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Timestamp: 2017-03-24 06:06:11+00:00

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Modo de Extinguir Obligaciones : La Novacion
El blog de Climaco & Asociados
TRABAJO: MODOS DE EXTINGUIR LAS OBLIGACIONES
LA NOVACION.
DOCENTE: Dr. Rutilio Antonio Díaz Martínez
GRUPO: E III.
1- Mardoqueo Clímaco López CL04035
2- Oscar Escalante González EG99004
3- Mauricio Gonzáles Ayala GA94034
4- Henríquez García, Nancy Beatriz HG03002
San Salvador 26 de Noviembre del 2008.
En el presente trabajo desarrollaremos uno de los modos de extinguir las obligaciones La Novacion como forma de extinguir la obligación mediante o por consecuencia de la creación de otra nueva destinada a reemplazarla. De ahí que su nota distintiva sea la de ser un acto jurídico que tiene doble función puesto que a la vez extingue una obligación, y en su lugar hace nacer otra.
Además estudiaremos los efectos que estas producen y los diferentes tipos de novacion que pueden haber, con esto pretendemos tener un conocimiento mas amplio acerca de esta forma de extinguir esta obligación
MODOS DE EXTINGUIR LAS OBLIGACIONES: LA NOVACION
La novación es una forma muy antigua de extinguir las obligaciones. De hecho tuvo gran importancia en el derecho romano[1], empleada como procedimiento único de modificar el vínculo obligación al entre las partes, en forma convencional o mediante stipulatio.
a) Modificación de la obligación llamada contrato de modificación.
b) Transmisión de crédito conocida con el nombre de cesión de crédito.
c) Asunción de la deuda.
Tenemos que los autores siguientes definen la novación de diversas formas, entre las cuales tenemos la definición de Ernesto Gutiérrez y González[2] quien define " la novación de la manera siguiente: Novación es el convenio latu sensu, solemne, celebrado entre dos o más personas que guardan entre si el carácter previo de un acreedor y deudor, y en ciertos casos interviene un tercero, y por el cual extinguen el derecho de crédito convencional que los liga, y los sustituyen, con animo de novar (animus novandi) por otro que difiere del extinguido en uno de sus elementos de existencia."
Por otra parte Osorio la define así: "Novación una de las formas de extinción de las obligaciones consistente en la transformación de una en otra. Así, pues, la novación supone una obligación anterior que le sirve de causa y que es precisamente, la que con sus accesorias queda extinguida. La novación tanto puede referirse al cambio en el objeto de la obligación cuanto al de las personas obligadas: al del anterior deudor por otro o al del acreedor precedente por uno distinto."[3]
Podemos definir en forma sencilla la novación como la modificación de una obligación por otra posterior que extingue o modifica a la primera, y es un acto jurídico de doble función: a la vez que extingue una obligación hace nacer en su lugar otra nueva, denominada novación propia o extintiva o bien modifica esencialmente la obligación preexistente denominada novación impropia o modificativa.
La definición legal la encontramos en nuestro Código Civil en el articulo Art. 1498, que literalmente establece: La novación es la sustitución de una nueva obligación a otra anterior, la cual queda por tanto extinguida.
La extinción de una obligación mediante o por consecuencia de la creación de otra nueva destinada a reemplazarla. De ahí que su nota distintiva sea la de ser un acto jurídico que tiene doble función puesto que a la vez extingue una obligación, y en su lugar hace nacer otra. " [4]
Como se muestra, la novación es un medio extintivo de obligaciones. La misma tiene su origen en la voluntad de las partes de la obligación, y cuyo objeto es extinguir una obligación, pero a la vez crear otra.
En este sentido, la novación se distingue de otros medios extintivos de obligaciones, los que únicamente tienen por finalidad "extinguir", ya que a través de ella siempre se dará origen a una obligación nueva y diferente.
Dentro de tal orden de ideas, la novación no tiene por objeto, ni siquiera ficticiamente, dar por extinguida una obligación considerándola cumplida. Justamente procede cuando la obligación que se desea extinguir es una sobre la cual las partes no tienen un verdadero animus solvendi, por lo menos en los términos (objeto o sujetos) en que ha sido contraída. De esta forma, el pago o ejecución se efectuará respecto de la segunda obligación y no de la primera.
La novación entraña un carácter extintivo en las obligaciones. Sin embargo, algunos autores consideran que esta figura tiene un sentido modificativo, de variación o de sustitución de una relación jurídica obligatoria por otra. Requisitos Para que Exista Novacion:[5]
1. se requiere que exista una obligación que se trate de extinguir.
2. que se de nacimiento a una obligación.
3. que la obligación nueva sea fundamentalmente diferente de la antigua
4. que las partes tengan capacidad suficiente para novar.
5. que haya animus novandi, o sea que las partes tengan la intención de producir novación.
Es decir que estos son los requisitos básicos para que se de la novacion
Clases de Novacion.
Doctrinariamente la novación se divide de la forma siguiente: Subjetiva, que se subdivide en activa o del acreedor y pasiva o del deudor; Objetiva y Mixta.
Por su constitución se divide también en expresa o tácita y en convencional o legal, aunque la doctrina solo acepta la convencional.
La novación objetiva puede realizarse por cambio de causa, Por cambio de objeto o por cambio de condiciones principales.
De la primera podemos poner por ejemplo de que Juan tiene un a deuda de $100 con Camila y a cambio de esa obligación Juan se obliga a entregarle un televisor. El objeto de la obligación ha cambiado, lo único que ha sufrido el un cambio es la obligación es decir que el acreedor y el deudor siguen siendo los mismos.
En la segunda podemos poner como ejemplo que pedro le debe a santos $800 de una compraventa que se realizo y después acordamos que los $800 me van a quedar adeudado a titulo de mutuo, entonces ahí lo que ha variado es la causa.
La novación subjetiva puede realizarse por cambio de deudor, con aceptación expresa del acreedor y tiene dos modalidades que son las siguientes:
a) Expromisión, cuando la tercera persona, nuevo único deudor, toma sobre sí la obligación, sin intervención del deudor primitivo.
b) Delegación, cuando el deudor primitivo presenta a la tercera persona, nuevo único deudor.
O bien puede realizarse por cambio de acreedor, sin embargo en nuestra legislación la novación puede realizarse de tres modos, los cuales se encuentran establecidos en el artículo 1501, no haciendo distinción de si corresponde a novación objetiva o subjetiva, y no incluyendo el cambio de acreedor, en cuyo caso estaremos a lo dispuesto para la cesión de derechos de que habla el artículo 1691 CC
Elementos del concepto legal y doctrinario
Los elementos del concepto legal y doctrinario de la novación, son los siguientes:
Existencia de una obligación previa que se extingue por la creación de otra obligación, esto lo encontramos en el art.1498 CC. Creación de otra obligación, igualmente se encentra establecido en el artículo mencionado. Un elemento de esencia diferente entre la primera y la nueva obligación, esto se regula en el 1501 CC Exteriorización solemne de la voluntad de las partes o animus novandi, el cual se encuentra regulado en el artículo 1504 CC. Para lo que se exige que dicha declaración sea expresa.
Elementos Jurisprudenciales
Para el caso salvadoreño no se han tenido sentencias, que traten específicamente sobre novación, sino que esta se ha mencionado entre las formas de terminación de las obligaciones, para lo cual citamos lo siguiente:
"del mismo modo en que la ley puede derogar sus propios mandatos y así disolver los vínculos jurídicos que ella haya establecido entre sus administrados, la voluntad privada también puede dejar sin efecto las prescripciones libremente consentidas por quienes participaron y crearon anteriormente en un acto jurídico o contrato; cabe agregar, que en la vida jurídica no sería el único caso, pues los ejemplos abundan: el acreedor puede en vez del dinero prestado, recibir otro bien (Dación en Pago), podría condonar o remitir la deuda, podría otorgar al demandado una quita o espera; o sustituir una nueva obligación por otra anterior (Novación).[6]
De lo anterior podemos notar que la novación tiene como elementos esenciales:
La existencia de una obligación anterior. La creación de una nueva obligación que se diferencia de la primera de modo que no pueden estimarse como una modificación de la misma. Debemos distinguir algunos elementos que no deben considerarse novación como la dación en pago (Art. 2147 CC), o la adjudicación en pago ( Art. 689 CC) ya que en este caso no se sustituye una obligación por otra, sino que después de que el deudor caiga en mora se celebra un contrato de dación en pago, y no se sustituye la obligación ni el deudor, sino que lo que varía es la forma de pago, y en cuanto a la adjudicación esta se da inmersa en un proceso judicial, y lo que modifica no es la obligación sino la forma de pagarla.
Asimismo debemos distinguir la subrogación de la novación, ya que el solo cambio de acreedor no implica novación, porque en la subrogación la obligación se mantiene vigente, lo que ha ocurrido es cambio de acreedor por voluntad del mismo acreedor o por ministerio de ley, (Art. 1478, 1479 CC) y se rige por las reglas de la cesión de derechos (Art. 1481 CC; 1691 y ss. CC).
Por otra parte hay que distinguir entre novación y transacción, ya que la transacción es un contrato en que las partes terminan extrajudicialmente un litigio pendiente, o precaven un litigio eventual ( Art. 2192 CC), y la forma de terminarlo puede incluir la novación, la remisión, el pago efectivo, etc. Es decir puede haber cambio de obligaciones, o de sujetos, o bien puede no haber dicho cambio en una transacción.
Por otro lado la diputación de pago o para el cobro (1449 y 1450 CC) no constituyen novación por si solas, lo cual se encuentra regulado en los artículos( 1504-1506 CC), ya que en este caso la obligación subsiste.
La capacidad de los interesados, este elemento es esencial para la validez de las obligaciones civiles (Art. 1316 CC) , Para el caso salvadoreño, se requiera que la obligación sea válida, a lo menos naturalmente, (Art. 1500), lo cual nos remite al artículo 1341 ord. 1º, que establece como obligación natural la contraída por un menor adulto no habilitado de edad, si bien esto ha sido modificado por el Código de Familia, al establecer la mayoría de edad en 18 años (Art. 345 C. Fam), sin embargo para el caso laboral los mayores de 16 años pueden ser parte de una relación laboral (Art. 105 C.T.) e incluso los mayores de 12 años (Art. 114 C.T.), pudiendo por tanto novar.
La voluntad de cambiar por otra la obligación primitiva. Lo cual tratamos cuando hablamos del Animus Novandi (Art. 1504 CC)
Regulación en el Código de Comercio
En cuanto a los actos de comercio es aplicable la novación en virtud del articulo 1 del Código de Comercio, que establece la aplicación supletoria del Derecho Civil en lo no regulado por dicho Código, por tanto aplica la novación para los actos de comercio o para los comerciantes, y esto es de gran importancia ya que permite que la actividad comercial no se detenga, evitando acudir a los tribunales para resolver conflictos dotando de esta manera de mayor celeridad a la actividad comercial.
Particularmente encontramos la novación en los artículos 648, el cual establece la subsistencia de la obligación que dio origen a la suscripción de un título valor, excepto en el caso de probarse que existió novación, ya que en este caso el titulo valor existiría en lugar de la primera obligación.
En el artículo 984 del Código de Comercio se hace referencia a la novación subjetiva aunque en este caso se trata de una diputación de pago.
Por ultimo en el Art. 1172 se menciona que el contrato de cuenta corriente produce entre los diferentes efectos el de la novación entre el remitente del crédito y el que lo recibe de la obligación anterior de la cual resultó el crédito en cuenta corriente.
Efectos de Novacion.[7]
Como todo modo de extinguir las obligaciones, la Novacion extingue la obligación primitiva, pero al mismo tiempo, es un contrato que da nacimiento a otra obligación, tiene pues el doble de efectos extintivos y creador de obligaciones.
Efectos Consecuenciales:
Donde el deudor estaba en mora dejara de estarlo
El plazo de prescripción de la primera obligación se extingue y comienza a correr un nuevo plazo para la nueva obligación
El deudor deja de tener sobre si el riesgo de la cosa, no le cabe ninguna responsabilidad respecto del objeto de la primera obligación
La novacion extingue los privilegios de la primera obligación
Dentro de los efectos que se tienen cuando se presenta l figura jurídica de la novación es que la novación extingue una obligación y crea otra y de esto depende que se produzcan otras dos consecuencias:
1.- Al concluir el crédito preexistente desaparecen sus garantías con el, ya que lo accesorio sigue la suerte de lo principal. La novación extingue la obligación principal y las accesorias. El acreedor puede por reserva expresa impedir la extinción de las obligaciones accesorias que entonces pasan a la nueva.
2.- Con la deuda original se eliminan sus modalidades, limitaciones y vicios. Estos desaparecen cuando la extinción de ka obligación, Como el crédito novado es diverso, el deudor no podrá oponer las excepciones y defensas que habría podido invocar contra el primitivo.
Caso Práctico: La Novación.
A pesar de lo anterior, independientemente de la teoría que se adopte, ya sea que se considere que la cesión de deudas no existe en nuestro ordenamiento jurídico porque el Código Civil no contiene una regulación expresa, o bien que se admita que la omisión de tal regulación sea cubierta mediante el principio de autonomía de la voluntad, esta situación no afecta en lo absoluto la cesión de derechos litigiosos pues se trata de figuras diferentes e independientes.
Asimismo, la cesión de deudas no debe confundirse con la novación subjetiva, ya que esta última no es considerada una forma de transmitir obligaciones sino más bien un modo de extinguirlas.
Así, la novación es el acto mediante el cual se extingue una obligación preexistente, por la creación de una nueva obligación que sustituye a la primera. La primitiva obligación y sus efectos quedan extinguidos y en su lugar surge una nueva que produce efectos legales propios. Como requisitos de esta figura se pueden mencionar cuatro: (a) preexistencia de una obligación; (b) creación de una nueva obligación; (c) diferencia esencial entre la obligación original y la nueva que va a sustituirla; y (d) intención de novar.
De lo anterior, se deduce que la cesión de deudas difiere de la novación subjetiva básicamente en lo siguiente: (a) en la cesión se mantiene la obligación original pues, no nace una nueva obligación, mientras que en la novación, la obligación primitiva se extingue y es sustituida por otra nueva; y (b) en la cesión, al tratarse de la misma obligación, se transfieren los mismos derechos, obligaciones y garantías; por su parte, en la novación, los derechos, obligaciones y garantías de la obligación primitiva se extinguen, creándose los propios de la nueva obligación.
En virtud de las características anteriormente enunciadas, mucho menos podría entenderse que la cesión de derechos litigiosos y la novación son una misma figura.
Por lo antes expuesto se deduce que la cesión de derechos litigiosos, la cesión de deudas y la novación son figuras diferentes e independientes unas de otras y por lo tanto la validez de la primera no depende en lo absoluto de la posibilidad jurídica de ceder una deuda, ni del cumplimiento de los requisitos de la novación.
2.- Aclarados los puntos que anteceden, esta Sala considera necesario establecer si el peticionario tenía derecho o no a comparecer dentro del Juicio Ejecutivo Mercantil promovido por BANCASA contra el señor Carlos Alfredo Ortez Vilorio pues, en caso de que el doctor Ramiro Peña Marín tuviera derecho a comparecer en el mencionado proceso como cesionario del demandado en el mismo, procedería examinar si hubo o no violación a los derechos constitucionales alegados; en caso contrario, es decir, de encontrarse que el actor del amparo no era titular del derecho a comparecer en la referida calidad, el análisis de la violación de tipo constitucional alegada por el actor, se dirigiría a considerar que no existe una violación de tal clase.
En consecuencia, a fin de determinar la titularidad o no del derecho de la parte actora del presente proceso, a comparecer en el Juicio Ejecutivo Mercantil en referencia, es necesario establecer cuáles son los derechos que derivan del contrato celebrado entre el doctor Ramiro Peña Marín y el señor Carlos Alfredo Ortez Vilorio, ante los oficios de la notario Amparo del Carmen Arias Sorto, el día nueve de marzo de mil novecientos noventa y cinco, y aclarar a cuál de las partes en un proceso corresponde el derecho litigioso y, por consiguiente, quién se encuentra posibilitado para cederlo.
El contrato en referencia, en el numeral II), en lo pertinente, literalmente dice: "Que por la suma de veinte mil colones que declara haber recibido del doctor Ramiro Peña Marín, vende, cede y traspasa, el derecho litigioso, transfiriéndole el objeto litigado que consiste en el crédito que motiva el referido proceso...Presente desde el inicio de la presente escritura el doctor Ramiro Peña Marín, me dice: Que acepta la venta, cesión y traspaso que se le hace del derecho litigioso relacionado en los términos expresados y se da por recibido del derecho que se transfiere."
De la lectura de la cláusula que antecede se observa que la cesión hecha mediante el contrato que nos ocupa comprende dos elementos: (a) la venta, cesión y traspaso del derecho litigioso del señor Carlos Alfredo Ortez Vilorio a favor del doctor Peña Marín; y, (b) la transferencia del objeto litigado.
Al analizar el tema de la cesión de derechos litigiosos, los civilistas chilenos Arturo Alessandri y Manuel Somarriva, establecen en su obra titulada "Curso de Derecho Civil" que en un juicio, el derecho litigioso existe para el demandante, no así para el demandado, y la razón de ello radica en que, para el demandado, en realidad no existe una situación de incertidumbre porque, mientras dure el juicio, su situación jurídica se reputa como cierta; y agregan que, si el demandado reconviene por su parte en el juicio, entonces sí habría para él derecho litigioso, porque en tal caso tomaría el carácter de demandante, respecto de su pretensión.
Además, esta interpretación no violenta el principio de igualdad jurídica plasmado en el artículo 3 de la Constitución, argumento expresado por el actor en su escrito de fs. 55, ya que la cesión de derechos litigiosos puede hacerla únicamente el demandante, simplemente porque éste es el único que posee un derecho litigioso. La doctrina considera que la incertidumbre del proceso afecta al demandante pues es él quien alega una pretensión que espera le sea resuelta; al demandado, por su parte, al carecer de pretensión -salvo en el caso de la reconvención o mutua petición- sólo le corresponde oponerse a la pretensión del actor, pero su estado jurídico no se considera incierto pues, a lo largo del proceso, su situación jurídica es la misma que tenía antes de la controversia.
Por lo tanto, la cesión del derecho litigioso tiene significado jurídico cuando la hace el actor pero carece del mismo cuando la hace el demandado, a menos que exista una reconvención o mutua petición dentro del proceso.
En conclusión, en virtud de que el derecho litigioso corresponde al demandante y no al demandado en un proceso, el señor Ortez Vilorio, al ser demandado en el Juicio Ejecutivo Mercantil promovido por BANCASA, no era titular del derecho litigioso y, en consecuencia, no podía cederlo puesto que no tiene sentido ceder lo que no se tiene.
En relación con el segundo aspecto contenido en el contrato en cuestión, el derecho que según la doctrina corresponde al demandado, dentro de un proceso, es el de transferir o ceder el objeto litigioso o cosa litigiosa, derecho que se ve limitado cuando, a raíz del juicio, el juez establece una prohibición que impide la transferencia, v.gr. el embargo que se practica respecto del inmueble controvertido. Entonces, la transferencia del objeto litigado sí es un derecho que corresponde al demandado, siempre que, como ya se explicó, no haya alguna prohibición para ello, impuesta por el juez que conoce del proceso.
Al respecto, esta Sala considera necesario aclarar que en el presente caso, el objeto litigado no es el crédito que motivó el Juicio Ejecutivo Mercantil, como se menciona en el contrato, sino más bien el inmueble embargado e hipotecado a favor de BANCASA, ya que no es jurídicamente posible que el deudor de una obligación ceda el crédito a un tercero pues el titular del crédito, es el acreedor y no el deudor; sin embargo, aun cuando se entienda que el objeto litigado es el inmueble, al encontrarse embargado el mismo, en el presente caso, existía una limitación del derecho del demandado de cederlo, siendo su transferencia ilícita.
Examinado el contrato celebrado entre el doctor Ramiro Peña Marín y el señor Carlos Alfredo Ortez Vilorio, se deduce que la cesión del derecho litigioso y la cesión del objeto litigado, en él contenidas, no son válidas respectivamente, por carecer de derecho litigioso el cedente y por encontrarse embargado el inmueble objeto de la controversia, lo que implica que dicho contrato no confería derecho alguno al cesionario, doctor Ramiro Peña Marín y, en consecuencia, el mismo tampoco tenía derecho a comparecer como parte, en calidad de cesionario del derecho litigioso del demandado, en el Juicio Ejecutivo Mercantil promovido por BANCASA, contra el señor Carlos Alfredo Ortez Vilorio, ante el Juzgado Tercero de lo Mercantil de San Salvador.
3.- Habiendo establecido que el doctor Ramiro Peña Marín carecía de derecho a comparecer como parte en el Juicio Ejecutivo Mercantil antes mencionado, en los términos referidos en el párrafo que antecede, corresponde analizar la supuesta violación de los derechos constitucionales alegados por la parte actora en el presente proceso.
En primer lugar, en relación al artículo 11 de la Constitución, si bien el demandante no especificó cuál era el derecho del que había sido privado por la resolución del Juez Tercero de lo Mercantil de San Salvador, sin haber sido oído y vencido en juicio, esta Sala entiende que se trata del derecho de propiedad del inmueble objeto del litigio.
De conformidad con el razonamiento de la presente sentencia, se ha concluido que las cesiones contenidas en el contrato celebrado por el doctor Ramiro Peña Marín y el señor Carlos Alfredo Ortez Vilorio, no son válidas y no generan derecho alguno a favor del cesionario, es decir que el doctor Ramiro Peña Marín carece del derecho de propiedad que alega violentado y por consiguiente tampoco le fue lesionado el derecho de audiencia, pues ni siquiera tenía derecho a comparecer como parte dentro del Juicio Ejecutivo Mercantil promovido por BANCASA contra su cedente. Además, no puede decirse que no se le haya respetado el derecho de audiencia, pues el doctor Peña Marín tuvo la oportunidad de comparecer ante el Juez Tercero de lo Mercantil de San Salvador y pedir que se le tuviera por parte, petición que fue escuchada y resuelta conforme a derecho por la referida autoridad, habiéndole sido notificada en su oportunidad.
En segundo lugar, el demandante también alegó violación al principio contenido en el artículo 23 de la Constitución, es decir al principio de libre contratación. Dicho principio se refiere a la facultad que toda persona tiene de efectuar contratos, siempre que cumplan con los requisitos establecidos por la ley, o de no efectuarlos.
El contrato celebrado entre el doctor Ramiro Peña Marín y el señor Carlos Alfredo Ortez Vilorio fue perfeccionado antes de que se dictara el acto reclamado, por lo que no puede entenderse que dicha resolución haya impedido que el cedente y el cesionario ejercieran su derecho de libre contratación, pues evidentemente llevaron a cabo el contrato respectivo. Además, si dicho contrato, no generaba derechos, por no cumplir los requisitos establecidos en la ley, tampoco puede considerarse que el rechazo del mismo dentro de un proceso implique una violación a la libertad de contratación, ya que la misma Constitución circunscribe tal libertad a que se haga conforme a la ley.
En consecuencia, en el caso sub iudice, no puede decirse que haya habido violación al derecho de libre contratación pues el hecho de que, después de analizado un contrato, una autoridad resuelva en forma desfavorable por considerar que tal contrato carece de validez no implica per se una violación al principio de libre contratación.
En virtud de lo antes expuesto, esta Sala considera que la argumentación hecha por el doctor Ramiro Peña Marín no es procedente, debiéndose declarar sin lugar el amparo solicitado.
POR TANTO: A nombre de la República, con base en las razones expuestas, y en aplicación de los artículos 11 y 23 de la Constitución, y artículos 32, 33, 34 y 35 de la Ley de Procedimientos Constitucionales, esta Sala FALLA: (a) declárase que no ha lugar el sobreseimiento solicitado por el licenciado Eduardo García Gutiérrez; (b) declárase que no ha lugar el amparo solicitado por el doctor Ramiro Peña Marín, contra providencias del Juez Tercero de lo Mercantil de San Salvador; (c) condénase en costas, daños y perjuicios al demandante; y (d) notifíquese a las partes.---TENORIO---HERNANDEZ VALIENTE---MARIO SOLANO---O. BAÑOS---PRONUNCIADO POR LOS SEÑORES MAGISTRADOS QUE LO SUSCRIBEN---J ALBERT ORTIZ---RUBRICADAS.
AS015P95.98
Efectos en relación con la transmisión de derechos, obligaciones y garantías
C Fam Código de Familia
C.T. Código de Trabajo
C. Com. Código de Comercio
¨ Bravo González, Agustín; Bravo Valdés, Beatriz, Derecho Romano segundo curso, 10° edición, 7° reimpresión, México, Porrúa, 1996. ¨ Gutiérrez y González, Ernesto, Derecho de las obligaciones, 11ª edición, Porrúa, México, 1996. ¨ Osorio Manuel Diccionario de Ciencias Jurídicas Políticas y Sociales, 23ª Ed, Buenos Aires, Heliasta, 1996
¨ Rojina Villegas, Rafael, Teoría general de las obligaciones o derechos de crédito. El Nacional. México. 1943. 2 tomos. ¨ Diccionario Jurídico Mexicano, 4 vols., Novena edición, Porrúa-Instituto de Investigaciones Jurídicas (UNAM), México 1996. ¨ Arturo Alessandri y Manuel Somarriva, Curso De Derecho Civil, Tomo III, Las Obligaciones ,Editorial Nacimiento Chile 1941.
¨ Código Civil. Decreto Ley Nº: S/N, :23 de Agosto de 1859
¨ Código de Comercio Decreto Legislativo Nº: 671, 8 de Mayo de 1970, D. O. 140 Tomo: 228, 31 de Julio de 1970.
¨ Código de Familia Decreto Legislativo Nº: 677, 11 de Octubre de1993, D. O. 231 Tomo: 321, 13 de Diciembre de 1993
¨ Código de Trabajo Decreto Legislativo Nº: 15, 23 de Junio de 1972, D. O.: 142 Tomo: 236, 31 de Junio de 1972
¨ www.jurisprudencia.sv
¨ Sala de lo Civil, Sentencia de Casación, 26 de abril de 2005. Resurrección, venta y administración S.A: vs Inversiones en Inmuebles del Pacìfico S.A. de C.V.
[1] Ulpiano la define en el Digesto, libro 46, título 2 fr. 1º como Novatio es prioris debiti in aliam obligationem..trasfusio at que translatio,
[2] Bravo González, Agustín; Bravo Valdés, Beatriz, Derecho Romano segundo curso, 10° edición, 7° reimpresión, México, Porrúa, 1996.
[3] Osorio Manuel Diccionario de Ciencias Jurídicas Políticas y Sociales, 23ª Ed, Buenos Aires, Heliasta, 1996, p. 651.
[4] http://www.monografias.com/trabajos54/extincion-obligaciones/extincion-obligaciones2.shtml
[5] Arturo Alessandri y Manuel Somarriva, Curso De Derecho Civil, TomoIII, Las Obligaciones,Editorial Nacimiento Chile, Pag 386.
[6] Sala de lo Civil, Sentencia de Casación, 26 de abril de 2005. Resurrección, venta y administración S.A: vs Inversiones en Inmuebles del Pacìfico S.A. de C.V.
[7] Arturo Alessandri y Manuel Somarriva, Curso De Derecho Civil, TomoIII, Las Obligaciones,Editorial Nacimiento Chile, Pag 398.
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References: artículo 1501
 artículo 1691
 artículo 1504
 artículo 1341
 artículo 984
 artículo 3
 artículo 11
 resolución 
 artículo 23
 resolución