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Timestamp: 2017-09-22 18:56:47+00:00

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De la estafa electoral a la estafa energética - Capítulo La Estafa del Tarifazo Eléctrico (Pesada Herencia)
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25-07-2017 | Nos estábamos quedando sin energía eléctrica, reza la zoncera neoliberal. Entonces vino el "mejor equipo de los últimos 50 años" y nos rescató de una muerte segura.
Sin embargo, y basándonos siempre en datos oficiales y de las propias empresas -entre otras fuentes insospechadas de kirchnerismo-, se verá que el período entre 2003 y 2015 fue testigo del mejor desempeño del servicio público de electricidad evaluado, por supuesto, en función de un sistema energético en calidad de derecho humano y como herramienta fundamental de lucha contra la pobreza y de promoción de un desarrollo socioeconómico genuino, incluyente y federal.
En este sentido, un razonamiento que consideramos estratégico en la defensa de la seguridad jurídica popular, así como en desarticular la estafa del tarifazo es el siguiente: el neoliberalismo critica la política energética entre 2003 y 2015. Pero como hemos visto, tanto en el servicio público de gas por redes como en el de electricidad, durante aquellos años se superó con creces los objetivos "humanos" para ambos servicios. Si el macrismo decide desandar lo hecho, aplicando justamente las mismas políticas energéticas que las aplicadas entre 1976 y 2002, entonces deben explicar cuáles son sus objetivos. Esto es, cuáles son sus metas de expansión de los servicios a nivel incorporación de nuevos usuarios, así como de crecimiento de la demanda por sectores, provincias y ciudadanos (consumo per cápita). ¿Por qué? Respondemos con tres datos y sendos interrogantes de ellos derivados: 1) Entre 2003 y 2014, el consumo eléctrico per cápita fue un 45% superior al registrado durante los años menemistas, sumados a los de la administración de Fernando de la Rúa y la de Eduardo Duhalde; 2) Entre 2004 y 2015, la generación de energía eléctrica acumulada fue un 60% superior a la del período 1992-2003 (inclusive), mientras que las importaciones de electricidad menores en un 0,1%; y 3) Entre diciembre de 2003 y diciembre de 2015, se incorporaron un 95% más de usuarios al servicio público de electricidad que durante diciembre de 1991 y diciembre de 2003; en dos palabras, lo duplicó. Para repasar las diferencias en gráficos, obsérvense en el presente informe los números 45, 46, 47 y 48.
Entonces, ¿contra qué períodos comparan la etapa kirchnerista para afirmar que "faltó" energía eléctrica, que hubo "escasez de generación", que se "importó muchísimo más" y que no se "acompañó el crecimiento de la población" y su mayor necesidad de acceder a un servicio público supuestamente en decadencia? ¿Contra qué períodos comparan para asegurar que lo heredado fue negativo y que, por ende, amerita retroceder en todo, aplicando las recetas energéticas del FMI, de Domingo Cavallo y los ex secretarios de Energía hoy asesores del CEO-ministro Juan José Aranguren? En definitiva, ¿pesada herencia por qué? ¿Crisis energética por qué? Y agréguese a lo aquí resumido lo expuesto a lo largo de este informe, para preguntarse finalmente: ¿Emergencia Eléctrica y tarifazo por qué?
El razonamiento anterior resulta crucial como punto de partida obligado para una defensa correcta y contundente de la seguridad jurídica popular contra la estafa del tarifazo, pues permite arribar a la siguiente conclusión: como no hubo ninguna "crisis energética" entre 2003 y 2015; como no hubo ninguna "pesada herencia" energética recibida; y como no existe ningún motivo para revertir las políticas tomadas en aquellos años (en todo caso profundizarlas optimizándolas), la "crisis energética" debió ser fabricada a los efectos de reconvertir la energía en una mercancía para beneficio de un puñado de familias y corporaciones. El incremento absurdo, antipopular, anticonstitucional, injusto y, sobre todo, injustificado de las tarifas es pilar de la crisis fabricada.
Porque, ¿cómo convencer a la ciudadanía, al comerciante, al industrial que pagar barata la energía es perjudicial a sus intereses y pagarla cara es maravilloso? ¿Cómo convencerlos que el sistema energético heredado no funcionaba cuando incorporó una cifra récord de usuarios a los servicios públicos de gas y electricidad en la historia, cuando interconectó al país de forma inédita, cuando concluyó obras abandonadas por las administraciones anteriores? ¿Cómo convencer a la ciudadanía a favor de cambiarlo todo cuando jamás faltó energía, cuando la demanda no paraba de crecer (incluso en las provincias con tarifas más caras en relación a Buenos Aires y la Capital Federal) y cuando, en los últimos tres años con anterioridad a Cambiemos, los indicadores de calidad del servicio y cortes de luz mejoraban ostensible y progresivamente (según los propios datos oficiales) y todo sin la más mínima necesidad de incrementar la tarifa ni en un centavo?
A propósito, cabe recordarse que al inaugurar la Primera Jornada Nacional de Eficiencia Energética (15 de diciembre de 2016), el CEO-ministro Juan José Aranguren -acompañado del Presidente Macri- expresó: "La gente acepta el cambio cuando reconoce una necesidad. Y esa necesidad la puede reconocer en medio de una crisis". A confesión de parte…
¿Cuándo fue que, en materia eléctrica, prendieron el botón "on" de la crisis provocada? Apenas después de los cortes provocados de diciembre de 2015 y horas antes de decretada la Emergencia Energética por el ex CEO de Shell, Juan José Aranguren, quienes pretendíamos informarnos por TN asistimos a lo siguiente: Nelson Castro y Joaquín Morales Solá implantaban el 14 de diciembre la zoncera de la pesada herencia energética en insólita y amena charla. En un pasaje de la misma, el segundo explicaba (subrayado es nuestro): "… la emergencia energética y esta situación, más los cortes programados le van a permitir a Macri el aumento de las tarifas diciendo: bueno, miren esta situación cómo está. Todo es una necesidad, pero a la vez también una... eeeeeh... una maniobra política, ¿no?... para que el aumento de tarifas caiga mejor, ¿no?". Textual; ni una coma cambiada. Al sincericidio de Morales Solá, Castro retruca cambiando rápidamente de tema.
Se fabricó la "crisis energética", en suma, para generar una necesidad de cambio que fuera aceptado por la "gente" -de un cambio para peor y, por tanto, mucho más difícil de imponer-. En esto consistió el Decreto 134 del 16 de diciembre de 2015 (con él arrancamos nuestro informe), normativa que declaró la "emergencia del Sector Eléctrico Nacional" y de la que partió Aranguren para justificar la etapa final del proceso de privatización y mercantilización del sector eléctrico nacional iniciada apenas asumido Macri la presidencia. Pero aquellos que impusieron el diagnóstico de "crisis energética" para un país que, por ejemplo y como vimos (y veremos más adelante), expandió su demanda de energía eléctrica a escala nacional un 40% entre 2009 y 2015, ahora se encargan de ir apagando poco a poco al país, como en esas películas de terror donde los cuartos se van quedando sin luz conforme avanza el monstruo, demonio o villano. El piso del desplome del gran apagón macrista, deliberadamente programado, el que determinen las empresas y corporaciones en función de sus balances, estos últimos directamente vinculados a las apetencias de sus accionistas y casas matrices.
En la Argentina del "granero del mundo" en el poder sobra energía (sobran provincias y mercado interno). El gran apagón neoliberal se propone ordenar el país heredado, restringiéndolo por la fuerza a uno compatible con los intereses del modelo agro-energético exportador.
La política energética neoliberal es la estafa más desembozada e injustificada de las innumerables que padecemos desde diciembre de 2015 a la fecha. Calificarla de "injusta" es una cosa y de "injustificada" es otra, aunque para el tarifazo se apliquen las dos. Todo lo que esté injustificado es injusto, pero no todo lo injusto puede estar injustificado. Que el tarifazo es injusto, no caben dudas; pero el punto es que, por sobre todas las cosas, se trata de una medida absolutamente injustificada.
En este capítulo se sintetiza la estafa macrista contra un sistema de generación eléctrica -y su servicio público- accesible, asequible, en calidad de derecho humano y promotor de la expansión y modernización del mercado interno (atributos de la pesada herencia).
¿Emergencia Energética?
1. El Decreto 134 (16 de diciembre de 2015) declaró el "Estado de Emergencia Energética". Entre muchos considerandos se afirma que "… habiendo evaluado la situación actual y futura del sistema eléctrico resulta necesario adoptar aquellas medidas de corto, mediano y largo plazo que permitan asegurar el adecuado suministro eléctrico a toda la población del país siendo impostergable declarar el estado de emergencia energética con el objeto de asegurar el estricto cumplimiento, en el ámbito nacional y por parte de todas las empresas y los ciudadanos de las medidas que se dicten en consecuencia". Pareciera ser que sin declarar la "emergencia eléctrica", en función del sistema heredado, los argentinos y argentinas nos íbamos a quedar sin electricidad dado supuestas deficiencias en la generación, abastecimiento e inversiones en infraestructura.
2. La Compañía Administradora del Mercado Eléctrico Mayorista (CAMMESA), es el organismo responsable de la operación técnica del sistema eléctrico argentino, incluyendo la planificación de las necesidades de potencia y su optimización, supervisar el funcionamiento del mercado a término y administrar el despacho técnico de los contratos celebrados en dicho mercado. Es una Sociedad Anónima, constituida en un 20% por el Estado Nacional y 80% por agentes del mercado. Estos agentes del mercado son las empresas distribuidoras, generadoras, transportistas y grandes usuarios. Dichas empresas se nuclean, asimismo, en asociaciones propias. Las distribuidoras se nuclean en ADEERA, las generadoras en AGEERA, las transportistas en ATEERA y los grandes usuarios en AGUEERA. Todas forman parte de CAMMESA, cuya presidencia del directorio está en manos del Ministerio de Energía y Minería de la Nación.
3. Ningún reporte anual de CAMMESA entre 2003 y 2015, mucho menos el del último año (publicado en 2016), diagnosticó una situación de "crisis energética" ni proyectó a corto o mediano plazo un escenario catastrófico en el que amerite declararse la "emergencia eléctrica" en la República Argentina.
4. Los seis puntos estratégicos que se desprenden del reporte anual de CAMMESA (2015), publicado durante el primer año de Cambiemos, son: 1) "La demanda [de energía eléctrica] pudo ser abastecida" durante el último año (ídem para el período 2003-2015), en un diagnóstico coincidente con el fallo de la Corte Suprema del 18 de agosto en relación a la cuestión gasífera. Si la demanda fue abastecida, los segmentos de la generación, distribución y transporte estuvieron a la altura de las necesidades del consumo doméstico, siempre en alza; 2) Se registró en 2015 la mejor disponibilidad del parque térmico de los últimos años; 3) La generación ingresante -expandida en casi un 60% en relación a 2003- acompañó el incremento de la demanda (para una demanda 4,5% superior en 2015 en relación a la de 2014); 4) El segmento del Transporte se expandió de forma inédita e histórica, tanto en longitud como en su aspecto federal; 5) La planificación heredada para nuevos proyectos involucraba una incorporación de potencia al 2022 por 8.737 MW adicionales (como mínimo), esto es, un 26% de la potencia instalada total de 2015; y 6) Profundización del proceso de diversificación de la matriz con eje en renovables no intermitentes (hidráulica) y nuclear, sin desmedro de las renovables más ineficientes y costosas (eólica y solar).
5. La generación aumentó significativamente entre 2003 y 2015, con importaciones de energía eléctrica un 0,1% inferiores a las registradas entre 1992 y 2002. Ahora bien, agregamos a dichos períodos lo siguiente. Entre 1992-2002: crecimiento del PBI 1,6%; crecimiento del PBI industrial 1,1%. Entre 2003-2015: crecimiento del PBI 4,6%; crecimiento del PBI industrial 6,2% (ver gráfico 45).
6. La electricidad generada (acumulada) entre los períodos de doce años 1992-2003 vs 2004-2015 fue superior en un 60% favorable al segundo (ver gráfico 46). Esta notable expansión permitió apuntalar el mayor consumo eléctrico per cápita que se registre desde 1983. En efecto y según datos del Banco Mundial elaborados por este Observatorio, el promedio del consumo de electricidad per cápita entre 1983 y 1994 fue de 1.368 kWh; el de las administraciones neoliberales de Menem y De la Rúa (1992-2003) se ubicó en 1.833 kWh, mientras que el registrado entre 2003 y 2014 fue de 2.651 kWh. Como puede apreciarse, comparando la década alfonsinista con la kirchnerista el incremento fue del 94%. Si comparamos la última década con los años menemistas, sumados a la administración de Fernando de la Rúa y la de Eduardo Duhalde, el incremento fue del 45% (ver gráfico 47). ¿Faltó energía eléctrica a la ciudadanía entre 2003 y 2015? ¿Contra qué períodos comparan la etapa kirchnerista para afirmar que "faltó"?
7. En cuanto a la cantidad de usuarios incorporados al servicio público de electricidad en los doce años referidos, ¿fueron pocos o muchos? Y pregunta medular, ¿con qué otro período se los contrasta para responder la disyuntiva -y sobre todo volcarse por la despiadada crítica-? Entre diciembre de 2003 y diciembre de 2015, se incorporaron 4.146.166 usuarios al servicio público de electricidad. En el mismo espacio de tiempo, pero entre diciembres de 1991 y 2003, la incorporación de nuevos usuarios totalizó los 2.131.570. Es decir, los tres gobiernos kirchneristas, y en base a datos del Ministerio de Energía de la Nación, lograron una incorporación de usuarios superior en un 95% al modelo neoliberal, esto es, lo duplicó (ver gráfico 48). Debe recordarse siempre que las políticas energéticas del macrismo se insertan en la lógica de las del último cuarto de siglo neoliberal.
8. ¿Faltó energía en 2015 en relación a 2014? Del informe anual de CAMMESA ya citado se lee (subrayado es nuestro): "Durante el año 2015, a valores medios de potencia, la demanda de energía presentó un crecimiento alrededor del 4,5 %, mayor al crecimiento alcanzado en el año 2014 que se había ubicado en 1.0%. En los meses de verano, en especial en febrero y marzo que fueron aquellos de máxima exigencia para el sistema por las altas temperaturas, la demanda presentó una variación positiva frente al año 2014 que había sido menos exigente. El invierno se caracterizó por temperaturas por encima de la media, sin embargo, la demanda fue superior al mismo período del año anterior dónde fue baja en comparación a lo esperado. Como conclusión de ambos períodos resulta el cierre anual con un crecimiento del 4,5% de la demanda respecto al 2014". No sólo no faltó energía, sino que la demanda creció un 4,5% interanual. En verano, el sistema fue exigido respondiendo con una demanda positiva; mientras que en invierno, aunque de mayores temperaturas (menos frío) en relación al de 2014, presentó una demanda superior. Veamos ahora qué sucedió a nivel de los distintos usuarios. "Con una gran demanda (grandes usuarios industriales y comerciales) que prácticamente no presentó variaciones, la demanda chica (residencial y comercios pequeños) fue la que impulsó el incremento que se produjo este año, con un crecimiento medio para este tipo de usuarios entre 5 % y 7 %".
9. ¿Iba a faltar energía? Es decir, ¿Macri recibió nulas obras de infraestructura energéticas en construcción o planificación? En el reporte anual de 2015 de CAMMESA, se lee que "En el corto plazo se espera el ingreso de nueva potencia firme de proyectos que están en proceso de prueba. Hoy se tiene 1.680 MW en período de puesta en marcha de un total de 1.880 MW entre el ingreso de la C.T. Vuelta de Obligado con 560 MW, la CT Guillermo Brown con 600MW y la nueva central nuclear Atucha II con 740 MW". En la tabla 1 del anexo, extraída del informe de CAMMESA de octubre de 2015 titulado "Variables Relevantes del Mercado Eléctrico Argentino", podemos ver la planificación heredada por el macrismo en materia de generación eléctrica. Cabe mencionar que la mayoría de estos proyectos tenían incorporado sus respectivos proyectos de financiamiento (negociado con oferentes), así como procesos licitatorios y construcción en plena marcha. En materia termoeléctrica se calculaban inversiones por cerca de 3.000 millones de dólares, mientras que, en núcleo e hidroelectricidad, la cifra rozaba los 28.000 millones de dólares.
10. ¿Y en materia de transporte? El Decreto 134 afirma "Que el riesgo asociado a los equipos de transmisión y transformación del Sistema de Transporte en Alta Tensión, ante imprevistos, meteoros, atentados o fallas que impliquen una afectación potencial significativa al abastecimiento de la demanda, ya sea en forma directa o limitando la capacidad de transporte entre los distintos puntos de la red, existiendo además condiciones de saturación y alta exigencia en algunas regiones en la red troncal, afectan la eficiencia operativa y la calidad del servicio". Sin embargo, ningún diagnóstico formulado en los informes de CAMMESA permite inferir que íbamos hacia un escenario de crisis en este segmento. Todo lo contrario, al comparar entre modelos energéticos se observa una diferencia más que favorable para el kirchnerismo en cantidad de fallas cada 100 km2 (ver gráfico 49).
11. El dato actualizado por la misma CAMMESA en relación a la longitud de líneas de distribución troncal a diciembre de 2015 es de 19.532 km. De ese total, 7.061 km fueron construidos entre 2003 y 2015. Es decir, un 36% del total de líneas troncales construidas en el país se realizaron en los últimos doce años. En relación a líneas de alta tensión, el porcentaje de lo construido en igual período sobre el total histórico fue del 35%. Interesante es advertir las diferencias abismales con la década anterior (ver gráfico 50).
Federalismo y energía
12. ¿Ausencia de federalismo en líneas de alta tensión para llevar la electricidad al país profundo? A excepción de la región Cuyo y la de Buenos Aires, la expansión de las líneas en las restantes regiones fue muy superior durante el kirchnerismo que en tiempos de neoliberalismo. Un capítulo aparte merece la región patagónica, interconectada al SADI durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner (ver gráfico 51).
13. La Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica de la República Argentina (ADEERA), se define como "una organización sin fines de lucro creada en 1992 y conformada en la actualidad por 46 distribuidoras de energía eléctrica de origen público, privado y cooperativo. El conjunto de las distribuidoras asociadas a ADEERA presta el servicio público de electricidad a más de 13 millones de clientes en todo el país y la población beneficiada llega a 32,5 millones de habitantes. Las distribuidoras de ADEERA operan el 97% de la energía eléctrica que se consume en la Argentina". Son socios de esta asociación, entre otros, Edenor y Edesur. Es importante recordar también, que el último Presidente de ADEERA, Ingeniero Osvaldo Rolando, fue designado por Aranguren como Subsecretario de Energía Térmica, Transporte y Distribución Eléctrica.
14. Ningún reporte anual de ADEERA correspondiente a los últimos años, mucho menos el último de 2015 (el más reciente y que fuera publicado en 2016), diagnosticó una situación de "crisis energética" ni proyectó a corto o mediano plazo un escenario catastrófico en el que amerite declararse la "emergencia eléctrica" en la República Argentina.
15. ¿Faltaba energía a las provincias? ¿Acaso el centralismo porteño K asfixió el consumo eléctrico más allá de la General Paz y del Conurbano? Según ADEERA en su Informe Anual Demanda 2015, entre 2014 y 2015 las 23 jurisdicciones analizadas (a excepción de Tierra del Fuego, por no estar interconectada al SADI) registraron un crecimiento de la demanda. El promedio fue del 5,2%. Durante el segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, 22 jurisdicciones registraron un crecimiento de la demanda, con la sola excepción de la provincia del Neuquén. El promedio fue del 23,9% para el período 2011-2015. Durante el período 2009-2015, el promedio de crecimiento fue del 37%. Durante el quinquenio 2010-2015, las 23 jurisdicciones (en total son 24) registraron incrementos, cuyo promedio fue del 31% (ver tabla 2).
16. En cuanto al federalismo, ninguna de las provincias que creció en su demanda por encima del promedio para el período 2010-2015 son las tradicionales pampeanas o cuyanas. En otras palabras, las ocho que están por encima del promedio explican perfectamente las dotes federales de la política energética kirchnerista (ver gráficos 52 y 53). ¿Fue producto de la magia el crecimiento espectacular de la demanda? No, fue planificación, fueron inversiones, fue presencia y protagonismo estatal, y fue una orientación auténticamente federal de desarrollo del país.
17. Afirma el Decreto 134 que "… los sistemas de remuneración establecidos en el MERCADO ELÉCTRICO MAYORISTA (MEM) a partir de 2003 no han dado señales económicas suficientes para hacer que los actores privados realicen las inversiones que se requieren en el Sistema Eléctrico para permitir el crecimiento necesario de la oferta de energía eléctrica para abastecer el crecimiento de la demanda de dicho servicio". ¿Cómo que no? ¿El parámetro es la inversión de los actores privados o el crecimiento de la demanda? ¿Creció la demanda? ¿Su crecimiento fue federal? Ningún dato o frase de los informes anuales de CAMMESA ni de ADEERA de los últimos años - ni del Ministerio de Energía presidido por Juan José Aranguren- sustentan estas aseveraciones; mucho menos si hemos de comparar la evolución de la potencia instalada, el transporte, la distribución, el desempeño operativo de las redes y la planificación de infraestructura energética durante las últimas décadas.
18. Claro que se aseguró un adecuado suministro eléctrico a toda la población del país entre 2003 y 2015. Y fue por esta razón que para ganarse a los ciudadanos de las provincias a favor del tarifazo eléctrico -en contra de sus propios intereses-, la estrategia del macrismo se centró en una supuesta injusticia federal en términos de tarifas de electricidad. A poco de iniciada su gestión, el ex CEO de Shell nos proporcionó el gráfico que incluimos en el anexo (ver número 54), extraído de Fundelec, como para darle más objetividad a su fundamentación. Los medios hoy oficialistas acompañaron la estrategia (ver gráfico 55). El Grupo Clarín -lo propio hizo el diario La Nación- se basaron en el mismo informe de Fundelec utilizado por Aranguren.
19. Pero ni el informe en cuestión ni la crítica al "centralismo energético K" tuvieron en cuenta lo siguiente: ¿Qué sucedió con el consumo energético en las provincias aparentemente asfixiadas por el centralismo porteño en tiempos de Cristina Kirchner? Fundelec lo deja planteado, aunque no lo desarrolla: "Si esto se debe o no a un consumo más controlado por parte de residenciales del Interior por tener que hacer frente a tarifas más altas no es algo que pueda contestar este informe". ¿Se debe o no? Que mayores tarifas hayan o no hayan tenido impacto en el consumo es el meollo de la cuestión. Según fuera visto precedentemente, la ausencia en el discurso oficialista (como en el Decreto 134) de esta trascendental diferencia es la que más conviene al enfoque neoliberal de la energía: considerarla mercancía en lugar de a derecho humano y herramienta de desarrollo. En consecuencia, a pesar de tener tarifas más elevadas todas las provincias incrementaron masiva y notablemente su demanda, así como su cantidad de usuarios. Cabe recordar que posicionar las tarifas a valores por encima de los pagados por bonaerenses y porteños fue pura y exclusivamente decisión provincial al no subsidiar el componente VAT.
Los casos de Edenor y Edesur
20. No son solamente los números de CAMMESA, ADEERA y del Ministerio de Energía confirman la estafa del tarifazo eléctrico. Aportaremos debajo los de Edenor y Edesur, que en sus Memorias y Balances de 2014 y 2015 reconocen haber realizado inversiones extraordinarias que mejoraron o mantuvieron la calidad del servicio en un contexto de "retraso tarifario" (sic) y con costos operativos en promedio un 20% superiores interanualmente. Así y todo, incluso, ambas distribuidoras presentaron en 2015 resultados positivos netos de aproximadamente 1.200 millones de pesos cada una.
21. Lo anterior amerita el siguiente paréntesis: la zoncera de los "cortes de luz" como indicador de "crisis energética". 1) Cortes de luz existen en todos los países del mundo; 2) En ningún centro especializado ni en la Agencia Internacional de la Energía u otras similares a nivel internacional, los "cortes de luz" son indicadores de "crisis energética"; y 3) Por el contrario, son indicadores de "crisis energética": el encarecimiento de la energía y la pérdida de asequibilidad creciente por parte de la población (Pobreza Energética).
22. Pero además y en relación a los "cortes de luz", se instaló un diagnóstico falso: el empeoramiento progresivo e irrefrenable del servicio desde mediados del segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. ¿Verdadero? Según se desprende del informe del ENRE publicado en 2016 (ver gráfico 56), la calidad del servicio para Edenor y Edesur venía mejorando desde 2013 y 2009, respectivamente. No lo afirma este Observatorio sino el ENRE de Mauricio Macri: la calidad del servicio mejoraba, y marcadamente.
23. La aseveración anterior puede confirmarse también en las Memorias de Edenor y Edesur, desde que ambas empresas reconocen una mejora en la calidad del servicio gracias a la intervención del FOCEDE, (1) subsidios eficientes (Resolución 32), plan de inversiones y obras extraordinarias (así reconocido por las distribuidoras) y una plantilla de empleados en ascenso, y todo, en un contexto de incremento espectacular del consumo para todos los tipos de usuarios (ver gráficos 57 al 62). Incluso, Edenor y Edesur registraron ganancias en 2015 (como se dijo, promedio de 1.200 millones de pesos cada una).
24. Y ahora, la frutilla del postre. En sus Memorias y Balances, Edenor y Edesur mencionan una y otra vez al FOCEDE, por un lado, y a una tal Resolución 32 (ver los gráficos anteriores), por el otro. Pasamos a explicar: el Estado, a través del Fondo para Obras de Consolidación y Expansión de Distribución Eléctrica (FOCEDE) -gestionado por el Ministerio de Planificación Federal- obligaba a las distribuidoras a dedicar una parte sustancial de sus ingresos a la realización de obras en función de las necesidades de la ciudadanía y de las tareas adeudadas que las compañías arrastraban desde los noventa. En cuanto a la Resolución 32, de febrero de 2015, se trató de un subsidio estatal cuyo primer considerando señalaba: "Que justo es tener en cuenta que el ESTADO NACIONAL ha venido aplicando distintos mecanismos para garantizar la prestación del servicio público de distribución de energía eléctrica y, a su vez, evitar incrementos en la tarifa de los usuarios finales, priorizando la mejora en la calidad de vida de los ciudadanos".
25. En función de lo anterior, leemos en "Memoria y Balance de Edesur" correspondiente a 2014, que la empresa reconoce haber invertido como nunca en su historia gracias a los fondos provenientes del FOCEDE. Textualmente: "Se ha intensificado la puesta en marcha de proyectos de infraestructura eléctrica en su mayoría financiados por el Estado Nacional mediante el Fondo para Obras de Consolidación y Expansión de Distribución Eléctrica (FOCEDE), lo que ha llevado a la Compañía a la mayor inversión de los últimos tiempos en el área". Y todo, en paralelo a una demanda en ascenso.
26. "Memoria y Balance de Edesur", año 2015. En la página 1 se lee "… la Sociedad logró que los costos operativos fueran cubiertos con las sumas de dinero que ingresaron por tarifa y por los ingresos extra de la Resolución 32/2015, evitando la generación de pérdidas contables... Las inversiones dispuestas por la Sociedad en 2015, encaradas también a partir del plan extraordinario con ingresos extra… permitió alcanzar diversos logros y mejoras en la prestación, a pesar de las limitaciones impuestas por la coyuntura". Es decir, Edesur logró, sin mediar tarifazo alguno y con una demanda e inversiones en franco crecimiento, mejorar la calidad del servicio.
27. Las citas anteriores pertenecen a la carta de presentación firmada por el CEO Maurizio Bezzeccheri, el mismo señor que a mitad del año pasado, para justificar el tarifazo, había manifestado públicamente que "Para hacer inversiones, hay que cambiar el modelo, porque el anterior no funcionaba. Nadie invertía. El tema de la tarifa permite a la empresa volver a ser dueño de la planificación y modular el tema de las inversiones".
28. Si Edenor y Edesur pudieron mejorar la calidad del servicio, invertir como nunca, cerrar incluso un 2015 con ganancias netas de 1.100 millones de pesos aproximadamente para cada una de ellas, y todo permitiendo satisfacer una demanda en expansión… ¿Cómo se explica que con una demanda en picada no pueden conseguir idéntica performance sin tener que recurrir a sendos tarifazos?
29. El ritmo K de crecimiento y desarrollo del país no va con la CEOcracia en el poder. Las inversiones de desploman al ritmo de la demanda, al ritmo de la infelicidad del pueblo argentino y la destrucción de su calidad de vida. Mientras tanto, los Estados Financieros de las corporaciones en el poder explotarán de jolgorio, como los bolsillos de sus hábiles ejecutivos y accionistas: ya no hay que invertir como locos y obligados en la chusma.
30. La nefasta combinación para el neoliberalismo entre subsidios eficientes (pues priorizaron la calidad de vida de la ciudadanía, acompañando la demanda creciente, mejorando la calidad del servicio y sin incrementar la tarifa de los usuarios finales) y un Estado rector y protagónico -el exitoso combo "populista"- debía ser borrado de un plumazo. Lo mismo, como veremos en el próximo capítulo, sucedió en materia gasífera.
31. De esto, en definitiva, se trata el tarifazo. Con una demanda a la baja, privatización del precio mayorista y la absoluta mercantilización del servicio público que volverá a los estándares de "calidad" de los noventa y sobre todo 1999-2002 (pésimos), las empresas Edenor y Edesur vuelven a ser dueñas de los subsidios y a definir qué hacer con las utilidades (reinvertir o pagar como dividendos a sus accionistas). El resultado: vuelven a ser dueños del servicio público convertido en una mercancía más, mientras que la energía reducida de derecho humano a bien de lujo para usufructo de cada vez menos argentinos y argentinas.
La particular conferencia de prensa del tarifazo de febrero 2017
32. Llegado a este punto, y a modo de perfecta síntesis de la estafa expuesta en los párrafos anteriores, sucinto análisis de una muy particular conferencia de prensa. El 31 de enero, los señores Alejandro Sruoga, Andrés Chambouleyron y Juan José Aranguren brindaron una conferencia de prensa para explicar y comunicar los nuevos cuadros tarifarios del servicio público de electricidad. Arrancaba 2017 y para felicidad del pueblo argentino un nuevo tarifazo de la luz. Luego de una breve introducción del CEO-ministro, el Secretario de Energía Eléctrica, tomaba la palabra. Su objetivo: presentar a los argentinos y las argentinas las "contundentes" pruebas de la "pesada herencia", la necesidad de la emergencia energética y, con ellas, las duras pero necesarias medidas.
33. En efecto, al minuto 23 de la conferencia de prensa, Aranguren cede la palabra a Sruoga. Recordemos su pasado en palabras del diario Clarín: "Tuvo una activa participación como asesor durante la privatización del sector eléctrico que llevó adelante el gobierno menemista. Entre los años 1992 y 1996, se desempeñó como gerente de costos y tarifas de la distribuidora EDENOR. Luego se pasó a la actividad privada, donde trabajó como director de la consultora Mercados Energéticos" (12/04/2001).
34. El ex Edenor arrancó referenciándose en el Decreto 134, como hemos visto, un compendio de mentiras y argumentos insostenibles. Dijo textualmente (subrayado es nuestro): "La motivación del dictado de la Emergencia Eléctrica era la fragilidad del sector eléctrico, tanto en la generación, transporte como distribución. Y el impacto en la fragilidad del sistema era la mala calidad del servicio que percibía la gente, que percibían los usuarios. Mala calidad del servicio que eran cortes reiterados y plazos muy largos para la reposición del suministro". En primer lugar, nótese el involuntario uso de la palabra "percibir". No es lo mismo haber utilizado "percibir" que el más correcto "recibir". Y esto es clave, porque la calidad del servicio fue mejorando en los últimos años, como se vio en base a datos del ENRE bajo administración macrista y datos de las propias empresas. A "percibir" mal en lugar de bien -conforme un servicio que, aunque dejaba mucho que desear, mejoraba-, se volcó buena parte de la media opositora (hoy oficialista). Sruoga, sin quererlo, lo reconoce.
35. ¿Qué "percibían" los clientes, señor Sruoga? Edenor, la principal distribuidora del país, con 2,8 millones de usuarios (21% del total a nivel nacional), publicó en sus Memorias y Balances de 2015 ya citadas el gráfico número 63 que brindamos en anexo. Se lee en el texto que lo acompaña en el reporte de la empresa: "Principales hitos logrados. En el año 2015 la satisfacción de los clientes T1R fue de 79,0% ubicándose el servicio de electricidad en el tercer lugar respecto de otros servicios públicos, con una mejora de 4 puntos porcentuales respecto del año 2014". Ahora bien, observemos con detenimiento la línea violeta (Edenor). Resulta llamativo que, si bien la satisfacción de los clientes fue superior a la de 2014, la línea descienda al unir los puntos entre 2015 y 2014. Otro detalle, el incremento de los 4 puntos porcentuales es en realidad en relación a 2013, en un ascenso sostenido desde 2012. Otro aspecto interesante del gráfico es el incremento en la satisfacción de los clientes de Edesur. Otro aún más jugoso, la alta satisfacción de los clientes del servicio de gas por redes. Y un tercero todavía más importante, la mejora sustantiva en todos los servicios públicos. Cuando los clientes reciben mejores servicios sin necesidad de tarifazo, perciben (aquí sí es el término apropiado) una gran "satisfacción"; sin duda, una "pesada herencia" para cualquier administración mercadista. Si la satisfacción de los clientes mejoraba… ¿quiere decir que la calidad del servicio mejoró en los últimos años de kirchnerismo?
36. En cuanto a la calidad de servicio, hemos visto lo informado por el ENRE oficialista y que Sruoga vilmente omite. Igual con los datos de las propias Edenor y Edesur. En relación al transporte eléctrico y la calidad de la prestación, los reportes anuales de la Compañía Administradora del Mercado Eléctrico Mayorista (CAMMESA) y de la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica de la República Argentina (ADEERA) -empresas privadas de la distribución entre las que figuran Edenor y Edesur- refutan categóricamente los argumentos del Decreto 134 y los dichos del funcionario. Señor Sruoga, según CAMMESA el número de fallas de la distribución troncal se mantuvo casi constante desde 2002, mientras que las de alta tensión en niveles muy inferiores a los de 1999-2002, época de libre mercado al frente de la energía a la que Ud. pretende volver. ¿Conocía esta información?
37. Para terminar, y relativo a la supuesta mala calidad del servicio y el empeoramiento de los cortes. Vimos como en las Memorias y Balances de las dos principales distribuidoras y comercializadoras -punta de lanza del tarifazo eléctrico- correspondientes a los últimos años del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner señalan las inversiones realizadas, calificándolas como extraordinarias e inéditas en su historia; que dichas inversiones se dirigieron a mantener y a mejorar la calidad del servicio -que reconocen haberlo logrado- (ver gráfico 64). Que, asimismo, estas inversiones (ver gráficos 65 y 66) se plasmaron en una cantidad enorme y documentada de obras de infraestructura, que fueron posibles gracias al Fondo FOCEDE -bajo la órbita del denostado Ministerio de Planificación Federal- y a las inversiones estatales conducidas desde allí así como a la implementación de subsidios eficientes (mejoraron la prestación del servicio sin incrementar la tarifa a los usuarios).
38. Las mentiras de la administración Macri y sus lobbistas, insostenibles desde la propia documentación oficial y de las empresas que aportan esos mismos lobbistas -hoy funcionarios-, a la luz de un saqueo inédito contra el pueblo argentino. Empresas, debemos recordar, que incluso cerraron 2015 con ingentes ganancias, por si todavía algún ciudadano piensa que les fue mal con la política de subsidios, un Estado presente y rector, y todo en ausencia de tarifazo (ver gráficos 67 y 68).
39. Para cerrar este capítulo, un razonamiento que consideramos estratégico en la defensa de la seguridad jurídica popular, así como en desarticular la estafa del tarifazo es el siguiente: el neoliberalismo critica la política energética entre 2003 y 2015. Pero como hemos visto, tanto en el servicio público de gas por redes como en el de electricidad, durante aquellos años se superó con creces los objetivos "humanos" para ambos servicios. Si el macrismo decide desandar lo hecho, aplicando justamente las mismas políticas energéticas que las aplicadas entre 1976 y 2002, entonces deben explicar cuáles son sus objetivos. Esto es, cuáles son sus metas de expansión de los servicios a nivel incorporación de nuevos usuarios, así como de crecimiento de la demanda por sectores, provincias y ciudadanos (consumo per cápita). ¿Por qué? Respondemos con tres datos y sendos interrogantes de ellos derivados: 1) Entre 2003 y 2014, el consumo eléctrico per cápita fue un 45% superior al registrado durante los años menemistas, sumados a los de la administración de Fernando de la Rúa y la de Eduardo Duhalde; 2) Entre 2004 y 2015, la generación de energía eléctrica acumulada fue un 60% superior a la del período 1992-2003 (inclusive), mientras que las importaciones de electricidad menores en un 0,1%; y 3) Entre diciembre de 2003 y diciembre de 2015, se incorporaron un 95% más de usuarios al servicio público de electricidad que durante diciembre de 1991 y diciembre de 2003; en dos palabras, lo duplicó. Para repasar las diferencias en gráficos, obsérvense en el presente informe los números 45, 46, 47 y 48.
40. Entonces, ¿contra qué períodos comparan la etapa kirchnerista para afirmar que "faltó" energía eléctrica, que hubo "escasez de generación", que se "importó muchísimo más" y que no se "acompañó el crecimiento de la población" y su mayor necesidad de acceder a un servicio público supuestamente en decadencia? ¿Contra qué períodos comparan para asegurar que lo heredado fue negativo y que, por ende, amerita retroceder en todo, aplicando las recetas energéticas del FMI, de Domingo Cavallo y los ex secretarios de Energía hoy asesores del CEO-ministro Juan José Aranguren? En definitiva, ¿pesada herencia por qué? ¿Crisis energética por qué? Y agréguese a lo aquí resumido lo expuesto a lo largo de este informe, para preguntarse finalmente: ¿Emergencia Eléctrica y tarifazo por qué?
41. El razonamiento anterior resulta crucial como punto de partida obligado para una defensa correcta y contundente de la seguridad jurídica popular contra la estafa del tarifazo, pues permite arribar a la siguiente conclusión: como no hubo ninguna "crisis energética" entre 2003 y 2015; como no hubo ninguna "pesada herencia" energética recibida; y como no existe ningún motivo para revertir las políticas tomadas en aquellos años (en todo caso profundizarlas optimizándolas), la "crisis energética" debió ser fabricada a los efectos de reconvertir la energía en una mercancía para beneficio de un puñado de familias y corporaciones. El incremento absurdo, antipopular, anticonstitucional, injusto y, sobre todo, injustificado de las tarifas es pilar de la crisis fabricada.
42. Porque, ¿cómo convencer a la ciudadanía, al comerciante, al industrial que pagar barata la energía es perjudicial a sus intereses y pagarla cara es maravilloso? ¿Cómo convencerlos que el sistema energético heredado no funcionaba cuando incorporó una cifra récord de usuarios a los servicios públicos de gas y electricidad en la historia, cuando interconectó al país de forma inédita, cuando concluyó obras abandonadas por las administraciones anteriores? ¿Cómo convencer a la ciudadanía a favor de cambiarlo todo cuando jamás faltó energía, cuando la demanda no paraba de crecer (incluso en las provincias con tarifas más caras en relación a Buenos Aires y la Capital Federal) y cuando, en los últimos tres años, los indicadores de calidad del servicio y cortes de luz mejoraban ostensible y progresivamente (según los propios datos oficiales) y todo sin la más mínima necesidad de incrementar la tarifa ni en un centavo?
43. A propósito, cabe recordarse que al inaugurar la Primera Jornada Nacional de Eficiencia Energética (15 de diciembre de 2016), el CEO-ministro Juan José Aranguren -acompañado del Presidente Macri- expresó: "La gente acepta el cambio cuando reconoce una necesidad. Y esa necesidad la puede reconocer en medio de una crisis". A confesión de parte…
44. En suma, se fabricó la "crisis" para generar una necesidad de cambio que fuera aceptado por la "gente" -de un cambio para peor y, por tanto, mucho más difícil de imponer-. En esto consistió el Decreto 134 del 16 de diciembre de 2015, normativa que declaró la "emergencia del Sector Eléctrico Nacional" y de la que partió Aranguren para justificar la etapa final del proceso de privatización y mercantilización del sector eléctrico nacional iniciada apenas asumido Macri la presidencia.
45. Las declaraciones del CEO de Edesur, Maurizio Bezzecheri no nos dejan mentir: "El tema de la tarifa [tarifazo] permite a la empresa volver a ser dueño de la planificación y modular el tema de las inversiones" (declaraciones públicas efectuadas a mediados de agosto). Mientras tanto, para justificar la degradación del servicio y la continuidad o aumento de los cortes de luz -en un escenario incluso de menor demanda-, la empresa incluye en sus comunicados la zoncera de la "pesada herencia" en tiempos K (ver imagen número 69). ¿Se entiende por qué el tarifazo es una estafa y por qué esa estafa debe ser analizada quirúrgicamente para identificar todas y cada una de las mentiras neoliberales del cartel de empresas con poder ministerial (para algunos, Ministerio de Energía)?
46. Desde el 10 de diciembre de 2015 un grupo de las más poderosas productoras de gas y petróleo, así como de empresas del sector de la electricidad, se ha hecho cargo de la dirección del Ministerio de Energía. Desde allí, cartelizadas y cada vez más concentradas -vertical y horizontalmente- dictan las políticas que más convienen a sus intereses, a saber: incrementar exponencial, injusta e inconstitucionalmente las tarifas para recuperar en tiempo récord las inversiones realizadas en los últimos años, percibir ingentes utilidades y desplomar el consumo para generar excedente exportable a la vez que removiendo el marco regulatorio que las obligaba a realizar inversiones de riesgo (y de cualquier otro tipo) en función de objetivos de desarrollo del producto bruto y la mejora sostenida de la calidad de vida de la población.
47. Y como frutilla del postre, léase el texto extraído de un artículo del diario La Nación de junio de 2007 para contemplar la estafa del tarifazo en toda su dimensión (ver gráfico 70). Su autor, el señor Andrés Chambouleyron, subsecretario de Coordinación de Política Tarifaria del Ministerio de Energía, a la sazón, al menos 10 veces testigo de parte de gasíferas y eléctricas que demandaron al Estado nacional ante el CIADI.
Fuente: Elaboración propia en base a datos de CAMMESA, Reporte Anual 2015.
Fuente: Elaboración propia en base a datos de Ministerio de Energía, Series históricas.
Gráfico 52
Gráfico 53
Gráfico 54
Fuente: Fundelec, "Informe Tarifas 2015". Debe quedar claro que las grandes diferencias tarifarias no se deben a un reparto desigual de los subsidios de origen nacional, sino al distinto costo del valor agregado de distribución (VAD), es decir al costo de la distribuidora local determinado por cada jurisdicción provincial. En el año 2015, el Estado Nacional destinó 90.000 millones de pesos a subsidiar el precio eléctrico mayorista que pagan por igual todas las distribuidoras del país.
Gráfico 55
Gráfico 56
Fuente: Elaboración propia en base a datos del Libro Blanco de Gestión y Rendición de Cuentas del ENRE, Período 2011-2015. Los datos de Edenor correspondientes a 2015 se extrajeron de su informe Memoria y Balances - 2015. Los de Edesur para igual año del IESO "Estado de Situación del Sector Energético" (2016). El ENRE define al SAIFI como el Índice de frecuencia media de interrupción del sistema (System Average Interruption Frequency Index), que en un período determinado representa la cantidad de interrupciones que afectaron a los usuarios en promedio, y se calcula como el total de usuarios interrumpidos en "n" interrupciones/total de usuarios abastecidos [Interrupciones/usuario-semestre].
Gráfico 57
Fuente: Elaboración propia en base a datos de Edenor, Memorias 2015. El tiempo total de interrupciones por clientes mejoró un 14% entre 2012 y 2015 y un 18% entre el año pasado y 2014. Por otra parte, la cantidad de cortes por clientes aumentó en relación a 2012 un 3%, porcentaje más que modesto dadas las olas de calor inéditas registradas en los últimos veranos. Cuando se analiza el mismo indicador entre 2014 y 2015, nuevamente se observa una mejora, en este caso del 5%. Por último y para el total de interrupciones sufrida por la red de Edenor, se aprecia una evolución más que positiva para los dos períodos analizados.
Gráfico 58
Fuente: Edenor, "Memoria y Balance 2015", Página 49. Los recuadros son nuestros. El rojo, la prueba de que no se necesita de ningún tarifazo para invertir como corresponde. El amarillo, que dichas inversiones pueden satisfacer una demanda en crecimiento. Luego de este texto se lee: "En términos comparativos, se aprecia un aumento significativo del nivel de inversiones en los últimos cinco años debido a la aplicación de fondos administrados por el fideicomiso FOCEDE, y por financiamientos extraordinarios otorgados por el Estado Nacional". Queda claro qué sucede cuando el Estado Nacional se retira del sector.
Gráfico 59
Fuente: Edesur, Memoria, Reseña Informativa y Estados Financieros de 2015. Color negro: incremento de la capacidad de potencia. Color rojo: inversiones por 2.502 millones de pesos, en el marco del Plan de Obras extraordinario, gestionado desde el FOCEDE. Los costos operativos fueron absorbidos por la tarifa -cero incremento- y la Resolución 32/2015 (subsidios del Estado nacional).
Fuente: Color negro: incremento de la demanda de energía eléctrica para el área de concesión de Edesur entre 2015 y 2014: 4,7%. La variación fue del 2,7% entre los meses de diciembre de iguales años (color rojo). La ganancia integral total fue de 1.330 millones de pesos, siendo en parte explicada por la Resolución 32.
Gráfico 61
Fuente: Memoria, Reseña Informativa y Estados Financieros de 2015. Página 2. Color negro: incremento de los usuarios de Edesur entre 2015 y 2014 fue del 0,6%. Las inversiones del plan extraordinario mejoraron la prestación, esto es, la calidad del servicio (color rojo), a pesar del retraso tarifario (color amarillo).
Gráfico 62
Fuente: Memoria, Reseña Informativa y Estados Financieros de 2014, Págs. 1 y 2. A pesar de la pérdida registrada y del nulo aumento de la tarifa (color negro), la compañía "realizó la mayor inversión de los últimos tiempos que permitió incorporar 850 MW incrementando la capacidad de potencia un 21%" (color amarillo). ¿La inversión? 2.075 millones. Edesur tuvo una pérdida integral neta de 1.385 millones.
Gráfico 63
Fuente: Edenor, "Memoria y Balance 2015", Pág. 45. La gestión comercial de Edenor fue vista con mayor satisfacción por parte de los usuarios desde la creación del Fondo Fiduciario FOCEDE, derogado por la actual administración, y especialmente, desde que el Estado Nacional a través del Ministerio de Planificación Federal se hizo cargo de la ejecución de las obras y el manejo de sus recursos, a partir de 2014. Clientes más satisfechos implica un mejor servicio. Y el servicio únicamente puede mejorar cuando hay inversiones. ¿Y cuándo hay inversiones en función de una demanda en expansión? Cuando hay un Estado presente. Edenor y Edesur lo reconocen en sus memorias y balances.
Gráfico 64
Fuente: Elaboración propia en base a datos de Edenor ("Memoria y Balance 2015"). Se aprecia del gráfico que si bien los distintos indicadores en la calidad del servicio empeoraron en relación a 2010, comenzaron a estabilizarse a partir de 2012, para mejorar ostensiblemente entre 2014 y 2015. La caída en el tiempo total de las interrupciones por clientes del año pasado fue la menor desde 2012, y fue acompañada por una disminución en la cantidad de cortes por clientes, prácticamente estable desde igual año.
Fuente: Elaboración propia en base a los datos suministrados por Edesur en sus balances anuales.
Fuente: Edenor. La compañía informa que "durante el año 2015 alcanzaron un monto de $ 2.518,22 millones… En términos comparativos, se aprecia un aumento significativo del nivel de inversiones en los últimos cinco años debido a la aplicación de fondos administrados por el fideicomiso FOCEDE, y por financiamientos extraordinarios otorgados por el Estado Nacional" (Pág. 49). La empresa reconoce que la aplicación del FOCEDE impactó positivamente en las inversiones. Si tenemos en cuenta que el FOCEDE se creó en 2012, las inversiones saltaron de 541 millones de pesos ese año a 2.518 millones en 2015. Es decir, un crecimiento del 460%. Y desde la recuperación del FOCEDE por parte del Estado Nacional casi que se duplicaron en dos años.
El diario El Cronista remarcó a principios de 2016 el nivel de ganancias que Edesur tuvo en 2015, a pesar del bastardeado retraso tarifario.
Informe de Edenor de 2015 ya citado. Se lee: "Durante el ejercicio económico 2015 la Sociedad ha registrado resultados positivos por $ 1.142,4 millones en comparación con la pérdida de $ 779,7 millones registrada en el ejercicio 2014". Es decir, durante el último año de kirchnerismo, año en el que Edenor reconoce haber invertido como nunca en su historia en una tendencia ascendente en el último quinquenio.
Fuente: Comunicado oficial de Edesur, enviado al Dr. Norberto Darcy, Subsecretaría de Derechos Políticos y Ciudadanos, Defensoría del Pueblo de la CABA, Buenos Aires, 4 de julio de 2017. Los subrayados son nuestros. En el recuadro, la zoncera de la "crisis energética"; la flecha muestra el vergonzoso argumento de, palabras más palabras menos, pedirnos paciencia para que la mejora del servicio se plasme en resultados concretos. ¿Cuánto esperar?
Fuente: Diario La Nación (24 de junio de 2007). Subrayados son nuestros. Qué interesante que nunca hubo desabastecimiento entre 2003 y 2015 a pesar de una demanda siempre en expansión. Intríngulis neoliberal.
Fuente: "Variables Relevantes del Mercado Eléctrico Argentino", CAMMESA - Octubre de 2015. Es absolutamente falso que no existía ninguna planificación en nuevas centrales de generación.
Fuente: Elaboración propia en base a datos de ADEERA, "Informe Anual Demanda 2015". Tierra del Fuego está excluida por no estar incorporada al SADI. Dato elemental: las regiones que más crecieron en su demanda fueron justamente las más necesitadas de desarrollo. En otras palabras, las históricamente más postergadas. Nos referimos a la Patagonia (Chubut y Santa Cruz) y al NEA (Chaco, Misiones, Formosa y Corrientes).

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 Resolución 
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