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Timestamp: 2018-01-23 09:53:09+00:00

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Symbiotics Edits & Iure
Els traficants / Los traficantes han arribat!
Publicado el octubre 18, 2013	por Symbiotics Edits & Iure
Els traficants / Los traficantes estan a punt d’arribar a les vostres mans. Després de l’aventura d’en Gilliam Bentham a Els ploramiques / Los lloricas i gràcies a la vostra resposta sempre positiva he seguit imaginant històries. Bé, és de la mà d’un somni d’estiu que arriben na Dora, en Hans i la reina (que podeu veure en la il·lustració d’aquí abaix en un dibuix de la Beatriz Caetano, que omplirà la portada d’aquest nou llibre). La tripulació del Stratos us portarà de viatge cap a un món post-apocalíptic en què els animals han justícia i han acabat amb la civilització humana.
Els rumors diuen que Els traficants també mengen carn humana. Res més lluny de la realitat. Tot i això, na Dora voldrà explorar amb aquesta possibilitat, sobre les seves conseqüències a nivell ètic gràcies a la radionovel·la ‘Carne con carne’, que radiarà per a un públic inexistent… o potser no. L’aparició del canibalisme en una comunitat idíl·lica sacsenjarà el poble del petit Soleran, que només pensa en el seu amor cap a na Melitta (potser endevineu qui homenatja aquest personatge…)
Bé, per tal que en feu un tast, us deixo amb els dos primers capítols del llibre (en castellà). Us recomano copiar-los i editar-los en local a la mida de lletra que desitjeu.
I si en voleu més, només l’heu de reservar a Verkami. El mes de desembre el tindreu amb vosaltres. Penseu-hi, pot ser un bon regal per aquest nadal.
1. Los peones son cruciales
Tachó una tarea de la lista que llevaba en el bolsillo de la camisa, y agregó un asterisco al margen. Insignificante para los demás, pero trascendental para ella, ese pequeño gesto marcaba, por fin, un punto de inflexión y el escalofrío que recorrió su cuerpo lo confirmaba. Estaba decidida y nada le iba a detener. Se acercó a Hans y, con gesto cotidiano, le invitó a jugar una partida esa misma noche. Él asintió, fingiendo normalidad, aunque sabía que no iba a ser una sesión más de chismorreos.
Alargaron la sobremesa de la cena el tiempo acostumbrado, intercambiando conocimientos y explicándose historias. Pasado largo rato la conversación se agotó y entonces Dora le recordó a Hans la partida que tenían pendiente. La indiferencia fue general con una sola excepción: el camarote de Fereth era contiguo al de Hans y siempre le extrañó que no mantuvieran completo silencio como era de esperar en un juego de estrategia. No llegaba a entender las conversaciones de los ‘deportistas’, como solía llamarles, pero tampoco le inquietaban; Dora y Hans eran de fiar.
Al tiempo que él sacaba el tablero, Dora le mostró la lista. “Te quedan dos”, comentó Hans, nervioso y consciente de que las tareas pendientes apenas revestían importancia. Como le había comentado en innumerables ocasiones, no podía dominar el tablero ella sola. El nivel de confidencia que habían alcanzado era altísimo y utilizaban las partidas de ajedrez para hablar de la embarcación y su tripulación en la clandestinidad de la metáfora: el tablero simbolizaba la nave y las figuras representaban a sus compañeros.
Dora estaba planeando hacerse con el control de la situación, estaba cansada de los caprichos de el niño; hasta ahora había acertado pero, si seguían a sus órdenes, tarde o temprano cometerían un error fatal. Las elecciones del joven capitán se basaban en ‘un viejo me ha dicho’, ‘tenemos suficiente combustible para permitirnos una aventura’, ‘tengo mejor intuición que todos vosotros juntos’. Eran siempre dictados insuficientes y en ocasiones temerarios. Esta vez necesitaban metralina y su destino era inevitable. En la franja occidental del mediterráneo se aprovisionarían del combustible y luego seguirían navegando los mares sin rumbo fijo, en busca de supervivientes con posibilidades de adquirir carne o pescado a cambio de materia prima, combustible o nuevas incorporaciones.
Las vísperas las amenizaban con el estudio de las más diversas disciplinas que, por necesidad, ejercitaban con frecuencia, o con distracciones a las que buscaban alguna utilidad. Dora y Hans gustaban practicar la estrategia y el pensamiento castrense con sus largas partidas de ajedrez:
Voy a matar a tu rey -se apresuró Dora.
Si matas al rey se acaba la partida -sentenció Hans- y, en cualquier caso, te será imposible encontrarle un flanco débil. Tiene a la reina y a toda la corte protegiéndole.
Los peones, Hans, los peones son cruciales, las piezas más importantes del tablero; sin ellos el rey no es nada.
¿Los peones? -frunció el entrecejo intrigado.
Sí, los peones. Verás, las otras figuras tienen habilidades especiales pero, al fin y al cabo, los peones ejercen de muro de contención. Si los peones se despistan: jaque y, después, mate.
No te entiendo, Dora.
Fácil, presumimos que los peones son leales al rey pero, ¿y si no fuera así? O, de otro modo ¿qué pasaría si se despistaran ‘por accidente’? El rey no puede valerse por sí mismo en cualquier circunstancia, como bien sabes.
El plan para abastecerse del material todavía no había sido trazado, sólo algunos de los aspectos generales. Un primer equipo se acercaría a la central de tratamiento de metralina mientras el otro, más numeroso, se dirigiría hacia la reserva, que se encontraba junto a la mina, donde entregarían la carne en pago por la materia prima necesaria para generar combustible.
Dora pretendía aprovechar la expedición para acabar con el niño abandonándolo a su suerte en campo abierto mientras se dirigían a la mina, que estaba apartada de la central, o deshacerse de él con alguna argucia. La ejecución del plan era sumamente complicada. Para empezar, era preciso separar al rey de la reina y eso resultaría, además de imposible, sospechoso. Después había que dejarle en peligro y, en último lugar, era necesario fingir que todo había sido un accidente ante el resto de una tripulación sabedora del desprecio que Dora sentía hacia el joven jerarca.
Hans negó con la cabeza a Dora y realizó un movimiento más. El resto de la sesión fue una partida por turnos: él se limitó a enumerar -y ella a negar- los inconvenientes del plan que, en su gran mayoría, basculaban sobre el dominio del Stratos, bautizado así porque más que un sofisticado buque de guerra parecía un ejército entero. La embarcación había sido heredada por el padre de el niño. El pequeño dedicó sus primeros dieciséis años de vida a aprender su funcionamiento y mecánica; por suerte, la instrucción terminó antes de morir el padre pero, para entonces, el adolescente ya había quedado huérfano de toda capacidad de interacción con el resto de la humanidad: se había convertido en una persona carente de empatía, dominada por la soberbia y dirigido únicamente por sus deseos inmediatos.
Nadie más parecía conocer todos los secretos de la nao, hasta que llegó ese día, en el que Dora había completado el estudio teórico y práctico de la embarcación, con pequeñas excepciones relativas a algunos sistemas auxiliares, que no tenían ninguna incidencia en la navegación o el funcionamiento del resto de utilidades de la nave. La coronación del periodo de aprendizaje estaba ya marcada en su cuaderno: había completado el conocimiento técnico sobre el funcionamiento de los sistemas, que había singularizado tachando el listado; los asteriscos indicaban la existencia de piezas de recambio suficientes para afrontar cualquier incidencia y se había procurado matrices de los elementos más singulares. Ya había reparado la totalidad de los sistemas, los había montado y desmontado, había repuesto la mayoría de los componentes y tenía todos los moldes bien clasificados. Largos años de trabajo habían dado su fruto.
Las objeciones de Hans se agotaron en un par de horas y los jugadores se despidieron sin excesivo acuerdo.
Cuando Dora llegó al camarote no tenía sueño y quería festejar la finalización de sus estudios. El conocimiento de la embarcación le había llevado a descubrir todos los dispositivos que incorporaba el buque y entre ellos encontró un emisor de radio. Pensaba darle uso, incluso cuando creía que sus emisiones se desvanecerían en el éter sin más repercusiones. Deseaba escribir y hablar sobre Los traficantes y su relación con ese nuevo mundo que había quedado tras el desastre. Así era cómo la gente apodaba a la tripulación del Stratos, cuya fama se encontraba envuelta en un áurea de misterio acerca de las mercancías con las que comerciaban y la naturaleza de la carne que llevaban consigo.
Los habitantes de tan singular pueblo flotante se consideraban los náufragos de la humanidad. Dora deseaba fantasear y retarse a sí misma acerca de los rumores que corrían sobre ellos y tejerlos con sus propias fantasías, suspicacias e interrogantes acerca del destino que esperaba a la humanidad.
Eran conocidos como Los traficantes porque tras el estallido los animales se desbocaron y la última decisión de las autoridades fue prohibir el consumo de productos de origen animal, convirtiendo el negocio de la carne y el pescado en actividades ilícitas. Ese mundo de prohibiciones y libertades, sin embargo, había dado paso a la escasez, la ausencia de instituciones, el miedo al futuro y la soledad de una especie humana diezmada, acechada por los animales. El resto de las especies se volvieron agresivas para con los humanos y adoptaron un comportamiento gregario: acabaron de un plumazo con la civilización. Atacaban en todo momento, de todas las maneras imaginables y siempre en comandita, volviéndose inexpugnables, para después repartirse como buenos hermanos los pedazos de sus víctimas que, en un principio, eran abundantes.
Los pocos núcleos de población que consiguieron sobrevivir y reproducirse debieron amoldarse al consumo de vegetales por cultivo mecanizado, rehuyendo en la medida de lo posible la exposición al mundo exterior. El consumo de carne constituía un lujo al alcance de muy pocos, como los tripulantes del Stratos, que podían cazar en la distancia y pescar sin problema, protegidos por un caparazón de titanio impenetrable y un motor de metralina infalible.
Instaurada en la comodidad de la vida a bordo del buque inteligente, Dora pretendía narrar una radio-novela y, satisfecha por su reciente autograduación en ingeniería mecánica, se dispuso a escribir el primer guión. ‘Carne con carne’, ese fue el título provisional que le había adjudicado a la emisión. Anotó el título, lo subrayó y, acto seguido, inició el primer capítulo, cuya rúbrica estampó al finalizar.
I. Un dromo para Melitta
Ofrecer objetos, palabras o sensaciones como presente es válido cuando acompañan a una actitud de homenaje.
DressMeet murió de repente. En unos días la pena dio paso a la tristeza. Entonces sus allegados organizaron una jornada de homenaje. Todas las personas que la conocían sentían una gran admiración por ella y querían recordarla tal y como era. La ahora difunta exhibía un carácter alegre, se entregaba con radiante felicidad a los demás y tenía la agradable manía de embarcar a cualquiera en aventuras y proyectos de lo más variopinto.
En honor a esta afición de la fallecida, su mejor amiga reunió a la infancia de la comunidad y les propuso un juego. El reto se iniciaba con la realización de un sorteo tras el cual todas y cada una de las personas participantes obtenían una papeleta con un nombre: disponían de un mes entero para preparar un regalo. Ese objeto o la realización en cuestión cumpliría dos funciones: era una ofrenda a su amada DressMeet, y lo entregarían a la persona destinataria que el azar les había adjudicado. De este modo, se cruzarían los regalos y nadie quedaría sin obsequio, al módico precio de tener que realizar un trabajo para otra persona. Y por fin, como indicación final se instauraba la magia del secreto, al menos mientras se llevaba a cabo la misión encomendada.
Soleran abrió su papeleta y allí lucía cual milagro el nombre de Melitta. ¡Qué sorpresa, qué dicha! Después de tanto tiempo viéndola pasar frente a su ventana y amándola sin remedio el destino le había brindado la ocasión de demostrárselo. Tardó un día entero en pensar el regalo ideal. Al principio quería desterrar la idea de ensuciar su amor con un objeto material, él sólo quería darle un beso, un beso nada más. O el sentimiento más hermoso, o un momento inolvidable, o una risa pura y eterna, o… Él mismo se encandiló con sus pensamientos y empezó a brotar música providencial en su cerebro, fruto del delirio. Una melodía, tal vez, compondría una melodía, o tal vez… “¡Exacto! -acarició la idea-: un dromo único, fabricaré un dromo para Melitta”.
En todas las celebraciones estaban presentes los dromos, instrumentos musicales sobredimensionados que podían ser tocados por varias personas a la vez: guitarródromos de doce o más cuerdas para una tetramanipulación, un contrabajo “rascacielos” que se podía extender a lo largo de una gran escalera, un percusionódromo esférico que se repartían seis manos desde el interior o el saxódromo, muy popular entre los amantes de las melodías más evocadoras. A Soleran siempre le fascinaron los dromos. Cuando asistía a las sesiones de música se perdía en esa mezcla bizarra entre técnica y pasión, ese equilibrio loco que acompasaba la compenetración y la libre disposición.
En ese entrecruzarse de lo extravagante y lo prodigioso era donde deseaba reunirse con Melitta, en un abrazo comedido y un beso musicado. Un flautódromo para dos en el que ambos girarían ligeramente la cabeza y sincronizarían el movimiento de sus dedos al ritmo de las coordenadas marcadas por la respiración ajena, pecho con pecho. Entrecruzados y enredados, acordes y afinados los dos. Un besódromo.
Una flauta especial para dos, que les acompañara para siempre. A sus ochos años de edad, el chico asumía, valiente y desairado, el reto de una vida en común. Imprudente y desconocedor de los avatares de la vida, pero firme en su propósito, buscó consejo y acabó en manos de Rauno, amante de las piedras de todo tipo, artesano en el trato que les dispensaba y erudito en su significado. El maestro no dudó ni un solo instante:
Muchacho, lo que necesitas es ónix amarillo, una piedra bellísima y muy resistente, lo cual te será útil porque quieres elaborar un producto alargado y fino, ¿verdad? -Soleran asintió, atento y entusiasmado-. Y luego, su propiedad mágica: este material te ayudará a mantener cerca a la persona que la posea.
¡Sí, gracias, señor! -el niño estaba asombrado de haber encontrado todas las respuestas con tanta rapidez y se mostraba impaciente- ¿cuánto tardará en prepararla?
Unos cinco días, tal vez menos -afirmó Rauno mientras volvía la cabeza hacia la entrada del taller. Tres mujeres se presentaron decididas y con gesto amargo solicitaron a Soleran que se fuera de allí. El pequeño volvió a casa satisfecho de su gestión, pero aquella interrupción le dejó mal sabor de boca.
Ruano recibía, a menudo, el encargo de elaborar piezas de recuerdo para los seres queridos de los difuntos, y en esos casos también recogía los cuerpos y les daba sepultura. La tarea de enterrador estaba, para él y tantos otros, despojada de todo simbolismo y significación. Creía que soterrar los restos de DressMeet no tendría implicaciones, pero ahora se encontraba ahogado en la tristeza de haberla perdido y aturdido por las posibles consecuencias de sus acciones.
Él siempre le decía que era “la cosa más dulce”, a lo que ella contestaba con una mirada seductora y una frase seca: “¿y tú qué sabes, acaso me has probado?”, lanzándole un guante que jamás se atrevía a recoger, por temor a contagiarse de su ajetreo. Turbado por la desgracia y confundido por la convicción de que DressMeet nunca volvería, Ruano había decidido tomar algunas partes del cuerpo de la chica y tratarlos como alimento común, que saboreó entre sollozos y llanto.
Afectado por el dolor, Rauno cometió el error de enterrar los restos con poca profundidad. El secreto de sus actos fue desvelado por las aves carroñeras, que quisieron aprovechar los órganos y extremidades que todavía quedaban y dejaron algunas piezas al aire libre, delatando los cortes precisos de Ruano. Interrogado por las dos mujeres se desmoronó y explicó toda la verdad. Las inquisidoras obtuvieron una pronta respuesta, lloricona pero creíble, así que fruncieron el entrecejo y se volvieron a explicar lo sucedido al resto de la gente, no sin antes hacer una inocente pero impertinente pregunta: ¿Y qué sabor tenía la carne?
Publicado el julio 26, 2013	por Symbiotics Edits & Iure
La sana costumbre de dar un paseo por la librería Marcial Pons de Barcelona me ha permitido descubrir un libro del máximo interés para juristas y expertos en gestión documental, archiveros y, en definitiva, toda persona interesada en la Administración Electrónica. En efecto, siguiendo la tradición de la colección “Vull Saber” que me permitió descubrir L’Hypertext, de Joan Campàs, o L’Administració electrònica de Agustí Cerrillo, la Editorial UOC acaba de publicar el libro Gestión de Documentos en la E-Administración, de Elisa García-Morales.
El interés del libro radica en su carácter sintético a la vez que completo y un sentido pragmático de los items a tener en cuenta en la planificación, gestión y evaluación de los procesos de producción de documentos electrónicos o la digitalización de documentos en soporte papel. A continuación tenéis los apuntes que he tomado durante la lectura del libro, aquellos que personalmente me parecen más destacables en el contexto de cambio tecnológico que estamos viviendo.
Visión: La identificación del interés de la gestión de documentos electrónicos como una tarea relacionada con la gestión de riesgos es ampliamente conocida, tanto porque constituye una justificación tecnológica de primera magnitud como por el reconocimiento de este valor por parte de las normas que han iniciado y completado el marco jurídico de la e-Administración. Ahora bien, el libro respira, a mi modo de ver, acertadamente, una inclinación hacia la anticipación y el sentido común que aconsejan iniciar cuanto antes y tener bajo control las técnicas de planificación y evaluación de la gestión documental.
Introducción en el enfoque jurídico: La obra en cuestión nos introduce en el marco normativo vigente con un ánimo de introducción, con el objetivo declarado no tanto de profundizar en la interpretación jurídica de los preceptos relativos a la gestión documental como, y ahí reside su mejor virtud, de dar cuenta a unos y otros de la existencia de un entramado normativo hasta cierto punto complejo que, sin embargo, describe de forma ordenada y con claridad, combinando la descripción general de las leyes de mayor relevancia con los objetos comunes de la normativa (protección de datos, reutilización, documento administrativo electrónico, archivos, registros, …). Se echa de menos alguna referencia a la dispar normativa autonómica, pero el carácter introductorio sirve como excusa suficiente. Por último, conoce la autora, no les quepa la menor duda, que nos encontramos inmersos en la interdisciplinariedad y, por tanto, esta primera aproximación se hace liviana para aquellos que deseen iniciarse en el conocimiento de los aspectos jurídicos. Este abordaje de la materia identifica los diferentes puntos de la red de elementos implicados en un proceso de gestión documental.
Normativa técnica: En relación con los aspectos relativos a la gestión documental, el texto hace un repaso de la evolución de las técnicas de gestión documental, las normas técnicas de mayor relevancia, los proyectos y técnicas existentes en materia de normalización técnica y los principales problemas prácticos que deben abordarse en la gestión documental. En este caso, imagino que la experiencia para un jurista será la misma que la de un archivero cuando se sumerge en el laberinto del Derecho. Por este motivo, la principal cualidad del tratamiento de las normas técnicas está relacionada con el acierto a la hora de presentarlas como si de un recorrido histórico se tratara, que acabará ejerciendo de celestina para los contenidos jurídicos y los aspectos metodológicos, y la implicación de los diferentes intereses y formas de entender la normalización técnica en materia de gestión documental. En este sentido me recordó mucho al trabajo de Lauri RAILAS (The rise of the lex electronica and the international sale of goods. Publications of the University of Helsinki, 2004), y las conclusiones que extraía de las idas y venidas de los proyectos de estandarización.
Los pilares del cambio: La descripción de los tres pilares fundamentales del cambio que debe guiar la gestión documental en las organizaciones nos introduce en una sensibilidad altamente recomendable. Bajo mi perspectiva, el acierto se encuentra no tanto en el señalamiento de los tres ámbitos de trabajo para hacer efectivos los cambios que exigen las nuevas tecnologías, sino más bien en algunos elementos hermenéuticos que a priori parecerían auxiliares, pero en mi opinión se deben advertir fundamentales, a saber: 1) en la reorganizacion debe buscarse cierta coherencia, puesto que si estamos introduciendo cambios en nuestros objetivos también deben asumirse cambios en la forma de trabajar; 2) se deben interiorizar los retos que propone la Administración Electrónica, mediante la comunicación interna y externa, la formación y, según se subrayará más adelante, en todos los estratos organizativos (directivos y empleados) porque las actitudes de unos y otros se retroalimentan, para bien y para mal; y 3) es imporante realizar un trabajo en un sentido prospectivo, es decir, que se anticipe a los problemas, planificando, evaluando e introduciendo la búsqueda de la calidad y la mejora contínua de los productos y servicios que requieren gestión documental. Estos tres puntos fundamentales deben abordarse evitando planteamientos autárquicos, mirando hacia los lados con ánimo colaborativo, poniendo en valor la creciente evolución de los diferentes modelos de Administración electrónica ensayados, para extraer los aciertos y aprender de los errores. En el enfoque sistémico que se propone juega un papel fundamental la transparencia y la claridad, destacándose en este caso la importancia de la atribución de funciones (yo entiendo que implica una buena distribución) y las competencias para realizar una planificación, aplicación y supervisión de los proyectos. Precisamente, hace unos días venía a mi cabeza el siguiente pensamiento: cuando hablemos de organización en forma de red, lo será en la medida en que los diversos nodos constituyan una forma de distribución de funciones, que deben otorgarse en función de cualidades y cualificaciones, en función de los objet(iv)os que a cada cual corresponda abordar.
En conclusión, Gestión de Documentos en la E-Administración constituye un libro de recomendada lectura. Y una vez finalizada la lectura debe ser clasificado como libro de consulta frecuente, pues incluye referencias actuales e indispensables para la gestión de proyectos de Administración Electrónica al alcance de cualquier especialistas en cualesquiera disciplinas que necesiten información complementaria acerca de la gestión documental. Considero que debe realizarse una crítica a algunos aspectos del libro, como la excesiva brevedad en el apartado introductorio y la escasa bibliografía y documentación complementaria para aquellos lectores que deseen profundizar más en la materia, aspectos éstos que deberán paliarse con una tarea de investigación que, no obstante, el trabajo de García-Morales impulsa a realizar y que, en puridad, corresponde al lector asumir. En definitiva, se trata de un libro que debe poblar los escritorios o estanterías de cualquier profesional de la Administración electrónica.
Elisa García-Morales ejerce la consultoría en Gestión documental en Inforárea.
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Publicado el julio 25, 2013	por Symbiotics Edits & Iure
Llega el verano, es el momento de hacer una pequeña pausa para coger fuerzas y volver en septiembre para iniciar nuevos proyectos y seguir avanzando en nuestros propósitos.
En Symbiotics Edits & Iure os queremos desear que paséis muy buenas vacaciones en la mejor compañía, deseando encontrarnos a la vuelta con las baterías bien cargadas.
Ap. Correos 19055
E-mail: info.symbiotics@gmail.com
Tlf. 686 019 841
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Consultoría vs. defensa jurídica: prevención o reparación
Publicado el julio 8, 2013	por Symbiotics Edits & Iure
El valor de la consultoría como anticipación a los conflictos, su reducción e incluso, su eliminación, constituye un nuevo paradigma para el profesional del Derecho, cuyo interés radicará en la sensibilización acerca de la confianza como eje central en la prestación de servicios o la puesta a disposición de productos.
Cambio: Uno de los cambios más significativos que se están produciendo en nuestra forma de trabajar consiste en la adaptación de un mayor número de dimensiones que agreguen valor a nuestros resultados. La formación continua, el marketing y la adaptación de nuestros productos y servicios a las condiciones del entorno en el que se ofrecen serían algunos de los elementos más importantes. La participación en redes sociales, la colaboración frente a la competición mediante las fórmulas como el denominado teaming parecen algunos de los puntos significativos a tener en cuenta.
En el caso de las actividades relacionadas con el Derecho, el concepto de post-abogado del que nos hablaba Carlos Guerrero, da cuenta de un cambio de percepción importante respecto de la nueva forma de trabajar del jurista, que se integra en fórmulas horizontales y necesita de un conocimiento interdisciplinar. A la no desdeñable lista de nuevos atributos del abogado que toma el relevo generacional habría que sumarle otro atributo que invisibilizará su tarea pero ofrecerá a sus clientes una satisfacción diferente a la de ganar un juicio: la confianza y la tranquilidad de que presta sus servicios de forma totalmente legal.
Sensibilidad: La consultoría tiene un cariz preventivo, y se postula como nueva herramienta de trabajo de las organizaciones. Preguntar al abogado antes de poner los servicios a disposición puede ahorrarnos un dolor de cabeza. El resultado es invisible, pues la ausencia de conflictos no se visualiza de forma inmediata. Nos ofrece a cambio una mayor agilidad. En efecto, la confianza que nos da un consejo jurídico previo nos permitirá desplegar nuestros servicios sin dudas, y evitará consultas violentas sobre las condiciones. Porque la consultoría, además de procurarnos confianza nos ofrece información jurídica de nuestro interés, una especie de mini-formación, a través de la cual nos anticiparemos a las dudas de nuestros interlocutores. Nuestra sensibilidad hacia los aspectos legales va a irradiar la voluntad de satisfacer un interés o una necesidad con seriedad y rigor. Si damos la impresión de querer hacer las cosas bien hechas, ganaremos en reputación y en tranquilidad.
Qué y cómo: Tan importante como el ‘qué hacemos’ es el ‘cómo lo hacemos’. En la sociedad de la información, el destinatario de un servicio escoge productos y servicios entre los que son de su interés o agrado, pero además quiere saber ‘qué sucede si’. Más transparencia se traducirá en una mayor elegancia y predisposición. Si buscamos atraer a una primera persona y a una segunda y a una tercera deberemos ir a la caza de ese comentario privado que, oculto a nuestros oidos, es nuestra mejor campaña de publicidad. La plena legalidad y las condiciones de prestación bien orientadas nos van a dar buenos resultados a medio y largo plazo. En el corto nos impondrá, necesariamente, restricciones y la asunción de alguna carga adicional que no teníamos pensada. Si tomamos los pequeños inconvenientes que nos puede ofrecer un consultor como una inversión, estaremos orientados a nuestra actividad con mayor interés y trataremos de hacer la vida más fácil a nuestro público. Le escucharemos, le tendremos en cuenta y, entonces, le daremos un mejor servicio.
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Contes rarets / Cuentos rarillos
Publicado el julio 4, 2013	por Symbiotics Edits & Iure
El proyecto Contes rarets / Cuentos rarillos sigue andando. El pasado día 23 de abril, coincidiendo con la celebración de Sant Jordi, el Día Internacional del Libro, hicimos la presentación pública del libro en Sant Just Desvern, cuyo Ayuntamiento ha participado en el proyecto, dado el interés del proyecto para dinamizar la lectura y la realización de actividades culturales por los propios vecinos del municipio.
Adornamos la ocasión con unos puntos de libro artesanales elaborados por Henar Vargas, como el que se puede ver en la fotografía que nos ha hecho llegar Sergi G. Oset, uno de los participantes del proyecto.
Contes rarets es un proyecto de la Associació d’artistes i artesans Desvern, podríamos decir que es la primera aventura, significando la unión entre la vocación artística y el trabajo artesanal de los miembros de la asociación. Crecer caminando sería el lei motiv que marcaría la primera etapa de elaboración de textos e ilustraciones, la edición del texto. Por delante quedan presentaciones y actividades específicas (cuenta cuentos, charlas, exposiciones), que bascularán entorno a la literatura, el diseño gráfico y la artesanía.
Mientras programamos actividades para que podáis saborear los rincones de Contes rarets / Cuentos rarillos, os dejamos con el prólogo, en catalán y en castellano, para que os hagáis una idea del espíritu con el que emprendemos esta historia hecha de historias.
qvaed ad hvmanitatem pertinent,
habent quoddam comvne vinculum,
et qvasi cognatione qvadam
inter se continetvr.
<<En efecte, totes les arts que pertanyen a la humanitat tenen algun vincle en comú i, com una relació de parentesc, entre sí es troben lligades>>. Marcvs Tvllivs Cicero. Pro A. Licinio Archia Poeta Oratio.
Aquesta era la defensa que en Ciceró feia del seu amic Arquies davant dels tribunals en un cas de ciutadania (ara en diríem estrangeria). El seu argument principal per evitar l’expulsió del poeta era que la seva nacionalitat no depenia només del fet que estigués registrat al cens, sinó que a més cultivava els valors i els costums de la república romana. La definició d’Arquies com a poeta el lligava, inevitablement, al territori mitjançant el cultiu del coneixement i les diferents disciplines artístiques que practicava en benefici de la comunitat a la que pertanyia.
Aquest cultiu de les activitats humanes en una dimensió multidisciplinar és comú en totes les èpoques de la humanitat. En els temps d’en Ciceró es parlava de <<poetes>> o <<artesans>> per referir-se a les persones que obraven sota aquesta premissa i, com podreu comprovar, aquesta necessitat de recórrer a les diferents formes de donar vida a les pròpies idees continua vigent.
Contes. Aquest neguit vital, de compartir les pròpies inquietuds i presentar-les en formats diversos, ha donat lloc a una recopilació de contes, històries particulars que ens transporten a universos i paisatges d’una altra dimensió per observar la nostra existència amb el prisma de la fantasia. Us oferim històries de diferents mides i textures per fer plegats petites incursions en imaginaris particulars.
Rarets. Perquè no pretenen encaixar dins de cap canon literari o enquadrament d’estil particular, ja que són fets de bocins de pensaments poc convencionals, potser. Són una conjura per la troballa de la universalitat com a resultat d’un trencadís dissimil, caòtic i tan divergent com la diversitat de la natura que ens envolta. Rarets, doncs, com les peces d’artesania, indistintament úniques, diferents; productes de la imaginació de persones diverses, en els seus diferents moments, intencions i sensacions.
Contes rarets és el resultat de la trobada dels artistes i artesans de Sant Just Desvern que en el transcurs de la primera fira d’art i artesania de la població vam descobrir què hi havia al darrera d’un expositor o una parada. Com per influx d’un moment màgic, aquestes històries van conspirar per trobar-se en uns fulls de paper, teixint complicitats i implicacions, enredant els complements, les peces de roba o els objectes decoratius amb els relats, les il·lustracions, els perfums, la cal·ligrafia i els colors.
Des de l’Associació d’artistes i artesans Desvern desitgem que ho passeu tan bé llegint aquest llibre com nosaltres ho hem passat durant el procés d’edició.
<<En efecto, todas las artes que pertenecen a la humanidad tienen algún vículo en comú y, como en una relación de parentesco, se encuentran entrelazadas entre sí>>. Marcvs Tvllivs Cicero. Pro A. Licinio Archia Poeta Oratio.
Ésta era la defensa que Cicerón hacía de su amigo Arquías ante los tribunales en un caso de ciudadanía (hoy día lo conocemos como extranjería). Su argumento principal para evitar la expulsión del poeta consistía en que su nacionalidad no dependía del simple hecho de estar registrado en el censo, sino que además cultivaba los valores y las costumbres de la república romana. La definición de Arquías como poeta le unía, inevitablemente, al territorio mediante el cultivo del conocimiento y las diferentes disciplinas artísticas que practicaba en beneficio de la comunidad a la que pertenecía.
Este cultivo de las actividades humanas en una dimensión multidisciplinar es común en todas las épocas de la humanidad. En tiempos de Cicerón se usaban los términos <<poeta>> o <<artesano>> para referirse a las personas que obraban bajo esta premisa y, como podréis comprobar, esta necesidad de recurrir a diferentes formas de dar vida a las propias ideas continúa vigente.
Cuentos. Este ansia vital, de compartir las propias inquietudes y presentarlas en formatos diversos, ha dado lugar a una recopilación de cuentos, historias particulares que nos transportan a universos y paisajes de otra dimensión para observar nuestra existencia bajo el prisma de la fantasía. Os ofrecemos historias de diferentes medidas y texturas para hacer juntos pequeñas incursiones en imaginarios particulares.
Rarillos. Porque no pretenden encajar en ningún canon literario o encuadramiento de estilo particular, ya que están hechos de trocitos de pensamientos poco convencionales, tal vez. Son una conjura para el hallazgo de la universalidad como resultado de un empedrado disímil, caótico y tan divergente como la diversidad de la naturaleza que nos rodea. Rarillos, pues, como las piezas de artesanía, indistintamente únicas, diferentes; productos de la imaginación de personas diversas, en sus diferentes momentos, intenciones y sensaciones.
Cuentos rarillos es el resultado del encuentro de los artistas y artesanos de Sant Just desvern que en el transcurso de la primera feria de arte y artesanía de la población descubrimos qué había detras de un expositor o una parada. Como por influjo de un momento mágico, estas historias conspiraron para encontrarse en unas hojas de papel, tejiendo complicidades e implicaciones, enredando los complementos, las piezas de ropa o los objetos decorativos con los relatos, las ilustraciones, los perfumes, la caligrafía y los colores.
Desde la Asociación de artistas y artesanos Desvern deseamos que lo paséis tan bien leyendo este libro como lo hemos pasado nosotros durante el proceso de edición.
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Las sustancias químicas: el recoveco legal para las patentes en materia biotecnológica
Publicado el julio 3, 2013	por Symbiotics Edits & Iure
La secuenciación del genoma humano ha levantado desde sus inicios grandes expectativas, tanto de índole sanitario como, en consecuencia, económico. Evidentemente, las expectativas más importantes provienen de la esperanza de encontrar soluciones de detección y tratamiento de enfermedades, dando lugar a una especie de “determinismo” que sitúa la investigación genética como el remedio de cualesquiera enfermedades, basada en la creencia de que gran parte de las enfermedades o dolencias tienen un sustrato genético. El Proyecto Genoma Humano ha desempeñado un importante papel en esta concepción sobredimensionada de las virtuales funcionalidades de los resultados de la investigación, tanto por atraer la inversión pública hacia la investigación genética como para hacer rentables las inversiones privadas en esta materia, hasta el punto de que es complicado decir si fue antes el huevo o la gallina, esto es, la rentabilidad económica de la investigación genética y la necesidad de dotarla de fondos o la efectividad de los resultados.
Más allá de la valoración que se pueda hacer de las decisiones públicas en torno a la financiación de la investigación en biotecnología, es cierto que tanto el Proyecto Genoma Humano como las inversiones privadas han dado lugar a aplicaciones de gran interés para la actividad médica y sanitaria.2Estas aplicaciones tienen que ver con las posibilidades de detectar y, en menor medida, tratar afecciones o modular los diferentes tratamientos o el uso de fármacos. Los resultados de la investigación genética ayudan a fabricar maquinaria útil para la detección de enfermedades o afecciones con causa genética y el conocimiento sobre el genoma está dirigido a la búsqueda de técnicas para el tratamiento de dichas enfermedades.
Las patentes, pues, sobre las invenciones basadas en el conocimiento del genoma humano son consideradas, generalmente, un instrumento básico para el desarrollo de la investigación, y el desarrollo de instrumentos y técnicas médicas. Una vez el Proyecto Genoma Humano ha empezado a dar frutos, el desarrollo de técnicas de detección, por ejemplo, ha mejorado cuantitativa y cualitativamente. Ciertamente, el patentado de maquinaria de secuenciación no ofrece dudas, puesto que entra dentro del que tradicionalmente había sido el supuesto de hecho que maneja el concepto de patente. Fue, sin embargo, la incertidumbre inicial sobre la posibilidad de patentar el genoma parcialmente y, más concretamente, la denegación de solicitudes en Estados Unidos, la causa de que se generase un debate al respecto.
Finalmente, otros resultados de la investigación biomédica como la producción de medicamentos o, directamente, los tratamientos sanitarios, hacen más difícil la valoración de las virtudes de la investigación biotecnológica.
En este sentido se expresa Soutullo al afirmar que “En realidad, no está claro que ésas sean realmente las principales razones que impulsaron la puesta en marcha del Proyecto Genoma [los objetivos declarados del Proyecto Genoma Humano van desde la erradicación del cáncer y las enfermedades hereditarias hasta la ampliación de los conocimientos fundamentales en ciencia básica y el conocimiento sobre la especie]. En mi opinión las razones fundamentales tienen más que ver con intereses económicos. Son estos intereses los que motivaron la entrada de algunas empresas privadas en la carrera de la secuenciación. También influyó la lucha por el control de una tecnología de vanguardia que determinará la forma de realización de la investigación biológica en el futuro y de sus principales aplicaciones. Secundariamente, creo que influyó también lo extendida que está una concepción muy determinista de la biología humana, es decir, una concepción que hace depender del funcionamiento de los genes la fisiología, las enfermedades e incluso el comportamiento de los seres humanos […]. Un proyecto tan ambicioso científica y económicamente como el Proyecto Genoma Humano tenía que contar con buenas y poderosas razones que justificasen su puesta en marcha. Para que las asignaciones de fondos públicos necesarias (unos 3.000 millones de dólares en total según la estimación inicial de Walter Gilbert) fuesen aprobadas por los organismos correspondientes, era muy importante que la utilidad social en forma de aplicaciones médicas fuese asumida no solamente por los responsables políticos, sino también por la opinión pública”. Soutullo afirma que el determinismo genético permite dirigir el gasto público hacia la investigación en esta materia, en detrimento del gasto público en el control epidemiológico o en políticas de prevención de promoción de hábitos de vida saludables, por ejemplo, si tenemos en cuenta que en muchas enfermedades como el cáncer los factores ambientales tienen un mayor protagonismo en su desarrollo.
En Europa, el Derecho de Patentes está protagonizado por dos instrumentos: el Convenio de Munich sobre concesión de Patentes Europeas y la Directiva 98/44/CEE, de 6 de julio, relativa a la protección jurídica de las invenciones biotecnológicas. Ambas normas han protagonizado un cambio considerable en la concepción de la patente para dar protección jurídica a la financiación de la investigación en materia genética.
El Convenio de Munich data del 5 de octubre de 1973 y sufrió una importante modificación en el año 2000, coincidiendo con los avances del Proyecto Genoma Humano. Esta modificación tendría un punto importante en los artículos 52 y 53, dedicados a la definición de las invenciones patentables y sus excepciones, respectivamente. En efecto, el Acta de Revisión de 29 de noviembre de 2000 introduce la definición de la invención biotecnológica y la definición de la invención biotecnológica patentable, definición que se completa mediante el establecimiento de las definiciones introducidas en el Reglamento de ejecución aprobado por el Consejo de Administración de la Organización Europea de Patentes de 12 de diciembre de 2002 (reglas 23 b y c).
Un punto importante del Reglamento de ejecución del Convenio de Munich es el de la solicitud, puesto que en el caso de las invenciones biotecnológicas se requiere que la aplicación industrial figure en la solicitud. Éste es un punto clave en la comprensión de la complejidad que introduce la investigación biotecnológica.
Así pues, nos encontramos con un supuesto excepcional, una especialidad que se diferencia del resto de solicitudes, que la norma originaria no puede determinar, cediendo al presidente de la Oficina Europea de Patentes el poder de definir la forma del contenido de la solicitud. Igualmente se disponen normas especiales para la presentación y el acceso a materia biológica. Se trata, pues, de descubrimientos cuya aplicación práctica difiere en gran medida de las aplicaciones industriales de antaño, y, en consecuencia, requiere un tratamiento específico, diferenciado. Deberemos preguntarnos si esa evolución no pone en tela de juicio la visión –y, por ende, la respuesta jurídica– de los descubrimientos científicos y su relación con la actividad económica, siendo el Derecho el instrumento vertebrador de la posibilidad de rentabilizar las aplicaciones de los descubrimientos.
La otra norma a la que hacíamos referencia es la Directiva 98/44/CEE, de 6 de julio, relativa a la protección jurídica de las invenciones biotecnológicas. A falta de un reglamento sobre la patente europea, esta Directiva está dirigida a garantizar un marco común legislativo y de prácticas legales respecto de la patentabilidad de las aplicaciones de los descubrimientos en materia genética. Es digna de mención la especial relación existente entre el Convenio de Munich y la Directiva, que podríamos calificar de simbiosis, puesto que no solamente la Oficina Europea de Patentes ha adoptado la Directiva como criterio de interpretación del Convenio, sino que el contenido de la Directiva inspiró directamente el Reglamento de ejecución del Convenio, de tal manera que, indirectamente, las disposiciones de la Directiva se aplican a Estados que no son miembros de la Unión Europea pero sí firmantes del Convenio de Munich. El debate en torno a la conveniencia de un reglamento sobre la patente europea (y la institución de un tribunal de patentes) puede considerarse un debate frustrado durante dos décadas que no ha dado lugar a una norma que unifique el sistema europeo de patentes, pese a recibir continuos impulsos, el último de ellos, la introducción de la base jurídica en el redactado al artículo 118 TFUE, relativo a los títulos europeos para garantizar una protección uniforme de los derechos de propiedad intelectual e industrial, mediante la aprobación del Tratado de Lisboa.
Una de las preocupaciones declaradas de la Directiva es la misión de diferenciar entre descubrimiento e invención, consagrándose a este propósito los artículos 3 a 5, donde destaca el tercer punto del artículo 5 que establece lo siguiente: “La aplicación industrial de una secuencia o de una secuencia parcial de un gen deberá figurar explícitamente en la solicitud de la patente”. Éste constituirá un punto de fricción importante en la aplicación de la Directiva. A priori podríamos decir que este enunciado tiene la apariencia de una cláusula genérica, puesto que no queda claro cómo la definición de una secuencia puede dar lugar por sí misma a una aplicación genética.
La dificultad de la cuestión quedaría puesta de relieve en los informes de seguimiento de la aplicación de la Directiva. En efecto, de acuerdo con el artículo 16 de la Directiva, la Comisión debe transmitir cada cinco años un informe sobre las implicaciones internacionales de la Directiva, así como un informe orientado a evaluar las implicaciones en el ámbito de la investigación básica en ingeniería genética de la no publicación o publicación tardía de documentos cuyo objeto pudiera ser patentable y un informe anual sobre la evolución e implicaciones del Derecho de patentes y de la ingeniería genética. La necesidad de elaborar estos informes pone de relieve la preocupación por las fronteras entre la investigación básica y la aplicada, hasta el punto de que se ordena a la Comisión vigilar los resultados de la investigación básica en aras de su posible aprovechamiento económico.
De acuerdo con esta previsión, la Comisión Europea ha elaborado diversos informes. El primero es el Informe de la Comisión Europea al Parlamento y al Consejo, de 7 de octubre de 2002. Evolución e implicaciones del Derecho de patentes en el ámbito de la biotecnología y de la ingeniería genética.1 La centralidad de los aspectos relativos a la financiación de la investigación y la patentabilidad de los resultados, junto con los aspectos éticos, es una de las primeras observaciones del informe y son éstos, por tanto, los ejes básicos del informe, puesto que se trata de los asuntos que más preocupan a la sociedad. En la parte expositiva la Comisión recuerda que, de acuerdo con el Consejo Europeo de Estocolmo, la investigación tecnológica se considera un “yacimiento” –en términos económicos– del que se debe “extraer el máximo partido” y esa posibilidad pasará por la protección de la propiedad industrial, que constituye el incentivo más importante.
En el segundo punto, la Comisión examina el ámbito de aplicación de la normativa comunitaria y sus relaciones con diferentes convenios internacionales, analizando la sentencia relativa al recurso interpuesto por los Países Bajos contra la Directiva,2 cuestión que desborda el objeto del presente trabajo. Más adelante, y al hilo del recurso neerlandés, la Comisión entra a valorar los efectos de la sentencia en relación con la patentabilidad de las variedades vegetales o las razas animales. Este último supuesto no es analizado en la sentencia, dejando el consecuente vacío. En su informe, la Comisión constata que se trata de un asunto controvertido y que algunas patentes suscitan “intranquilidad entre la opinión pública”. A continuación, la Comisión advierte que dichos supuestos (en los que no se crea una raza pero sí un animal que dé lugar a una invención y que sólo pueden obtenerse con procedimientos de ingeniería genética, como en el caso del ratón oncógeno), así como en los casos de microorganismos y los procedimientos no esencialmente biológicos, deben analizarse de acuerdo con un principio general de patentabilidad, conforme a los principios del acuerdo sobre los APDIC (Acuerdos sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio; se trata del Anexo 1C del convenio por el que se crea la OMC). Ahora bien, este principio general de patentabilidad es aplicable “siempre y cuando las invenciones realizadas cumplan las condiciones clásicas de patentabilidad”.
En definitiva, en este punto se va a centrar la fricción a la que nos referíamos más arriba, en tanto en cuanto si bien la secuencia o la secuencia parcial de un gen puede considerarse una invención patentable, debe cumplir los requisitos de patentabilidad clásica, a saber: 1) debe tratarse de una invención nueva, 2) que implique actividad inventiva y 3) que sea susceptible de aplicación industrial. La Comisión niega, en este punto, que la obtención de un elemento aislado del cuerpo humano o una secuencia (purificada, caracterizada o multiplicada) contraríe el principio general de patentabilidad, puesto que se trata de una sustancia que no se encuentra de ese modo en la naturaleza y que requiere de un procedimiento para obtenerla… ¿Es posible que en este punto se esté confundiendo resultado con procedimiento.
Daniel Soutullo, Las células madre, el genoma humano y las intervenciones genéticas. Ensayos sobre las implicaciones sociales de la biología, cit., pp. 99-103.
Esquema jurídico para servicios públicos de telecomunicaciones en la Circular 1/2010 CMT
La proliferación de iniciativas por parte de las administraciones para proveer de servicios de telecomunicaciones a los ciudadanos en los establecimientos públicos, por lo general mediante redes inalámbricas, ha sido objeto de atención del Derecho Administrativo. La prestación de este tipo de servicios se situaba en una zona difusa entre el estricto servicio público y la prestación de servicios en régimen de libre competencia que generó muchas dudas de índole jurídica. Las continuas resoluciones de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones dibujaron unos principios básicos para la prestación de estos servicios, criterios que cristalizarían en una norma reglamentaria que comentaremos a continuación.
En primer lugar, a petición del Ayuntamiento de Barcelona, la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones fijó el criterio según el cual la explotación de redes de telecomunicaciones con finalidades diferentes al ejercicio de competencias por parte de las administraciones constituirá prestación de servicio de telecomunicaciones en régimen de libre competencia sujeto a contraprestación económica, y bajo sometimiento a la legislación de telecomunicaciones.1 Se trata de una norma general que puede ser excepcionada por las administraciones locales en determinadas condiciones con carácter transitorio, de conformidad con lo establecido en el Reglamento de prestación de servicios de comunicaciones electrónicas (art. 4 Real Decreto 424/2005), siempre mediante comunicación a la CMT.
En este sentido, la CMT interpretó el concepto de ‘autoprestación’, que queda exenta de notificación y, en consecuencia, de las normas que disciplinan el funcionamiento del mercado de las telecomunicaciones en virtud de lo establecido en la Ley 32/2003, de 3 de noviembre, General de Telecomunicaciones. La Resolución de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones de 3 de julio de 2008 estableció que el concepto autoprestación “es aplicable a los supuestos en los que una Administración pública explote redes o preste servicios de comunicaciones electrónicas que por su naturaleza y por la vinculación de sus usuarios con los mismos sean necesarios para la satisfacción de los fines que le son propios”. Esta situación se dará cuando la conexión se limita al interior de los establecimientos públicos que la facilitan y cuando el servicio no se pone a disposición del público sino de forma restringida a los destinatarios del servicio identificados como tal (usuarios de una biblioteca, por ejemplo, como en el caso resuelto en la Resolución de 16 de junio de 2005, relativo a las bibliotecas de la Diputación de Barcelona). La aplicación de restricciones (de tiempo o de servicios a los que se acceda) no permite considerar que se trata de autoprestación.
Estos criterios se recogieron y sistematizaron en el Informe de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones de 18 de septiembre en relación con el régimen jurídico aplicable a la explotación de redes y prestación de servicios de comunicaciones electrónicas por las administraciones públicas. Este documento recordaba la doctrina de la Comisión Europea, que consideraba que una red wifi pública y gratuíta constituye ayuda de Estado y por tanto contraria a las libertades de los Tratados (cfr. Decisión de la Comisión Europea, de 30 de mayo de 2005, en el caso de Ayuda de Estado nº NN 24/2007 –República Checa, sobre la Red inalámbrica del Municipio de Praga).
Habida cuenta de las dudas existentes acerca del concepto de autoprestación y las condiciones en las que se considera que un servicio de comunicaciones electrónicas está sometido a las normas surgidas de la liberalización del sector de las telecomunicaciones, la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones aprobó la Circular 1/2010 por la que se regulan las condiciones de explotación de redes y la prestación de servicios de comunicaciones electrónicas por las Administraciones Públicas (Resolución de 18 de junio de la Presidencia de la Comisión de las Telecomunicaciones).
En cuanto a aspectos técnicos de seguridad para la salud de las personas las medidas de seguridad (distancias en función de la proximidad del punto de la instalación) están reglamentadas en el Real Decreto 1066/2001, de 28 de septiembre, por el que se aprueba el Reglamento que establece condiciones de protección del dominio público radioeléctrico, restricciones a las emisiones radioeléctricas y medidas de protección sanitaria frente a emisiones radioeléctricas. Esta norma puede ser objeto de desarrollo reglamentario, como en el caso catalán, que establece unas medidas de seguridad más restrictivas.2
En cualquier caso, las administraciones que presten servicios de telecomunicaciones, deben cumplir con las obligaciones de retención de datos de tráfico generados, de conformidad con lo establecido en la Ley 25/2007, de 18 de octubre, de conservación de datos relativos a las comunicaciones electrónicas y a las redes públicas de comunicaciones.
El contenido de la Circular 1/2010 se puede sintetizar de la siguiente forma:
Prestación del servicio sin sujeción a las normas de libre competencia:
En régimen de autoprestación, gratuitamente y sin límite temporal, que requiere: 1) la prestación al público destinatario del servicio, 2) para funciones que le son propias a la Administración. Cfr. art. 3 Circular 1/2010.
Sin afectación a la libre competencia: 1) cuando la navegación se limita a páginas web de las propias administraciones, 2) en establecimientos públicos educativos o bibliotecas, y siempre que se acredite la vinculación con el servicio público que explota la red, o 3) cuando la señal no traspasa los límites físicos del equipamiento público y la velocidad no supera los 256 Kbps. Cfr. Anexo de la Circular.
En régimen de transitoriedad: 1) previa comunicación a la autoridad reguladora del sector de las telecomunicaciones que delimite la temporalidad prevista y las condiciones de prestación y 2) con pleno sometimiento a las condiciones establecidas por la autoridad reguladora que autoriza la prestación en régimen de transitoriedad.
En régimen de libre competencia, y en cumplimiento de las siguientes normas:
Según el principio de inversor privado, mediante oferta comercial y contraprestación o bien financión por publicidad o patrocinio de sociedades privadas que no reciban financiación pública a tales efectos.
Comunicación a la autoridad reguladora (en el caso de financiación mediante publicidad debe comunicarse anualmente la relación de empresas patrocinadoras o publicitadas, entre otras obligaciones).
Respeto a los principios de transparencia, neutralidad y no-discriminación.
1 Resolución de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, de 27 de mayo de 2004.
2 Decreto 148/2001, de 29 de mayo, de ordenación ambiental de las instalaciones de telefonía móvil y otras instalaciones de radiocomunicación.
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References: artículo 118
 artículo 5
 artículo 16
 Real Decreto 
 Resolución 
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