Source: http://elconsumo.blogspot.com/2012/02/sobre-las-clausulas-suelo-abusivas-una.html
Timestamp: 2016-09-29 23:44:25+00:00

Document:
EL CONSUMO: Sobre las cláusulas suelo abusivas. Una sentencia ejemplar y exhaustiva.
sentencia es la dictada el pasado 2 de febrero por la Sra. Magistrada del
Juzgado de lo Mercantil nº 2 de Palma de
Mallorca, Dña. Catalina Asela Munar Fons, y que llama la atención por su razonada,
extensa y exhaustiva argumentación jurídica y en la que, analizando la
“claúsula suelo” recogida en un contrato de préstamo suscrito por un consumidor
con la CAIXA RURAL
DE BALEARS, en virtud de la que se establecía un “suelo” de un tipo de interés
del 4,5 por 100 (por debajo del que no podían bajar los intereses a pagar a la
entidad prestamista, aunque el préstamo era a tipo variable con referencia al Euribor
y éste hubiese bajado ostensiblemente), concluye que ésta es nula por abusiva, conteniendo
estas contundentes consideraciones:
“No se necesita ningún dictamen
pericial para constatar que la cláusula firmada por el Sr. ,,,,,,,,,,, no sólo es absolutamente desproporcionada, imponiendo un "límite
suelo" excesivamente alto en beneficio de la entidad de crédito que
alcanza el 4'5 en evidente perjuicio del particular, sino también palmariamente
abusiva, por cuanto el "límite techo" fijado por la entidad crediticia, se ha igualado sin rubor alguno a los estratosféricos
intereses del 28%, que entran de lleno y con todos los honores en la calificación
de usuarios y leoninos conforme al artículo 1 de la Ley de 23 de julio de 1908”.
“No estamos ante una "horquilla
dudosa", como por ejemplo si estuviéramos ante una acotación entre un suelo del 3% y un techo del 12%, caso en que necesitaríamos de específicos estudios para conocer si la cláusula de limitación es o no desproporcional, aquí estamos presenciando el ejemplo claro de las
consecuencias de una posición desigual y del poder de la entidad de crédito frente al consumidor, es la representación de David contra Goliath, en
la que el consumidor ha firmado un elevado límite a la baja con evidente
repercusión desfavorable para sí mismo, pero que a cambio no ha obtenido ningún
límite al alza, es una "cláusula techo" que por su inoperancia llega
al absurdo y le deja a la intemperie, es decir, se le ha impuesto sencillamente
una cláusula "suelo" sin reciprocidad alguna. Por ello entiendo que
ante tal evidente desproporción, la cláusula invocada debe ser considerada
abusiva y por ende, en aplicación de los artículos 80 y 82 en relación con el
86.7 , 87.6, y 89.1 de la
Ley General para la defensa de los consumidores y usuarios , es
obligado declarar su nulidad, que engloba no sólo al límite "suelo"
sino también al "techo".”
Por su interés reproducimos, íntegramente, el texto de la Sentencia. JUZGADO
DE LO MERCANTIL Nº 2
ORDINARIO Nº 251/2010
Palma, 2 de febrero de 2012.
Vistos por mí, Dña. CATALINA ASELA MUNAR FONS, Juez sustituta en funciones de refuerzo en el Juzgado de lo Mercantil nº 2 de Palma , los presentes autos de juicio declarativo ORDINARIO nº 251/10 promovidos por el procurador D.
Santiago Barber Cardona en nombre de D. Adriano ., asistido del letrado
D. Carlos Hernández Guarch, contra CAIXA RURAL DE BALEARS, SOCIEDAD COOPERATIVA
DE CRÉDITO, representada por el Procurador D. Miguel Socías Rosselló y asistida
por el Letrado D. Sebastián Romaguera, sobre DERECHOS DE LOS CONSUMIDORES Y
USUARIOS , procedo, en nombre de S. M. EL REY, a dictar la siguiente
. En fecha 3 de junio de 2006 y procedente de la Oficina de Reparto, tuvo
entrada en este Juzgado demanda de juicio ordinario, a través del que se
solicitaba que se procediese a dictar sentencia en el sentido siguiente:
Declare la nulidad de la estipulación que establece, en el contrato del que se deriva la presente demanda, el límite a
las revisiones del tipo de interés de un mínimo aplicable de un 4'5% y cuyo
contenido literal (en mayúscula negrita) es: "EL TIPO DE INTERÉS OBTENIDO
NO PODRÁ superar el tipo de interés pactado como moratorio ni SER INFERIOR AL
4'50 POR CIENTO NOMINAL ANUAL".
2. Condene a la entidad a la devolución de las cantidades que se hubieren cobrado en virtud de la condición declarada nula,
de acuerdo con las bases explicadas ut supra.*
Y condene a la demandada al pago de las costas causadas en este
suplico 2º fue rectificado a requerimiento del tribunal en la audiencia previa,
quedando redactado del siguiente modo:
Condene a la entidad demandada a la devolución de las cantidades que se
hubieren cobrado en virtud de la condición declarada nula, que de acuerdo con
las bases referidas en la demanda ascienden a 3.176'46 euros por importes
abonados hasta el mes de junio de 2010 incluido, con sus intereses legales, y
las mensualidades posteriores a razón de 288'93 euros mensuales".
. Fue admitida a trámite por Decreto de 8 de junio 2010, y la demandada
presentó escrito de contestación el 27 de septiembre, oponiéndose a las
peticiones efectuadas de adverso e interesando una sentencia desestimatoria con
expresa imposición de costas a la actora.
.- La AUDIENCIA
PREVIA se celebró el 3 de mayo de 2011, acto al que
comparecieron ambas litigantes.
De oficio, habiendo advertido esta juzgadora la existencia de suplico defectuoso en el escrito de demanda, en aplicación del 424 LEC requirió a la parte actora para
que aclarase la abstracta redacción del petitum 2º del suplico, por imperativo
del artículo 219 de la LEC
demandante RECTIFICÓ EL SUPLICO 2º, quedando redactado del siguiente modo:
tuvo por subsanado el defecto y por rectificado el suplico en debida forma.
fijó un único HECHO ADMITIDO:
Los términos de la concesión del préstamo hipotecario.
LOS HECHOS CONTROVERTIDOS SIGUIENTES:
El conocimiento previo de las condiciones (si el demandante fue informado o no
de la cláusula, y si ésta fue libremente pactada)
La existencia o no de asesoramiento por parte de una inmobiliaria
Que la entidad demandada realizara o no publicidad de los préstamos
hipotecarios mediante folletos informativos
4) Que la "cláusula suelo" fijada en un 4'5 % de mínimo, cuando el máximo se fijó en un 28%, sea desproporcional o abusiva para el consumidor
La libertad negocial de ambas partes con anterioridad a la estipulación del
las pruebas que las partes estimaron convenientes, tras su admisión se fijó fecha
de juicio para el 24 de enero de 2012.
Siendo el 24 de enero, fijado para la celebración de juicio, acudieron las partes y éste tuvo lugar conforme acreditan los medios de grabación de este juzgado, practicándose la prueba a excepción de la testifical de D. Rubén ., prueba que fue renunciada por la demandada.
las conclusiones de ambos letrados, quedó el pleito visto para sentencia.
PRIMERO.- La parte actora interesa en su demanda que se declare la nulidad de la comúnmente denominada
"cláusula suelo y techo" que fue insertada en el contrato de préstamo
hipotecario suscrito por el Sr. Adriano,
con la demandada, cláusula que considera abusiva, resaltando que jamás fue
informado de ella ni fue objeto de negociación individual, que desconocía su
existencia, y que además resulta desproporcionada y gravemente perjudicial para
el consumidor, pues en la práctica está suponiendo que desde la bajada de los tipos
de interés, en lugar de pagar únicamente el interés verdaderamente negociado y
pactado, el "Euribor + 0'75" como se comprometieron las partes, y
pese a la grave situación de crisis económica que padece el país, está abonando
de más a la demandada unos 288'93 euros cada mes (sin dicha cláusula estaría
abonando en 2010 mensualidades de 716'20 euros, y a consecuencia de la misma no
descienden de los 1.005'13 euros mensuales), que suponen 3.176'46 euros pagados
de más hasta junio de 2010. Por ello suplica que se declare nula dicha cláusula
y se condene a la entidad bancaria a devolverle aquellos importes que ha
cobrado de más por su aplicación, así como las costas del procedimiento.
La entidad CAIXA RURAL DE BALEARS SOCIEDAD COOPERATIVA DE CRÉDITO se opone radicalmente a la petición efectuada de adverso, invocando la
libertad contractual, señalando que el actor fue informado y negoció todos los
términos, que se cumplieron escrupulosamente todos los requisitos de la O.M. de 12 de diciembre de
1989 y la norma 6 de la
Circular 8/1990 del Banco de España, que en el año 2006 no
editaba folletos publicitarios, que la
Orden de 5 de mayo de 1994 sólo es aplicable a préstamos
iguales o inferiores a 25 millones de pesetas (150.253'02 euros) y al actor se
le prestaron 211.500, por lo que no resulta aplicable a este litigio, que las
condiciones fueron pactadas personalmente con el demandante y de hecho hubo incluso
renegociación porque exigió determinados extremos que le fueron concedidos,
habiéndose recogido la referida "cláusula suelo y techo" en el
contrato de forma explícita, clara y resaltada en negrita, indicativa de que el
tipo de interés nominal mínimo sería del 4'5% y el máximo el moratorio del 28%,
cláusula que además le fue leída por el Notario autorizante sin objeción alguna, alegando que además dicho importe no puede considerarse leonino ni usurario, y negando por último que sea desproporcional o desequilibrada, como a su entender demuestra el hecho de que el
actor siga siendo cliente de CAIXA RURAL DE BALEARS pues ha intentado subrogar
el préstamo hipotecario a otras entidades bancarias y ninguna de ellas le ha
ofrecido condiciones mejores de las que negoció en el 2006 con la aquí
demandada, por lo que en suma interesa una sentencia desestimatoria de la
demanda con imposición de costas a la parte actora.
.- En el concreto caso que nos ocupa, el tema nuclear se reduce a dos extremos:
Primero, determinar si la "cláusula suelo-techo" que nos ocupa debe
ser considerada una "condición general de la contratación" o
"cláusula no negociada individualmente", y por tanto sometida a la Ley 7/1998 de 13 de abril, de
CONTRATACIÓN y a los requisitos del artículo 80 LGDCYU (Real Decreto Legislativo 1/2007 de 16 de noviembre , que aprueba el Texto Refundido de la LEY GENERAL PARA LA DEFENSA DE CONSUMIDORES Y USUARIOS). En este apartado deberemos examinar si el demandante tuvo conocimiento previo de la existencia de esta concreta condición, si fue asesorado o no, si en la
publicidad emitida por la entidad bancaria se advertía de su existencia o se
silenciaba, y si fue o no libremente pactada y consentida por el actor (Hechos controvertidos 1º, 2º, 3º y 5º). En este apartado se examinará también si puede
ser considerada o no un "elemento esencial" con los efectos jurídicos
2) En segundo lugar, y con independencia de que nos hallemos ante una cláusula individualmente pactada o no (pues tanto en uno como en otro caso este
argumento es invocable), deberemos examinar si la cláusula suelo-techo que nos
ocupa (con un interés mínimo o "suelo" de 4'5 y un máximo o
"techo" del 28) es o no abusiva por resultar desproporcional o
carente de reciprocidad (artículo 82.4 d) y c) de la LGDCYU).
el Hecho controvertido 4º fijado en la audiencia previa.
.- CUESTION PRIMERA: SI LA
CLÁUSULA "SUELO-TECHO" QUE NOS OCUPA DEBE SER CONSIDERADA O NO UNA "CONDICIÓN GENERAL DE LA CONTRATACIÓN" o "CLÁUSULA NO NEGOCIADA INDIVIDUALMENTE". Y si
constituye ELEMENTO ESENCIAL O NO DEL CONTRATO.
respecto a este extremo dos posturas doctrinales enfrentadas: una, niega que a
los elementos esenciales de los contratos, como es el precio libremente pactado
con el consumidor, se los pueda calificar de condiciones generales de la contratación, y otra, adoptada por otro sector doctrinal y por reiterada jurisprudencia de nuestro Tribunal
Supremo, que considera que aunque afectase a un elemento esencial del préstamo,
ello no implica que haya sido negociada individualmente, puede ser una
condición general de la contratación y como tal debe ser revisada por los
Postura contraria a considerarla una "condición general de la
contratación" por considerarla un "elemento esencial" del contrato.
Un sector doctrinal niega que a los elementos esenciales de los contratos, como sería el precio libremente pactado con el consumidor, se los pueda calificar de condiciones generales de la contratación.
Entienden que el control judicial de "abusividad" no puede extenderse a las cláusulas que se refieren a elementos esenciales, y aunque las
cláusulas estén predispuestas por uno de los contratantes, no podrán calificarse
de condiciones generales. Así , DÍEZ PICAZO, MENÉNDEZ, DÍAS VALDÉS y PACHECO
CAÑETE , por ejemplo.
es la postura a la que se adscribe el " INFORME DEL BANCO DE ESPAÑA "
sobre determinadas cláusulas presentes en los préstamos hipotecarios, emitido a
instancias del Senado, publicado en el BOCG nº 457 del Senado de 7 de mayo de
2010 (documento 4 adjunto a la contestación), calificando de "elemento esencial del precio" a las tan criticadas cláusulas limitativas de los tipos de interés variable, aludiendo al artículo 4.2 de la Directiva 93/13/CEE ,
aunque en el mismo informe entiende esta juzgadora que se incurre en evidentes
contradicciones con la conclusión anterior, como se expondrá en el razonamiento
Es la argumentación sostenida también por la reciente sentencia de la Sección Quinta de la AUDIENCIA PROVINCIAL
DE SEVILLA, de 7 de octubre de 2011 , como se desprende de su Fundamento de
Derecho Quinto, que asume la argumentación del Banco de España en el referido
B) Postura del TRIBUNAL SUPREMO y doctrina mayoritaria: sí podemos estar ante una "condición general
de la contratación" aunque la cláusula (en nuestro caso, la limitativa del
interés variable) se tratara de un "elemento esencial" del precio.
las reiteradas resoluciones dictadas al respecto por el TRIBUNAL SUPREMO ,
remitiéndose a la sentencia del TJCE de 3 de junio de 2010 , entiende esta
juzgadora que la interpretación anterior debe ser obligatoriamente rechazada. El TJCE señalaba que un tribunal nacional puede apreciar en cualquier circunstancia el carácter abusivo de una cláusula no negociada individualmente, que se refiera al objeto principal de ese contrato, incluso cuando esa cláusula ha sido
redactada de antemano por el profesional de una manera clara y comprensible. Y
el TRIBUNAL SUPREMO ha señalado que es indiferente que la cláusula se refiera a
un elemento esencial del contrato como es el precio a efectos de considerar su
decir, aunque la cláusula se refiera al precio mismo del contrato (elemento
esencial, por tanto), ello no impide que podamos estar ante una condición
general no negociada individualmente, y deberemos estar a cada caso concreto.
modo de ejemplo, la sentencia de la Sala Segunda del TS de 27 de mayo de 2002 citada
por la parte actora, señalaba:
"...de ahí que deban valorarse la naturaleza de los CONTRATOS DE CRÉDITO sobre los que se proyecta la actuación profesional del acusado, DE ORDINARIO PUROS Y SIMPLES CONTRATOS DE ADHESIÓN AL PRÉSTAMO CON LAS CONDICIONES UNILATERALMENTE MARCADAS POR LA ENTIDAD PRESTAMISTA,
al que debe adherirse íntegramente el prestatario".
la sentencia del TRIBUNAL SUPREMO DE 30 DE NOVIEMBRE DE 2001 destacaba:
De un mínimo conocimiento de la realidad social, a la que esta Sala no puede ni
debe permanecer ajena, ( artículo 3.1 del CC ), demuestra que en la práctica de
los préstamos hipotecarios su concesión por los Bancos se condiciona a que los
prestatarios concierten un seguro de vida o de amortización que refuerza notablemente
la garantía"
el mismo sentido, señalaba la SENTENCIA DICTADA POR LA SECCIÓN 11 DE LA AUDIENCIA PROVINCIAL
DE MADRID, DE 21 DE FEBRERO DE 2006 : "una condición es precisamente
general porque se impone por la entidad bancaria al usuario, sin que el
prestatario haya podido influir en la misma, debiendo aceptarla y adherirse a
ella si quiere el servicio, sin perjuicio de que haya casos en que a ciertos
clientes y por sus propias cualidades y condiciones que interesen al banco,
éste permita su matización o adaptación oportuna al caso".
sigue este criterio la sentencia de la AUDIENCIA PROVINCIAL
DE ASTURIAS DE 14 DE ABRIL DE 2000 , que examina los tipos de interés, los contratos de adhesión y la posición desigual del consumidor, en aplicación de la LGDCYU.
Debemos recordar que son múltiples las resoluciones de nuestra AUDIENCIA PROVINCIAL DE PALMA dictadas en el mismo sentido al
examinar los contratos de seguro, sin que se haya pronunciado aún sobre las
cláusulas limitativas de los tipos de interés variable, al ser éste el primero
de varios casos de esta naturaleza que se han presentado recientemente ante los
los órganos jurisdiccionales que han considerado que las cláusulas limitativas
de los tipos de interés variable son verdaderas condiciones generales de la
contratación, habiéndolas declarado nulas por abusivas, podemos mencionar las
sentencias del JUZGADO DE LO MERCANTIL Nº 2 DE SEVILLA, DE 30 DE SEPTIEMBRE DE
2010 (recientemente revocada por la sentencia de la AP Sevilla de 7 de
octubre de 2011 que acoge la tesis del Informe del Banco de España y que esta
juzgadora no comparte), que señalaba que "estos pactos están sujetos a los
deberes de información que exige el RDL 2/2003 y actual LEY 36/2003 DE 11 DE
MARZO de "Medidas de Reforma Económica", cuyo artículo 19
expresamente exige su constancia en la oferta vinculante previa". En este
sentido, también las sentencias del JUZGADO DE LO MERCANTIL Nº 1 DE CÁCERES, DE
12 DE ENERO DE 2012 Y DE 18 DE OCTUBRE DE 2011 ; LA DEL JUZGADO DE LO
MERCANTIL Nº 1 DE LEÓN, DE 11 DE MARZO DE 2011 ; así como el JUZGADO DE LO
MERCANTIL Nº 2 DE MÁLAGA Y EL MERCANTIL Nº 7 DE BARCELONA . Aunque finalmente
no declaró la nulidad de las cláusulas limitativas de los tipos de interés, la SENTENCIA del JUZGADO DE
LO MERCANTIL Nº 9 DE MADRID de 8 DE SEPTIEMBRE DE 2011 también partía de la
reiterada doctrina del Tribunal Supremo y de su posible revisión por los tribunales,
aunque fueran elementos esenciales del contrato.
Entre la Doctrina, podemos citar a VICENS CHULIÁ , quien al dejar constancia de la desigualdad existente entre
una relación contractual entre el particular y la entidad de crédito, relación
en la que la "voluntad contractual brilla por su ausencia", dando el
ejemplo de que es como una partida de ajedrez entre un experto y un mero aficionado, en el que cada jugada o cada cláusula contractual supone el jaque-mate para el
se resaltaba en la antigua resolución de la DGRN de 20 de mayo de 1987 al referirse a
cláusulas con vencimiento anticipado, "... ha desembocado en una excesiva
complejidad en contra de la exigencia legal de claridad y precisión"...
"en la práctica, la entidad se presenta en la notaría con un clausulado
prácticamente completo" (Consejo General del Notariado, fascículo 18).
También debe resaltarse por su diáfana objetividad y experiencia práctica el artículo de PEDRO GARRIDO CHAMORRO, ANTIGUO DECANO DEL ILUSTRE COLEGIO NOTARIAL DE BALEARES , titulado "Escrituras de préstamos
hipotecarios " , criticando la "desordenada hipertrofia" del
articulado de las escrituras, y la extensa serie de pactos predispuestos por las entidades financieras, que son verdaderas condiciones generales en los
último, debemos destacar que en el tan referido "INFORME DEL BANCO DE
ESPAÑA" emitido a instancias del Senado, publicado en el BOCG nº 457 del
Senado de 7 de mayo de 2010 (documento 4 adjunto a la contestación) se califica
a este tipo de cláusulas como un "elemento esencial", que forma parte
inseparable del precio mismo del préstamo y por tanto cuestiona su eventual
carácter abusivo aludiendo a la existencia de una "absoluta libertad
contractual" y a las "grandes garantías" que suponen los
controles y requisitos exigidos por los artículos 5 y 7 de la OM de 5 de mayo de 1994, pero
no podemos olvidar dos extremos:
Primero, que esta entidad tiene un interés directo en que se declare la validez
de este tipo de cláusulas, pues es evidente que no estamos ante un informe
emitido por alguien imparcial. Los concretos datos objetivos y estadísticos obtenidos merecen ser considerados como tales, pero no podemos atribuir igual valor a las conclusiones allí
contenidas;
Segundo, aunque las consideren "elemento esencial" -quizás
interesadamente-, se contradice esta calificación de forma total con las
manifestaciones contenidas a lo largo de su informe, cuando se desprende que,
estudiadas un total de 49 entidades de crédito, con carteras agregadas
representativas de todo el sector, en 2/3 de las mismas no se impusieron estas
cláusulas limitativas a los tipos de interés variable ( señalando que en 24 de
las 49 entidades no se aplicó o se hizo de modo residual, por debajo del 15%),
y en aquellas entidades donde se empezaron a incorporar alrededor del 2004, (de
las que sólo 13 entidades la han aplicado de manera mayoritaria, en más del 85%
de las operaciones), lo fue por decisión unilateral de la dirección de la
entidad y no por negociación con el cliente, como se desprende (las mayúsculas
son mías): en la página 19, punto 3.1, columna izquierda del informe, al afirmar " Un análisis desagregado de estas prácticas muestra que LA APLICACIÓN O NO DE
ESTE TIPO DE CLÁUSULAS ES, EN GENERAL, UNA PRÁCTICA DECIDIDA EN CADA MOMENTO POR CADA UNA DE LAS ENTIDADES, PARA EL CONJUNTO DE SUS OPERACIONES"; "NORMALMENTE, LOS DIRECTORES
DE SUCURSAL NO TIENEN LA FACULTAD DE ALTERAR ESA CARACTERÍSTICA BÁSICA DEL PRODUCTO"; "... En definitiva, LA APLICACIÓN DE ESTAS
CLÁUSULAS OBEDECE A DECISIONES INDIVIDUALES DE CADA ENTIDAD ..."; y en la
columna derecha del 3.1 in
fine refleja "... Finalmente, la encuesta también ha demostrado que LAS
ENTIDADES NO APLICAN ESTAS CLÁUSULAS NI ESTABLECEN SUS UMBRALES EN FUNCIÓN DE LAS
OPERACIÓN, EL PERFIL DE RIESGO DEL CLIENTE, EL PORCENTAJE DE FINANCIACIÓN, EL CANAL COMERCIAL DE ORIGINACIÓN, O EL GRADO DE VINCULACIÓN ACORDADO. EN RESUMEN, LA TIPOLOCÍA DE LAS
OPERACIONES CON LIMITACIÓN ES SIMILAR A LA DE LOS CONTRATOS SIN LIMITACIÓN".
curioso aún es constatar que en su página 20, apartado 3.2, columna de la
derecha, se refleja:
ello indica, y la encuesta cualitativa a así lo confirma, que EL
ESTABLECIMIENTO O NO DE ESTAS CLÁUSULAS ... NO HAN SIDO UN ELEMENTO ESENCIAL EN
LAS CONDICIONES DE COMPETENCIA en las que se ha venido desarrollando el mercado
en los últimos años...", y en la página 21, apartado 3.3, columna
izquierda, penúltimo párrafo, determina: "En todo caso, y sean cuales sean
las causas y explicaciones que subyacen en la determinación de los umbrales o
acotaciones, lo cierto es que, EN LA MAYORÍA DE LOS CASOS, NO OFRECEN UNA PROTECCIÓN
EFECTIVA PARA LOS CLIENTES PARTICULARES DEL RIESGO DE SUBIDA DE LOS TIPOS,
DEBIDO A LOS ALTOS NIVELES QUE ALCANZAN LOS TECHOS"...
lo anterior, si es evidente como señala incluso el propio Informe del Banco de
España, que estas cláusulas limitativas de los tipos de interés variable las
han impuesto sólo determinadas entidades bancarias -que no son mayoría-, por mera decisión empresarial y de forma predeterminada, no pudiendo siquiera el Director de la sucursal que trata con el consumidor alterar su aplicación si viene exigida desde la central, debiendo el cliente adherirse a ellas si desea concertar el
contrato de préstamo hipotecario, y además sólo suponen ventaja real para la entidad bancaria y ninguna para el cliente, es innegable que NO podemos referirnos a ellas como "elementos esenciales del precio
mismo, libremente acordado por las partes", sino que nos hallamos ante
VERDADERAS CONDICIONES GENERALES DE LA CONTRATACIÓN. Y no comparto la consideración de que estas cláusulas LIMITATIVAS a los TIPOS DE INTERES VARIABLE puedan ser calificadas de "elemento
esencial", o que formen parte "del precio mismo del préstamo", habiendo
destacado ya en párrafos anteriores las contradicciones en que incurre, a mi
parecer, el tan referido Informe del Banco de España cuando las califica como
Es hecho notorio, y así se ha recogido en múltiples artículos y referencias periodísticas en tono de crítica, que el particular que acudía hace
unos años a concertar un préstamo hipotecario con una determinada entidad de
crédito se preocupaba únicamente (extremo lamentable, pero cierto) de la
concreta cuota que tenía que pagar al mes. En aquella época el consumidor medio
sólo conocía dos modalidades posibles: a interés fijo, y a interés variable, y
desconocía que existieran cláusulas de acotación o limitación al interés
variable, ni al alza ni a la baja, por lo que no iba prevenido de su existencia
ni acudía con ánimo de negociarlas. En tales condiciones, estas cláusulas
limitativas, que suponen un evidente acotamiento de techos y suelos e influyen de
manera indubitada en el coste final del préstamo, se firmaban como accesorias
al contrato y no como parte sustancial del precio mismo.
como se desprende de los datos objetivos ofrecidos por el propio Banco de
España, fueron impuestas por un pequeño sector de la banca y no por todas las entidades de crédito, por mera decisión empresarial desligada de criterios definidos, y con la finalidad de garantizar unos determinados beneficios mínimos a la prestamista. Las
mismas entidades de crédito justificaban el "PAPEL SECUNDARIO" de
estas acotaciones en la competencia, argumentando que por un lado que el principal interés del prestatario se centraba únicamente en la concreta cuota a pagar, y estas cláusulas no afectaban a sus preocupaciones inmediatas, y por otro, que la regulación española no destaca el riesgo de tipo de interés, o mejor, la incertidumbre sobre la variabilidad de los tipos, como un
"elemento esencial" de la información precontractual, pues sólo les obliga a mencionar la evolución del índice en los 24 meses anteriores al contrato. Con esta innegable realidad
social existente en el momento que se estipularon estas acotaciones a los tipos
de interés variable, esas cláusulas limitativas que la entidad de crédito podía
incluir en el contrato, no eran negociadas ni percibidas ni contempladas por el
consumidor medio como parte integrante del precio. Las percibía, en su caso,
como una imposición o condición accesoria, ya que o bien la aceptaba, o bien no
recibía el préstamo.
habiéndose originado de tal modo, no pueden ser calificadas de "elemento
Análisis de nuestro concreto supuesto.
esta cuestión litigiosa debemos tener muy presente las específicas reglas de la
carga de la prueba que rigen en la materia que nos ocupa, señaladas en el
artículo 82.2, párrafo segundo de la
LGDCYU :
empresario que afirme que una determinada cláusula ha sido negociada
individualmente, asumirá la carga de la prueba".
decir: si la CAIXA RURAL
afirma que esta concreta cláusula fue conocida, negociada y aceptada previamente
a la firma de la escritura notarial por el Sr. Adriano . de forma individual,
como ocurre en este procedimiento, cuando éste lo niega tajantemente, es CAIXA
RURAL quien deberá acreditarlo, y de no poder hacerlo, deberá soportar la carga
de no haberlo acreditado.
del examen conjunto de la prueba, resulta obligado concluir que CAIXA RURAL no
ha conseguido acreditar que se hubiera informado, negociado y aceptado dicha
cláusula de límites "suelo-techo" con el Sr. Adriano ., pues:
No se ha aportado ni un solo documento de negociaciones previas a la firma de
la escritura pública en el que el Sr. Adriano hubiera conocido y
aceptado esa cláusula. El demandante afirma que ni cuando fue informado de las condiciones por la inmobiliaria concertada con dicha entidad, ni cuando negoció con el personal de la sucursal bancaria, se hizo referencia alguna a la existencia de esa concreta cláusula, y conforme a la prueba practicada parece que así fue: En el documento 1,
obra en el folio 175 una copia del expediente remitido por la inmobiliaria
"JP SICA" a CAIXA RURAL en el que NO figura referencia alguna a tipos
o límites mínimos y máximos aplicables sobre el interés variable pactado de
Euribor+0'75, en la documentación interna de CAIXA RURAL (mismo documento 1,
folios 171 a
174) que documenta la solicitud del préstamo del Sr. Adriano ., se plasma dicho límite en el folio 171 cuando se solicita informe al departamento de riesgos, y en la evaluación favorable del folio 174, pero se trata de documentación interna de la entidad bancaria, si firma alguna del solicitante, que no acredita en
absoluto que este límite suelo-techo hubiera sido conocido, negociado y
aceptado por éste. La
CAIXA RURAL únicamente aporta una prueba en este sentido, la declaración
de quien era el Director de la oficina donde se concertó el préstamo
hipotecario con el actor en el 2006, D. Víctor ., hoy destinado en otra
oficina de la misma demandada, quien afirmó que informaban a todos los clientes
de las condiciones del préstamo y que el demandante además acudió a renegociar
el tipo de interés diferencial (del 1% se le rebajó al 0'75%) que se adiciona al interés referencial (Euribor), declaración que constata que
ciertamente el demandante negoció y aceptó el interés variable fijado en el
Euribor+0'75%, pero que no acredita tuviera conocimiento de ninguna acotación a
las variaciones del tipo de interés, comúnmente denominada cláusula de
"suelo y techo", plasmada posteriormente en la escritura pública.
La testigo Lidia ., antigua empleada de la inmobiliaria JP
SICA que ya no tiene vinculación alguna con ella, recordaba al Sr. Adriano . como cliente y que le ofreció, como a todos, la posibilidad de firmar
con diferentes bancos, pero no recordaba haberle informado de la existencia de
la "cláusula suelo". Afirmó que informaba a los clientes de las
condiciones que establecía el banco en ese momento, sin recordar si CAIXA RURAL
la exigía o no.
- La CAIXA RURAL no ha aportado a estas actuaciones el convenio marco suscrito con la referida inmobiliaria JP SICA, documental que
le fue requerida en la audiencia previa para su aportación a autos en cuanto la
tuviera y en todo caso en plazo máximo de un mes antes de la celebración de
La demandada tampoco ha aportado el folleto publicitario utilizado en 2006 para
ofertar la concesión de préstamos hipotecarios, pese a haber sido expresamente
requerida para ello.
No existe oferta vinculante de las condiciones financieras pactadas con el
Sr. Candido ., debidamente firmada por éste, que pudiera
acreditar el hecho de haberle informado de la cláusula suelo. Aunque es cierto que
la OM del 5 de
mayo de 1994 no exige la oferta vinculante en operaciones de préstamo iguales o
superiores a 25 millones de pesetas (véase que en el año de esa Orden ministerial, 1994, por ese precio se podían adquirir dos pisos,
cuando ahora este importe apenas alcanzaría para uno), lo cierto es que en la práctica
muchas entidades bancarias formalizaban la referida "oferta
vinculante" con el cliente antes de acudir a otorgar escritura pública
ante notario, pese a no estar obligados por la OM, para asegurarse por un lado de que el cliente
conocía y aceptaba todos los extremos financieros a los que se obligaba, y por
otro, para disponer de un medio de prueba acreditativo de la aceptación del
cliente para caso de controversia. Pese a no hallarse obligada la demandada por
de 1994, nada le impedía haber suscrito una oferta vinculante previa con el
El Sr. Víctor ., Director de la sucursal donde se firmó el
préstamo hipotecario, admitió que en muchas ocasiones esas operaciones con
interés variable no tenían tipos mínimos establecidos, y que no recordaba si el
convenio marco firmado con la inmobiliaria JP SICA contemplaba o no la
inclusión de esta cláusula.
De hecho, resulta extraño a esta juzgadora contemplar la posibilidad de que un
cliente que negoció varios extremos de su préstamo hipotecario, pues como señaló el Sr. Víctor negoció no sólo el interés diferencial sino también la comisión
de apertura, y se redujo el nominal, sin embargo no ofreciera objeción alguna a
una cláusula que limitara el interés variable entre una franja mínima a pagar
del 4'5%, con un máximo del 28% que se antoja incalificable. Si este cliente,
que negoció determinados extremos, nada alegó sobre esta horquilla de
acotación, constituye un indicio de que nadie le informó de su existencia, ni
en la inmobiliaria, ni en la entidad bancaria. Por
todos los razonamientos anteriores, partiendo de la consolidada doctrina del
TRIBUNAL SUPREMO, aplicando las específicas reglas de la carga de la prueba
recogidas en el artículo 82.2, párrafo segundo de la LGDCYU y la prueba
practicada, es obligado declarar que nos hallamos ante una verdadera condición
general de la contratación, no negociada individualmente, impuesta por la CAIXA RURAL al
SR. Adriano.
.- CUESTIÓN SEGUNDA: SI LA
CLÁUSULA "SUELO-TECHO" QUE NOS OCUPA (CON UN INTERÉS
MÍNIMO O "SUELO" DE 4'5 % Y UN MÁXIMO O "TECHO" DEL 28% )
ES O NO ABUSIVA POR RESULTAR DESPROPORCIONAL O CARENTE DE RECIPROCIDAD.
del hecho incuestionable de que la existencia de tales cláusulas es legal, pues
están previstas en la OM
de 5 de junio de 1994 sobre transparencia bancaria . Ahora bien, para ello se
exige que se cumpla plenamente con las garantías de una adecuada información
previa, así como que su redacción sea clara y comprensible para la adecuada
formación de la voluntad del usuario. Y de que ello se cumpla dependen varios extremos: precisamente por eso se plasma la obligatoriedad de la " oferta vinculante " del artículo 5 de la
OM, y se recoge el derecho del consumidor a examinar en los
tres días anteriores a la firma el proyecto de la escritura, (derecho que en la práctica es de común conocimiento que ningún ciudadano medio ejercita, salvo supuestos verdaderamente
excepcionales; quizás por desconocimiento del ciudadano, o quizás por no atreverse
a acudir a la notaría a revisar un borrador de escritura que preparó la entidad
bancaria y redactó el fedatario público).
Precisamente para garantizarlo, la propia OM en su artículo 7.3.2 letra c) ordena al notario que advierta al consumidor de la posible
existencia de desproporciones o pactos abusivos en el contenido de la escritura,
y en concreto, al tratar las cláusulas limitativas a los tipos de interés
variable, indica:
particular, cuando las limitaciones no sean semejantes al alza y a la baja, el
Notario consignará expresamente en la escritura esa circunstancia, advirtiendo
de ello a ambas partes".
decir: la propia norma que legaliza la existencia de esas cláusulas limitativas
de los tipos de interés variable, considera que son válidas siempre que:
Sean resultado de un acuerdo de libre voluntad entre las partes -extremo que al
entender de esta juzgadora es muy cuestionable que haya existido, atendida la
realidad social y modo en que se han aplicado, como se ha expuesto-;
se reflejen debidamente en el contrato -extremo que concurre en nuestro
supuesto, pues se plasmó con total claridad en la escritura pública otorgada a
tal efecto, pero no en ninguna oferta vinculante o documento privado previo-;
Y por último que, además, las limitaciones al alza y a la baja sean semejantes
o proporcionales, pues de no serlo, el mismo Notario autorizante tiene la
obligación de advertirlo a las partes y de dejar expresa constancia en la
escritura. En el caso que nos ocupa, alegan el demandante y la testigo
SRA. Belinda . que en la notaría les fue leída la
escritura muy rápidamente en apenas diez minutos, pero que no fueron advertidos
especialmente por el fedatario público ni de su existencia ni de que hubiera
desproporción. Este extremo es de difícil prueba, pero sí es evidente que el
notario no dejó reflejada esta advertencia de forma expresa en el documento
advertencia del notario al prestatario se configura precisamente para evitar
situaciones de abuso, una vez reconocida por la DGRN y por REITERADA JURISPRUDENCIA la evidente
situación de desigualdad entre las partes cuando de un préstamo hipotecario se
NO se trata meramente de examinar si concurre una mera "RECIPROCIDAD OBLIGACIONAL O CAUSAL" en el sentido de que sólo se revise jurídicamente si a
ambas partes se le atribuyen los mismos derechos y obligaciones, sin poder
entrar a examinar el precio pactado por considerarlo elemento esencial, sino que
expresamente la OM
obliga a advertir al consumidor si no existe "RECIPROCIDAD ECONÓMICA"
ENTRE EL SUELO Y EL TECHO PACTADOS. Debemos destacar que el Notario NO tiene ni
facultad ni obligación alguna de advertir o efectuar consideraciones al
particular sobre el precio del inmueble, que es totalmente ajeno a su control, pero la normativa sí le exige advertir de la existencia de desproporción o desigualdad en el caso de apreciarlo cuando el contrato incluye
cláusulas limitativas a los tipos de interés, precisamente porque constituye
una estipulación de difícil comprensión para el particular, que puede estar
firmando un pacto abusivo sin conocer la trascendencia que supone.
nuestro supuesto, es admitido por ambas partes que la OM de 5 de mayo de 1994 no es
aplicable porque sólo se dictó para aquellos préstamos que fueran inferiores a
los 25 millones de pesetas o 150.000 euros (cuantía que en 1994 era acorde a
los precios de mercado, pues con ese límite en esa época podían comprarse
incluso dos pisos, pero que rápidamente resultó desfasada con el
"boom" inmobiliario, dejando sin la debida protección a muchos
consumidores), y el importe del préstamo hipotecario suscrito por el Sr. Adriano . excede de dicha suma. Existió así un vacío
normativo, sin exigencias legales a las entidades de crédito, hasta que el
artículo 1 de la Ley
41/2007 de 7 de diciembre modificó el artículo 48 de la Ley 26/1998 de 29 de julio,
sobre Disciplina e Intervención de las Entidades de Crédito , haciendo
extensiva la obligación de información y transparencia a cualquier préstamo
hipotecario que recayera sobre una vivienda, con independencia del importe al
que ascendiera. El Sr. Adriano estipuló
su préstamo hipotecario durante ese vacío normativo, que dejaba al arbitrio de
las entidades financieras el cumplir voluntariamente con las garantías exigidas
por la OM, o no
se refleja en el Informe del Banco de España, la CAUSA básica del
establecimiento de estas cláusulas que establecen LIMITACIONES AL DESCENSO de
los tipos de interés es mantener un rendimiento mínimo de esos activos en
épocas de tipos muy bajos, y las LIMITACIONES AL ALZA asegurarían un límite máximo
al cliente en épocas de fuertes subidas. Por eso se argumenta que una cláusula
limitativa AL ALZA
A LA BAJA constituye
una acotación a los riesgos asumidos por las variaciones de esos tipos de
interés y beneficia a las dos partes.
refiere el tan aludido informe del Banco de España, existen también contratos
con únicamente "cláusula techo", pero se da la circunstancia que una
parte muy importante de ellas habían nacido con topes a la baja y al alza, y
vieron eliminada la restricción a la baja tras alegaciones de la clientela,
bien en el momento inicial, bien en momento posterior (página 18 del informe
del Banco de España, nota inferior 13 en sede del apartado 3.1). Ello denota
que aquellos clientes que tenían una mejor posición o consideración dentro de
la entidad (ya por disponer de mejor asesoramiento jurídico, ya por una buena
situación económica, o por ambos extremos) consiguieron que se les eliminaran
de sus contratos de préstamo hipotecario las cláusulas "suelo", si
bien son innumerables los que por no gozar de las mismas condiciones, o bien no
se percataron de las mismas, o bien ni pudieron negociarlas en su momento, ni
tampoco han conseguido posteriormente que se les modifiquen las estipulaciones
considera relevante dejar reflejados en esta sentencia los datos que aparecen
en el cuadro nº 2 del Informe del Banco de España, que se plasma en el folio 20 in fine del mismo, en el
que se reflejan los DATOS PROMEDIOS de las CLÁUSULAS LIMITATIVAS A LOS TIPOS DE
INTERÉS aplicadas en España:
préstamos hipotecarios concedidos hasta 2003, la cláusula TECHO era de 12'74 ,
la cláusula SUELO de 2'67 , y la horquilla así abarcaba 10'07 .
préstamos hipotecarios concedidos en 2004, la cláusula TECHO era de 13'01 , la
cláusula SUELO de 2'76, y la horquilla así abarcaba 10'25. (EURIBOR de 2'28).
préstamos hipotecarios concedidos en 2005, la cláusula TECHO era de 13'43 , la
cláusula SUELO de 3'02 , y la horquilla así abarcaba 10'41 . (EURIBOR de 2'29).
préstamos hipotecarios concedidos en 2006, la cláusula TECHO era de 13'79 , la
cláusula SUELO de 3'18 , y la horquilla así abarcaba 10'61 . (EURIBOR de 3'34).
préstamos hipotecarios concedidos en 2007, la cláusula TECHO era de 13'96 , la
cláusula SUELO de 3'29 , y la horquilla así abarcaba 10'67 . (EURIBOR de 4'38).
préstamos hipotecarios concedidos en 2008, la cláusula TECHO era de 14'03 , la
cláusula SUELO de 3'43 , y la horquilla así abarcaba 10'60 . (EURIBOR de 4'93).
préstamos hipotecarios concedidos de enero a septiembre de 2009, la cláusula
TECHO era de 13'47 , la cláusula SUELO de 3'35 , y la horquilla así abarcaba
10'12 .(EURIBOR de 1'99).
disponemos de datos medios posteriores a esa fecha, si bien es de común
conocimiento que a partir del año 2009 en adelante el EURIBOR ha ido
descendiendo de forma importante, con valores que incluso en algunos meses de
2009 y 2010 llegaron a ser inferiores al 1%, oscilando en el 2011 entre 1'7 y
2'1, y habiendo finalizado este reciente enero de 2012 con 1'83.
diáfano que en los promedios nacionales las " CLÁUSULAS SUELO" se
situaban, (sin entrar a examinar si eran proporcionales o no, pues no estamos
ante una demanda colectiva de declaración de nulidad sino ante una acción
individual) hasta el mes de septiembre de 2009, en una MEDIA PONDERADA de 3'12 ,
cuando las de "TECHO " o máximos alcanzaban 13'56.
se necesita ningún dictamen pericial para constatar que la cláusula firmada por
el Sr. Adriano no sólo es absolutamente desproporcionada,
imponiendo un "límite suelo" excesivamente alto en beneficio de la
entidad de crédito que alcanza el 4'5 en evidente perjuicio del particular,
sino también palmariamente abusiva, por cuanto el "límite techo" fijado por la entidad crediticia, se ha igualado sin rubor alguno a los estratosféricos intereses del 28%, que
entran de lleno y con todos los honores en la calificación de usuarios y leoninos
conforme al artículo 1 de la Ley
de 23 de julio de 1908 .
que en las cláusulas limitativas a los tipos de interés existen dos juristas
profesionales que deben velar por la existencia de plena libertad de
consentimiento contractual y por la proporcionalidad de las prestaciones:
el Notario autorizante, que deberá advertir a las partes si los límites al alza
y a la baja no son semejantes; Y por último, serán los tribunales quienes
deberán velar por el debido cumplimiento de la ley, y proteger a los
consumidores y usuarios que hubieren podido aceptar condiciones
desproporcionadas a las circunstancias del caso o limitativas de sus derechos,
quizás por su situación angustiosa, por su inexperiencia, o por otros motivos.
estamos ante una "horquilla dudosa", como por ejemplo si estuviéramos
ante una acotación entre un suelo del 3% y un techo del 12%, caso en que necesitaríamos de específicos estudios para conocer si la cláusula de limitación es o no desproporcional, aquí estamos presenciando el ejemplo claro de las
sino también al "techo".
INTERESES. No procede condena a intereses toda vez que no fueron solicitados en
el escrito de demanda. Cuando a requerimiento de esta juzgadora el letrado de
la parte actora redactó en debida forma el suplico segundo en la audiencia
previa, integrando la cifra exacta reclamada, quedando rectificado el párrafo, los
solicitó, pero lo cierto es que no habían sido interesados en la demanda y no
pueden entenderse parte de la corrección a que fue requerido.
SEXTO .- COSTAS. Pese a la estimación íntegra de la demanda, existen respecto a esta cuestión múltiples
sentencias contradictorias entre sí, dictadas en ambos sentidos, que justifican
su no imposición a ninguna de las partes.
los preceptos legales mencionados y demás de general y pertinente aplicación,
ESTIMANDO ÍNTEGRAMENTE la demanda interpuesta por D. Adriano . contra CAIXA RURAL DE BALEARS, SOCIEDAD COOPERATIVA DE CRÉDITO:
DEBO DECLARAR Y DECLARO la
NULIDAD de la estipulación que establece, en el contrato del que se deriva la presente demanda, el límite a las revisiones del tipo de interés de un mínimo aplicable de un 4'5% y
cuyo contenido literal es:
TIPO DE INTERÉS OBTENIDO NO PODRÁ SUPERAR EL TIPO DE INTERÉS PACTADO COMO MORATORIO
NI SER INFERIOR AL 4'50 POR CIENTO NOMINAL ANUAL".
Y DEBO CONDENAR Y CONDENO A LA ENTIDAD DEMANDADA A LA DEVOLUCIÓN DE LAS CANTIDADES QUE SE HUBIEREN COBRADO EN VIRTUD DE LA CONDICIÓN DECLARADA NULA,
QUE DE ACUERDO CON LAS BASES REFERIDAS EN LA DEMANDA ASCIENDEN
A TRES MIL CIENTO SETENTA Y SEIS EUROS CON CUARENTA Y SEIS CÉNTIMOS (3.176'46 EUROS) POR IMPORTES ABONADOS HASTA EL MES DE JUNIO DE 2010 INCLUIDO, QUE SE INCREMENTARÁN CON LOS INTERESES DEL ARTÍCULO
576 DE LA LEC A
SENTENCIA Y HASTA SU COMPLETO PAGO, Y LAS MENSUALIDADES
POSTERIORES A RAZÓN DE 288'93 EUROS MENSUALES.
a las partes y hágales saber que contra la misma CABE interponer RECURSO DE APELACION,
en ambos efectos, que conforme al artículo 458 de la LEC (tras su redacción por la LEY 37/2011 DE 10 DE OCTUBRE, "DE MEDIDAS DE AGILIZACIÓN PROCESAL" que entró en vigor el 2 de noviembre de 2011
conforme indica su Disposición Final Tercera -a los 20 días de su publicación en el BOE nº 245 , de 11 de octubre de 2011-, y en consonancia con su Transitoria Única), SE PRESENTARÁ DIRECTAMENTE ANTE ESTE JUZGADO EN EL PLAZO DE VEINTE DIAS contados a partir del siguiente a la notificación de la presente resolución (SIN
LA "PREPARACIÓN PREVIA" del artículo 457, NORMATIVA DEROGADA), en el
que se deberá exponer las alegaciones en que basen la impugnación, además de
citar la resolución apelada y los pronunciamientos que impugnan, para su posterior
sustanciación ante la
Ilma. Audiencia Provincial de Palma de Mallorca. Para su
interposición será necesario acompañar el resguardo de 50 euros exigido por la Disposición Adicional
15ª de la LO 1/2009
de 3 de noviembre, sin cuyo requisito no se le dará trámite.

References: artículo 1
 artículo 219
 artículo 80
 artículo 4
 artículo 3
 artículo 19
 resolución 

artículo 82
 artículo 82
 artículo 5
 artículo 7

artículo 1
 artículo 48
in fine
 artículo 1
 ARTÍCULO
576
 artículo 458
 resolución 
 artículo 457
 resolución