho por adjudicación a una persona natural de una gracia o merced nobiliaria, por primera vez, ya sea de “nombre y condición” o “palatina”, para que haga uso social de la misma, en los términos y condiciones que establezca la merced correspondiente.
Artículo 22º. La concesión de un título nobiliario puede tener origen a través de una de éstas formas:
A iniciativa del Monarca, expresada a través del Guardasellos, ya sea para la concesión de títulos de “nombre y condición” o “palatinos”.
Por solicitud del Condestable, cuando se trate de la presentación de candidatos por parte del “INSIGNE ESTAMENTO NOBLE DE NAVAZA”, caso en el cual podrán presentarse hasta diez (10) solicitudes al año.
Por solicitud del Cronista de Armas, cuando se trate de la presentación de candidatos por parte del “GRAN DUCAL COLEGIO DE ARMAS”, caso en el cual podrán presentarse hasta cinco (5) solicitudes al año.
Artículo 23º. Presentada la iniciativa o la solicitud atrás referidas, el Guardasellos efectuará la apertura del legajo correspondiente y dará traslado al Senescal quien tendrá un término de treinta (30) días para examinarlo y emitir un preceptivo dictamen al respecto, el cual pasará al “CONSISTORIO AULICO GRAN DUCAL”, para que decida finalmente al respecto.
Artículo 24º. Los títulos nobiliarios se concederán una vez estudiada la petición por parte del “CONSISTORIO AULICO GRAN DUCAL”, el cual de encontrar ajustada la petición al presente estatuto determinará favorablemente a través de decisiones llamadas Rescriptos. Frente a las peticiones “De Justicia” las disposiciones se denominarán “Rescriptos de Justicia”, las que deberán encabezarse: “In Consistorium Aulico Magni Ducis. Rescriptos Ad Litem, rescribendo vel a scribendo”. Frente a las peticiones “De Gracia” las disposiciones se denominarán “Rescriptos de Gracia”, las que a su vez deberán encabezarse: “In Consistorium Aulico Magni Ducis. Præter, vel contra jus commune”.
Parágrafo: Una vez emitido el “Rescripto de Gracia” correspondiente, se comunicará privadamente al agraciado, quien deberá cancelar en un término máximo de treinta (30) días contados a partir de la comunicación el estipendio respectivo que se indica en el título final de la presente normativa.
Artículo 25º. La concesión de un título nobiliario se concretará a través de una ceremonia especial de carácter feudataria denominada: “Ceremonia de Homenaje e Investidura (inmixtio manum)”. Dicha ceremonia es de carácter reservado y a ella solamente ingresan el Monarca, los miembros del Consejo de la Corona, el Guardasellos, el agraciado y quien haya postulado su nombre en primera instancia, quien fungirá como padrino de éste. Del contenido de la ceremonia debe guardarse absoluta reserva.
Artículo 26º. Al término de la ceremonia y en acto público le será entregado por parte del mismo Monarca o su Lugarteniente al agraciado el placet contentivo del escrito de concesión, el cual tendrá el carácter de Cédula Gran Ducal.
TITULO TERCERO – DEL RECONOCIMIENTO DE TITULOS NOBILIARIOS
Artículo 27º. Es facultativo del Monarca reconocer los títulos nobiliarios conferidos por otras Casas Nobles Soberanas, para ser utilizados dentro del Gran Ducado de Navaza por parte de sus titulares, por tanto, dicho reconocimiento no constituye convalidación ni rehabilitación de título alguno, así como tampoco autoriza al beneficiario a pretender hacerlos valer en otros países, bajo ninguna maniobra de inscripción, verificación, autenticación o mecanismos análogos.
Artículo 28º. Solamente podrán reconocerse títulos nobiliarios expedidos por una Casa Noble Soberana con la cual exista un tratado de mutuo reconocimiento entre ésta y el Gran Ducado de Navaza.
Artículo 29º. El reconocimiento de un título implica otorgar conformidad con la legitimidad y validez del mismo y la autorización para su uso en igualdad de condiciones y con los mismos efectos que los títulos conferidos por la Casa Gran Ducal de Navaza.
Artículo 30º. Para el reconocimiento de un título es preciso que el titular eleve una petición formal ante el Monarca, la cual se radicará y tramitará a través de un procedimiento similar al establecido en los artículos 23 y 24 precedentes y solamente cambiará el nombre de las decisiones adoptadas, las cual se denominarán “Rescriptos de Aceptación, las cuales deberán encabezarse: “In Consistorium Aulico Magni Ducis. Rescriptos qua petitione recepta”.
Artículo 31º. El reconocimiento de un título nobiliario se concretará a través de la entrega de un placet de reconocimiento al agraciado por parte del Monarca en audiencia privada. Tal acto no conlleva costo de estipendio alguno.
Artículo 32º. El reconocimiento de un título no conlleva efecto alguno respecto de la nacionalidad del solicitante, como tampoco por sí misma confiere la nacionalidad navacense.
Artículo 33º. Solamente podrán reconocerse los títulos de Duque, Marqués, Conde. Vizconde, Barón y Señor, así como la condición de Hidalgo de cualquier persona nacida en los países latinoamericanos de ascendencia española o portuguesa, aun cuando no existan tratados de mutuo reconocimiento con éstas naciones, ello en aras de fomentar la fraternidad entre nuestros pueblos, no obstante, en éste caso el estipendio será del quince por ciento (15%) para el establecido para los títulos “De Gracia”, señalado en el Artículo 24 precedente.
TITULO CUARTO – DE LA SUCESION Y CONFIRMACION DE TITULOS NOBILIARIOS
Artículo 33º. La Sucesión nobiliaria, es la acción de suceder o sustituir al agraciado de una merced o gracia nobiliaria en el derecho de poseerlo y ostentarlo, consiste entonces en el traspaso del derecho sobre un título nobiliario por:
Mortis causa del titular.
Cesión por parte del titular.
Artículo 34º. Los llamados a suceder un título nobiliario, por razón de causa de muerte del titular son en su orden: a) Los descendientes (hijos, nietos, biznietos, etc.); b) Los ascendientes (padres, abuelos, bisabuelos, etc.), en ausencia de los descendientes; c) Los colaterales (hermanos), en ausencia de los ascendientes; d) Los descendientes colaterales (sobrinos, sobrinos nietos, sobrinos biznietos, etc.), en ausencia de los colaterales.
Artículo 35º. Dentro del cumplimiento de la regla anterior podrá el titular del derecho sucederlo mediante voluntad testamentaria a quien estime merecedor del mismo, en caso contrario, esto es, que no medie la voluntad previa del causante sucederá en el título la persona de mayor edad dentro de la correspondiente línea sucesoria.
Artículo 36º. Se pierde el derecho a suceder un título nobiliario por indignidad decretada judicialmente, quien tenga el derecho a sucederlo, caso en el cual pasará al siguiente beneficiario en el orden previsto.
Artículo 37º. El trámite de sucesión de un título nobiliario será independiente del trámite sucesorio civil por causa de muestre, por tanto, no corresponde a la justicia civil dirimir estas cuestiones, sino que será el “INSIGNE ESTAMENTO NOBLE DE NAVAZA” el Tribunal de Primera Instancia en materia de Derecho Nobiliario por razón de sucesión de títulos, y será, a su vez, la segunda instancia en esta materia el Gran Duque de Navaza en su calidad de jefe oficial, jurídico, de nombre y de armas de la Casa Noble y Soberana de Navaza.
Artículo 38º. El término para iniciar el trámite sucesoral antes señalado será de cinco años contados a partir de la fecha de fallecimiento del titular. Una vez vencido éste término prescribe el derecho y el título retorna a la Corona como parte de su patrimonio y podrá disponer de él como a bien considere.
Artículo 39º. Conforme a la Cesión por parte del titular, éste podrá transmitir en vida a quién estime puede sucederlo, respetando siempre el orden establecido en el artículo 34 precedente, a través de un escrito dirigido al “INSIGNE ESTAMENTO NOBLE DE NAVAZA”, señalando de manera razonada los motivos para hacerlo y solicitando se dé curso a la petición, la cual se tramitará como a continuación se describe.
Artículo 40º. Una vez reconocida la sucesión nobiliaria en cabeza del sucesor respectivo por parte del “INSIGNE ESTAMENTO NOBLE DE NAVAZA” en calidad de Tribunal de Primera Instancia, éste a través del Condestable solicitará al Monarca a través del “CONSISTORIO AULICO GRAN DUCAL” la Confirmación del título en cabeza del nuevo titular, la cual se radicará y tramitará a través de un procedimiento similar al establecido en los artículos 23 y 24 precedentes y solamente cambiará el nombre de las decisiones adoptadas, las cual se denominarán “Rescriptos de Confirmación, las cuales deberán encabezarse: “In Consistorium Aulico Magni Ducis. Confirmatur ex rescriptum successionem”. en éste caso el estipendio será del diez por ciento (10%) para el establecido para los títulos “De Gracia”, señalado en el Artículo 24 precedente.
TITULO QUINTO – DE LA RENOVACION DE LOS TITULOS NOBILIARIOS
Artículo 41º. Se entiende por Renovación de un título nobiliario el acto por el cual el Monarca decide la reasignación de una merced a una persona que: a) haya ostentado un derecho sobre la misma y que por causas ajenas a su voluntad no hubiese podido hacer uso y ejercicio de su condición nobiliaria y por tal razón se produjese un decaimiento; b) Teniendo la calidad de sucesor de un título, no haya podido ejercer su derecho de reclamarlo en oportunidad por el mismo tipo de razones; c) Habiendo sido acreedor de un título nobiliario, éste le hubiese sido revocado, pero por razón de haber realizado un servicio extraordinario de devoción y lealtad a la Corona hubiese sido restablecido conforme a un “Rescripto Excepcional de Clemencia”.
Artículo 42º. La Renovación de un título se hará a instancias del interesado, presentando las pruebas pertinentes que respalden la petición y mediante una acción reivindicatoria promovida ante el INSIGNE ESTAMENTO NOBLE DE NAVAZA como Tribunal de Primera Instancia competente para conocer y resolver del asunto, el cual deberá decidir en un término no superior a ciento veinte (120) días. En el evento de ser denegada la petición el accionante podrá interponer el recurso de súplica ante el Monarca dentro de los cinco (5) días posteriores a la notificación de la decisión, sustentando sus razones
Artículo 43º. La solicitud de Renovación de un título será procedente siempre y cuando no haya operado el fenómeno de la caducidad de la acción reivindicatoria cuyo término es de veinte (20) años contados a partir del evento que dio origen al decaimiento o al reclamo sucesoral.
Artículo 44º. Una vez resuelto el asunto por parte de parte del “INSIGNE ESTAMENTO NOBLE DE NAVAZA” en calidad de Tribunal de Primera Instancia, éste a través del Condestable solicitará al Monarca a través del “CONSISTORIO AULICO GRAN DUCAL” la Renovación del título en cabeza del nuevo titular, la cual se radicará y tramitará a través de un procedimiento similar al establecido en los artículos 23 y 24 precedentes y solamente cambiará el nombre de las decisiones adoptadas, las cual se denominarán “Rescriptos de Renovación, las cuales deberán encabezarse: “In Consistorium Aulico Magni Ducis. Rescriptum Irae”. en éste caso el estipendio será del veinte por ciento (20%) para el establecido para los títulos “De Gracia”, señalado en el Artículo 24 precedente.
TITULO SEXTO – DE LA SUSPENSION DE LOS TITULOS NOBILIARIOS
Artículo 45º. Entiéndase por Suspensión una de las más graves sanciones disciplinarias impuestas al poseedor de un título nobiliario y su cónyuge por parte del “INSIGNE ESTAMENTO NOBLE DE NAVAZA”, como Tribunal de primera instancia y confirmada por el Monarca en segunda instancia, quien revisará la sentencia en grado de consulta, aun cuando la misma no sea recurrida por el sancionado.
Artículo 46º. Las razones para la Suspensión de un título, así como el procedimiento para ello se establecen en el acto de constitución del “INSIGNE ESTAMENTO NOBLE DE NAVAZA” y corresponde al mismo llevar el registro por éste tipo de sanciones.
Artículo 47º. Se suspende el derecho a usar los títulos nobiliarios por parte de sus poseedores por razones disciplinarias, conforme a sentencia debidamente ejecutoriada. Durante el término de Suspensión el titular de una gracia o merced nobiliaria no podrá ni él, ni su cónyuge hacer uso del mismo, como tampoco podrá cederlo.
Artículo 48º. El término de Suspensión de un título va desde uno hasta diez años y solo podrá ser levantado por un Gracia Especial de Clemencia emitida por parte del Monarca, a solicitud del “INSIGNE ESTAMENTO NOBLE DE NAVAZA” y previo el procedimiento señalado en los artículos 23 y 24 precedentes. Las decisiones en ese sentido aprobadas por el CONSISTORIO AULICO GRAN DUCAL se denominarán “Rescriptos de Clemencia”, las cuales deberán encabezarse: “In Consistorium Aulico Magni Ducis. Clementia Rescripsit”, caso en el cual el estipendio será del treinta por ciento (30%) para el establecido para los títulos “De Gracia”, señalado en el Artículo 24 precedente.
Artículo 49º. La Suspensión de un título será una sanción única aplicable al poseedor de un título, pues una segunda sanción de la misma gravedad conlleva indefectiblemente la Revocatoria del título conferido.
TITULO SEPTIMO – DEL DECAIMIENTO Y REVOCATORIA DE LOS TITULOS NOBILIARIOS.
Artículo 50º. El Decaimiento de un título nobiliario es la pérdida del derecho al uso del mismo por el no ejercicio continuo y permanente del mismo por parte de su titular, ya sea por ocultar, negar o ignorar la gracia o merced conferida, así como por no cumplir con los deberes o convocatorias que efectúe la Corona o el “INSIGNE ESTAMENTO NOBLE DE NAVAZA” a los distintos actos o ceremonias de carácter nobiliario a los cuales el agraciado se encuentra obligado a concurrir por lo menos una vez al año, especialmente cuando se trate de la entronización de un nuevo Monarca, sus nupcias, honras fúnebres, celebración del Día Nacional o la instalación del Parlamento Nacional de Navaza.
Artículo 51º. El efecto consecuente del Decaimiento de un título, es la Revocatoria del mismo por Inhabilidad, entendida por tal, aquella circunstancia negativa del individuo, el defecto o impedimento para ejercer un derecho o desempeñar un cargo, ya que el único responsable de que se produzca ésta figura es su mismo titular quien no ha sido capaz de ejercer bien y cumplidamente sus derechos y deberes respecto de la merced o dignidad conferida y en aplicación al principio general de derecho de que nadie puede alegar en su favor su propia culpa.
Artículo 52º. La única razón que suspende los efectos de Decaimiento de un título es la incapacidad física del agraciado de asistir a los eventos antes señalados por razones de fuerza mayor o caso fortuito, debidamente acreditados dentro de los treinta (30) días siguientes a la ocurrencia de los hechos ante el “INSIGNE ESTAMENTO NOBLE DE NAVAZA”.
Artículo 53º. Corresponde al “INSIGNE ESTAMENTO NOBLE DE NAVAZA” llevar un registro puntual de los Actos Protocolares de Estado a los cuales deben concurrir sus miembros, así como de informar acerca de sus ausencias y justificaciones al Condestable, quien a su vez deberá entregar un reporte semestral de tales eventos al “CONSILIO DE LA CORONA”.
Artículo 54º. Para que pueda declararse un Decaimiento por cualquiera de las razones establecidas en el Artículo 50 precedente, el “CONSILIO DE LA CORONA” adelantará en su calidad de Tribunal de Instancia un proceso verbal, consistente en una audiencia, en la cual le serán imputados los cargos al procesado, se practicarán las pruebas de rigor y se decidirá al cabo de la misma.
Artículo 55º. La sentencia proferida deberá ser confirmada por el Monarca en segunda instancia, quien revisará la sentencia en grado de consulta, aun cuando la misma no sea recurrida por el afectado. En el mismo acto de confirmación de la sentencia se dispondrá la Revocatoria del Título por Incapacidad.
Artículo 56º. La Revocatoria de un Título Nobiliario es la cancelación del derecho del titular de hacer uso de las mercedes o dignidades conferidas y por ende de la calidad de noble del Gran Ducado de Navaza otorgado a una persona.
Artículo 57º. La Revocatoria de un Título Nobiliario por Indignidad procede, previa sentencia punitiva ejecutoriada, refrendada mediante una providencia del “CONSILIO DE LA CORONA”, disponiendo el cumplimiento del requisito para tales efectos, la cual igualmente deberá ser confirmada por el Monarca en segunda instancia en grado de consulta, aun cuando la misma no sea recurrida por el afectado.
Parágrafo. El anterior requisito no será necesario en tratándose de los delitos de Felonía y Lesa Majestad, frente a los cuales el monarca podrá ordenar la revocatoria del (o los) título(s) sin necesidad de la providencia antes referida.
Artículo 58º. La Revocatoria de un Título Nobiliario por Inhabilidad o por Indignidad conlleva la revocatoria de todos los demás títulos conferidos al mismo titular, al igual que los que por extensión tuviere su cónyuge o por cesión sus hijos. Además de los efectos ya señalados conlleva la deshonra familiar, lo que impide que la estirpe afectada pueda volver a ser acreedora a una merced o dignidad nobiliaria permanentemente, a menos de que el Monarca expida un “Rescripto Excepcional de Clemencia”, única y exclusivamente por servicios extraordinarios de devoción y lealtad a la Corona, calificados previamente por el CONSISTORIO AULICO GRAN DUCAL, conforme al procedimiento establecido en los Artículos 23 y 24 precedentes y con la aprobación del “CONSILIO DE LA CORONA”.
Parágrafo: Para hacerse devolución de un título por parte de la Corona a un agraciado en estos términos deberá adelantarse un proceso de Renovación de Títulos conforme a lo previsto en el Título Quinto de ésta preceptiva.
Artículo 59º. Como sanción social y demostración pública del desprecio y repudio hacia los actos de los afectados que dieron lugar a la medida, les será quemado públicamente el blasón, las insignias y copia de la Cédula Gran Ducal por medio de la cual se confirió el Título y su nombre tachado en tinta roja del libro de miembros del “INSIGNE ESTAMENTO NOBLE DE NAVAZA”.
Artículo 60º. También procede la Revocatoria de un título por incapacidad, derivada de un proceso judicial conforme al cual se declare al agraciado en interdicción mental, en éste caso, la Revocatoria no tendrá el carácter de sanción sino de privación del derecho por la imposibilidad de ejercerlo por parte de su poseedor. Tal privación no afectará ni al cónyuge que hubiese obtenido el título por extensión, ni a sus herederos por efectos de la cesión de un título secundario.
Artículo 61º. Una vez revocado un título nobiliario, el mismo retorna a la Corona, la que puede libremente disponer de aquel por hacer nuevamente parte del patrimonio dinástico.
TITULO OCTAVO – JURISDICCION Y FUENTES EN MATERIA NOBILIARIA
Artículo 62º. Las únicas instancias llamadas a conocer y decidir sobre asuntos y litigios relativos a la posesión y uso de dignidades o mercedes nobiliarias son las aquí señaladas, conforme a las competencias establecidas; en ningún caso y bajo ninguna circunstancia serán competentes los jueces o tribunales ordinarios o contenciosos, ni menos aún por parte de ninguna otra autoridad, sea ésta administrativa o legislativa, nacional o extranjera.
Artículo 63º. Cada una de las instituciones aquí establecidas para actuar como tribunal de primera instancia en materia nobiliaria deberá hacerlo a través de una sala especializada para tratar éstos asuntos, conforme a las competencias determinadas anteriormente.
Artículo 64º. Las antes señaladas salas se denominarán “SALAS DE JUSTICIA NOBILIARIA”, las cuales deberán estar conformada por una colegiatura integrada por cinco (5) miembros, los cuales deberán, además de ostentar la calidad de nobles, acreditar títulos en derecho nobiliario y quienes se denominarán “Togados de Nobleza, los cuales serán designados por el Monarca de listas aportadas por cada de las instituciones administradoras de justicia nobiliaria, a saber: “CONSILIO DE LA CORONA” y el “INSIGNE ESTAMENTO NOBLE DE NAVAZA”, cada cinco años, que será a su vez el mismo término por el cual serán designados éstos jueces.
Artículo 65º. El acceso a la jurisdicción nobiliaria e completamente gratuito, no obstante, las decisiones que conlleven el Reconocimiento, la Sucesión y Confirmación y la Renovación de un título implican la cancelación por parte del agraciado del estipendio correspondiente.
Artículo 66º. Es la presente dispositiva, al igual que la Constitución Política de Navaza son las fuentes principales del derecho nobiliario aplicable en el Gran Ducado de Navaza, por tanto, quedan proscritas otro tipo de fuentes, tales como la costumbre, la doctrina, la analogía o el derecho comparado. Excepcionalmente puede tenerse los principios generales de derecho y la jurisprudencia de las “SALAS DE JUSTICIA NOBILIARIA” como criterios auxiliares de interpretación.
TITULO NOVENO – CREACION DE CORPORACIONES NOBILIARIAS
Artículo 67º. La Corona podrá en lo posterior crear nuevas Corporaciones Nobiliarias atendiendo las siguientes reglas:
a) Los Estatutos serán presentados al “CONSILIO DE LA CORONA” y deberán estar avalados por el “INSIGNE ESTAMENTO NOBLE DE NAVAZA”, la “ORDEN DINASTICA DE LA CORONA DE NAVAZA – O.D.C.N.” y la “ORDEN ECUESTRE DEL SAGRADO CORAZON DE JESUS – O.E.S.C.J.”, o el “GRAN DUCAL COLEGIO DE ARMAS”, dependiendo de si su objeto es civil, militar, religioso, o artístico/cultural.
b) Las nuevas instituciones que se pretendan crear no podrán sustituir ni en todo, ni en parte, a aquellas que las avalen o a otras ya existentes y deberán establecer puntualmente de qué tipo de corporaciones se tratan y la calidad de sus miembros.
c) Además de los estatutos será necesario presentar una justificación de la existencia de la corporación, así como las razones por las cuales su objeto puede considerarse como de carácter nobiliario.
d) Toda nueva institución deberá tener el carácter de fraternidad o cofradía y contar con el patrocinio de un grupo de Nobles de Navaza de mínimo tres (3) miembros, los cuales deberán actuar como Nobles Cofrades Protectores, quienes a su vez deberán responder por las actuaciones de aquella.
e) Dentro de los estatutos deberán establecerán los derechos y deberes de sus miembros, fines, sede, insignias, emblema, armas, gobierno, régimen premial y sancionatorio y demás elementos requeridos para su buen funcionamiento.
f) Cada corporación nobiliaria deberá establecer como distintivo de sus miembros un manto y una venera, diferentes de las utilizadas por las otras entidades similares.
Artículo 68º. El órgano directivo de esas Corporaciones Nobiliarias deberá estar constituido, como mínimo, por los siguientes dignatarios:
a) Un Cofrade Mayor, presidente de la cofradía, cargo supremo de la entidad al que se accede mediante elección.
b) Un Cofrade Caporal, encargado de suplir al Cofrade Mayor en sus ausencias temporales.
c) Un Síndico, encargado de la administración de los recursos de la entidad.
d) Un Escriba, encargado de levantar las actas y levar los archivos de la entidad.
e) Un Cuestor, encargado de hacer cumplir los estatutos de la corporación y vigilar el manejo de sus recursos.
f) Dos Consiliarios, encargados de participar en la toma de las decisiones.
Artículo 69º. El órgano principal de gobierno de las Corporaciones Nobiliarias serán los Cabildos Generales, en los cuales participarán todos y cada uno de sus miembros.
Artículo 70º. Previa aceptación por parte del “CONSILIO DE LA CORONA” de los Estatutos se pondrá a consideración del “COLEGIO DE ARMAS” el blasón e insignias de la entidad, para su verificación, la cual será igualmente requisito para su aprobación.
Artículo 71º. Cumplidas las anteriores previsiones el Monarca, dictará cuan Carta Patente de Creación de la nueva Corporación Nobiliaria, con base en la cual podrá la corporación hacer uso de la corona del Gran Ducado en su respectivo blasón.
Artículo 72º. Concedida la Carta Patente de Creación de una corporación nobiliaria, la misma deberá sufragar un estipendio será del treinta por ciento (30%) del establecido para los títulos “De Gracia”.
TITULO DECIMO – TRANSMISIÓN DE LOS TÍTULOS
Artículo 73º. Los cónyuges que hayan contraído un matrimonio válido, tienen derecho a compartir los títulos nobiliarios, que se fusionaran y pertenecerán a ambos. En caso de que el título sea retirado al cónyuge titular, será retirado a ambos.
Artículo 74º. El cónyuge que enviude, seguirá llevando el título de su difunto marido o esposa, con la mención “Viuda / Viudo de…”
Artículo 75º. Sólo se puede transmitir por cesión un título a sus descendientes sin el fallecimiento del titular si se cumplen las siguientes condiciones:
a) Los esposos deben tener al menos dos títulos para poder permanecer nobles tras la transmisión.
b) El título transmitido debe ser inferior o igual al de los padres.
c) El matrimonio de los esposos debe estar reconocido oficialmente.
d) El descendiente debe estar oficialmente reconocido (no heredan los bastardos).
e) El nuevo noble deberá jurar fidelidad al Gran Duque de Navaza.
Artículo 76º. En el evento de fallecer el titular de una merced o dignidad nobiliaria principal y que ésta deba ser transmitida por sucesión a un heredero que ya había obtenido previamente un título nobiliario secundario por cesión, de parte del fallecido titular, éste a su vez deberá ceder éste último al siguiente heredero dentro de la línea sucesoria.
Artículo 77º. De igual manera ante el deceso de un titular de una merced o dignidad nobiliaria principal y una secundaria sin haber efectuado dicho titular cesión alguna en vida, como tampoco determinado por voluntad testamentaria la asignación de éstas, dentro del proceso sucesorio establecido en el Título Cuarto de la presente dispositiva, se asignarán conforme se previó en el artículo anterior, y en caso de solamente existir un solo heredero, a éste le serán asignados ambos títulos.
Artículo 78º. En caso de fallecer el titular de mercedes o dignidades nobiliarias sin herederos conocidos, el (o los) título(s) quedarán en “Bona Vacantia”, por el término de veinte (20) años, para que el (o los) mismo(s) pueda(n) ser reclamado(s) por quien demuestre tener mejor derecho para acceder a él (o ellos), al cabo del cual de no presentarse solicitud de renovación alguna, el (o los) título(s), retornarán al patrimonio dinástico de la corona.
TITULO DECIMO PRIMERO – ASPECTOS VARIOS
Artículo 79º. El estipendio establecido para el pago de los derechos derivados de la Concesión de títulos “De Gracia”, Reconocimiento, Sucesión, Renovación y Confirmación de Títulos Nobiliarios, así como la creación de Corporaciones Nobiliarias se tasa de la siguiente forma:
- Título de Marqués: Cinco mil escudos navacences (E$ 5.000.oo)
- Título de Conde: Cuatro mil escudos navacences (E$ 4.000.oo)
- Título de Vizconde: Tres mil escudos navacences (E$ 3.000.oo)
- Título de Barón: Dos mil escudos navacences (E$ 2.000.oo)
- Título de Señor: Mil escudos navacences (E$ 1.000.oo)
Artículo 80º. El recaudo del estipendio antes señalado se destinara al sostenimiento de la Casa Gran Ducal y sus instituciones nobiliarias, conforme a un capítulo especial establecido dentro del Presupuesto General de Rentas y Gastos del Gran Ducado de Navaza.
Artículo 81º. Los títulos nobiliarios expedidos en el Gran Ducado de Navaza no pueden ser inscritos en ningún otro país, a menos de que hayan sido reconocidos por una monarquía en ejercicio, dentro de un proceso de mutuo reconocimiento y amistad entre ambas casas nobles.
Artículo 82º. Nadie distinto del monarca podrá hacer modificaciones a las mercedes o dignidades nobiliarias conferidas. Tal circunstancia, debidamente comprobada dará lugar a la Revocatoria por indignidad del (los) título (s).
Dado en Santafé de Bogotá (CEE), a los siete días del mes de diciembre de 2019 A.D.,
Yo, el Gran Duque,
MIGUEL 1°
Gran Ducal Decreto

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