Source: http://www.europarl.europa.eu/doceo/document/TA-8-2018-0286_ES.html
Timestamp: 2019-09-17 19:17:49+00:00

Document:
Textos aprobados - Acuerdo de Asociación y Cooperación UE-Irak (Resolución) - Miércoles 4 de julio de 2018
Procedimiento : 2010/0310M(NLE)
Ciclo relativo al documento : A8-0224/2018
Acuerdo de Asociación y Cooperación UE-Irak (Resolución)
Resolución no legislativa del Parlamento Europeo, de 4 de julio de 2018, sobre el proyecto de Decisión del Consejo relativa a la celebración de un Acuerdo de Asociación y Cooperación entre la Unión Europea y sus Estados miembros, por una parte, y la República de Irak, por otra (10209/1/2012 – C8-0038/2018 – 2010/0310M(NLE))
– Visto el Acuerdo de Colaboración y Cooperación entre la Unión Europea y sus Estados miembros, por una parte, y la República de Irak, por otra parte(1),
– Vista la solicitud de aprobación presentada por el Consejo de conformidad con los artículos 91, 100, 207 y 209, y con el artículo 218, apartado 6, párrafo segundo, letra a), del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (C8‑0038/2018),
– Vista su Resolución, de 17 de enero de 2013, sobre el Acuerdo de Asociación y Cooperación entre la UE e Irak(2),
– Vista la Comunicación conjunta de la vicepresidenta de la Comisión / alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y de la Comisión, de 8 de enero de 2018, titulada «Elementos de una estrategia de la UE para Irak»,
– Vistas las Conclusiones del Consejo, de 22 de enero de 2018, en las que se establece una nueva estrategia para Irak,
– Visto el Programa Indicativo Plurianual para Irak (2014‑2017) de la Comisión,
– Vista su Resolución, de 4 de febrero de 2016, sobre la masacre sistemática de minorías religiosas por el denominado «EIIL/Dáesh»(3),
– Vista su Resolución, de 27 de octubre de 2016, sobre la situación en el norte de Irak, en particular en Mosul(4),
– Vistas las Resoluciones 2367 (2017) y 2379 (2017) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, de 14 de julio de 2017 y 21 de septiembre de 2017, respectivamente,
– Vista su Resolución legislativa, de 4 de julio de 2018,(5) sobre el proyecto de Decisión,
– Vistos el informe de la Comisión de Asuntos Exteriores y la opinión de la Comisión de Desarrollo (A8‑0224/2018),
A. Considerando que Europa e Irak están vinculados por miles de años de influencias culturales mutuas y por una historia común;
B. Considerando que Irak ha quedado arrasado por las décadas del régimen dictatorial de Sadam Huseín, que inició guerras de agresión contra Irán en 1980 y Kuwait en 1990, así como por las destructivas sanciones y por los conflictos internos tras la invasión de 2003 dirigida por los Estados Unidos, en particular la violencia sectaria, el secesionismo kurdo y el terrorismo yihadista del Dáesh; que todos estos factores explican la magnitud de los retos a los que se enfrenta Irak a medida que se esfuerza por avanzar hacia la mejora de la gobernanza, el progreso económico y la reconciliación nacional;
C. Considerando que la Unión ha reafirmado su compromiso de establecer una asociación sólida con Irak sobre la base del Acuerdo de Asociación y Cooperación, de apoyar a las autoridades iraquíes a lo largo del proceso de reconstrucción y transición a la democracia, así como de hacer frente a las causas profundas de la inestabilidad política, social y económica; que se calcula que el coste de la labor de reconstrucción pueda llegar a ascender a 88 000 millones de dólares americanos;
D. Considerando que los Estados miembros de la Unión que participaron en la guerra de 2003, y la Unión en su conjunto, tienen la responsabilidad particular de asistir a la población iraquí y de apoyar la labor por conseguir la paz y la estabilidad en el país;
E. Considerando que el 12 de mayo de 2018 se celebraron elecciones parlamentarias; que en esta región, con usos y regímenes autoritarios que se hacen fuertes por doquier, Irak constituye uno de los pocos ejemplos de entorno político competitivo, en particular al disponer de un sistema pluripartidista y de medios de comunicación relativamente libres; que las fuerzas políticas del país parecen darse cuenta de la necesidad de formar alianzas interconfesionales con el fin de reforzar la legitimidad y la estabilidad del sistema; que celebrar unas elecciones verdaderas y competitivas es fundamental para la consolidación de la democracia en Irak; que la plena participación de todos los sectores de la sociedad iraquí será un paso importante para lograr una democracia integradora y un sentimiento común de pertenencia a una misma nación;
F. Considerando que es necesario mejorar de forma significativa la situación en materia de seguridad para promover la estabilización, la reconciliación, la gobernanza integradora y el progreso económico y social del país tanto a escala nacional como a escala local; que para lograr la reconciliación es necesario que todas las partes rindan cuentas por los crímenes cometidos; que la Unión proporciona asistencia para la reforma del sector de la seguridad en Irak a través de su Misión asesora; que la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas para Irak (UNAMI) lleva presente en el país desde 2003 y ha llevado a cabo un importante trabajo en el fomento del diálogo político integrador y la reconciliación nacional; que la OTAN sigue llevando a cabo su iniciativa para el fomento de la capacidad en Irak, que se centra en la lucha contra los dispositivos explosivos improvisados, la neutralización de municiones explosivas, la retirada de minas, la planificación civil y militar, el mantenimiento de equipos de la era soviética, la medicina militar y la reforma de las instituciones de seguridad iraquíes;
G. Considerando que Irak se enfrenta a retos en materia de gobernanza en lo que respecta al fomento de la capacidad institucional y administrativa y la consolidación del Estado de Derecho, el cumplimiento de la ley y el respeto de los derechos humanos, en particular los de las mujeres y los de todas las minorías etnorreligiosas;
H. Considerando que es importante luchar contra el desempleo y la exclusión social, especialmente entre los jóvenes, para evitar la radicalización de estos y su en consecuencia fácil reclutamiento por parte de organizaciones terroristas u otros grupos de delincuencia organizada;
I. Considerando que los servicios iraquíes de lucha contra el terrorismo, el principal agente en la liberación de Mosul, sufrieron graves bajas y deben recibir el reconocimiento y el apoyo apropiados de modo que puedan mejorar su capacidad de contratación y volver ser una fuerza de dimensión sostenible y equitativa;
J. Considerando que las autoridades iraquíes deberían considerar los ingresos procedentes del petróleo como una oportunidad y un instrumento en favor de una reconstrucción social y económica duradera de la que se beneficiará la sociedad iraquí en su conjunto, en lugar de distribuir dichos ingresos de manera clientelista; que existen importantes yacimientos de petróleo en la región autónoma de Kurdistán en Irak; que es necesario normalizar las relaciones entre el Gobierno central de Bagdad y el Gobierno regional de la región autónoma de Kurdistán en Irak, de acuerdo con lo dispuesto en la Constitución;
K. Considerando que Irak es un mosaico de comunidades que a menudo compiten entre sí por el poder y el control sobre los recursos nacionales; que miles de ciudadanos iraquíes, incluidos los procedentes de comunidades minoritarias, sobre todo mujeres y niñas, fueron exterminados de forma inhumana o esclavizados por el Dáesh en actos que constituyen crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad; que los grupos terroristas y extremistas siguen pudiendo aprovechar fácilmente las tensiones interreligiosas y locales; que, en 2003, vivían en Irak 1,5 millones de ciudadanos iraquíes cristianos (caldeos, siriacos, asirios y otras minorías cristianas), y que estos constituyen una antigua población autóctona, actualmente muy vulnerable ante la persecución y el exilio; que millones de ciudadanos iraquíes, en particular cristianos, se vieron obligados a huir de la violencia, abandonando el país o desplazándose en el interior de las fronteras; que los kurdos constituyen una minoría importante de la población de Irak y que la mayoría de ellos viven en la región autónoma de Kurdistán de Irak;
L. Considerando que el Dáesh, Al‑Qaeda y organizaciones terroristas afines se inspiran en la versión extrema del salafismo o del wahabismo; que, a pesar de la derrota militar y territorial del Dáesh, es necesario aún hacer frente a la amenaza de esta ideología mediante una mejora de la gobernanza, la educación, la prestación de servicios, los esfuerzos de desradicalización y la plena inclusión de la comunidad suní en el proceso político iraquí;
M. Considerando que, hasta la fecha, en un país de 26 millones de habitantes, hay once millones de personas que necesitan ayuda humanitaria, el número de desplazados iraquíes en el interior del territorio supera los tres millones de personas, muchos de los cuales han hallado cobijo en la región de Kurdistán de Irak, y hay 246 000 refugiados procedentes de Siria; que es fundamental proporcionar apoyo económico a los desplazados internos para restablecer sus medios de subsistencia a fin de que puedan retornar;
N. Considerando que la derrota del Dáesh es el resultado de los esfuerzos de las fuerzas armadas iraquíes, con el apoyo de la coalición internacional contra el Dáesh, así como de las diferentes Unidades de Movilización Popular, los peshmerga y otras fuerzas aliadas; que, a pesar de la derrota territorial del Dáesh en Irak, la amenaza yihadista persiste y pone en peligro la consolidación de la estabilidad y la seguridad en el país, especialmente a lo largo de la frontera siria; que es necesario, para la reconstrucción del país y la integración de la sociedad iraquí, superar las diferencias basadas en criterios religiosos, disolver las Unidades de Movilización Popular e integrar a sus miembros en función de las necesidades del Estado, un paso sin el cual no será posible lograr un Estado funcional basado en la democracia y el pluralismo; que en 2016 el Parlamento iraquí aprobó una ley que integra de forma permanente a la constelación de milicias en las fuerzas de seguridad iraquíes; que un Estado iraquí unido, plural y democrático es el requisito indispensable para la estabilidad y el desarrollo del país y sus ciudadanos;
1. Acoge con satisfacción la celebración de un Acuerdo de Asociación y Cooperación entre la Unión e Irak; pide que se aprovechen plenamente sus mecanismos para profundizar los lazos entre la Unión e Irak;
2. Destaca que el Acuerdo de Asociación y Cooperación es un instrumento fundamental para aplicar la estrategia de la Unión para Irak y reforzar nuestra cooperación en favor de la reconstrucción, la estabilización y la reconciliación del país a escala tanto local como nacional con una estrategia a largo plazo; hace hincapié en la importancia de la responsabilización de los iraquíes en el proceso de construcción de un Estado democrático, federal y plural, basado en el respeto de los derechos humanos y el Estado de Derecho;
3. Celebra la organización de la Conferencia Internacional para la Reconstrucción de Irak, celebrada en Kuwait el 12 de febrero de 2018; pide a la Unión y a los Estados miembros que cumplan sus compromisos financieros y en materia de asistencia técnica;
4. Celebra el compromiso de la Unión de brindar un apoyo a más largo plazo al país y que haya designado a Irak como país piloto en el que abordar y poner mejor en práctica el nexo acción humanitaria‑desarrollo para fomentar una transición de la ayuda humanitaria a la reconstrucción y la estabilización a más largo plazo; recuerda que la crisis iraquí es una crisis de nivel 3 de emergencia según las Naciones Unidas, y que actualmente once millones de personas necesitan ayuda; insta por ello a la Unión y a sus Estados miembros a intensificar antes que nada sus esfuerzos para abordar con urgencia los retos humanitarios y las necesidades humanas esenciales, en particular por lo que se refiere a los más de tres millones de desplazados internos;
5. Destaca que la pobreza está generalizada en Irak y que, pese a tratarse de un país de renta media alta, los años de violencia, conflicto y sectarismo han socavado considerablemente los progresos en materia de desarrollo; pide a la Unión que centre su ayuda al desarrollo, a través de proyectos específicos, en los grupos más vulnerables y las personas más necesitadas, concretamente las mujeres y los niños, los jóvenes, los desplazados internos y los refugiados;
Prioridades de actuación de la Unión en Irak
6. Pide a la Unión y a los Estados miembros a que mantengan la asistencia humanitaria que prestan actualmente para ayudar y proteger a todos los iraquíes afectados por los conflictos, utilizando la ayuda como medio para contribuir a la consolidación de la gobernanza, la democracia y el Estado de Derecho; solicita a la Comisión y a los Estados miembros que velen por el control exhaustivo de la ayuda económica que han prestado, a fin de asegurarse de que llega a las personas que la necesitan; subraya que todos los iraquíes tienen legalmente derecho a obtener documentación civil, así como a acceder a ayuda sin ser objeto de discriminación;
7. Pide a la Unión que intensifique su cooperación para facilitar la estabilización y la seguridad de las zonas liberadas recientemente y permitir así el retorno seguro, con conocimiento de causa, voluntario y digno de las personas desplazadas en el interior del país; solicita a la Unión que siga apoyando a las autoridades iraquíes con objeto de garantizar los procesos electorales democráticos y que ayude a la Alta Comisión Electoral Independiente de Irak en su labor por permitir que los desplazados internos voten en las elecciones; anima a la Unión a proporcionar asistencia técnica para el fomento de la capacidad de Irak en las actividades de desminado y la erradicación de otros riesgos por explosivos en las zonas liberadas; insta al Gobierno iraquí a que acelere el proceso de registro de las organizaciones que efectúan el desminado;
8. Insta a la Unión y a los Estados miembros a que proporcionen urgentemente una ayuda financiera para la reconstrucción de las infraestructuras prioritarias y el restablecimiento de los servicios públicos de primera necesidad, como el acceso al agua y a los servicios de saneamiento, a la electricidad, a la educación y a la atención sanitaria, de modo que se consiga que la población goce de un mínimo nivel de vida, se refuerce el apoyo a la sociedad civil y se dé prioridad a la financiación de proyectos que respalden a los actores que promuevan la rendición de cuentas y el cambio democrático; pide a los Estados miembros de la Unión que apoyen un proceso de planificación de la reconstrucción urbana que permita a los ciudadanos participar en el proceso de toma de decisiones en relación con la reconstrucción de modo que quede garantizada la inclusión en la planificación y recuperación urbanas, con objeto de mejorar la confianza entre los ciudadanos y el Estado; insta a la Comisión a que vele por que los fondos de reconstrucción aportados se distribuyan equitativamente entre las comunidades necesitadas, con independencia de la etnia o religión de los beneficiarios, y se canalicen por medio de agencias públicas legítimas en vez de a través de actores subestatales; considera que podría asimismo implantarse una ayuda financiera para su reparto entre los emprendedores y las empresas locales al objeto de asegurar la provisión de capital a las pequeñas y medianas empresas;
9. Pide a la Unión que haga todo lo posible por fomentar el mantenimiento de un diálogo intenso y constructivo entre el Gobierno central y las autoridades de la región de Kurdistán en Irak, en particular tras la celebración del referéndum en Kurdistán en septiembre de 2017, a fin de establecer relaciones estables que satisfagan ambas partes fomentando un toma de decisiones integradora al más alto nivel dentro del pleno respeto de la diversidad del país y de los derechos de todos los componentes de la sociedad iraquí, así como de los principios de la Constitución iraquí y de la unidad, la soberanía y la integridad territorial del país; hace hincapié en la necesidad de solucionar a través del diálogo y con el apoyo de las Naciones Unidas la cuestión de la demarcación de la frontera entre la región de Kurdistán y el resto de Irak; opina que Irak y el Gobierno regional de la región autónoma de Kurdistán deben poder beneficiarse de las exportaciones de petróleo sin injerencias externas; pide asimismo a la Unión que fomente una mayor cooperación entre las autoridades federales y locales para reconstruir eficazmente el país y alcanzar una estabilidad y coexistencia pacífica a largo plazo; destaca la urgente necesidad de que la región de Kurdistán iraquí implemente las reformas políticas y económicas necesarias, combata la corrupción, permita la aparición de nuevos partidos que ejerzan como tales y garantice unas elecciones legítimas y competitivas al parlamento regional en 2018;
10. Opina que, durante la transición de la ayuda de emergencia al desarrollo, los ámbitos prioritarios para la ayuda al desarrollo son un enfoque a largo plazo, la estabilización, reformas y mejoras en los ámbitos de la buena gobernanza y la rendición de cuentas, la educación y el desarrollo de capacidades, el acceso a oportunidades de subsistencia y la prestación de servicios sanitarios y sociales básicos; subraya además la importancia de llevar a cabo reformas para mejorar el equilibrio de género y la representación de las mujeres en la vida política del país; aguarda con interés propuestas concretas sobre acciones previstas que respondan a esas necesidades, e insta a la Comisión a presentar pruebas de los resultados y las repercusiones logradas dentro del marco del Programa Indicativo Plurianual 2014‑2017;
11. Expresa su preocupación por la gran fragmentación de la sociedad iraquí; pide a la Unión que, en coordinación con la UNAMI y las autoridades iraquíes, respalde plenamente la labor de la Comisión de Reconciliación Nacional de promoción de la reconciliación entre comunidades y un proceso de reconciliación nacional iraquí con el fin de garantizar el respeto de la diversidad iraquí y de promover una gobernanza integradora y representativa, a escala nacional y local, que contribuya a reforzar un sentimiento común de ciudadanía iraquí; observa que la necesidad de prevenir conflictos y de abordar los desafíos en materia de seguridad, así como la demanda de iniciativas en el ámbito de la reconciliación, la mediación y el diálogo, requieren un incremento significativo de los fondos disponibles para estas iniciativas, principalmente a través del Instrumento en pro de la Estabilidad y la Paz; acoge con satisfacción las recomendaciones formuladas por los dirigentes religiosos iraquíes al Gobierno de Irak, pidiéndole que establezca un consejo de altos dignatarios religiosos y eruditos en Irak, envíe una solicitud al Parlamento iraquí para que apruebe una ley que tipifique como delito los discursos religiosos extremistas que incitan al odio y la violencia y castigue a quienes fomentan tales actos, revise los planes de estudio, y se centre en la reconciliación y en la ciudadanía nacional, y no en la identidad sectaria;
12. Alienta a la comunidad internacional y a la Unión a que presten su apoyo a la preservación de la diversidad de las identidades étnicas, culturales y religiosas de Irak; pide que, en el marco de la Constitución iraquí, se estudien formas de reconocer, proteger y mejorar el autogobierno local de las minorías étnicas y religiosas que viven en zonas en las que históricamente han tenido una fuerte presencia y convivido pacíficamente ―por ejemplo, en las montañas de Sinjar (los yazidíes) y en la llanura de Nínive (pueblos caldeos-siríacos-asirios); pide a las autoridades iraquíes que permitan a los kurdos, cristianos y yazidíes desplazados volver a sus lugares originales de residencia, garantizando su seguridad;
13. Pide a la Unión que intensifique su diálogo político con las autoridades iraquíes para promover el respeto de los derechos humanos y el fortalecimiento de las instituciones democráticas mediante un mayor respeto de los principios del Estado de Derecho, una buena gobernanza y un sistema judicial eficiente; solicita, en este contexto, que la abolición de la pena de muerte sea una prioridad de este diálogo, e insta a las autoridades iraquíes a que apliquen inmediatamente una moratoria de la pena de muerte;
14. Recuerda la necesidad de respaldar el desarrollo de la sociedad civil iraquí y su plena representación política y participación en los distintos procesos de reforma; sostiene que se debe prestar especial atención a la representación de las mujeres, de los jóvenes y de las personas pertenecientes a todos los grupos étnicos y religiosos de la sociedad iraquí, incluidos los cristianos, los musulmanes chiíes y suníes, los yazidíes y los mandeos, los chabaquíes, los kurdos, los turcomanos y otros, y que deben tenerse en cuenta sus demandas; subraya asimismo la necesidad de establecer como prioridad la consecución de una clase política inclusiva, no sectaria, que represente a todas las partes que conforman la sociedad iraquí;
15. Pide a la Unión y a sus Estados miembros que, teniendo en cuenta el acervo de la Unión en materia de lucha contra la corrupción, pongan en marcha, junto con las autoridades iraquíes, programas de cooperación judicial y de intercambio de buenas prácticas y herramientas eficaces para luchar contra la corrupción generalizada y garantizar así la distribución equitativa de la riqueza del país; destaca la importancia que reviste la Unión, como asesora del Gobierno iraquí en temas de seguridad y gobernanza, para garantizar la estabilidad de Irak;
16. Elogia la contribución de las fuerzas armadas iraquíes a la lucha mundial contra la organización terrorista Dáesh; mantiene su apoyo a la lucha global contra el terrorismo que lleva adelante la coalición internacional contra el Dáesh, que sigue representando una amenaza importante a pesar de las recientes victorias militares contra la organización, garantizando al mismo tiempo el respeto del Derecho internacional y los derechos humanos; reconoce que en la lucha contra el terrorismo en Irak influyen en gran medida las situaciones que lo rodean, como la guerra en Siria; pide a la Unión que instaure un diálogo sobre cuestiones relacionadas con la lucha contra el terrorismo con objeto de reformar la legislación antiterrorista y reforzar la capacidad del país para hacer frente a las amenazas terroristas, y que colabore con las autoridades iraquíes para combatir la impunidad de los delitos dirigidos contra cualquier grupo, ya sea étnico, religioso o de otro tipo, incluidas las minorías en todas sus formas; entiende que, para poder combatirlo, se deben abordar las causas profundas del terrorismo;
17. Pide a la Unión que anime a las autoridades iraquíes a dotarse de una estrategia nacional para abordar los crímenes cometidos por el Dáesh y a adherirse al Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (CPI), aceptando voluntariamente la jurisdicción de la CPI para investigar de forma transparente y justa y garantizar la rendición de cuentas por las violaciones de los derechos humanos, los crímenes de guerra y los crímenes de lesa humanidad cometidos por el Dáesh; subraya la necesidad de que el enjuiciamiento de los responsables de los crímenes cometidos por el Dáesh sea creíble, con la participación significativa de las víctimas y la creación de un registro exhaustivo de antecedentes penales relativo a estos crímenes; expresa su preocupación, al mismo tiempo, por el hecho de que un ámbito de aplicación demasiado amplio de los procedimientos penales pueda provocar otras injusticias y obstaculizar la futura reconciliación y reintegración de las comunidades;
18. Destaca la necesidad de contar con conocimientos especializados exhaustivos en cuestiones relacionadas con los medios de comunicación y la libertad de expresión a la hora de formar a los agentes de los medios de comunicación locales en el ámbito del periodismo para la paz;
19. Pide a la Unión que reconozca su responsabilidad con respecto a los ciudadanos de la Unión que se desplazaron a Irak para participar en crímenes cometidos por el Dáesh y que deben someterse al Estado de Derecho y ser juzgados; solicita el establecimiento de procedimientos claros entre Irak y los Estados miembros de la Unión respectivos para la repatriación y la responsabilidad jurídica de los implicados;
20. Pide a la Comisión que apoye una reforma del sistema judicial, en particular en lo relativo a la justicia transicional, destinada a garantizar el cumplimiento de las normas internacionales en materia de garantías procesales, juicios justos e independencia del poder judicial, con el fin de garantizar la rendición de cuentas dentro de las estructuras gubernamentales; pide asimismo a la Unión que colabore con las autoridades iraquíes para luchar contra la impunidad de los delitos dirigidos contra cualquier grupo, ya sea étnico, religioso o de otro tipo, incluidas las minorías en todas sus formas;
21. Pide a las autoridades iraquíes que den prioridad a la igualdad de género y a la erradicación de todas las formas de violencia y discriminación contra las mujeres y las niñas, incluida la violencia de género; subraya a este respecto la importancia de abolir la legislación que exime al acusado de ser enjuiciado por violación, agresión sexual, estupro, rapto o actos similares si el autor contrae matrimonio con su víctima;
22. Pide a la Unión que fomente unas relaciones correctas y constructivas entre Iraq y sus países vecinos, así como su papel como país que contribuye a la paz en la región; destaca que Irak mantiene unas relaciones intensivas con los Estados Unidos y con Irán y que recientemente ha mejorado sus relaciones con Arabia Saudí, lo que podría hacer de Irak un punto neurálgico de los esfuerzos regionales para reducir las tensiones; pide a todas las partes implicadas que apliquen el punto 8 de la Resolución 598 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en el que se aboga por un acuerdo de seguridad regional entre los Estados ribereños del golfo Pérsico;
23. Pide a la Unión que colabore con las autoridades iraquíes en la elaboración de una estrategia nacional para la protección y exhumación de fosas comunes destinada a preservar las fosas comunes en las zonas en que se han desarrollado conflictos recientes, con el fin de exhumar y realizar un análisis forense de los restos humanos que allí se encuentren, de modo que se pueda dar sepultura digna a los restos de las víctimas o entregarlos a sus familias, así como obtener pruebas y permitir la investigación y la persecución de presuntos crímenes de lesa humanidad; solicita asimismo que la Unión y los Estados miembros adopten medidas para crear urgentemente un grupo de expertos encargado de recopilar todas las pruebas de cualquier delito internacional en curso, incluido el genocidio, dondequiera que se esté cometiendo, con el fin de preparar la acción judicial internacional contra los responsables;
24. Solicita el establecimiento a escala mundial de un día de conmemoración anual de las víctimas de las atrocidades terroristas cometidas por el Dáesh, Al-Qaeda y otras organizaciones terroristas similares;
25. Destaca que el proceso de reconstrucción y estabilización debe ir acompañado de políticas coherentes en materia de desarrollo económico y social que sean beneficiosas para todos los iraquíes de forma sostenible e integradora; pide a la Unión que se comprometa plenamente con las autoridades iraquíes, no solo para subsanar los desequilibrios económicos y presupuestarios, sino también para promover un crecimiento económico sostenible e integrador, capaz de generar empleo, en particular para los jóvenes, además de establecer un marco para el comercio y crear un entorno favorable para la inversión; pide a la Unión que aliente y apoye a Irak a la hora de ofrecer a los jóvenes que no obtuvieron educación formal cuando fueron desplazados por la fuerza por el Dáesh la oportunidad de participar en programas educativos formales que les doten de conocimientos y competencias para mejorar sus posibilidades de conseguir empleo;
26. Pide a la Unión que aliente y apoye a Iraq en el proceso de diversificación de su economía;
27. Expresa su inquietud ante la elevada tasa de abandono entre los alumnos de ambos sexos de las escuelas iraquíes (como denuncian algunas organizaciones de la sociedad civil, según las cuales el 60 % de los matriculados en escuelas primarias desde 2015 han abandonado la escuela); destaca que unos niveles de alfabetización elevados son clave para instaurar una paz positiva en situaciones de conflicto;
28. Pide a la Unión que refuerce su cooperación en el sector de la enseñanza y a favor de una reforma de la educación, a fin de garantizar el acceso a una educación de calidad a todos los niveles y para todos, especialmente para los menores; reconoce el problema que representa el hecho de que las niñas no puedan acudir a la escuela debido a las costumbres, las percepciones de la sociedad, la pobreza y cuestiones de seguridad; pide a la Unión que promueva una mayor concienciación con respecto a la educación de las niñas y que colabore con el Gobierno iraquí para mejorar la situación, dada la importancia fundamental que ello reviste para la mejora de su calidad de vida;
29. Pide a la Unión que desarrolle oportunidades de cooperación en el ámbito de la ciencia y la investigación, especialmente la cooperación y las asociaciones entre universidades, en particular por lo que respecta a Erasmus+ y a las oportunidades de intercambio en los ámbitos de la docencia y la investigación;
30. Insta a la Unión a que prosiga y refuerce la cooperación en el ámbito cultural con objeto de proteger, preservar y reconstruir el patrimonio artístico y cultural de Irak;
31. Acoge con satisfacción la puesta en marcha, a petición de las autoridades iraquíes y en el marco de la estrategia iraquí de seguridad, de una misión en apoyo de la reforma del sector de la seguridad en Irak (EUAM Irak); confía en que esta iniciativa permita consolidar las instituciones públicas y formar una fuerza policial imparcial e inclusiva; subraya que la reforma del sector de la seguridad en Irak es un reto importante que también debe contar con el apoyo de las Naciones Unidas; destaca la necesidad de fomentar la desmovilización de las milicias y la reinserción de los combatientes como parte de un esfuerzo más amplio de reforma del sector de la seguridad, en su caso a través de programas de reinserción personalizados;
32. Pide a la Unión que proporcione una mejor asistencia técnica a las autoridades iraquíes para la buena gestión de los recursos naturales, la mejora de la recaudación de impuestos y la reducción de los flujos financieros ilegales, con objeto de garantizar que Irak pueda financiar a escala nacional su desarrollo a medio plazo y reducir las desigualdades entre su población y sus regiones; subraya la necesidad de asesorar de forma activa al sector privado y a los inversores con el fin de mejorar tanto la sensibilidad ante los conflictos como su contribución a la consolidación de la paz y al desarrollo sostenible;
33. Pide a la Unión que establezca con Irak, en el marco previsto por el Acuerdo de Asociación y Cooperación, un diálogo sobre todos los aspectos de la migración, y que aplique un enfoque basado en los derechos humanos para dar respuesta al problema de la migración, teniendo en cuenta la necesidad de encontrar soluciones eficaces y viables a largo plazo que beneficien a los ciudadanos tanto de la Unión como de Irak;
34. Subraya que Irak podría ser un socio importante a la hora de garantizar la reconstrucción de las infraestructuras energéticas y una mayor diversificación de las fuentes de energía para Irak y de las fuentes de suministro para la Unión; pide a la Unión, por consiguiente, que respalde a Irak en su transición energética y coopere con él en la concepción de proyectos comunes y el intercambio de buenas prácticas y conocimientos técnicos en ámbitos fundamentales como la eficiencia energética, las energías renovables, el medio ambiente y la gestión eficaz de los recursos, incluyendo el agua, con el fin, en particular, de acelerar la aplicación de los objetivos de desarrollo sostenible;
35. Recuerda que el conflicto y el extremismo afectan desproporcionadamente a las mujeres y las niñas, y que unas y otras son más vulnerables frente la violencia y los abusos, en particular la violencia sexual, la tortura, la trata de seres humanos, la esclavitud y el matrimonio infantil; destaca la necesidad de abordar las necesidades humanitarias y de desarrollo específicas de las mujeres y las niñas, particularmente en las comunidades desplazadas; pide a la Unión que siga promoviendo la igualdad entre mujeres y hombres y el empoderamiento de las mujeres a través de sus esfuerzos de desarrollo, y que haga hincapié en el papel que desempeñan las mujeres en la recuperación y la consolidación de la paz en el país;
36. Insiste en la necesidad de invertir en el sector agrícola iraquí habida cuenta de su alto potencial ocupacional y de la importancia que reviste la repoblación de las zonas rurales, cada vez menos pobladas a causa de los conflictos;
37. Elogia el firme compromiso de Irak de adherirse a la Organización Mundial del Comercio, y pide a la Comisión que ayude a las autoridades iraquíes en sus esfuerzos por reincorporarse a la economía y el comercio mundiales;
38. Insiste en que toda la ayuda facilitada por la Unión debe estar sujeta al riguroso respeto de los principios de respeto de los derechos humanos y del Estado de Derecho e ir acompañada de un proceso constante de evaluación, de cuyos resultados el Parlamento debe estar debidamente informado de conformidad con el artículo 113 del Acuerdo de Asociación y Cooperación;
39. Se compromete a crear, junto con el Parlamento iraquí, un Comité Parlamentario de Cooperación, tal y como está previsto en el Acuerdo de Asociación y Cooperación, para que este pueda iniciar sus actividades, incluido el seguimiento de la ejecución de los proyectos de cooperación entre la Unión e Irak;
40. Pide que su Grupo de Apoyo a la Democracia y Coordinación Electoral incluya a Irak en su lista de países prioritarios para 2019 y se comprometa a elaborar programas de capacitación del Parlamento iraquí; pide a la Comisión que apoye este tipo de programas;
41. Encarga a su presidente que transmita la presente Resolución al presidente del Consejo Europeo, al presidente de la Comisión, a la vicepresidenta de la Comisión / alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y a los Gobiernos y los Parlamentos de los Estados miembros, así como al Gobierno y al Consejo de Representantes de la República de Irak.
(2) DO C 440 de 30.12.2015, p. 83.
(3) DO C 35 de 31.1.2018, p. 77.
(4) DO C 215 de 19.6.2018, p. 194.
(5) Textos Aprobados de esa fecha, P8_TA-PROV(2018)0285.

References: Resolución 
 artículo 218
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 113
 Resolución