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Todas las Constituciones cubanas del siglo XX by Varios Autores y Miguel Teurbe Tolón - Leer en línea
por Varios Autores y Miguel Teurbe Tolón
370 página4 horas
Este es un compendio de todas las Constituciones cubanas del siglo XX, incluye las siguientes Cartas magnas:
Constitución de 1902
Constitución de la República de Cuba de 1940
Editor responsable: LinkguaLanzamiento: Aug 31, 2010ISBN: 9788498976274Formato: book
Todas las Constituciones cubanas del siglo XX - Varios Autores
Título original: Constituciones cubanas del siglo XX.
ISBN rústica: 978-84-9816-029-1.
ISBN ebook: 978-84-9897-627-4.
Constitución de 1901 9
Título I. De la Nación. De su forma de Gobierno y del territorio nacional 9
Título II. De los cubanos 9
Título III. De los extranjeros 11
Título IV. De los derechos que garantiza esta Constitución 12
Título V. De la Soberanía y los Poderes Públicos 17
Título VI. Del Poder Legislativo 17
Título VII. Del Poder Ejecutivo 25
Título VIII. Del Vicepresidente de la República 28
Título IX. De los Secretarios del Despacho 29
Título X. Del Poder Judicial 29
Título XI. Del Régimen Provincial 32
Título XII. Del Régimen Municipal 35
Título XIII. De la Hacienda Nacional 38
Título XIV. De la reforma de la Constitución 38
Enmienda Platt de 1901 41
Constitución de 1902 43
Título I. De la Nación, de su forma de Gobierno y del territorio nacional 44
Título II. De los cubanos 44
Título III. De los extranjeros 46
Título IV. De los derechos que garantiza esta Constitución 46
Título V. De la soberanía y los poderes públicos 50
Título VI. Del Poder Legislativo 51
Título VII. Del Poder Ejecutivo 57
Título VIII. De la sustitución del Presidente de la República y de las elecciones 59
Título IX. De los Secretarios del despacho 60
Título X. Del Poder Judicial 61
Título XI. Del régimen Provincial 63
Título XII. Del régimen municipal 65
Título XIII. De la Hacienda Nacional 67
Título XIV. De la reforma de la Constitución 67
Séptima. La modificación del Título VIII de la Constitución comenzará a regir el día veinte de mayo de mil novecientos veintinueve. 69
Constitución de la República de Cuba de 1940 72
Título I. DE LA NACIÓN, SU TERRITORIO Y FORMA DE GOBIERNO 72
Título II. DE LA NACIONALIDAD 73
Título III. DE LA EXTRANJERÍA 75
Título IV. DERECHOS FUNDAMENTALES 76
Título V. DE LA FAMILIA Y LA CULTURA 82
Título VI. DEL TRABAJO Y DE LA PROPIEDAD 87
Título VII. DEL SUFRAGIO Y DE LOS OFICIOS PÚBLICOS 94
Título VIII. DE LOS ÓRGANOS DEL ESTADO 99
Título IX. DEL PODER LEGISLATIVO 99
Título X. DEL PODER EJECUTIVO 108
Título XI. DEL VICEPRESIDENTE DE LA REPÚBLICA 111
Título XII. DEL CONSEJO DE MINISTROS 112
Título XIII. DE LAS RELACIONES ENTRE EL CONGRESO Y EL GOBIERNO 114
Título XIV. DEL PODER JUDICIAL 116
Título XV. EL RÉGIMEN MUNICIPAL 127
Título XVI 136
Título XVII. HACIENDA NACIONAL 140
Título XVIII. DEL ESTADO DE EMERGENCIA 149
Título XIX. DE LA REFORMA DE LA CONSTITUCIÓN 150
Sección. Al Título II 152
Sección. Al Título III 152
Sección. Al Título IV 152
Sección. Al Título V 159
Sección. Al Título VI 161
Sección. Al Título VII 163
Sección. Al Título IX 164
Sección. Al Título XIV 165
Sección. Al Título XV 166
Sección. Al Título XVI 166
Sección. Al Título XVII 167
Constitución de 1976 173
Capítulo I. Fundamentos políticos, sociales y económicos del Estado 174
Capítulo II. Ciudadanía 181
Capítulo III. Familia 183
Capítulo IV. Educación y cultura 183
Capítulo V. Igualdad 185
Capítulo VI. Derechos, deberes y garantías fundamentales 186
Capítulo VII. Principios de organización y funcionamiento de los órganos estatales 190
Capítulo VIII. Órganos supremos del Poder Popular 191
Capítulo IX. Órganos locales del Poder Popular 201
Capítulo X. Tribunales y Fiscalía 205
Capítulo XI. Sistema electoral 208
Capítulo XII. Reforma constitucional 209
Constitución de la República de Cuba 210
Preámbulo 210
Capítulo I. FUNDAMENTOS POLÍTICOS, SOCIALES Y ECONÓMICOS DEL ESTADO 211
Capítulo II. CIUDADANÍA 219
Capítulo III. EXTRANJERÍA 220
Capítulo IV. FAMILIA 220
Capítulo V. EDUCACIÓN Y CULTURA 221
Capítulo VI. IGUALDAD 222
Capítulo VII. DERECHOS, DEBERES Y GARANTÍAS FUNDAMENTALES 224
Capítulo VIII. ESTADO DE EMERGENCIA 228
Capítulo IX. PRINCIPIOS DE ORGANIZACIÓN Y FUNCIONAMIENTO DE LOS ÓRGANOS ESTATALES 228
Capítulo X. ÓRGANOS SUPERIORES DEL PODER POPULAR 229
Capítulo XI. LA DIVISIÓN POLÍTICO-ADMINISTRATIVA 237
Capítulo XII. ÓRGANOS LOCALES DEL PODER POPULAR 238
Capítulo XIII. TRIBUNALES Y FISCALÍA 243
Capítulo XIV. SISTEMA ELECTORAL 245
Capítulo XV. REFORMA CONSTITUCIONAL 246
21 de febrero 1901
Artículo 3. El territorio de la República se divide en las seis Provincias que existen actualmente, y con sus mismos límites, correspondiendo al Consejo Provincial de cada una determinar sus respectivas denominaciones.
Título II. De los cubanos
Artículo 4. La condición de cubano se adquiere por nacimiento o por naturalización.
1. Los nacidos, dentro o fuera del territorio de la República, de padres cubanos;
2. Los nacidos en el territorio de la República de padres extranjeros, siempre que cumplida la mayor edad, reclamen su inscripción como cubanos, en el Registro correspondiente;
3. Los nacidos en el extranjero de padres naturales de Cuba que hayan pedido la nacionalidad cubana, siempre que cumplida la mayor edad, redimen su inscripción, como cubanos, en el Registro.
Artículo 6. Son cubanos por naturalización:
1. Los extranjeros que habiendo pertenecido al Ejército Libertador clamen la nacionalidad cubana dentro de los seis meses siguientes a la promulgación de esta Constitución;
2. Los extranjeros que establecidos en Cuba antes del 1 de enero de 1899 hayan conservado su domicilio después de dicha fecha, siempre que reclamen la nacionalidad cubana dentro de los seis meses siguientes a la promulgación de esta Constitución, o, si fueren menores, dentro de un plazo igual desde que alcanzaren la mayoría de edad;
3. Los extranjeros que, después de cinco años de residencia en el territorio de la República, y no menos de dos desde que declaren su intención de adquirir la nacionalidad cubana, obtengan carta de naturalización con arreglo a las leyes;
4. Los españoles residentes en el territorio de Cuba el 11 de abril de 1899 que no se hayan inscrito como tales españoles en los Registros correspondientes, hasta igual mes y día de 1900;
5. Los africanos que hayan sido esclavos en Cuba, y los emancipados comprendidos en el Artículo 13 del Tratado de 28 de junio de 1835, celebrado entre España e Inglaterra.
1. Por adquirir ciudadanía extranjera;
2. Por admitir empleo u honores de otro Gobierno sin licencia del Senado;
3. Por entrar al servicio de las armas de nación extranjera sin la misma licencia;
4. Por residir el cubano naturalizado cinco años continuos en el país de su nacimiento, a no ser por razón de empleo o comisión del Gobierno de la República.
Artículo 8. La condición de cubano podrá recobrarse con arreglo a lo que prescriben las leyes.
Artículo 9. Todo Cubano está obligado:
1. Servir a la Patria con las armas, en los casos y forma que determinen las leyes;
2. A contribuir para los gastos públicos, en la forma y proporción que dispongan las leyes.
Artículo 10. Los extranjeros residentes en el territorio de la República se equiparan a los cubanos:
1. En cuanto a la protección de sus personas y bienes;
2. En cuanto al goce de los derechos garantizados en la Sección 1 del Título siguiente, con excepción de los que en ella se reconoce exclusivamente a los nacionales;
3. En cuanto al goce de los derechos civiles, en las condiciones y con las limitaciones que establezca la Ley de Extranjería;
4. En cuanto a la obligación de observar y cumplir las leyes, decretos, reglamentos y demás disposiciones que están en vigor en la República;
5. En cuanto a la sumisión a las resoluciones de los tribunales y demás autoridades de la República;
6. Y en cuanto a la obligación de contribuir a los gastos públicos del Estado, la Provincia y el Municipio.
Título IV. De los derechos que garantiza esta Constitución
Artículo 11. Todos los cubanos son iguales ante la ley. La República no reconoce fueros, ni privilegios personales.
Artículo 13. Las obligaciones de carácter civil que nazcan de los contratos o de otros actos u omisiones que las produzcan, no podrán ser anuladas, ni alteradas por el Poder Legislativo ni por el Ejecutivo.
Artículo 14. No podrá imponerse, en ningún caso, la pena de muerte por delitos de carácter político los cuales serán definidos por la ley.
Artículo 15. Nadie podrá ser detenido sino en los casos y en la forma que prescriben las leyes.
Artículo 17. Toda detención se dejará sin efecto, o se elevará a prisión, dentro de las setenta y dos horas de haber sido entregado el detenido al juez o tribunal competente. Dentro del mismo plazo se notificará al interesado la providencia que se dictare.
Artículo 18. Nadie podrá ser preso, sino en virtud de mandamiento de juez o tribunal competente. El auto en que se haya dictado el mandamiento se ratificará o repondrá, oído el presunto reo, dentro de las setenta y dos horas siguientes al acto de la prisión.
Artículo 22. Es inviolable el secreto de la correspondencia y demás documentos privados, y ni aquélla ni éstos podrán ser ocupados ni examinados sino por disposición de autoridad competente y con las formalidades que prescriban las leyes. En todo caso se guardará secreto respecto de los extremos ajenos al asunto que motive la ocupación o examen.
Artículo 23. El domicilio es inviolable, y, en consecuencia, nadie podrá penetrar de noche en el ajeno sin el consentimiento de su morador, a no ser para auxiliar o socorrer a víctimas de delito o desastre; ni de día, sino en los casos y en la forma determinadas por las leyes.
Artículo 24. Nadie podrá ser compelido a mudar de domicilio o residencia sino por mandato de autoridad competente y en los casos prescritos por las leyes.
Artículo 25. Toda persona podrá libremente, y sin sujeción a censura previa, emitir su pensamiento, de palabra, o por escrito, por medio de la imprenta o por cualquier otro procedimiento; sin perjuicio de las responsabilidades que impongan las leyes, cuando por alguno de aquellos medios se atente contra la honra de las personas, el orden social o la tranquilidad pública.
Artículo 28. Todos los habitantes de la República tienen el derecho de reunirse pacíficamente y sin armas, y el de asociarse para todos los fines ilícitos de la vida.
Artículo 29. Toda persona podrá entrar en el territorio de la República, salir de él, viajar dentro de sus límites, y mudar de residencia, sin necesidad de carta de seguridad, pasaporte u otro requisito semejante, salvo lo que se disponga en las leyes sobre inmigración, y las facultades atribuidas a la autoridad en caso de responsabilidad criminal.
Artículo 30. Ningún cubano podrá ser expatriado ni a ninguno podrá prohibírsele la entrada en el territorio de la República.
La segunda enseñanza y la superior estarán a cargo del Estado. No obstante, toda persona podrá aprender o enseñar libremente cualquier ciencia, arte, o profesión y fundar y sostener establecimientos de educación y enseñanza; pero corresponde al Estado la determinación de las profesiones en que exija títulos especiales, la de las condiciones para su ejercicio o la de los requisitos necesarios para obtener los títulos, y la expedición de los mismos, de conformidad con lo que establezcan las leyes.
Artículo 32. Nadie podrá ser privado de su propiedad sino por autoridad competente y por causa justificada de utilidad pública, previa la correspondiente indemnización. Si no procediese este requisito, los jueces y tribunales ampararán y, en su caso reintegrarán al expropiado.
Artículo 34. Nadie está obligado a pagar contribución ni impuesto que no estuvieren legalmente establecidos, y cuya cobranza no se hiciere en la forma prescrita por las leyes.
Artículo 35. Todo autor o inventor gozará de la propiedad exclusiva de su obra, o invención por el tiempo y la forma que determine la ley.
Artículo 36. La enumeración de los derechos garantizados expresamente por esta Constitución no excluye otros que se deriven del principio de la Soberanía del pueblo y de la forma republicana de gobierno.
Sección segunda. Derecho de sufragio
Artículo 38. Todos los cubanos, varones, mayores de veintiún años, tienen derecho de sufragio, con excepción de los siguientes:
Primero. Los asilados;
Segundo. Los incapacitados mentalmente, previa declaración judicial de su incapacidad;
Tercero. Los inhabilitados judicialmente por causa de delito;
Cuarto. Los individuos pertenecientes a las fuerzas de mar y tierra que estuvieren en servicio activo.
Sección tercera. Suspensión de las garantías constitucionales
Artículo 40. Las garantías establecidas en los Artículos decimoquinto, decimosexto, decimoséptimo, decimonono, vigésimo segundo, vigésimo tercero, vigésimo cuarto y vigésimo séptimo de la Sección primera de este Título, no podrán suspenderse en toda la República ni en parte de ella sino temporalmente y cuando lo exija la seguridad del Estado, en caso de invasión del territorio o de grave perturbación del orden que amenace la paz pública.
Artículo 41. El territorio en que fueren suspendidas las garantías que se determinan en el Artículo anterior se regirá durante la suspensión, por la Ley de Orden Público, dictada de antemano. Pero ni en dicha ley, ni en otra alguna, podrá disponerse la suspensión de más garantías que las ya mencionadas. Tampoco podrá hacerse, durante la suspensión, declaración de nuevos delitos, ni imponerse otras penas que las establecidas en las leyes vigentes al decretarse la suspensión. Queda prohibido al Poder Ejecutivo el extrañamiento o la deportación de los ciudadanos, sin que pueda desterrarlos a más de ciento veinte kilómetros de su domicilio, ni detenerlos por más de diez días sin hacer entrega de ellos a la autoridad judicial; ni repetir la detención durante el tiempo de la suspensión de garantías. Los detenidos no podrán serlo sino en departamentos especiales de los establecimientos públicos, destinados a la detención de procesados por causa de delitos comunes.
Artículo 42. La suspensión de las garantías de que se trata en el Artículo cuadragésimo, solo podrá dictarse por medio de una ley o, cuando no estuviere reunido el Congreso, por un decreto del Presidente de la República, pero éste no podrá decretar la suspensión más de una vez durante el periodo comprendido entre dos legislaturas, ni por tiempo indefinido, ni mayor de treinta días, sin convocar al Congreso en el mismo decreto de suspensión. En todo caso deberá darle cuenta para que resuelva lo que estime procedente.
Título V. De la Soberanía y los Poderes Públicos
Artículo 43. La Soberanía reside en el pueblo de Cuba y de éste dimanan todos los Poderes Públicos.
Sección primera. De los Cuerpos Colegisladores
Artículo 44. El Poder Legislativo se ejerce por dos Cuerpos electivos, que se denominan Cámara de Representantes y Senado, y conjuntamente reciben el nombre de Congreso.
Sección segunda. Del Senado. Su composición y atribuciones
Artículo 45. El Senado se compondrá de cuatro Senadores por Provincia, elegidos en cada una, para un periodo de ocho años, por los Consejeros provinciales y por doble número de Compromisarios, constituidos con aquéllos en Junta Electoral.
La mitad de los Compromisarios serán mayores contribuyentes, y la otra mitad reunirán las condiciones de capacidad que determine la ley, debiendo ser todos, además, mayores de edad y vecinos de términos municipales de la Provincia.
La elección de los Compromisarios se hará por los electores de la Provincia, cien días antes de la de Senadores. El Senado se renovará por mitad, cada cuatro años.
1. Ser cubano por nacimiento;
2. Haber cumplido treinta y cinco años de edad;
3. Hallarse en el pleno goce de los derechos civiles y políticos.
1. Juzgar, constituido en tribunal de justicia, al Presidente de la República, cuando fuere acusado por la Cámara de Representantes, de delito contra la seguridad exterior del Estado, contra el libre funcionamiento de los Poderes Legislativos o Judicial, o de infracción de los preceptos constitucionales;
2. Juzgar, constituido en tribunal de justicia, a los Secretarios del Despacho, cuando fueren acusados por la Cámara de Representantes, de delito contra la seguridad exterior del Estado, contra el libre funcionamiento de los Poderes Legislativo o Judicial, de infracción de los preceptos constitucionales o de cualquier otro delito de carácter político que las leyes determinen;
3. Juzgar, constituidos en tribunal de justicia, a los Gobernadores de las Provincias, cuando fueren acusados por el Consejo Provincial o por el Presidente de la República, de cualquiera de los delitos expresados en el Párrafo anterior.
Cuando el Senado se constituya en tribunal de justicia será presidido por el Presidente del Tribunal Supremo, y no podrá imponer a los acusados otras penas que la destitución o las de destitución e inhabilitación para el ejercicio de cargos públicos, sin perjuicio de que los tribunales que las leyes dejaren competentes, les impongan cualquier otra en que hubieren incurrido;
4. Aprobar los nombramientos que haga el Presidente de la República, del Presidente y Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, de los representantes diplomáticos y agentes consulares de la nación y de los demás funcionarios cuyo nombramiento requiera su aprobación, según las leyes;
5. Autorizar a los nacionales para admitir empleo u honores de otro Gobierno, o para servirlo con las armas;
6. Aprobar los tratados que negociare el Presidente de la República con otras naciones.
Sección tercera. De la Cámara de Representantes, su compromiso y atribuciones
Artículo 48. La Cámara de Representantes se compondrá de un Representante por cada 25.000 habitantes o fracción de más de 12.500, elegido para un periodo de cuatro años, por sufragio directo y en la forma que determine la ley.
La Cámara de Representantes se renovará por mitad, cada dos años.
1. Ser cubano por nacimiento o naturalizado con ocho años de residencia en la República, contados desde la naturalización;
2. Haber cumplido veinticinco años de edad;
Artículo 50. Corresponde a la Cámara de Representantes acusar ante el Senado al Presidente de la República y a los Secretarios del Despacho en los casos determinados en los párrafos 1 y 2 del Artículo 47, cuando las dos terceras partes del número total de Representantes acordarán en sesión secreta la acusación.
Sección cuarta. Disposiciones comunes a los Cuerpos Colegiadores
Artículo 51. Los cargos de Senador y Representante son incompatibles con cualesquiera otros retribuidos, de nombramiento del Gobierno, exceptuándose el de catedrático por oposición de establecimiento oficial, obtenido con anterioridad a la elección.
Artículo 52. Los Senadores y Representantes recibirán del Estado una dotación igual para ambos cargos, y cuya cuantía podrá ser alterada en todo tiempo, pero no sufrirá efecto la alteración hasta que sean renovados los cuerpos Colegiadores.
Artículo 53. Los Senadores y Representantes serán inviolables por las opiniones y votos que emitan en el ejercicio de sus cargos. Los Senadores y Representantes solo podrán ser detenidos o procesados con autorización del Cuerpo a que pertenezcan, si estuviese reunido el Congreso, excepto en el caso de ser hallados in fraganti en la comisión de algún delito. En este caso, y en el de ser detenidos o procesados cuando estuviese cerrado el Congreso, se dará cuenta, lo más pronto posible, al cuerpo respectivo para la resolución que corresponda.
Artículo 54. Las Cámaras abrirán y cerrarán sus sesiones en un mismo día, residirán en una misma población y no podrán trasladarse a otro lugar ni suspender sus sesiones por más de tres días sino por acuerdo de ambas. Tampoco podrán comenzar sus sesiones sin la presencia de las dos terceras partes de número total de sus miembros; ni continuarlas sin la mayoría absoluta de ellos.
Artículo 55. Cada Cámara resolverá sobre la validez de la elección de sus respectivos miembros y sobre las renuncias que presenten. Ningún Senador o Representante podrá ser expulsado de la Cámara a que pertenezca sino en virtud de causa previamente determinada y por acuerdo de las dos terceras partes, por lo menos, del número total de sus miembros.
Artículo 56. Cada Cámara formará su reglamento, y elegirá entre sus miembros su Presidente, Vicepresidente y Secretarios. No obstante, el Presidente del Senado solo ejercerá su cargo cuando falte el Vicepresidente de la

References: Artículo 3

Artículo 4

Artículo 6
 Artículo 13

Artículo 8

Artículo 9

Artículo 10

Artículo 11

Artículo 13

Artículo 14

Artículo 15

Artículo 17

Artículo 18

Artículo 22

Artículo 23

Artículo 24

Artículo 25

Artículo 28

Artículo 29

Artículo 30

Artículo 32

Artículo 34

Artículo 35

Artículo 36

Artículo 38

Artículo 40

Artículo 41

Artículo 42

Artículo 43

Artículo 44

Artículo 45

Artículo 48

Artículo 50
 Artículo 47

Artículo 51

Artículo 52

Artículo 53
 resolución 

Artículo 54

Artículo 55

Artículo 56