Source: http://www.legaltoday.com/informacion-juridica/jurisprudencia/social/sentencia-num-11142016-tribunal-superior-de-justicia-cataluna-seccion-1-18-02-2016
Timestamp: 2019-06-16 00:30:00+00:00

Document:
16 de junio de 2019 | 02:29
Marginal: PROV\2016\66825
Recurso de Suplicación núm. 1114/2016
DESPIDO COLECTIVO: suficiencia de la notificación individual del despido entregada al trabajador: consignación en la carta de los criterios de valoración y evaluación, que han llevado a elección del concreto trabajador: criterio establecido en el acuerdo alcanzado.
El TSJ desestima el recurso de suplicación interpuesto por el demandante contra la sentencia de 6 de julio de 2016, dictada por el Juzgado de lo Social nº27 de Barcelona, en autos promovidos sobre despido.
NIG : 08019 - 44 - 4 - 2014 - 8002188
"Estimo parcialmente la demanda interpuesta por Moises frente a BANKIA, S.A., y FONS DE GARANTIA SALARIAL (FOGASA), sobre despido y reclamación de cantidad, califico como procedente el despido objetivo del actor y declaro válidamente extinguido su contrato de trabajo con derecho del mismo a consolidar la indemnización contenida en su carta de despido, quedando en situación de desempleo por causa a el no imputable, con absolución de la empresa y del FONS DE GARANTIA SALARIAL (FOGASA) respecto de la pretensión de despido improcedente formulada en la demanda.
Se absuelve al FONS DE GARANTIA SALARIAL (FOGASA) respecto de la pretensión de reclamación de cantidad, sin perjuicio de las responsabilidades legales que puedan corresponderle."
"Primero. El actor, Moises , prestó servicios por tiempo indefinido y a jornada completa, por cuenta y bajo la dependencia de la empresa demandada, con antigüedad de 2-1-04, categoría profesional Grupo 1, nivel VI y salario mensual bruto con inclusión de partes proporcionales de pagas extraordinarias de 34.494,96 euros (hecho conforme entre las partes).
En 7-1-04 suscribió contrato de trabajo eventual por circunstancias de la producción con Caixa d'Estalvis Laietana, por reproducido en su contenido (documentos nº 10 del actor y 33 de la demandada). En 1-7-04 las citadas partes acordaron la conversión de su contrato en indefinido, comunicándolo al SOC de Catalunya, teniéndose el acuerdo por reproducido en su contenido como doc. nº 11 del actor y 35 de la demandada y, en particular, su cláusula séptima relativa a que cuando el contrato se extinga por causas objetivas y la extinción sea considerada improcedente, la cuantía de la indemnización a la que se refiere el art. 53.5 del ET (RCL 1995, 997) , en su remisión a los efectos del despido disciplinario previstos en el art. 56 del ET (RCL 1995, 997) , será de 33 días de salario por año de servicio, prorrateándose por meses los periodos de tiempo inferiores a un año y hasta un máximo de 24 mensualidades.
Décimo . La mayoría de las cajas que conformaron en su momento Bankia, entre ellas Caixa d'Estalvis Laietana, carecían de modelos de valoración de desempeño sistemáticos, con registros anuales y basados en criterios homogéneos, por lo que Bankia decidió fijar el citado procedimiento de valoración del personal para tener a todos los empleados valorados según los mismos parámetros ( testifical de Aurelia ).
Décimo cuarto. En Caixa d'Estalvis Laietana al actor en 10-12-03 se le realizó un análisis del perfil personal y un cuestionario de ventas, cuyos contenidos se detallan en los documentos nº 31 y 32 del ramo de la empresa, teniéndose por reproducidos.
En las pruebas de capacitación realizadas por el actor en 6-10-08 en Caixa d'Estalvis Laietana alcanzó 7,52 puntos, y la empresa citada lo ascendió al grupo 1 nivel X con efectos de 1-10-08 (documentos nº 2 del actor y 36 y 37 de la empresa).
Caixa d'Estalvis Laietana en reconocimiento de su labor profesional le felicitó y asignó un plus de 1.200€/ año con efectos de 1-2-10 (documentos nº 3 del actor).
Décimo quinto. En el Anexo III del Acuerdo de 8/2/13 de Despido Colectivo, sobre "Criterios de Afectación de empleados, Marca de aplicación y Desarrollo" se recoge expresamente el sistema que se utilizaría para la designación de empleados afectados por las desvinculaciones, cuyo contenido se tiene por reproducido por obrar en autos.
Vigésimo primero . En la provincia de Barcelona se aceptaron por la empresa 330 propuestas de adhesión al programa realizadas en plazo, correspondientes a las menores valoraciones, exceptuando los representantes legales de los trabajadores, empleados con contratos de relevo, minusválidos, situaciones de especial sensibilidad (hijos minusválidos o enfermos, enfermedades graves, ...etc.) (Doc nº 22 del ramo de prueba de la demandada).
Vigésimo cuarto. Está pendiente de pago por la empresa al trabajador por el concepto de 3 días de vacaciones no disfrutadas, la cantidad total de 283,52€ (hecho conforme entre las partes)."
"Octavo. En conclusión, se califica el despido objetivo del actor del 12/11/13 como procedente, por concurrir los requisitos formales y las causas objetivas alegadas en la carta, y por producido por la empresa en el marco de un despido colectivo, acreditando las causas económicas del mismo (por pérdidas acumuladas en ejercicios 2011 y 2012) y cumpliendo con los términos del acuerdo colectivo de despido de 8/2/13, sin arbitrariedad en su aplicación, mediante designación empresarial directa, por selección de la empleadora por los motivos del ERE pactados y conforme con los criterios de afectación que en él se contienen, entre ellos, también la discrecionalidad, y la valoración del 2012 que efectivamente se le hizo, con la que se acredita que su valoración fue de 4'94 puntos,, según obra en autos como documentos nº 23 y 24 de la empresa en relación con la testifical de la demandada, que crea la necesaria convicción al respecto, en cuanto que participó en el proceso de valoración de los empleados realizado por la empresa en el 2012, antes del despido colectivo como técnico de recursos humanos, y no desvirtuada de contrario por el hecho de que no participase en concreto en el del actor, pues está documentado, y siendo qué la valoración previa al ERE realizadas por Bankia en el 2012 fue aceptada como válido criterio de selección por objetivo y adecuado por la negociación en el ERE, no habiendo obligación de realizar otra, ni de tener en cuenta otras realizadas con anterioridad en la entidad de procedencia, lo que habría por otra parte alterado lo convenido colectivamente en el acuerdo; en consecuencia, se declara válidamente extinguido su contrato de trabajo, con derecho a consolidar la indemnización reconocida en la carta de despido, quedando en situación de desempleo por causa a ella no imputable ( arts 53.4 y 55.7 del ET (RCL 1995, 997) , y 109 , 122.1 y 123.2 de la LRJS (RCL 2011, 1845) ), con desestimación de la pretensión de despido improcedente formulada en la demanda, y con absolución de la empresa y del Fondo de Garantía Salarial respecto de la misma."
La tesis del recurso se resume en que el despido debe ser declarado improcedente en razón a que la carta que lo comunica adolece del defecto de insuficiente información, defecto que produciría indefensión al trabajador, insuficiencia concretada en falta de información sobre " cuántas personas de su categoría de director fueron valoradas en la provincia de Barcelona; cuál fue su puntuación, donde estableció la nota de corte que determina que continuaban en la empresa, cuáles fueron los trabajadores cuyo contrato no se rescindió y a cuáles se les rescindió, etc ".
1.- Sobre la suficiencia de la carta de despido.- El marco legal vigente también es limitado a la hora de determinar el contenido de la carta de despido. El artículo 51.4 se limita a decir que el empresario tiene que proceder a notificar individualmente las extinciones contractuales " conforme a lo establecido en el artículo 53.1 ( ET (RCL 1995, 997) )", en un redactado similar al del artículo 14.1 del RD 1483/2012 (RCL 2012, 1474) . La problemática surge del hecho de que, además de la puesta a disposición simultánea de la indemnización y del preaviso que se contemplan en el mencionado artículo 53.1 (en aspectos ajenos a la presente litios), la letra a) de dicho precepto se limita a indicar que la comunicación tiene que cumplir dos requisitos: a) tiene que ser efectuada por escrito; y b) tiene que constar la causa.
Se indica así en la reciente STS 12.05.2015 (RJ 2015, 2429) (rec. 1731/2014 ) que "la comunicación escrita, tanto en el despido objetivo como en el disciplinario, para su validez formal debe proporcionar al trabajador un conocimiento claro, suficiente e inequívoco de los hechos que se le imputan o de las causas que se invocan como constitutivos del despido objetivo para que, comprendiendo sin dudas racionales el alcance de aquéllos, pueda impugnar la decisión empresarial y preparar los medios de prueba que juzgue convenientes para su defensa y que esta finalidad no se cumple cuando la aludida comunicación sólo contiene imputaciones o afirmaciones genéricas e indeterminadas que perturban gravemente aquella defensa y atentan al principio de igualdad de partes al constituir, en definitiva, esa ambigüedad una posición de ventaja de la que puede prevalerse la empresa en su oposición a la demanda del trabajador".
" Ciertamente, en el hecho probado quinto constan las circunstancias que permiten integrar el contenido de la carta de despido, en cuanto señala que: " Por las secciones sindicales se comunicó a la plantilla de la empresa la existencia de reuniones con la dirección desde 12.1.2012. La empresa informó a los trabajadores el 5.3.2012 de la presentación del ERE. Se les convocó a una reunión informativa para el 7.3.2012 y a una asamblea el 14.3.2012, el 15.3.2012 y el 16.3.2012. Se les informó sobre las condiciones del acuerdo suscrito en el ERE, que estaría a su disposición a través de las centrales sindicales. Se les convocó a una votación para el día 16.3.2012 y se les informó del resultado. El 20.3.2012 se les informó por la dirección de la firma del acuerdo. El 23.3.2012 se informó de los modelos de comunicación de extinción del contrato. Se informó el 28.3.2012 de las personas afectadas y de los efectos.
En consecuencia, ha de estimarse que el contenido de la carta es suficiente y cumple, como se ha dicho, las exigencias establecidas en el precepto denunciado, por lo que ha de rechazarse este primer motivo".
"La aplicación de la doctrina expuesta al supuesto ahora enjuiciado, debe comportar entender que la comunicación escrita de despido objetivo no se ajusta a lo prevenido en el art. 53.1.a) del Estatuto de los Trabajadores , aplicable también a los despidos individuales derivados de un despido colectivo por imperativo del art. 124.11 LRJS (RCL 2011, 1845) , ya que aquélla se limitaba a remitirse al contenido del acuerdo (que ni trascribía ni acompañaba) alcanzado entre la empresa y la representación legal de los trabajadores al finalizar el periodo de consultas ("de acuerdo con lo expuesto en el acta de la reunión final con acuerdo entre la representación de la empresa y los trabajadores realizada el pasado día 22 de octubre de 2012"), en el que además simplemente se afirmaba en abstracto "Que estudiado el expediente por los representantes de los trabajadores y analizadas las causas expuestas por la empresa causantes del mismo, se ha llegado a la conclusión del acuerdo siguiente: ... " , y se concluía, sin precisión y sin acompañar documentación alguna, que "los motivos de esta decisión residen en que la Empresa se encuentra en una situación muy difícil y complicada, tanto económica como productiva. A tal punto que, nos obliga a amortizar su puesto de trabajo pasando sus funciones a ser desempeñadas por el resto de trabajadores de la empresa, ya que de no ser así, no se podría garantizar la futura viabilidad de la misma, tal como se indica y prueba en la documentación correspondiente al Expediente de Regulación de Empleo presentado".
No obstante, en el caso del despido colectivo de BANKIA el criterio no ha sido uniforme. Así, a nuestra Sentencia 1522/2015, de 27 de febrero indicábamos: "junto al artículo 105.2 de la LRJS (RCL 2011, 1845) ya tratado, su anterior apartado 1º dispone que: "asimismo le corresponderá (al empleador) la carga de probar la veracidad de los hechos imputados en la carta de despido como justificativos del mismo", en este caso por qué se le ha incluido a la actora en base al ERE colectivo, obligación que en este caso ha sido incumplida por la empresa, ya que se desconoce el número del colectivo de subdirectores que existía en la provincia de Barcelona antes del despido, cuántos han sido objeto de despido por designación por la empresa previa solicitud del interesado, cuántos son necesarios para mantener la estructura de la empresa en este momento, cuántos han sido despedidos efectivamente, y sobre todo cual ha sido la nota de corte que ha justificado el despido de la demandante , ya que se conoce que obtuvo 6 puntos en su valoración, pero se desconoce la de quienes no han sido despedidos, ya que únicamente consta la valoración de todos y cada uno de los Directores y Subdirectores, comerciales y auxiliares, así como de los Subdirectores que solicitaron su adhesión voluntaria, en el anexo adjunto al correspondiente certificado, en el cual se evidencia la aceptación de desvinculaciones respecto a trabajadores con valoraciones más bajas (de 3,75 en el primero de los casos), no existiendo constancia de la fijación de una nota de corte que determinara la selección de los finalmente despedidos, más allá del criterio establecido en el propio acuerdo, (texto este último cuya inclusión pide la empresa en la modificación de hechos probados), de lo que deduce que sí se valoraron los puestos de trabajo, pero desconociéndose si esas valoraciones, que tenían un arco muy amplio, fueron o no determinantes para elegir a los trabajadores que se despidió mediante despido objetivo individual, con la consecuencia de que la Sala está planamente de acuerdo con el contenido del apartado VI de los fundamentos de derecho de la sentencia recurrida sobre la "falta de acreditación de los motivos de afectación individual", de la trabajadora demandante, omisión por parte de la empresa que más que producirle indefensión a la actora se la infiere a ella misma por cuanto en el acto del juicio no pudo probar la veracidad de unos hechos que no figuran en la carta de despido y que tampoco ha podido probar en el juicio oral ni en esta fase de recurso de suplicación" . Un criterio similar hemos seguido en la Sentencia 3641/2015, de 5 de junio (AS 2015, 1576) . Por contra, en la 2636/2015, de 16 de abril (PROV 2015, 156234) indicábamos: "no parece poder afirmarse que elart. 53 del ET (RCL 1995, 997) imponga a la empresa la obligación de determinar en la carta de despido individual derivada de procedimiento colectivo pactado con los representantes de los trabajadores como es el caso examinado, los supuestos motivos o razones han sido las determinantes de la elección del trabajador afectado, pues en el caso de autos, los criterios de selección eran ya conocidos por los representantes de los trabajadores que no sólo participaron como legalmente se exige en el período de consultas que se inició el 9-1-2013 sino que tras ellas se llegó al acuerdo de 8-2- 2013 y se manifiestan en el citado Acuerdo y en los Anexos al mismo, acuerdo".
Desde este punto de vista resulta evidente que el trabajador tiene que conocer los criterios de adscripción finales acordados o decididos unilateralmente por el empresario. Cómo hemos dicho anteriormente la causalidad en estos despidos no se limita sólo a la existencia de pérdidas o la concurrencia de dificultades en relación a los tipos legales, sino también respecto a si los parámetros delimitadores de la capacidad extintiva empresarial se adecúan a legalidad y/o han sido cumplidos en la selección de la persona afectada. El trabajador tiene que conocer no sólo porque se le despide, sino porque él ha resultado seleccionado (obviamente, cuando no se trata de cierre íntegro de empresa). Cuando el empresario determina unos criterios de adscripción no sólo está afirmando que hace falta una reestructuración por motivos económicos, técnicos, organizativos o de producción; también esta señalando los déficits de plantilla y las pautas a seguir en relación a la afectación de parte de su plantilla. La "causa", por lo tanto, acontece polifacética. Por lo tanto, a juicio de la Sala en la carta de despido tienen que constar en forma fehaciente los criterios de adscripción en forma general. Y la dicha conclusión sólo tiene una excepción: si el empresario prueba que el trabajador ha tenido previamente conocimiento -o lo ha podido tener- de los referidos criterios de adscripción. Es esta una lógica postulable de todos los supuestos: haya o no acuerdo o exista o no listado nominal pactado de afectados.
3. Aplicación de los anteriores criterios al supuesto enjuiciado. - Se deriva de las presentes actuaciones que a la carta de despido se hacían constar los criterios de adscripción (que además, fueron colgados en la intranet de la empresa). Por otro lado, en la carta de despido se hacía constar la puntuación obtenida en forma individualizada por la demandante en el ámbito provincial de referencia, en relación a criterios de afectación que bien pueden ser calificados como subjetivos y no subjetivos (perfil profesional, adecuación a los puestos de trabajo y, en especial, la valoración personal de la pidiendo). Por lo tanto, aquellos requisitos que anteriormente hemos exigido se ha cumplido plenamente en el caso objeto del debate de la Sala.
No estante conviene señalar, para completar el razonamiento, que la sentencia de 17 de noviembre de 2015 termina desestimando el recurso empresarial, lo cual para un lector poco diligente podría llevar a la conclusión de que debería haber sido estimado el presente recurso: pero las razones por las que en aquel caso se desestima el recurso empresarial nada tienen que ver con cuanto ha ocurrido ahora, sino con un razonamiento de arbitrariedad no compartido por la empresa en fase de recurso (" Ahora bien, dicho el anterior, habrá que observar que el juzgador del primer grado, si bien en el juicio de formalidad considera que la misiva extintiva no cumple los requisitos necesarios -criterio que, como se desprende de las previas reflexiones no compartimos- entra también a hacer una valoración de los criterios concretos de valoración de la demandante así, se afirma a la Sentencia del primer grado: ... Habrá que reseñar que en las presentes actuaciones se había practicado, a instancia de la parte actora, prueba anticipada, entre otros aspectos, en relación a las entrevistas, comunicación e información de todo el proceso de selección y evaluación. Obsérvese como dichas constataciones se enmarcan ya no tanto en el juicio de formalidad (contenido de la carta), sino en el de causalidad en el sentido ancho por el cual antes abogábamos. De esta forma aquello que se sustenta es, esencialmente, que la actora ha sido valorada en forma arbitraria. Y esto se hace en base a una serie de afirmaciones de valor indudablemente fáctico que no han sido atacadas por la vía correspondiente en el recurso "), lo cual hace inviable su traslación al presente caso donde semejante cuestión ni se ha planteado en la instancia, ni en el recurso.
Por otra parte el recurso razona en dos direcciones diferentes que debemos resolver. En primer lugar, se señala que siendo cierto que la valoración alcanzada fue 4'94 dicha valoración es distinta y muy inferior a la que le había realizado la anterior empleadora previa a la integración, que alcanzó los 7,5 puntos; y el juez no tuvo en cuenta que la carta de despido adolece de falta de explicación sobre semejante diferencia. Pero en la Sala entendemos que ningún reproche merece la sentencia en la medida en que esta valoración se produce en otro contexto completamente diferente (anterior a la integración en BANKIA S.A.) y bastante alejada en el tiempo, pues no olvidemos que se realiza en octubre de 2008 (hecho declarado probado 14º): En tales circunstancias resulta razonable que la sentencia recurrida otorgue poco valor a esa calificación y no estime que ello abona la insuficiencia de información en la carta despido.
Por fin el recurso señala que no ha quedado claro si la " valoración de 4'95 se efectua por función de director, que en el momento del despido ya no realizaba, o era por sus funciones de comercial que venía realizando por decisión de la empresa desde mayo del 2013 ". Pero esa objeción queda perfectamente despejada en el hecho declarado probado 12º en el que se señala con claridad que dicha valoración data del 16 de noviembre de 2012, cuando trabajaba como director en la oficina 6794, y se le cambió a la 09251 en el mes de mayo de 2013, cuando ya había sido suscrito el acuerdo colectivo: es evidente pues que la valoración que señala la carta de despido -al ser la efectuada en 2012- sólo puede referirse a su condición de director, razón por la que tampoco la sentencia comete error alguno al no entender que la ausencia de mayor explicación en la carta de despido implique la improcedencia del mismo.

References: e contrario
 artículo 51
 artículo 53
 artículo 14
 artículo 53
 artículo 105