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Timestamp: 2020-01-23 15:01:44+00:00

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▷ El artículo 13 de la Unión Europea en 2020 | Blog LOPDGDD
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En abril de 2019 el pleno del Parlamento Europeo aprobaba, con 348 votos a favor, 274 en contra y 36 abstenciones, la aprobación de la nueva directiva que regula los derecho de autor en internet. Sin duda, ya habrás oído hablar del artículo 13 de la Unión Europea, el punto más caliente de la nueva normativa.
¿Por qué está siendo tan polémico el artículo 13? ¿Cómo puede afectar a las plataformas de difusión online y a los creadores de contenidos? Prepárate, porque para 2021 muchas cosas van a cambiar en internet.
Artículo 13: Qué es
La Ley de Copyright de la Unión Europea y su artículo 13
Save your internet: La propuesta de Youtube
Los derechos del autor con el artículo 13 y los creadores de contenido
¿Cómo afecta el artículo 13 a las webs de streaming o descarga de torrents?
El fair use o uso legítimo de Estados Unidos
Responsabilidad de los proveedores de internet con el artículo 13 de la UE
El artículo 13 de la Directiva Europea de derechos de autor en el mercado único digital ha caído como una bomba entre creadores de contenido y plataformas de reproducción y difusión (en realidad, se trata del artículo 17 tras la última reforma aprobada de la Ley).
A grandes rasgos, es una directiva que prevé establecer controles mucho más estrictos para la protección de los derechos de autor en las plataformas que alojan gran cantidad de contenido, ya sea texto, vídeo, imágenes, gifs, memes, etc. Esto puede afectar sobremanera tanto a creadores online como a plataformas como Google, Youtube, Twitch, SoundCloud, Wikipedia o a las redes sociales.
En España, esta normativa europea será compatible con la Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantía de Derechos Digitales (LOPDGDD).
Por explicarlo de una forma simple, el artículo 13 de la Ley de copyright obliga a las plataformas que proveen contenidos a establecer las medidas necesarias para bloquear aquel contenido que esté sujeto por derechos de autor.
Es decir, a partir de ahora ya no hace falta que sea el poseedor de los derechos quien haga la reclamación, sino que la propia plataforma ha de contar con las herramientas para bloquear contenidos plagiados, duplicados o protegidos por derechos de autor.
Una de las críticas a la ley es que se refiere a plataformas que ofrezcan “acceso público a grandes cantidades de obras u otras prestaciones cargadas por sus usuarios”, pero no establece qué volumen de contenido se requiere para estar obligado a cumplir la ley.
Por otro lado, la inmensa cantidad de contenido que se sube diariamente en este tipo de plataformas hace muy complicado establecer los filtros adecuados. Por ello, la mayoría de empresas optarán por herramientas automatizadas que trabajan en base a algoritmos que no son capaces de detectar la ironía, el sarcasmo y bloquearán contenidos mecánicamente.
Esa es una “solución” para que plataformas como Youtube puedan filtrar tal cantidad de vídeos. Sin embargo, hay que ver hasta qué punto pueden filtrar contenidos más específicos, por ejemplo imágenes o vídeos que vulneran la protección de datos de menores de edad.
La otra, firmar acuerdos de uso con los propietarios de los derechos de autor. Se ve una tendencia a complementar lo dispuesto en el RGPD sobre consentimiento para tratamiento de datos personales, solo que en este caso refiriéndose a obras artísticas.
La propia Google, una de las grandes afectadas, ya ha señalado que comparte el fondo y los objetivos del artículo 13, pero no la manera de implementarlos. El gigante de internet alude a la necesidad de establecer unos cauces más favorables para la implementación de la ley.
Así, Google afirma que el primer paso fundamental sería establecer una comunicación fluida entre plataformas y propietarios de derechos de autor, con el fin de dejar claro qué contenidos son suyos. También considera imprescindible notificar previamente la retirada del contenido a los creadores, con el fin de que puedan ejercer reclamaciones.
En esta tesitura, los principales afectados por esta reforma, caso de Youtube, han organizado iniciativas como Save Your Internet, que animan a todo tipo de usuarios a mostrar su disconformidad con lo que se considera una ley que cambiará para siempre la idea con la que nació internet, esto es, la transmisión libre de información.
Durante el año 2018, la plataforma Save Your Internet se puso en contacto con los Eurodiputados encargados de votar en la cámara la aprobación del artículo 13 de la Unión Europea.
Durante varios días, diferentes sectores hicieron presión para convencer a la Eurocámara del desastre intelectual que supondría esta Ley. Entre las instituciones y grupos profesionales que mostraron su disconformidad estuvieron ONG`s, programadores de software libre, académicos e investigadores, creadores de contenido, comunidades de fans, pequeñas y medianas empresas e internautas en general.
Del mismo modo, desde esta iniciativa se alienta a expandir el mensaje de rechazo al artículo 13, compartiendo el hashtag #saveyourinternet en las publicaciones que se hagan en las redes sociales.
Además, la web saveyourinternet.eu, creada por la propia Youtube, se mantiene operativa, informando sobre la situación actual de la Ley y dejando clara la postura de la compañía sobre su posible entrada en vigor.
Los creadores de contenido van a ser otros de los grandes afectados por el artículo 13 de la ley de internet. Si la normativa entra en vigor, la manera de subir y compartir contenidos cambia drásticamente.
Imagina que tienes un canal de Youtube en el que subes tus vídeos. Bien, pues el artículo 13 (o 17) te impediría usar cualquier recurso que no fuera propio para la edición de tus vídeos. No podrías utilizar ningún tipo de imagen, música, gif, texto, animación, etc, que no fuera propia.
Es decir, en plataformas tipo Youtube estarían prohibidos contenidos como los gameplays, puesto que el usuario está jugando a un videojuego cuyos derechos intelectuales no les pertenecen. Aunque se haya estado haciendo hasta ahora, las herramientas de Youtube deberían bloquear de forma automática ese vídeo. Y no solo afecta a Youtube, sino a todo tipo de plataformas para compartir música, vídeo o contenido en texto, incluyendo a redes sociales o plataformas de streaming.
Dicho de otra forma, con la entrada en vigor del artículo 13 estaría prohibido todo aquel contenido que no sea propio. Si volvemos al ejemplo de un vídeo de Youtube, debería ser un vídeo grabado por ti, en el que solo aparezcas tú (o personas que te hayan dado su consentimiento) y en el que no haya insertos de videos, ni música de otros, ni absolutamente nada que no te pertenezca por ser su creador.
Veamos algunos ejemplos de cómo puede afectarte como creador de contenido.
Tienes un canal en Youtube en el que aprendes a otros a tocar la guitarra con canciones de grupos de rock conocidos: tus contenidos se bloquearán porque estás reproduciendo canciones sujetas a derechos de autor.
Haces vídeos humorísticos reaccionando a caídas o golpes de internet: error, seguro que algún fragmento de vídeo tiene derechos de autor y el sistema lo bloqueará.
El punto es que muchos youtubers toman contenido de otros para hacer sus propios vídeos. Sin embargo, dentro del ámbito online esto suele ser algo frecuente, y hay gran cantidad de vídeos o imágenes que son considerados de uso libre. En muchas otras ocasiones, al propio autor no le importa que ese contenido sea difundido.
El problema es que, si entra en vigor el artículo 13, esos contenidos serán bloqueados automáticamente por los proveedores de contenidos de la sociedad de la información (el propio Youtube, Twitch, Vimeo, Dailymotion o quien sea).
¿Cuántas veces has visto en internet vídeos o imágenes que incluyen contenido de otros? Por ejemplo, hasta ahora se podía subir un vídeo a Youtube parodiando una canción, aunque fuera unos pocos segundos. Si el propietario de los derechos de esa canción no hacía una reclamación, el contenido se mantenía en la página. Sin embargo, ahora ese vídeo sería bloqueado porque probablemente los algoritmos del sistema detectarán que se trata de una infracción de copyright.
Y así con casi todo los ejemplos que se os ocurran. Los usuarios señalan que es la muerte a la creatividad en internet y poner barreras insalvables a la transmisión de información.
Para saber más sobre nuevas normativas que afectan al usuario de internet te recomendamos leer nuestro artículo sobre el derecho al olvido en redes sociales.
Una de las opciones con la que cuentan plataformas como Youtube es firmar acuerdos de licencias con los autores de las obras. Sin embargo, ¿qué ocurre con las webs de descarga de torrents o relacionadas con la piratería en internet?
Estas webs se dedican a proporcionar contenido pirata, es decir, ya es un contenido ilícito, se parte de la base de que ya no cumplen con la legislación vigente.
Por otro lado, estos portales no albergan los archivos de descargar, sino que ofrecen enlaces hacia otros repositorios o redes p2p. Entonces, ¿deberían cumplir con el artículo 13 estas plataformas?
La normativa se refiere a “proveedores de servicios de intercambios de contenidos online”. Al no almacenar los contenidos, las webs de descarga de torrents no queda claro si entran en esta definición. Pero hay más. La ley añade a los “servicios de internet que desempeñen un papel relevante en este mercado”. En este caso, como parte activa del intercambio de archivos, deberían cumplir con el artículo 13.
En todo caso, se trata de webs que ya operan de forma alegal, por no decir ilegal, por lo que es probable que no estén demasiado preocupadas por la entrada en vigor de esta ley en particular.
Existen ciertos países en los que se puede usar material de otros, aunque esté protegido por derechos de autor. Uno de ellos es Estados Unidos.
Efectivamente, los derechos del discurso libre recogidos en la Primera Enmienda de la Constitución de EE.UU. señalan que hay ciertos supuestos en los que se puede hacer uso de material protegido por derechos de autor.
Es un derecho que asiste a los creadores de obras didácticas, informativas, periodísticas o científicas. En la normativa estadounidense se establece si una obra es fair use o de uso legítimo en base a cuatro criterios:
El carácter del tratamiento de la información o el propósito con el que se usa, principalmente si es de carácter académico o informativo.
El tipo de obra protegida, primando el contenido basado en hechos reales sobre las obras ficticias.
Relevancia del contenido protegido por derechos incluido en la obra. Por ejemplo, incluir pequeños fragmentos en vídeo de otra obra tiene más opciones de ser considerado fair use que insertar partes más extensas.
Cómo afecta a la relevancia del contenido original. Tiene más opciones de ser uso legítimo si no causa ningún perjuicio al autor original a la hora de rentabilizar su obra.
Como ya habrás advertido, la normativa en Estados Unidos chica en este aspecto frontalmente con lo que se pretende implantar el artículo 13 en la Unión Europea, donde no se contemplan derechos a los creadores similares al fair use.
Esto provoca que empresas americanas como Google tengan que adaptar sus políticas a las exigencias de la normativa europea. Es decir, a pesar de ser una empresa americana, en los países de la UE tendrá que acatar lo dispuesto en el artículo 13. No así en suelo estadounidense u otros países donde exista derecho de uso legítimo.
Cabe decir que el fair use o uso legítimo solo afecta a las obras que incluyen contenido protegido por copyright. Las obras libres de derechos son de dominio público y no existen restricciones para su uso, por tanto, no entran dentro de esta definición.
El artículo 13 solo hace referencia a las obligaciones de las plataformas que albergan gran cantidad de contenidos en forma de vídeos, imágenes, texto y otros materiales sujetos a los derechos de autor.
Sin embargo, esta nueva normativa no afecta a los proveedores de internet, si entendemos estos como empresas que brindan internet en forma de ADSL o fibra a sus clientes (caso de Orange, Vodafone o Jazztel). En este caso, este tipo de entidades tendrán que seguir cumpliendo con la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y el Comercio Electrónico (LSSI).
En definitiva, se avecina una ley que nace ya envuelta en polémica. Algunos dicen que será el fin de internet; otros que no es para tanto. Tampoco queda claro cómo puede afectar a otros servicios donde también se comparte contenido como WhatsApp. Y tú, ¿qué opinas sobre el artículo 13? ¿Crees que está justificado todo este tremendismo surgido en torno suyo?
Si quieres más información sobre las leyes más recientes publicadas en España, como la nueva Ley de Secretos Empresariales, te aconsejamos seguir navegando por nuestra web.
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