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Timestamp: 2018-03-17 05:34:18+00:00

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http://www.gaue.info/documents/2008-L298-20 by Gaue Diba - issuu
DECISIONES ADOPTADAS CONJUNTAMENTE POR EL PARLAMENTO EUROPEO Y POR EL CONSEJO DECISIÓN 1098/2008/CE DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 22 de octubre de 2008 relativo al Año Europeo de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (2010) (Texto pertinente a efectos del EEE)
El Consejo Europeo de Lisboa pidió a los Estados miem­ bros y a la Comisión Europea que tomaran medidas que tuvieran «un impacto decisivo en la erradicación de la pobreza» a más tardar en 2010. Por ello, el Consejo Europeo de Lisboa aceptó adoptar un Método Abierto de Coordinación (MAC) en este ámbito.
Desde el principio, el MAC en materia de protección social e inclusión social ha sido una herramienta impor­ tante para apoyar este compromiso político y reforzar la capacidad de la UE de ayudar a los Estados miembros en su esfuerzo por lograr una mayor cohesión social en Europa.
El MAC ayuda a profundizar el aprendizaje mutuo y ha sensibilizado a los ciudadanos sobre el carácter pluridi­ mensional de la exclusión y la pobreza. Así pues, el MAC crea las condiciones para influir más sobre el terreno y hacer que la adhesión de la Unión Europea a los valores sociales sea más visible para sus ciudadanos.
A pesar de estos logros, una gran parte de la población sigue sufriendo privaciones o un acceso limitado y desi­ gual a los servicios o está excluida de la sociedad. El informe conjunto sobre protección e inclusión social 2008 destaca el hecho de que 78 millones de personas en la Unión Europea viven con riesgo de caer en la pobreza, de los cuales, 19 millones son niños. La brecha de género representa aproximadamente dos puntos por­ centuales.
Además, las desigualdades de renta y la pobreza extrema son asuntos cada vez más preocupantes en toda la Unión.
Existe la necesidad, al objeto de posibilitar la cohesión social y económica, de prestar apoyo a las regiones más desfavorecidas, a las que padecen un retraso estructural permanente, a las regiones ultraperiféricas, a determina­ das islas y Estados miembros insulares y a las regiones que han sido víctimas recientemente de la desindustriali­ zación o de reconversiones industriales.
La exclusión social perjudica al bienestar de los ciudada­ nos, dificultando su capacidad de expresarse y de parti­ cipar en la sociedad. Es importante, por tanto, que este aspecto tenga una visibilidad adecuada durante el Año Europeo de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (en lo sucesivo denominado «el Año Europeo»).
En su Resolución de 15 de noviembre de 2007 sobre la evaluación de la realidad social, el Parlamento Europeo destacó que el fortalecimiento de la cohesión social y la erradicación de la pobreza y de la exclusión social deben convertirse en una prioridad política de la Unión Euro­ pea.
La lucha contra la pobreza y la exclusión social se ha de abordar tanto en el seno de la Unión Europea como a nivel exterior, con arreglo a los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas que han suscrito la Unión Europea y sus Estados miembros.
El problema de la pobreza y la exclusión social adopta formas amplias, complejas y pluridimensionales. Guardan relación con una gran cantidad de factores, como los ingresos y las condiciones de vida, la necesidad de opor­ tunidades educativas y de trabajo dignos, los sistemas de protección social eficaces, la vivienda, el acceso a servi­ cios sanitarios y otros servicios de buena calidad, así como una ciudadanía activa. Por consiguiente, deben participar los interesados en todos los ámbitos políticos pertinentes.
Por consiguiente, la prevención y la lucha contra la po­ breza requieren políticas pluridimensionales a nivel na­ cional, regional y local que garanticen el equilibrio entre las políticas económicas y sociales y estrategias focali­ zadas para los grupos o las personas en situaciones par­ ticularmente vulnerables. El Año Europeo puede ayudar a estimular este tipo de políticas pluridimensionales, al igual que el desarrollo posterior de los indicadores perti­ nentes.
La Agenda Social 2005-2010, que complementa y apoya la estrategia de Lisboa, tiene un papel clave para promo­ ver la dimensión social del crecimiento económico y la participación activa de los ciudadanos en la sociedad y en el mercado de trabajo. Una de sus prioridades es el fo­ mento de la igualdad de oportunidades para todos como vector de la solidaridad social e intergeneracional y la creación de una sociedad sin pobreza y más inclusiva.
En sus Planes Nacionales de Acción para la Inclusión Social, varios Estados miembros destacan el alto riesgo de pobreza y/o exclusión a que se enfrentan grupos par­ ticulares, como los niños, los jóvenes que abandonan prematuramente el sistema escolar, las familias monopa­ rentales, las familias numerosas, las familias con una única fuente de ingresos, los jóvenes, en particular las mujeres jóvenes, las personas mayores, los inmigrantes y las minorías étnicas, las personas con discapacidad y sus cuidadores, las personas sin hogar, los desempleados, en particular los desempleados de larga duración, los presos, las mujeres y los niños que son víctimas de la violencia, y los drogadictos. Las políticas nacionales y las medidas de apoyo dirigidas a los grupos más vulnerables
pueden desempeñar un papel importante en la lucha contra la pobreza y la exclusión social. (17)
El empleo digno puede reducir notablemente el riesgo de pobreza de las personas. Sin embargo, el empleo por sí mismo no siempre es condición suficiente para alejarlas de la misma, por lo que la tasa de personas con riesgo de caer en la pobreza sigue siendo relativamente alta incluso para quienes trabajan. La pobreza de las personas con empleo va unida a una baja remuneración, diferencias retributivas entre hombres y mujeres, escasas cualificacio­ nes, oportunidades limitadas de formación profesional, la necesidad de combinar trabajo y familia, empleo y con­ diciones laborales precarias, y también a unas condicio­ nes difíciles de vivienda. Por tanto, un empleo de calidad y el apoyo social y económico son esenciales para alejar a las personas de la pobreza.
La falta de competencias y cualificaciones básicas adap­ tadas a las nuevas exigencias del mercado laboral es también una barrera importante para integrarse en la sociedad. Cada vez hay más peligro de que la sociedad se escinda entre quienes tienen acceso al aprendizaje permanente para aumentar su empleabilidad y su adap­ tabilidad, así como para favorecer su desarrollo personal y su ciudadanía activa, y quienes siguen estando exclui­ dos y se ven confrontados con algún tipo de discrimina­ ción. Quienes no posean unas cualificaciones adecuadas encontrarán más difícil incorporarse al mercado de tra­ bajo y encontrar un empleo de calidad, y es más proba­ ble que pasen largos períodos desempleados y, en caso de que trabajen, tienen más probabilidad de tener un em­ pleo poco remunerado.
La disponibilidad y la capacidad de utilizar tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) es un requisito previo para la inclusión que cobra cada vez más impor­ tancia. En una declaración ministerial aprobada el 11 de junio de 2006 en Riga se pide una sociedad de la infor­ mación para todos.
Un factor clave para que la acción comunitaria de lucha contra la pobreza y la exclusión social tenga éxito es la amplitud del apoyo popular y político. Además, la apli­ cación efectiva de la legislación de la UE sobre igualdad de oportunidades y no discriminación contribuye igual­ mente al logro de los objetivos del Año Europeo. Este Año Europeo debe, por consiguiente, actuar como catali­ zador para sensibilizar, dar impulso a la acción e inter­ cambiar las mejores prácticas entre los Estados miem­ bros, las autoridades locales y regionales y las organiza­ ciones internacionales activas en el ámbito de la lucha contra la pobreza. Debe ayudar a centrar la atención política y a movilizar a todas las personas afectadas para impulsar y reforzar el MAC en materia de protec­ ción social e inclusión social, así como para promover futuras acciones e iniciativas a nivel comunitario y na­ cional en este ámbito, en colaboración con las personas afectadas por la pobreza y sus representantes.
El Año Europeo debe impulsar políticas activas de inclu­ sión como medio para prevenir la pobreza y la exclusión social y debe ayudar a promover las mejores prácticas en este ámbito en el marco del MAC.
Los distintos niveles de progreso alcanzados en cada país y las distintas circunstancias y sensibilidades socioeconó­ micas y culturales de cada uno de ellos requieren que una parte considerable de las actividades del Año Europeo se descentralicen a nivel nacional, mediante un sistema de gestión centralizada indirecta conforme a los procedi­ mientos establecidos en el artículo 54, apartado 2, letra c), del Reglamento (CE, Euratom) no 1605/2002 del Con­ sejo, de 25 de junio de 2002, por el que se aprueba el Reglamento financiero aplicable al presupuesto general de las Comunidades Europeas (1), y en el Reglamento (CE, Euratom) no 2342/2002 de la Comisión, de 23 de diciembre de 2002, sobre normas de desarrollo del Re­ glamento (CE, Euratom) no 1605/2002 del Consejo, por el que se aprueba el Reglamento financiero aplicable al presupuesto general de las Comunidades Europeas (2). No obstante, la Comisión debe hacer un seguimiento de la definición de las prioridades políticas a nivel nacional a fin de garantizar la coherencia con los objetivos estraté­ gicos acordados para el Año Europeo y, en última ins­ tancia, con los objetivos comunes establecidos para el MAC.
La buena coordinación de todos los actores implicados a escala comunitaria, nacional, regional y local es una pre­ misa fundamental para asegurar la eficiencia del Año Europeo. Los interlocutores locales y regionales tienen un papel importante que desempeñar en la promoción de los intereses de las personas que viven en situación de pobreza o exclusión social.
La participación en el Año Europeo debe estar abierta a los Estados miembros, a los países de la Asociación Eu­ ropea de Libre Comercio (AELC) que son partes del Acuerdo sobre Espacio Económico Europeo (EEE), con arreglo a lo dispuesto en dicho Acuerdo, a los países candidatos que disponen de una estrategia de preadhe­ sión y a los países de los Balcanes Occidentales, con arreglo a las condiciones establecidas en sus respectivos acuerdos, así como a los países de la política europea de vecindad (PEV), conforme a las disposiciones del docu­ mento de estrategia de mayo de 2004 y a los planes de acción de los países.
El Año Europeo puede servir para mejorar la coordina­ ción entre los programas e iniciativas existentes a nivel comunitario en el ámbito de la lucha contra la pobreza y la exclusión social, incluido el MAC en materia de pro­ tección social e inclusión social. Debe garantizarse la coherencia y complementariedad con otras acciones comunitarias, en particular con el programa Progress, los Fondos Estructurales y el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader), la acción para luchar contra la discriminación y promover la igual­ dad entre hombres y mujeres y los derechos fundamen­ tales, así como la acción en los ámbitos de la educación y la formación, la cultura y el diálogo intercultural, la ju­ ventud, la ciudadanía, la inmigración y el asilo, y la investigación.
El Año Europeo debe continuar sirviéndose de las mejo­ res prácticas derivadas de Años Europeos anteriores, como el Año Europeo de la Igualdad de Oportunidades para Todos (2007) y el Año Europeo del Diálogo Inter­ cultural (2008).
La presente Decisión establece, para toda la duración del programa, una dotación financiera que, con arreglo al punto 37 del Acuerdo Interinstitucional, de 17 de mayo de 2006, entre el Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión sobre disciplina presupuestaria y buena gestión financiera (3), constituye la referencia privilegiada para la Autoridad Presupuestaria.
Procede aprobar las medidas necesarias para la ejecución de la presente Decisión con arreglo a la Decisión 1999/468/CE del Consejo, de 28 de junio de 1999, por la que se establecen los procedimientos para el ejer­ cicio de las competencias de ejecución atribuidas a la Comisión (4).
Dado que los objetivos de la presente Decisión no pue­ den ser alcanzados de manera suficiente por los Estados miembros por la necesidad, entre otras razones, de aso­ ciaciones multilaterales, de un intercambio transnacional de información y de una difusión a escala comunitaria de buenas prácticas y, por consiguiente, debido a la dimen­ sión de la acción, pueden lograrse mejor a nivel comu­ nitario, la Comunidad puede adoptar medidas, de acuerdo con el principio de subsidiariedad consagrado en el artículo 5 del Tratado. De conformidad con el principio de proporcionalidad enunciado en dicho ar­ tículo, la presente Decisión no excede de lo necesario para alcanzar dichos objetivos.
Artículo 1 El Año Europeo A fin de apoyar la acción comunitaria de lucha contra la ex­ clusión social, el año 2010 será designado «Año Europeo de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social» (en lo sucesivo denominado «el Año Europeo»). Artículo 2 Objetivos y principios directores 1. Los objetivos y principios directores del Año Europeo serán los siguientes: a) reconocimiento de derechos: reconocer el derecho funda­ mental de las personas que se encuentran en situación de pobreza y exclusión social a vivir con dignidad y a desem­ peñar un papel activo en la sociedad. El Año Europeo au­ mentará el grado de sensibilización pública sobre la situación de las personas en situación de pobreza, en particular de los grupos o personas en situaciones vulnerables, y ayudará a promover su acceso efectivo a derechos sociales, económicos y culturales, así como a recursos suficientes y servicios de calidad. El Año Europeo contribuirá igualmente a la lucha contra los estereotipos y la estigmatización; (3) DO C 139 de 14.6.2006, p. 1. (4) DO L 184 de 17.7.1999, p. 23.
Comité 1. La Comisión estará asistida por un comité, en lo sucesivo denominado «el Comité».
Países participantes La participación en el Año Europeo estará abierta a:
Artículo 8 1. Las acciones a escala comunitaria, como se establece en la parte I del anexo, podrán subvencionarse hasta un 80 % o ser objeto de un procedimiento de contratación pública con cargo al presupuesto general de la Unión Europea.
c) los países de los Balcanes Occidentales, de conformidad con los principios generales para su participación en programas comunitarios que se establezcan en sus acuerdos marco;
http://www.gaue.info/documents/2008-L298-20
A pesar de estos logros, una gran parte de la población sigue sufriendo privaciones o un acceso limitado y desi­ gual a los servicios o está...

References: Resolución 
 artículo 54
 artículo 5

Artículo 1
 Artículo 2

Artículo 8