Source: http://forjib.org/entrevista-a-maria-rosario-garcia-alvarez-y-Ilaria-infante/
Timestamp: 2017-11-19 02:55:01+00:00

Document:
Entrevista a doña María Rosario García Álvarez, magistrada de la Sala de lo social del TSJ de Madrid y a Dña Ilaria Infante, abogada y mediadora Revista derecho - La Revista Internacional de derecho práctico :: FORJIB :: Foro Jurídico Iberoamericano
"Es sumamente importante que las partes sientan el proceso de mediación como justo"
Dña María Rosario García Álvarez, magistrada de la Sala de lo social del TSJ de Madrid y a Dña Ilaria Infante, abogada y mediadora.
El proceso de la mediación cada vez está teniendo más importancia, y es que los propios profesionales del sector judicial también están dándole su hueco y valorando las ventajas que tiene tanto para los clientes como para la propia justicia llevar a cabo esta solución alternativa de conflictos. Una magistrada y una mediadora nos ofrecen sus puntos de vista sobre el desarrollo de este proceso.
Foro Jurídico Iberoamericano.- La Resolución Alternativa de Conflictos suele relacionarse más con controversias entre empresas, ¿cuál es el papel que juega la mediación dentro del Derecho laboral?
Rosario García Álvarez.- Me alegra que formule esa pregunta por cuanto pone de manifiesto un error común y muy extendido. La utilización de métodos alternativos de conflictos cuenta con una larga y sólida tradición en el mundo laboral especialmente en el campo de los conflictos colectivos de trabajo. De hecho, los primeros mediadores profesionales provenían del ámbito del derecho laboral apareciendo en escena en los EE.UU. a primeros del S. XX y de forma más extendida en la década de los años 40 antes de que se empezara a utilizar el término ahora tan común de “alternativos”.
Es en los años 80 cuando algunas de las grandes corporaciones empresariales americanas empiezan a experimentar con métodos de resolución de conflictos distintos al tradicional de la litigación tratando de encontrar sistemas menos costosos y disruptivos de las normales relaciones empresariales importando de esta forma muchas de las técnicas ya utilizadas desde hace tiempo en el mundo del trabajo.
“Una resolución eficaz y eficiente de la disputa como la que se obtiene en mediación es una resolución sentida como satisfactoria y justa por las partes”
FORJIB.- Dentro de los Juzgados de lo Social de Madrid existe el Servicio de Mediación Intrajudicial, ¿cómo funciona y qué servicios tiene?
R.G.A.- El Servicio es fruto de un Convenio suscrito entre el Consejo General del Poder Judicial y la Fundación de Derechos Civiles con el objeto de dar a conocer, promover y fomentar el uso de la mediación dentro de los Juzgados de lo Social. Es importante tener presente que la falta de familiaridad con el proceso suele ser la causa por la que las partes y los profesionales jurídicos no utilicen la mediación, incluso cuando la tienen a su alcance.
Nació así este proyecto como una experiencia piloto llamada a difundir el concepto de mediación entre los usuarios de los Juzgados de lo Social, promoviendo la solución negociada de los conflictos laborales en sede judicial, es decir, durante el proceso, facilitando el Acceso a la Justicia el cual debe abarcar la posibilidad de acceder tanto a métodos judiciales como extrajudiciales de resolución de conflictos.
Cumple también una misión importante de tipo preventivo, cual es la de prevenir la continuación del proceso judicial y de la sentencia, ofreciendo la posibilidad de mediación a lo largo del proceso. Otro de los objetivos que se persigue es aliviar, en la medida de lo posible, la ingente carga de trabajo a la que se han visto sometidos los Juzgados de lo Social tanto por las recientes reformas legales que han aumentado sus competencias, sin proveer al mismo tiempo de los medios materiales y humanos para ello, como por la situación de crisis en la que nos encontramos inmersos.
Como tal experiencia piloto, atiende específicos casos remitidos por aquellos Juzgados que voluntariamente han decidido participar en el proyecto así como aquellos otros casos que aun estando pendientes en otros Juzgados distintos de los anteriores han tenido noticia del Servicio por cualquier medio y las partes solicitan una mediación. Ahora bien, siempre es requisito imprescindible que el asunto esté sub iudice, esto es, que se haya interpuesto demanda y que, por supuesto sea susceptible de ser objeto de una mediación.
“Lo más importante a la hora de considerar la posibilidad de utilizar la mediación es valorar el objetivo que se quiere realmente conseguir”
FORJIB.- ¿Qué ventajas tiene?
R.G.A.- Son las partes quienes voluntariamente deciden si someten el asunto a mediación, la cual se celebra en un plazo muy breve, a veces a los dos días de la solicitud. Si este tiempo se compara con los meses (a veces más de un año) que las partes tienen que esperar para la celebración del juicio, sobra cualquier comentario en relación con sus ventajas. Si las partes llegan a un acuerdo (que puede abarcar y afectar a varios procedimientos judiciales) el mismo puede incorporarse a las actuaciones procesales homologándose, a los efectos de lograr la fuerza ejecutiva. Si no hay acuerdo, el proceso judicial no ha experimentado alteración alguna, por lo que sigue su curso normal, como si no hubiese existido el intento de mediación.
Pieza clave del Servicio es el grupo de mediadores profesionales y cualificados que lo atienden, todos ellos abogados y graduados sociales con experiencia en diversos ámbitos (laboral, negociación colectiva, empresarial, civil) que colaboran con el servicio sobre una base voluntaria, pro bono. Su entusiasmo y profesionalidad contribuye sin duda al éxito logrado que alcanza un porcentaje de acuerdos cercano al 90%.
“Son las partes quienes voluntariamente deciden si someten el asunto a mediación, la cual se celebra en un plazo muy breve, a veces a los dos días de la solicitud”
FORJIB.- En la situación actual del mercado laboral, ¿la mediación en este ámbito tiene una mayor importancia?
R.G.A.- Sin ninguna duda. La flexibilización de las decisiones empresariales que se ha producido en virtud de las últimas reformas laborales obliga en muchas ocasiones a atender en su análisis a elementos no jurídicos y a manejar y valorar conceptos jurídicos ambiguos o imprecisos, como la buena fe en la negociación, la oportunidad, la conveniencia. Un acuerdo en estos casos proporciona seguridad y paz laboral. En el ámbito colectivo la lógica de la cooperación, de la participación y de la negociación en la búsqueda de la solución es una imposición legal.
Por otro lado, la mediación como fórmula de solución negociada en la que interviene un tercero –el mediador- que facilita las negociaciones, ha demostrado su eficacia en el seno de la relación laboral siendo muchas las razones para ello, como la existencia de altos componentes de emocionalidad en las disputas laborales, la privacidad y confidencialidad de la que se benefician tanto empresario como trabajador, la creatividad de las posibles soluciones que permite contemplar facetas no jurídicas que afectan a la vida de ambas partes, la rapidez y, por supuesto, el ahorro de costes especialmente de aquellos indirectos que afectan a la productividad generados por el efecto disruptivo del conflicto laboral en la empresa y en el centro de trabajo.
El proceso judicial y la sentencia no pueden responder siempre y adecuadamente a una sociedad cambiante, compleja, y global que exige una adaptación ágil y flexible a las transformaciones de toda índole que se producen y que demandan, más que nunca, la cooperación y la participación en la adopción de decisiones que afectan a empresarios y trabajadores, a nivel colectivo e individual.
De la misma forma, la mediación puede tener un papel relevante dentro de la Jurisdicción de lo Social no solo antes de la interposición de la demanda sino en cualquiera de las fases del procedimiento judicial, evitando así el proceso o su continuación, con la consiguiente y deseada agilización y reducción del número de asuntos.
FORJIB.- ¿En los últimos cinco años cómo se han incrementado las mediaciones en el plano laboral?
R.G.A.- Así ha ocurrido de forma decidida en el ámbito de la conflictividad colectiva, actividad propia del SIMA pues los datos cerrados a 30 de junio de 2013 revelaron un incremento del 122% con respecto del mismo período del año anterior. En el ámbito de la conflictividad individual la mejora ha sido cualitativa, al pasar de la inexistencia de mediaciones laborales intrajudiciales a la realidad de un Servicio de Mediación como el de los Juzgados de lo Social de Madrid.
“Existen distintas formas de conducir el proceso, pero siempre se ha de proceder con el consenso de los mediadores”
FORJIB.- ¿Cómo se lleva a cabo una mediación?
Ilaria Infante.- En mi opinión no hay una formula correcta de cómo debería desarrollarse una mediación, más bien existen tantos modos de estructurar sus etapas como mediadores, es decir, cada mediador diseña el proceso y sus fases según su enfoque y a medida de las partes y del conflicto.
Pese a que, como he dicho, la estructuración en etapas es variable, yo básicamente suelo hacer un primer trabajo introductorio, que podríamos definir de prenegociación, en el que explico mi rol como mediadora, el proceso y sus objetivos y, si se acepta discutir el problema a través de la mediación, desarrollo una posterior actividad de recopilación de la información, identificación y aclaración de los intereses, concreción y priorización de los temas a tratar y generación de opciones creativas para la negociación. Insisto en que existen distintas formas de conducir el proceso, pero siempre se ha de proceder con el consenso de los mediadores.
FORJIB.- Desde la perspectiva de los jueces, ¿cuáles son los puntos clave a tener en cuenta en una mediación?
R.G.A.- Aunque desde un punto de vista ideal la gran mayoría de los asuntos son susceptibles de una solución negociada, la realidad (previsiones legales, recursos disponibles, enfoques, decisiones organizativas…) impone a veces la necesidad de hacer una selección entre determinados asuntos, selección que debe responder a unos criterios claves, como pueden ser la probabilidad de que la mediación tenga éxito por el tipo de materia, si la continuación del procedimiento judicial puede ser perjudicial para las partes o para terceros, si el conflicto afecta a partes que deban mantener una relación.
También hay elementos que juegan en contra de la mediación, como la necesidad de enjuiciamiento público de una determinada conducta, o de constituir un precedente, o la necesidad de un tratamiento conjunto y uniforme ante repetidos o numerosos incumplimientos de las normas. Finalmente, la mediación no es posible cuando una de las partes o las dos son incapaces de negociar por sí mismas o con la asistencia de su abogado o graduado social.
Desde el punto de vista judicial es sumamente importante también que las partes sientan el proceso de mediación como “justo” lo que, inevitablemente, produce satisfacción tanto con el proceso en sí mismo como con su resultado. Un proceso justo significa que las partes se encuentran en igualdad de condiciones y de oportunidades, de hablar y ser oídas, y asistidas debidamente por profesional jurídico de su confianza si así lo consideran.
“La mediación no es posible cuando una de las partes o las dos son incapaces de negociar”
FORJIB.- ¿Y qué es lo más complicado a la hora de llevarla a cabo?
I.I.- Sin ninguna duda convencer a todas las partes para que se sienten a la mesa de negociación.
Hay que tener en cuenta muchas componentes, como emociones, percepciones, intereses, derechos y aspectos legales. Algunas mediaciones pueden ser entre personas que no se han visto nunca, otras entre colaboradores, a veces los participantes son personas a las que les puede resultar incomodo hablar entre sí porque hay un fuerte desacuerdo. También es posible que uno de los interesados no quiera invertir mucho tiempo en la búsqueda de un resultado negociado y pretenda una negociación corta o que se le asegure el logro de un acuerdo. Asimismo hay quién está convencido de que no existe margen para posibles acuerdos.
Seguramente, el primer contacto es decisivo para que una persona acepte iniciar el proceso de mediación y se necesita ser capaz de superar, como he dicho, posiciones inflexibles, emociones, descontentos. A mí, personalmente, pensar de antemano en los posibles obstáculos que hayan podido existir, me ayuda a prepararme para tener una conversación más eficaz, clara y obtener un “Sí, quiero intentar una mediación”.
FORJIB.- Desde el punto de vista de una mediadora, ¿qué parámetros se valoran para iniciar una mediación?
I.I.- El aspecto básico es la voluntariedad de los participantes, no solo para iniciar sino también para continuar el proceso y que adopten por si mismos las decisiones pertinentes.
FORJIB.- ¿Cualquier conflicto es susceptible de una mediación o tiene que cumplir una serie de requisitos?
I.I.- En principio, en cuanto a materia y contenido no existen límites, excepto los que establece expresamente la ley.
Lo cierto es que la mediación ha demostrado mayor éxito en ciertos casos, por ejemplo cuando se desea mantener una situación confidencial o se quiere mantener un control sobre el resultado, también cuando la solución jurídica no interesa a ninguna de las partes o existe una relación personal o profesional duradera. Quizás lo más importante a la hora de considerar la posibilidad de utilizar la mediación es valorar el objetivo que se quiere realmente conseguir.
FORJIB.- ¿Qué papel representa la mediación dentro de la Justicia?
R.G.A.- Uno de los primeros aspectos que me gustaría poner de relieve es que cuando un Juzgado recomienda el uso de la mediación no está guiado exclusiva o primordialmente por el objetivo de ver el caso resuelto y eliminado de su lista de espera.
No puede olvidarse que nuestra misión es impartir “justicia” y nuestra obligación facilitar el Acceso a la Justicia y, por lo tanto, ofrecer de forma eficiente no solo las soluciones típicamente “propias” o “judiciales” como la sentencia, de indudable e insustituible valor, sino también aquellas otras formas de resolución que, como la mediación, satisfagan las necesidades de las partes de un conflicto obteniendo un resultado aceptable para ellas, en el menor tiempo posible, de la forma más económica y con el menor coste emocional.
Una resolución eficaz y eficiente de la disputa como la que se obtiene en mediación es una resolución sentida como satisfactoria y justa por las partes y, como tal, debe ser potenciada y formar parte como un elemento esencial del derecho fundamental de Acceso a la Justicia en una sociedad democrática y moderna.

References: Resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución