Source: https://boe.vlex.es/vid/intracomunitarios-huevos-incubar-paa-445179422
Timestamp: 2019-02-23 15:02:26+00:00

Document:
Real Decreto 1888/2000, de 22 de noviembre, por el que se establecen las condiciones de sanidad animal aplicables a los intercambios intracomunitarios y las importaciones de aves de corral y de huevos para incubar, procedentes de países terceros. - BOE. Boletín Oficial del Estado - Legislación - VLEX 445179422
Fecha de Entrada en Vigor: 23 de Diciembre de 2000
Marginal: BOE-A-2000-23503
CAPÍTULO II. Intercambios intracomunitarios - arts. 4 a 15
CAPÍTULO III. Importaciones de países terceros - arts. 16 a 22
CAPÍTULO IV. Disposiciones comunes - arts. 23 y 24
ANEXO I. Autorización de las granjas
CAPÍTULO II. Instalaciones y funcionamiento
CAPÍTULO III. Programa de control sanitario de las enfermedades
CAPÍTULO IV. Criterios para la suspensión o la retirada de la autorización de una granja
ANEXO II. Condiciones de vacunación de las aves de corral
ANEXO III. Certificados sanitarios para los intercambios intracomunitarios
ANEXO IV. Enfermedades de declaración obligatoria
El presente proyecto incorpora la Directiva 1999/90/CE y refunde en una norma única el contenido del Real Decreto 1317/1992 y sus posteriores modi ficaciones, excluyendo la referencia a las pruebas laboratoriales incorporadas a nuestra normativa interna por otros Reales Decretos.
El presente Real Decreto se dicta en virtud de la competencia estatal exclusiva en materia de comercio exterior, sanidad exterior y bases y coordinación general de la sanidad, establecida en el artículo 149.1.10.a y 16.a de la Constitución.
Veterinario oficial: el inspector veterinario designado por la Administración General del Estado, en el ámbito de las importaciones procedentes de terceros países, y por los órganos competentes de las Comunidades Autónomas, en relación con los intercambios intracomunitarios.
Pollitos de un día de vida: todas las aves de corral con menos de setenta y dos horas y que aún no hayan sido alimentadas ; sin embargo, los patos de Berbería («cairina moschata») o sus cruces podrán haber sido alimentados.
Explotación: una instalación, incluyendo una granja utilizada para la cría o tenencia de aves de cría o de explotación.
Incubadora: la granja cuya actividad consista en la incubación, la rotura de los huevos para incubar y el suministro de pollitos de un día de vida.
Laboratorio autorizado: todo laboratorio autorizado por la Dirección General de Ganadería del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en el ámbito de las importaciones procedentes de países terceros, o por los órganos competentes de las Comunidades Autónomas, en el ámbito de los intercambios intracomunitarios, encargado de efectuar las pruebas de diagnóstico prescritas en el presente Real Decreto.
Foco: la explotación o el lugar situados en el territorio de una Comunidad Autónoma o de un país tercero, donde estén agrupados animales y donde se hubiera confirmado oficialmente uno o varios casos de enfermedad.
Sacrificio sanitario: la operación consistente en destruir, con todas las garantías sanitarias necesarias y entre ellas la desinfección, todas las aves y productos afectados por enfermedades o que se sospeche que están contaminados.
Artículo 3 Laboratorio nacional de referencia.
CAPÍTULO II Intercambios intracomunitarios Artículos 4 a 15
Artículo 4 Normas generales para los huevos, pollitos de un día y aves de cría y explotación.
Artículo 5 Normas específicas para los huevos de incubar.
Que hayan permanecido durante más de seis semanas en una o varias granjas autorizadas del territorio de la Unión Europea (UE), tal como se define en el párrafo a) del apartado 1 del artículo 4 del pReal Decreto.
Que, si han sido vacunadas, lo hayan sido de conformidad con las condiciones de vacunación establecidas en el anexo II de este Real Decreto .
O bien, a una inspección sanitaria mensual efectuada por un veterinario oficial o habilitado, habiendo tenido lugar la última visita en los treinta y un días anteriores a la expedición. Si se optara por esta posibilidad, el veterinario oficial o autorizado deberá efectuar también un examen de los registros del estatuto sanitario de la manada y una evaluación de su estatuto sanitario actual basándose en los datos actualizados facilitados por el responsable de la manada durante las setenta y dos horas anteriores a la expedición ; en caso de que los registros u otros datos induzcan a sospecha de enfermedad, las manadas deberán someterse a un examen sanitario, efectuado por el veterinario oficial o autorizado, que descarte la posibilidad de enfermedad contagiosa para las aves de corral.
Artículo 6 Normas específicas para los pollitos de un día.
Artículo 7 Normas específicas para las aves de cría y explotación.
Artículo 8 Normas específicas para las aves de matadero.
En la cual, durante el reconocimiento sanitario de la manada de la que procedan las aves destinadas al sacrificio, efectuado por un veterinario oficial o autorizado, en los cinco días anteriores a la expedición, no se haya observado ningún síntoma clínico ni sospecha de enfermedad contagiosa para las aves de corral.
Artículo 9 Normas específicas para las aves de repoblación.
Además de ajustarse a lo dispuesto en los artículos 11, 13 y 15 de este Real Decreto, las aves destinadas al suministro de caza silvestre de repoblación (incluidos los pollitos de un día), en el momento de su expedición, deberán proceder de una explotación:
En la cual, durante el reconocimiento sanitario de la manada de la que procedan las aves, efectuado por un veterinario oficial o autorizado, en las cuarenta y ocho horas a la expedición, no se haya observado ningún síntoma clínico ni sospecha de enfermedad contagiosa para las aves de corral.
Las disposiciones de los artículos 4 y 8 de este Real Decreto no se aplicarán a las aves de corral a que se refiere el apartado anterior.
Artículo 10 Lotes de menos de veinte unidades.
Los requisitos de los artículos 4 a 8 y 13 del presente Real Decreto no se aplicarán a los intercambios intracomunitarios de aves de corral y de huevos para incubar cuando se trate de pequeños lotes con menos de veinte unidades.
No obstante, las aves de corral y los huevos para incubar a que se refiere el apartado anterior deberán, en el momento de su expedición, proceder de manadas:
Todas las aves del lote deberán haber dado resultado negativo, el mes anterior a la expedición, en pruebas serológicas para la detección de anticuerpos de «salmonella pullorum» y «salmonella gallinarum», de conformidad con lo dispuesto en el capítulo III del anexo I de este Real Decreto. Cuando se trate de huevos para incubar o de pollitos de un día de vida, la manada de origen deberá haber sido sometida en el período de los tres meses anteriores a la expedición a pruebas serológicas de detección de «salmonella pullorum» y «salmonella gallinarum» con resultados que proporcionen un 95 por 100 de fiabilidad en la detección de la infección con una prevalencia del 5 por 100.
Las disposiciones de los apartados 1 y 2 de este artículo, no serán aplicables a los lotes que contengan aves del género de las struthioniformes ni sus huevos para incubar.
Artículo 11 Regiones indemnes de enfermedad de Newcastle.
En el caso de expedición de las aves de corral contempladas en el artículo 1 de este Real Decreto, desde Comunidades Autónomas o regiones de las mismas en que se vacunen contra la enfermedad de Newcastle, a un Estado miembro o una región de un Estado miembro cuyo estatuto se haya fijado con arreglo al apartado 2 del presente artículo, se aplicarán las normas siguientes:
Los huevos para incubar deberán proceder de manadas que: no estén vacunadas, o estén vacunadas con vacunas inactivas, o estén vacunadas con vacunas vivas, siempre que la vacunación haya tenido lugar al menos treinta días antes de la recogida de los huevos para incubar.
o No estar vacunadas contra la enfermedad de Newcastle, y 2.o Haber permanecido aisladas durante catorce días antes de la expedición, ya sea en una explotación, ya sea en una unidad de cuarentena, bajo vigilancia del veterinario oficial, cumpliéndose la condición de que ningún ave de corral que se encuentre en la explotación de origen, o, en su caso, en la unidad de cuarentena, haya sido vacunada contra la enfermedad de Newcastle durante los veintiún días que precedan a la expedición y ningún ave distinta de las que integren el lote entre en la explotación o en la unidad de cuarentena durante el mismo período, además de que en las unidades de cuarentena no se efectúe ninguna vacunación, y 3.o Haber sido sometidas, durante los catorce días que preceden a la expedición, a pruebas serológicas representativas para la detección de anticuerpos de la enfermedad de Newcastle, con resultados negativos, realizadas de conformidad con el apartado 1 del anexo V del presente Real Decreto.
Si no están vacunadas contra la enfermedad de Newcastle, cumplan el requisito enunciado en el apartado 1, c), 3.º de este artículo.
Si están vacunadas, no deberán haber sido vacunadas con una vacuna viva durante los treinta días precedentes a la expedición, y deberán haber sido sometidas mediante un muestreo representativo, durante los catorce días que preceden a la expedición, a una prueba realizada con el fin de aislar el virus de la enfermedad de Newcastle, de conformidad con el apartado 2 del anexo V del presente Real Decreto.
Cuando una Comunidad Autónoma que no practique la vacunación contra la enfermedad de Newcastle desee que le sea reconocida dicha condición facilitará, a la Dirección General de Ganadería del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, un programa con arreglo a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 12 de este Real Decreto, para su presentación a la Comisión Europea, a través del cauce reglamentario, para su eventual aprobación.
Los datos que se tendrán en cuenta para determinar que la totalidad del territorio español o alguna
de sus Comunidades Autónomas tiene el estatuto de no vacunación contra la enfermedad de Newcastle serán los mencionados en el apartado 2 del artículo 12 de este Real Decreto y, en particular los siguientes:
La Comisión Europea podrá suspender el estatuto de no vacunación contra la enfermedad de Newcastle de la totalidad del territorio español o de las Comunidades Autónomas en que no se vacune, en los siguientes casos:
Que se produzca una grave epizootia de enfermedad de Newcastle que no haya sido controlada, o b) Que se deroguen las restricciones legales que prohiban el recurso sistemático a la vacunación contra la enfermedad de Newcastle.
Artículo 12 Reconocimiento de regiones indemnes de enfermedades aviares.
En el supuesto que una Comunidad Autónoma establezca o haya establecido un programa facultativo u obligatorio de lucha contra una enfermedad a la que estén expuestas las aves de corral, lo notificará a la Dirección General de Ganadería del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, haciendo especial referencia a:
Cuando una Comunidad Autónoma se considere total o parcialmente indemne de una de las enfermedades a la que están expuestas las aves de corral presentará las justificaciones adecuadas a la Dirección General de Ganadería del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en particular:
Los resultados de las pruebas de control, basados en una investigación serológica, microbiológica o patológica y en el hecho de que dicha enfermedad deba ser declarada obligatoriamente a las autoridades competentes.
Artículo 13 Etiquetado y transporte.
Los pollitos de un día de vida y los huevos para incubar deberán ser transportados en embalajes nuevos de uso único concebidos a tal fin, que se usarán una sola vez y serán destruidos, o bien en embalajes que podrán ser reutilizados previa limpieza y desinfección.
El nombre «Reino de España» y el de la Comunidad Autónoma de origen.
Los embalajes que contengan pollitos de un día de vida o huevos para incubar podrán agruparse para el transporte en contenedores previstos a tal fin. En dichos contenedores deberán figurar el número de embalajes agrupados y las indicaciones a que se refiere el párrafo b) del apartado 1 de este artículo.
Las aves de cría o de explotación deberán ser transportadas en cajas o jaulas:
Las aves de cría y de explotación y los pollitos de un día de vida deberán enviarse lo antes posible a la granja destinataria, sin que entren en contacto con otras aves vivas, con excepción de las aves de cría o de explotación o los pollitos de un día de vida que cumplan las condiciones establecidas en el presente Real Decreto.
Las aves para matadero deberán enviarse lo antes posible al matadero destinatario sin que entren en contacto con otras aves, con excepción de las aves para
matadero que cumplan las condiciones establecidas en el presente Real Decreto.
Las cajas, jaulas y medios de transporte deberán estar concebidos de tal modo que:
Los medios de transporte y, si no son de uso único, los contenedores, cajas y jaulas deberán ser limpiados y desinfectados antes de su carga y después de su descarga, según las instrucciones del órgano competente de la Comunidad Autónoma.
Artículo 14 Restricciones al transporte.
Artículo 15 Certificado sanitario.
CAPÍTULO III Importaciones de países terceros Artículos 16 a 22
Las aves de corral y los huevos para incubar deberán proceder de países terceros o de partes de países terceros que figuren en una lista elaborada por la Comisión.
Sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado anterior, la lista comunitaria citada así como sus modificaciones correspondientes, se publicarán por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en el «Boletín Oficial del Estado», para un mayor conocimiento de los interesados.
Cada lote de aves de corral o de huevos para incubar que llegue a territorio aduanero español será sometido a control por los servicios veterinarios oficiales adscritos a los puestos de inspección fronterizos autorizados a tal fin, antes de ser despachado a libre práctica o de ser admitido en régimen aduanero alguno.
Artículo 17 Situación sanitaria del país de origen.
En los que la influenza aviar y la enfermedad de Newcastle, tal como se definen en los Reales Decretos 1025/1993, de 25 de junio, por el que se establecen medidas para la lucha contra la influenza aviar, y 1988/1993, de 12 de noviembre, por el que se establecen medidas para la lucha contra la enfermedad de Newcastle, sean enfermedades de notificación obligatoria.
Libres de influenza aviar y de enfermedad de Newcastle o que, aunque no estén libres de estas enfermedades, apliquen medidas de lucha al menos equivalentes a las establecidas respectivamente en los Reales Decretos 1025/1993 y 1988/1993.
Artículo 18 Condiciones específicas.
Sin perjuicio de lo señalado en el apartado 1 del artículo 16 de este Real Decreto, la Dirección General de Ganadería del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación sólo autorizará la importación de aves de corral y de huevos para incubar que procedan de manadas que:
Para fijar las condiciones de sanidad animal, la base de referencia utilizada será la de las normas definidas en el capítulo II del presente Real Decreto y en los anexos correspondientes, con las excepciones que la Comisión Europea decida, caso por caso, a dichas disposiciones, si el país tercero interesado suministrase garantías similares, al menos, equivalentes en materia de policía sanitaria e incluyan la cuarentena obligatoria y la realización de pruebas para la detección de la influenza aviar, de la enfermedad de Newcastle y de cualquier otra que sea pertinente.
Artículo 19 Certificado veterinario.
Artículo 20 Inspecciones.
Artículo 21 Importación aves de matadero.
Artículo 22 Controles a la importación.
Las inspecciones de aves de corral importadas de países terceros se efectuarán de conformidad con las normas y principios generales relativos al control de las importaciones de animales vivos de países terceros.
La importación de aves de corral y de huevos para incubar quedará prohibida cuando:
Los envíos tengan una enfermedad contagiosa o se sospeche que la tienen o que están contaminados por ella.
El examen pruebe que no se cumplen las normas comunitarias en materia de hormonas y de residuos.
Sin perjuicio de cualquier condición especial, que podría adoptarse por la Comisión por razones de sanidad animal, o cuando no haya sido concedida la autorización de reexpedir aves de corral, cuya entrada ha sido rechazada de conformidad con el apartado 1 de este artículo, la Dirección General de Ganadería del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación podrá designar el matadero que deberá hacerse cargo de dichas aves o establecer cualquier otra fórmula que garantice el sacrificio y destrucción de los animales.
CAPÍTULO IV Disposiciones comunes Artículos 23 y 24
Artículo 23 Cláusula de salvaguardia.
Artículo 24 Controles.
Disposición adicional primera Títulos competenciales.
La presente disposición se dicta al amparo de lo dispuesto en el artículo 149.1.10.a y 16.a de la Constitución, que atribuye al Estado las competencias exclusivas en materia de comercio exterior, sanidad exterior, bases y coordinación general de sanidad, respectivamente.
Disposición adicional segunda Régimen aplicable a las importaciones procedentes de países terceros.
Disposición final segunda Normas de coordinación.
ANEXO I Autorización de las granjas
Con el fin de obtener la autorización de los órganos competentes de las Comunidades Autónomas para efectuar intercambios intracomunitarios, las granjas deberán:
Una visita sanitaria, como mínimo anual, efectuada por el veterinario oficial, que se completará con un control de aplicación de las medidas de higiene y de funcionamiento de la granja con arreglo a las condiciones del capítulo II de este anexo.
El órgano competente de la correspondiente Comunidad Autónoma atribuirá a cada una de las granjas, que cumplan las condiciones definidas en el apartado 1, un número distintivo de autorización, que podrá ser idéntico al ya atribuido en aplicación del Reglamento (CEE) 2782/75, del Consejo, de 29 de octubre, relativa a la producción y comercialización de los huevos para incubar y de los pollitos de aves de corral, y lo comunicará a la Dirección General de Ganadería del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
CAPÍTULO II Instalaciones y funcionamiento
En la medida de lo posible, la técnica de cría estará basada en los principios de la «cría protegida» y del «todo lleno, todo vacío». Entre cada lote, deberá practicarse la limpieza, la desinfección y el vaciado sanitario.
De la propia granja, y/o 2.º De otras granjas de cría, de selección o de multiplicación del territorio de la UE, igualmente autorizadas.
La morbilidad y la mortalidad, y sus causas.
En caso de enfermedad contagiosa de las aves, los resultados de los análisis de laboratorio deberán comunicarse inmediatamente al veterinario habilitado, quien informará inmediatamente al veterinario oficial.
Los edificios deberán estar protegidos contra los pájaros procedentes del exterior y roedores. Los suelos y las paredes deberán ser de materiales resistentes, impermeables y lavables. Las condiciones de iluminación natural o artificial y los sistemas de regulación del aire y de la temperatura deberán ser adecuadas. Deberá estar prevista la eliminación higiénica de los desperdicios (huevos o pollitos).
La dirección veterinaria de la granja dictará las normas de higiene, el personal deberá llevar uniforme de trabajo exclusivo y los visitantes prendas de protección.
Las operaciones de desinfección afectarán:
A los huevos, entre el momento de su llegada y su puesta en incubación.
En cuanto exista sospecha de enfermedad contagiosa, el veterinario habilitado enviará a un laboratorio autorizado las muestras necesarias para el establecimiento o la confirmación del diagnóstico e informará a la autoridad sanitaria competente de la Comunidad Autónoma, que decidirá las medidas a adoptar.
Deberá llevarse un registro de la incubadora, fichero o soporte informático, que se conservará al menos durante dos años, por manada, si es posible, y en el que se indicará:
En caso de enfermedad contagiosa de las aves, los resultados de los análisis de laboratorio deberán ser inmediatamente comunicados al veterinario habilitado, quien informará sin demora al veterinario oficial.
CAPÍTULO III Programa de control sanitario de las enfermedades
Por lo que respecta a la «salmonella pullorum y gallinarum»: pollos, pavos, pintadas, codornices, faisanes, perdices y patos.
Por lo que respecta a la «salmonella arizonae»:
La determinación de la infección se efectuará mediante análisis serológicos o bacteriológicos, o de ambos.
Las muestras que deban analizarse serán, según los casos, de sangre de pollitos de segunda calidad, de pelusa o de polvo de la cámara de nacimiento, de la materia adherida a las paredes de la incubadora, de la yacija o del agua del bebedero.
Para decidir el número de muestras de sangre que deben extraerse para la detección de la «salmonella pullorum» o la «salmonella arizonae» mediante análisis serológico, se tendrá en cuenta la prevalencia de la infección en el país y su historial en la granja.
Toda manada deberá ser sometida a control, en cada período de puesta, en el momento más eficaz para la detección de la enfermedad.
Pollos y pavos, por lo que respecta al «mycoplasma gallisepticum».
Pavos, por lo que respecta al «mycoplasma meleagridis».
La determinación de la infección se efectuará mediante análisis serológicos o bacteriológicos o mediante la comprobación de lesiones de aerosaculitis en pollitos y pavitos de un día de vida, según los casos.
Las muestras que deban analizarse serán, según los casos, de sangre de pollitos y pavitos de un día de vida, de esperma, de raspado de tráquea, de cloaca aviar o sacos aéreos.
Los análisis para la detección de «mycoplasma gallisepticum» o de «mycoplasma meleagradis» se realizarán a partir de un muestreo representativo que permita un control continuo de la infección durante los períodos de cría y de puesta, es decir, justo antes del inicio de la puesta y a continuación cada tres meses.
En el caso de granjas que contengan varias unidades de producción independientes, los órganos competentes de las Comunidades Autónomas podrán establecer excepciones a estas medidas en lo que se refiere a las unidades de producción sanas de una granja infectada, siempre y cuando el veterinario autorizado haya confirmado que la estructura de estas unidades de producción, su importancia y las operaciones que en las mismas se realizan son de tal naturaleza que, desde el punto
de vista del alojamiento, del mantenimiento y de la alimentación, tales unidades de producción son completamente independientes, de modo que no es posible que la enfermedad en cuestión se propague de una unidad de producción a otra.
CAPÍTULO IV Criterios para la suspensión o la retirada de la autorización de una granja
La autoridad competente suspenderá la autorización de una granja e informará a la Dirección General de Ganadería:
Hasta la realización de nuevos análisis, en caso de que los resultados de los controles emprendidos con arreglo a las condiciones de los capítulos II y III, relativos a las infecciones de «salmonella pullorum y gallinarum», «salmonella arizonae», «mycoplasma gallisepticum» o «mycoplasma meleagridis», pudieran dejar entrever la presencia de una infección.
Hasta la aplicación de las medidas que el veterinario oficial juzgue oportunas, en caso de comprobarse que la granja no satisface las exigencias de los párrafos a), b) y c) del apartado 1 del capítulo I.
La autoridad competente revocará la autorización de una granja e informará a la Dirección General de Ganadería:
En caso de que un nuevo análisis adecuadamente realizado confirme la presencia de una infección de «salmonella pullorum y gallinarum», «salmonella arizonae», «mycoplasma gallisepticum» o «mycoplasma meleagridis».
En caso de que, tras un nuevo requerimiento del veterinario oficial, no se adoptasen las medidas para el cumplimiento de las exigencias mencionadas en los párrafos a), b) y c) del apartado 1 del capítulo I.
La concesión de nueva autorización estará supeditada a las condiciones siguientes:
En caso de que la autorización se hubiese revocado a causa de la aparición de influenza aviar o de enfermedad de Newcastle, ésta podrá volver a ser concedida una vez transcurridos veintiún días desde el momento de llevarse a cabo la limpieza y desinfección, tras la operación de sacrificio sanitario.
«Salmonella pullorum y gallinarum» o «salmonella arizonae», tras efectuarse en el establecimiento dos controles con resultado negativo separados, como mínimo, por un intervalo de veintiún días y se haya desinfectado después de efectuar un sacrificio sanitario de la manada afectada.
«Mycoplasma gallisepticum» o «mycoplasma meleagridis», podrá volverse a conceder tras efectuarse en el conjunto de la manada aviar dos controles, con resultados negativos, separados por un intervalo de al menos sesenta días.
ANEXO II Condiciones de vacunación de las aves de corral
Las vacunas utilizadas para la vacunación de las aves de corral o de las manadas de origen de los huevos para incubar deberán tener una autorización de comercialización extendida por la Administración General del Estado.
Menos de 0,4 ; si cada ave ha recibido al menos 107 EID para la prueba.
Menos de 0,5 ; si cada ave ha recibido al menos 108 EID para la prueba.
Las vacunas inactivadas contra la enfermedad de Newcastle deberán prepararse a partir de cepas de virus de la enfermedad cuya «cepa madre» («master seed») haya sido sometida a un test que haya revelado un índice de patogenicidad intracerebral (IPIC) de menos de 0,7 ; si cada ave ha recibido al menos 108 ELD50 para la prueba.
ANEXO III Certificados sanitarios para los intercambios intracomunitarios
ANEXO IV Enfermedades de declaración obligatoria
Procedimiento: el establecido en el capítulo IV del anexo II del Real Decreto 1988/1993, de 12 de noviembre, por el que se establecen medidas para la lucha contra la enfermedad de Newcastle.
Interpretación de los resultados. El antígeno utilizado influirá en el nivel a partir del cual se considera que el suero es positivo: en el caso de 4 unidades de hemaglutinación, un suero será positivo cuando muestre un título igual o superior a 24 ; tratándose de 8 unidades de hemaglutinación, el suero será positivo cuando tenga un título igual o superior a 23.
Tratamiento de las muestras. No podrán juntarse más de cinco muestras. Su tratamiento se efectuara de conformidad con los apartados 2 y 3 del capítulo I del anexo II del Real Decreto 1988/1993.
Procedimiento: el descrito en el apartado 2 del anexo V de este Real Decreto.
Interpretación de los resultados. Según se establece en el apartado 1.3.o del anexo V de este Real Decreto.

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 149

Artículo 3

Artículo 4

Artículo 5
 artículo 4
 Real Decreto 

Artículo 6

Artículo 7

Artículo 8

Artículo 9
 Real Decreto 

Artículo 10
 Real Decreto 

Artículo 11
 artículo 1
 artículo 12
 artículo 12
 Real Decreto 

Artículo 12

Artículo 13

Artículo 14

Artículo 15

Artículo 17

Artículo 18
 artículo 16
 Real Decreto 

Artículo 19

Artículo 20

Artículo 21

Artículo 22

Artículo 23

Artículo 24
 artículo 149
 Real Decreto 
 Real Decreto