Source: http://www.oetec.org/nota.php?id=2296&area=1
Timestamp: 2017-11-21 23:12:19+00:00

Document:
Cámara Argentina, construcción
18-01-2017 | En nuestro informe de agosto del año pasado "De la falta de gas natural a la exportación. Breve análisis del Decreto 893/2016" (ver bibliografía), explicábamos la normativa que volvía a hacer de la Argentina, luego de casi una década, un país exportador de gas. Seis meses más tarde, la estafa ya dispone de reglamentación. En efecto, asegurado el tarifazo, la exitosa prueba piloto de la primera flexibilización laboral contra los trabajadores petroleros y la apertura de las exportaciones de petróleo sin mayores inconvenientes (políticos), el cartel de empresas al frente del Ministerio de Energía en poder del Grupo Shell, PAE y Pampa Energía reglamentó el Decreto 893 al aprobar el "Procedimiento para la autorización de exportaciones con compromiso de re-importación" (Resolución 8 - E/2017). Un análisis comparativo de ambas normativas pone de manifiesto al binomio "Exportador-Importador" gasífero, una aberración inédita que supera la estafa gasífera iniciada con los acuerdos suscriptos a mediados de los noventa y terminados con Néstor Kirchner y Julio De Vido, vía Resolución 265 de 2004 (analizada próximamente).
Fuente elaboración propia. La Resolución 8 inaugura el "swap de la estafa" o el accionar del binomio "Exportador-Importador". Las empresas PAE, Pampa Energía, Total y Techint, entre otras, exportarán lo que se les antoje. Shell importará los mismos volúmenes vía Chile. Mientras más exporten, más habrá que importar, conforme dicta la nueva normativa. El negocio es más que redondo, sobre todo porque las exportaciones no se atan a metas de expansión del consumo ni de incorporación de nuevos usuarios (expansión de los servicios públicos) sino a metas de abastecimiento del mercado interno. Y debe saberse que un mercado interno deliberadamente atrofiado en su consumo puede estar convenientemente abastecido.
"Pesada herencia" gasífera y Decreto 893
¿Recuerda el lector cuando nos decían, apenas asumido Mauricio Macri, que la Argentina no tenía más gas natural ("… las condiciones actuales del sistema… [están caracterizadas] por la caída en la producción de gas", decía textualmente el documento presentado por el Ministerio en la audiencia pública por el tarifazo del gas)? ¿Recuerda cuando a lo anterior agregaban: 1) que las importaciones crecían a pasos agigantados; y 2) que las empresas no invertían? Este Observatorio demolió con datos del propio Ministerio y de los expositores "oficialistas" en la citada audiencia pública los tres argumentos. El gráfico que sigue permite darse una idea de la "pesada herencia" en materia de gas natural y la estafa macrista:
Fuente: Elaboración propia en base a datos del Ministerio de Energía y Minería "Producción de Petróleo y Gas (Tablas Dinámicas). La producción de gas natural desaceleró su tendencia declinante entre 2013 y 2014, para pasar a una tasa positiva del 3,43% entre 2014 y 2015. La notable recuperación es consecuencia de la implementación del Plan Gas o "Programa de Estímulo a la Inyección Excedente de Gas Natural", el cual compensó económicamente a aquellas empresas que se comprometieran a incrementar su inyección total de gas natural. Este plan garantizaba 7,5 dólares por MMBTU a la producción por excedente de gas. Sin sustraer del bolsillo de la ciudadanía ni un centavo, el Plan Gas permitió aumentar las inversiones y la infraestructura y mejorar la producción abasteciendo un consumo ascendente.
Pues bien, de hacernos creer que nos faltaba gas Macri y Aranguren pasaron a hacernos creer que la reapertura de las exportaciones de este energético nos ayudaría para superar la supuesta escasez gasífera. Nació así el Decreto 893 de julio de 2016, oportunamente analizado por este Observatorio (ver bibliografía). Básicamente se proponía allí "... habilitar la asistencia entre la República Argentina y sus países vecinos…" mediante "el otorgamiento de permisos de exportación de gas natural en los casos en los cuales las exportaciones sean temporarias y destinadas a brindar asistencia en situaciones de emergencia, así como en situaciones que posibiliten la utilización de la infraestructura de los países vecinos para facilitar el transporte (tanto físicamente, como a través de intercambios comerciales) de ese gas natural y su posterior reingreso al mercado interno argentino". Nuestra respuesta, a semejantes justificativos, fue la siguiente (actualizado al día de la fecha):
1) Es una mentira flagrante que un potencial aumento de la producción nacional encuentre hoy algún tipo de limitante en nuestra capacidad de transporte. Las últimas obras de expansión del sistema de transporte nacional, tanto en el ámbito de TGS como de TGN, están subutilizadas y cuentan con una importante capacidad ociosa que permitirían el transporte de un considerable aumento de la producción que por el momento no se avizora.
2) A excepción de Chile, no existe en ningún país vecino infraestructura de transporte que nos sirva para mover volúmenes físicos de gas entre diferentes puntos de nuestro propio sistema por lo que esta alternativa está totalmente descartada y solo figura como una distracción del verdadero objetivo.
3) Se propone encubiertamente un "swaps" con Chile. Los intercambios comerciales de los que habla el decreto (intercambios comerciales no físicos) se llaman en la jerga gasífera "swaps" y consisten en entregar una cantidad determinada en un punto del sistema y recibir la misma cantidad en otro punto del sistema sin trasladar las moléculas de gas entre esos dos puntos. Cuando la Argentina exportó gas masivamente a Chile, en su inmensa mayoría fue a parar a Methanex. La empresa necesita imperiosamente de nuestro gas.
4) ¿Cómo se hará el swaps con Chile? La Argentina le entregaría gas rico, es decir, con valor petroquímico a Methanex en Punta Arenas proveniente de nuestra cuenca fueguina y recibiría ese gas desde alguna de las dos plantas regasificadoras que tiene Chile: Quinteros a la altura de Santiago por el gasoducto GasAndes o la de Atacama en el norte a través del Norandino.
Fuente: Elaboración propia. Funcionamiento del swaps: Las líneas verdes marcan el ingreso del gas a la Argentina (importación), mientras que las rojas el egreso (exportación). En suma, un negocio a dos puntas del ministro Aranguren: la Argentina ayudaría en el desarrollo de la industria petroquímica chilena en competencia con nuestra propia industria (resulta obvio que Methanex agradecería generosamente a quien le resuelva este problema), a cambio de recibir en compensación el gas provisto por Shell a Chile.
Preguntamos: ¿Termina acá la estafa del swap?
Resolución 8 - E/2017
La reapertura de las exportaciones de gas plasmadas en el Decreto 893 adolecía de una falla -desde el interés del Grupo Shell- o, para ser más concretos, estaba parcialmente elaborada como para no generar tantas sospechas, semanas antes de la audiencia pública por el tarifazo del gas. ¿Qué era lo que faltaba y que la Resolución 8 - E/2017 viene a complementar? El compromiso de re-importación. Veamos…
El Decreto 893 señalaba, en relación a atar las futuras exportaciones de gas a importaciones por igual volumen, lo siguiente: "… dada la importancia del gas natural como recurso energético y la necesidad actual de importación de gas natural para el abastecimiento del mercado interno, es necesario facultar al MINISTERIO DE ENERGÍA Y MINERÍA para establecer los criterios técnicos y de información que resulten necesarios a los efectos de la aprobación o rechazo de las solicitudes de exportación que efectúen los interesados". Como se aprecia, una total vaguedad.
En este sentido, ¿qué fue lo que mejoró o terminó de complementar la Resolución 8? Tres aspectos:
1) Ata las exportaciones a las importaciones de gas, los reglamenta y vincula todo con el "abastecimiento" del mercado interno: "…los supuestos de exportaciones con compromiso de re-importación previstos en el Decreto N° 893/2016 resultan diferentes a los contemplados en las normas precedentemente mencionadas, por lo que resulta necesario establecer una reglamentación específica que regule tales operaciones de exportación, con el propósito de asegurar que dichos intercambios contribuyan a asegurar el abastecimiento del mercado interno, según lo indicado en los fundamentos del citado decreto";
2) Deja en manos de un ex PAE "… el trámite correspondiente a las referidas autorizaciones de exportación… [al caer en] el ámbito de la SECRETARÍA DE RECURSOS HIDROCARBURÍFEROS de este Ministerio…". Breve paréntesis.
Antes de describir el tercer punto, pasamos a explicar los dos anteriores. A partir de ahora, las petroleras que operan en la República Argentina y que están en condiciones de exportar gas natural ya podrán hacerlo, previo trámite presentado en la Secretaría de Recursos Hidrocarburíferos en manos de José Luis Sureda. ¿Quién es Sureda? Nos explicaba en diciembre de 2015 el diario Perfil:
Fuente Diario Perfil. Se lee: "La familia Bulgheroni -Pan American Energy y Axión (controlada por PAE)- fue premiada con la Secretaría de Combustibles. José Luis Sureda, flamante secretario, fue vicepresidente de Gas en Pan American Energy". Y luego agregaba: "La designación de Sureda tenía en vilo a las petroleras. Ocupará un cargo estratégico, ya que deberá definir los precios que recibirán los productores de petróleo y gas durante el año que viene. En esa lista figuran los empresarios más poderosos del establishment local, como Paolo Rocca, presidente de Techint, que opera en el mercado petrolero a través de Tecpetrol, y los hermanos Carlos y Alejandro Bulgheroni, dueños de Pan American Energy (PAE), la segunda petrolera del mercado junto con BP y la china CNOOC".
Cabe agregar que la diputada de la Alianza Cambiemos, Elisa Carrió, denunció penalmente el 22 de noviembre a dos secretarios y un director del Ministerio de Energía y Minería por supuestas "negociaciones incompatibles con la función pública". Entre los denunciados, el secretario de Recursos Hidrocarburíferos, José Luis Sureda. Aportamos a la diputada un dato de color bastante oportuno, y que se vincula con la nueva atribución "exportadora" que caerá en manos de Sureda, ex PAE:
¿Qué se aprecia del gráfico? Que PAE, a través de su gasoducto en Tierra del Fuego, explicó el 31% de las exportaciones de gas a Chile (directas de productores) entre 1996 y 2007. Es decir, fue la primera empresa involucrada en las exportaciones de este energético a una empresa en Chile que lo procesaba y luego exportaba. En paralelo, el mercado interno argentino era progresivamente desprovisto del energético en cuestión. Pues bien, a un ex ejecutivo de esta empresa denunciado incluso por Elisa Carrió por conflictos de interés, el señor Aranguren le entrega el manejo de las exportaciones. Un favor de Shell a PAE.
Por último, importa mencionar las petroleras que se verán beneficiadas con la exportación. Para eso es necesario repasar las principales productoras con capacidad de exportación: YPF es la primera productora (13.000 millones de m3 aproximadamente en 2015), pero se la obligará a abastecer el mercado interno. Le siguen Total (11.138 millones), PAE (5.500 millones), Petrobras (Pampa Energía) con 2.600 millones y Tecpetrol (Techint) con 1.289 millones. Interesantes nombres y empresas, ¿no es así?
Y ahora sí, la frutilla del postre. Porque el tercer aspecto que incorpora la Resolución 8 es el espectacular negocio para la empresa representada por Juan José Aranguren. Veamos qué resuelve el CEO-ministro en la referida resolución:
3) "EL MINISTRO DE ENERGÍA Y MINERÍA RESUELVE: ARTÍCULO 1º - Apruébase el "PROCEDIMIENTO PARA LA AUTORIZACIÓN DE EXPORTACIONES CON COMPROMISO DE RE-IMPORTACIÓN" en los términos previstos por el Decreto N° 893 de fecha 25 de julio de 2016 que como Anexo (IF-2017-525975-APN-SSEP#MEM) forma parte integrante de la presente resolución".
A ver si la imagen que sigue ayuda a comprender las dimensiones de la estafa exportadora:
Fuente elaboración propia. Bienvenido el binomio "Exportador-Importador" definido por la Resolución 8.
Shell importará lo que exporten PAE, Pampa Energía, Total, Techint, etc. El negocio es más que redondo.
En el Anexo de la Resolución 8 figura el Anexo cuyo título es "PROCEDIMIENTO PARA LA AUTORIZACIÓN DE EXPORTACIONES CON COMPROMISO DE RE-IMPORTACIÓN". Se lee…
"PRIMERO: El presente procedimiento se aplicará al trámite correspondiente a las solicitudes de autorización de exportaciones con compromiso de re-importación previstas por el Decreto N° 893 de fecha 25 de julio 2016, que tienen por objeto contribuir a asegurar el abastecimiento del mercado interno de la REPÚBLICA ARGENTINA".
Las reimportaciones serán compensadas por Shell, vía Chile.
"SEGUNDO: Para el otorgamiento de una autorización de exportación de gas natural bajo la presente resolución, deberá evaluarse y verificarse que: a) Se privilegie la seguridad de suministro del mercado doméstico; y b) No se comprometan reservas domésticas para su consumo preferente en el exterior o sin respaldo de re-importación".
Los permisos de exportación podrán otorgarse independientemente del nivel de consumo del pueblo argentino, que es lo que efectivamente importa. Y dado que el macrismo está tirando abajo el consumo, el excedente será exportado sin afectar por ello la oferta doméstica (ni las reservas). La clave: la demanda, siempre abastecida, será cada vez menor conforme vaya cayendo el consumo. El gráfico de abajo ilustra la estafa, con datos de la década del noventa:
Fuente: "El Gas Natural en Argentina. Propuestas Período 2016-2025", Cámara Argentina de la Construcción. En los noventa se planchó el consumo artificialmente (línea roja), que venía creciendo paralelamente a la producción (línea azul). Como resultado de esta ecuación, aumentó el excedente, que obviamente se exportó (coloreado en verde). A pesar de la estafa, el mercado interno estuvo siempre abastecido. Obsérvese además cómo se incrementa exponencialmente el consumo de gas natural entre 2003 y 2006 comparando con la meseta entre 1995 y 2002. Queda claro que ese incremento del orden del 50% (que alcanzó el 75% en 2014) y que reflejaba la vuelta a la normalidad industrial y productiva en una economía que había estado intencionadamente deprimida podría haber sido compensado en su totalidad o al menos en una altísima proporción de no haber existido las exportaciones. Obsérvese también como la producción se recupera a partir de 2013, en una curva paralela a la representada por el consumo. Y es por esta sencilla razón que al binomio "Exportador-Importador" del gas no le conviene atar las exportaciones a metas de crecimiento del consumo.
El pueblo argentino no necesita que se le asegure un mercado interno abastecido, sino un mercado interno cuyo consumo ascendente (para todos los tipos de usuarios) sea sí abastecido y con un crecimiento progresivo en la cantidad de nuevos usuarios residenciales, industriales y comerciales en función, por supuesto, de las extraordinarias metas de expansión y modernización económica que con total seguridad ya habrá definido para el próximo lustro el mejor equipo de los últimos 50 años. Por eso, llama la atención que el macrismo entre enero y septiembre de 2016 haya destacado por ser el segundo peor luego de 2002 en incorporación de nuevos usuarios al servicio de gas por redes. ¿El binomio del saqueo gasífero calentando motores?
Fuente: Elaboración propia en base a datos del ENARGAS (sobre datos de las Licenciatarias de Distribución) - Tablas Dinámicas. Se entiende que 2002 haya sido pobrísimo en su variación interanual de nuevos usuarios incorporados (0,63%): fue el primero luego de la crisis de 2001 y luego de más de cuatro años de recesión económica y destrucción nacional. Lo que no se explica de ninguna manera es que 2016 registre la segunda peor marca de este indicador. Mejor dicho, sólo se puede explicar desde la implementación de una política deliberada de reducción del consumo (atrofia del mercado interno).
Finalmente, debemos agregar, como fuera mencionado en la introducción, que la estafa del binomio "Exportador-Importador" del gas consiste en una aberración inédita que supera la estafa gasífera iniciada con los acuerdos suscriptos a mediados de los noventa y terminados con Néstor Kirchner y Julio De Vido, a partir de 2004. ¿Por qué? Porque en este último caso, se vendía el gas a Chile a precio vil (2 dólares por millón de BTU) cuando del otro lado lo comercializaban a 29 dólares. Lo que Repsol ganaba, por ejemplo, lo ganaba regalándose el gas a sí mismo que luego vendía más caro en Chile. La estafa era uni-direccional; no había compromiso de re-importación. Pero en tiempos de Macri, las exportadoras ganarán y Shell ganará igualmente con las importaciones. Mientras más exporten, más habrá que importar, en un contexto de fuerte desaceleración del consumo y de significativa merma en la incorporación de nuevos usuarios al servicio público de gas por redes (como ya se está verificando).
Resolución 8 en el Boletín Oficial
https://www.boletinoficial.gob.ar/#!DetalleNorma/157764/20170116

References: Resolución 
 Resolución 

Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 ARTÍCULO 1
 Resolución 
 Resolución 

Resolución