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Timestamp: 2020-07-14 04:05:02+00:00

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DISCURSO DE DESPEDIDA DE SENADOR SEÑOR MONTES A PRESIDENCIA DE LA CORPORACIÓN
SUBROGACIÓN DE CARGOS DE SECRETARIO GENERAL Y DE PROSECRETARIO DEL SENADO
CREACIÓN DE MINISTERIO DE FAMILIA Y DESARROLLO SOCIAL
Sesión 95ª, en miércoles 6 de marzo de 2019
Concurrieron, además, los Ministros de Desarrollo Social, señor Alfredo Moreno Charme; Secretario General de la Presidencia, señor Gonzalo Blumel Mac-Iver; de Educación, señora Marcela Cubillos Sigall, y del Trabajo y Previsión Social, señor Nicolás Monckeberg Díaz.
Asimismo, se encontraban presentes los Subsecretarios de la Niñez, señora Carol Bown Sepúlveda; General de la Presidencia, señor Claudio Alvarado Andrade; de Evaluación Social, señora Alejandra Candia Díaz; de Servicios Sociales, señor Sebastián Villarreal Bardet, y de Educación, señor Raúl Figueroa Salas.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Se dan por aprobadas las actas de las sesiones 90ª, ordinaria, en 22 de enero de 2019; 91ª, extraordinaria, 92ª, especial y 93ª, ordinaria, todas en 23 de enero de 2019, que no han sido observadas.
Con el primero comunica que ha aprobado el proyecto que modifica la ley N° 20.370, General de Educación, en materia de ciberacoso o cyberbullying (boletines Nos 11.784-04, 11.803-04 y 12.022-04, refundidos) (con urgencia calificada de "suma").
Con el segundo informa que aprobó el proyecto que modifica la Ley General de Educación, para asegurar la protección de los integrantes de la comunidad escolar en casos de violencia al interior de los establecimientos educacionales (boletín N° 11.963-04).
Responde a consultas del Senador señor De Urresti sobre designaciones del representante chileno ante la UNESCO y del embajador en París.
Remite antecedentes solicitados por los Senadores señores De Urresti, Elizalde, Letelier y Montes, referidos al acto realizado en la Escuela Militar en que se conmemoró al señor Miguel Krassnoff Martchenko.
Atiende preocupaciones del Senador señor Guillier acerca de las siguientes materias:
-Creación de nuevos Juzgados de Policía Local de Antofagasta y Calama.
-Necesidad de crear un tribunal mixto en la comuna de San Pedro de Atacama.
Entrega antecedentes referidos a las inquietudes de Sus Señorías que se consignan a continuación:
-De la Senadora señora Allende, sobre solicitudes de derechos de agua en la comuna de Olmué.
-Del Senador señor Sandoval, concerniente al estado de avance de diversos proyectos en la Región de Aisén.
-Del Senador señor De Urresti, relativo al estado en que se encuentra el Comité de Agua Potable Rural de Huape, comuna de Corral.
-Del Senador señor De Urresti, referido a la situación que afecta al Comité de Agua Potable Rural de Puringue Rico, comuna de Mariquina.
-Del Senador señor De Urresti, relativo a las multas a las empresas concesionarias de los recintos carcelarios de distintas ciudades del país.
-Del Senador señor De Urresti, acerca de la situación que afecta al Comité de Agua Potable Rural de Pitriuco, comuna de Lago Ranco.
-Del Senador señor Navarro, sobre la clausura de la Ruta Q-80 Coihue-Negrete, Región del Biobío.
-Del Senador señor Navarro, referido a los recursos destinados a la construcción de puertos para la recalada de barcos de cruceros en distintas ciudades del país.
-Del Senador señor Araya, sobre extracción de áridos en la Población Norte, comuna de Tocopilla.
Informa sobre el estado de salud de los menores afectados por contaminación con neurotóxicos en las comunas de Talca y San Clemente; cuestión planteada por los Senadores señoras Aravena y Rincón y señor Castro.
Responde a proyecto de acuerdo, presentado por los Senadores señor Sandoval y señoras Aravena, Ebensperger, Goic, Muñoz, Órdenes, Provoste y Von Baer y señores Bianchi, Castro, Chahuán, Durana, Galilea, García-Huidobro, Huenchumilla, Insulza, Kast, Moreira, Ossandón, Pérez Varela, Prohens, Pugh y Quintana, por medio del cual solicitan a Su Excelencia el Presidente de la República que envíe a tramitación legislativa un proyecto de ley que establezca incentivos para la titulación de médicos geriatras y adopte medidas para agilizar el reconocimiento de títulos de médicos extranjeros radicados en Chile (boletín N° S 1.983-12).
Se refiere a una serie de hechos denunciados por el Senador señor Bianchi, acontecidos en el Hospital Dr. Augusto Essmann B., de la comuna de Puerto Natales.
Hace llegar antecedentes, solicitados por el Senador señor Elizalde, relativos a los rebalses de la planta de tratamiento de la población Vista Hermosa, de la caleta Boyecura, de Vichuquén.
Responde, de manera reservada, a un oficio enviado a solicitud de la Senadora señora Rincón, sobre la situación de vulneración de derechos que afectaría a un trabajador de la empresa que indica.
Contesta consulta del Senador señor Latorre sobre la situación que afecta al Hospital Psiquiátrico Dr. Philippe Pinel, de Putaendo.
Informa sobre diversas materias consultadas por el Senador señor Navarro, relacionadas con el sector salud.
De la señora Ministra (S) de Salud:
Da cuenta sobre las acciones del Ministerio de Salud para prevenir y enfrentar la ludopatía, al tenor de la inquietud formulada por el Senador señor Navarro.
Del señor Ministro (S) del Medio Ambiente:
Da respuesta a los oficios sobre las siguientes materias, solicitados en nombre del Senador señor De Urresti:
-Situación del Parque Nacional Kawésqar, en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena.
-Eventual contaminación del lago Tinquilco.
-Proceso de creación del Santuario de la Naturaleza del Lago Tinquilco.
Del señor Ministro (S) del Deporte:
Entrega antecedentes, solicitados por el Senador señor Sandoval, sobre las políticas y programas ministeriales para mejorar la calidad de vida de las Personas Mayores de la Cuarta Edad.
Informa sobre el desarrollo del proceso de transferencia de competencias en marcha, según lo dispone la ley N° 21.074.
De la señora Subsecretaria (S) de Desarrollo Regional y Administrativo:
Adjunta nómina de proyectos de esa Subsecretaría para las comunas de Lebu y Santa Bárbara, requeridos por el Senador señor Navarro.
De la señora Subsecretaria (S) de Justicia:
Da respuesta al oficio enviado en nombre del Senador señor De Urresti, referido a los proyectos de remodelación del Centro de Detención Preventiva de Río Bueno.
Contesta petición del Senador señor De Urresti, relativa a las fiscalizaciones por denuncias efectuadas al proyecto de construcción de una piscicultura en la localidad de Cocule, comuna de La Unión.
De los Senadores señor Bianchi, señoras Goic, Provoste y Rincón y señor De Urresti, con la que inician un proyecto que modifica la Ley General de Servicios Eléctricos para establecer que la instalación de equipamientos nuevos, así como la revisión y reparación de empalmes y medidores, sea de cargo exclusivo de la respectiva distribuidora (boletín N° 12.443-08).
De los Senadores señor Ossandón, señoras Goic y Provoste y señores Castro y Prohens, con la que inician un proyecto de ley que establece mecanismos para asegurar el pago de pensiones de alimentos (boletín N° 12.439-07).
--Pasa a la Comisión especial encargada de tramitar proyectos de ley relacionados con los niños, niñas y adolescentes.
De los Senadores señor Ossandón y señora Aravena, con la que inician un proyecto de ley que regula la trazabilidad de la leche y los productos lácteos (boletín N° 12.442-01).
De la Comisión de Intereses Marítimos, Pesca y Acuicultura, por la que solicita recabar el acuerdo de la Honorable Cámara de Diputados para archivar el proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que complementa la regulación de centros de acopio (boletín N° 9.047-21), toda vez que la materia sobre la que versa ha sido regulada por dos decretos supremos del Ministerio de Economía, Fomento y Turismo.
De la Comisión de Salud, por la que solicita pedir el acuerdo de la Honorable Cámara de Diputados para archivar los siguientes proyectos de ley, en segundo trámite constitucional, que han permanecido por más de dos años sin movimiento:
1.- El que modifica el Código Sanitario con el objeto de exigir que las normas destinadas al consumo humano del agua consideren los estándares determinados por la Organización Mundial de la Salud (boletín N° 9.285-11).
2.- El que establece el Día Nacional del Yoga (boletín N° 9.695-29).
De los Senadores señores Montes y Bianchi, por la que presentan su renuncia a los cargos de Presidente y Vicepresidente de la Corporación, respectivamente.
De la Comisión de Salud, por la que solicita que el proyecto de ley que establece medidas para impulsar la productividad y el emprendimiento (boletín N° 12.025-03), tramitado por las Comisiones de Economía y de Hacienda, sea analizado también por la Comisión de Salud, en vista de que el artículo tercero modifica el Código Sanitario y el artículo cuarto introduce enmiendas en la Ley Ricarte Soto.
Con el primero comunica que ha aprobado el proyecto de ley que especifica y refuerza las penas principales y accesorias, y que modifica las penas de inhabilitación contempladas en los incisos segundo y final del artículo 372 del Código Penal (boletín N° 12.208-07) (con urgencia calificada de "suma").
Con el segundo informa que ha prestado su aprobación al proyecto de ley que modifica el Código Penal para establecer un tipo especial de lesiones contra profesionales que presten servicios en establecimientos educacionales y funcionarios de servicios de salud (boletín N° 12.064-07) (con urgencia calificada de "suma").
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Ofrezco la palabra al Senador señor Carlos Montes.
El señor MONTES.- Senadoras y Senadores; Diputados y Diputadas, y todos quienes nos acompañan.
Hace un año, los Senadores socialistas me propusieron para ocupar la Presidencia y los Senadores de la Democracia Cristiana, del PPD, de Revolución Democrática e Independientes, me entregaron la responsabilidad y el honor de dirigir la Corporación.
¡Agradezco esa confianza!
Asumí esta responsabilidad consciente del peso del Senado en nuestra democracia. Consciente, además, de la importancia de la Presidencia de esta Corporación en su conducción y fortalecimiento.
Sabía que no se trataba de cumplir un rol meramente administrativo, porque el momento era y sigue siendo determinante para nuestro futuro político. La democracia atraviesa enormes dificultades a nivel global y nacional.
Uno de los síntomas es que la ciudadanía desconfía del valor de nuestra labor como sus representantes y legisladores. Y encuentra soporte a sus reclamos cada vez que somos incapaces de dar respuesta oportuna y efectiva a problemas tan graves como la vulneración de la infancia, las brechas en salud o las pensiones indignas.
Hay un problema de fondo, y tenemos el deber de señalarlo.
¡Por eso la distancia; por eso el malestar!
Explicaciones hay varias. Muchas decisiones relevantes han quedado relegadas al mercado; otras se han trasladado a entidades privadas o multilaterales. En definitiva, gran parte de la dirección de la vida en común está fuera del control democrático.
También ha contribuido la persistente herencia de una transición que generó importantes avances, pero que fue menos exitosa en abrir espacios al cambio, a la deliberación y a la superación de la enorme desigualdad.
Ante problemas sociales y políticos muy complejos, nacionales o globales, el Congreso no ha cambiado sustantivamente su manera de trabajar.
Desde hace años se arrastra un escenario que exige con urgencia mayor voluntad política, porque no hablamos solo de un problema de eficacia legislativa, sino de que está en juego la propia legitimidad de la institucionalidad democrática, vale decir, la capacidad para representar y procesar las demandas de los ciudadanos y ciudadanas para dar respuestas institucionales, eficaces y sostenibles a sus anhelos y temores.
Lo más fácil es mirar para el lado cuando se cree tener posiciones de poder asegurada.
¡No creo en eso!
En el pasado vimos debilitarse gravemente la democracia chilena. Y hemos visto en la experiencia internacional la rapidez con que se resquebrajan las bases democráticas más elementales para una convivencia pacífica. Miremos la situación de Venezuela, de Nicaragua, de Honduras o de Brasil. Hace rato que este no es un problema lejano. Debemos entender que ya es nuestro problema, y como Senado tenemos un rol protagónico que asumir.
Por eso, junto con el Vicepresidente señor Carlos Bianchi nos propusimos iniciar un camino de transformaciones, tratando de aportar en dos objetivos primordiales: mejorar la calidad del debate político de las leyes y vincularnos mejor a la ciudadanía.
Ello significaba hacer de esta casa un lugar central de debate, con una ciudadanía cercana a nuestra forma de convivencia, a nuestro horizonte de derecho y a nuestros objetivos de desarrollo.
Lejos de ser administrativos, estos eran y son objetivos políticos.
La perspectiva política con sentido de país y de largo plazo es precisamente lo que debemos fortalecer si queremos recuperar la conexión con la ciudanía. Estamos aquí para acoger y procesar sus demandas.
Adicionalmente, siguiendo nuestra identidad política y la necesidad de fortalecer el juego democrático, nos propusimos contribuir a la articulación de la Oposición y al acercamiento de sus partidos.
Ahora que culmina mi función como Presidente ha llegado el momento de hacer un breve balance de lo realizado, de los avances y de los problemas. Pero no quiero limitarme a una memoria, deseo también hablar de futuro y hacer una reflexión política sobre los desafíos que siguen pendientes.
En primer término, advertimos la carencia de un proyecto institucional y de objetivos claros.
Nuestros enormes desafíos solo pueden enfrentarse si entre todos logramos darle una orientación coherente a este barco. No es posible que carezcamos de un debate que nos permita delimitar y abordar sus contenidos. Es un error pensar que por ser una institución republicana contamos con un mandato y prácticas intocables. Al igual que cualquier otra entidad requerimos un plan institucional, principios básicos, objetivos de corto, mediano y largo plazo hacia los cuales caminar de acuerdo a las exigencias actuales.
Chile espera de nosotros un diagnóstico y una hoja de ruta compartida, que nos vuelvan a situar como el hogar de la deliberación democrática.
En la relación con la sociedad tratamos de instalar formas institucionalizadas de escucha y conversación pública, así como de difusión de sus contenidos. Realizamos más de 60 seminarios y encuentros, con unos ocho mil asistentes. Quizás lo más significativo fue el diálogo con los estudiantes secundarios, que denominamos Tres poderes del Estado.
También tuvimos interacción con dirigentes sociales en dos eventos masivos y en la producción de un libro sobre los 50 años de la Ley de Juntas de Vecinos, que está en sus escritorios.
Junto con el Colegio de Profesores llevamos adelante diversos talleres de formación de profesores, para implementar los planes de educación cívica.
El edificio del Congreso en Santiago se abrió más a las voces del país y de la ciudad.
Con relación a lo administrativo, hay diversos avances en inversión.
Entre otras cosas, con el MOP concordamos en que se formularía un proyecto de edificio institucional en el estacionamiento, que está en proceso; con el Ministerio de Energía acordamos la instalación de paneles solares en la techumbre del edificio de Santiago; con el Ministerio del Medio Ambiente suscribimos un acuerdo para avanzar en sostenibilidad, reduciendo el uso de agua y papel.
Se realizaron también inversiones en algunos espacios públicos, como en las tribunas y en el sector destinado a los gráficos de prensa.
Tenemos grandes déficits y retrasos en el modelo administrativo, desafío ineludible para la nueva Dirección Ejecutiva.
El sistema de Dirección ha sido un obstáculo para avanzar. Propusimos redefinir el rol de la Comisión de Régimen Interior, entendiendo su quehacer como el de dirección global y estratégica, lo que fue acordado por la unanimidad de los Comités.
También propusimos cambios en la Dirección Ejecutiva, convocando a concursos públicos para Secretario General y para Prosecretario y Tesorero, y expusimos la necesidad de fortalecer las áreas legislativa y de comunicación y tecnología.
Nos ocupamos, asimismo, de la equidad de género. Pusimos en marcha un nuevo protocolo para casos de acoso al interior de la Corporación, e impulsamos la creación de una Comisión sobre Mujer y Equidad de Género.
También impulsamos iniciativas sobre cambios en el tratamiento de los proyectos de ley prioritarios.
Se puso en marcha con la Cámara de Diputados la Oficina de Presupuestos del Congreso Nacional.
Se propusieron cambios que no avanzaron en el gobierno corporativo de la Biblioteca del Congreso Nacional. Debemos fortalecer los vínculos con centros de producción de conocimientos nacionales y extranjeros.
Pero cualquier avance pierde sentido si no somos transparentes. El control social es una condición de la marcha de la democracia y de la legitimidad del Parlamento. La transparencia fortalece nuestro trabajo.
Las sesiones de Comisiones hoy, en su gran mayoría, son públicas y transmitidas por TV o streaming. Solo en los últimos nueve meses se transmitieron 520 sesiones, más que triplicando el promedio mensual anterior.
Desde el 2015, los informes de asesorías externas están en un 99 por ciento en nuestro sitio web, alcanzando a cerca de siete mil informes en nuestra página. Es cierto que sobre esto tuvimos diferencias políticas serias, pero, en definitiva, se encontró el camino para avanzar en transparencia.
Tenemos enormes desafíos. Pero en un año pudimos comprobar que era posible dar pasos en la dirección adecuada. Por eso no veo razón para el escepticismo o el pesimismo. Tenemos las capacidades para impulsar cambios; así lo demuestra esa gran iniciativa que es el Congreso del Futuro.
Nuestro principal activo es la legitimidad democrática, que nos lleva a ser el espacio donde prime la razón y no la fuerza. Creo necesario recordarlo, porque en tiempos de crisis de la política este es un activo frágil que hay que cuidar.
Quiero destacar también dentro de los activos que el Senado cuenta con un equipo humano formado por funcionarios de gran capacidad y compromiso. La jornada de trabajo realizada en enero pasado mostró ese talento, con presentaciones que constituyen un aporte al trabajo colectivo que tenemos por delante.
Evidentemente, también disponemos de muchos recursos económicos: 41 mil millones de pesos el Senado, 12.500 millones de pesos la Biblioteca, cuyo uso podría ser mejor con innovaciones tecnológicas y de gestión.
Espero sinceramente que a estos activos se sume uno adicional: el creciente convencimiento de todos nosotros de que las cosas no pueden seguir igual. Aunque no es compartido por todos ni advertido con el mismo nivel de urgencia, es un puntal determinante para cualquier cambio.
Por supuesto que también albergamos dificultades que impiden los avances.
Uno de los mayores obstáculos para la deliberación en nombre del bien común es, en algunos casos, el excesivo individualismo y cortoplacismo. Someter cualquier discusión solo al cálculo de lo que me afecta o me perjudica en lo personal en términos electorales o intereses de grupos es el veneno más potente contra las transformaciones duraderas.
Eso fue evidente ante la decisión de realizar cambios en el equipo directivo. Siempre es posible hacer las cosas mejor y quizás faltó comunicación, pero surgieron reticencias, miedos, mitos, muchos de ellos infundados.
Tenemos un concurso en marcha. Se presentaron 17 postulantes a la Secretaría General. Siete fueron seleccionados. Ya entrevistamos a esos candidatos, que hicieron presentaciones de gran contenido, calidad y aporte. Además, el viernes se abrió la inscripción de postulantes al cargo de Prosecretario. Y todo esto es evaluado por una consultora seria e independiente. No hubo despidos ni incorporaciones inducidas por la Mesa Directiva.
Respecto a las plantas, se realizaron los contactos con la Dirección de Presupuestos, instalando una mesa de trabajo para avanzar en la materia.
En el plano político, quisiera señalar como parte importante de esta gestión la labor de articulación de la Oposición.
Debo recordar que desde un comienzo señalé que no sería neutral. Sin traicionar mis posiciones políticas, busqué ejercer el cargo de Presidente con seriedad y ecuanimidad, con disponibilidad permanente para relacionarme adecuadamente con el Gobierno del Presidente Piñera. Me parece que ese objetivo se logró plenamente. Nadie en el Ejecutivo puede quejarse de que no hubo en esta Presidencia la disposición para la tramitación de proyectos y para la discusión seria y respetuosa de temas relevantes.
Por otro lado, reconozco y valoro la actitud constructiva e institucional de las bancadas de Renovación Nacional, de la UDI y de Evópoli.
Quise aportar a que la discusión tuviera ciertas instancias de reflexión y entendimiento en materias relevantes, sabiendo que la coordinación política será gradual y lenta.
Hacia adelante creo que debemos movernos con decisión en dos direcciones complementarias: por un lado, en sintonizar con la ciudadanía, a través de un trabajo territorial y un diálogo permanente con los ciudadanos; y por otro, en generar acuerdos en temas claves, como en la previsión, en la salud, en la reforma del Estado, en una nueva Constitución, en una nueva educación pública, en seguridad y en capacitación laboral, entre otros.
Produjimos en estas materias diálogos políticos muy relevantes, especialmente en lo tributario y previsional, y tuvimos diversos foros, paneles, minutas y grupos de trabajo.
En sus escritorios hay un libro sobre reforma del Estado, que surgió de uno de los grupos de trabajo que se formaron, el cual es muy interesante de estudiar y discutir.
La tarea por delante es muy grande, y deben redoblarse los esfuerzos de articulación política y debate.
Senadores y Senadoras, conducir esta institución no es sencillo, menos aún cuando se tiene la voluntad de introducir cambios. No podemos seguir concibiendo al Senado como una fábrica de leyes, es también el principal foro político y centro del debate público del país. Tampoco podemos seguir creyendo que nuestra democracia estará siempre a resguardo de las amenazas del populismo y del autoritarismo.
Necesitamos un Senado y un Congreso Nacional más activo, más transparente, más sintonizado con los problemas, más dinámico, más abierto.
En síntesis, y con claridad: precisamos reformar esta Alta Corporación.
Chile seguirá cambiando. La pregunta es si nosotros, como institución, e individualmente sabremos cambiar a tiempo.
Tenemos una tarea ineludible: poner en marcha un plan de desarrollo y una estructura interna que lo posibilite. Y eso requiere voluntad y hechos tangibles.
El principal cuello de botella es el sistema de dirección, que está en proceso de cambio.
Soy un convencido de que fortalecer la democracia tanto en su expresión institucional como en su dinámica ciudadana es necesario no solo para el desarrollo económico, sino también para la convivencia cívica. Y eso debe partir, como lo he señalado en otras ocasiones, por desarrollar una visión compartida acerca de las tres D: fortalecimiento de la democracia; desarrollo dinámico y sustentable, y combate a las diversas formas de desigualdad.
Todos tenemos la responsabilidad de contribuir a definir ese horizonte, y el Senado es el mejor lugar para deliberar.
A mi sector político quiero decirle que, así como busqué desde esta posición facilitar la existencia de una Oposición unida, aportar a ello, seguiré trabajando desde mi escaño, desde mi territorio, para que no solo sea una Oposición unida, sino también una Oposición triunfante.
Quiero culminar agradeciendo la confianza de las Senadoras y los Senadores y el apoyo de los Comités y de la Comisión de Régimen Interior. En especial, deseo agradecer a los Senadores y Senadoras socialistas.
Agradezco también a todos los funcionarios, encabezados por el Secretario General, don Mario Labbé, quien este viernes culmina su labor, y recibirá en su momento el homenaje que merece.
Asimismo, quiero agradecer el trabajo conjunto con el Vicepresidente de la Corporación, Senador señor Carlos Bianchi.
Agradezco a todo el equipo -muchos están acá- con que llevamos adelante el trabajo de la presidencia.
Deseo éxito muy sinceramente a la nueva Mesa que elegiremos el próximo martes y con la cual esperamos colaborar decididamente en los esfuerzos transformadores.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Se suspende la sesión por cinco minutos.
--Se suspendió a las 16:42.
--Se reanudó a las 16:45.
El señor MONTES (Presidente).- Antes de entrar al Orden del Día, voy a informar a la Sala sobre los acuerdos adoptados a mediodía de hoy por la Comisión de Régimen Interior en relación con las subrogaciones que corresponden en el período de los concursos que se están realizando para proveer los cargos tanto de Secretario General como de Prosecretario.
Al respecto hubo dos acuerdos previos.
Primero, que los funcionarios postulantes a dichos concursos no pudieran ejercer la subrogación durante el referido período.
Segundo, que había que respetar rigurosamente nuestras normas relativas a la subrogación.
En tal virtud, considerando la jerarquía en el escalafón pertinente, para el cargo de Secretario General se propuso y aprobó el nombre de la Secretaria de Comisiones señora Ximena Belmar, quien ejercerá su función acompañada por la señora Oficial Mayor, funcionaria de grandes conocimientos y experiencia.
Para el cargo de Prosecretario, siguiendo el mismo procedimiento, se sugirió y aprobó el nombre del Secretario de Comisiones señor Pedro Fadic, quien asumirá sus funciones en cuanto tenga facultad de firma.
Entretanto, seguirá desempeñando el cargo de Prosecretario el Secretario Jefe de Comisiones, señor Julio Cámara, quien está actuando como tal en esta sesión.
En esta materia, el Reglamento le da al Presidente del Senado facultad para proponerle nombres a la Comisión de Régimen Interior, la que se pronuncia sobre ellos. En este caso, el acuerdo que acabo de comunicar se adoptó por unanimidad.
El señor MONTES (Presidente).- Solicito autorización para que ingresen a la Sala el Subsecretario de la SEGPRES, señor Claudio Alvarado; el Subsecretario de Servicios Sociales, señor Sebastián Villarreal; la Subsecretaria de Evaluación Social, señora Alejandra Candia; la Subsecretaria de la Niñez, señora Carol Bown, y el Subsecretario de Educación, señor Raúl Figueroa, quien acompañará a la señora Ministra señora Marcela Cubillos.
La señora EBENSPERGER.- Señor Presidente, pedí intervenir para hacer un punto de Reglamento respecto del proyecto de ley que crea el Ministerio de Familia y Desarrollo Social (boletín N° 11.951-31).
Esta iniciativa fue vista y aprobada por unanimidad en la Comisión de Gobierno, y luego pasó a la de Hacienda para su revisión en lo relativo a su incidencia en materia presupuestaria y financiera del Estado, como señala el inciso segundo del artículo 17 de la Ley N° 18.918, Orgánica Constitucional del Congreso Nacional, norma que se replica en el artículo 27 del Reglamento del Senado.
Sin embargo, la Comisión de Hacienda fue más allá de lo que se le solicitó en este caso, e introdujo modificaciones de fondo al mencionado proyecto cambiándole el nombre.
El inciso sexto del artículo 27 de nuestro Reglamento señala expresamente: "Cuando un asunto sea enviado a la Comisión de Hacienda para el solo efecto de lo previsto en el inciso cuarto," -esto es, la revisión presupuestaria- "esta circunscribirá su estudio e informe solamente a aquellas disposiciones que digan relación con las materias a que se refiere el mencionado inciso.".
Entonces, en atención a que la Comisión de Hacienda fue más allá de sus facultades, le solicito a la Mesa que cuando se discuta esta iniciativa se vote el informe de la Comisión de Gobierno y no el de la de Hacienda.
Considero importante que respetemos las competencias que cada Comisión tiene.
Ayer, cuando discutíamos otro proyecto, se hablaba de que no podía haber trabajadores de primera y segunda categorías. De igual modo estimo que tampoco debieran existir Senadores de primera y segunda categorías dependiendo del órgano técnico que integren.
Si los miembros de la Comisión de Hacienda querían formular indicaciones al proyecto a que me referí, me parece que tendrían que haberlas presentado a la Comisión de Gobierno dentro del plazo establecido.
Por lo tanto -insisto, señor Presidente-, pido que cuando discutamos la mencionada iniciativa se someta a votación el informe de la Comisión especialista y no el de la de Hacienda.
El señor MONTES (Presidente).- Con respecto a lo que plantea la señora Senadora, cabe señalar que muchas veces la votación se efectúa a partir del informe de la Comisión técnica, y se agregan las modificaciones de la Comisión de Hacienda.
Si es eso lo que Su Señoría solicita, lo vamos a considerar en el momento de la votación.
La señora EBENSPERGER.- ¡Pero en este caso la Comisión de Hacienda va al fondo!
El señor MONTES (Presidente).- Las modificaciones de la Comisión de Hacienda deben ser tratadas por la Sala.
La señora EBENSPERGER.- Sí, señor Presidente. Pero la referida Comisión introduce modificaciones de fondo; va más allá de sus facultades.
Entonces, ¡que todos los proyectos los vea Hacienda...!
El señor MONTES (Presidente).- Ese es un viejo debate.
El señor OSSANDÓN.- Señor Presidente, solicito el desarchivo del proyecto que modifica la ley que establece normas sobre protección de los derechos de los consumidores con el fin de homologar los precios que ofrecen los proveedores cualquiera que fuese la forma de pago (boletín N° 9.986-03), y que sea informado por la Comisión de Economía.
La señora RINCÓN.- Señor Presidente, deseo que se aclare en qué lugar se va a discutir el proyecto sobre tutela laboral. Ello, porque debería haber sido la primera iniciativa que viéramos en esta sesión.
Me gustaría que despejáramos el punto, pues ayer dicha iniciativa se aprobó solo en general, en circunstancias de que tendría que haberse votado en general y en particular.
De otro lado, pido que la próxima semana se vote el proyecto de ley que figura con el número 13 del Orden del Día de esta sesión, que revoca la nacionalidad chilena otorgada, por especial gracia, a Ricardo Ezzati.
Por los hechos que todos conocemos, ese asunto debiera ser abordado por el Senado.
El señor MONTES (Presidente).- Debo aclarar a Sus Señorías que el orden de la tabla de hoy fue establecido en reunión de Comités, y ayer se le agregó el proyecto relativo al ámbito de aplicación del procedimiento de tutela laboral.
Tenemos, en primer lugar, el proyecto de ley miscelánea de educación; en segundo lugar, el que crea el Ministerio de la Familia y Desarrollo Social, y, en tercer lugar, el de tutela laboral.
La señora RINCÓN.- ¡Entonces, no se alcanzará a tratar hoy día el proyecto sobre tutela laboral!
El señor MONTES (Presidente).- La Secretaría me confirma que en la Sala no hubo ninguna decisión con respecto al orden en que se vería dicha iniciativa.
La señora RINCÓN.- En el orden que señala, señor Presidente, no lo alcanzaremos a tratar.
El señor MONTES (Presidente).- Habría que ver qué sucede, señora Senadora.
La señora RINCÓN.- Si no queda en segundo lugar, no podremos discutir el mencionado proyecto.
El señor MONTES (Presidente).- ¿Habría acuerdo para poner en segundo lugar la iniciativa sobre tutela laboral?
La señora MUÑOZ.- ¡Esa era la idea!
La señora RINCÓN.- No verla parece que era la idea.
¡Nuevamente quedan postergados los trabajadores!
La señora GOIC.- Señor Presidente, con respecto al proyecto sobre tutela laboral, quiero recordar que se había pedido segunda discusión, y por eso lo vimos en la sesión de ayer.
Ahora bien, lo que se discutió en reunión de Comités decía relación con el aplazamiento de la votación en particular.
Se trata de una iniciativa en que existía el acuerdo de la Sala para votarla en general y en particular a la vez -es de artículo único-; de modo que lo que correspondía ayer era haber procedido en los términos que señalé.
Entonces, siguiendo el Reglamento, lo que procede es que el mencionado proyecto se vea en el primer lugar de la tabla de esta sesión.
He querido recordar acá la historia de dicha iniciativa, pues no es casual lo que estamos planteando.
Me parece sano respetar el acuerdo que se generó, entendiendo que reglamentariamente existía la posibilidad de aplazar la votación en particular.
El señor PIZARRO.- Señor Presidente, en la misma línea de lo que señaló quien me precedió, deseo recordar que en la práctica el acuerdo de los Comités fue que discutiéramos en general en la sesión de ayer la iniciativa que se mencionó y se pidiera aplazamiento de la votación en particular sobre la base de que se iba a votar hoy, lo que daba tiempo para que el Ejecutivo presentara una indicación, si es que quería hacerlo.
Ese fue el argumento que se planteó, y el acuerdo lo adoptamos entre todos.
Si no hubiera sido así, tendríamos que haber votado ayer en general y en particular ese proyecto.
De manera que pido formalmente, como Comité, que el señor Secretario, quien para estos efectos es el ministro de fe, certifique que ese fue el acuerdo, el cual por lo demás surgió de una propuesta mía. Así que tengo muy claro por qué hice ese planteamiento.
El señor MONTES (Presidente).- Debo señalar que los Comités me informaron que hubo acuerdo para ver el proyecto hoy día -y hay consenso en ello-; pero no se determinó el orden exacto en que se iba a tratar.
El señor LABBÉ (Secretario General).- Señores Senadores, el acuerdo unánime de los Comités adoptado en reunión celebrada el día de ayer fue que se verían en la sesión de hoy tres proyectos en los tres primeros lugares: el que crea el Ministerio de Familia; el misceláneo de educación sobre docentes directivos, y el que deroga la tabla de factores para la fijación de precios de las isapres.
Sin perjuicio de ello, los Comités también acordaron que la iniciativa sobre tutela laboral se votaba el día de ayer en general y que la discusión y votación en particular quedaban para hoy día, por cuanto se presentarían indicaciones, principalmente del Ejecutivo (eso es lo que se señaló).
El acuerdo unánime de los Comités estableció que se tratarían en los tres primeros lugares los proyectos que señalé. No obstante, si hay unanimidad en la Sala, dicho acuerdo se puede cambiar.
El señor ALLAMAND.- Señor Presidente, simplemente quiero ratificar lo que acaba de manifestar el Secretario General.
Ese fue exactamente el acuerdo que adoptamos el día de ayer: que el proyecto se discutiría en general, y que se trataría en esta sesión en particular. Sin perjuicio de eso, quedó claramente establecido en la reunión de Comités cuáles iban a ser los tres primeros proyectos que se analizarían.
En eso consiste el acuerdo que se adoptó, y nosotros no estamos disponibles para cambiar el orden de la tabla, que es precisamente el que se fijó ayer en sesión de Comités.
El señor MONTES (Presidente).- Frente a esta situación, existe la posibilidad de citar a reunión de Comités, porque si bien no se determinó el orden en que se verían los proyectos, el espíritu del acuerdo adoptado ayer decía relación con votar hoy día en particular esa iniciativa.
Si ponemos en cuarto lugar el proyecto sobre tutela laboral, no lo alcanzaremos a tratar ahora.
--Se suspendió a las 16:57.
--Se reanudó a las 17:8.
Le informo a la Sala que en la reunión de Comités vimos, incluso, las indicaciones presentadas por el Ejecutivo. Hasta ahora no hay acuerdo. Se va a seguir reflexionando en torno a ellas.
Mientras tanto, continuaremos de acuerdo con el orden de la tabla.
Boletín N° 11951-31
El señor MONTES (Presidente).- Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que crea el Ministerio de Familia y Desarrollo Social y modifica el cuerpo legal que indica, con informes de las Comisiones de Gobierno, Descentralización y Regionalización y de Hacienda y urgencia calificada de "discusión inmediata".
--Los antecedentes sobre el proyecto (11.951-31) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
En segundo trámite: sesión 77ª, en 12 de diciembre de 2018 (se da cuenta).
Gobierno, Descentralización y Regionalización: sesión 94ª, en 5 de marzo de 2019.
Hacienda: sesión 94ª, en 5 de marzo de 2019.
El señor LABBÉ (Secretario General).- Los principales objetivos del proyecto son transformar el actual Ministerio de Desarrollo Social en el nuevo Ministerio de Familia y Desarrollo Social e incorporar a las familias, en el contexto del diseño y aplicación de las políticas, planes y programas sociales, como sujetos de atención del nuevo Ministerio.
La Comisión de Gobierno, Descentralización y Regionalización discutió el proyecto en general y en particular en virtud del acuerdo adoptado por los Comités el 8 de enero del año en curso. Aprobó la idea de legislar por la unanimidad de sus miembros presentes (Senadores señora Ebensperger y señores Araya y Galilea). Y lo aprobó en particular con las votaciones y enmiendas que consigna en su informe.
Por su parte, la Comisión de Hacienda se pronunció, en el número 4 del artículo 1, respecto del ordinal ii de la letra a del literal f), y del literal k); y acerca del artículo 2, en los términos en que fueron aprobados por la Comisión de Gobierno, Descentralización y Regionalización. Se pronunció, asimismo, respecto de las indicaciones presentadas durante la discusión que tuvo lugar en su seno e introdujo, por las votaciones que consigna en su informe, diversas enmiendas al texto despachado por la Comisión de Gobierno, Descentralización y Regionalización.
Cabe hacer presente que el numeral 2), letra b), y el numeral 26), ambos del artículo 1 del proyecto de ley, son de rango orgánico constitucional y requieren 25 votos favorables para su aprobación.
El texto que se propone aprobar se consigna en las páginas 53 a 65 del informe de la Comisión de Hacienda.
¿Alguien va a informar en nombre de la Comisión de Gobierno?
El señor BIANCHI.- Podríamos escuchar al Ministro.
El señor MORENO (Ministro de Desarrollo Social).- Señor Presidente, pasar del Ministerio de Desarrollo Social al Ministerio de Familia y Desarrollo Social -o de Desarrollo Social y Familia, de acuerdo con las modificaciones introducidas por la Comisión de Hacienda- expresa un cambio muy importante en cuanto a la política social que debemos llevar adelante.
Hoy día, toda la política social se basa en mirar a las personas en forma individual, en circunstancias de que toda la experiencia internacional nos muestra que no es posible resolver de manera individual los problemas sociales de las personas.
Cuando un niño presenta algún tipo de problema, lo normal, lo usual es que en su familia exista un conflicto, entendiendo por familia al núcleo en el que se dan relaciones de cariño, de convivencia, en fin, donde las personas comparten una vida y se apoyan mutuamente. Cuando la protección falla o cuando la misma familia le genera un problema al niño, es cuando surge la complicación.
Hoy día, nuestros servicios de la niñez, por ejemplo, toman a ese niño y lo llevan a un centro. Y nunca se puede producir que salga del centro y vuelva al seno de su familia, porque no se alerta al resto de los servicios públicos, que sí existen, para que ese niño tenga un lugar al cual regresar.
Sucede lo mismo con las personas que tienen adicciones -a las drogas, al alcohol-, con quienes presentan problemas de violencia intrafamiliar o cualquiera de los problemas sociales. Todos ellos requieren este enfoque familiar.
Este es el principal cambio que se considera en el actual Ministerio de Desarrollo Social (futuro Ministerio de Desarrollo Social y Familia), y permite que la totalidad de sus servicios, así como otras entidades que trabajan con él, puedan juntar sus esfuerzos para actuar sobre los problemas, no solo en relación con su expresión final, sino respecto de sus causas.
Ese es el aspecto central del proyecto.
Agradezco, desde ya, la discusión que ahora se va a llevar a cabo en el Senado.
Senador señor Quinteros, ¿quiere informar sobre el proyecto?
El señor QUINTEROS.- No, señor Presidente.
El señor MONTES (Presidente).- Pensé que iba a intervenir en nombre de la Comisión de Gobierno.
El señor QUINTEROS.- No la presido.
El señor MONTES (Presidente).- Tiene razón, el Presidente es el Senador señor Araya.
El señor LETELIER.- Señor Presidente, la Comisión de Hacienda vio el proyecto después de que lo hiciera la Comisión de Gobierno. Por eso creí oportuno que dicho órgano técnico nos informara, dado que sus integrantes lo analizaron en una primera instancia.
Esta es una iniciativa bastante simple. Por cierto, hay un debate que podremos sostener en otro momento, pues según entiendo no existe voluntad para prolongar esta discusión.
Se establece, eso sí, un punto que es bueno poner sobre la mesa, porque deberemos volver sobre él en otra oportunidad. El punto en cuestión tiene que ver con la definición que se incorpora sobre lo que son "las familias", "la familia". Después podremos discutirlo. Lo cierto es que hay a lo menos cuatro cuerpos legales que ahora se debaten en el Senado y, en algún momento, debemos llegar a una definición compartida. Hay una propuesta que se construyó.
En lo particular, valoro que el proyecto evitara darle una connotación ideológica, de otra naturaleza, a la discusión. Eso es algo que, a mi juicio, todos valoramos. Sin duda, habrá instancias de coordinación que son importantes. Eso se va a ir logrando.
Hubo dos temas polémicos que tenemos que evaluar.
Uno apunta a precisar si al Estado le corresponde o no el rol de fortalecer a la familia.
Señor Presidente, tuvimos esta discusión hace unas pocas horas. Quiero recordar que no es la primera vez que en el Congreso chileno se discute si el Estado tiene que cumplir un rol respecto de la familia.
A principios de la década del 70 los entonces parlamentarios de las bancas de enfrente generaron un debate muy intenso en la sociedad, porque sostuvieron que por ningún motivo el Estado debía meterse en materias propias de las familias.
Fue una discusión bien intensa que se dio durante el Gobierno del Presidente Salvador Allende, quien planteó que el Estado sí tuviera una responsabilidad con las familias. Sin embargo, aquel proyecto fue derrotado y no hubo ley.
Yo creo que el debate actual -lo quiero poner en positivo- busca un equilibrio. Es evidente que las políticas públicas y las políticas sociales no se pueden tomar y hacer en forma aislada. Uno está inserto en una comunidad, en un grupo afectivo. Y, sin duda, esa mirada -no es nueva, la mirada más amplia viene ya discutiéndose en nuestro país, implementándose en muchas políticas públicas- se consolida en este proyecto, y por ello se generaron las condiciones para votar a favor de esta iniciativa.
En esencia, este es un proyecto que hemos logrado construir entre todos, generando los equilibrios que permiten que el Ministerio de Desarrollo Social y Familia -es uno de los nombres propuestos en el texto; otros plantearán denominaciones distintas; podremos hacer esa discusión si se quiere insistir- formalice la necesidad de una mirada integral en las políticas públicas del Estado para las personas a las cuales apoya.
El señor MONTES (Presidente).- Se ha solicitado abrir la votación. ¿Hay acuerdo de la Sala en tal sentido?
El señor COLOMA.- ¿Cómo vamos a votar, en general y después en particular, o se da todo por aprobado?
El señor MONTES (Presidente).- El señor Secretario me indica que primero se vota en general y luego se vería lo relativo a las indicaciones.
El señor LABBÉ (Secretario General).- Para aclarar el punto, tratándose de los proyectos que tienen discusión general y particular a la vez, que es el caso de una iniciativa con "discusión inmediata", no hay segundo informe de Comisión. Como señala el artículo 126 del Reglamento, "Por la sola aprobación general del proyecto, se entenderán aprobados todos los artículos que no hayan sido objeto de indicaciones y el Presidente lo declarará así".
De consiguiente, los Senadores tienen derecho a presentar las indicaciones que estimen pertinentes, pero la votación en general deja aprobado todo lo que no haya sido objeto de indicaciones.
El señor QUINTEROS.- Señor Presidente, en su tramitación en la Comisión de Gobierno, yo expresé mis dudas respecto de este proyecto.
Me parece que un énfasis o un nuevo enfoque en el diseño de ciertas políticas públicas no alcanzan a justificar un cambio en la denominación de un ministerio.
Mucho se habla de cuidar nuestras instituciones. Pues bien, tampoco podemos estar cambiando sus nombres periódicamente.
Este Ministerio nació como Oficina de Planificación; luego se llamó Ministerio de Planificación; posteriormente, Ministerio de Desarrollo Social; y ahora nuevamente se pretende modificar su denominación.
Si se trata de cambiarle el nombre, yo mismo propuse, cuando se creó la Subsecretaría de la Niñez, reemplazarlo por Ministerio de Desarrollo Social y de la Infancia, lo que me parecía pertinente a propósito de que en ese caso sí había un cambio en la estructura orgánica del Ministerio. Además, ello permitía dar expresión al principio tantas veces citado de "los niños primero". Pero, en este caso, no hay nuevas divisiones ni mayores cambios.
Pareciera que detrás de esta propuesta primara el objetivo comunicacional de dar un mayor perfil al discurso de "protección de la familia", en oposición a los proyectos que son mal calificados como "destructores de la familia", como el de matrimonio igualitario, el de identidad de género, entre otros.
Con todo, me parece que la solución aprobada en la Comisión de Hacienda es más apropiada, en el sentido de denominarlo "Ministerio de Desarrollo Social y Familia". Eso permite relevar el papel principal de esta repartición.
Pero, más allá del nombre, me preocupa el rol original de este Ministerio, referido a la planificación, y que se ha ido desdibujando en el tiempo.
Hay un déficit en la planificación en el Estado, por ejemplo, en materia de nuestra estrategia de desarrollo. Y, por otro lado, sigue habiendo un exceso de centralismo a la hora de la evaluación social de los proyectos, lo que dificulta la gestión de los gobiernos locales y regionales, más aún ahora que habrá gobernadores regionales electos.
A su vez, señor Presidente, este Ministerio tiene otras delicadas funciones, como la política hacia los pueblos indígenas, que requieren mayor atención. No sabemos si el Gobierno mantendrá su apoyo a la idea de crear un Ministerio para este fin.
Pese a todo lo anterior, en el sentido de que no la considero prioritaria, no voy a ser un obstáculo en la aprobación de la iniciativa y votaré a favor.
El señor HUENCHUMILLA.- Señor Presidente, yo no tuve la oportunidad de participar en el detalle de la tramitación de este proyecto, pero me parece que va en la dirección correcta, porque el tema planteado por el Senador Letelier en torno a la discusión que hubo en el pasado respecto del papel del Estado hoy día está zanjado en el artículo 1° de la Constitución, que señala expresamente que es rol del Estado el fortalecimiento de la familia.
En consecuencia, si tenemos un Ministerio encargado de las cuestiones sociales y la familia es el núcleo básico de la organización de la sociedad, en los tiempos que vivimos del siglo XXI, donde el concepto de familia es mucho más amplio -a mi juicio, ello también se recoge en este proyecto, porque no se hace una definición restringida del concepto de familia-, incorporarla implica darle un contenido mucho más profundo y esencial a las tareas de este Ministerio.
Pero, además, hay dos cosas que me llaman positivamente la atención.
Por un lado, las políticas sobre sectores vulnerables se amplían también a los sectores medios, que igualmente necesitan el apoyo del Estado en las múltiples tareas, problemas, sufrimientos y esperanzas que tienen todas las familias chilenas.
Además, entiendo que se le entregan facultades a esta Cartera para coordinar entre todos los sectores del Estado -Ministerios y servicios públicos- una política más coherente al respecto.
Por esas razones, voto favorablemente este proyecto.
El señor MONTES (Presidente).- Antes de seguir, le informo a la Sala que los integrantes de la Comisión de Trabajo han dado el acuerdo para tratar el proyecto relativo al ámbito de aplicación del procedimiento de tutela laboral en primer lugar de la tabla del próximo martes, que es lo que se había solicitado para tener tiempo de analizar las indicaciones del Ejecutivo. Por lo tanto, queda resuelto ese tema.
El señor INSULZA.- Señor Presidente, a mi juicio, algunos de los argumentos que se han dado acá, en medio de la discusión, tienen más fuerza de lo que generalmente parece motivar el voto de algunos señores Senadores.
Yo por lo menos creo que no es bueno que los ministerios tengan tantos nombres y apellidos. Mientras más general sea la denominación y se precisen bien sus atribuciones, es mejor. Hay países a los que les gusta ponerle, por ejemplo, a su Ministerio de Relaciones Exteriores, Derechos Humanos, Defensa Nacional y otra serie de cosas, de apellidos, en fin, una cantidad de nombres largos.
A mí me gusta Desarrollo Social, si va a hacer desarrollo social. Pero tomo muy en serio lo que dice el Senador señor Quinteros sobre el Ministerio de Planificación, que parece haber desaparecido.
En segundo lugar, querámoslo o no, y por mucho que se haya hecho una definición -lo digo con toda sinceridad-, creo que hay aspectos ideológicos importantes detrás de incluir el tema de familia en la acción del Ministerio de Desarrollo Social.
Me parece bien. Estoy de acuerdo. La definición que ha intentado la Comisión de Hacienda parece ser interesante. Pero este concepto podría, fácilmente, ser algo vago.
No olvidemos que ha habido muchos intentos por buscar una definición de familia.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos, por ejemplo, tiene algunos conceptos interesantes en el caso de la jueza Karen Atala contra el Estado de Chile. Hay sentencias del Tribunal Europeo que reconocen que un transexual, su pareja mujer y un niño pueden configurar una familia. La misma Corte Interamericana alude a otro caso en el cual la relación de vida familiar abarca a una pareja del mismo sexo que convive en una situación estable de facto.
El tema de si la familia tiene que vivir junta o no está tratado de manera bastante rara: dice "generalmente".
¿Quién va a definir cuál es una familia y cuál no lo es para los efectos de postular a determinados programas sociales? Considero que eso hay que dejarlo lo más abierto posible.
No creo que sea un progreso la modificación propuesta. Me parece que va en una cierta onda totalitarista o de sobreintromisión en la vida personal el cambiarle el nombre al Ministerio, más allá de las políticas que se puedan implementar.
La señora EBENSPERGER.- Señor Presidente, luego de hacer el punto reglamentario, nos queremos referir al proyecto.
A diferencia de lo que ha dicho aquí quien me antecedió en el uso de la palabra, considero que, en su esencia, salvo haber invertido el nombre desde "Ministerio de Familia y Desarrollo Social" a "Ministerio de Desarrollo Social y Familia", es un muy buen texto legal.
A mi juicio, es importante que el Estado asuma responsablemente, como también aquí se señaló, lo que la Constitución establece: que es su obligación fortalecer la familia. Y, más adelante, la propia Carta le entrega un rol subsidiario.
Entiendo que el texto original del proyecto -lo discutimos en la Comisión de Gobierno- sin duda abarcaba mucho más que el mero cambio de nombre de un Ministerio.
La propuesta lleva implícita la modificación que necesariamente ha de hacer el Estado, en el sentido de que la mayoría de los planes, proyectos y programas sociales vayan dirigidos hacia un determinado individuo que está en una condición de incapacidad para solucionar por sí mismo sus problemas. Por lo tanto, el Estado está llamado a intervenir subsidiariamente para lograr que esa persona pueda al menos disponer de lo necesario para alcanzar la dignidad que le corresponde esencialmente.
¿Y qué aporta la iniciativa? Ella reconoce que cuando un individuo tiene alguna necesidad, la ayuda del Estado no solo debe ir dirigida a él. La persona forma parte de una familia, la cual, cuando uno de sus integrantes sufre una necesidad que no puede satisfacer por sí mismo, también se ve afectada.
Entiendo que con el cambio de nombre los planes, programas y políticas públicas que vaya a determinar este nuevo Ministerio de Desarrollo Social y Familia irán enfocados no solamente al individuo, sino que a la familia completa, cualquiera sea su conformación. Por eso se aprobó una definición de familia amplia. Y ello constituye un avance innegable para ayudar al fortalecimiento de las familias más vulnerables y de clase media de nuestro país.
Así que voy a votar favorablemente el presente proyecto.
El señor COLOMA.- Señor Presidente, tenemos que hacernos cargo de una votación que ya se abrió, la cual sigue una lógica de en general y en particular a la vez. Así lo entendí de la relación leída por parte del Secretario General. Y está bien. Por tanto, asumo el proyecto en su integridad.
Hay cosas que a uno le pueden gustar más y otras que le pueden gustar menos. Creo que era mejor -comparto el concepto con la Senadora que me antecedió en el uso de la palabra- el nombre del Ministerio que venía de la Comisión de Gobierno. Para la focalización en la familia era preferible el concepto original.
Pero, al final, uno debe sopesar y ver si el contexto, el conjunto va en la línea correcta o no, más allá de que, como todo en la vida, lo perfecto a veces no es lo que uno logra en estos temas. Pero sí es preciso dar pasos importantes.
Quiero hacerme cargo de una intervención anterior que me sorprendió un poco, pues no reconoce que esto es muy significativo y que representa el sentido común chileno con mucha fuerza. No hay ninguna encuesta de opinión que yo haya visto en que el principal lugar de amparo, de auxilio, de ayuda, de cariño no sea la familia. ¡Ojo!: y en forma creciente.
Quizás la levedad de muchas instituciones va dejando menos sentido a su existencia. Por tanto, esa idea de receptáculo de mayor confianza y de mayor vínculo recae en la familia. Y las políticas públicas en Chile tienen que hacerse cargo con más fuerza de esa realidad.
Quiero dejar claro que no se trata de un proyecto que de alguna manera sea copernicano, en el sentido de que no haya habido nada en esta línea en la historia. No. Aquí hemos discutido en otros momentos proyectos de otros gobiernos que tuvieron un foco razonable en el mundo de la pobreza, originalmente. A mí me tocó ser parte de la Comisión de Gobierno cuando se discutió el Programa Puente, que era, por cierto, una innovación.
Pero a estas alturas era necesario generar otro enfoque. Y yo valoro que el Gobierno y el Ministerio estén incorporando este concepto de familia como eje de la política pública -es un mejoramiento de perspectiva-, como centro de las políticas sociales de nuestro país.
Tal concepto de familia de alguna manera asume no entender al individuo en su soledad, sino que lo ve también como eje de una acción social más amplia. Y eso es exigente en el rol del Estado; es exigente en la lógica de las políticas públicas. Pero creo que es muy importante. Porque, al final, es el gran seguro para que no vuelva a la vulnerabilidad quien ha salido de ella.
Entonces, ese es el mérito del proyecto. Creo que fue bien diseñado. Valoro lo que hizo la Comisión de Gobierno: reflexionar, pensar. En Hacienda hicimos lo mismo y no estuvimos de acuerdo en todo.
Pero hay que asumir que la iniciativa constituye un paso muy importante. No es un proyecto cualquiera o uno al que se pueda calificar de misceláneo. No. Aquí hay algo relevante: asumiendo una lógica de políticas sociales que ha ido cambiando de eje, pero que ha estado siempre preocupada, sea de la pobreza, primero; sea del abandono, en su momento; sea de la vulnerabilidad últimamente -concepto que ha ido englobando a los otros-, ahora estamos hablando de lo multidimensional, cosa que en su momento quizás no era el eje, porque los tiempos van cambiando.
Chile, además, ha sido relativamente exitoso en eso. Yo me siento parte de una generación que, con distintas ideas políticas, puede mirar hacia atrás y ver que las últimas décadas han sido más bien positivas en esta materia.
Pero claramente también soy parte de aquellos que nos damos cuenta de que sigue habiendo conflictos complejos que debemos abordar como país, como Estado. Por eso, incorporar este concepto de familia como articulador de políticas públicas a mí me parece muy valioso.
O sea, de verdad, siento que este es un paso significativo. Creo que, en general, el sentimiento es bastante compartido. Y además considero que se realizó un esfuerzo para justamente evitar un equívoco respecto de su interpretación.
Aquí estamos pensando en grande; estamos pensando realmente cómo Chile puede enfrentar su vulnerabilidad en forma moderna. Y no me cabe duda de que asirse para estos efectos de la familia, que es justamente aquella institución que más se ha valorado, tal vez ante la debilidad de otras, es un paso muy significativo.
Por eso, voto con entusiasmo, con ganas, a favor de esta iniciativa de ley, y espero que así proceda la inmensa mayoría de este Congreso.
El señor MONTES (Presidente).- Quiero sugerirles a los señores Senadores, porque se alcanzó mucho acuerdo sobre gran parte de los artículos y las modificaciones -hay cuatro enmiendas de la Comisión de Hacienda y entiendo que en todo el resto existe unanimidad-, que quienes tengan necesidad de votar por separado lo propuesto por Hacienda lo digan, de manera que la votación actual recaiga en el resto de las normas.
Incluso, en las cuatro modificaciones de Hacienda parece haber un nivel de acuerdo bastante alto. Pero sería bueno que se pronunciaran.
Le ofrezco la palabra al Senador señor Chahuán.
El señor CHAHUÁN.- Señor Presidente, Honorable Sala, qué duda cabe de que en este proyecto de ley hay una cosmovisión de nuestro Gobierno respecto del rol de la familia y de cómo podemos centrar la política social en el apoyo y fortalecimiento de ella.
El que nos ocupa es más que un cambio de nombre del Ministerio de Desarrollo Social. Por supuesto. Este proyecto busca
claramente incorporar nuevas funciones al Ministerio de Desarrollo Social y Familia.
Acá no estamos entrando en la discusión sobre el concepto "familia" -se lo digo, por su intermedio, señor Presidente, al Senador Insulza-, que es evolutivo, que se va modificando a través del tiempo, sino que nos estamos centrando en la funcionalidad de la familia. Por lo tanto, es una tarea predominante de la acción de un gobierno, y de esta Cartera en particular, entenderla como un núcleo esencial de la sociedad y como un motor de desarrollo.
Chile está cambiando y lo seguirá haciendo. En 2060, será el sexto país del mundo con mayor expectativa de vida.
Tenemos un problema que se relaciona fundamentalmente con la soledad y con el abandono de las personas mayores. Estamos trabajando en las comisiones de adulto mayor de la Cámara de Diputados y del Senado en una serie de proyectos que apuntan en esa dirección.
Por otra parte, existe un problema que dice relación con el fortalecimiento de la política de infancia.
Entonces, ¿cómo podemos ser capaces de integrar adecuadamente todas estas políticas a través de la acción de un ministerio? ¿Y cómo somos capaces de incorporar una nueva cosmovisión respecto de la vulnerabilidad, asumiendo con fuerza el carácter de la pobreza y la carencia desde el punto de vista multidimensional? Lo anterior también lo considera el presente proyecto de ley.
Por tanto, no estamos frente a un mero cambio de nombre. Y hay que afirmarlo. Los Gobiernos tienen un sello. Y el del Gobierno del Presidente Piñera busca fortalecer a la familia -vuelvo a insistir- no como una definición estática, sino más bien con su carácter funcional. Se trata de relevar cómo la familia puede generar un cambio en las condiciones de vida de las personas.
Hay un tema adicional -y quiero recoger de la discusión lo que planteaban los Senadores Insulza y Quinteros- que dice relación con la función de planificación. Y quiero rescatarla.
Esta es una materia que debemos poner sobre la mesa. Considero que es una tarea pendiente en términos de cambiar los criterios actuales de, por ejemplo, calificación de RS de los proyectos. Con la calificación actual, el molo de Valparaíso no se habría construido.
Hay que entender que esta función adicional del Ministerio de Desarrollo Social y Familia debe incorporar una nueva visión, una nueva fórmula de establecer RS en los proyectos que nos permita generar desarrollo a partir de dicha calificación.
Pero este proyecto de ley está bien orientado, este proyecto de ley responde a un Chile que está cambiando, este proyecto de ley dice relación a un ministerio que debe tener una nueva atribución, una nueva funcionalidad, pensando básicamente en que enfrentamos un desafío mayor: un proyecto colectivo de nación que abarque a todos y cada uno de los chilenos con una mirada de mediano y largo plazo.
Deseo felicitar el empuje del Ministro de Desarrollo Social, de los subsecretarios porque creemos que es tarea de los gobiernos imprimir un sello. Y me parece que, sin lugar a dudas, estamos imprimiendo el sello del Gobierno del Presidente Piñera en las políticas sociales que debemos implementar en nuestro país.
La señora ARAVENA.- Señor Presidente, nuestra Constitución Política establece que "La familia es el núcleo fundamental de la sociedad". De ahí que el Estado deba procurar la protección y el fortalecimiento de ella.
Por otro lado, existen más de 5 millones 600 mil hogares en Chile. Y hoy, cuando se está celebrando el Día de la Mujer a nivel internacional, quisiera instalar en este debate que un gran porcentaje de las familias que integran nuestra sociedad son dirigidas por mujeres, por jefas de hogar. Estas llegan a un 41 por ciento y un 85 por ciento de los hogares monoparentales están a cargo de una de ellas.
Estos datos son relevantes porque, como lo han dicho algunos de los Senadores que me antecedieron en el uso de la palabra, las familias han cambiado mucho en Chile. Y, por lo tanto, es interesante que el Ministerio de Desarrollo Social incorpore un enfoque sistémico e integrador que permita que las políticas públicas vinculadas a la superación de la pobreza y otros aspectos que son importantes en el desarrollo de cada uno de los individuos sean objeto de una mirada que apunte a la célula orgánica que constituye la estructura de la sociedad chilena.
Esta sociedad es diversa, efectivamente. Pero, desde el punto de vista de las políticas públicas, debe ser integradora y ojalá sea mirada desde todos los ministerios que abordan las distintas temáticas de las que es necesario que el Estado de Chile se haga cargo.
En ese sentido, valoro el enfoque territorial, social y sociocultural que se le está dando a esta Cartera, que con esta denominación y con este cambio de estructura pretende modernizar la eficacia y la eficiencia de la política pública para quienes más lo necesitan, principalmente en mi Región, la más pobre del país, la cual además tiene una condición de ruralidad y gran cantidad de mujeres y de niños muy vulnerables.
Así que, junto con valorar el cambio de nombre, también esperamos que él no solo influya desde el punto de vista semántico, sino que favorezca un enfoque que permita llegar de mejor manera a cada uno de los habitantes que más lo necesitan en nuestra Región y en el país.
Sin duda, este proyecto parece simple en términos de su contenido, en cuanto a modificar el nombre del Ministerio de Desarrollo Social. Se crea el "Ministerio de Familia y Desarrollo Social", como se decía en un principio. El acuerdo nuestro en la Comisión de Hacienda fue insistir en el énfasis fundamental que tiene el "Ministerio de Desarrollo Social y Familia".
En realidad, este debate, que para algunos puede ser solamente un problema de dónde queda ubicado el concepto "familia" en el nombre del Ministerio, es mucho más relevante y de fondo.
A todos nos parece sumamente positivo y lógico, porque lo vemos todos los días, que una situación de vulnerabilidad, de pobreza, de indefensión o de abandono que pueda vivir cualquier compatriota nuestro, en cualquier lugar del país, de cualquier edad, de cualquier sexo, de cualquier religión, de cualquier condición socioeconómica, cuente siempre con redes de sustento y de apoyo. Y uno tiende a pensar, como es natural, en el concepto de familia.
Eso es lo que debemos tratar de fortalecer. Por supuesto, partiendo de la base de que actualmente el concepto de familia en nuestro país tiene una diversidad sumamente amplia. Y ha sido parte del debate en otras materias, algunas de orden valórico, otras producidas por la realidad y por lo que significa hoy la expresión de las relaciones de pareja -entre hombres y mujeres, entre personas del mismo sexo- o las que se dan al interior de lo que normalmente uno considera como un núcleo familiar.
Evidentemente, esa red de apoyo, esa instancia, esa "institución" -llamémosla así-, o ese concepto de familia siempre es muy importante para encarar las problemáticas ocasionadas por la vulnerabilidad. Pero no es el único factor.
Al menos en la Comisión de Hacienda se produjo un debate respecto a dónde están los énfasis. Porque si lo hacemos solo considerando lo que entendemos cada uno de nosotros como "familia", podemos minimizar o desviar los objetivos principales del Ministerio de Desarrollo Social, los que se relacionan con la implementación de políticas públicas permanentes, consistentes, de apoyo a la gente que está en una realidad de mayor vulnerabilidad.
Por ejemplo, uno piensa en lo que sucede con nuestros adultos mayores en situación de abandono; con la gente que padece limitaciones físicas, enfermedades; con los niños, o con las mujeres más vulnerables que tienen que asumir jefaturas de hogar, donde ellas son madre, padre, referente, proveedor y cumplen todos los roles.
También vemos la situación que se produce, desde el punto de vista socioeconómico, con las personas para las cuales una parte importante de este Ministerio implementa políticas públicas en beneficio de sectores que requieren un financiamiento, una capacitación o un apoyo que les permitan autosustentarse o generar una actividad económica, de supervivencia o productiva mediante la cual puedan acceder a una mejor calidad de vida.
Es decir, el ámbito de aplicación de las políticas públicas de esta Cartera va mucho más allá de lo que uno podría pensar y de lo que constituye el rol de la familia, del entorno familiar, del grupo familiar o la realidad que vive cada uno de nuestros compatriotas en nuestras ciudades o localidades rurales.
Esa es la razón por la cual a nosotros nos pareció que esa alternativa era mucho más lógica, manteniendo el rol fundamental de este Ministerio en la implementación de políticas públicas que apunten a la superación de la pobreza extrema y de la vulnerabilidad y al apoyo de otros sectores que, aun cuando son emergentes, están un poco por encima de esos niveles de pobreza, pero que igual requieren políticas que sustenten la posibilidad de alejarse, por sí mismos, de una situación de vulnerabilidad o de extrema pobreza.
Por eso hemos aprobado este proyecto, y yo al menos voy a respaldar las indicaciones que hicimos en la Comisión de Hacienda.
El señor MONTES (Presidente).- Una consulta: ¿habría acuerdo para votar todos los artículos de una vez y en un solo acto?
El señor KAST.- Sí.
El señor BIANCHI.- ¿Todo, señor Presidente?
El señor MONTES (Presidente).- Todo, incluyendo el cambio de nombre, modificación en la que también hubo acuerdo.
En consecuencia, la votación en curso abarcará globalmente todo el proyecto.
Le ofrezco la palabra al Senador señor Galilea.
¡A usted lo hemos escuchado menos y tenemos ganas de oírlo...!
El señor GALILEA.- ¡Ayer hablé en su ausencia...!
Señor Presidente, me tocó participar, junto con otros Senadores, en la tramitación de esta iniciativa de ley en la Comisión de Gobierno.
Tal como dijo el Senador Pizarro, a pesar de ser un texto sencillo, me parece sumamente profundo en su contenido y en sus consecuencias prácticas.
En dicha Comisión mencioné -se lo contaba a mis colegas y a representantes del Ejecutivo- que una universidad norteamericana hizo un largo estudio -entiendo que llegó a los setenta años- sobre qué hacía felices o infelices a las personas y, por tanto, qué las hacía más o menos vulnerables.
En dicha investigación la universidad seleccionó a personas de los más diversos orígenes: de la ciudad, de sectores rurales, de distintas razas, colores, religiones, sexos, en fin.
Al final de decenas de años de estudio en que se analizó todo lo que a esas personas les iba pasando en la vida, finalmente se llegó a la conclusión inequívoca de que lo único que hace a la gente menos vulnerable y, por tanto, más feliz es la consolidación de vínculos afectivos fuertes y reales durante su vida.
Por eso, creo que la modificación que ha propuesto el Ejecutivo va en un sentido absolutamente correcto, pues establece un enfoque familiar para resolver las situaciones de vulnerabilidad y carencia de las personas.
Eso es sumamente importante.
Contar con dicho enfoque para la implementación de políticas públicas que dependen del Ministerio de Desarrollo Social, una cartera importantísima que tiene una serie de instituciones a su cargo, me parece de primera importancia.
Lo mismo ocurre con el concepto de familia.
Algunos señores Senadores fueron algo críticos en este punto, pero la verdad es que la definición de familia contenida en el proyecto, que solo apunta a los efectos de las políticas de desarrollo social, es sumamente amplia y nadie podría sentirse, de alguna manera, fuera de ella.
Voy a permitirme leer estrictamente la definición que propone el proyecto. "Familia: núcleo fundamental de la sociedad, compuesto por personas unidas por vínculos afectivos, de parentesco o de pareja, en que existen relaciones de apoyo mutuo, que generalmente comparten un mismo hogar y tienen lazos de protección, cuidado y sustento entre ellos.".
Es decir, el Ministerio deberá estar preocupado de que una persona que se encuentra en situación de vulnerabilidad o una que esté apenas por encima de esa línea y se halla en riesgo de caer en ella, cuando se aborden los programas del Chile Solidario, del INJUV o de cualquier otro organismo de la referida Cartera, aquella sea mirada no como un individuo solitario, sino en su integralidad (con quién reside, cómo vive, cuál es su barrio, cómo es su entorno), a efectos de poder ser efectivos a la hora de sacar a esas personas de su vulnerabilidad.
Por lo tanto, felicito al Ministro Alfredo Moreno por haber dado este paso y al Gobierno del Presidente Piñera por haberlo apoyado, porque, dentro de la sencillez de su texto, esta iniciativa expresa algo muy profundo en la manera de enfocar el combate a la vulnerabilidad de los chilenos y las chilenas.
El señor GUILLIER.- Señor Presidente, solamente quiero expresar nuestro apoyo a este proyecto, que sigue una tradición de transformación: el Ministerio de Planificación pasó a ser de Desarrollo Social, con lo cual se fue tomando conciencia de la importancia de que las políticas sociales se coordinen de mejor forma entre los distintos sectores del país.
Ahora se pretende avanzar hacia una comprensión más integral de la vulnerabilidad, centrada ya no en las personas sino en las familias, pues este es el entorno en el que realmente vive la mayoría de la gente.
Asimismo, parece adecuado que se aborde como personas o familias en riesgo de vulnerabilidad a aquellos sectores de clases medias emergentes que, a pesar del enorme esfuerzo personal o grupal (de núcleo) que hacen, siguen viéndose enfrentados a una creciente inestabilidad por razones laborales, por enfermedades catastróficas, por la educación superior de sus hijos o por las necesidades que surgen en la vida, como la tarea de hacerse cargo de familiares de tercera o cuarta edad que carecen de los beneficios de los sistemas previsionales y que, por tanto, necesitan una red familiar de auxilio como única manera de sobrevivencia.
De otro lado, me parece positivo que se haya producido una apertura en nuestro país para modificar el concepto de familia, más allá de la formalidad legal, sobre la base de una composición basada en una convivencia social de apoyo, de solidaridades y de afectos que van más allá del matrimonio convencional. Recordemos que hoy día la mayoría de los niños nacen fuera de los vínculos matrimoniales formales legales.
Es en las relaciones sociales -muchas veces no de parentesco, sino de afecto, de pareja, de complementación, de solidaridad- donde se generan los lazos primarios en los cuales se sostiene, finalmente, la estructura social del país.
Por último, hago presente que el proyecto aborda un tema que había quedado suelto en el texto original respecto a la necesidad de vincular de mejor manera el financiamiento a una relación más armónica y funcional con la Dirección de Presupuestos, con el objeto de compartir la información, la evaluación de los programas y, por tanto, tener mayor facilidad de acceso para que se consideren los fondos de los programas sociales dentro de la política presupuestaria de cada año.
En consecuencia, apoyamos esta iniciativa de ley, que le va a dar más instrumentos, más herramientas al Ministerio que se reforma con un sentido de integración y de colaboración, lo cual ayudará a hacer más eficientes las políticas sociales.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Hago presente que hay varias señoras y señores Senadores inscritos.
El señor KAST.- Señor Presidente, en primer lugar, me parece importante entender la profundidad del proyecto en el rol de pasar de una mirada individual a una multidimensional.
Además, dentro de esa multidimensionalidad, que es la métrica que se ocupa hoy día para medir la pobreza, podemos ver en el contexto que las implicancias que tiene en un niño el entorno familiar determinan, particularmente, la gran mayoría de sus oportunidades a futuro.
Más aún, la política de infancia justamente trata de evitar desvincular a ese niño de su familia y que la última opción sea que llegue a depender del Estado. Por lo mismo, realiza todos los esfuerzos, tanto preventivos como paliativos, para que ojalá sea ese entorno en el cual el niño pueda crecer.
Lo mismo ocurre con un adulto mayor. El esfuerzo por lograr que efectivamente no tenga que dejar a su familia es una realidad creciente en nuestro país, que afortunadamente la Primera Dama ha tomado como bandera central de su gestión.
En el caso de las personas con discapacidad, se busca que no sean invisibilizadas o tomadas como individuos, sino vistas en relación con la familia.
Esta, sin lugar a dudas, es la primera opción, y la más correcta, para poder apoyar a cada uno de los grupos vulnerables de la sociedad.
Por eso, celebro este avance.
Considero que quienes tratan de minimizar la importancia conceptual en este proyecto de ley se equivocan. Es fundamental volver a entender que el Estado tiene una alianza primordial con la familia y que no hay nadie mejor que esta para poder garantizar ese mejor vivir y ese desarrollo social.
Por último, acerca de las preguntas sobre la planificación, es importante acordarnos que este mismo Congreso ha aprobado una serie de medidas para que ella no se haga en este Ministerio. De hecho, la planificación se efectúa a nivel regional.
Hoy día los gobiernos regionales poseen ese rol, y claramente la nueva ley en ese ámbito, junto con el hecho de que existirán gobernadores regionales, va a significar un desafío para poder dar más atribuciones en ese plano. La planificación no tendrá sentido si finalmente esas atribuciones no se diseñan de buena manera.
Y la otra planificación que existe, sin lugar a dudas, son los planes estratégicos de cada uno de los ministerios sectoriales, que deben tener una coordinación, la que el Ministerio de Desarrollo Social realiza.
Por eso, señor Presidente, celebro y apoyo con mucha fuerza esta iniciativa, que va dándole cada vez mayor grosor y profundidad a dicho desafío: que el Ministerio de Desarrollo Social y Familia tenga también un contrapeso a la mirada de Hacienda, que es muy importante. La economía siempre es primordial, pero necesitamos contrarrestarla o complementarla con un ministerio robusto.
En consecuencia, reafirmo mi voto a favor.
La señora RINCÓN.- Señor Presidente, el proyecto de ley que crea el Ministerio de Familia y Desarrollo Social no es una propuesta meramente formal. Tampoco es un texto inocuo.
Por el contrario, es una iniciativa que toma una opción. Lo ha dicho mi colega el Senador Chahuán y creo que lo ha expresado en forma transparente. Se opta por una mirada de Gobierno.
Considero importante que señalemos que el rol de la Cartera de Desarrollo Social no es fortalecer la familia a través de políticas públicas. Su objetivo es erradicar la pobreza, promover la integración social y garantizar los derechos sociales, económicos y culturales. Así lo indica el artículo 1º de la ley Nº 20.530, que crea el Ministerio de Desarrollo Social. Otra cosa es modificar dicho cuerpo legal para incorporar el rol en materia de familia.
Pero es relevante también, señor Presidente, que dimensionemos lo que eso significa, porque no es una discusión cualquiera; es una que tiene efectos.
El abuso de la focalización individual y, en este caso, familiar, refuerza la segregación, afirma Juan Carlos Feres, economista de la Universidad de Chile, experto en estadísticas sociales y pobreza, Vicepresidente de la Fundación Superación de la Pobreza y, por más de veinticinco años, Jefe de la Unidad de Estadísticas e Indicadores Sociales de la CEPAL.
Dicho enfoque no favorece la integración social y trae consecuencias.
Entonces, debemos tener cuidado con lo que hacemos, porque causará efectos en la mirada del país que queremos construir.
Chile presenta un grave problema de desigualdad que configura un nuevo tipo de pobreza, marcada por haceres distintos en la población. La gente aprende en un sistema educacional de mala calidad y que reparte el capital cultural de la sociedad de manera muy asimétrica; habita barrios segregados y peligrosos; trabaja en empleos mal remunerados e inseguros; recibe una atención de salud mucho menos oportuna e integral que el resto de la sociedad, y no es parte de las decisiones que le atañen.
Ese es el problema de la pobreza en nuestro país.
Como lo declarara el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre extrema pobreza y derechos humanos en 2015, Philip Alston: "Chile tiene el nivel más alto de desigualdad del ingreso después de impuestos y transferencias de los países de la OCDE. Su nivel de desigualdad en términos de ingresos tampoco es positivo, en comparación con otros países latinoamericanos. Estas tasas son muy problemáticas y resultan en una sociedad altamente segregada, en la que la separación de áreas residenciales, establecimientos educacionales separados, y mercados de trabajo separados operan de tal forma que se arraiga el privilegio y se asfixia la movilidad.".
¿Por qué digo esto, señor Presidente? Porque cuando tomamos decisiones en esta materia focalizando en las familias, estamos resolviendo medidas que pueden ser peligrosas. No digo que sean erradas, pero pueden ser peligrosas.
Creo que debemos mirar el Ministerio de Desarrollo Social con un enfoque íntegro, no solo en torno a la familia. Tenemos que mirarlo desde el punto de vista de la integración de los derechos sociales, económicos y culturales de todo el conjunto de la sociedad.
¡Ese es su rol!
El propósito de dicha Cartera, señor Presidente, es erradicar la pobreza y no hacerse cargo de fortalecer a las familias.
Las familias son un tema más. También están los jóvenes, los adultos mayores, la diversidad; en fin, hay muchos y muchas.
¡Y ese es el rol que debe cumplir el Ministerio!
Cuando vemos la definición de familia, me alegro de que se haya considerado un concepto amplio y no uno restringido. Lo leí con atención. Celebro que se haya recogido la discusión en el concepto.
No me gusta que en el título haya quedado incorporada la palabra "familia", porque es como quedarse con un caramelo.
¡No es bueno! No lo es porque se instalan discusiones que no son beneficiosas para el debate en general.
Creo que se dan pasos importantes, pero también -y tiene razón el Senador Chahuán- se instala otra mirada. Sin embargo, no se ven los objetivos de desarrollo del país.
¿Cuál es el objetivo de un ministerio? Desarrollar al país en su integralidad, señor Presidente.
Voto a favor de este proyecto. Pero considero que debemos tener cuidado con lo que hacemos.
El señor SANDOVAL.- Señor Presidente, cuando uno escucha los discursos, pareciera que se va a votar en contra de la iniciativa, y al final se decide pronunciarse a favor.
¡Cómo puede ser peligroso incorporar un concepto de familia en el Ministerio de Desarrollo Social! ¡Peligroso!
¡Cómo puede ser peligroso agregar esa definición en una Cartera que propicia la incorporación, la integración, el desarrollo, la inclusión en su globalidad!
¡Qué más integrador que la familia, como un concepto esencial y básico!
En la familia está inserta toda la realidad social de nuestro país: los jóvenes, los adultos mayores -como aquí se ha hecho mención-, el hombre y la mujer en su conjunto, y toda la diversidad que significa la construcción de familias en nuestro país; no solamente en el concepto tradicional (hombre, mujer, hijos), sino también en su globalidad, en la diversidad que existe.
Aquí se ha hablado de ciertos aspectos que en nuestra sociedad se requieren precisamente para ajustar, definir, complementar y enriquecer esta política. Vemos -lo han mencionado algunos Senadores- la situación de abandono, de soledad, de pobreza y los problemas de enfermedad de un segmento de la población, como son los adultos mayores.
Por ello, el cambio de perspectiva en la visión de ese rol y las funciones y atribuciones que se están entregando al Ministerio de Desarrollo Social al incorporar tal concepto fundamental se encuentra en el propio Programa del Presidente Sebastián Piñera, quien debe responder ante la confianza que le entregó el país al haberlo elegido con una amplia mayoría.
El propio Programa dice: "Sólo con familias unidas y fuertes podremos hacer de Chile un país verdaderamente integrado, humano y feliz. Nuestra gran tarea será potenciar sus capacidades y mitigar sus temores, poniéndolas en el centro de nuestra política social". ¿Dónde? Precisamente en el Ministerio de Desarrollo Social, que dentro de su amplia gama de funciones y atribuciones tiene como gran objetivo terminar con la vergüenza de nuestro país en materia de pobreza y, más aún, en materia de extrema pobreza.
Por eso, en este concepto se llega a una mirada integral del hombre, entendido como un ser social, que vive en comunidad y cuya primera forma de organización es la familia.
¿Quién, a lo largo de nuestro país, que esté escuchando este debate no va a ser parte de este concepto de realidad y ver que bajo ningún punto de vista ello es un peligro para la sociedad o significa un peligro de cambio de enfoque?
Todos nos desarrollamos en ese concepto. Validamos, promovemos, construimos, desarrollamos y deseamos, evidentemente, alcanzar las mejores políticas, planes y programas que apunten al principal cuerpo intermedio, anterior a cualquier otro, incluso anterior y superior al Estado, que es, justamente, la familia.
Por eso, nos parece de absoluta y total congruencia que, además, ella se inserte en una serie de líneas y programas que el Gobierno se encuentra desarrollando, orientados a un gran objetivo, como "Compromiso País" y "Mapa de la Vulnerabilidad".
¡Cómo no vamos a ser capaces de construir todo tipo de políticas que apunten, precisamente, a terminar con la vergüenza de tener aún, a pesar de los niveles de desarrollo que ha alcanzado nuestro país, bolsones de atraso, de pobreza, de postergación, de abandono y de diversos problemas que todavía debemos enfrentar como sociedad!
Por ello, no cabe ninguna duda de que dotar al Ministerio de esta nueva herramienta, que lo faculta para orientar su actuar, crear programas, planes y proyectos orientados a fortalecer, apoyar y proteger a la familia, es una obligación y una tarea del Estado.
De ahí, señor Presidente, que frente a esta instancia y a este cambio de nombre, pero sustantivo en el fondo, vamos a votar a favor de la iniciativa de ley.
El señor NAVARRO.- Señor Presidente, advierto que el proyecto de ley corre el riesgo de que, al final, sea señalado como que más implica cambiarle el nombre a un Ministerio de Desarrollo Social que perfectamente podía preocuparse de la familia. Nadie se lo impedía.
Yo he preguntado reiteradamente si esta iniciativa conlleva más recursos, si tiene algún ejercicio presupuestario, y se me señala que no, que los recursos son los mismos que hoy tiene el Ministerio.
Se ha despejado la controversia sobre el concepto de familia. Pero quiero repetir lo que el propio Presidente Sebastián Piñera señaló al momento de presentar este proyecto de ley. Él aludió a "una nueva orientación de nuestros esfuerzos como sociedad y como Gobierno". "¡Una nueva orientación de nuestros esfuerzos como sociedad y como Gobierno!".
Por lo tanto, la contradicción está a la vista. Durante décadas la Derecha conservadora afirmó que lo importante era el individuo, centrando su decisión en que las personas podían ejercer su libertad individual. Y, por otra parte, se acusó al progresismo de preocuparse demasiado de lo colectivo abandonando lo individual.
Esa era la controversia ideológica.
Hoy, la contradicción salta a la vista. Durante demasiado tiempo hubo preocupación solo por los individuos, sin tomar en cuenta lo colectivo, lo familiar. ¡Y resulta que ahora se nos dice que hay que preocuparse de la familia, con la participación del Estado!
En esta Sala, en la Cámara de Diputados, escuché una y cien veces que la familia tiene que formarse con abstención del rol del Estado. De manera que solo deseo advertir que, en definitiva, el quiebre del paradigma, el cambio de nombre, va a llevar a que el Estado sí pueda intervenir en la familia, sí pueda decidir qué asignar, qué recursos tomar, qué política desarrollar en torno a ella.
Hoy día el Estado se encuentra controlado por un Gobierno de Derecha, conservador y neoliberal: conservador en lo valórico, neoliberal en lo económico. Y las políticas en esta materia, tal como lo ha dicho Piñera, responderán a su "orientación de nuestros esfuerzos como sociedad y como Gobierno".
Cuando cambie el Gobierno, creo que muchos de los que están apoyando este proyecto de ley van a decir: "El nuevo Gobierno se va a meter en la vida de las familias". Y vamos a tomar decisiones sobre cómo intervenir en la vida de las familias de acuerdo a un prisma que es propio de cada Gobierno.
Esta orientación va a cambiar. Yo solo quiero advertir que quienes lucharon y se opusieron a la intervención del Estado en la familia están instalando hoy día un Ministerio que tendrá facultades para intervenir en ella. Y con una definición tan amplia que incluso puede caber hasta la familia militar: como un grupo de personas con vínculos económicos, de protección, y no solo de parentesco. Es decir, cualquier grupo social de individuos que se proteja, que se ame, que aspire a la felicidad, cabrá en la definición.
Y por tanto uno se pregunta cuál debiera ser la primera medida que tendría que tomar el Ministerio: ¡sacar al SENAME, donde hay miles y miles de niños abandonados, del Ministerio de Justicia y llevarlo al de Desarrollo Social! Y terminar con la política del subsidio a entidades privadas, para institucionalizarlo y poner a esos menores en familias de verdad, con aportes de 500 mil y 800 mil pesos, que es lo que les pagamos a cada institución. Recordemos que el Gobierno aumentó recientemente el subsidio.
Entonces, uno podría decir que nos estamos preocupando de verdad de la familia y de los niños. Estos son parte esencial de cualquier familia, son los más vulnerables, al igual que los adultos mayores, y no pueden estar entregados al Ministerio de Justicia.
Espero que una de las primeras medidas que adopte el Gobierno sea traerse el SENAME al Ministerio de Familia y Desarrollo Social, para luego terminar con este Servicio, como lo he sostenido en varias oportunidades y lo vuelvo a reiterar. ¡Se agotó el SENAME! Si no, señor Presidente, solo habremos cambiado el nombre de la Cartera y generado expectativas.
Se habla de la clase media. ¡Bienvenida! Vamos a tenerla participando con políticas públicas.
Pero, repito, no basta el cambio de nombre.
Nosotros hemos propuesto la creación del Ministerio del Adulto Mayor, así como la del Ministerio de Emergencias y Catástrofes Nacionales para reemplazar a la ONEMI, pero con funciones distintas. Un cambio de nombre no es suficiente.
Ahora bien, quiero advertir que si este proyecto obedece a la "orientación de nuestros esfuerzos como Gobierno", yo no comparto tales esfuerzos. Que no haya Oposición, es otra cosa. Y en este debate sobre un cambio -comillas- "conceptual", pero que reviste una profundidad inédita -quiero advertirlo- no se ha llevado con la Oposición. Se ha tomado con demasiada liviandad.
Yo voy a votar a favor, señor Presidente, porque aspiro a que cuando se cree este Ministerio de Familia y Desarrollo Social tengamos la convicción de que la familia es lo importante. Pero también son importantes los individuos que componen la familia. Sin individuos no hay familia; sin adultos mayores, sin niños, no hay familia. Por tanto, no nos quedemos en la discusión semántica. Incorporamos a la clase media, lo cual es un mérito propio que nos permitirá ayudar a este sector de la sociedad. Y aspiremos a que la instrumentalización de este Ministerio se dé en el ámbito de proteger más a la gente, a la familia, a los individuos, a las personas que están viviendo en condiciones precarias en Chile.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- ¿No le faltó agregar nada, señor Senador?
Yo también soy de la idea de que este proyecto es simplemente un cambio de nombre, una enmienda más bien de forma, porque tengo la convicción de que ninguno de los programas y políticas sociales que hoy tiene el Ministerio de Desarrollo Social, dirigidos a la niñez, a la juventud, a los adultos mayores, a personas en situación de calle, a personas con discapacidad, a personas de los pueblos indígenas, al sistema de protección social que le toca gestionar (Chile Crece Contigo, Chile Cuida, Chile Seguridad y Oportunidades, Elige Vivir Sano, etcétera), ninguna de las políticas y programas que en la práctica ejecuta día a día el Ministerio de Desarrollo Social va a tener, en el fondo, un enfoque familiar, tal y como se definió en la Comisión de Hacienda.
Yo estoy de acuerdo con el cambio que ahí se hizo, señalando: "Se entenderá por enfoque familiar la implementación de políticas sociales que pongan foco en las familias y en su entorno territorial, social y sociocultural". Se habla de "las familias", entendido el concepto en términos amplios, conforme a la diversidad de familias que hoy día componen la sociedad chilena.
La verdad es que ninguna de las acciones que el Ministerio desee llevar adelante con ese enfoque necesita un cambio de nombre: basta la voluntad política de implementar nuevos programas innovadores, nuevos focos, nuevos énfasis.
Tengo dos aprensiones.
Respecto de la primera, el movimiento feminista ha sido muy contundente. Estamos ad portas de conmemorar, el 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer, y normalmente cuando se habla de familia se habla del rol de la mujer. ¿Quién cuida a los niños? ¿Quién cuida a los enfermos? ¿Quién cuida a los adultos mayores? ¿Quién cuida a las personas solas, abandonadas? Las mujeres. Cuando se habla eufemísticamente de familia, se habla de ella como un rol que se le asigna a la mujer, por un lado.
Y por el otro, tradicionalmente en la política social se sospecha, se estigmatiza a las familias más pobres, a las familias más vulnerables, a las familias que poseen menos recursos. Se las suele medir, se las suele supervisar, se las suele intentar disciplinar. En el fondo, el Estado no se mete con las familias de mayores recursos, el Estado no entra a intervenir con programas en esas familias. Sin embargo, sabemos que en Chile, por ejemplo, la violencia machista, la violencia contra los niños, niñas y adolescentes, las situaciones de abandono, las situaciones de dinámicas disfuncionales no distinguen clases sociales. Son problemáticas que afectan desde familias de extrema riqueza hasta familias de extrema pobreza, en términos socioeconómicos.
Por lo tanto, tengo esas dos aprensiones.
Pero, como simplemente se trata de un cambio de nombre, no me opondré al proyecto, y además porque estoy de acuerdo con las modificaciones que se le hicieron tanto en la Cámara de Diputados como en la Comisión de Hacienda del Senado.
Hubiera preferido el título "Ministerio de Desarrollo Social y Familias", en plural, porque hay diversidad de familias, pero el contenido abarca una definición amplia, inclusiva, diversa, y un enfoque familiar que se vincula a lo territorial, a lo social, a lo sociocultural y a lo comunitario, diría yo. El gran problema que tenemos en Chile es de tejido social, de relaciones de confianza, de reciprocidad en las comunidades extramuros de la familia -me refiero más a los barrios, a las comunidades-, asumiendo un enfoque multidimensional relevante.
Por lo tanto, no me voy a oponer.
Creo -y esta es una opinión política- que uno debe distinguir qué peleas y qué batallas dar, en términos más políticos, ideológicos, en cuanto a qué proyectos pueden profundizar el modelo neoliberal -ahí sí que, obviamente, voy a estar en contra-, pero este, que simplemente implica un cambio de nombre, lo voy a votar a favor.
El señor PUGH.- Señor Presidente, sin lugar a dudas, este es un tema relevante, porque permite priorizar quizás los esfuerzos más importantes del Estado. ¿Para quiénes? Para aquellos que más los necesitan.
Hoy se ha discutido sobre la familia, o las familias. Y debemos entender que desde el principio de la gestación de nuestra república, la primera familia, la del Padre de la Patria, era una familia en que el hijo, O'Higgins, era hijo de una madre soltera. Quiero recordar que él fue "el huacho Riquelme".
Recibió la educación que su madre le podía dar, y por eso fue con jóvenes mapuches a estudiar a Chillán. Allí aprendió mapudungun y comprendió el valor de lo que significaban esas raíces culturales.
Cuando su padre lo reconoce como Bernardo O'Higgins, le da también la posibilidad de ir a estudiar afuera.
¿Qué tenemos que entender, entonces? Que las oportunidades y los talentos están uniformemente distribuidos. Es una distribución normal. Muy pocos lo tienen todo. La gran mayoría tiene lo que se necesita y muy pocos no tienen nada. Entonces, a los que lo tienen todo, a esos grandes talentos, hay que darles todo. A los que tienen lo justo y lo necesario, bueno, hay que darles lo que se requiere. Y a los que no tienen nada, hay que ayudarlos. Por lo tanto, en justicia, a cada uno hay que darle lo que merece, y por eso a todos debemos darles algo distinto y especial.
Este Ministerio busca, precisamente, hacerse cargo de lo más valioso que posee Chile: una generación de talentos que necesita una red de apoyo, que se llama efectivamente "familia" y que puede conocerse de muchas formas.
Lo importante es que exista una planificación adecuada y certera, especialmente en los territorios que son estratégicos para Chile y que llamamos "zonas extremas", en los territorios insulares oceánicos, que están alejados. El lugar más lejano del mundo, les recuerdo, es precisamente Rapa Nui.
En consecuencia, Chile enfrenta un desafío territorial gigantesco. Está lleno de gente talentosa, pero tiene que ser capaz de darles a todos oportunidades.
Entonces, cuando uno define un cambio de nombre, no es algo menor, no es una situación trivial; es centrar el objetivo en lo que queremos: lograr que esos esfuerzos permitan a todos los niños que lo están esperando un verdadero futuro. Y, una vez que acaben esa vida, cuando ya estén en la cuarta edad, sigan siendo apoyados y no queden abandonados, como hoy, en cualquier lugar o en algún hospital.
Por lo tanto, nuestra misión es hacernos cargo de todos esos sueños, de todos esos anhelos, de todas esas expectativas. ¿Cómo? Con planificación, no con demagogia ni con populismos.
Es importante que existan métricas y entender que es fundamental contar con información precisa. Quizás ahí es donde estamos fallando, porque hay ocasiones en que probablemente los parámetros no dan para disponer una solución precisa en algún lugar.
¿Cuál es la respuesta, entonces? El fortalecimiento de las regiones, lo cual nos permitirá entender al país de una manera distinta. Hoy existen los santiaguinos y los que viven fuera de Santiago. Pues bien, hay que entender que nuestro territorio, vasto y diverso, requiere políticas públicas precisas, así como que en cada uno de ellos hay gente que necesita apoyo. Y si está muy alejada del centro, donde no llega nadie, es el Estado el único que prácticamente puede suplir y dar solución a sus problemas.
Chile es complejo, es distinto, es difícil, pero avanza. Y para hacerlo tiene que focalizar sus recursos. Por lo tanto, este cambio de nombre y este énfasis se enfoca especialmente en los más vulnerables, en la clase media que debemos proteger. ¿Para qué? Para sacarlos adelante y que todos cuenten con las mismas oportunidades.
Es justicia dar a cada uno lo que merece. Y por eso voto a favor de esta iniciativa.
--Se aprueba en general y en particular el proyecto (33 votos a favor y 3 abstenciones), con las modificaciones introducidas por las Comisiones de Gobierno y de Hacienda, dejándose constancia de que se cumple el quorum constitucional exigido, y queda despachado en este trámite.
Votaron por la afirmativa las señoras Aravena, Ebensperger, Goic, Órdenes, Provoste y Von Baer y los señores Allamand, Bianchi, Castro, Chahuán, Coloma, De Urresti, Durana, Elizalde, Galilea, García, García-Huidobro, Girardi, Guillier, Harboe, Huenchumilla, Kast, Latorre, Letelier, Montes, Navarro, Ossandón, Pérez Varela, Pizarro, Prohens, Pugh, Sandoval y Soria.
Se abstuvieron los señores Insulza, Quintana y Quinteros.
El señor MONTES (Presidente).- Le ofrezco la palabra al señor Ministro.
El señor MORENO (Ministro de Desarrollo Social).- Señor Presidente, por su intermedio, quiero agradecer a todos los Senadores por el apoyo enormemente mayoritario al proyecto, que no recibió ningún voto negativo.
Tal como ha expresado la inmensa mayoría, esta normativa nos permitirá desarrollar en mucho mejor forma las políticas sociales, poder considerar a los individuos dentro de su realidad familiar. Cualquiera de las personas con más recursos acude a resolver algunos de los problemas sociales de sus hijos, de sus adultos mayores. Y este es el mismo modo en que se resuelven: pidiéndoles a las familias que aporten a su solución, porque ese grupo de referencia, de acompañamiento, no puede ser reemplazado por nada. Uno puede colaborar, pero la única manera de tener éxito es trabajando en conjunto con ese grupo de personas, que quieren y comparten el día a día con quien tiene una dificultad. Esto puede ocurrir en cualquiera de las etapas de la vida y frente a cualquier problema.
Este Ministerio va a encargarse del tema del SENAME. Ya tenemos la Subsecretaría de la Niñez, tenemos el SENAMA, tenemos el área de la discapacidad, tenemos todo el ciclo de vida y la multiplicidad de problemas que afectan a las personas. Y este nuevo enfoque nos permitirá colaborar con ese grupo, en el cual las personas comparten la vida, comparten los cariños, comparten un proyecto y un apoyo mutuo. Eso marca una diferencia enorme en la tarea que el Estado debe realizar, la que, como ustedes saben, es muy amplia y compleja.
Así que simplemente agradezco este enorme respaldo, que se dio tanto en el trabajo en la Cámara como en las distintas Comisiones del Senado, donde la iniciativa también concitó gran adhesión. Creo que ello refleja el gran acuerdo que existe en cuanto a destinar mayores esfuerzos y recursos para superar los problemas sociales que Chile enfrenta.
Boletín N° 11621-04
El señor MONTES (Presidente).- Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que mejora el ingreso de docentes directivos al Sistema de Desarrollo Profesional Docente, modifica diversos cuerpos legales y establece los beneficios que indica, con informe de la Comisión de Educación y Cultura e informe de la Comisión de Hacienda.
Educación y Cultura (segundo): sesión 91ª, en 23 de enero de 2019.
Hacienda: sesión 91ª, en 23 de enero de 2019.
Sesión 56ª, en 3 de octubre de 2018 (se aprueba en general).
El señor MONTES (Presidente).- Sobre esta llamada "ley miscelánea de educación", hay un conjunto de modificaciones que no fueron acordadas de manera unánime. Sin embargo, hemos conversado con los integrantes de la Comisión de Educación y focalizaríamos el debate en cinco de ellas. El resto se daría por aprobado.
Le voy a dar la palabra al señor Secretario para que informe cuáles son las cinco materias que se pondrían en discusión. Las demás, como acabo de decir, se darían por aprobadas.
Por supuesto, también quedarían aprobados los artículos que no fueron objeto de ninguna observación, que son dos: los números 5 y 6.
El señor MONTES (Presidente).- El resto del articulado -reitero-, donde hay mayoría, se daría por aprobado, salvo las disposiciones que se mencionarán a continuación.
El señor LABBÉ (Secretario General).- Sus Señorías, como ha señalado el señor Presidente, habría que votar separadamente algunas disposiciones. Así lo han pedido la Senadora señora Von Baer, en algunos casos; la Senadora señora Órdenes, en otro, y también el Senador señor Latorre.
El artículo 2, número 2, que exime a docentes en tramos expertos I y II de la evaluación de desempeño contemplada en el Estatuto Docente (comienza en la página 19 del comparado).
El artículo 8, número 1, que incorpora el literal e) como una de la prioridades del Sistema de Admisión Escolar.
El artículo 8, número 2, a solicitud del Senador señor Latorre, que agrega una letra f) que incorpora otra prioridad al Sistema de Admisión Escolar (páginas 64 y 75).
Después, el artículo 9, números 2 y 7, agrega la incorporación a la acreditación de 3 mil 200 horas de formación profesional para los docentes y asistentes de la educación que emitan diagnóstico (páginas 94 y 106).
Esas serían las distintas disposiciones por tratar, por cuanto, como ha señalado la Presidencia, el resto quedaría aprobado.
El señor GARCÍA.- Señor Presidente, ¿en qué páginas?
El señor LETELIER.- ¿Cuáles son los números?
El señor MONTES (Presidente).- El señor Secretario va a repetir los artículos y números que vamos a votar.
El señor LABBÉ (Secretario General).- El artículo 2, número 2 (página 19 del comparado); el artículo 8, números 1 y 2 (páginas 64 y 75); y el artículo 9, números 2 y 7 (páginas 94 y 106).
El señor MONTES (Presidente).- ¿Habría acuerdo en dar por aprobado el resto de los artículos?
--Se da por aprobado el resto de las disposiciones, por unanimidad.
El señor MONTES (Presidente).- Señores Senadores, ¿realizamos un debate y votación por cada artículo; o quieren verlos en conjunto y después votarlos todos?
El señor LETELIER.- Señor Presidente, son materias distintas.
La señora VON BAER.- Señor Presidente, como dice el Senador Letelier, son temas diferentes, y deberíamos votarlos separadamente.
El señor MONTES (Presidente).- Senador señor Letelier, ¿usted también piensa que hay que votar los tres por separado?
El señor MONTES (Presidente).- ¿Realizamos un solo debate, y después votaciones separadas?
La señora VON BAER.- En forma separada.
El señor MONTES (Presidente).- ¿Ambas cosas?
El señor MONTES (Presidente).- Es lo que corresponde reglamentariamente. Y es lo que se solicita, por lo tanto, así lo haremos.
En votación el artículo 2, número 2.
El señor MONTES (Presidente).- Ofrezco la palabra a la Senadora señora Provoste.
La señora PROVOSTE.- Señor Presidente, quisiera referirme particularmente a la indicación aprobada en la Comisión y presentada por el Senador Latorre.
Lo que busca -y nosotros lo apoyamos en la Comisión- tiene que ver con el sistema profesional docente: evitar que aquellos profesores que ya están en los tramos expertos I y II puedan quedar eximidos de un nuevo proceso de evaluación.
Eso es básicamente, señor Presidente.
El señor LETELIER.- No voy a intervenir.
La señora VON BAER.- Señor Presidente, quiero llamar la atención sobre este artículo, porque actualmente los profesores se someten a dos evaluaciones distintas. Una es la establecida en el artículo 70 del Estatuto Docente, y es de carácter formativo. Es un insumo fundamental para la determinación de brechas en la formación docente. La segunda es la que se establece a partir de la carrera docente.
Son dos evaluaciones distintas; por lo tanto, cumplen metas distintas.
El proyecto original, en este artículo, hacía que aquellos profesionales de la educación que se encuentran reconocidos en el tramo experto I y II del Sistema de Desarrollo Profesional Docente -o sea, de la carrera docente, la segunda evaluación a la que yo hacía mención- queden exceptuados de la evaluación de desempeño docente. Y lo que hace la indicación a que se hizo referencia es aumentar esa eximición; es decir, que se amplíe a los profesionales que se encuentren reconocidos en el tramo avanzado.
¿Cuál es el problema de esto, señor Presidente? Que acá se está hablando de dos evaluaciones distintas que miden algo distinto. Para los docentes avanzados no es obligatorio rendir los instrumentos del Sistema de Desarrollo Profesional Docente, ya que es voluntario avanzar a los tramos experto I y experto II.
En cuanto al planteamiento de quienes apoyan esa modificación en el sentido de que hay un agobio de los profesores, lo primero que hay que decir es que si no quieren rendir la evaluación no es necesario que la rindan, solo se hace si quieren seguir avanzando.
El problema al cual nos vamos a enfrentar si es que eliminamos una de las evaluaciones -según la indicación del Senador Latorre- es que nos vamos a quedar ciegos respecto de una parte de lo que hoy rinden los profesores.
Por lo tanto, señor Presidente, nosotros creemos que es un paso en la dirección incorrecta, porque ¡podría haber profesores con alrededor de 30 años que nunca más fueran evaluados!
Entonces, hemos conversado en la Comisión de Educación respecto a que probablemente no es correcto que tengamos dos evaluaciones distintas; que debemos tener un solo instrumento, y ver cómo se racionaliza, cómo se hace mejor.
Pero si ahora dejamos una evaluación fuera, tendremos una mesa coja, porque dejaremos a los profesores sin un tipo de evaluación, que es la formativa.
Señor Presidente, yo invito a que rechacemos esta modificación, porque creemos que es muy importante para el desempeño de los profesores contar con esta medición.
Durante la tramitación de la ley de evaluación docente, originada en un mensaje de la Presidenta Bachelet, discutimos muchas veces este asunto, y la decisión que tomamos con el Ejecutivo anterior fue que se iban a mantener ambas evaluaciones.
En ese minuto se podría haber optado por eliminar una de las dos. Pero se decidió mantenerlas, hasta tener una mirada un poco más global del tema.
También se estableció en esa legislación -nosotros la apoyamos y, a mi juicio, representó un paso muy significativo hacia adelante- que la evaluación a los profesores era importante. Se debe contar con esta herramienta, para que los docentes vayan aumentando su sueldo según los resultados de esas evaluaciones.
Señor Presidente, yo los invito a no dar un paso hacia atrás respecto de una ley que se aprobó de manera transversal durante el gobierno anterior, en que trabajamos y pensamos muchísimo, la cual, de hecho, se está implementando paso a paso.
En las conversaciones que tuvimos con los entonces Ministros de Educación en esa oportunidad definimos que se iban a dejar las dos evaluaciones.
El Ministerio está trabajando sobre el particular.
Pero creo que no podemos cambiar una decisión que se tomó en una ley miscelánea, sin tener las evaluaciones sobre la mesa, sin escuchar a nadie sobre este tema específico. Porque así ocurrió: no oímos al CPEIP, a los expertos en evaluación, en fin. Simplemente se votó, porque algunos profesores plantearon que no era bueno tener dos evaluaciones.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- ¿Necesita algunos segundos más, Su Señoría?
El señor GARCÍA.- Señor Presidente, efectivamente, como bien lo explicó la Senadora Von Baer, hoy día tenemos dos sistemas de evaluación.
El Colegio de Profesores nos ha manifestado que considera eso una exageración, que produce agobio laboral en los docentes, y yo tiendo a encontrarle razón.
Siento que el ideal es tener una sola evaluación que cumpla distintos propósitos. Pero eso no se logra eliminando una de las actuales evaluaciones, sino complementando una con otra.
Por eso, dicho organismo, junto con el Ministerio de Educación, está trabajando en el asunto para efectuar una propuesta legislativa.
Entonces, lo que corresponde es esperar tal propuesta. Es decir, aguardar a que el trabajo de la mesa en que participan la Ministra de Educación y el Subsecretario con el Colegio de Profesores rinda sus frutos en esa materia y probablemente, y de esa forma tener algo coherente.
Porque, como bien dijo la Senadora Ena Von Baer, se trata de una ley miscelánea sobre distintas materias, en cuya discusión no tuvimos oportunidad de escuchar a los especialistas en la materia. Simplemente se incorporó. Y en una cuestión tan sensible, pero al mismo tiempo tan trascendental para la educación, como la evaluación de nuestros profesores, creo que se debe escuchar a los propios profesores y, también, a todos los especialistas.
Por tal razón, también nuestra recomendación es que rechacemos lo sugerido por la referida indicación y esperemos los resultados de la mesa de trabajo del Colegio de Profesores con la Ministra de Educación.
En verdad se trata de una demanda que hace mucho tiempo viene planteando el Colegio de Profesores sobre el agobio que provoca, en general, la sobreevaluación en el sistema aprobado tras una larga discusión sobre carrera docente.
En el fondo, lo que exponen es la existencia de una sobreevaluación.
Acá no estamos planteando -para que se entienda- que a los profesores se les deje de evaluar, sino simplemente que algunos profesores que están en cierto tramo puedan solicitar ser eximidos de una de las evaluaciones.
Es decir, acá estamos poniendo el acento en la sobreevaluación, que es innecesaria, por el agobio que genera, siendo muchas veces incluso contraproducente en la calidad de la educación.
Por eso, creo que tenemos que remirar el sistema de evaluación docente.
Los países que tienen buenos niveles en calidad de la educación invierten mucho en la formación inicial docente y, luego, en una carrera continua, pero no existe esta sobreevaluación durante la carrera, más bien se confía en la formación del profesor.
Sin embargo, en Chile tenemos en general una mala y desregulada formación inicial docente. Por eso ponemos mucho énfasis en la evaluación durante la carrera profesional y hay una sobreevaluación.
Ese es el criterio que estamos planteando en el debate. Su discusión la dimos en la Comisión de Educación, y se ratificó en la de Hacienda, por tal razón voto a favor.
El señor LETELIER.- Señor Presidente, yo no sé si es un problema de redacción, porque se puede desprender de la lectura del texto propuesto que una persona se puede eximir para siempre, no solo de una evaluación.
Hay una inquietud al respecto, porque muchos profesores, como decía el Senador García, nos han planteado el tema del agobio que producen las evaluaciones.
Pero también es cierto que algunos docentes pueden llegar a un nivel de calificación altísimo muy pronto, y no parece bueno que no tengan ninguna evaluación docente durante 5, 10, 15, 20 años.
Por ende, pareciera que hay un problema de redacción. Porque, escuchando al Senador Latorre, esa no era su intención, sino que el profesor -quizás cuando se encuentre en una categoría muy positiva- pueda no verse sometido a la evaluación con la misma periodicidad.
Quiero tratar de entender lo que se está planteando, porque comparto con la Senadora Von Baer que este debate se hizo en el gobierno anterior, en el cual se determinó que era necesaria una mirada sistémica del proceso de evaluaciones. Por eso mi inquietud es que aquí se pudiera generar un precedente.
Esa es mi única preocupación, señor Presidente.
Por ello me gustaría que el Ministro nos ilustrara al respecto. Y creo que él estaría dispuesto a que docentes evaluados en una buena categoría, quizás para mitigar esa situación de agobio, pudieran saltarse alguna evaluación, pero no eximirse de todas.
Yo entiendo que ese era el espíritu de lo planteado por el Senador Latorre.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Ha pedido la palabra el señor Subsecretario de Educación.
¿Habría acuerdo de la Sala para otorgársela?
Pero antes estaba inscrito el Senador señor Kast.
Entonces, tiene la palabra Su Señoría, y luego se la concederemos al señor Subsecretario.
El señor KAST.- Gracias, señor Presidente.
La verdad es que en el proceso de mejora que se hizo en el Gobierno anterior de Michelle Bachelet sobre carrera docente me tocó participar en forma bastante intensa y debo reconocer que fue uno de los proyectos importantes que se aprobaron.
Ahora, más allá de que me hubiese encantado que algunas cosas fueran levemente distintas, se trató de un proceso muy madurado, debatido, trabajado, con intensa discusión durante mucho tiempo. La Ministra en su minuto tuvo una infinidad de conversaciones. Y escuchamos a un sinnúmero de distintos expertos.
Por lo mismo, quiero apelar a esa seriedad con la cual se analizó dicha iniciativa, más allá de lo que uno pudiese haber querido respecto de algunas materias. A mí me habría gustado que en ciertos casos, como respecto de profesores mal evaluados en forma reiterada, hubiésemos sido un poco más estrictos, impidiendo que siguieran en el aula, pero que continuaran en el sistema escolar. Creo que había que garantizar la calidad de educación en los niños.
Por eso, me parece imprudente aprobar lo propuesto por la referida indicación, por tratarse de una mirada particular en un sistema que está recién empezando a operar, el cual, de hecho, fue aprobado por los mismos miembros de esta Sala hace poco.
En esta oportunidad no se escuchó a nadie. Además, las evaluaciones representan una pieza relevante dentro de la arquitectura general del sistema que se planteó, en cuya discusión hubo muchas conversaciones con el Colegio de Profesores. Sin embargo, obviamente, uno siempre quisiera tener menos y no más evaluaciones, es parte de lo que todo ser humano desearía.
Entonces, se buscó un equilibrio.
Por ello, en este caso tal vez la solución razonable sea escuchar al Ministerio de Educación. Ojalá que se logre consensuar alguna postura en vez de simplemente optar, en un proyecto tan complejo como este, por la lógica de eximir a profesionales de la educación que se encuentren en determinados tramos de una evaluación que es muy relevante para la mejora.
La evaluación no es solo un proceso hecho para castigar: también se realiza para mejorar. Y se pone el interés superior del niño ahí, en la ley.
Esa fue la intención que en su minuto tuvo la Ministra de Educación del Gobierno anterior, para que aquello se efectuara de la manera que señalo.
Por todo lo expuesto, voto en contra.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Les recuerdo a Sus Señorías que este proyecto irá, en tercer trámite, a la Cámara de Diputados.
El señor FIGUEROA (Subsecretario de Educación).- Señor Presidente, quiero hacer algunas precisiones sobre lo que se está discutiendo acá.
En primer lugar, debo señalarles a los Senadores que nosotros estamos en una mesa de trabajo con el Colegio de Profesores, donde se tratan diversos puntos. Y uno de ellos dice relación precisamente con la evaluación docente.
En tal sentido, como Ministerio, hemos manifestado formalmente nuestra voluntad de trabajar en la línea de contar con una evaluación única, pero, obviamente, en la lógica de un diseño adecuado de política pública.
¿Qué significa eso? Identificar la esencia de las dos evaluaciones que tenemos hoy día y llevarlas a un único instrumento.
Si simplemente se elimina una de ellas, la política en esta materia queda trunca y no se logra el objetivo que nuestro país ha ido construyendo paulatinamente. De modo que consideramos fundamental mantenerla.
En ese contexto, y apuntando a lo que señaló el Senador Letelier, el tramo avanzado es la última fase obligatoria del Sistema de Desarrollo Profesional Docente; y los tramos experto I y experto II, a contrario sensu, son voluntarios. De manera que el docente puede evaluarse para acceder a estos tramos, y tiene ciertos incentivos para hacerlo, que se hallan relacionados con las remuneraciones. Sin embargo, no está obligado a ello.
Ahora, si un profesional de la educación que se encuentra en el tramo avanzado queda además eximido de la evaluación que establece el artículo 70 del Estatuto Docente, no existirá en el sistema información adecuada acerca de su desempeño. Por lo tanto, es la política pública de desarrollo docente la que en definitiva resultará perjudicada.
Por esa razón, no creemos conveniente avanzar en esa vía. No obstante, sí estimamos que lo adecuado es construir una política que apunte a que los docentes tengan una carga razonable, que no les signifique agobio, pero que les permita, por un lado, contar con una evaluación formativa que aporte información, y, por el otro, acceder a mejores condiciones labores.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Tiene la palabra el señor Secretario, quien indicará lo que estamos votando.
El señor LABBÉ (Secretario General).- Se halla en votación el artículo 2, número 2, mediante el cual se añade en el artículo 70 del Estatuto Docente un inciso final nuevo. Se trata de una modificación de la Comisión de Educación (páginas 19 y 20).
Quienes están de acuerdo con la enmienda propuesta por el referido órgano técnico deben votar que sí, y aquellos que no lo están, que no. Esto, sin perjuicio de las abstenciones y los pareos.
--Se rechaza el artículo 2, número 2 propuesto por la Comisión de Educación y Cultura (17 votos en contra, 6 a favor y 4 abstenciones).
Votaron por la negativa las señoras Aravena, Ebensperger y Von Baer y los señores Allamand, Castro, Chahuán, Durana, Galilea, García, García-Huidobro, Kast, Letelier, Ossandón, Prohens, Pugh, Quinteros y Sandoval.
Votaron por la afirmativa la señora Muñoz y los señores Elizalde, Guillier, Latorre, Navarro y Soria.
Se abstuvieron las señoras Goic, Órdenes y Rincón y el señor Bianchi.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Se deja constancia de la intención de voto de abstención del Senador señor Pizarro.
A continuación, pasaríamos a la segunda votación, referida al artículo 8, numerales 1 y 2.
El señor LABBÉ (Secretario General).- Señores Senadores, aquí hay que aclarar lo siguiente.
La votación separada del artículo 8 la pidió la Senadora Von Baer respecto de los números 1 y 2; el Senador Latorre la requirió solo para el número 2.
No sé si el ánimo de Sus Señorías sea efectuar una sola votación.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Vamos a reiterar la solicitud que hicimos hace un momento. Planteamos hacer una sola votación, y nos señalaron que se votaran separadamente ambos números.
Les pregunto a Sus Señorías si se mantiene esa misma posición.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Muy bien. Procederemos, pues, a votar en primer lugar el artículo 8, número 1.
El señor LABBÉ (Secretario General).- El artículo 8 figura en la página 64 del comparado. Ahí comienza el número 1, que incorpora en el artículo 7° ter los literales e) y f), nuevos, que se transcriben en la página 67.
La señora VON BAER.- Señor Presidente, nosotros queremos votar separadamente, por un lado, el literal e), y, por el otro, el f).
Son dos votaciones distintas, pues se trata de dos temáticas diferentes: una se consigna en el literal e) y la otra en el f).
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Entonces, someteremos a votación el literal e) del número 1 propuesto mediante el artículo 8 del proyecto, que figura en la página 67 del boletín comparado.
El señor LABBÉ (Secretario General).- El literal e) expresa lo siguiente: "La condición de hijo o hija de un exalumno o exalumna que haya cursado sus estudios o parte de los mismos en el establecimiento.".
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Eso es lo que se nos ha pedido votar separadamente.
La señora VON BAER.- Señor Presidente, los literales e) y f) plantean una modificación al sistema de admisión escolar establecido por la Ley de Inclusión, que fue aprobada durante el Gobierno de la Presidenta Bachelet.
¿Cómo opera el referido sistema? Los niños postulan en primer, segundo y tercer lugares a los colegios que prefieren. En aquellos establecimientos donde hay más demanda que cupos la asignación se hace al azar, excepto que se trate de hijos de personas que trabajen en ellos.
Ahora bien, estos dos literales vienen a cambiar aquello, y establecen dos razones adicionales por las cuales en los colegios donde hay más demanda que cupos se pueda priorizar a esos niños.
La primera es la que estamos discutiendo en este momento.
Imaginémonos que estamos ante un muy buen colegio (pondré el ejemplo de una comuna de Santiago) de Providencia, de Las Condes o de Ñuñoa, y que muchos niños que vienen de comunas con menos recursos, las cuales, por tanto, cuentan con establecimientos educacionales de peor calidad, deciden postular a un colegio de las mencionadas comunas, que exhiben mejores resultados.
En la situación actual, si se aplicara el sistema de admisión escolar en Santiago -todavía no ocurre esto, de modo que solo se trata de un ejemplo-, ¿qué sucedería? Que todos esos niños, excepto los que sean hijos de profesores que trabajan en ese establecimiento, por azar podrían o no quedar en él.
¿Qué hace la norma propuesta? Plantea que un niño que es hijo de una persona que estudió en el referido colegio tiene prioridad por sobre otro menor cuyo papá o mamá no cursó sus estudios en dicho establecimiento.
Señor Presidente, aquello me parece profundamente injusto, y va contra la igualdad que se buscaba con el proyecto sobre inclusión. ¿Por qué? Porque un niño que es hijo de un profesional que estudió en un colegio de Ñuñoa o de Providencia va a tener la posibilidad de entrar a ese establecimiento educacional. Y, probablemente, su familia cuenta con un nivel socioeconómico más alto que el de otro menor que no gozará de esa misma prioridad porque sus padres no cursaron sus estudios en ese colegio.
Voy a poner el ejemplo del Carmela Carvajal.
Hay niños cuyos padres estudiaron en dicho establecimiento educacional y después ingresaron a la universidad; y esos papás les dicen a sus hijos que cursen sus estudios en ese liceo. Y hay menores que estudian en La Pintana cuyos padres no fueron al Carmela Carvajal ni pudieron ingresar a la universidad.
Señor Presidente, todos los estudios indican que el nivel socioeconómico de los padres tiene una incidencia directa sobre el resultado académico de los niños. Por lo tanto, el hijo de una persona que haya asistido a un buen colegio con seguridad logrará un mejor resultado académico. Sin embargo, un hijo de padres que no hayan asistido a un buen establecimiento educacional tendrá un peor resultado académico
Por lo tanto, si hay algo que va contra la generación de mayor igualdad de oportunidades es la norma que nos ocupa. Porque en el fondo le está diciendo al menor que si su mamá o papá consiguió un buen resultado académico y llegó al colegio que he puesto como ejemplo, aunque su resultado sea malo tiene derecho a ir a ese establecimiento. En cambio, un niño que viene de la misma escuela que ese otro menor y que quizás exhibe un resultado académico mejor, pero cuyos padres no estudiaron en el mencionado colegio, no cuenta con la posibilidad de cursar sus estudios en él, excepto por azar.
Entonces, señor Presidente, lo que se plantea acá suena bien. Pero cuando ello lo llevamos a la realidad, ¿sabe con qué nos quedamos? Con que estamos perpetuando las diferencias.
Con la disposición que se nos propone nosotros estamos perpetuando las diferencias, porque, probablemente, una persona que asistió a un buen colegio en Ñuñoa, en Providencia o en Santiago y que no viene de La Pintana debió haber estudiado en la universidad y, por tanto, va a contar con un mejor nivel socioeconómico. Pero un niño que vive en La Pintana y que quiere ingresar a ese mismo establecimiento, de no mediar el azar, no tendrá ninguna posibilidad de quedar en él, pues sus papás no estudiaron en dicho colegio.
Si queremos igualdad de oportunidades y que las diferencias sociales no se perpetúen, invito a Sus Señorías a votar en contra de la norma en debate.
El señor LETELIER.- Señor Presidente, tengo una duda sobre el literal e), y deseo plantearla.
Aplaudo que la Senadora Von Baer en esta materia quiera meter a los alumnos en una tómbola y que no se trate de una situación vinculada con la segregación.
En todo caso, entiendo su lógica.
Pero yo me quiero pronunciar más bien sobre el otro literal, que tiene que ver con la territorialidad.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- El literal f) lo vamos a votar después, señor Senador.
El señor LETELIER.- De acuerdo, señor Presidente. Pero dicho literal se halla relacionado con la misma materia, esto es, con el sistema de admisión escolar, cuestión a la que me quiero referir.
La movilidad social y la movilidad territorial son muy distintas en Santiago, que no es Chile, si las comparamos con lo que pasa en regiones.
Digo esto por cuanto hay personas que pertenecen a comunidades, y estas a mi juicio tienen valor. Y también existe gente de barrios.
Por lo tanto, un aspecto a debatir es si esos parámetros deben ser tomados en cuenta; y lo otro que debemos considerar se halla relacionado con establecer cuál es su ponderación.
Con respecto a la condición de exalumno, puedo señalar que hay menores cuyas familias han permanecido una vida entera en determinado barrio; y es factible que sus padres hayan estudiado, por ejemplo, en el Liceo B-14 y quieran que sus hijos ingresen a ese mismo establecimiento educacional. ¡Y en buena hora que lo puedan hacer sin someterse a procesos que no tienen que ver con el criterio de segregación que planteó la Senadora, sino con una cuestión de identidad!
Encuentro que está bien el proceso de construcción de identidad colectiva, y quiero dejarlo planteado.
Sin embargo, lo que no me gusta del texto del literal e) es que señala que el exalumno o exalumna "haya cursado sus estudios o parte de los mismos en el establecimiento".
No sé si en el Ministerio existen datos para ver si eso se puede implementar. Uno sabe quién egresó de cierto colegio. Pero creo que determinar cuánto tiempo se estudió en un establecimiento versus otros es más complejo.
Entonces, es distinto lo tocante a la localización.
En tal sentido, entiendo la inquietud en orden a que la localización en Santiago puede incidir en la movilidad social, por el fenómeno de segregación territorial de esa gran ciudad. Pero en provincias los jóvenes postulan a colegios de su comuna, donde existen más cupos que alumnos que desean ingresar a estos, y terminan siendo desplazados a otras localidades.
Eso ocurre muy seguido.
Creo que aquí tenemos un problema de ponderación.
En lo referente a la localización, me parece muy importante que a los alumnos que pertenecen a ciertas comunas, habiendo cupos de sobra en ellas, no se los termine mandando a otros territorios, pues eso genera un problema de costos para la familia, dado que se tiene que pagar transporte.
En provincias, cuando a un alumno lo cambian de una comuna a otra a veces este debe trasladarse 20 a 30 kilómetros para llegar a su nuevo colegio. Es muy distinto de lo que ocurre en Santiago, que cuenta con un sistema de transporte bastante más asequible y barato.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Su Señoría ha anticipado el debate del literal f). Ahora estamos discutiendo el literal e), pues se pidió votar separadamente ambas letras. Sin embargo, lo que ha planteado tiene relación con esa otra materia.
El señor PIZARRO.- Señor Presidente, este debate se generó en la Comisión de Hacienda a propósito de la modificación propuesta por los colegas Latorre, Quintana y Provoste tendiente a establecer el literal e), respecto de la cual se abstuvieron los Senadores señor García y señora Von Baer.
En el caso del Senado, lo que hicimos fue colocar "exalumno o exalumna" -para que no se produjera confusión con lo que se había aprobado- "que haya cursado sus estudios o parte de los mismos en el establecimiento.".
La Senadora que me antecedió puso casos extremos, casi caricaturescos, aludiendo a un niño de La Pintana que quisiera ir a estudiar al Carmela Carvajal o al liceo top de la educación pública. Pero, en verdad, nosotros nos planteamos situaciones mucho más comunes y más sencillas que ocurren a lo largo y ancho de todo el país y en cada una de nuestras comunas.
Respecto de esta norma, puse mi ejemplo.
Yo estudié en el Liceo de Hombres de Ovalle -soy exalumno de ese establecimiento-, y si tuviera hijos y viviera con ellos en dicha ciudad, lo más probable es que quisiera que estudiaran en ese mismo liceo y no en otro ubicado en tal sector, por una cuestión -como se dijo acá- de comunidades.
Aquí hay también otro exalumno de ese liceo, el Senador Quinteros, ¡quien ahora tendría que inscribir a sus bisnietos...!
Mi planteamiento apuntaba a una cuestión de sentido común: ¿por qué un niño no puede tener una mínima mayor posibilidad que otro? Porque, en realidad, la competencia no es tanta. ¡No por el hecho de que puede haber cinco u ocho exalumnos nadie más va a poder entrar a determinado colegio!
Creo que se exageran los argumentos.
Ahora, ¿por qué planteamos, además, que era bueno poner "sus estudios o parte de los mismos", cuestión que tiene que ver con la aprensión manifestada por el Senador Letelier? Él decía: "¿Cómo vamos a saber si el Ministerio puede garantizar que alguien estudió cuatro, cinco, ocho años o cursó la educación completa en un establecimiento?".
Quienes somos de provincia, mi querido Presidente, en esos años veníamos a buscar una mejor calidad de educación a Santiago.
Yo estudié en el Liceo de Hombres de Ovalle determinada cantidad de años y después me vine a la Capital y seguí estudiando en otro liceo público: el internado Barros Arana. Y en el liceo de Ovalle me podrían haber dicho: "Oiga, usted cursó una parte de sus estudios aquí y se fue a estudiar a Santiago. Entonces, sus hijos no tendrán la posibilidad de acceso prioritario".
En mi concepto, esas son cosas de sentido común y no las transformaría en un debate de otro orden, como se ha pretendido hacer acá, según lo que hemos venido escuchando estos últimos días. No confundiría las cosas.
En cuanto al tema del domicilio cercano al establecimiento educacional o a la comuna respectiva, vuelvo a poner el ejemplo simple de la educación pública en todas y cada una de nuestras provincias y ciudades. Lo lógico es que mientras más cerca estemos del establecimiento, mejor. Las diferencias no se producen entre la comuna de Las Condes y la comuna de Pudahuel, como se pueden dar en el Gran Santiago, por la segregación que es propia a estas ciudades. En nuestras ciudades de provincia, la segregación es mucho menor, la integración es mucho mayor. En esas localidades nos conocíamos todos y en el mismo liceo estudiábamos todos: desde el más empingorotado hasta el más modesto. De manera que era una cuestión natural, que todavía se sigue dando -¡gracias a Dios!-, porque la segregación se produce con algunos establecimientos particulares pagados.
En consecuencia, nos pareció pertinente dejar establecidos estos dos elementos.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Señoras y señores Senadores, ¿les parece que procedamos a abrir la votación, manteniendo los tiempos?
El señor NAVARRO.- Me parece bien.
La señora VON BAER.- Solo para la letra e).
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Solo para la letra e).
Se votará la letra e), pues se pidió votación separada.
A las letras e) y f) se les ha dado un carácter distinto.
Pregunto por última vez: ¿hacemos una sola votación o nos pronunciamos en forma separada por las letras e) y f)?
La señora VON BAER.- Separada.
Entonces, se vota solo la letra e).
El señor NAVARRO.- Señor Presidente, tuve la oportunidad de estudiar en el Liceo 25 de Conchalí, hoy día en la comuna Recoleta, a tres cuadras de mi casa.
Si estamos propiciando la idea de la comunidad escolar -¡de la familia!-, de la protección, del cariño, de los lazos comunes, la verdad es que las comunidades escolares son una familia. Y creo que hay que robustecer el sentido de familia y de colaboración. Por eso en las letras anteriores se establecen principios y criterios que fortalecen eso: la existencia de hermano o hermana; la condición de hijo o hija de profesor o profesora o de trabajadora que preste servicios en el establecimiento; la circunstancia de haber estado matriculado anteriormente en dicho establecimiento, salvo que haya sido expulsado. Quiero poner ojo en esto último, porque hay quienes han sido expulsados injustamente y luego se han reincorporado al establecimiento. Muchas expulsiones han sido ilegales y los alumnos han sido reintegrados. Si nos quedamos con el precepto de que solo se va a considerar la expulsión y no la resolución final del caso, esto se va a prestar para cometer injusticias.
A mi juicio, aplicar el criterio de ser hijo o hija de un exalumno o una exalumna de un establecimiento nos da un sentido de familia, de comunidad, de generar aquello por lo que hemos peleado siempre: la comunidad educativa, la familia educativa.
Por lo tanto, es un elemento que puede ser ponderado. Y creo que cuantitativamente no va a afectar un elemento significativo. En este ámbito, puede contribuir mejor a la configuración de dicha comunidad.
Hay casos muy puntuales de personas que no han podido acceder bajo esta condición a un establecimiento educacional. Efectivamente, se habla del hijo o de la hija de un exalumno o una exalumna, pero resulta que hay más familia que estudia en un colegio. Están los primos, la comunidad, los amigos del barrio. Por eso, tanto la letra e) como la f) tienen sentido.
En este punto, creo que extremar el argumento no es lo más adecuado. Soy partidario de que sea un elemento a considerar el hecho de que el padre o la madre hayan estudiado en determinado recinto estudiantil. Si eso se hace efectivo, puede contribuir a mejorar las condiciones.
A mi juicio, la norma tiene ese sentido y no apunta a la discriminación o a otorgar cierto privilegio.
Una situación que se da -¡y este es el tema del crecimiento...!- es que muchos han estudiado en determinado establecimiento, después pasan a la universidad, pero ya no está en sus planes tener vínculos con su liceo. Entonces, esto se ajusta más bien a personas que no han tenido otra opción ni tampoco una mayor aspiración.
No nos estamos refiriendo a profesionales exitosos.
La columna de Daniel Matamala en el diario La Tercera, titulada "La importancia de llamarse Errázuriz" -alude a un estudio del PNUD-, da cuenta de un tema mucho más profundo, señor Presidente, en materia de educación y de discriminación.
Por lo tanto, hay una realidad instalada y medida acerca de la suerte que tienen aquellos que estudiaron en los mismos colegios.
Estamos hablando de situaciones muy puntuales que no se refieren a colegios particulares privados. En el gabinete del Presidente de la República eso se ve muy claro: sus integrantes provienen de seis colegios, todos particulares privados, de origen religioso, lo que da cuenta de una segmentación brutal. No estamos hablando de ello, sino de colegios, de liceos en que existe una participación muy amplia de la clase media, de sectores populares y donde, en definitiva, este vínculo tiene importancia. En los otros, la importancia es distinta. Y no me señalen como si estuviera haciendo una distinción de clases, porque eso ocurre realmente, señor Presidente, y es precisamente lo que no queremos que siga sucediendo en la educación: que el origen de clase pueda ser determinante en el éxito de las personas en su vida profesional, por estudiar en tal o cual colegio.
Lamentablemente, eso ocurre ahora. Y este proceso pretende justo lo contrario: brindar igualdad de oportunidades, de ascenso social sin importar el origen social.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Señoras y señores Senadores, les quiero manifestar mi preocupación.
El Orden del Día termina a las 19:30. Todavía hay varios inscritos para intervenir en relación con la letra e). Luego veremos la letra f) y, además, nos queda pronunciarnos sobre otro artículo.
Por tanto, les pido que puedan comprimir al máximo las intervenciones.
El señor SANDOVAL.- Que sean de tres minutos, señor Presidente.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Podría hacerse eso, pero lo dejo a criterio de Sus Señorías, con el objeto de votar hoy día este proyecto y no dejarlo para la próxima semana, cosa que sería tremendamente perjudicial.
Por lo tanto, les solicito que resuman al máximo sus intervenciones, si así lo estiman conveniente.
El señor ALLAMAND.- Señor Presidente, en primer lugar, y con el mayor respeto por los colegas que han planteado estas normas, me parece peligroso intervenir, establecer modificaciones en la forma en que se hace, a través de una ley miscelánea, a un sistema particularmente complejo como lo es el sistema de admisión escolar.
En el caso concreto de estas normas, no hubo oportunidad -la propia tramitación de la ley miscelánea lo impidió- de oír la opinión de actores fundamentales del proceso educacional.
Aquí no se escuchó absolutamente a nadie para avanzar en estas dos letras. Y, a mi juicio, es correcto que esta Sala se pregunte si es adecuado intervenir o modificar -insisto- un sistema tan complejo, desde el punto de vista de su diseño y de su aplicación.
Dicho lo anterior, creo que hay que preguntarse -y me refiero, señor Presidente, a la letra e)- cuál es el principio detrás de esta prioridad que se establece en forma previa a la aplicación de los elementos aleatorios del sistema y del propio algoritmo.
Hoy día hay cuatro prioridades.
En el caso de dos de esas prioridades, la que dice relación con los hermanos y la relativa a la condición de hijo o hija de profesor, manipuladora o asistente de la educación, uno podría decir que se justifican en un concepto de cohesión familiar.
Después está la incorporación del quince por ciento de estudiantes prioritarios. Entonces, uno podría señalar: "El principio que está detrás es, precisamente, el de integración".
Por último, como prioridad, está la idea de que una persona pueda reincorporarse al colegio en que antes estaba. Y uno puede plantear que el principio en este caso es el de la reinserción a la comunidad escolar a la que el estudiante pertenecía.
Entonces, la pregunta que hay que hacerse es cuál es el principio que existiría para esta nueva prioridad. Y la verdad, señor Presidente, es que no se advierte y, por el contrario, se nota un elemento más de privilegio que de otro tipo.
Fíjense en la incongruencia que se produce actualmente. Luego de aplicar las cuatro prioridades, simplemente empieza a funcionar el sistema aleatorio. ¿Qué sucede con un alumno calificado, esforzado, que tiene méritos? Como procede un sistema aleatorio, ese mérito no reviste ninguna importancia. Y un alumno no esforzado se halla en la misma situación que el anterior. Pero ahora incorporaríamos un elemento nuevo que no tiene que ver con ningún principio ni con absolutamente ninguna característica del estudiante: el ser hijo de una persona que haya estudiado en el mismo colegio, aunque sea solo parte de su escolaridad. Es decir, si el padre de un alumno estuvo durante un período breve en un colegio, por esa sola circunstancia le traslada al hijo una condición de prioridad y de privilegio. Eso, señor Presidente, no es razonable y, en definitiva, implica perpetuar un elemento de desigualdad que el propio sistema actualmente no contempla.
La señora PROVOSTE.- Señor Presidente, seré muy breve. Voy a votar a favor de esta norma, y quiero responder algunas inquietudes.
¿Cuál es el principio detrás de esta norma? Un principio muy claro y que por mucho tiempo escuchábamos enarbolar como bandera: el principio de adhesión al proyecto educativo, así de sencillo. Si yo soy exalumna de un establecimiento educacional y siento adhesión a ese proyecto educativo, obviamente voy a querer que mis hijos estudien en él. Si no tengo adhesión al proyecto educativo, voy a buscar otro establecimiento educacional.
Y no mezclemos acá los temas que algunos quieren poner, como el mérito. En la discusión de otra norma nos vamos a referir al mérito.
Por eso, voto a favor, y respondo que esto también tiene un claro principio: el principio de adhesión al proyecto educativo.
Uno escucha a los ciudadanos no solo cuando vienen a las sesiones; al menos nosotros lo hacemos permanentemente. Y esta iniciativa particularmente surge de las organizaciones de padres y madres de establecimientos educacionales en la Región de Atacama. Y siento que, además, constituye un principio importante: la adhesión al proyecto educativo.
Voy a votar en contra de estas normas, básicamente por tres razones, y soy muy directa.
Primero, porque, como aquí ya se dijo, creo que si queremos modificar el actual sistema aleatorio, ello debiera hacerse a través de una ley especial y no en una ley miscelánea. Además, si deseamos establecer excepciones como las que aquí se plantean, no pueden discutirse sin considerar lo relativo al mérito. Cuando todos estamos hablando de que lo más importante en educación es mejorar la calidad, no logro entender por qué no deba considerarse y premiarse el mérito de los alumnos, sobre todo en colegios públicos, en que sabemos del esfuerzo que realiza cada uno de ellos.
Creo que no corresponde en este proyecto poner excepciones como ser hijo de un exalumno, vivir cerca -y aprovecho de hablar altiro de la letra f)-, por sobre el mérito y el esfuerzo de cada uno de estos niños. Debo mencionar que yo también cursé la educación básica y media en colegios públicos.
Finalmente, en atención a lo que señaló la Senadora que me antecedió en el uso de la palabra, yo solo haría una pregunta: ¿por qué un alumno que no es hijo de un exalumno o no vive en la comuna de determinado colegio no podría también adherir a un proyecto educativo?
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Les recuerdo que a las 19:30 es el término del Orden del Día.
El señor GALILEA.- Señor Presidente, quiero señalar muy brevemente que resulta curiosa esta excepcionalidad o norma de privilegio dentro de lo que se ha buscado y lo que se ha discutido en Chile en el tema de admisión escolar para todos los alumnos.
Yo escuchaba muy atentamente a la Senadora Provoste, quien manifestaba, aludiendo a lo expresado por el Senador Allamand, que aquí sí había un principio, el de adhesión al proyecto educativo.
Está muy bien que existan proyectos educativos, y ojalá sumamente diversos. Puede haber un proyecto educativo como el de los Salesianos -me voy a referir a Talca en particular-, que es un muy buen colegio, que normalmente recibe muchísimos más postulantes que los que efectivamente puede acoger. O pueden existir proyectos más de excelencia académica, como el del Liceo de Hombres, el del Liceo de Niñas o el del Abate Molina, por ejemplo.
Pero resulta que en todos esos colegios hay muchos más postulantes que cupos. Entonces, si vamos a este principio de adhesión al proyecto, no estamos resolviendo nada -se lo digo con todo respeto a la Senadora Provoste-, porque el punto es que aquí habrá discriminación entre todos los que llegaron a ese Colegio Salesiano o a ese Liceo de Hombres en Talca, pues antes les van a preguntar:
"-¿Tiene un hermano aquí?
-¿Es hijo de un profesor?
-¿Usted estuvo aquí antes y está volviendo?
-¡Ah!, ¿su papá o su mamá estudiaron aquí?
-Entonces, lo lamento, quedó fuera.".
El tema es que se está imponiendo un criterio que, en la práctica, no está aportando nada de justicia al sistema. Pareciera que está aportándole, más bien, injusticia.
Muchos pueden tener una buena impresión de un proyecto educativo, y está bien que se acerquen a él -y yo creo que hay que modificar, además, el actual sistema aleatorio-. Pero que todo esto finalmente se resuelva por la condición de ser hijo o hija de un exalumno de determinado colegio no parece ser lo más sensato ni parece ser en nada armónico con lo que se ha venido conversando y acordando en nuestro país respecto del sistema de admisión escolar.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor García-Huidobro.
El señor GARCÍA-HUIDOBRO.- Señor Presidente, se puede dar el caso de que la madre estudió en uno o dos colegios y también el padre, con lo que ese niño va a poder optar a tres, cuatro colegios.
¿Estamos hablando de equidad? ¿Estamos hablando de que les damos oportunidades a esos niños? Se les está dando a algunos un privilegio absolutamente increíble en relación con lo que se pretende.
Solo quería hacer esa salvedad, señor Presidente.
Obviamente, voto en contra.
--Se rechaza la letra e) propuesta por la Comisión de Hacienda, contenida en el número 1 del artículo 8 del proyecto (24 votos en contra, 6 a favor y una abstención).
Votaron por la negativa las señoras Aravena, Ebensperger, Muñoz, Órdenes y Von Baer y los señores Allamand, Bianchi, Castro, Chahuán, Durana, Elizalde, Galilea, García, García-Huidobro, Girardi, Kast, Latorre, Ossandón, Prohens, Pugh, Quintana, Quinteros, Sandoval y Soria.
Votaron por la afirmativa las señoras Goic, Provoste y Rincón y los señores Letelier, Navarro y Pizarro.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- ¿Les parece que apliquemos a la letra f) la misma votación, o quieren discutirla y votarla por separado?
El señor NAVARRO.- ¡Es distinta!
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Sé que son distintas, señor Senador, pero estoy preguntando si quieren aplicar la misma votación o si hacemos el debate.
Entonces, pondríamos en discusión la letra f).
En votación la letra f).
El señor OSSANDÓN.- Señor Presidente, quiero fundamentar justamente lo contrario de lo expresado por mi colega Letelier, porque esto afecta exactamente a los niños que viven lejos de las ciudades.
Normalmente, en las localidades rurales y pueblos no están los mejores liceos ni los mejores establecimientos. En la zona que representa el Senador Letelier muchos sueñan con ir a Rancagua, no a Requinoa ni a Rengo. En Pirque pasa lo mismo. Por lo tanto, el barrio, desde la mirada de la educación -escuché hoy día algunos ejemplos en una conversación informal acerca de lo que pasaba en Estados Unidos-, es muy importante cuando todos los colegios son de la misma calidad.
Pero acá, cuando uno opta a un establecimiento que considera mejor, hará que queden fuera todos los estudiantes que vivan lejos. O sea, si alguien quiere ir al Liceo de Puerto Montt y vive en las afueras de esa ciudad, estará en peor posición que todos los que residan en el centro de ella.
Por lo tanto, lo propuesto es sumamente discriminatorio e injusto.
Esta norma podrá ser bien aplicada el día en que los colegios en Chile sean parejos, cuando cuenten con las mismas herramientas en todo el territorio, cuando en el fondo la diferencia sea la cercanía y no la calidad. Porque este precepto, tal como se halla redactado, beneficia a las personas que viven más cerca del establecimiento. Y normalmente la gente más vulnerable vive lejos del centro de las ciudades.
Sé que hay buena intención, porque en Estados Unidos funciona el modelo, pero aquí falta mucho para eso.
Así que invito a los colegas a votar que no.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Estamos a tres o cuatro minutos del término del Orden del Día.
¿Habría acuerdo para prorrogarlo por quince minutos, porque, obviamente, la idea es despachar este proyecto hoy?
Hay cuatro o cinco Senadores inscritos para intervenir respecto de la letra f).
Vamos a terminar esta votación, pero faltaría una más, y no hacerla, obviamente, provocaría un perjuicio.
Tiene la palabra el Senador señor Guillier
El señor GUILLIER.- Señor Presidente, creo que acarrea muchos efectos beneficiosos en materia de transporte público, de aprovechamiento del tiempo, el que el alumno pueda estudiar en un buen colegio cerca de su casa. Ese es el ideal.
Sin embargo, también tengo la experiencia de la zona norte de Chile, donde generalmente los colegios emblemáticos están en el centro de las ciudades, y aquellos que viven en la periferia, quienes normalmente cuentan con menores recursos y condiciones de vida más difíciles, deben conformarse con la educación en establecimientos de menor calidad. Y, por consiguiente, si alguien tiene la aspiración de mejorar las oportunidades de educación de sus hijos, lo debe trasladar del colegio del barrio e inscribirlo en uno del centro de la ciudad.
Estoy hablando de una ciudad amplia, grande, de unos 350 mil a 400 mil habitantes.
Por lo tanto, el asunto genera efectivamente problemas de desplazamiento diario, de optimización del tiempo. Pero, en verdad, hay una asociación entre calidad de los establecimientos y ubicación geográfica. Mientras eso no se supere, la norma propuesta impediría que los alumnos postularan a colegios de mejor calidad, incluso dentro de la ciudad donde habitan. Ni hablar de los alumnos de las zonas rurales, periféricas a las ciudades, quienes tendrían que desplazarse. Por lo tanto, por vivir lejos no recibirían beneficios.
Señor Presidente, soy partidario de que en cada comuna de Chile exista una oferta educativa de calidad para todos. Pero reducirla solo a los que viven en el barrio termina siendo un factor de elitización, que beneficia a muy pocos y que perjudica sobre todo a los que tienen menos acceso y menos recursos.
Algo parecido ocurría con lo establecido en la letra anterior.
Por esa razón, voy a votar en contra de este punto.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Nos pilla el término del Orden del Día, que debiera ocurrir a las 19:30. Pero luego debemos entrar a la hora de Incidentes. ¿Les parece ocupar parte de esta última para terminar de despachar el proyecto?
La señora EBENSPERGER.- Pero debemos terminar la presente votación.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Por supuesto, pero con el efecto negativo que produce no poder realizar la última votación.
El señor GARCÍA.- Señor Presidente, seré muy breve, porque comparto lo que ya se ha expresado.
En nuestra Región de La Araucanía somos la zona más pobre del país, de acuerdo con los resultados de las mediciones de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica; somos también la Región con más alta ruralidad. Y como aquí bien se ha dicho, una disposición de esta naturaleza, en que se debe privilegiar a los alumnos por vivir más cerca, conlleva todas las dificultades que pudiera significar cómo se prueba el domicilio. Porque ese también es un tema. Esto podría promover cambios de domicilio de última hora.
Pero, concretamente, en la Región de La Araucanía esta norma significa que niños que vienen de sectores rurales lejanos, apartados, por mucho esfuerzo que hagan los papás y los propios estudiantes, no tendrían prácticamente opción de quedar porque sus domicilios se ubican lejos del colegio al que están aspirando.
Probablemente, sin que esa sea la intención, el efecto práctico sería que estaríamos generando mayor discriminación y disminuyendo la oportunidad de estudiantes que provienen de los hogares más vulnerables.
La señora VON BAER.- Señor Presidente, solo quiero entregar dos argumentos adicionales.
Primero, aquí se ha dicho que el vivir cerca de un colegio y querer asistir a un establecimiento de otra comuna es un tema solo de Santiago. No es así. La misma situación la constato en mi Región, donde los mejores liceos están en Valdivia y hay niños que desde Futrono, desde Río Bueno, desde Lago Ranco se mueven a dicha ciudad porque quieren acceder a un colegio de mayor calidad.
Y tengo datos no de la Región de Los Ríos en este caso, sino de San Pedro de la Paz, que dan cuenta de que en el Liceo Mauricio Hochschild, que es un buen establecimiento, un 35 por ciento de la matrícula corresponde a niños que provienen de otras comunas. Y en el caso del Liceo Industrial de Tomé, un 42 por ciento de los alumnos procede de otras comunas.
Señor Presidente, lo sucedido en otros países respecto a este tipo de medidas se traduce en una suerte de copago, porque los padres con mayores ingresos pueden optar por comprarse una casa cerca de un colegio de calidad.
¿Y qué significa eso? Ir en contra de la igualdad que el proyecto de inclusión escolar quería impulsar.
Para mí es muy distinto que un joven logre entrar a un colegio por buenas notas, por mérito, a que lo haga porque su mamá o su papá estudiaron en él o porque justo tiene la suerte de la vida de residir al lado del establecimiento.
Y no me parece bien que un joven con un nivel socioeconómico probablemente más bajo pero que se sacó la mugre (perdón por la expresión), que trabajó mucho para lograr entrar a ese colegio quede fuera porque resulta que sus padres no pueden pagar una colegiatura en Ñuñoa, Providencia, Valdivia o Tomé. Y quizás los suelos en Tomé suban de precio porque familias con ingresos un poco mayores van a comprar casas cerca de los establecimientos.
Señor Presidente, lo propuesto va en contra de la igualdad buscada por el proyecto de inclusión escolar de la Presidenta Bachelet. Yo tengo una diferencia con el SAE. A mí no me gusta el sistema porque a mí me gusta el mérito, pero esta norma ya va definitivamente en contra de la igualdad.
Se dice que el modelo se aplica en países más desarrollados que el nuestro. Claro, pero en ellos la desigualdad es menor. Y, por lo tanto, no se produce una segregación tan fuerte dentro de las ciudades o dentro de una región. Pero, adicionalmente, en Estados Unidos vivir cerca de un colegio significa que la propiedad vale más. Y eso ha producido también segregación.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Quiero formular una última propuesta.
Según el Reglamento, para prorrogar por sobre una hora el Orden del Día se requiere la unanimidad, pero para prorrogar por menos de una hora se necesita el acuerdo de los dos tercios de los Senadores presentes.
Por lo tanto, si les parece, podríamos despachar hoy el proyecto.
¿Hay acuerdo para prorrogar el Orden del Día a lo menos por diez minutos?
Ahora, una consulta: ¿en el artículo 9 están pidiendo dos votaciones separadas?
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- ¿Una sola votación?
El señor PIZARRO.- Señor Presidente, yo no doy la unanimidad para prorrogar así como así.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Señor Senador, no se requiere la unanimidad para prorrogar el Orden del Día por menos de una hora.
El señor PIZARRO.- Le estoy diciendo que proceda conforme al Reglamento: tendrá que someter a votación el punto y reunir los dos tercios, en fin.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Lógico.
Terminada la presente votación vamos a pronunciarnos por la prórroga.
El señor PIZARRO.- Avísenle, en todo caso, al Senador Ossandón porque se fue pensando que iba a terminar la sesión...
El señor ALLAMAND.- Señor Presidente, básicamente, quiero exponer tres argumentos con relación a esta modificación.
El primero tiene que ver con la redacción de este artículo. Fíjese que acá dice: "Tener el alumno o alumna domicilio cercano al establecimiento educacional o en la comuna respectiva.".
Deseo hacer presente que la ley debe ser precisa en un mínimo grado para entender exactamente de qué estamos hablando.
Entonces, si se señala que el establecimiento tiene que ser "cercano", ¿a qué nos referimos con ese término? ¿Que quede a dos cuadras? ¿A diez cuadras? ¿A cinco kilómetros? ¿A veinte kilómetros?
No hay duda de que es una indefinición muy grande del texto que se somete a consideración.
En segundo lugar, el Senador Letelier hacía ver que una de las justificaciones que podría tener la presente iniciativa es evitar uno de los efectos que está produciendo el SAE.
Hay comunas en las que existen cupos. No obstante, los residentes de esa misma comuna son derivados a otras. Eso sí que es una complicación. Obviamente, aquello tiene que ver con una falla en el funcionamiento del sistema que no se corrige de la forma que aquí se ha señalado.
Por último, simplemente quiero adherir a la completa y muy fundada argumentación hecha por el Senador Guillier en relación con esta norma.
Si uno lo piensa en forma muy rápida, podría aseverarse que gran parte de los colegios más demandados se encuentran ubicados en las capitales regionales. Esa es la regla general.
Si establecemos que tendrán preferencia para ir a los colegios más destacados las personas que vivan en esas comunas, simplemente vamos a generar un elemento de desmovilidad social gigantesco. Porque solo los alumnos que estén en esas pequeñas comunas tendrán la prioridad. Y todos los demás se verán perjudicados.
El señor CASTRO.- Señor Presidente, la verdad es que esta norma hay que dividirla en dos. Porque en la mayoría de los colegios, de los liceos de enseñanza media una parte considerable de los estudiantes proviene de otras comunas y se traslada a estudiar a las capitales regionales.
Pero también es cierto que en la enseñanza básica las familias humildes lo que más buscan es llevar a sus niños al colegio más cercano.
Por lo tanto, considero que esta norma no soluciona el problema de fondo, señor Presidente.
Por eso, también voy a votar en contra.
El señor GARCÍA-HUIDOBRO.- Señor Presidente, pensemos en los Liceos Bicentenario, que fundamentalmente se encuentran en las ciudades más grandes o en las capitales regionales.
Con esto, se está haciendo una discriminación respecto de las áreas rurales. Porque, en el fondo, se les da prioridad a quienes están cerca de los liceos emblemáticos. Y eso, a la larga, atenta justamente contra lo que queremos: mejorar la calidad y dar oportunidades.
Yo lamento lo expresado por el Senador Letelier. En los casos que él mencionó los resultados correspondieron al azar.
Por ejemplo, sé de alumnos de Coltauco a los que por el azar les corresponde ir a estudiar a Graneros.
En el 49 por ciento de los casos de mi región los estudiantes no quedaron donde querían sus familias.
Por ende, el problema no está solucionándose con esto, sino justamente al revés. Lo que hay que hacer, tal como indicó el Senador Guillier, es ver de qué manera logramos más inclusión y brindamos más oportunidades a las zonas rurales respecto de las urbanas.
--Se rechaza la letra f) contenida en el número 1 del artículo 8 (20 votos contra 3 y 5 abstenciones).
Votaron por la negativa las señoras Aravena, Ebensperger, Goic y Von Baer y los señores Allamand, Castro, Chahuán, Durana, Elizalde, Galilea, García, García-Huidobro, Girardi, Guillier, Latorre, Ossandón, Prohens, Pugh, Quintana y Sandoval.
Votaron por la afirmativa los señores Letelier, Pizarro y Quinteros.
Se abstuvieron las señoras Muñoz, Órdenes, Provoste y Rincón y el señor Navarro.
La señora VON BAER.- Señor Presidente, para agilizar la aprobación del proyecto, entiendo que tenemos un acuerdo para retirar las votaciones separadas que están pendientes. En consecuencia, con la buena voluntad de todos, quedaría despachado el proyecto.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- Efectivamente.
--Se retiran las solicitudes de votación separada recaídas en el artículo 9, y queda, por tanto, aprobado en particular el proyecto y despachado en este trámite.
La señora ÓRDENES.- ¿Me permite, señor Presidente?
La señora ÓRDENES.- Señor Presidente, seré breve.
Quiero referirme al artículo 9, numeral 7, letra a). Porque uno de los logros en la legislación del año anterior fue contar con un Estatuto de los Asistentes de la Educación Pública. Se establecieron más garantías de derechos, un marco de referencia claro; se los definió como funcionarios públicos y se dispuso que debían contar con un espacio de colación adecuado, derechos básicos que no tenían garantizados.
Y las vacaciones fueron un punto que se trató. Le hemos pedido a Hacienda que aclare porque existe inquietud dentro de los asistentes de la educación en el sentido de que esta ley miscelánea y este artículo en particular no signifiquen una lectura que ellos pudieran ver como un retroceso respecto de lo que se avanzó en ese Estatuto.
Entendemos -y lo hemos conversado- que no cambian el Estatuto ni las condiciones. Y habrá que revisar bien el tema de la entrada en vigencia.
El señor LETELIER.- Solo deseo complementar la consulta que hacía la Senadora Órdenes.
En la ley miscelánea, en materia del Estatuto de los Asistentes de la Educación, se homogeniza el derecho a vacaciones. Se incorpora a todos los trabajadores del decreto ley N° 3.166, que estaban excluidos de ese derecho. Todos los que son de colegios particulares subvencionados se incorporan a ese derecho. Y así se regula una situación de desigualdad que existía. A los que estaban en los servicios locales de educación, que tenían que cumplir servicios esenciales, se les compensa el tiempo que puedan trabajar en el verano en otra época del año. Lo mismo sucederá con los trabajadores del sector municipal.
De esa manera, se asegura que todos tengan vacaciones que duren la misma cantidad de tiempo.
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- El proyecto está despachado. Además, llegamos al término del Orden del Día.
El señor PIZARRO.- Señor Presidente, ¿prorrogó la sesión con el acuerdo de los dos tercios? Porque el Orden del Día terminó hace rato...
El señor BIANCHI (Vicepresidente).- No. Alcanzamos a votar, Senador señor Pizarro, por el acuerdo a que llegó unánimemente la Sala.
Está sancionado el proyecto de ley.
A la señora Ministra de Educación, solicitándole informar sobre SITUACIÓN DE 200 INVESTIGADORES DE DOCTORADO ANTE NO ENTREGA DE BENEFICIOS DE SUS BECAS POR PARTE DE CONICYT A CONTAR DE ESTE MES, Y MEDIDAS PARA ENFRENTAR TAL SITUACIÓN.
A la señora Ministra de Educación, pidiéndole indicar ESTADO DE AVANCE DE CONSEJO ASESOR PARA LA EDUCACIÓN SUPERIOR CONVOCADO POR SU CARTERA Y FECHA DE ENTRADA EN FUNCIONAMIENTO DE PLANTA DE SUPERINTENDENCIA DE EDUCACIÓN SUPERIOR Y DE PÁGINA O PORTAL PARA INGRESO DE DENUNCIAS, SEÑALANDO PROCEDIMIENTO PARA LAS PRESENTADAS ANTES DE SU IMPLEMENTACIÓN; requiriéndole información acerca de ESTADO DE PROCESO CUYO RESULTADO SERÁ LA PRIMERA RESOLUCIÓN QUE FIJA VALORES REGULADOS DE ARANCELES CONTENIDA EN LEY N° 21.091, SOBRE EDUCACIÓN SUPERIOR, Y AVANCE DE CONSTITUCIÓN DE COMISIÓN DE EXPERTOS PARA REGULACIÓN DE ARANCELES; consultándole con respecto a PROCESO DE NOMBRAMIENTO DE SUBSECRETARIO O SUBSECRETARIA DE EDUCACIÓN SUPERIOR; pidiéndole que remita antecedentes relativos a ESTADO DE AVANCE DE INSTALACIÓN DE CFT ESTATALES PERTENECIENTES AL GRUPO 2 (REGIONES DE ANTOFAGASTA, MAGALLANES, METROPOLITANA, VALPARAÍSO Y LOS RÍOS), ASÍ COMO A ESTADO EN QUE SE ENCUENTRAN LOS CONCURSOS PARA NOMBRAMIENTO DE RECTORES; requiriéndole información sobre CRITERIOS USADOS PARA REUBICACIÓN DE ESTUDIANTES DE UNIVERSIDAD DEL PACÍFICO EN INSTITUCIONES DE EDUCACIÓN SUPERIOR PRIVADAS; consultándole por INICIATIVA DEL EJECUTIVO Y SI SE IMPLEMENTARÁ MESA DE TRABAJO RELATIVA A DEUDA HISTÓRICA DE LOS DOCENTES; pidiéndole remitir PLAN DE EDUCACIÓN NO SEXISTA COMPROMETIDO CON SUS ACTIVIDADES Y FECHAS DE IMPLEMENTACIÓN; solicitándole antecedentes sobre ACCIONES PARA EL PRESENTE AÑO DEL MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y DE LOS SERVICIOS LOCALES DE EDUCACIÓN RESPECTO DE ESTABLECIMIENTOS CATEGORIZADOS POR AGENCIA DE CALIDAD CON DESEMPEÑO "BAJO E INSUFICIENTE"; y pidiéndole diversa y detallada información sobre IMPLEMENTACIÓN DE SISTEMA DE EDUCACIÓN PÚBLICA.
Y al señor Director Nacional de Gendarmería, solicitándole RESTABLECIMIENTO DE DERECHOS BÁSICOS TRANSGREDIDOS A CONDENADO DON FRANCISCO JONES HUALA.
Al señor Ministro del Interior y Seguridad Pública, requiriéndole dar a conocer MEDIDAS DE SEGURIDAD Y RECURSOS DESTINADOS A EVITAR LA TOMA DE UNA EMBAJADA EN NUESTRO PAÍS.
Al señor Ministro de Relaciones Exteriores, para que informe sobre COSTOS RELACIONADOS CON VIAJE DE PRESIDENTE PIÑERA A LOCALIDAD DE CÚCUTA (COLOMBIA) PARA ENTREGAR AYUDA HUMANITARIA A VENEZUELA, DESTINO FINAL DE DICHA AYUDA Y NOMBRE DE ENCARGADO DE ELLA.
Al señor Ministro de Economía, Fomento y Turismo, pidiéndole remitir BASES DE LICITACIÓN Y COPIA DE CONTRATO DE CONCESIÓN DE "LOTA SORPRENDE" ADJUDICADO EN 2011 A FUNDACIÓN BALDOMERO LILLO POR CORFO.
Al señor Ministro de Agricultura, requiriéndole diversos antecedentes relativos a INCENDIOS FORESTALES REGISTRADOS DURANTE TEMPORADA DE VERANO 2018-2019.
A la señora Ministra de Energía, pidiéndole diversos antecedentes relacionados con PLANES PILOTO DE RECAMBIO DE MEDIDORES DE LUZ ELÉCTRICA A "MEDIDORES INTELIGENTES".
Y al señor Secretario Regional Ministerial de Salud del Biobío, solicitando verificar a la autoridad sanitaria ORIGEN DE MALOS OLORES, SUPUESTAMENTE ATRIBUIBLES A VERTIMIENTO DE AGUAS SERVIDAS EN SECTOR DE ESTERO DE VALLE NONGUÉN EN CONCEPCIÓN, Y ESTADO DE INSTALACIONES DE DESAGÜE.

References: artículo 372
 artículo 17
 artículo 27
 artículo 27
 artículo 1
 artículo 2
 artículo 1
 artículo 126
 artículo 1
 artículo 1
 artículo 2
 artículo 8
 artículo 8
 artículo 9
 artículo 2
 artículo 8
 artículo 9
 artículo 2
 artículo 70
 artículo 70
 artículo 2
 artículo 70
 artículo 2
 artículo 8
 artículo 8
 artículo 8
 artículo 8
 artículo 7
 artículo 8
 resolución 
 artículo 8
 artículo 9
 artículo 8
 artículo 9
 artículo 9
 RESOLUCIÓN