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Timestamp: 2019-03-25 01:20:29+00:00

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SUSPENSIÓN Y EXTINCIÓN DE LAS PRESTACIONES DE DESEMPLEO
CAUSAS DE SUSPENSIÓN Y EXTINCIÓN DE LAS PRESTACIONES DE DESEMPLEO EN RELACIÓN CON SALIDAS AL EXTRANJERO
1.- INTRODUCCIÓN. DIFERENCIA ENTRE SUSPENSIÓN Y EXTINCIÓN
En primer lugar debemos hacer una breve referencia relativa a la diferencia entre suspensión y extinción.
La suspensión se refiere a la interrupción del abono de prestaciones económicas y de cotización, y no afectará al período de su percepción salvo en el caso de sanción, la suspensión puede ser reanudada cuando se cumplan los requisitos para ello, y sin embargo la extinción acaba con este derecho de reanudar la prestación.
Se encuentra regulada en el Art. 212 f) y g) de la Ley General de la Seguridad Social (LGSS).
Por el contrario, la extinción acaba con todos los derechos a percibir al prestación, sin la posibilidad de activar o reanudar este derecho salvo, que vuelva a tener derecho a percibirla transcurrido un periodo de tiempo y cumplidos los requisitos que procedan. Esta se encuentra regulada en el Art.213 g) de la LGSS
La suspensión del Derecho se contempla en el Art. 212.1 apartado f) y g) del Real Decreto Legislativo 1/1994 de 20 de Junio , por el que se aprueba el texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social, donde establece que la suspensión del derecho a la percepción de la prestación por desempleo se suspenderá por la Entidad Gestora en el caso de: “En los supuestos de traslado de residencia al extranjero en los que el beneficiario declare que es para la búsqueda o realización de trabajo, perfeccionamiento profesional o cooperación internacional, por un período continuado inferior a doce meses, siempre que la salida al extranjero esté previamente comunicada y autorizada por la entidad gestora, sin perjuicio de la aplicación de lo previsto sobre la exportación de las prestaciones en las normas de la Unión Europea.”
Y la letra G a tenor del cual “En los supuestos de estancia en el extranjero por un período, continuado o no, de hasta 90 días como máximo durante cada año natural, siempre que la salida al extranjero esté previamente comunicada y autorizada por la entidad gestora. No tendrá consideración de estancia ni de traslado de residencia la salida al extranjero por tiempo no superior a 15 días naturales por una sola vez cada año, sin perjuicio del cumplimiento de las obligaciones establecidas en el artículo 231.1. “
De este precepto se extraen las siguientes premisas, en primer lugar, que es causa de suspensión del derecho a la prestación por desempleo el traslado de residencia al extranjero, para la búsqueda o realización de trabajo, perfeccionamiento o cooperación internacional, por un período inferior a 12 meses, siempre y cuando la salida esté previamente comunicada a la entidad gestora. Art. 212.f), en la letra g) del mismo artículo mantienen que también se suspenderá el derecho a la prestación cuando se trate de una estancia en el extranjero por un periodo de mas de 90 días en el plazo de un año, cuando la salida esté comunicada y autorizada por la entidad gestora y también prevé que se suspenderá la prestación cuando el beneficiario esté en el extranjero por un período superior a 15 días.
CAUSAS DE SUPENSIÓN. Art. 212 letras f) y g)
Traslado al extranjero período inferior a 12 meses con previo aviso.
Estancia en el extranjero de mas de 90 días con previo aviso.
Estancia en el extranjero de mas de 15 días con previo aviso.
En definitiva, aquel beneficiario de una prestación de desempleo que salga al extranjero por un periodo de tiempo superior a 15 días se suspenderá su derecho a dicha percepción por la entidad gestora.
En cuanto a la extinción del derecho este se encuentra regulado en el artículo 213 letra g) de LGSS y en el Art.6.3 del RD 625/1985 por el que se desarrolla la Ley 31/1984 de 2 de Agosto, de protección por desempleo, de que se desprende que será causa de extinción del derecho a percibir la prestación por desempleo, el caso de traslado de residencia o estancia en el extranjero, salvo en los supuestos que sean causa de suspensión de las letras f) y g) del Art. 212.1.
CAUSAS DE EXTINCIÓN. Art 213 letra g)
Traslado de residencia o estancia en el extranjero, salvo los supuestos de suspensión arriba indicados.
Conclusión; abandonar nuestro territorio, sin previo aviso, durante 16 o más días, equivale a traslado de residencia y, por tanto, es motivo suficiente para extinguir la prestación (salvo que concurra alguno de los supuestos que permiten la transformación de ese efecto extintivo en otro suspensivo: búsqueda o realización de trabajo, perfeccionamiento profesional, cooperación internacional o aplicación de una norma de coordinación internacional que establezca un efecto distinto).
En cuanto a este tema el Tribunal Supremo en la STS , sala de los Social de 17 de Enero de 2012, se ha pronunciado afirmando que “residencia en el extranjero es la estancia fuera de nuestras fronteras por tiempo superior a 15 días, ya que frente al domicilio como residencia habitual (art. 40 del Código Civil) la simple residencia se asocia al lugar donde la persona se encuentra accidental o transitoriamente, sin que por las circunstancias concurrentes en esa estancia se exteriorice una voluntad de permanencia al objeto de constituir un domicilio”
Esta sentencia consideraba que el mandato contenido en el RD 625/1985 era claro, no pudiendo excluirse ,sosteniendo la aplicación por analogía del art. 31 de la Ley Orgánica 4/2000, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social.
Por otro lado, como viene siendo habitual, el Tribunal Supremo( y otros Tribunales) dictan sentencias sobre el mismo asunto pero totalmente contrarías y en un período de tiempo no muy distante entre sí. “La residencia implica un asentamiento físico en un mismo lugar y por un tiempo mínimo, superior en cualquier caso a los quince días que dice el RD 625/1985, de manera que aunque no reúna las notas que caracterizan al domicilio, y aunque no sea la residencia habitual, la residencia simple o residencia sin adjetivos comporta una cierta prolongación temporal; es algo más que una estancia. Dónde situar la línea divisoria entre la estancia y la residencia es algo que podría haber establecido el legislador de Seguridad Social, y también el titular de la potestad reglamentaria en este sector del ordenamiento, pero que, por los motivos que fueren, no ha hecho ni uno ni otro.”
Esto lleva a un vacío legal que puede colmarse mediante la interpretación sistemática, proporcionando por la legislación de extranjería una delimitación bastante ajustada a las exigencias del ordenamiento social, en el artículo 31.1 de la Ley Orgánica de Extranjería, la residencia temporal se distingue de la estancia, empezando a partir de los 90 días de permanencia. Este umbral es prácticamente el mismo que el de los tres meses de estancia fuera del territorio del país miembro que abona la prestación utilizado en artículo 64.1 c) del Reglamento Comunitario 883/2004, como límite normal para conservar el derecho a la protección por desempleo.
A esta misma conclusión llegó la STSJ de Canarias/Las Palmas de 24 de mayo de 2012 en la que se abordaba el caso de una perceptora de la prestación de
desempleo circunstancia al SEPE, viendo cómo se procedía a la extinción por salida del territorio superior a 15 días sin comunicación.
Esta sentencia, como otras muchas, se apoyó en el artículo 31.1 de Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, para determinar que si la residencia temporal es la situación que autoriza a permanecer en España por un período superior a 90 días e inferior a cinco años, debe interpretarse, a sensu contrario, que la pérdida de la residencia requerirá al menos que trascurra el mismo tiempo (90 días), por lo que el Real Decreto 625/85 iría más allá de lo establecido en la Ley, debiendo aplicarse, por analogía, el precepto antes indicado.
También se entiende por residencia en esta sentencia el lugar donde de manera estable se tiene establecido el domicilio, mientras que el concepto de traslado tiene una cierta vocación de estabilidad, distinto del mero viaje o desplazamiento temporal, al tener una pretensión de permanencia o de situación indefinida. Por esta razón, el hecho de salir de vacaciones por un tiempo normal no puede considerarse traslado de residencia al extranjero a la que se anude la extinción del derecho en cuestión, máxime si en el lugar de residencia se tiene una hipoteca en curso y se mantiene la escolarización de los hijos.
Otras resoluciones que aplican estos mismos criterios son: STSJ de Castilla y León/Valladolid, Sala de lo Social, de 30 de junio de 2011. “Solamente a partir del día noventa y uno de permanencia continuada en territorio extranjero se podrá considerar que se ha producido un cambio de residencia…” y STSJ de Canarias/Las Palmas, Sala de lo Social, de 19 de mayo de 2011. “La presunción legal del art 6.3 RD 625/1985 es de que la salida al extranjero por tiempo no superior a 15 días naturales por una sola vez cada año no es traslado de residencia y ello es una presunción iuris et de iure que no admite prueba en contrario. La con el que se trasladó durante 2 meses en verano a su país de origen (Marruecos) fin de pasar allí sus vacaciones sin comunicar esta presunción que hace el INEM de que la salida al extranjero por más de 15 días implica cambio de residencia no es una presunción iuris tantum, ya que no consta en ley alguna y por tanto no tiene porqué ser desvirtuada por el trabajador. Corresponde al INEM probar el traslado de residencia al extranjero. Un viaje de vacaciones por un tiempo normal no puede ser tenido como cambio de residencia.”
4.- CONSECUENCIAS DEL INCUMPLIMIENTO.
La primera consecuencia y mas clara es la pérdida temporal de la prestación por desempleo en los días sobre los que no se comunicó la estancia en el extranjero, sin perjuicio de las infracciones leves y graves que establece la LISOS.
Debemos precisar que la estancia de quince días al año como máximo en el extranjero, siempre que haya sido puntualmente informada o comunicada a la Administración española, no supone en principio ni suspensión ni extinción de la prestación de desempleo. El artículo 6.3 RD 625/1985 no lo dice expresamente, pero de su redacción se desprende que se trata de una libranza temporal de la presencia del perceptor de la prestación de desempleo en el mercado de trabajo español, distinta, pero semejante en algunos aspectos a las vacaciones anuales retribuidas del trabajador ocupado. El principio que inspira este período de libranza es el de conciliación de la vida personal y la vida profesional del beneficiario de la prestación de desempleo.
Para concluir, esquemáticamente el panorama en España en materia de extinción y suspensión queda de la siguiente manera:
Prestación mantenida No mas de 15 días fuera de España por una sola vez en un año, con previa comunicación al entidad gestora.
Prestación extinguida Prolongación del desplazamiento al extranjero con traslado de residencia( mas de 90 días)
Prestación suspendida En el supuesto que contempla el Art.6.3 del RD 625/1985 de búsqueda o realización de trabajo o perfeccionamiento profesional en el extranjero por menos de 12 meses.
Prestación suspendida En todos los supuestos que de haya desplazado al extranjero por un tiempo menor de 90 días.
Sistema bancario chino y su rol mundial	 January 14, 2010

References: Real Decreto 
 artículo 231
 artículo 213
 artículo 31
 artículo 64
 artículo 31
 Real Decreto 
 artículo 6