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Timestamp: 2019-01-19 16:31:37+00:00

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¡Dependencia o rebelión!
«» Jaime Afonso Díaz
[... El Congreso Nacional de Canarias, CNC, y el Frente Revolucionario para las Islas Canarias Republicanas, FREPIC AWUAÑAC, fueron instrumentos orgánicos de expresión y orientación de los intereses objetivos y metas específicas de la población; dos almas, ambas tenían razón, para combatir conscientemente al enemigo que alienta el espontaneismo, y la anarquía que es el lema favorito de la Guardia Civil, sembrar la anarquía, a sabiendas de que tal comportamientos desorganiza, nos debilita, y facilita nuestra derrota ante su férrea organización militar... Aunque la política apeste tenemos que hacerla, para denunciar las contradicciones y facilitar las condiciones de puesta en marcha de un único partido revolucionario capacitador...]
En la conmemoración del 52 aniversario de la Bandera de la Rebelión Canaria, símbolo de la emergencia nacional, hacemos un balance de lo pasado y preveemos los sacrificios que hay que hacer para poner en marcha un Referéndum que legitime la bandera soberana de las siete estrellas verdes, mostrando rechazo a la bandera de los perros que representa a la “autonomía administrativa y dependentista” situada a un nivel por debajo de la española, lo que es una burla al pueblo.
Antonio Cubillo, su creador, visionario e idealista, la enarboló para hacer el recorrido rápido desde el franquismo hasta la independencia, su objetivo, fundando el Movimiento para la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario, MPAIAC, y más tarde el Congreso Nacional de Canarias, CNC, pero, la represión sufrida, como respuesta a su caudillaje nacional y otros cuantos caudillos insulares, fue debilitando la rebeldía, a la vez que alentaba la unidad de: CC-PP-PSOE, el desarrollo de la dependencia neocolonial maquillada de democracia, una regresión en el recién iniciado proceso democrático que, si lo es de veras, es revolucionario, va cambiando en su avance la conciencia de los hombres, llegando a posiciones más audaces.
Francisco Javier, líder del FREPIC AWUAÑAC, tenía otro fin, además de la independencia, promover asambleas que favorecieran la democracia participativa, para la autogestión de las islas canarias, lo que sería el país después de la independencia. Era de la opinión de que no hay cambio posible, sin organización revolucionaria, sin partido político revolucionario capaz de remediar los males de la sumisión a la dominación, sin rivalidades ni rencores a otras organizaciones, educando a nuestra gente se sentaba las bases democráticas para un progreso sostenido, en consecuencia, frenaba las viejas o nuevas estructuras autoritarias que en estos momentos hace que se esté planteando en África, el proceso de la segunda independencia.
El Congreso Nacional de Canarias, CNC, y el Frente Revolucionario para las Islas Canarias Republicanas, FREPIC AWUAÑAC, fueron instrumentos orgánicos de expresión y orientación de los intereses objetivos y metas específicas de la población, dos almas, ambas tenían razón, para combatir conscientemente al enemigo que alienta el espontaneismo, y la anarquía que es el lema favorito de la Guardia Civil, sembrar la anarquía, a sabiendas de que tal comportamientos desorganiza, nos debilita, y facilita nuestra derrota ante su férrea organización militar. Aunque la política apeste tenemos que hacerla, para denunciar las contradicciones y facilitar las condiciones de puesta en marcha de un único partido revolucionario capacitador. Las ideas no tienen posibilidades de realizarse sin organización y programa capaz de conquistar el poder político por medios políticos. Suena a retórica y demagogia hablar de unidad, de: seis grupos o más facciones nacionalistas que se adhieren con hipótesis y suposiciones, en torno a la independencia.
No lograron unirse y convertirse en una sola acción capaz de dirigir el proceso revolucionario con unos principios pragmáticos y un contenido teórico. No supimos hacer una campaña a favor del voto nacionalista. Tenemos que abrirnos al dialogo que capacite el entendimiento, entre las distintas comunidades y clases, concretemos porqué luchar y entonces no cedamos en la concepción del programa revolucionario que organice al pueblo en varias etapas, para un universo nuevo.
Los patriotas canarios, hacemos aportaciones, buscamos soluciones y propuestas realistas, democráticas, participativas, en positivo, a favor de alcanzar una ciudadanía propia, no estamos contra nadie, defendemos nuestra cultura, nuestros valores y forma de vida tolerante con las distintas razas y religiones, por eso somos una sociedad muy abierta y mestiza.
El pueblo debe tomar una decisión, tomar la palabra a través de un Referéndum, a favor de la bandera y de la vinculación con la UE a través del artículo 299.3 del Tratado de Ámsterdam, que no se nos puede sustraer, pues es un asunto importante que nos traerá trabajo, paz y más hegemonía, además de otros muchos beneficios, para contrarrestar las políticas de los políticos de servicio.
Los cubillistas, no ayudan a construir una alternativa posible y veraz, solo atizan la cólera, con su romanticismo patriótico, chovinista, es un imposible la toma rápida del poder político, sin posibilidad alguna, se mantienen en las mismas tesis y propuestas, en contra de…, que fueron derrotadas, abandonadas por la población y sepultadas por la Unión Africana. Han olvidado, que compartimos, no solo la historia, con: el Sahara Occidental, Cabo Verde, Madeira y Azores, a partir de ahí empiezan nuestras fronteras en común que salvaguarden las riquezas y el trabajo, que nuestro carácter alegre y melancólico, e identidad, es muy similar, se debe a nuestro entorno, a la incomucación que produce el mar a los isleños y a los saharauis la arena, como pueblos compartimos alma e ilusiones de vivir en paz en nuestras islas y desierto, “semos lo que somos”, macaronesios, lo que pasa es que nos han manipulado distintas metrópolis en su interés. Tenemos diferentes culturas y lenguas, pero eso enriquece más que si no fuera así.
Olvidan, nuestra centralidad, nos contraen y desdibujan aceptando la denominación de ultraperiferia, con sus consignas de independencia y descolonización, incapaces de reciclarse, predican en el desierto, fortaleciendo el colonialismo, lo expanden y perpetúan. Olvidan de que formamos parte de la Región Atlántica de la Macaronesia, que hace la número 34, del mapa mundi, hay estamos y eso somos, por más que no lo tengan en cuenta.
La oligarquía invierte en la ex-provincia del Sahara, ocupado desde el año 1975 por Marruecos que vive en la edad media, única frontera actual de Canarias, una franja territorial que hace de muro con el resto del Continente. No tienen en cuenta los intereses del pueblo, ni los de los saharauis, que una vez llegados al poder el Frente Polisario, prometía el reconocimiento de la nacionalidad saharaui, a más de 10.000 canarios evacuados, expatriados, del Sahara y a sus descendientes, juntos vendrían unas decenas de saharauis refugiados, la mayoría del pueblo haría el éxodo a través del desierto, perseguidos hasta Argelia, que los acogería en campos de refugiados, después de la venta vergonzante de su tierra y personas, que no vestías, lo que tratan de ocultar y nosotros no transigimos con eso, tratamos de recordar la mezquindad y mediocridad de los dirigentes políticos y económicos.
La corrupción es el resultado de un perfecto maridaje del poder político y los negocios, por un sentimiento de impunidad que más tarde degradará la democracia y la autonomía impuesta, una mera extensión de los intereses políticos de la metrópolis, que ignoró nuestra realidad y forma propia de regirnos, dotándonos de la autonomía administrativa por el artículo 143, de la Constitución, y posterior elevación del techo autonómico por el artículo 150.2, ampliación de la descentralización del Estado, que no obligaba a someter los Estatutos a un Referéndum, por miedo a perderlo y que emprendiéramos el camino de la autodeterminación, como posiblemente hubiera ocurrido si la autonomía hubiera sido por el artículo 151, como la Catalana y Vasca o Euskalduna que son en algunas cosas soberanas. La Creación de Coalición Canaria, que no significa lo que dice que es, fue con la idea de desactivar el nacionalismo canario que alcanzó altas cuotas de autonomía desde los Cabildos y que perdimos por la readaptación del REF, obligado por el ingreso en la UE.
Al independentismo le ha faltado la lucidez capaz de un cambio de perspectiva, no ha hecho otra cosa que reivindicar como si fuera un disco rayado la aplicación de la resolución 15/14 de la ONU, cuando ni siquiera se nos puede aplicar, al no estar en la lista de “territorios y países” reconocidos internacionalmente como autónomos. Es peligroso para la organización el contacto con las personas que viven de fiestas, holgazanean y no producen, no crean, ni aspiran, se han habituado a lo que ven, mientras lo real es lo que se oculta. “Cuando oigamos socorro no pidamos un flotador a quien no lo tiene, cuando no lo hay, sino que debemos de tirarnos al agua para salvar la vida del desafortunado”.
No hablo de un problema teórico sino concreto. La autonomía, ni su bandera de los perros, tienen contenido identitario, es hecha por gente arrogante que se mira al ombligo, una cuestión que ha quedado en manos de Madrid, que trata al Gobierno Canario de turno de forma mercantilista: ofreciendo más o menos dinero, según las promesas del partido de la oposición y que cuando gobierna normalmente se olvida de las promesas y dineros a entregar, condicionando a Canarias a una economía subvencionada, cuando los Cabildos tenían una serie de derechos históricos, económicos, fiscales, prácticas comerciales e intereses, diferenciados a la economía española.
La “Autonomía de los Cabildos Canarios”, a raíz de la colonización francesa de España, en 1808, que destrona al Rey de España, y se declara en toda Latino América y en Canarias, La Laguna, las “Juntas Supremas Gobernativas Autónomas”, entiéndase, al poder francés, por fidelidad a España, mientras, en Gran Canaria se crea un Cabildo General, autónomo, organismos que disolvería España, una vez expulsados los franceses y restituida la monarquía española, por miedo y cobardía de la burguesía canaria que no creía en sí misma, aunque hubo una conjura independentista, le daba casi lo mismo estar dominados por Francia, que por España, si no fuera por el negocio del vino con Inglaterra, solo no querían perder sus privilegios, como ocurriría en Cuba y Puerto Rico. Mientras en Latino América los resultados fueron diferentes pues su burguesía apostaría por una cruenta lucha por la independencia de la que saldría victoriosa.
En 1826 el Congreso de Panamá baraja la liberación de Canarias, Cuba y Puerto Rico del colonialismo español, como respuesta a la colaboración de los canarios a la libertad de sus patrias, pero no se lleva a cabo, pues los emigrados canarios por entonces mayoritariamente independentistas no eran peso suficiente, en ninguna de las islas mencionadas, la burguesía en el interior era egoísta y cobarde, solo miraba por sus privilegios, mientras los campesinos: magos y guajiros eran en su mayoría analfabetos que mantenían desinformados.
En 1852, incapaces de subsistir a causa de la pobreza y el hambre, más el miedo a la sublevación de la población se decretan los Puertos Francos, abiertos a las mercancías de todas las nacionalidades, exentas de obligaciones fiscales estatales, que se confirman en la Ley del año 1900. Por esas fechas Secundino Delgado saca a la calle el semanario Vacaguaré, desarrollando la autonomía con la que iniciaba el proceso que nos llevaría a la independencia, lo que le trajo una condena de once meses de prisión en la cárcel Modelo de Madrid. Vuelve a América donde, era considerado un héroe libertario de los pueblos oprimidos, toma la nacionalidad cubana y en 1910, regresa a Tenerife con un proyecto renovado, pero enferma y muere en 1912 sin poderlo desarrollar y que ponen en práctica en 1924, desde el exilio cubano, el Partido Nacionalista Canario que desaparecería décadas después.
Desde el año 1936 hasta 1945, nos gobierna el Capitán General de Canarias que sometió administrativamente las importaciones y exportaciones con cierta permisividad a los cambulloneros que proporcionaban muchos productos que escaseaban, entre ellos medicamentos indispensables, a pesar de la utilidad de los Puertos Francos se prohibirían tácitamente en el año 1964, causando la ruina a esa clase que operaba entorno a los puertos, lo que nos abrumaría. En el año 1968, lo que hasta entonces era la provincia de Guinea Ecuatorial, el franquista Fraga Iribarne celebra unas elecciones poco claras a favor del sargento del ejército español Macías, que se convertiría en dictador.
Las protestas de la oligarquía, más que las movilizaciones populares, surten efecto, y tratan de contentarnos con la Ley de Régimen Económico y Fiscal, el REF, en el año 1972, que vuelve a establecer la franquicia aduanera, con exenciones de: derechos arancelarios y tazas equivalentes sobre el consumo que aplicaba impuestos estatales sobre operaciones mercantiles, con franquicia comercial para exportar e importar, con tarifas que protegían las producciones insulares y estableció un Fondo de Previsión para Inversiones en Canarias.
Anteriormente, en el año 1912, se crean los Cabildos y en el año 1927, se dividen Canarias en dos provincias, todo ello tratando de contentar y evitar el pleito insular que ya existía por esa época, se decía “a los canariones ni agua”.
Cuanto más tardemos en admitir el fracaso de esta más que autonomía, chiste, y reivindiquemos la aplicación del artículo 299.3 del tratado de Ámsterdam por medio de un Referéndum, objeto de pacto y negociación de la llamada opción 2, que mantenía el régimen comercial y que se podía entender como el desarrollo de la Ley de Cabildos, cuestión que no preocupó negociar a empresarios y políticos que están haciendo el agosto con el pueblo…, suma y siguen las traiciones al pueblo. La nueva Ley del Suelo es esencialmente especulativa, para consumir recursos naturales, en beneficios de unos pocos.
Odiemos, solo, a quienes se han juntado CC-PP-PSOE, sumisos y holgazanes, con vocación de dependencia, representados por un trapo con dos perros, sin bandera, ni legitimidad, nos aliena y pervierte nuestras vidas y destino. No puede haber consenso con este “Estatuto de Autonomía” que ha demostrado su infidelidad, su inmadurez ideológica: en que unos se presentan como el partido de los intereses canarios, Coalición Canaria que trata de arrebatarnos la bandera y militancia relevante. Y los otros partidos autonomistas PP-PSOE, representan y gestionan a la oligarquía española. Régimen incapacitado para ofrecer lo que necesitamos, incapaz de aportar algo positivo a la canariedad, nos han paralizado, arruinado como país y como personas, nos han aculturizado y hecho mendigos perdidos en la ultraperiferia de Europa, puestos a su servicio, en busca de subvenciones, no tienen vergüenza estos depredadores, estos políticos interesados que se comportan como burócratas y mercenarios pedigüeños al servicio de la oligarquía, de la burguesía, que sostiene que el pueblo no está preparado para autogobernarse, se oponen a la rebelión canaria ante tanta injusticia.
A comer aparte, son aquellos españoles que persiguen, como nosotros, liberarse de las Instituciones españolas que representan solo los intereses de su oligarquía fascista. Estamos con el pueblo español sufrido que se reveló un 15 de Mayo, con su expresión política, “Podemos”, que busca abrirse paso, de empoderar al pueblo español humilde y trabajador que sufre de falta de libertad, “la victima de mi enemigo es objetivamente mi amigo”, si bien, tampoco son de fiar por su falta de definición en temas que nos incumbe, como la pertenencia a la OTAN, etc., es la demagogia de la clase media arruinada que representan, en verdad escamotea la revolución, en nombre de la revolución.
La revolución bolivariana, su supervivencia, ha mostrado la necesidad de instrumentos y conceptos propios y nuevos, para hallar el camino del porvenir, la imitación o el conocimiento sin fondo desarma el proceso, la independencia, y consagra el poder oligárquico, renueva la política colonial que excluye a la población en paro, desposeída, semi-esclava. “Hay que apostar por la lucha solidaria, por la liberación de los pueblos, por el internacionalismo militante, proceso que nos aporta nuevas posibilidades teóricas y prácticas revolucionarias, y subversivas del poder, a los pueblos, (Lenin)”.
El pueblo canario tiene el derecho de rebelarse pacíficamente y decidir en un Referéndum, es lo más justo y legítimo, hacer un nuevo Tratado con la UE, presionando en la calle e influyendo en las decisiones de las instituciones, con nuevas tácticas que desbloquen el territorio, el inmovilismo, alcanzando a través del dialogo una mayoría social a favor del cambio.
Salud-Vida-Fuerza
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References: artículo 299
 artículo 143
 artículo 150
 artículo 151
 resolución 
 artículo 299