Source: http://costaricadicenotlc.blogspot.com/2006/12/
Timestamp: 2018-07-21 17:38:27+00:00

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De pie, Costa Rica de pie!!!: diciembre 2006
EL TRATADO DE LA VERGUENZA
“La resistencia frente al TLC continuará en el parlamento y en las calles”, asegura diputado Merino
Con más de 300 mociones de “cláusulas interpretativas” pendientes de discusión (más del 80% del total presentadas), con sólo 21 sesiones dedicadas a la presentación de estas mociones de fondo, sin concederle audiencia a más de 60 agrupaciones sociales, sin permitir que varios diputados intervinieran por el fondo del proyecto, habiendo capítulos importantes como el de propiedad intelectual sobre el que no se discutió ni una sola moción, violentando los trámites parlamentarios, el derecho de enmienda de los diputados y el principio democrático, la “mayoría mecánica” (PLN+PUSC+ML) dictaminó a favor el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos.
El diputado José Merino del Río, del Partido Frente Amplio, a quién se le impidió explicar sus razones para rechazar el TLC y que no pudo defender 130 de sus mociones en temas importantes de un proyecto de ley que tiene 22 capítulos y más de 3.000 páginas, anunció que “la resistencia frente al TLC continuará en el parlamento y en las calles”.
“Desde el hondo crisol de la Patria emergerán las fuerzas sociales que derrotarán este TLC” sentenció el diputado Merino, quien confía en las tradiciones históricas de un pueblo como el costarricense que ha sabido levantarse cuando se trata de defender sus conquistas sociales e institucionales, amenazadas por una “oligarquía entreguista al servicio de las transnacionales”.
posted by FRENTE AMPLIO at 10:07 a. m.
Durante la sesión del día lunes 11 de diciembre el diputado José Merino del Río presentó dos mociones, con el fin de que la Comisión que analiza el TLC en la Asamblea Legislativa retorne a la legalidad, discutiendo las mociones de cláusulas interpretativas pendientes y solicitando una ampliación del plazo para dictaminar. Ambas mociones fueron rechazadas por la “mayoría mecánica”. A continuación, resumen del Acta No. 86:
Vamos a poner a votación dos mociones de orden que dicen.
Moción de orden 1-86 del diputado Merino del Río:
“Para que esta Comisión retorne por la ruta de la legalidad y cese los trámites arbitrarios violatorios del Derecho de la Constitución, restableciendo de forma inmediata en la presente sesión el conocimiento, debate y votación de las mociones de fondo presentadas en el Expediente 16.047, tal y como lo ordenan los artículos 123 y 124 del Reglamento legislativo, y a fin de no incrementar el estado de indefensión de las y los diputados proponentes de tales mociones frente a la resolución de la Presidencia de la Asamblea que fijó plazo de votación al Expediente 16.047”
Tiene la palabra don José Merino por cinco minutos.
Me preocupa que siga avanzando el tramite de este proyecto de ley de manera arbitraria y violentando el derecho de los diputados a defender sus mociones de fondo en esta Comisión, tal como lo garantiza nuestra Constitución y el Reglamento que rige esta Asamblea. No hay antecedentes en los anales parlamentarios, de un proyecto de ley que, sin haber finalizado la discusión de su articulado, se empiece a discutir por el fondo, habiendo mociones presentadas por los diputados.
Sería un atropello a las minorías pensar que el voto calificado de 38 diputados, aprobando una resolución del Presidente de la Asamblea, podría violentar el derecho de un diputado a mocionar y a defender sus mociones en una Comisión. Este es un proyecto y lo debe de saber la ciudadanía, de más de tres mil páginas, un proyecto complejo, un proyecto controversial, un proyecto que en sí mismo podría sintetizar más de cien proyectos de ley.
Que se cierren de manera irracional las posibilidades de un diputado a presentar sus mociones de fondo, ante un proyecto de esta naturaleza, es una grave violación al proceso. Por eso pido a la Comisión, que tiene la potestad para separarse de esa disposición arbitraria promovida por el Presidente de esta Asamblea Legislativa, restaurar la legalidad. Me siento maltratado en mis derechos por el trámite que se está haciendo. ¿Cómo se va a empezar a discutir un proyecto por el fondo, cuando todavía no se ha podido discutir ni la mitad de su articulado? En capítulos enteros de este Tratado, no se nos ha permitido defender nuestras propuestas de cláusulas interpretativas.
Reitero, la necesidad de que esas mociones de fondo sean vistas antes de proseguir con esta discusión del proyecto por el fondo, señora Presidenta y señores diputados, me parece que lo mínimo sería admitir que debió existir una discusión y, en todo caso, la Presidenta pudo tomar alguna precaución al respecto de todos los artículos de este proyecto de ley.
Dejé planteada cuál era mi preocupación y le pido el apoyo a los diputados, para que regresemos al sendero de la legalidad y de los derechos de los diputados en esta Comisión.
Vamos a votar. Los diputados y las diputadas que estén de acuerdo con la moción presentada, sírvanse levantar la mano... Tres votos a favor, del Partido Acción Ciudadana. Seis votos en contra.
Hay otra moción de orden, que dice:
Moción de orden 2-86 del diputado Merino del Río:
“Para que se solicite una prórroga para dictaminar el proyecto de ley en discusión, dado que quedan pendientes de conocer por esta Comisión más de trescientas mociones”.
Tiene la palabra el Diputado Merino del Río.
Hasta hoy, esta Comisión ha conocido 60 mociones en un proyecto, repito, que tiene más de tres mil páginas y hay pendientes de conocimiento trescientas mociones de fondo.
Vean ustedes, cualquier proyecto de ley, mucho más sencillo, menos polémico, con menos controversia que se esté tramitando actualmente en este Parlamento, está recibiendo muchas menos mociones que este Tratado de Libre Comercio, que apenas en esta Comisión llevamos un mes y pico viéndolo por el fondo.
Es absolutamente desproporcionado, es irracional, quebranta las normas del buen criterio parlamentario, que habiendo solo 60, de trescientas sesenta mociones presentadas que se han podido conocer, se le quiera poner un plazo improrrogable al trámite de este Tratado.
Creo que la Comisión, consciente de esta situación, debía solicitarle al Plenario, al Presidente de la Asamblea una prórroga para dictaminar este proyecto de ley, como es lo habitual, como es la costumbre inveterada de este Parlamento. ¿Qué es lo que tiene el TLC distinto a cientos de proyectos de ley, que automáticamente se les ha concedido prórroga, como la Ley de Recurso Hídrico, como los proyectos que le interesan a esta comunidad, la reforma constitucional, el Código Penal? ¿Qué es lo distinto? ¿Qué fuerzas se están moviendo para obligar y arrodillar a este Parlamento y no permitirle discutir a fondo este proyecto de ley?
¿Qué fuerzas extraparlamentarias están moviendo sus influencias, para que este Parlamento violente una costumbre que ha sido habitual durante décadas en este Parlamento, para que no podamos discutir a fondo las mociones que hemos presentado?
Creo que esta Comisión tiene sobre sus hombros una enorme responsabilidad ante nuestra sociedad. Tenemos una enorme responsabilidad ante la historia de nuestro país. Tenemos la responsabilidad de no quebrantar la democracia, simplemente para tramitar a golpe de tambor un proyecto de ley, que ya tiene dividida a la sociedad costarricense, ¿la queremos dividir más o queremos establecer puentes de diálogo, para ver si se puede construir algún consenso, que no nos lleve a la confrontación social en este país?
Esta Asamblea tiene que tomar una decisión. Yo viví como Diputado los tiempos del Combo y cuarenta y cinco diputados cerraron los ojos en este Parlamento, dándole primer debate a un proyecto de ley a espaldas de la sociedad, a espaldas de la transparencia democrática y tuvo que ser entonces la gente en la calle, la que obligara a este Parlamento a rectificar. Porque fue este Parlamento en todo caso el que, viendo a la gente en la calle, rectificó y archivó un proyecto que era antipopular y que como se ha demostrado en estos siete años, no era beneficioso para el bien común y para nuestra sociedad.
Nosotros no podemos seguir siendo cómplices de atropellar un debate de esta manera. Tenemos que solicitar una prórroga, como se le da a todos los proyectos de ley que ingresan a este Parlamento.
Ese es el sentido de esta moción, es una oportunidad que tiene esta Comisión, por lo menos de establecer claramente ante el país sus responsabilidades en cuanto al trámite de este proyecto de ley.
Los diputados y diputadas que estén de acuerdo con la moción de orden presentada, sírvanse levantar la mano. Tres votos a favor del Partido Acción Ciudadana, seis votos en contra.
posted by FRENTE AMPLIO at 3:31 p. m.
Son muchas las organizaciones y personas conocedoras de la legislación nacional, que han señalado que el TLC fue mal negociado, porque se asumieron obligaciones sumamente gravosas para el Estado, que limitan sus facultades en asuntos de carácter estratégico para el futuro del país.
Señalan que estas obligaciones se asumieron sin resguardar muchas normas importantes de la legislación nacional, que resultarían amenazadas en caso de que el Tratado sea aprobado.
Este es el resultado de la negociación negativa, francamente antipatriótica, de ese grupo de representantes del ala más ortodoxa y radical del pensamiento neoliberal, que tuvieron que ser despedidos por el anterior Presidente de la República, don Abel Pacheco, cuando participaron en algún tipo de maniobras, que el mandatario percibió como un intento de “ golpe de Estado”, según lo publicado en la prensa.
La moción que se puede leer a continuación, presentada y rechazada en la Comisión de Relaciones Internacionales y Comercio Exterior de la Asamblea Legislativa, es un claro ejemplo de lo anterior, afectando una materia sumamente sensible para nuestro pueblo, como es su derecho a gozar de un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, tutelado en el artículo 50 de la Constitución Política de la República:
“Para que, de conformidad con los artículos 123 y 124 del Reglamento de la Asamblea Legislativa, se adicione un artículo nuevo al proyecto de ley de aprobación del “Tratado de Libre Comercio República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos”, que en adelante se leerá de la siguiente manera:
ARTÍCULO NUEVO.— La República de Costa Rica entiende que las prohibiciones de importar desechos de cualquier naturaleza, cuyo único objeto sea su depósito, almacenamiento, confinamiento o disposición final y de ingresar o trasegar para cualquier fin desechos peligrosos, tóxicos o radioactivos por el territorio nacional establecidas en el artículo 70 de la Ley Orgánica del Ambiente, Ley N.º 7554 del 4 de octubre de 1995, son plenamente compatibles con lo dispuesto en los artículos 3.2 y 3.8, así como en cualquier otra disposición del Capítulo 3 “Trato Comercial y Acceso de Mercancías al Mercado” y el Capítulo 11 “Comercio Transfronterizo de Servicios” del Tratado”.
Se trata de la potestad del Estado de prohibir el ingreso al territorio nacional de cualquier tipo de desecho, residuo, basura o disposición final. Y, más importante, en todos los casos prohibir la importación de desechos peligrosos, tóxicos o radiactivos.
Estamos hablando de la facultad del Estado de impedir que el territorio nacional sea utilizado como basurero tóxico, por otros países o por las empresas transnacionales; de evitar que los países ricos utilicen a las periferias como basureros de determinado tipo de desechos.
Efectivamente, los desechos son mercancías, pero su trasiego sí son servicios, por eso se incluye en esta cláusula una mención al Capítulo del Comercio Transfronterizo de Servicios.
¿Cuál es la amenaza que hay en el TLC en esta materia?
En el Tratado, en su Capítulo 3, que habla sobre el trato nacional y acceso de mercancías al mercado, hay una prohibición para el Estado de establecer limitaciones o restricciones arancelarias y no arancelarias, a las importaciones de cualquier mercancía de las otras partes.
Lo anterior se puede constatar leyendo el artículo 3.8 del TLC, según el cual, fíjense que barbaridad: “ninguna parte adoptará o mantendrá alguna prohibición o restricción a la importación de cualquier mercancía de otra parte”.
Vean lo que dice: “cualquier mercancía” y por tanto estas obligaciones podrían entenderse como incompatibles con lo establecido en el artículo 70 de la Ley Orgánica del Ambiente, donde precisamente se prohíbe la importación de todo tipo de desechos para fines de confinamiento o disposiciones finales. Obviamente, la prohibición de importar determinada mercancía es la forma más radical de limitar las importaciones.
Si el TLC obliga al país a abstenerse de establecer restricciones a las importaciones, con mucha más razón podría ser cuestionada una medida de este tipo, que restringe de forma absoluta el ingreso al país de determinadas mercancías.
Alguien podría decir: bueno, y ¿qué importa, si ya tenemos una ley que lo prohíbe? El problema es que los negociadores no resguardaron lo dispuesto en la Ley Orgánica del Ambiente. Revisen el Anexo 3.2, ahí se señalan los controles sobre las importaciones que a cada país se le permitió reservar.
¿Por qué nuestros negociadores no reservaron esta materia? El TLC cae sobre esa legislación, si no se ha salvado. Más que una grave omisión, más que un error, esto podría constituir un atentado contra los derechos de los ciudadanos y los intereses de nuestro país.
Nosotros no queremos evidentemente que Costa Rica se vea convertida en un basurero, destinado al depósito de desechos de otras naciones. Probablemente si le preguntamos al Gobierno, dirían: “no, nosotros tampoco queremos y no estamos de acuerdo”, y nos vendrían de nuevo con el mismo cuentito de las armas, pero ¿por qué no se reservó y se salvó esa legislación?
A posteriori no se puede reclamar, si el Tratado se llegara a aprobar, no se puede alegar que ahí tenemos una ley, porque si no ha sido establecida como una medida disconforme, el Tratado, que son cinco tomos, le cae encima a estas pobres leyes nacionales.
¿Creían los negociadores que aquí no leíamos? Sí hemos leído esto hasta con lupa, y hemos ido descubriendo todas estas barbaridades de estos “yupis” del neoliberalismo, reclutados en los templos del INCAE. Dicen que son los más prestigiosos, pero para hacer comercio. La religión que ellos practican es: primero el negocio, después el país.
Fíjense lo que ha ocurrido, porque ya hay experiencias. De nuevo hay que citar el caso modélico del TLC de Estados Unidos con México y Canadá, donde una empresa Mayer demandó al Estado canadiense por restringir la exportación de desechos tóxicos a su territorio desde Estados Unidos. Hicieron prevalecer las regulaciones del TLC sobre la normativa nacional que regula la materia.
Y estamos hablando de Canadá. Imagínense, una potencia que está en el grupo de los siete, ¿qué no pueden hacer con Costa Rica?, ¿o con Centroamérica?
El Gobierno dirá: “están exagerando”. Pero bueno, este pueblo también es inteligente y sabe que estamos actuando con mucha responsabilidad. Mientras tengamos la posibilidad, aunque sea milimétrica, de denunciar algo, vamos a intentarlo, a sabiendas de que el combate fundamental que tenemos es derrotar este TLC, que no tiene arreglo y que vamos a derrotar aquí en el Parlamento, porque no va a tener 38 votos, y nos va a ayudar mucho la llamada democracia de la calle.
Nos van a ayudar mucho las movilizaciones sociales porque según la Constitución Política de la República, el Gobierno de este país es representativo y es participativo, y la participación y la representación consagran el derecho de manifestarse en la calle, a luchar; a decir que una ley es injusta; el derecho de presionar al Parlamento para que cambie de opinión, como ocurrió en el Combo.
Creo que la democracia de la calle será necesaria. Una lucha pacífica, intensa, para sensibilizar. El Combo lo votaron 45 diputados a favor, tenían de sobra y luego vi cómo echaron marcha atrás y salieron muchos de este Parlamento diciendo “¡qué error cometimos!”. Pero para entender el error que cometieron no bastaron con las razones, porque las razones sobraron. Para comprender el error necesitaron ver a más de cien mil, doscientas mil, trescientas mil personas manifestándose pacíficamente en la calle. Si en el TLC necesitamos ver a medio millón, un millón, lo veremos. ¿Cuándo entenderemos que este pueblo está peleando por derechos?
Pero este ejemplo que pongo es clarísimo de cómo se han hecho primar los intereses comerciales de los tratados de libre comercio por encima de los intereses ambientales y sociales y de lo que podría pasarle a nuestro país de aprobarse este Tratado, tomando en cuenta que lo hemos negociado con un país como Estados Unidos, cuyos gobiernos se han negado a ratificar las más importantes convenciones internacionales en materia ambiental.
Los Estados Unidos no reconocen por ejemplo, la Convención de Diversidad Biológica, el Protocolo de Kyoto y la Convención de Basilea. ¿No han aprobado nada y van a respetar nuestra humilde, pero digna Ley del Ambiente, que los negociadores no reservaron?
Si la moción de “cláusula interpretativa” rechazada es, como dijeron la diputada Evita Arguedas y el diputado Valenciano, una “reserva”, entonces se está aceptando, de hecho, la derogación de la Ley Orgánica del Ambiente, porque el texto de la claúsula transcribe literalmente lo que dice el artículo 70 de la Ley Orgánica del Ambiente, donde se habla de prohibición de importar desechos de cualquier naturaleza cuyo único objeto sea su depósito, almacenamiento, confinamiento o disposición general, no es para el uso, ni para el reciclaje ni para otro tipo de utilizaciones. Estamos a tiempo de decirle no al TLC.
posted by FRENTE AMPLIO at 12:34 p. m.
ACTO DE CONSTITUCION DEL FRENTE NACIONAL DE APOYO A LA LUCHA CONTRA EL TLC
Costa Rica atraviesa por una de las coyunturas más difíciles y decisivas de su historia. Podemos decir que se encuentra frente a una verdadera encrucijada. Los destacados avances logrados durante la segunda mitad del siglo pasado en la institucionalidad democrática y los rasgos solidarios que han sido parte de nuestro modelo de desarrollo económico y social se encuentran hoy al acecho y en franco deterioro. La desigualdad social se extiende y la polarización política se profundiza, en el marco de un estilo de crecimiento económico que “derrama” pobreza.
El Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos sería la culminación de este modelo excluyente y generador de desigualdades sociales que progresivamente se ha venido imponiendo a lo largo de los últimos veinte años. Se lo vende como un simple tratado de comercio, pero su impacto sería tan profundo como si se aprobara y pusiera en marcha una “constitución económica neoliberal”
Por tales razones, ciudadanos y ciudadanas que expresan la diversidad política, ideológica y cultural que caracteriza nuestro país, se reunirán el próximo LUNES 11 DE DICIEMBRE A LAS 12:30 PM EN EL AUDITORIO DEL CENTRO DE TRANSFERENCIA TECNOLÓGICA(frente a la Rotonda de las Garantías Sociales, en Zapote) para constituir el "FRENTE NACIONAL DE APOYO A LA LUCHA CONTRA EL TLC" como una contribución al fortalecimiento de los esfuerzos que las organizaciones sociales y la ciudadanía en general realizan en pos de este objetivo.
Lic. Eugenio Trejos Benavides, Presidente
Lic. Henry Mora Jiménez, Secretario

References: resolución 
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