Source: https://www.senado.gob.mx/64/intervenciones/1191/16755
Timestamp: 2020-02-22 22:25:48+00:00

Document:
Intervencion de la Senadora Mónica Fernández Balboa
Intervención de la Senadora Mónica Fernández Balboa
Sen. Mónica
Fernández Balboa
Suplente: Adriana Manzanilla Fojaco
Av Paseo de la Reforma No. 135, Hemiciclo Piso 3 Oficina 10, Col. Tabacalera, Alcaldía Cuauhtémoc, Cd. de México, C. P. 06030.
Tel: 01 (55) 5345 3000 Ext. 3634
E-mail: monicafdezbalboa@senado.gob.mx
Presentación de Iniciativa
De la Sen. Mónica Fernández Balboa, del Grupo Parlamentario Morena, con proyecto de decreto por el que se adiciona el artículo 135 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
La Senadora Mónica Fernández Balboa: Con su permiso, señor Presidente.
Compañeras y compañeros del Senado:
En las pasadas elecciones del 1° de julio el voto popular expresado por la mayoría de los mexicanos ordenó la transformación de nuestro sistema político. El mandato es claro, concluir el proceso de transición a la democracia que inició en el año 2000 y la transformación del régimen político para lograr una democracia representativa combinada con elementos de la democracia participativa.
Lo anterior con la finalidad de que la ciudadanía mantenga y ejerza de manera permanente su derecho político a participar en las decisiones públicas, así como en su vigilancia y el control para su implementación.
Nuestro compromiso es promover una auténtica democracia participativa con figuras como la consulta ciudadana, la iniciativa popular, el referéndum, el plebiscito y la revocación del mandato.
La construcción de una sociedad democrática sólo es posible con la organización de la ciudadanía haciendo un contrapeso a los abusos de poder que por casi un siglo han dejado en desventaja a los que menos tienen.
Es por eso que hoy vengo a presentar ante esta soberanía la iniciativa con proyecto de decreto que reforma la fracción XV y adiciona una fracción IX al artículo 35 de nuestra Carta Magna.
Un derecho político absolutamente esencial para operar la democracia participativa es el de participar en consultas populares. Este derecho que la Constitución consagra y que el Estado debe garantizar empodera a la ciudadanía para tomar y formar parte de las decisiones públicas de competencia federal, estatal y municipal, así como de vigilar y controlar la eficacia e integridad de las elecciones por los funcionarios públicos de los tres órdenes de gobierno citados.
El artículo 35, en su fracción V, establece como derecho del ciudadano ejercer en toda clase de negocios el derecho de petición.
La propuesta concreta que aquí presento es que el derecho de participar en consultas populares se incluya separándolo con un punto y coma del actual derecho de petición alojado en la referida fracción.
Es de considerarse esta reforma toda vez que ambos derechos están íntimamente relacionado, aunque técnicamente se expresan de diferente manera. Debemos atender a la historia constitucional del derecho de petición en nuestro país y a las fuentes internacionales tales como la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre y la Carta Democrática Interamericana.
La democracia representativa no sustituye a la democracia participativa, sino que tiende a mejorarla al integrar a la ciudadanía en el proceso de decisión, evaluación y control de la implementación de las políticas públicas entre elección y elección.
Este derecho político que hoy tengo a bien proponer forma parte ya de la infraestructura del sistema democrático establecido como decisión fundamental de los mexicanos en el artículo 40 que establece la democracia representativa, así como los artículos 115 y 116 constitucionales.
Es por ello que el derecho a participar se hace aplicable para estados y municipios y no sólo para el plano federal sobre temas de trascendencia nacional, sino que abre la posibilidad a que los ciudadanos participen en distintas modalidades de consulta popular que no necesariamente se expresan en votaciones como lo orden la fracción VIII del multicitado artículo.
En este orden de ideas es pertinente citar al coordinador del grupo parlamentario de Morena, en su libro “Desafíos” donde señala que: “una efectiva transición hacia un nuevo régimen democrático debe profundizar necesariamente en los mecanismos de la participación ciudadana”.
Ahora bien procederé a fundamentar y exponer la segunda parte de mi iniciativa que es la adición de la fracción IX del artículo 35.
Como es por todos sabido, en la fracción VIII se señalan como derechos del ciudadano votar en las consultas populares sobre temas de trascendencia nacional. Este derecho fue consagrado en la Constitución con las reformas y adiciones publicadas en el Diario Oficial de la Federación, en febrero del 2014.
Sabemos también que se estipula que no podrán ser objeto de consulta popular la restricción de los derechos humanos reconocidos por la Constitución, los principios consagrados en el artículo 40 de la misma, la materia electoral, los ingresos y gastos del Estado, la seguridad nacional y la organización y funcionamiento y disciplina de la Fuerza Armada permanente.
La Suprema Corte de la Nación resolverá previo a la convocatoria que realice el Congreso de la Unión sobre la constitucionalidad en materia de la consulta, pero en dicha reforma faltó incluir entre las cuestiones que no pueden ser objeto de consulta popular el principio de “no reelección para el Presidente de la República” establecido en el artículo 83 constitucional.
La historia de la política de México sugiere, sin lugar a dudas, que mantengamos dicho principio promovido como parte del derecho constitucional de la Revolución por el apóstol de la democracia mexicana, Francisco I Madero.
También debemos atender la doble tendencia de centralización territorial del poder por un lado y, por el otro, a la transferencia horizontal del poder en el titular del Poder Ejecutivo en detrimento de los parlamentos.
Una medida constitucional que ha probado su eficacia como métodos de contención es la “no reelección del Presidente de la República” que es una de las razones que explican la notable estabilidad del sistema político mexicano si se le compara con sus pares del resto de América Latina.
Hace 204 años se inscribió con letra indeleble: “En los sentimientos de la Nación” en la Constitución de Apatzingán de 1814.
Y hace 194 años, en la Constitución federal: “La democracia representativa”.
Como una forma de continuidad con dichos documentos históricos para México, la democracia representativa fue inscrita sucesivamente en las constituciones que siguieron de manera conjunta con los derechos políticos de los ciudadanos.
Participar constantemente permite a los ciudadanos a tomar parte en las decisiones públicas, así como en la evaluación y control de la gestión de la acción pública a cargo del Estado mexicano.
La participación de los ciudadanos de los asuntos públicos no tiene por qué agotarse en el derecho a votar y ser votado, y tampoco con la asociación de los ciudadanos para participar en los asuntos públicos.
La democracia participativa no excluye, pero tampoco requiere necesidad de que la conexión entre el gobierno y la sociedad tenga por necesidad quedarse solamente a través de los partidos políticos y en determinadas fechas en que se celebran las elecciones, o que sólo sea consultado el pueblo en el proceso inicial de formación del Plan Nacional, como lo indica el artículo 26.
La participación del pueblo en los asuntos públicos debe de ser permanente.
Y le suplico que el texto íntegro de la iniciativa sea inserte en el Diario de los Debates.

References: artículo 135
 artículo 35
 artículo 35
 artículo 40
 artículo 35
 artículo 40
 artículo 83
 artículo 26