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El reconocimiento de imputados en Chile y a nivel comparado. Ana María Morales Peillard y Gherman Welsch Chahuán
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Julia Espinoza Villalobos
1 El reconocimiento de imputados en Chile y a nivel comparado Ana María Morales Peillard y Gherman Welsch Chahuán
3 El reconocimiento de imputados en Chile y a nivel comparado Ana María Morales Peillard y Gherman Welsch Chahuán
4 Sobre los autores: Ana María Morales Peillard, abogada, Magíster en Política Criminal, Directora del Área de Sistema de Justicia y Reinserción, Fundación Paz Ciudadana. Germán Welsch Chahuán, abogado Investigador, Área de Sistema de Justicia y Reinserción, Fundación Paz Ciudadana Publicado en Santiago de Chile Julio 2011 Fundación Paz Ciudadana Valenzuela Castillo Providencia Teléfono:
5 Ín d i c e I.- Introducción 5 II.- Problemas asociados al reconocimiento de imputados 6 III. Reconocimiento en Chile 9 III.1.- Regulación 9 El Reconocimiento en el Código de Procedimiento Penal 9 El Reconocimiento con posterioridad a la entrada en vigencia de la Reforma Procesal Penal 10 III.2.- Normativa vigente 11 Legislación 11 Normativa interna de las policías 1 12 Instructivos del Ministerio Público 2 12 IV.- Situación a nivel comparado 13 IV.1.- España 13 IV Marco normativo 13 IV Formas de reconocimiento 13 IV Reconocimiento Fotográfico 13 Formas de practicar el reconocimiento 14 Garantías 16 Valor Probatorio 17 Deficiencias 18 IV Reconocimiento en Rueda de personas 18 Formas de practicar el reconocimiento 18 Garantías 24 Valor Probatorio 26 Deficiencias 27 IV Otras clases de reconocimiento 28 IV.2.- Reino Unido 29 IV Marco normativo 29 IV Formas de reconocimiento 29 IV Reconocimiento Fotográfico 29 Formas de practicar el reconocimiento 29 Garantías 30 Valor Probatorio 30 IV Reconocimiento en Rueda de personas 30 Formas de practicar el reconocimiento 31 Garantías 32 Valor Probatorio 33 Deficiencias 34 IV Otras clases de reconocimiento 35 IV Buenas Prácticas Este acápite ha sido eliminado de esta publicación dado el carácter reservado de la información. 2. Ibid Fundación Paz Ciudadana 3
6 IV.3.- Estados Unidos 42 IV Marco normativo 42 IV Formas de reconocimiento 44 IV Reconocimiento Fotográfico 44 Formas de practicar el reconocimiento 44 Garantías 46 Valor Probatorio 46 IV Reconocimiento en Rueda de personas 47 Formas de practicar el reconocimiento 47 Garantías 49 Valor Probatorio 49 Deficiencias 50 IV Otras clases de reconocimiento 51 IV Buenas Prácticas 52 V.- Conclusiones y recomendaciones 53 Bibliografía 57 4 El reconocimiento de imputados en Chile y a nivel comparado.
7 I.- In t r o d u c c i ó n Fundación Paz Ciudadana por encargo del Ministerio Público desarrolló el presente estudio sobre el procedimiento de reconocimiento de imputados en Chile y en derecho comparado, en particular, en España, Inglaterra y Estados Unidos; con el objeto de aprender de sus experiencias y relevar aquellas buenas prácticas observadas en la experiencia internacional, que sirvan de base para el establecimiento de guías y protocolos del actuar de los operadores del sistema que intervienen su práctica. El reconocimiento de imputados es una diligencia de trascendencia para la etapa investigativa del proceso penal, toda vez que otorga elementos para el desarrollo de una línea investigativa determinada, en relación a la participación de determinados imputados en el hecho delictivo. Sin embargo, la ejecución de dicha diligencia es una materia altamente sensible y que debe ser regulada adecuadamente, toda vez que en ocasiones, reconocimientos mal efectuados han llevado a que sujetos inocentes sean imputados por delitos que nunca cometieron. En efecto, el testimonio de las víctimas y testigos es una de las herramientas más importantes a la hora de determinar al partícipe de un hecho delictivo, sin embargo, la identificación errónea llevada a cabo por éstos es la mayor fuente de desaciertos judiciales. 3 Antes de adentrarse en su estudio, es necesario precisar el concepto de reconocimiento. Una de las acepciones del término reconocer es, según el Diccionario de la Real Academia Española: distinguir de las demás personas a una, por sus rasgos propios, como la voz, la fisonomía, los movimientos, etc. Sobre el particular, Cafferata Nores distingue entre el acto psicológico del reconocimiento y el acto procesal. En términos psicológicos, el reconocimiento es un juicio de identidad entre una percepción presente y una pasada 4, proceso que es habitual en la vida cotidiana. Así, por ejemplo, sólo se saluda en la calle a las personas conocidas; y se las saluda porque, al verlas, se las reconoce. 5 Por otro lado, cuando la actividad de reconocimiento se utiliza para identificar o individualizar a los partícipes, testigos o víctimas de un hecho delictuoso, habrá reconocimiento toda vez que se verifique la identidad (lato sensu) de una persona, por la indicación de otra, que manifieste conocerla o haberla visto. 6 Para el citado autor, ambos conceptos corresponden a reconocimientos impropios los que se diferencian de los propios que son aquellos practicados en el contexto del proceso penal, como un medio de prueba ante el órgano jurisdiccional que aporta elementos de convicción. Así, él entiende el reconocimiento propio como un acto formal, en virtud del cual se intenta conocer la identidad (lato sensu) de una persona, mediante la intervención de otra, quien, al verla entre varias, afirma (o niega) conocerla o haberla visto en determinadas circunstancias. 7 Como se podrá observar en los capítulos siguientes, esta distinción entre el reconocimiento propio o impropio no es relevante para la legislación chilena, considerando que el Código Procesal Penal a diferencia del antiguo Código de Procedimiento Penal - no recoge el reconocimiento como un medio de prue- 3. Valentine, Tim; Heaton, Pamela: An Evaluation of the Fairness of Police Line-Ups and Video Identification, University of London, Uk, Altavilla, Enrico Psicología giudiziaria, Torino, 1948, p Cit.: Cafferata, José Ignacio, La prueba en el proceso penal, Ed. de Palma, Buenos Aires, 1998, p Camelutti, Francesco, Recognitio e comparatio personarum, Rivista di Diritto Processuale Civile, vol. III, 1 parte, p Cit.: Cafferata, José Ignacio, La prueba, p Cafferata, José Ignacio, La prueba en el proceso penal, Ed. de Palma, Buenos Aires, 1998, p Ob. Cit. Fundación Paz Ciudadana 5
8 ba, sin perjuicio de su importancia en relación al seguimiento de una línea de investigación determinada, debiendo incorporarse al juicio oral a través de los medios de pruebas reconocidos por la legislación. El presente documento comienza analizando las problemáticas asociadas a la práctica del reconocimiento, que ha llevado a algunas jurisdicciones a normar o regular las formas de llevarlo a cabo. Luego, en los siguientes capítulos, se analiza la normativa chilena sobre la materia, tanto antes, como después de la entrada en vigen- Los errores en el reconocimiento se pueden cometer en cualquiera de estos pasos, y contrario al común conocimiento, no todo aquello que es registrado en el sistema nervioso central es almacenado de manera permanente, y detalles particulares pueden ser cada vez más inaccesibles con el paso del tiempo. 12 Aún más, como argumentan los expertos, los detalles usualmente se pierden de manera permanente 13, y el estar errados sobre el desarrollo de un determinado evento es complecia de la Reforma Procesal Penal, y posteriormente, se efectúa un análisis de los tres países en estudio España, Inglaterra y Estados Unidos. En particular, la investigación se enfoca en describir cómo se desarrolla la diligencia, cuáles son los estándares que deben seguir las policías en la práctica de ésta, los distintos problemas probatorios que puede acarrear el reconocimiento y las buenas prácticas observadas. Finalmente, el documento concluye con algunas consideraciones sobre la materia, que se estima debieran tenerse en cuenta al momento de buscar mejoras para su práctica. II.- Problemas a s o c i a d o s a l r e c o n o c i m i e n t o d e i mp u t a d o s Varios autores norteamericanos argumentan que los errores en la identificación corresponden a las causas más frecuentes de condenas erróneas, más que cualquiera otras causas combinadas. 8 De esta forma, estudios e investigaciones recientes, confirman que cuando un sujeto es puesto en un proceso de identificación no regulado, existe un riesgo sustancial de incurrir en errores en la identificación, y como consecuencia, se priva de su libertad a una persona y muchas veces se condena injustamente. 9 Para entender las causas atribuibles a los reconocimientos erróneos, es necesario entender cómo funciona la memoria y las posibilidades de verse influida por elementos sugestivos. El reconocimiento difiere de otros procedimientos investigativos policiales, en que descansa de manera exclusiva en la memoria humana. La memoria humana está compuesta de tres pasos básicos: 1) codificación, 2) almacenamiento y 3) recuperación. 10 La codificación constituye el proceso inicial de un evento que resulta en una memoria, el almacenamiento está compuesto por la retención de la información codificada y finalmente la recuperación es el rescate de la información almacenada En ese sentido Rattner, Arye, Convicted But Innocent: Wrongful Conviction and the Criminal Justice System, 12 Law & Human Behaviour, 283, 289, 1988; Wells, Gary L. Eyewitness Identification: Systemic Reforms, 2006 Wisconsin Law Review 615, 623, 2006; Mourer, Sarah, Reforming Eye witness identification procedures under the fourth amendment, Duke journal of Constitutional Law & Public Policy, Vol 3: 49-90, Wells,Gary L. Eyewitness Identification: Systemic Reforms, 2006 Wisconsin Law Review 615, 623, Gerric, Richard & Zimbardo, Philip, Psychology and life (17 t h ed), Cit.: Mourer, Sarah, Reforming Eye witness p Ibid. 12. Ibid. 13. Ibid. 6 El reconocimiento de imputados en Chile y a nivel comparado.
9 tamente normal, y no es la consecuencia de una memoria pobre. Incluso podemos llegar a creer que recordamos eventos que en realidad nunca ocurrieron. 14 Cuando una persona construye una memoria, se reúnen fragmentos de la información que se ha almacenado y se llenan los espacios sin información con aquello que le hace más sentido. 15 Los seres humanos recuerdan eventos por medio de la suma de porciones y pedazos de sus recuerdos, basados en su entendimiento subjetivo del mundo. 16 Considerando que estos procesos son inconscientes, los individuos generalmente perciben su memoria como si fuera completamente exacta y reportan sus recuerdos como si fueran enteramente ciertos, independiente de cuán distorsionados o imprecisos en realidad son. 17 La memoria de un individuo se distorsiona aún frente a la ausencia de sugestiones externas o de angustias internas. Naturalmente las personas adecuan su historia dependiendo del público oyente y el contexto 18. Cada vez que se cuenta o que se vuelve a contar una historia, esto cambia la memoria de la persona que recuerda el evento. 19 Muchas situaciones como el miedo, la luz, la distancia desde el evento, la sorpresa y prejuicios personales afectan la memoria y los recuerdos. 20 A su vez, ciertas preconcepciones, conscientes o inconscientes, pueden también moldear nuestra memoria. La memoria humana es, sin duda, delicada, especialmente tratándose de víctimas y testigos de delitos. El miedo y eventos traumáticos pueden perjudicar la retención de la memoria en sí misma, no obstante la creencia común que el experimentar elevados estados emocionales produce una recolección o percepción más precisa. 21 Al momento del reconocimiento, el testigo se encuentra bajo un estado emocional de angustia, y así muchas víctimas y testigos experimentan estados de shock debido a sus experiencias traumáticas que continúan afectándolos al momento de efectuar el reconocimiento. 22 Incluso, en algunos casos, el reconocimiento practicado por testigos puede verse influenciado por la motivación de reconocer a alguien. Así, los testigos pueden buscar una resolución rápida y un cierre, entregando identificaciones de personas inocentes, en ausencia del perpetrador. Además, como lo precisan algunos autores, su recuerdo es a menudo distorsionado y poco fiable a causa de sus experiencias traumáticas. 23 Por otro lado, la memoria y los recuerdos, argumentan algunos autores, son en general altamente susceptibles a eventuales sugestiones. 24 Así, por ejemplo, si a una víctima se le señala que el ofensor llevaba una pistola, 25 después de observarlo en los hechos llevando un cuchillo, la víctima subsecuentemente puede reportar que vio al imputado sosteniendo una pistola. Los investigadores han denominado este fenómeno como efecto de la desinformación. De esta forma, aquellos testigos que reportan de manera inconsciente esa desinformación, lo hacen de manera rápida y con- 14. Loftus, Elizabeth & Ketcham, Katherine, Witness for the defense: the acusses, the eyewitness and the expert who puts memory on trial 20, Cit.: Mourer, Sarah, Reforming Eye witness p Ibid. 16. Ibid. 17. Ibid. 18. Mourer, Sarah, Reforming Eye witness p Engelhardt, Laura, The Problem with Eyewitness Testimony: Commentary on a Talk by George Fisher and Barbara Tversky, 1 Stanford Jornal of Legal Studies 25, 27, Cit.: Mourer, Sarah, Reforming Eye witness p Ibid. 2º. Penn State, Readers Memories Of Crime Stories Influenced By Racial Stereotypes, Science Daily, Mayo 6, 2004, Cit.: Mourer, Sarah, Reforming Eye witness p Mourer, Sarah, Reforming Eye witness p Tom Singer, To Tell the Truth, Memory Isn t that Good, 63 Montana Law Review. 337, Cit.: Mourer, Sarah, Reforming Eye witness p Mourer, Sarah, Reforming Eye witness p Ob. Cit. Fundación Paz Ciudadana 7
10 fiada, al igual como reportarían una memoria actual. 26 En el contexto de un reconocimiento de imputados, la sugestión es un proceso donde un testigo identifica a un individuo basado en criterios, más que en la memoria independiente que se tenga solamente sobre el hecho. 27 De esta forma, en un proceso de identificación, el testigo puede guiarse sobre la base de prejuicios o concepciones previas de acuerdo a su construcción mental de cómo debiera verse representado un sujeto delincuente, optando por características que atiendan a criterios de raza, color de la piel y/o del pelo, estrato social, entre otros. Por otro lado, y ya de manera externa, un testigo puede sentir la presión inconsciente de identificar a alguien en el reconocimiento en rueda, con el fin de sentir que no ha fallado en su trabajo o que ha decepcionado a la persona a cargo de practicar la diligencia. En efecto, la mera presencia de un policía puede ejercer una influencia poderosa sobre el testigo, para hacer una identificación que no esté basada exclusivamente en el recuerdo independiente del evento. 28 Así, un funcionario policial con las mejores intenciones puede sin querer, crear un procedimiento de identificación sugestivo, mientras que otros intencionalmente pueden influir al testigo, con el objeto de hacer su trabajo. Ejemplo del primero encontramos de manera sutil, en el caso que el imputado esté situado en el tercer lugar de un reconocimiento en rueda, y el funcionario policial le dice al testigo que se tome su tiempo justo cuando este está apreciando al sujeto, lo que puede alertar al testigo en orden a creer que ese es el sujeto que buscan. Ejemplos de los segundos podemos encontrar cuando en un reconocimiento en rueda, el funcionario hace declaraciones tendientes a ratificar las decisiones del testigo, señalando Que eligió el sospechoso. Estas declaraciones sirven para reforzar la creencia de los testigos de que identificó a la persona adecuada, lo que puede sin duda transformar su memoria del evento en atención al efecto de la desinformación. Posteriormente, el testigo aparecerá muy seguro de su identificación en el juicio. 29 En definitiva, todas estas consideraciones vertidas en este capítulo han llevado a que distintas legislaciones cuenten con regulaciones objetivas del procedimiento relativo al reconocimiento de imputados, ya sea a nivel legal o de códigos internos. Así, mediante su estandarización, se reducen -mas no eliminan-, los riesgos asociados a la sugestividad y la influencia del actuar de terceros en la memoria que se tiene sobre el hecho. 26. Tom Singer, To Tell the Truth, Memory Isn t that Good, 63 Montana Law Review. 337, Cit.: Mourer, Sarah, Reforming Eye witness p Ob. Cit. p Ob. Cit. p Ob. Cit. 8 El reconocimiento de imputados en Chile y a nivel comparado.
11 III.- Re c o n o c i m i e n t o en Ch i l e III.1.- Regulación El Reconocimiento en el Código de Procedimiento Penal El sistema de enjuiciamiento criminal chileno antes de la entrada en vigencia del Código Procesal Penal, estaba inspirado en principios de corte inquisitivo puro, el que constaba de dos etapas: el sumario y el plenario. De acuerdo a esta regulación, el sumario tiene por objeto fundamentalmente la investigación de la existencia del delito y la identificación de la persona del delincuente. El plenario, por su parte, constituye propiamente el juicio penal, ya que en él se hacen valer las acciones contra el procesado y las defensas de éste. El proceso penal se puede iniciar de diversas formas, la más frecuente es la denuncia. El juez de la causa, de oficio, debe decretar las medidas tendientes a indagar la existencia de los hechos y si ellos son constitutivos de delito y, en caso de serlo, quienes son sus autores, cómplices o encubridores. Con el objeto de asegurar a la persona del inculpado, el juez puede decretar medidas como la detención y la prisión preventiva. Una vez que el juez estima que está agotada la investigación, declara cerrado el sumario. En este momento, el juez puede decretar el sobreseimiento temporal o definitivo, o elevar la causa a plenario, para lo cual debe acusar al procesado. En el plenario, el acusado se defiende oponiendo todas sus alegaciones y defensas, transcurrido el término probatorio, el juicio se encuentra en estado de ser fallado. 30 En relación con la temática objeto del presente estudio, el reconocimiento del inculpado se realiza en la etapa de sumario, y ante el juez, quien en este sistema era el encargo de realizar la investigación de los hechos constitutivos de delito. El Código de Procedimiento Penal contempla una serie de normas que dicen relación con el reconocimiento. Así, en su artículo 7 establece qué actuaciones deben considerarse como primeras diligencias, y entre ellas, la norma señala: la identificación de los delincuentes. Además establece, en su inciso segundo el juez de prevención dispondrá la atención prioritaria del ofendido por los servicios públicos pertinentes, decretará su resguardo policial o el de los testigos, interrogará a estos últimos y a los inculpados, y practicará los careos y reconocimientos que fueren necesarios. El Título VII de la Primera Parte, del Libro II denominado De la Identificación del delincuente y sus circunstancias personales regula el procedimiento a seguir para realizar la diligencia de reconocimiento. El artículo 342 del citado cuerpo legal establece: Todo aquel que acrimine a una persona determinada, deberá reconocerla judicialmente cuando el juez o las partes lo crean necesario, a fin de que no pueda dudarse cuál es la persona a quien se refiere. Sobre el particular, cabe señalar que estamos ante un reconocimiento judicial, ya que se realiza ante el juez. A su vez, el artículo 343, señala cuáles son las condiciones en las que se debe practicar la diligencia de reconocimiento, el número de personas que deben conformar la rueda, la forma como el sujeto que practicará el reconocimiento debe identificar al inculpado y las condiciones previas al reconocimiento: La diligencia de reconocimiento se practicará poniendo a la vista del que hubiere de verificarlo, la persona que haya de ser reconocida, vestida, si fuere posible, con el mismo traje que 30. Yañez, Sergio; Villagrán, Paulina; Camhi, Rosa, et al. Seguimiento de causas penales de robo y hurto. En: Corporación Nacional de Reparación y Reconciliación, ed. Proceso Penal y Derechos Fundamentales. Santiago, 1994, p. 19. Fundación Paz Ciudadana 9
12 llevaba en el momento en que se dice cometido el delito, y acompañada de otras seis o más personas de circunstancias exteriores semejantes. A presencia de todas ellas o desde un punto en que no pueda ser visto, según el juez lo estimare más conveniente, el que practicare el reconocimiento, juramentado de antemano, manifestará si se encuentra entre las personas que forman la rueda o grupo, aquella a quien se hubiere referido en sus declaraciones y, en caso afirmativo, cuál de ellas es. Antes del reconocimiento, el juez interrogará al testigo, preguntándole si conocía al inculpado y desde qué fecha, si lo había visto personalmente o en imagen, invitándolo a que lo describa en sus rasgos más característicos, y cuidará de que no reciba indicación alguna de que pueda deducir cuál es la persona a quien va a señalar. Si bien esta norma, contiene elementos que pueden ser útiles para la práctica de esta diligencia, lo cierto es que no se establece cómo se forma la rueda y nada se dice respecto a la persona del inculpado y cómo éste llegó a formar parte de la diligencia de reconocimiento. En el evento de que fueren varios los que hubieren de reconocer a una persona, el artículo 344 prescribe la forma en la que debe verificarse esta diligencia: Se practicará separadamente con cada uno de ellos, sin que puedan comunicarse entre sí hasta que se haya efectuado el último reconocimiento. El artículo 344 inciso segundo se sitúa en el caso de que se practique el reconocimiento de varios inculpados por una misma persona, estableciendo que se podrá hacer el reconocimiento de todos en un solo acto. Si el inculpado se encontrare detenido o preso, los alcaides de las cárceles o los jefes de los lugares de detención, deben tomar las precauciones necesarias para que los sujetos no hagan en su persona o traje alteración alguna que pueda dificultar su reconocimiento, conforme lo establece el artículo 345. El artículo 346 dispone que de la diligencia de reconocimiento se extenderá acta circunstanciada, que firmarán con el juez y secretario, el testigo y el inculpado o procesado si pudieren hacerlo. Dado que este cuerpo legal sólo rige respecto de aquellos delitos cometidos antes de la entrada en vigencia del nuevo Código Procesal Penal, no existe información estadística adecuada que nos permita verificar la utilización de este mecanismo. Al respecto, y como dato meramente ilustrativo, existe un estudio empírico que realizó un análisis de 50 expedientes de proceso penales finalizados hasta 1993, y que muestra el uso de esta diligencia en el procedimiento penal. La tabla señala que en sólo 7 de 50 expedientes, consta la realización de un reconocimiento en rueda de presos. Tabla 1: Reconocimiento en rueda de presos Procesos donde hubo reconocimiento en rueda 7 14% de presos. Procesos donde no hubo reconocimiento 43 86% Total % Fuente: Documento de Trabajo N 5, El proceso penal chileno y la protección de los derechos del imputado, Corporación Nacional de Reparación y Reconciliación, El Reconocimiento con posterioridad a la entrada en vigencia de la Reforma Procesal Penal La Reforma Procesal Penal tiene por objeto abandonar el modelo inquisitivo dispuesto en el Código de Procedimiento Penal de 1906, para así establecer un sistema acusatorio adversarial. El juez ya no realiza la investigación sino que esta función se radica en un ente independiente del Poder Judicial denominado Ministerio Público. Dentro de los principios de la persecución penal, se encuentran los principios de investiga- 10 El reconocimiento de imputados en Chile y a nivel comparado.
13 ción oficial y aportación de parte. El principio de investigación oficial supone que el tribunal investiga por sí mismo los hechos de la causa, y su antítesis es el principio de aportación de parte, que consiste en que la carga de la prueba y la iniciativa de los actos de producción de prueba recaen en las partes, sin que se reconozca al tribunal facultades para intervenir en ella. Si entendemos el principio de investigación oficial como un principio dirigido hacia la actividad del tribunal, habría que concluir que nuestro sistema se rige por el principio de aportación de parte, toda vez que uno de los rasgos característicos de la reforma es la absoluta pasividad del juzgador, tanto durante la etapa de investigación como durante el juicio oral, lo que implica que éste tiene generalmente vedada la realización de actos de investigación e, incluso, la intervención en la producción de la prueba. 31 El Ministerio Público, según lo dispuesto en el artículo 1 de su ley orgánica, es un organismo autónomo y jerarquizado, cuya función es dirigir en forma exclusiva la investigación de los hechos constitutivos de delito, los que determinen la participación punible y los que acrediten la inocencia del imputado y, en su caso, ejercer la acción penal pública en la forma prevista por la ley. De igual manera, le corresponderá la adopción de medidas para proteger a las víctimas y a los testigos. Por ende sus funciones son, a saber: 1.- Dirigir, en forma exclusiva, la investigación. 2.- Ejercer la acción penal pública. 3.- Dar protección a las víctimas y testigos. Por otro lado, el actuar del Ministerio Público, se encuentra regido por el principio de objetividad, en virtud del cual, éste no sólo debe investigar los delitos y la participación de quienes resulten responsables, sino que además debe investigar todo hecho o circunstancia que acrediten la inocencia del imputado. Por ende, el Ministerio Público, como lo señala el artículo 3 de su ley orgánica y el artículo 77 del Código Procesal Penal, debe adecuar su actuar a un criterio objetivo, velando únicamente por la correcta aplicación de la ley. Además, deberán, los fiscales del Ministerio Público investigar con igual celo no sólo los hechos y circunstancias que funden o agraven la responsabilidad del imputado, sino también los que le eximan de ella, la extingan o atenúen. El Ministerio Público tiene a su cargo la dirección de la investigación, cuya ejecución material corresponderá a las policías. En efecto, la Policía de Investigaciones y Carabineros de Chile son auxiliares del Ministerio Público y se encuentran subordinadas funcionalmente al mismo en las tareas de investigación debiendo cumplir las órdenes directas que aquél les imparta sin poder calificar su fundamento, oportunidad, justicia o legalidad. 32 Por lo antes señalado, la Policía, como órgano auxiliar del Ministerio Público, es quien debe practicar las diligencias de investigación, y una de ellas consiste en el proceso de reconocimiento de imputados, ya sea fotográfico o en rueda de personas. III.2.- Normativa vigente Legislación La legislación vigente en Chile sólo contempla en términos generales cuál es la labor de las policías como auxiliares de la investigación. El artículo 79 del Código Procesal Penal establece que la Policía de Investigaciones será auxiliar del Ministerio Público en las tareas de investigación y deberá llevar a cabo las diligencias necesarias para cumplir los fines previstos en el Código Procesal Penal, esto en conformidad a las instrucciones que le dirigieren los fiscales. A su vez, Carabineros de Chile también, como auxiliar del Ministerio Público, deberá desempeñar estas funciones cuando el fiscal a cargo así lo dispusiere. En el Código Procesal Penal no hay ninguna norma que regule el reconocimiento, por lo 31. Horvitz, María Inés, López, Julián. Derecho Procesal Penal Chileno, Tomo I, Ed. Jurídica de Chile, Santiago, 2010, p Ob. cit., p Fundación Paz Ciudadana 11
14 que en la actualidad éste se lleva a cabo con absoluta discrecionalidad, ya que no hay reglas fijas en cuanto a su utilización. Ahora bien, respecto de la figura del imputado, según lo dispuesto en el artículo 7 del Código Procesal Penal, es aquella persona a quien se atribuyere participación en un hecho punible desde la primera actuación del procedimiento dirigido en su contra y hasta la completa ejecución de la sentencia. El Código Procesal Penal contempla un catálogo de derechos que tiene el imputado durante el proceso penal, y uno de ellos, es el derecho a guardar silencio, establecido en el artículo 93 letra g). Sin perjuicio de lo señalado, lo anterior no implica que el imputado no pueda constituirse en objeto de la investigación, como cuando se le realizan exámenes corporales o participa en una rueda de reconocimiento. 33 El artículo 83 del Código Procesal Penal establece las actuaciones que puede realizar la policía sin orden previa de los fiscales, y dentro de éstas no se contempla la realización de ruedas de reconocimiento o de exhibición de fotografías. Tampoco se contempla su realización dentro de aquellas diligencias de investigación que, por su carácter intrusivo, requieren de autorización judicial previa. De lo anterior, se colige que la policía requerirá al menos una orden u autorización del fiscal, para llevar a cabo esta diligencia. Por otro lado, los artículos 180 y 181 del Código Procesal Penal, regulan las actividades de investigación, estableciendo que ésta se llevará a cabo de modo de consignar y asegurar todo cuanto condujere a la comprobación del hecho y a la identificación de los partícipes en el mismo. Por último, los artículos 227 y 228 del Código Procesal Penal, establecen la obligación de registrar las actuaciones de investigación que realice el Ministerio Público y las policías. De lo anterior, se desprende que si se realiza un reconocimiento, ya sea en rueda de personas o fotográficos, debe dejarse constancia de ello. Normativa interna de las policías 34 Instructivos del Ministerio Público Ob. cit., p Este acápite ha sido eliminado de esta publicación dado el carácter reservado de la información. 35. Ibid 12 El reconocimiento de imputados en Chile y a nivel comparado.
15 IV.- Situación a nivel comparado IV.1.- España IV Marco normativo La Ley de Enjuiciamiento Criminal (en adelante LEC) regula el procedimiento penal en España. Este cuerpo legal fue promulgado el 14 de septiembre de 1882, estableciendo un procedimiento penal que se divide en dos etapas, sumario o instrucción y juicio oral. El artículo 299 de la LEC establece: Constituyen el sumario las actuaciones encaminadas a preparar el juicio y practicadas para averiguar y hacer constar la perpetración de los delitos con todas las circunstancias que puedan influir en su calificación y la culpabilidad de los delincuentes, asegurando sus personas y las responsabilidades pecuniarias de los mismos. En la etapa de instrucción, es necesario identificar al imputado. Con este objeto, la LEC establece en el capítulo III del título V del libro II, denominado De la identidad del delincuente y de sus circunstancias personales, una serie de actuaciones destinadas a la identificación del imputado. El artículo 369 de la LEC señala la forma en la cual debe verificarse la diligencia de reconocimiento: La diligencia de reconocimiento se practicará poniendo a la vista del que hubiere de verificarlo la persona que haya de ser reconocida, haciéndola comparecer en unión con otras de circunstancias exteriores semejantes. A presencia de todas ellas, o desde un punto en que no pudiere ser visto, según al juez pareciere más conveniente, el que deba practicar el reconocimiento manifestará si se encuentra en la rueda o grupo la persona a quien hubiese hecho referencia en sus declaraciones, designándola, en caso afirmativo, clara y determinadamente. En la diligencia que se extienda se harán constar todas las circunstancias del acto, así como los nombres de todos los que hubiesen formado la rueda o grupo. De la lectura de esta norma, se puede inferir que esta es una diligencia que se realiza dentro del proceso judicial. Sin embargo, es frecuente que ya en la primera comparecencia ante los agentes de policía, la víctima o el testigo presencial describan al autor del delito por su indumentaria y alguna de sus características físicas. Normalmente la policía comienza sus investigaciones exhibiendo a dichos testigos álbumes fotográficos de sujetos que supuestamente han cometido un delito, y es aquí donde en primer término suele realizarse el reconocimiento del autor del hecho. Además, cabe también la identificación directa del sujeto que ha sido detenido sin solución de continuidad, con proximidad temporal y espacial respecto de la comisión del delito. 36 IV Formas de reconocimiento IV Reconocimiento Fotográfico Es frecuente que la primera identificación del presunto autor de un delito se realice en las dependencias policiales a partir de la exhibición a los testigos de álbumes fotográficos de personas que supuestamente han participado previamente de actividades delictivas. Esta técnica policial permite iniciar la investigación, u orientarla en su caso, centrando la atención en un sujeto concreto. Se trata de un legítimo medio de investigación policial, que carece por sí mismo de entidad probatoria De Diego Díez, Luis Alfredo. Identificación fotográfica y reconocimiento en rueda del inculpado, Ed. Bosch, Barcelona, 2003, p Ob. cit., p. 27 Fundación Paz Ciudadana 13
16 La jurisprudencia española ha reconocido la legitimidad de esta diligencia de identificación. Así, la sentencia del Tribunal Supremo (en adelante STS) RJ 1139/1997 señala: tal diligencia prejudicial [reconocimiento fotográfico ante la policía] no tiene otro significado que el de la apertura de una línea de investigación policial en la que la utilización de fotografías, como punto de partida para iniciar las investigaciones policiales, constituye una técnica elemental, de imprescindible empleo en todos los casos en que se desconoce la identidad del autor del hecho punible Así también la STS RJ 228/1995 señala la importancia de esta clase de reconocimiento: Como ha adoctrinado la jurisprudencia de esta Sala, el reconocimiento por medio de fotografías fue acogido en la sentencia de 10 de marzo de 1983, y como señaló la sentencia de 31 de enero de 1991, a veces, porque no existen datos para identificar al delincuente y, por tanto, no ha podido ser detenido, es imprescindible acudir a la exhibición de fotografías, procedimiento válido, desde luego, pero tan sólo como medio policial de investigación que puede servir para ulteriores diligencias, que sean base de verdaderas pruebas posteriores. En el mismo sentido de estimar que las diligencias de reconocimiento fotográfico, llevadas a cabo mediante la exhibición a los testigos por parte de los funcionarios policiales, de diversos álbumes, constituye un medio de investigación criminal, se pronuncia la sentencia de 17 de septiembre de 1992, añadiendo la sentencia 70/1993, de 22 de enero, que la legitimidad de la diligencia de reconocimiento en rueda no se ve afectada porque previamente se haya exhibido alguna fotografía, en tanto que tal práctica, como ya recogió la sentencia de 12 de septiembre de 1991, tal diligencia constituye un punto de partida para iniciar las investigaciones y constituye una técnica elemental y habitual casi siempre inevitable. 38. Ob. cit., p Ob. cit., p. 35 A su vez, existe jurisprudencia que ha justificado la práctica de este tipo de reconocimiento en atención a la inseguridad y el miedo de las víctimas a enfrentarse a una rueda con sus agresores. 38 Como lo señala la STS RJ 1073/1986: La práctica de la prueba de la identidad del delincuente, se ha vuelto en los últimos años conflictiva y difícil. Son hechos notorios deducidos de máximas de experiencia o reglas de la vida, tanto la inseguridad ciudadana, como el miedo, incluso pánico, de las víctimas de robos y atracos de colaborar reconociendo a sus agresores. Las represalias, en ocasiones mortales, son la causa de esos temores. El reconocimiento por medio de fotografías ha sido acogido en sentencia de 10 de marzo de 1983, precisamente para evitar los peligros del reconocimiento directo. En definitiva, como se desprende de lo anterior, la jurisprudencia española ha sido categórica en aceptar el reconocimiento fotográfico. Sin embargo, ha estimado que esta diligencia es el punto de partida para iniciar la investigación. Es un acto de investigación, una técnica policial apta para, en caso de reconocimiento positivo, abrir una línea de investigación, no constituyendo un medio de prueba en sí. 39 Formas de practicar el reconocimiento Esta diligencia se realiza mediante la exhibición de fotografías en las Comisarías de la Policía y en los Cuarteles de la Guardia Civil. Por regla general, esta exhibición no debe limitarse únicamente a la fotografía del imputado, salvo algunas calificadas excepciones. Ejemplo de ellas, se encuentran en la STS RJ 5029/2000, que establece la validez del reconocimiento fotográfico mediante la presentación de una única fotografía, atendido que ésta fue tomada por la cámara del lugar donde se cometió el ilícito: [...] impugna la parte recurrente el reconocimiento en rueda practicado por estimar que está desvirtuado por una actividad previa de investigación en la que se utilizó una fotografía del acusado en lugar de mostrar un álbum fotográfico. [...] Concurre, además, en el caso enjuiciado una circunstancia peculiar, como es el hecho de que la cámara fotográfica de una de las entidades bancarias atracadas obtuvo 14 El reconocimiento de imputados en Chile y a nivel comparado.
17 una instantánea del acusado, hoy recurrente, mientras realizaba uno de los hechos objeto de acusación y condena, fotografía que, como es lógico y sin que ello implique vicio procedimental alguno, fue utilizada por la policía judicial en su labor de investigación para la localización e identificación del acusado, circunstancia que no solamente no desvirtúa la prueba de cargo practicada sino que, por el contrario, la apoya, al situar al acusado en el lugar del robo en el momento en que éste se produjo. Al respecto, es necesario tener presente que el mostrar una sola fotografía al testigo es sumamente riesgoso, por la carga de sugestividad que conlleva. En efecto, al no haber distractores se estaría indicando al testigo la identidad del imputado policial. El reconocimiento podría basarse entonces en factores ajenos al recuerdo que el testigo tenga del aspecto del agresor, tales como su deseo de cooperar con la policía o la inconsciente impronta del siguiente razonamiento: si la policía sospecha de esta persona, debe ser porque tiene pruebas que demuestran su culpabilidad. 40 Así la STS 6104/1995 señala: En efecto, cuando -como sucede en este caso- la prueba practicada en el juicio no tiene un contenido incriminatorio propio, pues el co-imputado no identifica a la acusada como realizadora de la acción típica objeto de enjuiciamiento sino como la persona previamente identificada por él en una fotografía en las dependencias policiales, cabe la posibilidad de que el resultado de dicho reconocimiento fotográfico -ordinariamente un simple medio de investigación y no probatorio-, sea incorporado al juicio a través de la referida declaración y valorado a efectos probatorios una vez sometido a los principios de inmediación y contradicción. Pero para la validez de esta posibilidad excepcional (que el reconocimiento inicialmente practicado como medio de investigación pueda ser fuente de prueba válidamente utilizable para desvirtuar la presunción constitucional de inocencia al incorporarse al proceso a través de otros medios de prueba), constituye una condición inexcusable la absoluta neutralidad del investigador (S.T.C 36/95, de 6 de Febrero), neutralidad que se encuentra ausente cuando, como sucede en el caso actual, consta que a los co-imputados detenidos no les fue mostrado un álbum o colección de fotografías para efectuar el reconocimiento sino una sola que fue precisamente la de la acusada. Esta circunstancia pudo tener una eventual influencia sobre la identificación, e impide que reúna los requisitos de fiabilidad necesarios para su valoración en estas condiciones como prueba de cargo. El motivo, por todo ello, debe ser estimado, casando la sentencia impugnada y dictando otra en que se declare la inocencia de la acusada, no desvirtuada en forma constitucionalmente válida. A los testigos debe exhibírseles álbumes con una pluralidad de fotografías, y permitirles que los examinen sin sugerir la posible identificación de ninguna de ellas. De lo contrario podría viciarse el posterior reconocimiento en rueda. En ese sentido la STS RJ 5520/1999 señaló: [ ] sí puede ser el examen fotográfico medio de investigación que sirve para orientar la encuesta policial, y como tal, dicho examen fotográfico ni vicia ni impide el posterior reconocimiento en rueda, siempre que se le exhiban diversas fotografías y no una sola. Se ha de ser muy escrupuloso en mantener indemne la labor identificatoria que exclusivamente debe efectuar el testigo permaneciendo inalterables los recuerdos y vivencias del testigo que va a intervenir en el reconocimiento; en esta materia, cualquier alteración interesada de las condiciones subjetivas del testigo tendente a facilitarle la identificación, puede provocar un error en la misma, y este derivar en un error judicial. 41 Ahora bien, surge la pregunta, de cuántas fotografías debieran exhibirse con el objeto de mantener la neutralidad. Sobre este punto, jurisprudencialmente (STS RJ 268/2001) se ha admitido que: [ ] nueve fotografías pueden ser suficientes a los efectos que se pretende conseguir si todas ellas representan individuos de características semejantes. También se ha 40. Ob. cit., p Ibid. Fundación Paz Ciudadana 15
18 dado validez a la identificación del acusado sobre la base de presentar a la víctima un número menor de fotografías: (STS RJ 2950/2002) [ ] la ofendida identificó al acusado puesto que, habiendo sido facilitadas por ella significativas características físicas de su agresor que coincidían con las del acusado y no estando ingresados en los calabozos de la Comisaría personas que también las reunieran, le fue presentada la fotografía de aquél junto con las de otros cinco de rasgos parecidos y lo reconoció sin género alguno de dudas. 42 Otro aspecto relevante para practicar el reconocimiento fotográfico es la neutralidad del investigador. En efecto, la exhibición de fotografías ha de hacerse en condiciones tales que la víctima o el testigo no se sientan dirigidos en el reconocimiento. 43 En ese sentido, la jurisprudencia del Tribunal Constitucional ha señalado en causa RJ 36/1995: En el acto del juicio, pues, no existió identificación siquiera de la actora, sino que la víctima del delito sólo confirmó que, efectivamente, al mostrársele diversas fotografías en la Comisaría de Policía reconoció a la persona que había cometido el hecho delictivo en su tienda (el atestado policial da cuenta de que la fotografía correspondía a la de la actora), puntualizando, a preguntas de la defensa, que la había visto con anterioridad en los pasillos de la Comisaría y que se le había dicho que había sido detenida por haber cometido hechos muy semejantes en otra tienda todo ellos en los términos en que consta en el atestado policial. Es la naturaleza de cargo de la prueba, que indiscutiblemente, se practicó en el acto del juicio la que debe valorarse en este caso, a fin de confirmar si se infringió o no el derecho a la presunción de inocencia de la actora. La actora niega ese valor a la referida prueba testifical porque, a su juicio, el reconocimiento debió practicarse en rueda, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 369 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y porque al 42. Ob. cit., p Ob. cit., p Ob. cit., p. 55. reconocer a la actora, la víctima del delito se había visto condicionada, desde el momento en que antes del examen de los álbumes fotográficos la había visto personalmente, habiendo sido informada, además de los motivos de su detención. Garantías En la jurisprudencia española, se ha señalado en términos generales que no es necesaria la intervención del abogado defensor a la hora de practicar el reconocimiento fotográfico. Así se desprende de lo resuelto en la STS RJ 1447/2002: No se puede pretender que todas las personas cuyas fotografías sean mostradas estén físicamente presentes y asistidas de letrado en ocasión de esa exhibición, porque, además de no constituir esa actividad policial un reconocimiento de identidad, sino una mera búsqueda de posibles sospechosos, es evidente la imposibilidad fáctica y la improcedencia de contar con la presencia física de todos los fotografiados asistidos de sus correspondientes letrados, en patente contradicción con la utilidad de contar con sus fotografías. 44 Esta situación se vincula con lo preceptuado en el artículo c) de la LEC que establece 2. Toda persona detenida o presa será informada, de modo que le sea comprensible, y de forma inmediata, de los hechos que se le imputan y las razones motivadoras de su privación de libertad, así como de los derechos que le asisten y especialmente de los siguientes: c) Derecho a designar Abogado y a solicitar su presencia para que asista a las diligencias policiales y judiciales de declaración e intervenga en todo reconocimiento de identidad de que sea objeto. Si el detenido o preso no designara Abogado, se procederá a la designación de oficio. Conforme la jurisprudencia en la materia, cuando se lleva a cabo la diligencia de identificación fotográfica, al tratarse de un medio de investigación policial y no de un medio de prueba, y en la medida que no hay presencia de detenidos en su realización, no sería necesaria la asistencia letrada para su práctica. En ese sentido, la jurisprudencia ha señalado en 16 El reconocimiento de imputados en Chile y a nivel comparado.
19 STS RJ 8094/2000: El recurrente fue primeramente identificado por la víctima -folio 32- en el álbum de fotografías que le fue presentado en las dependencias policiales el día 16 de agosto de 1.997, diligencia que no tiene carácter de prueba y a la que naturalmente no asistió Letrado alguno porque, en ese momento, el todavía desconocido autor del hecho no había sido detenido puesto que lo fue -folios 18 y 21- diez días más tarde. 45 Considerando lo anterior, lo preceptuado en el artículo c) de la LEC, relativo a la asistencia letrada no sería aplicable a la identificación fotográfica. Así lo ha establecido el Tribunal Supremo español en STS RJ 3175/1999 al señalar que: [ ] cabe preguntarse si la necesidad de Letrado se predica únicamente del reconocimiento en rueda o también se extiende al reconocimiento fotográfico, y la Sala considera que la exigencia legal parece referirse únicamente al primero de los citados, no sólo porque es el que requiere una participación personal del detenido, sino porque al emplear el legislador el término reconocimiento y no identificación u otro análogo, está apuntando al reconocimiento en rueda que es el único regulado procesalmente y sometido a una serie de requisitos del que depende su validez y eficacia, de suerte que la intervención de Abogado garantiza la observancia y cumplimiento de los mismos. Lo que no tiene lugar en el reconocimiento fotográfico que ni está sometido a regulación legal ni a la participación del detenido. No obstante, cuando ya existe un sospechoso detenido, es irregular e ineficaz la identificación fotográfica realizada sin presencia del abogado defensor, ya que supone una indefensión material. Así, la STS RJ 3112/2001 ha señalado: De éstas forma parte también una circunstancia relevante y es que en las actuaciones figura una diligencia de identificación fotográfica, acordada a petición del Fiscal, mediante providencia de 13 de noviembre de 1997, que no se notificó a la letrada de la ahora recurrente, y que se practicó el 16 de febrero de 1998 sin que la misma tuviera, por tanto, oportunidad de estar presente. Se hizo, pues, de forma no contradictoria, no obstante existir imputación, y, en consecuencia, con grave vulneración de la exigencia del art. 118 Lecrim. 46 Ello, cuando lo procedente en derecho -dado el momento del trámite- habría sido un reconocimiento en rueda llevado a cabo con todas las garantías; algo que habría sido perfectamente posible, puesto que era bien conocido el paradero de la interesada. 47 En síntesis, conforme lo señalado por la jurisprudencia española, tratándose del reconocimiento fotográfico, no constituye un requisito de validez para la práctica de esta diligencia el contar con asistencia letrada, en la medida que constituye un medio de investigación policial. Sin embargo, si este se practicare respecto de una persona que se encontrare en calidad de detenido, la práctica de esta diligencia deberá necesariamente desarrollarse con la presencia del abogado defensor. Valor Probatorio Esta clase de reconocimiento no tiene valor probatorio por sí mismo. En efecto, el Tribunal Supremo ha señalado que la exhibición de fotografías es un punto de partida válido para iniciar la investigación 48. Sobre el particular, la STS 45. Ob. cit., p Artículo 118 LEC: Toda persona a quien se impute un acto punible podrá ejercitar el derecho de defensa, actuando en el procedimiento, cualquiera que éste sea, desde que se le comunique su existencia, haya sido objeto de detención o de cualquiera otra medida cautelar o se haya acordado su procesamiento, a cuyo efecto se le instruirá de este derecho. La admisión de denuncia o querella y cualquier actuación procesal de la que resulte la imputación de un delito contra persona o personas determinadas, será puesta inmediatamente en conocimiento de los presuntamente inculpados. Para ejercitar el derecho concedido en el párrafo primero, las personas interesadas deberán ser representadas por Procurador y defendidas por Letrado, designándoseles de oficio cuando no los hubiesen nombrado por sí mismos y lo solicitaren y, en todo caso, cuando no tuvieran aptitud legal para verificarlo. Si no hubiesen designado Procurador o Letrado, se les requerirá para que lo verifiquen o se les nombrará de oficio si, requeridos, no los nombrasen, cuando la causa llegue a estado en que se necesite el consejo de aquellos o hayan de intentar algún recurso que hiciese indispensable su actuación. 47. Ob. cit., p Alonso Pérez, Francisco y Cabanillas Sánchez, José; Manual del Policía, Edit. La Ley (2004) p Fundación Paz Ciudadana 17
20 228/1995 señala: [...]a veces, porque no existen datos para identificar al delincuente y, por tanto, no ha podido ser detenido, es imprescindible acudir a la exhibición de fotografías, procedimiento válido, desde luego, pero tan sólo como medio policial de investigación que puede servir para ulteriores diligencias, que sean base de verdaderas pruebas posteriores. En este sentido, la jurisprudencia ha sido categórica, señalando claramente que la exhibición a la víctima o testigos de fotografías sólo es un procedimiento que permite iniciar la investigación, y no tiene validez en el juicio por sí solo. Así lo recoge la STS RJ 8513/1999 que señala: Asimismo, por regla, un reconocimiento meramente fotográfico no será suficiente si no es seguido del reconocimiento en rueda de personas practicado en sede judicial, como acaba de recordarlo la STS 1816/99, de Ahora bien, en cuanto a la relación entre la exhibición de fotografías y una posterior rueda de reconocimiento, la jurisprudencia española ha establecido que, no obstante haberse verificado un reconocimiento fotográfico irregular, éste no contaminaría los demás procesos de reconocimiento que se llevasen a cabo. En este sentido, la STS RJ 3175/1999 ha señalado: Sin embargo, las consecuencias negativas terminarían ahí y no se expanden a las siguientes diligencias de identificación que se lleven a cabo con observancia de las exigencias y garantías constitucionales y legales, pues, en tal caso, estas últimas no quedarían contaminadas por el vicio que invalidaba aquella otra anterior, máxime cuando dicho vicio es de carácter procedimental y que no sugiere siquiera un reconocimiento inducido que pudiera proyectar sus secuelas a las subsiguientes diligencias. La STS RJ 8513/1999 establece que: [ ] También se debe señalar que la inseguridad del testigo en el reconocimiento fotográfico no debe pesar necesariamente de forma negativa sobre el resultado del reconocimiento en rueda de personas. 49. Ob. cit., p En el evento que el testigo se haya visto influenciado o inducido a la hora del reconocimiento fotográfico, el juez es quien deberá ponderar esa situación y establecerá si ese error en el reconocimiento fotográfico influyó negativamente en los posteriores reconocimientos practicados en la causa. Así, la STS RJ 8513/1999 lo señala: La cuestión concerniente a la fiabilidad del reconocimiento ha sido objeto del debate durante el juicio oral y en particular de los interrogatorios a que se sometió al menor. El juicio de los jueces a quibus sobre tales extremos no puede ser revisado en casación, pues se trata de una cuestión de hecho. En efecto, es el Tribunal de instancia el que, a partir del interrogatorio de los partícipes en el juicio oral, puede y debe establecer en qué medida un reconocimiento en rueda tuvo o no fiabilidad, hasta qué punto un reconocimiento fotográfico previo puede haber influido negativamente en el valor probatorio de la diligencia o la vista antes de la misma del supuesto autor puede haber tenido tales consecuencias. Todos estos aspectos dependen esencialmente de la percepción directa de las declaraciones de las personas que han declarado ante el Tribunal de instancia. Esta Sala, consecuentemente, no puede revisar un juicio que versa sobre la ponderación de una prueba que no ha visto con sus ojos ni oído con sus oídos. En definitiva, no es posible en ningún caso que la diligencia de reconocimiento fotográfico pueda constituir una prueba apta para destruir la presunción de inocencia, por lo que posteriormente, una vez que es localizada la persona identificada a través de fotografías, deberá realizarse la correspondiente diligencia de reconocimiento en rueda. 49 Deficiencias La jurisprudencia española ha sido clara en señalar cuál es el valor probatorio de la diligencia de reconocimiento y cómo se debe verificar este procedimiento. Sin embargo, no ha señalado un número determinado de fotografías que deban exhibirse, no obstante ha dejado sentado que mostrar sólo una imagen resta validez a esta diligencia, salvo calificadas excepciones. 18 El reconocimiento de imputados en Chile y a nivel comparado.

References: resolución 
 artículo 7
 artículo 342
 artículo 343
 artículo 344
 artículo 344
 artículo 345
 artículo 346
 artículo 1
 artículo 3
 artículo 77
 artículo 79
 artículo 7
 artículo 93
 artículo 83
 artículo 299
 artículo 369
 artículo 369
 Artículo 118