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TEXTO ÍNTEGRO DE LA LEY DE EXTRANJERIA
(En vigor desde 23-01-2001)
de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social.
(Publicada en el BOE 23.12.2000)
Sabed Que las Cortes Generales han aprobado y Yo vengo en sancionar la siguiente Ley
El 12 de enero de 2000 se publicó en el «Boletín Oficial del Estado» la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, habiéndose detectado durante su vigencia aspectos en los que la realidad del fenómeno migratorio supera las previsiones de la norma. Al mismo tiempo, nuestra normativa debe ser conforme con los compromisos asumidos por España, concretamente, con las conclusiones adoptadas por los Jefes de Estado y de Gobierno de los Estados miembros de la Unión Europea los días 16 y 17 de octubre de 1999 en Tampere sobre la creación de un espacio de libertad, seguridad y justicia. La reforma de la Ley Orgánica 4/2000 parte de la situación y características de la población extranjera en España, no sólo en la actualidad, sino de cara a los años venideros, regulándose la inmigración desde la consideración de ésta como un hecho estructural que ha convertido a España en un país de destino de los flujos migratorios y, por su situación, también en un punto de tránsito hacia otros Estados, cuyos controles fronterizos en las rutas desde el nuestro han sido eliminados o reducidos sustancialmente. Por otra parte, esta normativa forma parte de un planteamiento global y coordinado en el tratamiento del fenómeno migratorio en España, que contempla desde una visión amplia todos los aspectos vinculados al mismo, y, por ello, no sólo desde una única perspectiva, como pueda ser la del control de flujos, la de la integración de los residentes extranjeros, o la del codesarrollo de los países de origen, sino todas ellas conjuntamente. La presente Ley Orgánica contiene tres artículos, dedicándose el primero a la modificación del articulado de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, mientras que el artículo segundo modifica la disposición adicional única, añadiendo una nueva disposición adicional, y el tercero adecua los Títulos y capítulos de la misma a la reforma efectuada. La Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, conserva su estructura articulada en torno a un Título preliminar dedicado a disposiciones generales y donde aparece concretado el ámbito de aplicación de la misma, cuatro Títulos, y se cierra con las oportunas disposiciones adicionales, transitorias, derogatorias y finales. El Título I recoge los artículos dedicados a los «Derechos y libertades de los extranjeros», Título II sobre «Régimen Jurídico de los Extranjeros», Título III «De las Infracciones en materia de extranjería y su régimen sancionador» y finalmente el Título IV relativo a la «Coordinación de los poderes públicos en materia de inmigración». La modificación del Título preliminar es una mera mejora gramatical en la definición de los extranjeros, conservándose las exclusiones del ámbito de la ley que se establecían en la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero. Respecto a la modificación del Título I, cuyo contenido es especialmente importante, se ha perseguido cumplir el mandato constitucional del artículo 13 que establece que los extranjeros gozarán en España de las libertades públicas que garantiza el Título I de la misma, en los términos que establezcan los Tratados y la Ley, así como la Jurisprudencia al respecto del Tribunal Constitucional (sentencias del Tribunal Constitucional 107/1984, de 23 de noviembre 99/1985, de 30 de septiembre 115/1987, de 7 de julio, etc.). Se ha conjugado este mandato constitucional con los compromisos internacionales adquiridos por España, especialmente como país miembro de la Unión Europea. Los Jefes de Estado y de Gobierno de los Estados miembros de la Unión Europea acordaron el mes de octubre de 1999 en Tampere que se debía garantizar un trato justo a los nacionales de terceros países que residieran legalmente en el territorio de sus Estados miembros. Una política de integración debe encaminarse a conceder a estos residentes derechos y obligaciones comparables a los de los ciudadanos de la Unión, así como a fomentar la ausencia de discriminación en la vida económica, social y cultural y al desarrollo de medidas contra el racismo y la xenofobia. Las modificaciones introducidas a este Título I de la Ley destacan por la preocupación en reconocer a los extranjeros la máxima cota de derechos y libertades. En el apartado 1 del artículo 3 se establece que, como criterio interpretativo general, se entenderá que los extranjeros ejercitan los derechos que les reconoce esta Ley en condiciones de igualdad con los españoles. Con relación al Título II de la Ley Orgánica, relativo al régimen jurídico de las situaciones de los extranjeros, la premisa que ha informado las modificaciones efectuadas sobre su articulado ha sido la de establecer un régimen de situaciones y permisos que incentiven a los extranjeros a entrar y residir en nuestro país dentro del marco de la regularidad, frente a la entrada y estancia irregular. Este Título ha sido adaptado a lo establecido respecto a la entrada, régimen de expedición de visados, estancia y prórroga de estancia en el Convenio de aplicación del Acuerdo de Schengen, en tanto que España forma parte de este Acuerdo. Se ha mantenido la situación de residencia temporal y residencia permanente de los extranjeros, introduciéndose la posibilidad de concesión de un permiso de residencia temporal cuando concurran razones humanitarias o circunstancias excepcionales. Se establece una diferencia entre la situación de las personas apátridas y la de todos aquellos extranjeros que, no pudiendo ser documentados por ningún país, desean obtener una documentación en España que acredite su identidad. Respecto a la regulación del permiso de trabajo que autoriza a los extranjeros a realizar en España actividades lucrativas por cuenta propia o ajena, se clarifica la diferencia entre dicho permiso y la mera situación de residencia legal, siendo igualmente destacable el tratamiento concedido en este nuevo texto al contingente de trabajadores extranjeros, estableciéndose unas excepciones al mismo en base a circunstancias determinadas por la situación del trabajador extranjero. En definitiva se articula un régimen documental que facilita que el extranjero que desee trabajar en nuestro país, que lo pueda hacer con todas las garantías y derechos. Finalmente, se ha modificado, para adecuarlo a la normativa vigente sobre tasas, el capítulo IV de este Título, relativo a las tasas por autorizaciones administrativas. El texto de la Ley Orgánica 4/2000 solamente hacía referencia a las tasas por autorizaciones administrativas para trabajar en España. En el Título III, relativo a las infracciones en materia de extranjería y su régimen sancionador, se han introducido modificaciones que pueden sintetizarse en dos apartados: medidas relativas a la lucha contra la inmigración ilegal y mejora de los mecanismos para evitar la inmigración ilegal. Respecto al primer punto, es necesario destacar dos cuestiones distintas, como son las sanciones a las compañías de transporte y las sanciones que van dirigidas contra quienes organizan redes para el tráfico de seres humanos. La reforma incluye en el contenido de la Ley Orgánica, conforme a los compromisos internacionales suscritos por España, como miembro de Schengen, sanciones a los transportistas que trasladen a extranjeros hasta el territorio español sin verificar que cumplen los requisitos para la entrada. Respecto a las sanciones dirigidas contra el tráfico de personas, se introducen medidas para profundizar en la lucha contra dicho tráfico y explotación de seres humanos, permitiendo el control de determinadas actividades vinculadas al mismo o facilitando la neutralización de los medios empleados por los traficantes. Por otra parte, partiendo de que en un Estado de derecho es necesario establecer los instrumentos que permitan hacer efectivo el cumplimiento de las normas, en este caso, de aquéllas que rigen la entrada y permanencia en territorio español, se ha introducido como infracción sancionable con expulsión la permanencia de forma ilegal en el territorio español, pretendiéndose, con ello, incrementar la capacidad de actuación del Estado en cuanto al control de la inmigración ilegal, al nivel de otros Estados miembros de la Unión Europea, que cuentan en sus ordenamientos jurídicos con la posibilidad de expulsar a los extranjeros que se encuentran en esta situación, un criterio que se refleja en las conclusiones del Consejo Europeo de Tampere. Finalmente, respecto al Título IV de la Ley Orgánica, relativo a la coordinación de los poderes públicos en materia de inmigración, se ha revisado la definición del Foro para la Integración Social de los Inmigrantes, enfocando la función de consulta, información y asesoramiento de este órgano hacia la integración de los inmigrantes que se encuentran en España, que es uno de los principales objetivos de la Ley. Artículo primero. Reforma del articulado de la Ley Orgánica 412000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social. Los artículos de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, que a continuación se relacionan, quedarán
1. Se consideran extranjeros, a los efectos de la aplicación de la presente Ley, a los que carezcan
2. Lo dispuesto en esta Ley se entenderá, en todo caso, sin perjuicio de lo establecido en leyes
especiales y en los Tratados internacionales en los que España sea parte.»
1. Los extranjeros gozarán en España de los derechos y libertades reconocidos en el Título I de
la Constitución en los términos establecidos en los Tratados internacionales, en esta Ley y en las
que regulen el ejercicio de cada uno de ellos. Como criterio interpretativo general, se entenderá
que los extranjeros ejercitan los derechos que les reconoce esta Ley en condiciones de igualdad
con los españoles.»
2. No obstante, podrán establecerse medidas limitativas específicas cuando se acuerden en la
declaración de estado de excepción o sitio en los términos previstos en la Constitución, y
excepcionalmente por razones de seguridad pública, de forma individualizada, motivada y en
proporción a las circunstancias que concurran en cada caso, por resolución del Ministro del
Interior, adoptada de acuerdo con las garantías jurídicas del procedimiento sancionador previsto
en la Ley. Las medidas limitativas, cuya duración no excederá del tiempo imprescindible y
proporcional a la persistencia de las circunstancias que justificaron la adopción de las mismas,
podrán consistir en la presentación periódica ante las autoridades competentes y en el
alejamiento de fronteras o núcleos de población concretados singularmente.»
1 . Los extranjeros residentes en España podrán ser titulares del derecho de sufragio en las
elecciones municipales, atendiendo a criterios de reciprocidad, en los términos que por Ley o
Tratado sean establecidos para los españoles residentes en los países de origen de aquellos.
2. Los extranjeros residentes, empadronados en un municipio, tienen todos los derechos
establecidos por tal concepto en la legislación de bases de régimen local, pudiendo ser oídos en
los asuntos que les afecten de acuerdo con lo que dispongan los reglamentos de aplicación.
3. Los Ayuntamientos incorporarán al padrón y mantendrán actualizada la información relativa a
los extranjeros que residan en el municipio.
4. Los poderes públicos facilitarán el ejercicio del derecho de sufragio de los extranjeros en los
procesos electorales democráticos del país de origen.»
1 . Los extranjeros tendrán el derecho de reunión, conforme a las leyes que lo regulan para los
españoles y que podrán ejercer cuando obtengan autorización de estancia o residencia en
Todos los extranjeros tendrán el derecho de asociación, conforme a las leyes que lo regulan para
los españoles y que podrán ejercer cuando obtengan autorización de estancia o residencia en
1. Todos los extranjeros menores de dieciocho años tienen derecho y deber a la educación en las
mismas condiciones que los españoles, derecho que comprende el acceso a una enseñanza
básica, gratuita y obligatoria, a la obtención de la titulación académica correspondiente y al
acceso al sistema público de becas y ayudas.
2. En el caso de la educación infantil, que tiene carácter voluntario, las Administraciones
públicas garantizarán la existencia de un número de plazas suficientes para asegurar la
escolarización de la población que lo solicite.
3. Los extranjeros residentes tendrán derecho a la educación de naturaleza no obligatoria en las
mismas condiciones que los españoles. En concreto, tendrán derecho a acceder a los niveles de
educación y enseñanza no previstos en el apartado anterior y a la obtención de las titulaciones
que correspondan a cada caso, y al acceso al sistema público de becas y ayudas.
4. Los poderes públicos promoverán que los extranjeros residentes que lo necesiten puedan
recibir una enseñanza para su mejor integración social, con reconocimiento y respeto a su
5. Los extranjeros residentes podrán acceder al desempeño de actividades de carácter docente o
de investigación científica de acuerdo con lo establecido en las disposiciones vigentes.
Asimismo podrán crear y dirigir centros de acuerdo con lo establecido en las disposiciones
vigentes.»
1. Los extranjeros que reúnan los requisitos previstos en esta Ley Orgánica y en las
disposiciones que la desarrollen tendrán derecho a ejercer una actividad remunerada por cuenta
propia o ajena, así como al acceso al sistema de la Seguridad Social, de conformidad con la
2. Los extranjeros residentes en España podrán acceder, en igualdad de condiciones que los
nacionales de los Estados miembros de la Unión Europea, como personal laboral al servicio de
las Administraciones públicas, de acuerdo con los principios constitucionales de igualdad,
mérito y capacidad, así como el de publicidad. A tal efecto podrán presentarse a las ofertas de
empleo público que convoquen las Administraciones públicas.»
1. Los extranjeros tendrán derecho a sindicarse libremente o a afiliarse a una organización
profesional, en las mismas condiciones que los trabajadores españoles, que podrán ejercer
cuando obtengan autorización de estancia o residencia en España.
Los extranjeros residentes tienen derecho a acceder al sistema público de ayudas en materia de
vivienda en las mismas condiciones que los españoles.»
1. Sin perjuicio de lo dispuesto en los acuerdos aplicables sobre doble imposición internacional,
los extranjeros estarán sujetos, con carácter general, a los mismos impuestos que los españoles.»
2. Los extranjeros residentes en España tienen derecho a reagrupar con ellos a los familiares que
se determinan en el artículo 17.
3. El cónyuge que hubiera adquirido la residencia en España por causa familiar y sus familiares
con él agrupados conservarán la residencia aunque se rompa el vínculo matrimonial que dio
lugar a la adquisición.
Reglamentaria mente se podrá determinar el tiempo previo de convivencia en España que se
tenga que acreditar en estos supuestos.»
13. Se añade un segundo apartado al artículo 17 y el primer apartado del artículo 17 queda
redactado como sigue, suprimiéndose las letras e) y f) de este artículo, y se añaden dos nuevos
artículos con los números 18 y 19:
d) Los ascendientes del reagrupante o su cónyuge, cuando estén a su cargo y existan razones que
justifiquen la necesidad de autorizar su residencia en España.
2. Reglamentariamente, se determinarán las condiciones para el ejercicio del derecho de
reagrupación y, en especial, del que corresponda a quienes hayan adquirido la residencia en
virtud de una previa reagrupación.
1. Los extranjeros que deseen ejercer este derecho deberán solicitar una autorización de
residencia por reagrupación familiar a favor de los miembros de su familia que deseen
reagrupar. Al mismo tiempo, deberán aportar la prueba de que disponen de un alojamiento
adecuado y de los medios de subsistencia suficientes para atender las necesidades de su familia
una vez reagrupada.
2. Podrán ejercer el derecho a la reagrupación con sus familiares en España cuando hayan
residido legalmente un año y tengan autorización para residir al menos otro año.
3. Cuando se acepte la solicitud de reagrupación familiar, la autoridad competente expedirá a
favor de los miembros de la familia que vayan a reagruparse la autorización de residencia, cuya
duración será igual al período de validez de la autorización de residencia de la persona que
solicita la reagrupación.
4. Reglamentariamente se determinarán las condiciones para el ejercicio del derecho de
reagrupación por quienes hayan adquirido la residencia en virtud de una previa reagrupación.
b) Acredite haber vivido en España con su cónyuge durante dos años. Este plazo podrá ser
reducido cuando concurran circunstancias de carácter familiar que lo justifiquen.
2. Los hijos reagrupados obtendrán una autorización de residencia independiente en los casos
14. Se modifican los apartados 2 y 3 del artículo 18, añadiéndose un nuevo apartado y
quedando redactados como sigue, en un artículo que pasa a ser 20:
2. Los procedimientos administrativos que se establezcan en materia de extranjería respetarán en
todo caso las garantías previstas en la legislación general sobre procedimiento administrativo,
especialmente en lo relativo a publicidad de las normas, contradicción, audiencia del interesado
y motivación de las resoluciones, salvo lo dispuesto en el artículo 27 de esta Ley.
3. En los procedimientos administrativos estarán legitimadas para intervenir como interesadas
las organizaciones constituidas legalmente en España para la defensa de los inmigrantes,
expresamente designadas por éstos.
4. En los procesos contencioso administrativos en materia de extranjería estarán legitimadas para
intervenir las entidades que resulten afectadas en los términos previstos por el artículo 19.1.b) de
la Ley reguladora de dicha jurisdicción.»
2. El régimen de ejecutividad de los actos administrativos dictados en materia de extranjería será
el previsto con carácter general en la legislación vigente, salvo lo dispuesto en esta Ley para la
tramitación de expedientes de expulsión con carácter preferente.»
1. Los extranjeros que se hallen en España y que carezcan de recursos económicos suficientes
según los criterios establecidos en la normativa de asistencia jurídica gratuita tienen derecho a
ésta en los procedimientos administrativos o judiciales que puedan llevar a la denegación de su
entrada, a su devolución o expulsión del territorio español y en todos los procedimientos en
materia de asilo. Además, tendrán derecho a la asistencia de intérprete si no comprenden o
hablan la lengua oficial que se utilice.
2. Los extranjeros residentes que acrediten insuficiencia de recursos económicos para litigar
tendrán derecho a la asistencia jurídica gratuita en iguales condiciones que los españoles en los
procesos en los que sean parte, cualquiera que sea la jurisdicción en la que se sigan.»
17. El artículo 21.2.e) queda redactado en los siguientes términos, pasando a ser artículo 23
perjudiquen a los trabajadores por su condición de extranjeros o por pertenecer a una
determinada raza, religión, etnia o nacionalidad.»
1. El extranjero que pretenda entrar en España deberá hacerlo por los puestos habilitados al
efecto, hallarse provisto del pasaporte o documento de viaje que acredite su identidad, que se
considere válido para tal fin en virtud de convenios internacionales suscritos por España y no
estar sujeto a prohibiciones expresas. Asimismo, deberá presentar los documentos que se
determinen reglamentariamente que justifiquen el objeto y condiciones de estancia, y acreditar
medios de vida suficientes para el tiempo que pretenda permanecer en España, o estar en
condiciones de obtener legalmente dichos medios.»
«Artículo 26. Prohibición de entrada en España:
1. No podrán entrar en España, ni obtener un visado a tal fin, los extranjeros que hayan sido
expulsados, mientras dure la prohibición de entrada, así como aquellos que la tengan prohibida
por otra causa legalmente establecida o en virtud de convenios internacionales en los que sea
parte España.
2. A los extranjeros que no cumplan los requisitos establecidos para la entrada, les será denegada
mediante resolución motivada, con información acerca de los recursos que puedan interponer
contra ella, plazo para hacerlo y autoridad ante quien deben formalizarlo, y de su derecho a la
asistencia letrada, que podrá ser de oficio, y de intérprete, que comenzará en el momento mismo
de efectuarse el control en el puesto fronterizo.»
1. El visado se solicitará y expedirá en las Misiones Diplomáticas y Oficinas Consulares de
España, y habilitará al extranjero para presentarse en un puesto fronterizo español y solicitar su
entrada. Excepcionalmente, los visados de estancia podrán ser solicitados y expedidos en el
puesto habilitado para la entrada.
2. Reglamentariamente se establecerá la normativa específica del procedimiento de concesión y
expedición de visados, conforme a lo previsto en la disposición adicional undécima de la Ley
30/1992, de 26 de noviembre. En dicho procedimiento podrá requerirse la comparecencia
3. El ejercicio de la potestad de otorgamiento o denegación de visados se sujetará a los
compromisos internacionales vigentes en la materia y se orientará al cumplimiento de los fines
de la política exterior del Reino de España y de otras políticas públicas españolas o de la Unión
Europea, como la política de inmigración, la política económica y la de seguridad ciudadana.
4. Para supuestos excepcionales podrán fijarse por vía reglamentaria otros criterios a los que
haya de someterse el otorgamiento y denegación de visados.
5. La denegación de visado deberá ser motivada cuando se trate de visados de residencia para
reagrupación familiar o para el trabajo por cuenta ajena. Si la denegación se debe a que el
solicitante del visado está incluido en la lista de personas no admisibles prevista en el Convenio
de aplicación del Acuerdo de Schengen de 14 de junio de 1990, se le comunicará así de
conformidad con las normas establecidas por dicho Convenio.
La resolución expresará los recursos que contra la misma procedan, órgano ante el que hubieran
de presentarse y plazo para interponerlos.»
21. El apartado 3.c)del artículo 26 queda redactado como sigue, pasando a ser 28:
3.c) Denegación administrativa de las solicitudes formuladas por el extranjero para continuar
permaneciendo en territorio español, o falta de autorización para encontrarse en España.»
22. Se añaden dos nuevos apartados al artículo 27, que figuran como 2 y 3, como sigue,
quedando la redacción original de este artículo como apartado 1 del mismo, pasando a ser 29:
2. La residencia temporal y permanente, así como la prórroga de estancia, deberán ser
autorizadas por el Ministerio del Interior.
3. Son extranjeros residentes los que hayan obtenido un permiso de residencia temporal o de
residencia permanente.»
23. Se modifica el apartado 3 del artículo 28, como sigue, introduciéndose un nuevo apartado a
este artículo, que figura como 4, pasando a ser 30:
3. En los supuestos de entrada con visado, cuando la duración de éste sea inferior a tres meses,
se podrá prorrogar la estancia, que en ningún caso podrá ser superior a tres meses, en un período
4. En los supuestos de entrada sin visado, cuando concurran circunstancias excepcionales que lo
justifiquen, podrá autorizarse la estancia de un extranjero en el territorio español más allá de tres
24. Se modifican los apartados 2, 3, 4 y 5 del artículo 29, como sigue, añadiéndose dos nuevos
apartados, con la numeración que corresponde, pasando a ser 31:
2. La situación de residencia temporal se concederá al extranjero que acredite disponer de
medios de vida suficientes para atender sus gastos de manutención y estancia, incluyendo, en su
caso, los de su familia, durante el período de tiempo por el que la solicite sin necesidad de
realizar actividad lucrativa, se proponga realizar una actividad económica por cuenta propia o
ajena y haya obtenido la autorización administrativa para trabajar a que se refiere el artículo 34
de esta Ley, o sea beneficiario del derecho a la reagrupación familiar. Reglamentariamente se
establecerán los criterios a los efectos de determinar la suficiencia de los medios de vida a que se
refiere el presente apartado.
3. La Administración podrá conceder el permiso de residencia temporal a los extranjeros que en
su momento hubieran obtenido tal permiso y no lo hubieran podido renovar, así como a aquéllos
que acrediten una permanencia en territorio español durante un período mínimo de cinco años.
Reglamentariamente se determinarán los requisitos para acceder a la residencia temporal por
esta vía, en especial por lo que se refiere a la justificación de medios económicos de
subsistencia, y permanencia deforma continuada en el territorio español. 4. Podrá otorgarse un permiso de residencia temporal cuando concurran razones humanitarias, circunstancias excepcionales o cuando se acredite una situación de arraigo, en los supuestos previstos reglamentariamente. 5. Para autorizar la residencia temporal de un extranjero será preciso que carezca de antecedentes penales en España o en sus países anteriores de residencia por delitos existentes en el ordenamiento español y no figurar como rechazable en el espacio territorial de países con los que España tenga firmado un convenio en tal sentido. Se valorará, en función de las circunstancias de cada supuesto, la posibilidad de renovar el permiso de residencia a los extranjeros que hubieren sido condenados por la comisión de un delito y hayan cumplido la condena, los que han sido indultados, o que se encuentren en la situación de remisión condicional de la pena. 6. Los extranjeros con permiso de residencia temporal vendrán obligados a poner en conocimiento del Ministerio del Interior los cambios de nacionalidad y domicilio. 7. Excepcionalmente, por motivos humanitarios o de colaboración con la Justicia, podrá eximirse por el Ministerio del Interior de la obligación de obtener el visado a los extranjeros que se encuentren en territorio español y cumplan los requisitos para obtener un permiso de residencia. Cuando la exención se solicite como cónyuge de residente, se deberán reunir las
circunstancias de los artículos 17 y 18 y acreditar la convivencia al menos durante un año y que
el cónyuge tenga autorización para residir al menos otro año.»
«Artículo32. Residencia permanente.
2. Tendrán derecho a residencia permanente los que hayan tenido residencia temporal durante
cinco años de forma continuada. Se considerará que la residencia ha sido continuada aunque por
períodos de vacaciones u otras razones que se establezcan reglamentariamente hayan
abandonado el territorio nacional temporalmente. Con carácter reglamentario y
excepcionalmente se establecerán los criterios para que no sea exigible el citado plazo en
supuestos de especial vinculación con España.»
1. Tendrá la consideración de estudiante el extranjero cuya venida a España tenga como fin
único o principal el cursar o ampliar estudios o realizar trabajos de investigación o formación, no
remunerados laboralmente, en cualesquiera centros docentes o científicos españoles, públicos o
2. La duración de la autorización de estancia por el Ministerio del Interior será igual a la del
curso para el que esté matriculado.
3. La autorización se prorrogará anualmente si el titular demuestra que sigue reuniendo las
condiciones requeridas para la expedición de la autorización inicial y que cumple los requisitos
exigidos por el centro de enseñanza al que asiste, habiéndose verificado la realización de los
4. Los extranjeros admitidos con fines de estudio no estarán autorizados para ejercer una
actividad retribuida por cuenta propia ni ajena. Sin embargo, en la medida en que ello no limite
la prosecución de los estudios, y en los términos que reglamentaria mente se determinen, podrán
ejercer actividades remuneradas a tiempo parcial o de duración determinada.
No obstante lo dispuesto en el artículo 10.2 de esta Ley, los extranjeros admitidos con fines de
estudio podrán ser contratados como personal laboral al servicio de las Administraciones
públicas en los términos y condiciones previstos en este artículo.
5. La realización de trabajo en una familia para compensar la estancia y mantenimiento en la
misma mientras se mejoran los conocimientos lingüísticos o profesionales se regularán de
acuerdo con lo dispuesto en los acuerdos internacionales sobre colocación "au pair".»
1. El Ministro del Interior reconocerá la condición de apátrida a los extranjeros que
manifestando que carecen de nacionalidad reúnen los requisitos previstos en la Convención
sobre el Estatuto de Apátridas, hecha en Nueva York el 28 de septiembre de 1954, y les expedirá
la de la citada Convención. El estatuto de apátrida comportará el régimen específico que
2. El extranjero que se presente en dependencias del Ministerio del Interior manifestando que
por cualquier causa insuperable, distinta de la apatridia, no puede ser documentado por las
autoridades de ningún país y que desea ser documentado por España, después de practicada la
pertinente información, podrá excepcionalmente obtener, en los términos que
reglamentariamente se determinen, un documento identificativo que acredite su inscripción en
las referidas dependencias. En todo caso, se denegará la documentación solicitada cuando el
peticionario esté incurso en algunos de los supuestos del artículo 26.
Los extranjeros que hayan obtenido dicha inscripción y deseen permanecer en España deberán
instar la concesión de permiso de residencia válido durante la vigencia del citado documento.
También podrán solicitar la concesión de permiso de trabajo por el tiempo señalado, en las
mismas condiciones que los demás extranjeros.
3. La resolución favorable sobre la petición de asilo en España supondrá el reconocimiento de la
condición de refugiado del solicitante, el cual tendrá derecho a residir en España y a desarrollar
actividades laborales, profesionales y mercantiles de conformidad con lo dispuesto en la Ley
5/1984, de 26 de marzo, reguladora del derecho de asilo y de la condición de refugiado,
modificada por la Ley 9/1994, de 19 de mayo, y su normativa de desarrollo. Dicha condición
supondrá su no devolución ni expulsión en los términos del artículo 33 de la Convención sobre
el Estatuto de los Refugiados, hecha en Ginebra el 28 de julio de 1951.»
1. En los supuestos en que los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado localicen a un
extranjero indocumentado cuya minoría de edad no pueda ser establecida con seguridad, se le
dará, por los servicios competentes de protección de menores, la atención inmediata que precise,
de acuerdo en lo establecido en la legislación de protección jurídica del menor, poniéndose el
hecho en conocimiento inmediato del Ministerio Fiscal, que dispondrá la determinación de su
edad, para lo que colaborarán las instituciones sanitarias oportunas que, con carácter prioritario,
realizarán las pruebas necesarias.
2. Determinada la edad, si se tratase de un menor, el Ministerio Fiscal lo pondrá a disposición de
los servicios competentes de protección de menores.
3. La Administración del Estado, conforme al principio de reagrupación familiar del menor y
previo informe de los servicios de protección de menores, resolverá lo que proceda sobre el
retorno a su país de origen o aquél donde se encontrasen sus familiares o, en su defecto, sobre su
permanencia en España.
4. Se considera regular a todos los efectos la residencia de los menores que sean tutelados por
una Administración pública. A instancia del organismo que ejerza la tutela y una vez que haya
quedado acreditada la imposibilidad de retorno con su familia o al país de origen, se le otorgará
un permiso de residencia, cuyos efectos se retrotraerán al momento en que el menor hubiere sido
puesto a disposición de los servicios de protección de menores.
5. Los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado adoptarán las medidas técnicas necesarias
para la identificación de los menores extranjeros indocumentados, con el fin de conocer las
posibles referencias que sobre ellos pudieran existir en alguna institución pública nacional o
extranjera encargada de su protección. Estos datos no podrán ser usados para una finalidad
distinta a la prevista en este apartado».
29. El artículo 34 queda redactado como sigue, pasando a ser 36: «Artículo 36. Autorización para la realización de actividades lucrativas.
1. Los extranjeros mayores de dieciséis años para ejercer cualquier actividad lucrativa, laboral o
profesional, deberán obtener, además del permiso de residencia o autorización de estancia, una
autorización administrativa para trabajar.
2. Cuando el extranjero se propusiera trabajar por cuenta propia o ajena, ejerciendo una
profesión para la que se exija una titulación especial, la concesión del permiso se condicionará a
la tenencia y, en su caso, homologación del título correspondiente. También se condicionará a la
colegiación, si las leyes así lo exigiesen.
3. Los empleadores que deseen contratar a un extranjero no autorizado para trabajar deberán
obtener previamente, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 de este artículo, autorización del
Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. La carencia de la correspondiente autorización por
parte del empleador, sin perjuicio de las responsabilidades a que dé lugar, no invalidará el
contrato de trabajo respecto a los derechos del trabajador extranjero.
4. En la concesión inicial de la autorización administrativa para trabajar podrán aplicarse
criterios especiales para determinadas nacionalidades en función del principio de reciprocidad.»
Para la realización de actividades económicas por cuenta propia, en calidad de comerciante,
industrial, agricultor o artesano, habrá de acreditar haber solicitado la autorización
administrativa correspondiente, cuando proceda, y cumplir todos los requisitos que la legislación
vigente exige a los nacionales para la apertura y funcionamiento de la actividad proyectada y
obtener del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales la autorización prevista en el artículo 36 de
1. Para la concesión inicial del permiso de trabajo, en el caso de trabajadores por cuenta ajena, se
tendrá en cuenta la situación nacional de empleo.
2. El permiso de trabajo tendrá una duración inferior a cinco años y podrá limitarse a un
determinado territorio, sector o actividad.
a) Persiste o se renueva el contrato u oferta de trabajo que motivaron su concesión inicial, o
cuando se cuente con una nueva oferta de empleo en los términos que se establezcan
b) Cuando por la autoridad competente, conforme a la normativa de la Seguridad Social, se
hubiere otorgado una prestación contributiva por desempleo, por el tiempo de duración de dicha
c) Cuando el extranjero sea beneficiario de una prestación económica asistencial de carácter
público destinada a lograr su inserción social o laboral durante el plazo de duración de la misma.
d) Cuando concurran las circunstancias que se establezcan reglamentariamente. A partir de la
primera concesión, los permisos se concederán sin limitación alguna de ámbito geográfico,
sector o actividad.»
El Gobierno, teniendo en cuenta la situación nacional de empleo, las propuestas que le eleven las
Comunidades Autónomas y previa audiencia del Consejo Superior de Política de Inmigración y
de las organizaciones sindicales y empresariales más representativas, establecerá anualmente,
siempre que exista necesidad de mano de obra, un contingente para este fin en el que se fijará el
número y las características de las ofertas de empleo que se ofrecen a trabajadores extranjeros
que no se hallen ni sean residentes en España, con indicación de sectores y actividades
profesionales. A estos efectos, las propuestas que pueden elevar las Comunidades Autónomas
incluirán el número de ofertas de empleo y las características profesionales de los trabajadores.»
No se tendrá en cuenta la situación nacional de empleo cuando el contrato de trabajo o la oferta
de colocación vaya dirigido a:
1. La cobertura de puestos de confianza en las condiciones fijadas reglamentariamente. 2. El cónyuge o hijo de extranjero residente en España con un permiso renovado. 3. Los titulares de una autorización previa de trabajo que pretendan su renovación. 4. Los trabajadores necesarios para el montaje por renovación de una instalación o equipos productivos. 5. Los que hubieran gozado de la condición de refugiados durante el año siguiente a la cesación de la aplicación de la Convención de Ginebra de 1951, sobre el Estatuto de refugiados por los motivos recogidos en su artículo I.C.5. 6. Los que hubieran sido reconocidos como apátridas y los que hubieran perdido la condición de apátridas el año siguiente a la terminación de dicho estatuto. 7. Los extranjeros que tengan a su cargo ascendientes o descendientes de nacionalidad española. 8. Los extranjeros nacidos y residentes en España. 9. Los hijos o nietos de español de origen. 10. Los menores extranjeros en edad laboral con permiso de residencia que sean tutelados por la entidad de protección de menores competente, para aquellas actividades que, a criterio de la mencionada entidad, favorezcan su integración social, y una vez acreditada la imposibilidad de retorno con su familia o al país de origen. 11. Los extranjeros que obtengan el permiso de residencia por el procedimiento previsto en el artículo 31.3 de la presente Ley. Dicho permiso tendrá la duración de un año.» 34. El artículo 40 queda redactado como sigue, pasando a ser 41:
«Artículo 4 1. Excepciones al permiso de trabajo.
1. No será necesaria la obtención de permiso de trabajo para el ejercicio de las actividades
1. Los técnicos y científicos extranjeros, invitados o contratados por el Estado, las Comunidades Autónomas o los Entes locales. 2. Los profesores extranjeros invitados o contratados por una universidad española. 3. El personal directivo y el profesorado extranjeros, de instituciones culturales y docentes dependientes de otros Estados, o privadas, de acreditado prestigio, oficialmente reconocidas por España, que desarrollen en nuestro país programas culturales y docentes de sus países respectivos, en tanto limiten su actividad a la ejecución de tales programas. 4. Los funcionarios civiles o militares de las Administraciones estatales extranjeras que vengan a España para desarrollar actividades en virtud de acuerdos de cooperación con la Administración española. 5. Los corresponsales de medios de comunicación social extranjeros, debidamente acreditados, para el ejercicio de la actividad informativa. 6. Los miembros de misiones científicas internacionales que realicen trabajos e investigaciones en España, autorizados por el Estado. 7. Los artistas que vengan a España a realizar actuaciones concretas que no supongan una actividad continuada. 8. Los ministros, religiosos o representantes de las diferentes iglesias y confesiones, debidamente inscritas en el Registro de Entidades Religiosas, en tanto limiten su actividad a funciones estrictamente religiosas. 9. Los extranjeros que formen parte de los órganos de representación, gobierno y administración de los sindicatos homologados internacionalmente, siempre que limiten su actividad a funciones estrictamente sindicales. 10. Los españoles de origen que hubieran perdido la nacionalidad española. 2. Reglamentariamente se establecerá el procedimiento para acreditar la excepción. 3. Asimismo, no tendrán que solicitar la obtención del permiso de trabajo los extranjeros en situación de residencia permanente establecida en el artículo 32 de esta Ley Orgánica.» 35. El artículo 41 queda redactado como sigue, pasando a ser 42:
1. El Gobierno regulará reglamentariamente el permiso de trabajo para los trabajadores
extranjeros en actividades de temporada o campaña que les permita la entrada y salida del territorio nacional de acuerdo con las características de las citadas campañas y la información que le suministren las Comunidades Autónomas donde se promuevan. 2. Para concederlos permisos de trabajo deberá garantizarse que los trabajadores temporeros serán alojados en condiciones de dignidad e higiene adecuadas.
1. Los trabajadores extranjeros que, residiendo en la zona limítrofe, desarrollen su actividad en
España y regresen a su lugar de residencia diariamente deberán obtener la correspondiente
autorización administrativa, con los requisitos y condiciones con que se conceden las
autorizaciones de régimen general.
2. Reglamentariamente se establecerán las condiciones para el permiso de trabajo en el marco de
prestaciones transnacionales de servicios, de acuerdo con la normativa vigente.»
1. Las tasas se regirán por la presente Ley y por las demás fuentes normativas que para las tasas
se establecen en el artículo 9 de la Ley 8/1989, de 13 de abril, de Tasas y Precios Públicos.
2. Constituye el hecho imponible de las tasas la concesión de las autorizaciones administrativas
y la expedición de los documentos de identidad previstos en esta Ley, así como sus prórrogas,
modificaciones y renovaciones, en particular:
Las tasas se devengarán cuando se conceda la autorización, prórroga, modificación, o
renovación, o cuando se expida el documento.»
1. Serán sujetos pasivos de las tasas las personas en cuyo favor se concedan las autorizaciones o
se expidan los documentos previstos en el artículo 44 salvo en los permisos de trabajo por cuenta
ajena, en cuyo caso será sujeto pasivo el empleador o empresario.
2. Será nulo todo pacto por el que el trabajador por cuenta ajena asuma la obligación de pagar en
todo o en parte el importe de las tasas establecidas por la concesión, renovación, modificación o
prórroga del contrato de trabajo.»
No vendrán obligados al pago de las tasas por la expedición de los permisos de trabajo los
nacionales iberoamericanos, filipinos, andorranos, ecuatoguineanos, los sefardíes, los hijos y
nietos de español o española de origen, y los extranjeros nacidos en España, cuando pretendan
realizar una actividad lucrativa, laboral o profesional, por cuenta propia.»
1. El importe de las tasas se establecerá por Orden ministerial de los Departamentos
2. Las normas que determinen la cuantía de las tasas deberán ir acompañadas de una memoria
económico financiera sobre el coste de la actividad de que se trate y sobre la justificación de la
cuantía propuesta, la cual deberá ajustarse a lo establecido en los artículos 7 y 19.2 de la Ley
8/1989, de 13 de abril.
3. Se consideran elementos y criterios esenciales de cuantificación, que sólo podrán modificarse
mediante norma del mismo rango, los siguientes:
a) En la expedición de los visados de entrada en España, la limitación de los efectos del visado
al tránsito aeroportuario, la duración de la estancia, el número de entradas autorizadas, así como,
en su caso, el hecho de que se expida en frontera. También se tendrán en cuenta en la
determinación del importe de esta tarifa los costes complementarios que se originen por la
expedición de visados cuando, a petición del interesado, deba hacerse uso de procedimientos
tales como mensajería, correo electrónico, correo urgente, telefax, telegrama o conferencia
b) En la concesión de autorizaciones para la prórroga de estancia en España, la duración de la
c) En la concesión de permisos de residencia, la duración del permiso, así como su carácter
definitivo o temporal, y, dentro de estos últimos, el hecho de que se trate de la primera o
ulteriores concesiones o sus renovaciones.
d) En la concesión de permisos de trabajo, la duración del permiso, su extensión y ámbito, el
carácter y las modalidades de la relación por cuenta ajena, así como, en su caso, el importe del
salario pactado.
e) En la concesión de tarjetas de estudios, la duración del permiso y el hecho de que se trate de
la primera o ulteriores concesiones o sus renovaciones.
En todo caso, será criterio cuantitativo de las tasas el carácter individual o colectivo de los
permisos, prórrogas, modificaciones o renovaciones.
4. Los importes de las tasas por expedición de visados se adecuarán a la revisión que proceda
por aplicación del Derecho comunitario. Se acomodarán, asimismo, al importe que pueda
establecerse por aplicación del principio de reciprocidad.»
1. La gestión y recaudación de las tasas corresponderá a los órganos competentes en los distintos
Departamentos ministeriales para la concesión de las autorizaciones, modificaciones,
renovaciones y prórrogas, y para la expedición de la documentación a que se refiere el artículo
2. Los sujetos pasivos de las tasas estarán obligados a practicar operaciones de autoliquidación
tributaría y a realizar el ingreso de su importe en el Tesoro cuando así se prevea
43. El artículo 46 de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre la potestad sancionadora,
cambia su numeración, convirtiéndose en el artículo 50.
44. El artículo 47 de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre tipos de infracciones,
cambia su numeración, convirtiéndose en el artículo 51.
«Artículo 52. Infracciones leves:
a) La omisión o el retraso en la comunicación a las autoridades españolas de los cambios de
nacionalidad, de estado civil o de domicilio, así como de otras circunstancias determinantes de
su situación laboral cuando les sean exigibles por la normativa aplicable.
b) El retraso, hasta tres meses, en la solicitud de renovación de las autorizaciones una vez hayan
e) Encontrarse trabajando en España sin haber solicitado autorización administrativa para
trabajar por cuenta propia, cuando se cuente con permiso de residencia temporal.»
46. El artículo 52 queda redactado como sigue, pasando a ser 53: «Artículo 53. Infracciones graves.
a) Encontrarse irregularmente en territorio español, por no haber obtenido o tener caducada más de tres meses la prórroga de estancia, la autorización de residencia o documentos análogos, cuando fueren exigibles, y siempre que el interesado no hubiere solicitado la renovación de los mismos en el plazo previsto reglamentariamente. b) Encontrarse trabajando en España sin haber obtenido permiso de trabajo o autorización administrativa previa para trabajar, cuando no cuente con autorización de residencia válida. c) Incurrir en ocultación dolosa o falsedad grave en el cumplimiento de la obligación de poner en conocimiento del Ministerio del Interior los cambios que afecten a nacionalidad, estado civil d) El incumplimiento de las medidas impuestas por razón de seguridad pública, de presentación periódica o de alejamiento de fronteras o núcleos de población concretados singularmente, de acuerdo con lo dispuesto en la presente Ley. e) La comisión de una tercera infracción leve, siempre que en un plazo de un año anterior hubiera sido sancionado por dos faltas leves de la misma naturaleza. f) La participación por el extranjero en la realización de actividades contrarias al orden público previstas como graves en la Ley Orgánica 1/1992, de 21 de febrero, sobre Protección de la g) Las salidas del territorio español por puestos no habilitados, sin exhibir la documentación prevista o contraviniendo las prohibiciones legalmente impuestas.» 47. El artículo 53 queda redactado como sigue, pasando a ser 54: «Artículo 54. Infracciones muy graves.
a) Participar en actividades contrarias ala seguridad exterior del Estado o que pueden perjudicar las relaciones de España con otros países, o estar implicados en actividades contrarias al orden público previstas como muy graves en la Ley Orgánica 1/1992, de 21 de febrero, sobre b) Inducir, promover, favorecer o facilitar, formando parte de una organización con ánimo de lucro, la inmigración clandestina de personas en tránsito o con destino al territorio español siempre que el hecho no constituya delito. c) La realización de conductas de discriminación por motivos raciales, étnicos, nacionales o religiosos, en los términos previstos en el artículo 23 de la presente Ley, siempre que el hecho d) La contratación de trabajadores extranjeros sin haber obtenido con carácter previo el correspondiente permiso de trabajo, incurriéndose en una infracción por cada uno de los e) La comisión de una tercera infracción grave siempre que en un plazo de un año anterior hubiera sido sancionado por dos faltas graves de la misma naturaleza. a) El transporte de extranjeros por vía aérea, marítima o terrestre, hasta el territorio español, por los sujetos responsables del transporte, sin que hubieran comprobado la validez y vigencia, tanto de los pasaportes, títulos de viaje o documentos de identidad pertinentes, como, en su caso, del correspondiente visado, de los que habrán de ser titulares los citados extranjeros. b) El incumplimiento de la obligación que tienen los transportistas de hacerse cargo sin pérdida de tiempo del extranjero transportado que, por deficiencias en la documentación antes citada, no haya sido autorizado a entrar en España. Esta obligación incluirá los gastos de mantenimiento del citado extranjero y, si así lo solicitan las autoridades encargadas del control de entrada, los derivados del transporte de dicho extranjero, que habrá de producirse de inmediato, bien por medio de la compañía objeto de sanción o, en su defecto, por medio de otra empresa de transporte, con dirección al Estado a partir del cual le haya transportado, al Estado que haya expedido el documento de viaje con el que ha viajado o a cualquier otro Estado donde esté garantizada su admisión. Lo establecido en las dos letras anteriores se entiende también para el caso en que el transporte aéreo o marítimo se realice desde Ceuta o Melilla hasta cualquier otro punto del territorio 3. No obstante lo dispuesto en los artículos anteriores, no se considerará infracción a la presente Ley el hecho de transportar hasta la frontera española a un extranjero que, habiendo presentado sin demora su solicitud de asilo, ésta le es admitida a trámite, de conformidad con lo establecido en el artículo 4.2 de la Ley 5/1984, de 26 de marzo, modificada por la Ley 9/1994, de 19 de 48. El artículo 54 queda redactado como sigue, pasando a ser 55: «Artículo 55. Sanciones.
1. Las infracciones tipificadas en los artículos anteriores serán sancionadas en los términos a) Las infracciones leves con multa de hasta 50.000 pesetas. b) Las infracciones graves con multa de 50.001 hasta 1.000.000 de pesetas. c) Las infracciones muy graves con multa desde 1.000.001 hasta 10.000.000 de pesetas. 2. Corresponderá al Subdelegado del Gobierno o al Delegado del Gobierno en las Comunidades uniprovinciales la imposición de las sanciones por las infracciones administrativas establecidas en la presente Ley Orgánica. En los supuestos calificados como infracción leve del artículo 52.c), grave del artículo 53.b), cuando se trate de trabajadores por cuenta propia, y muy grave del artículo 54.1d), el
procedimiento sancionador se iniciará por acta de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social,
de acuerdo con lo establecido en el procedimiento sancionador por infracciones del orden social,
correspondiendo la imposición de las sanciones a las autoridades referidas en el párrafo anterior.
3. Para la graduación de las sanciones, el órgano competente en imponerlas se ajustará a criterios
de proporcionalidad, valorando el grado de culpabilidad y, en su caso, el daño producido o el
riesgo derivado de la infracción y su trascendencia.
4. Para la determinación de la cuantía de la sanción se tendrá especialmente en cuenta la
5. A no ser que pertenezcan a un tercero no responsable de la infracción, en el supuesto de la
letra b) del apartado 1 del artículo 54, serán objeto de decomiso los vehículos, embarcaciones,
aeronaves, y cuantos bienes muebles o inmuebles, de cualquier naturaleza que sean, hayan
servido de instrumento para la comisión de la citada infracción.
A fin de garantizar la efectividad del comiso, los bienes, efectos e instrumentos a que se refiere
el apartado anterior podrán ser aprehendidos y puestos a disposición de la autoridad gubernativa,
desde las primeras intervenciones, a resultas del expediente sancionador que resolverá lo
pertinente en relación con los bienes decomisados.
6. En el supuesto de la infracción prevista en la letra d) del apartado 1 del artículo 54 de la
presente Ley, la autoridad gubernativa podrá adoptar, sin perjuicio de la sanción que
corresponda, la clausura del establecimiento o local desde seis meses a cinco años.»
49. El artículo 52 de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre prescripción de las
infracciones y de las sanciones, cambia su numeración, convirtiéndose en el artículo 56.
1 . Cuando los infractores sean extranjeros y realicen conductas de las tipificadas como muy
graves, o conductas graves de las previstas en los apartados a), b), c) d) y f) del artículo 53 de
esta Ley Orgánica, podrá aplicarse en lugar de la sanción de multa la expulsión del territorio
español, previa la tramitación del correspondiente expediente administrativo.
2. Asimismo constituirá causa de expulsión, previa la tramitación del correspondiente
expediente, que el extranjero haya sido condenado, dentro o fuera de España, por una conducta
dolosa que constituya en nuestro país delito sancionado con pena privativa de libertad superior a
un año, salvo que los antecedentes penales hubieran sido cancelados.
4. La expulsión conllevará, en todo caso, la extinción de cualquier autorización para permanecer
en España de la que fuese titular el extranjero expulsado.
5. La sanción de expulsión no podrá ser impuesta, salvo que la infracción cometida sea la
prevista en el artículo 54, letra a) del apartado 1, o suponga una reincidencia en la comisión en el
término de un año de una infracción de la misma naturaleza sancionable con la expulsión, a los
extranjeros que se encuentren en los siguientes supuestos
d) Los que sean beneficiarios de una prestación por incapacidad permanente para el trabajo
como consecuencia de un accidente de trabajo o enfermedad profesional ocurridos en España,
así como los que perciban una prestación contributiva por desempleo o sean beneficiarios de una
prestación económica asistencial de carácter público destinada a lograr su inserción o reinserción
6. Tampoco podrán ser expulsados los cónyuges de los extranjeros, ascendientes e hijos menores
o incapacitados a cargo del extranjero que se encuentre en alguna de las situaciones señaladas
anteriormente y hayan residido legalmente en España durante más de dos años, ni las mujeres
embarazadas cuando la medida pueda suponer un riesgo para la gestación o para la salud de la
7. Cuando el extranjero se encuentre procesado o inculpado en un procedimiento por delitos
castigados con penas privativas de libertad inferiores a seis años, el Juez podrá autorizar, previa
audiencia del Fiscal, su salida del territorio español, siempre que se cumplan los requisitos
establecidos en la Ley de Enjuiciamiento Criminal, o su expulsión, si ésta resultara procedente
de conformidad con lo previsto en los párrafos anteriores del presente artículo, previa
sustanciación del correspondiente procedimiento administrativo sancionador.
No serán de aplicación las previsiones contenidas en el párrafo anterior cuando se trate de
delitos tipificados en los artículos 312, 318 bis, 515.6.º, 517 y 518 del Código Penal.
En el supuesto de que se trate de extranjeros no residentes legalmente en España y que fueren
condenados por sentencia firme, será de aplicación lo dispuesto en el artículo 89 del Código
8. Cuando los extranjeros, residentes o no, hayan sido condenados por conductas tipificadas
como delitos en los artículos 312, 318 bis, 515.6.º, 517 y 518 del Código Penal, la expulsión se
llevará a efecto una vez cumplida la pena privativa de libertad.
9. La resolución de expulsión deberá ser notificada al interesado, con indicación de los recursos
que contra la misma se puedan interponer, órgano ante el que hubieran de presentarse y plazo
para presentarlos.»
1. Toda expulsión llevará consigo la prohibición de entrada en territorio español por un período
mínimo de tres años y máximo de diez.
2. No será preciso expediente de expulsión para la devolución de los extranjeros en los
3. En el supuesto de que se formalice una solicitud de asilo por las personas que se encuentren
en alguno de los supuestos mencionados en el apartado anterior, no podrá llevarse a cabo la
devolución hasta que se haya decidido la inadmisión a trámite de la petición, de conformidad
con la normativa de asilo.
Tampoco podrán ser devueltas las mujeres embarazadas cuando la medida pueda suponer un
5. La devolución acordada en aplicación de la letra a) del apartado 2 conllevará la reiniciación
del cómputo del plazo de prohibición de entrada que hubiese acordado la orden de expulsión
quebrantada. Asimismo, en este supuesto, cuando la devolución no se pudiera ejecutar en el
plazo de setenta y dos horas, la autoridad gubernativa solicitará de la autoridad judicial la
medida de internamiento prevista para los expedientes de expulsión.»
52. El artículo 55 de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre colaboración contra redes
organizadas, cambia su numeración, convirtiéndose en el artículo 59.
1 . Los extranjeros a los que en frontera no se les permita el ingreso en el país serán retornados a
su punto de origen en el plazo más breve posible. La autoridad gubernativa que acuerde el
retorno se dirigirá al Juez de Instrucción si el retorno fuera a retrasarse más de setenta y dos
horas para que determine el lugar donde hayan de ser internados hasta que llegue el momento
2. Los lugares de internamiento para extranjeros no tendrán carácter penitenciario, y estarán
dotados de servicios sociales, jurídicos, culturales y sanitarios. Los extranjeros internados
estarán privados únicamente del derecho ambulatorio.
3. El extranjero durante su internamiento se encontrará en todo momento a disposición de la
autoridad judicial que lo autorizó, debiéndose comunicar a ésta por la autoridad gubernativa
cualquier circunstancia en relación a la situación de los extranjeros internados.
4. La detención de un extranjero a efectos de retorno será comunicada al Ministerio de Asuntos
Exteriores y a la embajada o consulado de su país.»
«Artículo 6l. Medidas cautelares.
1. Durante la tramitación del expediente sancionador en el que se formule propuesta de
expulsión, la autoridad gubernativa competente para su resolución podrá acordar, a instancia del
instructor y a fin de asegurar la eficacia de la resolución final que pudiera recaer, alguna de las
siguientes medidas cautelares
c) Retirada del pasaporte o documento acreditativo de su nacionalidad, previa entrega al
interesado de resguardo acreditativo de tal medida.
d) Detención cautelar, por la autoridad gubernativa o sus agentes, por un período máximo de
setenta y dos horas, previas a la solicitud de internamiento.
En cualquier otro supuesto de detención, la puesta a disposición judicial se producirá en un plazo
no superior a setenta y dos horas.
2. En los expedientes sancionadores en la comisión de infracciones por transportistas, si éstos
infringen la obligación de tomar a cargo al extranjero transportado ilegalmente, podrá acordarse
la suspensión de sus actividades, la prestación de fianzas, avales, o la inmovilización del medio
de transporte utilizado.»
1. Cuando el expediente se refiera a extranjeros por las causas comprendidas en las letras a) y b) del apartado 1 del artículo 54, así como a), d) y f) del artículo 53, en el que se vaya a proponer la expulsión del afectado, la autoridad gubernativa podrá proponer al Juez de Instrucción competente que disponga su ingreso en un centro de internamiento en tanto se realiza la
tramitación del expediente sancionador. La decisión judicial en relación con la solicitud de
internamiento del extranjero pendiente de expulsión se adoptará en auto motivado, previa
2. El internamiento se mantendrá por el tiempo imprescindible para los fines del expediente, sin
que en ningún caso pueda exceder de cuarenta días, ni acordarse un nuevo internamiento por
cualquiera de las causas previstas en un mismo expediente. La decisión judicial que lo autorice,
atendiendo a las circunstancias concurrentes en cada caso, podrá fijar un período máximo de
duración del internamiento inferior al citado.
3. Los menores en los que concurran los supuestos previstos para el internamiento serán puestos
a disposición de los servicios competentes de protección de menores. El Juez de Menores, previo
informe favorable del Ministerio Fiscal, podrá autorizar su ingreso en los centros de
internamiento de extranjeros cuando también lo estén sus padres o tutores, lo soliciten éstos y
existan módulos que garanticen la intimidad familiar.
4. La incoación del expediente, las medidas cautelares de detención e internamiento y la
resolución final del expediente de expulsión del extranjero serán comunicadas al Ministerio de
Asuntos Exteriores y a la embajada o consulado de su país.»
1. La tramitación de los expedientes de expulsión, en los supuestos de las letras a) y b) del
apartado 1 del artículo 54, así como las a), d) y f) del artículo 53, tendrá carácter preferente.
2. Cuando de las investigaciones se deduzca la oportunidad de decidir la expulsión, se dará
traslado de la propuesta motivada por escrito al interesado, para que alegue lo que considere
adecuado, en el plazo de cuarenta y ocho horas. En los supuestos en que se haya procedido a la
detención preventiva del extranjero, éste tendrá derecho a asistencia letrada que se le
proporcionará de oficio, en su caso, y a ser asistido por intérprete, y de forma gratuita en el caso
de que careciese de medios económicos.
3. En el supuesto de la letra a) del artículo 53, cuando el extranjero acredite haber solicitado con
anterioridad permiso de residencia temporal por situación de arraigo, conforme a lo dispuesto en
el artículo 31.4 de esta Ley, el órgano encargado de tramitar la expulsión continuará la misma, si
procede, por el procedimiento establecido en el artículo 57.
57. El artículo 63 queda redactado como sigue, pasando a ser 64
1. Una vez notificada la resolución de expulsión, el extranjero vendrá obligado a abandonar el
territorio español en el plazo que se fije, que en ningún caso podrá ser inferior a las setenta y dos
horas, excepto en los casos en que se aplique el procedimiento preferente. En caso de
incumplimiento se procederá a su detención y conducción hasta el puesto de salida por el que se
haya de hacer efectiva la expulsión. Si la expulsión no se pudiera ejecutar en el plazo de setenta
y dos horas, podrá solicitarse la medida de internamiento regulada en los artículos anteriores,
que no podrá exceder de cuarenta días.
2. La ejecución de la resolución de expulsión se efectuará a costa del extranjero si tuviere
medios económicos para ello. Caso contrario, se comunicará al representante diplomático o
consular de su país, a los efectos oportunos.
3. Se suspenderá la ejecución de la resolución de expulsión cuando se formalice una petición de
asilo, hasta que se haya inadmitido a trámite o resuelto, conforme a lo dispuesto en la normativa
4. No será precisa la incoación de expediente de expulsión para proceder al traslado, escoltados
por funcionarios, de los solicitantes de asilo cuya solicitud haya sido inadmitida a trámite en
aplicación de la letra e) del artículo 5.6 de la Ley 5/1984, de 26 de marzo, al ser responsable otro
Estado del examen de la solicitud, de conformidad con los convenios internacionales en que
España sea parte, cuando dicho traslado se produzca dentro de los plazos que el Estado
responsable tiene la obligación de proceder al estudio de la solicitud.»
1. Las resoluciones administrativas sancionadoras serán recurribles con arreglo a lo dispuesto en
las leyes. El régimen de ejecutividad de las mismas será el previsto con carácter general.
2. En todo caso, cuando el extranjero no se encuentre en España, podrá cursar los recursos
procedentes, tanto en vía administrativa como jurisdiccional, a través de las representaciones
diplomáticas o consulares correspondientes, quienes los remitirán al organismo competente.»
a) Realizar la debida comprobación de la validez y vigencia, tanto de los pasaportes, títulos de
viaje o documentos de identidad pertinentes, como, en su caso, del correspondiente visado, de
los que habrán de ser titulares los extranjeros.
En razón de las especiales circunstancias de los transportes terrestres, las obligaciones a que se
refiere el párrafo anterior serán aplicables exclusivamente al transporte terrestre internacional de
viajeros y sólo a partir del momento en que sean establecidas reglamentariamente por el
Gobierno las modalidades, limitaciones, exigencias y condiciones de su cumplimiento.
b) Hacerse cargo inmediatamente del extranjero que hubiese trasladado hasta la frontera aérea,
marítima o terrestre correspondiente del territorio español, si a éste se le hubiera denegado la
entrada por deficiencias en la documentación necesaria para el cruce de fronteras.
c) Transportar a ese extranjero bien hasta el Estado a partir del cual le haya transportado, bien
hasta el Estado que haya expedido el documento de viaje con el que ha viajado, o bien a
cualquier otro Estado donde esté garantizada su admisión.»
60. El artículo 60 de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre coordinación de los
órganos de la Administración del Estado, cambia su numeración, convirtiéndose en el nuevo
61. El artículo 61 de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre el Consejo Superior de
Política de Inmigración, cambia su numeración, convirtiéndose en el nuevo artículo 68,
añadiéndose un apartado 3, que queda redactado como sigue:
3. El Gobierno complementará y regulará, mediante Real Decreto, la composición, funciones y
régimen de funcionamiento del Consejo Superior de Política de Inmigración.»
Los poderes públicos impulsarán el fortalecimiento del movimiento asociativo entre los
inmigrantes y apoyarán a los sindicatos, organizaciones empresariales y a las organizaciones no
gubernamentales que, sin ánimo de lucro, favorezcan su integración social, facilitándoles ayuda
económica, tanto a través de los programas generales como en relación con sus actividades
específicas.»
1. El Foro para la Integración Social de los Inmigrantes, constituido, de forma tripartita y
equilibrada, por representantes de las Administraciones públicas, de las asociaciones de
inmigrantes y de las organizaciones sociales de apoyo, entre ellas los sindicatos de trabajadores
y organizaciones empresariales con interés e implantación en el ámbito inmigratorio, constituye
el órgano de consulta, información y asesoramiento en materia de integración de los
2. Reglamentariamente se determinará su composición, competencias, régimen de
funcionamiento y adscripción administrativa.»
Artículo segundo. Reforma de la disposición adicional única de la Ley Orgánica 412000, de 11 de
enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, e
introducción de una nueva disposición adicional.
La disposición adicional única de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y
libertades de los extranjeros en España y su integración social, que a continuación se relaciona,
quedará redactada como sigue, añadiéndose además una disposición adicional segunda
1. Se añade un nuevo apartado a la disposición adicional única, que, además, pasa a ser la
1. El plazo general máximo para notificar las resoluciones de las solicitudes de permisos que
formulen los interesados a tenor de lo previsto en esta Ley será de tres meses, contados a partir del
día siguiente al de la fecha en que hayan tenido entrada en el registro del órgano competente para
tramitarlas. Transcurrido el plazo para notificar las resoluciones de las solicitudes, salvo lo dispuesto en el apartado siguiente, éstas podrán entenderse desestimadas.
2. Las solicitudes de prórroga del permiso de residencia, así como la renovación del permiso de
trabajo, que se formulen por los interesados a tenor de lo dispuesto en la presente Ley Orgánica se
resolverán y notificarán en el plazo máximo de tres meses contados a partir del día siguiente al de
la fecha en que hayan tenido entrada en el registro del órgano competente para tramitarlas.
Transcurrido dicho plazo sin que la Administración haya dado respuesta expresa, se entenderá que
la prórroga o renovación han sido concedidas.»
En atención a la situación territorial y a la especial incidencia del fenómeno migratorio y a las
competencias que tengan reconocidas en sus respectivos Estatutos de Autonomía en materia de
ejecución laboral y en materia de asistencia social, y en concordancia con los mismos, se podrán
constituir subcomisiones en el seno de las Comisiones Bilaterales de Cooperación entre el Estado
y las Comunidades Autónomas, en concordancia con lo que prevean sus respectivos Estatutos de
Autonomía, para analizar cuestiones sobre trabajo y residencia de extranjeros que les afecten
En particular, en atención a la situación geográfica del archipiélago canario, a la fragilidad de su
territorio insular y a su lejanía con el continente europeo, de acuerdo con lo establecido en el
artículo 37.1 de su Estatuto de Autonomía, en el seno de la Comisión Bilateral de Cooperación
Canarias Estado se constituirá una subcomisión que conocerá de las cuestiones que afecten
directamente a Canarias en materia de residencia y trabajo de extranjeros.»
Artículo tercero. Reforma de Títulos, capítulos y artículos de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de
enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social.
Se modifican los siguientes Títulos, capítulos y artículos de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de
1. El Título II, «Régimen jurídico de los extranjeros», comprende los artículos 25 a 49. El capítulo
I, «De la entrada y salida del territorio español», comprende los artículos 25 a 28. El capítulo II,
«Situaciones de los extranjeros», comprende los artículos 29 a 35. El capítulo III, «Del permiso de
trabajo y regímenes especiales», comprende los artículos 36 a 43. El capítulo IV, cuya rúbrica se
modifica por la siguiente «De las tasas por autorizaciones administrativas», comprendiendo los
artículos 44 a 49.
2. El Título III, «De las infracciones en materia de extranjería y su régimen sancionador,
comprende los artículos 50 a 66.
Los Ministerios de Justicia y del Interior adoptarán las medidas necesarias para que la Comisión
Técnica, constituida en el seno del Ministerio de Justicia para el estudio de la reforma del sistema
de penas del Código Penal examine las modificaciones necesarias en relación con los delitos de
tráfico ilegal de personas, en particular en los casos en los que intervengan organizaciones que,
con ánimo de lucro, favorezcan dicho tráfico.
«4. Las disposiciones establecidas en los apartados anteriores no serán de aplicación a los
extranjeros que hubieren sido condenados por la comisión de delitos a que se refieren los artículos
312, 318 bis, 515.6.º, 517 y 518 del Código Penal»
1. Los distintos permisos o tarjetas que habilitan para entrar, residir y trabajar en España a las
personas incluidas en el ámbito de aplicación de la presente Ley que tengan validez a la entrada
en vigor de la misma, la conservarán por el tiempo para el que hubieren sido expedidas.
2. Las solicitudes presentadas con anterioridad a la entrada en vigor de esta Ley se tramitarán y resolverán conforme a la normativa vigente en el momento de la solicitud, salvo que el interesado solicite la aplicación de lo previsto en la presente Ley. 3. En su renovación, los titulares de permiso de trabajo B inicial podrán obtener un permiso de trabajo C, y los permisos de trabajo B renovado o C, un permiso permanente. Reglamentariamentese establecerá la tabla de equivalencias con los permisos anteriores a la Ley. Disposición transitoria segunda. Normativa aplicable a procedimiento en curso.
Los procedimientos administrativos en curso se tramitarán y resolverán de acuerdo con la
normativa vigente en el momento de la iniciación, salvo que el interesado solicite la aplicación de
Hasta tanto no se desarrollen las previsiones establecidas en el capítulo IV del Título II, seguirán
en vigor las normas reguladoras de las tasas por concesión de permisos y autorizaciones de
extranjería, así como sus modificaciones, prórrogas y renovaciones.
El Gobierno, mediante Real Decreto, establecerá los requisitos que permitan, sin necesidad de
presentar nueva documentación, la regularización de los extranjeros que se encuentren en España
y que habiendo presentado solicitud de regularización al amparo de lo previsto en el Real Decreto
239/2000, de 18 de febrero, hayan visto denegada la misma, exclusivamente, por no cumplir el
requisito de encontrarse en España antes del 1 de junio de 1999.
1. Quedan derogadas todas las normas de igual o inferior rango en lo que contradigan o se
2. Queda igualmente derogado el apartado D del artículo 5.III de la Ley 7/1987, de 29 de mayo,
de tasas consulares.
1. Tienen carácter orgánico los siguientes preceptos de la Ley 4/2000, según la numeración que
establece esta Ley, los contenidos en el Título I, salvo los artículos 10, 12, 13 y 14, del Título II
los artículos 25 y 31.2 y del Título III los artículos 53, 54.1 y 57 a 64. Asimismo, tienen carácter
orgánico las disposiciones adicional segunda, derogatoria y el apartado primero de esta
disposición final primera de la presente Ley, así como las disposiciones finales primera a tercera
de la Ley 4/2000.
2. Los preceptos de la presente Ley, que no tengan carácter orgánico, se entenderán dictados al
amparo de lo dispuesto en el artículo 149.1.1.º y 2.º de la Constitución.
El Gobierno, en el plazo de seis meses desde la publicación de la presente Ley Orgánica, aprobará
el Reglamento de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero.
Disposición final tercera. Información sobre la Ley a organismos y organizaciones
Desde el momento de la entrada en vigor de esta Ley, el Gobierno adoptará las medidas
necesarias para informar sobre la aplicación de la normativa anterior que supone la aprobación de
El Gobierno dictará las disposiciones necesarias para hacer frente a los gastos originados por la
aplicación y desarrollo de la presente Ley.
Esta Ley Orgánica entrará en vigor al mes de su completa publicación en el «Boletín Oficial del
Source: http://www.spania.mfa.md/img/docs/Ley_de_la_extranjeria.pdf

References: artículo 13
 artículo 3
 resolución 
 artículo 17
 artículo 17
 artículo 17
 artículo 18
 artículo 27
 artículo 19
 artículo 21
 artículo 23
 resolución 
 resolución 
 artículo 26
 artículo 27
 artículo 28
 artículo 29
 artículo 34
 artículo 10
 artículo 26
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 artículo 33
 artículo 34
 artículo 36
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2
 artículo 46
 artículo 50
 artículo 47
 artículo 51
 artículo 52
 artículo 53
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 artículo 52
 artículo 56
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 artículo 89
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 artículo 55
 artículo 59
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 artículo 54
 artículo 53

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 artículo 54
 artículo 53
 artículo 53
 artículo 31
 artículo 57
 artículo 63
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 5
 artículo 60
 artículo 61
 artículo 68

artículo 37
 Real Decreto

 artículo 5
 artículo 149