Source: https://www.marioconde.org/foro/2010/05/de-violencias-y-complejos/
Timestamp: 2020-07-06 06:17:30+00:00

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De violencias y complejos – Foro de Debates Mario Conde
¿Qué motiva el comportamiento humano en situaciones de stress? ¿Por qué la agresividad es la forma común de determinadas acciones? ¿Sigue el hombre siendo el animal primitivo que fue?
Todos los sentimientos inmersos en las agresiones están condicionados por ciertos complejos que, en muchas ocasiones, ni el propio acomplejado asume; es más, se los niega a sí mismo. Crea con esto un ser de diversas personalidades, en función del complejo que le toca vivir en cada uno de los momentos álgidos o alterados de la cotidianidad. Aunque en todos ellos, la reacción es la defensa y para ello se muestra agresivo, en una falta de personalidad, que sabe debe paliar mediante el terror que provoca. En muchas ocasiones el individuo acomplejado aparenta ser de una normalidad y sensatez fuera de lo común, otro mecanismo de defensa ante sus propios complejos, ya que da sensaciones que no se corresponden con la verdad. En la mayoría de los casos de multi-personalidad, la creencia de estar frente a un individuo inteligente y capaz subyace en la habilidad de mostrarse superior en todas las facetas de la vida, que es lo que proviene de un complejo de inferioridad. Y el propio acomplejado lo sabe. Se sabe inferior y se siente inferior. Y no le gusta lo que ve “al espejo” cada mañana. El complejo de inferioridad crea, por la propia significación del mismo, envidia. Un mal que viene a aumentar el complejo, cerrando un círculo del que es muy difícil salir y del que, a veces, tampoco se desea salir; tal es la costumbre a través de los años que se complica su erradicación. La envidia comporta que el individuo carezca de verdadera amistad, pues es un sentimiento dañino tanto para el poseedor como para el envidiado, por las consecuencias que conlleva. Y una de ellas es el celo. Se está celoso de alguien cuando este alguien es envidiado. Bien por su educación, por su status económico, su inteligencia, elegancia, respeto u otras virtudes que el celoso no posee y ambiciona todas, y en ocasiones tan sólo una de ellas.
Hoy día, lo único que nos separa al hombre y a las sociedades de nuestros primos los primates, al margen de la evolución lingüística causante del desarrollo intelectual y social humano, son precisamente los complejos. Estos son los que crean la mayoría de las disputas personales en la sociedad. Sin embargo, en las “comunas” de primates, un cabeza de cabildo, líder, o jefe del clan, es el ser más fuerte, tras haberlo demostrado en disputa violenta, aunque inteligente, pues en éstas es muy difícil que se dé la circunstancia de la violencia física. Por el contrario, el hombre muestra su superioridad mediante el escarnio físico, hasta llevarlo a las mayores agresiones inimaginables que nos llevan desde un “simple” bofetón a una bomba atómica, estrellar un avión en edificios o “gasear” inocentes por ser de otra raza.
Seguimos siendo primitivos. Al fin y al cabo, individualmente el hombre sólo busca un crecimiento social, que difiere mucho del crecimiento personal que, si volviera a sus raíces más ancestrales, no permitiría complejos y por ende, mayores problemas distintos de una pervivencia feliz.
Existen cambios sociales en marcha. Esta crisis está provocando que muchos nos hagamos preguntas existenciales que antes ni las imaginábamos. Pero todos estos cambios sociales no serán nunca un hecho hasta que el individuo se permita obviar sus complejos y, de una forma natural y sencilla, modifique los hábitos de conducta que han llevado al hombre a los mayores fracasos tanto a nivel personal como social. El hombre, la humanidad debe interiorizar y grabar en el “disco duro” de su retina que verse en un entorno social es compartir lo que la propia sociedad crea para el individuo, sin que ello signifique que la competitividad deba suprimirse, todo lo contrario, pero a unos niveles de sanidad sólo propia de seres que han sabido asimilar el verdadero cambio que significa saberse una parte de un todo.
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41 pensamiento sobre “De violencias y complejos”
eugenio de la cruz silva 5 mayo 2010 5:20
me parece muy buena tu reflexion. La violencia es una forma barata de conseguir algo, por lo tanto socialmente solo se puede reprimir de forma eficaz establececiendo mecanismos sociales que hagan que su ejercicio le salga caro a quien la ejerce.
En el ambito politico si los atentados terrorista tubieran un repercusion mediatica minima estoy seguro que estos disminuirian al dejar de ser eficaces como arma politica.
Es que por desgracia en la vida la mitad de nuestros actos es una cuestion de costes.
Angel Luis Alonso Autor del artículo 6 mayo 2010 18:09
El mayor coste es el ser humano. La violencia nos regresa a nuestros orígenes y esto significa, que hemos avanzado poco. Nos queda mucho camino aún por recorrer.
Ze 5 mayo 2010 6:09
Hola, Angel Luis, como diferencia principal con los primates, además de la capacidad intelectiva, yo apuntaría a la conciencia, siendo entonces los complejos la percepción distorsionada que uno extrae de sí mismo.
(va a llegar un momento que diga: ¡no es un vaso de agua: es un vaso de cristal con agua!)
Hablando con gente antigua, de la que iba al río a romper el hielo para lavar y laboraba con arado romano siempre me llamó la atención que achacaran a la «riqueza» la pérdida de cierta alegría en el vivir diario -a pesar de las dificultades- y de la unión que existía entre ellos, cuando esas dificultades les llevaba a buscarse para ayudarse. «Ahora todo el mundo tiene de todo y nos hemos vuelto muy orgullosos.»
Orgullosos tirando a «soberbios», diría yo. Buen día.
Angel Luis Alonso Autor del artículo 6 mayo 2010 18:11
Me quedo con el orgullo que genera el tener de todo. Que ilustrativo, en los tiempos de los que hablas, nadie tenía casi de nada; y había menos orgullo, soberbia.
BORJA 5 mayo 2010 6:22
Antes de actuar, meditemos si nuestra acción sería de nustro agrado caso de ser acción del semejante hacia nosotros.
No hagamos nunca aquello que no nos gustaría que nos hicieran, como garantía de pureza de cada uno de nuestros actos.
Si no aceptamos la violencia hacia nosotros, ¿por qué si la ejercemos hacia los demás?.
MORITO 5 mayo 2010 6:46
Una de las razones fundamentales de la existencia de tanta violencia radica en la ausencia de la educación, que como asignatura apenas si tiene lugar en el esquema al uso actual.
Parece como si desde el sistema se potenciase el embrutecimiento de las personas, para evitar que puedan pensar y obtener conclusiones independientes.
La programación de la TV hace el resto, enviando mensajes que lo mismo soliviantan a los pequeños, que a las señoras a las que les gusta ver como se desuellan unos a otros en ésas tertulias infumables que tanto éxito tienen.
Con este entorno, tan poco proclive a la lectura y a la instauración de costumbres saludables es casi lógico que la sociedad sea cada vez más violenta.
Angel Luis Alonso Autor del artículo 6 mayo 2010 18:13
La «tele» embrutece el alma. Con el todo vale y todo está bien, se pierden los valores y se gana en violencia, que es verbal, fisica, psicológica.
Meizoso 5 mayo 2010 8:26
No se por que nos asustamos o sorprendemos de que el hombre sea violento. El hombre es violento por naturaleza. Podemos negarlo oautoengañarnos pero somos asi y eso no lo hemos elegido. Lo extraño es que haya personas que hayan desarrollado tanto su razon que consiguen dominar ese instinto por medio de su cultivacion interior. He ahi la evolucion sociologica de algunos. Supongo que al principio entre los primates primaria la ley del mas fuerte (y violento) hasta que el desarrollo de la inteligencia fue sometiendo la razon a la fuerza. Supongo que hoy vivimos con la seleccion natural de los que subsistieron con la razon y los que subsistieron con la fuerza. Quiza por eso vivimos en tiempos de contrastes y el hombre es capaz de lo peor y de lo mejor. En nuestro ADN esta escrito el libro de historia mas preciso leido nunca. Somos el resultado de lo que han sido, el resultado de la lucha historica del intinto de la violencia contra el uso y descubrimiento de la razon.
Angel Luis Alonso Autor del artículo 6 mayo 2010 18:15
Una de las claves de la inteligencia está en la identificación del bien y del mal. El ser humano es capaz de discernir entre estos dos hechos. Es la capacidad de decidir si utilizar o no la violencia, lo que nos diferencia del resto de los seres vivos y de nuestros orígenes.
EOLO 5 mayo 2010 8:47
Pensare en ello, es verdad que en momentos de stress la violencia, se puede apoderar de nosotros. Gracias por tu escrito me ha encantado.
Miguelac78 5 mayo 2010 8:58
Los complejos son muy peligrosos porque nos llevan a un cambio de nuestras emociones, y correlativamente de nuestro comportamiento, generando en el ser humano inseguridad, miedo, baja autoestima…y todo eso muchas personas lo tienen que sacar al exterior en forma de reacciones violentas o cualuqier otro tipo de reacción que hagan daño, precisamente para satisfacer a sus complejos, y no ser el único que sufre en silencio y en su interior.Hoy en día la gente tiene más complejos precisamente porque la gente no confía en sus valores, es por ello que los valores son importantísimos en una sociedad y son la base de la convivencia.
Angel Luis Alonso Autor del artículo 6 mayo 2010 18:17
Estoy absolutamente de acuerdo contigo. Una persona formada en valores, calibra bien sus emociones y distingue mejor sus limitaciones, sin complejos y sin envidias.
Abucide 5 mayo 2010 9:15
Al no haber usado nunca la violencia, sólo la verbal en contadas ocasiones, me siento con el poder de despreciar sinceramente a todo aquel que la usa, y no me vale el viejo axioma «es que no sabe más», todos desde el más bajo al más alto – en iteligencia me refiero- conocen lo malo y las consecuencias de ese abominable acto.
Luna 5 mayo 2010 10:54
Releyendo tu texto entiendo que te estás refiriendo a un tipo concreto de acomplejados. Al tipo de violentos que además son acomplejados, no al acomplejado que se vuelve violento. Es importante la diferencia.
Incluso se me ocurren algunos nombres, uno de manera más marcada, que podrían ser la imagen del escrito.
La persona que es acomplejada puede llegar a ser violenta pero no necesariamente, no al menos con sus semejantes. De lo que no vamos a dudar es del daño que se está inflingiendo a él mismo y que hace que su vida no sea plena ni con esos momentos felices tan saludables para seguir.
Sin embargo, la persona que es violenta y, además, acomplejada, puede llegar a infligir una cantidad ingente (me la copio) de dolor, daño y destrucción a los demás.
Si la persona es violenta, acomplejada y poseedora de poder: átate que vienen curvas. Arrasará con todo aquello que le moleste a sus ojos y a su maltrecho autoconcepto. Con esta destrucción conseguirá aumentar de forma notoria la autoestima porque se sentirá fuerte, inteligente (dependiendo del grado de inteligencia del que consiga derrocar) y sobre todo Poderoso. Y una de las peores consecuencias, no para él mismo sino para los demás, serán los falsos aduladores que aprovechando el momento y la situación saquen partido pisando a quién sea, o mejor dicho: dejando que el violento-acomplejado-poderoso aplaste a todo aquel que pase por su camino o él así lo crea y que posea de forma innata aquellos dones que el desea.
Alex Galletero Quer 5 mayo 2010 12:50
Muy buena tu puntualización, Luna, porqué no todo acomplejado es violento, faltaria más!!!
Angel Luis Alonso Autor del artículo 6 mayo 2010 18:25
Se decía de Hitler que tenía un importante complejo de inferioridad. Tambien lo he escuchado de Franco.
El violento acomplejado y poderoso aplasta a sus semejantes, todos, porque sus propios complejos ciegan la conciencia del bien.
Aloe 5 mayo 2010 11:06
Buenos días: esta carta no ha dejado de tener vigencia, para vergüenza de nuestra condición humana.
Esto sucede cualquier día del siglo XXI.
Como siempre, te envío mi aliento en estos momentos tan difíciles que tú vives en primera persona, pero que no cabe duda nos afectan a todos; en especial, a los que nos toca la cercanía a través de nuestros seres queridos.
Acabo de leer un hermoso relato y no puedo por menos que pensar en ti. No es sólo el título, que ya es sugerente por sí mismo “Donde el corazón te lleve” ¿A qué te gusta? Esto es lo que le ocurre a mi corazón, que los sentimientos siempre me conducen hacia ti.
Todos los días, cuando cae la tarde y llega el momento de la barbarie escoltada por la impunidad de las sombras, tu imagen se cuela en mi mente y también en mis entrañas, y estas se retuercen y lloro porque sé que este es el momento en el que te escondes para evitar en lo posible otra violación, u otra mutilación. Así me lo has contado alguna vez. Así se ha contado, pero pocas veces, tal vez… .
¿Sabes Mariel? Ahora, cada vez que tengo oportunidad lo digo, hago una denuncia y algunos me miran extrañados.¿Te imaginas lo que siento?: percibo corazones, sí, corazones cubiertos de musgo, de ese que crece en los troncos de esos pobres y viejos árboles que sólo sienten el frío por mirar al norte. Ellos no pueden girarse para evitar esa gélida caricia insidiosa. Los hombres sí podemos, aunque los que pueden hacer que las cosas mejoren no lo hagan. Por esto me revelo, es la hipocresía de este mundo que nos toca vivir, y que nos guste o no, lo estamos construyendo entre todos los que pensamos que somos libres, democráticos, solidarios y muchas cosas mas, a veces, vacías de contenido, huecas, hueras, meras necedades que se instalan en nuestras copiosas vidas. Así es Mariel, has tenido la desgracia de pertenecer a una casta que no influye en la cotización de la bolsa, no alteráis el orden mundial. Vuestra situación es una noticia de relleno, no sois nada más que seres humanos, sois “como polvo, no sois nada” que diría el poeta.
Mi querida amiga Mariel. Si hoy te escribo esta carta es porque sé, tengo la certeza de que nunca la recibirás. De no ser así jamás la hubiera escrito. Es cruel que alguien te recuerde que tu vida no vale nada, que no le importa a casi nadie. Ahora, estarás siendo testigo de excepción de todas las estupideces en las que intentamos envolvernos para falsear nuestros primitivos instintos, que suelen ser los de devorar a nuestros congéneres más próximos con el único propósito de ocupar su lugar, su espacio.
Esta noche volveré a mirar el firmamento, y ahí estarás tú, asomándote por el vértice de tu estrella y me regalarás una lágrima que hará destellar ese cuerpo celeste donde ahora habitas. Esas lágrimas que estremecen el firmamento, siempre llegan a la tierra, y se mezclan con los suspiros que hace, que los corazones viajeros caminen y recalen en los lugares más recónditos para encontrarse con otros. Como nos sucedió a nosotras.
Mi amiga Mariel, algunas noches me envía una lágrima. Siempre sucede cuando más lo necesito, aún perdura en mi memoria el día que descubrí su estrella, mi luz.
(BSA,aloe. )
EL ZURDO 5 mayo 2010 11:53
Variación de lo que dije hace unas horas en el hilo sobre Ansón off the record a propósito de éste y su complacencia con las gracietas de CQC o SE LO QUE HICISTEIS… y la muy distinta reacción del desaparecido Rafael Gª Serrano si hubiese sido abordado/acosado por algún histrión de esa ralea:
A veces la no violencia física puede implicar una violencia psicológica mucho más nociva por sus connotaciones antiutópicas. Prefiero seguir en mi condición de criatura omnívora con su componente predador moviéndome por los senderos de la naturaleza y de la historia (la naturaleza protagonizada por humanos) que emasculado para siempre en aras de la «no violencia» formal que disuelve completamente nuestras defensas morales hasta volvernos entes pululantes de un pabellón de reposo, de un «nido del cuco». Soy de los que creen que el final de la historia de Kesey, con el jefe indio matando a un Mac Murphy lobotomizado es un final positivo y moral.
O dicho mucho más conciso: ENTRE GENGIS KHAN Y BIBIANA AIDO ME QUEDO CON EL PRIMERO.
Siempre preferiré los que arrasan a los que emasculan.
Angel Luis Alonso Autor del artículo 6 mayo 2010 18:29
Es fácil provocar una respuesta con dos opciones tan obvias. Sin embargo preferiré siempre la palabra a los gestos, es decir, el insulto a la sangre.
Hay quien insulta la inteligencia, pero la respuesta es clara. Cuando se provoca sangre, en muchas ocasiones el daño es irremediable.
EL ZURDO 6 mayo 2010 19:29
Alemania se recuperó del cataclismo nazi. Tengo serias dudas de que este país se recupere de la actual antiutopía.
Y, por cierto, a veces la sangre tiene como progenitores a nefastos «no violentos». Los errores de Weimar, su pasividad e ineptitud disfrazadas farisaicamente de virtud, fueron los que acabaron por hacer deseable a Hitler. Aquí, por supuesto, no existe ese problema porque lo mismo estamos ya en el camino de no retorno (hablo de la violencia latente en la población autóctona: otra cosa es la violencia que estalle procedente de los recién llegados -remito a este otro comentario y a determinado párrafo de este otro , donde abundo en lo mismo-).
¿Qué fue antes, la gallina, el huevo?
En esta entrada de uno de mis blogs creo tocar también en parte esta línea de pensamiento. Bueno, y en ésta también (donde se cita de paso mi creciente empatía con MC).
fj-jeugenio 5 mayo 2010 12:24
Siempre se dice que el pecado capital por excelencia de los españoles es la envidia; creo que es una gran verdad que podemos comprobar desde la escuela hasta la empresa, pasando por el campo y por el entorno de la intimidad familiar.
La envidia genera violencia, que no siempre desemboca en derramamiento de sangre sino a veces violencia psicológica que puede ser incluso peor.
Coincido plenamente con el autor en atribuir a un complejo de inferioridad el origen de la envidia; casi siempre es asi.
Aunque discrepo en atribuir siempre a esta causa los muchos actos violentos que se producen.
Terroristas, asesinos en serie y otros delincuentes varios no siempre se pueden diagnosticar como acomplejados; quizá el diagnóstico sea el de malvados, perversos, ó amorales sin mas circunstancias atenuantes.
Angel Luis Alonso Autor del artículo 6 mayo 2010 18:32
Obviamente existen muchas clases de violencias, y no todas provienen del mismo sentimiento de envidia o complejos.
Pero en un entorno social, alejado de los extremos terroristas, violadores, asesinos y otros, es decir, «en el rellano de nuestra escalera», casi que sí podríamos generalizar que la violencia es fruto de los complejos y frustraciones.
Y hoy la sociedad está muy frustrada. Y si la situación no se arregla, ya tenemos un espejo donde mirarnos: Grecia.
juanlo 5 mayo 2010 13:31
La violencia es una manifestación pura de un estado de miedo, angustia, ira. El arte tambien.
No despreciemos la violencia. Está en todas partes. En una mirada a la camarera, en un comentario a un subalterno, un gesto en el volante…
La violencia solo es mala cuando causa daño a un tercero indefenso. Un boxeador o un torero o un futbolista o un director de cine han aplicado violencia de la forma maas virtuosa posible para mi intima alegria. La vida tiene mucho de dolor y la violencia sobre las cosas, las personas o las vidas solo es una manifestación de una de sus variedades. No seamos buenistas.
Esencia 5 mayo 2010 13:59
Opino como Luna, no todas las personas acomplejadas son violentas, algunos están “amilanaos” y se muestran sumisos y dóciles, pero en todos, absolutamente en todos, existe un común denominador que es la insatisfacción personal y eso les lleva a oscurecer su alma con una sombra opaca de rencor, que en la mayoría de los casos se viene arrastrando desde la infancia, donde la personalidad es tan vulnerable.
Lamentablemente en algunos casos, ese complejo o complejos, se convierten en compañeros inseparables de vida, sino se sabe resolver o superar.
Conocernos y una vez conocidos, olvidarnos un poco de nosotros mismos que a veces, sólo a veces, nos convertimos en nuestros peores enemigos…y comenzar a caminar…
Ze 5 mayo 2010 18:03
¿Genera la violencia violencia casi por definición?
¿Hemos comprendido el meollo del trabajo de Gandhi, Luther King, Lanza del Vasto…? ¿Nos serviría de algo comprenderlo?
Angel Luis Alonso Autor del artículo 6 mayo 2010 18:36
Imagina que de pronto, en el mundo se destruyen todas las armas. Se cierran todas las fábricas de armas. Se disuelven los ejercitos, las policias, …..
¿Está el ser humano preparado para esto?
Carmen Macias ''Cascabel'' 5 mayo 2010 18:06
Muchas gracias, Angel Luis.
Mi experiencia es que las «personas humanas» siempre reaccionamos en principio, con buen corazón, dependiendo del estímulo.
Haced la prueba, entrad en un lugar fijad vuestra mirada en alguien y sonreirle… su respuesta será una sonrisa.
En cambio, si mostramos una actitud seria, recibiremos lo mismo…
Si pudieramos quitarnos todas la armaduras, incluídos los complejos, nuestras miradas siempre recibirían sonrisas…
Aguamarina 5 mayo 2010 20:39
Eso es,lo difícil es nuestro propio dominio sobre nuestras miserias,nuestros condicionamientos,nuestras insatisfacciones.La humildad acaba por situarnos en un buen punto de partida.Y hasta nos aporta salud mental y física.
be 5 mayo 2010 18:11
La envidia!…Síntoma humano tan común que hace sufrir enormemente a quien la padece y a los que le rodean, sentimiento insoportable de frustración ante otro humano, al que se le desea todo el mal, dañar…El envidioso es un insatisfecho nato que siente rencor contra las personas que poseen algo que él codicia pero no tiene. Ni acepta sus carencias ni se propone vencerlas, se concentra en odiar o destruir al envidiado, que le recuerda su limitación. Rabia vengadora que elimina la competencia, defensa típica de las personas débiles, acomplejadas o fracasadas…Y genera violencia.
Envidia y narcisismo, intrínsecamente relacionados, el envidioso vive ansia infatigable de destacar, ser el centro, ganar, quedar por encima, ser el más y mejor, y cuando la realidad, su realidad, es otra, siente continua amenaza y angustia, adoptando la actitud de rivalidad, desafío y rencor perpetuo… Y genera violencia.
Las formas de expresión de la envidia son numerosísimas: críticas, ofensas, rechazo, difamación, agresión, venganza…Más violencia.
Cuanto más débil, insatisfecho o narcisista es un humano, más envidiará a los que posean lo que a él le falta.
La envidia sólo se cura concienciando y resolviendo las propias carencias y facultades, a través de un proceso inagotable de crecimiento personal y emocional. El ser humano maduro y cultivado no suele envidiar…Ni generar violencia.
Maytreya 5 mayo 2010 18:42
Así es, Be.
Bgrial 5 mayo 2010 19:13
Las complejos que tenemos los españoles: inferioridad, menos listos,… no señores, somos como todos, solo hay que convivir un poco con los extranjeros y perderles el miedo.
A la violencia yo creo que nos lleva el miedo a lo no conocido y las frutraciones. Deberíamos saber que intentando seguir la cola de… no es el camino, debemos ser nosotros y tomar las riendas. Qué fácil escribirlo!!! Primero deberíamos ser responsables ¿será la consecuencia de 40 años de dictadura sin poder decidir? no se, el caracter español siempre ha estado llenos de tópicos pero creo que somos los propios españoles los primeros en creérnoslos.
Aguamarina 5 mayo 2010 20:24
Creo que esa violencia que se cita como fruto de complejos,sentimientos de inferioridad…tiene que ver con el referente que tomemos como valor.El sentimiento de inferioridad es algo subjetivo,que a veces tiene la raiz en una baja autoestima o una estima distorsionada por una escala de valores errónea.
En cuanto a la violencia,hay muchas formas de violencia como agresión.Está la agresión pasiva;alguien puede hacer daño por omisión,por consentimiento de daño ajeno sin reacción frente a algo que es injusto,inmerecido por la otra parte.
Es duro aceptar las propias limitaciones,pero es peor bajar a nuestros instintos más bajos e irracionales que acaban por evidenciar que nuestra andadura hacia la superación de la especie llamada «superior»nos devuelve una imagen que nos gustará menos todavía.Enderecémonos ,y escuchemos la voz que nos habla desde la conciencia y desde el corazón no nos quedará mas remedio que responder como se espera lo hiciera alguien que parece ser racional.
Aguamarina 5 mayo 2010 20:54
Me gustaría tener en cuenta también otros factores:nuestra propia química.Esa química que componen agentes biológicos,hormonas.A esa química contribuyen además ,formas de alimentación,costumbres,formas de entretenimiento.
El ritmo desacompasado de nuestros ritmos biológicos,fruto de la forma de vida absurdamente acelerada,exige una respuesta sobrecargada de estímulos que ayudan a nuestro desequilibrio emocional,los medios televisivos,las¿músicas?esas que nos taladran los oidos y no son más que ruidos orquestados por mentes chirriantes,aires contaminados,mala educación(falta de respeto).La atmósfera emocional de que nos rodeemos determina ciertos comportamientos descontrolados.
Dejamos nuestro propio eje para ir tras vacias ilusiones,necesitamos recordar de donde venimos y a donde vamos,y no hace falta contemplar una calavera ,simplemente
perder el miedo al sonido del silencio,a una pacífica conversación con nosotros mismos.
Aguamarina 5 mayo 2010 20:33
Quien no recuerda la legendaria película»El cazador».El horror y la barbarie del hombre dejan en el personaje la lección plasmada en la escena final.
Angel Luis Alonso Autor del artículo 6 mayo 2010 18:41
Aprendizaje y conocimiento de uno mismo.
Ylex 6 mayo 2010 18:38
» Los complejos son lo que tienen los simplejos». Escuchado a una señora mayor.
Aguamarina 6 mayo 2010 18:45
Me encantó la frase de esa sabia señora mayor.
Angel Luis Alonso Autor del artículo 6 mayo 2010 19:47
La situación económica genera strees. El paro genera strees. La angustia de la incertidumbre genera strees. La inacción de nuestros políticos genera strees.
¿Podrá la sociedad absorver estas situaciones sin que ocurra lo de Grecia?
Será la violencia el estallido de las insatisfacciones reprimidas (de momento) en un cierto momento futuro?
Está la sociedad española acomplejada? o avergonzada de haber vivido como ricos, lo que no eran mas que espejismos?
Serán las envidias entre los que tienen un puesto de trabajo y los que no, las que provoquen un estallido social en España?
….porque creo que estamos en mitad de una cuesta abajo, desde la que ya se vislumbra no muy lejos, una situacion muy desesperada y acuciante. El estallido social, la violencia, es inevitable.
joanlop 8 mayo 2010 17:48
Con solidaridad y con la conciencia tranquila ya puede venir quien quiera.
El temor sí que puede ser causa para que otros quieran aprovecharlo. Vivir sin temor en esta sociedad es un requisito créeme. Y al miedo se le vence sabiendo que si haces el bien te viene el bien, y si haces el mal pues también lo pagas.
En el artículo de CUAL ES EL COLOR DEL CANSANCIO
joanlop 8 mayo 2010 17:52
se me escapó..sigo y acabo,decía que en el articulo, escribe MC a su vez de un autor recomendado «el temor a los enemigos,a la muerte, al rechazo y una multitud de temores sociales son los motivadores básicos de la mayoría de las personas».
Vivir sin temor he ahí otra meta corta
Auxi 9 mayo 2010 14:43
Lamentablemente todos los complejos e inseguridades del hombre vienen a ser provocados por los propios progenitores, lo que con el tiempo provoca violencia, las inseguridades te hacen mas violentos, porque tratas de encubrir tus debilidades con la fuerza y creas miedo en lugar de respeto que es lo que una persona criada en un habiente normar buscaría, muchas veces sin darnos cuenta exigimos mas de lo que damos y en lugar de corregir un error en nuestros hijos lo que hacemos es crear otro mas grande.
Que importante es crearle seguridad a los hijos, el miedo desaparece y la precaución siempre esta presente.
Seamos mas felices y aceptemos a las personas como son, todos tenemos cualidades diferentes, pero encantadoras, descubramos cuales son y no tratemos de cambiar a las personas a nuestra conveniencia.

References: artículo 6
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