Source: https://issuu.com/proyectoanticorrupcion/docs/boletin_31
Timestamp: 2016-09-26 05:37:05+00:00

Document:
Boletín Nº 32 by Proyecto Anticorrupción - issuu
El caso López Meneses y su
impacto en la lucha contra la
Caso Miguel Chehade Moya:
recaída en el Expediente
N° 00034-2012-7-1826-JR-PE-03
Sobre la Clínica Jurídica del
Proyecto Anticorrupción en Feria
En Delitos contra la administración
Pública en Lima
Por YVAN MONTOYA
Anticorrupción del IDEHPUCP
El caso que hemos conocido hace ya varias semanas a
través de los medios de comunicación, relacionado con
el escandaloso resguardo policial brindado, al parecer, a
aquel que en su momento fue condenado (en sentencia
no firme)[1] por delitos de corrupción, Oscar López Meneses, ha generado un impacto negativo sobre los limitados esfuerzos que en este gobierno se vienen realizando
en materia anticorrupción. Efectivamente, los resultados
que sobre el particular se vienen logrando desde la Procuraduría Anticorrupción o la Secretaria Técnica de la
Comisión de Alto Nivel Anticorrupción (CAN), se ven
disminuidos por el impacto que tales eventos tienen sobre la percepción ciudadana de la corrupción en el Perú
y sobre la voluntad de muchos funcionarios honestos de
seguir bregando por un Estado íntegro y honesto.
El mensaje que puede trasmitir un sujeto como Oscar
López Meneses, procesado judicialmente por actos de
corrupción vinculados al ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos, es perversa: las posibles prácticas de corrupción no son reprochables penalmente y además son
altamente rentables.
Si a lo anterior se suma la capacidad del referido sujeto
para relacionarse, en las condiciones antes indicadas, con
influyentes funcionarios públicos y políticos del más alto
nivel, el mensaje de impunidad y de normalidad de los
1	Oscar López Meneses fue condenado como cómplice del delito de peculado cometido por Vladimiro Montesinos Torres mediante sentencia de la Sala Penal Especial de la
Corte Superior de Lima, de fecha 15 de noviembre de 2005
(Exp. Nº 045-2001). Esta sentencia, lamentablemente por el
plazo de prescripción producido en el caso, no fue confirmada por la instancia superior.
actos de corrupción es nefasto para nuestras aspiraciones
a vivir en un país donde el estamento funcionarial se caracterice por la integridad y la honestidad.
Es absolutamente necesario que las investigaciones que
se siguen por este caso, especialmente las investigaciones
del sistema penal anticorrupción, establezcan responsabilidades penales a todo nivel y en el tiempo más corto
posible, aunque estas alcances al funcionarios vinculados
Que sirvan estas reflexiones para dejar en claro lo extremadamente dañinos que son para nuestra salud democrática las redes de compadrazgo y de clientelismo que
se establecen en el ejercicio de la función pública. Que
sepan los ciudadanos peruanos que sí tiene valor y tiene
sentido no solo ético sino también funcional actuar con
principios y valores en nuestra vida pública y privada. Ese
es el testimonio que debemos dejar a nuestros hijos e hijas que serán próximamente aquellos que se encarguen
de la conducción y de la gestión del país.
Desde el Proyecto de Anticorrupción del IDEHPUCP
queremos, en esta navidad, pedir a los peruanos que redoblemos nuestro compromiso por erradicar la corrupción en el Perú. Es preciso recordar la oración proclamada por el Papa Francisco a propósito de su reciente
condena a la “diosa de la corrupción”:
“Tal vez hoy haremos bien en orar por muchos
niños y jóvenes que reciben de sus padres el pan
sucio: estos también tienen hambre, tienen hambre de dignidad”.
COMENTARIO JURISPRIUDENCIAL
Caso Miguel Chehade Moya
Sentencia de Segunda Instancia recaída en el
Expediente N° 00034-2012-7-1826-JR-PE-03
Por David Torres Pachas
El último 18 de noviembre la Sala Penal de Apelaciones
de la Corte Superior de Justicia de Lima emitió la sentencia de segunda instancia del caso Miguel Chehade
Moya, hermano del congresista y ex vicepresidente de
la República, Omar Chehade. Conforme a la sentencia
apelada, Miguel Chehade fue condenado como autor
del delito de cohecho activo a tres años de pena privativa de la libertad efectiva y a la pena de inhabilitación
para ejercer cargos públicos por el mismo periodo de
tiempo. Según la referida sentencia, Miguel Chehade
había realizado una serie de ofrecimientos al General
PNP y Jefe de la Dirección Territorial de Lima Norte,
Eduardo Arteta, con la finalidad de que se ejecute un
desalojo en la Cooperativa Andahuasi. Dicho ofrecimiento se realizó durante un almuerzo en un restaurante del distrito de Miraflores al cual acudieron altos
miembros de la Policía Nacional del Perú, así como su
A continuación los extractos más importantes de la
mencionada sentencia:
Fundamento tercero
(…) El imputado ha hecho abuso de su posición
y vinculación familiar con el Vicepresidente
en ese entonces y congresista de la República –
Omar Chehade Moya, quien resulta ser su hermano, aprovechando esta vinculación para cometer el hecho de autos, respaldándose en dicha
situación particular, pues incurrió en el ilícito
penal aprovechando la reunión convocada por
su hermano congresista, en la que participó el
denunciante testigo General PNP Eduardo Arteta Izarnótegui.
Además, debe considerarse la gravedad del hecho
punible cometido, pues con el delito incurrido
se ha lesionado gravemente al correcto desempeño de la administración pública, habiéndose
ofrecido beneficios ilícitos a un alto funcionario
público como era el testigo antes mencionado;
debiéndose tener en cuenta también la extensión
del daño causado, toda vez que, no obstante estar comprometido el Estado Peruano en la lucha
contra la corrupción, teniendo obligaciones contraídas en tratados que forman parte de nuestro
derecho interno, se ha mellado la imagen de la
administración pública, al haber sido de público conocimiento los hechos de autos, por los
distintos medios de comunicación, lo que a su
vez implica el desprestigio del Estado pues no se
trató de un acto aislado de corrupción sino que
comprometió la imagen de los poderes Ejecutivo,
Legislativo y Judicial, que de una u otra forma se
encontraron vinculados al hecho imputado.
Por todo ello, el reproche resulta ser mayor, sin
embargo, debe tenerse en cuenta también, que el
procesado – conforme se ha determinado en la
recurrida- es un agente primario en la comisión
de delitos, pues carece de antecedentes penales y
de Cohecho activo genérico se halla sancionado
además con pena de inhabilitación accesoria,
con igual tiempo de duración que la pena principal, de conformidad con el artículo 36° incisos
1 y 2 del Código Penal, tal como lo prescribe el
numeral 426 del mismo cuerpo de leyes.
2.g. Consideramos que no resulta necesario establecer la vinculación entre el sentenciado y el
Grupo Wong, para los efectos de poder determinar la comisión del delito y la responsabilidad
penal del agente; significándose, que como es evidente de los hechos que
otras personas intervinieron en el ilícito
incriminado deberá
remitirse copias al
penal a efecto que
realice las investigaciones pertinentes.
Asimismo, considero correcta la aplicación de la pena con el carácter
de efectiva, toda vez que en
este caso no procede la suspensión de la pena privativa
de libertad porque no se cumplen los supuestos del artículo
57° del Código Penal, ya que,
de acuerdo a la naturaleza y
modalidad del hecho delictivo
y la personalidad del agente
– como se ha expuesto precedentemente- es de prever que la suspensión de
la ejecución de la pena,
no logrará la finalidad
preventiva especial de
este última, pues no impedirá que el sentenciado
incurra en nuevo delito.
(…) la Corte Suprema ha
establecido que la pena
de inhabilitación que se
impone en el ámbito de los
Delitos contra la Administración Pública constituye siempre
una pena accesoria, por lo tanto el delito
La presente sentencia confirma la decisión del Tercer
Juzgado Unipersonal de Lima al condenar a Miguel
Chehade Moya por la comisión del delito de cohecho
activo genérico. De esta manera, se da por cierto que
el Señor Miguel Chehade habría realizado una serie de
ofrecimientos al General PNP Arteta para la ejecución
del desalojo de la cooperativa Andahuasi.
Asimismo, la sentencia de la Sala de Apelaciones hace
referencia al hecho de que Miguel Chehade es hermano del Congresista y exvicepresidente de la República,
Omar Chehade. Situación que habría aprovechado Miguel Chehade para que la comunicación con el General
Arteta se produzca.
Es de especial importancia reconocer que la presente
sentencia hace referencia explícita a la posibilidad de
que hayan implicados que no se encuentren considerados en los hechos materia de imputación. En ese sentido, puede apreciarse cómo la Sala de Apelaciones indica que el Grupo Wong podría ser investigado como un
posible interviniente. De aquí que pueda considerarse
también la posibilidad de reiterar la solicitud de levantamiento de la inmunidad de Omar Chehade e iniciar
las investigaciones sobre su posible participación en el
referido caso, ya sea como coautor o cómplice del delito. Y ello en la medida que habría creado las condiciones para que su hermano se reúna con altos miembros
de la Policía Nacional. De lo contrario, parecería incoherente una sentencia que condene al que consideraría
intermediario (por haber abusado de su condición de
hermano del entonces vicepresidente) y no al que podría ser realmente el actor principal.
Además, la sentencia mantiene la imposición de pena
privativa de la libertad efectiva, así como la pena de inhabilitación, incrementándola a cuatro años en ambos
casos. Sobre este último aspecto, se aprecia el mismo
error que incurrió la primera instancia, ya que califica
la pena de inhabilitación en los casos de delitos contra
la administración pública, como una de carácter accesoria, aplicando un quantum similar al de la pena privativa de la libertad. Todo ello, sin duda alguna, implica
un grueso error de interpretación de los artículos 38,
39 y 426 de nuestro Código Penal.
Es precisamente sobre la aplicación de la pena de inhabilitación en la que se centrará el presente comentario
a fin de aclarar algunos aspectos importantes sobre la
Sobre la pena de inhabilitación
La pena de inhabilitación pertenece al catálogo de penas limitativas de derechos junto a la prestación de servicios a la comunidad y limitación de días libres. Se trata de una pena que consiste “en privar al condenado de
uno o más derechos políticos, civiles y profesionales”[1],
teniendo como fundamento que el agente haya cometido una infracción propia de su cargo o el abuso de
una posición de poder o dominio (Acuerdo Plenario
N° 2-2008. Fundamento 6). Se transforma de esta manera en la modalidad más idónea para incidir en los
derechos y deberes que han sido objeto de infracción.
Según el artículo 37 del Código Penal, pueden distinguirse dos tipos de penas de inhabilitación: la principal
y la accesoria. La pena de inhabilitación será principal
cuando se establezca como sanción en la parte especial
del Código Penal, operando de manera autónoma o
conjunta con otras penas como la privativa de la libertad o la multa.
Por su parte, será accesoria cuando, sin aparecer en la
parte especial, acompaña a una pena principal de manera complementaria, “fijándose en atención a la naturaleza del delito cometido por el individuo” (Acuerdo
Plenario N° 2-2008. Fundamento 12-B).
El Acuerdo Plenario 2-2008 afirma además que, si existieran dudas sobre la naturaleza de la pena de inhabilitación en un caso concreto, será necesario atender a su
ubicación sistemática y legal.[2] En ese sentido podría
afirmarse, por ejemplo, que la pena de inhabilitación
que prevé el artículo 398 CP –cohecho activo específico- (denominada por el tipo penal como “accesoria”),
deberá ser entendida como principal.
La pena de inhabilitación en de los delitos contra la
Según el artículo 426 del Código Penal
“Los delitos previstos en el capítulo II de este Título [Delitos cometidos por funcionarios públicos] se sancionan, además, con pena de inhabilitación accesoria, con igual tiempo de duración
que la pena principal, de conformidad con el
artículo 36, incisos 1 y 2.
1 YSHIÍ MEZA, Luis. La pena de inhabilitación en los
delitos contra la Administración Pública. En: Libro Homenaje al Profesor José Hurtado Pozo. El penalista de dos
mundos. Lima: IDEMSA, 2013. P. 420.
2 Fundamento número 7.
Los delitos previstos en el capítulo III de este
Título [Delitos contra la administración de justicia] se sancionan, además, con pena de inhabilitación de uno a tres años, de conformidad con
el artículo 36, incisos 1 y 2.” (Las negritas y el
subrayado es nuestro)
De la lectura del referido artículo, puede entenderse
que la pena de inhabilitación en los delitos contra la
administración pública no opera de manera accesoria, sino que exige su imposición de manera conjunta
y obligatoria con la(s) pena(s) prevista(s) por el tipo
penal específico.[3]
Por lo tanto, tomando en cuenta su ubicación sistemática y legal, se trataría de una pena de inhabilitación
principal[4] y no una de carácter accesoria, como erróneamente indica la Sala de Apelaciones.
Sobre la duración de la pena de inhabilitación
Al igual que la sentencia de primera instancia, se comete el error de equiparar la duración de la pena privativa de la libertad con la pena de inhabilitación. Y ello a
partir de una equivocada interpretación de la expresión
“con igual tiempo de duración que la pena principal”,
contenida en el primer párrafo del artículo 426 CP. Así
pues, se tiene que el Tercer Juzgado Unipersonal de
Lima impuso tres años de pena privativa de la libertad
y de inhabilitación, mientras que la Sala de Apelaciones
determinó cuatro años en ambos tipos de penas.
Según la Sala de Apelaciones, al tratarse de una pena de
inhabilitación accesoria, debería tener el mismo quantum que la pena principal, en este caso, que la pena
privativa de la libertad. Sin embargo, tal razonamiento
admitiría que, por ejemplo, si la pena privativa de la libertad, alcanzara los 15 o 20 años, tendría como efecto
inmediato que la inhabilitación corra la misma suerte.
En este punto, cabe recordar lo señalado por la exposición de motivos de nuestro Código Penal:
3 MONTOYA, Yván y otros. Manual de Capacitación para
operadores de justicia en delitos contra la administración
pública. Lima: Idehpucp, 2013. P. 62.
4 YSHIÍ MEZA, Luis. Op. Cit. P. 418. Cabe resaltar que
tal razonamiento también ha sido aceptado en la Ejecutoria Suprema recaída en el Recurso de Nulidad N°
3632-2004-Arequipa.
5. La inhabilitación experimenta importantes
modificaciones con respecto al Código Penal
vigente. En primer lugar, se suprime el carácter
perpetuo de la inhabilitación y se fija en 5 años el
máximo de su duración (artículo 38). En segundo término, el Proyecto precisa los casos en que
la inhabilitación se aplicará como pena accesoria, permitiendo de esta manera adecuarla a la
naturaleza del deber infringido (artículo 39)[5].
Asimismo, podemos preguntarnos lo que sucedería en
supuestos en los cuales la pena principal no es la pena
privativa de la libertad, tal y como es caso de del delito
de nombramiento ilegal (artículo 381 CP), en donde
la pena principal es la pena de multa.[6] ¿Qué haría en
este caso la Sala de Apelaciones? ¿Podría equiparar tales penas?
Es por ello que el Acuerdo Plenario 2-2008 (indebidamente dejado de lado en este punto por la Sala de Apelaciones) ya se había pronunciado sobre dicho problema, indicando explícitamente cómo debía entenderse
el artículo 39° del Código Penal:
“el artículo 39° del Código Penal debe interpretarse en función a la duración asignada a la
pena de inhabilitación principal en el artículo
38° de ese Cuerpo de Leyes.
En consecuencia, la inhabilitación accesoria no
puede ser superior a cinco años”. (Fundamento
Jurídico Noveno, último párrafo).
Queda claro entonces que la pena de inhabilitación en
los delitos contra la administración pública tiene el carácter de principal y que su duración no puede exceder
los cinco años, por lo que es necesario cuestionar toda
sentencia que vaya en contra de esta conclusión, más
aun si se trata de sentencias emblemáticas que exigen
precisión y sólidos fundamentos al momento de imponer las penas.
5 En este punto es preciso señalar que existen leyes
especiales en virtud de las cuales se admite que la pena de
inhabilitación supere los cinco años, tal y como sucede en
el delito de lavado de activos (DL. 1106, artículo 5) y de
defraudación tributaria (DL. 813, artículo 6).
6 Según el artículo 381 CP: El funcionario público que
hace un nombramiento para cargo público a persona en
quien no concurren los requisitos legales, será reprimido
con sesenta a ciento veinte días-multa. El que acepta el cargo sin contar con los requisitos legales será reprimido con
la misma pena. Dicho ejemplo también es comentado por
MONTOYA, Yván y otros. Op. Cit. P. 63. YSHIÍ MEZA,
Luis. Op. Cit. P.
En agosto de este año el Proyecto Anticorrupción del
Idehpucp puso en marcha la Clínica Jurídica de Acciones de Interés Público, la cual estuvo dirigida por el Dr.
Yván Montoya Vivanco. Dicho curso es impartido en
las aulas de la Pontificia Universidad Católica del Perú,
y en esta oportunidad estuvo conformado por diez jóvenes alumnos de los últimos ciclos de la Facultad de
Los alumnos fueron divididos en dos grupos, asignándose un caso regional emblemático en materia
anticorrupción a cada uno de ellos. De esta manera se
abordaron los casos de César Acuña Peralta (Alcalde
de Trujillo) y de la Municipalidad de Calca en Cuzco.
En el primero de ellos se discutía la irregular entrega de
subvenciones sociales a los comedores populares, sindicatos de trabajadores y miembros del Partido Acción
para el Progreso (APP) durante la campaña electoral
del año 2010. Por otro lado, el caso de la Municipalidad
de Calca trata sobre las presuntas irregularidades en
la construcción del Coliseo Cerrado del distrito, en la
cual estarían involucrados tanto el actual alcalde, Jorge
Acurio Tito, como el burgomaestre de la gestión anterior, Roberto Farfán Ríos.
Ambos grupos tuvieron la oportunidad de realizar un
viaje al lugar de los hechos y discutir personalmente
los aspectos problemáticos de los casos con funcionarios de la Procuraduría Anticorrupción. Es así que los
grupos realizaron entrevistas al Dr. Walter Motta (Trujillo) y el abogado de la Procuraduría Anticorrupción
del Cuzco. Ambos funcionarios ofrecieron mayores
detalles y sus opiniones sobre el caso particular. Además mostraron su agradecimiento y felicitación por el
trabajo minucioso que realizaban los grupos.
Toda la información recogida en los viajes, así como
la investigación realizada por los grupos de trabajo ha
sido materializada en sendos informes, los cuales serán
de acceso al público en general en las próximas semanas a través de la página web del Instituto de Democracia y Derecho Humanos (IDEHPUCP).
El día 9 de diciembre del presente año se llevó a cabo la
cuarta edición de la Feria Anticorrupción que organizan la Comisión de Alto Nivel Anticorrupción (CAN)
y la Presidencia del Consejo de Ministros, en la Plaza
San Martín de Lima. A la cita acudieron diversas organizaciones e instituciones como la Defensoría del
Pueblo, el Ministerio de Justicia,
el Consejo Nacional de la Magistratura, Proética, el Grupo de
Trabajo contra la Corrupción,
A lo largo de la feria se realizaron diversas actividades y charlas informativas sobre materia
anticorrupción. Cabe destacar
la diversidad de público asistente a la feria, ya que podían distinguirse entre niños, jóvenes y
El Proyecto Anticorrupción del
Idehpucp participó activamente
en la feria, absolviendo las consultas de los ciudadanos y obsequiando a los asistentes algunos
ejemplares de los materiales elaborados por el Proyecto. De esta
manera se repartieron ediciones del boletín informativo mensual, ejemplares del Manual de Capacitación
para operadores de justicia, la guía de procedimientos
en delitos contra la administración pública, y el libro
“Estudios críticos sobre los delitos de corrupción de
funcionarios en el Perú”.
Los días 06 y 07 de diciembre del presente año se llevó
a cabo el curso de capacitación en delitos contra la administración pública en el Distrito Judicial de Lima, el
mismo que estuvo dirigido a jueces, fiscales y personal
auxiliar del Poder Judicial.
Las ponencias estuvieron a cargo del Dr. Yvan Montoya Vivanco (Coordinador del Proyecto Anticorrupción
del IDEHPUCP), César Azabache Caracciolo (Profesor de Derecho Procesal Penal de la PUCP), Rómulo Morales Hervias (Profesor de Derecho Civil de la
PUCP) y Vladimir Padilla Alegre (Profesor de Derecho Procesal Penal en la PUCP).
El Dr. Yván Montoya trató la problemática que plantea
la parte general y especial del Derecho Penal en delitos
contra la Administración Pública, haciendo énfasis en
el concepto de funcionario público y algunos delitos
emblemáticos sobre la materia. Por su parte, los Doctores César Azabache y Vladimir Padilla abordaron los
aspectos relevantes en la investigación, juzgamiento y
procesamiento de los delitos contra la administración
pública en el Nuevo Código Procesal Penal de 2004.
A su turno, el Dr. Rómulo Morales trató el tema de la
responsabilidad civil que se genera a partir de delitos
En los dos días que se dictó el curso, se entabló una
relación interactiva entre los magistrados y funcionarios asistentes, lo cual promovió enriqueció el debate
alrededor de diversos temas. Ello se logró a partir de
la discusión de diversos casos prácticos, para lo cual se
formaron grupos entre todos los asistentes. Luego de
ello, un representante de cada grupo expuso las conclusiones adoptadas tanto en mayoría como en minoría,
entablándose una vez más el debate entre los asistentes.
Finalmente, queremos expresar nuestro especial agradecimiento a los Doctores Yván Montoya, César Azabache, Vladimir Padilla y Rómulo Morales quienes
nos acompañaron como docentes del curso, así como a
los magistrados y funcionarios que asistieron y participaron en esta oportunidad.
Cabe mencionar también que el curso de capacitación
en el Distrito Judicial de Lima es el último de los cursos que realizará el Proyecto Anticorrupción del Idehpucp en este año 2013.
PRESENTACIÓN El caso López Meneses y su impacto en la lucha contra la corrupción COMENTARIO JURISPRUDENCIAL Caso Miguel Chehade Moya: Sentencia de Segunda Instancia recaída en el Expediente N° 00034-2012-7-1826-JR-PE-03 ￼￼ ￼NOTICIA Sobre la Clínica Jurídica del Proyecto Anticorrupción NOTICIA ￼￼Proyecto Anticorrupción en Feria Anticorrupción CURSO DE CAPACITACIÓN En Delitos contra la administración Pública en Lima

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 artículo 398
 artículo 426

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 artículo 426
 artículo 39
 artículo 39
 artículo
38
 artículo 5
 artículo 6
 artículo 381