Source: https://abelfer.wordpress.com/2016/09/12/un-trabajador-paga-ganancias-un-financista-no/
Timestamp: 2017-09-19 15:21:41+00:00

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“Un trabajador paga Ganancias; un financista, no” | El blog de Abel
“Un trabajador paga Ganancias; un financista, no”
José Nun fue secretario de Cultura de Néstor Kirchner entre 2004 y 2009. Empiezo con este dato no porque sea decisivo en su biografía: es un intelectual prestigioso, comprometido con los ideales de la socialdemocracia. Que en su caso no significa que diga pavadas, eh. Además, la suya fue una buena gestión -por los estándares de las gestiones de cultura (No todos los presidentes son De Gaulle, ni los ministros de Cultura André Malraux). En todo caso, hoy es un crítico severo del kirchnerismo.
Lo menciono en primer término porque es un ejemplo interesante de cierto cholulismo ideológico de los políticos peronistas. Aún en el caso de uno aparentemente inmune al oropel del “prestigio intelectual”. Para cubrir cargos en el área cultural, automáticamente piensan en no peronistas. Cuando en el peronismo hay creadores y administradores (no son lo mismo) del más alto nivel, además del habitual porcentaje de chantas (igual al que se encuentra en liberales e izquierdistas. En chantería el índice Gini indica una distribución perfecta).
Habiendo aprovechado para plantear esta opinión mía, quiero acercarles un artículo valioso que hoy publicó Nun. Que merece la más amplia difusión. Profesor Nun, Ud. demuestra aquí -si fuera necesario- que no hace falta ser peronista para plantarse y denunciar defraudaciones políticas
“Casi sin que fuera advertido, la ley de blanqueo de capitales derogó el gravamen a los dividendos generados por las acciones de sociedades anónimas; resulta inadmisible que un trabajador pague Ganancias y un financista, no.
A veces, razones tácticas llevan a introducir en un proyecto de ley cláusulas más o menos crípticas, procurando que pasen desapercibidas para el legislador. Que el recurso sea aceptable ya es harina de otro costal y depende del contenido de la norma y/o del contexto político. El ámbito preferido de estas cláusulas son proyectos extensos y complicados entre cuyos pliegues resulta más fácil ubicarlas.
Viene de ocurrir con la ley 27.260, llamada “de blanqueo de capitales”. Sus cerca de cien artículos se refieren a tres grandes cuestiones de indudable complejidad. No sólo se ocupan del denominado “sinceramiento fiscal” sino también de la moratoria impositiva y de la “reparación histórica de jubilados y pensionados”. Mejor lugar para aplicar esa táctica, imposible.
Y es así cómo el proyecto que envió el Poder Ejecutivo al Congreso incluyó un brevísimo artículo 75 que, en verdad, nuestros diputados y senadores ni siquiera discutieron cuando aprobaron la ley de blanqueo por más de dos tercios de los votos. Es un modelo de cláusula subrepticia: se limita a decir que se suprime el párrafo sexto del artículo 90 de la ley 20.628. Nada más. Tiene todo el aire de un asunto puramente formal. Pero veámoslo más de cerca.
La ley 20.628 es la que regula el impuesto a las ganancias que rige en el país. Su artículo 90 fue modificado por la ley 26.893 y es contra esta modificación que arremete el artículo 75. Antonio Hugo Figueroa, uno de los mejores y más reconocidos tributaristas de la Argentina, advirtió la maniobra y trató de alertar sin éxito a varios legisladores. Claro que, si pude mantener la atención del lector hasta aquí, ya es momento de que abandone las citas legales y le explique todo lo que hay en juego, que no es poco.
La ley 20.628 fue dictada a fines de 1973 por iniciativa del peronismo y en su aludido artículo 90 gravaba los dividendos generados por las acciones de sociedades anónimas, esto es, una parte importante de la llamada “renta financiera” (o, como prefieren llamarla los norteamericanos, “renta no transpirada”). Como era esperable, ni bien se instaló la dictadura militar, Martínez de Hoz lo dejó sin efecto. En 1986, durante el gobierno de Raúl Alfonsín, el gravamen fue repuesto. Pero duró poco. En los años 90, por iniciativa de Domingo Cavallo, el menemismo se ocupó de anularlo nuevamente. Así se mantuvieron las cosas durante el kirchnerismo, hasta que recién en 2013 la ley 26.893 restableció el impuesto. Esto se hizo tanto para compensar los recursos fiscales que se perdían por el aumento del mínimo no imponible de los salarios como para responder a la presión de buena parte de la opinión pública. Una opinión pública que, gracias a la táctica que comento, ahora ni siquiera se enteró de que las cosas iban a volver al estado anterior que con tanta razón criticaba.
En el mensaje que acompañó al proyecto de ley -y a pesar de su gran trascendencia- hay sólo una brevísima alusión al artículo 75, apelando a un argumento tan endeble que hoy es desechado en todo el mundo. Se trataría de evitar, dice, una doble imposición: como las utilidades de las empresas ya están gravadas, no habría por qué gravar también los dividendos que éstas distribuyen. La falacia del razonamiento resulta evidente. Existiría doble imposición si los dos tributos recayesen sobre la misma persona. Pero no es éste el caso. Nos hallamos aquí ante dos sujetos distintos. Uno es la sociedad anónima que, a través de sus actividades, genera ganancias (“rentas transpiradas”) y, más aun, decide qué proporción reparte o no en forma de dividendos (“rentas no transpiradas”). El otro es el accionista, que muy a menudo no se halla vinculado en absoluto a las tareas de la empresa. En este sentido, una larga experiencia comparativa indica que allí donde los dividendos se hallan exentos, aumenta la desigualdad.
¿Qué sucede, por ejemplo, en los países miembros de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), un organismo al que tanto deseamos ingresar? Según datos recientes, en promedio, las sociedades anónimas pagan en ellos un 19% sobre sus utilidades y los accionistas, en cambio, un 24 % sobre los dividendos que reciben, o sea, bastante más. Y esto porque, en general, rige el principio del ente separado y a nadie se le ocurre invocar el argumento de la doble imposición. Es decir que en los países avanzados las “rentas no transpiradas” tributan como corresponde”. (completo aquí)
This entry was posted on 12 septiembre 2016 at 13:10 and is filed under economía, política.	You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.
16 Responses to “Un trabajador paga Ganancias; un financista, no”
Fernando Bonatto dice:
septiembre 12, 2016 en 13:19
Hay que fijarse en La Nacion de hoy como se anuncia una cacareada Ley de Mecenazgo para promover la Cultura,.,.una nueva via de escape para evadir impuestos…viva la joda
septiembre 12, 2016 en 13:45
Peeero… ¡¡¡otro desencantado más!!!
Nun se acordó ahora que esta ley es una reverenda cagada ¡¡ Y por su regresividad!! ( y agrego, como tantas otras que ha venido promulgando el CEOFascismo en tándem con la oposición responsable,fronterizas con la ilegalidad) ¡vi’te vo’!
Y sí, en tiempos lejanos era fácil ser “progre”, inevitablemente me asaltan remembranzas de cuando la comandante Magda -y su suplente vacacional Carnota- junto al descamisado Bobonelli trasmitían sus consignas liberadoras desde la clandestinidad de R. Continental…
Y claa… es siempre bienvenida una opinión intelectual mucho más si deja patente su sesgo paternalista… no puede faltar… y fallar
¿Será la oposición dentro del oficialismo o, como cuándo el mendeznismo, que se decia que era sencillo ser “crítico” o reflejo tardío de marxismo de derecha?
septiembre 12, 2016 en 14:07
Estoy de acuerdo con el concepto de gravar las dos cosas por separado. La ganancia de una empresa puede ser distribuída o reinvertida. Pero donde existe esta doble imposición (la renta es la misma), se hace para bajar la tasa que paga la empresa. Lo que también es muy razonable.
Por ejemplo 25% de ganancia para empresas, y un 25% adicional a los dividendos. Daría una tasa de 25% a lo reinvertido, y 43,75% a lo distribuido entre los accionistas. La ventaja es que así planteado ambos impuestos los puede depositar la empresa, la parte del accionista como pago a cuenta, o como cancelatorio como creo que sucede en BBPP.
Bajar la tasa a empresas puede influir en la atracción a capitales. Y la doble imposición favorecer la inversión.
septiembre 12, 2016 en 14:12
Otro tema es el concepto de “trabajador”. Me parece absurdo y muy restrictivo atribuirle esa cualidad solo a los empleados a sueldo. Sobre todo en temas impositivos (el 1 de Mayo todos nos decimos “feliz día”).
El monotributista y el autónomo son también trabajadores. Y no merecen pagar más impuesto a las ganancias ante el mismo ingreso neto, o menor.
La escala y las deducciones deben ser las mismas.
(Ya veo que salta ayj)
septiembre 13, 2016 en 1:14
el dueño administra, el profesional ejerce y el trabajador trabaja,
septiembre 12, 2016 en 14:15
Fijese aca amigazo https://poesiayramosgenerales.blogspot.com.ar/2016/09/las-artes-con-cambiemos-el-mecenazgo.html
septiembre 12, 2016 en 17:36
Pregunta: ¿no habría que pensar en un tributo más relacionado con las obligaciones negociables que con las acciones de las sociedades anónimas?
Me parece adecuado sumar un nuevo dilema al que plantea el título del post.
¿ Por qué a un ciudadano bonaerense apenas se le asigna en promedio un 20,5% de los recursos fiscales que recibe, por ejemplo, un ciudadano de la provincia de Santa Cruz ?
Me parece que ha llegado la hora de aclarar los motivos de esta discriminación intolerable.
septiembre 12, 2016 en 19:16
Totalmente de acuerdo, Rogelio. La otra discriminación es el número de diputados nacionales, donde también nos estafan.
Creo que se va a presentar un proyecto sobre ambos temas desde la Gobernación. Pero por más que se logre el consenso entre los representantes de la provincia (temo q el FPV se oponga)es muy dificil que las provincias lo aprueben.
septiembre 13, 2016 en 0:20
Mariano, creo que a esta altura de la historia a los bonaerenses NO debe preocuparnos “a priori” que las provincias lo aprueben, porque NO ignoramos que la cláusula cerrojo del art. 75° inc. 2 de la CN 1994 requiere virtual unanimidad de las provincias para modificar los regímenes de coparticipación:
“Una ley convenio, sobre la base de acuerdos entre la Nación y las provincias, instituirá regímenes de coparticipación de estas contribuciones, garantizando la automaticidad en la remisión de los fondos.
La ley convenio tendrá como Cámara de origen el Senado y deberá ser sancionada con la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de cada Cámara, no podrá ser modificada unilateralmente ni reglamentada y será aprobada por las provincias“.
Como esta cuestión ha sido hasta hoy un tema tabú sobre el cual los bonaerenses nos hemos acostumbrado a capitular aún antes de iniciar su debate (salvo honrosas excepciones), constituye un éxito suficiente que comencemos a hablar de él abiertamente para ir reuniendo los elementos suficientes que nos permitan denunciarla formalmente como cláusula arbitraria e inequitativa, tanto que en definitiva acaba por ser perjudicial para todos los argentinos, ya no para los bonaerenses únicamente sino también para aquéllas provincias que en apariencia se benefician.
Como no estamos en contra de las otras provincias, tenemos que sentirnos fortalecidos para defender con firmeza e inteligencia nuestros propios intereses provinciales: a no dudar que nuestra causa mejorará la “densidad nacional”.
Por supuesto, estaremos muy atentos a cualquier proyecto que apunte a acabar con el desequilibrio, venga de donde viniere la iniciativa.
septiembre 13, 2016 en 1:18
y justo sta cruz , no podia ser catamarca para decir lo mismo sin montarse en la clareniteada.
encima recibe mas y con mejor clima.
septiembre 13, 2016 en 5:39
Buenos Aires recibe una coparticipación menor gracias a Raúl Alfonsín y a los Senadores radicales que la entregaron.
septiembre 12, 2016 en 19:05
Años vengo escribiendo que en el “derechista” y “neoliberal pinochetista” Chile los 2/3 de Ganancias lo pagan los ricos y 1/3 la clase media.
Bueno, aquí, en el Paraíso Progresista, es exactamente a la inversa.
Nadie se enteró… hasta ahora…
En una de esas vueltas de la Historia tal vezi el macrismo vaya a ser recordado como progre… ¡Ja!
septiembre 13, 2016 en 15:22
septiembre 13, 2016 en 19:41
de vueltadel neoliberal Chile, al pasarm un mito, hay villas miseria, al menos hace 5 años no habia al lado de la autopista, mucho FONAVI, ahora si, es un corte abrupto de clases alla, muy parecido de alguna forma al norte argentino desde hace muchos años (quizas excepto Tucuman)
yendo al punto, si Mariano, vos podes desgravar mil cosas que yo no podia antes (ahora gracias a Axel Kiciloff y sus secuaces soy monotributista), de todas formas, creo que en el 2017 se vera el renacer de la figura de RNI, por eso quizas las escalas de monotributo no varian. Por eso esta discusion es vana y volveremos todos a juntar comprobantes a lo pavo y los contadores contentos. (para los que no lo vieron, desgravas ganacias por eso, si estan afectados a la actividad)
El punto principal de lo escondido, tipico en toda democracia, es saco de un bolsillo y lo pongo en otro, ahora las empresas dejaran de pagar alquileres a sus directivos y saldra por otro lado (o no lo sabian, esos gastos son desgravables de ganancias y, obviamente las expensas incluidas en el alquiler), lo mismo los locales donde se efectuan las actividades, Bienes Personales es una alicuota chica asi que yo dueño de la empresa alquilo la oficina mia personal a la empresa, eso para las PYMES, para las grandes existen mil mecanismos mas para eso, ejemplo royalties, comisiones de operacion etc etc. asi que no creo pase mucho, quizas transparentar.
De esos mecanismos legales para disminuir la carga impositiva hay muchos mas
De lo de PBA, hasta que no haya un fondo especial, la PBA no tendra mucho mas, pero, como toda estadistica lo de Sta Cruz debe tener un dejo de mentira, con toda esa plata no se comprende como estan de huelga ahora o estaban?
ah, del mecenazgo, mas o menos como los fondos del INCAA para peliculas que nadie veia, o no? cuanta plata se tiro ahi? ah, cierto son actores militantes del proyecto, bah
PS todos los mecanismos de arriba los describi hace un tiempo ya aca, pero, pareceria ser que le convenia al proyecto no cambiar nada ya que, tal y como los marcos regulatorios, nada cambio en los años dorados, por citar algo, las audiencias NO vinculantes. quizas no tuvieron tiempo.
Ganancias, pérdidas y sordos ruidos | El blog de Abel dice:
diciembre 22, 2016 en 9:00
[…] Quiero ser concreto, y breve. Del conflicto por el Impuesto a las Ganancias, que ahora se va a llamar “a los Ingresos”, ustedes han leído y escuchado mucho, también en los diarios de esta mañana. En el blog lo traté cuanto empezó esta batalla La Oposición y las Ganancias y en su punto álgido Ganancias y pérdidas, en el poder. Hace algunos meses subí una acusación que enfoca el problema fundamental: “Un trabajador paga Ganancias; un financista, no”. […]

References: artículo 75
 artículo 90
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 artículo 75
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