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Timestamp: 2017-10-18 04:56:49+00:00

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33960544 especies-amenazadas-de-chile
Tratados internacionales ambientales by Juan Barrera 767 views
Christian Santander Castro
, Agronomy at CENTRO DE INVESTIGACION Y DESARROLLO EN RECURSOS HIDRICOS
Anderson F. Teixeira , Student at Universidade Estadual do Maranhão
Jocelyn Sandoval Saldías at Municipalidad de Lautaro
marianlopas
1. Especies Amenazadas de Chile Protejámoslas y evitemos su extinción COMISIÓN NACIONAL DEL MEDIO AMBIENTE 2009
2. Serie divulgativa sobre Biodiversidad Especies Amenazadas de Chile: Protejámoslas y evitemos su extinción Comité editor y contenido técnico Charif Tala, Sofía Guerrero, Reinaldo Avilés y Miguel Stutzin Departamento de Protección de los Recursos Naturales, CONAMA Datos del libro Edición diciembre 2009 © CONAMA Inscripción registro de propiedad Intelectual Nº 175.804 ISBN 978-956-7204-29-8 Tiraje 2.500 ejemplares Diseño y diagramación, Primera edición: David Jerez Sánchez - Diseño y Publicidad. Rediagramación: Área de Diseño del Departamento de Comunicaciones, CONAMA. Permitida la reproducción de los textos y esquemas citando la fuente. Prohibida la reproducción de fotografías sin el permiso escrito de sus autores. Impresión: Grafhika
3. 4 PRESENTACIÓN
4. 5 En Chile, a mediados de la década de los sesenta del siglo pasado, se comienzan a identiﬁcar y a confeccionar listados de especies de ﬂora y fauna nativa consideradas como amenazadas, los que fueron elaborados con visiones, metodologías y aproximaciones distintas, y por consiguiente, con diferencias en algunos resultados. Identiﬁcar las especies amenazadas tiene importantes implicancias, no sólo por su potencial efecto en la aplicación de instrumentos de gestión ambiental como el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, sino también sobre la Ley de Caza y la Ley de RecuperacióndelBosqueNativoyFomentoForestal, yaqueenellasseseñalalaprohibicióndecaza,capturay corta de especies caliﬁcadas como amenazadas. Por otro lado, la identiﬁcación de las especies, según su estado de conservación permite deﬁnir prioridades de acción y con ello, esfuerzos y recursos destinados a la conservación de las mismas. En 1992, con la ﬁrma por parte de nuestro país, del Convenio de la Diversidad Biológica y posteriormente con la dictación de la Ley Nº 19.300, sobre Bases Generales del Medio Ambiente (1994), se inicia el proceso para contar con un procedimiento más objetivo y basado en criterios técnicos y cientíﬁcos, que permitiera clasiﬁcar las especies en categorías de conservación. En marzo de 2005, se dicta el Decreto Supremo N° 75 del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, que contiene el Reglamento para la Clasiﬁcación de Especies Silvestre en categorías de conservación, basado en antecedentes técnicos y cientíﬁcos. Como complemento de dicho reglamento, y siguiendo los lineamientos de la Estrategia Nacional de Biodiversidad, el Consejo Directivo de la CONAMA a ﬁnes de 2005, aprobó la Política Nacional para la Protección de Especies Amenazadas, la que se orienta a coordinar acciones de los servicios del Estado para la recuperación de las especies de ﬂora y fauna silvestres en riesgo. Este es el primer número de una serie de divulgación que tiene como objetivo, describir el nuevo Procedimiento para la Clasiﬁcación de Especies de Flora y Fauna Silvestres vigente en nuestro país y difundir la información sobre las especies clasiﬁcadas conforme a dicho reglamento. Esperamos con ello aportar al conocimiento y a la protección de la ﬂora y fauna amenazada, para que las futuras generaciones conozcan la importancia y la riqueza de nuestra biodiversidad. Ana Lya Uriarte Ministra de Medio Ambiente
6. El libro “Especies Amenazadas de Chile: protejámoslasyevitemossuextinción”esundocumento de divulgación general sobre la biodiversidad nacional, con especial preocupación en la clasificación de las especies de flora y fauna silvestres según su estado de conservación. El libro se divide en cinco capítulos o secciones, el primero de ellos dedicado a entregar una descripción de la biodiversidad y sus principales amenazas. En el capítulo 2, se entregan antecedentes de la diversidad biológica nacional, incluyendo sus amenazas y una reseña de la normativa que la protege. Los capítulos tercero y cuarto constituyen el aporte principal del libro. Así, el capítulo 3 está destinado a describir someramente la historia de los procesos de identificación de especies amenazadas en el contexto mundial, pero con énfasis en la situación chilena, incluida una descripción del Sistema de Clasificación de Especies aprobado en el país al dictarse en el año 2005 el Reglamento para la Clasificación de Especies Silvestres en categorías de conservación (DS N° 75 de MINSEGPRES). En este mismo capítulo se describen los criterios que están siendo utilizados para clasificar las especies, que son coincidentes con los criterios utilizados internacionalmente por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). El Cuarto Capítulo muestra los resultados del Primer Proceso de Clasificación de Especies, que iniciado en septiembre de 2005, finalizó con la dictación del Decreto Supremo N° 151 de 2007 de MINSEGPRES, que oficializa la lista de 33 especies. La sección más importante de este capítulo corresponde a las fichas técnicas de las 33 especies clasificadas, entregándose no sólo información sobre sus características, distribución y abundancia, sino también sobre los resultados de la clasificación y los fundamentos de la misma. Las fichas incluyen además un mapa de distribución y una o más fotografías o ilustraciones de las especies, que en conjunto con la descripción, facilitan su identificación, permitiendo de ese modo estimular su protección. Esta sección será complementada con nuevas ediciones en la medida que los nuevos procesos de clasificación sean finalizados. En el capítulo 5 se incluye un catálogo de publicaciones de interés en el tema, que complementan la información para cada especie. Esperamos que esta publicación contribuya a un mayor conocimiento de la flora y fauna amenazada del país, y de esa forma despertar el interés de todos en promover su conservación. Alvaro Sapag Rajevic Director Ejecutivo de CONAMA
7. ÍNDICE Capítulo 1. GENERALIDADES SOBRE BIODIVERSIDAD 1.1 Qué es Biodiversidad ........................................................................................................................... 1.2 Diversidad de especies a nivel mundial ............................................................................................ 1.3 Importancia de la Biodiversidad ......................................................................................................... 1.4 Amenazas a la Biodiversidad ............................................................................................................. Capítulo 2. BIODIVERSIDAD DE CHILE 2.1 Especies de Chile ................................................................................................................................. 2.2 Amenazas a la Biodiversidad en Chile ............................................................................................. 2.3 Principal normativa en materia de vida silvestre ............................................................................. Capítulo 3. CLASIFICACIÓN DE ESPECIES SILVESTRES SEGÚN ESTADO DE CONSERVACIÓN 3.1 Reseña histórica ................................................................................................................................... 3.2 Reglamento para la Clasificación de Especies Silvestres ............................................................. 3.3 Descripción del procedimiento administrativo para la clasificación de especies ....................... 3.4 Criterios de clasificación ..................................................................................................................... 3.5 Forma de anotar la clasificación ........................................................................................................ Capítulo 4. ESPECIES CLASIFICADAS POR EL REGLAMENTO PARA LA CLASIFICACIÓN DE ESPECIES SILVESTRES 4.1 Primer Proceso de Clasificación de Especies Silvestres ............................................................... 4.2 Descripción de Especies .................................................................................................................... Reino Animalia Clase Mamíferos Monito del monte (Dromiciops gliroides) .......................................................................................... Comadrejita trompuda (Rhyncholestes raphanurus) ...................................................................... Zorro culpeo de Tierra del Fuego (Pseudalopex culpaeus lycoides) ........................................... Zorro chilote (Pseudalopex fulvipes) ................................................................................................. Gato andino (Oreailurus jacobita) ...................................................................................................... 10 11 12 13 14 16 17 20 22 24 26 29 30 33 34 36 38 40 42 Páginas
8. Colo-Colo (Oncifelis colocolo) ................................................................................................................. Güiña (Oncifelis guigna) ........................................................................................................................... Gato de Geoffroy (Oncifelis geoffroyi) .................................................................................................... Puma (Puma concolor) ............................................................................................................................. Chungungo (Lontra felina) ........................................................................................................................ Huillín (Lontra provocax) ........................................................................................................................... Huemul (Hippocamelus bisulcus) ............................................................................................................ Taruca (Hippocamelus antisensis) .......................................................................................................... Pudú (Pudu pudu) ...................................................................................................................................... Clase Aves Suri (Rhea pennata tarapacensis) ........................................................................................................... Canquén colorado (Chloephaga rubidiceps) ......................................................................................... Gaviotín chico (Sterna lorata) .................................................................................................................. Tricahue (Cyanoliseus patagonus) .......................................................................................................... Picaflor de Arica (Eulidia yarrellii) ........................................................................................................... Picaflor de Juan Fernández (Sephanoides fernandensis) ................................................................... Rayadito de Más Afuera (Aphrastura masafuerae) ............................................................................... Cachudito de Juan Fernández (Anairetes fernandezianus) ................................................................. Reino Plantae Herbáceas Azulillo (Tecophilea cyanocrocus) ........................................................................................................... Arbustos Metarma (Metharme lanata) ..................................................................................................................... Dalea (Dalea azurea) ................................................................................................................................ Michay de Paposo (Berberis litoralis) ..................................................................................................... Michay rojo (Berberidopsis corallina) ...................................................................................................... Avellanita (Avellanita bustillosii) .............................................................................................................. Toromiro (Sophora toromiro) .................................................................................................................... Árboles Sándalo de Juan Fernández (Santalum fernadezianum) ..................................................................... Ruil (Nothofagus alessandrii) ................................................................................................................... Queule (Gomortega keule) ....................................................................................................................... Pitao (Pitavia punctata) ............................................................................................................................. Capítulo 5. LITERATURA CITADA O RECOMENDADA ........................................................................................... Anexo 1. Decreto Supremo N° 75 de 2005, Ministerio Secretaría General de la Presidencia, Reglamento para la Clasificación de Especies Silvestres.................................................................... Anexo 2. Nómina de Integrantes del Comité de Clasificación de Especies ...................................................... AGRADECIMIENTOS ................................................................................................................................................... 44 46 48 50 52 54 58 62 64 66 68 70 72 76 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98 100 102 104 106 108 110 116 119 Páginas
9. 10 Biodiversidad es un concepto amplio, que puede ser entendido de una forma simple como “el conjunto de todas las formas de vida de nuestro planeta en sus tres niveles de organización: genes, especies y ecosistemas”. De hecho, el artículo 2° de la Ley 19.300, sobre Bases Generales del Medio Ambiente, define la biodiversidad como “la variabilidad de los organismos vivos, que forman parte de todos los ecosistemas terrestres y acuáticos. Incluye la diversidad dentro de una misma especie, entre especies y entre ecosistemas”. La biodiversidad por lo tanto no sólo incluye las plantas y los animales, que son los reinos que tradicionalmente hemos reconocido (Reino Animalia y Reino Plantae), sino que también las bacterias agrupadas en el Reino Monera, los hongos que se agrupan en el Reino Fungi y los protozoos que se reúnen dentro del Reino Protista. Hoy, por lo tanto, se reconoce que las formas de vida se agrupan en cinco reinos, e incluso en seis para algunos científicos que dividen a las bacterias en dos reinos distintos (Archeobacterias y Eubacterias). La conservación de la biodiversidad es hoy materia de preocupación global no sólo de los países en forma aislada, sino que también reunidos al alero de Naciones Unidas bajo el marco de varios convenios internacionales, particularmente del Convenio de Diversidad Biológica (CDB). 1.1 Qué es Biodiversidad REINOS DESCRITOS PARA LAS FORMAS VIVIENTES Dentro del Reino Animalia se incluyen los animales que tradicionalmente conocemos, desde pequeños gusanos que viven en el fondo marino hasta la enorme ballena azul. El Reino Plantae incluye a las plantas, formas de vida multicelular que realizan fotosíntesis, desde pequeñas formas de hierbas y helechos hasta la inmensa araucaria. El Reino Protista incluye a los protozoos, pero también a algunas algas, en especial formas unicelulares. El Reino Fungi incluye a los hongos y el Reino Monera a las bacterias (son organismos unicelulares y cuya célula no posee núcleo). Generalidades sobre Biodiversidad CAPÍTULO1
10. 11 Tabla 1. Número conocido y estimado de especie en la Tierra (Centro de Monitoreo de la Conservación Mundial - WCMC 1992, modificado con datos de UICN) Grupo Bacterias Hongos Protozoos Algas Plantas Invertebrados Vertebrados Nº Especies Conocidas 4.000 70.000 40.000 40.000 290.000 1.200.000 59.000 1.703.000 Nº Especies Estimadas 400.000 1.000.000 200.000 200.000 300.000 9.600.000 60.000 11.760.000 % Especies Conocidas 1 % 7 % 20 % 20 % 97 % 13 % 98 % 15 % El desconocimiento de la diversidad de especies no sólo tiene implicancias desde el punto de vista científico y académico, sino que, dificulta dar protección a especies aún no descritas y, con ello, aumenta la posibilidad de que muchas especies lleguen a extinguirse sin que las hayamos conocido. No es posible entregar una cifra exacta, ni siquiera cercana al número total de especies que viven en nuestro planeta. Las cifras conocidas de especies descritas para los distintos reinos están subestimadas, más aún en grupos tales como bacterias, protozoos, hongos e invertebrados, donde la investigación a nivel mundial ha sido menor. Sin perder de vista este hecho, a nivel científico se han descrito alrededor de 1,7 millones de especies distintas (May 1988, Centro de Monitoreo de la Conservación Mundial – WCMC Programa de las Naciones Unidas Para el Medio Ambiente – PNUMA 1992). Considerando que son valores subestimados, varios estudios han tratado de determinar la cifra teórica de especies que potencialmente podrían existir en nuestro planeta, llegando a cifras que bordean fácilmente los 10 a 30 millones de especies (May 1988, Primack 1993, Wilson 1992, WCMC 1992). En la tabla 1, se muestra el número de especies conocidas y la cantidad teórica que se estima para cada grupo, evidenciando que, de acuerdo a esta estimación (que es la más conservadora), conocemos poco menos del 15% de las especies que potencialmente habitarían en nuestro planeta. De hecho se conoce en forma más precisa el número de estrellas de nuestra galaxia que el número de especies que vive en la Tierra. 1.2 Diversidad de Especies a Nivel Mundial
11. 12 Labiodiversidadestáíntimaydirectamenterelacionada con la supervivencia y el desarrollo de la sociedad, ya que nos brinda innumerables beneficios y servicios, directos e indirectos (Primack et al. 2001), que serían imposibles de obtener de otras fuentes. La biodiversidad cumple funciones tales como proveer de alimentos, de medicinas, materiales para la construcción de viviendas; purificar el aire y el agua; mantener la composición gaseosa de la atmósfera; reciclar el oxígeno, el carbono, el nitrógeno y el agua; mantener la estabilidad del clima; conservar y mantener la fertilidad del suelo; polinizar las plantas; disminuir los riesgos de catástrofes por inundaciones; entregar valores estéticos y de bienestar espiritual, lo que además potencia el desarrollo del turismo entre otras actividades económicas (Instituto Mundial de Recursos WRI, Unión Internacional para la Conservación Naturaleza UICN y PNUMA 1992). Si la biodiversidad disminuye o desaparece, estas funciones se verían alteradas, poniendo en riesgo la sustentabilidad de la vida en el planeta. Los beneficios directos son los más fáciles de percibir (recursos pesqueros, agropecuarios y forestales, uso de praderas por parte del ganado, caza, pesca, obtención de medicinas de plantas, hongos y animales), pero existen otros que son difíciles de evidenciar, y que por lo mismo no son valorados adecuadamente, existiendo esfuerzos preliminares en nuestro país para determinar el valor económico de los servicios ambientales de la biodiversidad. Por ejemplo, la fertilidad de los suelos depende en gran parte del adecuado equilibro de su ecosistema, la vegetación protege al suelo y disminuye el riesgo de erosión, los bosques ayudan a mantener la calidad del aire y a mejorar la retención de agua por parte del suelo, los arrecifes de coral son barreras naturales contra huracanes y marejadas, etc. (Primack 1993). Además, la biodiversidad es una importante fuente de ingresos originados en el turismo de observación del paisaje, de la fauna y de la flora. El bienestar y desarrollo de la humanidad dependen del adecuado equilibrio entre la conservación de la naturaleza y los servicios ambientales, por un lado, y el progreso de actividades productivas tales como la agricultura, la pesca, la acuicultura y la silvicultura, por el otro. Es a este equilibrio que llamamos desarrollo sustentable. En este sentido, la conservación de la diversidad biológica es una de las medidas necesarias para permitir un adecuado desarrollo de todos los sectores productivos, tal como lo promueve la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) a través del Enfoque Ecosistémico (gestión integrada de los recursos para asegurar el balance adecuado entre el uso de los recursos naturales y su conservación), y el Convenio de Diversidad Biológica (CDB) a través de las estrategias nacionales para la Protección de la Biodiversidad. 1.3 Importancia de la Biodiversidad El valor de la biodiversidad, y de las especies en general, no sólo se debe a los beneficios que nos entregan directa o indirectamente, sino que también a su existencia. La pesca es una forma de uso de la biodiversidad Autor: Charif Tala
12. 13 A pesar de la importancia que tiene la biodiversidad, no podemos desconocer que esta diversidad de ecosistemas, especies y genes enfrenta serias amenazas, con muchas especies de fauna y flora silvestres en riesgo de extinción, e incluso una larga lista de especies extintas en décadas recientes. Las actuales amenazas a las especies no tienen precedentes, ya que nunca antes en la historia de nuestro planeta, tantas especies se extinguieron o estuvieron amenazadas en un periodo tan corto de tiempo. Esta amenaza ha aumentado junto al incremento de la población humana y su tasa de consumo, con efectos que son difíciles de predecir (Primack 1993, Primack et al. 2001). Los estudios científicos demuestran que la tasa de extinción de los últimos siglos es 500 a 1.000 veces mayor que la extinción normal de especies (deducido desde el registro fósil). De acuerdo a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), desde el año 1500 a la fecha se sabe que se han extinto 850 especies de animales o plantas (http://www.iucnredlist.org/info/ stats), de las cuales 736 son animales y 114 plantas. Dentro de los animales, destacan los gastrópodos o caracoles con la mayor cantidad conocida de especies extintas en la naturaleza (271), seguido más distantemente por aves con 139 especies y mamíferos con 74 especies extintas. Sin embargo, considerando que el número de especies conocidas es sólo una mínima proporción de las especies que realmente vivirían sobre la Tierra, es seguro que la cantidad de especies extintas desde el año 1500 es mucho mayor (es decir, muchas especies se pueden haber extinguido sin siquiera haber sido conocidas). Las razones de este alarmante aumento en la extinción de especies, y también de las amenazas sobre las mismas, se deben a factores muy diversos, identificándose la pérdida y fragmentación de hábitat, la invasión por especies exóticas y la sobreexplotación de los recursos naturales renovables como las tres causas principales de amenaza. Sin embargo, a ellas se agrega una serie de otras causas concomitantes, incluyendo en ellas el efecto de enfermedades y plagas, contaminación y cambio del clima mundial (Reid y Miller 1989, WRI/UICN/PNUMA 1992). En el caso de islas, la introducción de especies exóticas es la amenaza más importante, debido a que en general las especies que han evolucionado en ellas, lo han hecho sin la presencia de depredadores o competidores, por lo que evolutivamente no han desarrollado adaptaciones específicas para tales interacciones. De hecho, se sabe que el 67% de las aves amenazadas que viven en islas, tienen como principal amenaza las especies exóticas invasoras, en especial gatos, ratas y serpientes. En los ambientes marinos y de agua dulce, las mayores causas de amenaza son menos conocidas, aunque se menciona la sobreexplotación como una importante causa. Por ejemplo, la muerte accidental de aves marinas en anzuelos y redes de pesca, ha sido señalada como una causa importante de disminución de algunas poblaciones de albatros y fardelas. 1.4 Amenazas a la Biodiversidad Hoy se reconoce que la pérdida y la fragmentación de los hábitats es la causa más importante de amenaza, seguida muy de cerca del efecto de las especies exóticas invasoras (especies introducidas, intencional o accidentalmente, por el ser humano y que causan serios problemas para la biodiversidad nativa, especialmente en islas). A nivel global se sabe que el 88% de los anfibios, el 86% de las aves y el 86% de los mamíferos amenazados tienen como causa principal de riesgo la pérdida y fragmentación de los hábitats en que viven, lo que en muchos casos ocurre en concomitancia con otros factores. Contaminación un factor de amenaza. Autor: Charif Tala
13. 14 2.1 Especies de Chile CAPÍTULO2 Biodiversidad en Chile Chile, debido a su larga y angosta geografía, se caracteriza por una gran variedad de ambientes, que incluyen desde los desiertos extremadamente áridos hasta los bosques templados más lluviosos. A pesar de lo cual, no exhibe una gran riqueza de especies, contando tan sólo con poco más de 30.000 especies descritas. Esta baja diversidad de especies se debe, en parte, al aislamiento geográfico que poseemos, con barreras como el desierto por el norte y la Cordillera de los Andes por el este, que en el fondo nos transforma en una verdadera isla biogeográfica, que ha disminuido la posibilidad de colonización de un mayor número de especies. Sin embargo, este mismo aislamiento, ha permitido que un número importante de especies hayan evolucionado casi exclusivamente en nuestro territorio. Es así que entre el 22 y el 25% de las especies descritas para Chile son endémicas de nuestro país. Destacan por su alto endemismo grupos como los anfibios (sapos y ranas) donde el 65% de las especies son exclusivas de Chile, los reptiles con un 63% de endemismo, los peces de aguas continentales con el 55% de las especies endémicas, y plantas con la mitad de las especies exclusivas de nuestro país. Otros grupos, en cambio, no poseen esta particularidad, especialmente en grupos con mayor movilidad como las aves, donde sólo poco más del 2% de las especies registradas en Chile son endémicas. Los mamíferos son un grupo intermedio, que presenta cerca del 11% de las especies como endémicas de Chile, destacando entre ellas dos mamíferos marinos que viven exclusivamente en nuestros mares, el delfín chileno (Cephalorhynchus eutropia) y el lobo fino de Juan Fernández (Arctocephalus philippii). A pesar que en general Chile posee un bajo número de especies, existen grupos que destacan por su relevancia, es así como en nuestros mares viven y se trasladan casi la mitad de las especies de cetáceos conocidos a nivel mundial (41 de 83 especies), o los hongos, donde Chile destaca con el 20% de las especies descritas a nivel mundial (3.300 de las 16.000 especies conocidas a nivel mundial). PERDIZ CHILENA (Nothoprocta perdicaria), una especie endémica de Chile. Autor: Charif Tala
14. 15 Del total de especies descritas para Chile (poco más de 30.600), la mayor cantidad corresponde a insectos, que en conjunto reúnen unas 10.130 especies nativas, que representan casi el 33% de las especies conocidas para Chile (cosa no tan rara si consideramos que a nivel mundial los insectos representan entre 55 y el 58% de las especies conocidas). Le siguen en importancia las plantas, con más de 7.000 especies (23% de las especies descritas para Chile) y hongos con 3.300 especies (11% de las especies descritas para Chile). En la tabla 2, se puede observar el número aproximado de especies descritas en Chile para los distintos grupos. Sin embargo, en varios grupos las cifras son muy conservadoras debido a que muchos de ellos no han sido inventariados o son escasamente conocidos. Es el caso de bacterias, protozoos y varios grupos de invertebrados donde existe un menor avance en el conocimiento de la diversidad presente en el país. Tabla 2. Cantidad de especies nativas descritas para Chile* Grupo Diatomeas Dinoflagelados, Silicoflagelados Hongos Líquenes Algas multicelulares Plantas no vasculares (musgos, hepáticas, antoceros) Plantas vasculares Invertebrados Moluscos Crustáceos Insectos Otros Invertebrados Vertebrados Peces marinos Peces aguas continentales Anfibios Reptiles Aves Mamíferos Total aproximado Nº Especies descritas 563 300 3.300 1.074 813 1.400 5.500 1.187 606 10.133 3.800 1.182 44 56 111 460 150 30.679 Basado en Simonetti et al.1995 y CONAMA 2006* LÍQUENES. Autor: Charif Tala
15. 16 2.2 Amenazas a la Biodiversidad en Chile En Chile la situación no es muy distinta a lo que acontece a nivel mundial, ya que las mismas causas de amenaza reconocidas internacionalmente como las más importantes, son también reconocidas como las tres mayores amenazas para las especies chilenas: pérdida y fragmentación de hábitat, especies exóticas invasoras y sobreexplotación. Claros ejemplos de sobreexplotación en Chile han sido las trágicas historias de dos especies de mamíferos marinos (lobo fino de Juan Fernández y el elefante marino) y de las dos especies de chinchillas. El lobo fino de Juan Fernández (Arctocephalus philippii) y el elefante marino (Mirounga leonina) fueron comunes en el Archipiélago de Juan Fernández, y comenzaron a ser cazados ya a fines del siglo XVI para obtener pieles y aceite, con cifras de más de 3,5 millones de pieles exportadas hacia Europa entre 1791 y 1809, tanto así que para inicios de 1900, el lobo fino estaba casi extinto y el elefante marino ya no vivía en las islas. Un caso similar ocurrió con la chinchilla de cola corta (Chinchilla brevicaudata) y la chinchilla de cola larga (Chinchilla lanigera), cazadas por miles en el siglo XIX e inicio del XX, entre 1900 y 1909, el número oficial de pieles exportadas de ambas especies excedió las 200 a 300 mil pieles por año, ambas especies hoy día se consideran en Peligro de Extinción (Jiménez 1996). La flora tampoco se ha librado de la sobre explotación, el sándalo de Juan Fernández (Santalum fernandezianum) por ejemplo, árbol endémico del Archipiélago, fue intensamente explotado por su madera desde el siglo XVII, tanto así que para 1910 ya se lo consideró extinto, y de hecho entre 1988 y 2003, serealizaronexhaustivasperoinfructuosasbúsquedas. Hoy, esta especie se encuentra oficialmente clasificada como Extinta. Chile tampoco ha estado ausente de los efectos que algunas especies exóticas invasoras han provocado, incluso nuestro país es señalado como una nación donde las especies foráneas se han aclimatado fácilmente, incluso con mayor éxito de aclimatación que en otros lugares. Especies como el visón (Mustela vison), introducido en Aysén durante los años 1965 a 1967, está hoy ampliamente distribuido entre el sur de la Región de la Araucanía y la Isla Navarino (Región de Magallanes y de la Antártica Chilena), y es responsable de la depredación de aves acuáticas nativas, peces y moluscos, entre otras especies. En el caso del castor (Castor canadensis), a partir de unas pocas parejas introducidas en la década de 1940 en lagos argentinos de Tierra del Fuego, en la actualidad, esta especie se distribuye en toda la Isla Grande de Tierra del Fuego, Isla Navarino y otras islas del área, produciendo impactos sobre los bosques ribereños del área invadida. La zarzamora, el maqui, la murtilla, los conejos, los gatos, el coatí, las ratas y las cabras representan hoy las mayores amenazas para la flora y fauna nativa del Archipiélago de Juan Fernández. Ratas y gatos asilvestradosdepredansobreavesmarinasypicaflores; los conejos y cabras se comen los renovales de la escasa y amenazada flora de la isla. La zarzamora por su parte invade rápidamente distintos sectores de la isla, compitiendo por el espacio y el agua con las especies originarias. Otros factores importantes de amenaza para las especies son los cambios o modificaciones que hemos realizado en nuestro entorno, tales como pérdida de bosques y hábitat naturales por expasión agrícola, ejemplo de ello fueron los grandes incendios causados en Aysén para eliminar el bosque nativo y abrir zonas de pastoreo para el ganado. Es innegable que el uso intensivo de parte del territorio nacional ha generado importantes efectos sobre muchas especies de fauna y flora silvestres, llevando a algunas de estas especies a estar amenazadas. A la fecha distintas publicaciones han abordado el tema, por ejemplo, los dos Libros Rojos (uno para flora y otro para fauna) y el Reglamento de la Ley de Caza. En el caso de la fauna de vertebrados se concluye que de casi 690 especies de mamíferos terrestres (aves, reptiles terrestres, anfibios y peces de aguas LOBO FINO DE JUAN FERNÁNDEZ. Autor: Charif Tala
16. 17 continentales), unas 240 especies (35%), presentan problemas de conservación. El estado de conservación de los invertebrados es prácticamente desconocido. Las evaluaciones son casi inexistentes, y sólo un grupo de crustáceos acuáticos de agua dulce (decápodos) fue evaluado por parte de especialistas en el año 1997, revisión en la que se concluye que de 20 especies analizadas, tres son consideradas en peligro de extinción y otras cinco serían vulnerables, señalando como principales razones de amenaza la intervención de los cursos de agua, la contaminación y, en el caso de algunos camarones de ríos, la sobreexplotación para consumo humano. Sin embargo, otras especies de invertebrados, que aunque no han sido evaluadas, sí han sido señaladas en algunas ocasiones como amenazadas por explotación y alteración del hábitat. Tal es el caso de las poblaciones de algunos invertebrados marinos, como el loco (Concholepas concholepas), que disminuyó debido a la sobreexplotación, lo que ha requerido de la implementación de vedas y el establecimiento de áreas especiales de manejo, las cuales han permitido la recuperación de esta especie. Para las plantas vasculares, principalmente árboles y arbustos, la situación de amenaza, tanto por explotación, como por pérdida y alteración de hábitat no es distinta, y de hecho algunos autores señalan que el 55% de las especies arbóreas de la zona templada de Chile estarían amenazadas (Benoit 1989, Simonetti y Armesto 1991). La sobreexplotación y alteración del hábitat figuran como las mayores causas de amenaza para la flora nativa, donde la deforestación asociada a cambio en el uso de la tierra ha sido muy importante. Paisaje modificado por los grandes incendios de Aysén. Autor: Charif Tala 2.3 Principal Normativa en Materia de Vida Silvestre En materias de protección y conservación de vida silvestre, la legislación chilena posee antigua data, y ha estado centrada principalmente en la protección de especies, básicamente de fauna más que de flora, incluso en forma muy particular en vertebrados, estando ausente hongos, musgos y algas, entre otros. En general, la normativa se centra en caza, pesca y corta de flora (especialmente bosque), más que en la protección de su hábitat, aunque como se verá, esto comienza a cambiar con la reciente dictación de la Ley de Recuperación del Bosque Nativo y Fomento Forestal (2008). Ya a mediados del siglo XIX se dictaron varias normas para regular la caza en el país. En 1891, por ejemplo se promulgó la Ley de Comuna Autónoma, que entregó a los municipios la facultad de reglamentar la caza, la pesca y la corta de bosques o árboles. En 1893, se dictó una de las primeras regulaciones específicas, mediante la cual se pretendió regular la captura de las tres especies de lobos finos (Arctocephalus spp), a pesar de lo cual la falta de fiscalización tuvo como consecuencia la casi extinción de una de ellas, el lobo fino de Juan Fernández (A. philippii). En 1910, los países exportadores de pieles de chinchilla (Argentina, Bolivia y Chile) firmaron un acuerdo para prohibir su captura, comercialización y exportación, constituyéndose en el primer acuerdo de este tipo entre países latinoamericanos. Todas las normas mencionadas anteriormente, hoy en día se encuentran reemplazadas por cuerpos normativos más modernos. En materia de protección de fauna silvestre, la promulgación de la Ley de Caza de 1929 (Ley Nº 4.601) es uno de los hitos principales, no sólo por ser una de las más antiguas de Latinoamérica, sino que también por establecer prohibición de caza para varias especies de animales en beneficio de su protección. Esta Ley se encuentra vigente hoy en día, aunque su texto original fue actualizado por la Ley N° 19.473 de 1996. A través de la Ley de Caza (Ley Nº 4.601 modificada por la Ley Nº 19.473) y su Reglamento (Decreto Supremo Nº 5 de 1998 del Ministerio de Agricultura) se establecen regulaciones para la caza y captura de especies de fauna; para su uso sustentable; para la comercialización de animales protegidos; para el funcionamiento de los criaderos, centros de exhibición y centros de rehabilitación de animales silvestres; para la importación de animales potencialmente nocivos para los ecosistemas, entre otros. Esta normativa incluye restricciones de caza y captura sólo para
17. 18 animales vertebrados, pero también puede ser utilizada para establecer regulaciones para invertebrados. Un hecho importante de mencionar, es que la Ley de Caza establece que en Chile está prohibido cazar y capturar animales que hayan sido clasificados como amenazados. La normativa de caza puede ser consultada en las oficinas del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) o directamente en www.sag.cl. Las especies de animales que, en cualquier fase de su desarrollo, poseen en el medio acuático (marino o de agua dulce) su forma más común de vida, son llamadas especies hidrobiológicas, como es el caso de los peces, los moluscos, las medusas, los erizos, los cetáceos (ballenas y delfines), los lobos de mar y focas, las nutrias, los pingüinos, las tortugas marinas y los corales, entre otros. Para ese grupo de especies, la normativa que regula su caza, pesca o captura es la Ley General de Pesca y Acuicultura, Ley N° 18.892 de 1989 y sus modificaciones (sistematizadas y refundidas en el Decreto Supremo N° 430 de 1991 de Ministerio de Economía). Esta normativa puede ser consultada directamente en www.subpesca.cl. La Ley General de Pesca y Acuicultura, incluidas sus modificaciones y decretos, establece regulaciones para la pesca, definiendo la nómina y cuotas de pesca permitida, los métodos de pesca autorizados, las regulaciones para la pesca deportiva, la normativa para el establecimiento de centros de crianza de especies hidrobiológicas, la prohibición de extracción, procesamiento o tenencia de algunas especies (por ejemplo para lobos de mar y focas, nutrias, pingüinos y reptiles marinos), entre otros. Esta Ley es también la que regula actividades extractivas de las algas. Adicionalemente, durante el año 2008, se dictó la Ley N° 20.293, sobre Protección de Cetáceos, la cual estableció una prohibición de caza y captura para todas las especies de cetáceos que se encuentren en aguas juridisccionales de Chile, además de establecer una serie de normas, incluidos aspectos sobre avistamiento y turismo. En el caso de flora, la normativa se centra principalmente en aspectos forestales y de bosque, con dos cuerpos principales, la Ley de Bosque de 1931 (Decreto Supremo N° 4.363 del Ministerio de Tierras y Colonización) y la recientemente promulgada Ley Nº 20.283 sobre Recuperación del Bosque Nativo y Fomento Forestal (julio 2008). Ambos cuerpos jurídicos, así como el Decreto 701 de 1974, sobre Fomento Forestal, establecen restricciones especiales a la corta de árboles y arbustos que formen parte de un bosque, cuando cumplan una función de protección de suelos y aguas, esto es en las proximidades de vertientes, cursos de agua y terrenos con pendientes superiores a 45 por ciento (aproximadamente 23° de inclinación). La nueva Ley de Recuperación del Bosque Nativo y Fomento Forestal establece una importante restricción al prohibir de corta, eliminación, destrucción o descepado de especies vegetales clasificadas en categorías de conservación por el Reglamento para la Clasificación de Especies Silvestre o por el Libro Rojo de la Flora de CONAF, cuando esas especie se encuentren formado parte de un bosque. La normativa define también tipos forestales nativos y las intervenciones posibles para cada uno de éstos, establece la necesidad de contar con planes de manejo para cualquier acción que signifique la corta de bosques, así como también establece fomento para algunas prácticas forestales. Esta normativa está disponible en el sitio web de CONAF (www.conaf.cl). Además, respecto a flora, existe un grupo muy reducido de especies que poseen un estatus jurídico especial al haber sido declaradas como Monumento Natural: alerce, araucaria, belloto del norte, belloto del sur, queule, pitao y ruil, con lo cual las autorizaciones de corta que otorgue el Estado sólo pueden ser para fines especiales, y bajo ningún punto de vista comerciales. Por otro lado, también existe normativa que, aunque no es específica sobre especies, establece regulaciones sobre conservación de la naturaleza. Entre ellas, destaca la Ley Nº 19.300 de 1994, sobre Bases Generales del Medio Ambiente, que establece consideraciones especiales para la autorización y ejecución de algunos proyectos de inversión en el sentido de considerar acciones de mitigación de los impactos que generen.
18. 19 Por último, Chile ha ratificado una serie de acuerdos internacionales que tienen como objetivo la conservación y manejo sustentable de especies de fauna y flora silvestre. Entre ellos destacan: NOMBRE DEL CONVENIO 1. Convención para la Protección de la Flora, la Fauna y las Bellezas Escénicas Naturales de América (Convención de Washington) 2. Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) 3. Convención Internacional para la Regulación de la Caza de Ballenas (CBI) 4. Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural. 5. Convención para la Conservación de Focas Antárticas 6. Convención relativa a las zonas Húmedas de Importancia Internacional Especialmente como Hábitat de las Aves Acuáticas (Ramsar) 7. Convenio para la Conservación y Manejo de la Vicuña 8. Convención sobre Recursos Marinos Antárticos o CCMLAR 9. Convenio sobre la Conservación de Especies Migratorias de la Fauna Salvaje (CMS) 10. Convenio sobre la Diversidad Biológica (CBD) 11. Acuerdo para la Conservación de Albatros y Petreles (ACAP) En las páginas web de la CONAMA (www.conama.cl), del SAG (www.sag.cl), de CONAF (www.conaf.cl), de la Subsecretaría de Pesca (www.subpesca.cl) y del Servicio Nacional de Pesca (www.sernapesca.cl) podrá encontrar más información sobre la normativa y las funciones de cada servicio en la conservación de la vida silvestre. FECHA DE SUSCRIPCIÓN DS Nº 531 4 de octubre de 1967 DL Nº 873 14 de febrero de 1975 DL Nº 489 21 de septiembre de 1979 DL Nº 259 27 de marzo de 1980 DS Nº 191 24 de abril de 1980 DL Nº 3.485 27 de septiembre de 1980 DS Nº 3.530 16 de diciembre de 1980 DS N° 662 13 de octubre de 1981 DS Nº 868 12 de diciembre de 1981 DS Nº 1.963 6 de mayo de 1995 DS Nº 272 27 de diciembre de 2005
19. 20 Determinar si una especie se encuentra o no amenazada, o en riesgo de extinción, resulta una labor compleja pero necesaria, no sólo para conocer cuál es la biota amenazada y cuáles son las amenazas que actúan sobre una especie, sino que también para definir prioridades en materia de conservación. En la medida que la determinación de la categoría de amenaza en que se encuentra una especie sea realizada mediantecriteriosyprocedimientosobjetivos, mayor será la precisión y certeza de la clasificación asignada. Por lo mismo, los sistemas de clasificación utilizados a nivel mundial han variado desde apreciaciones de expertos y criterios más subjetivos, hacia el uso de criterios idealmente más cuantitativos, que den mejor cuenta de la probabilidad que una especie se extinga en un plazo de tiempo determinado. En este sentido, los mayores esfuerzos por contar con procedimientos de clasificación han sido desarrollados por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza,(www.iucn.org).LaUICNesunaagrupación internacional que reúne a Estados, organizaciones no gubernamentales y científicos, y que, desde hace poco más de cuatro décadas, ha promovido y liderado los procesos de clasificación de las especies según su estado de conservación. Estos listados son conocidos mundialmente como las Listas Rojas de UICN o Red List (www.iucnredlist.org), y en su elaboración participan miles de científicos de todas partes del mundo. La última revisión publicada es del año 2007, y en ella fueron incluidas 95 especies de animales y 39 especies de plantas chilenas como amenazadas, de un total de 841 especies chilenas que fueron evaluadas (UICN 2007). En forma paralela a la UICN, muchos países han comenzado a adoptar sistemas propios o bien, en su defecto a asumir las clasificaciones propuestas por UICN como propias. Clasificación de Especies según Estado de Conservación 3.1 Reseña Histórica CAPÍTULO3 PICAFLOR DE JUAN FERNÁNDEZ, una de las especies amenazadas de nuestro país. Autor: Daniel González A.
20. 21 En el caso de Chile, si bien ya en el siglo XIX y primera mitad del XX, varios autores mencionan especies como amenazadas o en peligro, no es sino hasta comienzos de la década de 1970, cuando se publican los primeros listados de especies amenazadas del país. En 1970, Carlos Muñoz Pizarro publica la primera lista de flora amenazada de Chile, luego, en 1974, Jürgen Rottmann publica, como parte de su labor en la Corporación Nacional Forestal (CONAF), un documento con la lista de aves con problemas de conservación, posteriormente, el mismo autor publica en 1978, un nuevo documento que contiene una lista de aves y mamíferos en vías de extinción, documento que menciona a 19 especies de mamíferos y 26 de aves como amenazadas. Después, dentro del marco del Primer Encuentro Nacional de Mastozoólogos (científicos que estudian los mamíferos) se elaboró una lista de mamíferos con algún nivel de amenaza. Este nuevo listado, que recoge el listado de 1978 y lo complementa con nuevas especies, es publicado por Rottmann en 1982, en el número 38 de la Publicación Ocasional del Museo Nacional de Historia Natural. Siguiendo esa misma línea de trabajo, la misma Corporación Nacional Forestal (CONAF) organizó en agosto de 1985 el Simposio “Árboles y Arbustos Nativos Amenazados”, en el cual un grupo de botánicos y especialistas entregó una lista de árboles y arbustos nativos amenazados. Los resultados del simposio fueron publicado en 1989, en el “Libro Rojo de la Flora Terrestre de Chile” (Benoit 1989). En este libro rojo se incluyó a 69 especies de plantas como amenazadas. En abril de 1987, la CONAF organizó el Simposio “Estado de Conservación de la Fauna de Vertebrados Terrestres de Chile”, en el cual una serie de expertos entregó una lista de especies amenazadas para el país, incluyendo en esta ocasión no sólo a mamíferos y aves, sino que también anfibios, reptiles y peces de aguas continentales. Este simposio se tradujo en 1988, en la publicación del “Libro Rojo de los Vertebrados Terrestres de Chile” (Glade 1988), el que incluyó un total de 243 especies de vertebrados terrestres con problemas de conservación para nuestro país. Desde la fecha de su publicación, ambos libros rojos se han transformado en los principales referentes técnicos en la materia. Sin embargo, diversos investigadores han publicados listas más actualizadas, así como también evaluaciones y listas de especies que no fueron incorporadas en las dos publicaciones de CONAF. Para aves, Rottmann y López-Callejas por ejemplo, publican en el año 1992, la Estrategia Nacional para la Conservación de Aves, en la cual entregan una nueva propuesta de clasificación de las especies de aves chilenas según su estado de conservación. En el caso de reptiles y anfibios, una nueva y más completa evaluación fue realizada en octubre de 1996, dentro del marco del IV Congreso Latinoamericano de Herpetología, en el cual un grupo de especialistas determinaron el estado de conservación (categoría de amenaza) para las especies presentes en Chile, incluyendo además dentro del análisis a las tortugas marinas. Estos resultados fueron publicados en el Noticiario Mensual del Museo Nacional de Historia Natural (Núñez et al. 1997). En 1997, la CONAMA impulsa la realización de una serie de talleres de especialistas, tendientes a clasificar a otros grupos taxonómicos. Los resultados son publicados en 1998, en el volumen 47 del Boletín del Museo Nacional Historia Natural, el que incluye evaluaciones realizadas para helechos (Baeza et al. 1998), líquenes (Quilhot et al. 1998), plantas bulbosas (Ravenna et al. 1998), cactus (Belmonte et al. 1998), decápodos de aguas continentales (Bahamonde et al. 1998) y peces de aguas continentales (Campos et al. 1998). En este volumen se incluyen 254 especies de plantas, 17 de crustáceos y 44 de peces en alguna categoría de amenaza. A diferencia de las propuestas anteriores, que incluyen la opinión y labor de varios especialistas, otros autores han también presentado sus propias evaluaciones del estado de conservación, destacando propuestas para aves rapaces (Jaksic y Jiménez 1986), para mamíferos terrestres (Cofré y Marquet 1999) y dos para anfibios (Formas 1995, Díaz-Páez y Ortiz 2003). MONITO DEL MONTE, una de las especies amenazadas de nuestro país. Autor: Daniel González A.
21. 22 Un importante hito ocurre en 1998, con la publicación del Decreto Supremo N° 5 del Ministerio de Agricultura, conocido como Reglamento de la Ley de Caza, por corresponder al primer texto jurídico que listó especies según su estado de conservación. Para la elaboración de este Reglamento, el SAG recogió, salvo pequeñas modificaciones, las propuestas del Libro Rojo de los Vertebrados Terrestres en el caso de aves y mamíferos, y la propuesta del IV Congreso Latinoamericano de Herpetología para anfibios y reptiles. En este Reglamento se listan 254 especies en alguna categoría de conservación (11 clasificadas como Fuera de Peligro). Sin embargo, como todas las propuestas anteriores o listas de especies fueron realizadas con diferentes aproximaciones y metodologías, desde el análisis de expertos hasta el uso de criterios UICN, los resultados no son totalmente coincidentes, e incluso algunas veces contradictorios, lo que refuerza la necesidad de contar con un procedimiento oficial para la clasificación de especies silvestres de acuerdo a su estado de conservación, basado en criterios cuantitativos y procedimientos estandarizados. La Ley N° 19.300, sobre Bases Generales del Medio Ambiente (1994), establece en su artículo 37 la necesidad de contar con un procedimiento técnico que permita clasificar a las especies de fauna y flora silvestres según estado de conservación. Siendo esa misma Ley la que determinó las Categorías de Conservación utilizadas por el país: Extinta, En Peligro de Extinción, Vulnerable, Rara, Insuficientemente Conocida y Fuera de Peligro (corresponden a las categorías definidas por UICN en el año 1982). Lo señalado en el artículo 37 de la Ley N° 19.300 se concretó en el año 2005, mediante la publicación del ReglamentoparalaClasificacióndeEspeciesSilvestres (Decreto Supremo N° 75 de 2005 de MINSEGPRES), mediante el cual se aprobó el procedimiento para la clasificación de las especies de flora y fauna silvestres en categorías de conservación. 3.2 Reglamento para la Clasificación de Especies Silvestres (RCE) Este Reglamento, contenido en el Decreto Supremo N° 75 de 2005 de MINSEGPRES que fue publicado en mayo de 2005 (ver Anexo), establece el procedimiento para clasificar a las especies nativas de fauna y flora silvestre dentro de la categorías de conservación definidas por la Ley N° 19.300: Extinta, En Peligro de Extinción, Vulnerable, Rara, Insuficientemente Conocida y Fuera de Peligro (la definición para cada una de las categorías es también entregada por este Reglamento, ver recuadro). Para realizar la clasificación de las especies, y de acuerdo con lo señalado por el propio Reglamento, se creó un Comité de Clasificación conformado por 12 miembros: el Director Ejecutivo de CONAMA o su representante, un experto de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), uno del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), uno del Servicio Nacional de Pesca (SERNAPESCA), uno de la Subsecretaría de Pesca (SUBPESCA), uno del Museo Nacional de Historia Natural (MNHN), tres expertos de la Academia Chilena de Ciencias y tres del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas. Además, cada integrante tiene un suplente que lo reemplaza en caso de ausencia. El Consejo Directivo de CONAMA está formado por los Ministros de Economía, Fomento y Reconstrucción; Obras Públicas; Transporte y Telecomunicaciones; Agricultura; Vivienda y Urbanismo; Bienes Nacionales; Salud; Minería; Planificación y Cooperación; Educación; Defensa; Relaciones Exteriores; Secretaría General de la Presidencia y es presidido por el Ministro Presidente de la Comisión Nacional del Medio Ambiente.
22. 23 Es una especie para la cual no se han detectado individuos vivos en estado silvestre, a pesar de haber realizado prospecciones exhaustivas en su área de distribución histórica y dentro de sus hábitats conocidos y/o esperados, así como en las oportunidades apropiadas. Es una especie que enfrenta un riesgo muy alto de extinción. Es una especie que enfrenta un riesgo alto de extinción, pero que no puede ser clasificadas como “en peligro de extinción”. Es una especie para la cual existe presunción fundada de riesgo, pero en la cual no existe información suficiente que permita clasificarla en alguna de las categorías anteriores, aunque se supone que está en una de ellas (Extinta, En Peligro o Vulnerable). Es una especie que en el pasado estuvo incluida en alguna de las categorías anteriores, y en la actualidad, se la considera relativamente segura, gracias a la adopción de medidas efectivas de conservación o porque la amenaza que existía ha cesado. Es una especie cuyas poblaciones ocupan un área geográfica pequeña o están restringidas a un hábitat muy específico y escaso. También, son las especies que en forma natural presentan muy bajas densidades poblacionales, aunque ocupen un área geográfica mayor. Esta categoría no es excluyente de las demás, es decir una especie Rara también puede ser clasificada en otra de las categorías. Extinta (Extinguida): En Peligro de Extinción: Vulnerable: Insuficientemente Conocida: Fuera de Peligro: Rara: Definición de Categorías de Conservación según RCE Este Comité de Clasificación tiene como función asesorar al Consejo Directivo de la CONAMA y realizar la clasificación utilizando criterios técnicos, basados principalmente en información sobre aspectos poblacionales, de distribución, de cantidad y calidad de hábitat, de amenazas, del nivel de protección de la especie y de la cantidad y calidad de prospecciones. Para lo anterior, el Reglamento plantea utilizar los criterios de UICN en la medida de lo posible; dichos criterios cuentan con un gran respaldo científico y reconocimiento internacional (ver la sección 3.4 para una breve descripción de los criterios UICN actualmente en uso). La clasificación de especies es realizada a nivel nacional, aunque eventualmente, y en el caso que el Comité de Clasificación así lo considere, pueden establecerse distintas categorías para una o más regiones del país. Una situación similar sucede con el hecho que la clasificación debe ser realizada a nivel de especie, aunque podría ser también a un nivel taxonómico distinto al de especie (por ejemplo subespecie), si así lo considera necesario el Comité. La clasificación es realizada por el Comité de Clasificación, la cual debe ser finalmente aprobada por el Consejo Directivo de la CONAMA, para posteriormente ser oficializada a través de un Decreto Supremo y publicada en el Diario Oficial. A continuación se describe el procedimiento administrativo en extenso.
23. 24 En forma previa a cada uno de los procesos de clasificación, CONAMA invita a la ciudadanía, a través de un diario de circulación nacional, y página Web, en un plazo no mayor de dos meses, a proponer especies susceptibles de ser clasificadas. Esta misma invitación es también realizada a los organismos competentes del Estado. Con la información recibida, así como los antecedentes de que disponga la propia CONAMA, se elabora un listado de especies a clasificar, nómina que debe ser sometida a la aprobación del Consejo Directivo de la CONAMA. El Acuerdo del Consejo Directivo de la CONAMA, mediante el cual se aprobó la lista a clasificar, debe ser transformado en una Resolución de la Dirección Ejecutiva de la CONAMA, que se publica en el Diario Oficial y en un diario de circulación nacional, para así dar inicio formal al proceso de clasificación de especies. Unaveziniciadounprocesodeclasificación(publicación de la Resolución de inicio), se abre un segundo proceso de consulta pública, en el que la ciudadanía tiene un mes de plazo para aportar antecedentes sobre las especies que serán clasificadas. Desde el momento en que se inicia el proceso, el Comité de Clasificación contará con un plazo máximo de tres meses para analizar los antecedentes y la información disponible, y elaborar la propuesta de clasificación. Esta propuesta, se somete luego a una tercera consulta pública, para lo cual CONAMA publica en el Diario Oficial, en un diario o periódico de circulación nacional y en el portal electrónico de la Comisión la propuesta de clasificación elaborada por el Comité. Durante ese periodo de consulta pública, que dura un mes contado desde su publicación, cualquier persona natural o jurídica podrá formular observaciones o reparos por escrito a la propuesta elaborada por el Comité de Clasificación, debiendo acompañar los antecedentes que justifiquen sus observaciones. Una vez cerrado este tercer proceso de consulta pública, el Comité de Clasificación evalúa, en un máximo de 10 días, las observaciones recibidas y elabora una propuesta definitiva de clasificación, la que luego es enviada al Consejo Directivo para su aprobación final. 3.3 Descripción del Procedimiento Administrativo para la Clasificación de Especies El Consejo Directivo de la CONAMA es el que tiene como función aprobar la propuesta definitiva que fue elaborada por el Comité de Clasificación. Este Consejo posee la facultad de aprobar o rechazar cada especie propuesta. Las especies y sus categorías aprobadas luego deben ser oficializadas mediante un Decreto Supremo del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, el que llevará además la firma del Ministro de Agricultura y/o el de Economía, según corresponda. El referido decreto deberá publicarse en el Diario Oficial. Con la publicación del Decreto en el Diario Oficial la clasificación ha sido completamente oficializada, y sus resultados tendrán validez a nivel nacional. Los resultados de este proceso de clasificación prevalecerán sobre las anteriores clasificaciones que haya tenido la especie. Las especies conservarán la clasificación que han tenido en la medida que no hayan sido clasificadas en el marco de este Reglamento.
24. 25 Flujograma del procedimiento administrativo para la clasificación de especies PERIODO DE INFORMACIÓN PREVIA CONAMA publica invitación a la ciudadanía y Servicios Públicos a proponer especies susceptibles de clasificar en un nuevo proceso Ciudadanía tiene 2 meses de plazo para proponer especies a clasificar con antecedentes que lo justifiquen CONAMA elabora un listado de especies a clasificar en un nuevo proceso y lo somete a la aprobación del Consejo Directivo Consejo Directivo de CONAMA revisa y aprueba listado de especies que serán clasificadas en el nuevo proceso INICIO DEL PROCESO DE CLASIFICACIÓN CONAMA publica el listado aprobado con lo cual se da inicio formal a un nuevo proceso de clasificación El Comité de Clasificación tiene tres meses para elaborar su propuesta de clasificación CONAMA publica Propuesta de Clasificación del Comité para consulta pública Ciudadanía tiene un mes de plazo para realizar observaciones a las clasificaciones propuestas por el Comité de Clasificación Cerrada la consulta pública, el Comité de Clasificación tiene 10 días de plazo para considerar observaciones de ciudadanía y elaborar una propuesta definitiva de clasificación Consejo Directivo de CONAMA revisa y aprueba la propuesta definitiva de clasificación FIN DEL PROCESO DE CLASIFICACIÓN Ciudadanía tiene un mes de plazo para agregar antecedentes de las especies en clasificación
25. 26 A pesar de este hecho, estos criterios son factibles de utilizar en el procedimiento chileno realizando una equivalencia de las distintas categorías utilizadas en ambos sistemas, tal cual se muestra en el cuadro de “equivalencias aproximadas”. Como se observa, las categorías que denotan riesgo de extinción son comparables entre sí, y el Comité de Clasificación ha asimilado las categorías y criterios de “EnPeligroCrítico”y“EnPeligro” deUICNalacategoría “En Peligro” de la Ley Nº 19.300, y las categorías “Vulnerable” de UICN a la categoría “Vulnerable” de la Ley Nº 19.300 (ver recuadro de definiciones). En otras palabras, una especie que cumpla con los criterios de En Peligro o de En Peligro Crítico de UICN será considerada como una especie En Peligro para el Reglamento para la Clasificación de Especies Silvestres; la categoría Vulnerable es la misma en ambos sistemas, por lo que cumpliendo con los criterios de Vulnerable de UICN será considerada como especie Vulnerable para el RCE. Tal como lo establece el artículo 12 del RCE, para la clasificación el Comité deberá utilizar, en la medida de lo posible, los criterios definidos por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Estos Criterios UICN han sido desarrollados para estimar el riesgo o probabilidad de extinción en el cual se encuentra una especie. LosCriteriosUICNactualmentevigentes,corresponden a la versión 3.1 y están diseñados para la clasificación de especies dentro de las categorías de conservación que actualmente utiliza dicha organización, que no son exactamente las mismas utilizadas por el Reglamento para la Clasificación de Especies Silvestres (de hecho la Ley Nº 19.300 adoptó las categorías anteriores de UICN, es decir versión 2.0). Categorías de Ley Nº 19.300 Extinto En Peligro Vulnerable Insuficientemente Conocida* Rara Fuera de Peligro Equivalencia aproximada de las categorías de la ley Nº 19.300 con las categorías UICN 3.1 Categorías de UICN ( 3.1) Extinto Extinto en Estado Silvestre En Peligro Crítico En peligro Vulnerable Casi Amenazado Preocupación Menor Datos insuficientes 3.4 Criterios de Clasificación del Reglamento para la Clasificación de Especies Silvestres (RCE) * Es una especie para la cual existe presunción fundada de riesgo, pero en la cual no existe información suficiente que permita clasificarla en alguna de las categorías anteriores, aunque se supone que está en una de ellas (Extinta, En Peligro o Vulnerable).
26. 27 Las categorías Insuficientemente Conocida, Rara y Fuera de Peligro de la Ley Nº 19.300 no poseen equivalencia dentro de la UICN, y en consecuencia no tienen criterios UICN, sin embargo, tal cual están definidas en el Reglamento, no requieren de criterios cuantitativos especiales para su aplicación. Los criterios UICN (versión 3.1) han sido agrupados en cinco grandes grupos o tipos de criterios que se han nominado con las letras A, B, C, D y E: A.	Reducción en el tamaño de la población. B.	Pequeña distribución o rango geográfico (Extensióndela PresenciayÁreadeOcupación) y reducción de calidad de hábitat, lo que incluye fragmentación. C.	Población reducida y en disminución. D.	Tamaño poblacional muy pequeño o muy restringido geográficamente. E.	Análisis de viabilidad poblacional (análisis cuantitativo que expresa la probabilidad de extinción en un plazo determinado). A su vez, cada uno de estos cinco criterios principales está acompañado por subcriterios y/o infracriterios, y estos a su vez por variables, que especifican la información o valores que deben cumplirse para que una especie sea clasificada en la categoría correspondiente (En Peligro Crítico, En Peligro o Vulnerable). Basta con que se cumpla uno de los cinco grandes criterios (letras) para que la especie se clasifique en la categoría correspondiente, asignando siempre la categoría con mayor grado de amenaza con que cumpla la especie. Criterio A. Se basa en la reducción poblacional de la especie en un periodo de 10 años o de tres generaciones, según sea el plazo más largo. La diferencia entre una y otra categoría de conservación guarda relación con la magnitud porcentual de la disminución, así como también con el hecho que tales disminuciones sean pasadas o sean proyecciones en el futuro, o bien si las causas han desaparecido, sean reversibles o sean entendidas. Los subcriterios se anotan como A1, A2, A3 y A4 (ver siguiente tabla). Así por ejemplo, si una especie posee una disminución poblacional del 50% en 10 años o tres generaciones, pero donde las causas han cesado, es una especie que debería ser clasificada como Vulnerable. Sin embargo, si en el mismo ejemplo, las causas no han cesado, esa misma especie debería ser clasificada como En Peligro, ya que se espera que la población siga disminuyendo. Por “generación se entiende la edad promedio de los padres y madres de la población actual”. El tiempo generacional no depende solamente de la biología reproductiva de una especie (a la edad en que empiezan y terminan de reproducirse), sino también de la estructura de la población (cantidad de individuos en cada edad en que se pueden reproducir). A modo de ejemplo, en un curso de un colegio, una generación corresponde al promedio de edad de todos los padres y madres de ese curso; si los padres y madres son en su mayoría muy jóvenes el tiempo generacional del curso será menor que si se tratase de padres y madres mayores. Causas son reversibles y entendidas y cesadas (y viene del pasado) Causas no reversibles o que no han sido entendidas o que no han cesado (y viene del pasado) Reducción proyectada en el futuro Reducción considerando tiempo pasado y futuro Magnitud de la disminución poblacionalCriterio A Tipo de causa para la reducción ≥70% ≥50% ≥50% ≥50% En Peligro ≥50% ≥30% ≥30% ≥30% Vulnerable A1 A2 A3 A4
27. 28 Criterio B. Basado en el área de distribución o rango geográfico de la especie, ya sea como extensión de la presencia (que es la superficie o área del territorio conocido como distribución total) o como Área de Ocupación (superficie realmente ocupada por la especie, es decir descontando todas las áreas sin presencia) (Ver esquema 1). Es un criterio que conjuga información sobre el área de distribución de la especie o del área de ocupación de la especie, con información de la cantidad de poblaciones conocidas, o el hecho de si la población está severamente fragmentada, o si las poblaciones presentan disminuciones en la calidad de su hábitat, localidades, número de individuos, o bien, fluctuaciones extremas de sus localidades, de la extensión de presencia, del área de ocupación o del número de individuos, entre otros. La diferencia entre una y otra categoría guarda relación con el valor (superficie) de cada subcriterio, los que se consignan con B1 ó B2 para información sobre extensión de la presencia y área de ocupación respectivamente. Pero para cumplir con el criterio B (sea por B1 o por B2, o por ambos) no basta con cumplir con la superficie requerida, sino que también debe cumplir con al menos 2 de los siguientes 3 subcriterios: (a) Fragmentación severa o tener menos de 5 localidades para En Peligro y entre 6 y 10 localidades para Vulnerable. (b) Disminución continua en: (i) extensión de la presencia, (ii) área de ocupación, (iii) área, extensión y/o calidad de hábitat, (iv) número de localidades o subpoblaciones y (v) número de individuos maduros. (c) Fluctuaciones extremas en cualquiera de: (i) extensión de la presencia, (ii) área de ocupación, (iii) número de localidades o subpoblaciones y (iv) número de individuos maduros. Por ejemplo, si una especie posee un área de distribución (extensión de la presencia) de 4.600 km2, vive en 3 localidades y presenta una disminución continua en la calidad del hábitat, esa especie podrá ser calificada como En Peligro por EN B1ab(iii) (ver Criterio B B1. Extensión de la presencia B2. Área de ocupación En Peligro 5.000 km2 500 km2 Vulnerable 20.000 km2 2.000 km2 notación en sección 3.5). Pero si la misma especie, vive en 6 localidades, ya no cumplirá con los requisitos para ser calificada como En Peligro, pero sí para ser considerada como Vulnerable por VU B1ab(iii). Asímismo, si esta especie, estuviera presente en más de 10 localidades y su hábitat no estuviera severamente fragmentado, no podría clasificarse ni siquiera como Vulnerable, a pesar de tener un área de distribución relativamente pequeña. Criterio C. Es un criterio que se puede utilizar cuando las poblaciones son reducidas, pero donde además se observan disminuciones continuas en el número de individuos maduros, o bien se observan subpoblaciones muy pequeñas, o concentradas en una sola localidad o bien, fluctuaciones extremas en el número de individuos. La cantidad de individuos maduros, que corresponde a los que potencialmente son capaces de reproducirse, debe ser menor a 2.500 para cumplir con el criterio de la categoría En Peligro o menor a 10.000 para la categoría Vulnerable, pero eso no basta, sino que además debe cumplir con al menos uno de los subcriterios C1 ó C2. C1 corresponde a una disminución continua en el número de individuos maduros de al menos el 20% en 5 años o en 2 generaciones para En Peligro, o de al menos 10% en 10 años ó 3 generaciones para Vulnerable. C2 corresponde a una disminución continua en el número de individuos maduros y alguno de los infracriterios a) ó b) tal cual se muestra en la tabla de la siguiente página. Esquema 1. Representación esquemática de Extensión de la Presencia y del Área de Ocupación individuos en el ambiente Extensión de la Presencia Área de Ocupación
28. 29 Criterio C C. C1.	C2. C2a(i). C2a(ii). C2b. Número individuos Disminución estimada del número de individuos Disminución estimada del número de individuos Estructura Poblacional Estructura Poblacional Fluctuación número de individuos 2.500 y además C1 ó C2 20% en 5 años ó 2 generaciones Y además C2a ó C2b 250 individuos en cada una de las subpoblaciones 95% individuos en una subpoblación Extrema (aumento ó disminución en 10 veces) 10.000 y además C1 ó C2 10% en 10 años ó 3 generaciones Y además C2a ó C2b 1.000 individuos en cada una de las subpoblaciones 100% individuos en una subpoblación Extrema (aumento ó disminución en 10 veces) En Peligro Vulnerable De esta manera las únicas posibilidades de utilizar este criterio tendrían la siguiente expresión: C1 ó C2a(i) ó C2a(ii) ó C2b. Por ejemplo, si una especie posee 2.000 individuos maduros distribuidos en 10 subpoblaciones, todas con menos de 250 individuos, esa especie podrá ser calificada como En Peligro por EN C2a(i). Si la misma especie en cambio, tiene una subpoblación con 1.910 individuos (más del 95% del total) y 9 subpoblaciones de 10 individuos cada una, seguiría siendo clasificada En Peligro, pero esta vez por EN C2a(ii). Criterio D. Tamaño poblacional muy reducido o restringido. Una especie será clasificada como En peligro por el solo hecho de tener una población de individuos maduros menor a 250 individuos, y como Vulnerable al tener una población de individuos maduros menor a 1.000, o tener un área de ocupación menor a 20 km2, o estar presente solamente en cinco o menos localidades. Criterio E. Corresponde a un análisis cuantitativo que permite estimar la probabilidad de extinción dentro de un plazo definido (uno de los análisis más conocidos es el “Análisis de Viabilidad Poblacional”). De acuerdo a esto, una especie será clasificada como En Peligro cuando posea una probabilidad de extinción del 20% en 20 años o 5 generaciones, y como Vulnerable cuando posea una probabilidad de extinción del 10% en 100 años. Como se ha señalado, basta con que una especie cumpla con un criterio para ser clasificada en la categoría con la cual cumple el criterio. Siempre se asignará la categoría con mayor grado de amenaza que cumpla la especie. No obstante, en caso de cumplir con más de un criterio de una categoría, ese hecho debe ser también señalado. 3.5. Forma de anotar la Clasificación Para indicar las categorías y los criterios con los cuales ha sido clasificada una especie, existe una forma de anotar muy particular, comenzando por el nombre de la categoría (EX = Extinta; EN = En Peligro, VU = Vulnerable), seguido de los criterios y subcriterios con los cuales ha cumplido (A, B, C, D, E). Así por ejemplo: Categoría En Peligro Por B2 = área de ocupación menor a 500 km2 Y por a. fragmentación severa o de 1 a 5 localidades c. Fluctuación extrema en (i) extensión de la presencia y (iii) calidad de hábitat EN ac(i,iii)B2
29. 30 Especies clasificadas por el Reglamento para la Clasificación de Especies Silvestres En septiembre del año 2005, se inició el Primer Proceso de Clasificación de Especies Silvestres, con la revisión de 35 especies, de las cuales 33 (22 especies de fauna y 11 especies de flora) fueron clasificadas dentro de alguna de las categorías de conservación definidas por la Ley N° 19.300, y bajo el procedimiento establecido por el Reglamento para la Clasificación de Especies Silvestres. Esta lista de 33 especies fue oficializada mediante el Decreto Supremo N° 151 de 2007, del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, que fue publicado el día 24 de marzo de 2007, en el Diario Oficial. Dicho listado, junto con la nómina de especies señaladas como amenazadas por el Reglamento de la Ley de Caza, constituyen las dos listas de especies clasificadas en categorías de conservación que poseen respaldo jurídico en el país, por tratarse de decretos supremos. Aunque recientemente, con la publicación de la Ley de Bosque Nativo, también el Libro Rojo de la Flora Arbórea y Arbustiva adquirió respaldo jurídico al ser citado como referente por la misma. Sin embargo, a ellas, se agregan una serie de otras listas de especies amenazadas, que son importantes referentes técnicos tales como el Libro Rojo de los Vertebrados Terrestres, las reuniones de especialistas publicadas en el Boletín 47 del Museo Nacional de Historia Natural, una reunión de especialistas de mamíferos acuáticos publicada en el Noticiario Mensual del Museo Nacional de Historia Natural (1997), Estrategia Nacional de Conservación de Aves, entre otras. Considerando los distintos listados de especies amenazadas para Chile que han sido realizados, y no sólo las reconocidas juridicamente, para nuestro país se mencionan unas 850 especies nativas en alguna de las categorías de conservación señaladas por la Ley N° 19.300. 4.1 Primer Proceso de Clasificación de Especies Silvestres CAPÍTULO4 FRUTOS DE TOROMIRO, especie Extinta en la naturaleza Autor: Alfredo Casadio
30. 31 Resultado del Primer Proceso de Clasificación de Especies Silvestres Decreto Supremo N° 151 de 2007, MINSEGPRES. NOMBRE Reino Animalia Clase Mamíferos Monito del monte (Dromiciops gliroides) Comadrejita trompuda (Rhyncholestes raphanurus) Zorro Culpeo de Tierra del Fuego (Pseudalopex culpaeus lycoides) Zorro de Chiloé (Pseudalopex fulvipes) Gato andino (Oreailurus jacobita) Güiña (Oncifelis guigna) Gato montes argentino (Oncifelis geoffroyi) Colo-Colo (Oncifelis colocolo) Puma (Puma concolor) Huillín (Lontra provocax) Chungungo (Lontra felina) Pudú (Pudu pudu) Huemul (Hippocamelus bisulcus) Taruca (Hippocamelus antisensis) CATEGORÍA Insuficientemente Conocida Insuficientemente Conocida Vulnerable En Peligro En Peligro y Rara Insuficientemente Conocida y Rara Rara Insuficientemente Conocida Insuficientemente Conocida entre las Regiones de Tarapacá y del Biobío. En Peligro entre las Regiones del Libertador Bernardo O’Higgins y de Los Lagos. Insuficientemente Conocida en las Regiones de Aysén del General Carlos Ibánez del Campo y la Región de Magallanes y la Antártica Chilena. Insuficientemente Conocida Vulnerable En Peligro En Peligro Los resultados de este primer proceso de clasificación se muestran en la siguiente tabla:
31. 32 Resultado del Primer Proceso de Clasificación de Especies Silvestres (Continuación) NOMBRE Clase Aves Suri (Rhea pennata tarapacensis) Canquén colorado (Chloephaga rubidiceps) Gaviotín chico (Sterna lorata) Tricahue (Cyanoliseus patagonus) Picaflor de Arica (Eulidia yarrellii) Picaflor de Juan Fernández (Sephanoides fernandensis) Rayadito de Más Afuera (Aphrastura masafuerae) Cachudito de Juan Fernández (Anairetes fernandezianus) Reino Plantae Herbáceas Azulillo (Tecophilea cyanocrocus) Arbustos Metarma (Metharme lanata) Dalea (Dalea azurea) Michay de Paposo (Berberis litoralis) Michay rojo (Berberidopsis corallina) Avellanita (Avellanita bustillosii) Toromiro (Sophora toromiro) Árboles Sándalo de Juan Fernández (Santalum fernadezianum) Ruil (Nothofagus alessandrii) Queule (Gomortega keule) Pitao (Pitavia punctata) CATEGORÍA Insuficientemente Conocida En Peligro En Peligro En Peligro en las Regiones de Atacama y Coquimbo Vulnerable en el resto del país En Peligro y Rara En Peligro y Rara En Peligro y Rara En Peligro y Rara En Peligro y Rara Insuficientemente Conocida y Rara En Peligro y Rara En Peligro y Rara En Peligro y Rara En Peligro y Rara Extinto Extinto En Peligro y Rara En Peligro En Peligro
32. 33 4.2. Descripción de especies Cada una de las especies es descrita en una ficha técnica que contiene información general de la misma, incluida su descripción, forma de diferenciarla de especies similares, distribución y hábitat conocido, causas de amenaza actual o pasada, resultados de la clasificación en el marco del Reglamento para la Clasificación de Especies Silvestres, clasificaciones anteriores, normativa, acciones de conservación y literatura recomendada. Se incluyen fotografías de la especie, así como de otras con las cuales puede ser confundida. Para algunas especies en un recuadro especial se entregan algunas recomendaciones básicas para favorecer su protección, quienes deseen colaborar de forma más activa podrán implementar estas medidas como un aporte. Se entrega un mapa de distribución de la especie en el país, mapa que señala la distribución de la forma más acotada y precisa posible. Sin embargo, el lector debe siempre tener presente que el área de distribución incluye sitios donde la especie es ocasional y puede no siempre ser encontrada. En algunos casos, se han utilizado signos de interrogación para denotar que la presencia de la especie en dicha zona es dudosa y requiere confirmación. Fotografía principal de la especie Estado de Conservación Nombre común/ científico Taxonomía Mapa de distribuciónÍcono Nombre de especie y autor de la fotografía Literatura de interésRecomendaciones
33. 3434 MONITO DEL MONTE (Dromiciops gliroides) Reino Animalia Clase Mammalia Orden Microbiotheria Familia Microbiotheridae Descripción: El monito del monte, también llamado colo-colo en algunos lugares debido a sus vocalizaciones, es una de las cuatro especies de marsupiales chilenos, y que por la forma de su cuerpo puede ser confundido a simple vista con un roedor. Es de pequeño tamaño, con un largo total de 20 a 25 cm y un peso de tan sólo 20 a 30 g. Secaracterizaporunpelajedensoycorto, decoloración parda en el dorso, más claro y café-amarillento en los flancos, y blanquecino ventralmente. La cara es muy llamativa, no sólo por sus enormes ojos, que denotan su mayor actividad crepuscular y nocturna, sino que también por su coloración, que muestra una máscara más oscura alrededor de los ojos. Sus orejas son redondeadas y cortas. Posee en cambio una cola larga, prensil y cubierta de pelos, que se aprecia más gruesa en su base. Sus manos y pies son muy hábiles, y de hecho posee pulgar oponible en la extremidades traseras lo que junto a su cola prensil lo convierte en un ágil trepador. Posee una bolsa marsupial pequeña, aunque bien desarrollada, con cuatro mamas en su interior. Al igual que otros marsupiales, su ciclo reproductivo es muy interesante, con apareamiento a inicios de primavera, luego de lo cual se desarrolla una gestación intrauterina, producto de la cual nacen 2 a 4 crías no completamente desarrolladas que migran hacia el interior de la bolsa marsupial donde permanecen por unos 60 días, fuertemente adheridas a un pezón. Luego de abandonar la bolsa permanecen otro mes bajo la protección de la madre. Su dieta es omnívora, e incluye tanto insectos (adultos y larvas) como frutos y semillas. En los meses de menor temperatura, entra en periodos de letargo (no es hibernación), durante dicha fase sobrevive con la reserva de grasa acumulada en la base de la cola, razón por la cual la misma se aprecia más gruesa en ese sector. Especies similares: Debido a su forma, el monito del monte puede ser confundido a simple vista con un roedor o con otro marsupial, la yaca (Thylamys elegans). De los roedores puede ser fácilmente diferenciado por su aspecto más agraciado, su cola prensil y más gruesa en la base, y porque poseen una mayor cantidad de dientes, los que además son más parecidos a los de un carnívoro, es decir con bordes cortantes y agudos. Con la yaca en cambio, las diferencias son más sutiles, ya que ella es también un marsupial, compartiendo las características dentales. Sin embargo, ambas especies viven en zonas y ambientes distintos, y sólo en la parte norte de la distribución del monito del monte podrían sobreponerse, ya que la yaca vive desde Atacama hasta la Provincia de Arauco (Región del Biobío). No obstante, la yaca vive en ambientes más de matorral, y en general no tan húmedos como en el caso del monito del monte. Por otro lado la yaca posee una coloración general grisácea y no café como en el monito del monte, además sus orejas son notoriamente más grandes. INSUFICIENTEMENTE CONOCIDA Autor: Juan Carlos Torres Mura
34. 35 Distribución y hábitat: El monito del monte vive en Chile desde los alrededores de Concepción (Región del Biobío) hasta Aysén, donde se han encontrado restos óseos en fecas de guiña dentro del Parque Nacional Laguna San Rafael. Recientemente fue encontrado en las Reservas Nacionales Los Queules y Los Ruiles, en la zona costera de la Región del Maule, en lo que se supone se trataría de relictos poblacionales de una distribución pasada más amplia. En Argentina vive en las Provincias de Neuquén y Río Negro. La especie habita en bosques nativos húmedos y fríos, especialmente en ambientes que posean quila (una especie de bambú nativo) tanto en la Cordillera de la Costa, la Depresión Intermedia, como en la Cordillera de Los Andes hasta los 1.800 msnm. Abundancia y tendencias poblacionales: No hay datos sobre su número poblacional, sin embargo, las evidencias permiten suponer que la especie se encontraría disminuyendo producto de la degradación de su hábitat. Amenazas: Las principales amenazas, particularmente fuera de las áreas protegidas, son la pérdida y degradación de su hábitat, debido a la fragmentación de bosque nativo, especialmente en el área norte de su distribución. La presencia de ratas (Rattus rattus) también ha sido señalada como otra causa de amenaza (ésta es una rata exótica a Chile que hoy se encuentra asilvestrada en áreas urbanas y rurales). Resultado y fundamentos de la Clasificación Nacional según RCE: Dentro del marco del Reglamento para la Clasificación de Especies Silvestres, el monito del monte (Dromiciops gliroides) fue clasificado en la categoría Insuficientemente Conocida, ya que aunque se infiere que la especie se encuentra amenazada producto de pérdida y fragmentación de su hábitat, no existe información suficiente para discernir si está En Peligro o Vulnerable. Historia de sus clasificaciones anteriores: En forma anterior, la especie había sido clasificada como Rara en 1987, por el Simposio de Vertebrados Terrestres (Libro Rojo de CONAF) y en 1998, por el Reglamento de la Ley de Caza. A nivel internacional, la especie fue catalogada por UICN en 1996, como Vulnerable. Normativa y acciones de conservación: La caza y captura de esta especie se encuentra prohibida en Chile debido a las disposiciones de la Ley de Caza y su Reglamento en atención al nivel de amenaza que posee la especie y lo escasa que resulta en el medio silvestre. Literatura de interés Jiménez J. 2005. Monito del monte (Dromiciops gliroides). Fósil viviente y único marsupial gondwánico del Orden Microbiotheria. pp. 541- 543. En: Historia biodiversidad y ecología de los bosques costeros de Chile. Editorial Universitaria. Santiago Chile. 708 pp. Kelt D D Martínez. 1989. Notes on the distribution and ecology of two marsupials endemic to the Valdivian forests of southern South America. Journal of Mammalogy 70: 220-224. LobosG,ACharrier,GCarrascoREPalma.2005. Presence of Dromiciops gliroides (Microbiotheria: Microbiotheriidae) in the deciduous forests of central Chile. Mammalian Biology 70(6): 376-380. Mann G. 1978. Los pequeños mamíferos de Chile: marsupiales, quirópteros, edentados y roedores. Gayana Zoología 40:1-342. Muñoz-Pedreros A E Palma. 2000. Marsupiales. En: A Muñoz-Pedreros J Yáñez (Ed.) Mamíferos de Chile. pp. 43-51. Ediciones CEA, Valdivia Chile. Miller S J Rottmann. 1976. Guía para el reconocimiento de mamíferos chilenos. Editora Nacional Gabriela Mistral, Santiago. YACA, especie similar, aunque más gris y de orejas más grandes. Autor: Juan Carlos Torres Mura
35. 3636 COMADREJITA TROMPUDA (Rhyncholestes raphanurus) Reino Animalia Clase Mammalia Orden Paucituberculata Familia Caenolestidae Descripción: La comadrejita trompuda es otra de las cuatro especies de marsupiales chilenos, y que por la forma de su cuerpo y coloración negra puede ser confundido a simple vista con un roedor. Es el más pequeño de los marsupiales chilenos, con un largo total no superior a 21 cm (punta del hocico a punta de la cola). Fue descubierta recién en 1922, y es uno de los mamíferos chilenos menos conocido. Se caracteriza por un pelaje denso y corto, de coloración café oscuro o gris muy oscuro (casi negro) tanto dorsal como ventralmente. La cola es corta (7 a 8 cm), gruesa en la base, sin función prensil, y posee una coloración blanquecina en la punta. Posee ojos pequeños, orejas redondeadas y un característico hocico, que asemeja una pequeña trompa, de lo cual ha derivado su nombre. Posee pulgar oponible sólo en la mano. No posee bolsa marsupial y tiene cinco mamas, condición que es rarísima para los mamíferos (normalmente las glándulas mamarias son pares). De su biología reproductiva no se sabe casi nada. A partir de animales capturados se conoce de hembras lactantes entre octubre y mayo, lo que podría significar que el periodo de partos es prolongado para esta especie, o bien, que el cuidado de las crías es prolongado. Su dieta es omnívora, e incluye insectos, gusanos y hongos. En meses de menor temperatura, también se supone que tiene periodos de letargo como el monito del monte, fase en la que sobrevive con las reservas de grasa que acumula en la base de la cola, razón por la cual la misma se aprecia más gruesa en esa zona. Especies similares: Debidoasuformaycoloración,lacomadrejitatrompuda puede ser confundida a simple vista con un roedor y, muy raramente con el monito del monte (Dromiciops gliroides). De los roedores puede ser diferenciada por su hocico muy aguzado, su cola ligeramente más gruesa en la base, y porque poseen una mayor cantidad de dientes, los que son más parecidos a los de un carnívoro, es decir con bordes cortantes y agudos (los roedores no poseen más de 20 dientes). Difícilmente podría ser confundida con el monito del monte, ya que si bien ambos son marsupiales, la coloración de la comadrejita es muy oscura, café o gris muy oscuro y además uniforme en todo el cuerpo, y la del monito del monte es de coloración más parda. Por otro lado, la comadrejta no es trepadora, no posee pulgar oponible en los pies ni la cola prensil como el monito del monte. INSUFICIENTEMENTE CONOCIDA Autor: Agustín Iriarte
36. 3737 Distribución y hábitat: Hasta 1980, la comadrejita trompuda sólo era conocida para la Isla Grande de Chiloé y el sector de La Picada (ladera del volcán Osorno), sin embargo, desde 1981 varios individuos han sido capturados en otras localidades del continente, ampliando ligeramente el área de distribución conocida. Es así que la especie se distribuye desde Maicolpué (localidad costera ubicada 50 km al oeste de Osorno) y Antillanca (90 km al este de Osorno, entre 700 y 800 msnm) por el norte y hasta la Isla Grande de Chiloé y Río Negro (50 km al sureste de Puerto Montt) por el sur. Recientemente la especie fue también encontrada en Bariloche (Argentina), antes de lo cual se suponía era una especie endémica de nuestro país. Es una especie circunscrita a los bosques primarios densos de la selva valdiviana, con abundante sotobosque y árboles caídos, con suelos sueltos y húmedos, donde puede encontrar su alimento consistente en invertebrados terrestres y hongos. Abundancia y tendencias poblacionales: No hay datos sobre su número poblacional, sin embargo, las evidencias señalan que se encontraría disminuyendo producto de la degradación de su hábitat. Se la considera una especie escasa en las áreas en que ha sido encontrada, y de hecho en el sector de La Picada se han determinado densidades de 0,3 a 0,8 individuos por hectárea (en ese mismo sitio y época por ejemplo, la densidad de marsupiales y roedores varió de 5 a 28,6 individuos por hectárea). Amenazas: Las principales amenazas, especialmente fuera de las áreas protegidas, son la pérdida y la degradación de su hábitat, debido a la fragmentación de bosque nativo. Resultado y fundamentos de la Clasificación Nacional según RCE: Dentro del marco del Reglamento para la Clasificación de Especies Silvestres, la comadrejita trompuda (Rhyncholestes raphanurus) fue clasificada en la categoría Insuficientemente Conocida, ya que aunque se infiere que la especie se encuentra amenazada producto de pérdida y fragmentación de su hábitat, no existe información suficiente para discernir si está En Peligro o Vulnerable. Es una especie muy pocas veces registrada y de distribución restringida a bosque primario húmedo valdiviano entre Osorno y Chiloé. Es un marsupial representante de una antigua familia por lo que se le considera una especie relicta de especial interés científico. Historia de sus clasificaciones anteriores: En forma anterior, la especie había sido clasificada como En Peligro en 1987, por el Simposio de Vertebrados Terrestres (Libro Rojo de CONAF) y en 1998, por el Reglamento de la Ley de Caza. A nivel internacional, la especie fue catalogada por UICN en 1996, como Vulnerable. Normativa y acciones de conservación: La caza y captura de esta especie se encuentra prohibida en Chile debido a las disposiciones de la Ley de Caza y su Reglamento en atención al nivel de amenaza que posee la especie y lo escasa que resulta en el medio silvestre. Literatura de interés Gallardo M. 1978. Hallazgo de Rhyncholestes raphanurus (Marsupialia, Caenolestidae) en el sur de Chile. Archivos de Biología y Medicina Experimentales (Chile), 11:181. Kelt DA D Martínez. 1989. Notes on the distribution and ecology of two marsupials endemic to the Valdivian forests of southern South America. Journal of Mammalogy 70: 220-224. Mann G. 1978. Los pequeños mamíferos de Chile: marsupiales, quirópteros, edentados y roedores. Gayana Zoología 40:1-342. Miller S J Rottmann. 1976. Guía para el reconocimiento de mamíferos chilenos. Editora Nacional Gabriela Mistral, Santiago. Muñoz-Pedreros A E Palma. 2000. Marsupiales. En: A Muñoz-Pedreros J Yáñez (Ed.) Mamíferos de Chile. pp. 43-51. Ediciones CEA, Valdivia Chile. Patterson BD MH Gallardo. 1987. Rhyncholestes raphanurus. Mammalian Species 286: 1-5. MONITO DEL MONTE, especie similar, se distingue por su coloración más clara. Autor: Agustín Iriarte
37. 3838 ZORRO CULPEO DE TIERRA DEL FUEGO (Pseudalopex culpaeus lycoides) Reino Animalia Clase Mammalia Orden Carnivora Familia Canidae Descripción: El zorro culpeo también conocido como zorro colorado, es el zorro chileno más grande. De coloración gris en el dorso, rojizo en cabeza, orejas, cuello y piernas; su mentón es blanco y posee un hocico largo y angosto. En Chile se identifican cuatro subespecies, Pseudalopex culpeaus lycoides, en Tierra del Fuego y algunas islas al sur de ella; P. culpaeus andinus, P. culpaeus culpaeus y P. culpaeus magellanicus, al norte del Estrecho de Magallanes. Especies similares: El género Pseudalopex (hoy también nominado como Lycalopex) está representado en Chile por tres especies: el zorro culpeo (Pseudalopex culpaeus), el zorro chilla (Pseudalopex griseus) y el zorro chilote (Pseudalopex fulvipes), siendo el zorro chilote el de menor tamaño de los tres y de coloración notoriamente más oscura. El zorro chilla en cambio es bastante más parecidoalculpeoypuedenserfácilmenteconfundidos. Sin embargo, el zorro chilla es más pequeño, posee piernas más cortas que el zorro culpeo, normalmente una mancha negra marcada en el mentón, y con muslos cruzados por un parche negro que lo caracteriza. Las orejas del zorro chilla son también proporcionalmente más grandes y el hocico más aguzado. Distribución y hábitat: El zorro culpeo se distribuye a lo largo de ambas vertientes de la Cordillera de Los Andes, desde el sur de Colombia por el norte hasta Tierra del Fuego por el sur. En Chile vive desde el nivel del mar hasta la alta cordillera, estando ausente sólo en la Isla de Chiloé y algunas otras islas de la zona de los canales. Sin embargo, la subespecie Pseudalopex culpaeus lycoides, que es la que fue clasificada en el marco del Reglamento para la Clasificación de Especies Silvestres, vive relegada a Tierra del Fuego y algunas de las islas más australes de Chile (por ejemplo Islas Denuncie la captura y tenencia de este mamífero, evite acercamientos innecesarios y sobre todo evite alimentarlos, la impronta o la domesticación por el hombre los torna vulnerables. Es fundamental el control de los perros domésticos, evitando su incursión en el medio natural, donde podrían atacar a esta especie entre otras nativas. Además, debe mantenerlos vacunados y desparasitados, ya que pueden transmitir enfermedades a las especies silvestres. Hoste), con la excepción de Isla Navarino y Cabo de Hornos. Ensuampliorangodedistribuciónlasotrassubespecies de zorro culpeo utilizan muchos tipos de hábitat desde terrenos agrestes y montañosos sobre la línea de bosques, pasando por valles profundos y desiertos abiertos, pampas de matorrales, matorral esclerófilo, hasta bosques templados deciduos. Se encuentra desde el nivel del mar hasta altitudes de 4.800 msnm (metros sobre el nivel del mar). En Tierra del Fuego Pseudalopex culpaeus lycoides ocupa desde el nivel del mar hasta no más de 1.000 msnm, preferentemente en ambientes de matorral y de bosque. VULNERABLE Autor: Juan Carlos Torres Mura
38. 3939 Abundancia y tendencias poblacionales: No existen estimaciones para el zorro culpeo de Tierra del Fuego, sin embargo, se lo considera escaso y presente casi exclusivamente en ambientes boscosos densos del sur de Tierra del Fuego. Amenazas: En forma histórica la mayor amenaza ha sido la caza, tanto por parte de ganaderos como por parte de cazadores para la obtención de pieles. Además, la depredación por parte de perros domésticos y asilvestrados ha sido importante en algunas áreas. En el caso de P. c. lycoides, las poblaciones han persistido como muy reducidas, y se plantea que la expansión del zorro chilla en Tierra del Fuego, donde fue introducido en 1952, sería responsable del disminuido estado actual del zorro culpeo, hoy relegado al extremo sur de la isla. Resultado y fundamentos de la Clasificación Nacional según RCE: En el marco del Reglamento para la Clasificación de Especies Silvestres, sólo se ha clasificado la subespecie de zorro culpeo de Tierra del Fuego (Pseudalopex culpaeus lycoides), calificándolo en la categoría de conservación Vulnerable, por los criterios VU B1ab(iii)+2ab(iii), debido a que posee un área de ocupación bastante reducida, donde la calidad del hábitat ha disminuido, donde existiría un efecto de caza y potencial competencia con el zorro chilla. Historia de sus clasificaciones anteriores: En forma anterior, esta subespecie fue clasificada como En Peligro en 1987, por el Simposio de Vertebrados Terrestres (Libro Rojo de CONAF) y por el Reglamento de la Ley de Caza. El resto de la especie, es decir el zorro culpeo que vive desde el Estrecho de Magallanes hacia el norte, está clasificado como Insuficientemente Conocida en el Simposio de Vertebrados Terrestres (Libro Rojo de CONAF). Por su parte el Reglamento de la Ley de Caza lo clasifica como Insuficientemente Conocida de Arica a la Región de Los Lagos y como en En Peligro para Aysén y Magallanes. A nivel internacional, el zorro culpeo no figura como una especie amenazada en las Listas Rojas de UICN (ver en www.iucnredlist.org). Normativa y acciones de conservación: La caza y captura de esta subespecie se encuentra prohibida en Chile debido a las disposiciones de la Ley de Caza y su Reglamento en atención al nivel de amenaza que posee la especie y lo escasa que resulta en el medio silvestre. La especie se encuentra incluida en el Apéndice II de CITES. Literatura de interés Jaksic FM J Yáñez. 1983. Rabbit and fox introductions in Tierra del Fuego: History and assesment of the attempts at biological control of rabbit infestation. Biological Conservation 26:367- 374. Jiménez JE AJ Novaro. 2004. Culpeo Pseudalopex culpaeus (Molina, 1782) Least Concern (2004). 44-49 pp. En: Sillero-Zubiri C, M Hoffmann DW Macdonald. 2004. Canids: Foxes, Wolves, Jackals and Dogs - 2004 Status Survey and Conservation Action Plan. IUCN/SSC Canid Specialist Group. Texera WA. 1973. Distribución y diversidad de mamíferos y aves en la provincia de Magallanes: IV. Historia geológica de mamíferos nativos terrestres. Anales del Instituto de la Patagonia (Chile) 4:321-333. ZORRO CHILLA, especie similar, pero más pequeña. Autor: Charif Tala

References: artículo 2
 artículo 37
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 Resolución 
 Resolución 
 artículo 12