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Timestamp: 2020-02-26 08:57:07+00:00

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Doctor Shoper / Guía para comprar un televisor
Aunque los precios bajan y las calidades suben, comprar un televisor todavía es una inversión considerable y, por lo tanto, merece la pena hacer una serie de reflexiones antes de elegir el modelo definitivo. En este artículo se detallan algunas de las principales cuestiones que se deben valorar y que, en ocasiones, no por obvias son menos importantes.
Debe adaptarse a las dimensiones del hogar. En ocasiones, se da prioridad al tamaño de la pantalla, con la idea de que supondrá una mejor experiencia de ocio y, sin embargo, una vez en casa, se comprueba que no hay sitio donde instalar el televisor porque sus medidas son exageradas para el espacio disponible en el salón. Hay que saber dimensionar el aparato para que ocupe un lugar preferente sin afear el aspecto de la estancia.
Tiene que haber suficiente distancia de visionado. Un tamaño grande de pantalla se ve mal de cerca, como ocurre con los cuadros en los museos. Las grandes superficies exigen buenas perspectivas y, por lo tanto, distancia suficiente entre el televisor y el espectador. En general, se considera que hay una correlación de dos a dos metros y medio para pantallas de entre 30 y 40 pulgadas de diagonal. Conviene recordar que la dimensión de la pantalla se mide por las pulgadas -2,54 centímetros- que tiene la diagonal que va desde el extremo superior izquierdo al inferior derecho.
No debe pesar demasiado. Parece una obviedad, pero no lo es, ya que los aparatos muy grandes son casi inamovibles. Su peso debe ser ponderado o no se podrá mover del sitio una vez colocado. Tal vez, un gran televisor suponga una gran experiencia, pero si no se puede sacar a la terraza las noches de verano o llevarlo al dormitorio, a algunos usuarios les servirá de poco.
Entender qué es la resolución. La resolución es muy importante y, en cierto modo, divide a los televisores en diferentes ligas. Figuran los HD Ready y los Full HD, que tienen mayor cuota de mercado. Full HD corresponde a la resolución de 1.920 píxeles por 1.080 píxeles y HD Ready, a 1.280 por 720 píxeles. Los píxeles son el número de cuadrados en que se puede dividir la pantalla. Cuantos más haya, mayor será la resolución. Estos datos se refieren a los cuadrados de ancho por los cuadrados de alto en los cuales se puede dividir la pantalla.
Saber que la resolución no lo es todo. Aunque no cabe duda de su importancia, no es posible basarse solo en la resolución para comprar un televisor. Una gran resolución sirve de poco si el aparato no da un buen contraste, se ve mal de día o no se sintonizan canales en alta resolución en la TDT. Hay que tener en cuenta que con la resolución sube el precio. Si se opta por resoluciones bajas, sobre todo HD Ready, se puede conseguir un precio asequible, pero con el tiempo quizá sea necesario cambiar de aparato. Si se decanta por un televisor en alta resolución y no se está en una zona donde se sintonicen canales en HD, no se aprovechará de manera óptima.
¿Para qué se usará? Cada día más personas utilizan el televisor para ver DVD o jugar a videojuegos y menos para ver la programación televisiva. Si se está en este grupo, una buena resolución nunca está de más porque se aprovechará bien. Si solo se quiere para ver los canales de televisión, la resolución pierde importancia frente a otros factores. En cambio, sí es importante que el sintonizador interno del aparato sea bueno y potente para captar bien la señal de la antena.
Ha de tener un control remoto comprensible. Los televisores actuales tienen multitud de funciones automáticas que pueden ser fáciles de comprender para un iniciado en la tecnología, pero no para una persona mayor. Son preferibles mandos simples y claros con los que entenderse, si se pertenece a este segundo grupo o hay familiares mayores en casa.
Conectividad amplia y actualizada. Hay que fijarse bien en las conexiones del televisor. Hoy en día se impone la conexión multimedia HDMI para conectar lectores de discos ópticos, cámaras de vídeo e, incluso, tabletas y algunas computadoras. También es muy interesante que tenga uno o varios puertos USB y una salida de audio por clavija "minijack". Apple, por su parte, ha impulsado una variante del conector único Light Peack creado por Intel, llamada Thunderbolt y que puede imponer en el futuro para sus dispositivos, sobre todo el iPod y el iPad.
Lectura de archivos de dispositivos informáticos. Algunos televisores disponen de puertos USB, pero solo leen memorias flash y no son capaces de entenderse con sistemas más complejos como iPod, tabletas u ordenadores portátiles. Si se quiere un aparato que se pueda emplear en el futuro, debe procesar archivos de los principales sistemas operativos complejos, ya que pronto serán numerosos los servicios de descarga de películas y series, y donde mejor se verán es en un televisor.
Asequible al bolsillo. Algunas personas piden un préstamo para comprar un televisor muy caro, al que luego sacarán un partido relativo. No merece la pena gastar $3.000 en un aparato con retroiluminación LED y luego pasar apuros. Tanto más cuando es una tecnología muy cara y en sus inicios comerciales, que en el futuro permitirá diseñar aparatos mejores y más baratos.
Lo cierto es que no todos los televisores son ideales para cada tipo de usuario. Y aquí el “compra lo último y más completo” no es tampoco la solución. Conocer qué ofrece cada tecnología, cada modelo del mercado es importante para realizar una compra acertada. La finalidad es disfrutar sin preocuparse por nada más y sobre todo sabiendo que la inversión fue la correcta para nuestras necesidades.
De forma masiva y a un precio que no sea prohibitivo para la mayoría de usuarios (exacto, nos referimos a pantallas OLED), estas son las tres tecnologías usadas para la fabricación de televisores: LCD, LED y Plasma.
Antes de decidir qué tipo de pantalla nos conviene más veamos las características de cada una de ellas.
Algo que es importante saber para evitar que por desconocimiento elijamos mal.
Un panel Plasma está formado por dos cristales en cuyo interior se encuentran un número de celdas que contienen una mezcla de gases nobles (neón y xenón). Gracias a la corriente eléctrica se convierten plasma y comienzan a generar luz.
Conociendo el funcionamiento vemos que un televisor Plasma ofrece una rapidez y calidad de imagen en muchos casos sorprendente. Primeramente porque no está condicionado por el refresco de imagen, algo que evita las molestas estelas que aparecen en otros televisores cuando se reproducen escenas con movimientos rápidos. Por otra parte, al generar luz cada pixel conseguimos un mayor contraste y los negros son más intensos.
Además un mayor número de colores y más reales, con tonos más suaves al ojo humano, menos saturados que los de modelos LCD o LED, así como mayor ángulo de visión. Son las principales ventajas que un plasma ofrece.
Una tecnología por la que muchos fabricantes siguen apostando. Con diferentes opciones: full HD y sistemas Smart TV así como opción de 3D o paneles HD Ready para quienes buscan calidad, una diagonal de pantalla grande y un precio económico.
Televisores LCD o LED
Antes de comenzar y para aclarar las dudas que puedan aún existir los televisores LCD y LED son iguales a excepción del sistema de retroiluminación usado. En los primeros la iluminación usada son unas lámparas fluorescentes, normalmente situadas en los bordes superior e inferior, que iluminan toda la pantalla. En los segundos se hace uso de LEDs, esto permite un ahorro del 40% de energía, una luz más uniforme y más respeto con el medio ambiente al estar libres de mercurio.
¿Cómo funciona un televisor LCD o LED? Una pantalla de estos televisores está formada por un cristal líquido donde podemos encontrar pequeños puntos, llamados pixel, formados por “pequeñas moléculas helicoidales de cristal líquido”. Según la corriente eléctrica que apliquemos orientamos esos cristales de una forma u otra consiguiendo así que pase más o menos luz y genere un color u otro.
Y esa luz es la que generamos de dos formas, con lámparas fluorescentes o LEDs. Hoy en día es más frecuente encontrar pantallas LEDs que LCD pero las sigue habiendo. Más allá del consumo energético la principal ventaja de un LED es que esa luz es más uniforme. Tanto al principio como al final de la vida útil del aparato.
Algo que, según se va desgastando el fluorescente, es más notable con el paso del tiempo donde vemos como el centro de la pantalla se va oscureciendo.
Por último, entre los televisores LED podemos diferenciar dos tipos: los que hacen uso de LED tipo Edge o LED con atenuación local. La diferencia es la siguiente:
LED tipo EDGE es la que usa una tira de leds en los bordes y mediante difusores lleva la luz a todo el panel. Es prácticamente seguir el mismo esquema de los LCD sólo que con otro tipo de lámpara. Como ventaja esta la reducción de grosor.
Full LED con atenuación local es otro sistema donde todo el panel tiene leds que lo iluminan según las necesidades. Esto permite, entre otras cosas el poder encender o apagar zonas concretas lo que ayuda por ejemplo a mejorar el contraste y calidad de los negros.
¿Cuál elijo: LCD, LED o Plasma?
Pues a pesar de que varios fabricantes siguen apostando por los televisores plasmas y les incluyen las mismas novedades que a los modelos LEDs más recientes es difícil.
Un televisor Plasma aporta ventajas como un precio más económico en pantallas de gran tamaño, un mayor ángulo de visión y unos colores más suaves además de un negro más intenso. Nada de esos tonos con cierta tendencia al gris.
Lo malo, para pantallas pequeñas la resolución es menor de la que permite un LED (algo a tener en cuenta según la distancia de visionado), además generan más calor que sin ser excesivo es cierto que se nota. Sólo tenéis que pasar la mano por encima de un Plasma y luego un televisor LED para comparar la diferencia.
En cuanto a los LCD o LEDs es cierto que pantallas pequeñas con más económicas pues la propia tecnología es más barata de fabricar. También aportan una mayor resolución aunque hoy estemos parejos pues se han conseguido Plasmas a 1080p.
Con los televisores LCD o LEDs, sobre todo LEDs, obtenemos pantallas de menor grosor, con menor consumo de energía, y en los últimos modelos se ha mejorado sustancialmente el tiempo de respuesta en imágenes rápidas así como la calidad de color, ángulo de visión y contraste.
Hay que seguir viendo muchos más puntos para valorar bien y optar por el televisor más recomendable para cada uno de nosotros pero, viendo la propia tendencia de fabricantes, parece ser que el LED es la apuesta ganadora. Pero si lo que os gusta es disfrutar del cine, mi opción sería un televisor Plasma Full HD.
Consejos para el “Black Friday”.
No es el mejor momento para comprar marcas lideres.
Cuidado con marcas que estarán saliéndose del mercado de televisores en especial los tipo plasmas.
Cuidado con tecnología y/o modelos viejos.

References: resolución 
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