Source: http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?type=CRE&reference=20100519&secondRef=ITEM-007&language=ES&ring=B7-2010-0265
Timestamp: 2013-05-25 06:00:06+00:00

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Debates - Miércoles 19 de mayo de 2010 - Explicaciones de voto
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*** Bernd Posselt (PPE). – (DE) Señor Presidente, tengo de usted y de su presidencia un muy alto concepto, pero hoy he de protestar. Le ha dado la palabra a numerosos diputados, dos veces al señor Lehne y al señor Gollnisch, y al señor Fox. Yo también planteé una cuestión de orden en relación con el calendario y es un punto importante. Me gustaría pedirle que comprobara si la enmienda número 4 es ilícita. Sé que rechazamos la enmienda, pero esto es una cuestión de principio. El tratado no hace referencia a las 12 sesiones plenarias por año, sino a las 12 sesiones plenarias mensuales por año. La enmienda presentada por el señor Fox intenta combinar las sesiones plenarias de agosto y septiembre en una semana. No se trata de la sesión plenaria de septiembre I y la de septiembre II, sino de una sesión plenaria en agosto y otra en septiembre. Ciertamente me gustaría que se aclarara si eso es ilícito o no. Presidente. – Bueno, señor Posselt, lo que pasa es que este asunto ya ha sido votado y, por tanto, no podemos volver a reabrirlo. En todo caso, tenga usted la seguridad de que todas estas enmiendas al calendario han sido examinadas cuidadosamente por la Presidencia. Carl Schlyter (Verts/ALE). – Señor Presidente, el señor Comisario nos informó justo antes de la votación sobre la cuestión de la trombina. Me pregunto si usted podría pedirle que facilitara datos estadísticos que justifiquen su declaración en el sentido de que supone un beneficio económico para los consumidores sustituir piezas cárnicas baratas y ponerlas en productos parecidos a la ternera, en lugar de utilizarlas en salchichas y en otros productos.
Me gustaría que el señor Comisario nos presentara pruebas estadísticas de que es económicamente beneficioso para los consumidores, puesto que hasta la fecha no lo han demostrado. El señor Comisario también ha realizado una comparación con la carne picada, pero sabemos que las normas de higiene para la carne picada no son las mismas que para los productos de charcutería, por eso cuestionaría si las dos declaraciones del señor Comisario son correctas. Si el señor Comisario no ha dado información incorrecta al Parlamento, justo antes de la votación, sería un grave error. Me gustaría que escribiera una carta al señor Comisario para que justificara dichas declaraciones. Presidente. – Es que ahora no estamos en ese punto, señor Schlyter, estamos en las explicaciones de voto. Y estamos en las explicaciones de voto sobre el presupuesto rectificativo. Explicaciones de voto orales Informe: Vladimír Maňka (A7-0158/2010) Hynek Fajmon (ECR). – (CS) Voté en contra del informe Vladimír Maňka por el que se establece el presupuesto de la UE para este año. En tiempos de crisis económica, cuando es esencial reducir el gasto público, no estoy de acuerdo con que el Parlamento Europeo vaya totalmente en la dirección contraria e incremente bruscamente el gasto.
No estoy de acuerdo con que el Parlamento Europeo contrate a 150 funcionarios más, ni en que sus miembros deban recibir una nueva financiación adicional para sus asistentes, más aún de la que ya reciben. Según el Informe Maňka los europarlamentarios recibirán 1 500 euros más por mes este año, además de otros 1 500 euros adicionales por mes en virtud del Informe Helga Trüpel, que se aprobó ayer.
Esto le costará a los contribuyentes 13,4 millones de euros más por año. Los europarlamentarios ya son objeto de crítica pública por las ingentes sumas de dinero público que reciben. Otro aumento tropezará con el justificado descontento público de toda Europa, por eso no he apoyado esta propuesta. Bogusław Liberadzki (S&D). – (PL) A diferencia del ponente anterior, respaldo el presupuesto rectificativo. No se trata de una enmienda que sólo afecta a la contabilidad. Esta enmienda es muy conveniente. ¿Cómo puede ser? Bueno, se trata de nuestra nueva función como Parlamento, como un organismo al que se le han otorgado poderes legislativos. Los votantes esperan que nosotros, los europarlamentarios, podamos revisar propuestas presentadas por la Comisión y por el Consejo. Recordemos que cada Comisario cuenta con un equipo de cientos de personas que trabajan con ellos. Nosotros sólo tenemos a una o dos personas que nos apoyan. Así que no se trata de un ahorro de lo que aquí estamos hablando aparentemente. Es simplemente una respuesta a una nueva función, un nuevo papel. Me gustaría agradecer al ponente, el señor Maňka, su magnífico informe. Informe: Miroslav Mikolášik (A7-0106/2010) Kristian Vigenin (S&D). – (BG) Señor Presidente, me gustaría decir que apoyé los informes relativos al plan de acción sobre el trasplante de órganos, así como el informe sobre la calidad y la seguridad de órganos. Sin embargo, quisiera decir que existen grandes diferencias entre los Estados miembros al respecto. Por tanto, espero que este plan de acción y el informe sobre la calidad y la seguridad de órganos ayude a los Estados miembros a normalizar sus criterios y que se utilicen como referencia en el futuro.
Menciono esto porque mi país, Bulgaria, tiene 35 veces menos donantes que España. Los problemas en este ámbito están relacionados con toda la cadena de acciones: desde la provisión de información a los ciudadanos hasta el propio trasplante y el tratamiento post-trasplante. No contamos con un red de centros de donantes. El equipamiento disponible no es suficiente y no tenemos una base de datos de donantes confiable. Bulgaria no es miembro de Eurotransplant y no se pueden ofrecer tratamientos post-trasplante. Tampoco tenemos dispensarios construidos para hospitales que llevan a cabo trasplantes.
Por esta razón espero que este informe y las decisiones adoptadas por el Parlamento sirvan de impulso y que esta Directiva se aplique cuanto antes. Siiri Oviir (ALDE). – (ET) Señor Presidente, yo también voté a favor de este informe, porque establece normas comunes obligatorias en materia de calidad y seguridad de los órganos humanos destinados a ser trasplantados en todos los Estados miembros, y, de ese modo, garantiza la protección del donante y del receptor reforzando al mismo tiempo la cooperación entre los Estados miembros. Con este informe, hemos tenido la oportunidad de lograr una mejor calidad de vida para aquellas personas ―más de 56 000 residentes de la Unión Europea― que actualmente están en lista de espera para un trasplante de órganos. Radvilė Morkūnaitė-Mikulėnienė (PPE). – (LT) También voté a favor de este importante documento sobre las normas comunes en materia de calidad y seguridad de los órganos humanos destinados a ser trasplantados. Ciertamente sería magnífico establecer y organizar un sistema de trasplante de órganos para el conjunto de la Comunidad que sería transparente y limpio, y que garantizaría la calidad y la seguridad a escala de la UE. Este es uno de los objetivos más importantes. 56 000 ciudadanos esperan un donante y la escasez de órganos destinados a ser trasplantados también causa otros problemas, como problemas de delincuencia. Por consiguiente, creo que este documento contribuirá a la creación de un sistema adecuado que garantizará la seguridad y la fiabilidad de los métodos de trasplante de órganos. Martin Kastler (PPE). – (DE) Señor Presidente, he votado a favor de este informe y me gustaría felicitar al señor Mikolášik por el excelente trabajo que ha realizado. Creo que hoy es un día importante, porque hemos garantizado que los donantes y los receptores de órganos tendrán normas comunes y una mayor seguridad. Espero que esto también ayude a simplificar la cooperación entre países y, por ello, estoy muy agradecido por que hemos votado a favor de este informe con una amplia mayoría. Richard Howitt (S&D). – Señor Presidente, acojo con gran beneplácito este informe así como las nuevas normas europeas para la donación de órganos. Si muere en otro país de la Unión Europea, ¿por qué no deberían utilizarse sus órganos para salvar vidas? Si necesita un órgano difícilmente compatible de otro país europeo, es lógico que se apliquen estas normas.
Aunque no ha formado parte del debate, también me gustaría destacar mi apoyo personal por un sistema de exclusión posterior en lugar de uno de consentimiento previo para la donación de órganos. El ochenta por ciento de los ciudadanos europeos afirman que apoyan la donación de órganos, aunque sólo el 11 % cuenta con la tarjeta de donante de órganos. Tenemos que estrechar la brecha.
El año pasado fallecieron 25 personas en mi circunscripción regional del este de Inglaterra porque estaban en la lista de espera de donantes de órganos pero no se pudo encontrar un donante a tiempo. En los hospitales de Addenbrooke y Papworth de mi circunscripción, tenemos conocimientos especializados a escala europea y mundial en trasplantes de pulmón y corazón. Dejemos que los cirujanos hagan su trabajo. Permitamos que los pacientes sean tratados. Este es el regalo de la vida. Karin Kadenbach (S&D). – (DE) Señor Presidente, estoy totalmente de acuerdo con el ponente anterior. También estoy muy agradecida por este informe que se ha aprobado hoy por una gran mayoría. Cuando oímos que 56 000 europeos se encuentran actualmente en lista de espera para un órgano compatible con el fin de poder tener una calidad de vida alta o razonable, o simplemente para sobrevivir, está claro que necesitamos armonizar y mejorar urgentemente las normas, además de facilitar a los receptores el acceso a órganos procedentes de toda Europa. Janusz Władysław Zemke (S&D). – (PL) Yo también voté a favor de la aprobación de este documento porque sin lugar a dudas representa un paso en la dirección correcta. No obstante, si bien estoy de acuerdo con estos principios, y que vamos a estar preocupados por la calidad de los donantes y de los órganos, quiero decir claramente que este es sólo el primer paso en la dirección correcta. Si queremos fomentar un incremento fundamental en materia de donación de órganos, la Unión necesita llevar a cabo una campaña considerablemente más amplia, así como medidas de carácter preventivo e informativo. Si esto no va seguido de un fomento de la donación, me parece que simplemente nos quedaremos a medio camino. Calendario de los periodos parciales de sesiones del Parlamento Europeo - 2011 Seán Kelly (PPE). – Señor Presidente, en primer lugar, quisiera felicitarle por la manera en que hoy ha manejado este difícil tema, por explicar con cortesía la interpretación de la presidencia y por mantenerse firme. De lo contrario, probablemente todavía seguiríamos aquí. No digo que esté de acuerdo con usted, pero no estoy suficientemente cualificado como para expresar una opinión así que acepto la suya como si estuviera escrita en el evangelio.
En segundo lugar, creo que el punto expresado por el señor Salatto es válido, en el sentido de que necesitamos rutas de entrada y salida más rápidas y accesibles en Estrasburgo para beneficio de los Miembros y de otras personas. También desearía felicitar a los cuestores, incluido mi compatriota el señor Jim Higgins, y a todos los que trabajan arduamente para que Frankfurt-Hahn sea designado igual que el aeropuerto de Frankfurt y Estrasburgo, desde el punto de vista del transporte.
Por último, me gustaría decir que en lo que respecta a los costes de alojamiento aquí en Estrasburgo sería de gran ayuda si fueran los mismos para las semanas que nos reunimos en el Parlamento como para las que no nos reunimos. Todo ello hará que Estrasburgo sea más atractivo, ya que es una bonita ciudad. Entiendo porqué estamos aquí y una vez que estamos aquí, somos muy felices. Informe: Miroslav Mikolášik (A7-0106/2010) Laima Liucija Andrikienė (PPE). – Señor Presidente, voté a favor de la resolución sobre el trasplante de órganos humanos. Muchas personas fallecen cada día porque sufren insuficiencias orgánicas y porque los órganos no están disponibles. La UE puede ayudar a pacientes en lista de espera para órganos en toda Europa y, como consecuencia, salvar vidas. Lo que necesitamos es un sistema bien coordinado de donación y trasplante de órganos.
Me gustaría subrayar una vez más un punto muy importante, se trata de un punto político, a saber, el principio de la donación voluntaria y remunerada para partes del cuerpo humano. Informes de la Organización Mundial de la Salud y del Consejo de Europa indican que en varios países del mundo, las personas reciben mucho dinero por donar órganos. Incluso existen informes que señalan que las personas son asesinadas deliberadamente para obtener sus órganos, por ejemplo médicos de Falun Gong en China.
También conocemos casos en algunos países donde el riesgo médico para el donante es alto y con frecuencia el transplante se realiza en condiciones médicas pésimas. Así, para finalizar, me gustaría agradecer a aquellos que iniciaron la resolución que hoy hemos aprobado y especialmente a nuestro ponente, el señor Mikolášik. Resolución: Aditivos alimentarios distintos de los colorantes y edulcorantes (trombina de bovino o porcino) (B7-0264/2010) Anna Maria Corazza Bildt (PPE). – (SV) Señor Presidente, yo y el resto de los conservadores suecos hemos votado contra la propuesta de prohibir la trombina. La propuesta de la Comisión exige un etiquetado claro de las carnes que han sido unidas de esta manera y declara que no se debe permitirse su uso en restaurantes y establecimientos de restauración de gran escala ya que es difícil, en lugares como estos, proporcionar a los clientes información clara.
Debemos apaciguar el debate sobre el pegamento para la carne. La trombina está presente de forma natural en todas las carnes. Para evitar la trombina sería necesario dejar de comer carne por completo. Los expertos de la Comisión aseveran que la trombina no es peligrosa para la salud y esa opinión tiene fundamento científico.
Lo importante es que el alimento es seguro y que no se engaña a los consumidores. El envase debe incluir información precisa sobre la trombina y la etiqueta debe ser clara.
¿Por qué deberíamos prohibir la trombina? Hacerlo sería como abrir la caja de Pandora. ¿Ese es el verdadero trabajo de los políticos que manejan nuestra comida? ¿Dónde acabará? No hay razón aquí para limitar la libertad de los consumidores y su derecho individual a la libre elección.
Cuando se trata de alarmismo político sobre los alimentos que no son peligrosos o poco sanos, digo ¡basta! No recurran a la prohibición ―en su lugar regulen con mayor rigor las normas de etiquetado―. Renate Sommer (PPE). – (DE) Señor Presidente, aprobar la resolución que prohíbe la trombina en productos alimenticios supone sencillamente rendirse a la opinión pública. Eso es puro populismo. No estamos cumpliendo con nuestras responsabilidades si no seguimos las pruebas científicas. ¿Cuál es la prueba? ¿Qué es la trombina? La trombina es una enzima natural que forma parte de la sangre y, por ende, de la carne. Todos tenemos mucha trombina en nuestros cuerpos. Si la prohibimos como aditivo alimentario, ¿podemos continuar existiendo o tenemos que deshacernos gradualmente de nosotros mismos como residuos peligrosos?
Está claro que debemos impedir que los consumidores sean llevados a engaño por productos que parecen y están diseñados para imitar a otros productos. Podemos hacerlo utilizando un etiquetado en consonancia con el nuevo Reglamento sobre el etiquetado de productos alimenticios. Votaremos en la primera lectura de esta regulación en junio. Contamos con varias normas que impiden la publicidad engañosa y también tenemos etiquetado adicional para productos especiales. La Comisión ha propuesto exactamente la misma solución para etiquetar productos en los que se utiliza la trombina como pegamento. Me gustaría señalar que existe un gran número de enzimas similares que no están prohibidas y que todavía se utilizan. Anja Weisgerber (PPE). – (DE) Señor Presidente, la protección del consumidor es una cuestión muy importante para mí y por ello estoy en contra de que se induzca a engaño a los consumidores de ninguna manera. Por esa razón lucho por conseguir un mejor etiquetado de las imitaciones alimenticias en el Reglamento sobre el etiquetado de productos alimenticios, por ejemplo. Hago un llamamiento al Consejo para siga este enfoque, que la Comisión también apoya.
Hoy teníamos que votar sobre la carne pegada. La carne pegada es carne que está unida y se vende como un producto de alta calidad. En mi opinión, esto no debería pasar especialmente cuando los consumidores no son conscientes de lo que pasa. La decisión de hoy no es fácil para mí. La Comisión ha propuesto una regulación exhaustiva de etiquetado, pero los consumidores todavía pueden ser inducidos a engaño, porque es difícil probar que un producto contiene trombina. Esto significa que posiblemente se utilice pero no se indica en la etiqueta. Por lo tanto, creo que los requisitos de etiquetado no son suficientes en este caso. Ahora he votado a favor de la resolución y de la prohibición de la trombina. Informe: Ramón Jáuregui Atondo (A7-0144/2010) Krisztina Morvai (NI). – (HU) Durante los últimos ocho años, la dictadura post-comunista en Hungría ha pisoteado los derechos de los húngaros. Entre otras cosas, ha disuelto ilícitamente o había disuelto prácticamente todas las manifestaciones públicas. Con la ayuda de casi 100 abogados excelentes del Servicio Nacional de Defensa Jurídica, la mayoría de los casos ya han conseguido una indemnización jurídica ante los tribunales húngaros, pero se han dado casos, como el caso Butka ahora famoso, que han tenido que ser llevados ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo.
La Unión Europea está planeando desmantelar, bajo el pretexto de la adhesión al Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, el sistema «Estrasburgo» que funciona correctamente. Insto a todas las organizaciones de derechos humanos europeas y húngaras a que examinen este proceso y protesten contra hechos como el Informe Atondo que se ha aprobado hoy y que, como digo, socava y desmantela el sistema europeo de protección de los derechos humanos. Es la responsabilidad histórica de Hungría ver que bajo la presidencia húngara no aceleramos sino que más bien impedimos este peligroso proceso. Resolución: Aditivos alimentarios distintos de los colorantes y edulcorantes (trombina de bovino o porcino) (B7-0264/2010) Radvilė Morkūnaitė-Mikulėnienė (PPE). – (LT) Este tema es bastante delicado y ha sido motivo de muchos debates en el Parlamento Europeo y, por supuesto, en la sociedad en general. Todavía pienso que prohibir algunos productos o aditivos no es una solución y quizás tengamos que estar de acuerdo con el argumento de que es el consumidor el que tiene derecho a elegir, con conocimiento de causa, lo que quiere comprar y lo que quiere consumir. Por otra parte, sería más bien difícil controlar el proceso. Actualmente, en la era de la concienciación pública, con gran cantidad de información accesible, todavía tenemos que formular expresiones, sin ambigüedades naturalmente, que sean aceptables para la sociedad, de manera que cuando las personas compran un producto u otro puedan obtener información adecuada y puedan entender lo que son los ingredientes del producto. Por lo tanto, siento que debe haber más consultas con la sociedad, su educación y quizás consultas adicionales con científicos. Martin Kastler (PPE). – (DE) Señor Presidente, los ciudadanos europeos tienen razón. Les gustan las comidas honestas y los políticos honestos.
Respeto la opinión pública en ese sentido. Sencillamente no podemos ignorar la opinión pública ni tampoco la podemos rechazar como simple populismo. No es el caso. Debemos escuchar lo que nuestros ciudadanos nos dicen. Si nuestros electores y ciudadanos opinan que la carne real debe ser carne real y que no debe estar hecha a partir de diferentes piezas de carne unidas, entonces debemos garantizar que no es posible procesar la carne de ese modo. Por eso he votado en contra de que se pueda utilizar la trombina como pegamento alimentario. Karin Kadenbach (S&D). – (DE) Señor Presidente, yo también he votado a favor de la resolución para prohibir el uso de la trombina como aditivo alimentario porque no me convencían los argumentos del señor Comisario. No queremos carne pegada en Europa. Aunque la trombina sea una enzima que no es nociva para la salud, utilizarla para unir piezas de carne y producir una pieza de carne comprimida mayor, debe incrementar significativamente el riesgo de infecciones bacterianas. Por otra parte, la decisión tomada hoy fue claramente en beneficio de los consumidores europeos y en oposición a los intereses puramente financieros de la industria. Los consumidores que quieren un bistec deben tener un bistec y no una pieza de carne que ha sido pegada. Esto significa que debemos apelar a la Comisión para que no autorice el uso de la trombina. Peter Jahr (PPE). – (DE) Señor Presidente, el debate actual sobre el llamado jamón pegado muestra que algunos fabricantes no se preocupan honestamente de los consumidores. Me gustaría que todos los alimentos fueran etiquetados de tal manera que no es posible inducir a engaño a los consumidores. Si se utiliza esta enzima, los consumidores deben poder identificar su presencia. Esta es la base para una protección eficaz y justa del consumidor. Nuestro trabajo consiste en garantizar que los consumidores adultos tengan información suficiente para tomar decisiones en su propio interés.
Una observación final sobre el jamón pegado. Todavía no ha tenido lugar el debate con los consumidores sobre si lo quieren o no. Sin embargo, es importante que estos sepan al menos lo que realmente están comiendo. Informe: Andrés Perelló Rodríguez (A7-0103/2010) Siiri Oviir (ALDE). – (ET) Acojo con beneplácito el plan de acción y, por ende, voté a favor del mismo. Este representa un paso en la dirección correcta y debemos trabajar juntos para solucionar este problema. Las medidas a escala de la Unión Europea nos ayudarán a incentivar los esfuerzos de los Estados miembros para garantizar la calidad y la seguridad en materia de donación y trasplante de órganos, para ocuparse mejor de los problemas derivados de la falta de órganos, así como para que el sistema de trasplantes sea más efectivo. El plan de acción aprobado brindará a los Estados miembros la oportunidad de utilizar las diez medidas prioritarias que hemos establecido como base para unir de forma más eficaz los diversos planes de acción nacionales. Tenemos la obligación, dentro del ámbito de nuestra competencia, de contribuir a la protección de alto nivel de la salud en toda la Unión Europea. Informe: Ramón Jáuregui Atondo (A7-0144/2010) Clemente Mastella (PPE). – (IT) Señor Presidente, Señorías, la adhesión al Convenio Europeo representa sin duda el progreso en el proceso de integración política de la Unión Europea, cuyo sistema de protección de los derechos fundamentales se complementa y refuerza gracias a la integración de la Carta de los Derechos Fundamentales en su Derecho primario.
Consideramos de enorme importancia y políticamente relevante que se haya otorgado al Parlamento Europeo el derecho a nombrar un cierto número de representantes para la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa cuando esta elija jueces para el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Recordemos la promoción del respeto de los derechos humanos, un valor central de la Unión Europea tal y como se establece en su Tratado constitutivo.
Me gustaría hacer hincapié además en la importancia del Convenio y de la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos para el establecimiento de un marco jurídico y regulador de los principios orientadores en el ámbito de las libertades civiles, la justicia y los asuntos de interior, sobre todo teniendo en cuenta las nuevas formas de integración y armonización iniciadas con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa y la aprobación del Programa de Estocolmo.
Asimismo el Convenio proporcionará un instrumento jurídico adicional que facilitará la presentación de una demanda ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos contra una acción u omisión de una institución europea o de un Estado miembro en el contexto de la aplicación de la normativa europea.
Por último, es significativo que el artículo 1 del Convenio Europeo no sólo garantice la protección de los ciudadanos de la Unión Europea y de otras personas que se encuentren en el territorio de la Unión, sino también la de cualquier individuo que se acoja a la jurisdicción de la Unión fuera de su territorio. Alfredo Antoniozzi (PPE). – (IT) Señor Presidente, Señorías, estoy a favor de la adhesión de la Unión Europea al Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales porque, como queda claramente resumido en el informe Atondo, significa un paso adelante en el proceso de integración europea. Esto supone un paso hacia la unión política y una clara muestra de la coherencia entre la Unión y los países del Consejo de Europa y su política en materia de derechos humanos que reforzará la credibilidad de Europa en los países no europeos. Por último, representa un claro deseo de armonizar la cuestión de los derechos humanos y las libertades fundamentales a escala legislativa y en los tribunales.
Gracias al Tratado de Lisboa la Unión Europea es por primera vez una entidad internacional con personalidad jurídica propia. Espero que la firma del Convenio sea uno de los primeros pasos hacia la afirmación de la Unión Europea como un único organismo a nivel de las negociaciones internacionales más importantes. Bruno Gollnisch (NI). – (FR) Señor Presidente, respecto a esta cuestión me muestro un poco más reservado que los diputados que acaban de tomar la palabra.
De hecho, a primera vista, la idea de que la normativa europea esté sujeta a la jurisdicción del Tribunal Europeo de Derechos Humanos es bastante atractiva. Era bastante alarmante que las leyes nacionales pudieran, por así decirlo, ser censuradas por ese Tribunal. Sin embargo, la manera en que las jurisdicciones nacionales aplican estas leyes significa que la normativa europea queda excluida de su alcance, tanto más cuanto esta normativa, en mi país, Francia, tiene prioridad, en virtud del artículo 55 de la Constitución, respecto a la legislación nacional francesa.
Uno se puede preguntar, no obstante, si este procedimiento no desembocará en un cierto tipo de superposición. De hecho, por un lado, la normativa europea en raras ocasiones se aplica directamente en los Estados miembros; primero debe ser transpuesta a la legislación nacional por medio de legislación secundaria.
Por otro lado, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea en Luxemburgo ha demostrado su interés en proteger los derechos fundamentales. También ha asimilado esta legislación como resultado de la adopción de la Carta de los Derechos Fundamentales. El temor es que podríamos encontrarnos con procedimientos de larga duración, especialmente si, como algunas personas piden, se entabla un procedimiento de cuestión prejudicial. Por esa razón, nosotros hubiéramos preferido que se hiciera una distinción entre el cumplimiento de las normas y la participación en el procedimiento de recurso. Resolución: Conferencia de Revisión del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional en Kampala, Uganda (B7-0265/2010) Bruno Gollnisch (NI). – (FR) Señor Presidente, en un momento en el que están sucediendo acontecimientos trágicos en Tailandia, no podemos dejar de valorar la necesidad de que los delitos graves cometidos contra la población civil sean denunciados ante los tribunales.
Sin embargo, la experiencia previa es menos alentadora de lo que indicaron ayer varios diputados durante el debate. En la primera Corte Penal Internacional, aquellos que, sin ningún objetivo militar en mente, decidieron utilizar napalm para quemar a la población civil en la ciudad de Dresden; aquellos que decidieron utilizar radiación atómica para quemar a la población civil de Hiroshima y Nagasaki; y aquellos que decidieron matar a los oficiales polacos encarcelados disparándoles en la nuca fueron los jueces, cuando en realidad debían haber estado incluidos entre los acusados. Los resultados obtenidos del anterior Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia, especialmente en los casos Milosevic y Šešelj tampoco son muy satisfactorios.
Respecto a la creación de un fondo fiduciario, en caso que sea necesario que los Estados miembros realicen una contribución, ¿significa esto que Europa indemnizará a las víctimas de genocidios que tengan lugar fuera de su territorio? Existen cientos de miles incluso millones de personas que entran dentro de esa categoría. Temo que nos estamos metiendo en algo bastante complicado. La idea de procesar en última instancia a las partes derrotadas, a pesar de las garantías que a veces se les brindan, con el fin de alcanzar un acuerdo de paz supondría correr el riesgo de prolongar indefinidamente los conflictos; este es el fundamento de nuestras reservas respecto a este informe. Laima Liucija Andrikienė (PPE). – (LT) Yo voté a favor de la resolución sobre la Conferencia de Revisión del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional que comenzará a finales de este mes en Kampala, Uganda.
En 1998, 138 países acordaron establecer la Corte Penal Internacional y aprobaron el Estatuto de Roma en base a que esta Corte ha estado funcionando durante 7 años desde 2003. Ha llegado el momento de revisar el Estatuto de Roma concretamente las llamadas «disposiciones temporales» sobre las que no logramos alcanzar un acuerdo en 2002. Todos los Estados miembros de la UE han ratificado el Estatuto de Roma. Sin embargo, algunos de nuestros socios, como los Estados Unidos de América, Rusia y China, no se han unido a la Corte Penal Internacional en su labor. Con la resolución de hoy, el Parlamento Europeo vuelve a hacer un llamamiento a estos países para que ratifiquen el Estatuto de Roma y cooperen con dicha Corte. En el siglo XXI las personas responsables de genocidios, delitos contra la humanidad y crímenes de guerra no sólo deben esperar una condena moral por parte de la comunidad internacional sino también sanciones jurídicas. No se pueden cometer estos delitos con impunidad. Explicaciones de voto por escrito Solicitud de consulta al Comité Económico y Social Europeo - Iniciativa ciudadana (artículo 124 del Reglamento) - Solicitud de consulta al Comité de las Regiones - Iniciativa ciudadana (artículo 125 del Reglamento) Carlos Coelho (PPE), por escrito. – (PT) Además de acelerar los mecanismos de toma de decisiones, el Tratado de Lisboa contribuye a la lucha contra el déficit democrático, refuerza los papeles de los parlamentos nacionales y del Parlamento Europeo, y enfatiza el ejercicio de la ciudadanía europea. La introducción de la petición legislativa, o el «derecho de iniciativa popular», como se ha denominado, es de especial importancia. Este nuevo dispositivo permite que un grupo de no menos de un millón de ciudadanos de un número importante de Estados miembros soliciten una iniciativa legislativa de la Comisión en áreas en las que la Unión tiene jurisdicción.
El Tratado de Lisboa también pone de manifiesto la importancia de las consultas y el diálogo con otras instituciones y organismos, la sociedad civil y los interlocutores sociales, entre otros. Creo que Europa debe ser la Europa de los ciudadanos y esto sólo puede suceder si la hacemos más democrática y transparente. En este contexto, estoy de acuerdo en que se debe recabar la opinión del Comité Económico y Social y del Comité de las Regiones. Recomendación para la segunda lectura: Claude Moraes (A7-0117/2010) Alfredo Pallone (PPE), por escrito. – (IT) Debe parecer que estoy repitiendo lo que expresé ayer en relación con el informe Tavares. Con todo, el problema de los refugiados es un problema europeo y no se puede dejar que los gobiernos nacionales lo gestionen, considerando las diferencias geográficas y económicas.
Por tanto, estoy a favor de crear un fondo a escala europea. La creación de dicho fondo debe cumplir dos objetivos: debe apoyar a los refugiados que llegan a nuestros países, con frecuencia a través de nuestras costas buscando ayuda, así como respaldar a estados que reciben el mayor número de estas personas desesperadas debido a su localización geográfica.
De hecho, el problema es, y debe ser, un problema europeo, y no se puede dejar al gobierno de ciertos estados. Espero que en el fondo sólo sea el comienzo de un camino que aborda el conjunto de este problema desde una perspectiva más europea y con un espíritu de solidaridad. Recomendación para la segunda lectura: Anni Podimata (A7-0128/2010) Elena Oana Antonescu (PPE), por escrito. – (RO) La propuesta de Directiva relativa a la indicación del consumo de energía y otros recursos por parte de los productos relacionados con la energía, mediante el etiquetado y una información normalizada, junto con otras dos propuestas relativas a la eficiencia energética de los edificios y al etiquetado de los neumáticos en relación con la eficiencia en términos de consumo de carburante, conforma el paquete de eficiencia energética presentado por la Comisión en noviembre de 2008. Nosotros votamos a favor de esta porque logramos, por medio del acuerdo firmado entre el Parlamento, el Consejo y la Comisión, la introducción de un sistema mejorado de etiquetado.
Las etiquetas contendrán más información sobre el consumo energético para los electrodomésticos y los productos relacionados con la energía. En el futuro, este etiquetado también se aplicará a productos que consumen energía destinados especialmente para uso industrial y comercial, algo que no ha sido posible hasta ahora. Último en orden pero no en importancia, todo tipo de publicidad que promocione el precio o la eficiencia energética de categorías de productos también tendrá que indicar la clase energética.
Proporcionar información precisa, relevante y comparable respecto al consumo energético de productos relacionados con la energía en el futuro permitirá que los consumidores tomen decisiones correctas y eficaces reduciendo así el consumo energético y el gasto en los hogares. John Attard-Montalto (S&D), por escrito. – El Gobierno de Malta está en contra de la recomendación para la segunda lectura en relación con la indicación del consumo de energía y otros recursos por parte de los productos relacionados con la energía, mediante el etiquetado y una información normalizada.
El Gobierno nacionalista ha alegado que no está de acuerdo con la exposición de motivos del informe, concretamente con la siguiente frase: «Los productos de construcción con un nivel significativamente elevado de consumo de energía también deberán incluirse en la lista prioritaria.» Es inconcebible que el Gobierno no esté de acuerdo con esta recomendación por ese motivo. Se podría haber acordado la recomendación y aclarado que se albergaban reservas respecto a los productos de construcción con un nivel significativamente elevado de consumo de energía.
Es inútil que el Gobierno parezca estar a favor de la eficiencia energética cuando se podría lograr un ahorro potencial por medio del etiquetado de algunos de estos productos dado que los edificios representan el 40 % del consumo total de energía en la Unión Europea. Zigmantas Balčytis (S&D), por escrito. – (LT) Yo apoyé este importante informe. La Directiva sobre etiquetado energético desempeña un papel crucial en el logro del objetivo de incrementar en un 20 % la eficiencia energética para 2020. En ese contexto, esta Directiva representa un factor clave para la lucha contra el cambio climático, la transición de la UE hacia una economía eficiente, sostenible y competitiva, y el fortalecimiento de la seguridad energética de Europa. Nuestro objetivo es sentar las bases para crear una situación que beneficie tanto al mercado como a los consumidores, garantizando que todos los consumidores accedan a la información pertinente y tengan conocimiento pleno de la repercusión de sus elecciones. En este contexto, el acuerdo alcanzado en la Directiva de etiquetado energético aporta un gran valor añadido. Acojo con agrado la posición defendida por el Parlamento Europeo en el sentido de mantener el modelo de clasificación que utiliza las letras A a G que, según una encuesta, es el más conveniente y fácil de entender para los consumidores. Se exige expresamente hacer mención a la etiqueta energética en toda la publicidad de productos relacionados con la energía en los que se ofrezca información referente a la energía o al precio. Jan Březina (PPE), por escrito. – (CS) Me complace que finalmente se haya aprobado la nueva legislación sobre eficiencia energética de productos, tras una larga lucha entre el Parlamento Europeo y el Consejo, y haber tenido el honor de ser el ponente alternativo de esta en nombre del Grupo del Partido Popular Europeo. La ventaja representa una ampliación de la Clase A, permitiendo hacer distinciones entre los grupos de aparatos que ahorran energía en constante crecimiento, motivando al mismo tiempo a que los productores fabriquen aparatos que ahorren el máximo de energía. Asimismo, reviste importancia que no ha habido un aumento en el número de clases que indican el consumo energético de los aparatos individuales, ya que de esa manera se mantiene la claridad del concepto en su conjunto. El hecho de que haya siete niveles en total permite a los consumidores tomar decisiones eficaces al seleccionar productos en el mercado, ayudando así a reducir los costes energéticos mediante sus acciones. En lo que respecta a los nuevos elementos, que implican la obligación de indicar las clases energéticas de los productos en soportes publicitarios, considero un éxito que se haya limitado esta obligación a la publicidad que ofrece información sobre el precio o información relacionada con el consumo energético. Afortunadamente, prevaleció la opinión de que la regulación de la publicidad sólo es aceptable en caso de necesidad, y sólo en la medida necesaria. Edite Estrela (S&D), por escrito. – (PT) Yo voté a favor de esta recomendación porque contribuye de manera eficaz a ayudar a los consumidores europeos a elegir productos que utilizan menos energía o que indirectamente hacen que se utilice menos energía. Al adoptar esta recomendación, el Parlamento Europeo intenta acercarse al logro del objetivo del UE de incrementar en un 20 % la eficiencia energética para 2020. Se trata de un texto equilibrado que garantiza una situación que es beneficiosa tanto para el mercado como para el consumidor. Diogo Feio (PPE), por escrito. – (PT) Esta iniciativa, al igual que la que votamos ayer en relación con la eficiencia energética de los edificios, forma parte de un conjunto de medidas legislativas sobre eficiencia energética que la Comisión presentó en noviembre de 2008 y que ha sido objeto de un amplio debate en el Parlamento, la Comisión y el Consejo; al final se ha logrado un acuerdo sobre el texto final.
Además de tener consecuencias positivas para el medio ambiente, en lo que respecta al objetivo europeo de reducir las emisiones y la creación de una economía sostenible en términos energéticos, esta iniciativa también tiene la ventaja de que los consumidores son parte fundamental en la decisión. Con las marcas y las etiquetas correctas, los consumidores sabrán exactamente lo que están comprando y podrán decidir sobre la base de criterios tales como la eficiencia energética y el coste medioambiental mínimo. José Manuel Fernandes (PPE), por escrito. – (PT) La Directiva sobre etiquetado energético garantiza que el consumidor recibirá información adecuada gracias a la inclusión obligatoria de la etiqueta energética en la publicidad. En el contexto de los esfuerzos europeos destinados a lograr la eficiencia energética y la reducción de los niveles de consumo energético, junto con la lucha contra el cambio climático, es vital movilizar al público por esta causa. Esto sólo se puede conseguir si los consumidores reciben información clara y efectiva sobre el consumo energético en productos que ha adquirido o que están en venta. De esta manera, todos los ciudadanos europeos estarán involucrados en la lucha contra el cambio climático. Es absolutamente crucial garantizar que los consumidores pueden tomar conscientemente decisiones más respetuosas con el medio ambiente. Puesto que esta Directiva ahora así lo garantiza, los niveles de consumo energético de los productos son examinados según criterios y parámetros universales, lo que permite obtener comparaciones fiables. Asimismo, esto repercutirá en un aumento de la confianza en las evaluaciones técnicas y el contenido informativo en las etiquetas. Por tanto, esta Directiva tiene un papel importante en la consolidación de la Estrategia 2020 y, especialmente, en el incremento en un 20 % de la eficiencia energética para 2020. Ilda Figueiredo (GUE/NGL), por escrito. – (PT) Después de esta votación, los productos que consumen energía ―tanto si son para uso doméstico como para uso comercial o industrial― deben empezar a mostrar la nueva etiqueta sobre eficiencia energética con el fin de informar mejor a los consumidores. Está previsto que se añadan en la Directiva que ha aprobado hoy el Parlamento Europeo nuevos tipos de clasificación en función de la eficiencia energética, que también son aplicables a productos que consumen energía de manera indirecta como, por ejemplo, las ventanas.
Algunos de los detalles son discutibles, por ejemplo que el formato de la etiqueta se base en una clasificación que utiliza las letras de la A a la G ―como ya se usa en los frigoríficos― con la posibilidad de añadir las clasificaciones A+, A++ y A+++: en principio, el número total de clases debe limitarse a siete. No obstante, la Directiva parece tener el objetivo correcto.
Toda publicidad de productos relacionados con la energía o sus respectivos precios debe incluir una referencia a la clasificación de eficiencia energética. La información proporcionada debe orientar a los consumidores respecto a la elección de productos que utilicen menos energía o que indirectamente impliquen un consumo inferior de energía.
Por consiguiente, en el futuro, toda publicidad que haga referencia al precio o a la eficiencia energética de los frigoríficos, lavadoras o cocinas debe hacer mención a la clase energética del producto. Jarosław Kalinowski (PPE), por escrito. – (PL) Se habla mucho de los derechos de los consumidores a estar informados acerca de los alimentos, los aparatos o los accesorios domésticos que compran. Queremos saber de dónde vienen y cómo se han elaborado, así como el valor nutritivo de los alimentos. En un momento de cambio climático, todos queremos proteger el medio ambiente y evitar condiciones meteorológicas excepcionales, y es por eso que cuando elegimos los alimentos y los productos cotidianos nos guiamos por principios ecológicos. Por lo tanto es importante que los consumidores sean conscientes de cuánta energía utilizan sus aparatos, por eso creo que tenemos derecho a que esa información se indique en las etiquetas. Al poner esta información en las etiquetas también se demuestra la alta calidad del producto. Puede representar un instrumento para proteger el mercado europeo de imitaciones baratas de aparatos procedentes de fuera de la Unión Europea. Jean-Luc Mélenchon (GUE/NGL), por escrito. – (FR) Yo voté a favor de este informe. Este reconoce que el mercado es incapaz de asegurar la utilización racional de energía. Se trata de una concesión definitiva que se hace eco de nuestros argumentos, y que acojo con satisfacción. Asimismo agradezco el deseo expresado de armonizar de arriba hacia abajo el etiquetado relacionado con el ahorro energético. Sin embargo, es lamentable que no se proponga el etiquetado en relación con el impacto ecológico total para los productos, cuando en realidad deberíamos estar implementándolo lo más rápido posible. Nuno Melo (PPE), por escrito. – (PT) La UE continúa buscando la mejor manera de garantizar la excelencia en cuanto a eficiencia energética, de manera que pueda mejorar la eficiencia energética en un 20 % para 2020. Este nuevo etiquetado es muy relevante para los consumidores puesto que les permite acceder a mejor información de modo que pueden tomar decisiones plenamente informadas y reconocer el impacto en relación con la eficiencia energética. Esto supone sensibilizar a los consumidores de las consecuencias de sus elecciones en relación con la energía siempre que deseen comprar artículos de consumo que estén relacionados con la eficiencia energética. La aprobación de esta Directiva es particularmente importante a la hora de fomentar la sensibilización. Por eso voté como lo hice. Andreas Mölzer (NI), por escrito. – (DE) Si se introduce la etiqueta relativa al consumo energético, a condición de que se pueda entender fácilmente, pronto quedará claro si los consumidores la aceptan de verdad o no. La conciencia pública ha cambiado en este área y los consumidores prestan mucha más atención a las clases de eficiencia energética, concretamente en el caso de los aparatos eléctricos. Desde luego que el proceso de contratación pública debe establecer un buen ejemplo en ese sentido. Con todo, no hay que decirle a los Estados miembros que sólo pueden comprar productos con los mejores niveles de rendimiento que pertenecen a la clase de eficiencia energética más alta. Especialmente en un momento en que cada uno tendrá que ahorrar, el precio de compra será cada vez más el factor decisivo. Las elecciones disponibles en el proceso de contratación pública no están especificadas con suficiente claridad y por esa razón me he abstenido. Radvilė Morkūnaitė-Mikulėnienė (PPE), por escrito. – (LT) Yo voté a favor de la resolución relativa al etiquetado de productos que utilizan electricidad y la provisión de información básica para los consumidores. A menudo hablamos de los derechos de los ciudadanos en el Parlamento ―sobre el derecho a elegir, el derecho a obtener información correcta y precisa―. En mi opinión, eso reviste particular importancia en todas los aspectos de la vida. En este caso, la cuestión está relacionada con la electricidad utilizada y su eficiencia. La gente en realidad quiere ahorrar energía y la mayoría lo hace por razones económicas y medioambientales. En la actualidad, con los avances tecnológicos, cuando los residentes tengan la oportunidad de elegir aparatos eléctricos en función de su eficiencia energética, el etiquetado que acordamos ayudará a los consumidores a elegir de forma consciente y contribuirá al ahorro energético (por eso los ciudadanos elegirán aparatos más económicos) y a la conservación del medio ambiente. No tengo ninguna duda de que cuando los europeos vean la cantidad de energía consumida, aprovecharán la oportunidad para elegir productos y equipos más eficientes y respetuosos con el medio ambiente. De nuevo, acojo con beneplácito la posición del Parlamento Europeo sobre esta cuestión y espero estas decisiones representen un verdadero estímulo y una oportunidad para materializar nuestros compromisos para reducir el consumo energético para 2020. Alfredo Pallone (PPE), por escrito. – (IT) El objeto de la refundición de la Directiva de etiquetado energético es ampliar el alcance de la información relativa al etiquetado para incluir todos los productos que tengan un impacto en el consumo energético y no sólo los aparatos domésticos.
La Directiva forma parte del plan de acción sobre consumo y producción sostenibles y una política industrial sostenible, y prevé también iniciativas para incentivos y licitaciones públicas. Establecerá el eje de una política sostenible e integrada desde el punto de vista medioambiental. Uno de los puntos más polémicos corresponde a qué tipo de escala se debe utilizar para evitar confundir al consumidor: se decidió mantener el modelo de clasificación cerrado A-G después de que el Parlamento Europeo aprobara una resolución en este respecto.
La clasificación de eficiencia energética también aparecerá en toda publicidad que contenga información relativa al consumo energético o que esté relacionada con el precio del producto. Por estas razones que he explicado, estoy de acuerdo con la posición de la señora Podimata y apoyo el informe. Aldo Patriciello (PPE), por escrito. – (IT) La Directiva sobre etiquetado energético desempeña un papel crucial en el logro del objetivo de la UE de incrementar en un 20 % la eficiencia energética para 2020. Proporciona un valor añadido importante tanto para el mercado como para el consumidor. En esencia, la referencia obligatoria a la etiqueta energética en la publicidad acabará con la desinformación de los usuarios finales, proporcionándoles toda la información que necesitan para poder tomar decisiones con pleno conocimiento de causa.
Al mismo tiempo, gracias a la insistencia del Parlamento, se evitó la introducción de un formato de clasificación abierta, y se garantizó que se mantendrá el modelo de clasificación que utiliza las letras A a G, que ha demostrado ser de gran valor para los consumidores. Además, la inclusión de una cláusula general de revisión permitirá realizar un nuevo examen exhaustivo con objeto de velar por la adecuación técnica y la comprensión por los consumidores del formato de las etiquetas para, como muy tarde, 2014. Esto representa una garantía más de que esta clasificación sencilla para los consumidores no se modificará al menos hasta que tenga lugar la revisión. Por consiguiente, repito con convicción que apoyo plenamente la Directiva. Rovana Plumb (S&D), por escrito. – (RO) Voté a favor de este informe puesto que, incluyendo todos los productos relacionados con la energía, la enmienda a la Directiva de etiquetado energético permitirá ahorrar 4 millones de euros en costes de transposición por cada medida de aplicación actualizada o nueva (si se utilizan reglamentos/decisiones en lugar de directivas). Además producirá un ahorro adicional de emisiones de aproximadamente 78 millones de toneladas de CO2. En el futuro, el etiquetado de eficiencia energética también se aplicará a productos que consumen energía destinados especialmente para uso industrial y comercial, tales como gambuzas refrigeradas, mostradores de venta al consumidor, aparatos de cocina industrial, distribuidores automáticos (bocadillos, chocolatinas, café, etc.), motores industriales, productos relacionados con la energía, incluyendo los productos de construcción que no consumen energía pero «tienen una incidencia directa o indirecta significativa» en el ahorro energético, como por ejemplo ventanas y marcos de puerta.
Un factor importante para garantizar la adecuada aplicación de esta Directiva consiste en asegurar que los ciudadanos tengan acceso a una información correcta y sensibilizarlos sobre el impacto de sus elecciones. Proporcionar información relevante, verdadera y comparable sobre el consumo energético específico de productos relacionados con la energía permitirá que los usuarios finales tomen decisiones teniendo el cuenta el ahorro potencial con el fin de reducir la factura energética a largo plazo. Teresa Riera Madurell (S&D), por escrito. – (ES) He votado a favor del Informe Podimata porque considero que el Parlamento y en especial el Grupo S&D han conseguido avances muy importantes en una Directiva crucial para alcanzar el objetivo de eficiencia energética que nos hemos impuesto. No sólo hemos logrado que se mantenga la escala A-G, conocida y aceptada por los consumidores europeos, sino también que sea obligatorio hacer referencia a la etiqueta energética del electrodoméstico siempre que en la publicidad o en el material de promoción aparezca información sobre el precio. Otro aspecto destacable introducido por el Parlamento es la obligación por parte de la Comisión de elaborar una lista prioritaria de los productos relacionados con la energía, incluidos algunos productos de construcción, susceptibles de estar sujetos a posteriores medidas. Por último, dado el papel de liderazgo que debe ejercer el sector público, me parece primordial que en los concursos de contratación pública las administraciones deban adquirir productos que pertenezcan a la clase de eficiencia energética más elevada. Informe: Vladimír Maňka (A7-0158/2010) Sophie Auconie (PPE), por escrito. – (FR) El informe del señor Maňka propone varias enmiendas al presupuesto de 2010 del Parlamento Europeo. Yo voté a favor de este informe, concretamente por sus disposiciones que son la consecuencia de la entrada en vigor del Tratado de Lisboa el 1 de diciembre de 2009. Estas incluyen un incremento de 1 500 euros por mes en concepto de gastos de asistencia de los diputados. Este incremento está diseñado para que los diputados puedan cumplir con las nuevas responsabilidades derivadas del Tratado de Lisboa, que amplían considerablemente el ámbito de acción del Parlamento, incrementando así su influencia en la toma de decisiones de la UE. El Parlamento necesita ampliar su experiencia en cuestiones legislativas con el objeto de estar a la par de la Comisión y de los Estados miembros. Representamos a los ciudadanos europeos y necesitamos los recursos adecuados si deseamos defender sus intereses. Por tanto, yo respaldé este informe. Göran Färm (S&D), por escrito. – (SV) Creo que es necesario reforzar aquellos comités que tendrán una mayor carga de trabajo como resultado de la entrada en vigor del Tratado de Lisboa. Esto justifica un aumento en el número de funcionarios para las secretarías de los grupos y del Parlamento en esos comités. Sin embargo, no comparto la opinión de que nosotros los diputados necesitamos más personal. Hubiera preferido que se aumentaran los recursos del Parlamento principalmente mediante redistribución y medidas destinadas a mejorar la eficacia, sin incrementar el presupuesto total.
En mi calidad como líder de grupo del Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo en la Comisión presupuestaria, defendí esta posición en las negociaciones con la Presidencia del Parlamento. Al final logramos un compromiso en el sentido de que la propuesta ahora estará financiada en parte gracias a un ahorro de 4,4 millones de euros. Todavía creo que se debía de haber incluido un ahorro adicional en la propuesta pero, como desempeñé un papel activo en las negociaciones, he decidido respaldar el compromiso alcanzado. Bogusław Liberadzki (S&D), por escrito. – (PL) La entrada en vigor del Tratado de Lisboa probablemente provocará un aumento significativo de la carga de trabajo del Parlamento. En particular, esto llevará a una utilización más amplia del procedimiento legislativo ordinario, que afectará aproximadamente al 95 % de la legislación adoptada. Los recursos humanos y presupuestarios adicionales permitirán al Parlamento cumplir su nueva función como colegislador en pie de igualdad respecto al Consejo. Mairead McGuinness (PPE), por escrito. – Yo suscribí el Informe Maňka sobre el presupuesto rectificativo del Parlamento Europeo aunque era consciente de la sensibilidad de aumentar el presupuesto en un momento en el que se está pidiendo a los ciudadanos moderación salarial y se están perdiendo puestos de trabajo. Sin duda alguna se ha incrementado el trabajo del Parlamento Europeo a consecuencia del Tratado de Lisboa. Yo intento utilizar las dietas de asistencia adicionales para proporcionar oportunidades a estudiantes jóvenes que solicitan trabajo de forma masiva en mi oficina.
Esto les ofrecerá una remuneración por su trabajo y experiencia laboral de valor, que espero les ayude en sus carreras futuras. Sin embargo, creo que el Parlamento necesita revisar los métodos de trabajo y la dotación de personal por completo con vistas a mejorar la eficacia y la eficiencia. Nuno Melo (PPE), por escrito. – (PT) El Tratado de Lisboa ha asignado nuevas responsabilidades al Parlamento. Esta situación supone trabajo administrativo adicional, de manera que los diputados necesitan funcionarios cualificados que ejerzan de asesores. Esta nueva situación plantea dos problemas, a saber, el incremento de los costes derivados de la necesidad de contratar más asistentes y la demanda de espacio adicional necesaria para que estos lleven a cabo sus funciones en unas condiciones de trabajo óptimas. Y esto conlleva un incremento de los costes. Eso es difícil de explicar en estos momentos de crisis, pero si la labor del Parlamento va a ser excelente, es necesario contar con los recursos humanos y financieros necesarios. Por eso voté como lo hice. Alfredo Pallone (PPE), por escrito. – (IT) Yo voté a favor. Aunque pueda parecer demagogia u otro privilegio de casta, no es el caso. Las enmiendas al presupuesto son importantes y esenciales para una correcta función de la vida y la actividad parlamentaria.
En nuestra función como diputados del Parlamento Europeo, tras la aprobación del Tratado de Lisboa, debemos realizar una labor importante y visible. Por esa razón, necesitamos colaboradores y expertos que puedan apoyarnos diariamente en nuestros trabajos. Para ello hacen falta recursos. En mi nombre y, espero, en nombre de mis colegas, estos recursos se traducirán en una labor más efectiva, eficiente y con enfoque. Raül Romeva i Rueda (Verts/ALE), por escrito. – He firmado y votado a favor de la Enmienda que rechaza la parte, junto con otros 16 eurodiputados de mi grupo. La razón es que creo que es de suma importancia mostrar que hay un grupo sustancial de europarlamentarios que no está de acuerdo con el aumento de las dietas de asistencia en estos tiempos de crisis económica.
En la votación final, no obstante, yo voté a favor del Informe Maňka, que rectifica el presupuesto del Parlamento para 2010. Eva-Britt Svensson (GUE/NGL) , por escrito. – (SV) Yo voté contra el informe sobre el presupuesto suplementario para 2010. No es sostenible incrementar la indemnización de secretaría de los eurodiputados 1 500 euros al mes con el fin de acometer la creciente carga de trabajo a consecuencia del Tratado de Lisboa. En primer lugar, no se puede contratar a expertos altamente capacitados por 1 500 euros al mes. En segundo lugar, no hay espacio para más funcionarios en las oficinas del Parlamento. En tercer lugar, una parte de los fondos del presupuesto ha sido sacada de la reserva específica para inversiones de construcción. En cuarto lugar, para el presupuesto de 2011, la Categoría 5, la ponente, la señora Trüppel, manifestó que la indemnización de secretaría no se puede garantizar en el futuro hasta que se lleve a cabo una evaluación adecuada de los beneficios. Considero este aumento como un suplemento injustificado para lo que son ya unas dietas de secretaría elevadas, y en estos momentos en que desempleados, mujeres solteras, pensionistas y otros grupos sociales vulnerables se ven obligados a hacer sacrificios para mantener a flote el proyecto del euro. Informe: Ryszard Czarnecki (A7-0096/2010) Diogo Feio (PPE), por escrito. – (PT) En aras de la transparencia ―algo que los ciudadanos exigen― y la rigurosidad, no creo que el Consejo esté exento de su obligación de rendir cuentas públicamente respecto a los fondos que tiene a su disposición. Por eso estoy de acuerdo con la decisión del ponente de aplazar la decisión relativa a la aprobación de las cuentas del Consejo hasta que se haya presentado la información adicional solicitada. José Manuel Fernandes (PPE), por escrito. – (PT) Estoy a favor de aplazar la decisión relativa a la aprobación de la ejecución del presupuesto general de la Unión Europea para el ejercicio 2008 en aras de la transparencia y la rigurosidad, no sólo en términos de la ejecución del presupuesto, sino también de la total supervisión de la utilización de todos los recursos financieros de la UE. Este hecho brindará al Consejo la oportunidad de obtener todas las explicaciones e información necesarias para asegurar una decisión aprobada por el Parlamento. Esto es absolutamente fundamental en lo que respecta a la credibilidad de las instituciones europeas y la confianza del público depositadas en los que están en el poder. Además, aquí está en juego el respeto básico de las políticas y las directrices establecidas por los órganos democráticos y las personas legalmente facultadas para ello. Alfredo Pallone (PPE), por escrito. – (IT) Reviste gran importancia el procedimiento de aprobación del presupuesto y las actividades legislativas y de supervisión del Parlamento dependen del mismo.
No es necesario que reitere el poder de supervisión que se ha otorgado al Parlamento durante el paso de los años, gracias, entre otras cosas, al procedimiento presupuestario, en base al cual se ha logrado transformar la notificación obligatoria de las instituciones europeas en un asunto importante y serio. Además, también es fundamental a la luz de las expectativas de los ciudadanos.
En momentos de crisis como la actual, se insta a los ciudadanos europeos a hacer sacrificios extraordinarios y nosotros debemos llevar a cabo una supervisión cautelosa y precisa de los gastos burocráticos o de la gestión real. Por las razones que he manifestado, elogio al ponente y expreso mi agradecimiento. Raül Romeva i Rueda (Verts/ALE), por escrito. – He votado a favor de este informe porque estoy de acuerdo con el hecho de que necesitamos aplazar la aprobación de la decisión hasta octubre. Konrad Szymański (ECR), por escrito. – (PL) Yo voté en contra de la decisión de aprobación del presupuesto del Consejo para el ejercicio 2008 debido a que la documentación financiera del Consejo se recibió demasiado tarde en el Parlamento. La supervisión del Parlamento Europeo respecto de las finanzas del Consejo está muy lejos de ser transparente. Informe: Miroslav Mikolášik (A7-0106/2010) Elena Oana Antonescu (PPE), por escrito. – (RO) Los últimos años han sido testigo de un rápido y constante aumento de la necesidad de trasplantes de órganos en la Unión Europea. Aunque la escasez de órganos sigue siendo el principal reto que enfrentamos en la actualidad, existen muchas más dificultades relacionadas con los diferentes sistemas de transplante que se utilizan en los Estados miembros.
En 2008, el Parlamento Europeo hizo un llamamiento a la Comisión Europea, por medio de una resolución aprobada en abril, para redactar una directiva que estableciera el marco jurídico para garantizar la calidad y la seguridad de las donaciones de órganos en la Unión Europea. Posteriormente la Comisión presentó una propuesta de Directiva, que se debatió en el Parlamento Europeo donde figuraban los tres objetivos siguientes: garantizar la calidad y la seguridad de los pacientes en toda la UE, proporcionar protección a los donantes y facilitar la cooperación entre los Estados miembros.
Nosotros votamos a favor del compromiso alcanzado entre el Parlamento, el Consejo y la Comisión ya que necesitamos normas comunes en materia de seguridad y calidad a escala de la UE para la obtención, el transporte y la utilización de órganos humanos. Se trata de una medida que facilitará el intercambio de órganos, mediante la cual se beneficiarán miles de pacientes en Europa que necesitan este tipo de tratamiento cada año. Zigmantas Balčytis (S&D), por escrito. – (LT) Apoyo este informe relativo a las normas de calidad y seguridad de los órganos humanos destinados a ser trasplantados. Dada la creciente demanda de trasplantes en la Unión Europea y el desequilibrio entre los pacientes en lista de espera para un trasplante y el número de órganos donados, debemos procurar evitar la comercialización de la donación y poner fin al tráfico ilegal de órganos. Por tanto, debemos aplicar una normativa estricta en relación con los donantes vivos, garantizar la transparencia de las listas de espera de órganos, establecer normas estrictas de confidencialidad con el objeto de proteger los datos personales de los donantes y de los que se encuentran en lista de espera de órganos, y definir la responsabilidad de los doctores. Una vez que se hayan adoptado normas comunes en materia de calidad y seguridad, se crearán oportunidades para los intercambios transfronterizos de órganos y, de esa manera, se podría incrementar el número de trasplantes realizados. Regina Bastos (PPE), por escrito. – (PT) Durante las últimas cinco décadas, el trasplante de órganos se ha transformado en una práctica eficaz a escala global, que ha contribuido a mejorar la calidad de vida y a prolongar la esperanza de vida de los enfermos. Esta Directiva establece normas que procuran garantizar un alto nivel de calidad y seguridad de los órganos de origen humano destinados a ser trasplantados al cuerpo humano con el fin de asegurara un nivel elevado de protección de la salud humana. La Directiva introduce programas nacionales de calidad en los que se definen las normas y las prácticas para los procesos de trasplante en los Estados miembros. Asimismo define con mayor precisión el proceso de obtención y temas relacionados con el sistema de información.
También merece especial atención el seguimiento y la protección de donantes y receptores. Voté a favor de este informe por los tres objetivos principales que contiene, a saber, garantizar la calidad y la seguridad de los pacientes a escala de la Unión, garantizar la protección de los donantes y facilitar la cooperación entre los Estados miembros. No obstante, destacaría que los programas de trasplantes de órganos deben cumplir con el principio de donación voluntaria y no retribuida que ya está consagrado en la legislación anterior sobre sustancias de origen humano, y que no se pueden vender de manera alguna. Gerard Batten, John Bufton, David Campbell Bannerman y Derek Roland Clark (EFD), por escrito. – El UKIP (Partido por la Independencia del Reino Unido) cree que el desarrollo y la mejora continuos en la actual red internacional de centros y agencias para el intercambio de órganos no se verán facilitados por los intentos de la UE de invadir y regular esta red. Al contrario, es posible que disminuya la donación de órganos en los pocos países donde existen muchos donantes si la demanda de órganos de los numerosos países donde hay pocos donantes se convierte en obligatoria a escala de la UE. En estos últimos, además, la relativa abundancia resultante de órganos extranjeros posiblemente reducirá la donación de órganos ahí también. En consecuencia, los diputados al UKIP votaron en contra de este informe. Françoise Castex (S&D), por escrito. – (FR) Yo voté a favor de la propuesta de Directiva sobre normas de calidad y seguridad de los órganos humanos destinados a ser trasplantados. La Directiva abarca todas las etapas de la cadena, desde la donación hasta el trasplante y establece la cooperación entre los Estados miembros. Un sistema de trasplantes eficaz no se basa únicamente en el apoyo de los donantes; también depende de la correcta utilización de la información y de la calidad de la red en la que se comparte dicha información. Por consiguiente, he respaldado la idea de crear una base de datos europea que registre información sobre órganos disponibles y un sistema de certificación paneuropeo que garantice que los órganos y los tejidos humanos disponibles se han obtenido legalmente. De hecho, con objeto de garantizar el mismo acceso a los órganos disponibles, estos sólo pueden ser donados con carácter voluntario, sin pago alguno de por medio. Sin embargo, el principio de gratuidad no impedirá a los donantes recibir una compensación, siempre que esta se limite estrictamente a aliviar los gastos e inconvenientes relacionados con la donación. Dicho sistema de donación eficaz, seguro y transparente representa la única manera de luchar contra el tráfico de órganos. Nikolaos Chountis (GUE/NGL), por escrito. – (EL) Voté a favor de la propuesta de Directiva por las siguientes razones: 1. Dado el aumento de la demanda de órganos para trasplantes y la escasa oferta, que a menudo obliga a los paciente a buscar soluciones a sus problemas más allá de las fronteras nacionales, la aprobación de un marco común de normas de calidad y seguridad a escala comunitaria y la creación de una red de cooperación e información mutua son absolutamente necesarias para mejorar la protección de la salud pública y los servicios a los pacientes. 2. No se verán afectadas de manera alguna las disposiciones nacionales que regulan el procedimiento de otorgar consentimiento respecto a la donación de órganos, cuya selección permanece en la jurisdicción de los Estados miembros. Por el contrario, la propuesta de Directiva complementa el marco jurídico actual de los Estados miembros de la UE con normativas específicas de calidad y seguridad respecto a todo el proceso de trasplante y, al mismo tiempo, garantiza la ausencia de toda forma de especulación y mantiene el anonimato y la seguridad de los datos personales del donante y del receptor. 3. Se reducen los casos de contrabando de órganos y se refuerza la confianza de los posibles donantes, con el objetivo final de incrementar el número de donantes. 4. Los Estados miembros imponen sanciones en caso de incumplimiento de la legislación relativa a la identidad de los donantes y los receptores. Edite Estrela (S&D), por escrito. – (PT) Yo voté a favor del informe sobre normativas de calidad y seguridad de órganos humanos destinados a ser trasplantados porque contribuye a reducir la lista de espera para los enfermos europeos. Es inaceptable que, de media, mueran cada día 12 personas que están en lista de espera para un trasplante. Esta Directiva facilitará la donación y el trasplante de órganos, así como el intercambio entre los Estados miembros de la UE, beneficiando a miles de enfermos europeos. Diogo Feio (PPE), por escrito. – (PT) La escasez de órganos destinados a ser trasplantados ha venido alimentando un mercado horrible que afecta, sobre todo, a países en desarrollo, aunque también a personas desfavorecidas de la Europa Oriental. Comparto la preocupación por la dificultad de luchar contra este comercio brutal y las terribles consecuencias para quienes se ven privados, forzosamente o no, de sus órganos: disminución radical de la calidad de vida, enfermedades crónicas y, en muchos casos, la muerte. La aprobación de normas comunes sitúa a la Unión Europea en pie de igualdad en cuanto a requisitos y responsabilidades, totalmente contrarios a la situación sombría que he descrito anteriormente.
Pacientes y donantes disfrutarán de las condiciones, la supervisión y la protección que carecen aquellas personas que se ven implicadas en las redes de tráfico ilícito, asimismo los Estados miembros empezarán a poder cooperar con eficacia. Estoy de acuerdo con el ponente en que la donación debe ser altruista, voluntaria y gratuita, y que el donante debe recibir una compensación por los gastos e inconvenientes relacionados con la donación. Creo que mi colega, el señor Mikolášik, ha propuesto modificaciones positivas que mejoran el texto básico; deben ser el resultado de su formación médica y del seguimiento realizado sobre el asunto desde la última sesión parlamentaria. José Manuel Fernandes (PPE), por escrito. – (PT) Acojo con gran agrado esta propuesta y sus tres objetivos principales, a saber, garantizar la calidad y la seguridad de los pacientes a escala de la Unión, garantizar la protección de los donantes y facilitar la cooperación entre los Estados miembros. En términos generales en la UE, existe una amplio consenso social sobre la donación de órganos destinados a ser trasplantados. Sin embargo, debido a las diferencias de cultura y tradición, así como en el sistema de organización, existen diversos planteamientos respecto a esta cuestión en los Estados miembros. Quiero subrayar que si bien la Directiva debe mantener la armonización de las medidas en materia de calidad y seguridad, o intentar alcanzarla, no debe imponer a los Estados miembros nuevas cargas administrativas y debe ofrecer suficiente flexibilidad sin poner en peligro las buenas prácticas actuales. A fin de garantizar un alto nivel de protección de la salud en toda la UE, la propuesta de Directiva establece normas comunes obligatorias en materia de calidad y seguridad de los órganos humanos destinados a ser trasplantados. Comparto la opinión de la Comisión en el sentido de que, en principio, los programas de trasplante de órganos deben cumplir con el principio de la donación voluntaria y gratuita. La donación de órganos siempre debe ser gratuita y estar protegida de toda posible comercialización. João Ferreira (GUE/NGL), por escrito. – (PT) Los trasplantes de órganos constituyen un medio importante de rehabilitación para pacientes que sufren una multitud de enfermedades que causan problemas letales en ciertos órganos. Ha aumentado el número de trasplantes en la Unión Europea, salvando y prolongando numerosas vidas. Sin embargo, todavía existen largas listas de espera para trasplantes. Nuestro voto a favor expresa nuestra conformidad con las mejoras que el informe intenta introducir respecto a la situación actual. Además de respetar la calidad y la seguridad, y el establecimiento de procedimientos necesarios para la obtención y el transporte, estas mejoras están relacionadas con la protección de donantes y receptores, teniendo en cuenta debidamente los principios éticos y el principio de la no remuneración. El informe aborda asimismo la preocupante cuestión del tráfico ilícito de órganos humanos de una manera que nos parece adecuada. Nuno Melo (PPE), por escrito. – (PT) El objetivo de esta Directiva está muy claro: necesitamos más órganos para los pacientes y una mayor cooperación entre los Estados miembros sobre el particular y para combatir el tráfico ilícito de órganos. Por lo tanto, uno de los fundamentos de esta nueva normativa prevé la designación de una nueva autoridad en los Estados miembros que se encargue de velar por el cumplimiento de las normas sobre calidad y seguridad de los órganos. Dicha autoridad será responsable de garantizar la calidad y la seguridad de los órganos «en todas las etapas desde la donación hasta el trasplante, así como evaluar la calidad y la seguridad durante la recuperación y el posterior seguimiento del paciente en cuestión». La nueva Directiva también exige que los profesionales de la salud que participan en todas las etapas de la cadena, desde la donación hasta el trasplante o la eliminación del órgano, tengan la cualificación adecuada. De ese modo, se deben elaborar programas de formación específica para estos profesionales. Por todas estas razones, votamos a favor de la propuesta. Por eso voté como lo hice. Andreas Mölzer (NI), por escrito. – (DE) Los trasplantes de órganos pueden salvar vidas, pero sólo cuando se trasplanta un órgano sano de un donante compatible. Lamentablemente, en el pasado se han producido errores en repetidas ocasiones y eso hace aún más importante la imposición de normas en materia de calidad y seguridad en este área. También merece la pena debatir el hecho de que los musulmanes normalmente estén dispuestos a aceptar la donación de órganos, pero por lo general no están dispuestos a donarlos por motivos religiosos. Espero que el informe contribuya a mejorar las normas en materia de calidad y seguridad, que por ese motivo he votado a favor del mismo. Alfredo Pallone (PPE), por escrito. – (IT) Me gustaría expresar mi voto a favor del Informe del señor Mikolášik. La creciente necesidad de tener a disposición órganos destinados a ser trasplantados en un contexto de intercambios transfronterizos y de diferencias significativas entre los sistemas de trasplante adoptados por los distintos Estados miembros exige un refuerzo de la cooperación y una normativa común en materia de calidad y seguridad de los órganos.
La propuesta de Directiva tiene como fin lograr esos objetivos centrando su atención en el aumento del número de trasplantes y mejorando la normativa de seguridad en los procesos de donación, obtención, control, preservación, transporte y trasplante. Por otra parte, subrayar el principio de donación voluntaria en oposición al comercio o tráfico de órganos, tiene por objeto garantizar los derechos de los donantes y los pacientes. Si bien se reconoce la necesidad de mantener la armonización de las medidas en materia de calidad y seguridad, el ponente hace hincapié en que no debe imponer a los Estados miembros nuevas cargas administrativas y debe ofrecer suficiente flexibilidad sin poner en peligro las buenas prácticas actuales. Maria do Céu Patrão Neves (PPE), por escrito. – (PT) Los trasplantes son una de las especialidades médicas que ha realizado los mayores avances durante las últimas décadas, ha logrado un éxito considerable y ha sido crucial a la hora de salvar vidas humanas. De forma paradójica, es el éxito de los trasplantes que, junto con otros factores, ha supuesto un aumento del número de candidatos para trasplantes de órganos, que a su vez ha resultado en largas listas de espera. También ha propiciado el drama humano asociado a la muerte de aproximadamente 12 personas al día en la UE debido a que no han podido recibir el órgano que necesitaban para seguir con vida. Una de las formas de minimizar este problema consiste en el intercambio entre los Estados miembros de la UE, garantizando una mayor compatibilidad entre donante y receptor en un periodo de tiempo inferior y un nivel mayor de aceptación del órgano. Este intercambio, no obstante, requiere una normativa en materia de calidad y seguridad a todos los niveles, como se indica en la presente Directiva del Parlamento y del Consejo. El Informe Mikolášik sobre normas de calidad y seguridad de los órganos humanos destinados a ser trasplantados contribuye en gran medida a minimizar la escasez de órganos y a la protección básica de la salud del receptor y del donante vivo. Por lo tanto, nos complace dar la bienvenida a este informe. Aldo Patriciello (PPE), por escrito. – (IT) Los trasplantes de órganos son, sin duda alguna, uno de los aspectos más positivos del progreso en el ámbito sanitario aunque, al mismo tiempo, crean toda una serie de problemas en relación con los derechos del donante y del paciente que deben abordarse desde el punto de vista étnico, social, jurídico y económico.
Se trata de establecer un proceso positivo para solucionar el desequilibrio principal entre la necesidad y la disponibilidad de órganos, sin comprometer el principio de donación gratuita y voluntaria con el fin de impedir todas las formas de comercialización y tráfico ilícito, garantizando al mismo tiempo la calidad y la seguridad de los órganos destinados a ser trasplantados con medidas que aseguran la confidencialidad y el seguimiento.
La aprobación de normas comunes en materia de calidad representa definitivamente un paso adelante que debe ser acogido como parte de un marco en el que la Organización Mundial de la Salud podría hace un mayor aporte. Sin embargo, al establecer una base de datos europea, es importante que seamos cautos para no introducir un marco innecesariamente rígido o crear cargas administrativas adicionales que dificultarían el actual proceso que es perfectamente adecuado y eficiente. Raül Romeva i Rueda (Verts/ALE), por escrito. – Yo he apoyado el informe liderado por nuestro colega, el señor Mikolášik, sobre normas de calidad y seguridad de los órganos humanos destinados a ser trasplantados como una medida de carácter urgente cuyo objeto es mejorar la esperanza de vida de más de 60 000 personas en Europa que se encuentran en lista de espera para un trasplante. Espero que esto posibilite la obtención de órganos de manera más fácil y segura. Olga Sehnalová (S&D), por escrito. – (CS) Yo voté a favor del informe, aun cuando existe la necesidad, conjuntamente con el esfuerzo de unificar las normas en materia de seguridad y calidad de los órganos humanos destinados a ser trasplantados, de centrar la atención concretamente en el número creciente de donantes en los distintos Estados miembros, teniendo en cuenta las diferentes tradiciones nacionales de sistemas sanitarios. Por consiguiente, hay que evaluar rigurosamente este área desde la perspectiva del principio de subsidiaridad. Peter Skinner (S&D), por escrito. – Me complace apoyar este informe en su votación en el Parlamento. En el sudeste de Inglaterra, muchas familias son víctimas de la dura realidad en el sentido de la escasez de órganos necesarios para trasplantes. Este informe contribuye a la creación una norma transfronteriza de la UE que podría prever un suministro mejorado en toda la Unión de manera que las familias de personas que necesitan órganos puedan albergar con mayor facilidad la esperanza de aliviar sus enfermedades. Konrad Szymański (ECR), por escrito. – (PL) Respaldé el informe sobre normas de seguridad en la donación de órganos porque este incluye el principio de no comercialización. Calendario de los periodos parciales de sesiones del Parlamento Europeo - 2011 Mário David (PPE), por escrito. – (PT) El Parlamento Europeo ha aprobado el calendario de las sesiones plenarias para 2011. Es lamentable que sigan empleándose 200 millones de euros al año del dinero de los contribuyentes para celebrar 12 sesiones en Estrasburgo cada año. La hipocresía está llegando a un punto en que ni siquiera se cumple con las disposiciones de los tratados, puesto que su cumplimiento implicaría celebrar una sesión al mes, es decir, agosto incluido. Se podrían satisfacer las aspiraciones legítimas de la ciudad de Estrasburgo estableciendo de forma permanente aquí una o dos agencias de la Unión Europea. En cuanto al «circo», ¡es obvio que debe acabarse! Además, no tiene sentido en absoluto que el Parlamento Europeo se reúna 48 días del año en una ciudad que no tiene enlaces aéreos directos con prácticamente ninguna de las capitales de los Estados miembros.
Por otra parte, cuando existen estos enlaces, están regidos por horarios comerciales, que son totalmente incompatibles con la actividad parlamentaria. Es fácil ver que los Jefes de Estado y de Gobierno que toman estas decisiones viajan en aviones privados y no pierden docenas o cientos de horas al año viajando hasta Estrasburgo. Andreas Mölzer (NI), por escrito. – (DE) Yo he votado en contra de la propuesta presentada por algunos Miembros de dividir la sesión en dos partes, pero celebrándola en una sola semana. Aparte de que esto no tiene mucho sentido, los desplazamientos suplementarios para la sesión incurrirán en costes innecesarios y una pérdida de valioso tiempo de trabajo. Raül Romeva i Rueda (Verts/ALE), por escrito. – Apoyé con entusiasmo la enmienda propuesta para reducir las dos sesiones parciales de septiembre a una. Soy un gran partidario de la idea de reducir los dos escaños del Parlamento Europeo a uno, basado en Bruselas. De ese modo, apoyo toda iniciativa destinada a suprimir el escaño de Estrasburgo. Resolución: Aditivos alimentarios distintos de los colorantes y edulcorantes (trombina de bovino o porcino) (B7-0264/2010) Sophie Auconie (PPE), por escrito. – (FR) Las cuestiones relacionadas con la dieta y la salud de los ciudadanos son extremadamente delicadas y deben estudiarse con cautela y objetividad. Este es básicamente el caso del debate sobre la autorización de aditivos alimentarios como la trombina. La trombina es un producto que se obtiene del plasma y la sangre animal (vaca o cerdo). La industria agroalimentaria utiliza las propiedades cicatrizantes de esta para reconstituir carne a partir de una colección de piezas. Este aditivo cumple los cuatro criterios del Reglamento (CE) nº 1333/2008 que permite la autorización, a saber, el uso de los aditivos alimentarios debe ser seguro (confirmado por la EFSA en su dictamen de 2005); debe responder a una necesidad tecnológica (muy útil como estabilizador); no debe inducir a error al consumidor (uso limitado a productos preenvasados y, por tanto, etiquetados) y debe aportar un beneficio al consumidor (el producto final está estabilizado). Por otra parte, la gran mayoría de los Estados miembros pide que se autorice la trombina. Por tanto, ya que este aditivo no plantea ningún riesgo para la salud y desempeña un papel genuino en la preparación de alimentos, no hay motivos para oponerse a su autorización. Zigmantas Balčytis (S&D), por escrito. – (LT) Yo voté a favor de esta resolución que tiene por objeto limitar la utilización de aditivos alimentarios en productos alimentarios que son peligrosos para la salud con el fin de proteger la salud de los consumidores. La actual ley en vigor en la Unión Europea establece que los aditivos alimentarios se pueden utilizar si benefician al consumidor. Ya que no se ha demostrado el beneficio de la trombina («pegamento para la carne») para los consumidores y el proceso de unir distintas piezas cárnicas incrementa significativamente el riesgo de infección por bacterias, no apoyo la propuesta de permitir la utilización de este aditivo alimentario en productos bovinos o porcinos. Asimismo, debemos procurar evitar que dichos productos procesados con «pegamento para la carne» puedan llegar a establecimientos públicos que sirvan comidas. Jean-Luc Bennahmias (ALDE), por escrito. – (FR) Voté a favor de la resolución que prohíbe la utilización de la trombina en la carne. La trombina se utiliza como «pegamento» en carne reconstituida. Plantea un riesgo para la salud puesto que la unión de distintas piezas de carne aumenta de forma significativa la superficie de los productos alimenticios susceptibles de infección por bacterias. Además, la carne reconstituida podría inducir a engaño a los consumidores que quieren comprar carne. Nikolaos Chountis (GUE/NGL), por escrito. – (EL) Yo voté a favor de la resolución del Parlamento porque prohíbe la utilización de alimentos que contienen aditivos y enzimas, como la trombina, que son peligrosos y comprometen la calidad de los alimentos y la seguridad del consumidor. Las garantías ofrecidas por la Comisión no sólo son poco convincentes e inadecuadas sino que también agravan mis preocupaciones. Además, la Comisión, y el propio Comisario, no han mostrado el nivel necesario de sensibilización, como ya se ha demostrado en su reciente decisión de autorizar los cultivos de patatas modificados. João Ferreira (GUE/NGL), por escrito. – (PT) La propuesta de resolución expresa algunas reservas respecto a la utilización de un preparado enzimático basado en la trombina con fibrinógeno como aditivo alimentario para alimentos reconstituidos, algo que nos parece pertinente. Las propuestas de la Comisión no abordan enteramente estas reservas. La duda sobre la posibilidad de utilizar productos reconstituidos sin empaquetar persiste, comprometiendo la información necesaria para el consumidor, así como sobre la eficacia de prohibir la utilización de estos productos en restaurantes u otros establecimientos públicos que sirvan comida.
La propia Comisión reconoce que la utilización de este aditivo alimentario podría inducir a engaño al consumidor en lo que respecta al estado del alimento final. La solución propuesta al problema del etiquetado anteriormente mencionado podría ser insuficiente, por sí misma, para solucionarlo. También se siguen albergando dudas a cerca del proceso de unión de alimentos (por ejemplo, la unión en frío sin añadir sal y sin calentamiento posterior) y de la seguridad del producto final. En consecuencia, consideramos que esta resolución merece nuestro apoyo. Françoise Grossetête (PPE), por escrito. – (FR) Lamento enormemente la aprobación de esta resolución sobre la prohibición de la trombina de bovino y porcino. El texto no tiene un fundamento científico válido. De hecho, este aditivo alimentario, que se deriva del plasma y la sangre animal y se utiliza en productos envasados para unir distintas piezas cárnicas, cumple con todos los criterios de salud y seguridad establecidos por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria. Este aditivo está autorizado en Francia y se utiliza en la morcilla, por ejemplo. Por lo tanto, es importante que tomemos las decisiones basándonos en datos facilitados por la comunidad científica, no por los medios de comunicación. ¡No caigamos en un debate emocional! Más aún, se dice que se han reforzado los requisitos de etiquetado para productos que contienen este aditivo. Al parecer la palabra «trombina» y la frase «carne reconstituida» han sido mostradas con claridad. Por lo tanto, nunca se ha tratado de una cuestión que induce a engaño a los consumidores que, a decir de todos, han sido informados. Sylvie Guillaume (S&D), por escrito. – (FR) La seguridad alimentaria y la salud de los ciudadanos europeos están en juego. Esta cuestión se ha planteado en el Parlamento con el caso de la trombina, que es un aditivo alimentario que se utiliza para «unir» piezas cárnicas, y cuya apariencia final podría inducir fácilmente a engaño al consumidor. La industria agroalimentaria estaba muy complacida de ver cuán extendido es el uso de esta sustancia, y por una buena razón, porque le permite deshacerse de los desperdicios de carne y vender a bajo precio piezas de baja calidad. Si bien la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria ha concluido que la trombina es inocua, todavía me muestro muy escéptica respecto a dichos resultados. Es el momento de mostrar a la Comisión que la salud y la seguridad alimentaria son preocupaciones muy serias para el Parlamento Europeo. Por tanto, acojo complacida la votación por la que se rechaza esta enzima. Christa Klaß (PPE), por escrito. – (DE) No podemos permitir que los consumidores sean inducidos a engaño por este aditivo alimentario, la trombina. El Reglamento (CE) nº 1333/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo de 16 de diciembre de 2008 regula las condiciones relativas a los aditivos alimentarios en toda la UE y nosotros ahora estamos intentando incluir nuevas sustancias en el mismo. La clave aquí está en la seguridad de las sustancias. Para cumplir las demandas del consumidor respecto a alimentos que parecen atractivos, la industria alimentaria ha creado sustancias que se añaden con el único fin de mejorar su aspecto. Una de esas sustancias es la trombina, que proviene de partes comestibles de animales y que es inocua para la salud. Su función consiste en unir distintas piezas de carne para producir un único producto cárnico.
Aunque por sí misma no es un peligro para la salud, mostrar distintas piezas de carne pegada como una sola pieza de jamón sí constituye un fraude al consumidor. Si bien no se pueden prohibir dichos productos por motivos sanitarios, deben ser etiquetados de manera clara e inequívoca indicando no sólo el nombre del producto sino también su efecto y una designación clara del producto procesado. No se debe permitir la venta de una pieza de carne pegada con trombina como jamón. En su lugar, debe estar claramente etiquetado como «piezas cárnicas combinadas tratadas con trombina». Votaré a favor de la aprobación de esta sustancia a condición de que impongamos un claro requisito de etiquetado. Mairead McGuinness (PPE), por escrito. – Hoy el Parlamento ha votado para prohibir la autorización de la trombina como aditivo alimentario. Todavía desconocemos las implicaciones de esta decisión, que se basa en una reacción emocional a la carne reconstituida y no en una evaluación científica de la enzima. La Comisión destacó con claridad que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria ha afirmado que no existen cuestiones de seguridad al respecto.
La propuesta de la Comisión sólo permitirá que el producto se utilice en productos cárnicos combinados envasados y claramente etiquetados con el nombre de la enzima, trombina ―un producto derivado de la sangre― en la lista de ingredientes. En la actualidad ya se utiliza la trombina. Después de hoy, no se permitirá. ¿Es lógico que el Parlamento empiece a decir a la gente qué debe comer, en lugar de proporcionar información de lo que están comiendo? Hay una diferencia. Nuno Melo (PPE), por escrito. – (PT) La propuesta que sugiere que se debe incluir la trombina de bovino o porcino en la lista de aditivos alimentarios aprobados en la UE no nos aporta ninguna garantía de que esta sustancia tenga un claro beneficio para los consumidores, además, en última instancia, podría inducirlos a engaño. Por otro lado, el proceso de unir distintas piezas de carne incrementa significativamente la superficie susceptible de infección por bacterias patógenas. Por eso voté como lo hice. Andreas Mölzer (NI), por escrito. – (DE) Cuando examinamos concretamente los crecientes niveles de alergias e intolerancias alimentarias, así como el hecho de que constantemente se desarrolla el conocimiento en este campo, es imprescindible que regulemos los aditivos. Precisamente debido a anteriores escándalos, es muy importante que evitemos toda posibilidad de que el consumidor sea inducido a engaño. Sería deseable que se realizaran más estudios sobre la seguridad y la tolerabilidad de algunos aditivos, como el aspartamo, aunque este no es objeto de esta resolución. No obstante, voté a favor. Rareş-Lucian Niculescu (PPE), por escrito. – (RO) Yo voté en contra de la resolución, dado que la trombina es un aditivo que no se considera un motivo de preocupación en términos de salud alimentaria. La carne que incluye la trombina en sus ingredientes sólo se puede vender con una etiqueta que mencione «piezas cárnicas combinadas», mientras que el resto de ingredientes se podrían especificar en una etiqueta, de conformidad con las disposiciones legales. Esto permitiría que los ciudadanos tomaran una decisión informada, lo que significa que no se puede inducir a engaño. El uso de la trombina permitiría que muchos ciudadanos pudieran comprar productos alimenticios a precios más asequibles. Franz Obermayr (NI), por escrito. – (DE) Me opongo a la utilización de la trombina para pegar distintas piezas cárnicas que son mayormente de baja calidad. Por lo general los consumidores no son conscientes de lo que pasa y son engañados. Por otro parte, el proceso no implica ningún beneficio demostrable para los consumidores. De ese modo, he votado a favor de este informe, cuyo objetivo es restringir estas prácticas. Justas Vincas Paleckis (S&D), por escrito. – (LT) Yo voté a favor de esta resolución porque estoy de acuerdo en que se modere la utilización de aditivos alimentarios ―sólo se justifica cuando supone un beneficio añadido para los consumidores―. Sin embargo, no creo que el «pegamento para la carne», la trombina, cumpla este requisito. Si se generaliza la utilización del «pegamento para la carne», será muy difícil para los consumidores diferenciar entre una única pieza de carne real y piezas de carne que han sido unidas. Como se menciona en el informe, eso incrementa el riesgo de infección en la carne. La trombina sólo beneficiará a los productores, que podrán poner en el mercado piezas cárnicas que de lo contrario serían desechadas. En las otras industrias, la Unión Europea intenta luchar contra las falsificaciones y las imitaciones. No creo que la industria alimentaria deba ser una excepción. Alfredo Pallone (PPE), por escrito. – (IT) La protección del consumidor es una de las tareas clave del Parlamento Europeo y los consumidores europeos con frecuencia desconocen el origen de los productos que van a comprar y los aditivos que contienen.
Un etiquetado claro y riguroso es obviamente muy importante. Sin embargo, en nuestra calidad como legisladores, tenemos que prohibir ciertas sustancias perjudiciales. Aunque la propuesta de Directiva de la Comisión no permitirá la utilización de la trombina como aditivo alimentario en productos cárnicos que se sirvan en restaurantes u otros establecimientos públicos que sirven comida, no obstante, existe un riesgo evidente de que la carne que contiene trombina encuentre la manera de introducirse en productos cárnicos que se sirven en restaurantes u otros establecimientos públicos, teniendo en cuenta el elevado precio que hay que pagar para obtener piezas cárnicas y servirlas como un único producto cárnico.
Las condiciones de etiquetado, incluidas en la propuesta de Directiva de la Comisión, no lograrían evitar que el consumidor se formara una idea falsa o engañosa sobre la existencia de un único producto cárnico, por lo que existiría el riesgo de inducirle a error y de impedirle elegir con conocimiento de causa respecto del consumo de productos cárnicos que contienen trombina. Por tanto, estoy de acuerdo con la opinión expresada en la resolución. Raül Romeva i Rueda (Verts/ALE), por escrito. – (FR) Me complace enormemente la votación de hoy de prohibir la trombina. Esto es una victoria para los consumidores. El problema con la trombina no es el riesgo que representa, aunque de hecho existen cuestiones de salud relacionadas, sino su naturaleza engañosa. Si no se ha advertido de antemano, es imposible distinguir a simple vista entre una pieza de carne y otra que ha sido unida con trombina.
Es sumamente engañoso utilizar cantidades de trombina para poner en el mercado un tipo de carne artificial y prefabricada. No puedo ver qué beneficio tiene para los consumidores. Con todo algunos Estados miembros utilizan la trombina sin informar a los consumidores. Hay que detener los intentos de engañar a los consumidores y de ocultar la verdad. De esta manera los fabricantes no podrán restaurar la confianza de los consumidores. Daciana Octavia Sârbu (S&D), por escrito. – Apoyo plenamente esta resolución y los esfuerzos para impedir la autorización de la trombina o «pegamento para la carne». Es engañoso para los consumidores puesto que asumen que están comprando una única pieza cárnica, pero de hecho, compran varias piezas que ha sido pegadas artificialmente. La industria ha argumentado que la utilización de esta sustancia les permite crear carne a bajo precio para personas que no pueden permitirse productos más caros, pero el hecho es que de esta manera la industria puede vender piezas cárnicas más pequeñas por más dinero, no menos.
Y también existe una cuestión de salud ―distintas piezas de carne unidas tienen una mayor superficie que una única pieza grande, lo que incrementa significativamente la superficie susceptible de infección por bacterias patógenas―.
Inducir a engaño al consumidor es contrario al Derecho de la UE y existen potencialmente graves implicaciones de salud al utilizar así esta sustancia. Por eso voté a favor de esta resolución. Marc Tarabella (S&D), por escrito. – (FR) Acojo con beneplácito la aprobación, por un «estrecho margen» (370 votos, cuando necesitábamos 369), de esta resolución, que protege a los consumidores de la utilización de la trombina como «pegamento para la carne», como aditivo alimentario para unir piezas cárnicas y crear un único producto cárnico. Su utilización representa potencialmente un engaño para los consumidores, en cuanto a la calidad del producto que compran. Por consiguiente, era mi deber y el de mis colegas europarlamentarios oponernos firmemente al deseo de la Comisión de permitir que la industria agroalimentaria utilice un nuevo aditivo alimentario cuyo único objetivo es, en última instancia, generar más beneficios, con una indiferencia ostensible respecto a la protección de los derechos de los consumidores, como el derecho a recibir información precisa sobre los alimentos que eligen consumir. Informe: Andres Perelló Rodríguez (A7-0103/2010) Elena Oana Antonescu (PPE), por escrito. – (RO) En 2008, la Comisión Europea presentó el plan de acción sobre donación y trasplante de órganos (2009-20015) con el fin de reforzar la cooperación entre los Estados miembros en el campo de la donación de órganos por medio del intercambio de buenas prácticas. La medidas previstas en este plan complementan el marco jurídico europeo mencionado en la propuesta de Directiva de la Comisión sobre la donación y el trasplante de órganos. Aunque por ahora existen diferencias significativas entre los Estados miembros en cuanto a prácticas y resultados, el intercambio de información y buenas prácticas contribuirá a mejorar el nivel de disponibilidad en países en que hay escasa disponibilidad de órganos.
El resto de medidas estipuladas en el plan están destinadas a mejorar la calidad y la seguridad de los trasplantes de órganos, a crear un registro para evaluar los resultados post-trasplante y a establecer un sistema de intercambio de órganos para casos particulares, como niños o adultos con necesidades especiales. Yo voté, junto con mis colegas europarlamentarios, para apoyar dicho plan que facilitará la cooperación entre los Estados miembros y combatirá el tráfico ilícito de órganos. Regina Bastos (PPE), por escrito. – (PT) El trasplante de órganos ha demostrado ser indispensable para tratar ciertas enfermedades y proporcionar la posibilidad de salvar vidas, ofrece una mejor calidad de vida para los pacientes y tiene la mejor relación entre los costes y los beneficios si se compara con otras terapias de sustitución. A pesar de todo, existen varios motivos de preocupación respecto de esta terapia, no sólo el riesgo de trasmisión de enfermedades, la disponibilidad limitada y el tráfico ilícito de órganos.
En la actualidad no existe ninguna base de datos que abarque toda la Unión Europea y que contenga información sobre órganos destinados a ser donados y trasplantados ni sobre donantes vivos o fallecidos, ni tampoco un sistema de certificación paneuropeo que aporte prueba de que los órganos y tejidos humanos han sido obtenidos legalmente. Voté a favor de este informe, porque acogí complacida el Plan de acción sobre donación y trasplante de órganos (2009-2015), aprobado por la Comisión en diciembre de 2008, que establece un planteamiento cooperativo entre los Estados miembros en forma de un conjunto de medidas prioritarias basadas en la identificación y el desarrollo de objetivos comunes y la evaluación de las actividades de donación y trasplante por medio de indicadores establecidos que podrían ayudar a identificar valores de referencia y mejores prácticas. Jean-Luc Bennahmias (ALDE), por escrito. – (FR) Cada día mueren 12 personas en Europa porque no han recibido un trasplante a tiempo; actualmente hay 60 000 personas en lista de espera para un trasplante. Sin embargo, todavía no se ha establecido una red de intercambio de órganos en la EU-27. Aunque muy pronto una directiva verá la luz, voté con los otros diputados a favor de una resolución que establece la dirección que el Parlamento debe tomar respecto a esta cuestión. Hay tres cuestiones especialmente delicadas: el intercambio transfronterizo de órganos disponibles; la información para los ciudadanos; y la identificación de posibles donantes. La resolución sugiere que, por ejemplo, los ciudadanos puedan utilizar Internet para notificar que son «donantes voluntarios». Sebastian Valentin Bodu (PPE), por escrito. – (RO) El trasplante de órganos es la última posibilidad de seguir con vida para miles de personas cada día. En Rumanía cada día mueren 13 personas que están en lista de espera debido a la falta de donantes.
Rumanía hace frente a esta situación trágica en un momento en que hay un donante por cada millón de habitantes. El Parlamento rumano ha intentado introducir el concepto de presunción de consentimiento, pero el debate público siempre ha impedido adoptar esta medida. Las medidas adoptadas por la Comisión y el Parlamento Europeo sólo sirven para instaurar orden y hacer recomendaciones en un sistema que es importante en lo que respecta a salvar todas las vidas que sea posible. Financiar el sistema médico no es barato. La extracción de órganos y la realización del trasplante, junto con el tratamiento post-trasplante, son procedimientos médicos costosos, pero los Estados miembros deben esforzarse por alentar este tipo de procedimientos.
De hecho, España proporciona un buen modelo ya que ha logrado con éxito el mayor número de donantes en la Unión Europea. No hay necesidad de reinventar la rueda mientras que tengamos, justo entre nosotros, un modelo acertado. En estas circunstancias, nos dan aliento medidas como la promoción mediante esta Directiva, la cooperación entre los Estados miembros y el intercambio de órganos, todo ello regulado rigurosamente por medio de normativas en materia de seguridad y calidad. Nikolaos Chountis (GUE/NGL), por escrito. – (EL) Las cifras hablan por sí mismas. Hay aproximadamente 60 000 pacientes en lista de espera para un trasplante en los Estados miembros de la UE. Cada día mueren 12 de estos pacientes. La disponibilidad de órganos difiere considerablemente de un Estado miembro a otro: 33,8 donantes fallecidos en España contra 1 donante fallecido en Rumanía por cada millón de habitantes. Las bandas delictivas explotan la brecha entre la disponibilidad y la demanda de órganos, que la han convertido en un negocio rentable. El plan de acción sobre donación y trasplante de órganos aprobado por la Comisión tiene un valor añadido ya que el refuerzo propuesto en materia de cooperación entre los Estados miembros incrementará la disponibilidad de órganos, mejorará la eficacia y la accesibilidad de los sistemas de trasplantes, mejorará la calidad y la seguridad de los órganos y fomentará el intercambio de mejores prácticas.
Voté a favor del informe Perelló porque propone un paquete de medidas prioritarias que maximizan el porcentaje de donaciones, introduce el concepto de coordinadores de trasplantes en los hospitales donde se podrían donar órganos, tiene como objetivo la sensibilización del público, una mejora de los conocimientos y las capacidades de los profesionales sanitarios y los grupos de apoyo a pacientes, así como la introducción de registros para facilitar la evaluación de los resultados post-trasplante. Marielle De Sarnez (ALDE), por escrito. – (FR) El número de donaciones y trasplantes de órganos incrementa cada año en Europa, permitiendo así salvar miles de vidas. Sin embargo, aún hay que superar numerosos obstáculos porque todavía no hay suficientes órganos como para satisfacer la demanda. Cada día mueren 12 pacientes en la UE debido a la falta de donantes compatibles. La donación de órganos varía considerablemente de un Estado miembro a otro; en España por ejemplo hay 34,6 donaciones por cada millón de habitantes, comparado con Rumanía que sólo tiene 0,5. Más aún, raramente los Estados miembros intercambian órganos. La votación del Parlamento constituye el primer paso para que la red europea cumpla los requisitos para llevar a cabo trasplantes de forma segura, flexible y rápida basándose en el modelo de Eurotransplant (Austria, Benelux, Croacia, Alemania, Países Bajos y Eslovenia) y Scandiatransplant (Suecia, Dinamarca, Finlandia, Noruega e Islandia). La UE también va a ampliar el uso de la tarjeta de donante que, aunque goza del apoyo del 81 % de los ciudadanos europeos, sólo el 12 % la tiene. Los Estados miembros deben garantizar que las donaciones no son remuneradas, así como la confidencialidad y el seguimiento, concretamente para luchar contra el tráfico transnacional de órganos. Diogo Feio (PPE), por escrito. – (PT) La discrepancia en el porcentaje de donación de órganos en los distintos países de Europa parece sugerir que los sistemas en algunos Estados miembros son más efectivos que en otros. Por tanto, estos sistemas deben ser estudiados y potencialmente adoptados por aquellos países que han demostrado tener menos éxito en el particular. En un área que está estrechamente relacionada con la salud y la vida de los ciudadanos, además de adoptar las mejores prácticas, se hace patente la necesidad de optimizar los recursos y de hacer un uso colectivo de la disponibilidad de órganos a escala europea.
No tiene sentido que una persona muera porque no hay órganos disponibles en su país, cuando es posible que existan y estén disponibles en otra parte. Apoyo la idea de que toda persona que fomente o promocione el llamado «turismo de trasplantes» debe ser sancionada, ya que debe recurrir a redes de tráfico ilícito de órganos. Las sanciones deben ser especialmente estrictas para profesionales de la salud o compañías de seguros. Quisiera subrayar la necesidad de realizar un seguimiento efectivo tanto de los receptores como de los donantes voluntarios y altruistas, a los que el público debe su agradecimiento. José Manuel Fernandes (PPE), por escrito. – (PT) En la actualidad, hay 56 000 pacientes en la Unión Europea que están a la espera de un donante de órganos compatible, cada día fallecen 12 personas en espera de un trasplante de órganos sólidos. Los trasplantes de órganos son casi la única opción terapéutica para los pacientes con insuficiencia hepática, cardíaca o pulmonar en fase terminal. Existe, sin embargo, una discrepancia considerable entre el número de pacientes en lista de espera para un trasplante y el número de pacientes que efectivamente reciben uno. Esta discrepancia es el resultado de un déficit de órganos destinados a ser trasplantados en comparación con la necesidad. El resultado de más pacientes en lista de espera junto a un ligero aumento en las cifras de pacientes trasplantados es un tiempo de espera superior. El tiempo de espera es caro y puede repercutir negativamente en la supervivencia del órgano y del paciente. La propuesta de la Comisión para establecer un plan de acción europeo sobre donación y trasplante de órganos para el periodo 2009-2015 establece un enfoque de cooperación entre los Estados miembros a través de un conjunto de acciones prioritarias basadas en la identificación y el desarrollo de objetivos comunes, indicadores y criterios de referencia cuantitativos y cualitativos acordados, presentación regular de informes y la identificación de mejores prácticas. João Ferreira (GUE/NGL), por escrito. – (PT) El trasplante de órganos puede ofrecer muchos años de vida plena y saludable para personas que de lo contrario necesitarían frecuentemente cuidados intensivos o simplemente morirían. Ha aumentado el número de trasplantes en la Unión Europea, salvando y prolongando numerosas vidas.
Sin embargo, todavía existen largas listas de espera para trasplantes. En la actualidad, hay 56 000 pacientes en la Unión Europea que están a la espera de un donante de órganos adecuado, y se estima que cada día fallecen 12 personas en espera de un trasplante de órganos sólidos. El número de donantes de órganos fallecidos por sí mismo no es suficiente y el número de donantes vivos no es suficiente para satisfacer las necesidades.
Además, existen amplias diferencias entre Estados miembros en los índices de donación procedente de personas fallecidas, en la actualidad, no existe ninguna base de datos común a toda la Unión Europea que contenga información sobre los órganos destinados a la donación y al trasplante ni sobre donantes vivos o fallecidos, ni existe tampoco un sistema de certificación para dar fe de la legalidad de los órganos y otros tejidos humanos obtenidos. Es en este contexto que el informe en cuestión sugiere medidas que consideramos importantes para reforzar la cooperación entre los Estados miembros en este área, de la cual todos ellos se podrán beneficiar. Nick Griffin (NI), por escrito. – La falta permanente de órganos para trasplantes obstaculiza los extraordinarios esfuerzos de los profesionales de la salud para ayudar a los pacientes. Desgraciadamente también se observa que hay una falta de donantes y que esto desemboca en actividades delictivas abominables. Procurar resolver estos problemas creando una base de datos para toda la UE es, no obstante, un error. Es muy ingenuo depositar esperanzas en que una base de datos que cubre toda la UE, con todos sus idiomas y sistemas informáticos, cuando en el Reino Unido no consiguieron producir una base de datos para el Servicio de Salud y derrocharon miles de millones de libras esterlinas.
Los servicios sanitarios en toda Europa ni siquiera pueden financiar los servicios básicos y deben hacer frente a recortes drásticos al igual que los ciudadanos pagan por los fallos de la globalización. De esa manera, se puede hacer mucho más para fomentar la donación de órganos invirtiendo en programas educativos a escala nacional, que diversificando fondos para pagar por la injerencia burocrática bien intencionada. De forma adicional, existen estrictas limitaciones de tiempo respecto a la viabilidad de los órganos. Así pues, la red de la UE sería útil para muy pocos pacientes. Las propuestas para establecer una red son sólo excusas que suenan muy bien para profundizar un programa que no tiene nada que ver con el bienestar de los pacientes, sino más bien con el dogma federalista. Sylvie Guillaume (S&D), por escrito. – (FR) Cada año mueren miles de personas en Europa porque no ha podido recibir un trasplante a tiempo. Por tanto, empezaba a ser una cuestión cada vez más urgente la necesidad de aplicar medidas en toda la UE para facilitar los intercambios intracomunitarios de órganos humanos destinados a ser trasplantados, por medio de normativas de seguridad y calidad mejoradas en este ámbito. Por eso voté a favor de esta Directiva, que tiene por objeto proteger a los donantes vivos y a las personas que se benefician de sus donaciones, así como los principios éticos básicos, como el anonimato, la voluntariedad y el carácter inalienable del cuerpo humano, que no debe ser una fuente de beneficios. Además, la idea de establecer una red de autoridades competentes en los Estados miembros me parece particularmente positiva, así como la idea de registrase en línea en el registro nacional o europeo. Por supuesto que se deben tomar todas las precauciones posibles con el fin de garantizar que estas medidas funcionan adecuadamente. Véronique Mathieu (PPE), por escrito. – (FR) Voté a favor del informe sobre el plan de acción sobre donación y trasplante de órganos para el periodo 2009-2015. El progreso técnico logrado en el ámbito del trasplante de órganos es una fuente enorme de esperanza para quienes el trasplante sigue siendo el único tratamiento posible. Hoy día el principal reto reside en la falta de donantes de órganos, algo que es evidente teniendo en cuenta las largas lista de espera para trasplantes. Para responder a este desafío es esencial que se adopten medidas para identificar posibles donantes, y, de esa manera, se podría realizar un gran avance para incrementar el número de órganos donados en Europa. Como el ponente destaca, el nombramiento de una persona clave en materia de trasplantes en cada hospital es el factor clave para mejorar los índices en este área.
Incrementar la cooperación entre los Estados miembros garantizará un mejor intercambio de información y buenas prácticas destinado a incrementar el número de donantes. Por ejemplo, permitir que los ciudadanos ingresen sus nombres en un registro de donantes cuando solicitan un pasaporte o un permiso de conducir es una iniciativa que los Estados miembros deben examinar y que yo, y la mayoría de mis colegas miembros, consideramos positiva. Nuno Melo (PPE), por escrito. – (PT) Aprobamos esta nueva Directiva por varias razones, pero especialmente porque creemos que se trata de un plan que será crucial a la hora de salvar vidas en la UE. Cada día fallecen 12 pacientes y 60 000 están en lista de espera de un donante compatible para un trasplante de órganos en la UE. Durante las últimas dos décadas los trasplantes han incrementado continuamente y representan el único tratamiento disponible para casos de insuficiencia hepática, cardíaca o pulmonar en fase terminal. Los índices de mortalidad de las personas que están en lista de espera para un trasplante de corazón, hígado o pulmón se sitúan entre el 15 % y el 30 %, de modo que los pacientes que necesitan un trasplante de órganos tendrán que esperar menos tiempo para esa operación gracias a esta nueva Directiva. Por eso voté como lo hice. Alfredo Pallone (PPE), por escrito. – (IT) Los tres objetivos clave en el ámbito de la donación y el trasplante de órganos garantizan la calidad y la seguridad de los pacientes a escala europea, aseguran la protección de los donantes y facilitan la cooperación entre los Estados miembros.
Es importante tener un enfoque europeo sobre la cuestión, considerando, entre otras cosas, la movilidad de los pacientes en la Unión Europea. En términos generales, en la Unión Europea hay un amplio consenso social sobre la donación de órganos destinados a ser trasplantados. Sin embargo, debido a los distintos sistemas de organización o por motivos tradicionales o culturales, los Estados miembros tienen diferentes enfoques respecto al particular.
Algunos países tienen un alto índice de donaciones, mientras que en otros todavía debe desarrollarse la cultura de la donación. Compartir las mejores prácticas, modelos y experiencia en toda la Unión Europea podría resultar muy útil incrementando el índice de donaciones de órganos.
Se debe fomentar la cooperación con el fin de identificar los elementos que funcionan en los distintos sistemas de trasplantes y promoverlos a escala europea, lo que implicaría una mejora de la provisión de donaciones y trasplantes de alta calidad y seguridad. Por lo tanto, yo voté a favor. Maria do Céu Patrão Neves (PPE), por escrito. – (PT) El presente informe establece un conjunto de acciones destinadas a mejorar la cooperación entre los Estados miembros en el ámbito de los trasplantes con el fin de contribuir a aumentar el número de trasplantes, a reducir las listas de espera y, en consecuencia, el número de pacientes que fallecen mientras esperan un órgano. Al mismo tiempo, el plan de acción establece, además, normativas comunes en materia de calidad y seguridad para los Estados miembros, que no sólo fomentan la protección de los pacientes sino que también facilitan la cooperación entre países. También destaca la creación de registros nacionales y europeos de los procesos relacionados con los trasplantes (sin incluir la discriminación, el seguimiento de los resultados, etc.). Esto implicará una sensibilización mayor y más profunda de la situación actual de Europa, así como una disminución de posibilidades para el tráfico ilícito de órganos. El informe respalda el plan de acción y subraya la necesidad y la urgencia de los medios de acción que este señala, adoptando una posición firme frente a todas las formas de comercialización de órganos que actualmente tienen lugar en distintas partes del mundo. Creo que este informe representa un complemento importante a la comunicación de la Comisión y una valiosa contribución a una causa humana seria en el contexto de la asistencia sanitaria proporcionada a los ciudadanos europeos. Raül Romeva i Rueda (Verts/ALE), por escrito. – (ES) Quiero felicitar al colega socialista Perelló Rodríguez del Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa por el informe que acabamos de votar. El plan de acción debería permitir que las 60 000 personas que hoy esperan poder recibir algún órgano vean significativamente aumentada su esperanza de vida. Es importante destacar también la posición de liderazgo que tiene la sanidad española en este tema, y que ha sido reconocida por todos los ponentes y grupos. Olga Sehnalová (S&D), por escrito. – (CS) Yo voté a favor del informe, aunque creo que primordialmente hay que centrarse, en particular, en aumentar el número de donantes en los distintos Estados miembros, teniendo en cuenta las diferentes tradiciones nacionales de los sistemas sanitarios. Por consiguiente, hay que evaluar rigurosamente este área desde la perspectiva del principio de subsidiaridad. Viktor Uspaskich (ALDE), por escrito. – (LT) Señorías, las estadísticas hablan por sí solas. Según este informe, actualmente hay 56 000 pacientes en la Unión Europea en lista de espera para un donante de órganos compatible. Cada día mueren 12 personas en espera de un trasplante de órganos. Por desgracia, muchas personas mueren simplemente debido a la falta de donantes de órganos y de una coordinación transfronteriza suficiente. Esta delicada cuestión está vinculada a varios aspectos jurídicos y culturales. Sin embargo, las diversas políticas nacionales y los índices de donación de órganos fundamentalmente diferentes de los Estados miembros complican aún más las cosas. Cabría la posibilidad de paliar algunos de estos déficits por medio de una base de datos y un sistema de certificación europeos, que proporcionarían información sobre la disponibilidad de órganos y garantizarían la calidad y la legalidad de los mismos.
Igual de importante es movilizar e informar a la sociedad. Muchos ciudadanos de la UE no se oponen radicalmente a la donación, pero temen añadir sus nombres a dicho registro. Por consiguiente, es necesario que la donación sea lo más accesible posible ―a veces la promoción puede ser eficaz―. Por ejemplo, acojo con beneplácito formas que brinden a los ciudadanos la oportunidad de ingresar sus nombres directamente en el registro de donantes de órganos cuando estos soliciten un permiso de conducir. La falta de órganos para trasplantes representa un poderoso estímulo para la comercialización de órganos y personas. La UE debe establecer una mejor coordinación de trasplantes y donaciones porque, como podemos ver, las regiones más pobres de Europa se están convirtiendo en un campo abonado para el comercio ilícito de órganos. Informe: Ramón Jáuregui Atondo (A7-0144/2010) Sophie Auconie (PPE), por escrito. – (FR) El Tratado de Lisboa estipula que la UE debe adherirse al Convenio Europeo de Derechos Humanos (CEDH), lo que me satisface. A fin de que dicha adhesión sea efectiva, se requiere el acuerdo unánime de los Miembros del Consejo y la aprobación del Parlamento Europeo. Por mi parte, apoyo plenamente esa adhesión, que apuntalará el sistema europeo de protección de los derechos fundamentales. Jean-Luc Bennahmias (ALDE), por escrito. – (FR) El Tratado de Lisboa estipula que la UE debe adherirse al Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, adhesión que no es únicamente simbólica: hace posible que mejore la protección de los derechos fundamentales de los ciudadanos europeos. Tendrá además por efecto que las decisiones que se tomen y las acciones que se ejecuten bajo la Política Exterior y de Seguridad Común estén sujetas al Convenio Europeo, aun cuando estén fuera de la jurisdicción del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Vilija Blinkevičiūtė (S&D), por escrito. – (LT) El Tratado de Lisboa establece la base jurídica para la adhesión de la UE al CEDH, el instrumento más importante para la protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales en Europa, el eje de Europa. La adhesión de la UE al Convenio reforzará aún más el sistema de protección de los derechos fundamentales de la UE. Estoy de acuerdo con la propuesta, ya que es una oportunidad histórica que propicia la salvaguarda de los derechos humanos y de las libertades fundamentales de los ciudadanos y los Estados miembros de la UE sobre la misma base. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo tendrá jurisdicción para examinar si la legislación de las instituciones, organismos y agencias de la UE, incluidas las sentencias del Tribunal de Justicia, cumplen las disposiciones del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Es muy importante que la gente cuente con una nueva oportunidad para defender sus derechos. Una vez agotadas todas las instancias nacionales, se podrá acudir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos en caso de violación de los derechos humanos fundamentales por parte de la UE, lo que promueve el afianzamiento de una jurisprudencia más armoniosa en el ámbito de los derechos humanos. La aplicación plena y uniforme de la Carta de los Derechos Fundamentales en toda la UE es también esencial a fin de garantizar la credibilidad de la Unión. Puesto que la adhesión al Convenio tendrá una enorme influencia jurídica en la creación de un sistema armonioso de protección de los derechos humanos, insto a la Comisión y a los Estados miembros a que consideren la posibilidad de establecer directrices claras que expliquen lo que implica la adhesión, el impacto en los derechos humanos y el procedimiento previsto para la presentación de quejas. Carlos Coelho (PPE), por escrito. – (PT) Los derechos humanos y las libertades fundamentales forman el conjunto de valores y principios que nos identifican en tanto que humanos y son la base de nuestra coexistencia; son universales, indivisibles e interdependientes. La entrada en vigor del Tratado de Lisboa supone un paso importante en términos de derechos humanos, no sólo porque supone que la Carta de los Derechos Fundamentales sea vinculante, sino también porque al otorgar personalidad jurídica a la Unión Europea, hace posible que esta se adhiera al Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales (CEDH). La adhesión es enormemente significativa tanto a nivel político como jurídico a la hora de crear un verdadero ámbito de derechos humanos. Con respecto a las actividades que le corresponden a la Unión, a la que los Estados miembros le han transferido facultades sustanciales, esto posibilita que se garantice una protección del público similar a la que ya se disfruta en el entorno de los Estados miembros.
Las instituciones europeas están obligadas a cumplirlo, también en el propio proceso de elaborar y adoptar propuestas legislativas. Además, la armonía legislativa y de la jurisprudencia entre la UE y el CEDH en el ámbito de los derechos humanos debe contribuir a crear un sistema integral en el que los tribunales europeos de derechos humanos (el Tribunal de Justicia de la Unión Europea y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos) deban actuar en sincronía, con una relación no tanto de orden jerárquico como de especialización. Proinsias De Rossa (S&D), por escrito. – Respaldo este informe sobre la adhesión de la UE al Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales (CEDH), tal y como contempla el Tratado de Lisboa. Las instituciones de la Unión estarán así incluidas en el sistema de protección de los derechos fundamentales. La adhesión de la UE al CEDH mejora la posición de la UE a la hora de instar a terceros países a que cumplan con sus normas de derechos humanos y confiere a los ciudadanos de la UE el mismo nivel de protección frente a la UE que el que existe ante los Estados miembros. Si bien la UE no pasará a formar parte del Consejo de Europa, la adhesión al Convenio debería contemplar el derecho a presentar candidatos al cargo de juez y a que el Parlamento Europeo esté representado en la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa cuando este organismo elija jueces para el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Además de esas novedades, la Comisión debería recibir el mandato de negociar la adhesión a los protocolos anexos al CEDH relativos a los derechos que contempla la Carta de los Derechos Fundamentales. El siguiente paso lógico, también en armonía con la Carta de los Derechos Fundamentales, es la adhesión de las instituciones de la UE a la Carta Social Europea. Philippe de Villiers (EFD), por escrito. – (FR) La protección de los derechos humanos fundamentales debe seguir siendo competencia nacional ya que las interpretaciones varían en función de los países y de las culturas, sobre todo en el caso de conceptos tales como la discriminación, el secularismo y la propia definición de vida humana (desde la concepción hasta su fin natural).
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea, una institución cuyas decisiones revisten un carácter cada vez más político, tratará de desmantelar algo más los sistemas constitucionales nacionales y los cimientos de la civilización europea. Además de ser inútil y un derroche de recursos, la adhesión de la UE al Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales dará lugar a confusión y a conflictos jurídicos irresolubles con el Tribunal de Estrasburgo.
Por razones evidentes, me opongo a esta nueva consecuencia de la personalidad jurídica de la UE, según lo previsto en el Tratado de Lisboa. Edite Estrela (S&D), por escrito. – (PT) Voté a favor de este informe pues considero que la adhesión de la Unión Europea al Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales (CEDH) es un mensaje sólido que mejora la credibilidad de la Unión a ojos de aquellos terceros países a los que habitualmente insta a respetar el CEDH. Diogo Feio (PPE), por escrito. – (PT) La adhesión de la Unión Europea al Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales es resultado de un proceso que se inició en Maastricht, en el sentido de que confería a la Comunidad Europea personalidad jurídica, y culminó con el Tratado de Lisboa. La adopción de la Carta de los Derechos Fundamentales, en un principio con un alcance reducido y posteriormente aumentado al integrarse en el Tratado, supuso una etapa importante en este proceso.
La participación de la Unión Europea en el ámbito continental de los derechos humanos es ahora más estrecha, un hecho que yo aplaudo. Espero que se puedan hallar soluciones a las varias cuestiones de índole jurídica, técnica e institucional que surgen en estos momentos y que dichas soluciones se basen en el principio de subsidiariedad, en la cooperación voluntaria entre los Estados miembros, y en el respeto de su soberanía y sus sistemas jurídicos nacionales, y en el Estado de Derecho. José Manuel Fernandes (PPE), por escrito. – (PT) Me congratula la adopción de este informe, que contribuye al compromiso de la UE con el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales (CEDH). Dicho compromiso es un paso adelante en el proceso de la integración europea y un nuevo paso hacia la unidad política. Además, puesto que el sistema de la UE para la protección de los derechos humanos fundamentales se consolida y refuerza mediante la incorporación de la Carta de Derechos Fundamentales en su Derecho primario, la adhesión de la UE al CEDH supondrá un sólido mensaje en términos de coherencia entre la UE y los países pertenecientes al Consejo Europeo y su régimen paneuropeo en cuestiones relativas a los derechos humanos. Esa adhesión aumentará aún más la credibilidad de la UE ante aquellos terceros países a los que habitualmente insta a respetar el CEDH como parte de sus relaciones bilaterales. Con respecto a las actividades de la UE, la adhesión garantiza además la protección del público de un modo similar al que ya gozan en sus relaciones con todos los Estados miembros. Sylvie Guillaume (S&D), por escrito. – (FR) Yo voté a favor de este informe con el fin de dar luz verde a las negociaciones de adhesión de la UE, en tanto que personalidad jurídica de pleno derecho, al Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos. Esta adhesión brindará a los ciudadanos un nuevo método de recurso: ahora podrán acudir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos en caso de que una institución de la UE o un Estado miembro haya infringido sus derechos fundamentales motivado por una acción u omisión por su parte. Debemos además insistir en que la UE se adhiera a los protocolos adicionales al Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales y a la Carta Social de la UE revisada, puesto que la UE también tiene que avanzar en estos ámbitos. Petru Constantin Luhan (PPE), por escrito. – (RO) Tras la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea hace obligatoria la adhesión de la Unión Europea al Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales. Apoyo esta medida, ya que mejorará la credibilidad de la UE ante sus ciudadanos, al garantizar el respeto por sus derechos. La adhesión al Convenio otorgará a los ciudadanos protección frente a las acciones de la UE y de sus instituciones, igual que la protección que disfrutan ahora frente a las acciones de los Estados miembros. Del mismo modo, lograremos una mayor cooperación entre el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y los tribunales nacionales. Jean-Luc Mélenchon (GUE/NGL), por escrito. – (FR) Las sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos con respeto a la separación de Iglesia y Estado están en línea con la tradición secular de la República Francesa. Las sentencias por las que se prohíbe el uso del velo en clase a una profesora y se oponen a que haya crucifijos en las escuelas dan fe de ello. No obstante, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea propone restringir las libertades civiles sólo si los valores que contemplan los textos fundamentales de la UE así lo requieren. La cuestión es que dichos textos no mencionan en ningún momento la separación obligatoria entre Iglesia y Estado ni la naturaleza secular de las instituciones. La Unión Europea es por tanto incapaz de garantizar la libertad de conciencia de los europeos. Wojciech Michał Olejniczak (S&D), por escrito. – (PL) Uno de los cimientos de la Unión Europea en el momento de su formación fue el respeto por los derechos humanos, un valor que se encuentra permanentemente entre los principales intereses de la UE. El derecho de la UE da fe de ello, del mismo modo que lo hacen las disposiciones constitucionales de cada uno de los Estados miembros. La adhesión de la Unión Europea al Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales (CEDH) es un paso significativo hacia una mayor protección de los derechos fundamentales del individuo. Esta decisión hace que la UE forme parte del sistema internacional de protección de los derechos, gracias a lo cual refuerza su credibilidad ante terceros países y también ante sus propios ciudadanos. El Convenio, si bien no altera la construcción institucional de la UE, sí incorpora sin embargo otro tribunal, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que supervisará la manera en que la Unión cumple con sus obligaciones en relación con las disposiciones del CEDH. Teniendo en cuenta que el informe sobre los aspectos institucionales de la adhesión de la Unión Europea al Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales incluye disposiciones que concuerdan con los comentarios anteriores, decidió votar a favor de su adopción. Alfredo Pallone (PPE), por escrito. – (IT) La importancia de la adhesión de la UE al CEDH está relacionada tanto con su credibilidad simbólica y política como con el hecho de que la UE y sus instituciones tendrán una obligación más estricta de proteger los derechos fundamentales de los individuos. La entrada en vigor del Tratado de Lisboa prevé la basé jurídica para iniciar las negociaciones relativas a la adhesión de la UE al CEDH.
Respaldo la adhesión de la Unión Europea al Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales. Sin embargo, una cuestión preliminar fundamental es el cumplimiento de ciertas garantías que debería incluir el acuerdo sobre la adhesión de la Unión Europea al CEDH, especialmente en materia de conservación de las características específicas de la Unión y del derecho de la UE. La adhesión no debe interferir en las competencias de la Unión ni en la obligación de los Estados miembros de no plantear litigios que corresponden al ámbito del derecho de la UE ante sistemas externos de solución de conflictos. Es pues importante salvaguardar las prerrogativas del Tribunal de Justicia en caso de que se solicite ante el Tribunal de Estrasburgo una decisión sobre la compatibilidad de un acto de la Unión con los derechos fundamentales antes de que el Tribunal de Justicia así lo haga. Aldo Patriciello (PPE), por escrito. – (IT) Agradezco al ponente su excelente labor sobre la adhesión de la Unión Europea al Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales (CEDH), que será beneficioso para los ciudadanos de Europa, ya que pondrá a nuestra disposición un nuevo tribunal que no forma parte de la Unión Europea y garantizará que la Unión Europea y los Estados miembros protegen en todo momento los derechos de los ciudadanos europeos.
En línea con los principios de la democracia, la Unión Europea y los Estados miembros deben tener siempre derecho a defenderse a sí mismos. Por tanto, considero esencial que cada país que se adhiere al Convenio disponga de un juez que explique los antecedentes de cada caso, del mismo modo que considero importante que el Parlamento Europeo cuente con un organismo informal que coordine la manera de compartir la información entre el Parlamento Europeo y la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa. Además, es también importante que se consulte y se implique al Parlamento en el proceso de negociación. Evelyn Regner (S&D), por escrito. – (DE) Voté a favor de la resolución puesto que soy de la opinión de que la adhesión de la Unión Europea al Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales (CEDH) sería un buen paso hacia la instauración de la seguridad y la consistencia jurídicas. En las últimas décadas, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha adoptado toda una serie de decisiones que precisan la defensa de los derechos fundamentales de los ciudadanos europeos. Adherirse al Convenio en tanto que Unión Europea contribuiría también a la credibilidad de la Unión ante terceros países. Raül Romeva i Rueda (Verts/ALE), por escrito. – (ES) Me congratulo por la adopción hoy del informe del colega Jáuregui con relación a la adhesión de la UE al Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales. Me preocupa que algunos colegas eurófobos sigan insistiendo en la no necesidad de esta medida, cuando precisamente considero que esta adhesión supone una mayor garantía para la protección de los derechos humanos, también dentro de la UE. Nuno Teixeira (PPE), por escrito. – (PT) La adhesión de la UE al Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales ya se prevé en el Tratado de la Unión Europea y la entrada en vigor del Tratado de Lisboa la hace obligatoria. La adhesión reforzará la protección de los derechos humanos en Europa y someterá el sistema jurídico de la Unión a control jurídico externo, lo que garantizará la armonía de la jurisprudencia entre el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y conferirá al público europeo protección ante las acciones de las instituciones europeas, en términos similares a los ya existentes en los Estados miembros.
Cabe señalar que la adhesión no implica que la UE sea miembro del Consejo de Europa ni cuestiona la autonomía del Derecho de la Unión, ya que el TJUE sigue siendo la única autoridad que se pronuncia sobre cuestiones relacionadas con la validez y la interpretación del Derecho de la Unión. Quisiera insistir también en la importancia que tiene la posibilidad de que la Unión pueda presentar candidatos y elegir a un juez que la represente y la necesidad a que se alude de que el Parlamento esté debidamente informado sobre las negociaciones de adhesión y de que se establezca en el futuro un mecanismo de intercambio de información entre las asambleas parlamentarias de ambas instituciones. Rafał Trzaskowski (PPE), por escrito. – (PL) Respaldo el informe, sobre todo porque amplía el sistema de protección de los derechos humanos en la Unión Europea y le confiere más credibilidad ante sus ciudadanos. En situaciones tales como cuando no es posible apelar a nivel nacional o de la UE, en caso de que a un demandante se le deniegue el permiso a iniciar un procedimiento o si no se puede recurrir contra una institución de la UE, el valor añadido será evidente. Por tanto, debemos seguir tratando de reforzar el sistema de protección de los derechos humanos en la UE. Viktor Uspaskich (ALDE), por escrito. – (LT) Señorías, como bien saben ustedes, el respeto por los derechos humanos es un valor fundamental de la Unión Europea que contempla el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. No cabe duda de que, si las cosas se hacen correctamente, la adhesión de la UE al Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales (CEDH) podría ser una oportunidad histórica para reforzar la situación de los derechos humanos en la UE y en toda Europa. Podría ser nuestra oportunidad de garantizar los derechos humanos y las libertades fundamentales de los ciudadanos de la UE. La adhesión de la UE al CEDH supondría para Europa una oportunidad excelente para actuar como faro moral, por ejemplo. Este hecho no sólo mejoraría la credibilidad de la UE, en términos de relaciones con Estados no miembros de la UE, sino también la opinión pública sobre las estructuras de la UE. No obstante, eso sólo tendrá lugar si nosotros aunamos esfuerzos para eliminar la doble moral en nuestro programa político y sistema jurídico.
Lamentablemente, tal y como demuestran los acontecimientos de los últimos años, las acusaciones tienen las más de las veces un cariz meramente político. Los tribunales tanto de mi país como del resto de Europa siguen siendo muy a menudo propensos a la manipulación política. A no ser que eso cambio, hechos tan prometedores como la adhesión de la UE al CEDH no serán más que una pérdida de tiempo. Por tanto, yo respaldo encarecidamente la adhesión al CEDH, siempre y cuando así sí se defiendan realmente los derechos humanos y las libertades fundamentales y, lo que es más importante, en el propio seno de la UE. Geoffrey Van Orden (ECR), por escrito. – Apoyo el CEDH si bien reconozco que la interpretación judicial de ciertas disposiciones del Convenio han supuesto un obstáculo a la expulsión de sospechosos de terrorismo, algo que tiene que cambiar.
A pesar de todas las declaraciones de respeto por la posición de los Estados miembros en relación con el CEDH, la adhesión de la UE al Convenio va a complicar y probablemente socavar la libertad de los Estados miembros a la hora de eludir o interpretar con carácter individual el contenido del CEDH.
Políticamente, me opongo en concreto al principal motivo para la adhesión de la UE al CEDH, a saber, «un avance en la integración europea [que implica] otro paso adelante hacia la unión política». Esta aspiración mal entendida se subraya también en la declaración que afirma que la adhesión de la UE constituye «la adhesión de un Estado no parte a un instrumento legal creado para los Estados». Por todos estos motivos, yo he votado en contra de la resolución. Resolución: Conferencia de Revisión del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional en Kampala, Uganda (B7-0265/2010) Sebastian Valentin Bodu (PPE), por escrito. – (RO) La organización de la conferencia de la Corte Penal Internacional en Uganda es muestra importante de la aceptación de esta institución internacional en el continente africano, en especial teniendo en cuenta que la Corte inició allí sus investigaciones, tras su establecimiento en 2002. Nadie puede negar la importancia de un tribunal internacional de este tipo, que investiga casos graves relacionados con el incumplimiento de los derechos humanos, genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra. Así, es importante que un número cada vez mayor de Estados reconozcan la autoridad de la Corte Penal Internacional y que los firmantes del Estatuto de Roma ratifiquen el acuerdo con carácter urgente. La idea de establecer un tribunal internacional para investigar crímenes de lesa humanidad se remonta a 1919, durante la Conferencia de Paz de París. Ha sido necesario que transcurriesen ochenta y tres años para alcanzar un acuerdo internacional por el que se establece la CPI. Ahora, aquellos Estados que ratificaron el Estatuto de Roma de la CPI deben regular también el derecho de la Corte a investigar crímenes de agresión. Además, los Estados firmantes deben armonizar su legislación nacional con las disposiciones del Estatuto de Roma, a fin de cumplir el compromiso que contrajeron. Diogo Feio (PPE), por escrito. – (PT) La Unión Europea ha sido una firme defensora de la Corte Penal Internacional (CPI) y todos sus Estados miembros se benefician de su adhesión a tan importante tribunal. Espero que los Estados Partes puedan estar a la altura de sus responsabilidades y que el resultado de la Conferencia de Kampala sea una CPI con mayor capacidad de afrontar los retos de nuestra época, que obtenga la cooperación adecuada de los sistemas jurídicos nacionales y que reciba los medios suficientes para ejercer eficazmente su autoridad, ya que la gravedad que revisten los crímenes en que centra su actividad, en su mayoría, así lo demanda. José Manuel Fernandes (PPE), por escrito. – (PT) La UE es una firme defensora de la Corte Penal Internacional (CPI), que promueve la universalidad y salvaguarda la integridad del Estatuto de Roma a fin de proteger y consolidar la independencia, legitimidad y eficacia del proceso judicial internacional. Prueba de ello es la defensa sistemática que realiza la UE para que se añada una cláusula relativa a la CPI en la negociación de mandatos y acuerdos con terceros países. La UE ya ha destinado más de 40 millones de euros en diez años bajo el Instrumento Europeo para la Democracia y los Derechos Humanos para proyectos cuyo objetivo es respaldar la CPI y la justicia penal internacional. La Conferencia de Revisión del Estatuto de Roma de la CPI en Kampala (Uganda), representa una oportunidad única para los Estados parte, las Partes no estatales, la sociedad civil y otras partes interesadas para reiterar firmemente su compromiso con la justicia y la responsabilidad. Hay ciento once Estados parte de la CPI, con regiones que están infrarrepresentadas, como Oriente Medio, el Norte de África y Asia. Espero que los Estados miembros participen en esta Conferencia a través de una representación del más alto nivel y que reafirmen públicamente su compromiso con la CPI. Jean-Luc Mélenchon (GUE/NGL), por escrito. – (FR) Me satisface que la resolución propuesta por el Parlamento sobre la revisión del Estatuto de Roma exija que el crimen de agresión se incluya oficialmente en tanto que crimen de guerra y que no sea necesario filtro jurisdiccional alguno para determinar si se ha cometido tal delito. Ahora bien, ¿cómo puede aplicarse esa nueva legislación si los principales Estados que han cometido crímenes de agresión desde la entrada en vigor del Estatuto de Roma en 2002 (los Estados Unidos e Israel) no están obligados a ratificarla?
¿Cómo puede ser efectiva si no se insta a esos Estados a que abandonen la presión ante Estados que sí son parte de la Corte Penal Internacional para que garanticen la inmunidad de sus nacionales? Cabe también lamentar que un Parlamento que profesa su vanguardia en la lucha contra el cambio climático no proponga la inclusión de los delitos ecológicos como crímenes de lesa humanidad, tal y como se propuso en la Cumbre de Cochabamba. Es necesario castigar los crímenes de lesa humanidad más graves, para lo que la Corte Penal Internacional podría constituir una herramienta útil. Se trata simplemente de brindarle recursos y puesto que no está siendo así, yo me abstengo. Alfredo Pallone (PPE), por escrito. – (IT) Me veo obligado a expresar mi acuerdo con la propuesta de resolución sobre la Conferencia de Revisión del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional en Kampala (Uganda).
La propia Europa surgió de la necesidad de poner fin a las expresiones de odio racial que culminaron con las atrocidades de la Segunda Guerra Mundial. La Unión Europa siempre ha sido firme a la hora de reforzar la cooperación entre Estados para así probar y perseguir los crímenes de lesa humanidad.
Está bien que ocho años después de la entrada en vigor del Estatuto de Roma, los Estados deban reafirmar su firme compromiso de prosperar en un entorno de paz, estabilidad y Estado de Derecho. En concreto, los Estados deberían comprometerse con políticas pensadas para colaborar con la Corte Penal Internacional y la protección de las víctimas de violencia. En numerosos casos en la práctica, las víctimas se encuentran con enormes dificultades para acceder a la información sobre la Corte y no consiguen que sus derechos se vean protegidos. Raül Romeva i Rueda (Verts/ALE), por escrito. – Voté entusiasmado a favor de la resolución y me congratula especialmente que la enmienda oral presentada por mi colega se haya adoptado, esto es, para incluir a los «pueblos indígenas» en la lista de grupos que necesitan especial atención. Sabine Wils (GUE/NGL), por escrito. – Aplaudo la moción para una resolución sobre la Conferencia de Revisión del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (CPI) en Kampala (Uganda), ya que incluye temas cruciales e importantísimos y requiere que se considere la ratificación y la aplicación de la CPI. Por tanto, he votado a favor.
Pero quiero expresar mi enorme preocupación sobre algunas frases que aparecen en la resolución y que se refieren positivamente al «Programa de Estocolmo», al «IEDDH» y a la Unión Europea como «actor mundial». A este respecto, el «Programa de Estocolmo» y el «IEDDH» tal vez hayan tenido un impacto positivo, pero en otros muchos ámbitos estos dos programas/instrumentos no se emplean de forma democrática y transparente. La Unión Europa ejerce desde luego como «actor mundial» pero, en mi opinión, en absoluto lo hace de manera positiva para conseguir un orden mundial más justo y solidario. Última actualización: 27 de agosto de 2010Aviso jurídico

References: resolución 
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 artículo 1
 artículo 55
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e contrario
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