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Timestamp: 2017-06-24 10:33:29+00:00

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La Corte por decreto ~ registromundo
9:32:00 a. m. Registro Mundo
EL PAIS › NOMBRO POR DECRETO Y SIN ACUERDO DEL SENADO A DOS NUEVOS INTEGRANTES DE LA CORTE SUPREMA
Los designados son el rector de la Universidad de San Andrés, Carlos Rosenkrantz, y el ex ministro Horacio Rosatti. La decisión, que saltea la intervención del Congreso, generó el inmediato rechazo de la oposición.
El presidente Mauricio Macri nombró por decreto y sin acuerdo del Senado a los dos jueces de la Corte Suprema cuyos lugares estaban vacantes. Los elegidos son el titular de la Universidad de San Andrés Carlos Rosenkrantz y el ex ministro de Justicia de Néstor Kirchner Horacio Rosatti, quien abandonó el kirchnerismo en malos términos. Para nombrarlos, Macri se amparó en un artículo de la Constitución Nacional que permite al Ejecutivo nombrar en comisión los empleos que requieren el acuerdo del Senado. Los cargos tienen vigencia hasta el final del período legislativo, es decir, el 30 de noviembre de 2016, si no son aprobados antes por el Congreso. Según confirmó a Página/12 el ministro de Justicia, Germán Garavano, en paralelo a que los magistrados asuman sus funciones se iniciará el proceso de antecedentes e impugnaciones y se enviarán luego los pliegos al Congreso. Desde la oposición cuestionaron duramente el método elegido, según los especialistas, inédito en democracia.
Macri había dicho que iba a retirar los pliegos que había enviado Cristina Fernández de Kirchner. Se trataba de los jueces Eugenio Sarrabayrouse y Domingo Sesin, vinculados al peronismo y al radicalismo y con amplio consenso en el mundo judicial. El Presidente sostuvo que los jueces que iba a proponer no tendrían relación personal con él, ni serían macristas. Los perfiles que eligió son, no obstante, más cercanos al oficialismo que a la oposición kirchnerista.
Según cuentan en Balcarce 50, Macri tomó la decisión luego de revisar más de 20 propuestas y se la informó ayer por la tarde a su ministro de Justicia. Sus allegados sostienen que los eligió por los antecedentes, aunque es ineludible el dato de que Rosatti fue el único ministro que renunció tras una pelea con Kirchner. En la Rosada, también indicaron que Macri habló con ellos por primera vez hoy. También remarcaron que no hubo una negociación con el presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, para elegir a los nuevos jueces.
De hecho, un emisario de Macri se acercó recién ayer a informarle los nombres de los elegidos. Una versión proveniente del Gobierno indicaba que anunciar estas candidaturas ayer, luego del paquete económico que Macri buscaba colocar en las tapas de los diarios, no era parte del plan. Y sugerían que Lorenzetti había sido el primero en filtrar la información. Intrigas de Palacio, entre dos poderes que se están midiendo: pese a la buena onda que se prodigaron el día de la asunción, el Presidente desconfía tras fallos como el que le quitó a la Anses el manejo de los fondos coparticipables. Según señalaban los nuevos habitantes de la Casa de Gobierno, los jueces por los que optó Macri podrían implicar un contrapeso para Lorenzetti.
Uno de los elegidos es Carlos Rosenkrantz, de 57 años. Egresado de la Facultad de Derecho de la UBA, magister y doctor en Derecho en Yale, Rosenkrantz no viene del manejo de los tribunales sino de la docencia: fue profesor en Estados Unidos en la Universidad de Nueva York, en la Richmond School of Law, en la Universidad de Denver y en España, en la Universitat Pompeu Fabra. Trabajó para el Banco Mundial en el “Programa para la Justicia”. Desde 1998, dirige la Universidad de San Andrés. Es especialista en derecho constitucional y fue asesor de la Convención Constituyente en 1994. En una entrevista con el diario La Nación, dio algunas pistas sobre cómo piensa: “La Argentina es un país muy divisivo, donde a la gente le cuesta pensar que haya lugares en el debate que no son necesariamente partidarios. Hay lugares que no presuponen ninguna facción en pugna. Es por eso que miramos mucho más para atrás que para adelante y, cuando uno mira más para atrás, establece culpas y empieza a hacer divisiones. En países más optimistas, que miran más para adelante, las divisiones se morigeran; en la Argentina, se potencian”.
En tanto, Rosatti es santafesino y tiene 59 años. Es abogado y escribano, egresado de la Universidad Nacional del Litoral, con un máster en la Universidad Católica de Santa Fe en evaluación de impacto y gestión ambiental. Dio clases en esa universidad, de la que fue decano de derecho. También dio clases en la Universidad Austral, vinculada al Opus Dei.
Entre 1995 y 1995 fue intendente de Santa Fe y en 1994 fue convencional constituyente. Fue procurador del Tesoro de la Nación y luego ministro de Justicia de Néstor Kirchner entre 2004 y 2005. Le tocó defender al país ante el Ciadi. Finalmente, tuvo una salida estrepitosa del Gobierno. Se fue con una carta en la que le decía al entonces presidente que había normalizado la relación con el Poder Judicial en el “respeto a la independencia de los jueces”. El motivo real de su salida fue que le dijo que no a Kirchner cuando el presidente le pidió que se pusiera al frente de la lista de Diputados de Santa Fe. Este año, en un reportaje, defendió a los fiscales que convocaron a una marcha por la muerte de Alberto Nisman, entre otras declaraciones que marcan su perfil:
“En algunos temas, digamos medios de comunicación y Justicia, este gobierno va a ser recordado no por lo que construyó sino por lo que hizo tambalear”.
“Yo fui, como conjuez de la Corte, una de las dos personas que votaron que los jueces tienen que pagar el impuesto a las ganancias, en una votación que salió 7 a 2”.
“Algunos jueces, a medida que se acerca el final de un gobierno o de un ciclo político, comienzan a ver cosas que debieron ver antes o sobreactúan en lo que están viendo”.
Sobre el traspaso de las escuchas a la procuración, dijo: “Conceptualmente eso es correcto. Son los fiscales quienes llevan adelante la investigación”.
El Presidente optó por no dialogar ni negociar con el peronismo, por el momento. No convocó a sesiones extraordinarias ni esperó a que el Senado volviera a sesionar en marzo de 2016 para pasar por el proceso de designación de los jueces de la Corte. Eligió, en cambio, designar a los jueces en comisión, lo que quiere decir que asume ya. Para eso utilizó una interpretación del artículo 99, inciso 19, de la Constitución nacional que dice textualmente que el presidente puede “llenar las vacantes de los empleos, que requieran el acuerdo del Senado, y que ocurran durante su receso, por medio de nombramientos en comisión que expirarán al fin de la próxima Legislatura”. Eso implica que terminan su cargo cuando concluyan las sesiones del año próximo (si no son ratificados antes, claro). Si no consiguen que los voten dos tercios de los senadores, cesarán a fines de noviembre del año próximo.
¿Por qué eligió este mecanismo? “Es el mecanismo que prevé la Constitución exactamente para este supuesto”, indicó a Página/12 el ministro de Justicia. “Vamos a iniciar el procedimiento previsto en el decreto 222, como nos instruyó Macri. Existen antecedentes del gobierno de Alfonsín de nombramientos en comisión de jueces federales y de primera instancia. Fue en un receso”, señaló Garavano.
No hay antecedentes del uso de este mecanismo en gobiernos democráticos (ver aparte). Ayer se mencionaba la Corte creada por Bartolomé Mitre en 1852, pero en ese caso no entraron en funciones hasta tener acuerdo del Congreso. Si se bucea en los libros de historia, todos casos en comisión son los de Dámaso Palacios en 1905 y el de Julián Pera en el gobierno de facto de José Félix Uriburu en 1930. Este último fue luego confirmado por el Senado. En 1962, el presidente José María Guido nombró en comisión al juez José Federico Bidau, quien no fue confirmado por el Senado en 1963 y cesó en su cargo.
La decisión de Macri comenzó a tener sus primeras repercusiones: el jefe del bloque del FpV en el Senado, Miguel Pichetto, se pronunció en contra de la decisión de Macri: “Las eventuales sentencias que dicte la Corte después de esto podrían estar claramente al borde de la nulidad”.
http://pagina12.tadevelapps.com/diario/elpais/1-288291-2015-12-15.html
EL PAIS › EL ANALISIS DE ESPECIALISTAS
http://pagina12.tadevelapps.com/diario/elpais/1-288292-2015-12-15.html
El presidente Mauricio Macri exhumó un inciso olvidado de la Constitución, lo interpretó a su manera (posiblemente ilegal en todo o en parte) y nombró en comisión dos jueces para la Corte Suprema. Si su precursora Cristina Fernández de Kirchner hubiera osado intentar la mitad, la coalición Cambiemos en pleno hubiera pedido la exclusión de la Argentina del Mercosur, invocando la cláusula democrática. Estamos bromeando... apenas. Es tan asombrosa y exorbitante la decisión del flamante mandatario que vale la pena tomarla en solfa, de entrada. Ya se pondrán más serios los abogados que planteen nulidades o recusaciones contra los dos paracaidistas que lanzó Macri para que aterrizaran en el cuarto piso del Palacio de Justicia.
http://pagina12.tadevelapps.com/diario/elpais/1-288293-2015-12-15.html
Oficializan designación de dos jueces de la Corte Suprema
Por Decreto 83/2015 publicado hoy en el Boletín Oficial se designaron como Jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación a Carlos Fernando Rosenkrantz y Horacio Daniel Rosatti, decisión que se fundamenta ante el hecho de que resulta imperioso proceder a la cobertura inmediata de dos vacantes.
Por Decreto 83/2015 publicado hoy en el Boletín Oficial se designaron como Jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación a Carlos Fernando Rosenkrantz y Horacio Daniel Rosatti, decisión que se fundamenta ante el hecho de que “resulta imperioso proceder a la cobertura inmediata” de dos vacantes, “a fin de garantizar el más adecuado funcionamiento de la máxima instancia judicial del país”.
El Decreto lleva la firma del presidente Mauricio Macri, del Jefe de Gabinete, Marcos Peña y del ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán C. Garavano.
Expresa que las designaciones se producen en los términos del artículo 99, inciso 19, de la Constitución Nacional y se encomienda al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos la inmediata implementación del procedimiento previsto en el Decreto N° 222/03, a los fines de la designación de Rosenkrantz y Rosatti en calidad de Jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, conforme a las previsiones del artículo 99, inciso 4, de la Constitución Nacional.
En los considerandos menciona las renuncias a sus cargos como jueces de la Corte Suprema de Eugenio Raúl Zaffaroni, (aceptada por Decreto N° 2044/2014), y Carlos Santiago Fayt, (aceptada por Decreto N° 1892/2015) con lo cual existen dos vacantes a cubrir en dicho Tribunal.
La Corte, agrega, ha quedado integrada por tres jueces, lo que dificulta el desenvolvimiento de las altas funciones que le encomienda la Constitución Nacional (artículos 116 y 117).
Menciona el artículo 23 del Decreto-Ley N° 1285/58, que establece que “las decisiones de la Corte Suprema se adoptarán por el voto de la mayoría absoluta de los jueces que la integran, siempre que éstos concordaren en la solución del caso; si hubiere desacuerdo, se requerirán los votos necesarios para obtener la mayoría absoluta de opiniones”.
Advierte que en el actual contexto no podrán adoptarse decisiones jurisdiccionales que no cuenten con la unanimidad de los tres actuales integrantes del Alto Tribunal.
Señala que la exigencia actual de unanimidad decisoria, derivada de la diferencia entre el número legal y el número real de integrantes de la Corte Suprema de Justicia, se ratifica por el artículo 3° de la Ley N° 26.183, que dispone que una vez reducido a cinco el número de miembros de la Corte Suprema, “las decisiones se adoptarán por el voto de la mayoría absoluta de sus miembros”.
En consecuencia –agrega- “resulta imperioso proceder a la cobertura inmediata de las vacantes señaladas, a fin de garantizar el más adecuado funcionamiento de la máxima instancia judicial del país”.
Pone de relieve que “es una política primordial de esta administración utilizar todos los medios constitucionales y legales tendientes a promover una eficaz administración de justicia”.
“Por ello –expresa- es absolutamente necesario que la Corte Suprema de Justicia de la Nación se encuentre en condiciones plenas de funcionamiento a la mayor brevedad posible, por lo que resulta procedente la designación de dos juristas para integrar el Alto Tribunal”.
En tal sentido destaca que “el texto constitucional consagra un mecanismo concreto para remediar situaciones como la presente, facultando al Presidente de la Nación a “llenar las vacantes de los empleos, que requieran el acuerdo del Senado, y que ocurran durante su receso, por medio de nombramientos en comisión que expirarán al fin de la próxima legislatura” (artículo 99, inciso 19, de la Constitución Nacional)”.
Expresa que encontrándose en receso el Congreso de la Nación, a cuya Cámara de Senadores, según el artículo 99, inciso 4 de la Constitución Nacional, corresponde prestar acuerdo a los candidatos propuestos para integrar la Corte Suprema de Justicia de la Nación, “resulta constitucionalmente válida la designación de jueces en comisión hasta el final del próximo período de sesiones, por parte del Presidente de la Nación, conforme la disposición constitucional citada en el Considerando precedente”.
Explica además que “según tiene dicho la Corte Suprema de Justicia de la Nación la interpretación auténtica de dicha norma constitucional sigue la práctica estadounidense, entendiendo que la facultad presidencial de realizar por sí nombramientos en comisión existe tanto respecto de vacantes producidas durante el receso legislativo como respecto de vacantes que ya existan al momento del receso (Fallos 313:1232, considerandos 4 y 6)”.
Pone de relieve que “la doctrina de la Corte Suprema de Justicia de la Nación es conteste con lo que expone de manera pacífica la Doctrina Constitucional, en cuanto a que el Presidente de la Nación se encuentra facultado para cubrir vacantes que requieran el acuerdo del Senado, que se hubieran producido durante el receso mismo del Poder Legislativo o con anterioridad”. Cita en tal sentido: (conf. Bidart Campos, Germán J., “Tratado Elemental de Derecho Constitucional Argentino”, ed. Ediar, Bs. As., T° II, pág. 248; Ekmekdjian, Miguel A., “Tratado de Derecho Constitucional”, Ed. Depalma, T° V, pág. 148; Gelli, María Angélica, “Constitución de la Nación Argentina comentada y concordada”, ed. La Ley, pág. 867; entre otros).
Menciona que ante vacantes producidas durante el período de actividad legislativa pero llenadas durante el receso del Senado, “la potestad en cuestión ha sido ejercida en épocas de estabilidad institucional por un presidente de incuestionables credenciales democráticas y republicanas como fuera Raúl Ricardo Alfonsín, quien en los términos del artículo 86, inciso 22 de la Constitución Nacional entonces vigente (antecedente del actual artículo 99, inciso 19 del texto constitucional aprobado en 1994) designó en comisión a los miembros de las Cámaras Federales de Bahía Blanca, La Plata y Comodoro Rivadavia, como también a los jueces federales de los departamentos de San Martín, Mercedes y San Nicolás (Decreto N° 3255/84, publicado en el Boletín Oficial del 4 de octubre de 1984)”.
Agrega que “esta facultad de realizar nombramientos en comisión no se limita a los jueces inferiores, sino que se extiende a los jueces de todos los grados e instancias, inclusive los de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, como surge del propio artículo 99, inciso 19 de la Constitución y es reafirmado por los artículos 1° y 2° del Decreto-Ley N° 1285/58 (ratificado por la Ley N° 14.467)”.
Cita el artículo 1° de dicha norma en último término prevé que “El Poder Judicial de la Nación será ejercido por la Corte Suprema de Justicia, los tribunales nacionales de la Capital Federal y los tribunales nacionales con asiento en las provincias y territorio nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur”; y el artículo 2° establece el procedimiento para el nombramiento de los jueces de esos tribunales en los siguientes términos: “Los jueces de la Nación son nombrados por el Presidente de la Nación con acuerdo del Senado y, durante el receso del Congreso, en comisión hasta la próxima legislatura”.
“El ejercicio de esta potestad –dice- es compatible con el rol que constitucionalmente corresponde al Senado de la Nación en virtud del artículo 99, inciso 4 de la Constitución Nacional, toda vez que oportunamente se le enviarán los pliegos respectivos de los jueces designados en comisión, los que deberán recibir el correspondiente acuerdo del Senado durante el siguiente período de sesiones legislativas, a fin de ser confirmados en el cargo, cesando en el mismo al final de dicho período legislativo en caso de no obtener dicho acuerdo”.
“En el ejercicio de la facultad constitucional referida precedentemente –agrega- impone escoger integrantes con comprobada independencia de criterio, antecedentes académicos de envergadura y que carezcan de vinculación política o personal con quien los designa, promoviendo de esta manera la autonomía, independencia y eficacia de la justicia.
Señala que Rosenkrantz y Horacio Daniel Rosatti reúnen suficientemente dichos requisitos.
http://prensa.argentina.ar/2015/12/15/62241-oficializan-designacion-de-dos-jueces-de-la-corte-suprema.php
Mauricio Macri ya tiene dos candidatos para completar el Máximo Tribunal y los nombró en comisión*********************************************************************************clientes estudio Bouzat, Rosenkrantz & Asociados
MM corte por decreto / MM decretos

References: artículo 99
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 artículo 23
 artículo 3
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 artículo 86
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 artículo 1
 artículo 2
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