Source: https://mineriaurbana.org/2013/06/04/informe-sobre-la-industria-de-gestion-de-raee-de-argentina/
Timestamp: 2019-10-16 23:14:18+00:00

Document:
Informe sobre la Industria de Gestión de RAEE de Argentina – Economía Circular y Minería Urbana
1 El e-Waste en la Argentina.. 3
1.1 Actual generación de RAEE.. 4
Síntesis del marco jurídico para la Gestión del e-Waste.. 5
1.2 Los RAEE y la Convención de Basilea para Argentina.. 5
2 El mercado de los RAEE.. 9
2.1 El descarte de RAEE.. 10
2.2 Demanda de tratamiento de RAEE.. 14
2.3 Principales barreras de entrada y problemas de Operación del mercado de los RAEE en Argentina 15
3 Análisis de los Operadores de RAEE actuales. 16
3.1 Caso de Silkers SA.. 19
3.2 Caso de Industrias Dalafer SA.. 20
3.3 Caso de Scrap y Rezagos SRL / Compucanjes. 22
3.4 Caso de Gestión Ambiental ACE y EcoWaste Sudamericana SA.. 22
3.5 3R Ambiental SA.. 23
3.6 Los operadores de chatarra de acero y metales no ferrosos. 24
4 Legislación actual para tratamiento y disposición de los RAEE en Argentina.. 26
4.1 Recolección y transporte de los aparatos eléctricos y electrónicos. 27
4.2 Almacenamiento temporario.. 29
4.3 Desmontaje, desensamblaje y valorización de piezas y materiales. 30
4.4 Generación de residuos peligrosos. 32
4.5 Qué requerimientos deben cumplir los Operadores de RAEE.. 41
4.6 Procedimiento de inscripción en el Registro Nacional de Operadores de Residuos peligrosos 42
4.7 Planta/unidad de acopio dentro del país. 43
4.8 Presentación de memoria técnica.. 43
4.9 Característica del seguro Ambiental para el Operador de RAEE.. 44
4.10 El manifiesto: vínculo entre la Autoridad, el Operador y el generador de Residuos Peligrosos 46
4.11 Datos Identificatorios y datos del vehículo.. 47
4.12 Información de residuos, componentes y peligrosidad.. 47
4.13 Certificación de Gestión de RAEE en la Provincia de Buenos Aires. 49
5 Ley de Gestión de RAEE.. 51
5.1 Que RAEE se incluyen en la Lye.. 53
5.2 Conformación de un Fondo y un Ente de Gestión de RAEE.. 53
5.3 Autoridad de Aplicación, la fiscalización y control 55
5.4 Requerimientos para los operadores. 57
5.5 Elementos destacados de la Ley RAEE.. 57
6 Determinación de áreas territoriales para la gestión de RAEE.. 58
6.1 Organismos ambientales vinculados a los residuos peligrosos. 62
7 Conclusiones relevantes. 67
7.1 Identificación y fundamentación de los principales riesgos de inversión.. 68
1 El e-Waste en la Argentina
Los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE), llamados globalmente “e-scrap” (chatarra electrónica) o “e-waste” (basura electrónica) en la actualidad dentro de dos regulaciones:
Ley Nacional de Gestión Integral de Residuos Domiciliarios Nº 25.916, por la cual son considerados como residuos domésticos o sólidos urbanos, y por ende pueden ser gestionados por los servicios de recolección domiciliaria, y dispuestos en basurales y rellenos sanitarios;
Ley Nacional de Residuos Peligrosos Nº 24.051, que considera algunos componentes de los RAEE como residuos peligrosos por estar contaminados con corrientes de desecho peligrosos (Y) como cobre, zinc, cromo, plomo, PCBs, etc.
Esta dicotomía (residuo doméstico vs. peligroso), sería resuelta por el Proyecto de Ley RAEE con media sanción en el Senado de la Nación, y en donde se incluye a “un conjunto heterogéneo de aparatos eléctricos y electrónicos, así como también a los materiales constituyentes, sus componentes, consumibles y subconjuntos que forman parte de los mismos, que su poseedor decida desechar o tenga la obligación legal de hacerlo. Esto último resulta muy importante y ya se irá desarrollando a lo largo del texto, y se refiere a la responsabilidad tanto del consumidor como del productor del AEE”.
Según estimaciones del INTI, Centro Regional Basilea y Greenpeace, cada uno de los 40 millones de argentinos desecha unos 3 kg/ habitante/año de RAEE. De ello surge el mercado potencial anual: 40 millones de habitantes x 3 kg /1000 = unas 120.000 toneladas al año de RAEE. En tal sentido, según un estudio realizado por la consultora Prince & Cooke y la consultora Escrap, el ciclo actual estimado del manejo de los RAEE en la región es el siguiente:
Entre 50 y 60 % se acumula en hogares y empresas, y regularmente, un % de esa cantidad se desechan mezclados con la basura doméstica terminando en basurales o rellenos sanitarios;
Entre 5 y 15 % se recuperan y se reutilizan partes y equipos en empresas usuarias y/o de servicios técnicos de PyMEs y hogares, que recuperan piezas o equipos enteros para extender el ciclo de vida de los mismos. Los remanentes de estas actividades van a parar también a los basureros sin tratar;
Entre 10 y 20 % es recuperado por recuperadores primarios informales (cartoneros y chatarreros) para el reciclado de los plásticos y metales ferrosos que contienen, en tanto el resto de los desechos (tubos de rayos catódicos, plaquetas, baterías, aceites, etc.) se tiraran a la basura o en el entorno de éstos recicladores informales;
Entre 1 y 2 % es recuperado y reutilizado por organizaciones con fines sociales;
Sólo alrededor del 5 % (6.000 Toneladas) es recuperado, aislado y tratado adecuadamente y con certificación por plantas habilitadas por la Autoridad Nacional.
1.1 Actual generación de RAEE
La actual generación de RAEE en la Argentina es significativamente menor, en comparación con el promedio de descarte norteamericano, que se estima en 18 kg/habitante/año, o del promedio europeo de unos 15 kg/hab./año. A ese volumen poco significativo, se le suma que muchos de los RAEE son acopiados en casas, oficinas e industrias, o bien, vendidos en mercados de segunda mano o como insumos de repuestos.
Pero el mayor de los impulsores para atraer nuevas inversiones en el sector es que, ese volumen de 120.000 toneladas aún no cuenta con una cadena de valor formal para su gestión ni procesadores que puedan pasar auditorías como las internacionales R2 o e-Stewards, ni hay operadores con normas ISO 14.000. Esta es la gran demanda de las empresas de marca u OEMs que demandas gestores habilitados por las autoridades locales, pero a su vez, capaces de cumplir estándares globales.
Por otro lado, el proyecto de Ley de gestión de RAEE obligará a recolectar 1 kg de RAEE/habitante/año, lo que generará un mercado obligado de 41.200 toneladas anuales (41,2 millones de argentinos x 1kg x 1 tonealda/1000kg), siendo actualmente la recolección formal inferior a 10.000 toneladas entre los operadores Silkers SA, Industrias Dalafer SA, Scrap y Rezagos SRL, 3R Ambiental SA, Gestión Ambiental ACE y EcoWaste Sudamericana SA).
2 Síntesis del marco jurídico para la Gestión del e-Waste
Si bien al momento de redactar el presente informe el Proyecto de Ley RAEE está en Comisiones de la Cámara de Diputados de la Nación, luego de la media sanción lograda en el Senado, las empresas que gestionen (recolecten, transporten, acopien, reciclen o de disposición final) deben estar inscriptos a nivel Nacional y/o Provincial como Generadores y Operadores de Residuos Peligrosos. Por ello resulta fundamental entender éste marco normativo a la hora de tomar decisiones para invertir en el sector.
La normativa ambiental nacional y provincial de residuos peligrosos en la Argentina se basa sobre los postulados y clasificaciones dados por el “Convenio de Basilea sobre el control de Movimientos transfronterizos de residuos peligrosos y otros residuos y su eliminación”, segrega entre dos corrientes de residuos:
Los llamados “otros desechos” que son residuos domiciliarios o chatarras o materiales valorizables
¿Cuándo estamos frente a “desechos peligrosos” en el marco del Convenio?:
Son “desechos peligrosos”
Los contenidos en el anexo I con características de peligrosidad del anexo III
Los contenidos dentro de la lista a) salvo que se demuestre que no contienen ninguna de las características de peligrosidad del anexo III
Los que aún no estando dentro de la lista a) son definidos por la legislación interna del estado parte como peligrosos
Los que siendo de la Lista b) (Anexo 9 ) contienen cantidades de materiales incluidos en el anexo I de tal entidad que les confiere características de peligrosidad del anexo III (Criterio cuantitativo indeterminado)
Si bien los RAEE no figuran como tales en la Convención de Basilea, sí podemos encontrar regulaciones para sus constituyentes, tales como plaquetas de circuitos impresos, pilas, baterías, vidrios activados, tubos de rayos catódicos, transformadores y las chatarras. Si bien la Convención de Basilea específicamente libera o simplifica el movimiento de gran parte de esos desechos, para la autoridad argentina, los incluye con criterio propio como residuos peligrosos.
2.1 Los RAEE y la Convención de Basilea para Argentina
El caso más paradigmático es que para las plaquetas electrónica adoptó una categoría sometida a control no contemplada por Basilea, como es la Y48[1]. Ello permite a la autoridad de aplicación del Convenio de Basilea sobre Movimientos Transfronterizos un margen discrecional a la hora de determinar si un residuo a exportarse se constituye como peligroso o no, y en consecuencia si le cabe el procedimiento estipulado por el Convenio o no. En tal sentido, los suele identificar a los mismos dentro de la lista A) como Y48 (desechos sólidos contaminados corriente Y48, que puedan estar contaminados por:
– Y20 Berilio, compuesto de Berilio,
– Y21, Compuestos de Cromo Hexavalente,
– Y22 Cobre, compuestos de Cobre,
– Y24, Arsénico, compuestos de Arsénico,
– Y25 Selenio, compuesto de Selenio,
– Y27 Antimonio, compuestos de Antimonio,
– Y29 Mercurio, compuestos de Mercurio,
– Y31 Plomo, compuestos de Plomo.
Paralelamente al criterio adoptado por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, debe mencionarse que se encuentran en discusión, en el seno del Convenio, normas específicas para aplicarse a los residuos de generación universal dentro de los cuales se encuentran los residuos eléctricos y electrónicos. Por lo tanto, hasta tanto no contemos con una regulación específica resultará indefectible la inscripción en carácter de “operador/exportador” para la exportación de estos residuos, aunque la autoridad de aplicación del país importador o de los países de tránsito no entiendan a tales residuos como peligrosos en los términos del Convenio.
La Ley Nacional N° 24.051 incorporó el Anexo N° I de la Convención de Basilea con las corrientes de RESIDUOS PELIGROSOS, pero no las lista A y B de los anexos VIII y IX, que específicamente cuentan con entradas inequívocas para los RAEE, siendo A1180 considerado residuos peligrosos, mientras que los desechos electrónicos enumerados en la B1110 han sido explícitamente considerados NO PELIGROSOS.
v entrada A1180, como “Montajes eléctricos y electrónicos de desecho o restos de éstos[2] que contengan componentes como acumuladores y otras baterías incluidos en la lista A, interruptores de mercurio, vidrios de tubos de rayos catódicos y otros vidrios activados y capacitadores de PCB, o contaminados con constituyentes del anexo I (por ejemplo, cadmio, mercurio, plomo, bifenilo policlorado) en tal grado que posean alguna de las características del anexo III (véase la entrada correspondiente en la lista B B1110)[3]“
v entrada B1110 “Montajes eléctricos y electrónicos:
Montajes electrónicos que consistan sólo en metales o aleaciones
Desechos o chatarra de montajes eléctricos o electrónicos[4] (incluidos los circuitos impresos) que no contengan componentes tales como acumuladores y otras baterías incluidas en la lista A, interruptores de mercurio, vidrio procedente de tubos de rayos catódicos u otros vidrios activados ni condensadores de PCB, o no estén contaminados con elementos del anexo I (por ejemplo, cadmio, mercurio, plomo, bifenilo policlorado) o de los que esos componentes se hayan extraído hasta el punto de que no muestren ninguna de las características enumeradas en el anexo III (véase el apartado correspondiente de la lista A A1180)
Montajes eléctricos o electrónicos (incluidos los circuitos impresos, componentes electrónicos y cables) destinados a una reutilización directa[5], y no al reciclado o a la eliminación final[6]
En tanto, la Autoridad Nacional Ambiental definió a las pilas y baterías: Y23 e Y29 (pilas secas, Zinc/Carbono, óxido de plata); Y35 (pilas zinc/óxido de manganeso, Zinc/aire, óxido de plata); Y26 e Y35 (baterías de Níquel/Cadmio); Y35 (baterías de Níquel/Hidruro Metálico); e Y42 (Baterías de Ión Litio)
La etapa del circuito de recolección y entrega de los RAEE se registra en la legislación comparada modalidades variadas pero en ningún caso se da a esta etapa el mismo tratamiento que a un residuo peligroso de origen industrial. Bajo el esquema vigente podríamos asimilar esta etapa del circuito al de cualquier residuo domiciliario pero bajo una recolección selectiva que asegure que el residuo de aparatos eléctricos y electrónicos no tenga el mismo destino que un residuo sólido urbano sin características de peligrosidad.
La etapa del desmontaje concentra, en quien lo hace, la actividad selectiva y clasificatoria de residuos peligrosos contenidos en los aparatos eléctricos y electrónicos. Esta tarea puede asimilarse a la generación de residuos peligrosos y bajo el esquema vigente podría perfectamente asignarse el rol de “Generador de residuos peligrosos” a quien desensambla y clasifica los residuos peligrosos para su posterior reciclado o disposición.
La preocupación respecto de la gestión de los residuos universales conjuntamente con la necesidad de implementar sistemas de responsabilidad post consumo a determinados sujetos sobre productos que requieren de una gestión diferenciada durante su ciclo de vida y al término de ella se ha constituido como un tema prioritario del MERCOSUR que ha aprobado, con fecha 30 de marzo de 2006 un acuerdo de Ministros de Medio Ambiente sobre Política Mercosur de Gestión Ambiental de Residuos Especiales de Generación Universal y Responsabilidad Post Consumo. Del documento aprobado por los Ministros y cuya elevación al Consejo del Mercado Común del MERCOSUR revestirá el carácter de Decisión MERCOSUR, se deben destacar los siguientes aspectos:
Entre sus considerandos se manifiesta. “…Que los Estados parte del MERCOSUR son conscientes que existen residuos especiales de generación universal que generalmente son dispuestos conjuntamente con los residuos sólidos urbanos y que, dado su potencial efecto nocivo para la salud y el medio ambiente, requieren de una gestión y disposición diferenciada”.
El documento MERCOSUR define a los residuos especiales de generación universal mediante un listado taxativo – pero abierto – y cuya inclusión requiere de determinadas condiciones que la justifiquen. Así dice el artículo 4 del Acuerdo: “ARTICULO 4º – RESIDUOS ESPECIALES DE GENERACIÓN UNIVERSAL: Se considera residuos especiales de generación universal que se encuentre incluido en el ANEXO I, siempre que su generación se efectúe de manera masiva o universal y que por sus consecuencias ambientales, características de peligrosidad, riesgo o potencial efecto nocivo para el ambiente, requieran de una gestión ambientalmente adecuada y diferenciada de otros residuos.”
Entre los residuos comprendidos en el ANEXO I del documento encontramos:
– Aceites usados vegetales y minerales domésticos
– Baterías y pilas
– Electro – electrónicos
– Envases de biocidas y biocidas fuera de especificación
– Luminarias, termómetros, manómetros y otros
– Neumáticos usados
3 El mercado de los RAEE
Para evaluar la potencialidad del mercado de gestión de RAEE, a continuación se citan cifras de algunos sectores de Aparatos Electrónicos, para dimensionar la situación actual y tendencias futuras, se presenta información general del mercado y algunos datos específicos de sectores como IT, telefonía móvil, pilas y baterías, y heladeras:
ü El volumen total de RAEE se estima en 120.000 toneladas año, o 2 kg./habitante/año, de los cuales los operadores de RAEE gestionan unas 6.000 toneladas, el resto es acopiado en casas, oficinas, industrias o es desechado con la basura doméstica;
ü Del los RAEE dispuesto posconsumo en las veredas o enviado a rellenos, una parte significativa es manejada por los cartoneros y chatarreros en busca de metales no ferrosos y ferrosos, descartándose plásticos, baterías, vidrios y circuitos impresos sin control en el ambiente;
ü El parque de computadoras en el país creció más del doble. De un piso de 4.900.000 unidades en 2006 escaló a 11.600.000 en 2010; y se proyecta la incorporación de más de 5 millones de unidades en los próximos 2 años.
ü Datos elaborados por la consultora Carrier y Asociados revelan que desde el 2006 a la fecha en Argentina se han desechado 3.600.000 computadoras.
a) Evolución Parque de PC de la Argentina
ü En los últimos dos años (2009/2010) aproximadamente el 10% del parque actual de PC fue descartado, esto representa 1.120.000 equipos. A ello debemos sumarle las proyecciones que calculan un mayor nivel de descarte. De 2006 a 2010 el parque de computadoras en Argentina creció más del doble.
ü En Argentina desde el año 2006 al 2010 la cantidad de computadoras vendidas se duplicó, pasando de 1.400.000 unidades vendidas en 2006 a cerca de 3.000.000 en 2010 (2.800.000).11 En Argentina se adquieren promedio 2 millones de computadoras por año.
Fuente: CICOMRA Cámara de Informática y Comunicaciones de la República Argentina
b) Evolución interanual de venta de PC en la Argentina
ü Por otro lado, la brecha entre las PC de escritorio y las portátiles continúa ampliándose. Las importaciones de las PC de escritorio ya han sido superadas por las portátiles en 55% versus un 45%.12 Durante 2011 se importarán más del triple de computadoras portátiles frente a las de escritorio y las proyecciones para 2012 continúan la misma tendencia.
c) Evolución de la importaciones de PC y notebooks en la Argentina
3.1 El descarte de RAEE
ü El descarte de computadoras en Argentina aumenta cada año y continuará la tendencia para el 2012 en aproximadamente un 140% más en referencia a los valores actuales. En el año 2011 se descartarán 1.200.000 PC en Argentina. En los años 2008 y 2009 se observa una caída en la cantidad de PC descartadas debido a que las mismas corresponden mayormente al 2001 y 2002, años donde la crisis socioeconómica impactó fuertemente en las ventas de computadoras.
d) Evolución anual de descarte de computadoras
ü En el 2010 puede verse el aumento en la cantidad de residuos que surge del repunte de ventas que se inicia en el año 2003. De esta forma puede preverse que la cantidad de equipos descartados subirá fuertemente, tal como lo hicieron las ventas a partir del 2005. Esto significa entonces, más residuos informáticos a partir de fines de 2011
ü El consumo de pilas y baterías llega a 10 unidades por habitante/año. Considerando un peso promedio de 10 gramos, el volumen total de pilas y baterías es de 4.000 toneladas al año.
ü En Argentina, el parque total de celulares es de 32.5 millones de líneas 6 en uso, sobre una población total aproximada de 41 millones de habitantes y se estima que hacia 2011 esta cifra llegará a los 34.3 millones.
ü Entre 2005 y 2009 las líneas de celulares en uso aumentaron un 53% y hacia 2011 se proyecta un crecimiento del 33%. Frente a este dato, cabe aclarar que existen en total más de 50 millones de líneas de telefonía móvil en servicio, que supera ampliamente a la población total del país.
ü La diferencia entre líneas en uso y líneas en servicio (relevadas por el INDEC/CNC), radica en que estas últimas contemplan las líneas en desuso que no han sido dadas de baja o se mantienen como líneas de respaldo. La tendencia del mercado ha sido renovar equipos adquiriendo nuevas líneas, por lo que la línea más antigua queda activa pero no en uso.
ü Si bien hubo una disminución en los años 2008 y 2009, por el impacto de la crisis internacional, una retracción del consumo y un mercado que está alcanzado su madurez, se importaron casi 10 millones de celulares. La caída en relación a 2008 fue del 7%, pero se esperaba una caída del 24%, según los pronósticos de la industria a principios de 2009.
Importaciones de Celulares – 2004-2011 – en millones de unidades
11,0 *
ü En este contexto, podemos esperar un gran crecimiento de aparatos de celulares descartados en el futuro. 11 En Argentina, la vida útil de los celulares es en promedio de 3 años,12 el tiempo necesario para el recambio total del parque actual de 32.5 millones de aparatos. En este contexto, podemos esperar un gran crecimiento de aparatos celulares descartados.
ü Casi 10 millones de celulares se descartaron anualmente en los dos últimos años y la tendencia permanecerá igual hasta 2011. Esta cifra se multiplicó por 4 desde 2005 hasta 2009.
Celulares descartados anualmente – 2005/2011– en millones de unidades
ü Según fuentes del sector, el 30% de estos aparatos celulares tiene como destino probable la disposición como residuo, excluyendo el “re-uso” a través del traspaso a otras personas, el porcentaje que es devuelto al operador y la cantidad de aparatos que permanecen en los hogares “en el cajón”.
ü Debemos tener en cuenta, además, que este dato de casi 10 millones de celulares descartados está basado exclusivamente en líneas en servicio. En un análisis más detallado de las 16 millones de líneas más que se señalan en desuso (medidas por el INDEC/CNC), podemos estimar que el descarte puede ser aún mayor.
ü Más del 66%, es decir, dos de cada tres habitantes afirmó que cambiará su celular en los próximos seis meses, según una encuesta de la consultora TNS Gallup para Global Telecom Insights (GTI)14.
Fuente: Alejandro Prince
ü El sector de grandes electrodomésticos, llamado también de línea blanca, forma parte de la Industria Metalmecánica. Produce bienes de consumo final durables, siendo los principales productos que lo integran las heladeras, los lavarropas y las cocinas a gas. La línea blanca se caracteriza por tener una elevada elasticidad ingreso de su demanda, por lo que su evolución está atada al ciclo económico.
ü En el 2007, las ventas conjuntas del mercado de línea blanca superaron los 3 millones de artefactos, correspondiendo el 40% a lavarropas, el 36% a heladeras y el 24% a cocinas a gas.
ü A grandes rasgos, se puede describir a la industria con los siguientes elementos:
En el sector operan alrededor de 60 firmas, que emplean en forma directa a unas 7.500 personas (Fedehogar).
La mayor parte de las fábricas está localizada en las provincias de Catamarca, Córdoba, Santa Fe, San Luis y provincia de Bs. As.
En general, los fabricantes locales se especializan en un determinado tipo de artefacto. Por su parte, las filiales comerciales de las multinacionales ofrecen una amplia gama de productos, que mayormente importan de sus plantas productoras (que en la región están en Brasil).
Las grandes cadenas de venta de artículos para el hogar (Garbarino, Frávega, Megatone, etc.) y los supermercados (Carrefour, Cencosud, Coto, etc.) concentran gran parte de las ventas del sector. Algunos de ellos compiten en el mercado con productos de marcas propias (que pueden ser importados o fabricados localmente).
Consumo Aparente de Heladeras miles de unidades
Producción Nacional Más Importadas
ü En la evolución del consumo aparente se ve la fuerte crisis del 2002. Fuera de ello, se puede estimar una media nacional de consumo en torno de las 650.000 unidades. A partir de la crisis, el consumo se ha vuelto a estabilizar, con una participación de la mitad de producción local y la mitad importada; pero fue significativo el incremento en las exportaciones de heladeras a países vecinos.
ü En la producción, los insumos de origen argentino se conforman mayoritariamente de motores, chapas, plásticos, vidrios, condensadores, rejillas de alambre, válvulas, perillas, pintura, burletes, etc. En tanto, los insumos importados son los motores, compresores, termostatos, lámparas y plaquetas, entre otros.
3.2 Demanda de tratamiento de RAEE
En la actualidad, los sectores que más se han visto involucrados en la gestión de RAEE han sido:
– Equipos de impresión,
– Audio, video y TV,
– Pilas y baterías
En tanto que los rubros de electrodomésticos (pequeños y grandes), luminarias, expendedores, equipamiento médicos o de seguridad, juegos y demás, tienen muy pocos programas de recupero y tratamiento. Las empresas de IT y sistemas de impresión han desarrollado importantes vínculos con los principales operadores del sector, que a su vez se han especializado en estos sectores.
El mercado de tratamiento ha funcionado sobre la base del desarrollo de la valorización de los residuos, básicamente, son empresas que recuperan:
– Metales base o no ferrosos,
– Metales ferrosos
– Plaquetas electrónicas
– Plásticos de Ingeniería
Hasta el año 2004, gran parte de las empresas de reciclado compraban en remates equipos, ya sea para la venta como equipos re-manufacturados, o bien para el recupero de metales y plaquetas. A partir de entonces, se cambió la modalidad y se comenzaron a realizar retiros sin costo, o cobrar entre U$ 150 y U$ 300 por tonelada de RAEE a retirar.
Una parte importante de los OEM comenzaron a estar a estar dispuestos a pagar a cambio de la garantía y compromiso de la destrucción de los RAEE, como una lógica de sustitución de equipos o consumibles obsoletos por nuevos, garantizándose que los mismos no fueran re-manufacturados, usados como piezas y comercializados. Es decir, los OEM pagaban contra la destrucción certificada y en cumplimiento con normas ambientales respecto de la gestión de los componentes peligrosos de los RAEE.
Fuera del sector IT, donde hay un interés genuino de los recicladores por los materiales a reciclar, el resto de los RAEE cuentan con muy pocos salidas fuera de:
– Plantas de fundición de chatarras
– Plantas de disposición de residuos especiales en rellenos de seguridad
– Donación a fundaciones o cooperativas de recicladores
3.3 Principales barreras de entrada y problemas de Operación del mercado de los RAEE en Argentina
Se detallan a continuación las principales barreras de entradas, algunas de las cuales son reales y las otras subjetivas, considerando que menos del 10 % de los RAEE los gestiona Operadores habilitados. Por ende, no hay barreras de entradas relacionadas con la falta de material a gestionar, sino debido a:
– Falta de un marco jurídico claro respecto de la Gestión de RAEE, y sobre todo, cuándo un AEE deja de serlo para ser RAEE. El área de legales de los Productores de AEE no quieren problemas con una incorrecta gestión ni inscribirse como generadores de un residuo que genera un consumidor universal y no el fabricante;
– La existencia de tasa a pagar por el Generador del RAEE, que pueden ser equivalentes hasta el 1 % de la rentabilidad de la empresa que los genera, lo cual puede significar erogaciones millonarias;
– Un marco jurídico complejo para obtener los permisos y habilitaciones para Generar, Transportar y Operar con RAEEs,
– Impedimentos concretos para mover RAEE desmontado o baterías, por ejemplo de la Ciudad de Buenos Aires, a la provincia de Buenos Aires u otras jurisdicciones.
– Marchas ciudadanas en contra de la disposición de pilas y baterías de, por ejemplo Buenos Aires a Córdoba.
– Amparados en un marco jurídico complejo, los fabricantes e importadores de RAEE han postergado cualquier iniciativa para la gestión de RAEE,
– Falta de comprensión del ciclo de vida de los AEE y los costos reales de tratamiento y disposición final de los RAEE por las empresas y consumidores;
– Un elevado costo de la logística reversa, dado que existen restricciones para transportar algunos RAEE;
– Restricciones a la hora de exportar materiales valorizados, lo que hace menos rentable la ecuación económica;
– Concretamente, está prohibida la exportación de chatarra ferrosa, principal componente de los AEE;
– Las exportaciones de cobre y aluminio dependen de un registro en el cual opera un par de empresas, y tienen una retención del 40 % sobre el precio de venta, lo cual hace imposible de exportar;
– Considerando los dos puntos anteriores, al Operador de RAEE deben vender la chatarra ferrosa y no ferrosa al mercado interno, altamente protegido, lo cual hace menos rentable la actividad;
– Por otro lado, la venta tanto de plaquetas electrónicas como de baterías está regulada por la Autoridad Ambiental, Aduana y la Prefectura Naval, lo que hace engorrosa toda exportación, cuando para las plantas refinadoras en destino, sea Aurubis, Boliden, SNAM, Recupyl o Umicore en la UE, Xstrata en América del Norte, o Dowa, en Japón, entre otras, dicho scrap ingresa por canal verde.
– Existencia de cierto mercado informal y de ONGs que intervienen en la gestión de RAEE, para su reventa como material usado
– Existencia de exportaciones de AEE hacia China, sin tratamiento previo.
– Falta de educación del consumidor, de las empresas de recolección de residuos y de los municipios para la segregación en origen de los RAEE.
4 Análisis de los Operadores de RAEE actuales
En éste capítulo vamos a describir la Cadena de Valor de los Sistemas Integrales de Gestión de Residuos Electrónicos, entendiendo a éstos como “conjunto de actividades e interacciones destinadas a reducir, recolectar, transportar, dar tratamiento, valorizar, reciclar, recuperar, refinar y disponer los RAEE, sus partes y constituyentes”. El SIGRAEE puede ser coordinado y gestionado por:
– Las empresas privadas o Cámaras sectoriales,
– Empresas privadas de Logística, Operadores y Gestoras de RAEE,
– Un esquema mixto con participación de los más de uno de los actores mencionados.
Veamos al siguiente diagrama de Flujo sobre los actores principales, con algunas de las marcas representativas de AEE: computadoras, impresoras, heladeras, electrodomésticos, automotores, etc. Si bien la cadena se asemeja a un flujo, ya veremos los cambios producidos a nivel de logística convencional y reversa, manejo de residuos y RMA, devoluciones, servicio técnico y operación de desechos especiales, así como el recupero de materias primas como insumos de nuevos procesos.
Los fabricantes de AEE comprenden las organizaciones, entidades o empresas que ensamblan, manufacturan o importan los aparatos y los dispositivos asociados. En éste rubro conviven los OEM o marcas globales, junto con ensambladores o importadores que importan AEE genéricos y luego los comercializan bajo marcas propias. En la Argentina, al igual que en el resto del mundo, existe un gran entrecruzamiento de fabricantes. Por ejemplo, New San o BGH pueden producir marcas propias o a façon para terceros, como HP on Samsung, compitiendo luego en el mercado.
Los Minoritas o Distribuidores comprenden el grupo de empresas o cooperativas que distribuye los equipos directamente al consumidor, como ser cadenas de electrodomésticos, supermercados, centros comerciales, casas d venta minoristas, kioscos, ferreterías, u otro formatos de venta minorista y mercados de segunda mano o mercado secundario de usados.
Los usuarios comprenden el grupo que consume equipos electrónicos y se deshace del equipo después del fin de su vida útil. Este grupo se separa en privados (hogares y empresas privadas) y públicos (empresas públicas y gubernamentales).
Entre los recolectores y receptores de RAEE, intervienen una gran cantidad de actores que van desde:
– Servicio municipal de residuos (que puede ser gestionado por empleados públicos o bien, terciarizado a empresas privadas.
– Programas municipales de gestión de RAEE
– Servicios técnicos o de posventa (devolución de equipos dañados, planes canje, etc.
– Donaciones a ONGS o programas de gobierno
– Mercado secundario o del usado
– Remates de AEE usados
– Recicladores informales (cartoneros, chatarreros)
– Recicladores formales
e) La cadena de valor de la gestión de los RAEE en el mercado argentino
Si bien, según estimaciones del INTI, más del 50 % de los RAEE quedan acopiados en hogares, oficinas, empresas o entes de gobiernos, el restante 50 % cuando es desechado, se pueden seguir diversas rutas:
A) Dejarlos en la vereda para que ya sean recolectados el Sistema Municipal de RSU los recolecte y los lleve a vertederos o rellenos sanitarios (en algunos casos, son segregados por cooperativas en Plantas Sociales al ingreso a los rellenos sanitarios; o bien por cartoneros/chatarreros, que los procesarán de manera informal y venderán todo aquello que pueda ser valorizado.
B) Devolverlos, canjearlos o venderlos a plantas de reacondicionamiento o remanufactura o Services lo que hacen es extender el ciclo de vida útil del AEE, por ejemplo, removiendo piezas dañadas u obsoletas, reposición de consumibles, up grade de componentes, o bien, utilizando partes de equipos para armar nuevos equipos. El remanufacturador puede ser el fabricante original del equipo (OEM: original equipment manufacturer) o bien, empresas o particulares que cumplen esa tarea, sin la garantía de productos originales, o comprándole piezas de recambio a los OEM o usando piezas RAEE para el reacondicionamiento de AEE. Su negocio está en la reventa de equipos remanufacturas, piezas y el Service técnico; pero pueden haber ONGs reacondicionando equipos, sobre todo en IT, para su donación posterior.
C) Enviarlos a las plantas de Reciclado hacen el despiece, desmontaje o destrucción (triturado, molido, prensado, inutilización, etc.) de los RAEE, segregando por tipo de corriente de desecho, los que serán acopiados y acondicionados como insumos de nuevos procesos industriales. Se segregan y agrupan los plásticos, los metales no ferrosos, los ferrosos, los distintos tipos de plásticos o vidrios, las plaquetas o baterías, con el objeto de obtener insumos de nuevos procesos industriales, que serán derivados a fundiciones, extrusadoras de plásticos, procesadoras de cables, refinadoras de metales u operadores de residuos peligrosos. Su negocio está en cobrar por la gestión de los RAEE y la venta de las materias primas recuperadas como insumos de nuevos procesos.
En general los actores que pertenecen al sector informal en la gestión de residuos tienen perfiles muy variados (organizado en grupo o individual, nivel social y de educación, ingresos alternativos, etc.). Es necesario definir precisamente las características del sector informal al que se refiere en este contexto, citando unas definiciones generales de la Organización Internacional del Trabajo. El sector informal se caracteriza por:
ü La existencia de pocas barreras para entrar al sector;
ü La utilización de recursos domésticos/locales;
ü El predominio de negocios familiares y pequeñas empresas (microempresas);
ü El uso de “técnicas artesanales”;
ü El aprendizaje de habilidades de manera externa al sistema escolar formal de educación
ü La participación en mercados competitivos y sin regulación.
ü No pertenece a PYMES o instituciones gestoras de RAEEs semi-formales (en proceso de autorización y con infraestructura elaborada)
ü Se expone a procesos potencialmente perjudiciales y peligrosos para la salud y/o el medio ambiente, sin tomar suficiente precaución los recicladores no cuentan tecnologías ni permisos para manejar. Secuencia de la gestión de los RAEE
4.1 Caso de Silkers SA
Silkers SA es una empresa que tiene unos 18 años en el mercado de RAEE, siendo una de las que más experiencia cuenta en la gestión de RAEE de informática, telecomunicaciones y electrónica de consumo.
Tipo de empresa: familiar en formato SA
Sitio de internet: www.silkers.com.ar
Dirección: Planta Nº 20,
Planta de procesamiento de RAEE: en el Parque Industrial Quilmes, con una superficie de 12.500 metros cuadrados, con dos naves industriales.
Empleados: 25 operarios y 3 administrativos
Capacidad de procesamiento: 200 toneladas de RAEE por mes
Logística: 3 camionetas, y subcontrata camiones semis para grandes cargas.
Habilitaciones: Generador y Operador a nivel Nacional; Generador Provincia de Buenos Aires, permiso municipal.
Acuerdos internacionales: con Umicore Recycling Solutiones y Aurubis AB, y relaciones pasadas con New Boliden y Xstrata.
Equipos: molino triturador con cinta transportadora, mesa de desmontaje con destornilladores neumáticos y equipamente de perforación, corte, etc.
Principales clientes: HP, Telefónica/Movistar, BGH, Motorola, Samsung, LG.
Otros: compra plaquetas desmontadas de cooperativas.
Fortalezas: Trayectoria de casi 20 años, alto conocimiento del mercado de RAEE y los principales actores, conocimiento de cadena de valor de RAEE, buenos vínculos comerciales con compradores de chatarra ferrosa, no ferrosa, plásticos y exportación de plaquetas.
Debilidades: Siendo el líder del mercado no ha ido aggionarnando procesos ni buscando certificaciones que le permitiera responder a requerimientos o auditorías de los OEM.
4.2 Caso de Industrias Dalafer SA
Industrias Dalafer SA es una empresa que tiene unos 29 años en el mercado del reciclado y fundición de cobre/bronces y chipeado de aluminio, a los cobres agregó en los últimos años la gestión de RAEE, siendo una de las que más experiencia cuenta en la gestión de RAEE de informática, telecomunicaciones y electrónica de consumo.
Tipo de empresa: familiar, manejada para la segunda generación, en formato SA.
Planta de procesamiento de RAEE: en Quilmes Oeste, de 7.500 m2, a lo que se agregan dos fundiciones de cobre y bronces
Empleados: entre las tres plantas unos 70 empleados
Horario de trabajo: Lunes a viernes de 8 a 19 hs
Capacidad de procesamiento: 100 toneladas de RAEE por mes más unos 300 toneladas de cables, scrap de cobres y bronces, UBC y aluminios duros.
Logística: 4 camiones con hidrogrúa y camiones playos
Procesos: ver esquema de procesos
f) Vista del Proceso en la planta de Industrias Dalafer SA
Acuerdos internacionales: Aurubis AB y Toxco Inc.
Principales clientes: Telecom, Telefónica, Edenor, Edelap
Fortalezas: Transformación, fundición y refinado del escrap, capacidad financiera, inversiones en equipos de procesamiento, logística propia, conocimiento del mercado, acuerdo con grandes generadores
Debilidades: Percepción en el mercado de falta de procesos, cobro de costos altos para todo lo que no sea rico en cobre, modo poco claro de fijación de precios, antecedentes en algunas operaciones con cobre de origen hurtado.
4.3 Caso de Scrap y Rezagos SRL / Compucanjes
Scrap y Rezagos es una empresa que pertenece a una sociedad empresaria, y forma parte de la empresa líder en re-venta de equipos de Informática usados Compucanjes SA, con más de 12 años de experiencia en el mercado.
Tipo de empresa: Sociedad de Responsabilidades Limitada
Planta de procesamiento de RAEE: en la Calle Ecuador Nº 462, Ciudad de Buenos Aires.
Empleados: 10 empleados en el área de gestión de RAEE
Capacidad de procesamiento: 50 aprox. toneladas de RAEE por mes, aunque gran parte del material lo revenden a través de Compucanjes.
Logística: 2 vehículos propios de entrega de equipos usados y retiro de RAEE.
Habilitaciones: Generador y Operador a nivel Nacional; Certificado de Aptitud Ambiental CABA
Acuerdos internacionales: con Metalor de Suiza.
Equipos: equipos de alta tecnología para verificar funcionalidad de PC, notebooks, monitores e impresoras, recarga de equipos, reparación y remanufactura.
Principales clientes: Municipios, gobiernos, usuarios en general
Fortalezas: Remanufactura, reparación y reventa de equipos. Alto conocimiento técnico de los equipos. Capacidad de recupero de piezas importantes
Debilidades: Rechazado por OEM por uso de piezas, equipos y componentes para la reventa posterior. Poco manejo del mercado de chatarras. A
4.4 Caso de Gestión Ambiental ACE y EcoWaste Sudamericana SA
Gestión Ambiental ACE y EcoWaste Sudamericana SA pertenecen a un par de grupos de ingeniería y servicios ambientales conformado por el Grupo Disab Sudamericana (AES-Disab, Labortorio Fix Sudamericana y RDC) y Limpia Buenos Aires (empresas de limpieza de oficinas y comercios). Son empresas que prestan servicios a compañías de primera línea como Shell, Exxon Mobile, Petrobras, CONOCO, Coca Cola, etc., acostumbradas a brindar servicios ambientales con profesionales altamente calificados
Tipo de empresa: Agrupación de Colaboración Empresaria
Planta de procesamiento de RAEE: Benjamín J. Lavaisse, Dársena Sur, Puerto Madero (Jurisdicción Nacional).
Empleados: 8 dedicados a RAEE, Grupo: más de 100 profesionales y más de 300 empleados en personal de limpieza.
Horario de trabajo: Lunes a viernes de 8 a 16 hs
Capacidad de procesamiento: 80 toneladas de RAEE por mes
Habilitaciones: Generador y Operador a nivel Nacional; IMGD; habilitación de Operador de residuos peligrosos, pilas, baterías y RAEE.
Acuerdos internacionales: con TES AMM, SNAM y Aurubis AB.
Principales clientes: Ministerios del Gobierno Nacional, Aduanas, desechos de Puertos, empresas varias
Fortalezas: empresa de ingeniería y servicios ambientales, contando con la mayor cantidad de permisos y habilitaciones, fuerte en procedimientos y trazabilidad, laboratorio propio, muy buen vínculo con Autoridades Ambientales y Portuarias Nacionales.
Debilidades: corta trayectoria en el mercado de RAEE.
4.5 3R Ambiental SA
Esta empresa es un emprendimiento de un Plan de Negocios: 3R Ambiental y Techno Consult sellan alianza estratégica para la provisión de servicios de consultoría y desarrollo de soluciones de ingeniería en el campo de las tecnologías verdes. En febrero 2010, la empresa inicia sus operaciones en la Ciudad de Córdoba. El Departamento de Electrónica de la UNC y 3R Ambiental firman carta de intención para la implementación del Programa de Reciclado de Computadoras.
Planta de procesamiento de RAEE: Ruta 9 Km 12,5, Juárez Celman, Córdoba
Capacidad de procesamiento: 40 toneladas mes
Habilitaciones: Generador y Operador a nivel Nacional en trámite
Acuerdos internacionales: con Umicore, pero con permiso en trámite
Equipos: desmontaje manual y triturador primario
Principales clientes: Universidades y gobierno de Córdoba
Fortalezas: empresa nueva, con perfil técnico, fuerte en procedimientos y trazabilidad y presencia territorial en Córdoba para trabajar en el interior de Argentina. Basada en plan de negocios.
4.6 Los operadores de chatarra de acero y metales no ferrosos
Por año, se producen en la Argentina entre 5 y 6 millones de toneladas de acero. En la fabricación de acero se utilizan como Materia prima chatarra y Hierro esponja, el cual se obtiene de la reducción directa del Mineral de Hierro que se encuentra en la naturaleza fuertemente oxidado. Por medio de este proceso se elimina el oxigeno del mineral logrando un producto de alto contenido de Hierro Metálico. Este proceso se realiza por debajo del punto de fusión del mineral y a través de gases reductores en contracorriente dentro de un Horno Reductor.
Durante los últimos años el consumo de chatarra en Argentina ha oscilado entre las el 1 millón y 1,2 millones de Ton/año, sin contar la chatarra que re circula internamente cada compañía, que eleva el consumo total de scrap a 1,5 o 1,6.
La demanda de la industria argentina solía competir con la exportación de chatarra, que a pesar del arancel del 40 % vigente hasta fines del 2008, fluctúa en torno del 6 millones de toneladas (con un pico de 14 millones de toneladas luego de la crisis del 2001 y antes de que el Ministro de Economía Roberto Lavagna, impulsado por las Cámaras Siderúrgicas, impusiera dicho arancel. A comienzos del 2009, el Ministerio de Economía y el Ministerio de Producción de la Argentina, directamente prohibieron la exportación, lo que ha creado una poderosa industria de reciclado, fundiciones y manufactura de metales, tanto ferrosos como no ferrosos. Entre las empresas se destacan:
– Scrap Service, Scrap Service SA es el mayor operador activo de chatarra en el mercado argentino. Fue creada por el Grupo Techint en 1996 con el fin de comprar y procesar chatarra ferrosa, transformándola en materia prima para la fabricación de acero nacional. El equipo de Scrapservice tiene más de 130 personas dedicadas exclusivamente al negocio de la chatarra ferrosa. Toda la chatarra ferrosa transformada en materia prima para la fabricación de acero es vendida a las 2 acerías que el Grupo Techint tiene en Argentina: Tenaris Siderca y Ternium Siderar, ubicadas en Campana y San Nicolás, Buenos Aires, respectivamente. Su Política de Calidad contempla un sistema auditable en todo su proceso y certificado bajo la norma ISO 9001:2000. Dos de sus depósitos están certificados bajo la norma de medio ambiente ISO 14000.
– Ecosider SA, abastecedor principal de Arcelor Mittal/Acindar, con una capacidad productiva ronda las 5000 T. mensuales para lo cual posee una planta de 4000 m2 que cuenta con una nave recorrida en su totalidad por tres puente-grúas y una gran playa de maniobras con balanza electrónica para 80 toneladas. El procesamiento de chatarra es realizado en una prensa-guillotina (cizalla) alemana, con una capacidad productiva de 250 T diarias, además utilizan una prensa hidráulica para la confección de paquetes de chatarra (60 x 60 cm.) que arroja una producción diaria de 100 TN aproximadamente. Para realizar los traslados posee una flota de camiones equipados con sistemas de Roll-Off, volquetes e hidrogrúa.
– Quilmes SA de Prensadora, con 35 años en la industria del scrap, cuenta una red fuerte de proveedores en todo el país. Comercializa de hierro en planchuelas, perfiles, tubos estructurales, chapas acanaladas, galvanizadas y estampadas, caños, hierro usado, chatarras, demolición y desguace.
– Deltacom: forma parte del GRUPO DELTACOM, integrado por Deltacom S.A. (residuos sólidos industriales banales, peligrosos y especiales, y reciclado), Deltaliq (residuos peligrosos sólidos y líquidos), Lamcef (transporte y tratamiento de residuos patogénicos) y GAPSA (Gestión Ambiental Petrolera). Más de 20 años de trayectoria permitieron la incorporación del GRUPO DELTACOM S.A. al GRUPO INDUSTRIAL PROACTIVA MEDIO AMBIENTE, perteneciente a FCC (Fomento de Construcciones y contratas) de España y Veolia Environnement de Francia.
– Taym, perteneciente al Grupo CLIBA inició sus actividades en el año 1986 cuando obtuvo la concesión del servicio de recolección de residuos domiciliarios de la Ciudad de Córdoba. A partir de ese momento, se creó un grupo de empresas especializadas en la prestación de servicios ambientales que se encuentran dentro de las tres divisiones de CLIBA: Higiene Urbana, Ingeniería Ambiental y Tratamiento y Disposición Final.
– Dalafer SA/ Botrade SA: Desde hace 25 años se dedica a la chatarra de cobre y aluminio, como rezago de Cables o en desuso, Metales Ferrosos y No Ferrosos (Cobre, Aluminio, Bronce, Hierro, etc.), scrap de Equipos Eléctricos, Informática y Plaquetas Electrónicas, chatarra en general y transformadores en desuso.
5 Legislación actual para tratamiento y disposición de los RAEE en Argentina
Sintéticamente podemos expresar que nuestra legislación adolece aún de un sistema de gestión para residuos provenientes de aparatos eléctricos y electrónicos pero lo que resulta más preocupante es que no se cuenta a la fecha con un sistema de gestión racional para casi la totalidad de residuos domésticos con características de peligrosidad tales como: pilas y baterías, luminarias, telefonía celular, neumáticos en desuso, aceites usados, envases de biocidas, etc.
Sabemos de la existencia de proyectos legislativos en ese sentido – que se presentan como muy parciales y sectoriales – bajo estudio de las comisiones del Honorable Congreso de la Nación pero, lo cierto es que surge como indispensable la generación de una normativa que regule la gestión de éste tipo de residuos de origen universal integralmente, fomentando mecanismos de recolección, transporte, acopio y valorización de los mismos.
Sería recomendable en una primera etapa, la incorporación de instrumentos económicos dentro de la regulación, que favorezcan e incentiven este tipo de prácticas hasta llegar al estadio óptimo en que el sistema se consolide. Asimismo, en ésta etapa de recolección y acopio temporal previo a su desmontaje y valorización, y considerando la universalidad y dispersión de la generación universal, debería ser facilitada, tratando por igual al aparato nuevo, que al que ha cumplido su ciclo de vida útil, ya que el mismo no sufre una transformación más allá del potencial agotamiento, desgaste o pérdida de sus capacidades eléctricas y/o electrónicas, siempre y cuando esté contenida en sus estructuras de origen.
La aplicación dogmática de normativa nacional o provincial vigentes, relativas a residuos peligrosos o tóxicos, podría no ajustarse al dinamismo que requiere una gestión para éste tipo de residuos – los cuales no fueron previstos por las mismas – y que podrían encuadrarse en un esquema que permita cumplir con los objetivos últimos de estas leyes sin desnaturalizarlas en absoluto.
El presente estudio procurará proveer de herramientas sólidas para le implementación de un sistema que contemple la gestión y valorización de la etapa post consumo conforme a nuestra realidad – normativa y de implementación – que, consideramos, podrá constituirse en aporte valioso para las autoridades administrativas encargadas de la tutela ambiental, evitando así que una inadecuada disposición de los mismos genere los riesgos de transferencia al ambiente y a la salud de sustancias peligrosas que se dan hoy en día.
Considerar al Aparato Eléctrico y Electrónico (AEE) usado como un residuo especial o peligroso impediría su recolección selectiva porque en el país cada ciudadano pasaría a convertirse en un generador de residuos peligrosos (pasando a tener que controlar las Autoridades de Aplicación a decenas de millones de generadores, lo cual sería imposible de concretar).
En tal sentido, resulta imperioso determinar el momento, proceso o estado de los RAEE a partir del cual deben ser gestionado como Residuos Peligrosos. Según se intenta concluir en éste estudio, y siguiendo la más reciente normativa de la UE, los EE.UU. y del MERCOSUR, así como en proyectos presentados en el Poder Legislativo de la Nación, los RAEE serán residuos peligrosos a partir de su desmontaje y el desensamblaje de sus piezas, separando todos aquellos componentes o piezas que son asimilables a residuos domésticos de las corrientes o constituyentes peligrosos, y enumerados con gran precisión en los Anexo I, VIII y IX de la Convención de Basilea.
5.1 Recolección y transporte de los aparatos eléctricos y electrónicos
La llamada responsabilidad post consumo aplicada a determinados residuos (en éste caso RAEEs) promueve o exige – según el ordenamiento que se analice – la realización de determinadas conductas a distintos sujetos involucrados en su gestión (fabricante, usuario, Municipio, Organismos Ambientales, sector privado afectado al tratamiento o valorización del residuo) de tal forma de obtener efectivos resultados en la gestión de los mismos. La elección de procesos voluntarios u obligatorios estará condicionado, en gran medida, al criterio que más se adecue a la idiosincrasia, concientización o factibilidad de cumplimiento que cada sociedad considere para sí como más conveniente.
La etapa de la recolección / entrega del aparato eléctrico y electrónico a un Operador se constituye como el primer paso para una adecuada gestión del residuo. En ella intervienen necesariamente el “generador doméstico o domiciliario” (individuos o empresas) y quien resulte receptor ya sea mediante una recolección puerta a puerta y diferenciada o mediante la afectación de sitios receptores para éste tipo de residuos. En muchos casos resultan ser los Municipios quienes asumen la tarea de recolección o afectación de un lugar para la recepción de éstos residuos que deben gestionarse. Las modalidades aplicadas son muy variadas y, en general, requieren de una interacción entre el sector público y privado.
El sistema europeo es más proclive a la recolección puerta a puerta y fomenta figuras asociativas del sector privado para que realicen ésta tarea. En cambio, el sistema estadounidense – que registra, asimismo, diferencias según el estado de que se trate – fomenta la responsabilidad del usuario afectando días y lugares para la entrega de éstos residuos[7] y el financiamiento del costo del reciclado y del tratamiento recibe, según la regulación de cada estado, mayor o menor flujo público.
La recolección diferenciada para su valorización se impone como impostergable en nuestro medio e, independientemente de la modalidad que se adopte para el financiamiento de la recolección y transporte de los aparatos eléctricos y electrónicos, la disposición de los mismos no debe tener el mismo destino que aquellos residuos sin características de peligrosidad.
Caracterización de la etapa de recolección y transporte de los aparatos eléctricos y electrónicos fuera de uso con destino a reciclado, valorización o reutilización en el Derecho comparado.
Tanto los Estados Unidos de América como Europa han distinguido claramente que estos residuos no pueden ser gestionados como los domiciliarios sin peligrosidad pero tampoco puede asimilárselos a los residuos peligrosos de origen industrial. La etapa de recolección y entrega de aparatos eléctricos y electrónicos fuera de uso se realiza en Estados Unidos sin ningún recaudo más que la diligencia del usuario individual que transporta a su coste – mediante automóvil particular o contratado – el aparato a centros de acopio en donde se seleccionan y caracterizan para su posterior desguace, reciclado o disposición. Por tanto el transporte en ésta etapa no requiere de recaudo alguno para el usuario. Más aún, la legislación norteamericana sólo exige inscripción a los generadores de más de 100 kilogramos de residuos peligrosos por mes, quedando aquellos que generan menos, exceptuados de regulación. Distingue así, entre pequeños y grandes generadores y aquellos que se encuentran exceptuados.
La Environmental Protection Agency (en adelante EPA) permite que, bajo figuras asociativas, los diferentes estados y Municipios deleguen en empresas privadas la gestión de éstos residuos considerando la generación (para el cómputo de los 100 kg. mencionados) al momento del desguace y clasificación de los mismos. Sólo exigen a éstos prestadores de servicio que el acopio no supere los 1000 kilogramos de residuos peligrosos en ningún momento. Entiende la EPA que la generación del residuo peligroso se produce a partir de la identificación que realiza el acopiador de residuos peligrosos o prestatario del servicio[8].
Si bien nuestra Ley Nº 24.051 no distingue cantidades, no existen antecedentes – en el marco de esa ley – mediante los cuales se considere a los usuarios o generadores universales/domiciliarios como pasibles de inscripción en carácter de “generador” de residuos peligrosos. De hecho, a través de alguna regulación complementaria como la Resolución Nº 544/94 se establece que el circuito de manifiesto comienza en el transportista contratado por el acopiador/vendedor de los acumuladores usados cuyo destino es el reciclado. Esta tendencia normativa orienta el principio de liberar al usuario o generador universal de las obligaciones inherentes a un “generador de residuos peligrosos”.
5.2 Almacenamiento temporario
Tanto las acciones destinadas a la eliminación como a la recuperación de residuos conllevan mayoritariamente de un acopio o almacenamiento de los mismos por un tiempo determinado.
La ley Nº 24.051 a través de su normativa complementaria entiende a éste almacenamiento como una “operación”, pasible de ser inscripta como integrante del Anexo I del Decreto Nº 831/93, siempre que se trate de un almacenamiento previo a cualquier operación indicada en la Sección A de eliminaciones (D – 15) y/o recuperación en la Sección B (R – 13) ambas del Anexo III de la ley N° 24.051”.
Si bien la actividad de almacenamiento resulta sustancialmente diferente a las operaciones de tratamiento y disposición final previstas por la Ley nacional, igualmente le caben las obligaciones contenidas en los artículos 37 y ss. del Capítulo VI de la Ley y de su Decreto Reglamentario Nº 831/93. Por tanto deberá:
inscribirse por ante el Registro Nacional de Generadores y Operadores de Residuos Peligrosos en carácter de “Operador por Almacenamiento” en concordancia a lo establecido por los artículos 8 a 11 de la Ley y del Decreto reglamentario citados.
Llevar un registro de operaciones específicas al almacenamiento del residuo peligroso conforme solicite la Autoridad de Aplicación.
Tener un plan de contingencias e informar a la autoridad de aplicación cualquier cambio sustancial en dicha actividad con relevancia ambiental.
Adecuarse a las condiciones de almacenamiento respecto de cantidades por tiempo determinado que exija la Autoridad de Aplicación.
Debe destacarse que la figura mencionada se solicita, mayoritariamente, cuando la actividad exclusiva resulta ser el almacenamiento de residuos o cuando se opera un centro de despacho que requiere almacenamiento temporario. Cuando quien realiza el almacenamiento resulta, además, tratador o reciclador (conf. art. 34 de la Ley) de esas corrientes residuales en el mismo predio, la figura de “operador por almacenamiento” queda subsumida bajo la figura del “operador” y los requerimientos técnicos de la autoridad de aplicación se ordenan a fiscalizar las dos actividades.
El caso bajo análisis, donde se prevé el almacenamiento de Aparatos eléctricos y electrónicos para luego proceder al desarmado, desensamblaje y clasificación de materiales y residuos peligrosos, no se encuentra en la normativa nacional un tratamiento específico pues la modalidad mencionada manipula materiales con trazas de residuos peligrosos que sólo una vez clasificados (o sea, una vez de – manufacturados) posibilitan su identificación. Esta operación es entendida en Estados Unidos de América como la de generación del residuo peligroso. Trataremos el tema de la generación en otro punto.
5.3 Desmontaje, desensamblaje y valorización de piezas y materiales
La operatoria de desmontaje, desensamblaje y clasificación de materiales para su valorización, reciclado o eliminación requiere una caracterización efectiva a fin de determinar cual es el alcance de la “operación” bajo el marco regulatorio vigente. Resulta importante destacar que la mayoría de las piezas de los RAEE (circuitos impresos, conectores, discos duros, etc.) no sufren transformación alguna ni física ni química al momento de culminar su ciclo de vida útil (salvo pilas, baterías o cartuchos), siendo prácticamente idénticos en composición y funciones a las piezas originales. La mayoría de las piezas que devienen en RAEE, y que son desechados por los ciudadanos, gobiernos o empresas (excluyendo aquellas del scrap de la industria informática o de electrónica) son descartados por obsoletas o por recambio tecnológico, aún cuando son funcionales.
La operatoria propuesta consiste en el desmontaje y desensamblaje manual de los aparatos eléctricos y electrónicos, la clasificación de los mismos y la gestión ambientalmente adecuada de aquellos materiales con destino a reciclado, refinado de metales presentes en el RAEE y con destino a eliminación. Resulta en el proceso inverso del montaje o ensamblaje (también denominado “demanufactura”) de piezas cuya mayoría no fueran manufacturadas en el país (circuitos impresos, circuitos integrados, transistores, capacitores, conectores, etc.), salvo estructuras externas de gabinetes y algunas piezas.
1) Empresas de Refinado o Reciclado de Metales: Estos operadores compran plaquetas, circuitos integrados, memorias, chipsets, conectores, contactos, etc; o demás piezas que puedan contener metales tales como cobre de alto grado, estaño, níquel, oro, plata, platino, germanio, paladio, etc. Estos refinadores recuperan metales de medio a alto valor económico a partir de la combustión pirolítica y refinado de metales (sistema de arco plasma para residuos electrónicos o industriales – con temperatura superiores a 3000 °C ) cuya tecnología no se aplica en Argentina para el tratamiento de residuos.
2) Recicladores y remanufacturadores (“refurbish“) de piezas o equipos: Estos operadores proceden al desmontaje y despiezado de los RAEE o sus misceláneas (monitores, teclados, mouse, cargadores, motores del cooler o del disco rígido, teléfonos celulares, etc.), destinando los materiales asimilables a reciclaje de plástico, vidrio o metales; mientras que recuperan piezas para su posterior reuso en procesos de manufactura de nuevos Aparatos Eléctricos y Electrónicos, o reparar los existentes. En la Argentina se realizan tareas de “reciclajes”, re-ensamblaje o reparación de AEE, pero no se remanufacturan algunas piezas tales como motores de CPU, cargadores, etc.
En cuanto a chatarra electrónica proveniente de montajes eléctricos, circuitos impresos, circuitos integrados, microprocesadoers, memorias, capacitores, contactos y conectores, el Convenio de Basilea, adoptada en Argentina mediante Ley Nº 23.922, categoriza[9] a estos residuos como NO PELIGROSOS siempre que no contengan componentes tales como acumuladores y otras baterías incluidas en la lista A, interruptores de mercurio, vidrio procedente de tubos de rayos catódicos u otros vidrios activados ni condensadores de PCB, o no estén contaminados con elementos del anexo I (por ejemplo, cadmio, mercurio, plomo, bifenilo policlorado) o de los que esos componentes se hayan extraído hasta el punto de que no muestren ninguna de las características enumeradas en el anexo III[10]
Sin perjuicio de lo antedicho, la Convención de Basilea permite al país Parte definir como residuos peligrosos – en su ordenamiento nacional – a residuos no alcanzados por el Anexo I y II del Convenio. En tal sentido resulta relevante destacar la Resolución SAyDS Nº 897/2002 que incorpora una categoría sometida a control no alcanzada por el Convenio de Basilea. Se trata de la Y 48 referente a sólidos contaminados con alguno o algunos de los residuos peligrosos identificados en el Anexo I o que presenten alguna o algunas de las características peligrosas enumeradas en el Anexo II de la Ley de Residuos Peligrosos, tales como envases contaminados, contenedores y/o recipientes en general, tanques, silos, trapos, tierras, filtros, artículos y/o prendas de vestir de uso sanitario, etc…
Dado que la actividad objeto de análisis no tiene – a la fecha – un régimen específico que la regule, resulta necesario analizar las diferentes opciones que permitirían encuadrar ésta actividad dentro del marco jurídico vigente.
Entendemos que la etapa de recolección y transporte de los aparatos eléctricos y electrónicos no se encuentra alcanzada por la normativa de residuos peligrosos y sí por normativa de residuos domiciliarios (se sustentará oportunamente) Podemos definir que para la etapa del desguace o desmantelamiento de los aparatos eléctricos y electrónicos les cabe la figura de “generador de residuos peligrosos”, la cual no resulta incompatible con la de “operador por manipulación”. En todo caso, resulta necesario que el circuito de Manifiesto – en los términos de la Ley Nº 24.051 – comience luego del desmontaje, separación, clasificación e identificación de las corrientes peligrosas, cuyo destino deberá determinarse a los fines de fiscalizar la trazabilidad del mismo. Podemos considerar que, en esa etapa, se produce la generación del residuo peligroso que, ya sea en estado puro, o adherido a un sólido (Y48) merece una adecuada gestión y disposición.
5.4 Generación de residuos peligrosos
En la cadena de responsabilidad que alcanza a los bienes post consumo generados de manera universal y con características de peligrosidad, la determinación del generador de residuos peligrosos reviste trascendencia jurídica por ser éste quien adquiere la titularidad del residuo e inicia el circuito de cuya trazabilidad es responsable con el alcance reglado por la Ley Nº 24.051[11] .
Debemos decir que el esquema de responsabilidad previsto para el generador de residuos peligrosos resultaría absurdo e inoperante si se pretendiera extenderlo a los generadores / usuarios de éste tipo de residuos. Es por ello que se admite para esta clase de residuos de generación universal un régimen mediante programas especiales, diferentes al domiciliario y diferentes al peligroso[12].
Hasta tanto contemos con una regulación específica que defina la gestión integral aplicable a estos residuos, parece jurídicamente razonable entender que el generador del residuo peligroso es aquel que identifica al mismo luego de clasificarlo y separarlo de otros residuos que no lo son. Ello permitiría concentrar en una persona física o jurídica una gestión cuya responsabilidad no podría nunca asignarse a un usuario o generador universal a partir de aparatos eléctricos y electrónicos.
Lo expuesto va en la línea con lo resuelto en la mencionada Resolución Nº 544/95, mediante la cual se estipula que el circuito de manifiesto comienza con el retiro del transportista al acopiador (vendedor) de acumuladores usados – quien está obligado a recibirlos – que los usuarios llevaron para que éste se ocupe de su adecuada disposición, liberando entonces al generador universal de las obligaciones propias de un generador de residuo peligroso y liberando, asimismo, a la etapa del transporte del acumulador hasta su entrega al acopiador.
Es probable que en un futuro cercano la gestión de éstos residuos se mantenga al margen de la regulación de residuos peligrosos en toda su integralidad pero en la actualidad la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable ha considerado que alguno de éstos residuos son alcanzados por la Ley Nº 24.051[13] y ha exigido el cumplimiento de la ley nacional como requisito previo a su exportación. Aún en esos casos se consideró al exportador como el generador de los residuos a exportar.
Resulta, en éste estadio, relevante identificar los residuos que se generan a partir del desmontaje, separación y/o despiece aparatos eléctricos y electrónicos; determinando qué corrientes deben ser gestionados como residuos peligrosos y cuáles como residuos, cuando se consideran procesos de valorización, reciclaje, refinado de metales o reuso en proceso de remanufactura o “refurbishing” de equipos o aparatos.
Descripción de residuos peligrosos generados a partir de los aparatos eléctricos y electrónicos en la Ley Nº 24.051 y en la Convención de Basilea:
v entrada A1180, como “Montajes eléctricos y electrónicos de desecho o restos de éstos[14] que contengan componentes como acumuladores y otras baterías incluidos en la lista A, interruptores de mercurio, vidrios de tubos de rayos catódicos y otros vidrios activados y capacitadores de PCB, o contaminados con constituyentes del anexo I (por ejemplo, cadmio, mercurio, plomo, bifenilo policlorado) en tal grado que posean alguna de las características del anexo III (véase la entrada correspondiente en la lista B B1110)[15]“
– Montajes electrónicos que consistan sólo en metales o aleaciones
– Desechos o chatarra de montajes eléctricos o electrónicos[16] (incluidos los circuitos impresos) que no contengan componentes tales como acumuladores y otras baterías incluidas en la lista A, interruptores de mercurio, vidrio procedente de tubos de rayos catódicos u otros vidrios activados ni condensadores de PCB, o no estén contaminados con elementos del anexo I (por ejemplo, cadmio, mercurio, plomo, bifenilo policlorado) o de los que esos componentes se hayan extraído hasta el punto de que no muestren ninguna de las características enumeradas en el anexo III (véase el apartado correspondiente de la lista A A1180)
– Montajes eléctricos o electrónicos (incluidos los circuitos impresos, componentes electrónicos y cables) destinados a una reutilización directa[17], y no al reciclado o a la eliminación final[18]
v Y20 Berilio, compuestos de Berilio, consistentes sólo en metales o aleaciones
v Y21, Compuestos de Cromo Hexavalente,
v Y22 Cobre, compuestos de Cobre,
v Y24, Arsénico, compuestos de Arsénico,
v Y25 Selenio, compuesto de Selenio,
v Y27 Antimonio, compuestos de Antimonio,
v Y29 Mecurio, compuestos de Mercurio,
v Y31 Plomo, compuestos de Plomo.
5.5 Qué requerimientos deben cumplir los Operadores de RAEE
Tanto las acciones destinadas a la eliminación como a la recuperación de residuos conllevan mayoritariamente de un acopio o almacenamiento de los mismos por un tiempo determinado. La ley Nº 24.051 a través de su normativa complementaria entiende a éste almacenamiento como una “operación”, pasible de ser inscripta como integrante del Anexo I del Decreto Nº 831/93, siempre que se trate de un almacenamiento previo a cualquier operación indicada en la Sección A de eliminaciones (D – 15) y/o recuperación en la Sección B (R – 13) ambas del Anexo III de la ley N° 24.051”.
Si bien la actividad de almacenamiento resulta sustancialmente diferente a las operaciones de tratamiento y disposición final previstas por la Ley nacional, igualmente le caben las obligaciones contenidas en los artículos del Decreto Reglamentario Nº 831/93 de la Ley de Residuos Peligrosos. Por tanto deberá:
inscribirse por ante el Registro Nacional de Generadores y Operadores de Residuos Peligrosos en carácter de “Operador por Almacenamiento” u “Operador/Exportador”, en concordancia a lo establecido por los artículos 8 a 11 de la Ley y del Decreto reglamentario citados.
Llevar un registro de operaciones específicas al almacenamiento y/o exportación del residuo peligroso conforme solicite la Autoridad de Aplicación.
La operatoria de desmontaje, desensamblaje y clasificación Aparatos Eléctricos y Electrónicos para su valorización, reciclado o eliminación requiere una caracterización efectiva a fin de determinar cuál es el alcance de la “operación” bajo el marco regulatorio vigente. Resulta importante destacar que la mayoría de las piezas de los RAEE (circuitos impresos, conectores, discos duros, etc.) no sufren transformación alguna ni física ni química al momento de culminar su ciclo de vida útil (salvo pilas, baterías o cartuchos), siendo prácticamente idénticos en composición y funciones a las piezas originales. A partir de la valorización de los RAEE y en función de la demanda del mercado se procede a la comercialización.
5.6 Procedimiento de inscripción en el Registro Nacional de Operadores de Residuos peligrosos
Se sintetiza a continuación el formulario exigido por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación para toda empresa Operadora y Exportadora de residuos peligrosos, incluyendo RAEEs. El presente trámite puede demorar entre 6 meses y 2 años en ciertos casos. El sistema online de la SAYDS presentará un formulario como el que se muestra a continuación:
5.7 Planta/unidad de acopio dentro del país
Calle – Número – Piso – Código Postal – Localidad- Provincia – Nomenclatura Catastral ingrese el número de identificación correspondiente. Adjuntar a la documentación el informe de dominio del registro de la propiedad inmueble correspondiente con denominación catastral y/o escritura traslativa de dominio del inmueble de la sede social ó planta y/o del plano aprobado por la municipalidad pertinente, cualquiera de ellos en original o copia certificada.
Habilitación/es correspondiente/s. El marco presenta una lista de documentación que se debe adjuntar para la Inscripción de la Empresa como OPERADOR.
Contrato Social o Estatuto inscriptos de la sociedad.
Actas Societarias (vigentes) en las que se designan las autoridades Societarias.
Datos de las autoridades societarias, los administradores, los responsables legal y técnico
Inscripción en el registro de propiedad inmueble, donde se habilite al uso de gestión de residuos peligrosos
5.8 Presentación de memoria técnica
En la Memoria Técnica se requieren los siguientes datos:
Descripción de la instalación donde se va a tratar el residuo peligroso.
Características del equipamiento.
Descripción de las instalaciones de almacenamiento del residuo peligroso.
Descripción de las operaciones de carga y descarga del residuo peligroso.
Descripción de las operaciones de almacenamiento transitorio del residuo peligroso.
Capacidad de diseño de la Fase Operativa y unidad de medida.
Descripción de las operaciones de tratamiento del residuo peligroso.
Descripción del tratamiento a seguir del envase contenedor del residuo peligroso.
Especificación del tipo de residuos peligrosos a ser tratados y dispuestos
Estimación de la cantidad anual y análisis previstos para determinar la factibilidad de su tratamiento.
Descripción de los estudios de factibilidad de tratamiento y/o disposición final para cada tipo de residuo
Planes de contingencias y procedimientos para su registro
Plan de monitoreo para plantas subterráneas
Plan de monitoreo para plantas superficiales
Planes de capacitación para el personal
Inundación: certificado del Instituto Nacional del Agua y el Ambienteç
Sismos: certificado del INPRES
En caso de ser Operador/Exportador, acuerdos con las plantas de tratamiento en el exterior y habilitaciones dadas por las Autoridades locales.
Antecedentes y experiencia en la metodología a aplicar
Plan de cierre y restauración de área
Adjuntar la información solicitada en los art. 36 de la ley nº 24051 y art. Nº 36 del decreto reglamentario n° 831/93
Descripción del sitio de ubicación de la planta
5.9 Característica del seguro Ambiental para el Operador de RAEE
Todo operador de residuos peligrosos, incluyendo los Operadores de RAEE, deben contar con una “Póliza de Caución para Daño Ambiental de Incidencia Colectiva” – en el marco de la Ley 25.675 General del Ambiente y la Resolución Conjunta 98/2007 y 1973/2007 de las Secretarias de Finanzas y de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación – para lo cual debe acreditar ante la autoridad de aplicación la capacidad de realizar las tareas de recomposición ambiental conforme a la ley aplicable.
El Operador–Remediador es una sociedad entre cuyos objetos esta de brindar el servicio de recomposición con todos los tratamientos y transportes de residuos peligrosos. El Operador¬-Remediador actúa conforme a la Ley 24.051 de Residuos Peligrosos, sus normas modificatorias, complementarias y reglamentarias, a la Ley 11.720 de la Provincia de Buenos Aires y sus normas modificatorias, reglamentarias y complementarias, y las leyes y normas provinciales sobre de residuos peligrosos y/o especiales de aquellas jurisdicciones no adheridas al régimen de la ley nacional.
El Operador–Remediador se encuentra habilitado para la manipulación, transporte y operación de residuos peligrosos bajo las siguientes autorizaciones y habilitaciones:
– Certificado Ambiental Anual como Operador – Generador de Residuos Peligrosos, expedido por la SECRETARIA DE Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación.
– Certificado de Habilitación Especial para la Operación de Residuos Especiales expedido por la Secretaria de Política Ambiental de la Provincia de Buenos Aires.
– Certificado de Habilitación Especial para el Transporte de Residuos Especiales expedido por la Secretaria de Política Ambiental de la Provincia de Buenos Aires.
– Certificado de Aptitud Ambiental en el rubro “Centro de Tratamiento de Residuos Industriales” expedido por la Secretaria de Política Ambiental de la Provincia de Buenos Aires.
– Certificado de Inscripción de Uso de Tecnologías expedido por la Secretaria de Política Ambiental de la Provincia de Buenos Aires.
– Habilitación Municipal
El Asegurador encomienda al Operador-Remediador y este se obliga a la reserva de la cantidad necesaria de su capacidad operativa para la provisión de los servicios de recomposición de daño ambiental de incidencia colectiva.
El Asegurador contrata al Operador-Remediador para atender los eventuales siniestros que le encomiende, siempre y cuando sea de aplicación algunos de los procedimientos de precomposición para los cuales el Operador–Remediador se encuentra habilitado por la autoridad de aplicación.
En caso de ocurrencia de un siniestro producido por algún Tomador del Asegurador, este convocara al Operador–Remediador para la precomposición del daño ambiental de incidencia colectiva ocasionado.
El Asegurador entregara al Operador – Remediador un informe aprobado por el Asegurado donde constaran las tareas de precomposición y un cronograma de su ejecución. Sobre la base de los datos que el Asegurador se compromete a suministrar en cada caso, el Operador– Remediador se familiarizara con todas las características del trabajo para proceder a la precomposición del daño ambiental.
Configurado el siniestro y verificado por el Asegurado, se dará inicio a las acciones correctivas inmediatas o de salvamento.
Se compatibilizara el cronograma aprobado por el Asegurado con el que proponga el Operador–Remediador con las distintas etapas de la gestión de remediación del sitio afectado.
La prestación incluirá un monitorio complementario post-remediación ante la posibilidad de que en esta etapa puede ocurrir, de acuerdo al tipo de suelo involucrado y a sustancias que puedan quedar ocluidas, adsorbidas o absorbidas por el medio, vuelvan a migrar, con el consecuente registro de nuevos niveles de contaminantes que ameritan la continuación del proceso de remediación.
Simultáneamente el inicio de las tareas de recomposición, el Operador– Remediador contara con 10 (diez) días para presupuestar la recomposición ambiental encomendada. El presupuesto será aprobado o rechazado dentro de las 48 horas subsiguientes.
Una vez aprobado el presupuesto el Operador–Remediador dará continuidad a los trabajos de recomposición conforme a las tareas y cronograma aprobado por el Asegurado.
En caso de que el presupuesto elaborado por el Operador – Remediador sea rechazado por el Asegurador, el Operador – Remediador quedara liberado de las obligaciones para con el Asegurador únicamente en lo referido al siniestro en cuestión.
Para las tareas de recomposición ambiental que se le encomienda, el Operador–Remediador tendrá a su cargo todas las obras civiles necesarias, el transporte, como así también la provisión de todos los equipos complementarios y personal que permitan su correcta ejecución, conforme a la legislación ambiental.
La carga y transporte de residuos peligrosos originados por el siniestro se realizara en vehículos propios del Operador–Remediador o vehículos de terceros contratado por el Operador–Remediador para tal fin. Los mismos deberán estar habilitados por los organismos de control para el transporte de residuos peligrosos.
El residuo contaminado se trasladara a la planta de tratamiento del Operador–Remediador, junto con el manifiesto de transporte correspondiente, donde se procederá a su tratamiento.
Los residuos especiales o peligrosos que se traten estarán constituidos por alguna de las categorías sometidas a control según lo establecen las normas nacionales, provinciales y municipales y que el Operador–Remediador se encuentra habilitado para tratar.
El Operador–Remediador emitirá un Certificado de Destrucción para la certificación de obra.
En el cumplimiento de las obligaciones asumidas en el presente Contrato, el Operador–Remediador deberá ajustarse a las mejores reglas del arte y de la técnica y a las mejores prácticas profesionales internacionales aplicables a la realización de servicios de características semejantes.
La labor de recomposición incluye las acciones mencionadas pero no se limita a estas, incluye todas las operaciones o tareas complementarias necesarias para hacer efectiva la recomposición del ambiente afectado en os términos de las “Pautas Básicas para las Condiciones Contractuales de la Pólizas de SEGURO POR Daño Ambiental de Incidencia Colectiva” aprobado por las Secretaria de Finanzas y de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación mediante Resolución Conjunta 98/2007 y 1973/2007.
5.10 El manifiesto: vínculo entre la Autoridad, el Operador y el generador de Residuos Peligrosos
El Manifiesto es el documento, de porte obligatorio, donde se informa sobre la naturaleza y cantidad de los residuos generados, su origen, transferencia del generador al transportista, y de este a la planta de tratamiento o disposición final, así como los procesos de tratamiento y eliminación a los que fueran sometidos, y cualquier otra operación que respecto de los mismos se realizare.
El Manifiesto actualmente consta de original y cinco copias: El original y las copias respectivas, las inicia el generador, y una vez completados los datos referidos a él mismo, transportista, operador, los del residuo peligroso, y presentando también, el plan de contingencia y hoja de ruta, los presenta a la Autoridad de Aplicación. Una vez confirmados los datos presentados, el documento es intervenido por el Registro Nacional de Generadores, Transportistas y Operadores de Residuos Peligrosos, quedando el original en poder de la Autoridad de Aplicación y las restantes entregadas firmadas al generador.
La primera copia corresponde al generador y las cuatro restantes son entregadas al transportista, quien firma las copias una vez receptado el residuo peligroso para su transporte. Al entregar el transportista los residuos peligrosos al operador o centro de disposición final, el mismo se queda con la segunda copia y entrega junto con la carga, las tres copias restantes. El operador o centro de disposición final, una vez gestionados los residuos peligrosos, firma las tres copias restantes, y se queda con la tercera, y envía la cuarta copia al generador y la quinta a la autoridad de aplicación.
Todos los transportistas que se encuentren realizando viajes interjurisdiccionales (desde una provincia a otra provincia, desde Ciudad de Buenos Aires hacia una provincia o viceversa y desde un lugar sujeto a jurisdicción nacional como puertos, aeropuertos, parques nacionales, etc. hacia otra jurisdicción provincial, o viceversa) de RESIDUOS PELIGROSOS, deberán poseer el Manifiesto Nacional de Residuos Peligrosos, donde se registren los siguientes datos:
5.11 Datos Identificatorios y datos del vehículo
Antes de iniciar el transporte de residuos peligrosos, como ser pilas, baterías, luminarias, plaquetas electrónicas o RAEE desmontados, se deben contar con los siguientes datos Identificatorios:
Nombre del Generador, Transportista y Operador.
Domicilio del Generador, Transportista y Operador.
N° de Expediente del Generador
N° de CUIT del Generador, Transportista y Operador.
N° de Certificado Ambiental Anual vigente para el Transportista y Operador.
Respecto del vehículo que hará el transporte se requiere plasmar en el manifiesto los siguientes datos:
Tipo: tractor, camión, acoplado y/o semirremolque.
N° de Habilitación (R.U.T.A.) – Registro Unico Transporte del Automotor –
5.12 Información de residuos, componentes y peligrosidad
Se debe describir en el Manifiesto
El tipo de contenedores usados para el acopio de los residuos peligrosos
N° de contenedores
Descripción/Clase del residuo/s peligroso (anexo I – Ley 24.051)
Cantidad Total del Residuo a gestionar y la U.M. (unidades: masa en kilogramos o volumen en metros cúbicos).
Estado físico (sólido, líquido, gaseoso).
En el Manifiesto deben quedar plasmadas en forma visible información sobre
Toxicidad , riesgo de inhalación, contaminación dérmica u oral
Sistema de Identificación de Peligrosidad (N.F.P.A.- National Fire Protection Association), en caso de corresponder (Inflamabilidad, Toxicidad, Reactivada – van de 0 a 3 según la importancia de la peligrosidad en aumento, e Instrucciones Especiales)
Instrucciones de manipulación para el operador en la planta de tratamiento o en el sitio de disposición final, en caso de corresponder
Entre otros elementos que se requiere para la logística de residuos peligrosos y que deben ser plasmados en el manifiesto, se hallan:
Planes de Contingencia (Ficha de intervención acorde a las características específicas de peligrosidad del residuo, la cual deberá contener: Características de peligrosidad del residuo a transportar, equipos de protección necesarios, principales agentes de extinción, medidas a adoptar en caso de accidente, incidentes sin incendio, incidentes con incendio del vehículo pero sin fuga del recipiente, incidentes con derrames y primeros auxilios)
N° de Teléfonos del Operador
N° de teléfono del Generador
Firmas del Generador, Transportista y Operador al momento de recibir o entregar el residuo peligroso
Título (carácter del firmante: responsable técnico, presidente de la firma, apoderado, etc.)
Declaración Jurada. Certificación del Generador
Fecha de entrega del Manifiesto (de la autoridad de aplicación al generador)
Notificación por parte del Generador (recepción del manifiesto)
5.13 Certificación de Gestión de RAEE en la Provincia de Buenos Aires
Anticipándose a la Ley Nacional de Gestión de RAEE, la provincia de Buenos Aires, que concentra el 40 % de la población y 50 % del PBI nacional, sanción la Resolución OPDS 101/2010, con el objetivo de “fomentar en el ámbito de la provincia de Buenos Aires la gestión de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, en el siguiente orden de prioridad: prevención de su generación, reutilización, reciclado, otras formas de valorización y disposición final con el propósito de proteger el ambiente”; y resolvió:
ARTÍCULO 1º – Aprobar el Programa Voluntario de Certificación de Gestión Sostenible de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos, que integra la presente como Anexo 1 (ver adjunto normativo)
ARTÍCULO 2º – Crear el Registro de Productores de Aparatos Eléctricos y Electrónicos que funcionará en la órbita de la Dirección Provincial de Residuos.
ARTÍCULO 3º – Aprobar el modelo de Certificado de Gestión Sostenible de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos que como Anexo 2, forma parte integrante de la presente.
Asimismo, definió como: Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos o RAEE: son los AEE fuera de uso y todos aquellos componentes, subconjuntos y consumibles que forman parte del producto en el momento en que se desecha.
Gestión de RAEE: recolección, almacenamiento, transporte, reciclaje, valorización o disposición final de los RAEE, tendientes a un manejo responsable y sostenible desde su puesta en el mercado hasta su disposición final.
Operador de RAEE: la persona física o jurídica que realice cualquiera de las operaciones de reciclado, tratamiento, valorización y disposición final de dichos residuos.
Poseedor de RAEE: la persona física o jurídica que los tenga en su poder, como consecuencia de su uso y no tenga la condición de productor u operador.
Centros de almacenamiento: aquellos lugares establecidos por los productores para el almacenamiento temporal de los RAEE, previo a ser enviados a tratar por Operador habilitado.
Finamente, creó un modelo de Formulario de Inscripción en el Registro de Productores de AEE, en el cual todas la empresas que comercialicen aparatos eléctrico y/o electrónicos y que adhieran al programa voluntario, deberán informar:
Actividad – CUIT
Domicilio real y legal – Teléfono/ fax.
.Nombres de los integrantes del directorio, socio gerente, administradores, representantes según corresponda.
Profesional habilitado que avale la presentación.
Descripción del tipo de AEE producidos y características de los mismos.
Estimación de la cantidad de AEE que ingresan al mercado de la Provincia de Buenos Aires anualmente.
Respecto de los Centros de Almacenamiento RAEE, exige que se ubiquen en:
Zonas adecuadas dotadas de superficies impermeables
Instalaciones para la recogida de derrames y para el caso de proceder, decantadores y limpiadores-desengrasadores.
Zonas cubiertas para la protección contra la intemperie.
Por último, determinó que los RAEE, por sus características deben ser gestionados como residuos especiales conforme las disposiciones de la Ley Provincial de Residuos Peligrosos Nº 11.720, salvo que la Autoridad de Aplicación determine lo contrario. En tal supuesto, los mismos deberán, no obstante ello, ser gestionados de manera ambientalmente adecuada. Y además, determinó que:
El transporte desde los centros de almacenamiento hacia el operador habilitado deberá realizarse con transportistas habilitados por la autoridad provincial (no puede usarse la logistica convencional).
No se autorizará la disposición final en los sitios operados por el método de relleno sanitario, así como el abandono, vertido o eliminación incontrolada de los RAEE, enteros o desguazados.
Los operadores de RAEE deberán encontrarse inscriptos en el Registro Provincial creado por la Ley Nº 11.720. Asimismo deberán entregar a los productores, por las operaciones de eliminación que lleven a cabo, certificados de tratamiento y/o disposición final.
Los operadores de RAEE deberán llevar un registro documental de la actividad mediante un libro de operaciones, en el que figuren la cantidad y peso de RAEE gestionados y, según proceda en cada caso, con indicación de los tipos, origen y destino, porcentajes de RAEE destinados al reciclado u otras formas de valorización, medios de transporte y métodos empleados para su manejo.
6 Ley de Gestión de RAEE
Los eje centrales de la Ley RAEE de la Argentina, que cuenta con media Sanción en el Senado de la Nación, aprobado por un 98 % de los votos (54 vs 1) el cual, y al momento de desarrollar la presente consultoría se debate en comisiones de la Cámara de Diputados, se basa en conceptos Directiva WEEE o RAEE de la UE, así como en la Responsabilidad Extendida del Productor, cuyos objetivos principales son:
ü Proteger el ambiente y preservarlo de la contaminación generada por los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos;
ü Promover la reutilización, el reciclado y otras formas de valorización de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos;
ü Reducir la disposición final de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos;
ü Promover la reducción de la peligrosidad de los componentes de los aparatos eléctricos y electrónicos y sus residuos;
ü Incorporar el Análisis del Ciclo de Vida en los procesos de diseño y producción de aparatos eléctricos y electrónicos;
ü Mejorar el comportamiento ambiental de todos aquellos que intervienen en el ciclo de vida de los aparatos eléctricos y electrónicos y sus residuos.
b) Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE): aparatos eléctricos y electrónicos, sus materiales, componentes, consumibles y subconjuntos que forman parte de los mismos, que su poseedor deseche o tenga la obligación legal de hacerlo;
c) Prevención: toda medida destinada a reducir la cantidad y nocividad para el ambiente de los RAEE, sus materiales y sustancias;
d) Recuperación: toda actividad vinculada al rescate de los RAEE desechados por los generadores a efectos de su valorización;
e) Valorización: toda acción o proceso que permita el aprovechamiento de los RAEE, así como de los materiales que los conforman, teniendo en cuenta condiciones de protección del ambiente y la salud. Se encuentran comprendidos en la valorización los procesos de reutilización y reciclaje;
g) Reciclaje: todo proceso de extracción y transformación de los materiales y/o componentes de los RAEE para su aplicación como insumos productivos;
i) Disposición Final: destino último –ambientalmente seguro– de los elementos residuales que surjan como remanente del tratamiento de los RAEE;
j) Productor de AEE: toda persona física o jurídica que fabrique y venda aparatos eléctricos y electrónicos con marcas propias, coloque en el mercado con marcas propias aparatos fabricados por terceros, y/o importe aparatos eléctricos o electrónicos a la Argentina;
k) Distribuidor de AEE: toda persona física o jurídica que suministre aparatos eléctricos y electrónicos en condiciones comerciales a otra persona o entidad, con independencia de la técnica de venta utilizada;
l) Gestión de RAEE: conjunto de actividades destinadas a recolectar, transportar, dar tratamiento y disponer los RAEE, teniendo en cuenta condiciones de protección del ambiente y la salud humana;
m) Gestor de RAEE: toda persona física o jurídica que, en el marco de esta ley, realice actividades de recolección, transporte, almacenamiento, valorización, tratamiento y/o disposición final de RAEE;
n) Generador de RAEE: toda persona física o jurídica, pública o privada, que deseche RAEE. En función de la cantidad de RAEE desechados, los generadores se clasifican en:
o) La cantidad y/o volumen a partir de la cual los generadores de RAEE se clasificarán como grandes generadores, será determinada por la autoridad de aplicación de cada jurisdicción;
p) Sistema Nacional de Gestión de RAEE: es el conjunto de instituciones, actores, actividades, acciones y tareas interrelacionados que conforman e integran las distintas etapas de la gestión ambientalmente sostenible de los RAEE, que podrán conformar subsistemas en función del ámbito geográfico, categorías y tipos de AEE y/u otras especificidades;
q) Sitios de recepción: aquellos lugares establecidos por los sujetos obligados y las autoridades de aplicación para la recepción y almacenamiento temporario de los RAEE.
r) Reutilizador social: toda persona física o jurídica que recupera materiales, componentes o aparatos con el objeto de reutilizarlos como materias primas o productos, desde una perspectiva de economía de subsistencia y de inclusión social.
6.1 Que RAEE se incluyen en la Lye
Están comprendidos dentro de las disposiciones de la ley los residuos de los aparatos eléctricos y electrónicos pertenecientes a las categorías que se enumeran a continuación, cuya lista indicativa se incluye como Anexo I, sin perjuicio de que se encuentren alcanzados por otras normas específicas en materia de gestión de residuos:
Quedan excluidos de la presente ley los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos que tengan relación con la protección de intereses esenciales de la seguridad del Estado, los provenientes de aparatos militares, armas, municiones y material de guerra y los que contengan materiales radiactivos contemplados por la Ley 25.018 de residuos radiactivos.
6.2 Conformación de un Fondo y un Ente de Gestión de RAEE
Por lo expuesto, se consideró necesario establecer la conformación de una entidad única (Ente Nacional de Gestión de RAEE) que abarque todos los intereses y asuma la articulación de todo el proceso y cuyo fin sea efectivamente administrar la gestión de los RAEE enmarcados en los objetivos del proyecto, fundados todos ellos en la protección ambiental.
La existencia de esta entidad que coordine el sistema permite asignarle la administración del fondo específico que financie toda la gestión de RAEE. Dicho fondo debe ser el resultado, fundamentalmente, de los aportes de todos los productores (incluyendo en su definición a los importadores) de AEE, los que deben ser determinados para cada AEE considerando su costo de gestión, e indicadores como el potencial valorizable, el contenido de sustancias peligrosas y la vida útil de los productos.
Se crea el Fondo Nacional de Gestión de RAEE con el objeto de financiar los costos de la gestión de los RAEE. El mismos, se conformará con los aportes obligatorios que, en concepto de tasa anticipada de gestión de RAEE, deberán aportar los productores por cada AEE colocado en el mercado. Asimismo, integrarán los recursos del Fondo las donaciones, legados, contribuciones, subsidios, subvenciones u otros ingresos que se destinen a la gestión de los RAEE.
El proyecto de Ley, crea un Ente Nacional de Gestión de RAEE (ENGERAEE), como persona jurídica de derecho público, no estatal, con el objeto de administrar la gestión de los Residuos de los Aparatos Eléctricos y Electrónicos con los objetivos y bajo los preceptos definidos en esta ley.
El ENGERAEE estará conformado por un Directorio integrado por 3 representantes de los productores de AEE, 1 del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), 1 del Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA) y 1 de la autoridad nacional de aplicación, que lo presidirá.
El Directorio deberá conformar un Consejo Consultivo cuya función será la de asesorar y asistir al Directorio en la formulación de la política y estrategias de gestión de los RAEE, y se integrará, con carácter ad honorem, con representantes de las distintas asociaciones legalmente constituidas de productores y distribuidores de AEE, del COFEMA, del organismo del Poder Ejecutivo con incumbencia en materia de defensa del consumidor y de otros sectores relevantes vinculados a la gestión de RAEE.
La autoridad nacional de aplicación establecerá las pautas, mandatos y metodología de designación y reemplazo de los miembros del Directorio del ENGERAEE.
El Directorio tendrá las siguientes funciones:
a) Administrar el Fondo Nacional de Gestión de RAEE;
b) Diseñar e implementar –previa aprobación por parte de la autoridad nacional de aplicación– el Sistema Nacional de Gestión de RAEE, que permita a los sujetos obligados cumplir con las normas impuestas por esta ley;
c) Planificar, proyectar y ejecutar, por sí o mediante contratación de terceros, las actividades de recolección, transporte, tratamiento y disposición final de los RAEE, considerando el siguiente orden de prioridades: reutilización, reciclado, otros métodos de valorización y, en última instancia, disposición final ambientalmente responsable;
d) Planificar, proyectar y ejecutar, por sí o mediante contratación de terceros, campañas de difusión y concientización amplias y permanentes, destinadas a todos los sectores de la población, con el objetivo de divulgar las pautas y consignas para el buen funcionamiento del sistema nacional de gestión de RAEE.
e) Establecer la metodología para determinar los valores de las tasas anticipadas de gestión de RAEE en función del costo de gestión de cada tipo de RAEE, para lo que se contemplará, entre otras variables: el potencial valorizable de los materiales que los componen, el promedio de vida útil de los productos, el contenido de sustancias peligrosas, los costos operativos de funcionamiento del ENGERAEE y el resultado financiero obtenido de la operación del Sistema Nacional de Gestión de RAEE.
f) Establecer un sistema de codificación de al menos tres categorías, para el etiquetado obligatorio de los AEE, que informe al consumidor el aporte del diseño del producto al cumplimiento conjunto de los objetivos de los incisos a), b) y d) del artículo 2° de la presente ley.
g) Conformar su estructura funcional, estableciendo su organigrama y las funciones y responsabilidades de cada cargo.
h) Administrar los recursos y bienes necesarios para el cumplimiento del objeto asignado al Ente;
i) Ejercer, por intermedio de su Presidente, la representación del Ente en todos los actos judiciales, extrajudiciales, administrativos, públicos o privados en que deba intervenir;
j) Establecer el Presupuesto anual de funcionamiento del ENGERAEE;
k) Suministrar a las autoridades competentes de cada jurisdicción, toda la información necesaria que requieran con el fin de evaluar las actividades de gestión de RAEE implementadas en sus jurisdicciones;
l) Llevar un registro de productores y recabar anualmente información documentada sobre cantidades y categorías de AEE colocados en el mercado por cada uno de ellos;
m) Llevar un registro de los RAEE recolectados, reutilizados, reciclados y enviados a disposición final;
n) Demandar por la vía ejecutiva, conforme a las normas procesales en vigor en cada jurisdicción, a los sujetos obligados que no cumplan en tiempo y forma con las obligaciones establecidas por esta Ley;
o) Elaborar su estatuto y reglamento interno de funcionamiento así como el reglamento de funcionamiento del Consejo Consultivo.
p) Firmar acuerdos y convenios con autoridades jurisdiccionales, que atiendan las especificidades locales vinculadas a una o varias etapas o actividades de la gestión de los RAEE.
6.3 Autoridad de Aplicación, la fiscalización y control
La autoridad nacional de aplicación la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable o el organismo que la sustituya en sus funciones y tendrá por funciones:
a) Establecer los lineamientos que encuadren la elaboración del Sistema Nacional de Gestión de
RAEE por parte del ENGERAEE, y considerar su aprobación;
b) Controlar, a través de los organismos competentes del Poder Ejecutivo, que los productores efectúen el aporte de las tasas anticipadas de gestión de RAEE. A tal fin, deberá impulsar la elaboración de un sistema de pago de las tasas anticipadas de gestión de RAEE que garantice que cada AEE cuente, al momento de la venta, con una estampilla certificante para control público;
c) Fomentar el diseño y producción de AEE que faciliten su valorización, y en particular la reutilización y el reciclado de RAEE, sus componentes y materiales;
e) Promover la comercialización de los productos resultantes de la valorización de los RAEE;
f) Establecer restricciones y/o prohibiciones a la incorporación a los AEE de sustancias que evalúe como peligrosas y que disponen de alternativas tecnológicas;
g) Establecer metas anuales progresivas de recupero de RAEE a cumplir por el ENGERAEE, que para el segundo año posterior a la promulgación de la presente ley no podrá ser inferior a 1 kilogramo por habitante por año;
h) Establecer y controlar el cumplimiento de las metas anuales de valorización de los RAEE recuperados;
i) Establecer los requisitos técnicos que, como mínimo, deberán cumplir las instalaciones y plantas de gestión y tratamiento de RAEE;
j) Impulsar la reglamentación de la presente ley.
En tanto, serán autoridades jurisdiccionales competentes las máximas autoridades ambientales de las Provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Las autoridades jurisdiccionales competentes deberán establecer, en forma coordinada con el ENGERAEE, los procedimientos o modalidades que permitan a los grandes generadores desechar sus RAEE en forma diferenciada.
Las autoridades jurisdiccionales competentes de las localidades con una población mayor a los 10.000 habitantes, deberán establecer centros de recepción de RAEE y/o servicios de recolección diferenciada domiciliaria de RAEE, de modo de brindar a los generadores particulares la posibilidad de desechar sus RAEE en forma diferenciada.
El ENGERAEE remitirá anualmente a la autoridad nacional de aplicación un informe referido a su actividad en el año anterior, en el que, como mínimo, se relacionen:
a) Las cantidades de cada categoría de AEE colocadas en el mercado en el nivel nacional;
b) Las cantidades finales de RAEE gestionados a través del sistema nacional de gestión de RAEE y sus subsistemas, discriminando por categorías y tipos de RAEE, así como las cantidades valorizadas y destinadas a disposición final con y sin tratamiento.
En tanto, las autoridades jurisdiccionales competentes deberán controlar el desempeño de los gestores de RAEE en el ámbito de sus jurisdicciones.
El incumplimiento de las disposiciones de la presente ley o de las reglamentaciones que en su consecuencia se dicten, sin perjuicio de las responsabilidades civiles, penales o ambientales que pudieran corresponder, será sancionado, en forma acumulativa, con:
b) Multa desde 10 (diez) sueldos mínimos de la categoría básica inicial de la Administración Pública Nacional hasta 500 (quinientos) veces dicho sueldo mínimo;
d) Cese definitivo de la actividad y la clausura de las instalaciones, según corresponda y atendiendo a las circunstancias del caso, debiéndose efectuar las denuncias penales que pudieren corresponder.
Las sanciones establecidas en el artículo anterior se aplicarán previa instrucción sumarial que asegure el derecho a la defensa, y se graduarán de acuerdo con la naturaleza de la infracción. La reincidencia será tenida en cuenta a los efectos de la graduación de la sanción. Las sanciones no son excluyentes y podrán aplicarse en forma concurrente. Cuando el infractor fuere una persona jurídica, los que tengan a su cargo la dirección, administración o gerencia, serán solidariamente responsables de las sanciones establecidas en el presente capítulo.
6.4 Requerimientos para los operadores
Se entiende como Gestor / Operador de RAEE a toda persona física o jurídica que, en el marco de esta ley, realice actividades de recolección, transporte, almacenamiento, valorización, tratamiento y/o disposición final de RAEE.
Toda instalación que se utilice para la gestión de RAEE deberá contar con la correspondiente habilitación por parte de la autoridad jurisdiccional competente. A tal efecto, éstas establecerán los requisitos técnicos necesarios que deberán cumplir las instalaciones para la gestión de RAEE en el ámbito de sus jurisdicciones; en función de las características de los RAEE, de las tecnologías a utilizar, y de las condiciones ambientales locales. Tales instalaciones deberán poseer superficies impermeables y estar protegidas contra la intemperie y cumplimentar los requisitos mínimos que establezca la autoridad nacional de aplicación.
Las autoridades jurisdiccionales competentes deberán dictar las normas y disponer las medidas necesarias para facilitar la implementación del sistema nacional de gestión de RAEE y sus subsistemas en el ámbito de sus jurisdicciones.
6.5 Elementos destacados de la Ley RAEE
Uno de los puntos clave y destacables, es que la nueva Ley exige que “en localidades con una población mayor a los 10.000 habitantes, los generadores particulares tendrán prohibido desechar sus RAEE disponiéndolos como residuos domiciliarios no diferenciados. Para los grandes generadores, dicha prohibición se aplicará en todos los casos, sin importar la cantidad de población de la localidad en la cual se encuentren”.
La Autoridad nacional de aplicación podrá incorporar nuevas categorías, subdividir las definidas en el artículo 4º, e incorporar otros tipos de productos en ellas, a fin de adaptarlas a los requerimientos del Sistema Nacional de Gestión de RAEE. La autoridad nacional de aplicación determinará, en caso de resultar necesario, un listado de aquellos AEE que por sus características de tamaño, composición, diseño, uso u otras, requieran prescripciones y requisitos técnicos específicos para su gestión.
Los RAEE que contengan sustancias reguladas por la ley 24.051 de residuos peligrosos u otras normas jurisdiccionales que regulen dicho tipo de residuos, no serán considerados objeto de tales normativas siempre y cuando mantengan inalteradas su forma, blindaje y hermeticidad; y hasta tanto sean desarmados o desensamblados para su tratamiento y/o disposición final.
7 Determinación de áreas territoriales para la gestión de RAEE
Ante todo se debe destacar, que por las informaciones de ventas y descartes, así como la concentración política, administrativa y financiera, así como por ser sede de los depósitos de la mayor parte de los OEM importadores o Distribuidores, el Área Metropolitana de Buenos Aires, concentra más del 70 % de los RAEE.
La Ley Nacional Nº 24.051, que actualmente regula las tareas de gestión de Residuos Pelgirosos, es un muy buen modelo para prever, cómo evolucionará la Ley de Gestión de RAEE. Teniendo en cuenta el artículo 67° de la ley 24.051 que establece que “se invita a las provincias y los respectivos municipios, en el área de su competencia, a dictar normas de igual naturaleza que la presente para el tratamiento de los residuos peligrosos“, varias provincias han prohibido el ingreso de residuos peligrosos a sus territorios dictando legislación específica en la materia. Algunos ejemplos son:
– Buenos Aires: en su constitución provincial en el artículo 28, tercer párrafo, prohíbe el ingreso en el territorio de residuos tóxicos y radiactivos. En consecuencia, no es posible ni el tránsito ni el tratamiento de tales residuos en la provincia.
– Ciudad de Buenos Aires: en su artículo 28 prohíbe el ingreso de residuos peligrosos.
– Santa Cruz: su constitución establece la prohibición del ingreso al territorio provincial de todo tipo de residuo actual o potencialmente peligroso y de los radiactivos o los de cualquier índole o naturaleza comprobadamente tóxicos, peligrosos o susceptibles de serlo en el futuro. Parece establecer una prohibición absoluta, incluyendo a residuos de cualquier índole comprobadamente tóxicos o pasibles de serlo en el futuro. Esta fórmula parece feliz en cuanto estaría abarcados también residuos no peligrosos pero que pudieran serlo en el futuro.
– Entre Ríos: prohíbe la introducción de residuos bio-patogénicos y de los residuos originados en las operaciones de tratamiento de los mismos.
– Chaco: con el dictado de la ley 3946 prohíbe el ingreso de todo tipo de residuos provenientes de otros países al territorio provincial y sus espacios aéreos y fluviales. La norma parecería tener una prohibición absoluta en cuanto no permite el “ingreso de todo tipo de residuos”, pero se relativiza al estipular que sean “provenientes de otros países”. A simple vista, los residuos ingresados a la provincia provenientes de otra no estarían alcanzados por la prohibición, no existiendo diferencia en cuanto a la peligrosidad de un residuo sea éste nacional o extranjero.
– Catamarca: a través de la ley provincial 4685 adhirió a la ley 24.051, prohibiendo la introducción y el depósito de residuos de origen químico, biológico y tóxico peligroso.
g) Vista de las provincias argentinas y sus restricciones
Se presenta a continuación un listado por provincias respecto de las restricciones al ingreso o instalación de planta de tratamiento de residuos peligrosos:
Normas que contienen prohibiciones o promociones de gestión interjurisdiccional
Constitución Provincial, art. 28
Resolución SPA Nº 601/98
Resolución SPA N° 93/02
Prohíbe el ingreso de residuos tóxicos
Establece el listado de residuos tóxicos
Prohíbe la fabricación e ingreso de PCBs y la instalación de aparatos que contengas PCBs
Constitución de la Ciudad Autónoma, art. 28
1. La prohibición de ingreso a la Ciudad de los residuos y desechos peligrosos. Propiciar mecanismos de acuerdo con la provincia de Buenos Aires y otras jurisdicciones, con el objeto de utilizar o crear plantas de tratamiento y disposición final de los residuos industriales, peligrosos, patológicos y radioactivos que se generan en su territorio
2. La prohibición del ingreso y la utilización de métodos, productos, servicios o tecnologías no autorizadas o prohibidos en su país de producción, de patentamiento o de desarrollo regional. La ley establecerá el plazo de reconversión de los que estén actualmente autorizados
Ley Nº 4.865, art. 2º
Prohíbe la introducción y depósito de residuos de origen químico, biológico y tóxico peligroso
Sin restricción de prohibición
Constitución Provincial, art. 38,
Ley Nº 3.946, art. 3º,
Es deber de los poderes públicos dictar normas que aseguren básicamente: Item 5) El control del tránsito de elementos tóxicos; la prohibición de introducir o almacenar en la provincia residuos radiactivos, no reciclables o peligrosos y la realización de pruebas nucleares
Prohíbe la importación, introducción y transporte de todo tipo de residuos provenientes de otros países al territorio provincial y sus respectivos espacios aéreos y fluvial
Ley Nº 3.739, art. 1ºLey Nº 3.742, art. 7º
Prohíbe el ingreso con fines industriales o de depósitos de residuos tóxicos no biodegradables. Prohíbe la instalación de plantas de tratamiento y disposición final de residuos peligrosos
Decreto N° 5837/91, Anexo III Item 9
Decreto Nº 6009/00, art. 3º
Decreto Nº 603/06
Prohíbe la disposición de residuos sólidos industriales generados fuera de ella
Prohíbe la introducción de residuos biopatogénicos y de los residuos originados en las operaciones de tratamiento de los mismos
Prohíbe el ingreso a territorio provincial de residuos peligrosos procedentes de otrs provincias, salvo que su destino sea para el tratamiento y disposición final en plantas habilitadas
Ley Nº 1.210, art. 42
Prohíbe el ingreso de residuos biopatogénicos
Ley Nº 5.063, art. 128
Prohíbe la introducción de sustancias, materiales o residuos tóxicos y peligrosos, cuyo objeto sea disposición final, depósito, almacenamiento o confinamiento
Ley Nº 1.586, art. 5º
Prohíbe la introducción y transporte de residuos patológicos
Ley Nº 6.250, art. 1º, 2º
Prohíbe la introducción, el depósito de residuos tóxicos peligrosos
Ley Nº 2.899, art. 1º
Prohibe disposición, almacenamiento, tratamiento y recuperación de residuos peligrosos
Ley Nº 2.205, art. 1º
Prohibe introducción, transporte, circulación, depósito transitorio o permanente de residuos o desechos de origen químico, biológico de carácter peligroso y/o tóxico
Ley Nº 2.472, art. 1º
Ley Nº 3.250, art. 23
Resolución SES 1570/03, art. 31 en el marco de la Ley 2.599
Prohíbe ingreso, transporte, transbordo, traslado o almacenamiento, permanente o transitorio de desechos o residuos tóxicos de origen industrial, químico o biológico
Prohíbe el ingreso, transporte, almacenamiento transitorio o permanente de todo tipo de residuos que no cuenten con la correspondiente autorización de la autoridad de aplicación
Prohíbe el ingreso de residuos patológicos sin la previa autorización sanitaria provincial
Ley Nº 7070, art. 111 inc. c) y art. 112
Prohíbe el ingreso de residuos peligrosos
Prohíbe enterrar, almacenar o procesar materiales tóxicos
Ley Nº 6.665, art. 5º
Prohíbe importación, introducción y transporte de residuos peligrosos
Decreto 2092/05, art. 3º
No se permitirá ingreso de residuos para su disposición final en el territorio de la provincia; serán autorizados ingresar al territorio provincial aquellos residuos que fueren utilizados como insumos de un proceso productivo y/o fueren destinados a una planta de tratamiento para eliminar su peligrosidad con expresa autorización de la Autoridad de Aplicación
Constitución Provincial, art. 73
Ley Nº 2.567, art. 3º
Se prohíbe el ingreso al territorio provincial de residuos actual o potencialmente peligrosos o los de cualquier otra índole o naturaleza comprobadamente tóxicos, peligrosos o susceptibles de serio en el futuro
Decreto 1920/97
Declara de interés la instalación de plantas de tratamiento de residuos industriales; solicitado por la ex SSMAyE
Ley Nº 6.311, art. 2º inc c)
Prohíbe el ingreso, la instalación o radicación en el territorio provincial de residuos actual o potencialmente tóxicos
Prohíbe la instalación de depósitos de residuos industriales peligrosos y/o tóxicos
Constitución Provincial, art. 56, inc. 3
Ley Nº 105, art. 3º
Prohíbe la introducción y depósito de residuos químicos, biológicos o de cualquier otra índole o naturaleza comprobadamente tóxicos, peligrosos o susceptibles de serlo en el futuro
Prohíbe la importación, introducción y transporte de residuos peligrosos provenientes de otros países (el acceso terrestre a la Isla Grande es únicamente por Chile)
Ley Nº 6253, art. 47,
Queda prohibido en la provincia la introducción o depósito de residuos químicos, biológicos o de cualquier otra índole, comprobadamente tóxicos o que exista incertidumbre sobre los efectos que pudiere producir
7.1 Organismos ambientales vinculados a los residuos peligrosos
Se citan a continuación los organismos provinciales y de la Ciudad de Bs As a cargo de la gestión de residuos peligrosos y que tendrán a cargo la gestión de RAEE:
Persona a cargo, Dirección, Teléfono, Correo Electrónico
Ing. Hernan Alonso
alonsoh@opds.gba.ar
Calle 12 y 53 Torre II Piso 14 – C.P. 1900 La Plata, Bs. As., Argentina.
Dirección de evaluación técnica ambiental
Director General Horacio Walter
OF: 4124-7900/ int.120.
hwalter@buenosaires.gov.ar
evaluacion_amb@buenosaires.gov.ar
Moreno 1379 – CP 109 – Ciudad de Buenos Aires
Secretaria del Agua y del Ambiente.
Subsecretaria del Ambiente.
Director Lic. Eduardo Barletta
dir.gestamb@catamarca.gov.ar
subsecamb@catarmaca.gov.ar
www.ambientecatamarca.gov.ar
OF: (03833) – 459000/ int. 2443
Av. Belgrano S/N ex Regimiento (CAPE) – CP 4700 – Catamarca
Secretaria del Ambiente de la Provincia de Córdoba.
Subsecretaria de Ambiente.
Coordinador: Dr. Eduardo Aime.
eduardo.aime@cba.gov.ar
residuos.peligrosos@cba.gov.ar
http://www.secretariadeambiente.cba.gov.ar
OF: (0351) – 4343310/16/int. 122
Richieri 2187 – CP 5000 – Córdoba
Gerencia de Gestión Ambiental,
Administrador General Ing. Mario Rubén Rujana.
icaa@corrientes.gov.ar
consultas.icaa@corrientes.gov.ar
OF: (03783) 460960/431273
Bolívar 2275 – CP 3400 – Corrientes Capital
Ministerio de Infraestructura, obras, servicios públicos y medioambiente.
Subsecretario Dr. Raúl Fernandez
raul.fernandez@chaco.gov.ar
OF: (03722) – 448089.
Marcelo. T. de Alvear 145 2°P – CP 3500 – Chaco
Subsecretaria de gestión ambiental.
Subsecretaria de regulación y control ambiental.
1 – Dirección general de comarca virech, Península Baldez
Dirección de control operativa ambiental.
Directora Gral. Miriam López Arrua.
Director Gral. Roberto Jure
Director Esteban Pérez Parri
eparri@chubut.gov.ar
OF: (02965) 484831
Irigoyen 42 – Cp9103 – Rawson
Secretaria de Medioambiente de la Provincia de Entre Ríos.
Área de Gestión Paraná
Área Bioseguridad
Área Residuos Peligrosos
Director. Dr. Aníbal Vázquez
Encargado. Martín Eduardo Lenzi
OF: (0343) 4208879
Laprida 386 – CP3100 – Paraná
Subsecretaria de Recursos Naturales y Ecología
Ing. Horacio Rodolfo Zambon
ambiente_fsa@yahoo.com.ar
OF: (03717) 427576/ 422703
José María Uriburu 1513 – (3600) Formosa
Secretaria de medioambiente y recursos naturales
Director Ing. Miguel Arturo Toman
OF: (0388) 4241992
recursosnaturalesjujuy@latinmail.com
San Martín 518 – CP 4600 – Jujuy
Gobernación de la pampa.
Subsecretario Dr. Darío Daniel Mariani
www.ecologialapampa.gov.ar
OF: (02954) 428006
Luro 700 1 p – CP 6300 – Santa Rosa – La Pampa
Directora. Ingeniera Marta Ríos
OF: (03822) 453816/18
Facundo Quiroga y Dalmacio Velez – CP 5300
Dirección de saneamiento y control ambiental.
Secretario Guillermo Carmona
Director de saneamiento Ing. Ricardo debandi.
Subdirector Ing. Luis lucero
OF: (0261) 4235428
Boulogne sulmer 3200 – CP 5500 – Mendoza
Subsecretaria de Ecología y Desarrollo Sustentable
Dirección General de Ecología y Calidad Ambiental
Subsecretario Virgilio Fontana
OF: (03752) 447611
Director General Esteban Emilio Aramendia.
OF: 03752 447599
misionerosp@yahoo.com.ar
San Lorenzo 1538 – CP 3300 – Posadas Misiones
Dirección Provincial de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable
Dirección de gestión de residuos urbanos e industriales
Directora Ingeniera Maria Del Carmen sambrin.
OF: 0299 4426032 int. 108.
msambrin@neuquen.gov.ar
Leguizamon 635 – CP 8300 – Neuquén
Consejo de Ecología y Medio Ambiente
Presidente Oscar Echeverría
OF: (02920) 423391
oecheverria@codema.rionegro.gov.ar
www.codema.rionegro.gov.ar
Colon 275 – 3° piso – 8500 – Viedma
Programa de registros ambientales
Secretaria Ing. Cristina Camardello
Jefa del programa de registros ambientales Ing. Mónica Morey
OF: (0387) 4215007/4320873/4214944
ambiente@salta.gov.ar
Balcarce 388 – CP 4400 – Salta
Subsecretario Lic. Domingo Raúl Tello
OF: (0264) 4305929
Director Ing. José Luís Espinosa
OF: (0264) 4305985
Coordinadora Yalia Daroni
OF: (0264) 4305957/5958
medioambiente@sanjuan.gov.ar
www.medioambiente.sanjuan.gov.ar
Centro Cívico 3° Piso Sector – CP 5400– San Juan
Sub programa de control de contaminación de Residuos Peligrosos
Dr. Nancy Del Castello
OF: (02652) 451988
Pringues 1157 – CP 5700 – San Luis
Dirección Provincial de Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Ambiental
Director Gral. Jorge Antonio Perancho
OF: 02966 – 432455 o 439493
dgdsyoa.sma@gmail.com
El Cano 260 Rió Gallegos – CP 9400 – Santa Cruz
Ing. Andrés Rintoul
OF: 0342 4579210/ int. 109
jcbazzi@santafe.gov.ar
Patricio Culllen 6161 – CP 3000 – Santa Fe
Secretaria Técnica de Saneamiento Ambiental.
Área de Residuos peligrosos.
Secretaria Técnico Ing. Domingo Rosas
OF: 0385 4240954
saneam_sgo@yahoo.com.ar
Av. Belgrano Sur 2050 –CP 4200 – Santiago del Estero
Secretaria de Desarrollo Sustentable y Ambiente
Secretario Nicolás Lucas
OF: (02901) 4311156 int. 102
Director Ing. Ricardo Santolaria
OF: (02901) 4311156 int. 109/110
San Martín 1401 – CP 9410 – Tierra del Fuego
Subsecretaria de Protección Ambiental
Director Ing. Sergio Villafanie
OF: (0381) 4525697/98
Av. Brigido Teram 650 – CP 4000 – Tucumán
8 Conclusiones relevantes
ü Falta de un marco jurídico claro respecto de la Gestión de RAEE, y sobre todo, cuándo un AEE deja de serlo para ser RAEE. El área de legales de los Productores de AEE no quieren problemas con una incorrecta gestión ni inscribirse como generadores de un residuo que genera un consumidor universal y no el fabricante;
ü La existencia de tasa a pagar por el Generador del RAEE, que pueden ser equivalentes hasta el 1 % de la rentabilidad de la empresa que los genera, lo cual puede significar erogaciones millonarias;
ü Un marco jurídico complejo para obtener los permisos y habilitaciones para Generar, Transportar y Operar con RAEEs,
ü Amparados en un marco jurídico complejo, los fabricantes e importadores de RAEE han postergado cualquier iniciativa para la gestión de RAEE,
ü Falta de comprensión del ciclo de vida de los AEE y los costos reales de tratamiento y disposición final de los RAEE por las empresas y consumidores;
ü Un elevado costo de la logística reversa, dado que existen restricciones para transportar algunos RAEE;
ü Restricciones a la hora de exportar materiales valorizados, lo que hace menos rentable la ecuación económica;
ü Concretamente, está prohibida la exportación de chatarra ferrosa, principal componente de los AEE;
ü Las exportaciones de cobre y aluminio dependen de un registro en el cual opera un par de empresas, y tienen una retención del 40 % sobre el precio de venta, lo cual hace imposible de exportar;
ü Considerando los dos puntos anteriores, al Operador de RAEE deben vender la chatarra ferrosa y no ferrosa al mercado interno, altamente protegido, lo cual hace menos rentable la actividad;
ü Por otro lado, la venta tanto de plaquetas electrónicas como de baterías está regulada por la Autoridad Ambiental, Aduana y la Prefectura Naval, lo que hace engorrosa toda exportación, cuando para las plantas refinadoras en destino, sea Aurubis, Boliden, SNAM, Recupil o Umicore en la UE, Xstrata en América del Norte, o Dowa, ene Japón, entre otras, dichos materiales ingresan por canal verde.
ü Existencia de cierto mercado informal de gestión de RAEE
ü Existencia de exportaciones de AEE hacia China, sin gestión previa
ü Falta de educación del consumidor, de las empresas de recolección de residuos y de los municipios para la segregación en origen de los RAEE.
8.1 Identificación y fundamentación de los principales riesgos de inversión
[1] Sólidos contaminados con alguno o algunos de los residuos peligrosos identificados en el Anexo I o que presenten alguna o algunas de las características peligrosas enumeradas en el Anexo II de la Ley de Residuos Peligrosos, tales como envases contaminados, contenedores y/o recipientes en general, tanques, silos, trapos, tierras, filtros, artículos y/o prendas de vestir de uso sanitario, etc…
[2] En esta entrada no se incluyen restos de montajes de generación de energía eléctrica.
[3] El nivel de concentración de los bifenilos policlorados de 50 mg/kg o más.
[4] Este apartado no incluye la chatarra resultante de la generación de energía eléctrica.
[5] Pueden considerarse como reutilización la reparación, la reconstrucción o el perfeccionamiento, pero no un nuevo montaje importante.
[6] En algunos países estos materiales destinados a la reutilización directa no se consideran desechos.
[7] Para mayor información sobre las modalidades de ésta recolección, ver la página electrónica www.eqonline.com
[8] Ver para más detalle la página www.epa.gov/epaoswer/osw/gen_trans/
[9] Incluye a estos residuos dentro de las categorías B 1110 (scrap electrónico) y B 1120 (catalizadores), dentro del canal verde de los desechos del Anexo IX, es decir, no sujetos al párrafo 1 de la Convención (o sea, como cualquier desecho de chatarra, o cartón, lana, o plástico no peligrosos). Estos son rezagos de generación universal e ingresan al país importador por canal verde, sin mayores requisitos de Basilea, siempre que cumplan requisitos de no estar contaminados por otro rezagos.
[10] B 1110: Montajes eléctricos y electrónicos: Montajes electrónicos que consistan sólo en metales o aleaciones
Desechos o chatarra de montajes eléctricos o electrónicos (incluidos los circuitos impresos) que no contengan componentes tales como acumuladores y otras baterías incluidas en la lista A, interruptores de mercurio, vidrio procedente de tubos de rayos catódicos u otros vidrios activados ni condensadores de PCB, o no estén contaminados con elementos del anexo I (por ejemplo, cadmio, mercurio, plomo, bifenilo policlorado) o de los que esos componentes se hayan extraído hasta el punto de que no muestren ningunade las características enumeradas en el anexo III (véase el apartado correspondiente de la lista A A1180)
[11] Artículo 48. – La responsabilidad del generador por los daños ocasionados por los residuos peligrosos no desaparece por la transformación, especificación, desarrollo, evolución o tratamiento de éstos, a excepción de aquellos daños causados por la mayor peligrosidad que un determinado residuo adquiere como consecuencia de un tratamiento defectuoso realizado en la planta de tratamiento o disposición final
[12] Estos residuos han sido contemplados en la Ley Nº 25.916 de Gestión Integral de Residuos Domiciliarios, ley de presupuestos mínimos, que en su artículo 35, indica la necesidad de establecer “programas especiales de gestión” para los mismos.
[13] Plaquetas de circuitos integrados.
[14] En esta entrada no se incluyen restos de montajes de generación de energía eléctrica.
[15] El nivel de concentración de los bifenilos policlorados de 50 mg/kg o más.
[16] Este apartado no incluye la chatarra resultante de la generación de energía eléctrica.
[17] Pueden considerarse como reutilización la reparación, la reconstrucción o el perfeccionamiento, pero no un nuevo montaje importante.
[18] En algunos países estos materiales destinados a la reutilización directa no se consideran desechos.
3 comentarios sobre “Informe sobre la Industria de Gestión de RAEE de Argentina”
nahuel weber dice:
25 mayo, 2015 de 12:09
11 octubre, 2016 de 13:23
lo vuelvo a repetir muy buen articulo, muy detallado. y en mendoza hace años que los <<RAEE son un problema.
Silvana Zaninetti dice:
31 mayo, 2017 de 23:58
Muy bueno yo gane un proyecto en la onu en sobre Raee y la verdad es muy bueno el artículo. Hoy lo estamos llevando a cabo en la localidad de Embalse

References: artículo 4
 Resolución 
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 artículo 2
 artículo 4
 artículo 67
 artículo 28
 artículo 28

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 Artículo 48
 artículo 35