Source: https://es.scribd.com/doc/87973385/Cuadernillo-Para-Docentes-Sobre-Malvinas
Timestamp: 2016-08-26 13:00:24+00:00

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BrowseUploadSign inJoinBooksAudiobooksComicsSheet MusicWelcome to Scribd! Start your free trial and access books, documents and more.Find out moreMALVINAS: EDUCACIÓN Y MEMORIA2 de abril, Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas
Coordinación Educación y Memoria: María Celeste Adamoli Equipo Educación y Memoria: Matías Farías, Cecilia Flachsland, Emmanuel Kahan, Roberto Pittaluga, Violeta Rosemberg, Cecilia Sleiman educacionymemoria@me.gov.ar Redacción cuadernillo: Sonia Villella
Lectura crítica y comentarios. Dirección Educación Primaria: Paula Ghione Jefatura de Gabinete: Asesor Prof. Fernando Diego Rodríguez Colaboración Áreas Curriculares: Mabel Scaltritti Agradecemos especialmente a la Red Nacional de Educación y Memoria por sus aportes y comentarios; Rodrigo Gómez y Noelia Roger
Fotografía monumento afiche: Nicolás Gril Ilustración afiche: Silvana Benaghi Diseño: Juan Furlino
I. Enseñar Malvinas. Profesor Alberto Sileoni, Ministro de Educación II. Malvinas: Educación y Memoria III. Cinco preguntas y cinco conceptos 1. ¿Por qué las Malvinas son argentinas? Concepto a trabajar: soberanía 2. ¿Qué pasó en la guerra de Malvinas? Concepto a trabajar: guerra 3. ¿En qué contexto se desarrolló la guerra de Malvinas? Concepto a trabajar: dictadura 4. ¿Quiénes fueron a Malvinas? ¿A quiénes estamos recordando? Concepto a trabajar: soldados, veteranos, caídos 5. ¿Por qué Malvinas contribuye a pensar la idea de patria? Concepto a trabajar: patria IV. Objetos: posibles recorridos 1- Soberanía 2- Guerra 3- Dictadura 4- Soldados / Veteranos / Caídos 5- Patria V. Actividades 1- Transversales 2- Para el primer ciclo 3- Para el segundo ciclo
Durante muchos años la escuela fue una de las responsables de transmitir la bandera de la soberanía en las Islas Malvinas. La frase “las Malvinas son argentinas” era frecuente, antes de 1982, en buena parte de las aulas. La guerra llevada adelante por la última dictadura, empañó esa tarea debido al uso que los responsables del terrorismo de Estado hicieron de esta causa justa. Este contenido, entonces, se desdibujó en los lineamientos curriculares y su enseñanza pasó a depender de voluntades individuales. Desde el 2003 en adelante, las políticas educativas de memoria que desarrolla el Ministerio de Educación de la Nación proponen fortalecer la enseñanza del tema Malvinas en todas las escuelas públicas y de gestión privada del país, como así también en las instituciones de formación docente. Lo hacen como parte de un Poder Ejecutivo Nacional que reivindica como propia la tarea de ejercer la memoria y conjurar el olvido, reafirmando el carácter permanente e irrenunciable de recuperar, por medios pacíficos, en consonancia con la Resolución 2065 de Naciones Unidas, el ejercicio de la soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. El legítimo reclamo del gobierno argentino, promovió la solidaridad de los países hermanos de América Latina; la UNASUR y la CELAC, por ejemplo, incorporaron en sus plataformas programáticas el reclamo de nuestro país. Por eso hoy, a treinta años de la guerra, nos interesa no sólo reafirmar en las escuelas la idea de que “las Malvinas son argentinas” sino que, además, constituyen una causa de los países latinoamericanos. La Ley Nacional de Educación establece, en su artículo 92, que la inclusión curricular del tema del Atlántico Sur debe hacerse atendiendo a la causa de la recuperación, desde la perspectiva regional latinoamericana y en relación al ejercicio y la construcción de la memoria colectiva. Se trata de una oportunidad para que la causa Malvinas convoque a pensar la Patria desde un lugar renovado, al menos en dos aspectos. En primer lugar, en el marco de la perspectiva regional, ya que esta causa constituye un capítulo central de la historia de la emancipación americana que comenzó hace dos siglos. De este modo, el reclamo por la soberanía en las islas invita, junto con otras causas y en pleno siglo XXI, a luchar por la autodeterminación de los pueblos sudamericanos a través de los medios acordes con el Estado de derecho; y a establecer que hoy la soberanía está estrechamente vinculada a la defensa de los recursos naturales de la región.
En segundo lugar, podemos decir que enseñar Malvinas convoca a reflexionar en torno a nuestra identidad nacional, una tarea colectiva que se construye cotidianamente, y que ya no tiene que ver ni con el imaginario homogeinizador que supo estar presente en la escuela ni con el sesgo militarista de la última dictadura, sino con el despliegue de un conjunto de principios que hacen a una sociedad integrada en el marco del ejercicio de los derechos: la libertad de expresión, el derecho al trabajo, la oportunidad de una vida digna. La “causa Malvinas” supone, en este horizonte, un reclamo a favor de la libertad y de la igualdad entre todas las naciones, contra todo resabio colonial que exista en el mundo. Esperamos que este material contribuya a colocar en un lugar central la conciencia de los derechos argentinos sobre las Islas Malvinas y también, sobre todo, que sea un aporte, en el Día del Veterano y de los Caídos en Malvinas, para mantener viva la memoria de los jóvenes soldados que murieron, de sus familias y de sus compañeros.
Los treinta años transcurridos desde la guerra de Malvinas se presentan como una oportunidad para reflexionar sobre el pasado argentino reciente, para reafirmar la soberanía argentina en el Atlántico Sur y para pensar en su enlace con el presente y el futuro. Este aniversario activa la posibilidad de construir espacios de diálogo en todas las escuelas del país. Por un lado, recordando y rindiendo un merecido homenaje a los veteranos, ex combatientes y caídos en nuestras Islas Malvinas. Y, por otro lado, indagando en los acontecimientos del pasado desde las pasiones políticas actuales, marcadas por la nueva oportunidad de construir la patria grande latinoamericana. Por estas razones, el Ministerio de Educación de la Nación pone a disposición de las escuelas primarias y secundarias de todo el país un material integrado por un afiche y un cuadernillo para el docente que incluye información, aportes para la reflexión y propuestas de actividades. Estas publicaciones se completarán con otros materiales que el Ministerio prepara para el 2013, cuando se cumplan los 180 años de la usurpación británica, que permitirán ampliar el tema de la soberanía entendida como un enlace entre la historia, la construcción de la nación y la importancia de los recursos naturales. Desde el año 2003, el Ministerio de Educación viene desarrollando una política educativa de memoria cuyo objetivo principal es acompañar y facilitar la tarea de enseñar en las escuelas temáticas complejas y dolorosas del pasado argentino reciente. Actualmente, esta política inscribe sus acciones en el marco general de la Ley Nacional de Educación N° 26.206 que en su artículo 3° señala: “La educación es una prioridad nacional y se constituye como política de Estado para construir una sociedad justa, reafirmar la soberanía e identidad nacional, profundizar el ejercicio de la ciudadanía democrática, respetar los Derechos Humanos y libertades fundamentales y fortalecer el desarrollo económico-social de la Nación”. En particular, en consonancia con el artículo 92 de la misma Ley, esta política propone recursos para la efectiva inclusión de los contenidos curriculares mínimos comunes a todas las jurisdicciones, tales como la construcción de una identidad nacional desde la perspectiva regional latinoamericana (particularmente la región MERCOSUR); la causa de la recuperación de Malvinas; y el ejercicio y la construcción de la memoria colectiva de la historia reciente. Acciones que tienen para la Ley el objetivo de “generar en los/as alumnos/as reflexiones y sentimientos democráticos y de defensa del Estado de derecho y la plena vigencia de los Derechos Humanos”. La palabra Malvinas concentra múltiples sentidos en la memoria colectiva de los argentinos, sentidos que cambian y se van rearticulando desde las preocupaciones presentes, y que constituyen desafíos nuevos para la enseñanza. Malvinas fue y es el nombre de varias cosas: la usurpación colonial, la lucha
anti-imperialista, la soberanía, la siluetas dibujadas en el pizarrón escolar, la única guerra librada por la Argentina en el siglo XX durante una dictadura que ejerció el terrorismo de Estado, los traumas y el abandono de la posguerra, la memoria de los caídos, las marcas regionales de una experiencia que se inscribe de modo diferenciado en el territorio nacional. Y es, además, la oportunidad de asumir el desafío de encarar el desarrollo de la nación enlazado con el destino latinoamericano. Malvinas no es un tema nuevo para la escuela. Desde que la reforma educativa de 1941 lo incluyó en la currícula su presencia fue constante. Primero a través de las disciplinas historia y geografía y, posteriormente, a través de las efemérides. La memoria escolar de miles de argentinos lleva grabada la frase “Las Malvinas son argentinas”. La enseñanza de este tema se inscribía en una tradición que se proponía, a través de la escuela, construir un sentimiento nacional. Esta permanencia fue alterada por la guerra de 1982, que puso en evidencia la dificultad de sostener un discurso nacional después del uso que el terrorismo de Estado había hecho del mismo para legitimarse. Además de la inscripción curricular, Malvinas estuvo y está presente en los rituales escolares. Primero en la fecha del 10 de junio, el “Día de la Afirmación de los Derechos Argentinos sobre las Islas Malvinas y Sector Antártico”, que rememoraba la designación en 1829 del primer gobernador en las islas, Luis Vernet. Y desde el año 2000, en la fecha del 2 de abril, el “Día del Veterano y de los Caídos en Malvinas”, un feriado nacional incorporado al calendario escolar que señala el comienzo de la guerra y convoca a recordar a quienes pelearon en ella. La propuesta del afiche: una visita a un sitio de memoria Esta propuesta tiene por objetivo brindar herramientas para que los docentes y los alumnos realicen un trabajo activo de producción y reflexión que tenga como punto de partida la efeméride, pero que también pueda habilitar un trabajo sostenido en el tiempo. El material, destinado a la escuela primaria, está estructurado en un soporte visual, un afiche, que representa una escena escolar: la visita de una maestra y su grupo de alumnos a un “sitio de memoria”, un monumento que recuerda a los caídos en Malvinas ubicado en Puerto Madryn, Chubut. Además de la fotografía del monumento, el afiche incluye una serie de objetos que permiten trabajar distintas dimensiones de la “cuestión” y la “causa” Malvinas. Este material se dispone como puerta de entrada para organizar diferentes recorridos en función de los distintos niveles de comprensión del primer y el segundo ciclo. Los objetos que aparecen en el afiche pueden pensarse al modo de un juego de encastre y, en este sentido, asumir variadas figuras dependiendo de cómo se elija disponer las piezas. Dejamos abierta la posibilidad de que el docente proponga nuevos encadenamientos y relaciones según el grupo con
el que trabaje. La propuesta parte de la idea de considerar la potencialidad pedagógica de los “sitios de memoria”. Con esta categoría, acuñada por el historiador francés Pierre Norá, hacemos referencia a los lugares, los personajes, los sucesos y los objetos que tienen un alto valor simbólico para una comunidad debido a que expresan una voluntad colectiva de conmemorar y recordar. ¿Dónde se “guarda” la memoria de un país? ¿Dónde se materializa? ¿En qué individuos, situaciones, lugares, se concentra? El 25 de mayo de 1810, el guardapolvo blanco, la Casa de Tucumán, la figura de Belgrano o la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) son ejemplos del peso que este tipo de “sitios de memoria” pueden tener en la cultura y de cómo el pasado puede ser un terreno propicio para encontrar elementos de cohesión e identificación colectiva. Los “sitios de memoria” pueden convocar memorias contrapuestas, lo que los convierte en tales es la historia que concentran para diversos actores sociales. Su construcción puede provenir de una iniciativa estatal y también de la voluntad de las organizaciones de la sociedad. Para el trabajo crítico de la memoria creemos que es importante distanciarse de los sentidos únicos y habilitar múltiples lecturas. Por eso este afiche, a través de la propuesta de una visita a un “sitio de memoria”, puede leerse de diferentes modos ya que intenta ser un aporte para el abordaje comprensivo y plural. El cuadernillo Para trabajar en las diversas aristas del tema Malvinas, el afiche viene acompañado de un cuadernillo estructurado del siguiente modo: • Cinco preguntas y cinco conceptos que brindan información general sobre distintos aspectos del tema; • Objetos: posibles recorridos, sugerencias para “leer” los objetos dispuestos en el afiche a la luz de la información recabada; • Propuestas de actividades. Las cinco preguntas y los cinco conceptos que habilitan el trabajo con los objetos son: 1) ¿Por qué las Malvinas son argentinas? / La soberanía. 2) ¿Qué pasó en la guerra de Malvinas? / La guerra y la dictadura. 3) ¿En qué contexto se desarrolló la guerra de Malvinas? / La dictadura. 4) ¿Quiénes fueron a la guerra de Malvinas? ¿A quiénes estamos recordando? / Los soldados, los veteranos, los caídos. 5) ¿Por qué Malvinas contribuye a pensar la idea de patria? / La patria.
Hablar de este tema a treinta años de la guerra permite, por un lado, conocer la “cuestión” Malvinas, es decir: el entramado diplomático, jurídico e histórico que nuestro país sostiene ante diferentes instancias internacionales para mantener el reclamo de la soberanía y poder decir que las Malvinas son argentinas. También implica reflexionar sobre la “causa” malvinas el significado de las islas en el imaginario argentino previo al conflicto bélico. Desde 1833 en adelante, esa porción de tierra usurpada por el imperio británico funcionó en la cultura y en la política argentina como una de las tantas metáforas de la Nación. Las posiciones a favor de la recuperación del archipiélago abarcaron las más diversas banderas políticas y fueron una constante en los perfiles de lo nacional delineados por la escuela pública. Asimismo, acercarse a este tema vuelve necesario tener en cuenta que la decisión de ir a la guerra fue tomada por los responsables de la última dictadura y que muchos de ellos están siendo juzgados y recibiendo sentencias por crímenes de lesa humanidad. Es decir que, si bien se trata de una causa justa que tiene una larga historia en la cultura argentina, no hay modo de desligar el acontecimiento bélico del contexto y de la aplicación sistemática del terrorismo de Estado. Los 30 años son, a la vez, el momento de reflexionar sobre las vidas de aquellos que fueron a Malvinas, los que vivieron y sufrieron la guerra, los que pelearon en el campo de batalla, los que volvieron y también los que se quitaron la vida por el dolor y el abandono de la posguerra. Por otro lado, es la oportunidad de conocer los matices regionales que existen en las memorias sobre el conflicto: en el sur, la guerra fue vivida de un modo diferente debido a la cercanía geográfica con la guerra; las ciudades patagónicas vivieron apagones, simulacros de bombardeos y vieron a los aviones de la Fuerza Aérea partir de sus aeropuertos. En el norte, el recuerdo está vinculado a los jóvenes conscriptos que fueron llevados a pelear, lo mismo en provincias como Corrientes y Chaco que enviaron un número importante de contingentes. En las grandes ciudades, en cambio, la vivencia estuvo más atada a las representaciones mediáticas. En síntesis: el trabajo que proponemos aquí se inscribe en la lucha por el reconocimiento de la soberanía en las islas como uno de los objetivos centrales de un Estado democrático en el que la identidad nacional se define en consonancia con la defensa de los Derechos Humanos y la integración latinoamericana. Ello significa toda una redefinición de la identidad nacional: ser argentino supone definirse como un latinoamericano comprometido con los Derechos Humanos, es decir, con la libertad y la autodeterminación, que no pueden ejercerse allí donde persiste un enclave colonialista. La transmisión de estos valores en la escuela supone un proceso complejo, donde no hay recetas preestablecidas. Y exige el desafío de repensar las instancias curriculares y los rituales escolares tendientes a construir una identifica14
ción reflexiva sobre la pertenencia a un colectivo nacional. Este es el desafío que tenemos por delante, la deuda con quienes cayeron en las islas y con las nuevas generaciones para que puedan construir un futuro colectivo sin olvidar a sus predecesores.
Articulación con los Núcleos de Aprendizajes Prioritarios (NAP) La enseñanza del tema Malvinas, en ocasión del aniversario número treinta de la guerra, se articula con algunas de las líneas de los NAP del primer y el segundo ciclo de la escuela primaria, es decir los contenidos básicos definidos por el Ministerio de Educación de la Nación para todo el sistema educativo. Esta articulación permite ir más allá de la efeméride particular y encuadrar el tema en principios que rigen la enseñanza de las ciencias sociales, a saber: el conflicto, las diferentes perspectivas acerca de un mismo hecho, los grupos sociales involucrados, el contexto desde el que hablamos. En el segundo ciclo, además, contribuye a avanzar en la construcción del tiempo (ideas de simultaneidad, cambio y continuidad, y en el uso de nociones temporales y unidades cronológicas). La enseñanza de Malvinas, tal como enuncian los NAP, permite, por un lado, “hablar de las actividades humanas y la organización social” (por ejemplo: conocer qué pasó con el reclamo de la soberanía durante la dictadura o cómo funcionan las asociaciones de ex combatientes o cómo la sociedad procesó la memoria de la guerra). Por otro lado, contribuye a detenerse en “las transformaciones de las sociedades a través del tiempo” (por ejemplo, analizar el despliegue del reclamo de la soberanía antes de la guerra y qué pasa hoy en el nuevo contexto latinoamericano). Y, por último, invita a analizar “los espacios geográficos” (por ejemplo, qué sucede con la extracción de recursos naturales de las islas y los espacios circundantes). El tema ofrece situaciones de enseñanza que promueven, de modo diferenciado en primer y segundo ciclo, los siguientes objetivos: • El proceso de construcción de la identidad nacional y el respeto por la diversidad cultural. • El reconocimiento de ideas, prácticas y valores que permiten vivir juntos y reconocerse como parte de la sociedad argentina. La valoración del diálogo como instrumento privilegiado para solucionar problemas de convivencia y de conflicto de intereses en relación con los demás. • La identificación de algunos problemas territoriales a escala localregional, promoviendo una conciencia crítica.
• El conocimiento de los distintos modos en que las personas se organizan para resolver problemas sociales, económicos, políticos y culturales en las distintas sociedades del pasado y del presente. • La experiencia de participar y comprender el sentido de diferentes celebraciones que evocan acontecimientos relevantes para la escuela, la comunidad o la nación. • La búsqueda de información en distintas fuentes (testimonios orales, textos, imágenes, ilustraciones, fotografías, mapas). • El registro, sistematización y comunicación de las indagaciones y producciones a través de distintos soportes. • El reconocimiento de que el territorio se organiza de formas diferentes de acuerdo con sus condiciones naturales, las actividades que en él se desarrollan, las decisiones político-administrativas, las pautas culturales, los intereses y las necesidades de los habitantes. • La reflexión y el análisis crítico de la información producida y difundida por diversos medios de comunicación sobre las problemáticas de mayor impacto social. Por último, tal como muestran las propuestas de actividades del cuadernillo, la enseñanza de este tema habilita la adquisición de un vocabulario específico, la práctica de la argumentación y la concreción de proyectos áulicos o institucionales.
1-¿POR QUÉ LAS MALVINAS SON ARGENTINAS?
Concepto a trabajar: soberanía Ser soberano implica tomar decisiones propias, ejercer la autonomía, es decir: ser libre. Esto requiere una gran responsabilidad: la de elegir qué hacer y sostenerlo con los hechos. Es soberano aquel que puede pensar por sí mismo y poner en práctica sus ideas. Cuando se trata de las naciones, la soberanía se relaciona tanto con la defensa del territorio y sus riquezas naturales, económicas, culturales y sociales, como con la capacidad de sus pobladores de asumir decisiones propias. Así, el ejercicio de la soberanía es un derecho de los pueblos libres a habitar y gobernar el territorio de su nación. Hablar de Malvinas invita a pensar en la idea de soberanía. Por un lado, porque el reclamo del ejercicio de la soberanía territorial tiene un largo recorrido en la historia de la Argentina. Y, por otro, porque a través del mismo podemos reflexionar sobre las implicancias de la lucha de una nación para ejercer su capacidad de decisión y sobre el modo en que otras naciones hermanas la acompañan. Desde hace casi dos siglos, la Argentina reclama la recuperación de la soberanía en las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes. La demanda diplomática y judicial sólo se vio interrumpida durante los 74 días que duró la guerra de 1982. La demanda por la soberanía de Malvinas tiene como antecedente fundacional la ocupación británica, ocurrida en 1833, acción que puede ser definida como una verdadera usurpación ilegal realizada por el uso arbitrario de la fuerza y que expulsó a parte de la población. Y que forma parte del proyecto imperialista que Inglaterra desplegó durante fines del siglo XVIII y a lo largo del siglo XIX. La ubicación del archipiélago entre los océanos Atlántico y Pacífico colocó a las islas en la mira estratégica de la expansión del Imperio, ya que fueron pensadas como base de control, reaprovisionamiento y vigilancia austral aún antes de su usurpación. ¿Por qué las Malvinas son argentinas? Los argumentos argentinos para afirmar la soberanía tienen varias dimensiones. En primer lugar, están los argumentos geográficos: las islas forman parte de la plataforma continental de la Argentina y, además, la proximidad de las Islas Malvinas respecto al territorio continental es evidente en contraste con la distancia que existe entre éstas y Gran Bretaña. Asimismo, están los argumentos históricos: los territorios fueron heredados de España, luego de declarada la Independencia, tal como ocurrió con el territorio continental argentino. Los sucesivos gobiernos patrios mostraron interés en sostener la soberanía de las islas. La prueba política más sobresaliente
de esto fue el nombramiento de Luis María Vernet como comandante militar de las Malvinas en Puerto Soledad, quien estuvo al frente del cargo desde el 10 de junio de 1829. Por último, están los argumentos jurídicos: la Argentina jamás renunció a sus derechos, encaró reclamos diplomáticos permanentes y obtuvo el pronunciamiento favorable de organismos internacionales como la Organización de Naciones Unidas (ONU). El documento más importante emitido en este sentido es la Resolución 1514 (XV) de 1960 titulada “Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales”. Allí se proclamó la necesidad de “poner fin, rápida e incondicionalmente, al colonialismo en todas sus formas y manifestaciones” consagrando dos principios fundamentales para esto: la autodeterminación de los pueblos y la integridad territorial. Aún ante el planteo de Gran Bretaña, la ONU apoyó la posición argentina a través de la resolución 2065 (XX) de 1965, donde acepta la aplicación del principio de integridad territorial, pues sostiene que en el conflicto por Malvinas sólo hay dos partes en la disputa de soberanía -la República Argentina y el Reino Unido- por lo que su resolución debe ser tratada de manera bilateral entre ambos países, para llegar a un acuerdo diplomático que tenga en cuenta los intereses y no los deseos de la población de las islas. La Argentina, a su vez, obtuvo el apoyo de los doce países de la región que integran la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR). Este organismo solicitó la pronta resolución del conflicto a favor de la Argentina a través de una carta dirigida al secretario general de la ONU.
La voz de UNASUR, 2 de abril de 2011 “Las Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión de Naciones Suramericanas […] reiteramos el firme respaldo a los legítimos derechos de la República Argentina en la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes” y solicita que “el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte se avenga a reanudar las negociaciones con la República Argentina a fin de encontrar –a la mayor brevedad posible– una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía, de conformidad con las resoluciones y declaraciones pertinentes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y de la Organización de los Estados Americanos (OEA)”.
Objetos posibles–recorridos: La Constitución Nacional La docente del afiche lleva en su mano un texto argentino fundamental: nuestra Constitución Nacional, donde la cuestión de la soberanía de las islas se incorporó por primera vez en la reforma del año 1994. Así lo expresa la Disposición Transitoria Primera: “La Nación Argentina ratifica su legítima e imprescriptible soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, por ser parte integrante del territorio nacional. La recuperación de dichos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía, respetando el modo de vida de sus habitantes y conforme a los principios del derecho internacional, constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino”. La leyenda “Malvinas Argentinas” en el prendedor Desde 1833 y en diferentes momentos de nuestra historia, la defensa de la soberanía en Malvinas funcionó como metáfora de la vida en común. En el afiche pueden verse algunos prendedores en la mochila de uno de los alumnos con la imagen de las islas y la bandera nacional. Si bien no aparece textualmente en estos objetos, la consigna “Las Malvinas son argentinas” es una frase muy popular, que ha sido frecuentemente utilizada para la reivindicación de la soberanía de las islas. Esta consigna ha convocado el interés de sucesivos gobiernos y de diferentes posiciones políticas, más allá de las diferencias que ellos tuvieran en la vida nacional. Al respecto, el testimonio del soldado Guillermo es esclarecedor: “(…) Todos sentíamos que si nuestro destino era morir, moriríamos ahí, y si nuestro destino era salvarnos, nos salvaríamos (…) antes de salir me acuerdo que nos hablaron mucho de los ingleses, de la actitud con ellos, como invasores de algo que es nuestro. Y te digo que casi llegamos a tenerles odio. Sentíamos que, si íbamos a Malvinas, íbamos a defender algo que era nuestro. En ese sentido me sentía orgulloso, y todavía hoy me siento orgulloso de haber estado allá. Claro que me hubiera gustado que se hicieran mejor las cosas…”. Guillermo cumplió el servicio militar obligatorio en el Regimiento de Infantería 7 de La Plata y desde mediados de abril participó del conflicto bélico austral. Su testimonio se encuentra registrado en Los chicos de la guerra, de Daniel Kon, libro
publicado en 1984, que fue un éxito editorial y dio origen a la película del mismo nombre. La bandera de UNASUR La idea de América Latina recorre buena parte de la historia del continente. Es un nombre que se forja en el siglo XIX y se consolida en el siglo XX. Se sostiene en el ideario de hombres de acción y pensamiento como Simón Bolivar, José Martí, Raúl Haya de la Torre, José Carlos Mariátegui y Manuel Ugarte, entre tantos otros. América Latina, como nombre de la patria grande, nos recuerda que, más allá de las particularidades de cada nación, la región comparte una historia cultural y política que le permite sostener posiciones comunes en el plano internacional. Esto fue lo que sucedió y sucede en torno a la cuestión Malvinas. Los países de América Latina, salvo contadas excepciones, acompañan el reclamo de soberanía de la Argentina. Lo hicieron en los foros internacionales antes de la guerra, lo hicieron durante la guerra y lo hacen en el presente. El Estado argentino ha recibido de manera permanente el apoyo del Mercado Común del Sur (MERCOSUR), de la Unión de Naciones Suramericana (UNASUR) y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). La UNASUR, además de apoyar el reclamo argentino, rechazó las actividades de exploración de recursos naturales no renovables de la plataforma continental argentina desarrollados por el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. También se pronunció en contra de las actividades militares realizadas por ese país en las islas. Por último, los países que la integran se comprometieron a adoptar todas las medidas posibles para impedir el ingreso a sus puertos de los buques que enarbolen la bandera ilegal de las Islas Malvinas y a brindar información al gobierno argentino sobre los movimientos de los mismos. Las manifestaciones de solidaridad de América Latina se ampliaron más aún en la primera reunión de la CELAC, que en diciembre de 2011 ratificó su apoyo a la posición argentina.
2. ¿QUÉ PASÓ EN LA GUERRA DE MALVINAS?
Concepto a trabajar: guerra A lo largo de toda la historia hombres y mujeres se enfrentaron en guerras para dirimir sus tensiones territoriales, económicas, sociales y políticas, cuyo balance inevitable siempre fue el dolor: pérdidas de millones de vidas, exterminios étnicos, religiosos y sociales, a veces de civilizaciones enteras, daños económicos y destrucciones irreparables, olvido de formas culturales y abandono de creencias, idiomas, costumbres, entre otros. Los conflictos bélicos violan los más mínimos Derechos Humanos y es por eso que las sociedades modernas tienden a resolver sus diferencias en el marco de las negociaciones diplomáticas. La transmisión de modelos pacíficos de resolución de problemas es fundamental para la construcción de naciones más justas, equitativas, libres y democráticas. El 2 de abril una fuerza conjunta argentina desembarcó en las cercanías de Port Stanley, pronto rebautizado como Puerto Argentino, y recuperó las islas luego de breves combates. Los responsables políticos de esta decisión fueron los dictadores Leopoldo Galtieri y el Jefe de la Armada, Jorge Isaac Anaya, quienes pretendían forzar a los británicos para iniciar negociaciones. De hecho, durante abril, la actividad diplomática estuvo relacionada con el conflicto bélico. Los países latinoamericanos apoyaron la posición argentina, salvo excepciones, ya que en las votaciones de los organismos internacionales se abstuvieron tres países: Chile, Colombia, y Trinidad y Tobago. Estados Unidos se inclinó a favor de Gran Bretaña, a pesar de lo esperado por la cúpula militar argentina, que imaginó que este país se mantendría al margen como “agradecimiento” por la colaboración que la dictadura argentina había prestado a la intervención norteamericana en América Central, especialmente en Nicaragua. El primer ataque británico fue el bombardeo aéreo a Puerto Argentino el 1º de mayo, a días de recuperada su posición en las Islas Georgias. Las mayores pérdidas marítimas fueron dos: el crucero argentino ARA General Belgrano, hundido el 2 de mayo, que provocó la muerte de 323 tripulantes, y el crucero inglés Sheffield, hundido por la fuerza aérea nacional, días más tarde. El 21 de mayo las tropas británicas desembarcaron al noreste de la Isla Soledad. A partir de allí, la aviación nacional luchó tenazmente contra la aviación y la flota británicas; mientras éstas cercaban las posiciones terrestres, lo que empeoraba las condiciones de vida de los soldados argentinos -a las que se sumaban la tensión de la espera por la ofensiva y los bombardeos diarios. La derrota argentina comenzó con los duros combates en Puerto Darwin del 27 y 28 de mayo, y los desplegados entre el 10 y el 14 de junio en los cerros que rodean Puerto Argentino, que concluyeron con la firma de la rendición definitiva por parte del gobernador militar Mario Benjamín Menéndez.
Objetos–posibles recorridos: “A 30 años de la guerra”, la fecha de la efeméride y el aniversario de 30 años de la guerra La fecha de la efeméride marca el momento en el que se inició el conflicto, mientras que la imagen del monumento del afiche recrea el escenario en el que transcurrió. Asimismo, el graffiti sobre la pared “A 30 años de la guerra” permite volver a pensar sobre la guerra en una “fecha redonda” que se cumple en este 2012. El archipiélago de las Islas Malvinas, compuesto por dos islas principales y numerosas islas menores, se encuentra a 760 kilómetros del continente nacional, a la altura de la provincia de Santa Cruz, en la patagonia argentina. Sus condiciones climáticas son cambiantes a lo largo del día, y predominan los fuertes vientos fríos con lluvias, lloviznas y granizos, con alrededor del 80% de humedad. Las temperaturas son bajas, un promedio anual de 6º C, y la sensación térmica llega a descender unos 10º C cuando soplan ráfagas de viento. El suelo está compuesto de roca, turba y barro y se encuentra permanentemente impregnado de agua. Se trata de un terreno inhóspito, más si se tiene en cuenta el tiempo que pasaron los soldados dentro de los pozos de sus trincheras, anegados por el agua, cuidando sus puestos de lucha. Pero lo que hizo aún más difícil la vida de los combatientes en Malvinas no fueron las duras condiciones ambientales, sino la falta de previsión y desinteres de la conducción argentina, quienes no esperaban una respuesta militar británica. Para nuestros soldados, esta imprevisión significó deficiencias en los suministros, abrigos y equipos que padecieron muchos de los infantes, sobre todos aquellos más alejados de la capital de las islas. En este sentido, las conclusiones hasta hoy conocidas del Informe Rattenbach (un documento elaborado por una comisión a fines de 1982 para analizar el desempeño de las Fuerzas Armadas durante la guerra) describen un panorama muy crítico en la conducción y planeamiento del conflicto, salvo en algunas unidades especialmente entrenadas y equipadas. Esta imprevisión no obstaculizó, sin embargo, el comportamiento heroico de muchos de los que estuvieron en Malvinas. Hay cantidad de ejemplos de acciones solidarias en este sentido y es conocida la labor de la aviación argentina, cuyos hombres, a pesar de las desventajas tecnológicas, empren23
dieron algunas hazañas reconocidas hasta por los mismos británicos. La estrofa de la canción La estrofa del afiche pertenece a la canción Sólo le pido a Dios. La escribió León Gieco en el año 1978 en repudio a otro litigio que involucró a la Argentina y Chile por los límites del canal de Beagle. El conflicto fue evitado gracias a la mediación papal, encabezada por el cardenal italiano Antonio Samoré, después de que ambos países movilizaran tropas a la zona. Sin embargo, el tema musical alcanzaría popularidad cuatro años más tarde y en el contexto de una guerra cierta que transcurría en el mismo escenario austral. El cantautor recuerda con tristeza el momento de su interpretación en el Festival de la Solidaridad Latinoamericana, realizado en el estadio de Obras Sanitarias de la Ciudad de Buenos Aires el 16 de mayo de 1982. Dice en el libro Crónica de un sueño de Oscar Finkelstein: “Me llamaron para cantar Sólo le pido a Dios, un tema que los colimbas cantaban en las Malvinas, y solamente por eso fui. Pero me sentí muy mal… me acuerdo de una sensación horrible y de los pibes de 18 años… Lo único en lo que pensaba mientras cantaba era en los pibes que estaban pasando hambre y frío sin posibilidades de hacer nada”. A través del fragmento de la canción que muestra el afiche, la guerra se describe como “un monstruo grande” capaz de aplastar nuestra inocencia. La carta Por último, los testimonios más directos de la guerra se encuentran en las cartas de los combatientes. Sus palabras pintan la intensidad de sus vivencias siempre matizadas con sus impresiones subjetivas. Algunos ejemplos nos acercan estas miradas. Fragmento de la carta de un soldado a sus padres del día 14 de junio, desilusionado por la derrota: “Discúlpenme si los tuve demasiados días sin recibir noticias mías pero realmente no tuve oportunidad de hacer nada debido al bloqueo. Espero que ahora que saben que estoy vivo se queden más tranquilos… Es muy triste la forma en que prácticamente nos mandaron al muere y el modo en que nos
tenían engañados con que la situación estaba controlada. En estos momentos me encuentro muy débil y delgado debido a los 57 días que pasé en esa maldita montaña soportando duras penurias como la falta suficiente de abrigo y de calorías para subsistir. Junto con Franco fuimos tomados prisioneros por un grupo numeroso de soldados ingleses, mientras veíamos como poco a poco iban muriendo nuestros compañeros”.
3. ¿EN QUÉ CONTEXTO SE DESARROLLÓ LA GUERRA DE MALVINAS?
Concepto a trabajar: dictadura La vida democrática implica la plena vigencia de los derechos y obligaciones expuestos en nuestra Constitución: la participación activa en la elección de representantes nacionales, locales, sindicales u otros, la posibilidad de gozar de libertad de prensa, de expresar ideas propias y organizarse en partidos políticos, de enseñar y aprender, de desarrollarse en el trabajo y agruparse con pares, entre otros derechos de los ciudadanos. Por el contrario, la vida en dictadura se define por la interrupción autoritaria y arbitraria de las reglas y derechos constitucionalmente garantizados. Decimos autoritaria porque impide de forma violenta e inconsulta la continuidad de la organización política de un Estado. Llamamos arbitraria a la perpetuación indefinida en el poder que favorece los intereses de un sector por sobre los deseos y necesidades colectivos. La última dictadura argentina se inició el 24 de marzo de 1976 cuando un golpe cívico militar derrocó a la presidenta constitucional María Estela Martínez de Perón y clausuró todas las instituciones fundamentales de la democracia: destituyó las autoridades provinciales, disolvió el Congreso y las legislaturas, removió los miembros de la Corte Suprema de Justicia, y prohibió tanto las actividades gremiales como las políticas partidarias. A partir de ese momento y hasta fines de 1983, el gobierno de facto, autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, estuvo integrado por una Junta Militar que designó como presidentes a los jefes del Ejército, Jorge Rafael Videla primero, y sucesivamente a Roberto Viola, Leopoldo Galtieri y Reynaldo Bignone. Así se inició en la Argentina una dictadura que tuvo características inéditas, que recibió el nombre de terrorismo de Estado. El terrorismo de Estado define una metodología represiva que tiene por finalidad desarticular los vínculos sociales construidos durante décadas, montando un aparato clandestino para el secuestro, asesinato, desaparición, muerte, exilio y silenciamiento de los considerados “enemigos del régimen”. Se trataba, en realidad, de militantes sindicales y políticos, dirigentes sociales y religiosos, alumnos secundarios y universitarios comprometidos con la solución de problemáticas locales y nacionales, referentes culturales y comunitarios. La mayoría de las víctimas del terrorismo de Estado fueron estudiantes y trabajadores; casi todos eran jóvenes. Los “desaparecidos” pasaron por algunos de los casi 500 centros clandestinos de detención que existieron en el territorio nacional. Además, alrededor de 500 niños fueron secuestrados junto a sus padres o nacieron en cautiverio, y fueron entregados a otras familias; en la mayoría de los casos eran las familias de sus apropiadores, quienes los despojaron de su identidad. De la mano del exterminio físico, el control de los distintos aspectos de la vida cotidiana y el desmantelamiento de los lazos solidarios, los militares rediseñaron el rumbo
económico nacional. La Argentina pasó de un modelo de acumulación de corte productivo a otro netamente especulativo y financiero. A comienzos de 1982 el dictador Leopoldo Fortunato Galtieri enfrentaba varios conflictos: crisis económica, reorganización sindical, denuncias por violaciones a los Derechos Humanos y reclamos políticos de la recientemente creada Multipartidaria.
Objetos–posibles recorridos: La fecha de la efeméride El 2 de abril de 1982 los argentinos despertaron con una novedad, para la mayoría, completamente inesperada. Así la titulaban algunos diarios: “Tropas argentinas desembarcaron en Malvinas” (Clarín), “Desembarco argentino en el archipiélago de las Malvinas” (La Nación), “Hoy es un día glorioso para la patria. En las Malvinas hay gobierno argentino” (La Razón, 6º edición), “Argentinazo: ¡Las Malvinas recuperadas!” (Crónica). Esta fecha aparece ligada a otro acontecimiento nacional producto del clima político, económico y social de comienzos de 1982. Conocerlo ayuda a comprender en qué contexto se desarrolló la Guerra de Malvinas. Tres días antes del 2 de abril, las denuncias al gobierno militar habían ocupado las primeras planas. La desindustrialización, la apertura a los mercados externos y la especulación financiera empeoraron la vida de los trabajadores deprimiendo sus salarios y aumentando el número de desocupados. Por eso, el 30 de marzo la Confederación General del Trabajo (CGT) convocó a un paro nacional y movilización bajo la consigna “Pan y Trabajo”. La manifestación fue duramente reprimida. Así lo expresó el diario La Nación en su primera plana del día siguiente: “Violentos incidentes en la zona céntrica. La severa represión policial impidió que la CGT realizara una concentración en la Plaza de Mayo. Numerosos heridos y cerca de dos mil detenidos”. La foto de Madres de Plaza de Mayo La foto que sostiene una alumna del afiche muestra a las Madres de Plaza de Mayo en una de sus habituales rondas de los jueves por la tarde, alrededor de la Pirámide de Mayo. Sus denuncias sobre la sistemática violación a los Derechos Humanos no se interrumpieron durante la guerra. Por el contrario,
multiplicaron sus reclamos con consignas como “Las Malvinas son argentinas, los desaparecidos también”. Sin embargo, no fueron ellas las únicas que se manifestaron en esos días. La Plaza de Mayo, la misma que el 30 de marzo no pudieron pisar los trabajadores, fue uno de los escenarios de multitudinarios actos de apoyo a la recuperación de las islas, entre los que se destacan las concentraciones del 2 y 10 de abril. Otros actos se organizaron espontáneamente en diferentes lugares del país. Así, del canto “se va a acabar/ la dictadura militar” se pasó a entonar “se acabó / se acabó, la colonia / se acabó”. La tapa del diario Crónica La tapa que lleva otro alumno del afiche pertenece al diario Crónica del día 2 de mayo de 1982. Su titular principal confirma la noticia del hundimiento al crucero argentino ARA General Belgrano. Se produjo cuando el submarino Conqueror lo torpedeó fuera de la zona de exclusión que los mismos británicos habían establecido, lo que habilitó una discusión sobre la existencia de un crimen de guerra. Murieron 323 marinos, casi la mitad de las bajas argentinas durante la guerra. El rol de la prensa durante el conflicto bélico no escapó a las condiciones generales de censura que imponían los militares. Pero, además, agregó un tono triunfalista que llegó a superar al de la propaganda oficial. Por eso, el acento de Crónica frente a la tragedia del Belgrano estuvo puesto en la esperanza de hallar vida: “Hay sobrevivientes”. No fue el único ejemplo de este clima. Otros ejemplos fueron: • El privilegio a las voces oficiales: “Si nos atacan daremos batalla, dijo Galtieri” (Clarín, 9 de abril, 1982). • La sensación de estar participando en un campeonato: “Estamos ganando” (Revista Gente, mayo, 1982). • La concentración en los éxitos de la aviación: “Fuertes pérdidas del enemigos en los combates librados ayer” (La Nación, 22 de mayo, 1982). • La ridiculización del enemigo: “Ingleses ciegos de odio: matan hasta compatriotas” (Crónica, 13 de junio, 1982). Estos mensajes crearon en los lectores argentinos la sensación de haber sido desinformados, o directamente engañados. El rápido desenlace: “Cesó la lucha y se retiran las tropas” (La Razón 6º edición, 13 de junio, 1982) minimizó el coraje y sacrificio de los jóvenes combatientes en las islas.
4- ¿QUIÉNES FUERON A LA GUERRA DE MALVINAS? ¿A QUIÉNES ESTAMOS RECORDANDO?
Concepto a trabajar: soldados, veteranos, caídos A la guerra de Malvinas fueron militares de carrera, es decir personas que habían elegido esa profesión (y que pertenecían al Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea) y conscriptos, es decir jóvenes que estaban haciendo o habían hecho el servicio militar obligatorio. Durante el mes de abril de 1982, unos diez mil soldados defendieron las posiciones argentinas en las Islas Malvinas. La mayoría de ellos (alrededor del 70%) eran conscriptos provenientes de diferentes provincias argentinas y de distintas clases sociales; algunos pocos eran estudiantes universitarios, mientras que otros apenas habían completado su escolarización primaria. Alrededor del 80% de la totalidad de los soldados prestaba servicios en las tropas del Ejército y de la Infantería de Marina; y menos del 10% pertenecían a la Fuerza Aérea. La mayoría de los combatientes tenían entre 18 y 19 años ya que pertenecían a las clases 1962 y 1963 que acababan de ser dadas de baja del servicio militar obligatorio e incorporadas a las fuerzas. Esto implicó que muchos de los soldados en Malvinas no hubieran terminado su instrucción militar y, en algunos casos, hasta desconocieran sus aspectos básicos. Al mismo tiempo, no se siguió el criterio de convocar a aquellas unidades mejor preparadas o aclimatadas a las condiciones geográficas y climáticas del lugar. Por el contrario, soldados provenientes del noroeste y noreste nacional engrosaron las columnas nacionales. Como saldo del conflicto armado fallecieron 649 argentinos y 250 ingleses. Para los argentinos, esa cifra es aún más dolorosa si se agregan los casi 350 ex combatientes que se han quitado la vida desde el fin de la guerra hasta nuestros días. Para comprender quiénes fueron los jóvenes que fueron a la guerra y cómo vivieron su presencia en Malvinas, es imprescindible reponer qué significaba ser un soldado conscripto. El servicio militar obligatorio fue implementado por el gobierno nacional desde principios de 1900 con el fin de cohesionar a la nueva república, reforzar el rol del Estado e inculcar una serie de valores nacionales y sociales. Todos los fines de mayo se sorteaba a los varones argentinos nacidos en el mismo año y así, se los distribuía en algunas de las tres fuerzas, principalmente dentro del Ejército. Esta práctica transformaba la vida de los jóvenes: para algunos, esta vivencia sellaba su compromiso con la patria; para otros era un motivo de alegría el haberse “salvado” de la colimba (“corre, limpia, barre”), nombre popular que sintetizaban con ironía las tareas realizadas bajo bandera. A pesar de esto, mucha gente estaba convencida de que la disciplina del servicio militar obligatorio servía para que los varones maduraran.
Sin embargo, a lo largo de la historia del servicio militar obligatorio fueron frecuentes las denuncias por malos tratos que en algunos casos llegaron hasta la misma muerte. El caso emblemático ocurrió en 1994, cuando apareció el cadáver del soldado conscripto Omar Carrasco en un cuartel de la provincia de Neuquén. Las investigaciones demostraron que había agonizado en el lugar luego de una golpiza sufrida a manos de un oficial y algunos de sus compañeros. Por decreto presidencial de ese mismo año se abolió el servicio militar obligatorio. Al regreso de la guerra, los jóvenes se nombraban a sí mismos como “ex combatientes”, mientras que la palabra “veteranos” se utilizaba para nombrar a quienes pertenecían a las Fuerzas Armadas. La distinción entre uno y otro nombre era importante porque las primeras agrupaciones de ex combatientes sostenían un discurso de fuerte tono antidictatorial y por eso querían mantener distancia con las Fuerzas Armadas. En la actualidad, tal como muestra el nombre de la efeméride, se utiliza la palabra “veteranos” para recordar a todos los que fueron a Malvinas. Y se utiliza el término “caídos” para mencionar a los 649 muertos.
El nombre de la efeméride El modo de nombrar a quienes fueron a Malvinas constituye una tensión que atraviesa la sociedad argentina. La alta tasa de suicidios es indicadora de esta dificultad para acompañar y proteger a los protagonistas de la única guerra nacional del siglo XX. ¿Son ex combatientes, veteranos, “los chicos de la guerra”, héroes o víctimas de la dictadura? Según la antropóloga Rosana Guber, en textos periodísticos y académicos aparecen tres formas de presentar a los conscriptos que pelearon en Malvinas: como jóvenes con poco entrenamiento enfrentados al desafío bélico; como íconos del patriotismo nacional; y como víctimas del autoritarismo del régimen. En su libro De chicos a veteranos, Guber dice que los conscriptos son “el sujeto nacional ausente” porque desafían toda posible clasificación. ¿Quiénes fueron los ex combatientes?, se pregunta. Y dice: “Ni adultos ni niños, ni militares ni civiles, ni de la derecha ni de la izquierda, ni de la dictadura ni de la democracia”. Sin embargo, estas representaciones que circularon con
fuerza por la sociedad no coinciden con los testimonios de los propios soldados, atravesados por vivencias extremas, intensas y paradójicas. Tal como sucede en todas las guerras (y en particular en este caso). Algunos de esos testimonios pueden encontrarlos en las cartas y libros citados en este cuadernillo. El momumento Los monumentos, como “lugares de la memoria”, indican la forma en que la comunidad recuerda su historia desde el tiempo presente. La idea señala que la memoria no es espontánea, “natural” sino que, por el contrario, los sitios, objetos y fechas sirven para elaborar y evocar acontecimientos que siempre son construcciones sociales. A través de estos 30 años y en diferentes puntos del país, se erigieron diferentes representaciones sobre la guerra. El monumento del afiche recuerda a los caídos de Malvinas en la ciudad de Puerto Madryn, Chubut. Está ubicado en la Avenida Rawson, de espaldas al muelle Storni, donde se produjo el regreso de los sobrevivientes después de la guerra. Surgió como iniciativa de un Centro de Veteranos y en su construcción participó la sociedad local. Se empezó a realizar en el 2002 y se inauguró el 2 de abril de 2003. La obra muestra a tres soldados: uno apoya su rodilla sobre la Isla Gran Malvina mientras con sus manos sostiene la bandera argentina; y otro parado sobre la Isla Soledad carga entre sus brazos el cuerpo de un compañero muerto o a punto de morir. Estas imágenes representan el sentimiento de solidaridad surgida entre compañeros como parte activa de la historia que protagonizan (ni víctimas ni héroes de panteón); que valoran los lazos construidos entre pares (por sobre la mención a las jerarquías castrenses); que reconocen el dramatismo de las situaciones extremas (representada en el cuerpo desfalleciendo en manos de un par); y que evitan toda glorificación de la guerra, exhibida de un modo que impugna la identificación patriótica efusiva. Así, la causa Malvinas se asocia con la idea de una patria como construcción colectiva de una sociedad más solidaria. Asimismo, la ciudad de Puerto Madryn fue escenario de un acontecimiento muy vinculado a la memoria de Malvinas conocido como el “Madrynazo”. La ciudad del sur había quedado muy marcada por la experiencia de haber recibido a los soldados después de la derrota argentina en la guerra. Esa
marca motivó a que dos años después, el 10 de septiembre de 1984, una manifestación saliera a las calles para impedir que un buque norteamericano se aprovisionara en el puerto de la ciudad. Era el modo de mostrar el repudio popular al apoyo que los Estados Unidos le habían dado a Gran Bretaña durante el conflicto de Malvinas. El pueblo de Madryn vivió esa “rebelión” como una forma de resistencia que mucho se parece a la de los criollos durante las invasiones inglesas de 1806 y 1807. La carta Las cartas, como la que se ve en el afiche, son una fuente fundamental para comprender quiénes fueron los que pelearon en Malvinas. Sus voces de papel revelan el instante de la vivencia mientras ésta se desarrolla. Asimismo, muestran a sus protagonistas en diferentes roles, que se escurren a las clasificaciones simples. Y desnudan los esfuerzos por imaginar un horizonte optimista, aún en el centro de la tragedia. Ejemplo de esto es un fragmento de la carta escrita por el maestro y soldado Julio Cao (un joven de 21 años que fue a las islas como voluntario y falleció el 10 de junio en las cercanías de Monte Longdon): Puerto Rivero, 29 de abril de 1982 “A mis queridos amigos queridos alumnos de 3° D: No hemos tenido tiempo para despedirnos y esto me tuvo preocupado muchas noches aquí en las Malvinas, donde me encuentro cumpliendo mi deber de soldado: defender nuestra bandera. Espero que ustedes no se preocupen mucho por mí porque muy pronto vamos a estar juntos nuevamente y vamos a cerrar los ojos y nos vamos a subir a nuestro inmenso Cóndor y le vamos a decir que nos lleve a todos al “país de los cuentos”, que como Uds. saben queda muy cerca de las Malvinas. Y ahora como el maestro conoce muy bien las Islas Malvinas no nos vamos a perder. Chicos, quiero que sepan que a la noche cuando me acuesto, cierro los ojos y veo cada una de sus caritas pequeñas riéndose y jugando; cuando me duermo sueño que estoy con Uds. Quiero que se pongan muy contentos y que estudien mucho porque su maestro es un soldado que los quiere y los extraña. Ahora solo le pido a Dios volver pronto con ustedes. Muchos cariños de su maestro que nunca se olvida de Uds.”
5- ¿POR QUÉ MALVINAS CONTRIBUYE A PENSAR LA IDEA DE PATRIA?
Concepto a trabajar: patria Llamamos patria al lugar donde habitamos, pero también al lugar donde viven las personas que conocemos y amamos. Relacionamos la idea de patria con nuestras costumbres más simples como el sabor de una comida, los acordes de una canción o el disfrute de un deporte y así lo sentimos porque las creemos comunes a varios compatriotas. Además, patria implica modelos políticos, económicos, culturales, sociales y también sus fechas y sus ceremonias, aún las que se practican como hábitos rutinarios. Por eso, al hablar de patria pensamos en proyectos de vida en común, siempre en tensión con otros modos diferentes a los propios. En el mismo sentido y durante mucho tiempo, sostener la soberanía argentina sobre Malvinas reunió en una misma causa a sectores opuestos y hasta enfrentados. La defensa de las islas funcionaba como metáfora de la patria e invitaba a formar parte de una lucha justa, común. Este sentimiento es el que se resquebrajó a partir de la guerra de 1982: la patria se “mezcló” con las atrocidades cometidas por los dictadores; y la lucha por las Malvinas se convirtió en objeto de disputa entre varios sectores, que no aceptaban que éstas fueran patrimonio exclusivo de aquellas Fuerzas Armadas. La desconfianza por los proyectos colectivos abrió la puerta al individualismo, al aislamiento y la fragmentación social. Recuperar el concepto de patria sin reducirlo al mero ritual folclórico implica interrogarnos sobre los sentidos tejidos alrededor de Malvinas, que permitieron reunir posturas tan disímiles. Además, reinstala la pregunta por el nosotros, no como exaltación de un pasado al que se desee volver, sino como un proyecto de justicia presente para construir un futuro mejor. En el presente estas preguntas trascienden las fronteras de la Argentina y nos invitan a pensar en la idea de patria grande, es decir en el vínculo histórico y cultural que nos une a los otros países de América Latina. Objetos–posibles recorridos: Pintada “Patria sí, colonia no” Gran parte del apoyo popular a la guerra de Malvinas se sostuvo sobre un fuerte sentimiento anti-imperialista. Las consigna “Patria sí, colonia no” sintetizaba ese enhelo emblemático desde la década del 60. Reunía posturas políticas diversas (liberales, hombres de izquierda, de derecha, socialistas) que se juntaban alrededor de una lucha superior, la de la soberanía. Un ejemplo de estas luchas contra la idea del imperio apareció durante 1982 en torno al rechazo del idioma inglés a la hora de escuchar música. Esto alentó la difusión del rock
argentino que, hasta el momento, había formado parte de la contracultura juvenil. Desde sus orígenes en la década del sesenta, los músicos nacionales discutieron sobre la conveniencia o no de cantar en castellano, teniendo en cuenta que el rock provenía de los países centrales. Porque si bien su desarrollo adquirió características locales, sufrió la acusación de “extranjerizante” especialmente entre quienes no toleraban que tuviese más peso John Lennon que Atahualpa Yupanqui. Casi veinte años más tarde, el rock nacional alcanzaba popularidad especialmente a través de su emisión radial. Tanto es así que algunas de sus canciones se convirtieron en la banda de sonido de la guerra, como por ejemplo la ya mencionada “Solo le pido a Dios”. Los prendedores Los prendedores de la mochila del alumno muestran el contorno de las Islas Malvinas sobre un fondo celeste y blanco. Esta representación de la noción de patria implica tanto ser parte de una nación, la Argentina, como habitar un mismo territorio. Sin embargo, la palabra patria también convoca otros sentidos. Para algunos, pertenecer a una comunidad se relaciona con compartir derechos; a otros les alcanza con seguir tradiciones comunes. Hay quienes señalan que la patria es un todo homogéneo sin fisuras y quienes buscan la identidad en las caras de lo diverso. Están los que creen en una patria grande, latinoamericana. Y los que dicen que la patria está donde están los trabajadores. También hay quienes desconfían de esta noción y la contraponen con otras como las de humanidad o clase. ¿Cuáles son aquellas prácticas colectivas que conforman nuestra identidad?, ¿cómo funcionan?, ¿cuáles son las características que adquieren en las diversas regiones del país? Creemos que algunas de esas formas son las lecturas comunes a varias generaciones, como el Martín Fierro; las canciones populares coreadas con sutiles cambios de letras en marchas callejeras, recitales o estadios; ciertas frases originadas en los medios y retomadas en el decir cotidiano como las que popularizó el actor Alberto Olmedo; y algunas figuras históricas míticas como el Gaucho Antonio Rivero, aquel que estaba en las islas en el momento de la usurpación y protagonizó una rebelión contra los ingleses porque estos no reconocían los vales
que él y sus compañeros habían obtenido por su trabajo como esquiladores de ovinos. Aunque no todas estas acciones nos representen como individuos y hasta desconfiemos de ellas, sí forman parte de un quehacer común que nos excede.
Propuestas para trabajar en el aula El afiche que presentamos recrea una escena escolar. En ella, grandes y chicos investigan las huellas de la historia reciente en el espacio público. Creemos que los diversos objetos de la imagen, la carta, el diario, la fotografía, el monumento, entre otros, instalan preguntas sobre Malvinas y permiten desarrollar diferentes conceptos. Para acompañar este desafío, proponemos secuencias de actividades posibles, entre tantas otras que diseñarán junto a sus alumnos. Algunas podrán abordarse en conjunto entre ciclos mientras otras plantean desarrollos en el marco de cada grupo, siempre con las adaptaciones que formule cada institución según sus necesidades y vivencias. No pretendemos señalar guías ni modelos cerrados. Por el contrario, intentamos acompañarlos en la enseñanza de este tema tan complejo y aún doloroso para todos los argentinos.
Para realizar por grado, ciclo o institución 1. Mirada Compartida Actividad central: observar el afiche y conversar juntos. Para alumnos y docentes de todos los niveles y áreas, según sus posibilidades. Secuencia propuesta: Miren el afiche y conversen juntos sobre las personas y los objetos que forman la escena. Pueden formular distintos tipos de preguntas: • Sobre las situaciones observables: qué lleva la docente en su mano, qué muestra la fotografía, en qué posición se encuentran los soldados del monumento, cuáles son las actividades que están realizando, qué inscripciones aparecen en las paredes, en la mochila, en la banderita y en los prendedores, etc. ¿Qué creen que son y qué significarán? ¿Tienen alguna idea o alguna vez vieron alguno de ellas? • Alrededor de las interpretaciones y posibles sentidos: qué sentirán los alumnos durante la visita, les gustará este paseo, qué les habrá contado su maestra sobre el monumento y qué otras preguntas le harán sus alumnos, cuáles son los objetos que llamaron su atención, por qué, cuáles quitarían y cuáles agregarían, etc. • Sobre la memoria personal y colectiva: qué saben sobre las Islas Malvinas, y sobre la guerra, conocen algún monumento de su ciudad, cómo es, qué opinan sus familiares, quiénes suelen hablarles de este tema, cómo se lo recordó otros años, etc. Repongan la información que sus alumnos soliciten, por ejemplo, el lugar donde está localizado el monumento o la noticia que narra el periódico. Si lo consideran necesario, lean parte de la información de este cuadernillo. Escriban una lista con los objetos del afiche. Según el nivel de sus alumnos, propongan dibujarlos y nombrarlos, describirlos y definirlos y/o tomarlos como punto de partida para investigar un aspecto del tema. 2. Memoria urbana Actividad central: visitar un monumento en homenaje a Malvinas de tu localidad. Para alumnos y docentes de todos los niveles y áreas, según sus posibilidades. Secuencia propuesta: Preparen la salida. Para eso… • Hagan partícipes a sus alumnos de los propósitos del paseo: adónde irán, qué encontrarán en el lugar, qué actividades realizarán juntos, cómo organizarán la recopilación de información y, si fuese necesario, qué grupos integrarán
y qué roles cumplirán cada uno. • Guíen la búsqueda de algunos de estos datos: en qué lugar de la ciudad se halla ubicado el monumento y por qué (si es posible, si tiene o no relación con alguna otra huella de la historia); qué construcción ocupaba el espacio con anterioridad; quiénes, cómo y cuándo lo construyeron; cuándo y quiénes lo inauguraron. • Reúnan los materiales de registro que necesitarán durante la visita como lapicera, lápices, hojas, cámaras de fotos, entre otros. Durante la visita… • Propongan la observación y la toma de notas sobre el monumento: qué ven, qué leen, qué perciben y sienten. • Registren estos datos con dibujos, gráficos, croquis, anotaciones, fotografías, filmaciones. Si es posible, recopilen impresiones de otros. Por ejemplo, entrevisten a visitantes en el lugar, graben o tomen nota del coordinador que guía la visita. Al regresar, realicen todas o algunas de estas actividades… • Conversen sobre la experiencia y organicen la recopilación de la información. • Realicen una producción para plasmar los aprendizajes, en actividades individuales o trabajos colectivos. Propongan desde la expresión plástica la producción de diferentes tipos de registros escritos, como por ejemplo el informe histórico-expositivo, la nota de color con las vivencias de la salida, o la entrevista en el lugar, la producción de epígrafes de sus fotografías, la localización del monumento en el espacio del plano, la producción de una bitácora personal del tema, entre otras posibilidades. • Presenten sus trabajos y evalúen los resultados. Además de la corrección del docente, generen el espacio para que los textos se difundan, desde la lectura oral dentro del aula hasta la publicación en algún medio escolar. Otra opción es adaptar los materiales terminados a los formatos radial o audiovisual. Se pueden preparar informes periodísticos, armar relatos documentales o inventar ficciones a partir de la investigación histórica, entre otras ideas. Otra opción podría ser pensar entre todos cómo sería un nuevo monumento que recuerde los 30 años de la guerra de Malvinas (qué figuras incluiría, de qué material estaría construido, dónde estaría ubicado, quién lo construiría, cómo se llamaría el monumento). 3. Memoria por sus protagonistas Actividad central: entrevistar a un protagonista, directo o indirecto de la historia de Malvinas. Para alumnos y docentes de todos los niveles y áreas, según sus posibilidades.
Secuencia propuesta: La producción de una entrevista plantea cuatro momentos: el de la organización e investigación previa, el encuentro donde se desarrolla la conversación, el tiempo de edición (selección y escritura) y el de la publicación y distribución. En esta secuencia planteamos el desarrollo de las dos primeras tareas para que las segundas se realicen optativamente, adaptadas a las necesidades y proyectos de cada docente e institución. Creemos que todos los alumnos de la escuela primaria pueden participar de esta propuesta graduando los niveles de complejidad. Para organizar la entrevista… • Acompañen la investigación histórica del tema: a través de la realización de una o varias actividades de este cuadernillo o de la lectura de sus conceptos, también por medio de lecturas en diversas fuentes o del análisis de videos y audios de época. • Conozcan quién es el entrevistado. Para eso, averigüen algunos datos de interés, principalmente cuál fue su participación durante la guerra de Malvinas y cuál es su relación con ustedes como para aceptar ser entrevistado. • Preparen las preguntas. Guíen la escritura a partir de ejes. Con la lectura oral, evalúen con sus alumnos la claridad y pertinencia de cada una. • Seleccionen una forma de registro (grabación, toma de apuntes, filmación, u otra) y explíquenla a sus alumnos, asignándoles tareas. Los chicos de 1º ciclo necesitarán de la ayuda del docente. Por ejemplo, pidiéndole al entrevistado que sintetice algún aspecto en una idea sencilla para escribirla en el pizarrón o preparando la pose alegórica para tomar una fotografía. Resulta muy útil dramatizar la situación de entrevista para practicar los diferentes roles y comprender la importancia de la escucha atenta, de la repregunta, del uso de buenos modales y el agradecimiento final. Durante la entrevista coordinen las diferentes tareas de sus alumnos y repongan lo que sea necesario, especialmente cuando el entrevistado se desconcierte o pierda el hilo de la situación. Alienten la participación de todos y cuiden la calidad de los registros (comprueben el funcionamiento de los equipos, reiteren una respuesta importante, distribuyan los tiempos). 4. El rol de América Latina Actividad central: observar el afiche y conversar juntos. Para alumnos y docentes de todos los niveles y áreas, según sus posibilidades.
Secuencia propuesta: Miren el afiche y conversen sobre la banderita que sobresale de la mochila de uno de los chicos. Pueden formular distintos tipos de preguntas: • ¿Vieron alguna vez la bandera que sobresale de la mochila? ¿Saben qué es? • ¿Las banderas de qué países reconocen en esa imagen? • ¿Qué conocen sobre América Latina? ¿Saben por qué se la llama la “patria grande”? Repongan la información que sus alumnos soliciten, por ejemplo, sobre el significado de América Latina, patria grande, MERCOSUR, UNASUR y CELAC y sobre los países que integran cada uno de esos organismos. Si lo consideran necesario, lean parte de la información de este cuadernillo. Armen un glosario donde expliquen qué es cada una de esas siglas y qué significa la idea de patria grande latinoamericana pensando en que va a leerlo alguien que desconoce del tema.
B. ACTIVIDADES para el 1º CICLO
1. Imágenes que hablan Actividad central: describir el monumento y armar una nueva representación gráfica. Para 1º y 2º grado. Secuencia propuesta: Miren entre todos el afiche. Pongan el acento en la descripción oral del monumento y la indagación de sentidos que provoca en ustedes y en sus alumnos. Amplíen la conversación espontánea a través de preguntas centradas en: • Quiénes fueron los veteranos y caídos de Malvinas: qué edades tendrían, qué roles ocuparían (hijos, padres, abuelos), en qué lugares habrían nacido y vivirían antes de la guerra, qué trabajos, estudios, actividades y rutinas realizarían, dónde y cuánto habrían aprendido sobre la guerra, etc. • Qué significado asignaban a la idea de patria: qué tienen en sus manos dos de los soldados, por qué uno de ellos sostiene nuestra bandera, por qué creen que luchaban, quiénes y cómo los apoyarían, cuáles serían las maneras de acompañarlos y qué formas conocen hoy de ayudar a otros, por qué es importante cuidar estas acciones colectivas, qué sucedería si nadie las realiza, etc. • Qué particularidades adoptan ambos conceptos en este monumento: por qué aparecen tres soldados y uno de ellos está caído, sobre qué figuras se hallan erguidos, de qué otras maneras suelen ver a los soldados (por ejemplo, en las calles, en láminas escolares, en la tele), les parece que alguno de ellos sería el jefe, qué expresiones hay en sus rostros, etc. Cuéntenles a sus alumnos la historia de la construcción del monumento que muestra el afiche. Si lo desean, repongan las particularidades de otros homenajes urbanos a los veteranos y caídos como los nombres en calles, las celebraciones públicas, entre otras. Propongan armar una nueva representación sobre el tema a partir de un collage de fotos grupal. Para eso: • Busquen fotografías –en Internet, diarios, libros, archivos familiares– a partir de un eje que puede ser temporal (fotos de combatientes durante la guerra o desde entonces hasta el presente), o apuntar a la construcción de la memoria (fotos de marchas de combatientes, slogans y calcomanías, registros periodísticos, inauguración de monumentos, etc.). Guíen a sus alumnos para que indaguen en diferentes fuentes. Probablemente puedan encontrar imágenes en los periódicos. • Entre todos, clasifiquen las imágenes a partir de diferentes criterios, los que pueden ir consensuando con sus alumnos. • Divídanlos en grupos para que se pongan de acuerdo sobre la idea que de42
sean transmitir y qué necesitan para hacerlo, es decir, que elijan las fotografías útiles para contar la reflexión grupal. • En el momento del collage, ayúdenlos a sintetizar el sentido de la obra poniéndole un nombre. • Expongan los trabajos en las paredes de la escuela o en alguna publicación institucional. Otra opción es invitar a los padres a una clase abierta donde sus hijos les comenten lo que hicieron y aprendieron, o llamarlos para armar juntos una nueva recreación gráfica. 2. Un monstruo grande Actividad central: aprender una canción y producir metáforas propias. Para 2º y 3º grado Secuencia propuesta: Observen juntos el afiche. Indaguen sobre la inscripción que aparece en la mochila de uno de los niños y propongan leerla. Descubran si sus alumnos reconocen de qué se trata y si pueden reponer el sentido completo del texto, o explíquenlo, con la ayuda de la información que figura en este cuadernillo. Digan el nombre y el autor de la canción. Completen la letra del tema musical y comenten el contexto de su creación. Escuchen la canción y propongan actividades como cantar, memorizar la letra, tararear el estribillo, comparar diferentes versiones, instrumentalizarla, grabar una versión propia. Conversen juntos sobre las imágenes de la letra que caracterizan la vida cotidiana durante la última dictadura: el dolor, la injusticia, la traición y el exilio atravesados por el miedo a la indiferencia colectiva. Llamen la atención sobre la metáfora de la guerra: “es un monstruo grande y pisa fuerte toda la pobre inocencia de la gente”. Inviten a sus alumnos a proponer otras metáforas. Algunas pueden copiarlas en el pizarrón. Las que más les gusten pueden escribirlas en afiches, acompañadas por dibujos. Otra opción es buscar nuevas metáforas en diferentes tipos de textos y compararlas. 3. A mis alumnos Actividad central: leer una carta histórica y escribir nuevos mensajes para responderla. Para 1º, 2º y 3º grado Secuencia propuesta: Lean juntos la carta que se muestra en el afiche. Ayuden a reponer sus condi43
ciones de enunciación: quién la escribió, por qué, desde qué lugar y a quiénes estaba dirigida, en qué momento se escribió y cuándo creen que se recibió, qué diferencia temporal existía entre ambas instancias. Pueden explicar el estado del conflicto bélico en el momento de emisión de la carta (anterior a los primeros bombardeos sobre las islas). Compartan la lectura de una nueva carta, la que escribió Julio Cao a sus alumnos de 3º grado. Luego y con la guía del docente, propongan distinguir y conocer: • Ideas sobre la patria y la soberanía que se desprenden de esta carta: por qué este soldado les escribe a sus alumnos, cuál dice que es su deber y por qué motivos, si piensan que esta es la primera vez que el maestro habla de Malvinas con sus alumnos o si creen que lo hacía habitualmente, cómo se dieron cuenta, qué significaba esta lucha para los chicos, si creen que el maestro sentía lo mismo, etc. • Datos históricos que confirman nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas: cuenten y expliquen algunos argumentos principales referidos en este cuadernillo. Propongan realizar una producción escrita cuyo destinatario imaginario fuera un soldado de Malvinas, como lo fue el maestro Julio. Según las posibilidades de cada grupo, mencionen estas u otras consignas: escribir palabras que lo ayuden a reforzar su compromiso con la patria, frases que le recuerden la justicia de nuestra soberanía, una carta que lo acompañe en los momentos más difíciles, una respuesta imaginaria como si ellos fuesen esos alumnos de 3º grado. Otra opción consiste en modificar el destinatario de la escritura: desde los alumnos de otros grados y sus familias para transmitir nociones aprendidas hasta la redacción de una carta a veteranos de la localidad, algunas de sus agrupaciones o de sus familiares con diferentes propósitos.
C. ACTIVIDADES para el 2º CICLO
1. Trincheras Actividad central: leer y disfrutar, imaginar y comprender un poema sobre Malvinas. Para 4º y 5º grado Secuencia propuesta: Lean juntos el poema Trinchera de Gustavo Caso Rosendi: Trincheras Comenzamos cavando como si fuera nuestra propia tumba Pero cuando el cielo escupía fuego nos dábamos cuenta que era un buen hogar después de todo Investiguen el significado de la palabra trinchera en diferentes fuentes: diccionarios, enciclopedias, textos históricos, documentos. Observen el monumento del afiche. Entre todos o en pequeños grupos, guíen la comparación con el poema a partir de algunas preguntas, por ejemplo, qué acciones realizan los soldados en el poema y en el monumento; cuáles son los miedos que les provoca la guerra y cuáles son las alegrías; cuáles serían las razones por las que luchaban los soldados en ambos casos. Fomenten la búsqueda de imágenes de soldados conviviendo en trincheras durante la guerra de Malvinas en distintas fuentes: por Internet, en revistas, en libros. Seleccionen las que más los impacten y promuevan la escritura de textos descriptivos. Para promover este trabajo, transcribimos el testimonio de un soldado publicado en el libro Los chicos de la guerra: “Tuvimos que cavar nuestras posiciones, los pozos de zorro, en esa zona, y resultaba bastante difícil. Por la cercanía del mar, el suelo era muy húmedo, y los pozos se llenaban de agua muy rápido. Pero el ánimo, por entonces, era muy bueno. Empezamos a trabajar en grupos. A mí me tocó compartir mi trinchera con otros tres pibes, uno de ellos mi amigo Walter. Y pusimos todo nuestro empeño en hacerla lo mejor posible; todos los días la arreglábamos un poco; le hicimos un muy buen techo, un excelente parapeto, todo perfecto. Y tratamos de hacerla impermeable al máximo. Conseguimos una madera larguísima. Muy pesada, para usar como techo, y arriba le colocamos pasto cortado en panes, así que la llovizna esa tan molesta, que siempre había en Malvinas,
adentro de la trinchera no nos molestaba para nada.” Pidan a sus alumnos que escuchen la lectura de todas las producciones. Si se animan, pueden publicar algunas de ellas en el blog o boletín de la escuela. Otra opción es imaginar juntos situaciones cotidianas difíciles o límites y pensar cuáles podrían ser las trincheras que armarían para sobrellevarlas y a quiénes les gustaría tener cerca para cuidarlos. 2. Voces audiovisuales Actividad central: mirar, escuchar opiniones y formar la propia Para 5º, 6º y 7º grado. Secuencia propuesta: Existen diversos materiales audiovisuales que invitan a conocer el contexto en el que se desarrolló la guerra de Malvinas, algunos de ellos narran desde la ficción y otros eligen hablar desde lo documental. Proponemos un rápido visionado de los docentes sobre el material que encuentren a disposición para seleccionar cuál o cuáles les resultaron pertinentes abordar con su grupo de alumnos. Mencionamos algunos ejemplos: • Televisión: Lo que el tiempo nos dejó, episodio Malvinas (Felipe Pigna y Adrián Caetano, Telefe, 2011); Cortos y programas especiales de Canal Encuentro disponibles para ver y bajar de la web en www.encuentro.gov.ar • Películas de ficción: Los chicos de la guerra (Bebe Kamin, 1984), Iluminados por el fuego (Tristán Bauer, 2005), Estuvimos ahí (César Turturro y Fernando Acuña, 2006), Los últimos (Miguel Mirra, 2007), Cartas a Malvinas (Rodrigo Fernández, 2009). • Documentales: Malvinas, historias de traiciones (Jorge Denti, 1984), Hundan al Belgrano (Federico Urioste, 1996), Malvinas, historias de dos islas (Diego Alhadeff, 1999), Malvinas, lo que quedó de la guerra (Hernán Caballero, Ignacio Cossar, Alexis Menna y Emiliano Stur, 2004), No tan nuestras (Ramiro Longo, 2005), Locos de la bandera (Comisión de Familiares de Caídos en la Guerra de Malvinas, dirigida por Julio Cardoso, 2005), Malvinas, la lucha continúa (Fernando Cola, 2007). Luego de la observación conjunta y de participar de debates guiados por algún eje temático, pueden proponer la escritura de recomendaciones destinadas a otros actores de la institución (otros docentes, las autoridades, alumnos de otros grados). Para eso: • Busquen y lean juntos recomendaciones de películas que aparecen en diarios, en páginas web, en carteleras, etc. • Elijan una de modelo para analizar sus partes y detectar las estrategias
argumentativas empleadas. • Escriban juntos el punteo de las ideas comunes que quieren destacar. También abran debates con la posibilidad a generar dudas y ayudar a posicionarse sobre el tema. • A partir de estos disparadores, propongan una escritura individual o de pequeños grupos. • Publíquenla o háganla conocer a los destinatarios seleccionados. Otra opción posible es dividir al grado en grupos y que cada uno de ellos observe y recomiende una de las películas, así multiplicar la cantidad de propuestas. 3. El rol de la prensa Actividad central: leer diferentes géneros y comparar sus mensajes. Para 7º grado Secuencia propuesta: Entreguen a sus alumnos dos tipos textuales, uno literario y otros periodísticos, para su lectura comparativa: • Dos publicidades que circularon durante la guerra de Malvinas: “Estamos en Guerra” y “La gran batalla” (Revista Gente) * • El poema Malentendido fashion de Gustavo Caso Rosendi Malentendido fashion A la Revista Gente Cuando decíamos: “¡Qué se venga el principito!” No queríamos decir: “¡Qué se venga el principito!” No era al Andrés que reclamábamos. Era al que dibujaba boas tragándose elefantes y sombreros. Al de los baobabs al del planeta en el que crecía solamente una flor Pero El principito no vino y llegó el Andrés Que volaba como Saint Exupéry pero no volaba como Saint Exupéry ni dibujaba boas tragándose elefantes y sombreros
Guíenlos para que diferencien los sentidos divergentes y coincidentes de algunas palabras claves en los diferentes textos, empezando por los conceptos de “patria” y de “guerra” y, si surgen, el resto de los propuestos en el cuadernillo. Incorporen el análisis del término “principito”. Indaguen qué saben sus alumnos sobre el libro de Saint Exupéry, sobre la historia que narra y sobre su personaje principal. Repongan datos sobre el contexto de su publicación y sobre la biografía del autor. También pueden proponer algún tipo de investigación sobre el tema y, si lo desean, leer fragmentos relevantes de la obra. Debatan sobre el sentido del título del poema: presten atención al idioma, la intención, la idea del absurdo en la búsqueda del sentido a la guerra, la construcción de sentidos sobre la guerra según la posición dentro de la misma. Divídanlos en grupos para escribir las tres definiciones de “principito” según los diferentes puntos de vista planteados desde los medios de comunicación, desde los soldados y desde la memoria literaria mundial del siglo XX. Lean en voz alta todas las producciones. Otras ideas para profundizar nuevos debates: qué otros actores habrán construido sentidos sobre la guerra en aquella época y ahora; qué otros malentendidos se imaginan; qué otros conflictos con diferentes intereses atravesaron nuestra historia nacional; y cuáles nos atraviesan hoy; cuáles de estos conflictos forman parte de la idea de patria y cuáles quedan afuera, etc. Por último, se pueden proponer diferentes consignas de escritura para compartir con la comunidad educativa, desde definiciones complementarias del término patria, guerra u otro, hasta la producción de un tipo textual literario o periodístico que condense ideas distintas de los debates grupales.
* “Estamos en guerra” apareció en Clarín el 29 de abril de 1982 y “La gran batalla” apareció en Clarín el 3 de junio de 1982. Todas estas publicidades se encuentra en Decíamos ayer, Eduardo Blaustein y Martín Zubieta, Buenos Aires, Colihue, 1998, páginas 475 y 489 respectivamente.
Presidenta de la Nación Dra. Cristina Fernández de Kirchner Ministro de Educación de la Nación Prof. Alberto Sileoni Secretario de Educación Lic. Jaime Perczyk Jefe de Gabinete As. Pablo Urquiza Subsecretario de Equidad y Calidad Educativa Lic. Eduardo Aragundi Directora Nacional de Gestión Educativa Lic. Delia Méndez Directora de Educación Primaria Lic. Silvia Storino
Cuadernillo Para Docentes de Sec Und Aria Sobre Malvinasbizhub_c360-c280-c220_ug_print_operations_es_1-1-1A_35_AÑOS_DEL_24_DE_MARZO,_CUADERNILLO_PARA_DOCENTES_DE_ESCUELAS_PRIMARIAS
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