Source: https://blog.sepin.es/2017/11/mediacion-consumo/?replytocom=337800
Timestamp: 2019-04-19 19:14:23+00:00

Document:
Ya es posible mediar en consumo | Sepín
6 noviembre, 2017 6 noviembre, 2017 Gema Murciano
Para comenzar, es importante destacar que esta Ley no regula ni desarrolla procedimientos de resolución alternativa de litigios, sino que se limita a establecer los requisitos que buscan la armonización de la calidad de las entidades de resolución alternativa a las que pueden recurrir los consumidores y los empresarios para la solución de sus litigios.
Además, una de las peticiones que han reclamado desde hace tiempo los operadores mediadores ha sido que se diera la posibilidad de mediar en este área, y, ahora, por fin se ha obtenido respuesta, recogiéndose, primeramente, en la Directiva 2013/11/UE (SP/LEG/12041) y, por último, al publicarse su transposición a nuestro ordenamiento jurídico.
Otra cuestión que llama la atención es la voluntariedad, el principio estrella de cualquier método extrajudicial de resolución de conflictos y que, además, aparece calificado como tal en la vigente Ley de Mediación mencionada ut supra, redactada con el siguiente tenor: “excepto cuando una norma especial así lo establezca”.
Si la mediación es voluntaria, conforme a su art. 6 (Ley 5/2012), ¿cabe inferir que es posible que se haya abierto la puerta a considerar la posibilidad de sacar de este principio la sesión informativa, al no ser una etapa del procedimiento de mediación stricto sensu, como también vienen pidiendo muchos colectivos de mediadores?
Este es otro motivo por el que muchos mediadores, igualmente ,pueden alegrarse, aunque no todos, dado que existe un grupo discrepante.
¿Quién va a querer perder el tiempo en trabajar en una solución si nadie garantiza que se vaya a cumplir? Si no dotamos de fuerza ejecutiva los acuerdos de mediación, ¿por qué vamos a acudir a ella? Y ojo que en el arbitraje de equidad, el árbitro no tiene ninguna formación especial y el laudo que dicta tiene fuerza ejecutiva equivalente a una sentencia, mientras que el mediador, además de tener formación universitaria, la tiene específica con amplios conocimientos de Derecho y tiene la obligación de ir actualizándola, pero los acuerdos que firma requieren la elevación a escritura u homologación por un Juez para tener auténtica fuerza ejecutiva. ¿En serio esta Ley pretende configurar un principio de eficacia cuando se ponen obstáculos a su desarrollo?
En otro orden de cosas, a lo largo de cuatro títulos, la norma va desarrollando el ámbito de aplicación: litigios, litigios derivados de las prácticas comerciales llevadas a cabo por empresarios adheridos a códigos de conducta y litigios transfronterizos.
Teniendo en cuenta la globalización que vivimos, parece sensato que se unifique una forma de actuación que proteja a los consumidores a nivel europeo. Esta característica hará que se potencien los ODR, es decir, la resolución de litigios on-line y obligará a las entidades de resolución alternativa a contar con sistemas adaptados para cumplir con las disposiciones de protección de datos y con la confidencialidad, y ello pese a que el intercambio de bienes o la prestación de servicios se haya celebrado o no por Internet.
A continuación, la Ley describe un farragoso procedimiento para acreditar entidades de resolución alternativa, que dependerán, en función de la materia, de otras autoridades competentes, alguna pendiente de creación, dirigidas también por la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición, que a su vez, será el conector con la Comisión Europea, y la responsable de la elaboración del listado nacional de entidades acreditadas, para que se incluya en el Listado consolidado de entidades acreditadas de la Comisión Europea.
Además, indica los requisitos con los que debe cumplir cualquier entidad que aspire a acreditarse: información, que debe ser actualizada; formación; autorregulación que deben llevar; garantías que debe ofrecer al consumidor, todo ello debe pasar por la autoridad competente para acreditar lo que le corresponda, que dependerá de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición, que, a su vez, será el conector con la Comisión Europea. También indica las causas para que se produzca la exclusión del listado de entidades acreditadas.
De toda la información solicitada, cabe destacar la que se debe facilitar como mínimo en su web y en cualquier soporte duradero. A juzgar por los numerosos requisitos que deben constar (hasta 15), no quiero imaginar cómo serán las tarjetas de visita.
Como viene siendo habitual en el legislador, en mediación no hace más que crear expectativas que se quedan en nada.
Mediación y arbitraje consumidores, Reformas. permalink.
2 comentarios en “Ya es posible mediar en consumo”
ARTURO ORTIZ HERNANDEZ dijo:
Sensacional Articulo, Gema, creo que ya era hora que se permitiera la mediación en consumo. A mi juicio peca en el problema de siempre en España la hiperregulación de todo y la desconfianza en el mediador. Como bien dices somos peor tratados que los árbitros de equidad. Surge a mi entender otro debate, Si nos fijamos siempre que se regula sobre mediación, aparece la posibilidad o a veces la exigencia de que el mediador ofrezca una propuesta de solución.
Esto chirria con el concepto de Mediador que se enseña en este país.
El debate servido.
A mi entender, la mediación debería acabarse con un resultado, con o sin avenencia. En el segundo caso se abre la vía judicial a las partes y en el primero el Acta resistiria Tiulo ejecutivo x ser la voluntad de ambas partes. Con ello nos libramos de vaivenes.

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