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Timestamp: 2016-12-09 20:22:00+00:00

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EL EXILIO DEL CÓNDOR:Hegemonía transnacional en la frontera El Tratado Minero entre Chile y Argentina Diego Luna Quevedo César Padilla Ormeño Julián Alcayaga Olivares 2004 2.
El exilio del Cóndor: Hegemonía transnacional en la fronteraEl Tratado Minero entre Chile y ArgentinaPublicado por:Corporación Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA)Investigación:Diego Luna QuevedoCésar Padilla OrmeñoJulián Alcayaga OlivaresRegistro fotográfico:Diego LunaRegistro de Propiedad Intelectual 137.608ISBN 956-7958-11-4Av. Providencia 365, of.41ProvidenciaSantiago, ChileFonos: (56-2) 2745713 – (56-2) 2253218Fax: (56-2) 3430696Correo electrónico: observatorio@olca.clPágina web: http://www.olca.cl 3.
CONTENIDOS-PRESENTACIÓN .................................................................... 4- CAPITULO ITratado entre la República de Chile y Argentina sobre integración ycomplementación minera ......................................................71. Los orígenes del Tratado ....................................................................92. El daño para la economía y la minera chilenas ....................................133. El eventual beneficio económico para Chile .........................................284. Las dificultades constitucionales del Tratado .......................................305. Los defectos en la aplicación del Tratado ............................................35- CAPITULO IISituación ambiental en Chile y alcances para el Tratado Minero entreChile y Argentina ....................................................................46- CAPITULO IIIPascua Lama: Un valle más verde que dorado .......................53 1. La comuna de Alto del Carmen .....................................................53 2. La transnacional Barrick y el proyecto Pascua Lama .......................58 3. Los potenciales impactos ..............................................................65 4. El estudio de impacto ambiental y la participación ciudadana ..........75 5. Voces y corazones del valle ..........................................................87 - ANEXOS .........................................................................101 4.
PRESENTACIÓNEl escenario minero en Chile ha cambiado desde principios de los años noventa. Unaenorme inversión en el área proveniente principalmente de empresas canadienses,caracterizó la década pasada. Junto a ello, una desnacionalización de la explotaciónminera nacional tuvo una serie de efectos en el país, lo que ha generado serias criticas aesa indiscriminada apertura a los capitales mineros transnacionales. Algunos de ellosapuntan principalmente a la influencia del sector minero transnacional en las políticasmineras locales, mientras que otros lo asocian al abandono de una política minera,específicamente del cobre por parte de las autoridades chilenas.Así como lo mencionan diversos autores, el cobre es el metal más importante para el país,a pesar que la explotación de otros minerales también ha atraído importantes inversionesmineras. Como es el caso del oro y la plata en minería metálica y el molibdeno en nometálica, entre otros.“Considerando que el territorio chileno forma el 0,25 por ciento de la superficie terrestre,concentra el 37 por ciento de las reservas de cobre mundiales”, (Jorge Lavandero, “Elcobre NO, es de Chile, el cobre no es de Chile”, ediciones Tierra mía, Santiago, 2001) laexplotación de este mineral debiera formar parte de las estrategias más importantes de laadministración del Estado.Así, el cobre fue llamado “la viga maestra de la economía chilena” o más tarde, “el sueldode Chile”, ya que las exportaciones del preciado metal entregaban las principales divisas alEstado con lo cual se financiaban importantes proyectos sociales de educación, salud,vivienda, infraestructura, investigación científica, etc. Desde 1971 hasta 1999 ha generadoal fisco mas de 25 mil millones de dólares (Leopoldo Muñoz A., “Cobre, La historia queviene”, 2001, trabajo de investigación)Con estos antecedentes a la vista, lo más lógico es que Chile base parte de su crecimientoy tal vez su desarrollo, en la explotación minera. Sin embargo la realidad confirma locontrario. La desnacionalización de la minería ha significado pérdidas para el Estado encifras no despreciables.El economista Orlando Caputo nos relata que: “producto de la renuncia a nuestrasoberanía sobre el recurso Cobre es que durante el período de 1996 al 2000, los chilenoshemos podido ser despojados “limpiamente” de una cifra no inferior a 6.287 millones dedólares”. (Orlando Caputo citado en: Leopoldo Muñoz A, Op. Cit)Leopoldo Muñoz nos entrega una información adicional: “Para cuantificar la magnitud dela pérdida implícita en la cifra involucrada, basta decir que esta equivale a los recursosnecesarios para construir 2.400.000 casas de 1000 UF cada una” (Op. Cit., Pág. 4) (1000UF equivale aproximadamente a UDS 25.000) 5.
En efecto, los ingresos del fisco han disminuido producto de la nueva situación mineranacional, de más de USD 1.800 millones a fines de los ochenta, a cerca de USD 300millones a principios del 2000. (Fuente: Estadísticas de Cochilco)Al triplicar Chile la producción de cobre como consecuencia de la irrupción de las empresastransnacionales mineras, se generó una sobre oferta que hizo bajar los precios del metalrojo generando perdidas para la estatal Codelco y por lo tanto para el fisco.De modo que lo que antaño fue una base de ingresos para realizar los necesarios gastosnacionales del aporte de las exportaciones de cobre, hoy se ha transformado en unproblema de finanzas para el país. Frente a esto, el Estado busca las formas de rescataringresos perdidos producto de la transnacionalización de la minería y en especial delcobre, mediante la propuesta de imponer royalties a la minería transnacional.Si bien, la discusión sobre la materia no ha terminado y los actores aun no se ponen deacuerdo respecto a su viabilidad, la imposición del royalty será asunto de tiempo ya que lapérdida de ingresos del fisco producto de la desaparición de aranceles por importación araíz de la firma de acuerdos de libre comercio, debe ser de alguna forma compensadapara financiar gastos sociales en salud ya ampliamente comprometidos.Diversos han sido los mecanismos usados por las empresas transnacionales para librarsedel pago de impuestos (42 por ciento de impuesto a la renta). Algunos parecen legítimos yobedecen a condiciones de facilitación tributaria para la atracción de inversionesextranjeras tales como el Decreto Ley 600.Otros, sin embargo aparecen menos legítimos como la contratación de créditos más altosque los ofrecidos en el mercado y a financieras asociadas a la casa matriz; ventas a futuroque llegan al 100 por ciento de la producción a precios muy inferiores a los del mercado ytambién a empresas relacionadas; contratación de consultorías a la casa matriz a preciosestratosféricos, demostrando de esta forma la ausencia de utilidades dando pie así, a la notributación al no existir renta.Como si esto fuera poco, Chile ha firmado un tratado minero con Argentina con el objetode hacer posible la explotación de proyectos mineros transfronterizos que, conanterioridad no podían explotarse por los problemas limítrofes conocidos.El día 7 de febrero del año 2001 se publica en el Diario Oficial la promulgación del tratadoentre ambos países con fecha 20 de diciembre del 2000, el cual deberá regular lasactividades mineras de frontera pero además le corresponderá facilitar el tránsito deminerales e insumos asociados a la minería en un vasto territorio del país, además detodos los aspectos relacionados con la facilitación de las actividades mineras que cabendentro de este tratado.El economista Julián Alcayaga, asesor del senador Jorge Lavandero y miembro del “Comitéde Defensa del Cobre”, ha contemplado para el presente trabajo de investigación ydifusión de la problemática minera, el análisis crítico del tratado desde la perspectivaeconómico-social y finalmente legal.El tratado, es al mismo tiempo ilustrado desde una experiencia concreta de unacomunidad que le ha tocado vivir como primera experiencia de la aplicación de ese 6.
tratado, la convivencia con un proyecto minero amparado por este mecanismo binacional.Se trata de la comunidad del valle del Huasco Alto, conocida como las comunidades de losvalles del Tránsito y San Félix, ubicándose en este último, el pueblo Alto del Carmen. Lainvestigación de este caso estuvo a cargo del periodista Diego Luna Quevedo, quien enlos últimos años ha realizado diversos trabajos en investigación y sistematización deconflictos ambientales en las tercera y cuarta regiones. 7.
CAPITULO I TRATADO ENTRE LA REPÚBLICA DE CHILE Y ARGENTINA SOBRE INTEGRACIÓN Y COMPLEMENTACIÓN MINERAIntroducciónI.- LOS ORÍGENES DEL TRATADOII.- EL DAÑO PARA LA ECONOMÍA Y LA MINERIA CHILENAS1) Chile, superpotencia del cobre2) Sobreproducción y colapso del precio del cobre3) La pérdida de ingresos para el fisco4) La tributación de las empresas mineras extranjeras5) La imprescindible renta o derechos sobre el recurso mineroIII.- EL EVENTUAL BENEFICIO ECONÓMICO PARA CHILEIV.- LAS CONSTITUCIONALES DEL TRATADO1.- El régimen de concesión minera a) Inconstitucionalidad en el fondo b) Inconstitucionalidad en la forma2.- Las servidumbres a los titulares de concesión mineraV.- LOS DEFECTOS EN LA APLICACIÓN DEL TRATADO1) La falta de jurisdicción de la Comisión Administradora2) La extraterritorialidad de los Tribunales chilenos3) La falta de presupuesto para el funcionamiento del tratado4) La inaplicabilidad por inconstitucionalidad 8.
IntroducciónSegún el biólogo chileno Humberto Maturana, los seres humanos estamos biológicamentepredispuestos para vivir en armonía con los demás seres humanos y con la naturaleza quenos rodea, por lo que todo acto que nos lleve a mantener buenas relaciones entre diversosgrupos humanos, responde a una necesidad natural e intrínseca. En este sentido, cualquiertratado que busque una mejor integración entre Chile y Argentina, pueblos hermanos enhistoria, cultura y común lucha por la independencia, encuentra el apoyo tácito e instintivo dela comunidad nacional, aún antes de conocer siquiera el contenido del tratado.Por lo anterior, esta misma predisposición a la aceptación de un tratado con Chile, debióseguramente existir en el pueblo argentino. Por biología e historia, vemos con buenos ojoscualquier acción que sirva para unir a nuestros países.Los autores del “Tratado sobre integración y complementación minera”, estaban al corrientede esta predisposición natural de los pueblos chileno y argentino a la integración, y hanaprovechado esta circunstancia para que ambas naciones hayan aceptado este tratado conuna cierta indiferencia, pero prácticamente sin oposición.Pero si vamos más al fondo en el estudio de este tratado, lo primero que nos hace pensar, esque no ha sido redactado por funcionarios de los gobiernos de Chile o Argentina, si no quepor juristas remunerados por las multinacionales metalúrgicas que deseaban su aprobación.Sólo extranjeros a los intereses legítimos de nuestros dos pueblos, pudieron haber tenido laaudaz idea de crear una suerte de "país virtual" en pleno territorio fronterizo chileno yargentino, que contaría con su propio gobierno: la Comisión Administradora, a la que se leotorgaban además atribuciones legislativas y jurisdiccionales al poder ampliar (legislar) elámbito de Aplicación del Tratado, y resolver los conflictos entre las partes.Este tratado es negativo para la economía de ambos países, ya que conglomeradosmetalúrgicos extranjeros se llevarán para siempre una riqueza minera no renovable, sinpagar impuesto a la renta en Chile ni en Argentina. Pero ante todo es peligroso para estasdos naciones, desde un punto de vista político y jurídico, ya que ambos países cedensoberanía sobre una parte de sus territorios, a un novedoso y hasta ahora desconocido, entejurídico artificial, que constituye sólo el primer paso hacia un nuevo orden de una biendirigida globalización. De esta forma, se crea un nuevo tipo de jurisdicción supranacional, quepermite a las multinacionales explotar en toda libertad nuestros recursos naturales.Chile, al no tener ninguna necesidad de un tratado con Argentina para desarrollar su minería,era a la vez el país más afectado económicamente con su aprobación, esencialmente porquese arriesgaba a una mayor sobreproducción mundial de cobre, que mantendría el bajo preciodel metal, induciendo una mayor disminución de su precio y por ende de los ingresos deCodelco y del Presupuesto Nacional. 9.
Pero felizmente, un grupo de senadores presentó un requerimiento por inconstitucionalidaddel tratado, que si bien fue rechazado por el Tribunal Constitucional, en los considerándoosde este dictamen, se le quitó a este acuerdo gran parte de sus aspectos más negativos paraChile, como el de quitarle la jurisdicción de la Comisión Administradora del Tratado y la faltade jurisdicción de los Tribunales chilenos para acordar servidumbres mineras a yacimientossituados fuera del territorio nacional.I. LOS ORIGENES DEL TRATADOEl tratado minero con Argentina, tiene una historia oficial y conocida, pero también tiene unorigen más oculto, que también trataremos de indagar.Para conocer las explicaciones oficiales sobre los orígenes del tratado, que mejor que lo queal respecto se señala en el Informe de las Comisiones Unidas de Relaciones Exteriores y deMinería y Energía de la Cámara de Diputados, que resume el Mensaje Presidencial en lo quedice relación con los orígenes de dicho acuerdo:"Origen y fundamentación jurídica internacional del Tratado.- El mensaje de S. E. elPresidente de la República señala que la iniciativa de celebrar este Tratado tiene su origen enel Tratado de Paz y Amistad, suscrito en la Ciudad del Vaticano, el 29 de noviembre de 1984,entre el Gobierno de Chile y el Gobierno de Argentina, en cuya virtud ambos países no sóloresolvieron la controversia limítrofe en la zona austral sino que, además, sentaron las basesconvencionales para avanzar en la cooperación económica y la integración física bilateral.Para tales efectos, convinieron en la creación de una Comisión Binacional encargada depromover y desarrollar iniciativas, entre otros temas, sobre el sistema global de enlacesterrestres, la habilitación mutua de puertos y zonas francas, el transporte terrestre, laaeronavegación, las interconexiones eléctricas, las telecomunicaciones y la exploración derecursos naturales.En ese espíritu, Chile y Argentina han suscrito, en los últimos años, diversos tratadosbilaterales de cooperación económica que las Partes invocan en el preámbulo del Tratado eninforme.En primer lugar, el Acuerdo de Complementación Económica Nº16 (ACE 16), suscrito el 2 deagosto de 1991, en el que los Gobiernos de ambos países se comprometen a celebraracuerdos, protocolos y otras decisiones para facilitar el desarrollo, entre otras materias, delas inversiones recíprocas, la asociación de capitales, la constitución de empresasbinacionales y la complementación y coordinación del sector minero, incluida la concreción deprogramas y proyectos específicos de cooperación en las áreas de minerales metálicos y nometálicos, tanto en el sector de investigación básica y aplicada, como en aquella orientada ala promoción de la innovación y al desarrollo de nuevos productos (letras a) y h) del artículo16 del ACE 16; artículo 1 del Protocolo Nº 3 anexo al ACE 16, y párrafos segundo y tercerodel preámbulo).En seguida tienen presente lo preceptuado en el Noveno Protocolo Adicional del ACE Nº 16,referido a la facilitación de actividades de trabajo aéreo relacionadas con contratos 10.
emergentes de obras o actividades binacionales abiertos a la participación de ambos países(párrafo cuarto del preámbulo).A lo anterior agregan la voluntad de los Gobiernos de afianzar en el ámbito minero elpropósito de crear condiciones favorables para las inversiones de los nacionales o sociedadesde los dos Estados en el territorio del otro Estado que inspira el Tratado de Promoción yProtección Recíproca de Inversiones, celebrado el año 1991, y su reconocimiento de que eldesarrollo de la integración minera entre ambos países cumple un propósito que considerande utilidad pública e interés general de la nación, de acuerdo con sus respectivosordenamientos jurídicos (párrafos quinto y sexto del preámbulo).Los trabajos técnicos y jurídicos preparatorios del Tratado en informe fueron llevados a caboen comisiones binacionales, constituidas en el marco del Consejo de ComplementaciónEconómica creado en el artículo 28 del ACE 16, e integradas por profesionales de losMinisterios y Servicios competentes y con la constante colaboración de las asociacionesempresariales y gremiales de ambas naciones: la Sociedad Nacional de Minería, de Chile, y laCámara Minera Argentina, según lo informa el mensaje.Todos los tratados bilaterales que sirven de fundamentación jurídica a este Tratado sobreIntegración y Complementación Minera se encuentran vigentes en el orden interno ypublicados en el Diario Oficial en las fechas que en cada caso se indica, entre paréntesis: elTratado de Paz y Amistad, de 1984 (14.V.85); el ACE 16 (4.IV.92); el Noveno ProtocoloAdicional del ACE 16 (20.IX.97); Tratado sobre Promoción y Protección Recíproca deInversiones (27.II.95), y Tratado sobre Medio Ambiente y su Protocolo Adicional sobreRecursos Hídricos Compartidos (14.IV.93)”La anterior es una versión muy resumida que nada nos dice de la historia más oculta sobrelos verdaderos gestores del tratado: Las transnacionales mineras.El senador Gabriel Valdés, en la última sesión de la Comisión Unida de Relaciones Exterioresy Minería y Energía de la Cámara Alta, solicitó que se le explicara por qué se incluyó el surde Chile en el Área de Operaciones del tratado, si en el sur no existían yacimientos mineros.A esta sesión había sido especialmente invitado el senador Eduardo Frei Ruiz-Tagle, para queel Presidente de la República, quien aprobó y firmó este tratado, informara sobre sugestación y alcances. A esta reunión asistieron además Jacqueline Saintard, subsecretaria deMinería; María Teresa Infante, directora de la Dirección de Fronteras y Límites (DIFROL), yotros asesores del Ministerio de Minería y de Relaciones exteriores. Sin embargo, ninguno deellos estuvo en condiciones de explicar al senador Gabriel Valdés, las razones por las cualesse incluyó el muy agrícola sur chileno en el área de operaciones de un Tratado Minero.Si las más altas autoridades de los Ministerios de Minería y de Relaciones Exteriores, incluidoel Presidente de la República que lo firmó, no pudieron dar una respuesta al senador Valdésy a los miembros de la Comisión Unida de Minería y Relaciones Exteriores del Senado, sobrelas razones técnicas o económicas que permitieron incluir el sur agrícola en un tratadominero, ello es un claro indicio, que no son las autoridades chilenas las que incluyeron el surchileno en el Área de Operaciones del Tratado, si no que las grandes transnacionalesmineras. Estas empresas, gracias a los sofisticados satélites, incluidos los satélites militaresde sus respectivos gobiernos, habrían permitido encontrar en el sur de la Cordillera chileno-argentina, recursos mineros que los gobiernos de ambos países desconocían. Y si las másaltas autoridades chilenas no saben por qué se incluyó el agrícola sur chileno en un tratadominero, es una clara señal que el tratado no fue creado por las autoridades chilenas. En la 11.
presente investigación, trataremos de explicar quienes son los verdaderos gestores de esteacuerdo.Hasta 1989 el 87 por ciento de la producción chilena de cobre estaba en manos del Estado, yla casi totalidad de los yacimientos mineros argentinos pertenecían a trasandinos, quienes nopodían explotarlos por la extrema lejanía de los puertos de embarque del Océano Atlántico.Desde que Chile recuperó la democracia, las transnacionales mineras comenzaron a adquirirde diversas formas la mayor parte de los yacimientos mineros chilenos y la casi totalidad delos depósitos de la Cordillera argentina, que tenían un bajo valor comercial por la lejanía dellitoral trasandino. ¿Qué sentido podía tener que a partir de 1990 las multinacionalescomenzaran a adquirir yacimientos mineros en Argentina, si su explotación sólo se podíarealizar si sacaban el mineral por Chile ?. Actuaron como si ya tuvieran la seguridad que trasel retorno de la democracia, podrían obtener una salida por Chile. ¿Cómo sabían que podríanhacerlo ? ¿Tenían ya las transnacionales mineras acuerdos con los nuevos gobernanteschilenos ?.Es probable que estos preacuerdos ya hubiesen existido, ya que desde mediado de los añosochenta venía actuando en Chile un lobby del cobre, integrado principalmente por genteligada a la Concertación, pero también por dirigentes de derecha, quienes se ocupaban depolítica minera en el régimen militar. Tan importante e influyente era este lobby, que paraimpedir que las empresas mineras extranjeras tuvieran todas las facilidades, el 10 de abril de1990, a un mes de iniciado el gobierno democrático, se presenta un proyecto de ley deReforma Tributaria, cuyos cambios fundamentales eran el aumentó del IVA de 16 a 18 porciento y el aumento del Impuesto de Primera Categoría de 10 a 15 por ciento. Estosingresos, servirían para financiar el basto programa social del Gobierno, y contemplabanademás importantes cambios en la tributación de la minería, cambios sobre los cuales no sehabló en la prensa, y casi no fueron objeto de discusión parlamentaria.Con esta ley Nº 18.985, el lobby del cobre consiguió tres grandes medidas en favor de lasempresas mineras: a) Se exime de impuesto a la renta las utilidades en la venta de pertenencias mineras, lo que facilitaba la compra de pertenencias mineras de los chilenos por las empresas extranjeras. b) A partir de una cierta producción, se obligaba a las empresas mineras a tributar en renta efectiva, escapando así a la renta presunta que afectaba a toda la minería y que consistía en el pago de un impuesto igual al 4 por ciento de sus ventas, lo que es un verdadero "royalty" de 4 por ciento. c) Finalmente y para asegurarse que en renta efectiva estas grandes no tuvieran grandes utilidades y no pagaran impuesto a la renta, se modificó el artículo 30 de la Ley de la Renta, que permite a las empresas mineras cargar a gastos el valor de adquisición de las pertenencias mineras que el Estado entrega gratuitamente. De este último importante cambio, el mensaje presidencial no hace absolutamente ningún comentario.Si se hubiera mantenido la renta presunta de pagar 4 por ciento sobre las ventas, como loque tienen que hacer actualmente los medianos mineros chilenos que aún quedan, (impuestoque es sólo de 2 por ciento para los pequeños mineros), estas empresas hubieran tenido quepagar desde 1990 al 2002, a lo menos 2 mil millones de dólares. Es de público conocimiento 12.
que gracias a la tributación en renta efectiva, la casi totalidad de estas empresas no hapagado ni siquiera un dólar de impuesto a la renta.Si a sólo un mes de asumido el Gobierno de la Concertación, gracias a estos cambios en latributación minera, se preparaba el camino para no declarar utilidades y en consecuencia nopagar impuesto a la renta, ello no podía ser el resultado de una política de los partidos de laConcertación, puesto que esto nunca figuró en el programa del Ejecutivo ni tampoco habíatiempo suficiente como para elaborar y reflexionar sobre estos importantes cambios, que sinembargo pasaron inadvertidos. Estas modificaciones tributarias, no pueden sino haber sidoelaboradas por las mismas multinacionales mineras, y con mucha antelación a que laConcertación llegara al poder.No es posible que a alguna mente brillante del recién instalado Gobierno democrático, hayareparado en la idea de hacer aprobar esta ley en beneficio de las multinacionales mineras,por simple curiosidad intelectual o apego a nuevas ideas neoliberales. No, una ley como estaya estaba preparada por las multinacionales, y si fue impuesta a la nueva administración, esporque ya existían compromisos previos con algunos escogidos y bien ubicados altosfuncionarios del nuevo Gobierno de la Concertación. El problema consiste que por ahora noexiste certeza sobre los nombres que habría que poner a esos funcionarios.En relación al Tratado Minero con Argentina, tampoco puede ser un mero producto de lacasualidad, que el 2 de abril de 1991 se haya suscrito con el vecino país, el Acuerdo deComplementación Económica Nº 16 (ACE Nº 16), en el marco de la AsociaciónLatinoamericana de Integración, al que se anexó el Protocolo Nº 3, que acordaba aprovecharen forma conjunta los recursos naturales que se extienden a ambos lados de la frontera, quepreparaba el camino para el futuro tratado minero.Otro hito importante de la estrategia diseñada por las multinacionales y acordada con ellobby del cobre desde mediados de los ochenta, es la ley 19.137 aprobada en mayo de 1992,a dos años de iniciado el Gobierno de la Concertación. Esta normativa permite el traspaso atransnacionales mineras de los yacimientos mineros de Codelco que aún no estaban enexplotación. Al amparo de esta ley, desde el año1996 hasta al 2000, Codelco entregó, sinrecibir ni un solo dólar en contrapartida, más de 300 mil hectáreas de concesiones mineras aempresas extranjeras. A pesar de la gran cantidad de yacimientos privados que ya habíanpasado a manos de las mineras extranjeras, el plan de apropiación también incluía a losyacimientos de Codelco.Paralelamente y al mismo tiempo que en Chile se dictaban estas leyes, en Argentina yahabían comenzado a aparecer estudios y reportajes, que resaltaban la necesidad de untratado minero con nuestro país, el cual debía permitir que los yacimientos argentinos, queya habían pasado casi en su totalidad a transnacionales mineras, pudieran tener una salida alOcéano Pacífico por Chile.¿Es posible pensar que las leyes en favor de las mineras extranjeras que se habíanpromulgado en Chile, y el proyecto en Argentina de un tratado minero con Chile, seanproducto de la simple casualidad y/o de la ideología de la globalización ? 13.
Evidentemente que todas estas políticas no pueden ser producto de la casualidad, o bien dela aplicación irrestricta del neoliberalismo. Ello es fruto de una metódica planificación, quetuvo como resultado que, a sólo cuatro años de iniciado el gobierno de la Concertación, laproducción de las transnacionales mineras instaladas en Chile ya tenían una producciónsimilar a la de Codelco, y que paralelamente en Argentina se apropiaran de la casi totalidadde sus yacimientos mineros. Para completar el ciclo, ya tenían preparado un tratado quepermitiera que los concentrados de yacimientos argentinos pudieran salir por Chile. ¿A quienle convenía el Tratado Minero ? Chile, no podía tener ningún interés en ello, puesto que nonecesitaba de un tratado con Argentina, para poder desarrollar su actividad minera.El Gobierno trasandino, podría quizás haber tenido un cierto interés en obtener un tratadominero con Chile, ya que al permitir la salida por nuestro país de los minerales argentinos, sepodrían crear eventualmente miles de empleos, y aumentar también los ingresos deexportación del sector minero.Pero no cabe duda que eran las transnacionales mineras, propietarias de la casi totalidad delos yacimientos mineros argentinos, las primeras y únicas interesadas en un tratado que lespermitiera exportar esos minerales a través de Chile.En conclusión, independientemente de otras consideraciones económicas y/o políticas, quehayan sido las multinacionales mineras las que elaboraran el tratado, debería haber sidomotivo más que suficiente para que los parlamentarios, tanto chilenos como argentinos,hubiesen votado en contra de su aprobación.II EL DAÑO PARA LA ECONOMÍA Y LA MINERÍA CHILENASPara poder desarrollar su minería, Chile no necesitaba de un Tratado Minero con Argentina.Tampoco recibiría algún beneficio de importancia con su aprobación, pero más grave aún,este acuerdo, no hacía sino profundizar los graves problemas por los que ya atravesaba laminería del cobre, por la gran sobreproducción de este metal a nivel mundial, que había sidogenerado desde Chile por las mineras extranjeras.1) Chile, superpotencia del cobreChile es un pequeñísimo país con apenas el 0,25 por ciento de la población mundial, el 0,5por ciento del territorio y el 0,1 por ciento del PIB del planeta. Sin embargo, es una superpotencia en la minería del cobre, al poseer en su suelo más del 40 por ciento de las reservasmundiales. Gracias a ello, aporta más de un tercio de la producción mundial, que representancerca de la mitad de la oferta mundial de cobre de mina. En síntesis, Chile es un verdaderomonopolio en el cobre de mina a nivel mundial.El cobre de mina es producido por cerca de 50 países, pero sólo cinco de ellos -Chile, EE.UU.,Indonesia, Canadá y Australia-, concentran los dos tercios de la producción mundial, mientrasque los primeros quince alcanzan al 91 por ciento. Para conocer el peso efectivo de Chile yde cada país productor de cobre en el comercio mundial de este metal, hemos establecido enel cuadro 3, un balance entre la producción de cobre de mina por cada uno de los 15principales países productores, el respectivo consumo de cobre refinado. Ello, nos permite 14.
obtener el aporte efectivo de cada país productor, al comercio o consumo mundial de cobredel resto del mundo. CUADRO 1.- BALANCE PRODUCCION-CONSUMO MUNDIAL DE COBRE EN 1999 Nı PAIS PRODUCC. % CONSU. DISPON. % 1 Chile 4382,6 35,6 74,8 4307,8 56,4 2 EE.UU 1590,0 6,3 3015,0 0 0,0 3 Indonesia 770,9 6,3 51,2 719,7 9,4 4 Canadá 614,2 5,0 265,9 348,4 4,6 5 Perú 510,0 4,1 55,0 455,0 6,0 6 Rusia 510,0 4,1 165,0 345,0 4,5 7 China R.P. 458,3 3,7 1345,0 0 0,0 8 Australia 453,7 3,7 166,7 287,0 3,7 9 Kazajtan 371,7 3,0 16,0 355,7 4,7 10 Polonia 371,7 3,0 260,6 111,1 1,4 11 México 335,1 2,7 438,8 0 0,0 12 Zambia 271,0 2,2 16,0 255,0 3,1 13 Papua N.G. 202,6 1,6 - 202,6 2,6 14 Argentina 199,7 1,6 55,3 144,4 1,9 15 Sudáfrica 161,1 1,3 68,0 93,1 1,2 TOTAL 15 P. 11102,0 90,2 5993,2 7629,8 TOTAL MUNDO 12311,5 100,0 13315,1FUENTE.- A partir de estadísticas de Cochilco en miles de Ton.Este cuadro, cuenta con una columna relativa a la producción de cobre de mina de los 15mayores productores del mundo en 1999, otra con su respectivo consumo de cobre refinado,para dejarnos la cantidad que cada país efectivamente aporta o sustrae para el consumo delos países que no son productores de cobre, especialmente los de Europa y Asia.Precisamente, con un total de 11.102.000 toneladas de cobre de mina, que producen los 15mayores productores del mundo, lo que representa el 90,2 por ciento del total mundial, sólole quedan disponibles 7.629.800 toneladas para el consumo del resto del mundo. De estetotal disponible, 4.307.800 toneladas, es decir el 56,4 por ciento, los aporta un sólo país:Chile.Nuestro país aportaba entonces, más de la mitad del cobre de mina que queda disponibledespués que los países productores, han satisfecho sus propias necesidades. La producción 15.
chilena de cobre adquiere un peso sumamente superior al que tiene el cartel de la OPEP enel petróleo, y adquiere un carácter monopólico en el metal rojo, que no existe en el comerciode ningún otro producto en el mundo. Chile, es un sólo país, pero con un peso superior en elcobre al que tienen los 11 países de la OPEP, por lo que puede regular su producción internay fijar el precio de su propio metal, lo que constituiría una decisión de política interna, a lacuál ningún tratado u organización internacional de comercio, podría oponerse u objetar.Después de Chile, sólo otros 4 países podían ser considerados de mediana importancia en laexportación mundial de cobre, estos son: Indonesia, Perú, Kazajstán y Australia.El artículo 18 del DL 1.349 o Ley Orgánica de Cochilco, establece que cuando existenperturbaciones graves en los mercados internacionales y los intereses del Estado así loaconsejen, el Presidente de la República, previo informe del Consejo Nacional de Seguridad yde Cochilco, podrá decretar, sin excepción alguna, el monopolio del comercio de exportacióndel cobre chileno y sus subproductos, el que puede durar un año e incluso renovarse porigual período. ¿Existen perturbaciones graves en los mercados del cobre que hayan afectadoel gravemente el interés del Estado?. Ello nos parece absolutamente evidente, puesto que elprecio del cobre pasó de un promedio de 1,33 dólares en los últimos tres años de la décadapasada, o de 1,47 en 1995, a sólo 0,71 en los últimos dos años, y que los aportes de laminería del cobre al Estado pasaron de 2.300 millones de dólares, en dólares de 2001, a sólo330 millones de dólares en 1999,.Existen entonces, las condiciones para que el Presidente de la República, en resguardo de losintereses del Estado, decrete el monopolio de la exportación de cobre.En conclusión, el gran poder monopólico que tiene Chile en la producción y comercio mundialde cobre, como en el caso del OPEP, debe y puede ejercer un control en la producción decobre, para hacer subir su precio, por lo que por esta sola razón, es contrario al interés deChile un tratado que facilite su territorio para el aumento de la producción de cobretrasandino, sin ningún beneficio en contrapartida.2) Sobreproducción y colapso del precio del cobre.Para fundamentar el beneficio económico para Chile, los mismos partidarios del tratadosostenían que gracias a él, Argentina lograría producir cerca de 2,5 millones de toneladas decobre, lo que nos parecía exagerado. Ello, convertiría al país trasandino en el segundoproductor mundial de cobre después de Chile, razón por la cuál este posible aumento de laproducción de cobre de origen argentino, en ningún caso podía considerarse comobeneficioso para nuestro país, si no todo lo contrario, por las razones que pasamos aexponer.Al momento de discutirse el tratado en el Parlamento chileno, las estadísticas de Cochilco nosdecían que, el precio nominal del cobre en 1999 era inferior casi de mitad al de 1989, y suprecio real era el más bajo del siglo. Este descomunal retroceso en el valor del metal rojo, apartir de 1990, tiene su origen en la saturación del mercado, como consecuencia de unaimportante sobreproducción mundial de cobre, generada fundamentalmente en Chile, porempresas privadas extranjeras. Ello queda en evidencia en el cuadro Nº1, sobre producciónchilena y mundial de metal rojo, establecido en base a datos publicados por Cochilco. 16.
CUADRO 2.- PRODUCCION DE COBRE EN MILES DE TONELADAS PRODUCCION CRECIMIENTO PERIODO AÑOS 1973 1989 1994 1999 1973- 89-94 94-99 89-99 89 1) TOTAL 7502 9025 9574 1245 1523 549 2876 3425 MUNDIAL 0 2) RESTO DEL 6767 7416 7354 8190 649 - 62 774 7774 MUNDO 3) CHILE 735 1609 2220 4260 874 611 2040 2651 a) Codelco 615 1243 1134 1507 628 - 109 373 264 b) Privados 120 366 1086 2753 246 720 1667 2387FUENTE.- CochilcoEntre 1990 y 1994, mientras que en el resto del mundo, la producción bajaba en 62 miltoneladas, Chile aumentaba la suya en 611mil, que se componía de un crecimiento de 720mil toneladas de las empresas privadas extranjeras, y una disminución de Codelco de 109 miltoneladas. Esto quiere decir que entre 1990 y 1994, el aumento mundial de la producción decobre fue generado única y exclusivamente por empresas extranjeras instaladas en Chile.Esto deja en evidencia y demuestra fehacientemente que varios años antes del estallido de lacrisis asiática, Chile era responsable del 100 por ciento de la sobreproducción mundial decobre, que generó una caída de 20 por ciento en el precio nominal del metal rojo entre 1989y 1994.A partir de 1995, otros países como Indonesia, Australia y también Perú, aumentaron suproducción, lo que hizo disminuir el peso de Chile en la sobreproducción mundial. Pero hastafines de 1999, Chile había generado el 80 por ciento del crecimiento mundial de laproducción de cobre, sobreproducción que supera ampliamente el aumento del consumo. Alrespecto, las estadísticas de Cochilco nos informan que entre 1989 y 1999 la producciónmundial aumentó en 3.276.000 toneladas, mientras que el consumo mundial aumentó soloen 2.610.000 toneladas, lo que significa que hubo una producción por sobre el consumo de666.000 toneladas.¿Se justifica esta sobreproducción por una importante caída del consumo? No!, porque lasmismas estadísticas de Cochilco nos señalan que el crecimiento del consumo en la década delos noventa fue 2,3 veces superior al crecimiento del consumo durante la década de losochenta. ¿Se puede culpar a la crisis asiática de esta sobreproducción?. No!, porque elaumento mundial del consumo de cobre de los tres años de crisis asiática, desde fines de1997 hasta el 31 de diciembre de 2000, fue de 2.095.000 toneladas, es decir casi el mismoaumento que los 8 años anteriores. De 1989 a 1997 fue de 2.091.000 toneladas, alcanzandocasi al doble del crecimiento del consumo de toda la década de los ochenta cuando elconsumo de cobre aumentó solo en 1.140.000 toneladas. 17.
La sobreproducción generada exclusivamente por las transnacionales mineras instaladas enChile, no puede sino hacernos concluir que la inversión extranjera en la minería del cobre hasido nefasta para nuestro país. Esta, destruyó los ingresos que Codelco y el Estado obteníadel metal rojo y en segundo lugar, porque al emplear tecnología y maquinarias 100 porciento extranjeras, aporta muy poco a la economía regional y nacional. Tercero, porque esatecnología extranjera y la sobreproducción hizo disminuir aproximadamente en un tercio elnúmero de trabajadores empleados en la minería del cobre. Cuarto, porque a pesar de habertriplicado la producción, el pequeño aumento de los ingresos por exportación de este metal,es contrarrestado por las salidas de dinero en pago de los cuantiosos intereses de los créditosque financiaron esta inversión.En consecuencia, las empresas mineras extranjeras destruyen más empleo del que generan,casi no originan demanda en la economía regional y nacional, no pagan impuestos nigeneran renta para el Estado, llevándose así una fabulosa riqueza nacional que se pierdepara siempre, situación que el Tratado Minero con Argentina sólo conseguiría acrecentar.3) La pérdida de ingresos para el fisco.En 1989 los aportes de Codelco y Enami al fisco chileno fueron respectivamente de 1.963,6 y25,1 millones de dólares. Ello representaba el 25 por ciento de los ingresos totales delPresupuesto Nacional, ingresos que alcanzaban para financiar completamente el presupuestode los tres principales Ministerios sociales del país: Salud, Educación y Vivienda. En 1998,Codelco aportó apenas 355 millones de dólares, lo que representa apenas el 1,4 por cientode los ingresos fiscales, mientras que en 1999 contribuye solamente con 263 millones dedólares a pesar de la reducción de salarios, reducción de personal y la venta ciertos activos.Ese año entonces, el Fisco recibió de la minería del cobre sólo algo más de 300 millones dedólares, incluyendo la tributación de La Escondida que es la única minera extranjera quepaga impuestos en Chile. En valor real, entre 1989 y 1999, el Fisco vio disminuir sus ingresosdel cobre en cerca de 10 veces. Repetimos esta cifra porque parece una equivocación,estamos diciendo 10 veces y no 10 por ciento.CUADRO 3.- PROYECCIÓN DE LOS APORTES DE CODELCO DE 1989 A 1999 AÑOS 1990 1991 199 1993 1994 1995 1996 1997 1998 TOTAL 2 1) Aportes 1505 870 891 418 858 1735 1060 1194 355 8886 Codelco 2) % Ingresos 19,8 10,4 8,7 4,1 7,2 11,0 6,3 6,5 1,4 F. 3) Vtas. Codelco 3164 2997 270 2131 2575 3347 2585 2654 2430 23860 1 4) Prod. Codelco 1195 1126 115 1139 1134 1165 1221 1231 1403 10768 4 5) Cálculo Proy. 2213 2084 213 2109 2099 2156 2260 2279 2597 19934 6 6) Pérdida 708 1214 124 1691 1241 421 1201 1085 2242 11048 6 7) Ley R. FFAA 287 224 227 185 237 336 255 262 203 2216 7) Personal 27,4 27,3 26,4 24,4 21,9 19,8 19,0 18,6 18,2 18.
FUENTE.- Cochilco y Codelco. Las cifras son en millones de dólares, salvo el Personal y laProducción que son en miles.Del análisis de este cuadro, podemos observar que en total, el Estado percibió por parte deCodelco 8.886 millones de dólares, y que el promedio de los aportes de Codelco alPresupuesto ha disminuido considerablemente, alcanzando un promedio anual de 987millones de dólares, y sólo 915 si se incluye 1999. Esto es dos veces menos que lo que elEstado percibía en los tres últimos años en la década de los ochenta. En cambio, segúnnuestras proyecciones efectuadas en la línea 5, si no se hubiera permitido la inversión ysobreproducción privada, que provocó la baja en el precio del cobre, los aportes de Codelcoal Presupuesto de la Nación, por los efectos combinados del importante aumento de laproductividad que se observó en estos años y un ligero aumento del precio del cobre,hubieran alcanzado por lo menos 19.934 millones de dólares. Por lo tanto, el Estado dejó depercibir la colosal suma de 11.088 millones de dólares en estos 9 años de espectaculardesarrollo de la minería privada.En la década de los noventa, Chile produjo 26.600.000 millones de toneladas de cobre,generando ingresos para el Estado de alrededor de 10.000 millones de dólares, incluyendo latributación de las empresas privadas, con un ingreso para el fisco de 0,37 dólares portonelada producida. Durante la década de los ochenta, con una producción total de sólo13.174.000 de toneladas, se generaron ingresos para el Estado de 8.400 millones de dólares,es decir 0,64 dólares por tonelada producida. Esto quiere decir que los aportes de la mineríadel cobre durante la década de los ochenta es casi 2 veces superior a la década de losnoventa. En vista de estos resultados, se podría deducir que desde 1990 ha habido unadeficiente política minera por parte del Gobierno y una mediocre administración y gestión enlas empresas del cobre.Otra dimensión de las pérdidas que han provocado las empresas extranjeras del cobre en losingresos del Estado chileno, es el hecho que entre 1988 y 1989 del total de las exportacionesde cobre, el Estado percibía en forma de impuesto respectivamente el 45 y el 50 por cientode esas exportaciones, y en 1998 ese porcentaje fue de sólo un 9 por ciento y de apenas 5por ciento en 1999. Esto significa, que el Estado percibía 0,65 dólares o $340 por cada librade cobre exportada, mientras que en 1999 el Estado percibe sólo 0,03 dólares o $ 16 pesospor cada tonelada de cobre exportada. En 1989, con lo que el Fisco recibía por la producciónde una tonelada de cobre, se podía pagar 24 pensiones mínimas de vejez, mientras que en laactualidad, con los aportes de 1 tonelada de cobre se puede pagar solo una pensión mínimade vejez.4) La tributación de las empresas mineras extranjerasAl analizar los eventuales beneficios del tratado minero con Argentina, la no tributación porparte de las empresas internacionales, es uno de los puntos más importantes a dilucidar. Elloporque la opinión pública chilena e incluso los sectores intelectuales y profesionales,desconocen que la casi totalidad de las empresas mineras extranjeras no pagan impuesto ala renta en Chile, ya que siempre declaran pérdidas en sus balances. La opinión publicaArgentina, con menos experiencia con las mineras multinacionales, desconoce esta prácticahabitual de estas empresas para burlar el pago de los impuestos. 19.
Esta falta de tributación no se debe a que la actividad minera no sea rentable, ya que lasempresas extranjeras generan enormes utilidades. Pero en las islas del caribe, con paraísostributarios donde se encuentran las empresas relacionadas que les otorgan los créditos y quetambién pueden comercializar el cobre que exportan, en Chile sólo declaran pérdidas.Cuando esto ocurre, no pagan impuestos a la renta en nuestro país, a pesar que se jactan detener costos inferiores a los de Codelco.Muchos explican esta ausencia de utilidades por la gran intensidad en el uso de capital deestas empresas, el que deben depreciar en muy pocos años, explicación que en nada sejustifica en el caso de antiguas explotaciones, y sólo podría ser válida en el caso de algunosyacimientos de reciente explotación. Pero aún en este caso, también es posible obtenerimportantes utilidades, como lo demuestra el yacimiento Radomiro Tomic de Codelco, quecomenzó su explotación en 1998 y que hasta fines del año 2002, ha aportado a Codelco, ypor ende al Estado, cerca de 500 millones de dólares. En tanto, la Minera El Abra, que iniciósu explotación dos años antes y que ha producido 200 mil toneladas más que RadomiroTomic, tiene pérdidas tributarias acumuladas cercana a los 100 millones de dólares. Sinembargo, ambos yacimientos son similares en cuanto al tipo de mineral y tecnologíaempleada para obtener cobre refinado por electro obtención, y por ende es similar laintensidad del capital invertido. Ello demuestra que la importancia de la inversión en la faltade utilidades de las mineras extranjeras, es un argumento que no tiene justificación técnicani económica. Esta comparación es importante también para mostrar la diferencia entre lopúblico y lo privado,En antiguas explotaciones como La Disputada de Las Condes, en los 24 años que pertenecióa Exxon de los EE.UU. y no pagó un sólo dólar de impuesto al fisco chileno; la Minera El Indioque después de 20 años de explotación cerró la mina y nunca pagó impuestos; MantosBlancos con más de 35 años sólo en algunos años ha pagado escuálidos impuestos, e inclusoLa Candelaria con ya 10 años de explotación y no ha pagado nada, no pueden justificar laausencia de utilidades por la importancia de las depreciaciones aceleradas. En suma, detodas las empresas extranjeras, sólo La Escondida ha pagado impuestos de una ciertaimportancia, pero de todas maneras muy inferiores a los que debiera pagar en función de susreducidos costos de producción. Para escapar a la tributación en Chile, las empresas minerasextranjeras declaran pérdidas, porque lo planifican utilizando una serie de subterfugios con elobjetivo de aumentar sus gastos y disminuir sus ingresos, y así poder hacer desaparecer susutilidades. Entre estos subterfugios, los principales son los siguientes:a) Los precios de transferencia: Para evitar tener utilidades en Chile, las empresasmineras venden la mayor parte de su producción a empresas filiales o relacionadas con lacasa matriz, o bien a empresas que dependen de las fundiciones y refinerías que participaronen el financiamiento a largo plazo del yacimiento en Chile. Se les vende el cobre chileno aestas filiales comerciales, a valores que son en 20 a 30 por ciento inferiores a los precios delmercado. Además, por lo general estas empresas que compran el cobre a las filiales chilenas,se domicilian en islas o países con paraísos fiscales, para a su vez eludir el pago de impuestospor las utilidades que obtienen con la compraventa de metal chileno.Los precios de transferencia, son el principal subterfugio empleado por las minerasextranjeras para reducir significativamente el monto de sus utilidades, ambages al que desde 20.
siempre han recurrido estas empresas. Así lo demostró el profesor de la Universidad de ChilePatricio Meller, quien en un documentado estudio, publicado en la revista Nº 24 del CIEPLANen 1988, estableció que gracias a la nacionalización, entre 1974 y 1987 el Gobierno Militar,obtuvo 17 mil millones de dólares de ingresos de exportación suplementarios, sólo gracias alhecho que el Estado chileno podía vender la producción de Codelco al precio del Mercado deLondres. Meller, demostró que en los años cincuenta y sesenta y hasta la nacionalización, lasempresas de la gran minería exportaban el cobre a precios en un promedio de 30,8 porciento inferiores a los de la Bolsa de Metales de Londres, y de los precios que exportaba enese tiempo la Enami.Exportar a precios inferiores al mercado, es una abierta violación de la legislación tributariachilena, y en particular de la Ley 19.506 de 1997, que modifica el artículo 38 de la Ley de laRenta en el siguiente sentido: "Cuando los precios que la agencia o sucursal cobre a su casamatriz, no se ajusten a los valores que por operaciones similares se cobren entre empresasindependientes, la Dirección Regional podrá impugnarlos fundadamente, tomando como basede referencia para dichos precios una rentabilidad razonable a las características de laoperación, o bien los costos de producción más un margen razonable de utilidad. Igualnorma se aplicará respecto de precios pagados o adeudados por bienes o servicios provistospor la casa matriz, sus agencias o empresas relacionadas, cuando dichos precios no seajusten a los precios normales de mercado entre partes no relacionadas". Pero ya desde1974, el DL 824 o Ley de la Renta, retomando una disposición de 1965, entregaba facultadesa las Direcciones Regionales del Servicio de Impuestos Internos (SII) para impugnar losprecios o valores de las empresas que efectúen importaciones cuando ellos difieran de losque se obtienen de ordinario en el mercado interno o externo.En realidad, por una falta de precisión de la ley 19.506, falta de precisión que no debe sercasual, esta normativa es burlada sin problemas por las multinacionales mineras, puesto queel precio que sirve de referencia para los contratos de exportación de cobre, es el precio deuna libra de cobre fino en la Bolsa de Metales de Londres (BML), en base a un estándar dealta calidad de refinación. Si una empresa exporta cobre refinado, no existe un gran margenpara venderlo a un precio muy diferente al del mercado, puesto que al no existir granvariación de calidad en el refinado, los cargos o descuentos que se le pueden aplicar sonrelativamente de poca significación. Pero la dificultad en la aplicación de esta normativa,surge en el caso de ventas de cobre fundido y sobretodo de concentrados, ya que no existeprecio de referencia para el cobre en concentrado, sino que al precio de referencia del cobrerefinado, se le aplican una serie de descuentos y diferentes cargos, para transformar elconcentrado de este metal en cobre refinado.En efecto, para pasar de concentrado a cobre fino, al precio de referencia de una libra decobre fino, se le van descontando los cargos de fundición y refinación, flete o compensaciónde fletes (freight allowances), seguros, precios de participación, comisiones por venta, etc.Todos estos procesos por lo general, son realizados por empresas relacionadas con laempresas minera que exporta los concentrados. En cada una de estas etapas o procesos, loscostos o precios que aplican estas empresas relacionadas, son superiores a los preciosexistentes en los mercados internacionales por el mismo proceso. El Servicio de Aduanas hadetectado diferencias de precios de 3 a 1, por cargos de fundición o refinación, diferenciasque pueden registrarse incluso con el mismo complejo fundidor-refinador, o incluso por 21.
diferentes partidas de un mismo lote, valores que son además considerablemente máselevados, a los costos de fundición y refinación que tienen tanto Codelco como Enami.Es precisamente en estos cargos, y en la importante diferencia de sus valores, que seproducen los precios de transferencia. Estos son difíciles de impugnar, ya que las empresastienen la libertad de establecer contratos con los clientes y proveedores que ellas estimenconveniente. Es tal la cantidad de contratos de venta, con tantos diferentes compradores ypaíses, y a la vez con diferentes empresas de transporte, seguros y fundición y refinación,que resulta técnicamente casi imposible controlar todos estos contratos, y determinarademás cuál es el grado de relación entre estos clientes-proveedores, con la empresaexportadora chilena. Esta dificultad es aún más evidente si Aduanas y el S.I.I. no cuentancon el personal y los medios técnicos suficientes para fiscalizar y sancionar tal cantidad decontratos, o que quizás no exista la voluntad política para fiscalizar a estas empresas, y porello no se entreguen los medios necesarios.En conclusión, sólo en el caso de exportaciones de cobre refinado la actual normativa sobreprecios de transferencia puede ser eficaz, es decir para fiscalizar preferentemente a Enami yCodelco que exportan cobre refinado, pero, para fiscalizar a las empresas extranjeras, queexportan principalmente concentrados, esta normativa no es realmente efectiva.Pero evidentemente que también se podrían evitar los precios de transferencia en losconcentrados. Para ello bastaría una pequeña modificación de la Ley de la Renta, para queestablezca reglamentariamente un limite máximo de cargo o descuento por cada tipo deoperación o proceso del concentrado hasta obtener el cobre refinado. Los precios detransferencia podrían disminuir considerablemente e incluso desaparecer , ello bastaríaagregar el siguiente inciso tercero o último del artículo 38 de la Ley de la Renta:"En la exportación de cobre y sus subproductos, los cargos por fundición y refinación, que seapliquen en deducción del precio existente en la Bolsa de Metales de Londres, serán fijadostrimestralmente por el Presidente de la República, en base a los costos promedios queCodelco y Enami tengan por dichos procesos, más un margen razonable de rentabilidad, quetambién será fijado en este reglamento. Por todos los otros cargos que se apliquen endescuento del precio de la Bolsa de Metales de Londres, el reglamento fijará estos valores enfunción de un promedio de la industria internacional. Los cargos y descuentos que no figurenen ese reglamento, serán considerados gastos no necesarios para producir la renta".b) El pago de elevados intereses: Para aumentar los gastos en Chile y disminuir oeliminar sus utilidades, alrededor de los dos tercios de la inversión para la instalación yexplotación de los yacimientos mineros, las transnacionales efectúan esto mediante créditosde filiales financieras de sus propias casas matrices, las que además están domiciliadas enislas del caribe con paraíso fiscal, para eludir de tributar por las utilidades financieras queobtienen en nuestro país. Con el fin de aumentar aún más los gastos financieros de las filialesmineras chilenas, las tasas de esos créditos, son además muy superiores a las que existen enel mercado financiero internacional.Es el Comité de Inversiones Extranjeras, el que autoriza que las inversiones en la minería serealicen principalmente con créditos, pero la legislación chilena castiga los excesos deintereses pagados sobre los corrientes en el mercado. En efecto el artículo 33 de la Ley de la 22.
Renta establece: "Para la determinación de la renta líquida imponible se aplicarán lasiguientes normas. 1 Se agregarán a la renta líquida las partidas que se indican acontinuación y siempre que hayan disminuido la renta líquida declarada". Entre las partidasque se agregan a la renta imponible, la letra f de este Nº 1 del artículo 33, señala: "Excesode intereses pagados, arriendos pagados o percibidos que se consideren desproporcionados".Pero nada se ha hecho para frenar y castigar esta evidente evasión tributaria. Es de públicoconocimiento que La Disputada de Las Condes llega a pagar el 20 por ciento de sus ventasen intereses financieros a su propia casa matriz. A través de las Memorias de Codelco, se hapodido establecer que el yacimiento El Abra, que pertenece en un 49 por ciento a Codelco,paga en intereses financieros alrededor del 18 por ciento de sus ingresos por ventas,mientras Doña Inés de Collahuasi SCM, en el balance por el año 2000 que ha hecho público,declara el pago de intereses financieros igual al 15,1 por ciento. En tanto, La Escondida ensus balances públicos por los años 2000 y 2001 admite gastos financieros respectivamentede 8,6 y 9,4 por ciento de sus ingresos de explotación, y de 15,7 y 13,5 por ciento de susgastos operacionales, a pesar haber de iniciado su explotación hace más de 14 años.Mediante la autorización de invertir con créditos de sus propias filiales financieras, lastransnacionales evitan de pagar impuesto sobre las utilidades en Chile, cuyo adicional esde 35 por ciento, y retiran cuantiosos intereses que están afectos a un tributo desolamente 4 por ciento, contrariamente a lo que ocurre por ejemplo en EE.UU. donde elimpuesto adicional por los intereses es muy similar al impuesto a la renta por las utilidadesnormales.Es públicamente conocido que La Disputada de Las Condes pagaba a filiales de Exxon enBahamas y Bermuda en promedio US$ 70 millones anuales en intereses financieros, lo queequivale al 30 por ciento de sus costos de explotación o 20 por ciento de sus ingresos porventas. De las dos mayores empresas mineras extranjeras, en relación a los préstamos quereciben podemos decir lo siguiente: Minera Escondida Ltda. en su balance público por el año2000, a 11 años de haber iniciado su explotación, admite gastos financieros por US$ 112millones, equivalente al 15,7 por ciento de sus costos de explotación o de 8,6 por ciento desus ventas. Minera Collahuasi SCM, en el balance publicado por el año 2000, declara pago deintereses financieros por US$ 124,8 millones, lo que equivale al 24 por ciento de sus costosde explotación o 15,1 por ciento de sus ingresos por venta. Es así como mediante laautorización de invertir con créditos de sus propias filiales financieras, las transnacionalesevitan de pagar impuestos sobre las utilidades en Chile, cuyo adicional es de 35 por ciento, yretiran de Chile varios cientos de millones de dólares anuales que están afectos a un tributode solamente 4 por ciento.Esta irregular situación, quiso ser modificada en la reciente Ley 19.738, conocida como Leycontra la evasión tributaria, en la cuál se le puso un límite al endeudamiento con filialesfinancieras de empresas relacionadas igual a tres veces el patrimonio, y por todoendeudamiento superior a ese margen, se pagaría un impuesto adicional de 35 por ciento envez de 4 por ciento existente en la actualidad. Pero esta normativa no es más que un golpede espada en el agua, puesto que para ese límite de 3 veces, se debe considerar solamenteel endeudamiento con empresas relacionadas, pero no se tiene en cuenta el endeudamientocon las instituciones financieras no relacionadas. Por lo cuál el endeudamiento podría de 23.
todas maneras llegar a una relación de 10 veces el patrimonio, endeudamiento que no espermitido en ninguna parte en el mundo.En Europa, ninguna institución financiera le presta dinero a una empresa cuyoendeudamiento sea superior a una vez su patrimonio, y en algunos países está prohibido porley, otorgar créditos cuando se sobrepasa esta relación de endeudamiento. Por esta razón, ellímite de endeudamiento de 3 a 1 en relación al patrimonio, es ya muy superior a lo que seestila a nivel internacional, y el límite específico establecido en la ley 19.738 lo es más aún.Ese límite se aplica solamente al endeudamiento con empresas relacionadas, pero no tienelímite para el endeudamiento con otras instituciones financieras, situación que se veagravada por el hecho, que en caso de contestación o juicio, el SII no pueda "legalmente"probar si tal empresa es o no relacionada.Pero lo que resulta insólito, es que el Gobierno chileno permita que estas multinacionales, envez de aportar capitales a sus filiales mineras en el país, otorguen préstamos desde suspropias filiales financieras domiciliadas en paraísos tributarios, para que la empresas minerasen Chile, tenga elevados gastos financieros que le impidan tener utilidades y pagar impuestosen nuestro país.c) Pérdidas en los mercados de futuro del cobre: Si a pesar de la utilización de losmétodos que hemos indicado, alguna empresa minera de todas maneras llegara a obtenerutilidades en algún ejercicio, pueden recurrir aún a un método muy efectivo para hacerdesaparecer esas utilidades. Este consiste en obtener cuantiosas pérdidas en los mercadosde futuro del cobre. Para realizar estas pérdidas, se vende una cierta cantidad de cobre a unprecio determinado, comprándolo posteriormente a precios superiores de 20 o más porciento. Esto genera una pérdida contable para la empresa minera chilena, pero que setransforma en una utilidad para la empresa extranjera que efectuó la compraventa, quenecesariamente debe ser otra filial de la casa matriz de la empresa minera chilena que perdióel dinero, filial que además, para completar el círculo, debe en un país o isla con paraísofiscal.Este método de perder dinero en los mercados de futuro del cobre, en favor de otrasempresas, lo hizo públicamente conocido Juan Pablo Dávila, al provocar pérdidas por cercade 200 millones de dólares en contra de Codelco en 1993.Como ejemplo de este tipo de pérdidas, hemos tomado los balances de los años 1994 y 1995de la Empresa Minera Mantos Blancos S.A. -perteneciente a la transnacional Anglo American,que recientemente se adjudicó La Disputada-, que declaró millonarias pérdidas en losmercados de futuro del cobre, de 19 millones de dólares en 1994, y de 49 millones dedólares en 1995. Hemos tomado como ejemplo el año 1995, porque ese año el precio delcobre alcanzó 1,33 dólares la libra, como promedio anual, por lo cuál obligatoriamenteMinera Mantos Blancos obtuvo utilidades de explotación por 48 millones de dólares. Sinembargo, en esa fecha esta empresa pudo declarar pérdidas tributarias, gracias al hecho quedeclaró pérdidas por 49 millones de dólares en los mercados de futuro del cobre.Cualquier ejecutivo de una empresa minera que pierda el 25 por ciento de sus ingresos deexplotación en los mercados de futuro del cobre, debería ser despedido inmediatamente. Escomo si Juan Pablo Dávila en Codelco, hubiera perdido 600 millones de dólares en vez de 24.
200. Sin embargo, el señor Diego Hernández, a cargo de dirigir la Minera Mantos Blancos enesos años, en lugar de ser despedido por ineficiencia, la casa matriz de Mantos Blancos lopremió con un ascenso. De esta forma el ejecutivo se transformó en presidente de MineraCollahuasi, mientras que sus pares de las mineras extranjeras lo eligieron presidente delConsejo Minero, organización a la que pertenecen todas las grandes empresas minerasextranjeras. Ello es un prueba contundente, que las empresas mineras extranjeras,consideran que perder enormes cantidades de millones de dólares en los mercados de futurodel cobre, para no pagar impuesto a la renta en Chile, es una práctica considerada legítima,en la gestión de las multinacionales mineras.Las pérdidas en favor de empresas relacionadas en los mercados de futuro del cobre,transgreden la legislación chilena, y en particular la ya citada ley 19.506 sobre los precios detransferencia, y varias otras disposiciones del Código Tributario, como el artículo 63, 64 y 65,y ser sancionadas además penalmente, en virtud del artículo 97 del mismo código. Estoquiere decir que, la práctica de perder dinero en los mercados de futuro, es una violación delas leyes tributarias chilenas, y constituye entonces un agravante más a la imprudente ynegligente sobreproducción de cobre, provocada por las empresas mineras extranjeras.Como este mercado no está regulado por un precio de referencia, y en el se transa variasveces el volumen real de cobre de mina existente, resulta prácticamente imposible, tantolegal como económicamente, impugnar el valor por el cual fueron vendidas y compradas lasdiferentes opciones. Esto porque al no existir un precio de referencia, no se pueden aplicarlas disposiciones de la ley 19.506 sobre precios de transferencia.Recurrir a perder cuantiosas sumas en los mercados de futuro, no es intrínseco a lasmultinacionales mineras, ni ocurre solamente en nuestro país. Se trata de un método muyutilizado por todas las transnacionales, que de este manera consiguen tener pérdidas y notributar a la renta en los países subdesarrollados donde estas grandes empresas operan. Poresta razón, es incluso el mismo Fondo Monetario Internacional, el que ha recomendado a losGobiernos de los países subdesarrollados, que en su legislación tributaria, consideren a estetipo de pérdidas como gastos NO necesarios para producir la renta. Esto con el objeto deimpedir que estas empresas declaren pérdidas y no tributen por las utilidades reales queobtienen en el país subdesarrollado donde desarrollan alguna actividad.Nuestra legislación tributaria no acepta como gastos necesarios para producir la renta,aquellos gastos que no correspondan al giro y objetivos de la empresa. En consecuencia, lanormativa vigente podría aplicarse para rechazar las pérdidas en los mercados de futuro omercados financieros de similar naturaleza, por no constituir un gasto necesario para obtenerla renta. No obstante, esta normativa no ha sido aplicada por el S.I.I. para rechazar este tipode gastos, seguramente, y porque tampoco debe ser una casualidad, la ley no es muyprecisa.En vista que esta normativa al ser de carácter muy general, podría generar conflictos deinterpretación o de aplicación, para evitar que a través de los mercados de futuros, u otrosmercados financieros, las empresas multinacionales continúen traspasando ganancias a susfiliales en el extranjero, generando pérdidas en nuestro país para no pagar impuestos, seríanecesario modificar ligeramente la normativa actual, agregando en el inciso primero delartículo 31 de la Ley de la Renta a partir del párrafo "No se deducirán los gastos incurridos en 25.
la adquisición, mantención o explotación de bienes no destinados al giro del negocio oempresa", la siguiente disposición: "incluidas las perdidas en los mercados de futuros demetales, o del mercado de futuros de cualquier otro producto, o mercados similares quedetermine el Servicio,".d) Pago de asesorías de gestión a las casas matrices: Varias centenas de millones dedólares pagan anualmente las mineras extranjeras a sus casas matrices, en forma deasesorías técnicas y de gestión. El inciso cuarto del Nº 2 del artículo 59 de la Ley de la Renta,establece que por estas asesorías las empresas deben pagar un impuesto de 20 por ciento.Pero ni siquiera este impuesto lo pagan, ya que para las empresas exportadoras muchos deestos gastos (marketing, comerciales, etc.) están exentos de este impuesto adicional, o bienporque a partir de 1988, la ley 18.768, permite recuperar ese impuesto de los PagosProvisionales Mensuales.Estas son las principales formas que emplean las empresas extranjeras para eludir el pago deimpuesto en Chile. Ello es facilitado por la permisividad de los organismos encargados defiscalizarlos, y en particular de Cochilco, que publica la exportación física por cada yacimientoo empresa, pero no informa el valor de dichas exportaciones, lo que permitiría conocer elmenor valor de sus precios de exportación. Cochilco publica los aportes de Codelco y Enamial fisco, pero nada informa sobre la tributación de las empresas privadas, a pesar que nadaen el Código Tributario le impide solicitar al Servicio de Impuestos Internos el monto globalde la tributación de este sector, y hasta agosto de 1995, nada le impedía publicar incluso latributación empresa por empresa.Si los organismos públicos encargados de fiscalizar a las empresas mineras extranjerasinstaladas en Chile, no lo hacen, se puede pensar que menos aún esta fiscalización serealizaría con las empresas instaladas en Argentina, en el caso que se llegara aprobar elTratado Minero.Resulta difícil admitir y comprender, que las mismas empresas mineras, sean las quedeliberadamente persigan no generar utilidades, siendo que ello es la esencia misma de todaactividad económica. En los hechos, las empresas mineras extranjeras generan cuantiosasutilidades, pero lo que es irregular, es que esas utilidades las realicen en el extranjero porinterposición de empresas relacionadas, y en Chile sólo declaren pérdidas. Ellas pueden haceresto, porque son filiales de gigantescos conglomerados minero-metalúrgicos, multinacionales,que fuera de las minas, poseen además fundiciones, refinerías, empresas manufactureras eindustrializadoras del cobre y de otros minerales, con plantas en diferentes paísesdesarrollados o "emergentes" de Asia, que compran el cobre chileno a través de filialescomerciales ubicadas en países o islas con paraísos tributarios, donde tampoco paganimpuestos a las utilidades.El objetivo primordial de las inversiones que realizan en Chile los conglomerados que poseenel capital de las empresas mineras extranjeras, no es obtener utilidades en nuestro país, sinocontrolar y asegurar el abastecimiento de sus fundiciones, refinerías, y diferentes tipos defábricas elaboradoras de cobre. Son otras filiales comerciales, financieras o metalúrgicas, deestos conglomerados, domiciliadas por lo general en paraísos fiscales, las que obtienen en elextranjero, las utilidades que les generan sus filiales chilenas, declarando sólo pérdidas ennuestro país. Y si las empresas extranjeras del cobre, no generan utilidades en Chile, no 26.
pagan impuestos, destruyen más trabajo del que crean y tampoco generan grandesencadenamientos productivos ni valor agregado en nuestra economía. Cabe preguntarseentonces: ¿Dónde se encontraría el beneficio para Chile y Argentina con la firma del TratadoMinero?5) La imprescindible renta o derechos sobre el recurso mineroEl 17 de octubre de 1997, el entonces director del Servicio de Impuestos Internos (SII),Javier Etcheberry, en el memorámdum Nº 60 dirigido al senador Jorge Lavandero Illanes,reconoce la existencia de los precios de transferencia y el exceso en el pago de intereses aempresas relacionadas, así como la casi inexistente tributación de estas empresas en relacióna Codelco. Etcheberry, señala además que la única forma que las empresas minerasextranjeras no puedan eludir de tributar en Chile, es la instauración de un tributo sobre lasventas de cobre, tributo que existe en todos los países donde se sitúan las casas matrices delas empresas mineras extranjeras, conocido hoy como "royalty".Lo anterior quiere decir que desde hace ya muchos años existe conciencia en las más altasautoridades tributarias del país, acerca de la existencia de una regalía o "royalty" por el usodel recurso minero. Sin embargo, el lobby del cobre, con recursos que desconocemos peroque podemos imaginarnos, ha logrado hasta la fecha mantener oculto el tema, a pesar queel pago de regalías al dueño del recurso -el Estado- es en los hechos la única forma queexiste para que estas empresas no puedan evadir su tributación en Chile, regalía que esindependiente del hecho que estas empresas declaren pérdidas o utilidades. Actualmente enChile sólo Codelco está obligado de pagar un 10 por ciento de sus ventas, monto destinadosolamente a las Fuerzas Armadas. Anteriormente existieron tributos tipo regalías, uno deellos fue la ley que obligaba a pagar un determinado porcentaje por la exportación deconcentrados. Esta normativa fue derogada en 1976 por el DL 1.349 que creó Cochilco. En elprimer capítulo ya dijimos que hasta 1990, las empresas mineras estaban obligadas a pagaruna renta presunta de 4 por ciento del monto de sus ventas.La regalía es la única fórmula para que las empresas transnacionales que explotan recursosnaturales, sobretodo los recursos no renovables como los mineros, paguen al propietario deesas riquezas -el Estado- la justa retribución que le corresponde a toda la Nación. En laAmérica colonizada y en la Europa o España de aquella época, ya existía este impuesto, y loseconomistas clásicos en especial Adam Smith y David Ricardo, justificaban su existenciacomo la justa compensación a la extracción de una tonelada de mineral que se perdía parasiempre. Según Adam Smith, esta renta o tributo está directamente relacionada con elrégimen de concesión minera en Europa y la América colonial desde el siglo XVII enadelante. Esta es justamente la principal razón por la que los reyes acordaban concesionesmineras que se superponían a la sacrosanta propiedad privada, como la llama Smith. Elloporque los concesionarios de esas minas quedaban obligados de pagar este tributo, que enese tiempo era de un quinto del valor del mineral extraído.Respecto de la antigüedad en nuestra legislación del pago de la renta por las concesionesmineras, podemos leer en las Actas Oficiales de la Comisión Constituyente, de la sesión Nº175 del 18 de diciembre de 1975, la exposición del profesor de Derecho Minero e integrantede la Subcomisión de Derecho de Propiedad, Samuel Lira Ovalle, lo siguiente: "En 1584,Felipe II dictó las Ordenanzas del Nuevo Cuaderno, pasan las normas legales a 27.
Hispanoamérica. Agregaba el artículo 3º de las Ordenanzas de Nueva España o Méjico queesta concesión se entiende bajo dos condiciones -y aquí, entonces, aparece nuevamente estacaracterística especial que tiene y ha tenido siempre la propiedad minera: su condicionalidad-que eran: la que el Monarca dispensaba este dominio pleno o absoluto, pero lo dispensabacondicionado a que contribuyan con la real hacienda con la parte de metales señalada y,segundo, que hayan de labrar y disfrutar las minas cumpliendo lo prevenido en estasordenanzas, de tal suerte que se entiendan perdidas siempre que se falte al cumplimiento deaquellas en que así se previniere y pueda y pueda concedérseles a otro cualquiera que poreste título las denunciare, La propiedad minera, entonces, desde muy antiguo, incluso desdeantes de estas ordenanzas es condicional. El Monarca la entregaba en dominio, peroentregaba este dominio condicionado, y ahí está lo especial de la propiedad minera. EstasOrdenanzas de Nueva España, prosigue el Sr. Lira, rigieron en Chile hasta después denuestra vida independiente y el año 1833 fueron ley de la República. Los primeros códigos deMinería recogen estas disposiciones y el Código Civil, dictado en 1857 en su artículo 591, y yano habla de real patrimonio ni habla de Corona, sino que lo reemplaza por el Estado, que esnaturalmente la expresión moderna de la Corona".Lo anterior demuestra que en Chile el pago de la renta por la explotación de los yacimientosmineros tiene varios siglos de existencia, y está directamente relacionado con la retribución alMonarca o al Estado por el otorgamiento de la concesión minera, que durante la Colonia erade "un quinto", es decir un 20 por ciento de lo extraído. Actualmente el royalty o rentaminera, existe en la mayor parte de los países con explotaciones mineras en el mundo, enparticular en Australia, Canadá, EE.UU., Inglaterra, países de donde provienen las empresasque poseen yacimientos de cobre en Chile y Argentina. La poderosa multinacional AngloAmerican, que posee en Chile los yacimientos de Collahuasi, Mantos Blancos y La Disputada,es originaria de Sudáfrica, y estará obligada de pagar royalty en Sudáfrica, país que aprobóhace algunos meses una ley que impone un royalty de 8 por ciento a la producción deminerales. Incluso en Argentina existe un royalty aunque de sólo 3 por ciento de las ventas, yen el actual segundo productor mundial de cobre, Indonesia, que produce 4 veces menosque Chile, también se debe pagar royalty.En consecuencia, todas las grandes empresas mineras del mundo, están perfectamente enconocimiento que deben pagar este tipo de derechos en los países de donde ellas provienen,por lo que están ética y jurídicamente imposibilitadas para oponerse a su implantación enChile. La base de este impuesto deben ser las exportaciones de cobre y sus subproductos.Nombramos las exportaciones y no las ventas, con el objeto de no castigar las ventas decobre de cualquier tipo dentro de nuestro país. Además, para incentivar a las empresascupríferas a dar mayor valor agregado a sus explotaciones, este impuesto debe tener tasasdiferentes en función del tipo de cobre que exportan, aumentando este índice en la medidaque existe menor valor agregado en el país. De esta manera, para el cobre manufacturado oelaborado en Chile, la tasa de este tributo debe ser de 0 por ciento, pasando a 10 por cientopor el cobre refinado (que es lo que paga actualmente Codelco) por el cobre refinado, 13 porciento por el cobre fundido y 15 por los concentrados de cobre o el mineral en bruto.Estas tasas diferenciadas tienen como objeto principal, obligar a las empresas a refinar latotalidad del cobre que se produce en Chile, siendo mayor el incentivo para crear fabricasque manufacturen el mineral en nuestro país, puesto que para este tipo de productos noexiste este impuesto. Estas tasas diferenciadas, tienen como finalidad, favorecer la 28.
industrialización del cobre en nuestro propio país, ya que en todos los países de Asia, Europay EE.UU., no se pagan aranceles por las importaciones de concentrados o bien son muybajos, Pero si el cobre es fundido o refinado, estos aranceles aumentan sensiblemente,alcanzando en ciertos países aranceles superiores al 50 por ciento.El auge de la inversión en la minería chilena durante los años noventa, que generó lasobreproducción y baja del precio del cobre, fue alentada por el hecho que estas empresasno tienen que tributar en Chile, pero si se les obliga a pagar un "royalty", la inversiónobligatoriamente va a disminuir. Si disminuye la sobreproducción, el precio va a aumentar,por lo que Chile ganará no solamente el importe del propio "royalty", sino que tendrámayores retornos de exportación y mayores utilidades de Codelco, que se traducen enaportes más elevados al Presupuesto Nacional. El pago de la renta minera o "royalty" tieneefectos múltiples de beneficios para el país.Por último, en el caso que un tributo tipo "royalty" se apruebe en Chile para el cobre y lossubproductos que se exporten, podría justificarse en cierta manera, la aprobación del TratadoMinero con Argentina. Esto porque el royalty frenaría el efecto negativo en la eventual caídadel precio del cobre por efecto de la sobreproducción que generaría la implementación deeste acuerdo.En último término, si no se está de acuerdo con este nuevo tributo a las exportaciones demetal rojo, se debiera extender la aplicación de la Ley Reservada de las Fuerzas Armadas, atodas las empresas exportadoras de cobre, lo que dejaría a Codelco en iguales condicionescompetitivas con las empresas privadas extranjeras. Crear un nuevo tributo, o extender laaplicación de la Ley Reservada de las Fuerzas Armadas a todas las empresas del cobre, sonalgunas de las medidas que pueden adoptarse. Lo que definitivamente importa, es que lasempresas extranjeras del cobre, tengan obligatoriamente que pagar un impuesto sobre elcobre chileno que exportan.III. EL EVENTUAL BENEFICIO ECONOMICO PARA CHILE CON EL TRATADOLa importante sobreproducción de cobre en los mercados mundiales, generada desdeChile por empresas extranjeras, el consecuente colapso de su precio y la casi desapariciónde los aportes de este sector al erario nacional, daño a nuestra economía, que podríaverse incrementado fuertemente porque el tratado incorporaría la producción de variosyacimientos argentinos pertenecientes a grandes multinacionales.¿Si se incrementaría la sobreproducción, donde se encontrarían entonces los pretendidosbeneficios económicos del Tratado Minero con Argentina ?Estos beneficios, según los partidarios del tratado, se encontrarían en la importante actividadeconómica nacional y regional. Generarían una gran demanda de profesionales y mano deobra calificada en la minería, (exportaríamos know-how) algo que los argentinos por ahorano poseerían, habría mayor actividad en los puertos y otras series de encadenamientos conel comercio, la industria y los servicios. 29.
Pero la real efectividad de estos beneficios económicos no eran más que efectos publicitarios,para justificar la aprobación del tratado. Pero la realidad era muy diferente, puesto que losencadenamientos productivos y de servicios, tanto regionales como nacionales que generaríael tratado, eran muy irreales.En efecto, en la minería:a) Las inversiones y gastos más importantes y esenciales lo constituyen la tecnologíaautomatizada y las maquinarias, que no son hechas ni en Chile ni en Argentina, por lo cuallas inversiones en la gran minería no generan una gran demanda interna.b) Por el peso de esta moderna tecnología automatizada, se emplea muy poca mano de obraen la explotación de los yacimientos, y sólo adquieren una cierta importancia en los dosprimeros años de su construcción y puesta en marcha.c) Los insumos y servicios de origen nacional, no son muy relevantes en los gastos de estosgrandes yacimientos, y se limitan a la alimentación y servicios de salud para los no muynumerosos trabajadores, los explosivos de Enaex, la electricidad y algunos servicios comotelecomunicaciones, ingeniería, etc.d) El aporte de estos proyectos a la economía y actividad regional es casi nulo, como es elcaso del yacimiento La Candelaria en Tierra Amarilla y Copiapó; y el de Minera Los Pelambresen Salamanca e Illapel, que emplean a un número de trabajadores que no sobrepasan de900, siendo irrelevante el aporte que hacen al comercio y economía de estas localidades. Eninformaciones publicadas en diversos medios de la provincia del Choapa, la Cía. Minera LosPelambres destaca como un gran aporte, el gastar 9.000 millones de pesos -es decir 12,3millones de dólares- en salarios, compras, patentes y otros gastos en la Cuarta Región, loque representa apenas el 2,5 por ciento de los ingresos por venta de esta empresa. Estepequeñísimo aporte a la economía regional es lo que caracteriza a la gran minería.Si las explotaciones mineras en general, no tienen una gran incidencia en beneficioseconómicos inducidos, aún menos beneficios podría aportar a Chile el Tratado Minero, ya quenuestro país sólo serviría para el paso de los concentrados argentinos mediantemineroductos.Es necesario considerar además que del total de la inversión estimada en estos proyectos,gran parte de ella sólo se traducirá como un valor contable en las cuentas nacionales de Chiley/o Argentina, porque la inversión efectiva y real se efectúa en los países desarrollados,desde donde vienen las maquinarias, la tecnología y los servicios de ingeniería asociados aesos procesos. Esta cuantiosa inversión-compra en el extranjero, debieran ser pagadas porlas empresas además con créditos de otras filiales financieras de sus casas matrices ubicadasen paraísos fiscales del caribe, con intereses superiores a los del mercado, que sumados a ladepreciación de esos mismos activos que se pagan con esos créditos, les permiten cargarlasa gastos, y durante varios años declarar pérdidas y no pagar impuestos ni en Chile ni enArgentina. ¿Es qué alguien podría demostrar que este tipo de organización puede generarbeneficios para Chile y Argentina?. 30.
Ciertos partidarios del tratado sostenían que habría mucho trabajo para ingenieros, técnicos ytrabajadores chilenos, sobretodo en el período de instalación y construcción de estosproyectos. Sin embargo, en la construcción de Los Pelambres por ejemplo, varias de lasempresas constructoras y de ingeniería eran extranjeras; y en la construcción delmineroducto hasta Los Vilos, los maestros soldadores y los ayudantes de éstos eran casitodos argentinos, y los chilenos eran trabajadores sin calificación que hacían las zanjas y lasbases para los tubos de acero del mineroducto, tubos que también se importaban de paísesdesarrollados.A modo de ilustración sobre estos eventuales beneficios, el representante del yacimiento ElPachón, Sr. Leclerc, en la discusión del tratado informó en la Cámara de Diputados, que lainversión estimada de ese yacimiento era alrededor de 800 millones de dólares, de los cuales100 se invertirían en Chile, sobretodo en la construcción del mineroducto a Los Vilos. En estese volverían a utilizar tubos de acero provenientes del extranjero, con soldadores argentinos,lo que en definitiva este proyecto no emplearía en Chile más que alrededor de 25 personasen los servición de mantención del mineroducto y del automatizado puerto de embarque delconcentrado.En conclusión, los enormes beneficios que obtendría Chile con el Tratado Minero conArgentina, sólo existieron en los reportajes y consultorías bien pagadas, mientras el tratadoestaba en discusión en el parlamento. Ello como una forma de hacer lobby, para que losparlamentarios no tuvieran dudas respecto de los beneficios que este tratado aportaría alpaís. Pero en la realidad, tales beneficios no existían.IV. LAS DIFICULTADES CONSTITUCIONALES DEL TRATADO1. El régimen de concesión minera:Al iniciarse la discusión del tratado en el Congreso Nacional, fueron numerosas lasadvertencias sobre la inconstitucionalidad de este acuerdo, expresadas por diversos juristas,parlamentarios y economistas.Las principales críticas por inconstitucionalidad del tratado tenían relación con lasdisposiciones sobre el régimen de concesión minera existente en la Constitución, así como enla Ley 18.097 Orgánica Constitucional de Concesiones Mineras, inconstitucionalidad que seríatanto de forma como de fondo.a) Inconstitucionalidad en el fondoEl inciso 2 del artículo Nº 1 del tratado, establece lo siguiente: "Las prohibiciones yrestricciones vigentes en las legislaciones de cada Parte, referidas a la adquisición de lapropiedad, el ejercicio de la posesión o mera tenencia o la constitución de derechos realessobre bienes raíces, o derechos mineros, establecidos en razón de la calidad de extranjero yde nacional chileno o argentino, no serán aplicables a los negocios mineros regidos por elpresente Tratado". 31.
Las prohibiciones y restricciones existentes en la legislación chilena a las que hace alusión elartículo Nº 1 del tratado y que dejarían de aplicarse, se encuentran en primer lugarestablecidas en la Constitución Política de la República de Chile, que en el inciso 9 del Nº 24del artículo 19 estipula que: “La exploración, la explotación o el beneficio de los yacimientosque contengan sustancias no susceptibles de concesión, podrán ejecutarse directamente porel Estado o por sus empresas, o por medio de concesiones administrativas o de contratosespeciales de operación, con los requisitos y bajo las condiciones que el Presidente de laRepública fije, para cada caso, por decreto supremo. Esta norma se aplicará también a losyacimientos de cualquier especie existentes en las aguas marítimas sometidas a lajurisdicción nacional y a los situados, en todo o parte, en zonas que, conforme a la ley, sedeterminen como de importancia para la seguridad nacional".La Constitución establece una prohibición absoluta a la concesión minera sobre todo tipo deyacimientos situados en zonas fronterizas consideradas de importancia para la seguridadnacional, y la ley sólo se encarga de especificar las zonas donde rige la prohibiciónestablecida en la Constitución. La ley que especifica las zonas en que rigen estasrestricciones, es el DL 1.939 del 5 de octubre de 1977 que en su artículo 6 establece: “Lastierras fiscales situadas hasta una distancia de 10 kilómetros, medidos desde la frontera, sólopodrán ser obtenidas en propiedad, arrendamiento o cualquier otro título, por personasnaturales o jurídicas chilenas”. Esto quiere decir que por disposiciones constitucionales,ningún no chileno o sociedad no chilena, puedan adquirir derechos mineros en una franja de10 kilómetros a lo largo de toda la frontera chilena, lo que incluye a argentinos, canadienses,estadounidenses o australianos.Por su parte el artículo 7 del DL 1.939 amplia esta zona de restricción a la adquisiciónpropiedad para los ciudadanos y empresas de países limítrofes al establecer que: "Porrazones de interés nacional se prohíbe adquirir el dominio y otros derechos reales o ejercer laposesión o tenencia de bienes raíces situados total o parcialmente en las zonas del territorionacional, actualmente declaradas fronterizas en virtud del decreto con fuerza de ley Nº 4, de1967, del Ministerio de Relaciones Exteriores, a los nacionales de países limítrofes salvo quemedie la autorización prevista en el inciso tercero del presente artículo". Esto quiere decir quelos argentinos, peruanos o bolivianos, no pueden tener acceso a cualquier tipo de propiedaden zonas fronterizas, que varían según la Región, pero que pueden sobrepasar los 30kilómetros desde la frontera, salvo que medie autorización por decreto caso a caso.Es entonces la Constitución Política de la República de Chile, la que establece lasprohibiciones a la propiedad minera de cualquier tipo en zonas fronterizas, por lo cualninguna ley puede levantarlas, puesto que estas prohibiciones tienen rango constitucional.Por estas razones, algunos juristas y parlamentarios sostuvieron que el inciso 2 del artículoNº 1 del tratado, adolecería de inconstitucionalidad en el fondo, que no podría sersubsanado, salvo que previamente se proceda a suprimir o modificar el inciso 9 del Nº 24 dela Constitución.Pero además existía otro precepto constitucional que el tratado obligaba a modificar, como esel Nº 22 del artículo 19 de la Constitución que estipula: "La no discriminación arbitraria en eltrato que deben dar el Estado y sus organismos en materia económica. Sólo en virtud de unaley, y siempre que no signifique tal discriminación, se podrán autorizar determinadosbeneficios directos o indirectos en favor de algún sector o zona geográfica, o establecer 32.
gravámenes especiales que afecten a unos u otras. En el caso de las franquicias o beneficiosindirectos, la estimación del costo de estas deberá incluirse anualmente en la ley dePresupuestos".Sin la derogación o modificación de este precepto constitucional, sostenían algunos juristas,el tratado sería también inconstitucional. Ello porque no es posible levantar restricciones yotorgar beneficios, para un sólo sector económico, el sector minero. Dejando así, vigenteestas restricciones para todos los otros sectores económicos, como el inmobiliario, turismo,agrícola; y para una sola zona fronteriza, el Área de Operaciones del Tratado. Esta, va de laSegunda a la Undécima Región, dejando estas restricciones para la parte austral de la zonafronteriza con Argentina, y para toda la zona fronteriza con Perú y Bolivia. Se discriminaentonces a todos los sectores económicos fuera del minero, y a todas las zonas geográficasdel territorio chileno no incluidas en el Tratado.En consecuencia, levantar restricciones existentes en la ley, sólo para un sector, el minero, ymantener esas restricciones sólo para ciertas regiones fronterizas, podría servir de base parasolicitar la inconstitucionalidad del proyecto de ley del tratado por vicio de fondo.b) Inconstitucionalidad en la formaAdemás de la inconstitucionalidad de fondo, las mayores críticas de constitucionalistas yparlamentarios, versaban sobre la inconstitucionalidad en la forma del tratado, ya que elpárrafo 2 del artículo Nº 1 modificaba el régimen de concesiones mineras, para lo cuál serequiere de una ley Orgánica Constitucional. Ello porque la Constitución Política y la mismaLey Orgánica Constitucional 18.097 sobre Concesiones Mineras, establecen que todamodificación el régimen de propiedad minera, debe efectuarse por ley orgánicaconstitucional, lo que no se respetó en la tramitación del tratado en el Congreso, puesto quefue tramitada como una ley simple.El inciso 7 del Nº 24 del artículo 19 de la Constitución Política del Estado establece que:"Corresponde a la ley determinar que sustancias de aquellas a que se refiere el incisoprecedente, exceptuando los hidrocarburos líquidos o gaseosos, pueden ser objeto deconcesiones de exploración o de explotación. Dichas concesiones se constituirán siempre porresolución judicial y tendrán la duración, conferirán los derechos e impondrán lasobligaciones que la ley exprese, la que tendrá el carácter de orgánica constitucional". Ademásla misma ley Orgánica Constitucional sobre Concesiones Mineras Nº 18.097, establece que enzonas fronterizas que la ley determine como de importancia para la seguridad nacional, noson susceptibles de concesión minera los yacimientos en esas zonas. Por esta razón, la leyque pretenda modificar o suprimir dicha disposición, como lo hace el tratado, también debeimperativamente ser aprobada como ley orgánica constitucional.El artículo Nº 82 de la Constitución Política, sobre las atribuciones del Tribunal Constitucional,en su Nº 1 establece que debe: "Ejercer el control de la constitucionalidad de las leyesorgánicas constitucionales antes de su promulgación y de las leyes que interpreten algúnprecepto de la Constitución". Se trata entonces de un control obligatorio y preventivo, quenecesariamente debe efectuar el Tribunal Constitucional antes que dichas leyes seanpromulgadas, sobretodo si dichas dudas constitucionales han sido planteadas en el curso dela tramitación de una ley, como ya ha sido el caso de la discusión del tratado en la Cámara Recommended

References: artículo16
 artículo 1
 artículo 28
 artículo 30
 artículo 18
 artículo 38
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 artículo 33
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 artículo 63
 artículo 97
 artículo 59
 artículo 3
 artículo 591
 artículo 19
 artículo 6
 artículo 7
 artículo 19
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