Source: https://issuu.com/red_en_defensa_del_maiz/docs/biodiversidad_-_abr_2010
Timestamp: 2017-05-26 19:19:39+00:00

Document:
Biodiversidad abr 2010 by Red en Defensa del Maíz - issuu
BIODIVERSIDADContenidoSUSTENTO Y CULTURAS
Número 64, abril de 2010Organizaciones coeditoras
Ciro Correa, Brasil
Alejandra Porras (Coeco-at), Costa Rica
ingridbiodiversidad@gmail.com
danielpassarge@gmail.comDepósito Legal núm. 340.492/07
issn: 07977-888Xeditorial	1Al filo de la selva, en el centro del mundo	3Los derechos comunitarios, experiencia costarricence	5Audiencia Pública: Los Transgénicos nos Roban el FuturoEn México se juega una parte vital del futuro de la humanidad	7Leyes para acabar con la agricultura independiente	14Quién alimenta al mundo	19ataques, políticas, resistencia, relatos	23Colombia se hunde en los transgénicos | Chile: declaración pública: organizando red solidaria
pueblo y organización | Chile: entre el dolor y la ira | Ecuador: cadenas a la gallina criolla |
rechazo a los asesinatos de líderes en Colombia | Ecuador: en defensa del agua y de la vida |
Ecuador: boletín de prensa y manifiesto del pueblo kichwa de Sarayaku | los pesticidas reducen
la diversidad | crecimiento récord del uso industrial de granos | pastoresde un vistazo y muchas aristas	32	La borrosa puerta de la leyEl dibujo que ilustra la portada pertenece a la tradición de artistas visuales (verdaderos cronistas de la vida
comunitaria), procedentes de la tradición del papel amate en la región nahua del Alto Balsas, en Guerrero,
México. En este caso, es la obra de Abraham Mauricio Salazar (cuya obra se recoge en El ciclo mágico de
los días, texto de Antonio Saldívar, Consejo Nacional de Fomento Educativo, México, 1979)
Las fotos del número fueron tomadas por Prometeo Lucero en campos de cultivo indígenas, muy cercanos
a la ciudad de México, que aún conservan sus tradiciones de siembra variada y libre.
Todos los dibujos que acompañan el número son dibujos de Rini Templeton [Lucille Corinne Templeton]
(1935-1986), una artista y luchadora social estadounidense que vivió y trabajó en México, Centroamérica y El
Caribe y presenció la resistencia en México y Guatemala, y la experiencia de las revoluciones cubana, nicaragüense y salvadoreña. Con su trabajo, ella le dio sentido a muchas luchas por la justicia pero además ella insistió siempre en que su obra le pertenecía a todas las personas y colectivos que luchaban. Una muestra contundente de esta actitud puede verse en la página www.riniart.org, donde quienes han mantenido el legado de Rini
permiten descargar los dibujos de la artista libres de cargo, si el uso que se dará a éstos no tiene fines de lucro
o es para apoyar luchas de resistencia en folletos, panfletos, banderolas, mantas y pancartas. A quienes desean
utilizar su obra para algún fin que implique dinero, se les pide una colaboración para mantener el sitio electrónico. Todos los dibujos fueron tomados del libro de John Nichols, et al, El Arte de/The Art of RiniTempleton.
México, DF: Centro de Documentacion Rini Templeton y Seattle: The Real Comet Press, 1988.
Las organizaciones populares y las ONG de América Latina pueden recibir gratuitamente la revista.
Contactar a REDES-AT Uruguay: biodiv@redes.org.uy
Les invitamos a que se comuniquen con nosotros y nos envíen sus experiencias, sugerencias y comentarios.
Dirigirse a Ingrid Kossman ingridbiodiversidadla@gmail.com Los artículos firmados son responsabilidad
de sus autores. El material aquí recogido puede ser divulgado libremente, aunque agradeceríamos que
citaran la fuente. Por favor envíennos una copia para nuestro conocimiento.
Agradecemos también la colaboración de la Cooperación al Desarrollo de la Consejería de la Vivienda y
Asuntos Sociales del Gobierno Vasco, de la Fundación Siemenpuu y la Fundación Heinrich BöllBiodiversidad, sustento y culturas es una revista trimestral (cuatro números
por año). Las organizaciones populares, las ong y las instituciones de
América Latina pueden recibirla gratuitamente. Por favor envíen sus datos
con la mayor precisión posible para simplificar la tarea de distribución de
País, organización, nombre y apellido, dirección postal: código postal,
ciudad, provincia, departamento o estado.
(Correo electrónico, teléfono y/o fax, si se cuenta con ellos.)
Ilustración: Rini TempletonBiodiversidad, sustento y culturas es una publicación trimestral de información y debate
propuestas en América Latina, y busca ser
un vínculo entre quienes trabajan por la gestión popular de la biodiversidad, la diversidad cultural y el autogobierno, especial­mente
las comunidades locales: mujeres y hombres
indígenas y afroamericanos, campe­sinos,
pescadores y pequeños productores.Envíen por favor su solicitud a biodiversidad, REDES-AT Uruguay, San José
1423, 11200, Montevideo, Uruguay. Teléfonos (598 2) 902 23 55/908 2730.
biodiv@redes.org.uy / http://www.grain.org/suscribeEditorialEHay ahora también una conciencia más y más clara de que gran parte de la
institucionalidad jurídica de los Estados está encaminada a la aprobación
y la puesta en efecto de leyes francamente nocivas, que atentan directamente
contra muchas de las más vitales estrategias de la humanidad. Tales leyes se van
urdiendo en tejidos legales más enredados, que se apalancan unos en otros, que
al final resultan un gran paquete legal que no deja resquicios para que la gente
se pueda defender, por los cauces institucionales, de las disposiciones expresas de
las Constituciones nacionales y de infinidad de leyes, normas, regulaciones, reglamentos, registros, certificados, “principios”, que le abren espacio a las corporaciones y a su concepción industrial para seguir haciendo negocios de la manera
y en la extensión que más les convengan, sin que haya ninguna consecuencia que
se contraponga a sus intereses.1Ilustración: Abraham Mauricio Salazarl dibujo a tinta que aparece en la tapa, iluminado con los colores de la
vida que retrata, nos muestra a unos comuneros, indígenas, campesinos,
libertarios, custodios de saberes, cosechadores de cultivos, frutos, nubes,
torrentes y manantiales, cuidadores del bosque, el suelo y la comunidad, trabajando juntos, en la variada exuberancia de sus campos de labor que son huertos,
porque sólo así las comunidades de todo lo vivo se criaban mutuamente con las
comunidades humanas.
Su principal enseñanza, la que nos lanzan al rostro con la delicadeza y la
fuerza de la que son capaces, es que convivir con respeto mutuo es posible, que
la vida y la cultura se refuerzan mutuamente, que la soberanía alimentaria, el
autogobierno, la convivialidad, la autogestión, son herramientas indispensables
para inaugurar un futuro viable ahora mismo, siempre que la justicia y el cuidado
sean el modo. Son tan impecables estos argumentos de pueblos y comunidades,
(y de los barrios urbanos herederos de sus tradiciones), que deberían bastar para
decidir el futuro de la humanidad. Son argumentos que nos cuestionan desde
las acciones, los cuidados, las labores, los respetos, la atención a varios ciclos y
sutilezas, y por sí solos podrían bastar para hacernos entender hacia dónde ir,
digamos que con su ejemplo.
Pero el mundo está enfrascado en engaños e ilusiones de muchos tipos. Con las
crisis financiera, alimentaria, energética, climática, laboral, sufrimos también una
crisis de la legalidad, es decir, de los instrumentos para aligerar la convivencia.
Es una crisis de lo que conocemos como pacto social. A nivel mundial, nacional,
local. Es una crisis de lo jurídico, y de eso que la gente invoca como derecho.
Hoy existe un gran número de personas
para quienes la ley no tiene mucha credibilidad. Primero que nada porque ésta se viola
a diario. Y mucha gente resiente la enorme impunidad de actos directos odiosos
(de transgresiones de inmenso daño como
el despojo, la devastación, la destrucción
total, el envilecimiento y el asesinato) o de
irresponsabilidades y omisiones criminales.
Otros muchos sienten, con razón, que la ley
es insuficiente, y si no insuficiente, sesgada,
y que sus exigencias y aspiraciones no son
reconocidas como derecho o que sus derechos no están plasmados.2Por si fuera poco, en todo el mundo, junto con las corporaciones, los aparatos financieros y los organismos internacionales, los mismos Estados trabajan
por desfondar sus aparatos jurídicos para crear unos que puedan invocarse por
encima o por los huecos de las institucionalidades propias de cada nación, y el
ambiente del comercio, la cooperación técnica, la comunicación, la educación,
la salud e infinidad de aspectos de la vida se llenan de tratados y acuerdos internacionales bilaterales o multilaterales que están reinventando el universo de las
normas para hacerlas más al modo de los negociadores y sus clientes y menos al
modo de la población que busca reconocerse en su marco legal.
Como si esto no fuera suficiente, en muchos países la delincuencia organizada
está imponiendo por la fuerza, condiciones y disposiciones a su voluntad y arbitrio
y comienza a ser un sistema al que ya no puede llamársele paralelo. En muchos
países a este sistema delincuente la gente con burla herida le llama “el sistema”.¿Ycómo pueden fluir las comunidades y los individuos con aspiraciones de
justicia en esa espesura legal que pareciera negarles existencia, importancia, incumbencia y posibilidad de recurrir a la legalidad para hacerse escuchar?
Las potestades ancestrales, anteriores a las leyes, no las reconocen con facilidad los Estados (como en el caso de los pueblos en aislamiento voluntario) o
se violan los acuerdos de respetar estas potestades con tan sólo la firma de una
corporación interesada en lucrar con sus recursos.
Más y más ámbitos comunes se fragmentan, se secuestran, se privatizan, se
confinan.
Se criminalizan las estrategias más complejas y valiosas de la humanidad
(como es la producción independiente de alimentos —propios o para mercados
locales—, como es el intercambio de semillas con sus saberes asociados, y por
ende toda la vida y visión de cultivadores que es crucial para un futuro).
Se criminaliza también que los pueblos y las comunidades exijan sus derechos,
defiendan sus territorios y su vida íntegra, que protesten por despojos, devastaciones y daños en cualquier nivel, competencia o asunto.
Ante este panorama tan entreverado, la reflexión en pos de cartas de derechos
indígenas, derechos campesinos, o del agricultor, del derecho a la alimentación, a la
salud, a la educación o a un ambiente sano, no puede pensarse aisladamente. Debe
por fuerza considerar todas estas contradicciones para entender la espesura jurídica
en la que estamos metidos, sabiendo muy bien que las instituciones no son la gente.
Que en las comunidades, en los pueblos, la gente va entendiendo que sus principios sencillos de convivencia (tan menospreciados por muchas personas en las grandes ciudades) siguen siendo vastos, pertinentes, valiosos. Que no es una idealización
su apuesta por valorar la socialidad con otros, por devolverle valor a la palabra y a
las acciones propias, por tender un puente entre palabras, acciones y consecuencias
en un pacto social cultivado en común. Pese a la violencia y los desencuentros que
pueda haber, esta apuesta por la palabra volverá vez tras vez a darle peso a una
sabiduría de antes, actualizándola para entender y tomar en cuenta los horizontes
actuales, siempre que tenga el latido de la justicia en el corazón y la cabeza.
Hay una nueva conciencia que va creciendo: la visión campesina muchas veces
indígena que ejercen los pueblos, está vigente. Y pone en evidencia las contradicciones del impositivo sistema corporativo-industrial-financiero y su impertinencia, es decir, su escasa eficacia y su tremenda injusticia.
Cuanto más adquieren conciencia los pueblos del horizonte completo de hoy,
de la negación de derechos, de la nocividad de muchas normas y de la impunidad que nulifica la posible acción de leyes potencialmente buenas, los pueblos y
comunidades levantan sus herramientas y su equipaje, para emprender su propio
camino con una paradoja en la mano: saben que están solos ante la ley, pero saben que están juntos, en la justicia, con muchos otros en las mismas condiciones.
biodiversidadAl filo de la selva,
Nathalia Bonillate de estos pueblos, la expresión y
concreción del reconocimiento del derecho de posesión y
propiedad de las tierras y
territorios que ocupan.
Su existencia ha significado una molestia a
los Estado-nación que
preferirían una Amazonia vacía para poder
extraer con libertad los
recursos naturales que
en ella se encuentran. Es
por esto que en diferentes épocas de la historia
republicana de los países de América Latina se
ha negado la existencia
de estos pueblos. Aún
ahora, sus territorios se
encuentran en disputa y
los límites de los mismos se
acuerdan más por las necesidades
de las empresas extractivas que por
los registros que se tengan de su presencia. De esta forma el genocidio en
contra de estos pueblos no es sólo expropiante de sus vidas y dignidad, sino
también de tierras, territorios, recursos
naturales como condiciones indispensables para la producción, reproducción y desarrollo de la identidad y cultura indígena.
El destino de los pueblos en aislamiento voluntario va de la mano de la
historia colonizadora de la humanidad
y su estado de vulnerabilidad extrema
nos recuerda los atropellos acaecidos
siglos atrás y que en el momento actual
no pueden ser repetidos.
Son los Estados-nación, que
se conformaron y aparecieron
mucho después de que estos
pueblos con su cultura ya
estén consolidados dentro
de sus territorios, quienes
ahora se arrogan la potestad3Ilustración: Rini TempletonPareciera que no hay nada que
sorprenda ya a la actual sociedad
globalizada de Occidente acostumbrada en su cotidianidad a temas escabrosos como nanotecnología, organismos
genéticamente modificados y otros; en
estos términos no es raro que la sorpresa venga de lo más simple, de lo esperado, de lo que no se nos hace posible
pensar, de la existencia de otras culturas, de otros pueblos, de otras gentes
movidas con un pensamiento diametralmente distinto al nuestro.
De esta manera, cuando desde la
televisión o la web aparecen imágenes
de pueblos que mantienen una vida en
donde “Occidente” y su influencia no
existe o es rechazada, nos confrontamos con la existencia del “otro” y su
derecho de ser diferente. “La colonialidad del poder como modo de imposición de un estilo de vida concreto
pautado por las deformadas tendencias
del eurocentrismo, ha devorado los hábitos y formas de vida de otros pueblos
y comunidades1.”
Se puede considerar a los pueblos
en aislamiento voluntario en Ecuador
como “los restos de grupos indígenas
amazónicos, antaño más numerosos,
que por vivir en lugares remotos y casi
inaccesibles de la selva, quedaron, ya
desde el tiempo de la Conquista, fuera del contacto con los conquistadores
y también con los otros indios que se
adaptaron con mayor o menor resolución a la evolución de la zona.2”, a más
de lo anterior hay que considerar que
la condición de aislamiento voluntario no es el resultado de una condición
casual o geográfica, sino el resultado
de una decisión meditada y analizada,
tomada en ejercicio de la libre autodeterminación de los pueblos y basado en
el conocimiento de un contexto hostil
y violento. Por otra parte, la situación
de aislamiento voluntario es, por par-Ilustración: Rini Templeton4No se nos hace posible
pensar la existencia de
otras culturas, de otros
pueblos, de otras gentes
movidas con un
distinto al nuestro.
en aislamiento voluntario
va de la mano de la
historia colonizadora de
la humanidad, y su estado
de vulnerabilidad extrema
nos recuerda los
atropellos acaecidos siglos
atrás y que en el momento
actual no pueden ser
repetidos.de reconocer o no “derechos” a sus habitantes originales. Se discute si negocian los derechos a su territorio, desde
dónde va éste y hasta dónde, si tienen
derecho a las riquezas de su subsuelo o
sobresuelo, a mantener su cultura, su
idioma o el derecho de permanecer aislados. Se han dando casos críticos en
donde los gobiernos simplemente y a
rajatabla niegan la existencia de estos
pueblos y proceden a adueñarse de los
recursos de estas tierras.
También está la muy real amenaza de
nuestra sociedad globalizante que todo
lo busca absorber y reconvertir en forma de artículos de compra y venta; las
empresas petroleras han buscado adueñarse con distintas estrategias de los ricos yacimientos que se encuentran en los
territorios. En los años setenta la táctica
fue irrumpir abruptamente y esperar que
el estruendo de las armas de fuego fuera
suficiente argumento para disuadirlos.
Nos enfrentamos entonces a un sistema
económico, político, ideológico
imparable, imposible de confrontar o detener,
un aparato que
vidas humanas, de ecosistemas naturales sin ningún escrúpulo en su afán de adueñarse de las
riquezas de la tierra. La imposibilidad
anega los brazos de los testigos que sienten que no existen garantías que valgan
para detener al monstruo, que el sistema internacional de derechos humanos
es inservible, que desde la sociedad civil
no existen voces con el poder suficiente
para hacer que se respete la vida.
Los avances en Ecuador en esta materia han sido lentos, los derechos de
los pueblos aislados tagaeri y taromenane, emparentados con el pue-blo waorani han sido recientemente reconocidos en la Constitución del 2008
tras una larga lucha del movimiento
indígena del país. Su territorio ha sido
sólo parcialmente reconocido en la
conformación de la Zona Intangible
Tagari Taromenane, cuyos límites se
establecieron más en negociación con
las empresas petroleras del lugar que
atendiendo los patrones de movilidad y
asentamiento de estos pueblos.
De esta manera encontramos hoy
que sucesos violentos ocurren fuera de
la Zona Intangible y que existen amenazas reales tanto para los pueblos indígenas como para las poblaciones colonas.
Las explosiones de la “sísmica” de la
actividad petrolera ha irritado a los habitantes ancestrales y éstos han salido
en defensa de sus territorios, mientras el
Estado es sorprendido sin herramientas
adecuadas para responder.
El Territorio Tagaeri/Taromenae,
hoy denominado por la actividad
petrolera como “campo Armadillo”
ejemplifica la historia de estos pueblos. El Estado ecuatoriano, plenamente conocedor y bien informado
de la existencia de clanes tagaeri/taromenane en el lugar, decide dar paso a
la explotación petrolera de Armadillo,
pese a que esta actividad podría significar el genocidio de estos pueblos
y pasa por encima de la existencia de
garantías y derechos en la Constitución del país, a ser signatario de tratados y convenios internacionales de
derechos humanos y a la existencia
de medidas cautelares emitidas por la
Humanos. Los motivos son única y
claramente económicos. lNathalia Bonilla es parte
de Acción Ecológica AC1 Martínez de Bringas Asier, Pueblos indígenas
no-contactados. Una identidad emergente,
entre la memoria pisoteada y los derechos
perdidos. Cicame, Quito, Ecuador 2005.
2 Cabodevilla Miguel Ángel, en Pueblos no
contactados ante el reto de los derechos
humanos, Cicame, Quito, Ecuador 2005.Los derechos comunitarios:
COECOCEIBA-AmigosIsaac Rojas
de la Tierra Costa RicaL* Desde el inicio este proceso se enmarcó en la discusión nacional e
internacional sobre acceso a la biodiversidad. Por lo tanto y de parte
de algunas autoridades, se le concibió como un requisito importante para asegurar los derechos de
pueblos indígenas o comunidades5Foto: Prometeo Luceroos pueblos indígenas y las comunidades campesinas siempre han tenido derechos. Éstos se han construido
en su cotidianidad, muchas veces gracias a diversas luchas realizadas por los
mismos. Normalmente estos derechos
poseen un carácter histórico, colectivo
y no le pertenecen a nadie sino a toda
A raíz del cada vez mayor alcance
de la propiedad intelectual y de la fórmula contenida en el artículo 27.3.b del
Acuerdo sobre Derechos de Propiedad
Intelectual relacionados al Comercio
(ADPIC), se ideó un mecanismo para
proteger el conocimiento tradicional de
comunidades locales y pueblos indígenas de esta arremetida cosificadora. En
algunos países se empezó a hablar de
los derechos intelectuales comunitarios
sui generis. En Costa Rica se establecieron en la ley de Biodiversidad y además,
se consagró un proceso liderado por la
principal organización de los pueblos
indígenas y la respectiva en el sector
campesino, por medio del cual definirían la naturaleza, alcance y requisitos de dichos derechos. El proceso ha
tenido momentos de mayor actividad,
ha provocado discusiones importantes
pero no ha terminado luego de haber
dado inicio hace ya muchos años debido a dificultades encontradas en el camino. Si bien, existe aspectos positivos,
podemos señalar los siguientes puntos
como importantes para la reflexión:campesinas a la hora de determinar
los beneficios derivados del acceso.
Esta visión institucional erosionó un
proceso que pudo tener un alcance
mayor ya que este tipo de derechos
va más allá de la discusión de acceso
* El proceso de definición de la naturaleza, alcances y requisitos de los
derechos intelectuales comunitarios
sui generis se puso a andar como una
obligación surgida de una ley y no
correspondió a un proceso de lucha
de los sectores indígenas o campesinos como por ejemplo, la toma de
tierras o el respeto del territorio. EsLos pueblos indígenas
campesinas siempre
han tenido derechos.
Éstos se han construido
en su cotidianidad,
muchas veces gracias
a diversas luchas realizadas
poseen un carácter
histórico, colectivo
y no le pertenecen a nadie
sino a toda la colectividad.Foto: Prometeo Lucero6decir, si bien el proceso podría tener
resultados positivos —y ha tenido algunos— el hecho de que no surgiera
como una necesidad de los mismos
sectores ha incidido en que no haya
sido totalmente apropiado por las
bases entre otras posibles causas.
* El proceso surge como respuesta a
una embestida del capital donde
pretende cosificar la diversidad biológica y el conocimiento tradicional.
Se pretende privatizar aspectos de la
vida, lo que corresponde a una lógica que es ajena a la indígena y campesina. Entrar en esta lógica para
tratar de entender cómo la vida puede ser considerada una mercancía
más, no es fácil. Así sucedió sobretodo en personas mayores de pueblos indígenas que comparten, construyen y practican la solidaridad y
por lo tanto fue difícil entender por
qué había que proteger algo que ya
estaba protegido, por qué había que
decir que ese saber o la biodiversidad eran de alguien cuando nunca
lo había sido o comprender cómo alguien podía, de un momento a otro,
convertirse en el dueño de la vida.
Es decir, dentro de este marco, para
proteger el saber tradicional, hay
que entrar en la lógica de la propiedad intelectual para realizar una acción contraria… y esto no es sencillo y plantea preguntas importantes:
¿por qué entrar en una lógica que no
nos pertenece?, ¿cómo explicar que
puede privatizarse el saber tradicional que es de todo un pueblo?
* Surgen aspectos puntuales que pueden acabar en disputas. Si un pueblo
indígena permite que una investigadora realice labores de bioprospección en su territorio sobre determinados bejucos, ¿qué pasa con otros
pueblos indígenas donde existe ese
mismo bejuco y no quiere que haya
acceso sobre el mismo? Este tipo de
preguntas plantea aspectos de propiedad de la diversidad biológica.
También sobre los derechos mismos:
cuál derecho es más fuerte, por qué
una comunidad puede decir que sí
mientras otra dice lo contrario, quépasa si existe beneficios económicos
en el acceso: a quién le pertenecen,
cómo se distribuyen. Lo mismo puede suceder en comunidades campesinas donde existe mayores discusiones: ¿quién representa a una comunidad campesina que es distinta
a un pueblo indígena?, ¿quién da el
permiso?, ¿qué pasa con los beneficios económicos?
* Surge también una interrogante: las
autoridades nacionales y algunos
cuerpos normativos, dicen que estos derechos de pueblos indígenas
y comunidades locales, serán reconocidos luego de realizar el proceso
respectivo. ¿Por qué una autoridad
nacional tiene que reconocer derechos que existen muchas veces tiempo atrás de que esa autoridad o el
mismo sistema jurídico que la sustenta existiera?En el país de igual forma han habido
otros procesos donde la temática
de derechos colectivos ha surgido. La
Asociación Cultural Indígena Ngobegue ha tenido un proceso de trabajo
junto a COECOCEIBA donde se ha reforzado por varias vías, los derechos
territoriales del pueblo indígena ngobe
bugle. Luego de varios análisis, recorridas por los territorios y numerosas
reflexiones, declaramos como derechos
colectivos lo que el pueblo indígena
sentía eran sus derechos, algo que podía asegurarles mayor capacidad para
proteger y conservar su territorio frente a amenazas externas y que les permitiera conservar su identidad cultural,
recuperar especies que han sido robadas de sus territorios junto a su saber
tradicional. Algo similar sucedió con
una comunidad pesquera tradicional
que iba a ser expulsada de su territorio y junto a la Pastoral de la Gente del
Mar, surgió una nueva declaración de
derechos que debían ser respetados por
Más que una expresión normativa,
los derechos comunitarios, constituyen
un acto político que indica que los derechos existen, se sienten y se viven y
por lo tanto deben ser respetados. lAudiencia pública: Los Transgénicos nos Roban el FuturoEn México se juega una parte vital
del futuro de la humanidad
de febrero y el 3 de marzo, la Red en Defensa del
Maíz, la Asamblea Nacional de Afectados Ambientales (ambas de México) y Vía Campesina América del Norte, sostuvieron en Guadalajara, Jalisco,
México, una audiencia pública denominada Los
Transgénicos nos Roban el Futuro, para reunir evidencias y argumentaciones que puedan conformar
un expediente de denuncia formal ante tribunales
internacionales por la liberación del maíz transgénico en México, cuna milenaria del maíz, uno de los
cultivos más dúctiles y más adaptados a los humanos, que se ha expandido por todo el mundo en sus
diez mil años de vida.1
Esta audiencia pública se planeó también como
denuncia contra la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por
sus siglas en inglés como es conocida mundialmente) que en esos mismos días celebró, también en
Guadalajara, una reunión “técnica” con el objetivo
de promover la biotecnología como “factible solución a los problemas del hambre en el mundo”, según sus fines declarados, y por ende promover los
cultivos transgénicos (con un reproche inicial hacia
todo aquel que resista su introducción, argumente
en contra o rechace de plano la mera idea de alterar
violentamente los procesos por los cuales, de modo
natural, se cruzan las plantas unas con otras o no se
recombinan con otro tipo de organismos).
Los mismos documentos públicos de FAO, preparatorios para la reunión, argumentan que la “coexistencia” entre transgénicos y cultivos tradicionales no implica riesgos, que es excesivo el prurito
de organizaciones, comunidades y científicos “que
exageran y polarizan el debate de los OGM”. Pero
dicen más. La argumentación de FAO apunta claramente en favor de la biotecnología, como puede
constatarse en los tres fragmentos siguientes:
[…] Las biotecnologías agrícolas proporcionan
oportunidades para enfrentar los desafíos significativos de garantizar la seguridad alimentaria sin
destruir la base ambiental de los recursos [sic].
Dado que la mayoría de los pobres del mundo vive
en las áreas rurales, hay necesidad de facilitarle a
los productores rurales pobres un acceso mayor a
tecnologías que puedan aumentar la productividadde la agricultura en pequeño y ayuden a resolver la
pobreza rural (del Resumen ejecutivo).
[…] Las políticas y el desarrollo regulatorio rela­
tivo a las biotecnologías agrícolas necesitan ba­
la­nc­ ear los riesgos y los beneficios para los pobres.
Se ha puesto más énfasis y hay más actividad en
desarrollar políticas y regulaciones que prevengan
los riesgos que surjan de los OGM que en facilitar el
uso de biotecnologías agrícolas para beneficio de
los pobres rurales… (p. 9, 2.7, inciso 42)
[…] El excesivo énfasis y la polarización dentro
del “debate de los OGM” ha distraído y desviado
recursos científicos y de políticas que así no se enfocan en las necesidades de los productores pobres.
La controversia con respecto a los OGM en alimentación y agricultura en los últimos diez años ha
tenido el efecto significativo de empantanar, reducir
y redirigir algunos de los esfuerzos del sector público en investigación relacionada con biotecnologías
agrícolas impidiendo que respondan a las necesidades de los productores rurales pobres… (p.9, 2.7,
inciso 43) 27Foto: Prometeo LuceroLa audiencia pública y sus tiempos. Entre el 288En este contexto tan cargado a favor de las empresas, uno de los antiguos miembros del comité
asesor de la FAO, y conocido activista contra los
transgénicos desde sus primeras etapas, Pat Mooney, director del Grupo ETC, renunció públicamente a su cargo el 23 de febrero por considerar que
la FAO tenía un sesgo en favor de las corporaciones
biotecnológicas: “Los documentos base de la conferencia están irremediablemente sesgados a favor
de la biotecnología y reflejan la intención de dar
un fuerte impulso a esta industria, al tiempo que
tratan de persuadir a los países en desarrollo de
que no tienen otra opción que subirse al tren de
la biotecnología. Es inaceptable que un organismo
intergubernamental supuestamente neutral, como
la FAO, permita que lo conviertan en un escaparate
para las grandes empresas biotecnológicas” —dijo
Mooney en el comunicado de prensa del Grupo
Es innegable que la reunión técnica de FAO donde
promueve lo que llama “coexistencia” (esgrimiendo
justamente los argumentos con los que los “expertos” del gobierno mexicano han intentado acallar la
protesta y la enorme resistencia indígena campesina
que no esperaba) intenta legitimar que el gobierno
mexicano haya abierto “la siembra experimental de
maíz transgénico”4 y acepte solicitudes para efectuar pruebas de campo con maíz transgénico, rompiendo de facto5 (y hasta clandestinamente en un
principio) una moratoria que estaba en vigor por lo
menos desde fines de 1998.6
“La coexistencia es una realidad probada” 7,
nos dicen ya de todas partes, como si no hubiera
pruebas contundentes de que la coexistencia implica contaminación transgénica, y por ende riesgos
de todo tipo. En esto, los científicos promotores
de las soluciones biotecnológicas funcionan al revés de lo que la ciencia pregonó siempre. Antes,
mientras no hubiera pruebas de que no implicaban
riesgos, no se aprobaban técnicas nuevas. Hoy, la
gente tiene que aportar sus pruebas propias (para
su propio entendimiento) y convivir con los riesgos
sin poder apelar a nada.
Tal vez por esta misma aura de autoridad que
cubre a científicos y funcionarios, con cinismo el
subsecretario de Agricultura mexicano le respondió ante la prensa reunida a un delegado de Vía
Campesina que le reclamó que no hubiera campesinos, diciendo: “no se invitó a los agricultores
porque es una reunión técnica”.8 En realidad, es
extraño que FAO organice una reunión para discutir el papel que puede jugar la biotecnología en
resolver el hambre en el mundo como si la FAO o
la biotecnología hubieran resuelto el hambre en elmundo. Las cifras no mienten: el número de hambrientos pasó en pocos años de 800 millones a
mil millones de personas que sufren hambre grave
(una sexta parte de la humanidad).
Lo paradójico es que, como bien lo saben quienes desde sus comunidades reivindican la siembra
de los alimentos propios, se está atentando contra quienes durante diez milenios han cuidado el
mundo, contra quienes tienen los saberes necesarios para producir alimentos para sí mismos y para
el resto del mundo, contra quienes pueden enfriar
el planeta con su ancestral tecnología agrícola y
hacernos salir del círculo de seudo-soluciones industriales que son la causa central de todo este
complejo de crisis actuales.
Por qué este recurso. Durante la mencionada au-diencia pública en Guadalajara, las tres instancias
convocantes reconsideraron y reafirmaron la postura de presentar evidencias para armar el expediente
ante tribunales internacionales, porque es claro que
existe una cerrazón del Estado mexicano, un esfuerzo por desmantelar la antigua territorialidad de los
pueblos indígenas y comunidades campesinas. Esto
también ocurre en otras partes del mundo.
Para el caso de México, se comenzó por modificar la Constitución para acotar la propiedad social, y
meter al mercado lo que nunca antes. Los territorios
indígenas comenzaron a desagregarse y a ser objeto
de leyes de todo tipo que se aprobaron casi sin que
la gente se diera cuenta: la privatizadora reforma al
artículo 27 de la Constitución mexicana con el que se
defendía la comunalidad de la tierra, los programas
de certificación agraria, las leyes de aguas, las leyes
forestales, de semillas, de biodiversidad, de propiedad intelectual y patentes. Hoy se vuelve muy compleja la defensa de lo integral y lo territorial.
Una de las modificación más vastas y con más
repercusiones fue el Tratado de Libre Comercio de
América del Norte, en realidad un conjunto de normas, regulaciones, políticas, programas y renuncias,
que fijó un escenario de modificaciones al marco legal en absoluto beneficio las corporaciones.
Otro de los graves reveses fue que el gobierno
aprobara una reforma de derechos indígenas, sesgada, insuficiente y racista, a contrapelo de una sociedad civil que durante años consensó y reivindicó
la Reforma Constitucional en Materia de Derechos
y Cultura Indígena presentada por la Comisión de
Concordia y Pacificación (Cocopa) el 29 de noviembre de 1996, tras convertir los Acuerdos de
San Andrés (producto de los diálogos entre el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, EZLN, y el
gobierno federal) a términos jurídicos —sin dudades de la resistencia y de denunciar fuera del país al
Un poco de historia. Al poco tiempo de que sedescubriera que en México existía contaminación
transgénica del maíz, algo que fue confirmado por
los estudios de científicos que dieron la voz de alarma al mundo (esto en 2001) las comunidades y organizaciones comenzaron a reunirse y a buscar el
modo de salirle al paso a algo que en su momento
no era todavía muy claro.9Foto: Prometeo Lucerola modificación a la Constitución más discutida en
la historia de México, a nivel de barrios, poblados,
comunidades, sectores sociales, regiones.
Para la audiencia fue muy importante entonces
que varios de los ponentes (abogados, dirigentes,
comuneros, académicos, de México y de fuera)
mostraran, con casos como los anteriores, el paulatino pero férreo cierre de las puertas de la ley para
la sociedad civil rural y urbana del país —y el hecho
de que en otros países ocurra lo mismo.
No es casualidad que cuando comenzó la invasión, primero clandestina y luego abierta, del maíz
transgénico en México y de otros cultivos genéticamente modificados en otros países, fuera también el
tiempo en que se fue cocinando un tramado de leyes
que busca abrirle espacios de movilidad a las grandes empresas y cerrarle los ámbitos de legalidad a la
gente, a los pueblos, a la ciudadanía. Según el insistente recuento que se realizó en la audiencia como
parte de las evidencias y argumentos, estamos en
un momento muy oscuro en lo que a legislaciones
se refiere. Las leyes mexicanas, y las de otros países
también, están diseñadas para prohibir que la gente
se defienda por la vía legal contra las imposiciones
que crecen, se multiplican y se hacen más complicadas, asumiendo literalmente “blindajes legales”,
muy difíciles de penetrar.
Quienes en México vivieron el proceso, saben
hoy que la verdadera reforma indígena no pasó (a
principios de 2001) justo porque su aprobación
habría acotado las acciones avasalladoras de las
empresas. Como insistió Camila Montecinos en
su exposición, el problema no es sólo de México
sino que estamos ante un problema de carácter internacional, con paquetes legislativos nacionales
y disposiciones y políticas internacionales fijadas
por organismos como la FAO, el Banco Mundial, la
OMC, más los tratados de libre comercio bilaterales
o multilaterales que van firmando los gobiernos de
muchos países. Los paquetes legislativos nacionales (y las disposiciones de los tratados de comercio
y cooperación) están calcados uno de los otros. La
razón de fondo para esta nueva imposición legislativa y de políticas es servir los intereses de la agenda
empresarial a nivel global.
Todo lo anterior configura razones fundamentales para reunir a campesinos y campesinas con muchos saberes agrícolas y mucha experiencia (gente
de comunidades y organizaciones), a personas y
colectivos que enfrentan diversas afectaciones ambientales y a gente con experiencia jurídica y científica, para que entre todas y todos se entendieran las
aristas de lo que está en juego: las afectaciones, los
riesgos, las violaciones a derechos; y las posibilida-A fines de enero de 2002, tuvo lugar en la ciudad
de México un foro —En Defensa del Maíz— que
convocó a más de 300 participantes de 120 organizaciones en un espectro que incluyó a autoridades de
comunidades de 14 estados de la república mexicana, organismos civiles, académicos, investigadores
locales y extranjeros. De este foro nació la convicción de que había la posibilidad de defender el maíz y
que había que emprender de manera autogestionaria
diagnósticos que confirmaran la alarma de una contaminación transgénica. Sin embargo, desde entonces
también, comenzó a hacerse sentir la imposibilidad
de defender al maíz si se le tomaba sólo como una
cosa y no como un tramado de relaciones. Que había que entender que el embate contra el maíz era
un intento por erosionar el tejido social, la visión de
vida que durante miles de años ha logrado que los
campesinos sobrevivan y sigan proponiendo modos
de resolver el futuro de toda la humanidad.
Si bien los diagnósticos autogestionarios (con
kits científicos de detección) se llevaron a cabo (sobre todo en 2003) y hallaron que efectivamente
había contaminación para vergüenza del gobierno
mexicano que sólo declaraba evasivas, lo realmente
notable de las comunidades y organizaciones mexi-Foto: Prometeo Lucero10canas que se fueron sumando a la Red en Defensa
del Maíz, fue que insistieron en que asumir la defensa del maíz era asumir la defensa completa de
un modo de vida. Una visión, diferente de la del
agricultor comercial, incluso si se llama orgánico o
agroecológico, porque los indígenas y campesinos
tienen empeñada toda la vida en cuidar el mundo,
desde su propio territorio, a partir de sus saberes
agrícolas, de su cuidado del bosque, de su manejo y
cosecha de las aguas y otros muchos saberes asociados. Sólo así podía cuidarse el maíz, y limpiarlo si es
que se había contaminado.9
La visión de una resistencia. En la audiencia pú-blica, varios insistieron en que esa resistencia, ese
cuidado, ese cuidar el maíz sembrándolo, es justo
lo que hasta ahora ha impedido la masiva contaminación del maíz en México, y de algún modo que el
gobierno mexicano no haya dado pasos más decisivos para inundar el país con todo tipo de transgénicos. La cautela del gobierno, pese a contar con todo
tipo de leyes y normas de certificación de semillas,
pese a que intenta criminalizar más y más la visión
campesina, habla de la contundencia de la resistencia indígena hacia fuera, a lo visible, y en las prácticas cotidianas, locales y regionales.Eutimio Díaz, comunero de San Sebastián Teponahuaxtlán, en territorio wixárika, lo dijo contundente:
No puede ser que unos cuantos científicos y políticos que no saben de las relaciones que tenemos con
el campo, con el maíz, tomen la decisión de imponer cultivos transgénicos, y quieran contaminarnos
con su “maíz empeorado”. El maíz necesita, quiere
una atención especial. Nunca dijimos que íbamos a
dejar nuestro maíz, sino más bien buscamos cómo
cuidarlo mejor. Hemos perdido muchas cuestiones
(danzas, músicas, fiestas, vestido, saberes). Pero con
nuestro maíz debemos tener más cuidado porque si
se acaba el maíz se acabaría nuestra comunidad.
Con el maíz se comparte, en una comunidad indígena todo es regalado. Así, ya dijimos que en México
no tiene que pasar el maíz transgénico. Si México
pierde sus semillas, en otros lados puede ser peor.
Nunca vamos a dejar nuestra semilla. Desde
nuestras asambleas, los wixaritari dijimos que no
vamos a respetar ninguna ley contraria a nuestros
pueblos, ni vamos a dejar entrar maíces extraños.
No vamos a respetar ninguna ley que nos afecte el
maíz porque lo que nos quieren imponer trae atrás
muchos perjuicios.Elías Velazco, de la organización de Agricultores
Biológicos (Orab), que agrupa comunidades mixtecas, zapotecas y mestizas de Oaxaca, México, abundó:
El saber indígena es tan estricto que ni los muestreos autogestionarios se querían aceptar porque
se temía que eso provocara un desequilibrio en las
comunidades. Es tan integral la cuestión que abordarla significa convivir con los transgénicos, si está
contaminada la localidad, o una parcela, y la idea
es irlos aislando a partir de cortarles la espiga a los
maíces sospechosos, o de plano cortar las plantas;
dejar sembradas las mejores mientras se impulsa el
maíz bueno con semillas de confianza, con semillas
conocidas de años.
Es reprobable dejar en un puñado de políticos
que nada saben, el cuidado de la agricultura, del
saber campesino.Los testimonios de muchas regiones se fueron sumando a lo largo de dos días de trabajos, y una de
las conclusiones fue que desde los diversos colectivos la gente podía ir redactando documentos con su
denuncia, su testimonio y sus argumentaciones para
conformar el expediente.
Viniendo de diversas regiones y respondiendo
algunos a organizaciones y otros nomás a sus comunidades o a la alianza de los pueblos indígenas
en los que se reconocen, la gente expresó muchísimas sutilezas que son la base de su saber, algo que
ningún “experto” puede entender del todo, porque
esos saberes no viven aislados de quienes los ejercen
Por otra parte, la Asamblea Nacional de Afectados Ambientales contribuyó a la caracterización
del ataque transgénico en otros términos. Son personas y colectivos que se han ido juntando a partir
de luchas puntuales contra la contaminación de torrentes y mantos acuíferos, contra la privatización
del agua, contra la basura, los desechos tóxicos, los
procesos de minería a cielo abierto, la construcción
de represas, la industria petrolera y petroquímica,
los criaderos industriales, la urbanización salvaje,
la imposición de unidades habitacionales donde la
vida pierde todo sentido.
Andrés Barreda y Octavio Rosas Landa, que han
trabajado por la Asamblea impulsando procesos de
articulación, entienden que la contaminación transgénica viene a sumarse a las tremendas afectaciones ambientales. Así Rosas Landa insistió en “que
en la asamblea realizada en Chichicuautla, Puebla,
en noviembre de 2009, más de 1 300 delegados de
130 organizaciones de 15 estados del país se pro-nunciaron unánimemente contra la autorización a
la liberación de la siembra de maíz transgénico en
México y a favor de la agricultura campesina y que
la siembra de transgénicos es una agresión que se
suma a tantas otras que emprende el gobierno mexicano con total impunidad, como son los despojos
de aguas, la contaminación de los suelos, la deforestación, la privatización de los recursos naturales
y su entrega a grandes empresas transnacionales de
origen estadounidense, canadiense, español, japonés, australiano y mexicano”.
Por su parte, después de delinear un panorama
de la devastación que sufre México, Andrés Barreda
insistió en que ésta no es reconocida fácilmente fuera del país porque el gobierno mexicano ha logrado
lavarse la cara con los organismos internacionales,
como en este caso la FAO, y que en el fondo deviene
de las prebendas que el gobierno entregó para que
se firmara el TLCAN, siendo una de las principales
una especie de “impunidad ambiental” que resulta
la “ventaja competitiva” que ofrece nuestro país,
por lo que “tal vez sea uno de los países con mayor devastación en el mundo”, donde la destrucción
no sólo es lo ambiental definido en términos convencionales sino las relaciones sociales, de amistad,
íntimas, y donde a la privatización de toda suerte
de ámbitos comunes se suma la corrupción de las
relaciones, del gobierno y las leyes, hasta volver al
sistema todo un ámbito de delincuencia donde las
pandillas impusieron su ley. En este contexto, “la
entrada de los transgénicos por supuesto no pretende resolver ninguna hambre en el mundo, sino
impulsar nuevas tecnologías de enormes riesgos,
donde al maíz se le asigna un papel de pequeña fábrica para producir todo tipo de sustancias, desde
fármacos hasta combustibles”.
El diagnóstico de fondo. Siendo uno de los objeti-vos declarados de la audiencia pública reunir evidencias y argumentos contra los cultivos transgénicos, los investigadores y activistas, los sabios de
las comunidades, los abogados y los pensadores
comunes coinciden en que el objetivo profundo de
las seudo-soluciones biotecnológicas es lograr un
control más y más absoluto sobre la cadena alimentaria (y por ende el mercado alimentario) que va de
la semilla a la comida vendida al menudeo en los
supermercados, pasando por todas sus transformaciones, empaques y transportes.
No tiene que ver con las soluciones al hambre ni
con el mejoramiento de la agricultura, sino con la
promoción de un modelo industrial de pensamiento
para el cual los “productos diseñados en laboratorio” se suman, se encadenan y sirven al proceso de1112producción y reproducción industriales para maximizar las ganancias ejerciendo mayor control sobre
todos los eslabones de la cadena.
Camila Montecinos insistió en que las corporaciones ya no están dispuestas a dejar fuera del
mercado a 1500 millones de campesinos que cultivan sus propios alimentos, guardan sus semillas
nativas, libres, y las intercambian a través de sus
canales de confianza, además de producir comida
para muchos otros millones de personas. Si a esos
1500 millones le sumamos los pastores, los pescadores, los recolectores y cazadores que propician
su propio sustento el número llega a los 4 mil millones de personas. Por eso, las empresas intentan
restringir los modos, los saberes y técnicas ancestrales y erradicar las semillas libres nativas y sus
modos tradicionales de trasiego libre y asociado a
saberes íntimos, concretos y abstractos. Intentan
imponer esquemas de propiedad intelectual, de
certificación, de homologación pero también de
“monitoreo” y vigilancia policiaca, criminalizando (como en la peor y más cruenta ciencia-ficción),
justo las llaves más vastas y de más antigüedad de
la vida futura en el planeta: las semillas. Un objetivo expreso entonces es erradicar la producción
independiente de alimentos, lo que dañaría seriamente justo los modos que propician ámbitos de libertad, autonomía, defensa del territorio, visiones
de integralidad y complejidad que se contraponen
a la visión simplista, esquemática, superficial y homogénea de la ciencia positivista.
Sumado a lo anterior, hay que entender que el
problema se agrava porque los transgénicos no son
lo que se ofrece. No aumentan la producción agrícola, porque están diseñadas dentro de un paquete
tecnológico que exige más agrotóxicos, semillas diseñadas, patentadas, que permiten mayor control
corporativo del mundo agrícola y por ende mayores ganancias.
Dice Camila Montecinos: “Será delito guardar o
intercambiar semilla y aumentarán los costos por la
obligación de comprar esas mismas semillas y otros
insumos. Para las empresas el camino está claro:
o logran obligar a los campesinos e indígenas del
mundo a pagarles, o se les expulsa de la tierra para
que los reemplacen grandes empresarios que sí pagarán. Y los cultivos transgénicos sirven para una y
Nos debe quedar claro que “la contaminación
transgénica no es un accidente, ni es un descuido de
las empresas y tampoco es un descuido de los campesinos o agricultores, como nos quieren hacer creer.
La contaminación es un proceso deliberado de las
empresas que controlan las semillas transgénicas”.Y remacha: “En México se encontraron con que
no es tan fácil contaminar mediante la introducción ilegal de semillas, como lo hicieron en Brasil
y Paraguay, porque ha habido una reacción desde
las comunidades y desde quienes cultivan el maíz
propio, que ha impedido que la contaminación se
esparza como fuego. Por lo mismo, necesitan introducir el maíz transgénico de manera legal para
hacerlo de manera masiva”.
Pero la avidez de las empresas no tiene fin. En
un momento de cambio de patrón tecnológico,
cuando se suman muchas crisis combinadas que
hacen que el modelo industrial busque afanoso alternativas que no desmantelen el modo industrial
de buscar soluciones (porque ese modo produce
ganancias incluso a partir de las mismas crisis),
los cultivos transgénicos buscan convertir la agricultura en otra forma de la producción en masa,
convertir cada cultivo en fábricas de nuevo tipo
pero ya no sólo de alimentos, sino de una gama de
sustancias de todo tipo: “toxinas, hormonas, vacunas, solventes, plásticos, pinturas, pegamentos,
drogas, que en vez de producirlos en un laboratorio mediante síntesis química, se utilizarán cultivos
transgénicos que serán altamente tóxicos. Son los
llamados farmacultivos, centrales en las estrategias
de desarrollo de las empresas de transgénicos”.
Por otro lado, y en eso coincidieron varios, la
idea de industrias agropecuarias se quedará corta
si avizoramos el uso extensivo y expansivo que se
le pretende dar a la biomasa (a la materia orgánica
originada en los procesos biológicos, espontáneos
o provocados) que rebasa con mucho la idea de
cultivar (incluso de manera industrial) para hablar
de nuevos modos de aprovechamiento de todos los
ciclos vitales en la naturaleza, como si esa materia
orgánica (ese volumen de energía resultante) no
cumpliera funciones naturales fundamentales para
el equilibrio planetario.
En todo caso, y en eso insistió también la abogada Magda Gómez, quien diera fe del proceso de
reunión de evidencias encaminadas a presentar el
caso en tribunales internacionales, se entrevé un
“desvío de poder” por parte de los gobiernos que
propician todos estos procesos, un desmedido control que no se detiene en leyes y normas sino que
intensifica sus procedimientos con certificaciones,
con controles policiacos y militares en los campos
de cultivo, incluso mediante guardias privadas,
pero también mediante procesos biológicos de
control como la “tecnología de restricción del uso
genético” y todas sus derivaciones.
Tarde o temprano, “las comunidades rurales
de esas zonas tendrán que elegir entre cultivar ali-Foto: Prometeo Lucero13mentos clandestinamente, convertirse en mano de
obra barata para las empresas de transgénicos o
abandonar la tierra. Las posibilidades de conflictos
sociales crecientes son altas”.
Ante la pretensión corporativa global de escindir del cuerpo social al maíz y otros cultivos clave,
para que sean cosas y ya no tramados de relaciones profundas, ante la destrucción como modo de
hacer ganancias —decisión que tomaron la clase
política y empresarial de México—, los pueblos,
las comunidades, las organizaciones, tienen ante sí
el camino de la resistencia cotidiana y la articulación de largo plazo para no aislarse ni ser frágiles
ante los embates.
Es urgente que intenten crecerle el formato al
conflicto presentándolo en tribunales internacionales: no porque ahí haya una justicia cierta, pero
sí mayor visibilidad, argumentación, y posibilidades de articulación organizativa con qué defender
un futuro que con los transgénicos nos quieren
robar. Y eso depende de lo que aquí ocurra. En
México se juega una parte vital del futuro de la
humanidad. l
biodiversidadNotas:
La cobertura completa de todos los ponentes en esta
audiencia pública puede consultarse, junto con documentos
de contexto en Cobertura especial: “Los transgénicos nos
roban el futuro”, Radio Mundo Real y Biodiversidad, sustento
y culturas http://www.biodiversidadla.org/content/view/
full/54866 2
 AO International Technical Conference, Guadalajara,
México, 1-4 de marzo 2010, documento ABDC10/9 [IssuesRecommendations]: Agricultural Biotechnologies for Food
Security and Sustainable Development: Options for developing
Countries and Priorities for Action by the International
Community, enero de 2010.
Grupo ETC, La reunión de la FAO, sesgada a favor de las
empresas, denuncia un miembro del consejo asesor al
presentar su renuncia, Boletín de prensa, 26 de febrero de
2010, www.etcgroup.org
 iario Oficial de la Federación, 6 de marzo de 2009; La Jornada,
Reuters, “México da luz verde a maíz transgénico”, La
Jornada, 15 de octubre de 2009
Ana de Ita y Pilar López Sierra: “La cultura maicera mexicana
frente al libre comercio, en Maíz, sustento y culturas en
América Latina. Los impactos destructivos de la globalización.
REDES, Amigos de la Tierra-Uruguay, Biodiversidad-sustento y
culturas, Montevideo, 2004, p. 28.
EuropaBIO, Coexistence of GM and non-GM crops in the EU: a
proven and recognised reality, www.europabio.org
“La FAO contaminada genéticamente”, La Jornada, 6 de marzo
“En defensa del maíz y del futuro: una autogestión invisible”,
Programa de las Américas, 2003.Leyes para acabar con la
agricultura independiente
GRAINLa llamada ley de Bioseguridad en
México es parte de un conjunto
más amplio de leyes que hoy día está
aprobando el Estado mexicano, y muchos Estados de países en desarrollo a
Es parte de una ofensiva que implica nuevas leyes por un lado, o cambios
y reformas a leyes que ya existían, por
otro. No son cambios menores, son
cambios que afectan la vida de todos
los pueblos del mundo, en muchos aspectos. Entre los sectores más afectados están las comunidades rurales, las
comunidades campesinas, las comunidades indígenas. Es en los pueblos rurales del mundo entero que se centra
una parte muy fuerte de esta ofensiva.
Es una ofensiva coordinada de manera bastante eficiente, principalmente
por grandes empresas transnacionales
y grandes corporaciones, con la complicidad de los gobiernos del mundo,más el apoyo activo, fuerte y agresivo
de una gran cantidad de organismos internacionales como los que ya conocemos todos: el Banco Mundial, el Banco
Interamericano de Desarrollo, la Organización para la Agricultura y Alimentación (FAO) y buena parte del aparato
de Naciones Unidas, así como la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Para poder entender estas leyes hay
que mirarlas en conjunto, porque se refuerzan unas a otras. La ley de Bioseguridad no va actuar por sí sola, va actuar
en conjunción con muchas otras, como
las leyes de certificación de semillas, las
leyes de recursos genéticos, las leyes de
propiedad intelectual, las leyes de certificación orgánica, las leyes forestales,
las de desarrollo sustentable, las leyes
de agua, las leyes mineras y podríamos
hacer una lista muy larga.
También son importantes los reglamentos de estas leyes. Hay dos que es-Ilustración: Rini TempletonEs una ofensiva
coordinada por grandes
y grandes corporaciones,
los gobiernos del mundo,
más el apoyo activo,
fuerte y agresivo de una
internacionales como
los que ya conocemos
todos: el Banco Mundial,
y Alimentación (FAO)
y buena parte del aparato
de Naciones Unidas,
así como la Organización
(OMC).tán comenzando a ser empujados muy
fuerte. En México todavía no existen
estos dos: son reglas sobre “buenas
prácticas agrícolas” y las reglas sobre
“trazabilidad”.
¿Por qué tantas leyes?, ¿por qué esta
fiebre legislativa que hoy en día nos
ataca a nivel mundial y en forma simultánea? Es una verdadera epidemia y si
uno mira cómo actúan y las normas
y restricciones que están imponiendo,
surge un objetivo central sumamente
claro: acabar con la producción independiente de alimentos.
Eso tiene una razón muy obvia: hoy
en día, a pesar de la globalización, a pesar de esa agresión tan fuerte a los pueblos del campo, la producción de alimentos sigue estando mayoritariamente en manos de campesinos y pueblos
indígenas. Y resulta que si nosotros
comenzáramos a calcular el posible valor de mercado de todos los alimentos
que consume la humanidad, ese mercado que se podría crear, es más grande
que cualquiera que conozcamos en la
actualidad, es muchísimo mayor que el
petróleo, es mayor que la industria automotora, incluso si estos dos aspectos
se juntaran. Ese mercado potencial no
está en manos del capital y hoy el objetivo del capital es primero, forzarnos
a comprar los alimentos y luego, por
supuesto, controlar ese mercado de alimentos cuando todos estemos forzados
a comprarlos.
El mercado de alimentos es que es
también el mercado cautivo perfecto.
Podremos dejar de comprar autos, pero
no alimentos. Si no los producimos
tendremos que comprarlos por fuerza.
Podremos ser extremadamente pobres,
pero la comida si no la producimos tenemos que comprarla. Además, es un
mercado que crece mientras crezca la
En la medida en que los pueblos
campesinos e indígenas del mundo sigan siendo los principales productores
de alimentos, entonces se entiende por
qué esta ofensiva legislativa tiene como
uno de sus objetivos principales terminar con esa capacidad de los campesinos y los indígenas de ser independien-tes y, en ese proceso, terminar con la
producción independiente de alimentos
es un paso fundamental. Es necesario
también terminar con las semillas independientes, con las semillas no controladas por las grandes corporaciones.
México tiene una nueva ley de Semillas aprobada en 2007. Anteriormente
tenía una del año 1991. Esta nueva ley
de Semillas hay que entenderla dentro
del contexto: no llega por casualidad,
llega con toda la agresión hacia quienes
todavía tienen la capacidad y la intención de seguir produciendo alimentos
de manera independiente. Las leyes de
semillas —que parecen calcadas de un
país a otro, les cambian un poco el orden de los artículos pero los contenidos
son prácticamente los mismos— son leyes redactadas por las grandes federaciones de empresas semilleras que hoy
día se aglutinan en lo que se llama la
International Seed Federation (ISF). En
México la isf está representada por la
AMSAC que es la Asociación Mexicana
de Semilleros AC, asociación que en
realidad de mexicana tiene poco. Se define a sí misma como: “la AMSAC es una
asociación que integra a todo el sector
semillero en México, que tiene poder
e influencia en las decisiones gubernamentales, con capacidad de gestión
y participación en leyes y normas y es
reconocida por sus servicios e infraestructura para resolver la problemática
de sus agremiados”. A confesión de
partes, relevo de pruebas: ellos no sólo
se definen así, es como quieren ser, ésa
es su visión de sí mismos.
AMSAC se dice mexicana pero en
realidad están en ella todas las grandes
trasnacionales de la semilla. Son miembros de AMSAC: Monsanto, Syngenta,
Dow, Dupont o Pioneer, Vilmorin Inc.
y otras varias transnacionales más. Por
si hubiera alguna duda de cual es la
importancia de las transnacionales en
AMSAC, Dow y Syngenta son parte de
su consejo directivo y, aún peor, Monsanto y Vilmorin Inc. son parte de su
comité de honor y justicia.
AMSAC en México es claramente un
“lobby” muy eficiente y la ley mexicana
de semillas que se llama Ley MexicanaHoy en día, a pesar
a pesar de esa agresión
tan fuerte a los pueblos
del campo, la producción
de alimentos sigue estando
en manos de campesinos
Si calculamos
el posible valor
de mercado de todos
ese mercado que se podría
crear, es más grande
que conozcamos
es muchísimo mayor
que el petróleo, es mayor
automotora, incluso si
estos dos aspectos se
juntaran. Ese mercado
potencial no está en
manos del capital
y hoy el objetivo
del capital es primero,
forzarnos a comprar
los alimentos y luego,
por supuesto, controlar
ese mercado de alimentos
cuando todos estemos
forzados a comprarlos.Eso significa que
intercambiar o regalar
semillas pasa a ser ilegal
y no hay excepción.
El regalo y el intercambio
de semillas es ilegal
16 la semilla que se tiene
no es ni propia,
ni ha sido comprada.
Alguien podría decir que
la gente que tiene semilla
propia, puede decir que
la comercializa, pero
en realidad la ley tiene
que hacen exigencias
o que matan lo mejor de
e indígenas. Por ejemplo
si alguien decide vender
semilla tiene la obligación
de guardar un registro
estricto de cómo produjo
esa semilla y además
guardar una muestra
de esa semilla para pasar
cualquier inspección
que la Secretaría de
y Alimentación (Sagarpa)
determine a través del
de Semillas, SNICS.de Producción, Certificación y Comercio de Semillas cumple fielmente con
los objetivos fijados por la federación
transnacional. La ley todavía no tiene
reglamento. Cuando investigamos específicamente sobre esta ley intentamos
conseguir su reglamento y a pesar de la
tan nombrada ley de transparencia del
Estado mexicano, ha sido imposible
conseguir información alguna. Los reglamentos siempre empeoran las leyes
y las empeoran significativamente.La Ley de Semillas obliga a través
del articulo 34 y otros más, a que
toda semilla tiene que ser de producción propia o comprada, no existe otra
alternativa. Eso significa que intercambiar o regalar semillas pasa a ser ilegal
y no hay excepción. El regalo y el intercambio de semillas es ilegal porque
en ese caso la semilla que se tiene no es
ni propia, ni ha sido comprada.
Alguien podría decir que la gente
que tiene semilla propia, puede decir
que la comercializa, pero en realidad la
ley tiene una serie de artículos que hacen exigencias imposibles de cumplir,
o que matan lo mejor de las semillas
campesinas e indígenas. Por ejemplo
si alguien decide vender semilla tiene
la obligación de guardar un registro
estricto de cómo produjo esa semilla
y además guardar una muestra de esa
semilla para pasar cualquier inspección
que la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural y Alimentación
(Sagarpa) determine a través del Servicio Nacional de Inspección y Certificación de Semillas, SNICS. Eso a veces
ni las empresas logran hacerlo, menos
aún lo va a hacer la gente en el campo.
En otras palabras no solamente se prohibe el intercambio y regalo, sino que
también se prohibe la comercialización
La ley también impone el concepto
de que la semilla de buena calidad debe
ser uniforme, es decir igual e invariable y además estable, es decir que no
cambia en el tiempo. La calificación de
semilla de buena calidad incluso para
ser certificada, no incluye para nada el
comportamiento agronómico. Es de-cir, con tal de que salga parejita, toda
igual, si funciona mejor o peor que otra
no tiene ninguna importancia. Sabemos que solamente la semilla producida por las grandes empresas semilleras
es toda igual, y que sea toda igualita no
significa que sea mejor.
La ley dice también que las semillas
además tienen que ser estables y para
mantener un nombre no deben cambiar. Eso significa, en un país como
México, que de alguna forma se le
impone a las semillas nativas la obligación de no seguir evolucionando.
Las semillas campesinas y de los
pueblos indígenas de México se han
mantenido justamente porque han ido
La ley exige que se congelen (podríamos decir), y si no es así podrían tener
problemas legales para circular de un
campo a otro. Alguien podría decir,
esto es lo que la ley dice pero la semilla
nativa, la semilla propia, ha circulado
siempre, no le hemos perdido permiso
a nadie, la vamos a hacer circular igual.
Eso es una estrategia fundamental,
pero los ataques van a seguir —y uno
de los ataques que ya se está produciendo es un programa como el Promaf
(el Proyecto Estratégico para la Cadena
Productiva de los Productores de Maíz
y Frijol)— ya que todos los proyectos
de asistencia técnica y crediticia van a
estar condicionados al uso de semilla
certificada. Si tenemos alguna duda
acerca de qué semilla certificada estamos hablando, es interesante ir a la
pagina del SNICS y ver cuáles son sus
objetivos estratégicos, dichos por ellos,
según su plan estratégico.
El SNICS es el área de la Sagarpa, encargada de las semillas. Define como
primer objetivo estratégico “coordinar
la ampliación y el fortalecimiento de
la capacidad nacional del activo tecnológico de semillas”, cosa que nadie
entiende pero suena bonito. Dice que
para 2025 el indicador de haber cumplido con ese objetivo significa que el
60 por ciento de las semillas usadas en
México tiene que ser semilla certificada
y estamos hablando de todas las semillas utilizadas en México, no solamenteción por las buenas, que básicamente
consiste en enganchar al máximo de
gente posible, entre otras cosas para
poder dividir organizaciones y dividir
comunidades. Por supuesto, siempre
hablando del posible lado bueno de
eso que se está imponiendo. Luego,
en la medida que las organizaciones o
que las comunidades estén divididas,
o que a la gente se le haya logrado
endeudar de manera significativa, comienza el garrote.tual van a ser patentes. Resumiendo el
Sistema Nacional de Semillas de México tiene como objetivo estratégico que
para el año 2025 el 60 por ciento de las
semillas sean certificadas y todas esas
semillas certificadas tengan una protección mediante patentes.
Es con esta mirada, con esta orientación, que la ley de semillas va a ser aplicada. No va a ser aplicada de manera
neutra, va a ser aplicada de manera explícita y estratégica para defender los
que en el caso de México están representadas por la AMSAC.La página web de la AMSAC hace
una definición de lo que son las “semillas pirata”, diciendo que es la semilla
que no se compra y después dice lo
siguiente: “estarás de acuerdo en que
no podemos permitir que las semillas
pirata dañen nuestras tierras, nuestro
patrimonio y nuestro prestigio como
agricultores. Juntos podemos y debemos hacer frente a este riesgo, asegurándose siempre de comprar sólo
semillas originales, distribuidas por
casas comerciales que gozan de una
buena reputación. Esto nos ayudará
a comprar y utilizar únicamente semillas de calidad”. Ésa es la parte blanda, la primera parte del libreto en la
aplicación de estas leyes.
Después dice: “es muy importante
que al comprar semillas originales,17Ilustración: Rini Templetonlas de maíz. Y por si tenemos alguna
otra duda, el segundo objetivo estratégico es: “gestionar y administrar el
sistema nacional para la protección de
los derechos de obtentores de variedades vegetales”, que se traduce en que el
60 por ciento de las semillas en México
para 2025 tienen que ser semillas que
ellos les llaman semillas protegidas, es
decir semillas con propiedad intelectual. Para 2025, si las trasnacionales se
salen con la suya, la propiedad intelec-Las leyes también tienen una forma de ser aplicadas, y la primera
parte de la aplicación de las leyes es
siempre la parte amable, es la aplica-La ley dice que las
semillas tienen que ser
estables y para mantener
un nombre no deben
cambiar. Eso significa, en
un país como México,
que se le impone a las
semillas nativas la
obligación de no seguir
Las semillas campesinas y
de México se han
mantenido porque
en el tiempo.No es fácil para los
Estados implementar
estas leyes porque es
mucha la gente
a la que tienen que
controlar: gente que lleva
siglos resistiendo,
batallando y produciendo
comida. Por lo tanto estas
18 leyes, a pesar de lo
terribles que son, son aún
sólo papel y letra y
seguirán siéndolo en la
medida que sigamos
produciendo comida de
manera independiente.de calidad reconocida, pidas siempre
a la casa semillera o distribuidor que
te extienda una factura que ampare tu
compra”. ¿Por qué decimos comienza
aquí el garrote? Porque implícitamente se le dice a los que usan semilla —a
campesinos y agricultores— que si no
tienen factura les va a caer la mano
dura. A continuación dicen: “recomendamos notificar a tu casa semillera y distribuidor si sabes o escuchas
sobre este tipo de comercio ilegal con
semillas pirata”. ¡Es decir, la recomendación es que nos convirtamos todos
en delatores!
No sería sorpresa si el reglamento de esta ley dice que todos estamos
obligados a denunciar a alguien si sabemos o escuchamos que no le compró semilla a las empresas, y no es
exageración porque hoy día las leyes
de propiedad intelectual obligan a la
delación.Ilustración: Rini TempletonMás adelante vienen las sanciones.
Las sanciones por ahora expresas en
la ley, son 500 mil pesos mexicanos
(unos 50 mil dólares) y el decomiso de
la semilla e incluso de la cosecha, en
caso de infracción. Eso está en el artículo 39. El artículo 41 dice que eso no
elimina las sanciones penales, es decir,
existe la posibilidad que también haya
cárcel si no se cumple con esta ley y es
posible que el reglamento incluya este
tipo de sanciones penales.
Si uno suma esta ley a otras leyes,
por ejemplo la certificación de carne y
leche, la certificación orgánica, la leyde Bioseguridad, la ley de Propiedad
Intelectual, etcétera, el objetivo es acabar con la agricultura independiente,
acabar sobre todo con la producción
de alimentos independiente y llegar a
que sólo haya agricultura de contrato, que cualquiera que haya vivido en
el campo sabe que la agricultura de
contrato es una esclavitud disfrazada. Por lo mismo, no es sorpresa que
el plan maestro del maíz, publicitado
en México, incluya como uno de sus
objetivos generalizar la agricultura de
No es fácil para los Estados implementar estas leyes porque es mucha la
gente a la que tienen que controlar:
gente que lleva siglos resistiendo, batallando y produciendo comida. Por
lo tanto estas leyes, a pesar de lo terribles que son, son aún sólo papel y
letra y seguirán siéndolo en la medida
que sigamos produciendo comida de
manera independiente. En la medida
que soltemos la producción de alimentos y dejemos que esa producción sea
controlada por las trasnacionales, estas leyes van a ser sumamente reales.
La pelea va a ser dura, pero por otro
lado no hay que olvidar que el ataque
es así de feroz e implacable, porque la
capacidad que hoy día tienen los pueblos campesinos e indígenas del mundo de seguir produciendo comida es
sumamente importante. Si la comida
que producen los pueblos campesinos
e indígenas fuese marginal, no se necesitarían estas leyes, dejarían que las
murieran por sí solas. La intensidad
del ataque tiene que ver con la importancia de lo que todavía mantienen en
sus manos las comunidades indígenas
y campesinas. Por eso hoy en día es
más importante que nunca mantener
las semillas propias y todos los sistemas colectivos que permiten que esa
semilla se mantenga viva y se mantenga caminando. lPonencia presentada en el Foro Por la Vida de
los Pueblos del Maíz, organizado por la Red en
Defensa del Maíz.Quién alimenta al mundo
Grupo ETCPresentamos tres fragmentos de uno de los más recientes documentos de
investigación del Grupo ETC, con atisbos y cifras del universo de personas,
colectivos, comunidades, grupos, que reivindican el cultivar sus propios
alimentos [en su sentido más vasto] en todo el mundo y que son muchos más
de lo que luego suponemos. Campo y ciudad. Cultivo, recolección, animales de
corral, pastoreo, caza y pesca. Este retrato contradice a una industria
alimentaria que presume tener las soluciones para el hambre en el mundo.
La edición es responsabilidad de Biodiversidad.19El documento íntegro, traducido por Octavio Rosas Landa, puede consultarse en www.etcgroup.orgEl modelo
agroindustrial habla de una “cadena” alimentaria,
con Monsanto en un extremo y Wal-Mart en el otro:
una cadena sucesiva de empresas agroindustriales,
fabricantes de insumos (semillas, fertilizantes, pesticidas, maquinaria) vinculadas con intermediarios, procesadores de alimentos y comerciantes al menudeo.
Noventa y seis por ciento de toda la investigación agrícola y sobre alimentos ocurre en los países
industrializados y el 80 por ciento de esa investigación se ocupa del procesamiento y distribución
de alimentos. En la última mitad del siglo pasado,
la cadena alimentaria industrial se consolidó tanto
que cada eslabón —de la semilla a la sopa— lo domina un puñado de multinacionales que trabajan
con una lista de bienes de consumo cada vez más
restringida, que tiene a la humanidad en peligro de
desnutrición o sobrepeso.
La cadena alimentaria industrial se enfoca en menos de 100 variedades de cinco especies de ganado.
Los fitomejoradores corporativos trabajan con 150
cultivos pero se enfocan en apenas una docena. De
las 80 mil variedades comerciales de plantas que hay
en el mercado, casi la mitad son de ornato. Lo que
resta de nuestras mermadas reservas de peces viene
de sólo 336 especies, que son dos terceras partes de
las especies acuáticas que consumimos. Al perderse
biodiversidad, el contenido nutricional de muchos
de nuestros granos y hortalizas ha caído entre el 5 y
el 40 por ciento, de modo que hoy tenemos que comer más calorías para obtener los mismos nutrientes que antes.
Ante el caos climático, la cadena alimentaria industrial nos impone un régimen de patentes que fa-Foto: Prometeo LuceroLa cadena alimentaria industrial.Ilustración: Rini Templeton20vorece la uniformidad por encima de la diversidad
y refuerza un modelo tecnológico al que le cuesta
más tiempo y dinero obtener una variedad diseñada en laboratorio que lograr cientos de variedades
convencionales. En resumen, las empresas no saben
quiénes padecen hambre, dónde se encuentran o
El Banco Mundial y muchas agencias de desarrollo bilateral creen en la falacia de que el desarrollo
agrícola puede escoger a voluntad qué eslabones de
la cadena prefiere aprovechar. Esta visión es ingenua. La razón por la que empresas como Monsanto, DuPont y Syngenta (que controlan la mitad de
la oferta comercial de semillas patentadas y más o
menos el mismo porcentaje del mercado mundial
de pesticidas) se concentran en engendrar cultivos
como el maíz, la soya, el trigo y ahora el arroz es
porque las grandes compañías procesadoras de alimentos, como Nestlé, Unilever, Kraft y ConAgra
pueden manipular sus baratos carbohidratos como
relleno (estos cuatro cultivos constituyen dos
tercios del aporte calórico para los consumidores estadounidenses) y convertirlos
en miles de productos alimentarios (y
no alimentarios) que le “dan volumen” a mercancías más caras. A suvez, las empresas procesadoras buscan, por todos lo
medios posibles, cumplir las exigencias de las grandes empresas de comercio al menudeo, como WalMart, Tesco, Carrefour y Metro, las cuales demandan productos baratos, uniformes y predecibles en
sus estantes y no dudan un instante en intervenir en
otros eslabones de la cadena alimentaria para dictar
el modo en que deben producirse los alimentos (y
elegir cuáles agricultores serán aceptados)
Por medio de una cultura corporativa y mercados compartidos, algunos de los eslabones de la cadena alimentaria han desarrollado fuertes vínculos
informales: por ejemplo, Syngenta mantiene una estrecha relación con Archer Daniels Midland; Monsanto con Cargill y DuPont con Bunge.1 El modeloindustrial es una cadena cargada de grilletes. Comprar en alguno de los segmentos implica comprar en
todos los segmentos del modelo.
El tejido campesino de producción de alimentos.Sin embargo, el sistema alimentario dominante, durante la mayor parte de la historia y aún para la
mayoría de la humanidad actual no es una cadena,
es un complejo tejido de relaciones. Los alimentos
se mueven en este tejido: los campesinos son también consumidores que intercambian entre sí; los
consumidores urbanos son también cultivadores de
alimentos propios que cultivan e intercambian sus
productos; los campesinos son también, a menudo,
pescadores, recolectores o sembradores de forrajes
y sus tierras existen dentro de un ecosistema de múltiples funciones.
El 85% de los alimentos que se producen es consumido en la misma región ecológica o por lo menos dentro de las fronteras nacionales. Y la mayor
parte se cultiva fuera del alcance de la cadena de las
La mayor parte de esta comida se cultiva a partir
de variedades campesinas, sin utilizar los fertilizantes químicos que promueve la cadena industrial. Los
campesinos crían 40 especies de ganado y casi ocho
mil variedades. Los campesinos crían cinco
mil de los cultivos domesticados y han
aportado más de 1.9 millones de variedades vegetales a las existencias genéticas del planeta. Los pescadores campesinos recogen y protegen más de 15 mil especies
de agua dulce. El trabajo
de campesinos y pastores
en mantener la fertilidad
del suelo tiene un valor
18 veces superior al valor de
los fertilizantes sintéticos que proveen las siete corporaciones más grandes del mundo en el ramo.
Los campesinos no hacen consorcios, pero están
organizados. Existen 1 500 millones de campesinos
en 380 millones de fincas, ranchos, chacras, parcelas; 800 millones más cultivan en las ciudades; 410
millones recolectan la cosecha oculta de nuestros
bosques y sabanas; hay 190 millones de pastores y
bastante más de 100 millones de campesinos pescadores. Por lo menos 370 millones de todos ellos
pertenecen a pueblos indígenas. Juntos, esos campesinos son casi la mitad de la población mundial
y cultivan al menos el 70 por ciento de los alimentos del planeta. Mejor que nadie, ellos alimentan a
quienes sufren hambre. En 2050, para alimentarnos, necesitamos de ellos y de toda su diversidad.Gráfica 1Agricultores. De los 450 millones de establecimien-50%
70%30%7.5%12.5%Los campesinos alimentan al menos al 70 % de la
12.5% Porcentaje mundial de los alimentos que proviene de la caza y recolección
7.5% Porcentaje de los alimentos que producen campesinos habitantes de ciudades
30% Porcentaje mundial de los alimentos que provienen de la cadena alimentaria industrial
50% Porcentaje mundial de los alimentos producidos
por campesinosLos productores de alimentos en pequeña escala
son aquellos hombres y mujeres que cultivan y cosechan alimentos y también frutos de los árboles,
lo mismo que ganado, pescado y muchos otros
organismos acuáticos. Entre ellos se incluye a los
pequeños propietarios campesinos, a los granjeros
y ganaderos familiares, a los pastores sedentarios o
nómadas, a los pescadores artesanales y a los campesinos y jornaleros sin tierra, a los jardineros y
hortelanos, a los pobladores de bosques, a los campesinos indígenas, a los cazadores y recolectores,
así como a todos los usufructuarios en pequeña
escala de los recursos naturales para producir alimentos. —Michel Pimbert.2
Campesinos: la cuenta en detalle. Mientras quelos especialistas en estadística piensan en términos
de una población de más o menos 1 500 millones
de agricultores en pequeño (campesinos), la cifra
más realista se aproxima al doble, si se considera
plenamente a quienes cuidan hortalizas y crían animales en las urbes, a los pastores nómadas, a los
pescadores y a la gente que cuida los bosques del
mundo. Quienes tienen huertos en las ciudades con
frecuencia se desplazan entre el campo y la ciudad
y los pescadores también siembran. He aquí un cálculo diferente.tos agrícolas, 382 millones (85%) tienen una extensión de 2 hectáreas o menos y las estadísticas se refieren a sus poseedores como pequeños propietarios
o campesinos.3 Casi 380 millones de estas fincas
agrícolas están ubicadas en el Sur global, y al menos
1 500 millones de personas (cuatro por finca) viven en ellas.4 Es significativo que 370 millones5 son
campesinos indígenas en por lo menos 92 millones
de pequeñas fincas o rancherías. En total, es probable que los campesinos posean bastante más que
la mitad de las tierras de cultivo del mundo. De las
1560 millones de hectáreas globales de tierras arables para cultivos estacionales o permanentes (muchos países clasifican como “campesinos” a quienes
poseen 5 hectáreas o menos de tierra), los campesinos poseerían cerca de 764 millones de hectáreas
y no menos de 225 millones de hectáreas estarían
en manos de grandes agricultores.6 Los agricultores medianos estarían en posesión de 571 millones
de hectáreas (con un promedio de 36.8 hectáreas
por cada uno).7 Algunos investigadores incorporan
las “fincas” campesinas con una extensión inferior
a 0.1 hectáreas por persona. La inclusión de estos
campesinos casi sin tierra a los cálculos de la productividad distorsiona fuertemente la productividad real de las unidades campesinas.
Pastores. Cerca de 640 millones de campesinoscrían animales, más unos 190 millones de pastores
nómadas crían ganado para su propio consumo y el
de los mercados locales.8 Como los pastores están
en continuo movimiento y de manera rutinaria atraviesan fronteras nacionales, rara vez se les incluye
en los cálculos sobre la seguridad alimentaria.
Pescadores. Existen en el mundo entre 30 y 35 mi-llones de pescadores, pero probablemente más de
100 millones de campesinos están involucrados en
actividades pesqueras, en el procesamiento y en la
distribución de un volumen que asciende a cerca de
la mitad del pescado capturado en el mundo para
el consumo humano directo (unos 30 millones de
toneladas métricas).9 Estas cifras, sin embargo, sólo
hablan de la producción campesina para el mercado y no de las actividades de pesca y acuacultura
realizadas por los pueblos indígenas, los campesinos rurales y urbanos fuera del mercado. En total,
2 900 millones de personas obtienen 15% o más de
sus proteínas de especies marinas o de agua dulce.
En los países más pobres, el 18.5% de las proteínas
son provistas por pescadores artesanales de pequeña escala o de autosubsistencia.10 A diferencia de la
mayoría de las empresas industriales de pesca y de21los barcos-fábrica que surcan los
océanos en busca de
especies para fabricar
alimento animal, los pescadores artesanales se concentran sobre todo en pescado
para el consumo humano.22Ilustración: Rini TempletonGente que cuida huertos urbanos.Antes de la actual crisis alimentaria, se
estimaba que unos 800 millones de personas estaban involucradas en la agricultura
urbana. De éstas, 200 millones producen alimentos primordialmente para los mercados
locales y logran dar empleo permanente
a cerca de 150 millones demiembros de sus familias. En promedio, las ciudades del mundo producen casi un tercio de su propio
consumo alimentario.11 En tiempos de altos precios
de los alimentos, las actividades de agricultura urbana y periurbana, así como de la cría de animales
en traspatios, se incrementa significativamente.
Cazadores y recolectores. No es posible cuanti-ficar la proporción del abasto alimentario proveniente de los bosques, las orillas de los caminos
y carreteras y otras tierras “marginales”. Lo que
sí sabemos es que al menos 410 millones de personas viven en (o junto a) zonas boscosas y de
ellas obtienen muchos de sus alimentos y formas
de vida. En total, 1 600 millones de personas obtienen una parte de sus alimentos y otros materiales necesarios para la vida de los bosques del
mundo.12 lNotas
 na de Ita, del Centro de Estudios para el Cambio en el
Campo Mexicano (CECCAM), se encuentra quienes señalan
la necesidad de vigilar las relaciones entre los actores
y sectores dominantes dentro de la cadena alimenticia
Michel Pimbert, Towards Food Sovereignty: Reclaiming
Autonomous Food Systems, IIED, 2008.
Joachim von Braun, International Food Policy Research
Institute, “High and Rising Food Prices”, presentación ante
la Agencia USAID, Washington, DC, 11 de abril de 2008. http://
www.ifpri.org/presentations/20080411jvbfoodprices.pdf.
Ver van der Ploeg, Jan Douwe, The New Peasantries —
Struggles for Autonomy and Sustainability in an Era of
Empire and Globalisation, Earthscan, 2008. “En todo el
mundo hay ahora cerca de 1 200 millones de campesinos
(Ecologiste, 2004; Charvet, 2005). ‘Los hogares de pequeñas
fincas constituyen casi dos quintas partes [1300 millones
de personas] de la humanidad’ (Weis, 2007:25). En 1996, el
Informe sobre la Situación del Mundo en Relación con los
Recursos Genéticos Vegetales de la FAO estimó que cerca de
1 400 millones de personas dependían de la conservación de
sus semillas”. Ver Oxfam Briefing Paper 129, “Investing in
Poor Farmers Pays”, (2009). Oxfam calcula que 1 700 millones
de pobres viven en fincas pequeñas en países de ingresos
bajos y medios y constituyen cerca de dos terceras partes de
todos los agricultores en dichos países.
IFAD, abril de 2009, “IFAD Policy on Engagement With
Indigenous Peoples”, Borrador de Política para Aprobación,
Consejo Ejecutivo, 97ª Sesión, Roma, 14-15 de septiembre de
2009. EB 2009/97/R.3/Rev.1
Esto no significa que los campesinos tengan más tierra en
total. La concentración de la tierra es brutal y se requiere
a nivel mundial de una reforma agraria profunda. Los 225
millones de hectáreas de los grandes agricultores están en
muy pocas manos. Sería el caso también de los “agricultores
medianos”.
Extrapolación de datos de von Braun. Ver Uwe Hoering, Who
Feeds the World?, mayo de 2008, Servicio para el Desarrollo
Eclesial, Asociación de las Iglesias Protestantes en
1Alemania (EED)– Evangelischer Entwicklungsdienst, pp. 8-9;
“… las fincas pequeñas representan un 80% de las tierras
agrícolas. Trabajando en pequeños campos, en condiciones
difíciles y con medios escasos, estas unidades pequeñas
contribuyen con cerca de la mitad de la comida que alimenta
al mundo…”.
Helena Paul, Almuth Ernsting, Stella Semino, Susanne
Gura y Antje Lorch, Agriculture and climate change: Real
problems, false solutions, A Preliminary report by Econexus,
Biofuelwatch, Grupo de Reflexion Rural y NOAH-Friends of the
Earth Dinamarca, septiembre de 2009.
Yumiko Kura et al., “Fishing for Answers: Making Sense of
the Global Fish Crisis”, Washington, DC, World Resources
Institute, 2004, p. 37.
 AO, Borrador de “Biotechnology applications in fisheries
and aquaculture in developing countries”. “La pesca y la
acuacultura aportaron cerca de 110 millones de toneladas
de pescado para fines alimentarios en 2006, proveyendo
así a más de 2 900 millones de personas con al menos un
15% de su ingesta protéica individual”. “…en los países de
más bajos ingresos y déficit alimentario… la contribución
del pescado a la ingesta protéica animal por persona fue
significativa (18.5%) y es probablemente mayor a la que
indican las estadísticas oficiales, en virtud del subregistro
de la contribución de la pesca y la acuacultura de muy
pequeña escala y de autosubsistencia”.
11 WorldWatch Institute, State of the World 2007-Our Urban
Future, 2007
Mil 600 millones de personas dependen fuertemente de los
bosques. Según el Banco Mundial, 60 millones de personas
viven en los bosques tropicales y selvas de América Latina,
el sudeste de Asia, y África occidental y, por supuesto,
dependen de la conservación de los bosques para sobrevivir;
350 millones de personas viven en o cerca de densos
bosques y dependen de ellos para su subsistencia o como
fuente de ingresos y 1 200 millones de personas en los países
subdesarrollados utilizan los árboles en sus casas para
generar alimento e ingresos monetarios”.Ataques, políticas, resistencia, relatos
Colombia se hunde
en los transgénicos
Según información aparecida en los
diarios colombianos o publicada
por dependencias e instituciones
de gobierno y empresas, y recogida
por el Grupo Semillas, “Colombia
cerró el 2009 con 35 700 hectáreas
sembradas con semillas transgénicas. Empero, también se están
realizando acciones para detener
la siembra de éstas en territorio
colombiano, como en el caso de
Córdoba, donde Conalgodón,
como representante del gremio
algodonero, solicitó una acción administrativa al Instituto Colombiano Agropecuario, que sancionó con
515 millones de pesos colombianos
[267 400 dólares] a Coacol, empresa que representa a la multinacional Monsanto en Colombia, por
la información errónea, engañosa
e insuficiente con la que publicitaron la semilla de algodón DP 164
B2RF en la campaña 2008-2009”.Según una nota de El tiempo (20
de febrero de 2010) hay en Colombia 35 700 hectáreas sembradas
con semillas genéticamente modificadas (transgénicas). La Asociación
de Biotecnología Vegetal Agrícola
(Agro-Bio), encargada de la promoción de este insumo agrícola reportó
que son diez los departamentos del
país donde ya se utilizan: Antioquía,
Santander, Tolima, Huila, Córdoba,
Cesar, Meta, Cundinamarca, Sucre y
Valle. En estos diez departamentos se
siembra maíz GM y, en cuatro, algodón GM.
“Los que sembraron mayor cantidad de maíz fueron: Valle (7801
hectáreas), Córdoba (4 042) y Meta
(3138), y la mayor cantidad de algodón fue en Córdoba (10186 hectáreas), Tolima (4088), Cesar (3799) y
Huila (801)”.La nota de El Tiempo aclara:
“Dentro de las variedades de semillas transgénicas de maíz y algodón
utilizadas, se encuentran los llamados stacked o eventos combinados,
que tienen dos rasgos simultáneos:
resistencia a insectos y la tolerancia
a herbicidas. Para el 2009, las autoridades aprobaron nuevas siembras
comerciales y ensayos en invernadero; por ejemplo, se dio luz verde a la
importación para consumo humano
y animal de dos semillas de algodón
de Monsanto, una de maíz de la misma compañía y dos más de maíz a
DuPont”.
Es claro que esto significa una
andanada completa a favor de los
cultivos trasngénicos, unos en fase
experimental y otros ya en plena
siembra comercial: entre los cultivos
se destacan las especies de flores ornamentales azules (claveles, rosas y
crisantemos) “que son desarrollos
biotecnológicos de Florigen, propiedad de Suntory, un conglomerado
empresarial japonés, con intereses en
siete sectores de la producción de alimentos, bebidas y servicios”.
“Además del maíz, el algodón,
los claveles y las rosas azules, en el
país se llevan a cabo investigaciones
en biotecnología agrícola, ya en etapas avanzadas (con financiamiento
gubernamental), y ensayos en invernadero de empresas multinacionales
con papa, soya, yuca, caña, arroz y
pastos (brachiaria y stylozantes).
Por fortuna, no todo es fluido y
fácil para esta avalancha de siembras
por la mismas malas mañas de las
empresas. Según nota de Juan Carlos
Domínguez (Economía y Negocios,
17 de marzo), el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) sancionó con
217400 dólares a la Compañía Agrícola Colombiana (Coacol), representante de Monsanto, por el hecho de
que semillas GM de algodón le ocasionaron pérdidas a los cultivadores
durante la temporada 2008/2009.“Inicialmente, la Confederación
Colombiana del Algodón (Conalgodón) presentó la reclamación ante
el ICA por información errónea, engañosa e insuficiente con la que la
empresa publicitó la semilla de algodón, conocida técnicamente como
DP 164 B2RF. Luz Amparo Fonseca,
presidente del gremio algodonero,
afirma que la publicidad hablaba de
una resistencia de hasta 97 por ciento al ataque de la plaga Spodóptera,
por lo cual los agricultores casi que
ni la tuvieron en cuenta para hacer
las labores de prevención y control.
‘Sin embargo, las pérdidas por esa
plaga fueron inmensas, perjudicando a 2400 agricultores que sembraron 7 mil hectáreas’, anotó la dirigente gremial.”
“En razón a esas pérdidas, no se
descarta que los agricultores, bien
sea de forma individual o grupal (a
través de sus cooperativas) puedan
demandar a Monsanto por los daños económicos ocasionados”, continua la nota.
“Previo a este escándalo, Monsanto ya había tenido un conflicto con los cultivadores de algodón
transgénico de Tolima y Huila, en
marzo del 2009, quienes denunciaron la venta de semillas de apariencia ‘vieja’ y cuyos índices de germinación no fueron aceptables (menor
al 80 por ciento). Para los dos casos,
la multinacional explicó que la quiebra de los agricultores obedeció al
mal uso del insumo y al inclemente
invierno que azotó las zonas algodoneras. En un comunicado entregado
a El Tiempo, la empresa dijo que
respeta de las leyes y las normas que
rigen en cada uno de los países en
los que opera”.
Lo cual, de ser cierto, hablaría
muy mal de las leyes y normas que
rigen en Colombia, Chile, Argentina,
Paraguay, Ecuador, México y otros
muchísimos países de América Latina
y del mundo. l23Ilustración: Rini TempletonAtaques, políticas, resistencia, relatosDeclaración públicaOrganizando Red Solidaria
Pueblo y Organización24La ciudadanía se encuentra conmovida por la catástrofe
que azotó nuestro país; una vez más son los chilenos y
chilenas más sencillos quienes lo sufren con mayor fuerza y
crueldad. El terremoto ha dejado de manifiesto la otra cara
reinante de Chile, la de la injusticia y la inequidad social.
La doble tragedia que hoy se vive, particularmente el
sector costero de la región del Maule y la del Bio-Bio, no
es sólo el efecto inevitable de un cataclismo natural. Los
efectos de éste se han agravado mortalmente debido a que
información clave y certera sobre el maremoto no fue adecuadamente compartida por la Armada con las autoridades
pertinentes de gobierno que podrían haber evitado cientos
de pérdidas de vidas humanas. Por otro lado, el apoyo ha
llegado tardíamente o no llegó, consecuencia directa de formas de organización centralizada y autoritaria que dejan a
los sectores sociales sin iniciativa y sujetos al asistencialismo, con prácticas y formas de convivencia social basadas
en la represión a las organizaciones y al debate político,
que fomentan el individualismo y la falta de solidaridad.
Quedaron también en evidencia las tremendas deficiencias
en la construcción de las viviendas, escuelas, puentes, hospitales y carreteras, producto de un empresariado que lleva
décadas lucrándose, actuando de manera irresponsable y
criminal, provocando miseria e inseguridad.
A una semana de haber ocurrido el terremoto y maremoto, luego del terror inicial y de haber constatado en
terreno el sufrimiento de miles de personas, de ver que la
ayuda fue entregada de manera tardía, desorganizada e
individualista, de presenciar cómo las futuras autoridades
se han dedicado a sacar provecho político de la desgracia
del país, y ante la ausencia de reacción de parte de los
partidos políticos, un conjunto de organizaciones sociales
y populares nos hemos convocado para conjuntamente
evaluar la situación y hemos constituido una red que nos
permita trabajar por la solidaridad y la reconstrucción,
así como por el rescate, recuperación y fortalecimiento de
los valores que nos lleven a reconstituirnos como un pueblo organizado que enfrente de manera efectiva y digna
la tragedia actual.
Por ello, los que aquí estamos, hemos resuelto articular nuestros esfuerzos y voluntades para trabajar por la
solidaridad con un sentido político, de género, social y
popular, entendiendo que, junto con salir de la emergen-cia, necesitamos reconstruir un país con valores y conciencia política social.
Trabajaremos por formas de ayuda y solidaridad que
sean controladas y gestionadas desde las organizaciones
sociales y populares presentes en cada una de las localidades afectadas.
Impulsaremos una participación social real y efectiva
en las decisiones, las orientaciones y la implementación de
la ayuda y la reconstrucción, fiscalizando cuidadosamente
e impidiendo que la reconstrucción se convierta en el gran
negocio para grandes empresas o en la gran oportunidad
para que políticos y autoridades hagan clientelismo y dividan a los sectores sociales y populares.
Promoveremos las formas de organización y control
social que garanticen mantener una convivencia fraterna y digna, donde el ejército cumpla un papel vital en la
emergencia y de apoyo a la logística y la infraestructura, y
no le sea asignado el papel represor que antaño jugó y que
aún mantiene profundas y dolorosas heridas en el pueblo.
Hoy como ayer no estamos solos. La inmensa solidaridad internacional con nuestro pueblo que desde el primer momento nos han expresado multitudinariamente las
organizaciones, los movimientos sociales y gobiernos, nos
compromete a cautelar que la solidaridad se canalice e implemente de acuerdo a los principios que hemos enunciado.
Concientes de que la reconstrucción del tejido social
es nuestro verdadero norte, y que la solidaridad es más
que una donación, con nuestros esfuerzos y nuestras manos, nuestras conciencias y convicciones, con autonomía
y fraternidad, estamos convencidos que como pueblo somos capaces no sólo de reconstruir el país, sino de construir uno verdaderamente justo, democrático y solidario.
Las organizaciones firmantes hacemos un llamado a las
organizaciones y movimientos sociales, a las instituciones
a integrarnos, unirnos y coordinar nuestros esfuerzos y acciones para esta gran tarea que es de largo aliento. l
CLOC-Vía Campesina Chile, Anamuri, Confederación
Ranquil, Marcha Mundial de las Mujeres, Cedem (Centro de
Estudios de la Mujer), CENDA (Centro de Estudios Nacionales
para el Desarrollo Alternativo), Sindicato de Trabajadores
Universidad Diego Portales, ANAIC (Asociación Nacional
de Académicos e Intelectuales de Chile), Fundación
Terram, Circo Feminista, GRAIN, CEPA (Centro de Estudios
por la Agroecología), Sindicatos de Trabajadores de las
Universidades de Santo Tomás, Andrés Bello y de las
Américas, Confederación Nacional de Federaciones y
Sindicatos Sector Privado (CEPCH)Ataques, políticas, resistencia, relatosDe pronto, sin aviso alguno, rugió la tierra con tal furia que
huyeron despavoridos los pocos ángeles azules que aún merodeaban la
noche en busca de algún amor incauto. Y se nos cayó el cielo a pedazos
en una lluvia interminable de polvo,
vidrio y abisal oscuridad. Entonces
nos golpeó sin misericordia la inconmensurable fragilidad de la vida y se
nos alborotó la garganta de atávico
espanto. Nadie puede describir con
precisión aquellos momentos interminables cuando el tiempo se detuvo
en medio del ensordecedor ruido y de
nuestra abrumadora angustia. Cada
golpe, cada caída, cada explosión,
cada minuto nos apretaba más el
corazón mientras sólo susurrábamos
o gritábamos para que se detuviera
la Tierra, la madre Tierra. Sólo un
momento para recuperar el aliento
perdido entre las penumbras del peor
terremoto en la historia de Chile.
Y faltaba aún la furia del mar que
en pocos minutos arrasó con poblados enteros sembrando el dolor y
el miedo. Pero pronto ese dolor se
transformó en ira, pues la Armada de
Chile, arrogante y obtusa, había declarado categóricamente que no había posibilidad alguna de maremoto
en nuestro país. Y lo mismo señaló
el gobierno. Entonces mucha gente
que había huido a los cerros retornó
a sus hogares para intentar rescatar
algunas pertenencias, sólo para morir
aplastada por el agua que nunca debió estar ahí según el gobierno. Que,
por lo demás, desde el comienzo trató
de minimizar la tragedia, balbuceando incoherencias, negando urgencias
y riesgos mientras en el sur y en la isla
Juan Fernández la gente se moría de
océanos desbordados. El terremoto
es causa de la naturaleza, las víctimas
del maremoto son responsabilidad de
la Armada y del gobierno, porque la
tragedia era evitable.La guerra contra un pueblo inerme.Y duele hasta el alma constatar la
magnitud de la catástrofe, la soledad
de los desaparecidos, el llanto de los
niños y la enorme y extensa devastación cuando algo de ello era evitable.
Sin embargo, la soberbia de la élite
dominante que se asume infalible sirvió para —con la ayuda de los mediosaccionado con celeridad y eficiencia
en lugar de ocultar su estulticia con
la violencia del fusil. Aquí no se necesita represión, sino compasión; no
se requieren balas, sino que comida.
Y respuestas, no sólo de las autoridades, sino que también de los empresarios que se han hecho millonarios en
el Chile neoliberal y cuyos edificios,25Ilustración: Rini TempletonEntre el dolor y la irade comunicación— cambiar violentamente la realidad y así las victimas pasaron a ser saqueadores y delincuentes. El discurso se propaló sin piedad
alguna y se le acompañó —¡cómo
no!— con 12 mil militares y toque de
queda. Y volvieron los tanques y las
metralletas a mancillar el paisaje sureño, como en tiempos de dictadura.
Y volvieron también las amenazas
cuando lo principal pasó a ser la seguridad y el orden público. Por la razón
o la fuerza se defenderá la propiedad
privada, dicen, flanqueados por los
comandantes en jefe de las fuerzas armadas, como si esto fuera guerra.
En el intertanto la gente continúa
aislada, sin alimentos, sin luz o agua,
sin abrigo y sumidos en la más completa incertidumbre mientras las autoridades defienden a los ricos. Parece
increíble, pero en lugar de distribuir
alimentos, proporcionar frazadas o
habilitar albergues, el gobierno ha declarado la guerra a un pueblo inerme.
Nadie puede condonar o aceptar el
saqueo de electrodomésticos o implementos suntuarios, pero la mayoría
de la gente sólo necesita comer. Por
lo demás, nada de ello hubiese ocurrido si las autoridades hubiesen re-casas, puentes, carreteras y pasarelas
se derrumbaron como castillos de
arena, cercenando vidas y destruyendo sueños de miles de chilenos.
No sólo en el sur, claro, sino que
en Valparaíso, Quilpue, Santiago, y
centenares de ciudades y pueblos donde el terremoto golpeó con inusitada
furia, aunque no salga en las noticias,
porque la guerra unilateral del gobierno se está librando en Concepción,
Constitución, Chiguayante. El resto
de Chile debe esperar, sin agua o luz,
en la calle, en los parques, en medio
del temor de las centenares de réplicas
que te hacen saltar el corazón de tanto
en tanto. Nada importa a las autoridades, sólo la defensa incondicional de
la propiedad privada, por eso hoy nos
movemos entre el dolor y la ira de un
terremoto que vivirá para siempre en
nuestra memoria. No lo olvidaremos
jamás, como tampoco olvidaremos la
singular guerra contra un pueblo que
sólo quería comer el día después que
la tierra y el mar nos estremecieron el
alma sin aviso previo. l
Sociólogo mapuche, columnista del
periódico Azkintuwe.Cadenas a la gallina criolla
Acción Ecológica, Quito, Ecuador,
12 de febrero de 2010. Luego de la26aprobación de la Ley de Soberanía
Alimentaria en el 2009, se vienen
preparando y dictando leyes conexas
que tienen que ver con el agua, con la
tenencia y concentración de tierras,
con la biotecnología y que apuntan
a favorecer sobre todo a los empresarios agroindustriales. En esta misma
línea el gobierno está impulsando el
programa “Volver a Sembrar”, basado en la entrega de paquetes agrícolas —entiéndase semillas y agrotóxicos— para la siembra de maíz, soya
y arroz, junto con la distribución
de urea. Pero para que los negocios
agroindustriales puedan seguir viento
en popa ahora se quiere también criminalizar a la gallina de campo.
Lo que se estaría buscando es hacer lo que en Colombia o en otros
países ha ocurrido: aplicar reglamentos que se basan en numerosas
normas sanitarias de la Organización Mundial del Comercio (OMC)
y recomendaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la
imposibles de cumplir para las familias del campo.
Es claro que las grandes empresas
productoras de aves como Pronaca
estaría muy interesada en que se elimine la competencia de los cientos
de miles de gallinas de campo que
crían las familias rurales de nuestro
país. Hay que resaltar que las gallinas
criollas son sumamente ahorradoras
en cuanto a recursos para su crianza.
No necesitan mayor infraestructura,
casi siempre ellas mismas encuentran
su alimento pues comen gusanos o
insectos, se les da desechos la cocina,
granos y algo de balanceado. Inclusive es seguro que la eficiencia energética de una gallina criada por la familia
campesina sea superior a la de un pollo o una gallina criada en una granjatecnificada que se alimenta principalmente con productos importados.
Al ser una real competencia sólo
se las puede eliminar prohibiendo su
existencia o sacrificándolas y para
esto se apela a cuestiones de salud. Sin
embargo no debemos olvidar que es la
cría industrial de animales la causa de
la aparición de enfermedades como la
gripe porcícola o la gripe aviar. La gripe porcícola surge en las gigantescas
granjas de cerdos en México y la gripe
aviar se sabe que apareció en los complejos industriales avícolas de China
y del sudeste de Asia, pero se quiere
aprovechar de su esparcimiento para
acabar con la competencia que representan los criadores de aves de granjas
pequeñas o familiares.
Así fue que en el 2007 Egipto
utilizó medidas casi de tipo militar
para controlar al cría de gallinas de
campo y prohibió la venta de carne
de aves en los mercados. Situaciones
similares se están dando en otros países como Turquía, Tailandia, y podría expandirse a Nigeria o India. En
otros países del Norte industrializado
el control de la cría, faena, transporte
y venta de carne de gallina está sumamente controlado.
Estas medidas se basan en recomendaciones de la FAO para la reestructuración del sector avícola en el
mundo entre las que están (ver http://
www.grain.org):
* disminuir el número de criadores
* favorecer a los grandes productores
* concentrar por zonas la industria
* desplazar el mercado de animales
a zonas periféricas de las ciudades
* disminuir el número de comerciantes de aves y exigir su registro
* alentar los mega supermercados en
las ciudades* exigir infraestructura para mantener a las aves de corral
De aplicarse estas normas rigurosamente, puede significar la desaparición de toda la cría pequeña o familiar de aves en Asia, África o América
Latina, resultando en la afectación de
las economías de cientos de millones
de personas en el mundo y la pérdida
de la soberanía alimentaria.
Nos preguntamos, ¿acaso los planteles avícolas de Pronaca no son una
amenaza para la salud de los habitantes que viven alrededor de ellos? ¿Acaso, no resulta un peligro para la salud
alimentarse de carne de pollo que se
cría con tantos productos químicos?
La cría de gallinas en el campo
ecuatoriano no sólo que tiene una
relevancia social, religiosa y cultural
significativa, pues todos y todas sabemos que se sacrifican las mejores
gallinas para las fiestas o se ofrecen
a los priostes y padrinos o madrinas;
pero sobre todo ha sido una de las
principales fuentes de proteínas para
la gente que vive en zonas rurales o
urbano marginales y su venta un ingreso económico emergente, sobre
todo para las mujeres.
Encadenar a la gallina criolla va de
la mano con un modelo agrícola que
encadena a las familias campesinas al
modelo agroindustrial, para satisfacer un patrón alimentario impuesto
en las ciudades y que depende cada
vez más de los productos controlados
por las empresas agroindustriales, o a
los mercados internacionales de productos llamados no tradicionales.
¡Debemos defender a la gallina
criolla y preferirla ante los pollos industriales! Defender a la gallina criolla es defender la soberanía alimentaria en nuestro país. l
semilla@accionecologica.orgIlustración: Rini TempletonAtaques, políticas, resistencia, relatosAtaques, políticas, resistencia, relatos
Rechazo a los asesinatos
de líderes en ColombiaEn fechas recientes el Grupo Semillas ha expresado ya
dos veces su repudio al asesinato de dirigentes indígenas, por un lado el dirigente zenú Israel López, asesinado
en Momil, Córdoba, el 3 de abril, y por otro el director
y fundador de la emisora de radio comunitaria indígena
Stereo 98.0, en el municipio de Ortega Tolima, el 12 de
En su comunicado, el Grupo Semillas indicó: “Israel
López Mara fue herido gravemente en su residencia en
Momil-Córdoba el pasado 30 de marzo y falleció posteriormente el 3 de abril. Israel era vicepresidente de la Asociación de Productores Alternativos de San Pedro Alcántara- Apralsa, muy reconocido por su comunidad y por las
organizaciones que trabajan en la defensa de los territorios
de comunidades indígenas, de la soberanía alimentaria y
del desarrollo alternativo, la producción local y la defensa
de las semillas nativas de las comunidades. Es una pérdida
muy fuerte para su comunidad y para el pueblo zenú del
Resguardo de San Pedro Alcántara de Purísima”. El Grupo Semillas expresa su rechazo a este acto violento frente
a la persona de Israel, su familia y su comunidad y exige a
las autoridades competentes que se investigue con prontitud y se aplique la justicia por este crimen y se solidariza
con Apralsa animándolos a “la organización, a mantener el impulso y el vigor que les dio
Según la Agencia Efe, “El periodista colombiano Mauricio
Medina, miembro fundador de
Stereo 98.0, radio comunitaria
del pueblo indígena de los pijaos,
al que él pertenecía, fue asesinado en su domicilio de la población de Ortega. El crimen fue
cometido por unos desconocidos
que irrumpieron el domingo por
la madrugada en la casa de Medina
en el casco urbano de Ortega, precisó el Consejo Regional Indígena
del Tolima (CRIT), departamento
al que pertenece esta localidad del suroeste del país”.
Para el Grupo Semillas, Mauricio Medina
“puso su voz al servicio de quienes realmente la necesitan y
han sido histórica-mente acallados. Entendió claramente que las organizaciones y comunidades deben contar con una manera de comunicarse y divulgar lo que hacen, para expresar la diferencia
y para llamar amigos”. Según el comunicado, Mauricio
Medina “siempre puso la emisora a favor de las iniciativas de las comunidades indígenas, del trabajo de recuperación de semillas, de aguas y de suelos que emprenden
las mujeres de Ortega, Natagaima, Coyaima y Chaparral,
apoyó las discusiones y reflexiones frente a los riesgos de
los monocultivos y transgénicos y articuló estrategias con
otras 11 emisoras comunitarias del Tolima. Un hombre de
inmensa ternura, en paz consigo mismo, en armonía con
el ambiente que lo rodeaba, es el mejor ejemplo de alguien
que siempre practicó lo que predicaba, que nunca tuvo sino
palabras y gestos amables con todos los que afortunadamente hicimos parte de su camino por la vida”.
“El dolor y la confusión en este momento nublan nuestra mirada. Este sentimiento de impotencia y de injusticia
no se acallará nunca, y ahora, que Mauricio no está, lo
único que podemos expresar es una sentida y profunda
gratitud para con Mauricio, porque sus enseñanzas, su
forma de ver la vida, harán parte de nuestro quehacer y
así vivirá en nosotros para siempre”, enfatiza el comunicado del Grupo Semillas, e insiste: “La Emisora de Ortega,
CRIT 98.0, la emisora de Natagaima Haca Yu Macu, el
Consejo Regional Indígena del Tolima, las organizaciones
Manos de Mujer, Ceudes y el
Grupo Semillas lamentamos
esta muerte y la rechazamos porque en Mauricio
encontramos un aliado
fuerte, que siempre dio prioridad a las iniciativas y acciones de
defensa del territorio, de la soberanía
alimentaria de los pueblos, del rescate
a la memoria y a la dignidad de las
comunidades indígenas y campesinas.
Expresamos nuestra indignación por
este asesinato y pedimos celeridad y
no impunidad frente a la muerte de
Mauricio. Nos solidarizamos con
todo el pueblo pijao y con su familia por ésta pérdida tan inmensa y dolorosa”. lIlustración: Rini Templeton27Ataques, políticas, resistencia, relatos
EcuadorEn defensa del agua y de la vidaL
28a masiva movilización indígena y popular que llegó a
Quito, procedente de Pichincha (Cayambe), Imbabura,
Azuay, Chimborazo, Cañar, Cotopaxi, Tungurahua, Zamora Chinchipe, Loja y Carchi y otros rincones del país, logró
que la Asamblea Nacional del Ecuador pospusiera el debate
y la aprobación de la Ley de Aguas para incorporar la posición y propuesta de los pueblos, en los nudos críticos de esta
ley, que hasta ahora favorecen la privatización del recurso.
Como culminación de la marcha, en una carta dirigida a
Delfín Tenesaca, presidente de Ecuarunari, el presidente de
la Asamblea Nacional, Fernando Cordero, aseguró: “la mayoría de asambleístas estamos totalmente comprometidos
con la desprivatización del agua y el respeto a las múltiples
disposiciones constitucionales relacionadas con el agua,
entendida como un derecho humano fundamental e irrenunciable, que además es patrimonio nacional estratégico”.
Según un boletín de prensa del Tejido de Comunicación
ACIN, del 9 de abril: “Los asambleístas de Alianza País (partido de gobierno del presidente Correa) venían aprobando
una catarata de casi 200 artículos de la Ley de Aguas, en
contravía e ignorando las propuestas de las organizaciones
indígenas y populares”. Lo que de hecho abría la vía para
privatizar el agua y favorecer la entrega en concesión de riquezas y recursos naturales a transnacionales. Estas acciones
son claramente violatorias de la Constitución Nacional.
La “movilización plurinacional masiva, por la defensa
del agua y contra la privatización de bienes comunes” fue
convocada por las organizaciones indígenas, en particular
Conaie y Ecuarunari, y tras días de camino desde las regiones llegó a Quito, marchó hasta la asamblea nacional
e hizo que les respondieran, a sus demandas, por lo menos
en un primer momento. En su intervención, Marlon Santi,
presidente de la Conaie, destacó:
Ustedes obedecen a las empresas privadas y esto ha sido nuestra preocupación y por eso estamos aquí, de aquí queremos
salir con un compromiso… ¿Dónde está el derecho al agua?
Estamos cansados que en 180 años de vida republicana sigan
gobernando para los intereses de grandes empresas. Aquí venimos a plantear derechos de nuestros pueblos y si esto no es
incorporado no es democracia.
La revolución se hace incluyendo las propuestas de todos
los pueblos: sean indígenas, afroecuatorianos y campesinos.
No queremos una revolución impuesta, tienen que escuchar
la voz de los pueblos que durante muchos años hemos venido
reclamando nuestros derechos, por eso pedimos a los asambleístas que se sienten a cambiar los artículos que solamente
benefician los interés de las grandes empresas del país.Según Delfín Tenesaca, presidente de Ecuarunari,
fueron 20 mil personas las personas que marcharon “en
unidad, demostrando la cohesión y coherencia entre las
bases y sus líderes, reiterando su incomparable capacidad de movilización, su vocación de diálogo pacífico y
la justicia de sus argumentos. “Éste constituye un triunfo
del pueblo y de las organizaciones indígenas y debe conducir a revisar el Proyecto de Ley para garantizar que
no se privaticen los bienes comunes”, continúa el boletín
de prensa de ACIN. Y termina diciendo: “queda claro el
logro de la movilización indígena y el compromiso con
la democracia y los pueblos que deberá asumir el poder
legislativo por la Defensa del Agua y contra la Privatización de los Bienes Comunes. Éste es un compromiso
de la presidencia de la Asamblea Nacional con los pueblos indígenas en el Ecuador, que deberán ser cumplidos
a cabalidad, puesto que las bases y las organizaciones
movilizadas, regresaron a sus territorios pero seguirán
vigilantes de lo que pase en adelante”.
No obstante, los asambleístas no respetaron los acuerdos
que de viva voz su presidente, Fernando Cordero, expresó
a la movilización indígena. Y entonces, en voz de Marlon
Santi, el movimiento indígena contestó:
Conaie rechaza la falta de respeto a los pueblos,
nacionalidades y organizaciones sociales por parte de
algunos miembros de la Comisión causando malestar e
indignación en las autoridades del movimiento indígena,
quienes tuvieron que abandonar el recinto legislativo sin
haber obtenido ninguna respuesta de los asambleistas.Finalmente, el 19 de abril “quedó sellado el pacto privatizador y acaparador del Agua”, dice una nota de ecuachaski, órgano de Ecuarunari. Según los observadores,
las maniobras legaloides y legislativas dejan sin recursos
jurídicos al Estado “para la protección de las vertientes,
zonas de recarga hídrica y la infraestructura comunitaria del agua. Esta ley elaborada y concluida a escondidas,
legitima los acuerdos entre el oficialismo con los privatizadores y acaparadores del agua, dejando intocados a las
empresas que han lucrado y usufructuado con el agua de
todos los ecuatorianos y ecuatorianas, tal es el caso de las
envasadoras, las termales, cerrando con broche de oro al
dejar la gestión del agua de consumo humano en manos
de la Multinacional Interagua de Guayaquil”.
La Conaie llama a la unidad, a todos los sectores sociales, al pueblo en general a estar vigilantes para ver qué
sigue en esta hora de responderle a los sectores mas vulnerables del país. lAtaques, políticas, resistencia, relatos
EcuadorBoletín de prensa y
kichwa de SarayakuFrente a las últimas declaraciones
del gobierno nacional de iniciar
las actividades de exploración y explotación del petróleo en el centro
sur de la Amazonia en los bloques
23 y 24, el pueblo originario kichwa
de Sarayaku declara que desde hace
mucho años ha defendido su Territorio Sagrado manteniendo una posición firme sin permitir la entrada de
empresas extractivas como las petroleras, mineras y madereras.
A finales del año 2002 y a inicios
del año 2003 el pueblo y el territorio
de Sarayaku sufrieron una invasión e
incursión ilegal de parte de la empresa
CGC con el apoyo abierto del gobierno de Lucio Gutiérrez. Producto de
este atropello, Sarayaku tiene puesta
una demanda ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos por
violaciones a los derechos colectivos
consagrados en la Constitución y
que amparan a los pueblos indígenas.
Han pasado 8 años desde la invasión petrolera al territorio de Sarayaku, y hoy el gobierno de Rafael
Correa inicia una política petrolera
con nuevas leyes. Leyes que han sido
aprobadas por grupos de poder sobre
los recursos estratégicos como el petróleo, la minería, el agua y los bosques que paradójicamente se encuentran en territorios indígenas y afectan
directamente a los pueblos y nacionalidades que habitamos en la Amazonia ecuatoriana, leyes impuestas e
inconsultas, realizadas sin la participación de los pueblo que existimos.
El gobierno de Rafael Correa
cuando visitó a la Amazonia en Pastaza, dijo en un medio de comunicación que no seamos mendigos mientras estamos sentados en un saco de
oro y si decimos que no a la explota-ción del petróleo de qué viviremos. Y
que por eso el Estado iniciará las actividades de exploración y explotación
del petróleos en los bloques 23 y 24.
Preocupados ante estos últimos pronunciamientos del gobierno nacional
y del ministerio de Recursos Naturales No Renovables, resolvemos lo
1. Nos declaramos en estado de
2. Estaremos vigilantes ante cualquier incursión de la empresas extractivas en nuestros territorio.
3. Apoyo a la movilización convocada por la Conaie hasta las últimas
4. Permaneceremos vigilante ante
cualquier atropello a nuestros derechos colectivos consagrados en la
nueva constitución vigente.
ManifiestoAnte la amenaza de intervención e
ingreso a nuestro territorio ancestral
para reiniciar las actividades de extracción petrolera en los denominados
bloques 23 y 24 y ante los diversos
pronunciamientos públicos de las autoridades gubernamentales de que las
actividades petroleras en esos bloques
se iniciarán muy pronto, el pueblo
originario kichwa de Sarayaku, muy
preocupados manifestamos lo siguiente ante las instituciones estatales y autoridades del gobierno y ante la opinión pública nacional e internacional:
1. Reafirmamos nuestra posición firme e inquebrantable de rechazo a toda
intromisión e injerencia de agentes externos que pretendan ilegalmente ingresar con fines extractivos a nuestro
territorio de propiedad ancestral.
2. Recordamos la determinación de
la resolución de la Asamblea de Sarayaku, adoptada en 2002, de rechazar
cualquier diálogo, acercamiento o socialización que esté relacionado con
el objeto de impulsar la explotación
petrolera.3. Los denominados bloques 23 y 24
impuestos inconsultamente y nombrados por los gobiernos de turno NO
EXISTEN para el pueblo de Sarayaku.
Ya que esos son espacios de vida y
propiedad de la nacionalidad kichwa, shuar y achuar, incorporados
en sus planes de vida.
4. La apertura irresponsable de proyectos petroleros en la zona de Sarayaku
generaría impactos irreversibles al ambiente, la cultura y alteración de la vida
social de las familias de las comunidades provocando grandes divisiones.
Proponemos1. El cumplimiento efectivo de las me­
didas provisionales dictadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos a favor de Sarayaku por parte del
gobierno y los ministerios competentes.
2. Reconocimiento del Estado y del
gobierno, al pueblo de Sarayaku,
como Territorio Sagrado, patrimonio
de la biodiversidad, de cultura ancestral del pueblo kichwa en Ecuador
3. Fortalecer alternativas de modelos
económicos basados en el ambiente
natural, la riqueza de la biodiversidad, en el respeto de la consolidación
del plan Sumak Kawsay que venimos
impulsando activamente.
4. No aceptaremos que toda la región
amazónica se transforme en un campo
industrial minero y petrolero, zona de
muerte, atentando a la vida y la seguridad de todos los ecuatorianos.
5. La base de un diálogo político entre el gobierno y los pueblos indígenas
debe ser, por el pleno reconocimiento de
una institución valida única de interlocución representativa de los pueblos
y nacionalidades de la Conaie para
avanzar la verdadera construcción de
la revolución ciudadana plurinacional
y el Sumak Kawsay. l
Sarayaku, 22 de marzo del 2010
Holger Cisneros M, Presidente.
Daniel Santi G, Desarrollo Comunitario.
Tupak Viteri G, Relaciones Exteriores29Ataques, políticas, resistencia, relatos
Los pesticidas reducen la diversidad
Berlín, Alemania (EFE). El uso sistemático de pesticidas30reduce a la mitad la diversidad biológica en los campos de
cultivo de toda Europa, según un estudio hecho público hoy
por la universidad alemana de Gotinga, en el centro del país.
El profesor de agricultura ecológica de la citada universidad Teja Tscharntke subrayó que, mientras un campo que es cultivado ecológicamente presenta hasta un
millar de especies distintas, en uno que es fumigado con
pesticidas no sobrevive más allá de la mitad.
Tscharntke basa sus conclusiones en un amplio estudio
realizado en 150 campos de cultivo de trigo en toda Europa y en países como España. Alemania, Francia, Estonia,
Polonia, Irlanda, Suecia y Holanda.
Explicó que los campos de cultivo estudiados se encontraban en regiones muy diferentes, con climas distintos, tamaños muy variados y una forma de cultivo peculiar en cada caso.Crecimiento récord del uso
industrial de granos
World Grain, 2 de febrero. The Inter-national Grains Council (IGC) o [Consejo Internacional de Grano], informó
que en la temporada 2009-2010, el uso
industrial global de granos (excluidos
alimentos, piensos y semillas) alcanzará la cifra récord de 257 millones de
toneladas. En ese nivel, el uso industrial absorbe 15% de la desaparición
esperada de granos a nivel mundial.
Esta desaparición total es del orden de
los 1 700 millones de toneladas.
El uso en alimentos animales o
piensos se calcula que alcance en este
periodo las 752.2 millones de toneladas. Un 43% de la desaparición total.
El uso alimentario se calcula en
609.7 millones de toneladas, un 35%
del total global.
La desaparición de 1 700 millones
de toneladas de granos representa
un aumento de 1% de la temporada
anterior. Se esperaba que los piensos
subieran 0.3% y que el uso alimentario subiera 0.6% de la temporada
anterior 2008-2009.Tras comentar que el estudio tuvo como fin estudiar
la biodiversidad de plantas y animales, pero sobre todo
la de coleópteros y aves, el experto comentó que la causa
principal de la pérdida de especies se debe a la aplicación
El equipo dirigido por Tscharntke analizó la localización
de los campos, el carácter del paisaje, el tipo de terreno, su
cercanía a otros biotopos y, sobre todo, la forma de cultivo y
con ello el uso de maquinaria y sustancias químicas.
El profesor comentó que el cultivo orgánico sin el uso
de pesticidas tiene claros efectos positivos en la diversidad
de plantas y animales, sobre todo insectos y, entre estos,
Finalmente advirtió que el uso masivo de productos
químicos en la agricultura afecta igualmente de manera
negativa a especies de mayor tamaño como aves y mamíferos y aconsejó a quien apueste por la biodiversidad que
renuncie al uso de pesticidas. l
http://es.noticias.yahoo.com/9/20100212/tsc-la-diversidadbiologica-se-reduce-a-23e7ce8.htmlEstos 257 millones de toneladas
de granos utilizados en la industria es
un aumento de 8% respecto del año
anterior que fueron 239 millones de
toneladas. El aumento fue un poco
menor al del año previo que fue de
10% y al 16% de 2007-2008.
De los varios usos industriales, el
etanol, para fines combustibles y no
combustibles absorbió 135.7 millones de toneladas. En 2008-2009 fueron 119.3 millones y en 2007-2008
fueron 97.3 millones de toneladas.
Otros usos industriales son bastante estables, incluido el almidón con
86.8 millones de toneladas contra
las 85.6 millones en 2008-2009; la
fermentación fue de 22.4 millones
contra 33.1 millones previos, y el
rubro “otros” que daba cuenta de
1.1 millones de toneladas contra el
millón previo.
El IGC afirma que el uso de granos
para hacer combustibles es la causa
principal del crecimiento de su uso
Se predecía que los granos utilizados en combustibles en 2009-2010
sumaran 124.9 millones de tonela-das, 15% más de las 108.9 en el año
de cosecha previo. Éste, a su vez, fue
24% más que los 87.6 millones en
No se puede negar la importancia
de la utilización estadounidense en el
aumento de la producción de etanol.
EUA convertirá 108.5 millones de toneladas de grano en etanol este año.
Eso significa 87% del uso global para
fabricar etanol.
El Consejo observó a otros usuarios industriales y dice que las nuevas
plantas en la Unión Europea y mayor capacidad de utilización hará que
aumente el uso del grano para hacer
etanol un 42%, lo que significa 7.8
En cuanto a los granos particulares para hacer etanol el maíz da
cuenta del 93% de los granos procesados para etanol. Son 116.1 millones toneladas de maíz de un total
global de 124.9 millones de toneladas. En un distante segundo lugar
está el trigo con 5.5 millones, el sorgo con 2.3 millones, la cebada con
800 mil toneladas y otros unas 200
mil toneladas. lAtaques, políticas, resistencia, relatos
Ilustración: Rini TempletonPastoresLos pastores nómadas que mueven sus rebaños incesantemente por algunos de los ambientes más rudos
del mundo en busca de tierra para pastar, son vitales en
la prosperidad económica africana, pero su forma de vida
es socavada por los gobiernos, los conservacionistas y los
agricultores de gran escala, dice un estudio reciente.
Durante los últimos cincuenta años se han perdido millones de hectáreas de tierra utilizadas tradicionalmente
por los pastores en Etiopía, Senegal, Mali, Chad, Kenya y
otros países subsaharianos en favor de la agricultura sedentaria y la conservación, dicen los autores de Modern and
Mobile [modernos y móviles], estudio publicado por el Instituto Internacional para el Medioambiente y el Desarrollo
(IIED por sus siglas en inglés).
Al impulsar un viraje hacia un modelo más occidentalizado de cultivo, los gobiernos asumen que aumentará la
producción de animales —para exportación y consumo
local— cuando que lo opuesto parece ser lo cierto.
“El lento pero inexorable avance de las granjas familiares combinadas con la agricultura en gran escala absorben vastas áreas. En África oriental la pérdida de tierras
para crear parques nacionales y reservas de animales,
complejos de cacería y esquemas de conservación restringe severamente la movilidad de los pastores. Ya no están
disponibles las tierras que usaron tradicionalmente.”
Las restricciones en la movilidad conducen a conflictos entre pastores y agricultores, dice el libro: “Moverse
ahora es un serio problema. El acceso al agua y a los mercados se vuelve más difícil y la rentabilidad del mantenimiento de hatos de ganado se ve muy mermada. Crecen la
pobreza, la degradación de los recursos y los problemas”.
Pero el estudio descubre también que hay unos 50 millones de pastores que se adaptan muy rápido al mundo
moderno. “Así, descargan los actuales precios del ganado
en sus teléfonos celulares y utilizan motocicletas chinas
de bajo precio para llegar a los rebaños distantes o a los
camellos perdidos, y hacen la travesía junto con sus rebaños por miles de kilómetros a pie, camión o barco para
comerciarlos internacionalmente”, dice uno de los autores, Ced Hesse.
“La gente luego piensa que practican un modo de vida
atrasado, arcaico, pero están plenamente integrados a
procesos globales”, dice el estudio.
El informe indica también que los ganados nómadas
de África occidental, Etiopía y Kenya producen carne
de mejor calidad y generan más dinero en efectivo por
hectárea que los “modernos” ranchos australianos o
estadounidenses donde los animales permanecen en un
solo sitio.31Mientras los métodos comerciales de ganadería tienden a especializarse en un solo producto —la carne—, el
pastoralismo proporciona carne, leche, sangre, abono y
tracción, lo que le añade mucho más valor a los animales
que el de la sola carne”, dice el estudio. A diferencia de
los granjeros del África subsahariana que más y más son
devastados por las frecuentes sequías, estos pastores por
su flexibilidad resisten mejor el cambio climático y general
enormes beneficios económicos. “Los ambientes impredecibles y duros no son obstáculo para los pastores, como
pueden serlo, inevitablemente para otros granjeros, dice
otro de los autores, Saverio Kratli.
Otro de los hallazgos, argumentan los autores, es que
las nuevas evidencias sugieren que el pastoralismo es más
compatible ecológicamente con la vida silvestre que otras
formas de uso de la tierra. “Esto ocurre porque los pastores son expertos en conducir, criar y enseñar a sus animales a hacer el mejor uso posible de la dieta disponible, para
producir leche y carne en sus ambientes, donde hallan pastos altamente nutritivos que no crecen en todos lados al
mismo tiempo”.
Los autores urgen entonces a los gobiernos y a los donantes externos a que reevalúen y protejan a los pastores.
“Los dineros que llegan son mínimos pero los beneficios
se extienden muy rápido más allá de los pastores y sus
comunidades a las vidas de millones de personas. Es crucial respaldar a los pastores africanos para contribuir a
un desarrollo económico mucho más vasto”, dice Hesse.
“Se equivoca la gente que piensa que los pastores viven
una vida que está en crisis y decadencia, la realidad es
que logran extraerle provecho a terrenos que no son aptos
para otros sistemas de uso de la tierra”, dice Mahboub
Maalim, director de la autoridad intergubernamental en
desarrollo. lDe un vistazo y muchas aristasLa borrosa puerta de la ley32La crisis de legalidad no es sólo que la ley no se cumpla sino que la
formulación de las normas sea tan sesgada que las comunidades y la gente
común ya no puedan apelar a que la ley las proteja. La autonomía en los
hechos es una constatación de esa negativa a confiar en un sistema jurídico que
niega sistemáticamente a la mayoría. En ese escenario hay quienes todavía
buscan quedar incluidos en las normas y que les reconozcan derechos: del
agricultor, comunitarios, a la alimentación, a una vida digna, a un ambiente
sano. Recuperamos voces diversas que con su propia versión
intentan salir a flote de estas contradicciones.Curiosa iniciativa de ley que provoca respuestas
bizarras [la reforma en materia de derechos y cul-tura indígena en México tras el levantamiento zapatista]. Otra vez, Alicia atravesó el espejo.
En un sistema donde la justicia moderna está
en manos de videntes y cadáveres enterrados —y
los medios se recrean durante horas y páginas en
ello—, se quiere juzgar a los pueblos indios como
dominados por la superstición y la hechicería.
En un país que encarcela sin pruebas a luchadores sociales —y deja libres a responsables de masacres—, se dice que la impartición de justicia de
acuerdo a los sistemas normativos indígenas es discrecional por no estar escrita.
Un gobierno que hipotecó el petróleo, que aniquiló la posibilidad de producir de manera suficiente los alimentos que necesitamos, que siguió al pie
de la letra las indicaciones de política económica
trazadas por organismos multilaterales, que guarda
silencio ante los maltratos que sufren sus ciudadanos en Estados Unidos, señala que la demanda indígena de autonomía quiere fraccionar la soberanía
Una clase política en la que el peculado se castiga
solamente si se rompe con el partido oficial y en la
que los funcionarios no tienen que rendir cuentas
de sus acciones a quienes los eligieron, acusa a los
más pobres de los pobres, a los más marginados, de
querer tener fueros.
Una federación en la que un gobernador moviliza
a sus huestes para evitar ser juzgado o removido o“licenciado”, y alega que actúa con base en su autonomía estatal, acusa a una iniciativa de ley —que
busca reconocer las instituciones que existen— simulando que quiere balcanizar el país.
Una administración responsable de la ganaderización y la tala del trópico —que trata ahora de impulsar en zonas donde hay conflictos agrarios la creación
de grandes plantaciones comerciales destructoras del
medio ambiente—, juzga que se debe evitar que los
pueblos indios usen y disfruten de los recursos naturales que están sobre tierras y territorios indios y que
no son propiedad de la nación.
Un régimen conocido en el mundo por su violación sistemática a los derechos humanos se vuelve
—cuando de comunidades indígenas se trata—, celoso guardián de que éstos se respeten.
Una clase política machista y patriarcal tiene
hacia los pueblos indios una súbita conversión feminista.
¿Qué está pasando con este debate? ¿Hasta
dónde llega la confusión? ¿De dónde proviene esta
doble moral a la hora de juzgar las reivindicaciones legales de los pueblos indios? Tras la política
de ver la “paja en el ojo ajeno e ignorar la viga en
el propio” se encuentra la defensa de un proyecto
de desarrollo excluyente y la intención de reducir
nuevamente a los indios insumisos. Por desgracia
no se agota allí: el discurso del poder ha mostrado,
en estos últimos meses, una vocación mestizocrática
que abreva en formas elementales de racismo. Luis
Hernández Navarro, “Dieciséis ventanas y un actorIlustración: Rini Templetonincómodo detrás del espejo: la cuestión indígena y
la reforma constitucional”, Documentos de un trabajo compartido, México, 2001.
El desalojo policial de una carretera ocupada por
indígenas amazónicos en Perú, el 5 de junio de2009, dejó un saldo de 34 muertos y decenas de
heridos de bala. Este hecho luctuoso tanto para la
familia policial como para los integrantes del pueblo awajún ha evidenciado la incapacidad del Estado para comprender y atender las demandas de los
La Amazonía constituye el 60 por ciento del territorio nacional, con un total de 77 millones de
hectáreas. En razón de la variedad de sus pisos altitudinales, la Amazonía peruana alberga una extraordinaria biodiversidad y posee valores asociados de índole cultural, paisajístico y científico.
El gobierno del Partido Aprista Peruano ha venido alentando aceleradamente la entrega de los
recursos del subsuelo amazónico a la inversión extranjera, a tal nivel que más del 70 por ciento de la
Amazonía peruana está concesionada a la exploración o explotación de gas o petróleo. Las concesiones se sobreponen no sólo a tierras comunales sino
incluso a áreas naturales protegidas y territorios
donde existen evidencias de pueblos en aislamiento.
La política entreguista y primario-exportadora
del presidente Alan García Pérez —aun a costa de
avasallar a los pueblos amazónicos— se expuso en
sendos artículos donde el presidente alude a las comunidades indígenas como “perros del hortelano”,
es decir, obstáculos para la inversión y el desarrollo porque poseen inmensas riquezas que no “comen ni dejan comer”. Esta política se concretó en
el centenar de decretos legislativos que promulgó el
poder ejecutivo, aprovechando las facultades que le
otorgó el Congreso de la República para adecuar la
legislación del país al Tratado de Libre Comercio
suscrito con Estados Unidos.Como lo advirtieron diversos constitucionalistas,
el gobierno no sólo se excedió en sus facultades porque muchos de los decretos no estaban relacionados
a dicho propósito, sino que además vulneraban la
Constitución, los derechos colectivos de los pueblos
indígenas y buscaban hacer flexible el régimen comunal de tierras para que la gran inversión privada
acceda a las mismas.
Algunos de los principales propósitos ocultos detrás del paquete legal es promover los agrocombustibles y los cultivos transgénicos, facilitar la apropiación de los recursos genéticos de la biodiversidad
mediante el régimen de patentes y favorecer a grupos de poder interesados en acceder a los mercados
El movimiento indígena amazónico articulado en
la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva
Peruana (Aidesep) inició el 9 de agosto de 2008 una
jornada de movilización que se coronó con éxito al
lograr que el Congreso derogara dos de los decretos
legislativos más cuestionados (1015 y 1073).
El Congreso, presidido entonces por Javier Velásquez Quesquén, asumió el compromiso de analizar
la constitucionalidad de otros decretos legislativos
cuestionados por los pueblos indígenas para lo cual
se conformó una comisión multipartidaria.
A pesar que en diciembre de 2008 dicha comisión recomendó derogar otros decretos legislativos
el Congreso hizo caso omiso a tal petición durante varios meses. Mediante sucesivos “diálogos” las
autoridades se dedicaron a “pasear” a la dirigencia
indígena. Los voceros del Congreso sostenían que
la dirigencia indígena debería revisar con el Ejecutivo los contenidos lesivos a sus intereses, mientras
que el Ejecutivo señalaba que no estaba en sus atribuciones modificar las normas o derogarlas, como
exigían los indígenas.
El 9 de abril de 2009 Aidesep reinició una segunda jornada nacional de protesta en diversas regiones
de la Amazonía peruana. Estaciones petroleras de33bombeo como la Estación número 6 de PetroPerú
fueron paralizadas mediante acuerdos de paz entre
las comunidades locales y los contingentes policiales encargados de la custodia. Incluso, como una
medida de garantía de tales acuerdos, los Apus o
Jefes de las comunidades guardaron bajo llave el
armamento policial para evitar cualquier enfrentamiento y derramamiento de sangre. Estos pactos de
honor se celebraron incluso dos meses antes a los
luctuosos sucesos del 5 de junio.Ilustración: Rini Templeton34El miércoles 3 de junio en la sesión de Consejo
de Ministros el Presidente Alan García pidió a la
Ministra del Interior Mercedes Cabanillas liberar
las carreteras tomadas por piquetes de manifestantes indígenas, armados con palos y lanzas de madera. La Ministra ordenó entonces el desalojo de
la carretera Fernando Belaúnde Terry, en el lugar
denominado Curva del Diablo, para lo cual se envió comandos armados de la Dirección Nacional de
Operaciones Especiales (Dinoes), tanquetas y helicópteros con gases para dispersar manifestaciones.
El operativo policial del 5 de junio mostró graves
deficiencias y una negligencia criminal. Un destacamento de avanzada policial, de 40-50 efectivos,
que intentó rodear a los indígenas a las 5:30 de la
madrugada no calculó que los indígenas, sin temor, irían masivamente a su encuentro, por lo que
reac­cionó disparando y provocando los primeros
muertos indígenas, quienes a su vez desarmaron a
los policías en defensa propia. Jorge Agurto, “Perú,
la lucha indígena amazónica y algunas lecciones de
Bagua”, Servindi, 2009, www.servindi.org/actualidad/15912
Mientras se habla de crisis alimentaria y de la
necesidad de fortalecer la agricultura nacional laComisión de Asuntos Agropecuarios de la Asamblea Legislativa aprobó, en forma unánime, la re-forma integral a la Ley de Semillas (expediente 16
098), un proyecto que defiende los intereses de la
industria semillera trasnacional. Si este proyecto
llegara convertirse en ley, entre otras cosas implicaría que:
Todas las semillas que se comercialicen en Costa Rica deben estar registradas y aprobadas por la
Oficina Nacional de Semillas (Ofinase), y cumplir
con los requisitos y procedimientos que ésta decida. Con esto, castigan legal y económicamente al
agricultor que venda o intercambie semillas que no
cumplan esas condiciones (art. 3, 17, 18, 23, 26, 27,
30 y 44). La posibilidad de excepciones a esta obligación queda pendiente de una decisión reglamentaria futura, sin ninguna garantía para las personas
Bajo el señuelo de elevar “la calidad”, para su
registro comercial las semillas deben cumplir, entre otras cosas, con los estándares exigidos por la
la (UPOV) de ser distintas, homogéneas y estables
(art. 18). Al ser la homogeneidad uno de los requisitos para el registro comercial, las semillas criollas
se vuelven casi ilegales, la diversidad y la homogeneidad son contradictorias. Las semillas criollas se
van diversificando al adaptarse, con la ayuda campesina, a diferentes climas, suelos, culturas y prácticas productivas. De allí surge la diversidad agrícola
(art. 3, 17, 18, 23, 26, 27, 30 y 44).
Las semillas criollas o tradicionales deberán ser
registradas, y con eso, las empresas semilleras podrían encontrar fácilmente materia prima para hacer sus nuevas variedades comerciales (art. 36).
La homogenización de la agricultura reduce severamente la diversidad alimentaria. Al restringir el
uso legal de semillas sólo a las que estén registradas
y certificadas, se desconoce la importancia capital
de la diversidad genética de los cultivos criollos.
Pérdida de variedades de semillas significa erosión
genética, mayor incidencia de problemas fitosanitarios y un mayor uso de fertilizantes y agrovenenos,
también significa menos opciones de alimentos disponibles para la población
Serán delitos o infracciones la venta y difusión de
información de semillas que no estén inscritas o que
no cumplan con las especificaciones de la Ofinase,
así como la venta de semillas sin una etiqueta que
diga sus atributos de calidad (art. 43, 44, 45 y 46)
comunicado de prensa, 6 de agosto de 2008.
Nuevos cambios legales en torno a las semillas
han avanzado en la región. En una tendencia quepareciera contradecir los discursos gubernamenta-les de la última década en relación a achicar los aparatos estatales, simplificar las regulaciones y facilitar las actividades productivas, al menos 10 países
latinoamericanos han aprobado o buscan aprobar
nuevas regulaciones que han creado o expandido
Institutos o Sistemas Nacionales de Semillas con
atribuciones para aplicar normas de registro y certificación obligatorias de semillas, así como normas
de propiedad intelectual y de bioseguridad asociadas a las semillas.como introducir y promover su uso en cada uno de
los territorios nacionales. Con el objetivo oficial de
mejorar la producción y el bienestar de la población
y los campesinos, surgieron entonces en casi todos
los países las llamadas “leyes de semillas”, las que
básicamente: establecían normas de certificación que
exigían una producción y reproducción de las semillas controladas por el aparato público y establecían
estándares de calidad a ser cumplidos; y controlaban
el ingreso de nuevas variedades al mercado formal, loFoto: Prometeo Lucero35Los procesos de modernización y mercantilización de las semillas tienen larga historia en América
Latina. Ellos fueron unas de las muchas caras de la
implantación de la Revolución Verde en la región.
Sus grandes impulsores fueron los sistemas nacionales de investigación agropecuaria, que surgieron
con fuerza en la región a partir de la década del 60,
gracias al apoyo decidido del gobierno de los Estados Unidos y la Fundación Rockefeller.
Una parte importante de los programas de investigación lo constituyeron los programas públicos de
mejoramiento fitogenético. Fue papel de estos programas el producir variedades modernas de los cultivos más importantes para cada país, de acuerdo a
los parámetros de calidad de la Revolución Verde, asíque sólo era posible una vez que se comprobase que
se cumplía con ciertos requisitos agronómicos.
Mirados en retrospectiva, los programas de fitomejoramiento y las leyes de semillas fueron herramientas fundamentales para el desplazamiento de
variedades locales y para convertir a la semilla en
una mercancía externa a los sistemas de intercambio campesino. Su efecto no se produjo solamente
debido al interés de los campesinos y agricultores
en las llamadas semillas mejoradas; un factor tanto
o más importante fue que los gobiernos y bancos
condicionaron la prestación de apoyo y créditos al
uso obligatorio de semillas certificadas. GRAIN La
sagrada privatización. Leyes de semillas en América
Latina, Seedling, julio 2005.El objetivo último—edulcorado con la declara­
ción de la “participación justa y equitativa de be­
neficios” y la protección de la biodiversidad y de36los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades rurales—pareciera ser la apertura al mercado global competitivo de los recursos biológicos y
de su saber asociado, tradicional o no, imponiendo
para ello normas internacionales iguales a países de
economía desigual. Lo irónico de algunos resultados es que los países cuyos pueblos son quienes más
recibirán el impacto negativo de las negociaciones
son la gran mayoría. A pesar de su superioridad en
número de delegados, el ritmo lo imponen aquellos
que son los industrializados.
La profundización del modelo de producción
capitalista en nichos en donde antes no había penetrado es promovida por los tratados comerciales
multi y bilaterales pero también por el mismo Convenio de Diversidad Biológica. En ellos se impone
una nueva forma de uso de los recursos biológicos
avasallándose la forma de vida y de relación con la
naturaleza de los pueblos indígenas y las comunidades locales poniendo en peligro a la biodiversidad.
Eso es evidentemente negado para hablar en cambio
de “armonía”, o bien de sinergia entre tratados.
[…] En cuanto al significado en términos monetarios y no monetarios de la distribución “equitativa de beneficios”: por tratarse de un ingreso incierto “a futuro” los llamados “términos mutuamente
acordados” son totalmente asimétricos y al final su
reconocimiento queda sometido a la buena voluntad de la empresa que es quien controla el proceso y
define si el material en cuestión entró finalmente en
un producto y en qué proporción.
[…] Sigue existiendo un desconcierto absoluto
sobre cómo proteger los saberes tradicionales y el
significado de los llamados derechos intelectuales
“suigeneris”. Desde la COP 3 en Argentina en 1996,
y posteriormente en varios documentos del grupo
de trabajo sobre el Art. 8-J , los del Foro Permanente Indígena y más recientemente algunas posiciones emitidas en el Panel de Expertos sobre Conocimiento Tradicional en Hyderabad, evidencian
la preocupación por esclarecer la naturaleza de los
conocimientos tradicionales y su protección. Algunas propuestas parecen acercarse a la idea de que
esos derechos deben concebirse como una potestad
anterior de los pueblos, totalmente al margen de lo
que establece el sistema de propiedad intelectual.
Algunas enfatizan en que hay una relación irreconciliable entre el derecho consuetudinario y las leyes
de propiedad intelectual. En cambio, hay también
posiciones preñadas de inconsistencias por no establecer de partida la diferencia entre el derechoconsuetudinario (con una connotación diferente del
derecho occidental) vs. el derecho tremendamente
complejo e invasivo de la propiedad intelectual,
ahora impuesto globalmente. Las ideas críticas no
parecen haber sido retomadas en el Anexo de Montreal. Silvia Rodríguez Cervantes, “Con el Convenio
de Diversidad Biológica el control de los recursos
está cada día más lejos de las manos locales”, capítulo seis de un libro por publicar.
Al hablar de los derechos indígenas y de los de­
rechos de propiedad intelectual, lo primero quetenemos que reconocer es que los pueblos indígenas
de México y del mundo, hemos hecho un conjunto
de reivindicaciones y exigencias que tienen que ver
con la totalidad de la vida misma, que cuestionan
la realidad entera y un conjunto de demandas que
tiene que ver con soluciones integrales. Y en este
aspecto tenemos que mencionar necesariamente
la cuestión de la “propiedad intelectual”: ¿dónde
está el sujeto, quién es el sujeto?, si hablamos de
propiedad intelectual quién es el sujeto, quién es la
persona que debería de ejercer eso visto desde los
pueblos indígenas, y aquí tenemos que concluir que
por desgracia ese sujeto no existe, no existe en la
legislación nacional, no existe en la legislación estatal, tampoco existe en la legislación internacional.
Uno de los últimos debates que se han dado en el
contexto internacional ha sido precisamente el concepto de pueblos indígenas: si los pueblos indígenas
no existimos reconocidos en estos diversos órdenes
y niveles, difícilmente podemos ejercitar los derechos que deberíamos estar ejerciendo en la realidad.
Una segunda cuestión: el consentimiento previo
informado. Yo me pregunto cómo va a existir el
consentimiento previo informado si precisamente
una de las cuestiones que tanto se nos niega a los
pueblos indígenas es la cuestión de la libre determinación y la autonomía. Hemos dicho en muchas
ocasiones que uno de los derechos indígenas fundamentales es la libre determinación y la autonomía, hemos dicho que con este derecho queremos
ejercer libremente nuestras decisiones ya sea en el
orden comunitario, municipal o regional. Cómo se
puede concebir un mecanismo para que los pueblos
puedan tener un consentimiento, para que los pueblos puedan tomar una decisión, si se nos niega lo
más elemental y lo más básico. Lo mismo pasa en
cuanto al espacio físico donde están todos estos elementos naturales, culturales y biológicos que se han
discutido en el transcurso de esta mañana. Cómo
vamos a protegerlos, cómo vamos a conservarlos,
cómo vamos a fortalecerlos si se nos niega el derecho al territorio. Presentación del abogado mixeSegún el respaldo de FAO en 1989, los derechos de
los agricultores reconocen que las comunidades ru-rales y de agricultores han contribuido en gran medida —y continúan contribuyendo— a la creación,
conservación, intercambio y fortalecimiento de los
recursos genéticos, y que deberían reconocerse y reforzarse en su trabajo. En 1996, Vía Campesina argumentó en favor de los derechos de los agricultores
en la siguiente manera:
1. Los derechos de los agricultores tienen un
profundo carácter histórico, han existido desde
que los humanos crearon la agricultura para servir
a sus necesidades, han permanecido vitales gracias
a nuestra conservación de la biodiversidad, y los
suscribimos mediante nuestra constante generación
de nuevos recursos, así como de su mejoramiento.
Somos los guardianes de estos recursos genéticos,
que impulsan la evolución de las especies. Somos
los herederos de las habilidades y saberes de generaciones que han creado esta riqueza biológica, y por
esto tan sólo exigimos que sean reconocidos estos
derechos. 2. Los derechos de los agricultores incluyen el derecho a los recursos y su saber asociado,
unidos indivisiblemente, y significan la aceptación
del saber tradicional, el respeto a las culturas y el
reconocimiento de éstas como la base de la creación
del conocimiento. 3. El derecho al control, el derecho a decidir el futuro de los recursos genéticos,
los derechos a definir el marco legal de derechos de
propiedad de estos recursos. 4. Los derechos de los
agricultores son de una naturaleza eminentemente
colectiva y por esta razón deben reconocerse en un
marco diferente de aquel de la propiedad privada.
5. Estos derechos deben tener aplicación nacional, y
deberá promoverse legislación al efecto, respetando
la soberanía de cada país, de modo que se establezcan leyes locales basadas en estos principios. 6. Los
derechos a los medios para conservar la biodiversidad y lograr la seguridad alimentaria, tal como los
derechos territoriales, el derecho a la tierra, el derecho al agua y al aire. 7. El derecho a participar en la
definición, elaboración y ejecución de las políticas
y programas vinculados a los recursos genéticos. 8.
El derecho a una tecnología apropiada así como a
participar en el diseño y manejo de los programas
de investigación. 9. El derecho a definir el control
y manejo de los beneficios derivados del uso, conservación y administración de estos recursos. 10. El
derecho a desarrollar modelos de agricultura sus-tentable que protejan la biodiversidad e influyan en
las políticas que las impulsan. La Vía Campesina
1996, www.viacampesina.org
La Asamblea Nacional de Ecuador aprobó una
flamante Ley Orgánica de Soberanía Alimenta­
ria, el 18 de febrero de 2009 que entre otros puntosimportantes, declara al país “libre de cultivos y semillas transgénicas”. Sin embargo, a pesar de una
amplia oposición popular, la legislación dejó una
puerta abierta para la aprobación de cultivos transgénicos en casos “excepcionales”. Posteriormente,
el presidente Rafael Correa ejerció un veto parcial a
esta ley y la mandó de nuevo a la Asamblea legislativa, con una serie de modificaciones. Los cambios
que hizo el presidente debilitan peligrosamente la
ley y abren la puerta a las semillas Terminator.37Ilustración: Rini TempletonAdelfo Regino, en el Foro Acceso a Recursos Genéticos y derecho de los Pueblos Indígenas, Universidad Autónoma Metropolitana, México, noviembre
de 2001.La tecnología Terminator se refiere al diseño genético de semillas “suicidas”, programadas para ser
estériles en su segunda generación. La tecnología ha
sido rechazada ampliamente en todo el mundo por
movimientos campesinos e indígenas, gobiernos,
instituciones de investigación y agencias de Naciones Unidas, como inmoral e indeseable.
Los cambios propuestos por el presidente Correa,
han alarmado a organizaciones de la sociedad civil,
que lo conminan a renunciar a sus enmiendas y a
prohibir explícitamente la tecnología Terminator.
“Es muy preocupante que en una ley que pretende
afirmar la soberanía alimentaria, se deje una puerta
abierta para una tecnología que fue diseñada para
impedirla”, afirma Silvia Ribeiro del Grupo ETC. El
Departamento de Agricultura de Estados Unidos y
las empresas transnacionales diseñaron esta tecnología de semillas suicidas, explícitamente para sus-tituir lo que llamaron las ‘semillas obsoletas’ de los
campesinos, pero desde que se declaró la moratoria
internacional contra Terminator en el Convenio de
Diversidad Biológica (CBD) en 2000, las empresas
cambiaron su discurso y alegan que es una medida
de ‘bioseguridad’. Justamente ésta es la interpretación que podrían usar con la formulación que propuso ahora el presidente”. Ribeiro agrega: “nos preocupa que este tipo de lenguaje está apareciendo en
varios países del Sur global, lo cual interpretamos
como el nuevo intento de la industria biotecnológica
para anular la moratoria sobre Terminator durante
la próxima reunión del CBD el año entrante en Japón.” Ver www.terminarterminator.orgFoto: Prometeo Lucero38La declaración de Zirahuén del Congreso Nacio­
nal Indígena, Región Centro Pacífico, de junio2005, rechaza “profundamente las leyes e iniciativas
de ley que en los últimos meses el Estado mexicano
ha reformado y creado para privatizar todo lo que se
nace de la madre tierra y nuestros saberes tradicionales, a través de la Ley de Bioseguridad de Organismos
Genéticamente Modificados, la Ley de Aguas Nacionales, la Ley de Propiedad Industrial, la Ley Federal de Acceso a los Recursos Genéticos y Biológicos,
la Ley de Minería y la Ley de Consulta a Pueblos
y Comunidades Indígenas”. Rechaza también “programas dirigidos a la fragmentación y privatización
de los territorios y la destrucción de la organización
comunal, como el Programa de Certificación de Derechos Ejidales y Comunales (Procede y Procecom),
el Programa de Pago por Servicios Ambientales y los
ordenamientos territoriales de nuestros pueblos”.
En la misma categoría hay otras leyes e iniciativas de ley (están en discusión dos iniciativas de
Ley General de Protección al Conocimiento Tradicional de los Pueblos Indígenas), y muchas otras
normativas y programas de gobierno. Cada una tie-ne aspectos negativos, pero lo más preocupante es
el paquete general que conforman, que constituye
una tremenda agresión y la legalización del despojo
no sólo a los pueblos indios, sino también a campesinos, trabajadores, jóvenes, jubilados y muchos
otros sectores de la base social.
Todas facilitan y legalizan la privatización de bienes colectivos y públicos, la destrucción de los ámbitos de comunidad en campo y ciudad y favorecen
a los grandes capitales, sobre todo, transnacionales.
Nunca son “nacionales”: son adaptaciones de lineamientos y marcos jurídicos internacionales, viciados
por el poder que ejercen las multinacionales en las
El Procede es un espejo de la llamada “reforma
agraria de mercado” promovida por el Banco Mundial (BM), la Ley de Aguas responde a los lineamientos
de privatización de aguas del BM, igual que el “pago
por servicios ambientales”, una forma sofisticada de
despojar a los pueblos del manejo de su territorio. Los
lineamientos sobre acceso a recursos genéticos, conocimiento tradicional y bioseguridad responden al Convenio de Diversidad Biológica. Todos subsumidos en
los ordenamientos rectores de la Organización Mundial de Comercio, que al decir de su director en 1996,
“escribe la Constitución del mundo”.
Hay leyes similares en muchos países, pero en
México el ensañamiento es ejemplar por negativo.
En todos los casos, fueron votadas con la participación de todos los partidos. Silvia Ribeiro, “Letra
muerta”, Ojarasca 99, La Jornada, julio de 2005
Uno de los instrumentos de la competencia global
son los reglamentos técnicos. Cuando enfrentoa un competidor con un nivel tecnológico inferior
al mío, puedo arruinarlo si presiono para que las
normas suban el nivel de la exigencia sanitaria o fitosanitaria o de desarrollo tecnológicos, y si el competidor no logra modernizarse, pues se quiebra. Los
reglamentos técnicos se convierten en un instrumento de las trasnacionales en la batalla por el control
de la economía del mundo. Es en este marco donde
aparecen en Colombia los decretos: 616 feb./2006 y
2838 ago./2006, y las resoluciones: 779 mar./2006
y 3462 sep./2008. Todos se presentan con un criterio de orden técnico diciendo que buscan mejorar
las condiciones sanitarias de los alimentos de los
colombianos. Pero llama mucho la atención que los
decretos y resoluciones del gobierno colombiano
no se basen en las normas técnicas de la Organización Mundial de la Salud, OMS, ni en las de la
Organización Panamericana de la Salud, OPS, sino
en las de la Organización Mundial del Comercio,
OMC. El primer fundamento de las nuevas medidasQué celebramos y qué lamentamos de la Declara­
ción de derechos Indígenas de la ONU. Hay que ce-lebrar que en el documento se reconozca el derecho
de los pueblos indígenas a la libre determinación,
en virtud de la cual “determinan libremente su condición política y persiguen libremente su desarrollo
económico, social y cultural”, derecho reconocido
desde los años sesenta a otros pueblos, pero no a los
indígenas; también que se reconozca el derecho de
los pueblos a sus territorios, tierras y recursos que
tradicionalmente han poseído, ocupado o utilizado;
que a consecuencia de lo anterior se prohiban los
desplazamientos forzosos; que se reconozca su derecho a promover su desarrollo y a crear y mantener sus propias instituciones educativas. Entre otros
derechos contenidos en la declaración, estos últimos
resultan muy importantes porque por ellos se colonizó y se continúan las políticas colonizadoras sobre los pueblos indígenas y, paradójicamente, por
ellos se pueden emancipar.
Pero no todo puede ser celebración acerca de la
declaración. Hay que lamentar, en primer lugar, el
carácter jurídico de ella: una declaración. Muchos
juristas, animados por el deseo de proteger los derechos indígenas, argumentan que tratándose de
derechos humanos caben dentro del jus cogens (derecho de gentes), y por ese solo hecho tienen validez y vigencia más allá del reconocimiento o no que
las leyes hagan de ellos. Teóricamente tienen razón,
pero en la práctica eso no funciona, sobre todo en
sociedades racistas y discriminatorias, como en las
que vivimos, y frente a gobiernos autoritarios que
todavía padecemos. Lo que se necesita es un documento de carácter vinculante, valga decir, un convenio, pacto o acuerdo.
Hay que lamentar que otros documentos jurídicos de derecho internacional, éstos sí obligatorios
para los Estados que los han suscrito, contengan
disposiciones contrarias a lo establecido en la declaración, y sean éstos los que marquen los contenidos
de las legislaciones nacionales. En el caso mexicano,el Convenio sobre Diversidad Biológica dio origen
a la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, que ha sido el sustento para
despojar a los pueblos indígenas, con el argumento
de la conservación ambiental o el pago de servicios
ambientales; el mismo documento es cimiento de la
Ley de Bioseguridad y Organismos Genéticamente
Modificados. En el mismo sentido, el acuerdo sobre
los aspectos de derechos de propiedad intelectual
relacionados con el comercio da fundamento a la
regulación de la apropiación de los recursos genéticos y el saber tradicional indígena; el tratado sobre
los recursos filogenéticos para la alimentación y la
agricultura es el que sustenta la Ley de Producción,
Certificación y Comercio de Semillas. Frente a estas
disposiciones, la declaración queda sin validez.
Hay que celebrar, sí, pero no como si se hubiera
ganado una gran batalla, porque no pasa de una
pequeña escaramuza, muy lejos de los campos donde los pueblos resisten, por cierto. Los gobiernos
lo saben, por eso aprobaron un documento de esa
naturaleza y con ese contenido. Las batallas contra
el despojo capitalista están en otros lugares y se dan
de otras maneras. Las están librando los propios
pueblos indígenas. Francisco López Bárcenas, abogado mixteco, “Qué celebramos, qué lamentamos”,
La Jornada, 24 de septiembre de 200739Foto: Prometeo Lucerosanitarias no es la salud, sino el comercio. Y no se
puede olvidar que una de las decisiones más criticadas de la OMC fue haber incluido los medicamentos
prácticamente en condiciones de igualdad con cualquier otra mercancía. En las normas de la OMC, un
medicamento termina siendo muy parecido a una
botella de aguardiente, porque lo que prima es la
concepción del negocio, no la salud pública. Jorge
Enrique Robledo, “Las normas sanitarias para la
producción, procesamiento y comercialización de
productos agropecuarios”, Semillas 40-41, 2 de diciembre de 2009.No es la primera vez que nos consultan. No es laprimera vez que pedimos que nuestro derecho indígena y nuestra cultura tradicional sean respetadas.
Sobre todo en los últimos años se han organizado
muchos eventos para preguntarnos sobre nuestros
problemas. Pero seguimos perdiendo más de lo que
ganamos. Los problemas no se han resuelto y nosotros hemos aprendido que no basta con que se
inyecte dinero a la región.Nuestra cultura tiene casa. La casa de nuestra
cultura es el territorio que nos heredaron los antepasados. Antes nuestra casa era muy grande. Pero
en la Conquista nos quitaron tierra (aquí están unos
hermanos indígenas de Tepizoac que guardan un hilito de memoria de que son descendientes de huicholes a los que les robaron la cultura).
Exigimos libertad para decidir cómo cuidar nuestra casa; necesitamos autonomía y que nos devuelvan nuestras tierras. Es lo más importante para nosotros, el más grave daño que se nos ha hecho.Queremos que sean indígenas quienes dirijan
las instituciones que tienen que ver con nosotros y
nuestros representantes deben ser vistos como eso,
con la dignidad de quien es representante de un gobierno autónomo que participa en el gobierno estatal y nacional.
Somos el pueblo wixárika, somos wixaritari. Somos huicholes. Somos mexicanos como los coras,
como los purépechas, los lacandones, como los zapatistas de Chiapas, como los mestizos de las ciudades, como los ganaderos que nos invaden. SomosPara que realmente se dé un cambio justo y digno, debe reconocerse que nuestra autonomía la ejercemos en una región interestatal. La Constitución
General de la República y las Leyes Agrarias, particularmente el artículo 27 Constitucional, deben
sentar las bases de este reconocimiento para después
hacerlo en los cuatro estados y los siete municipios
que abarcan nuestra región.
Ya no queremos que nos digan con interés y escondidos en las leyes forestales cómo vender nuestros árboles; preferimos la palabra de nuestros ancianos que saben que nuestro bosque está vivo y
produce vida.
Queremos que sea nuestro gobierno tradicional
y nuestros consejos de ancianos los que dicten la
justicia en nuestro territorio conforme a nuestro derecho indígena.
Que sea nuestro gobierno tradicional el que
reciba los recursos económicos para ejecutar proyectos.mexicanos y no queremos separarnos de nadie. No
queremos guerra. Nuestros cantadores maraakate
cantan pidiendo salud y vida para todos los seres
vivos del mundo. Ahorita mismo hay peregrinos
yendo a los lugares sagrados para cumplir el costumbre. No queremos guerra. Queremos que se nos
respete nuestro derecho. En las mesas de esta consulta venimos a exigir pacíficamente la palabra de
Que nos devuelvan lo que en justicia es nuestro
y que nos dejen seguir cuidando nuestra casa de
acuerdo con la palabra antigua, la de nuestros padres y abuelos.
Escuchen, sean valientes, acaten la justicia, sólo
si seguimos ese camino con nosotros los indios, con
la naturaleza y con todo, podremos decir que tenemos Dios, que somos buenos. Documento de las
asambleas wixárika a la Consulta sobre derechos y
Cultura Indígena, Nueva Colonia, Mezquitic, Jalisco, 30-31 de enero de 1996.Ilustración: Rini Templeton40BIODIVERSIDADContenidoSUSTENTO Y CULTURAS
biodiv@redes.org.uy / http://www.grain.org/suscribeAll pages:2345678910111213141516171819202122232425262728293031323334353637383940414243InfoSaveLikeShareDownloadMoreBiodiversidad abr 2010 Published on Aug 2, 2013 red_en_defensa_del_maizFollowRead moreRead moreSimilar toPopular nowJust for youGo explore

References: resolución 
 artículo 27
sui generis
sui generis

artículo 27
 artículo 39
 artículo 41
 resolución 
 artículo 27