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Timestamp: 2018-03-24 13:50:20+00:00

Document:
CREACIÓN DE MINISTERIO DE CIENCIA, TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN
Senador Pérez Varela, Víctor
Sesión 88ª, en miércoles 7 de marzo de 2018
(De 11:32 a 14:22)
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Conforme a lo acordado por los Comités, corresponde ocuparse en el proyecto de ley, en tercer trámite constitucional, que crea el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, con urgencia calificada de "discusión inmediata".
--Los antecedentes sobre el proyecto (11.101-19) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
En primer trámite: sesión 83ª, en 24 de enero de 2017 (se da cuenta).
En tercer trámite: sesión 88ª, en 7 de marzo de 2018.
Desafíos del Futuro, Ciencia, Tecnología e Innovación: sesión 39ª, en 16 de agosto de 2017.
Desafíos del Futuro, Ciencia, Tecnología e Innovación (segundo): sesión 71ª, en 12 de diciembre de 2017.
Hacienda: sesión 71ª, en 12 de diciembre de 2017.
Sesiones 46ª, en 13 de septiembre de 2017 (se aprueba en general); 74ª, en 20 de diciembre de 2017 (queda pendiente la discusión en particular); 75ª, en 20 de diciembre de 2017 (se aprueba en particular).
El señor LABBÉ (Secretario General).- Esta iniciativa comenzó su tramitación en el Senado y a su respecto la Cámara de Diputados ha realizado diversas enmiendas.
La modificación recaída en el inciso primero del artículo 20 -que pasó a ser 21- requiere 20 votos favorables para su aprobación, por incidir en una norma orgánica constitucional.
En el boletín comparado que Sus Señorías tienen en sus escritorios se transcriben el texto aprobado por el Senado y las enmiendas introducidas por la Cámara de Diputados.
El señor DE LA FUENTE (Ministro Secretario General de la Presidencia).- Señor Presidente, Honorable Senado, quisiera solicitarle a la Sala que dé su aprobación en el tercer trámite al proyecto que crea el Ministerio de Ciencia y Tecnología, que fue aprobado por unanimidad en esta misma Corporación en el primer trámite.
Al mismo tiempo, quiero señalar que los cambios que ha introducido la Cámara de Diputados perfeccionan esta iniciativa y la enriquecen. Fundamentalmente, se refieren a seis materias, que voy a enunciar muy someramente.
En primer lugar, respecto del nombre del Ministerio, la Cámara de Diputados propone que en lugar de llamarse "Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación" se denomine "Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación".
Un tema que se discutió largamente en el Senado fue cómo un ministerio de esta naturaleza también se haría cargo de la investigación en artes y humanidades. Al respecto, la Cámara de Diputados ha dejado de manera más explícita que esa debe ser una preocupación de esta Cartera.
En tercer lugar, también se refuerzan aspectos de la interdisciplinariedad que debe primar para los efectos de las tareas que está llamado a desarrollar este Ministerio.
En cuarto lugar, se agregan componentes de equidad de género en la estructura ministerial, muy en línea con varios de los cambios que se han hecho en esta perspectiva en otras instituciones que hemos creado durante este tiempo.
En quinto lugar, se perfecciona el proyecto respecto de la desconcentración a través de dieciséis seremías con coordinación macrozonal, tal como se aprobó en esta Corporación, las cuales se implementarán y quedarán totalmente instaladas en un plazo de diez años.
Por último, señor Presidente, se amplía el período en que los funcionarios a contrata de la actual CONICYT -que pasa a ser la Agencia Nacional de Ciencias- puedan ser asimilados a la planta en la nueva estructura de la Agencia (desde julio del 2017 a diciembre del mismo año para funcionarios con al menos 4 años de antigüedad a la fecha).
Es decir, son perfeccionamientos importantes, que proponen una mejor estructura institucional de este Ministerio, que tendrá por función iniciar un proceso de mayor preocupación de parte del Estado en materias tan importantes como la ciencia, la tecnología y el conocimiento.
Por tanto, solicito que se aprueben estas enmiendas, para despachar el proyecto del Congreso.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- A usted, señor Ministro.
Solicito la venia de la Sala para que pueda ingresar el señor Mario Hamuy, Asesor Científico de la Presidencia.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Algunos señores Senadores me han pedido abrir la votación, manteniendo los tiempos de fundamentación.
En votación las enmiendas de la Cámara de Diputados.
El señor GIRARDI.- Señor Presidente, señoras y señores Senadores, este es un proyecto muy importante para el futuro de nuestro país. ¿Por qué? Porque hoy día estamos viviendo -diría- una verdadera metamorfosis.
Nos encontramos frente a un fenómeno disruptivo. No vivimos un proceso de cambio evolutivo. Se terminó la evolución natural darwinista, de la biología, y la humanidad está empezando a vivir una evolución a escala tecnológica, que es otra era, es otro fenómeno.
Eso cambiará todo lo que conocemos de nuestra sociedad: las relaciones padre e hijo, la economía, la política -que ya se ha ido modificando profundamente- y nuestra concepción del mundo, porque lo que estamos viviendo es un proceso del cual tal vez no tenemos conciencia, pero que tiene una velocidad de transformación enorme.
Estamos viviendo el paso de una era analógica a una era tecnológica, a una era digital, a una era de datos.
¿Qué significa eso? Significa que para nosotros en la era analógica, en el siglo XX, un segundo no era nada, pero ahora, en la era digital, un segundo puede transformar la humanidad.
Hoy en día dos tercios de las decisiones económicas y bursátiles del país se toman sobre la base de algoritmos cuya operación demora 0.008 segundos. Es decir, en una fracción de segundo puede cambiar la historia económica del planeta.
Asimismo, en un segundo esos algoritmos podrían cambiar la estructura de la sociedad y de la humanidad. Eso tiene que ver con la era cuántica.
Cuando se formó el Big Bang, todo lo que nosotros conocemos ya estaba hecho en casi un segundo, y a eso estamos volviendo.
En la era digital todo lo que nosotros somos, nuestra historia de vida, nuestros datos, nuestros sentimientos, nuestras fotos transcurren en una velocidad distinta, porque todo se transforma en el código binario, en el código 01, que transita a la velocidad de la luz.
Por lo tanto, estamos viviendo otra velocidad.
Eso va a generar algo que nos cuesta entender: la fusión del mundo real con el virtual. Es decir, vamos a tener un mundo virtual que va a ser exactamente igual a la realidad. No habrá espacios de tiempo. El espacio va a desaparecer y se prolongará el tiempo.
¿Qué quiere decir eso? Que hoy día puedo visitar el Louvre sin necesidad de acudir a él y como si estuviera ahí. A futuro, uno podrá comprar en el supermercado desde la casa, con la experiencia de haber ido a él, de haber estado ahí como si hubiese sido real.
Pero ese mundo también entraba desafíos y problemas éticos, porque esos algoritmos van a saber más de nosotros que nosotros mismos; porque podrán condicionar la vida de las personas; porque anticiparán lo que vamos a hacer; porque harán legibles aspectos de la vida que nosotros somos incapaces de leer.
El proyecto Target, por ejemplo, fue capaz de detectar mujeres que estaban embarazadas antes de que ellas supieran.
Hoy día el proyecto Planet de Google puede determinar en qué lugar se tomó una foto cualquiera.
La Universidad de Berkeley no solo puede hacer reconocimiento facial de las personas, sino que también las puede identificar por la espalda.
Se terminó la privacidad. La privacidad en el planeta habrá sido un accidente en la historia de la humanidad, porque en el futuro ella ya no existirá.
Además, podemos estar construyendo un monopolio incontrarrestable, porque a Facebook y a Google todos nosotros les regalamos gratuitamente nuestros datos. Sabemos muy bien de la transparencia de los seres humanos, pero existe una opacidad absoluta respecto del manejo de nuestros datos.
Esto también va a afectar la economía. La mitad de los empleos del futuro desaparecerán. Y no me refiero solo a aquellos de bajo requerimiento académico. Los médicos y los abogados no podrán competir contra los algoritmos.
Desde 1970 a la fecha se han publicado 25 millones de estudios científicos-médicos en revistas del ramo. El algoritmo de Watson en un segundo puede leerlos todos y revisar todas las radiografías y escáneres que se han tomado en el planeta.
Nosotros no podemos competir. Eso va a significar un cambio muy profundo.
Ya Google tiene un acuerdo con Walmart para que se terminen los supermercados reales y existan las compras virtuales. Sus Señorías pueden ver en AlphaGo o Amazon Go cómo hoy día existen supermercados sin ningún ser humano dentro de ellos.
El señor BIANCHI.- ¿Qué hacemos entonces?
El señor GIRARDI.- No podemos vivir sin la tecnología. No podrían aterrizar aviones, no habría cambio climático, no funcionarían los metros. Ese no es el problema. El problema es qué está detrás de la tecnología y la dependencia de ella, porque nuestros hijos ya no tendrán memoria. Si pierdo mi celular, no tengo memoria. Los niños ya ni siquiera escriben, sino que mandan mensajes de voz. Ellos no van a saber manejar a futuro, porque habrá autos que no necesiten conductores.
Por lo tanto, se generará una flojera humana. Estas serán capacidades aumentadas para las máquinas pero disminuidas para los seres humanos.
¿Cómo somos capaces de democratizar el futuro y la era digital? Hoy día contamos con inteligencia artificial sectorial. Es sectorial, porque nadie puede competir con el algoritmo de Waze para llegar a algún lugar -esas son inteligencias específicas-, pero a futuro estas aplicaciones podrán aprender unas de otras. Watson le va a enseñar de salud a Waze y Waze le va a enseñar de geolocalización a Watson.
Por eso se habla de que estamos en la frontera de un fenómeno disruptivo, en el cual la inteligencia artificial será capaz de autoprogramarse y superar a la inteligencia humana.
También existen para Chile oportunidades inmensas en este desafío. Nuestro país tiene oportunidades únicas en el planeta vinculadas a estas áreas, porque el desafío de la humanidad es continuar la misión evolutiva y poblar el sistema solar primero, a través de Marte, y nuestra galaxia desde la vida que está en la Tierra...
Señor Presidente, ¿me concede un minuto más?
El señor GIRARDI.- Ese es el principal desafío que tiene la humanidad en el corto plazo, además del cambio climático y la inteligencia artificial.
Eso solo se podrá hacer a través de la biotecnología, que tendrá que cambiar nuestros genes para soportar las radiaciones cósmicas o la falta de gravedad.
Ese es el mundo que viene.
¿Y por qué Chile es importante? Porque desde aquí se van a descubrir los planetas habitables, ya que nuestro territorio posee el 70 por ciento de la capacidad de observación del universo; porque en nuestro país está el litio para las baterías y el cobre, con fundiciones solares para los autos eléctricos, los cuales necesitarán diez veces más metal rojo que los vehículos convencionales; porque tenemos los mayores laboratorios antárticos y porque hay que hacer llegar la fibra óptica a la Antártica.
¿Pero qué requiere eso? Requiere un país que haga esta metamorfosis y comprenda que el mundo cambió y que se debe transitar a la ciencia.
¿Y por qué el Ministerio es importante? Porque tiene que ser un cerebro, un laboratorio de innovación y reflexión para replantearse los desafíos del futuro, de las ciudades que serán para gente mayor y no solo para los jóvenes.
¿Cómo enfrentar estos desafíos?
Le pido un minuto más, señor Presidente, para terminar...
El señor BIANCHI.- ¡Déselo, Presidente!
El señor PROKURICA.- ¡Sí, señor Presidente! ¡Último día nadie se enoja...!
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Continúe, señor Senador.
El señor GIRARDI.- Gracias, señor Presidente.
Decía que este Ministerio cumple un rol fundamental.
El futuro no se puede hacer desde lo sectorial, desde la especialidad. Se tiene que hacer desde la colaboración.
Vivimos un anacronismo y una obsolescencia. Aquí hay una carrera contra la obsolescencia.
La educación es obsoleta; las instituciones universitarias son obsoletas; los partidos son obsoletos; el Estado es obsoleto. ¡No sirven para enfrentar los desafíos de la sociedad!
El Ministerio de Ciencia debe ser el espacio terapéutico que empiece a hacer esa reflexión; ha de ser capaz de hacer oferta para que un emprendedor que quiere innovar tenga apoyo científico para la innovación. Si Chile quiere ser potencia mundial en litio, en baterías, en energía solar, en energía astronómica tiene que ser capaz de desarrollar esos proyectos.
Lo que yo propongo para avanzar en este proyecto es que lo aprobemos tal como está.
No es lo que queremos tal vez, pero...
Tiene un último minuto para redondear su intervención.
Sé que este podría ser un mejor proyecto.
La Cámara de Diputados hizo algunas modificaciones que son distintas a las que planteamos los Senadores, pero son totalmente marginales.
No nos podemos dar el lujo de desperdiciar esta oportunidad y no aprobar este proyecto como está. Y lo iremos mejorando en el camino. Todas las cosas son perfectibles, particularmente las que tienen que ver con la ciencia.
Cuando yo digo que hay una carrera contra la obsolescencia, implica que lo que hoy día es válido mañana tal vez tendremos que cambiarlo profundamente.
Pero creo que Chile no puede dejar de tener esta institucionalidad, este chasís.
Esta es una historia larga que empezó con el ex Presidente Piñera -la Comisión Philippi envió un proyecto-; luego, la Presidenta Bachelet lo retomó, armó otra Comisión y hemos logrado avanzar de manera muy transversal.
Por eso, quiero reconocer el aporte que ha hecho transversalmente toda la Comisión de Desafíos del Futuro para aprobar este proyecto.
Creo que es el momento de que Chile cuente con esta institucionalidad y pueda desafiar el futuro.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Hago presente a la Sala que no nos encontramos en la discusión general del proyecto, sino en el tercer trámite. Estamos despachando las modificaciones que introdujo la Cámara de Diputados.
De acuerdo con la revisión que ha hecho la Mesa, la mayoría de las enmiendas son de tipo formal...
El señor COLOMA.- No todas, señor Presidente.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Sí, pero la gran mayoría son de tipo formal, por el cambio de nombre que se hizo del Ministerio, al que se le agregó la palabra "Conocimiento".
Además, la Cámara Baja, en el artículo pertinente (página 47 del boletín comparado), donde se crea el Comité Interministerial, también agregó la palabra "Conocimiento".
Asimismo, le he hecho ver a la Secretaría que, si bien la Cámara de Diputados aprobó estas enmiendas con quorum especial, ellas no lo requieren, porque solo se trata de un cambio de nombre.
Por lo tanto, quiero advertirles eso. Ojalá las intervenciones se refieran a las enmiendas que nos propone la Cámara de Diputados, a las normas que se han modificado y que pudieran ser objeto de observaciones, y haremos votaciones separadas en aquellas materias en que sean solicitadas.
Entonces, puede intervenir el Senador señor Montes.
El señor MONTES.- Señor Presidente, estoy de acuerdo con el colega Girardi en cuanto a aprobar el proyecto tal como está, de manera que avance. Y creo que también habría que discutir en algún momento las reflexiones que Su Señoría realiza, pues las ha planteado varias veces y no las hemos debatido.
En todo caso, comparto su línea de reflexión. Me parece que varias de las cosas que señala van a cambiar. Y algunas ya lo hicieron. O sea, no son algo que venga, en particular en lo referido a la relación padre-hijo, a las personas, etcétera. Esto, además de haber partido ya, se estudia en la universidad. Sugiero leer a Kathya Araujo y a todas las personas que siguen similares corrientes de pensamiento dentro de la Universidad de Chile y la Universidad de Santiago. La Universidad Católica, por su parte, se ha propuesto una línea de investigación sobre políticas públicas que yo encuentro potentísima. O sea, existe una idea de comprender y de ponerse al día en estas materias.
Respecto al nuevo Ministerio, creo que debe tener características propias y no imponerse obligaciones que vayan más allá de lo que pueda realizar. Debe ser un articulador de esfuerzos por distintos lados. No puede pretender monopolizar y que en su interior se dé todo. Tiene que cumplir un rol articulador: hacia el sistema universitario, hacia la investigación que se hace en otras Carteras, pues, guste o no, hay muchas que tienen líneas de investigación. Debe vincularse con los jóvenes, sobre todo con los becados que están estudiando. La verdad es que las tesis que desarrollan estas personas son realmente potentes.
Pero, ¿dónde se articula todo aquello, dónde se transforma en conocimiento que ayude al desarrollo de nuestro país?
Ese es el desafío del Ministerio de Ciencia.
Dicho lo anterior, y apoyando todo, para mí hay preocupaciones que me quedan y que quiero reiterar para el futuro.
Creo que estamos aprobando esta nueva Cartera en genérico, sin mandatos específicos. Y a mí me hubiera gustado un mandato específico en energía solar y otro en relación con la Antártica. Pero aquí se acordó que no tuviera ninguno, a pesar de que hay instituciones e instrumentos para haberle adjudicado ciertos roles.
En el caso de la minería, habría que ver cómo se hace, porque no se trata de crear algo -ya hay muchas cosas en marcha-, sino de articularlas en torno a un objetivo común.
En segundo lugar, el financiamiento me parece muy inestable. Debería existir una relación con el royalty. Así fue originalmente. Había estabilidad de ingresos para empujar los estudios.
Y, en tercer lugar, creo que para estos efectos la organización del país debería seguir, no la división político-administrativa, sino las áreas de desarrollo. Las regiones del norte debieran tener una línea de relación y de coordinación con el nuevo Ministerio propia de ellas, que son varias pero con realidades muy similares. Y lo mismo debiera ocurrir con las que están más al sur y con otras.
Pero insisto: este no es un Ministerio más. Es un Ministerio que debe jugar un rol mucho más de articulador. Si se burocratiza y se transforma en una típica coordinación (que tal cosa pasa aquí o allá, y llega el seremi, en fin), no será la estructura que se requiere para cumplir todos los desafíos que plantea el Senador Girardi y otros parlamentarios.
Necesitamos pegar un salto en conocimiento, en ciencia, en innovación. Creo que es posible. Se requiere otra manera de entender el desarrollo, que no es solo los negocios de gran rentabilidad especulativa y más de corto plazo, sino un país de la inteligencia, un país que es capaz de ponerse, gracias al conocimiento, en la exportación de los servicios y también en la forma de entender el desarrollo de las personas.
Apoyo completamente el proyecto en los términos en que está.
Creo que el debate no se cierra con esto, pero aquí, en verdad, se inicia algo en otro nivel. Espero que las mejores personas de Chile estén a cargo de implementar y llevar adelante el nuevo Ministerio, sin burocratizarlo, sin asemejarlo a los otros, sino manteniendo su especificidad.
El señor CHAHUÁN.- Señor Presidente, Honorable Sala, estamos en un momento de inflexión en términos de poder generar foco en la ciencia, la tecnología y la innovación.
Yo quiero agradecer todo el compromiso que le ha puesto Mario Hamuy -por su intermedio, señor Presidente- a la tramitación de este proyecto; a todo su equipo, y el trabajo realizado por la Comisión de Desafíos del Futuro, que logró, finalmente, convencer a los distintos Ejecutivos: primero, al Gobierno del Presidente Piñera, que envió un proyecto de ley sobre un nuevo Ministerio, en combinación con la Subsecretaría de Educación Superior, y luego, en otro proyecto, a través de la labor consistente efectuada desde la Comisión de Desafíos del Futuro y desde el Congreso del Futuro, al actual Ejecutivo, en cuanto a la necesidad de generar una nueva Secretaría de Estado.
¿Por qué esto es tan relevante?
Los países que han sido capaces de originar procesos continuos de agregación de valor se han percatado de que los antiguos modelos de desarrollo tocaron techo, como ocurre en Chile, y han requerido una mayor inversión en ciencia, tecnología e innovación, pero además un diseño institucional distinto.
Y lo que hace justamente esta iniciativa de ley es entregar las herramientas para la elaboración de un modelo institucional que permita incorporar, además, la innovación a este Ministerio de Ciencia y Tecnología, de modo que sea capaz de liderar una transformación profunda en los procesos productivos que requiere nuestra nación.
Países como Argentina, que están invirtiendo el uno por ciento del PIB en ciencia, tecnología e innovación, han entendido que esta es una cuestión de Estado. Cuando uno analiza el gabinete del Presidente Mauricio Macri, ve que el único ministro del Gobierno de la Presidenta Cristina Fernández que se mantuvo en su cargo fue precisamente el de Ciencia, Tecnología e Innovación. ¿Por qué? Porque, más allá de sus diferencias políticas, ambos entendieron que esta era una política de Estado que había que mantener en el largo plazo.
Es por lo anterior que Chile tiene desafíos pendientes, no solo en lo relativo al modelo institucional que hoy estamos aprobando en virtud de este proyecto de ley, sino también en cuanto a suministrar los recursos necesarios para tal efecto. Tenemos que pasar del 0,46 por ciento a por lo menos el uno por ciento del PIB en el mediano plazo.
En el último Congreso del Futuro el Presidente Piñera dijo, con toda razón: "No se trata solo de cuánto invertir, sino en qué invertir y dónde hacer las apuestas necesarias".
Por lo tanto, en este primer ejercicio, que busca efectuar el cambio institucional indispensable, fuimos categóricos en que también había que descentralizar la ciencia. Y por eso fuimos enfáticos en abrir la posibilidad de seremías regionales. Porque la segunda etapa importante en este cambio de modelo de desarrollo económico, que nos permita pasar de ser un país meramente extractivista a uno que complejiza su economía y su progreso, tiene que ver, necesariamente, con generar procesos de internacionalización.
¿Qué han hecho países como Nueva Zelandia y Australia? Han internacionalizado sus universidades; han logrado, finalmente, no solo ser capaces de exportar minerales, sino también minería, know-how. Lo que hicieron finalmente es, a través de este proceso de internacionalización de sus universidades, poder generar procesos continuos de agregación de valor.
Lo propio hizo Argentina. Nuestro vecino, que comparte con Chile las reservas más grandes de litio, fue capaz de generar, en el mediano plazo, una meta para producir baterías de ese metal y vehículos eléctricos.
Aquello habla de países que han tomado estos temas como un desafío de Estado.
Yo quiero señalar que es muy importante que el proyecto en debate sea despachado durante esta Administración. Y espero que sea aprobado el día de hoy en el Senado. Entiendo que hay algunas diferencias sustantivas aunque puntuales con respecto al texto enviado por la Cámara de Diputados.
Hoy día es el momento para avanzar en la generación de una nueva institucionalidad y, por tanto, yo voy a votar favorablemente el proyecto en las condiciones en que se encuentra, sin perjuicio de hacerle las correcciones necesarias, incorporando a los privados y el aporte que ellos puedan realizar al desarrollo científico de nuestro país.
Sin lugar a dudas, estamos frente a una oportunidad. Y, en ese contexto, el llamado que hacemos es a aprobar la iniciativa a fin de generar el chasís que Chile requiere para los efectos de comenzar a poner el foco en la ciencia, la tecnología y la innovación.
Su tramitación no fue pacífica. Tuvimos un buen enfrentamiento con el Ministerio de Economía, particularmente a propósito de la necesidad de agregar la innovación en el contexto de esta nueva Cartera. Al final, a través del apoyo consistente de los cinco miembros de la Comisión de Desafíos del Futuro, logramos incorporarla en el chasís institucional como uno de los elementos determinantes para poder dar el salto que necesitamos.
Para terminar, quiero hacer presente que desde este Senado, lo cual me llena de orgullo, hemos sido capaces de estimular la creación del nuevo Ministerio, en lo que fue determinante el trabajo realizado por la Comisión de Desafíos del Futuro y el Congreso del Futuro.
El señor DE URRESTI.- Señor Presidente, por su intermedio deseo saludar a los Ministros presentes y, en particular, a Mario Hamuy y a las personas que conforman su equipo -a las que veo en las tribunas-, con quienes nos tocó efectuar la discusión particular y despachar las indicaciones en la Comisión de Desafíos del Futuro, así como escuchar a los científicos que nos visitaron. Los felicito por el trabajo realizado, que tiene carácter transversal y en el que participaron tanto los miembros de la referida Comisión (Senadores señor Girardi, señora Goic y señores Chahuán, Coloma y el que habla, que durante buena parte del año pasado nos abocamos a esta materia) como el Gobierno, que impulsó el proyecto.
Quiero hacer un reconocimiento al respecto, además de a los equipos involucrados, en la persona de Mario Hamuy, porque reflexionamos y porque efectivamente se generó un debate en materia de ciencia. Y creo que la Comisión de Desafíos del Futuro ha aportado, desde el Senado, para entender de una manera distinta esta iniciativa.
No me voy a referir a cada una de las adecuaciones introducidas por la Cámara de Diputados, que son absolutamente atingentes y deben ser aprobadas.
Pero me parece imprescindible efectuar dos reflexiones.
En primer lugar, a propósito de los desafíos que enfrentará el próximo Gobierno. Y aprovecho de felicitar y despedir a los colegas que van a ocupar cargos ministeriales: Baldo Prokurica, Hernán Larraín y Alberto Espina, a quienes les deseo que les vaya bien.
Creo que aquí está el desafío. Más allá de las Carteras que a ustedes les tocará encabezar, creo que el desafío de un Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación es el segundo piso, la punta de lanza de Chile para salir de una economía extractivista, una economía que ha aprovechado y abusado, desgraciadamente, de determinadas condiciones que el medio ambiente le ha brindado a nuestro país. Me refiero a la sobreexplotación de los mares y la pesca, el uso intensivo y el agotamiento del agua, el cambio climático.
El país debe pensar en este nuevo desafío.
Como señalaron algunos Senadores que me antecedieron en el uso de la palabra, tenemos el privilegio de poseer cobre y litio en abundancia, recursos hídricos, un mar extenso, la mejor zona de radiación solar. Y aquí hago un reconocimiento a lo que se ha hecho en materia energética. ¡Vaya que nos va a ir bien en minería, en la industria! Pero debemos tener un consenso, una capacidad, para entender que el país debe dar un salto junto a sus científicos. Lo hemos visto con la pléyade de jóvenes que han retornado y que se han ido insertando.
Lo reitero: creo que ese es el desafío del país.
Propongo -espero que los colegas que asuman la testera durante los próximos cuatro años lo tengan en cuenta- celebrar las que se suele llamar sesiones "especiales" o "monográficas", en las cuales discutamos lo que muchos de nosotros consignamos acá, para que esas cifras se traduzcan en inversión, en nuevos negocios, en expansión internacional, en empleo, en empleo verde, en una nueva etapa de desarrollo, en energía, en innovación. La idea es que eso haga que nos convirtamos en un país más sostenible, que genere mayor ocupación y donde no tengamos solo el ingreso procedente de los recursos naturales con que la tierra nos ha favorecido y que no son inagotables.
¡Ahí está el desafío!
Y el segundo aspecto que considero importante es el siguiente.
No sacamos nada con tener una nueva institucionalidad si no cambiamos la forma de relacionar y entender el mundo científico.
Yo no quiero un Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de burócratas, ni tampoco una desagregación a través de regiones, de manera de que en cada parte haya un equipito de investigación. Yo quiero grandes centros de investigación, donde cada región sea líder en lo que es buena. En el norte tenemos que fomentar la energía solar: preparar técnicos, desarrollar el sistema, contar con una red. No podemos hacer lo mismo en cada lugar. ¡Ese es el gran problema -lo digo con mucha fuerza, estimado Mario-: querer reproducir en cada región pequeños centros de investigación, que van a ser la nada misma! Hay que vincularse con las universidades en relación con lo que cada una tenga y no que cada una investigue todo. Se necesitan grandes centros de referencia.
Creo que ese es el desafío que nos debemos plantear: vinculación con las universidades regionales; vinculación con el sector productivo, y tener la capacidad de convocar a nuestros jóvenes: a soñar, a formarse internacionalmente.
Se requiere un Ministerio ágil, efectivo, dinámico, en materia de ciencia, tecnología e innovación.
Les reitero que estamos votando las modificaciones introducidas por la Cámara de Diputados.
La señora PÉREZ (doña Lily).- Lo tengo claro, señor Presidente. Y voy a ser muy breve, porque ya he intervenido en otras ocasiones en el debate sobre la creación de este nuevo Ministerio.
Me parece que Chile se pone pantalones largos al tener, definitivamente, por fin, un Ministerio de esta envergadura. Quiero volver a insistir en algo que ya indicó el Senador Chahuán: esta es una política de Estado.
La iniciativa se originó en el primer período del Presidente Piñera y se mantuvo durante el Gobierno de la actual Presidenta Bachelet, que insistió en la creación de la nueva Cartera. A mi juicio, la Comisión de Desafíos del Futuro, que preside el Senador Girardi, también ha colaborado en crear conciencia, sobre todo en las regiones, acerca de la importancia que este proyecto reviste para nuestro país.
Muchas veces la gente ve la ciencia como algo muy exógeno, muy distante, muy distinto. Recuerdo a Igor Saavedra, gran científico, a quien admiré profundamente y con el que me tocó compartir años atrás, cuando era concejala, en el consejo de redacción del diario La Nación. Con él conversamos sobre la importancia que tiene el desarrollo de la ciencia y la tecnología en un país como el nuestro, donde la gente de pronto ignora que hasta encender el calefón es un acto científico, por el efecto que produce en la vida de las personas.
La ciencia genera impacto en lo cotidiano: encender el motor de un auto, ahora que vienen los vehículos eléctricos; subirse a un bus, a un avión; encender una cafetera en la mañana; usar el microondas; encender una cocina a gas, en fin, tantas cosas.
Por lo mismo, considero sumamente importante la creación de este Ministerio. Y una de las cosas que más me gustan es que se trata de una política pública. Tanto el Gobierno del Presidente Piñera, que dio inicio a la tramitación del proyecto, como la Administración de la actual Presidenta Bachelet deben sentirse muy orgullosos de que esta iniciativa finalmente se vaya a despachar. En definitiva, será el nuevo Gobierno del Presidente Piñera el que promulgue la ley.
Por lo tanto, estamos ante una iniciativa que tendrá un impacto superpositivo. Sin embargo, debemos procurar que el Ministerio de Educación integre en la malla curricular todo lo relativo al desarrollo de estas materias, que son como la educación cívica. Cuando los niños, desde pequeños, comienzan a valorar la ciencia, la tecnología y la innovación, viene de la mano el respeto por el medio ambiente, el conocimiento y el saber.
Así que, señor Presidente, estoy muy contenta de votar a favor.
El señor HARBOE.- Señor Presidente, quiero iniciar mi intervención señalando que voy a votar a favor de la creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, o, como propone la Cámara de Diputados, "de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación".
No obstante lo anterior, considero importante hacer algunas reflexiones al respecto.
En Chile, cuando identificamos un problema o un desafío, tenemos la tendencia a generar una institucionalidad pública. Y no siempre una institucionalidad pública es la adecuada para enfrentar un desafío. Hoy estamos creando un Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, que supuestamente debiera ser el chasís sobre el cual se construya una política pública en materia científica y de innovación en nuestro país.
Hemos tenido un Consejo de Innovación, hemos tenido un Consejo de Productividad, hemos tenido programas de ciencia, pero cada uno de ellos, con muy buenas intenciones y, probablemente, con muy buenos resultados individuales, no han logrado, a mi juicio, construir una política pública de ciencia, tecnología e innovación en nuestro país.
Desde hace muchos años se han planteado estrategias digitales, de innovación, y se han identificado los nichos de innovación que podrían servir de base para el desarrollo.
Lamentablemente, ello no se ha implementado porque no siempre reviste urgencia. Pero en el ámbito de la ciencia, cuando algo es urgente ya está atrasado, porque la evolución científica es demasiado rápida.
Hoy día estamos viviendo, tal como se señaló en su oportunidad, una transformación en el desarrollo económico. Ahora se habla de la economía de datos, de los flujos de datos transfronterizos, lo que hoy día es fundamental para el progreso de los países.
Actualmente, las grandes compañías se disputan la titularidad de los datos. Estos constituyen un elemento clave a la hora de tomar decisiones de inversión.
Una adecuada política de datos puede significar, por ejemplo, un fomento al desarrollo de la industria de los servicios globales (offshoring) y también una mayor competencia en el mercado de la portabilidad.
Generar tal política permitiría, por ejemplo, la instalación en Chile de servicios globales para América Latina y el resto del mundo.
Nada de eso hoy día se lleva adelante, pues no es asumido con una mirada estratégica.
Vamos a tener un Ministerio en esa materia -¡y está muy bien!-, pero necesitamos crear en la institucionalidad pública y privada una cultura de respeto y consideración hacia la ciencia como elemento base del desarrollo económico y de las políticas públicas.
Pongo un ejemplo, señor Presidente: hace algunos meses los miembros de la Comisión de Agricultura fuimos notificados por el Ministerio del ramo de que se había desarrollado la política forestal hasta el 2035, ¡hasta el 2035! Cuando le consulté al señor Ministro de Agricultura si se había tomado en consideración el estudio del grupo Milenio sobre el impacto del decreto ley Nº 701 en los ámbitos económico, demográfico y territorial, me respondió que no lo conocía.
Es decir, se elaboró una política pública sin haber considerado la base científica, el dato duro, que proporcionó uno de los programas Milenio.
En consecuencia, más que crear un Ministerio, se requiere que este tenga capacidad para fundamentar propuestas. Así como se ha establecido la obligación de que la Dirección de Presupuestos emita el informe de productividad respecto de los proyectos de ley, también debiera existir un informe científico para tales iniciativas, con el fin de que ninguna Cartera realizara políticas públicas sobre la base de lo que cree, sino guiado por lo que señala la ciencia, el dato duro.
Chile debe pasar al diseño de políticas públicas basado en evidencia y no solo en mero voluntarismo o populismo determinado por distintos tipos de presión social.
Señor Presidente, es tremendamente importante la ciencia como elemento de desarrollo, de transformación de las economías locales y, también, globales.
Pese al escaso tiempo que tengo, quiero hacer una advertencia.
Cometemos nuevamente un error al crear un Ministerio y una Agencia. Subsecretaría de Turismo, Servicio Nacional de Turismo; Ministerio de la Mujer, Servicio Nacional de la Mujer; Ministerio del Deporte, Instituto Nacional de Deporte: la experiencia al respecto ha demostrado ser desastrosa. ¡Desastrosa!
Y el presente proyecto de ley reitera eso mismo. Vamos a tener un problema de competencias entre la Cartera de Ciencia y la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo.
La experiencia ha demostrado que esa no es una buena decisión de política pública.
Igual contribuiré con mi voto a favor, para que no se atrase el despacho de la iniciativa. Pero deseaba advertir sobre dicha situación.
La señora VON BAER.- Señor Presidente, creo que hay unanimidad sobre la importancia de la creación de este Ministerio, y así se ha ratificado en las distintas votaciones.
Hoy día estamos convocados para pronunciarnos acerca de las enmiendas que la Cámara de Diputados introdujo al texto aprobado por el Senado.
Al respecto, quiero manifestar algunas preocupaciones con relación a la relevancia de la coordinación de este nuevo Ministerio en lo relativo al desarrollo de la economía. Hoy día a nivel internacional la ciencia y la tecnología son tremendamente relevantes para el progreso económico de los países.
Uno espera de esta Cartera que la ciencia y la tecnología no estén encerradas ni en el ámbito estatal ni en el universitario y tampoco en el empresarial. Ojalá que todas estas esferas conversen y se produzca intercambio y trabajo conjunto. Porque, al final del día, el desarrollo de la ciencia y la tecnología debe generar una mejor calidad de vida para las personas.
Por eso es tan relevante la creación de este Ministerio: para mejorar la calidad de vida de la gente y ayudar al desarrollo económico del país.
En ese sentido, señor Presidente, deseo manifestar que en algunas enmiendas de la Cámara de Diputados esa sinergia tan fundamental se quiebra. Por lo mismo, hemos pedido votación separada de ciertas normas.
Es importante que entendamos como país que no podemos cortar la relación entre lo estatal y lo privado cuando hablamos de desarrollo tecnológico.
También debemos tener cuidado con cómo abordar el tema relativo a las patentes para que podamos propiciar un fuerte desarrollo de la ciencia y la tecnología.
En ese ánimo, señor Presidente, hemos solicitado algunas -no muchas- votaciones separadas.
El señor COLOMA.- Señor Presidente, esta es la tercera vez que la Sala se pronuncia sobre este proyecto. Usted tiene toda la razón cuando señala que hay que abocarse a los aspectos particulares que nos convocan.
Hubo una expresión unánime de este Senado cuando se aprobó la idea de legislar y también cuando se acogió la inmensa mayoría de los contenidos en particular.
Aquí hay un compromiso con la ciencia y la tecnología. Ello fue evolucionando hacia la innovación. La Cámara Baja agregó lo relativo al conocimiento. En definitiva, tenemos un conjunto de elementos que han ido mejorando y generando -creo yo- una mayor expectativa, lo que no se ha visto compensado necesariamente con un correlato de financiamiento adecuado para que esas cosas sean bien llevadas.
Puede llegar a ser frustrante creer que se cuenta con un Ministerio con empuje, con fuerza, con músculo, y de repente darse cuenta de que ello no es tan así.
Me voy a ahorrar toda la parte ya dicha. Doy por transcritas todas las intervenciones que me tocó hacer con motivo de las dos discusiones anteriores, además de las que hubo en la Comisión de Desafíos del Futuro, que estudió este proyecto en particular.
Señor Presidente, la Cámara de Diputados introdujo varias enmiendas, la inmensa mayoría de las cuales son formales. Estas las damos por aprobadas. Básicamente, tienen que ver con la inclusión de la palabra "Conocimiento" en el nombre de la Cartera.
Pero otras modificaciones no son formales, sino bien profundas e importantes. Para que todo resulte bien, se requiere cierta reflexión a ese respecto.
La Senadora Von Baer ha planteado uno de los problemas.
La definición del objetivo de la ley en proyecto que aprobó este Senado establecía que el impulso, la coordinación y promoción de las actividades de ciencia, humanidades y desarrollo tecnológico debía generar un efecto "al desarrollo económico sustentable y el bienestar social del país".
En la Cámara de Diputados, con votación dividida, se dejó fuera, al margen, el término "económico". Quiero saber por qué lo que unánimemente fue acordado en esta Corporación -y obedecía a un concepto de contenido- simplemente se destruyó.
Un segundo punto, señor Presidente, que es clave.
El Senador Girardi -y sé que siente la misma urgencia e impaciencia que tenemos muchos por despachar esto- tendrá que coincidir conmigo en que la coordinación con el Ministerio de Economía fue un aspecto que ocupó un tercio de todas las sesiones, ¡de todas las sesiones! Como funcionaba el Gobierno en su momento -y creo que sus personeros tenían razón-, se nos explicó que era clave que la nueva Cartera se coordinara con el Ministerio de Economía.
Pero me doy cuenta de que la Cámara Baja, con votación estrecha, eliminó esa norma. Quiero saber cuál es la idea.
Dice: "Ha suprimido la frase `, debiendo coordinarse, en lo que corresponda, con el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo'". Estoy leyendo el informe comparado. La frase no aparece ahora y antes sí estaba.
En cuanto a las seremías, que es un tema muy relevante, creo que la solución no es la correcta. Yo voté en contra en su momento, porque nosotros hablamos de un Ministerio de Ciencia y Tecnología, pero no va a haber una oficina en cada región; habrá cinco macrozonas. Y desde ya les quiero decir que he sido muy contrario al tema de las macrozonas, pues no sé si va a haber alguna en Punta Arenas; ¡me tinca que va a quedar medio lejos...!; probablemente, puede que tampoco haya una en el Maule. ¡No sabemos dónde van a estar!
Yo solicité algo muy simple en la discusión: que se definiera dónde iban a estar las seremías. No sabemos dónde estarán, y al consultarlo se da una respuesta muy rara: que el próximo Gobierno -¡fíjense!, no el que asume este domingo; el que asume en cuatro años y un domingo más- va a definir en ese momento las políticas en materia de seremías.
Señor Presidente, no me parece que lo anterior esté bien resuelto. Lo planteé en la discusión.
Todos dicen: "¡Apurémonos, apurémonos, apurémonos!". Yo les quiero decir a los colegas que continúan en esta Corporación, la Senadora Allende, la Senadora Goic, la Senadora Muñoz, el Senador Guillier, el Senador Bianchi -me refiero a ellos porque están presentes en la Sala-, que si bien se habla de un Ministerio de Ciencia y Tecnología, lo cual es fantástico, puede que no tenga seremías, que estas se encuentren solo en algunos lugares.
¡Considero que eso es muy raro! Y creo que esto merecía una respuesta mejor.
Por eso, quiero solicitar especialmente -no sé si lo hizo la Senadora Von Baer-, que el artículo 6° nuevo transitorio sea objeto también de una discusión separada.
Señor Presidente, estamos tratando de hacer un buen Ministerio de Ciencias y Tecnología. Sé que los ministerios son escasos, que no se crean todos los días, que cuesta hacerlo. Por lo mismo, les pido que lo terminemos bien. No quiero que después nos reprochemos lo que planteó con razón el Senador Harboe respecto a otros temas, a cómo funcionan. Aquí hay uno: la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo. ¿Se pueden asignar los recursos del FONDECYT a través de la Agencia o a través del Ministerio? ¿Cómo va a funcionar? Eso no quedó bien resuelto.
Entonces, señor Presidente, queremos contribuir. Yo he sido parte de esto, soy autor de una moción, que fue declarada inadmisible, que generó este nuevo Ministerio. ¡He puesto el alma en el Ministerio de Ciencia y Tecnología! ¡Todas mis bacterias han estado puestas en esa línea...! Sin embargo, hagámoslo bien y no dejemos que la improvisación domine.
La señora ALLENDE.- Señor Presidente, creo que todos los presentes, si seguimos la línea de reflexión del Senador Coloma, ¡tenemos nuestras bacterias con la mejor disposición, comprometidas, encaminadas y orientadas a que logremos sacar este Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación...!
La verdad es que nuestro país se ha caracterizado históricamente por tener una economía que hasta ahora ha sido bastante extractivista. Quizás, uno podría recordar un hecho que sí valió la pena como hito histórico: la creación de la CORFO. Esta dio un salto cualitativo en ese sentido para generar un desarrollo no meramente extractivista, pero en los tiempos de hoy resulta completamente insuficiente.
Si hay algo de que ha carecido este país es de la inversión necesaria que cualquier nación requiere para dar el salto de ser un país en desarrollo a ser uno que se encamine seriamente al desarrollo. Para eso tiene que invertir más en ciencia, tecnología e innovación.
El mundo de hoy es un mundo en que cada día se avanza a pasos agigantados en revoluciones no solo comunicacionales, sino en otras como la robótica, que significa la transformación del trabajo como lo hemos conocido tradicionalmente; además, existen una serie de desafíos que hoy día nos imponen el cambio climático y el desarrollo sostenible.
Para eso debemos tener respuestas adecuadas. Y considero que, desgraciadamente, este país ha estado siempre sufriendo las consecuencias de una baja inversión en investigación científica, en el reconocimiento a esa labor. Lamentablemente, existe una desconexión entre las investigaciones que realizan nuestros científicos y académicos, y la labor legislativa. No se da la conexión necesaria. No compartimos esos trabajos y reflexiones, salvo puntualmente cuando acuden a alguna Comisión y nos entregan sus puntos de vista. Pero es algo completamente coyuntural y puntual.
Creo que esto debiera ser un llamado de atención para que Chile diera un salto cualitativo.
Quiero reconocer a muchos de nuestros Senadores que han peleado durante bastantes años para que exista un compromiso mayor. Y considero que es la única manera en que podemos efectivamente tratar de dar ese salto. Es cosa de mirar lo que ocurre en el mundo; es cosa de mirar incluso lo que hacen otros países que ni siquiera han llegado al pleno desarrollo, pero que no dudan en la necesaria inversión que debe hacerse en innovación, conocimiento y tecnología.
Por lo tanto, señor Presidente, esta es una tremenda oportunidad, si lo hacemos bien.
Me hago cargo de la aprensión señalada por el Senador Harboe -algo recogió el Senador Coloma- respecto de la creación del Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación para el Desarrollo. Esperemos que exista una buena coordinación, que haya un trabajo colaborativo. Esperemos que esto no signifique burocratizar; más bien, al contrario, potenciar y coordinar de mejor manera.
Creo que era importante que la Presidenta cumpliera con este compromiso adquirido. Estamos a pocos días de que termine este Gobierno. Es cierto que hubo gran presión del mundo académico y científico, y me alegra que así haya sido. Nos hace bien cuando ese mundo se acerca a nosotros y nos presiona para que legislemos de mejor manera o para que saquemos una institucionalidad que claramente hacía falta.
Entonces, yo espero que le demos curso a este Ministerio, pero que sea para bien, para que logremos generar en este país un verdadero sistema de conocimiento, innovación y tecnología, y aprendamos que esta es la inversión necesaria si queremos realmente generar un desarrollo, sobre todo inclusivo y sostenible. No podemos quedarnos solamente con los modelos extractivistas; no podemos depender solo de nuestras exportaciones de productos primarios, que, al ser muchos de ellos no renovables, cada día se van agotando.
Llegó la hora de que transformemos ese sistema, de que le agreguemos valor a esos productos. Hoy día tenemos una tremenda posibilidad con el litio. Yo espero que el país dé un salto cualitativo y esta vez sí agreguemos valor, y no sigamos con la exportación de salmueras o carbonato de litio que no nos benefician.
Si hacemos una asociación público-privada, está bien, siempre y cuando genere recursos, pero sobre todo agregue ese valor que permita que Chile se ponga a la altura de los desafíos de hoy día.
La electromovilidad: cada día vamos a avanzar más hacia esa clase de autos. Me parece estupendo dejar atrás la bencina, tal como hemos sido capaces de ir dejando atrás la generación eléctrica por carbón, avanzando en energías renovables.
Esto mismo es un desafío que tenemos como país. Entonces, yo espero que sea recogido y que demos ese paso.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Tiene la palabra la Senadora señora Goic.
La señora GOIC.- Señor Presidente, en forma muy breve, quiero poner en el tapete que hoy día estamos cerrando un período legislativo. En tal sentido, entiendo que este es un proyecto perfectible, sin duda; pero corremos un riesgo.
Uno dice de manera coloquial: "Lo perfecto puede ser enemigo de lo bueno", y quiero poner sobre la mesa el temor de que no cerramos un ciclo. Hemos tenido debates importantes, transversales; lo hemos dicho y reconocido al interior de la Comisión de Desafíos del Futuro, en que participamos el Senador Coloma, el Senador Chahuán, el Senador De Urresti, el Senador Girardi. Nosotros hemos avanzado, y ha sido además la comunidad científica la que ha estado permanentemente sentada a la mesa planteando la necesidad de una institucionalidad para la ciencia, la tecnología y la innovación.
Este es un proyecto que, en la medida en que se apruebe, en la medida en que lo podamos implementar va a dar pie a algo que sin duda deberemos perfeccionar, complementar, fortalecer. Existen iniciativas sobre el particular en las que estamos al debe como país, en las que tenemos posibilidades y potencialidades.
Solo quiero recordar algo que algunos colegas señalaron en sus intervenciones.
El entonces Presidente Sebastián Piñera envió un proyecto al respecto, en su momento, que estaba asociado a la institucionalidad de educación superior. Este quedó. Y después vino la Presidenta Bachelet, quien envió otra iniciativa. No nos vaya a pasar que si no terminamos la tramitación de este, volvamos de nuevo a revisar otro durante meses, que finalmente signifiquen un costo para el desarrollo de la ciencia, de la innovación, de las buenas ideas del mundo científico, que nos quiere ver trabajando juntos.
Estos son los temas en que debemos tener una visión de Estado, una visión de país, a mediano plazo. No es esa la conversación que deben de tener probablemente los astrónomos en ALMA; no es esa la forma en que enfrentan los científicos las discusiones acerca del cuidado de la biodiversidad en la zona subantártica. Yo creo que nuestros tiempos políticos, legislativos tienen que estar al servicio de proyectos de mucho más largo plazo. Lo conversábamos recién con la Ministra de Transportes a propósito de la fibra óptica, cuántos años y cuánto va a significar para el desarrollo de ciencia y tecnología.
Entonces, si no damos hoy día el primer paso en la constitución de este Ministerio, mi temor es que sigamos perdiendo tiempo valioso respecto de algo -como se ha señalado aquí en cada argumentación- fundamental para avanzar en el desarrollo de nuestro país, para ponernos a tono en las discusiones de futuro que se están dando hoy día, donde nosotros poseemos tremendas capacidades, pero que muchas veces se pierden en la burocracia, en la descoordinación, en la inexistencia de una institucionalidad pública que le dé el peso que necesitan en Chile la ciencia, la tecnología y la innovación.
Por eso, señor Presidente, voto a favor. Y espero que podamos completar la tramitación del tan anhelado Ministerio de Ciencia y Tecnología.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Tiene la palabra el Senador señor Pérez Varela.
El señor PÉREZ VARELA.- Señor Presidente, estamos terminando la discusión relativa a la creación de un Ministerio de la importancia que reviste el tema que nos ocupa. Todos anhelamos y queremos que la ciencia y la tecnología informen verdaderamente el devenir de nuestras políticas públicas. Por lo tanto, lo que tenemos que hacer es generar un Ministerio con la eficacia y la eficiencia para llevar adelante este propósito.
Al respecto, como representante de regiones, a mí no me queda claro lo concerniente a la presencia y a la acción del Ministerio en regiones.
Por una parte, se crean macrozonas. ¿Cuáles son estas? La ley en proyecto no lo dice. Esa es la primera gran duda. ¿Quién va a determinar cuáles son estas macrozonas? Es muy importante tener presente que esto trasciende a los gobiernos, a las autoridades y que serán autoridades distintas de las que discuten esta iniciativa las que pueden llegar a tomar una decisión. Por ende, siempre es mejor que la ley establezca estos elementos con claridad.
¿Cuál es la definición de macrozona? Conforme al artículo 8, nuevo, agruparán a dos o más secretarías regionales ministeriales.
Con esa definición uno puede entender que se deben crear todas las seremías. Pero resulta que más adelante, en el artículo sexto transitorio, se señala que a la fecha de entrada en funcionamiento del Ministerio se establecerán solo algunas secretarías regionales ministeriales. Entonces, ¿cómo se conforman las macrozonas del artículo 8 permanente, cómo se coordinan, cómo conversan con el artículo sexto transitorio?
A mi juicio, no existe una coordinación, una conversación adecuada. El desarrollo de nuestra ciencia, de nuestra tecnología no es atributo solo del gobierno central.
Las Regiones del Biobío y de Ñuble tienen universidades, desarrollo industrial, desarrollo agrícola, desarrollo de los servicios. A lo mejor, podrían formar parte de una macrozona. Pero si las macrozonas se componen por la presencia y la coordinación de secretarías regionales ministeriales y después nos dicen que habrá solo cinco, es posible que en determinado momento esa macrozona no sea estructurada, porque no se contará con una seremía formada. Ello, si uno sigue el tenor literal de la legislación.
Por lo tanto, es tremendamente oportuno aclarar, transparentar, informar qué es lo que en verdad se pretende para que las normas sean de verdad adecuadas a ese principio y a ese objetivo que todos nosotros anhelamos: que la ciencia y la tecnología realmente informen todo lo que son nuestras políticas públicas.
También pienso que esta estructura conformada por ministerio, agencia y servicio ha tenido una mala praxis en nuestro país. Y acá se insiste en esa idea. Es muy importante no caer de nuevo en estructuras que no han funcionado, pues toda la expectativa que se genera para un ministerio de esta naturaleza puede verse frustrada porque los diseños no son adecuados.
Pero a mí lo que más me interesa es la presencia regional de este Ministerio. Y creo que las normas que mencioné llaman más a la confusión que a una claridad respecto a lo que nuestras regiones tendrán en esta materia.
--Se aprueban las enmiendas de la Cámara de Diputados (25 votos a favor), con excepción de aquellas respecto de las cuales se pidió votación separada.
Votaron las señoras Allende, Goic, Muñoz, Lily Pérez y Von Baer y los señores Araya, Bianchi, Chahuán, De Urresti, Girardi, Guillier, Harboe, Hernán Larraín, Letelier, Montes, Ossandón, Pizarro, Prokurica, Quintana, Quinteros, Rossi, Tuma, Ignacio Walker, Patricio Walker y Andrés Zaldívar.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Se deja constancia de la intención de voto favorable de los Senadores señores Coloma, García y Pérez Varela.
Señores Senadores, se han solicitado cinco votaciones separadas. Espero que el proyecto sea despachado dentro de la mañana. En caso contrario, quedará pendiente para una próxima sesión.
La señora ALLENDE.- Seguimos en la tarde.
El señor LABBÉ (Secretario General).- Señores Senadores, en el artículo 1° la Cámara de Diputados eliminó la palabra "económico" y los vocablos "del país". La Secretaría entiende que se pide votación separada respecto de la supresión de la palabra "económico".
La señora VON BAER.- Señor Presidente, uno podría decir que este es un tema menor, pero el primer artículo plantea el objetivo de la ley en proyecto, marca el camino, guía el desarrollo del Ministerio que hoy día estamos creando.
Como señalé con anterioridad, resulta tremendamente relevante que se entienda que la ciencia y la tecnología no tienen que estar encerradas en algún lugar. Se busca en un país que ellas mejoren la calidad de vida de las personas. Para eso ha de existir interacción entre todos quienes generan ciencia y tecnología.
En tal sentido, me parece que lo que estableció el Senado era absolutamente correcto. Se planteaba que estas actividades deben generar un desarrollo económico sustentable y un bienestar social del país. Ustedes dirán que sigue diciendo "desarrollo sustentable". Pero si se saca la palabra "económico" es factible que se empiece a creer que el Ministerio puede desentenderse de la relación con las empresas, que en otros países son las que hoy en día generan mucho desarrollo de la ciencia y la tecnología.
Por lo tanto, la relación de este Ministerio con la empresa privada, con el desarrollo económico de nuestro país es muy trascendente.
De hecho, muchas naciones hoy día están basando su auge económico y el progreso de sus empresas en el desarrollo de la ciencia y la tecnología.
En consecuencia, señor Presidente, sacar la palabra "económico" no da lo mismo. Resulta tremendamente importante en el mundo actual que la ciencia y la tecnología estén insertas en el desarrollo económico del país. Debe entenderse que el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Conocimiento ha de estar profundamente vinculado con las empresas, sin tenerle miedo a eso.
Uno se pregunta por qué la Cámara de Diputados elimina la palabra "económico". Hacerlo es como decir "Sí, bien el desarrollo de la ciencia y la tecnología; pero no lo mezclemos con la empresa privada, con el desarrollo económico". Yo creo que eso es un profundo error. Si nosotros queremos un desarrollo económico sustentable en el tiempo, la empresa privada debe estar muy vinculada al desarrollo de la ciencia y la tecnología. Porque, de otra manera, nos estaremos cegando respecto a lo que está ocurriendo en otros países. En otras naciones estos ministerios trabajan fuertemente con la empresa privada, así como también lo hacen los institutos de desarrollo de ciencia y tecnología y las universidades.
Me preocupa sacar la palabra "económico", pues denota cierto sesgo. Aquí de verdad las relaciones tienen que ser superabiertas y sumamente cooperativas. Porque si esto lo queremos encerrar en algún lugar, no va a provocar el progreso que anhelamos para nuestro país.
Si existe un lugar en el que debemos producir la vinculación es entre la ciencia, que actualmente se produce bien encerrada en las universidades, y la empresa privada. Ese es el salto que nos falta dar en Chile y que en otras naciones desarrolladas, especialmente de Europa, está sumamente logrado.
De ahí que consideramos un error eliminar la palabra "económico" del objeto de la ley. Porque la creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación es muy importante para el futuro y el constante desarrollo económico de nuestro país.
El señor GIRARDI.- Señor Presidente, seré muy breve.
Es irrelevante el que se haya sacado la palabra "económico". Porque el concepto "desarrollo sustentable" en todas partes del mundo civilizado, académico, técnico, económico incorpora -valga la redundancia- los criterios económicos.
Tal vez lo único que se quiere señalar acá es que la ciencia no es solo para la economía. Porque, entonces, podríamos tenerla instalada -como algunos proponen- en el Ministerio de Economía.
La ciencia ha de ser para la salud, para la educación, para los ámbitos sociales, para la filosofía, para el arte. Debe estar presente en todas partes. No es solo una dimensión "económica": también es integral.
Ello, porque, además, todo tiene valor económico.
Si Chile desarrolla tecnología para el litio y fabrica baterías y en vez de un negocio de mil millones de dólares genera uno por cien mil millones, quiere decir que eso posee valor económico.
Si nuestro país desarrolla la vacuna contra el virus sincicial y registra la patente respectiva, ello igualmente tiene valor económico inmenso. Si desarrolla fundiciones solares, no solo cuenta con la posibilidad de producir cobre sin huella de carbono: también está lo relativo a la patente.
Entonces, en cierta manera estamos haciendo algo totalmente redundante. Cuando se habla de desarrollo sustentable, en el mundo entero se entiende que ese concepto se halla relacionado con las variables económicas. Pero es una economía que está al servicio de la gente, comprometida con el medioambiente y, además, con un sentido social.
Por lo tanto, acá no se cambia nada.
Se trata de una argucia.
Ahora, no queremos que se piense que Chile debe hacer ciencia solo para la economía. Hubo un claro consenso al respecto en la Comisión. No deseamos ciencia solo para la economía: también queremos ciencia para el país, a fin de tener una mejor sociedad, con salud y educación de calidad, con energía más limpia, con adecuado tratamiento para nuestras áreas silvestres protegidas y nuestros océanos.
¡Esa es la ciencia que anhelamos!
No existe ninguna contradicción acá, señor Presidente.
El señor DE LA FUENTE (Ministro Secretario General de la Presidencia).- Señor Presidente, sé que procede votar esta materia. Sin embargo, quiero aclarar lo que ha ocurrido con la modificación realizada por la Cámara de Diputados.
Primero, el centro de lo económico sigue permanente en la estructura del Ministerio. Se lo señalé al Senador Coloma: no solo se crea un Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación. Si Sus Señorías leen el artículo 2°, donde se establece esta institucionalidad, verán que se mantienen los niveles de coordinación con el Ministerio de Economía.
Pero no solo eso, señor Presidente.
El artículo 20, que crea el Comité Interministerial de Ciencia, Tecnología e Innovación, señala que este será integrado también por el Ministro de Economía.
A mayor abundamiento, el artículo 4°, letras c) y d), consigna claramente que en materias de fomento e innovación debe coordinarse expresamente con el Ministerio de Economía.
Esas normas no han sido modificadas por la Cámara de Diputados.
Ahora, con respecto a la eliminación de la palabra "económico" en el artículo 1° de la iniciativa, quiero pedirles a los señores Senadores que se dirijan al artículo 3°, donde se establecen los objetivos del Ministerio.
Ahí lo que hace la Cámara Baja es perfeccionar la norma sustituyendo la frase "contribuir al desarrollo integral, sustentable e inclusivo del país" por "contribuir al desarrollo, incrementando el patrimonio cultural, educativo, social y económico del país y sus regiones, y propendiendo al bien común, al fortalecimiento de la identidad nacional y regional y a la sustentabilidad del medio ambiente".
Es decir, en el artículo 3° se halla claramente definido el objetivo del Ministerio en la materia.
El señor COLOMA.- Señor Presidente, con todo respeto quiero decirle al Senador Girardi, con quien mantengo una amistad y contrapuntos permanentes: uno puede cambiar de parecer, pero no execrar una opinión antigua.
¡Esta norma fue planteada originalmente por Su Señoría!
El señor GIRARDI.- Pero es irrelevante.
El señor COLOMA.- ¡Entonces, no diga que está mala!
Su Señoría señaló que era "irrelevante".
Esto tenía un sentido muy lógico: darle importancia al Ministerio. Porque, ¿cuál era el temor? Que esta fuera una Cartera accidental. Se pretendía que tuviera mucha relevancia para que, al incluir lo relativo al desarrollo económico, en el futuro existiera, por ejemplo, la posibilidad de que los fondos de la CORFO se incorporaran a dicho Ministerio.
Esa era la construcción intelectual que se formuló para los efectos de establecer la norma pertinente. No es que se haya hecho porque unos tipos andaban pajareando. No. Se planteó -y el Presidente del Consejo de CONICYT es testigo- cómo darle a este Ministerio, en el objeto de la ley, un rango que fuera fuerte y potente a fin de transformarlo en el receptáculo de otros recursos que se usan en el Estado para algo parecido.
Entonces, la discusión en la Comisión fue otra. ¿Qué queríamos? Que no solo los fondos del FONDECYT fueran al nuevo Ministerio, sino también los recursos que otros ministerios gastan en ciencia, tecnología, conocimiento, para efectos económicos concentrarlos ahí. Un poquito al estilo argentino.
Aquí se hizo referencia a ello. Ese es el mérito que tiene.
Ahora estamos deshaciendo exactamente lo que fue el eje de la construcción del objeto de la ley.
En consecuencia, no es que haya aparecido una discusión entre economicistas y no economicistas. No. La cuestión era cómo darle importancia a este nuevo Ministerio, para que después otros fondos que se incorporaran al Estado se canalizaran a través de esta Cartera, que iba a tener una misión económica relevante.
¡Cómo va a ser irrelevante esto, Senador Girardi!
¡Usted es bueno para usar palabras sinónimas, pero que describen estados de angustia...!
No, señor Presidente, aquello es perfectamente normal.
Y acá le estamos quitando una herramienta a este Ministerio y haciéndolo más irrelevante. Ese es el tema de fondo. Uno debe entender por qué al objeto de la ley se le quitó la palabra "económico". Eso es lo complicado y grave. Un concepto que fue aprobado por unanimidad en el Senado. ¿Por qué? Porque eso era lo que debíamos hacer para darle la debida importancia, a fin de que no se convirtiera en un Ministerio dedicado nada más que al desarrollo. ¡Todos están abocados a lo mismo!
Algunas personas -digamos las cosas por su nombre- no querían esto. Y aquí coincidiremos todos: no ha sido fácil sacar adelante este proyecto. Su tratamiento ha sido complejo y difícil. Además, había ministerios que temían que algunas de sus facultades fueran subsumidas por esta nueva Cartera.
Por ello no se quería incluir la palabra "económico".
Señor Presidente, aquí existe mayoría para lo que se quiera aprobar. El sentido de realismo es parte de mi vida. ¡Espero no seguir acostumbrándome...! Pero el Senado cometería un grave error si aceptara disminuir la categoría, el rol, la importancia de este nuevo Ministerio. Porque si lo hace, se convertirá en una Cartera -y es el temor de los científicos- que al final no tendrá alma y será solo un apéndice.
Yo no deseo que sea apéndice.
Por eso, quiero darle nivel. Y la forma de hacerlo es otorgándole la función en comento.
¡Esa es la clave de la discusión, no otra!
Uno quiere que las cosas resulten bien, no más o menos, para que después no nos lamentemos de haber creado algo respecto de lo cual los científicos, con toda razón, han reclamado en cuerpo y alma.
Recuerden que, con motivo de este proyecto de ley, los científicos enviaron una carta donde señalaron que el financiamiento era completamente insuficiente.
Bueno: si quitamos este rango, va a quedar más menospreciado respecto de las eventuales atribuciones futuras.
Por eso, señor Presidente, pido una reflexión en torno de este punto y que retomemos el concepto original que planteó el Senado en esta materia.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- No habiendo más Senadores inscritos, corresponde votar.
El señor COLOMA.- ¿En qué forma?
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (presidente).- Quienes están por aprobar la enmienda de la Cámara Baja votan que sí; aquellos que la rechazan, que no.
En votación la enmienda de la Cámara de Diputados.
El señor COLOMA.- No es una simple eliminación.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Yo voto que sí.
El señor COLOMA.- ¿Usted quiere un ministerio chico, señor Presidente?
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- No, Su Señoría.
Yo voto que sí porque comprendo las explicaciones que se han dado -quedarán en la historia de la ley-: tanto la del Senador señor Girardi en el sentido de que se entiende el desarrollo en su conjunto, incluido lo económico, cuanto la atinente a las referencias que se hacen en diversos artículos al punto en cuestión.
Creo que el Ministerio debe vincularse con lo económico de forma muy importante.
En ese entendido, voto que sí.
--Se aprueba la enmienda de la Cámara de Diputados (18 votos a favor y 10 en contra).
Votaron por la afirmativa las señoras Allende, Goic y Muñoz y los señores Araya, Bianchi, Chahuán, De Urresti, Girardi, Guillier, Montes, Pizarro, Quintana, Quinteros, Rossi, Tuma, Patricio Walker, Ignacio Walker y Andrés Zaldívar.
Votaron por la negativa las señoras Lily Pérez, Van Rysselberghe y Von Baer y los señores Coloma, García, García-Huidobro, Moreira, Ossandón, Pérez Varela y Prokurica.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Se deja constancia de la intención de voto favorable del Senador señor Letelier.
El señor LABBÉ (Secretario General).- Les ruego a Sus Señorías dirigirse a la página 15 del comparado.
En la letra e), que ha pasado a ser f), la Cámara de Diputados suprimió la frase ", debiendo coordinarse, en lo que corresponda, con el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo".
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- En discusión la enmienda.
El señor COLOMA.- Señor Presidente, sin duda, esto es de mayor complejidad. Pero también quiero entender -porque lo hablé previamente con el Ministro- que en este caso, a diferencia del anterior -creo que el anterior no tiene nada que ver-, para efectos de la ley, el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo está incluido, pues en otras partes se incorpora una especie de tuición general con relación a dicha Secretaría de Estado.
Si tal fuera la interpretación, yo no tendría problema en retirar la solicitud de votación separada.
Me gustaría, señor Presidente, estar seguro de que es así, para no cometer un error en esta materia.
El señor DE LA FUENTE (Ministro Secretario General de la Presidencia).- Señor Presidente, recién hice mención de los artículos donde se señala expresamente que el referido Ministerio tiene la labor de coordinación de todas las Secretarías de Estado que integran el sistema.
Pero no solo eso: hay un artículo específico, el 4°, que lo dice así.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- ¿Quedaría retirada la solicitud de votación separada?
La señora VON BAER.- Señor Presidente, yo le tengo mucha estima al Ministro, pero me gustaría que nos leyera la parte precisa donde se hace la sustitución, para poder retirar con total tranquilidad la solicitud de votación separada.
Me parece que la relación y la coordinación con el Ministerio de Economía en este caso son tremendamente relevantes, sobre todo si se quiere luego, como dice el Senador Coloma, que la nueva Secretaría de Estado tenga algo que ver con la CORFO.
Si no dejamos aquello en la ley, el Ministerio de Economía (todos sabemos que será así) no va a querer entregar tan fácilmente la coordinación, por ejemplo, de la CORFO.
Por ello, yo quisiera que el Ministro nos leyera la parte específica donde está la coordinación con el Ministerio de Economía.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Tiene la palabra el señor Ministro para aclarar la pregunta hecha por la Senadora señora Von Baer.
El señor DE LA FUENTE (Ministro Secretario General de la Presidencia).- Señor Presidente, ante todo, debo señalar que el Ministro de Ciencia pasa a integrar el Comité de CORFO.
Si Sus Señorías van al artículo 4°, donde se establecen las funciones del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, verán que en la letra c) se dice expresamente:
"Fomentar, tanto en el ámbito público como privado, el desarrollo tecnológico y la innovación de base científico-tecnológica. Se entenderá por innovación de base científico-tecnológica el desarrollo experimental y las demás actividades científico-tecnológicas que pueden llegar a la generación de productos, procesos o servicios nuevos o sustancialmente mejorados, en las etapas previas a su comercialización. En el cumplimiento de esta función pondrá especial foco en los desafíos estratégicos del país y deberá coordinarse especialmente con el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, teniendo en consideración lo señalado en el artículo 2°".
Luego, en la letra d), a propósito del fomento de la generación y fortalecimiento de capacidades humanas, de infraestructura e institucionales para el desarrollo de ciencia, artes y humanidades, se dice específicamente: en materia "de investigación y desarrollo y centros tecnológicos de carácter regional y nacional, en el marco de la búsqueda de un desarrollo territorial armónico y equitativo. En el cumplimiento de esta función deberá coordinarse especialmente con los ministerios de Educación Pública y de Economía, Fomento y Turismo".
Y podría seguir abundando.
La señora VON BAER.- Bien, Ministro.
Yo solo le digo que aquí la coordinación con el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo se refiere a una cosa superespecífica. Las demás letras se refieren a otras cosas específicas.
Lo específico en la letra e) es "Solicitar y recibir de los órganos de la Administración del Estado y de entidades o personas del sector privado, información y antecedentes respecto de ciencia, tecnología e innovación de base científico-tecnológica,...".
Está bien. Se halla la coordinación en los otros puntos.
El señor DE LA FUENTE (Ministro Secretario General de la Presidencia).- También.
La señora VON BAER.- No, porque las demás letras se refieren a otros temas. Cada letra se refiere a un tema específico. Y aquí la coordinación es con respecto a la mencionada letra.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- ¿Se mantiene o no la solicitud de votación separada?
La señora VON BAER.- Votemos.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Se mantiene.
Quienes concuerdan con ella votan que sí; aquellos que la rechazan, que no.
--Se aprueba la enmienda de la Cámara de Diputados (19 votos a favor y 8 en contra).
Votaron por la afirmativa las señoras Allende, Goic, Muñoz y Lily Pérez y los señores Araya, Bianchi, De Urresti, Girardi, Guillier, Letelier, Montes, Pizarro, Quintana, Quinteros, Rossi, Tuma, Patricio Walker, Ignacio Walker y Andrés Zaldívar.
Votaron por la negativa la señora Von Baer y los señores Chahuán, Coloma, García-Huidobro, Hernán Larraín, Ossandón, Pérez Varela y Prokurica.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Tercera solicitud de votación separada.
El señor LABBÉ (Secretario General).- Les ruego a Sus Señorías dirigirse a la página 46 del comparado.
En el artículo 19, que ha pasado a ser 20, la Cámara de Diputados suprimió los términos "a más tardar en abril de cada año".
Al respecto se solicitó votación separada.
La señora VON BAER.- Señor Presidente, yo entiendo el apuro del Gobierno por sacar la ley con rapidez. Sin embargo, no puedo dejar de decir que cuando uno hace políticas públicas siempre debe tener el cuidado, al generar un plan para ella, de poner una fecha. De lo contrario, muchas veces todo termina en nada, se diluye en el tiempo.
El artículo 19 del Senado dice: "La implementación de la Política se orientará a través de un Plan de Acción, el que será elaborado junto con la Política y revisado a más tardar en abril de cada año".
Si algo nos ha faltado en ciencia y tecnología -esto es quizás contraintuitivo respecto a muchos de quienes creen que nosotros pensamos de manera distinta- ha sido considerar que la planificación de la investigación en ambas áreas es sumamente relevante para un país.
Me parece que aquí el Estado tiene un rol que jugar.
En las naciones donde se produce realmente un avance a aquel respecto al Estado le corresponde un papel significativo.
En tal sentido, señor Presidente, yo creo que en el Senado se logró una cosa muy bonita, muy buena, muy positiva: que el Plan de Acción se deba revisar todos los años en una fecha específica. Así, anualmente se estará revisando para ver qué se cumplió, qué no se cumplió, de modo que los científicos puedan decir: "Es 20 de abril y esto no se hizo".
El punto me parece muy relevante.
Entonces, yo quisiera entender por qué la Cámara de Diputados suprimió la fecha.
¡Qué bueno que el desarrollo de políticas, y especialmente cuando se habla de un plan de acción, tenga una fecha!
Considero un retroceso la eliminación aprobada por la Cámara Baja.
En mi concepto, es muy positivo que el Plan de Acción establecido se revise cada año.
Si se saca la frase "a más tardar en abril de cada año", no me queda claro que el Plan de Acción se deberá revisar anualmente. Porque el inciso primero del artículo 19 expresará: "La implementación de la Política se orientará a través de un Plan de Acción, el que será elaborado junto con la Política y revisado por el Comité Interministerial...".
Ahora, yo pregunto: ¿Cuál es la diferencia entre la Política y el Plan de Acción? ¿Se van a hacer una vez y para siempre las dos cosas? De ser así, podrán pasar veinte años sin que se revise el Plan de Acción.
A mi entender, una cosa era la Política y la otra el Plan de Acción. La Política era en el largo plazo, y el Plan de Acción, ¡año a año!
En esta materia todo cambia muy rápido; tan rápido que un año una cosa puede ser sumamente relevante, al siguiente también, pero al tercer año no. Ahora estamos pensando en el litio, pero quizás dentro de poco tiempo ya sea relevante otro elemento. Avanzamos mucho en energía solar, pero hay un ámbito en el que no existe preocupación.
¡Qué lástima que se haya sacado la frase completa, señor Presidente!
Por último, si no era abril -ello, pese a que considero superpositiva la mención de ese mes-, se podría, para dejar clara la revisión anual del Plan de Acción, haber dejado año a año. Pero no: ¡se suprimió todo! O sea, podremos tener una Política por 20 años y un Plan de Acción por igual lapso.
Eso no está bien. A mí me parecían tremendamente positivas la revisión anual y la fijación de una fecha específica.
Todos sabemos que cuando el Estado no tiene fechas específicas puede no cumplir.
Con la norma del Senado les estamos dando a los científicos una enorme herramienta, pues dispone que todos los años, y a más tardar en abril, hay que revisar. O sea, pasado abril, ellos podrán decir, si corresponde, "El Estado no está cumpliendo".
Ahora se quitan las dos herramientas: no es anual y no tiene fecha.
¡Qué lástima, señor Presidente!
Opino que debemos votar en contra de la enmienda propuesta por la Cámara de Diputados.
El señor GIRARDI.- Señor Presidente, insisto en que se trata de hipertrofiar consecuencias que, de verdad, considero irrelevantes.
Al parecer, yo tengo más confianza que la bancada del frente con respecto al interés del Presidente Piñera en desarrollar una real política de ciencia, tecnología e innovación.
Uno puede hacer un chasís maravilloso, pero (estoy convencido de ello) si no hay voluntad política y si no existe un ministro empoderado y que crea en el sistema será la nada misma.
Yo confío en que cualquier Presidente o Presidenta de nuestro país tendrá esta materia como prioridad absoluta y en que sobre ella cada vez habrá más consenso, no solo político, sino también cultural, ciudadano.
Cuando hablamos de ciencia, de innovación, de un ministerio en dichos ámbito, estamos -ya lo he dicho- en una carrera permanente contra la obsolescencia.
Los procesos van a seguir cambiando y un año será un tiempo larguísimo para las modificaciones que tendrán lugar.
Hoy día la capacidad de memoria en el ámbito digital se está duplicando cada doce meses; o sea, se duplica todos los años.
Viene la computación cuántica, en que la capacidad de memoria de los sistemas se va a duplicar todos los días.
En tal lógica, todos los días tendríamos que estar evaluando. Y eso deberá hacerse.
Entonces, creo que aquí existe más bien la intención de entrabar un poco el debate y de buscar algunas justificaciones para lograrlo.
¡Se trata de cuestiones obvias, señor Presidente!
¡Cómo un Ministerio de Ciencia y su Ministro o Ministra no van a tener una evaluación permanente!
¡Cómo un Presidente de la República al que le interesa esta materia -y el que viene dice que le interesa- no va a convocar a sus ministros para preguntarles qué han hecho!
Conociéndolo, yo estoy seguro de que el Presidente Piñera lo va a hacer, y no solo una vez al año. Seguramente, varias veces al año llamará a su Ministro o Ministra y le va a decir: "Muéstreme lo que está haciendo, para dónde estamos caminando, qué está desarrollando".
Y esa será también tarea nuestra.
Centrar aquí una discusión me parece un tanto innecesario.
El señor COLOMA.- Señor Presidente, se vuelve a repetir la historia: estas son ideas del Senador Girardi que hoy día están huérfanas.
Eso -lo digo francamente- sorprende.
¿Cuál era la idea? Que todo esto tuviera un Plan de Acción. Pero un Plan de Acción que se pudiera ir revisando todos los años, para poder ver si estaba adecuado a la Política.
El artículo 19 habla de los programas; de los órganos públicos; de la priorización de actividades, acciones y medidas específicas para el cumplimiento de dichos programas.
¡Estaba perfecto!
¡Que alguien me explique por qué se consideró malo aquello!
Si ustedes me dijeran "Es malo porque no debe haber plan de acción anual", yo les podría encontrar razón.
Aquí estamos señalando que tiene que existir un Plan de Acción, el que deberá revisarse anualmente. Pero el gobierno podría no revisarlo nunca, pues la enmienda de la Cámara de Diputados está quitando la obligación de hacerlo todos los años.
El Senador Girardi dice que confía en el Gobierno de Piñera, lo que me parece muy bien (y le vamos a cobrar la palabra a Su Señoría a fin de que ayude en todo lo necesario para que la ley en proyecto se traduzca en hechos). Pero uno nunca puede generar una política pública en función de un gobierno específico: las políticas públicas se fijan para cualquier gobierno.
Estamos hablando de un Ministerio nuevo, potente, cuya creación se basa en el cumplimiento de un objetivo.
Pocos ministerios tienen plan de acción. Con el de Ciencia se quiso hacer la diferencia. Y se sostuvo: "Vamos a tener un plan de acción y lo revisaremos todos los años".
Sin embargo, la Cámara de Diputados dijo: "No, señores. Uno basta y no se revisa". Y aquí, en el Senado, porque hay una especie de urgencia levemente histérica por aprobar cualquier cosa y por no razonar -ya me he dado cuenta por las votaciones anteriores; es como un impulso automático que hace votar, sin siquiera considerar las responsabilidades mínimas, contra lo que uno plantea...
Perdón, señor Presidente, pero no escuché lo que me dijo.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Estaba señalándole el término de su tiempo, señor Senador.
El señor COLOMA.- Lo que quiero decir, señor Presidente, es que no alcanzo a entender que el Senado, que aprobó unánimemente una norma que tenía un sentido claro y bien pensado en cuanto a que el Plan de Acción se revisara año a año para ver cómo iba funcionando, quite la obligación de revisión anual.
Eso es lo que se está haciendo.
No entiendo la lógica de tal determinación.
Además, se coloca una fecha: abril de cada año.
Me podrán decir que en otra parte hay otros planes.
¡No! ¡Se trata del Plan de Acción!
Reconozco que, con toda razón, el punto fue planteado por la Senadora Von Baer tras revisar el proyecto. Y señaló: "Estas son las cosas que uno no debe modificar".
Ahora, si me dicen que hay una visión distinta, puedo entender la argumentación hecha.
En su argumento el Senador Girardi expresó: "Esto es una hipertrofia". Eso fue lo que expresó: que se trata de una hipertrofia.
Yo no sé cómo se traduce la hipertrofia en materia legal.
El señor GIRARDI.- Una tormenta en un vaso de agua.
El señor COLOMA.- Entonces, algo innecesario.
Supongo que hipertrofia es una malformación; o sea, una cosa que está mal, equivocada;...
El señor ROSSI.- Una cosa patológica.
El señor COLOMA.-... o una cosa patológica.
Señor Presidente, yo no puedo creer que un plan de acción anual sea una patología, una hipertrofia, una tormenta en un vaso de agua. En este caso, es algo razonable, consensuado, inteligente y con sentido.
Ahora si cambian de opinión, está bien. Pero no empiecen a inventarle nombres de enfermedades al cambio de opinión.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- ¿Le parece a la Sala abrir la votación?
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Chahuán.
El señor CHAHUÁN.- Señor Presidente, simplemente quiero ratificar lo que señaló el Senador Coloma.
Los planes de acción son fundamentales para los efectos de ir revisando cómo el chasís institucional va generando las políticas y la inversión de los recursos necesarios. Además, sirven como antecedente para la discusión del proyecto de Ley de Presupuestos y para orientar los esfuerzos.
Entiendo que el oficialismo tiene los votos requeridos para aprobar la enmienda de la Cámara de Diputados. Nosotros no deseamos entrabar el proyecto. Pero, sí, debemos marcar este punto.
Marcar el punto respecto a las necesidades de tener un Plan de Acción revisable y que le permita al Ministro pertinente generar interacción con los parlamentarios, con el mundo científico y tecnológico, con el mundo de la innovación, para que surjan nuevos temas, me parece esencial.
Por lo mismo, yo voy a subrayar que es necesario disponer de planes de acción, revisados año a año y presentados en las épocas correspondientes.
Se podrá contar con los votos necesarios, mas espero que la materia sea corregida en su oportunidad para los efectos de poder lograr políticas de largo aliento, pero que sea posible revisar año a año -repito- en términos de las oportunidades del país.
--Por 16 votos contra 11, se aprueba la supresión de la frase "a más tardar en abril de cada año" en el inciso primero del artículo 19, que ha pasado a ser 20.
Votaron por la afirmativa las señoras Allende, Goic y Muñoz y los señores Araya, De Urresti, Girardi, Guillier, Letelier, Montes, Pizarro, Quinteros, Rossi, Tuma, Ignacio Walker, Patricio Walker y Zaldívar.
Votaron por la negativa la señora Von Baer y los señores Allamand, Chahuán, Coloma, García, García-Huidobro, Hernán Larraín, Moreira, Ossandón, Pérez Varela y Prokurica.
El señor LABBÉ (Secretario General).- Con relación al artículo 9°, la Cámara de Diputados ha sustituido el punto y seguido por una coma, y reemplazado la oración "Esta licencia podrá ser utilizada en el caso de que el derecho de propiedad industrial no sea aprovechado por aquella institución o persona a la que se le hubiere otorgado su protección, en las condiciones señaladas en el reglamento." por "salvo en aquellos casos que la ley establezca.".
Asimismo, ha agregado la siguiente oración final: "No obstante, esta licencia siempre deberá utilizarse en los casos del artículo 51 de la ley N° 19.039, de Propiedad Industrial.".
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- ¿Habría acuerdo para abrir la votación?
El señor GIRARDI.- ¿Por qué?
El señor COLOMA.- Quiero argumentar.
El señor GIRARDI.- Su Señoría puede hacerlo igual.
El señor COLOMA.- Sé que todos ustedes van a votar a favor, pero al menos pueden escuchar.
El señor MOREIRA.- ¡Aprendan a hacerlo...!
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Puede intervenir el señor Ministro.
El señor DE LA FUENTE (Ministro Secretario General de la Presidencia).- Señor Presidente, la innovación que hace la otra rama del Congreso fue objeto de una discusión en la Sala a propósito de la renovación de una indicación por el Diputado señor Jackson.
Con la supresión y el reemplazo por la frase "salvo en aquellos casos que la ley establezca", y el agregado de la oración final "No obstante, esta licencia siempre deberá utilizarse en los casos del artículo 51 de la ley N° 19.039, de Propiedad Industrial", se asegura, a nuestro juicio, que, cada vez que recursos públicos se empleen en una investigación y el autor no utilizare la patente, el Estado podrá desarrollarla para poder aprovechar precisamente la innovación en curso.
La oración "salvo en aquellos casos que la ley establezca" se está refiriendo más bien a una eventual y futura modificación, que pretenden algunos Diputados, y por eso es que se hace una referencia tan genérica a la Ley de Propiedad Industrial. Pero, en los términos de la actual redacción de esta última, existe una garantía para el investigador, para el innovador.
El señor COLOMA.- Señor Presidente, eso no lo dice el cuerpo legal citado. Puede leerlo. El cambio es sustancial.
Quiero pedir, por favor, un segundo de reflexión.
El asunto es lo más complejo que hay. Este es un paso para que el Estado se haga dueño y utilice cualquier patente o licencia que se obtenga en función de que haya habido un peso suyo en la investigación. La propiedad intelectual existe o no. Como el proceso puede ser muy importante y el país querer desarrollarlo, entonces se le expresa al autor: "Aunque el diez por ciento de los fondos empleados para la investigación vengan del Estado, este puede utilizar su propiedad, puede extraer el conocimiento de su propiedad, salvo que la ley lo prohíba".
¡Si la norma era superclara! La disposición expresaba: "Sin perjuicio de lo anterior, el Estado tendrá derecho a una licencia no exclusiva, intransferible, irrevocable y onerosa para practicar o hacer practicar, en cualquier lugar del mundo, los inventos, innovaciones tecnológicas, diseños o procedimientos referidos en el inciso anterior. Esta licencia podrá ser utilizada en el caso de que el derecho de propiedad industrial no sea aprovechado por aquella institución o persona a la que se le hubiere otorgado su protección".
¡Eso se elimina! ¡Fuera!
¿Y por qué es reemplazado? Por la oración "salvo en aquellos casos que la ley establezca".
O sea, a partir de este minuto, en el caso de todos los científicos -¡todos!- con propiedad intelectual que reciban algún aporte del Estado, este podrá aprovecharla, en virtud de la ley en proyecto, según la hayan o no utilizado.
Quiero dejar claro, para el efecto de cualquier libertad, que esta no fue una indicación de Gobierno. Se trató de una innovación del Diputado señor Jackson, según leo. Pero es un cambio totalmente copernicano en la propiedad intelectual.
Además, se vulnera el derecho de propiedad. Y hago reserva expresa al respecto.
Mas quiero pedirles a mis Honorables colegas que le pregunten a la gente que hace ciencia en Chile si es razonable, sobre la base de los cientos o miles de horas que se pueden gastar o invertir para sacar después una licencia, que el Estado tenga también derecho a usarla en virtud de un aporte que puede haber sido mínimo.
Puede haberse tratado de una beca. ¡Cabe imaginarse las discusiones que se suscitarán: "La que le dimos a esta persona para ir a tal lugar fue parte de la licencia"!
¿Qué expresaba la disposición del Senado? Era algo muy distinto: "Si la licencia no se ha aprovechado por la persona, el Estado puede utilizarla".
¡Ahora ello se cambia! ¡Se borra!
Para que los científicos lo tengan claro, la norma busca que el Estado se apropie de la propiedad intelectual, de la licencia que cualquiera de ellos haya obtenido si en parte -¡en parte!- de la investigación ha habido un recurso del Estado.
Si vamos a decir: "Bueno, ¡echémosle para adelante!", deseo consignar que esta es una contradicción con todo lo que se intentó en el Senado.
Y quiero insistir, señor Presidente -no quiero dejar pasar el punto-: no fue una idea del Gobierno. Hasta donde entiendo, este no participó de ella, porque se daba cuenta de los efectos en el mundo científico.
Pero la concepción original, la del Senado, quedó bien cuando la elaboramos en la Comisión. La cuestión era qué pasaría si no se usara una licencia existente. Y discutimos con los Honorables señores Girardi y Chahuán, señora Goic y señor De Urresti. ¡Pero nunca se le ocurrió a alguien lo de la utilización del trabajo intelectual!
Entonces, hay una vulneración clara del artículo 19, números 24 y 25, de la Constitución Política, donde se contempla el derecho sobre la creación intelectual y los inventos.
Sé que el asunto lo hemos debatido, pero no cometamos un error de esta magnitud, porque no se trata de algo pequeño.
Pido, por favor, que se vea cuál es el efecto que una norma de este tipo provocará en el mundo científico.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Puede intervenir el Honorable señor Pizarro.
El señor PIZARRO.- Señor Presidente, el asunto fue tratado largamente, en efecto, por lo menos en la Comisión de Hacienda.
Siempre es difícil poder conciliar cómo los recursos que maneja el Estado pueden beneficiar de vuelta o garantizar que los resultados de la investigación o de cualquier proyecto que se lleve adelante sean provechosos también para la comunidad.
Me hace sentido el alegato del señor Senador que me antecedió en el uso de la palabra, porque la discusión que sostuvimos se refería, efectivamente, a en qué momento el Estado puede asumir la propiedad industrial de una investigación, de una idea, de un invento, de lo que sea, cuando se ha hecho con sus recursos.
En el artículo que sacamos se establecía que ello ocurriría en caso de que la institución o la persona que llevara adelante el proyecto, la idea o el invento no pidiesen la propiedad industrial o intelectual.
Imagino que en la Cámara de Diputados se habrá generado un debate parecido.
Hoy día se nos pide votar la disposición para que el proyecto no vaya a una Comisión Mixta.
A mí me parece que el asunto es lo suficientemente delicado como para someterlo a esa instancia, lo que podrá suceder la próxima semana. Y lo resolveremos oportunamente. Ni el mundo, ni la vida, ni el Congreso Nacional se acabarán el próximo domingo. Algunos no estarán, pero el Senado seguirá trabajando. Y lo que permanecerá es el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.
Sí debemos velar por el derecho de cualquier persona o institución a que su trabajo, independientemente de quien lo financie, le sea reconocido como corresponde.
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- Tiene la palabra el señor Ministro.
El señor DE LA FUENTE (Ministro Secretario General de la Presidencia).- Señor Presidente, quisiera aclarar que el articulado en ningún caso establece una expropiación de los derechos de propiedad industrial del científico que desarrolla un proyecto. En efecto, el primer inciso del artículo 9° dispone claramente: "Si del proyecto de desarrollo científico o tecnológico resultaren inventos, innovaciones tecnológicas, diseños o procedimientos susceptibles de protección mediante derechos de propiedad industrial, la institución o persona a la que se le asignaron los recursos" -se trata de investigación con fondos del Estado- "podrá solicitar su protección, debiendo previamente haber reportado a la Agencia, la que deberá dejar constancia de dicho reporte en las condiciones que establezca el reglamento.". Esta última habrá aportado el financiamiento.
Luego se señala: "Sin perjuicio de lo anterior, el Estado tendrá derecho a una licencia no exclusiva, intransferible, irrevocable y onerosa para practicar o hacer practicar, en cualquier lugar del mundo, los inventos, innovaciones tecnológicas, diseños o procedimientos referidos en el inciso anterior", a lo que se agregaría la oración introducida por la Cámara de Diputados: "salvo en aquellos casos que la ley establezca.".
El único caso en que el Estado puede hacer uso de la licencia es el de catástrofe. Por lo tanto, el resto de las hipótesis quedan abiertas a una eventual modificación del cuerpo legal.
Pero, en los términos actuales, se determina claramente que la propiedad industrial queda a buen recaudo para quien hizo la investigación y que el Estado podrá contar con una licencia "no exclusiva" -lo subrayo- en las condiciones mencionadas en el inciso segundo y sometido a la Ley de Propiedad Industrial, conforme a la oración introducida por la Cámara.
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- Puede intervenir el Honorable señor Chahuán.
El señor CHAHUÁN.- Señor Presidente, lo dicho por el señor Ministro viene a confirmar nuestras aprensiones, pues queremos que se vele, en definitiva, por el derecho de propiedad intelectual, industrial, del científico o del innovador.
El texto que ha leído contiene justamente el principio inverso, vale decir, que el Estado podrá disponer de una licencia compartida. Se vulnera el principio de la propiedad intelectual e industrial del inventor, científico o innovador.
Entonces, me parece que el asunto presenta algún grado de complejidad. Por lo mismo, le pido al Ejecutivo ver cómo lo resolvemos. Nadie quiere entrabar el proyecto, pero esta es una cuestión gruesa y que fue discutida ampliamente en la Comisión.
De hecho, así ocurrió con el texto inicial, porque queríamos que si hubiera un aporte del Estado, no significase apropiarse o expropiar de alguna manera la contribución del innovador a la ciencia, la tecnología y la innovación.
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- En votación las enmiendas efectuadas por la Cámara de Diputados con relación al artículo 9°.
El señor COLOMA.- Señor Presidente, deseo fundamentar mi pronunciamiento porque quedé preocupado ante la interpretación del Gobierno.
Se trata de dos incisos, como lo expresó el señor Ministro, uno de los cuales es el relativo a la situación en que "del proyecto de desarrollo científico o tecnológico resultaren inventos, innovaciones tecnológicas, diseños o procedimientos susceptibles de protección". Pero se agrega que, a pesar de lo anterior, el Estado tendrá derecho a una licencia no exclusiva. Ello resulta obvio, pues el dueño algo debe tener. Si fuera exclusiva, sería "la cueca arriba de la mesa". Significaría que, además, a la persona ya ni siquiera le correspondería el derecho a usar lo que hizo.
¡No! Con la ley en proyecto, el científico va a tener que compartir su invento, sus ideas, sus horas y una institución: su patente. ¿En qué parte existe este concepto? Va a tener que asumirlo. ¡Eso dice la norma! ¡No es lo que expresaba antes, sino lo que señala ahora!
Entonces, quiero preguntar dónde se halla el incentivo, la idea.
¿Alguien va a querer usar recursos públicos para estos efectos? Al contrario, el sistema se va a debilitar, porque se sabrá que si se hace algo, el Estado llevará a cabo una apropiación, "salvo en aquellos casos en que la ley lo establezca". O sea, esto último se tiene que determinar en virtud de un cuerpo legal. ¡Es al revés, exactamente a la inversa de lo que debería ser!
El precedente será gravísimo. Lo más complicado del texto se encontrará aquí. Y todo el aporte del Ministerio quedará diluido por esta suerte de intromisión. No existía una facultad para adueñarse de una propiedad o para compartir el derecho de los científicos.
¡Esto es de los científicos!
¡Hemos protegido la propiedad intelectual!
¡Hemos protegido la propiedad artística!
¡Toda la lógica dice relación con la forma como podemos avanzar más a fin de que nuestros científicos, artistas e inspiradores desarrollen su creatividad con el aporte de todos, para el bien de quien realiza la investigación, obviamente, y, a través de ello, de la sociedad!
Ahora les decimos: "¡No! El Estado puede plantear en cualquier momento que el producto también es suyo". Estoy leyendo de forma textual. No realizo ninguna interpretación.
Como es evidente, esa conclusión es completamente contraria a lo que se puede imaginar que constituye una buena ley de propiedad.
Con la normativa en examen estamos destruyendo la propiedad intelectual que habíamos logrado contemplar en otro texto legal.
No creo que algún científico pueda compartir tal visión ni que un investigador pueda comprenderla.
No hay justicia en el derecho que se otorga al Estado para realizar una apropiación, para coparticipar, para ser copropietario de una investigación, de una licencia, de cuanto cabe suponer con motivo de innovaciones tecnológicas, diseños, procedimientos o inventos. Todo se halla amparado por el derecho distinto que pasa a tener el Estado.
Por eso, señor Presidente, insisto -y esto no vino del Gobierno, sino de una iniciativa parlamentaria-: creo que hay que modificar la norma, volviéndola al espíritu original.
Tiene razón el Senador Pizarro: este punto fue muy discutido. ¿Qué pasa cuando no se usa la licencia? Ahí uno dice: "Bueno, si no se usa algo y hubo inversión del Estado respecto a determinados procedimientos, está bien". Pero aquí eso se borra y la disposición se coloca en el caso de que se haga uso de ella.
Señor Presidente, tratemos de pensar en cómo hacer bien las cosas; apliquemos el sentido común. No nos atrapemos por un error manifiesto en la forma de diseñar la propiedad intelectual en esta materia.
El señor LETELIER.- Señor Presidente, en el mundo entero, cuando alguien investiga, quien financia la investigación tiene derechos, voluntariamente aceptados por el investigador, respecto de la propiedad de eso que se va a crear y potencialmente registrar o patentar, dependiendo de en qué área sea la innovación. Y con mayor razón cuando se trata de fondos públicos.
Esa es la esencia de la discusión.
Por desgracia, el colega que me antecedió en el uso de la palabra equivoca una parte de su reflexión, porque esto no tiene que ver con los artistas, que son creadores y piden recursos públicos no para la creación, sino para la difusión de sus ideas. Aquí se trata de alguien que requiere fondos públicos para el desarrollo del conocimiento, que puede culminar en una patente, sean procesos, sean productos, sean servicios. Tiene que ver con algo que es voluntario, por cuanto se dice que el Estado "tendrá" -ese es el verbo rector- el derecho, y la otra parte deberá concurrir con su voluntad a aquello.
A mayor abundamiento, se plantea un derecho ¿a qué? A una licencia no exclusiva por parte del Estado, toda vez que se entiende que el creador, el científico, el innovador tiene derecho. En otras palabras, el segundo concepto dice relación a un bien del Estado que es intransferible, irrevocable y oneroso para practicar y realizar aquello que se está creando.
Siento que aquí se está generando una tremenda confusión, ya que esta norma no anula la enorme institucionalidad que se ha creado en estos años a través de la INAPI, donde tenemos, en verdad, una institución que es un faro en América Latina en cuanto a derechos de propiedad en esta área y también en marcas.
Hemos dado un salto tremendo como país en ese sentido: estamos a niveles de estándares de la Unión Europea y tenemos un buen marco legislativo.
Aquí, señor Presidente, lo único que se está planteando es que cuando hay involucrados fondos públicos el Estado tiene derechos, como los tiene una universidad, sea pública o privada, cuando entrega financiamiento.
El cuestionar eso me parece absolutamente improcedente.
Alguien podría plantear que el derecho debe ser exclusivo del que financia. Por mi parte, estimo que es correcto que no sea exclusivo, que siempre el creador, el innovador tenga una parte del derecho.
Eso es lo que se garantiza aquí, y por eso encuentro que está muy bien redactado el texto.
Quiero decir que esta propuesta dará fluidez a una dimensión: cuando se crea un ministerio, cuando se establecen normas para los procedimientos y financiamientos, se dispone desde el principio que el creador va a tener derechos -de acuerdo a su voluntad, verá cómo negocia porcentajes y condiciones- y que ellos van a ser compartidos por quien financia.
Señor Presidente, creo que esta es una innovación y siento que otros colegas están leyendo el inciso de una forma equívoca, por cuanto el Estado, que será el que va a financiar, debe contar con la posibilidad -no está obligado- de tener derechos sobre la licencia que se va a generar producto de la investigación.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Tiene la palabra el Senador señor Ignacio Walker.
El señor WALKER (don Ignacio).- Señor Presidente, este es un tema muy muy de fondo, porque si el artículo 9° constara solo del inciso primero estaría perfecto, ¡perfecto! Ese es el derecho que uno debe garantizar.
Pero fíjense lo que dice dicho inciso -y muy bien-: "Si del proyecto de desarrollo científico o tecnológico resultaren inventos, innovaciones tecnológicas, diseños o procedimientos susceptibles de protección mediante derechos de propiedad industrial, la institución o persona" -repito: la institución o persona- "a la que se le asignaron los recursos...", -efectivamente, se asignan recursos públicos, pero a una institución o a una persona- "podrá solicitar su protección, debiendo previamente haber reportado a la Agencia," -¡lógico!- "la que deberá dejar constancia" -es constancia, es reportar- "de dicho reporte en las condiciones que establezca el reglamento.".
Eso está perfecto y es absolutamente coherente con todo el sistema de propiedad intelectual, de derecho de autor y de patentes que existe en nuestra legislación y que constituye una de las claves del desarrollo de un país, especialmente de uno como Chile, que es de ingreso medio, que está camino -o a medio camino- del desarrollo, con 22 mil dólares per cápita, como ha escrito Alejandro Foxley en su reciente libro La Segunda Transición. Antes escribió otro sobre los países de ingreso medio, donde explica que en los últimos cuarenta años en el mundo -¡en el mundo!- solo doce países, según el Banco Mundial, han logrado superar el umbral del ingreso medio. Por cierto, ninguno en América Latina, ¡ninguno! Chile es el primer país en el pipeline, como se dice, que está en condiciones de aspirar a ser un país desarrollado.
¿Qué señalan todos los informes y estudios (Banco Mundial, etcétera)? Que entre las claves fundamentales para llegar a eso están la innovación, la creatividad, la investigación, el desarrollo. O sea, la propiedad intelectual, el sistema de patentes, el derecho de autor.
Eso es fundamental para llegar a ser un país desarrollado en el caso de Chile, que destina 0,4 por ciento del PIB a investigación y desarrollo. Y -¡ojo!- según el Informe Global de Competitividad, el sector privado chileno se encuentra en el número 105, de 130 países, en investigación y desarrollo.
¡Es una vergüenza: 105 de 130!
Entonces, lo que uno debe hacer es fortalecer y no debilitar la propiedad intelectual, y eso es lo que pretende el inciso primero, que permite que la persona o la institución reciba los fondos del Estado, los recursos públicos, y no el Estado, porque este lo que está haciendo es promover investigación, desarrollo, innovación, creatividad para que la persona o la institución -no es mi opinión; así lo establece el inciso primero- solicite su protección.
Hasta ahí vamos bien. Pero fíjense en lo que pasa ahora.
El inciso segundo expresa: "Sin perjuicio de lo anterior," -no es "En subsidio de lo anterior"; no es que no se usó el derecho, que no se inscribió- "el Estado tendrá derecho a una licencia no exclusiva," -okay- "intransferible," ¿Intransferible?, cosa más rara. Y después agrega "irrevocable". ¿Irrevocable?
¡Perdón, señor Presidente, esto es borrar con el codo lo que se escribe con la mano!
Ahora bien, miren la segunda parte del inciso segundo, la cual se está modificando en la columna de la derecha del comparado. Ahí se habla de "las condiciones señaladas en el reglamento".
¡Eso es muy precario!
Sin embargo, después de una coma se agregaría la frase "salvo en aquellos casos que la ley establezca".
O sea, primero se dice "Sin perjuicio" y ahora "salvo". ¡Qué raro!
¡Esto es incomprensible!
Por lo tanto, siendo muy partidario de este proyecto y habiéndolo votado a favor en general y en particular -el inciso primero está perfecto-, me voy a pronunciar en contra de esa parte de la norma porque es inaceptable desde el punto de vista de la médula de lo que es el progreso, el desarrollo, la innovación, la creatividad, la investigación, la ciencia, la tecnología.
El señor MONTES.- Señor Presidente, como ya se ha señalado, este debate se dio en la Comisión. El tema es bien profundo; involucra la visión que se tiene de la sociedad, de la creación, del desarrollo.
En la investigación que el Estado promueve se plantea la posibilidad de que este exija que su resultado se use.
Frente a toda la argumentación de los Senadores Ignacio Walker y Coloma, yo no creo que ellos piensen que la creación es un bien privado exclusivamente, ¡exclusivamente!
Si el día de mañana hay un descubrimiento respecto al cáncer o al sida, ¿vamos a dejar que quede sujeto a la lógica que el privado tenga de él, habiendo sido producido con recursos públicos?
Está claro que existen bienes públicos que se deben tratar como tales. Y el Estado tiene que contar con facultades para asegurar, por ejemplo, que en el caso del cáncer y del sida se establezcan mecanismos que permitan a mucha gente hacer uso de los descubrimientos para así acceder a una mejor vida.
En la experiencia internacional, muchas vacunas y muchos avances se han demorado harto en transformarse de un bien puramente privado en un bien público que fortalece y permite a las sociedades protegerse.
Es posible que el equilibrio entre la parte privada y la pública se pueda mejorar en la redacción. Porque aquí no se trata de que el investigador carezca de la posibilidad de usufructuar de su invento. Se trata de lo contrario: de que la sociedad pueda usufructuar de ese invento.
Este no es puramente un bien privado: es un bien privado y un bien público. Hay muchos casos de investigaciones que no deben quedar solo en la lógica privada.
Entonces, no entendamos al Estado como un aparato que quita para su usufructo. Quita en función de una necesidad más general de la sociedad.
Yo pido, sobre todo en la argumentación de Ignacio Walker, un mayor equilibrio entre lo que es bien privado y bien público en lo que se refiere a creación, a investigación, particularmente en el área médica. Pero también se podría extender esto al área industrial, a la robótica.
En algún momento existirán robots -ya los hay en algún grado- para manejar los medicamentos en los consultorios y en todos lados. ¿Vamos a esperar que eso le interese al privado -así lo entiendo- o hay una dimensión privada y una dimensión pública de esa creación?
Concuerdo en que la redacción de esto podría ser estudiada. Pero toda la argumentación que dice "la creación con plata pública es privada-privada" me parece totalmente inadecuada.
No es puramente privada-privada. La creación que se hace con fondos públicos debe tener un sentido para la sociedad.
¿Cómo se regula esto? ¿Con la parte de bien privado que va a tener?
Bueno, eso podría perfeccionarse en su momento. Sin embargo, lo que estamos viendo hoy día es si aprobamos este proyecto.
Además, nosotros queremos que esta normativa la promulgue Michelle Bachelet, ya que es un tremendo trabajo que viene desde hace años.
Ciertamente, habrá oportunidad de perfeccionarla después, porque la ley del INAPI está pendiente y esto es parte de los problemas que en ella se abordan.
No se trata de que el creador de algo diga: "Lo guardo, porque no me conviene sacarlo al mercado; no me va a ser rentable".
¡La ley del INAPI está pendiente aquí, en este Congreso!
En ella se busca afinar el equilibrio entre lo privado y lo público, para investigaciones con platas públicas, ya que el problema no está bien resuelto hoy día en la realidad.
Creo que es importante aprobar este proyecto, porque permite promulgar la ley.
Acepto que el equilibrio entre lo privado y lo público necesita ser revisado a fin de asegurar que ambas cosas existan.
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor Pérez Varela.
El señor PÉREZ VARELA.- Señor Presidente, de las propias palabras del Senador Montes se colige inmediatamente que esta es una norma que requiere ser perfeccionada; que, tal como se pretende aprobar, es absolutamente imperfecta y podría impedir lo que el Ministerio de Ciencia e Investigación quiere: promover la investigación, ayudar a que los científicos puedan investigar.
Por lo tanto, una norma imperfecta, que no resuelve bien la dicotomía que él plantea no va a cumplir el rol de incentivar, de generar las condiciones de ese desarrollo científico y tecnológico que buscamos.
Son las disposiciones adecuadas las que incentivan a los científicos a investigar y las que permitirán el desarrollo.
Pero, por el contrario, si ellas no son correctas -como lo reconoce el propio Senador Montes-, van a inhibir lo que se persigue con este proyecto, que es promover, incentivar y motivar a que verdaderamente ese desarrollo científico y tecnológico se concrete.
A mi juicio, este es un elemento de fondo, central en esta discusión, que no está dado solo por una mejor redacción, sino por resolver adecuadamente cómo conjugamos que el Estado, a través de este Ministerio, promueva que científicos, universidades e instituciones -porque se habla de personas y de instituciones- se vuelquen en una tarea que el país requiere y necesita.
De lo contrario, ¿cómo el producto de ese trabajo intelectual, de ese esfuerzo puede verdaderamente ser fecundo si la imperfección de la norma no admitirá que esa institución o que esa persona tenga la propiedad, la tuición sobre un descubrimiento que se señala como un elemento fundamental?
La imperfección de esta norma nos impide aprobarla.
El hecho de que alguien quiera, voluntaristamente, que la actual Presidenta sea la que promueva esta iniciativa no es argumento para respaldar, sobre un tema fundamental, una disposición imperfecta, inadecuada, incorrecta.
Por eso, señor Presidente, nosotros llamamos a votar en contra, para que la Comisión Mixta pueda perfeccionar adecuadamente una disposición que es central.
¿Vamos a tener un Ministerio que verdaderamente promueva, incentive, motive a que nuestros profesores universitarios, a que nuestras casas de estudios superiores investiguen y lleven adelante descubrimientos que beneficiarán al país en su conjunto u optaremos por aprobar una norma que va a poner siempre en tela de juicio quién puede usar esa investigación?
No hay duda de que el inciso primero es adecuado. Sin embargo, los otros, y particularmente la modificación de la Cámara de Diputados, ponen en tela de juicio todo lo que él puede incentivar y motivar.
Por lo tanto, creo que la Comisión Mixta tiene un trabajo en esta materia y, en consecuencia, llamamos a votar negativamente.
--Se rechazan las modificaciones propuestas por la Cámara de Diputados al artículo 9° (18 votos contra 13 y una abstención).
Votaron por la negativa las señoras Lily Pérez, Van Rysselberghe y Von Baer y los señores Allamand, Chahuán, Coloma, García, García-Huidobro, Hernán Larraín, Moreira, Ossandón, Pérez Varela, Pizarro, Prokurica, Tuma, Ignacio Walker, Patricio Walker y Andrés Zaldívar.
Votaron por la afirmativa las señoras Allende, Goic y Muñoz y los señores Araya, Bianchi, De Urresti, Girardi, Harboe, Letelier, Montes, Quintana, Quinteros y Rossi.
Se abstuvo el señor Guillier.
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- En consecuencia, el proyecto va a ir a Comisión Mixta. Propongo extender la hora de término de la sesión por algunos minutos, pues nos queda una sola votación.
El señor LETELIER.- Rechacemos con la misma votación.
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- Bueno, si le parece a la Sala, con la misma votación...
La señora ALLENDE.- ¿Qué vamos a rechazar?
El señor COLOMA.- ¡Las seremías!
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- ¿Se rechaza la última enmienda con la misma votación anterior?
El señor GUILLIER.- ¡No!
La señora ALLENDE.- ¡No, señor Presidente!
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- Muy bien. Tiene la palabra el señor Secretario.
El señor LABBÉ (Secretario General).- Finalmente, la Cámara de Diputados incorpora un artículo sexto transitorio, nuevo (páginas 92 y 93 del boletín comparado).
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- En votación.
El señor DE LA FUENTE (Ministro Secretario General de la Presidencia).- Señor Presidente, esta norma relativa a las seremías fue ampliamente discutida en las Comisiones no solo del Senado, sino también de la Cámara de Diputados.
El proyecto originalmente establecía cuatro seremías, señalaba que estas iban a tener a cargo una labor de coordinación y disponía una suerte de macrozonas.
Fue una aspiración permanente de los señores Senadores -y también de los Diputados- que el nuevo Ministerio pudiese desplegarse por el territorio nacional a través de seremías, bajo las mismas condiciones en que lo hace el resto de las Carteras.
En la Cámara de Diputados llegamos a un acuerdo en esos términos, pero estableciendo un sistema gradual para los efectos de ir incorporando, mediante la dictación del reglamento de la ley, nuevas secretarías regionales ministeriales, hasta completar las dieciséis en un plazo de diez años y empezando a partir del quinto año, contado desde la promulgación de la ley.
En definitiva, más allá de la discusión de fondo que planteaba el Senador Montes sobre si son necesarias o no las seremías, ese es el diseño que tiene la iniciativa, el cual se asemeja al del resto de los Ministerios y al marco institucional vigente hoy.
En concreto, el proyecto aumenta de cuatro a cinco las seremías que habrá al comienzo y luego establece un procedimiento gradual para completar las dieciséis.
Por lo tanto, pedimos que en esta parte la iniciativa sea aprobada en los mismos términos en que fue despachada por la Cámara de Diputados.
El señor COLOMA.- Señor Presidente, yo también argumenté en función de que no estoy de acuerdo con la forma como se determina la organización territorial.
Voté en contra de esta norma en la discusión que sostuvimos la primera vez, porque no me parece admisible decir que habrá cinco secretarías regionales ministeriales sin saber cuáles serán.
Es lo que nosotros pedimos precisar.
Se trata de macrorregiones, pero no sabemos cuáles serán. ¿Van a estar radicadas en Arica, Iquique, Antofagasta? No se sabe. ¿En La Araucanía, Los Lagos, Los Ríos? No se sabe. ¿En el Maule, O´Higgins, Biobío? Lo mismo.
Por eso, le pedimos al Gobierno establecer el criterio mediante el cual se van a determinar las macrorregiones.
A mí me hubiera parecido mejor nombrar directamente todas las seremías. Al final, eso es lo que da sentido. Porque la situación del Ministerio de Ciencia y Tecnología no será la misma que la del Ministerio de Minería. Minería hay en algunas zonas, con más fortaleza, pero inquietud por la ciencia, por el conocimiento, por la tecnología, hay en todas partes.
Entonces, que algunos lugares tengan seremías y otros no, sin que el Parlamento sepa dónde las habrá y dónde no, es lo que a nosotros no nos pareció adecuado desde el inicio. Y lo explicitamos de esa manera.
El Gobierno planteó que, aparentemente, no había más recursos para instalar el Ministerio rápidamente -voy a ser bien fiel-, pero sí estimamos que debieran habernos dicho dónde iban a estar ubicadas las secretarías regionales ministeriales.
Ahora, no sé bien por qué se establece que el saldo se instalará al quinto año de funcionamiento de la nueva Cartera. No sé si eso es correcto o no. A mí me hubiera gustado más una frase como "dentro de los primeros cinco años", haber dado un poquito más de flexibilidad, ya que la norma establece que la instalación de las restantes seremías se producirá, no a partir del Gobierno que viene, sino del subsiguiente. Es una fórmula un poco curiosa.
Por esa razón, voté en contra en su momento y en esta oportunidad pido a mis colegas reflexionar acerca de qué significa desconocer dónde estarán las macroseremías en un Ministerio de esta naturaleza.
Por eso, repito mi votación.
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Chahuán.
El señor CHAHUÁN.- Señor Presidente, nosotros hemos insistido en la necesidad de descentralizar el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, y por eso consideramos imprescindible contar con seremías en todas las regiones.
¿Por qué lo planteamos? Porque la posibilidad de generar cooperación internacional, procesos de internacionalización de nuestras regiones y establecer puntos de encuentro para los efectos de generar sinergia con otros países y otras provincias del orbe resulta fundamental.
Es lo que indica la experiencia internacional. Y es lo que han hecho Nueva Zelanda, Australia.
Por lo tanto, no proceder a un proceso descentralizador y, en cambio, disponer que se van a generar seremías macrozonales cuando aún no se ha resuelto dónde estarán ubicadas y, adicionalmente, con una espera de cinco años para la implementación plena de la totalidad a nivel regional, nos parece excesivo.
Por lo mismo, anuncio mi voto en contra.
Considero muy importante democratizar y descentralizar el acceso a la ciencia, la tecnología y la innovación, puesto que el talento no está repartido solo en la Región Metropolitana o en las grandes urbes. Hay que dar posibilidades para que todas las regiones, todos los emprendedores, todos los innovadores, todos los científicos, puedan tener acceso a los distintos instrumentos, con todas las facilidades del caso.
En consecuencia, vamos a votar en contra del artículo.
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- Antes de darle la palabra al Senador Montes, quiero saludar al Senador Alfonso De Urresti, quien hoy día está de cumpleaños.
¡Felicidades, Su Señoría!
El señor MONTES.- Señor Presidente, yo también me opuse a este enfoque de la desconcentración y descentralización del Ministerio.
¿Qué tiene que ver el Ministerio de Ciencia con los otros para aplicarle un modelo uniforme? ¡Nada! Esta organización se ha forzado, a veces en Hacienda y en otra serie de áreas.
¿Cómo surgieron las seremías, como organismos? Surgieron para controlar hacia abajo, a través de una intermediación de cada Ministerio. Ese es su origen. De hecho, algunas han logrado desarrollar ciertos ámbitos creativos, de desarrollo, pero no es lo propio de ellas. Tienen un rol muy discutible, muy confuso además.
Por lo tanto, aplicar este modelo mecánicamente, para los efectos del conocimiento y la innovación, no me parece lo más adecuado. Claramente, aquí la alternativa era generar, por cada macrozona, una coordinadora o una comisión que analizara en su conjunto la actividad de creación.
El desierto es una realidad. Y a partir de ella hay que ver cómo potenciar a los investigadores, a los innovadores. Pero hay que considerarlo en un conjunto más amplio que la pura división político-administrativa. Repetir, en esta realidad, la división político-administrativa como el territorio a partir del cual se efectúe el control no tiene nada que ver con lo que es propio de la creación, con lo que es propio de la coordinación entre intelectuales, entre científicos. Y en muchos casos hasta resulta conveniente que sea más allá.
El desierto, en el norte, así como Aisén y Magallanes, son realidades que debieran tomarse como dos macrozonas y tener allí una comisión con mucha potencia, como articuladora, como estimuladora.
Creo que esta parte del proyecto hay que revisarla, mejorarla y sacarnos de la cabeza una estructura tan rígida como es el modelo de la seremía en cuanto único modo de desconcentración y descentralización. Soy partidario de buscar una forma más apropiada a la naturaleza y a los desafíos de este nuevo Ministerio.
Voy a votar que no, para que la Comisión Mixta trate de mejorar el sistema.
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Guillier.
El señor GUILLIER.- Seré muy breve, señor Presidente.
Me parece que la regionalización no tiene que ver con burocracia. La verdad es que cuando se generan demasiados mecanismos administrativos, al final se pierde el sentido. Tiene que haber una cierta funcionalidad en las estructuras administrativas.
El concepto de megarregión a mí no me incomoda. Considero que para ciertas materias tiene sentido, porque algunas regiones de nuestro país poseen similar geografía, similar economía, similares niveles de desarrollo, y se potencian cuando se articulan.
Por lo tanto, lo que debemos seguir es el principio de máxima eficiencia en la descentralización, más que generar estructuras que a veces adolecen de mucha debilidad. Algunas regiones de nuestro país evidencian muy pocos avances en materia de ciencia y tecnología, y van a ser los parientes pobres. En cambio, si prevalece más un concepto de macrorregiones, en estas materias más innovadoras será posible intentar optimizar recursos y generar, por ende, políticas más fuertes.
Por esa misma razón, creo que la norma es perfectible. No estoy en contra de ella en principio, pero me parece que amerita una segunda lectura.
--Se rechaza el artículo sexto transitorio, nuevo, propuesto por la Cámara de Diputados (23 votos en contra, 2 a favor y una abstención).
Votaron por la negativa las señoras Allende, Goic, Muñoz y Von Baer y los señores Allamand, Araya, Chahuán, Coloma, García, García-Huidobro, Girardi, Harboe, Hernán Larraín, Letelier, Montes, Moreira, Ossandón, Pérez Varela, Pizarro, Prokurica, Quinteros, Tuma e Ignacio Walker.
Votaron por la afirmativa los señores Quintana y Rossi.
El señor GIRARDI (Vicepresidente).- Además, se deja constancia de la intención de voto negativo de la Senadora señora Lily Pérez.

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 artículo 8
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 artículo 2
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 artículo 3
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 artículo 19
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 artículo 9
 artículo 51
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