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Molina Miguel Andrés c/ Alico Seguros de Vida S.A. s/ ordinario - Cumplimiento - Resolución de contrato - PDF
Molina Miguel Andrés c/ Alico Seguros de Vida S.A. s/ ordinario - Cumplimiento - Resolución de contrato
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Adrián Fernández Sevilla
1 Molina Miguel Andrés c/ Alico Seguros de Vida S.A. s/ ordinario - Cumplimiento - Resolución de contrato Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Córdoba Fecha: 30-jun-2013 Cita: MJ-JU-M AR MJJ81044 MJJ81044 En la Ciudad de Córdoba, a los Treinta de Julio de dos mil Trece, se reunió la Excma. Cámara Octava de Apelaciones en lo Civil y Comercial integrada por los Sres. Vocales Dres. Graciela M. Junyent Bas, José Manuel Díaz Reyna y Héctor Hugo Liendo, con la asistencia de la actuaria Dra. Silvia Ferrero de Millone con el objeto de dictar sentencia en los autos caratulados "MOLINA MIGUEL ANDRES C/ALICO SEGUROS DE VIDA S.A.-ORDINARIO- CUMPLIMIENTO/RESOLUCION DE CONTRATO-REC. DE APELACION /36", traídos a este Tribunal con motivo del recurso de apelación interpuesto en contra del fallo del Sr. Juez de Primera y Cuadragésimo Sexta Nominación Civil y Comercial por el que resolvía: SENTENCIA NUMERO: Cuatrocientos cincuenta y tres. Córdoba, 01 de Octubre de dos mil doce. 1º) Rechazar la demanda articulada por el Sr. Miguel Andrés Molina en contra de Alico Seguros de Vida SA. 2º) Imponer las costas al Sr. Miguel Andrés Molina, cuyo fin regulo los honorarios del Dr. Ignacio Javier Oliva en la suma de pesos veinte mil quinientos cuarenta y cuatro con cincuenta centavos ($ ,50), no regulándose a los Dres. Jorge Rafael Auil y Julio C. Roncella, hasta tanto lo soliciten. Protocolícese, hágase saber y dése copia. El tribunal se planteó las siguientes cuestiones a resolver: A la Primera Cuestión: Es justa la Sentencia apelada? A la Segunda Cuestión: Qué pronunciamiento corresponde dictar? De conformidad con el orden establecido por el sorteo para la emisión de los votos, A LA PRIMERA CUESTION PLANTEADA, LA SRA. VOCAL DRA. GRACIELA JUNYENT BAS DIJO: 1) Contra la sentencia relacionada interpone recurso de apelación la parte actora que fuera concedido mediante proveído de fs La parte actora expresó agravios a fs. 178/186, los que fueron contestados por la parte demandada, a fs. 188/191.El Sr. Fiscal de Cámaras contestó a fs. 198/207. Firme el decreto de autos a estudio (fs.212) queda la causa en estado de ser resuelta. 2) La sentencia contiene una relación fáctica que satisface las exigencias del art. 329 CPCC, por lo que a ella me remito por razones de brevedad. 3) En resúmen, las quejas de la parte actora son las siguientes: a) Por lo dispuesto en la resolución a fs. 163, 164/164 vta. en cuanto al considerando VI analiza Interpretación del contrato de seguro. Expresa que si bien ad externun pudiera parecer acertado el análisis que efectúa el Juez, a poco de su andamiento analítico, y al desmenuzar semáticamente la cuestión, se descubre con la ayuda de la razón que el silogismo lógico del Juez resulta errático y por ende sus conclusiones. Esto resulta así, porque la valoración de sentido común, que debe orientar al Juzgador a meritar en su contexto, los acontecimientos y sus pruebas, en el sublite se hallan ausentes. Se agravia por la interpretación literal, amplia y confusa realizada por el Juez, en cuanto a que según la sentencia, transitar en motocicleta o usar la motocicleta cuando ocurre un accidente, será idéntico a que el
2 accidente derive del uso del biciclo. De esta manera, sostiene que en el caso el Juez yerra en los siguientes puntos: A) Por el rechazo al reclamo extrajudicial de pago que tiene su fundamento en que la póliza excluía los accidente derivados del uso de motocicletas. Trae a colación la definición del vocablo "derivado" que contiene el Diccionario de la Real Academia Española. Derivado-da: "Traer su origen de alguna cosa", en el sentido que nos ocupa. Que para despejar cualquier tipo de duda, trascribe la cláusula que origina el conflicto que dilucida: "Item 5 Riesgos no Asegurados:quedan excluídos de este seguro g) los accidentes derivados del uso de motocicletas y vehículos similares..." Que si se efectúa un exámen netamente semántico de la disposición, advierte que se producirá una gigantesca injusticia si se priva a la familia Molina de la indemnización prevista en el contrato de seguro. En el caso del siniestro que le arrebató la vida a Santiago Miguel Molina, no se trata de un accidente derivado del uso de una motocicleta, sino frente a un accidente vial -choque-, que trae su origen del accionar imprudente y negligente del Sr. Diego Nicolás Zozaya, conductor de la camioneta que embiste al hijo del actor. De esta manera, como se afirmara en la demanda, la redacción de la claúsula de exclusión resulta ambigua. Que si se querían excluir eran los accidentes en moto, pues la cláusula debió prohibir el uso de esta. No parece justo entonces, que el Sr. Santiago Miguel Molina se conducía con absoluta prudencia en su motocicleta y por la acción intempestiva y violenta de un agente externo -situación que quedó efectivamente acreditada con las actuaciones sumariales N 3551/06, incorporadas a fs. 58/70 se despoje a la familia de la víctima de la indemnización que oportunamente habían contratado. Reitera que el accidente ocurrió mientras la víctima conducía la motocicleta y no porque la conducía. Que la diferencia no es nimia, en el supuesto de exclusión que prevé la póliza, el accidente debe acaecer derivado del uso de motocicleta, que no resulta en uso de motocicleta. El accidente deriva del uso de la moto, cuando el conductor de esta se cae de la misma, o cuando resbala en la escarcha, o cuando se incendia, no ocurre lo mismo cuando es embestido. En este segundo supuesto el accidente ocurre derivado del accionar culposo del conductor del rodado mayor y no derivado del uso de la motocicleta.si el occiso hubiera ido en auto, también hubiera sufrido un accidente, y no sería derivado del uso del automóvil, sino en uso de éste. Que con este análisis queda demostrado no solo la ambigüedad de la disposición contractual que arroja oscuridad en lugar de luz conceptual, siendo también confusa la redacción de la misma y las múltiples interpretaciones que se pueden efectuar de la misma. B) Por la equívoca y ambigua redacción de la cláusula de exclusión de cobertura. Sostiene para tratar la ambigüedad se debe realizar una lectura completa de la póliza de la misma surge a fs. 26 de autos: "El seguro cubre todos los accidentes que puedan ocurrir al asegurado...mientras este circulando o viajando en vehículos particulares terrestres o acuáticos propios o ajenos conduciéndolos o no...". Que con claridad y amplitud la póliza tiende a cubrir cualquier evento ocurrido en un vehículo. Bajo el epígrafe 5 "Riesgos no asegurados", se expresa en los ítems a) a g) una serie de actividades de riesgo, deportes extremos, etc, a los que se refiere la póliza en términos concretos y excluyentes. En ese marco de actividades de aventura, exacerbación del riesgo, acrobacia, viajes a zonas inexploradas, etc. se incluye en este marco los "accidentes derivados del uso de motocicletas y vehículos similares, o de la practica de deportes que no sean los enumerados en la cláusula dos o en condiciones distintas a las enunciadas en la misma". Que en el marco de la actividad de riesgo, o de justa deportiva o acrobacia, el accidente derivado del uso de la motocicleta -en esas labores de riesgo- o vehículo similar, o de la práctica deportiva ajena a la enumerada en la cláusula dos o en condiciones distintas de las deportivas enumeradas en la cláusula dos o en condiciones distintas de las deportivas enumeradas en la cláusula dos, se halla excluído de cobertura.no así el accidente vial ocurrido por culpa de terceros sin el uso normal
3 de la misma. Concluye que la cláusula de exclusión de cobertura fruto de su caprichosas redacción, y que dependerán exclusivamente de quien lea la misma. Continúa desmenuzando el apartado Item 5, y observa que el Juez ha venerado la tajante redacción que no admite dudas sobre los riesgos excluídos. En la segunda parte de la cláusula donde se refiere a "vehículos similares". Al respecto se formula preguntas, pero la mas simple Qué se entiende por vehículo similar a una motocicleta? Luego efectúa un listado de vehículos similares obteniendo como resultado: Bicimoto, Bicicleta, Cuadriciclo, triciclo, biciclo, scooter, monopatín, patineta, patines. Que en un primer momento puede parecer hasta graciosa la enumeración realizada, cuando la contextualicemos con las argumentaciones aportadas por el Juez, advierte la inusitada relevancia de la misma. Luego transcribe un fragmento de la sentencia de fs. 165 vta./166, y vuelve a preguntarse No reúnen a caso los vehículos enumerados las mismas características que la motocicleta? Que características debe tener un vehículo para ser similar a una motocicleta: Ruedas, motor, tripulante, pasajeros, todas ellas ninguna, alguna. Como se ve la cláusula no resulta tan clara en materia de exclusión como el juez ha entendido. La respuesta dubitativa se impone por su propio peso, en efecto todos son medios de locomoción ágiles, con posibilidad de acceso y paso por lugares limitados para otros automotores, de escasa estabilidad y que cuentan con amplia capacidad de desplazamiento, potencia de cilindraje y versatilidad de maniobra. Entonces, por último se cuestiona Santiago Miguel Molina hubiese sufrido el accidente en un cuadriciclo, una patineta, en patines o en una bicimoto, hubiese sido su familia privada de la indemnización correspondiente?que la solución resulta toda una incógnita, ya que como lo afirma hasta el cansancio, la cláusula resulta poco clara y ambigua, por lo que solicita se aplique el principio rector previsto por la Ley de Defensa del Consumidor que prevé: "...la interpretación de los contratos se hará en el sentido mas favorable para el consumidor, frente a cláusulas oscuras a ambiguas que coloquen al mismo en una situación de indefensión, tal como ocurre en este caso." C) La póliza y su indispensable claridad en la redacción. Que los contratos de seguros en su totalidad se instrumentan en un documento escrito llamado "Póliza".En el mismo se encuentra la regulación completa del contrato. La póliza consta de dos partes claras y precisas, a saber: Condiciones Generales: donde se define y se delimita el riesgo. Condiciones particulares: donde s e individualiza el riesgo y se establece la prima particularmente aplicable a cada contrato. Aduce que determinar que ciertos eventos, que de acuerdo a la cobertura pactada darían lugar al pago de la prestación por parte del asegurador, estarán excluídos de cobertura. Que esta situación no se advierte en el caso concreto. Sostiene que la póliza no solo no resulta clara, sino que además da lugar a múltiples interpretaciones y realidades que podrían cambiar dependiendo del prisma con que se analicen los eventos. Que para despegar dudas e intentar dar una pauta concreta de cómo debe procederse ante situaciones de incertidumbre como las apuntadas, reproduce doctrina del seguro de vida en la Argentina, que avala su postura. Destaca algunas conclusiones:las pólizas son contratos tipos elaborados por las compañías de seguros donde la participación del asegurado en la formulación de las mismas, resulta nula, razón por la cual si su representado hubiese conocido la existencia de la discutida cláusula, difícilmente hubiera firmado la misma.
4 Que en caso de duda debe considerarse que el hecho se encuentra alcanzado por la cobertura evidentemente, la existencia de este principio ha sido ignorado por el preopinante al momento de sentenciar, contrariando claramente el principio in dubio pro estipulator. Sostiene que se puede observar que como ha quedado delimitado el thema decidendum, la aplicación de los principios previstos en la Ley de Defensa del Consumidor se corresponderían plenamente, legislación no ignorada pero si desechada por el Juez. Solicita se revoque la sentencia, y se acoja la pretensión esgrimida por el actor en la demanda en un todo.- 4) La parte demandada por las razones que expresa en el escrito referenciado solicita el rechazo del recurso, con costas. 5) El Sr. Fiscal de Cámaras dictaminó que corresponde rechazar el recurso de apelación intentado, confirmando la sentencia de primera instancia, por las razones que expresa en el escrito referenciado al que remitimos en honor a la brevedad. 6) Ingresando al análisis de las cuestiones traídas a consideración de este Tribunal de Alzada, adelantamos que deberá rechazarse el recurso. Damos razones: Efectivamente, el Sr. Juez de primera instancia ha fundado su sentencia lógica y legalmente, acorde con lo dispuesto por los artículos 155 C.P. y 326 del C.P.C. En la especie, la parte actora ha peticionado la aplicación de la ley de defensa del Consumidor, que determina la aplicación del principio mas favorable al consumidor. Surge un nuevo sistema, que coexiste con el del Cód. Civil y el Código de Comercio, pero cuya naturaleza, ámbito de aplicación y alcances, están dotados de perfiles propios y distintivos; es decir, de una particular fisonomía e identidad.así, el texto constitucional y la ley , modificada por la , establecen un plexo normativo conocido como Derecho del Consumidor que se articula "simbióticamente" en todo el ordenamiento jurídico. En el caso, en análisis, este régimen consumeril resulta aplicable a la presente causa por cuanto se trata de una relación de consumo en los términos de la ley , toda vez que la demandada es una compañía de seguros que se dedica a la oferta de seguros en los términos de la ley que regula la actividad -Ley , y como la normativa de defensa del consumidor no limita ni distingue la naturaleza del servicio, el caso de marras queda alcanzado por las previsiones de la ley La relación encuadra en la descripción del art. 1 de la mentada ley. No cabe duda que la demandada es una "proveedora" de un servicio: el seguro. Su actividad encuadra en las previsiones del art. 2 del régimen consumerista, pues participa en la oferta de bienes y servicios en el mercado y al público indeterminado. En la presente causa se encuentra discutida la aplicación del art. 37, el que junto con los arts. 38 y 39 constituyen una pieza fundamental del régimen de defensa del consumidor, al referirse a las cláusulas abusivas en los contratos de consumo. Este nuevo sistema de protección del consumidor consagra, una verdadera "policromía" normativa, pues alcanza no sólo a la regulación ordinaria de las relaciones contractuales sino a otras figuras y otros campos del derecho. Así, el art. 3 de la LDC, en cuanto establece que "en caso de duda sobre la interpretación de los principios que establece esta ley prevalecerá la más favorable al consumidor" y su coordinación con el art. 65 de dicho cuerpo legal, en cuanto dispone su carácter de orden público, se advierte la preeminencia del régimen tuitivo del consumidor.pero claro está,
5 siempre debe tratarse de casos de duda, y que se haya acreditado la relación de causalidad entre el hecho al que se le endilga responsabilidad y el resultado dañoso. Sentado ello, y de todas maneras, como en la especie más allá de si la cláusula resulta o no abusiva por parte de la aseguradora, aún en el supuesto mas favorable al consumidor, de la prueba colectada en autos, surge la culpa grave de la victima por lo cual la demandada no debe responder, como se expresará infra, noi corresponde la revocación del fallo pretendida. Es que, no obstante el régimen legal aplicable, como bien lo expone el Fiscal de Cámaras hay que analizar si existe relación de causalidad entre el resultado dañoso y el actuar del demandado. Importa establecer qué se entiende por "causa", considerando especialmente que se trata de una causalidad "jurídica" y no simplemente material. El Cód. Civil se ha enrolado en la teoría de la causa adecuada, adoptando el legislador, en los arts. 901 y 906 de dicho ordenamiento, el denominado "sistema de causalidad adecuada". Dicha teoría aquilata la adecuación de la causa en función de la posibilidad y probabilidad de un resultado, atendiendo a lo que normalmente acaece según lo indica la experiencia diaria, en orden al curso ordinario de los acontecimientos. El concepto de "causalidad adecuada" implica, pues el de regularidad, apreciada de conformidad con lo que acostumbra suceder en la vida misma. Como lo sostiene el sr. Fiscal de Cámaras "...debe distinguirse, "causa" que es el antecedente, que según el curso natural y ordinario de las cosas es idóneo para producir el resultado, de "condición", que son los demás antecedentes o factores de ese resultado.por ello, en el campo de la responsabilidad, la relación de causalidad cumple una doble función:por un lado, permite determinar con rigor científico a quien atribuírsele un resultado dañoso y, por otro, brinda los parámetros objetivos indispensables para calibrar la extensión del resarcimiento mediante un régimen pretederminado de imputación de consecuencias." (fs. 203)."resulta evidente que el casco habría disminuido las consecuencias del golpe sufrido a consecuencia del accidente. En efecto, las normas municipales, provinciales y nacionales que prescriben la obligatoriedad del uso del casco se encuentran destinadas a esos fines, por lo que su incumplimiento sumado a que la causa del deceso fue un traumatismo craneoencefálico, son elementos de juicio razonables para inferir que su conducta tuvo entidad suficiente para interrumpir parcialmente el nexo causal aludido." (fs. 205 vta.)."la culpa de la victima surge evidente, no por el meno incumplimiento de las normas reglamentarias, sino por la circunstancia de denunciar una patología presentada en la cabeza, órgano al que específicamente el caso está destinado a proteger." (fs. 206). No caben dudas que el uso de caso reglamentario resulta obligatorio para circular en motocicletas, en virtud de lo dispuesto por el art. 52 in fine del C.T.M.".Durante su desplazamiento, conductores y eventuales acompañantes, deben llevar, debidamente colocados, cascos protectores normalizados". Esta norma debe meritarse, conforme sucedieron las circunstancias del hecho, y que en autos incluso falleció el conductor de la motocicleta por golpe en la cabeza, que al carecer de protección, evidentemente tuvo plena incidencia en el desenlace del evento dañoso. Conforme a ello se ha dicho que: ".No puede soslayarse la incidencia de la falta de utilización de casco protector en el resultado dañoso sufrido por la víctima, ya que es evidente que existe una relación causal entre la gravedad del resultado y la falta de protección reglamentaria; y la fijación de su porcentual deberá determinarse teniendo en cuenta todas las circunstancias que rodean al hecho." (Cámara C.C. y Cont. Adm. de San Francisco, Sent.N 83, publicada en Foro de Córdoba N , sección síntesis de jurisprudencia, reseña N 1, pag. 275).
6 Por tal motivo, contrariamente a lo aludido por el quejoso, analizando la prueba incorporada en autos del Sumario Penal N 3511/06 que obra a fs. 58/76 de autos, se desprende de la declaración testimonial del policía Sr. Lopez Ezequiel Alcides, manifestó que "...en fecha 01/08/2206, siendo las 17:15 hs, en momentos que se encontraba a cargo movil matricula 3908 es comisionado por la central de radio a constituirse en calle Martiniano Chilaver y calle Calabalumba de barrio Nueva Italia, lugar donde se había producido un accidente de tránsito...se encontraba sobre calle Martiniano Chilavert de sur a norte en medio de la calzada, siendo una camioneta marca Chevrolet C-10 de color blanca dominio URR-971, conducida por el Sr. Zozaya Diego Nicolás de 21 años, domiciliado en calle Tucumán 2284 de barrio Alta Córdoba, quien iba solo, no tiene alitosis alcoholica (...) a veinte metros hacia el sur se encontraba una motocicleta tirada al lado de la parte frontal de un vehículo estacionado sin ocupantes siendo el automovil marca Fiat Duna Celeste...sobre el costado izquierdo una motocicleta marca Honda Titan dominio 782-CGG de color verde con negro, y al lado estaba tirado su conductor fallecido, quien estaba tirado en posicion de cubito ventral con la cabeza orientada hacie el punto cardinal sur con todo su cabeza con una herida cortante de gran consideración, encontrandose masa e ncefálica y parte del cerebro esparcida sobre la vereda, pared de la vivienda donde habría impactado con la cabeza esta persona, tambien hay masa encefálica sobre la calzada a la orilla de la vereda, teniendo esta persons fallecida sobre sus ropas su D.N.I.estando a nombre de Molina Santiago Miguel de 20 años, con domicilio en calle Martiniano Chilabert 2570 de Barrio Nueva Italia, quien estaba sin casco, y sin acompañantes (...) que aparentemente este accidente se produce en momentos que la camioneta Chevroltet circulaba por calle Martiniano Chilavert de sur a norte, mientras que la moto circulaba por calle Calabalumba de oeste a este y al girar hacia el sur para ingresar a la calle Martiniano Chilavert, aparentemente toma la curva muy abierta y se embiste de frente con la camioneta Chevrolet, saliendo despedido su conductor hacia la vereda del lado oeste donde impacta de una vivienda ubicaba a la altura del 1656 de calle Martiniano Chilavert donde hay restos adheridos de masa encefálica (...) Del hecho ubico un testigo siendo la Sra. Cuello Marisa de 36 años, domiciliada en calle Martiniano Chilavert 1656 de barrio Nueva Italia, D.N.I quien se encontraba lavando la ventaba de su domicilio en momentos que se produce el accidente y el conductor de la moro impacta contra la pared de esta vivienda." De este testimonio, no surge con claridad la mecánica del hecho, solo la existencia del mismo, el fallecimiento por estallido craneal del Sr. Molina Santiago Miguel, el cruce de las calles y la presencia del vehículo del Sr. Zozaya, pero no se desprende que haya sido la camioneta el vehículo embistente como alega el actor en los agravios, no existe prueba que acredite los extremos invocados por el quejoso. Ahora bien, la sentencia N 161 del 16/08/11 dictada por el Sr. Juez de control N Tres que obra en copia a fs. 134/136, donde transcribe la fijación del hecho efectuada por el Fiscal de Intsrucción D.III, Cuarto turno, del que surge de la descripción del hecho que la camioneta Cheverolet "fue embestido violentamente en el ángulo delantero izquierdo hacia atrás por el frente de la motocicleta marca Honda Titán, dominio 782-CGG la cual era conducida en la oportunidad por Santiago Miguel Molina quien habría ingresado a calle Chilaver desdela calle Calabalumba (desde el Oeste de esta) del mismo barrio, haciéndolo con un mayor arco de giro invadiendo de este modo la mano contraria de circulación por donde transitaba el rodado conducido por Zozaya, quien no habría logrado realizar maniobra alguna al interponérsele imprevistamente el rodado menor." (ver fs. 134).(énfasis agregado). En definitiva, el análisis global de la prueba obrante en autos, permite concluir que existe prueba suficiente para eximir de responsabilidad a los demandados, por existir culpa exclusiva de la víctima, por lo que se produce el quiebre del nexo de causalidad adecuada con la consecuencia de
7 la exoneración de la responsabilidad del dueño y guardián de la cosa riesgosa (arts y del Cód. Civil). Cabe recordar que el artículo del Código Civil establece que el hecho que no cause daño a la persona que lo sufre, sino por una falta imputable a ella, no impone responsabilidad alguna. Analizando dicha norma, se ha dicho, con acierto, que "el codificador creyó conveniente insertar en el Código Civil un texto expreso que contemplara la conducta de la víctima como factor excluyente de responsabilidad civil" (cfr. Sagarna, Fernando A., comentario al artículo 1111 CC, en Bueres, Alberto J. - Highton, Elena I., "Código Civil y normas complementarias. Análisis doctrinario y jurisprudencial", Hammurabi, Buenos Aires, 1999, t. 3 A, p. 417). La mencionada regla, por su parte, se encuentra complementada por la que contiene el 1113 del Código citado, en cuanto establece que:".si el daño hubiere sido causado por el riesgo o vicio de la cosa, sólo se eximirá total o parcialmente de responsabilidad acreditando la culpa de la víctima o de un tercero por quien no debe responder". En igual sentido se ha expresado:."si el damnificado interviene materialmente en el suceso que lo lesiona, y dicha participación tiene incidencia causal en el acaecimiento del perjuicio, no cabe hacer soportar a un tercero por el menoscabo que la propia víctima se ha inferido a sí misma. Ello así, si el lesionado obra o se coloca en una situación que tiene operatividad causal para provocarle un daño, su conducta excluye o limita el deber indemnizatorio de terceros. En estos supuestos, la fractura o interrupción del nexo causal influye insoslayablemente en el surgimiento del deber de reparar, ya no existiendo responsabilidad alguna en el tercero sindicado como autor del ilícito, ya limitando su responsabilidad".(t.s.j. Sala Civil y Comercial, Sent. n 91 del 19/08/03). En definitiva, la responsabilidad emergente de la ausencia de casco protector, al conducirse en motocicleta el accionante sin protección alguna en su cabeza, a lo que hay que sumarle la negligencia al efectuar una incorrecta maniobra y embestir de frente a una camioneta Chevrolet al efectuar un arco de giro invadiendo la mano contraria de circulación donde transitaba el vehículo antes mencionado conducido por el Sr.Zozaya, quien no pudo realizar maniobra de esquive alguna al presentarse imprevisiblemente el rodado menor -motocicleta conducida por el hijo del actor, exime de toda responsabilidad a la parte demandada. Cabe agregar que las normas de la LDC no se convierten en un Bill de indemnidad", para quien violando todas las normas reglamentarias del tránsito, pretende que un resultado dañoso ocurrido por su exclusiva culpa sea resarcido por quien ninguna responsabilidad tuvo en el evento dañoso. En consecuencia, todas estas graves infracciones, logran quebrar el nexo de causalidad adecuada con el accidente y que califican la conducta del motociclista -hijo del accionante-, como inobservante de los reglamentos, que hacen se le atribuya exclusivamente la culpa de la producción del hecho dañoso, por el cual la aseguradora no debe responder, a pesar que el nuevo plexo consumeril le sea aplicable Ello en tanto no cabe modificar la exigencia de elementos probatorios que acrediten la responsabilidad del demandado en el accidente, y no como ha sucedido en autos que se demostró la culpa grave de la víctima, dispuesta como causal de exoneración no solo también en la póliza -punto c) del art. 5 del anexo 13- (ver póliza a Fs. 27), sino también por violación de lo dispuesto en el art. 70 de la Ley Bajo tales premisas, la conducta material del asegurado se inserta en un ámbito de no seguro, desbordando los extremos del contenido del contrato de seguro concertado y, en consecuencia, justificando en el caso de marras la subsunción de aquella en las consecuencias jurídicas de la cláusula de exclusión de cobertura. Las mismas, como se ha apuntado (vid. Barbatto, N.
8 Determinación del riesgo y exclusión de cobertura, p. 42 en Derecho de Seguros. Homenaje de la Asociación Argentina de Derecho de Seguros al Pfsor. Dr. Juan Carlos Félix Morandi, Barbatto, N. - Dir-., Hammurabi, En este temperamento, cfmse. Stiglitz, R. Derecho de Seguros, p. 178, T. I, Abeledo Perrot, Buenos Aires, 1.998; Fontanarrosa, R.El régimen de las caducidades establecido en el artículo 36 de la Ley , RDS, I-36, La Plata, 1.971; Halperín, I. Seguros, p. 383, T. I, Depalma, Buenos Aires, 1.983), importan la carencia de todo derecho del asegurado para reclamar la prestación principal comprometida por el asegurador; el carácter originario de la carencia que se configura, junto con el contrato, al momento de su celebración pues deriva del diseño de su contenido; el carácter irredimible de tales carencias jurídicas, que impide que se puedan sortear sus efectos. Sobre tal eje de sustentación, una exégesis que propiciara un entendimiento contrario evadiría un principio liminar del Derecho de las Obligaciones: no hay obligación sin causa -Artículo 499 del Código Civil-. El canon interpretativo expuesto resulta desplegado jurisdiccionalmente: ".la obligación del asegurador de reparar el daño tiene naturaleza contractual y su finalidad es indemnizar al asegurado de los perjuicios sufridos por la producción del riesgo asegurado: su origen no es el daño sino el contrato de seguro. De tal manera, la pretensión de que se haga cargo del pago de la indemnización más allá de las limitaciones cuantitativas o cualitativas establecidas en el contrato carece de fuente jurídica que la justifique." (vid. CNCiv., Sala E, Mazzoni, M. v. Chaine, C. y otros, ). La pretensión impugnativa de que se trata en la especie no atisba en que sólo la realización del riesgo tal como ha sido determinado contractualmente configura el siniestro (Picard, M. - Besson, A. Les assurances terrestres en Droit Francais, p. 197, T. I, 1.975, París), en cuanto fuente determinante de la obligación principal del asegurador. Este último aspecto reconoce registro jurisprudencial: ".el siniestro es el hecho jurídico al cual el ordenamiento imputa, como consecuencia, el nacimiento del derecho del asegurado a exigir indemnización." (SCBA, Pantano, A. v. La Estrella Cía.de Seg., LL, 143, 260). Así lo considero, en especial, a partir de la noción autónoma de culpa grave en el ámbito específico del contrato de seguro, la que se conforma si el asegurado omite las ordinarias cautelas de que hubiera usado si no se hallara resguardado por el seguro, si es culpable de la falta absoluta de vigilancia que suelen poner aún las personas menos prudentes (vid. Vivante, C. Del Contrato de Seguro, p. 315, T. XIV, V. I, EDIAR, Buenos Aires, 1.952). Asimismo el Tribunal cimero de orden nacional reseña que la culpa grave del asegurado, en cuanto libera de responsabilidad al asegurador, no sólo se constituye cuando ".excede la regular graduación de negligencia y por su magnitud resulta cercana a la intencionalidad en la producción del evento siniestral.", si no también cuando ".exterioriza una actitud de grave despreocupación respecto de las consecuencias de su accionar -o de su omisión- aunque la misma no haya sido deliberada." (CSJN, Olmos, P. v. Strapoli, J., JA, III-27). Cabe aclarar que se trata de una formulación que responde a la técnica específica del seguro, que requiere una delimitación del riesgo para su funcionamiento eficaz y que opera por descripción de situaciones técnicamente no asegurables que resultan por el contrato recortadas del riesgo genérico asumido por el asegurador (vid. Scolara, E. - Scolara, V. Seguros, p. 116 en Código de Comercio. Anotado y comentado, V. II, Ruillon, A. - Dir.-, La Ley, En la inteligencia de una interpretación conforme el contexto del contrato del seguro, vid. Piedecasas, M. Régimen Legal del Seguro, p.257, Rubinzal Culzoni, Santa Fé, 1.999).
9 Bajo tales premisas, la culpa grave en el sub lite opera como situación de ausencia de seguro, de exclusión de cobertura, de no seguro o nada asegurativa por importar una hipótesis difícilmente cubrible en razón de la acentuación con grado relevante de intensidad de la probabilidad siniestral. Ello demuestra, precisamente, la existencia de culpa grave del asegurado al disponerse en la conducción de un vehículo de manera que dio motivo al accidente, blandiendo con tal proceder una manifiesta y grave despreocupación, comportándose de manera singularmente riesgosa y abandonando el deber jurídico de sujetar su accionar no sólo dentro de la normal convivencia social y los recaudos mínimos de cuidado y diligencia por ella requeridos para la persona y bienes de sus integrantes, sino también respecto del pacto asegurativo, manifestándose indiferente a la suerte del bien asegurado que dirigía a través de una conducta violatoria del comportamiento antisiniestral que el asegurador presupone en el asegurado y que ha computado a los fines de la cobertura, y de la normación reglamentaria de tránsito, que tasa como prohibido el proceder del demandado asegurado-. Por ello, compartiendo los fundamentos brindados por el Sr. Fiscal de Cámaras: "...la ley de Defensa del Consumidor que rige la relación entre asegurado y la Compañía Aseguradora no puede modificar elementos probatorios que acreditan, sin lugar a dudas, la responsabilidad del conductor en el acaecimiento del siniestro, y lo que es decisivo, la configuración de la causal de exclusión no solo pautadas en el punto c) del art. 5 del Anexo 13 de la Póliza contratada, en orden a la culpa de la víctima, sino especificamente contemplada en el art. 70 de la Ley de Seguros , en cuanto dispone que "El asegurador queda liberado si el tomador o el beneficiario provoca el siniestro dolosamente o por culpa grave."(fs.206 vta.)- Por las razones invocadas, en definitiva, corresponde rechazar el recurso de apelación interpuesto.-- 6) En cuanto a las costas, atento el resultado arribado, no hay fundamento para apartarse del principio objetivo de la derrota art. 130 del C.P.C., por lo que deberán imponerse a la parte actora por resultar vencida.(art. 133 del C.P.C.). Establecer el porcentaje regulatorio del Dr. Ignacio Javier Oliva en el treinta y cinco por ciento del punto medio del art. 36 de la ley 9459, regulando provisoriamente la suma de ocho Jus (art. 40 C.A.)- Así Voto. A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA EL SR. VOCAL DR. JOSE MANUEL DIAZ REYNA, DIJO: Adhiero a la solución propiciada por la Sra. Vocal preopinante, expidiéndome en igual sentido.- A LA PRIMERA CUESTION PLANTEADA EL SR. VOCAL DR. HECTOR HUGO LIENDO, DIJO: Adhiero a la solución propiciada por la Sra. Vocal Dra. Graciela M. Junyent Bas, expidiéndome en igual sentido. A LA SEGUNDA CUESTION PLANTEADA LA SRA. VOCAL DRA. GRACIELA M. JUNYENT BAS, DIJO:Corresponde:1) Rechazar el recurso de apelación interpuesto, confirmando la sentencia de primera instancia. 2) Costas de esta sede a cargo de la parte actora.establecer el porcentaje regulatorio de los honorarios del Dr. Ignacio Javier Oliva en el treinta y cinco por ciento del punto medio del art. 36 de la ley 9459, regulando provisoriamente la suma de ocho Jus (pesos Un mil quinientos sesenta y ocho con veinticuatro centavos) (art. 40 C.A.).
10 Así voto. A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA EL SR. VOCAL DR. JOSE MANUEL DIAZ REYNA, DIJO: Adhiero a la solución propiciada por la Sra. Vocal preopinante, expidiéndome en igual sentido.- A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA EL SR. HECTOR HUGO LIENDO, DIJO: Adhiero a la solución propiciada por la Sra. Vocal Dra. Graciela M. Junyent Bas, expidiéndome en igual sentido.- Por todo lo expuesto, SE RESUELVE: 1) Rechazar el recurso de apelación interpuesto, confirmando la sentencia de primera instancia. 2) Costas de esta sede a cargo de la parte actora.establecer el porcentaje regulatorio de los honorarios del Dr. Ignacio Javier Oliva en el treinta y cinco por ciento del punto medio del art. 36 de la ley 9459, regulando provisoriamente la suma de ocho Jus (pesos Un mil quinientos sesenta y ocho con veinticuatro centavos) (art. 40 C.A.). Protocolícese y bajen.
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 resolución 
in dubio
in fine
 artículo 1111
 artículo 36

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