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Timestamp: 2020-07-11 14:52:24+00:00

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igualdad Archives | García Montoya Abogados
Cuarentena por coronavirus – Estado de Alarma (derecho de igualdad constitucional politizado).
La Constitución dice en su art. 14: “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.
Así mismo, la visión general del principio de igualdad ante la ley y no discriminación se encuentra en las grandes declaraciones internacionales de derechos: La Declaración Universal de Derechos Humanos de 10 de diciembre de 1948 (artículos 1, 2 y 7); el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 19 de diciembre de 1966 (artículos 2.1º y 2º, 20.2, 26 y 27); el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de 19 de diciembre de 1966 (artículos 2.2º y 3º); la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño de 20 de noviembre de 1959 (artículos 1 y 10); el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Públicas de 4 de octubre de 1950 (artículo 17), y la Carta de los derechos fundamentales de la Unión Europea proclamada solemnemente en Niza el 7 de diciembre de 2000 (artículos 20, 21 y 23).
Por otro lado, parece, que ha nacido un intérprete del derecho de igualdad constitucional de reconocido prestigio internacional, ya que el Director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, ha declarado este viernes, en el caso del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, que está justificado que no guarden el periodo de cuarentena establecida para todos los españoles. Simón ha dicho “urbi et orbi”, qué, aunque la recomendación de cuarentena es de carácter general, hay situaciones en las que, por múltiples razones, determinadas personas por su actividad laboral están excluidas de dicha norma general.
Los españoles hemos aprendido, sin más remedio, por las múltiples declaraciones mal formativas del Sr. Simón, que su politización ha ido aumentando progresivamente con la pandemia, de forma, que ahora, aunque se escude en la Dirección del Centro de Coordinación precitado es un “mandado” sin ningún pudor del Gobierno; y qué, por cierto, dados todos los pufos que ha metido a los españoles debería, por vergüenza ajena, haber dimitido hace tiempo (recordemos, a título de ejemplo: es una simple gripe, no afectará a España, está todo controlado, etc. etc., no hay más que ver sus comparecencias desde el inicio de la pandemia).
Llama la atención en él, además, algo extraordinario, pues ya no solo se limita mal formar la información sobre el coronavirus y sus efectos perversos como un pretendido experto, sino qué transmutándose en jurisconsulto maravilloso, se convierte en intérprete de la Constitución y de su derecho fundamental de igualdad de todos los españoles, convalidando sin pudor una violación de la ley en favor de aquellos que deben ser siempre sus máximos garantes y que le mantienen en el cargo.
La gravedad de los hechos invita a que el epidemiólogo y/o politólogo abandone hasta su profesión por el bien de todos, ya que su conducta como experto consejero ha sido destructiva para España, siendo estas últimas declaraciones justificando al Presidente y a su Vicepresidente en su salto de la cuarentena, determinante final de su falta de adecuación al puesto que ocupa, probando con ello, que exclusivamente se mueve por criterios políticos partidistas y que causa con su conducta arribista un perjuicio gravísimo al control de la pandemia en detrimento de todos los españoles. Si el Presidente Sánchez y el Vicepresidente Iglesias se saltan la cuarentena dejando al resto de los españoles con el culo al aire y con cara de tontos de capirote por respetar sus propias normas generales, y, además, se les justifica atropelladamente por el mal llamado experto Sr. Simón, el coronavirus acabará con todos nosotros.
N.B. Está muy claro, que se ha roto derecho fundamental de los españoles consagrado en el art. 14 de la C. E., ya el salto de la cuarentena por coronavirus en el Estado de Alarma, protagonizado por el Presidente y su Vicepresidente, justificado, además, sin pudor por el Sr. Simón, pone fin al principio de igualdad constitucional, iniciándose por ello, un camino peligroso hacia la arbitrariedad más absoluta.
Córdoba, a 20 de marzo de 2020
This entry was posted in Uncategorized and tagged coronavirus, cuarentena, igualdad on 20/03/2020 by Enrique Garcia Montoya.
IGUALDAD DE TODOS LOS ESPAÑOLES (¿es verdad o mentira?)
La Constitución dice en su artículo 14, “que los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.
Lo que la Constitución recoge en su artículo 14 no deja lugar a dudas, pero una cosa es lo que -consagra- nuestra Carta Magna y otra la realidad de lo que existe sin ningún pudor en España, así, veamos algunas cuestiones, a título abierto:
* ¿Son iguales en derechos y obligaciones los andaluces y los catalanes?
* ¿Es cierto que se aprobó una amnistía fiscal discriminatoria para la gran mayoría de los españoles, que después fue declarada nula por el T. C., tarde, mal y a deshora?
* ¿Es una realidad, que los españoles según en la Comunidad (Nación, o lo que sea) pagan impuestos diferentes, tanto en su cuantía como en su naturaleza jurídica?
* ¿La justicia funciona de igual forma en todos los lugares y/o comunidades de España?
Solo a título de simple ejemplo: ¿Qué ocurriría si un cordobés cualquiera quema una bandera de España y un retrato del Rey frente la Subdelegación del Gobierno en Córdoba?
¿Por qué en Cataluña no pasa nada?
* ¿La política penitenciaria es igual y se aplica del mismo modo en España?
Todos los españoles se malician que no.
* ¿Por qué un gobierno en funciones machaca las cuentas públicas andaluzas y riega con millones a Cataluña?
Porque no pasa nada, pero ¿hasta cuándo?
* ¿Por qué el paro, a todos sus niveles, se ceba con Andalucía sin que ningún gobierno tome medidas decisivas para equiparar sus tasas con el resto de España?
* ¿Se está alimentando y admitiendo de modo silente la violencia como forma diferencial de conseguir más derechos en la desigualdad?
Si cualquier español sabe como contestar en positivo a las preguntas anteriores, que diga como y cuando, pues, o se empieza a cumplir la Constitución y su igualdad consagrada entre los españoles, o con toda seguridad tenemos un grave problema larvado desde hace muchos años en España. ¿Hasta cuando la olla podrá aguantar?
N.B. Es lo cierto, que España es a día de hoy un país desigual y en proceso de destrucción desde su interior. La igualdad entre españoles simplemente no existe. Por lo dicho, como ejemplo simple, ¿a alguien le puede extrañar, que la justicia belga se ría del Tribunal Supremo de España {de sus requerimientos y resoluciones}, si desde dentro se le está dando el explosivo para humillarnos y reventarnos?
Córdoba, a 17 de diciembre de 2019
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III sobre la igualdad. La manada, la sentencia, el Ministro, la calle y los jueces y fiscales (libertad de expresión, Ministro lenguaraz, corporativismo de jueces y fiscales, luego dicen que las mujeres se quejan)
Es difícil sustraerse a decir algo, así que vamos allá con brevedad:
1º.- La manada. Es sencillamente repugnante y da puro asco; son personas muy peligrosas y deben ser condenados como lo que son unos violadores grupales. No es no.
2º.- La sentencia. Es incomprensible para el pueblo llano y, por supuesto para cualquier mujer. Debe ser anulada y la manada condenada por violación, sí o sí.
3º.- El Ministro. Debe dimitir de inmediato o no estamos en un estado de derecho con división de poderes.
4º.- La calle. La gente llana del pueblo no se equivoca nunca y su libertad de expresión -sin violencia- no puede ni debe tener límites.
5º.- Los jueces y fiscales. Manifiestan un corporativismo conocido y permanente.
El CGPJ es el poder judicial y es el que debe protestar formalmente ante el Poder Ejecutivo y, en su caso, proceder legalmente contra el Ministro lenguaraz.
A pesar de lo dicho: ¿Cuantas denuncias contra jueces y magistrados ha estimado procedentes el CGPJ en los últimos cinco años (año a año)? y ¿Cuántas ha rechazado en los últimos cinco años?
Desde otra perspectiva, los abogados en ejercicio -sin exclusión- estamos más que hartos de ver a jueces y fiscales en estrados dándose el pico sin reparos, cuando unos son poder judicial y otros poder ejecutivo. Si lo que digo no es cierto, que venga Dios y lo vea.
6º.- La libertad de expresión. Sin violencia y sin ofensas gratuitas, defendiendo derechos fundamentales y humanos básicos, no puede tener limitaciones puntuales o no, máxime si se ejerce por el pueblo. No es no.
N. B. La igualdad y la libertad de expresión son derechos humanos irrenunciables. No es no.
Córdoba, a 3 de mayo de 2018
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I – Sobre la igualdad (igualdad real de las mujeres frente a la igualdad formal)
Hace unos días hablaba con un amigo sobre la discapacidad, con ocasión de un incidente sufrido por mi hijo Cisco -tenista en silla de ruedas- cuando viajaba a Lituania para un campeonato internacional en el aeropuerto de Madrid-Barajas.
Con sorpresa, por mi parte, me dijo: “Enrique escribes sobre todo lo que conozco, pero echo en falta, que apenas hablas de la igualdad real de las mujeres”. En principio, me sentó hasta mal, pero después al pensarlo, en un instante, me di cuenta que lo que decía era cierto.
En mi justificación traté de explicarle, porque no escribía sobre lo que me decía, de forma que solo me atreví a decirle lo siguiente, con más o menos convicción para él o razón para los dos:
** Desde muy joven, casi un niño, mi madre me daba a leer continuamente y sin descanso toda clase de libros, a la vez, que me contaba historias de todo tipo y tiempos (de Egipto, Grecia, Roma, Renacimiento, los clásicos españoles y, un largo, etc.).
Entre esos libros, un día puso en mis manos un librito con el título de “Apología se Sócrates de Platón”, que junto a todas las demás lecturas, me hizo inclinarme hacia el campo de las letras y, sobre todo, hacia los estudios derecho, de manera, que ese libro pequeño y extraordinario marcó mi vida para siempre, hasta el punto, que incluso ahora, siempre lo llevo conmigo, y, cuando hago algún alegato ante cualquier juez o tribunal estoy vinculado a esa defensa de Sócrates ante el Tribunal de los Quinientos para bien o para mal.
** Siempre he tenido la suerte desde que comencé a trabajar de estar rodeado de mujeres iguales ante mi y conmigo, de forma que eso de la desigualdad siempre me ha sonado extraño y lejano.
** Incluso, al día de hoy, estoy rodeado de mujeres y compañeras inapreciables, libres, independientes e inteligentes en todos los sentidos y en cualquier sitio de los que frecuento -también de cualquier edad-.
Después de intentar justificarme es un hecho cierto y patente, que una cosa es la igualdad real y otra la igualdad formal, y, desgraciadamente en ese sentido las mujeres, si o si, han sido y lo siguen siendo, discriminadas en muchos o en todos los sentidos y/o campos.
**La legislación, de todo tipo, es muy clara, de forma que parece que la desigualdad no existe, así, a título meramente enunciativo:
= La Constitución española de 1978 dice en su artículo 14: “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.
= El Convenio de Roma (1950) en su art. 14 dice: “El goce de los derechos y libertades reconocidos en el presente convenio ha de ser asegurado sin distinción alguna, especialmente por razones de sexo, raza, color, lengua, religión, opiniones políticas u otras, origen nacional o social, pertenencia a una minoría nacional, fortuna, nacimiento o cualquier otra situación sin distinción alguna, especialmente por razones de sexo» (nótese que el sexo aparece en primer lugar)” (ratificado por España en 1979).
= El Convenio sobre los derechos políticos de la mujer (1952) en su art. 2 dice: “Las mujeres deberán ser elegibles para todos los organismos públicos electivos establecidos por la legislación nacional en condiciones de igualdad con los hombres” (ratificado por España en 1973).
= El Pacto internacional de los derechos civiles y políticos (1966) en su art. 25 dice: “Todos los ciudadanos gozarán, sin ninguna de las distinciones mencionadas en el artículo 2, y sin restricciones indebidas, de los siguientes derechos y oportunidades: a) Participar en la dirección de los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes” (ratificado por España en 1977).
= La Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (1979) en su art. 7 dice: “Los Estados libremente elegidos garantizarán, en igualdad de condiciones con los hombres, el derecho a: a) Votar en todas las elecciones y referéndum públicos y ser elegible para todos los organismos cuyos miembros sean objeto de elecciones públicas; b) Votar y ser elegidos en elecciones periódicas, auténticas, realizadas por sufragio universal e igual y por voto secreto que garantice la libre expresión de la voluntad de los electores; c) Tener acceso, en condiciones generales de igualdad, a las funciones públicas de su país» partes tomarán todas las medidas apropiadas para eliminar la discriminación contra las mujeres en la vida política y pública del país y, en particular, ” (ratificado por España en 1983).
= En el ámbito del Derecho Comunitario, desde sus orígenes, se ha reconocido el principio de igualdad de trato por razón de sexo, debiendo destacarse, por su especificidad en relación con el tema que ahora nos ocupa, las siguientes Recomendaciones y Resoluciones, que no poseen fuerza vinculante al afectar al ámbito de la participación política que sigue unida al concepto de ciudadanía nacional. Pero que tienen la fuerza moral de llamar la atención desde el Consejo y el Parlamento, instituciones en las que están presentes y representan a los Estados y a la ciudadanía de la Unión Europea, sobre una situación de desigualdad tan evidente:
- Resolución del Parlamento Europeo n.º 169 de 1988, en la cual se pide a los partidos políticos «que establezcan sus listas de candidatos según un sistema de cuotas claramente definido y controlable, de modo que en un plazo breve de tiempo se alcance una igualdad numérica de hombres y mujeres en todos los órganos de representación política».
- Recomendación del Consejo de 2 de diciembre de 1996, relativa a la participación equilibrada de las mujeres y los hombres en los procesos de toma de decisión, que se dirige a los Estados miembros a fin de que adopten «una estrategia integrada de conjunto destinada a promover la participación equilibrada de las mujeres y de los hombres en los procesos de toma de decisiones y a desarrollar o crear a tal efecto las medidas adecuadas, tales como, en su caso, medidas legislativas, y/o reglamentarias y/o incentivación».
- Resolución del Parlamento Europeo, de 3 de marzo de 2000, en la que, constatando la persistencia de la insuficiente participación de las mujeres en la representación política y en trabajos de dirección, demanda la movilización activa de instituciones y órganos representativos nacionales y europeos para contribuir al reequilibrio. Así mismo constata que introducir las cuotas, como medida transitoria, equilibra la participación de hombres y mujeres en la vida política.
- Resolución del Parlamento Europeo, de 5 de julio de 2001, sobre la situación de los derechos fundamentales en la Unión Europea que, entre otras cosas, recomienda la adopción de planes nacionales para la promoción de una participación equilibrada de hombres y mujeres en la toma de decisiones, en particular mediante el estímulo de los partidos políticos para que introduzcan sistemas de cuotas en sus listas.
N. B. Es evidente, por todo lo que vemos día a día, que una cosa es predicar y otra dar trigo, así, que seguiremos, pero que quede claro que la igualdad real de mujeres y hombres solo existe sobre el papel en muchos sitios y en muchos tiempos, aunque desde luego es algo irrenunciable, si queremos progresar en los derechos humanos, y, en su implantación real y efectiva.
Córdoba, a 30 de abril de 2018
This entry was posted in Uncategorized and tagged igualdad, mujeres, real on 30/04/2018 by Enrique Garcia Montoya.

References: artículo 14
 artículo 14
 artículo 14
 artículo 2
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución