Source: http://archivo-es.greenpeace.org/espana/es/news/2010/November/expertos-franceses-recomiendan/
Timestamp: 2020-02-29 04:56:48+00:00

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﻿ Expertos franceses recomiendan trasladar los fosfoyesos de Huelva a un cementerio nuclear | Greenpeace España
Toma de muestras en la estación ST2-Balsas (marismas de Huelva). Expertos del laboratorio francés CRIIRAD especializado en investigación y medición de la radiactividad han confirmado la gravedad del problema radiactivo generado por la empresa Fertiberia en las Marismas de Huelva, a causa de sus vertidos de fosfoyesos radiactivos (más de 120 millones de toneladas en unas 1.200 hectáreas de marismas). Descargar imagen en alta resolución
Toma de muestras en la estación ST3-CRI (marismas de Huelva). Expertos del laboratorio francés CRIIRAD especializado en investigación y medición de la radiactividad han confirmado la gravedad del problema radiactivo generado por la empresa Fertiberia en las Marismas de Huelva, a causa de sus vertidos de fosfoyesos radiactivos (más de 120 millones de toneladas en unas 1.200 hectáreas de marismas). Descargar imagen en alta resolución
Toma de muestras en la estación STO en Corrales. (marismas de huelva) Expertos del laboratorio francés CRIIRAD especializado en investigación y medición de la radiactividad han confirmado la gravedad del problema radiactivo generado por la empresa Fertiberia en las Marismas de Huelva, a causa de sus vertidos de fosfoyesos radiactivos (más de 120 millones de toneladas en unas 1.200 hectáreas de marismas). Descargar imagen en alta resolución
Toma de muestras en la estación ST1 en las balsas de Fofoyesos. Expertos del laboratorio francés CRIIRAD especializado en investigación y medición de la radiactividad han confirmado la gravedad del problema radiactivo generado por la empresa Fertiberia en las Marismas de Huelva, a causa de sus vertidos de fosfoyesos radiactivos (más de 120 millones de toneladas en unas 1.200 hectáreas de marismas). Descargar imagen en alta resolución
Toma de muestras del vertido de cesio 137, en las marismas de Huelva. Descargar imagen en alta resolución
Toma de muestras en la estación de muestreo ST0 en Corrales (marismas). Expertos del laboratorio francés CRIIRAD especializado en investigación y medición de la radiactividad han confirmado la gravedad del problema radiactivo generado por la empresa Fertiberia en las Marismas de Huelva, a causa de sus vertidos de fosfoyesos radiactivos (más de 120 millones de toneladas en unas 1.200 hectáreas de marismas). Descargar imagen en alta resolución
Además, el laboratorio francés concluye que esos vertidos producen constantemente un gas radiactivo, el radón 222, que se dispersa en la atmósfera. El carácter cancerígeno de ese gas es sobradamente conocido, y los especialistas estiman que sería responsable del 10% de los cánceres de pulmón.
Estos especialistas recuerdan que los fosfoyesos son residuos que contienen sustancias radiactivas de periodo físico (vida media radiactiva) muy largo y de radiotoxicidad muy fuerte, y recomiendan que sean retirados de la zona de vertido y se traten como residuos radiactivos, alojándose en contenedores estancos y almacenándose en un emplazamiento para tal fin que presente garantías de confinamiento a muy largo plazo.
Por otro lado, el 17 de octubre pasado, un equipo de expertos internacionales de Greenpeace hizo pública la existencia de un vertido radiactivo de cesio-137 al río Tinto, procedentes de las más de 7.000 toneladas de material contaminado radiactivamente por el accidente de Acerinox en 1998 y que se enterraron de forma incontrolada en el mal llamado Centro de Recuperación de Inertes (CRI) nº9, ubicado en las Marismas de Mendaña, dentro de las marismas de los ríos Tinto y Odiel, en Huelva.
Desde ese momento, Greenpeace ha demandado a la Junta de Andalucía y el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) en varias ocasiones y por la vía legal, explicaciones al respecto, que aún no se han recibido, y ha exigido que se adopten medidas urgentes para evitar que continúen esos vertidos radiactivos al Tinto.
El CRIIRAD ha estudiado las muestras de agua y lodos contaminadas por ese vertido que Greenpeace mandó a analizar a esta entidad. El resultado de las mismas confirma las peores sospechas de Greenpeace: los niveles de cesio-137 son muy altos (hasta 3.200 Bequerelios/kg seco; en la Naturaleza el nivel debería ser de cero, ya que el cesio-137 es un isótopo totalmente artificial). Estos datos son especialmente preocupantes, dado el peligroso comportamiento biológico de este radionúclido.
El cesio-137 es un radionúclido de origen artificial, que se genera en los reactores nucleares y en las explosiones atómicas. El cesio-137 origina dos tipos de radiación: beta y gamma. La vida media radiactiva de este radionúclido es 30,2 años. La magnitud de la energía emitida debe considerarse elevada y, por ello, su riesgo biológico alto.
Desde el punto de vista biológico, el cesio-137 se comporta como el potasio, se iincorpora al organismo y determina una irradiación interna persistente. Si bien se distribuye de forma bastante homogénea por todo el organismo, las concentraciones de cesio-137 en músculo y hueso son más elevadas que en otros tejidos, al igual que ocurre con el potasio.
La vida biológica media del cesio-137 en el organismo se sitúa alrededor de los 70 días (ello indica que no alcanza el estado de equilibrio hasta al cabo de un año -5 vidas biológicas medias-, es decir que durante ese tiempo va acumulándose en el organismo hasta que lo ingresado es igual a lo excretado). De ello deriva que la irradiación interna es considerable. Como consecuencia, es causa generadora -o incrementa el riesgo- de neoplasias que se manifiestan entre lo 10 y 30 años después de la exposición. Se ha descrito un incremento de sarcomas como consecuencia de esta irradiación, aunque puede aumentar también el riesgo de carcinogénesis en numerosos tejidos.
Es importante considerar que la exposición humana al cesio-137 se produce vía inhalatoria y, mucho más frecuente, por ingestión de alimentos. Por la característica mencionada de comportarse como el potasio, este radionúclido se incorpora a las cadenas tróficas vegetales y animales, magnificándose en muchos casos sus concentraciones en los tejidos a medida que se asciende en las cadenas tróficas, alcanzando así a los humanos. En el caso de Huelva el punto clave de exposición humana habría que buscarlo en el pescado de la zona, pues a partir de las marismas tiene que alcanzar el mar en un momento u otro, ya sea directamente ya a través de organismos de la zona.
Resumen del informe: Análisis de los fosfoyesos en la marismas de Huelva Documento
Comisión de Investigación e Información Independientes sobre la... Documento

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