Source: http://andresdelaoliva.blogspot.com/2011/
Timestamp: 2017-07-22 16:40:12+00:00

Document:
POR DERECHO - III Época: 2011
“DE LA EDUCACIÓN DEPENDE NUESTRO FUTURO”: LOS MALOS AUGURIOS DE ESTA PROCLAMA
EN LOS TIEMPOS DEL “PERFIL”, UN MINISTRO DESPERFILADO
“El grado de adhesión al
líder es inversamente proporcional al conocimiento que se tiene de él”. Escuché
esta frase, no recuerdo de labios de quién, hace muchos años. Me pareció
entonces muy certera y nada me ha hecho cambiar de criterio: todo lo contrario.
Zapatero (ZP) comenzó a ejercer como Presidente del Gobierno (el “Gobierno de
España”) con un alto grado de adhesión dentro y fuera de nuestras fronteras.
Parece ahora muy claro que correspondía al escaso conocimiento que se tenía de
alguien que, bien mirado, sólo había sido en su vida, legislatura tras
legislatura, un Diputado del montón, obediente pulsador de los botones cuando
tocaba votar. ZP se ha despedido con un altísimo grado de rechazo –decisivo
para el triunfo del Partido Popular- porque la ciudadanía sabía ya mucho más
que suficiente sobre las carencias y las manías del sujeto y sobre las
devastadoras consecuencias de su inanidad y de la de sus acompañantes (por
cierto, más cambiantes de lo habitual: a unos cuantos les pareció insufrible
hasta la apariencia de subordinarse a semejante paradigma andante de estulticia y
fanatismo).
A estas horas ya han
tomado posesión los Ministros del Gobierno presidido por D. Mariano Rajoy. Por
simples motivos de edad, no puedo aplicarles la máxima con la que he arrancado
este “post”. Conozco personalmente a varios Ministros, pero, a casi todos
ellos, muy poco. Y lo mismo tengo que decir del Presidente. De manera que no
influyen en mi impresión las experiencias y recuerdos que, en cambio, otros
tendrán por haber acompañado durante cierto tiempo a los nuevos gobernantes.
Por lo demás, no me parece que, pasadas sólo unas horas desde que han tomado
posesión (¡qué enorme anacronismo, Dios mío, el de las “tomas de posesión”!), sea
un momento apropiado para transmitir críticas u objeciones. No se trata de que
haya unos cuantos días en que no importe lo que hagan u omitan los gobernantes, días
inhábiles, como si dijéramos, según un intocable protocolo consuetudinario. De lo
que se trata es de evitar, por prudencia y justicia, juicios (incluso provisionales)
precipitados y de esperar a conocer sobre los nuevos gobernantes algo más que
la información sobre su trayectoria pasada, pues, en rigor, hay que dejar
espacio y tiempo para la rectificación incluso si los antecedentes no son
Con todo, hay un
elemento muy desconcertante, sin paliativos, en el nuevo Gobierno, en especial
si se tiene en cuenta el duro esbozo de la situación educativa de España contenido en el discurso de investidura del Sr. Rajoy. Llevamos ya bastante
tiempo con la moda de los “perfiles”: “perfil alto”, “perfil bajo”, “no me das
el perfil”, “encajas en el perfil”. El "perfil" vale para todo: desde entrenador de
fútbol (el benemérito Del Bosque no encajaba, según D. Florentino Pérez, en el “perfil”
propio del Real Madrid) hasta Secretario General de la ONU, pasando por las plazas de
Profesores Titulares de Historia Contemporánea o de Teoría de la Comunicación Espontánea I, materias susceptibles de innumerables “perfiles”.
Pues bien, dado que, nos guste más o menos o nada, estamos en el mundo de los “perfiles”,
es imposible resistirse al pensamiento de que un especialista en sondear a la
opinión pública no da el “perfil” mínimamente adecuado para ser el nuevo “Ministro
de Educación, Cultura y Deportes”. Me
refiero a D. José Ignacio Wert. Vean su perfil según tres periódicos
http://www.elmundo.es/elmundo/tags/ae/jose-ignacio-wert.html
http://www.abc.es/20111221/espana/abci-rajoy-ministro-201112211930.html
http://politica.elpais.com/politica/2011/12/21/actualidad/1324493630_285608.html
Habrá quien piense que
mi criterio es que para ser Ministro de Educación (dejemos ahora la cultura y
del deporte) hace falta ser Catedrático de Universidad. Pues no. De ninguna manera. En lo que
podría ser mi gremio -que no existe siquiera- hay una muchedumbre de
incompetentes para casi todo y, desde luego, para gobernar cualquier entidad. No
hace falta ser tampoco miembro de otro cuerpo funcionarial docente. Dentro de
esos cuerpos puede haber –seguramente cabe encontrarlas, tomando precauciones-
personas con “perfil” y cualidades, pero lo que resulta imprescindible es conocer
a fondo al menos alguno de los diversos mundos educativos, cosa que el Sr. Wert
no tiene acreditada en absoluto. Y no digo que no tenga ideas. Pero eso no
basta e incluso puede ser malísimo. Porque ideas
sobre la educación las tiene cualquiera (de hecho, las tiene todo el mundo)
y no les han faltado ideas a los diversos responsables del desolador panorama
actual. Pero ideas buenas y hacederas son harina de otro costal. Dña. Pilar del
Castillo, por ejemplo, tenía ideas. Pero ahora no hay nadie en la Universidad
que no piense que hubiese sido muy preferible que no hubiera tenido ninguna y,
en consecuencia, no hubiese hecho nada. Nada hubiese sido infinitamente mejor
que lo que hizo.
Después, con ZP,
vinieron los ignorantes a promover sin la menor crítica el “proceso de Bolonia”
(o, más exactamente, lo que ciertos pedagogos, psicólogos y sociólogos declaran
imperativamente ser consustancial a “Bolonia”), que está siendo como las siete
plagas bíblicas. E instauraron el nuevo sistema de selección de profesorado mediante
evaluación de papeles por la ANECA, gran invento de la Castillo, ejecutado por D. Ismael
Crespo, un “valido” de la Ministra, apoyado más allá de cualquier consideración
racional. Como se veía venir, el PSOE aprovechó enseguida la ANECA, sólo para
burocratizar la vida universitaria hasta el paroxismo. Ahora, los tijeretazos están siendo brutales y la
promoción del profesorado, imposible (como comprenderán a mi personalmente no me afecta). Sin ir muy lejos, mi buen Rector, D. José Carrillo, ya ha
implantado en la Complutense una “tasa de reposición cero” contraria a la misma
idea de la Universidad. Pero a eso lo llama “eficiencia” y a las víctimas, por
osar expresar su desolación, les insultan como “insolidarios”. Resulta que los
compromisos públicos de una Universidad no valen nada cuando cambia el equipo
rector. ¡Toma Estado de Derecho!
El nuevo Ministro, ¿es,
como sociólogo y político, de la misma “escuela” que Dña. Pilar del Castillo?
Como político me parece que no, pero ¿y como sociólogo? Espero que tampoco. Y, en todo caso -aunque lo
que es dar el “perfil”, no lo da- deseo fervientemente que el Sr. Wert
acierte. Espero que, con la capacidad de iniciativa de legislativa y la mayoría
absoluta de que disponen, eliminen la actual evaluación de la ANECA y no permitan
que crezca más y más la “bolsa” (¡otra “bolsa” más!) de “acreditados sin plaza”,
de reconocidos sin reconocimiento. En este momento prenavideño, uno puede permitirse
ilusiones poco fundadas.
Son poco fundadas, sí,
porque está muy visto y muy experimentado: cuanto más afirman y repiten algunos que de la educación depende nuestro futuro, competitividad incluída, menos les
importa en realidad la educación.
A todos los seguidores y visitantes de este "blog", ¡FELIZ NAVIDAD!
UNA IMPORTANTE NOTICIA JURÍDICA QUE NO SERÁ NOTICIA… (POR AHORA)
La Sentencia del Tribunal de Conflictos Jurisdiccionales, de 28 de septiembre de 2011 (BOE de 29 de octubre) y sus curiosas consecuencias.
(a los especialmente interesados: recomiendo leer los comentarios, porque hay mucho debate y se amplía el tratamiento del asunto y de la situación de nuestra Justicia)
Lo advertimos desde el principio. Lo advertimos -me refiero a la inmensa mayoría de los procesalistas- desde que la actual Ley 13/2009, de 3 de noviembre, de reforma de la legislación procesal para la implantación de la nueva Oficina judicial (BOE de 4 de noviembre) era un proyecto de ley. “Van a conferir Vds. a los Secretarios Judiciales, que no son los Jueces y Magistrados del apartado 1 del art. 117 de la Constitución, funciones que sólo a éstos corresponden.” “No se están limitando Vds. a atribuir a los Secretarios Judiciales las resoluciones de tramitación procesal”, como cabía confiar que se interpretaría lo previsto en la L.O. 19/2003, de reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial (concretamente, el nuevo texto del art. 456 LOPJ: v., al final, en Anexo) (para los más interesados que no la conozcan o que la quieran releer, dejo este enlace a la Declaración de Profesores de Derecho Procesal titulada “POR LA UNIDAD Y LA INDEPENDENCIA EN LA ADMINISTRACIÓN DE LA JUSTICIA Y POR LAS GARANTÍAS PROCESALES DE LOS CIUDADANOS”:
http://www.magistratura.es/component/content/article/165-declaracion-de-profesiores-universitarios-procesalistas; firmaron muchos más que los que aparecen en el enlace).
Uno de los asuntos atribuidos a los Secretarios Judiciales por la Ley 13/2009, al reformar la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC), fueron los procedimientos civiles, simples y expeditivos, por los que los Procuradores de los Tribunales y los Abogados reclaman provisión de fondos (los Procuradores) o su remuneración final (cuenta de sus derechos o minuta de honorarios, Procuradores o Abogados, respectivamente) (arts. 29, 34 y 35 LEC). Tras la mega-ley del 2009, son los Secretarios los que resuelven esas reclamaciones mediante decreto, que se convierte en título ejecutivo inmediato si no es cumplido. El decreto de los Secretarios, con esa fuerza ejecutiva, no impide, respecto de la reclamación de honorarios de Abogados, un proceso declarativo ulterior (el que corresponda por la cuantía) ulterior (lo que significan varios años para conseguir los honorarios impagados o la devolución de los honorarios, si el promotor del proceso declarativo es el cliente, que o ha pagado a toca teja o ha visto salir el dinero de su patrimonio, tras embargos y subastas, ordinariamente).
Pues bien, ha ocurrido que, incoado uno de esos procedimientos en relación con los honorarios de Abogado en asunto penal, reclamados a un Ayuntamiento, éste se opone, por entender que los honorarios se deben considerar integrados en un contrato de asesoría con el Abogado. El Secretario judicial de la Audiencia Provincial de G., ante la que se había seguido el asunto penal, dicta un decreto en el que desestima la oposición del Ayuntamiento y dispone, con apercibimiento de apremio (es decir, de inmediata ejecución forzosa), el abono de la cantidad que considera debida.
El Ayuntamiento formula recurso administrativo, de reposición o de alzada, el que corresponda, ante el Secretario, que lo inadmite. El Ayuntamiento interpone recurso contencioso-administrativo contra la Administración General del Estado, Ministerio de Justicia, impugnando el acto gubernativo del Secretario. Ahora, es un Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de G. quien tiene el asunto encima de su mesa y ha dado traslado a las partes por diez días para que se pronuncien sobre la falta de jurisdicción (¿cómo podrá sostenerse la falta de jurisdicción de ese Juzgado sin contradecir al Tribunal de Conflictos Jurisdiccionales, en la Sentencia de la que enseguida hablaremos?).
Pero el Ayuntamiento de G. formula también requerimiento de inhibición a la Audiencia y solicita la suspensión de la tramitación de la ejecución hasta la resolución definitiva del conflicto. Con el rechazo del requerimiento por la Audiencia Provincial queda formalmente planteado, el 27 de junio de 2011, un llamado “conflicto de jurisdicción”.
Conforme al art. 38.1 LOPJ, “los conflictos de jurisdicción entre los Juzgados o Tribunales y la Administración serán resueltos por un órgano colegiado constituido por el Presidente del Tribunal Supremo, que lo presidirá, y por cinco vocales, de los que dos serán Magistrados de la Sala de lo Contencioso-administrativo del Tribunal Supremo, designados por el Pleno del Consejo General del Poder Judicial, y los otros tres serán Consejeros Permanentes de Estado, actuando como Secretario el de Gobierno del Tribunal Supremo.” (cursiva y subrayado son míos) Este singular tribunal es denominado Tribunal de Conflictos Jurisdiccionales (TCJ), aunque, como se ve, tiene que resolver conflictos entre la Jurisdicción y la Administración. Con fecha 28 de septiembre de 2011, en el conflicto de Jurisdicción nº 6/2011, suscitado entre el Ayuntamiento de G. y la Audiencia Provincial de G., el TCJ dicta su sentencia 6/2011, publicada en el BOE de 29 de octubre de 2011. Preside el TCJ D. Carlos Dívar Blanco y son Vocales D. José Manuel Bandrés Sánchez-Cruzat; (TS) D. Octavio Herrero Pina (TS); D. Fernando Ledesma Bartret; D. Antonio Sánchez del Corral y del Río y D. José Luis Manzanares Samaniego, ponente. Los tres últimos son Consejeros Permanentes de Estado, aunque Ledesma y Manzanares procedan del Tribunal Supremo.
La Sentencia, que es unánime, declara que no procede el conflicto porque la resolución del Secretario Judicial (el decreto sobre honorarios de Abogado) no es una resolución jurisdiccional. El centro de la argumentación es el siguiente breve fundamento jurídico tercero:
«El ejercicio de la potestad jurisdiccional, reservado exclusivamente a los Juzgados y Tribunales conforme dispone el artículo 117.3 de la Constitución, no se reparte entre todos sus componentes, sino que se residencia en los jueces y magistrados que ostentan su titularidad y, lo que es más importante, ejercen la jurisdicción. Los secretarios judiciales no forman parte del Cuerpo único de jueces y magistrados previsto en el artículo 122.1 de nuestra Carta Magna, ni su estatuto responde a las exigencias ineludibles en relación con los titulares de la jurisdicción. Baste recordar que, como se lee en el artículo 440 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, el Cuerpo Superior Jurídico de los Secretarios Judiciales depende del Ministerio de Justicia. Luego, su artículo 463 subraya la ordenación jerárquica y la dependencia funcional de estos cualificados funcionarios de una Administración de Justicia que, en sentido amplio, incluye también actividades complementarias y auxiliares para el ejercicio de la potestad jurisdiccional.» (el subrayado y la cursiva son míos)
El asunto es remachado en el siguiente fundamento jurídico, en el que se lee:
«Conforme a los artículos 3 y 10.1 de la Ley Orgánica 2/1987, los órganos administrativos autorizados por dicha ley sólo pueden plantear tales conflictos a los juzgados y tribunales, lo que establece un requisito que no se cumple en la cuestión ahora sometida al examen de este Tribunal de Conflictos. El expediente de jura de cuentas no sólo ha perdido su carácter jurisdiccional tras la Ley Orgánica 13/2009, sino que incluso podría ser regulado fuera de las leyes procesales. El concepto de jurisdicción no permite ampliaciones periféricas a partir de un núcleo central. Al menos, en cuanto se oponga a los criterios claramente seguidos por la legislación vigente.” La sentencia me parece tanto más importante en la medida en que se ha dictado por un tribunal heterogéneo sobre un asunto de técnica jurídica, sin real trasfondo político (salvo politización e ideologización fanáticas), sin expectación extraprocesal y, muy probablemente, sin que hubiese presiones acerca de su contenido. La unanimidad y la concisión del texto confirman la apreciación de que a los juzgadores no les ha parecido necesaria una compleja deliberación.
No es éste el momento de desarrollar las importantísimas implicaciones de la doctrina sentada en esta sentencia del TCJ. Pero sí procede apuntarlas. Diré, preliminarmente, que los Secretarios Judiciales venían defendiendo que, al amparo del aptdo. 3 del art. 117 CE (y como si no existiese el aptdo. 1 de ese mismo precepto), eran tan “órgano jurisdiccional” como los Jueces y Magistrados y, por tanto, podían ejercer la potestad jurisdiccional “juzgando y haciendo ejecutar lo juzgado”. La trascendencia teórica, práctica e histórica de la sentencia y su doctrina son enormes. El TCJ sostiene lo mismo que los procesalistas: que los Secretarios Judiciales no pueden ejercer jurisdicción, porque no son Jueces y Magistrados (los del aptdo. 1 del art. 117 de la Constitución Española) y carecen de independencia. Por un lado, el TCJ lleva hasta el final esta tesis elemental al afirmar que los Secretarios no ejercen jurisdicción al sustanciar y decidir ese procedimiento de “cuenta jurada” (denominación inexacta en todo caso y más tratándose de honorarios de Abogados): el procedimiento no es ya jurisdiccional y tampoco lo es su decisión final, aunque se desarrollen físicamente dentro de un Juzgado o Tribunal. Mas, por otro lado, el TCJ, al limitarse a su estricta función, no se cuestiona que una reclamación de cantidad fundada en el cumplimiento de un contrato, que, en principio, es el civil de arrendamiento de servicios, en directa relación con un proceso, sea objeto de un procedimiento administrativo (aunque tramitado desde el interior de un órgano jurisdiccional) y finalice con una resolución administrativa, que resuelve sobre el crédito y la deuda. Desde el punto de vista del derecho a la tutela judicial efectiva, el tradicional, clásico y razonable planteamiento de un proceso civil (expeditivo, además) para un asunto civil (casi siempre) muta en el control jurisdiccional, vía proceso contencioso-administrativo, de una previa decisión administrativa del Secretario. Se produce así más administrativización, en la línea de la “Ley Sinde”, pero aquí, no por el propósito expreso de manejar desde la Administración ciertas cuestiones de propiedad intelectual, sino por torpeza e inadvertencia del “genial” legislador de 2009 y de sus “hinchas”: estoy razonablemente seguro de que no pretendían lo que se ha producido. Desde el punto de vista práctico, que muy probablemente será el de más eco, Abogados, Procuradores y testigos (para reclamar indemnización por sus gastos: art. 375 LEC) se encuentran con que, en lugar de un proceso y una decisión jurisdiccional civiles rápidos, han de transitar una senda administrativa y contencioso-administrativa, mucho menos rápida. Desde el punto de vista histórico, el Secretario Judicial, servidor público con un específico perfil de muy hondas raíces, ha sido transformado, ahora sí sin lugar a dudas, en un funcionario más del grupo A, del Ministerio de Justicia. Nada de “Juez de lo procesal” ni de titular o cotitular de la potestad jurisdiccional. Hace más de un año afirmé en público que, aunque no lo advirtieran, el “desarrollo” en la Ley 13/2009 de lo previsto en la L.O. 19/2003 iba a "liquidar" a los Secretarios Judiciales en cuanto tales y que incluso ésa era la intención de algunos. Lamento enormemente que los acontecimientos me estén dando la razón.
Es esplendoroso este ejemplo de lo que sucede cuando se legisla sin saber y contra el criterio muy mayoritario de los que saben (personalmente, me gustaría que en FAES, la fundación hermana del Partido Popular, se analizase esta inicial consecuencia de que el PP practique el “seguidismo” respecto de las ocurrencias socialistas y se concierten “pactos de Estado” para presumir de ellos, pero sin meditar lo que pacta). En cuanto a los Abogados y Procuradores, no faltará quien diga que esto es lo que sucede cuando no analizan en serio las reformas legales y no piensan en sus consecuencias o, si analizan y piensan, callan. Ahora quizá deban pensar si no les trae cuenta dejar de recurrir a sus (antaño) “privilegiados” cauces (los de los ya citados arts. 29, 34 y 35 LEC) y plantear los declarativos que correspondan (podrían oponerles la inadecuación del procedimiento, pero no carecerían de contundente argumentación contra tal óbice: la STCJ está diciendo que lo que resuelve el Secretario no es tutela judicial y menos “efectiva”).
El lío mayúsculo no ha hecho más que empezar. Porque, en buena lógica, la nítida e indiscutible argumentación del TCJ en el fundamento jurídico tercero de su Sentencia de 28 de septiembre de 2011 conduciría a considerar no jurisdiccionales todas las resoluciones de los Secretarios Judiciales. A fuerza de voluntad, dejémoslo, por ahora, en los procedimientos en los que el Secretario decide sobre el fondo. Y esperemos a ver si el Partido Popular rectifica los errores de concepto y los consiguientes disparates prácticos, que siempre son consecuencia de los errores "simplemente teóricos". Ya saben Vds., por otros largos "post" anteriores, que no abrigo grandes esperanzas... ni siquiera después de que desde la misma Justicia y la Ciencia del Derecho (representada por el Consejo de Estado) los errores hayan sido declarados y los disparates, desencadenados. Para rectificar no haría falta meter el dedo en el ojo a nadie sensato. Pero la inercia es muy grande y el afán de mando, aún mayor.
PS. Por supuesto, cuento con los habituales insultos -a mí, no a los miembros del TCJ, demasiado poderosos, al parecer- de unos cuantos Secretarios Judiciales anónimos, en unos "post" muy escuetos, porque los insultos sustituyen a los argumentos. Pues insisto en que ni ahora ni nunca he estado contra los Secretarios Judiciales, sino todo lo contrario. Lástima que no se pueda discrepar sin ser considerado "enemigo del pueblo" y "perro judío". Continúa
¡AY, AY, AY…! ¡QUÉ MAL HUELE TODO! A CONTINUISMO AQUÍ Y A "DIKTAT" EN EUROPA
AHORA SÍ: AHORA ES NECESARIA EN ESPAÑA UNA RUPTURA. PERO, ¿CAERÁ ESA BREVA?
(actualizado a 8 de diciembre de 2011)
Primer escenario: la crisis mundial, convertida en crisis de la Eurozona.
Lamento profundísimamente no haberme equivocado por completo. Ni siquiera entiendo cómo no ha sido así. Pero no ha sido. Al contrario: estoy acertando, por desgracia, más allá de toda probabilidad. Toda la Eurozona entra en crisis, porque las famosas agencias de rating -de seriedad e independencia cuestionables- llevan una semana dedicadas a bajar la calificación de diversas entidades y, lo que es más llamativo, a amagar con malas notas incluso a Berlín y a París. Es lo que los periodistas llaman “amenazas” con la misma rutina literaria con la que denominan “carga” a cualquier crítica o denuncia contundente (p. ej., el Papa Ratzinger casi siempre “carga”: "carga" contra la corrupción, contra la tiranía de los mercados y cosas así de extrañas). Es llamativo que no tenga ninguna relevancia lo que se sabe de las Standard & Poor’s, Moody’s, Fitch, etc.. Se han revelado los vínculos de estas “calificadoras” sin que nadie parpadease. Pero los vuelvo a facilitar: http://www.expansion.com/2011/07/28/empresas/banca/1311889721.html?a=c6f26bf17f37156342d466333f87fea2&t=1312134527
La Sra. Merkel no ha parado de repetir su receta y de oponerse a todo lo que no sea esa receta. El disgusto de muchos comienza a ser cabreo del ciudadano común en muchos países europeos. Escuchamos al super experto Monti, sustituto de Berlusconi, expresar lo mismo que hemos dicho tantos: “bitte sehr, Frau Merkel, no siga Vd. con la monserga de los buenos y los malos” (los buenos, los alemanes, claro; los malos, los mediterráneos) porque, aunque la distinción fuese completamente cierta, exacta y tan fiable como las normas DIN (Deutsche Industrie Normen), la monserga no arregla nada -los hechos son irrebatibles- y Frau Merkel está dando la impresión de que Alemania puede salvarse sin Europa, lo que es una de las pocas cosas seguras -falsas, pero seguras- que existen. Si Alemania produce mucho y no tiene apenas paro es, en grandísima medida, porque exporta mucho. La mala balanza de pagos de los demás tiene mucho que ver con la buena balanza comercial de Alemania. Es un mero ejemplo, una elemental ilustración de la implicación que la Sra. Merkel parece obstinada en negar. Sobre la situación de los Estados Unidos de América y sobre el permanente escándalo de China, la “maestra” Merkel no tiene nada que decir. Muy sospechoso. Porque el lío viene de los EE.UU., donde el déficit público ya es del 100 por 100 del PIB y desde donde se han inyectado billones en la absolutamente opaca economía china (por no hablar de la Federación Rusa, otro misterio). Son dos gigantes económicos con la más grande corrupción que vieron los siglos, donde no florecen los limones mediterráneos (al contrario del vals de Johann Strauus II, «Wo die Zitronen blühn»: http://www.youtube.com/watch?v=4Q2rx97Fy4s&feature=related, inspirado y dedicado inicialmente a Italia: ¿alguna vez la Sra. Merkel habrá sido capaz de gozar con esa música y con lo que evoca? Lo dudo muchísimo), sino los BMW y los Mercedes para unos pocos multimillonarios de obscena opulencia.
No sé -no lo sabe nadie- qué va a pasar el próximo día 9 de diciembre, para el que se anuncia nada menos que una refundación de Europa o, al menos, de la Eurozona. No se sabe ni siquiera quién ha decidido tamaña empresa, pero, de facto, el 99 % de los comentaristas dirían que ha sido el tandem Merkel-Sarkozy, un tandem que, por supuesto, sólo tiene un manillar y un único juego de pedales para el asiento delantero, ocupado por Dña. Angela, que pedalea con Nicolás Sarkozy en el sillín de atrás de mero paseante, al que se le está quedando el rostro pétreo e inexpresivo a base del papelón. Así pues, estamos en más de lo mismo o, peor, en lo mismo que va a más, in Namen der Wirtschaft, en nombre de la Economía, que suena parecido y viene a significar lo mismo que el in Namen des deutschen Volkes. Ahora se refunda Europa porque a Frau Merkel le brota, a ver si la nombran de nuevo Bundeskanzlerin. La Comisión Europea y la Unión Europea, con Durao Barroso y Van Rompuy a la cabeza (¡!), como si no existiesen. Los Gobiernos y los Parlamentos, en posición de atentos, prestos a formar por pelotones o a romper filas, lo que se les diga. Oigan, esto no es ceder soberanía, cosa a la que estaríamos dispuestos. Esto es un Putsch, como el Kapp-Putsch, al más rancio estilo de la Deutsche Industrie, in Namen des deutschen Volkes. Esto es como la “expropiación” de Rumasa, pero a lo bestia (¡y mira que fue bestia aquella “expropiación”!). No soy anti-alemán, sino todo lo contrario. Lo que pasa es que Frau Merkel no tiene visión ni de Europa ni de Alemania, sino un nacionalismo barato, miope y ponzoñoso. Se lo han dicho ya, aunque más suavemente, su mentor, Helmut Kohl y el otro Helmut, Helmut Schmidt.
[ACTUALIZACIÓN: Lo llamativo es que se da por sentado que el plan ideado para la Refundación de Europa el histórico día 9 de diciembre de 2011 por el "tandem Merkozy" es algo indiscutible. Y lo es, sin duda, pero porque no se puede discutir lo que no se conoce. He leído que los Tribunales Constitucionales habrán de pronunciarse sobre el déficit público y con ese simple detalle ya sé que se equivocan porque eso, si le correspondiese al Bundesverfassungsgericht (el Tribunal Constitucional alemán), no tendría por qué corresponder o imponerse a los demás países (17 ó 27), cuando nada les obliga siquiera a tener un Tribunal Constitucional. El resto del plan de refundación lo saben media docena de personas, a las que el "tandem" se ha dignado enviar los papeles. Y, por supuesto, lo sabe Mr. Obama y su señor Secretario del Tesoro Mr. Timothy Geithner, que, de pronto -aunque sin sorpresa mía- aparecen integrados en la superoligarquía, que, siempre en nombre de la Economía mundial, está suplantando hasta las más elementales formas democráticas. Pues bien: D. Mariano Rajoy nos ha hecho saber que acudirá a la Cumbre Europea de Bruselas, pasado mañana, dispuesto a que España esté a la cabeza de la nueva Europa, con una posición económica pactada con el dimitido Sr. Rodríguez Zapatero, “casi un héroe”, en opinión de Frau Merkel, que demuestra así su información, perspicacia y cultura. El Sr. Rajoy avanza que estará a favor de lo que diga el “tandem Merkozy” (aunque hace una semana, cuando Sarkozy osó discrepar durante dos días de Frau Merkel, D. Mariano declaró que hacía frente común con el presidente francés). Pero es que el día 7 de diciembre de 2011, Mr. Geithner le ha dado el "visto bueno" al plan del Sr. Rajoy. Es decir, que Frau Merkel -y en pos de ella los demás- acepta los erróneos planteamientos de Mr. Obama, según los cuales el problemón económico mundial nació en Europa y consiste en los problemas de Europa.
Un conjunto más mediocre de mediocridades, despreciando hasta el punto del auto-golpe de Estado múltiple los últimos vestigios de la soberanía popular, del Derecho Internacional y del Derecho interno, no me parece algo que se haya dado en la Historia hasta ahora, al menos tan a las claras. Yo reclamaba que los dirigentes europeos estuviesen callados hasta que no tuviesen algo concreto que decir. No me venga nadie con que ahora ha llegado lo que reclamaba y me quejo más que antes. Porque lo de ahora, lo de hoy, no son los dirigentes europeos con una voz. Es el anuncio de un Diktat de Frau Merkel, con su presuroso séquito y con la aprobación de Mr. Obama, que tanto le da lo que diga la Canciller, porque él va a seguir a lo suyo, aunque ya no sepa exactamente lo que es, salvo no incomodar a Wall Street.
Aunque me quede solo en el mundo, no me gusta esta versión planetaria de "las lentejas, si las quieres las comes y si no, las dejas". Si a esta indignidad, a este escarnio de la democracia, no se opone nadie -que probablemente sí se opondrá, porque hay países y dirigentes guardando un significativo silencio-, que conste el repudio absoluto de un ciudadano español, europeo, el autor de este "blog". Debo ser un imbécil o el último romántico o un idealista incurable, pero hubiese preferido -aún prefiero- morir de inanición que de indignación. No es una frase, sino puro pragmatismo: puestos a morir por falta de recursos, se tumba uno en la cama y ¡ala!. En cambio, me parece mucho más doloroso ir muriendo indignado. Auguro, además, que si la Sra. del Putsch y del Diktat, con su séquito y sus avalistas políticos, no rectifican, fracasarán estrepitosamente. FIN DE LA ACTUALIZACIÓN]
Segundo escenario: la situación española. Seré breve, porque me agota la incapacidad y el errequerrismo de la clase política española. ¿Piensan Vds. que nuestros políticos están medianamente preocupados por lo que nos afectará tan grandemente nuestra situación actual y la inmediatamente venidera? En absoluto: siguen exclusivamente preocupados de las carteras ministeriales, de los segundos y terceros premios de la lotería del relevo (Secretarías de Estado, Subsecretarías, etc.) y hasta de la “pedrea” de esa lotería. Las “quinielas” nos proporcionan un tufo de continuismo que apesta. No digo que lo aliente el Presidente in pectore, que no lo ha hecho. Digo que es el olor que emana de la clase política, secundada por los plumillas de “los medios”. Estas “quinielas” carecen de fundamento probabilístico y no tienen premio, como las auténticas. Los “quinielistas” políticos, los que el 6 de diciembre de 2011 se han reunido a celebrar el aniversario de la Constitución, no han hablado de otra cosa sino de quién será Ministro de qué o Presidente de esto o de lo otro. Pero si no han hablado de otra cosa es porque siguen, erre que erre, con la importancia de los cargos, carguitos y carguetes del Ejecutivo y, sobre todo, porque no tienen otra cosa de que hablar. Para ellos, aquí, en España, no hay nada de que hablar: ni de los institutos y colegios ni de las Universidades ni de la investigación ni de la sanidad ni del empleo ni de la recesión ni de lo que se podría hacer en este o aquel campo para romper el círculo vicioso. Ése es un mundo, el mundo real, en el que, simplemente, nuestros políticos no están. Para ellos aquí no pasa nada que les concierna, aquí no ha pasado nada, excepto que “ahora nos toca a nosotros”.
Pero las fechas se acercan. D. Mariano Rajoy será investido y, al día siguiente, tendría que presentar un Gobierno repleto de personas de categoría, de “los mejores”, dijo. Un Gobierno que inspire confianza, dentro y fuera, y que le acompañe y le secunde seriamente en un proyecto político de más envergadura que dar cuatro tijeretazos. ¿Hay indicios de algo parecido? Pues, francamente, no. Y del proyecto político, ni la más mínima noticia. Por su parte, las “quinielas” van, en ámbitos decisivos, en la línea del continuismo, de la promoción por la especial meritocracia en el cerrado escalafón de la clase política, en la que la experiencia nefasta cuenta como un valor. O sea, vamos en la línea del más de lo mismo o, lo que es peor, como ya he dicho, de lo mismo pero yendo a más. Cuando se impone una rectificación hasta la ruptura con lo que ha fracasado y con lo que la sociedad -la tan mentada ciudadanía- repudia masivamente, cuando tal ruptura -hablé en el “post” anterior de una genuina catarsis- no es que sea buena y conveniente, sino que resulta absolutamente necesaria si queremos esperanza, lo que se huele a todas horas y por todos los cenáculos de la clase dirigente es el hedor del “ande yo caliente, ríase la gente”. Pero la gente, por buen humor que tenga -que en España lo tiene y lo querría conservar- no está para más bromas. Y no perdonará que una mayoría absoluta sea malversada.
¡Ah, si la Merkel cantase “Donde florecen los limones” como lo canta, maravillosamente, Eva Lind, en esta versión, que les enlazo para su solaz!: http://www.youtube.com/watch?v=4VHShoFPNao&feature=related
Dos cuestiones más, para terminar por hoy. ¿De dónde recortamos, podrían preguntarme? De la estructura del Estado, Comunidades Autónomas y Municipios incluidos. Digo de nuevo lo que dije en su momento y quizá se consideró una “boutade”: reduzcan a la mitad el número de Ministerios, Secretarías de Estado, Direcciones Generales, Consejerías, Viceconsejerías y todos los altos cargos y asesores y adjuntos correspondientes (v. http://www.andresdelaoliva.blogspot.com/2010/02/gobierno-de-concentracion-y-reduccion.html). Dejen de pagar a la mitad de quienes ocupan cargos con excedencia y reserva de plaza. No dejen de pagar a los servidores públicos que se ganaron su puesto en buena lid. Dejen de pagar alquileres, amortizaciones, electricidad, aparatajes, etc. Cierren las televisiones públicas duplicadas o triplicadas en un mes (y más tarde, las otras): no dejen a nadie de las plantillas sin cobrar lo que cobraba (que tengan la pitanza garantizada y se reciclen como quieran y puedan), pero ahorren ya todo lo demás, que después vendrán nuevos ahorros. Eliminen subvenciones a lo que no presente un innegable interés público, general, perceptible por los ciudadanos como necesitado de financiación por todos. Cierren empresas públicas, cientos de ellas minúsculas y sin sentido alguno, pero un platal sumadas todas ellas. Cierren o fusionen Universidades públicas disparatadas, archideficitarias, dado su escasísimo número de alumnos, y abocadas a no ser nunca verdaderas Universidades. Esos cierres no tienen por qué dejar a nadie en el desamparo o la penuria. Si se ponen en serio a esa labor, a mí, desde luego, me pueden pedir que pague algo más por las medicinas que lo que pago ahora con mis recetas de MUFACE. Con ejemplaridad de los poderes públicos en los recortes de lo público que es supérfluo, los ciudadanos pueden entender que lo que no les cuesta, o les cuesta mucho menos que su coste real, no es, en realidad, gratuito o semi-gratuito, sino que lo pagamos todos y no equitativamente repartido. Pienso, por ejemplo, en que las tasas de matrículas de las Universidades públicas sean iguales cualquiera que sea el nivel de ingresos de los padres o familias de los alumnos, o de ellos mismos.

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 117
 artículo 122
 artículo 440
 artículo 463
 resolución