Source: https://www.slideshare.net/Coljuristas/inf-2010-n1
Timestamp: 2017-03-24 02:54:39+00:00

Document:
Informe sobre la prohibición de regresividad en derechos económicos, sociales y culturales en Colombia: fundamentación y casos (2002-2008) Bogotá, marzo de 2010Calle 72 # 12 – 65 piso 7 | www.coljuristas.org | info@coljuristas.org | teléfono: (+571) 7449333| fax: (+571) 7432643 | Bogotá, Colombia 2.
Tabla de contenidoIntroducciónParte I. Marco conceptualCapítulo 1. Aspectos generales1. Fuentes internacionales de interpretación del contenido de los derechos económicos,sociales y culturales2. Índole de las obligaciones del Estado colombiano en relación con los derechoseconómicos, sociales y culturalesCapítulo 2. Contenido y alcance de la prohibición de regresividad en derechoseconómicos, sociales y culturales1. La prohibición de regresividad en el PIDESC2. La prohibición de regresividad en los instrumentos del sistema interamericano dederechos humanosCapítulo 3. Control de las medidas regresivas en derechos económicos, sociales yculturales 1. Tipos de examen de medidas presuntamente regresivas 2. Examen de medidas presuntamente regresivas y utilización de indicadores de derechos humanos 3. Control de las medidas regresivas en la jurisprudencia de la Corte Constitucional colombiana.Parte II. Adopción de medidas regresivas en Colombia (2002 – 2008) 2 3.
Capítulo 4: Reforma laboral (Ley 789 de 2002) 1. Regresividad. 1.1. Regresividad normativa 1.2. Regresividad de resultados 2. Análisis de las razones presentadas para su aprobación 2.1. Razones presentadas en el trámite legislativo 2.2. Examen de la Corte Constitucional 2.3. Validez de las razones invocadas por el Estado 2.4. ¿Funcionó la reforma laboral de 2002 en la generación de empleo? 3. SíntesisCapítulo 5: Reformas al régimen de transferencias (Actos legislativos 01 de 2001 y 04de 2007) 1. Regresividad. 1.1. Regresividad normativa 1.1.1. El régimen de transferencias en la Constitución de 1991 1.1.2. El acto legislativo 01 de 2001 1.1.3. El acto legislativo 04 de 2007 1.2. Regresividad de resultados 1.2.1. Comportamiento de los recursos del Sistema General de Participaciones 1.2.2. El caso de la educación: comportamiento de los recursos de la educación preescolar, básica y media 2. Análisis de las razones presentadas para su aprobación 2.1. Razones presentadas en el trámite del acto legislativo 01 de 2001 2.1.1. Estabilidad de las finanzas públicas y sostenibilidad del gasto público en salud, educación y saneamiento básico 2.1.2. Flexibilidad del crecimiento de las transferencias 2.1.3. La eficiencia para obtener cobertura y calidad 2.2. Razones presentadas en el trámite del acto legislativo 04 de 2007 3 4.
2.3. Examen de la Corte Constitucional 2.4. Validez de las razones 3. SíntesisCapítulo 6: El capítulo de propiedad intelectual del Tratado de Libre Comercio (TLC)suscrito entre los gobiernos de Colombia y EE.UU. 1. Anotaciones preliminares sobre la propiedad intelectual y su impacto en el acceso a los medicamentos 1.1. El acceso a medicamentos como componente del derecho a la salud 1.2. Protección de la propiedad intelectual en materia de medicamentos 1.3. Protección de la propiedad intelectual y acceso a medicamentos en Colombia 2. Regresividad.2.1. Regresividad normativa 2.1.1. Protección de datos de prueba 2.1.2. Marcas 2.1.3. Patentes a) Duración de las patentes b) Alcance de las patentes2.2. Regresividad de resultados2.2.1. Protección de datos de prueba2.2.2. Marcas2.2.3. Patentes3. Análisis de las razones presentadas para su aprobación3.1. Razones presentadas en el trámite de la ley 1143 de 20073.2. Examen de la Corte Constitucional3.3. Validez de las razones4. SíntesisConclusiones 4 5.
RecomendacionesBibliografía 5 6.
Informe sobre la prohibición de regresividad en derechos económicos, sociales y culturales en Colombia: fundamentación y casos (2002-2008)IntroducciónEl propósito de este trabajo es realizar una evaluación de algunas de las reformaslegislativas impulsadas por el Gobierno nacional y aprobadas por el Congreso de laRepública en el período 2002-2008, a la luz de la vigencia de la obligación estatal deabstenerse de adoptar medidas deliberadamente regresivas, que se desprende del PactoInternacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (en adelante PIDESC) y devarios instrumentos adoptados en el marco del Sistema Interamericano de DerechosHumanos (SIDH). Lo anterior supone entonces tener esta obligación (prohibición), queconstituye un estándar jurídico internacional con fuerza vinculante en el ordenamientointerno, como un parámetro para evaluar algunas medidas adoptadas por el Estadocolombiano en materia de derechos económicos, sociales y culturales (DESC).Los resultados de esta investigación de la Comisión Colombiana de Juristas (CCJ) sonpresentados dentro de este documento en dos partes.En la Primera parte se construye el cuerpo categorial con el cual se realizará el examen dela regresividad de las reformas legislativas aprobadas. Con esta perspectiva, en el Primercapítulo, denominado Aspectos generales, (1) se hace una reconstrucción de las fuentesinternacionales que permiten determinar el contenido y alcance de los derechos sociales yde las obligaciones estatales en la materia, dando cuenta de su estatus dentro delordenamiento jurídico colombiano, al tiempo que (2) se presentan brevemente lasobligaciones estatales de carácter inmediato comunes a todo el conjunto de los DESC.A continuación, en el Segundo capítulo se presenta el fundamento y alcance de una de estasobligaciones, en particular de aquella que impone al Estado el deber de abstenerse deadoptar medidas deliberadamente regresivas (prohibición de regresividad), a partir delPIDESC y de las observaciones generales del Comité de Derechos Económicos, Sociales y 6 7.
Culturales de Naciones Unidas (CDESC), de un lado, y con base en los instrumentos delSIDH, del otro.Por último, en el Tercer capítulo de la Primera parte, se da cuenta de los dos tipos deanálisis que podrían ser utilizados en el control de las medidas regresivas, ya sea en sedejudicial o simplemente en el monitoreo de políticas públicas (examen normativo y examende resultados) mostrando que se trata de dos perspectivas complementarias, que pueden serincluso utilizadas de forma armónica en un mismo análisis.En la segunda parte de este trabajo, y con base en las herramientas conceptuales trazadas enla primera, se hace un análisis de la regresividad de tres reformas legislativas, aprobadas enel período 2002-20081, las cuales constituyen un retroceso en el nivel de realización de losDESC en Colombia: (1) la reforma laboral (ley 789 de 2002); (2) la reforma al SistemaGeneral de Participaciones (actos legislativos 01 de 2001 y 04 de 2007); y (3) la ley 1143de 2007, por la cual se aprueba el acuerdo de promoción comercial suscrito entre losgobiernos de Colombia y Estados Unidos (en cuanto al capítulo 16 del tratado sobre laprotección a la propiedad intelectual).Por último, se presentan algunas conclusiones y recomendaciones que indican que, en losasuntos relacionados con las reformas estudiadas, el Estado colombiano no ha tenido encuenta, como criterios para formular e implementar políticas públicas, la obligación deprogresividad en materia de DESC y la prohibición de regresividad que se deriva de ella.Este trabajo demuestra que el Estado colombiano, antes que avanzar hacia la efectiva ycompleta garantía de los DESC para el conjunto de la población colombiana, ha adoptadomedidas que constituyen retrocesos deliberados que carecen de suficiente justificación deacuerdo a los estándares del derecho internacional de los derechos humanos.1 Se toma esta serie de tiempo para el análisis, teniendo en cuenta que corresponde al período materia del V Reporte de la República deColombia al Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas. Aunque Colombia debió presentar su informeperiódico ante el Comité el 30 de junio de 2006, lo rindió apenas el 22 de enero de 2008. V Informe de la República de Colombia alComité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, doc. E./C.12/COL/5. En ese sentido, este informe espera constituir un aporte aldebate ante el Comité de DESC de Naciones Unidas, al tiempo que procura ofrecer un análisis para otros espacios internacionales deexamen de medidas regresivas en DESC, así como, eventualmente, su examen en el ámbito interno por parte de los tribunales locales.También conviene anotar que el espacio de tiempo del que se ocupa este informe coincide con el primer período presidencial (2002-2006) y con los dos primeros años del segundo período presidencial (2006-2008) de Álvaro Uribe Vélez y que las reformas estudiadasfueron impulsadas por su administración. 7 8.
Parte IMarco conceptualAntes de realizar el examen del retroceso que constituyen algunas reformas legislativasaprobadas en Colombia en el período 2002-2008, resulta necesario definir las fuentesjurídicas relevantes para efectuar ese análisis, así como presentar un panorama general delas obligaciones inmediatas que le competen al Estado colombiano en relación con elconjunto de los DESC, en particular con aquella que exige a los Estados abstenerse deadoptar medidas deliberadamente regresivas.Capítulo 1Aspectos generalesEn este capítulo se presentan las fuentes del derecho internacional de los derechos humanosque permiten determinar el contenido y alcance de los DESC y de las obligaciones estatalesen la materia. Se trata de un panorama de los estándares relativos a respeto, protección ysatisfacción de los DESC, y de las razones para afirmar que tales estándares son vinculantesen el orden interno colombiano. Lo anterior constituye un marco de referencia necesario eneste trabajo, si se tiene en cuenta que dentro de las obligaciones estatales en materia deDESC, desarrolladas en el derecho internacional de los derechos humanos, se encuentraaquella que exige de los Estados abstenerse de adoptar medidas deliberadamente regresivas(obligación de no regresividad/prohibición de regresividad).1. Fuentes internacionales de interpretación del contenido de los derechos económicos,sociales y culturalesMediante la ley 74 de 1968 el Estado colombiano ratificó el PIDESC. Conforme al Artículo93 de la Constitución Política colombiana de 1991, el Pacto hace parte del orden interno, porla vía del denominado bloque de constitucionalidad2, y es por lo tanto una de las principales2 La Corte Constitucional se ha pronunciado acerca del alcance del Artículo 93 constitucional, así: “12. El artículo 93 de la Constitucióncontempla dos hipótesis normativas distintas. Cada una de las hipótesis establece mandatos de incorporación al bloque deconstitucionalidad, de alcance diferente. El inciso primero incorpora, por vía de prevalencia, los derechos humanos que no pueden 8 9.
fuentes de interpretación del contenido y alcance de los DESC3, así como de lasobligaciones que estos comportan para el Estado.Sin embargo, la incorporación en el orden interno de lo establecido en el PIDESC debecomplementarse con la interpretación (asignación de sentido) que de sus normas ha hecho elórgano autorizado para el efecto, el Comité de DESC, pues “la interpretación conforme aun texto no puede hacerse al margen del sentido asignado a dicho texto”4. En otraspalabras, el bloque de constitucionalidad relativo a los DESC, utilizado en este documentopara la determinación de las obligaciones estatales en cuanto a su respeto, protección ysatisfacción, está integrado por las normas del PIDESC y la interpretación del CDESC5.Varias razones muestran la necesidad de acoger estos criterios: 1. Desde el punto de vista normativo, la utilización de las observaciones del Comité de DESC y los informes de los relatores especiales se impone conforme a lo dispuesto en el Artículo 31 de la Convención de Viena sobre Derechos de los Tratados (1969). En efecto, esta disposición obliga a interpretar las normas de los tratados (como ellimitarse bajo estados de excepción. La norma constitucional no establece relación alguna entre normas constitucionales y lasdisposiciones que se incorporan al ordenamiento jurídico nacional. De ahí que pueda inferirse que se integran al bloque deconstitucionalidad inclusive derechos humanos no previstos en la Constitución, que cumplan con el requisito mencionado. El incisosegundo, por su parte, ordena que los derechos y deberes previstos en la Constitución se interpreten de conformidad con los tratadosinternacionales sobre derechos humanos ratificados por Colombia. Así, esta vía de incorporación está sujeta a que el derecho humano oel deber, tengan su par en la Constitución pero no requiere que el tratado haga referencia a un derecho no suspendible en estados deexcepción. En tales condiciones, el inciso primero del artículo 93 de la Carta permite incorporar ciertos derechos y principios al bloquede constitucionalidad, incluso cuando éstos no han sido reconocidos por el articulado constitucional, pero para ello se requiere que seanderechos no limitables en estados de excepción. Este artículo 93-1 adquiere entonces una verdadera eficacia cuando se trata dederechos o principios que no aparecen expresamente en el articulado constitucional, pero que se refieren a derechos intangiblesincorporados en tratados ratificados por Colombia. Por su parte, el inciso segundo del artículo 93 superior tiene otra finalidad pues esanorma completa y dinamiza el contenido protegido de un derecho que ya está consagrado en la Carta, puesto que, conforme a ese inciso,tal derecho debe ser interpretado de conformidad con los tratados ratificados por Colombia”. Corte Constitucional, sentencia T – 1319de 2001, M.P.: Rodrigo Uprimny Yepes.3 DESC por su nombre en español, ESCR por sus siglas en inglés. Se entiende en este Informe por derechos económicos, sociales yculturales el catálogo de derechos contenido en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (en adelante,PIDESC), por ejemplo, el derecho al trabajo, derechos laborales individuales y colectivos, incluyendo el derecho de huelga, derecho a laseguridad social, derecho a la protección de la familia, derecho a un nivel de vida adecuado, incluyendo alimentación, vestido y vivienda,derecho a la salud, derecho a la educación, derecho a participar en la vida cultural. Víctor Abramovich y Christian Courtis señalan cómoen la tradición constitucional se habla de “derechos sociales” y en el derecho internacional de los derechos humanos se denominan“derechos económicos, sociales y culturales”. Víctor Abramovich y Christian Courtis, Los derechos sociales como derechos exigibles,Madrid, Trotta. 2002, pág. 19. En consecuencia, las dos expresiones son utilizadas indistintamente en este informe.4 Corte Constitucional, sentencia T – 1319 de 2001, M.P.: Rodrigo Uprimny Yepes.5 Incluso, dada la interdependencia existente entre todos los derechos, vale decir, entre los derechos sociales y los derechos civiles ypolíticos, deben ser atendidos los desarrollos doctrinarios de otros órganos de protección de los derechos humanos, en la definición de lasobligaciones estatales en materia de DESC y en la evaluación de su cumplimiento, como por ejemplo: El Comité de Derechos Humanos,Comité de Derechos del Niño, Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, Comité para la Eliminación de laDiscriminación Racial, Comisión de Expertos en Aplicación de Convenios y Recomendaciones de la OIT, Comisión de Aplicación deNormas de la Conferencia de la OIT, Comisión Interamericana de Derechos Humanos y Corte Interamericana de Derechos Humanos,entre otros. 9 10.
PIDESC) de buena fe, “tomando en consideración su objeto y fin, el sentido corriente de sus términos, los trabajos preparatorios y las prácticas relevantes”6. El uso por parte de diversas instancias, tanto judiciales como administrativas, nacionales e internacionales7, de las Observaciones Generales del CDESC, de los informes de los relatores especiales, e incluso, de los Principios de Limburgo y de Maastricht, ha terminado convirtiéndose en una “práctica relevante”, que no podrá ser desatendida como pauta de interpretación relevante8 acerca del sentido del Pacto y del contenido de los derechos sociales. 2. De otro lado, como bien lo advierte la Corte Constitucional, normas de textura abierta como las que consagran los derechos económicos, sociales y culturales en la Carta Política, no pueden ser interpretadas con alusión a otras normas igualmente generales, como las contenidas en el PIDESC. De esta manera, para dar cumplimiento a lo previsto en el art. 93 de la Constitución, es decir, para interpretar derechos constitucionales, como son los DESC9, conforme a los tratados6 Víctor Abramovich y Christian Courtis, Los derechos sociales como derechos exigibles, Madrid, Trotta, 2002, pág. 70.7 Como por ejemplo el propio Comité de DESC. En el caso colombiano la Corte Constitucional ha venido utilizando de forma reiteradalas observaciones generales del CDESC, los informes de los relatores, los principios de Limburgo y los de Maastricht, en sentenciascomo la C–251 de 1997 (M.P.: Alejandro Martínez Caballero), T–958 de 2001 (M.P.: Eduardo Montealegre Lynett), C–936 de 2003(M.P.: Eduardo Montealegre Lynett) y T–701 de 2004 (M.P.: Rodrigo Uprimny Yepes): “Este artículo [Art. 1 del PIDESC] consagraentonces la obligación esencial que adquieren los Estados en relación con estos derechos, a saber, el llamado deber de realizarprogresivamente la plena efectividad de estos derechos. Para ello la norma retoma lo esencial del artículo 2.1 del Pacto Internacionalde Derechos Económicos, Sociales de las Naciones Unidas. Ahora bien, este deber de realización progresiva ha sido objeto deimportantes desarrollos doctrinales que conviene tener en cuenta, con el fin de precisar el alcance de las obligaciones que estáadquiriendo el Estado colombiano conforme al presente convenio. Por ello la Corte se referirá a la doctrina internacional másautorizada en la materia, la cual está contenida, de un lado, en los diversos informes oficiales elaborados por el Relator y por el Comitéde Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas, y de otro lado, en los llamados “Principios de Limburgo”,adoptados por unos expertos en la materia reunidos en Maastricht, Holanda, en junio de 1986, y que constituyen la interpretaciónacadémica más respetada sobre el sentido y la aplicación de las normas internacionales sobre derechos económicos, sociales yculturales”. Corte Constitucional, sentencia C – 251 de 1997, M.P.: Alejandro Martínez Caballero.8 “(…) en materia del derecho a la Salud, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas, comointérprete autorizado del Pacto sobre la materia, y cuyos criterios son entonces relevantes para determinar el contenido y alcance de losderechos sociales (CP art. 93), ha señalado las condiciones para la adopción de medidas que puedan llegar a implicar un retroceso”.Corte Constitucional, sentencia T-025 de 2004, M.P.: Manuel José Cepeda Espinosa.9 Con excepción de los derechos al agua y a la alimentación, que no fueron contemplados de forma explícita en la Carta Política, estareconoce expresamente los derechos establecidos en el PIDESC: trabajo (Art. 25), derechos laborales individuales (Art. 53) y colectivos,incluyendo la libertad de asociación sindical (Art. 39) el derecho de negociación colectiva (Art. 55) y de huelga (Art. 56), derecho a laseguridad social (Art. 48), derecho a la protección de la familia (Art. 44), derecho a la vivienda (Art. 51), derecho a la salud (Art. 49),derecho a la educación (Arts. 44, 45 y 67), derecho a participar en la vida cultural (Arts. 44, 67, 68, 70 y 71) y en los beneficios delprogreso científico (Art. 67, 70 y 71). La vía de incorporación al bloque de constitucionalidad, de los instrumentos de derechos humanosrelativos a los derechos sociales consagrados dentro del texto de la Constitución Política, es la contemplada en el Inciso 2 de la CartaSuperior: “Los derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretarán de conformidad con los tratados internacionales sobrederechos humanos ratificados por Colombia”. Esta regla es aplicable incluso en el caso de los derechos al agua y a la alimentaciónadecuada, los cuales, no obstante no estar reconocidos de forma explícita y autónoma en la Carta Política (salvo la alimentación en elcaso de los niños y niñas, Art. 44), se desprenden de lo establecido en varias de sus disposiciones, en particular del reconocimiento delprincipio de dignidad humana, del derecho a la vida y del derecho a la salud. 10 11.
internacionales sobre derechos humanos, deben ser atendidas las normas del Pacto mismo y la interpretación que de ellas ha hecho el Comité de DESC. 3. Atendiendo los resultados del trabajo del CDESC y de los relatores de Naciones Unidas, se evita la indeterminación en la que caerían muchos de los derechos contenidos en el Pacto, si se diera exclusiva cuenta de lo prescrito en sus artículos. En efecto, muchos de los que hoy se denominan derechos sociales perderían buena parte de su contenido actual si fuera desatendido el trabajo doctrinario del Comité de DESC y de los relatores de las Naciones Unidas. Este es el caso, por ejemplo, de los derechos a la vivienda adecuada, a la alimentación y al agua, que cuentan con escaso reconocimiento normativo en el PIDESC, pero que se han ido consolidando gracias a la labor emprendida por tales órganos. En otras palabras, negar el carácter vinculante del trabajo doctrinario del Comité DESC y de los relatores de Naciones Unidas sería tanto como vaciar de todo contenido algunas de las garantías sociales desarrolladas en los más de treinta (30) años de vigencia del Pacto. 4. Igualmente, el uso de los informes de los relatores especiales y de las observaciones generales del Comité de DESC permite desarrollar un conjunto de garantías necesarias para verificar la plena satisfacción de los derechos previstos en el Pacto. En efecto, una de las dificultades que se oponen a la plena realización de los DESC es la ausencia de una “estructura institucional garantista análoga a la del viejo Estado liberal de derecho y específicamente idónea para los nuevos derechos sociales”10. En este sentido, ha sido notable el aporte del Comité y de los Relatores de Naciones Unidas, que han ido abriendo el camino para el surgimiento de un garantismo “específico” para los DESC, que dé cuenta de la diversidad de sus prestaciones11.10 Luigi Ferrajoli, “Estado social y Estado de derecho”, En Derechos sociales. Instrucciones de uso, Víctor Abramovich, Maria JoséAñón y Christian Courtis (Comp.) México D.F., Doctrina Jurídica Contemporánea, 2003, pág. 1211 Los derechos sociales requieren al menos de tres tipos de garantías: (1) las garantías normativas constitucionales (legislativas yadministrativas), (2) las jurisdiccionales constitucionales y, (3) las sociales, en las que la ciudadanía se erige como defensor de los DESC:“ya que sólo un amplio proceso deliberativo y dialógico impulsado desde abajo, por los propios colectivos involucrados, puedepropiciar un esquema de derechos no sólo para los “sin derechos” sino con los “sin derechos”. Es decir, no meras concesionestecnocráticas, paternalistas, y por tanto revocables, que conciban a los destinatarios de los derechos antes como objetos que comosujetos de las políticas sociales, sino apropiaciones plurales y auto-conscientes de la defensa e interpretación de los derechosconstitucionales por parte de los potenciales afectados”. Gerardo Pisarello, “El estado social como estado constitucional: mejores 11 12.
5. Así mismo, esta interpretación de las fuentes jurídicas internacionales relativas a los DESC permite diseñar e implementar indicadores de evaluación suficientemente comprensivos de la amplia gama de prestaciones y elementos que hacen parte del contenido de los derechos sociales. En otras palabras, la construcción de indicadores para evaluar el nivel de cumplimiento de los compromisos estatales en materia de DESC, antes que restringir el contenido de estos (siguiendo al pie de la letra lo previsto en el Pacto), debe atenerse a una línea interpretativa amplia y garantista de ellos, que dé cuenta de su desarrollo en las Observaciones Generales del Comité y en los Informes de los relatores. Por esta razón, este trabajo tiene en cuenta los aportes del CDESC y de los relatores como parámetros en la evaluación de las políticas públicas en materia de DESC en Colombia.2. Índole de las obligaciones del Estado colombiano en relación con los derechoseconómicos, sociales y culturalesUno de los reparos más frecuentes al reconocimiento de los DESC y a la posibilidad deavanzar hacia su exigibilidad judicial radica en la creencia conforme a la cual los derechosciviles y políticos generan por su estructura únicamente deberes negativos o de abstención(no hacer) mientras que se piensa que los derechos sociales comportan necesariamenteobligaciones positivas (hacer) que por lo general requieren de recursos públicos para sugarantía. Esta noción de los derechos sociales se acompaña de una objeción de ordeneconómico para su reconocimiento y eficacia, en virtud de la cual la exigibilidad, e inclusola propia juridicidad de este tipo de derechos, dependerían de la disponibilidad de recursospor parte del Estado12.No obstante, como bien lo anotan autores como Víctor Abramovich, Christian Courtis13,Gerardo Pisarello14 y Rodrigo Uprimny15, los derechos civiles y políticos no sólo implicangarantías, más democracia”, en Derechos sociales, Instrucciones de uso, Víctor Abramovich, Maria José Añón, y Christian Courtis(Comp.) México D.F., Doctrina Jurídica Contemporánea. 2003, pág. 46.12 Salomón Kalmanovitz, “El modelo antiliberal colombiano”, Bogotá, mimeo, escrito para el seminario de la Universidad de los AndesHacia la construcción del modelo de desarrollo económico y social para Colombia, Bogotá, mayo de 2000.13 Víctor Abramovich y Christian Courtis, Los derechos sociales como derechos exigibles, Madrid, Trotta, 2002, pág. 28. 12 13.
deberes de abstención, sino también obligaciones positivas, y así mismo, los derechossociales generan a cargo del Estado obligaciones tanto positivas como negativas. Conformea lo anterior, se debe reconocer en todos los derechos, ya sean civiles y políticos oeconómicos, sociales y culturales, toda una compleja gama de prestaciones tanto positivascomo negativas, que vienen a constituir su estructura y determinan las posibilidades de sueventual exigibilidad judicial.De esta manera, “el argumento de que garantizar los derechos civiles y políticos, adiferencia de los derechos económicos, sociales y culturales, no requiere utilizar recursospúblicos, resulta sólo sostenible si limitamos las obligaciones estatales en relación con losderechos económicos, sociales y culturales sólo al tercer nivel (satisfacción) y lasvinculadas con los derechos civiles y políticos sólo al primer nivel (respeto)”16.2.1. Obligaciones de respeto, protección y satisfacciónCon base en el referente sustantivo de las obligaciones estatales en materia de DESC, valedecir, de acuerdo a su contenido específico17, es ya tradicional en la literatura e incluso enlas Observaciones del Comité de DESC18, la clasificación19 entre deberes de respeto, deprotección y de satisfacción.En esta perspectiva, los derechos sociales comportan para el Estado, en primer lugar, unasobligaciones de respeto, deberes negativos en virtud de los cuales se le exige abstenerse de14 Gerardo Pisarello, El estado social como estado constitucional: mejores garantías, más democracia, en Derechos sociales,Instrucciones de uso, Víctor Abramovich, Maria José Añón y Christian Courtis (Comp.), México D.F., Doctrina Jurídica Contemporánea,2003, págs. 23 – 53.15 Rodrigo Uprimny, Legitimidad y conveniencia del control constitucional de la economía, en Justicia Constitucional y políticaeconómica, Revista de Derecho Público, no.12, Bogotá, Universidad de los Andes, 2001, págs.145-183.16 Víctor Abramovich y Christian Courtis, Los derechos sociales como derechos exigibles, Madrid, Trotta, 2002, pág. 28.17 Rodrigo Uprimny Yepes y Oscar Parra, Derechos humanos y derecho internacional humanitario, Bogotá, mimeo, Consejo Superior dela Judicatura – Universidad Nacional de Colombia, 2006.18 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General Nº. 12, El derecho a la alimentación adecuada, doc.E/C.12/1999/5, 1999, párr. 15; Observación General No. 13, El derecho a la educación, doc. E/C.12/1999/10, 1999, párr. 47;Observación General No. 14, El derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud, E/C.12/2000/4, 2000, párr. 34 a 36; ObservaciónGeneral No. 15, El derecho al agua, doc. E/C.12/2002/11, 2002, párr. 21 a 29; Observación General No. 16, La igualdad de derechos delhombre y la mujer al disfrute de los derechos económicos, sociales y culturales, doc. E/C.12/2005/4, 2005, párr. 17.19 Distinción que ha sido acogida por el Comité de Derechos económicos, sociales y culturales y que fuera introducida por Fried VanHoof en The legal nature of economic, social and cultural rights, citado por Víctor Abramovich y Christian Courtis, Los derechossociales como derechos exigibles, Madrid, Trotta, 2002, pág. 27 a 29. 13 14.
realizar o auspiciar cualquier práctica que impida, obstaculice o interfiera el acceso a losbienes, que constituyen el objeto del derecho correspondiente.En segundo lugar, le corresponden al Estado unas obligaciones de protección, que debentraducirse en garantías institucionales frente a injerencias de terceros en el disfrute de losderechos. En este plano, se debe asegurar la defensa de los DESC en relación con lasactuaciones de particulares, como son, por ejemplo, los denominados poderes de mercado(empresas, multinacionales, entidades financieras, etc.).Por último, existen unos deberes de satisfacción, que comportan para el Estado elcompromiso de promover las condiciones para que las personas accedan a los bienes a losque está asociado el disfrute de los DESC, y, en aquellos casos en que no puedan obtenerlospor sí mismas, proporcionarlos de forma segura y a bajo costo.2.2. Obligación de progresividad y obligaciones de cumplimiento inmediatoSi bien el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales reconoce ensu artículo 2.1 el principio de progresividad20, este principio no supone en manera algunanegar la existencia de unas obligaciones estatales de carácter inmediato en materia deDESC, tal como se verá a continuación.2.2.1. Obligación de progresividadEn primer lugar, la progresividad implica un reconocimiento de la necesidad de un esfuerzoprolongado por parte de los Estados, para alcanzar la plena satisfacción de los derechosreconocidos en el Pacto. En otras palabras, con ella son admitidas las dificultades paraalcanzar la realización de los DESC en un breve período de tiempo:20 En el marco del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, el principio de progresividad en materia de derechos sociales sedesprende de lo contemplado en el artículo 26 de la Convención Americana de Derechos Humanos y del artículo 1 de su ProtocoloFacultativo (Protocolo de San Salvador). 14 15.
“El concepto de progresiva efectividad constituye un reconocimiento del hecho de que la plena efectividad de todos los derechos económicos, sociales y culturales en general no podrá lograrse en un breve período de tiempo (…). Sin embargo, el hecho de que la efectividad a lo largo del tiempo, o en otras palabras progresivamente, se prevea en relación con el Pacto no se ha de interpretar equivocadamente como que priva a la obligación de todo contenido significativo (…). Por otra parte, la frase debe interpretarse a la luz del objetivo general, en realidad la razón de ser del Pacto, que es establecer claras obligaciones para los Estados Partes con respecto a la plena efectividad de los derechos de que se trata. Este impone así una obligación de proceder lo más expedita y eficazmente posible con miras a lograr ese objetivo”21.En segundo lugar, la progresividad implica una obligación de aumento paulatino en el nivelde satisfacción de los DESC. En efecto, como es apenas obvio, la progresividad traeaparejada la idea de “progreso”, como mejora gradual y constante de los resultados enmateria de derechos sociales. Por esto, el Comité advierte que la progresividad no puede serentendida de tal manera que se prive a los DESC de todo contenido normativo aplicableinmediatamente, ni como una posibilidad de diferir indefinidamente (sine die) la plenasatisfacción de los derechos sociales para el conjunto de la población22.2.2.2. Obligaciones de cumplimiento inmediatoA pesar de haber sido consignado dentro del PIDESC el principio de progresividad, losEstados partes asumieron desde su ratificación una serie de compromisos inmediatos ante lacomunidad internacional y ante los habitantes de su territorio, con miras a lograr la plenarealización de los derechos sociales. Estos compromisos constituyen lo que se hadenominado como obligaciones de cumplimiento inmediato, que se caracterizan por ser21 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 3, La índole de las obligaciones estatales, doc.E/1991/23, 1990, párr. 9.22 Para Víctor Abramovich y Christian Courtis la obligación de progresividad se resume en dos conceptos principales: (1) la gradualidadde las medidas que deben ser adoptadas por los Estados, y (2) el progreso, como deber estatal de mejorar las condiciones de goce yejercicio de los DESC. Víctor Abramovich y Christian Courtis, Los derechos sociales como derechos exigibles, Madrid, Trotta, 2002,pág. 93. En el mismo sentido, ver Christian Courtis, La prohibición de regresividad en materia de derechos sociales: apuntesintroductorios, En Ni un paso atrás, La prohibición de regresividad en materia de derechos sociales, Buenos Aires, CEDAL – CELS,2006, pág. 8. 15 16.
deberes que no están sujetos a consideración alguna relacionada con el nivel de recursosdisponible, sino que, cualquiera sea la situación presupuestal por la que atraviese el Estadocorrespondiente, este deberá cumplirlas23.El comité de DESC ha identificado como obligaciones generales24 de inmediatocumplimiento por parte de los Estados signatarios del convenio, las siguientes: - Adoptar medidas legislativas, administrativas y judiciales25, - Comprometer hasta el máximo de los recursos disponibles26, - Garantizar el disfrute de los derechos sociales sin ningún tipo de discriminación 27, - Garantizar, incluso en situaciones de crisis, el contenido esencial de los derechos sociales28, - Vigilar la situación de los derechos sociales y contar con información detallada al respecto29, - No adoptar medidas de carácter deliberadamente regresivo30.23 “En particular, aunque el Pacto contempla una realización paulatina y tiene en cuenta las restricciones derivadas de la limitación delos recursos con que se cuenta, también impone varias obligaciones con efecto inmediato”. Comité de Derechos Económicos, Sociales yCulturales, Observación General No. 3, La índole de las obligaciones estatales, doc. E/1991/23, 1990, párr.1.24 Sin mencionar por ahora, las obligaciones de cumplimiento inmediato que les competen a los Estados partes, en cuanto a la realizaciónde cada uno de los derechos sociales individualmente considerados, las cuales se desprenden principalmente de las observaciones delComité de DESC, de los informes de los relatores especiales de las Naciones Unidas, de la Constitución Política y de la jurisprudencia delos tribunales locales. Estas obligaciones serán presentadas en este Informe Alterno cuando se haga alusión a cada uno de los derechossociales en particular.25 Art. 2.1 del PIDESC y Observación General No. 3 del CDESC. Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, ObservaciónGeneral No. 3, La índole de las obligaciones estatales, doc. E/1991/23, 1990, párr. 2 a 9.26 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 3, La índole de las obligaciones estatales, doc.E/1991/23, 1990, párr.10.27 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 3, La índole de las obligaciones estatales, doc.E/1991/23, 1990, párr.1. Observación General No. 16, La igualdad de derechos del hombre y la mujer al disfrute de los derechoseconómicos, sociales y culturales, doc. E/C.12/2005/4, 2005.28 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 3, La índole de las obligaciones estatales, doc.E/1991/23, 1990, párr. 10 y 12.29 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 1, Presentación de informes por los Estados partes,doc. E/1989/22, 1989, párr. 3 y 4. Observación General No. 3, La índole de las obligaciones estatales, doc. E/1991/23, 1990, párr. 11.30 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 3, La índole de las obligaciones estatales, doc.E/1991/23, 1990, párr. 9. 16 17.
a) Adoptar medidas31En relación con la primera de las obligaciones de cumplimiento inmediato, el Comité delPacto reconoce un amplio margen de decisión a los Estados parte, en cuanto a su puesta enpráctica. En efecto, el Comité, en su Observación General No. 3, párrafos 2 a 8, se encargade desarrollar el sentido de esta obligación, señalando todo un inventario de medidas queestán al alcance de los Estados, con miras a garantizar el respeto, la protección y lasatisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales: medidas legislativas,judiciales, administrativas, financieras, educativas y sociales. En ese orden de ideas, elComité “ni exige ni excluye que cualquier tipo específico de gobierno o de sistemaeconómico pueda ser utilizado como vehículo para la adopción de las medidas de que setrata, con la única salvedad de que todos los derechos humanos se respeten enconsecuencia”32.A pesar de la libertad con que cuentan los Estados para explorar diferentes vías para larealización de los DESC, el Comité declara que el compromiso de adoptar medidas “en símismo no queda condicionado ni limitado por ninguna otra consideración” y que “si bienla plena realización de los derechos pertinentes puede lograrse de manera paulatina, lasmedidas tendientes a lograr este objetivo, deben adoptarse dentro de un plazorazonablemente breve tras la entrada en vigor del Pacto para los Estados interesados”33.En cuanto a la idoneidad de las medidas adoptadas, conviene precisar que no basta conadoptar cualquier clase de medidas para el cumplimiento de esta obligación. Antes bien, los31 Al respecto, el artículo 2.1 del PIDESC dispone que “Cada uno de los Estados Partes en el presente Pacto se compromete a adoptarmedidas, tanto por separado como mediante la asistencia y la cooperación internacionales, especialmente económicas y técnicas, hastael máximo de los recursos de que disponga, para lograr progresivamente, por todos los medios apropiados, inclusive en particular laadopción de medidas legislativas, la plena efectividad de los derechos aquí reconocidos”. Por su parte el Protocolo Facultativo (de SanSalvador) a la Convención Americana de Derechos Humanos establece al respecto: “Artículo 1. Obligación de Adoptar Medidas. LosEstados partes en el presente Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos se comprometen a adoptar lasmedidas necesarias tanto de orden interno como mediante la cooperación entre los Estados, especialmente económica y técnica, hasta elmáximo de los recursos disponibles y tomando en cuenta su grado de desarrollo, a fin de lograr progresivamente, y de conformidad conla legislación interna, la plena efectividad de los derechos que se reconocen en el presente Protocolo. Artículo 2. Obligación de AdoptarDisposiciones de Derecho Interno. Si el ejercicio de los derechos establecidos en el presente Protocolo no estuviera ya garantizado pordisposiciones legislativas o de otro carácter, los Estados partes se comprometen a adoptar, con arreglo a sus procedimientosconstitucionales y a las disposiciones de este Protocolo las medidas legislativas o de otro carácter que fueren necesarias para hacerefectivos tales derechos”.32 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 3, La índole de las obligaciones estatales, doc.E/1991/23, 1990, párr. 8.33 ,Ídem, párr. 2. 17 18.
Estados partes, en sus informes quinquenales, deberán indicar las razones que los hanllevado a implementar las medidas elegidas, para que en última instancia sea el Comité elque determine su idoneidad y suficiencia: “Si bien cada Estado Parte debe decidir por sí mismo qué medios son los más apropiados de acuerdo con las circunstancias y en relación con cada uno de los derechos contemplados, la "propiedad" de los medios elegidos no siempre resultará evidente. Por consiguiente, conviene que los Estados Partes indiquen en sus informes no sólo las medidas que han adoptado sino también en qué se basan para considerar tales medidas como las más "apropiadas" a la vista de las circunstancias. No obstante, corresponde al Comité determinar en definitiva si se han adoptado o no todas las medidas apropiadas”34.De ahí la importancia de las Observaciones Finales presentadas por el Comité del Pacto,tras el análisis de los informes de los Estados partes del Pacto. En efecto, elreconocimiento, por parte del Estado, de las consideraciones y recomendaciones hechas porel Comité frente a sus informes anteriores, debe constituir un referente obligado para eldiseño, la implementación y la evaluación de las políticas públicas en materia de DESC, enun proceso que debe caracterizarse, así, por la gradualidad de las medidas adoptadas y porel mejoramiento constante de los resultados en la realización de estas garantías. De estamanera, las recomendaciones que emite el Comité deben generar a través del tiempo unaconstante retroalimentación respecto de los informes presentados por los Estados.b) Comprometer hasta el máximo de los recursos disponiblesConforme al artículo 2.1 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales yCulturales, los Estados signatarios se obligan a comprometer el máximo de los recursos deque dispongan con el fin de alcanzar la plena realización de los derechos en él reconocidos.Como lo ha manifestado el Comité, la frase “hasta el máximo de los recursos de quedisponga", utilizada en el Pacto, hace referencia “tanto a los recursos existentes dentro de34 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 3, La índole de las obligaciones estatales, doc.E/1991/23, 1990, párr. 4. 18 19.
un Estado como a los que pone a su disposición la comunidad internacional mediante lacooperación y la asistencia internacionales”35.Adicionalmente, tal como se contempla en los Principios de Limburgo, dentro de estaobligación debe ser incluido el deber del Estado de abstenerse de reducir o desviar el gastopúblico destinado por principio a la realización de un derecho social, cuando esa reduccióno desviación comporte una privación en el goce de aquel, y “no sea acompañada demedidas adecuadas para asegurar derechos mínimos de subsistencia para todos”36.En este punto debe advertirse que no se trata de una obligación de cumplimientoprogresivo, vale decir, de una obligación que esté sujeta a un desarrollo paulatino, sino que,en sí misma, la obligación de disponer de todos los recursos disponibles es perentoria einmediata en tanto demuestra la voluntad estatal de comprometer todos los esfuerzos,incluso económicos, en la realización de los DESC para el conjunto de la población. Deesta forma, si bien se admite que el incremento de los recursos destinados a la protección ysatisfacción de los DESC pueda ser gradual, no así la decisión de orientar todos los queestén disponibles en un momento determinado37.c) Asegurar el disfrute de los DESC sin discriminacionesCon relación a la igualdad en el goce del conjunto de los DESC, el Pacto Internacional deDerechos Económicos, Sociales y Culturales en su artículo 2.2 d, señala: “Los Estados Partes en el presente Pacto se comprometen a garantizar el ejercicio de los derechos que en él se enuncian, sin discriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra35 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 3, La índole de las obligaciones estatales, doc.E/1991/23, 1990, párr. 13. Una disposición semejante, como recién se acabó de ver, se encuentra en el artículo 1 del Protocolo de SanSalvador.36 Víctor Abramovich y Christian Courtis, Los derechos sociales como derechos exigibles, Madrid, Trotta, 2002, pág. 80.37 “se ha de advertir que toda evaluación en cuanto a si un Estado ha cumplido su obligación mínima debe tener en cuenta también laslimitaciones de recursos que se aplican al país de que se trata. El párrafo 1 del artículo 2 obliga a cada Estado Parte a tomar lasmedidas necesarias "hasta el máximo de los recursos de que disponga". Para que cada Estado Parte pueda atribuir su falta decumplimiento de las obligaciones mínimas a una falta de recursos disponibles, debe demostrar que ha realizado todo esfuerzo parautilizar todos los recursos que están a su disposición en un esfuerzo por satisfacer, con carácter prioritario, esas obligaciones mínimas”.Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 3, La índole de las obligaciones estatales, doc.E/1991/23, 1990, párr. 10. 19 20.
índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social”38.Debe advertirse que el trato no discriminatorio, al que alude el Pacto, no sólo se orienta aasegurar igualdad ante la ley (igualdad formal), sino a garantizar una igualdad material osustantiva, e impone al Estado el deber de remover los obstáculos que se oponen en lapráctica al disfrute de los derechos humanos por todos y todas39. Así lo reconoce elCDESC, al afirmar la obligación estatal de adoptar medidas para abolir tanto lasdiscriminaciones de jure, mediante la eliminación de toda norma que contenga criteriosprohibidos de discriminación, como la discriminación de facto, derivada del disfrutedesigual de los derechos económicos, sociales y culturales en la práctica40.El PIDESC además de prohibir la discriminación, exige el reconocimiento de los derechossociales tanto a la mujer como al hombre, en pie de igualdad, tal como lo señala en elartículo 3 del Pacto: “Los Estados Partes en el presente Pacto se comprometen a asegurar a los hombres y a las mujeres a igual título a gozar de todos los derechos económicos, sociales y culturales enunciados en el presente Pacto” 41.38 Así mismo, los Principios de Limburgo advierten que los Estados parte del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales yCulturales deben abolir tanto las discriminaciones de iure, mediante la eliminación de toda norma que contenga criterios prohibidos dediscriminación, como la discriminación de facto, derivada del goce desigual de los derechos económicos, sociales y culturales en lapráctica. Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Principios de Limburgo relativos a la aplicación del PactoInternacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, 24 período de sesiones, doc. E/C.12/2000/13, 2 de octubre de 2000,principios 35, 37 y 38.39 Constitución Política de Colombia, artículo 13.40 “El disfrute de los derechos humanos sobre la base de la igualdad entre hombres y mujeres debe entenderse en sentido lato. Lasgarantías de no discriminación e igualdad en los instrumentos internacionales de derechos humanos prevén la igualdad tanto de factocomo de jure. La igualdad de jure (o formal) y de facto (o sustantiva) son conceptos diferentes pero conectados entre sí. La igualdadformal presupone que se logra la igualdad si las normas jurídicas o de otra naturaleza tratan a hombres y mujeres de una maneraneutra. Por su parte, la igualdad sustantiva se ocupa de los efectos de las normas jurídicas y otras y de la práctica y trata de conseguirno que mantengan, sino que alivien la situación desfavorable de suyo que sufren ciertos grupos”. Comité de Derechos Económicos,Sociales y Culturales, Observación General No. 16, La igualdad de derechos del hombre y la mujer al disfrute de los derechoseconómicos, sociales y culturales, doc. E/C.12/2005/4, 2005, párr. 7.41 La obligación de no discriminación también fue incluida en el Protocolo de San Salvador (art. 3), en la Convención Internacional sobrela Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (art. 5), en la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas deDiscriminación contra la Mujer (art. 2), en las Directrices de Maastricht (párrafos 12 y 14 b), y en los Principios de Limburgo (principio13). En cuanto al sistema interamericano el artículo 3 del Protocolo de San Salvador dispone: “Obligación de no Discriminación. LosEstados partes en el presente Protocolo se comprometen a garantizar el ejercicio de los derechos que en él se enuncian, sindiscriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de cualquier otra índole, origen nacionalo social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social”. 20 21.
Dando alcance a lo previsto en esta disposición, el CDESC se pronunció sobre “la igualdadde derechos del hombre y la mujer al disfrute de los derechos económicos, sociales yculturales”, en su Observación General No. 16, y señaló, entre otras, las siguientesobligaciones estatales en la materia:De respeto: - Abstenerse de realizar actos discriminatorios que directa o indirectamente denieguen la igualdad de derechos del hombre y la mujer al disfrute de los derechos económicos, sociales y culturales. - No aprobar leyes, políticas, disposiciones administrativas o programas que no están conformes con la igualdad entre hombres y mujeres en el disfrute de los DESC, así como derogar y rescindir las que existan con violación de lo previsto en el art. 3 del Pacto. - Evitar que la aplicación de normas y principios jurídicos aparentemente neutrales en cuanto al género tengan un efecto negativo en la capacidad del hombre y la mujer para acceder al disfrute de los derechos sociales en pie de igualdad.De protección: - Aprobar disposiciones constitucionales y legislativas sobre la igualdad de derechos del hombre y la mujer a disfrutar de todos los derechos humanos, prohibiendo toda clase de discriminación; - Sancionar instrumentos legislativos que eliminen la discriminación y eviten que terceros perturben directa o indirectamente el disfrute de los derechos humanos en términos de igualdad; 21 22.
- Implementar medidas administrativas y crear instituciones públicas, organismos y programas para proteger a la mujer contra la discriminación.De satisfacción: - Hacer accesibles y asequibles remedios como la indemnización, la reparación, la restitución, la rehabilitación, garantías de enmienda, declaraciones, excusas públicas, programas educativos y de prevención. - “Promover la igualdad de representación del hombre y la mujer en la administración pública y en los órganos decisorios”. - “Promover la igualdad de participación del hombre y la mujer en la planificación del desarrollo y la adopción de decisiones, así como en los beneficios del desarrollo y en todos los programas orientados al ejercicio de los derechos económicos, sociales y culturales” 42.ch) Satisfacer, por lo menos, niveles esenciales de cada uno de los derechosConstituye igualmente una obligación inmediata de los Estados partes del Pacto asegurarniveles esenciales de cada uno de los derechos43. Esta obligación admite dos lecturas: de un42 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 16, La igualdad de derechos del hombre y la mujeral disfrute de los derechos económicos, sociales y culturales, doc. E/C.12/2005/4, 2005, párr. 21.43 “10. Sobre la base de la extensa experiencia adquirida por el Comité, así como por el organismo que lo precedió durante unperíodo de más de un decenio, al examinar los informes de los Estados Partes, el Comité es de la opinión de que corresponde a cadaEstado Parte una obligación mínima de asegurar la satisfacción de por lo menos niveles esenciales de cada uno de los derechos. Así,por ejemplo, un Estado Parte en el que un número importante de individuos está privado de alimentos esenciales, de atención primariade salud esencial, de abrigo y vivienda básicos o de las formas más básicas de enseñanza, prima facie no está cumpliendo susobligaciones en virtud del Pacto. Si el Pacto se ha de interpretar de tal manera que no establezca una obligación mínima, carecería engran medida de su razón de ser. Análogamente, se ha de advertir que toda evaluación en cuanto a si un Estado ha cumplido suobligación mínima debe tener en cuenta también las limitaciones de recursos que se aplican al país de que se trata. El párrafo 1 delartículo 2 obliga a cada Estado Parte a tomar las medidas necesarias "hasta el máximo de los recursos de que disponga". Para quecada Estado Parte pueda atribuir su falta de cumplimiento de las obligaciones mínimas a una falta de recursos disponibles, debedemostrar que ha realizado todo esfuerzo para utilizar todos los recursos que están a su disposición en un esfuerzo por satisfacer, concarácter prioritario, esas obligaciones mínimas.(…) 12.De manera análoga, el Comité subraya el hecho de que, aun en tiempos delimitaciones graves de recursos, causadas sea por el proceso de ajuste, de recesión económica o por otros factores, se puede y se debeen realidad proteger a los miembros vulnerables de la sociedad mediante la adopción de programas de relativo bajo costo”. Comité deDerechos Económicos, Sociales y Culturales. Observación General No. 3, La índole de las obligaciones estatales, doc. E/1991/23, 1990.Este aparte de la observación general No. 3 es de una sabiduría notoria y adquiere mayor importancia en el contexto actual de crisiseconómica global. En efecto, esta observación insiste en la obligación estatal permanente (más allá de los cambios en el cicloeconómico) de adoptar medidas para garantizar el disfrute de los derechos económicos, sociales y culturales para miembros vulnerablesde la sociedad como los desplazados, las personas en condiciones de pobreza e indigencia, quienes sufren el hambre y la inseguridad 22 23.
lado, implica el deber estatal de garantizar unas condiciones mínimas para la realización delos derechos sociales. Así, por ejemplo, en materia de derecho a la salud, los nivelesesenciales estarían referidos a la necesidad de asegurar el acceso no discriminatorio acentros, bienes y servicios de salud, a una alimentación nutritiva, adecuada y segura, a losmedicamentos, etc., entre otras circunstancias materiales, indispensables para lasatisfacción del derecho.De otro lado, en armonía con el principio de igualdad en un sentido sustancial, laobligación de satisfacer niveles esenciales de cada uno de los derechos conlleva el deberestatal de dar atención prioritaria a aquellos sectores o grupos poblacionales que seencuentren en dificultades para asegurar por sí mismos el disfrute de los derechos sociales.En efecto, es un deber estatal, que no se encuentra sometido a consideración alguna relativaal nivel de recursos económicos disponibles, de obligatorio cumplimiento incluso “entiempos de limitaciones graves de recursos”, el de “proteger a los miembros vulnerablesde la sociedad mediante la adopción de programas de relativo bajo costo”44.En síntesis, “no sólo existe un mínimo esencial de protección de cada uno de los derechos,sino un sector de la población que representa el mínimo de ciudadanos que debe recibir,aun durante la crisis, la protección del Estado en relación a sus derechos económicos ysociales”45.d) Vigilar la situación de los DESC y contar con información al respectoTanto en su Observación General No. 1, como en la No. 3, el Comité de DESC haadvertido la importancia de una obligación estatal que se constituye en condición necesariapara alcanzar la realización de los DESC46: se trata del deber estatal de vigilar de formapermanente la situación de los derechos sociales y de obtener información suficiente yalimentaria, los campesinos, los desempleados, etc. quienes en general sienten de forma inmediata y más aguda los efectos de losdescalabros financieros y económicos.44 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 3, La índole de las obligaciones estatales, doc.E/1991/23, 1990, párr. 12.45 Víctor Abramovich y Christian Courtis, Los derechos sociales como derechos exigibles, Madrid, Trotta, 2002, pág. 92.46 “Por eso, el primer paso indispensable para promover la efectividad de los derechos económicos, sociales y culturales es eldiagnóstico y conocimiento de la situación existente”. Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No.1, Presentación de informes por los Estados partes, doc. E/1989/22, 1989, párr. 3. 23 24.
detallada al respecto, de manera que puedan ser identificadas “las regiones o zonas menosfavorecidas, así como a determinados grupos o subgrupos que parezcan hallarse ensituación particularmente vulnerable o desventajosa”47: “Más aún, de ninguna manera se eliminan, como resultado de las limitaciones de recursos, las obligaciones de vigilar la medida de la realización, o más especialmente de la no realización, de los derechos económicos, sociales y culturales y de elaborar estrategias y programas para su promoción”48.e) Abstenerse de adoptar medidas deliberadamente regresivasOtra de las obligaciones inmediatas que les competen a los Estados en virtud de laratificación del PIDESC es la de abstenerse de adoptar medidas deliberadamenteregresivas. En tanto deber de abstención, esta obligación comporta una prohibición para losEstados de implementar medidas y políticas que empeoren “la situación de los derechoseconómicos, sociales y culturales de los que gozaba la población al momento de [ser]adoptado el tratado internacional respectivo, o bien en cada mejora progresiva”49.Esta obligación merece un análisis detenido, debido a que el objeto mismo de este trabajoes el examen de algunas medidas que la habrían desconocido en el caso colombianodurante el período 2001–2008, y también en atención a la necesidad de precisar, desde elpunto de vista conceptual y metodológico, el alcance de esta prohibición, así como laforma de determinar su respeto en la práctica50. Precisamente a esta obligación estatal deabstenerse de adoptar medidas deliberadamente regresivas se hace referencia en elsiguiente capítulo.47 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 1, Presentación de informes por los Estados partes,doc. E/1989/22, 1989, párr. 11.48 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 1, Presentación de informes por los Estados partes,doc. E/1989/22, 1989, párr. 11.49 Víctor Abramovich y Christian Courtis, Los derechos sociales como derechos exigibles, Madrid, Trotta, 2002, pág. 94.50 Acerca de las obligaciones estatales en materia de derechos sociales, ver Magdalena Sepúlveda, The nature of the obligations under theinternational covenant on economic, social and cultural rights, Oxford, Intersentia, 2003. 24 25.
Capítulo 2Contenido de la prohibición de regresividad en derechos económicos, sociales yculturalesLa prohibición de regresividad constituye uno de los desarrollos precisos de la obligacióngenérica de respeto en materia de derechos sociales, respeto que comporta para el Estado eldeber de abstenerse de adoptar medidas que afecten la realización de estos derechoshumanos en un momento y en un territorio determinado, como sería el caso de aquellas quecomporten un retroceso en el disfrute de este tipo de garantías51.Conforme al desarrollo de la prohibición de regresividad en el derecho internacional de losderechos humanos, no siempre resulta fácil determinar el contenido y alcance de la misma.Con el fin de dar cuenta de esta cuestión, se presentan a continuación las características dela prohibición de regresividad en el marco del PIDESC, de conformidad con losinstrumentos tanto del sistema universal como del sistema interamericano de derechoshumanos.1. La prohibición de regresividad en el PIDESCPor principio, la prohibición de regresividad se deriva del deber de progresividad en lasatisfacción de los derechos sociales, previsto en el art. 2.1 del PIDESC: “Artículo 2. 1. Cada uno de los Estados Partes en el presente Pacto se compromete a adoptar medidas, tanto por separado como mediante la asistencia y la cooperación internacionales, especialmente económicas y técnicas, hasta el51 “Debido al componente negativo que la caracteriza, la obligación de no regresividad ha sido catalogada como una obligación derespeto. Los Estados deben abstenerse de adoptar políticas que desmejoren la situación vigente. No se les exige actuación positivaalguna ni el desembolso de recursos económicos”, Julieta Rossi, “La obligación de no regresividad en la jurisprudencia del Comité deDerechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU”, en Ni un paso atrás, La prohibición de regresividad en materia de derechossociales, Christian Courtis (Comp.), Buenos Aires, CEDAL – CELS, 2006, pág. 86. En el mismo sentido, Gerardo Pisarello expresa: “elEstado, y por tanto, todos los órganos públicos y sus agentes, se abstengan de llevar adelante, de auspiciar o de tolerar cualquierpráctica, política, o medida legal, solos o en asociación con otros, que vulneren los derechos … de una persona o de un grupo o erosioneel estatuto jurídico de dichos derechos”. Gerardo Pisarello, Vivienda para todos: un derecho en (de)construcción. El derecho a unavivienda digna y adecuada como derecho exigible, Icaria, Barcelona, 2003, pág. 119 a 122. 25 26.
máximo de los recursos de que disponga, para lograr progresivamente, por todos los medios apropiados, inclusive en particular la adopción de medidas legislativas, la plena efectividad de los derechos aquí reconocidos”.En efecto, si lo que se procura es un aumento en el nivel de satisfacción de los derechossociales, por principio sería inválida cualquier medida que, antes que incrementar suprotección, la disminuya injustificadamente52. Como se precisó en relación con laobligación de progresividad, en virtud de la ratificación del PIDESC los Estados parteasumieron el compromiso de avanzar lo más expedita y eficazmente posible con miras alograr la plena efectividad de los derechos sociales53, de manera que resulta contrario a todoel sentido del Convenio que sean adoptados programas, planes, medidas administrativas,normas jurídicas o políticas que menoscaben el nivel de realización de los DESC alcanzadopor parte de la población en un momento determinado.A partir de esta consideración, el Comité de DESC de Naciones Unidas se ha ocupadoampliamente de la prohibición de regresividad, en varias de sus Observaciones Generales54,avanzando en la definición de sus características. En efecto, en su Observación General No.3, relativa a la índole de las obligaciones estatales, el Comité señaló: “más aún, cualquiermedida deliberadamente regresiva al respecto requerirá la más cuidadosa consideración ydeberá ser justificada plenamente por referencia a la totalidad de los derechos previstos enel Pacto y en el contexto del aprovechamiento pleno del máximo de los recursos de que sedispone”55. Desarrollando lo contenido en la Observación General No. 3, el Comité de52 “Además, todas las medidas de carácter deliberadamente retroactivo en este aspecto [progresividad] requerirán la consideración máscuidadosa y deberán justificarse plenamente por referencia a la totalidad de los derechos previstos en el Pacto y en el contexto delaprovechamiento pleno del máximo de los recursos de que se disponga”. Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales,Observación General No. 3, La índole de las obligaciones estatales, doc. E/1991/23, 1990, párr. 9.53 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 3, La índole de las obligaciones estatales, doc.E/1991/23, 1990, párr.9.54 El Comité DESC también se ha referido a la prohibición de regresividad en sus Observaciones Finales respecto de los informesperiódicos rendidos por varios países, pero utilizando un lenguaje mucho menos claro, preciso y contundente: “el Comité no ha aplicadode manera estricta los estándares desarrollados en el curso de las observaciones generales. Por ejemplo, el Comité sóloexcepcionalmente ha identificado medidas regresivas que afectan el contenido mínimo de los derechos, y no ha llegado a afirmar enforma explícita que tal proceder constituye una violación del Pacto. El lenguaje “fuerte” de las Observaciones Generales se transformaen lenguaje “débil” durante el procedimiento de monitoreo”. Julieta Rossi, La obligación de no regresividad en la jurisprudencia delComité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU, en Ni un paso atrás, La prohibición de regresividad en materia dederechos sociales, Christian Courtis (Comp.), Buenos Aires, CEDAL – CELS, 2006, pág. 107.55 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 3, La índole de las obligaciones estatales, doc.E/1991/23, 1990, párr. 9. Acerca de la expresión “deliberadamente regresivas”, Magdalena Sepúlveda señala: “En general, se puedeconcluir que el Comité se refiere al significado común de la palabra “deliberada”, esto es, aquellas medidas que sean adoptadas demanera intencional o voluntarias por el Estado. Con ello, el Comité implícitamente está afirmando que determinadas medidas regresivasadoptadas debido, por ejemplo, a fuerza mayor, no constituirían una violación al Pacto. Sin perjuicio de ello, como se verá, en caso de 26 27.
DESC se ha referido a la prohibición de regresividad en sus Observaciones Generales No.12, 13, 14, 15, 16, 18 y 19 relativas al derecho a una alimentación adecuada, a la educación,al disfrute del más alto nivel posible de salud, al agua, a la igualdad del hombre y la mujeren el disfrute de los derechos reconocidos en el Pacto, al trabajo y a la seguridad social,respectivamente.Conforme a la doctrina que hasta el momento ha delineado el Comité de DESC en cuanto ala prohibición de regresividad, bien puede decirse que esta presenta las siguientescaracterísticas:1. En primer lugar, el Comité de DESC deja entrever en sus observaciones generales tresmodalidades de medidas regresivas: - Derogar o suspender oficialmente la legislación necesaria para seguir disfrutando uno o varios de los derechos reconocidos en el Pacto56. - Promulgar legislación o adoptar políticas que sean manifiestamente incompatibles con las obligaciones jurídicas nacionales o internacionales preexistentes en relación con uno o varios de los derechos reconocidos en el Pacto 57: “Un ejemplo de ello sería la instauración del trabajo forzado o la revocación de una legislación que proteja al asalariado contra el despido improcedente”58. - Adoptar medidas que sean incompatibles con las obligaciones básicas de los Estados parte del PIDESC, como por ejemplo, aquellas que afecten la igualdad del derecho del hombre y la mujer en cuanto al disfrute de todos los derechosque la medida no sea “deliberadamente” regresiva, la carga de la prueba sigue siendo del Estado, que deberá demostrar que la medida sedebió a motivos ajenos a su control (por ejemplo, un desastre natural), y no podrá excusarse de cumplir con las demás limitacionesaplicables a las medidas regresivas”. Magdalena Sepúlveda, La interpretación del Comité de Derechos Económicos, Sociales yCulturales de las obligaciones derivadas de la expresión “progresivamente” contenida en el artículo 2.1 del Pacto Internacional deDerechos Económicos, Sociales y Culturales, en Ni un paso atrás, La prohibición de regresividad en materia de derechos sociales,Christian Courtis (Comp.), Buenos Aires, CEDAL – CELS, 2006, pág. 132.56 En este sentido se ha pronunciado el Comité de DESC en relación con los derechos a la alimentación, a la salud, al agua, al trabajo y ala seguridad social, en sus Observaciones generales No. 12 (párrafo 19), 14 (párrafo 45), 15 (párrafo 42), 18 (párrafo 34), 19 (párrafo 64),respectivamente57 Así lo ha reconocido el Comité de DESC respecto de los derechos a la salud, al agua, y al trabajo, en sus Observaciones generales No.14 (párrafo 45), 15 (párrafo 42) y 18 (párrafo 34), respectivamente. En el caso del derecho al trabajo, el Comité censura como regresivaslas medidas adoptadas que sean incompatibles con las obligaciones internacionales.58 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 18, El derecho al trabajo, doc. E/C.12/GC/18,2005, párr. 34. 27 28.
enunciados en el Pacto59; las que comporten una denegación del acceso al trabajo a ciertos individuos o grupos, se base tal discriminación en la legislación o en la práctica60; la adopción de leyes que discriminen a individuos o grupos de individuos en la esfera de la educación61; el establecimiento de condiciones de admisibilidad diferentes para las prestaciones de asistencia social destinadas a las personas desfavorecidas y marginadas en función del lugar de residencia; o la denegación activa de los derechos de las mujeres o de determinados grupos o personas62.A pesar de la referencia a estas tres modalidades de regresividad, existen dificultades parallegar a una sola definición general de lo que es una medida regresiva. En efecto, estasprecisiones del Comité de DESC dejan muchas preguntas sin resolver, al tiempo que abrennuevos interrogantes. En primer lugar, porque la presentación de estas modalidades porparte del Comité no ha sido sistemática, y parece corresponder más a ejemplos que a unlistado taxativo de medidas regresivas. De esta manera, el concepto de medida regresivaestá abierto al reconocimiento de las diversas formas de retrotraer en la práctica laefectividad de los derechos sociales de los que ya goza la población o un grupo deindividuos. En segundo lugar, las modalidades mencionadas por el Comité de DESC seconstruyen a partir de categorías amplias, que deben ser precisadas ante cada caso concreto.Esto es lo que sucede con criterios como la “necesidad” de una legislación para el disfrutede un derecho y la “incompatibilidad” de una ley o una política en relación con lasobligaciones nacionales e internacionales. Es probable que el propio Comité, consciente delas limitaciones del lenguaje jurídico, de forma deliberada hubiere optado por hacer uso deestas categorías, con el fin de dejar, al intérprete, la posibilidad de reconstruir el sentido dela regresividad y. al litigante, la oportunidad de argumentar en contra de medidas queestime negativas. De esta manera, las dificultades para hallar una fórmula general que59 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 16, La igualdad de derechos del hombre y la mujeral disfrute de los derechos económicos, sociales y culturales, doc. E/C.12/2005/4, 2005, párr. 42.60 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 18, El derecho al trabajo, doc. E/C.12/GC/18,2005, párr. 34.61 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 13, El derecho a la educación, doc.E/C.12/1999/10, 1999, párr. 59.62 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 19, Derecho a la seguridad social, doc.E/C.12/GC/19, 2007, párr. 64. A estas medidas, la experta Magdalena Sepúlveda agrega: “La reducción o desviación injustificada de ungasto público destinado a la realización de derechos económicos, sociales y culturales”, medidas que sin duda constituirían unaviolación del Pacto conforme a las Directrices de Maastricht. Magdalena Sepúlveda, La interpretación del Comité de DerechosEconómicos, Sociales y Culturales de las obligaciones derivadas de la expresión “progresivamente” contenida en el artículo 2.1 delPacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, en Ni un paso atrás, La prohibición de regresividad en materia dederechos sociales, Christian Courtis (Comp.), Buenos Aires, CEDAL – CELS, 2006, pág. 134. 28 29.
permita definir en qué consiste una medida regresiva pueden ser traducidas enoportunidades argumentativas al momento de debatir acerca de la adopción de una de talesdisposiciones ante casos concretos.Por ahora, resulta necesario convenir, por lo menos de manera genérica, que desconocen laprohibición de regresividad aquellas medidas, ya se trate de leyes, políticas públicas oprácticas administrativas, que disminuyan el nivel de disfrute de alguno de los derechoseconómicos, sociales y culturales para el conjunto de la población o para grupos deindividuos.2. La segunda de las características de la prohibición de regresividad tiene que ver con losefectos de reconocer que una medida es, al menos prima facie, regresiva. En este sentido,una vez se hubiere demostrado que fue adoptada una medida regresiva por alguno de losEstados parte del PIDESC, “existe una fuerte presunción” de que constituye una violaciónde los compromisos asumidos a la luz del Pacto y, en consecuencia, se encuentranprohibidas63.3. En tercer lugar, tal presunción se traduce en la obligación estatal de ofrecer unajustificación válida para las medidas de retroceso que hubiere adoptado el Estado enmateria de DESC. En efecto, una vez se hubiere comprobado que un Estado parte delPIDESC adoptó una medida regresiva, este tiene la “carga” de demostrar que suimplementación se ajusta a los criterios señalados en el PIDESC y complementados por elComité: A) Que se haya implementado a través de una ley formal;63 En el mismo sentido, las Directrices de Maastricht, adoptadas por un grupo de expertos en enero de 1997, señalan como violaciones alos DESC: (1) “La anulación o suspensión de cualquier legislación que sea necesaria para seguir ejerciendo un derecho económico,social y cultural que esté vigente en ese momento” (Principio 14 a); (2) “La aprobación de cualquier legislación o política que seaclaramente incompatible con las obligaciones legales preexistentes relativas a estos derechos, salvo cuando esto se hace con el propósitoy efecto de aumentar la igualdad y mejorar la realización de los derechos económicos, sociales y culturales de los grupos másvulnerables” (Principio 14 d); (3) “La adopción de cualquier medida que sea intencionalmente regresiva y que reduzca el nivel deprotección de cualquiera de estos derechos”. Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Directrices de Maastricht sobrelas violaciones de los derechos económicos, sociales y culturales, 24 período de sesiones, doc. E/C.12/2000/13, 2 de octubre de 2000,principio 14 e). 29 30.
B) Con el objeto de promover el bienestar general en una sociedad democrática64; C) Que se hubiere implementado bajo la más cuidadosa consideración de todas las alternativas posibles, y que la elegida sea la menos lesiva para los derechos involucrados65; D) Que se justifique por referencia a la totalidad de los derechos previstos en el Pacto; y, E) Que se enmarque dentro de un contexto de aprovechamiento pleno del máximo de los recursos de que se dispone66;De esta manera, la presunción de violación del PIDESC, que cobija a una medida regresivaen materia de derechos sociales, una vez adoptada, resulta ser relativa, abierta a laargumentación, pues el Comité concede a los Estados la posibilidad de justificar suadopción, siempre que cumplan con la exigente carga argumentativa señalada por el mismoComité67.4. Adicionalmente, en la Observación General No. 19, sobre el derecho a la seguridadsocial, extensiva en este aspecto a todo el conjunto de los derechos reconocidos en elPIDESC, el Comité reitera los criterios para la justificación de medidas regresivas, y señalalos alcances del estricto escrutinio al que deben ser sometidas:64 Los dos primeros criterios son mencionados dentro del Artículo 4 del PIDESC, que dispone: “Los Estados Partes en el presente Pactoreconocen que,en ejercicio de los derechos garantizados conforme al presente Pacto por el Estado, éste podrá someter tales derechosúnicamente a limitaciones determinadas por ley, sólo en la medida compatible con la naturaleza de esos derechos y con el exclusivoobjeto de promover el bienestar general en una sociedad democrática”. Al respecto ver Julieta Rossi, La obligación de no regresividaden la jurisprudencia del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU, en Ni un paso atrás, La prohibición deregresividad en materia de derechos sociales, Christian Courtis (Comp.), Buenos Aires, CEDAL – CELS, 2006, pág. 79 - 115.65 No bastaría con probar la utilidad de la medida adoptada, sino que es necesario demostrar que resultaba de una necesidad superlativa oimperiosa: “El Tribunal Europeo de Derechos Humanos concluyó que „necesarias‟, sin ser sinónimo de „indispensables‟, implica laexistencia de una „necesidad social imperiosa‟ y que para que una restricción sea „necesaria‟ no es suficiente demostrar que sea „útil‟,„razonable‟ u „oportuna‟”. Víctor Abramovich y Christian Courtis, Los derechos sociales como derechos exigibles, Madrid, Trotta,2002, pág 107 En el mismo sentido, Julieta Rossi, quien además advierte que el mismo criterio ha sido acogido por la ComisiónInteramericana de Derechos Humanos. Julieta Rossi, La obligación de no regresividad en la jurisprudencia del Comité de DerechosEconómicos, Sociales y Culturales de la ONU, en Ni un paso atrás, La prohibición de regresividad en materia de derechos sociales,Christian Courtis (Comp.), Buenos Aires, CEDAL – CELS, 2006, pág. 102.66 Los tres requisitos restantes se encuentran en la Observación General No. 3, índole de las obligaciones estatales, párrafo 9. La mismafórmula se repite en las Observaciones Generales 13 (par. 45), 14 (par. 45) y 15 (par. 19), sobre los derechos a la educación, al más altonivel posible de salud y al agua, en las cuales se utilizan los verbos justificar y demostrar para caracterizar la carga probatoria yargumentativa que le compete a un Estado que ha adoptado medidas de retroceso.67 En derecho, la presunción relativa es aquella que se mantiene mientras no exista prueba en contrario, por oposición a la presunciónabsoluta (de derecho) que no admite prueba en contrario. En el caso del ordenamiento colombiano esta distinción puede verse porejemplo en el artículo 66 del Código Civil. La presunción de invalidez de las medidas regresivas es en general relativa, pues admite lademostración de su imperiosa necesidad por parte del Estado concernido. No obstante, la presunción de invalidez de las medidasregresivas se torna absoluta cuando con ellas se incumplen las obligaciones básicas de los Estados, tal como se verá más adelante. 30 31.
“El Comité examinará detenidamente: a) si hubo una justificación razonable de las medidas; b) si se estudiaron exhaustivamente las posibles alternativas; c) si hubo una verdadera participación de los grupos afectados en el examen de las medidas y alternativas propuestas; d) si las medidas eran directa o indirectamente discriminatorias; e) si las medidas tendrán una repercusión sostenida en el ejercicio del derecho a la seguridad social o un efecto injustificado en los derechos adquiridos en materia de seguridad social, o si se priva a alguna persona o grupo del acceso al nivel mínimo indispensable de seguridad social; y f) si se hizo un examen independiente de las medidas a nivel nacional”68.5. Sin embargo, aun si se admite la justificación ofrecida por un Estado a favor de unamedida regresiva en materia de DESC, tal medida deberá tener en todo caso un caráctertemporal. Lo anterior se debe a que, aun si resulta admisible la adopción de una legislacióno política regresiva, persiste para el Estado el deber de alcanzar de forma progresiva laplena satisfacción de los derechos reconocidos en el PIDESC. En consecuencia, aun sifuera admitida la justificación en beneficio de una medida de retroceso, en los términosseñalados por el propio Comité, resulta contrario al Pacto que llegue a ser establecida demanera permanente.6. Es necesario precisar también que la prohibición de adoptar medidas regresivas deja deser relativa y se torna absoluta cuando las políticas o normas implementadas comportan undesconocimiento de alguna de las obligaciones básicas (inmediatas) de los Estados parte,68 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 19, Derecho a la seguridad social, doc.E/C.12/GC/19, 2007. Víctor Abramovich y Christian Courtis en su trabajo denominado Los derechos sociales como derechos exigibles,señalan algunos aspectos para la “construcción jurídico-dogmática” de la prohibición de regresividad, con miras a su aplicación judicial,vinculándola con el principio de razonabilidad. Así, para Abramovich y Courtis la prohibición de regresividad supone la aplicación de untest “agravado” de razonabilidad: “En efecto, la obligación de no regresividad implica un control “agravado” del debido procesosustantivo: de acuerdo a la concepción tradicional de la razonabilidad, el parámetro al que quedaban sujetos el legislador y el poderejecutivo se vinculaba exclusivamente a criterios de racionalidad – por ejemplo, la no afectación de la sustancia del derecho, el análisisde la relación medio/fin que propone la norma, el análisis de proporcionalidad, etc. -. Evidentemente, un mismo derecho puede serpasible de múltiples reglamentaciones razonables, de modo que el principio de razonabilidad excluía las reglamentaciones irrazonables,pero permitía que el legislador o el poder ejecutivo escogieran dentro de las opciones razonables, la más conveniente de acuerdo a suapreciación política. La obligación de no regresividad agrega a las limitaciones vinculadas con la racionalidad, otras limitacionesvinculadas con criterios de evolución temporal o histórica: aún siendo racional, la reglamentación propuesta por el legislador o por elpoder ejecutivo no puede empeorar la situación de reglamentación del derecho vigente, desde el punto de vista del alcance y amplitud desu goce. De modo que, dentro de las opciones de reglamentación posibles, los poderes públicos tienen en principio vedado elegirsupuestos de reglamentación irrazonable y, además, elegir supuestos de reglamentación que importen un retroceso en la situación degoce de los derechos económicos, sociales y culturales vigentes. En este sentido, la prohibición de regresividad constituye una nuevacategoría de análisis del concepto de razonabilidad de la ley”. Víctor Abramovich y Christian Courtis, Los derechos sociales comoderechos exigibles, Madrid, Trotta, 2002, pág 96. 31 32.
tales como la de asegurar como mínimo la satisfacción de niveles esenciales de cada uno delos derechos69, la de garantizar el disfrute de los derechos reconocidos en el PIDESC sindiscriminaciones70 o la de comprometer hasta el máximo de los recursos disponibles71. Sibien el Comité ha sostenido esta tesis en relación con algunos derechos en particular (salud,agua, protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de lasproducciones científicas, literarias o artísticas de que sea autor(a), y seguridad social 72),debe hacerse extensiva al conjunto de los derechos reconocidos en el PIDESC73, en virtuddel principio pro-homine74. De esta manera, las obligaciones básicas que competen a losEstados en cuanto al respeto, protección y satisfacción de los DESC se convierten en un69 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, El derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud, doc. E/C.12/2000/4,2000, párr. 48.70 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 15, El derecho al agua, doc. E/C.12/2002/11, 2002,párr. 42, y Observación General No. 16, La igualdad de derechos del hombre y la mujer al disfrute de los derechos económicos, socialesy culturales, doc. E/C.12/2005/4, 2005, párr. 42.71 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 17. Derecho de toda persona a beneficiarse de laprotección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas deque sea autor(a), doc. E/C.12/GC/17, 2005, párr. 42.72 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General No. 19, Derecho a la seguridad social, doc.E/C.12/GC/19, 2007, párr. 64. Teniendo en cuenta que este criterio “más estricto” de la prohibición de regresividad se encuentra en lasmás recientes Observaciones Generales, Julieta Rossi reconoce en él una segunda etapa del proceso de construcción del estándar deregresividad por parte del CDESC. Este trabajo, por el contrario, se propone únicamente presentar el estado actual de la doctrina delComité DESC: “En este sentido, la doctrina actual del Comité no acepta medidas regresivas si éstas afectan el contenido mínimo delderecho en cuestión. Este cambio resulta particularmente relevante ya que en los últimos años el Comité ha especificado con bastantedetalle los elementos que conforman el contenido mínimo de varios de los derechos protegidos en el Pacto. Por otro lado, se hanproducido avances dogmáticos interesantes por parte de académicos y especialistas en la materia. Esto significa que una medidaregresiva que afecte el contenido esencial de un derecho es hoy en día más fácilmente identificable y por tanto pasible de impugnación”.Julieta Rossi, “La obligación de no regresividad en la jurisprudencia del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de laONU”, en Ni un paso atrás, La prohibición de regresividad en materia de derechos sociales, Christian Courtis (Comp.), Buenos Aires,CEDAL – CELS, 2006, pág. 94.73 Christian Courtis, “La prohibición de regresividad en materia de derechos sociales: apuntes introductorios”, en Ni un paso atrás, Laprohibición de regresividad en materia de derechos sociales, Christian Courtis (Comp.), Buenos Aires, CEDAL – CELS, 2006, pág. 10.En el mismo sentido Julieta Rossi señala: “Se podría argumentar que el nuevo estándar se aplica exclusivamente para políticasregresivas en materia del derecho a la salud y el derecho al agua. Ello por cuanto las observaciones generales en donde el Comitémodifica la formulación del estándar legal son las observaciones dirigidas a clarificar el contenido normativo y las obligacionesestatales referidas a los dos derechos antes mencionados. Sin embargo, habría razones de mayor peso para sostener que la nuevaformulación del estándar es aplicable en la evaluación de medidas regresivas adoptadas respecto de cualquiera de los derechoscontenidos en el PIDESC. Por un lado, el Comité no ofrece explicación alguna de por qué el nuevo estándar debiera restringirse en suaplicación a esos dos derechos únicamente. Y verdaderamente, no habría argumento suficiente para hacer una distinción entre losdistintos derechos del Pacto. Por otro, el Comité ha avanzado y precisado la interpretación de las distintas obligaciones estatales –originalmente esbozadas en las Observaciones Generales Nos. 3 y 9– en el resto de las observaciones dedicadas a tratar derechos enparticular”. Julieta Rossi, “La obligación de no regresividad en la jurisprudencia del Comité de Derechos Económicos, Sociales yCulturales de la ONU”, en Ni un paso atrás, La prohibición de regresividad en materia de derechos sociales, Christian Courtis (Comp.),Buenos Aires, CEDAL – CELS, 2006, pág. 93.74 “El principio pro-homine es un criterio hermenéutico que informa todo el derecho de los derechos humanos, en virtud del cual se debeacudir a la norma más amplia, o a la interpretación más extensiva, cuando se trata de reconocer derechos protegidos e, inversamente, ala norma o a la interpretación más restringida cuando se trata de establecer restricciones permanentes al ejercicio de los derechos o sususpensión extraordinaria. Este principio coincide con el rasgo fundamental del derecho de los derechos humanos, esto es, estar siemprea favor del hombre. Esta pauta se encuentra consagrada positivamente. Así,en general, los instrumentos internacionales de derechoshumanos establecen que ninguna de sus disposiciones autoriza a limitar los derechos protegidos en mayor medida de la prevista, alimitar el goce y ejercicio de cualquier otro derecho o libertad que pueda estar reconocido en otra norma internacional o interna envigor, ni a excluir o limitar el efecto que puedan producir las normas consuetudinarias en materia de derechos humanos”. Mónica Pinto,“El principio pro homine, criterios de hermenéutica y pautas para la regulación de los derechos humanos”, en Martín Abregú y ChristianCourtis (comp.), La aplicación de los tratados de derechos humanos por los tribunales locales, Buenos Aires, CELS, Ed. Del Puerto,1997, pág. 163. 32 Recommended

References: Artículo93
 Artículo 93
 artículo 93
 Artículo 31
 artículo 93
 artículo 93
 artículo 93
 artículo 2
 artículo 2
 artículo 26
 artículo 1
 artículo 2
 Artículo 2
 artículo 2
 artículo 2
 artículo 1
 artículo 2
 artículo 13
 artículo 3
 artículo 2
 artículo 2
 Artículo 4
 artículo 66