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RESOLUCION DE LOS CONFLICTOS AMBIENTALES EN EL MARCO DEL ESTADO SOCIAL DE DERECHO. - PDF
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Montserrat Botella Cabrera
1 RESOLUCION DE LOS CONFLICTOS AMBIENTALES EN EL MARCO DEL ESTADO SOCIAL DE DERECHO. Javier Gonzaga Valencia Hernández 1 INTRODUCCIÓN Las reflexiones que se presentan en esta ponencia surgen del conocimiento y trámite de varias situaciones conflictivas que se han presentado a escala regional y local, en donde se ha puesto en evidencia los diferentes intereses y valoraciones que se otorgan al medio ambiente, a la diferencia, a la tolerancia, a los consensos y a los disensos. Los conflictos ambientales se presentan cuando hay un choque de intereses y de derechos, es decir cuando el interés particular esta en contra de los derechos e intereses colectivos. El estado social de derecho incorporado en la Constitución de 1991, propone un nuevo marco jurídico y de eticidad para redefinir y construir unas relaciones de la sociedad con los ecosistemas de una manera diferente a como se habían venido construyendo en nuestro país. Esta nueva propuesta parte de los principios de la prevalencia del interés general sobre el particular, de solidaridad, de protección de las riquezas culturales y naturales, de dignidad humana y participación ciudadana. LOS CONFLICTOS AMBIENTALES: INDICADORES DEL ESTADO DE LAS RELACIONES CULTURA-ECOSISTEMA. Los problemas ambientales se deben analizar desde una visión integral y compleja, en donde se tenga en cuenta tanto el ecosistema y como el sistema cultural, la problemática ambiental "abarca la totalidad de la vida, incluso la del hombre mismo y la de la cultura" (Ángel, 1996,19) De esta manera se pueden definir los problemas ambientales como los impactos ambientales generados por los seres humanos en los procesos de adaptación al medio ecosistémico, procesos que se han sustentado a través de los modelos culturales los cuales han sido consolidados históricamente sobre la base de la transformación de la naturaleza. (Ángel, 1996,19) 1 Abogado, magíster en Sociología de la Cultura. Profesor asociado de la Universidad de Caldas, investigador de los Grupos de investigación: Observatorio de Conflictos Ambientales, Estudios Jurídicos y Sociojurídicos de la Universidad de Caldas y Pensamiento Ambiental de la Universidad Nacional de Colombia sede Manizales.
2 Comprender los problemas ambientales desde esta perspectiva compleja y de relaciones, permite identificarlos como problemas estructurales de la sociedad y permite además, una mirada al modelo cultural, su proceso evolutivo y el reto de la transformación, para asegurar la viabilidad de los seres humanos sobre el planeta tierra. La visión de los problemas ambientales desde la perspectiva histórico cultural - evolutiva, plantea como "el problema ambiental no es sólo una crisis del hombre moderno"(ángel, 1996,14). Ya en el "paleolítico empiezan a presentarse los problemas ambientales, primero con la caza y más adelante con la transformación de la naturaleza" a través de la actividad agrícola..."circunstancias que no variaron mucho hasta finales del siglo XVIII". Es a partir de la revolución industrial, que se marca un "cambio drástico basado fundamentalmente en el consumo de energía fósil." Por tanto, los problemas ambientales han sido parte inherente de la cultura, ya que la fase evolutiva de la cultura hace parte de la misma naturaleza del hombre la cual ha desarrollado una "plataforma instrumental" 2 como sistema de adaptación propio al medio ecosistémico. Esto ha determinado el modelo actual de desarrollo: por un lado, se logra significativos y acelerados avances tecnológicos bajo los símbolos de progreso y modernización y, por el otro, se fermenta la gran crisis ambiental planetaria. La problemática ambiental se interpreta como las modificaciones expresadas por los impactos generados por la actividad humana a los ecosistemas. El orden ecosistémico y el orden cultural "tienen su propio orden (...), tienen sus propias leyes y funcionamiento"(ángel,1996,94). "Ambos representan dos momentos evolutivos diferentes"(ángel, 1996,64), pero el orden humano también es un orden natural. Un problema ambiental es un impacto negativo generado por el efecto de una determinada acción de la actividad humana, sobre el medio ecosistémico, el construido y cultural Ante la presencia de un problema ambiental, ya sea latente o manifiesto, surgen reacciones de uno o varios actores que se manifiestan públicamente, bien por la incompatibilidad de intereses (utilización de desigual del patrimonio natural, mercantilización de recursos vitales) o de valores (ideologías, religión, visiones del mundo) para la prevención o reparación de un daño ambiental, aflorando lo que se denomina conflicto ambiental. 2 El concepto de plataforma instrumental significa que todas las ventajas evolutivas incorporadas por la especie humana confluyen en la adaptación instrumental al medio. Muchas de las especies anteriores utilizan instrumentos para adaptarse. La instrumentalidad humana es, sin embargo, mucho más complejo e implica una modificación del comportamiento evolutivo. El hombre es la única especie que evoluciona con base en el perfeccionamiento de la plataforma instrumental, sin necesidad de cambiar su estructura orgánica" (Ángel,1996,62).
3 Igualmente se podría afirmar que el conflicto ambiental es un tipo particular de conflicto social donde esta en disputa derechos e intereses colectivos que tienen relación con la calidad de vida de las personas o las condiciones del ambiente. También podríamos afirmar que los conflictos ambientales se pueden presentar siempre, en tanto las relaciones sociedad-naturaleza son conflictivas, por la alta capacidad de transformación de los ecosistemas que tienen los seres humanos. Un conflicto no es necesariamente un fenómeno negativo, destructivo o irracional, ya que muchos de los avances y cambios políticos, científicos, jurídicos y tecnológicos en materia ambiental, han surgido por presiones sociales dispuestas a no soportar el daño ambiental y actuar en defensa del ambiente no protegido, que en condiciones normales se quedarían muchos de los problemas en el desconocimiento público y lo que es peor, sin solución. La relación entre lo cultural y lo natural (naturaleza ecosistémica) se ha circunscrito a determinar la incidencia de la tecnología en la productividad, desconociendo la reflexión y la comprensión del conflicto social que es inherente a la cuestión ambiental, por ello no hay que olvidar que la dimensión ambiental es una problemática de carácter eminentemente social y cultural que implica la interacción de los ámbitos ecosistémicos con los económicos, políticos, jurídicos, entre otros. Los conflictos son construcciones sociales, es decir la forma en que las experiencias se convierten en agravios y los agravios en conflictos, y el hecho de que los conflictos pueden tomar varias formas, seguir distintos caminos procesales y llevar a nuevas formas de entendimiento. Estudiar el origen y transformación de los conflictos implica estudiar un proceso social tal cual ocurre. Significa estudiar las condiciones bajo las cuales los daños se perciben o pasan sin ser percibidos, y la forma en que la gente responde ante la experiencia de la injusticia y el conflicto. (Richard L. Abel, 2001). Frente a la problemática ambiental podríamos decir que con relación los derechos e intereses colectivos relacionados con el medio ambiente, existe muy poca experiencia de daño percibida que mueva a los ciudadanos a acudir ante el aparato estatal para pedir el amparo, la protección y defensa de estos derechos frente a las amenazas, las vulneraciones que por acción u omisión puedan cometer los particulares o el estado. La resolución de los problemas ambientales, así como la posibilidad de incorporar condiciones ecológicas y bases de sustentabilidad a los procesos económicos, construir una racionalidad ambiental y un estilo alternativo de desarrollo, implica la activación y objetivación de un conjunto de procesos
4 sociales: la incorporación de los valores del ambiente en la ética individual, en los derechos humanos y en la norma jurídica que orientan y sancionan el comportamiento de los actores económicos y sociales; la socialización del acceso y apropiación de la naturaleza; la democratización de los procesos productivos y del poder político; las reformas del Estado que le permitan mediar la resolución de conflictos de intereses en torno a la propiedad y aprovechamiento de los recursos. En un sentido más crítico, la dimensión ambiental se orienta a la construcción de una nueva racionalidad productiva, a través de procesos de concertación política y cambios sociales movilizados por el principio de la equidad y la sustentabilidad. (Lasso.2002,67) EL ESTADO SOCIAL DERECHO COMO MARCO POLÍTICO Y JURÍDICO DE COMPRENSIÓN PARA LA RESOLUCIÓN DE LOS CONFLICTOS AMBIENTALES La cultura jurídica presente en nuestro país hasta la promulgación de la Constitución de 1991, estaba centrada principalmente en el conocimiento, protección y defensa de los derechos patrimoniales individuales, con referencia escasa, casi inexistente a derechos en intereses colectivo y mecho menos de mecanismos judiciales efectivos para su protección. Esta cultura jurídica se da en el marco del estado liberal moderno en donde se privilegia el interés individual y los derechos ligados a la libertad y a la igualdad. En el marco del estado social de derecho propuesto en la Constitución Política de Colombia 3, los paradigmas jurídicos se replantean, hay una constitucionalización del derecho, es decir, el referente constitucional se hace obligatorio para la interpretación y aplicación de la ley. Es en este contexto en que los derechos e intereses colectivos toman importancia y vigencia por tener entidad constitucional y por la consagración de acciones constitucionales para su protección y defensa. La consagración constitucional de los derechos colectivos y su posterior desarrollo legal, el cual incorpora mecanismos jurídicos para su protección, han sido el resultado de una nueva concepción más amplia tanto del Estado como de los derechos y del papel del sujeto de esos derechos, el ciudadano. Los derechos que recaían en cabeza de un sólo individuo o un número determinado de estos van perdiendo su protagonismo exclusivo en el escenario de la 3 ARTICULO 1o. Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista, fundada en el respeto de la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran y en la prevalencia del interés general.
5 dinámica social por el surgimiento de nuevos derechos que si bien están en cabeza de un individuo, no son de su exclusiva titularidad y afectan a un número indeterminado de personas. En tales circunstancias, el Estado no se limita exclusivamente a defender los derechos individuales sino a la defensa de los derechos e intereses sociales, colectivos y comunitarios radicados en cabeza de la sociedad en que ha sido formulado el Estado social de derecho; los derechos ya no son exclusivamente derechos subjetivos o del individuo sino que responden a una nueva dimensión sobre los intereses y derechos colectivos y, el ciudadano-individuo se ve ahora como sujeto que hace parte de una comunidad concreta en la que interesan especialmente los intereses comunes que radican en la sociedad en general, de ahí que jueguen un papel importante las exigencias éticas y jurídicas sobre los nuevos derechos, la responsabilidad que le corresponde al Estado y a los particulares, en especial las grandes empresas o actividades económicas, frente a los intereses colectivos de los asociados. Cuando los derechos colectivos ingresan en el discurso de los derechos humanos, aparece también la formulación de la integralidad de los derechos y dentro de ellos, el derecho al ambiente sano como la base material sobre la cual se pueden desarrollar y hacer efectivos los otros derechos, pudiéndose afirmar que este es un derecho medio, en el sentido que es la vía o permite que los demás derechos puedan darse o protegerse. La vigencia de los derechos colectivos y ambientales son esenciales para la concreción del Estado social y democrático de derecho, Estado que podría adjetivarse como ambiental en el sentido de la concreción de los límites a lo permitido o negado al Estado. Así, un Estado ambiental de derecho no podría no decidir sobre las formas de protección de los grupos humanos, la biodiversidad y la integridad ecosistémica. La defensa de los derechos colectivos y ambientales propone una nueva forma de construir sociedad y país, a partir de defender lo público, lo colectivo, lo que es de todos; de ahí que el valor solidaridad sea el eje sobre el cual se reivindican y defienden estos derechos, superando el individualismo propietario del liberalismo de la modernidad. Es en este marco constitucional que se propone una nueva eticidad para la resolución de los conflictos ambientales. Una eticidad centrada en el reconocimiento de la diversidad cultural y ecosistema, en la obligación del estado y de todas las personas de proteger las riquezas culturales y naturales, en la prevalencia del Interés general sobre el particular, en la dignidad humana, en la solidaridad y en la participación ciudadana.
6 Catorce años es muy poco tiempo para que la cultura jurídica y política sufra cambios sustanciales, en los funcionarios estatales, en los empresarios y en e ciudadano común, para que estos se interesen en llevar a cabo estos propósitos y principios de la protección y defensa de los derechos e intereses colectivos, es poco tiempo para dejar atrás el lastre de democracia representativa y convertir al ciudadano en protagonista de sus propios destinos, interesado en lo público. 4. PARTICIPACIÓN DE LA CIUDADANIA EN LA RESOLUCIÓN DE LOS CONFLICTOS AMBIENTALES. Uno de los elementos de mayor riqueza en el ejercicio de los derechos colectivos y ambientales es la forma como los diversos grupos humanos y las ONGs ambientales en las últimas décadas se han preocupado por la reivindicación de esta clase de derechos, lo que ha derivado en la aparición de instrumentos nuevos para su reivindicación, defensa, promoción y protección. La participación de la sociedad civil y los grupos comunitarios ha sido de vital importancia, tanto para la construcción de los elementos teóricos básicos para su incorporación en las normas, como para su defensa en distintos escenarios judiciales, administrativos y de exigencia directa. Los derechos colectivos y ambientales incorporan una nueva visión sobre los sujetos de los derechos y la legitimación para actuar en su defensa. Esencialmente se promueve la existencia de derechos colectivos (y no meramente de individuos o átomos tal como se promovió por el liberalismo propietarista) y una flexibilización en la legitimación, pudiendo ser defendidos estos derechos por cualquier persona física o jurídica, individual o colectiva, sin tener que demostrar interés legítimo en ello. Los conflictos ambientales generan la construcción de una cultura de dialogo y tolerancia dentro de nuestra sociedad. Para ello ha sido necesario entender, que no se trata de erradicar el conflicto ni en la vida personal, ni en la vida colectiva, sino que es preciso por el contrario, construir un espacio social en el cual los conflictos puedan manifestarse y desarrollarse, sin que la oposición al otro conduzca a la supresión del otro, es la forma que tanto la democracia como la participación se inscriben con su verdadero sentido axiológico. La participación ciudadana en los conflictos ambientales ha sido una práctica pedagógica, mediada por el conocimiento de la existencia de los mecanismos constitucionales y legales para la defensa y protección del ambiente y su utilización conciente en los procesos institucionales, reconociendo la educación como reafirmación a largo plazo de las conductas y los hábitos, además de la información como conocimiento.
7 Debe posibilitarse la formación de un ciudadano que pueda sentirse dueño de su destino político y sepa como participar y debe posibilitarse su formación, pues afortunadamente en Colombia abundan las personas que tratan de construir un mejor mañana para sus comunidades. Seguramente ese individuo y esa comunidad con mayoría de edad, no serán tan fáciles de manipular, se darán elementos de cambio, la misma comunidad podrá ejercer un control sobre sus derechos lo que llevará a una justicia social, que si bien no solucionará por si sólo los conflictos, si es indudablemente una base sólida y fuerte para ello. Así las cosas la participación de la comunidad en la resolución de los conflictos ambientales en el marco del estado social y democrático de derecho, es la primera manera de generar un nuevo discurso de las relaciones sociales en Colombia basada en una cultura de participación, de tolerancia y de paz. BIBLIOGRAFÍA Abel Richard L., FELSTINER, et al. (2001). Origen y transformación de los conflictos: reconocimiento, acusación, reclamación.. En. Sociología Jurídica. Teoría y sociología del derecho en Estados Unidos. Universidad Nacional de Colombia. Bogotá. Angel Maya Augusto. (1996) El reto de la vida. Ecosistema y cultura. Una introducción al estudio del medio ambiente. Ecofondo. Bogotá. Capra Fritjof, (1985). El Punto Crucial. Integral. Barcelona. Capra Fritjof, (1999). La trama de la vida. Una nueva perspectiva de los sistemas vivos. Anagrama. Barcelona. De Sousa Santos, Boaventura,(1991) Estado, derecho y luchas sociales. Ilsa. Bogotá. Lasso Teresita, Londoño, et. al. (2002) Problemas y conflictos ambientales en el Departamento de Caldas. Universidad de Caldas. Edición limitada como documento de trabajo en impresión de computador.

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