Source: http://www.abcdelasemana.com/2014/09/18/el-abc-de-maria-teresa-curiel/
Timestamp: 2018-10-23 15:12:28+00:00

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El ABC de María Teresa Hernández De Curiel / Presidenta de la Cámara Venezolana de Educación Privada (CAVEP)"El objetivo de la Resolución 058 es convertir a las escuelas en consejos comunales" | ABC DE LA SEMANA
El ABC de María Teresa Hernández De Curiel / Presidenta de la Cámara Venezolana de Educación Privada (CAVEP)
“El objetivo de la Resolución 058 es convertir a las escuelas en consejos comunales”
“El Plan de la Patria persigue un país hecho a la medida del proyecto político de un partido y de una persona”.
Se trata de llevar a cabo la manipulación de la educación con el fin de lograr ciudadanos al servicio de un proyecto político determinado. Sectores importantes de la población rechazan estos planes. Nadie te puede obligar a pertenecer a algo a lo que no quieras pertenecer, opina la educadora.
Es abogado y también Licenciada en Educación Preescolar. Tiene un diplomado en Inclusión de Niños Especiales en Aulas Regulares. Dirige un plantel de maternal-escolar, atendiendo niños desde 4 meses hasta 4 años, en situación especial. Trabajan con las familias para que facilitar su conexión con una sociedad que tiende a rechazar a sus hijos y para que puedan entender mejor las dificultades que se presentan con este tipo de niños. Hoy combina todo eso con la actividad gremial, lo cual parece muy difícil pero ella dice que el secreto es llevar la agenda apretada pero organizada. Estas son sus reflexiones para los lectores de ABC de la Semana.
— Hay señales de alarma en el sector educativo. ¿Cuál es la problemática actual?
— Viene desde al año 2.000, no solamente en la educación privada, sino en general. El escollo es el manejo del sector como brazo político del gobierno. Se trata de llevar a cabo la manipulación de la educación con el fin de lograr ciudadanos al servicio de un partido y un proyecto político determinado.
— ¿Lo que mediáticamente se ha llamado la ideologización de la educación?
— Correcto. Hemos pasado por muchas dificultades a causa de ese empeño. En el 2000 se peleó contra el decreto 1.011, luego vino la jubilación de una cantidad de docentes, después la Colección Bicentenaria, posteriormente nos querían imponer el curriculum bolivariano con su contenido altamente politizado, lo cual fue muy reclamado en el 2007 a pesar de que se realizó un referéndum donde dejamos constar que no estábamos de acuerdo con un Estado socialista ni comunal. Más adelante el conflicto por la Ley Orgánica de Educación del 2009 que tenía un alto contenido, no sólo político, sino que sacaba del juego, de un plumazo, la Ley de Profesión Docente y lo que representaba el reglamento de la Ley Orgánica de Educación y muchas otras leyes que debieron ser publicadas con lo cual, hasta el sol de hoy, están en deuda. Lo que tenemos hasta ahora es una ley orgánica deficiente.
— ¿Y la famosa Resolución 058?
— El objetivo es convertir a las escuelas en consejos comunales y con ello desvirtuar el concepto educativo. Eso abre las puertas –así lo establece la misma resolución– para consumar el llamado Plan de la Patria
— Que no es precisamente un Plan de la Nación…
— No lo es, lo que antes conocíamos como Plan de la Nación era algo macro, que involucraba a los distintos sectores del país, en un concepto de trabajar todos por esta nación, con sus deficiencias, pero existía y así era. Esto no se le parece en nada. El Plan de la Patria persigue un país hecho a la medida del proyecto político de un partido y de una persona. Lo que acaba de salir en julio es la Resolución 114, que estipula una forma de decirle a los padres que tienen la oportunidad de escoger el porcentaje de aumentos que requiere su colegio para que no baje la calidad educativa, pero entre líneas establece que es en época escolar cuando se pueden tomar esas decisiones, lo que significa que los papás ni se enteraron porque estamos de vacaciones y las familias salieron con sus hijos.
— ¿Cómo es eso del porcentaje?
— Te ponen uno como tope en la resolución y trae como consecuencia, en primer lugar, el desconocimiento de la propiedad privada y en segundo el hecho de que al final de todo el trayecto, si no tomas la decisión en vacaciones, hay un parágrafo, el No 8, que dice que el Ministerio de Educación será el que fijará el porcentaje. Eso, sumado a que quedan por fuera una cantidad de materias que es el valor agregado que aporta la educación privada, lo cual implica que la diferencia entre la privada y la pública quedaría en un 12.5% que es lo que estipulan. Aparte están aplicando una ley, la de Precios Justos, que no nació con la naturaleza de regir al sistema educativo, sino que es para el sector empresarial con sus grandes fallas que han sido muy reclamadas.
“Hay una parte del país que pelea por sus derechos, pero hay otra que sigue haciendo su vida como si nada”.
— El sector dirigencia gremial parece estar muy claro en estos asuntos, pero ¿cómo están reaccionando las comunidades educativas, cual es su nivel de comprensión de lo que todo esto representa y cuánta disposición muestran para enfrentar estas pretensiones, en defensa de una educación autónoma y de calidad?
— En el sector privado de la educación –es importante puntualizar que la llamamos así pues a pesar de ser un servicio público se lleva a cabo en instalaciones privadas– estamos organizados. Tenemos las asociaciones de padres y representantes, tal y como lo establece la Constitución. Nadie te puede obligar a pertenecer a algo a lo que no quieras pertenecer. Las organizaciones de padres y representantes siguen en los colegios. Estamos organizados a nivel nacional y hemos realizado asambleas que han sido sumamente importantes, no sólo en colegios sino en plazas, calles, donde nos tocara hacerlas. Si llegabas a las 7 de la noche te conseguías 800 personas esperando. En ocasiones nos cortaban la luz pero igual las llevábamos a cabo.
— Quiere decir que hay mucha motivación…
— Porque hay mucha preocupación. Eso te da una idea de la angustia de la gente por la educación en general, no sólo por la privada pues quienes no tienen recursos para ofrecerla a sus hijos también se sienten despreciados, excluidos. Igual quienes se ven obligados a dejar a sus hijos en manos de una educación oficial bajo los parámetros en que está planteada, con una formación no acorde con lo que quieres para tu hijo, bajo una colección bicentenaria con alto contenido político, una Constitución ilustrada que deja mucho que desear, unos docentes que cada día, como ha dicho el ministro, serán formados para el manejo de estos instrumentos y no para la pluralidad. Todo eso hace que sectores importantes de la población rechacen estos planes.
— ¿Los lineamientos de las políticas educativas están expuestos claramente en alguna parte?
— En internet estuvo colgada –no sé si sigue allí– la Memoria y Cuenta del Ministerio de Educación donde se evidencian las razones por las cuales se está haciendo lo que se hace en el sector educativo. Dice “Líneas de acción del 2014” y aparecen objetivos históricos como la defensa, expansión y consolidación del “bien más preciado que hemos conquistado desde hace 200 años como es la independencia nacional”. Uno diría, bueno, está bien. Pero entonces, entre líneas, te hablan del desarrollo del socialismo, de la soberanía nacional y la defensa de las riquezas del país, la protección del derecho alimentario del pueblo, pero todo basado en el socialismo.
— Pero nada de alimentación y mucho de ideologización…
— Y después te habla de “continuar construyendo el socialismo bolivariano del siglo XXI en Venezuela como alternativa al sistema destructivo y salvaje del capitalismo y con ello asegurar la mayor suma de felicidad posible, de seguridad social y de estabilidad política”. Estamos hablando del Ministerio de Educación y la proyección de las líneas de acción del 2014. Es bueno que los padres y la ciudadanía se lean el Plan de la Patria, porque allí está todo muy bien definido, hacia dónde va el sistema educativo en este país. Así podrán percatarse de que no es aislada la Resolución 114, tampoco la presión y la manera de expresarse de todos los ministros con respecto a la educación privada tildándonos de capitalistas y de usureros.
— ¿Cuánto espacio hay para la usura en el sector educativo privado?
— Allí lo que hay es gente invirtiendo en función de una educación de calidad a un alto riesgo en este país, pero nada de eso lo ven, no se paran a considerar el esfuerzo que significan los recursos invertidos para prestar un servicio social como es la educación dirigida a formar ciudadanos de manera integral.
— ¿Dialogan con el gobierno?
— Cuando nos invitan es porque saben que tenemos diferentes formas de pensar, pero el diálogo se circunscribe al proyecto socialista. La invitación es a sentarnos en mesas de trabajo, por ejemplo, sobre calidad educativa; pero cuando vienes a ver, todo tiene que ser en base a lo que ellos quieren. Te sientas para que luego el ministro, cuando anuncie los planes, pueda decir que todo el país pasó por allí y todo el mundo está de acuerdo con lo que llevarán a cabo. Eso es lo que pasará en septiembre, cuando anunciará cambios que sólo confirmarán la ruta socialista e ideologizada de la educación en Venezuela.
— ¿Cuál es la posición de ustedes ante esta realidad?
— Que la defensa de la democracia y la pluralidad es nuestro norte. Queremos docentes con pensamiento libre. Daremos la batalla en instancias judiciales, administrativas, donde sea necesario, como padres, como colegios, como ciudadanos pues nuestros hijos merecen una educación de calidad.
— El punto es que en el gobierno están dispuestos a que eso vaya adelante, con o sin el respaldo de las comunidades educativas…
— Lo lamentable es que llega un momento en que la gente se da cuenta de que, por más que expresa lo que quiere para la educación, los docentes mismos están cansados de pedir respeto para su gremio, no logra lo que desea. Los docentes se están yendo del país, los buenos docentes, porque no hay como cancelarles, los contratos colectivos se firman bajo una presión tremenda dentro del ministerio de Educación. No hay respeto para el docente, ni la menor consideración, estímulo ni valoración de su trabajo. ¿Quién quiere estudiar Educación hoy en Venezuela? Si trabajáramos juntos, sector privado y oficial, haríamos cosas maravillosas, pondríamos en marcha proyectos excelentes, las universidades tienen proyectos para comenzar mañana mismo, pero no es eso lo que se busca. No se busca que el país salga adelante. A todo lo que nosotros ofrecemos de una vez le ponen el sello de “capitalista”, en lugar de plantearse trabajar en equipo para desarrollar al país a través de una buena Educación.
— Si revisas las nóminas de los colegios privados, encuentras estudiando allí a los hijos de los jerarcas del régimen. No están en escuelas públicas “bolivarianas”. Y los más grandecitos están en las universidades del imperio, pero ustedes son los capitalistas, ¿cómo puede ser?
— Eso es absolutamente cierto y debe conducirnos a una reflexión: cuando ves que en un país los que ofrecen el servicio no lo utilizan, es cuestión de sentarnos a pensar. Así pasa en el sector salud. ¿Cuántos se llenan la boca diciendo que somos el país más seguro y no salen a la calle sin un ejército de guardaespaldas? La alimentación, ¿quién puede decir que los anaqueles están llenos? Consigues, si lo hay, un solo producto y de una sola marca. El análisis tiene que ser muy profundo. ¿Hasta dónde estamos llegando? Corremos el peligro de acostumbrarnos y sencillamente conformarnos porque “esto es lo que hay”.
— Hay algo más grave que acostumbrarnos y es ceder terreno al gobierno para que penetre y se posesione de algo muy delicado que pertenece en primer lugar a los padres, como es la educación de sus hijos
— Llegará un momento en que colapsará, como está pasando en el sector salud que se está declarando la emergencia humanitaria pues no hay insumos ni siquiera para tratar a los pacientes. Señores, es el mismo patrón en todas partes. Lo que se busca con la resolución educativa no es otra cosa que desconocer la propiedad privada, que nadie quiera invertir en la educación.
— Pareciera que más que el acostumbramiento lo que se busca es la resignación, que la gente se sienta impotente ante la situación…
— Hay una parte del país que pelea por sus derechos y los reclama de manera pacífica. Pero hay otra que sigue haciendo su vida como si nada. No creen que hay solución. Estamos creando una sociedad plana.
— Claro, ante necesidades perentorias como la salud podría pensarse que la educación puede esperar. ¿Pero no es justamente la educación la herramienta de que se valen los gobiernos cuya meta es reducir y someter? Si excluyes a la gente de la educación se facilita la dominación.
— Del proyecto que está establecido en el Plan de la Patria no se puede sacar sino una conclusión: desde que naces hasta que mueres dependes del Estado y el que no lo entienda es porque todavía no quiere ver la realidad que estamos viviendo en este país.

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