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Timestamp: 2018-07-15 19:38:29+00:00

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SI DE MEMORIA SE TRATA, Y SOLO A MODO DE EJEMPLO
El 8 de marzo de 1976, en plena vigencia de un gobierno democrático, elegido por la mayoría absoluta del pueblo argentino, en produjo en la ciudad de Ramallo, provincia de Buenos Aires un hecho que aún conmueve a los habitantes de ese distrito cuando un grupo de delincuentes terroristas, hoy llamados “jóvenes idealistas”, ingresaron violentamente en la empresa FIPLASTO de ese distrito y asesino a sangre fría a cuatro efectivos de la Policía de la Provincia que cumplían funciones de custodia del lugar.
Así murieron acribillados y sin posibilidad alguna de defensa los Cabo Primero ERNESTO MORCHIO y JUAN M. MONTEIGA, el Cabo ENRIQUE DEL MORO y el Agente JUAN C. MONTIVERO, mientras que resultó con graves heridas el Agente DANIEL MAMBERTO.
De solo advertir la escasa jerarquía que ostentaban las víctimas es fácil deducir que no podían significar de forma alguna una representación del capitalismo extranjero ni un peligro para los derechos de los habitantes del país por la ya mencionada vigencia del sistema de gobierno democrático y que solamente cumplían humildemente con una consigna ordenada desde la superioridad realizando un servicio adicional para complementar sus escasos haberes de forma legal y sacrificada.
Valga este caso tan solo de ejemplo del olvido que desde las instituciones nacionales y provinciales se demuestra hacia estos y tantos otros mártires de la violencia terrorista de aquellos tiempos, con la salvedad solo del destacable ejemplo del Concejo Deliberante de Ramallo que en el año 2014 y después de transcurridos TREINTA Y OCHO AÑOS del terrible hecho del que fueron víctimas quienes también eran vecinos del distrito realizó el primer acto público de recuerdo hacia ellos, fuera de los que se realizaran desde el interior de la fuerza por parte de los propios compañeros.
Sin odio, sin rencores, sin sed de venganza pero con buena memoria los policías seguimos esperando que además de insultos generalizados varios por parte de las autoridades que debieran haberse dado cuenta a esta altura que en cualquier acto de corrupción o mala actuación por parte de algún integrante de la fuerza les cabe también una gran parte de responsabilidad, en alguna oportunidad dejen de lado los miedos y hagan del recuerdo de todos aquellos mártires de los que nombramos solo un caso a manera de ejemplo para que sus familias y compañeros tengan la escasa satisfacción de que se sienten reconocidos, aún cuando no lo alcancen las generosas indemnizaciones que a otros han beneficiado y siguen beneficiando.
Pasado el DÍA DE LA MEMORIA, LA VERDAD Y LA JUSTICIA, sin que todos ellos fueran recordados consideramos oportuno desde APROPOBA hacer lo nuestro para que al menos en parte ello ocurra.
APROPOBA, 25 de marzo de 2018.
Tel: 0223 4643214
Web: www.apropoba.com.ar
Han pasado unos pocos días desde aquellos tristes sucesos ocurridos en las cercanías del Congreso Nacional en momentos en que se desarrollaba un debate parlamentario, cuando hordas de forajidos y delincuentes de toda laya realizaron los desmanes, los daños a la propiedad pública y privada y la intentona de impedir que uno de los tres poderes del Estado Argentino pudiera llevar a cabo su cometido con la seguridad necesaria.
NADIE LO DICE, pero solamente una barrera se interpuso entre los delincuentes y el edificio del Congreso, los cuerpos de los efectivos de la Policía de la ciudad de Buenos Aires, que al igual que los famosos espartanos de Temistocles en Las Termópidas, frenaron a solo cuerpo y coraje las escuadras organizadas de los bárbaros urbanos, con el lamentable resultado de más de un centenar de efectivos heridos al no poder defenderse con los medios adecuados por el capricho de una Jueza que ya debería estar afrontando sus responsabilidades por mal desempeño de su cargo y partícipe necesario de todo lo ocurrido.
NADIE LO DICE, pero los hechos que se juzgan como delitos menores se enmarcan como violatorias a la letra de la Constitución Nacional, al delito de Sedición, previsto en el Código Argentino y el encuadramiento de la llamada Ley Antiterrorismo incorporada también al mismo texto legal.
NADIE LO DICE, pero estamos describiendo claramente para quién quiera verlo, hechos que en cualquier otro país del mundo que no sea el nuestro se calificarían como producto de la subversión terrorista, ni más ni menos y que nadie se desmaye ni se rasgue las vestiduras, en la más simple de las definiciones de cualquier enciclopedia del habla castellana y que como mencionara quien esto escribe en su nota titulada LA BATALLA DE LA TABLADA del año 2001, “… nuevamente el monstruo de la subversión terrorista, al igual que la Hidra Mitológica, levantaba una nueva cabeza en otro de sus intentos por destruir los fundamentos mismos de la Nación, también como en otras veces en plena vigencia de un régimen democrático y sin excusas de ningún tipo”
NADIE LO DICE, pero al igual que en no muchos años atrás, fueron las fuerzas policiales, y en especial la Policía de la Provincia de Buenos Aires en la guerra diaria contra la subversión iniciada incluso en período democrático de gobierno, las que mayor aporte de sangre en muertos y heridos brindaron en defensa de la Instituciones de la Nación y porque no decirlo de la Nación misma, actuando esta policía exclusivamente además de los cuadros militares en La Tablada y ahora la hermana joven institución Policial de la ciudad de Buenos Aires.
NADIE LO DICE, pero en los últimos hechos verdaderamente se encontró en peligro extremo uno de los poderes del Gobierno Nacional, que de no poder legislar se hubiera convertido en un cascarón vacío de sentido y practica, y que, vale la pena repetirlo FUE UNA HUMILDE FUERZA POLICIAL LA QUE SALVÓ LA INSTITUCIONALIDAD. Seguramente resultará inútil recordar a los distintos partidos políticos cuyos representantes integran las “Honorables Cámaras” de nuestro CONGRESO NACIONAL, que deberían hacer un acto de justicia antes de que pase más tiempo en el cual agradecer públicamente a los funcionarios policiales heridos y sobrevivientes por haberles permitido cumplir con las funciones para las cuales el pueblo los ha elegido. A lo mejor es mucho pedir teniendo en cuenta la sospecha existente de que algunos de ellos habrían “fogoneado”, e incluso no disimulaban su ansiedad para que edificio fuera tomado y poder así suspender la reunión. Por suerte las autoridades nacionales constituidas no se dejaron amedrentar ni convencerse.
NADIE LO DICE, de la caterva de “desinformadores” que diariamente llenan los espacios en todo medio de información masiva, que mucha culpa tienen ellos mismos, a pesar de que nunca les ha gustado que se le señale, en mostrar la verdad que advierte cualquier ciudadano argentino, especialmente si tiene encima algunos años y un poco de memoria, no hay prácticamente notas ni mención de los policías heridos y menos pedidos de reconocimiento. Todos hemos visto videos tomados desde las filas de “los barbaros”, buscando errores en el accionar policial y sabiendo que esa posición les podía ocasionar lógicas posibilidades de recibir lesiones cuando se ordenara la represión, ¡oh, perdón por la palabra!, corrijo: se ordenara recuperar el orden.
Termina el año 2017 y al menos los policías argentinos, no importa a que institución pertenezcan, y aún en el dolor por nuestros camaradas heridos, brindaremos con la tranquilidad de que al menos el Poder Ejecutivo Nacional ha sabido reconocer, por primera vez el sacrificio policial respaldando su accionar. Seguramente con eso y algo más los uniformados de azul esperaremos el nuevo año con la esperanza de que las cosas se encaminen hacia el orden y la policía pueda dar a los ciudadanos cuya custodia les cabe, la seguridad de una Institución seria, profesional y respetable, para lo cual luego de los años de destrucción, no tenemos duda alguna también hace falta realizar las capacitaciones necesarias.
¡¡¡¡¡FELIZ AÑO 2018 PARA TODOS!!!!!
APROPOBA, 27 de diciembre de 2017.
TODOS DEBEMOS TOMAR SERIA CONCIENCIA DE QUE SE TRATA
No hace muchos años atrás el gobierno de la Provincia de Buenos Aires intentó avanzar sobre el sistema previsional de los policías, nuestra Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones, institución cuya Ley de creación y regulatoria otorgó después de mucho reclamar un beneficio previsional digno y acorde al sacrificio que significa la carrera policial como ninguna otra de la administración pública, privada de los más elementales derechos laborales existentes en nuestro país, como pueden serlo por solo nombrar algunos el descanso semanal y por sobre todo el ejercicio del derecho sindical previsto PARA TODOS LOS ARGENTINOS por la Constitución Nacional.
En aquella oportunidad y como lo ha sido desde su creación las apetencias se encontraban más que nada centradas en los millonarios recursos económicos del Fondo de Ayuda Financiera, administrado en ese entonces por la misma Caja, constituido exclusivamente por aportes de TODOS LOS POLICÍAS DE LA PROVINCIA y al cual la misma echaba mano periódicamente cada vez que los apuros económicos se presentaban y que como todos sabemos no resultan cosa extraña en la administración pública.
La indignación fue tanta que desde toda la provincia nos movilizamos hacia La Plata haciendo oír nuestras voces incluso dentro mismo del Ministerio de Seguridad, con la consecuencia de obtener algunos logros que sin ser mucho significaron un claro avance por nuestros derechos logrando que la reforma de la Ley estipulara la intervención de nuestras entidades representativas para la conformación y presentación de ternas para integrar la dirección no solamente de la caja, sino especialmente de la administración del Fondo de Ayuda Financiera, entendiendo que al fin podríamos saber los entretelones de los manejos de NUESTROS DINEROS.
La cosa funcionó medianamente bien realizando las entidades representativas elecciones entre los candidatos a ocupar los cargos a cubrir hasta que ya en el gobierno anterior y por traición de las autoridades de nuestras mismas entidades representativas, que encontraron la forma de proponer a los candidatos de preferencia personal “por orden alfabético” de sus apellidos y no por la cantidad de votos, llego a la presidencia el actual titular que en este momento se encuentra con mandato vencido por cuanto desde el gobierno “se habían olvidado” de convocar a las entidades para la renovación que establece la Ley.
Logrado este objetivo y surgidos los candidatos más votados, proponiendo esta vez las entidades en el orden obtenido, se hace difícil entender el motivo por el cual se demora el relevo correspondiente, más aún porque no se convocó al mismo efecto para la renovación de los Vocales Titulares del Fondo de Ayuda Financiera, que al parecer habrían obtenido un mandato vitalicio ya que no se prevé cuando se harán las elecciones para su relevo.
Teniendo en cuenta que como ya se mencionara y que como todos los policías sabemos, NUESTRO DINERO EN EL FONDO DE AYUDA FINANCIERA ESTA CONSTITUIDO POR ALGUNOS CIENTOS DE MILLONES DE PESOS, no deja de ser preocupante la forma desprolija como se manejan estas cuestiones desde el gobierno provincial, como también de la carencia de vergüenza de aquellos compañeros, (ya que no los podemos mencionar como camaradas), que amparados bajo el escudo político protector se aferran a sus puestos conociendo que lo hacen en forma irregular y traicionando los mandatos que las entidades representativas bien o mal les supieron dar en su oportunidad pero que ya ha acabado.
En estos momentos de incertidumbre, es de hacer constar que debemos entender todos los policías de la provincia de Buenos Aires el peligro que nos acecha, tanto a pasivos, como a activos ya que también se encuentra en juego su futuro y el de sus familias cuando lleguen al momento del retiro, los más viejos recordamos claramente los tiempos anteriores a la creación de la Caja, en el que hasta jefes superiores obtenían trabajo como serenos en estaciones de servicio porque la jubilación a cobrar además de tardar hasta años resultaba tan miserable que les impedía mantenerse, esperemos no regresar a aquellos tiempos.
Para los mas incrédulos o faltos de memoria es necesario aclarar que el tema en este caso no pasa por los nombres de quienes ocupen los cargos mientras lo desempeñen con honestidad y dedicación no importa si se trata de Juan o Pedro, no pasa por ahí la cuestión lo serio es que EL ESPÍRITU DE LA LEY que nos daba participación en la administración de nuestros dineros y el cuidado de nuestro sistema previsional se ha burlado y se sigue burlando, nadie nos toma en serio porque nuestras entidades representativas son débiles o al menos lo parecen o actúan como tales, y cuando aunque sea una mínima parte de una Ley resulta letra muerta, aunque sea en su espíritu, no nos extrañe y lloremos después en que lisa y llanamente otra parte o toda la Ley resulte letra muerta con las gravísimas consecuencias que todos podemos prever.
Los policías en situación pasiva debemos preocuparnos por nuestro presente y los camaradas en actividad por sus respectivos futuros y el de sus familias, entendamos de una vez por todas que nadie debe desentenderse de este problema que se nos presenta.
PREOCUPÉMONOS PARA NO TENER QUE LLORAR POR EL BIEN PERDIDO POR NO HABERLO SABIDO CUIDAR Y DEFENDER.
APROPOBA, 13 de noviembre de 2017.
Tel: 0223- 4643214
LA CAJA DE JUBILACIONES Y PENSIONES DE LAS POLICÍAS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES Y LOS HABITUALES INCONVENIENTES A LA HORA DE SU RECAMBIO DE AUTORIDADES
Nunca ha sido un misterio para los integrantes de la fuerza policial más grande y antigua del país que los derechos de sus integrantes en su primaria calidad de ciudadanos y en segundo lugar en el de trabajadores, que siempre se han reconocido parcialmente, o directamente no se han reconocido al menos en relación a los demás habitantes de este suelo, y que aunque se reconozca la relatividad de aquellos que específicamente se encuentran amparados tanto por la Constitución Nacional y la de la propia Provincia de Buenos Aires por cuanto debe estarse a “conforme de las leyes que reglamentan su ejercicio”, precisamente cuando en aquellos casos en que la ley existe, su no cumplimiento implica un agravio mas a nuestra condición de ciudadanos al parecer por el solo hecho de nuestra condición laboral de policías, es decir servidores públicos dependiente del mismo Estado.
Dentro del amplio espectro de derechos no respetados para con nosotros, los policías, se encuentra algo realmente incomprensible a esta altura del momento democrático y de cambio que vive nuestro país y es el hecho de la imposibilidad de realizar en tiempo y forma, conforme a lo especificado en la Ley respectiva el cambio de autoridades de la Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones, nada más y nada menos que nuestro sistema previsional que asegura a todos los policías una vejez sosegada en compensación de tantos años de sacrificio, al que debe sumarse la administración del muchísimas veces millonarios recurso económico del Fondo de Ayuda Financiera, administrado en la misma entidad y constituido por los aportes exclusivos de todos los policías, activos, pasivos e incluso pensionadas.
Ya en el gobierno anterior se burló olímpicamente el resultado de las elecciones para ocupar los cargos establecidos por la Ley, adjudicándose la presidencia del organismo por la curiosa resolución de “respetar el orden alfabético de los candidatos”, y no por la cantidad de votos obtenidos, aunque en este caso desde APROPOBA denunciamos oportunamente la complicidad de nuestras entidades representativas que lo propusieron.
Vencido el mandato de las autoridades cuya presidencia se eligiera de forma tan extraña y cumplimentado el cambio de signo político de gobierno en nuestra provincia los policías confiamos en que la cosa cambiaría y el respeto de la Ley sería la premisa que junto a la promesa de otros cambios, combate a las mafias, a la corrupción y otras mejoras a la Institución Policial, de las que por supuesto nadie puede estar en desacuerdo, tristemente hemos observado que se dejaron vencer los plazos para la renovación de autoridades que marca la Ley de nuestra Caja, y además no se convocaron a cubrir cargos por demás importantes en la Comisión Fiscalizadora del Fondo de Ayuda Financiera, constituyéndose los actuales integrantes en “funcionarios vitalicios”, o a capricho de las autoridades provinciales.
Por otra parte la renovación de la presidencia y de los demás cargos cuya convocatoria también en forma inexplicable se demoró por varios meses y aún realizadas las elecciones correspondientes por las Entidades Representativas y presentadas las ternas que marca la Ley, siguen pasando los meses sin que se produzcan los nombramientos respectivos mientras se prolonga un mandato en forma contraria a la ley y sin razón alguna, al menos visible.
Entretanto rumores de todo tipo producen gran inquietud en las filas policiales que no encuentran explicación alguna a semejante demora precisamente en un gobierno que día a día nos hace llegar un mensaje de transparencia y legalidad, por lo cual precisamente la mayoría de los policías lo apoyaron con su voto. Investigaciones del Tribunal de Cuentas sobre excesivos nombramientos en la planta de personal de la Caja, necesidad de tiempo para solucionar “cuestiones” pendientes incluso de la administración anterior, y cuidado de intereses que no serían precisamente los de los afiliados, son algunos de los rumores que circulan a diario para procurar explicar algo que resulta por demás difícil entender, cabiéndose preguntar a esta altura si tanto el Ministro de Seguridad Sr. Ritondo, como la Gobernadora Vidal tienen conocimiento de esta situación y si la Secretaría Legal y Técnica del Ministerio del área, responsable de estos trámites actúa en forma correcta y eleva la documentación para que el trámite finalice pronto con la firma del ministro y la designación de las nuevas autoridades surgidas del voto de afiliados, para poder así aplaudir la gestión política al recibir una señal que no haga sentir a los policías que no estamos del todo olvidados.
APROPOBA, 18 de setiembre de 2017.
Vocal Suplente electo para
Comisión Fiscalizadora del Fondo de Ayuda Financiera
Tel. 0223-4643214
LAS P.A.S.O. Y LOS TRABAJADORES POLICIALES
A muy pocos días de que realicen en nuestro país las elecciones primarias, abiertas, simultaneas y obligatorias previstas por la Ley para la renovación de bancas legislativas una cosa ha quedado más que clara escuchando y viendo las propuestas que a través de los medios de información nos hicieran llegar a los ciudadanos de a pie los distintos candidatos que en representación de las agrupaciones políticas a las que pertenecen mediante el cansador bombardeo por los medios masivos de información: no es al parecer el objetivo de ninguna de ellas, en caso de resultar electos sus candidatos preocuparse por el más que actual tema de la seguridad pública, que como nadie ignora, se ha convertido en la primera preocupación de los argentinos.
Más allá de alguna mención al pasar del título en general de dicho tema como para dar a entender de que si les preocupa, poco o mejor dicho nada se ha propuesto en los miles de minutos de publicidad que aguantamos en estos días y menos aún de la parte primordial que cualquier especialista en el tema conoce como de tratamiento y resolución necesaria para comenzar a hablar de esta peliaguda cuestión que lleva muchos, pero muchos años sin acercarse siquiera a medianamente resolverse, como lo es la atención que se debiera prestar al sector humano de los servicios policiales y de seguridad que forman parte principal y fundamental del sistema.
Lo hemos señalado muchas veces y es necesario repetirlo ahora, no se puede conformar un servicio de seguridad ciudadana eficiente si no se comienza por prestar atención al factor humano respetando en principio sus derechos, protegiendo su labor y brindándole los recursos y respaldos legales necesarios para realizar un trabajo que nadie parece darse cuenta, está constituido exclusivamente de problemas de todo tipo en el que los efectivos policiales y penitenciarios no tienen otra oportunidad que involucrarse quieran o no.
La demora de los distintos gobiernos, especialmente desde el advenimiento de la democracia a nuestro país en reconocer a los trabajadores policiales y penitenciarios uno de los derechos fundamentales que garantiza nuestra Constitución Nacional es quizás lo más evidente, sumándose la carga horaria excesiva en contraposición a lo señalado también por la legislación respectiva y precisamente en vistas de estas elecciones, la limitación en el ejercicio democrático del voto al personal policial afectado al operativo respectivo el día del sufragio ante la caprichosa disposición del Código Electoral de no permitirle votar en el lugar donde se encuentra asignado de servicio, pudiendo hacerlo solamente en la mesa donde se encuentra inscripto, y que aunque en las disposiciones pueda disponerse el relevo del efectivo, en la práctica, la falta de personal y la distancia que debe viajar el funcionario desde el lugar donde presta servicio a la mesa correspondiente hace parecer esta medida mas una burla que un beneficio. Para estas elecciones tampoco ningún partido ha hecho ningún comentario al respecto.
Cientos de miles de policías y sus grupos familiares han seguido esperanzados desde hace muchos años la marcha de la democracia argentina y una vez mas parece que todo el mundo se sigue olvidando de ellos, nadie se involucra para que los derechos humanos y constitucionales le alcancen de pleno como ciudadano de primera, una vez mas defraudado por la clase política en general el trabajador policial y penitenciario no sabe a quién señalar con su voto para que lo represente, nadie se preocupa por él y por el importante trabajo que realiza, esa es la única y lamentable verdad, lo demás, como dijera hace muchos años un viejo político ya desaparecido, “es pura cháchara”.
Cosa necesaria de recalcar para evitar las sabidas excusas que siempre se esgrimen para negar el derecho sindical a los policías, es que nosotros, los policías, no pretendemos ejercer ese derecho y constituir sindicatos reconocidos para salvaguardar a los corruptos que puedan encontrarse en nuestras filas, no somos políticos que en general nos han dado muestras repetidas veces de sus inclinaciones corporativistas, somos solamente empleados de las provincias y aunque muchos lo crean raro consideramos que deberían protegernos las garantías que nuestros sabios constitucionalistas incluyeron en nuestra Carta Magna.
APROPOBA, 7 de agosto de 2017.
RENOVACIÓN AUTORIDADES DE LA CAJA ¿Y, PARA CUANDO?
La Ley de creación y funcionamiento de nuestra Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones y el Decreto que hace lo mismo con el Fondo de ayuda Financiera son instrumentos legales que se relacionan aparejados por cuanto el segundo instituto funciona en conjunto con el primero encontrándose regulada para la Caja los plazos de mandato de las autoridades de la misma que por extensión se aplican o deberían aplicarse también para las del Fondo.
Sin embargo y por segunda vez consecutiva en las dos últimas administraciones provinciales, vaya uno a saber porque designio del destino o mejor dicho del gobierno de turno, a la hora del vencimiento de los respectivos mandatos inexplicablemente se prolongaron los mismos sin explicación lógica alguna, salvo en el último de los mismos en que se habría producido “un olvido”, y como al parecer quienes ocupan los cargos vencidos carecen el coraje suficiente, o han perdido completamente la vergüenza como para presentar sus renuncias aunque mas no sea por respeto a sus camaradas, o quizás por el excesivo interés en mantenerse en los mismos aún a costa de su buen nombre y honor.
El “Niño” Raphael, que solía cantar en mi juventud se lucía con una letra que en alguna parte decía “Que pasará, que misterios habrá…”, que no queremos pensar pueda caber en ese caso sobre la existencia de “misterios” en el manejo de nuestra caja que de los que están nadie se quiere ir y algún ex presidente incluso quiere volver con fuerte campaña de los que estuvieron alguno quiere volver con fuerte campaña de autoproclamación y bombo.
Al respecto de lo último señalado y dada la posibilidad de que fueran utilizados no solo recursos de la propia Caja en campañas de ese tipo sino también la base de datos del organismo en desmedro de la seguridad con que los mismos deben resguardarse, al igual que lo hace una conocida financiera de Mar del Plata que ofrece créditos, cabría preguntarse si tanto la máxima autoridad de nuestro sistema previsional como quién los podría utilizar como si fueran propios con absoluto desparpajo conocen lo cerca que podrían encontrarse de violar normas legales de protección de datos y que de probarse lo mencionado podrían incurrir en serias responsabilidades penales y administrativas.
Hemos tenido el ejemplo del Centro de Oficiales Retirados de presentar formal reclamo ante el Ministerio de Seguridad al respecto de la renovación de los mandatos vencidos y que quienes lo ocupan puedan perpetuarse en los mismos, estimado que más tarde o más temprano lo hagan las otras entidades representativas, so peligro de perder precisamente esa representatividad al menos en lo que a esa calidad significa.
Bueno sería que el Gobierno Provincial resolviera cuanto antes el problema que nos aqueja a los policías por el achicamiento aún mas, de uno de los pocos derechos que por Ley protege a los trabajadores del sector, se llame prontamente a las entidades que nos representan a convocar a elecciones, se realicen las mismas y se produzcan los cambios lógicos, necesarios y legales esperando que a semejanza de alguna otra actitud semejante en cuanto a relevos a la hora de la entrega del imaginario Bastón de Mando lo suelten con prontitud y no existan otros caprichitos que hagan demorar aún más el trámite que debería ser natural y para nada traumático para nadie porque en oportunidad de asumir un cargo el funcionario designado debe admitir interiormente que su mandato es finito y la entrega en tiempo y forma honra a quién lo detenta mientras que ofende el honor del que, en contrario a la Ley, por el motivo que fuera, con el beneplácito o no del poder de turno, extiende su mandato mas allá de lo que la misma establece.
APROPOBA, 4 de mayo de 2017.
1ro. DE MAYO – “DÍA INTERNACIONAL DEL TRABAJADOR”
Hoy, día primero del mes de mayo, como ocurre anualmente los trabajadores de todo el mundo celebran de una forma u otra su día, que aunque recuerde que en igual fecha una inmensa tragedia se abatió sobre empleados que reclamaban por sus derechos de alguna forma constituyó las bases para que los mismos obtuvieran derechos que en esa época no eran ni siquiera soñados, por lo que no resulta raro que se tome a esta fecha como de descanso y alegría.
Sin embargo quedan todavía en el mundo países, entre los que desgraciadamente y para vergüenza de los argentinos se encuentra nuestro querido País, en que esta fecha no tiene el mismo significado para un sector de trabajadores constituido por policías y/o penitenciarios, para los cuales solamente constituye un día de profunda tristeza.
Y no se trata solamente de que no tendrán el día de descanso del que gozan los demás asalariados, sino que mucho, pero mucho más grave aún, les recuerda que para el Estado Nacional no son considerados trabajadores, es decir personas que realizan un trabajo por el cual perciben un sueldo, sino que a partir de allí se les niega también su calidad de ciudadanos plenos, a pesar de que nuestra Constitución Nacional, a la cual oportunamente juraron respetar, como asimismo los derechos que garantiza para lo que dedica la mayor parte de su trabajo, y que en su amplitud no desampara a nadie que habite este suelo, no rige con los mismos beneficios para aquellos encargados de garantizar ante los demás ciudadanos la vigencia de dichos derechos.
Ha resultado por demás lamentable el reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia negando el ejercicio de ese derecho constitucional a los trabajadores policías, aunque de alguna forma no deja de ser alentador que existiera un voto dividido en que los integrantes más jóvenes votaran por la afirmativa sentando un valioso precedente para el desarrollo de las acciones futuras en que posiblemente otro fallo de otra corte, tenga en cuenta no solo nuestra Constitución Nacional, sino también lo convenios internacionales, y la recomendación de oportunidad de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre la necesidad de respetar el derecho sindical para los integrantes de las fuerzas policiales.
Quizás resulte de necesario recordar para memoria de nuestros legisladores y de la Justicia Nacional el precepto del Consejo Europeo de Sindicatos Policiales que textualmente señala: “Una concepción arcaica de la función policial, anclada en el pasado y proveniente de regímenes autoritarios, permite reproducir el estancamiento en el proceso de atribución de los policías de los derechos y libertades propias de todos los ciudadanos de los Estados democráticos”. “Solamente aquellos que consideran al policía como la manifestación del poder ante el ciudadano y no como el poder del ciudadano, pueden juzgar al sindicalismo policial como un elemento negativo o perturbador”.
Entretanto un nuevo Día Internacional del Trabajador, no tiene en nuestro país a pesar de más de treinta años de vigencia de gobierno democrático, para policías y penitenciarios otro significado que por su trabajo en el cual tiene muchas posibilidades de dejar su salud e incluso la vida, se le niegue lo que garantiza la Constitución Nacional.
APROPOBA, 1ro. de mayo de 2017.
OTRO ERROR MINISTERIAL QUE SE CONVIERTE EN UNA BURLA AL PERSONAL POLICIAL – RENOVACIÓN AUTORIDADES DE LA CAJA DE RETIROS, JUBILACIONES Y PENSIONES Y DEL FONDO DE AYUDA FINANCIERA
Efímera fue la alegría de comprobar la publicación del Ministerio de Seguridad de nuestra provincia de fecha 23 del corriente, convocando a la presentación de las entidades representativas del personal policial a inscribirse para poder participar en la presentación de las ternas que señala la Ley para la renovación de las autoridades de la Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones y del Fondo de Ayuda Financiera, ya que inmediatamente quedó a la vista que para esta última entidad no se preveía renovación alguna más allá del reemplazo de aquellos integrantes que por una razón u otra ya no ocupaban sus cargos.
Resulta difícil de creer que semejante resolución niegue en estos momentos uno de los pocos derechos logrados por el trabajador policial en defensa de intereses que le son propios, ya que el fondo de cientos de millones de pesos constituido por el aporte obligatorio y “ÚNICO” al fondo de ayuda financiera por parte de todos los policías de la provincia de Buenos Aires, al menos para fiscalizar la forma en que dichos recursos se invierten, al eternizar en sus cargos a los integrantes de la Comisión Fiscalizadora prevista en el decreto de creación de dicha entidad, haciendo al parecer “vitalicio” el nombramiento, esperando solamente que no se constituya además en hereditario.
Seguramente un mal asesoramiento al Ministro de Seguridad nos ha llevado a la actual situación, enojosa por demás para los afiliados al sistema, ya que no existen razones que hagan evidente la violación lisa y llana y mediante una simple resolución lo dispuesto en el Art. 37 del Decreto 2382 del 7 de octubre de 2005 y publicado en el Boletín Oficial de la Provincia el 20 de octubre del mismo año, cuyo texto especifica claramente “A efectos de la constitución de la Comisión Fiscalizadora prevista en el artículo 7º del Decreto Ley 9801/82 modificado por el artículo 63º de la Ley 13.236, se aplicará el mismo procedimiento de cobertura de cargos establecido en el artículo 1º de la presente reglamentación para la designación de cinco (5) de los vocales titulares y de los tres (3) vocales suplentes”.
No deja de ser tranquilizador el hecho de que seguramente nuestras entidades representativas y en capacidad de intervenir en la designación de las ternas a presentar se ocupen del asunto y presenten ante las autoridades que correspondan el consecuente reclamo, para que a tiempo se corrija este grosero error ministerial, no obstante también es de esperar que aquellos agraciados con la varita mágica del beneficio personal al recibir, sin tener que afrontar las limitaciones y condiciones que establece la Ley, el regalo de un cargo a perpetuidad tengan el tiempo suficiente para darse una mirada en el espejo y decidir con una decorosa renuncia impuesta aunque mas no sea por la acumulación de vergüenza la posibilidad de ser vistos nuevamente por sus compañeros revestidos del decoro y la hombría de bien que hasta el momento se les reconoce.
Entretanto también sería de oportunidad y ante el inminente relevo de autoridades desde nuestra caja se abstenga de nuevos nombramientos, como lo ha hecho recientemente, más que nada por aquello tan antiguo que señala “la mujer del Cesar no solo debe ser honesta, sino también parecerlo” que aunque repetido no deja de seguir teniendo vigencia a través de los siglos de la historia.
A manera de mantener vigencia la memoria de la opinión de APROPOBA sobre temas atinentes a la renovación de las autoridades de la Caja, agregamos a continuación editorial del 15 de abril del 2013, a cuyo título “¿PORQUE LO HICIERON?”, solamente se debería cambiar el tiempo verbal para preguntarnos “¿POR QUE LO HACEN?”.
APROPOBA, 27 de marzo de 2017.
“…Si la vergüenza se pierde jamás se vuelve a encontrar”, dice la frase que José Hernández pone en boca de Martín Fierro, en los consejos que el gaucho da a sus hijos, en una de las sentencias más conocidas y sabias de la obra cumbre de la cultura argentina.
No cabe duda que los titulares de las “entidades representativas” de la Policía de la Provincia de Buenos Aires que rubricaron el acta ante las autoridades del Ministerio de Justicia y Seguridad de nuestra provincia el día 27 de diciembre pasado, en la que sin explicación alguna se altera el orden de prioridad que había establecido el resultado de las elecciones que las mismas convocaron y de la que surgirían la/s terna/s a proponer ante dicha autoridad para la elección de las autoridades de la Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones, conforme a lo que marca la Ley, fueron por demás conscientes de lo que estaban haciendo y de cómo comprometían “su buen nombre y honor” ante sus propios camaradas que no podían dejar de conocer tarde o temprano la maniobra, que automáticamente los convertía en traidores de la voluntad de aquellos.
La maniobra no podía quedar oculta, es más, en los considerandos de la resolución del Poder Ejecutivo Provincial donde se designan dichas autoridades se deja bien en claro que las ternas definitivas, fueron estos directivos “…quienes por unanimidad eligieron a los candidatos…”, dejando al mismo tiempo salvaguardadas las responsabilidades políticas en el tema.
Tampoco podemos pensar que pobres intereses personales, como el posicionamiento de algún amigo y/o familiar o incluso el ocupar personalmente un alto cargo por parte de uno de los directivos puede valer el riesgo de quedar en evidencia como simple traidores de la voluntad de sus compañeros para que lo asuman personas hasta ayer respetadas entre sus pares.
Pero lo cierto es que los tres firmaron el acta sin explicación alguna, desconociendo las respectivas elecciones por ellos mismos convocadas en las que sus afiliados expresaron su voluntad para no ser tenidos en cuenta, quedando flotando en el aire la duda de "porque lo hicieron".
Evidentemente algo de mucho peso debe de haber influenciado para que actuaran de esa manera aunque por la prudencia que siempre nos caracterizó en APROPOBA dejaremos de lado cualquier tipo de especulación al respecto, esperando solamente que no tenga nada que ver con el dinero que es de todos nosotros, los policías de la Provincia de Buenos Aires que con nuestro aporte mensual constituimos el Fondo de Ayuda Financiera, con su plazo fijo millonario en dólares americanos y hasta las letras de tesorería que según el último informe mensual publicado en la página web de la Caja, aún no han sido rescatadas, recursos que bien podrían volcarse en beneficios a los propios aportantes del sistema.
Quiera Dios que pronto, y por el bien general, TODOS los aportantes del Fondo y beneficiarios del sistema previsional podamos saber por expresión voluntaria de los hacedores de la maniobra sobre los motivos verdaderos de su lamentable actuación, más que nada para que aunque tarde puedan aunque mas no sea recuperar en parte la vergüenza perdida.
APROPOBA, 15 de abril de 2013.
MIGUEL ÁNGEL REYNOSO, Secretario General
RENOVACIÓN DE AUTORIDADES PARA LA CAJA DE RETIROS, JUBILACIONES Y PENSIONES Y EL FONDO DE AYUDA FINANCIERA, UNA INCOMPRESIBLE DEMORA
A poco menos de un mes que se cumpla el término del mandato establecido para los cargos correspondientes a la renovación parcial de los miembros del Directorio de nuestra Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones, como también de las autoridades del Fondo de Ayuda Financiera no puede dejar de llamarnos la atención a los afiliados a este sistema previsional que aún no se haya llevado a cabo la convocatoria a interesados en presentarse en las correspondientes elecciones de las cuales surgirá la terna a presentar al Ministro de Seguridad para la determinación de aquellos compañeros que tendrán la responsabilidad de ejercer esos importantes cargos en el período venidero.
Dado lo acotado del tiempo restante para que se opere dicho vencimiento cuesta creer que lo haya suficiente para la realización de dicho trámite, presentación de listas, convocatoria a elecciones, realización de las mismas, presentación de ternas, designación y asunción de las nuevas autoridades en debido término, por lo que no resultaría extraño que sin que haya razonamiento lógico la autoridad política resuelva la prolongación del mandato de las autoridades vigentes.
Ya los afiliados conocemos perfectamente que si bien parecerían no existir interés de ningún tipo para la prolongación, por lo que fuere del mandato, en los últimos tiempos ha costado bastante desatornillar de los sillones a compañeros que olvidan la lealtad que deben a quienes mal o bien representan, ya en el mandato anterior se prolongó también por varios meses, recordando de paso que las actuales autoridades no surgieron precisamente del resultado de las votaciones sino de listas amañadas explicadas con el infantil argumento de que se presentaron “por orden alfabético” y no por cantidad de votos obtenidos.
Creo que no hace falta señalar que hoy día la vergüenza resulta ser una virtud bastante escasa y que si bien debería estar presente en quienes sabiendo que han cumplido los términos para ejercer cargos adeudan a sus representados exhibir la hombría de bien de presentar sus renuncias en tiempo y forma en vistas de que no se respetará ni la Ley ni la voluntad de los afiliados.
Por carecer de toda información al respecto por parte de las “entidades representativas”, ignoramos que tramitación han realizado al momento para que los cosas se realicen como se debe y los resultados obtenidos, por lo que una vez más la falta total de información a los afiliados resulta un hecho innegable.
Es de esperar la pronta puesta en marcha del sistema que nos lleve a la renovación de autoridades de nuestra Caja, como también es de esperar que de una vez por todas tanto el Circulo de Oficiales, como el Centro de Oficiales Retirados lleguen a un necesario acuerdo para realizar una sola elección que transparente el trámite en mutuo apoyo para abrir cantidad suficiente de mesas en todo el territorio de la provincia, al menos en las ciudades donde existen Jefaturas Departamentales, ya que no existiendo impedimento alguno para que así se realice estas entidades cumplirán con el deber institucional y moral de llevar a la mayor cantidad de asociados la posibilidad de ejercer su voluntad electoral, lo que ni más ni menos se constituirá en un ejemplo de unidad y voluntad de permitir la participación de muchos seguramente para el bien del sistema que nos ampara.
APROPOBA, 23 de marzo de 2017.
CINCO ERRORES, CINCO
Es cierto que no son solamente estos los cometidos por funcionarios de la actual administración de gobierno en nuestra provincia de Buenos Aires con respecto a los trabajadores policiales, pero consideramos que podrían servir de ejemplo a lo que no debería ocurrir en una situación de vigencia de un gobierno democrático, para trabajadores que por otra parte le son propios al menos en su relación de dependencia.
El primer ejemplo ya lo hemos mencionado desde nuestra página de APROPOBA se da cuando el Vicegobernador DANIEL SALVADOR hizo mención de la necesidad de realizar “purgas” en las filas de la institución, lo que también como ya mencionáramos dice muy poco de formación democrática de nuestro segundo mandatorio provincial y de su respeto a los derechos constitucionales. Por suerte la Gobernadora VIDAL no se avino a semejante despropósito e incluso no hemos escuchado en adelante que dicho término fuera nuevamente utilizado para mencionar la necesidad de sacar malos elementos de la repartición. Para eso están las leyes, las investigaciones sumariales, el ejercicio al derecho a defensa y la resolución respectiva en base a la plena vigencia de las garantías constitucionales.
La mención en programa televisivo por del Secretario de Comunicación del Gobierno Provincial FEDERICO SUAREZ, de que con respecto al aumento de haberes para los trabajadores policiales ya se había resuelto con el acuerdo arribado a paritarias llevadas a cabo con el sector resultó por demás sorprendente cuando nadie, y menos un funcionario debería ignorar que el derecho amparado por la Constitución Nacional y también la de la propia provincia de sindicalizarse en defensa de sus derechos a todos los trabajadores, sigue siendo negado a los policías, después de más de TREINTA AÑOS DE VIGENCIA DE GOBIERNOS DEMOCRÁTICOS, y en contrario a las recomendaciones expresas de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y que por cierto de no existir sindicato reconocido mal podrían haberse llevado a cabo paritaria alguna.
En tercer lugar y como no podía ser de otra manera ante un recurso presentado por nuestro camarada el Comisario General MARCELO DI PASCUA, pasado a retiro obligatorio cuando no se encontraba en situación de edad ni años de servicio reglamentarios, por la simple resolución del Ministro de Seguridad CRISTIAN RITONDO, en violación a la ley que regula la carrera policial, por cuanto de existir algún motivo para excluir de las filas policiales a este alto jefe deberían haberse incoado las investigaciones administrativas y/o judiciales que correspondiera, la justicia que no lo ha hecho en otros casos esta vez si actuó como corresponde y ordenó la inmediata reincorporación del efectivo. Cierto es que el Jefe de la Institución en su momento debería haber intervenido en defensa de su subordinado, pero desgraciadamente tampoco ha ocurrido así.
Las promociones y ascensos sin respeto a los escalafones, tiempos mínimos y demás requisitos legales no pueden tener otras consecuencias que el desaliento de los restantes trabajadores que dudan de los valores que debe perseguir para una carrera exitosa si todo depende de la amistad o el acomodo liso y llano.
Por último la no publicación por circular o en el Boletín Informativo de las tablas detalladas de los últimos aumentos salariales para que cada uno pueda acceder fácilmente a entender cual es la variación en sus ingresos, podría también tomarse como una muestra del desinterés por las inquietudes de los trabajadores policiales, especialmente de los más bajos escalones que con la confusión del descuento por ganancias no alcanzan a entender en realidad cuanto ganarán en el futuro.
Los policías desde siempre hemos soportado abusos de todo tipo por parte de la generalidad de los gobiernos, tanto dictatoriales como democráticos, siempre hemos perdido cuando otros sectores ganaban, pero entendemos que ante un nuevo discurso y la promesa de encausar las cosas sería muy bien visto por parte de los miles de camaradas que día a día se juegan la vida en la calle que en algún momento el respeto que se les debe como a todo trabajador sea una realidad inviolable que no tenemos duda alguna mejorará la predisposición al trabajo de cada uno.
No por repetida ha perdido vigencia aquella frase del inolvidable Martín Fierro al mencionar las penurias del soldado de frontera: “Adrede parece todo pa’ que la gente padezca”
APROPOBA, 19 de diciembre de 2016.
LA CARRERA POLICIAL: PRINCIPAL FACTOR PARA HABLAR DE SEGURIDAD
El detalle que señala el título de la presente nota que parecería de orden menor ante la inacabable catarata de opiniones de las mas variadas procedencias que al momento de hablar de la seguridad pública nos bombardean, es sin duda para quienes conocen profundamente del tema de principalísimo interés para asentar sobre el mismo la estructura necesaria a un sistema de seguridad que pueda llegar a aliviar con el tiempo la crisis que en este aspecto viene sufriendo desde hace años la sociedad argentina y que día a día lejos de se agrava a ojos vista.
A nadie escapa que el territorio bonaerense ha sido propicio para el avance de la delincuencia en los últimos años debido precisamente a que los distintos gobiernos ha equivocado el camino en lo que hace a la formación, contralor y respaldo legal en la actuación de la fuerza policial del distrito, agravado parecería que de propósito por medidas que contribuyeron directamente a la degradación de la carrera policial o lisa y llanamente su destrucción, con las lógicas consecuencias de desprofesionalización de sus cuadros, y el avance de la corrupción alentada por supuesto desde los estamentos políticos.
Hoy nuevamente el tema se encuentra sobre el tapete y parecería que no se han estudiado por parte de las actuales autoridades los repetidos yerros anteriores insistiéndose en lo que ya ha fracasado y que por supuesto fracasará de no corregirse a tiempo el rumbo.
Escuchar al Ministro de Gobierno de nuestra provincia decir que deben “profundizarse las purgas” en la fuerza policial nos hace dudar sobre la verdadera formación democrática de este alto funcionario, que debería saber que este término esta asimilado a gobiernos tiránicos y que por lo tanto debería excluirse del vocabulario de los funcionarios de gobierno pese al gusto que por el mismo sienten determinados periodistas. La corrupción debe combatirse con las leyes existentes o a dictarse en el futuro, con investigaciones legales y derecho a la defensa como lo marca la Constitución Nacional y no arbitrariamente como parecería gustarle a este funcionario.
Jugar con los ascensos y promociones tampoco beneficia a la carrera policial ni en definitiva a la seguridad pública por el desánimo que causa entre los trabajadores policiales ver que por ejemplo se siguen repitiendo ascensos fuera de del diagrama establecido por la ley, mezclados con reescalafonamientos por haber incursionado los ahora beneficiados en numerosos exámenes que reprobaron pero que ahora por milagro los lleva a superar en jerarquía a quienes en su momento los aprobaron con usura, ascender a personal condenado judicialmente o demorar a quienes carecen de padrinos que los amparen y cosas por el estilo son solo algunos de los ejemplos de lo que hablamos.
Retiros anticipados y contra lo dispuesto por la Ley, no hacen otra cosa que tratar de ordenar saliéndose de lo legal y repitiendo métodos de la dictadura militar y del Gobernador Duhalde, aunque este al menos se cuidó de hacer aprobar por la legislatura una ley de respaldo, aunque manchó para siempre la honorabilidad de los cuerpos que la componen por vulnerar derechos consagrados constitucionalmente.
Tales retiros SON ILEGALES, ya que vulneran derechos elementales de nuestra ley institucional que señala precisamente que tal situación se da únicamente en las opciones del pedido voluntario o con el cumplimiento de los años de servicio necesarios, por lo que también de esta forma se vulneran nuestros derechos previsionales.
No estamos en contra de la necesaria depuración de nuestra fuerza ni del combate a la corrupción existente dentro de la misma, aunque reconocemos su origen en la conducción política, pero combatirla fuera del marco de la Ley no significa otra cosa que pretender acabar con el caníbal comiéndoselo.
Seguramente vendrán juicios al respecto que no hubieran resultado necesarios, y que a la postre deberemos pagar todos los ciudadanos bonaerenses, se puede investigar todo lo que es necesario investigar, castigar todo lo que es necesario castigar pero todo dentro del marco de la Ley. Las herramientas existen solo resulta necesario saber utilizarlas y estar dispuesto a hacerlo.
APROPOBA, 31 de octubre de 2016.
INSEGURIDAD: OTRA VEZ EL TEMA DE MODA
Por estos días y al parecer como consecuencia de algunos hechos ocurridos últimamente y que por sus circunstancias se han mediatizado hasta convertirlos en casi un insoportable bombardeo en los medios a través de notas y programas con variantes solo de personajes opinadores todo terreno de la cuestión que toda la sociedad desde hace mucho tiempo conoce más que nada por sufrir sus resultados en carne propia o cercana, ha tomado estado público generalizado el tema de la inseguridad pública.
Nadie tampoco ignora que esto no es nuevo, los miles y miles de víctimas de la inseguridad pública, entre los cuales se cuentan muchísimos policías, se hallan debidamente registrados y fueron noticias o solamente comentarios vecinales en la mayoría de los casos. Las víctimas fatales fueron sepultadas y con última palada de tierra que cayó sobre sus despojos, cuando los heridos por suerte o por experiencia médica procuraron seguir sus existencias y las sustracciones materiales fueron anotadas en la columna de “pérdidas” en el libro contable de cada quién, individuo, empresa o sociedad, en el mejor de los casos los hechos se transformaron en solo un triste recuerdo de quién lo sufriera y de sus allegados.
Lo notable es que cada tanto, al parecer la “opinión publicada”, recuerda que esto sigue ocurriendo y arma lo que podríamos llamar un gran foro de opinión en que cada medio se juega de la forma que cree más conveniente para llamar la atención de sus seguidores para reunir un grupo de “opinadores profesionales” que pasan de un programa a otro e incluso publican sus columnas en los medios escritos fundamentando sus razones que pese a la buena voluntad o no, de quién la pronuncia y tiene la oportunidad no accesible a todos de que se divulgue, muy poco aportan sobre fundamentos en los cuales puedan apoyarse las muchas veces disparatadas teorías sobre las causas del flagelo que nos preocupa a todos los argentinos.
Por supuesto los verdaderos profesionales del tema, es decir aquellos que dedicaron su vida a la seguridad estudiando seriamente y procurando siempre su mejor formación profesional, los policías, estaremos lejos de la entrevista seria y responsable.- Eso es así en nuestra Argentina y parece que nadie ni nadie logrará cambiarlo algún día.
Muchas veces y desde hace muchos años desde APROPOBA hemos señalado lo que siempre creímos como principales causas de nuestra situación de inseguridad, lo hemos repetido en numerosas notas y a pesar de que nadie lo cuestionó tampoco pudimos hacer que ello tomara estado público en algún medio de alcance nacional y masivo.
Cuando editorializamos bajo el título “de aquellos polvos son estos lodos”, explicamos claramente que hay un origen primero y principal de lo que hoy día ocurre, y aunque solamente nosotros tenemos la valentía de hacerlo público, aquellos que opinan deberían recordar que allá por el gobierno del Dr. Duhalde en la provincia de Buenos Aires, a fines del año 1998, vaya a saber porque motivo este gobernante decidió de buenas a primera y después de hacer mencionado muy poco tiempo antes que la de la Provincia de Buenos Aires era la mejor policía del mundo, de un solo plumazo destruir completamente esta institución de larga trayectoria en la historia del país y que pese a sus recursos siempre carecientes, de tener que arrastrar la corrupción política, de haber tenido (Ley mediante) que someterse al control operacional militar en la lucha contra la subversión y otras yerbas, mal o bien combatió el delito con esmero y dedicación y también mal o bien lo mantuvo a raya.
Lo cierto es que de esa forma se descabezó la institución, tirando a la calle años y años de formación profesional de las jerarquías de conducción media y superior, cerró los institutos de formación y capacitación, pasó a retiro ilegalmente y también ilegalmente paso a disponibilidad o “prescindibilidad” a miles de camaradas que no tuvieron la protección de los derechos laborales muchísimos de ellos hasta sin causas judiciales o administrativas que lo justificaran, anarquizó los escalafones, desordenó los cuadros, liquidó la carrera policial en lo que hace a la previsibilidad de su desarrollo, promociones y ascensos, desjerarquizó a la fuerza, confundió los roles que cada especialidad debía cumplir, quitó a la policía la posibilidad de investigar los delitos, produjo un profundo desorden administrativo que los años lejos de solucionar han profundizado y en general desmotivó al estamento humano que aún hoy se sigue preguntando para que se es policía, además de otras cuestiones que sería largo de enumerar y que la corrupción en la fuerza siguió y sigue ineludiblemente prendida al poder político de turno.
Al poco tiempo vimos también que las otras tres fuerzas policiales provinciales más relevantes del país, Córdoba, Santa Fe y Mendoza corrían similar suerte y bajo programas notablemente parecidos.
Fue fácil notar que intencionalmente o no, a conciencia o ignorancia, hubo en aquella oportunidad una clara intencionalidad no de mejorar esas fuerzas policiales, sino lisa y llanamente de provocar sus destrucción, por lo que inmediatamente alzamos nuestras voces haciendo saber que esto ineludiblemente traería como consecuencia la perdida de la profesionalidad de la fuerza, especialmente en la provincia de Buenos Aires para combatir el delito organizado, abriendo la puerta para el ingreso al narcotráfico con todas las consecuencias nefastas que todos sabemos acarrea.
Pese a que la gran mayoría aplaudió la destrucción, y las legislaturas aprobaron leyes viciadas de anticonstitucionalidad, todo siguió, poco o nada se corrigió, se siguieron haciendo negocios con la compra de insumos para la seguridad sin tener en cuenta que el elemento humano seguía desprotegido, sin leyes claras y positivas para el trabajo policial, y la degradación de la carrera policial necesitaría muchos años para regresar a los tiempos en que cada oficial era un verdadero sumariante, cada comisario con la capacidad de un juez de instrucción, y en las comisarías el ciudadano no tenía que esperar que viniera “el oficial que hace el acta”, porque los restantes no saben directamente redactar una denuncia.-
Hoy el narcotráfico se ha enseñoreado y el delincuente es dueño de la calle, si ese era el resultado esperado de las reformas no se puede dudar de que ha sido un éxito aunque difícilmente opinen los mismos las víctimas del delito.
Entre tanto seguimos entretenidos mañana, tarde y noche por todos los medios que nos acribillan con los que insisten en culpar a la policía de estos resultados, pero son temerosos de preguntar a quienes forman las leyes con las cuales deben manejarse los policías, que es lo que han hecho o hacen para mejorar la situación, y nuestros legisladores en la comodidad de excelentes sueldos y comodidades miran hacia otro lado, se ocupan de la campaña y ni siquiera les llama la atención de que entre sus pares haya quien reconoce ser adicto a las drogas y de paso ensucia un poco a los demás.- Por aquello de que el que calla otorga aunque mas no sea alguno de los tribunos debería haber aclarado algo al respecto, pero no es así.
De paso se vislumbra también la intención que surge en muchos de los comentaristas que creen necesario cerrar sus personales opiniones expresando como si fuera una verdad probada que la única solución es la “municipalización de la fuerza policial”, que como todos sabemos también en bandera de un partido integrado en su mayoría por desertores de aquel que nos llevó a esta situación.- Del ejemplo de México, que intentó al respecto y debió dar urgente marcha atrás nadie de ellos ni de los que los acompañan en esta propuesto al parecer tampoco nadie se acuerda.
También hemos escuchado hasta el cansancio el comentario que ni aunque fuera pago sería tan constante agregando cada tres pasos de que los hechos graves de inseguridad provienen del descontento de la fuerza por las medidas de reforma institucional que ha encarado el actual gobierno provincial, aunque tampoco en ninguno de esos comentarios se aclara de que reforma se trata, porque al menos para estar desconforme con algo se debería conocer de que, y a ciencia cierta ni los mismos policías tenemos idea alguna al respecto si hasta los funcionarios de los superiores niveles son los mismos que provienen del gobierno anterior y hasta ahora los desaguisados en cuanto a ascensos y permanencias y la falta de respeto a las leyes policiales no se diferencian en nada de lo que venía ocurriendo anteriormente.
Entretanto la siempre criticada Policía de la Provincia de Buenos Aires, en la persona de sus integrantes, especialmente los más humildes que siguen dando ejemplo de entrega y poniendo el pecho a las balas aún cuando conocen que muy posiblemente ni la sociedad y peor aún la justicia serán imparciales al momento de juzgar sus procederes y aún entregando sus vidas conocen que ni esa sociedad, ni el gobierno de turno les hará reconocimiento público alguno en la medida que lo merecen.
Esperamos también que de una vez por todas el actual gobierno, que dicho sea de paso recibió el apoyo en las urnas de la mayor parte del personal policial, a diferencia de la inoperancia de los administradores anteriores encare de una vez por toda las reformas necesarias para encausar a la Institución Policial y deje de lado experiencias pretéritas que solo se basaron en seguir perjudicando al eternamente castigado trabajador policial.
APROPOBA, 19 de setiembre de 2016.
Cel. 02232154499537
OTRA VEZ CONVIDADOS DE PIEDRA – SERVICIOS SOCIALES Y LA COMPRA DE UN HOTEL EN CÓRDOBA
No hace muchos días desde en su página web oficial nuestra Superintendencia de Servicios Sociales nos hace conocer de una inversión seguramente millonaria realizada por la misma para la adquisición de un hotel en la localidad de Villa General Belgrano, provincia de Córdoba con destino al usufructo de los afiliados, lo que a primera vista podría significar un avance en los beneficios que nos da dicha dependencia, no obstante lo cual y como ocurre invariablemente en estas cuestiones no podemos dejar de pensar cual es el papel que nos toca jugar en estas decisiones a los afiliados, que en definitiva y en forma incuestionable somos LOS ÚNICOS APORTANTES DE LOS DINEROS DEL SISTEMA sin que nunca pueda intervenir nuestra opinión en forma alguna en este tipo de decisiones, se nos consulte o al menos se nos informe con anterioridad del proyecto, su costo, beneficios y demás.
Es indudablemente una muy mala costumbre que venimos soportando desde siempre ya sea en vigencia de gobiernos democráticos como dictatoriales, y aunque la actual administración de nuestra provincia nos alentó grandes esperanzas en el respeto por el derecho de los policías, este ejemplo nos hace poner en duda sus buenas intenciones.
No es precisamente la sospecha de algún manejo interesado en esta cuestión, pero no habiéndose hecho pública ni conocida de los AFILIADOS, DUEÑOS DEL DINERO, al menos de un aviso de la intención, llamado a concurso de precios, propuestas recibidas y por sobre todo el monto de lo invertido, es evidente que nos encontramos ante un hecho consumado del que no tenemos más que conformarnos mirando las fotos de la firma de la operación con la presencia del Sr. Ministro de Seguridad, que a diferencia de los policías no arriesga en la misma ni un solo centavo de aporte, como tampoco de los fondos públicos de la Provincia, es solo DINERO DE LOS AFILIADOS POLICÍAS.
Más allá de que lo adquirido no se trata de un hotel propiamente dicho y como se define en el ramo sino una simple posada y que las fotografías aportadas por la información oficial de Servicios Sociales muestra un tiempo al parecer de esplendor que no se parece mucho a la situación actual según lo demuestran las tomas efectuadas días atrás del mismo lugar por parte de APROPOBA, que se incluyen a la presente, que pese a mostrar el inicio de tareas de limpieza, al menos desde el exterior muestra signos más que evidentes de descuido en su mantenimiento.
Es muy posible que las cosas se hayan realizado con la mejor de las intenciones en beneficio del afiliado, (DUEÑO ABSOLUTO DEL DINERO DE LA ENTIDAD), pero como todo lo que se realiza al amparo del ocultamiento de la información en tiempo y forma la torna dudosa, seguramente por aquello de que “la mujer del Cesar no solamente debe ser honesta sino también parecerlo”, ya tristes experiencias hemos tenido los afiliados (DUEÑOS ABSOLUTO DEL DINERO DE LA ENTIDAD), con la compra de otros bienes, servicios tercerizados, y gastos de los que nunca se da cuenta o al menos resulta dificultosos de conocer a los aportantes del sistema.
Sin ir más lejos es conocido que desde hace un tiempo algunas delegaciones del interior una vez por semana hacen viajar una ambulancia a La Plata para llevar la correspondencia, con el consecuente gasto en combustible, mantenimiento, depreciación del vehículo, afectación de personal, viáticos y demás, cuando a nadie escapa que existen muchas otras formas de transportar esa documentación, incluso de poco volumen y peso, de forma económica y segura.
También he tenido la experiencia personal de no hace mucho en que haciendo uso de los planes de turismo de nuestro co-seguro advierto que la contratación del servicio se ha realizado a través de una agencia de turismo privada y que el hotel promocionado como de cuatro estrellas demostró que no lo era o pertenecía a la calificación de otro firmamento estelar.- ¿Acaso Servicios Sociales no está en capacidad de realizar contrataciones directas e incluso determinar si la contratación respectiva es lo mejor que se puede obtener en la plaza respectiva por el precio pagado, y también cual es la calidad del servicio brindado?
Es cierto que reglamentariamente representantes de las principales entidades que agrupan al personal policial deberían participar o al menos conocer decisiones de tanta importancia para hacerlas llegar a las entidades que los designaron y estas a su vez a sus asociados, pero así no ocurre, de lo que una vez más se prueba que tener “representantes” o “delegados”, en cuestiones que son de interés de todo no nos sirve, si el mismo se desentiende de sus obligaciones, si la entidad se despreocupa de su existencia o no da a conocer lo que el mismo pudiera haber informado, y todos seguimos en la ignorancia de lo que se hace a nuestras espaldas.
Solamente la intervención de una agrupación sindical conforme lo establece la legislación en vigencia puede ponernos a salvo de estas sorpresas, y para eso nos alcanza con observar los beneficios que en el sector turismo nada mas que a manera de ejemplo reciben trabajadores afiliados a los sindicatos en muchos casos con muchísimos menos afiliados que en nuestro caso.
En fin, como decía un comisario que me precio de haber tenido como jefe hace muchos años y que cada vez que veía algo que incomprensiblemente no se había realizado en la forma correcta con consecuencias negativas, insistía en repetir: “Para que vamos a hacer las cosas bien si las podemos hacer mal”
APROPOBA, 10 de mayo de 2016.
Fotos parciales actuales de la Posada El Labriego – Solo de la parte exterior por encontrarse cerrada
EQUIVOCANDO EL CAMINO
Hace más de treinta años un grupo de camaradas de ideas clara, entre desde siempre se destacó el Comisario Mayor ahora retirado D. JUAN CARLOS LARREA a quién acompañaron otros jefes marplatenses señeros en la conducción, en el ejemplo y en la carrera policial se ocuparon de crear una entidad que agrupara a los trabajadores policiales de nuestra institución, con claras intenciones de convertirla en una verdadera representación sindical para la defensa de los derechos laborales, salariales y previsionales de todos los policías de la provincia de Buenos Aires, tal como se citaba en el estatuto original, disimulada bajo el rótulo de Centro de Oficiales Retirados, en la certeza que en tiempos de gobiernos dictatoriales resultaría imposible ejercer ese derecho constitucional abiertamente porque seguramente se lo prohibiría.
Desgraciadamente otros intereses al poco tiempo dejaron de lado el objetivo principal para tornar a la institución hacia una entidad de tipo más que nada social, con algunos leves resplandores en lo que hace a la representación de los camaradas, incluyendo a toda jerarquía, escalafón y situación de revista a lo que contribuyó también el traslado de la entidad a la ciudad de La Plata desde su Mar del Plata original, desarrollando, salvo muy especiales ocasiones de alguna conducción de intensiones notables, poco o nada al respecto de aquello para lo cual había sido creada, más allá de tímidos reclamos o pedidos de audiencia con las autoridades.
Pareció que la cosa por fin podría encaminarse cuando durante el mandato de la Comisión Directiva de la entidad anterior a la actual y de la que forme parte en calidad de Vicepresidente 1ro. logró en asamblea de socios la aprobación de la reforma del estatuto para convertirla en una verdadera asociación profesional, es decir UN SINDICATO, pese a que algunos esa sola palabra les causaría urticaria en la ignorancia que precisamente desde allí podría buscarse los objetivos primarios en el marco de la Ley que regula el derecho sindical que otorga la Constitución Nacional a todos los ciudadanos argentinos, (Ley 23551), pero desgraciadamente y después de mucho trabajo para poder redactar el estatuto correspondiente, su aprobación y aceptación por parte de la Dirección Provincial de Personas Jurídicas, llegando el momento a mediados del 2015 de dar el paso definitivo, que también se aprobó en asamblea de socios, que era el de inscribir a la asociación en el Ministerio de Trabajo de la Nación, por ser la autoridad de aplicación que establece la ley ya mencionada, y a partir de allí ejercer la representación de sus asociados para tratar de igual a igual con la “patronal”, o sea las autoridades de la provincia, sentarse a la mesa de las paritarias y en definitiva poder negociar salarios, beneficios, horarios, recursos y demás cuestiones que hacen a las condiciones de trabajo de los efectivos policiales.
La negativa a dar este importantísimo paso de la inscripción ante la autoridad nacional de aplicación de la Ley, nuestro Centro de Oficiales Retirados sigue perdiendo la oportunidad que tan cerca se encontraba de cumplir con su objetivo primario y razón principal de su existencia, por cuyo motivo en su oportunidad presenté formal renuncia al cargo que ocupaba en la misma en el convencimiento de que de esa manera se traicionaba a todos los asociados que votaron por ese camino, como también a los integrantes de la Comisión Directiva que optaron por igual proceder según se desprende de las actas de reuniones y asamblea correspondiente.
Hoy, con otras autoridades, nuestro Centro de Oficiales Retirados sigue equivocando el camino y sus autoridades traicionando el mandato para el cual ocuparon el cargo que ocupan, no encontrando otra explicación para tal proceder que algún antiguo resabio de temor que a esta altura ya tendría que haberse disipado. En oportunidad de reclamar antes de mi renuncia el motivo de no dar el paso que LA LEY MANDA, se me dijo que primero hablarían con el Ministro de Seguridad, ocasionando mi asombro y posterior renuncia, ya que a la vista está que no era este el camino, primero se encuentra la inscripción en el Ministerio de Trabajo y después la puerta estaría abierta obligatoriamente y para siempre.
La última circular, de tono triunfante de nuestro Centro de Oficiales Retirados resulta penosa por demás, otra atención “de gauchada”, por una autoridad de tercera línea, tímidos reclamos sin sustento sindical, cafecito de por medio, palmadita en la espalda y deseos de buena suerte, es lo que nuevamente se ha obtenido. Entretanto otros sindicatos ya piden y obtienen en la justicia nuevas paritarias y aumentos que ni siquiera podemos los policías llegar a soñar, Servicios Sociales compra un hotel en Villa General Belgrano, Córdoba, que no es un hotel, sino una hostería, bastante deteriorada, y aunque SEA CON NUESTRA PLATA, ES DECIR, DE TODOS LOS POLICÍAS, SIN APORTES DEL ESTADO, SIN NINGUNA CONSULTA SOBRE NUESTRA OPINIÓN, sin que nuestro Centro al parecer se enterada de ello, y si se entero no lo hizo conocer a sus asociados, nadie sabe el precio ni si hubo concurso de ofertas, ni si alguien realizó un buen “negocito” redondo.
NO ESTAMOS EN LA MESA DE LAS PARITARIAS, NI LO ESTAREMOS MIENTRAS NO SE REALICE LA INSCRIPCIÓN ANTE LA AUTORIDAD DE APLICACIÓN DE LA LEY, ENTONCES, ¿CUAL ES EL LOGRO OBTENIDO?
Por eso desde siempre he insistido en que los policías necesitamos una verdadera representación sindical, conforme a lo que MANDA LA CONSTITUCIÓN NACIONAL Y LA LEY, y por ese medio obtener el respeto por nuestros derechos, y quién así se resista a reconocerlo, por temor, ignorancia o cualquier otra circunstancias de justificación bueno sería que dé el necesario paso al costado para que nuevos conductores nos lleven por el camino correcto y repito, QUE MARCA LA LEY, y no sigamos perdiendo el tiempo precioso como lo hemos hecho hasta ahora mientras otros trabajadores no solamente nos aventajan no solo en reclamos sino, y esto es lo importante, EN LOS RESULTADOS.
Como líder circunstancial de la APROPOBA, y con el consenso de quienes me acompañan en esta cruzada orgullosos nos sentiríamos en que nuestro COR, haya llegado al fin ansiado por todos, una verdadera y legal representación sindical, aun cuando ello signifique ceder el lugar hacia una entidad más antigua y con estructura suficiente, ya que nuestra asociación surgió precisamente por la ineficacia desplegada por la misma, de los que nos sentiríamos plenamente satisfecho por cuanto, como siempre lo hemos demostrado no son precisamente los intereses personales lo que nos ha movido todos estos años en nuestro constante reclamo por el ejercicio del DERECHO CONSTITUCIONAL Y HUMANO DE AGRUPARNOS LOS POLICÍAS CON OBJETIVOS SINDICALES.
Mar del Plata, 26 de abril de 2016.
Socio Activo del COR - Ex Vicepresidente 1ro.
Secretario General APROPOBA
DE RECLAMOS POLICIALES - PASO EL SUSTO… POR AHORA
Es bien sabido que desde APROPOBA nunca se ha alentado ni apoyado movimiento de fuerza alguna que signifique falta de atención al servicio de seguridad que debe brindar la institución policial en el cumplimiento de sus funciones específicas como medio ejercido por el personal en actividad en reclamo por la causa que fuere.
Es mas en ocasiones anteriores nuestra directiva ha intervenido para conseguir el acercamiento entre los camaradas que de esa forma reclamaban y las autoridades de la provincia, por considerar que además de constituir grave falta disciplinarias en ocasiones cercanas al delito, estas situaciones contribuían a ampliar la desconfianza de la ciudadanía ante la Institución Policial, creando confusión, zozobra e inquietudes por parte de los ciudadanos que pagan consecuencias de circunstancias que de ninguna manera resultan responsables, todo lo cual no significa que en la totalidad de los casos los reclamos han sido por demás justos y productos del hartazgo de esperar, esperar, recibir falsas promesas y no ser escuchados sino por el contrario amenazados y por cierto merecedores de todo el apoyo necesario de nuestra parte, como también siempre se ha hecho.
Pero la triste realidad sigue siendo la misma en lo que hace a la situación del trabajador policial, privado de derechos esenciales previstos y amparados por la Constitución Nacional, y ordenado por la Ley “que reglamenta su ejercicio” como el considerado dentro de los derechos humanos, nada más que el de sindicalizarse como cualquier trabajador, peticionar a las autoridades y defender sus derechos laborales, teniendo en cuenta que precisamente su misión es la de defender los derechos de los demás en cuanto a seguridad pública, poniéndolo en la situación expresamente señalada por el Concejo Europeo de Sindicatos Policiales cuando señala: “nadie puede defender los derechos de los demás si no es capaz de defender los propios”.
Han pasado más de treinta años, una generación, desde el advenimiento del sistema de gobierno democrático en nuestro país, cosa por la cual dicho sea de paso, el trabajador policial contribuyó con muchas muertos y muchos más heridos para que nuestra sociedad disfrutara de sus beneficios que curiosamente tardan demasiado en llegarle al mismo policía, siendo notable que los males que sufre este sector se mantienen como si nada hubiera pasado e incluso por llamativo y contradictorio que parezca se han acentuado, como cuando el Poder Legislativo de la Provincia, por supuesto a instancias del Ejecutivo votó en su contra leyes por demás anticonstitucionales, que permitieron que se mandara a la calle, sin sumario, investigación ni justicia alguna a más de SIETE MIL camaradas, muchos de los cuales nunca se enteraron del motivo, además de cortar la carrera ilegalmente a otros cientos que pagaron junto a los anteriores los errores políticos cometidos en el ámbito de la seguridad pública.
La situación general del trabajador policial no ha mejorado, los horarios extenuantes, la carencia de recursos para cumplir su misión, la falta de comodidades en los lugares de trabajo, el desamparo legal, los sueldos escasos, los pagos en negro, la demora en los ascensos en contra de la Ley y muchos abusos en su contra siguen vivitos y coleando sin que parezca que a alguien le preocupe, y de allí a que periódicamente el hartazgo haga que nuestros camaradas en actividad den a conocer su descontento y comiencen un reclamo, cuando ya queda a la vista que nuevamente han sido olvidados, y todo sigue como siempre.
Por eso mismo nadie debería asombrarse de que suceda lo que sucede, el quiebre del ordenamiento jerárquico ante una conducción superior ajena a las necesidades de sus subalternos o al menos sin capacidad de llevar a los niveles políticos la realidad de lo que sucede en defensa y representación de sus subalternos como le es obligatorio.
Ahora bien, en los últimos días y ante el anuncio de que se iniciarían medidas de fuerza se han intentado variadas explicaciones, sobre todo en el nivel periodístico que es el que más llegada tiene a la ciudadanía y que por supuesto lejos se encuentra de la búsqueda de la verdad verdadera.
Desde nuestro punto de vista cercano a la institución, acérrimos defensores de la misma y de sus integrantes que cumplen acabadamente con sus obligaciones laborales podemos, en contribución citar algunos puntos dignos de clarificar para que quién no se encuentre direccionado en sus pensamientos pueda advertirlos y en definitiva tener otra opinión sobre lo ocurrido y de como se pretende manejar interesadamente el tema.
Decir que los reclamos policiales por mejores haberes son consecuencia de los anuncios en combate a la corrupción dentro de la institución, si no es una mentira de distracción es para peor un desconocimiento de la realidad policial o de cualquier administración. Los reclamos salariales SIEMPRE nacen en los niveles jerárquicos bajos, compuesto por aquellos que la cinchan por muchas horas, en malas condiciones, en lo policial arriesgando la vida, cumpliendo servicios pagados “en negro”, sin poder ver a su familia para poder completar un ingreso medianamente decoroso y NUNCA de los niveles altos, ni de los corruptos que de lo que menos se preocupan es de los sueldos, en esta actividad o en cualquier otra de la administración pública, ya que el puesto es lo que les permite las ganancias extras. Además como siempre lo hemos señalado, para todos los casos la CORRUPCIÓN EN CUALQUIERA DE LOS ESTAMENTOS DE LA ADMINISTRACIÓN PUBLICA, SIEMPRE ES POLÍTICA, porque es la política la que necesariamente la tolera o alienta para obtener recursos necesarios para mantener su estructura de poder. La realidad es que en general la representación política de nuestro país antes de acusar a nadie de corrupción debería mirarse al espejo, o solamente ver las noticias que sobre el tema y en su ámbito nos llegan a diario.
El interés de algunos medios en preguntar a funcionarios y difundir en consecuencia la realización de “purgas” en las filas policiales, como el error del funcionario en aceptar la posibilidad de su realización debería alertar que no puede satisfacer a ningún funcionario policial que cumple con su trabajo y al que deberían amparar las leyes en su estabilidad en el puesto, demasiado cercanas están las famosas purgas “Duhaldistas- Arslanianas-Sciolistas” y sus respetivas cámaras legislativas cuyos integrantes votando esas barbaridades se convirtieron automáticamente en “infames traidores a la Patria” además de que a esta altura de los cambios políticos alguien debería recordar el origen “Stalinista” del término con sus históricas consecuencias de millones de víctimas. O el reloj atrasa o hay quienes se expresan desubicados en tiempo y espacio.
Aunque resulta quizás demasiado fuerte la denominación, lo cierto es que recibir el anuncio de un incremento de un porcentaje de aumento muy por debajo de la mitad de lo obtenido por gremios también estatales y posteriormente constatar en el recibo que NI UN SOLO PESO DE MAS SE ENCONTRABA ACREDITADO, sin explicación alguna, mientras la inflación se dispara, acordemos que por mas enemigo de la policía que se fuera no puede dejarse de coincidir al menos en uno de los motivos del malestar.
La historia nos documenta ampliamente que las amenazas nunca han sido un instrumento de disuasión de las protestas policiales, por el contrario incrementa los ánimos rebeldes. El policía arriesga todos los días su vida, por lo que arriesgar su trabajo por una causa justa no le causa mayor recelo, sabe que su protesta es justa, que no tiene otra posibilidad de reclamo ya que se le niegan sus derechos, aunque algún fiscal señale que tiene otras vías para hacerlo por supuesto sin mencionar cuales. En los setenta los policías de la provincia de Buenos Aires, no solo hicimos el mismo reclamo por los mismos medios sino que enfrentamos a los tanques de Magdalena de la dictadura militar en la toma de la entonces jefatura de la institución con la inútil secuela de muertos y heridos por ambos bandos, y al final el aumento hubo que darlo, por lo que la amenaza de un sumario no asustara a quienes saben de lo incierto de su carrera, que los ascensos son caprichosos y que sus esfuerzos nunca serán reconocidos y que mientras otros gremios que utilizan la extorsión lisa y llana como medio negociador obtienen buenas mejoras, al policía se lo ignora como si se tratara de un ciudadano de segunda o tercera.
Desde APROPOBA lo hemos dicho hasta el cansancio, ES NECESARIO LA APERTURA DE UNA MESA DE DIALOGO ENTRE TRABAJADORES POLICIALES Y EL GOBIERNO, al menos hasta que el Gobierno Nacional acate las disposiciones constitucionales y legales para la inscripción de un sindicato que represente a los trabajadores policiales. Siempre los policías estaremos en disposición de participar respetuosa y disciplinariamente. No siempre los reclamos son de índole económico y aunque se señale que nadie menciona la mejora en la compra de equipamiento, es sabido por los policías que históricamente esto ha servido solamente para la realización de excelentes negociados y aunque este no fuera el caso, no puede esperarse que eso solamente satisfaga las necesidades del personal para mantener una familia y llevar una vida digna de vivirse.
La mayoría de la familia policial especialmente en la provincia de Buenos Aires, cansada de las arbitrariedades, los abusos, la corrupción, los pagos “en negro”, el exceso de horas de trabajo y demás cuestiones señaladas hasta el cansancio voto un cambio en la conducción política y en ese cambio al partido que hoy gobierno la Nación y Nuestra Provincia, hoy con anuncios sin confirmación y sin escalas reales de lo que se cobraría, la protesta se ha levantado, pero las causales siguen vigentes, el fuego se ha apagado pero las brazas se mantienen.
Ojala que se advierta tempranamente por parte del gobierno provincial de la vigencia de aquel viejo refrán que señala “Después del niño ahogado María tapó el pozo”, para que no se repita en el futuro la necesidad de tener que salir “de apuro” a solucionar un problema que todos conocíamos que reventaría en cualquier momento por todo lo señalado, se está en la oportunidad de abrir el diálogo, no todo significa dinero, muchas cosas pueden solucionarse si se toman a tiempo las medidas necesarias con gente que conozca del manejo sobre todo en el ámbito de personal, los reclamos de camaradas con carpeta medica por heridas en cumplimiento del servicio pasados a disponibilidad son una ofensa y una injusticia para ellos.
Los policías necesitamos confiar en un gobierno que contribuimos a elegir con el voto en nuestra condición de ciudadanos, también tenemos el derecho de reclamar y de ser escuchados, siempre hemos tenido paciencia y vocación de diálogo, como también, y nadie lo puede negar y por sobre todas las cosas VOCACIÓN DE SERVICIO, como lo demuestra el hecho de que día a día nuestros camaradas enfrentan, en pobres condiciones a la delincuencia protegida por una legislación que hasta altura nadie niega que debe ser revisada.
Esperamos que lo de “por ahora” deje de ser una posibilidad cercana, la necesidad de asesores de valía y conocimiento sobre la cuestión policial es evidente, insistir en las soluciones que ya han fracasado muchas veces no es esperable si se piensa en cambiar de verdad lo que repitiendo lo señalado muchas veces desde nuestra página, como lo dice Martín Fierro, “no es para mal de ninguno sino para bien de todos”.
APROPOBA, 4 de abril de 2016.
¿A QUIÉN LE IMPORTA LA INSEGURIDAD PÚBLICA?
Que la inseguridad pública en que vive y se desarrolla la sociedad argentina es una cuestión que se ha constituido desde hace bastantes años en uno de los principales motivos de preocupación de esa misma sociedad, ubicándola en algunos estudios en el primerísimo lugar no es una sentencia que sorprenda a nadie, todos y cada uno de los ciudadanos especialmente de las provincias más pobladas y entre ellas en la ubicación de triste privilegio el distrito bonaerense, por el descuido que las sucesivas políticas implementadas por los últimos gobiernos en ese ámbito han arrojado sin duda alguna resultados desastrosos, es una verdad que de forma alguna pueda disimularse.
Lo que sí resulta sorprende, al menos a quienes creemos entender un poco del tema por haber transcurrido nuestras vidas en una sucesión de formación, capacitación y desempeño en la ardua tarea de pretender mantener la paz social cumpliendo con la función de policía por estos pagos, siempre y claro está conforme a las leyes y medidas que cada poder político de turno puso en vigencia considerando que resultarían una verdadera panacea que por fin traería tranquilidad a los sufridos ciudadanos, eso sí, sin enmendar errores aunque se pusieran en evidencia, empecinados como siempre ocurre en la posibilidad de que haciendo lo mismo que ya ha fracasado podría obtenerse un resultado diferente, es la falta de preocupación VERDADERAMENTE SINCERA de los distintos sectores que conforman nuestra sociedad, desde las autoridades de turno, pasando por las representaciones de las distintas corrientes políticas y finalizando en toda entidad no gubernamental que proponga preocuparse en ideas y señalar equívocos en algo de tan caro interés para cualquier ciudadano, como lo es la seguridad pública.
Más sorprendente aún ha sido la actitud que en general los legisladores, especialmente en la provincia de Buenos Aires, representantes del pueblo de este distrito y por lo tanto también de los trabajadores policiales, que aunque a muchos les cueste creer tienen el carácter aunque sea figurativo de ciudadanos igual a los demás de acuerdo a la Constitución Nacional pese a que se le sigan negando en pleno siglo XXI algunos de ellos, para ponerse los pantalones largos, dejar los discursos de circunstancias, ajustarse la faja y proponer soluciones de fondo y no de tribuna, presentar proyectos de reforma al Código de Procedimiento Penal, herramienta sin cuya adecuación a los tiempos hace estéril todo esfuerzo policial para combatir la delincuencia. A nadie parece llamarle la atención que nuestros legisladores no participen en debates o den conferencias de prensa, ni publiquen en sus páginas web inquietudes ni proyectos sobre tema tan arduo, tan actual y tan preocupante, limitándose a responder con evasivas y solamente cara de preocupación a alguna ocasional, aunque siempre escasa requisitoria periodística al respecto.
Desde APROPOBA hemos insistido en distintos tiempos y a través de variadas editoriales en que era necesario un debate profundo sobre las causales de fondo de la inseguridad pública, sobre los errores políticos, sobre el abandono del trabajador policial, que como no realiza protestas extorsivas amenazando privar a los inocentes ciudadanos del servicio al que se obliga el estado al que representa, debe esperar resignadamente que algún día ese gobierno y la sociedad entiendan que este trabajador también tiene derechos y necesita de un sueldo que le permita vivir decentemente sin cobros “en negro” ni supuestos beneficios de horas extras de destino incierto y distribución cuestionable.
En nuestra editorial LA DEGRADACIÓN EN LA SEGURIDAD PUBLICA del 28 de noviembre de 2006, que agregamos a continuación dejamos bien en claro como vemos los policías profesionales este problema y donde se cometían los errores, sin embargo poco o nada ha cambiado por supuesto y la inseguridad pública sigue en aumento.
Por suerte el necesario cambio de color político en los gobiernos de la Nación, como de la provincia de Buenos Aires nos hace pensar en que se aproximaban momentos de cambio que hace muchos años deberían haberse producido, aunque la incertidumbre sobre las medidas que el actual gobierno bonaerense estaría a punto de implementar no dejan de causar preocupación entre los trabajadores policiales, reformas no solamente ya hemos visto y surtidas, sino que también la ha sufrido el personal y la ciudadanía, porque a decir verdad todas y cada una contribuyeron a que la cosa fuera cada día peor, eso si para topos, parejo. Esperemos que en esta oportunidad se realice un trabajo serio y profesional dejando de lado otros intereses que con cada mal paso se siguen beneficiando sin que el ciudadano logre la tan ansiada paz.
También hemos escrito sobre los males que potencialmente nos acarrearía a los bonaerenses la creación de policías municipales, tal como desde siempre lo ha impulsado el llamado partido renovador, que no lo debe ser tanto si el ex Gobernador FELIPE SOLA que tanto mal hizo a la institución policial y por ende a la seguridad pública es uno de sus principales referentes, el triste ejemplo de México debería servirnos aunque mas no sea de llamado de atención, mas si tenemos en cuenta que ya dicho país ha prescindido de ese sistema.
La vieja y conocida fábula sigue en su eterna vigencia y los hechos diarios no hacen otra cosa que recordárnosla cuando se aprontan soluciones que cualquiera puede ver, pueden resultar más que difícil de cumplir en el momento de los hechos.
Inmediatamente de anunciado el famoso PROTOCOLO PARA PIQUETES, los policías con experiencia y que hemos vivido esas desgraciadas situaciones donde verdaderos delincuentes que buscan a toda costa judicializar sus protestas cometiendo ilegalidades y atacando a las fuerzas del orden buscando la lógica y legal represión para su explotación mediática, pensamos en el MINUTO SEIS, es decir que se debería hacer una vez transcurridos los CINCO MINUTOS dados para la desocupación de la vía pública cortada, mas teniendo en cuenta que se pone mucho cuidado en que no se debería en tal caso hacer uso de la fuerza. No se nos ha ocurrido solución alguna, los de siempre buscaran el enfrentamiento con insultos, provocaciones, pedradas y ataques de todo tipo a sufrir pacientemente por el trabajador policial que por mejor discurso que disponga jamás hará entrar en razones a quienes precisamente buscan el resultado contrario a una salida pacífica.
Salvo que el fiscal de turno y las autoridades políticas jurisdiccionales del máximo nivel se encuentren en el lugar del hecho y se responsabilicen de las medidas a implementar, vemos a nuestros camaradas que desgraciadamente deban enfrentar esos sucesos afrontando un dudoso futuro en sus carreras, y hasta en su libertad, porque por sí o por no, seguramente se los hará responsables para calmar las fieras de los que defienden algunos derechos humanos y de la avidez mediática por todo lo que signifique atacar a trabajadores policiales por la simpatía que en general acarrea para una sociedad enferma que goza con ello aunque en momentos de zozobra recurra a su ayuda y la denominación “milico de m….”, cambie automáticamente por la “señor oficial”.
En nuestra editorial, que insertamos totalmente mas abajo, ALERTA PARA EVITAR EL ENFRENTAMIENTO, del 4 de abril del 2002, hicimos el llamado del que hasta ahora nadie parece haber tomado nota, destacando en uno de sus principales párrafos extraído de una publicación periodística que reza textualmente: “Analistas reconocidos sobre seguridad nacional, ya se encuentran previendo que nuevamente quedará en manos tanto de la Policía Federal, como de las policías provinciales, especialmente de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, cuando llegado el momento, que ojalá no se presente nunca, resulte socialmente necesaria la represión legítima para buscar nuevamente el orden, “..la clave es la Policía Bonaerense, el día que se abstenga, ahí tiene el problema. Y están tolerando situaciones complicadas: les pagan el sueldo con bonos, matan a uno de ellos todas las semanas y nadie va a los entierros, pero no significa que haya síntomas de desaliento evidentes” (Respuesta de un especialista de seguridad del orden nacional, en diálogo con un periodista de “Ámbito Financiero”, edición del 6 de marzo del 2002”.
Nada parece haber cambiado, la Policía de la Provincia todavía sigue esperando que su gobierno les dé un mensaje, no para la tribuna, un mensaje para los policías, que ojala se produzca lo más pronto posible incluso antes de que se traten en la legislatura proyectos que podrían poner en riesgo su estabilidad laboral como ya ocurrido más de una vez en burla lisa y llana de los derechos consagrados por la Constitución Nacional y que para vergüenza de nuestra clase política de los partidos con representación parlamentaria en cada oportunidad votaron leyes contrarias a todo derecho, porque alguien debía pagar culpas por los errores cometidos y nada mejor que lo hicieran los policías que no pueden defenderse, más de SIETE MIL POLICÍAS, muchos de los cuales nunca llegaran a saber realmente el motivo de ese castigo en las últimas “purgas” de tipo stalinista, pagaron con sus carreras, el bienestar de su familia, su salud y hasta la vida los errores políticos de autoridades que no supieron o no quisieron solucionar el tema en sus raíces quizás porque las mismas se encontraban entrelazadas con las propias. La llamada LEY DE PRESCINDIBILIDAD del Duhalde, prorrogada por diez años por Felipe Sola, votada unánimemente por la Legislatura Bonaerense según creemos es la mayor vergüenza que este foro cargará en su historia institucional aunque salvo los policías, muchos se hagan los desentendidos para no recordarlo.
Nuevos vientos soplan en la política argentina y también en nuestra querida Provincia de Buenos Aires, la oportunidad de cortar por lo sano y emprender cualquier reforma que se pretende teniendo en cuenta muy especialmente y en primer lugar el principal componente de todo sistema de seguridad pública en cualquier parte del mundo, como lo es el componente humano, es una necesidad a solucionar en caso de que no se quiera incurrir en los mismos errores anteriores, la modificación de la ley de personal entre otras cosas anulando faltas que lisa y llanamente van en contrario a derechos constitucionales, la necesidad de ordenar y dar seriedad a los escalafones que regulan la carrera policial es otra de las cuestiones más que importantes porque la anarquía existente hasta ahora en ese aspecto, hace a que se produzcan muchísimas injusticias en el otorgamiento de ascensos, destinos, etc., confundiendo al trabajador que no ve reflejado en su esfuerzo el reconocimiento correspondiente y hace a lo incierto de la carrera policial cuando asciende personal dado de baja, con sanciones, que vive en el extranjero y hasta fallecidos, sueldos dignos, el “blanqueo” de retribuciones pagadas por fuera del sistema legal y que como los servicios adicionales y las Horas CoReS no contribuyen al sistema previsional de los policías, haciendo incierto también su futuro pasivo, el ordenamiento general de la carrera, la provisión de los recursos materiales y técnicos necesarios para el desempeño de la función, la reglamentación de las horas de trabajo, la capacitación real para la profesión policial, el control del destino de los aportes a nuestra Superintendencia de Servicios Sociales, del IOMA, el respeto a lo establecido en la Ley que regula el funcionamiento de nuestra Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones para que reciba y administre los millonarios recursos que todos los policías aportamos mes a mes, y que el cambio de sus autoridades se amplíe para que puedan participar todos los beneficiarios del sistema en el acto eleccionario y no como hasta ahora en que pese a la letra legal dichos nombramientos se han realizado “a dedo” o por la decisión de muy pocos y otras cuestiones realmente importantes para que una vez estabilizada la institución y superados los cuantiosos daños ocasionados hasta ahora, pueda construirse el edificio de la seguridad pública sobre bases sólidas y nunca sobre endebles teorías de escritorio.
Experiencia sobra y gente que pueda aportar mucho también, el momento es el oportuno porque la ciudadanía ya está harta de que se le mienta constantemente sin que pueda ver resultado positivo alguno, siempre y cuando, y en contrario de lo que señala el título de esta nota LA SEGURIDAD PUBLICA VERDADERAMENTE INTERESE A ALGUIEN.
APROPOBA, 29 de febrero de 2016.
Texto completo de las editoriales que se mencionan en la nota anterior:
EDITORIAL DE APROPOBA (28 DE NOVIEMBRE DE 2006)
LA DEGRADACIÓN EN LA SEGURIDAD PÚBLICA
El avance de la inseguridad pública en general responde a variadas cuestiones de distinto orden, pero seguramente se podría avanzar en soluciones encontrando respuesta a los siguientes interrogantes:
¿Cuál sería el motivo real de producir el desguace de la policía de la Provincia de Buenos Aires que según el plan arslaniano terminó transformando la mayor y mas antigua institución policial del país, estructurada y organizada, aunque lógicamente perfectible, en una serie de organismos desarticulados, carentes de una jefatura, que se muestran incapaces de hacer frente a la delincuencia?
¿Qué razones existieron para la instauración de la inseguridad laboral del personal policial y la negación de sus derechos fundamentales que se suma al manejo caprichoso de las promociones y destinos, la anarquía en los escalafones, el desprofesionalismo, con una publicitada nivelación de formación, que en definitiva terminó rasando hacia abajo, con la virtual eliminación de los institutos en sus distintos niveles?
¿Qué objetivos se habrían perseguido para producir la gran confusión de los cuadros ante una carrera incierta dependiente de la aplicación aleatoria de una anticonstitucional “ley de prescindibilidad”, la ignorancia real incluso de su dependencia y mas todavía, de la organización institucional por la vigencia de un enrevesado e inentendible organigrama que produce la superposición de tareas entre dependencias de nombres pomposos que pese a su extensión poco aclaran acerca de sus razones de existir?
¿Por qué razón además, todo ello da comienzo a una etapa en que todo político o funcionario que se precie, incluyendo al mismísimo Presidente de la Nación, y al Gobernador Provincial Felipe Solá, (máximo responsable de la fuerza policial de la provincia de Buenos Aires) aprovecha toda tribuna disponible para denostar la función policial, denigrando alegremente a los integrantes de la institución, insultándo y menospreciándolos, con el resultado buscado o no de crear dudas en la ciudadanía acerca de la conveniencia de acatar cualquier indicación o disposición policial?
¿Cómo se explica que en el país se tolere que delincuentes bajo la denominación piadosa de “piqueteros”, violen ostensiblemente el derecho constitucional de transitar, cortando a capricho la circulación de cualquier calle o ruta en reclamo de derechos reales o ficticios, reservándose la facultad de ejercer la violencia contra cualquiera que pretenda hacer uso de los suyos?
¿Qué desconocidos intereses se persiguen cuando en el país, se tolera e incluso se premia con cargo público a un delincuente que bajo la denominación de “líder piquetero”, que junto a su banda asaltan una comisaría de policía, destruyen y roban propiedad y documentos públicos, exhibiéndose a los medios de información como muestra de la impunidad que lo protege?
¿Qué habrá en juego para que en el país se tolere que delincuentes, identificados por la prensa como “patotas sindicales”, se hagan cargo de la seguridad de un acto público, que termina en tiroteo, batalla campal y por lo menos un policía herido de gravedad?
¿Qué se perseguirá al permitir delincuentes, que la prensa identifica como “barrabravas”, pongan en jaque el desarrollo del más popular de los deportes para los argentinos, influyendo en la seguridad de los estadios deportivos, amenazando jugadores y demás, con el sabido amparo de dirigentes y funcionarios?
¿Cuál es la utilidad de mantener una justicia colapsada y dependiente que enfrenta al compromiso político de acceder a la calesita de entrada y salida de delincuentes peligrosos al solo efecto de no sobrecargar los establecimientos carcelarios, llenando las calles de homicidas, violadores y asaltantes en potencia?
Todos somos conscientes de la altura a la que podría volar la imaginación de cualquiera para procurar la respuesta a estos interrogantes, y muchos mas que podrían formularse, por nuestra parte y dada la animosidad con que Representantes del Pueblo de la Nación, leen nuestras publicaciones nos abstenemos de formar opinión al respecto.
Tan solo, recordamos lo señalado hace varios años desde nuestra asociación: “El verdadero problema se presentará cuando ante el relamo ciudadano resulte necesaria la reinstauración del orden”, decisión que necesariamente deberá afrontar algún gobierno del futuro.
APROPOBA, 28 de noviembre de 2006.
MIGUEL ANGEL REYNOSO, Sec. General
POLICÍA Y SOCIEDAD (4 DE ABRIL DE 2002)
ALERTA PARA EVITAR EL ENFRENTAMIENTO
Desde hace un tiempo, prácticamente coincidente con el inicio de la gran crisis que soporta nuestro país, hemos comenzado a escuchar a distintos dirigentes que mas o menos abiertamente vienen anunciando a la brevedad el comienzo de un periodo de desbordes sociales, caos, y desordenes de todo tipo como consecuencia de la insatisfacción de la ciudadanía ante la clase política dirigente que no acierta a adoptar ninguna medida valedera para sobrellevar esta especial situación.
Desde otros sectores se vienen dando asimismo voces de alerta en lo relacionado a la introducción de armamento y personal adiestrado en otros países en actividades subversivas y terroristas.
Hasta la Iglesia Católica viene alzando, cada vez con más continuidad y contundencia sus voces de alarma para sacar a la clase política de su apatía frente a las necesidades cada vez más apremiantes de la población.
A esta altura ya no resulta ajeno para nadie medianamente informado que dada la continuidad de la inacción gubernamental, nuestra sociedad bien podría en el futuro inmediato afrontar una situación que por llamarla de alguna manera podríamos denominar “de desorden generalizado”, cuyos alcances finales por el momento resultan impredecibles.
Ahora bien, conocemos que las fuerzas armadas se encuentran imposibilitadas por Ley de poder actuar ante una hipótesis semejante, mientras que de las fuerzas de seguridad, solamente la Gendarmería Nacional se halla en condiciones medianamente apropiadas no obstante que su capacidad operativa se halla supeditada a la escasez de su numerario en relación a la extensión territorial de nuestro país, los importantes núcleos urbanos y la cantidad de objetivos susceptibles de atentados, su aislamiento y demás cuestiones inherentes a la seguridad interior, sin perjuicio de la carga que para dicha fuerza significa el cumplimiento de su misión específica de guardiana de nuestras fronteras, que en tal caso podría resultar resentida.
Analistas reconocidos sobre seguridad nacional, ya se encuentran previendo que nuevamente quedará en manos tanto de la Policía Federal, como de las policías provinciales, especialmente de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, cuando llegado el momento, que ojalá no se presente nunca, resulte socialmente necesaria la represión legítima para buscar nuevamente el orden, “..la clave es la Policía Bonaerense, el día que se abstenga, ahí tiene el problema. Y están tolerando situaciones complicadas: les pagan el sueldo con bonos, matan a uno de ellos todas las semanas y nadie va a los entierros, pero no significa que haya síntomas de desaliento evidentes” (Respuesta de un especialista de seguridad del orden nacional, en diálogo con un periodista de “Ámbito Financiero”, edición del 6 de marzo del 2002”
A pesar de resultar verdad que nuestra institución, pese a las realidades diarias, no evidencia signos de desaliento, no obstante el constante ataque a los que se ven sometidos sus trabajadores y el abuso que de ellos hace el estado del cual dependen, no deja de resultar preocupante a la Asociación Profesional de Policías este continuo desgaste que significa la pérdida casi diaria de sus hombres, muertos o heridos, sin que se avizore a breve plazo la adopción de alguna medida positiva y la incidencia que mas allá de las gravísimas consecuencias de las bajas humanas pueda ocasionar en la estructura misma de la fuerza.
El desgobierno y la anomia resultante irremediablemente llevan a conformar un panorama donde la anarquía puede fácilmente enseñorearse confundiendo los papeles que cada quién debe representar dentro de una sociedad organizada.
Es mas, esta preocupación se extiende a las ya mencionadas posibilidades de un futuro cercano desborde social, ante el cual necesariamente la fuerza policial será una vez mas utilizada por la dirigencia política para enfrentar a la ciudadanía que desde hace algún tiempo y ante la falta de atención y respuesta de sus gobernantes ha comenzado a utilizar este accionar como forma común de protesta.
Día a día somos espectadores de las verdaderas peripecias que el trabajador policial debe hacer gala para evitar precisamente choques con desocupados, piqueteros, ahorristas, maestros, jubilados, despedidos, etc., disimulando en muchas ocasiones los insultos y escupitajos de quienes ven en ellos a los culpables de su situación, sin analizar que en lo personal o familiar nuestros trabajadores también resultan víctimas de la perversidad de los que manejan el poder.
Día a día vemos también que estos trabajadores policías son exigidos más allá de todo limite razonable al sumarse a la excesiva y estresante carga laboral, la problemática salarial y mas grave aun la falta de cobertura médica social no obstante el descuento obligatorio que se le efectúa, la “inseguridad” de su seguro, y el desentendimiento cada vez más descarnado por parte del estado hacia los policías heridos o mutilados, con los cuales debería cumplir con las obligaciones de atención que le marca la Ley.
Nuestra asociación considera un deber alertar acerca de las derivaciones consecuentes de enfrentamientos entre la Policía y la ciudadanía que al siempre lamentable saldo de pérdida de vidas humanas de ambas partes se suma necesariamente el alto costo que debería pagar la Institución enfrentándose a una sociedad a la cual tiene como deber primordial proteger, todo ello, inclusive como consecuencia de las desastrosas administraciones gubernamentales, de cuyas consecuencias, por otra parte, sus integrantes también son víctimas.
En conclusión de lo señalado nuestra entidad cree oportuno hacer propio el precepto que motivó el Congreso del Consejo Europeo de Sindicatos de Policía, realizado en Lisboa en el año 1990, según el cual “LOS GOBIERNOS NO DEBEN UTILIZAR A LAS FUERZAS POLICIALES EN LA SOLUCIÓN DE LOS PROBLEMAS SOCIALES, SINO DISPONER LAS MEDIDAS POLÍTICAS NECESARIAS PARA LA SOLUCIÓN DE ESOS PROBLEMAS”
MAR DEL PLATA, 4 de abril de 2002.
MIGUEL ANGEL REYNOSO, Crio. Inspector (RA)
LA CULPA ES DE LA POLICÍA
Sobre los últimos acontecimientos que son de conocimiento público respecto a la persecución de los fugados de la cárcel de General Alvear nuevamente los “desinformadores” vernáculos, o también pretensiosamente autollamados periodistas se afanan en las últimas horas en cambiar sus opiniones y convencer al público de que no dijeron lo que dijeron o que nunca juzgaron general e irresponsablemente a las fuerzas policiales de las provincias de Buenos Aires y Santa Fe, herramienta de fácil utilización teniendo en cuenta la imposibilidad instituciones y especialmente sus integrantes tienen de ejercer sus defensas.
Hemos citado en otras ocasiones al genial Tato Bores cuando hablando de reuniones en que se trataban sucesos de importancia en lo que hace a en quien recaía la culpa de lo que ocurriera, coincidían al final de las deliberaciones en que “la culpa era del otro”, por lo que con tranquilidad de conciencia por haber encontrado al culpable todos se dirigían a sus hogares en vista de haber llegado la hora del almuerzo.
Poco o nada ha cambiado, solamente que en la actualidad y desde hace algunos años la frase ha cambiado un tanto y ahora en todos los casos “la culpa es de la policía”, y si es de la provincia de Buenos Aires o de Santa Fe mucho mejor.
Durante unos cuantos de los últimos años el Gobierno Nacional autorizó a laboratorios a importar miles de kilogramos de Efedrina, que como todo el mundo sabe sobrepasaba las necesidades medicinales nacionales y por ende terminaba en manos del narcotráfico para la elaboración de drogas ilegales. Cada vez que los “desinformadores” tratan el tema insisten que esto se debe “a las mafias enquistadas en la policía de la Provincia de Buenos Aires” ¿¿¿¿????
También el Gobierno Nacional legalizó hace tiempo el “blanqueo” de capitales sin explicaciones de ningún tipo sobre su procedencia, maniobra a la medida de “papita para el loro” del narcotráfico. También en este caso determinados “desinformadores”, se esforzaron en ligar la medida a la “corrupción” existente en las fuerzas policiales, especialmente la de la provincia de Buenos Aires. ¿¿¿¿????
Tres presos se fugan de un establecimiento penal en el que sin duda por autorización de la justicia a cuya disposición se encontraban gozaban de la posibilidad de encontrarse juntos aún cuando sus condenas hayan sido comunes a un delito grave cometido en conjunto y además coincidentemente con el beneficio de alojarse en la enfermería del establecimiento. Aún cuando la custodia de los reos correspondía a otra fuerza que no es la policial, también en este caso cada “desinformador” se preocupó en dejar sentado sin duda alguna que había habido complicidad de la “mafia” de la Policía de la Provincia de Buenos Aires que los “había hecho fugar para después matarlos” ¿¿¿¿????
Esos mismos prófugos al ser interceptados por un control de ruta casual en las cercanías de la ciudad de Ranchos, donde personal subalterno de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, en horas de la madrugada que cumplía acabadamente con su función, agredieron a tiros a los mismos produciéndoles a ambos numerarios heridas gravísimas. Por supuesto no faltó el certero comentario de los desinformados de siempre acerca de que los sucesos se debían a “la interna entre efectivos de la fuerza y la protección de la misma a los delincuentes” ¿¿¿¿????
Todavía no se encuentra claro como se originó la confusión que dio lugar a que autoridades nacionales días atrás anunciaran equivocadamente la detención de los dos últimos prófugos, pero allí también los “desinformadores” se ocuparon de dejar entrever la intervención de “alguna mano negra”, seguramente de las “mafias en las fuerzas policiales”, ¿¿¿¿????, cuando lo cierto es que fuera como hubiese sido, conforme a viejísimas premisas del derecho “nadie puede alegar su propia torpeza”, por triste que resulte y mucho nos cueste decirlo tan abiertamente.
La falta de la cobertura de radar en las fronteras norte y no-este, y las cientos de pistas de aterrizaje clandestinas en las provincias y las responsabilidades por estos “detalles” en el combate contra el narcotráfico son poco mencionados por estos “desinformadores” que poco incursionan sobre estos temas y si lo hacen no dejan de mencionar “la connivencia” o “convivencia”, según pronuncien, de las fuerzas policiales ¿¿¿¿????
Claro que entre tanta ensalada también debimos escuchar en esta búsqueda frases que hasta podrían considerarse célebres para la posteridad como por ejemplo “un vecino no solo tuvo contacto visual con los prófugos sino que también los vio”, o tratar de héroe a un vecino que ante el requerimiento policial local traía tres caballos para prestarlos para la búsqueda, el que seguramente por mejor educación de base se limitó a esbozar una sonrisa y no tratar al cronista de idiota y otras barbaridades por el estilo, dejando en claro la necesidad que tenemos los argentinos de un periodismo verdaderamente serio.
Estas y otras circunstancias que sería largo de enumerar como la satisfacción que públicamente demuestran cada vez que mencionan la posibilidad de “purgas”, o irrespeto de las autoridades de los derechos laborales de los trabajadores policiales encerrando en opiniones de agravio acusaciones inconsistentes permanentes y generalizadas para con los mismos nos lleva a pensar sobre el origen de tal odio que hasta les impide darles la posibilidad de defensa frente al micrófono o la cámara por auténticos o reconocidos representantes con puntos de vista profesionales, negando su pregonado apego al ejercicio de un periodismo verdadera y sinceramente independiente.
En fin, como todos sabemos, la culpa es y seguirá siendo de la policía.
APROPOBA, 11 de enero de 2016.
MUERTE DE LOS CAMARADAS DE LA GENDARMERÍA NACIONAL EN SALTA: “SI PUDO EVITARSE NO FUE UN ACCIDENTE”
Si pudo evitarse no es un accidente es una vieja y conocida sentencia que sin perder vigencia sigue pretendiendo alertar nuestras conciencias sobre las altas posibilidades de salvar vidas humanas que normalmente se pierden como consecuencia de no haberse tenido en cuenta simples acciones para poder evitarlas.
Hace más de una treintena de años y siendo un joven oficial viajaba circunstancialmente en mi automóvil particular por la ruta ahora provincial número dos desde Mar del Plata hacia mi destino en el Destacamento del Cuerpo de Camineros en la localidad de Las Armas cuando a pocos kilómetros de la primera ciudad advierto estacionado sobre la banquina de la mano contraria un micro de pasajeros con señales de haber recibido un choque en su parte delantera izquierda y costado del mismo lado, al parecer sin demasiados daños, me llamó la atención porque no se encontraba nadie abajo y había pasado en sentido contrario poco tiempo antes y no se hallaba en el lugar, por lo que disminuyo la velocidad y al estacionar en la banquina derecha escucho gritos provenientes de la cuneta de ese lado y al mirar observo a otro micro, que evidentemente había chocado o se había rozado con el primero y que se hallaba en posición totalmente invertida, es decir con las ruedas hacia arriba.
Advirtiendo que el accidente recién había ocurrido ya que no había otros vehículos detenidos bajo del rodado como también lo hicieron otros ocupantes de automóvil que para entonces también se habían detenidos y ubicados en la cuneta alrededor del micro volcado procuramos sacar a sus pasajeros que se encontraban en posición cabeza abajo y atrapados en sus asientos, pudiendo hacerlo con algunos a través de las ventanillas rotas, pero desgraciadamente se hacía cada vez más difícil ingresar aunque fuera medio cuerpo porque los demás vidrios comenzaron a estallar y la estructura metálica comenzó a ceder debido al peso del chassis, motor, ruedas y demás que ahora estaban en la parte superior.
Sería largo y doloroso recordar mayores detalles de lo allí vivido, todos los que estábamos allí no pudimos hacer nada viendo que personas hasta ese momento vivas morían aplastada en sus asientos pidiéndonos una ayuda que no podíamos brindarles más allá de tirar inútilmente de su brazos o piernas para rescatarlos y los últimos gritos se apagaban frente a nuestra desesperación por la incapacidad de hacer nada que pudiera salvarlos.
Sintéticamente, esas escenas aún siguen frescas en mi mente y se destacan por su vigor entre las numerosas trágicas a las que una vida policial me hizo enfrentar, porque allí se mostraba palpable el hecho de que una simple jaula de refuerzo colocada en la carrocería hubiera servido para salvar a la veintena de vidas que no se perdieron como consecuencia del choque ni tampoco por el vuelco.
Arriesgado sería como profesional opinar sobre las verdaderas causales de muerte de nuestros camaradas de la Gendarmería Nacional en el hecho ocurrido recientemente en Salta, pero viendo las imágenes de la posición del micro y su estado liso y aplastado observable al momento de ser extraído por la grua no puedo dejar de deducir que muy posiblemente el vuelco en sí, desde una altura que aunque considerable no es extrema, de contar con el debido refuerzo que impidiera su aplastamiento hubiera arrojado quizás algunos fallecidos y seguramente muchos heridos, pero nunca la apabullante cifra de muertos que nos impresiona.
Más de treinta años han pasado desde el hecho narrado en primer término, desde nuestra condición de funcionarios, la entonces Zona Mar del Plata del Cuerpo de Camineros, produjo el correspondiente informe alertando sobre el hecho, que seguramente habrá terminado su vida en el fondo de un cajón o en el cesto para papeles- Aunque no lo recuerdo seguramente otros hechos similares posiblemente con menos víctimas y por eso menos conocidos, también han ocurrido pero nada ha variado en cuanto a la aprobación de una normativa que haga obligatorio el refuerzo de las carrocerías de los vehículos de transporte público de pasajeros.
Hemos escuchado muchas opiniones sobre las causales de la tragedia de Salta, que un reventón de un neumático, (en cuyo caso habría también responsabilidades administrativas por parte de los superiores de la Institución por no controlar seguras condiciones de viaje a sus subordinados como les resulta obligatorio), que el estado de la ruta, que un atentado, etc., pero al parecer nadie advierte lo evidente y solucionable.
En todo este tiempo transcurrido desde el hecho que narro en primer término, los funcionarios y legisladores que han tenido durante este período la posibilidad de hacer algo al respecto han faltado a su deber, muchas familias llorarán en estas fiestas la ausencia de sus seres queridos y toda la institución hermana recordará a sus mártires, pero nada de ello solucionará el problema que en cualquier momento puedo repetirse.
Nada mas cierto para esclarecer sobre los motivos de tantas muertes que la sentencia del viejo dicho que como mencionamos al comienzo de esta opinión sentencia acertadamente “cuando se pudo prevenir no se trata de un accidente”.
APROPOBA, 21 de diciembre de 2015.
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EL VALOR DE UNA SIMPLE NOTA
Con fecha 5 de octubre pasado en su nota editorial titulada ¿QUE LE DEJA A LA POLICÍA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES LA GESTIÓN DEL MINISTRO ALEJANDRO GRANADOS?, APROPOBA enumeró solamente algunas de las cuestiones en que dicho funcionario había fallado durante su desempeño, mas allá de los pobres resultados obtenidos en la política de seguridad implementada; solamente en lo que hace al incumplimiento de sus obligaciones para la institución y sus integrantes, cuestiones estas que no fueron desmentidas por nadie sino generalmente aceptadas como ciertas por la mayoría de los camaradas salvo, y como puede resultar comprensible, por alguno que puede llegar a considerar a la obsecuencia gratuita como una virtud explotable.
Lo cierto es que no dijimos otra cosa que la conocida verdad comentada en cualquier charla de policías, entre las que mencionamos la injustificada o quizás malintencionada cuestión de la demora en la renovación parcial de las autoridades de la Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones, surgidas de democrática elección para cumplimiento nada mas y nada menos que de la letra de la Ley respectiva y vaya casualidad, pocos días después conocemos que el Ministro Granados ha firmado ¡por fin!, la resolución respectiva para que ese relevo se produzca.
No seremos tan soberbios como para pensar que nuestra humilde editorial pudiera haber incidido en algo en tal decisión, pero a lo mejor sumada a la desesperante búsqueda del gobierno provincial que se aleja de votos partidarios, ya no para la causa perdida de la provincia de Buenos Aires, pero si para la contienda nacional, y teniendo en cuenta que como se dice popularmente, “no creemos en las brujas, pero que las hay, las hay”, lo cierto es que ese demorado nombramiento parece haberse producido y aunque muy tarde, para todos y también para los buscadores de votos, bienvenido sea y desde nuestro lugar deseamos éxitos en su gestión a los nuevos camaradas que se incorporan a la conducción de la Caja, aunque aún nos duela que la mitad del directorio continúa en ejercicio de su designación “a dedo” y no surgida de la voluntad de los beneficiarios del sistema, pero esperamos con gran confianza que esta resulte la última vez que los policías resultemos víctimas de arreglos personales y otros intereses que no sean los de todos los integrantes y beneficiarios del sistema.
Por suerte una luz se vislumbra al final del túnel que a partir del paso del Gobernador Duhalde y de los gobierno sucesores sumió en la obscuridad a la institución policial de nuestra provincia, y jugó con las aspiraciones que en la carrera policial tenían miles y miles de camaradas; por suerte el voto policial castigó a sus verdugos, el afán de los camaradas en actividad por ejercer su derecho a votar a pesar de las limitaciones que les impuso el gobierno provincial no obstante el derecho presidencial que los habilitaba, haciendo todo lo posible y en los casos de no poder escaparse de sus puestos para ejercerlo confiar en sus familiares y amigos dio el resultado esperado, la esperanza renace con un nuevo gobierno que no habla de “purgas”, castigos, “emergencias” y todo lo que bien sabemos por experiencia se hace con otros objetivos que no son la mejora en la prestación del servicio de seguridad que le compete a la fuerza policial, ahora se habla de profesionalización, de derechos, de buenos salarios, de recursos materiales, de legislación de respaldo adecuada y temas por el estilo.
Los policías hemos hecho valer nuestro voto, ahora todos advierten el poder que se encuentra en nuestras manos, por lo que debemos luchar para que esta sea la última elección en que se niegue a nuestros camaradas en actividad el derecho a ejercer este derecho constitucional tan solo por no haber sido afectados a la mesa en que debía cumplir su misión precisamente de garantía de orden en tan importante ejercicio ciudadano que paradójicamente a él se le niega nada más que por inoperancia de sus superiores e irresponsabilidad democrática de un gobierno provincial que nos quiere convencer de otra cosa.
En fin, nuestra editorial que se menciona en primer término seguramente no tendrá nada que ver con el apuro del Ministro para firmar lo demorado por meses, pero “casualmente” así ha ocurrido.
Otros tiempos se acercan y otras autoridades que ojala en el futuro transformen estas realidades ocurridas en nuestra institución tan solo como un mal recuerdo.
APROPOBA, 2 de noviembre de 2015.
¿QUE LE DEJA A LA POLICÍA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES LA GESTIÓN DEL MINISTRO DE SEGURIDAD ALEJANDRO GRANADOS?
En pocos días más y como consecuencia de los resultados de las próximas elecciones generales, cualquiera fuere su resultado, con seguridad la gestión del Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires llegará a su fin.
No han sido pocas las posibilidades que en el desempeño de dicho cargo ha tenido en sus manos, no solo por ser uno de los ministros del área de más prolongado mandato sino también por el poder de decisión que ha mostrado y sigue mostrando aún en sus últimos momentos de su gestión en cuestiones fundamentales que con seguridad incidirán en la vida institucional futura de nuestra fuerza policial.
Reconocemos que en sus inicios de desempeño ministerial cierta luz de optimismo iluminó a los policías de esta provincia por comentarios de quienes lo conocieron en su actividad como intendente por su acercamiento a la institución, la posibilidad de diálogo, el conocimiento de los problemas institucionales generales y alguna que otra señal que podían indicar la posibilidad de alguna solución que sacara a la fuerza del espiral de destrucción iniciada en la tristemente recordada época DUHALDE-ARSLANIÁN y continuada por los sucesivos gobiernos provinciales en mayor o menor medida.
Pero el transcurrir del tiempo trajo una nueva desilusión, el ministro político mostró poco o ningún interés por la institución policial y sus integrantes, solamente medidas de neto impacto político y mediático que han empeorado los desempeños, la creación de gran cantidad de muchos nuevos organismos y dependencias de todo tipo y hasta sin personal o recursos, y hasta sin objetivos fundados agravaron la operatividad y por ende la poca credibilidad aún existente hacia la fuerza por parte de la ciudadanía.
La esperanza en el cumplimiento de la promesa del ordenamiento de la carrera policial necesario para el bien institucional y como reparación aunque mas no sea en parte de las barbaridades cometidas en la gestión arslaniana y cuyos dañinos resultados siguen perdurando volvieron a repetirse pese a sus perjudiciales consecuencias, la falta de conducción ministerial permitió que internas interesadas de jefes superiores con objetivos netamente particulares jugaran a gusto y placer con la carrera de miles y miles de camaradas en ocasiones tan solo por la ambición de satisfacer sus caprichos.
La injusticia cometida con los oficiales de policía cuya promoción fue demorada por muchos años nada más que porque no se quería solucionar ese problema, los groseros exámenes tomados, la promoción a jerarquías mayores de muchos que habían rendido mal su primer prueba y que de esta manera sobrepasaron en la carrera a quienes si lo habían hecho bien en la primera oportunidad es solo un ejemplo del desorden total.
La negación del ganado derecho al retiro de muchos camaradas que habiendo llegado al fin de su carrera reclamaban dicho beneficio amparado por la ley, en este caso explícitamente violada por los funcionarios que deberían garantizar su respeto es otro ejemplo de los errores de Granados, que como ya dijéramos en anteriores opiniones va obligando a los compañeros en edad y tiempo de retirarse “a morir en la parada”, privándolos aunque mas no sea en los últimos años de vida de disfrutar de la familia con la cual no pudieron estar por su trabajo policial.
Injustos retiros en cargos superiores, negación de ganados ascensos o regalos de jerarquías tan solo por ser o no ser amigo de, o por cualquier cosa también es responsabilidad de Granados en su falta de atención al menos de colocar la gente que hiciera las cosas bien, todo ello con consecuencias que se seguirán pagando institucionalmente.
La anarquía en los escalafones que todos esperábamos ver como un triste recuerdo de la gestión arslaniana, ha tenido una continuidad que es difícil de creer si tenemos en cuenta que nuestro ministro debe conocer que el daño ocasionado perdurará por muchos años y todo ello perjudicará sin duda a la institución y en segundo lugar a la ciudadanía en el cubrimiento del servicio de seguridad pública, y sin embargo todo ello ha ocurrido y sigue ocurriendo, cualquiera puede ascender aunque no lo merezca ni tenga las condiciones y cualquiera puede ser privado del ascenso aun cuando se conozcan y se acrediten sus méritos, todo esto aun sin tener en cuenta los ingresos masivos con mas que livianos controles de antecedentes, salud y demás condiciones necesarias para ser policía, ascensos a dados de baja, con licencias médicas graves, y se comenta aun hasta fallecidos, son indicadores claros de fallas graves de manejo y control, y esto también es culpa de Granados.
La carencia de diálogo con instituciones representativas de la familia policial también ha impedido que se puedan intercambiar opiniones sobre otros problemas existentes para sus integrantes, pudiendo citar solamente a manera de ejemplo la inexplicable demora en la renovación parcial de las autoridades de la Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones, cuyo mandato ha fenecido hace tiempo y como burla a todos sus afiliados quienes han cumplido el ciclo marcado legalmente para sus mandatos siguen atornillados a sus sillones, mientras que los nuevos representantes electos aún no saben cuando asumirán los cargos que por ley y por elecciones democráticas les corresponde, como ocurre también en el representante en Servicios Sociales que hace años espera que lo incorporen al directorio.- Nuestro ministro también es responsable o quizás también de quién lo mantuvo en el cargo.
Estos breves comentarios a los que se podrían agregar seguramente varios más seguramente servirán para responder a la pregunta del título, más allá de que la palpable verdad implacablemente nos recuerda que tampoco esta gestión ha logrado ningún verdadero avance en la lucha contra la inseguridad que implica por añadidura el incremento del descreimiento que la sociedad toda tiene en la fuerza.
Granados, además de su exposición mediática y su estampa bonachona finaliza una gestión en la que poco de positivo deja a la institución policial de la provincia de Buenos Aires, se irá con más pena que gloria muy posiblemente premiado por lo que no ha hecho y quiera Dios que de una vez por todas quién acceda por el resultado de los próximos comicios a la gobernación de nuestra provincia designe al fin a cargo del Ministerio de Seguridad a una persona comprometida no solo en el mantenimiento de una imagen política, sino a un verdadero organizador que al menos inicie el ordenamiento administrativo y la formación verdaderamente profesional de nuestra fuerza para, a partir de allí formar los lineamientos para la mejor prestación del servicio de seguridad que la sociedad reclama.
APROPOBA, 5 de octubre de 2015.
E mail: central@apropoba.com.ar
A UNA SEMANA DE LAS PASO – LOS VOTOS POLICIALES PUEDEN DEFINIR
Menos de siete días nos separan de la primera consulta electoral para definir las fuerzas políticas que competirán en las elecciones generales de este año y una vez más desde APROPOBA hemos observado a los distintos candidatos que representan a los partidos en puja tratando de encontrar en sus discursos señales de que efectivamente ante el incontenible avance de la delincuencia y la creciente inseguridad que sufren los ciudadanos, circunstancia que según todos los estudios realizados se coloca como una de las principales preocupaciones de los argentinos, existe una verdadera preocupación por el tema y sobre todo si en los planes seguramente existentes se considera la situación de los trabajadores policiales, innegables principales elementos de todo sistema de seguridad pública como lo hemos señalado en muchísimas oportunidades.
Aunque a cualquiera ajeno a las maneras políticas generales de nuestra querida nación podría llamarle la atención que prácticamente ninguno de los partidos políticos, o mejor dicho todos menos uno, se han desentendido del tema u olímpicamente han evitado dar precisiones de ningún tipo en nada atinente a la seguridad pública, es más debemos soportar estoicamente discursos de personajes que se postulan a cargos de importancia seguramente pensando que la memoria de los habitantes de este suelo tiene tan poco alcance que con seguridad ya nadie recuerda sus pasos por anteriores gestiones de la gestión pública, y si como menciona el dicho “para muestra basta un botón”, he allí al ex gobernador FELIPE SOLÁ, pretendiendo retornar al cargo seguramente pensando que en lo que hace a la seguridad de los bonaerenses algo le quedó por destruir. No, no hemos olvidado que además de la destrucción institucional muchos camaradas vieron violados sus derechos mas elementales cuando fueron declarados prescindibles muchas veces incluso ignorando los motivos por los que se los echaba de la institución dejándolos en la calle.
Lo cierto es que únicamente, y solo basándonos en los hechos, ha sido el partido liderado por el Ingeniero MAURICIO MACRI, el PRO, el que no solamente ha manifestado, sino que ha demostrado en los hechos su respeto hacia los trabajadores policiales tal como lo pueden afirmar los camaradas de la Policía Metropolitana, que no solamente ganan mucho, pero mucho más que los demás policías, sino que no sufren recargos, no deben realizar adicionales para poder vivir decente y honestamente, ni se les paga en negro, son provistos de uniformes y equipos necesarios, y cuentan con los recursos de mejor calidad para desempeñar su tarea.
De los candidatos a gobernador de la Provincia de Buenos Aires, solamente la que representa a este partido mencionado, Sra. MARÍA EUGENIA VIDAL ha tenido el coraje de asegurar públicamente que una de sus metas es la de no desmantelar mas a la policía provincial creando nuevas reparticiones, y sobre todo pagar bien a quienes desempeñen la tarea policial. Esto desgraciadamente no ha sido ni siquiera mencionado por los restantes postulantes, que al parecer siguen con el miedo de perder el apoyo ciudadano si llegaran a pensar en el trabajador policial como si no fueran ciudadanos de pleno derecho y que seguramente no dudarían en realizar nuevas “purgas” o medidas antidemocráticas como ya lo hemos visto, con tal de procurar ganar la simpatía de los delincuentes y de algún desinformado, mientras que también el candidato a intendente municipal de General Pueyrredón Dr. CARLOS FERNANDO ARROYO, del mismo espacio ha sido quién presentó en tiempo y forma nota ante la superioridad policial pidiendo se garantice a todos los efectivos afectados al acto electoral el relevo necesario para que puedan ejercer el derecho-obligación que establece la Constitución Nacional de ejercer libremente su voto, como también en cada oportunidad en que ha necesitado asesoramiento en temas de seguridad ha recurrido a nuestra asociación.
Desde APROPOBA hemos señalado en repetidas oportunidades que el voto policial puede resultar definitorio en una consulta electoral, hemos apreciado en nuestros viajes a la República Oriental del Uruguay que allí, el Dr. TABARÉ VÁZQUEZ, consiguió su primer mandato presidencial con el apoyo de los trabajadores policiales a los que les prometió el reconocimiento del ejercicio del derecho sindical lo que inmediatamente una vez asumido cumplió, ya que fue el voto de los policías el que marcó la diferencia, como lo ha sido en las elecciones que lo llevaron a el segundo mandato que ahora ejerce.
NUESTRO VOTO VALE, HAGÁMOSLO SABER A LOS CUADROS POLÍTICOS CASTIGANDO CON EL A QUIENES NOS HICIERON DAÑO Y A LOS QUE SIEMPRE SE OLVIDAN DE NOSOTROS PARA QUE ALGUNA VEZ SEAN MAS DE UNO LOS PARTIDOS QUE LO BUSQUEN Y SE COMPROMETAN PARA CON LA INSTITUCIÓN POLICIAL Y SUS COMPONENTES, PARA QUE LA SEGURIDAD PUBLICA RETORNE A SER NO SOLO UNA PARTE DE LOS DISCURSOS DE OPORTUNIDAD SINO ALGO SERIO QUE DEBEN MANEJAR LOS POLICÍAS PROFESIONALES COMO ASESORES A TENER EN CUENTA POR EL PODER POLÍTICO. SEGURAMENTE LA SOCIEDAD ENTERA NOS LO AGRADECERÁ.
APROPOBA, 3 de agosto de 2015.
ENARBOLANDO EL MUERTO
Los ciudadanos argentinos estamos medianamente acostumbrados a que en épocas de campaña política la mayoría de los candidatos recurran a cualquier metodología, y cuando decimos cualquier nos estamos refiriendo precisamente a eso, en la pretensión de convencer de las bondades de sus propuestas, de la cualidades de sus personas, de su sensibilidad ante las distintas necesidades de sus gobernados o a gobernar y de la calidad de sus acciones cotidianas viéndose en la necesidad de que así, aunque mas no sea lo parezca.
Esto poco nos llama la atención y aunque no debería ser así, no hay otra posibilidad que ejercer el arte de la paciencia salvo cuando en ese afán se cruza el intangible, pero localizable, límite que debe existir entre lo posible y tolerable y lo que, aunque también posible resulta chocante por la utilización de circunstancias que no deberían verse mancilladas por campañas en las que el mismo uso de recursos tan bajos nos hablan poco bien de quienes se prestan a aprovecharlas.
La reciente muerte del camarada Subteniente FABIÁN MENDIOLA en Mar del Plata a manos de un asesino del volante cuando cumplía funciones de seguridad en un operativo municipal de control de alcoholemia, es un ejemplo de ello, hemos guardado respetuoso silencio en los primeros momentos precisamente por el respeto debido, pero transcurridos algunos días no podemos dejar de hacer notar lo que se encuentra más que a la vista, y esto es la utilización mediática y política a más no poder, por parte del intendente municipal del Partido de General Pueyrredón Contador GUSTAVO ARNALDO PULTI, de un hecho tan trágico y desgraciado.
Ni corto ni perezoso este candidato que busca ansiosamente una reelección que parece escapársele no dudo ni un segundo en aprovechar la ocasión de un muerto cercano para levantarlo como bandera de su “pesar” desempolvando una ordenanza que permitía que los policías caídos en cumplimiento del deber fueran velados en el recinto del Concejo Deliberante, a lo que siempre desde esta página hemos hecho notar nuestra contrariedad, no solo por la falta de comodidad del mismo para con los familiares, sino porque nuestra institución cuenta con un lugar propio en las instalaciones del Complejo Policial Juan Vucetich, porque nos parece impropio el homenaje que merece un mártir policial en un recinto donde precisamente las virtudes suelen mostrarse esquivas, pero más que nada para evitar precisamente esto, su utilización con fines políticos.- Aceptamos sin embargo que la familia sumida en el dolor y creyendo sinceramente en las buenas intenciones haya accedido a ello, pero esto no justifica la utilización dada por el intendente al incorporarlo a su campaña.-
Todo dócil medio de difusión local, de cualquier especie llenó generosamente espacios bien aprovechados por el intendente-candidato para que se conociera su dolor “por la pérdida de un policía que desde hace mucho trabajaba con nosotros”, A lo mejor para mejor entender lo que se cuestiona debemos traer a la memoria algunos hechos ya en otras notas mencionadas por APROPOBA, respecto a este personaje ahora tan amigo de los policías.
Este es el mismo intendente que dijo en más de una oportunidad “Que a los policías de la provincia de Buenos Aires, les falta compromiso para cumplir su función”, sinceridad de pensamiento negativo que nunca tuvo en cuenta los integrantes que en número de más de cincuenta han dado su vida por la sociedad en el distrito que gobierna y varios de ellos, incluyendo éste durante sus mandatos. HIPÓCRITA.
Este es el mismo intendente es el que NUNCA ha concurrido a los actos del Día de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. HIPÓCRITA.
Este es el mismo intendente que NUNCA ha concurrido a los actos que cada 23 de enero las entidades afines a la familia policial realizan el día en que se recuerda a los Policías de la Provincia de Buenos Aires Caídos en Cumplimiento del Deber en el monumento que los recuerda en la plaza frente al Palacio Municipal. HIPÓCRITA.
Es el que ahora habla del desgraciado suceso en que muriera nuestro camarada FABIÁN MENDIOLA, pero omite mencionar la baja calidad de la seguridad a la que se encontraba expuesto en operativos que a todas luces adolecen de fallas organizativas, responsabilidades en las que, no es necesario aclarar, incurren sus superiores jerárquicos por la falta de control que les cabe pese a la profusión de altas jerarquías que inunda esta ciudad, más aún teniendo en cuenta que según los dichos de la esposa de nuestro compañero ya había sido atropellado en otras oportunidades. HIPÓCRITA.
Es el que bajo su disfraz democrático siempre se ha hecho el desentendido en lo que hace a los derechos de los trabajadores policiales de su distrito, y que a esta altura del siglo XXI no deberían sacrificar sus horas de descanso realizando esos servicios adicionales de pago miserable y en negro, debiendo entender solamente que el trabajador policial debe ganar lo suficiente con su jornada laboral para vivir decentemente.- En cuyo caso al menos este hecho no hubiera ocurrido. HIPÓCRITA.
Seis vehículos de control de tránsito acompañaron los sesenta kilómetros recorridos en el traslado de los restos de nuestro camarada a su descanso final en la ciudad de Coronel Vidal, todo para que se viera el dolor municipal, empleados de dicho sector comunal también salieron a hacer público su pesar por la pérdida de quién consideraban un compañero de tanto tiempo, sin embargo la difusión de un video grabado por la cámara de seguridad de un edificio frente al lugar de los hechos deja en claro que la única persona que se acercó al cuerpo caído fue el de su compañero policía, mientras que portadores de los chalecos reflectantes, los inspectores de tránsito ni siquiera se acercaron al mismo y menos se agacharon o pretendieron un auxilio que aunque ya no fuera necesario al menos pondría en evidente un rasgo de humanidad y solidaridad. MAS QUE HIPÓCRITAS.
Es posible que para algunos resulte difícil de entender pero los mártires policiales no merecen ser utilizados de esta manera, enarbolándoselos como bandera de campaña, y que lo único que necesita su memoria es recuerdo y respeto, sobre todo respeto, mucho y sincero respeto.
APROPOBA, 27 de julio de 2015.
MAR DEL PLATA CON PROBLEMAS PARA CUBRIR LAS VACANTES EN SU POLICÍA LOCAL
Una verdad universalmente aceptada confirma a nuestra clase política en general en el rasgo que distingue a la calidad humana que señala a nuestra especie como la única en el reino animal capaz de equivocarse una segunda y muchas veces mas tropezando con la misma piedra o dicho de otra manera adoptando políticas ya puestas en práctica y fracasadas con anterioridad pensando que con un nuevo intento podrían variar los resultados.
Pero esto no sería novedad destacada si no fuera que esa vocación en equivocarse se diera con tanta asiduidad en algo de tanto peligro para la sociedad como lo es el manejo o la pretensión de manejo de la seguridad pública.
Tal como lo hemos señalado repetidas veces desde APROPOBA, no basta para incursionar en esta cuestión tener la voluntad o vocación de hacerlo si se siguen cometiendo los mismos errores que hemos señalado hasta el cansancio en la formación y manejo de las fuerzas policiales y especialmente cuando se designan en tareas de conducción a pretendidos especialistas que no tienen otra experiencia en el tema que haber mamado discursos biensonantes de algún que otro librillo de supuestos iluminados que por supuesto no pueden exhibir entre sus laureles ni el mínimo de experiencia en una realidad que encapricha en contradecir las más elaboradas teorías.
Un ejemplo charolo tenemos en la incursión a la que con alma y vida se ha volcado el Intendente de General Pueyrredón (Mar del Plata, como dice la página web oficial de esa comuna), Contador GUSTAVO PULTI, quién convencido de que su sola voluntad podría contra el avance del delito en su ciudad principal en lugar de buscar el asesoramiento profesional sobre la cuestión y de puro capricho también por mostrarse contrario a los valores de la experiencia de la policía tradicional que abunda en su zona, optó por contratar nombres de trayectoria mediática que por supuesto en forma gustosa aunque no desinteresada se sumaron a su esfuerzo con su caterva de supuestas verdades de fácil ejecución y de prometedores resultados.
Hoy en día vemos en las publicaciones periodísticas de la ciudad balnearia que hasta esos mismos supuestos especialistas terminan por confesar públicamente que la cuestión se les hace cuesta arriba más que nada por el mas que bajo nivel promedio de los aspirantes a formar la policía local que solucionaría todos los problemas de seguridad de los marplatenses. En su mayoría no aprueban los exámenes de ingreso y las repetidas convocatorias no alcanzan a cubrir las vacantes.
¿Y que esperaban que ocurriera?, ¿Acaso esto no es una demostración de la escasa capacidad de estos supuestos salvadores de lo poco enterados que están de una realidad que nadie medianamente informado escapa?, ¿No debería alguien admitir que hubo equivocaciones y que esas equivocaciones a la hora de evaluar han sido por parte de quienes sabían todo y tenían la solución a la mano?
Lo cierto es que no se necesita ser un genio para saber que la convocatoria a integrar una fuerza policial local, como ocurre en todos los distritos, no interesaría a quienes tienen la capacidad de encarar una carrera universitaria gratuita o tienen la perspectiva de incursionar en algún trabajo menor remunerado, con mas seguridades, o alguna carrera debidamente estructurada, previsible y mejor remunerada. Ya de por sí es fácil de advertir que la salida laboral como favor político disponible en cantidades interesantes no obtendría lo mejor de lo mejor de la disponibilidad humana, porque precisamente esos buscan otros horizontes más prometedores y la institución policial, en este caso local, debe conformarse con lo queda.
En fin, triste consuelo nos queda a quienes nos toca nuevamente advertir que lo habíamos señalado y en más de una oportunidad, y que en la materia no puede improvisarse ni hay tiempo ni paciencia social para seguir con los experimentos. Quizás, solamente quizás, esto pueda servir de experiencia, no a la clase política a la que no turba el fracaso, sino a las instituciones sociales intermedias que tanto dicen estar preocupadas por la seguridad pública en advertir que como señalara hace más de cincuenta años el reconocido abogado y Comisario General de la Policía Federal Argentina Dr. ENRIQUE FENTANES, que lo policial no es solamente un trabajo sino que constituye, tal como señala el título de su famoso trabajo, “LA CIENCIA DE LA POLICÍA”.
Apropoba, 30 DE JUNIO DE 2015.
VIÁTICOS: La ausencia del pago de viáticos en comisiones del personal de seguridad o la excesiva demora en su liquidación también conspiran contra la conducción policial, con perjuicio más que nada al personal de cuerpos o dependencias operativas descentralizadas por sucesos que ocurren a diario en distintas partes de la provincia. Sin ir más lejos el personal afectado a los hechos de Monte Hermoso, debieron dormir en sus vehículos, o conseguir un lugar prestado y encima hacer “una vaquita” para adquirir la comida. Nadie puede estar contento con esto si el equivalente de miles de viáticos los gasta el Gobernador Scioli en cada viaje de campaña.= Para colmo en sus publicidades sigue repitiendo lo de “una mejor policía como la local”, que como todos saben no ha arrojado otros resultados que la promoción política de sus cultores, y grandes gastos municipales sin control.=
APROPOBA, 8 de junio de 2015.
No es haber descubierto la pólvora afirmar por estos días que la lucha tanto del Estado Nacional como de los provinciales, especialmente en los distritos de mayor concentración poblacional, viene acumulando fracaso tras fracaso al punto de que ya hasta parecería que se han bajado los brazos desde los sectores políticos con responsabilidades de gobierno y salvo algún que otro tímido intento de modificar la situación hace parecer que han agotado la imaginación en cuanto a enunciar y poner en marcha propuestas que puedan ayudar ante la gravísima realidad que afecta a los ciudadanos argentinos cuyo clamor escuchamos día a día.
También es una realidad palpable que la lucha contra la inseguridad pública comenzó a perderse cuando con intensiones aviesas de hacer pagar a las fuerzas policiales argentinas y por sobre todo a la de la provincia de Buenos Aires, viejas culpas reales o supuestas entre las que se incluía la lucha contra la subversión aportando su mayoritaria cuota de víctimas de dicho flagelo con efectivos muertos o mutilados, a partir de las mal recordadas reformas policiales en las principales fuerzas provinciales, en las que se vulneraron derechos constitucionales primarios para con miles de efectivos policiales en contrario de las garantías que nuestra Carta Magna asegura a los habitantes de este suelo perjudicando a miles de numerarios que en muchos casos nunca supieron el motivo por el que fueron incluidos en “purgas” propias de gobiernos dictatoriales todo ello ocurrido en plena vigencia del estado de derecho y gobiernos democráticos. Hechos de los que salvo nuestra Asociación nadie parece recordar y que ponen a los partidos políticos argentinos en una vergonzosa posición, ante la responsabilidad que les cabe de ser precisamente garantes del respeto a esos derechos.
No menos conocido es también por estos días que la infinidad de candidatos a disputar cargos ejecutivos en las próximas elecciones primarias y generales a llevarse a cabo en los principales distritos del país, y especialmente en nuestra provincia, se esfuerzan por exponer en los medios de difusión que puedan encontrarse a su alcance sus propuestas a ejecutar en caso de acceder a los cargos disputados, entre los cuales y seguramente debido al reclamo social, no pueden menos que hacer mención a “su preocupación” por la inseguridad pública aunque siempre cuidándose de mencionar generalidades en lo que respecta a las medidas puntuales que tomarían en caso de ser elegidos.
Pero lo que realmente llama la atención, al menos a quienes conocemos algo de la cuestión y desde hace mucho tiempo venimos reclamando sobre el tema es como invariablemente eluden hacer mención alguna sobre un tema tan importante para cualquier sistema de seguridad como lo es en primer término los errores cometidos contra la Institución Policial y sus integrantes, el desguace institucional, de su cada vez más notable carencia de formación profesional, el reparto de ascensos “a la marchanta” que fomentan el desánimo. El incumplimiento a las leyes que regulan este trabajo, la anarquía establecida en los escalafones que hace incierta la carrera policial, el desorden administrativo generalizado, y la alocada creación de dependencias a los solos fines propagandísticos que llevan a un desempeño sin coordinación, de extrema desprofesionalización, y por ende lejos de poder cumplir con la misión que se le requiere, por citar solo algunos ejemplos.
De todo eso, de si respetarán o no para con los empleados policiales los derechos que la Constitución Nacional y las Leyes garantizan a todos los demás trabajadores argentinos, de regularle jornadas lógicas de trabajo sin exceso de carga horaria, de pagarle sus haberes totalmente en blanco, de proveerlo del debido respaldo legal para que pueda cumplir con su cometido como brazo armado de la justicia y garante de la paz social, entre otras cuestiones largamente olvidadas, nadie, es decir ningún candidato hasta el momento ha dicho una sola palabra y por supuesto tampoco ningún profesional de la información ha avanzado ni un milímetro en sus preguntas sobre algo tan elemental a tener en cuenta si de verdad se quiere al menos comenzar a hablar de un programa de seguridad pública serio y responsable.
“La seguridad pública es posible siempre y cuando se tengan en cuenta los derechos de los trabajadores policiales” es el eslogan de la Federación Argentina de Sindicatos Policiales y Penitenciarios (FASSIP), de la cual forma parte APROPOBA, pero como bien queda reflejado en la realidad que vivimos y no solo en este comentario casual, de eso no se habla.
APROPOBA, 18 de mayo de 2015.
Tel.: 0223-4643214
INSEGURIDAD: COMO CUANDO VINIMOS DE ESPAÑA
Mucho se ha hablado en los últimos años del tema de la inseguridad ciudadana en nuestro país y especialmente en la Provincia de Buenos Aires, ríos de tinta en los medios escritos y horas y horas de comentarios, entrevistas, y sobre todo la actuación de opinólogos de la mas variada especie en los medios audiovisuales, en la que también, para no perder la oportunidad sobre todo en estas épocas de campaña electoral, de políticos de toda ideología e intereses, pero por supuesto sin la intervención de especialistas de verdad, a fin de cuentas y como cualquiera, sin ser incluso diplomado en la Sorbona, puede advertir que nada de lo que se ha propuesto y realizado ha venido a significar una mínima mejora en el tema, por el contrario los hechos por sí solos se encargan día a día de desmerecer cualquier mínimo logro que pudiera atisbar una pizca de mejora sobre el tema.
Las mentiras acumuladas sobre medidas, reformas, cambios, programas, compras millonarias, o mejor dicho millonarios negocios, ingreso masivo de personal, etc. etc. van cayendo poco a poco muchas veces en silencio para quién verdaderamente no quiere advertirlo pero otras con el retumbar estrepitoso de los hechos inocultables y puestos a la vista de todo el mundo.
El desgraciado suceso ocurrido en Mar del Plata donde una camarada dio muerte a una persona, incluso hijo de la víctima del hecho que había motivado la intervención policial, no solo sepultó las buenas intenciones de un principio en que la dotación se abocó al aviso de la propia víctima, sino que dejó más que al desnudo la deficiente formación que miles de nuevos efectivos recibieron durante los correspondientes cursos, más que nada en el afán netamente político de mostrar “que algo se hacía”, pero sin tener en cuenta en ningún momento que el policial no es un trabajo administrativo donde lo más grave que puede pasar es que se pierda un expediente, sino que se encuentra en juego nada mas y nada menos que la vida de los particulares, como también la de los propios policías medianamente formados y como ocurre en este caso su propia libertad. Sabemos que nadie con decisión política para tamaña barbaridad, ni la conducción superior de la fuerza, ni los responsables de la formación acompañara a este efectivo afrontando la responsabilidad que en cada caso cabe, pero es bueno al menos que desde esta Asociación lo señalemos una vez más.
El otro suceso ocurrió en Pergamino y fue leña seca para que muchos medios aprovecharan la oportunidad para retornar al eterno fogoneo en contra de la Institución Policial y más que nada al trabajador del sistema policial, eso si, nunca señalando las responsabilidades únicamente políticas en el tema.
Que una persona concurriera a una comisaría y encontrara a un único efectivo dormido sobre el escritorio, evidentemente agotado ya que no escuchó ni siquiera los llamados de la misma demuestra algo más que una posible desatención a sus funciones, pone en claro y a la vista lo que ocurre debido a las pésimas condiciones de trabajo en las que debe desempeñarse el policía, entre ellas la sobrecarga horaria abusiva a la que se suma la continuidad motivada por la falta de descanso semanal o feriado.
Está debidamente comprobado desde el punto de vista médico mediante estudios de nivel mundial el daño que la falta de sueño ocasiona al ser humano, no olvidemos que la llamada “tortura blanca”, utilizada en muchos países sobre todo en el terreno militar y que consiste en no dejar dormir a la persona que se quiere someter y que por sus resultados y daños incluso permanentes se lo considera como uno de los más atroces métodos de tortura. Los estudios médicos señalan claramente que a partir de las CUARENTA Y OCHO HORAS DE FALTA DE SUEÑO, la persona pierde coordinación, situación y otros síntomas que se van agravando en forma progresiva en las horas siguientes pudiendo incluso llegar hasta la muerte del afectado en muy pocos días, sin contar los daños que ocasionan en la salud y que derivan en algunas decenas de enfermedades.
Sin embargo en nuestro país, en otros tiempos líder en el reconocimiento de derechos de los trabajadores, con amplia legislación que regula sus jornadas de trabajo, la actividad riesgosa y otras cuestiones, el trabajador policial sigue ignorado por esos derechos, se lo obliga a jornadas agotadoras debiendo realizar además horas CoReS y adicionales para poder sobrevivir y mantener a su familia, sin siquiera tenerse en cuenta que la actividad que realiza ya de por sí peligrosa debería incluso tener una regulación especial.
No hemos escuchado voces que señalen nada de esto, ni de las llamadas “organizaciones de derechos humanos”, ni de partidos políticos, ni de opinólogos, ni de entidades sociales, ni nadie que no sea esta Asociación ha señalado que aquí también hay responsables de niveles políticos y de conducción, sobre todo de los primeros, que no pueden demostrar que el masivo ingreso de efectivos haya ni siquiera cubierto las necesidades mínimas para cubrir los servicios de seguridad que la actualidad necesita, falta que se hará todavía más patente cuando inevitablemente se otorguen los retiros que vienen solicitándose desde hace tiempo y que ilegalmente se les niega y también cuando se deban cubrir las dotaciones de las varias decenas de nuevas dependencias con que dicho sea de paso se continúa desmembrando la institución policial en la provincia de Buenos Aires, por supuesto en contrario a los principios mínimos que la ciencia policial señala.
Seguramente caerá sobre el efectivo dormido la “ejemplificadora sanción”, sin que nadie le pregunte cuantas horas de servicio cumplía, y a lo sumo como para disimular las cuestiones de fondo tal vez el titular de la dependencia podrá ser sancionado o trasladado pero en todo lo demás y como lo dice el título de esta nota en ese viejo dicho, “SEGUIMOS ESTANDO COMO CUANDO VINIMOS DE ESPAÑA”.
APROPOBA, 23 de marzo de 2015.
Te. 0223-4643214
Cel: 0223-154499537
“INSTRUCTIVO”, “CONVENIO”, ¿de qué estamos hablando?
Pocas cosas hay ya que puedan llamarnos la atención en cuanto a los procederes del accionar que a través de los años ha caracterizado a los sucesivos gobiernos de la provincia de Buenos Aires en cuanto al manejo discrecional y ajeno al derecho y las normas que lo regulan de las cuestiones que hacen al pago regular de haberes para con los empleados de su fuerza policial, y consecuentemente de los beneficiarios pasivos del sistema previsional que los ampara, pero verdaderamente en la última semana han ocurrido dos situaciones que no pueden dejar de llamar la atención.
Y no es que recién ahora nos damos cuenta que una vez mas y riéndose de la letra de la legislación laboral presente desde siempre se siguen pagando “en negro”, es decir sin los aportes previsionales correspondientes trabajos como las Horas CoReS, el servicio de Policía Adicional y desde hace también bastante tiempo bonificaciones complementarias que alcanzan la suma de DOS MIL QUINIENTOS PESOS cuya solución parecería a pesar de algunas tenues y escondidas promesas no llegará nunca.
Y no es como pudieran pensar algunos camaradas en actividad que todo esto no los perjudica también a ellos y que solamente este verdadero robo acosa solamente al personal pasivo, ya que deberían entender que todo el sistema resulta afectado y por lo tanto hasta su futuro, para muchos bastante cercano, se encuentra en peligro en cuanto a su seguridad previsional.
Pero regresando al motivo central de esta editorial queremos desde APROPOBA hacer un verdadero llamado de atención a nuestros camaradas, trabajadores de las Policías de esta bendita provincia sobre las dos recientes cuestiones a las que hacemos mención en el primer párrafo de este escrito.
1ro.) La semana pasada APROPOBA accedió a un curioso documento firmado por el Ministro de Seguridad ALEJANDRO GRANADOS, titulado “Instructivo para las liquidaciones salariales” fijando pautas a regir a partir del 1ro, de enero de 2015.
2do.) A fines de la misma semana el mismo Ministro Granados en declaraciones periodísticas realizadas en la ciudad de Bahía Blanca al portal www.labrujula24.com.ar de la misma ciudad y que también publicáramos en nuestra página web en las que interrogado acerca de la situación del personal pasivo habla de que "Estamos por firmar un convenio para aumentarles los haberes. Será de 2 mil pesos y es gracias a la incorporación de los 10 mil nuevos agentes en la provincia que con sus aportes lo hacen posible".
Y es en el contenido de estos dos breves párrafos donde los policías de cualquier condición, jerarquía, escalafón o situación de revista debemos fijar nuestra atención por cuanto dan lugar a que nos hagamos un sinfín de preguntas entre las que principalmente podemos señalar:
a) ¿No es evidente que el “instructivo”, resulta por demás caprichoso en sus disposiciones y para nada abarcador de las necesidades que el policía como cualquier otro trabajador necesita cubrir con su salario mientras se siguen manteniendo sumas pagadas “en negro” y por ende perjudiciales para los que no las perciben pero también para quienes si lo hacen teniendo en cuenta el perjuicio al sistema previsional?
b) ¿La Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones hecho mano al mismo instructivo para modificar las remuneraciones a sus afiliados sin tener en cuenta lo que tajantemente le marca la Ley 13.236 y sus modificatorias que regula su existencia y funcionamiento y debería ya desde hace mucho tiempo hacer realidad el principio de autarquía con que la ampara el mismo texto legal y pagar a sus afiliados lo que corresponde y con los recursos cuyo origen también se le señalan, en lugar de obedecer “instructivos” del ejecutivo que nunca podrán estar por encima de la misma?
c) ¿A qué se refiere el Ministro Granados cuando habla de “firmar un convenio” para pagar dos mil pesos a los retirados, y en todo caso con quién lo firmaría, ya que por lo que sabemos el mismo gobierno, no ha reconocido a ninguna entidad, asociación, gremio, ni nada por el estilo para negociar algo de tanta importancia? ¿De qué convenio nos está hablando?
d) ¿O es que los policías comunes, los que no buscamos otro interés que el bienestar y los derechos de los trabajadores policiales ignoramos que se negocia a espaldas de los intereses de dichos trabajadores y vaya a saber con quién?
e) Si es así es bueno recordar que los policías de la provincia de Buenos Aires, tenemos frescos recuerdos de traiciones varias cuando se negociaron en nuestro nombre, vaya uno a saber con que intereses y sin que lo supiéramos todos, deudas millonarias que de tal manera el gobierno provincial pagó no solo en la mitad de su valor nominal, sino que lo hizo en muchísimas cuotas y sin reconocer interés alguno. ¿Acaso regresamos a lo mismo?
f) En tiempos en que se liquidara de forma tan vergonzosa la deuda por los Decretos 1014 y 1015, hubo camaradas que desde entidades que agrupan a policías con fines sociales pero no sindicales actuaron de esa forma dando lugar a que desde APROPOBA se los denunciara públicamente por la traición a sus propios camaradas, también en otras situaciones donde ”se negocio” hicimos saber la otras traiciones, notas como “Cuando los traidores se evidencian” (5-06-2004) y “Hemos perdido la partida” (10-07-2004), así lo señalan y se transcriben más abajo para refrescar la memoria.- ¿Estaremos acaso en presencia de otros futuros traidores?, ¿O hay algo que el Ministro Granados se guarda y no podemos enterarnos por cuanto nunca abrió el diálogo directo con ninguna entidad policial para ninguna cuestión?
g) ¿Quién o quienes pudieran estar por firmar algún convenio sobre haberes y pagos a pasivos policiales que siempre tendrá no solo visos de marginalidad sino también de violatorio a lo que claramente señala la legislación vigente del sistema previsional policial en la provincia de Buenos Aires?
h) ¿Por qué dice el Ministro Granados que se podrá pagar “dos mil pesos” a los retirados gracias a que el masivo ingreso de nuevos policías posibilitará mayores recursos a nuestra caja, si el mismo sabe y deberá anunciar a la brevedad que finalizada la emergencia en seguridad en el distrito, a la que demasiado jugo se le sacado ya dicho sea de paso, deberán otorgarse los miles de retiros largamente postergados a los camaradas que encontrándose en las condiciones que marca la ley lo han solicitado y se les sigue negando obligándolos a seguir arriesgando la vida luego de toda una existencia en servicio y privándolos del derecho de pasar sus últimos años con sus familias?.- ¿Nadie se da cuenta que prácticamente los nuevos ingresos apenas cubren las bajas de la institución por esos mismos retiros, fallecimientos, exoneraciones, bajas, enfermedad, etc.? ¿Los recursos con que la caja debe pagar sus obligaciones no están ya previstos en la Ley o acaso el excesivo gasto en pintura naranja la privó de lo que por los aportes mensuales hacemos MENSUALMENTE TODOS LOS POLICÍAS EN ACTIVIDAD, RETIRO, JUBILACIONES E INCLUSO PENSIONADOS?
Si bien es cierto que nuestra Caja nunca ha hecho conocer a nosotros, sus aportantes principales y beneficiarios su situación financiera real como tampoco si el estado cumple con sus obligaciones previsionales depositando en tiempo, forma y cantidad los importes correspondientes a los trabajadores en actividad, en alguna oportunidad nos fue posible acceder a algún informe donde se señalaba que con dichos aportes alcanzaba perfectamente a cubrir los pagos de los beneficios, ¿Cuál es entonces la causa por la cual el directorio de la Caja no procede a abonarlos conforme a lo que le manda la Ley 13.236 en su artículo 7mo, inciso f) “Actualizar los importes de las prestaciones, cada vez que se incrementen las remuneraciones del personal en actividad, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 27° de la presente Ley”, (Articulo 27 “Los importes de los beneficios establecidos en esta Ley son móviles en el marco del escalafón perteneciente al momento del cese y deben ser actualizados de oficio por el Directorio de la Caja dentro de los sesenta (60) días de sancionada la norma legal que haya dispuesto las modificaciones de los sueldos del personal en actividad de las Policías de la Provincia de Buenos Aires. Al sólo efecto de garantizar la movilidad del haber de los beneficiarios de la Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones que hayan accedido al beneficio previsional revistando en cualquiera de los agrupamientos previstos en el Decreto-Ley 9.550/80 el Poder Ejecutivo deberá, por vía reglamentaria, establecer las equivalencias por correlación de niveles salariales, cargos entre el nuevo régimen normado previsto en la Ley 13.201 y el regulado por el Decreto-Ley 9.550/8).
Los reclamos de los demás empleados de la provincia están arreglados, especialmente en el sector docente que es el que más atención periodística recibe, como policías debemos recodar que a muy pocos les interesa nuestra situación y los medios de todos los niveles nos ignoran como si esto no formara parte de lo que fortalece un sistema efectivo de seguridad por el que ellos mismos reclaman. Esto es así y seguirá ocurriendo al menos hasta que en nuestro país exista una prensa aunque más no sea medianamente independiente.
Desde APROPOBA y con la tranquilidad de conciencia que nos da una trayectoria coherente y sin intereses secundarios consideramos un deber hacer este llamado de atención porque no teniendo noticias ciertas en cuanto al próximo ajuste de haberes al que ya han accedido otros trabajadores de la provincia a los que si se les reconocen plenos derechos ciudadanos y constitucionales de constituir sindicatos, derecho al que hasta ahora y caprichosamente se nos niega a los policías, y con la esperanza de que no se nos engañe una vez más, no se nos robe lo que por derecho nos corresponde y también porque no decirlo para que algún futuro no muy lejano podamos tener en la conducción de nuestro sistema previsional camaradas nombrados con el respaldo de la voluntad de todos los beneficiarios del sistema y que por lo tanto se sientan verdaderamente obligados a cumplir con las funciones que les marca la ley y no con la voluntad caprichosa de los gobiernos de turno.
APROPOBA, 2 de marzo de 2015.
CUANDO LOS TRAIDORES SE EVIDENCIAN
Mientras la APROPOBA realizaba la larga y lenta pero a su vez positiva labor concientizadora de la necesidad de agremiación del personal policial de la provincia de Buenos Aires, como la forma universalmente reconocida de defender sus derechos laborales, una gran cantidad de camaradas se mostraron incrédulos, otros indiferentes y algunos pocos directamente opositores, muchas veces por desconocimiento o por fidelidad a una formación tradicional que nunca admitió esa posibilidad.
Pero bastó que nuestra entidad comenzara a ser respetada en sus propuestas por camaradas de todas las jerarquías y reconocidas personalidades, e incluso seguida y apoyada en la adopción de medidas de protestas diferentes con participación efectiva y concreta en eventos que hasta los más incrédulos deben reconocer que arrojaron inmediato resultado positivo, para que estos hechos, a manera de catalizador separaran automáticamente la paja del trigo, hicieran poner en evidencia a los enemigos internos.
Estos, que sin siquiera observar la prudencia de mantener la boca cerrada, porque siempre creyeron que la jerarquía obtenida les daba derecho a jugar con los destinos de la Institución Policial y de sus subalternos al mero capricho de sus intereses personales y económicos.
Estos, que no habiendo hecho nunca nada positivo en beneficio de nuestra querida Repartición, siempre estuvieron y siguen estando predispuestos a la mejor oferta para vender sus conciencias y acciones por un puñado de dinero.
Son los mismos que transitaron la carrera pisoteando a sus compañeros para alzarse más alto y desde allí convertir la profesión en un medio para hacerse de fortunas desmedidas que empañaron y empañan la honrosa función policial, por cuyo motivo hoy no les preocupa su sistema provisional.
Son los que formando cofradías, siempre bajo el lema del beneficio personal, perjudicaron la carrera de muchos y contribuyeron, del brazo del sistema político corrupto, a llevar a nuestra Institución al lugar donde hoy nos encontramos.
Los mismos que aún después de retirados, no se conforman con el daño ocasionado y pretenden seguir metiendo basa según sus mirares y pareceres.
En definitiva son los que a veces en forma solapada y otras en acción directa pretenden desviarnos del camino que hemos emprendido, váyase a saber al precio de que promesa o compromiso.
Pero no se equivoquen, ya no son lo que eran, y tampoco podrán ampararse más dentro de la masa sacrificada de los policías honestos que día a día cumplen con su trabajo, los reconocemos, sabemos defender y ahora que se han puesto en evidencia no dudaremos en poner sus nombres a la cabeza de la LISTA DE LOS TRAIDORES.
Sepan nuestros camaradas diferenciar y hasta hacer a un lado a quienes pretender apagar nuestros legítimos reclamos, y que AUN SIENDO NUESTROS COMPAÑEROS NUNCA FUERON NI SERÁN NUESTROS CAMARADAS.
APROPOBA, 5 de junio de 2004.
MIGUEL ÁNGEL REYNOSO, Sec. General
HEMOS PERDIDO LA PARTIDA
Los reclamos que en forma tan auspiciosa se gestarán por parte del personal policial de la provincia de Buenos Aires, ante el avasallamiento de sus derechos a través de los anteproyectos de ley con injerencia en nuestro sistema provisional, nuestro Fondo de Ayuda Financiera y Servicios Sociales, cuyo punto culminante se produjo el pasado 1ro. De Junio, cuando las distintas entidades afines a la familia policial unidas convocaron y se movilizaron a la ciudad de La Plata, haciendo público su reclamo y poniendo en una incómoda posición a su gestor, el Ministro de Seguridad León Arslanián, han alcanzado solo en mínima parte los resultados esperados.
Con posterioridad a la movilización y obtenida, como consecuencia de la misma, la predisposición al diálogo por parte del ministro, las autoridades tanto el Círculo de Oficiales como del Centro de Oficiales Retirados, que hasta ese momento habían actuado unidas a las demás automáticamente se auto arrogaron la exclusiva representatividad de los intereses de la familia policial, iniciando por su cuenta la ronda de entrevistas con el Dr. Arslanián, sobre cuyos trámites poco y nada han conocido todos aquellos que resultan interesados en estas cuestiones.
De la igual manera y por resolución de las mismas entidades el denominado Comité de Crisis conformado en la primera reunión en la ciudad de Mar del Plata, fue dejado de lado, como lo fue también el vocero designado en la misma oportunidad, por unanimidad, Comisario Inspector (j) Edgardo Mastrandrea
Hoy, nos encontramos con la sorpresa de que quienes se designaron para representarnos en tan importante cuestión, bien poco han obtenido de la posición sumamente favorable desde la cual partieron para iniciar la negociación.
De las modificaciones al proyecto original, cuyo texto se agrega a continuación, y que ya tiene el voto favorable de la Cámara de Senadores “con el consenso de los policías”, según se comenta en los diarios, y sin entrar a mirar demasiado fino, vemos por ejemplo que mas allá de la posibilidad de elaborar ternas para someter al arbitrio y decisión del ejecutivo en la designación de autoridades, al mejor estilo de la entrega de los premios “Martín Fierro” y algunas otras cuestiones de poca monta, y más formales que otra cosa, salvo el mantenimiento del descuento en el 18 % y una futura reglamentación en las equivalencias de jerarquías, de las cuestiones de fondo y sobre las cuales tanto APROPOBA, como otras entidades que tampoco tuvieron la oportunidad de intervenir consideraban de sumo interés para negociar se ha perdido lamentablemente la oportunidad de negociar.
El mantenimiento de los 35 años de servicio y los 60 de edad, son una afrenta al personal policial y un retroceso innegable de nuestro sistema provisional que de esta manera da un salto hacia atrás, en especial en esta época en que un año más de servicio de un efectivo puede significar literalmente la vida o la muerte. Ya años atrás y con la misma excusa esgrimida en la actualidad se llevó al personal mas sufrido y más expuesto, el de suboficiales de 25 a 30 años, ahora lo es de 30 a 35, como no es previsible una mejora de la administración provincial, ya debería el personal policial en actividad hacerse a la idea de que en poco tiempo mas, y con la misma excusa se lo llevará de 35 a 40.
No aprovechar la oportunidad para defender a nuestros heridos, mutilados o incapacitados pasados a retiro como consecuencia de las lesiones sufridas en o por acto de servicio, es una falta imperdonable, de quienes evidentemente ya se saben seguros y no expuestos a tan triste posibilidad. Un 120% del sueldo nominal, que cobrara al momento de su retiro, es una afrenta, un insulto, a quién pagó con su salud, quedando en incapacidad total, el haberse jugado por la sociedad. Este acto de injusticia mas se agrava cuando menos es la jerarquía y antigüedad del causante, ya que a partir de allí se lo obliga a mantenerse con su mísero sueldo, carente de horas Cores, de servicios adicionales, sin posibilidades de ascenso, mientras sus pequeños hijos van creciendo, comienzan a estudiar y por ende a demandar mayores gastos.
APROPOBA lamenta no haber tenido la oportunidad de hacer oír entre otros, estos reclamos que considera por demás justos, pero tal como ya lo había adelantado en “La segunda movida de Arslanián”, de fecha 12 de junio pasado, otras cuestiones seguramente movilizan a quienes negociaron en nombre de todos nosotros, seguramente con buenas intenciones, pero tal como es una verdad innegable, desconociendo la opinión de tantos y tantos policías de todos los rincones de la vasta extensión de la provincia que tenían el legítimo derecho a expresarse y ser tenidos en cuenta y sobre todo informados por tratarse de cuestiones también de su interés.
Se ha perdido una importante partida, pero mientras el ánimo que siempre animó a los policías de la provincia de Buenos Aires se encuentre indemne, seguramente podremos encontrar con el tiempo nuevos y mejores metodologías para defender los derechos que se nos vulneran constantemente, mediante una representatividad legítimamente expresada por la opinión de todos. Ese tiempo llegará a no dudarlo y APROPOBA continuará trabajando contra vientos y mareas para lograrlo a la brevedad.
APROPOBA, 10 de julio de 2004.
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 resolución 
 artículo 7
 artículo 63
 artículo 1
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e contrario
 artículo 7
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