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Timestamp: 2018-05-23 01:07:21+00:00

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V. 2018/05. EXPERTO EN DERECHO ®:: INCIDENCIA DEL JUS SOLÍ (DERECHO DE SUELO) EN LA REPÚBLICA DOMINICANA.
5. Fundamentos teóricos del Jus Solí
6. Consecuencias del Jus Solí en la República Dominicana
7. La nacionalidad de origen en la República Dominicana.
8. Problema migratorio en la República Dominicana.
9. Propuesta para la solución del conflicto del Jus Solí en la República Dominicana.
La Declaración Universal de Derechos Humanos afirma de manera inequívoca que “toda persona tiene derecho a una nacionalidad”, y que “a nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad”.
La Constitución Dominicana establece en el Titulo III, Sección I, Articulo 11, referido a los Derechos Políticos y a la Nacionalidad, que son dominicanos “Todas las personas que nacieren en el territorio de la República, con excepción de los hijos legítimos de los extranjeros residentes en el país en representación Diplomática o los que están de tránsito en él.” Es decir que la Constitución ha asimilado el Jus Solí como el sistema determinante para la Nacionalidad.
Si bien es cierto que la República Dominicana se encuentra inmersa en una situación de tensión de ilegalidad de haitianos en territorio nacional; no menos cierto es que el país debe ser concienzudo en cuanto a las mediadas que ha de tomar para la solución de esta situación, teniendo como instrumento las disposiciones de la Constitución y particularmente las herramientas internacionales de los que es parte. nstitucila solucio menos cierto es que el pa
1- Analizar los Fundamentos teóricos del Jus Solí
2- Determinar cuales son las consecuencias del Jus Solí en la República Dominicana.
3- Examinar los requisitos en la República Dominicana para Adquirir la Nacionalidad de Origen.
4- Identificar las Implicaciones por el reclamo de los emigrantes haitianos nacidos en territorio Dominicano.
5- Elaborar una propuesta de solución al conflicto del Jus Solí en, la República Dominicana.
Esta Investigación respondió a un estudio descriptivo; éste describe una situación o eventos. “Los estudios descriptivos buscan especificar las propiedades importantes de personas o grupos, o cualquier otro fenómeno que se ha sometido a análisis. Miden o evalúan diversos aspectos del fenómeno a investigar.”1 Para el caso del presente estudio, se permitirá brindar las bases cognoscitivas para posteriores investigaciones, por ello permite flexibilidad porque puede ser más o menos general o detallado.
1.1 Origen del Jus Solí.
Los orígenes del sistema Jus Solí remontan a la época feudal, sistema que, como dice A. Wiss. “hacia del hombre el esclavo y el accesorio inseparable de su tierra”.
La constitución de la República Dominicana de 1907, establecía que eran dominicanos: “1ero. Todos los nacidos en territorio de la República Dominicana, sean cual fueren la nacionalidad de sus padres”.
1.2 Origen del Jus Solí en la República Dominicana
La Constitución de Núñez de Cáceres de 1821 sólo concibió la adquisición de la nacionalidad por el Jus Solí al establecer que “Son ciudadanos del Estado independiente de la parte española de Haití todos los hombres libres de cualquier color o religión que sean nacidos en nuestro territorio o aunque lo sean en país extranjeros si llevaren tres años de residencia o fueran casado con mujer natural”.3
Es de conocimiento que el Acta de Núñez de Cáceres se inspiró en la constitución Española de Cádiz de 1812, pero en lo que respecta a la nacionalidad, no la siguió completamente, ya que es Constitución aplicaba tanto el Jus solí como el Jus Sanguinis, al establecer que eran españoles “Todos los hombres libres nacidos o avecindados en los dominios de las Españas y los hijos de éstos”.4
Las Cláusulas que establecía la Constitución de 1844, sobre la adquisición de la nacionalidad por el Jus Solí y Jus Sanguinis, eran las siguientes: Por el Jus Solí, a) Los nacidos en el país y que estuvieren residiendo actualmente en él; b) Los nacidos en el país y que estuvieren en el extranjero siempre que regresen a fijar residencia en él; c) Los españoles dominicanos que emigraron en 1844 y optaren por volver a residir en el país, siempre que en el ínterin no hubieren luchando contra la República o la hubieren hospitalizado de algún modo; A través del Jus Sanguinis, eran dominicanos los hijos o descendientes de oriundos de la antigua parte española que vinieren a fijar su residencia en la República.
Más tarde, las Constituciones de 1854 y 1858, en un intento de permitir la nacionalidad por el Jus Solí, consagraron este principio, pero solamente como un derecho a opción a favor de los nacidos en el país. En ese sentido se decía que son dominicanos “Todos los nacidos en el territorio de padres extranjeros que invoquen esta cualidad, cuando lleguen a su mayor edad”.5
Fue luego de que la República readquiriera su independencia, cuando el Jus Solí logro establecerse de manera absoluta e inmediata. La Constitución Restauradora de 1865 disponía en ese sentido que eran dominicanos “todos lo que nacieren en el territorio de la República, sean cual fuere la nacionalidad de sus padres”.6 La consagración de este mecanismo era un imperativo del momento para la República, la cual había pasado por una larga jornada de lucha y necesitaba reponer su población a la mayor brevedad posible. Por demás, la guerra había sido contra los españoles y el temor de dar la nacionalidad a los descendientes de haitiano había ido desapareciendo.
La Constitución vigente 1966, dispone en el primer ordinal de su articulo 11 que son dominicanos “todas que nacieren en el territorio de la república, con excepción de los hijos legítimos de los extranjeros residentes en el país en representación diplomática o los que estén de tránsito en él”.
De acuerdo a algunos autores, la solución consistente en aplicar esta excepción exclusivamente a los funcionarios extranjeros que gocen de inmunidades diplomáticos, pero la solución no es tan sencilla, debido al hecho de que si bien es cierto que los cónsules gozan de esas inmunidades, las mismas contrariamente al caso de los diplomáticos quienes gozan de inmunidad absoluta, les está reservando exclusivamente al ejercicio de sus funciones.
Sin embargo, y a pesar de estas argumentaciones, no puede caber duda alguna de que la excepción contemplada a favor de los diplomáticos y que apareciera por primera vez en la Constitución en 1875, tiene como fundamento, además del respeto a la soberanía del Estado, el hecho de que la familia del diplomático por la precariedad de su estadía en el país, nunca se asimilará al mismo, por lo que cualquier empeño en tal sentido sería frustratorio. Frente a este razonamiento, cabria entonces preguntarse si no existe también las mismas razones para los cónsules. Se entiende que sí La otra excepción relativa a los extranjeros de tránsito en el país también resulta confusa en aplicación, para algunos Juristas el término tránsito debe interpretarse como no residente, a lo que equivaldría decir que gozan de la condición de dominicanos los hijos nacidos en el país de los extranjeros no residentes. El Dr. Álvarez (1989), basa su criterio en el hecho de que cuando apareció por primera vez esta excepción en la Constitución de 1907, el texto se refería a extranjeros que no hubieren fijado su residencia en República Dominicana.
Conviene salir al paso de la creencia errónea de que el Jus Solí excluye al Jus Sanguinis, es decir que atribuida la nacionalidad por el hecho del nacimiento se pierde la reconocida por los vínculos paternos hasta llegar a la mayor edad, y principalmente hasta prestar el servicio militar los varones, la verdad jurídica en punto a nacionalidad y en caso de conflicto en que los hijos de extranjeros poseen nacionalidad y para optar resueltamente por la del Jus Sanguinis les basta retornar al país de origen de la familia y optar por él valiéndose de los medios militares o consulares del caso (Doble Nacionalidad. Extranjero).
Según Luís Arias Núñez (1998), en el sistema Jus Solí la principal característica la constituye la determinación de la nacionalidad por el lugar del nacimiento del individuo. Todos los individuos nacidos en el territorio de un Estado tienen la nacionalidad del mismo, con residencia de la nacionalidad de sus padres. A diferencia del sistema Jus Sanguinis, cuyo fundamento estriba ante todo en lo biológico, puede decirse que el sistema Jus Solí se fundamenta en una ley sociológica que, bajo la influencia del medio.
1.3 Jus Sanguinis.
1.4 Fundamentos del Jus Solí y Jus Sanguinis.
El Jus Solí, en cambio, se fundamenta en otras razones; específicamente, sociológicas. Se argumenta que las costumbres, las ideas y la educación recibidas por el individuo en el medio donde nació forjan una mentalidad que hace desvanecer la influencia hereditaria. Como dice la frase “El lugar hace el hombre”.
Ciertamente, estas argumentaciones no dejan de ser convincentes, más habría que conferirles valor relativo y no desligar la escogencia por parte de los Estados de uno u otro sistema de las razones históricas y políticas. “La cuestión del problema del Jus Solí y al Jus Sanguinis es más de orden político y práctico que de origen étnico, la situación demográfica es la que impone la solución”.9
Por otra parte, una razón de índole político de mayor peso fue la adopción Americana del Jus Solí: Los nuevos Estados Americanos tenían forzosamente que considerar como nacionales a los nacidos en su territorio, ya que en caso contrario no aumentarían suficientemente su población. Las conveniencias y los intereses de Europa eran precisamente contrarios: la adopción del Jus Solí paulatinamente su población, debido a las continuas emigraciones como certeramente advierte Niboyet: “para un país de inmigración, constituye, a veces, una necesidad política, y una cuestión. Por lo tanto, de vida o muerte, absorber esos extranjeros lo más rápidamente posible para lo cual tendrán que haber amplias aplicaciones del Jus Solí”.10
Según el destacado Jurista Dominicano el Lic. Pelegrin Castillo, en una de sus acostumbradas conferencias, pone de manifiesto que pretender que una irregularidad (la inmigración ilegal) genera una legalidad (la nacionalización automática del nacido en el territorio), como consecuencia y aplicación del Jus Solí, es una aberración juridica interesada en nacionalizar como dominicanos a haitianos ilegales y sus hijos, los que según la constitución Haitiana reza que son haitianos donde quiera que estos nazcan, por lo que la nacionalización por nacimiento en el territorio de la República Dominicana, al estar regulada, los ciudadanos de otros países, solo cuando son mayores de edad pueden optar por la ciudadanía dominicana, pero para ser beneficiado con el otorgamiento de esta documentación, deben calificar para su obtención según las demás naciones (Estados Unidos, Canadá, Francia y España, entre otros países), los que pretenden que los Dominicanos hagan con los haitianos, lo que ellos no hacen con ciudadanos de otros países, lo que solicitan ser nacionalizados o naturalizados en los países, amigos de Haití.
Siguiendo con las consecuencias del Jus Solí en la República Dominicana, la Iglesia Católica pronunció en la Conferencia del Episcopado Dominicano, su parecer sobre el fenómeno de la creciente inmigración haitiana en el territorio dominicano alegando que es grave, por la situación precaria de Haití que la provoca; por el modo irregular como mayoritariamente se hace por las implicaciones internacionales empeñadas en que la República Dominicana solo asuman el problema de Haití, por la incapacidad para hacerlo por las diferencias culturales que podrían generar continuos conflictos, por las complicidades, inadmisibles y corruptas que generan, por las precariedades económicas que produce siendo empleados irregularmente al margen del Código de Trabajo; por el retraso de la modernización del sistema productivo Dominicano por la mano de obra barata y no calificada que oferta y es aceptada y por el desplazamiento de mano de obra Dominicana más exigente en retribución en el cumplimiento con las cargas sociales aumentando así el desempleo nacional.12
Por otra parte la Suprema Corte de Justicia en su dedición realiza una interpretación de lo que debería ser entendido como “Persona en Tránsito” para los fines de otorgar la nacionalidad dominicana, al margen de lo que establece ya la ley General de Migración.
Tomando eso como base la Suprema Corte de Justicia asimiló que “en tránsito e emigrante ilegal” son términos equivalentes y que en consecuencia a esta última categoría no le corresponde tampoco la nacionalidad dominicana.13
La Comisión presentó la demanda con base en el artículo 61 de la Convención Americana, con la finalidad de que la corte declarara la responsabilidad internacional de la República Dominicana, por la razón presunta violación de los artículos 3 (Derecho al Reconocimiento La Comisión alegó en su demanda que el Estado, a través de sus autoridades del Registro Civil, negó a las niñas Yean y Bosico la emisión de sus actas de nacimientos, a pesar de que ellas nacieron en territorio del Estado y de que la Constitución de la República Dominicana (en adelante la Constitución) establece el principio del Jus Solí para determinar quienes son ciudadanos Dominicanos.
A su vez nación es identificada por un conjunto de individuos unidos por una serie de lazos causales que se manifiestan con diversa fuerza en el correr de los siglos, pero que sirven todos de aglutinante y se diferencian de las demás naciones. Al respecto existen autores que enfatizan que el territorio es decisivo para cohesionar la nación, otros se apoyan en la religión, otros en la lengua, o bien la voluntad común; también en “la raza”. Sin embargo en el derecho contemporáneo el componente “raza” ha sido relegado, por considerarse una franca violación a los derechos humanos. Sin embargo en la historia la identificación y conservación racial contribuyó a la consolidación de la nación y la continuidad de la nacionalidad racial, es decir a identificarse por el nexo raza con su nación.
1- Para los efectos de determinar los derechos que gozan los extranjeros.
2- Para los efectos de solucionar los conflictos de leyes.
3.3 Nacionalidad de origen.
3.4 Fuentes de la Nacionalidad de Origen.
1- Jus Solí, según el cual la nacionalidad de una persona queda determinada por el lugar del nacimiento, sea cual fuere la nacionalidad de sus padres.
2- Jus Sanguinis, en que el hijo sigue la nacionalidad de los padres, sea cual fuere el lugar del nacimiento; y
3- Un sistema combinado de los primeros, que reviste variadas modalidades y según el cual el hijo sigue una u otra nacionalidad hasta el momento en que puede manifestar una opinión propia y resolver exclusivamente por una de ellas.
3.5 Criterios en Pro del Jus Sanguinis.
· El de la unidad de nacionalidad de la familia, es indudable que es la raza la que debería constituir el fundamento del vínculo político de la nacionalidad, el medio de unirse a un Estado. El vínculo de sangre es, en efecto, el que mejor manifiesta la voluntad de los interesados, mientras no haya prueba en contrario; en el seno de una misma familia, el vínculo de sangre contribuye al mantenimiento de una nacionalidad uniforme, lo cual asegura la unidad moral y simplifica numerosos problemas.
· El interés del Estado es no poseer nacionales faltos por su formación familiar de la necesaria lealtad hacia él. Es razonables pensar que el recién nacido desea integrarse al estado al que sus parientes pertenecen y obedecer a sus mismas leyes. Estas leyes convienen al niño como a su padre, porque están modeladas teniendo en cuenta las cualidades y costumbres constitutivas de la raza que este último ha trasmitido con la vida.
3.6 Criterios en Pro del Jus Solí.
· La existencia de la soberanía estatal en no mantener demasiados elementos extraños en su territorio. De no aceptarse la aplicación del Jus solí, llegaría a realizarse en la formación de un Estado el fenómeno de un estado con una mayoría de habitantes sin vinculaciones políticas; y
· La influencia social en la formación del individuo. El vínculo del suelo es el preponderante. Al medio en que el hijo se educa es al que se deben, en efecto, las diversas cualidades que caracterizan a un nacional. La educación recibida puede, por lo menos, influir sobre el carácter tanto como los vínculos de sangre, llegado a contrarrestarlos. Entre dos individuos, uno de los cuales nace fuera de República Dominicana de padres Dominicanos y que en República Dominicana, se educa en ella, aprende en este país las primeras letras y desarrolla en el mismo su mentalidad ¿no es el segundo el que ofrece mayores garantías? El primero quizás no tendrá de Dominicano más que el nombre, mientras que el segundo será de hecho un verdadero nacional.
3.7 Aplicación de uno u otro Sistema.
PROBLEMA MIGRATORIO EN LA REPUBLICA DOMINICANA.
4.1- Historia de la emigración haitiana.
La inmigración haitiana más o menos masiva hacia la República Dominicana comienza propiamente con la ocupación norteamericana en ambos países en los años 1914 y 1924.
Dicha inmigración se produce ante el incremento de la producción azucarera en la República Dominicana, promovida por los Estados Unidos ante los problemas del cultivo de la remolacha en Europa por el estallido de la primera guerra mundial. Es verdad también que durante la ocupación se utilizó mano de obra haitiana en la construcción de carreteras.
Los infantes de marina de ambos lados se encargaron de proporcionar la mano de obra haitiana necesaria para el corte de caña; de traer esa mano de obra, controlarla y retornarla.
Al retirarse los Estados Unidos de ambas naciones, siguió la misma práctica siendo sustituidos los marines norteamericanos por miembros del Ejército de ambos lados.
El control fue siempre meramente policial sin cuidar mucho que las condiciones de vida y de trabajo de los contratados fuesen justas y respetuosas de los derechos humanos, produciéndose desde entonces claras conculcaciones de los derechos humanos en la contratación, en la transportación, en los salarios, en las condiciones de los bateyes, en la libertad de movimiento y en el cobro de peajes inadmisibles al salir y al retornar a su país por parte de militares y oficiales de migración.
Con la aparición de la tiranía trujillista, la apropiación de la mayoría de los ingenios por parte del tirano y la existencia de algunos ingenios privados todo siguió igual.
Suprimida la tiranía, y creado el CEA, se produjeron algunas mejoras, sobre todo en la contratación de los braceros, pero tanto el CEA como los ingenios privados en general siguieron descuidando el cumplimiento de fundamentales derechos humanos y laborales de todo inmigrante.
Es justo decir que a pesar del mal trato, fueron muchos los que se quedaron en la República Dominicana de forma irregular.
Conviene recordar que, a partir de la liquidación de la tiranía (1961), la República Dominicana se convirtió de un país inmigrante en un país emigrante con un fuerte éxodo primero hacia los Estados Unidos y hoy también a diversos países europeos.
En un primer momento la emigración fue ejemplarmente regular pero hoy no son pocos los intentos de emigración irregular Estos hechos le obligaban al Estado dominicano a tener bien definida política su migratoria, una adecuada y moderna legislación migratoria y un seguimiento cercano de emigrantes e inmigrantes. Tanto más que la República Dominicana es signataria de convenios internacionales y regionales acerca de la migración. Eso, sin embargo, no sucedió hasta el 2004.
La preocupante inmigración haitiana surge a partir de los años ochenta, al producirse en la República Dominicana el declive de la producción azucarera y abandono del campo, el crecimiento notable del turismo, la multiplicación de las zonas francas, la creciente economía de servicios y la conversión rápida de una nación predominantemente agrícola y campesina en un país urbano; y al mismo tiempo al agravarse progresivamente la situación económica, política y social de Haití con acelerados índices de desorden, desorganización, desabastecimiento, descomposición social y política, tráfico de drogas, violencia y por consiguiente inseguridad ciudadana, no obstante la presencia de militares y policías enviados por la ONU con miras a imponer el orden y la paz.
La conjunción de todas estas causas ha ido produciendo un éxodo masivo incontenible, de tal modo que, a excepción de las zonas francas, hoy los haitianos, que antes se ubicaban casi exclusivamente en los bateyes, son vistos ahora no sólo en ellos sino también en todo tipo de agricultura, en la construcción privada y en las obras públicas, en el sector informal de servicios (en concreto en el doméstico), en la industria y el comercio, (sobre todo ambulante), en los hoteles y hasta en la mendicidad organizada.
No faltan personas y grupos que irresponsablemente proclaman que la República Dominicana debe asumir casi en solitario el sacar a Haití de su situación. Hasta se asegura que defienden que ambas naciones deben fusionarse en una sola, solución que ambos pueblos rechazan.
Es triste que el éxodo haitiano hacia la República Dominicana, esté siendo fomentado por redes de tráfico humano y grupos que actúan sin tener en cuenta la situación humana de las personas y la situación del país. 16
4.2 Status de Ilegalidad de los inmigrantes Haitianos.
Según las autoridades de migración han señalado que alrededor de 500,000 a 700,000 haitianos se encuentran en territorio dominicano, y sólo 5% de ellos posee documento de identidad, uno de los principales problemas de este sector de la población residente en la situación de irregularidad permanente en que viven. Un gran número de haitianos vive en la República Dominicana por 20, 30 años o más sin llegar a tener un status legal.
Muchos países, después de largos períodos de residencia, otorgan la ciudadanía, otros países reconocen, por lo menos, el status de residente permanente, sin embargo, este no es el caso con los haitianos que se encuentran en la República Dominicana. La mayoría de haitianos ingresaron a la República Dominicana sin tener documentos que prueben su identidad y tampoco se encuentran registrados en la Embajada o Consulado Haitiano, por una parte, no son reconocidos como ciudadanos o residentes dominicanos y por otra después de largos años pierden ellos y sus hijos sus contactos con Haití.
La situación de ilegalidad se transmite a los hijos aún cuando éstos hayan nacido en la República Dominicana, los hijos no tienen documentos porque tampoco los padres lo tienen, es prácticamente imposible obtenerlos, ya sea porque los funcionarios de los Hospitales o de las Oficinas del Registro Civil se niegan a dar una acta de nacimiento o porque las autoridades pertinentes se niegan a inscribirlos en el Registro Civil.
El argumento que normalmente dan los funcionarios gubernamentales es que los padres sólo poseen el documento que los identifica como trabajadores temporales, ubicándolos así en la categoría de extranjeros en tránsito, a pesar de vivir por años en la República Dominicana.
Esta situación debe verse a la luz del artículo 11 de la constitución de la República dominicana que consagra el principio de Jus Solí el que señala que: Son Dominicanos: “Todas las personas que nacieren en el territorio de la República Dominicana con excepción de los hijos legítimos de los extranjeros residentes en el país en representación Diplomática o los que están de tránsito en él.”17
El caso de Tesius Pierre: El 5 de Agosto de 1997, Tesius Pierre trató de registrar a sus cuatro hijos menores, presentó al Oficial del Registro Civil los Carnets de identificación que a él y a su mujer les habían expedido el Concejo Estatal del Azúcar (CEA), así como declaraciones o certificaciones de Hospitales en que se daba fe del nacimiento de sus hijos en la República Dominicana, el Oficial rehusó a registrar los nacimientos, indicando que el solicitante y su mujer no estaban en situación legal, el Oficial rechazó los carnets del CEA como prueba de identidad a los efectos del registro y manifestó que los padres debían tener cédulas dominicanas.
El 11 de Septiembre MUDHA y el CDDH solicitaron ante el Procurador Fiscal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de la Provincia de Monte Plata, que autorizara la declaración de 20 niños de la comunidad de Batey Verde Sabana Grande de Boya; diez meses más tarde el Procurador Fiscal resolvió: “Denegarse la presente solicitud de declaración tardía de nacimiento, por no estar amparada en la documentación y procedimientos que rige la materia”. 18
Durante su visita a la República Dominicana, la Comisión fue informada por las autoridades gubernamentales del Anteproyecto de ley de Migración, ahora ya Ley No. 285-04 Sobre Migración, como se señalamos anteriormente, la constitución estipula que son dominicanas todas las personas nacidas en territorio dominicano, a excepción de las que se encuentran en tránsito.
4.3 Los Residentes Temporales y los no Residentes, a la luz de los artículos 35 y 36 de la le No. 285-04, Sobre Migración
El artículo 35 acredita cuales son los Residentes temporales admitidos en la República Dominicana, los cuales son los siguientes:
1. Científico, profesionales, periodistas, personal especializado, deportistas y artistas, contratados por instituciones públicas o privadas que desarrollen actividades en el país.
3. Técnicos, artesanos y trabajadores de alta calificación en sus oficios.
4. Religiosos, pertenecientes a iglesias, órdenes o consagraciones reconocidas en el país, que vengan a desarrollar actividades propias de su culto, docentes o asistenciales.
5. Asilados, políticos conforme la legislación vigente.
6. Refugiados, conforme la legislación vigente.
7. Cónyuge e hijos menores por las personas mencionadas en los apartados anteriores de este artículo.
8. Aquellos extranjeros que, sin es comprendidos exactamente en los apartados anteriores, fueren excepcionalmente autorizados por el Director General de Migración, valorado para ello la actividad a desarrollar y el provecho que pueda generar ésta para el país.
9. Extranjeros que ingresen al territorio nacional dotados de una visa de residencia con la obligación de completar dentro del país los procedimientos correspondientes de formalización de la residencia dominicana.
El artículo 36 consagra que son admitidos como no Residentes los extranjeros que califiquen en alguna de las siguientes subcategorías:
1. Turistas, entendiendo por tales a los extranjeros que ingresen al país con fines de recreo, esparcimiento, descanso o diversión, contando con recursos suficientes para ello.
2. Personas de negocios, las cuales visitan al país por el motivo de sus actividades empresariales o comerciales así como para evaluar el establecimiento de tales actividades.
4. Pasajeros en tránsito hacia otros destinos en anterior.
5. Trabajadores temporeros, entendiendo por tales a todos aquellos extranjeros que ingresan al territorio nacional para presentar sus servicios laborales por un tiempo determinado, y bajo contrato, de forma individual o formando parte de contingentes, por personas físicas o morales que explotan en el país unidades económicas de producción, distribución de bienes y servicios, y de acuerdo a las asignaciones de cuotas y planes de política migratorias que elabore el Consejo Nacional de Migración. Para los fines de la presente ley, los Contratos Estaciónales de la industria azucarera se reputarán contratos de trabajo por tiempo Determinado.
6. Habitantes fronterizos de las comunidades fronterizas que desarrollan actividades no laborales, dedicados a faenas de pequeño comercio, entendiendo por tales, a los extranjeros que residen en áreas fronterizas limítrofes al territorio nacional y que ingresan al país dentro de un perímetro de la frontera, debidamente autorizados a realizar actividades licitas y productivas, regresando diariamente a su lugar de residencia.
7. Personas integrantes de grupos en razón de su actividad deportiva, artística, académica o de naturaleza conexa.
8. Estudiantes que ingresen al país para cursar estudios como alumnos regulares en establecimientos reconocidos oficialmente.
Dice el párrafo que los no Residentes son consideradas personas en tránsito, para los fines de aplicación del artículo 11 de la constitución de la República.19
4.4 A que se debe el Problema Migratorio haitiano.
Las consecuencias del número de inmigrante haitiano en el país son de unos 4,000. Es imposible recopilar datos sobre inmigrantes ilegales, específicamente debido a la dificultad de efectuar verificaciones precisas en una frontera de 1,500 kilómetros, incluidos 380 kilómetros de frontera terrestre con Haití. Muchos de los haitianos entran en la República Dominicana ilegalmente lo hacen sólo para eludir problemas económicos, sino por crisis políticas ocasionales, y los efectos de fenómenos naturales como ciclones, factores que crean amplias fluctuaciones en la tasa de entrada ilegal.
Es mucho lo que se ha dicho a través de los medios de comunicación y los foros internacional es sobre la situación dominico-haitiana, lamentablemente, sin embargo, casi nunca hay algo constructivo y positivo en los comentarios, parece que las pasiones han obstruido la razón. Lo lógico, entre personas civilizadas, sería la búsqueda conjunta de soluciones para una vida digna y una relación productiva y armoniosa entre estos maravillosos países, República Dominicana y Haití, vecinas y hermanas, son las patrias que nos han legado nuestros respectivos ancestros; esos que marcaron la Historia Universal por sus ideas de libertad y de igualdad, por su heroísmo y por su gran sueño de que seamos naciones dignas. Es evidente que en el período actual, en la sociedad dominicana hay un resurgimiento del antihaitianismo, liderado y entretenido por un sector ultra nacionalista, que lleva a la población mensajes constantes de un supuesto peligro haitiano inminente, entre los ejes del discurso ultra nacionalista dominicano hay algunos puntos recurrentes como lo que llaman “Invasión Pacifica” de haitianos y haitianas, el alegado de que las grandes potencias quieren sustraerse de sus responsabilidades hacia Haití y traspasar así la carga a la República Dominicana y el rechazo a los proyectos en conjunto entre República Dominicana y Haití, ya que según dicen los dos países conocen realidades diferentes.
Lo que invasión pacifica es un término utilizado para manipular y deformar el real motivo de la migración haitiana a República Dominicana, todos sabemos que la constantes migración haitiana, igual que la dominicana hacia Puerto Rico es únicamente y exclusivamente de índole económico, el uso impropio y abusivo del término “Invasión Pacifica”, despierta en cada dominicano (a), naturalmente el sentimiento nacionalista incrustado en él o en ella, del lado haitiano, la reacción es más lenta y tardía.
Entre nosotros, el nacionalismo, automática y únicamente, el refugio y escenario, el lugar desde el que se han emprendido las luchas contra grandes potencias como EEUU, Francia, España. En la mente haitiana, no cabe el nacionalismo como una actitud para la relación entre dos países pobres, dentro de nosotros, es difícil despertar sentimientos nacionalistas u ultra nacionalista con relación a República Dominicana, o Jamaica, u otros países pobres.
Las soluciones a esta migración tienen que empezar por el entendimiento de su verdadera naturaleza, que es económica, las dos naciones, en realidad se han beneficiado de esta migración. Del lado haitiano, construye un escape a tensiones económicas y sociales, pero también del lado dominicano, ha facilitado el desarrollo acelerado de sectores claves de su economía, ahora bien, la pregunta hoy sería es que la República Dominicana ha alcanzado su nivel máximo de capacidad de absorción de la masiva migración haitiana. No se tiene cifras exactas del número de haitianos (as) en República Dominicana, pero todo parece indicar que Si, que ha tocado los niveles aceptables.
Todo parece indicar que la migración haitiana ha sobrepasado quizás la oferta de empleos de poca cualificación y de los salarios bajos que desde siempre ha sido reservada para ella. Es dentro de este marco que deberíamos propiciar y organizar las negociaciones con el fin de regular el fenómeno con derechos y deberes de lado y lado. Los y las que pretenden poner fin a la migración con violencia o con xenofobia están definitivamente equivocados. Los y las que pretenden que las dos naciones vivan una al lado de la otra, pero de espaldas, van contra las ideas, conceptos y necesidades que rigen el mundo globalizado de hoy y serán obligatoriamente vencidos (as) por el sentido común y el juicio de la mayoría de la población.
Las grandes potencias quieren sustraerse de sus responsabilidades hacia Haití y traspasar la carga a la República Dominicana, este argumento es ilusorio, debido a que Haití no es responsabilidad de Nadie, Haití es la responsabilidad de los haitianos y haitianas, Haití es unas sociedad en movimiento como cualquier otra nación, es una sociedad reclamando a diario en sus luchas, el establecimiento de un nuevo contrato social para la nación, si bien es verdad que reconocer, sin embargo, progresos enormes en la libertad de expresiones y la progresiva estructuración de los grupos en defensa de las masas desfavorecidas, hay que reconocer que la población tiene ahora conciencia de sus derechos para una mejor educación, una mejor salud, en fin, una mejor vida.
Obviamente las convulsiones violentas en Haití provocan la paralización de inversiones nacionales y extranjeras, causando así alzas en el desempleo, degradación del poder adquisitivo de las masas y de la clase media, y hasta de las élites y otras consecuencias negativas pero que Haití no es carga de nadie, Haití es carga de Haití, y poco a poco su pueblo encontrará el camino hacia el desarrollo, hacia el bienestar. No es fácil esto lo sabemos, pero tampoco es imposible.
4.5 Política Migratoria Utilizada por el Gobierno Dominicano.
El actual método del Gobierno comprende una política de reubicación temporal, según la cual el Departamento de Migración puede proporcionar permisos de seis meses a fin de que las personas puedan tomar las medidas necesarias para evitar la repatriación, se ha establecido ese procedimiento porque la mayoría de los haitianos no poseen nunca documentación de identidad ni otros, ni siquiera en su propio país, no están familiarizado con la idea de registro y documentación, el procedimiento también les permite buscar empleo, además, quienes demuestren que llevan 20 años viviendo en el país o tienen parentesco con dominicanos o dominicanas, pueden recibir un trato preferencial.
Debido a la continua inestabilidad política en Haití, ha aumentado el control migratorio en las fronteras, por una reciente decisión presidencial, incrementándose el apoyo logístico con helicópteros y otros medios.
En el discurso pronunciado recientemente por el Presidente de la República Dominicana Dr. Leonel Fernández Reina, en una exposición en el Segundo Seminario de Seguimiento sobre los Lineamientos de la Política Exterior del Gobierno de la República Dominicana, auspiciado por la Secretaria de Relaciones Exteriores expresó que el Estado Dominicano como tal tiene que garantizar mejores condiciones de vida para los haitianos que residen en los bateyes, para evitar que esto sea tomado como pretexto por comunidad internacional para cuestionar al país.
Reconoció que Haití es una prioridad en las relaciones exteriores, no solo por ser vecino fronterizo de la República Dominicana y por que representa una tensión permanente por la masiva migración que se registra hacia el lado dominicano, así como lo que representa para la imagen nacional en el exterior.
Pero Fernández reiteró que nadie puede cuestionar el derecho soberano que tiene el Gobierno Dominicano de repatriar a cualquier extranjero ilegal en su territorio.
Finalmente insistió en que la República Dominicana es solidaria y quiere contribuir a que ese país supere su situación actual.20
PROPUESTA PARA LA SOLUCIÓN DEL CONFLICTO DEL JUS SOLI EN LA REPÚBLICA DOMINICANA.
5.1 Planteamiento:
Primero: El Problema de la Inmigración haitiana a territorio Dominicano, trae como consecuencias hijos nacidos en este territorio, de padres haitianos residente en el país ilegalmente.
Segundo: Respecto al Articulo 11, referido a los Derechos Políticos y a la Nacionalidad, que son dominicanos “Todas las personas que nacieren en el territorio de la República, con excepción de los hijos legítimos de los extranjeros residentes en el país en representación Diplomática o los que están de tránsito en él.” Es decir que la Constitución ha asimilado el Jus Solí como el sistema determinante para la Nacionalidad.
Tercero: Respecto al Jus Sanguis, es el derecho de la sangre de la familia o de la patria de origen; consiste en el régimen que determina la nacionalidad, cuando los hijos nacen en el extranjero por la ciudadanía de los padres. Es el predominante en casi todos los países Europeos, donde los hijos de los extranjeros también en principio solo tienen derecho de opción al alcanzar determinada edad, los 18 años, la prestación del servicio militar en los varones o la mayoría de edad, para adoptar definitivamente como patriota suyo la del país de nacimiento.
5.2 Posibles Soluciones:
Esta es una isla compartida por dos naciones, República de Haiti y República Dominicana, con una línea fronteriza montañosa y ríos que comparten ambos territorios, dando facilidad que los vecinos haitianos emigren a este país.
Se deben tomar mayores medidas en la zona fronteriza apostando más militares entrenado para dicha labor, con la finalidad de salvaguardar la frontera. Los militares que sean asignados para esa zona deben estar previstos, equipado de las mejores tecnología, asesoramiento, apoyo logístico y económico, dichos militares deben ser los mejores pagados y supervisados regularmente; esto conllevaría a un control de la Inmigración haitiana.
Es precisa una política de emigración más responsable y más clara que involucre a ambas naciones. Se esta de acuerdo que la mano obrera haitiana es necesaria en ciertos reglones, como es el sector construcción, zona cañera y cafetalera.
Es conveniente realizar un censo poblacional de los inmigrantes haitianos, que se encuentran radicados en este territorio, para así llevar un control de ellos.
Se cree que con la cantidad de haitianos existentes en este territorio de 500, 000 a 700,000, según el último censo estadístico realizado por la Secretaria de Estado de Migración, es más que el que la construcción y zona cafetalera y cañera demandan.
Todo inmigrante sea haitiano o de otras nacionalidades que se encuentren en este territorio ilegalmente deben ser repatriados a sus países correspondientes.
Hay extranjeros que nacieron en este territorio hace 60 o 40 años atrás procreando hijos y con su arduo trabajo han adquirido bienes que aun se encuentran indocumentados, se le debe regularizar su status en este país como Dominicanos, evitando abusos, despojos y dolor, ya que estos individuos están absolutamente desconectado del origen de sus descendientes en su mayoría.
En conclusión, se considera que las autoridades adopten una revisión constitucional respecto al Jus Solí, debido a que este sistema se implementó en el nacimiento de la República, cuando se necesitaba que la República al ser nueva creciera en su población, asimilado el Jus Solí como el sistema determinante para la Nacionalidad, por tal virtud es que se han producido inconvenientes, porque los extranjeros ilegales al nacer sus hijos en este territorio reclaman el derecho de ser declarados como Dominicanos, solo por el hecho de nacer en el territorio, por lo que se recomienda que se modifique o se reforme la Constitución, estableciendo claramente la categoría de ilegales, no contemplada en el articulo 11 y se hagan precisiones claras con la situación de transitoriedad.
Esta investigación tuvo como propósito fundamental servir de orientación y guía en el proceso de aprendizaje del Jus Solí, las incidencias que ha tenido en República Dominicana; también servir de aportes a los estudiantes de Derecho y además a todo el sistema Jurídico Nacional, por lo que se ha tratado de establecer un equilibrio tanto en los aspectos teóricos como en los ejemplos que se presentan. En tal sentido se ha desarrollado el contenido de la mejor forma explícita posible para que el objetivo de la investigación se cumpliera a cabalidad.
A la conclusión que se ha llegado, en esta investigación es la siguiente:
1- A que el Articulo 11 de la Constitución Dominicana establece que todos los que nacen en territorio Dominicano son dominicanos, pero con dos excepciones importantes; los hijos legítimos de Diplomáticos y los hijos de los que están de tránsito; que no son Dominicanos.
2- A que el tema de tránsito es claro, ¿tránsito?; ¿los que están en un aeropuerto dominicano esperando abordar otro avión?; ¿los que no tienen domicilio y residencia establecidos conforme a las leyes dominicanas?; ¿los que están en trámites de regular su situación de permanencia en el país?
3- A que el párrafo 1, Artículo 11 de la Constitución, supone que las personas, en tránsito, han sido de algún modo autorizadas a entrar y permanecer por un determinado tiempo en el país; que si en esta circunstancia, evidentemente regular, una extranjera alumbra en el territorio nacional, su hijo (a), por mandato de la misma Constitución, no nace dominicano; que con mayor razón, no puede serlo el hijo (a) de la madre extranjera que al momento de dar a luz se encuentra en una situación irregular y por tanto, no puede justificar su entrada y permanencia en la República Dominicana.
4- A que la Suprema Corte de Justicia llegó al punto de mediar los conflictos suscitados respecto a los inconvenientes del Jus Solí en la República Dominicana, debido a la reclamación de los Inmigrantes haitianos de que se le conceda las declaraciones a sus hijos, en esa sentencia queda definitivamente establecido que no tan sólo los hijos de extranjeros que se encuentran en el país sin ningún tipo de autorización, es decir, los extranjeros no residentes, no pueden adquirir por el hecho del nacimiento, la nacionalidad dominicana, sino que tampoco la pueden adquirir por ese medio originario los hijos de los extranjeros con residencia temporal en el país; es decir, aquellos extranjeros autorizados a residir por un período determinado en el territorio dominicano. Deduciéndose en consecuencia que sólo los hijos de los extranjeros con residencia permanente llegan a ser dominicanos, tal es el caso de los empleados temporeros del CEA.
5- A que la constante migración haitiana hacia territorio Dominicano es consecuencia directa de la proliferación comercial y de los servicios que han provocado las políticas neoliberales, la quiebra y despojo de los productores del campo, empujando constantemente a los campesinos Dominicanos hacia las ciudades dejando los campos vacíos sin mano obrera en consecuencia estos espacios son sustituidos con la mano de obra ilegal haitiana en la maría de los casos, también en busca de mejor vida. Las dos naciones deben aunar esfuerzos para buscar una solución al conflicto que se ha venido suscitando dentro del territorio Dominicano, y que las autoridades haitianas asuman su rol de nacionalizar los hijos de emigrantes haitianos, resientes en el país ilegalmente.
1- Se recomienda que se tomen las medidas fronterizas necesarias, con las responsabilidades la actitud y el deseo que conlleva dicha labor.
2- Tomar una política migratoria que involucre a ambas naciones, legislando para mejorar la emigración haitiana.
3- Que se realice una reforma Constitucional, en busca de que se quede claro el termino de ilegalidad y transitoriedad.
4- Es conveniente realizar un ceso poblacional de los inmigrantes haitianos, que se encuentran radicado este territorio, para así llevar un control de ellos.
5- A los extranjeros que nacieron en este territorio hace 60 o 40 años atrás procreando hijos y con su arduo trabajo han adquirido bienes que aun se encuentran indocumentados, se le debe regularizar su status en este país como dominicanos, evitando abusos, despojos y dolor, ya que estos individuos están absolutamente desconectado del origen de sus descendientes en su mayoría.
6- Que a los Militares asignados a la Frontera se le de una mejor ratificación económica y supervisados regularmente; esto conllevaría a un control de la Inmigración haitiana.
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References: e contrario
 artículo 61
 artículo 11
 artículo 35
 artículo 36
 artículo 11
 Artículo 11