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Timestamp: 2018-05-21 19:01:11+00:00

Document:
INFORME sobre la acción de la UE en favor de la sostenibilidad - A8-0239/2017
Procedimiento : 2017/2009(INI)
Ciclo relativo al documento : A8-0239/2017
A8-0239/2017
PV 05/07/2017 - 14
CRE 05/07/2017 - 14
PV 06/07/2017 - 11.10
CRE 06/07/2017 - 11.10
P8_TA(2017)0315
514k 116k
PE 601.046v02-00 A8-0239/2017
sobre la acción de la UE en favor de la sostenibilidad
(2017/2009(INI))
Ponente: Seb Dance
009-011
OPINIÓN de la Comisión de Cultura y Educación
– Vista la Resolución de las Naciones Unidas titulada «Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible», adoptada por la Cumbre de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible el 25 de septiembre de 2015 en Nueva York(1),
– Visto el acuerdo adoptado en la 21.ª Conferencia de las Partes (COP21) en París el 12 de diciembre de 2015 (Acuerdo de París),
– Visto el artículo 3, apartados 3 y 5, del Tratado de la Unión Europea (TUE),
– Visto el artículo 7 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), que reafirma que la Unión «velará por la coherencia entre sus diferentes políticas y acciones, teniendo en cuenta el conjunto de sus objetivos», así como el artículo 11 del TFUE,
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 22 de noviembre de 2016, titulada «Próximas etapas para un futuro europeo sostenible: acción europea en favor de la sostenibilidad» (COM(2016)0739),
– Visto el Programa General de Acción de la Unión en materia de Medio Ambiente hasta 2020, titulado «Vivir bien, respetando los límites de nuestro planeta»(2),
– Visto el informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) n.º 30/2016, titulado «Environmental indicator report 2016» (Informe de indicadores medioambientales 2016),
– Vista su Resolución, de 12 de mayo de 2016, sobre el seguimiento y examen de la Agenda 2030(3),
– Vista la nota estratégica del Centro Europeo de Estrategia Política de la Comisión, de 20 de julio de 2016, titulada «Sustainability Now! A European Voice for Sustainability» (Sostenibilidad ya: un llamamiento europeo a la sostenibilidad)(4),
– Vistas la Estrategia de la UE sobre la biodiversidad hasta 2020(5), su revisión intermedia(6) y la Resolución del Parlamento Europeo, de 2 de febrero de 2016, sobre su revisión intermedia(7),
– Vistos los informes del Panel Internacional de Recursos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) titulados «Policy Coherence of the Sustainable Development Goals (2015)» (Coherencia de las políticas de los objetivos de desarrollo sostenible —2015—), «Global Material Flows and Resource Productivity (2016)» (Flujos de materiales y productividad de los recursos a escala mundial —2016—) y «Resource Efficiency: Potential and Economic Implications (2017)» (Eficiencia de los recursos: implicaciones potenciales y económicas —2017—),
– Vista la Comunicación conjunta, de 10 de noviembre de 2016, titulada «Gobernanza internacional de los océanos: una agenda para el futuro de nuestros océanos» (JOIN(2016)0049),
– Visto el acuerdo de Hábitat III sobre la Nueva Agenda Urbana, adoptado en Quito el 20 de octubre de 2016,
– Vistos el informe de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria y las opiniones de la Comisión de Desarrollo, de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural y de la Comisión de Cultura y Educación (A8-0239/2017),
A. Considerando que la Unión Europea y sus Estados miembros han adoptado la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible (en lo sucesivo «la Agenda 2030»), que incluye los objetivos de desarrollo sostenible (ODS);
B. Considerando que el futuro crecimiento económico solo será posible si se respetan plenamente los límites del planeta, a fin de garantizar una vida digna para todos;
C. Considerando que la Agenda 2030 puede llegar a ser transformadora y establece objetivos universales, ambiciosos, amplios, indivisibles e interconectados, destinados a erradicar la pobreza, luchar contra la discriminación y promover la prosperidad, la responsabilidad medioambiental, la inclusión social y el respeto de los derechos humanos, así como a consolidar la paz y la seguridad; que estos objetivos precisan una actuación inmediata con vistas a su aplicación plena y efectiva;
D. Considerando que los diecisiete ODS y las 169 metas subyacentes abarcan todos los aspectos de la política de la Unión;
E. Considerando que la Comisión no ha definido aún una estrategia global para aplicar la Agenda 2030 que englobe las áreas de las políticas interiores y exteriores, con un calendario detallado hasta 2030, tal y como solicitó el Parlamento en su Resolución sobre el seguimiento y examen de la Agenda 2030(8), ni ha asumido plenamente todavía un papel de coordinación general para las acciones adoptadas a escala nacional; que una estrategia de aplicación y un mecanismo de seguimiento y de examen eficaces son esenciales para lograr los ODS;
F. Considerando que muchos de los ODS conciernen directamente las competencias de la Unión, así como las de las autoridades nacionales, regionales y locales, y, por consiguiente, para su aplicación son necesarios un verdadero enfoque de gobernanza multinivel y la participación general y activa de la sociedad civil;
G. Considerando que el cambio climático no es una cuestión medioambiental aislada, sino que, según las Naciones Unidas(9), representa uno de los principales retos de nuestro tiempo y supone una seria amenaza para el desarrollo sostenible, y que sus efectos amplios y sin precedentes afectan de manera desproporcionada a los más pobres y vulnerables y aumentan la desigualdad dentro de los países y entre ellos; que la actuación urgente para combatir el cambio climático es esencial para lograr la aplicación satisfactoria de los ODS;
H. Considerando que los objetivos de la Estrategia Europa 2020 en materia de cambio climático y sostenibilidad energética son: reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 20 %, para cubrir el 20 % de la demanda energética de la Unión mediante energías renovables, y elevar la eficiencia energética en un 20 %; que la Unión está comprometida con una reducción mínima del 40 % de las emisiones internas de gases de efecto invernadero para 2030, con respecto a los niveles de 2005, aplicando el mecanismo de ajuste establecido en el Acuerdo de París; que el Parlamento Europeo ha pedido un objetivo vinculante de eficiencia energética del 40 % para 2030 y un objetivo vinculante de como mínimo el 30 % referente a las fuentes de energías renovables, y que ha subrayado que tales objetivos deben alcanzarse a través de objetivos nacionales individuales;
I. Considerando que la Unión y sus Estados miembros son todos signatarios del Acuerdo de París y que, como tales, se han comprometido a cooperar con otros países para limitar el calentamiento global muy por debajo de los 2 °C, y a esforzarse por seguir limitándolo a 1,5 °C, para intentar así contener los peores riesgos del cambio climático, que minan la capacidad para lograr el desarrollo sostenible;
J. Considerando que es esencial disponer de mares y océanos en buen estado para contribuir a la abundante biodiversidad y velar por la seguridad alimentaria y unos medios de vida sostenibles;
K. Considerando que, en el marco del séptimo programa de acción en materia de medio ambiente (PAM), la Comisión tiene que evaluar el impacto medioambiental, en un contexto mundial, del consumo de alimentos y de productos no alimentarios de la Unión;
L. Considerando que toda evaluación de la eficacia presente y futura de la agenda de los ODS en Europa no solo debe presentar los éxitos actuales, sino contemplar también los esfuerzos y sistemas futuros, y debe basarse en un análisis exhaustivo de las brechas entre las políticas de la Unión y los ODS, incluyendo ámbitos en los que la Unión no cumple dichos objetivos, la deficiente aplicación de las políticas actuales y las posibles contradicciones entre las áreas políticas;
M. Considerando que, según la AEMA, es bastante probable que once de los treinta objetivos prioritarios del PAM no se alcancen en 2020;
N. Considerando que la financiación de los ODS plantea un enorme desafío que requiere una asociación sólida y a escala mundial y el uso de todas las formas de financiación (nacional, internacional, pública y privada, así como fuentes de financiación innovadoras) y de medios no financieros; que la financiación privada puede complementar a la financiación pública, pero no sustituirla;
O. Considerando que la movilización eficaz de recursos internos es un factor indispensable para alcanzar los objetivos de la Agenda 2030; que los países en desarrollo se ven especialmente afectados por la evasión y la elusión fiscales del impuesto sobre sociedades;
P. Considerando que la promoción del desarrollo sostenible precisa de resiliencia, lo que debería fomentarse mediante un enfoque polifacético de la acción exterior de la Unión y defendiendo el principio de coherencia de las políticas en favor del desarrollo; que las políticas de los Estados miembros y de la Unión tienen efectos previstos e imprevistos en los países en desarrollo y que los ODS constituyen una oportunidad única para lograr más coherencia y unas políticas más justas respecto de los países en desarrollo;
Q. Considerando que el comercio internacional puede ser un poderoso motor de desarrollo y crecimiento económico y que una gran parte de las importaciones de la Unión proviene de países en desarrollo; que la Agenda 2030 reconoce que el comercio es un medio para alcanzar los ODS;
R. Considerando que, para lograr el desarrollo sostenible, es esencial abordar el desafío de la migración y las exigencias de una población mundial cada vez mayor; que la Agenda 2030 hace hincapié en el papel de la migración como motor potencial de desarrollo; que el artículo 208 del TFUE establece que la erradicación de la pobreza es el principal objetivo de las políticas de desarrollo de la Unión;
1. Toma nota de la Comunicación de la Comisión sobre una acción de la UE en favor de la sostenibilidad, que recoge las iniciativas e instrumentos políticos actuales a escala europea y constituye una respuesta a la Agenda 2030; destaca, no obstante, la necesidad de llevar a cabo una evaluación exhaustiva, incluido el análisis de las carencias, tendencias, incoherencias y deficiencias de ejecución, así como los posibles beneficios secundarios y sinergias, de todas las políticas y la legislación de la Unión en todos los sectores; subraya la necesidad de una acción coordinada para llevar a cabo dicha evaluación tanto a escala de la Unión como de los Estados miembros; pide, por tanto, a la Comisión, al Consejo, en todas sus formaciones, y a las agencias y los organismos de la Unión que prosigan esta labor sin demora;
2. Destaca que el objetivo de la Agenda 2030 es lograr un mayor bienestar para todos y que los tres pilares iguales del desarrollo sostenible, a saber: el desarrollo social, económico y medioambiental, son esenciales para alcanzar los ODS; subraya que el desarrollo sostenible es un objetivo fundamental de la Unión, tal como se establece en el artículo 3, apartado 3, del TUE, y debe desempeñar un papel central en el debate sobre el futuro de Europa;
3. Celebra el compromiso de la Comisión de integrar los ODS en todas las políticas e iniciativas de la Unión sobre la base de los principios de universalidad e integración; pide a la Comisión que desarrolle, sin demora, una estrategia marco exhaustiva, a corto, medio y largo plazo, coherente, coordinada y global, sobre la aplicación de los diecisiete ODS y sus 169 metas en la Unión, en la que se reconozcan la interrelación y la igualdad de los diferentes ODS empleando un enfoque de gobernanza multinivel e intersectorial; subraya, además, la necesidad de integrar todos los aspectos de la Agenda 2030 en el Semestre Europeo y de velar por la plena participación del Parlamento Europeo en el proceso; pide a la vicepresidenta primera, que tiene responsabilidad transversal con respecto al desarrollo sostenible, que tome la iniciativa en este sentido; subraya el hecho de que la Unión y sus Estados miembros se hayan comprometido a aplicar plenamente todos los ODS y metas, tanto en espíritu como en la práctica;
4. Recuerda la importancia del principio subyacente de la Agenda 2030 de «no excluir a nadie»; pide a la Comisión y a los Estados miembros que adopten medidas firmes para abordar las desigualdades dentro de los países y entre ellos, ya que dichas desigualdades magnifican los efectos de otros desafíos mundiales y obstaculizan el progreso en materia de desarrollo sostenible; pide a la Comisión y a los Estados miembros que promuevan la investigación y el desglose de los datos en sus políticas a fin de garantizar que se incluya a los más vulnerables y marginados y que se les dé prioridad;
5. Se felicita por el compromiso de la Comisión de integrar los ODS en su programa «Legislar mejor» y subraya el potencial de utilizar los instrumentos de este programa de manera estratégica para evaluar la coherencia de las políticas de la Unión con respecto a la Agenda 2030; pide a la Comisión que establezca un control de los ODS en todas las nuevas políticas y legislación y que garantice la plena coherencia de las políticas en la ejecución de dichos objetivos, promoviendo a la vez las sinergias, aprovechando los beneficios secundarios y evitando las compensaciones a escala tanto de la Unión como de los Estados miembros; subraya la necesidad de incluir el desarrollo sostenible como parte integral del marco general de las evaluaciones de impacto y no como una evaluación de impacto independiente, como es el caso actual según los instrumentos del programa «Legislar mejor» de la Comisión; pide, además, que se mejoren los instrumentos diseñados para medir y cuantificar los resultados medioambientales a medio y largo plazo en las evaluaciones de impacto; pide, asimismo, a la Comisión que garantice que en las evaluaciones y controles de adecuación realizados en el marco del programa de adecuación y eficacia de la reglamentación (REFIT) se analice si determinadas políticas o actos legislativos contribuyen a la ambiciosa ejecución de los ODS o en realidad la obstaculizan; insta a que se determine y diferencie claramente el nivel de gobernanza en el que se deben aplicar los objetivos, destacando al mismo tiempo que es preciso respetar el principio de subsidiariedad; pide el establecimiento de vías de desarrollo sostenible claras y coherentes en el plano nacional y, en caso necesario, a escala subnacional o local para aquellos Estados miembros que no lo hayan hecho ya; subraya que la Comisión debe orientar este proceso a fin de velar por el establecimiento de un formato armonizado;
6. Insta encarecidamente a la Comisión a que se sume al programa de gobernanza acordado en la Declaración de Río y en la Agenda 2030, así como en el Plan de aplicación de Johannesburgo de 2002 y el documento final de Río+20 de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre desarrollo sostenible celebrada en 2012;
7. Considera que la Comisión debe animar a los Estados miembros a promover el establecimiento o la mejora de consejos de desarrollo sostenible en el ámbito nacional y local, y a intensificar la participación y colaboración eficaz de la sociedad civil y de otras partes interesadas pertinentes en los foros internacionales correspondientes y, en este sentido, promover la transparencia y una amplia participación pública, así como asociaciones para llevar a la práctica el desarrollo sostenible;
8. Recuerda que la Unión Europea y sus Estados miembros son todos signatarios del Acuerdo de París y, por tanto, se han comprometido a perseguir sus objetivos, lo que requiere una acción mundial; subraya la necesidad de integrar el objetivo de descarbonización a largo plazo a fin de limitar el calentamiento global muy por debajo de los 2 °C y de esforzarse por seguir limitándolo a 1,5 °C.
9. Reconoce que la consecución de los ODS exigirá el compromiso de múltiples partes interesadas tanto de la Unión como de las autoridades locales y regionales de los Estados miembros, la sociedad civil, los ciudadanos, las empresas y terceros; pide a la Comisión que garantice que la plataforma multilateral anunciada en su Comunicación se convierta en un modelo de mejores prácticas para la planificación, aplicación, supervisión y revisión de la Agenda 2030; destaca que la plataforma debe movilizar la experiencia de diferentes sectores fundamentales, promover la innovación y contribuir a garantizar vínculos eficaces con las partes interesadas, alentando la promoción ascendente del desarrollo sostenible; recalca, asimismo, que la plataforma debe tener un alcance mucho más amplio que el aprendizaje entre iguales y permitir una verdadera participación de las partes interesadas en la planificación y el seguimiento de la ejecución de los ODS; pide a la Comisión que promueva sinergias con otras plataformas relacionadas, como la plataforma REFIT, la Plataforma sobre la economía circular, el Grupo de Alto Nivel «Competitividad y Crecimiento» y el Grupo de Expertos de Alto Nivel sobre Finanzas Sostenibles, y que informe al Parlamento y al Consejo de cómo se dará seguimiento a las recomendaciones de la plataforma;
10. Pide a la Comisión que intensifique los esfuerzos dirigidos a facilitar la gobernanza de los ODS para que:
i) sea multisectorial: estableciendo una estructura de coordinación nacional que sea responsable del seguimiento de la Agenda 21, que se beneficiaría de la experiencia de las ONG;
ii) sea multinivel: estableciendo un marco institucional eficaz para el desarrollo sostenible a todos los niveles;
iii) sea multilateral: facilitando y fomentando la concienciación y la participación públicas mediante la puesta a disposición de información para todos;
iv) se centre en mejorar la interfaz ciencia-política;
v) tenga un calendario claro que combine el pensamiento a corto y largo plazo;
pide, por tanto, a la Comisión que vele por que la plataforma multilateral no solo tenga como resultado la agrupación de conocimientos prácticos sobre los ODS, sino también su difusión, y que garantice la influencia de la plataforma en la agenda política; pide, así, que la Comisión, con la participación del Parlamento y del Consejo, cree una plataforma multilateral que implique a agentes de todo un espectro de sectores; indica que las empresas y la industria, las asociaciones de consumidores, los sindicatos, las ONG sociales y medioambientales, las ONG de cooperación para el desarrollo, el Gobierno local y las ciudades deben contar con representación en un foro de no menos de treinta interesados; añade que las reuniones deben estar abiertas al mayor número de agentes posible y poder ampliarse si el interés aumenta con el tiempo; señala que, en sus reuniones trimestrales, la plataforma debe determinar las cuestiones que constituyan un impedimento para la consecución de los ODS; apunta que el Parlamento debe considerar la creación de un grupo de trabajo sobre los ODS para garantizar el trabajo horizontal sobre la cuestión en el seno del Parlamento; observa que este foro debe constar de diputados al Parlamento que representen el mayor número de comisiones posible; indica que tanto la Comisión como el Parlamento deben participar activamente en las reuniones de la plataforma multilateral; señala que la Comisión debe proporcionar cada año información actualizada a la plataforma sobre sus futuros planes para contribuir a la ejecución de los ODS, así como un documento que estará disponible a todos los niveles y en todos los Estados miembros sobre las mejores prácticas para lograr los ODS antes de las reuniones de alto nivel de las Naciones Unidas sobre los ODS de junio o julio; destaca que el Comité de las Regiones debe actuar de puente entre los agentes locales y nacionales;
11. Celebra el aumento de capital institucional y privado destinado a financiar los ODS e invita a la Comisión y a los Estados miembros a elaborar criterios de desarrollo sostenible para el gasto institucional de la Unión, determinar las posibles barreras reglamentarias e incentivos para la inversión en los ODS y estudiar las posibilidades de convergencia y cooperación entre las inversiones públicas y privadas;
12. Acoge con satisfacción la posible contribución de la revisión de la aplicación de la normativa medioambiental a la consecución de los ODS a través de una mejor aplicación del acervo en los Estados miembros; advierte, no obstante, de que dicha revisión no sustituye a otros instrumentos, como los procedimientos de infracción;
13. Insta a la Comisión a que desarrolle mecanismos de supervisión, seguimiento y revisión eficaces para la aplicación e integración de los ODS y de la Agenda 2030, y pide a la Comisión que, en colaboración con Eurostat, establezca un conjunto de indicadores de progreso específicos para la aplicación interna de los ODS en la Unión; pide a la Comisión que elabore informes anuales acerca de los avances de la Unión en la aplicación de los ODS; pone de relieve que la Comisión debe ayudar a los Estados miembros para que sus informes sean coherentes; pide que el Parlamento se convierta en un actor del proceso, especialmente en la segunda línea de trabajo a partir de 2020, y pide, asimismo, un diálogo y un intercambio de información anuales entre el Parlamento, el Consejo y la Comisión que den lugar a la elaboración de un informe; insta a que los resultados sean tanto transparentes como fácilmente comprensibles y transmisibles para una amplia gama de audiencias; destaca la importancia de la transparencia y la rendición de cuentas democrática en la supervisión de la Agenda 2030 y, en consecuencia, pone de relieve el papel de los colegisladores en este proceso; considera que la celebración de un acuerdo interinstitucional vinculante en virtud del artículo 295 del TFUE proporcionaría una estructura de cooperación adecuada a este respecto;
14. Pone de relieve que la agricultura industrial que predomina en la Unión hará que sea imposible cumplir el ODS 2 sobre agricultura sostenible y los ODS sobre prevención de la contaminación y el uso excesivo de agua (6.3 y 6.4), mejora de la calidad del suelo (2.4 y 15.3) y detención de la pérdida de biodiversidad (15) a escala de la Unión;
15. Considera que la Unión debe encabezar a nivel mundial la transición a una economía con bajas emisiones de carbono y un sistema sostenible de producción y consumo; invita a la Comisión a que oriente sus políticas sobre ciencia, tecnología e innovación a la consecución de los ODS y le pide que elabore una comunicación sobre ciencia, tecnología e innovación para el desarrollo sostenible, tal como recomendó el Grupo de expertos de la Comisión «Seguimiento de Río+20, en particular de los ODS», para formular y apoyar la coordinación y cohesión de las políticas a largo plazo;
16. Insiste en que la ciencia, la tecnología y la innovación son herramientas especialmente importantes para la aplicación de los ODS; destaca la necesidad de que Horizonte 2020 y los futuros programas marco de investigación integren mejor el concepto de desarrollo sostenible y los desafíos sociales;
17. Recuerda que, como se recoge en su Resolución, de 12 de mayo de 2016, el Parlamento debe tener un papel evidente en la aplicación de la Agenda 2030 por parte de la Unión;
18. Acoge con satisfacción las recientes iniciativas para fomentar un uso eficiente de los recursos, entre otras cosas mediante la promoción de la prevención de residuos, la reutilización y el reciclado, limitando la recuperación de energía a materiales no reciclables y eliminando progresivamente el vertido de residuos reciclables o recuperables, tal y como propone el plan de acción para la economía circular y la propuesta de nuevos y ambiciosos objetivos de la Unión en materia de residuos, lo que contribuirá, en particular, a la consecución del ODS 12 y a la reducción de los desechos marinos; reconoce que alcanzar los ODS y cumplir de forma rentable los objetivos en materia de cambio climático pasa por mejorar la utilización eficiente de los recursos y reducirá, para 2050, las emisiones anuales de gases de efecto invernadero un 19 % en todo el mundo y hasta el 25 % en los países del G-7; señala que doce de los diecisiete ODS dependen del uso sostenible de los recursos naturales; destaca la importancia de lograr un consumo y una producción sostenibles mediante el aumento de la eficiencia y la reducción de la contaminación, la demanda de recursos y los residuos; subraya la necesidad de desvincular el crecimiento, el uso de recursos y las repercusiones medioambientales; pide a la Comisión que elabore informes periódicos sobre la economía circular, en los que se informe de su situación y tendencias, y que permitan modificar las políticas actuales sobre la base de información objetiva, fiable y comparable; pide a la Comisión, asimismo, que vele por que la economía circular produzca una reducción significativa del uso de materiales vírgenes, una reducción de los residuos materiales, productos más duraderos y la utilización de subproductos de la fabricación y de materiales sobrantes previamente considerados como flujos de residuos; pide a la Comisión que presente una estrategia ambiciosa y completa en materia de plásticos, cumpliendo a la vez el objetivo de 2020 sobre la gestión ecológicamente racional de las sustancias químicas, y teniendo en cuenta el objetivo de desarrollar ciclos de materiales no tóxicos contemplado en el séptimo PAM; considera que, para cumplir el ODS 2, resulta fundamental una acción coordinada a escala europea contra el desperdicio de alimentos; subraya el objetivo de la Unión de reducir en un 50 % los residuos alimentarios para 2030;
19. Resalta que la Decisión n.º 1386/2013/UE indica que los actuales sistemas despilfarradores de producción y consumo de la economía mundial, junto con el aumento de la demanda de bienes y servicios hasta agotar los recursos, están haciendo aumentar el precio de materias primas, minerales y energía básicos, lo cual genera más contaminación y más residuos, intensifica las emisiones de gases de efecto invernadero en todo el mundo y agrava la degradación del suelo y la deforestación, por lo que es necesario que la Unión y los Estados miembros se esfuercen al máximo por garantizar el análisis del ciclo de vida (LCA) de los productos y servicios para valorar así su impacto real en términos de sostenibilidad;
20. Recuerda que separar el crecimiento económico del consumo de recursos es esencial para limitar la repercusión en el medio ambiente, mejorar la competitividad de Europa y reducir su dependencia de los recursos;
21. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que atajen las demoras significativas en la consecución de un buen estado de las aguas, de conformidad con la Directiva marco sobre el agua, y que garanticen la realización del ODS 6; toma nota de la evaluación de la AEMA, según la cual más de la mitad de las masas de agua de los ríos y lagos de Europa no se encuentran en un buen estado ecológico y en los ecosistemas acuáticos todavía se observa un importante deterioro y pérdida de biodiversidad; pide a la Comisión que apoye los enfoques innovadores en materia de gestión sostenible del agua, desarrollando todo el potencial de la reutilización de aguas residuales y aplicando los principios de la economía circular en la gestión del agua, así como adoptando medidas para promover la reutilización de las aguas residuales en los sectores agrícola, industrial y municipal; hace hincapié en que aproximadamente 70 millones de europeos se ven afectados por la escasez de agua durante los meses de verano; recuerda que, además, en torno a un 2 % de la población total de la Unión no tiene pleno acceso al agua potable, lo cual afecta de manera desproporcionada a los grupos vulnerables y las comunidades marginadas; recuerda, asimismo, que cada día mueren diez personas en Europa debido al agua contaminada y las malas condiciones de saneamiento y de higiene;
22. Celebra la Comunicación conjunta de la Comisión sobre el futuro de nuestros océanos, que propone cincuenta acciones para garantizar océanos seguros, protegidos, limpios y gestionados de manera sostenible en Europa y en todo el mundo, a fin de cumplir el ODS 14, un objetivo apremiante dada la necesidad de una rápida recuperación de los mares europeos y de los océanos del mundo;
23. Destaca la importancia medioambiental y los beneficios socioeconómicos de la biodiversidad y señala que, de acuerdo con el último informe sobre los «límites del planeta», los actuales valores de la pérdida de biodiversidad han superado el límite del planeta, mientras que la integridad de la biosfera se considera un límite principal que cuando se altera significativamente modifica el estado del Sistema Terrestre; observa con preocupación que no se cumplirán los objetivos de la Estrategia de la UE sobre la biodiversidad hasta 2020 y del Convenio sobre la Biodiversidad Biológica sin un gran esfuerzo adicional; recuerda que en torno al 60 % de las especies animales y el 77 % de los hábitats protegidos se encuentran en condiciones que distan de ser óptimas(10); pide a la Comisión y a los Estados miembros que redoblen sus esfuerzos para lograr estos objetivos, en particular aplicando plenamente las Directivas de protección de la naturaleza y reconociendo el valor añadido de los ecosistemas y de la biodiversidad del medio ambiente europeo mediante la asignación de recursos suficientes, también en los presupuestos futuros para la conservación de la biodiversidad, especialmente para la red Natura 2000 y el programa LIFE; reitera la necesidad de adoptar una metodología de seguimiento común que tenga en cuenta todo el gasto directo e indirecto relacionado con la biodiversidad y la eficiencia de dicho gasto, y destaca que el gasto total de la Unión no debe repercutir negativamente en la biodiversidad, sino que debe apoyar la consecución de los objetivos europeos en materia de biodiversidad;
24. Destaca que una aplicación y una ejecución plenas y una financiación adecuada de las directivas relativas a la naturaleza son condiciones previas esenciales para garantizar el éxito de la estrategia sobre la biodiversidad en su conjunto y para alcanzar su objetivo fundamental; celebra la decisión de la Comisión Europea de no revisar las directivas relativas a la naturaleza;
25. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que completen con rapidez la red ecológica Natura 2000 y la refuercen, intensificando sus esfuerzos para garantizar que se designe un número suficiente de zonas especiales de conservación (ZEC) con arreglo a la Directiva sobre los hábitats y que dicha designación vaya acompañada de medidas eficaces de protección de la biodiversidad en Europa;
26. Señala que los estudios demuestran que la agricultura intensiva es uno de los principales factores que favorecen la pérdida de carbono orgánico y biodiversidad del suelo; pide a la Unión que promueva métodos que mejoren la calidad del suelo, como las rotaciones con legumbres y ganado, y contribuya de esta forma a la consecución de los ODS 2.4 y 15.3;
27. Considera que la Unión debe hacer mucho más por contribuir al logro del ODS 15; pide a la Comisión, en particular, que aborde de forma prioritaria la cuestión de la descontaminación medioambiental, proponiendo normas armonizadas contra el uso y la degradación de los suelos y presentando cuanto antes el plan de acción contra la deforestación y la degradación de los bosques, anunciado en varias ocasiones, y su calendario de ejecución;
28. Pide a la Comisión que, como actor a nivel mundial, redoble los esfuerzos para proteger la valiosa ecología y el entorno del Ártico; insta encarecidamente a la Comisión a que no permita ninguna política que incentive la explotación del Ártico en busca de combustibles fósiles;
29. Reconoce que los cambios en la biodiversidad del suelo y el carbono orgánico se han visto impulsados en su mayor parte por las prácticas de gestión y el cambio en el uso de la tierra, así como por el cambio climático, que ha perjudicado de manera grave a ecosistemas enteros y a la sociedad; pide, por tanto, a la Comisión que preste especial atención a los problemas relacionados con el suelo en el futuro 8.º PAM;
30. Pone de relieve que las importaciones de la Unión de harina de soja para la alimentación animal contribuyen a la deforestación de América del Sur y, por tanto, socavan los ODS relativos a la deforestación, el cambio climático y la biodiversidad;
31. Subraya que el 7.º PAM es, en sí mismo, un instrumento clave para la aplicación de los ODS, aunque las medidas adoptadas en algunos sectores no sean aún suficientes para asegurar que los ODS se cumplen; pide a la Comisión y a los Estados miembros que adopten todas las medidas necesarias para la aplicación plena del 7. PAM, incorporen a la evaluación del 7. PAM un análisis de hasta qué punto sus objetivos se corresponden con los ODS y, teniendo en cuenta esos resultados, elaboren una recomendación para el programa posterior; pide a la Comisión que proponga a su debido tiempo un programa de acción de la Unión en materia de medio ambiente para el período posterior a 2020, como exige el artículo 192, apartado 3, del TFUE, puesto que dicho programa contribuirá a la consecución de los ODS en Europa;
32. Se felicita por la atención prestada a la biodiversidad, los recursos naturales y los ecosistemas, y por el reconocimiento del vínculo entre estos elementos y la salud y el bienestar humanos; destaca la necesidad de un concepto de «una sola salud», que englobe tanto la salud humana, como la animal y la medioambiental, y recuerda que la inversión en investigación e innovación con vistas al desarrollo de nuevas tecnologías sanitarias es una condición previa esencial si se quieren cumplir los ODS; insta a la Comisión a que realice con rapidez un análisis que responda a la publicación de la OCDE «EU Health at a Glance» (Panorama de la salud en la UE), que indica que la esperanza de vida no ha aumentado en muchos Estados miembros de la Unión; señala que el acceso igualitario a servicios sanitarios de gran calidad es la clave para lograr unos sistemas de salud sostenibles, puesto que tiene el potencial de reducir las desigualdades; subraya que es necesario redoblar los esfuerzos para hacer frente a las barreras multidimensionales que obstaculizan el acceso a nivel personal, de los proveedores y del sistema sanitario, y para seguir invirtiendo en innovación e investigación médica y en el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), con miras a desarrollar soluciones sanitarias que sean accesibles, sostenibles y orientadas a la lucha contra el azote mundial del VIH/SIDA, la tuberculosis, la meningitis, la hepatitis C y otras enfermedades infecciosas desatendidas, que suelen estar vinculadas a la pobreza; recuerda que invertir en la investigación y el desarrollo médicos a escala mundial reviste una importancia crucial de cara a responder a los retos sanitarios emergentes, como las epidemias y la resistencia a los antibióticos;
33. Subraya que la economía de los océanos, o «economía azul», ofrece importantes oportunidades para la utilización sostenible y la conservación de los recursos marinos, y que una ayuda adecuada a la creación de capacidades para el desarrollo y la aplicación de herramientas de planificación y sistemas de gestión puede permitirles a los países en desarrollo aprovechar estas oportunidades; pone de relieve el papel destacado que debe desempeñar la Unión Europea a tal efecto;
34. Recuerda que la propuesta de la Comisión para el marco de actuación en materia de clima y energía hasta el año 2030 establece tres objetivos clave para 2030: una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de, al menos, el 40 %, un mínimo de un 27 % de la demanda energética de la UE cubierta con las energías renovables, y una mejora de la eficiencia energética de, al menos, el 30 %; recuerda las posturas adoptadas por el Parlamento con respecto a estos objetivos; hace hincapié en la necesidad de seguir revisando dichos objetivos y de preparar una estrategia de la Unión para la reducción de las emisiones a cero a mediados de siglo que prevea un itinerario rentable, teniendo en cuenta las especificidades regionales y nacionales dentro de la Unión, para alcanzar el objetivo de cero emisiones netas aprobado en el Acuerdo de París;
35. Pide a la Unión y a los Estados miembros que integren de manera eficaz la atenuación del cambio climático y la adaptación al mismo en las políticas en favor del desarrollo; resalta la necesidad de impulsar las transferencias de tecnología para la eficiencia energética y las tecnologías limpias, y de apoyar las inversiones en proyectos de energía renovable a pequeña escala, sin conexión a la red y descentralizados; pide a la Unión que redoble su asistencia a la agricultura sostenible para hacer frente al cambio climático, dirigiendo su apoyo específicamente a las pequeñas explotaciones, la diversificación de los cultivos, la agrosilvicultura y las prácticas agroambientales;
36. Reconoce, asimismo, que una reducción de la producción y del consumo de carne, en particular de carne roja, en la Unión contribuiría a la consecución de los ODS relacionados con la reducción de las enfermedades no transmisibles (ODS 3.4), la contaminación y el uso excesivo de agua (6.3 y 6.4), con la mejora la calidad del suelo (2.4 y 15.3), la detención de la deforestación (15.2) y la pérdida de biodiversidad (15);
37. Admite el nexo entre la extracción de recursos pesqueros y la conservación y el comercio; reconoce, asimismo, que el coste de oportunidad de no actuar para resolver los efectos nocivos de las subvenciones al sector de la pesca es extremadamente elevado, ya que si no se toma ninguna acción, se agotarán los recursos, se favorecerá la inseguridad alimentaria y se destruirán las fuentes de empleo que se pretendía proteger;
38. Resalta que la pobreza energética, que a menudo se define como una situación en la que los individuos o las familias no pueden calentar debidamente ni utilizar otros servicios energéticos necesarios en sus hogares a un coste asequible, constituye un problema en muchos Estados miembros; destaca que la pobreza energética tiene su origen en el aumento de los precios de la energía, los efectos de la recesión en las economías nacionales y regionales, y la existencia de viviendas con una baja eficiencia energética; recuerda que, según la encuesta comunitaria sobre la renta y las condiciones de vida (EU-SILC), se calcula que 54 millones de ciudadanos europeos (el 10,8 % de la población de la Unión) no podían calentar debidamente su hogar en 2012, y que se han comunicado cifras similares en relación con el pago tardío de las facturas de gas o electricidad o con las malas condiciones de la vivienda; pide a los Estados miembros que reconozcan y aborden este problema, puesto que garantizar los servicios energéticos básicos es fundamental para las comunidades no sufran efectos negativos en la salud, no se suman aún más en la pobreza y puedan mantener una buena calidad de vida, así como para asegurar que el desembolso financiero en favor de los hogares que precisan ayuda no resulte demasiado oneroso; pone de relieve la importancia de unos servicios energéticos modernos para el bienestar del ser humano y el desarrollo económico de un país; pese a esa relevancia, 1 200 millones de personas en todo el mundo no tienen todavía acceso a la electricidad y más de 2 700 millones carecen de unas instalaciones limpias donde cocinar; recuerda, además, que más del 95 % de estas personas vive en el África Subsahariana o en países en desarrollo de Asia, y en torno al 80 % habita en zonas rurales; subraya que la energía es clave en prácticamente cualquier oportunidad o reto al que se enfrente el mundo hoy en día; hace hincapié en que el acceso a la energía es fundamental tanto para el empleo, la seguridad, el cambio climático, la producción de alimentos o el aumento de la renta, y que la energía sostenible constituye una oportunidad, puesto que transforma vidas, economías y el planeta;
39. Recomienda la plena integración de la acción en favor del clima en el presupuesto de la Unión y que se garantice que las medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero se integren en todas las decisiones en materia de inversión en Europa;
40. Pide a la Comisión que, en el plazo de seis meses a partir del diálogo facilitador de 2018 en el marco de la CMNUCC y luego cada cinco años, elabore un informe sobre la legislación de la Unión en materia de clima, que incluya el Reglamento de reparto del esfuerzo y la Directiva sobre el RCDE, a fin de determinar si dicha legislación es eficaz a la hora de aportar la contribución esperada a los esfuerzos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en la Unión y establecer si la tendencia actual de las reducciones bastará para cumplir los ODS y los objetivos del Acuerdo de París; solicita, además, a la Comisión que revise y mejore el marco de actuación en materia de clima y energía hasta el año 2030 y la contribución de la Unión determinada a nivel nacional a más tardar antes de 2020, de modo que estén suficientemente en consonancia con los objetivos a largo plazo del Acuerdo de París y los ODS; insta a la Comisión a que incentive el potencial de la absorción de gases de efecto invernadero mediante el fomento del desarrollo de políticas que respalden la forestación con prácticas de gestión forestal adecuadas, habida cuenta de que la Unión, en el marco de la Agenda 2030, se ha comprometido a impulsar la aplicación de una gestión forestal sostenible, detener la deforestación, recuperar los bosques degradados y aumentar la forestación y la repoblación en el mundo de aquí a 2020;
41. Subraya que la labor para mitigar el calentamiento global no obstaculiza el crecimiento económico ni la creación de empleo y que, por el contrario, la descarbonización de la economía debe considerarse una fuente principal de un crecimiento nuevo y sostenible de la economía y del empleo; reconoce, no obstante, que, al avanzar hacia cualquier nuevo modelo económico y social, es probable que las comunidades centradas en las industrias tradicionales se encuentren con dificultades; destaca la importancia de respaldar esa transición y pide a la Comisión y a los Estados miembros que canalicen fondos procedentes de fuentes como el régimen de comercio de derechos de emisión de la Unión ( RCDE) al objeto de financiar la modernización y una transición justa que ayude a dichas comunidades e impulsar la adopción de las mejores tecnologías y prácticas productivas para garantizar las mejores normas medioambientales así como unos puestos de trabajo seguros, estables y sostenibles;
42. Hace hincapié en que para que la Unión alcance los objetivos de la Agenda 2030 es esencial que estos queden reflejados en el Semestre Europeo de forma integral, también mediante la creación de empleos ecológicos, la eficiencia en el uso de los recursos y el fomento de inversiones sostenibles y de la innovación; observa que una economía eficiente en el uso de los recursos tiene un gran potencial de creación de empleo y crecimiento económico, puesto que en 2050 añadiría un importe de 2 billones de dólares estadounidenses a la economía mundial y aportaría más de 600 000 millones de dólares estadounidenses adicionales al PIB de los países del G7;
43. Señala que la continua pérdida de biodiversidad, los efectos negativos de la deforestación y el cambio climático pueden contribuir a que aumente la competencia por recursos como los alimentos y la energía, la pobreza y la inestabilidad política en todo el mundo y al desplazamiento de la población y la creación de nuevos tipos de migración a nivel internacional; insiste en que la Comisión Europea, el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) y los Estados miembros deberían tener en cuenta dichos efectos en todos los aspectos de las relaciones exteriores y de la diplomacia internacional, garantizando al mismo tiempo un sustancial aumento de la financiación destinada a la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD); pide que la Comisión Europea, el SEAE y los Estados miembros realicen, en todas las acciones e interacciones con terceros países, esfuerzos encaminados a reducir las emisiones mediante el fomento de las fuentes de energía renovables, la eficiencia en el uso de los recursos, la biodiversidad y la protección de los bosques, así como a través de la promoción de la atenuación del cambio climático y la adaptación al mismo;
44. Pide a la Comisión que vele por que las políticas exteriores de la Unión sean compatibles con los ODS y que determine los ámbitos en los que sea necesaria una mayor acción o ejecución para asegurar que las políticas exteriores de la Unión respaldan la aplicación efectiva de los ODS y no entran en conflicto ni con los ODS ni con su aplicación en otras regiones, especialmente en los países en desarrollo; pide a la Comisión, a tal fin, que ponga en marcha un proceso fiable que se inicie con un método de alerta temprana para las nuevas iniciativas y propuestas, incluida la revisión de la legislación existente, y que presente una propuesta en favor de una estrategia de desarrollo sostenible global exterior; pone de relieve los instrumentos y foros existentes, como el Fondo Europeo de Desarrollo Sostenible (FEDS), el Foro Regional sobre Desarrollo Sostenible de la CEPE, el Foro Político de Alto Nivel, y la plataforma central de las Naciones Unidas; pide una revisión voluntaria en el Foro Político de Alto Nivel en consonancia con la Agenda 2030, que alienta a los Estados miembros a llevar a cabo revisiones periódicas e integradoras de los avances; hace hincapié en la función que desempeña en este sentido la realización de evaluaciones de impacto ex ante periódicas y adecuadas; recuerda la obligación contemplada en el Tratado de tener en cuenta los objetivos de cooperación para el desarrollo en todas las políticas que puedan afectar a los países en desarrollo;
45. Recuerda la función específica que desempeña la cultura en las relaciones exteriores y en las políticas de desarrollo, en particular, en lo que respecta a la resolución y prevención de conflictos, el establecimiento de la paz y la capacitación de las poblaciones locales; considera, por tanto, que una estrategia cultural ambiciosa y sólida, que incluya la diplomacia cultural, es necesaria para conseguir un nuevo consenso en materia de desarrollo;
46. Subraya la importancia de la AOD como instrumento fundamental para lograr la Agenda 2030, erradicar la pobreza en todas sus formas y luchar contra las desigualdades, al tiempo que reitera que la ayuda al desarrollo no basta por sí sola para que los países en desarrollo salgan de la pobreza; destaca la necesidad de fomentar instrumentos que favorezcan una mayor rendición de cuentas, como el apoyo presupuestario; pide a la Unión y a sus Estados miembros que vuelvan a confirmar a la mayor brevedad su compromiso con el objetivo del 0,7 % de la renta nacional bruta y que presenten unas propuestas de calendario detalladas para aumentar gradualmente la AOD en aras de alcanzar ese objetivo; recuerda el compromiso de la Unión de asignar, como mínimo, el 20 % de la AOD al desarrollo humano y a la inclusión social, y pide un compromiso renovado a este fin; pide a la Comisión que aplique la recomendación del Comité de Asistencia para el Desarrollo (CAD) de la OCDE de alcanzar un componente de subvención medio correspondiente al 86 % del total de los compromisos al respecto; pide que se proteja a la AOD de las desviaciones y que se respeten los principios de eficacia del desarrollo internacionalmente acordados, manteniendo el objetivo fundamental de erradicación de la pobreza y centrándose, en particular, en los países menos adelantados y en los contextos de fragilidad; recuerda la necesidad de superar la relación donante/beneficiario en una agenda de desarrollo ampliada;
47. Destaca el papel del Foro Político de Alto Nivel en el seguimiento y el examen de los ODS, y pide a la Comisión y al Consejo que respeten el liderazgo de la Unión en el diseño y la aplicación de la Agenda 2030, acordando posiciones conjuntas de la Unión y la elaboración coordinada de informes por parte de la Unión basados en los informes coordinados de los Estados miembros y las instituciones de la Unión, antes del Foro Político de Alto Nivel bajo los auspicios de la Asamblea General; invita a la Comisión a que haga balance de las acciones existentes durante el próximo Foro Político de Alto Nivel y de los ODS específicos que serán objeto de examen;
48. Hace hincapié en que garantizar la justicia fiscal y la transparencia, luchar contra la evasión de impuestos, erradicar los flujos financieros ilegales y los paraísos fiscales, así como la mejora de la gestión de las finanzas públicas, el crecimiento económico sostenible y el aumento de la movilización de recursos internos, es fundamental para la financiación de la Agenda 2030; pide a la Unión que cree un programa de financiación europeo (DEVETAX 2030) para asistir específicamente en el establecimiento de estructuras impositivas en las economías de mercado emergentes y ayudar a los países en desarrollo a crear nuevas oficinas fiscales a nivel regional; reitera su llamamiento en favor de un impuesto mundial sobre las transacciones financieras para acometer los desafíos globales de la pobreza, de una investigación de los efectos indirectos en los países en desarrollo de todas las políticas fiscales nacionales y de la Unión, y del respeto del principio de coherencia de las políticas en favor del desarrollo a la hora de legislar en este ámbito;
49. Toma nota de los problemas derivados del crecimiento explosivo de las megaciudades y los desafíos que plantea este fenómeno para la sostenibilidad social y medioambiental; pide un desarrollo regional equilibrado y recuerda que la incentivación de la actividad económica en las zonas rurales y en los pueblos y las ciudades de menor tamaño atenúa la presión para emigrar a megacentros urbanos, aliviando así los problemas de una urbanización y migración descontroladas; insiste en que las estructuras regionales descentralizadas promueven el retorno de nutrientes escasos, como el fósforo, desde los pueblos y las ciudades a la producción agrícola;
50. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que reajusten su planteamiento de la migración con vistas a desarrollar una política de migración en consonancia con el ODS n.º 10 y una percepción objetiva de los migrantes y solicitantes de asilo que contrarreste la xenofobia y la discriminación contra ellos, así como de cara a invertir en motores clave para el desarrollo humano; reitera su preocupación por que las nuevas políticas y los instrumentos financieros dirigidos a abordar las causas subyacentes de la migración irregular y forzada puedan aplicarse en detrimento de los objetivos de desarrollo, y pide que se atribuya al Parlamento Europeo una función de control más estricta en este sentido, a fin de garantizar que los nuevos instrumentos de financiación son compatibles con la base jurídica, los principios y los compromisos de la Unión, en especial con la Agenda 2030; rechaza firmemente la idea de que la condicionalidad de la ayuda en función del control de fronteras, la gestión de los flujos migratorios o los acuerdos de readmisión deban constituir la base para la asociación y la cooperación al desarrollo con terceros países;
51. Celebra el énfasis puesto en la inversión en los jóvenes, ya que son los principales ejecutores de los ODS; insiste en la necesidad de aprovechar el dividendo demográfico de los países en desarrollo a través de políticas públicas adecuadas de inversión en la salud —incluida la salud y la educación sexual y reproductiva— y en la educación de los jóvenes; destaca la oportunidad de hacer avanzar finalmente la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres como un elemento esencial del principio de coherencia de las políticas en favor del desarrollo, e insta a la Unión a que integre estos elementos en todos los ámbitos de la acción exterior; reconoce que, a fin de garantizar el desarrollo sostenible, es necesario conceder prioridad a estos habilitadores clave para el desarrollo y el capital humanos;
52. Señala que tanto el actual relator especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación como su antecesor en el cargo han condenado la agricultura industrial, puesto que perjudica la salud del suelo y a los pequeños agricultores, y han destacado, en cambio, las ventajas de la agroecología; pide a la Comisión y a los Estados miembros que no promuevan ni financien la producción industrial de cultivos y ganado en los países en desarrollo ni en la Unión y que apoyen el desarrollo y la promoción de indicadores de éxito diferentes a los que presenta la agricultura industrializada;
53. Urge a la Comisión y a los Estados miembros a que velen por que los presupuestos públicos no entren en conflicto con los ODS; considera que es necesario agilizar de manera notable la inversión, la innovación y el crecimiento ecológicos en la Unión para poder aplicar con éxito y de forma oportuna la Agenda 2030 y reconoce que se precisan nuevos instrumentos de financiación y diferentes enfoques en la actual política de inversión, como la eliminación progresiva de las subvenciones perjudiciales para el medio ambiente y los proyectos con altas emisiones; pide una estrategia para la integración de los factores ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) por parte de las empresas y multinacionales en sus modelos de negocio y por parte de los inversores institucionales en sus estrategias de inversión, a fin de reorientar los fondos de los combustibles fósiles hacia las finanzas sostenibles;
54. Pide que el MFP posterior a 2020 redirija el presupuesto de la Unión hacia la realización de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, garantizando una financiación adecuada para la consecución de los ODS; pide la mejora de la integración del desarrollo sostenible en todos los mecanismos de financiación y las líneas presupuestarias, y reitera que la coherencia política a largo plazo desempeña un papel importante en la reducción del coste al mínimo; destaca la relevancia de la política de cohesión como principal política de inversión de la Unión, y recuerda que se precisa una aplicación horizontal de los criterios de sostenibilidad y de los objetivos basados en los resultados en todos los fondos estructurales y de inversión de la Unión, incluido el Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas (FEIE), a fin de lograr una completa transición a un crecimiento económico sostenible e inclusivo;
55. Pide al Banco Europeo de Inversiones (BEI) que asegure que está a la altura de los valores de Europa al aplicar criterios de sostenibilidad estrictos en sus actividades de préstamo y, en particular, que los préstamos a los sectores del transporte y la energía se destinan a proyectos sostenibles y con bajas emisiones de carbono;
56. Pide al BEI que comprometa el 40 % de su cartera de préstamos al crecimiento con bajas emisiones de carbono y resistente al cambio climático para 2030;
57. Pide al BEI que destine más fondos a la iniciativa ELENA para conceder subvenciones con fines de asistencia técnica centradas en la implantación de la eficiencia energética, la distribución de energías renovables y los proyectos y programas de transporte urbano;
58. Reconoce que unas infraestructuras sólidas y sostenibles son un principio clave para la consecución de un futuro sostenible con bajas emisiones de carbono, y que aportan una serie de beneficios secundarios como la durabilidad y una mejor protección frente a los incendios y las inundaciones; considera que puede lograrse una transición hacia una sociedad sostenible si se sigue el principio de «primero, la eficiencia energética» y se continúa mejorando la eficiencia de los aparatos, las redes eléctricas y los edificios, al tiempo que se desarrollan sistemas de almacenamiento; reconoce que el mayor potencial de eficiencia energética se encuentra en los edificios y pide a la Unión que se comprometa a un objetivo de lograr edificios totalmente sostenibles, descarbonizados y eficientes desde el punto de vista energético para 2050, que tengan una demanda energética prácticamente igual a cero y donde cualquier demanda residual se abastezca a partir de una amplia gama de fuentes renovables; pide acelerar el aumento de la cuota de energías renovables en la combinación energética de la Unión; advierte de los peligros de depender de infraestructura no sostenible y pide a la Comisión que proponga medidas para realizar una transición ordenada a una economía sostenible con bajas emisiones de carbono, y una reorientación completa del desarrollo de infraestructuras, a fin de mitigar los riesgos económicos sistémicos asociados a los activos financieros con altas emisiones de carbono;
59. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que den prioridad a la movilidad sostenible, mejorando los sistemas de transporte público a escala local, dentro del respeto de las peculiaridades de los territorios y sobre la base de las necesidades reales de los ciudadanos; considera que el apoyo financiero de la Unión al desarrollo del sector del transporte y las infraestructuras debe perseguir objetivos que aporten un valor añadido real a los Estados miembros;
60. Observa que la degradación del medio ambiente y el cambio climático plantean riesgos significativos para el establecimiento y mantenimiento de la paz y la justicia; reconoce la necesidad de conferir un mayor protagonismo al rol que el clima y el cambio climático están desempeñando en la migración a nivel mundial, así como en la pobreza y el hambre; pide a la Unión y a los Estados miembros que continúen considerando el cambio climático como una prioridad estratégica en los diálogos diplomáticos a nivel internacional, así como en los diálogos bilaterales y birregionales de alto nivel con los países del G-7, del G-20, en las Naciones Unidas y con los países socios, como China, a fin de proseguir un diálogo activo y positivo que acelere la transición mundial hacia una energía limpia y evite un cambio climático peligroso;
61. Hace hincapié en que la corrupción tiene unas graves repercusiones en el medio ambiente, y que el tráfico de especies salvajes en peligro de extinción, minerales y piedras preciosas, así como de productos forestales, como la madera, también está inextricablemente ligado a la corrupción; subraya que el tráfico de fauna silvestre puede amenazar aún más la supervivencia de especies en peligro de extinción, mientras que la explotación forestal ilegal puede conducir a una pérdida de biodiversidad e incrementar las emisiones de carbono, lo que contribuye al cambio climático; resalta que para los grupos de delincuencia organizada los beneficios son notables y se obtienen sin apenas riesgos, ya que los delitos forestales raras veces se persiguen y las sanciones no suelen corresponder a la gravedad del delito; recuerda que la Convención de las Naciones Unidas contra la corrupción, que se ocupa de manera exhaustiva en la prevención de la corrupción, el cumplimiento efectivo de la ley, la cooperación internacional y la recuperación de activos, puede ser un instrumento eficaz para combatir la corrupción en el sector medioambiental; pide a los Estados que integren las estrategias anticorrupción, como la transparencia y la rendición de cuentas, en la legislación y las políticas medioambientales y que refuercen la democracia y la buena gobernanza; destaca que hacer frente a la corrupción en el sector medioambiental contribuirá a crear un acceso equitativo a recursos esenciales como el agua y un medio ambiente limpio, y es esencial para proteger nuestro medio ambiente y garantizar el desarrollo sostenible;
62. Reconoce la labor del Center for Climate and Security (Centro para el clima y la seguridad), con sede en los Estados Unidos, a la hora de determinar los vínculos críticos entre el cambio climático y la seguridad internacional, y que califica el cambio climático como un «multiplicador de la amenaza» que podría exigir una mayor intervención humanitaria o militar y generar tormentas más violentas que pondrían en peligro las ciudades y bases militares;
63. Pide a la Comisión que haga hincapié ante todas las partes interesadas, incluidos los inversores, los sindicatos y los ciudadanos, en los beneficios de la transformación de las producciones no sostenibles en actividades que permitan lograr los objetivos de desarrollo sostenible y en las ventajas de la formación continua de los trabajadores en aras de crear empleos verdes, limpios y de alta calidad;
64. Hace hincapié en que la educación y la formación son esenciales para que la sociedad avance hacia la sostenibilidad; destaca que la educación en materia de sostenibilidad contribuye a desarrollar capacidades, conocimientos y valores que promueven conductas en favor de un futuro sostenible; anima, por tanto, a los Estados miembros a que redoblen sus esfuerzos a fin de introducir la educación en materia de sostenibilidad en todos los niveles y en todas las modalidades de educación y formación;
65. Expresa su profunda preocupación por las diferencias en los resultados de los sistemas educativos en los Estados miembros, recogidas en los últimos informes PISA, y por el hecho de que, entre 2010 y 2014, la inversión en educación y formación se redujera un 2,5 % en el conjunto de la Unión; destaca que contar con sistemas públicos de educación y formación adecuadamente financiados y accesibles para todos es fundamental para la igualdad y la inclusión social, así como para alcanzar los objetivos establecidos en el ODS 4; subraya, no obstante, que la educación sigue siendo competencia de los Estados miembros;
66. Hace hincapié en que la educación es fundamental para el desarrollo de sociedades autosostenibles; pide a la Unión que, como requisito previo esencial para fomentar la capacidad de inserción profesional de los jóvenes y su acceso a empleos cualificados, establezca vínculos entre la educación y la formación técnica y profesional de calidad, por un lado, y la cooperación con la industria, por otro; opina que abordar el problema del acceso a la educación, en particular en las situaciones de emergencia y de crisis, es crucial para el desarrollo y la protección de los niños;
67. Lamenta el persistente problema del elevado índice de desempleo juvenil; recuerda la importancia de la Garantía Juvenil y la Iniciativa de Empleo Juvenil para abordar este problema; pide que se sigan mejorando dichos programas y se les asigne la financiación adecuada para promover la creación de nuevos puestos de trabajo de calidad, garantizar una protección social decente para los jóvenes, superar las dificultades existentes a la hora de colaborar con los grupos vulnerables y llegar de forma más efectiva a los jóvenes no registrados que ni estudian ni trabajan y a los jóvenes con escasa cualificación;
68. Destaca la función que desempeñan la educación, tanto formal como informal, el aprendizaje permanente, el deporte, el arte y el voluntariado en el aprendizaje en materia de sostenibilidad y en el fomento de la ciudadanía ecológica, como parte de un esfuerzo más amplio por dotar a los jóvenes de las capacidades, las competencias y las actitudes pertinentes que necesitan para llegar a ser ciudadanos abiertos y responsables;
69. Pide a la Comisión que refuerce el apoyo a la salud y el bienestar de los jóvenes cuando revise la Estrategia de la UE para la Juventud de 2018, prestando especial atención a la aplicación oportuna del Plan de acción contra la obesidad infantil y el Plan de acción contra el consumo de alcohol entre los jóvenes y el consumo excesivo ocasional;
70. Pide a la Unión y a sus Estados miembros que protejan las lenguas regionales, minoritarias y menos usadas, así como la diversidad lingüística, y que velen por que no se tolere la discriminación lingüística en el momento de incorporar los ODS al marco político europeo y a las prioridades presentes y futuras de la Comisión;
71. Acoge con satisfacción las oportunidades que ofrece la diversidad de los entornos de aprendizaje, como las escuelas ecológicas, los centros de educación para el desarrollo y el aprendizaje al aire libre;
72. Recuerda la necesidad de promover la formación de educadores y formadores, y de fomentar el aprendizaje entre iguales y el intercambio de mejores prácticas a escala de la Unión y a escala mundial;
73. Considera que la diversidad cultural y la protección del patrimonio natural debe promoverse en la totalidad del marco político europeo, en particular, a través de la educación;
74. Recuerda el poder que tiene la educación de calidad para capacitar a las personas vulnerables, las minorías, las personas con necesidades especiales y las mujeres y niñas, en relación con el ODS 4 sobre la educación y el ODS 5 sobre la igualdad de género y el ODS 16 sobre la promoción de sociedades inclusivas;
75. Pide, teniendo en cuenta la necesidad de promover más sinergias entre la innovación y la creatividad en la ciencia, la introducción de la educación artística en las asignaturas de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (CTIM), para promover la educación en el campo del arte, la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (ACTIM), en particular entre las niñas, con el fin de responder a los desafíos sociales a la vez que se consiguen los objetivos de sostenibilidad;
76. Pide a los Estados miembros que encaren de forma prioritaria la reconversión medioambiental y económica de las zonas industriales que en distintas regiones de Europa ocasionan altos niveles de contaminación del medio ambiente y exponen a la población local a considerables riesgos para la salud;
77. Considera que toda visión de futuro de Europa debe contemplar los ODS como un principio fundamental y que, al hacerlo, los Estados miembros deben avanzar hacia modelos económicos sostenibles, y que el papel de la Unión en su consecución debe ser, por lo tanto, una de las principales reflexiones del Libro Blanco de la Comisión, de 1 de marzo de 2017, sobre el futuro de Europa (COM(2017)2025), en el que se necesita dar mayor cabida a la dimensión de la sostenibilidad en el marco del crecimiento económico; considera que cumplir los ODS y la Agenda 2030 resulta crucial para la Unión y que la consecución de los ODS debería constituir el legado de Europa para las futuras generaciones; reconoce que la agenda 2030 está en consonancia con los principios y valores de la Unión y, por tanto, su consecución es una consecuencia natural de los planes de la Unión para crear un futuro mejor, más sano y más sostenible para Europa;
78. Reconoce que la mayoría de los países europeos, pertenecientes o no a la Unión, son signatarios del acuerdo sobre los ODS; considera que, en el contexto del debate sobre el Futuro de Europa, debe tenerse en cuenta el desarrollo de un marco paneuropeo para la consecución de los ODS entre los Estados miembros de la Unión, la AEMA, los acuerdos de asociación de la Unión, los países candidatos a la UE y, después de su salida, el Reino Unido;
79. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que desarrollen las capacidades para favorecer la evaluación integrada, la innovación tecnológica e institucional y la movilización financiera para la consecución de los ODS;
80. Subraya el papel que la Agenda Urbana para la UE desempeñará en la ejecución de la «Nueva Agenda Urbana» mundial y celebra la evolución de las políticas que capacita a las ciudades y regiones para realizar inversiones ecológicas sinérgicas; se felicita asimismo por iniciativas como el premio «Green Leaf» (Hoja Verde) y el Pacto mundial entre alcaldes sobre energía y clima, y hace hincapié en la importancia indispensable de las ciudades y regiones para la consecución de los ODS, puesto que la sostenibilidad requiere planteamientos colaborativos y a largo plazo en todos los niveles de gobernanza y sectores;
81. Recuerda que la Agenda 2030 reconoce que ya no podemos considerar por separado los alimentos, los medios de vida y la gestión de los recursos naturales; subraya que hacer hincapié en el desarrollo rural y la inversión en la agricultura (los cultivos, el ganado, la silvicultura, la pesca y la acuicultura) es una forma muy eficaz de poner fin a la pobreza y el hambre y contribuir al desarrollo sostenible; señala que la agricultura tiene una importante función que desempeñar en la lucha contra el cambio climático; destaca que la gran ambición de los ODS solo se podrá lograr a través de la cooperación (norte-sur, sur-sur y triangular) y las asociaciones internacionales entre múltiples actores y en una amplia gama de ámbitos;
82. Recuerda que los Estados miembros tienen que informar a las Naciones Unidas de sus resultados en relación con los ODS; hace hincapié en que estos informes de los Estados miembros deben elaborarse en colaboración con las autoridades locales y regionales competentes; subraya que en los Estados miembros con niveles de gobierno federales o con competencias transferidas es necesario detallar los retos y obligaciones específicos en la consecución de los ODS para estos niveles de gobierno descentralizados;
83. Acoge favorablemente la intención de integrar transversalmente una política de comercio e inversión que a su vez integre el desarrollo sostenible, y pide que se aborden mejor las repercusiones de la adquisición de materias primas y recursos naturales dentro y fuera de la Unión en la formulación de políticas europeas; pide que se reconsidere la política de inversión y un mayor uso de instrumentos financieros innovadores para la consecución de los ODS; pide a la Comisión que vele por que los controles en relación con el desarrollo sostenible de los futuros acuerdos comerciales sean transparentes;
84. Pide a la Comisión que, con la participación de las partes interesadas pertinentes, diseñe y proporcione ayuda específica y adaptada a los hogares y grupos marginados y de rentas bajas, como la población romaní, para velar por que lleven una vida sana y garantizar el acceso a servicios básicos y recursos naturales seguros y limpios como el aire, el agua, una energía asequible y moderna y una alimentación sana, lo que contribuirá también a la consecución de los ODS 1, 10 y 15, esto es, poner fin a la pobreza, reducir la desigualdad y promover sociedades pacíficas e inclusivas;
85. Considera que las iniciativas de la Unión encaminadas a diseñar un futuro sostenible no pueden prescindir de una amplia reflexión sobre el papel de los animales como seres conscientes y su bienestar, a menudo negado por los sistemas de producción y consumo dominantes; destaca que es preciso que la Unión colme lo antes posible las lagunas políticas y legislativas existentes en materia de bienestar animal, tal como demandan también un número cada vez mayor de ciudadanos europeos;
86. Pide a la Comisión que redoble los esfuerzos y la financiación destinada a la concienciación, las campañas educativas específicas y el refuerzo del nivel de compromiso e incitativa de la ciudadanía en favor del desarrollo sostenible;
87. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que eliminen a más tardar en 2020 los incentivos a los biocombustibles a base de semillas de colza, aceite de palma y soja, que conducirán a la deforestación y al deterioro de las turberas; solicita asimismo la introducción de un régimen único de certificación para el aceite de palma que entre en el mercado de la Unión que certifique el origen socialmente responsable de los productos;
88. Pide a la Comisión que promueva cadenas de valor mundiales sostenibles con la introducción de sistemas de diligencia debida para las empresas centrados en sus cadenas completas de suministro, que animarían a las empresas a invertir de manera más responsable y estimularían la aplicación más eficaz de capítulos de sostenibilidad en los acuerdos de libre comercio, en particular en los ámbitos de la lucha contra la corrupción, la transparencia, la lucha contra la evasión fiscal y la buena conducta empresarial;
89. Insta encarecidamente a la Comisión a que prosiga la intensificación de acciones eficaces para hacer frente a la mala calidad del aire, que es responsable de más de 430 000 muertes prematuras en la Unión cada año; insta a la Comisión a que vele por el cumplimiento de la legislación tanto nueva como vigente, que agilice las medidas legales contra los Estados miembros que no cumplan la legislación sobre la contaminación del aire, y proponga legislación nueva y eficaz, también a nivel sectorial, a fin de abordar las diferentes fuentes de contaminación y hacer frente a las emisiones de metano; subraya que la Unión sigue estando lejos de alcanzar los niveles de calidad del aire fijados para la Unión, muy inferiores a los recomendados por la OMS; solicita, además, medidas destinadas a abordar la contaminación acústica;
90. Observa que la Comisión Europea ha afrontado el problema de la escasa calidad del aire incoando una serie de procedimientos de infracción, en particular en casos de reiterada superación de los valores límite de NO2 establecidos por la Directiva 2008/50/CE;
91. Recuerda que una reducción de la contaminación acústica es uno de los parámetros de calidad que no se alcanzarán en 2020; destaca que en la Unión la exposición al ruido provoca como mínimo diez mil muertes prematuras anuales vinculadas con enfermedades coronarias, y que una cuarta parte de la población europea estaba expuesta en 2012 a niveles de ruido superiores a los límites; pide a los Estados miembros que concedan prioridad al seguimiento de los niveles de ruido y que garanticen el respeto de los valores límite en espacios exteriores e interiores;
92. Pone de relieve que los datos de la Comisión indican que más del 50 % de los cereales de la Unión se utiliza para alimentar a los animales; observa que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura ha advertido de que si se siguen utilizando los cereales como pienso animal se podría poner en peligro la seguridad alimentaria y reducir el cereal disponible para el consumo humano; señala que los estudios demuestran que por cada 100 calorías de cereales que se utilizan para alimentar a los animales solo entre 17 y 30 calorías entran en la cadena alimentaria humana en forma de carne y leche; subraya que los estudios de la FAO sostienen que el ganado debe alimentarse a base de materias que no puedan ser ingeridas por los humanos, como por ejemplo los pastos, los restos de las cosechas y los desechos alimenticios inevitables;
93. Subraya la contribución de la ganadería a la agricultura sostenible, en particular cuando se integra en los sistemas de producción de cultivos; destaca el potencial de la gestión activa del ciclo de los nutrientes en la ganadería para reducir el impacto ambiental de las emisiones de CO2, amoniaco y nitratos; destaca asimismo el potencial de la agricultura integrada para contribuir a un mejor funcionamiento del ecosistema agrario y a una agricultura más respetuosa del clima;
94. Señala que en los países en desarrollo las mujeres podrían aumentar en un 20-30 % el rendimiento de las explotaciones agrícolas si dispusiesen del mismo acceso a los recursos que los hombres; destaca que gracias a ese rendimiento se podría reducir el número de personas hambrientas en el mundo en un 12-17 %;
95. Destaca, en particular, el papel fundamental que desempeñan las mujeres como miembros de las explotaciones familiares, principal célula socioeconómica de las zonas rurales, ocupándose de la producción de alimentos, la preservación de los conocimientos y las capacidades tradicionales, la identidad cultural y la protección del medio ambiente, sin olvidar que las disparidades salariales y en materia de pensiones también afectan a las mujeres en las zonas rurales;
96. Subraya que los estudios demuestran que, en el lado del suministro, la mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero debe ir acompañada de una reducción del consumo de carne y productos lácteos para cumplir los objetivos del Acuerdo de París;
97. Señala que aunque las medidas técnicas de mitigación en el sector agrícola pueden reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, estas deben ir acompañadas de una reducción del consumo de productos animales para que los sectores agrícola y alimentario de la Unión estén en condiciones de contribuir como les corresponde a la consecución del ODS 13 y a los objetivos del Acuerdo de París; pide, a este respecto, que los sistemas industriales de producción ganadera sean reemplazados por la ganadería extensiva, por ejemplo sistemas agroforestales y silvopastoreo, que ejercen menos presión sobre los recursos naturales y a menudo se asocian con la existencia de zonas de alto valor natural;
98. Señala que el ODS 12.8 requiere que los Gobiernos velen por que todo el mundo esté suficientemente informado y concienciado en relación con el desarrollo sostenible y los estilos de vida en armonía con la naturaleza; insta, por lo tanto, a la Comisión y a los Estados miembros a que conciban programas para concienciar al público sobre las consecuencias de los diferentes métodos de explotación ganadera y los niveles de consumo para la salud humana, el medio ambiente, la seguridad alimentaria y el cambio climático;
99. Pide que se integre la educación en materia de sostenibilidad y ciudadanía ecológica en todas las disciplinas, en particular, en el aprendizaje de competencias empresariales, incluido el emprendimiento social, así como en las competencias y la alfabetización digitales;
100. Recuerda que es probable que no se alcance el objetivo de reducir el impacto de la producción alimentaria a más tardar en 2020; destaca que el consumo de carne roja y ácidos grasos saturados en la Unión sigue superando los límites de una alimentación sana y que un consumo menor de productos animales genera menores emisiones de gases de efecto invernadero y nitrógeno;
101. Observa los actuales problemas para proporcionar una alimentación adecuada a una población cada vez mayor, pero reconoce que las emisiones de gases de efecto invernadero de la agricultura, la silvicultura y la pesca se han duplicado prácticamente durante los últimos cincuenta años y podrían aumentar un 30 % más de aquí a 2050 si no se emprenden medidas de inmediato; solicita, por lo tanto, una respuesta coordinada de todos los actores en Europa para que el suministro de alimentos resista los cambios climáticos y se reduzca el impacto del sector agrícola en el suelo, el agua y el clima; pide a la Comisión que aumente el nivel de concienciación y de incentivos en relación con las técnicas agrícolas agroecológicas que han demostrado mitigar algunos de los problemas de sostenibilidad relacionados con las prácticas agrícolas modernas, y las incentive; pide a la Unión que para 2030 duplique la productividad agrícola y las rentas de los pequeños productores de alimentos, en particular de las mujeres, la población indígena, las explotaciones familiares, los pastores y pescadores, a través de un acceso seguro e igualitario a la tierra, otros recursos e insumos productivos, los conocimientos, los servicios financieros, los mercados y las oportunidades para generar valor añadido y crear empleo más allá de sus explotaciones;
102. Recuerda que la participación cultural mejora la salud física y mental y el bienestar, repercute positivamente en el rendimiento escolar y profesional, ayuda a las personas con un mayor riesgo de exclusión social a integrarse en el mercado laboral y contribuye con ello enormemente a la consecución de muchos ODS;
103. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que elaboren un marco político europeo integral para abordar los problemas de salud a nivel mundial, como el VIH/sida, la tuberculosis, la hepatitis C y la resistencia antimicrobiana, teniendo en cuenta las diferentes situaciones y problemas específicos de los Estados miembros de la Unión y sus países vecinos donde la carga sanitaria del VIH y la tuberculosis multirresistente es mayor; pide a la Comisión y al Consejo que ejerzan un papel de liderazgo político en el diálogo con los países con una elevada carga sanitaria, así como con los países vecinos de África, Europa Oriental y Asia Central, que velen por la puesta en práctica de planes para una transición sostenible hacia modelos de financiación nacionales a fin de garantizar la eficacia, la continuidad y la ampliación de los programas de lucha contra el VIH y la tuberculosis tras la retirada del apoyo de los donantes internacionales, y que sigan colaborando estrechamente con estos países para velar por que se responsabilicen de su respuesta al VIH y la tuberculosis y la asuman como propia;
104. Reconoce la eficacia a la hora de facilitar la profilaxis preexposición para prevenir el VIH/sida; pide, además, a la Comisión y al Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) que reconozcan que el tratamiento del VIH/sida también es preventivo;
105. Reconoce que la salud y los derechos sexuales y reproductivos son un factor clave con potencial transformador para erradicar la pobreza multidimensional y deben reconocerse siempre como una condición previa para lograr tanto vidas sanas como la igualdad de género; destaca que, en este contexto, debe prestarse mayor atención a la salud y los derechos sexuales y reproductivos, que, desafortunadamente, siguen abordándose como una cuestión aislada cuando son primordiales para la igualdad de género, la capacitación de los jóvenes y el desarrollo humano y, en última instancia, la erradicación de la pobreza; subraya que esto supone un progreso mínimo con respecto a los anteriores enfoques de la Unión, y que se sigue sin reconocer que la salud y los derechos sexuales y reproductivos son factores clave para el desarrollo sostenible; señala que la posición de la Unión a este respecto ha sido incoherente, tal como se demuestra en este paquete: la Comisión reconoce la acción de la Unión en este ámbito únicamente bajo el epígrafe «salud» en su Comunicación sobre la Agenda 2030 y solo bajo el epígrafe «igualdad de género» en la Comunicación sobre el consenso; pide, por lo tanto, a la Comisión y a los Estados miembros que sigan pidiendo a los Estados Unidos que se replanteen su postura con respecto a la llamada «ley mordaza global»;
106. Subraya la necesidad de seguir promoviendo la investigación médica para desarrollar soluciones médicas nuevas y mejoradas, accesibles, asequibles y adecuadas para hacer frente al VIH/sida, la tuberculosis y otras enfermedades desatendidas y relacionadas con la pobreza, las epidemias emergentes y las resistencias a los antimicrobianos;
107. Pide a la Unión y a sus Estados miembros que apliquen los recursos y el impulso político necesarios para garantizar que el principio de igualdad de género y la capacitación de las mujeres y niñas sean centrales en la aplicación de la Agenda 2030;
108. Hace hincapié en que el sector agrario de la Unión ya contribuye a la sostenibilidad; señala, sin embargo, que la política agrícola común (PAC) en su forma actual no puede responder a los problemas actuales; pide a la Comisión que presente propuestas a fin de pasar de los actuales pagos en función de la superficie a un sistema basado en resultados que ayude a los agricultores en la transición a un sistema agrícola sostenible que garantice la consecución de los ODS; pide a la Comisión que desarrolle una política agrícola y alimentaria sostenible diseñada para garantizar la consecución de los ODS sobre seguridad alimentaria, nutrición, salud, recursos naturales y cambio climático; pide a la Comisión que presente, en el marco de la próxima revisión de la PAC, presente propuestas a fin de reforzar aún más las medidas de ecologización, así como una propuesta para formular una política agrícola y alimentaria sostenible posterior a 2020 para garantizar la consecución de los ODS 2, 3, 6, 12, 13, 14 y 15; pide asimismo a la Comisión que formule una política alimentaria sostenible y fomente activamente la modificación de los hábitos alimenticios en favor de los alimentos producidos localmente y de forma ecológica con bajas emisiones de carbono y poco impacto en el suelo y el agua; sugiere que la importancia que revisten los árboles en los agroecosistemas y, en particular, en los sistemas agroforestales ocupe los primeros puestos del debate sobre la futura política y de los incentivos para la recuperación de zonas agrícolas en desuso; hace hincapié en la necesidad de velar por que los gastos de la PAC contribuyan de manera eficaz a la consecución de los objetivos establecidos a través del cumplimiento estricto y de una mayor coherencia entre los ámbitos políticos, lo que es especialmente importante en relación con la gestión sostenible de los recursos naturales y los instrumentos destinados a este fin en el marco de la PAC;
109. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que favorezcan esta transición agroecológica, limitando al mínimo el uso de plaguicidas nocivos para la salud y el medio ambiente, y adoptando medidas de protección y apoyo de la agricultura ecológica y biodinámica en el ámbito de la PAC;
110. Destaca que la cultura es una cuestión transversal y un recurso esencial para el desarrollo, que el uso de los recursos culturales es un medio fundamental para lograr otros objetivos de desarrollo en el futuro, y que la integración de los factores culturales en las políticas y estrategias de desarrollo sostenible también debe efectuarse respetando plenamente el resto de compromisos internacionales y reconociendo la universalidad e interdependencia de los derechos humanos;
111. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que reformen lo antes posible las normas de la Unión relativas a la aprobación de los plaguicidas, estableciendo al mismo tiempo objetivos vinculantes de reducción de su utilización;
112. Destaca que millones de puestos de trabajo en el ámbito rural —tanto en la agricultura como en otros sectores— dependen del sector agrícola de la Unión, que garantiza el abastecimiento de alimentos y la seguridad alimentaria y hace de las zonas rurales un lugar atractivo para vivir, trabajar y relajarse; señala asimismo que los paisajes con una elevada biodiversidad y un alto valor natural promueven el atractivo de las zonas rurales, aportándoles valor añadido; señala el gran valor del desarrollo rural para crear comunidades y economías rurales viables, sólidas y dinámicas; señala que un mejor acceso de los agricultores a los recursos es esencial para lograr este objetivo;
113. Pide que la agricultura se desarrolle centrándose en la empresa familiar gracias a un mejor uso de los fondos europeos, como el Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas (FEIE), y prestando especial atención a las pequeñas y medianas explotaciones, compartiendo y transfiriendo conocimientos especializados y aprovechando las ventajas de las cadenas de valor y de producción locales y regionales y del empleo regional, poniendo un mayor énfasis en los vínculos periurbanos y las ventas directas, que constituyen un modelo satisfactorio en muchas partes de la Unión; considera que la capacidad de los agricultores para obtener una remuneración justa de su trabajo es una condición previa para la sostenibilidad de la agricultura europea, así como una garantía del bienestar de los agricultores;
114. Recuerda la importancia de unos servicios públicos adecuados, en particular la atención a niños y personas de edad avanzada, habida cuenta de la especial importancia que revisten para las mujeres, ya que ellas son las que tradicionalmente más se han ocupado de los cuidados a los miembros más jóvenes y de mayor edad de la familia;
115. Destaca el importante papel de los conocimientos y alimentos tradicionales, especialmente en regiones remotas, zonas montañosas y zonas desfavorecidas de la Unión, y la contribución económica que los regímenes europeos de calidad, como la indicación geográfica protegida (IGP), aportan a las zonas locales; recuerda el apoyo unánime del Parlamento a la ampliación de dicha protección a una gama más amplia de bienes producidos a escala regional; destaca, en este contexto, el papel de los regímenes europeos de calidad (DOP/IGP/ETG) en la creación y retención de los medios de vida en estas regiones; reconoce que esos regímenes son más conocidos en algunos Estados miembros y pide que se den mejor a conocer sus ventajas en toda la Unión;
116. Destaca la contribución a los objetivos de sostenibilidad y conservación de la biodiversidad que realizan tanto el bosque mediterráneo como el sistema agrosilvopastoral de la dehesa, que integra de manera impecable el mantenimiento de ganaderías extensivas con el aprovechamiento forestal y agrario, para los que reclama un adecuado reconocimiento y apoyo de la PAC;
117. Reconoce la necesidad de mejorar el transporte y la logística para la gestión de bosques y la extracción de madera; pide, por tanto, a los Estados miembros que desarrollen sistemas logísticos y de explotación forestal sostenibles, que tengan un impacto reducido en el clima;
118. Señala la importancia de la bioenergía para las explotaciones agrícolas y la bioeconomía y de las instalaciones para la producción, el almacenamiento, la distribución y el uso de energías renovables en las explotaciones, ya que contribuyen a garantizar los ingresos de los agricultores proporcionándoles un producto comercializable adicional y crean y mantienen puestos de trabajo de calidad elevada en zonas rurales; destaca que el desarrollo de las bioenergías debe obedecer a un enfoque sostenible y no obstaculizar las producciones destinadas a la alimentación humana y animal; destaca que las necesidades energéticas se deberían satisfacer mediante el empleo de residuos y subproductos que no sean útiles en ningún otro proceso;
119. Subraya la importancia de los subproductos procedentes de la producción de biocombustibles como fuente regional de piensos ricos en proteínas, de los que en torno al 70 % tuvo que importarse desde fuera de la Unión en 2012 y en 2013(11);
120. Observa que el cultivo de leguminosas en rotación puede resultar beneficiosa para las necesidades de agricultores, animales, biodiversidad y clima; pide a la Comisión que presente un plan de proteínas que incluya cultivos de leguminosas en rotación;
121. considera necesario avanzar en la agricultura de precisión, la informatización, el uso racional de la energía, la mejora vegetal y animal y la fitosanidad integrada, ya que una mayor eficiencia basada en los ODS y la biodiversidad puede contribuir a reducir las necesidades de suelo y los impactos medioambientales de la agricultura; considera que conseguir que la biodiversidad redunde en beneficio de los agricultores podría contribuir a mejorar las rentas, la salud del suelo y su rendimiento y servir de ayuda para el control de plagas y mejorar la polinización; destaca, por lo tanto, la importancia de mejorar el marco legislativo a fin de garantizar unos procedimientos de toma de decisiones oportunos, eficientes y eficaces; destaca que estas soluciones «inteligentes» deben seguir incentivando y apoyando iniciativas hechas a la medida de las necesidades de las pequeñas explotaciones sin economías de escala para que aprovechen las nuevas tecnologías;
122. Considera esencial mantener y desarrollar el rendimiento de las variedades tradicionales y locales, dada su capacidad para adaptarse a las características de su entorno nativo y que se respete el derecho de los agricultores a obtener plantas de manera autónoma y a almacenar e intercambiar semillas de diferentes especies y variedades, con el fin de garantizar la diversidad genética de la agricultura europea; rechaza cualquier tentativa de patentar la vida, las plantas y los animales, el material genético o procesos biológicos esenciales, en especial en lo que respecta a cepas, variedades y características autóctonas,
123. pide a la Comisión que presente un plan de acción y cree un grupo de expertos con el fin de conseguir un sistema más sostenible de gestión de plagas; destaca la necesidad de un sistema de gestión de plagas que mejore la interacción entre los esfuerzos de mejora vegetal, los sistemas de defensa natural y el uso de plaguicidas;
124. Cree en la necesidad de promover la llegada de banda ancha y la mejora de las conexiones en las zonas rurales en el ámbito del transporte para poder contribuir no solo a los objetivos de sostenibilidad ambiental, sino también para fomentar un crecimiento en las zonas rurales que favorezca la sostenibilidad integral en los ámbitos medioambiental, económico y social;
125. Pone de relieve que es necesario lograr que la cultura sea una parte integral de la actuación de la Comisión en favor de la sostenibilidad, destacando claramente el papel que desempeña en el desarrollo económico, la creación de empleo, la promoción de la democracia, la justicia social y la solidaridad, el fomento de la cohesión, la lucha contra la exclusión social, la pobreza y las desigualdades generacionales y demográficas; pide a la Comisión que integre la cultura en los objetivos, definiciones, instrumentos y criterios de evaluación de su estrategia para la consecución de los ODS;
126. Opina que las instituciones y las organizaciones culturales deben ser fuentes de innovación y modelos en el plano de la sostenibilidad y en lo relativo a los procesos ecológicos, especialmente en el ámbito del patrimonio cultural, la digitalización, el turismo y las giras de artistas; solicita, a tal fin, la introducción de un incentivo para la financiación de la Unión en favor del medio ambiente;
127. Insta a la Comisión a que reconozca y subraye claramente que la cultura es uno de los principales factores para generar cambios en el comportamiento y la creación de actitudes responsables con respecto al medio ambiente, hábitos de consumo y valores que respalden la sostenibilidad;
128. Encarga a su presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión.
A/RES/70/1.
Decisión n.° 1386/2013/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de noviembre de 2013. DO L 354 de 28.12.2013, p. 171.
Textos Aprobados, P8_TA(2016)0224.
https://ec.europa.eu/epsc/sites/epsc/files/strategic_note_issue_18.pdf
Comunicación de la Comisión, de 3 de mayo de 2011, titulada «Estrategia de la UE sobre la biodiversidad hasta 2020: nuestro seguro de vida y capital natural» (COM(2011)0244).
Informe de la Comisión, de 2 de octubre de 2015, sobre la revisión intermedia de la Estrategia de la UE sobre la biodiversidad hasta 2020 (COM(2015)0478).
Textos Aprobados, P8_TA(2016)0034.
Resolución del Parlamento Europeo de 12 de mayo de 2016. Textos Aprobados, P8_TA(2016)0224.
https://unstats.un.org/sdgs/report/2016/goal-13/
Informe de la AEMA n.o 30/2016, Environmental indicator report 2016 (Informe de indicadores medioambientales 2016), en apoyo al seguimiento del séptimo programa de acción en materia de medio ambiente: https://www.eea.europa.eu/publications/environmental-indicator-report-2016
https://polcms.secure.europarl.europa.eu/cmsdata/103924/Schaefer_BCEPHearing.pdf
Los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas (ODS) afectan prácticamente a todos los aspectos del trabajo de la Unión Europea. Los ODS representan no solo un plan director hacia una sociedad y un mundo mejores, sino también los elementos esenciales —plasmados en iniciativas concretas y cuantificables— con miras al logro de unos resultados en materia de salud mejores y más equitativos, un mayor nivel de bienestar para los ciudadanos, una prosperidad general más elevada, una acción contra el cambio climático y la preservación del medio ambiente para las generaciones futuras.
El Parlamento celebra la labor emprendida por la Comisión a fin de hacer balance de la forma en que sus programas de trabajo influyen en la consecución de los ODS. Es esencial que la Unión cuente con un conjunto claro de objetivos mensurables al objeto de asegurar la consecución de los ODS de las Naciones Unidas.
Si bien es importante que el presente informe reconozca las iniciativas ya adoptadas por las instituciones de la Unión en aras del cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible, en él se aspira también a ampliar el contexto de una ulterior hoja de ruta sobre el futuro de la Unión, garantizando que la adhesión a los ODS se convierta en una característica fundamental de las iniciativas propuestas actualmente en todos los ámbitos de los programas de trabajo de la Unión.
Al formular el planteamiento de la Unión, la propuesta de creación de una plataforma de las diversas partes interesadas reviste la mayor importancia, ya que los ODS no podrán alcanzarse sin la opinión y participación de múltiples niveles de la administración y la sociedad civil. Aunque la legislación europea puede contribuir a que las sociedades cumplan muchos de los objetivos, gran parte de la labor de consecución se realizará a escala local. Por lo tanto, la plataforma multilateral tendrá que incluir un conjunto de actores estatales, regionales y locales: desde los consejos locales y regionales hasta los alcaldes y los diputados al Parlamento. También habrá de ser un foro para la participación de una serie de actores de la sociedad civil, como las empresas privadas (tanto pequeñas como grandes), el sector del voluntariado y los ciudadanos a título individual.
La plataforma también debe convertirse en un foro donde compartir buenas prácticas, historias de éxito, así como ideas que no hayan funcionado. El objetivo del foro debe ser garantizar que las propuestas no solo fluyen en una dirección —de las instituciones de la Unión hacia abajo— sino que las propuestas e iniciativas a escala de la Unión son difundidas y mejoradas con las experiencias a nivel local.
Con miras a apoyar la aplicación de los ODS en todo el programa de trabajo europeo, el ponente considera que es el momento adecuado para que la Comisión lleve a cabo una serie de estudios relevantes sobre si los objetivos actuales bastan para alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible. También es fundamental que la información acerca del progreso realizado en cuanto a los ODS se integre en las prácticas de trabajo de la administración —a nivel nacional, regional y local— y que las empresas privadas y la sociedad civil cuenten con el respaldo de la Comisión, a través de la plataforma multilateral, a fin de integrar los objetivos de desarrollo sostenible en las prácticas de trabajo.
El ponente desearía destacar el trabajo llevado a cabo por el Comité de las Regiones a fin de subrayar la importancia de las ciudades y regiones en la consecución de los ODS. En particular, cabe observar que las ciudades están realizando esfuerzos concretos para mejorar la conectividad, el uso de la energía, el transporte y la gestión de los residuos. Las mejores de estas iniciativas, muchas de las cuales se han integrado en los trabajos de la iniciativa del Pacto entre Alcaldes, contribuyen a la consecución de los ODS 3, 6, 8, 9, 10 y 11.
Europa tiene la oportunidad, en un momento crucial, de evaluar si sus políticas climáticas actuales son susceptibles de alcanzar los resultados deseados de los ODS. El presente informe intentará valorar si los instrumentos emblemáticos de la Unión de reducción de las emisiones de carbono —el RCDE y la Decisión de reparto del esfuerzo— están proporcionando los ahorros de carbono necesarios al objeto de limitar los peores efectos del cambio climático. Estos regímenes se encuentran entre la serie de instrumentos cuya viabilidad para alcanzar los ODS 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 15 y 17 será evaluada.
El informe tratará además de analizar si otras políticas europeas en materia de energía, residuos y medio ambiente serán suficientes para mantenernos dentro de los límites seguros del planeta y cumplir los ODS 2, 3, 6, 11, 12, 14 y 15.
El Parlamento acoge con satisfacción el compromiso de la Comisión con el crecimiento económico sostenible y el reconocimiento de la necesidad de avanzar hacia el empleo ecológico sostenible y de alta calidad. La aplicación decidida de la legislación vigente sobre prevención y gestión de residuos por parte de Europa va a crear más de 400 000 empleos verdes, y un potencial adicional de 180 000 empleos verdes puede crearse a través de la revisión de las directivas sobre residuos. Además, la aplicación de nuevas medidas de eficiencia y ahorro energéticos podría generar hasta 2 millones de empleos verdes, junto a otros 3 millones generados en el sector de las energías renovables, lo que contribuiría, en último término, al cumplimiento de los ODS 1, 2, 3, 4, 7, 9, 10 y, en particular, 8 sobre la creación de puestos de trabajo dignos.
Igualmente, debemos ser conscientes del último informe sobre los «límites del planeta», donde se indica que la pérdida de biodiversidad es el mayor reto al que se enfrenta el planeta. La Unión y los Estados miembros deben, por tanto, intensificar los esfuerzos por alcanzar los objetivos de la UE para detener la pérdida de biodiversidad a más tardar en 2020 y restaurar, al menos, el 15 % de los ecosistemas degradados, si queremos cumplir los ODS 14 y 15.
En último término, el consumo y la producción deben asimismo hacerse más sostenibles a fin de cumplir el ODS 12. Gran parte del factor de consumo puede abordarse por medio de las directivas sobre residuos, considerando en particular el diseño de los envases, así como los residuos alimentarios y el diseño electrónico. La producción, no obstante, es una cuestión integrada en múltiples niveles de la economía, la industria y la infraestructura de la Unión Europea. Este elemento subraya la importancia de trabajar en todos los ámbitos de las políticas de la Unión en aras de la integración de los ODS, y no puede ser alcanzado sin la participación de una representación completa de la sociedad.
El ponente reconoce que el ODS 3, en materia de salud pública, es común y aplicable al resto de los ODS; al tiempo que considera que el acceso a los medicamentos y la investigación sobre nuevas enfermedades y medicinas revisten una importancia vital, el ponente estima que si no se cumplen los compromisos en materia de clima y medio ambiente, es imposible lograr el aumento de la longevidad y la disminución de la mortalidad vinculada al medio ambiente exigidos en 12, 13, 14 y 15.
Los Estados miembros son signatarios del programa de ODS de las Naciones Unidas, tanto a título individual como en bloque en tanto que miembros de la Unión Europea. Además, los Estados miembros y la Unión Europea son asimismo signatarios del programa de la CMNUCC de las Naciones Unidas, el denominado «Acuerdo de París» sobre el clima. El cumplimiento del Acuerdo de París conlleva la adopción de importantes medidas de reducción de gases de efecto invernadero, la limitación drástica de la deforestación y el aumento de la eficiencia en el uso de los recursos, al objeto de mitigar el calentamiento global a solamente 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales. Existen correspondencias entre muchos ámbitos del Acuerdo de París y los objetivos de desarrollo sostenible. Por lo tanto, la Comisión, el Parlamento y los Estados miembros deberían felicitarse por la capacidad en muchos ámbitos de cumplir dos compromisos internacionales al mismo tiempo.
La integración de los objetivos de desarrollo sostenible en la estrategia «Legislar mejor» endurecerá el trabajo de la legislación europea. La legislación deberá indicar claramente donde cumple los ODS. Este informe reconoce los ámbitos en los que la elaboración de las políticas ha alejado a Europa del cumplimiento de los ODS, como la incentivación de los biocarburantes producidos a partir de alimentos. No obstante, nos complacen las iniciativas destinadas a incluir criterios de sostenibilidad y la diligencia debida en toda la cadena de suministro en las políticas relativas al clima y el medio ambiente, así como las destinadas a integrar los temas del Convenio 169 de la OIT sobre los derechos de los pueblos indígenas en la formulación de políticas, cuando esta afecta a otros países.
Otro importante pilar que ha de abordarse es el de la sostenibilidad financiera. Los mercados financieros de la Unión continúan canalizando inversiones hacia industrias basadas en combustibles fósiles y otros sectores insostenibles. En última instancia, esta práctica amenaza los dividendos potenciales del inversor, dado que los rendimientos a largo plazo serán menos probables a medida que cobre impulso la transición hacia las energías renovables (la denominada «burbuja de carbono»). Si no se alienta la transferencia de carteras hacia alternativas sostenibles, los mercados financieros amenazan con socavar los esfuerzos en otras esferas encaminados a la consecución de los ODS.
Los sistemas de creación de empleos verdes, dignos y a largo plazo revisten la máxima importancia. Sin embargo, en el presente informe nos gustaría subrayar también que la transición de la economía europea a partir de la industria pesada tradicional en la que se ha basado tendrá como resultado inevitable la pérdida de oportunidades de empleo en algunos sectores. Esta es la razón por la que el principio de una «transición justa» es tan importante. Mediante la integración de la idea de la «transición justa» en la política europea y la creación de un «fondo de transición justa» debemos garantizar que dichas comunidades en primera línea de los cambios no se vean afectadas negativamente, que las comunidades están apoyadas en una serie de niveles y los afectados constituyen la primera prioridad por lo que se refiere a la ayuda, financiera o de otro tipo, como parte del proceso de transición hacia un modelo industrial más global y sostenible.
En el presente informe se desea subrayar que los ODS exigirán una adaptación a planteamientos innovadores que evolucionarán con el tiempo y que, por consiguiente, este proceso precisa de una revisión anual. El Parlamento debe ser considerado como un socio de pleno derecho en este proceso de revisión. El ponente propone una mesa redonda anual, supervisada por la Comisión, entre el Parlamento y la Comisión, que ofrezca una visión de los avances y un calendario consensuado de las acciones que deban emprenderse.
La Comisión, junto con los Estados miembros, está a punto de poner en marcha un importante proceso de renovación mirando al futuro a largo plazo de Europa y de la Unión Europea. Conforme se acomete este trabajo, es fundamental que aprovechemos esta oportunidad no solo para evaluar y reflejar el trabajo ya realizado en pos de alcanzar los ODS, sino para integrarlos aún más en ámbitos de trabajo que todavía no cuentan con un enfoque destinado a cumplir los ODS. Un enfoque común europeo para alcanzar los ODS en todos los aspectos de la labor de la Unión garantizará que nos esforzamos por adaptar no solamente nuestro modo de vida actual y los modelos de empleo al objeto de preservar nuestro medio ambiente, sino que también preparamos a las generaciones futuras para hacer frente a los desafíos y valerse de las oportunidades que ofrece una economía mundial cada vez más consciente de la necesidad de la sostenibilidad.
OPINIÓN de la Comisión de Desarrollo (19.6.2017)
para la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria
Ponente de opinión: Elly Schlein
La Comisión de Desarrollo pide a la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de Resolución que apruebe:
A. Considerando que la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible tiene un potencial transformador y establece objetivos universales, ambiciosos, amplios, indivisibles e interconectados destinados a erradicar la pobreza, luchar contra la discriminación y promover la prosperidad, la responsabilidad medioambiental, la inclusión social y el respeto de los derechos humanos, así como a consolidar la paz y la seguridad; que estos objetivos precisan una actuación inmediata con vistas a su aplicación plena y efectiva;
B. Considerando que la Comisión no ha definido aún una estrategia global para aplicar la Agenda 2030 que englobe las áreas de las políticas interiores y exteriores, con un calendario detallado hasta 2030, tal y como solicitó el Parlamento en su Resolución sobre el seguimiento y examen de la Agenda 2030(1), ni ha adoptado todavía un papel de coordinación general para las acciones adoptadas a escala nacional; que una estrategia de aplicación y un mecanismo de seguimiento y de examen eficaces son esenciales para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS);
C. Considerando que el cambio climático no es una cuestión medioambiental aislada, sino que, según las Naciones Unidas(2), representa uno de los principales retos de nuestro tiempo y supone una seria amenaza para el desarrollo sostenible, y que sus efectos amplios y sin precedentes afectan de manera desproporcionada a los más pobres y vulnerables y aumentan la desigualdad dentro de los países y entre unos países y otros; que la actuación urgente para combatir el cambio climático es esencial para lograr la aplicación satisfactoria de los ODS;
D. Considerando que la financiación de los ODS plantea un enorme desafío que requiere una asociación sólida y a escala mundial y el uso de todas las formas de financiación (nacional, internacional, pública y privada, así como fuentes de financiación innovadoras) y de medios no financieros; que la financiación privada puede complementar, pero no sustituir, a la financiación pública;
E. Considerando que la movilización eficaz de recursos internos es un factor indispensable para alcanzar los objetivos de la Agenda 2030; que los países en desarrollo se ven especialmente afectados por la evasión y la elusión fiscales del impuesto sobre sociedades;
F. Considerando que la promoción del desarrollo sostenible precisa de resiliencia, lo que debería fomentarse mediante un enfoque polifacético de la acción exterior de la Unión y defendiendo el principio de coherencia de las políticas en favor del desarrollo; que las políticas de los Estados miembros y de la Unión tienen efectos previstos e imprevistos en los países en desarrollo y que los ODS constituyen una oportunidad única para lograr más coherencia y unas políticas más justas respecto de los países en desarrollo;
G. Considerando que el comercio internacional puede ser un poderoso motor de desarrollo y crecimiento económico y que una gran parte de las importaciones de la Unión proviene de países en desarrollo; que la Agenda 2030 reconoce que el comercio es un medio para alcanzar los ODS;
H. Considerando que, para lograr el desarrollo sostenible, es esencial abordar el desafío de la migración y las exigencias de una población mundial cada vez mayor; que la Agenda 2030 hace hincapié en el papel de la migración como motor potencial de desarrollo; que el artículo 208 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE) establece que la erradicación de la pobreza es el principal objetivo de las políticas de desarrollo de la Unión;
1. Pide a la Comisión que elabore una estrategia global ambiciosa que agrupe iniciativas existentes, establezca nuevas prioridades inspiradas en un amplio análisis de deficiencias de las políticas existentes y de su aplicación, así como de las sinergias y las incoherencias entre ellas, y ofrezca orientación tanto a las instituciones de la Unión como a los Estados miembros en su aplicación, seguimiento y examen de la Agenda 2030; que esto se debería hacer garantizando que las políticas internas y externas de la Unión estén en consonancia con la Agenda, sin esperar a que finalice Europa 2020 para comenzar este proceso;
2. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que definan un plan de aplicación de la Agenda 2030 claro, concreto, ambicioso y detallado a escala de la Unión, con objetivos específicos, calendarios fijos y una metodología para la coordinación entre la Unión y sus Estados miembros; destaca que este plan de aplicación debería estar respaldado por un marco transparente y sólido de seguimiento, rendición de cuentas y examen, contando con la estrecha participación del Parlamento Europeo y de la sociedad civil; señala que el plan debería basarse asimismo en un conjunto de indicadores cuantitativos y cualitativos evaluables, que cubran derechos humanos y factores sociales, económicos y medioambientales, y no solo en indicadores tradicionales como el PIB, ya que no refleja las desigualdades o la degradación medioambiental;
3. Recuerda la importancia del principio subyacente de la Agenda 2030 de «no excluir a nadie»; pide a la Comisión y a los Estados miembros que adopten medidas firmes para abordar las desigualdades dentro de los países y entre unos países y otros, ya que ello magnifica los efectos de otros desafíos mundiales y obstaculiza la realización de progresos en materia de desarrollo sostenible; pide a la Comisión y a los Estados miembros que promuevan la investigación y el desglose de los datos en sus políticas a fin de garantizar que se incluya a los más vulnerables y marginados y que se les dé prioridad;
4. Hace hincapié en que los próximos marcos financieros plurianuales (MFP) han de diseñarse de forma que permitan la aplicación de la estrategia de la Unión y del plan de aplicación de la Agenda 2030 y garanticen una importante contribución de la Unión a la consecución de los objetivos y las metas de la Agenda 2030 en todo el mundo; pide a la Comisión que garantice que el próximo MFP integra las prioridades de desarrollo sostenible en todo el presupuesto de la Unión, y que todos los instrumentos financieros asignan fondos suficientes para que la Unión pueda cumplir sus objetivos para 2030;
5. Acoge con satisfacción el informe del Panel de Alto Nivel del Secretario General de las Naciones Unidas sobre el Acceso a los Medicamentos, con el objetivo de apoyar la consecución del ODS n.º 3 (garantizar una vida sana y bienestar para todos), y solicita que la Comisión proponga la aplicación de sus recomendaciones en los ámbitos políticos pertinentes;
6. Subraya la importancia de la ayuda oficial al desarrollo (AOD) como instrumento fundamental para lograr la Agenda 2030, para erradicar la pobreza en todas sus formas y luchar contra las desigualdades, al tiempo que reitera que la ayuda al desarrollo no basta por si sola para que los países en desarrollo salgan de la pobreza; destaca la necesidad de fomentar instrumentos que favorezcan una mayor rendición de cuentas como el apoyo presupuestario; pide a la Unión y a sus Estados miembros que vuelvan a confirmar a la mayor brevedad su compromiso con el objetivo del 0,7 % de la renta nacional bruta y que presenten unas propuestas de calendario detalladas para aumentar gradualmente la AOD en aras de alcanzar ese objetivo; recuerda el compromiso de la Unión de asignar, como mínimo, el 20 % de la AOD al desarrollo humano y a la inclusión social, y pide un compromiso renovado a este fin; pide a la Comisión que aplique la recomendación del Comité de Asistencia para el Desarrollo (CAD) de la OCDE de alcanzar un componente de subvención medio correspondiente al 86 % del total de los compromisos al respecto; pide que se proteja a la AOD de los desvíos y que se respeten los principios de eficacia del desarrollo internacionalmente acordados, manteniendo el objetivo fundamental de erradicación de la pobreza y centrándose, en particular, en los países menos adelantados y en los contextos de fragilidad; recuerda la necesidad de superar la relación donante/beneficiario en una agenda de desarrollo ampliada;
7. Subraya que la ciencia, la tecnología y la innovación son un medio esencial para aplicar los ODS, ya que impulsan el desarrollo social y económico y pueden ofrecer soluciones que salvan vidas y que aborden la carga mundial de enfermedades olvidadas y relacionadas con la pobreza; pide a la Comisión y a los Estados miembros que mejoren el entorno financiero y político para promover la ciencia, la tecnología y la innovación mediante su cooperación al desarrollo;
8. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que reafirmen su compromiso con la coherencia de las políticas en favor del desarrollo como contribución importante para lograr una mayor coherencia de las políticas en favor del desarrollo sostenible, ya que son vitales para la aplicación con éxito de los ODS; destaca la necesidad de que todas las políticas de la Unión, en particular en materia de comercio, migración, agricultura y energía, sean coherentes con el artículo 208 del TFUE y no socaven la capacidad de otros países para lograr desarrollo sostenible; hace hincapié en la necesidad de mejorar los mecanismos de las políticas en favor del desarrollo y del desarrollo sostenible en el seno de todas las instituciones de la Unión y en la formulación de sus políticas y de garantizar que el principio de coherencia política se respeta adecuadamente en evaluaciones de impacto ex ante periódicas y mediante la introducción de mecanismos adecuados de rendición de cuentas, mitigación y recurso;
9. Pide a la Unión y a los Estados miembros que integren de manera eficaz en las políticas en favor del desarrollo la mitigación y la adaptación al cambio climático; resalta la necesidad de impulsar las transferencias de tecnología para la eficiencia energética y las tecnologías limpias, y de apoyar las inversiones en proyectos de energía renovable a pequeña escala, sin conexión a la red y descentralizados; pide a la Unión que redoble su asistencia a la agricultura sostenible para hacer frente al cambio climático, dirigiendo su apoyo específicamente a las pequeñas explotaciones, la diversificación de los cultivos, la agrosilvicultura y las prácticas agroambientales;
10. Destaca el papel del Foro Político de Alto Nivel sobre el Desarrollo Sostenible en el seguimiento y el examen de los ODS, y pide a la Comisión y al Consejo que respeten el liderazgo de la Unión en el diseño y la aplicación de la Agenda 2030 acordando posiciones conjuntas de la Unión y la elaboración coordinada de informes por parte de la Unión, antes del Foro Político de Alto Nivel bajo los auspicios de la Asamblea General; invita a la Comisión a que haga balance de las acciones existentes durante el próximo Foro Político de Alto Nivel y de los ODS específicos que serán objeto de examen;
11. Pide el establecimiento de un mecanismo de coordinación entre comisiones en el Parlamento Europeo, con mandato para supervisar y realizar un seguimiento de la aplicación por parte de la Unión de sus compromisos con la Agenda 2030; señala que el Parlamento debe comprometerse a establecer dichas estructuras de coordinación (por ejemplo, un balance anual en el Pleno sobre la base de los informes de situación, un grupo de puntos focales en todas las comisiones o un intergrupo específico) y a nombrar, en el nivel más alto posible, a una o más personas responsables de guiar esta labor de coordinación;
12. Subraya que las tres dimensiones del desarrollo sostenible —ambiental, económica y social— están inseparablemente conectadas, e insiste en que la sostenibilidad económica es esencial para el medio ambiente; destaca que la promoción de la buena gobernanza, el Estado de Derecho y los derechos humanos es esencial, no solo para la sostenibilidad social, sino también para el uso responsable de los recursos naturales y la protección del medio ambiente; pide a la Comisión que lidere una amplia cooperación internacional, que colabore con los países terceros con vistas a crear resiliencia y capacidad de adaptación a los efectos adversos del cambio climático y que desarrolle vías hipocarbónicas sostenibles para el futuro y acelere la reducción de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, en consonancia con el ODS n.º 13 y la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático;
13. Cree que el apoyo a la paz, la seguridad y la justicia en los países en desarrollo es crucial; destaca que la financiación del gasto relacionado con la seguridad, que no constituye AOD, debe proceder de instrumentos distintos del Instrumento de Cooperación para el Desarrollo (ICD), el Fondo Europeo de Desarrollo (FED) o cualquier otro mecanismo que se beneficie de estos instrumentos;
14. Toma nota del papel del sector privado, especialmente de las microempresas y las pymes locales, en la aplicación de la Agenda 2030, en particular su responsabilidad para la transición hacia modelos de producción y consumo sostenibles en Europa y el resto del mundo; recuerda que la financiación privada puede complementar, pero no sustituir, a la financiación pública; pide a la Comisión que promueva obligaciones vinculantes para la rendición de cuentas y la transparencia de las empresas, a fin de garantizar que la contribución del sector privado se corresponda totalmente con la Agenda 2030, adhiriéndose a unas normas claras en materia medioambiental, social y de derechos humanos y cumpliendo los principios de financiación responsable y los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre Empresas y Recursos Humanos; recuerda, en este sentido, la necesidad de realizar evaluaciones ex ante y ex post de los resultados en términos de desarrollo de la colaboración con el sector privado;
15. Hace hincapié en que garantizar la justicia fiscal y la transparencia, luchar contra la evasión de impuestos, erradicar los flujos financieros ilegales y los paraísos fiscales, así como la mejora de la gestión de las finanzas públicas, el crecimiento económico sostenible y el aumento de la movilización de recursos internos, es fundamental para la financiación de la Agenda 2030; pide a la Unión que cree un programa de financiación europeo (DEVETAX 2030) para asistir específicamente en el establecimiento de estructuras impositivas en las economías de mercado emergentes y ayudar a los países en desarrollo a crear nuevas oficinas fiscales a nivel regional; reitera su llamamiento en favor de un impuesto mundial sobre las transacciones financieras para acometer los desafíos globales de la pobreza, una investigación de los efectos indirectos en los países en desarrollo de todas las políticas fiscales nacionales y de la Unión y del respeto del principio de coherencia de las políticas en favor del desarrollo a la hora de legislar en este ámbito;
16. Destaca la importancia de unos acuerdos de libre comercio justos y éticos e insta a la Unión a que defina su estrategia de política comercial de conformidad con la Agenda 2030, respetando el espacio político de los terceros países para regular, al objeto de promover el desarrollo sostenible, los derechos humanos, normas sociales y medioambientales estrictas, consumo sostenible e integración regional, así como combatir la pobreza y las desigualdades mundiales;
17. Toma nota de los problemas derivados del crecimiento explosivo de las megaciudades y los desafíos que plantea este fenómeno para la sostenibilidad social y medioambiental; pide un desarrollo regional equilibrado y recuerda que la incentivación de la actividad económica en las zonas rurales y en los pueblos y ciudades de menor tamaño atenúa la presión para emigrar a megacentros urbanos, aliviando así los problemas de urbanización y migración descontroladas; insiste en que las estructuras regionales descentralizadas promueven la circulación de nutrientes escasos, como el fósforo, desde pueblos y ciudades de vuelta a la producción agrícola;
18. Pide a la Comisión que promueva cadenas de valor mundiales sostenibles con la introducción de sistemas de diligencia debida para las empresas centrados en sus cadenas completas de suministro, que animarían a las empresas a invertir de manera más responsable y estimularían la aplicación más eficaz de capítulos de sostenibilidad en los acuerdos de libre comercio, sobre la lucha contra la corrupción, la transparencia, la lucha contra la evasión fiscal y la buena conducta empresarial;
19. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que reajusten su planteamiento de la migración con vistas a desarrollar una política de migración en consonancia con el ODS n.º 10 y una percepción factual de los migrantes y solicitantes de asilo que contrarreste la xenofobia y la discriminación contra los migrantes, así como con vistas a invertir en motores clave para el desarrollo humano; reitera su preocupación por que las nuevas políticas e instrumentos financieros para abordar las causas subyacentes de la migración irregular y forzada puedan aplicarse en detrimento de los objetivos de desarrollo, y pide que se atribuya al Parlamento Europeo una función de control más estricta en este sentido, a fin de garantizar que los nuevos instrumentos de financiación son compatibles con la base jurídica, los principios y los compromisos de la Unión, en especial con la Agenda 2030; rechaza firmemente la idea de que la condicionalidad de la ayuda en función del control de fronteras, la gestión de los flujos migratorios o los acuerdos de readmisión deben constituir la base para la asociación y la cooperación al desarrollo con terceros países;
20. Celebra el énfasis puesto en la inversión en los jóvenes, ya que son los principales ejecutores de los ODS; insiste en la necesidad de aprovechar el dividendo demográfico de los países en desarrollo a través de políticas públicas adecuadas de inversión en la salud —incluida la salud sexual y reproductiva— y en la educación de los jóvenes; destaca la oportunidad de hacer avanzar finalmente la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres como un elemento esencial del principio de coherencia de las políticas en favor del desarrollo, e insta a la Unión a que integre estos elementos en todos los ámbitos de la acción exterior; reconoce que, a fin de garantizar el desarrollo sostenible, es necesario conceder prioridad a estos habilitadores clave para el desarrollo humano y el capital humano;
21. Acoge favorablemente la propuesta de la Comisión de crear una plataforma multilateral de la Unión con una función en el seguimiento e intercambio de mejores prácticas sobre la aplicación de los ODS en los distintos sectores; destaca la necesidad de un proceso inclusivo para la consulta de todas las partes interesadas y la sociedad civil, en particular, como socio activo en todo el proceso de planificación, aplicación, seguimiento y examen de la Agenda 2030; invita a la Comisión y a los Estados miembros a que inviertan en programas y campañas de educación específicos, con el fin de sensibilizar a los ciudadanos sobre la Agenda 2030.
Agustín Díaz de Mera García Consuegra, Frank Engel, Teresa Jiménez-Becerril Barrio, Ádám Kósa, Paul Rübig, Bogdan Brunon Wenta
Explicación de los signos utilizados:
OPINIÓN de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural (31.5.2017)
Acción de la UE en favor de la sostenibilidad
Ponente: Ulrike Müller
La Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural pide a la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de Resolución que apruebe:
A. Considerando que la Unión Europea y sus Estados miembros son todos signatarios del Acuerdo de París y, por tanto, se han comprometido a limitar el calentamiento global muy por debajo de los 2 °C con respecto a los niveles preindustriales y a proseguir los esfuerzos por limitar el aumento de la temperatura a 1,5 °C con respecto a los niveles preindustriales;
1. Acoge con satisfacción la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible y sus objetivos de sostenibilidad; pide que los tres pilares de la sostenibilidad (social, medioambiental y económico) se tomen en consideración de manera equivalente; subraya que, si bien la agricultura de la Unión está aportando ya una valiosa contribución a la sostenibilidad a través de la Política Agrícola Común (PAC), de los requisitos medioambientales y la condicionalidad, sigue necesitando adaptarse mejor a escala mundial, europea y nacional a las tendencias y los retos más complejos e interconectados a los que se enfrenta el mundo en la actualidad, prestando particular atención a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS);
2. Hace hincapié en la contribución vital del sector agrícola europeo al logro de los ODS de las Naciones Unidas, en particular al ODS 2 de acabar con el hambre, garantizar la seguridad alimentaria y una nutrición más sana, y promover la agricultura sostenible; reconoce, además, su importante contribución a otros ODS, como la gestión sostenible del agua (ODS 6), una energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todos (ODS 7), un crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible (ODS 8), modalidades de producción sostenibles (ODS 12), luchar contra el cambio climático (ODS 13) y gestión sostenible de los bosques, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y detener la pérdida de biodiversidad (ODS 15);
3. Hace hincapié en la relación única y complementaria entre la agricultura, el medio ambiente y la seguridad alimentaria; destaca, a este respecto, el papel que desempeñan los programas agroambientales a nivel local en los Estados miembros a la hora de promover y mejorar esta relación;
4. pide a la Comisión que aliente prácticas agronómicas más eficientes, como los enfoques agroecológicos y de diversificación, y una gestión más sostenible de los recursos agrarios en la Unión y en terceros países, a fin de reducir los costes de los insumos en la producción agraria y el desperdicio de nutrientes, incrementar la transferencia de conocimientos y técnicas innovadoras, fomentar la eficiencia en el uso de los recursos y aumentar la diversidad de los cultivos y la sostenibilidad de los sistemas de explotación agrícola;
5. Señala que en los países en desarrollo las mujeres podrían aumentar un 20-30 % los beneficios en la explotación de la agricultura si dispusiesen del mismo acceso a los recursos que los hombres; destaca que estos beneficios podrían reducir el número de personas hambrientas en el mundo en un 12 - 17 %;
6. Destaca que el sector agrícola europeo garantiza millones de puestos de trabajo en el ámbito rural, en agricultura y en otros sectores, garantizando el abastecimiento de alimentos y la seguridad alimentaria y atrayendo a la gente a zonas rurales como espacio de vida, economía y ocio; señala asimismo que una elevada biodiversidad y unos paisajes de alto valor natural promueven el atractivo de las zonas rurales, aportándoles valor añadido; señala el gran valor del desarrollo rural para crear comunidades y economías rurales viables, sólidas y dinámicas; señala que un acceso mejor de los agricultores a los recursos es esencial para lograr este objetivo;
7. Pide que la agricultura se desarrolle centrándose en la empresa familiar con la ayuda de un uso mejor de fondos europeos como el Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas (FEIE), y prestando especial atención a las pequeñas y medianas explotaciones, compartiendo y transfiriendo conocimientos especializados y aprovechando las ventajas de las cadenas de valor y de producción locales y regionales y del empleo regional, poniendo un mayor énfasis en los vínculos periurbanos y las ventas directas, que constituyen un modelo satisfactorio en muchas partes de la Unión; considera que la capacidad de los agricultores para obtener una remuneración justa de su trabajo es una condición previa para la sostenibilidad de la agricultura europea, así como una garantía del bienestar de los agricultores;
8. defiende la garantía de unos niveles adecuados de inversión pública a fin de alcanzar soluciones duraderas, sostenibles e integradoras;
9. Destaca, en particular, el papel fundamental que desempeñan las mujeres como miembros de las explotaciones familiares, principal célula socioeconómica de las zonas rurales, ocupándose de la producción de alimentos, la preservación de los conocimientos y las capacidades tradicionales, la identidad cultural y la protección del medio ambiente, si bien en las zonas rurales también afectan a las mujeres las disparidades salariales y en materia de pensiones;
10. Recuerda la importancia de unos servicios públicos adecuados, en particular la prestación de cuidados a niños y personas de edad avanzada, que son servicios especialmente importantes para las mujeres, ya que tradicionalmente han desempeñado un papel de primer plano en la prestación de cuidados a los miembros más jóvenes y de mayor edad de la familia;
11. Acoge favorablemente el compromiso de la Comisión de avanzar en el trabajo sobre la simplificación de la PAC y pide a la Comisión que tome en la debida consideración todas las propuestas adecuadas para continuar con la simplificación y adoptar un enfoque orientado a los objetivos;
12. Destaca el importante papel de los conocimientos y alimentos tradicionales, especialmente en regiones remotas, montañosas y desfavorecidas de la Unión, y la contribución económica que aportan los regímenes europeos de calidad, como la indicación geográfica protegida (IGP) a las zonas locales; recuerda el apoyo unánime del Parlamento a la ampliación de dicha protección a una gama más amplia de bienes producidos a escala regional; destaca, en este contexto, el papel de los regímenes europeos de calidad (DOP/IGP/ETG) en la creación y retención de los medios de vida en estas regiones; reconoce que esos regímenes son más conocidos en algunos Estados miembros y pide que se den mejor a conocer sus ventajas en toda la Unión;
13. Subraya la importancia y el potencial de una gestión forestal sostenible en Europa (incluidos los recursos no maderables), que asegure la creación de empleo, genere valor añadido y aporte una contribución esencial al logro de los objetivos de biodiversidad, lucha contra el cambio climático y protección del medio ambiente; destaca la necesidad de integrar los múltiples usos de la madera con vistas al aprovechamiento sostenible del recurso en su integridad; señala que, a la vez que toma nota de que la Unión no cuenta con una política forestal común, la gestión forestal debe cumplir los requisitos elaborados en el marco de «Forest Europe» (la conferencia ministerial para la protección de los bosques en Europa);
14. Hace hincapié en la importancia que revisten la producción y el uso sostenibles de la madera y otros materiales forestales, como el corcho y los derivados de la madera, incluidas las fibras textiles, en el desarrollo de modelos económicos sostenibles y la creación de empleo verde;
15. Destaca la contribución a los objetivos de sostenibilidad y conservación de la biodiversidad que realizan tanto el bosque mediterráneo como el sistema agrosilvopastoral de la dehesa, que integra sin solución de continuidad el mantenimiento de ganaderías extensivas con el aprovechamiento forestal y agrario, para los que reclama un adecuado reconocimiento y apoyo de la PAC;
16. Reconoce la necesidad de mejorar el transporte y la logística para la gestión de bosques y la extracción de madera; pide, por tanto, a los Estados miembros que desarrollen sistemas logísticos y de explotación forestal sostenibles, que tengan un impacto reducido en el clima;
17. Subraya la importancia de la existencia de una visión común y de un marco de acción para todos los Estados miembros, con especial hincapié en las fuerzas motrices del desarrollo de la agricultura sostenible, como los recursos sostenibles y la acción por el clima;
18. Señala la importancia de la bioenergía para las explotaciones agrícolas y la bioeconomía y de las instalaciones para la producción, el almacenamiento, la distribución y el uso de energías renovables en las explotaciones, ya que contribuyen a garantizar los ingresos de los agricultores proporcionándoles un producto comercializable adicional y crean y mantienen puestos de trabajo de calidad elevada en zonas rurales; destaca que el desarrollo de las bioenergías debe obedecer a un enfoque sostenible y no obstaculizar las producciones destinadas a la alimentación humana y animal; destaca que las necesidades energéticas se deberían satisfacer mediante el empleo de residuos y subproductos que no sean útiles en ningún otro proceso;
19. Señala que la lucha contra el desperdicio de alimentos y las pérdidas de alimentos a lo largo de la cadena de producción es un elemento importante del desarrollo sostenible al que debe contribuir la agricultura. destaca que la bioeconomía, al valorizar los residuos agrícolas y alimentarios (cuando no pueden utilizarse de otro modo) y el estiércol, por ejemplo en plantas de biogás, en biorrefinerías y en la producción de fertilizantes, puede contribuir a reducir el impacto medioambiental que produce la agricultura con sus emisiones de gases de efecto invernadero y contaminantes en el aire, el suelo y el agua y puede contribuir asimismo a un aprovechamiento más eficiente y sostenible de los recursos; insiste en la importancia del apoyo en el marco del segundo pilar para fomentar la tecnología para la valorización de los residuos agrícolas, a fin de aumentar la eficacia del sector agrícola; pide a la Comisión y a los Estados miembros que inviertan en esta tecnología cuando sea oportuno;
20. subraya la importancia de los subproductos procedentes de la producción de biocombustibles como fuente regional de piensos ricos en proteínas, alrededor del 70 % de los cuales, en el período entre 2012 y 2013, se debía importar desde fuera de la Unión(1);
21. Subraya la contribución de la ganadería a la agricultura sostenible, en particular cuando se integra en los sistemas de producción de cultivos; destaca el potencial de la gestión activa del ciclo de los nutrientes en la ganadería para reducir el impacto ambiental de las emisiones de CO2, amoniaco y nitratos; destaca asimismo el potencial de la agricultura integrada para contribuir a un mejor funcionamiento del ecosistema agrario y a una agricultura más respetuosa del clima;
22. Observa que el cultivo de leguminosas en rotación puede proporcionar una situación beneficiosa para las necesidades de agricultores, animales, biodiversidad y clima; pide a la Comisión que presente un plan de proteínas que incluya cultivos de leguminosas en rotación;
23. considera necesario avanzar en la agricultura de precisión, la informatización, el uso racional de la energía, la mejora vegetal y animal y la fitosanidad integrada, ya que una mayor eficiencia basada en los ODS y la biodiversidad funcional puede contribuir a reducir las necesidades de suelo y los impactos medioambientales de la agricultura; considera que hacer que la biodiversidad trabaje para los agricultores podría contribuir a mejorar las rentas, la salud del suelo y su rendimiento y servir de ayuda para el control de plagas y mejorar la polinización; destaca, por lo tanto, la importancia de mejorar el marco legislativo a fin de garantizar unos procedimientos decisorios oportunos, eficientes y eficaces; destaca que estas soluciones «inteligentes» deben seguir incentivando y apoyando iniciativas hechas a la medida de explotaciones pequeñas sin economías de escala para beneficiarse de las nuevas tecnologías;
24. Considera esencial mantener y desarrollar el rendimiento de las variedades tradicionales y locales, dada su capacidad para adaptarse a las características de su entorno nativo y que se respete el derecho de los agricultores a obtener plantas de manera autónoma y a almacenar e intercambiar semillas de diferentes especies y variedades, con el fin de garantizar la diversidad genética de la agricultura europea; rechaza cualquier tentativa de patentar la vida, las plantas y los animales, el material genético o procesos biológicos esenciales, en especial en lo que respecta a cepas, variedades y características autóctonas,
25. Considera que, para seguir promoviendo una agricultura de excelencia y calidad en Europa y para adaptar la agricultura europea a la Agenda 2030, es necesario seguir atendiendo a la investigación, la innovación y la formación e invertir en servicios de asesoramiento agrícola; hace hincapié en la importancia del desarrollo profesional continuo en nuevas tecnologías al objeto de impulsar la eficiencia y la sostenibilidad medioambiental; pide, por consiguiente, que prosigan la investigación y el desarrollo de aplicaciones y productos fitosanitarios convencionales y de alta tecnología, como los plaguicidas biológicos de bajo riesgo y opciones de control biológico, atendiendo a las posibilidades de reducir el consumo de agua y mejora la calidad de los suelos;
26. pide a la Comisión que presente un plan de acción y cree un grupo de expertos con el fin de conseguir un sistema más sostenible de gestión de plagas; destaca la necesidad de un sistema de gestión de plagas que mejore la interacción entre los esfuerzos de mejora vegetal, los sistemas de defensa natural y el uso de plaguicidas;
27. reconoce los retos a largo plazo asociados a la agricultura sostenible, y pide a la Comisión y a los Estados miembros que desarrollen un plan de inversiones a largo plazo, con una continuidad de la financiación, para la investigación básica y aplicada; pide asimismo a la Comisión y a los Estados miembros que inviertan en la formación de especialistas en agricultura sostenible y que garanticen la posibilidad de consultar a expertos;
28. Cree en la necesidad de promover la llegada de banda ancha y la mejora de las conexiones en las zonas rurales en el ámbito del transporte para poder contribuir no solo a los objetivos de sostenibilidad ambiental, sino también para fomentar un crecimiento en las zonas rurales que favorezca la sostenibilidad integral en los ámbitos medioambiental, económico y social.
John Stuart Agnew, Clara Eugenia Aguilera García, Eric Andrieu, Daniel Buda, Matt Carthy, Viorica Dăncilă, Michel Dantin, Paolo De Castro, Albert Deß, Herbert Dorfmann, Norbert Erdős, Edouard Ferrand, Luke Ming Flanagan, Beata Gosiewska, Martin Häusling, Esther Herranz García, Jan Huitema, Peter Jahr, Ivan Jakovčić, Jarosław Kalinowski, Elisabeth Köstinger, Zbigniew Kuźmiuk, Philippe Loiseau, Ulrike Müller, Maria Noichl, Marijana Petir, Bronis Ropė, Maria Lidia Senra Rodríguez, Ricardo Serrão Santos, Tibor Szanyi, Marc Tarabella, Marco Zullo
Bas Belder, Franc Bogovič, Hannu Takkula
Franc Bogovič, Daniel Buda, Michel Dantin, Albert Deß, Herbert Dorfmann, Norbert Erdős, Christofer Fjellner, Esther Herranz García, Peter Jahr, Jarosław Kalinowski, Elisabeth Köstinger, Marijana Petir
Clara Eugenia Aguilera García, Eric Andrieu, Paolo De Castro, Viorica Dăncilă, Maria Noichl, Ricardo Serrão Santos, Tibor Szanyi, Marc Tarabella
Bas Belder, Beata Gosiewska, Zbigniew Kuźmiuk
Jan Huitema, Ivan Jakovčić, Ulrike Müller, Hannu Takkula
Matt Carthy, Luke Ming Flanagan, Maria Lidia Senra Rodríguez
Martin Häusling, Bronis Ropė
OPINIÓN de la Comisión de Cultura y Educación (15.5.2017)
Ponente de opinión: Liadh Ní Riada
La Comisión de Cultura y Educación pide a la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de Resolución que apruebe:
1. Opina que garantizar un futuro mejor para todos requiere la introducción de la cultura como el cuarto pilar de la sostenibilidad, en la Unión y más allá de sus fronteras, dado que la cultura promueve la innovación y el cambio de conductas a través de la creación de nuevos estilos de vida y modelos de desarrollo sostenible, y permite desarrollar los enfoques comunitarios o de raigambre local necesarios para entender el desarrollo sostenible desde un punto de vista local;
2. Reconoce la necesidad de la innovación y la creatividad para garantizar un desarrollo más sostenible de las ciudades, las regiones y las sociedades en su conjunto, y para responder a los actuales desafíos sociales;
3. Observa que una participación cultural activa promueve conductas responsables desde el punto de vista medioambiental, mejora la salud y el bienestar físico y mental, facilita el diálogo intercultural, promueve el respeto por las minorías y facilita su integración social, mejora la escolarización y los resultados de los jóvenes y, por lo tanto, contribuye a alcanzar muchos de los actuales Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS);
4. Solicita, teniendo en cuenta la contribución transversal y enormemente valiosa que proporciona la cultura al bienestar individual y colectivo, así como al desarrollo urbano, rural y regional, que se incluya un ODS independiente sobre el acceso a la cultura y la participación cultural activa;
5. Recuerda la función específica que desempeña la cultura en las relaciones exteriores y en las políticas de desarrollo, en particular, en lo que respecta a la resolución y prevención de conflictos, el establecimiento de la paz y la capacitación de las poblaciones locales; considera, por tanto, que una estrategia cultural ambiciosa y sólida, que incluya la diplomacia cultural, es necesaria para conseguir un nuevo consenso en materia de desarrollo;
6. Destaca la función que la cultura y la creatividad desempeñan con respecto a la innovación, la creación de empleos de calidad, la cohesión social y el desarrollo de una economía sostenible, así como con respecto a la rehabilitación urbana de las ciudades y la revitalización de las zonas rurales, entre otros aspectos; solicita, por tanto, que se establezcan mejores sinergias entre los Fondos EIE, el FEIE y otros programas de la Unión a fin de financiar proyectos e iniciativas basados en la cultura;
7. Opina que las instituciones y las organizaciones culturales deben ser fuentes de innovación y modelos en el plano de la sostenibilidad y en lo relativo a los procesos ecológicos, especialmente en el ámbito del patrimonio cultural, la digitalización, el turismo y las giras de artistas; solicita, a tal fin, la introducción de un incentivo para la financiación de la Unión en favor del medio ambiente;
8. Considera que una agenda sostenible coherente requiere una nueva orientación de las estrategias y políticas económicas hacia la creación de empleos de calidad, la promoción de la economía circular, la reducción de las desigualdades sociales y la adopción de un pilar europeo de derechos sociales; pide, por tanto, a la Comisión y a los Estados miembros que luchen contra la pobreza, sobre todo la pobreza infantil, que inviertan en educación y formación formal, informal y no formal de calidad, que introduzcan una Garantía de Capacidades y que adopten una estrategia cultural coherente y firme en todos los niveles de gobierno;
9. Considera que cumplir el ODS 16 requiere la participación activa de los ciudadanos en el proceso de toma de decisiones a todos los niveles; destaca, a este respecto, la necesidad de promover la participación activa y cívica de los niños y los jóvenes;
10. Subraya la importancia de garantizar un acceso inclusivo, equitativo y de calidad a la educación, la formación, la investigación y el aprendizaje permanente para poder abordar los desafíos económicos, sociales y medioambientales y preparar un futuro sostenible; acoge con satisfacción, en este sentido, la intención de la Unión de integrar los ODS, y en particular el ODS 4 de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, en el marco político europeo;
11. Hace hincapié en que la educación y la formación son esenciales para que la sociedad avance hacia la sostenibilidad; destaca que la educación en materia de sostenibilidad contribuye a desarrollar capacidades, conocimientos y valores que promueven conductas en favor de un futuro sostenible; anima, por tanto, a los Estados miembros a que redoblen sus esfuerzos a fin de introducir la educación en materia de sostenibilidad en todos los niveles y en todas las modalidades de educación y formación;
12. Reconoce el papel de la sociedad civil a la hora de sensibilizar a la opinión pública sobre los ODS y de abordarlos a escala nacional e internacional a través de la educación en materia de ciudadanía global y de campañas de sensibilización;
13. Expresa su profunda preocupación por las diferencias en los resultados de los sistemas educativos en los Estados miembros, recogidas en los últimos informes PISA, y por el hecho de que, entre 2010 y 2014, la inversión en educación y formación se redujera un 2,5 % en el conjunto de la Unión; destaca que contar con sistemas públicos de educación y formación adecuadamente financiados y accesibles para todos es fundamental para la igualdad y la inclusión social, así como para alcanzar los objetivos establecidos en el ODS 4; subraya, no obstante, que la educación sigue siendo competencia de los Estados miembros;
14. Destaca la necesidad de adoptar un enfoque más inclusivo con respecto a la financiación de las políticas de educación y formación; pide, por tanto, a la Comisión y a los Estados miembros que movilicen y aprovechen todos los instrumentos disponibles a fin de garantizar inversiones inteligentes en programas de educación, formación y aprendizaje innovadores destinados a mejorar la calidad y la pertinencia de las competencias y a reforzar los resultados de los sistemas de educación y formación;
15. Recomienda a los Estados miembros, en el contexto de la educación, la formación y el aprendizaje permanente para la inclusión y la sostenibilidad, que introduzcan mejoras en las políticas de educación y empleo en colaboración con la Unión, a fin de aumentar la sensibilización sobre el desarrollo sostenible y velar por que el aprendizaje permita a las personas tomar decisiones responsables y contribuya al desarrollo de capacidades para el pensamiento prospectivo; destaca que las políticas en materia de educación, formación y competencias no solo deben adaptarse a las exigencias del mercado de trabajo, sino que también deben promover el desarrollo personal y social de manera holística;
16. Subraya la necesidad de mejorar la coordinación de los Fondos EIE, el FEIE y otros programas de la Unión, así como de permitir las sinergias entre ellos y aprovecharlas al máximo, con el fin de mejorar y modernizar la calidad de los sistemas de educación y formación de los Estados miembros; destaca que las poblaciones de las zonas rurales y las regiones remotas deben disponer de un acceso equitativo a la educación, la formación y el aprendizaje cultural y permanente de calidad;
17. Hace hincapié en que la educación es fundamental para el desarrollo de sociedades autosostenibles; pide a la Unión que, como requisito previo esencial para fomentar la capacidad de inserción profesional de los jóvenes y su acceso a empleos cualificados, establezca vínculos entre la educación y la formación técnica y profesional de calidad, por un lado, y la cooperación con la industria, por otro; opina que abordar el problema del acceso a la educación, en particular en las situaciones de emergencia y de crisis, es crucial para el desarrollo y la protección de los niños;
18. Lamenta el persistente problema del elevado índice de desempleo juvenil; recuerda la importancia de la Garantía Juvenil y la Iniciativa de Empleo Juvenil para abordar este problema; pide que se sigan mejorando dichos programas y se les asigne la financiación adecuada para promover la creación de nuevos puestos de trabajo de calidad, garantizar una protección social decente para los jóvenes, superar las dificultades existentes a la hora de colaborar con los grupos vulnerables y llegar de forma más efectiva a los jóvenes no registrados que ni estudian ni trabajan y a los jóvenes con escasa cualificación;
19. Destaca la función que desempeñan la educación, tanto formal como informal, el aprendizaje permanente, el deporte, el arte y el voluntariado en el aprendizaje en materia de sostenibilidad y en el fomento de la ciudadanía ecológica, como parte de un esfuerzo más amplio por dotar a los jóvenes de las capacidades, las competencias y las actitudes pertinentes que necesitan para llegar a ser ciudadanos abiertos y responsables;
20. Pide a la Comisión que refuerce el apoyo a la salud y el bienestar de los jóvenes cuando revise la Estrategia de la UE para la Juventud de 2018, prestando especial atención a la aplicación oportuna del Plan de acción contra la obesidad infantil y el Plan de acción contra el consumo de alcohol entre los jóvenes y el consumo excesivo ocasional;
21. Pide a la Unión y a sus Estados miembros que protejan las lenguas regionales, minoritarias y menos usadas, así como la diversidad lingüística, y que velen por que no se tolere la discriminación lingüística en el momento de incorporar los ODS al marco político europeo y a las prioridades presentes y futuras de la Comisión;
22. Acoge con satisfacción las oportunidades que ofrece la diversidad de los entornos de aprendizaje, como las escuelas ecológicas, los centros de educación para el desarrollo y el aprendizaje al aire libre;
23. Pide que se integre la educación en materia de sostenibilidad y ciudadanía ecológica en todas las disciplinas, en particular, en el aprendizaje de competencias empresariales, incluido el emprendimiento social, así como en las competencias y la alfabetización digitales;
24. Considera que la diversidad cultural y la protección del patrimonio natural debe promoverse en la totalidad del marco político europeo, en particular, a través de la educación;
25. Considera que en una economía en constante evolución, caracterizada por la creciente digitalización de las sociedades y la robotización y automatización de los empleos, es necesario incluir una agenda sostenible con garantías de futuro como parte de una reflexión más amplia sobre la alfabetización profesional;
26. Recuerda el poder que tiene la educación de calidad para capacitar a las personas vulnerables, las minorías, las personas con necesidades especiales y las mujeres y niñas, en relación con el ODS 4 y el ODS 5 sobre la igualdad de género y el ODS 16 sobre la promoción de sociedades inclusivas;
27. Pide, con respecto al ODS 3, que se fomente en mayor medida la educación en materia de cohesión social, diálogo intercultural y bienestar individual y colectivo, sobre todo como medio para fomentar los conocimientos sobre la salud; hace hincapié en las oportunidades concretas que ofrece el aprendizaje informal y no formal en este ámbito;
28. Pide, teniendo en cuenta la necesidad de promover más sinergias entre la innovación y la creatividad en la ciencia, la introducción de la educación artística en las asignaturas de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas, para promover la educación en estos ámbitos, en particular entre las niñas, con el fin de responder a los desafíos sociales a la vez que se consiguen los objetivos de sostenibilidad;
29. Recuerda la necesidad de promover también la formación de educadores y formadores, y de fomentar el aprendizaje entre iguales y el intercambio de mejores prácticas a escala de la Unión y a escala mundial;
30. Solicita apoyo financiero en el ámbito de la investigación, en particular a través de los programas existentes de la Unión, como Horizonte 2020, a fin de explorar en mayor medida los vínculos entre el arte, la innovación y la ciencia, así como la contribución de la educación y la cultura a la sostenibilidad;
31. Pide que se elaboren indicadores para medir la contribución de la cultura a los actuales ODS y que se supervisen los nuevos ODS sobre el acceso a la cultura y la participación cultural activa, en caso de que se introduzcan;
32. Acoge con satisfacción la propuesta de crear un grupo en el que participen múltiples partes interesadas; insiste en la necesidad de garantizar la diversidad de las partes interesadas que participen de manera activa en el grupo, incluida la sociedad civil, las ONG, las organizaciones de base, los trabajadores jóvenes, los educadores y las instituciones culturales;
33. Subraya la necesidad de apoyar adecuadamente a las iniciativas locales e interpersonales, ya que el desarrollo sostenible también debe aplicarse a escala local.
Isabella Adinolfi, Andrea Bocskor, Silvia Costa, María Teresa Giménez Barbat, Giorgos Grammatikakis, Petra Kammerevert, Svetoslav Hristov Malinov, Curzio Maltese, Luigi Morgano, John Procter, Michaela Šojdrová, Yana Toom, Helga Trüpel, Sabine Verheyen, Julie Ward, Bogdan Brunon Wenta, Bogdan Andrzej Zdrojewski, Milan Zver
Norbert Erdős, Eider Gardiazabal Rubial, Sylvie Guillaume, Emma McClarkin, Marlene Mizzi, Liadh Ní Riada, Algirdas Saudargas, Remo Sernagiotto
Curzio Maltese, Liadh Ní Riada
Andrea Bocskor, Norbert Erdős, Svetoslav Hristov Malinov, Algirdas Saudargas, Sabine Verheyen, Bogdan Brunon Wenta, Bogdan Andrzej Zdrojewski, Milan Zver, Michaela Šojdrová
Silvia Costa, Eider Gardiazabal Rubial, Giorgos Grammatikakis, Sylvie Guillaume, Petra Kammerevert, Marlene Mizzi, Luigi Morgano, Julie Ward
Florent Marcellesi, Helga Trüpel
Emma McClarkin, John Procter, Remo Sernagiotto
Marco Affronte, Margrete Auken, Pilar Ayuso, Zoltán Balczó, Ivo Belet, Biljana Borzan, Lynn Boylan, Paul Brannen, Soledad Cabezón Ruiz, Nessa Childers, Alberto Cirio, Birgit Collin-Langen, Mireille D’Ornano, Miriam Dalli, Seb Dance, Mark Demesmaeker, Stefan Eck, José Inácio Faria, Karl-Heinz Florenz, Francesc Gambús, Elisabetta Gardini, Jens Gieseke, Julie Girling, Françoise Grossetête, Jytte Guteland, Anneli Jäätteenmäki, Jean-François Jalkh, Benedek Jávor, Karin Kadenbach, Kateřina Konečná, Urszula Krupa, Peter Liese, Norbert Lins, Gilles Pargneaux, Bolesław G. Piecha, Julia Reid, Frédérique Ries, Annie Schreijer-Pierik, Davor Škrlec, Renate Sommer, Ivica Tolić, Adina-Ioana Vălean, Jadwiga Wiśniewska, Damiano Zoffoli
Nicola Caputo, Albert Deß, Eleonora Evi, Elena Gentile, Anja Hazekamp, Mairead McGuinness, Ulrike Müller, James Nicholson, Sirpa Pietikäinen, Stanislav Polčák, Bart Staes, Tibor Szanyi, Keith Taylor, Tiemo Wölken
Richard Corbett, Jan Keller, Constanze Krehl, Lieve Wierinck
Anneli Jäätteenmäki, Ulrike Müller, Frédérique Ries, Lieve Wierinck
Lynn Boylan, Stefan Eck, Anja Hazekamp, Kateřina Konečná
Biljana Borzan, Paul Brannen, Soledad Cabezón Ruiz, Nicola Caputo, Nessa Childers, Richard Corbett, Miriam Dalli, Seb Dance, Elena Gentile, Jytte Guteland, Karin Kadenbach, Jan Keller, Constanze Krehl, Gilles Pargneaux, Tibor Szanyi, Tiemo Wölken, Damiano Zoffoli
Marco Affronte, Margrete Auken, Benedek Jávor, Davor Škrlec, Bart Staes, Keith Taylor
Pilar Ayuso, Elisabetta Gardini
Mark Demesmaeker, Julie Girling, Urszula Krupa, James Nicholson, Bolesław G. Piecha, Jadwiga Wiśniewska
Mireille D’Ornano, Jean-François Jalkh
Ivo Belet, Alberto Cirio, Birgit Collin-Langen, Albert Deß, José Inácio Faria, Karl-Heinz Florenz, Francesc Gambús, Jens Gieseke, Françoise Grossetête, Peter Liese, Norbert Lins, Mairead McGuinness, Stanislav Polčák, Annie Schreijer-Pierik, Renate Sommer, Ivica Tolić, Adina-Ioana Vălean
Última actualización: 5 de julio de 2017 Aviso jurídico

References: Resolución 
 artículo 3
 artículo 7
 artículo 11
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 208
 artículo 3
 artículo 295
 artículo 192
 resolución 
 Resolución 

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 Resolución 
 artículo 208
 artículo 208
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