Source: http://nestornautas.blogspot.com/2012/11/
Timestamp: 2017-08-16 19:31:23+00:00

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Nestornautas: noviembre 2012
Hacéle caso Cristina, que el tipo es médico y sabe de lo que habla.
Mirá si no lo fresco y lozano (no Claudio) que está él, pleno, con todas sus facultades mentales intactas, lúcido.
Y eso que no para de laburar todo el día, eh, impresionante el pibe.
Se cumplen hoy cien años del nacimiento de Hugo Del Carril, o el nombre artístico con el que fue conocido Piero Hugo Bruno Fontana; de destacada trayectoria en la música y el cine nacionales, pero cuyo nombre está además indisolublemente unido (al igual que el del maestro Leonardo Favio, y tantos protagonistas de la cultura nacional) al peronismo y su historia.
Tanto que su célebre versión de la marcha "Los muchachos peronistas" (estrenada en 1949) es tenida hasta hoy por la "oficial", y la que mejor representa el sentimiento del pueblo peronista hecho canción en sus estrofas.
Como Nelly Omar y muchos otros artistas de la época. Hugo Del Carril debió padecer la censura, el exilio y el ostracismo artístico en el país luego de la revolución del 55': fue otro de los que probó en cuero propio lo que entendían por libertad, los "libertadores".
Fue tan grande la identificación de don Hugo con el peronismo, que su versión de la marchita (como él mismo lo decía) terminó opacando a sus múltiples éxitos como cantante de tangos, valses y milongas; con las orquestas más afamadas de su época.
Probablemente menos conocida que esa versión de la marcha, es la milonga a la que corresponde el video que abre el post, que se denomina "Versos de un payador al General Juan Perón", y la que está acá abajo, titulada "Versos de un payador a la señora Eva Perón":
Ambas milongas fueron compuestas por Homero Manzi en 1949, expresamente para que las estrenara Hugo Del Carril, en presencia de Perón y Evita.
Y por las dudas para que no nos acusen de desviaciones doctrinarias, les dejamos también una versión de la marcha en la inconfundible voz de Hugo Del Carril:
ELLOS NOS QUIEREN FRENAR, NOSOTROS HACE RATO QUE ARRANCAMOS
Ellos -como están bien al pedo- se reúnen para rosquear y hablar de candidaturas, alianzas y lanzamientos; aunque falte casi un año para las elecciones.
Por supuesto no van a decir que es por eso (para lo cual llenaron de carteles la ciudad con el nombre de Barletta), sino para defender la república, las instituciones, el federalismo, la decencia, el trabajo, la educación y todas esas cosas de las que se creen propietarios exclusivos, o mejor aun: inventores.
Sin hacer jamás la más mínima autocrítica de los desastres que hicieron en el país cuando fueron gobierno, y peor aun: sin ponerse a pensar en serio un segundo sobre el lastimoso papel que hicieron y siguen haciendo todos estos años kirchneristas, en los que les tocó ser oposición.
Votando en contra de cosas que ellos mismos propusieron en su momento, como eliminar las AFJP o dictar una ley de medios de la democracia.
Por no mencionar a Cobos (que aparece en la foto), y su tristemente célebre voto "no positivo": ahí está en la foto, abrazado con los mismos que lo echaron del partido de por vida, para recibirlo con los brazos abiertos cuando consumó la traición.
Y se jactan de que nos pusieron un freno, porque no avalarán una reforma constitucional para que Cristina pueda ir por otro mandato.
El año pasado decían lo mismo antes de las elecciones, y hasta pegaron afichitos y todo:
Y hasta se dan el lujo de competir en pronósticos con Carrió, y sacarse fotos con el peronismo al que le gusta rodearse de antiperonistas:
Nosotros, mientras tanto, seguimos gobernando y generando hechos, como éste:
Aclaración: por si alguno no lo sabe, el intendente de Santa Fe es radical, y de la línea de Barletta, para ser más precisos.
Y estaba firmando el convenio con Cristina para que se construyan en la ciudad 370 viviendas del Plan Procrear en los terrenos del Parque Federal (que son de la Nación), mientras en la ciudad que él gobierna, el mismo día, los radicales se juntaban para decir que ellos frenaron al kirchnerismo; que es un modelo agotado.
Publicado por La Corriente Kirchnerista de Santa Fe en 13:00 12 comentarios:
Etiquetas: Programa Procrear, UCR
Tal como lo había anticipado ayer Horacio Verbitsky en Página 12, los obispos argentinos emitieron un comunicado sobre la actualidad nacional, de durísimo tono opositor al gobierno nacional; aunque con la ambigüedad que habitualmente los caracteriza seguramente hoy saldrán a decir que señalan conceptos generales, y no referidos a ningún sector en particular.
Sin embargo, no es necesario hace un esfuerzo muy grande para detectar en el documento todos los tópicos transitados por el discurso de los medios hegemónicos, que replican los cacerolos en sus protestas, y la oposición en el Congreso: clima de crispación, preocupación por las divisiones y enfrentamientos, avasallamiento de las instituciones de la república, peligros para la división de los poderes y el federalismo, excesivos personalismo o caudillismo, temor a la pérdida de la libertad de expresión: nada nuevo, dicho en el mismo tono admonitorio y de reproche moral de siempre de estos personajes.
Sin embargo el pronunciamiento de la jerarquía de la iglesia argentina constituye un hecho político (de hecho, los obispos asumen ese rol, aunque no lo digan explícitamente), y como tal debe ser analizado; comenzando por señalar que la oportunidad de su difusión es, justamente, una estudiada maniobra política de la cúpula eclesial para anotarse en el desfile de los que pretenden que el kirchnerismo como proyecto político pase a la historia.
Ese desfile en el que ya pasaron los caceroleros y el sindicalismo opositor, y en el que vuelven a pasar una y otra vez los medios hegemónicos, en especial el Grupo Clarín que ve amenazados sus negocios por la inminencia de la plena aplicación de la ley de medios.
El documento de los obispos puede ser analizado desde los antecedentes de los firmantes en tanto personas o como parte de una corporación, que son sobradamente conocidos, y que invalidan cualquier crítica que puedan hacer, sobre todo cuando la formulan desde una supuesta tutoría moral sobre el conjunto de la sociedad argentina; que no tienen y que nadie les ha concedido.
Como también el texto puede ser descalificado simplemente porque los obispos hablan de temas que no conocen ni practican o -lisa y llanamente- deploran; como la libertad de expresión, la democracia o el respeto por el pluralismo y la tolerancia con los que piensan distinto: una larga tradición de oscurantismo y persecuciones (renovada a diario en su práctica eclesial, y de la que pueden dar cuenta antes que nadie muchos católicos), de una institución rígida y estructurada en torno a la única monarquía absoluta de derecho divino que queda en el mundo, contextualiza sus afirmaciones al respecto; hasta hacerlas sonar como si no hubieran sido escritas.
Pero el hecho político relevante del documento del episcopado argentino es que ya nadie (o casi nadie) toma seriamente en cuenta su opinión en los grandes temas nacionales; o en todo caso, el auditorio dispuesto a escuchar lo que dicen, y a anteponer su autoridad para plantear cualquier debate, es cada vez menor; incluso dentro de la propia feligresía católica.
Y eso es una buena señal sobre la madurez política de un país que está próximo a cumplir los 30 años de su restauración democrática, con la plena vigencia de un régimen que involucra el derecho a equivocarse por libre decisión, sin iluminados que pretendan imponer una visión uniforme de sociedad, cuando la realidad de esta es compleja y plural, en el sentido cultural, social y político.
Muchas de las transformaciones que se han producido en estos años de democracia, y en especial en la última década, hubieran sido impensables hace años, o permanecieron soterradas por décadas; justamente por la autoimpuesta tutoría moral que la iglesia argentina ejercía sobre nuestras costumbres, nuestra legislación, nuestro modelo educativo y tantas otras cuestiones.
Y eso ya no existe, o está en trance de desaparición; no tanto como consecuencia de la decisión política de un gobierno (que la tuvo en su momento para confrontar con el poder eclesial, e impulsar determinados temas), sino como resultado de una maduración de la sociedad argentina; resultado justamente de la experiencia democrática que hoy los obispos dicen reivindicar.
De modo que el hecho político relevante aquí es que, justamente, la opinión de la iglesia católica ya no es relevante para la inmensa mayoría de los argentinos, que ha comprendido que, aunque estos sacristanes salgan a repicar con la melodía de siempre, sus campanas son -como decía Martín Fierro- de palo.
Etiquetas: Conferencia Episcopal, Iglesia
...que a veces se les escapan cosas que no deberían haber dicho.
Publicado por La Corriente Kirchnerista de Santa Fe en 23:00 2 comentarios:
A menos que se trate de un ajuste de cuentas por el caso Tognoli, lo que sería muy feo.
Pero el progresismo republicano es incapaz de esas bajezas.
Y si es un problema de plata, acá tienen de donde sacar muchachos.
Para los que no saben o no se acuerdan quien es Norma Castaño, acá hay información.
Y acá Nico Lovaisa nos cuenta como la operaron los narcopolicías con un video que anda por Youtube, y que los periodistas militantes del lanatismo bobo provincial (rama "La chequera de Galassi") replicaron por todos lados para desacreditarla.
Etiquetas: narcotráfico, Norma Castaño, socialismo
Orlando Barone, Sandra Russo y Javier Vicente dicen y escriben barbaridades. (¿qué te pensabas, que vos tenías la exclusividad en ese rubro?) Sin embargo, jamás les haría juicio por eso (sobre todo por la reciprocidad viste, vivirías en Tribunales) (Vicente es un caso singular, porque se aprovecha de la masividad del Fútbol para Todos para bajar línea política de contrabando, (obvio, cuando había que pagar el codificado no era masivo, y estas cosas no pasaban, ¿o sea que lo de Barone y Sandra pasa porque “6 7 8” no lo mira nadie?, ah pillín, así pensás zafar de los juicios por decir barbaridades: con La Cornisa pasa lo mismo) en una clara falta ética que hace recordar las prácticas fascistas de la Italia de Mussolini).(che, ¿y si prueban con otra cosa?, dentro de poco cebar un mate lavado va a ser una muestra contundente de fascismo) Se supone que lo hacen en carácter de periodistas militantes (eso lo suponés vos, que etiquetas así a la mitad de los periodistas) y que eso no constituye ningún delito. (¿ser periodista o ser militante?, ¿por qué “se supone”?, hasta donde se sabe, ninguna de las dos cosas es delito) Qué será de sus trayectorias y sus conciencias el día en que Cristina Fernández entregue la banda presidencial es algo que deberán escribir otros colegas, (¿renunciaste a escribir el nuevo libro: “El periodismo militante en tiempos del kirchnerismo”?) aunque no sería raro que los coloquen en la línea sucesoria de José Gómez Fuentes, Bernardo Neustadt o José María Muñoz, para citar a periodistas que se hicieron de un nombre al calor del poder de turno. (ah, no renunciaste: estás empezando a escribir listas negras para el futuro, los tres que nombraste apologizaron dictaduras, pero eso es un detalle, propio de un analfabeto funcional como vos) Tampoco sería extraño que volvieran al mismo lugar donde estaban antes de subirse a la ola del oportunismo nestorcristinista. Es decir: la intrascendencia. (y, no todos pueden ganar un Pulitzer por semana, como vos, ¿cuándo empieza la parte de solidaridad con tus colegas de la columna?)
Los abogados del Grupo Clarín (¿los abogados, se mandaron solos, Clarín no tuvo nada que ver?) cometieron dos graves errores al acusarlos de instigar a la violencia. El primero y el más obvio es que demostraron que no toleran la libertad de expresión. (los abogados claro, Clarín la respeta a rajatabla) El segundo es imperdonable: (o sea que no respetar la libertad de expresión, se puede perdonar, complicado ejercer así el periodismo, pero ese no es un problema tuyo, porque hacés otra cosa) transformaron en mártires a periodistas que no son respetados ni siquiera por colegas que adhieren a la causa del Gobierno. (ah, el problema es ése, no que los tipos tengan que ir a declarar a la justicia, o caer presos, ¿dónde te metés entonces las 1000 columnas en que te victimizabas como perseguido por el gobierno?)
Este triste y vergonzoso episodio es sólo uno más en la guerra sucia y abierta entre la administración nacional y el Grupo Clarín, (es verdad, además están Papel Prensa, los hijos de Ernestina, la pesificación de las deudas, la ley de bienes culturales...) que ya agota a una buena parte de la sociedad argentina (se nota un sutil cambio: antes solo la agotaba el gobierno, según vos, o sea que ahora Clarín también les hincharía los huevos) y que genera graves consecuencias para el país. Desde que la Presidenta ganó con el 54% de los votos, no hace otra cosa que poner toda la energía en ganar la batalla final. (¿seguro che? ¿no expropió YPF o sacó el Plan Procrear, ponéle, por decir algo?) Su gestión se ha empobrecido de manera acelerada y muy evidente. La protección incondicional a su vicepresidente, (¿y de qué lo protege, de que no se estrole en la moto?, mirá que cuando lo quiso rajar al anterior ustedes lo defendían) la decisión de instaurar el cepo cambiario, la catástrofe de Once, la negación de la inflación y de los casos de inseguridad, el embargo de la Fragata Libertad en Ghana (que acaban de decir que es inembargable, y la tienen que dejar ir) y el pésimo manejo de la estrategia judicial contra la voracidad de los fondos buitre (ajá, por eso acaban de revocar el fallo de Griesa, ¿no te llegan los diarios ni siquiera por canje?) están alejando a la jefa del Estado no sólo de quienes la votaron, sino de algo más serio todavía: la pura realidad. (pero al menos te lleva un día de ventaja leyendo los diarios)
Tampoco Clarín ni el resto del periodismo crítico (opositor sería) se encuentran en el mejor de los mundos. (¿en serio?, jodéme, ¿cómo podremos seguir viviendo después de esa revelación?) La batalla cultural que inició Kirchner y profundizó Cristina Fernández ha dañado la credibilidad de los medios en general (ah, fue por eso, no por sus propios mamarrachos cotidianos, ¿y en tu caso, que te ignoran olímpicamente, qué fue lo que causó que se te cague de risa mal todo el mundo?) y de algunos periodistas en particular, (nombres Majul, nombres, jugáte) porque el Gobierno los obligó a jugar en la cancha embarrada de la política (uyyy, que malo, ellos prefieren el verde césped de los negocios, en dólares sobre todo, pregúntale a Pagni) y la mayoría cayó en la trampa tendida (sí, son re ingenuos, como Lanata ponéle) por quienes no tienen ningún prestigio que defender. (¿y entonces por qué a vos, que estás en la misma situación, todos los entrevistados te pasean y no podés embocar a ninguno?)
Los que miran desde la platea de sus negocios empresarios y políticos el superclásico (ojo que Morales Solá tiene palco, eh) cuyo resultado debería conocerse el viernes 7-D no esperan una victoria o una derrota contundente ni de uno ni de otro lado. Se trata de una enorme franja de personas y organizaciones entre las que se encuentran dirigentes con ambiciones presidenciales como (acá empiezan los auspicios) Daniel Scioli, Mauricio Macri, Sergio Massa, Hermes Binner, José Manuel de la Sota, (éste se sumó al panel de auspiciantes) sindicalistas como Hugo Moyano, accionistas de multimedios más pequeños que el Grupo Clarín, los dueños de los grupos económicos más grandes de la Argentina y los banqueros que más ganancias han obtenido durante los últimos diez años. (desde los sindicalistas en adelante, todos son pedidos de nueva pauta) Cada uno de ellos tiene una mirada propia sobre lo que puede llegar a pasar, pero la mayoría supone que, al final del camino, si algún juez no dispone lo contrario antes del 7 de diciembre, el Gobierno logrará desguazar Cablevisión y llamará a licitación para distribuir la empresa entre decenas de oferentes que ya se anotaron para quedarse con una parte de la gallina de los huevos de oro. (entre ellos, los empresarios de los grupos económicos más grandes del país, y los banqueros que más ganancias han obtenido en los últimos años, ¿y vos te jactás de estar informado?)
Scioli, por ejemplo, preferiría que esto no sucediera, porque para cumplir con su sueño de llegar a presidente necesita que las cosas se mantengan más o menos como ahora. (o sea, necesita poner a los 302 medios de Clarín atrás de su candidatura, es más fácil arreglar con uno que con 20) Es decir que la intención de voto de la Presidenta siga cayendo, (¿y quién lo dice, si falta un año para las elecciones y Cristina no es candidata?) pero no tanto como para arrastrarlo también a él; (claro, si todo se incendia, un tipo con una mano de madera no sería lo más aconsejable para manejar la situación) que la tensión entre el Gobierno y Clarín se mantenga, pero que ni uno ni otro aparezca como el gran triunfador, porque tanto uno como el otro podrían condicionar su carrera hasta la primera magistratura. (ah, ¿o sea que Clarín es verdaderamente un factor político y no un grupo de medios independientes?, ¡cómo venís con las primicias hoy, eh!)
Macri igual que Francisco de Narváez tienen una lectura un poco más pesimista. (¿por fin les llegaron las encuestas posta?) Ellos creen que si el Gobierno consigue doblegar, por encima de lo que decidan los jueces, (¿por qué “por encima” si todavía los jueces no decidieron nada, como sabés para que lado van a rumbear?) al Grupo Clarín, a partir de 2013 no habrá contrapeso en la información que reciban la mayoría de los argentinos. Para ponerlo en términos comprensibles para todos: (eso, que hasta vos lo puedas entender) que ya no habrá más 8-N, ni 20-N, ni nada que se le parezca, porque ningún otro medio audiovisual será capaz de mostrar, en vivo y en directo, una manifestación de descontento social tal y como puede suceder, sin la presentación maniquea de 6,7,8 (el único programa que entrevistó a los cacerolos, te recuerdo, como si los otros fueran un ejemplo de ecuanimidad, dejáte de joder) o el ninguneo informativo de Página 12 y Tiempo Argentino, que redujeron las movilizaciones a un recuadrito de tapa, como si fuera una noticia más. (absolutamente falso Majul, hay hemerotecas hoy en día y se pueden ver las tapas, nabo)
Macri y De Narváez, aunque no terminan de amigarse, piensan exactamente lo mismo. (es verdad: cada uno piensa que el otro es un forro) Están muy preocupados por el avance del Gobierno sobre la vida pública y privada de los jueces. (¿fue el kirchnerismo el que lo enganchó a Oyarbide en Espartacus?) No son defensores a ultranza del Grupo Clarín, (no, apenas hacen negocios multimillonarios con ellos, como Macri con las netobooks) pero sospechan que si el Gobierno doblega a Héctor Magnetto será capaz de cualquier cosa, dentro o fuera de la ley, para lograr que Cristina Fernández pueda ser candidata a presidenta, otra vez, en el año 2015. (ah, o sea que no es la Constitución quien se lo impide, sino Magneto)
Un párrafo aparte merecen los dirigentes nucleados en el Frente Amplio Progresista (FAP), que lidera (¿seguro?) Binner, y la Unión Cívica Radical, cuya conducción no parece tan clara. (claro, porque la de Binner se nota a la legua, sobre todo cuando votan en el Congreso) En estas organizaciones, las opiniones aparecen divididas en dos grandes mitades. (las mitades de algo pequeño nunca pueden ser grandes, Majul) Están quienes piensan muy parecido a Macri y a De Narváez. (y están los otros, los que piensan igual) Binner no pertenecía a ese grupo hasta que Andrés Larroque habló de la supuesta existencia de un narcosocialismo. El candidato a presidente no solo se sorprendió por la acusación. También quedó estupefacto cuando le alcanzaron los recortes de prensa de los medios oficiales y paraoficiales. (Majul: Binner vive estupefacto, lo mismo dijo cuando le mostraron que él había firmado el nombramiento de Tognoli) Ese día tuvo una idea clara del poder de daño que tiene el sistema de prensa alimentado por la publicidad oficial y el dinero del Estado. (en realidad lo sabía desde antes, cuando firmaba los cheques de publicidad acá en Santa Fe, cuando era gobernador) Otros, como Claudio Lozano, tienen una mirada ligeramente distinta. (que lo lleva a opinar siempre lo contrario de Binner, definamos “ligeramente”) Está en contra de la aplicación discrecional y arbitraria de la de ley de medios que está haciendo la Afsca, pero está a favor de poner límites a la posición dominante de Clarín, aunque pide que no sea de prepo ni a través del apriete de los jueces. (lozanismo al palo, “sí, pero no así, no ahora”)
Lo mismo piensa, aunque no lo dice en voz alta, un numeroso y silencioso grupo (¿en qué quedamos, hablan en voz baja o no hablan?, ponéte de acuerdo) en el que se podría ubicar a Ricardo Alfonsín, decenas de hombres de negocios y dueños de medios que están a la expectativa del resultado de la batalla final. (para quedarse con los medios que deje Clarín, ¿Ricardito está por comprar un canal, como se llamaría “Tonto y retonto TV”?) Me lo dijo uno de ellos, en el crudo lenguaje del poder: (ah, entonces tu fuente no es un radical) "Para nosotros, lo ideal sería que la justicia fallara a favor de la adecuación no compulsiva de Clarín a la ley de medios. (si falla a favor de la ley, es adecuación, lo de compulsiva o no dependerá de lo que haga Clarín, leé la ley Majul) De Clarín, de Telefé y de cualquiera que la estuviera incumpliendo. De esa manera, limitaría la capacidad de presión del Grupo sin vulnerar la libertad de expresión y de que todos seamos informados. (no queda claro si esto último lo decís vos o la supuesta fuente, es lo que pasa cuando uno inventa fuentes que no existen) El desmesurado poder del gobierno es real, pero tiene fecha de vencimiento, porque Cristina no puede ser reelegida, a menos que den por derogada la Constitución Nacional. (¿vos leés las pelotudeces que escribís, antes de largarlas?) En cambio, si Clarín gana la pelea por goleada, ¿qué gobierno se va a atrever a ponerle límites?" (fácil: ninguno, es lo que viene diciendo el gobierno hace años, y ustedes lo llaman “relato”)
Le recordé que fue Kirchner quien aprobó la fusión entre Cablevisión y Multicanal en diciembre de 2007. Pero no me prestó atención. (porque se debe haber quedado pensando “¿y eso que poronga tiene que ver ahora?”)
Cuando se dan días como el de ayer, en el que parece que Dios es criollo, o la suerte u otro factor inasible están del lado del gobierno, es una buena oportunidad para reflexionar sobre el asunto de la foto y la película.
Acostumbrados como estamos al vértigo mediático de lo cotidiano, solemos perder con frecuencia la capacidad de ver las cosas con perspectiva de proceso; y atravesamos con rapidez todos los estados de ánimo, desde la euforia al desencanto.
El fallo de la Corte en la cautelar de Clarín, el del tribunal yanqui suspendiendo la sentencia de Griesa, o la certificación de la OMI de que la fragata Libertad es inembargable no resuelven, de una sóla vez y de un plumazo, los muchos problemas que tiene el país y el propio gobierno; y a los que tiene que enfrentarse a diario, y ni siquiera atienden a los problemas más importantes de la agenda pública.
De hecho, y por decir algo, mientras todos estábamos pendientes de fallos, Cortes y juzgados, el Congreso sesionaba y aprobaba (con amplísimo consenso) la ley de la música y el régimen laboral del personal de casas de familia; y se apresta a convertir en ley la regulación del mercado de capitales.
Cerrando un año legislativo que comenzó poco después del triunfo de Cristina con el nuevo régimen nacional del trabajo agrario, y que incluyó por ejemplo la expropiación de YPF, la ley de identidad de género, la de muerte digna y el voto para los jóvenes a partir de los 16 años.
Pero si esos hechos "escandalosos" -como los reclamos de los fondos buitres o las maniobras de Clarín para sortear la ley de medios- tienen la repercusión que tienen (y no sólo en los medios: nosotros nos encargamos de comentarlos, analizarlos, seguirlos), es porque se insertan en un contexto post 23 de octubre del 2011, donde algunos vienen remando contra el núcleo duro de la realidad, y augurando -por enésima vez- la implosión definitiva del kirchnerismo.
Que si por algo se ha caracterizado en estos más de 9 años en el poder, es justamente por ser una fuerza que ha tenido que gobernar el país en un clima de quilombo permanente, y cuando no lo ha habido, se lo ha buscado; y lo bien que hizo: sin que tomara la decisión de acometer ciertas batallas, no celebraríamos determinados logros; hagamos memoria al respecto.
Esa circunstancia objetivamente comprobable forma parte de ese núcleo duro de la realidad tan invisibilizado a diario (o relativizado, como el 54 % de Cristina); y demuestra que el kirchnerismo es, hoy por hoy y desde hace bastante tiempo, la única fuerza política argentina que (con todas sus precariedades) tiene la capacidad real de hacerse cargo de los problemas, y garantizar la gobernabilidad del país, aun en el medio del vendaval.
Y si no pensemos por un momento cual hubiera sido el destino del país -frente a las mismas dificultades con las que han tenido que lidiar los gobiernos de Néstor y Cristina- en manos de cualquiera de las fuerzas y candidatos que hoy asoman como alternativas.
Del mismo modo que ha sobrevivido a otras tormentas (como el conflicto del campo, la pelea por la ley de medios, o la más lejana reestructuración de la deuda externa), el derrotero del kirchnerismo en el poder desmiente el lugar común que lo reduce al resultado de una coyuntura feliz (el famoso el "viento de cola", o los precios de la soja); muletilla facilista con la que ya se intentó en vano explicar al peronismo original, durante tantos años.
Permanece, gobierna y gana elecciones porque hizo política; y estas percepciones -que son también parte esencial de ese núcleo duro de la realidad de la que hablábamos- fueron certificadas electoralmente por los argentinos en forma rotunda en el 2007 y en el 2011, y con un apoyo creciente, y una cada vez mayor distancia con los ocasionales adversarios que derrotó en las urnas en cada caso.
Otro dato duro de la realidad (el de la dispersión opositora, y su incapacidad para vertebrarse como alternativa), que no sólo no ha cambiado, sino que se profundiza, a poco que se eche una mirada sobre el conjunto de los partidos y potenciales candidatos.
A punto tal que las miradas con perspectiva hacia el 2015 no se posan ya siquiera en Macri (confinado a límites concretos en sus perspectivas de crecimiento antes de oficializar su lanzamiento presidencial), sino hacia el interior de la interna peronista, a partir de la traba constitucional (recalcamos: constitucional) para que Cristina pueda competir por otro mandato: ahí van otros datos duros de la realidad, que suelen pasar inadvertidos a diario, en el seguimiento del escándalo del momento.
Mientras la verdadera oposición siga encarnada en los medios hegemónicos y no en los actores institucionales de la democracia representativa, ni siquiera protestas sociales como los cacerolazos del 8N (crecientemente sumergidos en la intrascendencia y el internismo) o el parito de Moyano y Micheli (aunque lo quieran engordar a futuro, formando el sindicato de reivindicadores de Vandor) tendrán la capacidad de introducir cambios sustanciales al panorama; porque por sus propios formatos, miras y objetivos están condenados de antemano al fracaso.
Lo que no significa que el futuro estará exento de problemas y desafíos para el gobierno, o que la continuidad más allá del 2015 del proyecto político que hoy encarna Cristina esté garantizada, ni mucho menos: por el contrario, el desafío de la hora es sacar provecho de las circunstancias (que no son fáciles, ni lo serán en lo inmediato) para consolidar la fuerza propia, y poner el acento en la gestión para seguir resolviendo los problemas del país e ir por las transformaciones pendientes.
Si se persevera en ese camino, lo demás vendrá por añadidura.
Publicado por La Corriente Kirchnerista de Santa Fe en 8:30 5 comentarios:
COMO NO LO PUEDEN TERMINAR COMO HOSPITAL, AHORA LO HARÍAN PUENTE
Dejando de lado los bolazos de la nota sobre los presuntos menores aportes de la nación (al fin y al cabo, los únicos fondos con los que se hacen obras, al menos acá en Santa Fe), no se quien le habrá dicho al que pone los epígrafes de la foto de Clarín que eso es un puente.
Porque es el famosísimo CEMAFE (Centro de Especialidades Médicas Ambulatorio), una de las "obras emblemáticas" del socialismo ("bisagra" la llamó el Ministro de Salud Capiello), paralizada hace meses.
Y las carpitas que están abajo no son las de los obreros que lo están construyendo, sino los boxes del TC 2000, porque por el frente pasa la carrera; como vimos acá.
Acá vemos la imagen desde otro lado:
La obra fue analizada en repetidas oportunidades en éste blog, una de las últimas ésta; dando cuenta del tortuoso historial del elefante blanco inconcluso (uno más y van...); adjudicado a la ex concesionaria de la autopista Santa Fe-Rosario, e inexplicablemente paralizado desde hace meses, cuando se financia íntegramente con los recursos del Fondo Federal Solidario (coparticipación de las retenciones a la soja).
A menos que el gobierno provincial haya reformulado el proyecto y decidiera que ya no será un hospital, sino un puente; en cuyo caso sería extrañísimo, porque correría paralelo a las Avenidas Alem y 27 de Febrero, en lugar de cruzarlas.
Pero como el progresismo es de avanzada en materia de arquitectura, todo puede ser.
¿Qué otra razón si no esquivar por un día los titulares de los diarios tiene dividir en dos partes la resolución que dictó la Corte en el pedido de Clarín de extender la cautelar?
Porque el pedacito que vemos arriba (también fechado ayer) debió haber sido el primer punto de una sóla decisión, como que ése era justamente el planteo que tenía que resolver: sin pedido de Clarín para prorrogar la cautelar, nada tenía que hacer la Corte en la causa, a ésta altura de su desarrollo.
Claro que para poder sacarlo, tuvieron que esperar a hoy, a que se fueran los cacerolitos y las camionetas de Cablevisión de la puerta de los tribunales de calle Talcahuano: ¿epidermis sensible de Lorenzetti al hashtag de Twitter, tal vez?.
Observen que puntualiza que el Grupo se presentó "directamente" ante el tribunal (intentando un per saltum, sin que aun rija la ley que lo regula), y que el pedido de Clarín no puede ser ni siquiera analizado porque se encuentra pendiente de tratamiento una apelación del propio Grupo en la Cámara Civil y Comercial; ahora completada en su Sala I con dos camaristas del fuero Contencioso Administrativo.
Y dentro de su brevedad, destaca también que el pedido de Clarín "no corresponde a la jurisdicción originaria ni apelada" de la Corte, con cita de los artículos de la Constitución y la Ley 48, que regula el recurso extraordinario.
¿Una señal al gobierno, sobre el eventual futuro de un per saltum, o para apurar a Cristina para que promulgue la ley recientemente sancionada, y la publique en el Boletín Oficial?
Ley que modificaría el Código Procesal Civil de la Nación incorporando justamente el per saltum como un caso de recurso extraordinario "por salto de instancia" ante la Corte, en casos de sentencia definitiva (como podría ser el caso del fallo del juez Alfonso sobre el fondo de la cuestión: la constitucionalidad o no de los artículos 45 y 161 de la LSCA), o de medidas dictadas a título de cautelar; como podría ser si la Cámara aceptara prorrogar la cautelar de Clarín, hasta que se dicte sentencia sobre el fondo (lo que sería a su vez un modo de presionarlo a Alfonso para que se apure).
Clarín, por supuesto, la da su propia interpretación a la resolución de ayer, para digerir mejor el hecho de tener que difundir ésta otra:
En una interpretación coincidente con la de su empleado Morales Solá (en realidad, es al revés), porque la Corte no dijo nada del 7D, ni siquiera lo menciona como fecha: incluso en ésta segunda resolución dice (en relación a la cautelar de Clarín vigente hasta ese día) "cuya extensión temporal fue fijada por ésta Corte recurso extraordinario mediante, en la sentencia del 22 de mayo".
Como se ve, una complicada partida de ajedrez donde los jugadores ponen a prueba todo el tiempo los nervios del otro; y donde la Corte (claramente conducida por Lorenzetti) cuida hasta el más mínimo detalle para sobreactuar la imagen de independencia de los bandos en pugna.
Aunque más tarde o temprano, recibirá la brasa caliente en sus manos (como ahora la devolvió al juez y a la Cámara), y tendrá que ponerle punto final a la cuestión.
Publicado por La Corriente Kirchnerista de Santa Fe en 18:42 1 comentario:
Etiquetas: Clarín, Corte Suprema, ley de medios, Lorenzetti
El modo de resolución del tema de la deuda externa ha sido sin dudas uno de los grandes logros macroeconómicos del kirchnerismo, que contribuyó a darle sustentabilidad al modelo económico implementado a partir del 25 de mayo del 2003; pero que menos réditos políticos le deja.
Cuando Néstor Kirchner llegó al poder, la democracia argentina llevaba ya casi 20 años de vigencia, y por ende habían pasado dos décadas y varios gobiernos no sólo sin resolver el problema de la deuda externa, sino agravándolo con los años, hasta que se convirtió en una hipoteca muy pesada sobre nuestro futuro.
De más está decir que si había un momento para discutir la legitimidad política de esa deuda, y en su caso repudiarla jurídicamente o desconocerla (por ejemplo por haber sido contraída en buena parte en períodos dictatoriales), era en aquéllos primeros años de democracia; y por las razones que fuera, no se optó por ese camino, y los gobiernos posteriores a Alfonsín no sólo se encontraron con el problema de la deuda, sino lo acrecentaron contrayendo más deuda.
Estas verdades sencillas es necesario reiterarlas todas las veces que se pueda, porque a casi 30 años de recuperada la democracia (y ahora a propósito del fallo del juez Griesa y los fondos buitres), todavía hay que escuchar a los que plantean el discurso (simpático, sin dudas) de que antes que pagar la deuda, hay que investigarla, y en su caso desconocer lo que sea fruto de ilícitos o negociados.
Desde otro lado, se cuestiona el defáult del 2001 (que tampoco lo declaró el kirchnerismo), la ruptura de los contratos y la seguridad jurídica y todo lo que sabemos: nos aislamos del mundo, tenemos que honrar nuestras deudas; y toda la sanata conocida.
El camino elegido por el kirchnerismo (como que tuvo la difícil responsabilidad de gobernar) fue otro, y bien conocido: reestructuró la deuda con una quita generosa (del 70 % del capital en algunos casos) y una reestructuración de los vencimientos que los van estirando hasta el 2038: una apuesta a conciliar el pago de la deuda con las posibilidades reales del país, y su capacidad de crecer y reconstruir el tejido social y productivo destruido por el neoliberalismo; que en buena medida fue el autor de esa deuda.
Los resultados están a la vista y son por todos conocidos, mas aun: fueron ratificados con contundencia por el pueblo argentino en las urnas en dos oportunidades; porque lo sepan o no quienes votaron al kirchnerismo, estaban apoyando ese modo de resolver el problema de la deuda.
A partir del fallo de Griesa, está en el tapete la situación de los fondos buitres, y en especial la posibilidad de una reapertura del canje de deuda, como una forma de sortear los alcances del fallo, que compromete el pago de los servicios de la deuda a los bonistas que sí aceptaron la propuesta argentina de reestructuración.
Lo que la Argentina dijo al presentar su apelación en Nueva York no es que reabrirá el canje (cerrado por decisión de dos leyes del Congreso, según se explicó en éste post), sino que la interpretación que dio Griesa en su fallo al principio de "pari passu" (algo así como "igualdad de tratamiento", entre los acreedores en este caso) frente al reclamo de los fondos buitres, fue ridícula: ordena que se les pague al contado, sin quita ni refinanciación, y antes que a los demás bonistas.
Y que si el juez hubiera ordenado que se les pagara en las mismas condiciones que los bonistas que accedieron al canje (con quita, con reestructuración de plazos, aceptando renunciar a todo reclamo actual o futuro contra el país por la deuda), esa hubiera sido una solución razonable que podría debatirse en el Congreso; para eventualmente reabrir el canje y que ingresos esos acreedores que no aceptaron los dos anteriores (de 2005 y 2010).
Lo cual es bastante dudoso (como se dice acá) porque los fondos buitres se caracterizan justamente por especular con el valor nominal de los títulos, y por tener espaldas financieras para soportar largos y engorrosos trámites judiciales hasta cobrar sus créditos, sin aceptar quitas o refinanciaciones.
Pero aun así, la eventual propuesta (que dependerá en definitiva de lo que resuelva la Cámara de Apelaciones de Nueva York ante la presentación del gobierno contra el fallo de Griesa) debería ser discutida en el Congreso, donde al parecer tendría luz verde:
En el post anterior, nosotros contábamos lo que había pasado en el Congreso cuando se discutieron la Ley 26.017 (la del primer canje) y la Ley 26.547 (la del segundo): fueron aprobadas por amplia mayoría y con escasos votos en contra; en el segundo caso más por el efecto de las habituales denuncias de "fabulosos negociados" (por entonces y para variar, Lozano, Pino Solanas y la Coalición Cívica con Carrió a la cabeza), que por una diferencia estructural sobre el manejo de la deuda: de hecho coincidieron entonces en el rechazo a la propuesta de canje los que planteaban repudiar la deuda por ilegítima, con algunos que decían que había que pagarla entera, de una y sin chistar.
Y ahora la cosa no cambiaría demasiado, según la información que aporta esta nota de Página 12: los radicales, el peronismo disidente y la Coalición Cívica a favor, y dentro del FAP (para variar) el socialismo a favor (aunque votó en contra en el 2010 la reapertura del canje) porque Binner dijo que hay que pagarles a los fondos buitres, y Lozano en contra, porque hay que investigar la deuda.
En la eventualidad de que el gobierno planteara un debate en el Congreso para reabrir el canje (para que ingresen los fondos buitres), tendría que ser en los términos de las dos leyes vigentes, que es lo que dice el escrito presentado en Nueva York.
Es decir los nuevos bonistas que aceptaría canjear sus títulos por otros nuevos tendrían que renunciar a toda acción actual o futura contra la Argentina por la deuda (lo que incluye obviamente desistir de la causa que tramita Griesa), aceptar una quita igual o superior a la de los bonistas que ingresaron al canje del 2010 (la Ley 26.547 ya establecía a su vez que esos no podían tener condiciones iguales o mejores que los del primer canje), una reprogramación de los vencimientos (incluso con peores plazos que los de los dos canjes anteriores), y nuevos bonos en los que no se renuncie a la inmunidad soberana del país, para evitar el embargo sobre ciertos bienes (como pasó con la Fragata Libertad).
Sobre esto recordemos que el embargo en Ghana fue posible justamente porque el fondo buitre que lo trabó lo hizo en base a títulos distintos a los de los canjes del 2005 y 2010, y anteriores al defáult del 2001.
Claro que el gobierno podría plantear el debate el Congreso y ganar ampliamente la votación (con los bloques propios y con el apoyo de parte de la oposición), pero exponiéndose a que lo critiquen los que endeudaron al país en gobiernos anteriores, los que embarcaron a la Argentina en los planes Brady, los megacanjes y el blindaje; o los que plantean repudiar la deuda porque nunca gobernaron, ni lo harán jamás. De hecho, muchos de ellos están apoyando la candidatura de Binner, que dijo enseguida que había que pagarles a los fondos buitres, sin chistar, para no caernos del mundo.
Una propuesta de reapertura del canje en los términos que más arriba se señalaron (que habrá que ver si es aceptada por esta gente, experta en especular) tendría además un efecto ejemplificador sobre el buitrerío financiero que pulula por el mundo, porque aceptarían ahora lo que no quisieron aceptar en el 2005, ni en el 2010; y porque disuadiría a otros de intentar cobrar los títulos defaulteados por su valor nominal, como lo apunta acá Baleno.
Claro que para el gobierno sería en principio puro costo político, sin posibilidades de capitalizar nada; aunque se saque un problema de encima, generado por gobiernos anteriores, y al que el kirchnerismo le vino haciendo frente desde el 2003.
Son los costos de tener que gobernar, algo con lo que mucha gente que ahora habla no tendrá que lidiar nunca en toda su vida política; y lo saben, y por eso algunos dicen lo que dicen.
Etiquetas: deuda, fondos buitres, Griesa, oposición
Pimero pegó un barandazo a la izquierda hablando del faso: el que se quiera drogar, que se drogue; y listo.
Ahora (se ve que siguiendo su propio consejo, y bajo los efectos de haber obrado en consecuencia) se fue para el otro lado: según él, estamos casi como México y Colombia en materia de asesinatos vinculados al narcotráfico; algo que uno esperaba escuchárselo decir a Blumberg, o a Edu Feinmann, ponéle.
Por no mencionar que basta "googlear" un poco para advertir el disparate de éste muchacho: en México por ejemplo, las víctimas de homicidios por causa del narcotráfico se estiman en unas 70.000, sólo entre diciembre del 2006 y agosto del 2012. O que la tasa de asesinatos por cada 100. habitantes de la Argentina es menos de la mitad que la de México, y menos de una quinta parte de la de Colombia; acá pueden buscar información.
Y encima calificó a la gestión de Bonfatti (hablando de problemas con el narcotráfico) de "excelente".
¿No es éste muchacho un claro caso de abandono de persona, por parte de su familia?
¿Conviene dejarlo hablar, e incluso darle un espacio permanente en la TV pública?
¿O hay que internarlo ya, a ver si todavía tiene cura?
Etiquetas: Binner, narcotráfico
Como pasó con la resolución de la Corte que terminó fijando el cómputo del plazo dse 36 meses de vigencia de la cautelar de Clarín contra algunos artículos de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (esencialmente el 45 sobre límite de licencias, y el 161 o cláusula de desinversión), la resolución de hoy (completa acá) cada uno la interpeta como un triunfo para sus intereses; sobre todo Clarín como lo demuestra el título que corresponde a la imagen; y en la correspondiente nota.
Para poner las cosas un poco más en claro, comencemos por decir que la Corte resolvió en un pedido interpuesto por Clarín para que integre la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial (desmantelada por recusaciones y renuncias), y que extendiera la cautelar que ésta había ordenado, y vencía el 7D.
Tal como lo dijimos acá; con ese planteo dejaba en claro que ese día si pasaba algo, y que la resolución de la Corte del pasado 22 de mayo sólo podía ser interpretada de modo que ese día (o el hábil posterior) se vencía la cautelar de Carbone, datada por la Cámara en 36 meses; y es aplicable al Grupo el artículo 161 de la LSCA, con todos sus efectos.
La Corte no sólo no prorrogó la cautelar más allá del 7D, sino que "requiere" al juez de primera instancia que tiene a su cargo el Juzgado Federal Civil y Comercial Nº 2 de la Capital Federal (Alfonso, titular del Nº 1 y subrogante del que dejó vacante hace mucho Carbone, que otorgara la cautelar), "el inmediato dictado" de la sentencia sobre el fondo de la cuestión (es decir si los artículos de la LSCA que cuestiona Clarín son o no constitucionales); ordenando incluso la habilitación de días y horas para el cumplimiento de los actos que menciona la resolución (o sea, que trabajen los feriados, si es necesario).
Claro que tan contundente expresión ("inmediato") no constituye plazo procesal alguno, ni la exigencia explícita a o implícita de que el juez dicte sentencia antes del 7D; y la habilitación de días y horas no hace gran diferencia: aun medido en días corridos, faltan apenas 10 días para esa fecha; si es que alguno entiende que sobrevuela la resolución de la Corte como límite temporal invisible para el juez Alfonso.
Tampoco la Corte accedió al reclamo de Clarín de designar ella misma los subrogantes que completaran la Cámara Federal en lo Civil y Comercial (que debería entender ante una eventual apelación de un eventual fallo del juez Alfonso sobre el fondo de la cuestión, y donde en realidad estaba radicada la causa hasta hoy, para decidir sobre el pedido original de Clarín de ampliar el plazo de la cautelar); sino que lo difiere a la Cámara Federal de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo; para que sortee los jueces de ese fuero que reemplazarán a los renunciantes o cuestionados del Civil y Comercial; como los designados a dedo por Recondo, o el recusado juez De Las Carreras, el del viaje pago a Miami por Cablevisión.
Y cuando refiere a que "cualquier incidente que planteen las partes o terceros deberá ser interpretado restrictivamente en función de la rápida finalización del proceso" y a "exigir a las partes y terceros el cumplimiento estricto del deber de buena fe procesal", hay que recordar dos cosas: está hablando del trámite de la causa en el juzgado de primera instancia (el de Alfonso) y por ende no refiere a las recusaciones planteadas por el gobierno en la Cámara (como a De Las Carreras); y utilizó los mismos términos en la resolución del 22 de mayo (mencionar la buena fe procesal); pero para desechar los argumentos de Clarín de computar los 36 meses de vigencia de la cautelar, contando los meses que el propi o Grupo se demoró en notificarle al Estado nacional la demanda de fondo contra los artículos de la ley.
Es decir que antes de avocarse a tratar el pedido de Clarín de prórroga de la cautelar la Cámara (reforzada con jueces del fuero contencioso administrativo) tiene que resolver por ejemplo la recusación de De Las Carreras.
De modo que si el Grupo intentó (y de hecho lo hizo) un per saltum a la Corte según se explicara acá, no le fue muy bien que digamos porque no se avocó a resolver el problema de la vigencia de la cautelar; y tanto la cuestión de fondo en la primera instancia, como su pedido de prórroga de esa cautelar en la Cámara, no los van a resolver los jueces que habían orquestado con paciencia los abogados de Clarín, valiérndose de Recondo.
Y hablando de per saltum, está pendiente de promulgación la ley que votó el Congreso (explicada acá), para la eventualidad que suceda cualquiera de dos cosas: un fallo de primera instancia que decida el fondo de la cuestión, o una resolución de la Cámara (recompuesta con jueces del fuero Contencioso Administrativo) que otorgue una prórroga de la cautelar, o la deniegue.
En ese caso cualquiera de las partes (el gobierno o el Grupo Clarín) podrían apelar a esa herramienta para volver a llevar la causa a la Corte; aunque no podría hacerlo Clarín en el caso de la Cámara si le denegaran la ampliación de la cautelar, porque en ese caso iría por apelación ordinaria.
Como sea, más tarde o más temprano todo esto terminará de nuevo en la Corte; que no podrá seguir esquivándole el bulto al fondo de la cuestión (como no pudo hacerlo con la designación de los jueces subrogantes, porque el gobierno integró la lista de acuerdo a la Ley 26.376); aunque algo haya adelantado en su fallo de mayo pasado sobre la cautelar.
Probablemente (mejor aun: seguramente) la resolución de la Corte tendrá entrelíneas no escritas, y que las transmitirán los ministros del tribunal a los jueces y camaristas que deben intervenir, por eso la particular modalidad de convocarlos para notificarles personalmente la resolución (punto 4º); que el juez Alfonso aprovechó para decir que sufre presiones, sin especificar de quien.
Lo concreto es que (aun para los lentísimos pasos habituales de la justicia) la estrategia judicial de Clarín entró en tiempo de descuento (más allá de fechas emblemáticas), en condiciones que no son las que originariamente había armado para sortear la aplicación de la ley.
Y aunque nadie tiene la bola de cristal (como Carrió) para saber lo que puede pasar, ni como fallarán los jueces, todo parece indicar que la posibilidad de cumplir plenamente con la ley de medios está bastante más cerca.
Publicado por La Corriente Kirchnerista de Santa Fe en 18:26 No hay comentarios:

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 artículo 161
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