Source: https://www.teknofilo.com/analisis-bq-aquaris-v/
Timestamp: 2020-03-28 18:52:08+00:00

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Análisis del BQ Aquaris V a fondo y opinión [REVIEW] | Teknófilo
por Sonia9 octubre 2017
¿No tienes tiempo de leer el análisis completo? Dirígete directamente a la sección de Conclusiones para conocer lo que más y lo que menos nos ha gustado del BQ Aquaris V.
BQ presentó el pasado 19 de septiembre sus nuevos smartphones Aquaris V y Aquaris V Plus que, según la compañía, están dirigidos a un público joven al que le interesan tres aspectos clave: la cámara, la autonomía y la experiencia multimedia.
El BQ Aquaris V es un terminal de gama media que cuenta con pantalla LCD de 5.2″ con resolución 720p, procesador Snapdragon 435, cámara trasera de 12MP, cámara frontal de 8MP y batería de 3.100 mAh.
El BQ Aquaris V se comercializa en dos variantes: 2GB de RAM / 16GB de almacenamiento por 199,90 euros y 3GB de RAM / 32GB de almacenamiento por 229,90 euros. El terminal llega con Android Nougat 7.1.2 prácticamente stock y será actualizado próximamente a Oreo.
Hemos tenido la oportunidad de utilizar el BQ Aquaris V con 3GB/32GB durante algunas semanas, lo que nos ha permitido probar a fondo su funcionamiento. A continuación, os contamos nuestras impresiones al respecto.
El BQ Aquaris V está disponible en dos colores: negro y dorado. El modelo en color dorado presenta un frontal blanco y un cuerpo en color oro, mientras que el modelo en color negro presenta este color en todo el teléfono.
El modelo que he probado es el de color negro, que en mi opinión es el más elegante.
El frontal posee un cristal 2.5D ligeramente curvado en los bordes, lo que le otorga al teléfono un acabado más sofisticado y suave al tacto.
BQ ha utilizado un cristal japonés NEG Dinorex para proteger la pantalla frente a arañazos.
Si no estás familiarizado con Dinorex, se trata de una alternativa a Gorilla Glass. Al igual que con este, existen varias generaciones que ofrecen distintos grados de resistencia, aunque BQ no especifica qué tipo de cristal Dinorex emplea en el BQ Aquaris V.
Los marcos por encima y, sobre todo, por debajo de la pantalla son bastante anchos, algo esperable en un smartphone de este rango de precios, mientras que el grosor de los marcos laterales es el habitual en este rango de teléfonos.
El cuerpo de aluminio del BQ Aquaris V ofrece buenas sensaciones al tacto y su acabado mate hace que no atraiga las huellas dactilares ni la suciedad. El cristal frontal cuenta con tratamiento anti-huellas que, en nuestra experiencia, cumple bastante bien con su cometido.
El teléfono no es demasiado grande, por lo que se sujeta bien en la mano. Ahora bien, la parte de atrás no está curvada y, por tanto, no se adapta tan bien a la palma como otros terminales con acabados más redondeados.
La parte de delante del BQ Aquaris V está ocupada principalmente por la pantalla, rodeada de un marco lateral a izquierda y derecha con un grosor medio.
Encima y debajo de la pantalla encontramos unos espacios bastante amplios, como es habitual en los dispositivos de gama media a los que todavía no ha llegado la moda de las pantallas casi sin marcos.
En la zona de encima de la pantalla encontramos la cámara frontal, el auricular del oído, los sensores habituales de proximidad y luminosidad y un flash frontal.
En la parte inferior, encontramos los botones capacitivos de Inicio, Atrás y Recientes que hemos comentado anteriormente.
En el botón central BQ ha optado por colocar su logotipo, mientras que en los de los lados únicamente hay un punto.
Este módulo de cámara nos recuerda al del OnePlus 3. Al lado de la cámara encontramos un flash simple.
Debajo de la cámara encontramos el lector de huella dactilar, que está ligeramente hundido.
A continuación, encontramos el logotipo de BQ, que está esculpido en la cubierta trasera.
El resto de la superficie trasera está completamente limpia ya que BQ no incluye las habituales inscripciones sobre certificaciones que encontramos en otros smartphones.
En el lateral izquierdo encontramos el compartimento que oculta la ranura para las tarjetas nano-SIM y micro-SD (la tarjeta micro-SD ocupa el lugar de la segunda tarjeta nano-SIM).
La parte inferior del teléfono posee el conector micro-USB (nada de USB-C), así como el altavoz principal.
En general, el aspecto del BQ Aquaris V resulta bastante atractivo, siempre teniendo en cuenta que nos encontramos ante un smartphone sin grandes pretensiones de diseño.
Como suele ser habitual en este rango de precios, BQ no ha dotado a este teléfono de resistencia al agua, pero al menos ha incorporado protección frente a polvo y salpicaduras (IP52). Esto significa que debemos tener un cierto cuidado para que el teléfono no caiga al agua, ya que podría no resistir la inmersión.
Este valor de densidad de píxeles está por debajo de los 300 ppp que, según algunos estudios, es el límite a partir del cual el ojo humano no es capaz de distinguir detalle adicional — aunque esto depende mucho de cada persona.
En general, la pantalla del BQ Aquaris V se ve bastante nítida, aunque es cierto que, si te fijas detenidamente, es posible distinguir una cierta pixelación en letras de pequeño tamaño con líneas oblicuas como la ‘M’ — el conocido «efecto de diente de sierra». No es algo grave pero merece la pena comentarlo ya que otros terminales con precios no muy superiores llegan con pantallas Full HD.
La matriz de sub-píxeles BQ Aquaris V es de tipo RGB, como es habitual en los paneles LCD. En las pantallas RGB, los sub-pixeles se organizan uno a continuación de otro en hileras rojo-verde-azul (RGB), como se puede apreciar en la siguiente imagen.
El brillo máximo se encuentra alrededor de los 516 nits según nuestras propias mediciones, siempre que hayamos activado el modo de extensión de brillo en el apartado de Ajustes. Con esta opción desactivada, el brillo máximo se queda en 419 nits.
El valor de 516 nits es bastante alto para un teléfono de gama media, por lo que no tendremos grandes problemas para utilizar el teléfono bajo la luz del sol o en entornos de oficina muy iluminados.
La gama de colores que es capaz de mostrar el panel del BQ Aquaris V es mejorable, ya que no llega a cubrir el espacio de color sRGB completo sino que se queda en un 92%. El espacio de color sRGB es el estándar que utilizan las apps Android, y otros smartphones de gama media sí que lo cubren en su totalidad.
El error medio en la fidelidad de los colores es correcto, 5.4 dE (un valor por debajo de 4 dE se considera excelente y por encima de 9 dE se considera inaceptable), mientras que el error máximo resulta ser de 10.8 dE, un valor algo elevado.
El color blanco presenta una temperatura de color de 8.163ºK, bastante por encima del nivel de referencia de 6.500 ºK, lo que implica que la pantalla tiene un tinte de color azul dominante que es claramente visible si en aplicaciones con fondo blanco como el navegador, sobre todo si tienes otro smartphone con una pantalla mejor calibrada con la que comprar. El valor de gamma es bueno, alrededor de 2.3.
Nuestro colorímetro ha medido un nivel de brillo para el color negro de 0,54 nits, lo que significa que es relativamente oscuro aunque queda lejos de los niveles de negro puro de las pantallas OLED. Esto hace que el contraste sea 956:1, una cifra más que suficiente.
El BQ Aquaris V llega con procesador Qualcomm Snapdragon 435, un chip que pertenece al segmento de entrada de la gama media de Qualcomm. Este procesador está fabricado en un proceso de 28nm y, por tanto, menos eficiente que otros procesadores de gama media, como el Snapdragon 625 de 16nm que fue anunciado a la vez.
El procesador Qualcomm Snapdragon 435 cuenta con ocho núcleos Cortex-A53 a 1.4GHz, por lo que cabe esperar un rendimiento moderado de este procesador.
El chip incorpora una GPU Adreno 505 a 450 MHz que, dentro de sus limitaciones de rendimiento, es compatible con los motores gráficos más modernos Vulkan y OpenGL ES 3.1.
BQ ha incorporado 2 o 3GB de RAM en el Aquaris V, en función de la variante. Nosotros hemos probado la versión con 3GB, que es la que recomiendo para no tener problemas de rendimiento.
En definitiva, el BQ Aquaris V llega con unas especificaciones técnicas ajustadas a su precio, por lo que cabe esperar un rendimiento correcto pero no espectacular.
Sobre el papel, la potencia del hardware del BQ Aquaris V es similar a la del LG Q6, que también llega con Snapdragon 435 y 3GB de RAM. Desde otro punto de vista, el BQ Aquaris V se sitúa a medio camino entre el Moto G5 (Snapdragon 430) y el Moto G5 Plus (Snapdragon 625).
En el benchmark AnTuTu v6, el BQ Aquaris V ha dado un resultado de 43.896 puntos, una puntuación en la zona media en comparación con otros smartphones de gama media.
En el benchmark Geekbench 4, ha conseguido un resultado de 652/2375 puntos, una puntuación similar a otros smartphones de gama media.
En los tests de velocidad de lectura y escritura de datos en la memoria interna con Androbench, el teléfono obtiene unos resultados bastante buenos. Esto significa que los tiempos de carga de apps, fotografías, etc. no serán demasiado largos.
En el test de rendimiento general PCMark 2.0, ha obtenido una puntuación de 3.651 puntos, un valor que es bastante alto frente a otros terminales de gama media.
El test 3DMark centrado en las capacidades gráficas del teléfono, ha arrojado unos resultados bastante buenos.
Por último, en el test gráfico GFXBench, el dispositivo ha obtenido unos resultados superiores a la mayoría de los smartphones de gama media.
Las puntuaciones en las pruebas On-screen son realmente buenos, incluso en comparación con otros smartphones con un hardware similar. Esto se debe a que la resolución de la pantalla del Aquaris V es inferior a la del Nokia 6, Moto G5 y otros.
Los resultados que ha obtenido el BQ Aquaris V en los benchmarks están en línea con lo que esperábamos ya que se trata de un dispositivo de gama media con un rendimiento adecuado para la mayoría de los usuarios. La menor resolución de su pantalla ayuda a que el teléfono se desenvuelva con más fluidez, aunque a costa de una menor nitidez.
Dejando a un lado los benchmarks, el BQ Aquaris V se mueve con bastante soltura y, en general, no hemos sufrido signos preocupantes de lag al utilizar apps habituales como Twitter, Facebook, WhatsApp, Google Maps y otras. En parte, esto se debe también a que corre Android Nougat prácticamente stock, sin una pesada capa de personalización.
En ocasiones se nota que las apps no abren tan rápido ni responden de forma tan instantánea como en otros smartphones con características superiores, pero no es algo preocupante.
A la hora de navegar por páginas web complejas, el BQ Aquaris V responde rápidamente al hacer scroll vertical una vez que la página se ha terminado de cargar completamente, y el zoom para ampliar o reducir una zona de la página también se realiza con fluidez — en otros teléfonos de precio similar hemos sufrido pequeños saltos.
En el apartado gráfico, la GPU ha arrojado unos resultados bastante buenos, especialmente en los tests que se realizan a la resolución nativa de la pantalla (720p) ya que ahí el BQ Aquaris V juega con ventaja respecto a otros smartphone con hardware similar pero una pantalla con mayor resolución 1080p, que suponen una carga extra al haber más píxeles a mover.
Hemos probado tres títulos bastante exigentes — Asphalt Xtreme, Dead Effect 2 y Afterpulse — y hemos podido medir diversos parámetros de rendimiento en estos juegos utilizando el software GameBench.
Con Asphalt Xtreme y Dead Effect 2, hemos podido jugar a una tasa bastante elevada, aunque se nota que la GPU está cerca de su límite de potencia. En cuanto a Afterpulse, la experiencia no es demasiado buena ya que la tasa de FPS es muy baja, lo que hace que apenas podamos jugar.
Como todos los teléfonos, se calienta al ser sometido a una carga elevada, especialmente en juegos 3D. Sin embargo, durante períodos de alta intensidad, hemos medido una temperatura en la superficie trasera del teléfono de 37ºC, que es muy aceptable.
El BQ Aquaris V llega con 16 / 32 GB de almacenamiento interno, de los cuales quedan libres unos 11 / 25 GB. Si bien el modelo de 32GB debería ser suficiente para la mayoría de los usuarios, el modelo de 16GB se nos antoja algo escaso si tienes pensado instalar muchas apps o juegos, o almacenar una gran cantidad de contenido multimedia.
Por suerte, incorpora la posibilidad de ampliar el almacenamiento fácilmente mediante una tarjeta micro-SD hasta 256GB.
En el aspecto de conectividad, el BQ Aquaris V es compatible con conexiones WiFi en la banda de 2.4GHz y también en la de 5GHz, que en muchas zonas funciona bastante mejor por estar menos saturada.
Por otro lado, el BQ Aquaris V es compatible con Bluetooth, 4G/LTE (LTE Cat. 7 hasta 300 Mbps) y GPS-A.
El puerto de carga es micro-USB, un tipo de puerto que resulta algo antiguo y que esperamos que pronto sea reemplazado por todos los fabricantes por el más cómodo y versátil USB-C.
En las pruebas que hemos realizado de velocidad de conexión, el BQ Aquaris V ha alcanzado un excelente resultado de 242 Mbps de bajada y 31 Mbps de subida en Wi-Fi con una conexión de fibra óptica 300/30. En la prueba de 4G, se han alcanzado los 23 Mbps de bajada y 2 Mbps de subida con una conexión 4G de Movistar.
El BQ Aquaris V posee una batería no reemplazable de 3.100 mAh, una capacidad que debería ser suficiente para un smartphone con una pantalla de este tamaño, aunque su procesador no es de los más eficientes del mercado.
En la prueba de batería de PCMark Work 2.0, con la pantalla calibrada a 200 nits, el teléfono ha dado un resultado de 8 horas y 35 minutos. Este resultado de autonomía es excelente, como se puede apreciar en la siguiente gráfica.
En el día a día, el teléfono aguanta sin problemas un día de uso normal pero, si tienes un día muy ajetreado, posiblemente querrás cargar el teléfono antes de que acabe el día.
Lamentablemente, BQ no incorpora ningún modo de ahorro de energía más allá de lo que incorpora Android por defecto para reducir el rendimiento del dispositivo y limitar la vibración del dispositivo, los servicios de ubicación y la mayor parte de transmisión de datos en segundo plano.
El BQ Aquaris V es compatible con la tecnología de carga rápida QuickCharge 3.0 y además llega con un cargador compatible con esta tecnología en la caja. El proceso de carga completo tarda un total de 1 hora y 47 minutos con el cargador incluido. En la primera media hora, el teléfono consigo alcanzar un 40 por ciento de carga.
Por último, el BQ Aquaris V incorpora un lector de huella dactilar en la parte de atrás del teléfono, que permite desbloquear el teléfono colocando el dedo encima incluso estando apagada la pantalla.
El proceso de desbloqueo del teléfono es rápido y, en general, la lectura de la huella se realiza sin problemas, aunque personalmente prefiero que el lector de huella esté situado en el frontal — más aún en un teléfono como este con un marco frontal inferior bastante ancho.
El BQ Aquaris V llega con Android 7.1.2 Nougat, una versión bastante reciente, y la compañía ha anunciado que el teléfono recibirá la actualización a Android 8.0 Oreo, aunque por el momento no hay fecha prevista de llegada.
BQ ha incluido una experiencia de Android casi pura, con una capa de personalización muy ligera sin apenas añadidos.
Este punto será muy valorado por aquellos usuarios que prefieren la experiencia original de Android por encima de las pesadas capas de personalización de algunos fabricantes.
La presencia de una capa de personalización tan ligera facilita que las actualizaciones de Android lleguen al BQ Aquaris V rápidamente.
En otras marcas, las funcionalidades adicionales que añade el fabricante deben ser probadas y adaptadas con cada nueva versión de Android, lo que acaba retrasando la llegada de actualizaciones y parches varios meses.
Otra ventaja de la ausencia de una capa pesada de software por encima de Android es que el rendimiento del teléfono es más elevado, algo que no siempre ocurre con teléfonos que incorporan una capa sofisticada que consume recursos como CPU y memoria.
El inconveniente de esta experiencia tan pura de Android es que el BQ Aquaris V no incorpora apenas funcionalidades software de valor añadido.
Otros fabricantes incorporan modos adicionales de ahorro de energía, un espacio privado para proteger fotografías y aplicaciones, clonado de aplicaciones para poder usar dos cuentas, ajustes avanzados de color de la pantalla, etc.
Fijándonos en el interfaz, el BQ Aquaris V utiliza el mismo gesto para abrir el cajón de aplicaciones — arrastrar la pantalla de abajo a arriba — que estrenó en su día el Google Pixel.
Al desplegar el cajón de aplicaciones, encontramos una sección para buscar apps por nombre.
A continuación, encontramos todos los iconos de las apps instaladas por orden alfabético, pero no es posible crear carpetas ni ordenar las apps por otro criterio.
BQ ha incorporado el gesto de pulsar dos veces el botón de encendido para abrir la cámara rápidamente. También es posible hacer que se encienda la pantalla para comprobar si hay notificaciones con solo levantar el teléfono, aunque desde que lo levantamos hasta que la pantalla se enciende, pasan unos segundos.
BQ ha incluído tan solo una aplicación propia llamada BQ Plus, que permite contratar la protección del dispositivo frente a accidentes como rotura de la pantalla, robo, contacto con líquido, etc.
Por suerte, BQ no ha incorporado ninguna app de terceros, por lo que tenemos un teléfono completamente libre de bloatware. Aunque BQ ha incluido pocas aplicaciones en el teléfono, por supuesto podemos descargar cualquier aplicación desde Google Play Store.
El sonido no se distorsiona cuando el volumen es elevado, aunque obviamente carece de profundidad. La posición del altavoz no es la mejor ya que, al sostener el teléfono en horizontal para ver un vídeo o jugar, es probable que tapemos el altavoz accidentalmente.
BQ también ha incluido el conector tradicional de 3.5mm, así que puedes recurrir a unos auriculares tradicionales para disfrutar de sonido con mayor calidad.
BQ asegura que la salida de auriculares ofrece niveles de distorsión al máximo volumen inferiores al 0,006%. En nuestra experiencia, la música se oye bastante bien.
El BQ Aquaris V no incorpora una app propia de reproducción de música sino que recurre a Play Música de Google. Play Música permite organizar nuestras canciones por géneros, artistas, álbumes y títulos.
Para ver imágenes, BQ ha abandonado su propia app de Galería y recurre ahora a Fotos de Google. La aplicación Fotos muestra todas las imágenes almacenadas en el teléfono organizadas por álbumes, lugares, fecha, personas y cosas.
BQ no ha incorporado una aplicación dedicada para la reproducción de vídeos, sino que estos deben reproducirse a través de la aplicación Fotos. Por supuesto, la reproducción de vídeos de servicios en streaming como YouTube o Netflix se realiza sin problemas.
Para comprobar la compatibilidad con diversos formatos de vídeo, hemos reproducido cuatro ficheros: dos con resolución Full HD y dos con resolución 4K, codificados con el formato H.264 y con el más moderno HEVC.
Los dos vídeos con resolución Full HD se reproducen perfectamente con total suavidad, mientras que los dos vídeos con resolución 4K no se reproducen en absoluto — aunque tampoco parece probable que vayas a querer reproducir vídeos con este formato.
Como es de esperar, no incorpora estabilización óptica, algo que por ahora está reservado a los smartphones de precio superior.
El interfaz de la cámara muestra, a la izquierda, una serie de pestañas que dan acceso a diferentes funciones: Panorámica, Foto, Vídeo y Motions.
En el modo Foto, a la derecha está el botón de disparo y, encima, el botón para conmutar entre cámara frontal/trasera. Debajo del botón de disparo está la última imagen tomada. Si pulsamos sobre una pequeña flecha, podemos acceder a opciones adicionales: Ajustes, HDR, rejilla, temporizador y flash.
A la derecha, encontramos el botón de disparo a la derecha encontramos un acceso a varios modos de disparo: Panorámico, Foto y Suavizar. Cuando utilizamos la cámara frontal, solo aparecen los modos Foto y Suavizar. A la derecha encontramos también dos botones para conmutar entre vídeo y fotografía.
Afortunadamente, BQ ha incorporado un modo Manual que permite variar la exposición, sensibilidad ISO, balance de blancos, tiempo de disparo y punto de enfoque. También podemos elegir alguna de las escenas predefinidas como Atardecer, Nieve, Teatro, Noche, Acción, Fuegos artificiales, Paisaje, Retrato noche y Luz de vela.
Centrándonos en la calidad de la imagen al tomar fotografías, la cámara es capaz de captar instantáneas con una calidad correcta en condiciones de buena iluminación.
En esta imagen, por ejemplo, podemos ver cómo la cámara ha sido capaz de captar adecuadamente los colores, aunque echamos de menos algo más de nitidez ya que, por ejemplo, el follaje de los árboles no se ve muy definido.
Cuando la luz escasea, la calidad de imagen se resiente ya que la ausencia de estabilización óptica obliga al teléfono a incrementar la sensibilidad ISO y, como consecuencia, aparece ruido.
Para reducir el efecto del ruido, la cámara aplica un algoritmo de limpieza bastante agresivo que produce manchas de color en zonas donde deberíamos distinguir detalles. En esta imagen, por ejemplo, no se aprecian los contornos de los ladrillos y resulta bastante complicado leer las letras de los carteles de la cafetería.
En cualquier caso, la calidad de la imagen es bastante buena para un teléfono de este rango de precios ya que hemos visto peores resultados en smartphones más costosos.
La cámara frontal cuenta con un sensor Samsung S5K4H8 de 8MP con apertura f/2.0, que es capaz también de grabar vídeo 1080p. Como detalle diferenciador, el BQ Aquaris V cuenta también con un flash frontal.
La calidad de la imagen es bastante buena, como puede apreciarse en la siguiente imagen, que se ve nítida y con buen colorido..
A continuación os dejamos una galería de fotografías tomadas con el BQ Aquaris V en tamaño original para que podáis apreciar la calidad de las imágenes.
El BQ Aquaris V puede grabar vídeo a 1080p con una tasa de 30 fps, así como vídeos a cámara lenta 120 fps en resolución 480p.
Los vídeos tienen una calidad correcta, como se puede apreciar en este vídeo grabado, aunque la imagen tiembla un poco debido a la ausencia de estabilización.
El BQ Aquaris V está a la venta por 199,90 euros, un precio bastante asequible para alguien que busca un dispositivo competente sin grandes pretensiones.
Existen muchos teléfonos en el mercado que compiten frente al BQ Aquaris V en precio y características, por lo que solo destacaremos aquí algunos de los más interesantes.
Una alternativa por un precio algo inferior es el ZTE Blade V8 (205 euros), que cuenta con una pantalla de 5.2″, procesador Snapdragon 435, 3GB de RAM, 32GB de almacenamiento, cámara trasera dual y batería de 2.730 mAh.
Otra opción es el Nokia 6 (249,90 euros), que posee una pantalla Full HD de 5.5″, procesador Snapdragon 430, 3GB de RAM, 32GB de almacenamiento, cámara trasera de 16MP y frontal de 8MP, y batería algo escasa de 3.000 mAh.
Por último, una opción recomendable es el Moto G5 (187 euros), que llega con un unas especificaciones similares en determinados aspectos: pantalla Full HD de 5″, procesador Snapdragon 420, 2GB de RAM, 16GB de almacenamiento, cámaras de 13MP/5MP, lector de huella dactilar y batería de 2.800 mAh.
El BQ Aquaris V llega con un cuerpo de aluminio anodizado que ofrece una buena sensación al tacto, y está disponible en color dorado o negro. La pantalla está recubierta por cristal 2.5D, que se curva de forma elegante en los bordes.
Los marcos que rodean la pantalla por encima y por debajo son bastante anchos, aunque esto es habitual en smartphones de esta gama de precio.
El cristal que protege la pantalla es de tipo NEG Dinorex, lo que debería mantenerlo libre de arañazos. Durante el tiempo que lo hemos probado, el teléfono se ha mantenido libre de marcas.
El BQ Aquaris V llega con una pantalla de 5.2″ con resolución 720p (densidad de píxeles de 283 ppp), algo escasa para una pantalla de este tamaño. En la práctica, esto significa que la pantalla no se ve tan nítida como otros paneles con resolución 1080p.
La pantalla ofrece un nivel de brillo máximo bastante elevado, por lo que podrás utilizar el teléfono a plena luz del día. La reproducción de colores es correcta, aunque no llega a cubrir todo el espacio de color sRGB y, si tienes otro teléfono con el que comparar, te darás cuenta de que el color blanco muestra un cierto tinte azulado.
El BQ Aquaris V llega con un procesador Snapdragon 435, que ofrece un rendimiento aceptable y viene acompañado, en su variante más asequible, por 2GB de RAM y 16GB de almacenamiento, o por 3GB / 32GB en su variante más potente, que es la que hemos probado
En ambos casos podemos ampliar el almacenamiento mediante una tarjeta micro-SD, aunque no puede ser formateada como almacenamiento interno ya que la funcionalidad Adoptable Storage de Android no está activa.
El rendimiento del BQ Aquaris V es suficiente para las aplicaciones del día a día, aunque obviamente queda por detrás de otros smartphones con procesadores más modernos. Esto se nota especialmente en los tiempos de apertura de las aplicaciones o al realizar multi-tarea intensiva. La navegación con Chrome es rápida, tanto al hacer scroll como al realizar zoom.
A la hora de jugar, los títulos 2D no presenta ningún problema y, en general, los títulos 3D también se mueven con soltura, ayudados sin duda por la menor resolución de la pantalla. Solamente hemos encontrado problemas con juegos 3D muy exigentes como Afterpulse, al que prácticamente no se puede jugar ya que se mueve a 17 FPS.
La autonomía del BQ Aquaris V ha resultado ser una de las fortalezas del teléfono, ya que su batería de 3.100 mAh ofrece muchas horas de uso ininterrumpido. En general, no deberías tener problema para llegar al final del dia con batería restante si lo cargas todas las noches.
Además, el teléfono cuenta con carga rápida Quick Charge 3.0 y BQ ha tenido el detalle de incorporar un cargador con esta tecnología en la caja. En algo menos de dos horas, tenemos el teléfono totalmente cargado.
BQ ofrece una experiencia de Android Nougat prácticamente pura, lo que sin duda ayuda a mejorar el rendimiento del teléfono y facilita la llegada rápida de actualizaciones y parches del sistema operativo.
BQ ya ha prometido que el Aquaris V recibirá Android Oreo, aunque por el momento no sabemos cuándo ocurrirá.
El inconveniente de una capa de personalización tan simple es que no incorpora funcionalidades que añaden otros fabricantes como nuevos modos adicionales de ahorro de energía, el clonado de aplicaciones, los espacios privados, el control por gestos, los ajustes de color de pantalla, etc.
Una funcionalidad bastante útil que sí que ha añadido BQ es la posibilidad de que la pantalla se ilumine para mostrar notificaciones pendientes cuando el teléfono detecta que está siendo levantado de la mesa.
La cámara trasera cuenta con un sensor de 12MP que ofrece una buena calidad de imagen a plena luz del día, aunque con cierta falta de detalle.
Cuando la luz escasea, la calidad de imagen sufre pero, en general, el resultado es bastante bueno para un smartphone de este rango de precio. Un detalle que me ha gustado es que la aplicación de cámara ofrece bastantes posibilidades de control manual.
La cámara frontal posee una resolución de 8MP, por lo que es capaz de capturar selfies con buena resolución e incluso es posible grabar vídeo 1080p. En nuestras pruebas, la calidad de imagen ha resultado ser buena.
El BQ Aquaris V sale a la venta por 199,90 euros, un precio bastante interesante para un terminal de estas características.
Construcción en aluminio anodizado que ofrece una buena sensación al tacto
Pantalla conun buen nivel de brillo máximo, que permite su uso en exteriores
Android prácticamente puro, que será actualizado a Oreo próximamente
Rendimiento correcto en apps del día a día
Almacenamiento de 16GB / 32GB ampliable mediante micro-SD, aunque no puede ser formateado como almacenamiento interno
Aplicación de cámara con bastantes opciones de control manual
Funcionalidad de encendido de pantalla para mostrar notificaciones al levantarlo de la mesa
Autonomía por encima de otros smartphones. Carga rápida Quick Charge 3.0.
Pantalla con nitidez mejorable, ya que ofrece una densidad de píxeles de 283 ppp
Rendimiento limitado en juegos 3D exigentes
Sin funcionalidades software adicionales que incluyen otros fabricante: modos de ahorro de energía, espacio privado, clonado de aplicaciones, ajustes de color de pantalla, etc.
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Nota: El teléfono BQ Aquaris V ha sido cedido amablemente por BQ para la realización de este análisis.
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