Source: https://issuu.com/martinurcuyo64/docs/cuadernos5
Timestamp: 2017-03-28 15:58:54+00:00

Document:
Identidad Digital y reputación on line by martin urcuyo - issuu
5 . Identidad digital y reputaci贸n online
Argensola, 2. 28004 Madrid
Director: Julio Cerezo Gilarranz
Colección: Cuadernos de comunicación Evoca
Asesor Editorial: Pepe Cerezo
La mayor parte de las fotografías de este Cuaderno han sido localizadas vía Virtualcompelxity.com,
una web dedicada al mundo de las visualizaciones
Diseño iO, idea original
www.ideaoriginal.com • idea@ideaoriginal.com
ISSN 2173-349X
El físico y filósofo estadounidense Thomas Kuhn acuñó en los años
60 el término “cambio de paradigma” para definir las revoluciones
en el conocimiento científico sobre una materia que daban lugar a
una realidad, sistema o modelo tan diferente del existente que ni
siquiera las palabras o conceptos para explicarlos podían ser los
mismos. El cambio de paradigma se producía por la acumulación
creciente de paradojas –observaciones que van en contra del paradigma–, hasta causar una crisis motivada por la pérdida de confianza de los científicos en el paradigma inicial. Cambios de paradigma científicos fueron el centro del universo –de la Tierra al Sol–
o la forma de las órbitas de los planetas –circular a elíptica–.
Salvando las distancias, tal como se vio en los artículos y presentación del cuaderno anterior dedicado a la Comunicación política
2.0, algo similar está ocurriendo en el mundo de la Comunicación
desde la aparición de Internet y, más concretamente, con la llegada de la web 2.0. Las paradojas se acumulan en torno al modelo
tradicional de emisor/receptor y el sistema de intermediación
social, representado por los medios de comunicación, está en crisis. La Red es un nuevo espacio donde los roles de los diferentes
agentes se construyen, evolucionan y cambian día a día. En donde
la autoridad –entendida como competencia–, no se da por supuesta sino que se cuestiona y confirma permanentemente. Un espacio donde los intermediarios tradicionales han perdido credibilidad y confianza al tiempo que han surgido unos nuevos “influyentes” vinculados con las redes sociales, dando lugar a nuevas formas de relación y organización de forma espontánea y no jerarquizada, como ha puesto de manifiesto el movimiento del #15m.
Un espacio donde rigen nuevas normas –legales, de comportamiento–, muchas de ellas aún pendientes de regulación, que nos
alcanzan a todos. Y es en este entorno, completamente nuevo en
la historia de la Comunicación, en el que personas, empresas,
organizaciones y gobiernos han de construir su identidad y reputación digitales. El nuevo paradigma de la Comunicación se está
construyendo ahora.
El quinto cuaderno lo dedicamos a analizar los cambios que la
Red representa para la identidad y la reputación de personas y
organizaciones. Y, como es habitual en esta colección, desde
diferentes perspectivas temáticas. Desde los fundamentos y
conceptos básicos sobre identidad y reputación digitales a la
metodología para su medición; de cómo este nuevo espacio
afecta a las marcas a ejemplos concretos de gestión reputacional; de las consideraciones legales en torno a conceptos como
transparencia o privacidad a los perfiles de los nuevos “líderes”
en las redes sociales y qué representan estos nuevos espacios.
Finalmente, publicamos unos “Apuntes sobre una crisis de
Comunicación en Twitter”, elaborados a partir de los datos de
la conversación en esta red social sobre el anuncio del ERE de
Telefónica, el pasado abril.
El Cuaderno está ilustrado con fotografías y visualizaciones
que inciden en la identidad. Vista desde la naturaleza –el iris
como llave de la identidad humana digital–, el arte o la tecnología, la identidad es lo que nos hace únicos dentro de nuestra
especie. Pero además, somos individuos en red, conectados, y
es en la red donde, de forma creciente, se termina de conformar nuestra identidad y reputación. También de redes tratan
las fotografías del cuaderno.
Julio Cerezo. Director de Evoca Comunciación
01. identidad y reputaci贸n
Detalle de un iris humano; el iris se utiliza como elemento de identificaci贸n de personas en los sistemas digitales de reconocimiento (Foto: Laitr Keiows)
01. identidad y reputación
Julio Alonso es fundador y Director General de Weblogs SL, la
principal empresa española de contenidos especializados en
Internet. Fundada en 2005, Weblogs SL ofrece más de 40 publicaciones online sobre temáticas que van de la tecnología a la
moda, pasando por el motor o la economía. También asesora a
grandes empresas sobre sus estrategias en medios sociales.
Antes de fundar Weblogs SL, Julio fue consultor de estrategia
durante 10 años. En dicho periodo fue Socio Fundador de Intélica
Venture Management y Socio de DiamondCluster Consulting. Es
licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid,
MBA por la Rotterdam School of Management y MBA Honoris
Causa por la Escuela Europea de Negocios.
Es autor del blog www.merodeando.com y se le puede seguir en
twitter en @julioalonso.
“Dedicar esfuerzo a construir tu
propia identidad digital ya no es
opcional. Es un acto de pura
La identidad es lo que permite distinguir entre miembros de una
misma especie. Es un concepto relativo al individuo, pero a su vez
sólo tiene sentido en cuanto este forma parte de un grupo
social. En cierta medida la identidad es lo que yo soy, o pretendo
ser, o creo que soy. La reputación, mientras, es la opinión que
otros tienen de mí. Se forma en base a lo que yo hago y lo que yo
digo, pero también a lo que otros perciben de mis actos o palabras, a cómo lo interpretan y a cómo lo trasmiten a terceros.
Cuanto mayor es un grupo social, más importante es la construcción de la identidad y reputación propias. Un ermitaño aislado en el desierto puede hacerse preguntas sobre su propia identidad en sus sesiones de meditación y autoconocimiento. Puede
formarse una imagen muy precisa de su identidad. Pero no se
preocupará en exceso de su reputación. En un grupo de pocas
personas, en un pequeño pueblo, por ejemplo, todos conocen a
todos. Saben cómo se llama cada uno de ellos, quién son sus
padres, dónde viven, a qué se dedican, incluso que han hecho
durante el fin de semana. La información circula de forma muy
rápida y eficaz. Lo que haces o dices se sabe y permite construir
tu identidad. A ello contribuyes tú con tus actos, pero también lo
hace con sus chismes la vecina de al lado. Esa a la que nunca le
caíste bien y siempre te ha tenido ojeriza. En ese contexto la
construcción de la identidad personal y de la reputación es fácil
y casi inconsciente.
Según el grupo social se va agrandando y va aumentando el
número y tipo de interacciones sociales, la construcción de la
identidad y de la reputación se vuelven más importantes, y a
la vez más complejas. Por una parte requieren de más acciones por parte del individuo. Incluso de acciones distintas y de
construcción de identidades parcial o totalmente diferenciadas en distintos ámbitos de su vida. Por otra parte son más los
actores con los que entra en contacto, que se forman una opinión sobre él y que la difunden a otros. Estas opiniones suelen
partir de subconjuntos de información por fuerza parciales y
no completos. Además, pasan de un interlocutor a otro y por
el camino van perdiendo fidelidad. Y por último, en cualquiera
de esos pasos puede haber todo tipo de intencionalidades.
Y en esto llegó internet para hacerlo todo exponencialmente
más complejo. Internet es un mecanismo extraordinariamente
eficiente de comunicación humana. Multiplica nuestra capacidad de establecer relaciones. Nos libera de los límites que
introducen las distancias geográficas. También de muchos prejuicios. Permite que personas que viven a miles de kilómetros
de distancia y que a priori no parecen tener nada en común
puedan comunicarse y relacionarse. Y todo esto tiene un muy
fuerte impacto en los procesos de creación de identidad y de
Durante un cierto tiempo no nos preocupó mucho. Internet era
un entorno al que le dedicábamos una parte razonablemente
limitada de nuestro tiempo. Nuestra vida real, nuestros amigos,
nuestro trabajo, nuestros contactos profesionales, nuestra vida
familiar, todo estaba en el mundo físico. En el mundo real. Poco
a poco internet ha ido penetrando en todas esas esferas. Casi sin
darnos cuenta nos encontramos con que un creciente número
de personas pasa, que pasamos, una muy importante cantidad
de tiempo en internet. Y no es sólo tiempo. Es que trabajan online, se relacionan online, están en contacto con amigos y familia
online, cambian de empresa online, se hacen famosos online o
son vilipendiados online. Lo que haces o dices en internet ya no
es algo marginal que decías o hacías incluso bajo otra identidad,
bajo un pseudónimo. Lo que haces y dices (o incluso lo que dejas
de hacer o decir) en internet cada vez pesa más en la creación de
identidad y reputación general.
Y lo curioso es que las reglas de generación de identidad y reputación no son las mismas que en el mundo físico. O al menos no
son exactamente iguales. Por varios motivos que voy a intentar
1. Permanencia de la información
En líneas generales, lo que se publica en internet permanece.
Cuando escribes algo en internet y lo publicas en una página de
libre acceso debes asumir que esas líneas van a quedar permanentemente almacenadas y disponibles en esa página. Puede
que no siempre sea así, pero es lo más habitual. Es la hipótesis
con la que se debe trabajar online. En primer lugar no siempre
controlas el servicio en el que estás dejando tu opinión. Es más,
lo habitual es que no lo hagas, que se trate de un servicio controlado por un tercero que no siempre va a estar dispuesto a darle
curso a tu petición de retirar determinados contenidos.
En segundo lugar, hay que ser consciente de que el mecanismo fundamental de difusión de la información en internet es
la copia. En cuanto algo se publica empieza a ser replicado
múltiples veces. Desde la caché de Google a las copias de
otros servicios, el Internet Archive o los pantallazos que capturan los propios internautas. Incluso si la publicación original
de la información se hizo en privado, la facilidad de copia
unida a un número suficientemente alto de usuarios con
acceso a ella y a conexiones entre ellos no suficientemente
fuertes, hace que las probabilidades de que se haga pública
sean muy altas. Y eso sin contar con posibles fallos técnicos o
humanos que también pueden revelarlas. Parafraseando a
Linus Torvald: dado un número suficientemente alto de ojos,
cualquier información que publiques en internet estará permanentemente disponible.
2. Visibilidad o la facilidad para encontrar contenidos online
Cualquier contenido publicado en internet en una página abierta es susceptible de ser localizado, indexado, copiado y enlazado
por Google. Una vez que esto sucede, está al alcance de una simple búsqueda. No es tanto que se publiquen cosas que antes no
estuvieran publicadas. Es que Google hace insultantemente sencillo acceder rápidamente a ellas. Si has sido condenado alguna
vez, o has dejado de pagar el alquiler un mes, o te han embargado alguna vez, dicha información constaba en registros públicos.
Pero tenías que ir a consultarlos. Y encontrarla. Era un proceso
tedioso, complicado y que no siempre tenía éxito. Ahora esa
misma información se encuentra con una mera búsqueda en
menos de veinte segundos. Si el usuario sabe lo que busca, casi
siempre lo va a encontrar. Y a veces también sin saber a priori
que lo buscaba.
Esto hace más difícil ocultar información, pero también permite
construir reputación al permitir a cualquiera acceder fácilmente
al histórico de tus acciones y opiniones sobre la materia en cuestión. La reputación, en cierta medida, se vuelve más fidedigna,
más anclada en la realidad que resulta más difícil de modelar
3. La credibilidad de las fuentes de información
Por un lado decenios de bombardeo publicitario unidireccional,
de tratar a los clientes y a los usuarios como tontos, de lanzar
mensajes sin establecer comunicaciones bidireccionales han
tenido como resultado una dramática reducción de la credibilidad y de la capacidad de influencia de las marcas (y de los políticos y de muchos otros grupos de individuos con proyección
pública). Los grandes medios de comunicación no son en absoluto una excepción a este fenómeno.
Por otro lado, en internet tenemos muchos más puntos de información sobre cualquier individuo o empresa. Tenemos más
riqueza de información, más fácilmente accesible. Los enlaces
nos permiten relacionar unos datos con otros y facilitar a los
usuarios profundizar a mayor nivel si lo necesitan. Los conflictos
de interés en la generación de reputación se hacen más evidentes y los individuos anónimos pero con reputación y, sobretodo,
independencia, tienen más credibilidad para opinar sobre personas o empresas que estas mismas o que cualquiera de los actores relacionados con ellas y con claros conflictos de interés.
Si quieres comprar un coche, ¿te fías de lo que te dice el fabricante? ¿De lo que te dice un amigo? ¿De lo que dice un experto contrastado sobre la materia? ¿De lo que te dice un ex mecánico de
la marca? Y no sólo eso. Si mantenemos algo y no es verdad. O no
es verdad del todo, se tardará poco en descubrir. Siempre hay
gente que tiene acceso a la información, que tiene criterio, que
tiene credibilidad y que desmonta los argumentos falaces o
basados en hechos no reales. El engaño sigue siendo posible,
pero se ha hecho mucho más difícil.
La construcción de la reputación es cada vez más colaborativa y
depende cada vez más de la opinión de terceros. Ya sea del círculo social, ya sean expertos en la materia, ya sean otros usuarios
con experiencias previas con el mismo producto.
4. Micro-expertos: la venganza de los aficionados
Hasta no hace mucho ser aficionado era ser de segunda. Y ser
profesional era lo máximo a lo que se podía aspirar. Pero resulta
que internet y la mayor capacidad de acceso a múltiples tecnologías han hecho que el número de aficionados a prácticamente
cualquier temática crezca fuertemente. Y entre todos esos nuevos aficionados los hay que apenas tienen capacidad en su
campo. Pero también hay verdaderos maestros, que pueden
competir en capacidad con los profesionales, pero que, por azares de la vida, no se dedican a ello profesionalmente.
Esos aficionados han encontrado en internet, y más específicamente en los medios sociales (blogs, redes sociales, herramientas de compartición de fotos, de opiniones, de enlaces, de noticias...) un camino para compartir su experiencia y sus conocimientos. Multitud de aficionados escriben a diario en medios
sociales sobre sus pasiones. Sobre nichos de conocimiento, a
veces muy pequeños, que les apasionan y sobre los que desarrollan un nivel de especialización y de conocimientos difíciles de
igualar por muchos profesionales. Esto les convierte en fuentes
de información de primer nivel. Y, en la medida en la que se mantienen alejados de los potenciales conflictos de interés, que
desde antaño pesan sobre sus primos mayores los medios tradicionales, los convierte en importantes influenciadores.
5. Match 100: a la velocidad de internet
Los tiempos de respuesta ya no son los de antes. A mediados del
siglo XIX, la prensa escrita europea informaba de los acontecimientos en el frente de batalla de la guerra de Crimea con varias
semanas de retraso respecto a la fecha en la que ocurrían. Y era
lo normal. Los sucesivos avances tecnológicos permitieron evolucionar hasta el actual diario de papel que cuenta las noticias del
día anterior. Y posteriormente a la radio y a la televisión, que
cuentan lo que pasa y pueden trasmitir en directo, pero que suelen tardar algún tiempo (horas al menos) en empezar a cubrir
cualquier acontecimiento no previsto.
Internet le ha dado, una vez más, una nueva vuelta a este fenómeno de la aceleración de la disponibilidad de la información. En
herramientas como Twitter la información está disponible desde
el mismo momento en que se produce. Y, a menudo, trasmitida
por los propios protagonistas o por testigos presenciales. Y
retrasmitida (retwiteada) por multitud de individuos que hacen
que llegue en cuestión de segundos a amplísimas audiencias.
En ese contexto, las respuestas corporativas habituales son excesivamente lentas y del todo ineficaces. Para cuando se quiere
reaccionar, para cuando se tiene la aprobación del departamento legal, o del de comunicación, o para cuando vuelve del fin de
semana el responsable de la decisión suele ser demasiado tarde.
El entorno ciertamente es nuevo y trae nuevas reglas. Pero
muchos de los principios permanecen. La reputación se construye con esfuerzo y dedicación durante mucho tiempo. Pero
se puede arruinar con mayor facilidad y velocidad. La construcción de la propia identidad digital pasa por definir qué, cómo y
dónde se va a comunicar en internet. Por conocer y utilizar las
diversas herramientas disponibles. Por ir construyendo esa
presencia poco a poco. Por hacerlo relacionándote con terceros
también presentes en internet. Y también por contar con la
opinión que sobre nosotros generarán de forma natural otros
fuera de nuestro control. Podemos ayudar a encauzarla, podemos interactuar con ella, podemos incluso contestarla cuando
sea claramente falsa. Lo que ya no podemos hacer es ignorarla
ni impedir que se publique o que tenga impacto directo en
Dedicar esfuerzo a construir tu propia identidad online ya no es
opcional. Es un acto de pura responsabilidad. Si no lo haces, tu
reputación online vendrá determinada exclusivamente sobre lo
que opinen otros sobre ti. .
02. la gestiรณn de la reputaciรณn
Visualizaciรณn de las contribuciones al Catรกlogo de la Vida (relaciรณn de todas las especies conocidas). (Universidad de Standford)
02. la gestión de la reputación
Socio director en Territorio creativo, agencia consultora española
de marketing en medios sociales que cuenta con clientes como
Movistar, Correos, Bankinter, Media Markt, NH Hoteles, Inversis
Banco, etc. Fernando Polo cofundó en 2001 el servicio de monitorización de medios sociales, DiceLaRed, que en 2005 evolucionó a
LastInfoo, una plataforma de publicación de blogs corporativos.
Ingeniero industrial de ICAI y master en dirección comercial y
marketing por la Fondation EPF (Paris). Trabajó en IBM BCS (anteriormente PwC Consulting) y ha sido director de marketing de
varias empresas de Internet. Publica de forma habitual artículos,
es profesor en diferentes escuelas de negocio y es ponente en
seminarios y congresos sobre marketing online y el uso de los
medios sociales en la empresa. Co-autor del libro La Blogosfera
Hispana, de la Fundación Orange, su blog, abladias.com fue
seleccionado por la revista emprendedores como uno de los 25
blogs españoles recomendados para empresas. También mantiene fernandopolo.com y su twitter twitter.com/abladias.
“Las empresas se verán obligadas
a trasvasar presupuesto desde
partidas publicitarias a áreas de
desarrollo de producto y
En noviembre de 2001, dos idealistas abandonaban PwC
Consulting para firmar las actas de constitución de una empre1
sa que bautizarían como DiceLaRed S.A . El objetivo, desarrollar
un software que rastreara Internet, y extrajera información acerca de lo que las personas decían sobre marcas y productos. Se
trataba de uno de los primeros intentos de “monitorizar” la Red
para investigar sobre la reputación y para ayudar a mejorar e
innovar a los departamentos de marketing y responsables de
producto. En noviembre de 2002, me uní a ese grupo absolutamente convencido de que el viento soplaba en aquella dirección.
Desde entonces me dedico en cuerpo y alma (haber cosechado
varios fracasos empresariales no me ha hecho cejar en el intento) a lo que Tim O'Reilly bautizó en 2004 como “web 2.0”.
Y desde entonces, he participado en decenas de proyectos,
donde la obsesión por medir un punto porcentual de variación
de la reputación online frente a la competencia, no se traducía
en acciones para seguir mejorando, ni en intención real de cambiar lo que perjudicaba la reputación. Es por eso, que desde muy
temprana edad 2.0, me enfoqué en la gestión de la reputación,
no en su medida. Medir viene después de gestionar. Ahora, como
director en una agencia consultora dedicada 100% a proyectos
de marketing, comunicación y atención al cliente en entornos
“sociales”, mi obsesión es medir lo que hacemos. Pero si no hacemos, no medimos.
compra, precisamente como resultado de los abusos cometidos
por la publicidad y la comunicación corporativa hasta la fecha.
¿Qué importancia tiene el pantone de un logo corporativo hoy,
cuando estamos tratando mal a nuestros clientes, gritándoles
en lugar de hablarles, ninguneándoles en lugar de escucharles?
Los años de la primera Internet fueron los del diseño gráfico. Y a
continuación, los años del contenido: cuidados textos, impactantes fotografías de chicos rubios con corbata y sonrisa Profidén
estrechándose manos. Luego llegó el vídeo. Todo impoluto,
Gestionar la reputación 2.0 hoy día a través de los medios sociales, es fruto de un esfuerzo coordinado entre diferentes áreas
corporativas que deben abordar los siguientes grupos de preguntas:
Pero el auge de la web participativa, social, conversadora, humana, llegó para romper el juguete. Ahora las webs corporativas
miran con envidia el tráfico creciente de los medios sociales y
sueñan con el SMO (social media optimization). Las marcas se
visten de Hermès, pero no abren la boca. Se ponen sus mejores
galas, y si por casualidad tienen que decir algo, quedan estiradas,
bordes, poco accesibles. De bufete de abogados. Y el impacto de
esa absoluta falta de tacto en la interacción no podrá ser borrado fácilmente con un bonito logo.
La identidad digital 2.0, se ve marcada por la interacción, por la
conversación. Los libros de identidad corporativa hoy deben convertirse en libros de netiqueta. Las guías de estilo, en guías de
Menos reputación y más cliente
En la nueva era del ciudadano conectado, del acceso infinito a la
información, de la acción ciudadana coordinada o inteligencia
colectiva, en la que las empresas se verán “obligadas” a ser honradas y transparentes, por hordas de “consumidores” aireando
sus vergüenzas en público, pierde sentido empeñarse en trabajar la marca y cuidar la reputación, como si pudiéramos mantenerlas en frascos de formol, al estilo siglo XX. La televisión y los
spots siguen creando marca, pero su alcance es menor, y pierde
efectividad como fuente de información previa a la compra4. Las
recomendaciones de nuestros amigos y conocidos, e incluso de
usuarios online “desconocidos” ganan fuerza en la decisión de
Mi tesis es que las empresas se verán obligadas a trasvasar presupuesto desde partidas publicitarias a áreas de desarrollo de
producto y atención al cliente. Y precisamente, los denominados
medios sociales online supondrán una de las claves del cambio.
Mejoraremos nuestros resultados, relajando nuestra obsesión
por el “control” de la reputación y la marca, e invirtiendo más en
la relación con el cliente y con la sociedad en general.
Permítanme exponerles cómo.
- Estrategia. ¿Cuáles son nuestros objetivos en el corto, medio y
largo plazo? ¿Cómo mediremos la consecución de dichos objetivos “de negocio”? ¿Cómo involucramos a los diferentes departamentos? ¿Cómo enfocamos el cambio cultural que se esconde
detrás de estos proyectos inofensivos? ¿Con qué comunidades
queremos entroncar? Y sólo al final, ¿qué tecnologías usaremos?
¿Qué plataformas sociales externas colonizar para entroncar con
dichas comunidades?
- Comunicación y marketing. ¿Cómo articulamos las actividades
de community management? ¿Qué principios de creatividad 2.0
son relevantes en un entorno en el que la atención no se compra,
sino que se gana a pulso?
- Ventas. ¿Cómo enfocamos nuestras campañas en medios
sociales hacia la venta, sin sonar intrusivos, pesados, “spameros”? ¿Cómo mejoramos la funcionalidad social de nuestros
canales de venta online para mejorar la experiencia del cliente,
para dotarles de información variada y compartida por otros
clientes? ¿Cómo formamos a nuestros comerciales “físicos” para
que mejoren sus capacidades de relación con los posibles prospects o con clientes? ¿Qué tipo de integración social requieren
nuestros canales de venta online, con los nuevos fenómenos de
compra o venta social, como “groupones”, “outlets”, “facebook
stores”, etc?
- Atención al cliente. ¿Tenemos contact centers que ya atienden
a los clientes a través de canales sociales? ¿Están preparados
nuestros equipos, sabe nuestro “community manager” cómo
resolver una queja por twitter? ¿Estamos mejorando nuestro
software para integrar información interna, con información
externa que nuestros clientes quieren compartir con nosotros?
http://abladias.blogspot.com/2005/10/de-dicelared-lastinfoo-de-la-idea-al.html
- Innovación. ¿Aprovechamos lo que nuestros clientes y “fans”
nos dicen en Internet, para mejorar nuestros procesos y productos? ¿Vamos más allá de los paneles online, usando técnicas innovadoras como la “netnografía”? ¿Pensamos en la
forma de incorporar a nuestros clientes y a la sociedad en algunos procesos existentes, en lo que muchos empiezan a denominar “co-creación”?
Enfocar nuestros esfuerzos conforme a estos ejes, influirá positivamente en nuestra reputación online. Veamos algunos ejemplos concretos.
bajar con la dirección corporativa en octubre de 2010, el principal
cometido suponía homogeneizar la presencia de la marca en
medios sociales. Un trabajo profundo y complejo que ahora se
recoge en un “whitebook” que sirve de guía general para las diferentes unidades de negocio geográficas que generan contenido
en siete idiomas.
En una conversación telefónica con Miguel Ángel Méndez, periodista que escribe en El País y 5 días, sobre reputación 2.0 y gestión de crisis, desgrané una sencilla historia que ocurrió en relación con el proyecto que coordinamos con NH Hoteles. La historia encabezó el artículo aparecido el 24 de abril de 2011 en El País
Negocios7.
Inversis Banco y la “reputación online”
Desde hace mucho, Inversis Banco cuida el posicionamiento
natural de sus resultados en Google. Desde diciembre de 2009,
Territorio creativo tiene la oportunidad de colaborar con esta
empresa para ayudarles a implementar una estrategia en
medios sociales. Desde los primeros compases, se desplegaron
sencillas tácticas de community management para empezar a
conversar a través de Twitter, Facebook y LinkedIn con la comunidad de personas interesadas en la inversión y en la bolsa. De
forma periódica, cada día se seleccionan cuidadosamente contenidos de relevancia para dicha comunidad (contenidos que
no proceden únicamente de fuente Inversis). Se cubren eventos relacionados con el mundo de la inversión y se comparte
contenido desplegado en conferencias y encuentros periódicos
del sector. Se han realizado juegos sobre el mundo de la inversión en Facebook y en otras plataformas. Se responde cada
tuit, cada comentario, lo más rápidamente posible. Los clientes
pueden ser atendidos a través de diferentes canales interactivos, e incluso se ha integrado recientemente una oficina de
atención virtual en Facebook 5.
El resultado no ha podido ser más positivo. No sólo se encuentran a la cabeza en todos los rankings 2.0 frente a su competencia directa, sino también por encima de entidades financieras
generalistas mucho más grandes y poderosas. Durante los primeros 6 meses de actividad de 2010, Llorente y Cuenca, empresa
que medía su reputación online, certificó una mejora de casi el
70% tanto en presencia como en notabilidad (relacionados con
una positividad de sentimiento de las menciones online de
Inversis)6. Una vez más, quedó demostrado que lo importante no
es medir, sino hacer.
NH Hoteles y la gestión de crisis
NH Hoteles es una gran cadena hotelera de origen español, con
400 hoteles repartidos en 25 países. Cuando comenzamos a tra-
"¿Sabe la empresa hotelera NH que el hotel Parque Central que
gestiona en La Habana discrimina a los nacionales en el acceso a
Internet?". Esta frase corrió como la pólvora hace unas semanas
en la Red. La escribió en su cuenta de Twitter la bloguera cubana
Yoani Sánchez, famosa por sus críticas a la censura en la isla y a
la que siguen en Internet cientos de miles de personas en todo
el mundo. Su mensaje se reenvió en Twitter a toda velocidad y, en
cuestión de minutos, la cadena NH se vio con una perfecta
bomba de relojería entre manos. En términos empresariales, una
señora crisis de comunicación online en potencia.
¿Cómo desactivarla? ¿Cómo evitar que la bola de nieve corriera
montaña abajo arrastrando a la marca? El mensaje de Yoani, en
realidad, partía de un error: NH ya no gestionaba ningún hotel
en Cuba. La empresa reaccionó al instante. Desmintió el mensaje en Twitter, respondió públicamente uno por uno a todos los
que se hicieron eco de la frase, Yoani la primera, y calmó por teléfono los ánimos de varias de las personas clave en la cadena de
mensajes, los llamados prescriptores, profesionales influyentes
con un gran número de seguidores online. Resultado: la sangre
no llegó al río.
Creatividad publicitaria en entornos 2.0
Una de las líneas de trabajo con NH Hoteles consistía en definir
una serie de principios creativos que trasladasen a la sociedad
una imagen de innovación y de diferenciación en acciones creativas que construyan la marca al mismo tiempo que se desarrolla una labor continua de “community management” en inglés a
El 25 de febrero de 2011, se celebraba un congreso sobre Social
Media Marketing en el hotel NH Eurobuilding de Madrid.
Conscientes de que muchos tuiteros y blogueros se congregarían allí, se decidió realizar una acción sencilla y de coste cero,
para sorprender a 10 asistentes al evento, que dormían esa
http://www.facebook.com/inversisbanco
http://www.slideshare.net/inversis/presentacin-inversis-banco-y-social-media
http://www.elpais.com/articulo/carreras/capital/humano/apagar/fuegos/Internet/elpepueconeg/20110424elpnegser_1/Tes
noche en el hotel. Ese mismo viernes, al llegar a la habitación,
encontraron escrito encima de su cama “#ff por elegir @NH”
con caramelos de colores de la marca hotelera. Ese día era viernes, y se estaba haciendo un “follow friday” a sus huéspedes,
un gesto que cada viernes se cuenta por miles en la red social
para recomendar a gente interesante a la que seguir en
Twitter. La cama con el mensaje fue fotografiada, filmada,
compartida y el hecho en sí, comentado durante todo el congreso. Sólo ese viernes, NH Hoteles fue “trending topic” en
Madrid. Y al cabo de un par de semanas, cuando se publicó el
vídeo8 sobre la acción, miles de visionados y sobre todo, cientos
de tuits favorables a la marca fueron publicadas por muchas
personas que alababan el conocimiento, el buen hacer y las
ganas de pensar de forma diferente, por la innovación que en
sí representaba la acción. Una vez más, se ha demostrado de
que la reputación 2.0 se gestiona andando y no sólo midiendo.
Y que no hacen falta grandes presupuestos para sorprender y
generar un boca a boca positivo.
Macromedia o IBM9 fueron allá por el 2003, pioneras en incentivar a sus empleados en el uso de medios sociales.
Precisamente, una de las máximas en todo proyecto en el entorno 2.0, es que no se trata de algo “externo” y aislado del equipo,
sino todo lo contrario. Incluso si se trata de un proyecto impulsado por marketing o comunicación, el departamento clave será el
de recursos humanos. El éxito del proyecto estará en la comprensión que las personas tengan de las posibilidades de dichos
medios, del denominado “consumidor social”, y por ende, de la
repercusión que sus propias cuentas personales tengan en las
personas cercanas en su ámbito laboral. ¿Qué influirá más en un
decisor de compra B2B, la cuenta corporativa de Telefónica en
twitter, o la cuenta personal de su principal contacto comercial?
No hace falta contraponerlas, sino complementarlas. Este nuevo
escenario, requiere de las personas que forman parte del equipo,
tanto como de la presencia oficial de la propia marca.
¿Reputación o identidad digital?
Telefónica y el valor de un equipo 2.0
La gestión de la reputación 2.0, no se limita al ámbito del consumo o del cliente final. Lo que se conoce como la división
Grandes Clientes, que aún opera bajo marca Telefónica (no
Movistar), trabaja sólo con las 2.200 principales empresas
españolas. Su estrategia en medios sociales cuenta con una
máxima: su blog y su canal en twitter y otras plataformas son
importantes, pero nada comparado con la importancia estratégica de involucrar a sus empleados en el uso profesional pero
individual de los medios sociales. Se ha cuestionado mucho el
impacto que las marcas personales pueden tener en la marca
corporativa. Lo cierto es que si pensamos, primero, que los
medios sociales se basan en comunicación (muchas veces uno
a uno) personal, y segundo, en el impacto que pueda tener un
blog corporativo, comparado con lo que podrían ser cientos de
blogs y cuentas de twitter personales de empleados de
Telefónica, se hace evidente el por qué empresas como
Nos encontramos ante una revolución. El nuevo consumidor es
“social” en el uso de la tecnología. Los móviles, las redes sociales,
los medios de producción al alcance de todos, la democratización
de la conversación... La única posibilidad que tiene la empresa a la
hora de seguir trabajando para difundir sus mensajes, es comprender los códigos encriptados de la cultura 2.010. Y eso significa "revolución". Cuando desde hace 100 años, la publicidad ha funcionado
con formatos que ahora se desmoran, y ahora los nuevos medios
no admiten fácilmente el concepto "publicidad", la función publicidad "no evoluciona". Debe transformarse. Y aunque sigan quedando muchos espacios publicitarios que gestionar (cada vez más,
y que nunca desaparecerán), el juego más interesante y arriesgado, se jugará allí donde la publicidad no suele ser tan bien recibida:
los medios sociales. Como decíamos antes, el trasvase de presupuesto, desde la publicidad tradicional, hacia la relación con el
cliente, hará a las empresas más competitivas, consiguiendo por el
camino, mejorar su reputación. ¿Quién da más?
http://www.youtube.com/user/TerritorioCreativo#p/u/3/Q0HFquS6p9E
http://www.imediaconnection.com/content/6729.asp
http://abladias.blogspot.com/2010/02/cultura-20.html
03. LAS MARCAS ANTE EL TSUNAMI
Visualizaci贸n del mercado de bebidas refrescantes en Estados Unidos (2008). Autor: Philip H. Howard (Michigan State University).
Licenciado en periodismo por la Universidad Complutense de
Madrid con especialidad didáctica (CAP) en Lengua Castellana y
Literatura, desarrollo mi actividad profesional actual en una
multinacional de telecomunicaciones, en el área de comunicación externa. Tras cerca de 20 años trabajando en distintos ámbitos de la comunicación, tanto en medios como en agencias y
empresas de diversos sectores, me enfrento con interés a los
nuevos retos y transformaciones que plantea el desarrollo tecnológico, en especial en el ámbito de la llamada Sociedad de la
Información. Trato de impulsar cambios en inercias obsoletas en
distintos foros docentes, informativos, ciudadanos, profesionales, etc. Casado, con dos hijos, mi obsesión es contribuir a crear
un mundo mejor para ellos. ¿Mi palabra favorita?: Progreso.
www.linkedin.com/in/davidmpradales
“... han dado paso a los
“prosumidores”, sujetos activos
que participan de la
construcción de la marca a
través del diálogo abierto...”
Vivimos un tiempo definido por la palabra crisis. Allá donde
miramos nos topamos con ella: en los medios de información, en
los comercios, en las tertulias de amigos, en las familias, en los
discursos políticos. La crisis se ha adueñado del discurso, tiznando con una sombra de pesimismo toda actividad humana.
Las desalentadoras cifras macroeconómicas generan miedo y
el miedo paraliza. Y, sin embargo, ahora más que nunca es
necesario el movimiento, la apertura de nuevas sendas para el
progreso, la vital invención que diría Ana María Matute. En un
mundo en el que lo líquido inunda la realidad y las certezas del
pasado -y todo es pasado- penden del fino hilo del azar o de
intereses inaprensibles, la estática contemplación del vértigo
transformador no es una opción. No sólo hay que buscar nuevas respuestas, sino también nuevas preguntas.
En este entorno impredecible, las empresas se aferran a sus
marcas como naúfragos al mascarón de proa que identificaba
a los antiguos navíos. Las que generan lazos más fuertes con
los consumidores son las que mejor protegen a las compañías
de los vaivenes de la economía y los cambios de tendencias.
De ahí la obsesión por ganarse su cariño, por hacer que éstos
comprendan sus valores y los compartan, por convertirse en
elemento relevante de su experiencia vital, por lograr el liderazgo reputacional que mejore la flotabilidad de la marca.
En un entorno donde los indicadores de confianza de los consumidores se muestran declinantes ante las malas expectativas económicas, la marcas que más están sufriendo son las
que disfrutaban de una cómoda situación en la zona media de
la tabla. Los líderes de cada segmento y también las marcas
blancas o "low cost" parecen, en general, las más beneficiadas
A finales del pasado año un estudio de Kantar Worldpanel
sobre "Las Top 30 marcas del Gran Consumo 2010" concluía que
éstas se resistían a la crisis. Así, el grupo que representa un 7%
del negocio total de gran consumo, creció en valor en más del
2% mientras que el sector perdía un 2,6%.
Buena parte de estas marcas han tenido un comportamiento
anticíclico, apostando por la innovación y por la construcción
de relaciones con el consumidor más allá del precio.
Estos líderes del sector de Gran Consumo han protagonizado
algunas de las más exitosas experiencias en Facebook, Twitter,
Tuenti o Youtube. Porque si antes decíamos que las compañías
se aferran a sus marcas a modo de tabla de salvación en las
revueltas aguas de la incertidumbre, hay que señalar que el
propio concepto de marca se está transformando ante el auge
del uso de internet y los medios sociales.
La marca social, los prosumidores y los emitores
Los viejos consumidores han dado paso a los "prosumidores",
sujetos activos que participan del mismo proceso de la construcción de la marca a través del diálogo abierto con otros consumidores y con las propias compañías.
El número de emisores y receptores –esta misma distinción
empieza a ser obsoleta y quizás habría que hablar de "emitores"– se ha multiplicado de forma torrencial en la llamada web
2.0 y los viejas inercias de comunicación han saltado por los
aires. Se estima que la mitad de los usuarios de redes sociales
genera o lee comentarios sobre marcas que afectan a la decisión de compra.
Sorprendidas por la pujanza de lo social, las empresas más
audaces se han apresurado a abrir perfiles en todas las plata-
formas posibles si bien es cierto que, en la mayoría de los casos,
sin definir claramente el objetivo de sus presencia 2.0. Han sido
valientes a la hora de lanzarse al agua, pero chapotean cerca de
El reino de la mano alzada
Es éste un territorio vasto y en buena parte desconocido que
ha surgido al margen de las marcas, en el que los protagonistas son los usuarios y las reglas del juego se imponen casi a
mano alzada. La aproximación es cautelosa porque la viralidad
de los medios sociales y la blogosfera hace que cualquier desliz o desafortunada improvisación pueda afectar a la cuenta de
resultados. Observar, aprender, atreverse, rectificar son cuatro
verbos esenciales en el actual modelo de construcción de
En nuestro país aún hay mucho que hacer, a la vista de los
datos del Estudio de influencia en la sociedad digital, realizado
por la agencia de publicidad NCA y el IE Business School, que
analiza el posicionamiento real, en internet y redes sociales, de
las cien marcas más anunciadas en España en términos de
impacto, presencia y reputación. En conjunto, la puntuación
general que logran las marcas es un modesto 4,6, si bien es
cierto que las valoraciones oscilan mucho dependiendo de los
En la presentación del estudio se señalaba, con sorpresa, el
hecho de que casi un tercio de las grandes marcas no operan
en redes sociales, a pesar de dedicar millones de euros a estrategias de publicidad tradicional. Y es raro porque los nuevos
soportes suponen una oportunidad para reducir costes en
publicidad apostando por el talento, la originalidad y también
por fórmulas de comunicación corporativa y promocional que,
a veces, no son tan distintas de las que conocemos.
Nuevos vendedores de enciclopedias
Estrategias comerciales pretéritas se recuperan ahora para
afrontar la complejidad creciente del proceso de comunicación
de la marca. En los años setenta, era muy familiar la figura del
vendedor de enciclopedias que se sentaba en el sillón de
muchos hogares españoles para intentar convencerles de que
debían adquirir gruesos compedios de sabiduría en cómodos
plazos mensuales. Para ello, el vendedor apelaba al gran prestigio de la editorial, se armaba de lujosos catálogos y, sobre
todo, de su propia capacidad de diálogo y convicción.
Escuchaba a las familias y detectaba sus necesidades de conocimiento enciclopédico.
La eclosión de los medios sociales obliga ahora a las organizaciones a llamar a la puerta de cada consumidor potencial y
ofrecerse para el diálogo abierto. La gran diferencia es que esta
conversación se desarrolla en un hogar de cristal y puede ser
compartida con muchos otros interlocutores de forma instantánea, dejando poco espacio para la ocultación o la mentira.
La honestidad, un valor en alza
La transparencia nos empuja a todos -no sólo a las empresas,
sino también a los individuos que adoptan nuevos modelos de
privacidad más abiertos- a ser honestos.
Según el último informe de Deloitte, "Consumidor 2020:
Leyendo las señales", en los próximos años los compradores
tendrán más poder, demandarán más información y aguardarán recompensas pero, además, valorarán conceptos como la
confianza en un contexto de escándalos y fraudes.
Y, qué casualidad, las marcas que se comunican en tiempo real
a través de redes como Twitter o Facebook generan mayor
grado de confianza entre los consumidores, de acuerdo con
una investigación llevada a cabo por la agencia de relaciones
públicas Fleishman-Hillard. Un 75% de los encuestados así lo
afirma en este trabajo realizado entre 4.243 personas de siete
países, incluidos Estados Unidos y China.
Pero la inmersión de las marcas en los medios sociales implica
importantes cambios en la filosofía y estructura de las compañías. El sentido del poder -también del poder de las empresassiempre ha sido uno: el vertical. Modificar la inercia generada
por años y años de flujo unidireccional de los mensajes cuesta
mucho esfuerzo y más en una situación de perentoria necesidad de reducir costes o mitigar pérdidas.
impacto sobre las cifras reflejadas en ellas crece día a día. Se
impone la estructura transversal y la perspectiva de 360 grados.
Nodos y conversaciones
Se multiplican los puntos de fricción con las marcas y los oficios relacionados con la construcción de la imagen externa de
la compañía se están modificando, al mismo tiempo que surgen nuevas profesiones ("Community Manager", "Social Media
Analyst", "Social Media SEO", etc..).
Pongamos un ejemplo. Pensemos en la complejidad creciente
de la comunicación corporativa dirigida a medios de información en un momento en el que el papel de estos se ve, a menudo, suplantado por internautas con una audiencia y capacidad
de influencia mayor.
Es cierto que en la red se siguen generando nodos que concentran
el mayor número de conversaciones y que, a menudo, estos nodos
tienen relación con las organizaciones que protagonizan la actualidad informativa off line. También es cierto que nodos nacidos en
internet, usurpando a veces el papel desempeñado por la prensa,
empiezan a ser más previsibles y manejables.
Pero lo fascinante de la red es que estas nuevas estructuras de
flujos de información que se empiezan a configurar pueden
desaparecer en cualquier momento, aplastadas por la leve presión de un dedo sobre el teclado.
Además, los ejecutivos se enfrentan a serias dificultades a la
hora de definir variables que permitan comprender el impacto
real de las conversaciones en la red sobre la imagen de la
marca. Impacto que, por otra parte, no se cuestiona de forma
tan estricta cuando se habla de soportes tradicionales.
Es curioso que en un momento caracterizado por lo mutable, por lo
fugaz, por lo casual incluso, las organizaciones busquen en internet
lo que a duras penas pueden hallar en la realidad analógica.
La lista de intangibles a manejar para procurar la rentabilidad de
la empresa se ha hecho mucho más extensa y, aunque aún no
figuren en las hojas de cálculo de los directores financieros, su
Por todo ello, más allá de las dificultades y dudas, el debate
sobre si h0y las empresas deben tener o no una presencia activa en los medios sociales carece ya de sentido. La revolución ya
se ha producido y, con independencia de cuál sea su resultado
final, las organizaciones y sus marcas deberían salir a la calle
virtual a experimentar, a equivocarse, a fracasar, a triunfar..
Siquiera hasta la siguiente revolución.
La apuesta sensata por estos nuevos soportes, la involucración
coordinada de toda la organización y el atrevimiento parecen
proporcionar mayor número de experiencias de éxito que la
inactividad, las acciones aisladas o la resistencia al cambio.
BRANdz TOP 100 MARCAS GLOBALES MรS VALIOSAS (2011)
04. reputación vs transparencia
Fractal de una coliflor (forma que puede dividirse en partes y cada una de ellas es una copia reducida del conjunto).
Foto: “Romanesco fractal cauliflower”. www.flickr.com/photos/dailyfood)
REPUTACIÓN VS. TRANSPARENCIA
Es abogado, auditor de sistemas, CISA, consultora de seguridad,
colaboradora habitual de El País y “opinadora” en su foro de
debate en la sección Política. Ha orientado su ejercicio profesional hacia los aspectos legales y regulatorios de internet (operadores, prestadores, protección de datos, propiedad intelectual,
etc…) así como a la seguridad TI. Editora internacional de diversas normas en ISO, CEN y ETSI, es una experta reconocida a nivel
europeo en cumplimiento legal, seguridad TI y firma electrónica.
“Si ha habido una época en la
que se ha puesto en riesgo el
derecho a tener una vida íntima
y personal, sin duda alguna ha
sido esta.”
Aunque los padres constituyentes fueron unos visionarios al
introducir el tratamiento automatizado de los datos y la protección frente al mismo como un derecho autónomo al de la
intimidad (artículo 18.3 de la Constitución), en su anticipación
no llegaron ni a imaginar la que se nos venía encima. Si en
1978 andábamos con las tarjetas perforadas y con una democracia renqueante en la que el concepto del honor se acercaba
más a Lope que a Tuenti, es sencillo imaginar que los abogados
y los que andamos trasteando con las leyes nos sintamos limitados con normas pensadas para entornos sin el presente
Por eso se ha instalado una corriente que clama que la intimidad
ha muerto y que es imposible que, en entornos de red hiperdistribuidos y multijurisdiccionales en los que el ser humano participa desde su lado más exhibicionista, la privacidad pueda ser
protegida. Muchos consideran que no hay expectativa de privacidad y que no hay que darla, comerciando con los gustos y la
vida de sus usuarios en la búsqueda de una vía de retorno de la
inversión de su negocio, la mayor de las veces, de manera poco
Al propio tiempo, la tecnología permite multiplicar por “n” el
impacto de lo que hacemos, de lo que decimos, de lo que otros
dicen de nosotros, con lo que si ha habido una época en la que
se ha puesto más en riesgo el derecho a tener una vida íntima
y personal, a equivocarse y a enmendar, sin duda alguna ha
sido esta.
Aunque la tecnología está en la juventud de sus efectos, los ciudadanos ya claman por el derecho a ser olvidados, a que si hay
perdón y olvido incluso cuando se han cometido delitos y se ha
pagado por ellos con la cárcel, este mismo derecho se aplique a
lo hecho o dicho en Internet por ellos o por terceros. Nunca antes
se había podido insultar tanto, tan barato y sin dar la cara.
La construcción y deconstrucción de la identidad:
el honor y la reputación
Son muchas las perspectivas desde las que se aborda la identidad: como identificación eficiente y unívoca en entornos de
comercio electrónico y relaciones con la administración electrónica; desde la perspectiva del orden y la seguridad y en contraposición al anonimato, como vía de imputación de delitos y de atribución de responsabilidades; como parte de la construcción de
una vida on-line, de una identidad o varias con las que operar de
manera más o menos anónima; o como manifestación de nuestro yo y de todo lo que decimos y hacemos en Internet, de lo que
los demás dicen que hacemos o decimos.
No entramos, todavía, a valorar, la identidad corporativa ni la
reputación empresarial, a los que, entendemos, hace referencia
la transparencia del título de este artículo. Téngase en consideración que el ser humano, las personas físicas, a menos que haya
una ley que las obligue (los parlamentarios, por ejemplo, y su
obligación de dar a conocer su patrimonio) no tienen por qué ser
transparentes. Es más, desde aquí reivindico el cada vez más criticado derecho al anonimato y a la creación de avatares…. eso sí,
no con la finalidad de, bajo el embozo de la red, hacer en ella lo
que no se tiene el valor de hacer dando la cara, con la represalia
legal que corresponda. Sin embargo, la configuración de la red
hace cada vez más complejo ser anónimo a no ser que te tomen
medidas no sólo técnicas sino de disciplina cartujana para no
dejar un rastro desde el que poder relacionar una identidad virtual con una identidad física.
No hay propiamente dicho un derecho a la identidad que, en
todo caso, partiría del derecho a la vida y de la combinación de
otros derechos que forman la identidad individual y la dotan de
capacidad de obrar y negociar. El derecho a la vida aparece reconocido en el artículo 3 de la Declaración Universal de Derechos
Humanos "Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y
a la seguridad de su persona" en relación con otros derechos que
conforman la identidad como la libertad de opinión y conciencia
(artículo 19) o el derecho a la personalidad jurídica que coloca al
ser vivo en el mundo de los derechos, le hace titular de derechos
y le dota de capacidad de obrar válidamente y con eficacia legal
(artículo 6). La Constitución española consagra el derecho a la
vida y a la integridad personal en su artículo 15 "Todos tienen
derecho a la vida y a la integridad física y moral, sin que, en ningún caso, puedan ser sometidos a tortura ni a penas o tratos
salvo lo que puedan disponer las Leyes penales militares para
tiempos de guerra".
Tal vez la manera más práctica de construir la identidad a efectos legales sea desde la perspectiva de la intimidad, el honor y
la propia imagen, así como desde el derecho constitucional de
tercera generación de control de los datos personales, según
aparece recogido en el artículo 18 de la Constitución Española.
Este artículo garantiza el derecho al honor, la intimidad personal y familiar y a la propia imagen; la inviolabilidad del domicilio todavía físico (aunque al nuevo tipo del código penal sobre
hacking blanco o ético ya se le conoce por “allanamiento informático”), el secreto de las comunicaciones; estableciendo, para
acabar, que “La Ley limitará el uso de la informática para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos y el pleno ejercicio de sus derechos”. Éste último extremo
ha dado lugar al desarrollo de todo el corpus legal de la protección de datos de carácter personal aunque, como se ve, podría
ser la base del desarrollo de una Ley Orgánica que, limitando el
uso de la “informática” garantizase el derecho al honor, la intimidad y la propia imagen.
Pero ¿qué es el honor, la intimidad y la propia imagen? Y, lo que
es más complejo ¿cede este derecho ante otros derechos fundamentales como el derecho a la información?
Tirando de la siempre socorrida Wikipedia1 "El honor es un concepto ideológico que ha funcionado como justificación de las
relaciones sociales en muchas civilizaciones. Implica la construcción en el imaginario social, e incluso en la superestructura jurídica, de una cualidad moral vinculada al deber, a la virtud, al mérito, al heroísmo; que trasciende al ámbito familiar,
de la descendencia (la sangre y la casta) y de la conducta
sexual (especialmente a la de las mujeres dependientes); que
se refleja en la opinión, la fama o la gloria y en diferentes ceremonias de reconocimiento público; y que produce recompensas materiales o dignidades, como cargos, empleos, rentas,
patrimonios, herencias, etc."
En cuanto a las diferencias entre honor, honra y honradez, de
nuevo la Wikipedia vuelve a ser esclarecedora; aunque honor,
honra y honradez son conceptos diferentes ”es muy común
confundir honor con honra o con honradez, pues su deslindamiento es difícil. La honra es el equivalente a la reputación, el
prestigio, la opinión, la gloria o la fama.... Derivado del concepto viene la necesidad de fidelidad conyugal y castidad en las
mujeres de la familia, garantía de que los varones hereden con
la sangre la nobleza original. El concepto de honradez sería
más propio de una concepción burguesa del mundo (la fiabilidad para los negocios). En el derecho el honor, la honra y la
reputación están extremadamente ligadas, aunque esta última se asocia más al concepto de imagen. Son atropellos al
derecho a la honra, que es un derecho humano, y la reputación,
que también es un derecho humano, los comportamientos
dirigidos a denigrar a las personas, los que comprenden la
imputación de delitos y de inmoralidades, las expresiones de
vituperio y los actos de público menosprecio"
Por lo tanto en nuestro sistema legal, la reputación es la dimensión objetiva del derecho fundamental al honor, que podemos, si
tenemos el tesón y la paciencia necesarias, defender en los tribunales civiles o penales, en este caso por la vía de los delitos de las
injurias (simplificando, llamar a alguien imbécil, aunque lo sea)
o las calumnias (atribuir a alguien, falsamente, la comisión de un
delito). En las injurias que las afirmaciones infamantes que se
viertan sean ciertas no evitan que se cometa un delito; en las
calumnias funciona, sin embargo, la exceptio veritatis: si se
demuestra que la persona es un delincuente no hay delito.
La ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, de Protección Civil del
Propia Imagen regula el tratamiento de estos derechos (incluida la componente económica del derecho a la propia imagen)
pero no define ninguno de estos derechos, con lo que han sido
los tribunales los que han tenido que ir rellenando los huecos
que la ley no se atrevió a completar, haciéndolo caso por caso.
Así, si el Tribunal Constitucional considera que el honor es un
“concepto jurídico normativo cuya precisión depende de las
normas, valores e ideas sociales vigentes en cada momento”
parece claro que la interpretación del honor vendrá dado por el
entorno tecnológico. Igual que se hace con el famoseo patrio,
que a base de exponerse acaban viendo como sus derechos al
honor y a la intimidad se ven limitados, cabría preguntarse si
alguien que cuenta su vida en Internet, que se da al exhibicionismo, puede, a posteriori, quejarse de una intromisión en su
intimidad. He de decir que, por una vez, me alegro del alejamiento de los tribunales de justicia del mundo de internet y
que, aún, no se hayan planteado este paralelismo.
Reputación de las organizaciones y derecho al olvido
Al no existir una definición legal de honor, los tribunales lo consideran como algo que nos encanta a los juristas que es el “concepto jurídico indeterminado” aquellos conceptos sin definición
precisa, ya que depende de cada caso. Para cualquiera esto sería
una aberración, para el mundo legal es lo que permite a la ley la
flexibilidad suficiente para encarar casos concretos con toda su
complejidad. Aunque no contamos, como decimos, con una definición, lo relevante para determinar un ataque al honor es el desmerecimiento en la consideración ajena que presenta una doble
• La subjetiva, de autoestima, y
• La objetiva, de reputación, fama o heteroestima, que se refiere
no tanto a lo personalmente ofendido que se encuentre uno sino
que afecta a la consideración pública que de nosotros se tenga.
Es cada vez más habitual en los despachos de abogados recibir
encargos relacionados con los insultos que se vierten a diestro y
siniestro sobre empresas o particulares que afectan a su honor
en clave reputacional, planteándosenos el nada sencillo reto de
no sólo poner fin a los insultos sino, y ahí está el problema,
hacerlos desaparecer de la red.
El Tribunal Constitucional tuvo el detalle de incluir a las empresas y organizaciones entre los titulares del derecho al honor en
su faceta objetiva, esto es, a la reputación corporativa, ya que
cuesta imaginar a una S.A. condoliéndose en su corazoncito de lo
mal que la han tratado. Eso le permite, en principio, iniciar acciones civiles o penales para evitar que informaciones que produzcan demérito puedan ser retiradas de la red. Y es aquí donde nos
encontramos casi siempre con la colisión con derechos fundamentales como los de libre expresión o información que, estando presentes también en los pleitos de personas físicas, se juzga
en el de las empresas con distinta intensidad.
Las organizaciones tampoco se privilegian del derecho a la protección de datos de carácter personal, aplicable sólo a las personas físicas, del que dimana el tan comentado “derecho al olvido”
o “right to be forgotten”. Es el derecho a oponerte al tratamiento que los buscadores, los proveedores de contenidos, incluso los
medios de comunicación hacen de tus datos personales. Supone
la posibilidad de solicitar a la Agencia de Protección de Datos
que Google retire el link a una noticia que por su antigüedad, falsedad o incompletitud hace presentes hechos que atentan a tu
reputación (aunque sean ciertos) y que sin la indexación de la
información no sería de universal conocimiento. Este derecho
está siendo objeto de una fuerte controversia y Google, quien ha
recibido unas cuantas decenas de resoluciones de la Agencia
desfavorables, lo va a cuestionar hasta la última instancia posible. Sin embargo, es un derecho perfectamente fundamentado
en la normativa de protección de datos y que permite evitar la
sobreexposición que Internet supone. Es cierto que resulta necesario afinar muchas cuestiones que quedan pendientes como la
retirada de la información en la fuente en el caso de los medios
de comunicación o el abuso del derecho.
Imagen corporativa v. daño reputacional
Como hemos señalado antes, la imagen corporativa, la reputación, se tarda años en generar y se pierde en un minuto. Las
empresas tienen menos “derecho” a tener la piel fina y se
encuentran, a menudo, con situaciones en las que informaciones
que dañan su reputación están cubiertas por la libertad de
expresión o información y no hay modo de retirarlas de Internet.
Tampoco tienen el recurso al derecho al olvido que, como dimanante del de protección de datos de carácter personal, sólo se
aplica a las personas físicas.
En la formación de la imagen corporativa influyen muchos factores, desde la transparencia y el respeto en el trato al cliente (en
forma de medidas de seguridad para evitar situaciones como la
reciente de PlayStation) hasta las acciones de responsabilidad
El riesgo reputacional, por su lado, supone la evaluación del daño
que se podría causar al buen nombre de la empresa, sus marcas
o sus servicios por acciones internas o externas y que acabarían
afectando al negocio.
Por eso, cada vez más se incorpora en los análisis de riesgos legales y de seguridad informática la figura del riesgo reputacional,
que analiza la ocurrencia de situaciones en las que no se identifica un daño patrimonial directo (pequeño y diferible mediante
una pleito) pero si un daño a la imagen corporativa cuyo efecto
se extiende en el tiempo y cuyo coste final para la organización
es difícil de calcular ab initio.
05. COMO INVESTIGAR
CÓMO INVESTIGAR LA
REPUTACIÓN ONLINE EN LOS
MEDIOS SOCIALES DE LA WEB 2.0.
En el ámbito académico, es profesor en la UNED, Doctor en
Sociología (UNED), DEA y Master en Sociedad de la Información
y el Conocimiento (UOC), Executive Master en e-Business
(Instituto de Empresa), MBA (Instituto de Empresa) y Licenciado
en Filosofía (UCM). Ha trabajado como profesor tutor de Técnicas
de Investigación Social (Trabajo Social) y Etnografía (Antropología) en la UNED, profesor de Marketing (ADE) en la Universidad
Camilo José Cela y Profesor de Marketing y User Experience
Design en el Instituto Europeo de Diseño. En abril de 2011 ha
publicado su último libro, sobre investigación social online,
Netnografía.
Profesionalmente, Miguel del Fresno es CEO de QUOR 2.0 empresa dedicada a la Investigación de Reputación Online y Comunicación 2.0. Anteriormente, ha sido Director de Marketing y Comunicación en la multinacional Elsevier, Director de Marketing y
Comunicación de la cadena de librerías de Casa del Libro (Planeta)
y Director de Marketing y miembro del equipo fundador de casadelibro.com.
“La reputación online es posible
identificarla, extraerla,
clasificarla y analizarla, a partir
de las opiniones que los usuarios
diseminan...”
La web social o web 2.0 es el fenómeno socio-tecnológico más
significativo de las últimas décadas con un impacto que está
lejos de poder darse por terminado, aunque sus efectos son
evidentes desde hace más de diez años, en el mundo empresarial. Vivimos en tiempos exponenciales: la experiencia cotidiana de organizaciones y personas se está transformado a una
velocidad, aunque en parte anticipada [1], nunca antes experimentada de forma semejante gracias a la tecnologización de la
realidad [2], lo que afecta a la forma en que nos comprendemos de forma individual y colectiva, marcando una clara línea
de separación para el conjunto de la población entre un antes
y después de la aparición de Internet.
La sociabilidad ya se producía en Internet desde los primeros foros
y newsgroups de los años 90. Lo que ha cambiado con la web 2.0
ha sido la generación de plataformas específicamente orientadas
a la sociabilidad online [3] gracias a que están diseñadas con un
código prosocial que ha facilitado la eclosión de la autocomunicación de masas [4] como nueva forma de comunicación en red.
Estas plataformas han facilitado que los usuarios se conviertan en
generadores individuales y colectivos, al mismo tiempo, de grandes cantidades de contenidos sobre cualquier temática posible. Lo
que convierte a los usuarios en creadores o recreadores y distribuidor de información en micromedios, que de forma colectiva han
entrado en competencia directa con los medios de comunicación
Si la influencia tradicional de las marcas se construía por medio de
la publicidad y las relaciones públicas y la comunicación en los
medios, que a su vez eran los que comunicaban y conformaban la
opinión sobre las audiencias, entendidas como masas (fig. 1), con la
aparición de la web 2.0, por primera vez en la historia, las audiencias se fragmentan en micromedios cargados de un importante
contenido social y relacional que tienen la capacidad de poder
generar y distribuir su propia información complementaria y/o
alternativa a los medios de comunicación tradicionales, dando
lugar a un nuevo modelo de influencia e información (fig. 2). Este
nuevo modelo provoca un cambio de dirección de la influencia en
las personas, en su rol como consumidores. Esto es, de una influencia clásica basada en la capacidad y habilidad de influir en los
medios desde una organización aparece un “player”, tradicionalmente secundario si no marginal, los consumidores, que gracias a
la web 2.0 tienen un canal amplificador que les permite competir
de forma individual y, sobre todo, agregada como micromedios
–en terminología específica de medios– por GRP,s.
El crecimiento y penetración de uso de los medios y contenidos
generados por los usuarios ha creado un nuevo contexto -global y
local al mismo tiempo- para la comunicación, la participación y el
intercambio de información. Parece, por tanto, apropiado considerar como objeto de estudio el resultado de las interacciones entre
la sociabilidad online y la producción y distribución de información
en la web 2.0; y entender el resultado como una acción social
intencional colectiva: la infosociabilidad.
+ AUTOCOMUNICACIÓN DE MASAS
La web 2.0 se presenta como un factor acelerador y amplificador
de la extraordinaria habilidad de las personas para comunicar sentido, significados e ideas abstractas de forma social y colectiva y
aporta la singularidad de que “evoca, o engendra, maneras de
interactuar que antes no eran posible” [5]. A pesar de la importancia de este hecho existe relativamente poca teoría derivada de
investigaciones empíricas para comprender este fenómeno de
hibridación entre sociabilidad e información. El ciberespacio se
presenta como un nuevo campo de investigación, aunque el lugar
de estudio no es el objeto de estudio, donde es preciso acceder con
metodología científica tanto para la comprensión de las claves de
la infosociabilidad como para la elaboración de nuevas teorías o
ampliaciones conceptuales como la Reputación Online.
La Reputación Online es posible identificarla, extraerla, clasificarla
y analizarla, a partir de las opiniones que los usuarios diseminan
en los sites que facilitan las reseñas y opiniones sobre marcas, productos y servicios de las organizaciones y sus competidores. Lo
más característico de la investigación de la Reputación Online es
que los sujetos investigados expresan sus opiniones en la web 2.0
sin la obligación de ceñirse y someterse a cuestionarios estandarizados o guiones que restrinjan su experiencia a favor de las cuestiones decididas de antemano por un investigador. Presento un
método de investigación que permite una aproximación naturalista al objeto de estudio, por lo que ni el trabajo de campo ni los
resultados se ven contaminados por la influencia –directa, indirecta, premeditada o casual– del investigador.
Presento un modelo metodológico a partir de la experiencia de las
investigaciones empíricas realizadas en los últimos años a partir de
la extracción y explotación masiva de información por medio de
una herramienta tecnológica www.webrunner.es en los medios
sociales de la web 2.0 (fig. 3). Un modelo para la investigación de la
Reputación Online y cómo ésta es generada, rastreada o monitorizada, estructurada, analizada, juzgada y aplicada para la toma de
decisiones en un creciente número de ámbitos profesionales y/o
El modelo conceptual propone dos horizontes temporales a la
hora de abordar una investigación online de la Reputación Online
(fig. 4) a partir de la información disponible en la web 2.0.
1. La investigación supone la recopilación sistemática de la información delimitada tras seleccionar una serie de keywords estableciendo un corte temporal, un hipotético hoy, y remontándonos
hacia atrás en el tiempo entre uno y dos años, o simplemente
meses, en función del volumen de información resultante por
medio de una herramienta tecnológica de web mining.
2. La monitorización supone la recopilación sistemática de la información delimitada tras seleccionar una serie de keywords estableciendo un corte temporal, un hipotético hoy, y haciendo un control
diario y acumulativo de la información por medio de una herramienta tecnológica de web mining.
Tanto monitorización como investigación tienen una primera fase
de extracción por la que la herramienta de web mining rastrea de
forma sintáctica información textual o text mining, aunque puede
ser utilizada también para el rastreo multimedia o media mining.
Y una segunda fase de clasificación automática para la monitorización; y automática y manual para la investigación, con el objetivo de no perder la sutileza de las ideas abstractas y los aspectos
simbólicos inferibles del lenguaje no analizable por la tecnología.
3. Gestión de la reputación online, una vez que hemos extraído,
analizado e interpretado la información es cuando se tienen las
bases suficientes para la toma de decisiones y poder definir los
planes de actuación de comunicación y relaciones públicas en los
medios de la web social, la generación de campañas de buzz y
word of mouth marketing, la creación de contenidos y con ellos
buscar mejoras en la indexación SEO.
Una máquina que pudiese entender el lenguaje natural ha sido –y
es– uno de los sueños de la Inteligencia Artificial desde los mismos
Comunicación y RP 2.0
orígenes de las ciencias computacionales. El análisis automatizado de la información en Internet y, en especial, a partir de la emergencia de la web 2.0 se ha convertido en una nueva área de estudio en constante desarrollo. Bajo la denominación de minería web
o web mining se engloban todo un conjunto de técnicas encaminadas a la extracción de la información no trivial que reside de
manera implícita en los datos. El web mining es usado para identificar y capturar información en relación con una temática, marcas,
productos o servicios de organizaciones y/ competidores.
La información disponible en Internet es, sobre todo, multimedia:
texto, sonido, imágenes y bases de datos. El modelo se centra en la
minería de datos textuales que, hoy por hoy, son los dominantes
en Internet. El proceso de text mining localiza, identifica, explora y
captura los datos brutos mediante la estrategia de keywords con el
propósito de identificar la información residente en ellos. No obstante, el valor de la tecnología para la Reputación Online está delimitado por: a) el estado del saber en cada momento alrededor del
procesamiento de lenguaje natural y b) de la disponibilidad y acceso a tecnologías de base semántica por parte de las organizaciones e investigadores. Un ejemplo es Google, el buscador más
usado a nivel mundial, con una cuota de uso alrededor del 90%
[6], está lejos de ser un buscador semántico, lo que condiciona la
forma en cómo los usuarios buscamos y, por tanto, encontramos y
accedemos a la información.
El procedimiento para la monitorización (fig. 5) consiste en la
definición y creación de una estrategia de búsqueda y rastreo
web, esto es, el establecimiento de un patrón de reconocimiento,
basado en las características del texto independiente del tipo de
medio online dónde se encuentre gracias al reconocimiento de
keywords. Puesto que las búsquedas son realizadas de forma sintáctica se hace necesaria la definición y establecimiento de filtros, reglas de inclusión y exclusión, de resultados que extraigan
información propia y significativa de la temática objetivo. Por
último, es necesaria una revisión y ajuste, refinado, de las keywords y de las reglas definidas durante en el inicio de la monito32 Cómo investigar la Reputación Online en los medios sociales de la web 2.0.
rización que permita la generación de forma automática y continua, sin intervención manual y sin elevados conocimientos lingüísticos, para obtener un universo de datos relevante.
La mayor limitación en Internet no reside en el acceso al contenido sino a su sentido y significados, para lo que la tecnología no
puede dar una respuesta plenamente satisfactoria. Además, es
necesario cambiar y ampliar el lapso temporal de forma retrospectiva estableciendo un corte temporal, un hipotético hoy,
hacia atrás en el tiempo. El alcance retrospectivo a abarcar en
cada investigación de Reputación Online dependerá del propósito de la misma y del volumen de resultados disponibles. Al inicio
de la investigación se sigue la misma estrategia de web mining
que en la monitorización (fig.5) incorporando un proceso metodológico específico (fig.6).
Tras el web mining retrospectivo se dispone de los datos, referencias, que conforman el universo y, en caso necesario debido a su
volumen, puede ser oportuna la selección de una muestra tanto
para la fase cuantitativa como la cualitativa. Una referencia es la
unidad básica de publicación de información (una noticia en un
medio de comunicación online, un comentario en un foro, un
post en un blog, etc.) extraído de la monitorización, en formato
texto que contenga al menos una de las keywords que delimitan
el objeto de investigación desde un punto de vista sintáctico. Las
referencias puede ser limpias o falsos positivos. Una referencia
limpia es todo bloque de información, extraído de la monitorización, en formato texto relevante para la investigación desde el
punto de vista sintáctico y semántico; por tanto, todas las referencias que no cumplan esta condición son referencias no válidas o falsos positivos.
Las referencias se pueden desagregar en opiniones. Una opinión
es la unidad mínima de análisis informacional textual significativa siempre que contengan elementos informativos y/o valora-
tivos relevantes para el objeto de estudio. Para poder abordar la
explotación cuantitativa de la información es necesario crear
una base de datos para poder codificar la información. Así, cada
referencia y cada opinión es etiquetada o codificada en función
de parámetros relevantes para la investigación. Una vez codificadas las referencias y opiniones se diseña un plan de explotación
ad hoc y pasa al centro de cálculo que generara información
estadística para dimensionar bajo parámetros científicos los
resultados de la investigación de la Reputación Online que soporte la toma de decisiones.
Tras la fase cuantitativa el modelo propone una fase cualitativa
(fig.6). Se trata de analizar las referencias infotextuales como
material empírico tratándolo como una narrativa textual y
forma distintiva de discurso para la generación de insights útiles
para la toma de decisiones. La información extraída es comprendida como una narrativa voluntaria de las expresiones de pensamiento de los sujetos que crean los contenidos infotextuales de
forma voluntaria y con objetivos no necesariamente concurrentes. El contexto social online permite al investigador acceder a
una narrativa informacional total, recuperada y presentada
como un todo, retrospectiva, naturalista y plena de significado
que construye una narrativa objetiva final.
FILTRADO KEYWORDS
FILTRADO KEYPHRASES
del clima de opinión
[1 ] Virilo, P. The Aesthetics of Disappearance. New York: Semiotext(e), 1991
[2] Del Fresno, M. Netnografía. Barcelona: UOC, 2011
[3] Del Fresno, M. Netnografía. Barcelona: UOC, 2011
[4] Castells, M. Comunicación y poder. Madrid: Alianza editorial, 2009
[5] Lessig, L. El código 2.0. Madrid: Traficantes de sueños, 2009, pp. 14.
[6] URL: http://gs.statcounter.com/#search_engine-ww-monthly-201003-201103
06. el misterio de los influyentes
Delia Rodríguez (@delia2d) es periodista y escribe el blog de
actualidad, tendencias y tecnología Trending Topics en
elpais.com. Especializada en internet desde el 99, ha trabajado
en Soitu.es, el Instituto Cervantes o La Razón, y ha colaborado en
medios como El Mundo, El Economista, Público, La Rioja, Cadena
Ser o Divinity.es.
“Me siento tentada a considerar
la aleatoriedad como la única
constante en el nacimiento de
tendencias, virales y noticias”
En estos instantes, en algún lugar del mundo, una agencia está
vendiendo a un cliente una lista de los tuiteros y blogueros que
en teoría van a liderar la opinión sobre el producto que han tardado meses (o años) en desarrollar. Quizá les ofrezcan un viaje,
un regalo, una inversión publicitaria o –directamente– la compra
más o menos disimulada de sus contenidos. En el fondo la idea
de que un pequeño grupo de personas dicte al resto las tendencias que seguirán es cara, pero tranquilizadora: bastaría identificar a estos individuos para acceder al resto. El santo grial de la
política o la publicidad.
El sentido común nos dice que esta percepción es adecuada. Hay
algo atávico en nuestra atracción por los líderes, los conectores, los
dictadores de modas, los alfas de la manada. Aunque hoy en día
adopte formas de obsesión por Steve Jobs, el management, el coaching, las listas de poderosos de las revistas o de los más seguidos
en Twitter. Con el término “poder” roto de tanto usarlo, la palabra
que ha catalizado esa fijación moderna ha sido “influencia”. Y los
“influyentes”, los hombres y mujeres más buscados.
Mientras la influencia en internet fue sinónimo de blogs, las
cifras se mantuvieron dentro de los límites de las audiencias. El
silogismo era sencillo: si Microsiervos era el blog más leído de
España, entonces los microsiervos eran los blogueros más influyentes del país. Pero con la llegada de Twitter, la descripción de la
influencia se complicó y también el afán de medir un concepto
tan abstracto. De pronto, un número (el de followers) revolucionaba todo y las relaciones entre los individuos relevantes de la
red se veían desnudas y reducibles a cifras.
Klout, por ejemplo, se atreve a medir la influencia on line de una
persona y la definen como la capacidad para conducir a los otros
a la acción. Utiliza 35 variables de Facebook y Twitter para calcular una puntuación final entre 1 y 100. De momento es poco más
que un elaborado juego de egos y los algoritmos no consiguen
penetrar en los finos hilos de las relaciones sociales, pero son
muchos los que trabajan en mejorar este tipo de cálculos… y más
aún los dispuestos a creer sus resultados. Lo que se mide se
puede vender. La vieja gran cuestión del teórico de la comunicación austríaco Lazarsfeld (quién dice qué a quién y cómo)
adquiere nuevas dimensiones tras la llegada de los medios
sociales1.
En realidad la teoría de los influyentes no es nueva, sino que la
formuló el mismo Lazarsfeld, hace más de cincuenta años, cuando escribió junto a Elihu Katz el libro “Personal Influence”. En él
defendían que los medios de comunicación no tienen un efecto
directo sobre toda la población, sino que para la mayoría su
mensaje llega a través de individuos que son referencia en ese
momento para ese asunto y que sí lo han recibido. Son los líderes de opinión, los que poseen “influencia personal”.
Como explica el periodista Clive Thompson en un ya clásico artículo de Fast Company2, el sociólogo estrella Malcom Gladwell
reanimó en el año 2000 el viejo concepto de Lazarsfeld en su
libro The Tipping Point. En él, defiende que “las ideas, los productos, los mensajes y las conductas se extienden entre nosotros
igual que los virus”. Una minoría, que divide en “mavens”, conectores y vendedores, es decisiva en estas epidemias sociales, pero
también influye el contenido de la idea (lo “pegajosa” que sea) y
el contexto social3.
Gladwell se apoya en su razonamiento en uno de los experimentos más conocidos de la historia de la sociología, utilizado hasta
el hartazgo para comprender la dinámica de las redes tanto dentro como fuera de internet. En los años 60, el psicólogo Stanley
Milgram quiso averiguar si el mundo es tan pequeño como el
sentido común sugiere4. Eligió dos lugares muy distintos por
muchas razones de Estados Unidos, Omaha en Nebraska y
Wichita en Kansas. Los habitantes de la primera ciudad recibían
una carta y el encargo de hacérsela llegar a un habitante de la
segunda ciudad. Si no lo conocían directamente, debían enviársela a alguien más cercano que tuviera más posibilidades de
encontrar a esa persona. Y así sucesivamente.
Lo que Milgram descubrió fue que, cuando las cartas llegaron (la
mayoría se perdió por el camino), lo hicieron en una media de
seis tramos. Extrapolando, concluyó que los americanos están
separados de media por seis personas. Pero lo que llamó especialmente la atención a Gladwell en su ensayo fue otro de los
resultados del experimento de Milgram. El descubrimiento de
que la mitad de las cartas llegaron a su destino gracias a sólo
tres personas que actuaron como eslabón final. Gladwell los
llama conectores. Es la gente que nos “enlaza con el mundo”, los
que tienen una gran capacidad para “hacer amigos y conocidos”.
En su libro describe su personalidad como curiosa, segura, sociable y enérgica.
“Mientras ‘The Tipping Point’ se aupaba en las listas, los “marquetinianos” se fijaban en la “Ley de los Pocos” de Gladwell, su
sugerencia de que unas pocas, extremadamente conectadas
personas dan forma al mundo”, explica Thompson en el citado
artículo. De repente, un asunto tan complejo podía ser simplificado y empaquetado y muchos powerpoints fueron rellenados
gracias a Gladwell. En 2003, Ed Keller y Jon Berry dieron el empujón definitivo al “marketing de la influencia”5 con su obra “The
Influentials”. Allí atribuyen a estos seres cinco atributos: activismo, conexiones, impacto, mentes activas y capacidad para generar tendencias.
Pero algunas voces críticas surgían mientras se popularizaban
–tanto en el buen como en el mal sentido- estas teorías. La crítica del investigador Duncan Watts al modelo de los influyentes
resonó en toda la red en 2008. Watts repitió hace diez años el
experimento de Milgram, pero esta vez aprovechando los nuevos recursos que el mundo digital proporcionaba y con una
muestra mucho más amplia. En lugar del correo postal, utilizó el
correo electrónico. Pidió a 61.000 personas que alcanzaran a
otras 18 de todo el mundo. Descubrió que Milgram tenía razón
en lo de los seis grados de separación, pero no en el valor de las
personas altamente conectadas. Aunque existían, sólo un 5% de
los mensajes pasó por ellos.
http://www.livestream.com/mashable/video?clipId=pla_91efd9d9-3e1a-4438-a9a5-ca8a9221a28d
Para Watts, los influyentes existen, pero su papel ha sido sobrevalorado. El contexto social es la clave para que una idea triunfe.
Pero su comportamiento es bastante aleatorio. En otros experimentos realizados a través de simulaciones informáticas descubrió que es más probable que las las tendencias las inicie un
cualquiera que un influyente. Es la teoría de los “influyentes
accidentales”, en la que esta capacidad es circunstancial: “Si la
sociedad está lista para adoptar una tendencia, casi cualquiera
puede comenzar una, y si no lo está, entonces casi nadie puede”,
defendía. Un escenario más parecido a un incendio en el que
puede saltar la chispa siempre que el ambiente esté lo suficientemente seco. En el modelo del contagio del virus lo importante
es el transmisor.
“La relevancia de los resultados de Watts estriban precisamente
en que son resultados y no percepciones o especulaciones y en
que demuestran que la parte que normalmente no se consideraba relevante en la ecuación del marketing viral es en realidad la
más importante”, interpretaba por aquel entonces Juan Freire6.
“Este resultado no tiene sólo, ni principalmente, relevancia teórica o académica. Por el contrario, ataca directamente al corazón
de las estrategias de marketing que han empleado durante
décadas publicistas, empresas y activistas”7. En términos prácticos, la consecuencia lógica de las investigaciones de Watts debía
ser la vuelta al viejo marketing de masas. Nada más alejado del
marketing de la influencia.
Desde mi experiencia en el blog Trending Topics de elpais.com
me siento tentada a considerar la aleatoriedad como la única
constante en el nacimiento de tendencias, virales y noticias. Un
gran ejemplo es el del movimiento del 15m8. Le abrió paso una
campaña lanzada a través de Twitter por un pequeño grupo de
influyentes bien conocidos en la red hispana debido a que ya
habían articulado las protestas contra la Ley Sinde y que se organizaron a través del hashtag #nolesvotes. Sin embargo la llama
prendió en internet no desde estos influyentes sino desde otros
grupos, desconocidos hasta muy poco tiempo antes en la red
pero bien organizados fuera de ella, Democracia Real Ya. El suelo
estaba seco y la cerilla cayó en el lugar adecuado. O, utilizando
una metáfora de la neurociencia, los caminos neuronales estaban formados.
Las redes sociales han sido coherentes en su desconcertante
comportamiento no sólo en la práctica, sino también en el ámbito teórico. Sólo un ejemplo de cómo la influencia –y no sólo en
de las ideas sino también de los comportamientos comportamientos– adopta caminos inesperados que aún hay que estudiar: en 2007 Nicholas A. Christakis y James Fowler analizaron
millones de datos médicos de los habitantes de la pequeña
población de Framingham, en Massachusetts. Descubrieron que
la obesidad se pueden "contagiar" incluso entre personas que
jamás se han visto y que están separadas hasta por tres grados.
Las posibilidades de que los amigos, los amigos de los amigos y
los amigos de los amigos de los amigos de un obeso sean también obesos son superiores a lo admisible estadísticamente.
¿Razones? No están claras, explican los investigadores en su libro
Conectados9, publicado el año pasado en España.
Así que en realidad, el mundo de la influencia en las redes es más
o menos igual de desconocido en su forma on line que en la ofline. Aunque quizá no haya tantas diferencias entre el comportamiento humano en ambos ámbitos. Estos autores creen que la
capacidad para mantener relaciones y ser influenciados por ellas
no ha cambiado con el salto digital ya que se trata de una cuestión limitada por las capacidades del cerebro humano.
“Si uno de tus conocidos aleatorios de Facebook expresa su interés en un película o en un libro o en música, eso no cambia tu
propio gusto en esas cosas. Pero cuando un amigo de verdad lo
hace, entre todos tus conocidos de Facebook, te influye y cambias. Así, esas breves, menores interacciones on line pueden no
ser tan influyentes como creemos. Pero las interaciones on line
pueden en cambio facilitar un proceso de influencia entre personas que están en realidad bastante conectadas o que tienen
relaciones de importancia entre sí”, dice Christakis10.
El instinto nos dice que los influyentes están hoy en Twitter. Y
también las investigaciones más interesantes sobre su existencia y su alcance real orbitan a su alrededor.
Se sabe, por ejemplo, que el número de seguidores no es un indicador fiable de la influencia. Varias publicaciones de distintos
grupos han coincidido en que aunque los famosos lideren las listas, ello no quiere decir que sean influyentes. Watts, por cierto,
está dedicando sus investigaciones últimamente a Twitter. “Si
pudieras imaginas una plataforma diseñada idealmente para
identificar a los influyentes, esa sería Twitter”, ha dicho. “Esto no
es como Facebook. Twitter es una red de escucha, y también una
red de habla. Ambos lados están expresamente interesados en
ser influyentes”11.
Cuando se dijo que la celebritie Kim Kardashian cobraba
10.000 dólares por cada tuit patrocinado, Watts (hoy investigador de Yahoo!) salió a la palestra para defender que en realidad
salía más a cuenta invertir una pequeña cantidad en un
pequeño número de gente muy influyente o en un montón de
pequeños influyentes que pagarle a ella. La influencia se reparte de una forma más eficaz cuando se realiza a través de
muchos que cuando sucede a partir de unos pocos individuos
http://www.soitu.es/soitu/2008/02/14/pieldigital/1203003139_150198.html http://www.technologyreview.com/blog/arxiv/24748/?ref=rss&a=f
http://www.elpais.com/articulo/reportajes/traiga/octavillas/elpepusocdmg/20110522elpdmgrep_3/Tes
http://www.elpais.com/articulo/portada/Conectados/era/redes/sociales/elpepusoceps/20100425elpepspor_9/Tes
http://blog.ted.com/2010/05/10/qa_wih_nicholas/
Así que más que por la fama, la capacidad para movilizar tuits
parece más bien determinada por el momento y la autoridad. Si
uno es un ingeniero experto en centrales nucleares y ocurre el
accidente de Fukushima, sus palabras serán escuchadas y amplificadas. Dentro de ese criterio de autoridad se incluyen los
medios de comunicación. Un análisis de 16 millones de tuits en
otoño del año pasado concluyó que 22 usuarios eran la fuente de
la mayoría de retuits cuando un asunto era Trending Topic. De
esos 22, el 72% eran cuentas de grandes medios como CNN, The
New York Times, la BBC o EL PAÍS12.
Pero quizá lo más fascinante que se traen entre manos los
científicos en cuanto al análisis de los datos de las redes y su
influencia son las investigaciones sobre la capacidad para predecir el futuro que al parecer poseen. El santo grial del santo
grial. Son varios los trabajos simultáneos que apuntan a que es
posible. La veda la abrió en 2009 Hal Varian, el economista jefe
de Google, que encontró que los picos y los valles de las búsquedas en Google sobre ciertos productos como coches y vacaciones precedían a las fluctuaciones en las ventas de esos productos.
Johan Bollen, de la Universidad de Indiana, ha descubierto13 que
las variaciones del humor colectivo medido en Twitter están relacionadas con las fluctuaciones en Bolsa. El equipo de Bernardo
Huberman, de HP, demostró que el comportamiento en taquilla
de una película también podría ser adivinado de antemano gracias a esta red y de una forma muy precisa. Aunque a las máquinas aún les cuesta interpretar el lenguaje humano, lleno de ironías y contextos compartidos que les son ajenos, pesar y medir
comportamientos e influencias cada vez es más fácil. Y a la vez,
http://www.economist.com/node/18750604?story_id=18750604&fsrc=rss
07. REDES, NODOS Y CONEXIONES
Ilustraci贸n que recrea una red neuronal de un paciente afectado por la enfermedad de Parkinson. Foto: www.hellolife.com
SOBRE REDES, PERSONAS,
Antonio Fumero es Ingeniero de Telecomunicación y MBA por la
Universidad Politécnica de Madrid (UPM). Especialista en la
Gestión de la Tecnología e Innovación, comenzó su carrera profesional en la Unidad de Desarrollo Tecnológico e Innovación de
BBVA. Actualmente desarrolla su actividad como investigador en
la UPM, colaborando con la Cátedra Telefónica para Internet de
Nueva Generación y el Grupo de Tecnologías de la Información
para la Gestión Empresarial (TIGE). Es Socio fundador de WinWin Consultores, aunque también participa en otras iniciativas
empresariales dentro del mismo ámbito, como Talentbrokers.
Antonio ha publicado numerosos artículos en el ámbito de la
tecnología educativa, ámbito que desarrolla en sus estudios doctorales en la UPM. Es autor del libro “Web 2.0_ de Fundación
Orange, así como responsable del capítulo “Tendencias” de su
informe eEspaña sobre el desarrollo de la sociedad de la información desde 2006; ha participado en la coordinación y elaboración de varios especiales de la revista TELOS para Fundación
Telefónica, así como en varios estudios dedicados al impacto del
software social en la empresa (Madrid Network) o al análisis de
la Economía Digital (EOI). Antonio es además profesor de la
escuela de postgrado CEPADE - IEN; y también desempeña labores de diseminación, asesoría y análisis como experto para distintas organizaciones corporativas e institucionales. Además,
participa en proyectos para la promoción y la difusión de la
sociedad de la información, como fiap, Asociación Comunicación
Ciudadana, periodismociudadano.com, BlogBrothers.org o
“La construcción de nuestra
identidad digital seguirá un
proceso lento, torpe y salpicado
por momentos de la más deleble
Hablamos en este cuaderno de la identidad y la reputación digitales, de cómo se construyen y se gestionan en plena sociedad
de la información. Es necesario establecer, por lo tanto, en este
punto, una breve reflexión que nos ayude a contextualizar los
elementos estructurales que soportan la dinámica de esos procesos de construcción y gestión de la identidad digital.
Hablaremos para ello de redes, de personas y derecho, por cuanto que esa identidad se regula en sociedad por el ejercicio de
unos todavía muy desconocidos derechos: argumentaremos
sobre la relevancia del fenómeno de los medios sociales en general y de los sitios de redes sociales, de propósito genérico y de
ámbito profesional, específicamente; y repasaremos los elementos técnico-jurídicos que las definen a los efectos de su uso en
una sociedad de la información que sigue estando “en obras”.
“Somos redes”, así reza el popular aforismo. En todos los ámbitos tecno-científicos son las redes la estructura y la dinámica
que se impone: redes biológicas, ecológicas, de comunicaciones, redes empresariales, terroristas, etc. En la realidad de
nuestra sociedad de la información, son las redes sociales (los
medios sociales en general) las que, junto con la nube informática y la popularización de los móviles, marcan los ejes de su
desarrollo presente y futuro.
Hay muchas formas de caracterizar o analizar esas redes que
ya hoy tienen nombres propios en la historia reciente de
Internet. Una de ellas que el autor viene explotando en numerosas publicaciones e intervenciones es la consideración de al
menos tres elementos y su interacción dinámica: contenidos,
tecnologías y personas; que servirán aquí para argumentar
alrededor de las redes como sustrato para el cultivo de nuestras identidades digitales en la Red.
Javier Echeverría hablaba en “Los Señores del Aire” (1999) del
“consumo productivo; Fernando Sáez Vacas introducía la propiedad de “rastreabilidad” como parte característica de lo que él
acuñaba en 2004 como Nuevo Entorno Tecnosocial (NET)1. Cada
acción que realizamos en la Red como consumidores, resulta en
la producción de información, sobre nosotros, sobre nuestros
hábitos de consumo; cada paso que damos en la Red deja rastro
en multitud de nodos técnicos de la misma. Los sitios de redes
sociales, horizontales, verticales, generalistas y profesionales, se
basan en la creación de “perfiles” y relaciones con otros usuarios:
en cierta forma, esos perfiles son contenido y, a la vez, parte de
“En sentido jurídico, las redes sociales son servicios de la sociedad de la información, según se definen en el artículo 1, apartado 2, de la Directiva 98/34/CE, modificada por la Directiva
98/48/CE2. Los Sitios de Redes Sociales (SRS) pueden definirse
generalmente como plataformas de comunicación en línea
que permiten a los individuos crear redes de usuarios que comparten intereses comunes”. Es decir, que hablamos aquí de
medios para la información, la relación y la comunicación, en el
Sin ánimo de ser exhaustivos, sí vale la pena destacar aquí algunos aspectos que se han convertido en lugar común de los debates sobre esta cuestión en la Red, con el único ánimo de ofrecer
al lector interesado los elementos y las referencias necesarias
para su propia elaboración. Propiedad intelectual, derechos fundamentales, derecho a la intimidad y a la propia imagen, derecho al olvido, privacidad y menores en las redes sociales son
algunos de esos lugares comunes sobre los que debemos pasar
para darnos cuenta de que no necesitamos que “se nos legislen
encima” para vivir en sociedad, para vivir desinformados y sin
conocimiento. Demos un rápido repaso por la complejidad instrumental de un terreno abonado para los expertos que en la
Red y en el Derecho han sido.
Si preguntamos a los expertos, “la Ley Orgánica 1/1982, de 5 de
mayo, de Protección Civil del Derecho al Honor, a la Intimidad
Personal y Familiar y a la Propia Imagen es la normativa española de mayor aplicación en los SRS (Servicios de Redes Sociales)”
(Natalia Martos, en TELOS 85).
“Con más de un 90 % de jóvenes de entre 11 y 20 años con presencia activa en las redes sociales3, también en Europa”4, es
importante recordar aquí algunos elementos de nuestro marco
jurídico, como el artículo 13 del Reglamento de desarrollo de la
LOPD, aprobado por el Real Decreto 1720/2007 de 21 de diciembre
sobre el «consentimiento para el tratamiento de datos de menores de edad».
La globalidad de estos fenómenos nos hace considerar lo referente a los aspectos territoriales definidos en la Ley 34/2002, de
Electrónico (LSSI) –en sus artículos 2 y 4– así como supuestos de
actuación más allá de los mismos (artículo 8) limitan, por ejemplo,
la consideración de que un SRS está sometido al derecho español.
Más allá de esta consideración, la normativa nacional aplicable a
la publicidad online debe tomar en consideración arcanos como
Datos de Carácter Personal (LOPD) y de la ya mencionada Ley
1/1982, de 5 de mayo, de Protección Civil del Derecho al Honor, a
la Intimidad Personal y Familiar y a la Propia Imagen.
El derecho de propiedad intelectual, desde el punto de vista jurídico, puede dirigir mentalmente al lector a los Tratados Internet
de 1996 de la OMPI, la Directiva 2001/29/CE del Parlamento
Europeo y del Consejo, de 22 de mayo de 2001, relativa a la armonización de determinados aspectos de los derechos de autor y
derechos afines a los derechos de autor en la Sociedad de la
Información, así como la Directiva 2004/48/CE del Parlamento
Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, relativa al respeto
“Más allá de Internet: la Red Universal Digital”, Fernando Sáez Vacas. Ed. Ramón Areces, 2004.
Citamos aquí la definición dada por el Grupo de Trabajo sobre Protección de Datos (creado por el artículo 29 de la Directiva 95/46/CE, es un organismo de la UE, con
carácter consultivo e independiente, para la protección de datos y el derecho a la intimidad. Sus funciones se describen en el artículo 30 de la Directiva 95/46/CE y en el
artículo 15 de la Directiva 2002/58/CE), en su Dictamen 5/2009 sobre redes sociales en línea, disponible
http://ec.europa.eu/justice_home/fsj/privacy/docs/wpdocs/2009/wp163_es.pdf
Según los datos del informe publicado por Fundación Pfizer en la siguiente dirección,
El lector interesado puede encontrar una serie de resultados seleccionados de la encuesta “EU Kids online” en la siguiente dirección,
http://www2.lse.ac.uk/media@lse/research/EUKidsOnline/EUKidsSNSPressRelease.pdf
¿Cómo mentir con las estadísticas?
Cuando hablamos de redes sociales, el fenómeno global, con
nombre propio, es Facebook, con más de “500 millones de usuarios activos” según fuentes oficiales5; una cifra que según otras
fuentes, que se apoyan en los datos del servicio para el diseño de
campañas publicitarias que proporciona la propia plataforma, se
acercaría a los 700 millones en mayo de 2011, con casi 13 millones
de ellos en España.
La competencia local en España sigue siendo Tuenti, con casi 11
millones de usuarios (el 90 % de ellos menores de 35 años) registrados en mayo de 2011 según datos proporcionados por la propia empresa6. Twitter, red social con características propias que
nacía en 2006 y que se ha convertido en poco más de un lustro
en el paradigma de “La Web en Tiempo Real”, ofrece también
unas cifras explosivas7 que la sitúan con más de 175 millones de
cuentas creadas8 en abril de 2011 según la propia empresa9, con
más del 70 % de su tráfico generado fuera de los EE.UU. En
España, los estadísticos basados en instrumentos para la medición de audiencias hablan de casi 3 millones de usuarios únicos
En el ámbito profesional, LinkedIn es el líder mundial; seguida
por la competencia de las europeas Viadeo y Xing que han seguido sendas estrategias de expansión internacional a través de
repetidas adquisiciones, también en nuestro país: ICTnet, adquirida por Viadeo, o los casos de eConozco y Neurona, absorbidas
por Xing. LinkedIn sobrepasa los 100 millones de usuarios en
todo el mundo10. Es la red líder también en España, donde aglutina más de 1,6 millones de usuarios 11. Este éxito internacional ha
llevado a sus fundadores –siguiendo los pasos de la alemana
Xing, que lo hacía cinco años antes– a sacarla a bolsa12 en mayo
de 2011 con notable éxito, colocando casi 8 millones de acciones
a un precio unitario de 45 USD13.
Xing y Viadeo son las mejores alternativas a LinkedIn. La primera, nacida en 2003 en Hamburgo como Open Business Club
(OpenBC), contaba en septiembre de 2010 con más de 10 millones de usuarios, 1,5 millones de los cuales eran españoles14.
Viadeo, por su parte, totaliza algo más de 35 millones de usuarios
en los 226 países en los que tiene presencia15, de los cuales más
de 8 millones están en Europa.
En el ámbito de las redes profesionales se repite la misma batalla local por la globalidad de un fenómeno, el de las redes sociales, que no conoce de fronteras: la alemana Xing y la francesa
Viadeo apalancan su conocimiento local para competir con la
más extendida LinkedIn.
Mientras que las redes de propósito general se perfilan como las
plataformas publicitarias del futuro16 dado su alto potencial para
la segmentación y la personalización en la oferta; mientras que
los modelos de negocio de las redes profesionales siguen repartiéndose entre los anunciantes, los servicios para empleadores y
terceros y las suscripciones premium.
¿Qué hace un@ internauta como tú en una Red como esta?
Redes, personas, derechos... ¿tecnologías?, personas, ¿contenidos? ¿Para qué? Escuchar, enlazar, compartir... ¿influir? Esa era la
lógica que hace unos años17 proponía mientras teorizaba alrededor de la construcción de una nueva ciudadanía, de la que parece que estas redes de las que hablamos ahora empiezan a dar
muestras o algunas pistas18.
Desde que comenzara 2011 hemos podido ver cómo el uso intensivo de esos medios por parte de la ciudadanía ha servido para
apalancar el descontento de sociedades enteras: los casos de
Egipto, Libia, Yemen o Siria19 siguen en nuestras retinas en un
momento en que las portadas de las cabeceras de medio mundo
“ En julio de 2010, Mark Zuckerberg anunciaba que habían alcanzado la barrera de los 500 millones de usuarios en el blog oficial de la empresa,
http://blog.Facebook.com/blog.php?post=409753352130; información que encontramos ampliada en la sección de estadísticas,
Con más de 10 millones de usuarios, Tuenti es el sitio número uno en tráfico web y móvil en España, según datos de ComScore, con más de 30.000 millones de páginas
vistas al mes y 900 millones de páginas vistas en móvil (el 20% de los usuarios se conectan desde el móvil)
Los que ofrece la empresa en marzo de 2011 no incluyen el número total de usuarios, http://blog.Twitter.com/2011/03/numbers.html
Es difícil asociar el número de cuentas creadas con el de usuarios (registrados o activos), así cómo saber el nivel de actividad de los mismos, http://www.businessinsider.com/chart-of-the-day-how-many-users-does-Twitter-really-have-2011-3
En la página de información corporativa la cifra se sitúa en 175 millones de cuentas, https://business.Twitter.com/basics/what-is-Twitter
El anuncio oficial de los 100 millones se realizaba en marzo de 2011, http://blog.linkedin.com/2011/03/22/linkedin-100-million/
Se pueden observar cifras por países obtenidas de la herramienta de planificación de campañas de la propia LinkedIn en este sitio, http://www.vincos.it/the-state-oflinkedin/
Se presentaba la solicitud a registro a principios de 2011, http://blog.linkedin.com/2011/01/27/linkedin-ipo-registration/
En su primer día de cotización, un jueves, como en los mejores años de la burbuja de las puntocom, el precio de la acción se apreció en un 109 %, cerrando a 94,25 USD,
http://www.reuters.com/assets/print?aid=USTRE74H0TL20110519
http://blog.xing.com/2010/09/xing-supera-los-10-millones-de-miembros-con-mas-de-1-500-000-en-espana/
La siguiente infografía resulta muy ilustrativa, http://blog.viadeo.com/en/infographic-our-latest-figures/2011/03/10/
Hace más de un año, en mayo de 2010, Facebook ya se convertía en la primera plataforma de publicidad online en el Reino Unido, con 11.800 millones de anuncios, un
33 por ciento más que el año anterior
Artículo disponible en la siguiente dirección, http://www.fiap.org.es/colabora_17.htm
http://antoniofumero.blogspot.com/2011/02/las-redes-el-quinto-poder-al-servicio.html
El lector interesado puede encontrar un seguimiento desde los medios sociales a través de las etiquetas de periosimociudadano.com, en las direcciones siguientes,
http://www.periodismociudadano.com/tag/yemen/ http://www.periodismociudadano.com/tag/libia/ http://www.periodismociudadano.com/tag/siria/
http://www.periodismociudadano.com/tag/egipto/
recogen con entusiasmo y grandes titulares lo que se ha dado en
llamar “Spanish Revolution” surgida a pocos días de la cita electoral del 22 de mayo20.
Para el autor, volviendo al comienzo del artículo, donde se introducía la motivación del mismo y su lugar en el contexto de esta
obra colectiva, la construcción de nuestra identidad digital
seguirá un proceso lento, torpe y salpicado por momentos de la
más deleble retórica.
Un ejemplo ilustrativo y probablemente muy cercano al lector
de este cuaderno es la realidad de un instrumento muy popular
en la Red y que supuso la toma de conciencia de un gran colectivo de entre los internautas más activos sobre la relevancia de los
derechos en plena era de los contenidos digitales que, mirando
al horizonte, nos recuerda aquel arcano que se consolidaba a
partir de la tradición del mercado informático anglo-norteamericano, “the license in the product” y que hace ya años que se ha
convertido en el 'claim' de los promotores de la nueva “industria”
de los contenidos (digitales) generados por el usuario.
Las condiciones para la reutilización–en sentido amplio– de una
pieza de contenido (una fotografía, una mera fotografía, un fono-
grama, una canción, una letra de una canción, un post de un blog,
un artículo de un periódico, un simple twitt, etc.) dependerán de
muchas cosas: para empezar, de los términos y condiciones del servicio online que el autor haya utilizado para crear, publicar y/o distribuir esa pieza de contenido (algo que la inmensa mayoría de
nosotros no leemos siquiera) y que se convierte en un contrato firmado y sujeto a una determinada jurisdicción en cuanto pulsamos el amble botón de "Aceptar"; por otro lado, si el autor del contenido decide acogerse a alguno de los esquemas de cesión y/o
autogestión de derechos (morales y/o patrimoniales) de propiedad intelectual que hay disponibles en la Red, tendrá que elegir
qué derechos cede, cuáles no y en qué condiciones, además de
comprobar que el instrumento utilizado tenga alguna validez
legal en el sitio que corresponda considerar a efectos legales
según cómo se esté prestando el servicio que usemos...
Complejo ¿verdad? A lo que el usuario medio (ese que solo existe en las estadísticas) responderá: “pero, si tiene CC lo puedo
usar, ¿no?” Luego, respondiendo a la pregunta que encabezaba
este breve capítulo de conclusiones ¿qué puede hacer un@ internauta como tú en una Red como esta? construir, en sociedad;
hacer “confortable” un espacio sin lugares en el que debemos
vivir el resto de nuestra vida, la Red.
El lector puede ver el seguimiento y la repercusión internacional en la siguiente dirección http://www.periodismociudadano.com/2011/05/20/el-movimiento-15mcrece-y-se-internacionaliza-spanishrevolution/
APUNTES DE UNA CRISIS DE
Twitter es la red social con mayor crecimiento de los dos últimos años en número de usuarios. Hoy se publican el triple de mensajes
que hace doce meses, y seis veces más que en 2009. Cada día, 200 millones de mensajes de menos de 140 caracteres fluyen por las
cuentas de usuarios en todo el mundo. Además, Twitter se ha configurando como un importante canal de distribución de información, con una amplia y destacada presencia activa de periodistas y medios de comunicación, y es la plaza virtual donde las noticias
son la materia prima de la conversación. Una conversación que en España cuenta con tres millones de usuarios únicos mensuales,
según datos de Nielsen.
El protagonismo de Twitter en relación con la actualidad informativa ha sido notorio en el último año. De las revueltas árabes
a la crisis nuclear de Fukushima, de Wikileaks al movimiento
#15M, el papel de esta red social y de su influencia está siendo
objeto de multitud de informes; para muchos analistas, Twitter
se asemeja más a un canal de información que a una red social.
Twitter también ha sido el escenario donde se han producido
diversas crisis de reputación que han afectado a famosos, colectivos profesionales, organizaciones, políticos y hasta iniciativas
parlamentarias, como la Ley Sinde. Y también a empresas. Una
de estas crisis –el objeto de este análisis que presentamos– tuvo
lugar a mediados de abril y afectó a Telefónica y a su anuncio de
un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para el 20 por
ciento de su filial española, noticia que le situó como Trending
Topic nacional durante dos días consecutivos. A finales del mes
de mayo se produjo una segunda “oleada” de comentarios que
devolvieron la conversación a los primeros lugares del ranking de
los más “tuiteados”.
Gracias a la herramienta Hooard, hemos podido cuantificar, medir
y analizar el tamaño y el flujo de la conversación en torno a
#Telefónica durante todo el periodo; identificado los mensajes
más difundidos, los usuarios más activos y los más influyentes, el
tiempo de propagación, los medios y noticias más citados, en definitiva algunos datos básicos para poder responder a las preguntas
que caracterizan una Crisis de comunicación en Twitter; y el resultado de este análisis lo presentamos como estos “Apuntes”.
La secuencia hasta el Trending Topic
La secuencia de hechos configura el “relato”, la historia de la noticia. Y en este caso concreto, la secuencia tiene mucho que ver con
el fondo y la forma de la propagación de la información en Twitter.
Situemos la historia. Telefónica celebró en Londres los días 13 y 14
de abril su “Investors Day”, la principal reunión anual con analistas bursátiles e inversores internacionales para dar a conocer su
estrategia empresarial en los próximos años. El foco del interés
periodístico (prensa económica) estaba puesto en la política
retributiva de la compañía hacia sus accionistas. Y tanto las
informaciones previas como las relativas a la primera jornada de
la conferencia se centraron en este aspecto. Telefónica difundió
una nota de prensa y realizó una comunicación de Hecho
Relevante a la CNMV.
El día 14, en la segunda jornada de la Conferencia, el presidente de
Telefónica de España, Guillermo Ansaldo, anunció la intención de
la compañía de promover un ERE para el 20% de la plantilla, unos
5.800 empleos. La noticia fue recogida de forma inmediata por
agencias y medios digitales. La primera reacción del Gobierno se
produjo al final de esa mañana, a través de unas declaraciones del
ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, señalando que no era “un
buen momento” para la reducción planteada.
Al día siguiente, los periódicos titularon de forma muy similar sus
crónicas con el anuncio del ERE y de su alcance. Pero durante la
noche anterior Telefónica había comunicado a la CNMV un nuevo
hecho relevante en el que anunciaba, entre otras medidas, un Plan
de Incentivos para 1.900 directivos del grupo por un importe de
450 millones de euros, un extremo que no había hecho público en
la conferencia; sin embargo, el dato del plan fue recogido por las
ediciones digitales de El Mundo y El País, aunque fue este último
medio el que vinculó en el titular, por primera vez, los dos elementos de la información: el ERE y el plan de incentivos.
Una vez que la noticia se difunde en Internet, se desencadena un
aluvión de informaciones y valoraciones por parte de agentes
sociales, miembros del Gobierno y de su presidente, de líderes
de opinión… Hasta más de 500 noticias aparecen referenciadas
en Google News en ese día sobre el tema. En paralelo, la conversación sobre Telefónica en Twitter se dispara y Telefónica se convierte en “tendencia” antes del mediodía del viernes, manteniéndose entre las conversaciones más populares hasta el domingo
18 de abril. La segunda “oleada” de tuits se produjo en la última
semana del mes de mayo, a raíz de las nuevas informaciones
relativas a los cambios de Telefónica en torno al ERE inicialmente planteado. Y en esta ocasión, el protagonismo en Twitter se lo
llevó una secuencia fotográfica, que obtuvo en menos de 24
horas 72.000 visualizaciones.
Usuarios consolidados
El tamaño de la conversación ¿importa?
En la primera fase, el volumen de la conversación fue aproximadamente 4 veces mayor al tráfico que venía siendo habitual
hasta entonces. El “pico” de intensidad de mensajes se alcanzó
antes del mediodía del viernes 15 –cerca de 9.000– y fue disminuyendo en los días posteriores.
Para hacerse una idea del tamaño de las conversaciones en
Twitter, la red social alcanzó su segundo record mundial de
intensidad durante la pasada final de la Champions de fútbol,
que enfrentó al Barcelona y al Manchester United, con una
media de 6.600 tweets por segundo; el top lo tiene el fin de año
en Japón, con más de 7.000 tuits por segundo. En un evento de
ámbito nacional, como la final de la Copa del Rey entre Barça y
Madrid, se llegaron a contabilizar un total de 400.000 tweets
durante las dos horas de duración del encuentro.
Es relevante destacar que durante la segunda crisis, tanto el
De acuerdo con los datos de la herramienta Hooard, durante
todo el período analizado se difundieron cerca de 130.000 tuits
procedentes de 82.757 usuarios únicos. La conversación tuvo dos
“picos” de intensidad: El primero se produjo entre el 15 y 19 de
abril y se difundieron un total de 18.500 tuits asociados a
Telefónica, procedentes de unos 13.000 usuarios únicos. El
segundo, entre el 25 y el 28 de mayo, agrupó más de 25.000 tuits,
de 19.260 usuarios únicos.
La Red y los medios hablan de forma diferente
Los medios y la red hablan de forma diferente, tal y como reflejan
las nubes de etiquetas asociadas a la noticia. Mientas que “millones, directivos y despidos” son las tres palabras más repetidas en
Twitter, “plantilla, España y directivos” son las más empleadas en
los titulares de los periódicos. La red utiliza las palabras más comunes y directas:“despidos, trabajadores”, frente a términos eufemísticos por parte de la prensa:“recortes, plantilla”.
número de tuits relacionados como el de usuarios únicos creció
un 50% respecto de la primera oleada.
Nube de tags Prensa España 15 y 16 de abril. (Elaborado con los titulares de los
diarios de información general y económica).
En cuanto al gráfico de la conversación, muestra que ésta sigue
un comportamiento parecido al de una “montaña rusa”. La conversación aparece súbitamente y alcanza, en poco tiempo, su
máxima intensidad para a continuación disminuir también rápidamente, hasta que la actualidad aporta un nuevo dato o circunstancia, que provoca a su vez un relanzamiento de la conversación.
Y mientras que en prensa escrita ningún titular asociaba ERE y plan
de directivos, la primera noticia que sí lo hizo en Internet fue la que
se convirtió en la más enlazada en Twitter y una de las que convirtió a #Telefónica en TT. Y el tuit más difundido también incorporaba esa dualidad, desde el humor: “(631 RT) @Forges: Última Lora:
Telefónica reparte 450 millones de euros en BONUS entre sus directivos y 6.000 despidos en MALUS entre sus trabajadores”.
La propagación, responsabilidad de los usuarios; los enlaces, de
La propagación en Twitter la realizan y es responsabilidad de los
usuarios aunque el origen y la materia prima de la conversación
–las noticias– la aporten los medios de comunicación. De los 5
tuits más difundidos en la primera oleada, solo uno estaba firmado por un medio, El Mundo (el video que recogía testimonios
y opiniones de trabajadores de Telefónica respecto del ERE).
http://www.rtve.es/alacarta/videos/telediario/telediario-21-horas-25-05-11/1111776/
http://www.publico.es/dinero/378375/telefonica-propone-elevar-a-8-500-los-empleos-afectados-por-el-ere
Pero de los 10 enlaces más difundidos en la primera oleada, la
mitad correspondían a noticias de medios de comunicación y 2
más a blogs; el resto provenía de usuarios particulares y de webs
vinculadas con el activismo social. La noticia más difundida en la
primera oleada fue también la primera publicada que relacionaba en el titular los dos elementos de la noticia: el ERE y el plan de
http://www.elpais.com/articulo/economia/Telefonica/amplia/ERE/anos/8500/empleados/elpepueco/20110525elpepueco_16/Tes
http://bandaancha.eu/articulo/7902/revuelo-imagen-muestra-directivo-telefonica-jugando-ipad-durante-anuncio-ere
http://www.elmundo.es/elmundo/2011/05/25/economia/1306342735.html
http://www.escolar.net/MT/archives/2011/05/atentos-al-ipad-numero-tres-de-telefonica.html
http://www.fayerwayer.com/2011/05/wtf-directivo-de-telefonica-jugaba-con-su-tablet-al-anunciar-el-despido-de-8500-trabajadores-video/
Un ejemplo de hasta dónde puede llegar la viralidad y la propagación en Twitter se puede observar claramente en la segunda oleada. Un usuario con poco más de trescientos seguidores, al ver las
imágenes del informativo de TVE que acompañaban a la información del ERE, tuiteó “Visto en @telediario_tve: Un directivo de
Telefonica juega al Bubble Blast mientras su compañía decide despedir a todavía más gente”. La fotografía que recogía el instante,
recuperada y enlazada por otro usuario, llegó a tener más de
70.000 impresiones en las primeras 48 horas. El tuit que contenía
la foto tuvo más de 1.200 menciones.
Sin conocer el tráfico de ese día en el sitio de El País, los datos
públicos de recomendación social asociados a ella revelan que
tuvo un gran impacto. En comparación, por ejemplo, con la
dimisión de Álex de la Iglesia como presidente de la Academia
de Cine, la noticia de Elpais.com sobre el ERE obtuvo el doble
de comentarios y casi el triple de recomendaciones en
http://www.elpais.com/articulo/economia/Telefonica/propone/bonus/millonarios/directivos/anunciar/recorte/plantilla/elpepueco/20110415elpepueco_1/Tes
http://actuable.es/peticiones/si-presidente-telefonica-sigue-adelante-con-6-000
http://www.elmundo.es/elmundo/2011/04/18/economia/1303141002.htm
http://www.escolar.net/MT/archives/2011/04/telefonica-en-tres-cifras.html
http://www.clubdarwin.net/seccion/negocios/presidente-coca-cola-espana-pone-puntos-sobre-las-ies-telefonica
http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=785426
http://www.publico.es/agencias/efe/371624/izquierda-unida-pedira-en-el-congreso-la-nacionalizacion-de-telefonica
En Twitter hay diferentes tipos de usuarios influyentes: con poder,
con criterio, expertos, grandes “amateurs”, usuarios anónimos que
aportan información de valor, con ingenio o con humor, como
hemos comprobado en este caso de estudio... de sus perfiles y sus
misterios se habla también en este cuaderno.
6 principios básicos sobre una crisis de comunicación en Twitter
• Si una información es pública, alguien la “tuiteará”. La difusión del dato del Plan de incentivos no estaba entre los contenidos
de las notas de prensa facilitadas por la compañía en el marco del “Investors Day”; sin embargo, una vez conocida su existencia por dos medios digitales a través del hecho relevante comunicado a la CNMV, se convirtió en la más difundida en Twitter
• El “efecto Twitter” es inmediato. La conversación en Twitter es fugaz y los picos de intensidad se alcanzan en un breve
espacio de tiempo, lo que limita la capacidad de reacción ante una crisis. El tiempo en que una conversación llega a ser
Trending Topic es de horas y, a veces, de minutos. Y una vez que trasciende el umbral que la sitúa como TT, su propagación
• Twitter es más que Twitter. Los medios de comunicación están dedicando gran atención informativa a las redes sociales y, en
concreto, a lo que ocurre en Twitter; lo publicado en Twitter adquiere una amplia “resonancia” tanto en los medios digitales
como en los tradicionales. Así, los contenidos trascienden en mucho el efecto de difusión en la propia red social y multiplican
su audiencia gracias al eco encontrado en el resto de medios.
• No hay “tuitero pequeño”. El dato objetivo de “seguidores” de cada usuario no condiciona el efecto de difusión de sus mensajes. El análisis demuestra que es posible que un “tweet” de un usuario con solo unas decenas de seguidores se convierta en
uno de los más difundidos en la red y alcance una repercusión pública tremendamente notoria.
• En Twitter priman las noticias. Como canal de información, Twitter se comporta de acuerdo con los mismos fundamentos
que se aplican a la hora de valorar qué es y qué no es una noticia: Novedad, impacto, vinculación con el resto de la actualidad
informativa, etc.
• Twitter, paradigma de la recomendación social. Los medios de comunicación están perdiendo su posición casi exclusiva de
intermediarios entre la realidad y la opinión pública en paralelo al “empoderamiento” creciente de los usuarios y su capacidad de crear opinión. La relevancia del contenido la otorgan los propios usuarios, quienes eligen en cada momento qué mensajes retransmitir.
FICHA TÉCNICA. METODOLOGÍA Y TAMAÑO DE LA MUESTRA
• Datos obtenidos desde el Search API de Twitter
- Desde el 15-4-2011 hasta el 28-5-2011
- Selección de tuits que incluían la palabra Telefónica
• Estructuración en tres datasets:
- Muestra total: Desde el 15-4-2011 hasta el 28-5-2011, 128.975 tuits de 82.757 usuarios únicos
- 1º crisis: del 15-4-2011 a 19-4-2011, 18.571 tuits de 13.320 usuarios únicos
- 2º crisis: del 25-5-2011 al 28-5-2011, 25.258 tuits, 19.260 usuarios únicos
Notas del editor: Las opiniones e informaciones recogidas en los artículos de este paper corresponden en exclusiva a sus autores que escriben en nombre propio.
Evoca Comunicación e Imagen no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta publicación por sus autores.
Principios de la identidad en los medios sociales

References: artículo 3
 artículo 15
 artículo 18
 artículo 1
 artículo 13
 Real Decreto 
 artículo 29
 artículo 30

artículo 15