Source: https://issuu.com/hansmejiaguerrero/docs/pdfmarcocurricular-versionfinalpara
Timestamp: 2018-05-26 03:04:26+00:00

Document:
MARCO CURRICULAR NACIONAL by Hans Mejía Guerrero - issuu
MARCO CURRICULAR NACIONAL Propuesta para el Diรกlogo
Jaime Saavedra Chanduvi Ministro de Educación del Perú José Martín Vegas Torres Viceministro de Gestión Pedagógica Fernando Bolaños Galdós Viceministro de Gestión Institucional Grupo de Trabajo responsable de formular el proyecto del Marco Curricular Nacional (RM N° 0272-2013- ED): • Dirección General de Educación Básica Regular, que la preside • Dirección General de Educación Básica Especial • Dirección General de Educación Intercultural, Bilingüe y Rural • Dirección General de Educación Superior y Técnico Profesional • Dirección General de Desarrollo de Instituciones Educativas • Dirección General de Desarrollo Docente • Dirección General de Tecnologías Educativas • Dirección de Educación Superior Pedagógica • Dirección de Educación Superior Tecnológica y Técnico Productiva • Dirección de Educación Inicial • Dirección de Educación Primaria • Dirección de Educación Secundaria • Dirección de Educación Comunitaria y Ambiental • Dirección de Promoción Escolar, Cultura y Deporte • Dirección de Tutoría y Orientación Educativa • Unidad de Medición de la Calidad • Instituto Peruano de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad de la Educación Básica
Marco Curricular Nacional Propuesta para el Diálogo 1RA EDICIÓN, LIMA 2013 FOTOS: ARCHIVOS PRENSA MINEDU ©Ministerio de Educación Calle del Comercio 193, San Borja Lima, Perú Teléfono: 615-5800 www.minedu.gob.pe Impreso por: Ofimarket Calixpur S.A.C. • R.U.C. : 20516020050 Dirección: Av. La Marina 1602 of. 279 Pueblo Libre • Teléfono : 4601862 Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción de este libro por cualquier medio, total o parcialmente, sin permiso expreso. Hecho el Depósito Legal en la Biblioteca Nacional del Perú: 2013 - 20351
1. Qué aprendizajes y qué desafíos en el Perú actual
4. ¿Cómo acortar brechas entre lo demandado y lo enseñado?
•	Actúa e interactúa con seguridad y ética, y cuida su cuerpo
•	Aprovecha oportunidades y utiliza recursos para encarar desafíos o metas
•	Ejerce plenamente su ciudadanía
•	Se comunica para el desarrollo personal y la convivencia social
•	Plantea y resuelve problemas usando estrategias y procedimientos matemáticos
•	Usa la ciencia y la tecnología para mejorar la calidad de vida
•	Se expresa artísticamente y aprecia el arte en sus diversas formas
•	Gestiona su aprendizaje
l crecimiento de la cobertura es, sin duda, uno de los avances importantes del sistema educativo en el Perú. Sin embargo, la educación de calidad no se da de manera equitativa, con igualdad de oportunidades para todos los niños, niñas, adolescentes y jóvenes del país. Los bajos resultados en las evaluaciones censales de estudiantes son una señal que preocupa a las familias, la comunidad educativa y la sociedad en su conjunto.
Por este motivo, el Ministerio de Educación está tomando medidas para hacer posible un sistema escolar mucho más efectivo y equitativo, dotando a las escuelas de material educativo de calidad y pertinente a la diversidad lingüística, mejorando la infraestructura, sobre todo de las escuelas más pobres, desarrollando capacidades en los docentes y directores y agilizando los mecanismos de gestión y coordinación en todos los niveles. Adicionalmente a estos esfuerzos, la escuela requiere de un currículo moderno y viable, que supere la distancia enorme que existe entre lo que el currículo propone, lo que realmente se aplica en las escuelas y lo que finalmente aprenden los estudiantes. En ese contexto, el Ministerio de Educación se ha propuesto impulsar una reforma de la política curricular que contribuya al logro efectivo de los aprendizajes fundamentales, que se consideran indispensables para el desarrollo humano de todos los peruanos. Este es un paso necesario para que los estudiantes desarrollen las competencias y capacidades que requieren, para garantizar su inclusión social, contribuir con el crecimiento económico del país y la construcción de una sociedad democrática, sin desventajas para desenvolverse en un mundo globalizado y cambiante. En esa perspectiva, el Ministerio de Educación presenta el Marco Curricular Nacional para la Educación Básica, que establece ocho Aprendizajes Fundamentales sobre el desarrollo
de la persona, el ejercicio de la ciudadanía, la comunicación, la matemática, las ciencias, el arte, el emprendimiento y el aprender a aprender. Cabe subrayar que no se trata de cursos o asignaturas y no existe jerarquía entre ellos, porque todos son igualmente importantes. Estos Aprendizajes Fundamentales se están consultando y revisando con diversos actores de la comunidad educativa e instituciones claves, a nivel nacional y regional, con el objetivo de recoger las diferentes corrientes de opinión sobre los aprendizajes planteados, así como para identificar temas sensibles o que cuentan con el interés de distintos sectores de la sociedad. En esa línea, el documento del Marco Curricular es una invitación abierta a las propuestas para incorporar y/o visibilizar con mayor énfasis otros temas como el deporte y los estilos de vida saludable, el aporte de los saberes ancestrales al conocimiento científico, el desarrollo de una sexualidad informada y responsable, y el lugar de la religión y la espiritualidad, como una elección que reconoce la libertad de todas las personas, entre otros. Finalmente, es importante señalar que el Marco Curricular Nacional para la Educación Básica, si bien es una herramienta pedagógica para uso de los docentes, constituye el referente desde el cual nuestra sociedad se pondrá de acuerdo sobre qué deben aprender las nuevas generaciones.
INTRODUCCIÓN Hacia una nueva política curricular
l Perú del siglo XXI se nos presenta como un país rico en diversidad, en constante crecimiento económico y habitado además por gente tenaz, perseverante y creativa. En este momento de su historia, nuestro país necesita más que nunca una educación que forme personas capaces de convertir ese potencial en oportunidades de desarrollo y progreso para todos; personas que, desde la diversidad que nos caracteriza, hagan suyo el compromiso de fortalecer nuestra identidad común, de hacer de la democracia una manera deseable de vivir y de gobernarnos a nosotros mismos. Esta educación, a escasos años del bicentenario de la independencia nacional, necesita dejar atrás el enciclopedismo típico del siglo XIX y habilitar a ocho millones de niños, niñas y adolescentes, así como a un cuarto de millón de jóvenes y adultos que completan su formación escolar, para que sean protagonistas y no meros observadores pasivos en el logro de esta aspiración.
Ser protagonistas activos en el desarrollo humano de un país como el Perú exige de sus jóvenes generaciones competencias muy precisas. Se necesitan personas capaces de actuar sobre realidades complejas y cambiantes de manera crítica y también con mucha creatividad. Sin embargo, la educación escolar no ha sabido ofrecerles oportunidades plenamente satisfactorias para aprenderlas, pese a que forman parte del currículo oficial desde fines del siglo XX. En efecto, a escasos años del siglo XXI se produjo en el Perú una reforma del currículo escolar que fue portadora de nuevas y grandes expectativas. La proximidad del año 2000 simbolizó para el mundo un cambio de época de gran importancia, que exigía a la educación una sintonía profunda con los nuevos tiempos y los nuevos desafíos. Es por esta razón que se puso énfasis en las competencias y capacidades necesarias para formar personas y ciudadanos que sepan moverse en los nuevos escenarios de la época y del país.
Las luces Aquella reforma nos dejó como legado un cambio sustantivo del enfoque pedagógico que había sido hasta entonces la base del currículo escolar:
1.	Se buscó dejar atrás una enseñanza memorística centrada en la repetición mecánica de datos, hechos, nombres y conceptos, de muy larga tradición en nuestro sistema escolar, para empezar a demandar a las escuelas el aprendizaje de competencias, es decir, de capacidades para actuar sobre la realidad haciendo uso reflexivo y creativo de los conocimientos. 2.	Se buscó dejar atrás una enseñanza basada en tantas asignaturas como ciencias existían disponibles, para proponer en su lugar áreas de desarrollo, es decir, conjuntos de aprendizajes relacionados con diversos campos del conocimiento, pues el desarrollo de las ciencias en el mundo de hoy es producto de una mayor colaboración entre distintas especialidades científicas. 3.	Este cambio —de aprendizajes centrados en la memorización de contenidos hacia aprendizajes centrados en competencias— implicó, además, replantear los plazos estimados para su adquisición cabal. Hasta entonces, los estudiantes tenían un año para lograr los resultados que se esperaban de ellos, según su grado. Ahora dispondrían de dos, pues por tratarse de aprendizajes más complejos y exigentes, se requería necesariamente de periodos más largos. Es así que se introduce el concepto de ciclos, que abarcaban dos grados, así como el de promoción automática para el primer grado de primaria, es decir, de transición sin repetición de primero a segundo grado. 4.	También se apuntó, aunque con menos claridad y fortuna, a una evaluación cualitativa de las competencias, sobre todo en la educación primaria. Es decir, se buscó transitar a un sistema de evaluación que pusiera por delante las capacidades de los estudiantes para desempeñarse ante desafíos específicos, antes que el solo recordar una determinada información. La consolidación de estos cambios, por lo menos en el terreno oficial de la política curricular, tuvo que enfrentar a lo largo de diez años constantes presiones de diversos grupos de interés a favor de un retorno a un currículo enfocado en contenidos. No obstante, el Diseño Curricular Nacional (DCN) promulgado el año 2005 representó un esfuerzo importante por superar esta etapa y resolver de paso las desarticulaciones que habían surgido entre los currículos de educación inicial, primaria y secundaria. El DCN cierra de esta manera un periodo difícil de marchas y contramarchas, reafirmando en lo fundamental el espíritu de los cambios con que se inicia la reforma curricular en la segunda mitad de la década de 1990. Este importante legado curricular debe ser considerado irreversible y, por lo tanto, suscribirse y continuarse. El mundo avanzó en esa dirección y es un curso que hoy debemos ratificar y seguir desarrollando.
Las sombras No obstante, el DCN no logró resolver dos problemas de fondo, que ya se apreciaban desde años anteriores: 1.	Problemas de construcción interna del documento curricular, que exhibían tres dificultades para ser manejadas por el docente: su densidad (la abundancia de demandas excedió el límite de lo razonable), su falta de coherencia (la secuencia de progreso de las competencias que debían ir madurando los estudiantes no era uniforme y se interrumpía en varios tramos), y su ambigüedad (sus formulaciones no eran lo suficientemente específicas, lo que no ayudaba a distinguir siempre con claridad su significado ni las metas esperadas). La consecuencia ha sido una preocupante distancia entre lo que el currículo demanda y lo que en verdad enseña el docente. 2.	Problemas de apoyo y acompañamiento al esfuerzo de los docentes y las escuelas por poner el DCN en práctica. La reforma curricular no estuvo respaldada por una política curricular comprometida con los resultados. Surge en una época en la que el Estado asumía que su responsabilidad terminaba en la promulgación de normas, la entrega de materiales educativos y la capacitación docente. Ni la consolidación del proceso de reforma que representó el DCN en el 2005 ni sus reajustes efectuados en el 2009 corrigieron esta situación, sin lograr identificar a tiempo y dar respuesta a las dificultades que tienen los docentes para llevarlo a la práctica.
Los cambios El Proyecto Educativo Nacional planteó en el 2007 la necesidad de dar un paso adelante y transitar de una política curricular basada en un currículo único nacional, como el DCN, a otra basada en un Marco Curricular común a todos los peruanos. Este tránsito suponía afrontar los dos problemas antes señalados: avanzar hacia un currículo menos denso, más claro, más coherente y, por lo tanto, más accesible a los docentes; y un currículo apoyado en las condiciones objetivas que lo hicieran realmente viable. De esta manera sería posible acortar la brecha entre las expectativas del currículo y lo que ocurría en las aulas. Además, un Marco Curricular que define de manera precisa un conjunto mucho más delimitado de expectativas de aprendizaje para construir el país que queremos, a ser logradas por todos a lo largo de la Educación Básica, permite aflorar la inmensa diversidad del país. El Proyecto Educativo Nacional abre por primera vez la posibilidad de planteamientos curriculares regionales que reflejen con mayor propiedad los desafíos locales y regionales —sociales, culturales, productivos, laborales— que complementen o contextualicen los aprendizajes comunes señalados en el Marco Curricular. Los Currículos Regionales tendrían que asegurar también el logro de los aprendizajes comunes pero en el contexto de los desafíos propios de cada región, y en los mismos ámbitos a los que se busca responder nacionalmente: desarrollo económico y competitividad, equidad y justicia social, democracia y Estado de derecho, eficiencia, transparencia y descentralización del Estado, siempre de cara a la diversidad y las características de sus propios escenarios regionales.
Las continuidades Los ocho Aprendizajes Fundamentales que propone el Marco Curricular como horizonte común para todo el país no son disonantes con el tipo de expectativas que se han venido enfatizando en los últimos 20 años, tanto a nivel latinoamericano como mundial. Es decir, están alineados a los consensos y prioridades que han sido promovidos en los foros internacionales de UNESCO en el contexto del cambio de siglo. La propuesta de Aprendizajes Fundamentales tiene también afinidad con los principios y fines de la educación señalados por la Ley General de Educación, así como con el tipo de aprendizajes que destaca la política 6 del Proyecto Educativo Nacional, cuando plantea establecer de manera concertada estándares nacionales de aprendizaje. Son igualmente congruentes con los 11 propósitos de aprendizaje al 2021 que plantea el propio DCN en la versión reajustada de fines del 2009. No hay, por tanto, rupturas con el largo proceso de la reforma curricular, con sus fundamentos, propósitos y orientaciones principales. No obstante, las dificultades que han tenido los docentes para enseñar en esa dirección necesitan ser atendidas. La política curricular se redefine en la perspectiva que plantea el Proyecto Educativo Nacional, precisamente para subsanar las deficiencias de ese proceso y hacer del currículo un instrumento legible, cercano y útil para el docente. Ahora bien, una política curricular orientada a impulsar, fortalecer y consolidar el tránsito de la educación escolar al desarrollo de competencias —que implican aprender a actuar y pensar— supone un cambio cultural de gran trascendencia. Para que esto sea posible, necesitamos hacer seguimiento y evaluación constante de lo que ocurre en las aulas, a fin de tomar nota de los aciertos y errores de la aplicación del currículo que hacen los maestros. Pero necesitamos también el apoyo de la ciudadanía. Los padres de familia y la sociedad en su conjunto deben comprometerse con hacer realidad una escuela que enseñe lo que sus hijos necesitan aprender hoy, no con lo que se esperaba de ellos hasta hace medio siglo, es decir, personas de memoria prodigiosa capaces de recordar y recitar cantidades inconmensurables de información. Necesitamos hacer realidad una escuela que forme personas y ciudadanos capaces de entender, pensar y transformar la realidad de manera lúcida, autónoma y comprometida. Pero esto no será posible, más allá de los esfuerzos necesarios del Estado, si la sociedad no empieza a demandarla con convicción y energía.
1. Qué aprendizajes y qué desafíos en el Perú actual El Marco Curricular propone un conjunto delimitado de aprendizajes considerados fundamentales para encarar los desafíos que nos plantean el país y los tiempos actuales a todos los peruanos y peruanas, desde lo particular de nuestra diversidad. Al final de su escolaridad, todos los estudiantes deben haber logrado cada uno de estos aprendizajes, pues en conjunto los habilitan para participar activamente en la sociedad peruana y la comunidad mundial, sea en el campo productivo, social, científico, tecnológico o cultural en general, como agentes de cambio. Según la Ley General de Educación, la finalidad de la educación en el Perú es formar personas capaces de lograr su propia realización. Para ello, deben desarrollar competencias en cuatro ámbitos: la afirmación de su identidad y autoestima, el ejercicio de su ciudadanía en armonía con su entorno social y ambiental, la vinculación al mundo del trabajo y los retos en el mundo del conocimiento. Pero la ley señala, además, que la educación debe permitirles igualmente contribuir a superar los grandes desafíos que tenemos como país, tanto en la formación de una sociedad democrática, a la vez más justa e inclusiva y con identidad, como en la superación de la pobreza a través de un modelo de desarrollo sostenible, que proteja y aproveche nuestra biodiversidad, y nuestra integración a la llamada «aldea global».1 Si ese es el horizonte de la educación básica, ¿qué es entonces lo que se requiere aprender en las escuelas para avanzar realmente en esa dirección? Responder esa pregunta requiere una lectura más precisa del país en sus dilemas y desafíos actuales.2
1. LGE 28044, Art.9. Al señalar los objetivos de la educación básica, la ley reafirma este horizonte al indicar que debe formar a los estudiantes «para el logro de su identidad personal y social, ejercer la ciudadanía y desarrollar actividades laborales y económicas que le permitan organizar su proyecto de vida y contribuir al desarrollo del país». 2. El 2002, mirando el largo plazo, el Foro del Acuerdo Nacional consensuó cuatro grandes desafíos para las políticas públicas en el país: el desarrollo económico y la competitividad; la equidad y la justicia social; la democracia y el estado de derecho, y la construcción de un Estado eficiente, transparente y descentralizado. En base a estos cuatro ejes es que el PEN propuso también sus grandes objetivos estratégicos para la educación nacional. Estamos tomando los mismos ejes para este análisis.
¿Cuáles son los desafíos y dilemas de los peruanos del siglo XXI que interpelan al currículo? 1. Desarrollo económico y competitividad De un lado, somos un país con un crecimiento económico sostenido y con una ampliación creciente de mercados para muchos de nuestros productos, con mayor acceso que nunca a los avances más notables del conocimiento en diversos ámbitos de la ciencia y la tecnología producidos en diferentes latitudes del mundo, con una de las biodiversidades más ricas del planeta, y con emprendimientos empresariales florecientes en sectores marginados del empleo formal. No obstante, somos también un país con una desigual distribución de la riqueza, cuyas formas y hábitos de producción y consumo descansan muchas veces en la depredación de recursos y en la contaminación del ambiente, cuyos emprendimientos productivos más pujantes pueden estar asociados a la informalidad y a los bajos estándares de calidad, poco sostenibles, con escasa innovación en procesos y resultados, con acceso limitado a las tecnologías y los saberes técnicos de vanguardia, y asimismo con limitadas capacidades para aprovechar las oportunidades del crecimiento económico, entre otras razones, por desconocimiento de las reglas de juego del sistema financiero. Somos, por añadidura, un país con un valioso capital cultural, heredero de saberes y cosmovisiones ancestrales que no sabemos valorar ni aprovechar. En ese contexto, cambiar nuestra matriz productiva —transitar hacia el uso de energía limpia y renovable, así como hacia formas de producción respetuosas del ambiente, modificando a la vez los hábitos de consumo de la población y construyendo mecanismos desde el Estado que aseguren una redistribución equitativa de la riqueza— va a requerir de los peruanos, por ejemplo, capacidades que van más allá de saber leer o multiplicar. Va a demandar que sepan moverse con soltura en las distintas perspectivas de la ciencia y la tecnología, así como que sepan aprovechar saberes y técnicas ancestrales. Va a demandar tanto el uso eficiente de la lógica y la matemática como de la estética para diseñar soluciones creativas y efectivas a los problemas. Estos retos requieren, además, personas que demuestren capacidad para actuar con sentido ético, compromiso ciudadano y seguridad personal en los complejos escenarios de la actividad pública, desde un rol profesional o político, y que sepan, a la vez, moverse en el mundo del mercado con un mejor conocimiento de los diferentes productos financieros, de sus riesgos y beneficios.
2. Equidad y justicia De un lado, gracias a los medios de comunicación y también a la educación, se constata una creciente legitimación de niños, niñas y adolescentes como sujetos de derecho, y también una expansión sin precedentes de la conectividad en el país que tiene precisamente a este sector de la población como su principal beneficiario. Se constata también la existencia de un mundo rural en interacción más fluida con la modernidad y más involucrado en dinámicas interculturales. Del mismo modo, las mujeres tienen actualmente más oportunidades de desarrollo y mayor reconocimiento de derechos. Al mismo tiempo, a diferencia de hace apenas 20 años, hay una amplia difusión de conocimientos, medios y oportunidades tanto para el desarrollo de una vida sana, como para el desarrollo personal en general.
Sin embargo, persiste una subestimación cultural muy fuerte hacia los niños, niñas y jóvenes, siendo que además —pese a su condición de nativos digitales— no disponen de las capacidades suficientes para el óptimo aprovechamiento de las oportunidades que les abre el mundo virtual. Esta misma subestimación y discriminación también se hace patente respecto de nuestras poblaciones indígenas y de las mujeres, lo que genera procesos de exclusión y autoexclusión que afectan el desarrollo de proyectos de vida. Esta exclusión se hace patente asimismo respecto de las personas con algún tipo de discapacidad física o mental, que suelen ser poco visibles para las políticas públicas y para las propias escuelas. De otro lado, el sedentarismo y el consumo masivo de alimentos no nutritivos representa un problema típico de los estilos de vida actuales, como también la creciente reducción de espacios personales como consecuencia de las demandas laborales y la reconfiguración de las familias, donde los hijos asumen roles parentales con mayor frecuencia. Ahora bien, revertir prejuicios, discriminaciones y maltratos, culturalmente normalizados en amplios sectores sociales —tanto hacia la niñez como hacia la población indígena, la mujer o las personas con alguna discapacidad—, requiere la acción de una generación de personas con más conciencia ciudadana y, a la vez, con mayor autoestima, preocupación por el bienestar colectivo y sentido ético. Requiere, asimismo, una generación capaz de interactuar con otros, por encima de cualquier diferencia, para poder lograr sus metas. Por otra parte, enfrentar las limitaciones y reduccionismos del mundo actual (sobre todo de la vida urbana) en beneficio de su desarrollo como personas, exige asimismo una generación que sepa cuidar y desarrollar su cuerpo, hacerse de una identidad propia por encima de negaciones y alienaciones, y desarrollar sus propios proyectos personales con perseverancia. Al mismo tiempo, aprovechar las inmensas posibilidades que ofrece el entorno virtual para ampliar sus fronteras sociales e intelectuales exigirá a esta generación, un manejo fluido y crítico del lenguaje y la cultura digital, del código audiovisual, de los productos de la industria cultural, así como una identidad más afirmada que la alerte ante posibles engaños y manipulaciones de diversa índole.
3. Democracia y Estado de derecho A pesar de los problemas de violencia y autoritarismo que hemos confrontado en el pasado reciente, la democracia se ha afirmado como sistema político en el país. En este contexto, se ha producido una constante expansión de los servicios públicos en los últimos 20 años. Además, hemos afirmado como riqueza el hecho de ser una sociedad diversa, una realidad hoy patente en todos los ámbitos geográficos del país, y hemos aprendido a valorar el diálogo intercultural como en ninguna otra época de nuestra vida republicana. No obstante, son inocultables tanto la débil conciencia de derecho —que lleva al desconocimiento de la ley y a la percepción de los servicios públicos como una donación generosa del Estado— como la débil conciencia del deber con el bien común y el derecho de todos. También preocupa la cultura autoritaria y excluyente que aún exhiben importantes sectores de la ciudadanía, que se expresan de múltiples formas en discriminación social (abierta o disimulada), así como en la legitimación del autoritarismo político o el relativismo de las normas.
La consolidación de la democracia y el Estado de derecho, su hegemonía cultural en todos los ámbitos de la vida social y el fortalecimiento de sus instituciones, requiere de nosotros un comportamiento más ciudadano y responsable del derecho del otro. Exige, asimismo, la capacidad de cooperar y comunicarnos con más eficacia, con mayor asertividad y genuina apertura intercultural. Vivir en el acuerdo, con respeto a las reglas, con equidad y solidaridad, debe convertirse en un hábito social. Revertir el statu quo nos exige también aprender a cumplir metas anticipando y enfrentando situaciones adversas, así como la preparación para aceptar y enfrentar el conflicto o la divergencia como episodios ineludibles de la vida social.
4. Eficiencia, transparencia y descentralización del Estado Constatamos positivamente el progreso y la legitimación de la descentralización política del país, el avance notable de la legislación anticorrupción respecto de épocas anteriores, la presencia creciente del Estado en sectores del territorio nacional donde tradicionalmente estaba ausente, así como la expansión y mayor eficiencia de las políticas sociales en beneficio de los más excluidos. Sin embargo, en la sociedad persisten mentalidades y actitudes centralistas y patrimonialistas que fomentan prácticas clientelistas en el Estado, que anteponen el criterio político al técnico aun a costa de debilitar el impacto o la sostenibilidad de las políticas nacionales, regionales o locales. A esto se suma la enorme permisividad social ante la corrupción que todavía persiste, la anomia que caracteriza el funcionamiento de algunas instituciones públicas, la baja calidad o pertinencia de sus servicios o la débil especialización del personal a cargo de ellos. Consolidar un Estado descentralizado, transparente, con una mayor y más eficiente presencia en el territorio exige aprender a tomar decisiones informadas, aun y sobre todo en contextos de escasez de recursos, sirviéndose de los conocimientos y métodos de las ciencias o la matemática para construir soluciones duraderas. Pero también exige la toma de decisiones éticas que consideren el derecho y la necesidad de todos; decisiones autónomas y a la vez en colaboración con otros. Exige capacidad para deliberar y participar crítica y racionalmente en los asuntos públicos, de ejercicio pleno de la ciudadanía en todos los ámbitos del espacio público.
2. Los Aprendizajes Fundamentales Del análisis precedente sobre los desafíos que la situación del país plantea a la educación en estos cuatro grandes ámbitos, podemos deducir ocho aprendizajes fundamentales.3 Proponemos entonces que el sistema escolar, desde la educación inicial, a lo largo de toda la primaria y hasta el final de la educación secundaria, nos asegure que todos los estudiantes sean capaces de: ACTUAR E INTERACTUAR CON SEGURIDAD Y ÉTICA, Y CUIDANDO SU CUERPO: Esto supone que todos los estudiantes se desenvuelven en la vida cotidiana con seguridad y confianza en sí mismos, cuidando y cultivando su cuerpo, y planteándose posibilidades continuas de desarrollo personal, sabiendo asimismo crear vínculos sanos con los demás y afrontar desafíos de manera ética. APROVECHAR OPORTUNIDADES Y UTILIZAR RECURSOS PARA ENCARAR DESAFÍOS O METAS: Esto supone que todos los estudiantes se plantean metas y elaboran respuestas pertinentes para alcanzarlas, aprovechando las oportunidades en contextos favorables o adversos, afrontando riesgos, gestionando los recursos con los que cuentan, trabajando en equipo y actuando de manera emprendedora, con iniciativa, confianza y perseverancia. EJERCER PLENAMENTE SU CIUDADANÍA: Esto supone que todos los estudiantes se reconocen y actúan como sujetos de derechos y comprometidos con el bien común, cumplen sus responsabilidades en la vida social con conciencia histórica y ambiental y con apertura intercultural, conviven y participan democráticamente y deliberan sobre los asuntos públicos. 3. La propuesta de Aprendizajes Fundamentales parte de un análisis de los desafíos de la realidad del país en el siglo XXI, pero es concordante también con los 11 propósitos al 2021 que plantea el DCN, con los principios y fines de la educación que señalan los artículos 8 y 9 de la Ley General de Educación y con los aprendizajes que se sugieren en el Proyecto Educativo Nacional (PEN), en el Objetivo Estratégico 2. El PEN señala, por ejemplo, la necesidad «de un marco curricular nacional intercultural que incluya aprendizajes referidos tanto al hacer y conocer como al ser y el convivir, que resulten consistentes con la necesidad de desempeñarnos eficaz, creativa y responsablemente como personas, habitantes de una región, ciudadanos y agentes productivos en diversos contextos ambientales y socioculturales y en un mundo globalizado» (Política 5).
COMUNICARSE CON EFICACIA PARA SU DESARROLLO PERSONAL Y LA CONVIVENCIA SOCIAL: Esto supone que todos los estudiantes se comunican eficazmente, desde el diálogo intercultural, oralmente y por escrito, empleando códigos y medios tanto digitales como audiovisuales, en lengua originaria, en castellano y a un estándar básico en inglés, para la construcción del conocimiento, la creación y el goce estético y la interrelación social. PLANTEARSE Y RESOLVER PROBLEMAS USANDO ESTRATEGIAS Y PROCEDIMIENTOS MATEMÁTICOS: Esto supone que todos los estudiantes plantean y resuelven diversas situaciones problemáticas de contexto real, matemático y/o científico que implican la construcción y el uso de saberes matemáticos, empleando diversas estrategias, argumentando y valorando sus procedimientos y resultados. USAR LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA PARA MEJORAR LA CALIDAD DE VIDA: Esto supone que todos los estudiantes producen y hacen uso de conocimientos científicos y tecnológicos para tomar decisiones informadas y dar respuesta a desafíos en diversos contextos, reflexionando críticamente con el mismo fin sobre la ciencia y la tecnología, sus métodos y sus procedimientos, en diálogo con los conocimientos locales y de los pueblos originarios. EXPRESARSE ARTÍSTICAMENTE Y APRECIAR EL ARTE EN SUS DIVERSAS FORMAS: Esto supone que todos los estudiantes crean, interpretan, aprecian y disfrutan diferentes manifestaciones artísticas, desarrollando imaginación, creatividad, sensibilidad y sentido estético para poder expresar sus propias ideas, sentimientos y emociones a través de los distintos lenguajes del arte. GESTIONAR SU APRENDIZAJE: Esto supone que todos los estudiantes son capaces de aprender de manera cada vez más autónoma, eficaz y perseverante, evaluando de manera continua las formas en que aprende y autorregulándolas, así como utilizando recursos y estrategias apropiadas tanto a los fines como al contexto y a sus posibilidades.
Qué significan y cómo se aprenden Estos ocho aprendizajes son necesarios por igual y no admiten jerarquizaciones, ya que todos los estudiantes sin excepción —de cualquier lengua, cultura y creencia religiosa, de cualquier edad, de la costa, la sierra o la selva, de ámbitos urbanos o rurales, al nivel del mar y en las alturas— tienen el mismo derecho de adquirirlos. Esto nos da sentido de cohesión como país, al tiempo que, reconociendo nuestra diversidad, abre la posibilidad de aprendizajes complementarios, específicamente pertinentes a los desafíos de esta diversidad en cada región del país. No se trata, como en el pasado, de aprendizajes que suponen almacenar y repetir una gran cantidad de información, sino de la capacidad de seleccionar, combinar y emplear de manera pertinente diversos tipos de saberes y recursos para actuar sobre la realidad y modificarla, sea que se trate de resolver un problema o de lograr un determinado propósito. Todos estos aprendizajes exigen la capacidad de trasladar conocimientos y habilidades aplicados en una situación a otra situación diferente, traducir enfoques correspondientes a un determinado campo hacia otro distinto o desconocido. Exigen además flexibilidad, creatividad e imaginación, en el ámbito cognitivo en sentido estricto, en la interacción con otros, en el uso del cuerpo y las manos, o en todos ellos a la vez.
El logro de los Aprendizajes Fundamentales supone un cambio radical en la relación con la información. En general, la educación ha propiciado siempre una relación pasiva y acrítica con la información, induciendo básicamente a recibirla, registrarla, recordarla y reproducirla, pues su almacenamiento y repetición eran señal de aprendizaje. Ahora los estudiantes necesitan aprender a relacionarse de una manera activa y reflexiva con la información, lo que les demanda más bien la capacidad de buscarla en distintas fuentes, incluso de producirla, de cotejarla con otra, de discutirla críticamente. Ahora la mejor señal de aprendizaje será su capacidad de utilizarla para resolver una situación determinada. El éxito en esta clase de aprendizajes, que en la pedagogía actual se conoce como competencias, requiere de una ejercitación continua. Necesita, además, aprenderse en situaciones retadoras, en interacción y comunicación con otros, así como indagando y reflexionando permanentemente de manera crítica. Requiere asimismo oportunidades continuas para afrontar retos que despierten la curiosidad y el interés de las personas que aprenden, que susciten en ellas compromiso y agrado con su propia acción. Esto es una condición necesaria para lograr su disposición voluntaria al esfuerzo sostenido y cotidiano, y aporta estímulos constantes al uso de la imaginación y la creatividad.
Todos para uno y uno para todos Ahora bien, ninguno de los desafíos antes reseñados, sea en el ámbito personal, del desarrollo económico y la competitividad, la equidad y la justicia social, la democracia y el Estado de derecho, o la eficiencia, transparencia y descentralización del Estado, pueden afrontarse desde las posibilidades que ofrece uno solo de estos ocho aprendizajes. No hay, por ejemplo, un solo aprendizaje fundamental para afrontar los desafíos ambientales, otro para fomentar la competitividad, otro para el desarrollo físico de las personas, otro para la fomentar equidad de género u otro para erradicar la desigualdad. Todas las competencias cuyo desarrollo surge como necesario en cada ámbito de desafío pueden también ser útiles en otros campos. Es la combinación inteligente de varias de ellas lo que ampliará nuestras posibilidades de resolución en cada tipo de situación que nos toque afrontar. La habilidad para hacer uso pertinente de conocimientos y metodologías provenientes de las ciencias, por ejemplo, puede ser muy útil tanto para la solución de problemas productivos, como para la deliberación y solución de problemas ciudadanos, en la gestión del Estado o en proyectos de orden personal. En todos estos casos, las capacidades relacionadas al emprendimiento pueden ser igualmente necesarias, tanto como las habilidades para una comunicación eficaz. Ningún aprendizaje bastará por sí solo para afrontar cada uno de estos retos. En suma, estamos hablando de un núcleo de Aprendizajes Fundamentales cuya adecuada combinación nos permitirá encarar todos y cada uno de los desafíos que confrontamos como sociedad y en cuyo contexto las jóvenes generaciones deberán construir sus propios proyectos de vida.
Adquisición necesaria, progresiva y medible Los Aprendizajes Fundamentales son posibles de lograr de manera plena por todo estudiante peruano al final de su formación escolar. Son el referente de llegada de todo el sistema
educativo, el resultado de todos los esfuerzos de los maestros, las escuelas y el sistema mismo desde que niños y niñas ingresan a la educación inicial hasta que egresan de la educación secundaria. En la medida que su logro constituye una necesidad y un derecho de todos, sin distinción de lenguas, culturas, creencias ni condición social, el Estado peruano garantiza su enseñanza en todo el territorio nacional y asume la obligación de evaluarlos y rendir cuentas a la sociedad por sus progresos de manera periódica. Desde un punto de vista técnico, los Aprendizajes Fundamentales pueden ser definidos como competencias generales, que engloban competencias específicas. Estas, a su vez, se desagregan en un conjunto de capacidades, que le indican al docente cómo avanzar en el desarrollo de las competencias. Las competencias y las capacidades son medibles y, por tanto, son objeto de evaluación periódica por los docentes en las aulas y por el Estado, mediante evaluaciones externas, censales o muestrales. Los resultados de dicha evaluación aportan información muy valiosa para mejorar la enseñanza, la gestión y las condiciones de aprendizaje en cada escuela.
Lo común y lo particular en una sociedad diversa Los Aprendizajes Fundamentales, en la medida que son ineludibles para afrontar desafíos comunes a todos los peruanos y peruanas, constituyen una respuesta que unifica y define nuestra identidad como país. Además, al ser producto de un diálogo nacional, representativo y plural, representan las expectativas, visiones y esperanzas de la sociedad peruana respecto a los procesos de formación de las generaciones venideras. No obstante, los Aprendizajes Fundamentales no son un techo. Más bien, buscan erigirse como un piso común que permita a los peruanos continuar aprendiendo todo lo que necesiten para desarrollarse como personas y ciudadanos plenos, en todos los campos del saber humano, local y universal. En otras palabras, los Aprendizajes Fundamentales no pretenden ser un resumen de todas las posibilidades formativas de una persona, sino más bien el soporte de procesos de aprendizaje y desarrollo continuo a lo largo de toda la vida. Por este motivo, el Marco Curricular Nacional señala lo que nos es común como necesidades de aprendizaje, permitiendo a la vez la formulación de Currículos Regionales que posibiliten el responder a necesidades específicas a un ámbito territorial. Así, será necesario identificar los desafíos específicos de cada realidad regional, en el contexto de sus propias características socioculturales, económicas, geográficas y políticas; y luego definir, si es necesario, aprendizajes que repondan a estos desafíos y que no sean los mismos que ya están formulados en el Marco Curricular. Esto plantea a las regiones dos exigencias: de un lado, investigar y sistematizar los saberes locales de una manera más exhaustiva y ambiciosa de lo que ha podido hacerse hasta hoy; de otro lado, establecer de un modo más estricto las relaciones entre la educación escolar y las demandas de capacidades humanas que proyecta a largo plazo su desarrollo económico, social e institucional.
3. Escenarios de aprendizaje: no uno sino muchos caminos El camino y los tiempos para la adquisición de los Aprendizajes Fundamentales no tienen que ser los mismos en todas partes. En cada escuela y localidad intervienen las diferencias individuales y los distintos códigos culturales, tanto como la diversidad de contextos y la mayor o menor gravitación de las desventajas sociales en determinados grupos poblacionales. Partiendo de la premisa común de que cualquier estudiante, en cualquier realidad, debe tener siempre un rol activo, reflexivo y autónomo en el proceso de aprendizaje, interactuando con otros e indagando su realidad, la pedagogía ofrece una enorme variedad de recursos para diversificar la enseñanza.
Escenarios de aprendizaje Los Aprendizajes Fundamentales, como hemos señalado antes, deben ser adquiridos en el proceso de encarar situaciones específicas en escenarios propios de cada realidad. Reconociendo que como país encaramos muchos problemas en común, sabemos que estos adquieren rasgos particulares y diversos niveles de intensidad en cada región del país. Así, por ejemplo, los problemas relativos a la contaminación ambiental pueden presentar características diferentes en regiones como Huánuco y Loreto. Los dilemas relativos a la discriminación de género y la violencia contra la mujer pueden tener expresiones divergentes en la costa norte del país y en el sur andino. La relación de los jóvenes con el mercado laboral o financiero puede exhibir dificultades distintas en Ucayali, Huancavelica o Tacna. La exclusión de poblaciones originarias puede cobrar formas y magnitudes distintas en Lima y en Apurímac o Huancavelica. Las oportu-
nidades de innovación y comercialización que ofrecen los productos derivados de la leche plantean desafíos distintos en Cajamarca, Arequipa o Pasco. Estos u otros escenarios necesitan ser descritos y diseñados en cada región como referentes pedagógicos principales para poner a prueba las diversas competencias asociadas a los Aprendizajes Fundamentales, permitiendo en todos estos ámbitos atender de manera especial las particularidades de los diversos pueblos y culturas. En cada uno de ellos, por ejemplo:
Se plantean problemas que pueden ser indagados por los estudiantes apelando a los recursos que nos ofrecen las ciencias. Existen textos disponibles que deben ser leídos, cotejados, sintetizados o incluso textos que pueden ser producidos. Están implicadas diversas historias que pueden ser reconstruidas, contextualizadas o interpretadas. Hay datos que pueden ser contabilizados, categorizados, organizados o relaciones que pueden ser matematizadas. Se reflejan diversas inequidades sociales que pueden ser analizadas críticamente mediante procedimientos formales. Se requieren soluciones cuyos costos pueden ser calculados o metas que pueden ser proyectadas en el tiempo. Hay detalles o incidencias que podrían ser representados creativamente mediante recursos dramáticos, plásticos o visuales.
Es decir, toda situación local o regional que nos rete en el plano personal, laboral, productivo o ciudadano, puede ser convertida en escenario de aprendizaje. Allí tendrían que ponerse a prueba los diversos Aprendizajes Fundamentales, pues las respuestas serán producto de la selección y combinación acertada de un conjunto variado de competencias y capacidades asociadas a cada uno de ellos. Naturalmente, no es posible abordar pedagógicamente ningún reto en este tipo de escenarios con didácticas de lápiz y papel, aun cuando alguna nos pueda ser útil en diversos tramos del camino. La combinación en la acción de un conjunto de aprendizajes diversos requiere de un abordaje pedagógico distinto, como el que posibilitan, por ejemplo, la Pedagogía de Proyectos o el Aprendizaje Basado en Problemas. Estas estrategias permiten organizar la clase alrededor de la solución de problemas o el logro de objetivos determinados, lo que permite distribuir y contextualizar tareas como parte de la estrategia de resolución. Abre también la posibilidad de mirar las cosas desde la perspectiva de distintas disciplinas y de elaborar productos pertinentes de manera conjunta. El diseño metodológico de estos escenarios de aprendizaje asociados a alguna de estas pedagogías son propuestas que las regiones pueden ir elaborando para ser ejecutados a escala regional en cada nivel educativo. Esta oferta puede ir acompañada de las ayudas que requieran los maestros y las escuelas, de acuerdo al grado y edad de los estudiantes.
Repertorio pedagógico Una enseñanza basada en discursos, tiza y pizarra no es útil para el logro de los Aprendizajes Fundamentales. Esa forma de enseñar cumplió un papel en la primera edad de la pedagogía, cuando reproducir el saber existente en la época era la función principal de la escuela. Ahora, en cambio, no ayuda al logro de aprendizajes de orden superior, aquellos que exigen razonamiento, creatividad y un despliegue combinado de habilidades diversas para cambiar la realidad. Esa vieja forma de enseñar, además, que ha inducido al sedentarismo, la pasividad y el automatismo en las aulas por más de dos siglos. No es todo lo que tiene que ofrecernos la pedagogía. El desarrollo de la investigación pedagógica a lo largo del siglo XX, muy asociada al progreso del conocimiento en otros ámbitos, ha puesto hoy a disposición una gama muy amplia de posibilidades para la enseñanza desde muy diversos enfoques. Es así que los Aprendizajes Fundamentales y sus competencias asociadas pueden ser aprendidos a través de una variedad de recursos y estrategias, deductivas o inductivas, estructuradas o abiertas, formales o vivenciales, individuales o grupales, lógicas o analógicas, sistemáticas o heurísticas, según convenga para cada propósito, contexto y población atendida. Ciertamente, ni la frontalidad ni la pizarra necesitan ser proscritas o penalizadas en las escuelas, pero sí colocadas en una bandeja mucho más amplia de posibilidades y recursos. El aprendizaje basado en el hacer, en la experiencia directa, que va de lo particular a lo general y de lo concreto a lo abstracto, que apela a las analogías y a los afectos, típico de las sociedades rurales y que aún podemos observar en la práctica social de las comunidades rurales andinas o amazónicas, también tiene expresión en tradiciones pedagógicas de larga data, que hunden raíces incluso en la edad antigua, pero que no han sido hegemónicas en los sistemas educativos. Estas tradiciones, sin embargo, han recuperado vigencia desde la segunda mitad del siglo XX, ampliamente respaldadas por el mayor conocimiento acumulado sobre el desarrollo de las personas, sus diversas formas de conocer y las múltiples maneras que tiene la inteligencia humana de expresarse y operar. Han sido la forma en que la humanidad fue transmitiendo su legado a las jóvenes generaciones a lo largo de los siglos, antes de la institucionalización y formalización de la educación, en el marco de sistemas nacionales. Es indudable que la mayor pertinencia que se logre en la forma de enseñar y aprender con las características culturales y lingüísticas, así como las diferencias individuales existentes en cada aula ampliará el margen de éxito en el logro de los resultados esperados.
4. ¿Cómo acortar brechas entre lo demandado y lo enseñado? Los Aprendizajes Fundamentales que plantea el Marco Curricular, como hemos visto hasta aquí, no son simples referentes orientadores sino un derecho de todos los estudiantes y, por lo tanto, obligaciones contraídas por el Estado que están llamadas a reorganizar todo el sistema escolar alrededor de ellas. Sabemos que el Marco Curricular Nacional es insuficiente por sí solo para acortar las brechas entre lo que los tiempos actuales demandan saber y lo que en realidad se enseña en las escuelas. No obstante, sí representa una pieza clave de la solución que debe emprenderse y que encadena otros instrumentos y condiciones, para que lo que ocurra en las aulas coincida realmente y en gran medida con esas expectativas.
El sistema curricular El Marco Curricular define, caracteriza y fundamenta los Aprendizajes Fundamentales, así como las implicancias pedagógicas para su enseñanza y evaluación. Estos aprendizajes y sus competencias derivadas se especifican en estándares y están secuenciadas de ciclo a ciclo a lo largo de la escolaridad en los denominados Mapas de Progreso. Estos aportan referentes sumamente útiles para la evaluación de logros, tanto la que realiza el profesor en el aula como la que efectúa externamente el Ministerio de Educación. Otro instrumento, denominado Rutas de Aprendizaje, ofrece al profesor orientaciones pedagógicas y sugerencias didácticas para una enseñanza efectiva de cada uno de los Aprendizajes Fundamentales establecidos en el Marco Curricular y especificados en estándares en los Mapas de Progreso, poniendo en sus manos pautas útiles para la educación inicial, la educación primaria y la educación secundaria. Los textos escolares, así como los diversos tipos de materiales y recursos educativos entregados por el Estado a las escuelas (desde material didáctico hasta laptops), son instrumentos
dirigidos a los estudiantes para apoyar su proceso de adquisición de los Aprendizajes Fundamentales, por lo que necesitan estar plenamente sintonizados con ellos, con los Mapas de Progreso y las Rutas de Aprendizaje. Cada una de estas herramientas encuentra su sentido y su eje en los Aprendizajes Fundamentales establecidos en el Marco Curricular, pues todas ellas buscan complementarse en sus funciones específicas, en beneficio del logro efectivo de estos aprendizajes en cada estudiante y en todas las instituciones educativas del país. A fin de evitar las confusas disonancias en los énfasis, términos y significados que han caracterizado las distintas piezas de la política curricular en el pasado, se ha establecido un mecanismo de gestión que asegure la articulación coherente de estos cuatro instrumentos. Dicho mecanismo de articulación, denominado Sistema Curricular, incluirá evaluaciones regulares del uso de estos instrumentos en las escuelas, a fin de tener evidencias que nos permitan mejorarlos continuamente.
Articulaciones a otros sistemas Dotar de mayor eficacia al sistema escolar exige el esfuerzo convergente de un conjunto de políticas, que a su vez aportan instrumentos que también deben estar articulados. Este es el caso de la política docente, que ha oficializado el Marco de Buen Desempeño Docente, un instrumento que describe las nueve competencias básicas que todo docente debe llegar a exhibir. Todas ellas son necesarias para que se desarrollen en las aulas las experiencias requeridas para el logro de los Aprendizajes Fundamentales. El Programa de Formación Docente en Servicio tendrá que enfocarse en el desarrollo progresivo de estas competencias. Por su parte, la Estrategia de Acompañamiento Pedagógico, creada para a asistir a docentes de escuela rural con alumnos de bajo rendimiento, deberá exhibir la misma sintonía. La política de instituciones educativas, a su vez, oficializará el Marco de Buen Desempeño del Directivo Escolar, que establecerá las siete competencias que todo buen director debería exhibir para convertirse en un líder pedagógico de su escuela. Finalmente, el Programa de Formación de Directores, enfocado en el desarrollo de tales competencias, deberá crear las oportunidades para que ese liderazgo se oriente a crear las condiciones de gestión necesarias para el logro de los Aprendizajes Fundamentales.
Monitoreo continuo De otro lado, según la experiencia internacional, un currículo necesita por lo menos 3 años para que su impacto en los aprendizajes y prácticas docentes sea conocido. Pero necesita asimismo un monitoreo permanente de su aplicación en aula para tener evidencias que permitan introducir mejoras o correcciones de manera oportuna. En sentido estricto, los Aprendizajes Fundamentales no perderán vigencia en el corto plazo, pero las mayores o menores dificultades que reporten los docentes en la utilización de los instrumentos curriculares permitirán introducir los ajustes más convenientes para facilitar su comprensión y asegurar su utilidad plena. Se recomienda una evaluación cada 3 años, pues los cambios en el contexto, la dinámica social y el desarrollo mismo del conocimiento obligan hoy a los currículos a una actualización continua.
APRENDIZAJE FUNDAMENTAL ACTÚA E INTERACTÚA CON SEGURIDAD Y ÉTICA, Y CUIDA SU CUERPO
Todos los estudiantes se desenvuelven en la vida cotidiana con seguridad y confianza en sí mismos, cuidando y cultivando su cuerpo, y planteándose posibilidades continuas de desarrollo personal, sabiendo asimismo crear vínculos sanos con los demás y afrontar desafíos de manera ética.
ste aprendizaje se refiere a la autoafirmación y el desarrollo de la persona. Distingue las capacidades que nos permitan constituirnos como sujetos, reconocer nuestra individualidad, construir y afirmar nuestra identidad. Parte de la premisa de que nos vamos haciendo a nosotros mismos como personas, en interacción y coexistencia con otros. Como señala Michel Foucault, el sujeto está dividido en su interior y dividido de los otros. Esto quiere decir que son múltiples los aspectos que nos constituyen, derivados de nuestros afectos, la ética, el conocimiento, la cultura, el cuerpo o la sexualidad. Pero somos herederos de una cultura habituada a separar estos aspectos, como si nuestra experiencia en cada una de estas dimensiones no formara parte de lo que somos ni las viviéramos cada día de manera integrada.
pasado la iglesia y la familia. Pero si la escuela se ha fortalecido como un espacio donde se construyen o modelan vínculos e identidades, es necesario recordar que esta institución, desde sus orígenes, se ha organizado en base a relaciones asimétricas de poder, subestimando la minoría de edad como una etapa irracional de la vida, concibiendo a las personas desde una perspectiva uniforme y buscando homogeneizarlas, negando individualidades e identidades personales, sociales y culturales. Así, la percepción devaluada de esta etapa de la vida se ha ido convirtiendo en el referente principal de la representación social de la niñez y adolescencia en la era moderna.
La autoafirmación y el desarrollo personal exigen autorreflexión continua y vínculos positivos con los demás, pues así construimos nuestro sentido de pertenencia. Sin embargo, los escenarios donde se llevan a cabo estos importantes procesos de individuación y socialización desde que nacemos han cambiado radicalmente en los últimos 60 años.
Desde la segunda mitad del siglo XX, además, se ha reconfigurado el tejido social a consecuencia de las migraciones masivas y el éxodo rural, con el consiguiente desarraigo territorial de numerosas familias y la urbanización desordenada de las grandes ciudades. Los grandes conglomerados urbanos se han ido haciendo cada vez más heterogéneos, y miles de niños, niñas y jóvenes disponen hoy de nuevos referentes sociales y culturales de identidad.
Un primer gran cambio producido a lo largo del siglo XX ha sido la mayor presencia que ha ganado la escuela en la socialización de niños, niñas y adolescentes y, por lo tanto, en la formación de sus identidades, disminuyendo el peso que tuvieron en el
Al mismo tiempo, fenómenos como la globalización y la tecnificación —sobre todo en el campo de las comunicaciones— han ensanchado los horizontes de construcción de la propia identidad. La experiencia que ofrecen, con sus características de inmedia-
tez, simultaneidad y virtualismo, así como su capacidad de direccionar el sentido de pertenencia de lo local a lo global, ha influido notablemente en las nuevas generaciones. Estos nuevos escenarios plantean nuevos desafíos y oportunidades. Los niños, niñas y adolescentes de hoy son portadores de una nueva cultura, cuyos contenidos y valores son resultado de su propia experiencia. Por ejemplo, su forma de acceder, disfrutar y razonar los diversos productos de la industria cultural se da a través de la conciliación de la imagen con el código alfabético. Pero esta forma de pensar y comunicarse tropieza con el código predominante en las escuelas, que se mueve más en los términos clásicos de la racionalidad verbal. Otro cambio importante que ha ido alterando las relaciones de poder entre las generaciones se inició en 1989 con la Convención sobre los Derechos del Niño, que convirtió a niños, niñas y adolescentes en sujetos de derecho amparados por la ley. Si bien las asimetrías permanecen a favor de los adultos, este proceso de institucionalización, complejo y contradictorio, ya ha logrado afectar los patrones de relación intergeneracional en muchos sentidos en beneficio de los más jóvenes. Hay otros cambios que en la actualidad han afectado drásticamente los estilos de vida de numerosos niños, niñas y adoles-
centes, como la naturaleza de sus actividades de ocio. Los juegos activos al aire libre han cedido paso paulatinamente a actividades sedentarias derivadas del recurso a la televisión, a los videojuegos y a Internet. En general, la mecanización y la tecnología han influido para que las sociedades urbanas actuales sean menos activas físicamente que en cualquier otra época anterior. Si la actividad física constante está asociada a una vida más saludable y más prolongada, habría que agregar como agravante que las escuelas han privilegiado desde siempre el sedentarismo y la inmovilidad como condición para el buen desempeño del rol asignado a los estudiantes. La tradición, además, ha relegado el cuerpo y el movimiento, a espacios marginales de la vida escolar, disociándolos de los procesos de desarrollo de las capacidades intelectuales y de la propia identidad personal. Cabe recordar también que la escuela refleja y reproduce la discriminación, la desigualdad, la intolerancia y la indiferencia que caracterizan a nuestra sociedad, ofreciendo a los niños, niñas y adolescentes un escenario particularmente complejo de individuación y socialización. En conjunto, todos estos espacios los retan en su necesidad de descubrirse y construirse a sí mismos como sujetos, para poder integrarse con identidad propia a la sociedad y enfrentar los desafíos que los toca como personas y ciudadanos en los tiempos actuales.
DEFINICIÓN Desenvolverse con seguridad y confianza Implica para el estudiante actuar en toda circunstancia con plena conciencia de sí mismo, afirmando y enriqueciendo una identidad que le permita reconocerse como persona con ciertas características distintivas, tanto como valorarlas positivamente y considerarlas dignas de respeto. Exige además capacidad de reflexión y reconocimiento de las propias emociones, posibilidades y limitaciones. Exige también reconocer que no somos víctimas de fuerzas externas, sino que podemos disponer de los recursos necesarios para tomar decisiones que impliquen prevenir o actuar frente a toda clase de problemas en el ámbito personal o interpersonal. Cuidar y cultivar el cuerpo Implica establecer una relación consciente con el propio cuerpo, así como la práctica regular y voluntaria de diversos tipos de actividad física, relacionando el movimiento con el tiempo y el espacio de modo cada vez más hábil y grato. Este hábito contribuye con el desarrollo corporal y motriz armónico y equilibrado de las personas. Una de estas actividades físicas es el deporte formativo, que permite contrastar de manera organizada y sistemática los grados de desarrollo alcanzados, permitiendo que cada uno ponga de manifiesto las habilidades y conocimientos adquiridos. Crear vínculos sanos con los demás Implica saber establecer relaciones interpersonales positivas con fluidez, fundando vínculos con los demás de manera asertiva y constructiva. Implica asimismo la disposición a aceptar las diferencias, las emociones y las perspectivas de todos, cooperando y complementándose en función de metas compartidas, sin dejar por eso de expresar con libertad y respeto los propios sentimientos y necesidades cada vez que haga falta. Afrontar desafíos de manera ética Implica la capacidad de adoptar decisiones éticas en distintos tipos de situaciones, siempre en base a principios y con plena responsabilidad por las consecuencias de los propios actos. Supone además tener permanentemente en cuenta los intereses y necesidades de las otras personas, respetarlas más allá de cualquier legítima discrepancia con su comportamiento y, además, poder responsabilizarse por otros cuando sea necesario.
COMPETENCIAS Y CAPACIDADES COMPETENCIA 1: IDENTIDAD Y AUTOESTIMA Actúa en diferentes situaciones y contextos con autoestima, demostrando identidad propia, conocimiento de sí mismo, capacidad para identificar sus necesidades o emociones y para autorregular su conducta, así como disposición a seguir creciendo. Esta competencia implica saber actuar en distintas circunstancias sin perder ni mimetizar la propia identidad. Exige un conocimiento cabal de las propias características, emociones y recursos internos, así como saber aprovechar todas las experiencias de vida para ir construyendo y fortaleciendo la identidad personal en sus múltiples dimensiones. Implica, asimismo, saber controlar la conducta de manera pertinente a cada situación.
COMPETENCIA 2: ÉTICA Toma decisiones éticas en distintas situaciones de la vida, con libertad de criterio, considerando siempre tanto el propio interés como el interés del otro, asumiendo responsablemente las consecuencias de las opciones adoptadas. Supone la capacidad moral de tomar decisiones en distintas situaciones y planos de la vida. Exige libertad de criterio en base a principios, hacerse responsable por las consecuencias y considerar los intereses, sentimientos y derechos de los demás que pudieran afectarse en cada circunstancia.
•	Distingue sus cualidades y límites en el plano corporal, afectivo, intelectual y social, en el contexto de su trayectoria personal de vida y de su propia actuación en distintas circunstancias. •	Valora sus cualidades y límites en los distintos ámbitos de sus competencias y de su personalidad, asumiéndose digno del respeto y aprecio de los demás. •	Construye y afirma su identidad en diferentes momentos y circunstancias, en base al conocimiento y valoración equilibrados de sus propias aptitudes, necesidades, preferencias y temperamento. •	Reconoce sus emociones, habla sobre ellas y las explica, y regula su comportamiento en función de sus necesidades en cada circunstancia. •	Aprovecha o crea oportunidades de desarrollo y mejora personal, en diferentes ámbitos y a lo largo de su vida. CAPACIDADES
•	Discierne el valor de las actitudes y comportamientos que más aprecia en la vida cotidiana, elaborando desde su experiencia un marco de principios que oriente sus decisiones. •	Enfrenta cada dilema evaluando las consecuencias que pueden tener sobre él y sobre los demás las distintas opciones en juego en cada situación. •	Toma responsabilidad por otros mostrando interés y sensibilidad por sus emociones y necesidades, sin perturbarlos y de manera oportuna.
COMPETENCIA 3: RELACIONES INTERPERSONALES Se relaciona y se comunica con los demás con naturalidad, teniendo en cuenta sus diferentes estados de ánimo, temperamentos, motivaciones y habilidades, estableciendo y manteniendo relaciones sociales sanas y asumiendo roles constructivos al interior de grupos. Implica la capacidad de establecer vínculos sanos con otros y, por tanto, de interactuar con ellos aceptando sus emociones y diferencias, colaborando cuando se requiera y expresando con autenticidad sentimientos, necesidades y puntos de vista en cada circunstancia.
COMPETENCIA 4: CUERPO Y VIDA SANA Cuida y cultiva su cuerpo en todas sus dimensiones, apropiándose del espacio con seguridad y plena conciencia de sus sensaciones y posibilidades, así como exhibiendo un estilo de vida saludable, basado en una nutrición e higiene apropiadas, así como en prácticas preventivas. Esta competencia implica la capacidad de las personas para emplear eficazmente los movimientos corporales con fines funcionales, desarrollando sus posibilidades psicomotrices en función de la edad y practicando un estilo de vida activo y saludable. Supone asimismo cuidar la integridad y la salud del cuerpo, previniendo toda clase de situaciones que lo pongan en riesgo.
•	Interactúa con todas las personas de manera natural y espontánea, demostrando seguridad, respeto y empatía. •	Comprende y acepta las diferencias con las demás personas como legítimas, reconociendo el valor de sí mismo y de cada uno más allá del acierto o error de sus actos, y tomando en cuenta todas las perspectivas en juego en cada decisión. •	Colabora o se complementa con otros en la atención a sus dificultades o necesidades en beneficio mutuo y en la medida que se lo requieran. •	Expresa en cada circunstancia su aprobación o desaprobación, críticas o elogios, demandas o interrogantes, ideas o emociones, de manera abierta y oportuna sin agredir ni someterse. CAPACIDADES
•	Demuestra habilidad, creatividad y disfrute al emplear el cuerpo con fines funcionales y para el logro de objetivos específicos. •	Establece conscientemente una relación con su cuerpo, pudiendo reconocer, nombrar y describir sus propias percepciones y sensaciones. •	Experimenta las posibilidades de su cuerpo y practica regularmente distintos tipos de actividad física, deportiva, expresiva o recreativa, demostrando disciplina y niveles aceptables de fuerza y resistencia muscular, equilibrio, flexibilidad y coordinación motriz. •	Se alimenta de manera sana, asegurando un equilibrio adecuado entre el consumo y el gasto de energía de acuerdo a su edad, así como la energía y fundamentos para un desarrollo saludable.
APRENDIZAJE FUNDAMENTAL APROVECHA OPORTUNIDADES Y UTILIZA RECURSOS PARA ENCARAR DESAFÍOS O METAS
in duda, uno de nuestros grandes retos es hacer ingresar al país en la ruta del desarrollo humano, logrando no solo un crecimiento sostenido, sino principalmente la mejora de la calidad de vida para todos y la satisfacción en torno a las metas personales que nos trazamos. En el mundo actual requerimos una serie de competencias que nos permitan decidir sobre nuestras vidas y afrontar los retos que se nos van presentando, tanto en el plano personal como en el plano académico o laboral. Diseñar nuestras propias metas, gestionar los recursos que tenemos y trabajar en equipo se han convertido en competencias fundamentales para desarrollarnos plenamente y sentirnos satisfechos con nosotros mismos. Federico Mayor expresó, en relación al Informe Delors, que había que agregar el «aprender a emprender», desarrollando capacidades vinculadas a atreverse, asumir riesgos y dar respuestas creativas a los desafíos y problemas que la sociedad actual nos presenta: A los cometidos que plantea el Informe Delors me gustaría añadir otra exigencia que considero cada vez más relevante en el futuro inmediato: aprender a emprender. […]Tenemos que forjar generaciones de jóvenes emprendedores, capaces de aplicar los conocimientos adquiridos, capaces
de tener iniciativas propias, ciudadanos autónomos que no esperen que siempre alguien les tienda la mano y les indique a dónde dirigirse. Albert Einstein solía repetir que en momentos de crisis, solo la imaginación es más importante que el conocimiento. Solo la imaginación y la audacia permitirán a la humanidad superar la crisis ética que atraviesa en estos años.4 En relación a la calidad de vida, el PNUD (2002) considera como fuentes de desarrollo humano, entre otras, la capacidad de organizar, combinar factores, liderar, detectar oportunidades, administrar recursos, la capacidad para agenciar el logro de objetivos y para actuar en forma cooperativa y coordinada con otros seres humanos. Por otro lado, do Paço y Palinhas,5 en un estudio sobre el papel de la economía y el emprendimiento en las escuelas, señalan que el emprendimiento económico es considerado un factor importante para determinar el crecimiento y la creación de nuevos y mejores puestos de trabajo. En esa línea, el Consejo Nacional de la Competitividad se plantea como un desafío impostergable la generación de competencias vinculadas al emprendimiento para «revertir la situación de desigualdad social y económica causada por la ausencia de empleo que afecta principalmente a jóvenes y mujeres» (meta 15).
4 Discurso de Federico Mayor, Director General de UNESCO, en el Congreso Intercontinental de Educación, París, julio de 1998. 5 Do Paço, Arminda y Maria João Palinhas. «Teaching entrepreneurship to children: a case study». En: Journal of Vocational Education & Training, 2011.
En virtud de estas necesidades, nuestro sistema educativo debe aportar una serie de capacidades que permitan a los estudiantes enfrentar los retos que presenta el siglo XXI. Así, la educación peruana, debe responder en este campo a dos retos: 1) que las personas que ocupen empleos dependientes sean ciudadanos con iniciativa, con posibilidad de aportar ideas, de descubrir y aprovechar oportunidades, de solucionar problemas, de liderar equipos de trabajo, etc. y 2) que las personas autogestionarias de empleo sean capaces de crear actividades distintas a las de sobrevivencia, pues generan ingresos insuficientes, tienen baja productividad y están en el campo de la informalidad. Es decir, debemos apostar a que los jóvenes asuman riesgos —evaluando
las posibilidades—, a que gestionen mejor los recursos, incluso los financieros, a que aprendan a elaborar planes de negocios, etcétera. Así, tanto en el plano personal como en el académico y el laboral o productivo, lograremos que nuestros niños, niñas y adolescentes desarrollen una visión estratégica sobre sus retos y oportunidades. Deben aprender por eso a desarrollar capacidades que les permitan identificar y cumplir sus propios objetivos con capacidad emprendedora, manteniendo la motivación —a pesar de eventuales frustraciones— para lograr el éxito en las tareas emprendidas, en cualquiera de estos ámbitos.
DEFINICIÓN El emprendimiento supone un conjunto de competencias Supone competencias que le permitan a niños, niñas y adolescentes trazarse sueños, imaginar un futuro, continuar sus estudios, insertarse en la vida productiva, generar un autoempleo o liderar y gestionar cualquier proyecto que canalice sus aspiraciones, ya sean inmediatas o de largo alcance. Supone poder transformar las ideas en acciones, es decir, proponerse objetivos y planificar y llevar a cabo proyectos. No es sinónimo de formar una empresa o un negocio Implica una capacidad humana más amplia. Una persona puede ser emprendedora al interior de una empresa ya constituida o de cualquier trabajo, o puede ser emprendedora en un proyecto artístico o en un proyecto social que mejore las vidas de las personas que tiene alrededor o en un proyecto personal. En esa línea, Zoltan Acs6 sostiene que el emprendimiento tiene que ver con la posibilidad de capturar o aprovechar una oportunidad; y en este sentido no tiene que ser necesariamente propietario de un negocio o aspirar a uno. Trazarse metas, formular proyectos y aprovechar oportunidades Es indispensable aprender a reconocer oportunidades, a desarrollar un proyecto, planificar, saber administrar los recursos y actuar adecuadamente en situaciones de riesgo. Todo ello, además, hay que trabajarlo desde que están en el nivel primario para que los niños y niñas no pierdan sus características 6 Acs, Zoltan. «How Entrepreneurship is Good for Economic Growth?» Innovations-Technology/Governance/Globalization, Harvard Kennedy School of Management, MIT Center for Development and Entrepreneurship, Massachusetts, 2006
de emprendedores, que según algunos investigadores, son mayores que las de los jóvenes, y más bien las fortalezcan, paralelamente al desarrollo de su creatividad e independencia y autonomía. Aprender a afrontar frustraciones o posibles fracasos Esto presupone flexibilidad de planteamientos, disposición para seguir adelante, vencer dificultades, perseverar a pesar de los problemas en la búsqueda de nuevas soluciones. Requiere, por tanto, el desarrollo de habilidades para reelaborar los planteamientos previos o elaborar nuevas ideas y llevarlas a la práctica, analizando posibilidades y limitaciones, evaluar lo hecho y autoevaluarse, extraer conclusiones y valorar las posibilidades de mejora. Desarrollar habilidades sociales y relacionales Tampoco podemos olvidar que todos los proyectos vitales que emprendemos suponen, para tener éxito, involucrarse e interactuar con otras personas, en diversos roles, con diversos conocimientos y habilidades. De allí que este aprendizaje fundamental implique el aprendizaje de una competencia que fomente el desarrollo de habilidades sociales y relacionales que permitan trabajar en equipo, dialogando asertivamente, colaborando, negociando, contribuyendo con ideas propias y valorando las ideas de los demás. Es decir, supone aprender a trabajar de forma cooperativa y flexible. En las escuelas, entonces, debemos promover el trabajo en equipo entre personas diferentes, de género diferente, de edades diferentes, de aulas y de años diferentes, incluso de escuelas diferentes; eventualmente hasta podrían ser de localidades diferentes (facilitado por Internet). La interdisciplinariedad y la interculturalidad son fuente de creatividad e innovación. Se nutre de otros aprendizajes fundamentales Será muy difícil que una persona se trace metas, afronte riesgos o aproveche oportunidades, si paralelamente no se «desenvuelve en la vida cotidiana con seguridad y confianza en sí mismo, creando vínculos sanos con los demás, cuidando y cultivando su cuerpo, afrontando desafíos de manera ética, planteándose posibilidades continuas de desarrollo personal». Además, será importante que aprenda a gestionar sus propios procesos de aprendizaje, pues la posibilidad de buscar información, identificar lo que se sabe o no, y solucionar esa circunstancia es indispensable para el emprendimiento. También resultan importantísimas las competencias para comunicarnos de manera fluida, empática, para así persuadir a alguien sobre las bondades de nuestros proyectos. Exige capacidad de innovación y manejo tecnológico Por último, y no menos importante, es esencial que entendamos que en un país con nuestras características, el emprendimiento se nutre de la innovación y del uso y producción de tecnología. Nuestros adolescentes requieren desarrollar su creatividad y sus conocimientos en esta competencia para desarrollar nuevos diseños e inventos.
COMPETENCIAS Y CAPACIDADES COMPETENCIA 1: PROACTIVIDAD Se plantea metas, en contextos favorables o adversos, actuando con iniciativa, perseverancia y proactividad, afrontando riesgos y demostrando confianza en su capacidad para conseguir esas metas. Esta competencia implica el desarrollo de capacidades (habilidades, actitudes, disposiciones afectivas) que permitan que cada persona desarrolle sus posibilidades de trazarse metas, tener iniciativas y enfrentarse a diversas situaciones, incluso las adversas, sin abandonar sus metas.
•	Se traza metas y formula proyectos que canalicen desafíos personales en distintos ámbitos de la vida social, económica, política, cultural y productiva. •	Posee iniciativa y toma decisiones en situaciones favorables o adversas, consciente de sus características y posibilidades, identificando necesidades y aprovechando oportunidades. •	Enfrenta situaciones adversas o inciertas con serenidad, perseverancia y tolerancia a la frustración, anticipando y enfrentando riesgos y enfocándose en las soluciones.
COMPETENCIA 2: COOPERACIÓN
Trabaja en equipo, mostrando disposición a complementarse con otros, asumir distintos roles y generando liderazgos compartidos.
•	Cumple con sus responsabilidades individuales y con distintos roles durante el trabajo en equipo.
Esta competencia supone el desarrollo de una serie de habilidades cognitivas y relacionales, así como de disposiciones que permitan a cada persona trabajar en equipo, asumiendo sus responsabilidades individuales e interactuando con otros para generar sinergias.
•	Interactúa con los miembros del equipo para enriquecer el trabajo, negociando, buscando consensos, cediendo, motivando a los demás y construyendo redes. •	Evalúa el trabajo en equipo y el propio, y propone mejoras.
COMPETENCIA 3: GESTIÓN DE PROYECTOS
Gestiona proyectos de cualquier índole con eficiencia y evalúa los resultados de los mismos.
•	Gestiona proyectos con responsabilidad, tomando en cuenta los recursos con los que cuenta y, de ser pertinente, manejando información financiera.
Esta competencia implica el desarrollo de una serie de capacidades que permitan a cada persona tomar decisiones de cómo llevar a cabo un proyecto de manera exitosa, resolviendo los problemas que pueden ir presentándose.
•	Resuelve problemas, buscando permanentemente soluciones creativas y desarrollando vocación por la innovación, el cambio y la mejora continua.
•	Evalúa los resultados del proyecto y plantea mejoras para los siguientes.
APRENDIZAJE FUNDAMENTAL EJERCE PLENAMENTE SU CIUDADANÍA
Todos los estudiantes ejercen su ciudadanía de manera plena como sujetos de derechos que se comprometen con el bien común, cumplen sus responsabilidades en la vida social con conciencia histórica y ambiental y con apertura intercultural, además conviven y participan democráticamente y deliberan sobre los asuntos públicos.
inicios del siglo XXI los peruanos y peruanas debemos reconocer que todavía nos falta mucho para acceder a una democracia genuina e integral, en la que podamos convivir armoniosa y equitativamente, donde sea posible el desarrollo y la realización de todos y todas. Para un sector importante de la población no existe conciencia ni práctica de ser miembros de un colectivo con iguales derechos y oportunidades. Las diferencias entre las personas, lejos de ser vistas como fuente de enriquecimiento, son motivo de negación y exclusión. Aún no hemos aprendido a vivir combinando sentido de unidad, cohesión, libertad individual y particularidades culturales de las distintas colectividades humanas. Principios como la equidad, justicia, igualdad, libertad, redistribución e interculturalidad son mencionados cotidianamente, pero no son vividos ni defendidos realmente en el día a día. Nuestra historia reciente nos ha llevado a ver los conflictos como algo negativo y a asociarlos con la violencia; nos cuesta entender que los conflictos son inherentes a la condición y convivencia humana y que aprender a resolverlos de manera pacífica y constructiva nos puede llevar a crecer como personas y como colectividad. Las normas y leyes no son asumidas como lo que son: acuerdos que nos permiten convivir en sociedad basándonos en nuestra condición de sujetos de derechos y a partir de principios básicos.
No todos los peruanos y peruanas conocemos nuestros derechos políticos, civiles y sociales; y aun conociéndolos, no siempre los ejercemos. Tampoco nos caracteriza la disposición a participar en las decisiones públicas que nos afectarán en nuestro presente y futuro. Por consiguiente, cuando lo hacemos, no logramos deliberar de manera sostenida e informada sobre propuestas y problemas relacionados con la vida pública. Por último, nuestro uso indiscriminado y poco considerado de los recursos que tenemos a nuestra disposición es consecuencia de no haber desarrollado un sentido de preocupación por las personas que nos rodean. Nuestras escuelas no escapan a este diagnóstico. Por el contrario, representan serios obstáculos para el desarrollo de competencias para el ejercicio de una ciudadanía plena. La convivencia se ve vulnerada de manera constante, no solo por la violencia entre niños, niñas y jóvenes, sino por el maltrato (incluso físico) de docentes y directivos a niños, niñas y adolescentes. Los estudiantes demandan que sus docentes sean más tolerantes, que acepten sus comentarios e ideas, que sean honestos y responsables. Para desarrollar este sentido y ejercicio amplio de derechos, entendido como un real compromiso con los demás, es imprescindible estimular a los niños, niñas y adolescentes, desde su propia identidad y condición, para que sean protagonistas de sus propios aprendizajes, logros y proyectos; que asuman responsablemente su trayec-
toria escolar en sus distintas dimensiones (aprender, reflexionar, participar, deliberar, proponer, construir, emprender, convivir respetuosamente, etcétera) y que sean también responsables en su entorno local, regional o nacional. Los estudiantes deben desarrollar una conciencia histórica que nos permita entendernos a la luz de nuestro pasado, pero a la vez siendo conscientes de que estamos construyendo nuestro futuro en el día a día. El ejercicio ciudadano constituye un aprendizaje fundamental pues garantiza la vida plena de los seres humanos en convivencia con los demás, y contribuye a la construcción del bien común a partir de la participación en acciones colectivas e iniciativas individuales. A partir de este ejercicio, los sujetos desarrollan y fortalecen sus capacidades para trabajar sus propios prejuicios y estereotipos hacia el otro y darle un trato igualitario, para vencer sus miedos a actuar como ciudadanos, empoderarse y enfrentar situaciones que atenten contra los derechos humanos. Además, el ejercicio ciuda-
dano refuerza habilidades sociales básicas como la empatía y la asertividad. Así, el Perú requiere de personas que se comprometan con su desarrollo y con la búsqueda del bien común. El aprendizaje del ejercicio ciudadano debe convertirse en un aprendizaje fundamental que atraviese todo el quehacer escolar, ya que desde la institución educativa se hace posible formar hombres y mujeres que impulsen y contribuyan a formar una sociedad cada vez más democrática, solidaria, inclusiva y tolerante, que apueste por una cultura de paz, sustentada en la diversidad cultural y lingüística, y por el respeto irrestricto de los derechos humanos. Se requiere de hombres y mujeres que, mediante su participación y deliberación sobre asuntos públicos, contribuyan a que todos los peruanos y peruanas superen la situación de pobreza e impulsen un desarrollo sostenible del país (LGE). Solo se logrará lo anterior si ofrecemos al país «ciudadanos participativos, fiscalizadores, propositivos, con capacidad de liderazgo e innovación» (PEN).
DEFINICIÓN El ejercicio ciudadano pleno supone varias competencias Agrupa competencias y capacidades que nos permiten convivir con los demás desde el reconocimiento irrestricto del valor inherente a cada persona, e involucrarnos en los asuntos que afectan el bien común, buscando construir una sociedad más justa, en la que los derechos humanos y el diálogo intercultural sean la base. Se sustenta en un sentido de pertenencia a una comunidad política, donde los derechos y responsabilidades sean iguales para todos, y en un replanteamiento ético de la forma en que nos percibimos parte de y nos relacionamos con nuestro entorno social y natural, desde una perspectiva de desarrollo sostenible. La ciudadanía tiene cuatro dimensiones Tiene una dimensión política pues involucra la capacidad para interesarse y actuar de manera propositiva y efectiva en espacios públicos; una dimensión ética, pues supone tanto el desarrollo de una reflexión autónoma de nuestras acciones y decisiones como la preocupación por el cuidado del otro y del medio ambiente; una dimensión socio-afectiva, pues implica desarrollar empatía, asertividad, solidaridad, cooperación, manejo de las propias emociones; y una
dimensión intelectual, pues supone movilizar una serie de conocimientos y habilidades cognitivas. La ciudadanía tiene una dimensión política Consiste en reconocer que la ciudadanía se gesta y desarrolla de manera permanente, a través del ejercicio activo y pleno de derechos y responsabilidades; y que las sociedades construyen y toman decisiones para autorregularse y mantener un orden que conjugue y represente los intereses del bien común, que proteja la dignidad de todos y garantice la vigencia absoluta de los derechos humanos. Esta dimensión de la ciudadanía se orienta al fortalecimiento de una cultura institucional democrática y de sus mecanismos de control y transparencia y que fomente la constante reflexión de una pluralidad de concepciones sobre cómo vivir mejor. Desde este enfoque, el desarrollo de la ciudadanía en la escuela supone generar permanentes oportunidades para que los estudiantes, de acuerdo a su edad, amplíen su comprensión de los problemas que afectan su entorno y descubran que pueden actuar sobre este, abriendo la escuela a los grandes problemas que las sociedades y ellos como estudiantes están viviendo. La ciudadanía tiene una dimensión ética Tiene una importancia sustancial en un país como el nuestro, rico en diversidad cultural y lingüística, pero que no ha logrado aún construir un sentido de pertenencia, justicia y cohesión y donde subsisten relaciones asimétricas de poder. Debemos apostar por una ciudadanía con perspectiva intercultural, en la que no basta conocer, comprender o respetar al «otro» y su cultura, sino de asumirnos todos y todas en una relación donde cada quien contribuye con su experiencia y referentes culturales, con los mismos derechos y el mismo valor. Implica perder el miedo a la diferencia, interesarse por entablar contacto adoptando una posición de descentramiento. También se pone en juego en nuestra relación, tanto individual como colectiva, con el ambiente. Como país, tenemos la oportunidad y obligación de construir y fortalecer un vínculo armónico con el medio ambiente, y ser capaces de hacer un uso racional y respetuoso de los recursos de nuestro entorno para satisfacer las necesidades de las generaciones presentes, pero sin comprometer las necesidades de las generaciones futuras, en una perspectiva de desarrollo sostenible. La ciudadanía tiene una dimensión socio-afectiva Constituye la base sobre la cual se sustenta cualquier ejercicio ciudadano: la búsqueda de la justicia y el bien común, el desarrollo de una sociedad más justa e inclusiva, en la cual exista una institucionalidad confiable. Si bien este ejercicio requiere del manejo de información y el desarrollo de capacidades de análisis crítico y comprensión del contexto, se afirma en el desarrollo de habilidades sociales y afectivas como la preocupación por el otro, la empatía, la solidaridad, la compasión, así como en la capacidad para indignarse y actuar frente a situaciones que lo ameritan. Este tipo de capacidades se desarrollan desde la niñez temprana donde se experimenta un trato respetuoso, justo, inclusivo y equitativo.
La ciudadanía tiene una dimensión intelectual Requiere una serie de competencias provenientes de varias disciplinas que permiten a los ciudadanos reflexionar y actuar sobre su realidad, es decir, la dimensión intelectual. Por ejemplo, la historia, la geografía y la economía contribuyen, desde una perspectiva problematizadora y dinámica, a leer e investigar la realidad, a comprender las acciones humanas e interpretar de manera crítica la realidad social. El ejercicio ciudadano se fortalece a partir del desarrollo de una conciencia histórica, de la comprensión del espacio como constructo social, de la comprensión del funcionamiento económico de las distintas sociedades. De esta manera, se puede desarrollar una actitud transformadora y plantear alternativas al desarrollo del país. La ciudadanía involucra a diversos agentes Debido a la complejidad que supone la formación de verdaderos ciudadanos y ciudadanas, diversos agentes deben involucrarse en el logro de este aprendizaje; entre ellos, la familia, la escuela, la comunidad, la opinión pública y los medios de comunicación. En particular, la escuela debe convertirse en una experiencia real y significativa de ejercicio ciudadano, y esto implica desarrollar prácticas y formas de organización institucional y de enseñanza a partir de las cuales se pueda vivir la democracia en la escuela en todo momento.
COMPETENCIAS Y CAPACIDADES COMPETENCIA 1: CONVIVENCIA Convive de manera democrática en cualquier contexto o circunstancia, y con todas las personas sin distinción.
•	Se reconoce a sí mismo y a todas las personas como sujetos de derecho y se relaciona con cada uno a partir de esta premisa.
Implica relacionarse de manera respetuosa, solidaria y equitativa con su entorno social y natural, a partir de un diálogo intercultural. Supone el reconocimiento de la dignidad humana y la condición de todas las personas como sujetos de derecho, lo que acarrea la obligación y deber de respetarlos en forma irrestricta, en todas las situaciones y relaciones, como respuesta a una exigencia ética. Asimismo, implica la capacidad para reconocer la existencia de los conflictos como elementos inherentes a la condición humana y la convivencia, y desarrollar la disposición para resolverlos de manera constructiva, convirtiéndolos en oportunidad para el desarrollo y la cohesión social. Implica comprometerse, a partir de una reflexión sobre los principios democráticos, con acuerdos y normas que permitan el desarrollo de todos en un espacio compartido con otros.
•	Utiliza reflexivamente conocimientos, principios y valores democráticos como base para la construcción de normas y acuerdos de convivencia.
COMPETENCIA 2: DELIBERACIÓN
Delibera sobre asuntos públicos a partir de argumentos razonados que estimulen la formulación de una posición en pro del bien común.
•	Problematiza asuntos públicos a partir del procesamiento de información sobre ellos.
Implica problematizar los asuntos públicos a partir de un sentido de justicia, y desarrollar capacidades que permitan analizar situaciones diversas —donde se ponen en juego derechos de distinta naturaleza— y dialogar sobre ellas a partir de una posición razonada, basada en la institucionalidad, el Estado de derecho, los principios democráticos, los derechos humanos y la información, e incluyendo
•	Maneja conflictos de manera constructiva a través de pautas, mecanismos y canales apropiados. •	Cuida de los espacios públicos y del ambiente desde perspectivas de vida ciudadana y de desarrollo sostenible. •	Se relaciona interculturalmente con personas de diverso origen desde una conciencia identitaria abierta y dispuesta al enriquecimiento.
•	Explica y aplica principios, conceptos e información vinculados a la institucionalidad, a la democracia y a la ciudadanía. •	Asume una posición sobre un asunto público y la sustenta de forma razonada. •	Construye consensos en búsqueda del bien común.
una expresión abierta ante la indignación que produce la vulneración de derechos. Implica también aprender a generar consensos y pactos inclusivos que busquen el bien común y a manejar los disensos.
COMPETENCIA 3: PARTICIPACIÓN Participa democráticamente en espacios públicos para promover el bien común. Implica el desarrollo de capacidades para diseñar y gestionar proyectos con un propósito orientado al bien común, a través de acciones colectivas de cooperación, y para actuar en espacios públicos con el fin de contribuir a la construcción de una sociedad más democrática y equitativa, orientada hacia la vigencia plena de los derechos humanos —individuales y colectivos. Además, implica fortalecer el ejercicio de los derechos y responsabilidades ciudadanas, los liderazgos democráticos y la fiscalización del ejercicio del poder.
COMPETENCIA 4: VISIÓN HISTÓRICA Interpreta procesos históricos y se reconoce como sujeto histórico. Implica el desarrollo de capacidades que permitan comprender el mundo del siglo XXI y sus problemas. Por tanto, supone el trabajo con temas socialmente vivos, fomenta el desarrollo de un pensamiento crítico y la comprensión de los comportamientos individuales y colectivos para descifrar los valores que rigen los hechos o reconocer las intenciones para entender e investigar la realidad. Está vinculada a la comprensión del tiempo tanto cronológico como histórico (simultaneidad, secuencia, ritmos, duraciones), a la explicación de cambios y permanencias y a la explicación multicausal de los hechos y procesos. Además, supone la interpretación crítica de
•	Propone y gestiona iniciativas de interés común. •	Ejerce, defiende y promueve los derechos humanos, tanto individuales como colectivos. •	Usa y fiscaliza el poder de manera democrática.
•	Identifica problemáticas históricas e investiga sobre ellas. •	Interpreta y utiliza una amplia diversidad de fuentes o testimonios históricos de carácter primario y secundario, escritos, orales, audiovisuales, estadísticos, artísticos, etcétera. •	Maneja hechos y procesos históricos a partir del manejo del tiempo cronológico y de la explicitación de secuencias, simultaneidades, cambios y permanencias, distintos ritmos y duraciones históricas. •	Explica la multicausalidad histórica — causas y consecuencias— a partir del manejo de conceptos y de la empatía histórica.
distintas fuentes y de reconstrucciones históricas, así como la construcción de una identidad de sujetos históricos con conciencia de ser protagonistas de los procesos históricos.
COMPETENCIA 5: MEDIO AMBIENTE Actúa en forma comprometida y responsable con su medio ambiente comprendiendo que el espacio se construye socialmente. Esta competencia implica el desarrollo de una posición crítica frente a la cuestión ambiental y a las relaciones sociedad-naturaleza. Implica la comprensión del espacio geográfico y de los territorios en sus diversas materializaciones, contradicciones y funcionamiento; es decir, comprender el espacio como una construcción social dinámica. Supone asumir decisiones éticas que contribuyan a un desarrollo sostenible y a una satisfacción más equitativa de las necesidades y participar en acciones, comprometerse, demostrar visión y efectividad en la solución de los problemas ambientales.
COMPETENCIA 6: CONCIENCIA FINANCIERA Toma decisiones informadas y efectivas, asumiendo que todo recurso es escaso. Los seres humanos tenemos deseos ilimitados, mientras que los recursos, en términos económicos, son siempre limitados. De allí que esta competencia busca desarrollar una serie de capacidades que ayuden a tomar decisiones a lo largo de la vida. Así, la alfabetización económica permite alcanzar los objetivos deseados, tanto individuales como colectivos, de la manera más eficiente posible. También permite comprender las interrelaciones entre las distintas esferas (individual, comunal, nacional y global) y orientarlas a perseguir el bienestar económico de las poblaciones.
•	Investiga sobre problemas del entorno y desarrolla una posición crítica sobre la cuestión ambiental. •	Analiza el espacio a partir de su representación y de distintas fuentes, y se orienta en él utilizando distintas herramientas y/o instrumentos. •	Conceptualiza el espacio geográfico y lo explica a partir de relaciones dinámicas sociedad-naturaleza y de causaefecto. •	Promueve acciones para la prevención de situaciones de riesgo, la disminución de la vulnerabilidad y la protección y mejora del medio ambiente.
•	Toma decisiones cotidianas a partir de conceptos e información económicos y financieros, de la situación del país y de los recursos con los que cuenta. •	Evalúa las decisiones económicas realizadas por individuos, negocios y gobiernos, así como la interdependencia de las distintas instancias. •	Predice las consecuencias —tanto económicas como de otra índole— de las decisiones económicas realizadas por individuos, negocios y gobiernos.
Todos los estudiantes se comunican eficazmente, desde el diálogo intercultural, oralmente y por escrito, empleando códigos y medios tanto digitales como audiovisuales, en lengua originaria, en castellano y a un estándar básico en inglés, para la construcción del conocimiento, la creación y el goce estético y la interrelación social.
l surgimiento del lenguaje, hace miles de años, estuvo en la base de la aparición del homo sapiens, pues hizo posible su diferenciación con sus antepasados primates. El lenguaje permitió la conformación de comunidades basadas en la coordinación y el acuerdo, y desde entonces ha jugado un papel muy importante en la construcción de redes sociales, siempre basadas en el intercambio, la concertación cotidiana de acciones y la comunicación constante. No obstante, conforme las sociedades humanas se han ido haciendo cada vez más complejas, más diversas y más desiguales —como es el caso del Perú—, el uso del lenguaje para favorecer la coordinación y el acuerdo se ha ido debilitando. Han surgido formas diversas de dominación y exclusión de lenguas, códigos o de determinadas maneras culturales o generacionales de utilizar el lenguaje. Por otro lado, el fracaso sistemático de los sistemas escolares en permitir el acceso al lenguaje escrito a grandes sectores de la población ha desalentado la lectura y ha condenado a la escritura a un uso básicamente instrumental y episódico. Los seres humanos somos en el lenguaje, nos encontramos con otros en el lenguaje y pensamos a través del lenguaje. Estamos inmersos en él todo el tiempo. Es por eso que el lenguaje resulta indispensable para la construcción de vínculos que faciliten el entendimiento mutuo y la acción común. Pero el desarrollo de competencias
en el uso escrito y oral del lenguaje resulta particularmente crítico en una sociedad diversa y dividida como la nuestra, donde los problemas históricos de desigualdad y exclusión han resquebrajado —cuando no roto— el vínculo social. En consecuencia, el ejercicio pleno de la ciudadanía requiere de personas que dominen la lectura, la escritura, la comunicación oral y digital de manera crítica y eficaz, porque tanto la deliberación y participación en el espacio público como el respeto a los derechos propios y ajenos resulta indispensable en el mundo actual. Esto exige, entre otras cosas, respeto, apertura y valoración hacia la diversidad de lenguas y culturas que forman parte de nuestro contexto nacional. La comunicación juega igualmente un rol central en el desarrollo del pensamiento, pues el dominio del lenguaje permite tanto el acceso al conocimiento como la producción de conocimiento nuevo. Las diversas prácticas comunicativas, orales, escritas y audiovisuales ayudan a formar capacidad de análisis, creatividad y disposición al diálogo crítico y constructivo. Asimismo, aportan buena parte de las herramientas necesarias para acceder a los diferentes campos del saber y seguir aprendiendo durante toda la vida. Por otra parte, y de manera esencial, la creatividad y la imaginación manifestadas en el lenguaje literario constituyen una fuente
de crecimiento personal y de desarrollo de una sensibilidad para el mundo: la literatura ayuda a clarificar creencias o valores, encauza emociones y sentimientos, desarrolla la sensibilidad estética, enriquece la capacidad reflexiva, promueve el sentido de pertenencia a una cultura determinada. En la actualidad, los cambios en la vida social y el desarrollo tecnológico han producido una proliferación de nuevas formas de comunicación; por tanto, se hace necesaria una comprensión y un dominio del lenguaje que permitan a las personas
adaptarse a las nuevas demandas y situaciones que plantea el medio. Todo esto implica que los estudiantes se vuelvan usuarios eficientes de la cultura oral, escrita y digital, de manera que logren satisfacer sus necesidades e intereses de comunicación al interactuar con textos de circulación social en diferentes soportes orales, escritos, digitales y aumentativos (como sistema Braille), en el caso que lo requieran. Asimismo, implica la capacidad de expresar el propio mundo afectivo y creativo, y mostrar seguridad en las relaciones con otros.
DEFINICIÓN Comunicarse eficazmente, desde el diálogo intercultural Esto supone que los estudiantes empleen el lenguaje para desempeñarse en un mundo cambiante que demanda diferentes usos del habla, la lectura y escritura para transitar en él. Cuando informamos o exponemos acerca de un tema, escuchamos noticias en un medio de comunicación, leemos las indicaciones de un medicamento, escribimos notas en una conferencia o un mensaje de texto en un celular, leemos un poema o escribimos un cuento, un diario personal o leemos y escribimos en la escuela para resolver tareas, desplegamos modos diferentes de utilizar y de interactuar con el lenguaje según el momento, el lugar y los propósitos que persigamos. Aprender diversas formas de establecer relaciones comunicativas Estas situaciones constituyen diversas prácticas sociales del lenguaje, es decir, modos diferentes de utilizar el lenguaje en la vida social para desenvolvernos. Las prácticas sociales del lenguaje son distintas según los grupos culturales, el lugar geográfico y la época en que ocurren, así como el espacio privado o público o los diferentes campos del saber. Por lo tanto, van cambiando continuamente. Toman en cuenta las dimensiones históricas, sociales, artísticas y culturales del lenguaje, sus usos y el desempeño de los hablantes, lectores y escritores. En la medida en que las diversas prácticas del lenguaje coexisten en nuestras sociedades, el diálogo intercultural se convierte en una demanda: se requiere fomentar la conciencia y la sensibilidad frente a la existencia de variadas maneras de establecer relaciones comunicativas, reconocer la validez de estas diferencias y emplear esos modos diversos cuando el contexto lo requiera.
Formarse como hablantes, lectores y escritores Por este motivo, la escuela debe orientarse fundamentalmente a formar hablantes, lectores y escritores que ejerciten en las aulas el uso del lenguaje, de modo que logren producir e interpretar textos orales, escritos o audiovisuales que les permitan desempeñarse con eficiencia en la vida cotidiana, en el ámbito escolar y la vida ciudadana con eficiencia; es decir, inscribir los textos en sus entornos sociales, institucionales, particulares; de lo contrario se dará la idea errada de que el lenguaje es neutro. Las nuevas formas de leer y escribir derivadas de la cultura digital Se hace necesario, además, atender a todas las nuevas formas de leer y escribir que la cultura digital viene implantando: el acceso a diversidad de textos, los textos multimodales y el uso de Internet. La escuela debe procurar acortar las distancias entre las prácticas escolares del lenguaje y las prácticas de la vida social, debe crear condiciones para que los alumnos ejerzan el habla, la lectura y la escritura en situaciones sociales enfatizando la reflexión sobre el lenguaje, la comprensión, la valoración estética y el análisis crítico como factores centrales para manejar el lenguaje a cabalidad. Ser competente en el uso del lenguaje y dominar diversos discursos dará a los estudiantes la capacidad de pensar, reflexionar, sensibilizarse y reaccionar frente a los textos comprendidos. Lograrán transformarse ellos mismos, cambiar la sociedad y la cultura, y llegarán a ser usuarios críticos y expertos del lenguaje. Estos cambios en el aprendizaje permitirán democratizar el saber, pues muchos más estudiantes podrán utilizar la cultura oral, escrita y audiovisual. Empleo eficiente de la lengua materna y una segunda lengua Para el logro de este aprendizaje fundamental es indispensable que los estudiantes empleen con eficiencia su lengua materna y una segunda lengua. En efecto, el uso del lenguaje, propiedad distintiva de la especie humana, supone concretamente el empleo de lenguas particulares en contextos culturales determinados. En el ámbito peruano conviven las lenguas originarias andinas y amazónicas con el castellano y algunas lenguas extranjeras. En los primeros espacios de su socialización, niños y niñas han adquirido su lengua materna: una lengua originaria peruana o el castellano o, eventualmente, una lengua de señas. Como parte de la enseñanza escolar, los niños, niñas y adolescentes enriquecen repertorios y posibilidades de uso de su lengua materna y adquieren una segunda lengua (que puede ser una originaria, el castellano o una extranjera). La modalidad oral de la lengua materna es la que se adquiere tempranamente, de manera natural y espontánea. Sobre esta modalidad —que forma parte fundamental de la identidad de la persona—, la escuela construye nuevos repertorios de recursos comunicativos ligados a las otras modalidades del lenguaje. Así, las prácticas de lectura y escritura —las que se reflejan tanto en los manuscritos como en los impresos y en el entorno digital— forman parte esencial de este aprendizaje.
Dominar la modalidad audiovisual del lenguaje Las prácticas orales, de lectura y de escritura, en permanente redefinición, adquieren nuevas formas y significados. En el contexto actual, con la incorporación de nuevas tecnologías de comunicación e información en la vida cotidiana, ello supone el uso constante de la modalidad audiovisual del lenguaje. Los medios audiovisuales y tecnológicos son herramientas potentes: proporcionan acceso al conocimiento a la vez que permiten una activa apropiación de diferentes e interconectadas formas de hablar, leer y escribir. En virtud de la participación constante en múltiples y diversas prácticas discursivas, los estudiantes se van introduciendo y apropiando de la cultura escrita y digital. Representar, comunicar, construir y reconstruir la realidad Paralelamente, el lenguaje nos permite representar y comunicar la realidad, pero también construirla y reconstruirla. Las personas se sirven de sus lenguas maternas y de sus segundas lenguas no solo para reproducir ideas sino para explorar y construir ideas, emociones, saberes, conceptos, y organizarlos en sistemas de conocimiento. En efecto, el lenguaje es por excelencia el mediador del aprendizaje, es el instrumento más importante y más valioso para conquistar y construir el mundo, es decir, para obtener y producir conocimiento. Dominar la función estética de las lenguas La función estética de las lenguas se manifiesta de manera condensada en las creaciones artísticas verbales, es decir, en la literatura. Se hace necesario concebir la literatura como experiencia, como espacio de experimentación dinámico que contribuya decisivamente a la formación del espíritu crítico, como forma de interpretar la historia y la sociedad. De un lado, el lenguaje permite la apreciación estética como resultado de la interpretación de significados que una determinada obra ha codificado artísticamente o de la cualidad de las formas que registra nuestra sensibilidad. De otro lado, permite también descubrir, conocer e interpretar el mundo o construir nuevos por medio de la creación literaria. La experiencia estética literaria contribuye asimismo a dialogar interculturalmente al poner en contacto a los estudiantes con valores universales, culturas e ideologías diferentes a las de su espacio y su tiempo. El lenguaje es regulador de los intercambios e interacciones sociales En la medida que somos seres sociales, el lenguaje tiene como función primaria la comunicación, el intercambio social. Es un instrumento regulador de los intercambios e interacciones entre las personas. El lenguaje tiene la misión de hacer posible la coordinación de todos los elementos que integran el sistema social y juega un papel central tanto en su cohesión interna como en el ejercicio mismo de la ciudadanía, ya que es un instrumento regulador de los intercambios e interacciones entre las personas.
Esto supone que no es posible formular y analizar descripciones lingüísticas con independencia del contexto en que se utiliza el lenguaje y de las características específicas de los sujetos que lo emplean. Cada contexto social y cultural, cada trayectoria personal y circunstancia, explican y aportan significado a los variados usos que se hacen del lenguaje en distintos lugares del país y del planeta. Todos nacemos con la misma base genética necesaria para desarrollar el lenguaje, aunque este desarrollo del lenguaje está relacionado con la maduración neurológica. Pero esta función dependerá a su vez de las interacciones sociales de la persona y la construcción de sus vínculos afectivos. Aunque la comunicación no es su única función, será a partir de la interacción social que el lenguaje surge y se desarrolla, lo que implica la evolución de nuestra capacidad para pensar en toda su complejidad. No debe olvidarse, por último, que el lenguaje como práctica social contribuye a formar identidades y a ejercer el poder cuando se emplea para informar, dialogar o persuadir.
COMPETENCIAS Y CAPACIDADES COMPETENCIA 1: EXPRESIÓN ORAL Se expresa oralmente en forma eficaz en diferentes situaciones comunicativas en función de propósitos diversos, pudiendo hacer uso de variados recursos expresivos. Esta competencia implica que los estudiantes pueden satisfacer todas sus necesidades comunicativas en la modalidad oral, tanto espontánea como planificada, produciendo oralmente variados textos de géneros diversos (incluyendo las prácticas orales más formalizadas) con formas de organización textuales diferentes.
•	Adecúa eficazmente sus textos orales a la situación comunicativa y a su propósito. •	Expresa ideas, emociones y experiencias con claridad empleando las convenciones del lenguaje oral en cada contexto. •	Aplica variados recursos expresivos según su propósito y las distintas situaciones comunicativas. •	Reflexiona sobre sus textos orales para mejorarlos de forma continua. •	Interactúa manteniendo el hilo temático y adaptándose a las necesidades de la interacción.
COMPETENCIA 2: COMPRENSIÓN ORAL
•	Escucha activamente diversos tipos de textos orales en distintas situaciones de interacción.
Esta competencia supone que los estudiantes entienden distintos textos orales
•	Infiere e interpreta el significado del texto oral.
•	Recupera y reorganiza información en diversos tipos de textos orales.
—de diferentes géneros y estructuras— producidos en todo tipo de situaciones, desde las interacciones cara a cara más espontáneas hasta aquellos emitidos por un solo individuo a una audiencia diversa. La comprensión crítica implica no solo entender lo que se dice, sino también el modo y la intención de lo que se dice, incluso de aquello que se calla.
COMPETENCIA 3: PRODUCCIÓN ESCRITA Produce de forma personal y autónoma diversos tipos de textos escritos para desenvolverse en el ámbito escolar y ciudadano, utilizando variados recursos del lenguaje. Esta competencia supone que los estudiantes satisfacen todas sus necesidades comunicativas en la modalidad escrita, produciendo variados textos de géneros diversos con formas de organización textuales diferentes. Al contar con un amplio repertorio de recursos para elaborar un texto escrito, podrán seleccionar y poner en acción estratégicamente aquellos recursos expresivos pertinentes para las situaciones comunicativas en las que participen.
COMPETENCIA 4: COMPRENSIÓN LECTORA Comprende críticamente textos escritos de diverso tipo y complejidad según variados propósitos de lectura. Esta competencia supone entender a cabalidad variados textos escritos (incluso los más elaborados y complejos) de géneros y estructuras diferentes. Estratégicamente pueden recurrir a diversos procedimientos para recuperar la información leída. Comprender críticamente implica no solo entender lo que se afirma literalmente en el texto, también lo que se quiso decir o lo que se dejó
•	Reflexiona críticamente sobre la forma, contenido y contexto de los textos orales.
•	Anticipa o planifica la producción de diversos tipos de texto. •	Elabora textos con pertinencia a su propósito y a la situación comunicativa. •	Textualiza sus experiencias, ideas, sentimientos, con coherencia, cohesión, vocabulario pertinente, empleando las convenciones del lenguaje escrito. •	Reflexiona sobre el proceso de producción de su texto para mejorar la eficacia de su práctica como escritor.
•	Selecciona información en textos de diverso tipo y complejidad según el propósito. •	Sintetiza información relevante en textos de diverso tipo y complejidad. •	Reorganiza la información de los textos que lee. •	Infiere e interpreta el significado de los textos. •	Reflexiona críticamente sobre la forma, contenido, intenciones, aportes y limitaciones del texto en su contexto.
COMPETENCIA 5: LENGUAJE ESTÉTICO
Aprecia, interpreta y crea toda clase de textos con propiedades estéticas, sean orales, escritos o audiovisuales.
•	Disfruta, interpreta y aprecia tanto el significado como las cualidades estéticas de toda clase de textos, en base a criterios estéticos.
Esta competencia supone concebir la creación artística verbal como experiencia que contribuye decisivamente a la formación del espíritu crítico de los estudiantes, como forma de interpretar la historia y la sociedad. Ello implica que los estudiantes interpreten los significados que una determinada obra ha codificado artísticamente y construyan universos ficcionales mediante la creación literaria. La experiencia estética literaria contribuye a dialogar interculturalmente al poner en contacto a los estudiantes con valores universales, culturas e ideologías diferentes a las suyas.
COMPETENCIA 6: LENGUAJE AUDIOVISUAL Comprende, critica y produce enunciados constituidos por más de un código comunicacional, a través de medios físicos o digitales, utilizando creativamente las tecnologías. Esta competencia supone el uso constante de la modalidad audiovisual del lenguaje derivado de la incorporación de nuevas tecnologías de comunicación e información en la vida cotidiana. Dominar los medios audiovisuales y tecnológicos implica una activa apropiación de diferentes e interconectadas formas de hablar, leer y escribir. Asimismo se requiere de una participación constante en múltiples y diversas prácticas discursivas que les permitan a los estudiantes apropiarse de la cultura digital.
•	Evalúa y valora sus propios referentes culturales y las tradiciones literarias locales, nacionales y universales. •	Crea textos diversos que comuniquen vivencias y sentimientos haciendo uso de técnicas y convenciones literarias; y de diversas habilidades expresivas, lingüísticas y cognitivas.
•	Utiliza eficazmente el lenguaje audiovisual, las herramientas multimedia y las tecnologías de información y comunicación en diversas situaciones y con distintos propósitos. •	Analiza críticamente los mensajes audiovisuales, como portadores de perspectivas, intereses, ideologías y valores de personas y grupos sociales, diferenciando los elementos emotivos, racionales, estéticos y contextuales que intervienen en la recepción. •	Interactúa en entornos virtuales utilizando eficazmente herramientas de comunicación y trabajo en línea, así como demostrando confianza, ética, flexibilidad y empatía.
APRENDIZAJE FUNDAMENTAL PLANTEA Y RESUELVE PROBLEMAS USANDO ESTRATEGIAS Y PROCEDIMIENTOS MATEMÁTICOS
Todos los estudiantes plantean y resuelven diversas situaciones problemáticas de contexto real, matemático y/o científico que implican la construcción y el uso de saberes matemáticos, empleando diversas estrategias, argumentando y valorando sus procedimientos y resultados.
esde los primeros tiempos de la humanidad, el ser humano ha tenido que enfrentarse a su propia sobrevivencia. Para lograrlo ha ido resolviendo situaciones desafiantes y retadoras usando distintos tipos de saberes, entre ellos, los saberes matemáticos. Conforme estos saberes fueron desarrollados, se convirtieron en conocimientos matemáticos formales y universales. En este sentido, se concibió a la matemática como un sistema de conocimientos con estructura lógica y formal. Y esta forma de concebir la matemática la alejó de la realidad y de su función transformadora, lo que implica que su aprendizaje y enseñanza estén centrados en la transmisión de conocimientos abstractos y poco significativos, con prácticas pedagógicas descontextualizadas que enfatizan la adquisición de conocimientos matemáticos para su posterior aplicación en la resolución de situaciones problemáticas. Así lo evidencian las investigaciones y evaluaciones nacionales e internacionales. Por otro lado, el avance de la ciencia y la tecnología está generando cambios en todos los ámbitos de la actividad humana, generando nuevas necesidades y problemas personales, sociales, ambientales, económicos, etcétera. Para responder a estas necesidades es imprescindible que los ciudadanos de hoy sean capaces de plantear y resolver situaciones problemáticas en diversos contextos, en forma crítica y creativa en un mundo de incertidumbres.
Por ello, la enseñanza y el aprendizaje de la matemática deben promover la organización, estructuración y representación de nuestra realidad para la construcción de los saberes matemáticos a partir de situaciones problemáticas, respetando las diversas formas de pensar de los ciudadanos, así como su diversidad sociocultural. De esta manera, el saber matemático permitirá comprender y actuar en el mundo real, transformando las situaciones de dificultad en términos matemáticos para resolverlas y encontrar soluciones adecuadas, a través del diálogo y el acuerdo social. El planteamiento y resolución de situaciones problemáticas propicia el desarrollo de formas de pensar: estratégica, creativa y reflexiva, a través de capacidades tales como la representación, argumentación, uso de estrategias, entre otros. También desarrolla actitudes que favorecen el desarrollo personal, como la perseverancia, la curiosidad, la confianza en sí mismo, y habilidades relacionales para el trabajo cooperativo y autónomo. En consecuencia, el enfoque de la enseñanza-aprendizaje basado en la resolución de situaciones problemáticas promueve una matemática con sentido y utilidad para que todo ciudadano enfrente y asuma de manera informada y responsable los problemas que el mundo le presenta. Asimismo, debe ejercer un papel regulador, transformador y activo en la toma decisiones que contribuyan a su desarrollo personal, social y laboral, y al desarrollo científico y tecnológico del país.
DEFINICIÓN Plantear y resolver diversas situaciones problemáticas Significa poner en marcha un proceso de naturaleza compleja, que abarca desde reconocer oportunidades para desarrollar y usar la matemática hasta la obtención de la solución. El planteamiento y la resolución de situaciones problemáticas se abordan como retos para satisfacer necesidades, responder a intereses, crear e innovar. En ese sentido, constituyen oportunidades para transformar la realidad y mejorar la calidad de vida de las personas. Plantear situaciones problemáticas involucra reconocer falencias, desajustes o incoherencias en la realidad para identificar y expresar la dificultad que caracteriza la situación, determinar sus condiciones y formularla utilizando saberes matemáticos. En cambio, resolver situaciones problemáticas implica un proceso constituido por un conjunto de actividades que involucran la comprensión de la situación, la elaboración y el desarrollo de una estrategia para hallar la solución, así como el seguimiento y la evaluación de los procesos, resultados y soluciones. En nuestro entorno tenemos experiencias de situaciones que se manifiestan en cantidades, regularidades, equivalencias, cambio, forma, movimiento e incertidumbre. Así, por ejemplo, el reparto de un terreno entre herederos es una situación problemática que involucra reconocer la cantidad de hectáreas, visualizar la forma del terreno, establecer equivalencias entre las parcelas que le toca a cada heredero, tener un registro de datos de lo que produce la tierra, etc. Las situaciones problemáticas se dan en diferentes contextos que proporcionan una diversidad de experiencias. Por lo tanto, según su contexto, pueden ser reales, matemáticas o científicas. Distinguir situaciones problemáticas de contexto real Las situaciones problemáticas de contexto real parten de la realidad, de la propia experiencia personal, familiar, social, laboral y pública. Por ejemplo, participar en juegos permitirá construir y usar números, operaciones y probabilidad; seleccionar la ruta adecuada para desplazarnos de un lugar a otro permitirá construir y usar nociones de movimiento y localización; observar los frisos en las mantas, pinturas, restos arqueológicos permitirá identificar patrones, simetrías; planificar la siembra partiendo de la recolección, procesamiento, análisis de datos relacionados con el tiempo y los fenómenos de la naturaleza, etcétera. Distinguir situaciones problemáticas de contexto científico Las situaciones problemáticas de contexto científico están relacionadas con la naturaleza, la vida, la salud y con los conocimientos científicos, así como aquellas situaciones problemáticas provenientes del uso de la tecnología. Por ejemplo, estudiar el crecimiento de una planta en función del tiempo, la luz, el abono, el agua, permitirá recolectar, organizar los datos en tablas y gráficos
para sacar conclusiones; cuantificar el estado de salud de un paciente (temperatura, pulsaciones, presión); estimar el volumen de agua consumida en las vidades cotidianas para optimizar su uso, etcétera. Distinguir situaciones problemáticas de contexto matemático Las situaciones problemáticas de contexto matemático son retos o desafíos del propio conocimiento matemático. Por ejemplo, colocar los números del 1 al 7 en un esquema en forma de «Y» de manera que dos números consecutivos no estén juntos ni vertical, ni horizontal, ni diagonalmente; establecer equivalencia entre decimales, fracciones y porcentajes a partir de una representación gráfica; demostrar que un triángulo tiene igual área que la de un rectángulo, etcétera. El propósito es construir y usar los saberes matemáticos significativos para determinado entorno sociocultural. Esto implica un cambio en la práctica de la enseñanza y del aprendizaje de la matemática, debido a que se invierte el sentido de la construcción de los saberes matemáticos partiendo de situaciones problemáticas (reales, científicas y matemáticas) contraponiendo la práctica tradicional, desarrollando autonomía, creatividad y emprendimiento en el estudiante, lo que le permitirá aprender a aprender durante toda su vida. Saber matemática no es simplemente conocer definiciones y teoremas para reconocer la ocasión de utilizarlos y aplicarlos, sino movilizar formas variadas de razonamiento, representación, planteamientos estratégicos y comunicación con significado en un contexto sociocultural. Plantear y resolver problemas permite construir y usar saberes matemáticos significativos y con sentido para la vida. Transitar de estrategias intuitivas a otras más generales La posición tradicional parte de un supuesto implícito: el estudiante no dispone de ninguna estrategia previa para resolver situaciones problemáticas o, en todo caso, las estrategias personales intuitivas con las que cuenta son insuficientes. La postura más acertada, metodológicamente hablando, desde el enfoque de resolución de situaciones problemáticas, sería conducir las estrategias personales intuitivas hacia otras más generales. Las estrategias son procedimientos flexibles, conscientes e intencionales que tienen en cuenta la realidad en la cual deben resolver problemas. Por este motivo se utilizan variadas estrategias cuando se plantean y resuelven situaciones problemáticas, y su elección depende del nivel de dificultad y de la naturaleza de la situación problemática a resolver, así como del contexto particular donde se desenvuelve el estudiante. La elección de la estrategia y de los recursos propios y del entorno depende del nivel de dificultad y de la naturaleza de la situación problemática a resolver, así como del contexto particular donde se desenvuelve el estudiante.
La argumentación La argumentación elabora un discurso pertinente que da cuenta del razonamiento cuyo propósito es convencer y persuadir. Este discurso debe mostrar la coherencia de los procedimientos y los resultados en la resolución de las situaciones problemáticas. Cuando los argumentos logren persuadir y convencer al pleno de los estudiantes, estos serán aceptados como válidos. Esto implica que en las aulas se deben generar espacios donde se den prácticas argumentativas y se validen los procesos y resultados en la resolución de situaciones problemáticas. La valoración La valoración también es importante en la resolución de situaciones problemáticas, pues permite reflexionar sobre los procedimientos y resultados obtenidos, con la finalidad de emitir un juicio de valor y tomar decisiones para mejorarlos. Valorar sus procedimientos y resultados permite al estudiante resolver situaciones problemáticas con eficacia, y contribuye en la formación de ciudadanos críticos y emprendedores. Cuando los estudiantes valoran sus procedimientos y resultados en la resolución de situaciones problemáticas, desarrollan habilidades de independencia y control sobre el proceso de aprendizaje que exige en ellos ser conscientes sobre cómo aprenden, practicar el autocuestionamiento, usar de forma abierta y flexible diversas estrategias y aprender por sus propios medios; por tanto, es necesario que el docente propicie el trabajo en equipo y colaborativo como elemento importante en el desarrollo de actitudes positivas para el aprendizaje de matemática.
COMPETENCIAS Y CAPACIDADES COMPETENCIA 1: CANTIDADES Plantea y resuelve situaciones problemáticas de cantidades que implican la construcción y el uso de números y operaciones, empleando diversas representaciones y estrategias de resolución que permitan obtener soluciones pertinentes al contexto. Esta competencia implica realizar conexiones con las cantidades y los números en la realidad a través de su cuantificación, sus relaciones y el uso de distintas representaciones de los sistemas numéricos, los cuales van a permitir calcular, estimar con fluidez y desarrollar estrategias útiles para resolver problemas con cantidades de diverso contexto y complejidad.
•	Matematiza situaciones problemáticas de cantidades discretas o continuas, en relación a los diversos usos y significados del número y las operaciones. •	Representa de diversas formas las cantidades discretas o continuas en situaciones relacionadas al uso y significado del número o las operaciones. •	Comunica en forma oral y escrita ideas, procedimientos y resultados, en situaciones problemáticas que involucran cantidades discretas y continuas. •	Elabora y usa estrategias para resolver situaciones problemáticas que involucran cantidades discretas y continuas empleando recursos propios y del entorno. •	Usa el lenguaje simbólico, técnico y formal para comprender y plantear relaciones con números y operaciones en situaciones problemáticas con cantidades, a partir de la socialización. •	Argumenta la pertinencia de los procesos, procedimientos, resultados o soluciones con pertinencia al emplear los números y las operaciones en la resolución de situaciones problemáticas de cantidades.
COMPETENCIA 2: REGULARIDAD, CAMBIO Plantea y resuelve situaciones problemáticas de regularidades, equivalencias y cambio que implican desarrollar patrones, establecer relaciones, proponer y usar modelos, empleando diversas formas de representación y lenguaje simbólico, comprobando y argumentando conjeturas. Esta competencia involucra reconocer, describir y generalizar situaciones particulares de la vida cotidiana, que exhiben patrones observables e igualdades, o para construir un modelo matemático en situaciones de cambio, entre dos o más magnitudes, usando el lenguaje y los símbolos algebraicos a través de las ecuaciones, variables y funciones.
•	Matematiza situaciones problemáticas de regularidad, equivalencia y cambio identificando relaciones cuantitativas y cualitativas. •	Representa de diversas formas relaciones cuantitativas y cualitativas en situaciones de regularidad, equivalencia y cambio. •	Comunica en forma oral y escrita ideas, procedimientos y resultados, a partir de situaciones problemáticas de regularidad, equivalencia y cambio. •	Elabora y usa estrategias para resolver situaciones problemáticas de regularidad, equivalencia y cambio empleando recursos propios o del entorno. •	Usa el lenguaje simbólico, técnico y formal para comprender y plantear relaciones cualitativas y cuantitativas en situaciones de regularidad, equivalencia y cambio, a partir de la socialización. •	Argumenta la pertinencia de los procesos y soluciones al emplear relaciones y modelos en la resolución de situaciones problemáticas de regularidad, equivalencia y cambio.
COMPETENCIA 3: FORMAS, MOVIMIENTO Plantea y resuelve situaciones problemáticas de formas, movimientos y localización de cuerpos que implican su construcción y uso en el plano y en el espacio, empleando relaciones geométricas, atributos medibles, así como la visualización, la representación y herramientas diversas, explicando la concordancia con el mundo físico. Esta competencia involucra desarrollar habilidades de percepción espacial y visualización que permitan reconocer, diseñar, medir, construir y transformar
•	Matematiza situaciones problemáticas de formas, movimientos y localización de cuerpos en el espacio identificando atributos medibles y relaciones geométricas. •	Representa de diversas maneras situaciones de formas, movimientos y localización de cuerpos utilizando relaciones geométricas y atributos medibles en el plano y en el espacio. •	Comunica en forma oral, escrita o artística, ideas, procedimientos y resultados a partir de situaciones problemáticas de formas, movimientos y localización de cuerpos con significatividad.
formas y cuerpos en el espacio real, así como describir y desarrollar variadas representaciones de objetos geométricos y reconocer sus características y propiedades en situaciones estáticas, dinámicas y de perspectiva.
•	Elabora y usa estrategias para resolver situaciones problemáticas de formas, movimientos y localización de cuerpos, utilizando recursos propios o del entorno. •	Usa el lenguaje simbólico, técnico y formal para comprender y plantear relaciones entre nociones, elementos, propiedades y conceptos geométricos en situaciones de forma, movimiento y localización de cuerpos, a partir de la socialización. •	Argumenta la pertinencia de los procesos, procedimientos, resultados, soluciones y sus conjeturas en la resolución de situaciones problemáticas de forma, movimiento y localización de cuerpos.
COMPETENCIA 4: INCERTIDUMBRE Plantea y resuelve situaciones problemáticas de incertidumbre que implican la producción, evaluación, uso de información y toma de decisiones adecuadas, empleando la recopilación, procesamiento y análisis de datos, así como el uso de técnicas e instrumentos pertinentes. Esta competencia involucra la toma de decisiones en situaciones de riesgo o azar donde los problemas no tienen una solución clara y segura por falta de información confiable. Por ello es necesario registrar, organizar y leer datos, realizar experimentos y hacer uso de procedimientos estadísticos y de probabilidades, para simular e interpretar los fenómenos de incertidumbre.
•	Matematiza situaciones de incertidumbre identificando datos relevantes y sucesos en la recopilación, el procesamiento y el análisis. •	Representa de diversas formas un conjunto de datos en situaciones de incertidumbre para organizar y presentar la información. •	Comunica en forma oral y escrita la información y los procesos de recopilación, procesamiento y análisis de datos en situaciones de incertidumbre, utilizando variados recursos. •	Elabora y usa estrategias para resolver situaciones problemáticas de incertidumbre empleando métodos y procedimientos apropiados, así como el uso de recursos propios o del entorno. •	Usa el lenguaje simbólico, técnico y formal en situaciones de incertidumbre para interpretar, procesar, analizar la información y tomar decisiones pertinentes a partir de la socialización. •	Argumenta la pertinencia de los procedimientos y la información producida, planteando y evaluando conclusiones y predicciones basadas en datos procesados en situaciones problemáticas de incertidumbre.
APRENDIZAJE FUNDAMENTAL USA LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA PARA MEJORAR LA CALIDAD DE VIDA
Todos los estudiantes producen y hacen uso de conocimientos científicos y tecnológicos para tomar decisiones informadas y dar respuesta a desafíos en diversos contextos, reflexionando críticamente con el mismo fin sobre la ciencia y la tecnología, sus métodos y sus procedimientos, en diálogo con los conocimientos locales y de los pueblos originarios.
os estudiantes peruanos han mostrado en diversas pruebas un bajo rendimiento en competencias científicas. Así, los resultados obtenidos en las pruebas PISA respecto a los aprendizajes de la ciencia nos han colocado en el puesto 74, de 76 países participantes en la OCDE. Asimismo, los resultados de la evaluación del Segundo Estudio Regional Comparativo y Explicativo (SERCE) nos han ubicado en el décimo lugar de 12 países latinoamericanos. Estos resultados se entienden como el reflejo de que nuestros estudiantes no están suficientemente alfabetizados en ciencia y tecnología, les falta desarrollar competencias, junto con las habilidades de investigación o de indagación y las técnicas que ellas suponen. Como consecuencia, las generaciones actuales no cuentan con los recursos científicos necesarios para responder desde la ciencia a desafíos de la vida ciudadana como la contaminación ambiental, la depredación de los recursos naturales, el incremento de los problemas de salud pública y la falta de innovación y de tecnología que nos lleve a desarrollar un programa económico que no esté basado únicamente en la exportación de materias primas.
Por otro lado, debemos ser conscientes de que vivimos una crisis en la formación de científicos y tecnólogos que se refleja en el 0,39 investigadores científicos por cada mil trabajadores, mientras que el promedio regional de América Latina es de 6,5.7 La ausencia de profesionales con una formación
científica y tecnológica amplia y sólida es un factor que nos ha condenado a ser un país exportador de materias primas (fundamentalmente mineras y agrícolas) y a depender de los productos manufacturados y de tecnologías que vienen de afuera. En consecuencia, creemos que es relevante promover en las actuales generaciones — en el contexto personal, social y global— competencias para indagar sobre situaciones relacionadas con la ciencia y reflexionar sobre ella y sus métodos, utilizar los conocimientos científicos de manera crítica y ética, diseñar y producir objetos o sistemas tecnológicos para afrontar problemas y tomar decisiones en diversas circunstancias de la vida. Una de las razones para desarrollar en los estudiantes las habilidades de la indagación y de reflexión sobre la ciencia y la tecnología, sus métodos, avances e implicancias sociales, radica en los propósitos de la alfabetización científica. Entre estos, una mayor y mejor comprensión de la importancia y el impacto de la ciencia y la tecnología en el desarrollo del pensamiento y la calidad de vida actuales. Por otro lado, se busca despertar, alentar y reafirmar las vocaciones científicas y técnicas; identificar y apoyar a niños, niñas y jóvenes con disposición para la investigación; desarrollar en los estudiantes un espíritu crítico y conectarlos con los temas básicos de nuestro contexto.
7 Sagasti, Francisco. Foro Nacional Internacional. En busca del tiempo perdido. Ciencia, Tecnología e Innovación en el Perú. Lima, 2001.
Asimismo, el diseño y la producción de tecnología responden a demandas nacionales y regionales a consecuencia de la globalización, la tecnificación y la informatización del mundo actual. Esto nos permitirá conseguir un mayor crecimiento económico del país que nos facilite ingresar en una ruta de desarrollo sostenible a largo plazo. Así, la educación científica y tecnológica constituye una vía para conseguir que los ciudadanos logren la ansiada alfabetización científica que les permita comprender desde esta perspectiva problemas concretos, ambientales o productivos, pensar en soluciones a los constantes desafíos y tomar decisiones pertinentes e informadas.
Finalmente, tenemos que tomar en cuenta que la diversidad cultural que caracteriza a la sociedad peruana nos impone un reto mayor en este aprendizaje. Necesitamos superar la escisión entre el conocimiento científico y los conocimientos de los pueblos originarios, pasando de la simple coexistencia a una convivencia a partir de un diálogo basado en la construcción de niveles crecientes de complementariedad. De esta forma, el conocimiento científico puede sustentar desde otra racionalidad los conocimientos locales y de los pueblos originarios y, a su vez, estos últimos pueden plantear nuevos proyectos de investigación científica, ya sea formulando nuevas problemáticas o proponiendo nuevas hipótesis a viejos problemas.
DEFINICIÓN Aprender a indagar científicamente En el campo educativo, la indagación científica constituye un camino plausible mediante el cual los estudiantes pueden construir su propio conocimiento, pensar acerca de lo que saben y acerca de cómo lo han llegado a saber y por qué, mejorando su comprensión de los procesos que llevan a los científicos a generar conocimiento. En este sentido, los estudiantes desarrollan progresivamente ideas científicas claves al aprender cómo investigar y construir su conocimiento y comprensión del mundo que los rodea. Utilizan habilidades que emplean los científicos, tales como formular preguntas, recolectar datos, razonar y analizar pruebas, sacar conclusiones y discutir resultados. Explicar el mundo biológico y físico, en diálogo intercultural La ciencia comprende un conjunto de conocimientos sobre el mundo biológico y físico, sus conceptos, modelos, principios, leyes y teorías, sistemáticamente organizados y obtenidos mediante la observación y el razonamiento que dan cuenta de los fenómenos naturales. El conocimiento que produce la ciencia ha demostrado ser una base confiable para nuestro actuar tanto en lo personal, como en lo social y económico. En su conformación han participado diversas culturas y épocas; por tanto es factible cuestionarla, revisarla, refinarla y extenderla cuando se presenten nuevas evidencias. En esa línea, en la reflexión sobre la ciencia, la tecnología y sus métodos, es propicio el diálogo con los conocimientos locales y de los pueblos originarios. Este aprendizaje apuesta también por el desarrollo de la competencia tecnológica, que implica la adquisición y desarrollo de un conjunto ordenado de conocimientos y procesos cuyo objetivo es diseñar y producir bienes y servicios,
teniendo en cuenta la técnica, la ciencia y los aspectos económicos, sociales y culturales involucrados. La tecnología permite dar respuesta a una situación práctica que demanda la sociedad. Para conseguir sus sistemas o productos, los estudiantes deberán realizar procesos diversos, más o menos complejos, de indagación y evaluación de los insumos, procesos, productos y determinar sus características, idoneidad, valor de uso, valor de cambio, etcétera. Tomar decisiones basadas en conocimientos científicos y tecnológicos Estas consideraciones apuntan a que la educación en ciencia y tecnología permitirá en los estudiantes el desarrollo de un conjunto de competencias y capacidades científicas y tecnológicas vinculadas a la comprensión y al manejo de conceptos, teorías, principios, modelos sobre la física, química, biología, ecología, geología y al manejo de la tecnología. También fomentará que desarrollen principios que les permitan convivir adecuada y respetuosamente con los demás seres de su entorno y que tomen decisiones pertinentes fundadas en los conocimientos científicos y tecnológicos que han adquirido sobre temas de salud personal y ambiental, desarrollo sostenible, entre otros. La ciencia también utiliza conocimientos empíricos, producto de la experiencia. En ese sentido, aprender ciencias naturales tiene como punto de partida los conocimientos que tienen los estudiantes sobre la naturaleza y la tecnología que les rodea, así como los saberes locales de su comunidad, que son analizados a la luz de principios y leyes científicas vigentes. Estos procesos demandarán de los estudiantes un manejo instrumental, la aplicación de la ciencia, de los conocimientos locales y de los pueblos originarios, y el uso de técnicas de manera eficiente para conseguir calidad y resultados que les permitan comprender la profunda interrelación entre la acción humana y el entorno. Este planteamiento demanda la utilización crítica y responsable de la tecnología basada en el respeto a la naturaleza, para satisfacer necesidades individuales o colectivas.
COMPETENCIAS Y CAPACIDADES COMPETENCIA 1: INDAGACIÓN Indaga, a partir del dominio de los métodos científicos, sobre situaciones susceptibles de ser investigadas por la ciencia. Esta competencia hace posible identificar preguntas o problemas y obtener conclusiones basadas en evidencias, que pueden venir de la experimentación, con la finalidad de comprender y posteriormente tomar decisiones. Esto implica la habilidad para poner en práctica los procesos y actitudes propias de la indagación científica.
COMPETENCIA 2: USO DEL SABER CIENTÍFICO Utiliza conocimientos científicos que le permitan explicar hechos y fenómenos naturales y tomar decisiones informadas. Esta competencia supone la aplicación de los conocimientos científicos y los conocimientos propios de los sistemas tradicionales y locales que han contribuido a la ciencia a partir de su comprensión, para interpretar la información, predecir y tomar decisiones con iniciativa y autonomía en un mundo en el que los avances se van produciendo en los ámbitos científicos para dar respuesta a las demandas o necesidades de las personas, de las organizaciones y del ambiente.
COMPETENCIA 3: USO DEL SABER TECNOLÓGICO Diseña y produce objetos o sistemas tecnológicos que resuelvan problemas de su entorno, tomando en cuenta los recursos de la localidad, la ciencia y los conocimientos heredados. Esta competencia implica que los estudiantes, en su búsqueda de brin-
•	Reconoce cuestiones susceptibles de ser investigadas, las problematiza, formula preguntas e hipótesis. •	Diseña estrategias para realizar una investigación. •	Obtiene y procesa información fiable y relevante de distintas fuentes y mediante distintos procedimientos. •	Formula conclusiones, las argumenta sobre la base de evidencia y las comunica. CAPACIDADES
•	Explica fenómenos de la realidad utilizando conceptos, leyes, principios, teorías o modelos científicos. •	Toma decisiones y plantea alternativas de solución con argumentos científicos para cuidar la salud y el ambiente y sobre otros aspectos de la vida.
•	Selecciona información pertinente — de recursos, conocimientos locales y de pueblos originarios— para diseñar objetos o sistemas técnicos que permita dar solución al problema tecnológico. •	Genera diseños de objetos o sistemas técnicos innovadores para enfrentar desafíos.
dar soluciones, no se limitarán a repetir procedimientos conocidos, sino que de manera creativa y con pensamiento divergente, diseñarán o recrearán sistemas y productos innovadores capaces de cumplir funciones técnicas que satisfagan las demandas o resuelvan las necesidades ligadas a demandas sociales y económicas. Desde la perspectiva intercultural, los estudiantes tendrán la oportunidad de familiarizarse tanto con las tecnologías desarrolladas por diversos pueblos, en diferentes contextos y tiempos, como con las nuevas tecnologías, analizando críticamente su elaboración, funciones e impactos en el ambiente, la salud y la vida de las personas. Sobre estas bases, podrán incorporarlas al quehacer cotidiano.
COMPETENCIA 4: REFLEXIÓN SOBRE LA CIENCIA Reflexiona sobre la ciencia y la tecnología, sus métodos, avances e implicancias sociales. Esta competencia implica la reflexión de la ciencia, su evolución en la historia y las formas de esa evolución, los procesos que implican su construcción, sus nexos con la filosofía y el rol de esta en la construcción de los métodos que usan los científicos. También implica reflexionar, con un espíritu crítico, sobre las motivaciones que promueven su desarrollo, sus teorías y las implicancias de los nuevos conocimientos para la sociedad. La competencia involucra también la reflexión sobre la tecnología, su evolución en la historia, sus nexos con la ciencia —a veces como resultado del desarrollo científico o como promotora de nuevos descubrimientos—, su uso en la sociedad y los aspectos éticos referidos al ambiente, la salud y la vida de las personas. La reflexión sobre la ciencia y la tecnología conduce también, sobre estas bases, a incorporarlas al quehacer cotidiano.
•	Utiliza creatividad, destrezas y técnicas para construir objetos o sistemas tecnológicos. •	Evalúa los diseños, objetos o sistemas tecnológicos, tomando en cuenta su eficiencia y la satisfacción de la necesidad a la que responde.
•	Asume una posición crítica sobre la ciencia y sus métodos. •	Toma posición crítica y ética sobre los avances científicos y sus implicancias sociales. •	Extrae conclusiones del impacto de la tecnología, sobre el ambiente, las sociedades.
APRENDIZAJE FUNDAMENTAL SE EXPRESA ARTÍSTICAMENTE Y APRECIA EL ARTE EN SUS DIVERSAS FORMAS
Todos los estudiantes crean, interpretan, aprecian y disfrutan diferentes manifestaciones artísticas, desarrollando imaginación, creatividad, sensibilidad y sentido estético para poder expresar sus propias ideas, sentimientos y emociones a través de los distintos lenguajes del arte.
a hoja de ruta elaborada en la Conferencia Mundial sobre la Educación Artística (Lisboa, 2006) reconoce a la educación artística como un derecho universal para todos los estudiantes, enfatizando que la cultura y las artes son los componentes básicos de una educación integral.
Por su parte, el cumplimiento de la Declaración Universal de los Derechos Humanos8 y la Convención sobre los Derechos del Niño9 garantiza a todos los niños, niñas y adolescentes una educación de calidad y oportunidades para participar en la vida artística y cultural. La sociedad del siglo XXI demanda seres creativos, flexibles, adaptables, tolerantes e innovadores. En este sentido, la enseñanza del arte contribuye a satisfacer estas demandas proporcionando el entorno y la práctica para participar en experiencias, procesos y desarrollos creativos que generen condiciones para una mejor convivencia y calidad de vida.
Investigaciones y estudios longitudinales recientes demuestran que la participación diaria de estudiantes en actividades artísticas en la escuela mejora el desempeño de su desarrollo académico y social, en comparación con aquellos que no participaron de dichas actividades. También señalan que los estudiantes que provenían de familias con menos recursos económicos y que participaron de las actividades artísticas — como música, artes plásticas, teatro, entre otros— mejoraron su rendimiento académico y tuvieron mayor interés en proseguir estudios superiores en comparación con sus pares que no se involucraron.10 Otras investigaciones han demostrado más beneficios de la práctica artística en los estudiantes, como el desarrollo de su creatividad, iniciativa, imaginación, inteligencia emocional, orientación moral, conciencia de su autonomía, libertad de acción y pensamiento, desarrollo cognitivo y un aprendizaje más pertinente.11
8 Declaración Universal de Derechos Humanos. Paris 1948, Art.22: «Toda persona, como miembro de la sociedad (…) tiene derecho a la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad». Art.26: «La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos, y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz». Art. 27: «Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten». 9 Convención sobre los Derechos del Niño. 1989, Art.29: «La educación del niño deberá estar encaminada a… (a) Desarrollar la personalidad, las aptitudes y la capacidad mental y física del niño hasta el máximo de sus posibilidades (…)». Art.31: «Los Estados Partes respetarán y promoverán el derecho del niño a participar plenamente en la vida cultural y artística y propiciarán oportunidades apropiadas, en condiciones de igualdad, de participar en la vida cultural, artística, recreativa y de esparcimiento». 10 Catterall, J. (2012) The Arts and Achievements in At-Risk Youth: Finding from Four Longitudinal Studies, National Endowment for the Arts, Washington. El título se podría traducir por: Arte y logros en jóvenes en situación de riesgo: cuatro estudios longitudinales. 11 Véanse los informes para las reuniones de preparación de la Conferencia Mundial sobre la Educación Artística (cfr. LEA International en http://www.unesco.org/culture/lea, así como Educating for Creativity: Bringing the Arts and Culture into Asian Education, Informe del Simposio Regional Asiático sobre Educación Artística, UNESCO 2005.
Según el profesor Antonio Damasio,12 la educación artística fomenta el desarrollo emocional, facilita el equilibrio entre este y el desarrollo cognitivo, necesarios para fomentar una cultura de paz y, para expresar y evaluar críticamente el mundo que nos rodea, a fin de participar activamente en los distintos aspectos de la vida. Las orientaciones principales 6, 7 y 8 de la Declaración Universal sobre la Diversidad Cultural (UNESCO, 2001) señalan que es necesario que los sistemas educativos incorporen y trasmitan conocimientos y expresiones culturales. Ello puede conseguirse mediante la apreciación y la expresión del arte. En el Informe de Seguimiento de la EPT (Educación Para Todos) en el Mundo (UNESCO, 2006), se acuerda universalizar la educación en todos los países miembros y que esta sea de calidad, considerando que una educación de calidad debe ser útil para los estudiantes que aprenden, equitativa en acceso y resultados que fomenten valores universales, que refleje y contribuya con el cumplimiento de los derechos universales. Las artes constituyen manifestaciones de la cultura y al mismo tiempo el medio a través del cual se comunican los conocimientos culturales, que se trasmiten de generación en generación, fomentando la conciencia
cultural, el desarrollo de la identidad, así como las prácticas culturales. El arte, como forma de expresión humana, facilita la integración entre las capacidades intelectuales, físicas y emocionales del individuo y contribuye con el ejercicio complementario de la razón y del mundo interior, en el cual conocer es también maravillarse, divertirse, jugar con lo desconocido (goce estético), arriesgar hipótesis audaces y esforzarse al máximo. Valorar y conservar la identidad y el patrimonio cultural, material e inmaterial, así como comprender la diversidad estableciendo vínculos interculturales, constituyen capacidades potenciales que el arte brinda a los estudiantes. Asimismo, propicia el aprendizaje intergeneracional y el entendimiento de otras generaciones. El uso de la tecnología digital y el empleo del ciberespacio hacen del estudiante un ser global cuyo conocimiento de los distintos códigos le permite establecer una comunicación multicultural y generar nuevas formas de expresión artística. A través de este aprendizaje fundamental se pretende contribuir a la formación integral de los estudiantes. De este modo, podemos garantizar una educación de calidad como derecho universal de los niños, niñas y adolescentes.
DEFINICIÓN Los estudiantes perciben, comunican y expresan Este aprendizaje fundamental supone un proceso mediante el cual los estudiantes perciben, comunican y expresan —con un sentido propio de lo estético— sentimientos, emociones, vivencias, pensamientos y opiniones a través de diversos medios. En este sentido, este aprendizaje permite y fomenta la investigación, la exploración y experimentación, el disfrute y la apreciación de diversas manifestaciones artísticas. 12 Antonio y Hanna Damasio. Brain and Creativity Institute / Dana and David Dornsife. Cognitive Neuroscience Imaging Center University of Southern California Los Angeles, California; ponencia dictada en la Primera Conferencia Mundial sobre Educación Artística, Lisboa 2006.
Autoexploración subjetiva Para lograrlo, el estudiante debe ser capaz de involucrar contenidos de su inconsciente, su imaginación, sus sensaciones, sus formas de percibir, sus filosofías y conocimientos, entre otros.
COMPETENCIAS Y CAPACIDADES COMPETENCIA 1: CREACIÓN ARTÍSTICA Crea trabajos de arte a partir del manejo de lenguajes, símbolos y procedimientos de las diversas formas artísticas para expresar sus propias ideas, emociones y sentimientos, demostrando creatividad, imaginación y sentido estético. Esta competencia supone el desarrollo de una serie de capacidades que permitan que cada estudiante pueda explorar diversas formas de arte como la danza, el teatro o las artes dramáticas, las artes visuales, audiovisuales y la música; y que a partir de ellas cree trabajos artísticos, expresando sus sentimientos e ideas.
•	Explora y desarrolla ideas, a partir de sus propias experiencias, de temas del entorno natural y construido y de su entorno artístico y cultural. •	Explora y usa elementos, materiales, técnicas y procedimientos artísticos, reconociendo las cualidades visuales, táctiles, auditivas y expresivas del material con el cual trabaja. •	Realiza sus propias obras de arte en las diferentes formas artísticas, expresando ideas, sentimientos y emociones en sus trabajos y desarrollando su sensibilidad. •	Se aproxima al trabajo artístico de manera constante, trabajando independientemente, aprovechando recursos naturales y culturales, demostrando capacidad inventiva y mirando los temas desde distintas perspectivas. •	Usa e integra medios artísticos contemporáneos como la fotografía, el video y otros medios digitales para potenciar la expresión y la creatividad.
COMPETENCIA 2: APRECIACIÓN ARTÍSTICA Aprecia, interpreta y emite juicios de valor frente a su entorno y a manifestaciones artísticas propias y de diversas épocas y culturas, y comunica sus respuestas frente a ellas. Esta competencia implica el desarrollo de capacidades que permita a cada persona disfrutar de diversas manifestaciones artísticas, interpretándolas y expresando su posición sobre ellas.
•	Percibe y describe las manifestaciones artísticas de diversos contextos y culturas, a partir de los elementos y las cualidades de los materiales, técnicas y procedimientos. •	Descubre y comunica ideas, sensaciones, emociones y sentimientos provocados por la percepción del entorno y de las manifestaciones artísticas. •	Compara e interpreta las manifestaciones artísticas de diferentes tiempos y culturas. •	Aprecia y emite juicios de valor a partir del análisis estético, de la contextualización de las manifestaciones artísticas y de la comprensión del rol del arte en diferentes tiempos y culturas. •	Es autocrítico y tolerante a las críticas sobre sus trabajos.
APRENDIZAJE FUNDAMENTAL GESTIONA SU APRENDIZAJE
Todos los estudiantes son capaces de aprender de manera cada vez más autónoma, eficaz y perseverante, evaluando de manera continua las formas en que aprenden y autorregulándolas, así como utilizando recursos y estrategias apropiadas tanto a los fines como al contexto y a sus posibilidades.
ste aprendizaje responde de manera unificada a ciertas características distintivas de la sociedad actual.13 Por ejemplo, con la hiperconectividad14 se tiene contacto —consciente o inconscientemente, de manera inmediata y sin un contexto explicativo— con todo tipo de actividades y objetos de diversas culturas, que impactan en las personas, quienes no suelen estar preparadas para regular este flujo. Los datos, informaciones y conocimientos, así como las fuentes y herramientas para acceder a ellos y aprovecharlos, se incrementan en velocidad y frecuencia. Por otro lado, la economía y el mundo laboral demandan una actualización continua del trabajador, en busca de mejoras en la productividad y competitividad (el aprendizaje en el trabajo). Los cambios sociales y culturales generan tensiones frecuentes en los valores y creencias y demandan respuestas inmediatas. Así, la vida cotidiana se modifica constantemente con la aparición de nuevos objetos y servicios que requieren nuevos aprendizajes. Para la sociedad actual, el eje común de estos escenarios es la optimización de los procesos de información y comunicación,15 porque todas estas características tan di-
versas se basan en ambos.16 Por ello, para vivir y actuar con plenitud y eficacia en esta sociedad se requiere ser capaz de organizar y articular unificadamente estos procesos, de aprovecharlos de manera consciente de acuerdo con los valores de la cultura propia. Como esto se da de manera constante, requiere una permanente interacción con el entorno (compuesto no solo por personas, sino por información que interactúa con las personas, artefactos, grupos o instituciones), que a su vez exige voluntad, flexibilidad y confianza en sí mismo, capacidades de planificación, automotivación y autoevaluación. El cumplimiento de estas exigencias debe darse de manera integrada para lograr una organización eficiente y una conciencia integral y en perspectiva. Este planteamiento asume conceptos similares, como el «aprender a aprender». La Unión Europea lo plantea como una de las competencias básicas o «el aprendizaje autónomo».17 Los escenarios complejos requieren gestionar integralmente los aprendizajes para lograr un desempeño equilibrado entre las demandas sociales y culturales con las metas de la persona y las características de su realidad inmediata. Este equilibrio conduce
13 Existen muchas descripciones de esto, por ejemplo, una relacionada con la educación en el Perú por Luis Guerrero. «Desempeño docente y aprendizajes fundamentales: la conexión perdida», en: Tarea, septiembre 2010. 14 Reig, D., & Vílchez, L. F. (2013). «Los jóvenes en la era de la hiperconectividad: tendencias, claves y miradas», 2013. 15 Tanto información como comunicación tienen múltiples acepciones, desde las más técnicas a las más culturales, debido a los distintos contextos en que se aplican. Sin embargo, tienen una raíz común, que las hace compatibles entre sí. 16 La posibilidad de una matriz común ha permitido el desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación (TICs). 17 Un estado del arte al respecto: Aprendizaje autónomo: Orientaciones para la docencia, María Luisa Crispín Bernardo (compiladora), 2011.
a un ciudadano competitivo, productivo y autónomo en el trabajo, en la vida cotidiana y la participación cultural. Finalmente, desde una perspectiva histórica, este aprendizaje implica la aparición de nuevas competencias, así como la escritura o la Revolución Industrial lo requirieron en su momento. En nuestra sociedad, esta evolución se manifiesta en el predominio
de los procesos de información y comunicación, en lo que se llama «sociedad del conocimiento», sociedad llevada a la práctica a través de una tecnología específica (una metatecnología, como las TICs), planteada en nuevos contextos vitales de actuación (los entornos virtuales) y comprendida desde la cultura digital, por lo que su aprendizaje está implicado en dichas competencias.
DEFINICIÓN Automotivación, autoevaluación y monitoreo constante Para que los estudiantes consigan realizar una gestión exitosa de su aprendizaje requieren, entre otras cosas, ser conscientes de la necesidad de integrar el aprendizaje que buscan lograr con el conjunto de sus intereses, lo que significa un proceso de automotivación. Además, deben evaluar la relación entre sus recursos (capacidades, materiales, conocimientos, herramientas, etcétera) y la complejidad del aprendizaje a realizar para preparar las estrategias necesarias. Por último, deben desarrollar dichas estrategias monitoreando permanentemente su desempeño y manteniendo la motivación hasta culminar el aprendizaje. Autonomía y metacognición En este proceso, que es el mismo para todo tipo de aprendizajes, se pueden identificar tanto la autonomía como la metacognición por sus respectivas funciones y los procesos que involucran. La autonomía consiste en la toma de decisiones (autorregulación) basada en metas (planificación) y criterios propios (evaluación) que permite articular de manera coherente los procesos socioafectivos (actitudes, emociones, creencias, sentimientos, voliciones, valores, etcétera) involucrados en cada uno de los momentos del aprendizaje. La metacognición, por su parte, consiste en examinar (evaluación), focalizar (planificación) y encauzar (autorregulación) los procesos cognitivos (conocimientos y las operaciones requeridas para generarlos) de manera organizada y efectiva. Estrategias transversales de aprendizaje Este aprendizaje contribuye al desarrollo y evaluación de los otros Aprendizajes Fundamentales al proponer un marco común que los soporta, y facilita la introducción de estrategias de aprendizaje transversales de utilidad general, como por ejemplo la indagación, el trabajo colaborativo y la producción de materiales en formatos digitales. En la medida que la gestión del aprendizaje requiere optimizar los procesos de información y comunicación como parte del aprendizaje, los entornos virtuales y sus componentes son aliados eficientes y eficaces.
COMPETENCIAS Y CAPACIDADES COMPETENCIA 1: ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE Toma decisiones autónomas sobre sus diversos procesos de aprendizaje en contextos diferentes, a partir de sus propias evaluaciones, empleando y diferenciando las estrategias elegidas según el tipo de situación. Los estudiantes deben ser capaces de plantearse objetivos concretos, planificar y ejecutar tanto acciones como estrategias y recursos pertinentes, tomando en cuenta el tiempo que requieren y del que disponen. Supone además desarrollar tolerancia a la frustración y mecanismos para replantearse metas e incluso cambiar las estrategias y acciones a realizar. Para actuar con plenitud, esta competencia debe desarrollarse en distintos contextos vitales del estudiante, tanto en ambientes presenciales como en entornos virtuales.
COMPETENCIA 2: AUTOEVALUACIÓN Evalúa sus estrategias cognitivas (pensamientos, habilidades) y comportamientos en sus actividades y procesos de aprendizaje, en función de criterios previamente asumidos, diferenciando cada tipo de situación que deba enfrentar. Esta competencia supone una reflexión permanente sobre las maneras en las que los estudiantes aprenden, tanto en relación a las capacidades requeridas para alcanzar los aprendizajes esperados, como a las estrategias que suelen usar en función del logro de los mismos. Esta reflexión permitirá tomar mejores decisiones para alcanzar los aprendizajes esperados.
•	Formula metas propias respecto de cada aprendizaje que requiere lograr, evaluando sus necesidades y sus posibilidades y persistiendo en ellas. •	Desarrolla estrategias para alcanzar las metas propuestas, buscando oportunidades de orientación de ser pertinente. •	Focaliza las capacidades que requiere para un aprendizaje específico, diseñando o asumiendo estrategias pertinentes para encarar sus procesos de aprendizaje, entre varias opciones previamente evaluadas. •	Usa diversos recursos para seguir aprendiendo permanentemente, sobre todo aquellos vinculados a las TICs.
•	Desarrolla criterios propios sobre sus fortalezas y dificultades para lograr determinados aprendizajes, basándose en experiencias personales previamente evaluadas. •	Examina sus capacidades a nivel cognitivo en relación con el aprendizaje a realizar, basándose en experiencias personales previamente evaluadas. •	Evalúa las características, posibilidades y limitaciones de cada tipo de situación en la que deba encarar un proceso de aprendizaje para tomar decisiones pertinentes a su objetivo. •	Monitorea la aplicación de las estrategias de aprendizaje adoptadas en base a criterios previamente establecidos.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Acs, Zoltan. «How Entrepreneurship is Good for Economic Growth?» Innovations-Technology/Governance/Globalization, Harvard Kennedy School of Management, MIT Center for Development and Entrepreneurship, Massachusetts, 2006. Catterall, J. The Arts and Achievements in At-Risk Youth: Finding from Four Longitudinal Studies, National Endowment for the Arts, Washington, 2012. Conferencia Mundial sobre la Educación Artística (cfr. LEA International en: http://www. unesco.org/culture/lea). Convención sobre los Derechos del Niño. 1989. Damasio, Antonio y Hanna. Brain and Creativity Institute / Dana y David Dornsife. Cognitive Neuroscience Imaging Center University of Southern California Los Angeles, California (ponencia dictada en la Primera Conferencia Mundial sobre Educación Artística, Lisboa 2006). Declaración Universal de Derechos Humanos. París, 1948. Do Paço, Arminda y Maria João Palinhas. «Teaching entrepreneurship to children: a case study». En: Journal of Vocational Education & Training, 2011. Educating for Creativity: Bringing the Arts and Culture into Asian Education (Informe del Simposio Regional Asiático sobre Educación Artística, UNESCO 2005). Guerrero, Luis. «Desempeño docente y aprendizajes fundamentales: la conexión perdida». En: Tarea, septiembre 2010. Mayor, Federico, Director General de la UNESCO, Discurso con motivo del Congreso Intercontinental de Educación, París, julio 1998. Mitcham, Carl. «Notes Toward a Philosophy of Meta-Technology», 1995. Proyecto Educativo Nacional. Reig, D. & Vílchez, L. F. «Los jóvenes en la era de la hiperconectividad: tendencias, claves y miradas», 2013. Sagasti, Francisco. Foro Nacional Internacional. En busca del tiempo perdido. Ciencia, Tecnología e Innovación en el Perú. Lima, 2001.
ANEXO Resolución Ministerial No 0272-2013-ED Créase el Grupo de Trabajo adscrito al Ministerio de Educación, cuyo objetivo es formular y presentar a la Alta Dirección, un proyecto de Marco Curricular Nacional de la Educación Básica
Propuesta para el Diálogo Ministerio de Educación de Perú Lima, Perú. 2013

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 Resolución