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Timestamp: 2020-02-21 02:20:29+00:00

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BON N.º 80 - 04/07/1992; corr. err., BON 29/07/1992
Sección 1.ª. Plazas de toros permanentes
Artículo 4. Evacuación.
Artículo 5. Localidades.
Artículo 6. Condiciones de acceso y estancia del público.
Artículo 7. Servicios higiénicos.
Artículo 8. Ruedo y barreras.
Artículo 9. Callejón.
Artículo 10. Corrales.
Artículo 11. Chiqueros.
Artículo 12. Patio.
Artículo 13. Cuadras.
Artículo 14. Nave de carnización.
Artículo 16. Otras condiciones de seguridad.
Sección 2.ª. Plazas de toros no permanentes
Artículo 17. Condiciones especificas .
Sección 3.ª. Espectáculos fuera de las plazas de toros
Artículo 18. Condiciones de celebración.
CAPÍTULO III. Condiciones sanitarias
Sección 1.ª. Enfermerías
Artículo 19. Enfermerías en plazas de toros.
Artículo 20. Otras enfermerías.
Artículo 21. Responsabilidades y control.
Sección 2.ª. Personal sanitario
Artículo 22. Personal de las enfermerías.
Artículo 23. Veterinarios.
CAPÍTULO IV. Registros de empresas, profesionales y ganaderías
Sección 1.ª. Registro de empresas de espectáculos taurinos
Artículo 24. Definición e inscripción.
Sección 2.ª. Registro de profesionales taurinos
Artículo 26. Inscripción.
Artículo 27. Matadores de toros.
Artículo 28. Novilleros con picadores.
Artículo 29. Novilleros sin picadores.
Artículo 30. Rejoneadores.
Artículo 31. Picadores y banderilleros.
Sección 3.ª. Registro de ganaderías
CAPÍTULO V. Clasificación y autorización de los espectáculos
Artículo 34. Clases de espectáculos.
Artículo 36. Requisitos de solicitud.
Artículo 37. Solicitud de espectáculos populares.
Artículo 38. Procedimiento de autorización.
CAPÍTULO VI. Control y garantías de la integridad de los espectáculos
Sección 1.ª. La presidencia
Sección 2.ª. El delegado de la autoridad
Sección 3.ª. Características de las reses de lidia
Artículo 43. Edades.
Artículo 44. Trapío y peso .
Artículo 45. Astas.
Artículo 46. Arreglo de astas.
Artículo 47. Astas defectuosas y manipuladas.
Sección 4.ª. Transporte de las reses de lidia
Artículo 48. Embarque.
Artículo 49. Desembarque.
Sección 5.ª. Reconocimientos de las reses
Artículo 51. Reconocimiento previo.
Artículo 53. Reconocimiento definitivo.
Artículo 54. Sustitución de reses.
Artículo 55. Reconocimiento post mortem .
Artículo 56. Sorteo y apartado.
Artículo 57. Caballos.
Artículo 58. Cabestros.
Artículo 59. Inspección de la plaza.
Artículo 60. Banderillas.
Artículo 61. Puyas.
Artículo 62. Petos.
Artículo 63. Estoques.
Artículo 64. Rejones.
CAPÍTULO VII. Desarrollo de corridas de toros y novilladas
Artículo 65. Presencia de los espadas.
Artículo 66. Inicio.
Artículo 67. Cuadrillas, director de lidia y orden de actuación.
Sección 2.ª. El primer tercio de la lidia
Artículo 68. Salida de la res.
Artículo 69. Suerte de varas.
Artículo 70. Quites.
Artículo 71. Sustitución del picador.
Artículo 72. Banderillas de castigo.
Sección 3.ª. El segundo tercio de la lidia
Artículo 73. Suerte de banderillas.
Artículo 74. Fin del tercio.
Artículo 75. Sustitución del banderillero.
Sección 4.ª. Del ultimo tercio de la lidia
Artículo 76. Saludo.
Artículo 77. Muerte de la res.
Artículo 78. Avisos.
Artículo 79. Trofeos.
Sección 5.ª. Otras disposiciones
Artículo 81. Devolución de reses.
Artículo 82. Suspensión del espectáculo.
Artículo 83. Actas.
CAPÍTULO VIII. Desarrollo de otros espectáculos
Artículo 84. Corridas de rejones.
Artículo 85. Becerradas y festivales.
Artículo 86. Toreo cómico.
Artículo 87. Corrida vascolandesa y concurso de recortadores.
Artículo 88. Espectáculos populares tradicionales.
CAPÍTULO IX. Espectadores y participantes en los espectáculos
Artículo 89. Acceso a las localidades.
Artículo 90. Abonos.
Artículo 91. Participación en espectáculos populares.
CAPÍTULO X. Escuelas taurinas y tentaderos
Artículo 92. Locales de escuelas taurinas.
Artículo 93. Autorización de escuelas taurinas.
Artículo 94. Capeas.
Artículo 96. Sanción de las infracciones muy graves.
Artículo 97. Sanción de las infracciones graves.
Artículo 98. Sanción de las infracciones leves.
La Ley Foral 2/1989, de 13 de marzo, reguladora de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas, promulgada en ejercicio de la competencia exclusiva que atribuye a Navarra sobre la materia de espectáculos el artículo 44 de la Ley Orgánica de Reintegración y Amejoramiento del Régimen Foral, extiende su ámbito de aplicación a los espectáculos taurinos y faculta al Gobierno de Navarra para desarrollar sus disposiciones.
La inadecuación del reglamento taurino de 1962 a las nuevas circunstancias de orden administrativo y la aprobación por el Parlamento de Navarra de la citada Ley Foral 2/1989, llevó a que el Gobierno de Navarra aprobara el Decreto Foral 152/1989, de 29 de junio, por el que se regulan las condiciones de autorización de espectáculos taurinos. Este reglamento derogaba en Navarra una parte del reglamento de 1962, actualizando las disposiciones sobre plazas de toros, enfermerías, procedimiento de autorización, presidencia y delegado de la autoridad, espectadores, escuelas taurinas y régimen sancionador. En cambio, no se regularon entonces otros aspectos tales como los profesionales, las ganaderías o el desarrollo de las corridas de toros, por ser conveniente una regulación unitaria para todo el territorio nacional; Por ello, se mantuvo la aplicación, como derecho supletorio, del reglamento de 1962 en todos estos aspectos.
A partir de la aprobación de la Ley 10/1991, de 4 de abril, sobre potestades administrativas en materia de espectáculos taurinos, y del nuevo reglamento estatal de espectáculos taurinos mediante Real Decreto 176/1992, de 28 de febrero, se han introducido novedades en la regulación de los espectáculos taurinos que hacen aconsejable modificar el Decreto Foral 152/1989 para adecuarse a la nueva situación, integrando en un único texto todas las disposiciones aplicables a partir de ahora en Navarra a los espectáculos taurinos.
Con ese fin en este nuevo reglamento se refunden disposiciones provenientes del Decreto Foral 152/1989 y otras del reglamento estatal, introduciendo las modificaciones pertinentes derivadas de la experiencia en la aplicación de las normas anteriormente vigentes así como aquellas exigidas por las especiales circunstancias en que se desarrollan los espectáculos taurinos en Navarra y sus tradiciones propias.
Se aprueba el Reglamento de Espectáculos Taurinos cuyo texto se inserta a continuación.
1; El presente reglamento será de aplicación a todos los espectáculos taurinos que se celebren en el territorio de la Comunidad Foral de Navarra. Se entenderán como espectáculos taurinos todos aquellos en los que tomen parte reses bravas.
1. La construcción y reforma de cualquier plaza de toros permanente requerirá de las correspondientes licencias de actividad y apertura que se otorgaran por el Ayuntamiento competente según las normas vigentes.
d) Certificado de el servicio veterinario competente, en el que se haga constar que los corrales, chiqueros, cuadras, desolladeros y demás instalaciones relacionadas con el ganado reúnen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.
3. La autorización de reapertura de la plaza a que se refiere el apartado anterior tendrá validez para una sola temporada taurina, quedando sin ningún efecto el 31 de diciembre del año en que se otorgue.
1. Las plazas de toros deberán emplazarse en lugares de fácil acceso y provistas de las necesarias vías de comunicación. Sus fachadas deben dar a vías publicas o espacios abiertos aptos para la circulación rodada.
2. Los aforos de las plazas de toros deberán guardar relación con las vías publicas o espacios abiertos colindantes cuya superficie deberá ser suficiente para contener a los ocupantes del recinto.
2. Las entradas de vehículos, si existieran, deberán ser independientes de las destinadas a espectadores, y no se tendrán en cuenta para el computo de los limites establecidos en el apartado anterior.
4. Entre dos pasos radiales de los definidos en el apartado 3 el numero máximo de asientos de los tendidos, gradas o andanadas no podrá ser superior a 30. Por cada 12 filas de localidades deberá existir, al menos, un paso longitudinal o circular de los definidos en el apartado 2.
5. Las localidades serán dispuestas de tal modo que, aun cuando la plaza de toros este llena en todo su aforo, desde cualquiera de ellas pueda verse el ruedo en toda su extensión.
2. En la primera fila de tendidos, gradas y andanadas, y en los pasos intermedios cuando ofrezcan peligro, deberán disponerse barandillas o cables de seguridad. Se evitara asimismo la colocación de cualquier elemento que dificulte la evacuación.
2. Deberán existir, como mínimo, tres inodoros por cada 500 espectadores, de los que dos tercios se destinaran a señoras, y un urinario por cada 150 espectadores. Inodoros y urinarios estarán repartidos en espacios independientes para cada sexo. Se dispondrán lavamanos cuyo numero será igual a la mitad de la suma de inodoros y urinarios.
3. Las barreras contaran con un numero mínimo de cuatro burladeros equidistantes entre si que permitan el paso al callejón con suficiente seguridad para los lidiadores.
4. Todas las barreras y burladeros estarán enrasados por la parte del ruedo; si no pudieran evitarse salientes, estos deberán ser redondeados, con la excepción de los estribos.
3. En el callejón deberán instalarse burladeros en numero suficiente para ser ocupados durante la celebración de los espectáculos por el Delegado de la Autoridad y sus auxiliares, agentes de seguridad publica, personal sanitario, cuadrillas, representantes de la empresa y de los ganaderos y otras personas que deban prestar servicio durante los espectáculos. La autorización de reapertura de la plaza podrá establecer la distribución de los burladeros destinados a los agentes de la autoridad y personal sanitario. En todo caso el burladero de este personal se hallara próximo a la entrada de la enfermería.
1. Las plazas dispondrán de corrales en numero suficiente para la cantidad y características de los espectáculos que se celebren, comunicados entre si mediante portones y uno de ellos, al menos, con el pasillo de chiqueros. En todos los corrales se emplazaran burladeros que permitan el reconocimiento de las reses en las debidas condiciones de seguridad.
2. Con el fin de realizar el embarque o desembarque de las reses uno de los corrales deberá tener comunicación con la calle con una entrada por la que puedan acceder los camiones de trasporte, o, en su defecto, deberá poder realizarse la misma operación a través del ruedo.
1. Los chiqueros, en numero mínimo de ocho, estarán construidos de manera que faciliten la maniobra con las reses y que esta se realice en las debidas condiciones de seguridad.
2. En el patio deberán instalarse las cuadras, guardarnes, nave de carnización y demás dependencias necesarias.
1. La cuadra tendrá capacidad necesaria para el alojamiento de los caballos que vayan a intervenir en los espectáculos, y estará dotada de pesebres, abrevadero con agua corriente y suelo impermeable inclinado hacia los desagües. En ella se habilitara sitio suficiente para la enfermería de caballos.
2. El guardarnes tendrá la suficiente amplitud para el uso a que se destina y en el se dispondrá una báscula para el pesaje de los petos.
1. La nave de carnización estará destinada exclusivamente al desuello y carnización de las reses muertas en la lidia o apuntilladas después de ella .
2. Dicha nave deberá estar totalmente cerrada y dispondrá de agua corriente, suelo impermeable inclinado hacia los desagües, de modo que se permita su limpieza, paredes alicatadas o cubiertas de material impermeable de fácil lavado hasta una altura de 1,80 metros, y de iluminación y ventilación suficientes .
3. En la nave deberán existir pilones que permitan el lavado de las vísceras y los utensilios necesarios para llevarse a cabo los reconocimientos post-mortem .
2. En lo no dispuesto en esta sección, será de aplicación los dispuesto en la Norma Básica de la Edificación-Condiciones de Protección contra Incendios.
1. Las plazas de toros no permanentes deberán cumplir las condiciones señaladas en los artículos 2 a 9, ambos inclusive, y 16 de este reglamento.
2. Las plazas de toros no permanentes deberán construirse mediante estructura metálica o de madera con la debida solidez para el uso a que se destina; en ningún caso se admitirá el cierre de la plaza mediante carros, remolques u otros objetos.
3. Podrá prescindirse en las plazas no permanentes del patio de caballos, siempre y cuando se disponga en los alrededores de la plaza de un espacio libre al que se pueda dar el uso de aquél. Asimismo podrá prescindirse de las cuadras y guardarnés si pueden ser suplidas por otros locales fuera de la plaza de toros, y de los chiqueros siempre que se garantice la forma de separar, transportar y sacar las reses al ruedo en condiciones idóneas.
3. La enfermería constara, como mínimo, de dos estancias independientes y comunicadas, una de las cuales se utilizara como zona de recepción, y la otra se habilitara para la realización de intervenciones. La dimensión de los locales deberá permitir realizar con comodidad la actividad a que se destinan, así como la colocación del mobiliario y material señalados en los apartados siguientes.
4. Todas las dependencias de la enfermería dispondrán de ventilación e iluminación suficientes y de agua corriente potable caliente y fría. Existirá un sistema de iluminación de urgencia para los casos de corte del suministro electrico. El revestimiento de suelos y paredes será impermeable, de material fácilmente lavable y desinfectable. Las enfermerías deberán estar dotadas, como mínimo, con los siguientes medios materiales:
4 bisturíes.
2 tijeras rectas.
2 tijeras curvas.
4 pinzas de disección con dientes.
4 pinzas de disección sin dientes.
6 pinzas Kocher.
10 pinzas Pean.
4 pinzas fuertes.
10 pinzas de campo.
2 separadores Farabeuf.
2 porta-agujas.
Hilos de seda y catgut.
m) Un ambu.
n) Tubos de Mayo, para adultos (numero 5) y niños (numero 2).
o) Un esfigmomanometro y un fonendoscopio.
4 ampollas de adrenalina.
4 ampollas de Atropina.
6 ampollas de analgésico (Dipirona).
4 ampollas de un antihemorrágico, fibrinolítico.
6 ampollas de metilprednisolona 40 mg.
3 ampollas de cardiotónico.
2 ampollas de Aminofilina.
10 ampollas de lidocaina o novocaina.
4 ampollas de antihistamínico.
10 ampollas de Diacepan-10.
4 ampollas de un antiemetico.
4 ampollas de Vitamina B6 de 300 mg.
4 ampollas de glucosa i. v.
Nitrofurazona crema.
Heparinoide crema.
Apositos de tul-graso.
Antiinflamatorio tópico sin corticoide.
Diacepan 5 mg.
Antiangorosos sublinguales.
Colirio antiséptico sedante.
Sueroterapia antitetánica.
2.000 c.c. de suero fisiológico.
2.000 c.c. de suero bicarbonatado.
2.000 c.c. de suero expansor de volemia.
6. En el lugar mas próximo posible a la enfermería se ubicara una ambulancia que deberá hallarse presente desde media hora antes de el inicio de cualquier espectáculo y durante todo el tiempo de su duración. El lugar de ubicación de la ambulancia estará convenientemente señalizado y libre de obstáculos que impidan la inmediata evacuación de posibles heridos. Si el espectáculo fuese con picadores, la ambulancia será de tipo SAMU-UCI.
7. Los medios materiales exigidos en este artículo podrán ubicarse indistintamente en la enfermería o en la ambulancia siempre que esta sea de tipo SAMU-UCI.
2. Las enfermerías citadas en el apartado anterior deberán reunir las mismas características descritas en los apartados 3 y 4 del artículo anterior. Podrá permitirse, sin embargo, que consten de una sola estancia si sus dimensiones permiten su separación mediante biombos u otro medio similar. Las enfermerías citadas deberán estar dotadas, como mínimo, del siguiente material:
c) Lampara móvil de reconocimiento.
i) Esfigmomanometro.
k) Tubos de Mayo números 2 y 5.
n) Cánulas de traqueotomia.
ñ) Un ambu.
p) El siguiente instrumental quirúrgico;
2 bisturíes.
Agujas y portaagujas.
4. Desde media hora antes de la iniciación del espectáculo y durante todo el tiempo de su celebración deberá contarse, al menos, con una ambulancia, que se ubicara lo mas próxima posible a la enfermería.
2. Los miembros de los Equipos de Atención Primaria designados al efecto o, en su defecto, el médico titular de la localidad, deberán comprobar una hora antes de la celebración de cada espectáculo que la enfermería se halla en las condiciones debidas, levantando un acta que entregaran con la máxima diligencia a la empresa y al representante de la autoridad.
a) Un medico cirujano.
1. En las corridas y novilladas con picadores actuaran tres veterinarios, salvo en la plaza de toros de Pamplona, en la que actuaran cuatro veterinarios. En los demás espectáculos a celebrar en las plazas de toros actuaran dos veterinarios.
3. El nombramiento de los veterinarios que deban actuar en cada localidad se realizara anualmente a principio de temporada por el Consejero de Presidencia. El nombramiento recaerá en funcionarios públicos en servicio activo que dependan de los servicios competentes en materia de inspección de ganadería y salud pública, a los cuales se solicitara la correspondiente propuesta de nombramiento. Dicha propuesta comprenderá preferentemente a funcionarios de acreditada experiencia en la materia o que hayan recibido la formación especifica precisa.
4. Serán funciones de los veterinarios de inspección de salud publica, las siguientes:
Inspección de las condiciones higiénico-sanitarias de carácter reglamentario de la nave de desuello, evisceración y carnización.
Inspección post-mortem de las carnes, vísceras y despojos de las reses lidiadas.
Expedición de los correspondientes certificados de inspección veterinaria, relativa a los aspectos anteriores .
Inspección y certificación de las condiciones higiénico-sanitarias de carácter reglamentario de los corrales, chiqueros, cuadras de caballos e instalaciones relacionadas con el ganado vivo.
Comprobación de la documentación sanitaria que ampara el traslado de los animales vivos.
Reconocimiento sanitario de las reses.
Reconocimiento zootécnico de el toro.
Reconocimiento y control de las astas una vez finalizada la corrida.
Comprobación de la documentación sanitaria que ampare el traslado de los caballos.
Reconocimiento sanitario de los caballos.
Reconocimiento de la aptitud de los caballos para su utilización en el festejo.
Reconocimiento zootécnico de los caballos.
Reconocimientos previos de las reses y valoración de su aptitud para la lidia.
Control anti-doping de los animales (toros y caballos).
Asesoramiento a la Presidencia en el desarrollo del espectáculo.
3. El Registro de Profesionales Taurinos constara de las siguientes secciones:
1. La inscripción en el registro de profesionales taurinos se practicara previa solicitud del interesado, a la cual se acompañara la documentación que acredite el cumplimiento de las condiciones exigidas para la inscripción en la sección correspondiente.
2. Se harán constar en el registro los datos personales del interesado, su nombre artístico, categoría profesional y antigüedad en la misma, numero de actuaciones en cada temporada, categorías profesionales ostentadas con anterioridad y numero de actuaciones en ellas, representante legal y los demás datos relativos a la carrera profesional. Asimismo se harán constar las sanciones que, en su caso, le hubieran sido impuestas en su vida profesional, cuya inscripción será cancelada una vez hayan transcurrido los correspondientes plazos de prescripción.
1. Para adquirir la categoría de matador de toros y poder inscribirse en la Sección I el interesado habrá de acreditar su intervención en veinticinco novilladas con picadores, al menos, en las dos ultimas temporadas.
2. Una vez inscrito en la Sección I, la alternativa se efectuara en una corrida de toros al modo tradicional.
Para adquirir la categoría de matador de novillos con picadores y poder inscribirse en la Sección II el interesado habrá de acreditar su intervención en veinticinco novilladas sin picadores, al menos, en las dos ultimas temporadas.
1. La Sección IV comprenderá dos categorías;
a) Para inscribirse como rejoneador de toros el interesado habrá de acreditar su intervención como rejoneador de novillos en veinte espectáculos, al menos, en las dos ultimas temporadas.
2. La alternativa del inscrito como rejoneador de toros se efectuara al modo tradicional.
5. La alternativa del inscrito como picador o banderillero se efectuara al modo tradicional.
1. Únicamente podrán utilizarse en espectáculos taurinos reses de las ganaderías que figuren en los registros del Libro Genealógico de la Raza Bovina de Lidia, conforme a su normativa especifica
2. 2. El Departamento de Presidencia podrá disponer la asistencia de sus delegados en la realización del herrado de reses inscritas en los registros mencionados.
e) Corridas mixtas: son los espectáculos integrados por varias partes correspondientes a las clases anteriores. Cada una de esas partes se regirá por sus normas especificas;
f) Becerradas: son los espectáculos en que se lidian reses de edad inferior a dos años. En las becerradas podrán intervenir aficionados mayores de 16 años, pero siempre bajo la responsabilidad de un profesional inscrito en alguna de las secciones del registro, que actuara como director de lidia.
g) Festivales: son los espectáculos en que se lidian reses despuntadas. El desarrollo de los festivales se ajustara a las normas que rijan la lidia de reses de la misma edad.
c) Un ejemplar de los contratos de trabajo de los profesionales actuantes, visados por la correspondiente en corridas de toros y novilladas con uno o dos espadas se añadirá un sobresaliente de la misma categoría profesional.
d) Certificación de nacimiento de todas las reses que van a ser lidiadas, incluyendo los sobreros, otorgada por el organismo competente, así como del saneamiento de la ganadería en relación a enfermedades infecciosas;
f) Fianza prestada ante el Gobierno de Navarra mediante aval bancario o póliza de caución para responder de las responsabilidades que pudieran derivar de la organización del espectáculo por las cantidades siguientes:
Esta fianza no será exigible si la empresa fuese una Administración Publica o un organismo dependiente de una Administración Publica.
a) Lugar, día y hora de celebracion.
b) Numero y clase de las reses a lidiar, así como la ganadería o ganaderías a las que pertenezcan.
3. Si el espectáculo solicitado es una corrida vasco-landesa, con la solicitud de autorización de presentaran los siguientes documentos:
4. Si el espectáculo consistiera en un concurso de recortadores, con la solicitud de autorización se presentaran los siguientes documentos:
1. La solicitud de autorización de espectáculos populares tradicionales celebrados en las plazas de toros o fuera de ellas deberá acompañarse de los siguientes documentos;
d) Compromiso suscrito por la empresa propietaria u organismo que aporte, al menos, una ambulancia, de que esta se hallara disponible en exclusiva durante toda la duración del espectáculo.
f) Certificado de Ingeniero, Ingeniero Técnico o Perito Industrial visado por el correspondiente Colegio profesional indicando que el sistema de iluminación es suficiente para el desarrollo del espectáculo, en el caso en que este se hubiera de desarrollar durante la noche.
- 15.000.000 de pesetas para atender la responsabilidad civil por daños.
- 4.000.000 de pesetas por muerte o invalidez causadas por accidentes en el espectáculo.
h) Un ejemplar del contrato de trabajo suscrito con el profesional taurino actuante, visado por la correspondiente Oficina de Empleo.
Asimismo se adjuntara una relación de los nombres de los voluntarios que le auxilien.
j) Informe favorable del Ayuntamiento sobre la incidencia del espectáculo en el trafico de vehículos en las vías urbanas, y si afectara a vías interurbanas, informe en el mismo sentido de la Jefatura Provincial de Trafico.
2. Si las condiciones de organización del espectáculo impidieran la presentación del certificado aludido en la letra e) del apartado anterior con la antelación exigida para la solicitud de autorización y así se hiciera constar por la empresa, podrá otorgarse autorización condicionada a la presentación del citado certificado en el plazo máximo de diez días naturales contados a partir del día en que se celebre el espectáculo. Si no se presentara dicho certificado en tal plazo, se considerara el espectáculo como no autorizado.
1. Los servicios competentes del Departamento de Presidencia comprobaran que la solicitud de autorización del espectáculo esta acompañada de todos los documentos relacionados en los dos artículos anteriores. Si observara la falta de alguno de ellos, o alguna deficiencia en los presentados, requerirá a la empresa para que en el plazo máximo de diez días aporte los documentos que falten o subsane las deficiencias halladas.
2. Si en el plazo señalado en el apartado anterior la empresa no completare los documentos solicitados o no subsanare sus deficiencias, se denegara la autorización solicitada. Asimismo se denegara la autorización si de los documentos presentados o de los registros administrativos se dedujera el incumplimiento de los requisitos exigidos por este reglamento. En todo caso la resolución denegatoria será motivada.
3. Si la solicitud de autorización se hiciera conjuntamente para varios espectáculos, y la falta de documentos o las deficiencias afectaran solo a alguno o algunos de los espectáculos, podrá autorizarse la celebración de los demás.
4. Si con posterioridad a la solicitud de autorización o a la concesión de esta la empresa tuviera que variar alguna de las circunstancias del espectáculo, deberá comunicarlo al Departamento de Presidencia, aportando, en su caso, la documentación precisa. El Departamento de Presidencia podrá dictar resolución revocando la autorización concedida si la variación en el espectáculo supusiera una infracción a las disposiciones de este reglamento.
4. El Presidente del espectáculo se hallara asesorado, para desempeñar sus funciones, por uno de los veterinarios que haya asistido al reconocimiento de las reses y por un asesor artístico-taurino. El nombramiento del citado asesor corresponderá al Alcalde, que lo hará recaer entre profesionales retirados o aficionados de reconocida competencia que figuren en una relación que elaborara anualmente el Departamento de Presidencia con audiencia de las asociaciones de profesionales, clubs de aficionados y entidades locales.
2. El Delegado de la Autoridad estará auxiliado en sus funciones por el numero de personas que resulte necesario, que en todo caso deberán ser Agentes de la Autoridad.
2. Se admitirá como limite máximo de edad el mes en que se cumplen los años.
1. Las reses destinadas a corridas de toros o novilladas con picadores deberán tener el trapío correspondiente, considerado éste en razón a la plaza de toros, así como el peso y las características zootécnicas de la ganadería a que pertenezcan.
1. Las astas de las reses de lidia en corridas de toros y novilladas con picadores estarán integras.
2. Las operaciones correspondientes se realizaran el día y hora que señale al efecto el Departamento de Presidencia con intervención de sus delegados y del veterinario o veterinarios que al efecto designe.
4. La res objeto de arreglo no podrá lidiarse hasta transcurridos 15 días desde la fecha de la intervención. En todo caso, se anunciara públicamente en la plaza de toros la circunstancia de que la res ha sido arreglada conforme a este reglamento.
1. Las reses tuertas, astilladas, escobilladas o despitorradas, y los mogones y hormigones no podrán ser lidiadas en corridas de toros. Podrán serlo en novilladas con picadores, excepto las tuertas, siempre que se anuncie al público claramente que se utilizaran reses de desecho de tienta y defectuosas.
No se consideraran comprendidas en esta prohibición las reses que se astillen las astas durante el encierro celebrado previamente a la corrida de toros o en un momento posterior.
2. En las novilladas sin picadores y en el toreo de rejones las astas podrán ser manipuladas anunciándolo en todo caso al público.
La merma de las astas no podrá afectar a la clavija ósea y se realizara en presencia de un veterinario de los designados para actuar en la plaza de toros correspondiente.
1. Las reses que vayan a transportarse desde las fincas de la ganadería hasta las plazas de toros o los corrales donde vayan a guardarse deberán ser embarcadas por el ganadero en cajones individuales suficientemente sólidos y forrados con materiales adecuados para que las astas no sufran daños. Dichos cajones deberán estar precintados en presencia de los agentes de la autoridad gubernativa del lugar de embarque, si esta acudiera al acto.
3. Las reses deberán hallarse en la plaza de toros o corrales situados en la misma localidad que aquella con una antelación mínima de 24 horas a la hora de iniciación del festejo. En plazas no permanentes la presentación del ganado se hará con una antelación mínima de 6 horas del comienzo del espectáculo.
2. Del desembarque se levantara acta que firmaran los asistentes.
1. El reconocimiento previo de las reses se llevara a cabo con una antelación mínima de 24 horas respecto de la hora de inicio del espectáculo.
2. La empresa deberá disponer de, al menos, un sobrero si el numero de reses de una misma clase a lidiar es de seis o menos, y de dos sobreros en caso contrario. En la plaza de Pamplona se exigirá en todo caso un mínimo de dos sobreros. Si se fuera a celebrar una serie de espectáculos consecutivos con el mismo tipo de reses, se exigirá la existencia de un numero mínimo de sobreros equivalente a la mitad mas uno del numero de espectáculos.
1. El reconocimiento se llevara a cabo en presencia del Delegado de la Autoridad, así como del empresario, el ganadero, y los profesionales anunciados o sus representantes, si así lo decidieran.
El reconocimiento será practicado por los veterinarios designados por el Departamento de Presidencia.
Previamente al reconocimiento se habrá procedido al pesaje de las reses, cuando se exige peso en vivo, en presencia del Delegado de la Autoridad, que levantara acta.
2. El reconocimiento versara sobre las defensas, trapio y utilidad para la lidia de las reses a lidiar, teniendo en cuenta las características zootécnicas de la ganadería a que pertenezcan.
3. Los veterinarios dispondrán lo necesario para la correcta apreciación de las características de las reses y emitirán informe motivado por escrito respecto de la concurrencia o falta de las características, requisitos y condiciones exigibles en razón de la clase de espectáculo. Si advirtieran algún defecto lo comunicaran al Delegado de la Autoridad y lo harán constar en su informe, indicando con toda precisión el defecto o defectos advertidos.
6. En las novilladas sin picadores el reconocimiento de las reses se limitara a la comprobación de la edad, origen e identificación de las mismas, así como de sus condiciones sanitarias.
2. De la practica de los reconocimientos y del resultado de los mismos se levantaran las correspondientes actas a las que se unirán la documentación de las reses reconocidas y los informes veterinarios, quedando en poder del Delegado de la Autoridad.
1. Cuando una res fuese rechazada en cualquiera de los reconocimientos por estimar los veterinarios que sus defensas presentan síntomas de una posible manipulación no autorizada, el ganadero tendrá derecho a retirar dicha res y presentar otra en su lugar o a exigir su lidia, de reunir los demás requisitos reglamentarios. En este ultimo caso, la responsabilidad del ganadero se hará depender de lo que resulte del análisis de las astas.
2. Las reses rechazadas habrán de ser sustituidas por el empresario, que presentara otras en su lugar para ser reconocidas.
1. Finalizada la lidia de las reses en corridas de toros y novilladas se llevara a cabo un reconocimiento post mortem por los veterinarios, al cual podrán asistir el Presidente y el Delegado de la Autoridad si así lo decidieran, así como la empresa y el ganadero o sus representantes. De este reconocimiento se levantara acta que será firmada por los asistentes y quedara en poder el Delegado de la Autoridad. Realizada la inspección de canales, los veterinarios de salud publica actuantes expedirán, en su caso, certificado de aptitud de las carnes para su consumo.
b) Cajas para el transporte de los pitones, de metacrilato de metilo virgen transparente, de las siguientes dimensiones interiores: frente, 150 milímetros, altura, 210 milímetros, fondo, 60 milímetros, y espesor, 4 milímetros. La tapa tendrá 35 milímetros de alto. La caja estará dotada de una lamina separadora del mismo material para introducir en ella un sobre con los datos identificativos de la res, fecha y plaza en que fue lidiada y documentación de la misma, y de orejetas para el precinto.
d) Sierra mecánica de cinta, con velocidad máxima de 1.385 metros por minutos, con una hoja sin fin de seis milímetros de ancho y paso de dientes de cuatro milímetros.
3. Si el estado de las astas ofreciera sospechas de manipulación a juicio del Presidente o del Delegado de la Autoridad, y en todo caso si la res hubiera sido lidiada por exigencia del ganadero en el caso previsto en el artículo 54, se procederá a realizar las siguientes operaciones:
a) Se mediar con cinta métrica la longitud total expresada en centímetros, desde el origen, situado en el nacimiento del pelo, hasta la punta del pitón, tanto por su cara interna o cóncava, como por su cara externa o convexa. La longitud total vendar expresada por la semisuma de ambas mediciones (Anexo I).
c) Seguidamente se mediar con un calibrador o pie de rey la longitud de la zona maciza desde el extremo de la clavija ósea hasta la punta del pitón. Asimismo se inspeccionara, a lo largo de la zona maciza, la línea blanca medular y los bulbos existentes en la misma.
4. Si por las mediciones efectuadas la zona maciza del asta tuviera una longitud inferior a la séptima parte de la longitud total del asta en toros y en novillos, o si la línea blanca medular no esta centrada o no se difumina y desaparece antes de la terminación del pitón, o si por cualquiera otra observación hubiera dudas sobre la integridad de las astas y su manipulación, o en los casos en que aleatoriamente se decida, se cortaran unos 12 centímetros de longitud de cada medio pitón, uniendo ambas mitades con un papel engomado, en el que se hará constar de forma visible las letras D (derecho) o I (izquierdo) según de que pitón se trate e identificación de la res a la que pertenece, introduciéndole junto con el informe del examen biometrico en una caja, que debidamente precintada se remitirá al laboratorio previamente designado al efecto, para la realización de los métodos analíticos confirmativos de la cutícula externa, línea blanca medular de la zona maciza y estudio histológico de la posición de los tubos corneos.
5. Asimismo se tomaran muestras biológicas de las vísceras de las reses para su análisis en los correspondientes laboratorios si así lo ordenan el Presidente o el Delegado de la Autoridad.
1. De las reses destinadas a la lidia se harán por los diestros o por sus representantes tantos lotes, lo mas equitativos posibles, como diestros deban tomar parte en la lidia, decidiéndose, posteriormente y mediante sorteo, el lote que corresponde lidiar a cada uno. En el sorteo deberá estar presente el Presidente o el Delegado de la Autoridad.
4. Las reses que se lidien en la plaza de toros de Pamplona llevaran las divisas identificativas de la ganadería, que tendrán las siguientes medidas: serán de doble arpón de 80 milímetros de largo, de los que 30 milímetros serán destinados al doble arpón, que tendrá una anchura máxima de 16 centímetros. En las restantes plazas la colocación de la divisa será facultativa.
4. El numero de caballos será de seis en la plaza de toros de Pamplona y de cuatro en las demás plazas de toros de Navarra.
6. Serán rechazados los caballos que no cumplan las exigencias reglamentarias de peso y, asimismo, los que, a juicio de los veterinarios, carezcan de las demás condiciones requeridas, presenten síntomas de enfermedad infecciosa o lesiones o acusen falta de movilidad que puedan impedirles la correcta ejecución de la suerte de varas. Asimismo, serán rechazados aquellos que presenten síntomas de haber sido objeto de manipulaciones con el fin de alterar artificialmente su comportamiento. En tales supuestos, los veterinarios propondrán al Delegado de la Autoridad la practica de los correspondientes análisis para la comprobación de este extremo. De igual modo se procederá si su comportamiento ulterior en el ruedo así lo aconseja.
7. Del reconocimiento y prueba de los caballos se levantara acta firmada por los asistentes antes citados.
1. El día en que haya de celebrarse el espectáculo, y con la suficiente antelación, se inspeccionara por el Delegado de la Autoridad, por el representante de la empresa y por los diestros o sus representantes, si lo desean, el estado del ruedo y, a indicación de los mismos, se subsanaran las irregularidades observadas. Igualmente se comprobara el estado de la barrera, burladeros y portones.
2. Efectuado el reconocimiento anterior, se trazaran en el ruedo dos circunferencias concéntricas con una distancia desde el estribo de la barrera de siete metros la primera y diez metros la segunda.
3. En la mañana del día en que haya de celebrarse el espectáculo, la empresa presentara al Delegado de la Autoridad, para su inspección, cuatro pares de banderillas por cada res que vaya a lidiarse y dos pares de banderillas negras o de castigo por cada res. Igualmente presentara catorce puyas y los petos correspondientes. Efectuado el reconocimiento de banderillas, puyas y petos se procederá a su precinto en presencia del Delegado de la Autoridad. Dicho precinto no podrá levantarse sin autorización del Delegado de la Autoridad en las dos horas anteriores al inicio del espectáculo.
3. Las banderillas utilizadas a caballo en el toreo de rejones tendrán las características señaladas en el apartado 1 de este artículo, pudiendo tener el palo una longitud máxima de 80 centímetros.
4. En las novilladas picadas se utilizaran puyas de las mismas características, pero se rebajara en tres milímetros la altura de la pirámide.
2. El peto tendrá dos faldones largos en la parte anterior y posterior del caballo y un faldoncillo en la parte derecha cuyos bordes inferiores deberán quedar a una altura respecto del suelo no inferior a 65 centímetros. En cualquier caso la colocación del peto no entorpecerá la movilidad del caballo. El peto podrá tener dos aberturas verticales en el costado derecho, que atenúen la rigidez del mismo. Para garantizar la seguridad de los caballos se utilizaran manguitos protectores.
2. El estoque de descabellar ira provisto de un tope fijo en forma de cruz, de 78 milímetros de largo, compuesto de tres cuerpos; uno central o de sujeción, de 22 milímetros de largo por 15 de alto y 10 de grueso, biseladas sus aristas y dos laterales de forma ovalada, de 28 milímetros de largo por 8 de alto y 5 de grueso. El tope ha de estar situado a 10 centímetros de la punta del estoque.
1. Los rejones de castigo serán de un largo total de 1,60 metros, y la lanza estará compuesta por un cubillo de 6 centímetros de largo y 15 de cuchilla de doble filo para novillos y 18 centímetros para los toros, con un ancho de hoja en ambos casos de 25 milímetros. En la parte superior del cubillo llevara una cruceta de 6 centímetros de largo y 7 milímetros de diámetro en sentido contrario a la cuchilla del rejón.
1. Todos los lidiadores deberán estar en la plaza quince minutos, por lo menos, antes de la hora señalada para empezar la corrida y no podrán abandonarla hasta la completa terminación del espectáculo.
Cuando un espada solicite del Presidente permiso para abandonar la plaza con su cuadrilla, por causa justificada, podrá ser autorizado para ello, una vez terminado su cometido, si bien habrá de contarse con el consentimiento de sus compañeros de terna.
2. En el caso de ausencia de un espada que no hubiera sido reglamentariamente sustituido, el resto de los matadores tendrán la obligación de sustituirlo, siempre que hubieran de lidiar y estoquear solamente una res mas de las que les correspondieran.
1. Antes del comienzo del espectáculo, el Delegado de la Autoridad se asegurara de que han sido tomadas todas las disposiciones reglamentarias, de que el personal auxiliar de la plaza ocupa sus puestos y de que en el callejón se encuentran solamente las personas debidamente autorizadas.
2. El Presidente ordenara la secuencia del espectáculo exhibiendo los pañuelos de distintos colores que la Empresa pondrá a su disposición:
1. El desarrollo del espectáculo se ajustara en todo a los usos tradicionales y a lo que se dispone en este artículo y en los siguientes.
2. Los espadas compondrán sus cuadrillas con dos picadores, tres banderilleros, un mozo de espadas y un ayudante del mozo de espada, en su caso. En el supuesto de que un espada lidie una corrida completa sacara dos cuadrillas, además de la suya propia. Si son dos los espadas que han de actuar, cada uno de ellos deberá aumentar su cuadrilla con un picador y un banderillero.
3. Corresponde al espada mas antiguo la dirección artística de la lidia, y quedara a su cuidado el formular las indicaciones que estimase oportunas a los demás lidiadores a fin de asegurar la observancia de lo prescrito en este Reglamento.
Sin perjuicio de ello, cada espada podrá dirigir la lidia de las reses de su lote, aunque no podrá oponerse a que el mas antiguo supla y aun corrija sus eventuales deficiencias.
6. Si durante la lidia cayera herido, lesionado o enfermo uno de los espadas antes de entrar a matar, será sustituido en el resto de la faena por sus compañeros por riguroso orden de antigüedad. En el caso de que ello acaeciera después de haber entrado a matar, el espada mas antiguo le sustituirá, sin que le corra el turno.
2. Para correr la res y pararla no podrá haber en el ruedo mas de tres banderilleros, que procuraran hacerlo tan pronto salga aquella al ruedo, evitando carreras inútiles.
1. Los picadores actuaran alternando. Al que le corresponda intervenir, se situara donde determine el matador de turno y, preferentemente, en la parte mas alejada posible a los chiqueros, situándose el otro picador en la parte del ruedo opuesto al primero.
3. La res deberá ser puesta en suerte sin rebasar el circulo mas alejado de la barrera y, en ningún momento, los lidiadores y mozos de caballos podrán colocarse al lado derecho del caballo.
4. Cuando la res acuda al caballo, el picador efectuara la suerte por la derecha, quedando prohibido barrenar, tapar la salida de la res, girar alrededor de la misma, insistir o mantener el castigo incorrectamente aplicado. Si el astado deshace la reunión, queda prohibido terminantemente consumar otro puyazo inmediatamente. Los lidiadores deberán de modo inmediato sacar la res al terreno para, en su caso, situarla nuevamente en suerte mientras el picador deberá echar atrás al caballo antes de volver a situarse. De igual modo actuaran los lidiadores cuando la ejecución de la suerte sea incorrecta o se prolongue en exceso. Los picadores podrán defenderse en todo momento.
6. Las reses recibirán el castigo en cada caso apropiado, de acuerdo con las circunstancias. El espada de turno podrá solicitar si lo estima oportuno el cambio de tercio, después, al menos, del primer puyazo, a excepción de la Plaza de Toros de Pamplona en la que serán como mínimo dos, y el Presidente resolverá lo que proceda a la vista del castigo recibido por la res. En otro caso el Presidente ordenara el cambio de tercio cuando considere que la res ha sido suficientemente castigada.
Se considerara a los monosabios como auxiliares del picador, y a estos efectos podrán ir provistos de una vara para el desarrollo de su labor. No se les permitirá avanzar mas que hasta el estribo izquierdo, sin que en momento alguno puedan situarse al lado derecho ni colocarse en esa dirección, aunque se hallen muy distantes de la salida de la res.
1. Durante la ejecución de la suerte de varas, todos los espadas participantes se situaran a la izquierda del picador. El espada a quien corresponda la lidia, dirigirá la ejecución de la suerte e intervendrá el mismo siempre que lo estimare conveniente.
1. Ordenado por el Presidente el cambio de tercio, se procederá a banderillear a la res colocándola no menos de dos ni mas de tres pares de banderillas.
Cuando por accidente no puedan seguir actuando los banderilleros de una cuadrilla, los mas modernos de las otras ocuparan su lugar.
Antes de comenzar la faena de muleta a su primera res, el espada deberá solicitar, montera en mano, la venia del Presidente. Asimismo deberá saludarle una vez haya dado muerte a la ultima res que le corresponda en turno normal.
Transcurridos diez minutos desde que se hubiera ordenado el inicio del ultimo tercio, si la res no ha muerto, se dará por toque de clarín, de orden del Presidente, el primer aviso; tres minutos después el segundo aviso y dos minutos mas tarde el tercero y ultimo, en cuyo momento el espada y demás lidiadores se retiraran a la barrera para que la res sea devuelta a los corrales o apuntillada. Si no fuese posible lograr la devolución de la res a los corrales, o el que sea apuntillada, el Presidente podrá ordenar al matador que siga en turno al que hubiera actuado, que mate la res, bien con el estoque o directamente mediante el descabello según las condiciones en que se encuentre aquella.
1. Los trofeos para los espadas consistirán en el saludo desde el tercio, la vuelta al ruedo, la concesión de una o dos orejas del toro que haya lidiado y la salida a hombros por la puerta principal de la plaza. Únicamente, de un modo excepcional a juicio de la Presidencia, podrá esta conceder el corte del rabo de la res.
2. Los trofeos serán concedidos de la siguiente forma: los saludos y la vuelta al ruedo los realizara el espada atendiendo, por si mismo, a los deseos del público que así lo manifieste con sus aplausos. La concesión de una oreja se realizara por el Presidente a petición mayoritaria del público; la segunda oreja de una misma res será de la exclusiva competencia del Presidente, que tendrá en cuenta la petición del público, las condiciones de la res, la buena dirección de lidia en todos sus tercios, la faena realizada tanto con el capote como con la muleta y, fundamentalmente, la estocada.
El corte de apéndices se llevara a efecto en presencia de un alguacilillo que será, a su vez, el encargado de entregarlos al espada .
3. El Presidente, a petición mayoritaria del público, podrá ordenar, mediante la exhibición del pañuelo azul, la vuelta al ruedo de la res que por su excepcional bravura durante la lidia se merecedora de ello.
El saludo o vuelta al ruedo del ganadero o mayoral podrá hacerlo por si mismo, cuando el público lo reclame mayoritariamente.
1. En la plaza de toros de Pamplona, cuando una res por su trapio y excelente comportamiento en todas las fases de la lidia, sin excepción, sea merecedora del indulto, al objeto de su utilización como semental y de preservar en su máxima pureza la raza y casta de las reses, el Presidente podrá concederlo cuando concurran las siguientes circunstancias: que sea solicitado mayoritariamente por el público, que lo solicite expresamente el diestro a quien haya correspondido la res y, por ultimo, que muestre su conformidad el ganadero o mayoral de la ganadería a la que pertenezca.
1. El Presidente podrá ordenar la devolución de las reses que salgan al ruedo si resultasen ser manifiestamente inútiles para la lidia por padecer defectos ostensibles o adoptar conductas que impidieran el normal desarrollo de esta.
3. Si el espada de turno denunciase que la res que le corresponde ha sido toreada, el Presidente podrá disponer la retirada de la misma y sus sustitución por otra.
4. En los supuestos previstos en los números anteriores, el Presidente podrá autorizar al espada de turno y a su cuadrilla para que intervengan en la retirada de la res u ordenar la salida de los cabestros para efectuar la misma. Si transcurriese un tiempo prudencial sin que se hubiera podido retirar la res a los corrales, el Presidente autorizara su sacrificio en el ruedo por el puntillero y, de no resultar posible, por el espada de turno.
1. Cuando exista mal tiempo que pueda impedir el desarrollo normal de la lidia, el Presidente recabara de los espadas, antes del comienzo de la corrida, su opinión ante dichas circunstancias, advirtiéndoles en el caso de que decidan iniciar el festejo, que una vez comenzado el mismo solo se suspenderá si la climatología empeora sustancialmente de modo prolongado.
2. De igual modo, si iniciado el espectáculo, este se viese afectado gravemente por cualquier circunstancia climatológica o de otra índole, el Presidente podrá ordenar la suspensión temporal del espectáculo hasta que cesen tales circunstancias o, si persistiesen, ordenar la suspensión definitiva del mismo.
1. Finalizado el espectáculo o festejo taurino se levantara acta en la que se reflejaran las actuaciones e incidencias habidas en los siguientes términos:
a) En las corridas de toros, novillos, rejones, festivales y becerradas el Delegado de la Autoridad levantara acta, en la que, con el visto bueno del Presidente, se hará constar:
Reses lidiadas con expresión de la Ganadería a que pertenecían y numero de identificación correspondiente. En su caso, se hará constar numero de sobreros lidiados e identificación de los mismos.
Circunstancia de la muerte de las reses.
1. En el cartel anunciador del festejo en el que actúen rejoneadores, se consignara si las reses que lidiaran tienen o no sus defensas integras.
Si se anuncia que las reses tendrán las defensas integras los reconocimientos previos y post morten de estas se ajustaran a lo establecido en el presente Reglamento.
2. Los rejoneadores están obligados a presentar tantos caballos mas uno como reses tengan que rejonear. Cuando hubieren de lidiar reses con las defensas integras, deberán presentar un caballo mas.
5. Los rejoneadores no podrán clavar a cada res mas de dos rejones de castigo y de tres farpas o pares de banderillas. Ordenado el cambio de tercio por el Presidente, el caballista empleara los rejones de muerte, de los cuales no podrá clavar mas de tres, ni podrá echar pie a tierra, o intervenir el subalterno, ex matador de toros o de novillos, para dar muerte a la res, si previamente no se hubieran colocado, al menos, dos rejones de muerte.
6. Si a los cinco minutos de ordenado el cambio de tercio no hubiera muerto la res, se dará el primer aviso, dos minutos después el segundo, en cuyo momento deberá necesariamente echar pie a tierra, si hubiera de matarla el, o deberá intervenir el subalterno encargado de hacerlo. En ambos casos se dispondrá de cinco minutos, transcurridos los cuales se dará el tercer aviso y será devuelta la res a los corrales.
1. Las becerradas se ajustaran a lo dispuesto para las corridas de toros y novilladas, con las siguientes salvedades
a) El reconocimiento de las reses versara únicamente sobre su estado de sanidad, y se realizara en cualquier momento anterior al espectáculo.
c) Se atenuara el cumplimiento de las normas de desarrollo a las características de las reses y de los lidiadores.
2. Los festivales taurinos se ajustaran a lo dispuesto con carácter general para corridas de toros y novilladas con las siguientes salvedades:
a) El reconocimiento de las reses versara sobre los mismos aspectos que en las novilladas sin picadores y podrá celebrarse el mismo día de la celebración del espectáculo.
c) Los diestros que en ellos tomen parte, pueden ser de cualquiera de las categorías establecidas en el Registro de Profesionales Taurinos, quienes podrán actuar indistintamente en un mismo festejo; sus cuadrillas estarán compuestas por un banderillero mas que reses a lidiar y un picador por cada res, cuando el festival sea picado; las puyas, en su caso, serán las correspondientes al tipo de res y el numero de caballos a emplear serán tres.
El toreo cómico se ajustara a lo dispuesto para las becerradas, con la salvedad de que los lidiadores deberán ser profesionales inscritos en el registro en sus secciones I, II o III.
Las corridas vasco-landesas y los concursos de recortadores se desarrollaran en la forma tradicional o conforme al reglamento que la empresa haya establecido y aportado al Departamento de Presidencia en el momento de pedir la autorización, y, en todo caso, conforme a las siguientes normas:
1. Los espectáculos populares tradicionales se desarrollaran ajustándose en todo caso a las siguientes normas:
a) Cuando el espectáculo consista en un encierro o conducción a pie del ganado que se vaya a lidiar en la plaza de toros, deberá ir acompañado del numero de cabestros que resulte necesario, con un mínimo de tres. En este caso no se admitirán reses que hayan sido previamente toreadas.
b) En todo caso habrá un profesional taurino con un numero no inferior a diez colaboradores voluntarios capacitados para impedir accidentes o limitar sus consecuencias, así como para acudir en socorro inmediato de quienes sufran cualquier percance. El numero de voluntarios podrá reducirse a tres si el espectáculo se celebra en su totalidad dentro de una plaza de toros. Dichas personas deberán estar presentes durante toda la duración de los espectáculos y distribuidos de forma que puedan actuar con eficacia ante cualquier situación; serán identificados mediante un brazalete de color vivo u otro medio similar.
2. La Policía Foral controlara la celebración de los espectáculos populares fuera de las plazas de toros. A tal efecto, los agentes designados podrán:
1. Las plazas de toros deberán abrirse al público con la antelación suficiente para que este acceda a sus localidades antes de la hora señalada para el comienzo del espectáculo, y como mínimo una hora antes.
1. Las empresas podrán establecer abonos por temporadas completas o para una serie de espectáculos. En este caso, en el momento de solicitar la autorización para celebrar los espectáculos de abono, deberá comunicar al Departamento de Presidencia las normas que rijan dicho abono. En ningún caso los titulares de abonos podrán tener restringidos sus derechos respecto los demás espectadores.
3. Si una vez iniciada la venta de abonos o localidades tuviera que suspenderse o aplazarse el espectáculo, la empresa se vera obligada a devolver el importe de las localidades vendidas
4. La empresa se vera obligada también a devolver el importe de las localidades si, una vez iniciada su venta, se modificara el cartel en la ganadería o en alguno de los lidiadores anunciados. La empresa no estará obligada a la devolución si la modificación se hubiera de realizar a causa de acontecimientos de fuerza mayor producidos en las 24 horas anteriores al comienzo del espectáculo.
La devolución del importe del billete se iniciara desde el momento de anunciarse la suspensión, aplazamiento o modificación y finalizara cuatro días después del fijado para la celebración del espectáculo en caso de suspensión o cuarenta y cinco minutos antes del inicio del mismo en caso de aplazamiento o modificación. Los plazos indicados se prorrogaran automáticamente si finalizados los mismos hubiese, sin interrupción, espectadores en espera de devolución.
5. Si el espectáculo fuera suspendido una vez iniciado, por causas no imputables a la empresa, esta no estará obligada a devolver el importe de las localidades.
1. El funcionamiento de locales destinados a Escuelas Taurinas, donde se lleven a cabo clases practicas con empleo de reses, exigirá las correspondientes licencias de actividad y de apertura. Si el local utilizado fuese una plaza de toros con las correspondientes licencias, no será necesaria otra autorización.
3. Si dichos locales contasen con gradas para el público, estas deberán observar los mismos limites establecidos para las plazas de toros.
4. Siempre que se celebren clases practicas en la Escuela Taurina deberá hallarse presente un profesional con la debida experiencia, así como un Auxiliar Técnico Sanitario o un Médico que atienda la enfermería.
5. En las clases practicas de la Escuela Taurina no podrá admitirse público de pago ni realizarse ningún tipo de publicidad sobre ellas.
e) La compatibilidad de las enseñanzas especificas taurinas con la escolarización obligatoria de los alumnos, y la exigencia de dicha escolarización obligatoria para ser alumno de la Escuela Taurina.
2. La autorización tendrá un plazo de validez de cinco años, renovable por periodos iguales. La autorización se extinguirá:
c) Como resultado de un expediente sancionador, por no observarse los requisitos y limites establecidos en este reglamento.
3. Los alumnos de las Escuelas Taurinas deberán tener un mínimo de catorce años para participar en sesiones practicas.
1. Los locales destinados a la celebración de espectáculos de carácter restringido con animo de lucro deberán cumplir las mismas condiciones señaladas en el artículo 92, con excepción de lo dispuesto en su apartado 5.
3. No se podrá dar muerte a las reses en los espectáculos mencionados en este artículo. En caso de sacrificio posterior de la res la carne destinada a consumo público será inspeccionada por el Inspector de Salud Publica de la zona.
1. Las infracciones cometidas a las disposiciones que regulan los espectáculos taurinos se sancionaran conforme a la Ley Foral 2/1989, de 13 de marzo.
2. A los efectos previstos en el apartado anterior, se consideraran como infracciones muy graves:
f) La admisión de público en numero superior al determinado como aforo de la plaza de toros u otras instalaciones, de forma que se vean disminuidas las condiciones de seguridad.
i) La reiteración o reincidencia e faltas graves.
g) La admisión de público en numero superior al determinado como aforo de la plaza de toros u otro local destinado a espectáculos taurinos, siempre que ello no afecte a las medidas de seguridad.
i) Las manipulaciones fraudulentas en las defensas de las reses o proporcionar a estas drogas o sustancias que alteren su comportamiento en la lidia.
j) La infracción de los limites de edad reglamentariamente exigidos en las reses.
l) La infracción de los limites de peso reglamentariamente exigidos en las reses.
m) La negativa a actuar los lidiadores en un espectáculo para el que estaban anunciados sin causa legitima o fuerza mayor que lo justifique.
4. Se consideraran como infracciones leves las siguientes:
1. Las infracciones muy graves citadas en el artículo anterior se sancionaran conforme se establece en los apartados siguientes.
2. Las infracciones señaladas en las letras a) a f), ambas inclusive, del apartado 2 se sancionaran con una multa de entre 500.000 y 10.000.000 de pesetas, que será exigible a la empresa responsable.
3. Las infracciones señaladas en las letras g) y h) del apartado 2 se sancionaran con una multa de entre 500.000 y 10.000.000 de pesetas si fueren imputables a la empresa, o de entre 50.000 y 500.000 pesetas si fueren imputables a sus empleados.
4. Las infracciones señaladas en la letra i) del apartado 2 se sancionaran con multa hasta el limite de 10.000.000 de pesetas, que se exigirá al sujeto que resulte responsable.
5. Las multas señaladas en este artículo podrán acompañarse de las demás sanciones previstas en el artículo 26.1 de la Ley Foral 2/1989, de 13 de marzo.
1. Las infracciones graves citadas en el artículo 95 se sancionaran conforme se establece en los apartados siguientes.
2. Las infracciones señaladas en las letras a) a g), ambas inclusive, del apartado 3 se sancionaran con una multa de entre 50.000 y 1.000.000 de pesetas, que será exigible de la empresa responsable.
3. Las infracciones señaladas en las letras h) a k), ambas inclusive, del apartado 3 serán sancionadas con una multa de entre 50.000 y 1.000.000 de pesetas, que será exigible al ganadero o a la empresa cuya responsabilidad resulte probada.
4. Las infracciones señaladas en la letra l) del apartado 3 serán sancionadas con una multa equivalente a la cantidad resultante de la suma de los términos de una progresión aritmética, cuya razón y primer termino será de trescientas pesetas y el numero de términos el de kilos que falten al peso exigido, con una tolerancia de cinco kilos, y hasta el limite de treinta kilos. Dicha multa será exigible de la empresa o del ganadero cuya responsabilidad resulte probada.
5. Las infracciones señaladas en las letras m) y n) del apartado 3 serán sancionadas con multa de entre 50.000 y 250.000 pesetas, que será exigible de los profesionales taurinos o empleados de la empresa que resulten responsables.
6. Las infracciones señaladas en las letras ñ) a t) del apartado 3 se sancionaran con multa de entre 15.000 a 150.000 pesetas, que será exigible de las personas que resulten responsables.
7. Las infracciones señaladas en la letra u) del apartado 3 se sancionara con multa de hasta 1.000.000 de pesetas que será exigible de las personas que resulten responsables.
8. Las multas señaladas en este artículo podrán ir acompañadas de las demás sanciones previstas en al artículo 26.2 de la Ley Foral 2/1989, de 13 de marzo.
1. Las infracciones leves citadas en el artículo 95 se sancionaran conforme a lo que se establece en los apartados siguientes.
2. Las infracciones señaladas en las letras a) y b) del apartado 4 se sancionaran con multa de entre 10.000 y 100.000 pesetas, que será exigible de la empresa responsable.
3. Las infracciones señaladas en la letra c) del apartado 4 se sancionaran con multa de entre 10.000 y 50.000 pesetas, que será exigible de los empleados de la empresa que resulten responsables.
4. Las infracciones señaladas en las letras d) a f), ambas inclusive, del apartado 4 serán sancionadas con multa de entre 10.000 y 75.000 pesetas, que será exigible de los profesionales taurinos que resulten responsables.
5. Las infracciones señaladas en las letras g) a i), ambas inclusive, del apartado 4 serán sancionadas con multa de entre 5.000 y 50.000 pesetas, que será exigible de las personas que resulten responsables.
Los requisitos establecidos en este reglamento para las plazas de toros serán de aplicación a las plazas de nueva construcción.
Las plazas de toros que en la fecha de entrada en vigor de este reglamento dispongan de las correspondientes licencias deberán adaptarse a las condiciones que en el mismo se establecen. Cuando la adaptación plena no fuera posible por motivos estructurales, se podrán admitir soluciones diferentes únicamente cuando se justifique de forma suficiente, técnica y documentalmente, tanto la imposibilidad de la adopción de las medidas establecidas en este reglamento como la idoneidad de las alternativas propuestas. A los referidos efectos con anterioridad a la concesión de la autorización de reapertura para la temporada de 1.993 los titulares de plazas de toros deberán presentar ante el Departamento de Presidencia un estudio técnico que contemple tanto el estado actual de la instalación como las medidas propuestas para la adaptación de la misma a los requisitos señalados en este reglamento. El estudio deberá estar suscrito por Arquitecto y visado por el correspondiente Colegio profesional; no se exigirá visado si el Arquitecto actúa en virtud de relación funcionarial o laboral con una Administración Publica o entidad dependiente de ella.
El estudio técnico contemplara en todo caso los siguientes aspectos:
a) Plano de emplazamiento de la plaza a escala adecuada para que se aprecie con claridad la delimitación de terrenos y edificios propios y colindantes, tanto actuales como previstos, sus usos y las vías publicas inmediatas.
Tanto este plano como el anterior abarcaran como mínimo la superficie exterior de la plaza que pueda verse afectada en el momento de su evacuación, según los criterios establecidos en la vigente Norma Básica de la Edificación-Condiciones de Protección contra Incendios.
d) Estudio gráfico de la evacuación del edificio, con referencia concreta de los recorridos, protecciones (barandillas, vallas, etc.), medios dispuestos (puertas, escaleras, peldaños, rampas, etc.), dimensiones y estudio de posibles recorridos alternativos en función del numero de espectadores asignado a cada vía de evacuación.
F) Presupuesto que refleje el costo económico de las medidas correctoras a adoptar y calculo de plazos de ejecución.
El Departamento de Presidencia, previamente a su aprobación, podrá requerir a los titulares de las plazas de toros para que completen o modifiquen las medidas previstas en el estudio técnico. En cualquier caso, la reapertura de las plazas de toros quedara condicionada a la aprobación del estudio técnico por el Departamento de Presidencia y la posterior ejecución, en su caso, de las medidas de adaptación a este reglamento.
Quienes a la entrada en vigor de este reglamento vengan desempeñando actividades profesionales taurinas podrán solicitar directamente su inscripción en el registro de profesionales taurinos, previa acreditación de su condición y categoría. Asimismo podrán seguir ejerciendo su actividad profesional sin necesidad de inscripción en el registro hasta el 31 de diciembre de 1992.
Las disposiciones de este reglamento relativas a los caballos serán de aplicación a partir del 1 de enero de 1993.
Se faculta al Consejero de Presidencia para dictar las disposiciones necesarias para el desarrollo y ejecución de este Reglamento.
Queda derogado el Decreto Foral 152/1989, de 29 de junio, así como todas las demás disposiciones de igual o inferior rango que se opongan a lo dispuesto en este reglamento.
Este Reglamento entrará en vigor al día siguiente al de su publicación en el BOLETÍN OFICIAL de Navarra.

References: Artículo 4

Artículo 5

Artículo 6

Artículo 7

Artículo 8

Artículo 9

Artículo 10

Artículo 11

Artículo 12

Artículo 13

Artículo 14

Artículo 16

Artículo 17

Artículo 18

Artículo 19

Artículo 20

Artículo 21

Artículo 22

Artículo 23

Artículo 24

Artículo 26

Artículo 27

Artículo 28

Artículo 29

Artículo 30

Artículo 31

Artículo 34

Artículo 36

Artículo 37

Artículo 38

Artículo 43

Artículo 44

Artículo 45

Artículo 46

Artículo 47

Artículo 48

Artículo 49

Artículo 51

Artículo 53

Artículo 54

Artículo 55

Artículo 56

Artículo 57

Artículo 58

Artículo 59

Artículo 60

Artículo 61

Artículo 62

Artículo 63

Artículo 64

Artículo 65

Artículo 66

Artículo 67

Artículo 68

Artículo 69

Artículo 70

Artículo 71

Artículo 72

Artículo 73

Artículo 74

Artículo 75

Artículo 76

Artículo 77

Artículo 78

Artículo 79

Artículo 81

Artículo 82

Artículo 83

Artículo 84

Artículo 85

Artículo 86

Artículo 87

Artículo 88

Artículo 89

Artículo 90

Artículo 91

Artículo 92

Artículo 93

Artículo 94

Artículo 96

Artículo 97

Artículo 98
 artículo 44
 Real Decreto 
 resolución 
 resolución 
 artículo 54
 artículo 92
 artículo 26
 artículo 95
 artículo 26
 artículo 95