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Timestamp: 2019-09-21 13:02:18+00:00

Document:
Foro de São Paulo Memoria del XXIV Encuentro del Foro de São Paulo – La Habana, Cuba – 15 al 17 de julio de 2018
XXIV ENCUENTRO DEL FORO DE SÃO PAULO
La Habana, Cuba – 15 al 17 de julio 2018
El XXIV Encuentro del Foro de São Paulo se realizó en La Habana, Cuba, del 15 al 17 de julio de 2018, bajo el lema “Por la unidad y la integración latinoamericana y caribeña”.
De acuerdo con la programación, realizamos las siguientes actividades:
- Escuela de Formación Política del Foro de São Paulo;
- III Seminario entre el Foro de Sao Paulo y el Partido de Izquierda Europea “Visiones compartidas”;
- Reuniones de las secretarías regionales: Andino Amazónica, Cono Sur y Mesoamérica y el Caribe;
- Encuentros simultáneos: Juventudes; Mujeres; Parlamentarios;
- Talleres temáticos: Arte y cultura; Comunicación política y medios;
- Diálogo del FSP con las plataformas, articulaciones y redes del movimiento social y popular;- Plenarias: Contra el colonialismo y por la solidaridad antimperialista; Necesidad de la unidad y la integración latinoamericana y caribeña;
- Plenaria Especial: El pensamiento de Fidel Castro y el Foro de Sao Paulo;
- Plenaria final con lectura y aprobación de los documentos del XXIV Encuentro.
- Reunión regional de la Federación Mundial de Juventudes Democráticas.
Esta Memoria del XXIV Encuentro del Foro de São Paulo reúne los documentos fundamentales aprobados o presentados durante los trabajos.
- Escuela de Formación Política
- III Seminario FSP-PIE “Visiones compartidas”
- Plenaria: Contra el colonialismo y por la solidaridad antimperialista
- Reunión de las Secretarías Regionales
- Encuentros simultáneos:
1. Encuentro de Juventudes
2. Encuentro de Mujeres
3. Encuentro de Parlamentarios
- Diálogo del FSP con las plataformas, articulaciones y redes del movimiento social y popular
2. Comunicación Política y medios
- Plenaria: Necesidad de la unidad y la integración latinoamericana y caribeña
- Visita a los Comités de Defensa de la Revolución
- Plenaria especial sobre el pensamiento de Fidel Castro y el Foro de Sao Paulo
- Plenaria final para presentación de los informes de actividades, aprobación de las resoluciones y de la Declaración Final
- Clausura del XXIV Encuentro
“Perder una batalla no es más que la obligación de ganar otra”
América Latina y el Caribe viven hoy, de nuevo, bajo los efectos de una multifacética ofensiva contrarrevolucionaria, fruto de intereses convergentes y de esfuerzos combinados entre las élites mundiales del capitalismo transnacional, del gobierno de EUA como su núcleo hegemónico, así como de las fracciones oligárquicas y de las burguesías dependientes de nuestra región. Esta última, además, vuelve a padecer las iniquidades resultantes de las políticas neoliberales restauradas. Los retrocesos políticos y sociales en Brasil y Argentina lo ejemplifican de forma dramática.
Esta ofensiva, de carácter imperialista y oligárquico, le hace más daño a las fuerzas de izquierda[1] donde ellas aún no se han planteado, no han sabido o no han podido identificar y resolver sus propios errores e insuficiencias. Tal realidad explica en un grado fundamental el cambio adverso en la correlación de fuerzas imperante hoy.
Pero examinar el carácter y la profundidad de los errores e insuficiencias que explican la mencionada correlación de fuerzas adversa a los sectores de la izquierda continental, corresponderá de forma soberana a los partidos políticos y a los movimientos sociales de cada país. El presente Documento Base, en consecuencia, se limitará a mostrar el modo como los representantes del gran capital han operado, así como las potencialidades a la vista en nuestro campo para retomar la iniciativa. La estructura del texto respetará esta lógica.
La derecha necesita consolidar la percepción de que la historia continental entró en una fase regresiva e imparable a favor del capitalismo salvaje, propio de la actual fase de transnacionalización de este sistema. Desmontar con hechos esta visión fatalista, es misión de principios para la izquierda de Nuestra América.
El golpe militar y parlamentario contra Zelaya, en Honduras (2009); el golpe parlamentario dado a Lugo, en Paraguay (2012); la derrota electoral del Frente para la Victoria, en Argentina (2015); el derrocamiento de Dilma Rousseff en Brasil (2016), mediante un “golpe blando” parlamentario, judicial y mediático; la victoria de figuras de derecha conservadoras o ultraconservadoras en Chile, Paraguay y Colombia; las divisiones ostensibles en el campo popular a la hora de encarar las agendas neoliberales restauradas; el abstencionismo y el desdén por la política que en importantes países de la región favorecen los planes de la derecha, y el fortalecimiento público de figuras y proyectos de raíz fascista en varios países, constituyen, entre otros muchos, indicadores fehacientes de la adversa correlación de fuerzas que la izquierda está desafiada a revertir a su favor.
En este contexto, preservar las experiencias de gobierno de carácter popular y con proyecciones antiimperialistas, impulsadas por partidos integrantes del Foro de Sao Paulo; ofrecer apoyo decidido y estimular los esfuerzos emancipatorios y los ideales anticapitalistas de los movimientos sociales y populares que así actúan; trabajar con denuedo por consolidar una paz duradera e impulsar esfuerzos que permitan avanzar en la integración soberana de la que Martí llamó Nuestra América, se transforman en imperativos políticos y en pruebas de honor para la izquierda continental. Para tales fines, será esencial articular la más sólida, coherente y sistemática solidaridad práctica con cada experiencia o proyecto de orientación revolucionaria. La Casa Blanca y sus aliados buscan lograr exactamente lo contrario: dividir, cooptar, desmovilizar y generar desánimo.
Ceder al derrotismo; auspiciar o tolerar los personalismos y sectarismos que emergen y proliferan en épocas de reveses; aceptar o promover la pérdida de confianza en la capacidad política de nuestros pueblos explotados, no solo sería hoy una afrenta a los héroes y mártires de las luchas por la emancipación del continente, sino una concesión gratuita e innecesaria a EUA y sus aliados internacionales y locales.
En medio al escenario presentado y bajo la fuerte influencia estadounidense, debemos reconocer algunas victorias en nuestra región. Estos son los casos del crecimiento de la izquierda en Colombia, y la victoria de Andrés Manuel López Obrador en México, presentando un programa de gobierno antimperialista, en una coligación con la presencia de dos partidos miembros del Foro, MORENA y Partido del Trabajo.
En síntesis, existen suficientes ejemplos en la historia latinoamericana y caribeña que prueban que cuando hay unidad, dirección política decidida y capaz, objetivos claros de lucha y moral de combate, y arraigo en las clases populares, se multiplican las opciones para contener cualquier ofensiva contrarrevolucionaria e, incluso más, para vencerla. Frente al plan de las transnacionales y del Imperio del Norte por socavar la soberanía de nuestras naciones y tomar control de sus recursos naturales, opongamos con auténtico espíritu internacionalista y latinoamericanista, con firmeza e innegociable sentido de dignidad, el plan emancipador de nuestros nobles pueblos.
Trabajemos con una única opción: ¡Vencer! ¡Recuperar el terreno perdido! ¡Reabrir con realismo y audacia las ventanas de oportunidades de las que habló Lenin! ¡Reivindicar las mejores experiencias emancipatorias de los movimientos sociales y populares de la región! Desde estas premisas éticas y políticas proponemos examinar la realidad internacional, así como los desafíos que ella lanza a la izquierda continental, y a todos los sectores patriotas y democráticos de Nuestra América.
EL GRAN CAPITAL TRANSNACIONAL: LA GANANCIA A CUALQUIER COSTO
La naturaleza expansionista y depredadora del capitalismo, hoy en su fase transnacional más avanzada hasta el momento, explica en qué grado y cómo los actores económicos y políticos encargados de reproducirlo están operando para asegurar al gran capital las más altas tasas de ganancia posibles. La ganancia a cualquier costo: esta es la principal divisa válida para el 1% que integra la élite capitalista mundial. Encubierta con las más diversas retóricas, esta lógica ayuda a explicar, por ejemplo, procesos restauradores como el que viven Argentina y Brasil.
Entre el último Encuentro del Foro de Sao Paulo (Managua/2017) y este de La Habana (2018), a nivel global se ahondaron los efectos negativos de la concentración de la propiedad, el poder y la riqueza en manos de la referida élite mundial hegemonizada por el capital financiero: la destrucción de la naturaleza continuó, con dramáticos efectos sobre el clima; se elevó a niveles insultantes la polarización de la riqueza, como lo ilustra el hecho de que 8 personas se transformasen en detentoras de la misma riqueza poseída por la mitad más pobre de la población mundial (3 600 millones); y la destrucción de fuerzas productivas, a través de casi medio centenar de guerras en desarrollo, multiplicó los riesgos para la paz mundial.
La élite capitalista transnacional, en el marco de una coyuntura económica internacional recesiva y bajo la presión de la crisis estructural y sistémica del capitalismo, está actuando de forma más agresiva y unilateral –como lo ilustra la actual proyección de la Casa Blanca– pero a la vez de forma más hábil a través de mecanismos gubernamentales y no gubernamentales cada vez más concertados, mediante acciones públicas y secretas, bilaterales y multilaterales con fines complementarios, que no deben subestimarse. Las cumbres de Davos y las reuniones secretas del Club Bilderberg ejemplifican este modus operandi.
Frente esta crisis sistémica del modelo capitalista y ante otros obstáculos externos, entre ellos la emergencia de China y Rusia como poderes geopolíticos renovados, la clase capitalista transnacional está concentrada hoy en lograr la máxima mercantilización posible de todas las esferas de la vida, de un modo intensivo y con un claro objetivo: instalar niveles de dominio y hegemonía difíciles de cuestionar, para lo cual ha tomado la decisión de derribar todos los obstáculos que se interpongan a este fin.
Tal y como lo indican los hechos en América Latina y el Caribe, los obstáculos a derribar por el capital transnacional en función de sus insaciables propósitos expansionistas, son simultáneamente estructurales, políticos, culturales e ideológicos, aunque según las situaciones nacionales pueda aludirse a otros.
En el plano estructural, los Estados nacionales, tal y como existen hoy, son obstáculos a derribar para facilitar la libre movilidad de los capitales y el control expedito de las materias primas a favor de las transnacionales. Los sistemas políticos de democracia burguesa son vistos como obsoletos, en la medida que permiten que, con voto popular, ejercido de forma legítima según las reglas que otrora la burguesía defendía como paradigmáticas, figuras de origen popular lleguen a la presidencia de sus países y se transformen en líderes relevantes. Frente a esta realidad, la opción es reducir aún más los límites estructurales de la democracia burguesa y crear mecanismos que aseguren al gran capital tener sus propios presidentes. Macri en Argentina, Temer en Brasil y Piñera en Chile, así lo ejemplifican.
La estrategia en pos de la ganancia también explica por qué todos los centros de poder del gran capital convergen, a nivel político, en la urgencia de revertir todas las experiencias de izquierda y progresistas en América Latina y el Caribe. En ellas, pese a que no se logró hacer transformaciones estructurales de carácter anticapitalista, sí se cometió un pecado para la lógica neoliberal imperante: aplicaron sus políticas sociales de amplio beneficio popular desde el Estado, y redistribuyeron a los más pobres recursos que antes capitalizaban las élites burguesas y oligárquicas. En otras palabras, modificaron el patrón de acumulación basado en la concentración del ingreso por uno articulado a una mayor redistribución del mismo.
En el plano cultural, el logro del objetivo político mencionado va asociado a una guerra cultural orientada fracturar las identidades nacionales, y a promover un modelo de consumo que no se corresponde con las necesidades y prioridades de las naciones subdesarrolladas, ni mucho menos con sus posibilidades de alcanzarlo.
Para materializar estos y otros objetivos de contenido ideológico, los medios de comunicación oligopolizados, importantes iglesias fundamentalistas bajo control directo o indirecto de intereses imperiales, y empresas detentoras de las nuevas tecnologías de la comunicación, conjugaron recursos, esfuerzos e inteligencia para manipular y desmovilizar políticamente a importantes sectores sociales, todo ello para facilitar la aprobación, por ejemplo, de las reglas que flexibilicen las condiciones laborales a favor de las empresas y otras concesiones requeridas por el gran capital.
El gran capital, sobre todo desde su núcleo hegemónico (EUA), está demostrando márgenes de eficacia que políticamente no se deben de subestimar en el terreno de la disputa ideológica y cultural. Uno de sus objetivos es consolidar un sistema de creencias colectiva sobre la supuesta inviabilidad del socialismo e, incluso, de las tentativas de aplicar políticas de justicia sociales desde el Estado, aun dentro de un horizonte reformista no anti-capitalista.
Comprender con visión sistémica este modus operandi del capitalismo transnacional es una exigencia política urgente para el campo de izquierda y progresista, sobre todo en la América Latina y el Caribe que Washington sigue concibiendo como su patio trasero. Estamos retados, además, a construir una visión objetiva e integral, que permita orientar los pasos para aprovechar las contradicciones intrínsecas de las políticas restauradoras en curso. Con perspectiva dialéctica y total realismo, es vital comprender las fortalezas y las debilidades de cada acción promovida por la derecha en su conjunto.
ESTADOS UNIDOS: RETORNA EL GARROTE IMPERIAL
En el contexto descrito, los problemas del capitalismo internacional se reflejan de manera particular en la política exterior de Estados Unidos, dada su condición de potencia líder del sistema imperialista mundial, cada vez más expansionista y depredadora en su propósito de preservar, consolidar y reproducir su proyecto de dominación global. El cumplimiento de estos últimos objetivos pasa, de manera particular, por América Latina y el Caribe. Ello explica, en grado decisivo, la actual ofensiva contrarrevolucionaria en la región.
Frente a esta situación, el gobierno de Donald Trump pretende restablecer la hegemonía perdida por EUA mediante la fuerza, rompiendo con las reglas del juego de la economía globalizada, lo que incluye un proteccionismo y guerra comercial intensos; el hostigamiento de los países percibidos como sus competidores desleales (China y la UE entre otros); una política fiscal que comprime los ingresos de los trabajadores y reduce impuestos a los más ricos, acompañada de un crecimiento del gasto militar de 686 mil MMUSD en 2016/17 a una proyección de 716 mil MMUSD en el presupuesto militar próximo.
En ese empeño, el gobierno estadounidense actual mantiene en lo fundamental las líneas de acción de sus predecesores en el presente siglo, dirigidas a garantizar su control sobre materias primas, recursos naturales, fuentes energéticas, regiones y países de importancia estratégica para el despliegue de su proyección geopolítica y geoeconómica mundial. Esta proyección ha debido reacomodarse al contexto global, cambiante y cambiado, en el que potencias como China y Rusia están obligando a Washington, de forma creciente, a medir con más cuidado los pasos prácticos de su política externa.
La política estadounidense responde hoy, como ayer, a la lógica del imperialismo, determinada por el cálculo pragmático de costos y beneficios contenidos en cada decisión. Los métodos son diferentes a los de los siglos XIX y XX, pero persiste su apetencia por nuevos mercados, territorios y espacios de influencia. Para ello redefine sus percepciones de amenazas, sus instrumentos de dominación, sus relaciones de colaboración con aquellos que identifica como aliados, y de confrontación con los que califica de adversarios. Hacia estos aplica fórmulas de guerra no convencional, una dominación de espectro completo, que combina el empleo de la fuerza militar y el instrumental mediático. Asigna un importante rol a la cultura y la defensa de la identidad en sus planes hegemónicos, con el fin de subvertir con el mayor consenso social posible a sus enemigos, o para apuntalar a los aliados. Cuenta con el respaldo de sectores de las élites de poder, como los del Complejo Militar Industrial y Wall Street (la oligarquía financiera).
Más allá del estilo de actuación de Trump, en los hechos, la ejecutoria de la Casa Blanca en muchos sentidos sigue una pauta de continuidad con respecto a la política exterior de Obama e, incluso, en determinados aspectos, en relación con la de W. Bush. Desde que se inició el siglo XXI, a partir de la declarada Guerra Global contra el Terrorismo por W. Bush, la escalada militarista estadounidense no se ha detenido. Todo indica que el empresario-presidente podría acentuar esta peligrosa tendencia, al mantener las presiones ante países como Corea del Norte e Irán, que pueden traducirse en acciones de mayor beligerancia.
Desde las invasiones a Afganistán y a Irak, Estados Unidos ha permanecido en guerra, ha mantenido las operaciones en esos países y añadido las de Siria, junto a una serie de importantes incursiones militares en Libia, Pakistán, Yemen y Somalia. Obama habló, para diferenciarse de W. Bush, de comenzar la reducción de la presencia militar estadounidense en el exterior, prometió poner fin al rol bélico en Iraq y terminó concentrando recursos en la guerra en Afganistán, pese a que también había prometido poner fin a la misma. En realidad, fue pródigo en promesas de paz, pero también en decisiones prácticas de naturaleza contraria. La demagogia no le fue ajena. Es en este punto donde aparece un elemento “nuevo” en el discurso oficial del presidente: para Trump parece no ser relevante encubrir sus intenciones, pues es un adicto a las amenazas.
Obama daba continuidad al fortalecimiento de las fuerzas armadas, a la presencia de bases militares, en el marco de una concepción estratégica de garantizar la hegemonía a través del llamado poder inteligente (smart power), que conjugaba el poder duro mediante acciones coactivas y coercitivas (hard power), junto al desarrollo de un poder blando (soft power), como los medios de comunicación y las nuevas tecnologías de la información), procurando las mejores vías para mantener y reproducir los objetivos del imperialismo, conjugando los instrumentos militares con los medios de comunicación y las nuevas tecnologías de la información.
Con Obama comenzó el reajuste en el proyecto de dominación de Estados Unidos, con la nueva modalidad de golpe de Estado aplicado en Honduras, junto al remozamiento y ampliación del sistema de bases militares en Colombia, conformando esa coyuntura un antes y un después de una escalada contrarrevolucionaria basada en el uso más eficiente, con fines desestabilizadores, de mecanismos legislativos y judiciales, que se aplican luego en otros países.
En esa dirección avanzó Estados Unidos hasta la Cumbre de las Américas en Panamá, conjugando la condena a Venezuela con el mejoramiento de las relaciones con Cuba, este último concebido como una pieza funcional y pragmática en la implementación de su “amigable” política latinoamericana global, con el declarado propósito de cambiar los medios pero no los fines, en el constante empeño de derrocar a la Revolución Cubana. Sobre estas bases, puede afirmarse que Trump hace suya la cosecha de Obama, y con otro estilo da continuidad al proyecto de dominación de este último. Ello explica el énfasis puesto hasta aquí en la administración obamista.
La Cumbre siguiente, la de Lima, profundiza ese proyecto en las actuales condiciones de la nueva correlación de fuerzas. En ese contexto, además de las acciones contra la Revolución Bolivariana y la Cubana, la actividad subversiva se dirige hacia El Salvador, Bolivia y Nicaragua; aprovecha la compleja situación en Ecuador y la nueva coyuntura electoral en Colombia, así como intensifica los esfuerzos por quebrar la unidad y los proyectos de integración y concertación, como UNASUR, ALBA y CELAC. También se refina el trabajo divisionista sobre los partidos y movimientos sociales de izquierda y progresistas, con el plan de generar confusión, desmovilización y desmotivación, como parte de una mayor ofensiva e influencia sobre la sociedad civil latinoamericana.
La Estrategia de Seguridad Nacional de 2017, correspondiente a la actual administración estadounidense, documentos como la Estrategia de Defensa Nacional y diversas declaraciones de altos funcionarios del gobierno de Trump, reflejan posiciones coherentes con el discurso patriotero y chovinista de este, según el cual recuperará los soportes ideológicos contenidos en el Destino Manifiesto, en el discurso tradicional sobre el excepcionalismo estadounidense y la Doctrina Monroe. Toda esta lógica es sin dudas coherente con las metas estratégicas de restaurar el espíritu de la nación y de fortalecer el rol mundial de Estados Unidos. Las consignas America First y Make America Great Again así lo sintetizan. En la ofensiva estadounidense hacia Nuestra América participan no sólo Trump, la vicepresidencia y los Departamentos de Estado y Defensa, sino también activamente el Comando Norte, el Comando Sur, la comunidad de inteligencia e instancias del Congreso, entre otros actores.
Una evaluación integral del discurso oficial y la práctica de la actual administración conduce a esta conclusión esencial: la política hegemónica imperial sigue anclada sobre los mismos soportes ideológicos, sobre el mismo pragmatismo y sobre el mismo desprecio a nuestros pueblos. El irrespeto con que se ha referido a países como Haití y El Salvador, así como a los inmigrantes mejicanos y guatemaltecos, el odio a los musulmanes y la agresividad contra Venezuela así lo confirman.
Nos enfrentamos actualmente, en resumen, a la máxima expresión del imperialismo y la imposición en la región, sumada a actos crueles, inhumanos y degradantes en contra de la humanidad y los pueblos latinoamericanos y caribeños, lo cual se evidencia, entre otros ejemplos, en la política migratoria y de violación a los derechos humanos de los migrantes y las comunidades latinas que viven en los Estados Unidos.
Con respecto a los retos geopolíticos y geoeconómicos globales que plantean potencias como China y Rusia, la política estadounidense ha introducido, con Trump, reajustes que implican desde consideraciones como las que han llevado a decisiones como las del TPP, hasta los calificativos con que se les identifica como enemigos en la Estrategia de Seguridad Nacional, al priorizarse su enfrentamiento. La actuación internacional de Trump tiende a ser precipitada, variable, inconsecuente en ocasiones e impredecible, lo cual introduce mayor incertidumbre en los pronósticos y en el clima mundial. Ella constituye un serio peligro para la paz, habida cuenta de su ideología fascista.
EUA adicionalmente a su estrategia injerencista en lo político y diplomático, configuran una nueva estrategia para fortalecer su presencia militar en centro y sur América, movilizando tropas y arsenal militar de alto poder a Honduras, Panamá y Colombia, propiciando que este último país ingrese a la OTAN, para generar operaciones militares de dicha organización en América del Sur, con el objetivo de presionar y preparar condiciones para una intervención militar a la República Bolivariana de Venezuela, Nicaragua y a otros países que transitan por procesos revolucionarios y democráticos.
En Estados Unidos, en síntesis, por encima de la figura presidencial, del equipo de gobierno, del partido que ocupe la Casa Blanca, es la naturaleza del sistema, los imperativos del Estado (o expresado de otro modo, la lógica del imperialismo) lo que determina el rumbo de la nación. Con discursos, proyecciones ideológicas y afiliaciones partidistas diferentes, envueltos ambos en notables contradicciones, con distancias entre sus dichos y sus hechos, los dos han estado atrapados en una red de relaciones de poder, entre intereses, presiones, compromisos, concesiones, que condicionan sus desempeños. El enemigo principal es el sistema imperial y fundamentalmente sus núcleos económicos y militares de poder en EUA.
LA DERECHA APRENDE Y CONTRA-ATACA
En política, los hechos son los que dicen la última palabra. En este campo sobran los elementos que indican que Washington y sus aliados en la región aprendieron rápido y bien, tanto de los éxitos como de las inexperiencias, las fallas, las omisiones y los errores de los sectores de izquierda y progresistas que accedieron al gobierno, por la vía electoral, entre 1998 y el 2014. Es clave analizar y entender cómo lograron revertir experiencias de gobierno que parecían sólidas, desde los clásicos métodos de mentir, cooptar y dividir, esta vez mediante la utilización competente de las nuevas tecnologías de la comunicación y de otros recursos de la guerra cultural.
La dinámica de la correlación de fuerzas políticas en América Latina está marcada hoy, entre otros muchos, por dos procesos de carácter contradictorio: la derecha hemisférica actúa con fines manipuladores mediante la creciente orientación de sus acciones de influencia hacia las bases sociales más populares, mientras que sectores de izquierda luchan por establecerse en el sistema institucional oficial, con el objetivo de entrar al juego electoral o de continuar en él, todo ello con el fin de alcanzar el poder ejecutivo en cada uno de los países donde desarrollan su acción política.
El primer proceso forma parte de una tendencia que se tornó muy clara y llamativa en Venezuela durante el año 2014. En esta ocasión, uno de los dirigentes antichavistas admitió públicamente que la oposición venezolana se había dado cuenta que era necesario cambiar la forma de hacer política, que la política había que hacerla en las calles. Esta tesis ya estaba en boga entre dirigentes opositores desde 2006, pero Washington no la favorecía en la época.
En 2014 el cuadro era otro. La Casa Blanca compartía la idea. En consecuencia, todos los partidos de las fuerzas de oposición política al gobierno bolivariano comenzaron a hablar de lucha social, de trabajo con las bases. Fue el año en el que trataron de apelar a los Consejos Comunales, para supuestamente buscar una alternativa al “régimen de Maduro”.
Los antecedentes de tal posición demagógica se observaron en el 2012, durante la campaña para las elecciones presidenciales, cuando el antichavismo trató de robarle a la izquierda sus banderas de lucha incorporando los términos, no así la verdadera esencia, de los Consejos Comunales y las Misiones Sociales al Programa de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).
Este curso de acción de la derecha pro-imperial –aquí ilustrado con el caso venezolano– responde a asesorías hoy conocidas de factura estadounidense, de instituciones como la Fundación para la Democracia (NED), la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el Centro Internacional de la Empresa Privada (CIPE), entre otras, que como parte de las políticas de Barack Obama diversifican su foco y modo de acción, y continúan con los correspondientes ajustes tácticos en el gobierno de Donald Trump. En todos los países de la región se desarrollan planes de acción con ajuste a sus respectivas condiciones políticas y socioculturales locales.
A lo largo del siglo XXI la asesoría de los Estados Unidos ha impactado de forma directa y creciente en los modos de accionar de la derecha latinoamericana y hemisférica. Las acciones se han desplegado en tres niveles: regional, nacional y territorial.
43.1. En el ámbito regional se destacan las acciones de fortalecimiento institucional de los espacios controlados por aliados seguros, altamente conservadores, provenientes de sectores oligárquicos o ligados al capital transnacional, que mediante concertaciones regulares y la utilización de los grandes medios de comunicación han estimulado, por ejemplo, la lucha instrumental u oportunista contra la corrupción, un flagelo real que erosiona nuestras sociedades y que, por tanto, encuentra ecos reales en la opinión pública general.
43.2. Mediante el esfuerzo de sospechosas iniciativas no gubernamentales, la articulación de campañas mediáticas bien diseñadas, la cooperación entre los poderes judiciales, a veces mediante iniciativas no gubernamentales y con apoyo de organismos controlados por Washington, como la OEA, se ha desarrollado y desarrolla una auténtica guerra, selectiva y brutal, contra la izquierda.
43.3. En el ámbito nacional sobresalen las acciones dirigidas a la promoción de los empresarios como actores políticos; la formulación de políticas públicas orientadas al mercado; la formación de opinión pública en la sociedad civil para legitimar decisiones de interés del gran capital; la guerra económica, institucional y mediática a los gobiernos progresistas y de izquierda; la promoción de movimientos ciudadanos para el cambio social y la actualización de los programas y formas de lucha de los partidos políticos, a partir de parámetros neoliberalizantes.
43.4. En el ámbito territorial resaltan las acciones encaminadas a cooptar los procesos de participación social; a eliminar el capital social-político emancipador y las tradiciones de trabajo comunitario; a refuncionalizar e incorporar el potencial transformador del pueblo organizado con carácter subordinado al proceso de reproducción material y simbólico del capital transnacional hegemónico.
La aprobación de la ley de Comercio durante el gobierno de George Bush; las iniciativas aprobadas por el Congreso, la labor del CIPE, de la USAID, la NED y la influencia lograda por los programas de asistencia para el desarrollo y la seguridad desplegados durante el mandato de Barack Obama, así como la acción de los movimientos religiosos y las nuevas coaliciones regionales promovidas en el corto período de la administración Trump, muestran la diversidad de momentos y tácticas políticas asumidas con tales objetivos.
La destitución de Lugo en Paraguay y Dilma en Brasil mediante golpes de Estado de nueva factura o blandos; los resultados electorales en el 2015 en Argentina; la tendencia a la pérdida de espacios territoriales en El Salvador, reflejado en las elecciones municipales de 2015 y 2018, y en las legislativas de este último año; la prisión ilegal de Lula en Brasil; la elección de Sebastián Piñera en Chile; los recientes resultados en las elecciones en Costa Rica; la feroz acción de aislamiento diplomático contra Venezuela por el Grupo de Lima; la exclusión de Venezuela de la Cumbre de las Américas; y la insultante insensibilidad ante los sufrimientos del pueblo puertorriqueño tras el huracán María, constituyen no solo algunos de los resultados del desprecio de Washington por América Latina, sino que indican su decisión de revertir todo lo que apunte a promover un nacionalismo patriótico, la defensa del Estado o el socialismo.
La labor dirigida sobre los Estados del Caribe ocupa un lugar importante en esa estrategia, cosechando frutos en la ofensiva contra Venezuela, en respaldo del Grupo de Lima y en detrimento de las posiciones más comprometidas con la izquierda regional.
Como parte de la Guerra de Posiciones que tiene lugar en América Latina y el Caribe, la disputa cultural y de sentidos constituye un elemento transversal de los diferentes espacios o frentes desde los que se lucha por el control de los gobiernos de la región, por el control de las bases sociales y de su movilización, así como por el control de los estados de opinión.
En tal sentido, el fenómeno del cambio cultural que ocurrió en los países latinoamericanos en los últimos quince años y que modificó en gran medida el entramado de valores, actitudes y creencias de las clases y capas populares, se explica en un alto grado por el hábil empleo de los códigos culturales y los instrumentos de socialización a manos del capital transnacional, el cual supo, en no pocos casos, manipular el discurso contra-hegemónico de la izquierda para oponerlo a ella misma.
De manera particular, los medios nacionales e internacionales de comunicación de la derecha, complementan la estrategia política de EUA para influir a buena parte de la población de nuestros países, a través de estrategias de manipulación, desinformación y confusión orientadas a detener los procesos revolucionarios, de emancipación y lucha en contra del sistema capitalista neoliberal. Todo ello aunado a una estrategia mediática a través del internet y las redes sociales, que ejercen una alta influencia sobre amplios grupos de la población. CNN y otros medios internacionales diseñan tácticas para influir en las decisiones políticas en nuestros países y orientar las decisiones a favor de los intereses estadounidenses y de los grupos de poder en cada país. La estrategia mediática se amarra a las argucias y estrategias políticas de los golpes de Estado en sus nuevas modalidades.
Esta realidad coloca a la izquierda continental ante uno de sus más importantes retos: prepararse para dar la batalla contra los restauradores del neoliberalismo en el terreno de las ideas y de la cultura. En estos años quedó perfectamente claro que no basta con incorporar al mercado a millones de nuevos consumidores, como acto innegable de justicia con los que antes no podían serlo por las estructuras de explotación vigentes, sino que lo esencial es incorporar a los procesos de cambio, como actores organizados y conscientes en cuanto ciudadanos, a esos consumidores. Ello exige desarrollar lo que Fidel Castro llamó una batalla de ideas. El desafío de la izquierda es innovarse, fortalecerse en la adopción de nuevas tecnologías de información y llevarlo a los niveles populares, así como el desarrollo del arte y la cultura de paz como una herramienta para transformar la conciencia del ser humano.
LA IZQUIERDA: RECUPERAR LA INICIATIVA ES CUESTIÓN DE PRINCIPIOS
Para los estrategas de la restauración contrarrevolucionaria es esencial que, en las fuerzas de izquierda y en sus respectivas bases sociales, “cunda el pánico” y se imponga la idea fatalista de que “no hay nada que hacer”, salvo prepararse para que los ultra-liberales vuelvan a reinar a su antojo, como fieles escuderos del capital transnacional.
En tal contexto, las visiones que reproduzcan el fatalismo que esta derecha necesita imponer, constituyen crímenes de lesa patria. La correlación de fuerzas en política es tan inestable, tan estable o tan dinámica como sean capaces de serlo los actores políticos ubicados en las antípodas de la confrontación de intereses y proyectos en disputa. Ningún escenario político es inmutable frente a la decisión de luchar de una de las partes, vale recalcar.
Otro eje de opinión en boga, también de factura restauradora, consiste en “mostrar” que las experiencias de gobierno que llamamos revolucionarias en unos casos y progresistas en otros, han sido o son “más de lo mismo”, en un claro intento de equipararlas –y de equiparar a las fuerzas políticas que las han liderado con los gobiernos burgueses que las antecedieron, así como a los partidos tradicionales que transformaron la política en puro negocio en favor de las élites oligárquicas y burguesas, cada vez más antinacionales.
En consecuencia, constituye un deber explicar bien, difundir con sistematicidad y defender de forma audaz y creativa los incuestionables logros económicos, sociales y políticos atesorados por las experiencias de gobierno que por una razón u otra han sufrido reveses importantes (desde Honduras en 2009 hasta hoy en Brasil), así como los logros y fortalezas que amparan a las experiencias de gobierno que perduran, incluso en medio de enormes dificultades y desafíos internos, y también externos. Sería un error político estratégico permitir que se impongan las campañas de descrédito contra ellas, conforme a las prioridades de la restauración contrarrevolucionaria.
Al mismo tiempo, es esencial que se produzca un debate sereno y constructivo sobre los límites históricos, políticos e ideológicos de cada uno de los procesos de cambio en la región. Tal debate, aunque es importante para toda la izquierda regional, corresponderá en primera instancia, de forma indelegable, a los actores nacionales en cada caso. Omitir este ejercicio, a la vez, podría tener efectos nocivos irreparables para el futuro de los procesos emancipadores de la región, en virtud de que con ello se facilitaría que las medias-verdades y mentiras de la derecha sean las que prevalezcan en el imaginario colectivo. Afrontarlo revolucionariamente, por el contrario, permitiría abrir un camino concreto al difícil proceso de construcción de la unidad de la izquierda en la región, dado que posibilitaría contrastar la cuota de responsabilidad propia con los efectos reales de la campaña de los restauradores neoliberales.
La historia confirma que nunca habrá progreso sostenible en una experiencia revolucionaria, o cambios progresistas motivados por los valores de la justicia social y la equidad, sin ejercicio oportuno y adecuado de la crítica y la autocrítica. Criticar no es morder, advirtió José Martí, es ejercer con responsabilidad y sentido constructivo el criterio en función del mejoramiento humano.
Hoy, en el campo revolucionario, estamos desafiados a identificar qué no hicimos bien; a conocer qué metas no eran realistas u objetivas; y a saber, qué concepciones reformistas impidieron avanzar hacia objetivos transformadores de mayor impacto, tras anular las luchas por erradicar las estructuras responsables de la reproducción de la pobreza y la inequidad, en los países donde se llegó al gobierno por la vía electoral y bajo las reglas de la democracia burguesa.
En el análisis de lo sucedido, también es de primera importancia conocer los límites objetivos –legales, institucionales y culturales, entre otros– que tuvieron ante sí las fuerzas o los actores de izquierda que llegaron a gobiernos en Estados donde el poder real estaba en manos de capitales transnacionales y de oligarquías tradicionales. A partir de esta realidad objetiva retoma actualidad la pregunta: cómo construir las bases de poder de un proyecto emancipatorio, socialista o de orientación progresista, bajo las condiciones que imponen las democracias burguesas predominantes en la región.
Un dato histórico desafía el balance de los hechos: las experiencias que lograron consolidar razonablemente consensos de masas, y posibilitaron que estas se transformasen en bloque popular de poder, son las que siguen dando la batalla contra el retorno del actual panamericanismo “made in USA”, o lo que es igual, la versión ultra-radical del neoliberalismo con altos niveles de militarización, de represión y criminalización de la protesta social. Para las experiencias políticas que califican en este caso, adquiere renovada importancia la búsqueda de mecanismos más eficientes de organización, concientización y participación política de las bases sociales comprometidas con el cambio post-neoliberal, a fin de que estas se transformen en real valladar político frente a la ofensiva contrarrevolucionaria. La relación Estado-sociedad civil progresista pasa a ser, en este caso, un verdadero desafío de creación heroica, como diría Mariátegui.
Como se aprecia en los procesos de cambio del siglo XXI que mayores transformaciones hicieron en sus respectivas superestructuras políticas, los sectores sociales más humildes y que más sufrieron los embates de las políticas neoliberales de los años ochenta y noventa, mostraron mayor propensión a integrarse a movimientos populares con demandas, intereses y propuestas coherentes con las metas de los actores políticos más avanzados en el sentido revolucionario, esto es, con proyección anticapitalista (aunque no siempre socialista) y con posturas patrióticas, de rechazo a la prepotencia gringa (aún sin tener niveles de conciencia antimperialista), y de apoyo a los esfuerzos de integración regional a partir de proyectos de beneficio mutuo, etc.
Lo sucedido coloca en primer plano, en medio de la ofensiva restauradora, la necesidad de renovar las relaciones entre los partidos políticos de gobierno y los movimientos populares con posiciones nacionalista-patrióticas, y con posturas favorables a la existencia de un Estado que asegure un funcionamiento democrático en el manejo de los disensos y en la construcción de los imprescindibles consensos, claves, por lo demás, para detener el retorno al capitalismo salvaje que las transnacionales promueven en nuestra región.
Constituye un reto histórico y estratégico del movimiento revolucionario, democrático y progresista de nuestro continente reconocer, entender, respetar y asumir los derechos de los Pueblos Indígenas como parte sustancial de los planteamientos y de los procesos de liberación de nuestros pueblos que, al mismo tiempo que los nutre y completa, es una clara manifestación de la lucha contra las estructuras y la cultura de racismo y discriminación impuestas por el colonialismo.
Construir estos consensos con los segmentos de la sociedad que poseen más demandas e intereses afines, o potencialmente afines a los del cambio revolucionario y/o progresista, en estos momentos, constituye el acto decisivo para sobrevivir y eventualmente parar la restauración contrarrevolucionaria en curso.
La búsqueda de fórmulas unitarias concretas, que sean capaces de aglutinar a la mayor parte posible de los afectados por las depredantes acciones del capitalismo neoliberal, a partir de banderas identificadas mediante real debate colectivo y sin hegemonismos, sería el equivalente a lograr exactamente lo contrario a lo que día a día impulsan los aliados de Washington y las élites estadounidenses.
A los movimientos y organizaciones sociales y políticas, democráticas y revolucionarias corresponde nutrirse permanentemente de su relación e inserción en las luchas, intereses y derechos de nuestros pueblos, comunidades y sectores sociales, así como preservar, defender y potenciar las conquistas por pequeñas que sean en la clara dirección de acumular fuerzas y construir una correlación a favor de los procesos de liberación de nuestros pueblos. Esta es una forma de combatir el fatalismo, la alienación y despolitización que causan las redes mediáticas antidemocráticas y contrarrevolucionarias.
Tampoco son ajenas al gran capital las tentativas de Washington por dividir al Caribe y por separarlo de la América Latina. En este contexto se fortalece, como símbolo de lucha anticolonial a defender, la causa independentista de Puerto Rico. Ella se ha transformado, más aún bajo la actual administración de Trump, en punto de honor para los antimperialistas y anticolonialistas del continente. También es importante señalar el papel de la Europa neoliberal en los ataques contra los avances revolucionarios y progresistas de América Latina; denunciar la permanencia del colonialismo europeo en el Caribe (Martinica, Guadalupe, Guyana, Bonaire, Curazao) y afirmar la necesidad de apoyar la lucha por la erradicación completa del colonialismo en nuestra región.
Frente a estas realidades, si los partidos políticos de izquierda y los movimientos populares con ideas y compromisos pierden la perspectiva de la unidad más amplia y democrática, estarán concediendo a los restauradores lo que estos necesitan. La conclusión es simple: o nos unimos, o nos hundimos en el lodo de la contrarrevolución que nos tratan de imponer.
Invitamos al debate franco de las ideas aquí contenidas, así como de las muchas que seguramente quedaron fuera del presente texto y son relevantes para los que integramos el Foro de Sao Paulo.
(Leído en la Plenaria final)
Las palabras del poeta y Apóstol de la Independencia, José Martí, resumen una visión que sigue siendo vigente: la de la solidaridad en aras de la consecución de la unidad e integración de nuestros pueblos.
Amigas y amigos, compañeros todos y todas de lucha, antes de continuar, la Comisión de Resoluciones Especiales, saludamos haber contado con un honorable Presídium conformado por los Excmos. Presidentes, Mandatarios y Ministros de distintas nacionalidades, así como de la querida compañera Monica Valente, nuestra Secretaria Ejecutiva. Un honor su presencia, para atestiguar el sentir de quienes, provenientes de 51 países de 168 organizaciones políticas, han participado en los trabajos de este XXIV Encuentro y cuyos aportes invaluables dan contenido al lema que ha animado nuestro Encuentro “Por la unidad y la integración latinoamericana y caribeña”.
De esa manera, las propuestas brindadas transitan entre los saludos a la lucha de los pueblos por su libre autodeterminación e independencia y contra el neocolonialismo que en pleno siglo XXI, sigue con la pretensión de sojuzgar a los pueblos, como se desprende de la causa justa de Puerto Rico, la República Árabe Saharaui Democrática, el País Vasco, la Palestina ensangrentada por el criminal sionismo, hasta aquellas resoluciones que expresan el reconocimiento de la participación del pueblo de México, que resultara en el triunfo del compañero Andrés Manuel López Obrador. Igualmente están las de solidaridad en la promoción y defensa de los derechos humanos en Guatemala, Perú, Argentina, la de la paz y contra los asesinatos de líderes en Colombia, reiterando que la paz de Colombia es la paz de la región; así también están los pronunciamientos de defensa de los derechos de las y los migrantes y sus familias, de manera especial las y los refugiados, de las comunidades afrodescendientes, de los pueblos originarios e indígenas, por mencionar unas cuantas y, de todas, se recogen los anhelos y compromisos de que, bajo la concepción unitaria y de integración de nuestros pueblos vayamos más allá, de ahí que se impone la vinculación y fortalecimiento con las fuerzas fraternas que integran el Partido de la Izquierda Europea, como de otros lares del mundo. En este punto, conmemoramos al gran libertador en el aniversario de su nacimiento, Nelson Mandela está presente en este evento.
Por otro lado, a las resoluciones recibidas se agregan los acuerdos asumidos por los distintos Talleres y Encuentros, así como las resultadas de las Secretarías Regionales y las reuniones bilaterales. Todas han sido recogidas, todas son de suma importancia y forman parte ya de nuestra memoria inmediata, por supuesto, con oportunidad serán difundidas a través de nuestra página oficial del Foro de Sao Paulo. Sin embargo y ante la gran asistencia de mujeres y jóvenes, que trabajan en pos de sus derechos plenos y contra la violencia en todas sus manifestaciones, por ello nos permitimos usar una expresión que, no por ser del lugar común, es menos válida. Este Encuentro tiene rostro de mujer y juventud.
Compañeras y compañeros, en el XX Encuentro realizado en Bolivia, aventuramos que las resoluciones se convierten en el hilo conductor del contenido del Documento Base, hasta los ejes que conforman la Declaración Final, hoy reiteramos esa idea, apoyándonos en el Programa Político de Acuerdos de las fuerzas, partidos y movimientos populares, que constituye el Consenso de Nuestra América, consolidado en Nicaragua.
De este XXIV Encuentro, las fuerzas democráticas, de izquierda y progresistas, reafirmamos que las resoluciones nos ayudan a concretar acciones de solidaridad, por la paz y la justicia internacional porque es posible cambiar la vida, vamos por la construcción de ese anhelo unitario y contra cualquier pretensión de lesionar los derechos de los pueblos y las soberanías de las naciones.
No podemos concluir el presente informe sin agradecer los aportes brindados por todas y todos. Reiteramos que atendiendo a la confianza depositada por ustedes y por el Grupo de Trabajo, hemos adoptado la misma dinámica de Encuentros anteriores, por lo que, sin demérito de resolución alguna, daremos a conocer unas cuantas, por la particularidad de la situación actual en esas naciones hermanas.
Amigas y amigos, compañeros y compañeras, con la lectura de esas Resoluciones a cargo de quienes integramos la Comisión ex profeso, habremos de concluir con la responsabilidad dada por el Grupo de Trabajo, por lo que, a nombre de quienes la integramos, nuevamente, muchas gracias con nuestro cálido y fraternal abrazo. Nuestra apuesta es por la dignidad de las personas, por los derechos de nuestros pueblos, por la unidad aún en la diversidad, por la defensa de la humanidad, y que, en la lógica del lema de este importante evento, encuentra su profundo sentido en las palabras de ese gran líder revolucionario que puso el acento en la unidad de los pueblos y en el ideal libertario de los mismos cuando dijera “Patria es humanidad”.
Fidel está aquí, viva Fidel por siempre.
Gracias al hermano pueblo de Cuba, viva la Cuba socialista y revolucionaria.
Vivan los pueblos del mundo, viva el XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo
Comisión de Resoluciones: Mariano Ciafardini (Argentina), Wevergton Brito (Brasil), Idalmis Brooks (Cuba), Rosa María Cabrera Lotfe (México), Luis Cabrera (Nicaragua), Hugo Rodríguez (Uruguay).
[1] El presente texto asume, como hecho conocido por todos, que no existe una izquierda, sino una heterogénea composición de fuerzas que así clasifican. Cuando se use el término en singular, esta pluralidad estará contemplada.
5.1. Encuentro de Juventudes
a) Declaración final
b) Resolución sobre la RASD
Las organizaciones y movimientos juveniles progresistas y de izquierda, conscientes de la vulneración sistemática de los Derechos Humanos en el territorio del Sahara Occidental, de forma constante e ininterrumpida, violación que junto a la pasividad de la MINURSO está creando una situación insostenible de hace ya más de cuarenta años;
De que la juventud saharaui en estos momentos, se encuentra en una situación de desesperación, ante el agotamiento de la esperanza a una solución pacífica y sin armas como se han caracterizado hasta ahora, lo que hace plasmar la preocupación de la situación y la posibilidad de la radicalización hacia la violencia;
Haciendo hincapié en la necesidad de liberar la última colonia en África, hemos resuelto condenar la ocupación ilegal del Sahara Occidental por parte del Reino de Marruecos y la grave y sistemática violación a los Derechos Humanos de la población saharaui en los territorios ocupados.
El XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo ratifica nuestro respaldo a la lucha legítima por la independencia que lleva a cabo el pueblo saharaui liderado por sus fuerzas juveniles y estudiantiles.
Igualmente, exigimos la inmediata liberación de todos los presos políticos saharauis, ya que su único “delito” es manifestar pacíficamente su apego a la autodeterminación e independencia de su pueblo.
El XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo hace un llamamiento a nuestras organizaciones a desempeñar mayores esfuerzos para dar a conocer la realidad de lucha y sacrificio que viven nuestros hermanos saharauis por un futuro más digno y a romper el bloqueo informativo impuesto a los territorios ocupados del Sahara occidental, al tiempo que habremos de convocar e invitar a las organizaciones juveniles saharauis a los eventos futuros a desarrollar.
5.2. Encuentro de Mujeres
“LAS MUJERES DE IZQUIERDA LATINOAMERICANAS Y CARIBEÑAS POR LA UNIDAD Y LA INTEGRACIÓN”
Las 71 representantes de partidos, organizaciones de 24 países reunidas en el Encuentro de Mujeres del XXIV Foro de Sao Paulo realizado en la Habana, Cuba, el 16 de julio del 2018, RECONOCEMOS QUE:
- La ofensiva imperialista es cada vez más agresiva, trata de silenciar y dividir al movimiento progresista y a los gobiernos de izquierda, y le hace más daño a las fuerzas de izquierda que no han tenido la capacidad de resolver sus propios errores, insuficiencias, y vacíos ideológicos, que facilita a la derecha apropiarse de nuestros conceptos de lucha en función de sus intereses.
- La estrategia política del imperialismo exacerba la pobreza, el consumo de drogas, la violencia, la discriminación, la corrupción y la impunidad, el deterioro del medio ambiente, entre otros males, lo que constituye una seria amenaza y un obstáculo para el desarrollo de nuestros pueblos y en especial para el adelanto de las mujeres, quienes sufren con mayor crudeza los efectos de su impacto negativo.
- Es cada vez más peligrosa la ofensiva fundamentalista religiosa que obstaculiza la realización de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres en muchos países de la región.
- En la batalla contra el neoliberalismo es fundamental la incorporación creciente de las mujeres de izquierda, de sus organizaciones y movimientos como fuerza decisiva para la victoria.
- Es un reto para las mujeres de izquierda comprender en toda su magnitud la necesidad de la solidaridad y de la unidad en la diversidad como principios básicos frente a los intentos desestabilizadores del imperio y la derecha conservadora. Debe combatirse la descalificación y promoverse la sororidad.
- Es una necesidad para los Partidos de Izquierda incorporar en sus agendas los conceptos de despatriarcalización, descolonización y la no opresión por razones de género, así como profundizar en su esencia para lograr su verdadera comprensión y aplicación práctica.
- Para el alcance de la igualdad entre los géneros, incluyendo el logro de una mayor participación femenina en los espacios de poder, es necesario contar con la voluntad política de los gobiernos y partidos, y que se le ofrezcan, a las mujeres, mayores posibilidades de participación en los diferentes espacios públicos.
- En la lucha por el fortalecimiento de la izquierda no se puede separar la lucha de género, de la de clases. Se impone como un desafío el cambio de mentalidad como premisa para transformar las relaciones de poder y las brechas que aún existen tanto el ámbito privado como en el público, incluyendo dentro de nuestros partidos de izquierda, que invisibilizan las potencialidades y capacidad de la mujer. La labor de los Partidos de izquierda será integral y podrán avanzar más, en la medida que incorporen estos temas como parte de sus programas, estrategias y políticas.
- El feminismo debe ser un referente transversal en la construcción de sociedades más justa y equitativas, así como en el diseño de las políticas y estrategias de los Partidos de izquierda y de los miembros del Foro de Sao Paulo. Debe ser prioridad profundizar en el feminismo revolucionario en toda su dimensión, difundir sus ideas e impulsar un modelo que transforme las estructuras patriarcales y que tome como centro la justicia para todos los seres humanos.
- Ha ido en ascenso la capacidad movilizativa de los movimientos de mujeres y feministas en defensa de sus derechos. La lucha por causas concretas se ha convertido en arma para protestar contra gobiernos antipopulares y las políticas neoliberales, imperialistas, capitalistas y patriarcales.
- Necesidad de reescribir la historia de las mujeres, el génisis de sus luchas y el surgimiento del patriarcado. El sistema ha hecho entender que todas las mujeres son iguales, y hay que tener en cuenta que las mujeres son diversas y heterogéneas.
- Debe tenerse en cuenta en la lucha de la izquierda la diferencia entre democracia y participación política. La paridad no siempre significa que lleguen al poder las mujeres de izquierda, conscientes de la importancia de la lucha contra el modelo imperialista y patriarcal, sino que se imponen muchas, desde el poder de la derecha, que siguen reproduciendo los mismos patrones.
- Es un imperativo la contribución de las mujeres a la defensa de la paz, la soberanía, la independencia y la autodeterminación de los pueblos, en contra de las guerras, los conflictos armados y la injerencia en los asuntos internos de los Estados. La Proclama de América Latina y el Caribe como zona de Paz, debe convertirse en un instrumento de contención frente a la creciente ola de violencia, criminalización de la protesta de los movimientos sociales y feminicidios que está viviendo la región.
- Es fundamental para la integración regional la emancipación de las mujeres, lo que no puede desvincularse de la emancipación humana. No hay proceso revolucionario sin la emancipación femenina. La integración latinoamericana y la igualdad de género hay que asumirlo con actitud esperanzadora.
- Las fuerzas revolucionarias, los movimientos sociales, de mujeres y feministas de izquierda precisan de un programa de acción. Es preciso resistir, resistir significa luchar.
En este contexto, las mujeres de izquierda latinoamericanas y caribeñas participantes en el XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo aprobamos la siguiente DECLARACIÓN:
1. Denunciamos las políticas hegemónicas imperialistas y patriarcales de dominación, violatorias de los derechos humanos en particular de los de las mujeres y que fomentan la división, el egoísmo y el individualismo.
2. Rechazamos la creciente ola de violencia y la exacerbación de la criminalización de los movimientos sociales y los feminicidios en la región.
3. Condenamos la situación de violencia que sufre el hermano pueblo de Nicaragua, que cobra cada vez más vida y se daña la soberanía y economía nacional.
4. Reafirmamos la solidaridad con el hermano pueblo de Venezuela y su gobierno legítimo, que vive en agresión constante, imperialista y despiadada, afectando a millones de venezolanas y venezolanos que se empeñan en avanzar su país.
5. Rechazamos enérgicamente la injusta condena a Luis Ignacio Lula Da Silva y la política, anti popular, golpista y derechista del gobierno de Temer.
6. Apoyamos los intereses de los estados del Caribe, la soberanía e independencia de Puerto Rico y la lucha contra toda forma de colonialismo.
7. Nos solidarizamos con la paz en Colombia, derecho inalienable de los colombianos y colombianas a construir con sus esfuerzos, un futuro mejor para todo el pueblo y condenamos los asesinatos que se están llevando a cabo en el territorio colombiano.
8. Nos pronunciamos contra el terrorismo, el narcotráfico, los crímenes organizados, la trata y el tráfico de personas, y rechazamos cualquier forma de discriminación y violencia, especialmente la que se ejerce contra las mujeres, las niñas, los niños, las poblaciones indígenas, afro descendientes, personas con discapacidad o con diferente orientación sexual.
9. Exigimos que se levante definitivamente el bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por el gobierno de los Estados Unidos a Cuba.
10. Respaldamos todas las causas justas de todos los pueblos de la región y del mundo, las luchas de las mujeres por exigir sus derechos a alcanzar su verdadera autonomía física, política y económica.
11. Expresamos nuestra solidaridad con las mujeres perseguidas, encarceladas o enjuiciadas injustamente. Nos solidarizamos con Dilma Roussef, Cristina Fernández, Rosario Murillo y Gabriela Rivadeneira. También extendemos nuestra solidaridad con Matilde Salas de Argentina, Nelly Luna de Colombia, Vanda Pignato en el Salvador y la puertorriqueña Ana Belén Montes.
12. Convocamos a continuar fortaleciendo los procesos internos partidarios, que generen políticas y estrategias con enfoque de género que influyan en crear las condiciones, para una mayor inserción femenina en los diferentes niveles de conducción partidaria y en la toma de decisiones.
13. Proponemos se apliquen en la práctica las leyes fiscales contra la violencia política y de todo tipo que se comete contra las mujeres.
14. Llamamos a fortalecer el movimiento de mujeres y feministas de izquierda, con una visión estratégica y prospectiva que se convierta en un proyecto emancipador, con lideresas comprometidas con los procesos progresistas y revolucionarios, que no sean cooptadas por la maquinaria hegemónica imperante y que contribuyan desde sus experiencias y saberes a la unidad y consolidación de la izquierda en la región, conscientes de que: “NOS UNIMOS O NOS HUNDIMOS”.
b) Resolución en solidaridad con las mujeres saharauis
Nosotras, las mujeres representantes de gobiernos, partidos, organizaciones y movimientos de izquierda de América Latina y El Caribe, así como otras partes del mundo, reunidas en el XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo en La Habana, Cuba, del 15 al 17 de julio de 2018, acordamos:
1. Hacer un llamamiento a todas nuestras organizaciones a desempeñar mayores esfuerzos para dar a conocer la realidad en la que luchan las mujeres saharauis, tanto en los campamentos de refugiados como en las zonas ocupadas por el Reino de Marruecos.
2. Hacer todo el esfuerzo necesario para dar visibilidad a la lucha de nuestras hermanas saharauis en las zonas ocupadas que se enfrentan a desapariciones, torturas, vejaciones diarias.
3. Condenamos las graves violaciones a los derechos humanos perpetradas por el Reino de Marruecos contra la población civil saharaui y exigimos la inmediata implementación de un mecanismo de Naciones Unidas para velar por los Derechos Humanos en el Sahara Occidental.
4. Invitar a nuestras actividades y eventos a las mujeres saharauis, así como organizar visitas a los campamentos de refugiados y a las zonas ocupadas.
5.3. Encuentro de Parlamentarios
6. INFORMES DE LAS REUNIONES
a) Secretaría Andino Amazónica
Con la asistencia de las y los delegados de Bolivia, Colombia, Perú y Ecuador, y con el quórum correspondiente, así como la conducción del debate por Tany Aristides Valer Lopera, se llegó a los siguientes acuerdos:
1. Situación de las solicitudes de incorporación:
a) de los Partidos Independientes por la Comunidad Nacional y Alianza país de Venezuela, al no asistir delegados de Venezuela se acuerda dejar pendiente; y
b) sobre el Partido Humanista Peruano, Partido Pueblo Unido y Perú Libertario, se aprueba su incorporación.
2. Se aprueba que la SAA sea asumida por Bolivia, por el partido MAS-IPSP, y que se cree una secretaría alterna con Colombia.
3. Se propone que las solicitudes de incorporación en el futuro sean aprobadas en cada país por votación mayoritaria.
4. Solidaridad con Nicaragua, el FSLN y el presidente Daniel Ortega, con el Presidente Maduro de Venezuela del PSUV y con el expresidente Rafael Correa del Ecuador.
5. Solicita que se realice visita y homenaje a la tumba de Hilda Gadea, de Perú, primera esposa del comandante Che Guevara, en el cementerio de Colón, ubicado en el Vedado.
6. Finalmente recordar que en el XXII Encuentro del FSP en El Salvador 2016 se aprobó incorporar al Grupo de Trabajo al Partido del Pueblo de Perú.
b) Secretaría Cono Sur
Situación de las solicitudes de incorporación:
a) se aprueba la incorporación de los partidos chilenos: Partido Igualdad, Poder Ciudadano, País Progresista, Izquierda Libertaria;
b) se informa que Izquierda Unida, de Chile, ya no existe; y
c) se informa que no hay consenso para la incorporación del Movimiento Unidad Popular, de Argentina.
c) Secretaría Mesoamérica y el Caribe
Esperando información formalizada.
d) Comité EUA: resoluciones de las reuniones previas
- Reunión en Nueva York – 30 de junio de 2018
Como resultados de la reunión realizada con integrantes del Foro de Sao Paulo de Nueva Jersey, Carolina del Norte y Nueva York en los Estados Unidos, al que participaron 11 partidos políticos de izquierda de Honduras, República Dominicana, Puerto Rico, Ecuador, Brasil y El Salvador, concluimos:
En este encuentro, hemos analizado con mucha preocupación el contexto internacional en el marco de la política injerencista de los Estados Unidos en nuestros países, que con el afán de retomar el control geopolítico de nuestra región ejecuta planes desestabilizadores a través de las derechas locales contra gobiernos de izquierda y progresistas de América Latina.
Así mismo analizamos con preocupación la situación que están sometiendo a la hermana república de Nicaragua que, en los últimos meses, está enfrentando una escalada de violencia provocada por grupos de choque con planes desestabilizadores, así como la represión sistemática y selectiva del gobierno ilegítimo de Juan Orlando Hernández en Honduras.
Por otra parte, analizamos con mucha preocupación la política migratoria que está ejecutando el presidente de los Estados Unidos Donald Trump, preocupación que se expresa aún más ante las graves violaciones a los derechos humanos cometidas contra las personas capturadas en la frontera Sur y muy especialmente contra los niños las niñas a quienes les ha generado un daño psicosocial irreversible, acciones que han sido repudiadas internacionalmente.
Ante esta preocupación y en representación de la comunidad migrante de Latinoamérica, representantes del FSP en Nueva York resuelven:
1. Repudiamos y rechazamos la política injerencista del gobierno de los Estados Unidos contra nuestros pueblos, como también condenamos las acciones armamentistas contra los países de Medio Oriente, así como el guerrerismo impulsado contra el pueblo palestino.
2. Condenamos las acciones terroristas promovidas por grupos de derecha en la hermana república de Nicaragua, con las cuales pretenden generar el caos para recuperar el poder. Así mismo condenamos las acciones desestabilizadoras contra el gobierno de El Salvador, profesor Salvador Sánchez Cerén, la represión y persecución política en Honduras.
3. Abogamos por la liberación de los presos políticos de Honduras y Puerto Rico y exigimos la liberación inmediata del compañero Lula da Silva, que está siendo criminalizado con el propósito de impedir su candidatura presidencial. Así como también rechazamos la criminalización a la que está siendo víctima nuestra compañera Vanda Pignato en El Salvador, mujer valiente y luchadora por los derechos humanos de las mujeres.
4. Rechazamos las políticas migratorias contra las personas migrantes en EUA, así como las que detienen en las fronteras, al tiempo que exigimos respeto a los derechos humanos de todas las personas migrantes y muy especialmente a los niños y las niñas.
5. Expresamos nuestras profundas muestras de solidaridad para los pueblos que sufren la violencia y envestidas imperiales, así como también los animamos a que continúen en su lucha y resistencia en los procesos revolucionarios de nuestra América, en especial los casos de Nicaragua, Venezuela, El Salvador, Brasil, que están siendo víctimas de un ataque sistemático de las derechas extremas que buscan retomar el poder al margen de los procesos electorales democráticos, criminalizando a líderes políticos de izquierda.
6. Vaya nuestra completa solidaridad con el hermano pueblo de Cuba y su lucha inclaudicable en la defensa de su soberanía e independencia. Una vez más denunciamos categóricamente el embargo, bloqueo comercial y financiero contra el pueblo de Cuba, al tiempo que alentamos a las Naciones Unidas a que trascienda del apoyo al desbloqueo económico y comercial de las Asambleas Generales, a impulsar acciones concretas de sanción contra el gobierno de los Estados Unidos para que finalice para siempre el bloqueo que constituye un crimen de lesa humanidad al someter al pueblo cubano. Las Naciones Unidas no deben permitir la perpetuidad de este crimen.
7. Animamos a las organizaciones políticas y sociales de los Estados Unidos a unirse y generar acciones de incidencia en rechazo y condena permanente a las políticas intervencionistas contra Cuba, que van en contra del derecho internacional, así como exijan a la no intromisión en las políticas internas de nuestros países.
Para lo anterior proponemos las siguientes tareas:
1. Articular una agenda con lineamientos políticos estratégicos en la que se involucren diferentes agrupaciones sociales, políticas, religiosas, sindicatos, grupos de migrantes, entre otras, en resistencia y apoyo a las personas migrantes en los Estados Unidos. Dicha agenda, debe orientarse en generar acciones de incidencia en los espacios políticos tomadores de decisiones en lo local, nacional y con diferentes sectores económicos de los Estados Unidos.
2. Desarrollar una campaña de promoción y respeto a los derechos humanos de las personas migrantes. Exigir el derecho humano a la movilidad como un derecho elemental y que no debe criminalizar con instrumentos jurídicos elaborados para criminalizar la migración.
3. Consolidar la Alianza Nacional por el TPS e incidir por una reforma migratoria integral y a un trabajo con dignidad. Es importante reflejar públicamente que las personas migrantes son laboriosas, por lo que generan mano de obra calificada para las grandes empresas de distinta índole, y por consiguiente aportan de manera significativa a la economía de los Estados Unidos.
4. Fortalecer la mesa permanente del FSP en Nueva York, conformada por el FSP en 2017, y preparar un plan de acción, orientado a activar un movimiento latinoamericano conformado por distintas expresiones de izquierda que coadyuve esfuerzos políticos en la lucha a la no intervención directa o indirecta contra nuestros pueblos.
5. Promover diversas acciones de denuncia y solidaridad ante las persecuciones a los gobiernos y partidos de izquierda quienes están siendo envestidos por el imperialismo y las derechas locales.
6. Diseñar e impulsar estrategias orientadas a desarmar los planes injerencistas.
7. Diseñar una estrategia de comunicación orientada a sensibilizar y movilizar los diferentes grupos sociales para conquistar sus justas luchas sociales.
- Reunión en Washington – 30 de junio de 2018
El Foro de Sao Paulo en Washington DC, Maryland y Virginia, con la presencia de una veintena de organizaciones políticas y de la sociedad civil en el corazón de la capital de Estados Unidos, declara de forma solemne:
1. Nuestra mayor solidaridad, completa y sin reservas, con los procesos revolucionarios progresistas de nuestra gran América Morena. Pese a la campaña sucia mediática y económica sin descanso de los dueños del capital financiero, la derecha política y los grupos subyugados a las fuerzas conservadoras de Estados Unidos, continúa con fuerza el clamor de los grupos marginados y excluidos, entre ellos los trabajadores, los indígenas, las organizaciones de lucha de género y derechos LGTB, los afroamericanos de todo el continente, y de todas las personas que sueñan con un futuro de justicia para todos. El Foro de Sao Paulo celebra las luchas de todos los partidos y colectividades de la sociedad civil que mantienen la lucha democrática para asegurar el progreso social y político alcanzando en estas últimas dos décadas.
2. Su apoyo absoluto a la lucha de los inmigrantes en EUA, que están siendo criminalizados, discriminados, perseguidos judicialmente, y repudiados de forma inmoral por las autoridades máximas de EUA. Condenamos de la forma más enérgica la abominable política de separación de los hijos de las familias que llegan a la frontera en búsqueda de refugio, de mejores condiciones laborales, de una mejor vida para sus seres queridos. El tratamiento legal y administrativo a los que se somete a las familias de inmigrantes es una flagrante violación a los derechos humanos, especialmente los derechos inherentes de los niños, crimen humanitario que avergüenza a todos los residentes y ciudadanos de EUA y del mundo. Denunciamos ante la comunidad internacional el clima de terror que se ha creado en EUA para cientos de miles de familias y millones de inmigrantes en el país, cuyo único crimen es buscar un empleo digno y una mejor calidad de vida para sus familias.
3. Expresamos nuestra solidaridad con el proceso de conquista del poder presidencial en México con el apoyo de las fuerzas progresistas al candidato Manuel López Obrador. Expresamos el apoyo a las fuerzas progresistas de México para que aseguren en caso de triunfo, que se cumpla el programa de gobierno con énfasis en lo social, unido a una verdadera democratización del país, la eliminación de la infiltración narco-criminal en el Estado de México, y la justicia para los miles de desaparecidos y asesinados a manos de los grupos criminales y agentes del Estado corruptos. Expresamos nuestra completa solidaridad por la lucha de las familias de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa y exigimos que sean devueltos a sus hogares. ¡Vivos se los llevaron y vivos los queremos!
4. Apoyamos la lucha democrática del histórico FMLN en El Salvador, que ha dado gobernabilidad democrática y defendido como prioridad incuestionable una agenda social en beneficio directo del pueblo salvadoreño. Apoyamos la candidatura presidencial del compañero del FMLN Hugo Martínez, que representa la lucha de El Salvador por crear condiciones reales de igualdad para todos los salvadoreños, y que continuará enfrentando las fuerzas corruptas y criminales vinculadas a la derecha del país. El FMLN es el único partido que puede garantizar la continuidad de políticas sociales que buscan terminar con las injusticias creadas por las décadas de control ilegítimo de ARENA y los grupos militares que provocaron la muerte de miles de salvadoreños.
5. Denunciamos también el proceso de desestabilización económica, de guerra mediática y la aplicación de una política de terror por sectores extremistas de derecha, en contra del gobierno legítimo de Nicaragua, y la población civil que decidió de forma democrática apoyar al compañero sandinista Daniel Ortega. La crisis de violencia está siendo creada, promovida y financiada por la derecha nicaragüense y por fuerzas mercenarias alimentadas por grupos conservadores de EUA, que desean neutralizar a todo costo el ejemplo de progreso social y económico de los nicaragüenses y su independencia en materia de política internacional. El proceso de destrucción de la imagen del gobierno sandinista legítimamente constituido sigue el mismo patrón del aplicado en otros países. Apoyamos con todas nuestras fuerzas el proceso de diálogo y reconciliación que de forma transparente lleva adelante el gobierno de Nicaragua, con miras a restablecer un clima de convivencia, seguridad y de reconciliación entre los nicaragüenses, para contrarrestar los efectos de la campaña sucia de fuerzas antipatriotas y mercenarias financiadas desde el exterior. Reconocemos positivamente el que se vaya restaurando la paz y la tranquilidad en muchas ciudades del país, como lo demandan las familias nicaragüenses.
6. El Foro de Sao Paulo en DC, Virginia y Maryland expresa su especial saludo y apoyo a la heroica lucha del pueblo venezolano liderado por el compañero presidente Nicolás Maduro. Pese a la enorme campaña sucia mediática, los ataques constantes a la economía venezolana, las sanciones inmorales de parte de EUA a su estructura productiva, y la violencia constante de los grupos mercenarios y antipatriotas al interior del país, se mantiene incólume en la protección de los principios de la Revolución Bolivariana. La obra activa del Presidente Hugo Chávez se mantiene fuerte y con amplia identificación en el pueblo venezolano, con la reciente victoria del presidente Nicolás Maduro y la profundización de la lucha por la gobernabilidad legítima del país representada en el PSUV y en la auténtica expresión popular.
7. Celebramos ampliamente el éxito político, social y económico liderado por el Presidente Evo Morales en la hermana nación de Bolivia. Pese a las fuerzas antagónicas continentales que se encuentran en permanente ataque a los procesos revolucionarios, Bolivia ha dado ejemplos de políticas públicas de pleno éxito, rebajando los índices de pobreza, mostrando un crecimiento económico sólido, recuperando la soberanía sobre sus recursos naturales. La lucha del pueblo boliviano en más de 10 años de progreso permanente, es la lucha del Foro de Sao Paulo en todo el continente.
8. Repudiamos de forma contundente el fraude electoral realizado en Honduras, que dio como resultado la reelección de Jorge Orlando Hernández, político corrupto que por segunda vez conquista el poder en el país irrespetando la voluntad de los hondureños. La OEA ha dado señales aún más profundo de decadencia moral al no ejercer ningún tipo de sanciones, expulsiones del Consejo Permanente o ninguna acción de la Carta Interamericana, pese a haber certificado la misma institución el fraude electoral. Honduras mantiene a su pueblo bajo altísimos índices criminales y de violencia, se ha convertido en un paraíso del tráfico de drogas hacia EUA, y el Estado ejerce una permanente represión contra la sociedad civil del país. Denunciamos fervientemente el doble estándar moral que deja impune a un gobierno ilegítimo como el de Honduras, y que ataca en cambio a sistemas legítimos de representación popular como Venezuela y Cuba.
9) Saludamos la lucha del heroico pueblo de Cuba, que ha logrado una sólida transición de poder desde los líderes históricos de la revolución representada por la enorme labor de liderazgo del compañero Raúl Castro, en la persona del compañero Miguel Díaz-Canel. Cuba continúa luchando por su soberanía e independencia, pese a las sanciones ilegítimas de Estados Unidos. Expresamos nuevamente nuestra condena al Embargo, rechazado anualmente de forma casi unánime por Naciones Unidas, por ser una medida ilegal y que sigue castigando de forma inmoral al pueblo cubano.
10. Enviamos nuestro apoyo irrestricto al liderazgo y la libertad del compañero Lula da Silva, injustamente enjuiciado sin ninguna prueba y privado de libertad por razones legales espurias y llenas de irregularidades administrativas, en un acto político deleznable que solo buscó eliminar a quien lideraba las encuestas nacionales para volver a la Presidencia. Denunciamos de forma clara y contundente la gran corrupción que domina al actual gobierno de Temer, que se mantiene en el poder de Brasil de forma ilegítima pese a las claras denuncias de corrupción que la propia institucionalidad del país ha certificado. Brasil representa una mancha moral enorme para América Latina, que se inició con la acusación ilegítima sufrida por nuestra admirada líder Dilma Rousseff, también injustamente removida de la Presidencia, destruyendo la propia voluntad del pueblo brasileño.
11. El Foro de Sao Paulo, iniciado en tierras libres de Brasil, es inspiración continental para mantener la lucha por la dignidad de los pueblos, en esta etapa de ataques permanentes de la derecha financiada por los grupos reaccionarios de EUA. El Comité Ejecutivo del Foro de Sao Paulo en Washington DC, Maryland y Virginia compromete su lucha continua y sin pausa en apoyo a los movimientos progresistas del continente, a través de la movilización en las calles, en los medios de comunicación, a través de la organización de eventos de análisis, debate y denuncia, y a través de la expresión artística de nuestros pueblos. ¡Saludamos, en solidaridad y compromiso, la lucha continental de los pueblos de nuestra América Morena!
Washington DC, 30 de junio de 2018
Estaban presentes durante la aprobación de esta declaración, las siguientes agrupaciones: Latin American-Caribbean Solidarity Committee, Trabajadores Unidos de Washington DC, Friends of Latin America (FOLA), Alianza Nacional TPS, Our Revolution, Partido Verde, PC-USA, CISPES, FMLN, MAS, Democrat Socialists of America, Answer Coalition, Padres de Ayotzinapa, Círculo Bolivariano de New York “Alberto Lovera”, y hermanos diplomáticos de países hermanos de la América Morena.
- Reunión en Los Angeles – 7 y 8 de julio de 2018
VI Encuentro del Foro de São Paulo del Sur de California
Rechazamos la injerencia y la intervención de potencias extranjeras en contra de la soberanía de los países latinoamericanos y sus gobiernos. Condenamos el intento de golpe de estado en Nicaragua y apoyamos al gobierno constitucional. Rechazamos categóricamente el bloqueo contra Venezuela y Cuba.
Pedimos a los organismos internacionales acciones concretas y su intervención a favor del respeto de los derechos humanos de [email protected] niñ@s y las familias inmigrantes en Estados Unidos, quienes son víctimas de la criminalización despojados de sus derechos civiles bajo la justificación de la política de tolerancia cero de la administración Trump.
Celebramos la victoria de Morena en México y la apertura para la incorporación de mujeres e indígenas en su gobierno.
Hacemos un llamado a los gremios laborales latinoamericanos para construir programas de solidaridad internacional en el sector laboral y luchar en contra de la privatización a nivel regional.
Reconocemos nuestro doble papel como inmigrantes para acompañar las luchas de los inmigrantes en Estados Unidos y nuestros países de origen.
Nos solidarizamos con el pueblo palestino y estamos a favor de una paz negociada en beneficio de ambos pueblos. Rechazamos las políticas del gobierno de Israel, pero mantenemos nuestra firme solidaridad con la izquierda y el pueblo israelí.
El VI Encuentro del Foro de São Paulo del Sur de California recoge las demandas de los representantes de los pueblos originarios presentes en nuestro encuentro. Por favor ver adjuntos.
Nos solidarizamos con todas las minorías y grupos sociales que sufren discriminación y abusos a sus derechos humanos por su condición.
7. TALLERES TEMÁTICOS Y OTRAS ACTIVIDADES
7.1. Taller Arte y Cultura
7.2. Taller Comunicación Política y Medios
En la ciudad de La Habana – Cuba se realizó la 4ta reunión plenaria del Taller de Medios de Comunicación que contó con la participación de compañerxs de toda América latina y el Caribe, que luego de un fructífero intercambio aprobó la siguiente:
RESOLUCIÓN DEL TALLER DE COMUNICACIÓN POLÍTICA Y MEDIOS
La arremetida de las oligarquías nacionales y del imperialismo contra los procesos progresistas y de izquierda en la región y la compleja situación que vive hoy América Latina y el Caribe, en la que los medios de comunicación masiva y las nuevas formas de socialización y gestión de contenido en las redes sociales en Internet, han sido empleadas como punta de lanza contra nuestros pueblos y contra los principales líderes que han impulsado en los últimos 20 años los beneficios sociales de mayor alcance.
Se ha impuesto a los pueblos una homogeneización informativa y cultural, en la que se promueve los intereses y valores imperialistas mediante la simplificación del lenguaje, la banalización del mensaje político y la imposición de un pensamiento único.
Internet es también expresión de un mundo desigual e injusto, regido por la privatización y comercialización voraces y por tanto, la democratización de la gobernanza global de Internet debe ubicarse en el centro de las agendas de dialogo a nivel internacional; está en juego no sólo la seguridad de los Estados, sino también la soberanía, autodeterminación y coexistencia pacífica de las naciones, y el derecho universal y sin discriminación al conocimiento.
Al mismo tiempo están siendo utilizados como forma de denuncia y resistencia que debemos apoyar y profundizar con independencia y soberanía tecnológica.
Estamos convencidos de que la brecha digital es un tema que no debe ser postergado y que no es más que un reflejo de las desigualdades en lo económico, lo político y lo social, que no deja de aumentar. Es además, peligroso evaluar la brecha digital teniendo en cuenta solo el número de tecnología y no su uso, en función de las necesidades de los países.
Necesitamos profundas transformaciones en materia comunicacional. Esto conlleva inevitablemente al enfrentamiento a los procesos de concentración de la información, los medios y la cultura.
Se requieren reformas profundas que democraticen el acceso a la información y respeten la diversidad de opiniones, culturas e historia; que estén al servicio de nuestros pueblos.
El desarrollo de las tecnologías de la información y las comunicaciones se ha convertido en un eje fundamental para la seguridad de los Estados. Este debe interpretarse desde perspectivas socioculturales, alejadas de visiones estrictamente instrumentales, concebidas como una práctica de carácter estratégico que acompañe y oriente también los procesos políticos en su sentido más amplio.
Las TIC no resuelven “per se” ninguno de los problemas que enfrentan los países, deben ser una herramienta y no el fin. De allí la necesidad de potenciar una nueva forma, ética y transparente de comunicación y educación acerca de su uso, mediante estrategias que motiven a las nuevas generaciones, para lograr una visión proactiva y una apropiación crítica de la realidad.
Debemos incrementar la participación en los nuevos medios de comunicación, en particular, en las redes sociales de Internet donde son conocidas nuestras desventajas tecnológicas.
Se debe trabajar por promover compromisos decididos de los sistemas educativos con la enseñanza de la comunicación, la informática, el internet, con nuevos métodos pedagógicos como los de la educación popular, y también de la cooperación regional e internacional en este terreno.
Se requiere también estrechar la cooperación internacional para luchar contra los usos nocivos de internet en particular, el ciberterrorismo, el ciberdelito, la xenofobia, el racismo, entre otras tendencias.
Se impone que trabajemos juntos para que la Internet sea una zona de paz y prosperidad y que se discutan estos temas con amplitud en el marco de las Naciones Unidas. Es necesario preparar técnica y científicamente a los pueblos, con conciencia de los riesgos en materia de ciberseguridad.
Es recomendable una mayor participación de los Estados en la dirección de internet, elaborar políticas globales, garantizar sobre la base del Derecho Internacional el funcionamiento estable, sostenido y seguro de internet y elevar el nivel de coordinaciones entre las entidades internacionales, así como propiciar una mayor cooperación en el sector de las tecnologías de la información y las comunicaciones entre todos los países, en igualdad de condiciones. Se debe potenciar una gestión de los recursos críticos de Internet de forma colaborativa y libre de controles monopólicos.
Necesitamos en fin, traspasar la frontera del diagnóstico y la descripción en la que hemos estado y pasar a la acción.
Por tanto, el Taller se pronunció por:
1. Manifestar nuestra solidaridad y compromiso incondicional de continuar luchando en este ámbito por la liberación del expresidente Luis Inacio Lula d Silva, así como los gobiernos de Venezuela, Cuba, Nicaragua, Bolivia, Uruguay, El Salvador, y todos aquellos que sufran el diario acoso de los medios de comunicación hegemónicos al servicio del imperio y de las oligarquías locales.
2. Denunciamos la persecución mediática y judicial de que son objetos Cristina Fernández de Kirchner, Rafael Correa, Fernando Lugo y todos aquellos líderes progresistas a los que se pretenda desvirtuar o quitar del camino de la lucha por un mundo mejor para todos. Instamos a incorporarnos todos a las campañas digitales en defensa de nuestras fuerzas y líderes políticos.
3. Apoyamos la necesidad de que los gobiernos cuyos partidos son miembros del FSP, incorporen, mantengan y/o aumenten el apoyo financiero a TeleSur, por ser el único medio televisivo que contrarresta el nivel de penetración comunicacional de la derecha continental.
4. Reiteramos la necesidad de la construcción de la Red de Comunicadores del FSP, donde cada partido u organización integrante nombre un responsable.
5. Es imprescindible instituir una Escuela de comunicación política de la izquierda latinoamericana y caribeña, que nos permita compartir conocimientos sobre las tramas de poder detrás de los medios, la necesidad de democratizarlos y las oportunidades propiciadas por las nuevas tecnologías de la información. En este sentido, nos adherimos a la propuesta realizada por Venezuela a partir de una Universidad Latinoamericana y del Caribe de Comunicación e Identidad Cultural.
6. Crear un Grupo central comunicacional para integrar acciones, y propiciar análisis y lectura de big data con los cuales acompañemos nuestras estrategias políticas.
7. Se hace necesario la creación de una base de datos, para socializar información sobre los medios de comunicación, plataformas digitales, periodistas y comunicadores que tienen las organizaciones miembros del FSP.
8. Solicitamos la revisión de enlaces, sitios y notas en la web que sean consideradas importantes para el seguimiento cotidiano de temas y noticias, y gestar un plan de acción para las contingencias coyunturales que nos permitan difundir nuestra versión, posicionar nuestros mensajes de la forma más dinámica y atractiva posible.
9. Intercambiar contenidos audiovisuales, sonoros y materiales gráficos que aborden la realidad de la región, elaborados por los capítulos nacionales del FSP.
10. Nutrirnos también de la experiencia de la Convergencia de Medios de los movimientos y articulaciones sociales y trabajar unidos para estos fines.
11. Realizar el II Encuentro de Formación y capacitación de comunicadores del FSP antes de diciembre de 2018.
12. Darle seguimiento a la construcción y cumplimiento de estas propuestas en cada una de las reuniones del Grupo de Trabajo del FSP.
7.3. Diálogo entre el Foro de Sao Pablo y las redes y plataformas de lucha del movimiento social y popular latinoamericano y caribeño
Delegados y delegadas de partidos y fuerzas políticas del Foro de Sao Paulo y representantes de redes sectoriales, temáticas y plataformas de lucha del movimiento social y popular latinoamericano y caribeño, herederos de las luchas por la soberanía y la independencia de nuestro continente, nos hemos reunido en La Habana, Cuba, el día 16 de julio de 2018, en ocasión del XXIV Encuentro del Foro de Sao Pablo.
Saludamos el éxito de la sesión de Diálogo que contó con la participación activa de la Secretaria Ejecutiva del Foro de Sao Paulo, del Partido Comunista de Cuba en su condición de partido anfitrión, de una nutrida representación de fuerzas político partidistas miembros del Foro y de doce de las principales redes y plataformas de lucha del movimiento social y popular latinoamericano y caribeño.
Patentizamos la receptividad y acogida que el Foro de Sao Paulo, su Secretaría Ejecutiva y el Grupo de Trabajo han concedido a este espacio de diálogo e intercambio como oportunidad inédita para favorecer el acercamiento, el reconocimiento y la coordinación entre los partidos de la izquierda política y el movimiento social y popular de la región en favor de la construcción de la necesaria unidad para la acción.
Confirmamos que Nuestra América atraviesa y enfrenta una multifacética ofensiva contrarrevolucionaria puesta en marcha por las élites mundiales del capitalismo y las oligarquías locales, que ha provocado costosos reveses al curso de los procesos progresistas y emancipatorios, así como a los proyectos soberanos y solidarios de integración continental.
Concordamos en que resulta imprescindible detener esta ofensiva reaccionaria, revertir sus impactos y reconstruir un proyecto de justicia con el empeño común de la militancia política de izquierda y las más diversas expresiones de resistencia de los pueblos con el desafío de renovar las ideas emancipatorias, incrementar la capacidad movilizativa en función de luchas estratégicas y construir una plataforma común uniendo todos los sectores para elevar la movilización popular.
Seguimos con especial atención las presentaciones formuladas por cada una de las redes y plataformas del movimiento social y popular acerca de los objetivos de lucha alrededor de los cuales se articulan, sus posicionamientos frente a la grave coyuntura política regional y las respectivas disímiles realidades nacionales, sus visiones acerca de las carencias y desafíos en la coordinación con las fuerzas políticas, y sus agendas de lucha.
Reconocemos la importancia de cada expresión de lucha popular: por la soberanía, la democracia y la integración de los pueblos, contra la privatización de la energía y el agua, por una transición hacia un nuevo modelo energético, por reforma agraria y producción agroecológica, por soberanía alimentaria y biodiversidad, contra el patriarcado y la violencia hacia las mujeres, contra la judicialización de la política y criminalización de la protesta social, contra el neoliberalismo, el libre comercio y el poder corporativo, contra el mecanismo de la deuda que somete a nuestros pueblos, contra la discriminación racial y a favor de las reparaciones a los afrodescendientes. Identificamos la lucha que más nos unifica, la lucha contra el imperialismo en cualquiera de sus expresiones, al cual debernos oponernos con frentes de pueblos y gobiernos en acción articulada.
Constatamos que el diálogo ha servido a la comprensión de la necesidad de avanzar en materializar la coordinación entre las fuerzas político-partidistas y los movimientos sociales y populares en la construcción de alianzas estratégicas para trascender la contraofensiva reaccionaria oligárquico imperialista.
Coincidimos enfáticamente en el valor estratégico de la unidad en un clima de respeto a la diversidad y pluralidad, así como de la autonomía recíproca entre las fuerzas político-partidistas y los movimientos sociales y populares, con sus identidades y formas de actuación, según sus propias posibilidades y condiciones, en correspondencia con sus objetivos y agendas de lucha.
Afirmamos el compromiso de trabajar por proyectos de justicia desde el principio de los aprendizajes y la solidaridad mutuos en esfuerzos emancipatorios anticapitalistas y antimperialistas que nos permitan preservar los procesos y espacios progresistas conquistados y avanzar en materia de justicia social, soberanía e integración.
Reconocemos que es necesario un mayor grado de articulación y coordinación, en aras de reivindicar como propias las mejores experiencias de lucha y resistencia, el optimismo frente a temporales reveses y la confianza en la victoria.
Reconocemos la importancia de la formación política para reflexionar sobre los acumulados, los desafíos y los signos del contexto para impulsar estrategias de lucha. Trabajar la formación de las bases de nuestros movimientos y organizaciones. La formación no puede ser privilegio de dirigentes ni de estructuras regionales de nuestras redes y organizaciones.
Identificamos una gran coincidencia de visiones entre nuestros espacios y la diversidad de herramientas y vías con que contamos para desarrollar acciones conjuntas en cumplimiento de nuestros objetivos y agendas de lucha, al tiempo que constatamos la existencia de significativas potencialidades en materia de formación política y estrategias comunicacionales.
Necesitamos que nuestras articulaciones participen e incidan en los procesos políticos nacionales contribuyendo a la disputa del poder popular en cada país, que nuestros procesos se fortalezcan mutuamente, que la unidad salga del discurso a los hechos y prácticas concretas. Solo juntos construiremos fortaleza para acciones comunes, solo con unidad lograremos la integración que nos permita acumular fuerzas y vencer.
Debemos seguir avanzando en un diálogo político sobre diversos temas centrales para la construcción de acciones unitarias entre movimientos partidistas y movimientos populares y sociales con el fin de fortalecer la resistencia y los caminos hacia la victoria.
Nos aproximamos a algunos momentos y espacios en materia de acciones y movilizaciones contempladas en nuestras agendas, respecto a las cuales expresamos nuestro apoyo y voluntad de articulación.
1. Considerar para una agenda de trabajo y lucha común los siguientes eventos y movilizaciones:
- Día de movilización continental con el reclamo “Libertad para Lula Ahora” (15 de agosto 2018).
- Ratificar la solidaridad militante en la defensa a la Revolución Bolivariana y a todos los procesos populares amenazados por la ofensiva contrarrevolucionaria que enfrenta la región. Impulsar articuladamente nuestras luchas por la democracia, la soberanía y la integración regional.
- Tribunal Antimperialista, Haití (27-29 de julio 2018).
- VIII Foro Social Mundial de las Migraciones, México (2-4 de noviembre de 2018).
- Jornada de Movilización contra el G-20, Argentina (25 de noviembre – 5 de diciembre de 2018).
- XIII Encuentro sobre Paradigmas Emancipatorios, Cuba (22-25 enero 2019).
- XXV Encuentro del Foro de Sao Paulo (2019).
- VIII Asamblea de los Pueblos del Caribe, Trinidad y Tobago (2019).
- Varias voces propusieron, como una posibilidad, que Cuba pueda ser sede en 2019 de un encuentro hemisférico abierto a la participación masiva de todas las fuerzas progresistas -partidistas, sociales y populares- identificadas con la batalla por la unidad, la integración y la definitiva emancipación de Nuestra América.
2. Estimular a escala nacional la realización de diálogos e intercambios entre los movimientos sociales y las fuerzas políticas para construir unidad desde y con las bases.
3. Coordinar de inmediato con el Grupo de Trabajo de Comunicación del Foro de Sao Paulo para articular la metodología, los contenidos, herramientas y perfiles comunicacionales de las redes y plataformas del movimiento social y popular con las propias del Foro de Sao Paulo.
4. Dejar instalados en los programas de los futuros Encuentros del Foro de Sao Pablo el espacio de “Diálogo entre el Foro de Sao Pablo y las redes y plataformas del movimiento social y popular latinoamericano y caribeño”.
8.1. Escuela del Foro de Sao Paulo
8.2. III Encuentro PIE-FSP “Visiones Compartidas”
Declaración conjunta Foro de Sao Paulo y Partido de la Izquierda Europea
En América Latina y El Caribe la ofensiva del imperialismo y de las oligarquías locales serviles a los intereses imperiales, aumenta día a día, de Venezuela a Brasil, pasando por Nicaragua, Honduras y siempre con Cuba en el punto de mira.
Esta ofensiva está teniendo una violencia cada vez mayor, ya que el así llamado “fin del ciclo progresista” ha sido nada más que un slogan propagandístico, que ha sido derrotado por los pueblos latinoamericanos. Demostración clara de esto es el enorme triunfo de Andrés Manuel López Obrador en México. Los Estados Unidos tratan de recuperar su dominio sobre la región, volviendo a la aplicación de la Doctrina Monroe adaptada al Siglo XXI, conjugando métodos violentos, terroristas, guerras económicas, diplomáticas y mediáticas, golpes institucionales y agresiones judiciales.
Es cierto que, a pesar de encontrar una fuerte resistencia de los pueblos, han conseguido imponer por la fuerza sus intereses, como el Golpe de Estado perpetrado contra la Presidenta Dilma, encarcelar a Lula, la orden de arresto para Rafael Correa, la denuncia penal contra Fernando Lugo, impedir a partir de un grotesco fraude la presidencia de Salvador Nasralla en Honduras y en los últimos meses sembrar el odio y la muerte en Nicaragua. El triunfo de Maduro, la contundente victoria de López Obrador en México, y el excelente y esperanzador resultado de la izquierda en las elecciones en Colombia no impiden que el capitalismo ignore los resultados, todo lo contrario.
Ante el triunfo de Maduro en Venezuela, la UE cuestiona los resultados a pesar de lo dicho por los observadores internacionales, y de la presencia garantista de figuras como el ex presidente de gobierno español, José Luis Zapatero, que habían avalado los resultados. De esta forma se convierten así los procesos electorales en campos de batalla.
La defensa de la CELAC, de la UNASUR, del ALBA, del MERCOSUR y demás procesos de integración regional frente a la vieja construcción de una región al servicio de EUA, es una tarea fundamental de la izquierda mundial.
El “Consenso de Nuestra América”, asumido por el Foro de Sao Paulo en Managua en julio de 2017, es un documento que hoy se transforma en un eje central para encauzar los debates de la izquierda de AL y El Caribe, y que además se transforma en motivo de reflexión e inspiración también para la izquierda europea, la que ha definido a partir de su análisis, como única alternativa, que tiene que trabajar en el terreno internacionalista codo a codo con las compañeras y los compañeros de América Latina y El Caribe.
El reto actual es conseguir que el Consenso de Nuestra América se implemente en medidas concretas en las que se impliquen fuerzas políticas (tanto en el Gobierno como en la oposición), así como movimientos sociales, y que permita aumentar el apoyo y el compromiso de estos movimientos a los procesos de transformación y recuperar la iniciativa social y política frente a la ofensiva imperialista.
En Europa, la crisis de la Unión Europea se ha intensificado. Las políticas neoliberales y de austeridad han acentuado las desigualdades sociales, con más de 122 millones de europeos, uno de cada cuatro, en pobreza o en riesgo de pobreza, mientras crecen de manera dramática los “working poors” y la precariedad laboral y en todos los aspectos de la vida. Más allá del maquillaje estadístico, el desempleo real solo en la zona del euro ronda el 18%.
La política monetaria expansiva del Banco Central Europeo con la inyección de gran liquidez (Quantitative Easing), en la persistencia de las políticas de austeridad, lejos de reactivar la economía, ha alimentado nuevas burbujas especulativas. La intervención del BCE ha evitado el colapso de la moneda única, pero no ha podido reactivar la economía real. El dinero puesto en grandes cantidades en los bancos no ha circulado en la sociedad, debido a la ausencia de una política de inversiones en la creación de empleo estable o en sectores innovadores, como la defensa del medio ambiente y la satisfacción de las nuevas necesidades y derechos ciudadanos.
Los procesos de reflujo de capitales que se manifestaron con la crisis financiera, la decisión de transformar la deuda del sector financiero en deuda pública y descargar sus costos en la destrucción acelerada del Welfare, a través del Pacto Fiscal y los dispositivos cada vez más autoritarios de la gobernanza europea, han revelado el carácter regresivo de la actual construcción europea.
Las consecuencias de las nefastas políticas de austeridad de esta integración regional bajo el comando del capital son, entre otras, el desempleo masivo, la pobreza y su feminización, la marginalización de una gran parte de la población.
Con un porcentaje de desempleados muy superior al periodo anterior a la crisis, las diferencias persisten y se acentúan en cada país y entre las áreas del norte de Europa y las áreas “periféricas” y mediterráneas.
El brutal recorte de derechos en los países de la UE, se acompaña a la entrega a las corporaciones transnacionales y a centros de poder financiero de nuevos privilegios y herramientas para asegurar sus ganancias, por la vía de los Tratados de Libre Comercio, llamados eufemísticamente “acuerdos comerciales”, como los contenidos en las negociaciones del colapsado TPP, en el TTIP, TISA, CETA, UE-Mercosur, etc.
En el mismo sentido van las decisiones de la Cumbre Mundial de la OMC (del pasado diciembre en Buenos Aires, Argentina).
La forma con que se encara la cuestión de los/las migrantes y refugiados/as es un ejemplo de la deshumanización de la UE, que responde erigiendo nuevos muros, a sabiendas que tiene una gran responsabilidad, por el papel desempeñado en la desestabilización en Oriente Medio y África, entre guerras, desintegración de Estados enteros y por los efectos del saqueo económico y las liberalizaciones impuestas. Es urgente profundizar la batalla contra las políticas de dominación y neocolonialistas, y contra las políticas xenófobas que la UE (y Donald Trump) impone a los inmigrados y a los países de AL y el Caribe.
Las fuerzas gobernantes de la UE se aferran, con algunas diferencias en la forma e intensidad, en la implementación de las mismas políticas de austeridad neoliberal que han sumido al continente en la crisis actual que encierra a sus pueblos en un callejón sin salida y en la incertidumbre. El mismo crecimiento de las derechas en muchos países es el fruto perverso de las políticas neoliberales, que acentúan la pobreza y los sentimientos de inseguridad, favorecen el resurgimiento de ideologías reaccionarias, percibidas como tranquilizadoras por una parte de los estratos sociales afectados por las políticas de austeridad. Es así que se ha favorecido el odio y la emergencia de fuerzas xenófobas, ultra-conservadoras y autoritarias, en las elecciones en Francia, Austria, Italia, Polonia o Hungría.
El alto nivel de abstención en algunas de las elecciones que han tenido lugar en los diferentes países de la Unión Europea es el testimonio del desencanto, de la desconfianza y del alejamiento de los pueblos de una manera nefasta de practicar la política. Las dos fuerzas actoras de la alternancia (social democracia y conservadores), desde hace muchos años van sufriendo derrotas que pone en crisis su propia existencia, en las formas que hemos conocidos hasta ahora.
La izquierda alternativa europea está comprometida en abrir espacios nuevos para construir la unidad popular necesaria y para que las fuerzas del cambio, políticas y sociales, se encuentren y construyan esa unidad con contenidos y objetivos de transformación radical.
El Partido de la Izquierda Europea y el Foro de Sao Paulo vemos con preocupación el aumento de la tensión militar que está provocando la administración de los EUA, con la complicidad de la UE, y que pone en peligro el futuro de la humanidad. De esta manera, una vez más tenemos un gran número de desafíos comunes, a partir de la paz y del desarme. La entrada de Colombia en la OTAN como “socio global” es un factor de gran preocupación para la paz, no solo en el continente latinoamericano. Como indica la organización en su página web, los socios globales “desarrollan cooperación con la OTAN en áreas de interés mutuo, incluidos los desafíos de seguridad emergentes, y algunos contribuyen activamente a las operaciones de la OTAN, ya sea militarmente o de alguna otra manera”.
Más que nunca la cuestión de la defensa del medio ambiente y la lucha contra el calentamiento global aparecen como un desafío indisociable de los objetivos de transformación social que comparten la izquierda europea, latino americana y caribeña.
El PIE y el FSP seguiremos actuando con determinación en favor de la implementación de los acuerdos de paz en Colombia y aportando su solidaridad con la izquierda colombiana frente a los asesinatos de líderes sociales y políticos.
El PIE y el FSP inscriben en sus proyectos comunes la lucha en contra de las sanciones de la UE y estadounidenses hacia Venezuela, contra el criminal bloqueo a Cuba y la presencia de la base de Guantánamo, la solidaridad con los procesos de cambio en Bolivia, y a favor de las luchas por la reconquista del poder político por las fuerzas progresistas en Argentina y con los gobiernos y fuerzas progresistas de todo el continente.
El FSP y el PIE se felicitan del éxito del II Encuentro Europa – América Latina “Visiones Compartidas”, que tuvo lugar en Marsella el mes de diciembre 2017, y se comprometen a continuar a hacer crecer sus proyectos comunes de cooperación política y de búsqueda de terrenos de convergencia.
El III Encuentro “Visiones Compartidas” realizado en La Habana es un paso más en nuestra cooperación internacionalista entre el FSP y el PIE, que quiere ser cada vez más concreta y fructífera en la lucha por un mundo más solidario, más justo, más igualitario y democrático.
Como tareas conjuntas para los próximos meses proponemos:
1. Profundizar el estudio y análisis de las condiciones que se pretenden imponer a nuestros pueblos a través de la implementación de los Tratados de Libre Comercio entre la UE y el MERCOSUR y con varios países de América Latina.
2. Realizar una batalla conjunta en contra de los paraísos fiscales.
3. Realizar una campaña común en contra de las sanciones de la UE a la República Bolivariana de Venezuela y el criminal bloqueo en contra de Cuba.
4. Tener un encuentro preparatorio del 4º Seminario “Visiones Compartidas” en el marco del Foro Europeo que, como continuación del de Marsella, tendrá lugar en Bilbao (Estado español), los días 9, 10 y 11 de noviembre 2018.
5. Enviar observadores conjuntos a diferentes países de América Latina y Caribe donde se puedan producir fraudes en los procesos electorales.
6. Realizar un seguimiento estricto del cumplimiento irrestricto de los procesos de Paz en Colombia.
7. Rechazar las injerencias de la UE en América Latina y el Caribe en los asuntos internos de los países tratando de desestabilizarlos.
8. Poner en común iniciativas para combatir la guerra informativa que los grandes medios de comunicación desarrollan tanto en América Latina y el Caribe como en Europa, deformando y manipulando la realidad.
9. Realizar una campaña común en defensa de la Paz y la solidaridad entre los pueblos, campaña que tenga como punto de partida la puesta en valor de la Proclama de América Latina y el Caribe como zona de Paz.
10. SOLICITUDES DE INCORPORACIÓN
10.1. Solicitudes aprobadas en las reuniones de las Secretarías regionales y posteriormente en la reunión del GT:
- Partido Igualdad, Chile
- Poder Ciudadano, Chile
- Partido País Progresista, Chile
- Izquierda Libertaria, Chile
- Partido Pueblo Unido, Perú
10.2. Solicitud aprobada, en carácter excepcional, por el Grupo de Trabajo, ante la persecución judicial e política debido a rupturas del Estado de Derecho y del debido proceso que sufre el compañero Rafael Correa Delgado y otros líderes y lideresas de ese movimiento:
- Movimiento Acuerdo Nacional Revolución Ciudadana, Ecuador
11. Partidos y organizaciones: asistencia
11.1. Miembros
11.2. Invitados
11.3. Invitaciones especiales
12.1. Saludos recibidos
a) Rusia Justa
En nombre del Partido político, RUSIA JUSTA y personalmente, felicito cordialmente a todos ustedes por comenzar la XXIV Reunión del FORO de SÃO PAULO.
El FORO de SÃO PAULO es, por derecho, una de las organizaciones izquierda-centro más reconocidas de América Latina, que desde hace casi tres decenios se encuentra a la vanguardia de la lucha de los pueblos por una sociedad más justa y humana, por la independencia y la soberanía.
Estoy seguro de que la Reunión en curso en Cuba, que es una invencible Isla de la Libertad, será constructiva y fructífera, y la resolución resultante contribuirá en gran medida a la lucha por los derechos de vida y los intereses de las personas comunes.
Me complace observar que entre el Partido RUSIA JUSTA e el FORO de SÃO PAULO se han establecido relaciones amistosas sobre la base de los ideales comunes de justicia social y solidaridad.
Deseo a los participantes en la XXIV Reunión del FORO una labor fructífera y un éxito en el logro de los objetivos previstos.
Presidente del partido RUSIA JUSTA
b) FRELIMO
c) Secretaría de Derechos Humanos, PRD México
Sra. Mónica Valente
Estimada compañera, reciba nuestros más fraternales saludos extensivos a las mujeres y hombres que desde distintos países, concurren a la celebración del XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo a realizarse en la Cuba revolucionaria y socialista de parte dela Secretaría Nacional de Derechos Humanos del Comité Ejecutivo Nacional del Partido de la Revolución Democrática, instancia cuyo objetivo estriba en la Promoción, Difusión, Defensa y Formación de la Cultura de Respeto y Ejercicio de los Derechos Humanos, considerando como fundamental, la formación, promoción y difusión de estos derechos buscando empoderar en su conjunto a las personas afiliadas al Partido, así como al conjunto de la población de nuestro país.
México ha suscrito y ratificado diversos Tratados Internacionales en materia de Derechos Humanos sobre la base de lo establecido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, los mismos constituyen una serie de atributos, prerrogativas y libertades que tenemos todas las mujeres y los hombres, por el simple hecho de existir; los cuales son indispensables para llevar una vida digna. En ese tenor, es de hacer de vuestro conocimiento que en 2011 se realizó una reforma constitucional en la materia, que por mandato implica crear una nueva cultura de derechos humanos, poniendo el acento en la dignidad de las personas, constituyendo así, la reforma jurídica más importante por cuanto los principios que la sustentan y por el reconocimiento de los Tratados Internacionales, además de que obedeció a la atención prioritaria de los derechos humanos, como una necesidad tanto para la política interna, como ante las crecientes demandas sociales respecto de la materia, así como en atención al desarrollo de la temática en el ámbito internacional, en el que cada vez más los derechos humanos asumen nuevos espacios y protagonismo.
Dicha reforma, impacta en la administración de la justicia federal, porque trata precisamente del reconocimiento de la progresividad de los derechos humanos, mediante la expresión clara del principio pro-persona como rector de la interpretación y aplicación de las normas jurídicas, en aquellas que favorezcan y brinden mayor protección a las personas (primero las personas y luego las instituciones) además del principio de no regresividad y en consecuencia, es necesario reconocer en primer lugar la interdependencia entre el respeto de los derechos humanos y el desarrollo de nuestra nación.
Hacer mención de lo anterior, es base para proponer que el XXIV Encuentro del FSP, pueda -como lo ha hecho anteriormente-, emita una Resolución en demanda del respeto a los derechos humanos y a la dignidad de las personas en México, y lo fundamentamos porque lamentablemente, vivimos una verdadera crisis en esa materia. Aunado a la falta de respeto a las libertades y a la justicia, está la impunidad y la corrupción en todos los niveles de la administración, impartición y procuración de justicia, así como las violentas estrategias de represión en la región. Las violaciones se cometen principalmente en contra de la población civil, indígenas, mujeres defensores y defensoras de derechos humanos y periodistas. Ello como resultado del papel de las fuerzas de seguridad y derivado del trato a las manifestaciones por las legítimas demandas de diversos sectores, entre ellos el de la educación. Pero algo grave sin duda alguna, es la acción de ejecuciones extrajudiciales con gran impunidad que se siguen cometiendo, pues el gobierno federal ha dejado de publicar la cifra de personas muertas o heridas en enfrentamientos con la policía y las fuerzas armadas; el hallazgo de fosas comunes en todo el país se dio “a iniciativa de grupos familiares más que de las autoridades o expertos forenses oficiales”.
De manera particular, es de significar la alta cifra de asesinatos y desapariciones, a modo de ejemplo, tan sólo en lo que va de 2018, más de 2,500 personas has sido víctimas de la violencia (entre enero de 2015 y enero de 2018, la tasa de homicidios subió un poco más del 65%). Es decir, en promedio 82 personas pierden la vida al día. Es igualmente importante señalar que a esa cifra, se suma la terrible cantidad de feminicidios, los cuales tan sólo en enero de este año, tuvieron un aumento del 35% de acuerdo a datos oficiales. Lo mismo se puede advertir sobre las violaciones a los derechos de la población LGBTTTI, las mujeres y las niñas, pues pese a contar con el mecanismo de “Alerta de Género”, en las mayorías de las entidades de la República, el mismo no se activa y aún activado, los homicidios por crímenes de odio y los feminicidios, siguen a la alza, casi 7.3 asesinatos se cometen cada día contra mujeres; Igual situación de vulnerabilidad en sus derechos humanos plenos viven los pueblos y comunidades indígenas en México, lo que hace evidente la incapacidad del Estado mexicano de dar respuesta veraz y contundente sobre esta espiral de violencia. México no es un país seguro para nadie. El actual gobierno federal, reconoce que hay cerca de 29,917 personas “en paradero desconocido.”
Desde el Partido de la Revolución Democrática, ante el nuevo escenario que ha resultado del reciente proceso electoral federal, habremos de contribuir y continuar en la acción de promoción de la defensa de los derechos humanos plenos, buscando garantizar su progresividad y no regresividad, poniendo el acento en las personas y su dignidad, en aras de ser plenamente respetadas, sin distinción de ningún tipo, ni por raza, color, lenguaje, religión, inclinación política, sexo, opiniones diferentes, nacionalidad u origen social, nacimiento, propiedad o cualquier otro status.
Pugnaremos porque los logros y avances en la materia, no sufran retroceso alguno, pues los derechos humanos son esenciales para el desarrollo de los pueblos al proteger a todas las personas y porque reflejan los estándares mínimos necesarios para que las personas puedan vivir con dignidad. Los derechos humanos brindan a las personas el derecho de escoger cómo quieren vivir, cómo expresarse y qué clase de gobierno quieren apoyar, entre otros aspectos; garantizan a las personas que contarán con los medios necesarios para satisfacer sus necesidades básicas como comida, techo y educación, y que las oportunidades estarán disponibles para todos, pero también garantizan la vida, igualdad, libertad y seguridad y protegen a las personas contra los abusos de quienes están en posiciones de mayor poder.
En suma, agradeciendo la atención que se sirva brindar, resta reiterar nuestra propuesta de que tan importante evento, emita una Resolución en pro de la defensa de los derechos humanos en México, al tiempo que agradeceré se sirva hacer entrega de una copia del presente escrito, al Encuentro de la Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad que se desarrollará en el marco del XXIV Encuentro del FSP.
Montserrat Anaid López López
d) Secretaría de Igualdad de Géneros, PRD México
e) Saludo al Encuentro de Mujeres en el XXIV Encuentro del Foro de São Paulo
CDMX, a 11 de julio de 2018.
Estimadas amigas y compañeras:
Saludamos que, nuevamente, mujeres de distintas circunstancias y militancias políticas y sociales, de distintas edades y naciones, concurran a un nuevo Encuentro del cual confiamos, saldarán los acuerdos que posibiliten una mayor vinculación en la lucha por los derechos humanos de las mujeres. Lo que toca a una en un país, toca a todas en el resto del mundo.
Las Constituyentes CDMX Feministas, las que como organización plural e incluyente de mujeres de todas las edades y circunstancias, ha venido jugando un importante papel en la lucha por los derechos humanos plenos de las mujeres, además de haber sido partícipes en la presentación de Iniciativas de Decreto para la Constitución CDMX y haber logrado incidir en el contenido de la misma, primera en su tipo en el país y en muchas partes del mundo, dado su carácter humanista y la elevación a rango constitucional de los principios de soberanía popular, los derechos humanos, el gobierno representativo, abierto y participativo (Parlamento Abierto) la separación de Poderes, el Principio de paridad, autodeterminación, el reconocimiento de la diversidad y la pluriculturalidad, la defensa del Estado democrático y social de derechos, la construcción de ciudadanía, la promoción de una cultura de paz y no violencia; la igualdad sustantiva y la no discriminación, los derechos de las poblaciones LGBTTTTI, por mencionar unos cuantos, además de la progresividad de los derechos humanos y, principalmente, la no regresividad de los mismos, estamos convencidas de la importancia de que en nuestras naciones se garanticen los derechos constitucionales individuales y colectivos de las mujeres; en el cual las relaciones cotidianas interpersonales, económicas, políticas, sociales y culturales, así como los cuerpos y las instituciones estén por la despatriarcalización de la economía y la sociedad, sí como en la promoción de una ética y cultura feminista que empodere a las mujeres en la participación desde lo personal a lo social.
Igualmente, hacemos de vuestro conocimiento que en el marco del proceso electoral reciente en México, presentamos tanto a nivel federal como local para la CDMX, sendas Agendas Políticas Feministas en aras de contribuir a contar con una vida libre de todo tipo de violencia y discriminación; garantizar el derecho al cuidado y al tiempo; a la plena participación paritaria, política; a eliminar la objeción de conciencia; garantizar los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales entre otros ejes. Adjuntamos las Agendas en comento.
De la misma manera, reiteramos nuestra convicción de seguir fortaleciendo vínculos con las organizaciones del movimiento amplio de mujeres en nuestro país y en el ámbito internacional, en aras de coadyuvar en la consecución de un mundo realmente igualitario, libre de todo tipo de violencia y discriminación, un mundo en democracia con justicia social.
Por ello, saludos este Encuentro de Mujeres deseando el mayor de los éxitos en aras de la unidad y la integración de nuestra América Latina y Caribeña, fortaleciendo los lazos de amistad y sororidad con la lucha del movimiento amplio de mujeres y las organizaciones feministas en otros lares del mundo.
¡Por un mundo libre de todo tipo de violencias patriarcales!
12.2) Plan de acción del Comité Internacional Lula Libre
CONVOCATORIA: JORNADA INTERNACIONAL DE LUCHAS
Convocamos a toda la comunidad internacional que defiende la democracia y los derechos humanos -gobiernos, organizaciones sindicales, sociales y populares, activistas, artistas, intelectuales, religiosos, periodistas, políticos, etc.-, a participar en la JORNADA INTERNACIONAL DE LUCHAS LULA LIVRE entre los días 1 y 15 de agosto, para la cual pedimos su empeño y apoyo.
Durante los próximos días, hasta el 15 de agosto, el Comité Internacional Lula Libre propone las siguientes acciones:
2. También el 13 de agosto, enviar una Carta al Supremo Tribunal Federal (STF – Corte Constitucional brasileña), exigiendo la anulación de la arbitraria sentencia que mantiene a Lula preso por razones políticas, su libertad inmediata, y defendiendo su derecho a ser candidato a la presidencia de Brasil. Presentar esa carta en las embajadas y consulados brasileños, y enviarla para [email protected], con copia para [email protected] A continuación sugerimos un modelo de carta para ser enviada.
a. #FreeLula
b. #LulaLibre
c. #LulaLivre
6. Enviar fotos con carteles en defensa de Lula y la democracia en Brasil, y divulgar ampliamente en las redes. Usar hashtags (#FreeLula | #LulaLivre | #LulaLibre) y ponga sus informaciones para identificación (nombres de organizaciones que participan, país, etc.). Enviar los materiales para difusión y memoria por correo: [email protected] Enviamos estas sugerencias de frases, pero se puede utilizar otras: ”EN DEFENSA DE LA DEMOCRACIA Y LULA”, “LULA LIBRE LULA CANDIDATO”, “JUSTICIA PARA LULA”.
Divulgaremos las manifestaciones internacionales en las redes del Comité Internacional LULA LIBRE:
Instagram: @free.lula y @luizinacioluladasilvaoficial
Para más informaciones y otros materiales: www.comitelulalivre.org
MODELO DE CARTA AL STF
Excelentísima Señora Ministra Carmen Lucia
Presidenta del Supremo Tribunal Federal (STF)
Excelentísima Señora Ministra Laurita Vaz
Presidenta del Tribunal Superior de Justicia (STJ)
Señoras Presidentas,
Por medio de la presenta carta, nos dirigimos a Vuestras Excelencias para pedirles todo el empeño legal y constitucional para la inmediata liberación del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva y la anulación de la arbitraria sentencia condenatoria que le fue impuesta.
Llama la atención la flagrante inconstitucionalidad de la prisión y la inconsistencia de la condenación, tanto del punto de vista jurídico, como de las inexistentes pruebas de su culpabilidad. Se hizo tabula rasa del debido proceso y del principio del juicio justo.
La prisión precipitada del ex presidente Lula hiere la Constitución brasileña, que prevé ser cualquier persona inocente hasta la sentencia condenatoria con fuerza de cosa juzgada. Lo dispuesto en el inciso LVII del art. 5 de la Ley Mayor es intuitiva y solamente una interpretación parcial haría posible la anticipación de la pena, atentando contra el principio de la presunción de la inocencia, tan caro a las luchas democráticas del país y de toda la civilización.
A mantener ese estado de cosas, la Justicia brasileña quedará irremediablemente expuesta como jurisdicción política, y podrá entrar en la historia como protagonista de un vergonzoso episodio de la vida pública brasileña.
La candidatura del ex presidente Lula está puesta y no seguirá la lógica de los que maltratan la Constitución. Cabe al STF y al STJ, como guardianes del orden jurídico, garantizar la igualdad de condiciones para que se pueda disputar el mandato de forma limpia y democrática.
La libertad y la absolución en el tiempo debido de Luiz Inacio Lula da Silva es lo que la ciudadanía espera de la cúpula del Poder Judicial en este difícil momento de vida política brasileña. Y esperamos que Vuestras Excelencias tengan el empeño para realizar ese imperativo histórico.
Por todo lo expuesto, se espera una decisión justa y legal de estas honorables cortes.
(Ciudad, país, fecha)
12.3. Documentos protocolizados junto a la Secretaría Ejecutiva
Durante las actividades, fueron enviados algunos documentos para la Secretaría Ejecutiva, para compartir con las y los delegados del XXIV Encuentro.
→ Posicionamiento del Comité Ejecutivo Nacional del PRD México: El PRD por un México, Independiente, Soberano, Democrático y con Justicia Social.
→ Informe de la Secretaría de Relaciones Internacionales del FSLN: NICARAGUA Y LA GUERRA DE QUINTA GENERACIÓN
→ “Olvidemos lo aprendido. Hacia un proceso emancipatorio de transformación genérica.”
→ Agenda política feminista 2018, Las Constituyentes CDMX Feministas

References: resolución 
 Resolución 
 Resolución 

RESOLUCIÓN 
 resolución 
 Resolución 
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