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Timestamp: 2013-05-18 09:11:22+00:00

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Conferencia ITA-CANACO - M�xico - Abril 1-2, 2009
Por considerarlo de inter�s para todos los afiliados, me permito circular la informaci�n correspondiente a la conferencia organizada conjuntamente por el ITA y CANACO, la cual se llevar� a cabo en Ciudad de M�xico los pr�ximos d�as 1 y 2 de abril y en la que participan distinguidos especialistas en arbitraje.
Como el CCA es patrocinador, todos sus afiliados tienen derecho a la tarifa reducida.
Taller ITA-CANACO:Da�os en Arbitraje Internacional: Estrategias, T�cnicas y Presentaci�n
1 y 2 de abril, 2009 � Ciudad de M�xico
Con el apoyo del Comit� Colombiano de Arbitraje - CCA, el 5to. Taller ITA-CANACO tendr� lugar los d�as 1 y 2 de abril de 2009 en la Ciudad de M�xico. Este a�o el tema a tratar ser� Da�os en Arbitraje Internacional: Estrategias, T�cnicas y Presentaci�n. Con la participaci�n de panelistas expertos en arbitraje internacional, el Taller ser� el evento sobre arbitraje internacional m�s importante en M�xico este a�o. Todos los miembros del CCA gozar�n de un descuento en el costo de la inscripci�n al Taller. El Taller ITA-CANACO ser� precedido por un programa dise�ado especialmente para j�venes abogados (menores de 40 a�os) practicantes o interesados en el arbitraje internacional. La 2�. Mesa Redonda para J�venes Abogados se llevar� a cabo en la tarde del mi�rcoles 1 de abril en el Hotel Camino Real. Tanto el Taller como la Mesa Redonda contar�n con servicio de traducci�n simult�nea Ingl�s- Espa�ol. Para mayor informaci�n e inscripciones, ver: http://www.cailaw.org/ita/Canaco_09S.html
IRS Circular 230 Disclosure Any tax advice contained in this communication is not intended or written to be used, and cannot be used, for the purpose of avoiding tax penalties and is not intended to be used or referred to in promoting, marketing or recommending a partnership or other entity, investment plan or arrangement.*********************************************************************This communication and any attachments may be privileged or confidential. If you are not the intended recipient, you have received this in error and any review, distribution or copying of this communication is strictly prohibited. In such an event, please notify us immediately by reply email or by phone (collect at 212-848-4000) and immediately delete this message and all attachments. Shearman & Sterling LLP is a limited liability partnership organized in the United States under the laws of the State of Delaware, which laws limit the personal liability of partners.
Thu Mar 5, 2009 5:59 pm Subject:
IntroductionPrincipal Applicable ProvisionsSummary
reduce the duration and quantity of negative prescription periods; simplify and clarify the methods for the calculation of negative prescriptions; and regulate extension of the possibilities for contractually adapting prescription periods. Reduction of the duration and quantity of negative prescription periodsThe new law strives to reduce the number of statutes of limitation without systematically diminishing their duration. In 2004 the Court of Cassation listed no fewer than 250 different statutes of limitation running from one month to 30 years.
Simplification and clarification of the methods for calculating negative prescriptionsThe ordinary legal prescription period runs from the date on which the holder of a right learnt or should have become aware of the facts on which its claim is based, except in specific circumstances (eg, force majeure). That was the rule for claims based on a hidden defect in a product. The reform has extended this rule to all claims based on generic law.
PostponementPrescription periods are interrupted by:
the filing of a claim; the debtor's acknowledgement of the right of the party against which the prescription period runs; or any compulsory enforcement action. When a prescription period is interrupted, the time previously elapsed is disregarded and the same prescription period starts again. This is new insofar as in certain circumstances under the previous provisions, the second period could differ from the first. When a first prescription period of two years was interrupted by the filing of a summons requesting the appointment of an expert in a matter relating to a hidden product defect, the new prescription period that started from the filing of the expert's report was the ordinary period (ie, 10 years in commercial matters). Under the new law, the second prescription is of the same duration as the first (ie, two years).
Application to current prescription periods and pending claimsThe new provisions to extend the duration of a prescription period apply to prescription periods already running as of June 19 2008 (ie, prescription periods that had not expired on that date). The time that has already elapsed is taken into account.
Christophe Garin Updates for this firm
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Thu Mar 12, 2009 3:32 pm Subject:
Para su información y comentarios, les acompaño esta circular de la presidencia de la República sobre nombramiento de árbitros.
Fri Mar 13, 2009 10:51 pm Subject:
refieren a los siguientes aspectos:
error manifiesto o arbitrariedad y analiza cada uno de los defectos de la sentencia de tutela para manifestar su desacuerdo.CordialmenteJuan Pablo Cárdenas
----- Forwarded Message ----From: Salua Maria Hasbun Abudinen <webmastercac@...>Sent: Thursday, March 12, 2009 2:49:25 PMSubject: Salvamento de Voto Sentencia T-058 de 2009
De la manera mas atenta me permito enviarles en documento
semanas en el que se anexaba la sentencia antes mencionada.
M. Hasbun Abudinen
E-MAIL: webmastercac@...
Sat Mar 14, 2009 12:24 am Subject:
Tue May 5, 2009 2:33 pm Subject:
Les acompa�o esta importante sentencia de� la CSJ, -proferida el 30 de
abril de 2009- que resume la posici�n jurisprudencial de la entidad sobre el
tema de la responsabilidad por productos defectuosos y las condiciones para el
ejercicio de la acci�n correspondiente.
Fernando Salazar L�pez
any person. 1 of 1 File(s) 1999-00629-01 Responsabilidad por Productos Defectuoso.pdf
HERNANDO HERRERA <herreramercado@...> Date:
Wed May 6, 2009 1:56 pm Subject:
Apreciados doctores, Por considerarlo de gran interés, por medio de la presente me permito remitirles los Autos 104, 105 y 106 de 2009, por medio de los cuales la Corte Constitucional denegó las solicitudes de nulidades interpuestas frente a la sentencia T - 058 de 2009. Como es de su conocimiento, dicha providencia anuló el laudo arbitral expedido arbitral por el Tribunal de Arbitramento que conoció de las diferencias entre Telefónica Móviles y la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá –ETB-. En este pronunciamiento la Corte Constitucional indicó, por unanimidad de su Sala Plena, fundamentalmente lo siguiente: 1. Quien invoca la nulidad tiene la carga de demostrar, “con base en argumentos serios y coherentes, que la sentencia vulnera el derecho al debido proceso”. 2. Por tanto, dado que el incidente de nulidad “no es una nueva oportunidad para discutir los problemas jurídicos planteados durante el trámite constitucional, no son suficientes razones o interpretaciones diferentes a las indicadas en la sentencia, que obedezcan al disgusto e inconformidad del solicitante con la decisión”. 3. Igualmente la solicitud de nulidad “no puede estar encaminada a reabrir el debate probatorio decidido por la Corte Constitucional en su sentencia”. 4. Esto por cuanto, es claro que el incidente de nulidad “no constituye una nueva instancia o un recurso mediante el cual se pueda proferir una nueva decisión sobre la controversia jurídica dirimida en la sentencia”. Por último, les comento que se suma a lo anterior el hecho de que en curso del trámite del recurso de anulación también interpuesto contra este laudo, la Sección Tercera también acaba de declarar su anulación. Con lo cual, en el presente caso todas las altas cortes alinearon su criterio en torno a la invalidez de la aludida decisión arbitral. Cordialmente, Hernando Herrera Mercado ¡Obtén la mejor experiencia en la web!Descarga gratis el nuevo Internet Explorer 8
3 of 3 File(s) AUTO
Thu May 7, 2009 12:42 am Subject:
Autos Corte Constitucional y sentencia Corte Suprema sobre responsabilidad del productor
Por considerarlo de su interés y para los que no los conocen acompaño dos documentos:
1.Tres autos de la Corte
Constitucional que en el mes de febrero negaron la nulidad de la decisión de
tutela de la Corte en el caso TELEFONICA ETB, que remitió el doctor Hernando
En dichos autos entre otras cosas la Corte señala que en la sentencia de tutela se estudiaron los argumentos
planteados; que lo que se pretende es reabrir el debate a las argumentaciones establecidas
en la sentencia T-058 de 2009 y ya efectuadas por la Sala Primera de Revisión, y que
la Sala Primera de Revisión de la Corte Constitucional no cambió la
jurisprudencia en esa materia, por el contrario lo que hizo fue reafirmar la
jurisprudencia existente respecto a que el juez competente para conocer sobre
los actos administrativos es el juez contencioso administrativo y no los
árbitros a través de los tribunales de arbitramento .
Entiendo que todavía hay
solicitudes que no en esta materia no ha decidido la Corte.
2. Una muy importante
sentencia de la Corte Suprema de Justicia sobre responsabilidad de los
productores de fecha 30 de abril de 2009 (expediente. 25899 3193 992 1999 00629
En esta sentencia la Corte
Suprema de Justicia comienza por hacer una presentación de la responsabilidad
en materia de consumo en el derecho comparado (Estados Unidos y Europa). Despues analiza la responsabilidad del productor en el derecho colombiano haciendo particular énfasis en el artículo 78 de la Constitución. Entre
muchos aspectos importantes que se señalan en la sentencia me parece pertinente
la definición de productor e importador contenida en el Decreto 3466 de 1982 la
Corte señala que “Dentro de esa definición quedan comprendidas, además,
aquellas empresas o personas que le imponen su marca, nombre o cualquier signo
distintivo al producto, pues es palpable que esa circunstancia encaja en la
descripción constitucional, en la medida que lo “utilizan” para que sean
adquiridos por los consumidores”. Cabe
preguntarse entonces si a juicio de la Corte la responsabilidad del productor
incluye a los que otorgan una franquicia.
la Corte que “La responsabilidad que de unos y otros (fabricadores y
proveedores) se predica, se caracteriza porque: a) Trasciende a la relación
contractual derivada de la compraventa o adquisición de bienes y servicios,
entre otras cosas porque emana de una relación (la de consumo) especialmente
regulada por el ordenamiento y que liga a personas que, incluso, no han
celebrado contrato alguno, como puede acontecer con el fabricante y el último
adquirente, o cuando la víctima es un consumidor no adquirente (como los
parientes o acompañantes de éste)”. En tal sentido cita un pronunciamiento
anterior de la propia Corte del 7 de febrero
de 2007, Exp. No.1999-00097-01.
Precisa la Corte que “La
responsabilidad de que aquí se trata deviene de introducir en el mercado un
producto que vulnera la seguridad del consumidor, pues así lo dispone la norma
superior (artículo 78). En ese orden de ideas, fabricantes y proveedores
enfrentan, en cuanto empresarios profesionales, un juicio de imputación de
responsabilidad, fundado, primordialmente, en el hecho de haber puesto en
circulación un producto defectuoso (Sentencia C 1141 de 2000).” Agrega la Corte
que “un producto es defectuoso cuando no ofrece la seguridad que legítimamente
se espera de él, condición que, en consecuencia se predica no por su falta de
aptitud para el uso para el que fue adquirido, sino por no cumplir las
condiciones de seguridad a que tiene derecho el público, excluyendo, por
supuesto, cualquier utilización abusiva”. Precisa la Corte que “La obligación
de seguridad cuyo incumplimiento genera el deber indemnizatorio de que aquí se
trata es aquella a la que razonablemente se puede aspirar; en consecuencia
quedan excluidas las situaciones en las que el carácter riesgoso del producto
es aceptado o conocido por el público y debería, pues, serlo también por la
Expresa la Corte que existe
una “obligación de seguridad a favor de los consumidores, esto es, que el
conjunto de prestaciones a su cargo no se agota con el deber de poner en
circulación cosas con la calidad e idoneidad requeridas, sino que incorpora,
también, la garantía de que el consumidor no sufrirá en su persona o sus bienes
ningún daño por causa de estas.”
Precisa la Corte “que, dadas
las condiciones de inferioridad en las que se encuentra el consumidor, la
asimetría de la relación que lo une con el productor, la superioridad económica
de éste, la particular protección que en su favor estructura el ordenamiento,
entre una muchedumbre de razones, en la hipótesis en estudio, a juicio de esta
Corporación, adquiere la entidad de una evidente obligación de resultado, cuyo
incumplimiento impone a fabricantes y comercializadores el deber
ineludible de resarcir el daño padecido por el consumidor, a menos claro
está, que demuestren que éste sobrevino por causa de un hecho extraño que,
en cuanto tal, disloca el nexo causal entre la defectuosidad del producto y el
perjuicio recibido por éste”.
Por otro lado agrega la Corte
que “Relativamente a la distribución de la carga probatoria en la
responsabilidad de esta especie es oportuno destacar que incumbirá a la víctima
probar el perjuicio que padeció, el carácter defectuoso del producto y la
relación de causalidad entre éste y aquél.”
“Para comprobar el defecto de
seguridad que afecta al producto, no debe la víctima incursionar en el examen
del proceso de fabricación para demostrar que el defecto se debe a un diseño
desacertado o a una indebida fabricación, sino que se debe limitar a probar que
éste no ofrecía la seguridad a la que una persona tiene legítimamente derecho.”
Agrega que “le es dado al
juzgador presumir a) que el producto ha sido puesto en circulación por
el fabricante o productor; b) que el defecto existía en el momento en el
que se introdujo en el mercado, y c) y que fue el fabricante quien lo elaboró
para venderlo.”
Cordialmente,Juan Pablo Cárdenas
4 of 4 File(s) Sentencia responsabilidad productos defectuosos.pdf
auto 104.rtf
AUTO-1.rtf
auto 106.rtf
Thu May 7, 2009 1:51 pm Subject:
Con ocasi�n de un reciente seminario sobre el tema del contrato de concesi�n estatal y el arbitraje, la especializaci�n de Arbitraje de la Universidad del Rosario viene trabajando, junto con distinguidos conferencistas y autores, en el alistamiento de una obra sobre dichas tem�ticas. Ahora bien, precisamente habiendo sido estas �reas campos en los que descoll� el desaparecido doctor Antonio Jos� de Irisarri, a titulo de homenaje, consideramos pertinente que dentro de este proyecto de publicaci�n se pueda contar con una monograf�a atinente al tratamiento de laudos en materia de concesi�n estatal en los que hubiera participado el distinguido colega. Por dicha raz�n, mucho sabr�a agradecer que nos pudieran hacer llegar los laudos que ustedes puedan tener al respecto. Cordialmente, Hernando Herrera Mercado
Mon May 11, 2009 10:22 pm Subject:
Para los que mantienen
intereses en el reconocimiento de laudos anulados y su evolución en el mundo, a
la presente acompaño una traducción del fallo de la Corte de Apelaciones de
Asterdam del 29 de abril de 2009, remitido por Dmitri Litvinski, en el cual dicha Corte se pronuncia sobre el reconocimiento de un laudo anulado por
las cortes rusas en el famoso caso Yukos.
Lo interesante del caso es
que la Corte holandesa considera que no esta obligada a negar el reconocimiento
a un laudo anulado, si el fallo del tribunal que lo anuló no debe ser
reconocido en Holanda, lo cual se aplica particularmente si la forma como se
produce el fallo de anulación no satisface los principios del debido proceso y
por ello su reconocimiento entraría en conflicto con el orden público holandés.
Dicha violación al debido proceso puede ocurrir cuando el fallo de anulación no
es proferido por un juez imparcial e independiente.
En este contexto el fallo holandés hace referencia
a una serie de elementos para mostrar la situación de las cortes rusas y
concluye que es plausible que los fallos de las cortes civiles rusas que
anularon el lado fueron el resultado de un proceso que debe ser calificado de
parcial y dependiente, y por ello esos fallos no puede ser reconocidos en Holanda.
De esta manera el examinar la petición de reconocimiento del laudo en Holanda la
decisión de anulación de la corte rusa debe ser ignorada.CordialmenteJuan Pablo Cárdenas----- Forwarded Message ----From: LITVINSKI Dmitri <litvinski@...>To: arbitrage-adr@...Sent: Monday, May 11, 2009 1:15:52 PMSubject: [arbitrage-adr] Yukos v Rosneft
Chers membres de la Liste, Le professeur Kleinheisterkamp a gentiment mis à notre disposition le texte en néerlandais
de l’arrêt rendu le 28 avril 2009 par le Gerechtshof Amsterdam dans
l’affaire Yukos v. Rosneft. En complément, je vous transmets en fichier joint une
traduction de cette décision en anglais. Bien à vous Dmitri Litvinski
1 of 1 File(s) Translation
Fernando Pab�n <fps@...> Date:
Wed May 13, 2009 1:21 pm Subject:
fps@... Send Email
Por considerarlo oportuno y de inter�s, remito un art�culo publicado en El Tiempo del s�bado 9 de mayo de 2009, relacionado con el asunto ETB - TELEFONICA.
Atentamente, Fernando Pab�n Santander
Opini�n: La tutela contra el laudo arbitral del caso ETB Hace algunas semanas, la Corte Constitucional concedi� la tutela formulada por la ETB contra el tribunal de arbitramento que decidi� las diferencias entre esta entidad y Telef�nica. En general, la controversia entre las empresas radicaba en establecer el modelo o tipo de remuneraci�n aplicable a unos contratos de acceso, uso e interconexi�n de las redes telef�nicas facilitadas por Telef�nica a la ETB. Tras una cadena de actuaciones, en las cuales no se agotaron los distintos filtros de soluci�n previstos, Telef�nica formul� demanda arbitral contra la ETB y obtuvo un laudo a su favor. ETB interpuso recurso de anulaci�n del laudo ante el Consejo de Estado, el cual tramit� el recurso y suspendi� los efectos del laudo. Sin embargo, la ETB formul� acci�n de tutela frente al mismo laudo y obtuvo dos fallos desfavorables. Cuando la Corte revis� y fall� este asunto, el recurso de anulaci�n segu�a su tr�mite en el Consejo de Estado y estaba para sentencia. La Corte anul� el laudo y concedi� la tutela. Este fallo contiene tres aspectos criticables, de cara al futuro del arbitraje y de la seguridad jur�dica en el pa�s. El primero de ellos, es la procedencia de la tutela. Al concederla, la Corte desconoci� que la tutela es un mecanismo subsidiario para proteger derechos fundamentales. Sostuvo que el recurso de anulaci�n del laudo arbitral, que cursaba ante el Consejo de Estado, no estaba llamado a proteger estos derechos, pues la anulaci�n de laudos se basa en simples errores formales, desligados de derechos constitucionales. En particular, ignor� que las causales de anulaci�n de los laudos arbitrales se encaminan con frecuencia a proteger las garant�as fundamentales del debido proceso, que s� tienen rango constitucional. En �ltimas, la Corte expuso a las empresas a la eventualidad de fallos judiciales contradictorios sobre la suerte de un mismo laudo arbitral, con el riesgo del choque de trenes entre las altas Cortes involucradas. La situaci�n habr�a sido diferente, si la Corte hubiese accedido a la tutela despu�s del fallo del Consejo de Estado.La segunda cr�tica radica en la manera como se sigue ampliando la doctrina de v�as de hecho judiciales para decidir la suerte de los laudos arbitrales. Tras reconocer que el arbitraje no es un proceso de dos instancias seg�n la propia Constituci�n, la Corte entr� a juzgar la "arbitrariedad" del tribunal arbitral, haciendo una revisi�n de fondo del laudo, como si fuera un juez de segunda instancia y sin dar mayores explicaciones sobre la violaci�n de los derechos fundamentales de la ETB. Al margen de que la Corte tuviera o no raz�n, lo cierto es que entr� a determinar cu�l era el modelo de remuneraci�n aplicable a estos contratos de telecomunicaciones, sin reparar en que su rol era el de juez constitucional, y no el de un juez de instancia.La tercera cr�tica radica en que la Corte insiste en a�adir planteamientos sobre el arbitraje, quiz�s sin percatarse del efecto adverso que ello ha generado: a mayor n�mero de alusiones al arbitraje, mayores han sido las contradicciones, incertidumbres y ambig�edades en la materia. Al conceder la tutela, la Corte se apoy� en otros fallos, pero ignorando que algunos de estos la habr�an llevado a negar la tutela en lugar de otorgarla. Este men� de tesis sobre el arbitraje, se presta para decisiones constitucionales a la carta, basadas en el cat�logo espec�fico de precedentes que quiera invocar la Corte para sustentar sus fallos. Y ello, en �ltimas, crea la percepci�n de una justicia selectiva que amenaza la seguridad jur�dica y las expectativas leg�timas de las empresas. La tutela es un instrumento v�lido para cuestionar sentencias y laudos en el �mbito interno, pero a la Corte se le est� yendo la mano en su tratamiento.
SANTIAGO TALERO RUEDACONSULTOR PRIVADO Y PROFESOR UNIVERSITARIO
Mon May 18, 2009 4:21 pm Subject:
Fw: RV: Decreto 1716/09. Conciliación como requisito de procedibilidad
Muy apreciados amigos:Acompaño el decreto 1716 de 2009 que me remitió el doctor Juan Manuel Garrido, en cuyo parágrafo 5o del artículo 2o dispone:PARÁGRAFO 5°. El agotamiento de la conciliación como requisito de
procedibilidad, no será necesario para efectos de acudir ante
tribunales de arbitramento encargados de resolver controversias
derivadas de contratos estatales, cuyo trámite se regula por lo
dispuesto por el artículo 121 de la Ley 446 de 1998. ----- Forwarded Message ----From: "juanmanuel@..." <juanmanuel@...>To: JUAN PABLO CARDENAS <jpcm2001@...>Sent: Monday, May 18, 2009 8:57:24 AMSubject: RV: Decreto 1716/09. Conciliación como requisito de procedibilidad
Apreciado Juan Pablo: Para información de ustedes acompañamos el decreto 1716 del
14 de mayo de 2009. Vale la pena observar el parágrafo 5 del art.
2 el cual establece que no se requiere
la conciliación previa como requisito de procedibilidad para acudir al
arbitramento. Atentamente, JUAN MANUEL GARRIDO DIAZ GARRIDO & RENGIFO ABOGADOS Calle 70 #
4-30 Tel:
(57-1) 3463873/74/75 – (57-1) 2118014 Fax:
(57-1) 2358734 www.garridorengifo.com Bogotá-Colombia Aviso de
confidencialidad: Este e-mail, y cualquier documento adjunto, pueden contener información
privilegiada, confidencial o sujeta a reserva. Si usted no es el destinatario,
le ruego informar de inmediato al teléfono (57) 1-3463873/74/45 o por e-mail, borrar el mensaje y abstenerse
de divulgar su contenido. Confidentiality notice: This e-mail transmission and
any file attached to it, may contain information that is legally privileged,
confidential or exempt from disclosure. If you received this communication in
error, please notify us immediately by telephone (57) 1-3463873/74/45 or by
e-mail, delete the e-mail and do not disclose its content to any person. 1 of 1 File(s) Decreto
Tue May 19, 2009 2:19 pm Subject:
Les acompa�o este muy importante y novedoso pronunciamiento de la Sala
de Casaci�n Civil de la CSJ que establece nuevos criterios para la procedencia
y selecci�n futura de los recursos de Casaci�n que sean interpuestos ante ella que,
adem�s de cumplir con la ya tradicional y rigurosa t�cnica del recurso, deben
reunir ciertos requisitos adicionales para que puedan ser seleccionados, fallo
que se apoya en precedentes de la Corte Constitucional.
any person. 1 of 1 File(s) 2001 00922 01.pdf
Sat May 30, 2009 11:53 pm Subject:
Apreciados señores A la presente acompaño una
sentencia del 23 de abril de 2009 (expediente 110010326000200800058 00, Radicación 35.484) de la Sección Tercera del Consejo de
Estado en la cual dicha corporación decide un recurso de anulación contra un
laudo proferido en un proceso de CARACOL TELEVISION S.A. contra la COMISION
NACIONAL DE TELEVISION
En relación con dicho recurso considero
procedente destacar los siguientes aspectos:
En primer lugar, en relación con la causal primera (nulidad
del pacto arbitral) y en razón a la unificación de las causales de anulación
por la ley 1150 para arbitrajes privados y arbitrajes relativos a contratos
estatales, señala el Consejo que “la jurisprudencia de esta Corporación venía
señalando que la precitada causal de nulidad no podía ser invocada por el
recurrente pero que en todo caso el juez tenía la obligación de declarar de
oficio las nulidades absolutas que estuvieren afectando la validez del
respectivo pacto arbitral, compromiso o cláusula compromisoria” y a
continuación expresa: “Por manera que como consecuencia de la
modificación introducida por el artículo 22 de la Ley 1150 de 2007 al artículo
72 de la Ley 80
de 1993 respecto de las causales de anulación de los laudos arbitrales
proferidos en controversias surgidas por razón o con ocasión de la contratación
estatal, a partir de la vigencia de la referida Ley 1150 y en lo sucesivo,
la nulidad del pacto arbitral deberá ser alegada de manera expresa por el
recurrente con referencia a la causal autónoma que así la consagra en el
numeral 1º del artículo 38 del Decreto 2279 de 1989”. Cabe preguntarse si lo anterior significa que en lo sucesivo
el Consejo de Estado se abstendrá de declarar de oficio nulidades absolutas de
pactos arbitrales.
Adicionalmente frente a la misma causal primera el Consejo reiteró
pronunciamientos anteriores en los cuales había señalado que a través de esta
causal no se pueden invocar vicios de nulidad del proceso arbitral, pues “cuando
la causal primera del precitado artículo 163 se refiere a otros motivos de
nulidad, en éstos deben entenderse incluidos todos los vicios que de manera
absoluta afectan la validez del pacto arbitral o de la cláusula compromisoria,
según sea el caso”, Por lo anterior rechaza el argumento del recurrente en el
sentido que dicha casual comprenda “aquellos vicios que sin tener relación con
el pacto arbitral se hubieren “engendrado dentro del proceso mismo” como
haberse adelantado el proceso a pesar de que existía una causal de interrupción.
En relación con la causal 8º, el recurrente alegó que “el laudo habría
recaído sobre y habría decidido puntos no sometidos al litigio”. El Consejo
después de reiterar su jurisprudencia tradicional sobre el alcance de esta
causal, precisa que en el caso concreto no se ve de qué manera pudieron los
árbitros haber variado la causa
petendi, pues “de la manera específica en la cual se formularon las
pretensiones de la demanda arbitral resultaba perfectamente plausible la
interpretación que le atribuyeron los árbitros”. A este respecto precisa el
Consejo de Estado que “en la determinación de la causa petendi va implícita la facultad que le asiste al juez de
interpretar la demanda, labor interpretativa que necesariamente comporta un
estudio de fondo sobre el asunto sub
exámine y, en esa medida, mientras su desconocimiento no resulte
ostensible o palmario, el juez del recurso de anulación no podría entrar a
revisarla sin rebasar con ello las limitadas competencias que se derivan
del recurso extraordinario de anulación”.(subrayo)
Por otra parte en cuanto a la causal 4º que el
recurrente invocaba porque a su juicio los árbitros habían dejado de decretar “de manera oficiosa … las pruebas faltantes
para completar lo que ya había encontrado como establecido tanto en el derecho
como en los hechos”., el Consejo de Estado precisa que de conformidad con
el artículo 179 del Código el juez debe valorar el asunto para determinar si se
requieren pruebas de oficio “más aún si se tiene en cuenta que el decreto
oficioso de pruebas no debe entrar a
suplir la ausencia absoluta de prueba, como tampoco a “mejorar el
estado probatorio de la parte demandante”, pues tales circunstancias, sin
lugar a dudas, pueden afectar el derecho a la igualdad de las partes en el
proceso así como la imparcialidad que debe orientar la labor del juez en la
resolución de la respectiva controversia.”
perspectiva señala que “el cuestionamiento de la decisión del Tribunal de
Arbitramento en esa materia por la vía del recurso de anulación necesariamente
implica para el juez de dicho recurso enjuiciar la valoración que al respecto
efectuaron los árbitros, circunstancia que recae sobre el fondo del litigio y,
por lo mismo, en modo alguno resulta constitutivo de vicios in procedendo, únicos pasibles del
recurso extraordinario de anulación.” Por lo que concluye que además de no estar
previsto el cargo en la causal de anulación, el mismo implica cuestionar la
forma como los árbitros encausaron el análisis de la controversia. CordialmenteJuan Pablo Cárdenas Mejía
1 of 1 File(s) sentencia 35484 anulaci�n Laudo Caracol.doc
Thu Jun 11, 2009 5:16 pm Subject:
A la presente acompaño la
providencia del Consejo de Estado en la cual se anuló el laudo proferido en el
proceso arbitral de Telefonica contra ETB.
Me parece pertinente destacar
los siguientes aspectos, sin perjuicio de los análisis que cada cual hará sobre el contenido de la providencia y su salvamento de voto:
1. En relación con la ley
1107 el Consejo de Estado, después de hacer referencia a su propia
jurisprudencia y a la de la Corte Constitucional precisa que es competente para conocer del
recurso de anulación contra laudos proferidos en procesos en que sean partes
empresas de servicios públicos mixtas.
2. El Consejo anula el Laudo
por haber recaído sobre puntos no sujetos a la decisión de los árbitros. A tal efecto hace referencia a la imposibilidad de los árbitros para
pronunciarse sobre actos administrativos, así como a la potestad de resolver
conflictos que se le ha otorgado a las Comisiones de Regulación. Potestad que
fue declarada exequible por la Corte Constitucional. Señala que esta función de
resolver conflictos es administrativa y “encarna y realiza, como lo dice
Constitucional, la función regulatoria, de manera que su
resultado es un acto administrativo particular” Agrega que la pretensión
cuarta de la demanda arbitral coincide sustancialmente con lo solicitado por el
mismo actor a la CRT y señala adicionalmente que tanto el trámite
administrativo como el arbitral tienen la misma causa petendi. Por lo anterior considera el
Consejo que se incurrió en la causal 8a pues “ pues
el tribunal extendió su competencia a materias que no cabían en la cláusula
arbitral: los actos administrativos de la CRT”. Agrega que cualquier
inconformidad de las partes del contrato, por insuficiencia de lo decidido por la CRT, por mala decisión, o
cualquier otra diferencia, exigía acudir a la jurisdicción de lo contencioso
administrativo para que evaluara los actos administrativos de la comisión de
3. Por otro lado, en relación
con la solicitud de suspensión del tramite del recurso de anulación, con
fundamento en que debían aplicarse normas andinas en materia de comunicaciones,
relacionadas con los asuntos que se debaten y, por tal razón, era
indispensable, antes de dictarse el fallo, conocer su alcance, de conformidad
con lo previsto en los artículos 32
a 36 del Tratado de Creación del Tribunal de Justicia de
la Comunidad Andina, el Consejo de Estado reiteró pronunciamientos anteriores,
en los que se había dicho que “en el hipotético caso de que en realidad se
requiriera de la aplicación de las normas andinas, la solicitud de suspensión
del fallo, mientras se surte la consulta, debió formularse ante el Tribunal de
Arbitramento a quien compete el análisis de la controversia contractual y no
ante el juez del recurso que no conoce de ella”.
Por su parte el salvamento de voto
controversia que se sometió
a decisión del Tribunal Arbitral no es la misma que resolvió la Comisión de Regulación y tampocó versó sobre temas que no eran transigibles, esto es acerca de la legalidad o validez de actos administrativos expedidos por la CRT. Advierte que la CRT se pronunció de fondo, pero sólo respecto de la aplicación de la norma nueva a los contratos de interconexión suscritos entre ETB y Telefónico sin hacer mención a la modalidad de la tarifa, esto es, si por minuto o por capacidad. Agrega que la CRT no determinó una responsabilidad contractual a cargo de una de las partes del contrato ni menos aún condenó a alguna de ellas a indemnizar perjuicios a favor de la otra: Señala que es diferente el conflicto jurídico resuelto por la CRT, que se concretó en establecer cual es el regimen tarfario que debían aplica la ETB y telefonica a sus contratos de interconexión de la controversia de tipo contractual que se sometió al Tribunal
Arbitral con el fin de obtener una declaratoria de incumplimiento de dichos contratos y una condena de indemnización de perjuicios. Expresa que no ve la razón por la cual Telefonica, tenía que demandar ante la jurisdicción Contencioso Administrativo, la legalidad de unos actos que la favorecían. Señala que la tesis de la Sala plantea un problema de acceso a la justicia para quienes favorecen dichos actos administrativos. Finalmente agrega que la decisión de la Sala se apartó del criterio contenido en las sentencias del 27 de marzo de 2008 y 21 de mayo de ese mismo año sobre casos semejantes. 1 of 1 File(s) LA
Thu Jun 11, 2009 7:14 pm Subject:
Apreciados doctores: Por considerarlo de alto interés académico me permito comentarles que en reciente sentencia expedida por la Sección Tercera del Consejo, de fecha 13 de mayo del presente –proceso bajo radicación No. 11001032600020070005800-, se expidió un muy transcendental pronunciamiento por medio de la cual se anuló el laudo arbitral proferido por el Tribunal de Arbitramento constituido para dirimir las diferencias surgidas con ocasión del contrato de concesión para el mantenimiento y la operación de la infraestructura del servicio de alumbrado público, suscrito entre la Unión Temporal DISELECSA LTDA. y el Municipio de Neiva,.
La interposición del recurso de anulación por parte de la sociedad DISELECSA LTDA se soportó en las causales consagradas en los numerales 2, 4 y 5 del artículo 72 de la Ley 80 de 1993. Sin embargo bien significativo resulta indicar que la comentada sentencia de la Sección Tercera resulta relevante, en la medida en que no se tienen antecedentes de anulación de laudos por parte de la jurisdicción contenciosa, en virtud de la procedencia de la causal referida al fallo en conciencia. Es de anotar que sin haberla concedido en casos precedentes, en el pasado dicha Corporación había manifestado sobre esta causal lo siguiente: 1. Mientras en el fallo en derecho se debe explicar los motivos o razones de orden sustantivo que se tuvo para arribar a la conclusión que contiene la parte resolutiva, en el fallo en conciencia esa motivación no es esencial ni determinante de su validez. Así se pronunció la Sección: “En suma de lo anterior, sólo cuando el fallo que se dicte en derecho deje de lado, en forma ostensible, el marco jurídico que deba acatar para basarse en la mera equidad podrá asimilarse a un fallo en conciencia.” (Consejo de Estado, Sección Tercera, sentencia del 3 de abril de 1992. Exp.: 6695). 2. Igualmente ha también dicho el Consejo de Estado que se constituye fallo en conciencia, cuando el fallador desconoce el acervo probatorio: “La Sala considera que si los árbitros conculcan en forma íntegra el recaudo probatorio del proceso arbitral para consultar su propia verdad dejarán en el ambiente un pronunciamiento en conciencia en la antesala de la decisión y entonces en la motivación del fallo, los miembros del Tribunal harán saber a las partes que sus conclusiones no tuvieron su origen en el procedimiento probatorio”. (Consejo de Estado, Sección Tercera, sentencia del 14 de septiembre de 1995. Exp.: 10468). Para esta Corporación entonces el fallo en conciencia se ha configurado cuando: a. Hay ausencia de normas de derecho positivo. b. La equidad sustenta la decisión. c. El fallador se aparta de la prueba. d. No se explican las razones que dan lugar a la decisión Cordialmente, Hernando Herrera Mercado ¡Obtén la mejor experiencia en la web!Descarga gratis el nuevo Internet Explorer 8
Thu Jun 11, 2009 11:17 pm Subject:
Aclaraciones y Salvamento adicional del fallo del Consejo de Estado de Telefonica ETB
Como complemento de mi correo
anterior acompaño el salvamento del doctor Ramiro Saavedra y las aclaraciones
de voto del doctor Mauricio Fajardo y la doctora Myriam Guerrero, que me remitió
el doctor Carlos Mayorca.
El Salvamento del doctor Saavedra. En su salvamento de voto el doctor Saavedra señaló que a su juicio “el tribunal de
arbitramento aplicó el acto administrativo expedido por la CRT, que además, a mi juicio,
estableció de manera clara cuál era la tarifa que debía regir en la relación
contractual de las partes, y que los árbitros reiteraron en el laudo recurrido”.
Agregó que ni el Laudo se pronunció sobre la validez de un acto administrativo,
ni la CRT, en la Resolución
1303 de 2005, ya había resuelto la controversia que fue sometida a la decisión
de los árbitros. Agrega que “considero equivocado el mensaje que se envía en la Sentencia de la
referencia, que da a entender que, mediando un acto administrativo en una
controversia contractual, su sola existencia se traduce en una imposibilidad
absoluta de ser siquiera mencionado por los jueces arbitrales; si existen actos
administrativos, al contrario: ellos deben ser tenidos en cuenta por el
tribunal de arbitramento, para respetarlos y acatarlos, por cuanto lo que les
está vedado es lo opuesto: hacer de cuenta que no existen, desconocerlos,
discutirlos, obviarlos y decidir en contra de lo dispuesto en ellos,..”
2. Aclaración del doctor Fajardo. Por su
parte en su aclaración de voto el doctor Fajardo señala que los árbitros jamás
contaron con la habilitación que las partes, pues el pacto arbitral decía “En los casos en que las partes estén de
acuerdo en no acudir a la CRT o al Ministerio de Comunicaciones, … se acudirá a la decisión de un
Tribunal de Arbitramento Institucional” y en el presente caso resulta que
las partes no estuvieron de
acuerdo en NO acudir a la CRT.
Agrega el doctor Fajardo que se
configuró también la causal de anulación de haberse proferido el laudo después
del vencimiento del termino. A tal efecto se refiere a los efectos de la
suspensión del proceso y señala que en
varias oportunidades y a pesar de que el proceso arbitral se encontraba
suspendido, el Tribunal de Arbitramento, sin que mediara solicitud alguna de
las partes, profirió decisiones de carácter procesal y las ejecutó para posteriormente –y sin que
mediara solicitud de las partes– disponer la reanudación de las suspensiones previamente
decretadas. En cuanto el Tribunal de Arbitramento dispuso levantar la
suspensión del proceso ya no era posible que se decretara nuevamente, de
oficio, la suspensión o la reanudación de la suspensión del proceso, pues el Tribunal
carecía de competencia para ello. Por ello al contar el término sólo con las suspensiones efectivas el Laudo fue
proferido fuera del plazo.
3 of 3 File(s) aclaracioin
Sun Jun 14, 2009 10:25 pm Subject:
De: HERNANDO HERRERA <herreramercado@...>Para: COMITE COLOMBIANO DE ARBITRAJE <comite_colombiano_de_arbitraje@yahoogroups.com>Enviado: jueves, 11 de junio, 2009 14:14:11Asunto: [comite_colombiano_de_arbitraje] SENTENCIA CE FALLO EN CONCIENCIA
Apreciados doctores: Por considerarlo de alto interés académico me permito comentarles que en reciente sentencia expedida por la Sección Tercera del Consejo, de fecha 13 de mayo del presente –proceso bajo radicación No. 1100103260002007000 5800-, se expidió un muy transcendental pronunciamiento por medio de la cual se anuló el laudo arbitral proferido por el Tribunal de Arbitramento constituido para dirimir las diferencias surgidas con ocasión del contrato de concesión para el mantenimiento y la operación de la infraestructura del servicio de alumbrado público, suscrito entre la Unión Temporal DISELECSA LTDA. y el Municipio de Neiva,. La interposición del recurso de anulación por parte de la sociedad DISELECSA LTDA se soportó en las causales consagradas en los numerales 2, 4 y 5 del artículo 72 de la Ley 80 de 1993. Sin embargo bien significativo resulta indicar que la comentada sentencia de la Sección Tercera resulta relevante, en la medida en que no se tienen antecedentes de anulación de laudos por parte de la jurisdicción contenciosa, en virtud de la procedencia de la causal referida al fallo en conciencia. Es de anotar que sin haberla concedido en casos precedentes, en el pasado dicha Corporación había manifestado sobre esta causal lo siguiente: 1. Mientras en el fallo en derecho se debe explicar los motivos o razones de orden sustantivo que se tuvo para arribar a la conclusión que contiene la parte resolutiva, en el fallo en conciencia esa motivación no es esencial ni determinante de su validez. Así se pronunció la Sección: “En suma de lo anterior, sólo cuando el fallo que se dicte en derecho deje de lado, en forma ostensible, el marco jurídico que deba acatar para basarse en la mera equidad podrá asimilarse a un fallo en conciencia.” (Consejo de Estado, Sección Tercera, sentencia del 3 de abril de 1992. Exp.: 6695). 2. Igualmente ha también dicho el Consejo de Estado que se constituye fallo en conciencia, cuando el fallador desconoce el acervo probatorio: “La Sala considera que si los árbitros conculcan en forma íntegra el recaudo probatorio del proceso arbitral para consultar su propia verdad dejarán en el ambiente un pronunciamiento en conciencia en la antesala de la decisión y entonces en la motivación del fallo, los miembros del Tribunal harán saber a las partes que sus conclusiones no tuvieron su origen en el procedimiento probatorio”. (Consejo de Estado, Sección Tercera, sentencia del 14 de septiembre de 1995. Exp.: 10468). Para esta Corporación entonces el fallo en conciencia se ha configurado cuando: a. Hay ausencia de normas de derecho positivo. b. La equidad sustenta la decisión. c. El fallador se aparta de la prueba. d. No se explican las razones que dan lugar a la decisión Cordialmente, Hernando Herrera Mercado ¡Obtén la mejor experiencia en la web!Descarga gratis el nuevo Internet Explorer 8http://downloads. yahoo.com/ ieak8/?l= e1
Mon Jun 15, 2009 1:46 am Subject:
http://downloads. yahoo.com/ ieak8/?l= e1 Reply
Tue Jun 23, 2009 6:47 pm Subject:
Fallo de la Corte Constitucional Ecuatoriana sobre posibilidad de pactar arbiraje en equidad
Apreciados señores:A la presente acompaño un pronunciamiento del 13 de Marzo del 2009 de la Corte Constitucional Ecuatoriana sobre la posibilidad de pactar arbitraje en equidad en un emprestito internacional.El artículo 190 de la Constitución Ecuatoriana dispone:Artículo 190
“Se reconoce el arbitraje, la mediación y otros procedimientos
aplicarán con sujeción a la ley, en materias en que por su naturaleza
se puedan transigir.
En la contratación pública procederá el arbitraje en derecho,
previo pronunciamiento favorable de la Procuraduría General del Estado,
conforme a las condiciones establecidas en la ley.”
En un contrato de empréstito con el Banco Mundial se pacta que el tribunal de arbitramento "fallará en conciencia",La Corte Constitucional señala que dicha estipulación es posible porque el artìculo 422 de la Constitución en su inciso final dispone: “En el caso de controversias relacionadas
con la deuda externa, el Estado ecuatoriano promoverá las soluciones
arbitrales en función del origen de la deuda y con sujeción a los
principio de transparencia, equidad y justicia internacional.”La Corte además agrega que un arbitraje en conciencia debe entenderse en equidad.CordialmenteJuan Pablo Càrdenas
1 of 1 File(s) sentencia corte constitucional ecuatoriana arbitraje en equidad.PDF
Wed Jul 1, 2009 12:09 am Subject:
2 of 2 File(s) F11001032600020070005800S3PARAADJUNTARSALVAMENTO20090625104814.doc
Wed Jul 1, 2009 11:39 pm Subject:
Complementando mi correo de ayer, les remito el salvamento de voto de la Dra. RUTH STELLA
any person. 1 of 1 File(s) F11001032600020070005800S3PARAADJUNTARSALVAMENTO20090701112545.doc
Thu Jul 2, 2009 2:05 am Subject:
Apreciados señores: Para los que aún no lo
conocen, acompaño el fallo proferido por el Consejo de Estado por el cual se
anuló el laudo arbitral proferido en el proceso del municipio de Neiva contra
Diselecsa. Igualmente acompaño los salvamentos de voto. La importancia de la
sentencia del H. Consejo de Estado radica que hasta donde poseo información es
la primera vez que se anula un laudo por haberse fallado en conciencia debiendo
ser en derecho. Para mayor claridad debo
precisar que la apoderada del municipio de Neiva en el mencionado proceso y el
suscrito somos copropietarios de la oficina en que ejerzo mi profesión. Es difícil resumir brevemente
tanto la sentencia del Consejo de Estado como los salvamentos de voto, sin
embargo, considero procedente destacar los siguientes aspectos: En la sentencia del Consejo
de Estado el mismo hace referencia a su jurisprudencia sobre el alcance de la
causal de anulación haber fallado en conciencia debiendo ser en derecho y
reitera jurisprudencia anterior en la que se había dicho “(…) si bien el fallo
en conciencia radica, básicamente, en la falta de apoyo normativo para la
solución del problema planteado, también el aspecto probatorio, asociado al
problema normativo, puede ser discutido desde esta perspectiva. Según esto,
puede ocurrir que el fallo en conciencia se derive del hecho de que las pruebas
que deberían ofrecer convicción a los árbitros, carecen de soporte valorativo
normativo, y se radican, fundamentalmente, en la pura y simple conciencia del
árbitro….No obstante, esto no significa que los árbitros no tengan la libertad
de valoración de las pruebas, según las reglas de la sana crítica,…” Después de hacer un análisis
sobre las características del fallo en conciencia, el Consejo de Estado
estudia el pliego de condiciones, la propuesta
presentada y el contrato. Transcribe entonces apartes del Laudo y señala que si bien es cierto que
el Tribunal procede a hacer un análisis sobre la situación fáctica sometida a
su conocimiento a la luz de lo previsto en el pliego de condiciones, la oferta
presentada por el concesionario y las estipulaciones plasmadas en el contrato
de concesión e igualmente, hace una apreciación sobre la prueba pericial
arrimada al plenario, circunstancias que observadas en su conjunto dan la
apariencia de que el laudo fue dictado con base en las normas y la prueba
recaudada en el expediente, es decir en derecho, tal como se pactó en la
cláusula compromisoria y como lo ordena la ley para estos casos, también lo es,
que el Tribunal al resolver uno de los asuntos sometidos a su consideración,
concretamente el referido a la TIR del proyecto, realmente decidió en conciencia o equidad y no en derecho. A tal
efecto precisa el Consejo de Estado que “la conclusión a la cual arribó el
Tribunal no tiene fundamento en los documentos contractuales, …” Señala el Consejo de Estado
que son estas apreciaciones del Tribunal, las que comportan un fallo en equidad
o en conciencia, puesto que al entender que no se había estipulado una utilidad
para las actividades de operación y mantenimiento desplegadas por el
concesionario, consideró equitativo estimar una utilidad razonable del 8% para
este rubro, con el fin de compensar, de alguna manera, al concesionario, sin
que su decisión se hubiere fundado en algunas de las regulaciones contenidas en
el pliego o en las estipulaciones contractuales o en prueba pericial practicada
en el proceso. Agrega el Consejo de Estado
que “Lo anterior no significa que los árbitros carezcan de libertad para
valorar la prueba a la luz de las reglas de la sana crítica, sino que en el
contenido del fallo se evidencie que las decisiones tomadas por el juez no se
apoyaron en la valoración de la prueba, al punto de que la decisión proferida
en el laudo no guarda correspondencia alguna con el recaudo probatorio traído
al proceso sino que obedece al sentido común del juez, al juicio que identifica
a un hombre recto y justo, a su íntima convicción de lo justo y equitativo
respecto de las diferencias planteadas por las partes del contrato, con lo cual
se sustituyó la voluntad negocial de los contratantes.” En su salvamento de voto el
Doctor Saavedra precisa el alcance del recurso de anulación y señala que por
medio del mismo es improcedente cuestionar la valoración probatoria. Agrega que
el laudo en
conciencia no es un fallo ilegal o lesivo de los derechos garantizados en
nuestro ordenamiento, razón por la cual no es dable asimilar a laudo en
conciencia, el que se aparta de un juicio ideal o de las normas que garantizan
los derechos fundamentales de las partes. Agrega que no es laudo en conciencia
la decisión arbitraria. Expresa así mismo que no es laudo en conciencia el que
contiene una argumentación jurídica que no se comparte, el que contiene una falencia
o una valoración de las pruebas de una manera que no comparte el juez del
la Constitución alude a la equidad en varias de sus normas y la Corte Constitucional ha señalado que la circunstancia de que los operadores jurídicos tengan en
cuenta la equidad, para decidir los litigios no resulta contraria al
ordenamiento constitucional. En el caso concreto la sentencia del Consejo de
Estado afirma claramente que el laudo cuenta con los ingredientes típicos del
que se profiere en derecho, cuando reconoce que el tribunal de arbitramento hizo
sobre la situación fáctica sometida a su conocimiento a la luz de lo previsto
en el pliego de condiciones, la oferta presentada por el concesionario y las
estipulaciones plasmadas en el contrato de concesión e hizo una apreciación
sobre la prueba pericial arrimada al plenario. Expresa entonces que la Sala consideró
configurado el laudo en conciencia porque no comparte la conclusión a la que
arribó el tribunal de arbitramento sobre el monto del TIR, lo que escapa al
ámbito del recurso de anulación. Por su parte en su salvamento
de voto la doctora Correa expresó que se apartó de la decisión del Consejo de
Estado porque: i) se decidió la causal propuesta
sobre fundamentos diferentes a los expuestos en el recurso; ii) para concluir
el fallo en conciencia el juez de la anulación revisó aspectos iuris in
indicando y iii) la decisión arbitral censurada no constituyó un fallo en
conciencia. Señala que el juez arbitral dictó su fallo en derecho. Agrega que la mayoría de la Sala se detuvo a cuestionar
tanto los razonamientos jurídicos como la valoración que de la prueba hizo el
juez arbitral en relación con la
TIR del proyecto. Valoración que por voluntad de las partes
involucradas en el conflicto, escapa al ámbito de competencia del juez de la
anulación, que tiene vedado adentrarse en el análisis iuris in indicando,
reservado en este proceso sólo a los árbitros. Expresa que lo que hace
realmente la sentencia de anulación es cuestionar la valoración probatoria,
como si se tratase de una segunda instancia. En tal sentido expresa que el
Consejo de Estado ha dejado, a salvo la
libertad de valoración de las pruebas de que gozan los árbitros, sin que sea
posible, a través de este recurso y a partir de la discusión del tema
probatorio, cuestionar sus apreciaciones al respecto. Agrega que el fallo en
conciencia corresponde a la falta de
sustento en el derecho positivo por la omisión o ausencia de aplicación de las
normas jurídicas y la carencia absoluta y ostensible de juicio jurídico
valorativo de las pruebas que obran en el proceso para configurar los supuestos
de hecho de las normas que en él se invoquen (desconocimiento total de la
prueba), lo que no ocurre en este caso. Señala además, que la
interpretación que hace la sentencia, se aleja del criterio jurisprudencial
unánime de la Sala en torno a esta causal. De otra parte agrega que no es manifiesto que se trate
de un fallo en conciencia, como lo exige la ley, pues la Sala hace un “examen
detenido” del acervo probatorio como textualmente lo anuncia, y se extiende por
cerca de treinta (30) páginas todo lo
cual revela que no es manifiesto que se trate de un fallo en conciencia Expresa que la equidad no es
ajena a los fallos en derecho, ni recurrir a ella es indicativo de fallar en
conciencia. Se refiere al concepto de equidad, y señala que el propio derecho
positivo no sólo permita sino que, desde la norma superior, prohíja que el
juzgador utilice el criterio de equidad como auxiliar de la actividad judicial.
Desde este punto de vista destaca que la
equidad tiene respaldo en nuestra Constitución Política, en el Código Civil, en
la ley 153 de 1997 en el Código de Procedimiento Civil y en el Código de Comercio. Precisa que la
equidad es un elemento hermenéutico que auxilia la decisión judicial, para lo
cual hace referencia a decisiones de la Corte Suprema de Justicia, del Consejo
de Estado y de la Corte Constitucional. Agrega que la Corte Constitucional ha
precisado que invocar
la equidad no supone no fallar en derecho, ni decidir arbitrariamente Concluye que en
la sentencia respecto de la cual salva voto se realizó -sin tener competencia
para ello- un análisis del fondo del proceso y de su acervo probatorio, lo cual
está vedado al resolver el recurso extraordinario de anulación de laudos, en
tanto las decisiones de los árbitros son de única instancia. Finalmente señala que “El precedente
sentado en el nuevo alcance que se le da a la causal 6ª del artículo 163 del
decreto 1818 de 1998 –a no dudarlo- pone en riesgo el porvenir de la justicia
arbitral en Colombia, en tanto permite la discusión por el juez de la anulación
de los razonamientos interpretativos así como de las consideraciones en materia
probatoria de los laudos, con lo cual se atenta contra su fundamento
estructural, que no es otro que la voluntad de las partes de sustraer del
conocimiento del juez institucional, los aspectos iuris in indicando del
conflicto que sometan a decisión de los árbitros”. Cordialmente Juan Pablo Cárdenas 3 of 3 File(s) 34525 Recanulaci�n DISELECSA LTDA ISM aprobado Sala.doc
Thu Jul 2, 2009 9:57 am Subject:
Para ello estimó la Sala que el papel del juez de anulación no se debe limitar a una revisión formal de la decisión arbitral acusada para verificar si en ella se citaban o mencionaban disposiciones legales, doctrinarias o jurisprudenciales que, en honor a la verdad, el laudo contenía en abundancia, sino que debe verificar si ese derecho sea el aplicable a la solución del caso. 2. En segundo lugar, la decisión comporta un juicioso análisis de la causal invocada “HABERSE FALLADO EN CONCIENCIA Y NO EN DERECHO” al determinar la Sala que para poder verificar su procedencia, necesariamente el Juez de Anulación está habilitada para desentrañar el contenido del laudo acusado en su fondo y verificar cual fue la real convicción de los árbitros al tomar la decisión, no solo en cuento al derecho aplicable sino en la valoración del acervo probatorio, a cuyo efecto acometió la revisión de su contenido en su fondo y no en su forma, como lo venía haciendo y reconocía la jurisprudencia vigente.
6. Es lamentable que la Sala no se hubiese pronunciado sobre qué pasa con la caución que el recurrente otorgó para suspender los efectos del laudo arbitral y garantizar a la otra parte el pago de los perjuicios que se le hubiesen podido causar por ello cuyo costo, como ustedes lo saben, es elevado y cuya obtención no es fácil. En ese sentido, estimo que se ha debido ordenar su cancelación e imponer una condena en costas pues sí se anuló el fallo y se logró el fin del recurso extraordinario, se ha debido condenar a otra parte al menos, a reeembolsarle al recurrente ese costo. 7. Finalmente, en el decreto 1818 de 1998 se prevé, como una consecuencia de la prosperidad de esta específica causal anulación, que los árbitros no tendrán derecho a la segunda mitad de los honorarios que cobraron y el fallo, lamentablemente, tampoco se refiere a este punto ni resuelve jurisprudencialmente cómo ha de entenderse esta disposición. ¿a quién han de devolver los honorarios que cobraron? ¿debe el secretario devolver igualmente la mitad de los honorarios? Queda abierto el tema de discusión. ¡Bienvenido el debate académico!
[Attachment(s) <#TopText> from JUAN PABLO CARDENAS included below] Apreciados señores:
Señala el Consejo de Estado que son estas apreciaciones del Tribunal, las que comportan un fallo en equidad o en conciencia, puesto que al entender que no se había estipulado una utilidad para las actividades de operación y mantenimiento desplegadas por el concesionario, consideró equitativo estimar una utilidad razonable del 8% para este rubro, con el fin de compensar, de alguna manera, al concesionario, sin que su decisión se hubiere fundado en algunas de las regulaciones contenidas en el pliego o en las estipulaciones contractuales o en prueba pericial practicada en el proceso. Agrega el Consejo de Estado que “Lo anterior no significa que los árbitros carezcan de libertad para valorar la prueba a la luz de las reglas de la sana crítica, sino que en el contenido del fallo se evidencie que las decisiones tomadas por el juez no se apoyaron en la valoración de la prueba, al punto de que la decisión proferida en el laudo no guarda correspondencia alguna con el recaudo probatorio traído al proceso sino que obedece al sentido común del juez, al juicio que identifica a un hombre recto y justo, a su íntima convicción de lo justo y equitativo respecto de las diferencias planteadas por las partes del contrato, con lo cual se sustituyó la voluntad negocial de los contratantes.” En su salvamento de voto el Doctor Saavedra precisa el alcance del recurso de anulación y señala que por medio del mismo es improcedente cuestionar la valoración probatoria. Agrega que el laudo en conciencia no es un fallo ilegal o lesivo de los derechos garantizados en nuestro ordenamiento, razón por la cual no es dable asimilar a laudo en conciencia, el que se aparta de un juicio ideal o de las normas que garantizan los derechos fundamentales de las partes. Agrega que no es laudo en conciencia la decisión arbitraria. Expresa así mismo que no es laudo en conciencia el que contiene una argumentación jurídica que no se comparte, el que contiene una falencia o una valoración de las pruebas de una manera que no comparte el juez del recurso. Precisa que la Constitución alude a la equidad en varias de sus normas y la Corte Constitucional ha señalado que la circunstancia de que los operadores jurídicos tengan en cuenta la equidad, para decidir los litigios no resulta contraria al ordenamiento constitucional. En el caso concreto la sentencia del Consejo de Estado afirma claramente que el laudo cuenta con los ingredientes típicos del que se profiere en derecho, cuando reconoce que el tribunal de arbitramento hizo un análisis sobre la situación fáctica sometida a su conocimiento a la luz de lo previsto en el pliego de condiciones, la oferta presentada por el concesionario y las estipulaciones plasmadas en el contrato de concesión e hizo una apreciación sobre la prueba pericial arrimada al plenario. Expresa entonces que la Sala consideró configurado el laudo en conciencia porque no comparte la conclusión a la que arribó el tribunal de arbitramento sobre el monto del TIR, lo que escapa al ámbito del recurso de anulación. Por su parte en su salvamento de voto la doctora Correa expresó que se apartó de la decisión del Consejo de Estado porque: i) se decidió la causal propuesta sobre fundamentos diferentes a los expuestos en el recurso; ii) para concluir el fallo en conciencia el juez de la anulación revisó aspectos iuris in indicando y iii) la decisión arbitral censurada no constituyó un fallo en conciencia. Señala que el juez arbitral dictó su fallo en derecho. Agrega que la mayoría de la Sala se detuvo a cuestionar tanto los razonamientos jurídicos como la valoración que de la prueba hizo el juez arbitral en relación con la TIR del proyecto. Valoración que por voluntad de las partes involucradas en el conflicto, escapa al ámbito de competencia del juez de la anulación, que tiene vedado adentrarse en el análisis iuris in indicando, reservado en este proceso sólo a los árbitros. Expresa que lo que hace realmente la sentencia de anulación es cuestionar la valoración probatoria, como si se tratase de una segunda instancia. En tal sentido expresa que el Consejo de Estado ha dejado, a salvo la libertad de valoración de las pruebas de que gozan los árbitros, sin que sea posible, a través de este recurso y a partir de la discusión del tema probatorio, cuestionar sus apreciaciones al respecto. Agrega que el fallo en conciencia corresponde a la falta de sustento en el derecho positivo por la omisión o ausencia de aplicación de las normas jurídicas y la carencia absoluta y ostensible de juicio jurídico valorativo de las pruebas que obran en el proceso para configurar los supuestos de hecho de las normas que en él se invoquen (desconocimiento total de la prueba), lo que no ocurre en este caso. Señala además, que la interpretación que hace la sentencia, se aleja del criterio jurisprudencial unánime de la Sala en torno a esta causal. De otra parte agrega que no es manifiesto que se trate de un fallo en conciencia, como lo exige la ley, pues la Sala hace un “examen detenido” del acervo probatorio como textualmente lo anuncia, y se extiende por cerca de treinta (30) páginas todo lo cual revela que no es manifiesto que se trate de un fallo en conciencia
Expresa que la equidad no es ajena a los fallos en derecho, ni recurrir a ella es indicativo de fallar en conciencia. Se refiere al concepto de equidad, y señala que el propio derecho positivo no sólo permita sino que, desde la norma superior, prohíja que el juzgador utilice el criterio de equidad como auxiliar de la actividad judicial. Desde este punto de vista destaca que la equidad tiene respaldo en nuestra Constitución Política, en el Código Civil, en la ley 153 de 1997 en el Código de Procedimiento Civil y en el Código de Comercio. Precisa que la equidad es un elemento hermenéutico que auxilia la decisión judicial, para lo cual hace referencia a decisiones de la Corte Suprema de Justicia, del Consejo de Estado y de la Corte Constitucional. Agrega que la Corte Constitucional ha precisado que invocar la equidad no supone no fallar en derecho, ni decidir arbitrariamente Concluye que en la sentencia respecto de la cual salva voto se realizó -sin tener competencia para ello- un análisis del fondo del proceso y de su acervo probatorio, lo cual está vedado al resolver el recurso extraordinario de anulación de laudos, en tanto las decisiones de los árbitros son de única instancia. Finalmente señala que “El precedente sentado en el nuevo alcance que se le da a la causal 6ª del artículo 163 del decreto 1818 de 1998 –a no dudarlo- pone en riesgo el porvenir de la justicia arbitral en Colombia, en tanto permite la discusión por el juez de la anulación de los razonamientos interpretativos así como de las consideraciones en materia probatoria de los laudos, con lo cual se atenta contra su fundamento estructural, que no es otro que la voluntad de las partes de sustraer del conocimiento del juez institucional, los aspectos iuris in indicando del conflicto que sometan a decisión de los árbitros”.
Thu Jul 2, 2009 12:36 pm Subject:
Apreciado Luis Fernando:Muchas gracias por sus apreciaciones. Me parece muy interesante considerar como lo sugieres que en el fondo a través de la causal en cuestión se estaría aplicando una soluciòn análoga a la causal primera de casación por violación indirecta. El tema es aùn más interesante si se recuerda que una de las discusiones del proyecto de ley sobre arbitraje fue la inclusión o no de una causal de anulación por violación de la ley sustancial, pero por infracción directa. Cordialmente,Juan Pablo Cárdenas MejíaFrom: Luis Fernando Salazar López <lfsalazar@...>To: comite_colombiano_de_arbitraje@yahoogroups.com; Juan Pablo Cárdenas Mejía <jpcm2001@...>Sent: Thursday, July 2, 2009 4:57:23 AMSubject: Re: [comite_colombiano_de_arbitraje] Fw: Sentencia Diselecta
6. Es lamentable que la Sala no se hubiese pronunciado sobre qué pasa con la caución que el recurrente otorgó para suspender los efectos del laudo arbitral y garantizar a la otra parte el pago de los perjuicios que se le hubiesen podido causar por ello cuyo costo, como ustedes lo saben, es elevado y cuya obtención no es fácil. En ese sentido, estimo que se ha debido ordenar su cancelación e imponer una condena en costas pues sí se anuló el fallo y se logró el fin del recurso extraordinario, se ha debido condenar a otra parte al menos, a reeembolsarle al recurrente ese costo. 7. Finalmente, en el decreto 1818 de 1998 se prevé, como una consecuencia de la prosperidad de esta específica causal anulación, que los árbitros no tendrán derecho a la segunda mitad de los honorarios que cobraron y el fallo, lamentablemente, tampoco se refiere a este punto ni resuelve jurisprudencialment e cómo ha de entenderse esta disposición. ¿a quién han de devolver los honorarios que cobraron? ¿debe el secretario devolver igualmente la mitad de los honorarios? Queda abierto el tema de discusión. ¡Bienvenido el debate académico!
[Attachment( s) <#TopText> from JUAN PABLO CARDENAS included below] Apreciados señores:
Después de hacer un análisis sobre las características del fallo en conciencia, el Consejo de Estado estudia el pliego de condiciones, la propuesta presentada y el contrato. Transcribe entonces apartes del Laudo y señala que si bien es cierto que el Tribunal procede a hacer un análisis sobre la situación fáctica sometida a su conocimiento a la luz de lo previsto en el pliego de condiciones, la oferta presentada por el concesionario y las estipulaciones plasmadas en el contrato de concesión e igualmente, hace una apreciación sobre la prueba pericial arrimada al plenario, circunstancias que observadas en su conjunto dan la apariencia de que el laudo fue dictado con base en las normas y la prueba recaudada en el expediente, es decir en derecho, tal como se pactó en la cláusula compromisoria y como lo ordena la ley para estos casos, también lo es, que el Tribunal al resolver uno de los asuntos sometidos a su consideración, concretamente el
referido a la TIR del proyecto, realmente decidió en conciencia o equidad y no en derecho. A tal efecto precisa el Consejo de Estado que “la conclusión a la cual arribó el Tribunal no tiene fundamento en los documentos contractuales, …”
Señala el Consejo de Estado que son estas apreciaciones del Tribunal, las que comportan un fallo en equidad o en conciencia, puesto que al entender que no se había estipulado una utilidad para las actividades de operación y mantenimiento desplegadas por el concesionario, consideró equitativo estimar una utilidad razonable del 8% para este rubro, con el fin de compensar, de alguna manera, al concesionario, sin que su decisión se hubiere fundado en algunas de las regulaciones contenidas en el pliego o en las estipulaciones contractuales o en prueba pericial practicada en el proceso. Agrega el Consejo de Estado que “Lo anterior no significa que los árbitros carezcan de libertad para valorar la prueba a la luz de las reglas de la sana crítica, sino que en el contenido del fallo se evidencie que las decisiones tomadas por el juez no se apoyaron en la valoración de la prueba, al punto de que la decisión proferida en el laudo no guarda correspondencia alguna con el recaudo probatorio traído al proceso sino que obedece al sentido común del juez, al juicio que identifica a un hombre recto y justo, a su íntima convicción de lo justo y equitativo respecto de las diferencias planteadas por las partes del contrato, con lo cual se sustituyó la voluntad negocial de los contratantes.” En su salvamento de voto el Doctor Saavedra precisa el alcance del recurso de anulación y señala que por medio del mismo es improcedente cuestionar la valoración probatoria. Agrega que el laudo en conciencia no es un fallo ilegal o lesivo de los derechos garantizados en nuestro ordenamiento, razón por la cual no es dable asimilar a laudo en conciencia, el que se aparta de un juicio ideal o de las normas que garantizan los derechos fundamentales de las partes. Agrega que no es laudo en conciencia la decisión arbitraria. Expresa así mismo que no es laudo en conciencia el que contiene una argumentación jurídica que no se comparte, el que contiene una falencia o una valoración de las pruebas de una manera que no comparte el juez del recurso. Precisa que la Constitución alude a la equidad en varias de sus normas y la Corte Constitucional ha señalado que la circunstancia de que los operadores jurídicos tengan en cuenta la equidad, para decidir los
litigios no resulta contraria al ordenamiento constitucional. En el caso concreto la sentencia del Consejo de Estado afirma claramente que el laudo cuenta con los ingredientes típicos del que se profiere en derecho, cuando reconoce que el tribunal de arbitramento hizo un análisis sobre la situación fáctica sometida a su conocimiento a la luz de lo previsto en el pliego de condiciones, la oferta presentada por el concesionario y las estipulaciones plasmadas en el contrato de concesión e hizo una apreciación sobre la prueba pericial arrimada al plenario. Expresa entonces que la Sala consideró configurado el laudo en conciencia porque no comparte la conclusión a la que arribó el tribunal de arbitramento sobre el monto del TIR, lo que escapa al ámbito del recurso de anulación. Por su parte en su salvamento de voto la doctora Correa expresó que se apartó de la decisión del Consejo de Estado porque: i) se decidió la causal propuesta sobre fundamentos diferentes a los expuestos en el recurso; ii) para concluir el fallo en conciencia el juez de la anulación revisó aspectos iuris in indicando y iii) la decisión arbitral censurada no constituyó un fallo en conciencia. Señala que el juez arbitral dictó su fallo en derecho. Agrega que la mayoría de la Sala se detuvo a cuestionar tanto los razonamientos jurídicos como la valoración que de la prueba hizo el juez arbitral en relación con la TIR del proyecto. Valoración que por voluntad de las partes involucradas en el conflicto, escapa al ámbito de competencia del juez de la anulación, que tiene vedado adentrarse en el análisis iuris in indicando, reservado en este proceso sólo a los árbitros. Expresa que lo que hace realmente la sentencia de anulación es
cuestionar la valoración probatoria, como si se tratase de una segunda instancia. En tal sentido expresa que el Consejo de Estado ha dejado, a salvo la libertad de valoración de las pruebas de que gozan los árbitros, sin que sea posible, a través de este recurso y a partir de la discusión del tema probatorio, cuestionar sus apreciaciones al respecto. Agrega que el fallo en conciencia corresponde a la falta de sustento en el derecho positivo por la omisión o ausencia de aplicación de las normas jurídicas y la carencia absoluta y ostensible de juicio jurídico valorativo de las pruebas que obran en el proceso para configurar los supuestos de hecho de las normas que en él se invoquen (desconocimiento total de la prueba), lo que no ocurre en este caso. Señala además, que la interpretación que hace la sentencia, se aleja del criterio jurisprudencial unánime de la Sala en torno a esta causal. De otra parte agrega que no es manifiesto que se trate
de un fallo en conciencia, como lo exige la ley, pues la Sala hace un “examen detenido” del acervo probatorio como textualmente lo anuncia, y se extiende por cerca de treinta (30) páginas todo lo cual revela que no es manifiesto que se trate de un fallo en conciencia
Expresa que la equidad no es ajena a los fallos en derecho, ni recurrir a ella es indicativo de fallar en conciencia. Se refiere al concepto de equidad, y señala que el propio derecho positivo no sólo permita sino que, desde la norma superior, prohíja que el juzgador utilice el criterio de equidad como auxiliar de la actividad judicial. Desde este punto de vista destaca que la equidad tiene respaldo en nuestra Constitución Política, en el Código Civil, en la ley 153 de 1997 en el Código de Procedimiento Civil y en el Código de Comercio. Precisa que la equidad es un elemento hermenéutico que auxilia la decisión judicial, para lo cual hace referencia a decisiones de la Corte Suprema de Justicia, del Consejo de Estado y de la Corte Constitucional. Agrega que la Corte Constitucional ha precisado que invocar la equidad no supone no fallar en derecho, ni decidir arbitrariamente Concluye que en la sentencia respecto de la cual salva voto se
realizó -sin tener competencia para ello- un análisis del fondo del proceso y de su acervo probatorio, lo cual está vedado al resolver el recurso extraordinario de anulación de laudos, en tanto las decisiones de los árbitros son de única instancia. Finalmente señala que “El precedente sentado en el nuevo alcance que se le da a la causal 6ª del artículo 163 del decreto 1818 de 1998 –a no dudarlo- pone en riesgo el porvenir de la justicia arbitral en Colombia, en tanto permite la discusión por el juez de la anulación de los razonamientos interpretativos así como de las consideraciones en materia probatoria de los laudos, con lo cual se atenta contra su fundamento estructural, que no es otro que la voluntad de las partes de sustraer del conocimiento del juez institucional, los aspectos iuris in indicando del conflicto que sometan a decisión de los árbitros”.
Thu Jul 9, 2009 7:49 pm Subject:
A la presente acompa�o el importante fallo proferido por
un tribunal ICSID (es decir un arbitraje de inversi�n bajo la convenci�n de
Washington) en el caso Saipem contra la Rep�blica de Bangladesh el 30 de junio
de 2009 y que se refiere a la responsabilidad del Estado de Bangladesh por la indebida
interferencia de los jueces de dicho estado con un tribunal arbitral ICC. El caso se refiere a un conflicto vinculado a un
contrato de construcci�n de un oleoducto celebrado entre una entidad italiana (Saipem)
y una entidad estatal (Petrobangla).
Para resolver este conflicto se convoc� un tribunal arbitral CCI con sede
en Dhaka (Bangladesh).
El Tribunal Arbitral tom� unas decisiones negando
peticiones particularmente en materia probatoria de la entidad estatal, lo que dio lugar a que
�sta solicitara a los jueces estatales de Bangladesh revocar el tribunal arbitral por
mala conducta y por violaci�n de los derechos procesales de las partes.
Igualmente la entidad estatal obtuvo que en el entre tanto se ordenara la
suspensi�n del proceso. Finalmente los jueces estatales consideraron que el tribunal
arbitral se comport� impropiamente y lo revocaron. As� mismo se le ordeno a
Saipem no continuar con el proceso arbitral.
Con posterioridad a su revocatoria el tribunal
arbitral ICC produjo su laudo condenando a Petrobangla, la cual solicit� la
nulidad del laudo. La Corte Suprema de Bangladesh neg� la petici�n porque
consider� que no exist�a laudo que pudiera ser anulado.
El tribunal arbitral de
inversi�n (ICSID) considera que existi� una violaci�n del tratado de
protecci�n de inversiones celebrado entre Bangladesh e Italia por parte de las
cortes de Bangladesh. A tal efecto se�al� el
tribunal ICSID que las decisiones de las cortes de Bangladesh constituyen
medidas que tienen efectos semejantes a la expropiaci�n, pues privan a Saipem
del beneficio del laudo CCI. Agreg� el Tribunal que al revisar la conducta del
tribunal arbitral no encontr� error o conducta equivocada, por ello la
apreciaci�n de las Cortes de Bangladesh acerca que el tribunal incurri� en una
conducta inapropiada no tiene justificaci�n. Agrega el tribunal arbitral que las
cortes estatales no explicaron porque el tribunal arbitral CCI hab�a
desconocido manifiestamente la ley. Considera el Tribunal que la decisi�n de las Cortes de revocar al
tribunal arbitral CCI solo puede considerarse un fallo groseramente injusto.
Considera el Tribunal Arbitral
ICSID que las cortes abusaron de su jurisdicci�n. Se�ala que ejercer un derecho
de revocar un tribunal (pues la ley de Bangladesh contempla esa facultad) para
un prop�sito distinto a aquel para el cual se cre� es un abuso del derecho, y
por ello se viol� el principio de derecho internacional de no abusar del
derecho. As� mismo considera el Tribunal que se viol� la Convenci�n de Nueva
York que le impone a los estados reconocer los acuerdos arbitrales, pues es
reconocido que la emisi�n de ordenes contra un arbitraje puede violar el
principio del art�culo 2� de la Convenci�n en la medida en que impide el
arbitraje que busca implementar el acuerdo de arbitraje.
Se�ala adem�s que la decisi�n de la Corte Suprema de
considerar que no hab�a laudo es defectuosa a la luz de la ley internacional y era
finalmente el tiro de gracia contra el arbitraje.
CordialmenteJuan Pablo C�rdenas
1 of 1 File(s) fallo Saipem Bangladesh.PDF
Sat Jul 11, 2009 2:49 pm Subject:
Sentencia corte arbitramento fiducia y responsabilidad del fiduciario
A la presente acompaño una importante sentencia del 1º de
julio de 2009 de la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia referida
a un proceso iniciado por el beneficiario de un contrato de fiducia
inmobiliaria a quien se le incumplió el contrato de promesa que había celebrado
y no se le restituyeron los recursos que había entregado. En dicho fallo se
tocan diversos temas que considero pertinente resaltar (sin perjuicio de otros
muchos importantes que no destaco para preservar la brevedad de este resumen):
1. En primer lugar la Corte se ocupa de precisar el alcance
del pacto arbitral a los beneficiarios de una fiducia, aspecto que ha generado
mucha discusión y sobre el cual hay posiciones divergentes. Además, de destacar
el fundamento del arbitraje, precisa la Corte que el pacto arbitral contenido
en un contrato de fiducia no vincula al beneficiario, porque éste no es parte
sino un tercero. A tal efecto acude la Corte a la definición de contrato de
fiducia del artículo 1226 del Código de Comercio que prevé que la
finalidad de la fiducia puede ser “en provecho de éste o de un
tercero llamado beneficiario o fideicomisario.” Se
refiere igualmente a las definiciones de la doctrina sobre el concepto de parte
y señala que en la fiducia mercantil, el constituyente, fiduciante o
fideicomitente y el fiduciario son los titulares de los intereses dispositivos
y por ello partes. El beneficiario o fideicomisario es un tercero y no se
convierte en parte del contrato por la aceptación del beneficio pactado. Precisa
que en tal caso se estructura una hipótesis típica de
“estipulación para otro”, y que
ella tiene como elemento estructural la presencia de un tercero. Concluye que el pacto
arbitral “plasmado en el contrato de fiducia mercantil celebrado por las
demandadas las vincula a éstas y, la simple estipulación del beneficio a
favor del tercero, no extiende per se, sus
efectos al tercero beneficiario de la prestación estipulada a su favor, tanto
cuanto más por la naturaleza autónoma e independiente de la cláusula
compromisoria respecto del contrato, su
génesis y naturaleza negocial
constitutiva de un acto dispositivo de parte, siendo imprescindible su aceptación o adhesión concreta y explícita,
la cual, una vez producida no es susceptible
de desconocimiento por las partes del negocio fiduciario en cuanto concierne a
su derecho y relación jurídica singular.”
2. Por otra parte advierte que por el negocio jurídico arbitral,
las partes sustraen el juzgamiento de la controversia de la jurisdicción
competente, “presentándose así respecto del juez ordinario, que conocería de la controversia en
ausencia del pacto arbitral, una falta de jurisdicción, pues se radica en el
tribunal de arbitramento.” En todo caso precisa que la doctrina de la Corte en cuanto a la
interposición oportuna de la excepción de compromiso o cláusula compromisoria
para la pervivencia del pacto arbitral, conserva todo su vigor, esto es que la ausencia de interposición oportuna de
la excepción previa de compromiso o cláusula compromisoria contra la demanda
promovida ante jueces diferentes de los arbitrales, comporta por conducta
concluyente, su aceptación y, por tanto, la condonación del incumplimiento al
pacto arbitral y su cesación o terminación por “mutuo disenso tácito”, A tal
efecto precisa que el ordenamiento jurídico, no establece expressis verbis,
forma solemne o ad substantiam actus para la terminación del pacto arbitral, ni la exigida para un negocio
en particular se transmite per se a otro, pues en línea de principio, todo acto
dispositivo es libre
3. Desde otro punto
de vista precisa que el fiduciario no compromete su responsabilidad patrimonial
directa y personal en la ejecución del negocio fiduciario por los actos,
negocios y contratos de desarrollo, ejecución o aplicación del encargo, la cual
recae directa y exclusivamente en el patrimonio autónomo. Sin embargo,
esa sola circunstancia no autoriza excluir in radice la responsabilidad personal del fiduciario por
sus actos, conducta o comportamiento, acciones u omisiones en detrimento de la
finalidad fiduciaria o de los intereses del constituyente y de terceros, por inobservancia
de sus deberes profesionales de diligencia, lealtad, corrección, buena fe, imparcialidad,
secreto, información, o por extralimitación de funciones, ausencia de adopción
oportuna de las medidas idóneas exigibles, entre otras hipótesis, en las cuales
es responsable con su patrimonio “directamente
por situaciones en que se le sindique de haber incurrido en extralimitación,
por culpa o por dolo en detrimento de los bienes fideicomitidos que se le han
confiado, hipótesis en la cual obviamente se le debe llamar a responder por ese
indebido proceder por el que en realidad ya no puede resultar comprometido el
patrimonio autónomo” Precisa que en la
responsabilidad de la fiduciaria por sustraerse a precisas, expresas e
irrevocables instrucciones impartidas para su gestión, es contractual y, en
todo caso, reitera que a pesar de la diferencia entre responsabilidad contractual
y extracontractual, en determinadas hipótesis, el deber resarcitorio no puede verse
afectado por tal diferencia Cordialmente,Juan Pablo Cárdenas
1 of 1 File(s) sentencia Corte Suprema mutuo disenso, beneficiarios pactoa arbitral, responsabilidad fiduciaria 2009.rtf
Sun Jul 12, 2009 9:46 pm Subject:
Acompa�o el informe enviado por el doctor German Bula----- Forwarded Message ----From: german bula escobar <gbulaescobar@...>To: JUAN PABLO CARDENAS <jpcm2001@...>Sent: Friday, July 10, 2009 2:58:41 PMSubject: Gobierno Venezuela vs. Arbitraje
Apreciado Juan Pablo: quiz� esta nota de Venezuela sea de inter�s para la red que se beneficia de tu informaci�n.
"Ram�rez dice que no se reconocen arbitrajes extranjeros. El Ministro de Petr�leo y presidente de PDVSA argumenta la soberan�a nacional y califica la aceptaci�n del arbitraje internacional en casos de conflictos como una cesi�n de la oligarqu�a. Muy bien, ministro; por cierto, �c�mo vamos a hacer con las demandas internacionales de Cemex, Exxon Mobil y otras? -pregunta nuestra."_: de INFOECON�MICA- reporte diario. Cordial saludo, Germ�n Bula Escobar
De: JUAN PABLO CARDENAS <jpcm2001@...>Para: Juan Pablo Cardenas Mejia <jpcm2001@...>Enviado: jueves, 9 de julio, 2009 14:50:14Asunto: Fallo Saipem Bangladesh
A la presente acompa�o el importante fallo proferido por un tribunal ICSID (es decir un arbitraje de inversi�n bajo la convenci�n de Washington) en el caso Saipem contra la Rep�blica de Bangladesh el 30 de junio de 2009 y que se refiere a la responsabilidad del Estado de Bangladesh por la indebida interferencia de los jueces de dicho estado con un tribunal arbitral ICC. El caso se refiere a un conflicto vinculado a un contrato de construcci�n de un oleoducto celebrado entre una entidad italiana (Saipem) y una entidad estatal (Petrobangla).
Para resolver este conflicto se convoc� un tribunal arbitral CCI con sede en Dhaka (Bangladesh).
El Tribunal Arbitral tom� unas decisiones negando peticiones particularmente en materia probatoria de la entidad estatal, lo que dio lugar a que �sta solicitara a los jueces estatales de Bangladesh revocar el tribunal arbitral por mala conducta y por violaci�n de los derechos procesales de las partes. Igualmente la entidad estatal obtuvo que en el entre tanto se ordenara la suspensi�n del proceso. Finalmente los jueces estatales consideraron que el tribunal arbitral se comport� impropiamente y lo revocaron. As� mismo se le ordeno a Saipem no continuar con el proceso arbitral.
Con posterioridad a su revocatoria el tribunal arbitral ICC produjo su laudo condenando a Petrobangla, la cual solicit� la nulidad del laudo. La Corte Suprema de Bangladesh neg� la petici�n porque consider� que no exist�a laudo que pudiera ser anulado.
El tribunal arbitral de inversi�n (ICSID) considera que existi� una violaci�n del tratado de protecci�n de inversiones celebrado entre Bangladesh e Italia por parte de las cortes de Bangladesh. A tal efecto se�al� el tribunal ICSID que las decisiones de las cortes de Bangladesh constituyen medidas que tienen efectos semejantes a la expropiaci�n, pues privan a Saipem del beneficio del laudo CCI. Agreg� el Tribunal que al revisar la conducta del tribunal arbitral no encontr� error o conducta equivocada, por ello la apreciaci�n de las Cortes de Bangladesh acerca que el tribunal incurri� en una conducta inapropiada no tiene justificaci�n. Agrega el tribunal arbitral que las cortes estatales no explicaron porque el tribunal arbitral CCI hab�a desconocido manifiestamente la ley. Considera el Tribunal que la decisi�n de las Cortes de revocar al tribunal arbitral CCI solo puede considerarse un fallo groseramente injusto.
Considera el Tribunal Arbitral ICSID que las cortes abusaron de su jurisdicci�n. Se�ala que ejercer un derecho de revocar un tribunal (pues la ley de Bangladesh contempla esa facultad) para un prop�sito distinto a aquel para el cual se cre� es un abuso del derecho, y por ello se viol� el principio de derecho internacional de no abusar del derecho. As� mismo considera el Tribunal que se viol� la Convenci�n de Nueva York que le impone a los estados reconocer los acuerdos arbitrales, pues es reconocido que la emisi�n de ordenes contra un arbitraje puede violar el principio del art�culo 2� de la Convenci�n en la medida en que impide el arbitraje que busca implementar el acuerdo de arbitraje.
Se�ala adem�s que la decisi�n de la Corte Suprema de considerar que no hab�a laudo es defectuosa a la luz de la ley internacional y era finalmente el tiro de gracia contra el arbitraje.
Tue Jul 14, 2009 1:06 pm Subject:
Como complemento a la jurisprudencia de la Corte Suprema sobre renuncia al pacto arbitral, acompa�o una sentencia del 22 de abril de 2009 en la cual el Consejo de Estado reitera su posici�n acerca de la renuncia al pacto arbitral cuando se acude a la jurisdicci�n contenciosa a pesar de la existencia del pacto. En dicha providencia hace un interesante recuento de las diversas posiciones del Consejo sobre el particular. Esta sentencia tambi�n es interesante en cuanto precisa que el registro presupuestal no es requisito de perfeccionamiento de los contratos estatales.As� mismo acompa�o una providencia un poco anterior, en la cual el Consejo de Estado confirm� el rechazo de una demanda que el actor present� ante la jurisdicci�n contenciosa, dejando claro que no renunciaba al
pacto arbitral, pero que presentaba la demanda para evitar la caducidad de la acci�n, por raz�n de las dificultades en la instalaci�n del tribunal arbitral y mientras esta se lograba.Finalmente acompa�o una sentencia de tutela contra un tribunal que hab�a declarado extinguido el pacto arbitral por el no pago de no honorarios. En dicho caso existi� una controversia acerca de si el tribunal convocado deb�a dirimir las controversias frente a un contrato o frente a los dos a que se referia el compromiso. Los �rbitros fijaron sus honorarios partiendo de que el tribunal se refer�a a los dos. La parte sostuvo que el tribunal s�lo hab�a sido convocado para conocer de uno, pero no recurri� el auto de fijaci�n de honorarios, y s�lo consign� una parte de los honorarios, por lo cual el tribunal declar� extinguido el pacto. La Corte neg� la tutela porque la parte no emple� el medio adecuado para objetar la fijaci�n de
honorarios. CordialmenteJuan Pablo C�rdenasCordialmente,Juan Pablo C�rdenas
3 of 3 File(s) 05001-23-31-000-2003-04018-01(27934) no renuncia demanda ante juris.rtf
29699-09 Renuncia cl�usula compromisoria.rtf
Sentencia T-117-09 objecion de honorarios.rtf
Thu Jul 23, 2009 12:27 am Subject:
Apreciados amigos:El doctor Eduardo Zuleta me ha solicitado trasmitirles el siguiente mensaje:----- Forwarded Message ----From: Eduardo Zuleta J <ezuleta@...>To: JUAN PABLO CARDENAS <jpcm2001@...>Sent: Wednesday, July 22, 2009 10:19:17 AMSubject: Seminario IBA ICC Costa Rica
Como seguramente sabes, ICC e IBA han organizado un muy importante seminario en Costa Rica sobre el tema de arbitrajes de inversi�n (adjunto programa) y me han solicitado contactarte para ver si podemos ayudar a la difusi�n del evento entre los miembros del Comit� Colombiano de Arbitraje. Mil gracias de antemano y un abrazo, Eduardo Zuleta Socio-Partner ezuleta@... www.gpzlegal.com G�mez-Pinz�n Zuleta Abogados S.A. Calle 67 No. 7-35 Oficina 1204 Bogot� - Colombia Tel.: (571) 319 2900 Ext. 256, Fax: (571) 321 0295 CONFIDENTIAL NOTE:The information in this E-mail is intended to be confidential and only for use of the individual or entity to whom it is addressed. If you are not the intended recipient, any retention, dissemination, distribution or copying of this message is strictly prohibited and sanctioned by law. If you receive this message in error, please immediately send it back and delete the message received.
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References: artículo 78
 artículo 2
 artículo 121
 artículo 22
 artículo
72
 artículo 38
 artículo 163
 artículo 179

resolución 
 artículo 72
 Resolución

 artículo 72
 artículo 190
 artículo 163
 artículo 163
 artículo 163
 artículo 1226