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Timestamp: 2017-12-16 17:18:10+00:00

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PERIÓDICO ALMA MATER 626 NOVIEMBRE DE 2013 by Universidad de Antioquia - issuu
Nº 626 Medellín, noviembre de 2013
Más de 48 mil aspirantes buscan un cupo en la UdeA Página 29
Con las cartas sobre la mesa Página 4
“La violencia agota las ideas” Página 5
Los genes que nos marcan Página 18
Insectos forenses al acecho
La reforma a la salud no pasa el examen
Nº 626, UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA Medellín, noviembre de 2013
omo parte de las actividades que se han desarrollado en 2013 por la celebración del bicentenario de la independencia de Antioquia y de los 210 años de la Universidad de Antioquia, se realizó el foro “Presencia de Antioquia en la construcción de país”. Así, de la mano de reconocidos invitados se hizo un recorrido por los siglos XIX y XX hasta el presente, en donde se evidenció cómo desde la minería, la educación, el derecho, la ingeniería y la medicina el departamento ha contribuido a escribir la historia de Colombia. Asimismo, se plantearon los retos que le deparan al departamento en los próximos años. En el foro que se cumplió el 22 de octubre, el rector de la Universidad de Antioquia, Alberto Uribe Correa, trajo al presente el papel académico e investigativo de la Institución en el desarrollo del departamento. “Baste recordar que la primera escuela de ingeniería de Colombia nació en esta Universidad cuando Francisco José de Caldas fundó la Academia Militar en 1814”, dijo. Así mismo, recordó que fue en esta Universidad donde se estableció una de las primeras escuelas de derecho de la época de la Independencia de Colombia —este año la Facultad
UdeA 210 años de presencia en Antioquia dijo. Reconoció entonces que para trazar y ejecutar los objetivos futuros, la Universidad de Antioquia es el eje fundamental. “Desde que somos un estado independiente la Universidad estaba ahí, después de 200 años tiene que ser el primer capítulo que lidere”, dijo. Para el líder empresarial Nicanor Restrepo Santamaría, la educación es sin lugar a dudas el único camino posible para el progreso. Él, quien hizo la conferencia inaugural del foro, asegura que para seguir avanzando en la construcción de país la educación se convierte en un factor decisivo. “Es fundamental el apoyo a la educación pública porque más del 80% de los niños colombianos va a escuelas oficiales, es allí donde está el gran énfasis para mejorar la calidad”, observó. Restrepo también hizo un balance en cuanto a la disminución que ha sufrido la industria antioqueña. Afirmó que en los años ochenta este sector constituía el 37% de la economía local, y en la actualidad el porcentaje es del 16%. En ese sentido advierte que la participación de la industria en la economía departamental ha perdido
de Derecho y Ciencias Políticas celebrará 186 años—y que sus abogados participaron en la vida nacional con contribuciones pioneras como el derecho minero y comercial. En cuanto a la medicina, Uribe se remontó hasta 1871, año en que nació la facultad de donde se graduaron quienes fundaron la Academia de Medicina en 1887. “El papel de la Facultad de Medicina es reconocido desde aquellos años cuando se destaca su liderazgo científico en trasplantes, salud pública e interacción con la tecnología en carreras como la bioingeniería”. Por su parte, el Gobernador de Antioquia, Sergio Fajardo Valderrama, se refirio al papel determinante del oro para el proyecto económico de la independencia, mineral hoy motivo de conflicto y de violencia. En ese sentido, Fajardo reconoce que el mayor reto que tiene el departamento y sus más de seis millones de habitantes es ayudar a pasar esta página y comenzar a escribir la de la decencia y la inteligencia. “Antioquia está llena de heridas, de lágrimas, de rencores, de miedos. Por todas partes la violencia ha tocado el alma y el espíritu y este no era un departamento violento”,
relevancia frente a los sectores de servicios y de comercio. A pesar de lo anterior Restrepo Santamaría le reconoce al departamento su contribución del 15% al Producto Interno Bruto del país, “no obstante que el gran componente de la economía actual de Colombia es la minería. Antioquia —dice— sigue contribuyendo con una economía de mayor valor agregado a la construcción nacional”. Así mismo, el ex gobernador de Antioquia considera que el departamento cuenta con un gran liderazgo y es ejemplo para Colombia en cuanto al conocimiento que hay en las universidades y los centros de investigación, al compromiso ciudadano y a sus autoridades “que tienen altas calificaciones desde la eficacia, la transparencia y el compromiso con sus planes de gobierno”. En el foro se evidenciaron los múltiples retos proporcionales a los logros históricos que desde ahora se vislumbran, no solo para el departamento sino para la Universidad de Antioquia, que en palabras de Fajardo son tres: preservar los bienes públicos bajo su tutela, ahondar en la calidad y pertinencia de sus programas, y expandir su presencia integral a toda la región antioqueña.
Por GISELA SOFÍA POSADA MEJÍA
esulta meritorio que en plena celebración de 200 años de independencia de Antioquia, en 2013, la Universidad de Antioquia nos recuerde su papel como proyecto cultural de comienzos de siglo que hunde raíces en la expedición botánica, en las guerras de independencia y en la fundación de la república. La publicación del texto “Ensayos universitarios” —título que, de paso, hace honor a uno de los géneros literarios más cercanos al espíritu plural de la Universidad— permite reconocer, desde el punto de vista de sus autores, los elementos de fondo en asuntos esenciales y no exclusivos del mundo académico como la salud, el humanismo, la política, la sociedad, la cultura y la ciencia. A la obra lel preceden investigaciones que han animado la comprensión del significado de la Alma Máter. Tal es el caso del libro “Universidad de Antioquia Historia y Presencia”, dirigido por la socióloga María Teresa Uribe, quien ad portas de los 200 años de la institución, en 2003, adelantó con un equipo de colaboradores la misión de desentrañar momentos paradigmáticos en la vida universitaria. Un libro posterior a esta rigurosa tarea fue “Crónicas universitarias”, orientado por el profesor Javier Escobar Isaza y un
grupo de asesores que da cuenta del discurrir de facultades, escuelas e institutos y su participación en las áreas del conocimiento. Para el caso de Ensayos universitarios, la salud, por ejemplo, presenta el reto por discernir las prioridades de una agenda tecnológica y los énfasis en el papel transformador de las ciencias básicas como aplicadas (tarea que sigue al orden), según criterio de la investigadora Gloria Sánchez, quien deriva en concluir que la salud es sinónimo de educación: “los individuos más educados son los que tienen mayor capacidad de tomar decisiones saludables y escapar del círculo perverso de la enfermedad con un sistema de salud reduccionista y clínico que deja de lado ese campo de la salud pública poco rentable que es la prevención”. En otro ángulo, la ciencia posee también motivos para entender por qué en Colombia, hoy, no se puede hablar de universidades de investigación, en contraparte con casos en el mundo que han dejado consignado la investigación y su vocación en la generación de conocimiento, como Cambridge y Stanford, donde “la mayor parte de los profesores se vinculan para hacer investigación...el papel fundamental de la educación superior es la formación acompañada de la apropiación y generación del conocimiento”, según la crítica planteada por el científico Pablo Patiño con reparos a las “esquizofrenias” creadas por la Ley 30 de 1992. “Una universidad de
investigación es aquella que tiene como razón de ser la generación de conocimiento nuevo para la sociedad con miras a la transformación social y al crecimiento económico…un conocimiento que debe afectar la formación del talento humano”. Un paneo que nos lleva a reconocer que a pesar de las batallas y los intereses bélicos hubo un espíritu público que se salvaguardó y permaneció intacto en la Universidad. Los estadios descritos por el profesor Carlos Arturo Fernández al destacar la primera escuela de artes y oficios que naciera en 1887, a la par de la industrialización antioqueña con anécdotas como la aparición de la primera escultura civil “Dulce martirio” no religiosa del maestro Francisco Antonio Cano, cuyo bronce se encuentra en el Museo Universitario, es otro de los temas tratados. “Universidad y sociedad frente al siglo XXI: modernidad y masificación”, es otro ensayo que invita a reflexiones sobre la relación universidad y sociedad, lo que en palabras de Rafael Rubiano, su autor, podría sinterizarse en la manera como la Universidad se mueve entre el ideal y las acciones. Allí plantea dos momentos significativos como la modernidad y la masificación en la década de los 70: “el saber y el conocimiento como bienes no pasan por el mercado. Los valores fundantes de una institución como la ética, la responsabilidad, lo público, la libertad, la tolerancia, son valores esenciales e intangibles para
que una sociedad funcione y se transfieren de generación en generación”. Preguntas y repuestas y el intento por escapar del lugar común, y es allí donde dos filósofos se adentran en la compresión del humanismo, como correspondió a Eufrasio Guzmán en su examen al mundo de las ideas y al necesario tamiz del rigor y la tradición, quien anota con precisión que “el mayor enemigo de la tradición humanista es el dogmatismo y el sectarismos que lleva a que ciertos grupos se consideren el punto de lanza de la historia”. Y la política, alrededor de cuyas reflexiones el profesor Iván Darío Arango concluye que “la mayor riqueza de las universidades públicas está en la inconformidad, la inquietud y la sensibilidad social de sus estudiantes, porque impulsan en ellos una curiosidad por la literatura y por las ideas políticas, que les permite aprender a preguntar con agudeza sobre los problemas más profundos de la sociedad (…); el imaginario del marxismo sigue muy arraigado y nos ha dejado un vacío que es necesario llenar. Nos corresponde repensar la democracia y los escenarios de debate”. Como en todo coro, cada voz obedece a su naturaleza, y en el caso de los Ensayos universitarios es una polifonía afortunada al tenor del libre albedrío. Un intento plural que busca ser coherente con el tácito principio del mundo de las ideas y de la construcción colectiva de conocimiento, es decir, de universidad.
LA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA HACE CONSTAR: • Que se encuentra en trámite el reconocimiento de prestaciones sociales de la señora ADRIANA MARÍA DE LA HOZ PATIÑO fallecida el 4 de julio de 2013. Se ha presentado a reclamar la señora MARÍA GRACIELA PATIÑO LOPERA en calidad de madre. • Que se encuentra en trámite el reconocimiento de prestaciones sociales del señor LUIS FERNANDO VÁSQUEZ BEDOYA fallecido el 22 de agosto de 2013. Se han presentado a reclamar el señor JULIO CÉSAR VÁSQUEZ ALZATE y la señora OLGA ESNEDA BEDOYA TORO en calidad de padres. • Que se encuentra en trámite el reconocimiento del traspaso de la pensión jubilación que percibía el señor JOSE ALCIDES MARTINEZ ORTIZ, quien falleció el 18 de agosto de 2013. Se ha presentado a reclamar la señora ANGELA CANO DE MARTINEZ en calidad de cónyuge. Otras personas que se consideren con derecho, presentarse dentro de los 30 días siguientes a esta publicación.
Cartas sobre la mesa Por ALEXANDER OTÁLVARO
¿Cuál es su planteamiento con relación al conflicto y la protesta en la Universidad de Antioquia? El conflicto es inherente a la Universidad. La ciencia, la academia y el pensamiento científico no se pueden desarrollar al margen de la crítica, del cuestionamiento, de la pluralidad y todo eso necesariamente está vinculado al conflicto. El conflicto no es una expresión de una enfermedad de la Universidad, por el contrario es la expresión de la vitalidad misma de la vida universitaria. Lo que cuestionamos es la asociación que se quiere hacer entre conflicto y violencia. Los universitarios tenemos vías para la solución de los conflictos, como la construcción de comunidades académicas y consensos alrededor de tesis, hipótesis e investigaciones. Igual en materia política a través del ejercicio del debate, la polémica, la confrontación de ideas y la construcción de consensos y no, obviamente, recurriendo a la violencia. ¿Habla usted de conflicto sin violencia? Claro, porque la perspectiva nuestra sobre cómo concebimos la universidad y la vida universitaria es, no de que no haya conflicto en la Universidad, sería como matar la razón de ser y la esencia misma de la Universidad; no de que los grupos universitarios en sus estamentos puedan expresarse a través de la protesta; todo eso es inherente a la Universidad. Lo que niega la vida universitaria es la lógica de la violencia a la cual la quieren someter actores internos y también externos. La Universidad no puede ser un campo de batalla, un campo de confrontación violenta y armada entre actores, donde por lo general, quien queda en medio del fuego o quien queda de espectador frente a esta confrontación es la población universitaria, un poco similar a lo que ocurre en el país con la guerra y con la confrontación con los sectores armados regulares e irregulares. No queremos que la Universidad sea victimizada por los sectores armados y convertida en coto de caza por uno u otro actor; la apuesta no está en este caso en defender la brutalidad con la cual incursiona la
La universidad pública, concebida por naturaleza para el debate, la polémica y la confrontación de ideas, se ve enfrentada hoy a constantes episodios de violencia con los que algunos sectores buscan reinvindicar o justificar sus posiciones frente a los conflictos que se viven tanto adentro como afuera de la institución. Bombas, intimidación y capuchas integradas con mayor frecuencia al paisaje universitario, obligan a una reflexión amplia de la comunidad universitaria sobre lo que hoy representan la protesta, la violencia y el conflicto. Jaime Rafael Nieto Nieto, representante profesoral ante el Consejo Superior Universitario, en diálogo con Alma Mater precisa los alcances de “Cartas sobre la mesa”, iniciativa universitaria creada para el debate y confrontación de ideas sobre los conflictos de la Universidad de Antioquia y del país.
fuerza pública en el campus universitario muchas veces, desafiando el propio orden legal y constitucional, ni tampoco ponerse del lado de quienes protagonizan los tropeles violentos desde la Universidad en nombre de una supuesta autonomía universitaria y en nombre de una supuesta defensa de los intereses de los universitarios. Yo creo que los universitarios debemos ponernos por fuera de estas dos lógicas de actores armados y constituirnos como sujeto colectivo universitario. Construirnos como comunidad de universitarios sobre la base de consensos básicos. Comunidad no significa homogeneidad, significa construir consensos que le den sentido, que le den identidad y horizonte a sentirse miembro de la universidad pública. ¿Usted qué piensa de la utilización de las capuchas? En el caso particular de la Universidad de Antioquia, en la medida en que la capucha está asociada a la ocurrencia de tropeles violentos, no es un método legítimo de la protesta. En otros contextos, generalmente marcados por un control autoritario de la situación, por poderes dictatoriales incluso por poderes igualmente encapuchados y clandestinos, la capucha es legítima, de hecho hay movimientos en América Latina que han tenido que recurrir a la capucha como un procedimiento para legitimar acciones colectivas y acciones políticas. En el caso concreto de la Universidad de Antioquia, yo realmente cuestiono la legitimidad que tiene el símbolo de la capucha. Creo que en un escenario democrático, pluralista de respeto a las posiciones del otro, lo que uno esperaría es que su interlocutor fuera un interlocutor sin capuchas, o sea que uno pudiera identificar el rostro, mirar a los ojos de quien está controvirtiendo con uno, reconocerlo como un diferente, como un alter ego, pero al mismo tiempo un alter ego que pertenece a una misma comunidad de hablantes, en este caso una comunidad universitaria. Y en ese sentido, en ese tipo de contextos, para mí la capucha es absolutamente innecesaria, y no solo innecesaria sino absolutamente dañina para el desarrollo de un proceso de discusión democrática ¿Usted cómo califica el diálogo al interior de la Universidad de Antioquia? La Universidad es una universidad fracturada, una universidad
fragmentada, donde cada estamento va por su propia cuenta y riesgo, va como una rueda suelta, muchas veces pensando en sus intereses estrictamente corporativos, cuando logra pensar como corporación o como gremio como en el caso de los empleados, jubilados, profesores y estudiantes. Hay una fragmentación muy profunda, y si bien existe la multiestamentaria, esa instancia sigue siendo un espacio muy precario, que no logra saldar y al mismo tiempo soldar estas desarticulaciones corporativistas que son las que predominan en la vida universitaria.
figuración del gobierno de la Universidad, que no nos satisface a los universitarios, porque el CSU debe ser una instancia lo más y mejor representativa de la Universidad, además estructurado y configurado a través de un procedimiento estrictamente democrático. Creo que hace falta avanzar en la profundización de una gestión democrática en la Universidad que facilite la construcción de confianzas, articulaciones y proyectos colectivos, en dependencias y la Universidad.
El profesor William F. Pérez del Instituto de Estudios Políticos, el profesor Carlos Médina de la Universidad Nacional y el dirigente del Consejo Regional Indígena del Cauca Feliciano Valencia participaron en la apertura de Cartas sobre la mesa.
El Consejo Superior Universitario es un consejo todavía muy de espaldas a la vida universitaria y a la comunidad. Es un consejo que no ha podido o no ha sabido abrir espacios de articulación fluida, continua, permanente con los universitarios. El CSU es una instancia altamente burocratizada, justamente por esta desarticulación. ¿Hay problemas en la construcción de confianza entre los estamentos? Claro, empezando por la con-
¿A qué apunta “Cartas sobre la Mesa? A construir comunidad alrededor de un proyecto de universidad, que no niegue las singularidades y especificidades de cada actor y estamento dentro de la vida universitaria, que permita a través de dichas singularidades una articulación hacia un proyecto común. El gran desafío que tiene “Cartas sobre la mesa” es cómo propiciar estos espacios de articulación y cómo construir en el corto y mediano plazo, un proyecto de universidad.
“ Es hora de desencapucharse... La forma más grande del tropel es la que se construye en el conocimiento”
on la cátedra “Violencia, protesta y democracia en la Universidad”, el profesor Carlos Medina Gallego puso las cartas sobre la mesa en torno a cinco ejes: el sentido de la universidad, la naturaleza del ser juvenil, la naturaleza de los conflictos universitarios, la protesta unida al conflicto universitario y la democracia universitaria. A continuación, apartes de la intervención del profesor investigador de la Universidad Nacional de Colombia, Doctor en Historia y autor del Manifiesto del tropelero.
La universidad La universidad es fundamentalmente el más importante escenario de la cultura que tienen los pueblos y las naciones. Es el lugar donde se construyen las dinámicas políticas, sociales, culturales, profesionales, científicas de las cuales se proponen transformaciones significativas para la nación. Con los encapuchados resolvimos algo que era importante para nosotros. Llegamos a un acuerdo
de que si querían podían pintar toda la Universidad, pero que el único lugar donde no cabía un grafiti era en las aulas. Que en las aulas los grafitis debían adquirir la forma de las ideas y de las discusiones, del pensamiento inteligente.
Los jóvenes Yo pienso que la esencia del ser joven es la rebeldía, pero es importante saber cuál es el sentido de la rebeldía juvenil. La rebeldía se construye sobre la base de un pensamiento crítico y propositivo. Pero también pienso que los jóvenes deben ser subversivos. Y que debe haber un lugar en las universidades para la subversión y debe haberlo porque hay que desestigmatizar el concepto. Considero que en la universidad los jóvenes además deben ser revolucionarios. Porque su rebeldía y su carácter subversivo debe llevarlos a ser arquitectos e ingenieros de una sociedad más justa, más equitativa, más democrática. Pero rebeldía, subversión y revolución están muy lejos de estar circunscritas al fenómeno de la violencia. No para ser revolucionario, ni rebelde, ni subversivo es condición sine qua non ser violento. Por el contrario, es condición sine qua non, ser inteligente, comprometerse con inteligencia en los procesos de y en las transformaciones que hay que emprender. No le voy a negar en proceso de domesticación institucional a los jóvenes la posibilidad de la rebeldía, el carácter subversivo de sus prácticas y el carácter revolucionario de su condición de vida. Pero lo que no me voy a permitir hoy es pensar que esas tres categorías están circunscritas de forma absolutamente indisoluble con el problema de la violencia. Cuando llega la violencia se agotan los argumentos, cuando llega la violencia se acaban las ideas, lo que nos asiste es fundamentalmente el terror y el miedo.
Los conflictos universitarios Pienso que hay esencialmente cinco formas del conflicto universitario: Los conflictos del orden social. Grandes tragedias transitan por nuestros corredores y salones, que muchos maestros no alcanzamos a dimensionar; seres humanos atravesados por todo tipo de ne-
cesidades materiales, económicas, sociales, afectivas, y no siempre fáciles de resolver. ¿Cómo les estamos garantizando esos derechos fundamentales? Conflictos originados por las dinámicas institucionales. Directivos, administrativos que funcionan con paquidérmicas obediencias, que no logran resolver los problemas, que los enredan, que los dificultan. Problemas con los trabajadores. Rectores que no entienden. Creen que es en los corredores de la burocracia y del lobby político que se consiguen los presupuestos. Pero muchos de esos presupuestos que tienen las universidades los consiguieron las movilizaciones estudiantiles. El conflicto político de las universidades. En todas las universidades se expresan todas las formas del pensamiento y las organizaciones políticas. Hay formas de organización articuladas a los procesos de defensa de la educación pública. Pero también hay grupos que provienen de las organizaciones armadas de derecha y de izquierda. Grupos que piensan que el problema de la protesta es el problema de la violencia y que hacen práctica la violencia como si estuvieran construyendo una hoja de vida de compromiso para sentirse revolucionarios. La característica que tengo yo es que vengo de la capucha y eso me diferencia de los demás, me permite pararme con autoridad frente a los encapuchados a decirles: ¡es hora de desencapucharse! ¡Es hora de encapucharse con otras capuchas! Porque las capuchas se volvieron de todos los colores. Hay capuchas negras de torturadores, hay capuchas verdes de militares, hay capuchas blancas del Ku Klux Klan, hay capuchas rojas de comunistas, hay capuchas de paramilitares, hay capuchas de fuerza de la inteligencia que operan en la perturbación de los órdenes institucionales. Entonces no es tan fácil el problema. ¿Será que los encapuchados construyen el tropel desde los laboratorios científicos de biología, ingeniería y medicina? ¿Será que construyen el tropel como proyecto de investigación? ¿Será que los encapuchados construyen el tropel desde las facultades de arte a través de la poesía, la pintura y la escultura? ¿Será que los construyen como música creativa, qué nos llena de especial
placer? ¿Será que lo construyen desde un compromiso real con la ciencia y con las trasformaciones? O piensan que construyen cada vez que se revientan contra el muro de la represión a la salida de las universidades. Porque esa es la forma más despreciable del tropel, porque la forma más grande del tropel es la que se construye en el conocimiento científico y en la cultura para servir al país. ¿Será que quieren comprometerse de verdad, no al calor de sus gónadas, sino a la dinámica de sus neuronas con los compromisos transformadores de este país. O son hombres fósforo, cuya cabeza vive incendiada y su pensamiento se apaga en cada momento que termina una confrontación de esas. Conflicto unido a la ilegalidad. Nuestras universidades se han convertido en un lugar en que la ilegalidad campea. Son centros de microtráfico, de delincuencia común, de delincuencia organizada, del crimen organizado, hemos perdido la territorialidad. Con los capuchos de la Nacional se hizo un pacto para recuperar la universidad del crimen organizado y de la ilegalidad de la Universidad. Comunidades universitarias. Funcionamos como estamentos, eso es premoderno. Debemos funcionar como comunidad universitaria, pararnos como comunidad universitaria en la defensa del campus universitario.
La democracia Es necesario construirles a los estudiantes y a sus distintas expresiones un espacio para el ejercicio de sus prácticas democráticas. Debemos funcionar con administraciones de puertas abiertas, que escuchen, que no se escondan, que sean auditivas a los problemas de la universidad y de sus estudiantes. Es necesario recuperar el carácter positivo de los conflictos, pasar de manuales y de reglamentos, a pactos de convivencia con los distintos autores. Fortalecer la cultura política de la comunidad universitaria. Formular una política pública de convivencia que se respete por todos los estamentos. Construir un enfoque de ciudadanía universitaria. Construir una nueva legitimidad de la convivencia y un espíritu de legalidad de la misma pactado colectivamente por el conjunto de las comunidades.
Este entuerto no se puede enderezar. Lo único que nos queda es salir a la calle”, así resumió Luis Alberto Martínez, director de AESA, Asociación de Empresas Sociales del Estado de Antioquia, el malestar de las asociaciones de usuarios, las asociaciones de hospitales, los estudiantes y los profesores de las áreas de la salud, que marcharon el 29 de octubre en todo el país para protestar y exigir el retiro por parte del gobierno del proyecto de ley 210 que redefine el sistema general de seguridad social en salud en Colombia y se encuentra a dos debates de ser aprobado en el Senado. “Resulta que la ley entera no sirve, desde el título es más de lo mismo”, puntualizó Martínez. La iniciativa, liderada por el ministro de Salud, Alejandro Gaviria, ha encontrado gran resistencia en varios sectores de la opinión pública, que la descalifican por no apuntar a las necesidades reales del país ni proponer una reforma de fondo. En palabras de Víctor Yepes, representante a la Cámara y miembro de la comisión séptima “es un esfuerzo que el gobierno está haciendo a las carreras, es una reforma insulsa”. No obstante, es en la academia donde el proyecto de ley ha encontrado la oposición más fuerte, al punto que la ministra de Educación, María Fernanda Ocampo, en carta dirigida a Gaviria el 9 de octubre, recomendó retirar del proyecto los artículos del 44 al 53, relacionados con la formación y ejercicio del talento humano en salud, en los cuales se estipula que
La reforma a la salud no pasa el examen en la universidad los hospitales universitarios quedarán facultados para formar médicos especialistas, potestad hasta ahora exclusiva de las universidades. El ministro ha insistido que la reforma pretende remediar la escasez de cupos de especialista en las universidades y democratizar los procesos de admisión. Sin embargo, desde los claustros universitarios se insiste en que entregarle las especializaciones a los hospitales va en contra de la potestad del ministerio de Educación y le traslada el problema a la salud, otro sector en crisis. Según Acesi, Asociación colombiana de empresas sociales del Estado y hospitales en Colombia, hay 506 hospitales al borde de la quiebra, 83 de los cuales se encuentran en Antioquia. Para María Patricia Arbeláez, decana de la Facultad Nacional de Salud Pública de la Universidad de Antioquia, otra objeción a la reforma en cuanto a la formación de talento humano en salud es justamente que se enfoca en el problema de la formación de especialistas y no da respuesta a los primeros niveles de atención: “eso habla de que el modelo de salud en el que se encuentra el país es solo curativo, pero la formación en talento humano en salud requiere también formar profesionales desde la prevención, desde la promoción, desde los equipos básicos
de salud, desde un modelo más orientado a la salud pública que a la atención de la enfermedad”. La doctora Arbeláez reconoce que es valiosa la intención de formar más especialistas pero no es pertinente que se formen desvinculados de la institución universitaria que garantice esa calidad en la formación. “Nosotros con la formación medico quirúrgica no estamos formando técnicos para hacer técnica y atención solo de pacientes, sino que el proceso educativo tiene que tener calidad e integralidad”, dice Arbeláez. Por su parte Alejandro Marín, miembro de la mesa directiva de Anir, Asociación nacional de residentes, considera que la reforma es discriminatoria: “por qué no darle un respaldo a la medicina general. Si se hace énfasis en los médicos generales se puede generar un espacio para que los pacientes estén mejor atendidos”. Según el Cendex, el Centro de proyectos para el desarrollo de la Universidad Pontificia Javeriana de Bogotá, el déficit anual de cerca de 27 mil médicos generales hace que el país esté lejos de alcanzar el estándar internacional de tres médicos por cada mil habitantes. Preocupa también que dentro del articulado de la reforma no se relacionen a otras profesiones del área de la salud como enfermería, bacteriología,
nutrición y odontología, entre otros. “Tampoco se mencionan a la psicología, el trabajo social ni las ingenierías ambientales ni sanitarias”, reclama Jaime Carrizosa Moog, jefe de posgrado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia en una carta dirigida a la comisión séptima de la del Senado de la República en septiembre, “mucho menos aparecen los técnicos y técnicos profesionales. Pareciera que los problemas agobiantes de salud pública, de accidentalidad y de violencia del país se pretendieran resolver exclusivamente con especialistas médicos”. Un aspecto positivo que se le atribuye a la iniciativa gubernamental es que sirvió de aglutinante para unir a todos los sectores involucrados en torno al debate. En las redes sociales surgió el movimiento Por una salud digna, integrado por profesionales de distintas áreas de la salud, asociaciones de usuarios, trabajadores de la salud, y ciudadanos. El movimiento, responsable de convocar al paro y a las movilizaciones, ha definido tres puntos como condición para suspender las protestas. “Primero queremos la caída total de la reforma, que se retire de la Cámara de Representantes”, dice Víctor Marín, vocero y estudiante de medicina. “Pedimos también que se reverse la ley que ya se aprobó, y que inmediatamente se inicie un diálogo social alrededor de un nuevo modelo de salud”.
Foto Sara Giraldo Maestre
De la universidad al aula preescolar
El programa Palabrario y Numerario fue galardonado con el Premio a la Extensión Universidad de Antioquia en el área de ciencias sociales y humanas.
Cómo se visten las brujas? ¿Se pueden enamorar de un brujo? ¿Todas ellas son malas? Preguntas como estas fueron el abreboca de 60 niños de grado primero para acercarlos al relato de “Bruxa, la bruja enamorada”, que sería abordado semanas más tarde. El ejercicio consistía en desarrollar actividades antes, durante y después sobre la temática del cuento con el fin de que los niños despertaran su parte crítica y reflexiva, y que, además, su interés por aprender a leer y a escribir se incrementara. Días después, mientras el cuento se proyectaba los ciento veinte ojitos no se despegaron de la pantalla, pero al final los niños tenían mucho por decir y por escribir. Las dos profesoras de la Institución Educativa Barrio Santa Cruz corroboraron que los alumnos, sin darse cuenta, habían comprendido este cuento que era de un nivel complejo, gracias a las actividades como pintar, pensar, preguntar, imaginar, argumentar y escribir. Ejercicios como este son los que propone el Palabrario, un programa de la Facultad de Edu-
cación encabezado por el profesor Rubén Darío Hurtado. El proyecto tiene como fin capacitar a maestros de preescolar y básica primaria dándoles herramientas para que hagan de la enseñanza de la lectura y la escritura, un proceso más ameno y concienzudo. Enmarcado en la misma iniciativa está Numerario que tiene la misma finalidad pero con los números y con las operaciones matemáticas. La estrategia consiste en aplicar la matemática en casos de la vida real o en juegos como el parqués, el dominó y los bolos. La esencia tanto de Palabrario como de Numerario es trascender la forma tradicional de enseñanza. En el caso de la lectura y la escritura, superar el método, en muchos casos tedioso, de la cartilla, de las antiguas técnicas del “ma-me-mi-mo-mu” y de la memorización de letras para formar palabras. “Lo que buscamos es transformar las prácticas para reivindicar la comprensión y superar la mecanización”, explica Hurtado. El proyecto que comenzó en 2006, ha beneficiado a 70.000 niños en todo el país gracias a la capacitación de 1.200 maestros de instituciones oficiales. De acuerdo con Hurtado para medir el impacto de Palabrario y Numerario cada año se hace una evaluación de los niños al
comienzo y al final del año. Por otro lado también se comparan los resultados de las Pruebas Saber entre las instituciones que participan del programa y las que no y, según el profesor, el balance es bastante positivo. La razón para que el programa esté dirigido a maestros de preescolar y básica primaria se debe a que esta es la base del sistema y muchas de las dificultades que se presentan en la educación secundaria nacen en estos primeros años. “La manera en que los niños se inicien en la lectura, la escritura y la matemática, es fundamental para coger el amor hacia el conocimiento”, explica Hurtado. “Con nuestras herramientas de trabajo y con lo que nos brindaba Palabrario, tenemos niños que adquirieron un código lector pero además son más reflexivos, más críticos y más expresivos”, explica Nahider Francinet, docente de la Institución Educativa Jesús Rey. La profesora explica que su estrategia fue la utilización del cine, la televisión y la literatura. Así construyeron el palabrario viajero, cuaderno que cada dos días se rotaba y cada niño se llevaba para su casa para escribir en él un cuento, una descripción, una oración, una palabra o lo que quisiera con respecto a la película, cuento o programa que habían visto, o simplemente algo
que quisieran compartir de forma espontánea. En cuanto a la matemática la profesora cuenta cómo estos pequeños entre 6 y 7 años se acercaron a ella jugando al mercado, con billetes de mentiras y con el conocido juego de “toma todo”. “Ya no se trata de hacer las planas de los números y de las letras sino de traer a la clase la vida cotidiana”, explica la docente. Marcela Giraldo, es egresada de la Universidad de Antioquia; estudió Licenciatura en Educación Especial y fue una de las profesoras que realizó la actividad de las brujas. Ella explica que una vez comenzaron a hablar sobre el tema, eran los mismos niños quienes pedían que se realizaran actividades al respecto. “Ellos se incentivan, saben que van a aprender a leer a y escribir pero que lo van a hacer de forma diferente”, dice. El programa, financiado por las fundaciones Corona y Génesis, tiene presencia en 18 instituciones de Medellín y también ha llegado a Bolívar, el Valle del Cauca y Cundinamarca. El objetivo en los próximos años es ampliarlo a todo el departamento de Antioquia para que los niños entre preescolar y quinto de primaria recuerden que aprendieron a leer, a escribir, a sumar y a restar no con libros viejos de hojas amarillas sino con dados, películas, fichas, bolas, billetes y por qué no con brujas enamoradas.
Pescadores y cascajeros en la ruta de la educación Por KAREN YASBLEYDY VEGA* JANER GUARDIA LÓPEZ**
sus preocupaciones frente al futuro de las labores tradicionales en el río amenazadas por la ejecución de proyectos que apuntan a la recuperación de la navegabilidad”. A partir del análisis de la caracterización de las necesidades educativas de pescadores y cascajeros se pudo determinar los niveles de analfabetismo y analfabetismo funcional de la población participante, e identificar entre sus causas principales la difícil situación económica y la ausencia de programas específicos dirigidos a la formación de adultos. Entre los resultados de mayor relevancia, los estudiantes de la Maestría en Educación encontraron que un 14,28 % de la población no tiene ningún grado de escolaridad y el 39,28 % solo ha cursado algún grado de básica primaria. Además se evidenció que de un total de 142 hijos de los pescadores y cascajeros que participaron del estudio, el nivel más alto de escolaridad alcanzado corresponde al nivel tecnológico, que representa menos del 1% de la población, máxime cuando el 56% de ellos son jóvenes mayores de edad. A partir del análisis adelantado los estudiantes propusieron el “Primer foro municipal de pedagogía social: las voces de pescadores y cascajeros y el futuro de su labor”, y el diseño de un proyecto de extensión para alfabetizar a los cascajeros y pescadores del municipio de Puerto Berrío, el cual fue presentado a la convocatoria BUPPE que auspicia la Vicerrectoría de Extensión de la Universidad de Antioquia.
frocolombianos, madres cabeza de hogar, adolescentes, personas en situación de discapacidad y víctimas del conflicto armado hacen parte de los diferentes grupos poblacionales de Puerto Berrío, así como los pescadores y cascajeros a quienes, a juicio de los estudiantes de la línea de Pedagogía Social inscrita en la Maestría de Educación de la Universidad de Antioquia, Seccional Magdalena Medio, debe dárseles prioridad por su incidencia en la economía de subsistencia del municipio, la poca participación en proyectos estratégicos y la poca vinculación a los planes, programas y proyectos vinculados al desarrollo local. “Estas comunidades [la de los pescadores y cascajeros] marcan una ruta para la construcción de procesos educativos en la región y determinan caminos emergentes para el desarrollo de la pedagogía social en Colombia y el departamento”, dicen los estudiantes que, en desarrollo una práctica investigativa, identificaron los grupos poblaciones del municipio ribereño, a partir de la revisión al
Plan de Ordenamiento Territorial 2012-2015, al Plan de Acción Municipal 2013 y al Plan Municipal de Juventud 2011-2020. A renglón seguido, caracterizaron las necesidades educativas de 56 pescadores y cascajeros, por medio de la aplicación de una encuesta diseñada y validada por el grupo de investigadores, y aplicada a miembros de cuatro asociaciones de pescadores, cascajeros y ambientalistas del municipio, así como a pescadores no asociados que se benefician de la pesca, la minería artesanal —extracción de material del río para la construcción— y la limpieza de ciénagas.
“El ejercicio —plantean— hizo claro el interés de la Maestría en Educación por generar espacios donde las comunidades populares y tradicionales puedan cuestionarse y reflexionar de manera autocrítica, a partir del reconocimiento de su contexto, condiciones de vida y sus necesidades particulares, en este caso, sus necesidades educativas”. Así mismo —agregaron—, “posibilitó identificar los discursos que se tejen alrededor del río Magdalena como fuente de sustento y garante de una cultura emblemática nacional y regional, sus sentidos sobre la protección del ambiente y
Algunos de los aspectos centrales de las ponencias del foro que se cumplió en agosto giraron en torno a evidenciar las condiciones de vulnerabilidad de los pescares y cascajeros, su condición de pobreza y la ausencia de apoyo del Estado en programas educativos, de salud y economía sostenible; la necesidad de gestionar una licencia ambiental para los cascajeros de Puerto Berrío; socializar con las comunidades del área de influencia el proyecto de recuperación de la navegabilidad del río Magdalena como parte importante de la responsabilidad de las entidades a cargo de la ejecución de las obras; implementar procesos educativos flexibles y acordes a las necesidades puntuales de cada asociación para dejar capacidad instalada a largo plazo; y la necesidad de articular los planes de desarrollo nacional, departamental, regional y local a las necesidades de las comunidades populares y tradicionales.
*Licenciada en Matemáticas y Física. Estudiante de Maestría en Educación. Línea de Pedagogía Social. Seccional Magdalena Medio. **Psicólogo. Estudiante de Maestría en Educación. Línea de Pedagogía Social. Seccional Magdalena Medio.
En ochos años de presencia de la Universidad en la sede La Salada, Distrito Minero Segovia – Remedios han egresado 152 personas de los seis programas hasta ahora ofrecidos: Tecnología en Saneamiento Ambiental, Gestión Ambiental y Sanitaria, Tecnología en Administración en Servicios de Salud, Trabajo Social, Sicología y Tecnología en Regencia de Farmacia. En la actualidad en la sede hay matriculados 56 estudiantes en dos programas, mientras que en Amalfi, la otra sede de la Universidad en el Nordeste, hay 162 estudiantes en 6 programas.
Fotos cortesía del proyecto
En Segovia la Universidad busca consolidar su presencia Por JOHANNA PINO QUICENO
ace ocho años la Universidad de Antioquia hace presencia en Segovia, uno de los diez municipios que componen el Nordeste del Departamento. En la localidad, 37 mil habitantes, según la proyección a 2010 del censo general de 2005, han sido testigos del cambio social que genera la educación superior. Adonis Cadavid, uno de los 152 egresados de los seis programas que hasta ahora ha ofrecido la institución en la sede, no duda en el carácter transformador de la Universidad en la región y en su vida personal, tanto que ya es solo una reminiscencia los días en los que, después del bachillerato, se desempeñó como catanguero, es decir que todos los días, en la jornada diurna o nocturna, debía cargar piedras desde el interior hasta el exterior de la mina. “Hoy en día —asegura Adonis, egresado de la Tecnología en Gestión Ambiental y Sanitaria y actual funcionario de la secretaría de Agricultura, minas y medio ambiente de la localidad— la juventud segoviana tiene una visión diferente”, y opciones distintas a la minería. Recuerda cómo antes el sueño de cualquier joven que saliera de grado once era emplearse en una mina, “para conseguir plata, mujeres y emborracharse”.
En contraste —observa—, ahora se puede ver cómo se ha transformado este pensamiento, pues ya los jóvenes quieren estudiar, ser profesionales, y hacer algo diferente en su vida. Según Adonis, la importancia de la Universidad en la región es de dimensiones descomunales toda vez que se puede cambiar la cultura del pueblo. “Segovia —sostiene— nunca se movió en ciento cincuenta años hasta que llegó la Universidad, le ha aportado demasiado a esta región y esperamos que lo siga haciendo, porque con esto demostramos que a través de la educación se pueden cambiar las condiciones laborales, sociales y culturales de una comunidad, de la subregión”.
Factor de equidad Para la directora de Regionalización, Dora Nicolasa Gómez Cifuen-
tes, este programa de la Universidad de Antioquia que se inició hace dieciocho años es un compromiso de equidad con las regiones del departamento. Afirma, además, que en los municipios el sello ‘udea’ es señal de orgullo y desarrollo. Y lo confirman estudiantes como Daniel Salazar y Juliana Patiño, futuros regentes de farmacia, para quienes “el título de la udea pesa”. “La mayoría no tenemos la posibilidad de viajar a Medellín a estudiar, a proyectarnos para una vida mejor, entonces la Universidad acá ha sido de mucha importancia por eso, porque estamos estudiando en nuestra casa y eso es lo más grato”, agrega Juliana. Humberto Valencia, coordinador de la sede desde hace siete años, manifiesta que el mayor anhelo es que la comunidad del Distrito Minero Segovia - Remedios pueda contar con una sede “donde haya
estabilidad, donde los muchachos puedan aspirar a programas que se den de lunes a viernes, con una oferta más amplia, de tal manera que los habitantes tengan la alternativa de un proyecto educativo consolidado por parte de la Universidad de Antioquia en la región”. Desde los inicios en el Nordeste antioqueño la Universidad funciona en comodato en la institución educativa La Salada, que pertenece a una de las empresas mineras del municipio de Segovia. La Directora de Regionalización señaló que el comodato se venció y ahora la Alcaldía adelanta gestiones encaminadas a conseguir el inmueble para cedérselo a la Universidad. “Estamos apenas en esas conversaciones”, dijo, puesto que la iniciativa se está discutiendo en el concejo municipal de Segovia, y agregó que “para nosotros es una gran esperanza porque tendríamos una sede, no propia pues pertenecería al municipio, pero tendríamos más sentido de pertenencia” explicó. Reconoce Dora Nicolasa Gómez Cifuentes que la sede es una de las dificultades que enfrenta la Universidad para aumentar la oferta académica en la zona, pues en estos momentos —afirma la directora de Regionalización— allí solo se puede dictar clase fuera del horario escolar de la institución educativa La Salada, es decir, desde el viernes en la noche hasta el domingo”. Al respecto, la concejala Leidy Posada afirmó que la multinacional minera Gran Colombia Gold anunció su deseo de donar las instalaciones de la institución La Salada al municipio de Remedios o de Segovia, lo cual todavía está en discusión. Mientras tanto, observó, la idea es unificar la jornada para ceder la mañana o la tarde a las actividades universitarias. “Que la Universidad tenga solo una jornada es lo mínimo que queremos conseguir”, expresó.
Consultorio Jurídico Rural, opción de acceso a la justicia El director del Consultorio Jurídico Rural, Edwin Giraldo, explica que el programa depende mucho de la voluntad de las administraciones municipales, y que su importancia radica en que “suple en gran medida la inasistencia legal por parte del Estado, convirtiéndose en muchas ocasiones en la última o quizás la única opción que tienen las personas para acceder a la justicia o a los servicios jurídicos gratuitos”.
Foto Elvira Ángel Franco
Por JESSICA MARCELA CANO SÁNCHEZ
ada quince días estudiantes de Derecho de la Universidad de Antioquia viajan a diferentes sitios del departamento. Sábados y domingos, entre las 8 de la mañana y las 5 de la tarde, atienden las consultas jurídicas de las poblaciones de Salgar, Sonsón, Sopetrán, El Carmen de Viboral, Titiribí y Támesis municipios en los que se ofrece el Consultorio Jurídico Rural. Se trata de uno de los programas del Consultorio Jurídico “Guillermo Peña Alzate” de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Antioquia, que además de servir a personas de escasos recursos con educación y asistencia jurídica gratuita, es una modalidad de práctica para los estudiantes de derecho. Surgió en los años 70 y atiende en promedio 2 mil 500 consultas anuales, en asuntos diversos que van desde divorcios hasta reparación de víctimas. Edwin Giraldo, su actual director, recuerda que surgió por iniciativa de la profesora Martha Nora Palacio y del entonces estudiante de derecho Sixto Iván Orozco. Ellos atendieron el llamado de un grupo de campe-
sinos de una vereda en Cocorná, quienes buscaban solución a un problema de titulación de tierras. De acuerdo con Giraldo, los profesores, asesores y estudiantes de la época, voluntariamente y con sus propios recursos, financiaron los desplazamientos de Medellín a Cocorná para atender a los campesinos. Así trabajaron hasta 1989 cuando comenzó a extenderse a otras localidades y el municipio interesado debía asumir los costos de los asesores, el desplazamiento y la alimentación de los estudiantes para que el programa fuera sostenible. En Salgar, dice Giraldo, existe el programa desde hace más de dos décadas y en Sopetrán cuenta con más de ocho años de trabajo. Elizabeth Montoya, egresada de la Facultad que realizó sus prácticas en Sopetrán, piensa que la ubicación de los consultorios jurídicos en los municipios ha permitido que personas que viven en lugares muy apartados puedan acceder a este servicio. “Ellos esperan las fechas de atención e incluso se desplazan a pie. Los consultorios rurales se convierten para algunas personas en la única posibilidad que tienen de acceder a una asesoría jurídica”, afirma la abogada. Además de la atención de consultas en todas las áreas del dere-
Aunque no forma parte del Consultorio Jurídico Rural, actualmente la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Antioquia cuenta con un Consultorio Jurídico en Santa Fe de Antioquia, atendido por estudiantes del pregrado de Derecho que se ofrece en la seccional Occidente.
cho, el Consultorio Jurídico Rural adelanta otras actividades como la educación jurídica básica a través de cursos y talleres, tratamiento del conflicto a través de las formas alternativas de resolución de conflictos y la realización del programa radial que, en municipios como Salgar y Titiribí, se trasmite cada 15 días en torno a temas relacionados con derecho de familia, derecho laboral, seguridad social o mecanismos alternativos de resolución de conflictos. En cuanto a los casos que atienden, la profesora de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas Laura Mesa Villegas, asegura que varían según las necesidades de cada municipio. Edwin Giraldo, cuenta que este año, por ejemplo, se empezó a desbordar la atención en Sonsón por el tema de víctimas. “Más del 50% de las consultas era en el área de derecho público y en el área de reaparición de víctimas”, dice, y explica que “esto es evidencia del problema de violencia que vivió este municipio y sus secuelas”. Por lo anterior se buscaron alternativas con la administración municipal, la personería y el consultorio para tratar de atenderlas y canalizarlas a través de las respectivas entidades. Carmiña Cadavid Cano es estudiantes de Derecho y cada quince días se desplaza a Titiribí a la práctica. Para ella, la importancia de esta experiencia radica en que le permite acercarse a la realidad de los colombianos ya que las consultas que atiende son un reflejo de la manera como funciona nuestro país social y políticamente. La egresada Paola Sampedro, quien realizó sus prácticas en Sopetrán el año pasado, está de acuerdo con que el programa les permite acercarse a la realidad del país, y también cree que la práctica en estos consultorios enriquece la formación del estudiante al ofrecerle una perspectiva de un escenario social que muchas veces desconoce. “Por medio del programa se materializan derechos que sin la intervención de la Universidad a través del consultorio quizás permanecerían vulnerados”, expresa.
Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la U de A Medellín, noviembre 29 de 2013
Evento académico, tertulia, cena y fiesta de integración Mayores informes Teléfono: 2195854 Correo electrónico: encuentrode egresadosdyp@ gmail.com Convoca: Facultad de Derecho y Ciencias Políticas Apoyan: Programa de Egresados de la U de A y Asociación de Egresados de la Facultad
Por DIANA SOFÍA VILLA
Laboratorios sobre ruedas Para cada práctica de laboratorio, se emplean 60 horas de trabajo, es por esto que el aula móvil permanecerá por un mes en cada seccional para luego trasladarse a otra. Es probable que durante el tiempo de permanencia puedan ser útiles para otros programas como Nutrición, Ingeniería Agropecuaria y Zootecnia. Al frente del proceso de prueba y puesta en funcionamiento de los equipos han estado docentes de la Facultad de Química como las profesoras Nelly Ospina y Margarita Cadavid que han visto el desarrollo de la planta de carnes y vegetales, la cual tiene 32 equipos entre los que se encuentran hornos, estufas, balanzas, peachímetros, batidora, moldes, marmita, nevera, selladora, despulpadora, hidrolavadora y empacadora al vacío. La profesora Ospina explica que en el laboratorio los estudian-
Laboratorio de cárnicos y vegetales. En la foto: Profesores hacen pruebas preliminares.
Foto cortesía Facultad de Química Farmacéutica
residual, tanque de residuos, manguera de evacuación del tanque y conexiones para cualquier otro equipo. El aula móvil cumple con toda la normatividad para el procesamiento de alimentos. Los equipos son diseñados en acero inoxidable y con las debidas condiciones higiénicas. Según el profesor Pedro Amariles, ex decano de la facultad de Química Farmacéutica, uno de los beneficios más destacables es la posibilidad que tendrán los jóvenes de procesar alimentos propios de su zona. “Tal vez lo más importante—afirma— es que podrán hacer las prácticas de acuerdo con la vocación de la región, entonces si hay cosecha de mangos se harán productos que involucren esas materias primas y así se podrán generar ideas de negocios que lleven a la creación de empresas”.
n la sede universitaria de Oriente, en El Carmen de Vivoral, están parqueados dos nuevos furgones listos para recorrer las regiones del departamento. Se trata de los nuevos laboratorios móviles de la Universidad que viajarán a los municipios de Amalfi, Andes, Urabá, Caucasia, Yarumal y a Oriente para servir de aula de práctica para los estudiantes de Ingeniería y Tecnología de Alimentos que estudian en las diferentes sedes. Con una inversión cercana a los mil millones de pesos, gestionados en 2010 en una convocatoria de ampliación de cobertura del Ministerio de Educación, se da paso a este proyecto que fue imaginado hace más de diez años y que quiere llevar aulas nuevas y equipadas a los estudiantes de las regiones, para evitar los gastos de manutención y estadía en Medellín por periodos hasta de un mes, que tenían que costearse mientras realizaban los laboratorios en la sede central. Olga Arroyave, coordinadora de regionalización de la Facultad de Química Farmacéutica, explica que “el objetivo es que el docente y el laboratorio se trasladen y que los estudiantes puedan hacer las prácticas en horarios más cómodos y sin recurrir a gastos extra”. En un primer momento se verán beneficiados cerca de 600 estudiantes que están inscritos en pregrados de la Facultad de Química Farmacéutica en las regiones. En cuanto a la calidad, Arroyave agrega que se podrán hacer los mismos procesos que los que se hacen en el laboratorio de la facultad. “El estudiante—dijo— no va a ver la diferencia de hacerlo en Medellín o de hacerlo en el aula móvil, en cuanto a equipamiento y en cuanto a formación, porque se van a tener los mismos equipos y van a contar con la asesoría de los profesores”. Uno de los furgones está diseñado para procesamientos de lácteos y el otro para procesamiento de cárnicos y de vegetales. En total son 52 equipos que forman una línea de producción que permite un acercamiento con lo que se va a ser el campo de desempeño del estudiante cuando ingresa al medio laboral. Los equipos están ajustados al espacio que proporciona el carro que se expande a lado y lado y alcanza unas dimensiones de 5,6 x 4,9 x 4,2 metros y puede cargar 4.500 kilos. Cada planta funciona con electricidad y con gas, tienen agua potable y agua
tes van a elaborar productos con valor agregado como jamones, cábanos y embutidos. Igualmente el laboratorio de lácteos tiene algunos de éstos más una pasteurizadora, una descremadora, un homogenizador, una licuadora industrial, un tanque de enfriamiento y otros equipos que permiten procesar la leche para hacer yogures, quesos y otros productos derivados. Margarita Cadavid es una de las docentes que participan en los procesos de regionalización y desde su experiencia afirma que hay estudiantes muy dedicados, “hacen jornadas de trabajo muy largas y lo hacen muy bien. Le tienen un amor muy grande al programa y a la Universidad, yo los admiro porque les toca más difícil pero lo aprovechan bastante y la región lo necesita, es una forma de mejorar la calidad de vida de las regiones. Ellos están esperando los laboratorios con gran expectativa”. Este proyecto es un trabajo articulado entre el Departamento de Alimentos de la Facultad de Química Farmacéutica, la Dirección de Regionalización y la Facultad de Ciencias Agrarias. Igualmente la Facultad de Ingeniería se vinculó en la asesoría previa a la adquisición de los vehículos, pues por el peso que tienen que soportar y por los trayectos en diferentes tipos de terrenos fue necesario evaluar especificaciones para que los carros cumplieran con todos los requisitos. Ahora solo se espera que se ajusten los últimos detalles para hacer la programación y las rutas con las que la Universidad empezará a llevar por el departamento estas aulas de práctica.
Drogas, regulación y prohibición
ruguay se convirtió en el primer país en el mundo en aprobar una política de regulación y control de marihuana donde el Estado adquiere el monopolio del cultivo, cosecha, distribución y venta del producto. La decisión, explica Julio César Vignolo Ballesteros, jefe del Departamento de Medicina Familiar y Comunitaria de Uruguay, se tomó al notar que la lucha contra las drogas y el comercio ilícito no estaba dando resultados, pues al amparo de la política prohibicionista aumentó el consumo, la prevalencia de enfermedades asociadas y la tasa de criminalidad por narcotráfico. En desarrollo de la medida, que empezaría a aplicarse desde marzo de 2014, “en las farmacias se van a vender 40 gramos por día máximo, o si no se va a permitir la plantación de hasta 6 plantas en los medios familiares, o clubes de membresía de 15 a 45 socios con la posibilidad de sembrar hasta 29 plantas”, afirma Vignolo, quien fue uno de los invitados al simposio internacional sobre tendencias en tratamiento y políticas en drogas promovido por la Facultad de Salud Pública en octubre. De esta manera, según el funcionario uruguayo las personas no tendrán que acudir al comercio ilícito, lo que permite controlar la calidad del producto, brindar servicio sanitario a los consumidores y evitar que migren a drogas más toxi-
cológicas en el mercado ilegal. Así mismo en los currículos de todos los niveles de educación superior se incorporará una materia donde se informe cuáles son las políticas de drogas que hay en el país. “No solo se atiende la demanda o se saca la oferta del circuito ilegal, sino que se hace todo a la vez para que pueda funcionar. Con esto respetamos y garantizamos la libertad de elección, consumo y acceso a la salud y a la información”, afirma Vignolo en desarrollo del simposio. En el, además de las políticas de drogas en Uruguay, se trataron temas como la efectividad de los mecanismos prohibicionistas, el enfoque de
salud pública a la drogadicción y la despenalización del consumo. Para Francisco Cumsille, jefe del Observatorio Interamericano sobre Drogas, en el caso de Uruguay “se trata es de hacer un buen proceso de monitoreo y evaluación para tener claros cuáles son los costos de la medida y cuáles son los beneficios, que es la ecuación que todos vamos a mirar con detenimiento”. Cabe recordar que en Colombia el consumo está despenalizado en mayores de 18 años desde 1994 gracias a la sentencia de la Corte Constitucional C-221. Según la Ley 1453 de 2011, el porte de la dosis mínima en marihuana es de
Despenalización del consumo de drogas en Colombia La Ley 30 de 1986 estableció la dosis personal para la marihuana de 20 gramos y para la cocaína de 5 gramo; sin embargo penalizaba el porte de la dosis con arresto y multa. Además, si se encontraba una persona bajo los efectos de algún estupefaciente tendría que someterse a tratamiento médico, e incluso podría ser enviada a un establecimiento psiquiátrico o similar. En la sentencia C-221 de 1994 la Corte Constitucional despenalizó el porte de la dosis personal y dejó sin piso la obligación de que el consumidor recibiera tratamiento, invocando el derecho a la autonomía de la persona, a la igualdad y la libertad. En el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, en el año 2009, se presentó el Acto Legislativo 02 que pretendía penalizar nuevamente el porte y consumo de estupefacientes. Sin embargo el proyecto de Ley 248 de 2010 que pretendía reglamentar el acto legislativo no fue legalizado. En 2012 la Corte Constitucional declaró exequible el artículo 11 de la Ley 1453 del 2011 o Ley de Seguridad Ciudadana que modificó el artículo 376 de la Ley 599 de 2000, en el entendido de que no incluye la penalización del porte o conservación de dosis exclusivamente destinada al consumo personal de sustancia estupefaciente, sicotrópica o droga sintética. Así, si alguien supera la dosis establecida pero demuestra inequívocamente que es para su consumo no se lo penaliza, y a su vez se puede sancionar si se demuestra que la dosis no es para el consumo personal sino para el tráfico.
20 gramos, en cocaína y sus derivados 1 gramo, en anfetamínicos y algunos derivados 200 miligramos y en otras sustancias Medicina Legal define la dosis mínima. Isabel Cristina Posada, profesora de la Facultad Nacional de Salud Pública y organizadora del simposio, explica que si bien la Política Nacional de Reducción de 2007 postula que las personas adictas son sujetos de programas de salud pública, también hay posiciones según las cuales el adicto es visto como un sujeto que debe ser abordado por el sistema judicial. En Colombia “se han presentado tanto proyectos para penalizar el consumo o al consumidor, como para que las personas con problemas de abuso y dependencia tengan atención por parte del sistema de salud”, afirma Posada, quien además coordina un proyecto de investigación y extensión en drogadicción, en convenio con la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas. La investigadora considera que la perspectiva, en vez de prohibicionista, debe apuntar a la aceptación de que el ser humano siempre ha consumido sustancias psicoactivas. “Prohibir el consumo no hace más que negar el problema, lo que debemos hacer es revisar cómo podemos responder a las personas que tienen problemas de adicción o de abuso, porque no todos tienen un problema por estar consumiendo, aun drogas ilegales”, afirma. Según la Oficina contra la Droga y el Delito de las Naciones Unidas, para 2010 las personas adultas que consumen una droga ilícita por lo menos una vez al año constituyen el 5% de la población mundial, de las cuales un 0.6% son consumidores habituales, y de ésta, una porción que no supera el 0.1%, puede considerarse adicta. Si bien es claro que cada país debe identificar sus propios problemas en materia de drogas y analizar cuáles son las mejores prácticas para enfrentarlos, según el análisis del último informe de la Organización de Estados Americanos presentado por Cumsille en el simposio, el organismo recomienda mirar el problema de drogadicción desde un enfoque de la salud pública y alienta a la experimentación con modelos de regulación legal de ciertas drogas, reconociendo que el problema además de complejo es muy diverso y que las políticas tienen que orientarse en función de cada país. “Una persona con problemas de consumo de droga no puede ir a la cárcel por ser consumidor, tiene que ser tratado como un adicto. La penalización en aquellos países que la tienen debe ser revisada, y las medidas más represivas deben ser enfocadas a medidas más humanas, y ese creo debe ser el gran cambio”, concluye el jefe del Observatorio Interamericano sobre Drogas.
a Universidad, como espacio de reflexión, como escenario donde se debaten las ideas y el conocimiento tiene origen, ha desdibujado drásticamente estos objetivos al tornarse en un lugar que alberga manifestaciones, cada vez más recurrentes, de violencia; y es más preocupante aún si la violencia está dirigida a la mujer y a las minorías que buscan reivindicar sus derechos. Esa fue la principal tesis expuesta en la Universidad de Antioquia durante la reciente jornada pacífica en la cual diferentes grupos defensores de los derechos de la mujer alzaron su voz y se manifestaron en contra del feminicidio y la violencia de género. “Es absurdo que tengamos que congregarnos a exigir respeto por los derechos que por naturaleza no deberían estar siendo vulnerados (…) la protesta va en contra de la relación amor-muerte y de utilizar la violencia como un vehículo valido para protestar”, dijo Hernando Muñoz Sánchez, vicedecano de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas, dependencia que promovió la jornada. El directivo instó a toda la comunidad universitaria a salir de las aulas y a defender los principios y poner en práctica los discursos que se construyeron en el albor académico, pero que de nada sirven si no ayudan a reorientar la sociedad que va en decadencia. “Ni una muerte más por feminicidio en el país”, exigió vehemente e indignada Teresa Aristizábal, coordinadora del movimiento Ruta Pacífica, Antioquia. Según ella, de los últimos cuatro crímenes a mujeres que estudiaban o egresaron de la UdeA, tres fueron perpetrados por su compañero sentimental. Clara Inés Mazo, directora de la Corporación Vamos Mujer, señaló la causa del problema: “Creemos que en el mundo se ha radicalizado el odio a las mujeres, fenómeno que crece cada vez más y nos obliga a denunciar y exigir que la justicia tome cartas sobre el asunto”. Para el sociólogo y representante profesoral ante el Consejo Superior Universitario Jaime Rafael
Voces contra el feminicidio Nieto Nieto, el reclamo que hacen las asociaciones defensoras de los derechos de las mujeres es muy pertinente, pero cree que habría que hacer un análisis a profundidad sobre el fenómeno de la violencia antes de asegurar que es, principalmente, “el odio” generalizado el motor del feminicidio. “La muerte de las mujeres no es un problema de odio; tiene que
haber una fuerza social, cultural, o política que movilice los crímenes y energías destructivas, incluyendo el odio. Inclusive el afecto, pese a la empatía que sentimos con él por su connotación positiva, también puede movilizar energías destructivas”, dice el profesor Nieto Nieto, sin que eso signifique para él justificar los crímenes contra las mujeres como consecuencia de alguna circunstancia afectiva. Y es que el odio como el afecto hacen parte de los impulsos, pulsiones y pasiones humanas que
movilizan a la destrucción femenina o masculina, por lo que muchos hombres también han muerto como resultado de sentimientos producto de ese tipo de pasiones. Señalar los feminicidios como producto de “el odio” no permite enmarcar el fenómeno como parte de una lógica de un conflicto social, político o cultural y lo lleva a un reduccionismo extremo, adjudi-
aspiran de alguna forma a actuar y asumir los códigos culturales y los imaginarios de los grupos hegemónicos constantemente cuestionados, resultan en una suerte de paradoja. Aun así, Restrepo aboga por un país incluyente, aunque vea esa realidad muy lejana debido a la tolerancia hacia las manifestaciones de violencia que reprimen la búsqueda de este objetivo. Sostiene que garantizar los derechos a los grupos minoritarios no pone en riesgo los derechos de los grupos hegemónicos. El miedo surge en la mentalidad de quienes ven en la diversidad una amenaza de la continuidad de los comportamientos históricamente establecidos como normales. Para la investigaFotos Luis Javier Londoño Balbín dora, quien ve en esta nueva lógica cándolo a asuntos individuales o una forma de enriquecer la sociepersonales, marginándolo de la dad, el temor está completamente trascendencia real de tan grande infundado. Sin embargo, afirma problema, afirma Nieto Nieto. que la sociedad sí debería ser abierta y permitir que estas minorías tan Olga Lucía Restrepo, médica de distintas nos llenen de otras posila Universidad de Antioquia quien bilidades para crear civilizaciones adelanta actualmente un doctoradiferentes a las impuestas en siglos do en ciencias sociales y humanas, pasados. pone sobre la mesa otros puntos de vista sobre el complejo fenóme“Vivimos en una sociedad que no de la violencia contra la mujer. históricamente ha sido erigida sobre una serie de imaginarios que ha Para ella, las luchas reivindipuesto por debajo, subcualificado catorias que buscan reconocer y subvalorado a un género frente al permanentemente la diferencia de otro”, Observa Restrepo. los grupos minoritarios pero que
Investigadoras de Ciencias Agrarias, reconocidas por sus aportes en secuenciación bovina y silvopastoreo Por DIANA SOFÍA VILLA
Nélida Rodríguez y Liliana Mahecha, ganadoras de la Medalla Francisco José de Caldas a la Excelencia Universitaria. Alemania, y fue galordonada con la medalla en la categoría plata por el aporte que ha realizado en sus más de 20 años dedicados a la investigación de sistemas equilibrados de producción pecuaria con interacción entre el bovino y los arbustos, árboles y plantaciones de su entorno natural, conocido como silvopastoreo. Como pionera en este campo la profesora Mahecha defiende el silvopastoreo como un sistema intensivo autosostenible, que genera mejor producción que los sistemas tradicionales de ganadería extensiva en donde son talados los árboles y son erradicados los cultivos y en donde la principal fuente de
Foto Diana Sofía Villa
as profesoras de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Antioquia Nélida Rodríguez Osorio y Liliana Mahecha Ledesma fueron reconocidas por la institución con la Medalla Francisco José de Caldas a la Excelencia Universitaria por su labor investigativa relacionada con el desarrollo pecuario en distintos campos. La profesora Rodríguez Osorio, doctora en … de la Universidad de Mississippi de Estados Unidos, recibió la distinción en la categoría oro por su participación en la secuenciación y la denominación del genoma bovino en 2009, la primera identificación del genoma a un animal doméstico, constituyéndose en la única colombiana entre 300 investigadores de 106 instituciones y universidades de todo el mundo y en una de los tres latinoamericanos que participaron en dicho proyecto. La investigación fue publicada en Science y estuvo sustentada por otros 23 artículos, entre los cuales la docente participó en la redacción de dos de ellos. Hasta el momento el artículo publicado en la prestigiosa revista ha logrado más de 500 citaciones. Por su parte, la profesora Mahecha Ledesma realizó un doctorado en… la Universidad de Rostock en
alimentación es el pasto. Por la pertinencia de su investigación también fue ganadora del premio nacional de ganadería Raimundo Soto Zambrano. A raíz de los avances y resultados en este tema, los sistemas silvopastoriles están incluidos como la base del Plan Estratégico de Ganadería Nacional 2006-2019.
Bovinos y humanos Aunque las dos académicas han abordado el campo y los bovinos desde perspectivas diferentes, ambas coinciden en reconocer que si bien el desarrollo y la inversión en ganadería ha sobresalido sobre la agricultura, es necesario persistir e
incluso obtener más inversión para investigación en bovinos. La profesora Rodríguez Osorio argumenta que los bovinos tienen la particularidad de ser objetos de investigación que han beneficiado la salud de los humanos, y una prueba de ello es la secuenciación del genoma que evidenció que los bovinos y humanos comparten el 80% de sus genes. “Las vacunas y las primeras hormonas que se aplican a humanos, como la insulina, son ejemplo de investigaciones en bovinos que son aplicables también a humanos”, dice la docente y agrega que “se hacen más procesos de fertilización in vitro en bovino que en humanos, por lo cual muchos de los médicos que hacen el proceso en humanos buscan a los que hacemos el proceso en bovinos porque somos los que más experiencia tenemos en el mundo”. Sobre el tema, Mahecha Ledesma afirma que “toda la razón de ser de los estudios en bovinos se enfoca al impacto que tienen sobre el humano. Por ejemplo en silvopastoreo, inicialmente se impacta a los animales y a la producción pero en últimas se piensa es en el efecto del producto en el consumo humano, porque son especies que brindan seguridad alimentaria al mundo”. ¿Qué piensan ellas de la realidad del campo en Colombia? Para la profesora Mahecha Ledesma “la Facultad de Ciencias Agraria ha avanzado muchísimo y está a la vanguardia de la problemática nacional e internacional. Los profesionales egresados son competitivos para afrontar toda la problemática actual, el inconveniente es que el agro está muy golpeado por otro tipo de problemas sociales y económicos y por tanto el campesino no tiene la capacidad de contratar a un profesional del campo”. La docente agrega que “debe haber un cambio de mentalidad en el país, invertir en el campo para que se vuelva competitivo como en Alemania y en Suiza, donde el campesino tiene todos los recursos tecnológicos y los conocimientos que hacen que su producción sea rentable y que perfectamente pueda vivir del campo”. La profesora Rodríguez Osorio concuerda con esta idea y agrega que “este es un momento propicio para la reflexión. El paro agrario movió al país desde la alta política hasta abajo, entonces esa crisis es justamente una oportunidad. La academia ha tratado de impactar al pequeño campesino cuando hay proyectos grandes financiados por Colciencias, pues se incluye al pequeño productor. Se hacen mediciones, recomendaciones y capacitaciones para llegarle al campesino y ayudarle a mejorar la producción con recursos públicos”. Además concluye que “el reto para nosotros es saber dónde conseguimos el dinero para ayudar al pequeño productor”.
Trayectoria de la migración forzada: vivencias para no olvidar
o pudieron más. Las diez muchachas tuvieron que dejar de correr. Era de noche, estaban cansadas, aterradas, perdidas en la selva, descalzas, con las manos y los pies encadenados. Se abrazaron en círculo y comenzaron a orar pidiendo un milagro. Éste llegó minutos más tarde en forma de una segueta que encontraron en la maleza. Con ella cortaron las cadenas y liberadas de ese peso continuaron la huida. De ese modo, la “Chava” recuerda y relata cómo ella y sus compañeras escaparon de los hombres que las habían secuestrado cinco semanas antes, cerca de sus casas en Urabá, en 1992, cuando tenía 15 años. Transcurrieron cinco años de zozobra y presiones de los diferentes grupos armados hasta que, con la bendición de su mamá, decidió marcharse. Cuenta que una noche de febrero de 1997, ella y unos conocidos se disfrazaron, subieron armarios a un chiverito para simular un trasteo, se escondieron adentro de ellos y, después de un viaje angustioso,
franqueando retenes de grupos ilegales, lograron salir del corregimiento Belén de Bajirá, municipio de Mutatá, sur de Urabá. Durante dos años, desde el momento en que llegó a Medellín, la Chava se mantuvo errante. Vivió en las calles, luego en el albergue de la Unidad de Atención y Orientación a desplazados de Belencito, meses más tarde fue trasladada por el gobierno con otras 18 familias al municipio de Campamento; después pasó una temporada en Santuario; vivió en el barrio La Milagrosa y, cuando su mamá y sus dos hermanos llegaron en 1999, se instaló con ellos en las laderas de Manrique Oriental, comuna 3 de Medellín. En el relato de ese trasegar hay vacíos, saltos e imprecisiones en fechas y periodos de tiempo. Los recuerdos de la Chava se confunden: “Es que con tantas cosas…”, dice. Justamente, recordar y documentar qué fue lo que les ocurrió a las víctimas de desplazamiento forzado desde que partieron hasta que se instalaron en un nuevo lugar —en qué partes estuvieron, qué dificultades sortearon, cuáles fueron sus vivencias—, es el propósito de un proyecto aprobado en la convocatoria del Banco de Proyectos de Extensión 2013, titulado: Trayectorias de la migración forzada, un ejercicio de reconstrucción de memoria: Urabá y Occidente antioqueño. Al proyecto, del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia, están vinculadas las profesoras Adriana González Gil y Sandra Milena González, la egresada de sociología Claudia Rengifo, y desplazados e hijos
de desplazados, habitantes de Manrique, comuna 3 de Medellín. “En los trabajos de reconstrucción de memoria se ha prestado poca atención a los trayectos que recorren las víctimas de desplazamiento. No es solo un punto de partida y uno de llegada, hay muchas movilidades y en ese tránsito están anclados muchos de sus dolores y sus pérdidas, hay acciones de sobrevivencia, resistencia y búsqueda de atención; en ese trayecto también se puede dar cuenta de las formas de articulación u organización de la comunidad”, explicó la profesora Adriana González, directora del Instituto de Estudios Políticos.
Hijos de desplazados: resiliencia y nuevos liderazgos La 3 es una de las principales comunas de Medellín receptoras de víctimas del desplazamiento forzado. Las cifras oficiales hablan de 21 mil personas desplazadas, pero las organizaciones de población desplazada aseguran que ascienden a 30 mil, principalmente del Urabá, el Oriente y el Occidente antioqueños. Muchas de esas personas pertenecían a sindicatos, a la Unión Patriótica y a organizaciones en sus lugares de origen. Con esos saberes políticos y procesos colectivos previos, cuando llegaron a Medellín entre 1996 y 2003 crearon organizaciones como la Asociación Nacional de Ayuda Solidaria y el Movimiento Social de Desplazados de Antioquia que, pese a que eran fuertes, se fragmentaron o desaparecieron con la urbanización del conflicto armado.
“Sin embargo es una comunidad resiliente, y con sus hijos surgieron nuevos liderazgos juveniles interesados en reconstruir la memoria. Es por eso que en este proyecto, que es una iniciativa local, se encuentran las voces de dos generaciones; serán los jóvenes quienes a través del lenguaje audiovisual cuenten la historia de sus comunidades”, explicó Sandra González. Uno de ellos es Alexánder Zuleta. Tenía 11 años cuando su papá José Alberto, agricultor y presidente de la junta de acción comunal, fue asesinado en la vereda de Machuca, en Segovia, Antioquia, el 12 de febrero de 2001, después de que hombres con pasamontañas, armados y camuflados ordenaran a todas las familias dirigirse al centro del pueblo. Esa madrugada murieron siete campesinos. Tres meses después, Alexánder Zuleta, su hermana y su mamá llegaron a Medellín. Ahora tiene 23 años y está próximo a graduarse de comunicación social y periodismo: “Me he trazado un compromiso para aportar con mi profesión a reconstruir la memoria. Las víctimas tenemos que contar nuestra historia, rescatarla y salir del anonimato; y los jóvenes debemos interesarnos por esto”, afirma. Con el proyecto se harán los mismos recorridos de algunas familias desplazadas desde Urabá y el Occidente antioqueño. Uno de los resultados será el segundo capítulo de una serie de documentales sobre la memoria de esta comuna. El primer capítulo se realizó en 2012, con el departamento de Sociología y aportes de la vicerrectoría de Extensión.
Según el editorial de Lancet Neurology de julio de 2012, el descubrimiento y seguimiento longitudinal de las familias con Alzheimer genético que ha hecho el grupo de investigación Neurociencias de Antioquia que lidera el profesor Francisco Lopera Restrepo ha convertido a Colombia en el centro de la investigación del Alzheimer preclínico en el mundo, por su contribución al desarrollo de biomarcadores que pueden ayudar a comprender las fases preclínicas de la enfermedad y que abren una oportunidad para desarrollar estudios de tratamientos preventivos.
Por JAVIER LONDOÑO BALBÍN
a sonrisa es lo último que desaparece en los pacientes de Alzheimer hacia el estadío 14 de la enfermedad. Esa también es la última expresión de subjetividad, después de lo cual no resulta exagerado decir que quienes padecen la llamada peste de la memoria, más de treinta millones en el mundo, pueden quedar reducidos a muertos en vida, mientras se produce el deceso, hacia el estadío 15 o 16, en la escala de severidad de Reisberg. Pero el deterioro puede empezar mucho antes, como le sucede de manera prematura a miembros de familias localizadas en algunos municipios de Antioquia, en donde el grupo de investigación Neurociencias de la Universidad de Antioquia descubrió la mutación paisa E280A en el gen de la presenilina-1 (PS1), responsable del Alzheimer precoz. Como se sabe, el Alzheimer es la demencia más frecuente y se caracteriza por la pérdida paulatina y severa de la memoria, así como de otras funciones cognitivas, y de la autonomía e independencia de la persona, lo cual la pone en una situación de completa indefensión que hace indispensable un cuidador para ayudar en las actividades más simples hasta las más complejas de la vida cotidiana. Se trata de una enfermedad incurable e erreversible, a pesar de los múltiples esfuerzos científicos en el mundo y de los anuncios periódicos en los medios de comunicación que sugieren lo contrario. Según el profesor Francisco Lopera Restrepo, quien dirige Neurociencias —el grupo de investigación que desde hace 30 años le sigue la pista a la enfermedad en Antioquia—, la ciencia aún está lejos de hallar una cura para esa enfermedad neurodegenerativa. Pero no todo está perdido. Tres grupos de investigación este año están iniciando los primeros estudios en el mundo encaminados a dar con terapias preventivas para la enferme-
dad de Alzheimer. Y Neurociencias de Antioquia está en primera fila. Uno de tales estudios lo lidera DIAN, un grupo académico que trabaja con familias de Estados Unidos y Europa con Alzheimer genético, las cuales portan mutaciones distintas a la mutación paisa. En este trabajo los investigadores van a probar tres medicamentos antiamiloideos, pero en vez de desenlaces clínicos en principio van a evaluar desenlaces en biomarcadores, que son como exámenes indicadores de que un tratamiento sí está funcionando. Otro estudio lo adelantará un grupo de investigación de California con población sana mayor de edad, es decir, con viejos que no tienen demencia pero sí amiloidosis comprobada con el examen pet amiloide. Y la tercera investigación es la que está a punto de emprender Neurociencias, mediante la cual el grupo va a probar en una población más numerosa —300 participantes— y por más tiempo —hasta 2020—, un solo medicamento, Crezumab, para evaluar el desenlace clínico, es decir, la capacidad del medicamento para prevenir el inicio de síntomas; los biomarcadores serán un desenlace secundario del trabajo. Y aunque las tres investigaciones están orientadas a conseguir el mismo objetivo, la senda a seguir será distinta, no solo por el número y las
2013, el año de preventivas cont características de la población, y por los medicamentos sometidos a prueba, sino también por las teorías diferentes que las soportan. Hasta ahora las investigaciones indican que en la enfermedad del Alzheimer se presentan dos cam-
bios fundamentales en el tejido cerebral. Uno son las placas seniles o neuríticas, que tienen una basura proteica llamada amiloide. Otra lesión son los ovillos neurofibrilares, o lo que es lo mismo, una basura que se llama proteína tau.
Hace 16 años —recordó el profesor Francisco Lopera Restrepo al recibir por tercera vez el premio a la ciencia de la Fundación Alejandro Ángel Escobar el 9 de octubre en Bogotá— estuvimos recibiendo este mismo premio por el descubrimiento del grupo poblacional más grande del mundo con una forma de demencia tipo Alzheimer hereditario y por el hallazgo de la mutación genética responsable de este mal en Colombia. Desde entonces, la comunidad científica ha desarrollado el concepto del Alzheimer prodrómico como la antesala de la demencia. Es un estado en el que la persona no tiene demencia pero tampoco es normal. Conserva la autonomía y la independencia pero padece de un síndrome amnésico conocido también como deterioro cognitivo leve. Con sus investigaciones el Grupo de Neurociencias de Antioquia ha contribuido al desarrollo de un nuevo concepto llamado Alzheimer preclínico o Alzheimer asintomático. Es un estado que precede al deterioro cognitivo leve y que puede durar más de 20 años, durante el cual la persona no tiene síntomas pese a que en su cerebro se están depositando basuras proteicas que destruyen silenciosamente las neuronas, hasta un punto en el que la capacidad de reserva cognitiva cerebral se agota y el cerebro comienza a expresar los primeros síntomas de olvido.
e las terapias tra el Alzheimer Con las basuras proteicas involucradas, la amiloide y tau, la comunidad científica se divide entre quienes creen que el amiloide es el primer desencadenante de la enfermedad de Alzheimer —los baptistas— y quienes, por otro lado, consideran que la responsable del Alzheimer es la proteína tau —taoístas—. Entre otras cosas, observa el profesor Francisco Lopera Restrepo, lo que se va poner a prueba con los estudios en marcha alrededor de las terapias preventivas, además de establecer la efectividad de los medicamentos, es la hipótesis amiloidea defendida por los baptistas. Explica que en los últimos años se han ensayado muchos medicamentos antiamiloideos y todos han fracasado, para lo cual caben al menos dos razones. “O fracasaron —dice Lopera Restrepo— porque la hipótesis amiloidea está equivocada y la amiloidosis no es el problema fundamental del Alzheimer, o porque los medicamentos se están probando muy tardíamente,
cuando el cerebro está prácticamente destruido”. Y esto último ya se conoce gracias a los estudios que Neurociencias ha adelantado en estas tres décadas con el aislado poblacional más grande del mundo, portador precisamente de la mutación paisa. “Ya sabemos que en el Alzheimer genético, por lo menos en la mutación paisa, la amiloidosis empieza a los veintiocho años, aunque los síntomas inician a los 45 años y la demencia a los cincuenta”, señala el médico y neurólogo del comportamiento de la Universidad de Antioquia. Por tanto, precisa, cuando una persona tiene demencia prácticamente ha acumulado treinta y dos años de amiloidosis, es decir, todo ese tiempo se ha estado paulatinamente dañando el cerebro debido al amiloide, que deteriora desde afuera las neuronas, a diferencia de la proteína tau que se deposita adentro de las células.
De ahí que los investigadores de Neurociencias en colaboración con los del Instituto Banner y Genentech de EEUU proponen el diseño de un estudio enfocado en tratar personas sanas, no enfermos, convencidos, en todo caso, de que hay que intervenir antes de que el tratamiento sea irremediable. “Lo que pretendemos demostrar es que tratando a las personas sanas antes de que el cerebro se dañe el medicamento antiamiloideo podría funcionar”, afirma Lopera Restrepo. Al respecto, el editorial de la revista especializada Lancet neurology de julio de 2012 pregunta si la investigación que va a emprender el grupo de Neurociencias en Colombia será prevención primaria o prevención secundaria. Para el profesor Lopera Restrepo no cabe duda de que se trata de prevención secundaria, porque, precisamente, “en nuestro estudio nosotros vamos a tratar gente sana, de treinta años en adelante, y si ya demostramos que el amiloide se empieza a depositar a los veintiocho años, quiere decir que todos los que vamos a tratar, que son portadores de la mutación paisa, ya tienen amiloidosis”. No es, insiste, prevención primaria, porque el tratamiento será antes de que aparezcan los síntomas, pero cuando se sabe que los daños en el cerebro ya han empezado por la presencia de amiloide. Por lo mismo, reconoce que el estudio con portadores de la mutación paisa podría fracasar, lo que no significa que se desestime en consecuencia la hipótesis amiloidea, justamente porque se trata de prevención secundaria y quedaría todavía una carta que jugar con trabajos en prevención primaria. De suceder un resultado adverso, platea el coordinador de Neurociencias, “tendríamos que formular otro proyecto, con menores de treinta años sanos, y aplicar medicamento antes de que aparezca la amiloidosis, es decir, no para remover el amiloide depositado sino para impedir que se deposite”, explica. “Los que creemos en la hipótesis amiloidea —concluye— pensamos que el amiloide empieza los daños en el cerebro e induce la taupatía”. Pero, sea cual sea el resultado, y más allá de los debates respecto de las teorías en cuestión, los voluntarios que se van a someter al estudio piloto, la comunidad científica mundial y el gobierno norteamericano a través del NIH que comprometió 15 millones de dólares para el proyecto en Antioquia mantienen desde luego la esperanza en que fructifique la búsqueda emprendida por los investigadores de Neurociencias de la Universidad de Antioquia, pues de resultar afirmativa se abrirían las perspectivas para prevenir —y por qué no curar en el futuro— una enfermedad que se estima afectará a 200 millones de personas en 2050.
PECET gana el premio Germán Saldarriaga del Valle
El grupo de investigación PECET de la Universidad de Antioquia fue reconocido como ‘Gran Ganador’ del premio Germán Saldarriaga del Valle por el desarrollo de una crema para el tratamiento de la leishmaniasis cutánea. Este premio es otorgado por la Corporación de Fomento Cívico y Cultural del Club Rotario Medellín a “quienes realizan grandes aportes a la sociedad en el tema de investigación aplicada con innovación y emprendimiento”. El premio, un incentivo económico por un valor de 140 millones de pesos, fue entregado el 24 de octubre, y será invertido en la compra de equipos para el desarrollo del medicamento y de otros productos derivados de las investigaciones. Anfoleish es el nombre de la crema que fue desarrollada en asocio con la farmacéutica antioqueña Humax Pharmaceutical y que el PECET define como “un medicamento seguro, económico y eficaz” para el tratamiento de la leishmaniasis. Está previsto que este medicamento entre al mercado dentro de dos años y cada tubo tendría un costo entre 10 y 15 dólares, a diferencia de los tratamientos actuales que pueden estar entre 300 y 600 dólares. Para Sara Robledo, investigadora encargada de recibir el premio, “el hecho de que una institución como el Club Rotario, que propende por el bienestar de las personas y trabajan en obras sociales, reconozca nuestra investigación dice mucho del trabajo que estamos haciendo porque estamos yendo más allá de investigar para publicar, en este caso es investigar para solucionar problemas de salud”. La leishmaniasis está presente en 99 países del mundo y cada año en Colombia se diagnostican aproximadamente 18.000 casos, mientras que en el mundo un millón y medio de personas contraen la enfermedad.
La composición genética ancestral, clave para prevención de enfermedades Por ELIZABETH CAÑAS
i usted se siente orgulloso de portar genes ancestrales provenientes de España, África y nativos americanos, como ocurre en la mayoría de las personas que poblamos América Latina, debe saber que ninguno de los tres es mejor o peor. Cada uno puede producir riesgo o protección para sufrir enfermedades comunes o complejas, como la diabetes mellitus tipo 2 (DM2), la hipertensión arterial (HTA), varios tipos de cáncer, problemas vasculares. De ello dan cuenta los trabajos realizados por el grupo de investigación Genética Molecular, Genmol, y en particular uno que se desarrolló en colaboración con otros grupos de la Universidad de Antioquia, en el cual se compararon las prevalencias de enfermedades y las características genéticas de una población indígena con un grupo poblacional de mestizos de la capital de Antioquia. La investigación en la población en Medellín fue financiada por Colciencias y tuvo como objetivo principal determinar el efecto de la composición genética ancestral sobre la susceptibilidad a presentar hipertensión arterial (HTA) en mestizos, e hizo parte de la tesis de doctoral de un estudiante de Genmol, de los grupos de investigación Inmunodeficiencias Primarias y de Epidemiología, además de la EPS Sura que de común acuerdo con sus pacientes facilitó el análisis. La misma investigación se replicó en el resguardo EmberáChamí del municipio antioqueño de Jardín, donde Genmol, junto con los grupos de investigación Trombosis y Medio Ambiente y Sociedad de la Universidad de Antioquia se centraron en el estudio de la población amerindia. En ambas poblaciones se utilizaron marcadores en el ADN de cada persona, con el fin de averiguar el porcentaje individual y promedio de cada uno de los tres componentes genéticos ancestrales, amerindio, europeo y africano. También para identificar genes implicados en el riesgo a padecer HPT y cuáles podían proteger de este rasgo, que a la vez es un factor de riesgo para eventos cardio-vasculares y muerte, si no se atiende.
Cotejo ancestral Según el profesor Gabriel Bedoya, coordinador de Genmol, se
conoce por múltiples trabajos que las personas de origen africano o con un componente genético alto recibido de esta población ancestral, son más propensas a padecer de HTA que quienes tienen un componente europeo alto. El componente europeo puede ser de protección y aunque las poblaciones latinoamericanas tienen mayoría amerindia, aún no se conoce lo suficiente y se hace necesario evaluar su comportamiento frente a ese mal, de una ocurrencia cada vez más elevada. Los resultados de la investigación demostraron que la prevalencia de hipertensión arterial fue significativamente mayor en la población de Medellín que en la Emberá, por razones como la diferencia en el estilo de vida (actividad física, tabaquismo, consumo de alcohol), la disponibilidad de alimentos calóricos, que es mayor en la población mestiza, y otros factores como los genéticos, que parecen ser decisivos. “La población de Medellín parece tener más genes de riesgo que la Emberá o esta última mas genes de protección que la primera. Los genes de riesgo deben ser de origen europeo o africano y los de protección de origen amerindio”, dice el profesor Bedoya. Esta tesis se soporta con los hallazgos de la composición genética ancestral de las dos poblaciones:
la de Medellín es una mezcla triétnica (europeo 63%; africano 9% y amerindio 18%), mientras que la Emberá es una población que puede ser considerada pura debido a su composición: 96.6% amerindia y los otros componentes configuran cada uno 1.7%. Al indagar por los genes de riesgo solo se encontró uno en la población Emberá, y el análisis estadístico de los componentes ancestrales en población de Medellín evidenció que el componente amerindio fue protector para HTA, es decir que a mayor porcentaje de amerindio se disminuye el riesgo de tener presión alta. Estos resultados concuerdan con lo hallado en los estudios de las enfermedades cardiometabólicas, producidas por resistencia a la insulina y obesidad, que son diferentes en las poblaciones continentales, ya que en amerindios producen principalmente DM2, en africanos HTA y en europeos dislipipidemia (colesterol y triglicéridos altos).
¿Cuidados según el color? El trabajo es el inicio para la implementación de una metodología conducente a identificar variantes en genes implicados en enfermedades llamadas complejas. ¿Según los resultados se podría utilizar el color de la piel para determinar el riesgo de padecer una
enfermedad? Esto sería válido solo si la persona no tuviera mezcla ancestral (pura) o en mínima cantidad, como sucede con las poblaciones afroamericanas o amerindias. Sin embargo, en su mayoría, la población es producto de mezcla genética, hay grandes diferencias entre las regiones y aún dentro de ciudades, debido a los estratos sociales. Por otro lado, muchas veces la composición genética ancestral no concuerda con el color de la piel y más asombroso es que aun en una familia colombiana se presentan hermanos con diferentes tonos de color de piel, ojos y cabello, a pesar de tener una composición genética ancestral muy semejante y, por tanto, una predisposición a enfermedades casi igual. Se espera que estos hallazgos puedan aplicarse a corto y mediano plazo y orientarlos para aplicaciones fármaco-genéticas, que analizan las diferencias heredadas para la predisposición a padecer una enfermedad y desigualdad de respuesta a los medicamentos. Pueden ayudar, especialmente, al reconocimiento de por qué para una persona la medicación puede ser efectiva, con o sin efectos secundarios, e incluso letal. Todo por cuenta del contexto personal, de su composición genética ancestral, que dentro de algún tiempo será un estudio de común conocimiento.
Por SANDRA LUCÍA RESTREPO MESA
a gestación en la adolescencia es aquella que ocurre en jóvenes entre los 10 y los 19 años y/o cuando se mantiene total dependencia social y económica de los padres. En Colombia para el año 2010, la proporción de adolescentes embarazadas alcanzó 19,5%, en el departamento de Antioquia y en la ciudad de Medellín 23,1%. En la Red Pública Hospitalaria de Medellín, la cual atiende la población más pobre y vulnerable de la ciudad, las cifras alcanzaron 34,3%, lo que denota como éste es un problema de salud pública, tanto por la alta proporción en la que se presenta, como por sus implicaciones en el estado de salud del binomio madre-hijo y por su significado social, en tanto en situaciones socioeconómicas desfavorables perpetúa la pobreza y limita el desarrollo del capital humano del país. El embarazo adolescente se vincula con graves riesgos para la salud, a mayor cercanía del embarazo con el momento de la primera menstruación, mayores pueden ser las complicaciones. En lo nutricional, la adolescente debe satisfacer las necesidades propias y las del hijo, lo que representa mayor riesgo de déficit energético y de nutrientes, indispensables para un óptimo incremento de peso de la madre, el buen desarrollo fetal y un adecuado peso al nacer. Las deficiencias nutricionales y el bajo peso al nacer del neonato se han asociado con alteraciones en la formación de las estructuras corporales y con mayor probabilidad de sufrir problemas metabólicos como: obesidad, hipertensión y diabetes en la edad adulta. En Colombia, según la Encuesta Nacional de la Situación Nutricional (ENSIN) 2010, el bajo peso para las gestantes alcanzó 16,2%, del cual 28,6% se presentó en mujeres menores de 19 años. Dadas las implicaciones de esta problemática, la línea de investigación en Nutrición Materno Infantil del grupo de investigación Alimentación y Nutrición Humana, realizó un proyecto de investigación* liderado por la profesora Sandra Lucía Restrepo Mesa. Dicho estudio, evaluó una muestra representativa de 294 embarazadas adolescentes en tercer trimestre de gestación de la red pública de Medellín, Metrosalud, con el propósito de identificar la influencia de factores socioeconómicos, de seguridad alimentaria, de salud y el estado nutricional materno, en el peso del recién nacido. Entre los resultados más importantes de dicho estudio, se destaca que al momento de la entrevista 71,4% de las adolescentes no se encontraba estudiando; de estas,
Niñas madres: problemática por resolver un poco más de la mitad, manifestó no hacerlo por el embarazo y 43,8% por otros motivos (46,7% lo denominaron “pereza” o porque no le gustaba estudiar y 6,5% por dificultades económicas). Una tercera parte de las participantes no tenía ninguna ocupación actual. Los problemas de salud de mayor prevalencia fueron la infección vaginal y/o urinaria (89%), seguida por la ferropenia (44%) y la anemia (17,1%). El consumo de alcohol, cigarrillos y sustancias alucinógenas antes del embarazo fue referido por 66,3% de las participantes y durante éste la prevalencia alcanzó 35,4%. Al analizar el peso materno para la edad gestacional, se encontró que 33.7% de las embarazadas se clasificó como enflaquecidas y 14,3% con sobrepeso u obesidad. El bajo peso se presentó en mayor proporción en las gestantes cuyas familias devengaron menos de un salario mínimo mensual.
De las 274 gestantes de las que se obtuvo información del recién nacido, se encontró que la prematuridad se presentó en mayor proporción en las gestantes solteras, en aquellas cuyas familias devengaron menos de un salario mínimo mensual, las que ingresaron de manera tardía al control prenatal, que consumieron licor, cigarrillo y sustancias psicoactivas antes del embarazo, con infecciones vaginales y/o urinarias en el transcurso de la gestación y con inseguridad alimentaria en el hogar. Los hallazgos de este estudio indican que el peso de la adolescente antes de embarazarse, el bajo peso de la madre en el tercer trimestre, los ingresos económicos inferiores a un salario mínimo en la familia y la presencia de infecciones urinarias y/o vaginales, se asocian con neonatos pequeños para la edad gestacional. De igual manera, la mayor proporción de bajo peso en
las adolescentes embarazadas, se presentó en las que tenían ingresos familiares menores a un salario mínimo, con 15 años o menos y en aquellas con edad ginecológica inferior a cinco años. En términos de salud, la maternidad en la adolescencia implica mayores complicaciones obstétricas para el binomio madre-hijo y mayores tasas de morbi-mortalidad materno-infantil. Además, se vincula a la deserción escolar y/o mayores dificultades para reintegrarse al sistema educativo, lo cual es directamente proporcional a la pobreza, traduciéndose en falta de oportunidades y limitaciones para la construcción de proyectos de vida diferentes a la maternidad. Por todo lo anterior, las embarazadas adolescentes deben ser una prioridad para la atención, por su vulnerabilidad psicológica, socioeconómica y social. Lamentablemente en la práctica, las actividades para la atención a la gestante adolescente son limitadas y en muchos de los casos se reducen a la consulta médica o por personal de enfermería y a la atención durante el periodo gestacional. Desde el deber ser, las estrategias de promoción de la salud, prevención de la enfermedad y atención a este grupo, deben encaminarse hacia la identificación de riesgos en la adolescente como la edad materna, inseguridad alimentaria, consumo de tabaco y sustancias psicoactivas, maltrato familiar, desplazamiento, rechazo a la gestación y patologías maternas, conocimiento y manejo de los métodos de anticoncepción. La intervención de riesgos debe acompañarse de la comprensión del contexto sociocultural, alimentario y nutricional en el cual se desarrolla la gestación y la labor posterior de éstas niñas como madres, de tal manera que se implementen estrategias contextualizadas y ajustadas a las necesidades de las gestantes y sus familias para contribuir a prácticas en salud y nutrición que realmente impacten el estado nutricional materno y del recién nacido. Aunado a lo anterior, la educación nutricional, la complementación alimentaria, la suplementación de micronutrientes, especialmente ácido fólico, hierro y calcio y la vigilancia del peso materno, antes, durante y después de la gestación han demostrado ser efectivas en la atención a este grupo de población.
*Esta investigación contó con la participación de Beatriz Elena Parra Sosa, Luz Estela Escudero Vásquez, profesoras de la Escuela de Nutrición y Dietética. Se formaron como estudiantes Natalia Zapata López, estudiante de Maestría en Ciencias de la Alimentación y Nutrición Humana. Liliana López Cano, estudiante de Maestría en Salud Colectiva. Julián Herrera, Jeny Meneses, Jaqueline Arias y Juliana Montoya, estudiantes de pregrado de la Escuela de Nutrición y Dietética.
¿Vamos bien? JUAN GUILLERMO GÓMEZ GARCÍA Profesor de la Facultad de Comunicaciones
Vamos bien” aseguró el rector Alberto Uribe Correa en su discurso del día clásico al conmemorar los 210 años de la Universidad de Antioquia. La expresión de autosatisfacción de “vamos bien” se pronunció en medio de un balance de las tareas y metas cumplidas por la institución en las últimas décadas. Luego de recordar el rector por protocolo tres hitos decisivos en la historia de la Universidad, su fundación en 1803 como Colegio de los Franciscanos en los estertores de la época colonial, la refundación por Pedro Justo Berrío en 1871, la construcción del campus por Ignacio Vélez Escobar, se detuvo en el gran proyecto de la Universidad surgido del Estatuto General de 1994. De este Estatuto nace la nueva Universidad. La Universidad de Antioquia que es la primera, la más importante, la mayor y la mejor en la vida de la región y en muchas de sus logros del país. La primera, la más importante, la mejor, la más mejor son los calificativos que llenan de orgullo al rector; la expresión más íntima de una promesa cumplida. La nueva Universidad fue la que nació de los noventas: la que hizo suyo el proyecto de la investigación como eje misional universitario, la que construyó la SIU —esa gran edificación de más de 34 mil metros cuadrados, con más de 240 investigadores con Ph. D. en que se emprende investigación a “gran escala”—, de la que se ha nutrido el Parque Tecnológico, el Comité Universidad Empresa Estado, el G8 —las ocho universidades más prestante de la ciudad— del que nació la Corporación Tecnnova, el Parque E (de Emprendimiento), la Ruta N, las cuatro spin off, etc. En otras palabras, el discurso del rector nos hace sentir a la Universidad de Antioquia como líder de la transformación descrestante de una ciudad emprendedora, innovadora que propiamente no es Medellín sino es el núcleo del Silicon Valley. Pero la idea de hacer de la Universidad de Antioquia el motor de un Silicon Valley no es nueva. En efecto, el rector rinde su gratitud, implícitamente, a aquellos antecesores que se singularizaron por hacer una Universidad “nueva”, en la ola creciente de la globalización a principios de los noventa —era presidente César Gaviria y su política de gobierno se alimentó de esa contra-utopía planetaria, al desmantelamiento de la Unión
Soviética por la Perestroika y la caída del muro de Berlín: la fiesta corporativa del neoliberalismo— y que definieron el rumbo de nuestra actual Universidad: a las tres (des) gracias Luis Pérez Gutiérrez, Rafael Aubad y Jaime Restrepo Cuartas. Uribe Correa solo ha sido el gestor de ese legado que hoy debe discutirse con toda energía y con la mayor vehemencia crítica por la Universidad de Antioquia, porque aquello que quizá en un momento valió como esperanza y renovación hoy es simple elogio a un proyecto que expele un inconfundible olor a flores viejas de sepulcro. La idea de la Universidad de Antioquia como corazón de un Silicon Valley provinciano es la muerte de la Universidad. Es la idea de una
ciudadanos: hizo una revolución para tratar de borrar las barreras y diferencias de los conocimientos entre los hombres. Este nuevo Silicon Valley de que nos habló el rector entusiasta —aunque su lenguaje opaco denunciaba que era prestado—, está en contra de aquello que queremos hacer de la vida universitaria. Queremos revivir el campus y reencontrar en él una utopía que significa la armonización del hombre con la naturaleza —todavía queda su arborización y su aeropuerto— y del hombre con el hombre: el campus ideado para impartir una verdad profunda sobre el sentido de los estudios universitarios. Porque esa ética del campus hace del alumno un amigo, del
Esta aristocratización del conocimiento va en contra de la vida universitaria. Va en contra de los ideales de la ilustración que predicaron la igualdad de los hombres por poseer la razón y que hizo la Revolución Francesa para acercar las diferencias entre los ciudadanos: hizo una revolución para tratar de borrar las barreras y diferencias de los conocimientos entre los hombres.
universidad corporativa que en esencia es la negación de la idea de universidad. Es la corporativización o privatización del conocimiento universitario a favor y para provecho del capital, en desdén y desprecio del trabajador asalariado. Es la idea de una universidad volcada a la gran empresa, al gran empresariado regional, sin consideración de la pequeña empresa, del pobre diablo, del enfermo, del otro, del pequeño. Se llena de orgullo la universidad corporativa de una SIU que parece la correccional del conocimiento, aislada de la vida conflictiva del campus, de acceso restringido, con su vocación de elite, de competencia, con su código anti-democrático de ser los mejores, los más fuertes, los más exclusivos. Esta aristocratización del conocimiento va en contra de la vida universitaria. Va en contra de los ideales de la ilustración que predicaron la igualdad de los hombres por poseer la razón y que hizo la Revolución Francesa para acercar las diferencias entre los
estudiante un futuro ciudadano, de la secretaria una colega de labores. El Silicon Valley es no solo antiilustrado, es la encarnación de la anti-democracia. Es, por lo demás, anti-evangélico, pues Jesús no se encerró en una fortaleza de ladrillo y vidrio templado en medio de las cuatro calles más sucias y contaminadas de su ciudad para descubrir verdades. El humilde hijo de un carpintero de Galilea se fue al campo, convivió con sus discípulos, los tuteó, y predicó el amor de todos por todos (Hegel nos sabe decir cosas más bellas sobre esta humanidad de excepción). El Silicon Valley-Universidad de Antioquia es el Anticristo a favor del gran capital: es la anti-ilustración a favor de la nueva aristocracia del conocimiento; es la anti-democracia… para convertirnos en oferentes de la HP, de la Siemens y qué se yo. Nada, por lo demás, alcanzable y deseable. Por eso la contra-utopía de SV-UdeA (para simplificarlo en siglas globalizantes) es la contra Universidad de Antioquia que no queremos. No solo para Antioquia…
El proceso de paz es incompatible con las prisas y la lógica electoral GERMÁN DARÍO VALENCIA AGUDELO Profesor del Instituto de Estudios Políticos
espués de un año de conversaciones en La Habana, el 17 de octubre se cumplió la segunda fase del proceso de paz del Gobierno con las Farc. Desde aquel momento la variable temporal ha sido motivo de discordia entre los interesados en el proceso. El Gobierno Nacional advirtió desde el inicio que éste sería un proceso rápido, que duraría poco y que no se extendería por más de ocho meses. Pero el tiempo se ha ampliado: primero se prorrogó a un año y ahora se habla de alargar la firma del acuerdo final hasta más allá de las elecciones presidenciales de mayo de 2014. Los cambios en los tiempos de la paz irritan a los colombianos. El presidente Santos presiona a los negociadores para que se agilicen los diálogos y se llegue a un acuerdo definitivo lo más pronto posible; les ha dicho que “la paciencia del pueblo colombiano tiene un límite”. Las Farc, por su parte, han pedido paciencia al pueblo colombiano y rechazan la realización de un proceso de paz “express”. Esto evidencia que el control del tiempo en los procesos de paz es un asunto difícil y que cada proceso tiene sus propias dinámicas. Como lo advierte John Darby, experto en procesos de paz, en un proceso de esta naturaleza ocurre algo similar a lo que le pasa a aquellas personas que quieren subir a una montaña muy alta y para hacerlo no cuentan ni con mapas, ni con guías, ni con la experiencia y los hábitos deportivos que se requieren; además pueden estar acompañadas de personas en las que no confían totalmente y saben que muchas otras han fracasado en el intento. Esta situación les puede ocurrir a las personas que enfrentan un proceso de paz. El camino de la paz puede estar lleno de sorpresas y complejidades, lo que provoca, indudablemente, el alargamiento del mismo. De allí que no hay que olvidar que todo proceso de paz es único y requiere un tiempo para madurar. Recordemos que la primera fase del actual proceso con las Farc, llamado de “conversaciones exploratorias”, duró
Una mirada a procesos de paz similares al que tiene Colombia muestra que la duración es larga. En Filipinas, por ejemplo, se firmó la paz con Moro Islamic Liberation Front luego de un alto al fuego unilateral de un año y un proceso de negociaciones de cuatro más (1998-2001). En Sudán la firma de la paz con el Sudan People›s Liberation Army tardó ocho años: inició las conversaciones en 1994 y solo hasta 2002 se alcanzaron ciertas medidas de confianza para firmar un primer acuerdo de paz. Y en Sri Lanka se obtuvieron acercamientos con el Liberation Tigers of Tamil Eelam entre 1993 y 1994, luego un cese al fuego en 1995 y, finalmente, entre 1998 y 2002, se llegó un primer acuerdo.
el doble de lo que lleva esta segunda fase; tiempo que permitió obtener importantes resultados: como iniciar una negociación con una agenda acotada y unas reglas claras. La primera fase, hay que decirlo, tuvo la fortuna de no sufrir la presión por el tiempo, pues se hizo de manera reservada, mientras que en la actual se aprovecha el correr de los días para hacer shows mediáticos, politizar el proceso y crear falsas expectativas. Una mirada a procesos de paz similares al que tiene Colombia muestra que la duración es larga. En Filipinas, por ejemplo, se firmó la paz con Moro Islamic Liberation Front luego de un alto al fuego unilateral de un año y un proceso de negociaciones de cuatro más (1998-2001). En Sudán la firma de la paz con el Sudan People›s Liberation Army tardó ocho años: inició las conversaciones en 1994 y solo hasta 2002 se alcanzaron ciertas medidas de confianza para firmar un primer acuerdo de paz. Y en Sri Lanka se obtuvieron acercamientos con el Liberation Tigers of Tamil Eelam entre 1993 y 1994, luego un cese al fuego en 1995 y, finalmente, entre 1998 y 2002, se llegó un primer acuerdo. Hay que ser justos con los negociadores: en La Habana se están discutiendo asuntos que son fundamentales para el futuro del país. Los negociadores han
sido capaces de abordar en este año el primer y segundo punto de la agenda, siendo quizás el tema del desarrollo integral del sector rural el mayor problema político del país. Además, se ha avanzado en el crucial tema de la partición política. Igualmente, en los próximos meses se discutirán los temas del narcotráfico y las drogas, y por primera vez el importante asunto de las víctimas y la verdad. No se están negociando solo incentivos para los desmovilizados, como ha ocurrido en otros procesos de paz en el país; la guerrilla más vieja del mundo está negociando temas que considera son el ‘almendrón’ del conflicto político colombiano. Es válido que la sociedad esté ansiosa por ver finalizado un conflicto que está próximo a cumplir 50 años. De allí que presione a las partes para que firmen lo más pronto posible un acuerdo de paz. Todos los colombianos esperan esta grata noticia, pero tienen que ser conscientes de que este proceso de paz, como cualquier otro, tiene sus propios tiempos. Como lo advierte Christopher R. Mitchell, otro experto en resolución de conflictos armados, los procesos de paz son empresas a largo plazo que requieren paciencia, tenacidad y aplicación. Construir un proceso de paz es incompatible con las prisas y los plazos cortos propios de la lógica electoral.
¿Cuál es la apuesta del profesorado por la reforma a la ley 30 de 1992? MARÍA ROCÍO BEDOYA BEDOYA Presidenta Asoprudea
as recientes movilizaciones de la Mesa Amplia Nacional Estudiantil, MANE, ponen nuevamente al orden del día el debate sobre la reforma a la ley 30 de 1992 propuesta inicialmente por el Gobierno Nacional. Recordemos que fue la masiva y creativa movilización del estudiantado durante 2011 la que obligó al gobierno a retirar del Congreso la propuesta de reforma y a prometer una concertación al respecto, que dicho sea de paso siempre se ha puesto en duda. La segunda acción de la MANE durante 2012 fue la preparación de una propuesta alternativa de reforma a la ley 30 de 1992 en la que la defensa de la educación pública ha sido su bandera principal. Sin embargo, el prometido diálogo por parte del gobierno para consensuar un proyecto de reforma no ha ocurrido y, por el contrario, desde el ministerio de Educación se ha priorizado la convocatoria a “comisiones de sabios”, o “grupos de expertos” que obvian la necesidad de un debate democrático y una construcción concertada de un proyecto de reforma a la ley de educación superior en el país. Para el profesorado universitario el reto es preguntarnos: ¿Qué visión tenemos de la educación pública? ¿Qué pensamos de la educación superior? ¿Cuál es nuestra apuesta de reforma a la ley 30 de 1992? ¿Qué mecanismos estamos implementando para conducir y acompañar este debate? Lo que está en juego no es solamente la concepción y el futuro
de la universidad pública sino el proyecto de nación al que se adscribe una educación pública autónoma, crítica y democrática. Desde la promulgación de la ley 30 de 1992 se ha fortalecido en el país un modelo de economía y de sociedad que privilegia la libertad de mercado, la eficiencia, la racionalidad económica, acorde con el Consenso de Washington que desde los años noventa supedita la educación pública a las necesidades del mercado global y de la gran empresa privada y a las exigencias de los organismos internacionales de financiamiento (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional). En definitiva, se trata del desmonte del papel del Estado en la regulación económica de la educación, aduciendo el fracaso e ineptitud de los gobiernos en la calidad y la cobertura de la educación pública y la necesidad de la expansión de los servicios educativos en América Latina, mediante su privatización. En este sentido, lo que hemos presenciado en las dos últimas décadas es la desfinanciación sistemática y progresiva por parte del Estado de la educación pública, el estímulo a la educación privada, la privatización de los servicios educativos y los programas escolares para restringir el gasto público, aumentar el valor de las matrículas y ejercer el control de los currículos académicos con la lógica de una visión empresarial, y en el caso de las universidades públicas, reducir los profesores de planta y aumentar el número de los profesores de cátedra; en fin, imponer una visión de la educación como una mercan-
Lo que está en juego no es solamente la concepción y el futuro de la universidad pública sino el proyecto de nación al que se adscribe una educación pública autónoma, crítica y democrática. Desde la promulgación de la ley 30 de 1992 se ha fortalecido en el país un modelo de economía y de sociedad que privilegia la libertad de mercado, la eficiencia, la racionalidad económica, acorde con el Consenso de Washington que desde los años noventa supedita la educación pública a las necesidades del mercado global y de la gran empresa privada y a las exigencias de los organismos internacionales de financiamiento (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional).
cía sujeta a la oferta y la demanda. El país vive el momento trascendental de las negociaciones de paz que pueden poner fin a un ciclo de violencia de más de medio siglo y dar paso a la construcción por parte de toda la sociedad de una nación más justa, democrática y equitativa para el siglo XXI. Nos corresponde como universidad pública repensar cuál es nuestro papel en este nuevo contexto. Boaventura de Soussa Santos (1998, 2005) señala que las universidades públicas en América Latina están afectadas por varios factores: a) la pérdida de la hegemonía como centros de producción de conocimiento, frente a otras agencias creadas por la iniciativa privada, que responden por tanto, a otros intereses particulares; b) la pérdida de legitimidad de la educación pública superior frente a la sociedad como portadora de soluciones a los problemas de la sociedad; y, c) la pérdida de institucionalidad en la defensa de la autonomía como centros de saber, frente a la presión de los organismos internacionales y de los gobiernos nacionales. La responsabilidad de la universidad pública como epicentro de la ciencia y de la cultura al servicio de la sociedad en la actual coyuntura, pasa por: 1. Fomentar un debate amplio, participativo y crítico de todos sus estamentos sobre el papel de la educación pública en la construcción de una nación justa, pacífica y democrática. 2. Defender la autonomía universitaria frente a las presiones externas de orden nacional e internacional. 3. Propender por la democracia dentro de la universidad que incluye deliberación amplia de todos los estamentos acerca de la universidad que queremos, construcción colectiva de comunidad académica y apuesta por un gobierno universitario democráticamente constituido. Finalmente, el momento exige una articulación entre la educación superior y el resto de la sociedad para contribuir con nuestros aportes a la edificación de una nación que conviva en paz, en justicia y en democracia.
Profesor Zemelman, qué relación ve entre la sociología y la política? ¿Tiene que haber militancia entre los sociólogos y las ideas políticas? —En lo personal pienso que no. La sociología es una disciplina fundada en el siglo XIX para estudiar los fenómenos sociales, así como la física estudia los fenómenos de la naturaleza física. Se pensó que había que hacer un esfuerzo que tuviera el mismo estatus de cientificidad para estudiar los fenómenos de la sociedad humana y se inauguraron estas ciencias a mediados del siglo antepasado. Hay, en estricto rigor, una ciencia diferente a las naturales, pero pretende buscar regularidades sociales, incluso en algún momento se pensó hasta en leyes sociales para conocer mejor los fenómenos, evidentemente para construir un conocimiento que le sirviera al hombre, para una mejor intervención sobre el animal social. Pero eso no significa que ser sociólogo y ser político sean equivalentes. Usted ha dicho que no hay una distancia. ¿Esa negación tiene que ver con el objeto de conocimiento de la sociología? —El hecho de que el hombre sea responsable de su sociedad y que la construya a través de sus prácticas individuales y sociales supone plantearse opciones de construcción, y es parte del cometido de la sociología dar cuenta de sus opciones. En ese sentido puede haber una sociología comprometida con un pensamiento de cambio, progresista, pero también puede haber una sociología conservadora; ambas opciones son legítimas. Lo que puede estar en el centro del debate es el para qué se conoce la sociedad y eso sí compromete por igual a una y a otra. No se conoce la sociedad simplemente por conocerla, se busca estudiar a profundidad los dinamismos de los fenómenos sociales muy sensibles a la práctica humana para intervenir en una u otra dirección. Es decir, en ese plano el sociólogo está en un terreno muy escabroso, difícilmente neutral. Yo creo que la sociología no puede ser neutral. Pero una cosa
Foto Archivo Periódico ALMA MATER • Luis Javier Londoño Balbín
Por EDUARDO DOMÍNGUEZ GÓMEZ Profesor de la Facultad de Comunicaciones
Acaba de morir uno de los sociólogos más destacados de América Latina, Hugo Hernán Zemelman Merino, nacido en Concepción, Chile, el 7 de octubre de 1931. Su deceso ocurrió en Pátzcuaro, Michoacán, el pasado 3 de octubre. En su paso por la Universidad de Antioquia hace dos años, en compañía de los docentes Juan Carlos Celis y Rafael Rubiano, grabó un programa de La fuerza de los argumentos. En su memoria presentamos aquí algunas de sus respuestas.
Sociología y política es la neutralidad y otra cosa es la falta de objetividad. Yo puedo ser objetivo para poner el conocimiento al servicio de una causa u otra, lo que no significa que mi conocimiento sea puramente ideológico; es un conocimiento científico de lo real-social para definir políticas al servicio de un valor o de otro, y ese es el gran desafío de los sociólogos. En su obra Estado, poder y lucha política ha puesto un elemento muy importante en esta discusión, el papel de la persona como sujeto. ¿Cuál es el individuo-sujeto que estudia la sociología? —El sujeto de la sociología es el hombre pensante que no está suspendido en el aire, tiene compromisos políticos, valores, opciones ideológicas, que simpatiza con un proyecto social u otro proyecto de sociedad. La sociología tiene como objeto de conocimiento un sujeto concreto con intereses y valores con dimensión de lo político, pero lo político aquí no llega a entenderse solo en el ámbito de lo ideológico, yo diría que lo político no se tiene que identificar como compromiso partidario. Es decir, lo político tiene que entenderse como esa dimensión que vive en relación con otros, asume la responsabilidad de ser miembro de una sociedad, lo que implica el esfuerzo constante por construir su propia circunstancia. Lo político del conocimiento social es eso, es la voluntad de construcción, no es el compromiso con causa partidaria o ideológica.
Pero la politización de los sociólogos convierte a la sociología en un instrumento, y el análisis tiende a ser dirigido más por el deseo que por las evidencias… —Es y no es. Todo conocimiento de alguna manera es instrumental, sirve a la definición de acciones con fines precisos; también implica elaboración de ideas que permitan conformar concepciones de la realidad social y eso es parte del trabajo de las ciencias sociales en su conjunto. ¿Y los sociólogos sí son juiciosos con la historia, la antropología, la economía y demás? —La sociología se empobrece en tanto se entienda separada del resto de las disciplinas sociales; no puede funcionar con prescindencia de la economía, de la antropología, de la ciencia política. Es decir, cada vez más se avanza en el sentido de una visión transdisciplinaria. Tiene muchos desafíos que no ha resuelto y en esa misma medida avanza hacia lo no instrumental. No se trata sólo de explicar, también de comprender y comprender es construir, generar visiones de la sociedad, no una, sino las múltiples visiones que pueden estar siendo necesarias en un momento histórico. Como historiador, uno va a las fuentes sociológicas y encuentra más metafísica que análisis concreto de las situaciones diarias. Uno encuentra “actores”, “sujetos”, “masas”, “colectivos”, “movimientos”…. pero no los procedimientos co-
tidianos mediante los cuales se integraron o se desintegraron las comunidades…. —Uno de los problemas centrales que enfrenta la sociología y el conjunto de las ciencias sociales son las diferencias sociales, la estratificación social. La sociedad humana en general desde que existe, desde que está organizada es una sociedad compleja en el sentido de que los hombres no son iguales. Eso es lo que los sociólogos llaman los estratos sociales, hay estratos diferentes y esos estratos integran y expulsan individuos, que pueden ser más o menos complejos, eso depende de la sociedad, desarrollan mecanismos de cohesión interna, pero también desarrollan mecanismos de expulsión. Esos son problemas vinculados a la dinámica social, que se expresan en dinámicas políticas, que pasan por los individuos, pero no los individuos aislados, los individuos en tanto pertenecen a este conglomerado que son los sectores sociales. Uno de los grandes problemas de las políticas sociales es precisamente buscar un modo de ir acortando estas diferenciaciones sociales porque en esas diferenciaciones sociales, que es uno de los cometidos importantes de la sociología, está la raíz misma de los conflictos, ya que una sociedad altamente estratificada, es decir, desigual, genera mayores necesidades de cohesión y esas necesidades de cohesión para mantener la armonía y la convivencia a veces es muy difícil.
En el marco del programa institucional De país en país, en la sede de Ciencias del Mar en Turbo, el rector de la Universidad de Antioquia Alberto Uribe Correa, el director del Cemarin Bernd Werding y el rector de la Universidad de Gissen Joybrato Mukherjee celebraron los 50 años de amistad de esta última institución con Colombia.
Foto Johanna Pino Quiceno
Colombia y Alemania unidas por el mar Por NIDIA MONTOYA
l buen momento por el que atraviesan las relaciones entre la Universidad de Antioquia y Alemania se evidenció en la realización de la edición 31 del programa institucional De País en País, que con una nutrida agenda desarrolló actividades académicas y culturales en Medellín y por primera vez en Urabá. La Universidad mostró la importancia de ese país como socio estratégico en temas de ciencia, tecnología e innovación, además de otras fortalezas como ser el tercer país con mayor movilidad académica, con 28 convenios
vigentes, ser la sede del Servicio Alemán de Intercambio Académico —DAAD— y la relación del Centro de Excelencia en Ciencias Marinas —Cemarin— y la Justus Liebig-Universität de Giessen, la cual celebró los 50 años de relación con Colombia dentro de la agenda de De país en país. Uno de los frutos de esta cooperación binacional es el interés de impulsar las investigaciones marinas a través del fortalecimiento del Cemarin en Colombia. Actualmente el gobierno alemán tiene cuatro centros en el mundo y uno de ellos está ubicado en la ciudad de Santa Marta. En él trabajan instituciones como la Universidad de Antioquia, la Universidad Nacional de Colombia, la Universidad del Valle, la Universidad del Magdalena, la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano y la Universidad del Norte, con el apoyo del Instituto
de Investigaciones Marinas y Costeras —Invemar—. El propósito del Cemarin es crear en Colombia dos subsedes, una en el golfo de Urabá que operaría en la sede de Ciencias del Mar de la Universidad de Antioquia y la segunda estaría ubicada en Buenaventura, pacífico colombiano. El rector de la Universidad de Antioquia, Alberto Uribe Correa, manifestó que ya existe una carta de intención firmada por el rector de la Universidad de Gissen, Joybrato Mukherjee, quien respalda académica y financieramente el Cemarin y los rectores de las universidades colombianas para la creación de una corporación para la investigación de las áreas marinas, que contaría con recursos de la Agencia de Cooperación Alemana y el Servicio Alemán de Intercambio Académico —DAAD—. Por su parte, el rector de la
Universidad de Gissen, Joybrato Mukherjee, sostuvo que tras una evaluación de los últimos cuatro años de trabajo conjunto en el Cemarin, se llegó a la conclusión de fortalecer la presencia en Colombia a través de su aliado estratégico, la Universidad de Antioquia. Para el director del Cemarin, Bernd Werding, el golfo de Urabá es una región estratégica para la realización de estudios comparativos por su ubicación en una zona tropical. La idea es la creación de laboratorios que permitan procesar las muestras que son insumos importantes para las investigaciones de esta alianza colombo-alemana, pero para la materialización de esta iniciativa es necesario precisar algunos aspectos de legalización y financiación con el gobierno nacional a través del Departamento Administrativo de Ciencia Tecnología e Innovación, Colciencias, con el departamento de Antioquia y con la Universidad de Antioquia.
“Alemania significó para mí una tartamudez”
a relación del poeta, novelista y docente de la Universidad de Antioquia Selnich Vivas con Alemania empezó por el lenguaje y se estrecha ahora con la reciente publicación de su novela Finales para Aluna, que transcurre en la universidad alemana de Freiburg y reflexiona sobre los vínculos de esa cultura con América Latina y sus ancestrales pueblos indígenas. “Este es un libro escrito en Alemania durante mucho tiempo. Esta novela sucede en Freiburg, la ciudad donde viví y trabajé tantos años”, aclara Vivas, que también estuvo durante un año en el Amazonas y conoció de primera mano la vida y las costumbres de los Huitoto, pueblo que en buena medida ha inspirado su trabajo. Cuenta que asimismo fue en Alemania donde pudo acercarse realmente a América Latina y a Colombia: “Estando allá empecé a aproximarme a nuestra historia y a conocer de la mano de investigadores alemanes la tradición de nuestras culturas más ancestrales”. En 1987, siendo aún estudiante en la Nacional de Colombia en Bogotá, Selnich conoció al filósofo boyacense Rafael Gutiérrez Girardot, quien para entonces dictaba un seminario sobre Hegel en esa universidad. “Me le acerqué para preguntarle sobre las posibilidades
de hacer un posgrado en Alemania. El me expresó muy claramente que si no aprendía alemán era muy difícil, y yo supe que mi proyección era irme para allá”. Unos años después, hacia 1994, emprendió el viaje. Primero a Innsbruck, Austria, ciudad en la que estudió alemán y resultó clave para su formación intelectual. “Innsbruck es la ciudad natal de Georg Trakl, uno de los fundadores del expresionismo literario a principios del siglo XX. Yo quería ser como ese poeta y visitaba su tumba cada semana”. Un día un vigilante del cementerio lo abordó, extrañado por su presencia tan frecuente: “tuve que confesarle que iba cada semana a leerle poemas aTrakl”. En Austria vivió durante dos años los rigores de la vida del inmigrante hasta que decidió viajar a Bonn para visitar a Gutiérrez Girardot. Esa vez el maestro le recomendó buscar una oportunidad para su doctorado en Freiburg, donde podría encontrar una beca. “Es la ciudad de Martín Heidegger, la cuna de la filosofía alemana, allí hay una vida cultural y académica muy rica y una población flotante de turistas como de un millón al año. Llegué a Freiburg a trabajar en un bar, pasé casi de la miseria en Austria a tener un trabajo”, recuerda Selnich. Pero la situación cambió definitivamente en 2003. Ya iniciado su
Foto Juan Andrés Álvarez Castaño
doctorado en literaturas alemanas y latinoamericanas, en la universidad abrieron un curso sobre Kafka y América Latina. Se inscribió y llegó a participar tanto en la clase que llamó la atención del profesor. ”Yo tenía en esa época las gafa rotas, con una sola pata. Todo el mundo miraba raro al tipo de las gafas rotas que no paraba de interrumpir la clase”. El profesor le ofreció un salario en una investigación y la posibilidad de dictar algunas clases. “Recuerdo que cuando recibí el primer salario lo primero que hice fue comprar gafas”. Fue en esa época cuando recorrió Alemania leyendo poemas y concibió a Sveta Aluna, una líder indigenista y feminista, el
personaje que hace parte de su poesía y en torno del cual gira su última novela. Finales para Aluna relata un momento en el que los indígenas llegan a Alemania y se apoderan de Freiburg: “ese mundo que ha sido marginado lo llevo al primer mundo para enfrentarlo con él. La idea es que organicen una minga y se amotinen en el centro de Freiburg, para pedir por los derechos de los indígenas”. La novela, que se presentó en octubre en De país en país, cuyo invitado fue Alemania, es una apuesta por fantasear el encuentro entre el mundo alemán y el indígena, aunque ese encuentro ya se ha dado muchísimas veces, dice Selnich: “Cuando los alemanes vinieron a América y se encontraron con los indígenas, muchos de esos viajeros vivieron una relación particular. Por ejemplo Nicolás de Federmann, cofundador de Bogotá, se enamoró de una indígena y se la llevó para Alemania y resulta que ella se le murió de frío”. Pero a Selnich Vivas, nacido y criado en Colombia, el encuentro lo llevó a una transformación mucho más vital: “Alemania significó para mí una tartamudez, porque la lengua alemana me obligó a modificar la mandíbula, la lengua, la nariz, a pronunciar de otra forma las vocales; a aprender como si fuera de nuevo un niño. Y esa tartamudez física me llevó muchos años, incluso hoy, a una tartamudez mental, que es una forma, ahora lo entiendo así, de desautomatizar el lenguaje”.
Un homenaje a la imaginación desconcertante Más escabroso que el asesinato por celos de una líder es el ocultamiento y la manipulación del crimen por el deseo de recuperar el amor perdido. Este es el trasfondo de la novela más esperada del Premio Nacional de Poesía 2011 en Colombia, la aparición/desaparición definitiva de la autora de Stolpersteine. Ahora se trata de ocultar el cadáver, desollar el cráneo y emplear la cabellera como disfraz. Tales son algunas de las estrategias que le permiten a una impostora desarticular un movimiento político de dimensiones internacionales. Sveta Aluna, indigenista y feminista, desaparece en Freiburg, Alemania, en la víspera de un lunes de carnaval. Sus seguidoras y amantes se amotinan durante dos días en la universidad y se apoderan de las entradas al centro histórico y de la catedral. La masa enardecida le exige a Angela Merkel, canciller alemana y la mujer más poderosa de Europa, la liberación inmediata de su guía espiritual. Sin embargo, las pruebas de vida no son contundentes y la canciller tiene que acceder a las propuestas de sus asesoras, quienes sugieren inventar con la cabellera de Aluna, con su scalp, a una mujer parecida. Asesinas y amigas participan en este montaje que oculta las verdaderas razones del crimen y evita, de paso, el deterioro de las relaciones diplomáticas entre Alemania y los movimientos indígenas de América Latina.
a polis era la forma como se organizaba la sociedad antigua y en ella se constituían las instituciones que generaban las normas a seguir por el ciudadano; era una ciudad-estado autónoma y soberana, cuyos componentes institucionales se resumen en una o varias magistraturas, un consejo y una asamblea de ciudadanos. En la actualidad, la sociedad occidental se organiza mediante la institucionalización de organizaciones que proponen normas y que guían el actuar del sujeto. En esta época, el desarrollo de las organizaciones hace que el agente principal ya no sea el sujeto, quien en la antigüedad se atenía al marco normativo de la polis como institución, sino que el agente es la organización y su marco normativo son las empresas que comparten su quehacer (cluster), el enfoque en torno a las normas que se deben seguir y las restricciones que las guían. En ambos contextos, la retórica actúa de manera diferente. La antigua retórica estaba restringida a un sistema cultural cerrado y su utilidad coincidía con los períodos democráticos, mientras la nueva se expande más allá de las fronteras de la organización y se identifica como una cultura institucionalizada en el ámbito de la democracia, donde el debate de ideas es una condición sin la cual no puede existir una sociedad pluralista. Así, la retórica, entendida como el discurso sobre lo plausible, se convierte en la forma de convencimiento individual acerca de la bondad de la norma y de los hábitos desarrollados en la cultura, que va de la mano de las normas, los valores y las instituciones culturalmente aceptadas. La retórica sufrió un descrédito y una decadencia después de los griegos y los romanos, casi hasta desaparecer en el siglo xvi.1 A mediados del siglo xx, la retórica vuelve a surgir en varias corrientes de pensamiento: la lógica, la filosofía del lenguaje, la epistemología. En el campo de la lógica, con el desarrollo de la teoría de la argumentación de Perelman y Toulmin; desde la filosofía del lenguaje, con los actos del habla de Austin y Searle, el giro lingüístico, la pragmática estadounidense (Pierce) y la hermenéutica (Schleiermacher); desde la epistemología, con la rehabilitación de la retórica en La estructura de las revoluciones científicas por Kuhn. Todas estas corrientes reivindican el uso del lenguaje y su estudio, y
Juan Carlos Ramírez Echeverri Editorial Universidad de Antioquia®, 2013 Colección Filosofía
replantean los problemas del uso del lenguaje natural. Este último es desarrollado por los hablantes como convención histórica, mientras el lenguaje formal se construye al amparo de teorías a priori, como el lenguaje de la lógica matemática. Traído el tema a la contemporaneidad, se pretende aquí articular el resurgimiento de la retórica con otro fenómeno reciente, el de la organización. Una posible articulación entre ambas suscita algunas preguntas: ¿qué perspectiva teórica apoya la retórica organizacional? ¿Qué se entiende por retórica organizacional? ¿Cuál o cuáles serían los modelos teóricos de organizaciones a los que se podría incorporar? ¿Cuáles serían las implicaciones del uso de la retórica en este tipo de organizaciones? ¿Cómo podría la retórica organizacional no sucumbir ante la crítica platónica de servir a intereses poco nobles? El estudio realizado muestra algunos elementos innovadores: una evaluación de la retórica aplicada a las teorías administrativas modernas; la identificación del institucionalismo cultural como modelo organizacional en el que la retórica es imprescindible; dilucida una relación entre la retórica argumentativa y la teoría de relaciones públicas; hace equivalencias entre las partes del arte retórico aristotélico y sus conceptualizaciones en la sociedad de las organizaciones y, por último, enumera las teorías de la situación retórica y sus aplicaciones al intervenir con el discurso.
En el presente texto, la retórica será entendida como un proceso de comunicación determinado de modo predominante por un componente persuasivo. Aristóteles había encontrado que en el lenguaje hay algo que persuade2 y Habermas, por su parte, alude a “una coacción sin coacciones que ejerce el mejor argumento”.3 Una de las aplicaciones de la persuasión está asociada a la teoría sociológica del conflicto, en la cual la sociedad es entendida como un conjunto de organizaciones con intereses diferenciables; en ella, la retórica puede intervenir bien sea para resolver un conflicto, negociar, llegar a un acuerdo o profundizar un desacuerdo mediante el lenguaje y el diálogo, en el que la persuasión se puede dar en cualquiera de los que intervienen.4 Es evidente que el conflicto puede resolverse como un pulso de poderes, y en ese caso el poder mayor inclinará la balanza a su favor. Pero de lo que se trata con la retórica es de persuadir mediante el diálogo retórico, consistente en la forma de defensa de la comunicación institucional en el debate público para generar adhesión a la actuación de la organización. Para López Eire, la retórica no trata sobre lo verdadero o lo falso; es, más bien, la argumentación propia de la democracia y del derecho, con lo que se aparta de las vías de hecho, de la intimidación y de la violencia como formas de resolución de los conflictos.5 (Fragmento tomado de “Introducción”)
Notas 1. “La decadencia de la retórica a partir de finales del siglo xvi, se debe al ascenso del pensamiento burgués que ha generalizado el papel de la evidencia personal del protestantismo, de la evidencia racional del cartesianismo o de la evidencia sensible del empirismo”. C. Perelman, El imperio retórico, Bogotá, Norma, 1997, p. 26. 2. A. López, A. Parada y F. Simonetti, Psicología de la comunicación: textos y ejercicios, Bogotá, Alfaomega, 1998, p. 29. 3. J. Habermas, Teoría de la acción comunicativa, vol. I: Racionalidad de la acción y racionalización social, Madrid, Taurus, 1999, p. 45. 4. “Se ha definido de diversas maneras el conflicto social [...] significa una lucha con respecto a valores y derechos sobre estados, poderes y recursos escasos; lucha en la cual el propósito es neutralizar, dañar o eliminar a sus rivales” L. Coser, Funciones del conflicto social, México, Fondo de Cultura Económica, 1961, p. 8. 5. A. López Eire, Esencia y objeto de la retórica, Salamanca, Universidad de Salamanca, 2000, p. 13.
La Universidad de Antioquia, anfitriona de RedEmprendia La Universidad de Antioquia acogerá entre el 26 y el 29 de noviembre al Comité Técnico de RedEmprendia, la red iberoamericana de universidades que promueve la innovación y el emprendimiento. En Colombia, la Universidad de Antioquia es la única institución de educación superior que hace parte de la Red y ha convocado a otras instituciones educativas de la ciudad y del país para que participen de los programas y actividades que se desarrollan en esta organización. El encuentro tiene como objetivo intercambiar experiencias alrededor del emprendimiento y de la innovación entre los actores de este ecosistema, en Medellín, Antioquia y Colombia, y los expertos internacionales, quienes aportarán su conocimiento y se darán a la tarea de identificar brechas y construir acciones para mejorar y afianzar los lazos de cooperación con esta red universitaria de incubación de empresas. RedEmprendia busca promover la transferencia de conocimiento, el desarrollo tecnológico, la innovación y el emprendimiento. Está conformada por 24 instituciones universitarias de 7 países: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, España, México y Portugal. Universia y Banco Santander también hacen parte de RedEmprendia. Para conocer la agenda del encuentro ingrese a http://gestiontecnologica. udea.edu.co Informes: comunicacionespgt@extensionudea.net
La Universidad de Antioquia y la Alcaldía de Medellín son aliadas en la ejecución del proyecto Medellín se toma la palabra, que invita a la ciudadanía a conversar sobre temas urgentes para la transformación de la ciudad.
Conversar, paso para la transformación Por JOHNATAN JESÚS CLAVIJO TABORDA
Cuando hay una conversación salen ideas de cada persona y sirven para uno ponerse de acuerdo. Es bueno conversar para darse cuenta de qué hay en común entre una persona y otra”. Con estas palabras y con la experiencia de centenares de conversaciones con desconocidos, durante 35 años de trabajo como taxista en “la ciudad más hermosa que conozca en este mundo” Gilberto Reinosa Villegas explica por qué para él es importante que una sociedad converse. Partiendo precisamente de la importancia de conversar, la Alcaldía de Medellín y la Universidad de Antioquia se aliaron para desarrollar un proyecto en el que la ciudadanía dialogue sobre temas de interés público. Medellín se toma la palabra pretende romper con la indiferencia, activando la ciudadanía y promoviendo la participación como principio fundamental para el desarrollo social. El coordinador del proyecto por parte de la Universidad de Antioquia Edilson Bustamante explica que “ser ciudadanos implica una responsabilidad que muchas veces no nos gusta asumir. Es una responsabilidad que significa meternos en los asuntos que nos interesan como sociedad. Nos hemos vuelto indiferentes ante los temas trascendentales para nuestra convivencia. Entonces invitamos a que todo ciudadano se tome la palabra y reconozca su papel como protagonista de la transformación de su ciudad”. Este proyecto tendrá cuatro ciclos temáticos: ética y legalidad, vida y convivencia, equidad y, finalmente, ciudadanía, temas importantes para el desarrollo de la ciudad. En cada ciclo se realizan ocho debates en diferentes zonas de la ciudad, con invitados especiales y participación de personas de los diferentes sectores sociales.
El diálogo también se extiende en los medios sociales. El proyecto invita a que los ciudadanos participen de sus reflexiones en twitter con el perfil @Yotomolapalabra y el hashtag #MedellínSeTomaLaPalabra y en facebook con la página Medellín se toma la palabra. La actualidad del proyecto se publica también en: http://parquedelavida.com/ medellinsetomalapalabra El profesor Eduardo Domínguez Gómez, asesor académico, expresa que los encuentros “promueven la comunicación pública en nuestra ciudad, fortalecen los conocimientos de nuestra realidad circundante en Medellín, la capacidad argumentativa de los habitantes hacia nuevas formas de ciudadanía y permiten identificar modos de vivir sin abusos, sin violencia, sin miedo, sin cohibición”. Además, un grupo de facilitadores voluntarios lleva a diferentes sectores urbanos los temas de conversación y de este modo se genera una red de conversaciones. La gerente del proyecto, Natalia Echeverri, complementa que “los facilitadores son personas que dinamizan la conversación desde sus espacios de actuación. Son personas de medios comunitarios y masivos, empresarios, sacerdotes, académicos, líderes de barrio, de organizaciones, consultores, que tienen un público propio con el cual pueden conversar sobre esos temas que estamos proponiendo en el proyecto”. El reto es aminorar la indiferencia desde nuevos lenguajes y formas de comunicación. Por ejemplo, para hablar de ética y legalidad fueron contactados músicos para dialogar sobre ‘la payola’ y temas del sector relacionados con estas áreas temáticas. Esta experiencia despertó el interés del público juvenil que
generará el mismo diálogo en sus ambientes sociales y personales. El primer ciclo de los encuentros sobre ética y la legalidad se realizó entre julio y mediados de octubre del presente año y deja como balance no solo la interacción de diferentes sectores de la sociedad y la participación de cerca de 500 personas, sino también la activación del interés de los asistentes en continuar participando. Lucía González, reconocida gestora cultural de la ciudad, destaca que “solamente conversando como seres racionales y sociales podemos entender que hay asuntos que es necesario resolver de manera compartida, hacer reflexiones profundas de los actos que nos construyen como sociedad y que nos construyen como individuos. Bienvenidos estos encuentros que no pretenden construir una verdad, sino muchas en la medida en que los ciudadanos nos sumemos a estas reflexiones”. Finalmente, el profesor Domínguez concluye: “no estamos ante ‘la solución’ porque no existe una. Estamos ante la posibilidad de inaugurar nuevos comportamientos y explicaciones que modifiquen la trayectoria y los argumentos para que la acción y la conciencia de todos nosotros contribuya a volver realidad el Estado social de derecho participativo. No es corto el camino pero no está perdido el norte”.
8° Congreso Internacional de Salud Pública Justicia social, derechos humanos y equidad en salud
2° Congreso Panamericano de Salud y Ambiente Noviembre 27, 28 y 29 de 2013 Plaza Mayor Medellín Convenciones y Exposiciones Informes http://saludpublica. udea.edu.co Correo: congresosaludpublica@ciec. udea.net.co Teléfonos: (574) 2198932, 2196875 Medellín
or sus ocupaciones y compromisos en la Universidad de Vanderbilt no pudo recibir de manera directa la máxima distinción que otorga la Universidad de Antioquia, pero su ánimo se sintió en el aula máxima del Paraninfo el día clásico, el 9 de octubre, cuando la institución celebró de la mejor manera sus 210 años de historia al rendirle tributo a los estudiantes, profesores, investigadores, empleados y egresados destacados por su desempeño académico y científico y por sus ejecutorias en beneficio de la sociedad. Hablamos del profesor Pelayo Correa Vélez, a quien la Alma Máter le confirió la Orden al Mérito Universitario Francisco Antonio Zea, categoría oro. Egresado de la Facultad de Medicina en 1949, es reconocido como autoridad mundial por su contribución a la historia natural del cáncer gástrico. Es autor de más de 500 publicaciones e investigador principal del Programa del Instituto Nacional de Cáncer en los Estados Unidos sobre la etiología del cáncer gástrico. En entrevista concedida a la Emisora Cultural de la Universidad de Antioquia el doctor Pelayo Vélez evocó sus días de internado rural en el hospital La María, después de lo cual fue residente de patología en la Universidad de Emory, regresó a Colombia y se desempeñó 17 años como profesor en Cali, después trabajó en el Instituto Nacional de Cáncer en Washington, de donde pasó a la Universidad de Vanderbilt hasta el presente. “Mi interés principal ha sido el cáncer gástrico —dijo— una enfermedad muy frecuente y la más importante en el mundo y en Colombia después del cáncer de pulmón”. En la entrevista radial tam-
Médico Pelayo Correa Vélez, Orden al Mérito Universitario Francisco Antonio Zea, categoría oro.
bién evocó sus días de estudiante en el Liceo Antioqueño y al rector de la época, Nicolás Gaviria, “un hombre muy sabio y un gran humanista”, expresó, y añadió que cuando su padre decidió mudarse de Sonsón a Medellín ingresó al bachillerato donde conoció “amigos que me han durado toda la vida, en un ambiente muy constructivo y humanista”. Respecto de la máxima distinción que la Universidad le otorgó manifestó que se sentía “inmerecedor de este honor, pero me da mucho gusto recibirlo y es una especie de fruto del esfuerzo que se ha hecho y da gran alegría ver que este esfuerzo es reconocido por la gente más importante para mí que son mis colegas colombianos”. La profesora Olga Lucía Martínez Álvarez, de la Facultad de Química Farmacéutica, también recibió, en la categoría plata, la misma distinción Orden al Mérito Universitario Francisco Antonio Zea. Martínez Álvarez ha convertido a la Universidad de Antioquia
La profesora Olga Lucía Martínez Álvarez, Orden al Mérito Universitario Francisco Antonio Zea, categoría plata, recibió la distinción de manos del rector Alberto Uribe Correa.
en la pionera en análisis sensorial de alimentos en Antioquia y líder en Colombia. Su liderazgo profesional y académico en ese campo ha logrado que el Laboratorio de Análisis Sensorial de Alimentos, el cual presta servicios de extensión, forma profesionales de pregrado y desarrolla investigación en el nivel de posgrado, sea el primer laboratorio en Colombia con ensayos en análisis sensorial acreditados en 2005, en proceso de reacreditación, y actualmente en acreditación de nuevas pruebas. El Laboratorio está adscrito a la Facultad de Química Farmacéutica y a la Escuela de Nutrición y Dietética. Egresado Sobresaliente En la celebración del día clásico la Universidad homenajeó al abogado y exrector Bernardo Trujillo Calle, quien recibió la distinción José Félix de Restrepo como Egresado Sobresaliente. Graduado de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas en 1953, Trujillo Calle fue rector de la Alma Máter y cofundador
de la Universidad Autónoma Latinoamericana. De su paso por la Universidad como estudiante primero y directivo luego recuerda que fue un alumno comprometido con la carrera, en una época en que la Universidad era una muy tranquila. “En 1949 hubo una huelga muy difícil promovida por la Facultad de Medicina, bastante movida y violenta, pero fue la única durante toda mi carrera. No había actos de protesta, ni luchas internas, era un ejemplo de tranquilidad y de estudio”, dijo. Ya como rector, en la década del 70, afirmó que la Universidad nunca cerró las puertas ni se perdió un solo semestre. “Tuvimos refriegas con los estudiantes donde la policía llegaba hasta la entrada de la Universidad pero de ahí jamás avanzó porque yo conseguí como rector una especie de acuerdo con el ministro de Educación: yo no le dejaba cerrar la Universidad pero él no dejaba allanarla; él cumplió y yo cumplí”. El Egresado Sobresaliente considera que la Universidad
Comité editorial: profesores John Jairo Arboleda Céspedes • Luquegi Gil Neira • Patricia Nieto Nieto • Eufrasio Guzmán Mesa • Fabio Giraldo Jiménez • Heiner Castañeda Bustamante Director: Heiner Castañeda Bustamante • Edición de contenidos: Luis Javier Londoño Balbín • Ilustraciones: Juan Andrés Álvarez Castaño • Auxiliares: Diana Sofía Villa Múnera, Sara Giraldo Maestre, Carolina Sánchez Álvarez • Diagramación: Juan Camilo Vélez Rodríguez • Secretaria: María Mercedes Morales Osorio
El representante de los egresados ante el Consejo Superior Universitario Mario Arturo González Arboleda entregó la distinción Egresado Sobresaliente al exrector Bernardo Trujillo Calle. siempre debe mantenerse como una casa de estudios para formar profesionales e investigadores en un alto grado de excelencia que le sirvan a la sociedad. “Su mayor reto es mantenerse funcionando y no dejar que se suspendan los estudios
por la presión de personas que tengan intereses en perturbar su marcha”, expresó. Otros reconocimientos Además de los setenta y siete mejores estudiantes avanzados en cada pregrado, y de los estu-
diantes ganadores del premio a la investigación estudiantil por los mejores trabajos de grado en cuatro áreas del conocimiento, la Universidad este año Lilyam Sofía Posada Arango, secretaria adscrita a la Facultad de Medicina, se hizo merecedora a la distinción Mérito Universitario Alma Máter de Antioquia, con la que la institución reconoce el trabajo de sus empleados administrativos. Las demás distinciones que entregó la Universidad fueron: Medalla Francisco José de Caldas a la Excelencia Universitaria, categoría oro, a la profesora Nélida Rodríguez Osorio, de la Facultad de Ciencias Agrarias. Y categoría plata a la profesora Liliana Mahecha Ledesma, de la Facultad de Ciencias Agrarias. Premio a la Extensión Universidad de Antioquia, a los profesores Mauricio Andrés Correa Ochoa, de la Facultad de Ingeniería, Rubén Darío Hurtado Vergara, de la Facultad de Educación y Tomás Bernal Álvarez, de la Facultad de Odontología.
Record de aspirantes a la UdeA
Premio a la Investigación Universidad de Antioquia para profesores. Primera categoría al “Estudio de los efectos de estrés oxidativo en el transgénico Drosophila melanoganster con parkina-silvestre & mutado (C212Y) como modelo de neurodegeneración en parkison juvenil autonómico recesivo en Antioquia”, cuyos autores son los profesores Carlos Vélez Pardo y Marlene Jiménez del Río, adscritos a la Facultad de Medicina. Segunda categoría a Los Cometas Lázaro, cuyo autores son los profesores Ignacio Ferrín Vásquez, Jorge Zuluaga Callejas y Pablo Cuartas Restrepo, adscritos a la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales. Presencia de la Universidad en la Sociedad, categoría oro, a las prácticas académicas Centro de Atención Familiar, de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas. Y categoría plata a las prácticas académicas de la Facultad de Odontología, un aporte al desarrollo social.
Estudiar en la Universidad de Antioquia es un sueño que cada vez más jóvenes quieren ver cumplido. Así lo demuestran los 48 mil sesenta y siete inscritos que esperan pasar el examen de admisión para cursar el primer semestre académico de 2014. Como se observa en la gráfica, el número de inscritos aumenta significativamente cada año, pero es más marcado para el actual periodo.
Gráfico histórico últimos años
Gráfico aspirantes por estrato
Comparativo de inscripciones 2007-1 al 2014-1
Inscritos 2014-1 por Estrato Socieconómico
De igual forma, su vocación de universidad pública abierta a todos los niveles socioeconómicos se traduce en que más del 94% de los aspirantes pertenece a los estratos 1, 2 y 3, lo que coincide con el perfil que hoy tienen los estudiantes matriculados en la Alma Máter.
Estas cifras representan un compromiso permanente con la calidad académica y la defensa de la Institución, porque en cada uno de estos aspirantes está depositado también el futuro de sus familias.
CONSEJO SUPERIOR UNIVERSITARIO: Sergio Fajardo Valderrama, Gobernador del Departamento y Presidente de la Corporación • Alberto Uribe Correa, Rector • Antonio Yepes Parra, Representante del Presidente de la República • Paula Marcela Arias Pulgarín, Representante de la Ministra de Educación Nacional • Clemencia Uribe Restrepo, Representante del Consejo Académico • Rafael Nieto López, Representante Profesoral • Mario Arturo González Arboleda, Representante de los Egresados • Manuel Santiago Mejía Correa, Representante del Sector Productivo, Luis Javier Arroyave Morales, Representante de los ex Rectores • Luquegi Gil Neira, Secretario General. CONSEJO ACADÉMICO: Alberto Uribe Correa, Rector • Fanor Mondragón Pérez, Vicerrector de Investigación • Juan Carlos Amaya Castrillón, Vicerrector de Docencia • María Helena Vivas López, Vicerrectora de Extensión • Rubén Alberto Agudelo García, Vicerrector Administrativo • Francisco Londoño Osorno, Decano Facultad de Artes • Luis Guillermo Palacio Baena, Decano Facultad de Ciencias Agrarias • Ramón Javier Mesa Callejas, Decano Facultad de Ciencias Económicas • Nora Eugenia Restrepo Sánchez, Decana Facultad de Ciencias Exactas y Naturales • Gloria Patricia Peláez Jaramillo, Decana Facultad de Ciencias Sociales y Humanas • David Hernández García, Decano Facultad de Comunicaciones • Clemencia Uribe Restrepo, Decana Facultad de Derecho y Ciencias Políticas • Carlos Arturo Soto Lombana, Decano Facultad de Educación • Sandra Catalina Ochoa, Decana Facultad de Enfermería • Carlos Alberto Palacio Tobón, Decano Facultad de Ingeniería • Élmer de Jesús Gaviria Rivera, Decano Facultad de Medicina • María Patricia Arbeláez Montoya, Decana Facultad Nacional de Salud Pública • Clara Eugenia Escobar Güendica, Decana Facultad de Odontología • Juan Carlos Alarcón Pérez, Decano Facultad de Química Farmacéutica • Lucía Stella Tamayo Acevedo, Representante Profesoral Consejo Académico • Luquegi Gil Neira, Secretario General. Invitados: John Jairo Arboleda Céspedes, Vicerrector General • Fabio Giraldo Jiménez, Director de Posgrado • Jaime Ignacio Montoya Giraldo, Director de Desarrollo Institucional • María Carolina Laverde Velásquez, Directora de Relaciones Internacionales • Daryeny Parada Giraldo, Directora de Bienestar Universitario • Dora Nicolasa Gómez Cifuentes, Directora Programa de Regionalización • Liliana Marcela Ochoa Galeano, Directora Escuela de Microbiología • Edilma Naranjo Vélez, Directora Escuela Interamericana de Bibliotecología • John Jairo Giraldo Ortiz, Director Escuela de Idiomas • Berta Lucía Gaviria Gómez, Directora Escuela de Nutrición y Dietética • Francisco Cortés Rodas, Director Instituto de Filosofía • Gloria María Castañeda Clavijo, Directora Instituto de Educación Física y Deporte • Jaime Cardona Usquiano, Director Oficina de Asesoría Jurídica • Claudia María Rivera Osorio, Auditora Interna • Heiner Castañeda Bustamante, Director de Comunicaciones.
IEP: 25 años estudiando la política El profesor Octavio Henao Álvarez y la profesora Doris Adriana Ramírez Salazar hicieron parte de los homenajeados, en su caso por los veinte años del grupo de investigación Didáctica y Nuevas Tecnologías.
Reconocimientos a la educación superior Por CRISTINA TORRES RIVERA
a Fundación Francisca Radke, la Universidad Pedagógica Nacional y la Universidad de Antioquia hicieron público reconocimiento a los mejores trabajos de grado sobre educación realizados en instituciones de educación superior colombianas, así como a las investigaciones científicas sobre educación y pedagogía en el país. En desarrollo de la XIV versión del Premio Nacional de Educación Francisca Radke, el 24 de octubre en Medellín, se entregaron los siguientes premios: Categoría trabajo de grado en pregrado sobre educación: Angie Colorado y Olga Villanueva con la tesis “Corazonar y aprender desaprendiendo nuestra propuesta”. Tesis de maestría: Adriana Chacón con el trabajo “Propuesta pedagógica para la construcción de pensamiento histórico”. Maestría mención de honor: Diana Alexandra Alfonso con “Deporte y educación física en Colombia 1916-1942”. Durante la entrega de los premios, también recibieron moción de reconocimiento los profesores Margarita Arroyave, Maribel Barreto, Wilson Bolívar, Dora Inés Chaverra, Rafael Flórez, David Reinking, Teresita Zapata, Donna Zapata y Fernando Zapata Duque. La educación en el centro Al evocar al novelista, periodista e historiador Henry Brooks
Adams (1838-1918), “Un profesor trabaja para la eternidad: nadie puede decir dónde acaba su influencia”, la directora ejecutiva de la Fundación Francisca Radke, Lina María Manzi Díaz, enfatizó la importancia de los maestros para la sociedad y el sistema educativo y expresó que la grandeza de una nación debería ser medida por el respeto y reconocimiento que ésta le da a la formación. “No apostarle a los maestros ni al sistema educativo es no apostarle al futuro, por eso la Fundación Francisca Radke, institución de y para los maestros, desde 1991 ha dedicado sus esfuerzos a la cualificación de los educadores y a la exaltación de la labor de los docentes para el mejoramiento continuo de la educación en Colombia”, dijo. Los reconocimientos —agregó—, buscan que la labor investigativa en las diferentes categorías sea un insumo y una inspiración para que la labor de los maestros de Colombia trascienda. Según Edgar Alberto Mendoza, vicerrector Académico de la Universidad Pedagógica Nacional, los trabajos galardonados fueron evaluados por la pertinencia, coherencia, argumentación conceptual, rigor metodológico y el nivel investigativo. En el acto de premiación, el decano de la Facultad de Educación de la Universidad de Antioquia Carlos Soto Lombana anunció que como parte de la conmemoración de los 60 años de esta unidad académica en 2014 se realizará un simposio sobre la Ley General de Educación, y lo que ha sido su legado y perspectivas.
Por ADRIÁN RESTREPO PARRA Instituto de Estudios Políticos
l Instituto de Estudios Políticos —IEP— de la Universidad de Antioquia fue creado en octubre de 1988, mediante el acuerdo 112 del Consejo Superior Universitario. Este acto administrativo cristalizó la propuesta del profesor Carlos Gaviria de crear un área académica para el estudio de los problemas de naturaleza política, especialmente aquellos relacionados con el fenómeno de la violencia. Desde entonces, el IEP ha desarrollado distintas actividades y ha logrado posicionar su producción académica en estándares nacionales e internacionales de conocimiento científico en el campo de las ciencias sociales en general y en la ciencia política en particular. Esta trayectoria académica en el análisis de la política ha estado anudada a los vaivenes de la realidad que estudia y ha tomado para el análisis hechos concretos, como, por ejemplo, las urgencias de la realidad política colombiana, empezando por la región de Antioquia y la ciudad de Medellín. Realidad en la cual el Instituto resulta inmerso desde su creación a finales de los años ochenta, tiempo de una sociedad colombiana inmiscuida en una violencia de vieja data y dinamizada por nuevos actores armados y, quizás como ironía, la citación a un pacto constituyente a inicios de los años noventa. Esta relación entre violencia, negociación y pacto democrático ocupó en buena medida la agenda de investigación del Instituto por varios años. Fruto del trabajo politólogico surgieron varias ideas al respecto, como aquella de que el llamado desorden producido por la violencia es, muy posiblemente, la constitución de otro orden e incluso la modelación de uno ya existente. Comprender esa manera, quizás particular, con la cual en Colombia se establece el vínculo social, combinando simultáneamente violencia y democracia, constituía también un esfuerzo por desentrañar las tramas de la política, como diría nuestra profesora María Teresa Uribe de Hincapié. Tal lid va en consonancia con la tarea educativa del Instituto de promover una cultura política democrática que exalte el diálogo, la negociación y haga de la violencia el último de los recursos e incluso algo innecesario. Este propósito, este querer deber ser de la sociedad, ha sido un estímulo adicional para estudiar “la tosca materia” que es la realidad política; y más cuando en ella la guerra y la violencia parecen ser la urdimbre de la trama histórica de la vida política colombiana. La reflexión realizada, debatida, compartida y aún cuestionada con colegas y aquellos involucrados en el universo de la política, ha llevado al Instituto a mantener una continua duda metodológica, en el sentido de renovar su agenda de investigación acorde con el pulso de la actividad política que constituye su objeto de estudio. Los objetos de investigación en las ciencias sociales son seres vivos, dinámicos. Las instituciones, y entre ellas las universitarias, deben adecuar parte de su forma organizacional para poder estar al tanto de eso llamado realidad. Este criterio ha hecho que en el IEP no sólo sean diversos los problemas de análisis sino también distintos los recursos metodológicos implementados para abordarlos. Por ello, al finalizar los años noventas y en lo corrido de este siglo, el Instituto introduce en sus preocupaciones académicas la dimensión internacional que empieza a tomar Colombia, en principio por el drama de la guerra, luego por el papel del narcotráfico y, en simultánea, por la inserción del país en la globalización cultural y económica. Esta situación ha incitado pesquisas sobre la relación entre estabilidad y prosperidad económica con democracia en un escenario de guerra interna prolongada y en el cual también otras violencias, en especial esa que muy genéricamente podría llamarse urbana, han jugado un papel importante en la configuración del orden político. Un posible perfil de la política en Colombia, durante los últimos 25 años, sería, quizás, aquel donde la política es conflicto que involucra el uso de la violencia y también la posibilidad del acuerdo. Aunque trágico, la manera de vivir juntos ha privilegiado y sigue privilegiando a la violencia como manera de fundar el orden sin negar la posibilidad del acuerdo. Esta idea, en un país de excesos de violencia, alimenta una posible cara de la paz en Colombia: un estadio del conflicto sin la fiesta de la sangre derramada y con el debate siempre abierto entre los plurales. Aportar conocimiento politólogico a quienes pueden incidir en la consolidación de ese posible escenario de la vida de Colombia en los próximos años es uno de los mayores retos que puede presentársele a un instituto de estudios políticos adscrito a una universidad pública.
que técnicamente se conoce como consumidores de medios.
Foto Universidad de Antioquia Televisión – Edisson Palacio
a Emisora Cultural Universidad de Antioquia, la primera de su género en el país y pionera en Latinoamérica, celebra ocho décadas de ininterrumpido trabajo en la promoción de la cultura regional y colombiana y en la difusión de las músicas e ideas del mundo. La Emisora, creada no solo con fines científicos, sino también para difundir y transmitir a la ciudad el espíritu del Alma Mater, como ese 9 de noviembre de 1933 hasta hoy mantiene la vigencia y sigue siendo alternativa para los oyentes que no los satisface el menú de la radio comercial. El servicio de radiodifusión sonora en Colombia, según la Resolución 415 de 2010 del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, “tiene a su cargo la transmisión de programas de interés cultural, sin ninguna finalidad de lucro, con el objeto, entre otros, de difundir la cultura, la ciencia y la educación, de estimular el flujo de investigaciones y de información científica y tecnológica aplicada al desarrollo…” Esos cometidos los ha observado la Emisora Cultural y ahora más, cuando cuenta con 8 diales en el departamento de Antioquia, a través de los cuales conserva los principios declarados en 1937 por su primer director José J. Sierra. Ese año, el físico y profesor del Alma Máter escribió en la Revista Universidad de Antioquia: “El pensamiento y la idea necesitan volar como el ave y correr como el viento, pero en la Universidad encontrarán la aceleración de la luz cabalgando sobre el electrón. La estación de la Universidad de Antioquia tiene carácter exclusivamente cultural y desde ella nos ilustrarán con sus sabias enseñanzas los más competentes profesores de la facultad de Medicina y de la de Derecho, los célebres matemáticos de la Escuela Nacional de Minas, los filósofos, literatos y pedagogos irradiarán sus ideas sobre el cielo colombiano por arte mágica del maravilloso aparato del micrófono, y para amenizar y alegrar sus programas la Universidad cuenta también con la Escuela de Música dirigida por artistas de delicado gusto musical, y con un numeroso grupo de jóvenes formados bajo esa sabia y exquisita dirección”. Para Jhon Jairo Arboleda Céspedes, vicerrector General, la Emisora Cultural “es un aporte como muchos que la Universidad ha hecho a través de 210 años de historia y de compromiso con la sociedad antioqueña.”
La voz de la Universidad se escucha hace ochenta años
El directivo destaca la labor que ha cumplido la Emisora en la regionalización desde cuando en 2005 pasó de las dos frecuencias, en AM y FM, en Medellín y enriqueció la radio con nuevas emisoras en las regiones de Antioquia, “un proyecto que se considera completamente innovador hoy con 8 emisoras y que desde el momento de su concepción hasta ahora continúa siendo pionero en el país en cuanto a radios universitarias”, concluye. La directora de la Emisora Cultural, Beatriz Elena Mejía Mejía, resalta la presencia de la Emisora en la sociedad y reafirma el compromiso que tiene la radio universitaria con la Universidad y el país. “Con 80 años de existencia, la Emisora Cultural Universidad de Antioquia sabe que es el momento indicado para renovar el compromiso con la sociedad. No se entiende una radio universitaria, de una universidad pública como la nuestra, aislada y ausente de la realidad local, regional, nacional e internacional. La radio universitaria es veedora de los hechos
sociales y por tanto, escribe la historia de su país”, dice. Mejía Mejía es categórica en afirmar que no es cierto que este medio de comunicación tenga sus días contados y mucho menos que hoy esté ubicada en el patio trasero en cuanto a las preferencias de lo
Por ANDERZON PIEDRAHITA
En la actualidad, la Emisora a través de su fonoteca permite conservar y preservar las voces de grandes intelectuales del mundo que hoy se consideran patrimonio. La fonotecaria de la Emisora, Ángela María Quiroz, resalta que “en la década de los 90, la discoteca pasó a llamarse fonoteca y dejó de ser un archivo donde únicamente se almacenaban documentos de audio, para convertirse en un centro de documentación especializado en la preservación, conservación, acceso y divulgación de un acervo sonoro que hoy es valorado como la memoria sonora de la Emisora Cultural y de la Universidad de Antioquia.” Los 80 años que celebramos durante este mes de noviembre es un momento histórico no solo para nuestra Universidad sino que constituye la efeméride de la radio universitaria en el país que ha construido lazos inquebrantables de compañía con la sociedad. Así lo anota Carlos Vásquez, profesor del Instituto de Filosofía y colaborador de la Emisora con el programa Diálogos: “Lo que desde la primera vez me fascinó fue la libertad de la voz. Del radio amé sobre todo las palabras. Conversaciones, monólogos, pausas. La música vino después, asociada siempre a palabras. No entendía su sentido, no alcanzaba a saber lo que decían. Eso, en lugar de apartarme me fascinaba. Era tocado por una extraña gracia. Hubo así presencias que me resultaron indispensables. Por su dicción queda, su articulación sosegada.”
esde que se anunció un año atrás que se iniciaban nuevas conversaciones de paz con las guerrillas de las Farc se produjo un cambio fundamental del contexto público y de la correlación de las fuerzas políticas en el país: la superación de una concepción de la política anclada en la guerra por una política orientada hacia la paz y la utilización de la justicia transicional, dispositivo desarrollado en otros países para salir de largos conflictos y de guerras civiles. La idea de justicia transicional puede ser definida como la concepción de justicia asociada con períodos de cambio político, caracterizada por las respuestas legales para confrontar los daños de los regímenes represivos anteriores. Se plantea el problema de cómo las sociedades que salen de períodos de guerra civil o de dictaduras tratan con las consecuencias de violencia y violación de los derechos humanos. Comprende, además, todos los procesos y mecanismos asociados con la forma como una sociedad enfrenta el legado de grandes y graves abusos para poder garantizar la responsabilidad individual, servir a la justicia, y conseguir la reconciliación. Puede incluir mecanismos judiciales y no judiciales con diferentes niveles en el tratamiento del juzgamiento de los individuos, y puede incluir persecuciones individuales, reparaciones, búsqueda de la verdad, reforma institucional, descalificación y destituciones, o una combinación de ellas. La Universidad de Antioquia, con el propósito de contribuir a las reflexiones y debates en el país sobre el conflicto armado interno que se busca resolver mediante una alternativa de diálogo, debate y confrontación, ha convocado a juristas, funcionarios públicos, profesores universitarios, los días 21 y 22 de noviembre, para aportar luces sobre este problema fundamental para el presente y el futuro de Colombia en un seminario público y abierto a los universitarios y a la ciudadanía.
Mañana Escenarios para la paz • Saludo, Rector UdeA – Doctor Alberto Uribe Correa • Instalación a cargo del doctor Armando Otálora Gómez, Defensor del Pueblo.
Mañana MESA 4: Reformas al Estado y participación política • Carlos Gaviria Díaz, Ex magistrado de la Corte Constitucional • Jorge Iván Palacio, Presidente de la Corte Constitucional Comenta y modera: Adrián Restrepo
MESA 1: Dilemas de la reinserción y la reintegración • Alejandro Eder – Director de la Agencia Colombiana para la Reintegración • León Valencia – Analista político Comenta y modera: Felipe Piedrahita Tarde MESA 2: Justicia transicional • María Camila Moreno, Directora del Centro Internacional para la Justicia Transicional • Francisco Cortés – Universidad de Antioquia Comenta y modera: Fabio Giraldo MESA 3: Derecho internacional penal y procesos de paz • Rafael Grasa - Instituto Catalán Internacional para la Paz • Javier Ciurlizza - Director para América Latina, International Crisis Group Comenta y modera: Francisco Cortés
Dirección de Relaciones Internacionales – Cátedra Unesco
MESA 5: Educación para la paz • Eduardo Sandoval Forero - Coordinador Académico del Posgrado en Estudios para la Paz, la Interculturalidad y la Democracia - Universidad Autónoma Indígena de México • María Victoria Uribe, miembro de la Comisión Histórica Comenta y modera: Isabel Puerta MESA 6: Procesos de paz y ciudadanos • Max Yuri Gil Ramírez, Director Corporación Región • Julio González Zapata, profesor de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Antioquia • Germán Valencia, profesor del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia Comenta y modera: Gloria Patricia Peláez Jaramillo, Decana de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas.
PERIÓDICO ALMA MATER 626 NOVIEMBRE DE 2013
PERIÓDICO ALMA MATER N° 626 NOVIEMBRE DE 2013

References: resolución 
 resolución 
 artículo 11
 artículo 376
 resolución 
 resolución 
 Resolución