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Timestamp: 2017-07-21 16:35:01+00:00

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El ingreso universitario y las prácticas de acompañamiento: el caso del TVU y el CIS en la Universidad Nacional de Quilmes | Sociales y Virtuales
Por Mariana Gabriela Gesualdi Resumen La universidad cumple un papel muy importante en el desarrollo y la implementación de estrategias institucionales para favorecer el ingreso a estudiantes de distintos grupos sociales. En la Universidad Nacional de Quilmes se han implementado dos prácticas de acompañamiento a los estudiantes en el ingreso universitario a las carreras de grado: el Taller de Vida Universitaria (TVU), en la modalidad presencial, y el Curso Inicial de Socialización (CIS), en la modalidad virtual.
Este trabajo se propone analizar estos espacios para, por un lado, contribuir a la reflexión en torno a las estrategias de acompañamiento desplegadas en el ingreso universitario, considerando su relación con las condiciones y posibilidades de acceso; y, por otro lado, resignificar el ingreso a la universidad como el ingreso a una comunidad institucional que interviene con diversas clasificaciones. La experiencia universitaria involucra un aspecto cultural que gira en torno a las condiciones y contextos institucionales y los procesos históricos, y demanda un análisis dentro de los espacios y las dinámicas colectivas de la vida universitaria.
Palabras clave: universidad, curso de ingreso, modalidad virtual, modalidad presencial
En los últimos años la investigación acerca de la inclusión en educación superior se ha incrementado en relación con los debates nacionales e internacionales acerca de las reformas educativas, la calidad educativa y la igualdad de oportunidades. La universidad cumple un papel muy importante en el desarrollo y la implementación de estrategias institucionales para favorecer el ingreso de estudiantes de distintos grupos sociales.
Sin embargo, y a pesar de observarse un aumento de nuevos inscriptos en el sistema universitario, se han detectado dificultades en la permanencia y continuidad de los estudiantes, en especial durante el ingreso y el primer año de estudios. De acuerdo con los datos estadísticos de la Secretaría de Políticas Universitarias, en el período 2003-2013 se registraron más de 1.830.737 estudiantes y 425.650 nuevos inscriptos en el sistema universitario, pero solo 117.719 egresados. Por otra parte, si bien la tasa de crecimiento de egresados de títulos de grado ha alcanzado un 50% en el período seleccionado, sigue manteniéndose en niveles bajos respecto a los estudiantes y nuevos inscriptos.
En este sentido, surgen interrogantes acerca de las estrategias que han desplegado las universidades de reciente creación en el conurbano bonaerense, considerando los cambios en los perfiles de los estudiantes que ingresan, las dimensiones institucionales y territoriales y las políticas universitarias que enmarcan las prácticas.
Este trabajo1 se propone, por un lado, contribuir a la reflexión en torno a las estrategias de inclusión desplegadas en el ingreso universitario, considerando su relación con factores condicionantes y posibilidades de acceso. En este sentido, la creación de distintas universidades nacionales en el conurbano bonaerense en Argentina durante las últimas décadas ha posibilitado el acceso a la educación superior universitaria a poblaciones que, por dificultades económicas e inequidades sociales y educativas, estaban al margen de este nivel.
Por otro lado, y a partir de una reelaboración de los aportes de Carli (2012), en este escrito se propone resignificar el ingreso a la universidad como el ingreso a una comunidad institucional que interviene con diversas clasificaciones, considerando la universidad como organización compleja en la que los actores institucionales participan en distinto modo. La experiencia universitaria involucra un aspecto cultural que gira en torno a las condiciones y contextos institucionales y los procesos históricos, y demanda un análisis dentro de los espacios y las dinámicas colectivas de la vida universitaria.
En este marco, en el presente trabajo se analizan de forma comparativa dos espacios que involucran el acompañamiento a los estudiantes en el curso de ingreso a la Universidad Nacional de Quilmes: el Taller de Vida Universitaria (TVU), en la modalidad presencial, y el Curso Inicial de Socialización (CIS), en la modalidad virtual. Con el fin de alcanzar los objetivos planteados se seleccionó una metodología cuantitativa-cualitativa que parte principalmente de un análisis de normativa institucional y datos estadísticos del sistema universitario.
El ingreso universitario: factores condicionantes y posibilidades de acceso
La cuestión del acceso a la universidad recobró fuerza en el debate público con el retorno de la democracia, aunque, como señalan Chiroleu, Suasnábar y Rovelli (2012), se circunscribió en esta etapa al acceso formal a las instituciones sin acompañarse de la generación de las condiciones adecuadas para que distintos grupos sociales pudieran acceder al conocimiento y al diploma universitario. Los autores señalan que en la última década se ha comenzado a contemplar tanto el reconocimiento de la diversidad social en el acceso a la universidad como la permanencia y el egreso de los estudiantes; en particular, se ha señalado el énfasis en garantizar la equidad en el acceso, la permanencia y la titulación.
Como señalamos a­nteriormente, consideramos la universidad como organización compleja en la que los actores institucionales participan en distinto modo. En este contexto, el curso de ingreso, en sus distintas variantes, se plantea como espacio de mediación entre el ingresante y la universidad como un entorno social y cultural nuevo.
En este sentido, cada universidad presenta distintas modalidades de ingreso, reunidas en torno a la aprobación de un curso que presenta determinadas características. Como punto común, se plantean las Prácticas del Lenguaje, fundamentalmente la lectoescritura, como medio de conocimiento y aprendizaje en la universidad, y la socialización con el medio universitario, considerada tanto desde el aprendizaje de métodos de estudio como del conocimiento de las prácticas académicas en la vida universitaria.
Entre las representaciones más frecuentes respecto al curso de ingreso a la universidad encontramos referencias a nociones como “nivelación”, “transición” y “socialización”, más allá de las propuestas de fortalecimiento de conocimientos considerados básicos para el acceso al conocimiento en la educación superior. En la mayoría de los casos, estas propuestas se vinculan con disciplinas de alguna manera “transversales” a la formación universitaria (Matemática y Lectoescritura), que responden a su vez a la manera en que las universidades se presentan (y re-presentan) a los estudiantes reales y potenciales.
En la Universidad Nacional de Quilmes el curso de ingreso involucra un espacio de socialización y acompañamiento tanto en la modalidad virtual (CIS) como en la modalidad presencial (TVU)2. En ambas, el curso de ingreso pone en evidencia la construcción de estándares por parte de la universidad como requisitos de ingreso. Considerando las categorías de análisis propuestas por Duarte (2009), se trata de un sistema de admisión con requisitos fijos, en el que todo aquel que demuestre cumplir ciertos requisitos académicos mínimos tiene derecho a obtener la condición de alumno.
En la modalidad presencial, el curso de ingreso proponía en sus inicios el cursado de materias como parte de un ciclo de articulación que debía realizarse en condición de aspirante. En los últimos años se ha producido un viraje hacia la admisión por calificación interna, en tanto han surgido propuestas académicas que involucran la posibilidad de cursar materias del plan de estudios a partir de aprobar una parte de los ejes del curso de ingreso. En la modalidad virtual, el proceso de admisión involucra un sistema de calificación interna, pues propone el cursado y aprobación de un curso (CIS) como condición previa para el cursado de las materias de la carrera elegida. Durante ese proceso, se otorga al aspirante el estatus de ingresante a la universidad.
El Taller de Vida Universitaria
El Taller de Vida Universitaria se crea en el año 2005 por resolución 214/05 bajo la coordinación de la Dirección de Tutorías universitarias. Se introduce como espacio de asistencia obligatoria y simultáneo al curso de ingreso para ingresantes a las carreras de grado de la universidad. En los primeros años de implementación profesores de planta, tutores, estudiantes avanzados y graduados de la universidad exponían acerca de cuestiones relacionadas con la vida universitaria, el ser estudiante y la formación académica, fundamentalmente, en relación con los hábitos y metodologías de estudio.
Este espacio se proponía “aproximar a los estudiantes al marco institucional de la Universidad, trabajando sobre el Estatuto de la UNQ, las normativas sustantivas: planes de estudio, sistema de créditos, ciclos superiores: carreras, Régimen de estudios”, para colaborar con la inserción y apropiación de la vida universitaria por parte de los ingresantes y “formar en los alumnos una aptitud para el estudio que resulte suficiente como para acceder satisfactoriamente a la actividad universitaria” (Anexo Res. CS 214/05).
A partir del segundo cuatrimestre de 20133, y luego de una experiencia piloto en algunas comisiones durante el primer cuatrimestre de ese año, se incorpora al curso de ingreso por resolución 408/13 bajo la coordinación de la Secretaría Académica. Se produce un cambio en la modalidad y dinámica de trabajo, y el taller se organiza según las comisiones del curso de ingreso y bajo la coordinación de un tutor académico, estudiante avanzado o graduado reciente de la universidad. Este cambio nominal influye en un cambio de sentido del taller, que se comienza a concebir como “espacio en el que los aspirantes se introducen al conocimiento de las pautas de organización del quehacer universitario, favoreciendo la integración de los estudiantes a la cultura universitaria y al marco institucional de la UNQ” (Resolución CS 408/13).
El taller consta de ocho encuentros guiados por un tutor, en los que se desarrollan distintos temas, como la historia de la universidad y los servicios con los que cuenta, las condiciones de aprobación y los derechos y obligaciones de los “aspirantes” (Res. 408/13), la organización del tiempo y técnicas de estudio, representaciones sobre formas de estudiar y el propio desempeño, información sobre las carreras e incumbencias de los títulos y campo de desarrollo profesional.
Como señala Curti et al (2009), la acción tutorial consiste en la mayoría de los casos en acompañar y apoyar la inserción universitaria y la adaptación de los alumnos ingresantes durante el primer período de su integración a la vida académica. Los autores señalan que los destinatarios de las acciones de integración a la vida universitaria son ingresantes y alumnos de primer año pero históricamente se ha ido avanzando en distintas etapas del trayecto formativo de los estudiantes hacia estrategias vinculadas con el egreso y con las asignaturas. En la modalidad presencial, el espacio tutorial se encuentra asociado al taller de vida universitaria y acompaña a los aspirantes durante el curso de ingreso; en la modalidad virtual, el espacio tutorial se presenta por fuera de los espacios curriculares y acompaña a los estudiantes durante toda su trayectoria académica.
El Curso Inicial de Socialización
El Curso Inicial de Socialización se crea en el año 2010 mediante la resolución 696/11 con carácter obligatorio para todos los ingresantes a las carreras de grado de la modalidad virtual de la universidad. Entra en vigencia a partir del tercer período4 de 2012 y su finalidad es “nivelar los saberes y competencias referidas al uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación para el desenvolvimiento en la Educación Superior bajo esta modalidad” para garantizar un nivel básico de consistencia y homogeneidad en la estrategia de socialización e integración de los estudiantes proveyendo o nivelando las competencias informáticas básicas y necesarias (Res. CS 696/11).
Comienza con un mes de antelación al cursado de las asignaturas correspondientes del período lectivo y se propone aproximar a los estudiantes al marco institucional de la universidad, sus principios, estructura organizativa, gobierno y deberes y derechos de sus miembros; socializar a los estudiantes en el uso de los recursos del campus virtual, y desarrollar competencias y habilidades para un uso integrado de las herramientas informáticas básicas para la gestión individual y la construcción colectiva del conocimiento en entornos virtuales.
Se propone promover la constitución de una comunidad universitaria integrada, solidaria y plural y se desarrolla en torno al reconocimiento de las principales funciones y recursos del Campus Virtual, las herramientas de comunicación (lectura crítica, escritura, uso de Internet e hipertextos) e introduce a los estudiantes a la vida universitaria, la socialización para la participación y el aprendizaje en la comunidad virtual y las normas de convivencia y producción académica. Si bien es un espacio curricular guiado por un docente a cargo, los contenidos y formas de abordaje están más vinculados a temas trasversales relacionados con el trabajo académico en entornos virtuales; es en este sentido que se asemeja a la labor del tutor de la modalidad presencial.
Itinerarios estudiantiles, espacios de socialización y acompañamiento en el ingreso universitario
Curti et al (2013) señala que para la mayoría de los estudiantes la transición a la universidad es vista y sentida como un cambio crítico que obliga a reorganizar pautas de socialización de base, construir nuevas representaciones sobre el estudio y el aprendizaje, aprender nuevas formas de vincularse y lógicas de acción para muchos desconocidos. En este sentido, y como señala Cols (2003), los itinerarios de los estudiantes se cruzan con otras trayectorias anteriores y paralelas ligadas a su vida escolar, familiar, laboral, política y cultural, que muchas veces ocasionan que, durante su incorporación a una institución educativa, deban enfrentarse a inconvenientes que los llevan a abandonar los estudios.
A esto se suman los cambios en las últimas décadas en los perfiles de los estudiantes que acceden a la universidad. En un trabajo previo (Gesualdi, 2014) se analizaron las características de las nuevas poblaciones de estudiantes en la modalidad presencial: la mayoría de los estudiantes viven en zonas cercanas, trabajan (generalmente 35 horas o más) y son mayores de 30 años (45,7%). En la modalidad virtual, Sepúlveda (2013) señaló que el promedio de edad de los estudiantes era de 34 años, más del 90% estaban ocupados, y de este porcentaje, 67% trabajaban en actividades afines a la carrera elegida.
En este sentido, la posibilidad de sostener el cursado de una carrera (económica y simbólicamente) se ve influenciada por necesidades económicas y configuraciones familiares que requieren conjugar tiempos laborales, familiares y de estudio. Como señala Torres: “Quienes ingresan a una institución universitaria se encuentran tensionados muchas veces, además de las dificultades económicas, por las normativas, reglamentaciones y horarios (…)” (2013, p. 147). Estas reglamentaciones, que configuran los espacios organizativos del ingreso universitario, influyen en el campo laboral, familiar y personal y requieren la realización de ajustes por parte de los estudiantes para sostener la continuidad de los estudios.
En la enseñanza a distancia5 estos recorridos asumen características particulares que implican, entre otros aspectos, la dispersión espacial y la asincronía de las experiencias educativas, la utilización de recursos técnicos como facilitadores del aprendizaje y la comunicación y la individualización del aprendizaje a través del trabajo independiente y la flexibilidad espaciotemporal de la modalidad (Garcia Aretio, 2001). Estas características, que pueden considerarse ventajas o desventajas de la modalidad, demandan ciertas adaptaciones y apropiaciones por parte de los estudiantes, los docentes y la estructura institucional, lo que demanda el desarrollo de habilidades particulares que permitan a los estudiantes apropiarse del espacio virtual.
Como señala Kisilevsky (2002):
Desde las representaciones de los estudiantes, [el ‘éxito académico’] se define fundamentalmente como un ‘proceso adaptativo’, que el estudiante debe asumir al ingresar a una facultad, acompañado de diversas reglas que se deben conocer y saber manejar adecuadamente, a la manera de un juego que se va definiendo al mismo tiempo que se lo juega (pp. 63 y 64).
En los entornos virtuales de enseñanza y aprendizaje (EVEA), el proceso adaptativo del estudiante implica el desarrollo de habilidades de comunicación, interacción y cooperación que no suelen requerirse ni explicitarse en otros entornos y que, en muchas ocasiones, generan frustración en los estudiantes.
La motivación en la elección de la modalidad virtual ha estado asociada con el estado laboral, las obligaciones familiares y la poca disponibilidad temporal, factores que se han vinculado, a su vez, con los motivos que influyen en el abandono de la carrera: las necesidades económicas, seguidas por modificaciones en las condiciones laborales y la prioridad de cuestiones familiares (Sepúlveda, 2013), cuyo peso en el sostenimiento de las trayectorias académicas ha sido analizado también en la modalidad presencial.
En este sentido, tanto en la modalidad presencial como en la virtual, el espacio de acompañamiento se centra en el desarrollo de habilidades de comunicación y métodos de estudio, el reconocimiento de los deberes y derechos de los estudiantes y la estructura normativa y organizativa de la universidad, y en acciones de sociabilización e introducción a la vida universitaria. Si bien ambos espacios destacan la socialización de los estudiantes en el medio universitario, el TVU se orienta hacia la introducción y la integración de los estudiantes mientras que el CIS se orienta hacia la nivelación de los conocimientos. Probablemente, esta diferencia se sitúe en las características propias de cada espacio y el lugar que ocupan en el ingreso a la carrera elegida, ya sea como parte de un curso de ingreso que involucra otros espacios curriculares en la modalidad presencial o como único espacio introductorio al entorno virtual de enseñanza y aprendizaje.
A modo de conclusiones preliminares planteamos que el ingreso universitario se vincula con los factores condicionantes y las posibilidades de acceso de distintos grupos sociales en la población estudiantil, que involucra el establecimiento de condiciones institucionales que garanticen la permanencia y el egreso de los estudiantes junto con la calidad académica, pero considerando también las formas en las que se produce la inclusión y los efectos que genera.
Desde las estrategias orientadas a la calidad educativa retomamos el aporte de Serra (2009), quien propone que considerar la educación como derecho humano va más allá de garantizar el acceso a los estudios, implica asumir su carácter universal, indivisible y exigible. Las estrategias de articulación, señala el autor, implican el acompañamiento a través de prácticas que también toman en cuenta las habilidades y necesidades de los estudiantes y no solo las expectativas que la universidad como institución pone en ellos. En este sentido, los espacios analizados parecen orientarse e involucrar distintos tipos y grados de acompañamiento de los estudiantes durante el ingreso universitario y favorecer su permanencia y continuidad académica. Notas
[1] Este artículo forma parte de mi trabajo de tesis de Maestría “Estrategias institucionales de inclusión en el ingreso a tres universidades públicas nacionales del conurbano bonaerense (UNQ, UNGS y UNSAM) en el período 2006-2012” y fue realizado en el marco de la Beca de apoyo a la iniciación en la Investigación sobre Educación en Entornos Virtuales de la Universidad Nacional de Quilmes.
[2] En la modalidad presencial el curso de ingreso está compuesto por un eje de Lengua, dos ejes curriculares definidos según el departamento de pertenencia de la carrera elegida (Lógica, Matemática, Comprensión y producción de textos o Física y Química), y el TVU. En la modalidad virtual el curso de ingreso involucra el cursado del CIS.
[3] Mi trabajo como tutora del TVU de la modalidad presencial durante el segundo cuatrimestre del 2013 y el primer cuatrimestre de 2014 me permitió acercarme y conocer en profundidad las características y dinámicas que asume el taller.
[4] El ciclo lectivo de la modalidad virtual de la Universidad Nacional de Quilmes está organizado por cuatro períodos de duración trimestral.
[5] García Aretio (2001) señala que la enseñanza a distancia “es un sistema tecnológico de comunicación bidireccional (multidireccional), que puede ser masivo, basado en la acción sistemática y conjunta de recursos didácticos y el apoyo de una organización y tutoría, que, separados físicamente de los estudiantes, propician en éstos un aprendizaje independiente (cooperativo)” (p. 26).
Carli, S. (2012). El estudiante universitario. Hacia una historia del presente de la educación pública. Buenos Aires: Siglo XXI Eds.
Cols, E. (2003). El primer año en la Universidad: una revisión de experiencias de apoyo al estudiante y mejora pedagógica. Buenos Aires: Universidad de General Sarmiento.
Curti, C. et al. (2013). Tutorías universitarias: la experiencia de la Comisión de Tutorías de la Red de las Universidades Nacionales del Conurbano Bonaerense (Runcob). Saenz Peña: Eduntref.
Chiroleu, A.; Suasnábar, C. y Rovelli, L. (2012). Política universitaria en la Argentina: revisando viejos legados en busca de nuevos horizontes. UNGS, IEC-Conadu: Buenos Aires.
Duarte, B. (2009). “De aspirante a alumnos. Una clasificación de los sistemas universitarios de admisión y su aplicación a las universidades nacionales de la Argentina” en S. Gvirtz y A. Camou, La universidad argentina en discusión. Sistemas de ingreso, financiamiento, evaluación de la calidad y relación universidad-estado. Buenos Aires: Ed. Granica.
García Aretio, L. (2001). La educación a distancia. De la teoría a la práctica. Barcelona: Ed. Ariel.
Gesualdi, M. (2014). “El acceso a la universidad de nuevas poblaciones de estudiantes: análisis de las estrategias institucionales desplegadas en el ingreso a UNQ, UNGS y UNSAM” en IV Jornadas Nacionales y II Jornadas Latinoamericanas de Investigadores/as en Educación, Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Educación (IICE), Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires, 25 a 27 de noviembre de 2014. Publicado en actas.
Kisilevsky, C. (2002). “Condiciones sociales y pedagógicas de ingreso a la educación superior en la Argentina” en M. Kisilevsky y C. Veleda, Dos estudios sobre el acceso a la educación superior en la Argentina. IIPE: Unesco.
Sepúlveda, P. (2013). Trayectorias académicas y construcciones subjetivas de estudiantes y ex estudiantes virtuales. Revista Apertura, vol. 5, n° 2, octubre de 2013.
Serra, J. C. (2009). ¿Cómo nos interpela el derecho a la educación? Algunas reflexiones desde la docencia en la escuela secundaria y la universidad. Recuperado de: http://redinclusioneducativa.wordpress.com/catedra-itinerante/
Torres, G. (2013). Trayectorias de abandono y permanencia en el curso de ingreso de la Universidad Nacional de Quilmes. Revista Argentina de Educación Superior. Año 5, n° 6, junio de 2013.
Resolución CS 214/05 y Anexo. Universidad Nacional de Quilmes, 31-8-2005.
Resolución CS 460/12. Universidad Nacional de Quilmes, 31-10-3012.
Resolución CS 408/13. Universidad Nacional de Quilmes, 25-9-2013.
Anuario de estadísticas universitarias 2012. Secretaría de Políticas Universitarias.
Síntesis de información estadística universitaria 2013-2014. Secretaría de Políticas Universitarias.
Resolución CS 696/11 y Anexo. Universidad Nacional de Quilmes, 26-10-2011.
Gesualdi, M. G. (2015). El ingreso universitario y las prácticas de acompañamiento: el caso del TVU y el CIS en la Universidad Nacional de Quilmes. Sociales y Virtuales, 2(2). Recuperado de http://socialesyvirtuales.web.unq.edu.ar/el-ingreso-universitario-y-las-practicas-de-acompanamiento-el-caso-del-tvu-y-el-cis-en-la-universidad-nacional-de-quilmes/
Ilustración de esta página: Composición con base en ilustraciones extraídas de Freire, P.; Shor, I. (2014). Miedo y osadía: la cotidianidad del docente que se arriesga a practicar una pedagogía transformadora. Siglo XXI Editores, Buenos Aires.

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