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Timestamp: 2019-01-23 18:02:34+00:00

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Derecho Ecuador - FORMAS DE EXTINGUIR LAS OBLIGACIONES Por la Transacción y la Remisión
FORMAS DE EXTINGUIR LAS OBLIGACIONES Por la Transacción y la Remisión
Por la Transacción y la Remisión
Si bien la transacción está contemplada como una de las formas de extinguir las obligaciones acorde a la enumeración efectuada en el artículo 1583 C.C., el inciso final indica que será tratada al final del Capítulo IV. Para guardar coherencia con el tratamiento de las formas de extinguir las obligaciones, trataremos a la transacción en este acápite.
La transacción es una forma de extinguir las obligaciones, sin embargo, el Código Civil la desarrolla a partir del artículo 2348 C.C., indicando que es un contrato en que las partes terminan extrajudicialmente un litigio pendiente, o precaven un litigio eventual.
Encontramos en la definición un tratamiento dual para la transacción, pues por un lado se la considera como un medio para extinguir las obligaciones; y, por otro lado un contrato, en la parte pertinente se analizará la discusión que radica sobre el uso del término contrato y convención. Por el momento lo más acertado sería decir que la transacción es una convención.
De todas formas, siguiendo el texto del Código Civil, podríamos indicar que la transacción requiere de todos los requisitos que se exigen en los contratos, por lo tanto, se requerirá, capacidad, causa lícita, objeto lícito, consentimiento libre de vicios y las formalidades requeridas por la Ley.
En cuanto a la capacidad, el artículo 2349 C.C. manda que no puede transigir sino la persona capaz de disponer de los objetos comprendidos en la transacción, y esto es consecuencia de que la transacción implica concesiones mutuas entre las partes.
Siguiendo la regla de capacidad, se exige además que todo mandatario tenga poder especial para transigir, en el cual se especificarán los bienes, derechos y acciones sobre que se quiera transigir.
Dentro del objeto de la transacción, la norme establece límites de lo que puede o no ser transigible, así:
- Según el artículo 2351 C.C., la transacción puede recaer sobre la acción civil que nace de delito; pero sin perjuicio de la acción penal, esto es, porque lo que se desenvuelve en materia civil, se entiende que importa únicamente a las partes, mientras que el ámbito penal es completamente diferente, pues implica una sanción impuesta por parte del Estado por atentar contra el orden social.
- Tampoco está permitida la transacción sobre el estado civil de las personas (artículo 2352 C.C.)
- La transacción sobre alimentos futuros de las personas a quienes se deban por ley, no valdrá sin aprobación judicial; ni podrá el juez aprobarla, si en ella se contraviene a lo dispuesto enlosa Arts. 362 y 363.
- Según el artículo 2354 C.C., no vale la transacción sobre derechos ajenos o sobre derechos que no existen.
Es un contrato bilateral, consensual, oneroso e intuito personae.
En cuanto a la última característica descrita, se desprende de la disposición del artículo 2358 C.C., por el cual la transacción se presume haberse aceptado por consideración a la persona con quien se transige. Por consiguiente, si se cree transigir con una persona y se transige con otra, podrá rescindirse la transacción. De la misma manera, si se transige con el poseedor aparente de un derecho, no puede alegarse esta transacción contra la persona a quien verdaderamente compete el derecho.
Las causales de nulidad para el caso de la transacción seguirán las reglas generales para los contratos, pero el Código especifica puntualizaciones, que mencionaremos a continuación:
- Es nula en todas sus partes la transacción obtenida por títulos falsificados, y en general, por dolo o violencia. Entendemos que hace referencia a la nulidad total de la transacción, y que dado las reglas generales será la nulidad relativa.
- Es nula en todas sus partes la transacción celebrada en consideración a un título nulo, a menos que las partes hayan tratado expresamente sobre la nulidad del título.
- Es nula la transacción, si al tiempo de celebrarse estuviere ya terminado el litigio por sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada, y de que las partes o alguna de ellas no hayan tenido conocimiento al tiempo de transigir.
- En este caso, faltaría el objeto propio de la transacción, que es un derecho dudoso sometido a un juicio pendiente. Es decir, habiendo sentencia ejecutoriada, ya no existe objeto sobre el cual transigir.
- El error acerca de la identidad del objeto sobre que se quiere transigir anula la transacción, pero el error de cálculo no anula la transacción; sólo da derecho a que se rectifique el cálculo.
- La transacción surte el efecto de cosa juzgada en última instancia; pero podrá pedirse la declaración de nulidad o la rescisión, en conformidad a los artículos precedentes.
- La transacción no surte efecto sino entre los contratantes, siguiendo las normas generales de los contratos.
- Si son muchos los principales interesados en el negocio sobre el cual se transige, la transacción consentida por uno de ellos, no perjudica ni aprovecha a los otros; salvo, empero, los efectos de la novación, en el caso de solidaridad.
A decir de Abeliuk: ?Lo que pasa es que la transacción es un acto complejo que puede llevar envueltos otros pactos jurídicos, entre ellos precisamente una novación?[i].
- Si la transacción recae sobre uno o más objetos específicos, la renuncia general de todo derecho, acción o pretensión deberá sólo entenderse de los derechos, acciones o pretensiones relativas al objeto u objetos sobre que se transige (artículo 2364 C.C.).
- Si se ha estipulado una pena contra el que deja de ejecutar la transacción, habrá lugar a la pena, sin perjuicio de llevarse a efecto la transacción en todas sus partes (artículo 2365 C.C.).
- Si una de las partes ha renunciado el derecho que le correspondía por un título, y después adquiere otro título sobre el mismo objeto, la transacción no le priva del derecho posteriormente adquirido (artículo 2366 C.C.).
2. De la remisión
Nuestro Código Civil no la define, pero podría entenderse como una condonación, una forma de perdonar la deuda, o dicho de forma más técnica, es el acto jurídico por el cual el acreedor renuncia a los derechos derivados de la obligación, liberando al deudor de la carga de la misma.
La remisión puede ser expresa, cuando hay la voluntad manifiesta del acreedor en condonar la obligación; o tácita cuando el acreedor efectúa actos que dan a entender la misma.
Respecto de la última, el artículo 1670 C.C., manda que hay remisión tácita cuando el acreedor entrega voluntariamente al deudor el título de la obligación, o lo destruye o cancela, con ánimo de extinguir la deuda. El acreedor podrá probar que la entrega, destrucción o cancelación del título no fue voluntaria, o no fue hecha con ánimo de remitir la deuda. Pero, a falta de esta prueba, se entenderá que hubo ánimo de condonarla. La remisión de la prenda o de la hipoteca no basta para que se presuma remisión de la deuda.
El acreedor debe ser hábil para disponer de la cosa que es objeto de ella (artículo 1668 C.C.)
- Extingue la obligación.
- Si la remisión procede de la mera liberalidad, está en todo sujeta a las reglas de la donación entre vivos; y necesita de insinuación en los casos en que la donación entre vivos, lo exija.
[i] Abeliuk, René, Ob. Cit., página 266.

References: artículo 1583
 artículo 2348
 artículo 2349
 artículo 2351
 artículo 2354
 artículo 2358
 artículo 1670