Source: https://medioambienteynaturaleza.com/legislacion-autonomica-en-materia-animal-de-galicia/
Timestamp: 2019-01-19 01:08:40+00:00

Document:
Legislación autonómica en materia animal de Galicia - Medioambiente y Naturaleza
Valvermont 31/05/2017 0
A continuación vamos a exponer de forma literal toda la legislación autonómica en materia animal de Galicia: Ley 1/1993, de 13 de abril, de protección de animales domésticos y salvajes en cautividad y Decreto 153/1998, de 2 de abril, por el que se aprueba el reglamento que desarrolla la Ley 1/1993, de 13 de abril, de protección de los animales domésticos y salvajes en cautividad.
1 Ley 1/1993, de 13 de abril, de protección de animales domésticos y salvajes en cautividad
1.1.1 CAPÍTULO PRIMERO Ámbito y definiciones de la Ley
1.1.1.1 Artículo 1. Ámbito de la Ley.
1.1.1.2 Artículo 2. Definiciones de la Ley.
1.1.2 CAPÍTULO II De las medidas de protección de los animales domésticos y salvajes en cautividad
1.1.2.1 Artículo 3. De los establecimientos.
1.1.2.2 Artículo 4. Del transporte de los animales domésticos y salvajes en cautividad.
1.1.2.3 Artículo 5. De los espectáculos.
1.1.2.4 Artículo 6. De la experimentación.
1.1.2.5 Artículo 7. De las obligaciones de los poseedores.
1.1.3 CAPÍTULO III De los animales domésticos
1.1.3.1 Artículo 8. Consideraciones generales.
1.1.3.2 Artículo 9. Medidas sanitarias.
1.1.4 CAPÍTULO IV De los animales salvajes en cautividad
1.1.4.1 Artículo 10. Medidas generales.
1.1.5 CAPÍTULO V De los animales abandonados
1.1.5.1 Artículo 11. De la recogida.
1.1.5.2 Artículo 12. Del servicio de recogida.
1.2 TÍTULO II De las Asociaciones de protección y defensa de los animales
1.2.1 Artículo 13. Definición y condiciones.
1.3 TÍTULO III De la administración de defensa de los animales
1.3.1 Artículo 14. Principio general.
1.3.2 Artículo 15. Órganos de la Comunidad.
1.3.3 Artículo 16. Órganos de las corporaciones locales.
1.4 TÍTULO IV De la inspección y vigilancia
1.4.1 Artículo 17. De la inspección y vigilancia.
1.5 TÍTULO V De las infracciones y sanciones
1.5.1 CAPÍTULO PRIMERO De las infracciones
1.5.1.1 Artículo 18.
1.5.1.2 Artículo 19.
1.5.1.3 Artículo 20. Infracciones leves.
1.5.1.4 Artículo 21. Infracciones graves.
1.5.1.5 Artículo 22. Infracciones muy graves.
1.5.1.6 Artículo 23. Prescripciones de las infracciones.
1.5.2 CAPÍTULO II De las sanciones
1.5.2.1 Artículo 24. De las sanciones pecuniarias.
1.5.2.2 Artículo 25. De las sanciones no pecuniarias.
1.5.2.3 Artículo 26. Graduación de las sanciones.
1.6 Disposición adicional primera.
1.7 Disposición adicional segunda.
1.8 Disposición adicional tercera.
1.9 Disposición transitoria.
1.10 Disposición final.
2 Decreto 153/1998, de 2 de abril, por el que se aprueba el reglamento que desarrolla la Ley 1/1993, de 13 de abril, de protección de los animales domésticos y salvajes en cautividad.
2.1 Capítulo I Disposiciones generales
2.1.1 Artículo 1.-
2.1.2 Artículo 2.-
2.3 Capítulo II Del Consejo Gallego de Protección de Animales Domésticos y Salvajes en Cautividad
2.3.1 Artículo 4.-
2.3.2 Artículo 5.-
2.3.3 Artículo 6.-
2.3.4 Artículo 7.-
2.3.5 Artículo 8.-
2.3.6 Artículo 9.-
2.3.7 Artículo 10.-
2.3.8 Artículo 11.-
2.3.9 Artículo 12.-
2.3.10 Artículo 13.-
2.3.11 Artículo 14.-
2.3.12 Artículo 15.-
2.4 Capítulo III De las asociaciones de protección y defensa de los animales domésticos y salvajes en cautividad
2.4.1 Artículo 16.-
2.4.2 Artículo 17.-
2.4.3 Artículo 18.-
2.4.4 Artículo 19.-
2.4.5 Artículo 20.-
2.4.6 Artículo 21.-
2.4.7 Artículo 22.-
2.4.8 Artículo 23.-
2.4.9 Artículo 24.-
2.5 Capítulo IV De las obligaciones de los poseedores
2.5.1 Artículo 25.-
2.5.2 Artículo 26.-
2.5.3 Artículo 27.-
2.5.4 Artículo 28.-
2.5.5 Artículo 29.-
2.5.6 Artículo 30.-
2.5.7 Artículo 31.-
2.5.8 Artículo 32.-
2.6 Capítulo V De los establecimientos
2.6.1 Artículo 33.-
2.6.2 Artículo 34.-
2.6.3 Artículo 35.-
2.6.4 Artículo 36.-
2.6.5 Artículo 37.-
2.6.6 Artículo 38.-
2.6.7 Artículo 39.-
2.6.8 Artículo 40.-
2.6.9 Artículo 41.-
2.6.10 Artículo 42.-
2.6.11 Artículo 43.-
2.6.12 Artículo 44.-
2.6.13 Artículo 45.-
2.7 Capítulo VI Sobre el transporte
2.7.1 Artículo 46.-
2.7.2 Artículo 47.-
2.7.3 Artículo 48.-
2.7.4 Artículo 49.-
2.7.5 Artículo 50.-
2.7.6 Artículo 51.-
2.7.7 Artículo 52.-
2.8 Capítulo VIII Sobre la recogida de animales abandonados
2.8.1 Artículo 53.-
2.8.2 Artículo 54.-
2.8.3 Artículo 55.-
2.8.4 Artículo 56.-
2.8.5 Artículo 57.-
2.8.6 Artículo 58.-
2.8.7 Artículo 59.-
2.8.8 Artículo 60.-
2.9 Capítulo IX De los concursos y exposiciones
2.9.1 Artículo 61.-
2.9.2 Artículo 62.-
2.9.3 Artículo 63.-
2.9.4 Artículo 64.-
2.9.5 Artículo 65.-
2.9.6 Artículo 66.-
2.9.7 Artículo 67.-
2.10 Capítulo XII Del procedimiento sancionador
2.10.1 Artículo 68.-
2.10.2 Artículo 69.-
2.11 DISPOSICIÓN TRANSITORIA
CAPÍTULO PRIMERO Ámbito y definiciones de la Ley
CAPÍTULO II De las medidas de protección de los animales domésticos y salvajes en cautividad
CAPÍTULO III De los animales domésticos
CAPÍTULO IV De los animales salvajes en cautividad
CAPÍTULO V De los animales abandonados
TÍTULO II De las Asociaciones de protección y defensa de los animales
TÍTULO III De la administración de defensa de los animales
TÍTULO IV De la inspección y vigilancia
La Ley 1/1993, de 13 de abril, de protección de animales domésticos y salvajes en cautividad contiene una remisión normativa, tanto general, (disposición adicional primera) como concreta en determinadas materias, para su desarrollo reglamentario, que constituye la fundamentación legal y determina la necesidad del presente decreto, en el que se integran los principios y mandatos de dicha Ley 1/1993, con las diferentes disposiciones comunitarias y estatales de aplicación en esta materia, como son la Ley de 20 de diciembre de 1952, de epizootias y el R.D. 1041/1997, de 27 de junio, por el que se establecen las normas relativas a la protección de animales durante el transporte, que transpone a la legislación española la Directiva 95/29/CE, del Consejo, de 29 de junio.
Así, en el presente decreto, dictado en ejercicio de las competencias reconocidas a esta Comunidad Autónoma de Galicia en los artículos 27.30, 30.1 y 33.1 de su Estatuto de autonomía, se crean el Consejo de Protección de Animales Domésticos y Salvajes en Cautividad y el Registro de Establecimientos de Animales Domésticos y Salvajes en Cautividad de Galicia, y se regulan el Registro General de Asociaciones para la Protección y Defensa de los Animales, el procedimiento de declaración de entidades colaboradoras, las obligaciones de los poseedores de estos animales, las condiciones de su transporte, los condicionantes que afectan a los animales domésticos de compañía, la recogida de los animales abandonados, los concursos y exposiciones y los controles sanitarios sobre estos animales.
En su virtud, a propuesta del conselleiro de Medio Ambiente, de acuerdo con el dictamen del Consejo Consultivo de Galicia y previa deliberación del Consello de la Xunta de Galicia en su reunión del día dos de abril de mil novecientos noventa y ocho.
El presente decreto tiene por objeto el desarrollo y regulación de las medidas y acciones recogidas en la Ley 1/1993, de 13 de abril, de protección de los animales domésticos y salvajes en cautividad.
Las disposiciones contenidas en el presente decreto no serán de aplicación en los animales objeto de una regulación específica, sin perjuicio de la protección y cuidados generales previstos en la Ley 1/1993, de 13 de abril.
– Animales domésticos: los que pertenezcan a especies que habitualmente se críen, reproduzcan y convivan con el hombre.
– Animales de compañía: los animales domésticos de las especies canina y felina, así como los de otras especies que se críen, generalmente en el propio hogar, con objeto de obtener su compañía (subespecie de animal doméstico).
– Animales salvajes en cautividad: los que, siendo libres por su condición, sean objeto de captura en su medio natural, manteniéndose en un grado absoluto y permanente de dominación.
– Animal abandonado: el que circula libremente aunque esté provisto de identificación oficial, si en el plazo de veinte días a partir de su captura no es reclamado por alguien que acredite su propiedad.
– Establecimiento: cualquier recinto, instalación, edificio o grupo de edificios, incluyendo anexos y espacios que no estén totalmente cerrados o cubiertos, así como instalaciones móviles, donde se alojen, mantengan o críen animales.
– Núcleos zoológicos: son aquellos establecimientos que albergan colecciones zoológicas de animales con fines científicos, culturales, recreativos o para su reproducción, recuperación, adaptación o conservación.
– Establecimientos para la práctica de la equitación: los que albergan équidos con fines recreativos, deportivos o turísticos.
– Centros para el fomento y cuidado de animales de compañía: son los establecimientos que tienen por objeto la reproducción, explotación, tratamiento higiénico, alojamiento temporal o permanente y venta, o ambos, de animales de compañía.
– Centros de recogida de animales abandonados: son los establecimientos que tienen por objeto la recogida de animales abandonados, facilitándoles en el tiempo y forma que marque la normativa vigente alojamiento, alimentación, cuidados y los tratamientos higiénico-sanitarios correspondientes.
– Establecimientos veterinarios: aquéllos donde se realizan habitualmente cualquier tipo de tratamientos quirúrgicos, terapéuticos y la hospitalización de animales, bajo la responsabilidad de un veterinario.
Capítulo II Del Consejo Gallego de Protección de Animales Domésticos y Salvajes en Cautividad
Se crea el Consejo Gallego de Protección de Animales Domésticos y Salvajes en cautividad como órgano consultivo y de estudio de la Comunidad Autónoma de Galicia en materia de protección de los animales domésticos y salvajes en cautividad.
Son funciones del Consejo Gallego de Protección de Animales Domésticos y Salvajes en cautividad las siguientes:
1. Emitir informes en los casos a los que hace referencia la legislación vigente en materia de protección de animales domésticos y salvajes en cautividad, cuando se trate de competencias atribuidas a la Xunta de Galicia o ésta las ejerza por delegación.
2. Elaborar informes y dictámenes cuando sean solicitados por parte de los distintos órganos de la administración autonómica que tengan competencias sobre la protección de los animales domésticos y salvajes en cautividad.
3. Promover y realizar estudios de planificación y coordinación en la materia.
El Consejo Gallego de Protección de los Animales Domésticos y Salvajes en cautividad se compondrá de los siguientes órganos: Pleno, Comisión Permanente y Relatorios Técnicos.
1. Los miembros que componen el Pleno del Consejo Gallego de Protección de los Animales Domésticos y Salvajes en Cautividad serán los siguientes:
– El presidente, que será el titular de la consellería competente en esta materia.- El vicepresidente, que será el director general competente en esta materia.- Nueve vocales en representación de los diferentes sectores y en la proporción que se establece en el apartado 2 del presente artículo.- El secretario que será un funcionario cualificado de la consellería competente en esta materia nombrado por el presidente.
2. Los vocales miembros del Pleno del Consejo Gallego de Protección de los Animales Domésticos y Salvajes en Cautividad representarán, en la proporción que se señala, a los siguientes sectores:
– Dos representantes de la consellería competente en esta materia y uno por las consellerías de Sanidad y Servicios Sociales y Justicia, Interior y Relaciones Laborales.- Un representante de la Federación Gallega de Municipios y Provincias.- Dos representantes de las asociaciones protectoras de animales de Galicia.- Un representante de las asociaciones ecologistas gallegas.- Un representante de la organización colegial veterinaria gallega.
Compondrán la Comisión Permanente del Consejo Gallego de Protección de los Animales Domésticos y Salvajes en Cautividad:
– El presidente, que podrá delegar tal condición en el vicepresidente, el secretario del Pleno y dos vocales elegidos por el Pleno; uno de entre los representantes de la Administración autonómica y otro elegido de entre el resto de los vocales.
La composición de los relatorios técnicos dependerá de lo que en cada caso, y en función del trabajo a realizar, establezca el Pleno o la Comisión Permanente.
Corresponde al Pleno del Consejo Gallego de Protección de los Animales Domésticos y Salvajes en Cautividad:
a) Emitir dictámenes sobre aquellas cuestiones que en materia de protección de los animales domésticos y salvajes en cautividad le sean sometidos por parte de la consellería competente en esta materia.b) Emitir dictámenes sobre aquellos expedientes que, por su importancia, el presidente o el vicepresidente así lo estimen conveniente.
a) Emitir informes, con carácter previo, sobre los asuntos que se sometan al Pleno.b) Emitir informes sobre las disposiciones de carácter general que afecten a esta materia.
Será función de los relatorios técnicos el estudio y preparación de los asuntos que les encargue el Pleno o la Comisión Permanente.
Corresponden al presidente, vicepresidente y secretario del Consejo Gallego de Protección de los Animales Domésticos y Salvajes en Cautividad las siguientes funciones:
– Asumir la representación del Consejo.- Presidir las sesiones del Pleno y de la Comisión Permanente, visando las actas que levante el secretario.- Dirigir las deliberaciones y dirimir los empates con su voto de calidad.- Velar por la tramitación de los asuntos del Consejo.- Dictar las instrucciones que sean precisas para el mejor cumplimiento de los fines del Consejo.
– Sustituir al presidente con plenitud de facultades y deberes en los casos de vacante, ausencia, enfermedad y actuar con todas las funciones que le delegue el presidente.
– Redactar las propuestas de dictamen que vaya a remitir al Pleno la Comisión Permanente.- Organizar la Secretaría del Consejo.- Comunicar los acuerdos del Pleno o de la Comisión Permanente a los organismos que preceptivamente deban ser informados, así como el impulso de todos los trámites que deban ser realizados.- Actuar de secretario de la Comisión, con voz pero sin voto.- Redactar el orden del día y cursarlo, después del visto bueno y aprobación del presidente.- Actuar como asesor tanto en el Pleno como en la Comisión Permanente, con voz pero sin voto.- Redactar las actas del Pleno y de la Comisión Permanente, ser depositario de las mismas y expedir certificaciones sobre las mismas.
El Pleno del Consejo Gallego de Protección de los Animales Domésticos y Salvajes en Cautividad se reunirá cuando lo acuerde su presidente o lo solicite la mayoría de sus miembros y, como mínimo, dos veces al año. La Comisión Permanente se reunirá cuando lo acuerden el presidente o el vicepresidente y, como mínimo, con carácter previo, tantas veces como se reúna el Pleno. El funcionamiento del Pleno y de la Comisión Permanente se ajustará, en lo no establecido en el presente decreto, a las normas contenidas en el capítulo II del título II de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre de régimen jurídico de las administraciones públicas y del procedimiento administrativo común.
Los órganos, instituciones u organizaciones que designan los representantes que forman parte del Consejo Gallego de Protección de los Animales Domésticos y Salvajes en Cautividad podrán, asimismo, designar miembros suplentes de aquéllos, que los sustituirán para asistir a las reuniones, con plenitud de facultades, después de que acrediten tal condición.
Capítulo III De las asociaciones de protección y defensa de los animales domésticos y salvajes en cautividad
1. De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 13.2º de la Ley 1/1993, de 13 de abril, de Protección de los Animales Domésticos y Salvajes en Cautividad, el Registro General de Asociaciones para la Protección y Defensa de los animales domésticos y salvajes en cautividad de Galicia se configura como instrumento que permite el seguimiento, censo, protección y supervisión de las actividades de las citadas asociaciones.
2. Son requisitos para la inclusión en el registro:
a) Estar legalmente constituida.b) Tener carácter altruista sin fines de lucro.c) Tener por objeto fundamental la protección y defensa de los animales en el medio en que viven.
3. Los representantes de las asociaciones de protección y defensa de los animales domésticos y salvajes en cautividad que reúnan los requisitos del apartado 2 del presente artículo, podrán solicitar su inscripción en el registro al que se refiere este artículo.
4. Las solicitudes se presentarán en las correspondientes delegaciones provinciales de la consellería competente en esta materia o, en su caso en cualquiera de los registros, instituciones u oficinas de correo a las que se refiere el artículo 38.4º de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de régimen jurídico de las Administraciones públicas y del procedimiento administrativo común.
La dirección general competente en esta materia, siempre que las asociaciones cumplan los requisitos previstos en el artículo 16º.2 del presente decreto y previo informe favorable de los servicios provinciales correspondientes, procederá a su inscripción en el Registro de Asociaciones para la Protección y Defensa de los Animales Domésticos y Salvajes en Cautividad.
1. El registro constará de una sola sección en la que figurarán, entre otros, los siguientes datos:
a) Código de identificación de la asociación en el registro.b) Denominación e identificación fiscal de la asociación.c) Domicilio social y dirección a efectos de notificaciones.d) Ámbito territorial.e) Fines.f) Órganos de gobierno.g) Estatutos de los socios.
2. Cualquier cambio o modificación de los datos que figuren inscritos en el registro deberán presentarse al mismo en el plazo de tres meses desde la modificación, con los documentos acreditativos correspondientes. El encargado del registro procederá a la modificación registral que proceda, una vez autorizada la misma.
1. La publicidad del contenido del registro se realizará por la manifestación del libro y documentos de archivo. El solicitante deberá acreditar su personalidad y exponer los asuntos que pretenda examinar o de los que solicita certificación.
2. Las certificaciones expedidas darán fe del contenido de los asientos del registro.
Se producirá la cancelación de la inscripción en el Registro en los siguientes supuestos:
– A petición de la propia asociación.- De oficio, si una vez concluido el plazo para adecuar la actividad a las disposiciones establecidas en el presente decreto no se hubiese realizado la oportuna adecuación.- La disolución de la asociación.- Cuando adquiera fines de lucro o se modifiquen los objetivos de defensa y protección de los animales. El incumplimiento de las obligaciones establecidas en el presente decreto, previo expediente tramitado al efecto con audiencia de la parte interesada.
Las asociaciones inscritas en el registro al que alude el artículo 16º.1 de este decreto podrán ser declaradas entidades colaboradoras por la consellería competente en esta materia de acuerdo con lo establecido en el artículo 13.2º de la Ley 1/1993, de 13 de abril, de protección de animales domésticos y salvajes en cautividad, cuando reúnan los siguientes requisitos:
a) Tener como una de sus principales actividades la recogida y albergue de animales abandonados.b) Tener inscrito el centro de recogida de animales abandonados dentro del registro previsto en el artículo 33º de este decreto. Para el caso en el que la asociación no sea la titular de las instalaciones, acreditarán la existencia de un convenio de colaboración con el ayuntamiento respectivo para la gestión de aquéllas.c) Venir desarrollando sus actividades de protección y defensa de los animales durante, al menos, los dos años anteriores a su declaración.
1. La solicitud para obtener la declaración de entidad colaboradora deberá formularse a instancia de parte interesada e irá acompañada de la siguiente documentación:
– Documento acreditativo de la inscripción en el Registro de Asociaciones para la Protección y Defensa de los Animales Domésticos y Salvajes en Cautividad.- Certificación acreditativa de tener inscritos los establecimientos de que dispongan, según lo previsto en el artículo 33º de este decreto.- Relación pormenorizada de medios materiales y humanos de que disponga la asociación.- Memoria explicativa de las actividades y servicios realizados durante los dos últimos años.- Presupuesto de la asociación para el año de presentación de la solicitud.
2. Por razones de eficacia en la tramitación, para el caso de que la asociación peticionaria de inscripción reúna, al tiempo de solicitar ser inscrita en el registro del artículo 16º.1 de este decreto, los requisitos para ser declarada entidad colaboradora, podrá, al mismo tiempo, solicitar la declaración de entidad colaboradora, sin perjuicio de la resolución que para cada caso corresponda.
1. La declaración como entidad colaboradora se efectuará mediante resolución del director general competente en esta materia para cada asociación que acredite la concurrencia de los requisitos exigidos por el artículo 21º de este decreto.
2. La falta de resolución expresa en el plazo de tres meses tendrá efectos desestimatorios. En cualquier caso la resolución administrativa denegatoria de la declaración como entidad colaboradora podrá ser impugnada de acuerdo con los medios que a tales efectos se determinan en la legalidad vigente.
3. La asociación perderá su condición de entidad colaboradora:
– Por revocación acordada por la autoridad competente para concederla, en los casos de incumplimiento sobrevenido de las condiciones por las que se otorgó.- Por disolución de la asociación.- Por fusión.
Las asociaciones de protección y defensa de los animales domésticos y salvajes en cautividad declaradas entidades colaboradoras podrán, en los términos y con los requisitos que en su caso se establezcan en las normas reguladoras para su concesión, acceder a las subvenciones y ayudas que para tales fines establezca la consellería competente en esta materia, mediante orden.
Capítulo IV De las obligaciones de los poseedores
Los poseedores de animales a los que se refiere el presente decreto estarán obligados en todo momento a:
a) Mantenerlo en buenas condiciones higiénico-sanitarias y realizar cualquier tratamiento preventivo que haya sido declarado obligatorio o que sea necesario para su bienestar o la protección de la salud pública.
b) Proporcionarle la alimentación, agua y cuidados que estén en consonancia con las necesidades fisiológicas y etológicas del animal.
c) Facilitarle un alojamiento que deberá proporcionarle un ambiente adecuado, cómodo e higiénico.
d) No maltratarlo ni someterlo a práctica alguna que le pueda producir sufrimiento o daños injustificados.
e) No suministrarle sustancias que puedan causarle sufrimiento o daños innecesarios, ni aquéllas que se utilicen para modificar el comportamiento del animal con la finalidad de aumentar su rendimiento, salvo que se efectúe por prescripción facultativa.
g) Adoptar las medidas necesarias para que el animal no pueda acceder libremente a las vías y espacios públicos o privados, así como impedir su libre acceso a personas, animales o cosas que se hallen en ellos.
h) A adoptar las medidas necesarias para impedir que ensucien las vías y espacios públicos de zonas urbanas, debiendo recoger los excrementos que los animales depositen en las aceras, vías y espacios públicos, fuera de los lugares acotados al efecto.
i) Los poseedores de animales que se encuentren en libertad en fincas o recintos deberán disponer los medios adecuados para evitar que puedan ocasionar daños o molestias a los viandantes. Asimismo procurarán que la circulación y transporte de sus animales por la vía pública se lleve a cabo con las adecuadas medidas de protección.
1. Los poseedores de animales que pertenezcan a especies contempladas en el Reglamento 3626/82/CEE del Consejo, de 3 de diciembre de 1982, relativo a la aplicación en la comunidad del convenio sobre comercio internacional de especies amenazadas de la fauna y flora silvestres (en lo sucesivo denominado CITES), tienen la obligación de censar a los mismos en el registro que a tal fin se constituirá en las delegaciones provinciales de la consellería competente en esta materia, en el plazo máximo de tres meses contado a partir de la fecha de nacimiento, o de un mes contado a partir de la fecha de adquisición. Si en el momento de adquirir el animal, éste estuviera ya censado por su anterior propietario, el nuevo poseedor deberá comunicar, en el plazo máximo de un mes desde su adquisición, el cambio de titularidad del animal. Igualmente deberán comunicar las bajas y el motivo que hubiese dado lugar a ellas.
2. Asimismo, los animales que pertenezcan a alguna de las especies contempladas en el CITES deberán poseer su correspondiente pasaporte o cartilla sanitaria.
3. El censado al que alude el apartado 1, así como la obtención de la documentación a la que hace referencia el apartado 2, se podrá realizar a través de veterinarios colaboradores, de acuerdo con lo que disponga la dirección general competente en esta materia.
4. Los poseedores de animales silvestres autóctonos están obligados a solicitar autorización administrativa para su tenencia, que deberá estar justificada en todo caso, de acuerdo con lo establecido por la Ley 4/1989, de 27 de marzo, de conservación de los espacios naturales y de la flora y fauna silvestres.
1. Todos los animales de la especie canina, así como aquellos de otras especies que en el futuro determine la consellería competente en esta materia, deberán estar censados a nivel municipal bien directamente o a través de veterinarios colaboradores. Con los censos municipales se confeccionará y actualizará, al menos una vez al año, el censo provincial al que se refiere el artículo 7 de la Ley 1/93. Asimismo, los animales deberán poseer su correspondiente pasaporte o cartilla sanitaria.
2. Este censo contendrá, al menos, los siguientes datos:
a) Identificación del animal.b) Identificación del propietario, poseedor o persona que asuma la responsabilidad.c) Domicilio del mismo.
3. En el caso de los perros, la cartilla sanitaria será la expedida por el veterinario colaborador que haya censado e identificado el animal. Sobre ella se anotarán las sucesivas vacunaciones y tratamientos obligatorios que éste reciba.
El poseedor de un animal, sin perjuicio de la responsabilidad civil subsidiaria del propietario, será responsable de los daños, perjuicios y molestias que ocasione a las personas, animales, cosas, espacios públicos o al medio natural en general, de acuerdo con lo establecido en el artículo 1905 del Código Civil.
Las perreras, cuadras, establos y demás alojamientos para cobijar animales deberán:
En virtud de lo dispuesto en los artículos 7º, 8º y 10º de la Ley 1/1993, queda prohibido:
c) El uso de toda suerte de artilugios que, destinados a limitar o impedir la movilidad de los animales, les produzcan a éstos daños o sufrimientos innecesarios, en especial los que les impidan mantener la cabeza en la posición natural.
d) Desatender su alimentación o reducirla a un nivel de mera subsistencia que pueda entrañar riesgos para la salud del animal o que resulte inadecuada para sus características fisiológicas.
e) Mantenerlos en condiciones inadecuadas desde el punto de vista higiénico-sanitario o desatender la práctica del cuidado y atención necesarios de acuerdo con las necesidades fisiológicas y etológicas según raza y especie.
f) Obligarlos a trabajar o a producir en caso de enfermedad, desnutrición así como cuando exista el riesgo de una sobreexplotación que ponga en peligro su salud.
h) Practicar mutilaciones a los animales, excepto las supervisadas por un facultativo competente en caso de necesidad o para conseguir la presentación habitual de la raza.
i) Venderlos o cederlos a laboratorios, clínicas y particulares al objeto de ser utilizados en experimentación, sin la correspondiente autorización.
l) Venderlos a los menores de 16 años y a los incapacitados, sin la autorización de aquéllos que tengan la patria potestad o custodia.
m) Ejercer la venta ambulante de animales sin la correspondiente autorización municipal, o fuera de los lugares o mercados indicados para ello.
n) El sacrificio no eutanásico de los animales de compañía.
ñ) La celebración de certámenes, concursos, exposiciones o concentraciones de animales sin la previa autorización de la consellería competente en esta materia.
o) La posesión, exhibición, compraventa, cesión, circulación, donación o cualquiera otra forma de transmisión de especies protegidas por la normativa vigente, incluidos los convenios internacionales, sin las correspondientes autorizaciones expedidas por las autoridades competentes.
p) La tenencia de animales peligrosos para el hombre sin disponer de recintos apropiados y su circulación en espacios públicos o en locales abiertos al público sin las debidas garantías de seguridad.
q) Cualquier otra acción u omisión tipificada como infracción por los artículos 20, 21 y 22 de la Ley 1/1993.
Con carácter específico, se prohibe asimismo:
a) La utilización de animales en peleas, fiestas, espectáculos y otras actividades que conlleven maltrato, crueldad o sufrimiento de los mismos, con las únicas excepciones recogidas en el artículo 5º de la Ley 1/1993.
b) La filmación o realización de escenas para cine, televisión o cualquier otro medio audiovisual, que recoja escenas de crueldad, maltrato o sufrimiento de animales, salvo autorización expresa de la consellería competente en esta materia, que verificará que el daño aparente causado a los animales sea, en todo caso, simulado.
c) Queda prohibida expresamente la utilización ambulante de animales como reclamo publicitario, así como la utilización de cualquier tipo de productos o sustancias farmacológicas para modificar el comportamiento natural de los animales que se utilizan para el trabajo fotográfico o publicitario.
1. Los ayuntamientos, en el marco de sus atribuciones y previa incoación del correspondiente expediente sancionador, podrán proceder, como medida provisional, a confiscar y ordenar el aislamiento de los animales domésticos o salvajes en cautividad ante la evidencia de malos tratos, tortura, agresión física, desnutrición, así como cuando se manifestaran síntomas de comportamiento agresivo y peligroso para las personas, o los que perturben de forma reiterada la tranquilidad y descanso de los vecinos.
2. Los servicios veterinarios oficiales de la consellería competente en esta materia, por sí mismos o en colaboración con las entidades citadas en el punto anterior podrán asimismo confiscar y ordenar el aislamiento de los animales domésticos o salvajes en cautividad ante la sospecha o evidencia de que padezcan enfermedades que puedan suponer un riesgo para la salud pública y/o la sanidad animal, de acuerdo con la normativa vigente.
3. Si el depósito prolongado de animales de la fauna autóctona procedentes de confiscación fuera peligroso para su supervivencia y hubiera que liberarlos inmediatamente, esta acción será realizada por los servicios correspondientes de la consellería competente en esta materia en los lugares adecuados.
Capítulo V De los establecimientos
1. Se crea el Registro de Establecimientos de Animales Domésticos y Salvajes en Cautividad de Galicia, dependiente de la dirección general competente y que sea abrirá en las cuatro delegaciones provinciales de la consellería competente en esta materia.
2. Será obligatoria la inscripción en el registro de los centros y establecimientos en alguna de las siguientes secciones:
b) Establecimientos para la práctica de la equitación. Quedan incluidos en este apartado los picaderos, cuadras deportivas, cuadras de alquiler y todo tipo de establecimientos dedicados a la práctica ecuestre.
c) Establecimientos veterinarios.
d) Centros de recogida de animales abandonados.
e) Centros y establecimientos dedicados al fomento, cría y/o cuidados de animales de compañía. Quedan expresamente incluidos en este apartado: tiendas de animales, centros de cría, residencias y albergues, centros de importación de animales, escuelas de adiestramiento, perreras deportivas, centros para el acicalamiento de animales y todo tipo de establecimientos dedicados al fomento y cuidado de animales de compañía. Los particulares que realicen periódicamente venta de crías de animales se considerarán, a efectos de registro, como titulares de centros de cría, estando obligados a su inscripción en el mismo.
1. No será necesario el registro al que alude el artículo 33º para la tenencia de animales autóctonos o exóticos, legalmente adquiridos, cuyo uso sea exclusivamente familiar.
2. No obstante, cuando la tenencia por un particular de animales salvajes de varias especies zoológicas que por sus características y/o su cantidad pueda comportar un riesgo sanitario a juicio de los servicios veterinarios oficiales, se considerará como una colección zoológica privada, debiendo registrase en este apartado.
Previamente a la instalación y puesta en funcionamiento de cualquier tipo de establecimiento a los que se refiere el artículo 33º, con excepción de los núcleos zoológicos dependientes de la consellería competente en esta materia, se exigirá la autorización zoosanitaria y registro correspondiente, que otorgará la dirección general competente.
f) Medios apropiados para la limpieza y la desinfección de los locales, material y utensilios en contacto con los animales y, en su caso, de los vehículos uti lizados en el transporte de los mismos, cuando éste se precise.
2. Los establecimientos veterinarios y aquellos otros donde se realicen cuidados o alojamiento de animales dispondrán de locales de espera apropiados, con el fin de que en ningún caso los animales permanezcan en la vía pública, escaleras o espacios comunes de inmuebles, antes de su entrada en los citados establecimientos.
3. Asimismo, los establecimientos dedicados al lavado y acicalamiento de los animales, además de las normas generales establecidas en este decreto, deberán:
c) Disponer en las mesas de trabajo, en su caso, de sistemas de sujeción apropiados que eviten el riesgo de estrangulamiento de los animales en el caso de éstos intenten saltar al suelo.
1. Para inscribirse en el registro al que se refiere el artículo 33, las personas físicas o jurídicas interesadas presentarán en la delegación de la consellería competente en esta materia correspondiente, solicitud dirigida al director general competente, acompañando:
– Nombre o razón social.- Proyecto que contenga memoria descriptiva y planos o croquis del emplazamiento, situación y distribución de las construcciones, instalaciones, locales y dependencias y sus accesos.- Informe técnico-zoosanitario, con referencia a las exigencias que se detallan en el artículo 36, suscrito por un veterinario.
2. Para la tramitación del correspondiente expediente de autorización será preceptivo el dictamen favorable previo del órgano ambiental competente a nivel provincial.
A la vista del expediente y del informe del servicio provincial correspondiente la dirección general competente procederá a la autorización y clasificación del establecimiento correspondiente.
Una vez dispuesto el establecimiento, como se señala en el artículo anterior, para la iniciación de sus actividades, lo comunicará a la dirección general competente para proceder a su autorización. Posteriormente los servicios veterinarios oficiales realizarán una visita de comprobación y, si ésta es conforme, se procederá a la inscripción en el registro oficial, al que se refiere el artículo 33º, así como a la expedición del certificado correspondiente a dicha inscripción. En caso contrario se comunicarán las deficiencias observadas para que sean subsanadas, extremo que se comprobará con una nueva inspección.
Todos los establecimientos a los que se refiere el artículo 33º, una vez registrados, quedan obligados a comunicar a la dirección general competente, a través de las delegaciones provinciales de la Consellería competente en esta materia: los cambios de titularidad y aquellas modificaciones que supongan ampliación o traslado de las instalaciones, así como las que afecten al contexto higiénico-sanitario o al hábitat de los animales.
Sin perjuicio del cumplimiento de las demás disposiciones de carácter sanitario, los establecimientos a los que se refiere el artículo 33º deberán:
a) Proceder, siempre que sea necesaria y, en todo caso, semestralmente, a una desinfección, desinsectación y desratización a fondo de los locales y material en contacto con los animales.b) Suministrar a la dirección general competente cuanta información, de carácter zoosanitario le sea solicitada.
Las carnes y despojos empleados en la alimentación animal deberán estar debidamente tratados y proceder de centros autorizados para el sacrificio y faenado de los animales y comercialización de sus productos. El aprovechamiento de cadáveres a tal fin sólo será permitido cuando la muerte se haya debido a un accidente fortuito y un veterinario oficial o colaborador, después de efectuada la inspección procedente, extienda la correspondiente certificación.
1. Todos los establecimientos a que hace referencia el artículo 33º donde se alojen temporal o definitivamente animales, estarán obligados a llevar un libro oficial de registro donde se especifiquen para cada animal, al menos, los siguientes datos: Fecha de inscripción. Procedencia. Especie, raza y, en su caso, identificación individual. Fecha de baja. Destino.
2. La identificación en el libro de registro de las especies que por su medida o vía de comercialización se compren por lotes, se hará por cada lote o partida de la misma especie entrado en la misma fecha.
3. Además de los datos especificados en el apartado primero de este artículo, los libros de los establecimientos que se relacionan a continuación contendrán además los siguientes datos:
– Centros de recogida de animales abandonados:
a) Identificación completa y domicilio de los nuevos poseedores de los animales cedidos en adopción.b) Destino ulterior de los cadáveres de los animales muertos o sacrificados con el visto bueno de un veterinario.
– Establecimientos dedicados a la cría o venta de animales de compañía:
a) Identificación completa y domicilio de los nuevos poseedores de los animales vendidos.b) Destino de los cadáveres de los animales muertos por diversas causas durante su permanencia en el establecimiento, con especificación de la posible causa de la muerte suscrita por un veterinario.
– Centros de fomento y cuidado de animales de compañía que funcionen como albergues, residencias, escuelas de adiestramiento u otro tipo de instalaciones donde se acojan temporalmente animales domésticos:
a) Datos completos de identificación del poseedor o depositario de los animales.b) Reseña completa de cada animal, y en su caso identificación individual.c) Copia del pasaporte o cartilla sanitaria, en su caso, o bien una certificación del estado sanitario del animal en el momento del ingreso.
4. El libro de registro se conservará al menos durante tres años, a contar desde la última inscripción practicada en él. En el supuesto de cierre del establecimiento, este libro deberá serle entregado en depósito a la consellería competente en esta materia.
5. Este libro de registro estará siempre a disposición de los servicios veterinarios oficiales, así como de las autoridades competentes.
6. Los libros de registro, deberán presentarse previamente en las delegaciones de la consellería competente en esta materia para su diligencia de apertura y sellado.
Los establecimientos a los que se refiere el artículo 33º confeccionarán y remitirán anualmente al servicio correspondiente, sin perjuicio de lo establecido para las enfermedades de declaración y notificación obligatoria, un parte de incidencias sanitarias, en el que se harán constar las enfermedades detectadas y los tratamientos preventivos y curativos realizados, firmado por un veterinario que se responsabilice de la salud e higiene de los animales, certificando, asimismo, el cumplimiento, por parte del establecimiento, de las condiciones y requisitos que señala este decreto. Excepcionalmente se podrán solicitar, partes de periodicidad mensual, cuando, a juicio de la dirección general competente, la situación epizootiológica así lo aconseje.
Los establecimientos autorizados para la venta de animales de compañía están obligados a entregar a los compradores animales libres de toda enfermedad y con las vacunaciones, desparasitaciones y tratamientos preceptivos, según la especie de que se trate, extremo que se acreditará mediante el pasaporte o cartilla sanitaria, en su caso, o bien por certificación expedida por el veterinario responsable del establecimiento.
Capítulo VI Sobre el transporte
1. Se prohibe el transporte de animales si éstos no se encuentran en condiciones de realizar el trayecto previsto y si no se han adoptado las disposiciones oportunas para su cuidado durante el mismo y a la llegada al lugar de destino. Los animales enfermos y heridos no se considerarán aptos para el transporte. Quedarán exceptuados:
b) Los animales transportados con objeto de someterse a la atención y tratamiento veterinarios o a un sacrificio de urgencia.
2. Cualquier animal que se hiera o enferme durante el transporte recibirá los primeros auxilios lo antes posible. Si procede, será sometido al tratamiento veterinario adecuado y, en caso necesario, sacrificado urgentemente de forma que se le eviten sufrimientos innecesarios.
El transporte de animales domésticos y salvajes en cautividad se realizará con las debidas condiciones higiénicas y sanitarias, debiendo respetarse en todo caso las condiciones específicas previstas en la normativa vigente sobre protección de los animales durante el transporte.
Capítulo VII De los animales domésticos de compañía
La tenencia de animales domésticos de compañía en viviendas urbanas queda condicionada a las circunstancias higiénicas óptimas de su alojamiento, a la ausencia de riesgos en el aspecto sanitario y a la inexistencia de molestias para los vecinos.
1. La entrada y permanencia de animales domésticos, especialmente de la especie canina, en toda clase de locales destinados a la fabricación, venta, almacenamiento, transporte o manipulación de alimentos queda expresamente prohibida, a excepción de los perros lazarillo.
2. Queda expresamente prohibida la entrada de animales domésticos de compañía en locales destinados a espectáculos públicos deportivos y culturales, a excepción de los perros lazarillo.
3. Los ayuntamientos facilitarán los medios y espacios adecuados para que los animales puedan realizar sus funciones fisiológicas en las debidas condiciones higiénicas.
4. Las autoridades municipales limitarán o prohibirán, en su caso, las zonas y horas en que podrán circular o permanecer los perros y otros animales sobre los parques, playas y otros espacios públicos, especialmente los frecuentados por niños, de sus respectivos términos municipales. Se prohibe expresamente la presencia de animales en las piscinas públicas, durante la temporada de baños.
5. Los animales sueltos en viviendas con acceso a la vía pública deberán estar cercados de manera que no puedan alterar o asustar a los viandantes.
En las vías públicas, los perros irán provistos de bozal, cadena o correa y collar con identificación del propietario.
Las personas que hayan sufrido agresiones por un animal darán cuenta de ello a las autoridades sanitarias. Los propietarios o poseedores de animales agresores están obligados a facilitar los datos correspondientes del animal agresor tanto a la persona agredida como a sus representantes legales y a las autoridades competentes que lo soliciten. Asimismo, cualquier persona que advierta un riesgo posible para la salud podrá dar cuenta de ello a las autoridades sanitarias y, en todo caso, es obligación de los sanitarios o los centros que atiendan a los agredidos efectuar la correspondiente denuncia.
1. Los animales que hayan agredido a una persona y que, a juicio de los servicios veterinarios oficiales, puedan ser sospechosos de transmitir enfermedad infecto-contagiosa, serán retenidos por los servicios municipales, con la colaboración en su caso, de las asociaciones colaboradoras de protección y defensa de los animales, y se mantendrán en observación veterinaria durante catorce días.
2. Esta retención y observación podrá llevarse a cabo en el propio domicilio u otra instalación del poseedor del animal.
3. Los gastos ocasionados por la retención y vigilancia de los animales correrán a cargo del propietario del animal.
Capítulo VIII Sobre la recogida de animales abandonados
1. Una vez recogido, según las condiciones que prevé este decreto, un animal presuntamente abandonado, la Administración competente o asociación colabo radora lo retendrá, al objeto de localizar a su dueño, durante un plazo de 20 días, antes de darle el destino más conveniente.
Los animales que no hayan sido retirados por sus dueños ni cedidos en adopción en el plazo de tres meses, o antes en los supuestos de urgencia, podrán sacrificarse por procedimientos autorizados bajo control veterinario, para evitar sufrimientos, de forma que el método empleado implique la pérdida inmediata de la consciencia y el mínimo sufrimiento posible.
1. Los métodos autorizados para el sacrificio de animales de compañía son los siguientes:
– Por inyección endovenosa de barbitúricos solubles.- Por inhalación de monóxido de carbono.- Aquéllos otros que por las condiciones o dificultades de manejo sea necesario aplicar.
2. La consellería competente en esta materia podrá añadir a la lista del apartado 1 aquellos otros métodos que a su juicio reúnan los requisitos apropiados.
3. La persona responsable del sacrificio de los animales deberá asegurarse de que éste esté muerto antes de retirar el cadáver.
Los cadáveres de los animales muertos o sacrificados deberán ser destruidos por enterramiento higiénico o por incineración.
Capítulo IX De los concursos y exposiciones
1. Para la celebración de concursos, exposiciones y cualesquiera otro tipo de certámenes o eventos con la concurrencia de los animales objeto de este decreto, será obligatoria la autorización previa de la consellería competente en esta materia, sin prejuicio de cualquier otra autorización preceptiva.
2. Las solicitudes de autorización para la celebración de los certámenes aludidos en el apartado anterior se presentarán por los organizadores con la antelación mínima de tres meses previa a su celebración y deberán ir acompañadas de una memoria que comprenda los siguientes aspectos:
a) Características del certamen a celebrar.b) Descripción del lugar de celebración e instalaciones dedicadas al mismo.c) Fechas y horas de celebración.d) Previsión de animales asistentes clasificados por especies y, en su caso, razas.e) Programa de medidas sanitarias que garanticen las condiciones de celebración, así como medios para el control de la documentación de origen y sanidad de los animales participantes. Este programa deberá estar suscrito por un veterinario responsable del mismo.f) Reglamentación y funcionamiento del evento.g) Nombre, dirección, teléfono y fax de la persona responsable de la organización.
3. Los locales y recintos destinados a la celebración de concursos o exposiciones de las distintas especies y razas de animales de compañía deberán cumplir con los siguientes requisitos:
a) En el caso de recintos: disponer de un perímetro cerrado por cierre fijo o móvil que impida la salida de los animales.
b) Disponer de un local-enfermería donde, bajo la responsabilidad de un veterinario, puedan atenderse aquellos animales que precisen de asistencia. Este local podrá ser móvil si se trata de certámenes que se celebren en recintos con una periodicidad superior a la mensual.
c) Disponer de un botiquín básico con el material necesario para la práctica de la cirugía menor y con el equipamiento farmacéutico apropiado para la atención anteriormente mencionada.
d) En caso de celebrarse a cielo abierto, deberán adoptarse las medidas necesarias para preservar a los animales de las inclemencias meteorológicas y de la acción extrema de los rayos solares.
e) Las entidades que realicen concursos y exposiciones estarán obligadas a la desinfección, desinsectación y desratización de los locales o recintos donde se celebren.
f) Será preceptivo para todos los animales que participen en concurso o exposiciones la exhibición de su correspondiente cartilla o documento sanitario de acompañamiento. La organización del certamen estará obligada a velar por el cumplimiento de esta norma.
Capítulo X Controles sanitarios
Los planes, programas y disposiciones de ejecución para el control, lucha y erradicación de zoonosis y epizootías de los animales domésticos y salvajes en cautividad, en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Galicia será la establecida por la consellería com petente en esta materia de acuerdo con la situación epizootiológica existente y sin perjuicio de la normativa estatal o comunitaria en vigor.
1. Las medidas sanitarias previstas en el artículo 9 de la Ley 1/1993, de 13 de abril, podrán ser ordenadas, de forma inmediata, por la consellería competente en esta materia, o por los ayuntamientos, cuando las razones de urgencia así lo aconsejen, dando cuenta de las mismas al Consejo Gallego de Protección de los Animales Domésticos y Salvajes en Cautividad, tan pronto como sea posible.
2. Las órdenes de internamiento, aislamiento o sacrificio obligatorio de los animales de compañía a que alude los puntos 2 y 3 del artículo 9 de la Ley 1/1993, de 13 de abril, sólo podrán adoptarse cuando los diagnósticos de las enfermedades o la detección de portadores sea confirmado por los servicios veterinarios oficiales.
1. En los programas sanitarios, vacunaciones o tratamientos obligatorios que establezca la consellería competente en esta materia podrán colaborar los veterinarios en ejercicio libre que así lo soliciten, tras ser autorizados expresamente por parte de la citada consellería, ostentando la condición de veterinarios colaboradores.
2. Los veterinarios colaboradores cumplimentarán y remitirán, en el tiempo y la forma que establezca la consellería competente en esta materia, los partes sanitarios de vacunaciones o tratamientos efectuados, así como cuanta documentación e información, sobre estas y otras incidencias sanitarias, les sea requerida por parte de la consellería.
3. El incumplimiento de los requerimientos que se citan en el apartado 2 podrá suponer la pérdida de la autorización a la que se refiere el apartado 1 y. por tanto. de la condición de veterinario colaborador.
4. Independientemente de las exigencias establecidas en el ejercicio libre, los veterinarios colaboradores, deberán llevar un archivo con la ficha clínica de los animales objeto de vacunación o tratamiento obligatorio, que estará a disposición de los servicios de la consellería competente en esta materia.
En el caso de detectar una enfermedad contagiosa, se procederá al aislamiento y control del animal, dándose cuenta inmediatamente a los servicios veterinarios oficiales correspondientes, en todos aquellos casos en los que la enfermedad sea de declaración obligatoria o en los que, según la normativa vigente, deba notificarse con fines estadísticos.
Capítulo XI De la inspección y vigilancia
Será competencia de los servicios veterinarios oficiales, por sí solos o en colaboración con los servicios municipales:
– La comprobación del cumplimiento de los requisitos exigidos por el presente decreto, así como del resto de la normativa vigente en materia de sanidad animal y de protección de los animales domésticos y salvajes en cautividad.- La supervisión y control de los programas zoosanitarios.
A los efectos de la realización de las inspecciones que se mencionan en el apartado anterior, se facilitará a los inspectores oficiales provistos de la correspondiente credencial, el acceso a todos los establecimientos y dependencias relacionadas con las actividades reguladas por el presente decreto, así como la información y ayudas precisas para el desempeño de sus funciones.
Capítulo XII Del procedimiento sancionador
1. Las infracciones de lo dispuesto por el presente decreto serán sancionadas de acuerdo con lo que determina la Ley 1/1993, de 13 de abril, sobre protección de los animales domésticos y salvajes en cautividad, o, en su caso, el vigente Reglamento de epizootías y demás disposiciones concordantes.
2. El procedimiento sancionador podrá iniciarse por denuncia o de oficio, cuando las autoridades municipales o la consellería competente en esta materia tengan conocimiento de hechos que puedan constituir una infracción de lo establecido por la Ley 1/1993 y por el presente decreto.
1. La incoación y tramitación de los expedientes por las infracciones calificadas como leves, salvo las contempladas en el punto i) del artículo 20, por la Ley 1/1993, de 13 de abril, será realizada por los ayuntamientos, de acuerdo con lo establecido en el artículo 24.4º de la Ley 1/1993. En todo caso la imposición de las sanciones previstas por infracciones leves le corresponde al alcalde del ayuntamiento de conformidad con lo establecido en el artículo 24.2º a) de dicha ley.
2. La incoación y tramitación de los expedientes por las infracciones calificadas como graves o muy graves podrá ser realizada por parte de los ayuntamientos, sin perjuicio de que la resolución de los expedientes y la imposición de sanciones se efectúa por la autoridad correspondiente, de acuerdo con lo establecido en el apartado 2º, del artículo 24, de la Ley 1/1993 de 13 de abril.
3. La tramitación de los expedientes por infracciones de lo dispuesto en el presente decreto se adecuarán a lo dispuesto en la Ley de régimen jurídico de las administraciones públicas y de procedimiento administrativo común.
4. Las sanciones se ajustarán a lo previsto en el capítulo II, del título V, de la Ley 1/1993, de 13 de abril.
Se concede un plazo de seis meses, a partir de la entrada en vigor del presente decreto para que los establecimientos y asociaciones actualmente en funcionamiento, a que hace referencia el mismo, soliciten el registro correspondiente, adaptándose a las nuevas disposiciones establecidas.
Se faculta a la consellería competente en esta materia para dictar las disposiciones que requiera el mejor desarrollo y eficacia de lo dispuesto en el presente decreto.
Legislación social básica (35ª ed.) 2016 (Biblioteca de Legislación)
by Aa.Vv. for EUR 39,00 EUR 37,05 New from EUR 37,05
Este volumen recoge la legislación básica del Derecho Laboral y de la Seguridad Social. Comienza con la Constitución de 1978 para dar paso, a continuación, a las normas que se incluyen bajo la rúbrica Derecho del Trabajo: Estatuto de los Trabajadores... Leer más

References: Artículo 1
 Artículo 2
 Artículo 3
 Artículo 4
 Artículo 5
 Artículo 6
 Artículo 7
 Artículo 8
 Artículo 9
 Artículo 10
 Artículo 11
 Artículo 12
 Artículo 13
 Artículo 14
 Artículo 15
 Artículo 16
 Artículo 17
 Artículo 18
 Artículo 19
 Artículo 20
 Artículo 21
 Artículo 22
 Artículo 23
 Artículo 24
 Artículo 25
 Artículo 26
 Artículo 1
 Artículo 2
 Artículo 4
 Artículo 5
 Artículo 6
 Artículo 7
 Artículo 8
 Artículo 9
 Artículo 10
 Artículo 11
 Artículo 12
 Artículo 13
 Artículo 14
 Artículo 15
 Artículo 16
 Artículo 17
 Artículo 18
 Artículo 19
 Artículo 20
 Artículo 21
 Artículo 22
 Artículo 23
 Artículo 24
 Artículo 25
 Artículo 26
 Artículo 27
 Artículo 28
 Artículo 29
 Artículo 30
 Artículo 31
 Artículo 32
 Artículo 33
 Artículo 34
 Artículo 35
 Artículo 36
 Artículo 37
 Artículo 38
 Artículo 39
 Artículo 40
 Artículo 41
 Artículo 42
 Artículo 43
 Artículo 44
 Artículo 45
 Artículo 46
 Artículo 47
 Artículo 48
 Artículo 49
 Artículo 50
 Artículo 51
 Artículo 52
 Artículo 53
 Artículo 54
 Artículo 55
 Artículo 56
 Artículo 57
 Artículo 58
 Artículo 59
 Artículo 60
 Artículo 61
 Artículo 62
 Artículo 63
 Artículo 64
 Artículo 65
 Artículo 66
 Artículo 67
 Artículo 68
 Artículo 69
 artículo 13
in fine
 artículo 38
 artículo 16
 artículo 16
 artículo 13
 artículo 33
 artículo 33
 artículo 16
 resolución 
 resolución 
 artículo 21
 resolución 
 resolución 
 artículo 7
 artículo 1905
 artículo 5
 artículo 33
 artículo 33
 artículo 33
 artículo 36
 artículo 33
 artículo 33
 artículo 33
 artículo 33
 artículo 33
 artículo 9
 artículo 9
 artículo 20
 artículo 24
 artículo 24
 resolución 
 artículo 24