Source: https://www.senado.gob.mx/64/gaceta_del_senado/documento/43351
Timestamp: 2020-01-20 10:26:02+00:00

Document:
Gaceta: LXII/2PPO-23/43351
FRANCISCO SALVADOR LÓPEZ BRITO, Senador integrante del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional en la LXII Legislatura del Congreso de la Unión, con fundamento en lo dispuesto por el Artículo 58 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, y en la fracción II del artículo 8, así como el artículo 276, ambos del Reglamento del Senado de la República, presento a consideración de esta Honorable Asamblea la proposición con Punto de Acuerdo por el que se exhorta al Ejecutivo Federal a impulsar la Norma Oficial Mexicana en Inocuidad Acuícola e implementar sistemas de trazabilidad en productos provenientes de la acuacultura. Lo anterior a partir de las siguientes:
En México la acuacultura en los últimos años se ha convertido en una de las actividades primarias de mayor importancia regional y nacional, debido a su impacto económico y social, en la producción de alimentos de alto contenido nutricional, la generación de fuentes de empleos y entrada de divisas.
Para la Organización de la Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en ingles), a nivel mundial la acuacultura se ha transformado en el sector de la producción de alimentos de origen animal de más rápido crecimiento y, en el próximo decenio, la producción total de la pesca y la acuacultura superarán a la de la carne de vacuno, porcino y aves de corral. [1]
Por otra parte, debido a los problemas en seguridad alimentaria y al estado actual de sobre-aprovechamiento en la que se encuentran los recursos pesqueros mundiales, de los que México no es la excepción, la acuacultura se convierte en la alternativa más viable para suministrar alimento nutritivo y subsanar dicha problemática, en beneficio de la población.
A este respecto, uno de los principales retos que enfrenta este sector primario, es el de cubrir la demanda creciente de productos que la pesca de extracción ya no puede satisfacer.
De acuerdo con información de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), en el 2012, la producción acuícola nacional de especies marinas y dulceacuícola fue de 253 mil toneladas aproximadamente, lo que representó el 15 por ciento de la producción total, con ganancias significativas de 7 mil 311 millones de pesos.
El camarón ocupa el primer lugar en valor de su producción y el 2 por volumen con un gran desarrollo en su cultivo sobre todo en los Estados del Noroeste del país, rebasando la producción por acuacultura (99 mil toneladas) a la de captura (62 mil ton.); las especies que más producimos son el camarón blanco, el café y el azul. El valor de la producción acuícola representa el 40 % del total de los ingresos que percibe el sector pesquero.
Según cifras de la Conapesca, de las mil 382 granjas acuícolas de camarón existentes en toda la República, 1267 se concentran en los Estados de Sinaloa (727), Nayarit (406) y Sonora (134), las cuales producen el 84% de la producción nacional de camarón de cultivo, con un valor de unos 5 mil 650 millones de pesos.
El sector acuícola genera48 mil 687 empleos, que representan el 18% de los que aporta el sector primario en su conjunto, donde 222 mil 744 son aportados por la pesca.
No obstante a la importancia que la acuacultura significa para el país y diversas regiones costeras, en esta actividad en general, aún persisten una serie de problemas de origen técnico, financiero y de mercado, así como de ordenamiento, falta de regulación, administración y manejo, que repercuten de manera directa obstaculizando y restringiendo su desarrollo y crecimiento.
Específicamente en algunos casos, la inversión y la expansión de la acuacultura se encuentra limitada por regulaciones complejas, así como a la falta de transferencia tecnológica que eficienten el desempeño de la industria. Aunado a todo ello, la mayor parte de los problemas actuales se encuentran relacionados con graves enfermedades bacterianas y virales, disponibilidad de alimentos y de semilla, desgaste genético en especies introducidas, problemas ambientales y los relacionados con su comercialización.
Tal es el caso de la enfermedad que se presentó en los pasados meses en las granjas acuícolas de Sinaloa, Sonora y Nayarit, que provocó grandes pérdidas cercanas al 90 por ciento de mortandad de camarones por síndrome de mortalidad temprana (EMS), que se ha acuñado para describir las altas mortalidades que pueden presentarse durante los primeros 30 días después de la siembra del camarón, cuando éste se encuentra con un peso de entre 1.5 y 2 gramos, debido a una variedad de factores relacionados con la gestión de los estanques y los patógenos. Si bien no se ha resuelto este problema, ya se conoce el agente causal, una cepa de la bacteria Vibrio panahemoliticus.
La producción camaronera se ha vio afectada por el ESM como antes nunca, y eso que los virus del Taura en 1995 y de la mancha blanca del 2002 al 2010 fueron muy severos. Lo anterior, ha evidenciado la fragilidad y vulnerabilidad del país ante la aparición de este tipo de males, así como la carencia de medidas y acciones eficientes para manejar y controlar su aparición y efectos, disminución del impacto a productores, evidenciándose la falta de investigación científica y desarrollo de tecnologías en estos aspectos.
La afectación financiera a los productores acuícolas del noroeste, tanto a los industriales como a los del sector social ha sido muy dramática, y tan sólo en Sinaloa alcanza los mil millones de pesos, por lo que es necesario que se apliquen los recursos anunciados el pasado 22 de agosto, cuando el Ejecutivo Federal dio a conocer el Dispositivo Nacional de Emergencia de Sanidad Acuícola (DINESA).
Cabe señalar que en el comercio internacional los productos pesqueros y acuícolas cada vez enfrentan nuevos desafíos, en particular aquellos que están relacionados con los consumidores, debido a la exigencia de éstos de conocer el origen de los productos, su calidad y sanidad.
En relación a la salud de los consumidores relacionados a la ingesta de alimentos, existen en nuestro país diversos ordenamientos que regulan la sanidad de productos vegetales y animales, dentro de estos los productos pesqueros y acuícolas, tales como son la Ley General de Salud, Ley Federal de Sanidad Vegetal, la Ley Federal de Sanidad Animal y la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables. Estos ordenamientos en sus diferentes ámbitos de aplicación, establecen diversas disposiciones relativas a la inocuidad y sanidad de productos, que desde su producción primaria hasta su destino final tienen como último objetivo estar en la mesa de las personas, para su consumo en condiciones de calidad, nutrición y seguridad sanitaria.
Con el propósito de garantizar la calidad sanitaria en todo los procesos de la cadena productiva y brindar seguridad a los consumidores de llevar hasta la mesa, alimentos pesqueros y acuícolas sanos y libres de contaminantes o de sustancias nocivas para la salud, el 30 de mayo del 2012, se publicó el Decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentable, en la que se instituyó la certificación Tipo Inspección Federal (TIF) para los recursos pesqueros y acuícolas. [2]
Dicha disposición adicionó un nuevo Capítulo IV, denominado “Establecimientos Tipo Inspección Federal de Recursos Pesqueros y Recursos Acuícolas”, al Título Décimo Primero “De la Sanidad, Inocuidad y Calidad, de la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables, con el propósito abrir a la posibilidad de ofrecer a los consumidores nacionales e internacionales productos pesqueros y acuícolas mexicanos con la certificación TIF.
Lo anterior implica que a petición del interesado y previo cumplimiento de las disposiciones legales correspondientes, la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), certificará la instalación y funcionamiento de establecimientos TIF dedicados al procesamiento primario de recursos, partes y derivados de origen pesquero y acuícola para consumo humano
Es importante destacar que esta disposición se refiere a las actividades de captura, extracción, recolección, producción, siembra, crianza, depuración, cortado, envasado, empacado, refrigerado, congelado, transporte e industrialización, de recursos, partes y derivados de origen pesquero o acuícola para consumo humano.
Para la debida instrumentación de este precepto, el Ejecutivo Federal instruye a la Sagarpa y a la Secretaría de Salud (SS) para que antes de 90 días suscriban las bases de coordinación para el ejercicio de las atribuciones que en materia de inspección y vigilancia de la calidad, sanidad e inocuidad de los recursos, partes y derivados de origen pesquero y acuícola, que les confieren la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables; la Ley General de Salud y las demás disposiciones aplicables.
Específicamente y de acuerdo, a la fracción III del Artículo 119 Bis de la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables, son atribuciones de la Sagarpa:
III. Expedir normas oficiales mexicanas y otras disposiciones en materia de sanidad e inocuidad pesquera y acuícola, y de buenas prácticas pesqueras, acuícolas y de manufactura, aplicables a unidades dedicadas a la pesca o a la acuacultura y a establecimientos TIF dedicados al procesamiento de recursos, partes y derivados de origen pesquero y acuícola para consumo humano.
Por tal motivo corresponde a la Sagarpa, como entidad pública, el fomento, regulación y aplicación de las buenas practicas de producción y de manufactura, así como las medidas tendientes a establecer criterios de inocuidad en los recursos de origen agropecuario, pesquero y acuícola, a través del Senasica.
Dentro de las atribuciones contenidas en el artículo 2 del Reglamento Interior de la misma Secretaría, corresponde a ésta: Fomentar los programas y expedir normas oficiales mexicanas en las materias de su competencia y Promover y coordinar la expedición de normas mexicanas de calidad para productos agrícolas, pecuarios y pesqueros, así como el establecimiento de un sistema nacional de inspección y certificación de calidad que garantice su cumplimiento.
En el caso específico para productos pesqueros y acuícolas existen diversas normas expedidas por la misma Secretaría de Salud, que establecen las especificaciones y los requisitos sanitarios para: las áreas de captura de moluscos bivalvos; los establecimientos que procesan productos de la pesca frescos, refrigerados, congelados y procesados, incluyendo las embarcaciones de pesca y recolección, así como las especificaciones sanitarias que deben cumplir dichos productos. Estas normas son: la NOM-128-SSA1-1994 y la NOM-242-SSA1-2009. [3]
Dichas medidas pasaron a sustituir a un considerable número de normas que en su momento fueron creadas, entre otros aspectos, para establecer las especificaciones sanitarias de los pescados, crustáceos y moluscos bivalvos frescos-refrigerados y congelados, así como en conserva. Dentro de estas normas se encuentran: la NOM-027-SSA1- Bienes y Servicios. Productos de la Pesca Frescos Refrigerados y Congelados Especificaciones Sanitarias y la NOM-030-SSA1- Bienes y Servicios. Productos de la Pesca Crustáceos en Conserva. Especificaciones Sanitarias.
Así también existen otras normas de sanidad pesquera que tiene como objetivo establecer los requisitos sanitarios para importar organismos acuáticos vivos en sus diferentes fases de desarrollo, a fin de minimizar los riesgos de introducir y dispersar algún agente causal de enfermedad.
Otras disposiciones, definen los términos y condiciones para la aplicación de cuarentenas, a efecto de prevenir la introducción y diseminación de enfermedades existentes en la importación de organismos acuáticos vivos destinados a la acuacultura y ornato en el territorio nacional; establecen requisitos para determinar la presencia de enfermedades virales de crustáceos acuáticos vivos, muertos, sus productos o subproductos en cualquier presentación y artemia (Artemia spp); señalan requisitos complementarios de sanidad acuícola para la producción de crustáceos acuáticos y subproductos, incluido el uso de fármacos en el cultivo de camarón, así como su introducción al país.
NOM-010-PESC-1993. Que establece los requisitos sanitarios para la importación de organismos acuáticos vivos en cualquiera de sus fases de desarrollo, destinados a la acuacultura u ornato, en el territorio nacional.
NOM-011-PESC-1993. Para regular la aplicación de cuarentenas, a efecto de prevenir la introducción y dispersión de enfermedades certificables y notificables, en la importación de organismos acuáticos vivos en cualquiera de sus fases de desarrollo, destinados a la acuacultura y ornato en los Estados Unidos Mexicanos.
NOM-030-PESC-2000. Que establece los requisitos para determinar la presencia de las enfermedades virales de crustáceos acuáticos vivos, muertos, sus productos o subproductos en cualquier presentación y artemia (artemia spp), para su introducción al territorio nacional y movilización en el mismo.
NOM-EM-006-PESC-2004. Que establece los requisitos de sanidad acuícola para la producción de crustáceos acuáticos vivos, muertos, sus productos y subproductos, así como para su introducción a los Estados Unidos Mexicanos.
No obstante a las modificaciones que en materia de sanidad, inocuidad y calidad se han realizado, la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables ( LGPAS) y a la existencia de diferentes medidas regulatorias, persisten grandes problemas de sanidad e inocuidad en la actividad acuícola, como las sucedidas al recurso camarón, por lo que se deben de fortalecer las acciones para mitigar y contrarrestar dicha problemática, así como generar e implementar mayores medidas a través de normas modernas y eficientes, acorde a los problemas y enfermedades actuales como las presentadas en las granjas de camarón.
Por otra parte, la fracción VII del artículo 119 Bis, de la LGPAS establece que para los efectos del Capítulo IV relativo a los Establecimientos Tipos de Inspección Federal de Recursos Pesqueros y Recursos Acuícolas, se entiende por:
Cabe destacar que la trazabilidad constituye un mecanismo para el seguimiento y conocimiento de la historia de un alimento con el objeto de prevenir crisis alimentarias, tal como lo reconocen organismos internacionales como la FAO y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Lo anterior, debido a que se puede aportar información suficiente para saber todos los elementos que han participado en la producción, pero también todas los pasos que se han llevado a cabo hasta su comercialización.
Por tal motivo, se precisa necesario que nuestro país implemente y fortalezca sistemas de trazabilidad como instrumentos necesarios para evaluar la calidad y seguridad de los alimentos pesqueros y acuícolas en toda su cadena productiva, y que le permitan competir con éxito en los mercados mundiales.
Aunado a lo anterior, son cada vez más los países que aplican mayores controles para el ingreso de productos provenientes de los mares y aguas continentales, para lo cual se debe de cumplir con las normas que cada nación impone y una buena acción y estrategia para poder lograrlo, es a partir de la certificación de los procedimientos de captura, procesamiento y comercialización.
Es prudente mencionar que el comercio mundial de pescados y mariscos provenientes de la acuacultura está creciendo a pasos acelerados, diferentes países consideran que las normas establecidas por los programas de certificación son la alternativa más viable y eficaz en el manejo y ordenamiento de esta actividad a nivel mundial. Esto obliga a nuestro país a formular e implementar acciones y medidas tendientes a la certificación de los procesos acuícolas con el propósito de cumplir con estos requerimientos y mantenernos en la competitividad internacional.
Los productos derivados de la acuacultura, son un asunto de soberanía alimentaria y para lograrlo es necesario se establezcan mejores medidas regulatorias para el control y el establecimiento de buenas prácticas de manejo en toda la cadena productiva, así como la prevención y mitigación de enfermedades con el propósito de lograr un aprovechamiento de manera sustentable del sector, así como su crecimiento sostenido.
Primero.- El Senado de la República hace un respetuoso exhorto al Ejecutivo Federal, para que a través de la Secretaría Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, para que de acuerdo a sus atribuciones impulse la Norma Oficial Mexicana en Inocuidad Acuícola y Programas en materia de Sanidad Acuícola.
Segundo.- El Senado de la República hace un respetuoso exhorto al Ejecutivo Federal, para que a través de la Secretaría Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, y la Secretaría de Economía, así como diversas instancias competentes implementen sistemas de trazabilidad en productos acuícolas.
Tercero.- El Senado de la República hace un respetuoso exhorto al Ejecutivo Federal, para que a la brevedad se apliquen los recursos destinados a apoyar a los productores acuícolas afectados y con ello, restablecer el desarrollo de la actividad productiva previsto en el Dispositivo Nacional de Emergencia de Sanidad Acuícola (DINESA).
México, D.F. a 10 de Septiembre de 2013
[1] El Estado Mundial de la Pesca y la Acuicultura. Departamento de Pesca y Acuicultura de la FAO, Roma, 2012 en: http://www.fao.org/docrep/016/i2727s/i2727s00.htm
[2] DECRETO por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley General de Pesca y Acuacultura
Sustentables D.O.F. en http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/ref/lgpas/LGPAS_ref01_30may12.pdf
[3] Comisión Federal para la Protección contra riesgos Sanitarios (Cofepris). Normas de Productos de la Pesca en: http://www.cofepris.gob.mx/MJ/Paginas/NormasPorTema/Productos-de-la-pesca.aspx

References: Artículo 58
 artículo 8
 artículo 276
 Artículo 119
 artículo 2
 artículo 119