Source: http://www.europarl.europa.eu/doceo/document/A-8-2015-0193_ES.html
Timestamp: 2019-09-20 13:23:01+00:00

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sobre los retos en materia de seguridad en Oriente Próximo y el norte de África y las perspectivas de estabilidad política
(2014/2229 (INI))
– Vista la Comunicación conjunta de la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y de la Comisión Europea, de 8 de marzo de 2011, titulada «Asociación para la democracia y la prosperidad compartida con los países del Mediterráneo Meridional»,
– Vista la Comunicación conjunta de la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y de la Comisión Europea, de 25 de mayo de 2011, titulada «Una nueva respuesta a una vecindad cambiante»,
19. Destaca la necesidad de que el Gobierno iraquí promueva el reparto de las responsabilidades políticas, el poder y los ingresos procedentes del petróleo de forma inclusiva, que debe dar cabida a todos los componentes religiosos y étnicos del país y específicamente a las minorías suníes; pide que ese sistema de reparto sea una condición fundamental para la aplicación del Acuerdo de Colaboración y Cooperación entre la Unión Europea e Irak; pide al Gobierno iraquí que ofrezca sin demora protección a las minorías étnicas y religiosas para impedir que las milicias chiíes empleen la violencia contra las minorías suníes y que proporcione refugios seguros y ayuda esencial a los refugiados que han huido del terror del EIIL; toma nota del acuerdo alcanzado por el Gobierno de Irak y el Gobierno Regional del Kurdistán de Irak e insta a que se aplique plenamente, y pide al Gobierno iraquí que respete plenamente los derechos financieros del Gobierno Regional del Kurdistán, tal como establece la Constitución; destaca la importancia de seguir intensificando la cooperación entre Bagdad y Erbil para la seguridad y prosperidad económica de Irak y de la región; alienta a la Unión Europea a que contribuya a la creación de capacidades políticas, administrativas y militares del Gobierno iraquí, en particular para afrontar los retos que presenta la crisis socioeconómica y la insuficiente protección de los derechos humanos;
20. Está convencido de que para lograr una seguridad duradera en las regiones que ya han sido liberadas del EIIL o de otros grupos terroristas es necesario estabilizar aún más esas áreas; señala que esto se puede conseguir proporcionando ayuda humanitaria, programas de retirada de minas y vigilancia policial;
21. Condena firmemente el atentado terrorista del Museo del Bardo cometido en Túnez el 18 de marzo de 2015, reivindicado por el Estado Islámico; expresa su preocupación ante la capacidad de reclutamiento de las redes terroristas en un país regido por un Gobierno de unidad nacional con la participación del partido islámico moderado Ennhada; expresa asimismo su preocupación por la porosidad de las fronteras de Túnez con Libia, que se utilizan notablemente para el tráfico de armas y estupefacientes, y celebra la reciente cooperación a este respecto entre Túnez y la UE y sus Estados miembros; sigue preocupado por la afluencia masiva de refugiados libios a Túnez, que ejerce una gran presión sobre la estabilidad del país, y celebra la acogida que les ha brindado Túnez, que en la actualidad alberga a más de un millón de refugiados libios que huyen de la violencia; destaca la importancia para la Unión Europea y Túnez de mantener e intensificar su cooperación en materia de seguridad, en particular con el establecimiento de programas conjuntos de seguridad; considera que, en este ámbito, es vital para la cuestión tunecina recibir más apoyo, para lo que deben contraerse compromisos concretos en términos económicos y de inversiones para apoyar la frágil transición democrática, en el entendimiento de que redundará en interés de toda la región y de la UE que el experimento tunecino tenga un resultado positivo; insta a la Comisión a que subraye la importancia de la democratización y envíe un mensaje simbólico tras los levantamientos árabes mediante la organización de una cumbre entre la UE-MENA (países de Oriente Próximo y el norte de África) en Túnez;
22. Manifiesta su profunda preocupación ante la degradación de la situación humanitaria y de seguridad en Libia; expresa su profunda preocupación por la expansión de grupos terroristas en el país, especialmente del EIIL/Daesh, que aprovechan el vacío político y la escalada de violencia; subraya la importancia de que se adopten medidas urgentes para limitar y erradicar la influencia de las organizaciones terroristas islámicas en el territorio de Libia; expresa su alarma ante la particularmente grave situación en el sur del país, zona utilizada como plataforma de delincuencia organizada y grupos terroristas; destaca la necesidad de que se preserven la integridad territorial y la unidad nacional de Libia, lo que solo podrá lograrse mediante una política que incluya a todos los actores bien identificados; reitera su apoyo a las negociaciones mantenidas por el Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas, Bernardino León, con objeto de hallar una solución negociada que conduzca a la formación de un Gobierno de unidad libio; celebra los esfuerzos hechos por Argelia y Marruecos para fomentar el diálogo interno libio; subraya que Libia ya ha manifestado su disposición a introducir medidas restrictivas contra quienes obstaculicen el proceso de diálogo, de conformidad con la Resolución 2174 (2014) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, destaca que la UE debe estar dispuesta a prestar su apoyo a las instituciones libias en cuanto se llegue a una solución política y a un alto el fuego; destaca que la UE debe contribuir al esfuerzo de desarme, desmovilización y reintegración y de reforma del sector de la seguridad en Libia en cuanto tome posesión un Gobierno de unidad y a petición de este; advierte, no obstante, de que en caso de que se estanquen las negociaciones políticas y se intensifique el conflicto armado, la UE debe estar lista para contribuir a cualquier intervención de mantenimiento de la paz bajo el mandato del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas;
23. Manifiesta su profunda preocupación ante la degradación de la situación humanitaria y de seguridad en Libia; destaca que la crisis política se ha convertido en una crisis de seguridad y humanitaria que está desestabilizando a toda la Península Arábiga y a todos los países de Oriente Próximo y el norte de África; apoya a las Naciones Unidas en sus esfuerzos por reanudar las negociaciones; destaca que solo un amplio consenso político a través de negociaciones pacíficas entre los grupos políticos principales, en un ambiente exento de temor, puede proporcionar una solución sostenible a la crisis actual y preservar la unidad e integridad territorial del país; pide a la Unión Europea y a los Estados miembros que adopten medidas prácticas para ayudar a la población civil y poner fin a la crisis;
24. Condena firmemente los ataques a la infraestructura civil y a la población en Yemen, que han producido un elevado número de víctimas y han empeorado gravemente una situación humanitaria ya terrible; pide a la UE que, junto con actores internacionales y regionales, haga labores de mediación con miras a un alto el fuego inmediato y a poner fin a la violencia dirigida contra la población civil; pide que se faciliten fondos adicionales en coordinación con otros donantes internacionales para evitar una crisis humanitaria y prestar ayuda esencial a quienes la necesitan;
25. Insta a la Comisión Europea a que, junto con las países de la región de Oriente Próximo y el norte de África, aborde de manera estructural el problema de los jóvenes que abandonan la UE para luchar del lado del EIIL/Daesh y otras organizaciones terroristas en Siria e Irak; pide a los Estados miembros que tomen medidas adecuadas para impedir el desplazamiento de combatientes desde su territorio, de acuerdo con la Resolución 2170 (2014) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y que desarrollen una estrategia común para la observación y el control de yihadistas por parte de los servicios de seguridad y las agencias de la UE; pide cooperación en la UE y a nivel internacional con miras a una acción legal adecuada contra cualquier persona sospechosa de estar implicada en actos de terrorismo y en relación con otras medidas preventivas para detectar y detener la radicalización; pide a los Estados miembros que intensifiquen la cooperación y el intercambio de información entre sí y con los organismos de la UE;
26. Subraya la importancia de que, en su lucha contra el terrorismo, el Gobierno egipcio respete los derechos humanos y las libertades políticas fundamentales, ponga fin a la detención sistemática de manifestantes y activistas pacíficos y preserve el derecho a un juicio justo; señala que acogería con satisfacción una prohibición de la pena de muerte que beneficiase a los miembros de organizaciones políticas y sociales recientemente condenados;
27. Celebra el acuerdo preliminar sobre el caudal del río Nilo alcanzado entre Egipto, Sudán y Etiopía el 23 de marzo de 2015; hace hincapié en que el acuerdo sobre el uso compartido de las aguas del río Nilo es fundamental para la seguridad de todos los países implicados; destaca que la UE debe estar lista para facilitar la continuación del diálogo entre todas las partes si se considera útil para las negociaciones;
28. Está convencido de que la falta de democracia es una de las causas profundas de la inestabilidad política en la región, y subraya que el respeto de los derechos humanos y de los principios democráticos básicos es la salvaguardia más sólida a largo plazo contra la inestabilidad crónica de los países de la región de Oriente Próximo y el norte de África; pide a la UE y a sus Estados miembros que no miren a la región de Oriente Próximo y el norte de África únicamente a través del cristal de las amenazas a corto plazo y que apoyen de forma activa y duradera las aspiraciones democráticas de las sociedades de la región; destaca la necesidad de que se tomen medidas equilibradas, en el marco de un enfoque global y ambicioso por la democracia, para aunar la política de seguridad con la de derechos humanos, lo que constituye una de las prioridades de la UE; destaca la importancia de reforzar la estabilidad a largo plazo en la región de Oriente Próximo y el norte de África mediante el apoyo continuado de la UE a la sociedad civil, en particular a través del Instrumento Europeo para la Democracia y los Derechos Humanos (IEDDH) y el Instrumento para la Sociedad Civil de la Política Europea de Vecindad (PEV), así como de nuevos instrumentos de fomento de la democracia, como la Dotación Europea para la Democracia (DED); pide a los Estados miembros, en un espíritu de solidaridad y compromiso, que proporcionen financiación suficiente al presupuesto de la Dotación para asegurar el apoyo más flexible y eficaz para los actores locales del cambio democrático en la región; pide al SEAE que duplique sus esfuerzos por difundir y explicar los valores europeos, en particular mediante contactos regulares con las autoridades y, en paralelo, con los representantes de la sociedad civil;
29. Celebra que la AR/VP y la Comisión Europea hayan lanzado una amplia consulta sobre la revisión de la PEV; pide a la Comisión, al SEAE, al Consejo y a los Estados miembros que desarrollen una dimensión política y estratégica de la PEV más eficaz e innovadora; celebra la reunión de los ministros de Asuntos Exteriores de la UE y los países del sur del Mediterráneo; recuerda que esta ha sido la primera vez desde hace siete años que se han reunido los ministros de Asuntos Exteriores; cree que los ministros deberían reunirse una vez al año; pide al SEAE y a la Comisión que sigan alentando las reformas democráticas y apoyando a los actores democráticos en los países de la región de Oriente Próximo y el norte de África, en particular a los de la vecindad de la Unión Europea; destaca la importancia de que se mantenga el equilibrio actual de la distribución de fondos y la asignación de los fondos de la PEV; recuerda que debe concederse un apoyo adicional decisivo a los países que están progresando en la aplicación de reformas y siguen la política europea, con especial atención a Túnez, y destaca la necesidad de fomentar los derechos de la mujer;
30. Pide a la UE y a sus Estados miembros que creen un programa especial de apoyo y rehabilitación para las mujeres y niñas que han sido víctimas de la violencia sexual y la esclavitud en las zonas en conflicto situadas en la región de Oriente Próximo y el norte de África y especialmente en Siria e Irak; pide a los Gobiernos de los países de la región de Oriente Próximo y el norte de África, a las Naciones Unidas, a la UE y a las ONG interesadas que tengan en cuenta la especial vulnerabilidad de las mujeres y niñas refugiadas, en particular de aquellas que están aisladas de sus familias, que les ofrezcan la protección adecuada, que intensifiquen sus esfuerzos para ayudar a las supervivientes de la violencia sexual y que pongan en marcha políticas sociales que les permitan reincorporarse a la sociedad; pide a las partes implicadas en conflictos armados que respeten las disposiciones de la Resolución nº 1325 (2000) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que adopten medidas para proteger a las mujeres y a las niñas, en particular de los abusos sexuales, el tráfico ilegal de personas y el comercio sexual, y que combatan la impunidad de los autores de dichos delitos; insta a los Gobiernos de los países de la región de Oriente Próximo y el norte de África a que firmen y ratifiquen el Convenio de Estambul, que constituye un potente instrumento para abordar de forma integral la violencia ejercida contra las mujeres y las niñas, incluidas la violencia doméstica y la mutilación genital femenina;
31. Destaca la oportunidad que ofrecen las negociaciones de los acuerdos de asociación para impulsar las reformas; subraya que todas las dimensiones deben estar conectadas entre sí para que la Unión pueda profundizar sus relaciones de manera exhaustiva y coherente; destaca la necesidad de incluir en dichos acuerdos incentivos reales y tangibles para los socios, a fin de hacer la senda de la reforma más atractiva, más efectiva y más perceptible para la población civil;
32. Hace hincapié en que la UE y los países de la región de Oriente Próximo y el norte de África tienen que cooperar más estrechamente sobre la base de objetivos mutuamente aceptables que partan de intereses comunes; destaca las ventajas que presentaría la coordinación de la ayuda de la Unión Europea a los países de Oriente Próximo y el norte de África con los demás donantes internacionales; pide a la Comisión que presente recomendaciones para mejorar dicha coordinación y subraya la necesidad de coordinar la ayuda de urgencia con la ayuda para el desarrollo a largo plazo;
33. Cree firmemente que el desarrollo de la democracia local y una gobernanza local eficaz son esenciales para la estabilización de los países de Oriente Próximo y el norte de África y, por tanto, pide la institucionalización y el desarrollo de la capacidad de las asociaciones de entidades locales y regionales de los países de Oriente Próximo y el norte de África;
34. Condena las continuas violaciones del derecho a la libertad de religión o creencias en la región y reitera la importancia que concede la UE a esta cuestión; afirma una vez más que la libertad de pensamiento, conciencia y religión es un derecho humano fundamental; subraya, por tanto, la necesidad de luchar con eficacia contra todas las formas de discriminación de las minorías religiosas; pide a los Gobiernos de los países de Oriente Próximo y el norte de África que defiendan el pluralismo religioso; pide a la Unión Europea que redoble sus esfuerzos en pro de la protección activa de las minorías religiosas y la creación de lugares de refugio; acoge con satisfacción la adopción, durante el año de referencia 2013, de las Directrices de la UE sobre promoción y protección de la libertad de religión o creencias, y pide a las instituciones y a los Estados miembros de la UE que presten especial atención a su aplicación, tanto en los foros internacionales y regionales como en el marco de las relaciones bilaterales con terceros países; anima a la VP/AR y al SEAE a entablar un diálogo permanente con ONG, grupos religiosos o de creencias y líderes religiosos;
35. Expresa su convencimiento de que la cooperación cultural y la diplomacia, así como la cooperación académica y el diálogo religioso, son esenciales para luchar contra el terrorismo y todas las formas de radicalismo; destaca que la educación y el desarrollo de espíritus críticos también constituyen un baluarte contra la radicalización para Europa y para la región de Oriente Próximo y el norte de África, y pide, por tanto, a la UE que apoye las necesarias inversiones en este ámbito; destaca la importancia crucial de la promoción de los intercambios culturales y académicos con representantes del Islam moderado en los países de Oriente Próximo y el norte de África y con las comunidades islámicas de Europa; insta a los Estados socios a que participen en los programas culturales de la Unión; pide a la Comisión Europea que retome la propuesta del Parlamento Europeo de crear un programa Erasmus euromediterráneo ambicioso y diferente del programa Erasmus+; pide a la Comisión que, en lo inmediato, conceda especial atención a los programas Erasmus + elaborados para el sur del Mediterráneo; anima a los programas de intercambio a que incluyan también a participantes de los países de Oriente Próximo y el norte de África que no sean miembros de la PEV;
36. Subraya la necesidad de que todos los Estados miembros desarrollen una respuesta europea común eficaz para contrarrestar la propaganda yihadista y la radicalización interior, teniendo en cuenta el uso de las herramientas digitales, internet y las redes sociales e implicando a las entidades locales de Europa y trabajando con las comunidades de ciudadanos europeos que tienen fuertes vínculos culturales con los países de Oriente Próximo y el norte de África; considera que este discurso alternativo debería basarse en la promoción de valores comunes fundados en la universalidad de los derechos humanos y debería desacreditar la idea de conflicto entre religiones o civilizaciones; pide la contratación en el SEAE de personal que hable lenguas de la región de Oriente Próximo y el norte de África para aumentar la eficacia de la comunicación; subraya la necesidad de difundir un mensaje positivo acompañado de ejemplos específicos sobre las relaciones y la cooperación entre la Unión Europea y los países de Oriente Próximo y el norte de África; observa la conveniencia de mejorar la visibilidad de la Unión Europea y sus Estados miembros en la región;
37. Subraya las posibilidades que abre la PEV en términos de diálogo cultural e interreligioso; insiste en el vínculo existente entre los intercambios y la cooperación en los ámbitos de la cultura y la educación entre la UE y los países de la PEV, por un lado, y la creación y consolidación de una sociedad civil abierta, de la democracia y del Estado de Derecho, y la difusión de las libertades fundamentales y de los derechos humanos, por otro;
38. Destaca la importancia de que se desarrolle un diálogo directo con la sociedad civil de los países del norte de África y Oriente Próximo, a fin de comprender mejor sus expectativas; manifiesta su apoyo a la creación de un sistema de consulta y valoración de las organizaciones de la sociedad civil y las nuevas generaciones en el marco de la PEV; hace especial hincapié en la importancia de la participación de los jóvenes de estos países en un diálogo basado en una relación franca, directa y paritaria; recuerda la importancia de las misiones de observación electoral y pide al Parlamento Europeo y al SEAE que las desplieguen en todos los países de la región, previa invitación del gobierno del país de que se trate, cuando haya posibilidades reales de celebrar unas auténticas elecciones democráticas y se aseguren de que estas misiones no acaben legitimando una orquestación manipulada; solicita que se efectúe un seguimiento regular de las recomendaciones formuladas tras estas misiones;
39. Insiste en la necesidad de afirmar el papel central de la Unión por el Mediterráneo (UPM), que, como único foro para el diálogo sobre la asociación entre la Unión Europea y todos los países de la cuenca del Mediterráneo, debe convertirse en el motor de inversiones consagradas a un desarrollo socioeconómico sostenible de la región; señala que la UPM debería poder captar ella misma los fondos necesarios para sus proyectos; apoya la dinámica de las reuniones ministeriales; pide una difusión más amplia de los programas y medidas resultantes, incluidas las misiones conjuntas de observación electoral y las misiones conjuntas de evaluación, y una mayor cooperación con la Unión Europea; insiste en la importancia de que revitalizar la Asamblea Parlamentaria Euromediterránea y recuperar su ambición política, con miras a afrontar de un modo realmente compartido los retos asociados a la seguridad y la estabilidad de la zona mediterránea de un modo que sea verdaderamente aceptable para ambas partes;
40. Expresa su profunda preocupación por las violaciones de los derechos humanos, en especial contra grupos vulnerables, en los países de Oriente Próximo y el norte de África en conflicto; considera que los niños son uno de los grupos más vulnerables y, por tanto, reitera la necesidad de redoblar los esfuerzos para poner en práctica la estrategia de aplicación revisada de las Directrices de la UE sobre los niños y los conflictos armados; anima a la UE a que intensifique su cooperación con la Representante Especial de las Naciones Unidas para la cuestión de los niños y los conflictos armados apoyando los planes de acción asociados y los mecanismos de control e información;
41. Observa que la región de Oriente Próximo y el norte de África está especialmente afectada por la pobreza y la desigualdad; manifiesta su convencimiento de que es necesario el desarrollo económico y social, junto con un refuerzo de la democracia y la justicia, para lograr la estabilidad política; expresa su preocupación por la situación de los jóvenes y estima indispensable ofrecerles perspectivas de futuro dignas y legítimas; pone de relieve la importancia fundamental de combatir la corrupción en los países de Oriente Próximo y el norte de África, no solo para atraer inversiones europeas y permitir un desarrollo económico sostenible, sino también para hacer frente a los problemas de seguridad; subraya la relación establecida entre transparencia, Estado de Derecho y lucha contra el terrorismo, elementos todos ellos que hay que abordar en conjunto; pide al SEAE, a la Comisión y a los Estados miembros que intensifiquen su cooperación en el ámbito de lucha contra la corrupción en los países de Oriente Próximo y el norte de África, que debe ser una prioridad para luchar contra el terrorismo;
42. Considera que el diálogo estratégico entre la Unión Europea y los países de Oriente Próximo y el norte de África debería recibir un nuevo impulso hacia el desarrollo económico sostenible, capaz de reducir las desigualdades y de ofrecer oportunidades de empleo y educación, principalmente a los jóvenes; destaca la importancia de que se facilite el acceso de los países de Oriente Próximo y el norte de África al mercado único de la Unión, con todas las protecciones necesarias; subraya la importancia de que se favorezcan las inversiones europeas en los países de Oriente Próximo y el norte de África, también en proyectos de energía e infraestructura, con el objetivo estratégico de fomentar el desarrollo sostenible y la rendición de cuentas democrática;
43. Recuerda que 2015 es el Año Europeo del Desarrollo, cuyo objetivo es inspirar a más europeos para que se comprometan con la erradicación de la pobreza en todo el mundo, y que coincide con los planes de la comunidad internacional para acordar un conjunto de objetivos de desarrollo sostenible; pide a las autoridades públicas de todos los niveles de gobierno de los países del norte de África y Oriente Próximo que den prioridad a la consecución de estos objetivos;
44. Hace hincapié en que intensificar el diálogo sobre cuestiones relacionadas con la energía en el Mediterráneo podría ayudar a impulsar la cooperación regional, promover la estabilidad regional y garantizar la integridad medioambiental; propone, por tanto, que la UE desarrolle labores diplomáticas más intensas en relación con cuestiones energéticas en la región de Oriente Próximo y el norte de África, tal como se esboza en la Unión de la Energía; destaca la importancia estratégica y económica del suministro energético para los países vecinos del sur de la Unión Europea; celebra la realización de la plataforma euromediterránea de gas y afirma la necesidad de fomentar las interconexiones euromediterráneas en los sectores del gas y la electricidad;
45. Apoya la financiación de planes de formación académica y profesional en los países del norte de África y Oriente Próximo, a fin de crear una amplia reserva de competencias profesionales; observa que el programa de movilidad circular de la Unión Europea para la formación profesional debería ampliarse en la medida de lo posible a todos los países del norte de África y Oriente Próximo, utilizando herramientas flexibles y evolutivas como las asociaciones para la movilidad;
46. Pide a la UE que reafirme su compromiso en todas las etapas del desarrollo económico de los Estados de la región, utilizando todos los instrumentos a su disposición; recuerda que la gama de instrumentos se extiende desde la ayuda humanitaria hasta los acuerdo de libre comercio de alcance amplio y profundo y le permiten cubrir un proceso que va desde la salida de la crisis a la instauración de instituciones estables;
47. Lamenta que sea necesario un plazo mínimo de un año para desbloquear la ayuda macrofinanciera destinada a países con una situación presupuestaria muy vulnerable; insta a la UE a que movilice o redirija los fondos necesarios con gran rapidez; insiste en que se establezca una nueva dimensión procedimental de la ayuda europea, tanto en el marco de la prestada a través de los instrumentos financieros de la acción exterior de la UE como en el ámbito de la ayuda macrofinanciera; subraya, en el contexto de la asistencia macrofinanciera, la necesidad de que la UE evalúe debidamente la repercusión socioeconómica y en materia de derechos humanos de las medidas requeridas por los países beneficiarios a fin de garantizar que esta ayuda no constituya un factor de inestabilidad que, por ejemplo, debilite los servicios asistenciales; pide a los donantes árabes que coordinen su ayuda en el seno de la LEA y del CCG y, en la medida de lo posible, con la UE;
48. Pide al Banco Europeo de Inversiones (BEI) y al Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) que coordinen sus estrategias de inversión con la UPM a fin de crear sinergias positivas;
49. Pide a la Unión Europea que establezca asociaciones con los países de la región que no forman parte de su vecindad directa; apoya la celebración de un convenio para instaurar una zona de libre comercio entre la Unión Europea y el CCG, en la medida en que se encuentre un acuerdo mutuamente provechoso que brinde a la UE una mayor presencia y un nuevo medio de influencia en la región, en particular mediante la reanudación de las negociaciones relativas al nuevo programa de acción conjunta; recuerda que el 1 de julio de 2014 entró en vigor un acuerdo de este tipo entre el CCG y la AELC;
50. Anima a la Unión Europea a que prosiga las conversaciones para el lanzamiento de las negociaciones de acuerdos de libre comercio de alcance amplio y profundo con determinados países de la región, de conformidad con los compromisos contraídos por la Unión Europea a raíz de la Asociación de Deauville; recuerda que el desarrollo de las relaciones comerciales forma parte de la política exterior de la Unión Europea y contribuye al logro de los objetivos de paz, prosperidad y estabilidad;
51. Resalta que la integración regional de los países de Oriente Próximo y el norte de África permitiría reforzar los vínculos políticos y favorecería el comercio y el desarrollo; pide a los países de Oriente Próximo y el norte de África que diversifiquen sus economías e importaciones; observa que gran parte del comercio de los países de Oriente Próximo y el norte de África se produce con países no pertenecientes a esta región; lamenta el bloqueo al que se enfrenta la UE en relación con la Unión del Magreb Árabe (UMA); pide a la UE que haga todo lo que esté en su mano, en los ámbitos diplomático, político y financiero, para contribuir a la integración regional de los países del Magreb en el marco de la UMA o de los Acuerdos de Agadir, geográficamente más amplios;
52. Celebra el apoyo prestado por el Consejo de Asuntos Exteriores a la Iniciativa de Coordinación de Inversiones para el Mediterráneo Meridional (AMICI); subraya la importancia de las iniciativas que favorecen la coherencia y la eficacia de la acción exterior de la Unión Europea;
53. Se declara favorable a una cooperación más intensa en materia de transportes, en particular conectando más estrechamente las redes de infraestructuras de la Unión Europea y de los países socios, a fin de facilitar la circulación de mercancías y personas;
54. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión, así como a la Vicepresidenta de la Comisión / Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, al Comité de las Regiones, a los Gobiernos y los Parlamentos de todos los Estados miembros de la Unión Europea, al Secretario General de la LEA y de la Unión por el Mediterráneo y a los Gobiernos y Parlamentos de sus Estados miembros.
Textos Aprobados, P7_TA(2011)0109.
Textos Aprobados, P7_TA(2012)0201.
Textos Aprobados, P8_TA(2015)0010.
Textos Aprobados, P8_TA(2015)0077.
OPINIÓN de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género (11.5.2015)
sobre los retos en materia de seguridad en la región de Oriente Próximo y África del Norte (MENA) y perspectivas de estabilidad política
A. Considerando que, de conformidad con las Directrices de 2008 de la UE sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, la promoción de los derechos de la mujer y la igualdad de género ha de ser un componente básico del diálogo político y sobre derechos humanos entre la UE y los países de la región de Oriente Próximo y África del Norte (región MENA);
B. Considerando que los derechos de la mujer son indivisibles e innegociables, y que la UE debe adoptar una política exterior basada en la igualdad de género en sus relaciones con los países que violan los derechos de la mujer y no respetan la igualdad de género;
C. Considerando que las mujeres y las niñas, especialmente las pertenecientes a minorías religiosas y étnicas, son víctimas de la violencia ejercida por el Estado Islámico, que incluye prácticas como la esclavitud, la explotación y violencia sexuales, los embarazos forzados, las ejecuciones extrajudiciales, los juicios ilegales con castigos inhumanos y ataques que constituyen crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad;
D. Considerando que la inestabilidad política en la región está conllevando un aumento significativo del número de refugiados, quienes a menudo arriesgan su vida para huir y son víctimas de la trata de seres humanos, siendo las mujeres y los niños los grupos más vulnerables; que la participación de las mujeres, especialmente de aquellas pertenecientes a minorías religiosas y étnicas, en las negociaciones de paz y en los procesos de consolidación y mantenimiento de la paz es esencial para obtener resultados duraderos en este ámbito;
E. Considerando que aún quedan numerosos retos por superar para garantizar la seguridad y la protección de las mujeres víctimas de la violencia, dado que el porcentaje de violaciones y otras formas de violencia ejercida contra las mujeres parece estar aumentando en la región MENA; que el acceso de las mujeres a la justicia es limitado; que es necesario abordar la persistencia de la desigualdad de género;
F. Considerando que muchas mujeres siguen estando oprimidas por las estructuras patriarcales institucionalizadas del Estado y la sociedad, y siguen viéndose afectadas por la violencia estatal y por la falta de infraestructuras de ayuda para las mujeres víctimas de la violencia;
G. Considerando que la participación y la capacitación de las mujeres en los ámbitos público, político, económico y cultural en los países de la región MENA son esenciales para promover la estabilidad, la paz y la prosperidad económica a largo plazo; que la capacitación de las mujeres y las niñas por medio de la educación es crucial para promover su función en todos estos ámbitos; que las organizaciones de la sociedad civil que defienden los derechos de la mujer y la igualdad de género pueden desempeñar un papel importante en la capacitación de las mujeres en los países de la región MENA;
H. Considerando que, el 25 de junio de 2012, el Consejo Europeo adoptó un marco estratégico sobre los derechos humanos y la democracia que establece que la dimensión de los derechos humanos debe integrarse en todas las políticas de la UE, incluida la política exterior, y que la lucha contra la violencia ejercida contra las mujeres constituye una prioridad de dicho marco estratégico;
I. Considerando que la cooperación y los intercambios culturales, así como los intercambios académicos entre los países de la UE y de la región MENA, y dentro de ambos espacios, desempeñan una función importante a la hora de favorecer la comprensión, la estabilidad y la paz en toda la región; que debe alentarse y promoverse el papel de las mujeres y las niñas en la cooperación y los intercambios culturales;
1. Reitera la condena firme por parte de la UE de la esclavitud, los matrimonios forzados, las violaciones, el trabajo infantil, la utilización de niños soldado, la mutilación genital femenina, los crímenes de honor y cualquier otra forma de violación de los derechos humanos;
2. Pide a la Comisión que vele por que en todos los acuerdos de asociación y todas las negociaciones con los países de la región MENA se incluyan la igualdad de género y los derechos de la mujer, y en particular el derecho a la seguridad, al acceso a servicios adecuados de salud reproductiva y a obtener reparación e indemnización como víctimas de conflictos;
3. Pide a las partes implicadas en conflictos armados que respeten las disposiciones de la Resolución nº 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que adopten medidas para proteger a las mujeres y a las niñas, en particular de los abusos sexuales, el contrabando y el comercio sexual, y que combatan la impunidad de los autores de dichos delitos;
4. Considera que las organizaciones de defensa de los derechos de la mujer pueden fomentar una cultura de paz y seguridad, y que la adopción de medidas destinadas a garantizar la participación de las mujeres en la prevención de conflictos permitirá aplicar realmente sobre el terreno la Resolución nº 1325;
5. Pide, por una parte, a las autoridades nacionales y locales que respeten los derechos fundamentales de las mujeres, incluido el derecho a participar activamente en la vida política, que garanticen que las mujeres puedan participar en la toma de decisiones en sus comunidades y países, y que ofrezcan protección a las políticas y las activistas, y, por otra, a la Comisión que elabore medidas de apoyo específicas destinadas a promover la igualdad de género en los países afectados;
6. Expresa su convencimiento de que la igualdad de género y los derechos y la participación de las mujeres deben abordarse de forma explícita y sistemática en todas las negociaciones sobre libre comercio y cooperación de la UE, e integrarse además en todos los diálogos políticos y culturales con los países de la región MENA, incluida la Liga de los Estados Árabes;
7. Destaca la importancia decisiva de integrar la perspectiva de género en la promoción y la financiación de la cooperación y los intercambios culturales y académicos, la formación profesional y los programas de movilidad circular entre la UE y los países socios de la región MENA, utilizando estas iniciativas como instrumento de capacitación de las mujeres y las niñas, de refuerzo y fomento de su participación en la economía y de promoción de la igualdad de género; pide a la Comisión que incluya la perspectiva de género en la propuesta del Parlamento Europeo relativa a un programa Erasmus euromediterráneo;
8. Destaca que la UE también puede contribuir a promover los derechos y la participación de las mujeres en los países socios garantizando el equilibrio de género en sus misiones, delegaciones y equipos de mediación;
9. Pide a los Gobiernos de los países de la región MENA, a las Naciones Unidas, a la UE y a las ONG interesadas que tengan en cuenta la especial vulnerabilidad de las mujeres y niñas refugiadas, en particular de aquellas que están alejadas de sus familias, que les ofrezcan la protección adecuada, que intensifiquen sus esfuerzos para ayudar a las supervivientes de la violencia sexual y que pongan en marcha políticas sociales que les permitan reincorporarse a la sociedad;
10. Pide a la UE y a sus Estados miembros que creen un programa especial de apoyo y rehabilitación para las mujeres y niñas que han sido víctimas de la violencia sexual y la esclavitud en las zonas en conflicto situadas en la región MENA y especialmente en Siria e Irak;
11. Insta a los Gobiernos de los países de la región MENA a que firmen y ratifiquen el Convenio de Estambul, que constituye un potente instrumento para abordar de forma integral la violencia ejercida contra las mujeres y las niñas, incluidas la violencia doméstica y la mutilación genital femenina;
12. Pide a la Comisión y al SEAE que integren una perspectiva femenina y de igualdad de género en el diálogo directo sobre desarrollo con la sociedad civil en los países de la región MENA y que den voz a las activistas y las académicas de la región; destaca el importante papel que desempeñan las organizaciones de defensa de los derechos de género y de la mujer en los procesos de consulta de la sociedad civil en el marco de la Política Europea de Vecindad (PEV), así como en las consultas sobre la renovación de la PEV; reconoce que un diálogo político y sobre derechos humanos eficaz debe centralizar las perspectivas de las mujeres y tener presentes los distintos y cambiantes contextos socioculturales y religiosos; pide al SEAE y a la Comisión que incluyan la igualdad de género y el papel de las mujeres en la sociedad como consideraciones y elementos cruciales en su estrategia destinada a fomentar las reformas democráticas en los países vecinos de la UE; destaca que la importancia de promover la igualdad de género y la capacitación de las mujeres en la sociedad como parte de las reformas democráticas debe reflejarse en la financiación de la PEV y en el desarrollo de las dimensiones política y estratégica;
13. Recuerda el importante papel que puede desempeñar la Asamblea Parlamentaria de la Unión por el Mediterráneo como foro de diálogo democrático y político entre los representantes de ambas orillas de la cuenca mediterránea; pide un nuevo impulso político a esta institución y pone de relieve los progresos realizados en años anteriores en el diálogo político sobre cuestiones de género y en la promoción de los derechos de las mujeres;
14. Lamenta las numerosas reservas de que ha sido objeto la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, que han limitado gravemente su impacto y la protección que puede aportar; insta encarecidamente a los Gobiernos de los países de la región MENA a que apliquen plenamente la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer y penalicen todas las formas de violencia ejercida contra las mujeres, incluida la violencia sexual y doméstica dentro del matrimonio;
15. Observa que cualquier desarrollo económico sostenible que surja del diálogo y la cooperación estratégicos entre la UE y los países de la región MENA debe incrementar la participación de las mujeres en las economías de estos países, fomentar la igualdad de género y crear oportunidades para los jóvenes y las mujeres, incluidas las pertenecientes a grupos marginados.

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 Resolución 
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