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Vergonzosa transacción política | PARAGUAY PÉICHANTE
Vergonzosa transacción política
Publicado por jotaefeb ⋅ 26 diciembre, 2015	⋅ 8 comentarios
Archivado bajo POLITICA	Nuestra sucia política no deja de sorprendernos. El diputado por Boquerón, Cornelius Sawatzky (ANR), se niega a renunciar a su banca de diputado para que asuma el suplente Ulrich Stahl (ANR). Ambos habían acordado que Stahl financiaría la campaña electoral de Sawatzky a cambio de que este, en el caso de ser electo, dimitiera en algún momento para que el otro lo reemplazara. No se trata de una mera suposición, sino de un caso conocido gracias al entredicho ventilado por los propios protagonistas.
Stahl afirma que cumplió con su parte y Sawatzky lo desmiente, así que sigue aferrado al cargo ganado en las urnas: “No voy a renunciar, porque yo pagué mi campaña”, anunció el indignado legislador titular. O sea que, en caso contrario, iba a cumplir con lo pactado, sin importarle un comino que los electores le hayan conferido un mandato por cinco años.
Por lo visto, la vergonzosa transacción político-financiera que aquí se ventila como si fuese una compraventa de mercaderías, no llegó a buen término solo por el incumplimiento de una de las partes, sin que importe averiguar si Sawatzky recibió o no el dinero de su correligionario, exconcejal departamental. Lo que aquí cabe subrayar es que el repugnante contubernio implicó que ambas partes se burlaron de la ciudadanía por anticipado, y que, de hecho, sometieron un determinado mandato legislativo a una simple cuestión monetaria. La inmoralidad que evidenciaron estos señores tiene de particular que esta vez, por lo menos, no tuvo que ver con la elaboración de una lista sábana, en la que los puestos suelen ser asignados según el monto aportado a los líderes de los sectores internos por quienes desean “ganar” un escaño a platazo limpio. En este caso, la vulgar transa entre dos indecentes politicastros –una bellaquería de la peor especie para burlar la voluntad popular– afectó a un cargo uninominal, ya que en el departamento de Boquerón se elige a un solo diputado titular y a un suplente.
Como podrá apreciarse, los involucrados en el escándalo ni siquiera se preocuparon por ocultarlo sino que lo divulgaron como si fuera la cosa más natural del mundo, dando muestras de que nuestra clase política sufre de una inmoralidad espantosa.
Políticos de esta calaña también suelen beneficiarse con el financiamiento de sus actividades con los subsidios que reciben los partidos, fondos que provienen de los impuestos de los contribuyentes. Los paraguayos debemos rechazar a esta “clase política” que actúa esencialmente en función de sus intereses particulares en desmedro de sus representados.
Los tribunales de conducta partidarios continúan brillando por su ausencia.
http://www.abc.com.py/edicion-impresa/editorial/vergonzosa-transaccion-politica-1439350.html
Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.	Ver todas las entradas de jotaefeb »	« Chiquitín Lambaré
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8 comentarios en “Vergonzosa transacción política”
Guerra por la ANR y otras batallas en 2016
Cierra un año que debió ser de consolidación política y de gestión para el gobierno de Horacio Cartes, pero que termina con una larga columna en el debe y poco en el haber. Igual que en 2014, las grandes obras de infraestructura, las inversiones y los puestos de trabajo prometidos quedan para el año próximo.
El dramático desastre de los damnificados por las inundaciones en varios departamentos del país le sirve de alguna manera al Ejecutivo para tapar otras noticias negativas del año, como los vigentes secuestros de Edelio Morínigo y Abrahán Fehr, a los que el Presidente, increíblemente, ni siquiera mencionó en su mensaje de fin de año.
Sugestivamente, la reducción de la pobreza, uno de los caballitos de batalla del gobierno desde antes de asumir y hasta hace poco tiempo, ya no es tan mencionada en los discursos oficiales. Más allá de las cifras sobre la cantidad de familias asistidas por los programas sociales, las estadísticas no lo ayudan y mucho menos las imágenes de pobreza que se multiplican en las principales urbes del país.
En términos de política partidaria, el Mandatario ha logrado solo relativamente su objetivo de despejar el horizonte de adversarios de peso. El método empleado ha sido el de la imposición o del convencimiento por el lado económico, que son los “argumentos” que mejor conoce.
En uno de esos giros inesperados que tiene la disputa por el poder, Cartes ha hecho suya la figura de quien enfrentó a su candidato en la última interna por la presidencia de la ANR: Mario Abdo Benítez. Pese a la derrota electoral, el actual presidente del Senado salvó su imagen y aparece como un “mimado” del cartismo. No obstante, su lanzamiento prematuro y el colgarse la chapa de cartista pueden afectar sus posibilidades futuras, a medida que decline el mandato de la presente administración. La elección de Cartes posterga además a varios que se anotaban para la carrera presidencial y deseaban la bendición oficial. Algo que no dejará de tener consecuencias.
En 2016 asistiremos a una guerra partidaria cuya intensidad dependerá de la fortaleza que exhiban los actores que la librarán. Sin elecciones en todo ese año, Cartes se juega el todo por el todo al control partidario en la Junta de Gobierno, con los “Horacio boys” que integrarán desde marzo el organismo partidario. El objetivo es armar una estructura propia para lo que se viene, pero las cosas se pueden complicar mucho por el camino.
Un tema que puede crear “roncha” desde el vamos es la calamitosa situación financiera que heredará el diputado Pedro Alliana. Silenciar esta situación tendrá un gran costo, no solamente económico sino sobre todo político. Luego vendrán las negociaciones para armar una Comisión Ejecutiva que responda fielmente a sus intereses y acallar las voces críticas que surjan.
Si el Mandatario logra sortear con éxito la instancia interna, deberá tener la suerte de que no se haya asomado ningún liderazgo en la oposición.
Los problemas comunicativos siguen siendo el karma del presidente o tal vez porque a él no le cabe eso de dialogar. Conste que se nota un intento de cambiar el estilo y tener más acercamiento a los periodistas. Sin embargo, tropieza con una barrera difícil de sortear y que ha mostrado públicamente en varias oportunidades: la dificultad de transmitir un mensaje claro, directo y persuasivo sin estar de por medio un teleprompter o alguien que le dicte.
Cuesta creer que si Cartes se ocupa de la disputa política para consolidar su proyecto, tendrá tiempo de ocuparse de temas concretos: los secuestros de Edelio y Abrahán, la situación de los damnificados, la creciente presencia del narcotráfico en el escenario político o la pobreza, por nombrar algunos de los temas que deberían preocuparlo, antes de que termine su periodo.
http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/guerra-por-la-anr-y-otras-batallas-en-2016-1440571.html
Publicado por Anónimo | 3 enero, 2016, 4:21 pm Estructuras políticas obsoletas
En relación con las derrotas coloradas en lugares importantes en las recientes elecciones municipales, el senador y líder de uno de los bloques de la ANR en la Cámara Alta, Luis Alberto Castiglioni, dijo que los colorados ya no quieren en sus filas a los “astutitos” y “letraditos” que buscan beneficiarse del partido. Es más, Castiglioni expresó que el coloradismo debe revisar su modelo de hacer política.
Está visto en la experiencia humana que ante cualquier tipo de adversidad, si no se asume una actitud de reponerse ante ella, la siguiente es encontrar un chivo expiatorio que aplaque los desastres suscitados, algo así como el que halló el senador Juan Carlos Galaverna en la presidenta del Partido Colorado, Lilian Samaniego, al conocerse los diferentes resultados eleccionarios.
La inesperada derrota de los colorados y el plagueo de quienes han perdido y ven en peligro sus zoquetes no hacen sino demostrar que los políticos no se dan por enterados de que el electorado no solo ha crecido en su forma de participación, sino que ha llegado a la madurez de demostrar que su voto sirve para castigar al corrupto o beneficiar al candidato que quiere ganar un sitial de poder con la promesa de favorecer a la ciudadanía.
Quienes todavía continúan bajo esquemas obsoletos de hacer política, y desvalorizan o subestiman el movimiento del electorado, pensando que con mañas o que a “platazo limpio” se puede todavía ganar elecciones, no han comprendido que los votantes tienen el legítimo poder de optar por el voto castigo eligiendo opciones en blanco o votando al adversario de su propio partido, como evidentemente ha ocurrido en los recientes comicios. La derrota de los colorados en muchos municipios importantes del país no solo debe servir de tema de reflexión a la dirigencia política de ese partido, sino que la experiencia debe ser capitalizada por todos los que de alguna manera ostentan cualquier tipo de cargo dirigencial o pretenden ganar una banca, sean del partido que fuere.
A todas luces, los nuevos tiempos reclaman demoler las estructuras obsoletas, empezando por los “hombres escombro” –rechazados y fustigados reiteradamente por el recordado monseñor Rolón– y siguiendo por las estrategias malsanas que habitualmente utilizan y que no hacen sino crear el caldo de cultivo para el continuismo de una mala y corrupta gestión política.
En el transcurso del tiempo, a lo largo de la dictadura y posteriormente a ella, el Partido Colorado poco a poco se ha ido desgastando a causa de la corrupción, el clientelismo, la prebenda y otras tácticas que han ido dejando secuelas negativas en la ciudadanía. La derrota de Arnaldo Samaniego en Asunción, por ejemplo, puede considerarse una consecuencia del hartazgo ante esa baja política. Y puede pronosticarse que cualquier partido o candidato que pretenda mantener esos detestables vicios sufrirá el mismo voto castigo de parte de la gente.
Por todo esto, una renovación de los partidos políticos, por fuera y por dentro, es imprescindible para recuperar la confianza en la clase política de este país, además de ser “conditio sine qua non” para reverdecer la golpeada democracia que vivimos.
http://www.abc.com.py/edicion-impresa/editorial/estructuras-politicas-obsoletas-1440347.html
Publicado por Anónimo | 3 enero, 2016, 4:20 pm El control partidario como una herramienta
Los liberales están embarcados en una brutal disputa. El gran objetivo es el control partidario. Después de dos años de letargo los movimientos internos tímidamente van recuperando vigor. El resultado de las elecciones municipales los animó a buscar una recomposición partidaria pensando en el 2018.
Con los sectores de izquierda creciendo, ganando posiciones y planeando el futuro, están obligados a hacer ajustes para ser opción de poder en las elecciones generales.
En abril de 2013 perdieron las elecciones generales con un candidato propio y dieron un paso atrás. Evitaron exponerse para mitigar los daños que generalmente causan en los liderazgos las derrotas. El candidato, Efraín Alegre, evitó toda actividad partidaria. Se encerró en cuestiones familiares hasta que pasara el mal tiempo. Blas Llano, por entonces presidente del PLRA, rápidamente dejó la conducción partidaria para no recibir de lleno los efectos de la derrota. Antes que nadie reclame renunció a la presidencia; se atrincheró en su banca en el Senado y siguió manteniendo el control partidario.
Entregó el cargo a Miguel Abdón Saguier, un dirigente histórico del partido que en más de una ocasión estuvo al frente del partido. La decisión no fue casual. En una conversación previa se acordó mantener el estado de cosas. No llamar a elecciones partidarias con la excusa de que el PLRA no estaba en condiciones de ir a un enfrentamiento.
Con esta arquitectura, Llano mantuvo el control partidario hasta algunos días antes de las elecciones internas para las municipales. Las diferencias se iniciaron a la hora de definir las candidaturas municipales y después de que en Asunción los liberales cedieran a favor de Mario Ferreiro, el candidato del P-MAS que fue presentado como independiente.
Después de que Ferreiro ganara la intendencia, se encendieron las alarmas en el PLRA. Los referentes de las distintas corrientes internas comprendieron que Llano seguía manteniendo el control partidario y que para pensar en un futuro en 2018 era necesario rediseñar el reparto interno de poder. Entendieron que con Llano manteniendo el control partidario todo proyecto futuro para consolidar un nuevo espacio interno era inviable. De ahí la importancia de ir a internas partidarias.
Llano, un viejo baqueano de la política, comprende perfectamente que está frente a una batalla fundamental para mantener su poder político. Solo si logra que su hegemonía sobreviva podrá seguir siendo el gran invitado a la mesa de poder. Por ahora con Saguier como aliado en la presidencia del partido gana tiempo para acomodar piezas.
Enfrente están el exministro de Obras Salyn Buzarquis y el reaparecido Efraín Alegre. Buzarquis desde hace meses viene trabajando una alianza amplia para unir a los que están fuera del equipo de Llano. Alegre se vio obligado a hacer de nuevo campaña. Comprendió que si pretendía mantener cierto liderazgo interno necesitaba volver al ruedo partidario.
Por ahora ambos están unidos por la idea de forzar las elecciones partidarias. Ese es el gran objetivo. Saben que a partir de ahí se puede pensar en un futuro político relevante de cara al 2018. Más importante aún es que si logran tomar las riendas del partido eso les asegura consolidar su grupo político a largo plazo.
El resultado de las municipales reveló que la otrora eficiente estructura partidaria del movimiento interno de Blas Llano tiene fisuras importantes y está lejos de tener la fortaleza de años atrás. El alineamiento al Gobierno de Cartes tuvo un fuerte impacto.
La disidencia llanista ve la oportunidad para ganar espacio y va con todo. Las semanas que vienen serán fundamentales no solo para las corrientes internas del PLRA, sino para el mismo partido. El resultado de sus internas determinará cómo se ubican en el tablero político en 2018.
http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/el-control-partidario-como-una-herramienta-1439269.html
Publicado por Anónimo | 30 diciembre, 2015, 6:17 am Comunicado de los liberales
La bancada de senadores del Partido Liberal Radical Auténtico emitió días pasados un comunicado sobre el veto que el presidente Horacio Cartes interpuso a la sanción que el Senado dio a su proyecto de ley de financiamiento político (http://bit.ly/1YI7Zxb) (http://bit.ly/1NGRQVE) que, a mi modo de ver, expone muy claramente que a los senadores de esa organización política no les interesa, ni en lo más mínimo, que el dinero del narcotráfico siga financiando a candidatos ni la rendición de cuentas sobre el dinero público que administran los partidos (http://bit.ly/1FFIXER).
El comunicado comienza señalando que el “juramento” del prófugo de la justicia Denilso Sánchez como intendente de Capitán Bado es un hecho lamentable que obliga a la sociedad a recordar que la narcopolítica asesinó a muchos paraguayos, entre ellos al periodista Pablo Medina, de ABC Color.
En efecto, creo que todos los paraguayos decentes compartimos esa aseveración de los senadores liberales pero, entonces, no se entiende por qué esos mismos senadores votaron eliminar de la ley de financiamiento político las prevenciones que el proyecto original pretendía establecer (http://bit.ly/1MhJrtx).
Senadores liberales que ahora dicen lamentar el juramento de Sánchez están entre los que apoyaron que se modifique, por ejemplo, la redacción original del artículo 64 que venía de la Cámara de Diputados (http://bit.ly/1jKKoyc), que excluía de las competencias electorales a los candidatos que no presenten la trazabilidad de los aportes que recibieran para las elecciones internas de las organizaciones políticas, que es donde llega el grueso del financiamiento político (http://bit.ly/1IUF8l1).
El proyecto de la Cámara de Diputados establecía en su artículo 64 que “En caso de incumplimiento de esta obligación, las candidaturas no serán inscriptas por el Tribunal Electoral correspondiente”.
Senadores liberales que ahora dicen lamentar el juramento de Sánchez están entre los que eliminaron esa redacción. La eliminaron.
Consecuentemente, no queda más remedio que pensar que o los senadores liberales votaron los cambios sin leerlos, en cuyo caso no merecen ser senadores por irresponsables, o que están mintiendo sobre sus verdaderas preocupaciones pues por sus votos se sabe que están de acuerdo, y no en contra, de que nuevos Denilso Sánchez y nuevos “Neneco” Acosta sigan aportando a los partidos políticos y sigan siendo sus candidatos, en cuyo caso tampoco merecen ser senadores por cómplices.
Estos senadores liberales no cuentan que están entre los que eliminaron del artículo 71 del proyecto la obligación de rendir cuentas: El artículo 71 del proyecto aprobado por la Cámara de Diputados establecía que “Los partidos y movimientos políticos podrán recibir aportes y donaciones por parte de particulares, que en ningún caso serán anónimas ni podrán provenir de personas que hayan sido imputadas por los hechos punibles relacionados al tráfico de drogas, lavado de dinero o evasión impositiva”.
Los senadores, entre ellos firmantes del comunicado aquí discutido, eliminaron esta disposición. Notablemente.
Claro que los senadores liberales tampoco dicen en su comunicado que en la versión Senado ellos eliminaron la prohibición de recibir dinero de imputados por hechos de narcotráfico.
Los senadores también eliminaron, por completo, el artículo 336 del proyecto de la Cámara de Diputados que establecía que “El que infringiendo las prohibiciones y restricciones establecidas en los artículos 68 y 282 de este Código, realizare donaciones o contribuciones a partidos, movimientos políticos o alianzas, será sancionado con una multa equivalente al triple del aporte realizado. El partido, movimiento político o alianza que se haya beneficiado con tal contribución o donación, será sancionado con una multa equivalente y la pérdida del derecho de recibir hasta el cincuenta por ciento (50%) de todo aporte y subsidio estatal por un término de uno a tres años. Cuando la donación proviniera de personas relacionadas a hechos punibles relacionados con narcotráfico y lavado de dinero, los funcionarios o electores que tengan conocimiento del hecho deberán comunicar inmediatamente el mismo al Ministerio Público para su investigación. Las candidaturas beneficiadas por dichas contribuciones serán susceptibles de impugnación, en caso de que se diere la denuncia antes de la elección en cuestión. Cuando la denuncia se diere con posterioridad a la eventual proclamación del beneficiado, éste será susceptible de pérdida de la investidura por acción del Ministerio Público ante el Tribunal Superior de Justicia Electoral sin perjuicio de las penas que el Código Penal disponga para el hecho punible típico”.
Entrevisté al senador Miguel Abdón Saguier el pasado 24 de diciembre sobre el tema y justificó las eliminaciones alegando que viola el principio de presunción de inocencia, lo que no es verdad pues lo único que hacía la redacción original de Diputados transcripta más arriba era establecer requisitos para candidatarse, como está en poder del Congreso hacer (Artículos 120 y 125 de nuestra Constitución).
Es decir, se alega una mentira para mantener el derecho de los narcopolíticos a aportar a los partidos y a presentarse como candidatos (http://bit.ly/1DrhZn8) (http://bit.ly/1P86gSn).
Se ve, pues, que la bancada liberal del Senado en realidad pretende mantener, y no cambiar, el marco legal que permite el juramento de Denilso Sánchez y la participación de “Neneco” Acosta (http://bit.ly/1IyshBF) (http://bit.ly/1DDRHzF).
Conviene remarcar que el comunicado de los senadores liberales ni siquiera menciona los artículos 64, 71 y 336, pretendiendo tal vez desviar la atención de la ciudadanía hacia esa eliminación que expone al lado de quién realmente están dichos senadores.
Luego, el comunicado hace referencia al propósito de trabajar por la igualdad financiera de los partidos que los senadores liberales tenían al sancionar la versión Senado de esta ley, para justificar el mantenimiento de los subsidios electorales a las organizaciones políticas.
Aprovecho para repetir aquí que estoy personalmente de acuerdo con los subsidios electorales, pero no con el modo en que los usan ahora. Y menos todavía si serán complemento de aportes del narcotráfico como ocurre actualmente.
Pero los subsidios no deben otorgarse si los partidos no desarrollan con los mismos los programas por los cuales dichos subsidios se justifican, que son referidos a la formación de administradores públicos honestos y a financiar campañas electorales con total transparencia, lo que ahora no sucede.
http://www.lanacion.com.py/2015/12/27/comunicado-de-los-liberales/
Publicado por Anónimo | 30 diciembre, 2015, 6:17 am Zambonini
Hay una línea finísima que separa al fuero de la inmunidad, tan fina que a los ciudadanos comunes nos cuesta percibir y más aún describirla y diferenciarla. Pero eso se entiende solamente en el caso de los ciudadanos de la calle, no así entre las autoridades legislativas y judiciales, los primeros porque son los hacedores de las leyes que establecen esa diferencia, y los segundos porque son los encargados de separar la paja del trigo.
Es más o menos lo que está en discusión en el caso del ministro del Tribunal Superior de Justicia Electoral, Alberto Ramírez Zambonini, denunciado por la cuestión de los planilleros, algunos de ellos parientes de autoridades nacionales como el presidente del Congreso, y otros muy allegados al propio ministro, como el caso de Manuel Radice y su familia.
Hubo denuncias anteriores tan graves como la actual que nos ocupa en torno a la gestión del mencionado ministro, pero no pasaron a mayores, excepto la consabida amenaza de juicio político que en el caso de los miembros del TSJE no son más que eso: amenazas.
El caso se plantea a partir de la intervención fiscal en torno a las denuncias que afectan a Ramírez Zambonini, que luego se convirtieron en una imputación, la cual el juez Hugo Sosa Pasmor admitió por el delito de inducción a un subordinado a cometer hecho punible.
La discusión se abrió respecto a si el juez tiene o no autoridad para procesar a un miembro del Tribunal Superior de Justicia Electoral, que por imperio de la Constitución está equiparado con los miembros de la Corte Suprema de Justicia, por lo menos en cuanto a su nombramiento y remoción, esta última solo a través del juicio político.
El juez entiende que un ministro del TSJE goza de inmunidad de opinión y de arresto, mientras que los parlamentarios cuentan con estos privilegios y, además, de fueros, los que constituyen una protección en contra de los procesos judiciales. Al no contar Ramírez Zambonini con fueros, está sujeto a someterse a los procesos judiciales normales.
Pero los parlamentarios decidieron complicar la cosa por una razón sencilla. La forma en que se encara este caso de corrupción se está saliendo de los moldes que ellos manejan con pericia. Unos dicen que es el Congreso el que debe decidir la destitución del ministro y no la justicia, por lo que necesariamente se debe someterlo a juicio político, mientras que otros dicen que el Senado debe decidir si otorga o no el desafuero del ministro para que Ramírez Zambonini sea procesado.
En otras palabras, para la Justicia, el miembro del TSJE tiene inmunidades pero no fueros; para el Congreso, tiene fueros y debe ser desaforado previamente si se lo quiere procesar.
Los paraguayos tal vez no sepamos muy bien definir lo que significa el fuero, pero lo que sí entendemos bien es que los fueros son una maquinaria para complicar, embarrar y muchas veces impedir el castigo a responsables de la corrupción política. Tanto es así que para el común, fuero es sinónimo de impunidad.
La Constitución paraguaya construyó un sistema de nombramiento y remoción de las principales autoridades basado en el mecanismo de selección, nominación y confirmación de tinte político, al igual que el sistema de separación del cargo por medio del juicio político. El gran cedazo para cernir el grado de lealtad a la clase política es el Congreso.
De modo que por simple regla de tres, los ministros del TSJE deberían tener cierto temor a los parlamentarios y no al revés, pero ocurre que ellos (los ministros) se saben de memoria los “pecadillos” de cada uno de los parlamentarios en cuanto a colocación en las planillas de operadores, familiares, equipos de fútbol, amiguitas y otras yerbas. ¿Están intentando salvar a Ramírez Zambonini con el desafuero y evitar que cante ante la justicia sus verdades parlamentarias hasta hoy no contadas?
http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/zambonini-1439506.html
Publicado por Anónimo | 30 diciembre, 2015, 6:17 am Perdimos el espíritu
En estos días asumieron los intendentes y concejales para el periodo 2015-2020 y fue una buena oportunidad para conocer el estado en que varios jefes comunales dejaron sus administraciones. Salvo raras excepciones, la mayoría de los 250 distritos del país tienen saldo rojo y con deudas.
Algunos intendentes nuevos, al asumir el cargo, comenzaron a llorar… tal vez de emoción o probablemente porque se enteraron cómo quedó la tesorería municipal. A estas millonarias deudas se suman ahora la inundación y sus consecuencias, que obligan a buscar recursos de donde sea para asistir a los damnificados.
Una verdadera odisea les espera a varios intendentes nuevos que con toda la esperanza del mundo de hacer algo por su ciudad asumieron el compromiso. Pero tal vez ni se imaginaban cómo iban a recibir las cuentas.
A juzgar por el destrozo financiero que causaron varios intendentes, sería recomendable pensar en el 2016 en modificar de nuevo la Ley Electoral para eliminar la reelección municipal. Si en cinco años dejan en saldo rojo y con deudas, no nos imaginamos qué podrían hacer en 10 años. Pobre de sus compueblanos.
El senador colorado Derlis Osorio presentó un proyecto de ley en el 2014 con la sana intención de permitir que el intendente que solo estuvo un periodo pueda presentarse en las elecciones y en caso de ganar acceder al cargo por un periodo más. El espíritu de la propuesta es que una persona solo pueda estar dos administraciones al frente de un municipio, en forma alternada o consecutiva.
Cuando la ley fue promulgada, rápida y astutamente el entonces intendente de Lambaré, Roberto Cárdenas (ANR), solicitó a la Corte Suprema de Justicia una declaración de certeza para que los jefes comunales que ya cumplieron el segundo periodo puedan presentar por otro cinco años. Esta posibilidad está incluida en el vocabulario político paraguayo como re-rekutu (re-reelección).
Como se esperaba, la Corte dio luz verde al re-rekutu, decisión que tal vez jurídicamente pueda ser válida pero con consecuencias catastróficas para el país. Tener 15 años a un intendente en una ciudad constituye un feudalismo en Paraguay.
Hay dos opciones: recuperar el espíritu perdido en el proyecto de Osorio o iniciar un rápido y urgente proceso de despertar la conciencia crítica en la ciudadanía para que exija a sus autoridades obras y transparencia. Eso significa menos vyrorei y más lectura. Felizmente algunos municipios ya pasaron la prueba, pero son apenas excepciones. Faltan más ejemplos.
http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/perdimos-el-espiritu-1439512.html
Publicado por Anónimo | 27 diciembre, 2015, 9:14 am Corruptos e inocentes
Es una perogrullada decir que cada uno es responsable de sus actos, pero en ocasiones es necesario recordarlo. Como también que “los actos ilícitos o la deshonra de los imputados no afectan a sus parientes o allegados” tal como lo establece nuestra Constitución en su artículo 18. Es bueno recordarlo, sobre todo en los casos de corrupción que día a día se ponen al descubierto a un nivel y en tal cantidad que más que causarnos asombro, deberían avergonzarnos profundamente. Porque aquí, inocentes y culpables, todos tenemos nuestra cuota de participación.
Terminadas las elecciones municipales, como “abatí pororó” en sartén caliente comenzaron a saltar, no decenas, sino miles de casos de operadores políticos que figuran como empleados públicos en todas las oficinas del Gobierno, no importa que pertenezcan a la administración nacional o a la municipal. Además de operadores también hay otros que, por algún motivo o por otro, lograron figurar en alguna planilla de sueldos sin que sintieran el más pequeño pudor de por lo menos mostrar la cara un par de veces al mes en la oficina.
El caso más reciente –evito decir el “último caso” porque estoy seguro de que no va a serlo– es el de los hermanos del propio presidente del Senado, Mario (Marito) Abdo Benítez: Mayra Abdo y Luis María López, que han sido procesados penalmente “por cobro indebido de honorarios”. Inmediatamente el presidente del Senado expresó su pesar por el hecho, lamentó que miembros de su familia hubieran incurrido en este delito, afirmó que él no estaba al tanto de la situación irregular de ambos y que, en un intento de disculpa, dijo que ambos habían logrado esos “nombramientos” cuando él todavía ni siquiera ocupaba un cargo en el Senado. Como excusa podría sonar a buena, pero ¿qué se arregla con ello?
Líneas más arriba digo que en esto de la corrupción, tanto inocentes como culpables, todos tenemos nuestra cuota de participación. Parte del origen del problema es que la gente no encuentra que haya nada malo en conductas de esta naturaleza. Lo único que hay que procurar es que ello no se sepa. Y si se descubre, no importa mucho porque no existe conciencia de qué significa en realidad ser corrupto y qué significa ser honesto. El primero, es una persona sagaz que sabe aprovecharse de una situación que le es favorable. El segundo, es un pobre tonto que teniendo la oportunidad de salir de pobre no sabe aprovecharla.
En el caso de los hermanos de Abdo Benítez llama mucho más la atención porque ellos pertenecen a una familia adinerada, muy adinerada. No es una suposición. Es suficiente ver la casa que dejó el difunto Mario Abdo Benítez, el secretario privado de Stroessner, sobre la avenida Mariscal López a la altura de Herminio Maldonado si no me equivoco. ¿Estaban viviendo un momento de aguda necesidad económica para recurrir a este truco? ¿Les era imprescindible para poder vivir, comer y vestirse figurar falsamente como empleados públicos? ¿No tenían amistades que podían conseguirle un buen empleo en sus empresas para ayudarles a salir del atasco económico?
Ya sé que son preguntas superfluas, pues de tan conocidas que son las respuestas, no hace falta ni siquiera plantearlas. El problema radica que es muy tentador seguir el camino más fácil porque eso que se llama ética, es una materia que está muy desvalorizada en nuestro medio; estoy seguro, incluso, de que muchos ni siquiera conocen su significado. Debido a ello no existe ningún tipo de sanción, ni jurídica ni social; nadie es capaz de levantar el dedo para señalar al corrupto, para rechazar la conducta corrupta porque “para qué te vas a complicar la vida si a nadie le importa” y seguimos compartiendo mesa y mantel con los ladrones de guante blanco. ¿Quién se acuerda de los “coquitos de oro”, de las “niñeras de oro”, de los “cuidadores de quintas y casas de fin de semana”, de las “secretarias vip”, y un largo etcétera?
¿Por dónde tenemos que empezar a limpiar la casa? Si tuviera la respuesta estaría aplicándola desde otro puesto. Lo único que sé es que mientras seamos condescendientes seguiremos siendo víctimas de la corrupción que llega a cobrarse vidas como los enfermos que no fueron auxiliados porque el avión no pudo descender, ya que en el sitio en el que tendría que haber habido una pista, solo había un gran charco de agua en medio de la maleza.
http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/corruptos-e-inocentes-1437710.html
Publicado por Anónimo | 26 diciembre, 2015, 6:40 am Dineros y políticos
Hace varios años, le pregunté al entonces ministro electoral Rafael Dendia cuántos dobles, triples o múltiples afiliados votaban en las elecciones, según el registro que ya entonces poseía el Tribunal Superior de Justicia Electoral en el padrón que ellos bautizaron como “iluminado”. Me había contestado que los casos de múltiple voto superaban los 300.000. Recuerdo que me escandalicé por lo que para mí era una enorme cantidad de gente cometiendo delito electoral, a sabiendas de las autoridades electorales, sin que nadie moviera un dedo por sancionarlos o al menos, controlarlos. Y es que me quedó claro ya entonces que semejante número de personas no podía obedecer simplemente a una situación fortuita, de gente desinformada que no sabe lo que está haciendo, sino a la preparación sistemática de operadores políticos que tienen por objetivo ser utilizados el día “D”, en el momento clave de las votaciones, a fin de distorsionar los resultados según conveniencia del candidato de turno.
Esa función, la de manejar “votantes mercenarios” para intentar distorsionar resultados electorales, es uno de los “oficios” que tuvo un muy próspero devenir gracias al aporte estatal y al subsidio electoral a los partidos políticos. Con ese dinero –que es de todos y cada uno de los paraguayos y extranjeros que viven en el país y que pagan impuestos– se inició la era de los punteros rentados, verdaderas barras bravas electorales.
Es solo uno de los varios ejemplos de la asquerosa distorsión que caudillos políticos realizaron del objetivo original que fue la idea de otorgar un aporte estatal de sostenimiento de los partidos políticos, a fin de que estos se convirtieran efectivamente en los garantes de la democracia paraguaya.
Hoy, ese número de operadores ha crecido exponencialmente hasta llegar a cerca del millón de personas. Un millón de votantes que en un padrón de casi cuatro, distorsionan cualquier voluntad popular. Es decir, son un carcinoma electoral para el cual no existe remedio, porque nadie hace nada al respecto.
No se sabe, ni se supo nunca, que el dinero se haya invertido en secretarías destinadas a la formación de líderes, por ejemplo. O que se haya becado a jóvenes de las juventudes políticas en universidades de renombre vinculadas a las corrientes de pensamiento que propugnan sus partidos. O que se haya realizado con el subsidio y aporte algo más que criar paniaguados, organizar mitines electoralistas, manifestaciones propagandísticas o festejos de cerveza y choripán.
El problema no es el subsidio o el aporte estatal, el problema son las autoridades partidarias que usan y abusan del dinero del pueblo para la manutención de sus punteros, sus intereses particulares e incluso inconfesables, mientras el país sufre la irresponsabilidad de dirigentes inútiles, mediocres y paniaguados, incapaces de ver más allá de sus propios apetitos.
http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/dineros-y-politicos-1437447.html
Publicado por Anónimo | 26 diciembre, 2015, 6:40 am Deja un comentario Cancelar respuesta	Introduce aquí tu comentario...

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 artículo 64
 artículo 71
 artículo 71
 artículo 336
 artículo 18