Source: http://amectiac.mx/index.php/publicaciones/itemlist/tag/M%C3%A9xico
Timestamp: 2017-06-28 15:56:06+00:00

Document:
Miércoles, 10 Abril 2013 01:33	Desarrollo sustentable alrededor de oportunidades basadas en el conocimiento	PCTI 34
En forma contraria a lo que postula este modelo, otros países han buscado impulsar la competitividad a partir de un modelo basado en el conocimiento. Desarrollar un modelo de este tipo implica generar una amplia base científica y tecnológica que permita cambiar las bases de la competitividad. Para ello, la estrategia debería basarse en la creación de oportunidades de largo plazo para generar nuevas tecnologías, promover la comunicación entre las empresas y los grupos de investigación científica y desarrollo tecnológico, y establecer una comunicación más estrecha entre las empresas para fines de desarrollo y adaptación tecnológicos. ¿Qué podemos aprender de los últimos años acerca de las oportunidades que se han generado y el aprovechamiento que se ha alcanzado? Puede hacerse un análisis con base en cuatro épocas en el período 1950 –2007: En estas etapas, ¿cuáles han sido las fuentes para crear conocimiento?
Se puede empezar por conocer qué sectores no energéticos conforman 95% de la riqueza nacional, identificar en qué proporción utilizan a proveedores mexicanos y cómo lograr que utilicen mayor cantidad de insumos. A saber, los sectores a considerar son: el automotriz, la aeronáutica, la electrónica, los electrodomésticos y, desde luego, la maquila; en un segundo plano, las hortalizas. Adicionalmente hay que considerar el esfuerzo que universidades y gobierno hacen para crear las incubadoras de empresas, surgidas del talento nacional e incluso con la experiencia para administrarlas e impactar el sector de servicios en México. ¿Cuántas y novedosas aplicaciones se han realizado y han surgido en empresas de este sector? ¿Por qué no negociar con ellos un programa de integración paulatina de insumos con una visión globalizadora, reconociendo los apoyos necesarios, tanto del sector público como privado para desarrollar el conocimiento y las nuevas tecnologías requeridas? Tenemos un desequilibrio entre el número de profesionistas formados a nivel de posgrado y las especialidades y actividades que estos sectores requieren.
http://pcti.mx/articulos/item/desarrollo-sustentable-alrededor-de-oportunidades-basadas-en-el-conocimiento	Publicado en
Leer más ...	Jueves, 28 Marzo 2013 20:56	Organización del desarrollo a largo plazo en México	PCTI 30
Organización del desarrollo a largo plazo en México
Abstract Previous analysis (see PCTI 20, 22, 24, 26 and 28), show that public policy in economic matters in Mexico have not properly focused effort by all actors, that should be involved, in accelerating economic development. This situation has prompted the country's policies are framed more in a reactive situation, most of the time late in response to current situations and obey strategies defined in other countries participating in the benefits of our openness to trade, rather that policies are the result of planning processes and prospecting on the best way out of poverty levels of most of its population and, if anything characterizes poverty is the inability to plan and design a future with the urge to survive in the short term.
Keywords: organization, development, long term, Mexico
Palabras clave: organización, desarrollo, largo plazo, México
Los análisis anteriores (ver PCTI 20, 22, 24, 26 y 28) muestran que las políticas públicas en materia económica en México no han orientado adecuadamente el esfuerzo de todos los actores que debieran estar involucrados en la aceleración del desarrollo económico del país. Tal situación ha provocado que las políticas del país se enmarquen más en una situación reactiva, la mayor de las veces tardía, en respuesta a situaciones coyunturales y que obedecen a estrategias definidas en otros países que participan de los beneficios de nuestra apertura comercial, en vez de que las políticas sean el resultado de procesos de planeación y prospección sobre la mejor forma de salir de los niveles de pobreza de la mayoría de su población y, si algo caracteriza a la pobreza, es la imposibilidad de planear y diseñar un futuro ante la urgencia de sobrevivir en lo inmediato.
Adicionalmente, las propuestas anteriores muestran las consecuencias de la inexistencia de políticas públicas y políticas de Estado que favorezcan, por una parte, la coordinación de las actividades de la ciencia, la tecnología y la innovación con las tareas del sector productivo para la búsqueda común del bienestar social y, por la otra parte, que promuevan e impulsen esas actividades mediante el alineamiento con una visión de largo plazo, en respuesta a las necesidades locales, regionales y nacionales en el marco de los procedimientos de las instancias del gobierno municipal, estatal y federal.
En este documento se reconocen los elementos que aportó el Foro Consultivo Científico y Tecnológico en la publicación “Conocimiento e Innovación en México: Hacia una Política de Estado” – “Elementos para el Plan Nacional de Desarrollo y el Programa de Gobierno 2006 – 2012”, en donde se establece que la organización del Desarrollo en el largo plazo requiere acelerar el tránsito de políticas de Gobierno a políticas públicas y llevarlas hasta políticas de Estado (transexenales). Estas políticas deberán asegurar, entre sus estrategias, el desarrollo de las capacidades (conocimiento, innovación y cambio tecnológico) para provocar una mayor cobertura del empleo con mayor productividad y competitividad.
Los esfuerzos más recientes del Gobierno Federal en materia de Ciencia y Tecnología se identifican en la consolidación de una comunidad académica cuya actividad productiva responda a patrones internacionales (Sistema Nacional de Investigadores) y, de igual manera, que la formación de recursos humanos que se realice en el país corresponda a niveles de excelencia equiparables a las mejores universidades extranjeras (Padrón Nacional de Posgrado). Deben incluirse también la revisión y modificación de la Ley de Ciencia y Tecnología y la generación del Programa Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación. Este conjunto de actividades debe reconocer su lugar y responsabilidad en el conjunto de los elementos que deben participar coordinadamente en la construcción del bienestar común de la población (Figura 1). La Figura 2 plantea que una organización de largo plazo y que persigue como fin último el bienestar social demanda, en forma esencial, la coordinación de esfuerzos entre los diferentes niveles de gobierno para el diseño y operación de las estrategias, de los proyectos, de los planes y de los programas orientados a la atención de las necesidades regionales y nacionales, con una clara identificación de los principales retos a superar y, de manera relevante, de las oportunidades que se detecten en áreas estratégicas previamente acordadas para la participación multidisciplinaria de una comunidad creativa y responsable de la formación pertinente de los recursos humanos indispensables para la solución de los problemas y para la generación de los impactos que en los niveles municipal, estatal y federal requiere la plataforma del bienestar social.
En este documento se ha considerado relevante y necesaria la participación de los consejos estatales de Ciencia y Tecnología para la identificación de las competencias y vocaciones regionales y el reconocimiento de esa participación en los programas federales orientados a la detección de oportunidades y estrategias de desarrollo con carácter regional. Es decir, una parte importante de las políticas públicas deben mostrar elementos de descentralización en reconocimiento a la falta de homogeneidad en infraestructura física, en recursos humanos, en actividad empresarial y en tipos de oportunidad a lo largo del país.
Los cuatro proyectos detonantes que se proponen en este trabajo son aplicables en los distintos niveles de gobierno y destacan la necesidad de una “sabia” colaboración entre los diferentes agentes para el aprovechamiento de los recursos humanos y las alternativas de financiamiento (Figura 3). Mientras que la definición de las áreas o campos estratégicos se considera esencial tanto para la organización del desarrollo basado en el conocimiento como en las políticas de largo plazo, la identificación o creación de oportunidades basadas en el conocimiento no necesariamente forman parte del largo plazo y sí, en cambio, son promotoras de logros que responden a aspectos coyunturales. Tomado lo expuesto como base, en los documentos futuros se presentarán los proyectos específicos propuestos, por el Subcomité de Recursos Humanos del Foro Consultivo Científico y Tecnológico, para el desarrollo de México basado en el conocimiento.
http://pcti.mx/articulos/item/organizacion-del-desarrollo-a-largo-plazo-en-mexico	Publicado en
Leer más ...	Jueves, 28 Marzo 2013 20:25	Efectos de la evolución poco focalizada del desarrollo Mexicano	PCTI 28
Leer más ...	Jueves, 28 Marzo 2013 20:03	Iniciativa con proyecto de decreto para modificar la Ley de Ciencia y Tecnología	PCTI 26
Iniciativa con proyecto de decreto para modificar la Ley de Ciencia y Tecnología
Francisco Javier Castellón Fonseca, Yeidckol, Polensky Gurwitz, José Luis Máximo García Zalvidea, Silvano Aureoles Conejo, Rubén Fernando Velázquez López, Antonio Mejía Haro, Lázaro Mazón Alonso y Gabino Cue Monteagudo
It is proposed to add the Special Program of Science and Technology, known as PECYT features such as a long-term, 25-year projection, which is updated every three years, to coincide with the start of each new term and can be budgetarily evaluated and treated, which has as its substantive content two new aspects to guide public action supports and effective results: priority areas of knowledge and technological innovation, and strategic projects in science, technology and innovation across sectors and regions.
Keywords: science and technology law, PECYT, Mexico.
Palabras clave: ley de ciencia y tecnología, PECYT, México.
La ciencia y la tecnología son actividades que cobran cada día mayor importancia en el desarrollo social y económico de los países de América Latina y de México. La innovación, como expresión práctica de la investigación científica y el desarrollo tecnológico, se ha convertido sin lugar a dudas en tema central de las agendas públicas de crecimiento económico, de competitividad de las empresas y de beneficio social por los impactos y satisfactores que puede representar en la solución de problemas específicos, locales o regionales, de naturaleza productiva, ambiental, social, agrícola, entre otros.
México, como país en vías de desarrollo, presenta un grave rezago en la Ciencia y en la Innovación tecnológica, lo que representa un obstáculo para que nuestro país tenga competitividad a nivel mundial, capacidad de creación y se inserte con éxito en la modernidad global.
La ley de Ciencia y Tecnología ofrece diversos instrumentos para apoyar e incentivar las actividades científicas y tecnológicas en aras de que nuestro país pueda tener las condiciones necesarias para generar desarrollos tecnológicos innovadores propios para la satisfacción de problemáticas y necesidades nacionales, locales o regionales. En este sentido dicho ordenamiento jurídico sienta bases para el diseño e implementación de una política pública que impulse y propicie la atención de necesidades de investigación y desarrollo que México requiere y que, por disposición de ley, se expresa a través de instrumentos como el sistema integrado de información científica y desarrollo tecnológico, los fondos CONACYT (institucionales, sectoriales, de cooperación internacional y mixtos) y, de manera relevante, el Programa Especial de Ciencia y Tecnología, también conocido como PECYT.
El PECYT es un instrumento programático de vital importancia para el desarrollo de la ciencia y la tecnología del país. Representa un esfuerzo importante del Poder Ejecutivo Federal al integrarse fundamentalmente por las propuestas que presentan dependencias y entidades de la Administración Pública Federal que apoyan o realizan investigación científica y desarrollo tecnológico. No obstante su incuestionable importancia, es fundamental adoptar una nueva visión de dicho programa como un instrumento en el que se concrete la política de Estado en materia de ciencia, tecnología e innovación y que pueda ser lo suficientemente flexible y dinámico para ser actualizado de manera permanente conforme las tendencias y avances del acontecer científico y tecnológico en México y el mundo.
Una política de Estado en ciencia, tecnología e innovación que se distinga por ser eficiente y que incida con notoriedad en el desarrollo económico y social de cualquier país, requiere necesariamente de un compromiso de LARGO PLAZO para ofrecer resultados consistentes y para que el beneficio social sea palpable en la población. Además es necesario definir con toda precisión acciones y programas específicos, concretos y medibles, así como estrategias para la evaluación de sus resultados.
Ese compromiso puede establecerse expresamente y desarrollarse en el PECYT, a efecto de reorientar su contenido y alcances determinándose en específico las áreas y los proyectos estratégicos que deberán implementarse y apoyarse de manera prioritaria. De esta forma los esfuerzos del Estado pueden canalizarse a actividades y proyectos de investigación y desarrollo que sean socialmente visibles. Por esta razón se propone en esta Iniciativa modificar los Artículos 20 y 21 de la Ley de Ciencia y Tecnología, con el propósito de adicionar al PECYT cinco nuevas características que serían:
* Una visión de largo plazo, con proyección a 25 años
* Que sea actualizable cada tres años, de manera que coincida con el inicio de cada nueva Legislatura y pueda ser evaluado y atendido presupuestalmente.
*Que tenga como contenido sustantivo dos nuevos aspectos que orienten los apoyos y acciones públicas a resultados efectivos:
ÁREAS PRIORITARIAS del conocimiento y la innovación tecnológica.
*PROYECTOS ESTRATÉGICOS de ciencia, tecnología e innovación por sectores y regiones.
Ahora bien, dados los alcances que se pretende darle al PECYT, consideramos que éste requiere ser integrado por un órgano público ad hoc, debido a que será el instrumento de expresión de la política de Estado en materia de ciencia, tecnología e innovación. En este sentido se considera que el Consejo General de Investigación Científica y Desarrollo Tecnológico puede fungir como dicho órgano ad hoc en virtud de su naturaleza jurídica órgano de política y coordinación, conforme a la propia Ley de Ciencia y Tecnología.
Este nuevo rol incidiría en un adecuado funcionamiento y operación del Consejo General (en los términos de la Ley), cobrando importancia como órgano de política y coordinación encargado de las siguientes acciones:
* Plasmar la política de Estado en ciencia, tecnología e innovación en el PECYT, y
* Actualizar de manera permanente el PECYT (cada tres años) .
Dada la estructura actual del Consejo General, el Proyecto de PECYT y sus actualizaciones los podría formular el Secretario Ejecutivo del Consejo General (quien es Director General del CONACYT) para su aprobación por dicho Consejo. Esto da lugar a proponer en la presente Iniciativa la modificación de los Artículos 6, fracciones I, II y III y 10, fracción II, inciso A. de la Ley de Ciencia y Tecnología. Proyecto
Por lo anteriormente expuesto y fundado, someto a la consideración del Pleno de esta H. Asamblea la siguiente:
INICIATIVA CON proyecto de decreto por el que se reforman LAS FRACCIONES i, ii Y iii DEL ARTÍCULO 6; INCISO A. DE LA FRACCIÓN II DEL ARTÍCULO 10; EL ARTÍCULO 20, Y SE ADICIONAN DOS NUEVAS FRACCIONES II Y III AL ARTÍCULO 21, TODOS de la Ley de Ciencia y Tecnología:
ARTÍCULO ÚNICO.- Se reforman las fracciones I, II y III del Artículo 6; el inciso A. de la fracción II del Artículo 10; el Artículo 20, y se adicionan dos nuevas fracciones II y III al Artículo 21, recorriéndose la numeración de las fracciones correspondientes de dicho Artículo, todos de la Ley de Ciencia y Tecnología, para quedar como sigue:
LEY DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA Artículo 6.
I. Establecer en el Programa Especial las políticas nacionales para el avance de la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la innovación que apoyen el desarrollo nacional;
II. Aprobar y actualizar el programa especial de ciencia, tecnología e innovación;
III. Definir prioridades y criterios para la asignación del gasto público federal en ciencia, tecnología e innovación, los cuales incluirán áreas estratégicas y programas específicos y prioritarios que se establezcan en el Programa Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación, a los que se les deberá otorgar especial atención y apoyo presupuestal;
A. El proyecto del programa especial de ciencia, tecnología e innovación y sus actualizaciones, para su aprobación;
Programa de Ciencia, Tecnología e Innovación Artículo 20.
El Programa será considerado un programa especial y será formulado con una visión de largo plazo y proyección de hasta veinticinco años en los términos de esta Ley y de las disposiciones que deriven de la misma. Su integración, aprobación, actualización y evaluación se realizará por el Consejo General sin perjuicio de lo dispuesto por la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria y de la Ley de Planeación. El Programa será actualizado cada tres años. Las actualizaciones coincidirán con el inicio de cada nueva Legislatura del Congreso de la Unión.
II. Las áreas prioritarias del conocimiento y la innovación tecnológica;
III. Los proyectos estratégicos de ciencia, tecnología e innovación por sectores y regiones;
IV. Diagnósticos, políticas, estrategias y acciones prioritarias en materia de:
V. Las políticas, contenido, acciones y metas de la investigación científica y tecnológica que realicen dependencias y entidades de la Administración Pública Federal, así como de los fondos que podrán crearse conforme a esta Ley, y
VI. Las orientaciones generales de los instrumentos de apoyo a que se refiere la fracción VIII del artículo 13 de esta Ley.
T R A N S I T O R I O S ÚNICO.- El presente Decreto entrará en vigor al día siguiente al de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
Dado en la sede la H. Cámara de Senadores del Honorable Congreso de la Unión de los Estados Unidos Mexicanos, a los diecinueve días del mes de febrero del año 2009.
SEN. JOSÉ LUIS MÁXIMO GARCÍA ZALVIDEA
SEN. LÁZARO MAZÓN ALONSO El artículo completo puede consultarlo y descargarlo en el portal del Programa de Ciencia, Tecnología e Innovación para el Desarrollo de México (http://pcti.mx)
http://pcti.mx/articulos/item/iniciativa-con-proyecto-de-decreto-para-modificar-la-ley-de-ciencia-y-tecnologia
Leer más ...	Domingo, 17 Marzo 2013 03:03	Principales factores del rezago Mexicano	PCTI 24
Abstract The marker of global competitiveness (World Competitiveness Scoreboard) introduced in 2008 the "ranking" general for 55 economies by the WCY (World Competitiveness Yearbook IMD). The economies are listed in descending order of competitiveness, Mexico is ranked number 50, down three positions from 2007 (Fig. 1) and is down the economies of Turkey and Croatia, only surpassing Indonesia, Argentina, South Africa, Ukraine and Venezuela. While there are many factors that have prevented the acceleration of the development of Mexico in a sustainable manner, it is possible to note that they could award a decisive contribution in this regard.
Leer más ...	Domingo, 17 Marzo 2013 02:29	Problemática del desarrollo en México	PCTI 22
Abstract The year 1982 marked a change that may well be described as dramatic: not only GDP did not grew, but fell 0.62%, and became a contraction of 4% the following year. Thereafter, the Mexican economy has experienced a real roller coaster, years of growth alternating with others of contraction, to the extent that established the six-year crisis. The result was that between 1954 and 1981 the country introduced a simple average growth of GDP of about 7%, while from 1982 to date was reduced to only 2%. A recent story can be described as slow growth in GDP that the behavior is not only well below the rate of the previous period and insufficient for the demands of Mexican development, it is a rate close and above all to principle, lower than the rate of population growth. This means that the growth of employment opportunities is less than the increase of the economically active population (PEA), and from whatever angle you see 2% growth is slow and unsatisfactory.
Keywords: development, Mexico, problematic.
Palabras clave: desarrollo, México, problemática.
México tuvo en el pasado épocas de crecimiento acelerado y sostenido, específicamente a partir de 1933 y con más consistencia entre 1954 y 1981, como se observa en la Figura 1. Durante este último lapso, el crecimiento del PIB presenta en 1959 un mínimo con un incremento de 3% y un máximo, en 1964, con uno de 11%, el mejor registro en la historia del país desde 1900. No es casual que a esos años se les haya aplicado la denominación de “desarrollo estabilizador” debido al ritmo claramente positivo y acelerado del crecimiento de la producción, acompañado por estabilidad macroeconómica; es decir, baja inflación y tipos de cambio constantes.
El año 1982 marcó un cambio que bien puede calificarse como dramático: el PIB no sólo no creció, sino que decayó 0.62%, y se convirtió en una contracción de 4% al año siguiente. De ahí en adelante la economía mexicana ha vivido una verdadera montaña rusa: años de crecimiento alternados con otros de contracción, al grado de que se establecieron las crisis sexenales.
El resultado fue que entre 1954 y 1981 el país presentó un crecimiento promedio simple del PIB cercano a 7%; mientras que de 1982 a la fecha se redujo a sólo 2%. A esta historia reciente se le puede calificar de crecimiento lento, en la que el comportamiento del PIB no sólo es claramente inferior a la tasa del período anterior e insuficiente para las exigencias del desarrollo mexicano; se trata de una tasa cercana y, sobre todo al principio, inferior a la tasa de crecimiento de la población. Esto significa que el crecimiento de las oportunidades de empleo es inferior al aumento de la Población Económicamente Activa (PEA) y, desde cualquier ángulo que se le vea 2% es un crecimiento lento e insatisfactorio.
Una consecuencia adicional del crecimiento lento de la economía mexicana es que otros países literalmente nos han rebasado en el desarrollo. Economías como las de España, Singapur, Chile e incluso de muchos países destruidos durante la Segunda Guerra Mundial que habían quedado atrás de nuestra economía en cuestión de décadas, uno detrás de otro han acelerado su desarrollo, alcanzado y rebasado al de nuestro país. La Figura 2 presenta sólo un ejemplo de cómo una nación como Irlanda logró despegarse de nuestra economía relativamente en pocos años. Maddison (a quién le debemos esta clara representación) pone lado a lado la historia de tres países: Irlanda, Argentina y México. Las líneas representan la evolución de sus respectivos ingresos per cápita. Después de la Segunda Guerra Mundial las tres economías tenían valores similares. Durante décadas el ingreso per cápita de las tres naciones creció de manera muy similar.
Para la década de los noventa algo cambió. La gráfica señala sin lugar a dudas que el ingreso per cápita de Irlanda aceleró su crecimiento muy por arriba de Argentina y México. Para 2002 el ingreso per cápita de Irlanda ya era casi tres veces mayor que el de los otros dos países. A esto se refiere precisamente el concepto de rebasar a una economía.
Irlanda es un caso de éxito donde la política se ha traducido en mejoras sustanciales del nivel de vida de los ciudadanos. En 1987 se reunieron sindicatos, empleadores y el sector agropecuario y pactaron lo que se conoce como el Programme for National Recovery. Fue tan exitoso que los irlandeses establecieron otros acuerdos en diferentes frentes y en todos los niveles de gobierno. También se crearon organismos autónomos para apoyar estos programas y acuerdos, como el National Economic and Social Council (NESC).
Éste es un ejemplo de cómo la política contribuye al desarrollo de los países y al bienestar de sus ciudadanos cuando permite acuerdos nacionales y regionales en los que se establecen agendas mínimas para el crecimiento y el desarrollo, así como la creación de instituciones que orienten y complementen los esfuerzos para progresar. De esta manera se organiza el desarrollo de un país y se pueden establecer estrategias de crecimiento de largo plazo que le dan certidumbre a todos para invertir, para trabajar, para estudiar e incluso para investigar con el propósito de generar y aplicar el conocimiento en aquellas áreas consideradas como estratégicas para el desarrollo del país en el corto y el mediano plazos.
Competitividad insuficiente
Lejos de fortalecerse, la competitividad de la economía mexicana se ha venido deteriorando desde 2000 (Fig. 3). Todos los estudios e indicadores reflejan la misma tendencia. Recientemente, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) presentó la actualización de su indicador. Su conclusión es que entre 2004 y 2006 México retrocedió 3 lugares, al pasar de la posición 30 a la 33 de las 45 economías más competitivas según el IMCO.
La incapacidad de la economía mexicana para ganar competitividad es preocupante por muchas razones. Entre ellas se puede argumentar que existe una correlación entre el PIB per cápita y la competitividad de manera que el rezago que experimenta México también es una señal de las dificultades que tenemos para elevar el nivel de vida de los mexicanos. Otra razón la destaca el IMCO en cuanto a que nuestro país no es capaz de atraer y retener inversiones y, en la competencia por los capitales internacionales, son otras las economías que los atraen.
Los análisis de las causas de la falta de competitividad invariablemente concluyen en el carácter sistémico y multifactorial de este fenómeno por lo que no es una o unas cuantas políticas públicas y/o reformas las que se deben instrumentar, sino una gama amplia de ellas. De aquí la convicción de proponer e impulsar un acuerdo nacional y una política de Estado para la competitividad de México, pues el rezago persistente de la competitividad de nuestra economía es otra expresión del atraso del país.
Costo-país alto
Otra manifestación de la problemática de México para desarrollarse y, hasta cierto punto, un factor de influencia en la competitividad del país es lo que ha dado en llamarse el costo país, que en nuestro caso resulta comparativamente alto. Con este concepto se hace referencia a las dificultades que tienen los inversionistas para establecerse en México, las cuales, en última instancia se pueden tasar en dinero. Así, una extensa gama de dificultades y situaciones puede valuarse y concluir que prácticamente hay que pagar un costo por establecerse en nuestro territorio.
Casi cualquier cosa puede verse desde esta perspectiva. Desde los problemas de logística y deficiencias de la mano de obra, hasta la inseguridad pública y las dificultades de la burocracia para hacer valer la ley. Todos estos elementos pueden servir de atractivo para los inversionistas o, por el contrario, los puede inhibir. No hace falta hacer cálculos precisos (que además de complejos serían inexactos); sin embargo, la simple percepción de que existe un alto riesgo de caer en estos costos es suficiente para que tenga sus efectos inhibidores.
Los costos para los inversionistas inician desde la apertura de la empresa. Los registros, permisos e inspecciones requeridos implican no sólo erogaciones, sino también tiempo valioso. Ya en operación, la empresa tiene que asistirse por grupos de contadores y de abogados, internos o externos, que les ayuden a mantenerse actualizados ante los cambios permanentes en la reglamentación.
Adicionalmente, la infraestructura de transportes y comunicaciones vuelve a causar nuevos costos, a veces porque los precios de los servicios simplemente son más altos que en otros países y, otras, porque la infraestructura está en tal estado o es tan escasa que provoca ineficiencias. Un ejemplo: México tiene una densidad carretera de sólo 0.17 km/km2, mientras que Japón tiene 3.12 km/km2. Evidentemente, en el país asiático el movimiento de personas y mercancías es mucho más fácil que en el nuestro. Otro ejemplo, y de valoración general, se encuentra en el tema de desarrollo y mantenimiento de infraestructura, donde México se localiza en el lugar 42 de 55 países (IMD-2007).
La facilidad de transportación de las mercancías se traduce en costos. La figura 4 ilustra cómo se comparan los costos de logística entre varios países. Según estas estimaciones, en México 20% del costo final de los productos es atribuible a la logística. En el contexto latinoamericano ésta puede parecer una cifra razonable. Sin embargo, Chile consigue proporciones inferiores y más Estados Unidos, los países de la OCDE y los orientales, representados aquí como Singapur. Todos éstos con costos de logística que rondan la mitad de lo que se requiere en México.
Dependencia tecnológica del extranjero
Un último factor que se mencionará aquí como asociado a las dificultades para que México se desarrolle es la asimilación de conocimientos y tecnología en el aparato productivo. En México, salvo las excepciones de las grandes empresas y algunas medianas y pequeñas, la producción está dominada por tecnologías estandarizadas y con frecuencia obsoletas. A pesar de la creciente presión de la competencia globalizada, las empresas han preferido buscar en la reducción de costos las fórmulas para mantenerse en el mercado. El ingreso de los grandes gigantes asiáticos a los mercados internacionales ha venido a demostrar, de manera dolorosa, la ineficacia del precio bajo como fórmula para competir, no sólo en el mundo, sino incluso en los mismos mercados nacionales ahora abiertos gracias la internacionalización de la economía.
La fuente del know how (saber hacer) y de los elementos innovadores en las empresas que se modernizan y asimilan conocimientos y tecnologías proviene de sus matrices o bien de proveedores en el extranjero. En algunos casos más, y como excepción, acuden a proveedores nacionales, algunas veces establecidos en universidades o institutos de investigación. El efecto final es la desarticulación del aparato productivo respecto del sector generador de conocimientos del país.
Debe reconocerse que México ha vivido una economía basada en la explotación de los recursos naturales, donde el factor más importante para una actividad competitiva ha sido el bajo costo de una mano de obra intensiva, y se encuentra ante el compromiso de transitar hacia una economía que demanda un soporte en una sociedad del conocimiento, en la que el mayor impacto para la competitividad es el valor agregado del producto o servicio derivado de una innovación. Este trayecto obliga a reflexionar acerca de las condiciones que convienen construirse en el país para no aumentar las brechas que actualmente existen con relación a países desarrollados en los temas de educación, ciencia, tecnología y su transferencia, innovación, desarrollo social y desarrollo económico. Para esta reflexión, el Foro Consultivo Científico y Tecnológico integró un grupo multidisciplinario de profesionistas con actividades en el medio académico, en el medio empresarial o como responsables de gestión académico-administrativa, todos ellos interesados en el análisis de las etapas y condiciones que el país ha vivido en materia de desarrollo económico y la aportación que daría a este desarrollo la construcción de un Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, constituido por el inventario de recursos humanos que cultivan la Ciencia y la Tecnología y un conjunto estratégico de proyectos nacionales.
El presente artículo es extractado del documento: CIENCIA, TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN: EL DESARROLLO SUSTENTABLE ALREDEDOR DE OPORTUNIDADES BASADAS EN EL CONOCIMIENTO del Foro Consultivo Científico y Tecnológico, nace con la convicción de que los proyectos propuestos para resolver la problemática podrán encontrar un marco de acción en el Programa Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación (PECYTI) para facilitar su instrumentación.
http://pcti.mx/component/search/?searchword=desarrollo%20en%20m%C3%A9xico&searchphrase=all&Itemid=101
Leer más ...	Sábado, 09 Marzo 2013 04:00	La federalización de la política en ciencia, tecnología e innovación en México	PCTI 20
Miguel O. Chávez Lomelí
Starting from the daily realities of living in each state, in terms of knowledge needed to address development issues, and the limited local and national capacities to generate them, since the late nineties, the National Network of Councils and State Agencies science and Technology (REDNACECYT) led the discussion on strengthening national systems of science, technology and innovation (STI) as a way to answer this legitimate aspiration for development of the whole country. In March 2007, the Scientific and Technological Consultative Forum (FCCyT) was an ad hoc Working Group to prepare the document "Federalization of Science, Technology and Innovation (CTI) in Mexico." A little less than two years of integration, the reality confirms the need for progress in building a real federalism on public policy in this area.
Keywords: federalization, politics, science, technology, innovation, Mexico.
Palabras clave: federalización, política, ciencia, tecnología, innovación, México.
A partir a partir de la realidad cotidiana que se vive en cada entidad en materia de conocimientos necesarios para abordar las problemática de desarrollo y las limitadas capacidades locales y nacionales para generarlos, desde finales de los años noventa la Red Nacional de Consejos y Organismos Estatales de Ciencia y Tecnología (REDNACECYT) impulsó la discusión sobre el fortalecimiento de los Sistemas estatales de ciencia, tecnología e innovación (CTI), como forma de responder a esta aspiración legítima de desarrollo del conjunto del país. En marzo de 2007, el Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCYT) constituyó un Grupo de Trabajo ad hoc para preparar el documento “Federalización de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación (CTI) en México”. A poco menos de dos años de su integración, la realidad confirma la necesidad de avanzar en la construcción de un federalismo real en la política pública en la materia, que parte de las siguientes constataciones:
El desarrollo nacional no puede prescindir de la ciencia y de la tecnología, en la medida que ambas son el soporte del desarrollo actual de las naciones.
El desarrollo de la política pública de CTI en México ha mantenido una alta centralización y una frágil articulación con empresas privadas y organizaciones civiles, además de reducida en recursos financieros.
En la última década, nuestra nación ha confirmado dos transiciones sustantivas que generan un nuevo marco institucional (incluido el de la política en CTI): por un lado la democracia y por otro la revitalización del sistema federal.
Considerando el perfil heredado de años anteriores, una ruta necesaria es la redistribución de recursos financieros del gobierno federal hacia los estados y la identificación de fuentes alternativas de financiamiento que -en una lógica de fortalecimiento del sistema federal- debieran localizarse en las entidades federativas, surgidas de recursos propios, a su vez derivados de nuevas potestades fiscales.
México es un país altamente diverso en su riqueza natural, con una población culturalmente heterogénea, así como vocaciones productivas y niveles de crecimiento económico igualmente diversos que deben ser el sustento de cualquier iniciativa de desarrollo.
El comportamiento en la asignación de recursos federales para la “descentralización” aprobados a para los ejercicios 2008 y 2009, y su posterior proceso de instrumentación (Fondos Mixtos, Proyectos Estratégicos, Fondos Regionales), confirman las virtudes y limitantes del arreglo actual de la política científica federal, así como la urgente necesidad de establecer mecanismos claros y permanentes que den certeza y rumbo al desarrollo nacional basado en el modelo federalista en ciencia, tecnología e innovación.
Esta propuesta está dirigida para los tomadores de decisiones del poder ejecutivo de los tres niveles de gobierno, al sector privado y a los representantes del poder legislativo a fin de que sea tomada en cuenta en las políticas que promuevan el desarrollo de México, basado en el conocimiento.
El federalismo mexicano, a pesar de sus cerca de dos siglos de persistencia jurídica, sigue siendo un sistema en construcción. Solamente a partir del año 2000 puede estimarse que los actores del sistema federal –las entidades federales- existen con los suficientes espacios de autonomía política para traducir de manera práctica los supuestos formales del sistema.
Para que ello suceda es necesario reformar de manera coherente su marco jurídico, las instituciones y recursos que la instrumentan y el rol político de los actores que la determinan. Esto implica crear espacios de acuerdo entre las políticas nacional y locales que posibiliten la puesta en marcha de instrumentos de cooperación, que más allá de su expresión formal, garanticen la definición de una estrategia nacional, diferenciada en cuanto a sus expresiones territoriales, pero articulada en los fines comunes de desarrollo.
La Ley de Ciencia y Tecnología, sus conceptos, instituciones y derivaciones prácticas de política pública requiere ser revisada con la perspectiva de la nueva era del sistema federal en México. La reforma de la Ley en esta dirección sería una contribución no solamente para la materia que refiere, sino además para la nueva institucionalidad del conjunto del sistema federal mexicano.
Por otra parte, a pesar de los múltiples esfuerzos, incluso al nivel de iniciativas legislativas formales, no se ha logrado expresar la aspiración federalista en ciencia y tecnología dentro de los instrumentos presupuestales federales directos, que asignen recursos directamente y de forma permanente y que se constituya en un incentivo concreto para la inducción de la inversión nacional en la materia, a semejanza de otros ámbitos presupuestales (salud, educación, campo, etc.).
La federalización de las políticas públicas en CTI (y de hecho de cualquier política federalista) no es, como podría esperarse, una aspiración compartida por todos. El centralismo, de los del Centro y de quienes se han beneficiado de él, persiste bajo diversas formas y argumentos.
Una de las críticas recurrentes a las potencialidades de un federalismo en ciencia como el propuesto, puede resumirse en la suposición de que se carece de la capacidad estatal para conducirlo adecuadamente (falta de políticas definidas, marginalidad de los presupuestos estatales, incapacidad para asumir responsabilidades, riesgo de desviaciones, etc.).
Un primer elemento de respuesta debe encontrarse en un contexto mucho más amplio, en el que las políticas estatales en cualquier materia comienzan apenas a expresarse pero al mismo tiempo, que este es un proceso en muchos sentidos irreversible que tiende hacia el fortalecimiento del pacto federal y en consecuencia del surgimiento de políticas estatales, y municipales, verdaderamente autónomas.
Independientemente de lo anterior, de hecho de manera complementaria, es necesario resaltar la constatación de que aun en las condiciones actuales las entidades federativas conducen cada vez con mayor amplitud y energía políticas en CTI propias, definidas y ejecutadas por sus instancias especializadas y con un alto grado de pertinencia y efectividad, que incluyen andamiajes jurídico-administrativos propios (Consejos Estatales de Ciencia y Tecnología u Organismos equivalentes, Leyes, Reglamentos, Comisiones Legislativas), sistemas de estímulos y reconocimientos a los actores locales del Sistema de CTI (premios estatales de CyT, Sistemas Estatales de Investigadores), acciones de sensibilización y divulgación (divulgación y comunicación de la ciencia, museos fijos y móviles), Sistemas Estatales de Información, iniciativas interestatales autónomas, mecanismos de intermediación academia-empresa, etc.
El tema presupuestal, segunda gran objeción, igualmente debe visualizarse en el contexto más amplio del proceso histórico general del país y particular de las políticas de CTI. En efecto, no debe olvidarse que como país la inversión en la materia sigue estando por debajo de todos los parámetros comparativos utilizados. Además, visto como tendencia general, los recursos financieros estatales de fomento a la CTI muestran una tendencia ascendente, en algunos casos a ritmos mucho más acelerados, consecuencia ciertamente de su menor valor inicial absoluto e igualmente con variaciones entre estados muy significativas.
Perder de vista el proceso histórico general, puede implicar un riesgo mucho mayor. Dejar de construir los mecanismos de articulación que le den coherencia verdaderamente nacional conduciría en un futuro cercano a un debilitamiento mayor del sistema en su conjunto, con un mosaico de políticas divergentes, niveles de inversión mucho más altos en entidades federativas (con obvias distancias entre los extremos) y consecuentemente mayores dificultades de interlocución. La construcción de una Agenda concreta puede desarrollarse a partir de las siguientes Propuestas:
1. Es necesario que el concepto de federalismo, se incorpore como sustento de las discusiones que sobre el presente y el futuro de la política de CTI se realizan en nuestro país.
2. Toda vez que el modelo Constitucional vigente sustenta un modelo federalista para una política pública de CTI, la agenda legislativa podría comenzar con la adecuación de la Ley de Ciencia Tecnología, para reflejar una verdadera vocación federalista.
3. Se requiere fortalecer los Sistemas Estatales de Ciencia y Tecnología desde el Presupuesto de Egresos de la Federación que asigne recursos en materia de ciencia, tecnología e innovación para las entidades federativas, bajo criterios de igualdad, equidad y proporcionalidad.
4. Se debe fomentar la complementariedad progresiva del gasto en CTI de los órdenes estatal y en su momento municipal, teniendo como motor el Fondo referido en la propuesta anterior y como condición necesaria la devolución o reorganización de las potestades fiscales de estos últimos órdenes de gobierno.
5. Toda vez que la competitividad depende de manera destacada de su inserción territorial, el proceso de federalización de la CTI debe garantizar una mezcla de incentivos (directos e indirectos), tanto de naturaleza federal, como estatal y municipal, bajo el liderazgo local, para el impulso a la innovación y el desarrollo tecnológico.
6. Un modelo federalista de política pública de CTI debe articular los esfuerzos que los académicos, las instituciones de educación superior y los centros de investigación efectúan a favor de la calidad y la pertinencia. Por ello, la propuesta federalista reconoce la necesidad de fortalecimiento general del sistema científico y tecnológico en su conjunto, pero llama a la construcción de políticas e instrumentos diferenciados, tanto por el grado de consolidación cada comunidad académica, como por la vocación regional, el grado de desarrollo económico y las características culturales de cada espacio territorial.
7. Tanto para los objetivos de fortalecer la oferta de conocimiento, como para impulsar su utilización productiva (en los sentidos económico y social), se deben garantizar los mecanismos de articulación que fomenten la construcción local de redes sociales, de conocimiento, empresariales y académico-productivas.
8. Se requiere prestar particular atención a la construcción de aprendizajes sociales que garanticen la apropiación social de la CTI, que impulsen capacidades y habilidades en las personas y en las organizaciones para responder con éxito a cambios permanentes en su entorno, así como a los desafíos y oportunidades que este entorno les brinda.
http://pcti.mx/articulos/item/la-federalizacion-de-la-politica-en-c-t-i-en-mexico

References: ARTÍCULO 6
 ARTÍCULO 10
 ARTÍCULO 20
 ARTÍCULO 21
 Artículo 6
 Artículo 10
 Artículo 20
 Artículo 21
 Artículo 6
 Artículo 20
 artículo 13