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Timestamp: 2019-02-21 06:47:27+00:00

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Historia | Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño
Historia de la Carrera de Diseño IndustrialHistoria de la Carrera de Arquitectura
*Reseña histórica por Lidia Samar
Los orígenes de la Carrera Diseño Industrial de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño, se remontan a 1985, cuando el arq. Bernardino Taranto, Decano Normalizador de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de Córdoba, ante la necesidad de crear alternativas que abriesen nuevas expectativas a los jóvenes en condiciones de iniciar sus estudios universitarios y poder brindar respuestas desde el ámbito universitario al medio productivo, , encomienda a los arquitectos Edmundo Arias. Víctor Bentolila y Rogelio Lambertucci, el proyecto de creación de una Escuela de Diseño Industrial, dentro de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo.
En 1987, y a partir de la labor de dicha Comisión, el arq. Osvaldo Pons es convocado para continuar con el desarrollo de dicho proyecto, por sugerencia del arq. Gonzalo Vivián y debido a su reconocida trayectoria en la que se imbrican la arquitectura y la producción industrial. Pons se hizo cargo del proyecto contando con el asesoramiento académico del arq. Ricardo Blanco, quien es uno de los principales referentes internacionales del diseño argentino y en el campo de la enseñanza del diseño, además de su labor como profesor de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires y de desempeñarse como Director de las Carreras de Diseño Industrial, Diseño de Indumentaria y Textil y de la Carrera de Postgrado de especialización en el Diseño de Mobiliario, ha estado vinculado con la labor de los principales centros académicos de la Argentina como docente – Universidad de La Plata, Universidad Nacional de Cuyo y Universidad Nacional de Mar del Plata – y como Asesor Académico para la creación de las Carreras de Diseño Industrial en Mar del Plata.
Lo más importante de destacar es el ímpetu con que Pons siempre bregó por lograr una industria argentina genuina y altamente competitiva y en la que interviniesen profesionales del diseño formados en el ámbito de la Universidad pública.
Así, incansablemente se movió en todas las esferas bregando por hacerlo realidad. Como testimonio de ello sintetizamos aquí parte de dos mensajes que testimonian su compromiso y convicción sobre el tema. En una nota de fecha 14 de octubre de 1988, dirigida al Ing. José Giai, por entonces Ministro de Comercio Exterior de la Provincia de Córdoba, manifestó:
“La conciencia de que los productos industriales argentinos deben ser comercializados en todas las latitudes geográficas y culturales del mundo ha obligado a las empresas a adoptar métodos de análisis nuevos en cuanto al diseño de los productos, esto es un diseño actualizado y competitivo.
“Uno de los problemas estructurales de la industria argentina consiste en que, en términos generales, sus productos no han alcanzado el nivel de calidad de fabricación exigido por las normas vigentes en los mercados externos.
Pero, además, la industria nacional ha descuidado la presentación física de sus productos, de sus envases y de su folletería, todos los cuales de esta manera no están a la altura de las exigencias industriales y culturales de los países desarrollados y aún de las de muchos de los que están en vías de desarrollo.
En este sentido entendemos que el diseño industrial constituye la actividad indicada y específica para integrar los objetivos antes anunciados referentes a la calidad operativa y estética de la producción y de su sistema de comercialización.
Países como Brasil, Italia y más recientemente España han implementado exitosamente políticas e instituciones para promover la utilización del diseño por parte de la industria. En el caso de Italia podemos afirmar que en sus productos de exportación el diseño constituye un aspecto de tanto o más importancia que su calidad industrial y el factor fundamental de su penetración en otros mercados.
Dado que en nuestra Universidad Nacional de Córdoba no existe una carrera que desarrolle o pueda desarrollar una actividad como la que surge de estas consideraciones previas, entendemos que resulta imprescindible plantear la creación de una carrera que responda a estas exigencias ya impostergables de nuestro comercio exterior.”(1)
Y en una carta dirigida a los industriales argentinos manifestó:
... “Estabilizada la moneda como herramienta de intercambio comercial para Argentina, hoy se impone la meta de ganar la batalla del comercio exterior, con productos industriales. Aquí insertamos el diseño industrial como protagonista de este emprendimiento comercial.
El nuevo profesional DISEÑADOR INDUSTRIAL será para el productor, el principal colaborador en la planificación y el emprendimiento de los nuevos productos y también colaborará a rediseñar los objetos que no tienen buen diseño y que muchas veces se actualizan con algún cambio sin aumentar el costo.
(...) En la historia del comercio de productos industriales están presente los casos de objetos que solamente con un cambio de color lograron mayor venta. Otras veces fue el cambio de tamaño o de forma o del material que contribuyeron aumentar las ventas.
La racionalización del buen uso de los materiales contribuye a que un objeto tenga mejor precio y mayor aceptación de COMPRA.. El buen diseño destaca favorablemente al producto promoviéndolo como lo haría el mejor vendedor. (...)
Los industriales argentinos se tienen que proyectar con sus productos a competir en el mercado internacional. Y este mercado exterior es de rigurosa competencia.
Tenemos que prepararnos para ello. Sin DISEÑO INDUSTRIAL no hay exportación.”(2)
Las gestiones alcanzan su culminación en 1989, bajo el Decanato del arq. Carlos Alfredo Feretti, con la creación de la Carrera Diseño Industrial (por Resolución HCS Nº 233/89) y la designación del propio Pons como su primer Director.
El Diseño Industrial se incorpora así a la amplia oferta académica de la Universidad Nacional de Córdoba, como la disciplina responsable de la resolución de productos que intervienen en la conformación, caracterización, control y mejoramiento de la estructura física en donde el hombre desenvuelve su vida social. Su función es proyectar y planificar objetos producidos industrialmente.
Para recomendar la creación de la carrera de Diseño Industrial en el ámbito de la Universidad Nacional de Córdoba, se tuvieron en cuenta los siguientes fundamentos (3):
El Diseño Industrial integra, al igual que el Diseño Gráfico, el universo proyectual, en el cual la arquitectura es una de las disciplinas fundamentales del campo. Esto hizo que la Facultad de Arquitectura y Urbanismo fuese el ámbito propicio y adecuado para la inserción, implementación y desarrollo de la nueva carrera.
La Provincia de Córdoba a pesar de su perfil industrial, no contaba con una carrera para formar profesionales en el área del diseño de productos.
Los Objetivos fijados para la Carrera Diseño Industrial son:
“Postular la realidad Nacional como principio, medio y fin de la tarea Universitaria.
Promover, incentivar, desenvolver y divulgar la educación del Diseño con un sentido Nacional y democrático.
Mantener y propender a la elevación del nivel de grado en lo académico-profesional de las carreras de Diseño ya existentes en otras universidades nacionales.”
“Preparar profesionales que se conviertan en los recursos humanos más idóneos a participar en el parque industrial de Córdoba y del país necesarios para alcanzar el nivel de eficiencia y competencia interna y externa que necesita para su desarrollo.
Formar profesionales capaces de realizar con solvencia tecnológica y estética, proyectos de objetos de uso para ser realizados por los medios productivos.
Dotar a los egresados de una formación cultural adecuada a su rol profesional.
Capacitar al egresado para el asesoramiento empresarial y la participación interdisciplinaria en equipos de proyectos y producción.
Considerar muy especialmente en el desarrollo pedagógico de la disciplina proyectual, el contexto socio-económico, la estructura tecnológica, las características culturales del medio y la inserción de la Argentina en Latinoamérica y en el mundo.
Considerar al Diseño como el acto proyectual resultante de un mecanismo racional e intuitivo tendiente a la creación de formas de uso.
Contribuir a la actualización permanente, a la discusión y a la investigación de todas las fases del conocimiento relacionadas con el Diseño.” (4)
Como Perfil del Egresado se ha establecido que:
“El Diseñador Industrial debe poseer una profunda conciencia crítica en relación a la incidencia de su actividad en:
La educación y el desarrollo cultural de la sociedad a la que pertenece.
La política de desarrollo industrial y tecnológico de Córdoba y el país.
El Diseñador Industrial debe poseer la información científica y técnica para utilizar la tecnología existente, para participar en la modificación o adecuación de la misma y en la creación de nuevas tecnologías.
El Diseñador Industrial debe estar capacitado para resolver, interpretar y reformular los problemas del medio al que pertenece con el objeto de producir el programa de un nuevo producto o modificar los existentes.
El Diseñador Industrial debe estar capacitado para armonizar los factores sociales, económicos y empresarios que actúan en la programación, producción, distribución y evaluación de los productos industriales.”
Bajo la conducción del arq. Osvaldo Pons, la nueva Carrera comenzó a difundir sus objetivos, a intentar los necesarios nexos con el mundo de la industria y a exhibir los trabajos de los alumnos en una serie de muestras y exposiciones entre las que se destaca las Ferias Internacionales del Complejo Feriar de la Ciudad de Córdoba.
En 1994, coincidiendo con el último año de estudio de la primera promoción, se logró que la Facultad incluyese en su nombre a la carrera, por lo que pasó a llamarse Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño.
En el Acto de Colación de Grados del 2 de junio de 1995, se entregaron los títulos a los cuatro primeros egresados: Martín Ávila, Flavio Ciciliani, Fernando Filippi y Mario Ivetta. En esa ocasión el Director Pons manifestó en su discurso:
“Noveles arquitectos y diseñadores industriales, serán desde hoy algo más que simples profesionales. La sociedad argentina necesita de hombres y mujeres que sean capaces de entregarse con pasión, a un nivel de excelencia profesional, que los hará constructores responsables de un ‘mundo mejor’.
Este nivel de excelencia es la profesionalidad, lograda en la búsqueda diaria de mayor idoneidad en el quehacer específico de la obra emprendida.
A la legítima aspiración de éxito, no la empañen con el afán de lucro. El facilismo, carente de autenticidad y de sustento en valores estéticos y éticos, los puede conducir al profesionalismo.
Demos en esta labor de la construcción humana, lo mejor que tengamos: experiencia, tiempo, comprensión, afán de superación y fidelidad a valores.
Comienza una nueva etapa: la de los emprendimientos. Encontrarán grandes dificultades y no pocas, pero... con la fuerza que dan los jóvenes años, podrán superarlas. ............” (5)
1 y 2. Pons, Osvaldo: fuente Archivo Familia Pons.
3. Palabras de Osvaldo Pons en el Acto de la primera Colación de la Carrera Diseño Industrial la Facultad de Arquitectura Urbanismo y Diseño de la Universidad Nacional de Córdoba ,1995.
4. Resolución HCS Nº 233-1989: Creación de la Carrera Diseño Industrial.
5. Osvaldo Pons en el Acto de la primera Colación de la Carrera Diseño Industrial la Facultad de Arquitectura Urbanismo y Diseño de la Universidad Nacional de Córdoba ,1995.
En 1931, se creó la Escuela de Arquitectura, dependiente de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).
Posteriormente, en 1944, el plan de estudios se adecuó a las nuevas tendencias, llevando la carrera a seis años con la incorporación de un trabajo final y de nuevas asignaturas como "Urbanismo" y "Planeamiento".
Hasta aproximadamente 1950, la Escuela estaba basada en la estructura general de las Ecoles de Beaux Arts, sobre todo la de París. El plan de estudios, las temáticas de las materias de diseño y las prácticas de taller aplicaban el diseño tipológico y el diseño por elementos de arquitectura. Dicha práctica de taller daba por resultado objetos abstractos, sin determinación de su localización y tampoco de la necesidad social que planteaba una demanda concreta.
La Escuela también tomó algunas características del modelo de la Ecole Polytechnique de París del siglo XIX, tal como la estructura en asignaturas del plan de estudios, dando mayor importancia a las materias técnicas o a las teorías, a la filosofía de la arquitectura o a la historia, en detrimento del "atelier", de la práctica artística del dibujo y del taller que imperaba en la enseñanza Beaux Arts.
Debates de principios del siglo XX
A partir del debate latinoamericano que se desarrolló desde 1910, se incorporó un acercamiento a las tradiciones nacionales, regionales y locales, valorizando las formas de la arquitectura colonial.
Así, alrededor de 1910, la arquitectura americana se difundió mediante los Congresos Panamericanos que se iniciaron en los años '20 y que fueron la palestra donde se suscitaron los choques ideológicos entre academicistas y neocolonialistas, entre historicistas y modernos y entre eclécticos de todo tipo.
Ciertos temas más utilitarios merecían una arquitectura clásica depurada de ornamentación o, más adelante, una expresión Art Déco. Así, los temas referidos al nuevo equipamiento urbano podían acercarse a la arquitectura moderna sin prejuicios. Hacia fines de 1930 y durante la década del '40, se generó una nueva conciencia crítica en los jóvenes estudiantes, poniendo en tela de juicio los principios del sistema del Beaux Arts, no válidos para la resolución de problemas modernos.
A mediados de los 50, se introdujeron la pequeña escala y el tema de la vivienda en los primeros cursos. La casa y los edificios de vivienda, temas menospreciados en la Escuela, se convirtieron en los referentes para los cursos iniciales e intermedios.
En este contexto, se creó la Facultad de Arquitectura y Urbanismo en el año 1954, por iniciativa del entonces consiliario en el Honorable Consejo Superior y decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNC, Ing. - Arq. Ángel Lo Celso, por medio del Decreto del Poder Ejecutivo nº 21005/54.
En 1956, se formuló un nuevo plan. Las principales líneas se concretaron en el interés por la relación de la arquitectura con la realidad social, acompañada de la posesión de conocimientos teóricos y una importante preparación humanística general (que se impartía desde las asignaturas Historia de la Arquitectura, Urbanismo, Introducción Cultural y Teoría de la Arquitectura).
En tanto, la materia Urbanismo aportó la idea del planeamiento (planes reguladores), buscando reencontrar la ciudad ordenada y jerarquizada, que el embate de la modernidad sin control empezaba a socavar. La carrera se estructuró en tres ciclos: ciclo preparatorio, (de carácter introductorio a todas las asignaturas) ciclo medio, (en el que se impartían los contenidos de la formación profesional, paulatinamente más complejos desde la composición arquitectónica simple a la composición del paisaje, al diseño de interiores, y de equipamiento y al urbanismo, la historia de la ciudad y el diseño urbano), hasta llegar al último ciclo en el sexto año con Trabajo Final o Tesis de Grado. Esta instancia se configuró como asignatura única a ese nivel y consistió en una propuesta integral de diseño.
En los cambios propuestos en el plan de estudios de 1956, se puede observar la rebelión contra la Arquitectura prescriptiva y canónica de la Escuela. El funcionalismo que lo caracterizó, más que el cambio en las asignaturas, provocó un cambio rotundo en el enfoque con que se encaró a la enseñanza.
Después de 1956, se inició la mencionada "década de oro" para la enseñanza de la Arquitectura en Córdoba.
En el año 2007, se procedió a una nueva reformulación del plan de estudios, en este caso para la carrera de Arquitectura y Urbanismo, la cual estableció una duración de seis años y el desarrollo de una tesis de grado, como exigencia para la graduación.
La carrera quedó organizada académicamente en una estructura constituida por tres ciclos (básico, medio y superior), agrupados en un total de sies niveles o años.
Según se estableció, este nuevo plan de estudios se diseñó para formar profesionales arquitectos, los cuales puedan prever, estudiar y resolver problemas relativos al hábitat construido y por construir.
"El arquitecto es un profesional de la proyectación, ejecución y planificación de espacios y objetos arquitectónicos y/o urbano arquitectónicos. Incluye los campos de la reflexión teórico-histórica, la expresión y creación formal, la investigación y perfeccionamiento tecnológico, el estudio y consideración de los recursos materiales, económicos y de gestión, necesarios para la concreción de las obras", indica el documento del plan 2007 en el apartado Enfoque del plan.
"Para tal fin, se vale de instrumentos conceptuales, procedimientos científicos y manejo de herramientas metodológicas y de representación, de expresión y de comunicación de la imagen e ideas concebidas, emergentes del estudio integral de los problemas puestos a consideración del profesional para su solución", dice el texto.
Así, las asignaturas de la carrera desarrollaron distintas estrategias didácticas basadas en una programación de actividades, cuyo objetivo es estimular la expresión gráfica, oral y escrita, la creatividad, el desarrollo de la capacidad de concreción/abstracción y la participación de los estudiantes.
En el nuevo plan de estudios, se reforzó la modalidad de taller, característica esencial de la carrera de arquitectura, como experiencia de enseñanza y aprendizaje de forma gradual e involucrando la interacción entre docentes y estudiantes. El taller es un espacio de producción y de reflexión permanente sobre las ideas arquitectónicas, los criterios que orientan la resolución del proyecto y las propias elaboraciones de los alumnos.
Restaurada la democracia en 1983, se retomó la participación de los claustros en el gobierno de la Facultad, se reforzó el área de proyectos, se impulsó la investigación y se reformuló el plan de estudios. Los centros e institutos de investigación contribuyeron al desarrollo académico y de extensión.
La Comisión Especial designada por Resolución nº 305/84 analizó los principales déficits de la estructura académica vigente y formuló una propuesta de reestructuración de contenidos del plan de estudios, a fin de adecuar la carrera a la formación de un egresado acorde a las necesidades propias de nuestro país, su situación económica social, la realidad inmediata y posibles previsiones de futuro.
El plan de estudios aprobado por el entonces decano normalizador, ordenanza nº 28/85 (Res. HCS nº 33/85), buscó preparar al estudiante para dar una respuesta profesional comprometida con la realidad nacional, motivando la investigación permanente de nuevas propuestas y el desarrollo de una vocación de servicio para el apoyo a la comunidad y su administración.
Las modificaciones respondieron a criterios acordados en la reunión de decanos de las distintas facultades de arquitectura de universidades nacionales, agrupadas en Codfaun, y tuvieron por objeto establecer contenidos formativos básicos comunes a todas las facultades nacionales, atendiendo a que todos los egresados del país deben tener una formación similar, dado la necesaria igualdad en los alcances de los títulos.
Asimismo, se pretendió establecer, por cuenta de cada facultad, un conjunto de conocimientos organizados como disciplinas electivas (a modo de pre-especialización) que completaran la formación de grado. Al mismo tiempo, la oferta académica se amplió con la creación de la carrera de Diseño Industrial en el año 1989 (resolución HCS 233/89), instrumentada en 1991. Cuatro años después, la facultad incorporó a su nombre la palabra “Diseño”.
En 1976, se propuso un plan de estudios similar al anterior al año 1970, con ajustes para acentuar el área tecnológica. Este plan constaba de 29 materias obligatorias, las cuales se organizaban en tres áreas de conocimiento: Socio-cultural, Técnicoconstructivo y Arquitectura conforme los criterios establecidos en la Resolución del Ministerio de Educación nº 740/75.
A fines de los años sesenta, en el marco de la crisis político-institucional que atravesaba el país, se introdujeron una serie de cambios en la enseñanza de la facultad conducentes a una mayor integración de los conocimientos impartidos en las áreas, que confluyeron en el taller de síntesis o taller total. Ésta idea revolucionaria representó avances notables en el campo de la llamada “síntesis”.
Los docentes de todos los campos, conjuntamente con los alumnos, participaban en el proceso completo del curso: la programación, el análisis, la búsqueda de partido, el desarrollo del proyecto y la evaluación. El plan de estudios insertaba la carrera de Arquitectura en la estructura funcional de este taller total mediante de la interacción de tres subsistemas articulados: ciclos, áreas y campos de conocimiento.
La carrera estaba estructurada en tres ciclos (básico, medio y superior) y en cuatro áreas (diseño, tecnología, ciencias sociales y síntesis). Esta organización académica se mantuvo hasta abril de 1976.
1. Ordenanza H.C.D. 142/07

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