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Timestamp: 2019-03-21 18:05:33+00:00

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Con la publicación en Gaceta Oficial número extraordinario 6.076 en fecha 7 de mayo de 2012 de la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (“LOTTT”) se consolidó el régimen legal aplicable a los trabajadores “domésticos” desarrollado en Sentencia No. 522 de fecha 14 de abril de 2009 dictada por la Sala de Casación Social del Tribunal Supremo de Justicia (“SCS/TSJ”) con ponencia del Magistrado Eduardo Franceschi Gutiérrez, con ocasión a la solicitud de interpretación y alcance del artículo 275 de la LOT interpuesta por funcionarios representantes del Ministerio del Poder Popular para el Trabajo y la Seguridad Social (“MPPTSS”) hoy Ministerio del Poder Popular para el Proceso Social del Trabajo (“MPPPST”); – denominación que recibía esta categoría de trabajadores bajo la derogada Ley Orgánica del Trabajo (“LOT”) – actualmente identificados como trabajadores del hogar.
La derogada LOT regulaba el régimen especial de los trabajadores domésticos en los artículos 274 al 281. Este régimen especial fue sustituido por el régimen de los trabajadores del hogar en la vigente LOTTT.
Los trabajadores del hogar son todos aquellos que prestan sus servicios en un hogar o casa de habitación o a una persona determinada para su servicio personal o el de su familia, tales como choferes particulares, camareros, camareras, cocineros, cocineras, jardineros, jardineras, niñeros, niñeras, lavanderos, lavanderas, planchadoras, planchadores y otros oficios de esta misma índole, de acuerdo a lo establecido en el artículo 207 de la LOTTT. Expresamente señala la norma antes referida que estos trabajadores se regirán por lo contenido en esta Ley a todos sus efectos.
No obstante lo anterior, la LOTTT establece en su artículo 208 que las normas que rigen las relaciones laborales de los trabajadores y trabajadoras que realizan labores para el hogar serán establecidas en una ley especial, elaborada con amplia participación de los trabajadores y trabajadoras que prestan servicios para el hogar, y sus organizaciones sociales. Hasta el momento esta Ley Especial no ha sido dictada; por lo que es aplicable la LOTTT a las relaciones laborales de los trabajadores del hogar a todos sus efectos.
Bajo estas premisas no debe confundirse al trabajador del hogar con los trabajadores a domicilio ni los trabajadores residenciales. Los trabajadores a domicilio prestan servicios personales, remunerados, por cuenta ajena pero sin supervisión directa del patrono; es decir, a distancia, en su propio hogar o casa de habitación, con ayuda de sus familiares o sin ella; con instrumentos propios o suministrados por el patrono, pudiendo además prestar servicios a varios patronos, conforme a lo establecido en el artículo 209 y siguientes de la LOTTT.
Por lo tanto, los trabajadores del hogar no son trabajadores a domicilio. Los trabajadores a domicilio pueden ser técnicos informáticos, artesanos, cocineros; todos aquellos que prestan el servicio bajo las condiciones antes señaladas y no de manera independiente.
Por su parte, los trabajadores residenciales son aquellos que anteriormente eran denominados “Conserjes”, y se regirán por la Ley Especial para la Dignificación de Trabajadoras y Trabajadores Residenciales en todo lo aplicable a la materia laboral y por esta ley (“LOTTT”) en cuanto les favorezca, de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 206 de la LOTTT.
Ahora, retomando el régimen legal aplicable a los trabajadores del hogar, como principios generales podemos señalar que son aplicables a esta modalidad especial de trabajadores todos los principios contenidos en el artículo 18 de la LOTTT, destacando lo relativo a la intangibilidad e irrenunciabilidad de los derechos laborales. Cabe destacar también lo establecido en el ordinal séptimo del mismo artículo referido a la prohibición a todo tipo de discriminación por razones de edad, raza, sexo, condición social o credo, lo cual es producto del desarrollo directo de los artículos 21 y 89 constitucionales; así como al contenido del Convenio Número 111 de la Organización Internacional del Trabajo (“OIT”) denominado Convenio Sobre la Discriminación en Materia de Empleo y Ocupación ratificado por Venezuela en Gaceta Oficial No. 27.609 del 3 de diciembre de 1964.
También es de inexorable aplicación la presunción de laboralidad dispuesta en el artículo 53 de la LOTTT. Por lo tanto la carga subjetiva de la prueba recae fundamentalmente sobre el patrono, quien deberá aportar los elementos de convicción necesarios para demostrar la inexistencia de la relación laboral. Al respecto se ha pronunciado la SCS7TSJ en la Sentencia número 522 del 2009 ya antes comentada, donde reseñó lo siguiente:
“Así, tenemos que el Título II de la Ley Orgánica del Trabajo, intitulado como “De la Relación de Trabajo”, consagra disposiciones que aún cuando en principio pareciera que no son aplicables a los trabajadores domésticos, su exclusión cristalizaría un grave atentado a principios y normas constitucionales, (…) entre estas disposiciones cabe mencionar, en primer lugar, la norma que establece la presunción de existencia de la relación laboral entre quien preste un servicio personal y quien lo reciba, consagrada en el Artículo 65 de la Ley Orgánica del Trabajo.”
Igualmente, los trabajadores del hogar tendrán derecho a la seguridad social, como servicio público de carácter no lucrativo, ello en virtud del valor agregado y producción de riqueza que se genera mediante esta actividad, de acuerdo a lo establecido en el artículo 17 de la LOTTT.
Respecto a las formalidades requeridas para formalizar la contratación laboral de un trabajador del hogar, no es necesario en principio suscribir un documento que valide la existencia de la relación laboral, ya que el contrato se perfecciona con la libre manifestación de la voluntad. Ahora, en la práctica es recomendable preparar en lo posible un contrato escrito con fundamento en que, de acuerdo a lo establecido en el artículo 58 de la LOTTT, cuando esté probada la relación de trabajo y no exista contrato escrito, se presumen ciertas, hasta prueba en contrario, todas las afirmaciones realizadas por el trabajador o trabajadora sobre su contenido.
En materia de Salario y otros beneficios laborales, los criterios señalados en el artículo 100 de la LOTTT, referidos a la fijación del monto del salario, son perfectamente extensibles al régimen de los trabajadores domésticos, siendo necesario considerar la cantidad y calidad del servicio prestado; la satisfacción de las necesidades materiales, sociales e intelectuales del trabajador y la equivalencia con los salarios devengados por trabajadores y trabajadoras de la localidad, o de aquellos y aquellas que presten el mismo servicio. Son aplicables igualmente las formas de estipulación del salario establecidas en el artículo 112 de dicha Ley.
El salario podrá ser pactado en dinero o parte en especie, debiendo ser cancelado en efectivo, a través de cheques u otras operaciones bancarias. Persiste la prohibición de pagar mediante mercancías, vales, fichas o cualquier signo representativo con que quiera sustituirse la moneda.
Junto al salario, también se deberá otorgar el beneficio de alimentación mediante alguna de las modalidades establecidas en la Ley de Alimentación para los Trabajadores (“LAT”). Normalmente, se suministra al trabajador una comida balanceada al día.
Los trabajadores del hogar, una vez que cumplan un (1) año de trabajo ininterrumpido, podrán gozar del disfrute de vacaciones remuneradas; así como del pago de un bono vacacional en los términos generales establecidos en los artículos 190 y siguientes de la LOTTT.
No es aplicable a los trabajadores del hogar lo referente al pago de las utilidades previsto en el artículo 131 de la LOTTT, dado que el patrono es una persona natural y no una entidad de trabajo jurídica; sin embargo, se otorga la bonificación de fin de año equivalente por lo menos a treinta días de salario establecida en el artículo 140 de la LOTTT para los patronos sin fines de lucro.
Adicionalmente, de acuerdo al criterio interpretativo establecido en la Sentencia No. 522 del 14 de abril de 2009 dictada por la SCS/TSJ, el pago de prestaciones sociales a los trabajadores del hogar es procedente en desarrollo al mandamiento constitucional contenido en los artículos 89 y 92.
No es procedente el pago de indemnizaciones por terminación de la relación laboral debido a que los trabajadores del hogar no gozan de estabilidad laboral, al ser incompatible dicha institución con la relación de confianza y privacidad que este tipo de relaciones comporta, de acuerdo a lo establecido y desarrollando en la Sentencia No. 522 del 14 de abril de 2009 comentada.
Los patronos deberán garantizar las condiciones mínimas de seguridad, higiene y ambiente adecuados, que permitan el desarrollo físico y síquico normal, y deje tiempo libre suficiente para el descanso y cultivo intelectual. La jornada laboral se ajustará a los lineamientos establecidos en la LOTTT.
Finalmente, la relación laboral podrá ser suspendida según lo dispuesto en el artículo 72 de la LOTTT, es decir, en los supuestos de enfermedad ocupacional o accidente de trabajo; enfermedad y accidente no ocupacional; licencia o permiso por maternidad o paternidad; cumplimiento del deber constitucional de prestar servicio civil o militar; privación de libertad en el proceso penal, siempre y cuando no resulte en sentencia condenatoria; permiso para el cuidado del cónyuge; licencia concedida al trabajador para realizar estudios y los casos fortuitos o de fuerza mayor que tengan como consecuencia necesaria, inmediata y directa, la suspensión temporal de las labores.

References: artículo 275
 artículo 207
 artículo 208
 artículo 209
 artículo 206
 artículo 18
 artículo 53
 Artículo 65
 artículo 17
 artículo 58
 artículo 100
 artículo 112
 artículo 131
 artículo 140
in fine
 artículo 72