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CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS CASO ROCHAC HERNÁNDEZ Y OTROS VS. EL SALVADOR SENTENCIA DE 14 DE OCTUBRE DE PDF
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Sandra Sosa Herrero
1 CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS CASO ROCHAC HERNÁNDEZ Y OTROS VS. EL SALVADOR SENTENCIA DE 14 DE OCTUBRE DE 2014 (Fondo, Reparaciones y Costas) En el caso Rochac Hernández y otros Vs. El Salvador, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelante la Corte Interamericana, la Corte o el Tribunal ), integrada por los siguientes Jueces : Humberto Antonio Sierra Porto, Presidente; Roberto F. Caldas, Vicepresidente; Manuel E. Ventura Robles, Juez; Diego García-Sayán, Juez; Eduardo Vio Grossi, Juez, y Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot, Juez; presentes, además, Pablo Saavedra Alessandri, Secretario, y Emilia Segares Rodríguez, Secretaria Adjunta, de conformidad con los artículos 62.3 y 63.1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (en adelante también la Convención Americana o la Convención ) y con los artículos 31, 32, 65 y 67 del Reglamento de la Corte (en adelante también el Reglamento ), dicta la presente Sentencia, que se estructura en el siguiente orden: El Juez Alberto Pérez Pérez participó en todas las etapas procesales del presente caso. Por motivos de fuerza mayor, no pudo estar presente en la deliberación y firma de esta sentencia.
2 2 ÍNDICE I INTRODUCCIÓN DE LA CAUSA Y OBJETO DE LA CONTROVERSIA... 4 II PROCEDIMIENTO ANTE LA CORTE... 6 III COMPETENCIA... 8 IV RECONOCIMIENTO DE RESPONSABILIDAD INTERNACIONAL... 9 V PRUEBA A. Prueba documental, testimonial y pericial B. Admisión de la prueba B.1 Admisión de la prueba documental B.2 Admisión de la prueba testimonial y pericial VI HECHOS A. Contexto B. Hechos relacionados con la desaparición forzada de José Adrián Rochac Hernández C. Hechos relacionados con la desaparición forzada de Santos Ernesto Salinas D. Hechos relacionados con la desaparición forzada de Emelinda Lorena Hernández E. Hechos relacionados con las desapariciones forzadas de Manuel Antonio Bonilla y Ricardo Abarca Ayala VII FONDO VII-1 VIOLACIONES RELACIONADAS CON LAS DESAPARICIONES FORZADAS: DERECHOS A LA LIBERTAD PERSONAL, A LA INTEGRIDAD PERSONAL, A LA VIDA, AL RECONOCIMIENTO DE LA PERSONALIDAD JURÍDICA, A LA VIDA PRIVADA Y FAMILIAR, A LA IDENTIDAD, A LA PROTECCIÓN DE LA FAMILIA, Y DE LA NIÑA Y LOS NIÑOS, EN RELACIÓN CON LAS OBLIGACIONES DE RESPETAR Y GARANTIZAR LOS DERECHOS A. La desaparición forzada de la niña y los niños como violación múltiple y continuada de derechos humanos y de los deberes de respeto y garantía (artículos 7, 5, 4.1 y 3 en relación con el artículo 1.1 de la Convención Americana) B. Derechos de la niña y los niños, así como de sus familiares, a la protección de la familia, a la vida privada y familiar, y a la identidad (artículos 11.2 y 17 en relación con los artículos 19 y 1.1 de la Convención Americana) C. El derecho a la integridad personal de los familiares VII-2 VIOLACIONES RELACIONADAS CON LAS INVESTIGACIONES: DERECHOS A LA LIBERTAD PERSONAL, A LAS GARANTÍAS JUDICIALES Y A LA PROTECCIÓN JUDICIAL, EN RELACIÓN CON LAS OBLIGACIONES DE RESPETAR Y GARANTIZAR LOS DERECHOS A. Deber de iniciar una investigación ex officio B. Falta de debida diligencia en las investigaciones penales C. Procesos de hábeas corpus D. Conclusión... 58
3 3 VIII REPARACIONES (Aplicación del artículo 63.1 de la Convención Americana) A. Parte Lesionada B. Obligación de investigar los hechos que generaron las violaciones e identificar, juzgar y, en su caso, sancionar a los responsables, así como determinar el paradero de las víctimas C. Medidas de restitución, rehabilitación, satisfacción y garantías de no repetición D. Indemnizaciones compensatorias E. Costas y gastos F. Reintegro de los gastos al Fondo de Asistencia Legal de Víctimas G. Modalidad de cumplimiento de los pagos ordenados IX PUNTOS RESOLUTIVOS... 85
4 4 I INTRODUCCIÓN DE LA CAUSA Y OBJETO DE LA CONTROVERSIA 1. El caso sometido a la Corte. El 21 de marzo de 2013 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (en adelante la Comisión Interamericana o la Comisión ) presentó un escrito (en adelante escrito de sometimiento ) por el cual sometió a la jurisdicción de la Corte el caso Rochac Hernández y otros contra la República de El Salvador (en adelante el Estado o El Salvador ). El caso se refiere a: a) la alegada desaparición forzada de los niños José Adrián Rochac Hernández, Santos Ernesto Salinas, Manuel Antonio Bonilla y Ricardo Abarca Ayala 1, así como de la niña Emelinda Lorena Hernández, entre 1980 y 1982, en circunstancias con características similares, a saber: en el marco del conflicto armado, tras la ejecución de operativos militares de la llamada contrainsurgencia, y siendo vistos por última vez junto con los miembros de las fuerzas armadas, quienes se los habrían apropiado y supuestamente dispuesto de su destino; y b) la supuesta no realización por parte del Estado de una investigación seria y diligente, en un plazo razonable, sobre la alegada desaparición forzada de las presuntas víctimas como mecanismo para garantizar sus derechos, así como para asegurar los derechos a la verdad, justicia y reparación de sus familiares, a consecuencia de lo cual no habría sido establecido el destino o paradero de ninguna de las presuntas víctimas y los hechos se encontrarían en la impunidad. 2. Trámite ante la Comisión. El trámite ante la Comisión fue el siguiente: a) Peticiones. - El 11 de septiembre de 2003 la Asociación Pro-Búsqueda de Niñas y Niños Desaparecidos (en adelante los representantes de las presuntas víctimas o los representantes ) presentó ante la Comisión la petición número por la presunta desaparición forzada del niño José Adrián Rochac Hernández, la petición número por la presunta desaparición forzada de la niña Emelinda Lorena Hernández, y la petición número por la presunta desaparición forzada del niño Santos Ernesto Salinas. El 8 de diciembre de 2003 la Asociación Pro-Búsqueda de Niñas y Niños Desaparecidos presentó ante la Comisión la petición número por la presunta desaparición forzada de los niños Manuel Antonio Bonilla y Ricardo Abarca Ayala. b) Informes de admisibilidad. El 21 de octubre de 2006 la Comisión aprobó el informe de admisibilidad No. 90/06, en el que concluyó que la petición , referente al niño José Adrián Rochac Hernández, era admisible 2. El 5 de marzo de 2008 la Comisión aprobó el informe de admisibilidad No. 11/08, mediante el cual concluyó que la petición , referente a la niña Emelinda Lorena Hernández, era admisible 3. El 5 de marzo de 2008 la 1 Aunque en los diversos procesos a nivel nacional e internacional se ha generalmente nombrado a Ricardo con el apellido Ayala Abarca, a los fines de la presente sentencia se utilizará el apellido Abarca Ayala, pues de conformidad con su partida de nacimiento su primer apellido es Abarca. Cfr. Certificado de nacimiento de Ricardo Abarca Ayala emitido por el Registro del Estado Familiar de la Alcaldía Municipal de la Villa de San Esteban Catarina (expediente de prueba, tomo IV, anexo 23 al sometimiento del caso, folio 2011). 2 La Comisión resolvió declarar admisible la petición en cuanto se refiere a presuntas violaciones de los derechos protegidos en los artículos 1.1, 4, 5, 7, 8, 17, 18, 19 y 25 de la Convención Americana (expediente de trámite ante la Comisión, tomo III, folios 1235 a 1248). 3 La Comisión resolvió: a) declarar admisible la petición en relación con los artículos 5, 7, 8, 17, 19 y 25 en concordancia con el artículo 1.1 de la Convención Americana; b) declarar en virtud del principio iura novit curia, admisible la petición respecto a los artículos 3 y 4 de la Convención Americana en relación con los artículos 1.1 y 2 de dicho instrumento internacional, y c) declarar que la petición es inadmisible con respecto al artículo 18 de la Convención Americana (expediente de trámite ante la Comisión, tomo I, folios 374 a 385).
5 5 Comisión aprobó el informe de admisibilidad No. 10/08, en el que concluyó que la petición , referente al niño Santos Ernesto Salinas, era admisible 4. El 25 de julio de 2008 la Comisión aprobó el informe de admisibilidad No. 66/08, mediante el cual concluyó que la petición , referente a los niños Manuel Antonio Bonilla y Ricardo Abarca Ayala, era admisible 5. c) Acumulación de los casos. El 9 de abril de 2010 la Comisión decidió acumular los casos (Santos Ernesto Salinas), (Emelinda Lorena Hernández) y (Manuel Antonio Bonilla y Ricardo Abarca Ayala) al caso (José Adrián Rochac Hernández), dado que versan sobre hechos similares y revelan el mismo patrón de conducta. d) Informe de fondo. - El 7 de noviembre de 2012 la Comisión aprobó el informe de fondo No. 75/12, de conformidad con el artículo 50 de la Convención (en adelante también el informe de fondo o el informe No. 75/12 ), en el cual llegó a una serie de conclusiones y formuló varias recomendaciones al Estado: a. Conclusiones. La Comisión concluyó que el Estado de El Salvador era responsable por la violación de los siguientes derechos: i. derechos al reconocimiento de la personalidad jurídica, a la vida, a la integridad personal, a la libertad personal, a las garantías judiciales, a la protección a la familia, a la protección especial a favor de los niños y a la protección judicial, establecidos en los artículos 3, 4, 5, 7, 8, 17, 19 y 25 de la Convención Americana, en relación con las obligaciones establecidas en el artículo 1.1 del mismo instrumento, en perjuicio de José Adrián Rochac Hernández, Santos Ernesto Salinas, Emelinda Lorena Hernández, Manuel Antonio Bonilla y Ricardo [Abarca Ayala], y ii. derechos a la integridad personal, a la protección a la familia, a las garantías judiciales y protección judicial, establecidos en los artículos 5, 17, 8 y 25 de la Convención Americana, en relación con las obligaciones establecidas en el artículo 1.1 del mismo instrumento, en perjuicio de los familiares. b. Recomendaciones. En consecuencia, la Comisión hizo al Estado una serie de recomendaciones: i. [i]nvestigar de manera completa, imparcial y efectiva el destino o paradero [de] José Adrián Rochac Hernández, Santos Ernesto Salinas, Emelinda Lorena Hernández, Manuel Antonio Bonilla y Ricardo [Abarca Ayala] y, en caso de ser hallados, realizar los esfuerzos necesarios para asegurar la reunificación familiar. En caso que llegase a establecerse que algunos de ellos no están con vida, adoptar las medidas necesarias para entregar sus restos a los familiares[;] ii. iii. iv. [i]nvestigar los hechos de manera completa, imparcial y efectiva para determinar la responsabilidad y sancionar a todos los autores de las violaciones de derechos humanos en perjuicio de las víctimas del presente caso, incluyendo las investigaciones necesarias para determinar la responsabilidad y sancionar a las personas que participaron en el encubrimiento de los hechos y en la denegación de justicia[;] [r]eparar adecuadamente a las víctimas del presente caso de forma que incluya el aspecto tanto material como inmaterial[;] [a]doptar las medidas necesarias para asegurar la efectividad y permanencia por el tiempo que sea necesario, de la comisión de búsqueda, de la página web de búsqueda y del sistema de información genética, que se estén implementando en el marco de lo ordenado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en la sentencia del caso de las Hermanas Serrano Cruz. En particular, asegurar 4 La Comisión resolvió: a) declarar admisible la petición en relación con los artículos 5, 7, 8, 17, 19 y 25 en concordancia con el artículo 1.1 de la Convención Americana; b) declarar en virtud del principio iura novit curia, admisible la petición respecto a los artículos 3 y 4 de la Convención Americana en relación con los artículos 1.1 y 2 de dicho instrumento internacional, y c) declarar que la petición es inadmisible con respecto al artículo 18 de la Convención Americana (expediente de trámite ante la Comisión, tomo I, folios 62 a 71). 5 La Comisión resolvió: a) declarar admisible la petición en relación con los artículos 5, 7, 8, 17, 19 y 25 en concordancia con el artículo 1.1 de la Convención Americana; b) declarar, en virtud del principio iura novit curia, admisible la petición respecto a los artículos 3 y 4 de la Convención Americana en relación con los artículos 1.1 y 2 de dicho instrumento internacional, y c) declarar que la petición es inadmisible con respecto al artículo 18 de la Convención Americana (expediente de trámite ante la Comisión, tomo II, folios 884 a 897).
6 6 que estas medidas sean dispuestas mediante los mecanismos legales que permitan la seguridad jurídica en su funcionamiento y con la dotación de presupuesto necesaria[, y] v. [a]doptar medidas de no repetición para asegurar que el sistema de protección integral de los niños y niñas sea implementado de manera efectiva, incluyendo el fortalecimiento y adecuación con los estándares internacionales del sistema de Registro Civil y el sistema de adopción. c. Notificación al Estado. El Informe de Fondo fue notificado al Estado el 21 de noviembre de 2012, otorgándosele un plazo de dos meses para informar sobre el cumplimiento de las recomendaciones. e) Sometimiento a la Corte. El 21 de marzo de 2013, al no haber recibido información alguna por parte del Estado, la Comisión sometió a la jurisdicción de la Corte Interamericana la totalidad de los hechos declarados en su informe de fondo, en tanto constituyen violaciones continuadas, y ante la necesidad de obtención de justicia para las presuntas víctimas. La Comisión designó como sus delegados ante la Corte a la Comisionada Rosa María Ortiz y al Secretario Ejecutivo Emilio Álvarez Icaza L., y designó como asesores legales a las señoras Elizabeth Abi-Mershed, Secretaria Ejecutiva Adjunta, Silvia Serrano Guzmán e Isabel Madariaga, abogadas de la Secretaría Ejecutiva. 3. Solicitudes de la Comisión Interamericana. Con base en lo anterior, la Comisión solicitó a la Corte que declarara que El Salvador es responsable por la violación de los derechos que declaró violados en su informe de fondo 6 (supra párr. 2.d). Adicionalmente, la Comisión solicitó al Tribunal que ordenara al Estado determinadas medidas de reparación, que se detallarán y analizarán en el Capítulo VIII de la presente Sentencia. II PROCEDIMIENTO ANTE LA CORTE 4. Notificación al Estado y a los representantes. El sometimiento del caso por parte de la Comisión fue notificado al Estado y a los representantes de las presuntas víctimas el 29 de mayo de Escrito de solicitudes, argumentos y pruebas. El 24 de julio de 2013 los representantes de las presuntas víctimas presentaron ante la Corte el escrito de solicitudes, argumentos y pruebas (en adelante escrito de solicitudes y argumentos ). Los representantes coincidieron sustancialmente con los alegatos de la Comisión y solicitaron a la Corte que declarara la responsabilidad internacional del Estado por la violación de los mismos artículos alegados por la Comisión y, adicionalmente, la violación del derecho a la verdad. Asimismo, las presuntas víctimas solicitaron, a través de sus representantes, acogerse al Fondo de Asistencia Legal de Víctimas de la Corte Interamericana (en adelante el Fondo de Asistencia de la Corte o el Fondo ). Finalmente, solicitaron a la Corte que ordenara al Estado la adopción de diversas medidas de reparación y el reintegro de determinadas costas y gastos. 6. Escrito de contestación. El 11 de noviembre de 2013 el Estado presentó ante la Corte su escrito de contestación a la presentación del caso y observaciones al escrito de solicitudes y argumentos, en el cual realizó un reconocimiento de responsabilidad internacional. El Estado designó como Agentes al señor David Ernesto Morales Cruz, entonces Director General de Derechos Humanos, y al señor Sebastián Vaquerano López, Embajador de El Salvador en Costa Rica. 6 En el trámite ante la Comisión, los peticionarios presentaron argumentos correspondientes a la presunta violación del artículo 18 de la Convención Americana. No obstante, en el informe de fondo, la Comisión consideró que, aunque el contexto indica que un destino común de los niños y niñas desaparecidos era la sustracción de la identidad mediante cambios de nombres, en el presente caso no había sido establecido que dichas circunstancias efectivamente ocurrieron. En el trámite ante la Corte, la controversia no incluyó dicho aspecto. Cfr. Informe de fondo No. 75/12 emitido por la Comisión Interamericana el 7 de noviembre de 2012, párr. 209.
7 7 Posteriormente, el Estado designó como Agente a la señora Tania Camila Rosa, Directora General de Derechos Humanos de la Cancillería, en sustitución del señor Morales Cruz. 7. Acogimiento al Fondo de Asistencia Legal. Mediante Resolución del Presidente de 12 de diciembre de 2013, se declaró procedente la solicitud presentada por las presuntas víctimas, a través de sus representantes, para acogerse al Fondo de Asistencia de la Corte, y aprobó que se otorgara la asistencia económica necesaria para la presentación de un máximo de cinco declaraciones, fuera por affidávit o en audiencia pública Observaciones sobre el reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado por el Estado. El 16 de diciembre de 2013 la Comisión y los representantes presentaron sus observaciones sobre el reconocimiento de responsabilidad del Estado. 9. Prueba para mejor resolver El 10 de enero de 2014 el Estado remitió documentación completa del expediente fiscal 321-UMM-D-02, según fuera solicitado por la Presidencia conforme al artículo 58.b del Reglamento, mediante notas de la Secretaría de 12 de septiembre y 15 de noviembre de Audiencia pública y prueba para mejor resolver. Mediante Resolución del Presidente de 3 de marzo de , se convocó a las partes y a la Comisión a una audiencia pública para recibir sus alegatos y observaciones finales orales sobre el fondo y las eventuales reparaciones y costas en este caso, respectivamente, al término de las declaraciones y peritajes. La audiencia pública fue celebrada el 1 de abril de 2014, durante el 50 Período Extraordinario de Sesiones, el cual tuvo lugar en su sede 9. Durante la audiencia, se solicitó determinada información y documentación 10. Posteriormente, se solicitó a la Comisión y a los representantes, según correspondiera, que remitieran copia de los documentos de identidad y, en caso de fallecimiento, copia de las partidas de defunción correspondientes a los familiares que se alegaban como presuntas víctimas en el presente caso. 11. Alegatos y observaciones finales escritas. El 2 de mayo de 2014 el Estado y los representantes remitieron sus alegatos finales escritos, junto con la prueba para mejor resolver solicitada 11, y la Comisión presentó sus observaciones finales escritas. 7 Cfr. Rochac Hernández y otros Vs. El Salvador. Resolución del Presidente de la Corte Interamericana de 12 de diciembre de Disponible en: 8 Cfr. Rochac Hernández y otros Vs. El Salvador. Resolución del Presidente de la Corte Interamericana de 3 de marzo de Disponible en: 9 A esta audiencia comparecieron: a) por la Comisión Interamericana: Silvia Serrano Guzmán y Erick Acuña Pereda, Abogados de la Secretaría Ejecutiva; b) por los representantes de las presuntas víctimas: Mirla Guadalupe Carbajal Amaya, Coordinadora General de la Asociación Pro-Búsqueda de Niñas y Niños Desaparecidos, Doris Lissette Alvarado Campos y José Roberto Rugamas Morán, Abogados y c) por el Estado de El Salvador: Embajador Sebastián Vaquerano López, Agente del Estado, Tania Camila Rosa, Directora General de Derechos Humanos de la Cancillería y Agente del Estado, y Gloria Evelyn Martínez Ramos, Directora de Sistemas Internacionales de Protección de la Cancillería. 10 Se solicitó información y, en su caso, documentación de respaldo, respecto a cuáles fueron las acciones emprendidas tanto en la Comisión Interinstitucional como en la actual Comisión Nacional de Búsqueda respecto de las cinco presuntas víctimas del presente caso; sobre el proyecto legislativo relativo al funcionamiento de la Comisión Nacional de Búsqueda; sobre cuál había sido la evolución en la utilización o no de la Ley de Amnistía General para la Consolidación de la Paz a efectos de limitar las investigaciones a partir de la sentencia que dictó la Corte Interamericana en el caso de las Masacres de El Mozote y lugares aledaños; y sobre la solicitud que se había realizado de desclasificar o de entregar información que se ha denominado archivos militares. 11 El Estado remitió la siguiente prueba: Anexo 1: Antiguo Cuscatlán, El Salvador, 02 de mayo de Proyecto de Decreto Legislativo de la Comisión Nacional de Búsqueda de Niñas y Niños Desaparecidos durante el Conflicto Armado Interno. Anexo 2: Decreto Ejecutivo No. 18, de fecha 19 de febrero de 2014, publicado en el Diario Oficial Tomo No. 402, número 51, del 17 de marzo de 2014, por el cual se amplía la vigencia de la Comisión Nacional de Búsqueda de Niñas y Niños Desaparecidos durante el Conflicto Armada Interno. Los representantes remitieron varios documentos relativos a la
8 8 12. Observaciones de los representantes y el Estado. El Presidente otorgó un plazo para que las partes y la Comisión presentaran las observaciones a los anexos a los alegatos finales escritos presentados por el Estado y por los representantes. El 28 de mayo de 2014 las partes presentaron sus respectivas observaciones y la Comisión manifestó que no t[enía] observaciones que formular respecto a los anexos a los alegatos finales escritos de las partes. 13. Prueba adicional. El 28 de mayo de 2014 el Estado remitió una [c]ertificación de diligencias del Juzgado de Paz de Meanguera en el Departamento de Morazán, en relación [con] la niña Emelinda Lorena Hernández. El Presidente otorgó un plazo para presentar observaciones. La Comisión remitió sus observaciones el 17 de junio de 2014 y no se recibieron observaciones por parte de los representantes. Asimismo, el 26 de septiembre de 2014, siguiendo instrucciones del Presidente de la Corte y en los términos del artículo 58.b del Reglamento, se solicitó al Estado que remitiera, a más tardar el 7 de octubre de 2014, un informe de la Fiscalía General de la República o, en su caso, de las Oficinas Fiscales pertinentes respecto a las investigaciones penales que se habrían abierto en el año 2009 por las desapariciones forzadas de Santos Ernesto Salinas (expediente fiscal 908-UDV-2009 ó 908-UDVSV-2009 ante la Oficina Fiscal de San Vicente), Manuel Antonio Bonilla y Ricardo Abarca Ayala (expediente fiscal 909-UDV-2009 ante la Oficina Fiscal de San Vicente), y Emelinda Lorena Hernández (expediente fiscal 908-UDVFM-2009 ó 908-UDV-2009 ante la Oficina Fiscal de San Francisco Gotera), en el que se detallara la forma de inicio de la investigación, las diligencias realizadas y el estado procesal actual. De igual forma, se solicitó la remisión de copia de dichos expedientes o de las actuaciones procesales relevantes para su incorporación al acervo probatorio del presente caso. El 8 de octubre de 2014 el Estado solicitó una prórroga de 15 días para la remisión de dicha información. Sin embargo, dada la cercanía del período de sesiones, y en virtud del reconocimiento de responsabilidad estatal así como del alcance del marco fáctico del informe de fondo (infra párr. 144), la Corte no consideró pertinente otorgar la prórroga solicitada. 14. Erogaciones en aplicación del Fondo de Asistencia. El 14 de mayo de 2014 la Secretaría, siguiendo instrucciones del Presidente, remitió información al Estado sobre las erogaciones efectuadas en aplicación del Fondo de Asistencia de Víctimas en el presente caso y, según lo dispuesto en el artículo 5 del Reglamento de la Corte sobre el Funcionamiento del referido Fondo, le otorgó un plazo al Estado para presentar las observaciones que estimara pertinentes. El Estado presentó sus observaciones al respecto el 28 de mayo de III COMPETENCIA 15. La Corte Interamericana es competente, en los términos del artículo 62.3 de la Convención para conocer el presente caso, dado que El Salvador es Estado Parte de la Convención Americana desde el 23 de junio de 1978 y reconoció la competencia contenciosa de la Corte el 6 de junio de Los representantes sostuvieron que el caso en referencia constituye una nueva oportunidad para que la Corte invalide definitivamente la cláusula que el Estado de El Salvador incluyó en su reconocimiento de la competencia contenciosa de la Corte con una reserva ratione temporis. Ley de Amnistía General para la Consolidación de la Paz, así como documentos de identidad y partidas de defunción de familiares.
9 9 17. Si bien la declaración de reconocimiento de competencia de la Corte Interamericana incluye una limitación temporal 12, en el presente caso el Estado de El Salvador, en atención a la aceptación de los hechos efectuada en su escrito de contestación al sometimiento del caso y observaciones al escrito de solicitudes y argumentos, y reiterada en sus alegatos finales tanto orales como escritos, declaró unilateralmente que dicha limitación de competencia no es oponible ni operativa dentro del presente caso. Es decir, en todas las etapas procesales ante la Corte existe una clara manifestación de voluntad del Estado de reconocer todos los hechos ocurridos, así como las violaciones que se configuren en este caso y sus consecuencias jurídicas, y otorgó expresamente competencia para que la Corte juzgue en su entera dimensión el presente caso. En razón de lo anterior, la Corte no encuentra necesario pronunciarse en este caso sobre la solicitud de los representantes. La Corte valora positivamente la declaración hecha por el Estado para este caso específico. Por lo tanto, la Corte tiene plenamente competencia para conocer de todos los hechos contenidos en el informe de fondo No. 75/12, los cuales fueron sometidos a la jurisdicción de la Corte por la Comisión, por lo que pasará a decidir sobre el fondo y las eventuales reparaciones en el presente caso. IV RECONOCIMIENTO DE RESPONSABILIDAD INTERNACIONAL Reconocimiento de responsabilidad del Estado y observaciones de la Comisión y de los representantes 18. El Estado sostuvo que, a partir del año 2009, había expresado en diferentes casos ante los órganos que conforman el sistema interamericano, que existía una nueva visión estatal respecto de las obligaciones en materia de derechos humanos. Como evidencia de lo anterior, el Estado recordó que en la audiencia de fondo celebrada ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en el marco del presente caso el 6 de noviembre de 2009 reconoció que, en el contexto del pasado conflicto armado [que tuvo lugar en el país], entre los años 1980 y 1991, se produjo un patrón sistemático de desapariciones forzadas de niños, niñas y jóvenes, especialmente en zonas afectadas en mayor medida por enfrentamientos armados y operativos militares, aunque fue una realidad que durante años permaneció negada. En concordancia, el Estado reconoció la existencia de la desaparición forzada de niñas y niños, como parte de un patrón de violencia que tuvo lugar en El Salvador durante el pasado conflicto armado interno. 19. El Estado declaró ante la Corte que reconocía y aceptaba los hechos alegados en la presentación del caso por la Comisión y que han sido considerados como hechos probados en el apartado IV, letras C 13, D 14, E 15 y F 16 del informe de fondo No. 75/12. En cuanto a los hechos 12 El instrumento por medio del cual El Salvador reconoció la competencia contenciosa de la Corte incluye una limitación temporal respecto de los casos que podrían someterse al conocimiento de la Corte, en los siguientes términos: El Gobierno de El Salvador reconoce como obligatoria de pleno derecho y sin Convención especial, la competencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, de conformidad con lo dispuesto en el Artículo 62 de la Convención Americana [sobre] Derechos Humanos o Pacto de San José. El Gobierno de El Salvador, al reconocer tal competencia, deja constancia que su aceptación se hace por plazo indefinido, bajo condición de reciprocidad y con la reserva de que los casos en que se reconoce la competencia, comprende sola y exclusivamente hechos o actos jurídicos posteriores o hechos o actos jurídicos cuyo principio de ejecución sean posteriores a la fecha del depósito de esta Declaración de Aceptación, [ ]. Cfr. Declaración de reconocimiento de la competencia contenciosa de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, presentada al Secretario General de la OEA el 6 de junio de Relativo a la desaparición de José Adrián Rochac Hernández ( Hechos que rodearon su desaparición y Procesos internos ). 14 Relativo a la desaparición de Santos Ernesto Salinas ( Hechos que rodearon su desaparición y Procesos internos ). 15 Relativo a la desaparición de Emelinda Lorena Hernández ( Hechos que rodearon su desaparición y Procesos internos ).
10 10 presentados en el escrito de solicitudes y argumentos de los representantes, el Estado aceptó lo contenido en el apartado I de dicho escrito, específicamente los referidos bajo el acápite de las circunstancias y hechos que rodearon las desapariciones de las víctimas en este caso. En el transcurso de la audiencia pública, el Estado reafirmó su reconocimiento sobre los hechos de la desaparición de la niña Emelinda Lorena Hernández y de los niños Santos Ernesto Salinas, José Adrián Rochac Hernández, Manuel Antonio Bonilla y Ricardo Abarca Ayala y sobre las circunstancias que rodearon las mismas, reconociendo que fueron realizadas como parte de un patrón de violencia que tuvo lugar en El Salvador durante el pasado conflicto armado entre los años 1980 y 1991 y que incluyó la desaparición forzada de niños y niñas especialmente en aquellas zonas que fueron afectadas en mayor medida por enfrentamientos armados y operativos militares. Asimismo, en sus alegatos finales el Estado manifestó que, en coherencia con la posición que ha expresado ante la [ ] Corte frente a casos vinculados a niñez desaparecida durante el pasado conflicto armado interno y en reconocimiento de sus obligaciones, conforme a lo establecido por la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en diferentes etapas procesales del presente caso, que incluyen la contestación [al sometimiento del caso], el traslado de observaciones al escrito autónomo de los representantes y los alegatos orales presentados durante la audiencia pública celebrada [ ], reconoció y aceptó los hechos alegados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en relación [con el] presente caso. 20. En lo que respecta a las alegadas violaciones de derechos contenidas en los escritos de la Comisión y los representantes, el Estado no se pronunció explícitamente en su contestación. No obstante, en la audiencia pública manifestó que [s]obre las pretensiones de derecho, el Estado reconoce respecto del presente caso las conclusiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en su informe de fondo sobre el caso, tanto en lo que respecta a las violaciones establecidas en perjuicio de los niños y niñas desaparecidos como en perjuicio de los familiares identificados en dicho informe. De igual forma, en sus alegatos finales estableció que reconoció y aceptó las conclusiones contenidas en el informe sobre el fondo, emitido por [la] Comisión, en lo que respecta a las violaciones establecidas en perjuicio de los niños y niñas desaparecidos y de sus familiares identificados en el mismo informe. 21. Respecto a las reparaciones, el Estado expresó en su contestación su disposición de impulsar las medidas de reparación a las víctimas en el presente caso, recomendadas por la [ ] Comisión [ ] en su informe de fondo. Para lograr lo anterior el Estado puso de manifiesto su intención de: (i) desarrollar un diálogo con las víctimas y sus representantes con el propósito de acordar la adopción e implementación de un conjunto integral de medidas reparadoras; (ii) avanzar en medidas como la provisión de asistencia médica y psicológica para las víctimas, la creación de un jardín-museo dedicado a la niñez desaparecida, un acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional, la designación de una escuela con el nombre de la niña y los niños en este caso concreto, y cualquier otra medida solicitada y acordada entre el Estado, las víctimas y sus representantes; (iii) adoptar las medidas necesarias para asegurar la permanencia de la Comisión Nacional de Búsqueda de Niñas y Niños Desaparecidos durante el Conflicto Armado Interno, y (iv) realizar todos los esfuerzos necesarios para investigar el paradero de la niña y los niños, así como realizar los procedimientos y enlaces para la recuperación de su identidad en el caso de ser reencontrados. Durante la audiencia pública el Estado reiteró su voluntad de dar cumplimiento a las reparaciones. En sus alegatos finales, el Estado señaló de forma expresa su firme compromiso de avanzar en las acciones necesarias para que go[cen] plenamente de los derechos que les corresponden en su calidad de víctimas, principalmente para alcanzar la máxima aspiración de todos los familiares, que es la localización de sus niños y niñas desaparecidos. En dichas alegaciones, el Estado reiteró lo manifestado sobre reparaciones, los avances y lo que se compromete a realizar 16 Relativo a la desaparición de Manuel Antonio Bonilla y Ricardo Ayala Abarca ( Hechos que rodearon sus desapariciones y Procesos internos ).
11 11 para su cumplimiento. En relación con las costas y gastos solicitados por los representantes, el Estado indicó que el monto [ ] excede el estándar de precedentes establecidos por [la] Corte. 22. Asimismo, es de destacar que en el transcurso de la audiencia pública el Estado realizó la siguiente declaración: [ ] el Estado de El Salvador [ ] desea declarar ante esta [ ] Corte su pleno reconocimiento a la dignidad de las víctimas en este caso y a sus familiares, el Estado expresa a todos los familiares de los niños Santos Ernesto Salinas, José Adrián Rochac Hernández, Emelinda [Lorena] Hernández, Manuel Antonio Bonilla y Ricardo [Abarca Ayala] un sincero pedido de perdón porque en el pasado el Estado alegó la inexistencia de estos hechos que formaron parte de un patrón de violencia que tuvo lugar en El Salvador durante el pasado conflicto armado entre los años 1980 y 1991, especialmente en aquellas zonas que fueron afectadas en mayor medida por enfrentamientos armados y operativos militares, lo que hasta el día de hoy es causa de un profundo sufrimiento a muchas familias. Especialmente, el Estado reconoce lo difícil que es para las víctimas expresar el dolor de sus recuerdos aunque sea ante esta [ ] Corte por lo que destaca la fortaleza que todos los familiares han mantenido por años durante la búsqueda de sus niños y niñas desaparecidos. Esta lucha ha sido acompañada por la Asociación Pro-Búsqueda de Niñas y Niños Desaparecidos que durante años ha esclarecido cientos de casos y ha asistido a muchas familias como parte de una labor que tiene su origen en la admirable obra humanista realizada por el sacerdote Jon Cortina. Tal como consta en la contestación [ ], el Estado ha reconocido los hechos objeto de esta audiencia; además, ha reconocido su obligación de garantizar los derechos que corresponden a las víctimas en este caso. Por tanto, el Estado desea aprovechar esta oportunidad para expresar a las víctimas de este caso su solidaridad, pero además para expresar su firme compromiso de avanzar en las acciones que sean necesarias para que gocen plenamente de los derechos que son titulares en sus condiciones de víctimas[, principalmente para alcanzar la máxima aspiración de todos los familiares, que es la localización de sus niños y niñas desaparecidos]. 23. La Comisión valoró positivamente el reconocimiento de responsabilidad realizado por el Estado, el cual se suma al ya formulado durante la audiencia llevada a cabo ante la Comisión. Aunque inicialmente formuló determinadas observaciones sobre el reconocimiento, en atención a lo manifestado por el Estado en la audiencia pública, a juicio de la Comisión ha cesado la controversia fáctica y jurídica. Asimismo, la Comisión reiteró su satisfacción por el reconocimiento de responsabilidad y reconoció como muy significativo el pedido de perdón realizado. Sin perjuicio de ello, solicitó a esta Corte que en su sentencia efectúe una determinación del contexto de los hechos del caso y de sus consecuencias jurídicas a la luz de la Convención Americana, estableciendo claramente la totalidad de las obligaciones estatales hacia el futuro. En lo que se refiere a las reparaciones, la Comisión consideró que el desafío principal que presenta el caso [consiste en] superar la disociación entre la voluntad expresada a través del reconocimiento de responsabilidad y la realidad que siguen viviendo los familiares de las víctimas del presente caso. La Comisión resaltó que el primer reconocimiento de responsabilidad se realizó en el año 2009 y hasta el momento la voluntad del Estado no ha logrado traducirse en una respuesta integral que incluya componentes de verdad, justicia y reparación, por lo cual solicitó a la Corte que, como parte de las reparaciones, se busque un diagnóstico concreto sobre los problemas estructurales y la determinación de medidas para afrontarlos. 24. Los representantes, a su turno, también valoraron como positivo el reconocimiento realizado por el Estado al admitir tanto la violación de los derechos alegados como los argumentos fácticos expuestos. Sin embargo, consideraron que las manifestaciones de buena fe por parte del Estado requieren ser complementadas por medidas y acciones aún más determinantes para mejorar la situación de vulnerabilidad social y natural en la que se encuentran las víctimas. Manifestaron que esperan lograr, a través de la sentencia de la Corte, que se impongan medidas estructurales de reparación que lleven al verdadero desagravio y acceso a la verdad de lo ocurrido. Adicionalmente, los representantes consideraron que un reconocimiento debe asumir, en todos los niveles de la administración pública, respuestas con la integralidad, compasión, diligencia y proporcionalidad que exige la situación moral y material de las víctimas como sobrevivientes de crímenes de lesa humanidad. En sus alegatos finales, manifestaron celebrar la aceptación de los hechos expresada por el Estado, porque desde un enfoque psicojurídico significa la satisfacción de la exigencia de justicia de las víctimas, al ser escuchados y reconocida su credibilidad, además de un
12 12 pedido de perdón de parte de la representación del Estado dentro de un proceso de litigio internacional, después de pasar décadas de descr[é]dito y sin recibir ningún nivel de atención por su condición de víctimas. Los representantes consideraron que las medidas de reparación deberían ser integrales y que para las víctimas sería frustrante no obtener medidas concretas para cambiar sus condiciones de vida. Consideraciones de la Corte 25. De conformidad con los artículos y del Reglamento y en ejercicio de sus poderes de tutela judicial internacional de derechos humanos, cuestión de orden público internacional que trasciende la voluntad de las partes, incumbe al Tribunal velar porque los actos de allanamiento resulten aceptables para los fines que busca cumplir el sistema interamericano. En esta tarea no se limita únicamente a constatar, registrar o tomar nota del reconocimiento efectuado por el Estado, o a verificar las condiciones formales de los mencionados actos, sino que los debe confrontar con la naturaleza y gravedad de las violaciones alegadas, las exigencias e interés de la justicia, las circunstancias particulares del caso concreto y la actitud y posición de las partes 19, de manera tal que pueda precisar, en cuanto sea posible y en el ejercicio de su competencia, la verdad de lo acontecido 20. En tal sentido, el reconocimiento no puede tener por consecuencia limitar, directa o indirectamente, el ejercicio de las facultades de la Corte de conocer el caso que le ha sido sometido 21 y decidir si, al respecto, hubo violación de un derecho o libertad protegidos en la Convención En lo que se refiere a los hechos del presente caso, la Corte constata que es clara la disposición del Estado de aceptar como ciertos los hechos presentados por la Comisión Interamericana en el apartado IV del informe de fondo y que se desarrollan específicamente en los acápites titulados C. Respecto de José Adrián Rochac Hernández, D. Respecto de Santos Ernesto Salinas, E. Emelinda Lorena Hernández y F. Manuel Antonio Bonilla y Ricardo Ayala Abarca, así como los hechos incluidos en el escrito de solicitudes y argumentos de los representantes, específicamente los que se desarrollan en el acápite I, en especial lo referente a las circunstancias y hechos que rodearon las desapariciones de la niña y los niños, que contiene las siguientes secciones: 1) José Adrián Rochac Hernández ; 2) Santos Ernesto Salinas ; 3) Emelinda Lorena Artículo 62. Reconocimiento Si el demandado comunicare a la Corte su aceptación de los hechos o su allanamiento total o parcial a las pretensiones que constan en el sometimiento del caso o en el escrito de las presuntas víctimas o sus representantes, la Corte, oído el parecer de los demás intervinientes en el proceso, resolverá, en el momento procesal oportuno, sobre su procedencia y sus efectos jurídicos. Artículo 64. Prosecución del examen del caso La Corte, teniendo en cuenta las responsabilidades que le incumben de proteger los derechos humanos, podrá decidir que prosiga el examen del caso, aun en presencia de los supuestos señalados en los artículos precedentes. 19 Cfr. Caso Kimel Vs. Argentina. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 2 de mayo de Serie C No. 177, párr. 24, y Caso Gutiérrez y Familia Vs. Argentina. Fondo Reparaciones y Costas. Sentencia de 25 de noviembre de Serie C No. 271, párr Cfr. Caso Manuel Cepeda Vargas Vs. Colombia. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 26 de mayo de Serie C No. 213, párr. 17, y Caso Gutiérrez y Familia Vs. Argentina, supra, párr El artículo 62.3 de la Convención establece: La Corte tiene competencia para conocer de cualquier caso relativo a la interpretación y aplicación de las disposiciones de esta Convención que le sea sometido, siempre que los Estados Partes en el caso hayan reconocido o reconozcan dicha competencia, ora por declaración especial, como se indica en los incisos anteriores, ora por convención especial. 22 El artículo 63.1 de la Convención establece: Cuando decida que hubo violación de un derecho o libertad protegidos en esta Convención, la Corte dispondrá que se garantice al lesionado en el goce de su derecho o libertad conculcados. Dispondrá asimismo, si ello fuere procedente, que se reparen las consecuencias de la medida o situación que ha configurado la vulneración de esos derechos y el pago de una justa indemnización a la parte lesionada.
13 13 Hernández ; 4) Manuel Antonio Bonilla Osorio y 5) Ricardo Ayala Abarca. Por consiguiente, la Corte considera que el reconocimiento del Estado abarca los hechos ocurridos a partir del año 1980 y hasta el año 2004, relativos a las circunstancias en las cuales se materializaron las desapariciones forzadas y a los procesos desarrollados en el fuero interno. Además, en vista de lo manifestado en la audiencia pública, la Corte considera que el Estado aceptó, de igual forma, lo referente al contexto en el cual se enmarcan dichas desapariciones y reconoció que las mismas ocurrieron dentro del referido patrón sistemático de desapariciones forzadas. 27. Al reconocer el Estado las conclusiones contenidas en el informe sobre el fondo, emitido por [la] Comisión, en lo que respecta a las violaciones establecidas en perjuicio de los niños y niñas desaparecidos y de sus familiares identificados en el mismo informe (supra párr. 20), la Corte considera que ha cesado la controversia entre las partes respecto de las desapariciones forzadas de José Adrián Rochac Hernández, Santos Ernesto Salinas, Emelinda Lorena Hernández, Manuel Antonio Bonilla y Ricardo Abarca Ayala, y de las consecuencias jurídicas de las mismas, en razón de las alegadas violaciones de los derechos reconocidos en los siguientes artículos: 3 (Derecho al Reconocimiento de la Personalidad Jurídica), 4 (Derecho a la Vida), 5 (Derecho a la Integridad Personal), 7 (Derecho a la Libertad Personal), 8 (Garantías Judiciales), 17 (Protección a la Familia), 19 (Derechos del Niño) y 25 (Protección Judicial) de la Convención Americana, en relación con el artículo 1.1 de la misma, en perjuicio de la niña y los niños mencionados. Asimismo, ha cesado la controversia respecto a las violaciones de los artículos 5 (Derecho a la Integridad Personal), 8 (Garantías Judiciales), 17 (Protección a la Familia) y 25 (Protección Judicial) de la Convención Americana, en relación con el artículo 1.1 de la misma, alegadas en perjuicio de los familiares de José Adrián Rochac Hernández, Santos Ernesto Salinas, Emelinda Lorena Hernández, Manuel Antonio Bonilla y Ricardo Abarca Ayala. 28. La Corte decide aceptar el reconocimiento formulado por el Estado respecto de dichas violaciones. Tomando en cuenta que las pretensiones de derecho alegadas en este caso respecto a las desapariciones forzadas ya han sido establecidas ampliamente por la Corte Interamericana en otros casos sobre desaparición forzada de personas y, en particular, de niñas y niños en el contexto del conflicto armado salvadoreño, la Corte no considera necesario, en este caso, examinar el alcance de las violaciones a los derechos a la libertad, a la integridad personal, a la vida y a la personalidad jurídica (infra párrs. 92 a 97). 29. En lo que se refiere al alcance de las violaciones de los derechos de la niña y los niños a la protección de la familia, a la vida privada y familiar, y a la identidad, así como del derecho de los familiares a la protección de la familia, a la vida familiar y a la integridad, la Corte considera pertinente analizarlo en los capítulos correspondientes en atención a las particularidades del presente caso (infra párrs. 104 a 117). Tales consideraciones contribuirán al desarrollo de la jurisprudencia sobre la materia y a la correspondiente tutela de los derechos humanos de las víctimas de este caso. 30. Considerando que el Estado reconoció las consecuencias jurídicas de los hechos conforme a lo contenido en el informe de la Comisión sin referirse a la posición de los representantes en torno al derecho a la verdad, la Corte se pronunciará en el fondo sobre la relación entre éste y los posibles obstáculos legales y fácticos que habrían impedido el cumplimiento de la obligación de investigar los hechos de la desaparición forzada de José Adrián Rochac Hernández, Santos Ernesto Salinas, Emelinda Lorena Hernández, Manuel Antonio Bonilla y Ricardo Abarca Ayala (infra Capítulo VII-2). 31. En lo que se refiere a las medidas de reparación, la Corte constata que aún existe controversia en cuanto al alcance de determinadas pretensiones de la Comisión y de los representantes con relación a las reparaciones, así como de los resultados que el Estado invoca. Consecuentemente, la Corte resolverá lo conducente en el Capítulo VIII.
14 En cuanto a los familiares, el Estado no realizó un pronunciamiento específico sobre las víctimas y/o beneficiarios, limitándose a manifestar su disposición de reparar a las víctimas de este caso, según lo ordenado en el informe de fondo. De acuerdo a lo dispuesto en el artículo 35.1 del Reglamento de la Corte, la Comisión Interamericana consignó en su escrito de sometimiento y en el informe de fondo No. 75/12, que las presuntas víctimas de este caso eran: Alfonso Hernández, Sebastián Rochac Hernández, Estanislao Rochac Hernández, Maria Juliana Rochac Hernández, María del Tránsito Rochac Hernández, Ana Margarita Rochac Hernández, Nicolás Alfonso Rochac Hernández, María Adela Iraheta, Amparo Salinas, Estela Salinas, Josefina Salinas, Julio Iraheta, Felipe Flores Iraheta, María Adela Hernández, Juan de la Cruz Sánchez, Joel Alcides Hernández, Valentina Hernández, Santiago Perez, Juan Evangelista, José Cristino Hernández, Eligorio Hernández, Rosa Ofelia Hernández, José de la Paz Bonilla, María de los Ángeles Osorio, Petrolina Abarca Alvarado, José Arístides Bonilla, María Inés Bonilla, María Josefa Rosales, María Esperanza Alvarado, Luis Alberto Alvarado, Ester Ayala Abarca, Paula Alvarado, Daniel Abarca, José Humberto Abarca y Osmín Abarca. En su escrito de solicitudes y argumentos, los representantes indicaron adicionalmente como presuntas víctimas a Melvin Armando Hernández Alvarado, hermano paterno de José Adrián Rochac Hernández; Juana Francisca Bonilla, hermana paterna de Santos Ernesto Salinas; Wilmer Alexander Hernández, hermano de Emelinda Lorena Hernández; José Reyes Bonilla Osorio, Ana Virginia Abarca Osorio y Dora Alicia Bonilla Osorio, hermano y hermanas de Manuel Antonio Bonilla. A su vez, en los alegatos finales escritos, los representantes añadieron como presuntas víctimas a María Silveria Rochac Beltrán y Sergio Rochac, madre y hermano respectivamente de José Adrián Rochac Hernández; Manuel Eugenio Salinas, padre de Santos Ernesto Salinas; Simón de Jesús Bonilla Ayala, sobrino de Manuel Antonio Bonilla; Juan José Ayala Alvarado y Juan Francisco Abarca Alvarado, padre y hermano paterno respectivamente de Ricardo Abarca Ayala. En resumen: 25 personas fueron nombradas como familiares presuntas víctimas en el presente caso por la Comisión y los representantes, y aceptadas por el Estado; 10 personas fueron nombradas como familiares presuntas víctimas por la Comisión y aceptadas por el Estado, mas no por los representantes, y 12 personas fueron nombradas como familiares presuntas víctimas solamente por los representantes. 33. El artículo 35.1 del Reglamento de la Corte dispone que el caso le será sometido mediante la presentación del informe de fondo, que deberá contener la identificación de las presuntas víctimas. Corresponde pues a la Comisión identificar con precisión y en la debida oportunidad procesal a las presuntas víctimas en un caso ante la Corte 23, de modo que después del informe de fondo no es posible añadir nuevas presuntas víctimas, salvo en las circunstancias excepcionales contempladas en el artículo 35.2 del Reglamento de la Corte 24, que se refiere a las situaciones en las que no sea posible identificar a alguna o algunas presuntas víctimas de los hechos del caso por tratarse de casos de violaciones masivas o colectivas. Por lo tanto, en aplicación del artículo 35, cuyo contenido es inequívoco, es jurisprudencia constante de esta Corte que las presuntas víctimas deben estar señaladas en el informe de fondo previsto en el artículo 50 de la Convención Cfr. Caso Familia Barrios Vs. Venezuela. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de noviembre de Serie C No. 237, nota al pie 214, y Caso Norín Catrimán y otros (Dirigentes, miembros y activista del Pueblo Indígena Mapuche) Vs. Chile. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 29 de mayo de Serie C No. 279, párr El artículo 35.2 del Reglamento de la Corte dispone que [c]uando se justificare que no fue posible identificar a alguna o algunas presuntas víctimas de los hechos del caso por tratarse de casos de violaciones masivas o colectivas, la Corte decidirá en su oportunidad si las considera víctimas. Cfr. Caso Masacres de Río Negro Vs. Guatemala. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 4 de septiembre de Serie C No. 250, párrs. 47 a 51, y Caso Masacres de El Mozote y lugares aledaños Vs. El Salvador. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 25 de octubre de Serie C No. 252, párrs. 49 a Cfr. Caso Familia Barrios Vs. Venezuela, supra, nota al pie 214, y Caso Norín Catrimán y otros (Dirigentes, miembros y activista del Pueblo Indígena Mapuche) Vs. Chile, supra, párr. 29.
15 En el presente caso no se dan los supuestos del artículo 35.2 del Reglamento, que podrían justificar la identificación de presuntas víctimas con posterioridad al informe de fondo o sometimiento del caso. De conformidad con el criterio jurisprudencial señalado, la Corte estima conveniente aclarar que los familiares adicionales indicados por los representantes no serán considerados como presuntas víctimas en el presente caso, sin perjuicio de las reparaciones que a nivel interno pudieran corresponderles. Por tanto, la Corte declara que serán considerados como víctimas en este caso: Con relación a José Adrián Rochac Hernández: Alfonso Hernández Herrera (padre), Sebastián Rochac Hernández (hermano), Tanislao Rochac Hernández (hermano), María Juliana Rochac Hernández (hermana), María del Tránsito Hernández Rochac (hermana), Ana Margarita Hernández Rochac (hermana) y Nicolás Alfonso Torres Hernández (hermano). Con relación a Santos Ernesto Salinas: María Adela Iraheta (madre), Julio Antonio Flores Iraheta (hermano), Felipe Flores Iraheta (hermano), María Estela Salinas de Figueroa (hermana), Amparo Salinas de Hernández (hermana) y Josefa Salinas Iraheta (hermana). Con relación a Emelinda Lorena Hernández: María Adela Hernández (madre), José Juan de la Cruz Sánchez (padre), Joel Alcides Hernández Sánchez (hermano), Valentina Hernández (abuela materna), Santiago Pérez (abuelo materno), Juan Evangelista Hernández Pérez (tío materno), José Cristino Hernández (tío materno), Eligorio Hernández (tío materno) y Rosa Ofelia Hernández (tía materna). Con relación a Manuel Antonio Bonilla: María de los Ángeles Osorio (madre), José de la Paz Bonilla (padre), José Arístides Bonilla Osorio (hermano), María Inés Bonilla de Galán (hermana), María Josefa Rosales (abuela materna), María Esperanza Alvarado (tía) y Luis Alberto Alvarado (tío) 26. Con relación a Ricardo Abarca Ayala: Petronila Abarca Alvarado (madre), Daniel Ayala Abarca (hermano), José Humberto Abarca Ayala (hermano), Ester Abarca Ayala (hermana), Osmín Abarca Ayala (hermano) y Paula Alvarado (abuela). 35. En suma, el reconocimiento efectuado por el Estado constituye una aceptación total de los hechos, el cual produce plenos efectos jurídicos de acuerdo con los artículos 62 y 64 del Reglamento de la Corte, así como un reconocimiento parcial de responsabilidad internacional. En consideración de la gravedad de los hechos y de las violaciones alegadas, la Corte procederá a establecer los hechos que generaron la responsabilidad estatal, así como el contexto en el cual se enmarcaron los mismos, toda vez que ello contribuye a la reparación de las víctimas, a evitar que se repitan hechos similares y a satisfacer, en suma, los fines de la jurisdicción interamericana sobre derechos humanos Finalmente, la Corte destaca el pedido de perdón a las víctimas de las desapariciones forzadas y a sus familiares, el cual tiene un alto valor simbólico en aras de que no se repitan hechos similares, así como el compromiso manifestado por el Estado relativo a impulsar las medidas de 26 Según lo establecido en el párrafo 123 del informe de fondo No. 75/12, María Esperanza Alvarado y Luis Alberto Alvarado son tíos paternos de Manuel Antonio Bonilla. No obstante, en su petición inicial los representantes indicaron que María Esperanza Alvarado y Luis Alberto Alvarado son hermanos paternos y que María Esperanza Alvarado se encontraba casada con Isidro Osorio Rosales, hermano de María de los Ángeles Osorio, madre de Manuel Antonio Bonilla. Dado que en su contestación el Estado realizó el reconocimiento de responsabilidad con base en el informe de fondo que establece que dichas personas son tíos de Manuel Antonio Bonilla, la Corte los considerará en tal calidad. 27 Cfr. Caso Tiu Tojín Vs. Guatemala. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 26 de noviembre de Serie C No. 190, párr. 26, y Caso Gutiérrez y Familia Vs. Argentina, supra, párr. 22.
16 16 reparación necesarias en permanente diálogo con los representantes y bajo los criterios que establezca la Corte. Todas estas acciones constituyen una contribución positiva al desarrollo de este proceso, a la vigencia de los principios que inspiran la Convención 28 y, en parte, a la satisfacción de las necesidades de reparación de las víctimas de violaciones de derechos humanos 29. V PRUEBA 37. Con base en lo establecido en los artículos 46 a 52 y 57 a 59 del Reglamento, así como en su jurisprudencia respecto de la prueba y su apreciación 30, la Corte examinará la admisibilidad de los elementos probatorios documentales remitidos por las partes en diversas oportunidades procesales, las declaraciones, testimonios y dictámenes periciales rendidos mediante declaración jurada ante fedatario público (affidávit) y en la audiencia pública, así como las pruebas para mejor resolver solicitadas por la Corte, y posteriormente los valorará al establecer los hechos probados y pronunciarse sobre el fondo y las eventuales reparaciones, tomando en cuenta el conjunto del acervo probatorio y las observaciones de las partes. Para ello se atendrá a los principios de la sana crítica, dentro del marco normativo correspondiente 31. A. Prueba documental, testimonial y pericial 38. La Corte recibió diversos documentos presentados como prueba por la Comisión y los representantes, adjuntos a sus escritos principales (supra párrs. 1 y 5). Además, la Corte recibió las declaraciones rendidas ante fedatario público (affidávit) de María del Tránsito Hernández Rochac, Julio Antonio Flores Iraheta, María Adela Hernández, Ester Abarca Ayala y el peritaje de Frank La Rue. En cuanto a la prueba rendida en audiencia pública, la Corte escuchó las declaraciones de María Juliana Rochac Hernández, José Arístides Bonilla Osorio y el peritaje de Martha de la Concepción Cabrera Cruz. A su vez, se incorporaron al acervo probatorio del presente caso los peritajes rendidos mediante affidávit por Douglass Cassel, Viktor Jovev y Ana Georgina Ramos de Villalta; los peritajes rendidos en audiencia pública por María Sol Yáñez de la Cruz y Ricardo Alberto Iglesias Herrera, y la ampliación por escrito del peritaje de María Sol Yáñez de la Cruz, todos correspondientes al Caso Contreras y otros Vs. El Salvador 32. De igual forma, la Corte recibió de las partes documentos solicitados como prueba para mejor resolver (supra párrs. 9, 10, 11 y 13). B. Admisión de la prueba B.1 Admisión de la prueba documental 39. En el presente caso, como en otros, la Corte admite aquellos documentos presentados en la debida oportunidad procesal por las partes y la Comisión, los cuales no fueron controvertidos ni 28 Cfr. Caso del Caracazo Vs. Venezuela. Fondo. Sentencia de 11 de noviembre de Serie C No. 58, párr. 43, y Caso García Cruz y Sánchez Silvestre Vs. México. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 26 de noviembre de Serie C No. 273, párr Cfr. Caso Manuel Cepeda Vargas Vs. Colombia, supra, párr. 18, y Caso Gutiérrez y Familia Vs. Argentina, supra, párr. 30 Cfr. Caso de la Panel Blanca (Paniagua Morales y otros) Vs. Guatemala. Fondo. Sentencia de 8 de marzo de Serie C No. 37, párrs. 69 a 76, y Caso Defensor de Derechos Humanos y otros Vs. Guatemala. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 28 de agosto de Serie C No. 283, párr Cfr. Caso de la Panel Blanca (Paniagua Morales y otros) Vs. Guatemala. Fondo, supra, párr. 76, y Caso Defensor de Derechos Humanos y otros Vs. Guatemala, supra, párr Cfr. Rochac Hernández y otros Vs. El Salvador. Resolución del Presidente de la Corte Interamericana de 3 de marzo de 2014, Considerando 14.
17 17 objetados 33, así como aquellos solicitados por la Corte con fundamento en lo dispuesto en el artículo 58.b del Reglamento de la Corte que fueron aportados por las partes con posterioridad a la audiencia pública. 40. En cuanto a las notas de prensa remitidas por la Comisión y los representantes, la Corte ha considerado que podrán ser apreciadas cuando recojan hechos públicos y notorios o declaraciones de funcionarios del Estado, o cuando corroboren aspectos relacionados con el caso 34. En consecuencia, la Corte decide admitir los documentos que se encuentren completos o que, al menos, permitan constatar su fuente y fecha de publicación En cuanto a los documentos sobre costas y gastos remitidos por los representantes con los alegatos finales escritos, la Corte sólo considerará aquellos aportados que se refieran a los nuevos gastos y costas en que hayan incurrido con ocasión del procedimiento ante esta Corte, es decir, aquellos realizados con posterioridad al escrito de solicitudes y argumentos. 42. Finalmente, el Estado remitió una [c]ertificación de diligencias del Juzgado de Paz de Meanguera en el Departamento de Morazán, en relación [con] la niña Emelinda Lorena Hernández junto con sus observaciones a los anexos a los alegatos finales de los representantes y solicitó a la Corte que dicha prueba sea incorporada en los términos del artículo 57.2 del Reglamento por contener información actualizada. La Comisión y los representantes no se opusieron a su incorporación. La Corte admite con fundamento en la citada disposición el oficio 265/2014 de 14 de mayo de 2014 así como el auto de 15 de mayo de 2014 del Juzgado de Paz de Meanguera, ambos contenidos en dicha certificación, y por considerarlo útil para la resolución del presente caso, admitirá la resolución de 13 de septiembre de 2013 del Juzgado de Paz de Meanguera. B.2 Admisión de la prueba testimonial y pericial 43. La Corte estima pertinente admitir las declaraciones y dictámenes rendidos por las presuntas víctimas y peritos tanto en audiencia pública como mediante declaraciones juradas ante notario público, en cuanto se ajusten al objeto definido por el Presidente en la Resolución que ordenó recibirlos (supra párr. 10) y al objeto del presente caso. Con posterioridad a la audiencia pública la perito Martha de la Concepción Cabrera Cruz remitió un documento con el peritaje Secuelas transgeneracionales de las desapariciones forzadas, el cual se incorpora al acervo probatorio. 44. Mediante Resolución de convocatoria de la Presidencia de 3 de marzo de 2014 (supra párr. 10) no se admitió la solicitud de los representantes de sustituir la declaración pericial de Pilar Ibáñez Mosqueda por la del perito Baltasar Garzón Real, razón por la cual se ordenó la recepción de la prueba inicialmente ofrecida. El peritaje de Pilar Ibáñez Mosqueda no fue recibido en el plazo otorgado. El 1 de abril de 2014 el señor Baltasar Garzón Real remitió un documento ratificado ante fedatario público, que contenía la contestación a las preguntas remitidas por el [ ] Estado de El Salvador a Pilar Ibañez Mosqueda en relación con el estudio de establecimiento de cadena de mando seguida al interior de las Fuerzas Armadas de El Salvador en los años en los que ocurrieron las [alegadas] desapariciones forzadas en este caso. Los representantes, a solicitud de la Presidencia, presentaron aclaraciones en torno al referido documento y manifestaron que desistían del peritaje. Por su parte, el Estado observó que dicho peritaje no fue rendido por la perito que 33 Cfr. Caso Velásquez Rodríguez Vs. Honduras. Fondo. Sentencia de 29 de julio de Serie C No. 4, párr. 140, y Caso Defensor de Derechos Humanos y otros Vs. Guatemala, supra, párr Cfr. Caso Velásquez Rodríguez Vs. Honduras. Fondo, supra, párr. 146, y Caso Defensor de Derechos Humanos y otros Vs. Guatemala, supra, párr Por ende, no será considerado el anexo 15 al escrito de argumentos y pruebas, pues no consta fecha ni fuente y no fue posible subsanar dicha deficiencia, ni las notas de prensa incluidas en el anexo 30 al escrito de argumentos y pruebas que se encuentran ilegibles y tampoco fue posible subsanar dicho defecto.
18 18 fuera propuesta, por lo que solicitó que no [fuera] admitido. La Corte decide aceptar el desistimiento de los representantes, razón por la cual el mencionado informe no será tenido en cuenta como parte del acervo probatorio del presente caso. VI HECHOS 45. Dada la importancia que reviste para el presente caso el establecimiento de los hechos que generaron la responsabilidad estatal, así como del contexto en el cual se enmarcaron los mismos, a fin de preservar la memoria histórica y evitar que se repitan hechos similares y como una forma de reparación a las víctimas 36, en esta sección la Corte dará por establecidos los hechos del presente caso y la responsabilidad internacional derivada de los mismos, con base en el marco fáctico establecido en el informe de fondo de la Comisión Interamericana y el reconocimiento de responsabilidad efectuado por el Estado, y tomando en consideración el escrito de solicitudes y argumentos de los representantes, los precedentes de la Corte y el acervo probatorio. A este efecto, el Tribunal recuerda que el Estado efectuó una aceptación total de los hechos (supra párrs. 26 y 35). A. Contexto 46. La Corte ya se pronunció en la Sentencia emitida en el caso Contreras y otros Vs. El Salvador sobre el contexto en que se enmarcan los hechos del presente caso, basándose principalmente en el Informe de la Comisión de la Verdad para El Salvador 37. Dicho contexto fue incluido por la Comisión Interamericana en su informe de fondo respecto del presente caso. Por su parte, el Estado reconoció el referido contexto (supra párr. 19). 47. Al respecto, la Corte recuerda que desde 1980 hasta 1991 El Salvador se vio sumido en un conflicto armado interno. Entre los años 1989 y 1992, se firmaron diversos acuerdos entre el Gobierno de El Salvador y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y, finalmente, tras doce años de conflicto armado, el 16 de enero de 1992 se firmó en Chapultepec, México, el Acuerdo de Paz bajo los buenos oficios del Secretario General de las Naciones Unidas, que puso fin a las hostilidades 38. La Comisión de la Verdad, creada por los Acuerdos de México de 27 de abril de 1991 y que inició sus actividades el 13 de julio de 1992, describió en su informe hecho público el 15 de marzo de 1993 los patrones de violencia durante el conflicto armado, tanto de agentes del Estado como de integrantes del FMLN. Por razones de método dividió la etapa examinada ( ) en cuatro períodos: desde 1980 a 1983; 1983 a 1987; 1987 a 1989 y 1989 a El período desde 1980 a 1983, dentro del cual se enmarcan los hechos de este caso, se denominó como la institucionalización de la violencia, siendo [l]a instauración de la violencia de manera sistemática, el terror y la desconfianza en la población civil [ ] los rasgos esenciales de este período Cfr. Caso Goiburú y otros Vs. Paraguay. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 22 de septiembre de Serie C No. 153, párr. 53, y Caso Valle Jaramillo y otros Vs Colombia. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 27 de noviembre Serie C No. 192, párr Cfr. Caso Contreras y otros Vs. El Salvador. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de Serie C No. 232, párrs. 40 a 55, citando Informe de la Comisión de la Verdad para El Salvador, De la locura a la esperanza, La guerra de 12 años en El Salvador, Cfr. Caso Contreras y otros Vs. El Salvador, supra, párr. 46, y Caso Masacres de El Mozote y lugares aledaños Vs. El Salvador, supra, párr Caso Contreras y otros Vs. El Salvador, supra, párr. 48, citando Informe de la Comisión de la Verdad para El Salvador, De la locura a la esperanza, La guerra de 12 años en El Salvador,
19 En este contexto se crearon los Batallones de Infantería de Reacción Inmediata en la Fuerza Armada salvadoreña, como el Atlacatl en marzo de 1981, que eran unidades entrenadas especialmente para la lucha contrainsurgente, las cuales habían concluido su entrenamiento, bajo la asesoría y supervisión de militares estadounidenses 40. Según la Comisión de la Verdad, durante este período se registr[ó] el mayor número de muertes y violaciones de los derechos humanos 41. Así, la Comisión de la Verdad recibió testimonios directos de numerosas ejecuciones masivas ocurridas en el transcurso de los años 1980, 1981 y 1982, en las cuales miembros de la Fuerza Armada, en el curso de operaciones contrainsurgentes, ejecutaron a campesinos, hombres, mujeres y niños, que no habían opuesto ninguna resistencia, simplemente por considerarlos colaboradores de los guerrilleros 42. La Comisión de la Verdad descartó toda posibilidad de que se haya tratado de incidentes aislados o de exceso de los soldados o sus jefes inmediatos. [ ] Todo comprueba que estas muertes se inscriben dentro de un patrón de conducta, de una estrategia deliberada de eliminar o aterrorizar a la población campesina de las zonas de actividad de los guerrilleros, a fin de privar a éstos de esta fuente de abastecimientos y de información, así como de la posibilidad de ocultarse o disimularse entre ella 43. Según la Comisión de la Verdad, es imposible sostener que este patrón de conducta sea atribuible sólo a los mandos locales, y que haya sido desconocido de los mandos superiores, pues las masacres de población campesina fueron denunciadas reiteradamente, sin que existan evidencias de que se haya hecho ningún esfuerzo por investigarlas La Corte resaltó que, en el marco del referido conflicto armado y del fenómeno de la desaparición forzada de personas, ocurrió también un patrón más específico, reconocido por el Estado (supra párr. 19), relacionado con la desaparición forzada de niños y niñas, quienes eran sustraídos y retenidos ilegalmente por miembros de la Fuerza Armada en el contexto de los operativos de contrainsurgencia. Asimismo, está establecido que dicha práctica implicó, en muchos casos, la apropiación de los niños y niñas e inscripción con otro nombre o bajo datos falsos. Según fue indicado por la Asociación Pro-Búsqueda, institución de la sociedad civil que ha documentado e investigado con mayor profundidad este fenómeno y realizado acciones para la búsqueda y reencuentro de los jóvenes con sus familias 45, a abril de 2014 había registrado 926 casos de niñas y niños desaparecidos durante el conflicto armado, de los cuales había resuelto aproximadamente 389. De éstos, 239 se habían reencontrado con sus familias biológicas, 54 habían sido localizados fallecidos y 96 se encontraban pendiente de reencuentro. 50. Con base en la labor realizada por la Asociación Pro-Búsqueda, la Corte ha identificado los siguientes componentes que permiten caracterizar el patrón sistemático de desapariciones forzadas de niñas y niños durante el conflicto armado en El Salvador 46 : 40 Cfr. Caso Masacres de El Mozote y lugares aledaños Vs. El Salvador, supra, párr. 67, citando Informe de la Comisión de la Verdad para El Salvador, De la locura a la esperanza, La guerra de 12 años en El Salvador, Caso Contreras y otros Vs. El Salvador, supra, párr. 48, citando Informe de la Comisión de la Verdad para El Salvador, De la locura a la esperanza, La guerra de 12 años en El Salvador, Caso Contreras y otros Vs. El Salvador, supra, párr. 50, citando Informe de la Comisión de la Verdad para El Salvador, De la locura a la esperanza, La guerra de 12 años en El Salvador, Caso Contreras y otros Vs. El Salvador, supra, párr. 50, citando Informe de la Comisión de la Verdad para El Salvador, De la locura a la esperanza, La guerra de 12 años en El Salvador, Cfr. Caso Contreras y otros Vs. El Salvador, supra, párr. 50, citando Informe de la Comisión de la Verdad para El Salvador, De la locura a la esperanza, La guerra de 12 años en El Salvador, Cfr. Caso de las Hermanas Serrano Cruz Vs. El Salvador. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 1 de marzo de Serie C No. 120, párr. 48.6, y Caso Contreras y otros Vs. El Salvador, supra, párr Cfr. Caso Contreras y otros Vs. El Salvador, supra, párrs. 51 a 55.
20 20 a) El fenómeno de la desaparición forzada de niñas y niños respondió a una estrategia deliberada, en el marco de la violencia institucionalizada del Estado que caracterizó a la época del conflicto. b) Los departamentos más afectados por el conflicto fueron también aquellos donde desapareció la mayor cantidad de niños, entre ellos, Chalatenango, San Salvador, San Vicente, Morazán, Usulután, Cabañas, Cuscatlán y La Libertad, dado que las desapariciones formaron parte de la estrategia contrainsurgente desarrollada por el Estado que obedecía al concepto de destruir grupos poblacionales asociados con la guerrilla. c) La sustracción de niñas y niños tenía entre sus objetivos separarlos de la población enemiga y educarlos bajo la concepción ideológica sustentada por el Estado en ese entonces. También existieron otros motivos como llevarse a las niñas y niños para darlos en adopción. d) Las niñas y niños eran sustraídos durante la ejecución de operativos militares de contrainsurgencia, después de que sus familiares fueran ejecutados u obligados a huir para proteger sus vidas y frecuentemente apropiados por parte de jefes militares, quienes los incluían en sus senos familiares como hijos. e) Los posibles destinos de las niñas y los niños después de la separación de su familia y de su desaparición, pueden clasificarse de la siguiente forma: 1) adopciones en las que existe un proceso formal dentro del sistema judicial, siendo que la mayoría se asignaron a familias extranjeras, principalmente de Estados Unidos, Francia e Italia; 2) adopciones de hecho o apropiaciones, consistentes en casos en que familias salvadoreñas se hicieron cargo de los niños y niñas pero jamás formalizaron la adopción del niño o niña; 3) casos de apropiación por parte de militares, quienes los incluyeron en sus familias como hijos, aunque en la mayoría de casos los niños y niñas fueron utilizados para trabajos domésticos o agrícolas; 4) niños y niñas que crecieron en orfanatos sin acompañamiento, en los cuales los encargados no intentaron encontrar a los parientes; y 5) niños y niñas que crecieron en instalaciones militares. Por otra parte, se ha recopilado evidencias que indicarían que algunos niños y niñas desaparecidos fueron víctimas del tráfico ilegal. Por último, se habían localizado casos de niños y niñas fallecidos. f) Existió una práctica de alteración de las identidades de los menores de edad, siendo que muchos fueron registrados de hecho como hijas e hijos, es decir, sin necesidad de la alteración de registros, mientras que en otros casos se cambió el nombre o los apellidos y se alteró la edad de las niñas y niños. 51. A continuación, la Corte procederá a establecer los hechos constitutivos de cada una de las desapariciones forzadas de las víctimas en el presente caso, quienes eran al momento de los hechos niña y niños 47, así como las circunstancias que rodearon las mismas, sobre la base del marco fáctico y del reconocimiento de responsabilidad del Estado. B. Hechos relacionados con la desaparición forzada de José Adrián Rochac Hernández 52. José Adrián Rochac Hernández nació el 17 de mayo de 1975 en el cantón San José Segundo, municipio de San Martín, departamento de San Salvador 48. Es hijo de Alfonso Hernández Herrera 49 y María Silveria Rochac Beltrán 50 y hermano de Sebastián 51, Tanislao 52, Sergio Antonio 53, María 47 Para la Corte niña o niño es toda persona menor de 18 años de edad. Cfr. Condición Jurídica y Derechos Humanos del Niño. Opinión Consultiva OC-17/02 de 28 de agosto de Serie A No. 17, párr Cfr. Certificado de nacimiento de José Adrián Rochac Hernández emitido por el Registro del Estado Familiar de la Alcaldía Municipal de San Martín (expediente de prueba, tomo IV, anexo 1 al sometimiento del caso, folio 1831). 49 Cfr. Documento único de identidad de Alfonso Hernández Herrera emitido por el Registro Nacional de las Personas Naturales (expediente de prueba, tomo XI, anexos a los alegatos finales escritos, folio 4934). 50 Cfr. Certificado de nacimiento de José Adrián Rochac Hernández emitido por el Registro del Estado Familiar de la Alcaldía Municipal de San Martín (expediente de prueba, tomo IV, anexo 1 al sometimiento del caso, folio 1831). 51 Cfr. Documento único de identidad de Sebastián Rochac Hernández emitido por el Registro Nacional de las Personas Naturales (expediente de prueba, tomo XI, anexos a los alegatos finales escritos, folio 4942). 52 Nombre utilizado en la partida de nacimiento. Cfr. Partida de nacimiento de Tanislao Rochac Hernández emitido por el Registro del Estado Familiar de la Alcaldía Municipal de San Martín (expediente de prueba, tomo XI, anexo a los alegatos finales escritos, folio 4940).
Corte Interamericana de Derechos Humanos Caso Las Palmeras Vs. Colombia Sentencia de 6 de diciembre de 2001 (Fondo) En el caso Las Palmeras, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelante la

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