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Legislatura XLVIII - Año II - Período Ordinario - Fecha 19711207 - Número de Diario: 29
Legislatura XLVIII - Año II - Período Ordinario - Fecha 19711207 - Número de Diario 29(L48A2P1oN029F19711207.xml)Núm. Diario:29
AÑO II México, D. F., Martes 7 de Diciembre de 1971 TOMO II.- NÚM. 29
Se abre la sesión. Lectura del Orden del Día.
Del C. licenciado Alfredo Valdés Montoya, Gobernador Constitucional del Estado de Sinaloa, a la sesión que se efectuará el día 15 de los corrientes en la que rendirá el Tercer Informe de su gestión administrativa. Se designa comisión
De las Legislaturas de los Estados de Coahuila, Chiapas, Oaxaca, Sinaloa y Tlaxcala relativas a la apertura y clausura de períodos de Sesiones y designación de Mesas Directivas. De enterado
Comisión Nacional del Centenario del Fallecimiento de Benito Juárez El C. licenciado Mario Moya Palencia, Secretario de Gobernación, solicita la designación de los representantes de esta Cámara que participarán en la conmemoración del Centenario de la muerte del Benemérito Benito Juárez. De enterado
De la Gran Comisión de esta Cámara proponiendo a los CC. diputados Celso H. Delgado y Rodolfo Alavez Flores como propietario y suplente, respectivamente, para integrar la Comisión Nacional para la conmemoración del Centenario de la muerte de Don Benito Juárez. Se aprueba la proposición. Comuníquese al Ejecutivo
Del C. Secretario de Gobernación por la que se comunica la autorización del C. Presidente de la República para que, en ausencia del Titular del Ramo, comparezca el C. licenciado José Campillo Sainz, Subsecretario de Industria, Encargado del Despacho, a efecto de informar sobre los motivos y propósitos que originaron el Decreto que declara de utilidad nacional el establecimiento y ampliación de las empresas a que el mismo se refiere. De enterado
La Secretaría de Relaciones Exteriores, por el debido conducto, solicita el permiso constitucional necesario, para que el C. licenciado Alberto Sales Hurtado pueda aceptar y usar una condecoración que le otorgó el Gobierno de la República de Panamá. Se turna a comisión
Comparecencia del Subsecretario de Industria, Encargado del Despacho
Encontrándose a las puertas del Recinto el C. licenciado José Campillo Sainz, Subsecretario de Industria, Encargado del Despacho, la Presidencia designa una Comisión para introducirlo al Salón. El C. licenciado José Campillo Sainz hace uso de la palabra para poner de manifiesto los motivos y propósitos que originaron el Decreto del C. Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, que declara de utilidad nacional el establecimiento y ampliación de las empresas a que el mismo se refiere. A continuación formulan al señor Subsecretario varias preguntas los CC. diputados Alejandro Peraza Uribe, Abdón Ortiz Cruz, Alfonso Orozco Rosales, Manuel Esquivel Gámez, Juan Luján Gutiérrez, Juan Rodríguez Salazar, Ernesto Velasco Lafarga, Juan J. Varela Mayorga, Maximiliano León Murillo, Laura Peraldi Ferriño, Luis Horacio Salinas, Miguel Hernández Labastida, José Delgado del Valle, Manuel
Stephens García, Francisco Zárate Vidal, Jorge Garabito Martínez y Nicolás Márquez Acosta, a las que el señor Subsecretario da respuesta. La Presidencia, en nombre de la Cámara de Diputados, expresa al señor Presidente de la República su reconocimiento por la autorización que dio para que el Subsecretario de Industria, Encargado del Despacho, compareciera ante esta Representación Nacional; igualmente manifiesta al propio licenciado José Campillo Sainz su complacencia por las amplias y claras consideraciones expuestas acerca del Decreto motivo de su presencia. La misma Comisión que introdujo al alto funcionario lo acompaña a retirarse del Salón
Reformas a la Constitución Federal
Dictamen de las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales, de Gobernación y de Estudios Legislativos, Sección Constitucional, con proyecto de reformas a los artículos 52; 54, fracciones I, II y III; 55, fracción II, y 58 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Primera lectura. Se levanta la sesión
PRESIDENCIA DEL C. JUAN MOISÉS CALLEJA GARCÍA
(Asistencia de 158 ciudadanos diputados.)
- El C. secretario Herrerías Montoya, Ignacio F.:
XLVIII Legislatura.
7 de diciembre de 1971.
El C. licenciado Alfredo Valdés Montoya, Gobernador Constitucional del Estado de Sinaloa, invita a la sesión que se efectuará el próximo 15 de diciembre y en la que rendirá, ante la Legislatura local, el tercer informe de su gestión gubernamental.
Circulares de las Legislaturas de los Estados de Coahuila, Chiapas, Oaxaca, Sinaloa y Tlaxcala.
El C. Secretario de Gobernación, en su carácter de Presidente de la Comisión Nacional para la Conmemoración del Centenario del Fallecimiento de Don Benito Juárez, solicita la designación de los representantes propietario y suplente de esta H. Cámara de Diputados.
Proposición de la Gran Comisión para designar a los representantes de esta Cámara que integren la Comisión Nacional para la Conmemoración del Centenario del Fallecimiento de Don Benito Juárez.
El C. Secretario de Gobernación comunica la autorización del C. Presidente de la República para que el C. licenciado Campillo Sainz, Subsecretario de Industria, comparezca ante esta H. Cámara de Diputados.
Oficio del C. Secretario de Gobernación en el que se solicita el permiso constitucional necesario para que el C. Alberto Sales Hurtado pueda aceptar y usar la condecoración que le otorgó el Gobierno de Panamá.
Uno de las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales, de Gobernación y de Estudios Legislativos, Sección Constitucional, con proyecto de reformas a los artículos 52; 54, fracciones I, II y III; 55, fracción II y 58 de la Constitución General de la República.
12:30 horas, comparecencia del C. Subsecretario de Industria, Encargado del Despacho."
"Acta de la sesión de la Cámara de Diputados del H. XLVIII Congreso de la Unión celebrada el día dos de diciembre de mil novecientos setenta y uno.
Presidencia del C. Juan Moisés Calleja.
En la ciudad de México, a las doce horas y diez minutos del jueves dos de diciembre de mil novecientos setenta y uno, se abre la sesión con asistencia de ciento cincuenta y nueve ciudadanos diputados, según consta en la lista que previamente pasa la Secretaría.
Sin discusión se aprueba el acta de la sesión anterior, celebrada el día treinta de noviembre próximo pasado.
El C. diputado Alejandro Peraza Uribe da lectura a una proposición de esta fecha suscrita por los ciudadanos diputados Luis H. Ducoing, Cuauhtémoc Santa Ana, Alejandro Peraza Uribe, Rafael Rodríguez Barrera, Humberto Hiriart Urdanivia, Rodolfo Sánchez Cruz, Noé R. Ortega Martínez, Oscar Hammeken Martínez, Salvador Reséndiz Arreola, Sergio Martínez Mendoza, Rodolfo Martínez Moreno, Porfirio Cortés Silva, José Arturo Lozano Madrazo, Francisco Zárate Vidal y Jorge Baeza Rodríguez, relacionada con el Decreto que el C. Presidente de la República expidió con fecha 23 de noviembre, que declara de utilidad nacional el establecimiento y ampliación de empresas a que el mismo se refiere, publicado
en el Diario Oficial de la Federación el día 25 del mismo mes y somete a la honorable Asamblea la siguiente proposición:
"Primero. Que se libre atento oficio al C. Secretario de Gobernación para que con base en lo dispuesto en el artículo 2o., fracción VII, de la Ley de Secretarías y Departamentos de Estado, se sirva recabar del C. Presidente de la República la autorización correspondiente para que en fecha próxima comparezca ante esta Cámara el Titular de la Secretaría de Industria y Comercio para que se amplíe la información sobre los motivos y propósitos que originaron el Decreto que declara de utilidad nacional el establecimiento y ampliación de las empresas a que el mismo se refiere.
Segundo. Que se considere esta proposición, de acuerdo con el artículo 59 del Reglamento, como asunto de urgente y obvia resolución, se someta a la consideración de la Asamblea y se apruebe en sus términos."
La Secretaría, por instrucciones de la Presidencia, consulta a la Asamblea si se considera el asunto de urgente y obvia resolución.
A discusión, no habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica, se aprueba en sus términos la proposición.
La Presidencia dicta el siguiente Acuerdo:
"Sírvase la Secretaría librar atento oficio al ciudadano Secretario de Gobernación para que en los términos y con los fundamentos de la proposición sea el conducto para recabar del ciudadano Presidente de la República la autorización que corresponda, a fin de que el Titular de la Secretaría de Industria y Comercio comparezca ante esta Cámara de Diputados en fecha próxima, a fin de que informe a esta Asamblea sobre los motivos y propósitos que se originaron por el Decreto del Ejecutivo publicado en el Diario Oficial de la Federación el 25 de noviembre del presente año, que declara la utilidad nacional el establecimiento y ampliación de las empresas a que el mismo se refiere."
De conformidad con la fracción VI del artículo 25 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General, los CC. Secretarios de la H. Cámara de Diputados expresan el número de expedientes despachados y pendientes, manejados por las Comisiones Permanente y Especiales durante el mes de noviembre. Insértese en el Diario de los Debates.
Oficio de la H. Colegisladora, por el que se comunica la elección de Presidente y Vicepresidente de su Directiva para el presente mes. De enterado. Proposición de la Gran Comisión para la integración de las Comisiones Dictaminadoras de los expedientes relativos a las elecciones de Ayuntamientos para los Municipios del Territorio de Baja California Sur, a los siguientes CC. diputados:
Primera Sección: J. Carlos Osorio Aguilar, Rodolfo Sánchez Cruz, Héctor Lutteroth Camou y Javier R. Bours Almada. (Suplente.)
Segunda Sección. Cuauhtémoc Santa Ana, Manuel Orijel Salazar, Rubén Moheno Velasco y José Luis Alonzo Sandoval. (Suplente.)
Tercera Sección: Renato Vega Alvarado, Francisco Zárate Vidal, J. Jesús Arroyo Alanís y Cirilo Rodríguez Guerrero. (Suplente.)
La presidencia manifiesta que en cumplimiento del Acuerdo que esta H. Cámara de Diputados aprobó en sesión del día 25 de noviembre, para recibir en esta fecha al C. Secretario de Hacienda y Crédito Público, licenciado Hugo B. Margáin, de conformidad con lo dispuesto por el artículo 196 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General, se designa en comisión para introducirlo al Salón, a los siguientes ciudadanos diputados: Luis H. Ducoing, Juan Landerreche Obregón, Jorge Cruickshank García y Juan Barragán Rodríguez.
La presidencia hace del conocimiento de la Asamblea que en la citada sesión del día 25 del presente mes, con motivo de la presentación de la Iniciativa de Reformas a diversas disposiciones de la Ley del Impuesto sobre la Renta, fue aprobada una proposición, en la que se solicitó la comparecencia del C. Secretario de Hacienda y Crédito Público, con el propósito de que tuviera a bien informar a esta representación nacional acerca de los motivos y alcances de la Iniciativa antes mencionada.
Previo el acuerdo favorable C. Presidente de la República, recaído a dicha solicitud, es como ahora comparece ante esta honorable Cámara de Diputados el C. secretario de Hacienda. En consecuencia se concede el uso de la palabra al licenciado Hugo B. Margáin, secretario de Hacienda y Crédito Público. A continuación los CC. diputados José Ma. Serna Maciel, Filomeno López Rea, Jesús Rojo Pérez, J. Refugio Mar de la Rosa, Francisco Hernández Juárez, Hilario Gutiérrez Rosas, Mayo Arturo Bravo Hernández, Esvelia Calderón Corona, Felipe Cerecedo López, Juan Barragán Rodríguez, Alberto Hernández Curiel, Bernardo Bátiz Vázquez, Simón Jiménez Cárdenas y Renato Vega Alvarado, previa solicitud que hacen a la Presidencia por conducto de los CC. Secretarios, formulan al C. secretario de Hacienda y Crédito Público diversas preguntas relacionadas con la Iniciativa mencionada, y a las que en cada caso expone los puntos de vista del Ejecutivo.
El C. diputado Renato Vega Alvarado agradece su presencia a este recinto, sus amplias respuestas y exposición inicial, pues existe una profunda preocupación de los integrantes de esta Legislatura CAMARAl, respecto a las cuestiones relativas a las finanzas del sector público. Asimismo le solicita expresar al señor Presidente de la República el reconocimiento de los diputados por autorizar su presencia ante esta Cámara y la satisfacción que despierta su espíritu de colaboración.
La presidencia, en nombre de la Cámara de Diputados de la XLVIII Legislatura del H. Congreso de la Unión, expresa el reconocimiento de este cuerpo legislativo al C. Presidente de la República, por haber autorizado la comparecencia del C. Secretario de Hacienda ante esta representación nacional, en los
términos y circunstancias previstos en el artículo 93 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; igualmente, hace saber su complacencia al C. licenciado Hugo B. Margáin por las amplias consideraciones expuestas acerca de la Reforma Fiscal planteada por el Ejecutivo ante esta Cámara de Diputados.
La misma comisión que introdujo al alto Funcionario lo acompaña al retirarse del salón.
Comunicación de la Oficialía Mayor de esta Cámara de Diputados por la que se entrega el inventario de la documentación electoral relativa a la elección de Ayuntamientos del Territorio de Baja California Sur. Túrnese a las Comisiones Dictaminadoras anteriormente designadas e insértese en el Diario de los Debates.
Dos oficios de la Secretaría de Gobernación transcribiendo otros tantos de la de Relaciones Exteriores, por los que solicita el permiso constitucional necesario para que los CC. Mario Alvírez Pablos y Joaquín Bernal puedan aceptar y usar condecoraciones que les fueron otorgadas por los gobiernos de las Repúblicas de Venezuela y Panamá. Recibo, y túrnese a la Comisión de Permisos Constitucionales.
A las dieciséis horas y cincuenta minutos se levanta la sesión y se cita para la que tendrá lugar el martes siete de los corrientes, a las once horas, en la que se tratarán los asuntos con los que la Secretaría dé cuenta."
Está a discusión el acta. No habiendo quien haga uso de la palabra, en votación económica, se pregunta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa, sírvase manifestarlo. Aprobada.
- El C. secretario Espinosa Pablos, Marco, Antonio:
"Culiacán, Sin., a 4 de diciembre de 1971.
C. Presidente de la H. Cámara de Diputados.- Donceles y Allende.- México, D. F.
El próximo 15 de diciembre, a las 15.00 horas, ante la XLVII Legislatura Local, daré a conocer a la ciudadanía sinaloense los resultados del tercer período de mi gestión gubernamental, por lo que me es muy grato invitar, por su conducto, a esa Representación Nacional, a dicho acto, pues la presencia de una comisión de diputados constituiría una distinción para Sinaloa y para mi administración.
Lo saludo a usted cordialmente, reiterándole las seguridades de mi más alta consideración.
Licenciado Alfredo Valdés Montoya."
El C. Presidente: Para asistir a este acto en representación de esta Cámara, se designan en comisión a los siguientes ciudadanos diputados: Arturo Lozano Madrazo, José Estefan Acar, Luis Horacio Salinas, Marco Antonio Espinosa Pablos y Simón Jiménez Cárdenas.
"Escudo Nacional.- Estados Unidos Mexicanos.- Poder Legislativo del Estado de Coahuila.
C. Presidente de la H. Cámara de Diputados al Congreso de la Unión.- México, D. F.
Tenemos el honor de participar a usted, que hoy, día de la fecha, el H. XLV Congreso Constitucional del Estado Independiente, libre y soberano de Coahuila de Zaragoza, previas las formalidades de Ley, inauguró el segundo período ordinario de sesiones, correspondiente al segundo año de su ejercicio constitucional.
Protestamos a usted las seguridades de nuestra atenta y distinguida consideración.
Saltillo, Coahuila, noviembre 15 de 1971.- Doctor Rodolfo González Carielo, D. S.- Licenciado Andrés Gutiérrez Losoya, D. S."
"Escudo Nacional.- Estados Unidos Mexicanos.- Estado libre y soberano de Chiapas. -Poder Legislativo.
C. Presidente de la Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión. México, D. F.
La H. Quincuagésima Primera Legislatura Constitucional del Estado, de conformidad con lo dispuesto por el artículo 20 de la Constitución Política Local y el 12 de su Reglamento Interior, abrió hoy su primer período ordinario de sesiones, correspondiente al segundo año de su ejercicio dejando integrada su mesa directiva que funcionará durante el presente mes, en la forma que sigue:
Presidente, C. diputado profesor Galdino Ríos Clemente; Vicepresidente, C. diputado Gonzalo Caballero Vázquez; Secretario C. diputado Alberto Lara Valls, Secretario, C. diputado licenciado José Ricardo Borges Espinosa; Prosecretario, C. diputada profesora Cándida Torres Ruiz. Lo que participamos a usted(es), reiterándole(s) las seguridades de nuestra atenta y distinguida consideración.
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, a 1o. de noviembre de 1971.- Alberto Lara Valls, D. S.- Licenciado José Ricardo Borges Espinosa, D. S."
"Escudo Nacional.- Poder Legislativo del Estado.- Oaxaca.
CC. diputados secretarios de la H. Cámara de Diputados al Congreso de la Unión.- México, D. F.
En cumplimiento de preceptos legales, comunicamos a usted(es) que, la XLVIII Legislatura Constitucional del Estado, en sesión
ordinaria efectuada hoy, procedió a la elección de Presidente y Vicepresidente para el mes de noviembre próximo, habiendo resultado electos por mayoría de votos los CC. diputados licenciado Máximo Toledo Jiménez, profesor Elías Gracida Sarmiento.
Reiteramos a usted(es) las seguridades de nuestra consideración distinguida.
El respeto al derecho ajeno es la paz.- Oaxaca de Juárez, a 27 de octubre de 1971.- Licenciado Jaime Grijalva Mejía, D. S.- Licenciado Gabriel Cisneros Gómez, D. S."
"Escudo Nacional.- Congreso del Estado Libre y Soberano de Sinaloa.
Tenemos el honor de comunicar a usted que con esta fecha y previas las formalidades legales quedaron legítimamente instaladas en el recinto oficial del Poder Legislativo, las Juntas Preparatorias de la cuadragésima séptima legislatura del Estado, resultando electos Presidente y Secretario de las mismas los suscritos.
Lo que comunicamos a usted para su conocimiento, reiterándole las seguridades de nuestra atenta y distinguida consideración.
Culiacán Rosales, Sinaloa, noviembre 25 de 1971.- Presidente, licenciado Eleuterio Ríos Espinosa, presunto diputado.- Secretario, licenciado Víctor Manuel Guerra Félix, presunto diputado."
"Escudo Nacional.- Estados Unidos Mexicanos Congreso del Estado Libre y Soberano.- Tlaxcala.
De conformidad con los artículos 28, 29 y 45, fracción V de la Constitución política local y 20 del Reglamento Interior del Congreso, nos permitimos participar a ustedes, que esta diputación permanente, instaló a los presuntos miembros de la H. XLVII Legislatura Constitucional del Estado, habiendo quedado integrada la Mesa Directiva del Colegio Electoral como sigue:
Presidente, C. profesora Carmen Cordero de Portillo: secretario, C. Federico Pérez Corona; secretario, C. Saúl Ramos Barrón.
Profesor Cornelio Carro Santacruz, D. S.- José Hernández Díaz, D. S."
Comisión Nacional del Centenario del Fallecimiento de Benito Juárez
CC. Secretarios de la Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión.-
Con esta fecha, el Ejecutivo promulgó el Decreto del honorable Congreso de la Unión, por medio del cual se declara "Año de Juárez" el de 1972 y dispone la integración de una "Comisión Nacional para la Conmemoración del Centenario del Fallecimiento de don Benito Juárez".
En atención al contenido del propio Decreto, me permito muy cumplidamente solicitar, por su conducto, a la honorable Cámara de Diputados, tenga a bien disponer la designación de los legisladores que la representarán en la citada Comisión, a fin de estar en posibilidad de iniciar los trabajos que se le han encomendado, tendientes a coordinar las actividades por medio de las cuales la nación rendirá homenaje a tan ilustre patricio.
México, D. F., a 6 de diciembre de 1971.- El Secretario, licenciado Mario Moya Palencia."
"Cámara de Diputados.- Gran Comisión.
En sesión de esta misma fecha, la Secretaría dio cuenta con oficio del ciudadano Secretario de Gobernación, que en su carácter de Presidente de la "Comisión Nacional para la Conmemoración del Centenario del Fallecimiento de Don Benito Juárez" solicita la designación de los representantes propietario y suplente de esta H. Cámara de Diputados.
En tal virtud, con apoyo en lo preceptuado en el artículo 74 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, la Gran Comisión, por nuestro conducto, propone a los ciudadanos diputados Celso H. Delgado y Rodolfo Alavez Flores, como propietario y suplente, respectivamente, para integrar la citada comisión.
El Presidente, diputado licenciado Luis H. Ducoing.- El secretario, diputado licenciado Cuauhtémoc Santa Ana S."
En votación económica, se pregunta si se aprueba la proposición. Los que estén por la afirmativa, sírvanse manifestarlo. Aprobada. Comuníquese al Ejecutivo.
"Escudo Nacional-Estados Unidos Mexicanos.- Poder Ejecutivo Federal.- México, D. F.- Secretaría de Gobernación.
CC. Secretarios de la Cámara de Diputados.- Presente.
Se recibió en esta Dependencia su atento oficio por medio del cual se transmite al Ejecutivo, el acuerdo de esa H. Cámara de Diputados, de invitar al Titular de la Secretaría de Industria y Comercio, para que comparezca ante esa Asamblea a informar sobre los motivos y propósitos que originaron el Decreto del propio Ejecutivo, que declara de utilidad nacional el establecimiento y ampliación de las empresas que en su texto se describen, publicado el 25 del presente en el Diario Oficial de la Federación.
En atención al interés manifestado por los señores diputados y la importancia del asunto, el ciudadano Presidente de la República ha dado instrucciones al Subsecretario de Industria, licenciado José Campillo Sainz, para que en ausencia del Titular del Ramo, y en su calidad de encargado del Despacho, se presente en la sesión del martes 7 del presente mes, a las 12:30 horas, a desahogar el informe solicitado por esa representación soberana.
Lo que comunico a ustedes para sus efectos constitucionales, reiterándoles la expresión de mi consideración distinguida.
México, D. F., a 2 de diciembre de 1971.- El Secretario, licenciado Mario Moya Palencia."
CC. Secretarios de la Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión.- Presente.
La Secretaría de Relaciones Exteriores se ha dirigido a ésta de Gobernación, con fecha 27 de noviembre próximo pasado, manifestando lo siguiente:
"Ruego a usted muy atentamente que tenga a bien solicitar del H. Congreso de la Unión el permiso a que se refiere la fracción III, apartado B, del artículo 37 de nuestra Constitución Política para que el C. Alberto Sales Hurtado, primer ayudante de la Dirección General del Ceremonial de esta Secretaría, pueda aceptar y usar la Condecoración Nacional de la Orden Vasco Núñez de Balboa que, en el Grado de Caballero, le confirió el Gobierno de la República de Panamá. Adjuntas se remiten a usted dos copias fotostáticas de la nota del Embajador de Panamá en la que comunica el otorgamiento de la mencionada presea y mucho agradeceré a usted que tenga a bien enviar una de dichas copias al H. Congreso de la Unión al solicitar el permiso correspondiente. El acta de nacimiento del señor Sales Hurtado obra ya en el archivo de la Oficialía Mayor del Congreso de la Unión, en virtud de haber sido ya condecorado, con anterioridad, por el Gobierno de Portugal, con la Condecoración de la Orden del Infante Don Henrique, en Grado de Comendador. El trámite de aprobación respectivo para el uso de esta condecoración fue remitido a esa Dependencia del Ejecutivo según oficio de esta Secretaría, número 501947 del 27 de febrero de 1968."
Hago del conocimiento de ustedes lo anterior, para los efectos legales procedentes, enviándoles con el presente copia del anexo a que se hace referencia.
- Trámite: Recibo, y a la Comisión de Permisos Constitucionales.
El C. Presidente: Esta Presidencia se permite informar a la asamblea que, de acuerdo con la solicitud de comparecencia del Titular de la Secretaría de Industria y Comercio aprobada por esta Cámara en sesión de fecha 2 del presente mes, misma que fue autorizada por el ciudadano Presidente de la República; de conformidad con el oficio del ciudadano Secretario de Gobernación con el que se dio cuenta por la Secretaría en esa misma sesión, es como ahora se encuentra a las puertas del recinto el C. licenciado José Campillo Sainz, Subsecretario de Industria, Encargado del Despacho. Para introducirlo a este salón, se designan en Comisión a los siguientes ciudadanos diputados: Luis H. Ducoing, Juan Landerreche Obregón, Jorge Cruickshank García y Juan Barragán Rodríguez.
(La Comisión cumple su encargo.)
El C. Presidente: En sesión efectuada el 2 de diciembre fue aprobada una proposición a fin de que el titular de la Secretaría de Industria y Comercio compareciera ante esta Cámara de Diputados para informar a esta Asamblea sobre los motivos y propósitos que originaron el Decreto del Ejecutivo, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 25 de noviembre del presente año, que declara de utilidad nacional el establecimiento y ampliación de las empresas a que el mismo se refiere. En consecuencia, tiene la palabra el C. licenciado José Campillo Sainz, Subsecretario de Industria y Encargado del Despacho.
El C. Subsecretario de Industria, Encargado del Despacho: Señor Presidente de la H. Cámara de Diputados, señores diputados: Es para mí un alto honor concurrir ante esta Asamblea en cumplimiento a lo dispuesto por el artículo 93 constitucional y por ausencia del
señor Secretario, para informar a ustedes sobre los motivos y propósitos que originaron la expedición por el Ejecutivo, del Decreto publicado en el Diario Oficial del 25 de noviembre p.pdo., que declara de utilidad nacional la creación y el establecimiento de empresas a que el propio Decreto se refiere. Este Decreto forma parte de una política general implantada por la administración del señor presidente Echeverría, para impulsar nuestro desenvolvimiento y buscar nuevas metas a nuestro desarrollo económico. En el breve lapso que el señor licenciado Echeverría lleva de desempeñar el cargo de Presidente de la República, ha implantado una política general de desarrollo que se refleja en un conjunto de actividades, de disposiciones y de iniciativas enviadas al H. Congreso de la Unión y que constituyen un cúmulo de disposiciones y de medidas más importantes en el solo transcurso de un año que las que probablemente se expidieron en el pasado. Podemos mencionar entre estas medidas la que crea un fideicomiso para la creación de conjuntos, parques y ciudades industriales; la que establece la devolución de impuestos interiores para las exportaciones; la que promueve el desarrollo de las zonas fronterizas; la creación del Comité para la promoción del desarrollo de Yucatán; el Plan Huichol; la Ley de Reforma Agraria; la iniciativa para expedir una nueva Ley de Aguas; la iniciativa de reformas a la Ley del Impuesto sobre la Renta. Todo un cúmulo, pues, de disposiciones tendientes todas ellas a promover e impulsar el desarrollo.
Pero además de estas disposiciones, toda una actividad coordinada, incansable, tendiente también a escuchar las necesidades de todos los habitantes del país, a tomar decisiones sobre la marcha, a conectar la actividad de sus colaboradores con un propósito firme y decidido de desarrollo acelerado, sostenido y justo.
Dentro de esta política se inserta el decreto sobre el cual tengo el honor de informar a ustedes. Sabemos nosotros que el mero crecimiento económico no equivale al desarrollo. El mero aumento en el volumen de la riqueza producida no es el desarrollo. Frecuentemente los promedios de ingresos de un país sirven sólo para ocultar terribles y graves desigualdades. De nada sirve aumentar el volumen de las riquezas si no se eleva el nivel de vida de las mayorías de la población. No será nunca un auténtico desarrollo el que no incremente la productividad, el que no signifique un mejor aprovechamiento de los recursos naturales y humanos con que cuenta el país; el que no traiga consigo mejoras en los niveles de vida, mejoras en el bienestar de los habitantes de una nación y mayores oportunidades para todos.
Sabemos, por otra parte, que el desarrollo no es un fenómeno simplemente cuantitativo. Es también, y fundamentalmente, un fenómeno cualitativo. Significa que una comunidad pueda liberar sus energías creadoras aprovechar mejor sus recursos, permitir que todos participen en la tarea común de la prosperidad y que los frutos de esa prosperidad también se repartan equitativamente entre todos.
El desarrollo es obra común. Tiene que ser tarea de la colectividad entera. Pero por eso mismo, sus frutos deben ser un patrimonio colectivo equitativamente compartido. Por esto, porque no hay desarrollo sin la elevación de vida de las mayorías, porque los frutos del desarrollo deben ser equitativamente compartidos, por esto el desarrollo es inseparable de la justicia social.
El desarrollo, para ser auténtico, debe ser justo, pero también debe ser armónico o no será desarrollo. El desarrollo que traiga consigo desequilibrios y desigualdades será sólo un crecimiento deforme y estará poniendo en peligro los fundamentos mismos de su continuidad. Estará atentando además contra la unidad de la colectividad y contra la homogeneidad de esa colectividad. No puede haber unidad donde subsistan grandes desigualdades. Luchar por suprimir los desequilibrios de un crecimiento económico, hacer éste más justo, es en el fondo luchar por hacer también una patria más unida, más homogénea y más solidaria. No puede haber islotes de prosperidad rodeados de zonas de miseria.
El desarrollo es, un fenómeno cuantitativo y un fenómeno cualitativo. Es un fenómeno cuantitativo en tanto que implica una mayor producción de bienes y servicios, pero es un fenómeno cualitativo en tanto que debe implicar necesariamente un mejoramiento en todos los aspectos de los integrantes de una colectividad. Desarrollarse, al fin y al cabo, es desenvolver las potencias que están inscritas en la propia esencia de una colectividad. Tiene que arraigarse un desarrollo en la historia y en la tradición de un país, en su circunstancia concreta y en su pasado histórico. Por eso los desarrollos no son intercambiables. Por eso el modelo de desarrollo aplicable a un país de una circunstancia determinada, no es un modelo que pueda aplicarse en cualquier otra colectividad. Partimos de la base, en la nueva estrategia del desarrollo diseñada por el Presidente Echeverría, de que no hay ninguna oposición entre la expansión económica y una más justa distribución del ingreso.
Por el contrario, ambos son complementarios. No puede haber nunca un desarrollo firme y sólido que se asiente sobre la miseria y la pobreza de las mayorías.
La mejor manera de consolidar un desarrollo es hacerlo con justicia, al fin y al cabo un elemento fundamental del desarrollo es la estabilidad y la paz, y no puede haber paz, lo mismo en lo internacional que en lo interno, que no esté fincada en la justicia.
En el fondo, si no se observa el dictado de la justicia en el desarrollo de un país, se está socavando la continuidad y la firmeza de ese propio desarrollo.
Con estos propósitos de hacer un desarrollo que implique incremento en los niveles reales de productividad, que implique el mejor aprovechamiento de nuestros recursos naturales y humanos, que implique un crecimiento armónico de todos los sectores y que traiga consigo una elevación en el nivel de vida de las mayorías de nuestra población, con estos propósitos
se expide este decreto, y bajo estas directrices es como se desarrolla la política económica de la actual Administración. Y estimamos que conseguir estos objetivos es imperativo urgente. Hemos perdido mucho tiempo en el transcurso de nuestra historia; siempre había habido carencias, es cierto, pero ahora hemos tomado conciencia de ellas. Quienes las sufren y quienes podemos remediarlas. Por eso tenemos prisa; por eso libramos una batalla contra el tiempo.
Y no descansaremos hasta que triunfemos en esta batalla; no descansaremos mientras no logremos que no haya ningún niño sin escuela, que no haya ningún adulto sin trabajo, que no haya ningún inválido sin protección, que no haya ningún anciano sin cuidados.
Es imperativo crear una decidida voluntad de crecer dentro de un marco de libertad y de justicia, es imperativo ahora redoblar nuestro esfuerzo y aprovechar en forma óptima nuestros recursos. El crecimiento industrial se inserta dentro de estos objetivos generales del desarrollo, al fin y al cabo la industria es un factor, el más dinámico del desarrollo, pero uno de los factores del desarrollo, y a ella se le han asignado tareas semejantes a las que se han asignado al desarrollo en su conjunto.
Si revisamos el proceso de industrialización de nuestro país en las tres últimas décadas, que fue cuando se inició México realmente dentro de una marcha acelerada para su desarrollo industrial, observamos que al principio cuando la guerra inclusive nos fuerza a crear industrias para substituir aquéllas, aquellos bienes que no nos podrían proporcionar los países beligerantes, observamos que en este momento nuestro desarrollo tiene objetivos eminentemente cuantitativos.
Se trataba de crear una industria; se trataba de tener elementos con los cuales poder producir los bienes que ya sabíamos que en un momento dado el mundo podría no proporcionar; se trataba de crear empleos; se trataba de iniciar a México dentro de la marcha del desarrollo industrial. Había que crear una industria y se procuró crear, básicamente, a toda costa. La finalidad era producir y establecer plantas industriales.
Lo más fácil, sin duda, era producir para satisfacer el consumo y se creó una industria entonces destinada, fundamentalmente, a la producción de bienes de consumo. En estos momentos iniciamos un crecimiento hacia adentro.
Por otra parte, esta industria se rodeó de protecciones y estas protecciones, con mucha frecuencia, le entregaron un mercado cautivo que propició la deficiencia.
No fue un esfuerzo estéril. En estas tres décadas hemos logrado un conjunto de realizaciones de indiscutible importancia, solamente quizás algunas cifras bastarán para dar una idea de la importancia que alcanzó el desarrollo de la industria nacional.
En 30 años la producción de acero se multiplicó 24 veces; la de cemento se multiplicó 28 veces; la industria petroquímica, nacida apenas en 1960, ha aumentado alrededor de 26 veces en la década de 1960 a 1970; estamos produciendo ya el 95% de los bienes de consumo; estamos produciendo alrededor del 35% de los bienes intermedios y todavía en bienes de capital nos falta un largo trecho de recorrer, estamos produciendo alrededor de un 55% de los que consumimos. Pero evidentemente que hemos tenido un desarrollo industrial sorprendente. El desarrollo de la industria ha sido más elevado que el crecimiento del producto bruto nacional. Hemos logrado así crear una planta industrial; hemos logrado formar una mano de obra calificada; hemos logrado, además, crear un tipo de empresario nuevo, vigoroso, emprendedor, capaz de asumir un riesgo calculado; hemos logrado formar técnicos; hemos logrado formar equipo sobre el cual podemos ahora construir una estructura social más justa.
No debemos desconocer el esfuerzo realizado, este movimiento industrial, esta expansión de nuestra industria, fue consecuencia de la acción del Estado; de la acción del Estado que liberó fuerzas, de la acción del Estado que creó infraestructuras, que creó un mecanismo crediticio y fiscal, promotor de la industrialización. Fue, además, consecuencia de todo un esfuerzo nacional, de los trabajadores, de los empresarios, de los campesinos; no podemos negar, pues, la importancia del esfuerzo realizado; pero, al mismo tiempo, tampoco podemos cerrar los ojos ante el hecho de que el proceso mismo fue originando una serie de distorsiones. Dentro de este proceso de capitalización que significaba el crecimiento industrial, se creó un grave desequilibrio y una gran concentración del ingreso. Se creó por otra parte, una gran concentración de la actividad industrial, era una industria destinada a satisfacer fundamentalmente necesidades de consumo y lo lógico entonces era que se viniera a establecer cerca de los centros de consumo. Esto originó, entonces, que simplemente en el Valle de México se ubicara una industria que aporta, con la sexta parte de la población, el 50% o el 52% del volumen total de la producción industrial del país. Esta producción, en el Distrito Federal y en el Valle de México, el 50% de la producción industrial contrasta con la producción de las ocho entidades menos industrializadas de la República que en el año de 1970 prácticamente con la misma población sólo aportaron el 2.8 de la producción industrial del país. Esto revela el enorme desequilibrio que ha venido provocándose y la concentración a que ha dado origen. Esta concentración, por otra parte, nos está creando ya fenómenos en que estamos incurriendo en deseconomías. Estamos contaminando el ambiente, estamos convirtiendo esta ciudad tan hermosa, esta región llamada la más transparente del aire, en una zona no solamente insalubre, sino ya peligrosa para nuestra salud. Se considera que todos los días caen sobre el habitante del Valle de México más de 3 mil toneladas de contaminantes. Los costos de los servicios empiezan cada vez a ser más gravosos, se estima
que en el sexenio 52-58, costaba introducir un metro cúbico de agua al Distrito Federal, 40 millones de pesos; en 1969 el costo de introducir este mismo metro cúbico de agua fue de 120 millones de pesos. Estamos ya incurriendo en esta deseconomía; estamos creando además todas las tensiones sociales, sociológicas y humanas de un gran hacinamiento en este Valle; pudiéramos decir que ya industrias que en el Valle de México en estas zonas congestionadas son un problema, en otras partes del país serían una bendición. Hemos creado, pues, un desequilibrio lo mismo en los ingresos que en la concentración de la actividad económica y este desequilibrio está ya amenazando la continuidad de nuestro desarrollo. Hemos creado además a través de las protecciones excesivas a la industria, una industria que con mucha frecuencia llega a descuidar su eficiencia; no en todas las ramas industriales, justo es reconocerlo, haya actividades en que se han logrado muy altos niveles de eficiencia y lo prueba así el hecho de las exportaciones que estamos realizando de productos manufacturados. Cada vez crece más tanto en volumen como en importancia relativa la exportación de productos manufacturados; en el año de 1964 exportamos 2,600 millones de pesos de productos manufacturados que representaron el 21% del total de nuestras exportaciones; en el año de 1969 exportamos alrededor de 5,700 millones de pesos de productos manufacturados, y este año apenas 7 años después de 1964, hemos exportado hasta el mes de septiembre 5,700 millones de pesos, por lo que no es remoto pensar en una exportación de 6,500 millones que probablemente representará el 43% del total de nuestras exportaciones. Quiere esto decir que en 7 años hemos duplicado la participación relativa del 21% que representaba en 1964 al 43% en esta fecha la participación relativa de las exportaciones de manufacturas y que hemos casi triplicado el volumen de la producción de manufacturas exportadas. Exportar manufacturas significa que nuestra industria ha competido en los mercados internacionales con todos los países del mundo y que allí ha logrado vender su producción, y esto debe llenarnos de satisfacción y optimismo. Revela que tenemos todavía un futuro muy importante y muy luminoso por recorrer; pero al mismo tiempo es innegable que todavía un conjunto de artículos de la industria mexicana se producen a niveles de ineficiencia en cuanto a costos y en cuanto a calidad, y esto es consecuencia de protecciones que han sido frecuentemente excesivas. Es ésta otra distorsión en nuestro proceso de desarrollo.
Hemos también, a través de la concentración del ingreso, distorsionado nuestros patrones de consumo. Hay en México sectores que los economistas llaman modernos, con niveles de vida comparables a los sectores ricos de los países más avanzados del mundo, y al lado de ellos se encuentran sectores que viven apenas a los niveles más bajos de subsistencia. Hay un libro que se titula: "México, país de tres pisos". Yo creo que México es un país de muchos pisos, en donde vive la gente más miserable junto a gente que realiza gastos suntuarios y de lujo que son equiparables, como digo, a los que se realizan en sociedades de abundancia en los países más prósperos del mundo. Esta concentración del ingreso vino a provocar esta distorsión del consumo. Un sector moderno que consume bienes suntuarios y enormemente diversificados, en los que difícilmente puede conseguirse una eficiencia, porque el volumen que se consume es muy pequeño y en cambio un gran sector de la población que prácticamente está al margen del consumo. Es ese sector marginado de la población.
Tenemos, entonces, una industria distorsionada, una industria que no fabrica bienes masivos para el consumo popular y que, con frecuencia, fabrica el consumo de bienes suntuarios en que no importa el costo para consumo de muy reducidos sectores.
Todo este conjunto de cosas empieza ya a poner en peligro nuestro desarrollo. Se va cerrando nuestro mercado interno, que era el que nos había servido de base para crecer, porque no se fortalece el poder de compra de los consumidores y, a pesar del aumento de la población, el mercado no crece en las dimensiones necesarias para impulsar nuestro desenvolvimiento económico. Se desaprovechan nuestros recursos al dejar zonas marginadas del país. Se crea un ambiente de tensión, de desequilibrio y de injusticia que pone en peligro las bases mismas del desarrollo en el futuro.
Quizás la pregunta clave la formuló el señor Presidente de la República, cuando era candidato, en su discurso de Naucalpan.
Dijo entonces que la riqueza del país había crecido, que habíamos progresado, pero que deberíamos de preguntarnos a quiénes había favorecido este progreso y este crecimiento, y si la respuesta era que a unos cuantos sectores y a unas cuantas regiones del país, eso indicaba que ese crecimiento debía remodelarse y debían modificarse las estrategias y las políticas de ese desarrollo. (Aplausos.)
Por eso ahora estamos empeñados en crear nuevas estrategias y nuevas políticas cuyos objetivos son principalmente los siguientes: fortalecer el mercado interno y elevar el poder de compra de los consumidores. Para este efecto, se sigue una amplia política redistributiva, de la cual son ejemplo la Ley Federal del Trabajo, las reformas a la Ley del Seguro Social, e inclusive la iniciativa de reformas a la Ley del Impuesto Sobre la Renta, que fue sometida a esta H. Cámara, y que tiene por objeto gravar a los sectores de ingresos más elevados para transferir esos recursos a los sectores mayoritarios más necesitados del país.
Queremos fortalecer nuestro mercado interno, distribuyendo mejor el fruto de nuestro progreso. Queremos ahora un crecimiento que no solamente tienda a satisfacer este consumo distorsionado a que me he referido, sino que ahora tienda a crear consumidores. Queremos una industria que cree consumidores por todo el país, que cree consumidores a través de fomentar el establecimiento de empresas medianas
y pequeñas y grandes, de todo tipo, que permita que los hombres encuentren nuevas fuentes de trabajo, que permitan combatir el desempleo, que en estos momentos es quizá el problema más grave de México.
A este propósito de crear consumidores está íntimamente ligado el objetivo de descentralizar la industria. Buscamos, a través de la descentralización de la industria, un mejor aprovechamiento de los recursos humanos y naturales del país. La concentración de la actividad industrial en unas cuantas zonas no solamente implica problemas para esas zonas congestionadas, sino que implica un terrible desaprovechamiento de recursos humanos y materiales. Con cuanta frecuencia encontramos en la provincia la existencia de universidades y de tecnológicos en donde los jóvenes van a formar y adquirir conocimientos para contribuir al progreso de México y se encuentran al final con la terrible frustración de que no hay industrias y que no hay empleos en que ocuparse. Con cuánta frecuencia encontramos en la que hay recursos que no se están aprovechando debidamente, o que el aprovechamiento mediante el establecimiento de industrias en zonas congestionadas implica un grave desperdicio. Piensen ustedes, por ejemplo, en el desperdicio que representa el traer las materias primas del interior, aquí, a 2,200 metros de altura para transformarlas, en la ciudad de México, y si queremos exportarlas tener que llevarlas nuevamente después al nivel del mar, o a las fronteras donde podamos exportarlas.
Esta concentración ha creado por otra parte, una especie de colonialismo interno, en donde ciertos privilegiados aprovechan los recursos de los demás, y, en el fondo otras materias primas para transformarlas y para vender después al resto del país productos manufacturados adquiriendo esas materias primas a precios más bajos que los productos que vende. En el fondo, esto es un colonialismo interno. Queremos desenvolver los recursos naturales y los recursos humanos donde se encuentren preferiblemente, y con esto habremos logrado un mejor aprovechamiento de la riqueza del país en beneficio de todos los mexicanos. (Aplausos.)
Queremos así extender los frutos del progreso a todo México, queremos, por otra parte, arraigar a las gentes en sus lugares de origen; sabemos que descentralizar las zonas congestionadas no es fácil. Conocemos todos los problemas económicos y humanos que nuestra descentralización necesitaría involucrar. La manera de descentralizar es crear en la provincia, crear en el interior de la República, un conjunto de condiciones que haga atractivo ir hacia ella o quedarse en ella. Eso es la manera de descentralizar y de lograr un desenvolvimiento armónico de nuestra patria. No queremos, sin embargo, que estas industrias se desarrollen también a toda costa, o sea sin cuidar de su eficiencia. Buscaremos el aprovechamiento de los recursos y el establecimiento de industrias regionales de tal manera que se convine tanto el aprovechamiento de sus recursos como la eficiencia. Se procurará fomentar aquéllas que sean más eficientes. No debemos gravar el desarrollo regional con el peso de la ineficiencia; se está señalando la actividad industrial de que se trata, se está señalando el monto de la posible inversión que se requiera, el volumen de mano de obra empleada y se están sugiriendo posibles localizaciones. Este folleto fue preparado recogiendo los datos y estudios del IEPES, recogiendo estudios del Banco de México, recogiendo estudios de los gobernadores de los Estados y nuestros propios estudios. Probablemente en él, haya algunas industrias que ya se hayan establecido o algunas que puedan establecerse, pero de todos modos son un elemento indicativo de todas las posibilidades de desarrollo con que se encuentra nuestro país.
Las inversiones que se requerirían para desenvolver esas industrias ascienden a 8 mil millones de pesos, pero crearían de manera directa más de 110 mil empleos. Y queremos crear industrias ya no solamente grandes. Tenemos una gran confianza en la industria pequeña y en la industria mediana.
En muchas ocasiones nos hemos encontrado, en nuestros viajes por los Estados, con esto: Hay un Estado que envía ganado al centro de la República. El ganado durante el viaje pierde de 27 a 50 kilos por res, y entonces la pregunta surge: ¿por qué no hay aquí un rastro? ¿O varios? ¿Por qué no hay un frigorífico para exportar la carne en canal? Y si se exporta la carne en canal y automáticamente se tiene una ganancia de 27 a 50 kilos por cada res, se va a conservar la piel, vamos a promover una industria de curtiduría; y si la tenemos, vamos a promover inmediatamente una industria fabricante de artículos de piel y de zapatos; y si tenemos industria ganadera por qué no promovemos una industria de alimentos balanceados para el ganado y entonces se van eslabonando un conjunto de actividades industriales que van creando una integración y que además requieren inversiones muy pequeñas. Frecuentemente bastará simplemente movilizar la mente de las personas que están viviendo en ese lugar. Probablemente ni siquiera necesiten crédito, quizás con sus propios recursos puedan crear todo un desenvolvimiento de pequeñas y medianas industrias, y habremos creado así, fuentes de trabajo. Por eso, entonces, la descentralización regional se liga de manera muy estrecha con la industrialización del campo. Procuraremos, con el ejemplo que he puesto, industrializar al campo y crear industria rural; no importa que sean de pequeña monta, van a dar trabajo al campesino todo el año, el campesino habitualmente trabaja de 100 a 150 días, si le creamos ocupaciones, le habremos creado también una fuente de trabajo adicional y habremos elevado su nivel de compra y habremos creado y multiplicado los centros de empleo por todo el país. Vamos a hacer de la industria el puente entre la avicultura, la ganadería y el desarrollo. Vamos con esta industria, además, a crear empleos y a generar empleos. Así es como estamos viendo el desarrollo de México, como una industria
tendiente a aprovechar al máximo todos los recursos, a generar empleos, a hacer más eficiente nuestra producción y más que satisfacer un consumo, a crear consumidores.
Procuraremos además, crear una industria más eficiente; protegeremos a la ya establecida y a la que se establezca contra una competencia que muchas veces es desigual y frecuentemente llega a ser también desleal. Todos los países en el fondo protegen a su industria contra un dumping que pudiera venir desde el extranjero, pero procuraremos protegerla de tal manera que se proteja a la industria, no que se subsidie la ineficiencia. Procuraremos alcanzar una industria cada vez más eficiente, con mejores costos y con mejor calidad. Para este efecto, también se están siguiendo ya políticas dentro de la Secretaría de Industria y Comercio. Debo decir a ustedes que en estos momentos no se aprueba un programa de fabricación, ni se sujeta un artículo a control por lo que toca a su importancia, si por regla general, el precio excede, el precio del producto que se va a fabricar excede en un 25% al precio extranjero doméstico del país de origen. Entendemos por país de origen el que ha vendido la maquinaria, la tecnología o el que ha sido principal abastecedor de México durante los últimos 25 años. Consideramos que cuando el diferencial de precio sea mayor de un 25% por regla general, no deberá imponerse ese sacrificio al consumidor.
Quiero aclarar que el 25% descontados ya los gastos de transporte de producto importado, gastos aduanales, etc., vendrá a reflejarse en un diferencial de 10 o 15; en algunos casos abatimos ese 25% en otros en que hay materias primas mexicanas costosas o circunstancias especiales, permitimos un diferencial mayor; pero la regla general es que sea alrededor de un 25%.
Procuramos, por otra parte, que en todo programa de fabricación se establezca la obligación de someter los artículos que se van a fabricar a normas de calidad. Y estamos luchando por que cada vez se haga más extendido el uso de las normas de calidad y los controles de calidad. Estamos, inclusive, luchando por que estas normas de calidad y estos controles se entiendan en cuanto a su obligatoriedad; sabemos que en producir a precios competitivos y a buena calidad está la clave de nuestro desarrollo futuro.
Queremos, a través de cuidar la calidad de nuestros productos, que el lema: "Lo hecho en México está bien hecho", sea siempre una realidad. (Aplausos.)
Pretendemos crear una industria competente y competitiva; una industria que no se edifique ni sobre el sacrificio de los consumidores ni mucho menos, señores, sobre el sacrificio de los trabajadores; queremos una industria con una eficiente técnica, y sabemos que la técnica es la manera de eludir los salarios bajos, los altos costos y los rendimientos miserables.
En la medida en que hagamos nuestra industria más eficiente y con mejor tecnología, podremos pagar mejor y producir artículos más baratos y de mejor calidad. La técnica es la manera de liberar al hombre de la servidumbre y de la explotación.
Al mismo tiempo que queremos hacer una industria más eficiente, estamos buscando fomentar las exportaciones. Fíjense ustedes y perdonen la disgregación, que prácticamente estamos dando la vuelta a todos los objetivos que se persiguieron en la industrialización de hace tres décadas. Frente a una industria concentrada queremos nosotros una industria diseminada por todo el país; frente a una industria protegida queremos una industria eficiente y competitiva, frente a una industria encaminada hacia dentro a substituir el consumo, queremos una industria de exportación; la exportación será sin duda la piedra de toque de la eficiencia de nuestra industria, exportar va a significar ser capaces de competir contra los fabricantes de otros países; exportar va a ser la prueba de que la industria mexicana ha alcanzado ya plenamente su madurez; la exportación nos interesa mucho, nos interesa mucho porque de ella obtendremos las divisas que necesitamos para seguir pagando los bienes de capital o tecnología que aún necesitamos importar; todavía hay bienes de capital que necesitamos importar y que son indispensables para crecer, y técnicas que necesitamos adquirir del extranjero y que también nos son indispensables para crecer; para pagar estos pagos, estas compras de capital, estas compras de técnica, necesitamos exportar, incrementar nuestras exportaciones, pero necesitamos exportar además, porque la exportación permitirá que los productos mexicanos salgan con mayor mano de obra mexicana incorporada. En lugar de ser simplemente exportadores de materias primas, ser exportadores de productos manufacturados significa exportar trabajo mexicano. Esto evidentemente incrementará el número de empleos y esto inclusive se reflejará en el mercado interno, en la medida en que podamos exportar e incrementemos nuestra producción, abatiremos costos unitarios y haremos posible poner a disposición del consumidor mexicano un volumen más amplio y a más bajo precio de satisfactores. Además, en estos momentos la industria mexicana en muchos renglones tiene una capacidad instalada excedente, hay renglones o hay actividades industriales en que la capacidad instalada se está usando apenas a un 60% y en ocasiones aún a menos; aprovechar esta capacidad instalada en la exportación significará utilizar mejor las inversiones de capital que hayamos realizado. El señor Presidente Echeverría ha establecido un conjunto de disposiciones y toda una política tendiente a incrementar las exportaciones, dentro de estas disposiciones y esta política, se encuentra la creación del Instituto Mexicano de Comercio Exterior, la devolución de los impuestos interiores mediante los certificados llamados "cedis", la creación y las actividades que está realizando la Comisión Coordinadora de Puertos. La designación de embajadores encargados de promover nuestras exportaciones y la venta de nuestros productos.
La actividad permanente del propio señor Presidente entrevistándose con mandatarios de otras Repúblicas para incrementar nuestro comercio exterior. Los viajes de los Secretarios de Estado, y como ejemplo más inmediato en estos momentos el del señor licenciado Torres Manzo, que se encuentra en Japón tratando de incrementar nuestro comercio y a cuya ausencia debo el tener el honor de estar hoy entre ustedes.
La exportación, en realidad, debe ser en estos momentos una de nuestras grandes metas. Debemos todos esforzarnos por que los productos mexicanos, la producción de nuestra industria vayan a pasar lista a todos los rincones del mundo.
Finalmente, debemos procurar también la reorientación de nuestra industria hacia la producción masiva de bienes de consumo y no de bienes suntuarios. Si logramos producir masivamente bienes de consumo, aquellos bienes que más necesita nuestra población, vamos seguramente a abaratar el costo de estos bienes; vamos a ampliar el poder de compra de los consumidores; pero algo más: vamos a poder producir a nivel de escala y vamos, probablemente, a hacer competitiva esa industria para alcanzar niveles de escala para enviar sus productos a los mercados internacionales.
Estas son, pues, las políticas y los objetivos que para la industrialización ha trazado la administración del señor Presidente Echeverría. Dentro de estas políticas y objetivos se inserta el decreto sobre el cual voy a tener el honor de informar a ustedes.
Debo decirles que este decreto, en cierto modo se encuentra emparentado con la actual Ley de Fomento de Industrias Nuevas y Necesarias. La Ley de Fomento de Industrias Nuevas y Necesarias, actualmente en vigor, inició su vigencia en el año de 1955. Fue una ley encaminada, primordialmente, a impulsar el establecimiento de industrias destinadas a satisfacer el consumo. Se trataba de impulsar la creación de industrias nuevas y se entendía como industrias necesarias a aquellas en las cuales hubiera una capacidad industrial que dejara satisfecho el 20 por ciento del consumo doméstico. Los únicos criterios conforme a los cuales se otorgaban los estímulos que esa Ley daba, era que la industria de que se tratara fuera nueva o fuera necesaria en tanto que hubiera un consumo insatisfecho. Y de acuerdo con estos criterios se otorgaron como estímulos fiscales la exención de los impuestos a la importación, tanto de maquinaria como insumos, la exención al impuesto sobre ingresos mercantiles, la exención del impuesto del timbre, y la exención hasta del 40% del impuesto sobre la renta. La consecuencia de estas exenciones y de los criterios conforme a los cuales se otorgaban, fue que las industrias que se establecieron a su amparo vinieron a establecerse precisamente en las zonas congestionadas. El 70% de las industrias que gozan de franquicias conforme a la Ley de Fomento a las Industrias Nuevas y Necesarias están establecidas en el Valle de México, en la zona metropolitana de Monterrey, o en la zona metropolitana de Guadalajara. No responde definitivamente esta ley, no responde ya a los nuevos objetivos que hemos trazado a nuestro desarrollo. Reconociendo este hecho el señor Presidente de la República nos dio instrucciones de que estudiáramos la formulación de un proyecto de nueva Ley de Fomento Industrial que se ajustara a estos objetivos. Trabajamos en la elaboración de este proyecto y formulamos uno, de acuerdo con el cual se concederían estímulos no solamente a las industrias nuevas o a las industrias necesarias, sino también aquellas que fueran a propiciar el desarrollo regional, a las que generaran empleos, a las que produjeran en términos competitivos, a las que estuvieran destinadas a exportar o por lo menos que tuvieran una parte importante de su producción destinada a la importación, a las que se ajustaran, en suma, a los propósitos que ahora se persiguen con el nuevo desarrollo industrial. Y establecimos en ese proyecto tres tipos de incentivos adicionales a los ya establecidos: el primero de ellos era la exención del impuesto sobre dividendos, cuando se hicieran inversiones en zonas o regiones que se considerara de interés nacional desarrollar. También cuando se invirtieran en industrias que se considerara de interés nacional desarrollar, aunque fueran industrias semejantes a las ya establecidas, aunque no fueran nuevas, y aunque no fueran necesarias, porque no se trataba de satisfacer un consumo quizás distorsionado, sino de crear consumidores.
Entonces establecimos esta exención en el impuesto sobre dividendos cuando se invirtiera en estas zonas o en estas industrias. Se previó además, que las ganancias de las empresas por las ventas de inmuebles, cuando estas ventas fueran de inmuebles ubicadas en las zonas congestionadas,
Por ejemplo, en el Distrito Federal o en el Valle de México, estarían exentas del impuesto sobre la renta, si esas ganancias se iban a dedicar a invertirse o a establecer nuevas empresas o a ampliar las empresas ya establecidas en otras zonas o regiones del país.
De hecho, fíjense ustedes que hay muchas industrias establecidas en el Distrito Federal, que compraron terrenos que hace 20 ó 30 años eran terrenos industriales, a precios de terrenos industriales; y ahora esos terrenos han adquirido ya precios mucho más altos; se han multiplicado, frecuentemente, 100 ó 150 veces; terrenos comprados a 10 pesos el metro, no es remoto que ahora valgan $1,000.00 o $1,500.00. Además, se ha rodeado, se ha congestionado a la empresa, porque ya no puede crecer y ampliarse.
Si damos el incentivo de que se vendan esos terrenos y que la ganancia no se grave, estaremos estimulando el traslado de esas empresas a zonas no congestionadas, y esa ganancia podrán destinarla a sufragar los gastos de su traslado o las indemnizaciones a los trabajadores, en su caso.
Entonces, éste era otro estímulo: el no gravar las ganancias derivadas de la venta de inmuebles, cuando se destinaran a establecerse en otras zonas.
Y el último incentivo era el de autorizar la amortización acelerada, cuando se trataba de inversiones en las zonas o industrias que fuera de interés nacional desarrollar.
Este Decreto se dio a conocer a los señores gobernadores de los Estados; se dio a conocer a los sectores interesados en general. Las opiniones que recibimos fueron, en términos generales, de apoyo a los principios que inspiraban el proyecto de Decreto, pero se estimó que en algunos aspectos valía la pena estudiarlo con mayor cuidado, recoger y examinar, en discusiones más amplias, todas las opiniones y puntos de vista que nos habían sido presentados, y que no habría tiempo entonces para enviarlo al Congreso de la Unión y de que el Congreso de la Unión dispusiera de la holgura suficiente, en cuanto a tiempo, para estudiarlo con el cuidado que merecía.
En esa virtud, y ante la necesidad, de todos modos, de tener instrumentos de impulso al desarrollo, se decidió, por el señor Presidente de la República, expedir el Decreto de 23 de noviembre, que se publicó el día 25 del mismo mes, y que declara de utilidad nacional el establecimiento y creación de las empresas a que el propio Decreto se refiere.
Con objeto de no privar al país de ningún instrumento de promoción, continuará en vigor la Ley actual de Fomento a las Industrias Nuevas y Necesarias, y el Decreto está previendo toda una serie de objetivos de desarrollo y toda una serie de mecanismos para lograrlo. El Decreto en realidad constituye un marco, una base de la qué partir para expedir después un conjunto de decretos o disposiciones específicas que lo pondrá en marcha.
Muy brevemente voy a referirme a las disposiciones del Decreto. En el Decreto, se declara de utilidad nacional el establecimiento y ampliación de empresas que se estime necesario fomentar para los siguientes objetivos: Para impulsar el Desarrollo Regional, para crear oportunidades de trabajo, para elevar el nivel de vida de la población, para fortalecer el mercado interno, para incorporar el mayor número de habitantes al progreso nacional, para aumentar las exportaciones, para sustituir las importaciones y para propiciar una planta industrial mejor integrada con elevados niveles de eficiencia productiva.
Los beneficios que se deriven de este Decreto y de los que posteriormente se expidan, podrán otorgarse también a empresas ya establecidas, si con ello aumentan su eficiencia y su productividad, el provecho del consumidor o de sus exportaciones; es decir, queremos una industria más eficiente, pero sabemos que muchas veces a empresas antiguas, pero establecidas hace mucho tiempo, no les será fácil dar el paso, inclusive podrá serles costoso alcanzar esta eficiencia, por eso, entonces, no solamente les exigimos mayor eficiencia, sino que se les ayuda a lograrla, pero siempre y cuando esa mayor eficiencia, se traduzca en beneficios para el consumidor nacional, o en beneficio para incrementar las exportaciones.
Estos son pues, los sujetos del Decreto; ¿quiénes gozarán de las franquicias? Las empresas que puedan alcanzar estas facilidades. ¿Cuáles son las franquicias o ayudas que se otorgarán? Serán de diversa índole: serán estímulos fiscales, pero no se quedarán aquí, serán además ayudas y facilidades de índole diversa. Entre estas ayudas y facilidades se encontrará por ejemplo el suministrar crédito barato, crédito a tasas de interés reducidas para el desenvolvimiento de pequeñas y medianas industrias en la provincia nacional; será por ejemplo el otorgar tarifas promocionales de los servicios públicos, también, para hacer costeable el desenvolvimiento de estas industrias, será el otorgar ayuda técnica, al hacer estudio de factibilidad para impulsar el crecimiento de este tipo de empresas; será auxiliar a quienes quieran establecerlas, en la organización de la empresa.
Todo este tipo de ayudas serán inclusive proporcionar terrenos para el establecimiento de actividades; será, además toda una política de infraestructura económica y social; será, inclusive, para la descentralización de los servicios. Todo este conjunto de ayudas y facilidades vendrán a completar simplemente los estímulos fiscales.
No salieron los estímulos fiscales que se preveían en el proyecto de Nueva Ley de Fomento Industrial, pero sí fueron recogidos en la actual Ley de Impuesto Sobre...perdón, en la Iniciativa de Reformas a la Ley del Impuesto Sobre la Renta que fue sometida a la consideración de ustedes. Por el estudio que habrán hecho de esta Iniciativa y por la exposición del señor Secretario de Hacienda y Crédito Público, habrán visto que en esta iniciativa ya no se gravan los dividendos cuando se reinviertan en actividades productivas y de interés social. De manera que se está dando el mismo estímulo que se había previsto en el proyecto. Habrán visto que tampoco se gravan las ganancias de inmuebles... perdón, por la venta de inmuebles contabilizados en el activo fijo, cuando esas ganancias se inviertan para el desenvolvimiento de zonas o regiones que interese desarrollar. Exactamente lo que se estaba previendo en la antigua Ley. Habrán visto que se establece ya la posibilidad de autorizar la amortización acelerada; pero habrán visto además que para fomentar las exportaciones, ahora se gravan con un tratamiento diferencial y favorable las exportaciones de tecnología mexicana y se han gravado también con un tratamiento especial las condiciones por ventas en el extranjero, con el objeto de evitarle al exportador mexicano el aumento de su costo derivado de esas comisiones.
Esto revela entonces cómo se está procediendo coordinadamente y cómo este decreto viene a estar estrechamente vinculado con las reformas que se han iniciado ante ustedes para la Ley del Impuesto Sobre la Renta. Forma parte de toda una política encaminada a los mismos objetivos, solamente que aquí en estos decretos se están contemplando ayudas y facilidades
que ya no son sólo de carácter fiscal, como todas las que he mencionado.
Ahora bien, será mediante decretos que expida el Ejecutivo Federal y que se publique en el Diario Oficial como se señalarán las zonas o regiones que interese desarrollar y se señalará también las industrias que gozarán de los beneficios del decreto, serán mediante disposiciones de carácter general, se procurará en estas mismas disposiciones, se señalarán los estímulos y se procurará en general que esos estímulos vengan a compensar las desventajas comparativas que tienen muchas zonas de gran desarrollo, las actuales son las de concentración industrial.
No se trata, cuando sean industrias semejantes a las ya establecidas, de crear situaciones desiguales de competencia, ni favorecer a las nuevas para crear una situación de inferioridad respecto de las ya existentes; se trata de crear simplemente una serie de condiciones que compensen las desventajas comparativas, son tales las ventajas de tener un mercado concentrado, como ocurre en el Distrito Federal, son tales las ventajas de disponer de los servicios, de centros de educación, de una mano de obra ya formada, etc., que difícilmente pueden compararse si no se da una ayuda adicional a las regiones del país que no disponen de este privilegio. En los decretos que el Ejecutivo Federal expida, además, se fijarán también las condiciones y requisitos para el otorgamiento y disfrute de las franquicias. Estos estímulos se otorgarán sin perjuicio de las franquicias que ya estén disfrutando o de las que puedan disfrutar las empresas conforme a otras disposiciones de carácter federal.
Ello significa fundamentalmente que continuará en vigor la Ley de Industrias Nuevas y Necesarias y que se continuará aplicando y que podrán gozar en aquello que los complemente, de las franquicias que establece la actual ley, si es que tienen títulos para ello, más las ayudas y facilidades que se otorgan conforme a los decretos que se expidan. Se trata de no prescindir absolutamente de ningún instrumento de desarrollo. Pero se está previendo también en el decreto cuáles van a ser los criterios para fijar el monto, la naturaleza y la duración de los estímulos. Estos criterios serán los siguientes: las características de la zona o región del país; evidentemente que los estímulos no podrán ser los mismos; para una zona deprimida, para una zona cuyos habitantes vivan a nivel de subsistencia que para un poblado industrial muy cercano a una zona de desarrollo.
Se fijarán, pues, estímulos de carácter diferente de acuerdo con las circunstancias y las condiciones específicas de cada zona o cada región del país. Se trata de compensar desventajas comparativas.
También se tomará en cuenta la actividad industrial de que se trate y en el fondo su importancia económica y social para el desenvolvimiento de México.
Se tomará en cuenta el empleo que generen las empresas beneficiarias, procuramos una industrialización que promueva el empleo; no queremos una industrialización hecha a base siempre de la maquinaria más avanzada por el sólo prurito de tenerla. Una forma de gasto suntuario es muchas veces la del industrial que adquiere la maquinaria más moderna, sin pensar que esa maquinaria va desplazar mano de obra y que pudiera emplear mano de obra con una maquinaria quizá diferente y con la misma eficiencia con que produciría si comprara la más moderna y la más costosa.
Sufrimos un efecto de ubicación. Frecuentemente estamos importando tecnología -y conste que importar maquinaria es importar tecnología-, cuando uno se decide por una maquinaria ya está haciendo una decisión tecnológica importar tecnología sin discriminación, de países sumamente avanzados cuyos modelos de desarrollo no son iguales al nuestro.
La maquinaria que ha sido diseñada en países donde el capital es elemento abundante y relativamente barato, cuando nosotros tenemos en cambio escasez de capital y abundancia de mano de obra. Nos empeñamos, pues, en la jerarquización de empleos sin mengua de la eficiencia; queremos la óptima composición de factores. Si en un momento dado la eficiencia pudiera usar de maquinaria más moderna, la utilizaremos, porque queremos exportar, queremos ser competitivos; pero si en un momento dado hay una composición de factores que nos permita impulsar el empleo de mano de obra, la impulsaremos hasta el máximo de sus esfuerzos.
Tomaremos en cuenta también la contribución de las empresas a la promoción y a la integración industrial del desarrollo regional; habrá empresas que contribuirán a integrar todo el material económico de una zona; por ejemplo, en el litoral; a la industria pesquera tendrá que ir íntimamente ligada la fabricación de embarcaciones, la fabricación de drenes, la fabricación en general de aparejos para la pesca, la instalación de fábricas de hielo; todo esto propiciará una integración industrial.
El caso que citaba yo de la entidad federativa que envía su ganado al Distrito Federal. Vamos a desenvolver todo un conjunto de actividades que aproveche a la industria ganadera como base; tomaremos en cuenta la estructura de su capital, es decir, aquí significa la participación del capital nacional en esas empresas. Evidentemente protegeremos e impulsaremos más a las empresas en que participe el capital nacional.
Los precios y calidades de los artículos que se pretenda producir. Esto es obvio; propiciaremos empresas que produzcan a precios competitivos y a buena calidad; el contenido nacional que está incorporado en esos productos, es decir, nos interesará particularmente desenvolver industrias que en el producto final tengan incorporados insumos nacionales, los efectos de las operaciones de esas empresas sobre la balanza de pagos, si son empresas destinadas a la exportación, si son empresas destinadas a sustituir importaciones, en qué medida pagan divisas por concepto de intereses o regalías; todos estos casos los tomaremos en cuenta. Y por lo que toque a empresas que vayan a mejorar
su eficiencia tendremos en cuenta la medida en que esa mejoría beneficia al consumidor nacional o permita el aumento de las exportaciones. Para la aplicación de este decreto se creará una Comisión Intersecretarial formada por las Secretarías de Hacienda y Crédito Público y de Industria y Comercio; estas Secretarías, esta Comisión Intersecretarial fungirá como asesora del Ejecutivo para la expedición de los decretos o disposiciones generales y también podrá presentar al Ejecutivo proposiciones debidamente fundadas para la exposición de estos decretos y naturalmente con eso, y es importante que ustedes lo sepan, que lo conozcan todos los sectores del país, la Comisión queda abierta para recibir sugestiones de los Gobiernos de los Estados, sugestiones de los señores Senadores y Diputados, sugestiones de industriales, de campesinos, de trabajadores para promover la expedición del Decreto que declara de interés nacional el desenvolvimiento de determinadas zonas o determinadas actividades industriales. La Comisión además consultará a las dependencias que correspondan, según la naturaleza de los estímulos, ayudas o facilidades de que se trate, se trata de hacer una labor coordinada y de coordinar todos los esfuerzos, usar lo ya existente pero coordinándolo, encaminándolo todo y uniéndolo hacia una gran promoción y esfuerzo de desarrollo. Cuando se publiquen los decretos o disposiciones generales se tendrá ya una declaratoria genérica, será necesario que cada empresa interesada obtenga una declaratoria particular, para ello va a presentar una solicitud ante la Comisión Intersecretarial, la presentará por conducto de la Secretaría de Industria y Comercio y ésta le dará trámite si reúne las condiciones para hacerlo, en cuanto a personalidad, etc., y lo someterá a la Comisión. Las resoluciones de la Comisión que declaren que una empresa en particular tiene derecho a disfrutar de las franquicias, se publicarán también en el Diario Oficial. Ahora, como en algunas ocasiones se podrá lesionar a las empresas ya establecidas toda vez que las franquicias no se van a dar sólo a industrias nuevas.
Se está previendo un procedimiento de oposición, procedimiento de oposición que podrá ejercerse, bien sea contra la publicación del decreto a partir de la fecha de publicación del decreto, cuando sea la disposición general la que esté en entredicho, dentro de los 30 días siguientes a la fecha en que se publique el decreto, o bien sea contra la resolución específica del caso concreto, que también se publicará en el Diario Oficial dentro de los 30 días siguientes a la fecha de su publicación.
Si se trata de combatir o de oponerse al decreto expedido por el Ejecutivo, será el propio Ejecutivo quien resuelva sobre la oposición. No será la Comisión Intersecretarial. La Comisión Intersecretarial sólo producirá un dictamen; pero la Comisión Intersecretarial no tendrá facultades para renovar un acto del Presidente de la República. De manera que será el mismo quien revise la oposición. Si, en cambio, la oposición se presenta contra la resolución concreta, entonces la Comisión Intersecretarial será la que resuelva.
Como ustedes ven, esta es simplemente una base, un marco que ahora tendrá que llenarse con la expedición de los decretos respectivos. Estamos ya estudiando estos decretos. El primero, que estamos examinando, y el primero que propondremos al señor Presidente que se expida, será un decreto que otorgue franquicias, ayudas y facilidades a las diversas zonas del país, una zonificación del país para establecer en el decreto las franquicias, ayudas o facilidades que gozarán en esas diversas zonas, de acuerdo con sus circunstancias. Estamos preparando ya otros para estimular el establecimiento de industrias que nos parecen de importancia por fabricarse artículos que no se fabrican aquí, serían semejantes a las industrias nuevas y necesarias. Y estamos examinando el otorgamiento de franquicias a las industrias que ustedes verán en el folleto que vamos a repartir.
En realidad, este decreto se inserta, como dije al principio, en toda la política general de desarrollo. Una política general de desarrollo que ha venido estableciéndose a través del conjunto de disposiciones, de actividades a que me he referido al principio. Una política de desarrollo que está girando en torno a una idea fundamental, y es que el desarrollo económico debe tener como destinatario al hombre.
Dentro de la concepción humanista de la Constitución de 1917, el desarrollo económico debe ser un proceso que se realice dentro de la libertad y en la justicia. Nuestro desarrollo económico tiene como fin al hombre mismo. Tiende a promover al ser humano. Ve a la economía como un mero instrumento al servicio del hombre. Busca que no sea un desarrollo simplemente económico, sino que busca un desarrollo integral. Por eso se preocupa de un desarrollo también educativo, social y político. Quiere hacer de la economía un instrumento al servicio del ser humano y de la industria, un instrumento al servicio de la justicia. En esta tarea del desarrollo, todos debemos de ser solidarios y partícipes; crecer es un obra común. Depende fundamentalmente de una voluntad colectiva. Todos debemos participar en ella: campesinos, empresarios y trabajadores. Tiene que ser consecuencia del esfuerzo coordinado del sector público y del sector privado. Nadie puede negar su contribución a este fin. Todos son -ha dicho el señor Presidente de la República-, todos somos solidarios en la obra de engrandecer a México. Muchas gracias.
El C. Presidente: Esta presidencia informa que por conducto de la Secretaría varios ciudadanos diputados han manifestado su deseo de formular algunas preguntas al ciudadano Subsecretario de Industria, y cuyos nombres son los siguientes: Alejandro Peraza Uribe, Abdón Ortiz Cruz, Alfonso Orozco Rosales, Manuel Esquivel Gámez, Jesús Luján Gutiérrez, Juan Rodríguez Salazar, Ernesto Velasco Lafarga, Juan J. Varela Mayorga, Maximiliano
León Murillo, Laura Peraldi Ferriño, Luis Horacio Salinas, Miguel Hernández Labastida, José Delgado Valle, Manuel Stephens García, Francisco Zárate Vidal, Jorge Garabito Martínez y Nicolás Márquez Acosta.
En consecuencia, tiene la palabra el diputado Alejandro Peraza Uribe.
El C. Peraza Uribe, Alejandro: Alejandro Peraza Uribe, II Distrito de Yucatán, miembro del partido Revolucionario Institucional: ciudadano licenciado José Campillo Sainz, subsecretario de Industria, encargado del despacho: ha afirmado usted -y nosotros convenimos en que es verdad- que el desequilibrio regional es una realidad económica a la que nos enfrentamos los mexicanos. En mi calidad de representante del sector campesino, considero imperativo la creación de nuevas fuentes de trabajo en el medio rural, para absorber los excedentes de mano de obra desocupada. En este sentido, ¿podría usted informarnos, señor Subsecretario, cuáles son los medios institucionales que habrán de implantarse para estimular la industrialización rural?
El C. Campillo Sainz, José: Muchas gracias, señor diputado; con mucho gusto. En realidad, la industrialización rural es una preocupación fundamental del régimen del señor presidente Echeverría. A ella están encaminadas disposiciones de la nueva Ley de Reforma Agraria.
Por lo que toca a los estímulos que utilizaremos de acuerdo con el Decreto, serán estímulos fiscales, a través de conceder exenciones de impuestos para el desenvolvimiento de industrias que vayan a aprovechar los productos del campo; serán, además, ayudas crediticias, procurando en algunos casos, conceder créditos a tasa reducidas de interés, y en otros, auxiliando a los campesinos para promover y obtener créditos de las instituciones de crédito.
Será además, y esto ya se realiza a través de la Dirección de Industrias Rurales de la Secretaría de Industria y Comercio, colaborando con los campesinos, para identificar las industrias que puedan establecerse con mayor viabilidad, para hacer estudios de factibilidad, y auxiliarlos además, en la organización, conforme a la cual llevarán a cabo la explotación de los productos respectivos o el establecimiento de las industrias que correspondan; es decir, si debe ser una sociedad cooperativa, una unión de crédito, una sociedad anónima.
Estas serán, pues, las fórmulas que utilizaremos para impulsar la industrialización en el campo, que nos parece de enorme importancia. En realidad, el señor presidente Echeverría ha dicho en Monterrey, que el rescate del campo será la batalla decisiva de México en el próximo sexenio. Creemos, además -como decía yo en mi exposición- que la industrialización propiciará la creación de fuentes de empleo y la elevación de los niveles de vida del campesino.
Sólo quisiera yo citar un dato para que se vea la importancia de crear industrias que absorban la mano de obra rural; este dato es el siguiente: el valor del producto por hombre ocupado en el campo, es de dos mil quinientos pesos al año, en números redondos. El valor del hombre ocupado en la industria, es de trece mil quinientos pesos al año, en números redondos. Es decir, más de cinco veces es superior el valor generado por el hombre ocupado en la industria, que el valor generado por el hombre ocupado en el campo. Y, naturalmente, en proporción semejante está el ingreso del trabajador industrial y del trabajador del campo. De allí que nos interese, como pivote fundamental del desarrollo futuro de México, el promover la industrialización de los productos del campo, y el dar mayor empleo a la mano de obra campesina. Muchas gracias, señor diputado.
El C. Presidente: En el uso de la palabra el diputado Abdón Ortiz.
El C. Ortiz Cruz, Abdón: (8o. Distrito del Estado de Oaxaca, miembro del partido Revolucionario Institucional): Señor Subsecretario, dado el gran número de empresas particulares, así como empresas del sector paraestatal ya establecidas que tendrá opción para presentar una oposición si se consideran afectadas en su funcionamiento por virtud del otorgamiento de estímulos y franquicias a las de nueva creación, o a otras ya establecidas en un plano competitivo, ¿no nulificará en cierta medida la posibilidad de esta oposición los propósitos básicos que persigue el Decreto?
- El señor Subsecretario: Muchas gracias por su pregunta, señor diputado. Creo que las oposiciones que se presenten, de ningún modo nulificarán los propósitos que persigue el decreto, porque no es propósito del decreto crear situaciones de competencia desleal, o de competencia desigual. El propósito del decreto es fundamentalmente estimular un desarrollo a través de compensar desventajas variativas y sin detrimento de nadie. De manera que en realidad las oposiciones nos servirán para cumplir los fines del decreto, o de los decretos que se expidan. A través de ellas examinaremos nosotros mismos y si podemos tener un termómetro, si las medidas que se han adoptado van a lesionar o no, intereses legítimos de mexicanos. Porque piensen ustedes que cuando lesionemos a unas empresas, no estaremos lesionando solamente al empresario; estaremos lesionando también a los trabajadores que laboran en ellas. Entonces, o estaremos lesionando los intereses de la región donde están las empresas ya establecidas. No queremos crear injusticias en nuestro desarrollo, tan injusto sería dejar de atender las necesidades de crecimiento de las zonas marginadas del país, como lesionar aquellas que ya han crecido. De manera que queremos establecer solamente ventajas que compensen las desventajas comparativas, y al contrario, estas oposiciones permitirán juzgar la manera como está funcionando el Decreto; y nos suministrarán inclusive, la experiencia para en un momento dado recogerla y poder convertir ese Decreto y los demás que se expidan en un proyecto de Ley que someteremos
a la soberanía de ustedes. Muchas gracias. (Aplausos).
El C. Cruz, Abdón: Muchas gracias, señor licenciado.
El C. Presidente: Tiene la palabra el diputado Alfonso Orozco Rosales.
El C. Orozco Rosales, Alfonso: Alfonso Orozco Rosales, miembro del Partido Acción Nacional.
Señor Subsecretario: Es claro que el ahorro generado en México, será insuficiente para incrementar la industrialización en la medida en que el país lo necesita. ¿Podría usted informarnos -si fuera tan amable- si dentro del programa de estímulos que la Administración piensa otorgar, habrá algunos especialmente dirigidos a atraer capital extranjero? En caso afirmativo, ¿variará la política actual en relación con las inversiones extranjeras? ¿Se insistirá en la participación mayoritaria de capital mexicano? O ¿se permitirá el establecimiento de nuevas empresas de capital mayoritario o netamente extranjero? Esa es la pregunta.
El C. Subsecretario: Muchas gracias, señor diputado. En realidad, son varias las preguntas que ha formulado el señor diputado. Pero, en conjunto se refieren -en realidad- a la actitud que tendremos respecto del capital extranjero.
Quiero decir, en primer lugar, que no estamos pensando en conceder estímulos especiales para la inversión extranjera, estamos pensando en propiciar fundamentalmente un desarrollo fundado en nuestros recursos internos, en nuestros propios recursos.
Creemos que la inversión extranjera se dirige hacia el país porque ya es suficientemente atractivo para cualquier inversionista de cualquier parte del mundo, encontrar, como encuentra en México, un país en pleno desarrollo, con estabilidad política y con paz social. Somos nosotros mismos como somos sin necesidad de ningún estímulo adicional los que propiciaríamos en todo caso que el capital extranjero viniera a establecerse en el país, sin necesidad de dar ningún estímulo adicional y no pretendemos darlo. (Aplausos.)
Queremos propiciar fundamentalmente un desarrollo con nuestros propios recursos, que logre otro de los fines importantes del desarrollo: consolidar nuestra independencia y soberanía económica. (Aplausos.)
Reconocemos sin embargo, señor diputado, que el ahorro interno es suficiente y aceptamos la inversión extranjera, pero en los términos que han sido precisados por el señor Presidente de la República como complementaria de la nuestra: cuando venga a campos que no estén satisfechos ya por el capital mexicano; cuando venga a colaborar con nosotros trayendo tecnología, substituyendo importaciones o, lo que es más importante, propiciando exportaciones de productos que puedan fabricarse en México e inclusive ir al país de donde procede el capital que viene a México. (Aplausos.)
Y no pensamos, señor diputado, variar esta política. Pensamos fundamentalmente propiciar el crecimiento de industrias con capitales nacionales sin desdeñar de ningún modo la ayuda complementaria que pueda venirnos o venir a darnos el capital de afuera, que se ajuste a nuestras leyes y no solamente a nuestras leyes: a nuestras costumbres y que venga a coadyuvar, de buena fe y constructivamente, al progreso y al desarrollo de nuestro país.
El C. diputado interrogante: Muchas gracias, señor Subsecretario.
El C. Subsecretario: A usted, señor diputado, muchas gracias al contrario.
El C. Presidente: Se le concede la palabra al diputado Manuel Esquivel Gámez.
El C. Esquivel Gámez, Manuel: Manuel Esquivel Gámez, II Distrito del Estado de Durango y miembro del Partido Revolucionario Institucional.
C. Subsecretario: Me voy a permitir formularle la siguiente pregunta, que reviste gran importancia para mi sector agrario.
En el pasado período extraordinario de sesiones se aprobó la Ley de la XLVIII Legislatura, se aprobó la Ley de Reforma Agraria, en la cual establece en igualdad de calidad y precio el Gobierno Federal y los organismos descentralizados deben preferir la compra de los productos generados por las industrias ejidales con prioridad a la de los particulares. A la luz de estos derechos, ¿sería usted tan amable ciudadano licenciado en señalarnos las posibles repercusiones en el desarrollo industrial de la descentralización de la industria y en la estructura ocupacional?
El C. Subsecretario: Con mucho gusto, señor diputado. En realidad estos derechos lo que vienen a establecer son mecanismos especiales de ayuda al desenvolvimiento de industrias por ejidatarios. Y quiero decirle a usted que el desenvolvimiento de actividades industriales por ejidatarios, indiscutiblemente que va a ser un factor de enorme importancia para propiciar la descentralización industrial, el desarrollo regional y una estructura ocupacional más justa y mejor remunerada. Y ello por una sencilla razón, porque el ejidatario es hombre que trabaja en el campo. En la medida en que los ejidatarios serán alentados y estimulados para establecer industrias, esas industrias se establecerán en el campo, esa industrias van a aprovechar las materias primas en el lugar en que se generen, esas industrias van a combatir -lo que yo he llamado- el colonialismo interno y en realidad la Secretaría de Industria y Comercio está viendo con la mayor simpatía el desarrollo de industrias ejidales. (Aplausos.)
Muchas gracias, señor Subsecretario.
Quisiera, si me permite, señor diputado, citarle como caso concreto que pudiéramos tomar como un ejemplo el caso de Nayarit. En Nayarit se ha formado una Comisión de Desarrollo. En esta Comisión está participando de manera muy activa el Gobierno del Estado, encabezado por un hombre que tiene como preocupación permanente el desenvolvimiento
de su entidad. Ha formulado programas de desarrollo, los hemos estado examinando conjuntamente con el Gobierno del Estado en la Secretaría de Industria y Comercio, y se ha formado una comisión en donde están representantes de todas las secretarías de Estado, prácticamente, y de todos los organismos públicos que tienen que ver con el desarrollo. La Secretaría de Industria y Comercio no es en este caso sino coordinadora de los trabajadores. Dentro de esta comisión está, en consecuencia, la Secretaría -y ruego que me excusen si hago alguna omisión, solamente lo hago a título de ejemplo- la Secretaría de Obras Públicas, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, la Secretaría de Educación, EL INDECO, Caminos y Puentes y Aeropuertos Federales de Ingresos, de la Secretaría de Salubridad y Asistencia, la Secretaría de Agricultura y Ganadería, etc. y el Fondo de Fomento Ejidal. Entonces nos estamos reuniendo para examinar proyectos; se iniciaron estas reuniones con el estudio de 16 proyectos; en este momento tenemos más de 50.
El hecho de que estén presentes todas las Secretarías de Estado no suma los esfuerzos, los multiplica, porque en el momento en que se presenta un proyecto, digamos para un desarrollo turístico, se dice: "Bueno, el problema aquí es obtener crédito". Y en ese momento el representante de Nacional Financiera nos dice: "Yo los puedo ayudar a obtener el crédito".
Ahora, tenemos como problema la construcción de un camino. En este momento la Secretaría de Obras Públicas dice: "Yo lo puedo construir; no lo tengo en mi programa como camino que se construirá exclusivamente con fondos federales, pero se puede construir en una colaboración bipartita o tripartita". Y en ese momento Caminos y Puentes Federales de Ingreso nos dice: "Yo pongo los camiones y pongo la solución asfáltica", por ejemplo. Y se requiere una escuela para formar mano de obra y la Secretaría de Educación proporciona la escuela.
Entonces se está logrando que con enorme rapidez se vaya instrumentando el plan de desarrollo, en que, como digo, los esfuerzos no se han sumado, se han multiplicado. Bien, dentro de los programas de desarrollo que tenemos, en dos meses están caminando alrededor de siete proyectos. Todos ellos son ejidales.
- El diputado Interrogante: Gracias, ciudadano licenciado.
El C. Presidente: Tiene la palabra el diputado Jesús Luján Gutiérrez.
El C. Luján Gutiérrez, Jesús: Jesús Luján Gutiérrez, del Partido Popular Socialista.
Señor licenciado. En el Decreto que el señor Presidente Echeverría ha dictado, estableciendo estímulos para la creación y ampliación de empresas regionales y fuentes de empleo, se establece en uno de los considerandos que es imperativo que el desarrollo industrial beneficie a todas las regiones del país, contribuyendo a la generación de empleos adecuadamente remunerados, a la elevación del nivel de vida de la población, al fortalecimiento del mercado interno, al aumento de las exportaciones, así como propiciar una planta industrial mejor integrada y, en general, una distribución más justa del ingreso nacional, que incorpore al mayor número de mexicanos al progreso económico nacional.
La diputación del Partido Popular Socialista, coincide con los puntos del considerando de la Iniciativa del señor Presidente, pero aceptando que es correcto el juicio del Ejecutivo de impulsar el desarrollo industrial a efecto de beneficiar a todas las regiones del país, generando empleos adecuadamente remunerados, opinamos que no deben otorgarse privilegios, dispensa o rebaja de impuestos o medidas de protección arancelarias a las industrias de ensamble o envase y a las que no puedan competir en el mercado internacional por su atraso técnico, la calidad o los precios de su producción. ¿Considera usted acertada esta opinión, señor licenciado?
- El Subsecretario de Industria y Comercio: Muchas gracias señor diputado, creo que los puntos de vista de usted en el fondo están recogidos ya cuando se habla de los criterios que servirán de base para el otorgamiento de las franquicias y para determinar su naturaleza, su monto y su duración. Si se observan estos criterios se verá que se está tratando de propiciar un desarrollo y una industria eficientes, procuramos obtener el máximo nivel de eficiencia; ahora, no sé si en todos los casos, esto lo examinaremos con mucho cuidado, sea posible negar una ayuda o un estímulo a una industria que no produzca a niveles internacionales, porque puede ocurrir que esa industria esté íntimamente ligada a materias primas que tampoco se produzcan en el país a niveles internacionales; pudiera ser éste el caso de algunos productos agrícolas inclusive, como el maíz que tiene en México un precio interno superior al precio internacional y entonces pudiera ser que las industrias que transformen el maíz no puedan, por razón de costo de su materia prima, producir un artículo final competitivo en los mercados internacionales y sin embargo se justifique esa elaboración; pudiera ser que en industrias pequeñas, por ejemplo a la que me he referido de curtiduría, establecidas en el campo, puedan tener un costo mayor que una gran curtiduría establecida en la ciudad o establecida en algún país muy adelantado y que sin embargo justifique la protección, pero lo tomaremos en cuenta sin duda porque sí queremos hacer industrias eficientes, y habrá usted notado también que por otra parte tomamos en cuenta el contenido nacional incorporado a los productos, eso se refiere a las industrias de ensamble que usted mencionó; esto es un perjuicio de considerar por separado la posibilidad de que en un momento dado la industria de ensamble, como puede ocurrir con las maquiladoras que no son deseables, lo deseable son industrias que transformen, y elaboren materias primas nacionales,
pero que vienen a resolver un grave problema de desempleo en las ciudades fronterizas del país. Pero en general procuraremos estimular a aquellas industrias que tengan un alto contenido de producción nacional. Es decir, nuestra idea es que la industria que se estimule no sea importante sólo en sí misma, sino que sea importante por su efecto multiplicador en otras actividades industriales y en el conjunto del país. Muchas gracias, señor diputado.
El C. Presidente: Tiene la palabra el ciudadano diputado Juan Rodríguez Salazar.
El C. Rodríguez Salazar, Juan: Diputado del Décimo primer distrito del Distrito Federal, miembro del Partido Revolucionario Institucional: Señor Subsecretario licenciado José Campillo Sainz, Encargado del Despacho: En el trato con nuestros electores, los diputados priístas del Distrito Federal vivimos las angustias económicas de los pobladores de la periferia de la ciudad. En su mayoría son personas que han llegado del campo buscando incorporarse al sistema productivo del área metropolitana.
En su opinión, señor Subsecretario, ¿sería posible reducir el éxodo del campo a la ciudad con la implantación del decreto que hoy se comenta?
El C. Subsecretario de Industria, Campillo Sainz: Muchas gracias, señor diputado. Creo definitivamente que este decreto, y más que este decreto, toda la política de la administración actual, para propiciar el desarrollo nacional y elevar los niveles de vida del campo, coadyuvarán a evitar que siga creciendo el angustioso problema de los cinturones de miseria alrededor de la ciudad.
Es poco lo que podemos hacer para evitarlo coactivamente; no podemos impedir que una persona en México, goce de la libertad de tránsito en nuestro territorio. Este es uno de los derechos fundamentales que consagra nuestra Carta Magna. No podemos impedirlo coactivamente a nadie. No podemos ni siquiera en un plazo rápido evitar que las gentes se deslumbren con el atractivo de la ciudad, en donde creen que van a encontrar muchas oportunidades, y al final no encuentran sino hostilidad, miseria, frustración, promiscuidad. No podemos evitarlo, pero lo que sí podemos hacer es crear una situación de bienestar; una situación atractiva en la ciudad, que arraigue ahí a los hombres del campo; que arraigue ahí a los hombres provincianos. Esto es lo que podemos crear. En realidad el campesino mexicano vive ahora en condiciones frecuentemente de terrible miseria, y yo distinguiría la miseria de la pobreza en que la miseria es una pobreza sin esperanza.
Vamos a atraerlos a industrias establecidas en donde viven, a arraigarlos en su suelo; vamos a llevar allí servicios; vamos a llevar allí obras de infraestructura; vamos a proporcionarles allí elementos para vivir digna y abundantemente, y así estaremos evitando esta concentración de miseria y de pobreza en la periferia citadina.
Alguien ha dicho -y la frase me parece muy acertada, aunque terrible-, que como no hemos podido resolver la miseria del campo, el campo ha traído su miseria a la ciudad. Vamos a evitarlo; vamos a crear en el campo, abundancia y prosperidad, para evitar también esta terrible miseria citadina. Sí, don Juan, sí podemos hacer mucho.
El C. Presidente: Se le concede la palabra al diputado Ernesto Velasco Lafarga.
El C. Velasco Lafarga, Ernesto: Señor Subsecretario: Se ha insistido, justificadamente, en las necesidad de promover nuestras exportaciones, para lo cual es indispensable mejorar la calidad de nuestros productos y sus precios y ponerlos en condiciones de competencia internacional y para cumplir mejor la satisfacción de las necesidades internas de elevación de los diversos sectores de la población del país. La mejoría de calidad y precios requiere, a su vez, el aumento de las inversiones necesarias para realizar la tecnificación y la productividad. ¿podría usted decirnos cómo se planea estimular las inversiones, de manera que ello no se oponga al propósito reiteradamente señalado por las autoridades, de que el desarrollo se logre a base de una mejor redistribución del ingreso, propósito cuya justificación es indudable?
El C. Campillo Sainz, José: Sí, señor; con mucho gusto, señor diputado. Mi impresión, señor diputado, es que el mejor estímulo a la inversión, radica en un clima de paz y de estabilidad. El inversionista, normalmente quiere invertir en donde hay estabilidad y paz.
Algún inversionista extranjero me decía en alguna ocasión, que prefería tener un socio en México, a una revolución en otros países que le ofrecían grandes atractivos a la inversión extranjera. Porque es en realidad la paz y la estabilidad las que de una manera más importante contribuye a fomentar las inversiones. Y si no seguimos una política justa en la distribución del ingreso, señor diputado, no tendremos ni paz ni estabilidad.
Pero, además, señor diputado, si nosotros no fortalecemos el mercado interno, como decía; si no creamos mayor número de consumidores, tampoco tendremos ya mucho campo para incrementar nuestra planta industrial y aumentar nuestra producción. Y solamente podremos fortalecer nuestro mercado interno, elevar la capacidad de compra de los consumidores, si distribuimos mejor los frutos de nuestro progreso, y si logramos elevar la capacidad de compra de las mayorías.
Por eso, señor diputado, la distribución más justa del ingreso, y el crecimiento de la actividad económica, no están reñidos. Fíjese usted, por otra parte, que en todas las medidas que se han venido tomando por el Ejecutivo, y las que ha determinado el Honorable Congreso de la Unión, no se ha lastimado, no se ha lesionado en nada a las posibilidades de inversión, cuando ella sea una inversión productiva y socialmente útil.
En realidad, si examinamos todos los decretos y disposiciones tomadas por el Gobierno, por la
administración actual, todas han sido de fomento. Lo mismo las que crean los parques industriales; lo mismo las que establecen las Comisiones que van a fomentar el desarrollo de frontera; lo mismo las que establecen el desarrollo de las zonas áridas; lo mismo las que se han referido actualmente a la Ley del Impuesto Sobre la Renta. En ésta, se están gravando ciertamente a los sectores de más altos ingresos, pero de una manera que apenas se acerca a la justicia. Y, por otra parte, no se están gravando a las empresas, y están dando -como vimos en la exposición que me permití hacer hace unos momentos- un conjunto de estímulos.
Es decir, la nueva Ley al Impuesto Sobre la Renta es un instrumento de mayor recaudación, ciertamente. Es también un instrumento para lograr una estructura más justa de nuestro sistema fiscal, pero es también un instrumento de promoción del desarrollo económico, en tanto que da facilidades para el desenvolvimiento de actividades y de inversiones útiles y socialmente productivas.
Estamos estimulando, pues, al mismo tiempo las dos cosas. Y nadie puede negar que un desarrollo sano, un desarrollo sólido, no puede estar fundado, ni en miseria de los trabajadores, ni en sacrificio del consumidor, tiene que ir ligada a las dos cosas; la expansión económica y la mejoría de los grandes sectores de la población. Progreso y Justicia, son dos términos indisolubles. Muchas gracias señor diputado. (Aplausos.)
El C. Presidente: Tiene la palabra el C. diputado Juan J. Varela Mayorga.
El C. Varela Mayorga, Juan J.: Juan José Varela Mayorga, VI Distrito de Guanajuato, Sector Obrero y miembro del Partido Revolucionario Institucional. Señor Subsecretario: Entendemos señor licenciado, que el Proyecto expedido por el ciudadano Presidente de la República de que se trata, tiene como unos objetivos, el evitar la competencia que actualmente se lleva a cabo entre las diversas entidades federativas para atraer nuevas industrias. En perjuicio de ellos mismos y de los municipios que no cuentan con posterioridad con medios suficientes para proporcionar los servicios públicos indispensables, que la industrialización de una comunidad origina.
¿Podría usted informarnos, señor Subsecretario, si ya se han tenido acuerdos con las diferentes entidades federativas para que supriman todos los incentivos locales que actualmente se encuentran en vigor?, y, ¿cómo contempla este Decreto la existencia de estímulos a las inversiones que otorgan los Gobiernos de los Estados?
- El Subsecretario: Con mucho gusto señor diputado.
Creo que ha tratado usted un problema que es fundamental. Mi opinión sobre esto es muy definida, mi impresión es que las leyes de estímulos fiscales establecidas por los diversos Estados de la República, en este momento ya no estimula nada y son solamente un grave perjuicio para los fiscos de los Estados.
La razón es la siguiente: Estas Leyes se empezaron a establecer por algunos Estados de la República para atraer hacia ellos las inversiones y para propiciar el establecimiento de nuevas empresas. Pero con el transcurso del tiempo, estas leyes se generalizaron a todos los Estados. Y en este momento las franquicias que se dan son prácticamente las mismas en todas partes. En estas condiciones ya ningún Estado se hace más atractivo que otro en virtud de las franquicias fiscales que otorga. Por lo demás, los impuestos locales son relativamente reducidos, de manera que en realidad, como regla general; no son un factor determinante para el establecimiento de una industria.
En estos momentos, pues las leyes que otorgan estímulos fiscales locales, estatales; en realidad, ya no se propician el desarrollo y simplemente están duplicando gravísimos sacrificios para las entidades federativas.
Hay lagunas que están concediendo exenciones de impuestos por 20 años y prácticamente de todos los impuestos. ¿Qué ocurre entonces? Que se van a establecer ahí industrias, que estas industrias generan la necesidad de mayores servicios; porque al establecerse una industria se van los hijos de los trabajadores, las familias de los trabajadores y se requiere entonces dar servicios. Servicios públicos de agua, drenaje, de policía, de escuelas; pero se han sacrificado de antemano los ingresos con los cuales se pudiera impartir esos servicios, lo cual está provocando graves carencias y graves problemas en muchas entidades y en muchos municipios de la República y lo que está ocurriendo como paradoja, es que el sector pobre, el sector antiguo, es el que está pagando los servicios de los nuevos que se han ido a establecer, de los ricos. De manera que definitivamente yo creo que debe revisarse este conjunto de exenciones fiscales que se establecen en las leyes de los Estados.
El C. Interrogante: Muchas gracias por su amabilidad señor Subsecretario.
El C. Subsecretario: Si me permite señor diputado, en el Proyecto de Ley que habíamos formulado -no sé si el señor Presidente aprobará que esto se traslade a los decretos o quizás se pudiera tratar en una convención fiscal- pero en el Proyecto de Ley que habíamos formulado había una disposición en la que se establecía que las empresas solamente podrían gozar de las franquicias que aquí se establecían -franquicias fiscales federales- siempre que no estuvieran disfrutando al mismo tiempo de exenciones locales de impuestos. Con esto nosotros no lesionábamos en nada la soberanía de los Estados, los Estados podían disponer como ellos desearan o lo tuvieran a bien lo de sus propios impuestos, pero el industrial que quería acogerse a este régimen de franquicias el que debió optar entre tener estas franquicias o seguir gozando de franquicias locales. Como los impuestos federales son en general más altos que los locales, me parece que la opción era clara en mayor parte de los casos. Sin embargo, quizá algo muy importante sea que en alguna convención fiscal se examine este punto y de que definitivamente los Estados y los Municipios
no sigan haciendo este sacrificio estéril para ellos. (Aplausos.)
El C. diputado interrogante: Muy amable señor Subsecretario. Muchas gracias.
El C. Subsecretario: Gracias a usted señor diputado.
El C. Presidente: Se le concede la palabra al diputado Maximiliano León Murillo.
El C. León Murillo, Maximiliano: Maximiliano León Murillo, del Partido Popular Socialista.
Señor Subsecretario: Nos han sorprendido algunas declaraciones expresadas por ciertos funcionarios públicos, en relación a nuestro comercio internacional.
Se ha expresado que mientras subsista la sobretasa del 10% que imponen los Estado Unidos de Norteamérica a nuestras exportaciones, México seguirá firmemente buscando nuevos mercados para sus productos. Queremos preguntarle señor Subsecretario: esta política de la diversificación del comercio exterior de nuestro país con los objetivos planteados por el Presidente Echeverría de consolidar nuestra Independencia económica es una decisión definitiva y firme, o está sujeta a la posibilidad del cambio del gobierno norteamericano de mantener este impuesto del 10% sobre nuestras exportaciones.
El C. Subsecretario: Muchas gracias, señor diputado.
Puedo contestar de manera muy enfática que la decisión de diversificar nuestro comercio exterior es una decisión definitiva y firme que se había adoptado aún antes de que se implantara la sobretasa del 10% sobre esas exportaciones. (Aplausos.)
Hace 10 ó 15 años -y perdone usted que no dé las cifras absolutamente exactas porque mi Subsecretaría es de Industria y no de Comercio y aunque transitoriamente estoy encargado del despacho, pues mi ramo es más bien el industrial-, pero sí puedo decirle que hace 10 ó 15 años nuestro comercio exterior se dirigía en un 80% a los Estados Unidos, en estos momentos nuestro comercio exterior con los Estados Unidos es de alrededor del 65%. En lugar inmediatamente siguiente a los Estados Unidos lo ocupa en estos momentos el mercado de la ALALC que es más importante que el mercado del Japón o que nuestro comercio con el Mercado común europeo. Hemos diversificado nuestras importaciones y continuaremos diversificándolas; desde antes de que se estableciera la sobretasa, el señor Presidente de la República ya había designado embajadores promotores de las exportaciones en todos los países importantes para nosotros en cuanto a comercio en el mundo entero. Ya él mismo se había entrevistado con mandatarios de otros países para hacer más racional y más amplio nuestro comercio exterior y esta es decisión indeclinable, en el fondo depender de un solo país no es conveniente. Y en la lucha por nuestra independencia económica forma un capítulo importante la diversificación de nuestro comercio exterior. (Aplausos.) Muchas gracias, señor diputado.
El C. Presidente: En el uso de la palabra la diputada Laura Peraldi Ferriño.
- La C. Peraldi Ferriño, Laura: Laura Peraldi Ferriño, miembro del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana.
Señor Subsecretario: Aplaudimos la preocupación del Gobierno Federal, por los esfuerzos que está instaurando para proponer la industrialización y la comercialización de productos nacionales en la frontera.
Se ha hecho referencia a la frontera norte de nuestro país. Ahora bien, tengo verdadera inquietud y me pregunto qué tratamiento tendrán otras regiones de la República en cuanto al establecimiento de industrias y centros comerciales, ya que existen algunas de ellas que tienen contactos con países hermanos y un gran movimiento comercial con los mismos.
El C. Subsecretario de Industria: Con mucho gusto le contesto que daremos el mismo tratamiento a las fronteras del sur que a las fronteras del norte, y que nos interesa igualmente impulsar el desarrollo de nuestras fronteras y de nuestros litorales. De hecho, inclusive, las disposiciones sobre maquila y maquiladoras, se han extendido también a los litorales del país, y de hecho se está ya trabajando en algunos Estados del sur por promover su desarrollo de manera específica, como ocurre por ejemplo, con la Comisión que se ha a creado para la promoción del desarrollo del estado de Yucatán.
De manera, señora, que daremos el mismo tratamiento a las fronteras del sur y a los litorales, que el que se está dando a las industrias y centros comerciales en las fronteras del norte. (Aplausos.)
- La C. diputada interrogante: Muchas gracias señor Subsecretario.
El C. Presidente: Tiene la palabra el diputado Luis Horacio Salinas.
El C. Horacio Salinas, Luis: Luis Horacio Salinas, diputado por el 2o. Distrito del Estado de Coahuila, del Partido Revolucionario Institucional. Señor Subsecretario: El Decreto Presidencial menciona que se adoptarán disposiciones generales encaminadas a estimular el establecimiento y aplicación de empresas industriales de utilidad nacional. ¿Quisiera usted ampliarnos su información para indicarnos qué medidas concretas se contemplan para este propósito?
El C. Subsecretario: Con mucho gusto, señor diputado.
Serán los decretos o disposiciones generales los que contengan estas medidas.
Como he dicho, tales medidas podrán ser diferentes de acuerdo con las diversas zonas del país o las diversas actividades industriales. Pero, en general, las medidas que se contemplan serían: el otorgamiento de los estímulos fiscales que las leyes permitan. Entre estos estímulos fiscales estarían, desde luego, por ejemplo, la exención del impuesto de la renta a dividendos que se inviertan en las zonas o actividades que interese fomentar o se declaren de utilidad nacional. Estaría la exención del impuesto sobre la renta sobre las ganancias de bienes inmuebles a que ya me he referido. Estaría la depreciación acelerada. Estaría exenciones y estímulos en los impuestos de importación. De manera que sería toda una gama de estímulos fiscales.
Pero, además, como señalaba ya anteriormente, podrán establecerse también medidas para hacer más accesibles o más barato el crédito cuando se trate del desarrollo de estas zonas o regiones o del establecimiento de estas industrias.
Podrán también propiciarse el que se disponga de tarifas promocionales en el suministro de ciertos servicios públicos, y así por ejemplo la Ley de la Industria Eléctrica y su Reglamento prevén la posibilidad de que se establezcan tarifas especiales para aquellas zonas que sea de utilidad nacional promover. De manera que ésta será otra medida. Podrá ser el habilitar y poner a disposición de actividades industriales terrenos de los cuales ahora no se pueda disponer. Podrá ser prestar asesoría y servicios técnicos. Toda esta gama de medidas, además, será quizás multiplicada por la posibilidad de coordinar unas con otras dependencias. El propio decreto está estableciendo cómo la Comisión Intersecretarial se coordinará con otras dependencias, cuando se trate de ayudas o facilidades que caigan dentro del ramo de esas dependencias distintas. De manera que será una acción coordinada que no se concretará a los estímulos fiscales, sino que también se extenderá a toda esta gama de facilidades, de ayudas para promover el desarrollo en una acción coordinada de toda la Administración Pública.
Creo, señor diputado, que con esto he contestado a su pregunta. (Aplausos.)
El C. Presidente: Se le concede la palabra al diputado Miguel Hernández Labastida.
El C. Hernández Labastida, Miguel: Miguel Hernández Labastida, del Partido Acción Nacional.
Aun cuando ya trató el tema en el curso de su exposición y en respuestas a las preguntas que se le ha formulado, quisiéramos pedirle profundizar un poco más y ampliar la pregunta que me permito formularle. En diversas ocasiones se ha puesto de relieve la necesidad de industrializar los insumos agrícolas y aun de industrializar los mismos productos agrícolas como medida tendiente a ocupar la mano de obra campesina y a elevar el nivel del ingreso de los trabajadores del campo. ¿Podría usted informarnos, señor Subsecretario, si se permitirá el establecimiento de industrias en el campo mediante la libre asociación de campesinos con particulares? En caso afirmativo, ¿qué vigilancia se propone establecer la administración para proteger los intereses de los campesinos, sean o no ejidatarios?
- El Subsecretario de Industria y Comercio: Con mucho gusto. Creo que la decisión de asociarse con particulares dependerá de los propios campesinos, en la medida en que estos campesinos sean ejidatarios o comuneros, me imagino que sus intereses van a estar protegidos por las agrupaciones dentro de las cuales ellos se encuentran y además estarán protegidos por las autoridades que tienen como fin precisamente proteger a este tipo de campesinos, y me imagino que estas autoridades además y estas agrupaciones, cuidarán de los intereses de los campesinos en su asociación con particulares; cuando se trate de campesinos no ejidatarios entonces será un acuerdo entre particulares que celebren dentro de, concretamente pequeños propietarios por ejemplo, será una asociación entre particulares y la asociación que celebren estos campesinos con los industriales o con las personas con las que vayan a realizar sociedad industrial; quiere decir entonces que en todos estos casos será por nosotros muy bien visto este tipo de asociación, nosotros deseamos propiciar el desarrollo de industrias que como usted muy bien ha señalado, manufacturen o aprovechen como insumo los productos del campo; para crear fuentes de empleo en el campo, para arraigar al campesino, para elevar su nivel de vida y veremos con mucha simpatía este tipo de industrias, independientemente de las personas que establezcan. Quiero decirle que si los ejidatarios participan en ellas las veremos todavía con mayor simpatía y de hecho están ocurriendo ya ejemplos de esta índole; tengo entendido que en el Estado de Veracruz, se está por ejemplo, en estos momentos, estableciendo un sistema para explotar o utilizar o aprovechar jugos de fruta por una empresa para la fabricación de jugos embotellados y refrescos en donde están participando como miembros de la empresa en la ciudad industrial, los ejidatarios y agricultores de la región, y vemos esto como un procedimiento sumamente saludable en que se una el industrial con los hombres del campo, para que los hombres del campo participen ellos mismos en las empresas que se establezcan para la industrialización de sus productos, señor diputado. (Aplausos).
El C. Presidente: En el uso de la palabra el diputado José Delgado Valle.
El C. Delegado Valle, José: Segundo Distrito del Estado de México, miembro del Sector Obrero militante del Partido Revolucionario Institucional. Señor Subsecretario: La industrialización implica un aumento progresivo en la porción de maquinaria que se utiliza por el hombre empleado. De acuerdo con los propósitos del decreto, sería tan amable de informarnos qué criterios habrán de aplicarse en los estímulos industriales para lograr simultáneamente un alto volumen de empleo y elevar la eficiencia productiva.
- Subsecretario de Industria: Muchas gracias, señor diputado. Creo que la respuesta a esta pregunta dependerá de los casos concretos. Nuestra tesis es que debe propiciarse el empleo de mano de obra, al máximo posible, pero por máximo posible entendemos el máximo compatible con la mayor eficiencia de la producción. No queremos crear una industria ineficiente, porque no sería sólida, porque pudiera al final ser un fracaso, y provocar actitudes de frustración en las personas que participaran en ella. Pero sí queremos que nuestras actividades se encaminen hacia la absorción de mayor cantidad posible de mano de obra. No debemos olvidar que debemos crear 600,000 empleos al año, a la tasa a la que estamos creciendo ahora. Debemos buscar entonces la mejor composición de factores. Es decir, utilizar de la mejor manera posible la
maquinaria y la mano de obra; buscar la composición que resulte más feliz y más eficiente de acuerdo con los factores de que se disponga. Habrá ocasiones en que la compra de una máquina muy avanzada y muy costosa quizás no signifique una economía para la producción, sino al contrario, que pudiera ser más barato ocupar mano de obra. Habrá que examinar estos casos. Habrá otros, sin embargo, en que será necesario ocupar maquinaria o emplear maquinaria de lo más avanzada posible si queremos competir internacionalmente; si queremos atraer divisas, tendremos en un momento dado que asumir el hecho de traer la maquinaria más avanzada posible, que no solamente implica muchas veces la supresión de mano de obra -cosa que lamentamos-, sino la utilización de procesos que permiten un tipo de producción sin el cual no sería posible competir.
En este caso, asumiremos el hecho, pero en general, procuraremos que la composición de factores sea tal, que se utilice el mayor número posible de mano de obra.
Esto está íntimamente ligado al problema de la tecnología, que es un tema que yo pido a ustedes que lo estudien; que nos comuniquen sus observaciones. Nosotros vamos a iniciar su estudio, y procuraremos hacerlo lo más a fondo posible.
Procuraremos auxiliar al industrial y al empresario en general, sobre la utilización de la tecnología. Frecuentemente se adquiere tecnología que no es la más adecuada porque, como ya he dicho es una tecnología que reposa en la adquisición de maquinaria muy cara y en la poca utilización de mano de obra; y no es que yo sea partidiario de que se utilice mano de obra barata; pero creo que si no se utiliza la mano de obra, aunque sea barata, nunca llegará a ser cara y bien remunerada. Hay que trabajar.
El problema más grave de un hombre, la tragedia humana más grave de nuestros días, es no tener trabajo. Vamos a generar empleos. Entonces, vamos a usar una tecnología que se ajuste a nuestras condiciones, y vamos a establecer una posibilidad de aconsejar al industrial, teniendo una gama de tecnología a su disposición y pudiendo decir, en el momento dado, que lo sabremos a través de sus solicitudes de importación de maquinaria: no solamente hay esta tecnología ligada a esta maquinaria; hay toda ésta más: búscala, investiga cuál es la que más te conviene.
Vamos a asesorarlo en sus tratos industriales para la adquisición de la tecnología. Frecuentemente se le vende tecnología antigua, obsoleta, inadecuada, y frecuentemente se le vende de manera muy costosa.
Ya estamos, en estos momentos, haciendo públicas todas las patentes que caducan; estamos haciendo públicas también las que se registran y estamos haciendo públicas las que entran en desuso porque no se utilizan 3 años y ya puede convertirse su uso en obligatorio. Pero queremos desarrollar toda una política general, que nos parece de suma importancia.
La utilización de una tecnología adecuada, está íntimamente vinculada a producir eficazmente, a producir económicamente y a producir con la mejor composición de factores, que implicará también el empleo alto de mano de obra.
Tendremos, por otra parte, que incrementar considerablemente nuestra propia investigación tecnológica. Si vamos a exportar, debemos desenvolver tecnología propia; no podemos estar soñando en que los países exportadores, que van a ser competidores nuestros, nos regalen o nos vendan su tecnología para poder competir con ellos en los mercados mundiales.
Tenemos que traer nuestra propia tecnología. Quizás no en todos los campos; tendremos que seleccionar aquéllos, para concentrar nuestros esfuerzos, en que tengamos mayores ventajas, y en que sea más posible desarrollar una tecnología en que podamos competir. Pero, éste va a ser otro de los grandes retos del desarrollo de nuestra industria, que va a requerir la inteligencia, la capacidad creadora y la imaginación de todos nosotros, señores. Muchas gracias.
El C. Delgado Ovalle, José: Muchas gracias, señor Subsecretario.
El C. Presidente: Se concede el uso de la palabra al señor diputado Manuel Stephens García.
El C. Stephens García, Manuel: (Partido Popular Socialista): Señor licenciado, el decreto que el Presidente Echeverría ha expedido para estimular la creación y la aplicación de empresas regionales, y fuentes de empleo, tiene múltiples propósitos que pensamos son muy positivos. Entre otros nos parece necesario subrayar el que se refiere al aumento de las exportaciones. El Presidente de la República, como todos conocemos, ha estado insistiendo en la necesidad de ampliar nuestro mercado internacional con todos los países del mundo, sin discriminación de ningún carácter. Pero este propósito del Ejecutivo, a juicio nuestro, se ha visto frustrado en cierta forma por algunas actitudes negativas de ciertas autoridades de la Secretaría de Industria y Comercio, porque hemos conocido lo siguiente: ha habido el ofrecimiento de algunos países socialistas en el sentido de instalar en nuestro país plantas industriales que vendrían a contribuir de manera muy importante al desarrollo industrial de México. Sin embargo, estas operaciones se han visto frustradas por algunas trabas que se establecen dentro de la propia Secretaría. Es decir, ha habido hombres y empresas mexicanos que han tenido el ofrecimiento de estas plantas industriales. Sin embargo, no han podido realizar estas operaciones, como ha sido el deseo de ellos.
Queremos preguntar: ¿Que si no obstante que los países socialistas ofrecen muchas garantías para la operación industrial a los mexicanos, se van a seguir poniendo estas trabas? Desde el punto de vista político, no contribuyen al desarrollo económico independiente de la nación. Esa es la pregunta, señor licenciado.
El C. Subsecretario: Mire usted, por lo que toca al comercio internacional el señor Presidente de la República, ha declarado que estamos abiertos para comerciar con todos los países del mundo. La pregunta que usted formula no se refiere tanto al comercio internacional, sino más bien al establecimiento de empresas industriales en la República, que sería la fabricación de productos aquí en México. Ahora, le confieso que yo no conozco de alguno de estos proyectos, no se si la razón haya sido la de que no ha caído bajo mi jurisdicción -porque usted ha hablado de "algunas autoridades"-, no ha llegado ninguno ahorita, pero sí creo que el que se presente debería ser juzgado concretamente y por sus propios fundamentos. En general nosotros para el establecimiento de alguna industria nueva en el país, exigimos -sobre todo cuando se trata de importar la maquinaría, que es donde nosotros podemos operar-, exigimos un conjunto de requisitos. Normalmente pedimos la asociación con capitales mexicanos, que es pues a mi juicio ya, un principio aceptado por todos. Pedimos como decía yo antes que se haga un límite en cuanto al diferencial de precios. Pedimos por otra parte, que se ajusten a normas de calidad. Si estos requisitos se cumplen, si la importación de la maquinaria se justifica, y, una justificación pudiera ser: que no hubiera una capacidad excedente instalada, ya excesiva en el país, porque la capacidad excedente no hace sino encarecer cosas y gravar nuestro comercio, nuestra balanza innecesariamente, normalmente nosotros aprobamos estos proyectos. De manera que: Yo sí le diría a usted que este tipo de proyectos serán juzgados cada uno en sí mismo y por sus propios fundamentos, si se ajustan a las Reglas Generales que se aplican a cualquier otro tipo de proyecto de tipo industrial.
El C. Presidente: Tiene la palabra el diputado Francisco Zárate Vidal.
El C. diputado Zárate Vidal, Francisco: Francisco Zárate Vidal, diputado por el 1er. Distrito del Estado de Baja California y miembro del Partido Revolucionario Institucional.
Señor Subsecretario: El decreto que nos ocupa declara de utilidad nacional el establecimiento y ampliación de empresas que se estime necesario fomentar mediante el otorgamiento de estímulos fiscales, ayudas y facilidades de diversa índole; sin señalar específicamente el tipo de empresas.
¿Sería usted tan amable de explicarnos el criterio que aplicará la Secretaría de Industria y Comercio en este caso y si podrán recurrir a esos beneficios las empresas comerciales y de servicios tanto como las empresas industriales?
El C. Subsecretario: Con mucho gusto señor diputado, muchas gracias. Mire usted, el propósito fundamental del decreto es sin duda el de fomentar la industrialización, crear fuentes de empleo, aprovechar los recursos naturales, etc., pero intencionalmente no se habla sólo de empresas industriales; sino que como usted ha observado muy bien se habla de empresas en general. Porque sí quisimos que dentro de él cupiera la posibilidad de estimular el establecimiento de empresas comerciales. Pensamos nosotros que en algunos casos el establecimiento de estas empresas comerciales van a contribuir a uno de los propósitos que mencionan en el Decreto y que derivan del artículo 14 de Ley Reglamentaria, del artículo 28 constitucional. O sea, racionalizar la producción. Que habrá ocasiones en que si no existen los debidos conductos comerciales, la producción se va a asfixiar, y que un adecuado aparato distributivo será el complemento del aparato productivo y que hay ocasiones en que los establecimientos comerciales son de una gran importancia; quizás en algunas regiones tan importantes o más aún que un establecimiento industrial.
El C. diputado interrogante: Del Estado.
El C. Subsecretario: Es precisamente en el Estado de Baja California en donde éste promete, el de estimular el establecimiento de Centros Comerciales, se presenta con ángulos más agudos y más positivos. El establecimiento de Centros Comerciales en Baja California es indispensable para dos cosas. Para vender la producción industrial del resto del país y para vender la producción industrial del propio Estado de Baja California.
No quisimos sin embargo hacerlo y no lo haremos específicamente a toda actividad comercial, porque habrá algunas que no reúnan los requisitos fundamentales del decreto. Habrá otros que sí lo reúnan y me parece que es muy lógico que siendo usted representante de Baja California sea usted quien formule la pregunta, porque precisamente es en Baja California -no sé si es usted representante del Estado o del Territorio-.
En Mexicali, por ejemplo, me he encontrado con una gran avenida -tengo entendido que es la Avenida López Mateos- que va desde el Valle de Mexicali hasta la frontera de los EE. UU. sin que haya ningún establecimiento comercial que detenga en un momento dado, que sirva de represa a ese flujo de los agricultores del Valle de Mexicali, generalmente hombres de ingresos altos o por lo menos lo eran en el pasado y esperamos que muy pronto se supere su crisis, que les detenga en sus flujos y entonces van a comprar al extranjero por falta de establecimientos comerciales que los detengan en ese camino, que sirvan de represa en ese camino. Por otra parte, en encuesta que hemos hecho precisamente en el Estado de Baja California, y en general en la zona fronteriza, hemos visto que una de las razones por las que los habitantes mexicanos de la zona fronteriza compran en otro lado de la frontera, es porque no hay establecimientos comerciales adecuados, porque no hay las facilidades y los atractivos en los centros comerciales mexicanos. Nos parece entonces de una gran importancia el desarrollo de centros comerciales cuando ellos vengan a completar el progreso productivo, cuando ellos sirvan en el fondo para llevar los productos de México, para lograr entonces un canal más eficiente entre el productor y el consumidor. De manera
que por esto sí consideramos en un plan de desarrollo integral y organizado, también establecimientos comerciales que tengan estas características, señor diputado. (Aplausos. Muchas gracias señor diputado. Por ejemplo en turísticos el turismo está considerado como una industria.
El C. Presidente: Se le concede la palabra al diputado Jorge Garabito Martínez.
El C. Garabito Martínez, Jorge: Jorge Garabito Martínez, miembro del Partido Acción Nacional.
Señor licenciado: antes de formular la pregunta que voy a hacerle, debo felicitar a usted muy calurosamente y a nombre de mis compañeros diputados del partido, por la respuesta que ha dado acerca de nuestra pregunta sobre la inversión extranjera. Ciertamente teníamos el temor de que algún privilegio especial pudiera desequilibrar la política sobre inversión extranjera, su respuesta nos ha satisfecho ampliamente.
La pregunta que voy a formularle responde también a un problema que nos preocupa hondamente y es la siguiente: señor Subsecretario: el problema del desempleo se ha venido presentando e incrementando en proporciones que llegan a ser alarmantes. Al desempleo de los trabajadores actuales propiamente dicho, se agrega sin duda en forma muy importante el de los jóvenes que llegan a la edad de trabajar y necesitan oportunidades para ganarse la vida y para desarrollarse cuyo número se ha estimado en la necesidad de 600 mil nuevas plazas anuales.
¿Dentro del panorama general que se propone la Administración, se han considerado medidas especiales para dar oportunidades de trabajo y obtener empleos para los jóvenes que llegan a la edad de trabajar?
El C. Subsecretario de Industria: Señor diputado: Muchas gracias por sus frases tan amables. Yo creo que si les preguntáramos a nuestro amigos inversionistas extranjeros si requieren algún privilegio, la mayor parte no de nosotros, que eso sería quizás presunción, sino de ellos, dirían que el privilegio es invertir en México. (Aplausos.)
Por lo que toca al desempleo de los jóvenes, evidentemente está ligado a todo problema de desempleo. Por eso es preocupación fundamental de la Administración, el propiciar una política que tienda fundamentalmente a la creación de empleos.
En este momento ese es el imperativo más apremiante que tenemos ante nosotros.
No es el problema del desempleo un problema relativo a los jóvenes; quizás sea doloroso y más agudo cuando ocurre en los hombres de edad madura; pero evidentemente que es un gran problema para los jóvenes. Para los jóvenes, inclusive, quizás, de una manera importante para aquellos que se han preparado, que han invertido largos años en estudiar, en adquirir conocimientos y que cuando terminan una carrera o cuando terminan sus estudios se encuentran en la imposibilidad de emplearlos. Quizás este grave problema sea el que esté provocando frustraciones y dificultades a los que ninguno de nosotros podemos evadirnos. Pero está involucrado en todo el problema y en la creación de fuentes de trabajo y en todo problema de desempleo en el país.
Por eso verá usted que en el decreto hacemos hincapié en que lo que deseamos es el aprovechamiento de nuestros recursos humanos y materiales. Y hablamos, en primer término, de los recursos humanos.
Hay ciudades de la República en que se han presentado a veces conflictos e inquietudes de los jóvenes, y esto parece absolutamente explicable. Son ciudades que tienen una universidad, un tecnológico, una tradición de hombres de ciencia y de hombres de estudio y en donde no hay fuentes de trabajo suficientes. Cómo no entender entonces esta inquietud y esta frustración de esa juventud. Nuestro deber, no solamente por razones económicas, por razones humanas, es rescatar esa juventud dándole empleo y dándole empleo a todos.
Mire usted, señor diputado: yo creo que el desarrollo entendido como dar oportunidades a todos, como elevar el nivel de vida de la población, es otro nombre de la democracia. Y que en realidad la democracia consiste no sólo en participar en las tareas políticas; sino en que no haya un solo habitante de la colectividad que no participe en las tareas colectivas.
Esa participación en las tareas colectivas no solamente es un derecho, no solamente es un privilegio, es un deber; pero es un deber del ser humano que si no se cumple se abate su dignidad. Por eso debemos procurar darles a todos los mexicanos el deber y la oportunidad de participar en la tarea colectiva de engrandecer a nuestro país.
El C. Diputado: Muchas gracias, señor Subsecretario.
El C. Presidente: Se le concede la palabra al diputado Nicolás Márquez Acosta.
El C. Márquez Acosta, Nicolás: Nicolás Márquez Acosta, diputado de mayoría por el Segundo Distrito Electoral del Estado de Zacatecas, miembro del Partido Revolucionario Institucional, del sector obrero del Sindicato Minero Nacional.
Señor Subsecretario de Industria: Hace apenas unos seis días, informó en esta H. Cámara de Diputados el señor Secretario de Hacienda, que el proteccionismo a la industria ha tenido efectos fiscales funestos para el desarrollo del país y que, por lo tanto, es motivo de preocupación gubernamental.
La iniciativa de reformas y adiciones a la nueva Ley de Impuestos sobre la Renta contiene, entre otras ventajas económicas, el aliento a la producción abatiendo costos y precios e incrementando las oportunidades de empleo.
¿Sería usted tan amable, señor Subsecretario, de informarnos en qué forma se coordinarán la Secretaría de Industrias y Comercio con las demás dependencias gubernamentales, a fin de lograr los propósitos antes mencionados?
El C. Subsecretario de Industria: Con mucho gusto señor diputado, es verdad que el
proteccionismo es ahora un gravamen para nuestra industria, pero también es cierto que si no la hubiéramos protegido, quizás no hubiera podido nacer y desenvolverse, todos los países del mundo incluyendo a los más avanzados y el ejemplo más reciente es la sobre tasa establecida por los Estados Unidos, aparte de todos los impuestos de importación que ya tienen establecidos, protegen a su industria. Lo importante es que esa protección sea razonable, no propicie la ineficiencia sino propicie en realidad el desenvolvimiento de la actividad industrial y nosotros estamos empeñados en revisarla; hemos estado empeñados en revisarla a través de las políticas de que ya he hablado a ustedes en cuanto a diferenciales de precios, las industrias que no se ajusten a esos diferenciales no gozarán de protección alguna, inclusive podrá venir el artículo de fuera a competir con él, y, o se hacen competitivas o no podrán crecer en nuestro país, pero el hecho real es que ya hay muchas industrias establecidas que han gozado de esta protección y que no pueden reconvertirse de la noche a la mañana en industrias internacionalmente competitivas, si las obligáramos a competir nacionalmente, probablemente muchas de ellas tendrían que ser clausuradas con todos los problemas que esto ocasionaría, problemas humanos, sociales, de desempleo, impacto económico sobre los ingresos del fisco, sobre los ingresos de las localidades sobre nuestra balanza de comercio. Entonces tenemos que auxiliar a estas empresas para que, usando ellas al mismo tiempo su deseo de mejorar, pongamos a su disposición un conjunto de estímulos y de instrumentos para que vayan logrando esa eficacia. Por eso en este decreto se está previendo esto, que uno de los motivos de la ayuda va a ser precisamente el incremento en la eficiencia de las empresas y la racionalización de su producción, pero no la vamos a dar gratis, va a ser siempre y cuando eso beneficie al consumidor, de algún modo se traduzca en mejoría de los productos o en abatimiento de sus precios, o por lo menos en no elevaciones futuras para que beneficie al consumidor y no sea una protección más que se utilice solamente en beneficio de un industrial que no ha hecho esfuerzos por merecer realmente ese nombre, o bien cuando beneficie su exportación. Para este efecto solicitar que para la aplicación de todo el decreto vamos a proceder, y aquí contesto directamente su pregunta, señor diputado, en estrechísima coordinación con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. La Comisión Intersecretarial encargada de hacer operar el decreto, está integrada precisamente por las dos Secretarías: la de Industria y Comercio y la de Hacienda y Crédito Público. Pero además, nos coordinamos con todas las demás dependencias gubernamentales que de algún modo tienen que ver con el desarrollo.
Queremos repetir en otros muchos Estados de la República la experiencia de Nayarit. Piensen ustedes que si el señor Presidente se ha denominado a sí mismo el coordinador de los esfuerzos nacionales, y ha dicho que gobernar no es el fondo sino coordinar los esfuerzos del país entero, esa coordinación debe empezar precisamente por los organismos y dependencias del sector público.
Solamente coordinando el esfuerzo de todas las dependencias del sector público lo haremos ágil y eficiente; solamente así podremos realizar un esfuerzo realmente eficaz. Pero no bastará eso. Estamos en una política de coordinación en que el Presidente no solamente coordina las labores del gobierno. Aspira a ser- y lo es de hecho - el coordinador de todos los esfuerzos nacionales. Lo que está haciendo la administración y el Estado en nuestro país, es poniendo un marco, estableciendo un conjunto de medidas que propicien y estimulen los esfuerzos de todos, pero el marco no constituye el esfuerzo. La coordinación del esfuerzo no es el esfuerzo mismo. Ese tendremos que realizarlo todos nosotros. De ahí mi exhortación, señores diputados, por conducto de ustedes a sus representantes, para que el país entero se movilice en esta batalla. Cada uno de nosotros ocupe su puesto en la trinchera de esta guerra pacífica que ahora no se libra en los campos de batalla, ni con metrallas ni con sangre. Se libra todos los días en el surco, en el laboratorio, en la fabrica, por lograr más empleos, por mejorar la condición de nuestros compatriotas, por hacer el desarrollo más justo, más firme, más sólido, más sostenido, más en beneficio de todos los mexicanos. Que lleguen a todas las regiones del país, en donde no hay un solo compatriota nuestro que se sienta marginado del progreso de su patria, que se sienta hijastro en su patria misma. Un desarrollo que llegue finalmente, señores, a todos los mexicanos, y que prepare para nuestros hijos un México más próspero, más generoso y más justo. Muchas gracias, (Aplausos.)
- El C. Presidente Calleja García, Juan Moisés:
En nombre de la Cámara de Diputados de la cuadragésima octava Legislatura del H. Congreso de la Unión, me permito expresar el reconocimiento de este cuerpo legislativo al C. Presidente de la República, por haber autorizado la comparecencia del C. Subsecretario de Industria encargado del Despacho, ante esta representación nacional, en los términos y circunstancias previstas en el artículo 93 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para informar a esta Asamblea sobre los motivos y propósitos que originaron el Decreto del Ejecutivo, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 25 de noviembre del presente año, que declara de utilidad nacional el establecimiento y ampliación de las empresas a que el mismo se refiere.
A usted, C. licenciado José Campillo Sainz, le pedimos acepte nuestra complacencia por las amplias consideraciones que ha tenido a bien hacernos en cuanto a ese Decreto, mismas que han satisfecho plenamente a esta Asamblea Legislativa.
Se ruega a la comisión designada para introducir al C. licenciado José Campillo Sainz, a este salón, lo acompañe cuando desee retirarse. (Aplausos, puestos de pie.)
El C. Presidente: Continúe la Secretaría con los asuntos señalados en el Orden del Día.
Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales, de Gobernación y de Estudios Legislativos, Sección Constitucional.
A las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales, de Gobernación y de Estudios Legislativos, Sección Constitucional, fue turnada, para su estudio y dictamen, por acuerdo de vuestra soberanía, la Iniciativa de Reformas a los artículos 52; 55, fracción II; 58 y 54, fracciones I, II y III de la Constitución General de la República que, con fundamento en el artículo 71 del propio ordenamiento, envió a esta Cámara el 10 de noviembre pasado, el C. Presidente de la República.
En la sesión correspondiente al día 11 de noviembre, la Secretaría de la Cámara de Diputados dio cuenta a este Cuerpo Colegiado de la Iniciativa de referencia. A proposición de un grupo de CC. diputados, el Presidente de esta Cámara acordó que, con fundamento en lo que dispone el artículo 93 constitucional, se citara al C. Secretario de Gobernación para comparecer en este recinto, a efecto de que ilustrara a la Asamblea sobre las motivaciones de la Iniciativa materia de este dictamen.
El C. Presidente de la República, en respetuosa correspondencia, autorizó la comparecencia del C. Secretario de Gobernación, la que se llevó a cabo el 25 de noviembre, habiendo proporcionado dicho alto funcionario una amplia explicación sobre las reformas propuestas y contestado las cuestiones que sobre el particular desearon formular los CC. diputados, lo que obra asentado en el Diario de los Debates correspondiente a esta fecha.
A medida que el país ha avanzado en diversos aspectos del desarrollo, el régimen democrático instituido por la carta de 1917 ha fortalecido la conciencia cívica de los connacionales.
Desde la primera de nuestras Constituciones, la democracia fue una aspiración de quienes deseaban que nuestro país se estructurara como un Estado moderno.
En el transcurso de nuestra vida independiente el pueblo mexicano ha conservado viva la aspiración de vivir bajo sistemas que auspicien el bienestar colectivo eligiendo gobernantes que sean fieles intérpretes de los anhelos de la colectividad.
Cuando la dictadura atropelló los derechos de los mexicanos e impuso gobernantes sin vinculación con el pueblo, éste se levantó en armas y consignó en la Constitución General de la República las instituciones que hicieron realidad su vocación democrática.
En la etapa constructiva de la Revolución Mexicana, la democracia ha sido forma de vida en continua superación. Los regímenes que el pueblo se ha dado han propiciado una mayor participación de la ciudadanía en el ejercicio del poder público. El otorgamiento del voto a la mujer, la representación de las minorías en la Cámara de Diputados mediante la institución de diputados de partido y el voto a los 18 años han permitido que un mayor número de mexicanos concurra a la formación de la voluntad de la República.
Lejos de limitar la concurrencia ciudadana a la toma de decisiones, como sucede en otros países, el Gobierno mexicano ha sido el promotor de las reformas políticas que han fortalecido el espíritu cívico y facilitado la participación organizada de los grupos de compatriotas con diversas ideologías.
El respeto a las libertades individuales y colectivas y el estímulo a la acción de los diversos partidos políticos son determinantes para que los ciudadanos encuentren diversas opciones y encaucen su acción a través de organizaciones que aglutinen a quienes coinciden con una determinada plataforma política.
No se pretende que hayamos alcanzado niveles óptimos de desarrollo democrático. Por el contrario, la dinámica de la Revolución ha determinado el incesante mejoramiento de nuestras instituciones políticas, ampliando la base de sustentación del Poder Público y aumentando paulatinamente la eficacia de la acción de los mandatarios, obteniéndose así progresos cuantitativos y cualitativos.
La democracia en nuestro país se ha desarrollado siguiendo cauces que nos son propios; obedeciendo a factores históricos o sociológicos que no podemos ignorar si deseamos continuar progresando con estabilidad y orden.
No podemos anquilosar nuestra vida política conservando moldes que no responden ya a las exigencias del momento que se vive; precisamos de una continua revisión de nuestros esquemas políticos a fin de que la representación popular no pierda autenticidad.
De conformidad con la Ley Electoral Federal es menester adecuar la división distrital territorial a los resultados del IX Censo General de Población realizado en 1970, a fin de que la próxima elección de diputados federales, que habrá de celebrarse en 1973, se efectúe ya conforme a la nueva división que corresponde elaborar a la Comisión Federal Electoral.
Ahora bien, en el último decenio la población del país ha crecido con gran rapidez, por lo que muchos de los Distritos Electorales tienen actualmente un número mucho mayor de habitantes que el señalado por el artículo 52 Constitucional.
Llevar a cabo una nueva discusión sobre la base de conservar el mismo número de habitantes por distrito que actualmente se establece, sería aumentar desmesuradamente el número de miembros de la Cámara de Diputados, entorpeciendo la función legislativa que tiene a su cargo este Cuerpo Colegiado.
A partir de 1928 ha ido aumentando la base numérica de los Distritos Electorales, conservando
la representatividad de la Cámara Popular. La Iniciativa materia de este dictamen propone la modificación del artículo 52 constitucional para elegir a un diputado federal por cada 250,000 habitantes o fracción que pase de 125,000 calculándose que el número de Distritos Electorales aumentaría en 16. De conservarse la base numérica actual, el número de Distritos Electorales se elevaría a 241, con lo que se tendría una Cámara de Diputados desproporcionadamente aumentada.
El sistema que adopta la Iniciativa en cuestión, de aumentar la base numérica y conservar la representatividad de la Cámara, es el mismo que se ha seguido en anteriores reformas al artículo 52 constitucional, con excepción del año de 1941, en que hubo un descenso del número de representantes populares.
Es de hacerse notar que independientemente de que no es el número lo que le presta eficacia a las labores de la Cámara de Diputados, el incremento de los medios masivos de comunicación y las facilidades que la técnica moderna pone al alcance de los partidos políticos facilitan la acción de los candidatos para tener un contacto más estrecho con mayor número de ciudadanos. Probablemente en 1928 implicaba mayores dificultades comunicarse con cien mil habitantes que en 1973 con doscientos cincuenta mil.
Además, es pertinente tomar en cuenta que el padrón electoral y la credencial permanente de elector no sufrirán alteraciones en la gran mayoría de los Distritos Electorales; esto es importante porque en la medida en que se vayan perfeccionando los instrumentos comiciales con que actualmente se cuenta, sin que sea menester iniciar de nueva cuenta el trabajo de organizarlos, se garantizará la efectividad del voto y la agilidad del proceso electoral.
La Iniciativa materia del dictamen propone reformar los artículos 55, fracción II y 58 de la Constitución, a fin de reducir la edad para ser sujeto de voto pasivo, es decir, para que la edad requerida para ser elegido Diputado sea de 21 años y para ser elegido Senador de 30.
La conformación actual de la sociedad mexicana se caracteriza, entre otras cosas, por la enorme proporción de mexicanos menores de 21 años. Más del 50% de nuestra población es menor de 21 años y más del 70% aún no llega a los 30. De esa manera es claro que la proporción de la juventud en el esfuerzo productivo es mayor ahora de lo que fue en el pasado.
La cada vez más amplia enseñanza profesional que se imparte en el país, las facilidades para acceder a ella y la gran difusión que han alcanzado los medios modernos de información han permitido mayor capacitación de los jóvenes a menor edad de la que en el pasado se obtenía. La preparación del mexicano ha aumentado no sólo por lo que se refiere al número que tiene oportunidad de obtenerla, sino también por la calidad y amplitud de la misma.
Como lo menciona la Exposición de Motivos, ya el Constituyente de 1917 había considerado la posibilidad de una menor edad que la establecida actualmente para ser miembro del Congreso de la Unión, en aquella época esta proposición no encontró el eco deseado a pesar de que el movimiento armado se había llevado a cabo principalmente por jóvenes de la ciudad y del campo, con el ímpetu necesario para derrocar a la dictadura.
Las mejores condiciones de vida propiciadas por la Revolución Mexicana, el aumento de la natalidad, el decremento del índice de morbilidad, la multiplicación de las fuentes productivas, la seguridad social y la salubridad general han propiciado un aumento demográfico considerable y, por lo tanto, una gran población de jóvenes que pugnan por incorporarse, cada día en mayor número, a los distintos aspectos del desarrollo nacional.
Un régimen revolucionario, como el que vivimos, no puede ser ajeno a la necesidad de dar a los jóvenes comprendidos entre 21 y 25 años la oportunidad de formar parte de la Cámara de Diputados, y a los hombres comprendidos entre 30 y 35 años la de ser Senadores de la República. El desarrollo político, al igual que el desarrollo económico y social del país, requiere de la participación de todos los grupos de mexicanos que estén dispuestos a aportar su esfuerzo y su talento al perfeccionamiento de nuestras instituciones. A medida que la representación en el Congreso responda con mayor fidelidad a la conformación de la sociedad, el Poder Legislativo será más auténtico porque traducirá mejor los anhelos y aspiraciones de todos los sectores de mexicanos.
La reforma a que nos referimos, de ser aprobada por el Constituyente Permanente, permitirá a los partidos políticos mejorar la calidad de su participación en nuestra vida cívica al otorgarles la posibilidad de disponer de otro sector de ciudadanos con aptitudes para representar dignamente al pueblo en las Cámaras de la Unión.
La participación de los jóvenes comprendidos entre los 18 y 21 años en el pasado proceso comicial tuvo resultados que permiten esperar con optimismo que la reforma propuesta coadyuve a fortalecer el progreso democrático de México. Por otra parte, es notoria la circunstancia de que cada día los jóvenes advienen en mayor proporción a la dirección de organizaciones, sindicatos, empresas privadas, así como al ejercicio de la función pública desde puestos de grave responsabilidad. De ahí la más clara muestra de que al formar parte del Congreso de la Unión, los jóvenes desempeñarán con eficacia la función inherente a su cargo, enriqueciendo la vida política del país y la fuerza creadora de las instituciones.
La exigencia de una mayor edad para ser Senador de la República está explicada claramente en la Exposición de Motivos de la Iniciativa que dictaminamos, así como en los debates del Constituyente de Querétaro, por lo que no creemos necesario abundar sobre sus motivos. La naturaleza jurídica y política del Senado, como órgano equilibrador de las relaciones
entre la Federación y los Estados, requiere de mayor práctica en la función pública.
Las nuevas generaciones de México tendrán la posibilidad de imprimir su sello propio a la vida de la República, reafirmando su carácter democrático y perfeccionando sus prácticas políticas. La Iniciativa del Presidente Echeverría abre nuevos cauces a la participación ciudadana en el ejercicio del poder público, realiza viejos anhelos revolucionarios y canaliza las inagotables posibilidades de la Nación para mejorar incesantemente su sistema de gobierno.
Los miembros de las Comisiones Unidas encontramos en este documento un histórico paso hacia la consecución de ambiciosas metas de progreso político. Creemos que la apertura democrática que está viviendo el país, se consolida al consagrarse en la Constitución General de la República la participación de los jóvenes en el Congreso de la Unión. A los hombres y a las mujeres de México, a los partidos políticos registrados y a los grupos de compatriotas que quieran organizar su participación política, corresponde aportar su esfuerzo a fin de que los jóvenes inviertan su actividad en la tarea común de todos los nacionales: acelerar la transformación que el país está viviendo en los diversos aspectos de su acontecer cotidiano.
Se propone reformar las Fracciones I, II y III del Artículo 54 Constitucional a efecto de perfeccionar el mecanismo de representación de las minorías en la Cámara de Diputados y de proporcionarles mayores facilidades de acceso a la función legislativa.
Al sistema en que se basa la integración de la Cámara de Diputados se le ha llamado mixto, ya que mantiene el principio de las mayorías adicionado a otro de representación minoritaria, de tal manera que los diversos Partidos contendientes, aun cuando no lograren el triunfo mayoritario en las elecciones constitucionales, obtengan posibilidades de representación camaral por el número de votos obtenidos por sus candidatos en la elección de que se trate.
En algunas ocasiones se han alzado voces que pretenden desnaturalizar este sistema al solicitar una representación proporcional al total de votos obtenidos en las elecciones de Diputados, reclamando un número de Diputados de Partido igual al que resulte de la división entre los sufragios obtenidos y el porcentaje señalado para tener representación minoritaria y elevarla de acuerdo con el 0.05% requerido por cada uno de los Diputados de Partido que se aumenten más allá de los primeros cinco.
Se pretende olvidar intencionalmente que el sistema propuesto por la reforma de 1963, se funda en nuestra tradición constitucional que obedece, a su vez, al proceso histórico del pueblo mexicano.
La esencia de la democracia, que el pueblo ha perseguido desde que accedió a la vida independiente, consiste en el gobierno de las mayorías. La toma de decisiones sólo encuentra consenso unánime en los regímenes dictatoriales, no en los democráticos; en éstos no sólo se debe permitir el disentimiento, sino respetar la voluntad mayoritaria e instrumentarla para su eficaz cumplimiento.
Ahora bien, la Constitución de 1917 ha abierto innumerables canales para que el pueblo mexicano alcance con su esfuerzo la democracia económica y la democracia política, y ha propiciado la integración de las diversas corrientes de la opinión nacional en una meta común: alcanzar el desarrollo con justicia social.
Por ello, el régimen revolucionario otorgó a los diversos grupos minoritarios que actúan organizadamente en la vida del país, la oportunidad de expresar sus puntos de vista en el seno de la Representación Nacional, buscando que ésta tuviera una mayor representatividad y se enriqueciera con las opiniones de todos los sectores de la población.
La exigencia de un porcentaje mínimo para tener derecho a Diputados de Partido, obedeció a la necesidad de que los grupos con derecho a acreditarlos fueran genuinos representantes de la opinión de un sector del pueblo, que actuaran organizada y responsablemente en la vida del país y que pudieren aportar a las deliberaciones camarales criterios derivados de plataformas políticas apoyadas por una organización partidista.
La experiencia ha demostrado que la vida de la República se ha fortalecido con la concurrencia de las minorías a la Cámara de Diputados; que la mayoría se ha visto obligada a superar sus métodos de trabajo y sus posibilidades creativas y que en la confrontación de ideas se han afinado proyectos y se ha consolidado la democracia. Todo ello en beneficio de la función que realiza el Poder Legislativo y del fortalecimiento de la conciencia cívica de los mexicanos.
Además, la posibilidad de acreditar Diputados de Partido, ha permitido a los ciudadanos contar con opciones de realización fáctica que le dan al sufragio mayor efectividad.
A partir de la implantación de este sistema de integración de la Cámara de Diputados, los partidos minoritarios han aumentado su votación y han encontrado en la tribuna de la Representación Nacional la posibilidad de hacer llegar a la Nación, con mayor facilidad, sus inquietudes sobre los diversos aspectos del desarrollo de México.
Ahora bien, la Reforma propone disminuir el porcentaje de la votación total de 2.5% a 1.5% para tener derecho a los primeros cinco Diputados de Partido, sin que esto signifique modificación del criterio que sustentó la reforma de 1963.
La implantación del sistema mixto a que nos referimos provocó inmediatos efectos en la conducta electoral de la ciudadanía: se fortaleció la capacidad democrática, los partidos políticos y la capacidad de expresión desde el Recinto Parlamentario. Pero al aumentar la concurrencia de los ciudadanos a las urnas,
el número absoluto que representaba el 2.5% de la votación fue creciendo considerablemente y dificultando la representación de algunos grupos minoritarios en la Cámara de Diputados.
La reforma de que se trata, tiende a facilitar todavía más el acceso de las minorías a la representación nacional; de ahí que sea menester reducir el porcentaje exigido para acreditar los primeros cinco Diputados de Partido, sin que esto represente disminución en el número absoluto de votos que sea necesario obtener para el mismo objetivo. De no hacerlo así, la cada vez mayor participación ciudadana en los procesos comiciales dificultaría, en vez de facilitar, la auténtica representación de las minorías, contrariando el espíritu de la reforma de 1963.
La reducción del porcentaje citado no abre las puertas a la representación anárquica e irresponsable; estimula el desarrollo cívico del pueblo y fortalece a los partidos políticos actuantes y a los que, eventualmente, llegarán a formarse.
La proposición del Ejecutivo conserva, atinadamente, el porcentaje de 0.05% aparte del porcentaje inicial de 1.5% para acreditar Diputados de Partido hasta un tope máximo. La proposición del Presidente de la República amplía este tope a 25, mejorando la representación minoritaria, dado que si el número de los Distritos Electorales se eleva en menos de 10% la representación minoritaria experimenta un aumento de 25%, en el número ideal.
Para quienes desearían la eliminación del tope máximo, es preciso recordar que todos los partidos tienen las mismas oportunidades de lograr triunfos mayoritarios en cada uno de los Distritos Electorales; que mientras los candidatos del Partido de mayoría tienen sólo una oportunidad, representada por el triunfo en su Distrito, para llegar a la Cámara de Diputados, los candidatos de los partidos minoritarios poseen dos alternativas: el triunfo mayoritario en sus respectivos Distritos o el derecho a ser Diputado de Partido por el número de votos obtenidos en la elección de que se trate.
Es clara, pues, la facilitación que con estas reformas obtienen las minorías organizadas para hacer oír su voz en la Cámara de Diputados. No sólo conservan la doble oportunidad, sino aumentarán, si logran conquistar el voto popular, el porcentaje de Diputados con respecto a la totalidad de miembros de la Cámara.
Es oportuno recordar que el sistema que hoy se puede prestar a críticas por algunos grupos minoritarios, es el que les ha permitido la posibilidad de disentir desde la Tribuna de la Cámara de Diputados; y que ha sido precisamente el régimen de la Revolución Mexicana el principal promotor del desarrollo político del país. Estas reformas no le han sido impuestas a la Revolución por los grupos que de ella pudieran apartarse, sino que su propia dinámica ha perfeccionado las instituciones que ella ha creado mediante una cada vez más amplia apertura democrática.
La bondad del sistema seguido por nuestra legislación, ha quedado demostrada por la presencia de las minorías en la Cámara de Diputados y por la posibilidad de que en este mismo momento pueda ser objeto de crítica de parte de alguna fracción de este Cuerpo Colegiado.
Se propone también reformar la fracción III del artículo 54 Constitucional, tendiente a aclarar su espíritu sin variar su contenido, para evitar interpretaciones que no correspondan a la intención perseguida y confusiones que pudieran desnaturalizarla.
La República requiere la participación consciente y responsable de todos los mexicanos de buena fe para seguir perfeccionando nuestras estructuras sociales, económicas y políticas. Sólo el esfuerzo continuado y permanente de cada uno de nuestros compatriotas podrá garantizar el ininterrumpido avance de la democracia económica y política a que aspiramos.
Los partidos políticos tienen un papel de primordial importancia en la tarea común que debe aglutinar los esfuerzos de todos los mexicanos: construir la sociedad del futuro.
Por lo anterior, por las razones expuestas en la Exposición de Motivos de la Iniciativa, materia de este dictamen, y por las explicaciones dadas a esta Asamblea por el C. Secretario de Gobernación en su comparecencia ante esta Cámara de Diputados, ya enunciada anteriormente, las Comisiones Unidas que suscriben se permiten proponer a vuestra soberanía el siguiente proyecto de Decreto:
Artículo único. Se reforman y adicionan los artículos 52,54, fracciones I, II y III; 55, fracción II; 58 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para quedar como sigue:
Artículo 52. Se elegirá un diputado propietario por cada doscientos cincuenta mil habitantes o por una fracción que pase de ciento veinticinco mil, teniendo en cuenta el censo general del Distrito Federal y el de cada Estado y Territorio; pero en ningún caso la representación de un Estado será menor de dos diputados, y la de un Territorio, cuya población fuese menor de la fijada en este artículo, será de un diputado propietario.
I. Todo partido político nacional al obtener el uno y medio por ciento de la votación total en el país, en la elección de diputados respectiva, tendrá derecho a que se acrediten, de sus candidatos, a cinco diputados, y a uno más hasta veinticinco como máximo, por cada medio por ciento más de los votos obtenidos;
II. Si logra la mayoría en veinticinco o más distritos electorales, no tendrá derecho a que le sean acreditados diputados de partido, pero si triunfa en menor número, siempre que llene los requisitos señalados en la fracción anterior, tendrá derecho a que le sean reconocidos hasta veinticinco diputados, sumando los electos por mayoría y por razón de porcentaje;
III. Los diputados de partido serán acreditados por riguroso orden, de acuerdo con el número decreciente de sufragios que hayan logrado
en relación a los demás candidatos del mismo partido en todo el país;
IV. .....
VII. .....
Artículo 58. Para ser senador se requieren los mismos requisitos que para ser diputado, excepto el de la edad, que será de treinta años cumplidos el día de la elección.
Transitorio. Las presentes reformas y adiciones entrarán en vigor cinco días después de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
Sala de Comisiones de la Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión.- México, D.F., a 2 de diciembre de 1971.- Puntos Constitucionales; Primera Sección, Luis H. Ducoing.- Cuauhtémoc Santa Ana Seuthe.- Alejandro Peraza Uribe.- Santiago Roel García.- José Carlos Osorio Aguilar.- Gobernación: Primera Sección, Luis H. Ducoing.- Alfredo V. Bonfil Pinto.- Cuauhtémoc Santa Ana Seuthe.- Alejandro Peraza Uribe.- Estudios Legislativos: Presidente, Cuauhtémoc Santa Ana Seuthe.- Secretario, Ramiro Robledo Treviño.- Primera Sección: Constitucional, Santiago Roel García.- Moisés Ochoa Campos.- Rafael Castillo Castro.- Luciano Arenas Ochoa.- Tarsicio González Gutiérrez.- Juan Landerreche Obregón.- Jorge Cruickshank García.
- Trámite: Primera lectura e imprímase.
El C. secretario Espinosa Pablos, Marco, Antonio: Señor Presidente, agotados los asuntos en cartera.
- El C. Presidente (a las 15:40 horas): Se levanta la sesión y se cita para la que tendrá lugar el jueves 9 del presente mes a las once horas, en la que habremos de tener la visita de los distinguidos integrantes del Parlamento Europeo y se tratarán los asuntos con los que la Secretaría dé cuenta.

References: artículo 2
 artículo 59
 artículo 25
 artículo 196
 artículo 93
 artículo 20
 artículo 74
 artículo 37
 artículo 93
 resolución 
 resolución 
 artículo 14
 artículo 28
 artículo 93
 artículo 71
 artículo 93
 artículo 52
 artículo 52
 artículo 52
 Artículo 54
 artículo 54

Artículo 52

Artículo 58