Source: https://auamstrad.es/hardware/mundo-cpc/amstrad-cpc-472/
Timestamp: 2020-02-28 21:37:25+00:00

Document:
El Amstrad CPC 472, un caso insólito – AUAmstrad
Inicio/Hardware/Mundo CPC/El Amstrad CPC 472, un caso insólito
Mundo CPCCuriosidadesDivulgaciónHardware
19 5.523 11 minutos de lectura
El Amstrad CPC 472 es un microordenador de 8 bits de la marca Amstrad, perteneciente a la gama clásica de los CPC (Colour Personal Computer) y comercializado exclusivamente en España entre 1985 y 1986. Se trata de un ordenador personal casi idéntico a su antecesor, el CPC 464.
A la vista, sólo se distingue por la serigrafía de la carcasa, donde el «64» es reemplazado por un «72», sin embargo, tiene una particularidad que lo hace especial: esos 8 KB extra de memoria RAM que nos indica su nombre y que vienen acompañados de una historia rocambolesca y, en ocasiones, incluso disparatada. Una sucesión de anécdotas, ocurrencias y argucias que harán las delicias de los más curiosos por la historia de la microinformática.
Por ejemplo, no todo el mundo sabe que el CPC 472 debe su existencia a otro microordenador de 8 bits: el Dragon. De no haber sido por la aparición de las computadoras Dragon en la escena informática española, la gama de los Amstrad CPC hubiera pasado de la versión 464 a la 664 y finalizado en el 6128 (sin contar la gama plus). Sin embargo, la marca Dragón fue determinante para que Amstrad sacara en España, y sólo en España, su versión 472.
¿Cómo y por qué ocurrió todo? Se trata de una historia fascinante, repleta de personajes ambiciosos, órdagos empresariales, tráfico de influencias y hasta intrigas palaciegas. Pero empecemos por el principio….
Dragon, el microordenador fabricado en España
En 1982, Dragon Data era subsidiaria de una compañía juguetera británica llamada Mettoy, la cual tenía por entonces problemas financieros. Consiguen más financiación de varias fuentes, siendo una de ellas la Oficina de Desarrollo de Gales. Como consecuencia, a esta nación constitutiva del Reino Unido trasladan la fábrica de Dragon y comienzan a producir microordenadores en masa.
Sin embargo, tras diversas vicisitudes mercantiles, en 1984 la distribuidora mayoritaria decide abandonar su distribución y tratan de saldar la marca. Entran en juego varias pujas de compañías como Tandy o Philips, pero finalmente fue la española Eurohard quien compra los derechos de Dragon por 150 millones de pesetas (casi un millón de euros), lo cual suponía menos de una tercera parte de su valor real. En principio, parecía un buen negocio.
La directiva de Eurohard se movía en los altos círculos de la política española. Su presidente, Eduardo Merigó, había sido Secretario de Estado con Adolfo Suárez, impulsor del Partido Demócrata Liberal y presidente de Visa España. Nadie mejor conectado que él para lograr el dinero necesario para comprar una fábrica en quiebra en Gales y montarla en territorio español.
Consiguió financiación, entre otros, de la Sociedad para el Desarrollo Industrial de Extremadura (SODIEX) y, con la ambición de crear una especie de Silicon Valley en Extremadura, compraron los derechos de los ordenadores Dragon y así fue como Eurohard comenzó a fabricarlos y a distribuirlos en España.
Etiqueta de Dragon 200, donde se aprecia su origen extremeño
Dragon, el ordenador extremeño
La idea de fondo era meter el pie en el Proyecto Atenea, un plan nacional experimental que tenía por objetivo introducir las nuevas tecnologías de la información en las enseñanzas básica (EGB) y secundaria (BUP) españolas. Los requerimientos para los equipos eran los siguientes:
Sistema operativo CP/M para los equipos de 8 bits, y MS-DOS para los equipos de 16 bits.
64 KB de Memoria RAM.
Disquetera de 5 1/4″
Color y alta resolución de la pantalla.
Lenguajes Basic, Pascal y Logo.
En el plan inicial, Atenea pretendía meter 5 microordenadores en 2.300 centros educativos, lo cual suponía vender más de 10.000 equipos, por no hablar de la publicidad y visibilidad que otorgaría semejante presencia institucional. Un caramelo apetecible y sustancioso para cualquier empresa.
Anuncio ordenador Dragon en 1985
Para desgracia del Dragon, los responsables de Eurohard no consiguieron convencer al entonces Ministro de Educación y Ciencia, el socialista José María Maravall, y el proyecto Atenea fue finalmente nutrido con equipos mayoritariamente extranjeros (Olivetti, IBM, Fujitsu…), siendo preferidos los PC compatibles con MS-DOS como sistema operativo. Sin duda, las marcas extranjeras también tenían sus contactos en importantes círculos de poder.
A pesar de la claridad de las especificaciones técnicas (incluyendo la disquetera de 5 1/4″), podemos encontrar en Internet testimonios de personas que tuvieron en sus colegios Amstrad CPC 6128 y hasta Spectrum sin unidad de disco, por lo cual se deduce que la aplicación del Proyecto Atenea tampoco fue muy estricta. En cualquier caso, la dirección de Eurohard no consiguió apoderarse de este suculento negocio para sus Dragon y, como mucho, unos pocos microordenadores de la marca consiguirían entrar en las aulas españolas, lo cual supuso un duro golpe económico para las ambiciones de la compañía.
La política arancelaria española
Sin embargo, no todos los ases se les habían caído de la manga. Lo que sí consiguió Eurohard del gobierno español, en este caso del Ministro de Economía y Hacienda, Carlos Solchaga, fue el Real Decreto 1215/1985, del 17 de julio, por el que se modifican determinadas subpartidas del arancel de aduanas, con el cual se gravaba la importación de un gran abanico de máquinas electrónicas y, de este modo, se pretendía poner freno a las injerencias de los fabricantes de ordenadores foráneos en el mercado español. Los aranceles iban desde un mínimo de 15.000 pesetas (90€) hasta la friolera de 300.000 pesetas (unos 1.800€).
BOE num. 177 – 25 de julio de 1985 – Real Decreto 1215/1985
«Eso sí que lo hice yo. Como éramos liberales de origen, dudábamos. Pero también pensábamos que como niño pequeño tenías que protegerte de los grandes», recordaba su hazaña política el consejero delegado de Eurohard, Javier Saavedra. En sus declaraciones insinúa que, siendo liberales (ya hemos comentado las conexiones con el gobierno de Suárez), no creían en los aranceles, pero parece ser que cuando sus ideales chocaron contra sus intereses, decidieron tener otros principios. Años más tarde, este abogado de profesión, fue condenado por otro asunto a 6 meses de cárcel e inhabilitado por el Tribunal Supremo. Desconocemos si jugó algún papel en las irregularidades que contribuyeron a hundir la firma fabricante de los ordenadores Dragon. Se trata de un tema que excede los propósitos de este artículo. Nos ceñiremos a aquello que concierne a la aparición del CPC 472.
Javier Saavedra, consejero delegado de Eurohard
Volviendo a la historia que nos interesa, estos hombres de negocios habían ido demasiado lejos. Habían sido en exceso ambiciosos con su jugada arancelaria. Las presiones empresariales de grupos extranjeros no se hicieron esperar. Contraatacaron y forzaron al gobierno de España a rectificar su política. Gracias a ello, ocurrió algo determinante para la aparición del Amstrad CPC 472. A continuación os contamos cómo sucedió.
EL CPC 472 y el Real Decreto «express«
Acabadas las vacaciones estivales del gobierno, el día 28 de agosto de 1985 y apenas un mes después del primer decreto, hubo consejo de ministros. Un buen tirón de orejas debieron darle al señor Solchaga, porque ese mismo día el ministro viajaba a las islas Baleares (según recoge deepfb en cpcwiki, artículo dedicado al 472) para conseguir la firma de su majestad el Rey Don Juan Carlos, quien estaba allí todavía de descanso vacacional con la familia, y así poder publicar con urgencia el Real Decreto 1558/1985, de 28 de agosto, por el que se aclara el alcance del mínimo específico introducido en la subpartida 84.53.B.II del Arancel de Aduanas, por el Real Decreto 1215/1985.
Básicamente, este nuevo decreto rectificaba al anterior y gravaba con un único arancel de 15.000 pesetas, no a cualquier máquina electrónica, sino específicamente a los microordenadores que dispongan de memoria RAM no superior a 64 KB. Así, como mínimo, Dragon dificultaba las cosas a los competidores foráneos de su nicho concreto de mercado.
BOE num. 211 – 28 de agosto de 1985 – Real Decreto 1558/1985
Si os fijáis en el texto veréis que, a diferencia del decreto anterior, el cual está rubricado en Madrid, este Real Decreto fue dado efectivamente en Palma de Mallorca. De hecho, podemos ver en las hemerotecas de la prensa de la época que, justo la noche antes, sus majestades habían estado de cena con las autoridades de Baleares. Todo esto da una idea de la premura con que debía hacerse la rectificación de la política proteccionista pretendida por el fabricante español. Como afirma deepfb en el mencionado artículo de cpcwiki, es de imaginar que la presión que recibió el Gobierno de España por parte del capital extranjero tuvo que ser muy elevada.
Noticia del diario ABC del 28 de agosto de 1985, mismo día de la firma del segundo RD
Decir, por último, que todo este esfuerzo y atropello político tuvo muy poco recorrido, porque España entraría en la Comunidad Económica Europea unos meses después, el 1 de enero de 1986, y sus políticas arancelarias quedarían supeditadas a la firma de este tratado y, de facto, suspendidas.
No obstante, este breve periodo de unos meses, durante los cuales los microordenadores de 64 KB o menos estuvieron gravados con un impuesto de importación, le bastó a Indescomp (más tarde, Amstrad España) para la concepción, gestación y nacimiento del Amstrad CPC 472. Aparecía en escena un microordenador de 72 KB, como su propio nombre indicaba; es decir, superior en 8 KB a los 64 que la política arancelaria española ponía por límite y, por lo tanto, un ordenador personal que podía ser importado a España desde Corea (país de fabricación) sin pagar un duro. Ingenioso, ¿no? Y algo engañoso, también, como veremos a continuación.
El nacimiento del Amstrad CPC 472
«En agosto de 1985, recibí una llamada de pánico de Domínguez, que me decía que tenía un problema grave, que todas las computadoras de 64 KB y menos tenían prohibida la importación a España», son palabras de Sir Alan Sugar, el creador de Amstrad, en su autobiografía titulada «What you see is what you get«, publicada en 2011.
Domínguez y Sugar en la portada del libro «Queremos su dinero«
José Luis Domínguez era el presidente de Indescomp, una pequeña empresa española de tecnología. Domínguez estaba muy interesado en llevar la representación de Amstrad en España, así que se marchó a ver a Sugar con la intención de regalarle dos juegos: La Pulga (Roland in the Caves) y el Fred (Roland on the Ropes). Después de soportar la actitud displicente del magnate británico, consiguió la licencia para vender Amstrad en España, cosechando un clamoroso éxito de ventas para sorpresa del empresario inglés. Tras tanto esfuerzo, puede entenderse su estado de ánimo cuando los chicos de Dragon le pusieron la zancadilla en el mercado español. Sin embargo, a Alan Sugar se le ocurrió una solución de dudosa ética.
«Recordé que casi veinte años antes había una moda en el mercado de radios de transistores portátiles, por la cual cuantos más transistores había en la radio, mejor se decía que era. El hecho era que esas radios solo necesitaban seis transistores para funcionar, pero algunos fabricantes de Hong Kong solían pegar cuatro transistores adicionales, que no hacían nada», nos cuenta Alan Sugar en la mencionada autobiografía.
CPC472 sin eñe y con basic 1.1
Pensado y hecho. Contrataron a la empresa Orion para realizar una placa adicional que añadirían al CPC 464, de donde colgarían los 8 KB extra de memoria, los cuales, realmente, no estarían conectados. Rápidamente, cambiaron la serigrafía del CPC 464 de la carcasa, del manual y de las cajas. Como resultado, en un tiempo récord de sólo dos semanas, estaban fabricando un nuevo ordenador ad hoc para el mercado español, el cual llegaba a tiempo para la campaña navideña: el Amstrad CPC 472, que llevaría la versión de Basic 1.1 y el teclado inglés, sin eñe, que llevaba por entonces el CPC 464.
Guía del usuario del Amstrad CPC 472
Puede verse que con las prisas no quedaron todos los detalles bien cerrados. Por ejemplo, el manual era una obvia reproducción del manual de 464 con algunas modificaciones. Puede leerse «CPC 472» en el lomo del libro, pero absurdamente la portada seguía siendo la misma. Introdujeron una improvisada addenda para resaltar las diferencias con la anterior versión, tanto en el hardware como también en el software (algunos comandos del Basic cambiaban en la versión 1.1 de este sistema operativo). Inventaron un ardid técnico para justificar el exceso de memoria, una mentira que justificaron con falsedades en la primera página de la addenda del manual del usuario, reproducida a continuación.
Extracto de la addenda del manual del CPC 472
Se explica en el texto que los ocho KB extra son usados por el procesador para gestionar los nuevos comandos de Basic 1.1, algo que técnicamente no tiene sentido (el CPC 664 lleva también Basic 1.1 y mantuvo los 64 KB) y que físicamente se puede comprobar que no es verdad, al no estar la memoria realmente conectada, aunque sí soldada.
El CPC 472 y teclado español con ñ
Esta addenda, por cierto, sería suprimida del manual en la siguiente versión del 472, que regresaría al Basic 1.0 y traería teclado español con eñe.
En efecto, el gobierno español trataría de hacer un intento más para proteger su mercado patrio. En un Real Decreto anterior ya se había especifícado que los terminales de pantalla con teclado debían llevar la letra eñe, pero fue el 15 de marzo de 1986 cuando apareció en el BOE el Real Decreto 2707/1985, de 27 de diciembre, por el que se declaran de obligado cumplimiento las especificaciones técnicas de los equipos teleimpresores, impresoras y máquinas de escribir electrónicas y su homologación por el Ministerio de Industria y Energía, donde el entonces ministro de Industria y Energía, Joan Majo Cruzate, declaraba ya obligatorios los teclados españoles con ñ.
BOE num. 64 – 15 de marzo de 1986 – Real Decreto 2707/1985
Sin embargo, esto no fue problema para los hombres de Amstrad, que no estaban interesados en discutir con el gobierno español ni tampoco con sus clientes.
Ellos lo tenían claro y no lo ocultaban: sólo querían nuestro dinero. En este sentido, no podían ser más honrados. Por lo tanto, cambiaron los teclados del Amstrad CPC 472, incluyeron la eñe, eliminaron el símbolo de la libra esterlina y, de paso, volvieron a la ROM que incluía la versión de Basic 1.0, más compatible con el software de cinta. Así nació la segunda versión del 472, en la cual no se molestaron ya en disculpar los 8 KB extra de RAM.
CPC 472 con letra ñ y basic 1.0 (imagen tomada de cpcrulez, fotografía original de Noel Llopis)
Precisamente, este ordenador personal lo trajeron los Reyes Magos en las Navidades de 1986 a la casa de quien escribe. Este es el modelo al que le debo mi predilección por los Amstrad CPC.
Se hizo evidente que ante empresarios tenaces que se movían en la linde de la moralidad y con hambre voraz de beneficios, los intentos de España por proteger su mercado interior resultaban infructuosos. Amstrad no estaba dispuesto a soltar el bocado español y quedó demostrado que no había política que se lo impidiese.
Eurohard, por su parte, agonizaba hundiéndose y los ordenadores Dragon, lamentablemente, estaban en vías de extinción, aunque aguantaron un par de años más, durante los cuales engordaron deudas que sus acreedores jamás pudieron cobrar.
Un poco más adelante, cuando España terminó de consolidar su entrada en la CEE, el país alineó su política arancelaría con el resto de Europa y Amstrad, sencillamente, regresó a la comercialización del CPC 464, esta vez con el teclado español que ya había desarrollado para el Amstrad CPC 472.
Por lo tanto, la cronología comercial en España de estos CPC fue la siguiente:
CPC 464 con teclado británico y Basic 1.0
CPC 472 con teclado británico y Basic 1.1
CPC 472 con teclado español y Basic 1.0
CPC 464 con teclado español y Basic 1.0
La regresión al 464, ahora con teclado español, supuso otro relanzamiento más de un producto varias veces reinventado y más ventas meteóricas para la siguiente campaña navideña. Todo se reinterpretaba como una ventaja. No había manera de frenarlos.
El éxito de Amstrad era imparable y, como dice Alan Sugar en sus memorias, les habían mostrado dos dedos al gobierno español. Lo que no aclara el distinguido empresario inglés con título de Lord era si esos dos dedos constituían el signo de la victoria o, quizás, un gesto más obsceno. Sin embargo, conociendo su carácter caústico y poco amable… creo que no caben dudas en la respuesta.
Al sabor de una buena taza de vuestra bebida favorita, podéis disfrutar de la restauración y puesta a punto de un Amstrad CPC 472, así como de su historia (documentada en base a este artículo) en el vídeo de nuestro compañero Noel Llopis en su canal de Youtube:
Alan Sugar Amstrad CPC 472 CPCwiki Deepfb Indescomp José Luis Dominguez
Yo particularmente no sabía ni la mitad de las cosas que se comentan en el artículo, jamás he tenido un CPC 472, si que estaba al tanto de su existencia por su puesto. 🙂
11 enero, 2020 a las 1:27 pm
Muy interesante el artículo, conocía partes de la historia, gracias por completarla.
11 enero, 2020 a las 1:42 pm
Brutal la historia y el artículo. Yo tengo un 472!!!
9 enero, 2020 a las 10:08 am
A mi me regalaron por una chapuza informática el 472 sin Ñ, y hasta hace unos años no pude probarlo (faltaba monitor y fuente de alimentación)
La fuente la hice de un cargador de PSP, y el cable, pues gracias a internet, lo pedí a una página, el típico para conectar el ordenador a una TV.
Ahora, gracias al móvil y a una app, cargo los juegos cómodamente, y así puedo ir probando poco a poco todo lo que me llama la atención
9 enero, 2020 a las 2:08 pm
Buen regalo!! El método de los mp3 es muy socorrido
8 enero, 2020 a las 7:06 pm
habrá que hacerse con un CPC 472 .. un ordenador raro pero interesante 🙂
8 enero, 2020 a las 6:03 pm
Como me recuerda esta historia a un reportaje que vi de la historia de Barreiros vs Pegaso.
Dragon 32 eran los ordenadores que teníamos en la aula de informática, equipados con Logo. Gracias por este interesantísimo artículo, desconocía que Dragon era una marca española.
8 enero, 2020 a las 4:47 pm
Gracias a ti por aportar un dato de la época. Un saludo!!
7 enero, 2020 a las 11:52 pm
Yo tenia el 472 teclado español. En realidad tenia 64k las 8k extra no existian y los comandos basic del 664 no funcionaban en el 472 aunque en el libro vinieran ejemplos.
Dicen que existia otro modelo 472 con los 8ks extra conectados en los que los comandos si existian.
Lo que no entiendo como no multaron a indescomp o a Amstrad por engañar al consumidor creyendo que compraba un equipo con 72k
8 enero, 2020 a las 8:49 am
Para que hubieran multado a Indescomp habria hecho falta que alguien se hubiera dado cuenta del engaño y que hubiera habido un peritaje de la administracion y eso en los años 80 que no se caracterizaban por la abudancia de tecnicos ni de informacion tecnica.
Ademas que si el decreto se firmo en agosto de 1985 y quedo anulado el 1 de enero de 1986 estamos hablando de solo 4 meses
8 enero, 2020 a las 8:59 am
En efecto, Paco, parece que nadie se dio cuenta del engaño. O al menos eso cuenta Alan Sugar en sus memorias, que nunca recibieron un «challenge» técnico por parte del estado español. ¡Un saludo!
8 enero, 2020 a las 8:54 pm
lo cierto es que una vez mas nos cubrimos de gloria. Siempre se han sabido estos trejemanejes de la administracion, pero llama la atencion todavia mas quetodo fuera motivado por el control del proyecto ATENEA para el que al final ni uno ni otro se comio ni un rosco.
El proyecto Atenea estuvo muy bien. Entró mucha informática en las escuelas. Sobre los tejemanejes, pues sí: tristemente, una historia muy española
8 enero, 2020 a las 8:57 am
Tu 472 con teclado español, Manuel, venía con Basic 1.0, por eso no funcionaban dichos comandos. En el otro modelo de 472, el primero, que venía con teclado inglés, sí funcionaban los comandos a los que te refieres, pero no porque tuviera los 8 k conectados, que no los tenía (y además no hubieran marcado ninguna diferencia, ahí radicaba el engaño), sino porque traía el Basic 1.1. Todo esto viene explicado en el artículo. ¡Gracias por comentar!
Hay un listado en una Amstrad User de una ampliación del Basic 1.0 al 1.1 que incluía la mayoría de comandos.
A mi me resultó muy útil con el primer CPC que tuve, un 464.
8 enero, 2020 a las 6:33 pm
28 enero, 2020 a las 8:06 pm
No fue un engaño en el sentido que te vendian 72k por el precio de 64k
Tal y como se comenta en este interesante artículo, dejar 64k hubiera supuesto una subida de precio por culpa de los aranceles.
En realidad la multa se la tendrían que haber puesto al ministro de la época por intentar controlar el mercado a base de impuestos y aranceles.
Yo me salté el CPC 4XX y pasé directamente al CPC 6128, que aunque tenia 128KB en realidad en el 99% del software existente solos se podían usar 48KB, otros 16KB eran de pantalla y el resto de 64KB no era usable directamente salvo para algunos casos poco comunes como el CPM 3.0.

References: resolución 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto