Source: http://docplayer.es/41140721-De-los-actos-realizados-en-exorbitancia-al-objeto-social.html
Timestamp: 2017-12-14 17:30:09+00:00

Document:
DE LOS ACTOS REALIZADOS EN EXORBITANCIA AL OBJETO SOCIAL - PDF
DE LOS ACTOS REALIZADOS EN EXORBITANCIA AL OBJETO SOCIAL
Download "DE LOS ACTOS REALIZADOS EN EXORBITANCIA AL OBJETO SOCIAL"
José Antonio Rivero Blanco
1 DE LOS ACTOS REALIZADOS EN EXORBITANCIA AL OBJETO SOCIAL Por Agustín Seratti Sumario: I.- Introducción. Algunas aclaraciones preliminares. II.- El art. 58 de la ley de sociedades comerciales. Origen. Teoría del órgano. III.- Doctrina Ultra Vires en el derecho anglosajón y en el derecho argentino. Consecuencias. IV.- Ratificación de los actos realizados por los representantes de las sociedades comerciales en exorbitancia al objeto social. El interés tutelado. V.- Mayoría de votos necesaria para la ratificación del acto extravagante. Derecho de receso y unanimidad. VI.- Conclusiones. I.- Introducción. Algunas aclaraciones preliminares. El presente trabajo tiene por objeto ahondar en el estudio de algunas cuestiones que hacen a los cimientos o principios fundamentales del régimen jurídico societario mismo, esto es, básicamente la relación existente entre las nociones de objeto social, capacidad, e imputación de los actos al ente social. Como veremos a continuación, del análisis de tales cuestiones, que en definitiva se entroncan en la médula misma de la personalidad jurídica de las sociedades comerciales, se desprenden algunas conclusiones de importante aplicación práctica. El tema propuesto nos obligará a considerar cuestiones tales como: si el objeto social implica, o no, un límite a la capacidad jurídica de una sociedad; si los actos realizados por el representante social en exorbitancia al objeto social pueden, o no, ser ratificados a posteriori por el órgano de gobierno de la sociedad; sobre cuales son los intereses que podrían eventualmente resultar perjudicados, y cuál será la mayoría de votos que resultará necesaria a los efectos de que el acto realizado en extravagancia al objeto sea posteriormente ratificado por la asamblea de accionistas en el ámbito de la sociedad anónima. La respuesta a tales preguntas constituirá la línea argumental, la directriz, de la siguiente exposición. A este respecto desde ya debo adelantar que motiva personalmente la realización del presente trabajo la respuesta a la última de las preguntas antes expuestas. He notado que en el estado actual de las cosas, la doctrina ha soslayado el tratamiento de dicha cuestión, o bien cuando la ha abarcado no lo ha realizado con argumentos que a mi entender resulten convincentes. 1
2 Por último, y a modo de aclaración, debo destacar que influye en las consideraciones que a continuación desarrollaré la realidad societaria argentina en cuyo ámbito la utilización del tipo societario de la anónima dista de ser la del recurso técnico destinado a obrar como una simple asociación de capitales 1 en la cual el ente social obtiene su financiación a través del mercado y en la cual, por ende, en capital social se distribuye entre un gran número de inversores. Si tal fuera la realidad subyacente bajo el marco jurídico de la sociedad anónima quizás otras serían las conclusiones de este trabajo. Sin otra aclaración preliminar paso seguidamente a analizar los temas que, a mero modo introductorio, se enunciaron en los párrafos anteriores. II.- El art. 58 de la ley de sociedades comerciales. Origen. Teoría del órgano. El artículo 58 de la ley de sociedades comerciales regula los principios generales relativos a la representación de los entes sociales, todo ello sin perjuicio de las particularidades dispuestas para cada tipo societario en los pertinentes capítulos de la ley A tal respecto dispone el referido artículo que el administrador o el representante que de acuerdo con el contrato o por disposición de la ley tenga la representación de la sociedad, obliga a ésta por todos los actos que no sean notoriamente extraños al objeto social. Se desprende de ello que el representante social: (i) obliga a la sociedad por todos los actos comprendidos en su objeto social que debe ser preciso y determinado 2 (art. 11, inc. 3º, de la ley )-; (ii) obliga a la sociedad por todos los actos que sin estar comprendidos en su objeto social no sean notoriamente extraños al mismo; y (iii) no obliga a la sociedad por todos los actos que sean notoriamente extraños a su objeto social. 1 Tales son los términos mediante los cuales el Dr. Velez Sarsfield, en un dictamen realizado en 1853 en su carácter de asesor de gobierno, definió a la sociedad anónima, agregando asimismo que dicha figura societaria implica una derogación completa de los principios generales que rigen los intereses privados (según cita de Jaime L. Anaya, La sociedad como contrato en Contratos (Homenaje a Marco Aurelio Risolía), Abeledo-Perrot, Buenos Aires, 1997, pag. 18). 2 En relación al objeto social cabe apuntar que: i) la ley recoge el antecedente que se encontraba estatuido en el art. 291, inc. 4, del Código de Comercio empleando las expresiones -preciso y determinado- con el alcance que la doctrina y la jurisprudencia administrativa habían dado al término designación específica del ramo de comercio objeto de la sociedad (E. Zaldivar, R. M. Manóvil, G. E. Ragazzi, A. L. Rovira y C. San Millán, Cuadernos de Derecho Societario, volumen I, Abeledo- Perrot, Buenos Aires, 1980, pag. 265); y ii) el mismo ha de ser determinado mas su interpretación se impone que sea amplia (Isaac Halperín, Manual de Sociedades Anónimas, Ed. Depalma, Buenos Aires, 1958, pag. 22). 2
3 La citada norma reconoce su antecedente en el antiguo art. 302 del Código de Comercio 3 extendiendo a todos los tipos sociales lo antes dispuesto por el citado artículo para las sociedades colectivas. Este sistema de imputación a la sociedad de los actos realizados por su representante tiene origen en el derecho germánico, posteriormente acogido por la ley francesa de sociedades, que importó la recepción legislativa nacional de la denominada teoría del órgano, según la cual quienes ejercen la función representativa de la sociedad, v. gr. el presidente del directorio en las sociedades anónimas, actúan por sí como si fuera la sociedad misma la que actuase, y, en consecuencia, es su propio interés y su propia voluntad la que se exterioriza con la actuación del órgano, produciéndose la imputación en forma directa al ente social de las consecuencias del acto realizado por este último 4. III.- Doctrina Ultra Vires en el derecho anglosajón y en el derecho argentino. Consecuencias. Repasando lo antes expuesto, los actos serán imputados a la sociedad cuando: (i) hayan sido realizados por el órgano que, de acuerdo a la ley o el contrato social, sea competente para representar a la sociedad, y (ii) los mismos no sean notoriamente extraños al objeto social. Se desprende de ello una estrecha vinculación entre la imputabilidad 5 a la sociedad de los actos realizados por su representante, y el objeto social de la misma. Ahora bien, conforme la doctrina ultra vires el objeto para el cual se constituyó la sociedad representa un límite a su capacidad y tiene por consecuencia que todo acto que no entre en el objeto social o no esté razonablemente vinculado a él, sea nulo, sin que pueda convalidarlo una decisión unánime de los socios 6. Esta teoría ha sido desarrollada particularmente en el derecho anglosajón en cuyo marco la noción de personalidad está íntimamente vinculada al objeto social. 7 3 En tal sentido ver la exposición de motivos de la ley de sociedades comerciales y lo manifestado al respecto por el maestro Halperín en Sociedades Anónimas, Ed. Depalma, Buenos Aires, 1998, pág. 512 y ss.. 4 A contrario sensu, en el marco de la teoría de la representación nos encontramos con dos personas totalmente diferenciadas, donde una es el sujeto de interés -representado- y otra el sujeto de la voluntad -representante-, pudiendo existir representación siempre y cuando no se configuren o confundan ambos caracteres en la misma persona. 5 Como veremos seguidamente la utilización de la noción referida a la imputabilidad de los actos jurídicos, por oposición a la capacidad para celebrarlos, no resulta fortuita. 6 E. Zaldivar, R. M. Manóvil, G. E. Ragazzi, A. L. Rovira y C. San Millán, opus cit., volumen I, pag. 267 y ss. 3
4 Reconocida doctrina nacional sostiene entonces que el objeto social determina la capacidad de la sociedad 8. No obstante lo expuesto por tales autores, entiendo que existen fundamentos normativos suficientes para sostener que la doctrina anglosajona no ha sido recogida por la ley de sociedades comerciales nacional en su total vigor 9, o mejor dicho, en su concepción originaria, por lo que, en virtud a los argumentos que seguidamente se exponen, cabe sostener que en el régimen jurídico argentino la noción de objeto social no incide en la capacidad de la personalidad jurídica societaria sino que se encuentra únicamente referida al mecanismo por el cual son imputados a ésta última los actos realizados por sus representantes. Cabe recordar, en orden a aclarar este punto, que mientras la capacidad resulta ser la aptitud para ser titular de las relaciones jurídicas 10, cabe definir a la imputabilidad como la mecánica mediante la cual la ley atribuye un hecho, acto o situación jurídica a determinada persona fijando a tal fin diversos 7 El origen de la estrecha vinculación entre las nociones de objeto social y capacidad jurídica que impregna la doctrina del ultra vires encuentra su raíz en la historia misma de las concesiones que por un acto del poder público el estado otorgaba a las llamadas compañías de colonización de Holanda, Francia, Inglaterra y otros estados que se creaban para cierto tipo de empresa o actividad. Por medio de las mismas se les daba nacimiento y se permitía su actuación fijándole su objeto, atribuciones, derechos, obligaciones, y en general, su régimen legal. Ello así, y formando el objeto social parte del acto de poder público otorgante de la concesión, su determinación e inmutabilidad funcionaban como garantía del interés general que se perseguía resguardar por intermedio de este sistema de otorgamiento de la personalidad jurídica societaria. Con posterioridad, y no obstante haber desaparecido las bases históricas que justificaron la limitación de la capacidad jurídica de los entes sociales en razón de su objeto social, se desarrolló, en especial en el ámbito del derecho inglés, la ya referida doctrina del ultra vires, según la cual los actos realizados en exceso de los límites del objeto social son nulos e irratificables por la sociedad, ni siquiera con el consentimiento de todos los socios. La recepción de tal doctrina tuvo especial recepción normativa en el Companies Act de 1862, en cuyo marco se estableció que el contrato social no podía ser modificado ni aún mediando el consentimiento de todos los socios (ver a este respecto la detallada reseña histórica realizada por el Dr. Rafael Mariano Manóvil en el artículo titulado Actos que exceden al objeto social en el derecho argentino, Revista del derecho comercial y las obligaciones, 1978, pag y ss.). 8 Isaac Halperín, Sociedades Anónimas, Depalma, Buenos Aires, 1998, pags. 99 y ss.; Horacio Fargosi, Sobre el objeto social y su determinación, La Ley, tomo 1977-A, pags. 658 y ss., y Sobre el objeto social y su interpretación, La Ley, tomo 1977-A, pags. 684 y ss.; Ricardo Augusto Nissen, Ley de Sociedades Comerciales, tomo 2, Ábaco, Buenos Aires, 1997, pags. 37 y ss.; Alfredo L. Rovira, Los arts. 30, 31, 32 y 33 de la ley de sociedades comerciales y su aplicación a las sociedades constituidas en el extranjero en nota al fallo Laboratorios Miles de Argentina S.R.L. ; Gervasio Colombres, Curso de derecho societario - Parte general, Abeledo- Perrot, Buenos Aires, 1972, pag. 661; entre otros. 9 Básicamente dichas diferencias se desprenden de lo dispuesto por los arts. 31, 58, 63, inciso 1, d, y 244, in fine, de la ley El artículo último citado prevé el cambio fundamental del objeto social, respecto de las restantes normas me referiré seguidamente. 10 Jorge J. Llambías, Tratado de Derecho Civil, parte general, volumen 1, Abeledo-Perrot, Buenos Aires, 1964, pag
5 recaudos, variables según el supuesto, entre los cuales se encuentra (claro está) la capacidad para cumplir el mismo 11. Ahora bien, conforme fuera expresado antes de ahora, la redacción del artículo 58 de la ley societaria determina que la sociedad quedará obligada por todos los actos realizados por su representante que, sin ser notoriamente extraños al objeto social, sean simplemente extraños al mismo. Es que conforme la regla sentada por el citado artículo hay actos propios del objeto social obligatorios para la sociedad, hay actos extraños al objeto social también obligatorios para la sociedad -aunque los administradores responden por los daños sufridos por la misma-, y hay actos notoriamente extraños o actos extrañísimos no obligatorios para la sociedad. 12 En tal orden de ideas no podemos sino concluir que, toda vez que la ley no descalifica la validez de los actos que sin ser notoriamente extraños -o extrañísimos en los términos de Julio C. Otaegui-, son simplemente extraños al objeto social, las sociedades tienen plena capacidad para celebrar tales actos, y por lo tanto que dicha aptitud legal no se ve limitada por la extrañeidad del acto respecto del objeto social. Por otra parte, bien señala dicho autor 13, que las sociedades comerciales pueden realizar actos ajenos a la actividad señalada por su objeto, lo cual se desprende claramente de las previsiones contenidas en la ley societaria, artículos 63, inc. 1, d, -información sobre inversiones incluso ajenas a la explotación de la sociedad que deberá suministrarse en el balance general-, y 31 permite a las sociedades sin objeto financiero participar en otras sociedades-. Ello así, mal puede decirse que la sociedad no tenga capacidad para realizar dichos actos toda vez que, pese a no encontrarse comprendidos en su objeto social, fueron expresamente previstos por el legislador. 11 Según la exposición efectuada por el Dr. Carlos Suarez Anzorena en Cuadernos de Derecho Societario, volumen I, pag. 131 y ss. 12 En relación al carácter notorio que debe revestir el acto realizado en exorbitancia al objeto social cabe señalar que: el desborde (del acto) debe hablar por sí mismo (res ipso loquitur) cotejado ello con los usos del comercio (arg. art. 238, in fine, del Código de Comercio) para que la sociedad quede liberada frente al tercero de las obligaciones asumidas por su representante (Julio C. Otaegui, Actos notoriamente extraños al objeto social. La fianza y la falencia., El Derecho, 11 de abril de 2000, pag. 3). El exceso debe alcanzar el grado de notorio, vale decir, ser claro, indudable, grosero, apreciado con el criterio de un hombre corriente de negocios. Si el acto es dudoso, en cuanto a la calificación requerida por la ley, la duda se resuelve a favor del tercero y las extralimitaciones del representante, o su imprudencia, inidoneidad, y deslealtad, etc., deben cargarse a la sociedad representada, sin perjuicio de la responsabilidad de aquel frente a ésta por la infracción (Cámara de apelaciones en lo Civil y Comercial de Concepción del Uruguay, 18/VI/76, en autos Bertone, Simeone y Cía. S.A. c/ Río Cuarto Ferias S.A. ). 13 Julio C. Otaegui, opus cit., pag. 2 y Persona societaria: esquema de sus atributos, Revista del derecho comercial y las obligaciones, 1974, pag
6 Si las sociedades pueden efectuar inversiones que por definición implican operaciones ajenas a la explotación social, la capacidad de derecho de las mismas en orden al ejercicio de actos jurídicos es amplia, puesto que pueden celebrar actos que tengan o no vinculación con el objeto social. En definitiva, de los argumentos antes expuestos podemos concluir que en el régimen jurídico argentino las sociedades gozan plenamente de la aptitud para ser titulares de relaciones jurídicas extrañas a su objeto social -excepto cuando exista una prohibición expresa de la ley, o bien, cuando la naturaleza propia de los actos así lo determine-. Sin perjuicio de ello, en determinados casos, esto es, cuando la celebración de dichas relaciones jurídicas constituya la realización de actos notoriamente extraños al mismo, dicha actuación no será imputable a la sociedad. IV.- Ratificación de los actos realizados por los representantes de las sociedades comerciales en exorbitancia al objeto social. El interés tutelado. Siguiendo el lineamiento de las ideas antes expuestas cabe ahora preguntarse puede la sociedad, a través de un acto asambleario, ratificar a posteriori el acto exorbitante celebrado por el representante de la misma? Si con motivo en el análisis antes expuesto hubiéramos concluido en que el objeto social incide o implica un límite en la capacidad del ente social, deberíamos responder a la pregunta antes expuesta señalando que ello resulta imposible puesto que los actos celebrados por incapaces son nulos, de nulidad absoluta y por lo tanto no pueden ser confirmados (art. 1047, Cod. Civil). En efecto, la sanción que la ley impone frente a los actos celebrados mediando la existencia de una incapacidad de derecho, como resultaría para la sociedad del supuesto antes expuesto, es la de la nulidad absoluta. Ello elimina sin más toda posibilidad de ulterior confirmación o ratificación. En caso contrario, si concluimos conforme surge de los términos expuestos en el acápite precedente- que las sociedades gozan plenamente de la aptitud para ser titulares de relaciones jurídicas extrañas a su objeto social, encontrándose dicha noción referida únicamente al mecanismo de imputación a ésta última de los actos realizados por sus representantes, el acto notoriamente extraño al objeto social realizado por los mismos, podrá ser ratificado por el órgano de gobierno de la sociedad la asamblea de accionistas- conforme la aplicación análoga de las reglas relativas al mandato 14 y de lo dispuesto por el art Código Civil. 14 La analogía opera en el caso en virtud a que, como fuera expuesto anteriormente en este trabajo, la ley de sociedades comerciales se ha enrolado en la teoría del órgano y no en la teoría de la representación en cuyo marco las reglas del mandato operarían en forma directa, esto es, sin necesidad de acudir al recurso de analogía alguno. 6
7 La norma relativa a la precisión y determinación del objeto social el artículo 11, inc. 3º, de la ley resulta tuitiva del derecho de los socios por cuanto pretende delimitar las facultades y competencias de los órganos sociales, garantizando a los mismos que el patrimonio social no será invertido o desviado hacia actos o negocios extravagantes al objeto social 15 y nada obstaría por lo tanto a la ratificación del acto exorbitante, acto nulo de nulidad relativa, por parte de aquellos en el ámbito de la asamblea de accionistas, por aplicación análoga de lo normado por los arts. 1931, y 1936 del Código Civil. Como se desprende de los antes expuesto, el interés principalmente tutelado por la delimitación del objeto social es el de los propios socios ya que para estos el objeto social es un elemento esencial pletórico de garantías porque, en primer lugar, es el elemento objetivo que siendo destino y concreción de su voluntad, centro de imputación de su conocimiento, delimita la vinculación inherente a sus declaraciones de voluntad en el momento constitutivo; y fundamentalmente, porque al delimitar las facultades y la competencia de los órganos sociales, les garantiza que el patrimonio social no será invertido o desviado hacia actos o negocios extravagantes al objeto social. 16 En virtud a ello, es adecuado concluir que compete exclusivamente a los socios, mediante la expresión de su voluntad individual en el ámbito del órgano de gobierno de la sociedad, ratificar el acto notoriamente extraño al objeto social realizado por el representante. 17 V.- Mayoría de votos necesaria para la ratificación del acto extravagante. Derecho de receso y unanimidad. Continuando con el orden lógico de la presente exposición, resta finalmente preguntarnos, en atención a las conclusiones arribadas antes de ahora, cual será la mayoría de votos necesaria para que la asamblea de accionistas (en el ámbito de la anónima) resuelva válidamente ratificar el acto extravagante realizado por el representante social. 15 Fargosi, Horacio, Del objeto social y su determinación, en Estudios de derecho societario, Abaco, 1978, pag. 18 y ss. 16 Manuel Broseta Pont, Cambio de objeto y ampliación de operaciones sociales en la ley española de sociedades anónimas, en Estudios Jurídicos en homenaje a Joaquín Garrigues, tomo I, Tecnos, Madrid, 1971, p A este respecto cabe destacar que los terceros que eventualmente hayan contratado con el representante cuya actuación resultó notoriamente extraña al objeto social no podrán: (i) pretender la imputación a la sociedad del acto extravangante, a excepción del particular caso en que conforme al anterior objeto social de dicho ente el acto celebrado no revista el carácter de notoriamente extraño y que la modificación resuelta respecto del mismo en virtud a la cual sí adopte tal carácter, no se encuentre inscripta (conf. arg. art. 12 de la ley ); y (ii) oponerse a la ratificación del acto por parte de la persona con la cual estas entendieron que contrataban. En tal sentido merece ser recordado que conforme el adagio Nemo auditur turpitudinem suam allegans, no debe ser escuchado quien se prevalece de su propia torpeza. 7
8 Sostiene doctrina altamente calificada 18, que la mayoría necesaria a los efectos de dicha confirmación será la mayoría especial o agravada dispuesta por el art. 244, in fine, de la ley de sociedades comerciales. En otras palabras, que resultará necesario contar con la mayoría de votos exigida por la legislación societaria para adoptar la resolución relativa al cambio fundamental de objeto, esto es, el voto favorable de la mayoría de acciones con derecho a voto sin aplicarse la pluralidad de voto-. No obstante la lógica de tal razonamiento, no comparto tal solución. Varios son los argumentos que me llevan a disentir con tal conclusión. Desde ya adelanto que a mi parecer será necesario que medie la unanimidad de los votos de los socios en este caso de los accionistas de la sociedad anónimapara que pueda ser ratificado el acto exorbitante. Ahora bien, tales argumentos admiten una distinción de grados según su importancia-. En definitiva, de los mismos el único que me resulta determinante por su faz eminentemente práctica- es el que surge de concluir que el accionista disconforme carecería de derecho a separarse de la sociedad, en otras palabras, del derecho a ejercer la acción de receso. En tal sentido, cabe recordar que el derecho de receso resulta ser un instituto muy particular dentro del régimen jurídico societario, mediante el cual el legislador acoge la excepción al principio del mantenimiento de la obligación contractual 19 asumida por los socios en el acto constitutivo de la sociedad o bien mediante su posterior ingreso a la misma adhiriendo así al plexo de obligaciones y derechos contenidos en el estatuto social. En definitiva, el derecho de receso, o de la separación, resulta ser la fórmula conciliatoria entre las necesidades y derechos de la sociedad y del accionista. 20 Luego de la reforma traída por la ley las causales que habilitan el ejercicio del derecho de receso por parte del accionista disidente (o ausente) resultan ser únicamente las siguientes: (i) Transformación; (ii) Fusión. En el marco de la fusión por absorción (o impropia) el derecho asiste únicamente a los accionistas de la sociedad incorporada, no así a los de la sociedad incorporante. Tampoco existe derecho de receso en el caso de fusión de 18 Otaegui, Julio C., Actos notoriamente extraños al objeto social. La fianza y la falencia., El Derecho, 11 de abril de 2.000, pag Saúl A. Argeri, Derecho de receso. Causales y presupuestos, La Ley, 1978, pag El receso es una figura de equilibrio, una solución equidistante entre dos posiciones igualmente legítimas: la de la sociedad, a modificar sus estatutos para el mejor cumplimiento de sus fines, y la del accionista, a mantenerse en las condiciones de riesgo y responsabilidad que asumió al constituir la sociedad o incorporarse a ella (Carlos Gilberto Villegas, Sociedades Comerciales, Ed. Rubinzal, Santa Fé, 1997, tomo I, pag. 533). 8
9 sociedades que cotizan en bolsa o están autorizadas para la oferta pública de las acciones, a favor de aquellos accionistas que, como consecuencia de la fusión, hubieren de recibir acciones destinadas a cotizar en bolsa o a la oferta pública. Tendrán el derecho de receder si la inscripción bajo tales regímenes fuere desistida o denegada; (iii) Escisión; (iv) Prórroga del plazo de duración, o reconducción, excepto en las sociedades que hacen oferta pública o cotizan en bolsa; (v) Transferencia del domicilio al extranjero; (vi) Cambio fundamental de objeto; (vii) Reintegración total o parcial del capital; (viii) Aumento del capital que competa a la asamblea extraordinaria y que implique desembolso para el accionista no corresponde en las sociedades que cotizan en bolsa-; (ix) Continuación de la sociedad decidida por asamblea extraordinaria que deja sin efecto la disolución operada por sanción firme del retiro de la oferta pública o de la cotización de acciones; (x) Retiro voluntario de la oferta pública o de la cotización de las acciones en bolsa; (xi) Emisión de acciones negociables (salvo en las sociedades cotizantes) y a favor del obligacionista en el caso de retiro de la oferta pública o cotización de las obligaciones o de las acciones, por sanción firme de cancelación de oferta pública o de la cotización de sus acciones, derecho de conversión anticipada y simultáneo receso, prórroga o reconducción salvo las autorizadas para hacer oferta pública- transferencia de domicilio al extranjero, y cambio fundamental de objeto (arts. 15 y 16 de la ley de obligaciones negociables). De la enumeración expuesta en el párrafo anterior parecería a priori acertado sostener que asistirá el derecho a receder al accionista disconforme con la decisión asamblearia por la cual se resolvió ratificar el acto extravagante efectuado por el representante social, por aplicación análoga de la causal que habilita el ejercicio de tal instituto basada en el cambio fundamental de objeto. Pues bien, mas allá de que en el caso bajo examen no opera cambio alguno en el estatuto sino que lo resuelto por la asamblea se encuentra referido a un acto aislado en principio originariamente no imputable a la sociedad, la misma aplicación de la analogía resulta inapropiada rectius: errónea- en el marco del instituto del derecho de receso. Se desprende de la sola observación de la enumeración antes expuesta que el legislador ha considerado en una forma muy particular cuales resultan ser aquellas modificaciones sustanciales a las bases mismas del estatuto social que habilitan al accionista a separarse de la sociedad. En la legislación societaria argentina se encuentran minuciosamente estipuladas las causales que habilitan el ejercicio del derecho de receso al punto tal que el elenco allí dispuesto constituye el más numeroso de todos aquellos de los que se advierten en el derecho comparado 21. La ley resulta por 21 Ariel A. Dasso, La separación del accionista y reducción del capital, ponencia en el VIII Congreso Argentino de Derecho Societario y IV Congreso Iberoamericano de Derecho Societario y de la Empresa. 9
10 demás exhaustiva, y ha tutelado adecuadamente este derecho de equilibrio entre los intereses del accionista y los del ente social. No cabe por lo tanto al interprete romper dicho equilibrio por la vía de la analogía: no existen en nuestro ordenamiento jurídico causales de receso implícitas, por el contrario los supuestos de receso son taxativos. 22 Es que el derecho de receso es una institución del derecho societario que se encuentra reglamentada de manera especial en la ley de sociedades, de manera bastante restrictiva y que tiende a tutelar el derecho individual de un socio disconforme con especialísimas (y fundamentales) decisiones sociales. Tan fundamentales que alteran los parámetros de riesgo y responsabilidad que el recedente tuvo en miras al asociarse. Y es opinión coincidente de la jurisprudencia y de la doctrina que las causales que se encuentran incluidas en los artículos 244 y 245 de la ley de sociedades son taxativas y que no admiten interpretación extensiva o analógica.". 23 En definitiva, no asistiendo el derecho del receso al accionista disconforme con la decisión asamblearia mediante la cual se resolvió ratificar el acto notoriamente extraño realizado por el representante social, no cabe otra conclusión que sostener que dicha decisión debe ser adoptada por unanimidad de las acciones con derecho a voto. 24 Sostener lo contrario implicaría desarticular en forma total la garantía que se constituye a favor de los socios mediante la determinación y precisión del objeto social. 25 Dos últimas consideraciones. Si bien entiendo que se encuentra acabadamente fundada la razón por la cual resulta necesario que medie la unanimidad para ratificar los actos extravantes realizados por el representante social, he mencionado antes de ahora que varios son los argumentos que me llevan a concluir de tal forma, mi idea es simplemente mencionarlos ya que si bien no resultan decisivos, los considero por lo menos atendibles. El primero de dichos argumentos se basa en el principio mayoritario que rige en la esfera interna de los entes sociales, y que se encuentra expresamente 22 En tal orden de ideas se ha expedido la jurisprudencia en autos Guelar, Juan c/ Mandataria Rural S.A., Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial de la Capital Federal, Sala C, 14 de junio de 1991, La Ley, tomo 1991-E, pag. 483, y Banco de Mendoza S.A. en Domínguez, Francisco Luis y otros c/ Banco de Previsión Social S.A. p/ Ordinario s/ casación, de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, Sala I, 6 de febrero de Ariel A. Dasso, Cuestiones del Moderno Derecho Societario en materia de nulidad asamblearia. Rescate de acciones y receso, Revista de Doctrina Societaria, Errepar, Tomo XII, N 162, Mayo En igual sentido pero con distintos fundamentos se expiden Graciela A. Haggi y Ricardo A. Nissen en Las garantías otorgadas por las sociedades comerciales y la doctrina Ultra Vires, El Derecho, 8 de octubre de Se vulneraría así el derecho de los socios (minoritarios) que realizaron sus aportes con miras a la realización de un objeto social determinado y que se verían compelidos a ratificar actos notoriamente ajenos a este último y probablemente gravosos para la sociedad. 10
11 contemplado en el ámbito de la anónima imponiendo las resoluciones del órgano de gobierno a todos sus accionistas -art. 233, in fine, de la ley pero que impregna el funcionamiento y andamiaje de las sociedades comerciales en general mostrándose como uno de los pocos resabios institucionalistas de nuestro ordenamiento societario vigente. La operatividad del mentado principio conlleva implícito el funcionamiento de la sociedad dentro de los cánones naturales de lo oportunamente acordado al constituirla o del estado de las cosas en virtud a las modificaciones posteriores operadas respecto del estatuto social. Fuera de tal ámbito, debemos dejar de lado la aplicación de los efectos del señalado principio mayoritario toda vez que no se encuentran reunidos los sustentos fácticos que dan vigencia a la operatividad del mismo-, por lo que, consecuentemente, jamás podrán adoptarse tales decisiones sin que medie la unanimidad de las acciones con derecho a voto. En este orden de ideas, toda vez que la problemática societaria se encuentra eminentemente referida a derechos patrimoniales 26, esencialmente disponibles por las partes, cuando medie el consentimiento de todos los socios, las decisiones sociales ratificatorias resultarán siempre válidas mientras que no medie una expresa prohibición de la ley o así lo imponga la naturaleza de las cosas v. gr., cuando se requiera la presencia de la realidad biológica del hombre-. Resta por último señalar, quizás a mero modo de comentario o anotación final, que también repugnaría a mi razón el entender que el ordenamiento jurídico otorgue la misma solución respecto del ente social que modificó reunión asamblearia mediante- su objeto social de forma tal que la posterior celebración de un acto determinado por parte de su representante sea imputable a la sociedad, que en relación a aquella sociedad comercial que a posteriori ratifica actos realizados por éste último en notoria extravagancia al objeto social. Es claro que un procedimiento resulta contrario al orden natural de las cosas, y que el otro no; que un procedimiento puede ser previsto por los accionistas al constituir o ingresar al ente social, y que el otro no; es claro, finalmente, que de no resultar requerida la ratificación mediante la unanimidad de las acciones con derecho a voto, un procedimiento resulta apto para vulnerar los derechos de los accionistas, y que el otro, por lo menos en principio, no. VI.- Conclusiones. En virtud a los argumentos antes expuestos, cabe a modo de colofón apuntar las siguientes notas conclusivas: 26 Ello se desprende de la definición contenida en el art. 1 de la ley
12 (i) El representante social obliga a la sociedad por todos los actos que sin estar comprendidos en su objeto social no sean notoriamente extraños al mismo, y a contrario sensu, no obliga a la sociedad por todos los actos que sean notoriamente extraños a su objeto social. (ii) Existen fundamentos normativos suficientes para sostener que la doctrina anglosajona del ultra vires no ha sido recogida por la ley de sociedades comerciales nacional en su concepción originaria. (iii) En el régimen jurídico argentino la noción de objeto social no incide en la capacidad de la personalidad jurídica societaria sino que se encuentra únicamente referida al mecanismo de imputación a ésta última de los actos realizados por sus representantes. (iv) El acto extravagante o extrañísimo realizado por el representante social podrá ser ratificado por el órgano de gobierno de la sociedad la asamblea de accionistas- conforme la aplicación análoga de las reglas relativas al mandato y de lo dispuesto por los arts. 1717, 1931, y 1936 del Código Civil. (v) No asistiendo el derecho del receso al accionista disconforme con la decisión asamblearia mediante la cual se resuelva ratificar el acto notoriamente extraño realizado por el representante social, no cabe otra conclusión que sostener que dicha decisión solamente podrá ser adoptada mediando la unanimidad de las acciones con derecho a voto. 12
MATERIA UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA ECOTEC FACULTAD DE DERECHO Y GOBERNABILIDAD PROGRAMA ANALÍTICO DERECHO SOCIETARIO I CODIGO DER 385 CREDITOS 4.8 1. DESCRIPCIÓN DER 385.- DERECHO SOCIETARIO I.- - La materia
Reflexiones sobre la duración de una sociedad y los efectos de su vencimiento. Por Dr. Alejandro Guanes (Socio GHP Abogados)
Reflexiones sobre la duración de una sociedad y los efectos de su vencimiento. Por Dr. Alejandro Guanes (Socio GHP Abogados) I.- Duración de las Sociedades En nuestro país, se ha hecho común establecer
Nación que: La existencia de la persona humana comienza con la concepción en. el seno materno. En el caso de técnicas de reproducción humana asistida,
Persona humana. Comienzo de la existencia. Determina el artículo 19 del Proyecto de Código Civil y Comercial de La Nación que: La existencia de la persona humana comienza con la concepción en el seno materno.
ASUNTO: FACULTADES DEL REPRESENTANTE LEGAL SUPLENTE.
OFICIO 220-141057 DEL13 DE JULIO DE 2016 ASUNTO: FACULTADES DEL REPRESENTANTE LEGAL SUPLENTE. Me refiero a su comunicación radicada en esta entidad con el número 2016-01- 349303, donde hace mención al
Sociedad Colectiva (SC) Responsabilidad
ClasesATodaHora.com.ar > Exámenes > UBA - Derecho > Derecho Comercial Derecho Comercial Trabajo Prácico Nº 2 Cat. Jelonche - Guzmán 1º Cuat. de 2012 ClasesATodaHora.com.ar 1) Realice un cuadro comparativo
REF: CUDAP EXP-S04: /2012 DICTAMEN DNPDP N 007/12 BUENOS AIRES, 16 de marzo de 2012
REF: CUDAP EXP-S04:0012000/2012 DICTAMEN DNPDP N 007/12 BUENOS AIRES, 16 de marzo de 2012 SEÑOR INSPECTOR GENERAL: Tengo el agrado de dirigirme a Ud., en las actuaciones de la referencia por las que se
Nota relativa al ámbito subjetivo del Real Decreto Ley 8/2010 Consideraciones a tener en cuenta al reflexionar sobre su ámbito de aplicación
Nota relativa al ámbito subjetivo del Real Decreto Ley 8/2010 Consideraciones a tener en cuenta al reflexionar sobre su ámbito de aplicación Antecedentes La situación de crecimiento del déficit público
CUESTIONARIO GUIA SOBRE DERECHO DE LOS TRATADOS
CUESTIONARIO GUIA SOBRE DERECHO DE LOS TRATADOS Responder en base a la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados de 1969 [C.V.], salvo que se indique otra cosa. CONCEPTO Y CLASES DE TRATADOS
DIGESTO PRACTICO LA LEY - FUSION Y ESCISION DE SOCIEDADES
DIGESTO PRACTICO LA LEY - FUSION Y ESCISION DE SOCIEDADES A. NORMATIVA SUBSTANCIAL I - Normas Legales 1 Ley 340 2 Ley 11.867 5 Ley 13.653 18 Ley 19.550 31 Ley 19.836 404 Ley 20.337 439 Ley 20.628 444 Ley
La Sociedad por Acciones Simplificada Cámara de Comercio de Bogotá Mayo 31 de 2007 Sociedades Unipersonales Antecedentes en el Derecho Comparado Sociedades Unipersonales Figura acogida en la mayoría de
RESUMEN EJECUTIVO. Ley General de las Sociedades Comerciales y Empresas Individuales de Responsabilidad Limitada. 1. Generalidad y objeto principal
RESUMEN EJECUTIVO Ley General de las Sociedades Comerciales y Empresas Individuales de Responsabilidad Limitada 1. Generalidad y objeto principal La Ley General de las Sociedades Comerciales y Empresas
PRINCIPIOS DE ESPECIALIDAD Y DE CONSENTIMIENTO. Conclusiones foro
PRINCIPIOS DE ESPECIALIDAD Y DE CONSENTIMIENTO Conclusiones foro 7-2014 1. En qué consiste el principio de especialidad o determinación registral e indique los registros en que NO se aplica. 2. Cómo se
INTRODUCE MODIFICACIONES A LOS ARTÍCULOS 15 Y 69 DE LA LEY Nº SOBRE SOCIEDADES ANÓNIMAS I. ANTECEDENTES.-
INTRODUCE MODIFICACIONES A LOS ARTÍCULOS 15 Y 69 DE LA LEY Nº 18.046 SOBRE SOCIEDADES ANÓNIMAS I. ANTECEDENTES.- Suele suceder en las sociedades anónimas que los intereses del controlador, de la sociedad,
- I - En primer lugar, corresponde hacer una reseña de los presentes actuados.
Ref.: Actuación 366/1381 B.C.R.A. DICTAMEN DNPDP Nº 150/07 BUENOS AIRES, 25 de setiembre de 2007 SEÑORES GERENTE Y SUBGERENTE: Tengo el agrado de dirigirme a Uds. con relación a las actuaciones de referencia,
Novedades - Liquidación 2010
Colegio de Graduados en Ciencias Económicas Sesiones Periódicas de Actualización Impositiva y de Seguridad Social (SPAISS) Ganancias Personas Físicas Novedades - Liquidación 2010 16 de Marzo de 2010 Expositor:
Constitución de una sociedad mercantil por Alma Ruh Cortés Cómo se constituye una sociedad mercantil? Al formar una Sociedad Mercantil se crea una persona jurídica independiente de sus socios, es decir,
DISOLUCION Y LIQUIDACION DE SOCIEDADES COMERCIALES
DISOLUCION Y LIQUIDACION DE SOCIEDADES COMERCIALES Curso Privado IV Dr. Ricardo Olivera García Docente encargado del tema: Esc. Daniella Cianciarulo Diferentes institutos Rescisión parcial: Se rompe el
Gabinete Jurídico. Informe 0343/2009
Informe 0343/2009 La consulta plantea qué información puede ser objeto de comunicación a la Junta de Personal, respetando lo dispuesto en la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de datos
SOCIEDADES EXTRANJERAS Y POLÍTICA DE ESTADO
245 SOCIEDADES EXTRANJERAS Y POLÍTICA DE ESTADO POR SUSANA J. RIPOLL 1 Sumario Nuestro país necesita se adopte una política de Estado consistente, integral y estimulante para la radicación de inversiones
TRAMITACIÓN DE LITIGIOS LABORALES: RECURSOS DE JURISPRUDENCIA.
TRAMITACIÓN DE LITIGIOS LABORALES: RECURSOS DE NULIDAD Y UNIFICACIÓN DE JURISPRUDENCIA. DEMANDAS POR INDEMNIZACIÓN ART. 2 TRANSITORIO ESTATUTO DOCENTE POR DOCENTES ACOGIDOS AL ART. 2 TRANSITORIO DE LA
INFORME QUE, CON FECHA 22 DE FEBRERO DE 2006, FORMULA EL CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN DE LA SOCIEDAD IBERDROLA, S.A., EN RELACIÓN CON LA PROPUESTA DE ACUERDO DE DELEGACIÓN A FAVOR DEL CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN
RESOLUCIÓN MD N 816/15 Informes de cumplimiento para responder encargos requeridos por reguladores, organismos de control u otros entes con facultades de fiscalización, preparados de acuerdo con la Resolución
La familia en Derecho Civil Sesión No.2 Nociones generales en Derecho Civil. Parte 2 Contextualización En la antigüedad ya era conocido el término persona (personare) entre la gente común, debido a que
JORNADA DE ACTUALIZACIÓN CÓDIGO UNIFICADO IMPLICANCIAS EN SOCIEDADES
JORNADA DE ACTUALIZACIÓN CÓDIGO UNIFICADO IMPLICANCIAS EN SOCIEDADES UBICACIÓN NORMATIVA Libro Primero. Parte General Título IV Hechos y actos jurídicos Capítulo 5 Actos jurídicos Sección 7ª - Contabilidad
REGLAMENTO DEL FORO ELECTRONICO DE ACCIONISTAS DE LA SEDA DE BARCELONA, S.A.
REGLAMENTO DEL FORO ELECTRONICO DE ACCIONISTAS DE LA SEDA DE BARCELONA, S.A. 0 TÍTULO I.- PREÁMBULO 1.- El Real Decreto Legislativo 1/2010, de 2 julio, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley
Intervención de la Delegación de México en el tema 78. "Informe de la Comisión de Derecho Internacional Grupo III: Capítulos X, XI y XII
MISIÓN PERMANENTE DE MÉXICO Intervención de la Delegación de México en el tema 78. "Informe de la Comisión de Derecho Internacional Grupo III: Capítulos X, XI y XII Nueva York, a 1 de noviembre de 2016
EL DERECHO DE RECESO DE LOS SOCIOS AUSENTES EN LAS SOCIEDADES DE RESPONSABILIDAD LIMITADA
EL DERECHO DE RECESO DE LOS SOCIOS AUSENTES EN LAS SOCIEDADES DE RESPONSABILIDAD LIMITADA MA. VALERIA SALA MERCADO OSCAR AGUSTÍN CINOLLO Debe interpretarse que todos los socios disidentes con aquellas

References: artículo 58
in fine
 artículo 58
in fine
 artículo 11
in fine
 resolución 
in fine
 artículo 19
 Real Decreto 
 Real Decreto 

RESOLUCIÓN 
 Resolución

 Real Decreto