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Timestamp: 2017-10-22 10:17:04+00:00

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Criterios para la investigación del delito del reclutamiento ilícito de niños y niñas en Colombia
1. el delito invisible
2. El dElito invisiblE Criterios para la investigación del delito del reclutamiento ilícito de niños y niñas en Colombiae Autores Coalición contra la vinculación de niños, niñas y jóvenes al conflicto armado en Colombia Comisión Colombiana de Juristas
3. El delito invisible. Criterios para la investigación del delito del reclutamiento ilícito de niños y niñas en Colombia© Coalición contra la vinculación de niños, niñas y jóvenes al conflicto armado en Colombia© Comisión Colombiana de JuristasISBN: 978-958-98137-2-0Septiembre de 2009Bogotá, Colombia Coordinación general Ana María Jiménez Coordinadora de la Secretaría Técnica de la Coalición Colombia Autores Ana María Jiménez Coalición Colombia Margarita Bonilla Comisión Colombiana de Juristas Liz Arévalo Natalia Sandoval Corporación Vínculos editor Álvaro Delgado Coordinación editorial Nathalia Salamanca Coalición Colombia Ana María Díaz Comisión Colombiana de Juristas Ilustraciones de portada e interiores Juan Manuel Ramírez Diseño y armada electrónica Rocío Paola Neme Neiva / rocioneme@yahoo.com Impresión y acabados Alfonso Sierra Ruiz Con el apoyo de: War Child Holanda. Agencia de Cooperación técnica Alemana al Desarrollo (GtZ). embajada de la república Federal de Alemania en Bogotá. Fondo de las Naciones unidas para la Infancia (unicef).El contenido de la presente publicación es responsabilidad de sus autores y no compromete a las instituciones cooperantes.Impreso en Colombia / Printed in ColombiaEste libro está disponible en español en www.coalico.org
4. 5Coalición contra la vinculación de niños, niñasy jóvenes al conflicto armado en Colombiawww.coalico.orgcoalico@etb.net.coTel. (1) 2873905 – 2850693Carrera 20 No. 39 – 28. Oficina 101Bogotá, ColombiaComisión Colombiana de Juristaswww.coljuristas.orgccj@coljuristas.orgTel: (1) 3768200Calle 72 N.12-65 piso 7Bogotá, ColombiaFondo de las Naciones unidas para la Infancia, unicef Paul Martin Representante de Unicef para Colombia Eduardo Gallardo Especialista de Protección Infantil - Unicef Soledad Herrero Lamo de Espinosa Oficial de Protección y Asuntos Humanitarios Revisión editorial Sara Franky Calvo Oficial de Comunicación de Programas – Unicef Diana Carolina Rivera B. Comunicación de Programas – UnicefWar Child Holanda en Colombiawww.warchildholland.orgoficina.colombia@warchild.nlTel: (1) 700 0832 / 244 3138Cra. 26A No. 39A - 33Bogotá, ColombiaAgencia de Cooperación técnica Alemanaal Desarrollo, GtZProyecto ProFiswww.gtz.degtz-kolumbien@gtz.deTel: (1) 63611 14Cra. 13 No. 97-51. Oficina 302Bogotá, Colombia
5. 6 ÍNDICe Prólogo 9 Presentación 13 Introducción 15 El RostRo dE lo invisiblE: niños y niñas víctimas de uso y reclutamiento por grupos armados en Colombia 21 PRotECCión dE PaPEl: marco jurídico del uso y reclutamiento infantil 33 1. Derecho internacional 35 2. Derecho interno 40 2.1 Legislación 40 2.2 Jurisprudencia 47 niños y niñas Como sujEtos PREvalEntEs: responsabilidad estatal y acceso a la justicia 53 1. Las obligaciones del Estado en materia de respeto, garantía y protección de los niños y niñas en riesgoy víctimas de vinculación 55 2. Obstáculos para el acceso a la justicia de los niños, niñas y adolescentes víctimas de reclutamiento 61 2.1 Obstáculos relacionados con la administración de justicia 63 2.2 Obstáculos relacionados con la seguridad de las víctimas y la persistencia del conflicto armado 65 2.3 Obstáculos de carácter normativo 67
6. 7Ruta PaRa la aCCión:criterios para impulsar investigaciones judiciales 71 1. Principios orientadores de los procesos cuando los sujetos son niños y niñas 73 1.1 Protección prevalente 75 1.2 Niños y niñas como sujetos de derechos 75 1.3 Participación activa de los niños y niñas 77 1.4 Principio de dignidad 78 1.5 Principio de igualdad y no discriminación 78 2. Medios de prueba en el caso del delito de reclutamiento ilícito de niños y niñas 79 3. Aspectos psicosociales de las investigaciones del delito de reclutamiento ilícito 88 3.1 Las víctimas del delito de reclutamiento ilícito y su red social significativa 90 3.1.1 Negación de la condición de víctimas 90 3.1.2 Daños psicosociales causados por el reclutamiento 91 3.1.3 Relación con el reclutador 95 3.2 Algunas implicaciones de la situación de las víctimas del reclutamiento 95 3.3 Elementos para afrontar las investigaciones judiciales 98 3.3.1 Operadores judiciales y sujetos relacionados con la investigación 98 3.3.2 Fines del proceso penal 100 3.3.3 Desarrollo del proceso 101 4. En cuanto a las entrevistas o testimonios practicados a los niños, niña y jóvenes como elemento probatorio 104 5. Protección y garantías de seguridad durante las investigaciones judiciales 106suPERando baRRERas:litigio estratégico de casos de uso y reclutamiento infantil 113 1. El crimen de guerra de reclutamiento de niños y el tipo penal de reclutamiento ilícito 116 2. Experiencias de otros países frente al reclutamiento de niños y niñas 122 2.1 Sierra Leona 123 2.2 República Democrática del Congo 126 2.3 Paraguay 128 3. Imputación de los perpetradores del crimen de reclutamiento de niños y niñas 131 3.1 La doctrina de la responsabilidad de mando 131
7. 8 3.2 La empresa criminal conjunta 134 3.3 La autoría mediata 135 3.4 Imputación conforme a la legislación penal colombiana 136 4. Sistematicidad y generalidad de la práctica de reclutamiento en Colombia 138 5. El reclutamiento ilícito como delito permanente 141 6. Empleo de la prueba circunstancial 143 7. Acompañamiento integral de casos de reclutamiento ilícito 144 ConClusionEs 147 1. Reclutamiento ilícito de niños y niñas en Colombia 149 2. Obligación de investigar, sancionar y reparar 151 3. Herramientas para la investigación del reclutamiento ilícito 152 4. Aspectos psicosociales de la investigación del reclutamiento ilícito 154 5. Litigio estratégico de casos de reclutamiento ilícito 156 GlosaRio dE siGla s 159 anEXo i 160 Cuadro comparativo conceptual del delito de uso y reclutamiento de niños y niñas conforme a los estándares internacionales 160 anEXo ii 161 Actores relevantes en materia de niñez y conflicto armado 161
8. 9 PróloGo Con la entrada en vigencia de la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989 el sistema internacional de protección de de-rechos humanos adoptó disposiciones expresas para la prohibición del reclu-tamiento y la utilización de niños y niñas menores de 15 años por los gruposarmados. En febrero de 2002, una vez que entró en vigor el Protocolo Facultativo de laConvención de los Derechos del Niño, relativo a la participación de niños y niñasen los conflictos armados, la edad de vinculación a grupos armados estatales yno estatales fue elevada a 18 años. El Protocolo, ratificado por Colombia el 25de mayo de 2005, prohíbe el reclutamiento obligatorio de niños y niñas me-nores de esa edad en las fuerzas armadas estatales. En relación con los gruposarmados distintos a las fuerzas armadas estatales, prohíbe reclutar o utilizar enhostilidades, bajo cualquier circunstancia, a cualquier menor de edad. Es importante señalar que Colombia, al ratificar la Convención el 28 de enerode 1991, hizo una reserva por la cual consideró que la edad mínima para que laspersonas pudieran participar directamente en hostilidades sería de 18 años, conlo cual se adelantó a la restricción de mayor protección del Protocolo. No obstante, la utilización de niños y niñas en conflictos armados siguesiendo una triste realidad en varios países del mundo, entre ellos Colombia, yun motivo de gran preocupación para la Organización de las Naciones Unidas(ONU).
9. 10 Según estimaciones de la Oficina de la Representante Especial del Secreta- rio General de la ONU para la cuestión de los niños y los conflictos armados, en la última década más de seis millones de niños y niñas del mundo resultaron heridos, lesionados, discapacitados o mutilados; dos millones perdieron la vida; 13 millones se convirtieron en víctimas del desplazamiento interno y 10 millo- nes más en refugiados. Se estima que anualmente 10.000 niños son víctimas de minas antipersonal, que un número similar es víctima de delitos sexuales cometidos con ocasión de conflictos armados y que hay al menos un millón de menores huérfanos por causa de tales conflictos. La cifra de niños utilizados por los grupos armados ilegales no es menos escalofriante. Según estimaciones del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) más de 10 millones de niños y niñas están vinculados a grupos armados en más de 30 países. La situación de las niñas y los niños reclutados y utilizados por agrupaciones armadas ilegales en Colombia no escapa a dicha realidad. La Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Colombia (Oacnudh) ha señalado en varios de sus informes que los niños y las niñas han sido víctimas de reclutamiento ilícito, masacres, desplazamiento forzado, toma de rehenes, minas antipersonal y violencia sexual con ocasión del conflicto ar- mado interno. El Secretario General de las Naciones Unidas, en sus informes anuales, ha manifestado su preocupación por la gran cantidad de niños y niñas que son incorporados a las filas de los grupos armados ilegales que operan en el país. El 26 de enero de 2009 se inició en la Corte Penal Internacional el juicio de Thomas Lubanga Dyilo, líder militar de la Unión de Patriotas Congoleños acu- sado de reclutamiento y utilización de niños y niñas. El hecho de que el primer caso considerado por esta Corte se refiera al reclutamiento de niños y niñas es un mensaje enviado a todos los grupos armados: el reclutamiento y la utiliza- ción de niños y niñas no va a quedar en la impunidad. En este triste y lamentable contexto, es importante resaltar el aporte que realizan organizaciones de la sociedad civil para enfrentar la situación. La pu- blicación de este libro, “El delito invisible. Criterios para la investigación del delito del reclutamiento ilícito de niños y niñas en Colombia”, por parte de la Coalición contra la vinculación de niños, niñas y jóvenes al conflicto armado en Colombia y la Comisión Colombiana de Juristas contribuye significativa- mente a ese empeño.
10. 11 Este notable esfuerzo se enmarca dentro de la lucha contra la impunidadque reviste el delito de reclutamiento de miles de niños, niñas y adolescentes deColombia. El contenido de este libro resulta de suma importancia, sobre todopara impulsar las investigaciones judiciales frente a este delito y para fomentarel conocimiento de los operadores de justicia, de la sociedad civil, de los orga-nismos de control del Estado, de los centros académicos y de la sociedad en ge-neral, sobre la legislación nacional y los instrumentos internacionales existentesen relación con el reclutamiento de niños, niñas y adolescentes. Este importante trabajo busca, sobre todo, contribuir al fortalecimiento delos mecanismos nacionales de justicia para la investigación de las problemáticasque afectan a los niños, niñas y adolescentes vinculados al conflicto armado enel país, así como a sus necesidades. En ese sentido, es importante mencionarque es un imperativo urgente que el Estado cumpla con su obligación inter-nacional de prevenir, investigar y sancionar este delito, así como de reparar losderechos vulnerados a un significativo sector de la niñez colombiana. Para Oacnudh y Unicef es un privilegio presentar este trabajo, que promue-ve un análisis serio y profundo del problema. Además, propone una serie derecomendaciones, cuya implementación, de llevarse a cabo, será un aporte muyconstructivo para enfrentar tan delicada situación. El documento fue sustentado en el marco de los conversatorios jurídicos so-bre niñez y conflicto armado que ha venido promoviendo Oacnudh desde elaño 2005, en los cuales participan Unicef, diversas organizaciones de la sociedadcivil, organismos de control del Estado y agencias de la comunidad internacio-nal. Los conversatorios tienen como objetivo abrir un espacio de reflexión y dedebate jurídico sobre la situación de los niños, niñas y adolescentes vinculadosal conflicto armado colombiano. Este es un ejemplo palpable que muestra el genuino interés de las organiza-ciones que trabajaron en su elaboración y el incondicional apoyo de las Nacio-nes Unidas, particularmente de Oacnudh y Unicef, en apoyar estas iniciativas enbeneficio de la niñez colombiana. Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh) y Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef)
12. 13 PreseNtACIóN El presente documento ha sido construido de manera conjunta por la Coalición contra la vinculación de niños, niñas y jóvenes al conflictoarmado en Colombia y la Comisión Colombiana de Juristas, con el objeto decontribuir al fortalecimiento de los mecanismos nacionales de justicia para lainvestigación del reclutamiento de niños, niñas y adolescentes a grupos arma-dos en el país y llamar la atención frente a la gravedad de la situación actual y lanecesidad de que, de manera urgente, el Estado investigue y sancione a los res-ponsables de estos hechos y ponga fin a la impunidad en que ha permanecidoeste delito en Colombia. Esta iniciativa surge a partir de la identificación de múltiples obstáculos parael impulso de las investigaciones judiciales, los altos niveles de impunidad na-cional frente a este delito, el desconocimiento de la complejidad de la proble-mática por los operadores de justicia y los litigantes y la necesidad de fortalecerel conocimiento y utilización de los instrumentos y avances internacionales enel tema y de promover elementos comunes de análisis para un litigio estratégi-co de los casos. Para la elaboración de esta publicación se contó con un significativo aportede diez jóvenes víctimas de reclutamiento ilícito y desvinculados del conflictoarmado, tanto de guerrillas como de grupos paramilitares, que fueron entre-vistados por la Coalición Colombia en el mes de junio de 2008 y expresaronsus principales preocupaciones y recomendaciones frente al asunto. Esperamoshaberlas recogido de la manera más fiel en este libro.
13. 14 Esta publicación fue retroalimentada en el marco del Conversatorio sobre Niñez y Conflicto Armado, promovido desde 2005 por la Oficina en Colombia de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, (Oacnudh), en el que participan activamente organizaciones de derechos hu- manos, organismos de control, especialistas, agencias de cooperación interna- cional y oficinas de las Naciones Unidas con presencia en el país. Este espacio está destinado a posibilitar la reflexión y el debate sobre la situación de los niños y las niñas afectados por el conflicto armado colombiano. En este ejercicio hubo la oportunidad de dar a conocer previamente el documento a fiscales de la Uni- dad de Derechos Humanos de la Fiscalía General de la Nación, quienes hicieron significativos aportes al contenido del mismo. Una contribución importante para esta publicación fue la posibilidad de poner a prueba esta guía en los talleres efectuados durante el año 2009 con jueces, fiscales y otros operadores de justicia, realizados por la Agen- cia Alemana de Cooperación Técnica (GTZ) en el marco del Proyecto ProFis. Las reflexiones en torno a la problemática de los niños y niñas víctimas de reclutamiento ilícito, la aplicación del marco jurídico nacional e internacio- nal y los obstáculos que enfrentan en la práctica los operadores de justicia enriquecieron sustancialmente el contenido de este libro y plantearon otras alternativas frente a las dificultades identificadas. Esta iniciativa ha sido apoyada por la Oacnudh, Unicef, War Child Holanda y la GTZ (Proyecto ProFis), entidades que han promovido diversos escenarios de reflexión y debate sobre la situación actual de la infancia en Colombia, los cuales aportaron importantes elementos para la construcción de este documento. Coalición contra la vinculación de niños, niñas y jóvenes al conflicto armado en Colombia.
14. 15 INtroDuCCIóN “¿Qué espero de la justicia? (...) No sé qué es jus- ticia, solo sé que no es justo que a uno se lo lle- ven cuando hasta ahora empezaba a aprender a escribir y leer, y que no pase nada”. Palabras de una joven. Archivo de la Coalición Colombia, junio de 2008. La utilización de niños y niñas por parte de grupos armados ha sido una realidad en cientos de conflictos armados alrededor del mun-do. El uso de la niñez para la conducción de las hostilidades ha estado mediadopor factores aberrantes, como el aprovechamiento de las condiciones de margi-nalidad, pobreza y violencia intrafamiliar, la facilidad para el adoctrinamiento delos menores de edad, el bajo costo de su manutención, la prestación de serviciossexuales a la tropa bajo las formas de esclavitud sexual, coacción y amenazas, yla ausencia estatal, entre otros factores. Si bien en 1959 la Declaración sobre los Derechos del Niño estableció la pro-hibición de someterlos a cualquier acto de abandono, crueldad o explotación,tan solo a partir de la entrada en vigencia de la Convención de los Derechosdel Niño, en 1989,1 el sistema internacional de derechos humanos adoptó dis-posiciones expresas frente a la prohibición del reclutamiento y la utilización deniños y niñas menores de 15 años por parte de grupos armados, y fue solo enfebrero de 2002 cuando la edad de vinculación a grupos armados estatales y no1. La Ley 12 de 1991 ratifica la Convención sobre los Derechos del Niño de 1989. Colombia estableció una reserva ala Convención en las siguientes condiciones: “El Gobierno de Colombia, siguiendo el artículo 2, parágrafo 1 (d) de laConvención, declara que para los propósitos del artículo 38, parágrafo 2 y 3, de la Convención, la edad referida endichos parágrafos debe ser entendida como 18 años, dado el hecho de que, bajo la ley colombiana, la edad mínimade reclutamiento en las fuerzas armadas para el servicio militar es de 18 años” [traducción del inglés por el autor]. Así,a partir de la ratificación de la Convención la edad mínima de reclutamiento es de 18 años.
15. 16 estatales fue elevada a 18 años, gracias a la aprobación del Protocolo Facultativo relativo a la participación de niños en los conflictos armados.2 Para entonces, miles de niños y niñas habían padecido las atrocidades de las confrontaciones bélicas en calidad de combatientes, y a tan corta edad habían visto vulnerados sus derechos fundamentales sin contar con un marco protector de su derecho a no participar en la guerra. Guerras como las de Ruanda, Congo y Sierra Leona, en el continente africa- no, empezaron a poner de presente la gravedad de la situación de los niños y niñas soldados, utilizados para el beneficio de grupos armados que operaban en el marco de estos conflictos. Conforme fueron avanzando las primeras inves- tigaciones y se conformaron los tribunales especiales para juzgar a los coman- dantes responsables de crímenes de guerra, genocidio y lesa humanidad, fue- ron conociéndose relatos y casos acerca de la atrocidad de los actos cometidos por niños y niñas combatientes, así como los terribles vejámenes a que fueron sometidos durante su vinculación a las agrupaciones armadas para llevarlos a cometer dichas acciones. Si bien existían serias evidencias de la gravedad de la situación de estos ni- ños y niñas, el crimen de reclutamiento continuaba siendo invisible. Las conde- nas por este delito en los tribunales nacionales de los países en situaciones de conflicto o posconflicto eran mínimas y la impunidad constituía la constante. Recientemente, la justicia internacional empezó a asumir con seriedad dicha si- tuación, y ya se han logrado avances significativos en cuanto al juzgamiento de altos mandos comprometidos en el delito. El Tribunal Especial de Sierra Leona fue la primera corte internacional que consideró cargos sobre reclutamiento de niños. Emitió condenas en contra de Alex Tamba Brima, Brima Bazzy Kamara y Santigie Borbor Kanu, miembros de fuerzas armadas revolucionarias, y recientemente en contra de Allieu Kondewa, miembro de la defensa civil de las fuerzas armadas de la milicia, por el recluta- miento y el empleo de niños soldados, entre otros crímenes. El Tribunal Especial está conociendo actualmente en La Haya el caso de Charles Ghankay Taylor, ex presidente de Liberia, acusado de once cargos de crímenes de guerra y lesa hu- manidad, incluidos los de reclutamiento y uso de niños.3 2. Ratificado por Colombia el 25 de mayo de 2005, incorporado al derecho interno por la Ley 833 de 2003 y declarado exequible por la Corte Constitucional mediante Sentencia C-172 de 2004. 3. Informe de la Representante Especial del Secretario General sobre la cuestión de los niños y los conflictos armados. Documento de las Naciones Unidas A/62/228, del 13 de agosto de 2007, párrafos 13 y 14.
16. 17 Por su parte, la Corte Penal Internacional hizo efectivas órdenes de arrestoa cinco miembros del Ejército de Liberación del Señor de Uganda, África, entreellos su líder, Joseph Kony, acusado de 33 cargos de crímenes de guerra y críme-nes contra la humanidad, entre los cuales aparecen el reclutamiento y el empleode niños menores de quince años en las hostilidades.4 Recientemente, la Fiscalía de la Corte Penal Internacional, en una decisiónhistórica, confirmó los cargos de reclutamiento de niños y niñas menores dequince años hechos a Thomas Lubanga Dyilo, miembro de la Unión de PatriotasCongoleños, en el caso de la República Democrática del Congo, por encontrarsuficientes elementos de prueba acerca de la falta de investigación de este de-lito en el ámbito interno.5 La situación de los menores de edad de ambos sexos vinculados a los gruposarmados en Colombia no escapa de esta realidad. Desde la creación del Pro-grama de atención a niños, niñas y adolescentes desvinculados de los gruposarmados irregulares del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), el nú-mero de casos remitidos a las autoridades judiciales ha sido mínimo, así comotambién el de investigaciones iniciadas para sancionar a los responsables de suvinculación. Como expresó el Procurador General de la Nación en comunicaciónremitida a la Fiscalía General en septiembre de 2007, es imperativa “la búsquedade la verdad como mecanismo para obtener justicia restaurativa en el caso delos niños, niñas y adolescentes usados en el conflicto armado interno”.6 El alto funcionario recordó así mismo la necesidad de: Individualizar a los sujetos responsables del reclutamiento dentro del proceso de Justicia y Paz que se adelanta den- tro del territorio nacional, precisando algunos conceptos que el derecho internacional impone a los procesos de in- vestigación en justicia transicional y que el nuevo Código de Infancia y Adolescencia prevé dentro de las fórmulas de la4. Informe del Secretario General de las Naciones Unidas sobre los niños y los conflictos armados, documentoA/62/609–S/2007/757, del 21 de diciembre de 2007, párrafo 12.5. Case against Thomas Lubanga for recruiting and using children in armed conflict to proceed to trial. Disponible en:http://www.essex.ac.uk/armedcon/story_id/000435.html Fecha de consulta: agosto 6 de 2007.6. Por reclutamiento ilícito de menores de edad, la Procuraduría General de la Nación, PGN, urge medidas contragrupos armados al margen de la ley. Bogotá, 14 de septiembre de 2007. Disponible en: http://www.procuraduria.gov.co/html/noticias_2007/noticias_375.html Fecha de consulta: junio 16 de 2008.
17. 18 protección integral, del interés superior del niño/a y del res- tablecimiento de derechos.7 Al respecto, es importante destacar que algunas víctimas han expresado te- mor por la posibilidad de participar en investigaciones destinadas a esclarecer el delito de reclutamiento ilícito8 del que fueron víctimas, ya que no consideran que existan suficientes garantías de seguridad para llevar a cabo estas investiga- ciones; como consecuencia de ello, en principio, no estarían dispuestas a parti- cipar en los procesos, por temor a las consecuencias que esto podría traerles en términos de seguridad y protección para ellas y sus familias. Lo anterior evidencia una de las dificultades más grandes encontradas al mo- mento de orientar acciones para esclarecer este delito, cosa que impone el reto de pensar en estrategias de investigación judicial distintas de la declaración del menor de edad desvinculado, o de su participación directa en los procesos. Ante la constante vigilancia que los grupos armados ejercen sobre testigos, víctimas, niños y jóvenes desvinculados de sus filas, la búsqueda de escenarios confiables y garantías de seguridad se presenta como uno de los principales desafíos. Precisamente este libro pretende dar visibilidad a la situación de recluta- miento de niños, niñas y adolescentes al conflicto armado interno, llamar la atención de las autoridades judiciales colombianas frente a la gravedad de este delito, que bajo el derecho penal internacional es considerado como un crimen de guerra, y aportar elementos para la conducción de las investigaciones pena- les conforme al interés superior del niño, la condición de víctimas de las niñas y niños de una de las peores formas de explotación infantil y los parámetros internacionales que rigen esta materia. Igualmente, espera poner de presente los riesgos que existen para los niños, niñas y adolescentes desvinculados de grupos armados y sus opiniones frente al problema. Por otro lado, esta publicación plantea algunos elementos destinados a construir una estrategia jurídica para el litigio de casos de vinculación de niños y niñas al conflicto, con el objeto de contribuir al trabajo que realizan las organiza- ciones sociales y de derechos humanos, así como los defensores que represen- 7. Ibid. 8. Para efectos del presente documento se adopta como criterio general el uso del término delito de reclutamiento ilícito de niños y niñas con base en la tipificación de este delito por el Código Penal Colombiano, sin dejar de lado el concepto desarrollado por la jurisprudencia y la doctrina internacionales.
18. 19tan a la niñez desvinculada del conflicto, a fin de lograr que se hagan realidadsus derechos a la verdad, la justicia y la reparación por los perjuicios causados. Conviene resaltar que los elementos planteados en “El delito invisible. Cri-terios para la investigación del delito del reclutamiento ilícito de niños y niñasen Colombia”, se centran en la situación de los niños y niñas como víctimas dela vinculación a grupos armados, con el objeto de promover la investigación deeste delito, demostrar el grave impacto que esta situación provoca en su ima-ginativa y promover el ejercicio de sus derechos, entre otros objetivos públicosy privados, así como evidenciar la urgencia de poner freno a la utilización de laniñez para los fines de guerra, sin desconocer que los niños y niñas que han par-ticipado en los grupos enfrentados pueden eventualmente ser señalados comoresponsables de violaciones de derechos humanos e infracciones al DerechoInternacional Humanitario (DIH), lo cual no es objeto de estudio de este docu-mento. El primer capítulo del libro ofrece un panorama general de la situación dela niñez víctima de reclutamiento de grupos armados en Colombia; el segundohace un recuento del marco jurídico y establece la caracterización del delito dereclutamiento de menores de edad. El tercer capítulo establece las obligacionesdel Estado en materia de prevención, respeto y garantía, e identifica algunosobstáculos para el acceso de las víctimas a la justicia, y el cuarto aborda los prin-cipales retos que aparecen dentro de las investigaciones judiciales de este deli-to, a saber: consideraciones psicosociales sobre las investigaciones judiciales yvaloración de los medios de prueba y las condiciones de protección y seguridad,que incluyen un conjunto de reflexiones y preocupaciones de jóvenes desvincu-lados de grupos armados. El quinto capítulo ofrece elementos para la construc-ción de una estrategia jurídica del litigio y el acompañamiento de casos en estamateria y en el sexto se esbozan algunas recomendaciones para los operadoresjudiciales frente a las investigaciones conducidas por las Unidades de DerechosHumanos y de Justicia y Paz de la Fiscalía General de la Nación. Esta publicación ha de convertirse en una herramienta de trabajo para queprocuradores, fiscales y jueces, entre otros operadores de justicia, así como de-fensores de derechos humanos y otros actores relevantes que intervienen en elproceso de reintegración y reparación de los niños, niñas y adolescentes des-vinculados, se sientan estimulados a conceder a este delito la importancia queamerita y que ha permanecido invisible ante los estrados judiciales y la agendapública.
19. “Uno se mete allá porque lamayoría de la gente es pobre,no tiene el estado económicopara estar con la mamá de uno.Yo no tenía como para vivir conmi mamá, no podía, pues, por-que aguantaba mucha hambre,yo pensé que faltando yo en micasa tal vez mi mamá y mis her-manos, como eran menos, ibana comer mejor”.Human Rights Watch, “Aprenderás a nollorar. Niños combatientes en Colom-bia”, septiembre de 2003, p. 30.
20. El rostro dE lo invisiblE:niños y niñas víctimas de uso y reclutamiento por grupos armados en Colombia1
21. 1. Esta información ha sido extractada del In-forme de seguimiento sobre la situación de laniñez afectada por el conflicto armado en Co-lombia, presentado por la Coalición contra lavinculación de niños, niñas y jóvenes al conflic-to armado en Colombia y la Comisión Colom-biana de Juristas a la Representante Especialdel Secretario General de las Naciones Unidassobre la Cuestión de los Niños y los ConflictosArmados, durante su visita al país en mayo de2008.
22. EL ROSTRO dE LO InVISIbLE: niños y niñas víctimas de uso y reclutamiento por grupos armados en Colombia 23 En Colombia no existen cifras exactas sobre la cantidad de niños, niñas y adolescen- tes vinculados a los grupos armados que toman parte en las hostilidades. Unicef,en su informe de 2002, “La niñez colombiana en cifras”, estimó que el número de ellos oscilaentre 6.000 y 7.000. Human Rights Watch, en su reporte de 2003, “Aprenderás a no llorar.Niños combatientes en Colombia”, consideró que la cifra podría llegar a exceder los 11.000,mientras la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, en suinforme sobre Colombia de 2004, consideró que podría tratarse de 14.000.2 Se cree que al menos uno de cada cuatro combatientes es menor de 18 años3 y que enocasiones esta población puede llegar a fluctuar entre el 20 y 30 por ciento en algunas uni-dades armadas de las guerrillas y los paramilitares.4 Sus edades de vinculación están entrelos 7 y los 17 años, con un promedio de edad de ingreso que en solo cuatro años descendióde 13,8 a 12,8 años.52. “Se estima que casi 7.000 menores de 18 años combaten con las FARC-EP, el ELN y los paramilitares. Otros 7.000 integrarían gruposde milicias urbanas ligados a las diferentes partes del conflicto armado”. Informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas paralos Derechos Humanos sobre la situación de los derechos humanos en Colombia, documento E/CN.4/2003/13, 24 de febrero de 2003,párrafo 45.3. Human Rights Watch (2003). “Aprenderás a no llorar. Niños combatientes en Colombia”.4. Ibid.5. Defensoría del Pueblo y Unicef (2006). Informe Defensorial. Caracterización de los niños, las niñas y adolescentes desvinculados delos grupos armados ilegales. Boletín No. 9, noviembre, p. 32.
23. 24 EL ROSTRO dE LO InVISIbLE: niños y niñas víctimas de uso y reclutamiento por grupos armados en Colombia De acuerdo con el informe de 2007 del Secretario General de las Naciones Unidas sobre los niños y los conflictos armados, el reclutamiento de niños y el desplazamiento interno están estrecha- mente relacionados, como en Colombia, pues en muchos casos el des- plazamiento es el único medio que tienen las familias en ciertas zonas para evitar que sus hijos sean reclutados por grupos armados.6 Los niños y las niñas son víctimas de vinculación al conflicto armado interno por parte de las guerrillas, los grupos paramilitares e incluso la fuerza pública, y si bien regularmente son utilizados como informantes, campaneros, combatientes y, en el caso de las niñas, también esclavas sexuales, las modalidades de vinculación varían de acuerdo con el grupo, la edad y la zona –sea ésta rural o urbana–, entre otros factores. Al cumplir los 13 años, la mayoría de los niños reclutas ha sido entrenada en el uso de armas automáticas, granadas, morteros y explosivos. En las fuerzas guerrilleras, los niños aprenden a ensamblar y lanzar bombas de cilindros de gas. Tanto con la guerrilla como con los paramilitares, los niños estudian el ensamblaje de minas ‘quiebrapatas’ y aplican sus co- nocimientos sembrando campos mortales. Es habitual que su primera experiencia de combate se produzca poco después.7 A diferencia de las FARC-EP o el ELN, los grupos paramilitares pagan regularmente a los ni- ños un “salario”, financiado con los ingresos del narcotráfico, la extorsión, entre otras fuentes.8 Durante un conflicto armado, las niñas, y a veces los niños, son blanco de diversas formas de violencia sexual y de género, como la violación. Los actos de violencia sexual contra niños por las partes en un conflicto, sean estatales o no, están prohibidos por el Derecho Internacional Hu- manitario y vulneran los derechos humanos.9 6. Informe del Secretario General de las Naciones Unidas sobre los niños y los conflictos armados, documento A/62/609–S/2007/757, del 21 de diciembre de 2007, párrafo 6. 7. Human Rights Watch (2003). “Aprenderás a no llorar. Niños combatientes en Colombia”. 8. Ibid. 9. Informe del Secretario General de las Naciones Unidas sobre los niños y los conflictos armados, documento A/62/609–S/2007/757, del 21 de diciembre de 2007, párrafo 8.
24. EL ROSTRO dE LO InVISIbLE: niños y niñas víctimas de uso y reclutamiento por grupos armados en Colombia 25 Las condiciones de marginalidad y pobreza son factores que inciden significativamenteen el uso de la niñez para la conducción de las hostilidades: Las fuerzas irregulares explotan la vulnerabilidad de los niños. Organi- zan campañas de reclutamiento en las que se presenta el atractivo de la vida del guerrero y se tienta a los niños con promesas de dinero y un futuro más prometedor. Algunas familias envían a sus hijos a com- batir porque no pueden mantenerlos y saben que la participación de un grupo armado les garantiza una comida decente, ropa y protección. Muchos niños se alistan para huir de la violencia familiar y el abuso físico o sexual, o para encontrar el afecto que no les dan sus familias.10 Conforme al numeral 6 de los Principios de París, Los niños y niñas se vinculan con grupos o fuerzas armadas por nume- rosas razones. Muchos de ellos son reclutados a la fuerza; otros se ofre- cen ‘voluntariamente’ a causa de las circunstancias que les rodean. En tanto que la guerra en sí misma es el principal factor determinante, los niños y niñas pueden alistarse por ser su mejor opción para su propia supervivencia, la de sus familias o comunidades, en contextos de extre- ma pobreza, violencia, inequidad social o injusticia. Las inequidades de género, la discriminación y la violencia con frecuencia se exacerban en tiempos de conflicto interno. Las niñas y niños pueden estar buscando escapar de violencia fundada en el género u otras formas de discrimi- nación.11 Durante la vinculación, los niños y las niñas sufren múltiples violaciones de sus derechosfundamentales. Frecuentemente se les ordena participar en ejecuciones sumarias, torturas,asesinatos, secuestros y ataques a civiles. Además, están expuestos a enfermedades, ago-tamiento físico, violencia sexual, graves heridas, muerte repentina y tortura a manos de losgrupos contrarios.10. Human Rights Watch (2003). “Aprenderás a no llorar. Niños combatientes en Colombia”.11. Los principios de París: principios y directrices sobre los niños asociados a fuerzas armadas o grupos armados, del 30 de enero de2007.
25. 26 EL ROSTRO dE LO InVISIbLE: niños y niñas víctimas de uso y reclutamiento por grupos armados en Colombia Al respecto es importante considerar que, como lo reconocen los Principios de París, Los niños y niñas que han salido de grupos o fuerzas armadas por cualquier medio, incluyendo a quienes escapan, son abandonados o capturados por una fuerza armada opositora o un grupo armado o por fuerzas multina- cionales, mantienen sus derechos humanos como niños y niñas, y se les deberá aplicar los estándares y legislación internacional relevante.12 En Colombia todos los grupos que toman parte en las hostilidades han suscrito acuerdos de no utilización y reclutamiento de niños y niñas en sus filas; sin embargo, tales acuerdos se han convertido en letra muerta y no han tenido relevancia dentro de las negociaciones de paz y desmovilización adelantadas entre el gobierno y estos grupos, debido a la falta de interés político en el tema. En la Declaración de Paramillo, del 26 de julio de 1998, las Autodefensas Unidas de Co- lombia (AUC) establecieron que a partir de la fecha no reclutarían a personas menores de 18 años ni las utilizarían en actividades de inteligencia o vigilancia, acuerdo que fue reiterado en las negociaciones con el actual gobierno, en el marco del cese de hostilidades. Por su parte, las FARC-EP, en junio de 1999, hicieron formalmente un ofrecimiento al Re- presentante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para la Cuestión de los Niños y los Conflictos Armados, en el cual prometieron no reclutar más niños y niñas meno- res de 15 años.13 En junio de 1998 el ELN firmó en Mainz, Alemania, los acuerdos de “Puerta del Cielo”, en los cuales se comprometió a no reclutar personas menores de 16 años. Dicho acuerdo ha sido desconocido por este grupo, que continúa adelantando prácticas de vinculación de niños y niñas. A pesar de dichos convenios, actualmente el fenómeno, lejos de disminuir, ha aumenta- do y afecta principalmente a niños y niñas de zonas rurales o marginales urbanas, donde los grupos armados tienen presencia. Durante los últimos años se ha verificado que, tanto las guerrillas como los grupos paramilitares y la fuerza pública, continúan vinculando a sus filas, directa o indirectamente, a menores de 18 años de ambos sexos a pesar de las prohibiciones y acuerdos suscritos al respecto. 12. Ibid. 13. Representante Especial del Secretario General para la Cuestión de los Niños y los Conflictos Armados tras su misión humanitaria a Colombia. Declaración de prensa HR/4418, 9/06/99.
26. EL ROSTRO dE LO InVISIbLE: niños y niñas víctimas de uso y reclutamiento por grupos armados en Colombia 27 Sobre el particular, en sus observaciones finales sobre Colombia, el Comité de los Dere-chos del Niño expresó preocupación por la gravedad de la situación de la vinculación de laniñez al conflicto y en especial por: a) El reclutamiento en gran escala de niños por los grupos armados ilega- les para combatir y también como esclavos sexuales. b) El interrogatorio por las fuerzas armadas de los niños soldados captu- rados y desmovilizados y el incumplimiento del plazo máximo de 36 horas establecido en la legislación nacional para entregarlos a las autoridades civiles. c) La utilización de niños por las fuerzas armadas para obtener informa- ción de inteligencia. d) El nivel insuficiente de reintegración social, rehabilitación y reparación de que disponen los niños soldados desmovilizados. e) El número de niños que ha sido víctima de minas terrestres. f) El hecho de que en el actual marco jurídico en que se desenvuelven las negociaciones con los grupos paramilitares no se tengan en cuenta los principios básicos de la verdad, la justicia y la reparación para las vícti- mas. g) La falta general de transparencia suficiente al examinar los aspectos relativos a la infancia en las negociaciones con los grupos armados ile- gales, que prolonga la impunidad de los responsables de reclutar a niños como soldados.1414. Comité de los Derechos del Niño, Observaciones finales sobre Colombia, documento de Naciones Unidas CRC/C/COL/CO/3, del 8de junio de 2006, párrafo 80.
27. 28 EL ROSTRO dE LO InVISIbLE: niños y niñas víctimas de uso y reclutamiento por grupos armados en Colombia En agosto de 2007, la Defensoría del Pueblo, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), Unicef y la Coalición Colombia, entre otras organizaciones so- ciales, denunciaron durante una audiencia ante la Corte Constitucional que en 13 departa- mentos del país los grupos armados ilegales continúan reclutando a niños y niñas, en espe- cial aquellos desplazados por la violencia. Según la información, estos casos de vinculación se presentan principalmente en los departamentos de Arauca, Putumayo, Guaviare, Valle del Cauca, Nariño, Meta, Risaralda, Vaupés, Amazonas, Antioquia, Cundinamarca, Bolívar y Chocó.15 Como resultado de dicha audiencia, la Corte Constitucional emitió varios autos en los cuales requiere a la Fiscalía para dar información acerca de las gestiones realizadas para investigar estos hechos.16 En cuanto a hechos de vinculación por parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC-EP, han podido constatarse casos que confirman la persistencia de esta prác- tica como un medio para fortalecer su pie de fuerza en diversos departamentos del país.17 De acuerdo con el informe anual de 2007 sobre los niños y los conflictos armados emanado del Secretario General de las Naciones Unidas, Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) siguen reclutando y utilizando niños. Al respecto, se han de- nunciado casos en los departamentos del Cauca, Antioquia, Sucre, Bolí- var, Cundinamarca, Guaviare, Meta y Nariño. En Corinto, departamento del Cauca, los miembros de las FARC suelen visitar escuelas para persua- dir a los niños de que se unan a sus filas.18 En cuanto a los grupos paramilitares, a pesar de la “desmovilización” de más de 30.000 de sus miembros, ellos siguen ejerciendo control social, político y económico en diversas zonas del país y reclutando niños y niñas, desconociendo de esa manera el acuerdo de cesar la vin- culación de personas menores de 18 años, establecido con el gobierno en Santa Fe Ralito. 15. “Denuncian reclutamiento de niños desplazados en 13 departamentos”, 29 de junio de 2007. En: http://www.caracol.com.co/nota. aspx?id=512388 Fecha de consulta: julio 12 de 2007. 16. Corte Constitucional, auto No. 171 del 4 de julio de 2007. 17. Informe del Secretario General de las Naciones Unidas sobre los niños y los conflictos armados, documento A/62/609–S/2007/757, del 21 de diciembre de 2007. Onceavo informe trimestral del Secretario General al Consejo Permanente sobre la Misión de Apoyo al proceso de paz en Colombia (MAPP/OEA), junio de 2008. 18. Informe del Secretario General de las Naciones Unidas sobre los niños y los conflictos armados, documento A/62/609–S/2007/757 del 21 de diciembre de 2007, párrafo 114.
28. EL ROSTRO dE LO InVISIbLE: niños y niñas víctimas de uso y reclutamiento por grupos armados en Colombia 29 La CIDH [Corte Interamericana de Derechos Humanos] ha recibido infor- mación en sus visitas en terreno, de numerosas víctimas del conflicto que residen en zonas de influencia de los bloques desmovilizados, indi- cando que continúan recibiendo amenazas y siendo víctimas de actos de violencia e intimidación y control del territorio.19 Sobre el particular, en su informe 2007 sobre la situación de la niñez afectada por losconflictos armados, el Secretario General de las Naciones Unidas ha expresado preocupa-ción por la continuidad del reclutamiento por grupos colombianos como Águilas Negras yManos Negras.20 El reclutamiento también es una práctica habitual de los grupos arma- dos surgidos después de la desmovilización. En marzo de 2008 se confir- mó que las Autodefensas Campesinas Nueva Generación (AC-NG) reclu- taban a niños en el departamento de Nariño. Las Naciones Unidas han recogido los testimonios de varios niños y adolescentes separados de las antiguas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) en los que estos dicen que se los abordó para que se unieran a esos grupos armados.21 Respecto de la obligación asumida por los grupos paramilitares de entregar a todas laspersonas menores de 18 años de edad que tuvieran en su poder, se ha calculado que el20 por ciento de sus estructuras habrían estado conformadas por menores de edad,22 perohasta el momento no se puede hablar de un efectivo cumplimiento de la entrega.23 A raízde los requerimientos hechos en diciembre de 2007 por la Procuraduría General,24 la Oficinadel Alto Comisionado para la Paz reportó la desvinculación de un total de 823 niños y niñasde grupos paramilitares, de los cuales 84 fueron entregados con anterioridad al inicio de las“desmovilizaciones” colectivas y 307 como parte del proceso de “desmovilización” colectiva,mientras otros 432 se habrían desvinculado de manera individual. En consecuencia, al me-19. Informe sobre la implementación de la Ley de Justicia y Paz: etapas iniciales del proceso de desmovilización de las AUC y primerasdiligencias judiciales, OEA/Ser.L/V/II.129, Doc. 6, 2 octubre 2007, párrafo 91.20. Informe del Secretario General de las Naciones Unidas sobre la Cuestión de los Niños y los Conflictos Armados, documentoA/62/609–S/2007/757 del 21 de diciembre de 2007, párrafo 116.21. Informe del Secretario General de las Naciones Unidas sobre la Cuestión de los niños y los Conflictos Armados, documento deNaciones Unidas A/63/785–S/2009/158 del 26 de marzo de 2009, párrafo 114.22. Human Rights Watch (2004) Aprenderás a no llorar, Bogotá, p. 41.23. “Niños que fueron reclutados por grupos paramilitares deben ser entregados, pide Defensor del Pueblo”, Bogotá, Colombia, 13 defebrero de 2007. En: www.eltiempo.com24. Alto Comisionado para la Paz, carta al Procurador General de la Nación del 11 de diciembre de 2007.
29. 30 EL ROSTRO dE LO InVISIbLE: niños y niñas víctimas de uso y reclutamiento por grupos armados en Colombia nos en lo que respecta a esta última cifra de 432 víctimas de reclutamiento, se puede afirmar que no se cumplió con la entrega efectiva de la totalidad de los niños y niñas estimados como pertenecientes a estos grupos. Preocupa enormemente la situación de vulneración de los derechos de los niños y las niñas que están siendo reclutados o utilizados por grupos liderados por comandantes de las autodefensas que no se desmovilizaron y que continúan operando,25 o por grupos rear- mados, tal como lo manifestó la Misión de apoyo al Proceso de Paz en Colombia de la Or- ganización de Estados Americanos, (MAPP/OEA) en su noveno informe.26 Estos grupos, sin embargo, son considerados por el Gobierno como bandas criminales, razón por la cual no hay garantía de que tales niños y niñas desvinculados de estas estructuras vayan a ser entre- gados formalmente por estos grupos, sean protegidos por el programa especial para niños desvinculados que dirige el ICBF y reciban reparación alguna por su condición de víctimas. En cuanto a la fuerza pública, si bien no recluta formalmente en sus filas a personas me- nores de 18 años, se han podido constatar dos formas de vinculación: el empleo de niños en actividades de inteligencia y la realización de campañas cívico-militares. Al respecto, el Comité de Derechos del Niño hizo conocer su preocupación por este tipo de prácticas, que pone a los niños en grave riesgo ante los grupos combatientes, además de ser ellas un acto contrario al DIH, en particular, al principio de distinción.27 Al respecto, el Secretario General de la ONU, en su informe de 2009, señaló que Las Naciones Unidas recibieron información fidedigna sobre la utiliza- ción de niños por miembros de las fuerzas de seguridad para fines de inteligencia, a pesar de que esto contraviene la política del Gobierno.28 Por otro lado, el Ejército continúa impulsando campañas cívico-militares con niños y ni- ñas. Ejemplo de ello se presenta en el departamento de Antioquia, donde la Fuerza Aérea Colombiana ha desarrollado un programa denominado “Grupo Halcones”, en el cual 73 niños entre 8 y 16 años son entrenados por el Comando Aéreo No. 5, del municipio de Rionegro, en actividades que, según la fuente oficial, están encaminadas a “servirle a la patria, Colombia, a 25. Indepaz (2008). El nuevo mapa paramilitar, Colombia. 26. “Noveno informe trimestral del Secretario General al Consejo Permanente sobre la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia”, Documento CP/doc. 4176/07, julio de 2007, párrafo 28. En: www.mapp-oea.org 27. Comité de Derechos del Niño, Observaciones generales al informe presentado por los Estados. Colombia, documento de Naciones Unidas CRC/C/COL/CO/3, 2 de junio de 2006. 28. Informe del Secretario General de las Naciones Unidas sobre los niños y los conflictos armados, documento de Naciones Unidas A/63/785–S/2009/158, del 26 de marzo de 2009, párrafo 114.
30. EL ROSTRO dE LO InVISIbLE: niños y niñas víctimas de uso y reclutamiento por grupos armados en Colombia 31través de la Fuerza Aérea”; lo anterior incluye entrega de insignias y uniformes de las FuerzasMilitares.29 La Procuraduría General de la Nación (PGN)30 analizó en 2005 el caso del programa “Sol-dados por un día”. En este esquema, implementado en el departamento de Arauca, median-te la invitación de niños y niñas a instalaciones militares, se les vestía como miembros delEjército, realizaban actividades de recreación y formación y se les instaba a que denunciarana sus familiares o allegados que hicieran parte de los grupos subversivos.31 La PGN establecióque este programa puede poner en riesgo a la población infantil y, por tratarse de activida-des educativas, no son de competencia de las Fuerzas Armadas. Otra forma de vinculación ha ocurrido a partir de las campañas cívico-militares desa-rrolladas por la fuerza pública en comunidades y planteles educativos, a partir de las cualesse crea familiaridad con los uniformados y se promueve el modelo militar como opción devida. En desarrollo de estas campañas se han podido constatar acciones orientadas a inda-gar acerca de las actividades de padres y familiares de los niños y niñas e información entorno a la presencia y actividad de grupos armados irregulares en la zona.32 Por otro lado, una gran cantidad de niños desvinculados de las agrupaciones armadasenfrenta graves obstáculos –a pesar de la prohibición expresa del Decreto 128– para ser re-mitida a las autoridades competentes dentro de las 36 horas siguientes al momento en quese encuentren en manos de representantes del Estado. Según información de la Defensoría del Pueblo, tan solo el 12,2 por ciento de los niñosincorporados al programa de atención del ICBF ha manifestado haber llegado directamenteal mismo, 32,6 por ciento a estaciones de policía y 58,9 por ciento a batallones militares. Loanterior resulta extremadamente grave, pues existe una gran cantidad de denuncias segúnlas cuales niños y niñas –en especial provenientes de las guerrillas– que han permanecidoen instalaciones militares por periodos de más de 36 horas han “recibido presiones para quesuministraran información a miembros de la fuerza pública, lo mismo que a participar enoperativos y a señalar o denunciar a los miembros del grupo de procedencia”.3329. Fuerza Aérea Colombiana, “Grupo Juvenil Halcones”, septiembre de 2007, en www.cacom5.mil.co30. Procuraduría General de la Nación. La Zona de Rehabilitación y Consolidación de Arauca, Informe Especial, sin fecha, mimeografia-do, agosto 28 de 2003.31. Coalición contra la vinculación de niños, niñas y jóvenes al conflicto armado en Colombia, Informe de la Comisión de verificaciónde niños y niñas en Arauca 2004, p. 5432. Coalición contra la vinculación de niños, niñas y jóvenes al conflicto armado en Colombia, Informe alterno al Comité de los Derechosdel Niño, 2005.33. Defensoría del Pueblo y Unicef (2006) Caracterización de los niños, niñas y adolescentes desvinculados de los grupos armados ilegales:inserción social y productiva desde un enfoque de derechos humanos, Bogotá, p. 24.
31. “Al menos uno de cada cuatro com-batientes irregulares de la guerra ci-vil colombiana es menor de 18 años.Estos niños, la mayoría de los cualesproceden de familias pobres, comba-ten una guerra de adultos. Con fre-cuencia, los niños combatientes soloentienden mínimamente la finalidaddel conflicto. Luchan contra otros ni-ños con orígenes muy similares a lossuyos y con una situación económicay un futuro igualmente gris”.Human Rights Watch, “Aprenderás a no llorar.Niños combatientes en Colombia”, p. 5.
32. ProtEcción dE PaPEl:marco jurídico del uso y reclutamiento infantil
33. PROTECCIÓn dE PAPEL: marco jurídico del uso y reclutamiento infantíl 35 1. DereCHo INterNACIoNAl En materia de protección de los derechos de los niños y las niñas, el Estado colombia- no ha ratificado, entre otros instrumentos de derechos humanos, el Pacto Inter-nacional de Derechos Civiles y Políticos,1 la Convención Americana de Derechos Humanos,2la Convención sobre los Derechos del Niño3 y sus dos Protocolos Facultativos.4 Igualmente,ha ratificado el Estatuto de Roma, de la Corte Penal Internacional.5 La Convención sobre los Derechos del Niño establece en su artículo 38 la obligación esta-tal de adoptar todas las medidas posibles para asegurar que las personas que aún no hayan1. Adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 16 de diciembre de 1996, firmado por Colombia el 21 de diciembre de1966, aprobado internamente mediante la Ley 74 de 1968, ratificado el 28 de octubre de 1969 y en vigor el 23 de marzo de 1976. Tienecomo finalidad “promover el respeto universal y efectivo de los derechos y libertades humanos”.2. Adoptada el 22 de septiembre de 1969 y vigente desde el 18 de julio de 1978. Aprobada en Colombia mediante la Ley 16 de 1972,ratificada el 31 de julio de 1973 y en vigor interno desde el 18 de julio de 1978. Busca establecer los derechos mínimos de los habi-tantes del continente americano, desarrollando los principios emanados de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes delHombre.3. Ley 12 de 1991, en la cual son de especial relevancia los artículos 38, 39 y 40.4. Protocolo facultativo relativo a la participación de niños y niñas en los conflictos armados y sobre la venta y tráfico de niños.5. Adoptado el 17 de julio de 1998, vigente desde el 4 de julio de 2002, firmado por Colombia el 5 de julio de 2002, aprobado mediantela Ley 742 de 2002, ratificado el 5 de agosto de 2002 y en vigor desde el 1 de noviembre del mismo año. Es de especial atención suartículo 8.
34. 36 PROTECCIÓn dE PAPEL: marco jurídico del uso y reclutamiento infantíl cumplido los 15 años de edad no participen directamente en las hostilidades. Además, seña- la que los Estados deben adoptar medidas apropiadas para promover la recuperación física y psicológica y la reintegración social de toda persona menor de edad víctima de cualquier forma de abandono, explotación o abuso, de tortura u otras formas de tratos o penas crue- les, inhumanos o degradantes, o de conflictos armados. En este sentido es importante resaltar que el Estado colombiano amplió el marco de protección de dicha norma al firmar una reserva para elevar la edad de reclutamiento y uti- lización a 18 años, acto que fue posteriormente ratificado al entrar en vigencia el Protocolo Facultativo, el cual también contiene una reserva que establece que los niños y niñas meno- res de 18 años no podrán ser vinculados a agrupaciones armadas ni siquiera con la autoriza- ción de sus padres.6 El Protocolo Facultativo de la Convención sobre Derechos del Niño relativo a la participa- ción de niños en conflictos armados7 elevó la edad mínima para el reclutamiento voluntario y prohibió el reclutamiento obligatorio de niños y niñas menores de 18 años en las fuerzas armadas estatales, así como que cualquier miembro de las fuerzas armadas menor de 18 años participe en hostilidades. En relación a las formaciones armadas distintas de las fuerzas armadas estatales, prohíbe reclutar o utilizar en hostilidades a cualquier menor de edad (artículo 4). Por último, el Pro- tocolo compromete al Estado a impedir que lo anterior suceda (artículo 2) y a garantizar la reintegración de aquellos que hayan sido víctimas de esta situación. En 1999, antes de la aprobación del Protocolo Facultativo, la Organización Internacio- nal del Trabajo (OIT) aprobó el Convenio 182, sobre la prohibición de las peores formas de trabajo infantil, cuyo artículo 3 identifica como prácticas contrarias a dicho tratado el reclu- tamiento de niños y niñas por grupos armados, criterio que refuerza el marco normativo internacional en la materia. En el seno de las Naciones Unidas, la aprobación de tratados internacionales que de ma- nera expresa abordan la situación de los menores de edad que son víctimas del recluta- miento por grupos armados que toman parte en hostilidades significó un gran avance para enfrentar el problema, y a la vez puso de presente las grandes dificultades que enfrentan las autoridades estatales en cuanto a la atención, reintegración y reparación de las víctimas de 6. El texto establece: “Las fuerzas militares de Colombia, en aplicación de las normas del Derecho Internacional Humanitario para la protección del interés superior del niño y en aplicación de la ley doméstica, no reclutan a menores de edad en el rango establecido, ni siquiera con el consentimiento de sus padres” [traducción libre del autor]. En: http://www2.ohchr.org/english/ Fecha de consulta: octubre 28 de 2008. 7. El 6 de septiembre de 2000 Colombia firmó el Protocolo Facultativo a la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la Partici- pación de los Niños en los Conflictos Armados, ratificado mediante la Ley 833 de 2003.
35. PROTECCIÓn dE PAPEL: marco jurídico del uso y reclutamiento infantíl 37estos crímenes de guerra. Así, con el objeto de suministrar herramientas a los Estados para ladesmovilización y reintegración de niños y niñas desvinculados de los grupos armados, en1997, durante un simposio sobre la prevención del reclutamiento de niños y niñas y la des-movilización y reintegración social en África, las Naciones Unidas aprobaron los Principios yBuenas Prácticas de Ciudad del Cabo. Posteriormente, en el año 2007, la ONU impulsó un proceso de actualización de dichosprincipios, dirigido a establecerlos como parámetros universales para cualquier situaciónde conflicto armado en donde niños y niñas sean reclutados y utilizados por los grupos ar-mados. Tales documentos, conocidos como “Principios y directrices sobre niños vinculadosa fuerzas y grupos armados”,8 contienen un conjunto de disposiciones relacionadas con elproceso de reintegración y atención de los menores de edad; disposiciones que hacen espe-cial énfasis en consideraciones de género. Los Principios de París señalan en su numeral 2.1 qué se entiende como un niño o niñaasociado con una fuerza armada o un grupo armado: Cualquier persona menor de 18 años de edad que haya sido reclutada o utilizada por una fuerza armada o un grupo armado en cualquier tipo de función, incluidos, aunque no limitados, los niños y niñas utilizados como combatientes, cocineros, porteadores, mensajeros, espías o con fines sexuales. No se refieren solamente a un niño o niña que esté parti- cipando, o haya participado, directamente en las hostilidades. Acerca del concepto de reclutamiento, el numeral 2.4 señala que “se refiere a la cons-cripción o alistamiento obligatorio, forzado y voluntario de niños y niñas a cualquier tipode grupo o fuerza armada”. Por su parte, el numeral 2.5 define que el “reclutamiento o utili-zación ilegal” es el reclutamiento o utilización de niños y niñas que están por debajo de laedad estipulada en los tratados internacionales aplicables a las fuerzas o grupos armados encuestión o dentro de las normas nacionales aplicables. Sobre la condición de víctimas que revisten los niños y las niñas reclutados por gruposarmados, los Principios de París establecen: Los niños o niñas acusados de delitos según el derecho internacional supuestamente cometidos mientras estaban vinculados con grupos o8. Los principios de París: principios y directrices sobre los niños asociados a fuerzas armadas o grupos armados, del 30 de enero de 2007.
36. 38 PROTECCIÓn dE PAPEL: marco jurídico del uso y reclutamiento infantíl fuerzas armadas deberán ser considerados en primer lugar como víc- timas de delitos contra el derecho internacional; no solamente como perpetradores. Por tanto, deberán ser tratados de acuerdo con las nor- mas internacionales en un marco de justicia restaurativa y rehabilita- ción social, en concordancia con el derecho internacional que ofrece a la infancia una protección especial a través de numerosos acuerdos y principios. En donde sea posible, se deben buscar alternativas a los pro- cesos judiciales en sintonía con la Convención de los Derechos del Niño y otros estándares internacionales para la justicia juvenil.9 Paralelamente al proceso de consolidación del marco jurídico normativo en derechos humanos de la niñez, las normas de Derecho Internacional Humanitario establecieron dis- posiciones especiales para proteger a poblaciones vulnerables que resultan principalmente afectadas durante las confrontaciones armadas. Allí se encuentran múltiples disposiciones que protegen de manera especial a los niños y niñas como población civil. Colombia ha ratificado los Convenios de Ginebra y sus Protocolos Adicionales,10 con lo cual ha asumido obligaciones especiales respecto a su respeto y cumplimiento en el territo- rio nacional, en especial frente a la protección de la población civil. En cuanto a la protección de niños y niñas, son de especial relevancia el artículo 24 del Convenio IV sobre Protección de personas civiles en tiempos de guerra, el artículo tercero, común a los cuatro Convenios de Ginebra, y los Protocolos Adicionales I y II de dichos Convenios. Además, los niños y las niñas tienen derecho a que les sean aplicables las demás normas que se establezcan a favor de combatientes y víctimas de los conflictos. Los Protocolos Adicionales prohíben de manera general la participación de menores de 15 años en los conflictos armados, y establecen una mayor protección en el caso de confron- taciones de carácter no internacional, por cuanto se prohíbe no solamente la participación directa sino también la participación indirecta de la infancia en las hostilidades. Esta disposición fue recogida por el Estatuto de Roma, de la Corte Penal Internacional, el cual tipifica como crimen de guerra “(xxvi) Reclutar o alistar a niños menores de 15 años en las fuerzas armadas nacionales o utilizarlos para participar activamente en las hostilidades”. 9. Ibid, numeral 3.6. 10. Convenio de Ginebra del 12 de agosto de 1949 para aliviar la suerte que corren los heridos y los enfermos de las Fuerzas Armadas en campaña, 2. Convenio de Ginebra del 12 de agosto de 1949 para aliviar la suerte que corren los heridos, los enfermos y los náufragos de las Fuerzas Armadas en el mar, 4. Convenio de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra, 5. Protocolo Adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949, relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados internacionales, 6. Protocolo Adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949, relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados sin carácter internacional.
37. PROTECCIÓn dE PAPEL: marco jurídico del uso y reclutamiento infantíl 39 En cuanto a la doctrina internacional, diferentes órganos de las Naciones Unidas se hanocupado del tema. Al respecto, cabe destacar las resoluciones 1265 de 1999, 1314 de 2000,1379 de 2001 y 1460 de 2003 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, referentes alos niños comprometidos en conflictos armados, en las cuales “se condenan fuertemente lasacciones en contra de la niñez en situaciones de conflicto armado, incluyendo la muerte y losactos contra la integridad física, la violencia sexual, el secuestro y la desaparición forzada, eluso de los niños en los conflictos. Igualmente los ataques a lugares donde hay niños, comohospitales y escuelas, y urge a todos los actores del conflicto a que pongan fin a tales prác-ticas y cumplan con el DIH”.11 Recientemente, el Consejo de Seguridad expidió, en el mismosentido, las resoluciones 1539 de 2004, 1612 de 2005 y 1882 de 2009. Particularmente, la Resolución 1612 constituye un avance importante en materia de pro-tección de la niñez afectada por los conflictos armados. Dicha resolución establece un siste-ma de vigilancia y presentación de informes en países que enfrentan situaciones de conflictoarmado en los cuales niños y niñas son víctimas de reclutamiento. El documento establece lacreación de un Equipo Especial del país conformado por las agencias de las Naciones Unidasy ONG, el cual lleva a cabo las tareas de monitoreo en el territorio con base en seis violacio-nes de los derechos humanos y en las infracciones del Derecho Internacional Humanitarioestablecidas en la misma, a saber: asesinato y mutilación de niños; reclutamiento y utiliza-ción de niños soldados; ataques contra escuelas y hospitales; violación de niños y su someti-miento a otros graves actos de violencia sexual; secuestro de niños y niñas y denegación deacceso a la asistencia humanitaria. Este mecanismo fue aprobado en diciembre de 2008 y elEquipo Especial de País se puso en marcha en febrero de 2009. El Consejo de Seguridad aprobó recientemente la Resolución 1882 de 2009, la cual reitera laimportancia de la implementación de las resoluciones anteriores del Consejo de Seguridad y solicita al Secretario General que en los anexos de sus informes sobre los niños y los conflictos armados incluya también a las partes en un conflic- to armado que, en contravención del derecho internacional aplicable, practiquen habitualmente actos para causar la muerte y la mutilación de niños, así como actos de violación y otros actos de violencia sexual contra los niños en situaciones de conflicto armado.1211. Coalición contra la vinculación de niños, niñas y jóvenes al conflicto armado en Colombia. “Legislación para niños, niñas y jóvenesdesvinculados en el contexto antiterrorista”, Boletín Pútchipu, No. 7, mayo de 2003, Bogotá, Colombia.12. Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Resolución 1882, documento de Naciones Unidas S/RES/1882 (2009), 4 de agostode 2009, párrafo 3.
38. 40 PROTECCIÓn dE PAPEL: marco jurídico del uso y reclutamiento infantíl Este importante avance significa que no solo las partes que reclutan niños y niñas con ocasión y en desarrollo de los conflictos armados podrán ser examinadas bajo el Mecanismo de Monitoreo y Reporte (MRM en inglés), sino que también aquellas partes responsables de cometer homicidios, mutilaciones y violencia sexual podrán ser incluidas en la lista del Secretario General. 2. DereCHo INterNo 2.1 legislación La Constitución Política de 1991 consagra un marco normativo que protege a la niñez y garantiza sus derechos fundamentales de acuerdo con los parámetros del Derecho Interna- cional de los Derechos Humanos, planteados anteriormente. El artículo 44 de la Carta establece que niños, niñas y adolescentes tienen derecho a un desarrollo armónico, y el inciso tercero del mismo artículo contempla que los derechos de los niños prevalecen sobre los derechos de los demás, y que el Estado, la sociedad y la familia tienen el deber de protegerlos. En concordancia, el artículo 13 contempla el deber de prestar protección especial a las personas que se encuentren en situación de debilidad manifiesta y sancionar los abusos que contra ellos se cometan. Por su parte, los artículos 93 y 94 remiten a las normas internacionales para la pro- tección de los derechos no expresados taxativamente en la Constitución y para dar conte- nido a aquellos contemplados expresamente. En desarrollo de la aplicación sistemática de estas normas, al interpretar el artículo 44 en armonía con el artículo 1 de la Convención sobre los Derechos del Niño, se entienden la prohibición del reclutamiento de niños y el estableci- miento de los 18 años como mayoría de edad. En el ordenamiento jurídico interno, la vinculación de niños y niñas está tipificada en la Ley 599 de 2000 (Código Penal), cuyo artículo 162 establece: El que, con ocasión y en desarrollo de conflicto armado, reclute menores de dieciocho (18) años o los obligue a participar directa o indirectamen- te en las hostilidades o en acciones armadas, incurrirá en prisión de seis (6) a diez (10) años y multa de seiscientos (600) a mil (1.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.
39. PROTECCIÓn dE PAPEL: marco jurídico del uso y reclutamiento infantíl 41 La Ley 1098 de 2006 (Ley de Infancia y Adolescencia) establece la protección de todoniño o niña frente al reclutamiento o la utilización por parte de grupos armados, así comoseñala la obligación del Estado de proteger a la niñez frente a estos actos. Además, ordenala remisión de los niños y niñas desvinculados, sin excepción, al Instituto Colombiano deBienestar Familiar (ICBF), en su calidad de víctimas de reclutamiento ilícito. En su artículo 41, numeral 29, consigna que, frente a los niños y niñas, el Estado deberá“asegurar que no sean expuestos a ninguna forma de explotación económica o a la mendici-dad y abstenerse de utilizarlos en actividades militares, operaciones psicológicas, campañascívico-militares y similares”. Respecto de los procesos adelantados a niños y niñas desvinculados, esta ley estableceen su artículo 175 que ellos podrán ser objeto de aplicación del principio de oportunidad–actuación procesal de la Fiscalía para cesar la persecución penal por la comisión de un de-lito–, en los siguientes términos: La Fiscalía General de la Nación podrá renunciar a la persecución penal en los casos en que los adolescentes, en cualquier condición, hayan he- cho parte de grupos armados al margen de la ley, o hayan participado directa o indirectamente en las hostilidades o en acciones armadas o en los delitos cometidos por grupos armados al margen de la ley, cuando: 1. Se establezca que el adolescente tuvo como fundamento de su deci- sión las condiciones sociales, económicas y culturales de su medio para haber estimado como de mayor valor la pertenencia a un grupo armado al margen de la ley. 2. Se establezca que la situación de marginamiento social, económico y cultural no le permitía al adolescente contar con otras alternativas de desarrollo de su personalidad. 3. Se establezca que el adolescente no estaba en capacidad de orientar sus esfuerzos a conocer otra forma de participación social. 4. Por fuerza, amenaza, coacción y constreñimiento.
40. 42 PROTECCIÓn dE PAPEL: marco jurídico del uso y reclutamiento infantíl Dicho artículo es explícito en señalar en su parágrafo final que el principio de oportu- nidad no podrá ser aplicado a delitos de lesa humanidad, infracciones al DIH o hechos de genocidio cometidos por niños y niñas. En ese último caso, si bien es cierto que crímenes de tal naturaleza deben ser investigados y sancionados conforme a los parámetros penales más altos –dada su condición de atentado contra la humanidad–, también lo es que, en el con- flicto armado interno, una cantidad considerable de niños y niñas víctimas de reclutamiento ilícito se ha visto involucrada en este tipo de conductas. Así, esta provisión, de carácter ex- cepcional, podría convertirse en la regla general aplicable a los niños y niñas desvinculados de los grupos armados, desconociendo las disposiciones del derecho internacional de los derechos humanos en esta materia. Si bien es cierto que este mecanismo procesal puede ser aplicado bajo los preceptos que la Corte Constitucional señaló en su Sentencia C-203 de 2005, también lo es que la falta de regulación de un tema tan complejo ocasionará que muchos operadores de justicia no lo apliquen, pues es facultativo decidir si el caso amerita o no ser perseguido penalmente. Esta discrecionalidad puede eventualmente acarrear tratos discriminatorios y contrarios al debido proceso, razón por la cual el principio de oportunidad debe interpretarse de ma- nera tal que se reafirme la obligación del Estado de proteger a niñas y niños víctimas de reclutamiento ilícito y de garantizarles sus derechos.13 Las personas menores de 18 años que se encuentren en estas condiciones deben someterse a un tratamiento que busque la restitución de sus derechos, su educación y su sustracción total del derecho penal, debido a su calidad de víctimas.14 Por otro lado, en Colombia se ha desarrollado un marco normativo con base en el cual se ha regulado la desmovilización de miembros de grupos armados incursos en procesos de negociación, desarme, desmovilización y reincorporación. No obstante, estas normas no prevén suficientes disposiciones especiales para la protección especial de los niños y las niñas. Las siguientes son algunas de las normas principales que se aplican a los casos concre- tos de las personas menores de edad pertenecientes a grupos armados y que establecen la ruta jurídica a seguir en los casos en que el niño o la niña se entrega, es recuperado o se desvincula: 13. Corte Interamericana de Derechos Humanos, Opinión Consultiva OC-17/2002 de 28 de agosto de 2002. Debido proceso y garantías, párrafo 115 y sig. 14. Ibid, párrafo 96 y sig.
41. PROTECCIÓn dE PAPEL: marco jurídico del uso y reclutamiento infantíl 43Decreto 1385 de 1994 Expedido bajo el Reglamenta la concesión de beneficios a todas las personas que volunta- gobierno de César riamente se desvinculen de grupos armados ilegales. Gaviria con base en En el artículo 2 señala que debe haber una entrega voluntaria de quien el artículo transitorio pretende valerse de los beneficios de dicho decreto. de la Constitución En el artículo 5 crea el Comité Operativo para la Dejación de las Armas Política que faculta al (CODA). gobierno a expedir “El Comité Operativo para la dejación de las Armas podrá suspender las normas para negociar órdenes de captura que se hayan dictado en procesos penales por delitos con grupos armados políticos y conexos cometidos con anterioridad a la entrega, hasta tanto se ilegales. decida la respectiva solicitud de los beneficios jurídicos a que se refiere el ar- tículo anterior”.ley 418 de 1997 Por la cual se consa- ley 418 de 1997: gran unos instrumen- Establece la negociación con grupos armados a los cuales el gobierno tos para la búsqueda les reconozca carácter político. Autoriza el nombramiento de delegados de la convivencia y la para iniciar los diálogos y la suspensión de órdenes de captura y reitera eficacia de la justicia, la condición de víctimas de los niños y niñas reclutados por grupos ar- y se dictan otras mados. disposiciones. Algunas disposiciones especiales sobre los niños y niñas son las siguien- tes: Prorrogada por la Ley Artículo 13. Los menores de 18 años de edad no serán incorporados a 1106 de diciembre filas para la prestación del servicio militar. A los estudiantes de undécimo de 2006, mediante grado, menores de edad que, conforme a la Ley 48 de 1993, resultaren la cual se prorroga la elegidos para prestar dicho servicio, se les aplazará su incorporación a vigencia de la Ley 418 las filas hasta el cumplimiento de la referida edad, excepto que volunta- de 1997, prorrogada riamente y con la autorización expresa y escrita de sus padres opten por y modificada por las el cumplimiento inmediato de su deber constitucional. En este último Leyes 548 de 1999 caso los menores reclutados no podrán ser destinados a zonas donde y 782 de 2002, y se se desarrollen operaciones de guerra ni empleados en acciones de con- modifican algunas de frontación armada. sus disposiciones. Artículo 14. Quien reclute a menores de edad para integrar grupos in- surgentes o grupos de autodefensa, o los induzca a integrarlos, o los ad- mita en ellos, o quien con tal fin les proporcione entrenamiento militar, será sancionado con prisión de tres a cinco años. Parágrafo. Los miembros de organizaciones armadas al margen de la ley que incorporen a las mismas a menores de dieciocho (18) años no podrán ser acreedores de los beneficios jurídicos de que trata la presente ley.
42. 44 PROTECCIÓn dE PAPEL: marco jurídico del uso y reclutamiento infantíl ley 1106 de 2006: Artículo 4: establece la creación del “Programa de Protección a Testigos, Víc- timas, Intervinientes en el Proceso y Funcionarios de la Fiscalía”, mediante el cual se les otorgará protección integral y asistencia social, lo mismo que a sus familiares hasta el cuarto grado de consanguinidad, segundo de afi- nidad y primero civil, y al cónyuge, compañera o compañero permanente, cuando se encuentren en riesgo de sufrir agresión o que sus vidas corran peligro por causa o con ocasión de la intervención en un proceso penal. ley 548 de 1999 Prorroga por 3 años Remitirse al contenido de la Ley 418 de 1997. la ley 418 de 1997 y establece disposiciones relacionadas con la prestación del servicio militar obligatorio. ley 782 de 2002 Prorroga por cuatro Artículo 8: señala que el artículo 17 de la Ley 418 de 1997, prorrogada por años algunos artículos la Ley 548 de 1999, quedará así: de la ley 548 de 1999. El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar diseñará y ejecutará un pro- grama especial de protección para la asistencia de todos los casos de me- nores de edad que hayan tomado parte en las hostilidades o hayan sido víctimas de la violencia política, en el marco del conflicto armado interno. El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar prestará asistencia prioritaria a los menores de edad que hayan quedado sin familia o cuya familia no se encuentre en condiciones de cuidarlos, en razón de los actos a que se refiere la presente ley. Artículo 19, parágrafo 2, sobre la concesión de indulto. Ver Sentencia C-203 de 2005. Decreto 128 de 2003 Por el cual se reglamen- Define conceptos y procedimientos sobre desvinculados y reincorpora- ta la Ley 418 de 1997, dos y desarrolla la función de un certificado entregado por el CODA a los prorrogada y modifi- miembros de grupos ilegales que decidan entrar en un proceso de desvin- cada por la Ley 548 de culación individual.15 1999 y la Ley 782 de Artículo 22: establece la entrega de los niños y las niñas al ICBF en un 2002, en materia de plazo de 36 horas y la prohibición de su utilización en actividades de in- reincorporación a la teligencia. sociedad civil.
43. PROTECCIÓn dE PAPEL: marco jurídico del uso y reclutamiento infantíl 45 Artículo 23: ordena la verificación de las condiciones de atención de los niños y las niñas. Artículo 24: Establece el Programa de atención de los niños y las niñas desvinculados. Artículo 25: señala que los beneficios económicos son reglamentados por el ICBF y el Ministerio del interior. ley 975 de 2005 (ley de Justicia y Paz) Establece el mar- Establece disposiciones especiales para la desmovilización de grupos ar- co jurídico para la mados organizados al margen de la ley. desmovilización de Esta ley determina que los desmovilizados que se han acogido no podrán grupos paramilitares en recibir los beneficios contemplados en su contenido –especialmente, la Colombia.16 pena alternativa, que oscila entre cinco y ocho años– si no entregan la to- talidad de los niños reclutados.17 Sin embargo, más adelante, en el artículo 64, establece que la entrega de menores de edad por parte de miembros de grupos armados al margen de la ley no será causal de pérdida de bene- ficios a la que se refiere dicha ley.18 Artículo 10.3: requisitos de elegibilidad para la desmovilización colectiva (…) Que el grupo ponga a disposición del Instituto Colombiano de Bienes- tar Familiar la totalidad de menores de edad reclutados. Artículo 64. Entrega de menores. La entrega de menores por parte de miembros de grupos armados al margen de la ley no será causal de la pérdida de los beneficios a que se refieren la presente ley y la Ley 782 de 2002.15. “Para la desmovilización individual, el desmovilizado debe haber sido certificado por el Comité Operativo de Dejación de Armas(CODA). Dicho comité está compuesto por un delegado del ministro de Justicia y del Derecho, un delegado del ministro de DefensaNacional, un funcionario del programa de reincorporación del Ministerio del Interior, un delegado del Fiscal General de la Nación, undelegado del director del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y un delegado del Defensor del Pueblo. El CODA debe constatarque la persona desmovilizada pertenece a una organización al margen de la ley y evaluar su voluntad de reincorporarse a la vida civil.Como resultado de ello expide un certificado donde así lo manifieste. Para la desmovilización colectiva debe estar incluido en el listadoque los jefes del grupo armado entregan al Alto Comisionado para la Paz. En virtud del Decreto 3360 del 24 de noviembre de 2003, losvoceros del grupo armado que pretenda desmovilizarse deberán entregar al Alto Comisionado para la Paz una lista de desmoviliza-dos, que los “habilita ( ) para acceder al proceso de reincorporación y sustituye, para todos los efectos, la certificación expedida por elCODA” (art. 1). La inclusión en ese listado le permite al desmovilizado acceder a los beneficios jurídicos y económicos que contempla elDecreto 128 de 2003”. En: Procedimiento aplicable a los combatientes desmovilizados de acuerdo con la llamada ley de “justicia y paz” y eldecreto 128 de 2003: garantías de impunidad, pág. 1, Comisión Colombiana de Juristas.16. También se prevé la posibilidad de desmovilización individual en la Ley 975. El artículo 11 establece algunos requisitos de elegibili-dad, dentro de los cuales no se encuentra la entrega de niños, niñas y adolescentes.17. Ley 975 de 2005, artículo 10.3.18. Ibid, artículo 64.

References: artículo 2
 artículo 38
 artículo 38
 artículo 3
 artículo 24
 Resolución 
 resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 44
 artículo 13
 artículo 44
 artículo 1
 artículo 162
 artículo 41
 artículo 175
 artículo 2
 artículo 5
 Artículo 13
 Artículo 14
 Artículo 4
 Artículo 8
 artículo 17
 Artículo 19
 Artículo 22
 Artículo 23
 Artículo 24
 Artículo 25
 artículo 64
 Artículo 10
 Artículo 64
 artículo 11
 artículo 10
 artículo 64