Source: https://www.tuexperto.com/2020/04/30/mi-experiencia-con-el-xiaomi-mi-10-tras-dos-semanas-de-uso/
Timestamp: 2020-08-07 03:41:12+00:00

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Probamos a fondo el nuevo Xiaomi Mi 10. El último buque insignia del fabricante chino sigue contando con características muy potentes, pero a un coste superior.
Publicado por Antonio Mira | 30 abril 2020 | Análisis, Análisis de Móviles | 0
Xiaomi lleva muchos años sorprendiéndonos con sus móviles. No porque sea un fabricante muy innovador, sino porque ha sabido ofrecer una relación calidad-precio que pocos han conseguido. Lo vimos por ejemplo en la presentación del Xiaomi Mi 9, cuando se escuchó un gran aplauso en la sala al ver el precio del dispositivo (450 euros). Sin embargo, Xiaomi ya avisó en aquella presentación de que las etiquetas de precio tan ajustadas se iban a acabar. Los costes de producción habían subido y el fabricante no podía mantener esos precios tan bajos en sus dispositivos. Y vaya si se han acabado. Hace solo unas semanas Xiaomi presentó su nuevo buque insignia, el Xiaomi Mi 10. Y esta vez la diapositiva del precio produjo más murmullos que aplausos, ya que el nuevo tope de gama del fabricante parte desde los 800 euros. Es decir, prácticamente cuesta el doble que la versión básica del Mi 9.
Así que son muchos los que se preguntan si, con este precio tan similar al de otras propuestas de gama alta, vale la pena seguir apostando por un dispositivo de Xiaomi. Para comprobarlo he estado probando durante poco más de 15 días el nuevo Xiaomi Mi 10, el modelo más económico de los nuevos topes de gama del conocido fabricante. Aunque existe un modelo Pro con mejores características, el Mi 10 seguramente sea la opción que valorarán la mayoría de usuarios. Y es que estamos ante un equipo que busca competir con los mejores móviles del mercado. Así que os voy a contar qué tal se ha comportado durante los días de la prueba.
Panel AMOLED de 6.67 pulgadas, resolución FHD+ de 2.340 × 1.080 píxeles, Tasa de refresco de 90Hz, 500 nit, contraste 5000000:1, 100% de cobertura DCI-P3, sRGB y NTSC, Corning Gorilla Glass 5
Cuatro lentes:
· Sensor principal de 108 MP, apertura f/1.69, 4 en 1 Super Pixels a 1.6 μm, OIS
· Ultra gran angular de 13 MP, apertura f/2.4, Hasta 123° FoV
· Sensor de profundidad de 2 MP, apertura f/2.4
· Lente macro de 2 MP, apertura f/2.4
Vídeo hasta 8K a 30fps
Sensor de 20 MP, vídeo 1080p 30fps
128 o 256 GB UFS3.0
Snapdragon 865 (1 x 2.84 GHz Prime core + 3 x 2.42 GHz Gold core + 4 x 1.8 GHz Silver core), 8 GB de RAM
4780 mAh, carga rápida QC4.0+ / PD 3.0, Cargador de 30W incluido
WiFi 802.11ax, tecnología 2×2 MIMO y 8×8 MU-MIMO, Bluetooth 5.1, 5G
Trasera de cristal, colores: verde coral, gris crepuscular
162.2 x 74.8 x 8.96 mm, 208 gramos
Un diseño que empieza a ser estándar
Si estáis peinando el mercado en busca de móvil nuevo seguro que habéis visto que este año la originalidad en los diseños parece brillar por su ausencia. Casi todos los modelos Android de gama alta cuentan con el mismo diseño. Y el Xiaomi Mi 10 no es una excepción.
Tenemos un frontal con una pantalla de 6.7 pulgadas que se curva muy ligeramente en los lados. Esta curva es menos pronunciada que en otros modelos, como el Oppo Find X2 Pro. El marco inferior es algo más grueso que el superior, algo que no gustará a los amantes de la simetría.
Completa la parte frontal un pequeño agujero colocado en la esquina superior izquierda donde encontramos la cámara frontal. Esta no tiene nada destacable a nivel de diseño, siendo muy similar a las propuestas de otros fabricantes.
La parte trasera es de cristal, como ya es habitual en los últimos años. Es muy brillante y muy sucia, también muy habitual en la gran mayoría de móviles. El Xiaomi Mi 10 está disponible en dos colores: gris crepuscular, que es el que yo he probado, y un llamativo verde coral.
El sistema fotográfico trasero está colocado en la esquina superior izquierda y en posición vertical. Tenemos un módulo principal con tres sensores y un cuarto sensor separado del resto. Bajo este último está posicionado el flash.
La trasera también se curva ligeramente para dar ese acabado premium que buscamos en un móvil de alto precio. Y no tenemos nada más en la trasera, ya que el lector de huellas está colocado bajo la pantalla. Lo único que vemos es el logotipo de Xiaomi y otro logo que indica que el móvil es compatible con las redes 5G.
En cuanto a los botones físicos, tenemos tres y todos situados en la parte derecha (mirando el terminal de frente). El lado izquierdo está limpio, ya que la bandeja para la SIM está colocada en la parte de abajo. También abajo tenemos un conector USB-C. Y nada más, porque el Xiaomi Mi 10 no tiene conector jack para auriculares.
Y no quiero cerrar el apartado de diseño sin comentar dos detalles. El primero es que el Mi 10 tiene un peso de 208 gramos. Es cierto que es cada vez más habitual que los móviles de gama alta sean pesados, pero aún así sigue llamando la atención cuando lo sostienes en la mano. Y el segundo es que no cuenta con certificación IP68, algo muy extraño en un modelo de gama alta.
El último Snapdragon y mucha memoria RAM, ¿qué puede salir mal?
El Xiaomi Mi 10 viene equipado con el procesador más potente que hay actualmente para móviles Android. Hablamos del Snapdragon 865 de Qualcomm, un chip de 8 núcleos con un núcleo principal que funciona a 2.8 GHz, tres núcleos que funcionan a 2.42 GHz y otros cuatro núcleos funcionando a 1.8 GHz.
Acompañando a este procesador tenemos 8 GB de memoria RAM LPDDR5 y 128 o 256 GB de almacenamiento interno UFS 3.0, según el modelo. Este último no se puede ampliar, ya que no disponemos de ranura para Micro SD.
Con este conjunto técnico, como imaginaréis, el móvil va más que sobrado para cualquier tarea que le pidamos. Desde juegos hasta multitarea, pasando por aplicaciones exigentes, todo va como la seda. Es cierto que otros modelos de gama alta cuentan con más almacenamiento y más memoria RAM, pero quizás sea este pequeño “recorte” el que haya hecho que el Mi 10 valga 800 euros y no 1.100-1.200 euros.
Para los que preferís números antes que palabras, sobre estas líneas tenéis el resultado de los test Geekbench y PCMark. En ambos obtiene unos resultados muy similares al de otros modelos con chip Snapdragon 865, superando a terminales como el Huawei P40 Pro o el Samsung Galaxy S20+ que utilizan chips de fabricación propia.
De la batería y la pantalla hablaremos después, así que completa el conjunto técnico un muy buen apartado de conectividad. El Xiaomi Mi 10 cuenta con WiFi 6 con 2×2 MIMO y 8×8 MU-MIMO​, Bluetooth 5.1 y la comentada compatibilidad con las redes 5G.
También se ha recortado en la pantalla
Lo cierto es que no sería justo decir que la pantalla del Xiaomi Mi 10 se queda corta o es una mala pantalla. Pero claro, al mismo tiempo que sube el precio suben las exigencias y surgen las comparaciones.
El Xiaomi Mi 10 está equipado con una pantalla AMOLED de 6,67 pulgadas. Esta cuenta con resolución FHD+ de 2.340 × 1.080 píxeles, y es aquí donde podemos hacerle la primera crítica. No es una pantalla se vea mal, ni mucho menos, pero para competir en la gama alta debería contar con una resolución mayor. Eso sí, no es el único fabricante que ha optado por esta resolución en sus modelos de gama alta.
El segundo punto clave de la pantalla es que tiene una tasa de refresco de 90 Hz. Es un valor interesante, que supera los 60 Hz habituales, pero que no llega a los 120 Hz de modelos como el OnePlus 8 Pro o el Samsung Galaxy S20+.
Y hasta aquí las críticas a la pantalla del Mi 10. Porque lo cierto es que el resto de características no están nada mal. Cuenta con un brillo máximo de 500 nits, con picos locales que pueden alcanzar los 800 nits. Y vaya si se nota, no tendremos ningún tipo de problema a pleno sol.
Por otro lado, es capaz de cubrir el 100% del gamut DCI-P3 y es compatible con la reproducción de imágenes HDR. La combinación de todo ello hace que el contenido en streaming de buena calidad se disfrute mucho en la pantalla del Xiaomi Mi 10.
En cuanto a las opciones de pantalla, podemos cambiar la temperatura del color entre predeterminado, cálido y frío. También el esquema de colores, pudiendo dejarlo en automático o darle un tono más saturado si así nos gusta.
Y si somos muy exigentes y controlamos del tema, podemos entrar en las opciones avanzadas y cambiar la gama de colores entre mejorado, original, P3 y sRGB. Incluso es posible modificar los colores, el contraste y el gamma de forma individual.
Las cámaras cumplen, pero esperábamos algo más
Cuando decidimos comprar un móvil de precio elevado en gran medida lo hacemos por su apartado fotográfico. De hecho, Xiaomi aseguró en la presentación del Mi 10 que su dispositivo tenía unas de las mejores cámaras del mercado. Con esta afirmación yo personalmente esperaba algo más diferenciador.
Ahora os explico su rendimiento, pero primero vamos a echar un vistazo al apartado técnico. El Xiaomi Mi 10 llega con cuatro cámaras traseras con las siguientes características:
Un sensor principal (gran angular) de 108 megapíxeles con apertura f/1.7. Cuenta con autoenfoque PDAF y OIS (estabilización óptica)
Una cámara ultra gran angular (123º) con sensor de 13 megapíxeles y apertura f/2.4
Una lente macro de 2 megapíxeles con apertura f/2.4
Y un sensor de profundidad de 2 megapíxeles con apertura f/2.4
La primera decepción viene a la hora de revisar los objetivos que ha decidido colocar Xiaomi en el Mi 10. He echado en falta una cámara teleobjetivo, que sí encontramos en el Mi 10 Pro. Es un sensor que se utiliza bastante y que es mucho mejor para hacer retratos que un gran angular. Entiendo que la idea de Xiaomi era diferenciar el Mi 10 del Mi 10 Pro, pero podrían haber puesto al menos un zoom 2x.
A nivel de software sí tenemos algunas cosas interesantes. Por ejemplo, podemos guardar las fotografías en formato HEIF para que ocupen casi la mitad (ojo, porque muchas aplicaciones no son compatibles con este formato). De igual forma, es posible guardar los vídeos en formato HEVC (H.265) que es más eficiente.
Por otro lado, contamos con un Modo Pro para fotografía y vídeo que está disponible con tres de las cuatro cámaras. Con este modo podremos ajustar a nuestro gusto el balance de blancos, el enfoque, la velocidad, la ISO y la compensación de exposición.
También podemos guardar las imágenes en formato RAW para una mejor edición posterior y cambiar el modo de medición. E incluso tenemos funciones que vemos en cámaras de fotos, como el Pico de enfoque (Focus Peaking) para resaltar el área enfocada cuando estamos enfocando en manual o la Verificación de la exposición (Cebras en fotografía) que resalta las áreas subexpuestas y sobreexpuestas.
En cuanto a la cámara frontal, el Xiaomi Mi 10 tiene un sensor de 20 megapíxeles con apertura f/2.0.
Ahora que ya conocemos el apartado técnico, veamos cómo se comportan las cámaras del Xiaomi Mi 10. Comenzando con la cámara principal, podemos disparar con una impresionante resolución de 108 megapíxeles. Sin embargo, por defecto las fotografías se toman en 27 megapíxeles. Es algo normal, ya que muy pocas veces vamos a necesitar ese extra de resolución.
Si una fotografía concreta queremos hacerla con 108 megapíxeles solo tenemos que pasar al modo 108M, disponible en el carrusel de modos. ¿Se nota la diferencia? Pues siendo sincero, yo no he notado prácticamente cambios en la nitidez de la imagen entre 27 y 108 MP. Además debemos tener en cuenta que si disparamos en 108 MP perderemos algunas funciones, como por ejemplo el HDR.
27 MP – 108 MP
Dicho esto, el resto de imágenes tomadas para el análisis están todas en 27 megapíxeles. Con buena luz, como habéis podido ver, la cámara principal ofrece un buen nivel de detalle, colores vivos y un amplio rango dinámico. Así que el resultado es bastante bueno.
Cuando la luz empieza a escasear la calidad de imagen se mantiene a buen nivel. La apertura f/1.7 no es la mejor del mercado, pero junto con la estabilización óptica hace un buen trabajo. Además tenemos un Modo Noche que funciona bastante bien, ya que aumenta el rango dinámico.
Y el Xiaomi Mi 10 cuenta también con el ya habitual sistema de reconocimiento de escenas con IA. Y como también suele ser habitual, al activarlo tendremos una imagen bastante más saturada e incluso con brillo excesivo. Puede salvarnos alguna fotografía, pero por norma general obtendremos una imagen más real si lo tenemos desactivado.
IA desactivada – IA activada
Además del sensor principal, otro de los grandes protagonistas del sistema de cámaras del Mi 10 es el ultra gran angular. Nos ofrece un punto de vista diferente de la escena, gracias a su campo de visión de 123 grados.
Cuando tenemos buena luz los 13 megapíxeles de este sensor hacen un buen trabajo, con fotos detalladas y con bonitos colores. Sin embargo, cuando la luz empieza a ser más escasa la apertura f/2.4 nos juega una mala pasada y el resultado es realmente malo.
Junto con estos dos sensores tenemos otros dos. Xiaomi ha decidido incorporar un sensor macro especial, algo que muchas veces tenemos incluido en la lente gran angular.
El problema es que el sensor macro que se ha utilizado en el Mi 10 tiene una resolución de solo 2 megapíxeles. Esto hace que, aunque podamos acercarnos mucho al objeto gracias a una distancia de enfoque mínima de solo 1.5 cm, la imagen resultante no sea demasiado detallada.
Por último el Xiaomi Mi 10 tiene un sensor de profundidad de 2 MP. Como sabéis, este sensor no se utiliza de forma independiente, sino que ayuda al sensor principal en la toma de fotografías en Modo Retrato. El problema es que, como he comentado antes, al no tener teleobjetivo el sensor que utilizaremos es el gran angular.
Utilizar un gran angular para el modo retrato hace que tengamos que acercarnos más al sujeto fotografiado y que, en ocasiones, la cara salga algo deformada. Pero en cuanto al desenfoque, lo cierto es que el Mi 10 hace un buen trabajo, con un recorte preciso incluso cuando ponemos un nivel de desenfoque muy exagerado. Un nivel que podemos cambiar a posteriori en la galería para dejarlo a nuestro gusto.
En cuanto al vídeo, el Xiaomi Mi 10 tiene una característica bastante sorprendente. Y es que es capaz de grabar vídeo con resolución 8K (7.680 × 4.320 píxeles) a 30fps. También es posible grabar con resolución 4K a 30/60p y cámara lenta hasta 120fps en 1080p.
Sin embargo, como suele ser habitual, algunos modos tienen ciertas limitaciones. Por ejemplo, si grabamos en 8K, 4K a 60p o 1080 60p no podremos utilizar la estabilización de vídeo. Es una estabilización electrónica, pero funciona bastante bien.
Y hablando de estabilización en vídeo, el Xiaomi Mi 10 cuenta con un modo especial con una mejor estabilización. Sin embargo, este solo está disponible si grabamos con resolución 1080p a 30fps. Funciona bastante bien pero, como suele ser habitual, realiza un recorte bastante agresivo.
Lo cierto es que las opciones de vídeo del Mi 10 son bastante extensas. Además de todo lo comentado, podemos aplicar filtros durante la grabación de vídeo. Entre ellos tenemos el efecto belleza, tan querido por el mercado chino. También podemos aplicar el “Marco de película”, que nos coloca las habituales barras negras de las películas.
Contamos también con un formato llamado Vlog, que graba pequeños fragmentos de vídeo para luego unirlos y ponerles música y efectos de forma automática. Y también tenemos una opción llamada “Seguir objeto en movimiento”, que permite elegir un objeto de la escena mediante una pulsación y que este se mantenga siempre en el centro del vídeo sin necesidad de mover el móvil.
En cuanto a la cámara frontal, tenemos un único sensor de 20 megapíxeles con apertura f/2.0. Este consigue una buena calidad de imagen cuando la luz es abundante, algo inferior cuando la luz es menor.
Tenemos un modo HDR para conseguir mitigar los efectos de una fotografía a plena luz y también el modo AI, que nos puede ayudar en algunas situaciones difíciles. Y por supuesto no faltan la gran cantidad de efectos de belleza que suelen caracterizar a los móviles chinos. Podemos desde suavizar la piel hasta adelgazar la cara, pasando por agrandar los ojos y mejorar nuestra nariz, barbilla y labios. Incluso podemos maquillarnos directamente con el móvil.
Con la cámara frontal también vamos a poder utilizar el Modo Retrato. El resultado es bastante bueno, con un efecto de desenfoque bien logrado y un recorte preciso la mayoría de veces. Y tampoco nos faltan los diversos modos de luz y efectos de estudio, así que la cámara frontal del Xiaomi Mi 10 no defraudará a los amantes de los selfies.
Buena autonomía con carga rápida
Estamos llegando al final del análisis, pero todavía nos falta hablar de la autonomía. El Xiaomi Mi 10 está equipado con una batería de 4.780 mAh, una cantidad más que decente y que, en parte, justifica el peso del dispositivo.
Lo cierto es que la autonomía del Xiaomi Mi 10 es excelente. No he tenido ningún problema para llegar al final del día, incluso teniendo la pantalla siempre configurada en 90 Hz. Tampoco he sufrido por la autonomía en los días de uso más intensivo, como cuando estuve probando las cámaras. Así que en este aspecto el Xiaomi Mi 10 cumple a la perfección.
Junto con una buena autonomía tenemos un sistema de carga rápida bastante interesante. El Xiaomi Mi 10 cuenta con carga rápida de 30W que es compatible con QuickCharge 4.0+ y USB-PD 3.0. Además, el móvil viene con el cargador de carga rápida incluido, aunque mi dispositivo de prueba no lo llevaba, así que no he podido probarlo. Según el fabricante la carga de 0 a 100% se realiza en poco menos de una hora.
El Mi 10 también tiene una interesante carga inalámbrica rápida a 30W. No es la más rápida del mercado, ya que el Huawei P40 Pro ofrece 40W, pero no está nada mal.
Incluso cuenta con carga rápida inversa para que podamos utilizar el móvil como base de carga para otros dispositivos, como unos auriculares o un reloj compatibles.
Por otro lado, su diseño es muy similar al de otros modelos de gama alta. Cuenta con cristal curvado en ambos lados, marcos metálicos y un acabado premium que se nota nada más coger el móvil. Además, su conjunto técnico se sitúa entre los mejores del mercado.
También cuenta con una autonomía muy buena y carga rápida de 30W. Y en el apartado fotográfico no ofrece malos resultados, ni muchos menos, pero esperaba un paso adelante por parte de Xiaomi. Por otro lado, creo que la elección de los sensores no ha sido la correcta, ya que hubiera sido mucho más interesante incluir un teleobjetivo.
Aún así, el Xiaomi Mi 10 tiene muchas armas para competir con el resto de la gama alta de 2020. El problema es que le falta el arma más importante que ha tenido siempre. El factor precio seguro que ha sido un elemento decisivo para muchos compradores de la marca a lo largo de los años. Este ya no está, así que el Mi 10 tendrá que luchar con el resto de propuestas solo con sus especificaciones.
El Xiaomi Mi 10 tiene un precio base de 800 euros para el modelo con 128 GB de almacenamiento interno. Yo he probado el modelo con 256 GB de almacenamiento, cuyo precio es de 900 euros.
Por otro lado, el fabricante ha lanzado también el Xiaomi Mi 10 Pro que, con 8 GB de memoria RAM y 256 GB de almacenamiento, tiene un precio de 1.000 euros. Las únicas diferencias entre el Mi 10 y el Mi 10 Pro es que este último equipa un conjunto fotográfico algo más avanzado y una batería algo más pequeña pero con carga rápida de 50W en lugar de 30W.
¿Cuales son sus competidores? Pues con un precio similar tenemos el Samsung Galaxy S20, que es algo más pequeño y cuenta con cámara trasera triple. Otra opción es el recién presentado OnePlus 8, con pantalla de 6.55 pulgadas y cámara triple.
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