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Timestamp: 2018-06-21 16:31:13+00:00

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RESPONSABILIDAD JURÍDICA POR ACCIÓN DE ANIMALES POTENCIALMENTE PELIGROSOS. INFORME DE COMISIÓN MIXTA
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Corresponde ocuparse en el informe de Comisión Mixta recaído en el proyecto de ley sobre tenencia responsable de mascotas y animales de compañía, con urgencia calificada de "suma".
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Les pido por favor a las personas que se hallan en las tribunas -agradezco su presencia- que guarden silencio.
El proyecto es importante para todos, de manera que debatiremos sin interrupciones el informe de la Comisión Mixta.
Proyecto de ley (moción de los Senadores señores Girardi, Kuschel, Ominami y Ruiz-Esquide):
En primer trámite, sesión 14ª, en 5 de mayo de 2009 (se da cuenta).
En tercer trámite: sesión 34ª, en 23 de julio de 2014.
Comisión Mixta: sesión 92ª, en 27 de enero de 2015.
Salud: sesión 61ª, en 5 de noviembre de 2014.
Mixta: sesión 4ª, en 22 de marzo de 2017.
Sesiones 22ª, en 2 de junio de 2009 (vuelve a Comisión de Salud para un nuevo informe); 19ª, en 18 de mayo de 2011 (queda para segunda discusión); 21ª, en 31 de mayo de 2011 (queda aplazada su votación); 22ª, en 1 de junio de 2011 (se aprueba en general); 44ª, en 29 de agosto de 2012 (queda para segunda discusión en particular); 51ª, en 2 de octubre de 2012 (se aprueba en particular).
El señor LABBÉ (Secretario General).- Las divergencias suscitadas entre ambas Corporaciones derivan del rechazo por la Cámara de Diputados, en tercer trámite constitucional, de más de veinte enmiendas efectuadas por el Senado.
La Comisión Mixta, como forma de resolver las divergencias registradas, hace un planteamiento que comprende las normas en controversia y los ajustes formales requeridos por el texto contenido en su proposición, la que aprobó sobre la base de un conjunto de sugerencias de textos formuladas por Su Excelencia la Presidenta de la República, las que se extienden a otros puntos del proyecto como consecuencia de la reordenación del articulado que se propone.
La Comisión Mixta acordó unánimemente la admisibilidad de las referidas propuestas y, en virtud de ello, introdujo enmiendas en otros preceptos de la iniciativa que no fueron objeto de discrepancia, pues lo consideró necesario para alcanzar los consensos que hicieran posible aprobar el proyecto que zanja las divergencias, conservando la coherencia e integridad de la iniciativa.
Por igual razón, incorporó al texto una materia nueva: el Registro de centros de mantención temporal de mascotas o animales de compañía.
La Comisión Mixta acordó su proposición con las votaciones que consigna en su informe para cada caso.
Cabe hacer presente que el inciso segundo del artículo 6o, el inciso segundo del artículo 30 y el artículo 33 contenidos en la proposición tienen el carácter de normas orgánicas constitucionales, por lo que para su aprobación se requieren 21 votos favorables.
En el boletín comparado que Sus Señorías tienen a su disposición figuran, en la cuarta y quinta columnas, la proposición de la Comisión Mixta y el texto que quedaría de aprobarse su informe.
Está inscrito en primer lugar el Senador señor Girardi.
El señor DE URRESTI.- ¿Se puede abrir la votación?
El señor CHAHUÁN.- Señor Presidente, ¿podemos votar antes los proyectos de acuerdo que figuran en la tabla de esta sesión?
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Vamos a votar primero el informe de Comisión Mixta que se acaba de relatar, sobre el cual está abierto el debate.
¿Le parece a la Sala iniciar la votación, manteniendo los tiempos?
El señor GARCÍA.- No, señor Presidente.
El señor GIRARDI.- Señor Presidente, el informe que nos ocupa recae en uno de los proyectos quizás más interesantes que ha discutido el Senado desde el punto de vista del interés ciudadano.
Muchas veces se piensa que la gente no tiene interés en lo que debate nuestro país, en la política, en las políticas públicas.
Yo invito a Sus Señorías a mirar un artículo de El Mostrador que dice que más de 400 mil personas firmaron el planteamiento formulado para respaldar esta iniciativa y que ello se inserta en el primer orden de participación ciudadana en Chile.
Me parece muy bien que en todos los rincones del territorio nacional haya personas, sobre todo jóvenes, que entienden que debemos pasar a una nueva etapa de nuestra civilización; que, aunque hemos sido parte fundamental del humanismo porque ha puesto al hombre como centro de todas las cosas, el ser humano convive con otros seres vivos, con los cuales tiene una relación indisoluble.
De hecho, somos parte de un proceso evolutivo en el que la mayoría de esos seres vivos son nuestros ancestros.
En la práctica, uno puede establecer en qué momento de la evolución aparecieron los grupos sanguíneos. Ello ocurrió hace varias decenas de millones de años, y a partir de ahí todos los seres vivos tuvieron grupo sanguíneo.
De esa manera, existe una hermandad nuestra con todos los habitantes de este planeta.
En el último Congreso del Futuro, uno de los temas centrales fue expuesto por Stefano Mancuso -científico de renombre mundial, de primera línea, portada de las grandes revistas científicas-, quien señaló que las plantas tienen emociones, inteligencia, sentimientos; que se comunican entre sí, e incluso, que su capacidad de percibir es mayor que la de los seres humanos.
¿De qué estamos hablando acá? De ir cambiando la cultura existente.
No se trata de dejar de pensar que el hombre posee una centralidad y una distinción maravillosas; un tipo de conciencia, inteligencia y emociones complejas y diferentes. Pero solo diferentes; porque los otros seres vivos también cuentan con esos atributos.
Quien convive con animales de compañía, por ejemplo, se da cuenta de que tienen inteligencia, emociones, conciencia -muchas veces de sí mismos-, y de que algunos son hasta más sabios que nosotros, los seres humanos.
En Chile existe una legislación arcaica sobre la materia, producto del anacronismo, del desinterés, de una visión un poco ególatra, de supremacía.
En nuestro país los animales domésticos son considerados bienes muebles, cosas: son lo mismo que una silla, que una mesa.
Cualquier persona con dos dedos de frente que haya tenido el privilegio de compartir con animales habrá percibido que son muy distintos de las sillas y las mesas, y que poseen una dimensión maravillosa. En algunas ocasiones, si uno los observa con mayor detención, descubre aspectos casi sorprendentes en el ámbito de la inteligencia, de las emociones, de la sensibilidad.
En consecuencia, presentamos un proyecto de ley para otorgarles reconocimiento a seres vivos sintientes.
También, señor Presidente, hemos avanzado en la prohibición de la cárcel animal.
Porque algunos disfrutan de los animales encarcelados; incluso, llevan a los niños para que los vean. Yo imagino que eso equivale a sacarlos a pasear a una prisión para que observen a seres humanos encerrados.
Ese no es el mundo con principios y valores que queremos instalar.
Por eso estamos prohibiendo el encarcelamiento en circos, en zoológicos, y además, que se usen animales para experimentación con fines cosméticos.
¡Para satisfacer el hedonismo humano hay que matar a seres vivos: monos, perros, gatos, ratones...!
Entonces, yo me pregunto: ¿no serán mucho más humanos los animales que nos quieren y a los que nosotros, a pesar del cariño y del apoyo incondicional que nos dan, sometemos a torturas y vejámenes brutales?
Por eso esta iniciativa -como señalé, es una de las más importantes que se hayan presentado sobre la materia-, que regula la tenencia responsable de mascotas y animales de compañía, nació de la ciudadanía hace algún tiempo. Y es fruto de un compromiso -quiero decirlo en la Sala- del primer Ministro del Interior del Presidente Piñera, Secretario de Estado que se jugó por ella junto con el Senador Chahuán; Patricia Cocas, de ProAnimal Chile, y muchas otras organizaciones.
Todos ellos asumieron el desafío de construir este proyecto. Y gran parte de sus normas emanan de indicaciones del Ejecutivo de ese tiempo, las que fueron complementadas por el actual Gobierno.
De ahí vino el compromiso.
Señor Presidente, nadie está obligado a tener animales. Pero a quien desee vivir con uno se le pide que no lo haga si no va a ser responsable con él.
En Chile existen millones de perros abandonados, de perros vagos, los cuales sufren.
Esta iniciativa es muy simple: tener un animal es como tener un hijo, por cierto con cuidados de diferentes magnitudes.
En el caso de un perro, por ejemplo, hay que asumir ciertas responsabilidades, pues se trata de un ser vivo que va a acompañar a su dueño, quien no puede dejarlo abandonado: debe alimentarlo; atenderlo cuando se enferma; si sale a la calle, dotarlo de un dispositivo de identificación, llevarlo con correa de sujeción y recoger sus fecas, además de cumplir otras normas sobre la materia.
En cuanto a los perros abandonados en la calle, la autoridad tendrá que recogerlos, sanitizarlos, en fin. Si no tienen dueño, habrá de devolverlos a su ecosistema urbano. En caso contrario, deberá regresarlos a su propietario, quien estará obligado a solventar los costos que se generen.
¿Por qué este proyecto es complejo, señor Presidente? Porque la postura de algunos parlamentarios, legítima, era la de que para controlar la natalidad y la población de animales había que asesinarlos masivamente: la eutanasia.
Sobre el particular, en su momento tuvimos una fuerte discusión en la Comisión de Salud.
Yo no hago un juicio de valor, pero no comparto tal posición, pues considero que la referida política es totalmente inhumana y no lleva a ninguna parte.
Si uno saca de circulación a un perro vago y lo mata, otro va a ocupar su lugar.
Cambiar el asesinato masivo de seres vivos con los que estamos relacionados, que son ancestros nuestros y que son más antiguos que nosotros (los perros deben de tener cerca de 50 millones de años, y los Homo sapiens, recién 200 mil años) por su esterilización es mucho más eficaz.
Entonces, para regular la población de perros hay que optar entre la esterilización y el asesinato masivo (eutanasia).
Todos los países desarrollados, y en particular los europeos (Alemania, Holanda, etcétera), han tomado el camino de la esterilización.
La cuestión es compleja. Porque algunos dicen: "¡Cómo voy a ir a un criadero para que me vendan un perro esterilizado!".
La alternativa es la eutanasia.
Esas son las políticas que han permitido la eficacia.
La eutanasia es muy eficaz. Pero creo que ¡no hay acto más cruel, más brutal y más vergonzoso que el de asesinar a un animal indefenso!
Lo otro también es difícil. Porque hay apego, cariño, y uno no quiere que se esterilice a su mascota. Pero el hecho de que los criadores deban entregar animales esterilizados, como ocurre en Europa, abre puertas para que se constituya una institución que se ve poco en Chile: la adopción de animales (perros, gatos, etcétera) para darles dignidad.
Esta proposición de ley constituye un avance real, señor Presidente.
Todos los proyectos son perfectibles. Sin embargo, lo interesante es que este tipo de iniciativas, que no tienen afanes populistas, cuentan con un inmenso apoyo ciudadano.
¡No imaginan Sus Señorías -y lo saben los restantes miembros de la Comisión de Salud, Senadoras Goic y Van Rysselberghe y Senadores Chahuán y Rossi- la cantidad de propuestas de proyectos de ley que recibimos!
Una vez se nos ocurrió decir que íbamos a cursar invitaciones para participar en dicho órgano técnico y llegaron centenares de personas que querían ser recibidas.
A mí me parece muy interesante ver cómo el Parlamento, a partir de una causa tan noble como la de respetar a los animales y defenderlos, puede construir un proceso ciudadano de diálogo para resguardar los derechos de seres vivos que revisten tanta importancia.
Espero que en el Congreso Nacional no haya nadie que quiera darle un portazo a la tenencia responsable de animales.
Este proyecto lleva siete años de difícil tramitación, sobre todo por lo relativo a la eutanasia. Porque lo más difícil fue convencer a quienes optaban por el sacrificio y la exterminación de que resultaba mucho mejor la esterilización, que, aunque no es fácil, constituye el único camino noble.
Claro: si los perros y los gatos pudieran ejercer sus derechos, dirían "Yo no quiero ser esterilizado. Serlo depende de mi voluntad".
Empero -repito-, aquel es el único camino posible para enfrentar el problema.
En Chile 35 mil personas han sido mordidas por perros.
La ley en proyecto establece toda una regulación respecto de los perros peligrosos.
Ahora, el peligroso no es el perro, sino su dueño.
¡Tener un perro y no cuidarlo es como tener un arma cargada!
Esta iniciativa aumenta la penalidad, como asimismo los resguardos que deben tener aquellos que desean vivir con un perro bravo, quienes habrán de asumir que podrán ser objeto de sanciones mayores, que tendrán responsabilidad civil objetiva.
Pido tiempo adicional, señor Presidente.
La idea, señor Presidente, es hacer coexistir dos derechos: tanto el de los animales a vivir cuanto el de las personas a no ser dañadas por ellos.
Cuando uno pregunta en comunas pobres cuál es uno de los principales problemas sanitarios que las aquejan, la respuesta es "Los perros vagos, sus fecas, sus enfermedades (tiña, sarna y otras), las pulgas".
Reitero que la ley en proyecto constituye un gran avance para Chile.
No queremos que haya más casos como el del perro Cholito.
Por eso, algunos integrantes de la Comisión Mixta (el Senador Chahuán, la Diputada Maya Fernández y otros) presentamos una indicación para aumentar las penas por el maltrato que se da a los animales, por el abandono de que se los hace objeto.
Tal vez las nuevas normas son excesivas. Pero se trata del signo de los tiempos.
También los animales merecen una cautela, quizá no tan tan importante como la que se les otorga a los seres humanos. Pero si existen derechos para los hombres, igualmente debe haberlos para los animales. Y la sociedad mundial debe avanzar en la materia.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Les pido por favor a las personas presentes en las tribunas que no hagan manifestaciones y que se mantengan en orden.
En el Senado tenemos un Reglamento, el que debe respetarse.
Escuchen con respeto las argumentaciones y vean cómo se lleva a cabo la discusión.
No quiero verme en la necesidad de hacer de nuevo esta advertencia.
El señor QUINTANA.- Pido que se abra la votación, señor Presidente.
El señor ESPINA.- Manteniendo los tiempos.
El señor CHAHUÁN.- Señor Presidente, Honorable Sala, no son siete, sino diez los años de tramitación de un articulado de esta envergadura.
Y quiero recordar mociones de Diputados que, transversalmente, lograron sacar primero adelante un proyecto de ley que llegó al Senado y el impulso que desde esta Corporación hubo luego con iniciativas de sus miembros, quienes recopilaron las de otros parlamentarios, Senadores y Diputados, para los efectos de poder legislar en forma adecuada.
Cabe consignar que el texto presentado originalmente aquí establecía la eutanasia como principio rector, lo que, después de arduas sesiones públicas a las que fueron citadas múltiples organizaciones de la sociedad civil, conseguimos cambiar por último a la esterilización obligatoria.
Por lo tanto, diría que los cinco pilares fundamentales que rigen la normativa que nos ocupa son la esterilización obligatoria, al igual que en países como Holanda, Inglaterra y Alemania; la búsqueda de fórmulas para desincentivar la reproducción; la educación; la adopción, y el registro. Así se empezó a avanzar.
Quisiera mencionar las gestiones que con mi Honorable colega Rossi efectuamos ante el Ministerio del Interior para que se le pusiera urgencia al proyecto. Fuimos, en su oportunidad, a hablar con el Ministro señor Hinzpeter y logramos que se contemplara por primera vez un plan de cinco mil millones de pesos para esterilizaciones masivas, presupuesto rebajado a tres mil quinientos millones durante la Administración actual.
Ciertamente, hay desafíos pendientes. Y lo que hace justamente el articulado es adelantar en algunos aspectos que nos parecen importantes: el registro nacional de mascotas y animales de compañía, el registro nacional de perros potencialmente peligrosos, el registro de personas jurídicas sin fines de lucro promotoras de la tenencia responsable de mascotas y animales de compañía, el registro de criadores y vendedores de mascotas o animales de compañía, el registro de criadores y vendedores de perros potencialmente peligrosos y el registro de centros de mantención temporal de mascotas o animales de compañía.
También es necesario destacar que otra de las razones que demoraron el asunto fue la tardanza inexcusable -es preciso decirlo con todas sus letras- del Ejecutivo. En la Comisión de Salud estuvimos dos años esperando sus indicaciones. Había, en efecto, una disparidad de criterio. Durante el Gobierno del Presidente Piñera se dijo: "Interior se va a hacer cargo de estos registros". Al inicio del presente mandato, la responsabilidad pasó a Salud, y después volvió -creo que apropiadamente- a Interior.
Ello se ha traducido en el empeño de la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo y del Ministerio del Interior por desarrollar el software disponible hoy día para iniciar dicha labor.
Y eso es parte de una tarea colectiva. Ha habido un impulso permanente de la sociedad civil, de organizaciones cuyos representantes nos acompañan y de múltiples entidades.
Deseo destacar una de ellas en particular: la Corporación Carlos Puelma Besa, Sociedad Protectora de Animales de Valparaíso, que cumple cien años. Ha logrado sostenerse con el trabajo, la voluntad y la generosidad de Marina González, así como de Mireya y de tantas otras.
Este ejemplo vivo, con el sufrimiento de todos los meses para obtener los alimentos necesarios y el apoyo de médicos veterinarios, a lo que se suma la materialización de condiciones mínimas de dignidad para los perros, simboliza el esfuerzo, diría, de la sociedad civil.
¿Cuántos nos ayudaron? Decenas de personas. Entre ellas, Patricia Cocas, de ProAnimal, que estuvo trabajando en la formulación de indicaciones y luego como representante del Ejecutivo; Monserrat, quien ha estado actuando con nosotros en actividades de esterilización en nuestra Región, y tantas otras que no es posible mencionar.
Por lo tanto, tenemos la responsabilidad de avanzar en lo que dice relación con los cinco pilares mencionados. Eso es lo que corresponde precisamente después de un sinnúmero de indicaciones que llegaron -repito- después de dos años de espera.
Ahora contamos con un texto consensuado por los integrantes de la Comisión Mixta, el que si bien no es el ideal, contiene objetivos y definiciones claros; la promoción de la tenencia responsable de mascotas y animales de compañía y educación adecuada en tal sentido, y las sanciones que deben imponerse por abandonarlos, así como el establecimiento de responsabilidad civil ante los daños causados por sus acciones, a lo que se agrega la actuación de los municipios, que deberán dictar ordenanzas a fin de que la tenencia referida se haga plena realidad, para lo cual, obviamente, deberán contar con los recursos económicos y humanos pertinentes.
Los órganos del Estado responsables serán el Ministerio del Interior y Seguridad Pública, el Ministerio de Salud, el Ministerio de Educación y las municipalidades, con especial mención del primero, como ya hemos dicho, al que le corresponde un compromiso importante en generar una política pública de esterilización.
Por otra parte, se deben dictar dos reglamentos. Uno de ellos, a cargo del Ministerio del Interior, establecerá los requisitos de las campañas de educación; los programas para prevenir el abandono y fomentar la reubicación de mascotas; las condiciones para el desarrollo de programas de esterilización masiva; los sistemas de registro e identificación de animales; los sistemas para desincentivar la crianza y reproducción indiscriminadas, y las características de las especies de caninos potencialmente peligrosos y sus condiciones de tenencia.
Este fue un asunto no menor y motivo de ardua discusión. ¿Se trata de individuos potencialmente peligrosos o de razas potencialmente peligrosas? Finalmente tuvimos que proseguir, porque, si nos quedábamos en ese punto, podía entrabarse el proyecto.
El segundo reglamento, de cargo del Ministerio de Salud, contemplará las condiciones de higiene y seguridad para la mantención de mascotas en las casas y los centros de venta y crianza.
Asimismo, el Ministerio del Interior deberá implementar los registros a los cuales hice referencia.
Las municipalidades estarán facultadas para rescatar a todo animal sin identificación y que se encuentre en bienes nacionales de uso público: parques, plazas y sitios eriazos o baldíos, con el fin de sanitizarlo, esterilizarlo y reubicarlo al cuidado de alguna persona u organización que asuma su tenencia responsable. La Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo podrá proveer los recursos necesarios para que sea posible realizar estas acciones.
Les corresponderá a los municipios la fiscalización y el cumplimiento de las disposiciones de la ley y de su reglamento.
Para situaciones de catástrofe se deben incorporar en los protocolos de rescate instrucciones dirigidas a recuperar mascotas y animales de compañía, y se realizarán campañas preventivas para educar a la población en manejarlos.
La contravención de las disposiciones de la ley se sancionará, en general, con multa de una a treinta unidades tributarias mensuales, sin perjuicio de la aplicación de lo determinado sobre maltrato animal en el Código Penal y en otras normas relacionadas.
También se intercala un artículo 291 ter en dicho Código, precepto que establece que "se entenderá por acto de maltrato o crueldad con animales toda acción u omisión, ocasional o reiterada, que injustificadamente causare daño, dolor o sufrimiento al animal".
El inciso segundo que se le agrega al artículo 291 bis dispone que, en el caso de daño, se sancionará con "presidio menor en sus grados mínimo a medio y multa de diez a treinta unidades tributarias mensuales, además de la accesoria de inhabilidad absoluta perpetua para la tenencia de cualquier tipo de animales".
A su vez, el inciso tercero que asimismo se agrega determina que si "se causaren lesiones que menoscaben gravemente la integridad física o provocaren la muerte del animal la pena será de presidio menor en su grado medio y multa de veinte a treinta unidades tributarias mensuales, además de la accesoria de inhabilidad absoluta perpetua para la tenencia de animales".
Como se puede apreciar, se trata de un proyecto de ley que ha incorporado todas las situaciones que se pueden presentar y que contempla castigos realmente elevados, por lo cual insto a mis colegas a dar nuestra aprobación al informe de Comisión Mixta.
Este ha sido un esfuerzo de numerosos parlamentarios...
Muchos de los presentes hemos sido autores de iniciativas legales sobre la materia. Ha mediado un esfuerzo colectivo tanto del Congreso como de la sociedad civil, la cual ha pedido reiteradamente que el primero se ponga a tono ante el maltrato que nos ocupa.
No es posible que cada vez que ocurra una situación compleja que involucra un animal y termina con su muerte o con lesiones graves gravísimas tengamos que solicitar la urgencia legislativa correspondiente.
Por fin, después de once años de tramitación de estos proyectos, contaremos con una legislación que, si bien no es perfecta, se hará cargo de gran parte de los aspectos involucrados, incorporando incluso una acción popular para los efectos de resguardar efectivamente la mantención de los animales.
Por eso, les pido a mis colegas aprobar el informe de la Comisión Mixta.
El señor WALKER (don Ignacio).- Que se vote, señor Presidente.
El señor GARCÍA.- Señor Presidente, solo quisiera hacerle una consulta al Senador señor Girardi o quizás al colega señor Chahuán.
El Ejecutivo hizo llegar el informe financiero sobre la iniciativa el 14 de junio de 2011, el cual fija en tres mil 620 millones de pesos para el primer año el gasto de las municipalidades. Una parte importante del monto se destina a la contratación de 345 funcionarios en grado 11, es decir, uno en cada municipio.
Sin embargo, al revisar el articulado no encuentro en ninguna parte la creación de tales cargos ni la obligación de los municipios de contratarlos. A estos últimos les estamos asignando, ni más ni menos, la responsabilidad de cumplir la normativa en estudio y de fiscalizarla.
Todos sabemos que alcaldes y concejales están cansados de que les entreguemos por ley funciones y atribuciones que no se hallan debidamente financiadas.
Mis consultas son bien simples. ¿Están disponibles los recursos? ¿Se van a crear los 345 cargos? Y si se van a crear, ¿por qué no lo dice el texto en examen?
Dirijo mis preguntas a quien pueda responderlas, que seguramente será algún colega que integró la Comisión Mixta.
El señor ROSSI.- Señor Presidente, espero que quienes no quieren que se abra la votación se basen en una razón que no sea la del rechazo del proyecto después de tantos años. Durante mucho tiempo hemos tratado de sacar adelante tanto el que nos ocupa como otros que dicen relación con los nuevos tiempos que estamos viviendo.
Recuerdo que hace mucho tiempo, cuando en la Cámara de Diputados se discutió por primera vez una iniciativa de esta naturaleza, parlamentarios se mofaron ladrando, aullando, en fin. Creo que eso sería hoy día imposible, porque existe conciencia de que la dignidad animal es importante para la ciudadanía. Ello tiene que ver con los valores que les entregamos a nuestros hijos. Los animales no son cosas, sino seres vivos, y merecen respeto, el cual tiene que expresarse en nuestro ordenamiento jurídico.
Juzgo que nos hemos quedado cortos. Nos falta mucho, sin duda alguna, por avanzar. Disponemos de pocas herramientas legislativas para sancionar los actos de maltrato o de crueldad. El delito respectivo se encuentra tipificado, pero muchas veces hemos visto que las propias autoridades encargadas de fiscalizar el cumplimiento de las normas carecen de los conocimientos necesarios, incluso con relación a la pobre legislación vigente.
Sin ir más lejos, todos sabemos que la tenencia de un animal en un circo conlleva siempre maltrato y crueldad. No es posible que esté en buenas condiciones si consideramos la naturaleza misma de la actividad. Por lo tanto, es evidente que siempre debiera haber una actitud sancionadora de parte del Ministerio Público o de un organismo a cargo de comprobar la procedencia legal de una especie, lo que nunca es posible llevar a cabo en el ámbito circense. Y con ello me estoy refiriendo a la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), que tiene que ver con su protección.
De alguna manera, el proyecto se hace cargo de ese punto, aunque insisto que en forma insuficiente. Por ejemplo, Chile debiera haber prohibido el rodeo hace rato, pues constituye una barbarie. Lo digo con todas sus letras, porque me parece realmente deplorable sentir placer al ver cómo se le inflige daño a un animal.
Por mi parte, jamás llevaría a mi hija o a mi hijo a un espectáculo como ese, pues le provocaría un daño psicológico tremendo el hecho de ver cómo seres humanos a quienes se supone dotados de conciencia moral y valores gozan de una escena tan denigrante e indigna como esa.
De otra parte, las peleas de gallos se hallan prohibidas, pero en Arica se han seguido practicando. ¿Y qué se decía cuando iban a fiscalizarlas? "Llegamos tarde". No ha habido interés, en realidad, en perseguir a estos delincuentes. ¡Esa es la condición de estas personas!
Si bien es cierto que el texto en examen progresa de manera importante en la materia -es algo que destaco-, tenemos que seguir avanzando, porque cabe recordar la sociedad civil. Aquí se ha dicho que la política moviliza poco; pero, cuando he visto alguna marcha en contra de la tenencia de animales en los circos o del maltrato animal, un montón de familias se incorpora a ella con sus niños. Existe una nueva conciencia. Es probable que esos menores no sean crueles el día de mañana con sus mascotas ni con los animales del vecino. Se registra un cambio cultural que encuentro notable y tremendamente positivo.
Insisto en que el articulado en análisis permitirá hacerse cargo de aspectos relativos a la dignidad del animal y a la cuestión sanitaria. En efecto, hacer referencia a los perros vagos constituye un lugar común, como si la culpa fuera al final de los pobres canes. La mayoría de ellos es de alguien. Por lo mismo, la iniciativa resulta relevante en el sentido de establecer un registro de mascotas y las responsabilidades de los dueños, porque poseer un animal implica ciertos derechos, pero también deberes y obligaciones, como el cuidado veterinario, la alimentación e instalaciones con ventilación adecuada y luz solar. Asimismo, hay deberes con las demás personas, para evitar justamente los problemas sanitarios.
El proyecto avanza en esa dirección, y, desde ese punto de vista, es positivo, sin duda alguna. Nos sentimos contentos de poder sacarlo adelante, a pesar de que observo que seguramente se presentarán algunas dificultades.
El Senador que habla era partidario de aumentar mucho más las sanciones a quienes cometan actos de maltrato o de crueldad con animales.
Porque los torturadores, históricamente, no parten con seres humanos. Eso es lo habitual. No dudemos de que quien ejerce violencia contra un animal será capaz mañana de hacer otro tanto con una persona.
Por eso, valoro el articulado.
Quiero felicitar también a todas las organizaciones que han trabajado en la promoción de la tenencia responsable, del cuidado y del respeto por la dignidad de ejemplares de distintas especies. Lo han hecho de manera totalmente desinteresada, con gran convicción y coraje.
Vemos que jóvenes muchas veces protestan por espectáculos en que se maltrata a animales y son objeto del repudio local, pero reciben el aplauso masivo, sin duda alguna, de un país que me parece que ha tomado conciencia de que estos últimos no son cosas y merecen todo nuestro respeto.
El Honorable señor García se encuentra en lo cierto respecto de que el Gobierno tiene que entender que el asunto es relevante y se requieren recursos, porque sobre las municipalidades recaen muchas tareas. Mas ha de existir un criterio común, lo que tratamos de establecer en la normativa.
No puede ser que al alcalde demente de un municipio se le ocurra usar vidrio molido o estricnina para estos efectos.
Ahora, la eutanasia es la muerte digna e indolora de la persona que padece un mal incurable, terminal. Es una expresión de dignidad. Aquí estamos haciendo referencia a la matanza de animales, a menudo cruel. Y este no es el camino. Lo hemos dicho. Alguien puede tomar la medida, pero si nosotros mismos no cambiamos la manera de ver el problema, es indudable que al día siguiente vamos a encontrar en las calles igual presencia de perros, con dueño y sin ningún tipo de cuidado.
Eso es cuanto quería señalar. Espero que despachemos el proyecto, tan relevante para la sociedad chilena.
El señor LAGOS.- Señor Presidente, primero, quiero decir que comparto buena parte de las intervenciones que se han hecho acá. Este proyecto se arrastra desde hace muchos años y ha tenido bastantes modificaciones.
Hay que tratar de ser objetivos en las lides políticas, lo que a ratos cuesta tanto: esta iniciativa comenzó en una administración distinta a la actual, con un texto diferente, que fue modificado para bien en algunas cosas, y en otras, con un resultado más laxo, sobre todo en lo que dice relación con los recursos.
El proyecto inicial era bastante más claro respecto a la obligación del Estado de concurrir al financiamiento de lo que implica una legislación como la que estamos aprobando en materia de registros, del rol de las municipalidades, de la fiscalización, de los fondos concursables, etcétera.
La iniciativa actual está plagada de frases como: "Se podrá financiar", "La Subsecretaría de Desarrollo Regional podrá hacer esto", "El Ministerio del Interior podrá destinar recursos para establecer fondos concursables", en fin.
Por tanto, quiero reconocer que el proyecto anterior era más claro desde el punto de vista del financiamiento. Pero no cabe duda de que el que estamos debatiendo ha esperado mucho rato para ser aprobado. Y es un tremendo paso adelante.
El Senador Rossi se refería a cómo era el tratamiento de este tipo de proyectos de ley a principios de los noventa. No me cabe duda de que tiene que haber sido difícil. Algunos no deben de haber entendido la profundidad del proyecto; otros seguramente lo encontraron ridículo o risible, incluso. Pero lo mismo sucedía cuando hablábamos del femicidio, del trato justo hacia los inmigrantes, de la no discriminación o del tema de la inclusión.
¡Ese era Chile!
Cuando uno quería plantear el tema de los hijos ilegítimos, le respondían: "Por favor, no".
Entonces, las sociedades van cambiando.
Y yo me alegro, porque estamos en presencia de un proyecto de ley que hace un esfuerzo genuino por abarcar un sinnúmero de aspectos relativos a la tenencia responsable de mascotas. En ella no solo tienen un rol importante los dueños de los animales, sino también las instituciones públicas. Porque no cuesta nada exigirle al dueño, pero debe existir una cadena de responsabilidades y regulaciones. Hay que hacer un esfuerzo acá.
No creo que haya sido fácil. He trabajado en la Región de Valparaíso con agrupaciones como Emergencia Animal, liderada por Francisco Vergara, y ProAnimal Chile, fundada por Patricia Cocas. Y quiero decirles que legislar sobre la materia ha sido un proceso bien complejo.
Deseo felicitar a la Comisión Mixta, a Chahuán y a Girardi, etcétera. ¡A todos les doy flores! Pero me interesa llamar la atención sobre el hecho de que finalmente en algunos temas logramos ponernos al día respecto a lo que ocurre en otras materias de la esfera pública, fuera del Parlamento.
Como recordaba el Senador Girardi, más de 400 mil personas han firmado una petición animalista, posicionándola como la causa número uno de participación ciudadana.
Eso sucede porque hay un grupo de personas que se conmueven con un tema distinto. Y ese tipo de preocupaciones -de ahí la belleza de esto y de ahí también su dificultad- quiebran el eje Izquierda-Derecha, los ejes tradicionales de clivaje de la política en la toma de decisiones. Acá hay un tema que se podría tratar de asociar en general a una tendencia política, pero no es así. Es transversal.
Quiero terminar con un punto -espero que se entienda bien-: se habla de la dignidad animal y yo la comparto. Es lo que se está tratando de resguardar acá. Pero no me deja de sorprender que cuando nos preocupamos de esto -voy a votar favor y me preocupa el tema- pareciera que muchos de nosotros -para que no digan que me excluyo- pasamos por alto otro tipo de indignidades, como si nos hubiéramos acostumbrado a ellas.
Nos conmovemos con las indignidades que sufren los animales, pero en paralelo vemos lo que ocurre en varias ciudades del mundo en este minuto. No quiero hablar de Alepo, ni de Siria ni de los niños del Mediterráneo. Pero a veces parece que esas son noticias solamente por un rato.
Aun así, yo me alegro de que hoy estemos legislando sobre una materia que antes se veía tan ajena, que hace veinte años no era significativa en Chile. Porque, se decía: "el perro es mío y hago lo quiero con él". Esa era la conducta y la cultura que existía en nuestro país sobre el tema.
Seguramente fue difícil legislar. Por eso el proyecto fue a una Comisión Mixta, porque hay miradas distintas respecto de cuál debe ser el rol de la sociedad, del Estado y de las personas en esta materia.
Raya para la suma, yo me voy a quedar con la mitad del vaso lleno. Porque este proyecto podría ser infinitamente mejor o más ambicioso, pero tenemos una institucionalidad que mira todas las instancias, la cadena completa desde el punto de vista de la dignidad animal y de la tenencia responsable, de los criadores, de la venta, de la necesidad de esterilizar y de hacerse cargo, de los registros, del rol del Estado y de los recursos.
Por todo eso, señor Presidente, concurriré con mi voto favorable, y espero que tengamos un impacto cultural en la sociedad chilena. Me alegro de que, como Congreso, en una materia tan diferente, nos pongamos casi al nivel de lo que está ocurriendo con la ciudadanía, cuando muchas veces nos quedamos atrás.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Les insisto a los asistentes en las tribunas que no están permitidas las manifestaciones en la Sala.
Si quieren hacer algún gesto con la mano, háganlo, pero en silencio.
El señor GUILLIER.- Señor Presidente, en primer lugar, quiero destacar que el propósito del presente proyecto de ley es hacerse cargo de los cambios que ha experimentado la sociedad chilena, con una especial sensibilidad en temas que si bien existían antiguamente, no tenían un reconocimiento formal, por lo que no se traducían en acciones del Estado para elaborar normas que valoraran, apreciaran y protegieran ese estado de conciencia.
Me refiero a la creciente sensibilidad sobre materias como el medioambiente, la diversidad de formas de vida y de culturas, como asimismo, a nuestra particular relación con los animales en general, a los que se pretende proteger a todo evento: tanto en los casos de crueldad insana, como frente su uso en espectáculos públicos, cuyo propósito es obtener rentabilidad, lo cual muchas veces les provoca un daño.
El proyecto es bien práctico, porque crea un registro que obliga a quienes tienen animales a protegerlos como corresponde, y también sanciona y castiga a quienes los someten a algún tipo de sufrimiento o abandono.
De hecho, se propone regular la población canina. Se ha hablado de esterilización. Lo ideal es, más bien, que se les proporcionen recursos a los municipios para que logren entregar a los animales abandonados a familias o personas que estén dispuestas a protegerlos, para, de esa forma, crear una sensibilidad respecto a nuestra responsabilidad en la protección de todos los seres vivos.
Por esa misma razón, me parece que las sanciones penales y multas que se contemplan son necesarias, dada la naturaleza del maltrato y el abandono que sabemos que sufren los animales en nuestro país. La urgencia y la profundidad del problema explican la fuerza que deben tener las sanciones.
También es importante obligar a quienes tienen animales a su cargo (mascotas o animales de compañía) a hacerse responsables y evitar cualquier daño que estos pudieran producir a otras personas o a sus propiedades. Quien es dueño de un animal debe responsabilizarse por las acciones de este. Y no se debe castigar al animal por situaciones que son responsabilidad del propietario o de las personas que lo mantienen.
Considero que es un buen proyecto, porque plantea a la sociedad chilena la necesidad de tener un nuevo trato con los animales, porque parte estableciendo obligaciones claras, sanciones para quienes no cumplan, pero, sobre todo, porque genera una cultura de protección.
Echo de menos, sí, mayor claridad respecto del financiamiento de los municipios, especialmente en el caso de los más pobres, que tendrán que encargarse de la enorme cantidad de animales abandonados o maltratados y que deberán generar mecanismos para entregarlos a personas que estén dispuestas a ayudarlos a salir adelante y, en ningún caso, sacrificarlos por los argumentos que tradicionalmente se han dado en esta materia.
Este proyecto habla de un Chile nuevo, que tiene nuevas sensibilidades, en el que existe una gran preocupación sociocultural por el respeto a la seguridad de las personas, pero también de los animales.
En consecuencia, votamos con entusiasmo a favor de esta iniciativa.
El señor ESPINA.- Señor Presidente, en primer lugar, quisiera señalar que este articulado constituye en su conjunto un avance muy significativo respecto de la forma como en Chile se ha abordado la relación con los animales.
Yo he tenido animales en mi casa toda la vida. Tengo perros y gatos.
No obstante, me interesa destacar que el proyecto en debate, que constituye un gran avance y que votaré a favor, tiene un artículo que presenta un problema. Y me gustaría que el Presidente del Senado me dijera cómo lo vamos a resolver, porque no hay peor cosa que ustedes en las tribunas, que están entusiasmados -y les encuentro razón-, desconozcan...
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Le pido que se dirija a la Mesa, señor Senador.
El señor ESPINA.- De acuerdo, señor Presidente.
Voy a explicar por qué hay una disposición mal hecha. Pero a la Mesa le corresponde verla con el Gobierno. Ya hablé con la Senadora Goic y con el Senador Girardi para analizar la manera de arreglarla.
En la página 53 del boletín comparado figura el artículo 25, cuyo penúltimo inciso dice: "Los dueños de criaderos y los vendedores de mascotas o animales de compañía, de la especie canina y felina, deberán esterilizarlos antes de su entrega a cualquier título," -¡a cualquier título!-, salvo que se trate de otro criadero.
Es decir, es un gran negocio para los criaderos, porque entre ellos se pueden vender animales, sin necesidad de esterilizarlos. Pero, ¿qué ocurre si el día de mañana una familia quiere regalar una cría de su perro regalón, por ejemplo, a un hijo o a un nieto? ¿Saben lo que debería hacer? ¡Esterilizarla obligatoriamente! Es lo que señala la norma.
Ello significa que cualquiera que sea el perro que una persona decida regalar a un hijo o a un nieto, por muy bien cuidado que esté, debe esterilizarlo obligatoriamente. Porque el precepto en cuestión está mal redactado. Dice: "a cualquier título".
En la primera parte del inciso se habla de los dueños de criaderos y los vendedores. La ley en proyecto define qué es un criadero, pero no lo que se entiende por "vendedor". Y el Presidente del Senado sabe, porque es abogado, que un vendedor es cualquier persona que vende. Pero más adelante la norma dice: "a cualquier título". Por lo tanto, podría referirse también al que dona.
De esa manera, un muy buen proyecto, con un artículo de la naturaleza descrita, se echa a perder. Sin embargo, como quiero votarlo a favor, solo le pido al señor Presidente, por encontrarnos bajo un régimen presidencial, que hable con el Gobierno. Yo le agradezco al Senador Girardi por haberse dado cuenta de la situación que planteo, al igual que a la Senadora Goic, porque los proyectos hay que estudiarlos y no despachar normas que después no sirven.
Me gustaría saber si las organizaciones que protegen a los animales están de acuerdo en que cualquier perro que se quiera regalar o vender -principalmente, regalar- a un pariente, a un hijo, deba entregarse esterilizado.
Así, nunca va a poder regalarse ningún perro.
Me parece bien que existan campañas de esterilización; que se sancione con penas durísimas a quienes maltratan a un animal o a quienes lo abandonan; que se castigue duramente a quienes tienen animales para hacer verdaderos negociados, como los criaderos que hemos visto muchas veces en la televisión, donde se los mantiene enjaulados de la manera más brutal y cruel del mundo, situación que se debe corregir.
Pero aquí hay un artículo que presenta un problema y el deber de los legisladores es decir que está mal redactado.
Al respecto, no hay otra alternativa, porque considero que el proyecto de ley, en términos generales, avanza enormemente. Entonces, uno no puede votarlo en contra por un artículo; sería un profundo error. Por eso, me voy a pronunciar a favor. No obstante, he querido advertir sobre la disposición en comento y pedirle a usted, señor Presidente -no sé si los demás Senadores estarán de acuerdo-, que haga gestiones para que el Gobierno la corrija, porque, si no, estaremos estableciendo algo ajeno incluso a las intenciones de las personas que se hallan hoy día en las tribunas.
Hablé con algunas de ellas y, después de leerles la norma respectiva, les pregunté cómo va a ser normal o sensato que no exista la posibilidad de regalar un perro a otra persona, en cualquier circunstancia, si no está esterilizado.
O sea, cómo va a ser normal que a un hijo solo se le pueda regalar un perro esterilizado. Están bien todas las campañas de esterilización que sean necesarias, porque las calles de nuestro país se hallan inundadas de perros respecto de los que nadie se hace responsable. Eso ocurre permanentemente en las ciudades de mi Región, de La Araucanía: los perros están botados, muertos de hambre; comen restos de basura; se hallan en pésimas condiciones, a pesar de las campañas que con mucho esfuerzo hacen los municipios, los cuales carecen de recursos.
Por ello, pido que, respecto del referido inciso, usted, señor Presidente, como líder del Senado, converse el problema que he planteado con el Gobierno.
Como expresé anteriormente, ya hablé con la Senadora Goic y con el Senador Girardi sobre el particular y están de acuerdo en aprobar el proyecto, pero con la posterior corrección del Ejecutivo de la norma en cuestión, para evitar la dificultad de interpretación descrita.
Por último, quiero decir que nosotros estamos acostumbrados a hacer leyes sin financiamiento.
Es probable que las comunas de Las Condes, de Vitacura, de Lo Barnechea tengan muchos recursos para hacer campañas. Pero quiero saber si en las municipalidades de La Araucanía (Lumaco, Traiguén, Los Sauces, Purén, etcétera), que viven al tres y al cuatro y que no tienen ni un peso, van a disponer de recursos para llevar adelante tales campañas, porque aquí no se les entrega plata alguna.
Lo señalo, porque vamos a generar una enorme expectativa en la población, una vez más. Le diremos que va a haber campañas y sistemas de registro para velar por la inscripción de todos los perros. Y no podrán concretarse, no por culpa del proyecto, sino del Gobierno, al que le corresponde su financiamiento.
No estoy diciendo que la responsabilidad sea de nosotros los parlamentarios, porque no disponemos de la facultad de entregar recursos.
Tengo la impresión de que también el Gobierno debería comprometerse, o nosotros en la Ley de Presupuestos -se tratará en unos meses más-, a poner plata en esto, porque ¡pucha que es importante!
Claro, todos nos acordamos, recibimos aplausos, fantástico. Pero, después, en la discusión presupuestaria, cuando se dice: "Partida tanto, recursos para los municipios con el propósito de poder realizar las campañas que dicen relación con el proyecto de ley denominado "tenencia responsable de mascotas"" -sé que los recursos son escasos, pero deben sacarse de algún lado si son razonables-, ahí todos miran para el techo y no hay plata.
Y no estoy culpando al Senado, porque como esto se transmite y la gente lo está viendo aquí en la Sala, es importante dejar en claro que nosotros carecemos de atribuciones económicas; no podemos disponer la entrega de recursos. Pero sí tenemos derecho a exigir que los proyectos sean financiados, para que no se engañe a la gente.
En conclusión, este proyecto de verdad significa un avance gigantesco (me di la paciencia de leerlo en detalle)...
... y creo que va a provocar un cambio cultural, porque a los animales hay que tratarlos como corresponde y no maltratarlos. Pero tiene una pifia enorme en el artículo que señalé, por lo que espero que el Presidente del Senado logre su corrección, de tal manera que estas normas salgan como todos queremos.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Señor Senador, recojo su inquietud y la haré presente.
Sin embargo, creo que hay que leer bien el proyecto de ley. No he tenido tiempo suficiente para hacerlo. Estaba revisando primero si teníamos la facultad reglamentaria para precisar la norma. Me da la impresión de que no. Estamos bastante limitados al respecto.
Pero, a su vez, me parece que el penúltimo inciso del artículo 25 señalado por usted se refiere fundamentalmente a los criaderos. La idea es que si uno les compra un perro o un gato, deben entregarlo esterilizado, con lo cual no podría tener crías.
De todas maneras, hay que revisar bien el mencionado inciso, para ver si acaso es factible precisarlo. No es posible hacerlo por la vía legislativa, porque el proyecto no puede volver a Comisión Mixta.
Yo le voy a representar el problema al Ejecutivo, a efectos de que se aclare la inquietud planteada aquí por algunos señores Senadores.
Por otro lado, pido autorización a la Sala para abrir la votación.
La señora VON BAER.- Señor Presidente, concuerdo en que este proyecto de ley significa un tremendo avance. Tengo claro que se ha hecho un enorme esfuerzo por sacarlo adelante y, también, que se ha producido una discusión muy profunda en el Congreso y en la sociedad.
Si uno lo revisa, advierte que se ha realizado un trabajo muy importante para entregar distintas definiciones, como qué se entiende por "perro callejero", por "perro comunitario", por "animal perdido", etcétera. Se nota ahí una labor muy relevante.
Por eso, quiero hacer primero un punto que, a mi juicio, es muy muy positivo: el rol que se le entrega a la sociedad civil. Aquí no se está diciendo que el Estado tiene que efectuar la tarea de esterilización o disponer de lugares de cuidado para los perros abandonados, sino que puede hacerlo la sociedad civil y el que financia es el Estado. Me parece que eso va exactamente en la línea en la que debemos avanzar. En la ciudad de Valdivia, por ejemplo, tenemos una incipiente organización que quiere llevar adelante este tipo de iniciativas. ¿Y qué le falta? El financiamiento.
Por lo tanto, creo que eso va en la dirección correcta, porque personas que realmente quieran a los animales van a poner en práctica esta idea y, como no tendrán recursos, será el Estado el que los ponga.
Pero aquí se nos presenta el primer problema. Está bien la línea que plantea el proyecto. Sin embargo, el financiamiento no está. Se dice que los municipios "podrán financiar", pero, si no son municipios grandes, sino más bien pequeños o de regiones, no van a disponer de los recursos necesarios.
Por consiguiente, que el Gobierno no haya puesto el financiamiento sobre la mesa es un punto que hay que señalar. La propuesta suena bien, va en la línea correcta, pero los fondos no están. Cuando mañana las organizaciones de la sociedad civil vayan a pedirlos, no los van a encontrar.
El segundo se refiere al artículo a que hizo mención el Senador Espina.
Efectivamente, la disposición establece que los dueños de criaderos y vendedores de mascotas tendrán que entregar a los animales esterilizados.
Lo conversaba recién con una de las representantes de las organizaciones involucradas, y creo que debemos tener claro lo que estamos legislando.
Hay una visión según la cual ningún animal podrá ser comprado o regalado sin que esté esterilizado. Esa es una línea. O sea, ningún perro o gato que no esté en un criadero inscrito podrá tener crías.
Eso es lo que finalmente se está buscando: que ningún perro o gato que se halle en una casa privada tenga crías, que todos los perros estén esterilizados...
Sí, lo saben ustedes, pero es importante que también los Senadores entiendan lo que aquí estamos votando, porque después tendremos que llegar a nuestras regiones y explicar por qué, si yo regalo un perro a mi hija, ese perro no podrá tener crías en la casa: porque estará esterilizado. Es lo que dice el artículo, a menos que lo redactemos de una manera distinta.
Tercer punto, señor Presidente.
Esto también suena muy bien, pero no queda claro quién va a fiscalizar. Se le da un rol tremendamente importante a los municipios. Se establece que van a tener disponibilidad presupuestaria -ya lo decía- a través de fondos concursables "a los cuales podrán postular personas jurídicas sin fines de lucro, cuyo objetivo principal sea la protección de los animales y la promoción y tenencia responsable de mascotas".
Sin embargo, no hay plata para esos fondos. Hay que tenerlo claro. Se señala que quizás se entreguen en la Ley de Presupuestos.
Y luego, en el artículo...
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Les pido, por favor, que no intervengan desde las tribunas. Si no, tendré que hacer desalojar a la persona que lo haga.
Es lo que establece el Reglamento.
La señora VON BAER.- Señor Presidente, la pregunta es, si los recursos están, por qué el Gobierno no los puso en el proyecto. Porque el Gobierno no quiso ponerle plata al proyecto y debiera habérselos puesto.
Entonces, tratemos de entendernos bien.
De verdad, considero que sería muy bueno que las platas estuvieran y llegaran a los municipios. Pero en esta iniciativa no están. Y, si nosotros no lo decimos, después nos van a preguntar dónde están. ¡Y no están!
Cuarto punto, señor Presidente.
Aquí se habla de un registro. Y debemos tener claro que todos los animales en Chile deberán estar en él.
Según me explicaron, ese registro dice relación con el chip que se le pone a un animal. Esto se encuentra financiado hoy, en algunos municipios del país, por un programa específico para mascotas, pero no en todos, solo en algunos. Y aquí se les entrega una obligación a todos ellos. El artículo 10 (página 20 del comparado) señala que "Corresponderá a las municipalidades velar" -no dice "podrán", sino "velar"- "por el cumplimiento de lo señalado en los incisos segundo y tercero precedentes", referidos a la identificación, que "deberá hacerse a través de un sistema único, utilizando un dispositivo permanente o indeleble". Y luego dispone que para tales efectos el Ministerio del Interior deberá proporcionarles una plataforma. Sin embargo, no se aclara qué pasará cuando un municipio no se halle en el programa de entrega de chips para perros y gatos.
Entiendo que la plataforma ya está funcionando, así que ese aspecto ya estaría solucionado, pero la implementación del chip como parte del sistema único que se plantea solo podrá exigirse a los municipios que no estén recibiendo el financiamiento respectivo y a los cuales el Gobierno les entregue los fondos necesarios, fondos que hoy día no existen en todas las comunas del país.
¿Cómo se podría solucionar aquello, señor Presidente? De una manera bastante fácil, pero que no está contemplada en el proyecto de ley, que revisé hasta su último artículo transitorio.
Ya lo hicimos, señor Presidente, en otra iniciativa, que establece un sistema escalonado. Allí se señala que los municipios "deberán velar" cuando tengan el programa dispuesto por el Ministerio del Interior. Mientras ello no ocurra, no pueden ser responsables. Y habrá algunos que no van a contar con fondos para hacerse cargo del asunto.
No significa que no se haga, sino que las municipalidades pasarán a ser responsables desde el minuto en que el referido programa (que hoy día existe -ha sido impulsado por la Presidenta Bachelet-, que ya está operando en algunos lugares y se encuentra funcionando bien) avance a lo largo del país.
Esto se puede poner en un último artículo transitorio que diga que el municipio será responsable de la tarea que se le impone en el artículo 10 cuando el programa para mascotas, financiado por el Ministerio del Interior, haya llegado a la respectiva comuna.
Dicha iniciativa se está implementando en los municipios más grandes de las regiones. No opera en todos.
Por lo tanto, el financiamiento para esto va a ser complejo. El problema, al final, es que el sistema no va a funcionar: ante la falta de financiamiento, aquellos no van a cumplir con lo que se les pide.
Resumiendo, señor Presidente, respecto al artículo relativo a la esterilización, creo que es un tema de visión. Yo entendí el planteamiento que se me hizo. Lo considero un cambio cultural gigantesco, no necesariamente malo, que va en la dirección correcta. Ahora, hay que explicarle a la ciudadanía lo que significa y es importante entenderlo: que uno nunca más podrá comprar un perro apto para tener crías en la casa.
Me explicaron que aquello tenía que ver con el comercio ilegal. Y lo entiendo, pero me parece que debemos tener claro lo que estamos diciendo.
¿Me da otro minuto, señor Presidente?
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Treinta segundos, señora Senadora.
La señora VON BAER.- Señor Presidente, yo sé que siempre se hacen caricaturas, que uno cree escuchar lo que quizás no está escuchando.
Los planteamientos que he hecho hoy día en la tarde surgen porque me importa que el proyecto de ley funcione. Se pueden tener visiones distintas, pero pienso que el respeto es siempre lo primero que debe primar en una democracia.
Una es que el artículo mencionado por el Senador Espina no me parece necesariamente equivocado, pero debemos entender lo que establece, porque después vamos a tener que defender en nuestros respectivos territorios el voto que hemos emitido, y por lo tanto deberemos explicarle a la ciudadanía lo que aquello significa, esto es, que si yo le regalo un perro a mi hija, ese perro debe estar esterilizado. ¡Debe estar esterilizado!
Eso es lo que señala el proyecto.
Yo no digo que sea malo, sino que debemos tener claro qué estamos aprobando.
Y la segunda cosa que dije se relaciona con los municipios. Ahí veo un problema mayor, porque no podemos hacerlos responsables si no cuentan con financiamiento. Sí se puede hacer escalonado.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- ¡Por favor, silencio!
¡Les pido respeto hacia la Sala!
Voy a tener que desalojar de las tribunas a quienes no acaten el Reglamento.
A continuación, tiene la palabra el Senador señor Larraín.
El señor LARRAÍN.- Señor Presidente, entiendo la enorme inquietud de quienes vienen batallando desde hace largos años por una buena normativa que ponga a los animales en el lugar de respeto que merecen.
Pienso que con esta legislación se da un paso muy significativo, que a mi parecer todos compartimos.
Pero también les digo, particularmente a los que están empujando esta iniciativa con mucho entusiasmo y, con razón, con mucha paciencia -son demasiados los años que llevan tratando de que salga una normativa adecuada-, que pueden advertir en el debate que nuestra responsabilidad es hacer las cosas bien.
Por eso que, antes de votar, he querido que nosotros podamos hacer presentes algunas inquietudes a quienes se hallan detrás de este proyecto a fin de que puedan esclarecerlas para la historia fidedigna de la ley y ver si con eso las preguntas formuladas tienen respuesta. Porque, una vez que comienza la votación, ya no hay posibilidad de diálogo entre nosotros.
Probablemente muchos no lo conocen, y por eso necesito y quiero despejar algunas interrogantes.
La primera se refiere a un tema que no se ha mencionado.
El señor Presidente y muchos otros Senadores representamos a regiones agrícolas. En particular, en mi zona un porcentaje muy alto de la población vive en sectores rurales.
Por consiguiente, me pregunto qué va a ocurrir allí.
Por ejemplo, el inciso final del artículo 10 del proyecto señala: "Será obligación del responsable de una mascota o animal de compañía mantenerlo en su domicilio, residencia o en el lugar que destine para su cuidado, el que deberá cumplir en todo momento con las condiciones de higiene y seguridad que fije un reglamento dictado a través del Ministerio de Salud, que deberá sujetarse a las disposiciones pertinentes del Código Sanitario".
¿Qué va a pasar en el campo? Son miles las personas que tienen animales y conviven con ellos, pues forman parte de su hábitat, pero estos no necesariamente se mantienen de manera fija en un lugar.
¿Cómo les vamos a explicar que podrían tener dificultades de carácter legal si no circunscriben a sus animales (perros y gatos) a una zona determinada, sabiendo que en el campo no existe capacidad para hacerlo?
Por desgracia, he sufrido la pérdida de perros de mi propiedad en mi casa de Linares, que está a orillas de camino. A pesar de que el acceso se encuentra lo más cerrado posible, igual salen y son atropellados. Y para uno significa una pérdida muy grande, pues quiere a sus animales y los cuida.
Entonces, ¿cómo lo hacemos para enfrentar este tema en el campo?
Es lo que considero importante...
Perdón. Estoy hablando de tener un perro; no de su reproducción. Ya voy a referirme a esto último.
Yo respeto a todos. Lo único que pido es que nos dejen trabajar. Represento a una región que tiene problemas...
Señor Presidente, no es posible hablar cuando a uno lo interrumpen a gritos.
¡No pretendo ser dueño de la verdad, pero tengo derecho a expresar mi opinión!
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Permítame, señor Senador.
A las personas en tribunas les digo que entiendo su intención de presenciar el debate. Pero ustedes están para escuchar la discusión entre los señores Senadores y deben respetar al orador que hace uso de la palabra a fin de que luego se proceda a la votación.
Sus interrupciones van a provocar que yo deba ordenar el desalojo de las tribunas.
Les advierto que tendrán que abandonar el recinto si no se comprometen a comportarse como se debe.
Estamos a punto de terminar la discusión, así que les pido por favor que no me obliguen a aplicar el Reglamento.
El señor LARRAÍN.- Pido que me repongan el tiempo perdido, señor Presidente.
En el punto explicitado hay un tema que no tengo claro y por eso les pido a los Senadores que han estudiado esta materia que lo diluciden.
El otro, que ya plantearon los Senadores señor Espina, señora Von Baer y quizás muchos otros, se refiere al penúltimo inciso del artículo 25 de la iniciativa, cuya redacción, efectivamente, es contradictoria.
Señala: "Los dueños de criaderos y los vendedores de mascotas o animales de compañía, de la especie canina y felina, deberán esterilizarlos antes de su entrega a cualquier título".
"Entrega a cualquier título" puede implicar una donación para la adopción de un perro. Pero los vendedores no hacen eso. Los vendedores venden. Entonces, cuando se preceptúa que un vendedor o un dueño de un criadero entregue un animal "a cualquier título", ello no solo se circunscribe al acto de compraventa.
Hay un problema jurídico en la redacción, porque se amplía a la entrega "a cualquier título". Y esto conlleva, creo yo -y lo pregunto- un eventual problema constitucional, ya que se está restringiendo la libertad para emprender una actividad económica, así como el derecho de propiedad que se tiene sobre un perro u otro animal determinado.
Por lo tanto, me gustaría saber cómo vamos a enfrentar estos temas, porque lo peor...
Es precisamente lo que estoy tratando de decir.
Hay personas que venden perros, y a ellas se les aplicarán estas normas. Pero a quienes no los venden, sino que los dan en adopción, les van a aplicar las mismas reglas. Porque se habla de "su entrega a cualquier título" y, en consecuencia, todo lo que constituya el traspaso de un animal (perro o gato) implica que este deberá estar esterilizado.
A mi parecer, eso no queda claro en la disposición, es contradictorio y levanta cuestiones de constitucionalidad.
De ahí que me gustaría saber si ambas dificultades (la rural y la constitucional) han sido evaluadas por los autores de la iniciativa.
El señor LETELIER.- Señor Presidente, estimados colegas, apoyo el informe de la Comisión Mixta y lo voy a votar a favor.
Considero que se trata de un tremendo avance respecto de lo que tenemos.
A mi juicio, se establecen parámetros de tenencia responsable, pues hoy no existe en nuestro pensamiento que el dueño de una mascota deba cuidarla, identificarla.
Me parece muy bien que el municipio tenga la responsabilidad de dictar una ordenanza sobre la materia.
Yo, en lo que es su espíritu, apoyo plenamente la normativa. Pero no puedo desconocer, porque represento a una zona rural, la existencia de situaciones que ella no abarca. Incluso creo que es contradictoria, aunque entiendo que es algo típico de una legislación que avanza y da un tremendo paso. Lo mismo ocurre con los seres humanos, que primero aprendemos a caminar y luego damos otros pasos en nuestro desarrollo.
Por ende, pienso que hay que apoyar esta iniciativa.
Pero es cierto que en zonas rurales no todas las casas tienen rejas o cercos y que sus dueños igual poseen un animal, sea un gato, sea un perro, sea un cordero. Existen formas de crianza distintas dependiendo del territorio en que se vive.
Por eso, quizás tendremos que revisar ciertas normas para que las ordenanzas atribuyan responsabilidades distintas según se trate de un área urbana o de una rural.
Tenemos un problema real muy propio de la convivencia de las especies, porque el principal depredador del huemul en nuestro país no es el puma, sino los perros salvajes.
Hay una norma que no se revisó, relacionada con cómo se aborda lo relativo a los perros abandonados que se transforman en jaurías o animales asilvestrados. Es un tema más complejo.
Solo quiero decir que hay un vacío que debemos llenar, que no sé cómo se va a resolver, pues muchas veces estos animales abandonados en los campos, de forma tremendamente irresponsable por gente de la ciudad, en general, después generan problemas a quienes tienen corderos en zonas rurales.
Entiendo que quienes nos acompañan en las tribunas comparten que estamos frente a un fenómeno que no debiera existir. Y cuando dicen: "queremos que se esterilice; que existan programas estatales; que los municipios apoyen", están defendiendo que no ocurra lo que señalé en el futuro.
Por eso, tenemos que respaldarlo.
Vamos a tener un problema de transición. Eso es evidente. No lo neguemos: hay comunas con más recursos, y otras con menos. Hay comunas en que hay más conciencia, y otras en que hay menos.
Pero como esto es un hito tremendamente importante en un proceso de cambio cultural, en que se va a modificar la mentalidad, yo definitivamente voy a votar a favor.
Entendemos que en la aplicación práctica de la ley habrá dificultades. No nos cerremos a ello. Aquí muchos piensan en un solo tipo de animal, y a ello se han referido. Se han concentrado en los perros -algunos, en los gatos-; pero en otros lados se habla de que la crianza de caballos no se hace de manera responsable. Hay otras situaciones.
Con todo, sé que se realiza un avance tremendamente importante. Y debemos aplaudir el esfuerzo de todas las organizaciones animalistas.
Hay que buscar la forma de revisar en el tiempo esos otros problemas.
Quiero decir una última cosa: he conversado con campesinos de Marchigüe, de La Estrella, de Pumanque, quienes tienen la inquietud acerca de qué pasará con los animales, en particular con los perros abandonados, que atacan especialmente a las pequeñas crías de corderos. Imagino que esto también pasa en otras regiones.
Repito: existe un vacío en la iniciativa. Entendemos que ese no fue su objetivo. Espero que en otro debate podamos abordar esa externalidad -si me da un minuto, señor Presidente-, que no es la idea matriz de este proyecto, pero que existe.
Veo que el Senador Pizarro pide la palabra...
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- No hay interrupciones, Su Señoría.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Girardi, que quería contestar las preguntas.
Después el Senador señor Pizarro.
El señor PIZARRO.- Punto de Reglamento, señor Presidente.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Entonces, tiene la palabra el Honorable señor Pizarro para un asunto reglamentario.
El señor PIZARRO.- Señor Presidente, hemos pedido varias veces abrir la votación.
Además, queremos pedir formalmente a la Mesa que suspenda el debate mientras no se den garantías a todos los Senadores para expresarse.
Es lo más razonable, porque, si no, vamos a seguir de peor en peor mientras más problemas surjan desde las tribunas.
Hay muchos colegas que incluso pueden no votar, que sería lo peor que nos podría pasar.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Su Señoría, agradezco su intervención.
Se lo he reiterado personalmente a las tribunas, y he tenido la paciencia de mantenerlos ahí.
Sin embargo -lo digo con toda franqueza-, la próxima vez que haya una manifestación suspenderé la sesión, como me lo están pidiendo; haré desocupar las tribunas, y continuaremos el debate sin la presencia del público.
Por lo tanto, pido a quienes se encuentran en las tribunas que mantengan el orden que corresponde, a lo cual, además, están obligados.
Señores Senadores, voy a hacer otro planteamiento.
Se han formulado tres preguntas. Daré la palabra a los Senadores señores Girardi y Chahuán, que han intervenido, para que las respondan. Y, luego, plantearé a la Sala cómo podemos despachar esta iniciativa, por el alto quorum que requiere. No podemos fracasar en la votación, porque sería como si todo lo discutido quedara en una página en blanco en este proyecto.
Entonces, primero, solicito mantener el orden.
Segundo, tiene la palabra el Honorable señor Girardi.
El señor GIRARDI.- Señor Presidente, efectivamente el texto propuesto consagra, a través de los reglamentos, una diferenciación respecto de que quien desee tener un animal doméstico deberá mantener una situación adecuada.
Es evidente que, si se vive en una zona urbana, no es razonable dejar abandonado a un animal en la calle, como ocurre normalmente. También resulta evidente que, cuando se trata de un territorio rural, la dimensión es distinta. Ello está establecido, y se va a regular vía reglamentaria.
Nunca hemos pensado siquiera en que un perro urbano estará sujeto a las mismas normas que uno doméstico en la zona rural, aun cuando se podría decir que los perros también son territoriales y conviven allí.
En ambos casos, cuando se habla de jaurías, estas tienen el mismo origen: perros abandonados. ¿Quién es el responsable de las jaurías? No el perro, sino quien lo botó, porque para sobrevivir se tuvo que asilvestrar.
Por eso que las políticas de esterilización van en ese doble sentido: no solamente regular a los perros vagos, sino también intentar disminuir la población de animales asilvestrados.
No queremos que la matanza de perros vagos -incluidos los asilvestrados- sea el mecanismo que regule esa población, sino uno más civilizado.
Hay un segundo planteamiento.
Cuando elaboramos este cuerpo legal -está en la historia fidedigna de la ley-, junto con los Senadores señora Goic, señores Rossi y Chahuán y la señora Van Rysselberghe, el entonces Ministro Rodrigo Hinzpeter planteó una indicación sustitutiva en su momento que nosotros compartimos.
Por tal razón, quiero valorar el inmenso aporte que él hizo a este proyecto. Fue el primer Ministro que de verdad acogió esta necesidad; que estableció una Comisión; que creó un equipo; que le dio un estatus relevante en el sentido de que hubiera una institucionalidad surgida desde el Ministerio del Interior para que tuviera más fuerza.
Aquello hay que reconocerlo.
Fue uno de los Secretarios de Estado que más interés mostró en esto. Y gran parte de las normas de esta iniciativa provienen de esa propuesta.
En cuanto a que tanto los dueños de criaderos como los vendedores tendrán que entregar un perro esterilizado, debo manifestar que siempre se pensó (está en la historia fidedigna de la ley) que así fuera.
Queríamos, de cierta manera, regular un comercio ilegal, totalmente clandestino, de venta de animales, y no a la persona que tiene un perrito y se lo regala a su hija.
Tal vez a eso se apuntaba con lo relativo a los vendedores.
Pero si queremos evitar la eutanasia, el asesinato de estos animales, debe haber mecanismos de control de la población canina; y el único conocido, el único eficiente, es la esterilización. Aquí no se viola ningún precepto constitucional, porque al dueño del criadero no se le está impidiendo hacer el negocio, vender un perro, solo se le dice: "Usted lo puede vender, pero esterilizado".
Se trata -reitero- de impedir el comercio ilegal, clandestino, de animales con un fin económico. Nunca se pensó en que esto afectaría a otras personas.
De todas maneras, lo que queremos es que se abra en Chile una puerta grande a la adopción.
En otros países existe la adopción como una práctica importante, masiva. Muchas personas la utilizan como instrumento para conseguir una mascota. Y en Chile esto sucede cada vez más.
Con todo, para aprobar este proyecto, para alcanzar el apoyo más transversal posible, nosotros no tenemos ningún problema en revisar y perfeccionar el artículo referido para darle mayor claridad. ¡No tenemos problema!
Queremos sacar adelante la iniciativa en análisis, por la importancia que reviste, por su dimensión ciudadana, por el reconocimiento que otorga a estos seres vivos, a los cuales se les entrega un estatus de dignidad, de valoración, del que han carecido en el pasado.
Siempre recuerdo que Stefano Mancuso, científico de connotación internacional, señaló que nosotros hemos desconocido el mundo que nos rodea a tal punto que las plantas, que representan el 95 por ciento de la biomasa del planeta, ni siquiera estuvieron en el arca de Noé. Hay que reponerlas ahí porque tienen dignidad, porque son seres vivos. Como dice Mancuso, las plantas poseen sentimientos, pensamientos, emociones.
Señor Presidente, lo relevante es que queremos aprobar este proyecto y también estamos dispuestos a hablar con el Ejecutivo para que se clarifique el punto que se ha planteado. No nos anima ningún tipo de controversia y deseamos despachar la mejor iniciativa posible, a fin de asegurar la convivencia de la sociedad chilena con los animales.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Tiene la palabra el Senador señor Chahuán. Sea breve y conciso.
El señor CHAHUÁN.- Señor Presidente, hago mía toda la intervención del colega Girardi.
Pero se planteó una segunda pregunta -la formuló el Honorable señor García-, que dice relación con los funcionarios con que deberán contar los municipios a efectos de hacerse cargo de la protección animal.
Hago presente que esa materia se analizó en la Comisión Mixta: se realizará una transferencia de la SUBDERE a las municipalidades. Básicamente, estas deberán solicitar la designación de un representante. Ello nos permitirá generar una política pública en cada una de las comunas.
Respecto del otro tema debatido: insisto en que son las mascotas (de especie canina y felina) provenientes de locales de venta y crianza las que deberán ser esterilizadas antes de su entrega.
Una persona en su casa efectivamente puede reproducir un perro. Eso es parte del espíritu de la ley. Lo que pretende el proyecto, en definitiva, es evitar las fábricas de perros que operan en algunas casas, pues ello al final se transforma en un comercio ilegal.
A mí me resulta claro el texto y, además, es parte de la historia fidedigna de la ley. Dicho asunto se conversó en la Comisión Mixta y se ha precisado en la Sala. Ahora, si hubiera alguna dificultad en la redacción, podríamos corregirla.
El espíritu de esta futura normativa es el que acabo de explicar y así quedó reflejado en la historia del establecimiento de la ley.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Hago presente a la Sala que, a objeto de viabilizar la iniciativa y asegurar el quorum que requiere la aprobación de esta propuesta legislativa, dejaremos la votación del informe de la Comisión Mixta para la sesión de mañana, en primer lugar.
No es aconsejable votar ahora: si lo hacemos, perderemos el proyecto. Pido que se entienda la situación.
Ello no genera problema. Al contrario, procedo como he indicado precisamente para asegurarme de que se apruebe la iniciativa.
Haremos la votación mañana.
Además, tomo el encargo que me ha hecho la Sala de plantearle al Ejecutivo que se formule una aclaración sobre el artículo 25 en los términos en que aquí se ha señalado. La idea es que se entienda bien que dicha norma apunta al comercio ilegal.
Se verá la posibilidad de otra redacción, porque efectivamente creo que la interpretación de la disposición propuesta da para muchos sentidos.
Por lo tanto, el proyecto queda para ser votado en la sesión de mañana. Es un aplazamiento de la votación.
Tiene la palabra el Senador señor Larraín. ¿Sobre un aspecto reglamentario?
Respecto de lo que usted está planteando, quiero transmitir que nuestro ánimo es aprobar esta iniciativa. Pero, por la responsabilidad que tenemos de hacer las leyes bien, creo muy importante esclarecer los dos temas indicados.
El Senador Girardi aclaró que esto está pensado más bien en una dimensión urbana; que se debe asumir una precisión distinta para lo rural.
¡Pero ello no se desprende del proyecto! Pienso que se requiere una clarificación en el texto.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Pediré que se aclaren las dos cosas.
El señor LARRAÍN.- Y el segundo asunto implica, desde un punto de vista jurídico, una contradicción en el artículo 25, cuyo tenor literal no se compadece con lo dicho en la Sala.
Quienes han estado trabajando en la Comisión Mixta tienen claro que se abren distintas posibilidades. El Senador Chahuán recién dijo que alguien que tenga en su casa una familia de perros, un macho y una hembra, podrá reproducirlos. No pareciera que la norma propuesta apuntara al comercio ilegal en este caso.
¡Pero ello no se desprende de la redacción del artículo 25!
Por eso, señor Presidente, le pido que plantee esos dos temas centrales al Ejecutivo para que los corrija, probablemente a través de un veto, y así se eviten dificultades en la aplicación de la ley, todo lo cual importa para buena parte de la población.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Les solicito a Sus Señorías que sean precisos en sus peticiones reglamentarias. Yo no puedo seguir ya la discusión de esta materia.
La señora BON VAER.- Señor Presidente, solo quiero adicionar otro punto: ojalá el Gobierno pudiera incorporar también una disposición transitoria para el tema de los municipios.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Vamos a ver si acaso existe esa capacidad, pero no creo.
¡Empezamos pidiendo una interpretación del artículo 25 y terminamos sugiriendo prácticamente la revisión de toda la ley!
Les pido a los asistentes a las tribunas, por favor, que guarden silencio.
El señor GARCÍA.- Señor Presidente, mi planteamiento va en el mismo sentido que ha señalado la Senadora Von Baer.
Solicito que el Ejecutivo entregue claridad sobre los recursos que se consignan en el informe financiero relativos a la contratación de 345 funcionarios (uno por municipalidad) para administrar y fiscalizar las normas de este proyecto, que, como bien ha dicho el Senador Hernán Larraín, todos queremos votar a favor.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Hago presente que yo no puedo ir más allá de lo que corresponde. Claramente, no puedo pedir lo que se ha requerido en las dos consultas finales. ¡No corresponde!
Voy a solicitar al Gobierno, primero, la interpretación del artículo 25 a objeto de clarificarlo y, segundo, que precise la tenencia de animales entre lo urbano y lo rural, de tal manera que no haya dificultades en la aplicación de la ley.
Esos serán los dos requerimientos que formularé. Y lo haré mañana a primera hora.
En la sesión de las 4 de la tarde -los asistentes en las tribunas están invitados si quieren venir- vamos a votar el informe de la Comisión Mixta. Están los votos necesarios porque todos los sectores ya han manifestado su respaldo. Por lo tanto, mañana se resuelve y se despacha el proyecto. --Queda pendiente la votación del informe de la Comisión Mixta.

References: artículo 6
 artículo 30
 artículo 33
in fine
 artículo 291
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 artículo 25
 artículo 25
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 artículo 10
 artículo 10
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 artículo 25
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