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Timestamp: 2020-07-13 08:05:12+00:00

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Pandemia por coronavirus y contratos de arrendamiento. Propuestas de solución. - Hay Derecho
Pandemia por coronavirus y contratos de arrendamiento. Propuestas de solución.
26 marzo, 2020 /35 Comentarios/en Blog /por Matilde Cuena Casas
La crisis sanitaria que estamos viviendo y el confinamiento de los ciudadanos establecido por el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, tiene un impacto económico y social grave. Las relaciones de Derecho privado se ven también afectadas estas circunstancias y de las que más se habla es del impacto que en los contratos de arrendamiento puede tener una incapacidad de pago derivada del cese (obligado) de la actividad profesional dictado por las autoridades. Un hecho imprevisible e inevitable como es la pandemia y el confinamiento que conlleva provoca un incumplimiento por una de las partes, un incumplimiento, por ello, no imputable. A diferencia de hechos imprevisibles o previstos inevitables hay muchos (paro, enfermedad etc…) pero ahora estamos ante uno poco frecuente y que afecta a muchas personas: una pandemia.
La Ley de arrendamientos urbanos (LAU) no prevé nada al respecto y rige la regla que hay que estar a lo pactado (pacta sunt servanda) y sigue obligado al pago de la renta. El arrendatario se encontraría en la misma situación que si, por ejemplo, tratándose de un autónomo tiene que dejar de trabajar por razón de enfermedad. Se trata de una circunstancia sobrevenida fortuita ¿Puede por eso dejar de pagar la renta? La respuesta es no. Precisamente para cubrir estos eventos sobrevenidos se pactan garantías accesorias: fianza, aval u otra modalidad de garantía real o personal. Ninguno estamos a salvo de la mala suerte y si nos toca, ello no nos exonera de cumplir salvo que la prestación sea imposible. Esto es así siempre en los casos de fuerza mayor. Con esto quiero decir que la crisis del coronavirus no genera una situación nueva…Lo malo de esta pandemia es que esta mala suerte es generalizada, afecta a mucha gente.
Falta en la LAU una norma parecida al art. 1575 del Código Civil aplicable a los arrendamientos rústicos que prevé la posible rebaja de la renta “por pérdida de más de la mitad de los frutos por casos fortuitos extraordinarios e imprevistos, salvo pacto especial en contrario. Se entendía por caso fortuito extraordinario: el incendio, la guerra peste, inundación insólita, langosta, terremoto u otro igualmente desacostumbrado y que los contratantes no hayan podido razonablemente prever”. La epidemia por el coronavirus bien podía entrar en este listado y, como se ve, la propia norma reparte entre ambas partes las consecuencias de la mala suerte. Y lo hace con acierto y mesura porque no parece justo cargar sobre una sola de las partes los riesgos de una situación extraordinaria.
¿Es censurable esta solución? Siempre se puede pactar al respecto (con ciertos límites en el caso de arrendamiento de vivienda) y normalmente no se hace porque no se ponen las partes en un escenario tan tremendo como el que estamos padeciendo. Para el autónomo que “no puede” pagar la renta, la solución es injusta, pero si tomamos la perspectiva del arrendador cuya única fuente de ingresos es la renta que obtiene de su propiedad, pues también podemos entender que imponer legalmente una suspensión del pago de la renta como se ha defendido, puede ser injusto para el arrendador. No es una solución al problema, porque sencillamente estamos trasladando un problema de un sitio a otro. Aliviamos al arrendatario a costa de hundir al arrendador. Parece que se piensa que todos los arrendadores siempre son personas “pudientes” y hay gente que “vive de las rentas”, es su fuente de ingresos y hay que respetarlo. El 80% de los arrendadores son personas físicas y sólo el 20% son personas jurídicas e – insisto- muchos arrendadores “viven” de esa renta e incluso pagan con la misma el préstamo hipotecario solicitado para adquirir el inmueble. El impago de la renta le puede arrastrar al arrendador al impago del préstamo.
No se olvide que cuando el legislador “impone” una suspensión de las rentas está atacando el derecho de propiedad no estableciendo un límite de la mano de la función social (art. 33 CE), sino una limitación, un recorte que afecta a determinados propietarios. De no haber justiprecio la constitucionalidad de la medida sería muy discutible. Por otro lado, estas medidas podrían producir otro efecto secundario indeseable a largo plazo y es la reducción de oferta de pisos en alquiler y el consiguiente aumento del precio. Por lo dicho no defiendo la imposición legal de una moratoria en el pago de alquileres. Cosa distinta es que se establezcan incentivos fiscales para que el propietario voluntariamente acepte una suspensión, tal y como planteó Fernando Gomá aquí y se ha hecho en Italia. La renta se paga y luego hay ayuda fiscal. Esta medida favorece, pero no obliga y podría suceder que el arrendador procediera a la resolución del contrato por lo que no soluciona totalmente el problema. No hay que olvidar que nos encontramos ante un problema transitorio.
En cuanto a los beneficiarios de las medidas, hay que tener en cuenta que el Gobierno ha aprobado el aval público a la inyección de 20.000 millones de euros en créditos a empresas por parte de las entidades financieras. La mitad irán para Pymes y autónomos. Los arrendatarios que gocen de estas ayudas se entiende que podrán abonar las rentas por alquiler y no debe solaparse con otras medidas en materia de arrendamientos. Por lo tanto, hay que tener cuidado con las medidas que se toman para no pecar de exceso y generar desequilibrios no deseables.
Así mismo hay que tener en cuenta que muchas personas afectadas por los numerosos ERTE que se están solicitando van a obtener ingresos del Estado y podrán pagar las rentas de alquiler. Por lo tanto, hay que centrar muy bien el colectivo al que se le pretende ayudar a pagar el alquiler para evitar situaciones de abuso. A mi juicio, un criterio razonable sería atender a los ingresos de la unidad familiar exigiendo el cumplimiento de los requisitos para obtener el beneficio de justicia gratuita. Hay que centrar las ayudas en los que lo necesitan.
A. Arrendatarios de local de negocio o uso distinto de vivienda que no puedan, por imperativo legal derivado del estado de alarma, realizar su actividad profesional. Tienen que pagar por algo que no usan. De hecho, en Francia sólo se han tomado medidas para los locales de negocio.
En relación con los locales de negocio, sería razonable implementar una norma en la línea del ya citado artículo 1575 del Código Civil o proceder a su aplicación analógica. El objetivo es que el arrendatario pueda exigir una rebaja de la renta en la misma proporción a la rebaja de sus ingresos, incluidas las ayudas que pueda percibir por razón de esta crisis. Por ejemplo, si el arrendatario percibe el 80% de sus ingresos, pagará el 80% de la renta. Debe establecerse un “suelo” en la reducción que no puede superar el 50% de la renta.
Me parece una solución que reparte de manera adecuada los riesgos de esta situación excepcional y lo hace de forma coherente con la transitoriedad de la situación. La reducción de la renta, obligatoria para el arrendador, implica la inaplicabilidad del remedio judicial de la cláusula rebus sic stantibus Acudir a este remedio judicial no es práctico. Es un remedio caro para las partes contratantes si no llegan a un acuerdo, por el coste de abogados y puede colapsar los juzgados en este supuesto que se caracteriza por ser transitorio.
Podría plantearse una norma procesal de inadmisión de demandas por desahucio por impago de renta durante un periodo de 6 meses. Parece que por ahí va a ir la regulación en Alemania. Ello no priva al arrendador del derecho a la renta, ni entra en el equilibrio de las prestaciones de las partes. Ahora bien, esta inadmisión debe proceder cuando el arrendatario cumpla los requisitos señalados de incapacidad patrimonial con arreglo a los requisitos de la Ley para la obtención del beneficio de justicia gratuita. Hay que evitar que una familia se vea en la calle cuando hay un problema de salud pública, pero también hay que evitar el riesgo moral y los abusos.
Etiquetas: arrendamientos urbanos, Coronavirus, Derecho Civil
https://hayderecho.expansion.com/wp-content/uploads/2020/03/home-589068__480.jpg 480 678 Matilde Cuena Casas https://hayderecho.expansion.com/wp-content/uploads/2018/09/hay-derecho-expansion.jpg Matilde Cuena Casas2020-03-26 09:02:422020-04-28 23:31:43Pandemia por coronavirus y contratos de arrendamiento. Propuestas de solución.
La promoción de los sindicatos en la negociación de un ERTE por Coronavirus
26 marzo, 2020 en 10:03
Ante todo agradecer la información que nos da. Me gustaría plantearle una cuestión personal que estoy viviendo en este momento de pandemia.
Mi pareja y yo vivimos en un piso que, a partir de noviembre empezó a llenarse de humedades. Tras tratar de llegar a un acuerdo con el dueño para solucionarlo, sin éxito, denunciamos la situación de insalubridad en la Gerencia de Sanidad, quien mandó un inspector que avalaba la causa de la denuncia y aconseja abandonar la vivienda, estando el dueño siempre en conocimiento en todo momento. En una semana, a primeros de abril, nos mudamos de piso, con todo lo que implica y en estado de emergencia (tenemos permisos pertinentes para ello). El dueño nos ha dicho que a finales de mes le demos las llaves a sus padres pero que no vendrá a ver el piso hasta que termine el estado de emergencia y que respecto a la fianza más de lo mismo. Mi duda es por qué yo he podido entregar un fianza y en breve una mensualidad par el piso al que accedo y sin embargo el dueño del piso que abandono. En caso de que la situación de emergencia se prolongue más del mes contemplado para la devolución de la fianza como contempla la LAU, podría emprender acciones legales contra él en la actual situación?
Gracias y disculpas por un comentario tan largo pero quería exponer lo excepcional de la situación.
27 marzo, 2020 en 12:12
29 marzo, 2020 en 21:57
A mi si me parece que se pueda dar una respuesta de tipo general a la pregunta de si ¿Se pueden emprender acciones legales en la situación de estado de alarma en la que estamos?
Hola Ana, decirte que yo me encuentro en la misma situación que tu. Desde el 23 MAR, entrega de llaves y tanto la fianza como la titularidad de contratos de suministros . . . . . “Apagado o fuera de cobertura”
Yo me he limitado de momento a enviarles correos de manera muy formal y argumentando la situación, guardando mensajes WhatsApp, etc. Preparando un poco lo que serían la pruebas de cara a acciones legales.
26 marzo, 2020 en 15:38
“Na hay que olvidar que nos encontramos ante un problema transitorio” Eso espero y deseo pero, de momento, la transitoriedad puede ser larga y con efectos colaterales imprevisibles. Después nada será igual y el ordenamiento jurídico va verse afectado, por lo que estamos aplicando normas ordinarias en situación excepcional.
El caso que se plantea es trasladable a otros muchos aspectos donde hay contratos de buena fe entre las partes, pero que son excedidos en sus cláusulas ordinarias, por circunstancias tan extraordinarias como la que nos encontramos. Es este sentido supongo que será el sentido común y la sensatez las que se impongan ante la falta de respuesta jurídica.
Ni el dueño de la vivienda tiene la culpa ni, por supuesto, su inquilino, lo que no es óbice para que exista una cadena de obligaciones contractuales (laborales o financieras) que no se han resuelto por quienes deberían. Ahí es donde hay que buscar y pedir responsabilidades de todo tipo por las consecuencias.
Es importante no olvidar cuando se produjeron las primeras alertas (octubre 2019. The Global Preparedness Monitoring Board) que advertían: “No contamos con estructuras suficientes para hacer frente a la próxima pandemia…” O el “Evento 201” organizado por el Centro John Kopkins para la Seguridad de la Salud (18 de octubre N.Y.): “Es solo cuestión de tiempo antes de que una de estas pandemias se haga global…” Y nosotros con la libertad sexual, la memoria histórica y otras banalidades por el estilo.
27 marzo, 2020 en 18:50
Y si el contrato de alquiler se acaba en estado de alarma covid….y el dueño no lo renueva…..que hacemos?…no podemos salir a buscar nuevos pisos..!!! Ni lo.que alquilan …pueden desplazarse para hacerte ver el piso..!!!!….ni’ se puede dormir en la calle…que podemos hacer….???? Una respuesta….por favor…. a todos los que están en esta situación. Gracias
31 marzo, 2020 en 11:12
Parece que el Gobierno va a establecer una regla al respecto del problema que plantea de la expiración del plazo de los contratos durante el estado de alarma. La idea es que el contrato se prorrogue automáticamente 6 meses más. Veremos la solución que aprueba hoy. No me parece mala idea. Hay que evitar a toda costa que en esta situación de emergencia sanitaria haya familias que se puedan ver en la calle.
Blanca Nidia orozco Dice:
29 marzo, 2020 en 20:26
Buenas tardes me gustaría saber qué puedo hacer en este momento,mi esposo paga arriendo y como no a podido trabajar estamos sin plata para pagar el arriendo el dueño nos dice que tenemos que desocupar la casa nosotros no tenemos para donde coger en este momento por favor necesito una respuesta de ustedes el nos puede sacar a la calle con mis hijos el señor es policía y no sé qué hacer
6 abril, 2020 en 12:44
Muchas gracias por confiar en Hay Derecho para plantear tu pregunta. Me temo que desde la Fundación no podemos responder cuestiones individuales, ¡aunque quizás algún otro participante en los comentarios pueda ayudarte!
29 marzo, 2020 en 23:09
Buenas tardes, mi caso es por ser estudiante . Estoy obligada a pagar el piso si no estoy usándolo?
30 marzo, 2020 en 10:24
3 abril, 2020 en 16:15
Hola Antonia, desde mi punto de vista lo ideal sería alcanzar un acuerdo con el arrendador.
Échale un vistazo al contrato y revisa si viene alguna cláusula de desistimiento, y también como se califica el arrendamiento, si es o no de uso distinto de vivienda.
Si no es Uso distinto de vivienda se aplicaría el siguiente precepto de la Ley de arrendamientos
Si es de uso distinto cabría apelar a la cláusula rebus sic stanibus, y también estaría bien tener presente el siguiente precepto del código civil.
Si el arrendador o el arrendatario no cumplieren las obligaciones expresadas en los artículos anteriores, podrán pedir la rescisión del contrato y la indemnización de daños y perjuicios, o sólo esto último, dejando el contrato subsistente
29 marzo, 2020 en 23:10
Se puede suspender un contrato de alquiler en el estado de alarma?
30 marzo, 2020 en 17:13
Como bien comenta el artículo, estamos en una situación extraordinaria, y esperemos que transitoria, pero en una relación contractual entre el arrendador y el arrendatario, sino hay una regulación extraordinaria por parte del Estado, ante esta situación, que son los encargados de salir al paso ante estas situaciones sobrevenidas por el estado de alarma, se entiende que la relación contractual de ambas partes continua igual, con los mismos derechos y las mismas obligaciones por ambas partes.
Si bien para el arrendatario de un local de negocio, la situación se presenta difícil, con un local cerrado y sin ingresos, no es menos dura la situación para un arrendador que dependa de ese arrendamiento para vivir.
Si el arrendatario, estando cerrado y sin ingresos, debe continuar pagando todos sus impuestos, aunque sean aplazados, y sus correspondientes cuotas de autónomo
Los arrendadores, de igual manera, deben seguir pagando todos sus impuestos y cuotas de autónomo.
¿Por qué se debe negociar una bajada de la renta del arrendamiento?
¿Por qué debe el arrendador financiar esta situación de alarma?
El arrendador cuando alquila el local, lo hace independientemente de la cuantía de ingresos que vaya a percibir el arrendatario. el arrendador no se mete si el arrendatario ingresa mucho o poco. Cuando al arrendatario la cosa le va bien, no hay un planteamiento para negociar el alquiler al alza, de igual manera se debe de negociar a la baja.
Entiendo que es el Estado el que debe de ayudar a los arrendatarios que se encuentren en una situación comprometida debido a esta situación de alarma, de las maneras que entiendan que sean las mas adecuadas, favoreciendo los ERTES, supresión de las cuotas de autónomo, créditos a bajo tipo,…
Pero en ningún caso es el arrendador, el encargado de financiar al arrendatario.
Son los arrendatarios los que deben buscar una fuente de ingresos extra, para hacer frente a los diferentes pagos que se le presentan, ya sea por financiación externa, vía entidades financieras, vía subvenciones,ayudas estatales…o por inyección de capital al negocio.
El arrendador no es el malo de la película, es un sufridor más que arriesga su patrimonio como un empresario mas.
31 marzo, 2020 en 11:08
Gracias por su reflexión. Como digo en el texto, a mi juicio, la solución para el arrendamiento de local de negocio debe ser la que establece el art 1575 para los arrendamientos rústicos. Que ambas partes compartan la “mala suerte”. Usted entiende que el arrendador no debe padecer las consecuencias de la mala suerte del arrendatario. Bien, esa es la solución legal vigente. Y sí, se puede entender que el problema lo tiene el arrendatario y que es quien, en su caso, debe recibir ayudas públicas. Yo estoy de acuerdo en que no se puede trasladar el problema al arrendador, pero creo que debe establecerse una norma específica de reparto de riesgos en arrendamiento de local de negocio. Parece que la idea es que se le concedan préstamos ICO a los arrendatarios https://www.elconfidencial.com/empresas/2020-03-30/propuesta-final-alquileres-moratoria-prestamos-desahucios_2525496/ Yo no soy partidaria de mayor endeudamiento de sujetos que ya tienen problemas de solvencia. Descartada la primera opción, deberían arbitrarse ayudas directas al arrendatario que realmente acredite estar en dificultad de pago de la renta y no el que sólo acredite disminución de ingresos. Saludos
3 abril, 2020 en 16:21
El dueño que alquila su local debe de saber que con la crisis tan gorda que viene el precio del alquiler ya no será el mismo y habrá que adaptarse a las circunstancias de bajada de alquiler un 10% de momento.
31 marzo, 2020 en 14:33
Señala la Ley de Arrendamientos Urbanos (aplica tanto a vivienda como a local de negocio):
“Artículo 26. Habitabilidad de la vivienda.
La suspensión del contrato supondrá, hasta la finalización de las obras, la paralización del plazo del contrato y la suspensión de la obligación de pago de la renta.”
En mi opinión, si cabe analogía la veo más directa con este precepto expresamente aplicable a arrendamientos, que con la referencia al 1575 CC, que además solo contempla la reducción de la renta y no la suspensión.
La realidad cierta es que desde la entrada en vigor del RD 463/2020 el arrendador no puede garantizar el goce de la cosa arrendada al arrendatario en aquellos casos en que la actividad comercial ha sido prohibida por la norma, es decir, cuando el objeto del negocio haya sido el arrendamiento de local para ese negocio (se trata de una imposibilidad sobrevenida de origen leal que frustra temporalmente el fin práctico del arrendamiento). Por consiguiente sí veo factible la negociación tendente a la suspensión del abono de la renta mientras persiste la prohibición legal que hace completamente inhábil el desarrollo de la actividad convenida.
31 marzo, 2020 en 14:45
Muchas gracias por su comentario. Como digo en el post, la suspensión del pago de la renta no significa resolver el problema, sino trasladarlo del arrendatario al arrendador. Hay arrendadores que viven de sus rentas. El art. 26 LAU se refiere a obras relativas a la habitabilidad de la vivienda y ello afecta directamente al objeto que el arrendador pone a disposición del arrendatario. Creo que no tiene que ver con lo que sucede en la actualidad: el bien es perfectamente habitable y es la actividad del arrendatario la que no se puede desarrollar. Afecta el problema al arrendatario no a la cosa objeto del contrato. Veo menos factible la analogía. Insisto en que lo que creo que hay que aplicar por analogía es el art. 1575 CC a los arrendamientos de local de negocio o uso distinto de vivienda, repartiendo las consecuencias de la “mala suerte”. Me parece lo más equitativo en esta situación excepcional y siempre que el arrendatario efectivamente tenga incapacidad de pago. Y sobre todo, debe pactarse en el futuro este tipo de eventualidades. El tema de los riesgos en la contratación puede ser objeto de pacto y los abogados deben ponerse en este escenario a la hora de redactar los contratos. Saludos cordiales
Magda Ximena Puentes Dice:
14 abril, 2020 en 07:02
Que pasaría si no se puede llegar a un acuerdo como el del artículo 1575 que proponen.
3 abril, 2020 en 14:10
Voy a plantear una duda que ahora mismo tienen multitud de estudiantes y arrendatarios de estos en relación con el caso de Alquiler de Habitaciones a estudiantes, no de viviendas completas sino que el propietario hace un contrato de alquiler independiente por cada habitación con cada estudiante y que están bajo el Titulo “Alquiler de Vivienda por Temporada” y se expresa claramente que el objeto del contrato no es como vivienda permanente o habitual sino vivienda temporal durante la duración del contrato que se establece en el curso académico, y dichos contratos están basados en el Código Civil para algunas cosas y para otra en la LAU. Al haberse suspendido toda actividad presencial en el presente curso académico se puede entender que esto es una causa de fuerza mayor para rescindir el contrato, ya que no se puede hacer uso de dicha habitación/vivienda y e caso de no ser así sería “aplicable” el artículo 1575 como explica para los alquileres de negocio
6 abril, 2020 en 21:23
En arrendamientos para uso distinto de vivienda no opera el artículo 11 de la LAU y no cabe desistimiento unilateral. En principio, el arrendatario en esta modalidad contractual debe abonar la totalidad de la renta, pero sería razonable llegar a un acuerdo con el arrendador y “repartir” la mala suerte y pagar un 50% de la renta.Saludos
12 abril, 2020 en 00:19
En lo referente a el alquiler de vivienda a estudinates. Muchos contratos están basados explicitamente en la LAU y puede diferenciarse dos modalidades. En una de ellas se firma por cada habitación y en otra los estudiantes firman el arrendamiento pasa su vivienda durante la duración del curso académico. Lo que dudo es en este último caso si es aplicable el art. 11 de la LAU.
Diana Guaje Dice:
3 abril, 2020 en 17:57
Buenos días, tengo 70 años y mi esposa 65 años tengo una casa arrendada y mis inquilinos no me pagan el arriendo por la cuarentena, de ese arriendo comemos y pagamos nuestros servicios, ahora que hacemos si a ellos los cobija la ley, como hacemos para nuestros gastos y para poder comer? donde puedo pedir ayudas? si por tener una casa no me cubre ningún beneficio.
3 abril, 2020 en 18:02
Esta es la situación que se debe evitar y que describo en el post. El lunes publicaré un post en el que se explicará la regulación salida del RDL 11/2020. Le adelanto que la cuarentena no da derecho a no pagar la renta. Saludos
Teilard Dice:
6 abril, 2020 en 18:05
Gracias por sus útiles explicaciones.
Dicen que el virus lo va a cambiar todo en las sociedades. Pregunto: ¿Debería ser también asi en el mundo del derecho?. No esta agotado el modelo en que las normas se dictan y aplican con criterios oportunistas provistos de unos cerebros fisicamente incapaces de afrontar la complejidad y taradas con mil sesgos mentales.? No deberíamos plantearnos empezar a “algoritmificar” seriamente el mundo jurídico como venía sosteniendo entre nosotros ya hace un tiempo Jose Louis Stevez
8 abril, 2020 en 16:30
Me gustaría saber que pasa en el caso de un alquiler de temporada donde el contrato va de diciembre hasta finales de abril y el pago ha sido por adelantado.
Tiene el propietario que retornar el importe de los meses no disfrutados, tiene que alargar el contrato? O al ser de temporada se respeta la fecha de extinción de contrato?
8 abril, 2020 en 17:03
Estimada Míriam:
Gracias por confiar en la Fundación Hay Derecho para plantear tu duda. Me temo que desde la Fundación no podemos responder las dudas individuales. ¡Aunque puede que alguna de las personas que comentan en nuestro blog pueda ayudarte!
Mucho ánimo con la situación y un saludo,
11 abril, 2020 en 14:53
¿Se puede desistir por fuerza mayor de estado de alarma un contrato firmado hace un mes y en vigor pagando todas las rentas y gastos actuales sin tener obligación de pagar rentas restantes y devolver la fianza?
El el contrato mismo no existe algún parágrafo de desistimiento con antelación ni de fuerza mayor. Y el propietario exige pagar el año por completo.
11 abril, 2020 en 20:12
Me gustaría también tener respuesta a esta pregunta. ¿Lo solucionaste?
12 abril, 2020 en 18:32
Todavía no he solucionado porque hay que llegar a un acuerdo con el propietario. Pero sí hay una solución – el artículo 1105 de Código Civil. Suerte.
12 abril, 2020 en 19:16
El desistimiento es posible una vez hayan transcurrido 6 meses de duración del contrato, tal y como señala el art. 11 LAU.
13 abril, 2020 en 17:01
Estimado Hugh:
Muchas gracias por confiar en la Fundación Hay Derecho para plantear tu situación. Me temo que desde la Fundación no podemos resolver dudas de forma directa. ¡Pero quizás alguno de los participantes que comentan en el blog puedan ayudarte! Además, paso tu consulta a los editores por si pudiera ser objeto de una futura entrada en nuestro blog.
Un saludo y ánimo con la situación,
13 abril, 2020 en 07:02
¿Qué pasa en el caso de las empresas que garantizan el pago del alquiler? ¿Se pueden negar a abonar la renta al propietario si los inquilinos no pueden pagar en este momento? ¿Qué legislación se aplicaría o qué puede hacer el propietario si la empresa intermediaria no quiere pagar?
14 abril, 2020 en 16:08
Hace un mes no vivo en el apartamento que tengo arrendado, el contrato se vence el 30 de este mes y la inmobiliaria me dijo que si no lo desocupo me va a cobrar la mensualidad completa del otro mes, ya que tengo entendido que los trasteos están prohibidos saben si tengo alguna otra opción?
14 abril, 2020 en 16:47
La suspensión de las Infraestructuras y el COVID-19; el error del silencio... Mecanismos de segunda oportunidad y consecuencias económicas de la pandemi...

References: Real Decreto 
 resolución 
 artículo 1575
 artículo 1575
 artículo 1575
 artículo 11
 artículo 1105