Source: http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?type=REPORT&reference=A6-2009-0063&language=ES
Timestamp: 2013-12-11 17:33:18+00:00

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INFORME sobre un Plan Europeo de Recuperación Económica - A6-0063/2009
Procedimiento : 2008/2334(INI)Ciclo de vida en sesiónCiclo relativo al documento :
A6-0063/2009Textos presentados :
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17 de febrero de 2009PE 418.250v02-00 A6-0063/2009
sobre un Plan Europeo de Recuperación Económica
Ponente: Elisa Ferreira
Salvador Garriga Polledo, Comisión de Presupuestos
(*) Comisión asociada – artículo 47 del Reglamento
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 26 de noviembre de 2008, sobre un Plan Europeo de Recuperación Económica (COM(2008)0800),
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 29 de octubre de 2008, titulada «De la crisis financiera a la recuperación: un marco europeo de acción» (COM(2008)0706),
– Vistas las recomendaciones específicas por país de la Comisión, de [...] (COM(2009) [...]),
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 17 de diciembre de 2008, sobre un marco temporal para las ayudas públicas con vistas a apoyar al acceso a la financiación en la actual crisis financiera y económica,
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 16 de diciembre de 2008, sobre el informe de aplicación del Programa Comunitario de Lisboa 2008 - 2010 (COM(2008)0881),
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 16 de diciembre de 2008, sobre la política de cohesión: invertir en la economía real (COM(2008)0876),
– Visto el documento de los servicios de la Comisión, de 16 de diciembre de 2008, sobre la revisión del mercado único: una año más (SEC(2008)3064),
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 16 de diciembre de 2008, sobre la dimensión exterior de la Estrategia de Lisboa para el Crecimiento y el Empleo: Informe sobre el acceso a los mercados y establecimiento de un marco para incrementar la eficacia de la cooperación internacional en materia legislativa (COM(2008)0874),
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 16 de diciembre de 2008, sobre la propuesta de reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo que modifica el Reglamento (CE) nº 1927/2006, por el que se crea el Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización (COM(2008)0867),
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 11 de diciembre de 2007, sobre las directrices integradas para el crecimiento y el empleo (2008-2010), incluidas una recomendación de la Comisión relativa a las directrices generales para las políticas económicas de los Estados miembros y de la Comunidad (en virtud del artículo 99 del Tratado CE) y una propuesta de decisión del Consejo relativa a las directrices para las políticas de empleo de los Estados miembros (en virtud del artículo 128 del Tratado CE),
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 7 de mayo de 2008, sobre la UEM@10 – Logros y retos tras los diez primeros años de Unión Económica y Monetaria (COM(2008)0238) (Comunicación sobre la UEM@10),
– Vistos los planes de acción de los Estados miembros y los programas de reforma actualizados para el período 2008-2010,
– Vista la composición del Grupo de Alto Nivel de Expertos sobre la supervisión financiera de la UE, presidido por el Sr. Jacques de Larosière, que presentará un informe a la Comisión para su examen en el Consejo Europeo de primavera de 2009,
– Vistas las conclusiones de la reunión de la Presidencia del Consejo Europeo de los días 11 y 12 de diciembre de 2008 en lo relativo a las cuestiones económicas y financieras, – Vista la reunión de los Jefes de Estado y de Gobierno del Eurogrupo celebrada el 12 de octubre de 2008 con vistas a adoptar un plan coordinado de rescate para combatir la crisis económica,
– Vistas las conclusiones de la Presidencia del Consejo Europeo de los días 13 y 14 de marzo de 2008 en lo relativo al lanzamiento del nuevo ciclo de la Estrategia renovada de Lisboa para el Crecimiento y el Empleo (2008-2010), – Vistas las conclusiones de la reunión del Consejo Ecofin de 7 de octubre de 2008 en lo relativo a las respuestas inmediatas a las perturbaciones financieras,
– Vistas las conclusiones de la reunión del Consejo Ecofin de 4 de noviembre de 2008 en lo relativo a las iniciativas internacionales en respuesta a la crisis financiera y los preparativos para la cumbre internacional sobre la crisis,
– Vista la contribución del Consejo Ecofin de 2 de diciembre de 2008 al acta del Consejo Europeo de los días 11 y 12 de diciembre,
– Visto el Memorando de Acuerdo de 1 de junio de 2008 sobre cooperación entre las autoridades de supervisión financiera, los Bancos Centrales y los Ministerios de Hacienda de la Unión Europea en materia de estabilidad financiera transfronteriza,
– Vista su Resolución, de 22 de octubre de 2008, sobre la reunión del Consejo Europeo de los días 15 y 16 de octubre de 2008(1),
– Vista su Resolución, de 20 de febrero de 2008, sobre las directrices integradas para el crecimiento y el empleo (parte: grandes orientaciones de las políticas económicas de los Estados miembros y de la Comunidad): Lanzamiento del nuevo ciclo (2008-2010)(2), – Vista su Resolución, de 18 de noviembre de 2008, sobre el UEM@10: los primeros diez años de la Unión Económica y Monetaria y los retos del futuro(3), (resolución sobre el UEM@10)
– Vista su Resolución, de 23 de septiembre de 2008, con recomendaciones destinadas a la Comisión sobre los fondos de cobertura y los fondos de capital riesgo/inversión(4), – Vista su Resolución, de 9 de octubre de 2008, con recomendaciones destinadas a la Comisión sobre el seguimiento del proceso Lamfalussy: futura estructura de supervisión(5), – Visto el artículo 45 de su Reglamento,
– Vistos el informe de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios y las opiniones de la Comisión de Presupuestos y de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales (A6-0063/2009),
A. Considerando que la economía internacional y los mercados mundiales han sido capaces de dar lugar a un crecimiento histórico único y sin precedentes en los últimos veinticinco años, con una capacidad de producción que ha brindado prosperidad a más gente que nunca y que es necesario reajustar a raíz de la desaceleración económica provocada por la reducción de la demanda, B. Considerando que los principales desafíos en la lucha contra la recesión que padece la economía internacional y europea son actualmente la falta de confianza en los mercados financieros y de capitales, así como el creciente desempleo,
C. Considerando que el inédito alcance de la actual crisis financiera y el profundo calado de la consiguiente recesión exigen una revisión bien meditada del marco legislativo y de gobernanza de los mercados financieros a escala internacional y de la UE para prevenir tanto futuros problemas en la economía internacional como evitar problemas de la misma naturaleza en los mercados financieros y fortalecer la economía de la UE ante los cambios,
D. Considerando que la inoperancia de importantes entidades financieras socava los mercados crediticios, obstaculiza el flujo de capitales, las inversiones y el comercio, y presiona a la baja a los precios y valores, royendo la estabilidad y los activos de que precisan las entidades financieras para prestar dinero y las empresas para garantizar su propia financiación, E. Considerando que la actual crisis financiera obedece a unas políticas monetarias poco estrictas y a la expansión, impuesta políticamente, de los créditos para la vivienda, así como a los desequilibrios macroeconómicos del pasado, principalmente entre los Estados Unidos y las economías emergentes como China; destaca la necesidad de desarrollar en mayor medida la competitividad dentro de la UE y las inversiones en infraestructuras e investigación, así como en nuevas empresas y nuevos mercados,
F. Considerando que las principales prioridades de los responsables políticos de la UE para asegurar la recuperación económica deben ser el restablecimiento de la operatividad de los mercados financieros y de capitales y la salvaguardia del empleo, contribuyendo así a que la economía de la UE vuelva a la senda del crecimiento, la inversión y la creación de empleo,
G. Considerando que para velar por la recuperación económica se requiere una acción coordinada en el marco de la legislación comunitaria relativa a la competencia y a la ayuda pública, así como estabilidad en los mercados financieros y de trabajo, sin falsear la competencia entre empresas ni crear desequilibrios entre Estados miembros, con vistas a asegurar la estabilidad y la competitividad de la economía de la UE,
H. Considerando que las consecuencias de la crisis financiera en la economía real han conllevado circunstancias económicas excepcionales que requieren medidas y decisiones oportunas, focalizadas, temporales y proporcionales para dar solución a una situación inédita global en materia económica y de empleo y que la intervención pública, si bien resulta inevitable, distorsiona los papeles que corresponde desempeñar a los sectores público y privado en tiempos de mayor normalidad;
I. Considerando que las deficiencias del actual marco reglamentario ya han sido abordadas por el Parlamento Europeo en sus posiciones sobre las propuestas legislativas y en sus resoluciones,
J. Considerando que los datos más recientes facilitados por la Comunidad sobre las perspectivas para 2009 indican un rápido deterioro de las condiciones económicas en toda la UE y que ahora recae sobre la Unión Europea y los Estados miembros en última instancia la responsabilidad de garantizar la estabilidad macroeconómica, el crecimiento sostenible y el empleo,
K. Considerando que la crisis financiera ha puesto de manifiesto el dilema, por una parte, entre la necesidad de abordar la competencia normativa en política económica a escala de la UE y el hecho, por otra parte, de que los planes de incentivación económica son asunto de las autoridades de los Estados miembros,
L. Considerando que las medidas a corto plazo lanzadas por los diferentes Estados miembros requieren una coordinación general de la UE para asegurar su sinergia, por una parte, y evitar, por otra parte, solapamientos de resultados, unos mercados falseados y una duplicidad de esfuerzos costosa,
M. Considerando que las medidas a corto plazo deben ajustarse y respaldar los objetivos a largo plazo de hacer de la Unión Europea la economía del conocimiento más competitiva del mundo, de no socavar la credibilidad y confianza futuras y de garantizar la estabilidad macroeconómica, N. Considerando que conviene reconocer la diferente capacidad de los Estados miembros para intervenir en los programas de recuperación; considerando que conviene desarrollar un importante enfoque complementario de la UE basado en gran medida en un entramado de medidas políticas de mutuo apoyo en los ámbitos de las políticas económica, ambiental, de empleo y social,
O. Considerando que la pertenencia a la zona del euro ha servido para apuntalar la estabilidad económica en los correspondientes Estados miembros; que, además de una intervención pública responsable para contrarrestar el enfriamiento económico, los ciudadanos esperan en este período de recesión económica una respuesta sólida mediante disposiciones de la Unión Europea y cohesión social y regional, preservándose las normas y principios que garantizan una moneda fuerte y estable,
P. Considerando que es de suma importancia restablecer la confianza para permitir un funcionamiento ordenado de los mercados financieros y limitar así los efectos negativos de la crisis financiera en la economía real,
Q. Considerando que a los Estados miembros que se han adherido hace poco a la Unión Europea y que no pertenecen a la zona del euro les está afectando gravemente la especulación contra sus monedas, la fuga de capitales y la congelación de los mercados de crédito internacionales,
Observaciones generales 1. Se congratula de la iniciativa de de la Comisión de lanzar un Plan Europeo de Recuperación Económica (Plan de Recuperación) en respuesta a la grave recesión económica en curso; toma nota de que la dimensión comunitaria de la propuesta representa el 15 % del presupuesto del programa de recuperación, que sigue siendo preciso ejecutar urgentemente;
2. Destaca que la principal prioridad del Plan de Recuperación debe ser estimular la economía y la competitividad de la Unión Europea para preservar la seguridad y las oportunidades de los ciudadanos y evitar un mayor desempleo; considera que el Plan de Recuperación debe contrarrestar el declive económico, permitiendo que los mercados financieros vuelvan a funcionar adecuadamente, facilitar las inversiones y mejorar las oportunidades de crecimiento y empleo, reforzando la economía y el mercado de trabajo de la UE y mejorando las condiciones marco para el crecimiento y la creación de empleo;
3. Insiste en que toda la ayuda financiera ha de ser oportuna, focalizada y temporal; advierte sobre posibles efectos de exclusión y disolución de la política de competencia de la UE; insta a que se restablezca cuanto antes el mercado de competencia leal definido en los Tratados; reclama asimismo que se vuelva lo más rápidamente posible a unas finanzas públicas sanas, tal y como se prevé en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento revisado, para evitar que recaiga una carga excesiva en las futuras generaciones; 4. Destaca que el Plan de Recuperación debe servir al propósito de lograr un acuerdo internacional justo y equitativo que suceda al Protocolo de Kioto en 2012 y que dicho acuerdo debe, entre otras cosas, dar a los países más pobres la oportunidad de salir de la pobreza sin agravar el calentamiento climático, contribuyendo a financiar grandes inversiones en la adaptación al cambio climático y las energías renovables;
5. Observa con inquietud el rápido aumento de la deuda pública y del déficit presupuestario; se muestra preocupado por que la deuda pública pueda convertirse en una carga excesiva para las futuras generaciones; 6. Pide a la Unión Europea, reconociendo como muy importantes objetivos la necesidad de adaptarse a un entorno competitivo global y devolver la economía europea al crecimiento, que redoble sus esfuerzos para invertir en pericias, formación y creación de empleo sostenible, el mantenimiento del empleo y la prevención del desempleo masivo, velando asimismo por unas políticas fiscales constructivas, que deberían contribuir a determinar el tamaño y la estructura del Plan de Recuperación;
7. Recomienda, pues es un requisito esencial de eficiencia, que en el marco de la coordinación de los planes nacionales de recuperación se permita diseñar a medida de las necesidades específicas de cada país cada uno de los programas, teniendo presentes los intereses comunes, las estrategias comunes definidas en materia de lucha contra el cambio climático y velando por su mayor efecto multiplicador, en particular en el empleo; 8. Recomienda el lanzamiento de nuevas iniciativas horizontales a escala de la UE, dado que las diferentes capacidades y márgenes nacionales de maniobra presupuestaria podrían generar resultados muy asimétricos a lo largo y ancho de la Unión Europea; recuerda, no obstante, la responsabilidad de cada Estado miembro en el ejercicio de la disciplina fiscal, las inversiones y las reformas estructurales;
9. Recomienda encarecidamente que se evite el riesgo de que las soluciones aplicadas se conviertan en una mera suma de todas las políticas nacionales, con sus consiguientes costes y conflictos potenciales, pues ello podría socavar el mercado único y la unión económica y monetaria y debilitar el cometido de la Unión Europea como actor global;
10. Apoya el compromiso de la Comisión con el Pacto de Estabilidad y Crecimiento revisado y toma nota de su voluntad de emplear toda la flexibilidad prevista en el pacto para permitir que los Estados miembros respondan de forma adecuada a la crisis económica, en particular para evaluar si las decisiones de inversión a corto plazo son compatibles con los objetivos presupuestarios a medio plazo y conducen al crecimiento sostenible y a la consecución de los objetivos a largo plazo de la Estrategia de Lisboa;
11. Hace hincapié en que es absolutamente necesario que los Estados miembros respeten el Pacto de Estabilidad y Crecimiento revisado, con vistas, por una parte, a hacer frente de forma efectiva a las actuales circunstancias excepcionales y, por otra, a garantizar un compromiso sólido para que la disciplina presupuestaria pueda retomar su curso normal una vez que la economía se haya recuperado, al tiempo que se refuerza el carácter anticíclico del Pacto de Estabilidad y Crecimiento revisado;
Mercados financieros: de la resolución de la crisis a unos mercados sanos en el futuro
Restablecimiento de la confianza en el sector financiero
12. Se congratula de las medidas a corto plazo adoptadas para restablecer la confianza en el sistema financiero; recuerda que esas medidas de urgencia son insuficientes para resolver algunos de los problemas fundamentales que ha generado la crisis, es decir, los desequilibrios mundiales, la asunción de riesgos excesivos, su efecto potenciador y la recompensa de los compromisos a corto plazo; recuerda la necesidad de revisar los mecanismos de remuneración, pues podrían ser una fuente de inestabilidad financiera;
13. Aboga por una actuación coordinada de los Estados miembros que permita establecer garantías bancarias nacionales expresas y generales, que cubran las deudas pero no los recursos propios, para reducir la incertidumbre en los mercados crediticios y facilitar el funcionamiento de dichos mercados;
14. Recuerda que preservar los ahorros y asegurar la concesión de créditos a particulares y empresas, incluidas las PYME, son la justificación primera de la actual intervención pública excepcional en el sistema financiero; recuerda a los Gobiernos de los Estados miembros su responsabilidad democrática ante los Parlamentos por la utilización de fondos públicos para planes de rescate y recomienda encarecidamente que se prevea y coordine a escala de la UE un mecanismo de supervisión adecuada y, en caso necesario, sanciones para asegurar la consecución de esos objetivos;
15. Destaca la importancia de garantizar que los recortes en los tipos de interés centrales se repercutan en los prestatarios;
16. Recuerda la necesidad de que las autoridades de regulación y las autoridades pertinentes de los Estados miembros examinen a fondo las actividades de los banqueros y el sector bancario durante los últimos meses para elucidar si también comportamientos censurables o, incluso, delictivos han contribuido al hundimiento del sistema bancario y garantizar que la intervención pública y las decisiones en materia de política monetaria, respecto de los tipos de interés, hayan servido para invertir la tendencia a la restricción del crédito; 17. Considera que conviene supervisar estrictamente la aplicación de los paquetes de rescate a las entidades financieras para velar por un entorno de igualdad de condiciones que comprenda el nivel de solvencia, los beneficios previstos, la liquidez del mercado interbancario, la evolución de los recursos humanos y la confianza de los clientes, tanto de los particulares como de los empresarios;
18. Considera que los planes de rescate del sector bancario deben ir acompañados de condiciones en materia de incentivos monetarios, concesión de préstamos, condiciones de préstamo, reestructuración del sector y protección del acervo social;
19. Opina que el desarrollo del microcrédito, reconocido como un instrumento eficaz con un fuerte efecto multiplicador, debe fomentarse, en particular imponiéndolo como requisito a aquellos bancos comerciales que hayan recibido apoyo público;
20. Insiste en que se otorgue la máxima atención al restablecimiento de los niveles normales de crédito cuando se examine cualquier nuevo marco reglamentario, en particular para reactivar el proceso de titulización como elemento esencial en el relanzamiento de la financiación destinada a la adquisición de una vivienda o un coche o a las tarjetas de crédito;
21. Pide a la Comisión que realice un análisis claro del impacto del paquete de rescate en la competitividad del sector financiero y en el funcionamiento del mercado interbancario; pide a la Comisión que cree equipos interdisciplinarios, contando con los conocimientos especializados de sus Direcciones Generales de Competencia, Asuntos Económicos y Financieros, y Mercado Interior y Servicios, de los tres supervisores del nivel 3 y del Sistema de Bancos Centrales Europeos, a fin de reunir conocimientos y experiencia técnica y garantizar que los Estados miembros puedan tomar decisiones equilibradas, imparciales, oportunas y de calidad;
Estructuras más efectivas de regulación y supervisión
22. Considera que, aunque el Banco Central Europeo (BCE) no posee un mandato oficial de supervisión, es necesario reforzar su papel en materia de supervisión de la estabilidad financiera en la zona del euro, en particular en la supervisión del sector bancario a escala de la UE; recomienda, por consiguiente, que el BCE intervenga en la supervisión macroprudencial a escala de la UE de las instituciones financieras de importancia sistémica con arreglo al artículo 105, apartado 6, del Tratado;
23. Deplora la ausencia de unos instrumentos y políticas claros de la UE que permitan abordar oportuna y profundamente las repercusiones asimétricas de la crisis financiera en los Estados miembros tanto dentro como fuera de la zona del euro;
24. Reitera su llamamiento a la Comisión para que analice los efectos del comportamiento de los bancos que sacaron sus activos de los Estados miembros de más reciente adhesión a la UE tras la adopción de planes de rescate por otros Estados miembros y que examine detenidamente las acciones especulativas (venta en descubierto) dirigidas contra las monedas de los Estados miembros de más reciente adhesión; pide a la Comisión que comunique los resultados de ese análisis al Grupo de Larosière y a la comisión competente del Parlamento;
25. Insta a la Comisión y a los Estados miembros a que aborden a la mayor brevedad el problema de las garantías bancarias, para velar por que, mediante mecanismos de concepción similar se evite la quiebra de bancos en la Unión Europea, haciendo así posible que se reactive el préstamo interbancario, reactivación ésta que supone una condición necesaria para poner fin a la crisis bancaria y para que circulen créditos nuevos en la economía real, lo que aumentará la inversión y el consumo y abrirá el camino para salir de la crisis económica;
26. Pide encarecidamente el Grupo de Larosière que haga suyas las recomendaciones formuladas en anteriores resoluciones del Parlamento Europeo en materia de supervisión de los mercados financieros; insta a la Comisión a que apoye sus contribuciones con vistas a crear una estructura estable y eficiente de regulación y supervisión que permita prevenir o limitar las consecuencias negativas de futuras crisis; pide al Consejo que tome debidamente en cuenta la posible posición del Parlamento sobre dichas conclusiones antes de aprobarlas;
27. Reitera que una mayor transparencia y una mejor gestión de riesgos, así como una supervisión coordinada, son la mejor solución para prevenir ulteriores crisis y que la reforma reguladora debe ser global, comprendiendo a todos lo actores y todos los tipos de transacciones en los mercados financieros; indica que la naturaleza global de los mercados financieros exige una coordinación internacional de las reformas; destaca que las iniciativas en materia de regulación deben tener por objeto lograr transparencia, sostenibilidad, estabilidad y una mayor responsabilidad de los actores financieros en el mercado; recuerda a la Comisión su obligación de dar respuesta a las reivindicaciones del Parlamento sobre los fondos especulativos y el capital de riesgo;
28. Considera que las agencias de calificación crediticia deberían cerrar las brechas informativas y revelar tanto las incertidumbres como los conflictos de intereses;
29. Insiste en la necesidad de revisar y mejorar las políticas de responsabilidad;
30. Propone examinar cuidadosamente si futuras medidas para la regulación sana del sector financiero, en particular la supervisión macroprudencial del marco reglamentario podrían, o no, dificultar o imposibilitar la recuperación y la innovación económica en el ámbito de los productos financieros y hacer menos atrayentes los mercados financieros de la UE, desviando los flujos financieros y las empresas hacia terceros mercados; recuerda su gran interés en seguir siendo el primer centro financiero del mundo;
Economía real: la crisis como oportunidad para el crecimiento sostenible
Mantenimiento del empleo y estímulo de la demanda
31. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que utilicen todos los medios de que disponen para apoyar a las empresas de la UE, en particular a las pequeñas y medianas empresas (PYME), con vistas a promover la creación de puestos de trabajo y reforzar la confianza de los inversores de la UE, los empresarios, los trabajadores y los consumidores;
32. Recomienda encarecidamente que se asegure urgentemente un acceso suficiente, asequible y razonable al crédito en toda Europa a las PYME, a los ciudadanos y a aquellos sectores en los que la crisis, en particular la falta de crédito, hace peligrar su futuro sostenible; pide a la Comisión que asegure el intercambio de mejores prácticas a tal efecto;
33. Destaca que en la situación actual, en la que las PYME atraviesan graves dificultades de liquidez y un acceso restringido al crédito, las autoridades públicas y los clientes privados deberían pagar a las PYME dentro de un plazo máximo de 30 días; insta a la Comisión a que considere esta cuestión en su revisión de la directiva sobre la morosidad(6);
34. Reclama la observancia plena y la aplicación acelerada, tanto nivel nacional como comunitario, de las recomendaciones del Parlamento sobre la comunicación de la Comisión «Pensar primero a pequeña escala» - «Small Business Act» para Europa: iniciativa en favor de las pequeñas empresas (COM(2008)0394);
35. Reclama el lanzamiento efectivo de una vasta iniciativa europea para el empleo, velando, por una parte, por que puedan crearse empresas en todos los países de la Unión Europea en un plazo de tres días y sin costes y que los trámites de contratación del primer asalariado puedan llevarse a cabo mediante una interfaz única y reforzando, por otra parte, los planes de activación, en particular para las personas poco cualificadas mediante asesoramiento personal, formación o reconversión intensiva de los trabajadores y mejora de sus cualificaciones, programas de aprendizaje, empleo subvencionado y ayudas para el inicio de las actividades autónomas o empresariales; expresa asimismo su apoyo a la iniciativa para la asignación de pagos con cargo al Fondo Social Europeo por parte de la Comisión para estimular el desarrollo y la mejora de cualificaciones;
36. Recomienda vivamente que la iniciativa de la UE de apoyo al empleo incluya una intervención de urgencia en el momento mismo de la pérdida real de los empleos, con vistas a reducir asimismo el riesgo de que las personas afectadas queden excluidas del mercado de trabajo; considera que tales intervenciones requerirán una inversión significativa en formación, en particular aumentando el suministro de formación y concentrándose en mejorar la armonización de los programas de formación y reintegración en el empleo, y que no sólo se deben adoptar medidas a corto plazo sino que también hay que esforzarse para hacer posible la adquisición de cualificaciones de alto nivel con el fin de aumentar los niveles globales de capacitación dentro de la Unión Europea y responder a las actuales necesidades cambiantes de la economía;
37. Acoge favorablemente las propuestas de la Comisión y pide a los Estados miembros que adapten las nuevas disposiciones de los reglamentos sobre el Fondo Social Europeo, el Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, prestando particular atención a la simplificación de los procedimientos y la ampliación de los costes que puedan ocasionar los objetivos de empleo e inclusión social, manteniendo el apoyo al empleo en los sectores clave de la economía y asegurándose de que, cuando se preste la correspondiente ayuda, la cohesión social y territorial siga siendo una prioridad, con el fin de evitar desarrollos asimétricos en la Unión Europea; desea que se produzca una liberación más rápida de los medios destinados a apoyar el empleo y una reorientación de los programas de la UE de apoyo a los grupos más vulnerables, sobre todo los que garanticen condiciones de vida dignas y el acceso a servicios de interés general de alta calidad;
38. Pide a los Estados miembros que inviertan en la economía social, ya que puede contribuir al crecimiento, pues presenta un notable potencial en términos de creación de puestos de trabajo de calidad y de consolidación de la cohesión social y territorial;
39. Destaca la importancia de que se apliquen los principios comunes de la flexiguridad, garantizándose al mismo tiempo una protección social general adecuada, en particular mediante unos sistemas de seguridad social que proporcionen la protección adecuada de acuerdo con las tradiciones nacionales;
40. Pide a la Comisión que, en cooperación con los Estados miembros, siga controlando regularmente cómo evoluciona la situación del mercado de trabajo de la UE y el impacto de la crisis en él, y que tome las medidas necesarias para colocar a las economías de la Unión Europea en el camino de un crecimiento sostenible.
41. Destaca la necesidad de garantizar un nivel adecuado de vida a todos los ciudadanos de la Unión y reclama la adopción de medidas adecuadas de urgencia; pide que se adapten las políticas sociales para hacer frente a la recesión, apoyando unas políticas activas del mercado de trabajo y de inclusión y prestando particular atención a los miembros más vulnerables de la sociedad;
42. Pide a la Comisión que evalúe urgentemente los riesgos de recesión que afrontan los sectores industriales en toda Europa para poder intervenir, en caso necesario, a escala de la UE; destaca, no obstante, que algunos de los achaques de la industria europea pueden no haber sido causados únicamente por la crisis financiera; opina, por consiguiente, que las ayudas públicas deberían estar muy bien focalizadas para no rebasar el objetivo de contrarrestar los efectos de la crisis y que deberían ir acompañadas de las más estrictas condiciones de reestructuración, inversión en innovación y sostenibilidad;
43. Advierte contra la relajación injustificada de las normas de competencia, pues ello podría debilitar el mercado interior; le preocupa que las respuestas nacionales al enfriamiento económico pudieran conducir al proteccionismo y la distorsión de la competencia, lo que, a largo plazo, socavaría gravemente la prosperidad económica de los ciudadanos de la Unión;
44. Reclama una evaluación de las medidas previstas en los planes nacionales de recuperación con respecto a su impacto inmediato en el poder adquisitivo;
45. Pide al Consejo que apruebe la propuesta de conceder a todos los Estados miembros la opción de aplicar un tipo reducido del IVA a los servicios con gran intensidad de mano de obra y los servicios prestados localmente, a la luz de su impacto potencial sobre el empleo y el estímulo de la demanda;
46. Pide a los Estados miembros que consideren la posibilidad de reducir la fiscalidad sobre el trabajo en las categorías salariales más bajas para incrementar el poder adquisitivo y estimular la demanda minorista;
Mayor cohesión y menor divergencia económica
47. Destaca la importancia de la cohesión territorial en el marco de los mecanismos de estímulo propuestos, dado el claro impacto asimétrico de la crisis a lo largo y ancho del territorio europeo;
48. Pide a la Comisión que aborde adecuadamente, en particular a la luz de la crisis actual, el impacto de las políticas horizontales en los divergentes resultados regionales en la zona del euro, según expuso en su Comunicación sobre el UEM@10;
49. Reclama el desarrollo de mecanismos adecuados para garantizar que la rápida convergencia de las regiones menos dinámicas se articule sobre objetivos estratégicos como la ecologización de la economía y una participación adecuada en la Estrategia de Lisboa, en particular prestando apoyo a la innovación, las PYME y las iniciativas a micronivel;
50. Acoge con satisfacción todas las propuestas de la Comisión que simplifiquen y aceleren el acceso a los instrumentos disponibles de cohesión y agilicen la ejecución de proyectos, en particular anticipando fondos, incrementando temporalmente las tasas de apoyo comunitario, mejorando la asistencia técnica y acelerando los procedimientos de pago; Inversiones y reformas estructurales sostenibles e inteligentes
51. Reclama el perfeccionamiento de las políticas e instrumentos de recuperación tanto a nivel de UE como de Estado miembro que permitan estimular la demanda y la confianza a lo largo y ancho de la Unión Europea con arreglo a un conjunto común de prioridades en el seno de la Estrategia de Lisboa como la inversión en educación, infraestructuras, investigación y desarrollo, cualificaciones y aprendizaje permanente, eficiencia energética y tecnologías ecológicas, redes de banda ancha, transporte urbano, industrias y servicios creativos, servicios sanitarios y servicios para la infancia y las personas mayores; 52. Destaca que en las actuales circunstancias tan amargas conviene prever el acceso a los fondos de la UE para los Estados miembros que se han adherido más recientemente a la Unión Europea y que no pertenecen a la zona del euro; considera que esos fondos aportarían el estímulo necesario a los países que no disfrutan del margen de maniobra de los Estados miembros pertenecientes a la zona del euro o presentan grandes déficit presupuestarios o de cuenta corriente;
53. Pide a la Comisión que explore la manera de mejorar la seguridad energética mediante el desarrollo acelerado de una red interior de transporte de gas de la Unión Europea que garantice la seguridad de abastecimiento;
54. Considera que para afrontar la recesión económica es vital aplicar una sólida política de inversión pública que permita crear una «economía de bajas emisiones de carbono»;
55. Pide, a tal respecto, a los Estados miembros, que reformen sus regímenes fiscales para velar por que ciertos sectores como la agricultura, el transporte y la energía, que inciden en tan gran medida en el medio ambiente, actúen sosteniblemente;
56. Apoya decididamente el lanzamiento de un conjunto de políticas urbanas que combinen la eficiencia energética en el transporte y los edificios con la creación de empleo:
57. Destaca la necesidad de realizar importantes inversiones que sean el resultado de un esfuerzo coordinado y sin precedentes en los sectores de la energía, el medio ambiente y las infraestructuras, con vistas a apoyar el desarrollo sostenible, contribuir a la creación de puestos de trabajo de calidad y garantizar la cohesión social; opina, por consiguiente, que la población aceptará mejor los esfuerzos que se le exigen si estos se perciben, por una parte, como justos y, por otra, como garantía de inserción profesional y de integración social;
58. Reclama iniciativas de la UE en el ámbito de la educación y la formación y el acceso al capital de inversión, las facilidades de crédito y microcrédito para impulsar el crecimiento y la convergencia en toda la Unión Europea;
59. Destaca la necesidad de reducir la carga burocrática de los proyectos de inversión cofinanciados por empresas privadas; pide, por consiguiente, a la Comisión y a los Estados miembros que adopten medidas para acelerar y facilitar la inversión;
60. Subraya que, al abordar los problemas agudos derivados de la crisis económica, no se debería perder de vista la estrategia a largo plazo para alcanzar unos objetivos pendientes desde hace tiempo, en particular:
- intensificar la eliminación de las barreras a la libre prestación de servicios, conforme a lo previsto en la Directiva sobre servicios(7);
- mejorar la aplicación de la Directiva sobre servicios postales(8);
- realizar el mercado interior de la energía;
- aumentar urgentemente la inversión en I+D;
- concluir con urgencia un régimen de patentes comunitario;
- suprimir todos los obstáculos restantes a la libre circulación de trabajadores;
Instrumentos económicos europeos: acción al unísono de la Unión Europea
61. Reclama una mayor coherencia entre el actual plan de recuperación a escala de Estado miembro, los objetivos y prioridades de la Estrategia de Lisboa, las directrices integradas y los Programas Nacionales de Reforma y la utilización de los mecanismos de flexibilidad previstos en el Plan de Estabilidad y Empleo revisado;
62. Reclama el liderazgo de la Comisión en los Programas Nacionales de Reforma, a la luz de sus previsiones de crecimiento;
63. Insta al desarrollo de criterios y normas adecuados y detallados para que la Comisión supervise de cerca y evalúe regularmente la eficiencia de los planes de recuperación, en particular la veracidad de las inversiones anunciadas, pues aún no es posible percibir el alcance pleno de la crisis ni las soluciones necesarias;
64. Pide a todas las partes relevantes —Parlamento, Consejo, Comisión e interlocutores sociales a nivel de la UE y nacional— que cooperen con arreglo a las siguientes sugerencias durante el Consejo Europeo de primavera de marzo de 2009:
- el desarrollo del refuerzo recíproco de las consiguientes políticas macroeconómicas de estabilidad y crecimiento, haciendo que la política de estabilidad y las inversiones sean una cuestión común y objeto de apoyo mutuo;
- el establecimiento de un marco vinculante para los Estados miembros para la consulta mutua y de la Comisión antes de adoptar importantes decisiones en materia de política económica, estando basado dicho marco en una comprensión común de los problemas, las prioridades y las soluciones necesarias y apropiadas;
- la adopción de planes de recuperación ambiciosos diseñados a medida de las necesidades nacionales, programas actualizados de estabilidad y convergencia y una revisión de los presupuestos nacionales para reaccionar a las últimas previsiones económicas, así como un compromiso para su urgente ejecución; - la formulación de una estrategia coherente de medidas a corto y largo plazo de la UE basada en prioridades y objetivos comunes;
- el fortalecimiento de la gobernanza económica de la zona del euro con arreglo a las recomendaciones expuestas en la Resolución del Parlamento, de 18 de noviembre de 2008, sobre el UEM@10;
65. Considera crucial la intervención del BEI y que una importante porción del volumen de préstamo mencionado en el Plan de Recuperación sea asunto de su competencia; celebra el acuerdo de los Estados miembros de incrementar el capital del BEI; recuerda que algunas de las intervenciones del BEI requieren asimismo ayuda presupuestaria con cargo al presupuesto de la UE, pero que no se prevé así actualmente en el Plan de Recuperación; considera que ello podría hacerse mediante la combinación de subvenciones y préstamos o mediante instrumentos de reparto común de riesgos como el Mecanismo de Financiación del Riesgo Compartido (RSTF) y el Instrumento de Garantía de Préstamos para proyectos de la red transeuropea de transporte (LGTT); propone, en tal eventualidad, que se pida al BEI que contribuya con sus reservas propias, lo que podría potenciar su efecto multiplicador; destaca el cometido del BEI en la refinanciación de las PYME y los bancos comerciales, incluidas las estructuras existentes de colaboraciones público-privadas; recuerda, en este contexto, la necesidad de desarrollar criterios ambientales de financiación;
Presupuesto de la UE 66. Recuerda que el Plan de Recuperación Económica y las posteriores medidas propuestas el 28 de enero de 2009 por la Comisión contienen una aportación comunitaria evaluada en 30 000 millones de euros que se deben distribuir entre los siguientes sectores: 5 000 millones de euros para proyectos de interconexión energética e Internet de banda ancha, mediante una revisión del marco financiero plurianual (MFP) 2007-2013, y medidas relacionadas con el «chequeo» de la PAC; pagos anticipados con cargo a los Fondos Estructurales y de Cohesión; diversas iniciativas en el ámbito de la investigación e innovación, como la iniciativa europea en favor de los «coches verdes», las fábricas del futuro y los edificios energéticamente eficientes; un incremento en la prefinanciación de los proyectos de transporte transeuropeos más avanzados, de las iniciativas en favor de las PYME o el programa comunitario para la innovación (PCI) y de los fondos ya concedidos por préstamos nuevos o existentes y por fondos del BEI;
67. Subraya que algunos de los elementos propuestos en el Plan de Recuperación se describen de manera excesivamente vaga; pide a la Comisión que ofrezca sin demora a las dos ramas de la Autoridad Presupuestaria todas las precisiones necesarias para la toma de decisiones; subraya igualmente que varios de los elementos incluidos en el Plan de Recuperación hacen necesario modificar los programas plurianuales existentes; recuerda, en este sentido, que dichas modificaciones deben realizarse respetando plenamente las competencias del Parlamento;
68. Hace hincapié en que, por consiguiente, cabe el riesgo de que la ejecución del Plan de Recuperación propuesto por la Comisión lleve mucho tiempo, e insta a todas las instituciones afectadas a que, habida cuenta de la situación económica, sumamente difícil, en la que se encuentra actualmente la Unión Europea, adopte con la mayor rapidez posible las decisiones necesarias;
69. Subraya que la mayor parte de las medidas comunitarias propuestas por la Comisión se basan en una redistribución de asignaciones presupuestarias ya programadas y no en la movilización de nuevos recursos presupuestarios; pide a la Comisión que extraiga todas las conclusiones necesarias de las perspectivas económicas, sumamente desfavorables, que publicó en enero de 2009 y que revise sus propuestas presupuestarias a la luz de las nuevas perspectivas;
70. Manifiesta su satisfacción por el Plan Europeo de Recuperación Económica y por las iniciativas conexas, y recuerda que cualquier nuevo gasto no previsto en el presupuesto 2009 debe financiarse con nuevos recursos, con el fin de no comprometer el MFP 2007-2013 negociado entre las dos ramas de la Autoridad Presupuestaria; recuerda, en este contexto, las posibilidades que ofrecen las disposiciones del Acuerdo Interinstitucional (AII) de 17 de mayo de 2006, incluidos los apartados 21 a 23;
71. Destaca que el Plan Europeo de Recuperación propone una acción coordinada a varios niveles para reforzar las economías europeas; reitera la disponibilidad del Parlamento a entablar negociaciones con el Consejo sobre el importe de 5 000 millones de euros de revisión propuesto por la Comisión para el MFP 2007-2013, así como negociaciones sobre cualquier otra modificación de instrumentos que pueden tener consecuencias presupuestarias; considera que las negociaciones deben concentrarse en la ampliación del ámbito de los proyectos apoyados dentro de la revisión del presupuesto, con arreglo a las prioridades de los Estados miembros;
72. Reconoce el papel predominante del BEI y del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) en términos de financiación de la inversión y de mejora del acceso a la financiación, en particular para las PYME; señala que las contribuciones al funcionamiento del BEI con cargo al presupuesto de la UE tienen potencial suficiente para imprimir un impulso importante a la inversión, y desea examinar de qué otros modos podría contribuir el presupuesto de la UE a causar efectos de esta naturaleza y que, en cualquier caso, deben ir acompañados de un memorando de entendimiento entre la Comisión, el Consejo, el Parlamento y el BEI sobre las prioridades de inversión, garantizando que dichas prioridades apunten siempre hacia proyectos verdaderamente sostenibles; observa que más del 50 % de las medidas comunitarias propuestas en el Plan de Recuperación son competencia del BEI; manifiesta su inquietud ante la tendencia cada vez más marcada del Consejo y de la Comisión a confiar al BEI y al BERD una multitud de tareas suplementarias, sin haber ofrecido previamente todas las garantías económicas y financieras necesarias en cuanto a la capacidad del BEI y del BERD para desempeñarlas con éxito; observa que la Comisión propone que se refuercen los instrumentos financieros establecidos por el BEI en cumplimiento del acuerdo sobre el MFP 2007-2013; pide a la Comisión que presente un primer balance de las actividades ya desarrolladas en este contexto y que proponga soluciones relativas a las dificultades presupuestarias y reglamentarias en la aplicación de acciones como JASMINE, JASPERS y JEREMIE;
73. Espera que la Comisión aclare sus intenciones en cuanto a las acciones futuras, en particular por lo que se refiere a la posible contribución del presupuesto de la UE al refuerzo de los mencionados instrumentos; pide a la Comisión que indique a las dos ramas de la Autoridad Presupuestaria en qué medida los nuevos instrumentos financieros puestos a disposición del BEI para futuras iniciativas requerirán una intervención del presupuesto de la UE; constata, además, que el aumento de las tareas confiadas al BEI y al BERD plantea serios interrogantes en cuanto al control democrático de los proyectos financiados, cuando están en juego fondos procedentes del presupuesto de la UE;
74. Lamenta que la propuesta de la Comisión de invertir en proyectos transeuropeos de interconexiones energéticas e infraestructuras de banda ancha no se haya hecho realidad todavía debido a la falta de acuerdo en el seno del Consejo, contrario a la voluntad del Consejo Europeo, expresada en diciembre de 2008; considera que el presupuesto de la UE debe usarse para hacer frente a la crisis económica con los instrumentos adecuados previstos en el AII y pide al Consejo que tan pronto como sea posible debata esta cuestión con el Parlamento; considera que sólo se pueden usar los márgenes que se han confirmado y no los que se basan en las necesidades estimadas en futuros ejercicios presupuestarios; recuerda que el ejercicio de reasignación puede obstaculizar las políticas actuales; considera que la revisión intermedia es una oportunidad última y tardía para responder a la crisis económica; señala que el Plan de Recuperación, si se aprueba, tendrá un efecto importante en el presupuesto 2009; recuerda a la Comisión que su propuesta es indicativa y depende de la aprobación del legislador; pide más detalles sobre la fase de desarrollo de cada proyecto, a fin de garantizar una rápida aplicación, así como la evaluación de sus efectos a corto plazo sobre el empleo y el crecimiento en toda la economía de la UE, y pide cifras concretas relativas a la aplicación, particularmente por lo que respecta a la programación financiera; señala que el gasto comunitario en proyectos energéticos, que, con arreglo al actual marco financiero, debe ser limitado, ha de centrarse en proyectos que puedan iniciarse con rapidez y que contribuyan a alcanzar los objetivos de la política de lucha contra el cambio climático de la Unión Europea para 2020, en particular los proyectos de ahorro de energía y de eficiencia energética, así como en las inversiones en redes de energías renovables;
75. Recuerda la declaración conjunta, adoptada en la reunión de conciliación del 21 de noviembre de 2008, sobre la aplicación de la política de cohesión, en la que se destaca que la economía puede resultar beneficiada si se acelera la aplicación de los Fondos Estructurales y de Cohesión, así como la declaración conjunta sobre los créditos de pago, en la que se apoya la financiación de nuevas iniciativas, en particular en relación con la crisis económica; constata que el importe adicional de anticipos previstos en 2009 sobre la base de la propuesta de la Comisión relativa a la gestión financiera del FSE, el FEDER y el Fondo de Cohesión asciende a 6 300 millones de euros, y que cualquier otra modificación que se proponga a la gestión financiera de los Fondos puede aumentar el ritmo de los pagos intermedios;
76. Pide a la Comisión que siga informando a la Autoridad Presupuestaria y que explique si los anticipos en el marco de la gestión financiera de los fondos se ajustarán al calendario de pagos previsto para 2009 por la Autoridad Presupuestaria, y, en particular, si el nivel de los pagos acordado por el Parlamento y el Consejo será suficiente para financiar las iniciativas actuales o futuras; 77. Recuerda que toda modificación del nivel de los pagos que proponga la Comisión deberá incluirse en un presupuesto rectificativo que deben aprobar las dos ramas de la Autoridad Presupuestaria;
78. Pone de relieve el valor añadido del programa de redes transeuropeas de transporte para la puesta en práctica de la Estrategia de Lisboa, la consecución de los objetivos de la Unión Europea en la lucha contra el cambio climático y el logro de una mayor cohesión social, económica y territorial, ayudando oportunamente, a la vez, a sostener la demanda agregada en la Unión Europea; saluda por lo tanto la propuesta de la Comisión de adelantar de 2010 a 2009 la inversión de 500 millones en infraestructuras de transporte.
79. Pide a la Comisión que cuando presente la lista de proyectos específicos susceptibles de recibir financiación con cargo al presupuesto de la UE, con arreglo a lo previsto en el Consejo Europeo de diciembre de 2008, tenga presente la necesidad de mejorar la competitividad de la economía de la UE en una perspectiva a largo plazo, adelantando los proyectos de infraestructura ya decididos y planificados;
Unión Europea y gobernanza global 80. Reclama encarecidamente que la Unión Europea desempeñe un cometido rector en los foros internacionales, en particular en el Foro sobre Estabilidad Financiera (FEF) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) y en las próximas reuniones del G-20; considera particularmente importante apuntalar la supervisión multilateral de los ámbitos monetarios y los mercados financieros; recuerda que en un período de libre circulación mundial de capitales la convergencia es esencial para asegurar la igualdad condiciones y un marco general de regulación y supervisión;
81. Recuerda la importancia de la próxima cumbre del G-20 que se celebrará en Londres el 2 de abril de 2009, pues ya se anticipa que las declaraciones se convertirán en decisiones; insiste en que no se consensúen únicamente las cuestiones financieras y en que los Jefes de Estado y de Gobierno de los Estados miembros también reflexionen sobre cómo corregir los desequilibrios globales y acuerden coordinar los diferentes planes de recuperación recientemente aprobados; pide al Consejo y a la Comisión que recaben el parecer del Parlamento antes de acordar la posición que defenderán en la cumbre;
82. Recomienda vivamente que se realice una evaluación adecuada de las repercusiones de las transacciones internacionales en la economía real a lo largo y ancho de la Unión Europea, en particular en lo relativo al comercio, el cambio climático y las finanzas; expresa su apoyo a un diálogo internacional reforzado con los más importantes bloques monetarios para evitar las consecuencias de la manipulación monetaria y la volatilidad en la economía real;
83. Pide al Consejo y a la Comisión que intensifiquen las consultas y promuevan relaciones de cooperación con los socios comerciales de la Unión Europea y, en particular, con el Gobierno de los EE.UU. recién nombrado;
84. Considera que la actual crisis no exime a la Unión Europea de su responsabilidad en la promoción del desarrollo internacional y la lucha contra la pobreza; advierte de que debe evitarse el regreso a las políticas proteccionistas; destaca que podría redoblarse el esfuerzo mundial de recuperación mediante la conclusión oportuna de la Ronda de Doha sobre negociaciones comerciales;
85. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión así como al Banco Central Europeo, al Banco Europeo de Inversiones, al Comité Económico y Social Europeo y al presidente del Eurogrupo.
Textos Aprobados, P6_TA(2008)0506.
Textos Aprobados, P6_TA(2008)0058.
Textos Aprobados, P6_TA(2008)0543.
Textos Aprobados, P6_TA(2008)0425.
Textos Aprobados, P6_TA(2008)0476.
Directiva 2000/35/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de junio de 2000, por la que se establecen medidas de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales (DO L 200 de 8.8.2000, p. 35).
Directiva 2008/6/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de febrero de 2008, por la que se modifica la Directiva 97/67/CE en relación con la plena realización del mercado interior de servicios postales comunitarios (DO L 52 de 27.2.2008, p. 3).
En el momento de redactarse este informe, se prevé que el crecimiento económico de Europa se aproximará al 0 % en 2008 y será negativo a medio plazo, indicando cálculos recientes para 2009 un nivel del -1 % o inferior. Nos encontramos en medio de una de las recesiones más duras jamás afrontadas por la Comunidad Europea, la primera desde la introducción del euro. Nuestros socios comerciales atraviesan dificultades económicas similares. Las recesiones mundiales previas, especialmente las crisis desatadas por el precio del crudo en los años setenta, fueron fruto de un impacto común y real en la economía global. La recesión actual, por el contrario, es la primera en la que un impacto financiero y crediticio común resulta contagioso, afectando primero a las economías desarrolladas y cada vez más a las economías en desarrollo y emergentes; para acabar convirtiéndose en una crisis del sistema. El sector de los servicios financieros ha sido durante estos últimos años un importante factor de crecimiento. Sin embargo, se introdujeron productos financieros cada vez más sofisticados con altos rendimientos y se practicó la especulación de mercado a corto plazo en unos mercados insuficientemente preparados para gestionar sus riesgos inherentes. La estructuración de esos riesgos generó grandes pérdidas y tuvo un efecto de dominó en el sistema financiero global, deteniendo el crédito a la actividad empresarial y a los ciudadanos y obligando a los Gobiernos a intervenir para salvar al sector financiero en Europa. Sus consiguientes efectos negativos extraordinarios en el crecimiento y el empleo son lo bastante graves para lanzar un importante plan de recuperación económica en Europa y en otros importantes países comerciales (EE.UU. y China especialmente). El Parlamento Europeo felicita a la Comisión Europea por su actual iniciativa de un paquete de medidas de recuperación económica e insta encarecidamente a apoyarlo, teniendo debidamente presente la opinión del Parlamento. 1. Aprendiendo de las raíces de la actual crisis económica y financiera La actual crisis económica demuestra que los desórdenes del mercado financiero tienen importantes efectos negativos en la economía real. Ningún observador, actor de mercado u órgano legislativo puede alegar verazmente haber previsto el calado de esta crisis. La profundidad y amplitud de su infiltración en el sistema financiero y en la economía real eran imposibles de prever. Sin embargo, esto no impide que las deficiencias de la actual arquitectura de regulación y supervisión financiera ya se hubieran identificado y examinado previamente. La actual arquitectura de supervisión financiera en la Unión Europea se inspira, como es sabido, en las conclusiones de 2001 del Comité de Sabios para la regulación de los mercados europeos de valores, presidido por Alexander Lamfalussy. En ese momento, se destacó que «… la mayor eficiencia [de los mercados financieros] no viene acompañada necesariamente de una mayor estabilidad». Este axioma clave se ha puesto de manifiesto durante los últimos meses. En efecto, aunque el proceso de integración financiera en la Unión Europea haya tenido lugar de una manera relativamente fluida, en diferentes informes del Parlamento Europeo se han abordado específicamente varias deficiencias de la regulación financiera, en particular: 1) el establecimiento de un marco regulador que permita la creación de colegios de supervisores, con normas exactas para la delegación de tareas, el intercambio de información y las decisiones que deben adoptarse por mayoría cualificada; 2) la consolidación de los tres comités Lamfalussy de nivel 3 y la adopción de un estatuto claro que les otorgue el cometido de promotores de la convergencia en la supervisión y les convierta en un socio clave del BCE para la supervisión de la estabilidad financiera; 3) la creación de mecanismos para la supervisión de la estabilidad financiera a nivel de UE, incluidos los supervisores de la UE y los bancos centrales; 4) un examen de la situación competitiva y los posibles conflictos de interés en el mercado de las agencias de calificación y la banca de inversión; y 5) el marco para la regulación de los fondos especulativos y el capital de riesgo. La ponente pide que el paquete actual para la regulación de los mercados financieros, incluidos la revisión de la directiva relativa a los requisitos de capital, el régimen de solvencia para las sociedades de seguros y la propuesta sobre las agencias de calificación, se concluyan y transpongan cuanto antes.
A corto plazo, la reactivación de la actividad crediticia (acceso suficiente, asequible y razonable a condiciones de crédito) para las familias y las empresas (PYME en especial, pues son la piedra angular de la economía de Europa) debe ser uno de los objetivos más urgentes de ese esfuerzo común. Tal propósito, junto con la protección de los ahorros de los ciudadanos, ha servido de justificación al empleo de fondos públicos en planes de rescate mediante la recapitalización y los sistemas de garantía de depósito. El Parlamento Europeo reitera firmemente que conviene velar por un reestablecimiento efectivo y rápido de las actividades crediticias. 2. Rasgos del plan europeo de recuperación económica Al examinar el contenido del plan de recuperación acordado, conviene formular algunas observaciones preliminares: · La primera se refiere a la ausencia de objetivos claros, en particular en materia de creación sostenible /mantenimiento de empleo. En esta situación de urgencia conviene proteger a los ciudadanos, los sectores económicos y las regiones más vulnerables del impacto destructivo de la crisis. Tales objetivos deberían ser determinantes para definir el ámbito de todo plan de recuperación económica, precisándose asimismo el establecimiento de instrumentos de supervisión que permitan realizar correcciones y, si procede, reforzar las políticas e instrumentos adoptados. La ponente considera que ahora se precisa más que nunca una posición coordinada europea para evitar que la respuesta a la crisis se convierta en una suma de planes nacionales de estabilidad financiera o recuperación económica, con eventuales discrepancias y diferencias de coste entre ellos, socavándose así el mercado único, la unión económica y monetaria y debilitándose Europa como actor global. Dado que diferentes Estados miembros poseen instrumentos y capacidades de intervención totalmente distintos para abordar esta crisis, en el plan de recuperación debería ser visible una sólida dimensión comunitaria adicional. De hecho, la dimensión comunitaria propuesta para el plan europeo de recuperación económica asciende solamente a 30 000 millones de euros, poco más del 0,2 % del PIB europeo. Los 170 000 millones de euros restantes deben aportarlos los Estados miembros y, por lo tanto, habrá capacidades asimétricas de combatir la crisis. No puede olvidarse que la cohesión social y territorial está incardinada en los Tratados como piedra angular de la Unión. Ese principio de solidaridad adquiere especial relevancia política ante una crisis profunda que exige respuestas adecuadas a nivel concreto; se precisan medidas nuevas y más ambiciosas de ámbito comunitario para impulsar una mayor cohesión. Es crucial, con vistas a aplicar un plan de recuperación verdaderamente comunitario, reforzar las dimensiones paralelas mediante una mayor cooperación entre planes nacionales y la cimentación del nivel comunitario. · Los esfuerzos de recuperación que puede desplegar cada país están limitados por las disposiciones del Pacto de Estabilidad y Crecimiento. En el Pacto de Estabilidad y Crecimiento revisado se prevé la posibilidad de una desviación temporal del umbral del 3 % «... cuando [ello] obedezca a una circunstancia inusual sobre la cual no tenga ningún control el Estado miembro afectado y que incida de manera significativa en la situación financiera de las administraciones públicas»(1). Desafortunadamente, es indiscutible que se da esa circunstancia.
Es importante que la Comisión aclare mejor la interpretación de esa «flexibilidad» para que los Estados miembros puedan reorganizar el gasto público y las estructuras fiscales con arreglo a las prioridades de Lisboa, siempre que estimulando el crecimiento sostenible contribuyan a la consolidación de sus finanzas públicas a medio plazo. Además, esa mayor coordinación y coherencia se contemplan con agrado en instrumentos como los planes de acción nacionales de Lisboa, los programas nacionales de estabilidad y de convergencia, las grandes orientaciones de las políticas económicas y los programas nacionales de referencia para la utilización de los fondos estructurales, pues permiten que diferentes estrategias nacionales converjan en un programa global europeo de crecimiento. · Hoy en día, el perpetuo debate sobre el volumen del presupuesto europeo adquiere una nueva importancia, pues se perciben claramente los límites de la intervención comunitaria. A corto plazo, sin embargo, todos los medios financieros disponibles deben ponerse al servicio de la recuperación económica, en particular al servicio de los ciudadanos y de las regiones más vulnerables: conviene felicitarse de toda iniciativa para aportar fondos estructurales al marco presupuestario actual y de la simplificación de los procedimientos para acelerar su utilización. También conviene acoger con satisfacción la ampliación del ámbito del Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización para abarcar la acción preventiva; es de vital importancia la plena utilización de esos mecanismos, acompañada de un mayor cometido del Banco Europeo de Inversiones. · Particularmente pertinente en el actual contexto es el cometido que debe desempeñar el Banco Central Europeo en la recuperación de la zona del euro, en particular con su política de tipos de interés.
· La ponente considera que, actualmente, los eurobonos puede ser un instrumento muy pertinente. La ponente insta al Consejo Europeo a evaluar la viabilidad de tal emisión; la financiación adicional para proyectos de interés europeo común, la reducción de los costes de financiación de los Gobiernos y la canalización del ahorro son algunas de las razones que hablan a favor de esa iniciativa. · La creación de empleo y el crecimiento sostenible con arreglo a la agenda de Lisboa deben situarse en el centro del programa de recuperación, determinando los criterios para dar prioridad a las posibilidades de inversión y a los instrumentos de reducción de impuestos. En cuanto a los mecanismos fiscales, la ponente insta al Consejo Europeo a aprobar la reducción de los tipos del IVA en los productos con eficiencia energética y los servicios con gran intensidad de mano de obra, debido a su potencial efecto en la estimulación del empleo y la demanda. Las iniciativas horizontales basadas en la UE y las colaboraciones público-privadas a escala europea, así como las medidas coordinadas en el campo de la educación y de la formación, la investigación y la innovación, impulsarán el crecimiento y la convergencia al fortalecer las redes de los actores públicos y privados en la UE, promover los programas ambientales y de empleo y ayudar a las pequeñas y medianas empresas en el contexto de la ley de la pequeña empresa. · El calado de la actual recesión se acentúa de semana en semana, exigiendo una acción clara y urgente a nivel europeo, así como una coordinación estructurada y reforzada de la acción nacional; todo el estímulo, así como sus instrumentos deben ser objeto de supervisión. Dado el contexto competitivo global, la importancia y los instrumentos del plan de recuperación de la UE también deben verse en el contexto de los esfuerzos actualmente desplegados por importantes socios comerciales de la UE, en particular los EE.UU. y China. La ponente insta a los dirigentes europeos a mostrar claramente su ambición y compromiso político con un verdadero plan europeo de recuperación, que desemboque, en caso necesario, en la consolidación y ampliación de la actual iniciativa.
3. Algunas enseñanzas a largo plazo
· La actual crisis mundial demuestra el carácter extremadamente volátil de las actuales estructuras de los mercados financieros, que han cobrado un importante peaje a la economía real. Los esfuerzos coordinados a nivel global deben asegurar que los poderes públicos pueden ejercer una supervisión apropiada. En un mercado global, se requiere un planteamiento coordinado. La ponente reclama, en particular, un importante cometido europeo en el establecimiento de un nuevo marco global de regulación financiera, en concreto, en las próximas negociaciones del G-20, en el Foro sobre Estabilidad Financiera (FEF) y en el Foro Monetario Internacional (FMI); conviene adoptar medidas claras para la paulatina supresión de lagunas reguladoras y la lucha contra jurisdicciones fiscales nada cooperativas, es decir, los paraísos fiscales. · A nivel de la UE, la ponente anima a la Comisión Europea a abordar las repercusiones en la competencia de las actuales medidas de urgencia, así como a adoptar una actitud vigilante y determinada con vistas a la creación de una arquitectura estable y eficaz de supervisión y regulación que permita mejorar la dimensión preventiva de la presencia europea en los mercados financieros. · la actual recesión nos recuerda que la creación de empleo y la economía real deben recuperar su cometido central en las políticas europeas; existen nuevas oportunidades de crecimiento, ya identificadas por la UE, que deberían convertirse en prioridades de actuación. La eficiencia energética y la lucha contra el cambio climático deberían sustentar una nueva orientación de la política económica. A este respecto, las intervenciones de urgencia de la Comisión y de los Estados miembros en la economía real, es decir, en la industria y la creación sostenible de empleo deben incorporar esos objetivos. Las PYME deben ocupar un lugar destacado en esa estrategia sostenible a largo plazo. Conviene destacar que, si bien las actuales intervenciones públicas temporales en ciertos sectores, por ejemplo en el sector del automóvil, pueden ser inevitables, debería procurarse con mayor tesón incorporar un planteamiento estratégico más duradero a la competitividad de la industria europea, que sea plenamente compatible con los objetivos de cambio climático de la Unión Europea. Además, esos objetivos deben tomarse adecuadamente en consideración en la dirección de las negociaciones internacionales en los ámbitos del cambio climático, el comercio y el medio ambiente. · El proceso de ampliación y de profundización de la Unión Europea, según se indica en el reciente informe UEM@10 de la Comisión, ha puesto de relieve las repercusiones asimétricas de las políticas horizontales comunes en diferentes realidades sociales y regionales. En un mundo global altamente competitivo, esos aspectos justifican una respuesta política específica al nivel horizontal adecuado. La política común de los tipos de cambio es, en especial, un factor importante que repercute en la distribución de beneficios y pérdidas a escala regional en la Unión Europea. La ampliación progresiva de la zona del euro para incluir Estados miembros con desarrollos económicos divergentes no ha ido acompañada de una mejor gobernanza de la unión monetaria. No se aprecian las implicaciones estratégicas derivadas del tipo de cambio real. · Se precisa una nueva interpretación del significado de la imprescindible coordinación de las políticas nacionales en el marco de una estrategia global de desarrollo económico. La ponente insta encarecidamente al Consejo Europeo a abordar correctamente el problema de la articulación y el efecto potenciador de las iniciativas nacionales, pues es primordial para asegurar cualquier viso de éxito al plan europeo de recuperación económica. · En el actual contexto, también adquieren particular relevancia otras cuestiones estructurales como la interpretación del mandato del BCE y el volumen del presupuesto de la UE, que conviene examinar cuidadosamente. · A nivel internacional, es primordial que la actual iniciativa no sea un obstáculo a las responsabilidades de la UE para la consecución de los objetivos de desarrollo del milenio ni de los programas ambiental y climático. Conviene evitar, en particular, la vuelta a unas políticas proteccionistas; conviene velar por la conclusión oportuna de la actual ronda de negociaciones comerciales, pues también estaría al servicio de los intereses de los países en desarrollo. La actual crisis económica tampoco debe eximir a la UE de su compromiso con un programa de desarrollo adecuado.
Artículo 2, apartado 1, del Reglamento 1056/2005 relativo a la aceleración y clarificación del procedimiento de déficit excesivo. OPINIÓN de la Comisión de Presupuestos (10.2.2009)
Ponente de opinión (*): Salvador Garriga Polledo
– Visto el impacto cada vez más desfavorable de la crisis del gas en el desarrollo de los procesos financieros y económicos en los Estados miembros,
1. Recuerda que el Plan de Recuperación Económica y las posteriores medidas propuestas el 28 de enero de 2009 por la Comisión contienen una aportación comunitaria evaluada en 30 000 millones de euros que se deben distribuir entre los siguientes sectores: 5 000 millones de euros para proyectos de interconexión energética e Internet de banda ancha, mediante una revisión del marco financiero plurianual 2007-2013, y medidas relacionadas con el «chequeo» de la PAC; pagos anticipados con cargo a los Fondos Estructurales y de Cohesión; diversas iniciativas en el ámbito de la investigación e innovación, como la iniciativa europea en favor de los «coches verdes», las fábricas del futuro y los edificios energéticamente eficientes; un incremento en la prefinanciación de los proyectos de transporte transeuropeos más avanzados, de las iniciativas en favor de las PYME o el programa comunitario para la innovación (PCI) y de los fondos ya concedidos por préstamos nuevos o existentes y por fondos del BEI;
2. Subraya que algunos de los elementos propuestos en el Plan de Recuperación se describen de manera excesivamente vaga; pide a la Comisión que ofrezca sin demora a las dos ramas de la Autoridad Presupuestaria todas las precisiones necesarias para la toma de decisiones; subraya igualmente que varios de los elementos incluidos en el Plan de Recuperación hacen necesario modificar los programas plurianuales existentes; recuerda, en este sentido, que dichas modificaciones deben realizarse respetando plenamente las competencias del Parlamento Europeo;
3. Hace hincapié en que, por consiguiente, cabe el riesgo de que la ejecución del Plan de Recuperación propuesto por la Comisión lleve mucho tiempo, e insta a todas las instituciones afectadas a que, habida cuenta de la situación económica, sumamente difícil, en la que se encuentra la Unión Europea, adopte con la mayor rapidez posible las decisiones necesarias;
4. Subraya que la mayor parte de las medidas comunitarias propuestas por la Comisión se basan en una redistribución de asignaciones presupuestarias ya programadas y no en la movilización de nuevos recursos presupuestarios; pide a la Comisión que extraiga todas las conclusiones necesarias de las perspectivas económicas, sumamente desfavorables, que publicó en enero de 2009 y que revise sus propuestas presupuestarias a la luz de las nuevas perspectivas;
5. Manifiesta su satisfacción por el Plan Europeo de Recuperación Económica presentado por la Comisión y por las iniciativas conexas, y recuerda que cualquier nuevo gasto no previsto en el presupuesto 2009 debe financiarse con nuevos recursos, con el fin de no comprometer el actual marco financiero plurianual (MFP) negociado entre las dos ramas de la Autoridad Presupuestaria; recuerda, por lo tanto, las posibilidades que ofrecen las disposiciones del Acuerdo Interinstitucional de 17 de mayo de 2006, incluidos los apartados 21 a 23;
6. Destaca que el Plan Europeo de Recuperación Económica propone una acción coordinada a varios niveles para reforzar las economías europeas; reitera la disponibilidad del Parlamento a entablar negociaciones con el Consejo sobre el importe de 5 000 millones de euros de revisión propuesto por la Comisión para el MFP 2007-2013, así como negociaciones sobre cualquier otra modificación de instrumentos que pueden tener consecuencias presupuestarias; considera que las negociaciones deben concentrarse en la ampliación del ámbito de los proyectos apoyados dentro de la revisión del presupuesto, con arreglo a las prioridades de los Estados miembros;
7. Reconoce el papel predominante del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) en términos de financiación de la inversión y de mejora del acceso a la financiación para las pequeñas y medianas empresas; señala que las contribuciones al funcionamiento del BEI con cargo al presupuesto de la UE tienen potencial suficiente para imprimir un impulso importante a la inversión, y desea examinar de qué otros modos podría contribuir el presupuesto de la UE a causar efectos de esta naturaleza y que, en cualquier caso, deben ir acompañados de un memorando de entendimiento entre la Comisión, el Consejo, el Parlamento y el BEI sobre las prioridades de inversión, garantizando que dichas prioridades apunten siempre hacia proyectos verdaderamente sostenibles; observa que más del 50 % de las medidas comunitarias propuestas en el Plan de Recuperación son competencia del BEI; manifiesta su inquietud ante la tendencia cada vez más marcada del Consejo y de la Comisión a confiar al BEI y al BERD una multitud de tareas suplementarias, sin haber ofrecido previamente todas las garantías económicas y financieras necesarias en cuanto a la capacidad del BEI y del BERD para desempeñarlas con éxito; observa que la Comisión propone que se refuercen los instrumentos financieros establecidos por el BEI en cumplimiento del acuerdo sobre el marco financiero plurianual 2007-2013; pide a la Comisión que presente un primer balance de las actividades ya desarrolladas en este contexto y que proponga soluciones relativas a las dificultades presupuestarias y reglamentarias en la aplicación de acciones como JASMINE, JASPERS y JEREMIE;
8. Espera que la Comisión aclare sus intenciones en cuanto a las acciones futuras, en particular por lo que se refiere a la posible contribución del presupuesto de la UE al refuerzo de los mencionados instrumentos; pide a la Comisión que indique a las dos ramas de la Autoridad Presupuestaria en qué medida los nuevos instrumentos financieros puestos a disposición del BEI para futuras iniciativas requerirán una intervención del presupuesto de la UE; constata, además, que el aumento de las tareas confiadas al BEI y al BERD plantea serios interrogantes en cuanto al control democrático de los proyectos financiados, cuando están en juego fondos procedentes del presupuesto de la UE;
9. Recuerda que algunas de las intervenciones del BEI también requieren apoyo del presupuesto de la UE, pero que dicho apoyo no está previsto en el Plan de Recuperación; 10. Lamenta que la propuesta de la Comisión de invertir en proyectos transeuropeos de interconexiones energéticas e infraestructuras de banda ancha no se haya hecho realidad todavía debido a la falta de acuerdo en el seno del Consejo, contrario a la voluntad del Consejo Europeo, expresada en diciembre de 2008; considera que el presupuesto de la UE debe usarse para hacer frente a la crisis económica con los instrumentos adecuados previstos en el AII de 17 de mayo de 2006 y pide al Consejo que tan pronto como sea posible debata esta cuestión con el Parlamento; considera que sólo se pueden usar los márgenes que se han confirmado y no los que se basan en las necesidades estimadas en futuros ejercicios presupuestarios; recuerda que el ejercicio de reasignación puede obstaculizar las políticas actuales; considera que la revisión intermedia es una oportunidad última y tardía para responder a la crisis económica; señala que este plan, si se aprueba, tendrá un efecto importante en el presupuesto 2009; recuerda a la Comisión que su propuesta es indicativa y depende de la aprobación del legislador; pide más detalles sobre la fase de desarrollo de cada proyecto, a fin de garantizar una rápida aplicación, así como la evaluación de sus efectos a corto plazo sobre el empleo y el crecimiento en toda la economía de la UE, y pide cifras concretas relativas a la aplicación, particularmente por lo que respecta a la programación financiera; señala que el gasto comunitario en proyectos energéticos, que, con arreglo al actual marco financiero, debe ser limitado, ha de centrarse en proyectos que puedan iniciarse con rapidez y que contribuyan a alcanzar los objetivos de la política de lucha contra el cambio climático de la UE para 2020, en particular los proyectos de ahorro de energía y de eficiencia energética, así como en las inversiones en redes de energías renovables;
11. Recuerda la declaración conjunta, adoptada en la reunión de conciliación del 21 de noviembre de 2008, sobre la aplicación de la política de cohesión, en la que se destaca que la economía puede resultar beneficiada si se acelera la aplicación de los Fondos Estructurales y de Cohesión, así como la declaración conjunta sobre los créditos de pago, en la que se apoya la financiación de nuevas iniciativas, en particular en relación con la crisis económica; constata que el importe adicional de anticipos previstos en 2009 sobre la base de la propuesta de la Comisión relativa a la gestión financiera del FSE, el FEDER y el Fondo de Cohesión asciende a 6 300 millones de euros, y que cualquier otra modificación que se proponga a la gestión financiera de los Fondos puede aumentar el ritmo de los pagos intermedios;
12. Pide a la Comisión que siga informando a la Autoridad Presupuestaria y que explique si los anticipos en el marco de la gestión financiera de los fondos se ajustarán al calendario de pagos previsto para 2009 por la Autoridad Presupuestaria, y, en particular, si el nivel de los pagos acordado por el Parlamento y el Consejo será suficiente para financiar las iniciativas actuales o futuras; 13. Recuerda que toda modificación del nivel de los pagos que proponga la Comisión deberá incluirse en un presupuesto rectificativo que deben aprobar las dos ramas de la Autoridad Presupuestaria.
14. Pone de relieve el valor añadido del programa de redes transeuropeas de transporte para la puesta en práctica de la Estrategia de Lisboa, la consecución de los objetivos de la Unión en la lucha contra el cambio climático y el logro de una mayor cohesión social, económica y territorial, ayudando oportunamente, a la vez, a sostener la demanda agregada en Europa; saluda por lo tanto la propuesta de la Comisión de adelantar de 2010 a 2009 la inversión de 500 millones en infraestructuras de transporte.
OPINIÓN de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales (10.2.2009)
Ponente de opinión: Elisabeth Morin
1. Opina que la crisis económica está dando lugar a unos desafíos sin precedentes para la economía real en la UE; manifiesta su preocupación por el hecho de que la crisis esté teniendo ya un impacto negativo sumamente importante en los mercados de trabajo europeos, con los consiguientes riesgos para la cohesión social;
2. Se felicita del establecimiento de un Plan Europeo de Recuperación Económica, y destaca la importancia de una respuesta coordinada de la Unión Europea que tenga en cuenta el modelo social europeo; toma nota del compromiso que han asumido los Estados miembros de coordinar sus esfuerzo destinados a redinamizar las economías europeas;
3. Observa no obstante que el Plan Europeo de Recuperación Económica es insuficiente y pide a los Estados miembros, particularmente a los integrantes de la zona del euro, que estudien la posibilidad de un gran empréstito europeo, avalado solidariamente por los Estados miembros;
4. Pide que, en el marco de la Estrategia de Lisboa, se prevea un paquete de medidas, en particular en el sector social y laboral, que se coordine y facilite mediante su acercamiento al sector monetario y presupuestario, teniendo en cuenta los compromisos de la UE frente a la reducción de la pobreza y el desarrollo de empleos de calidad; destaca que el empleo y las políticas sociales deben formar parte activa de la respuesta a la crisis;
5. Está sumamente preocupado por el número de puestos de trabajo que se han perdido en la Unión Europea como consecuencia de las perspectivas negativas para los próximos meses, observando que ha sido a todos los niveles de competencia y que es verosímil que tengan un impacto significativo para la dimensión de género en algunos sectores, y destaca la necesidad de seguir trabajando en favor de la reducción del desempleo, apoyar la inclusión social mediante la inserción profesional y proteger a los trabajadores europeos frente a las consecuencias sociales negativas de la crisis; considera esencial, para la consecución de estos objetivos, que se establezcan metas claras de mantenimiento y creación de puestos de trabajo sostenibles;
6. Destaca la necesidad de realizar importantes inversiones que sean el resultado de un esfuerzo coordinado y sin precedentes en los sectores de la energía, el medio ambiente y las infraestructuras, con vistas a apoyar el desarrollo sostenible, contribuir a la creación de puestos de trabajo de calidad y garantizar la cohesión social; opina, por consiguiente, que la población aceptará mejor los esfuerzos que se le exigen si estos se perciben, por una parte, como justos y, por otra, como garantía de inserción profesional y de integración social; 7. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que utilicen todos los medios de que disponen para apoyar a las empresas europeas, en particular las pequeñas y medianas empresas (PYME), con vistas a promover la creación de puestos de trabajo y reforzar la confianza de los inversores europeos, los empresarios, los trabajadores y los consumidores;
8. Pide el lanzamiento efectivo de una extensa iniciativa europea de apoyo al empleo velando, por una parte, por que puedan crearse empresas en cualquier lugar de la Unión Europea en tres días y sin gastos y por que los trámites para la contratación de los primeros asalariados puedan efectuarse mediante un interfaz único, y reforzando, por otra parte, los planes de activación en particular para las personas poco cualificadas con asesoramientos personalizados, una formación o reconversión intensiva de los trabajadores y la mejora de sus cualificaciones, con programas de aprendizaje, empleos subvencionados y subvenciones para la puesta en marcha de actividades independientes y empresas;
9. Recomienda vivamente que la iniciativa europea de apoyo al empleo incluya una intervención con urgencia en el momento mismo de la pérdida real de los empleos, no sólo para reducir el riesgo de que las personas afectadas queden excluidas del mercado de trabajo; considera que tales intervenciones requerirán una inversión significativa en formación, en particular aumentando el suministro de formación y concentrándose en mejorar la armonización de los programas de formación y reintegración en el empleo, y que no sólo se deben adoptar medidas a corto plazo sino que también hay que esforzarse para hacer posible la adquisición de cualificaciones de alto nivel con el fin de aumentar los niveles globales de capacitación dentro de la UE y para responder a las actuales necesidades cambiantes de la economía;
10. Insiste en que es imprescindible incluir a grupos que ya son vulnerables en el mercado de trabajo y mantener los esfuerzos para incluirlos especialmente en tiempos de crisis;
11. Se congratula por el hecho de que en algunos Estados miembros ha habido también un interés creciente por parte de los consumidores en la transferencia de su clientela a instituciones financieras basadas en criterios mutualistas y éticos;
12. Acoge favorablemente las propuestas de la Comisión y pide a los Estados miembros que adapten las nuevas disposiciones de los reglamentos sobre el Fondo Social Europeo, el Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, con particular atención a la simplificación de los procedimientos y la ampliación de los costes que puedan ocasionar los objetivos de empleo e inclusión social, manteniendo el apoyo al empleo en los sectores clave de la economía y asegurándose de que, cuando se preste la correspondiente ayuda, la cohesión social y territorial siga siendo una prioridad, con el fin de evitar desarrollos asimétricos en la UE; desea que se produzca una liberación más rápida de los medios destinados a apoyar el empleo y una reorientación de los programas europeos de apoyo a los grupos más vulnerables, sobre todo los que garanticen condiciones de vida decentes y el acceso a servicios de interés general de alta calidad;
13. Expresa su apoyo a la movilización en favor del empleo en los sectores clave de la economía europea, en particular a través del Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización, incluyendo la mejora y la aceleración de sus procedimientos con el fin de poder intervenir cuanto antes en los sectores estratégicos afectados por pérdidas de empleo;
14. Pide a los Estados miembros que velen por que las medidas adoptadas a corto plazo para atenuar los efectos de la crisis vayan acompañadas de un aumento de los esfuerzos en la aplicación de las reformas estructurales en el marco de la Estrategia de Lisboa, en particular las reformas destinadas a apoyar a las PYME y a promover el empleo, la innovación, la investigación, la educación y la formación;
15. Pide a los Estados miembros que inviertan en la economía social, que puede contribuir al crecimiento puesto que presenta un notable potencial en términos de creación de puestos de trabajo de calidad y de consolidación de la cohesión social y territorial;
16. Destaca la importancia de que se apliquen los principios comunes de la flexiguridad, garantizando al mismo tiempo una protección social general adecuada, en particular unos sistemas de seguridad social que proporcionen la protección adecuada de acuerdo con las tradiciones nacionales;
17. Pide a la Comisión que, en cooperación con los Estados miembros, siga controlando regularmente cómo evoluciona la situación del mercado de trabajo europeo y el impacto de la crisis en él, y que tome las medidas necesarias para colocar a las economías de la Unión Europea en el camino de un crecimiento sostenible. RESULTADO DE LA VOTACIÓN FINAL EN COMISIÓN

References: artículo 47
 artículo 99
 artículo 128
 artículo 45
 resolución 
 artículo 105
 Resolución 
 Resolución 

Artículo 2