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Sentencia nº 30 de Suprema Corte de Justicia, del 2 de Febrero de 2015. - Jurisprudencia - VLEX 839611923
Sentencia nº 30 de Suprema Corte de Justicia, del 2 de Febrero de 2015.
Recurrente(s): C.M.G.
Abogado(s): I.R.C.
En Nombre de la República, la Segunda S. de la Suprema Corte de Justicia, regularmente constituida por J.M.C.G.B., P.; E.E.A.C., F.E.S.S. e H.R., asistidos del secretario de estrados, en la S. donde celebra sus audiencias, en la ciudad de Santo Domingo de G., Distrito Nacional, hoy 25 de abril de 2016, años 173° de la Independencia y 153° de la Restauración, dicta en audiencia pública, la siguiente sentencia:
Sobre el recurso de casación interpuesto por C.M.G.J., dominicano, mayor de edad, unión libre, mecánico, no porta cédula de identidad, domiciliado y residente en la calle M. núm. 111, del sector Pueblo Nuevo, del municipio de San Francisco de Macorís, imputado y civilmente demandado, contra la sentencia marcada con el núm. 00005/2015, dictada por la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de San Francisco de Macorís el 2 de febrero de 2015, cuyo dispositivo se copia más adelante;
Oído al L.. I.R.C., en la lectura de sus conclusiones a nombre y representación del recurrente;
Visto el escrito contentivo de memorial de casación suscrito por los L.dos. I.R.C. y J.F.R., depositado el 18 de septiembre de 2015, en la secretaría de la Corte a-qua, mediante el cual interpone dicho recurso;
Visto el escrito de defensa suscrito por los L.dos. R. de J.J.E., R.E.R.M. e H.H.C., a nombre y representación de A.A.L.S. y L.P., depositado el 6 de octubre de 2015, en la secretaria de la Corte a-qua;
Visto la resolución núm.4421-2015 de esta Segunda S. de la Suprema Corte de Justicia, que declaró admisible el recurso de casación antes indicado, fijando audiencia para su conocimiento el día 1ro. de febrero de 2016, a las 9:00 A.M.;
La Segunda S. de la Suprema Corte de Justicia después de haber deliberado y, visto la Constitución de la República, los Tratados Internacionales que en materia de derechos humanos somos signatarios; la norma cuya violación se invoca, así como los artículos, 70, 246, 393, 394, 399, 400, 418, 419, 420, 425, 426 y 427 del Código Procesal Penal, modificado por la Ley núm. 10-15; la Ley núm. 278-04, sobre Implementación del Proceso Penal, instituido por la Ley núm. 76-02, la Resolución núm. 2529-2006, dictada por la Suprema Corte de Justicia el 31 de agosto de 2006 y la Resolución núm. 3869-2006, dictada por la Suprema Corte de Justicia el 21 de diciembre de 2006
Que el 27 de abril de 2013, a eso de las 9:30 P.M., A.Y.L.P., se encontraba jugando dominó en la sala de la residencia de su pareja M.C.S., ubicada en la calle S. núm. 67 del municipio de San Francisco de Macorís, en compañía de otros familiares de esta y el lugar donde se encontraba residiendo temporalmente la víctima con la referida joven;
Que de repente se presentaron a dicha residencia los nombrados C.M.G.G. (a) Vaca Loca y J.F.S. (a) S., a bordo de una motocicleta, conducida por el segundo, con la intención de robar un dinero, armas y otras pertenencias del joven A.Y.L.P. y de inmediato el imputado C.M.G.G. (a) Vaca Loca, se desmontó de la misma y procedió con la pistola en manos a ingresar a la residencia donde se encontraba el joven A.Y.L.P., procediendo J.F.S.(.a) S., a quedarse fuera vigilando y esperando que el imputado C.M.G.G. (a) Vaca Loca, perpetrara el robo que habían planificado;
Que una vez el imputado C.M.G.G. (a) Vaca Loca, logra ingresar al interior de la residencia de A.Y.L.P., manifestó "esto es un asalto" cuando de inmediato el joven A.Y.L.P., intentó impedir el mismo con la pistola G. calibre 45 núm. DSV045 que portaba, a lo que el imputado C.M.G.G. (a) Vaca Loca, procedió a emprender a tiros, logrando herirlo mortalmente y quitarle la vida, emprendiendo este último la huida del lugar y no logrando perpetrar el robo por las razones antes descritas y porque los disparos alertaron a los moradores de lugar;
Que en el interior de dicha vivienda se encontraba además R.E.A.d.R. e I.A.d.R., quienes presenciaron todo cuanto ocurrió dentro de la residencia, luego de que el imputado C.M.G.G. (a) Vaca Loca, ingresara a la misma y cometiera el hecho antes descrito;
Que los nombrados C.M.G.G. (a) Vaca Loca y J.F.S.(.a) S., fueron observados e identificados por los señores R.D.G. y J.P.F.P. (quienes se encontraban afuera próximo a la residencia del occiso y conocían a ambos imputados), cuando llegaron a la residencia de A.Y.L.P., a bordo de una motocicleta, así como también cuando J.F.S.(.a) S., se quedó vigilando y esperando al imputado C.M.G.G. (a) Vaca Loca, en las afuera de la residencia antes descrita y vieron cuando estos se marcharon luego de que Vaca Loca ultimara a tiros a A.Y.L.P.;
Que los imputados C.M.G.G. (a) Vaca Loca y J.F.S.(.a) S., fueron los que materializaron el hecho antes descrito, pero los encargados de planificar, facilitar, preparar y organizar el escenario para que los imputados perpetraran el robo que desencadenó en un homicidio fueron los nombrados E.M.R.R. (a) E. y S.d.C.R., los cuales son familia de la pareja consensual del occiso y M.A.C.R., y estos habían tratado al occiso de manera personal, ya que el imputado S.d.R.D., residía en la misma residencia del occiso y el imputado E.M.R.R. (a) E., frecuentaba mucho dicha residencia y al ser familia de las personas que residían en la misma gozaba de entera confianza y los mismos sabían que el joven L. portaba armas de diferentes calibres en su habitación y que tenía alrededor de Cien Mil Dólares (US$100,000.00), guardados en la misma, por lo que, procedieron a contactar a C.M.G.G. (a) Vaca Loca y J.F.S. (a) S., para que estos dos materializaran el robo de los objetos antes descritos, preparando ellos el escenario de los objetos antes descrito;
Que S.d.R.D., aparte de la participación antes descrita, fue el encargado de avisarle vía telefónica a C.M.G.G. (a) Vaca Loca y J.F.S.(.a) S., cuando el joven A.Y.L.P. se encontraba en la residencia y fue además quien dejó la puerta principal de la casa y de la marquesina abierta para que el imputado C.M.G.G. (a) Vaca Loca, penetrara a la misma sin mayores inconvenientes;
Que el 2 de agosto de 2012, el Procurador Fiscal del Distrito Judicial de D.; L.. J.A.D.S., presentó acusación y solicitud de apertura a juicio en contra de C.M.G.G. (a) Vaca Loca y E.M.R.R. (A) E., por violación a las disposiciones contenidas en los artículos 265, 266, 59, 60, 295, 304, 2, 379, 382. 385.1.2.3.4, 386.1.2 del Código Penal en perjuicio de A.Y.L.P.;
Que para el conocimiento de dicha acusación fue apoderado el Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Judicial de D., el cual en fecha 4 de diciembre de 2013, dictó el auto de apertura a juicio marcado con el núm. 00133-2013, donde envía a juicio por ante el Tribunal Colegiado del Distrito Judicial de D. a los imputados C.M.G.G. (a) Vaca Loca y E.M.R.R. (a) E., para ser juzgados por el supuesto hecho antes indicado en violación a los artículos 59, 60, 265, 266, 295, 304, 2, 379, 382, 385 numerales 1, 2 , 3 y 4, y 386 numerales 1 y 2 del Código Penal;
Que apoderado el Tribunal Colegiado de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de D. el 22 de abril de 2014, dictó la sentencia marcada con el núm. 040-2014, conforme a la cual decidió, de manera textual, lo siguiente:
"PRIMERO: Declara culpable a C.M.G.J., (vaca loca), de formar parte de una asociación de malhechores y cometer homicidio voluntario, en perjuicio de A.Y.L.P., en violación a los artículos 265, 266, 295 y 304 del Código Penal, otorgándole de esta forma la verdadera calificación jurídica a los hechos de la causa; SEGUNDO: Condena a C.M.G.J., a cumplir veinte (20) años de reclusión mayor para ser cumplidos en el Centro de Corrección y Rehabilitación de Vista al Valle de esta ciudad de San Francisco de Macorís y al pago de las costas penales del proceso. Acogiendo las conclusiones del Ministerio Público y la parte querellante, en parte y rechazando las conclusiones de la defensa técnica de dicho imputado, por los motivos expuestos oralmente en audiencia y plasmado en el cuerpo de la sentencia; TERCERO: Declara no culpable al imputado E.M.R.R., de ser cómplice de asociación de malhechores, homicidio voluntario y tentativa de robo agravado, en perjuicio de A.Y.L.P., en supuesta violación a los artículos 59, 60, 265, 266, 295, 304, 2, 379, 382, 382, 385.1.2.3 y 4 y 386.1.2 del Código Penal Dominicano, por insuficiencias de pruebas aportadas en su contra, y las costas penales del proceso se declaran de oficio, acogiendo de esta formas las conclusiones de la defensa técnica de dicho imputado en parte, por los motivos expuestos; CUARTO: Ordena el cese de la medida de coerción impuesta a E.M.R.R., consistente en prisión preventiva, producto del descargo dictado a su favor, ordenando su libertad inmediata desde la sala de audiencias de este tribunal, salvo que esté guardando prisión por otro hecho; QUINTO: Ordena que el dinero que figura en este proceso, consistente en Cien Mil Dólares (US$100,000.00), que eran propiedad del hoy occiso A.Y.L.P., le sean devuelto a sus padres, A.A.L.S. y L.P.; porque demostraron ser los padres biológicos del hoy occiso, en consecuencia ser sus herederos directos; SEXTO: Ordena la incautación de las armas y utensilios obtenidos en la residencia donde ocurre el hecho consistentes en: 1- Cinco casquillos calibre 9mm. 2- Una pieza del cañón de un fusil M-16. 3- Una pistola marca Smith and Wesson, calibre 9mm, número S733657, con un cargador y 20 cápsulas para la misma. 4- Un revólver Smith and Wesson, calibre 38, con la numeración 14K4496. 5- 32 cápsulas calibre 45mm. 6- Una pistola marca Ruger calibre 22, no. 2107879, con un cargador sin cápsula. 7- Una mira telescópica para fusil M-16. 8- Una caja conteniendo 30 cápsulas 9mm. 9- Dos cargadores para fusiles M-16, vacíos. 10- Una cápsula M-16. 11- Seis cápsulas calibre 38; por estos ser propiedad del Estado Dominicano; SEPTIMO: [sic] En cuanto a lo civil, condena a C.M.G.J., al pago de una indemnización de dos millones (RD$2,000,000.00), de pesos dominicanos, a favor de sus padres biológicos A.A.L.S. y L.P., actores civiles en razón de los daños morales ocasionados por el imputado con su hecho ilícito, de acuerdo a los motivos expuestos en el cuerpo de esta sentencia; OCTAVO: [sic] Difiere la lectura íntegra de esta sentencia para ser leída en fecha 29 del mes de abril del presente año 2014, a las 9:00 horas de la mañana, quedando convocadas por esta decisión las partes presentes y representantes legales."
que con motivo del recurso de alzada interpuesto por el imputado C.M.G.J. (a) Vaca Loca, intervino la sentencia ahora impugnada, marcada con el núm. 0005/2015, dictada el 2 de febrero de 2015, por la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de San Francisco de Macorís, y su dispositivo es el siguiente:
"PRIMERO: Rechaza el recurso de apelación interpuesto por los L.dos. J.F.R. e I.R.C., abogados, quienes actúan a nombre y representación de C.M.G.J., en fecha tres (3) del mes de noviembre del año dos mil catorce (2014); en contra de la sentencia marcada con el núm. 040/2014, de fecha veintidós (22) de abril del dos mil catorce (2014), dictada por el Tribunal Colegiado de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de D.; SEGUNDO: Se condena al recurrente al pago de las costas penales; TERCERO: La lectura de la presente decisión vale notificación para las partes presentes y manda que la secretaria la comunique. Advierte que a partir de que les sea entregada una copia íntegra de la presente decisión disponen de un plazo de veinte (20) días hábiles para recurrir en casación por ante la Suprema Corte de Justicia, vía la Secretaría de esta Corte de Apelación si no estuviesen conformes, según lo dispuesto en el artículo 418 del Código Procesal Penal, modificado por la Ley 10-15 del 6 de febrero de 2015.";
Considerando, que el recurrente C.M.G.J. (a) Vaca Loca, por intermedio de su defensa técnica propone los medios siguientes:
Sentencia manifiestamente infundada, falta de fundamentación de la sentencia. A que se observa que la Corte a-qua hace una valoración de las pruebas y situaciones de hecho sin apreciarlas de manera directa, sin constatar las declaraciones, toda vez que el Ministerio Público ni el querellante ofrecieron pruebas para desvirtuar la presunción de inocencia del imputado y poner a la corte en la posibilidad material de poder constatar por vía de las pruebas testimoniales, escuchadas al efecto, la credibilidad de los mismos, satisfaciendo así el mandato del legislador de respeto a los derechos y principios que le asistan al imputado, la Corte comete una franca violación a principios rectores del proceso penal acusatorio, como la oralidad, contradicción e inmediación que en definitiva, garantizar la protección del derecho de defensa tanto del imputado como del resto de las partes, resultando la inmediación imprescindible, e intrínseca a la valoración de prueba testimonial; es en ese sentido que esta valoración hecha por la Corte a-qua de la prueba testimonial, no escuchada directamente, materializa una vulneración a los derechos fundamentales del recurrente, con lo que se produjo un estado de indefensión; tomando en consideración que todos los testigos que declararon en primer grado, dejaron establecido como hechos ciertos: a) que fueron dos personas las que penetraron a la casa; b) que ambos andaban encapuchados; c) que nunca se quitaron la capucha; d) que ninguno de los testigos conocía con anterioridad a los imputados; e) que la testigo M.C.R. (parte in fine página 16 de la sentencia recurrida) afirma que de los dos imputados, el que le disparó al hoy occiso fue el tal Vaca Loca, quien andaba encapuchado, y que entiende que era él por la forma particular de caminar, claro, con un "vaivén"; que con estas declaraciones, el tribunal de primer de grado ni la corte, podría apreciar con certeza y sin que mediara duda razonable, cuál de los dos encapuchados fue la persona que disparó y mucho menos determinar que C.M.G., fuese uno de esas dos personas, ya que no fue apresado en el lugar de los hechos, no se le ocupó arma ni capucha al momento de su arresto, no se le hizo una rueda de detenido y solo una de las testigos dice que la persona que cometió los hechos "caminaba raro", no comprobándose que C.M.G. tuviera una marcha anormal al caminar; que en estas condiciones cualquier sentencia de condena, así como invocado este juicio ante y esta confirmar la sentencia de primer grado, resulta manifiestamente infundada;
Falta de motivación y omisión de estatuir. Que la Corte a-qua se limita a transcribir el título de los motivos, pretender dar respuesta a los mismos, haciendo una transcripción de hechos que ni siquiera constata, sin hacer un razonamiento propio que de respuesta a los vicios y medios esgrimidos y presentados por el recurrente, así como sin respetar la lógica procesal de responderlos de manera coherente e individual, es decir, se parte de motivos individuales presentados en el recurso de apelación, cuya respuesta no incluye un ejercicio de razonamiento y lógica procesa por parte del tribunal de alzada, es que tanto, la corte en una interpretación antojadiza en cuanto responde el cuarto medio en la página 18 de la sentencia recurrida, acepta que ciertamente el medio esgrimido en el sentido de que la prueba fue valorada de manera individual, tiene pertinencia, sin embargo, inobservada las disposiciones relativas a la valoración armónica de las pruebas y entiende que pese a presentar esta situación, la sentencia es congruente;
Errónea interpretación del principio in dubio pro reo y la presunción de inocencia, así como uso de presunciones de culpabilidad. Que del testimonio de R.A.A.R. (página 20 y siguientes de la sentencia de primer grado), el Tribunal a-quo llegó a la conclusión contradictoria de que el imputado sabía que no se estaría enfrentando ante un desarmado y por eso la emprendió a tiros en contra de la víctima, y esto evitó que se consumara el hecho principal, el móvil que era el atraco, despojar y sustraer armas de fuego, resultando ilógico que si sabía que se iba a enfrentar a una persona armada, se vería en la necesidad de enfrentarla a tiros para así poder despojarlo y sustraerle el arma de fuego, sin embargo, resulta que en dicho evento no se sustrajo arma ni dinero, teniendo los agresores el dominio de la escena y no se robaron nada sin que nadie se lo impidieran, por lo que esta valoración resulta ser ilógica, sin embargo, la Corte hizo una interpretación ante esta duda, en contra del imputado, como puede verse en la contestación al primer motivo del recurso de apelación (páginas 12 y 13); que si al tribunal valorar este testimonio determinó que percibió una persona que dijo la verdad de lo que vio y esta que para el tribunal estaba presente cuando ocurrieron los hechos, no se refirió a la forma de caminar de ninguno de los imputados, y esta parte no le llama la atención al tribunal; si con este testimonio el tribunal llega a la conclusión de que se trató de un atraco frustrado, resulta ser una valoración errónea, pues no fundamenta que fue lo que frustró que sustrajeran el arma de fuego del occiso, ni las demás armas de fuego; que en cuanto al testimonio de M.C.R. (página 22 y siguientes de la sentencia del tribunal de primer grado), quien manifestó tener una relación sentimental con el occiso, resultando ser una testigo interesada, por lo que el tribunal debe ser más cuidado a la hora de su valoración y esta señala al imputado C.M.G., como la persona que le disparó a A., coincide con la testigo anterior en que quien le disparó a la víctima tenía una capucha puesta el día del hecho, que no pudo observar su rostro, pero que ella entiende que es la misma persona porque así lo sintió su corazón y le agrega que observó que el caminaba con "vaivén". Esta supuesta circunstancia particular en el caminar del imputado C.M.G., es lo que el tribunal valora como prueba vinculante, a los fines de determinar el grado de certeza que tuvo su percepción, determinando el tribunal "por un caminar raro" sin especificar ni definir en qué constituía la rareza del caminar de C.M.G., más aun, ningún otro de los testigos pudo observar tal circunstancia ni tampoco ella misma había ofrecido esa información con anterioridad; que resulta contradictorio que tanto el Tribunal a-quo como la Corte a-qua valoraran las circunstancias del caminar de la persona, sin embargo, nunca se probó dicho caminar en el plenario, ni que ella vio esa noche en la casa cometiendo el hecho al imputado, como que por sí solo no resulta ser seria ni certera, sin embargo, aun así ambos tribunales entienden a la hora de valorarlo, que constituye prueba en contra del imputado C.M.G.; que el testimonio del oficial investigador de este caso, L.A.C., Capitán de la Policía Nacional (páginas 25 y siguientes de la sentencia de primer grado), es la persona que interroga a las cinco (5) personas que estaban en el momento en que ocurrió el hecho y que M., Amelia e I., le dijeron que los que cometieron el hecho, los dos estaban encapuchados, no uno solo, como refería Amelia y M. en el tribunal, y que quien declara en contra de una tal Vaca Loca, y un tal S., resulta ser quien da esta afirmación es una persona que según M. participó en este hecho y que el mismo investigador señala como involucrada en el caso, quien para resultar excluido del mismo mencionaría a cualquier persona, es así como los investigadores llegan a la conclusión de que trataba de C.M.G. y un tal S. que nunca ha aparecido y que se desconoce quién es; que dicho investigador basó su investigación solo en interrogar esas cinco (5) personas y dijo que ni siquiera a los vecinos los llegó a entrevistar, y que quien lo lleva a la casa de C.M.G. fue S., es un imputado del proceso y que está en rebeldía, que existe una orden de arresto en su contra y que este no pudo ser arrestado porque escapó del país; que este investigador, M. no le refiere nada sobre la manera particular que ella observó de la persona que cometió el hecho y contrario a lo que esta dijo en el tribunal, de que entraron dos personas, a este investigador le dijo que solo entró una persona y que el otro se quedó en la galería, para el tribunal, esta prueba referencia incrimina a C.M.G., al manifestar que S. que quien cometió este hecho fue "Vaca Loca", resultando ilógico que si el contrató a dos personas para conocer este hecho, que S. a) saliera herido; b) que habiendo contratado a dos personas, a C.M.G., y a un tal S., él supiera cuál de los dos cometió el hecho aun estado encapuchados; y c) tomara en cuenta el tribunal que tratándose de pruebas referenciales, la fuente no resulta del todo seria, cuando provienen de un coimputado contra quien hay orden de arresto por ese mismo caso; sin embargo en el último considerando de la página 28 de la sentencia de primer grado, el tribunal valora como ciertas las informaciones o las declaraciones de S., ofrecidas a este investigador y a partir de esas declaraciones en el mismo párrafo, para el tribunal ha quedado demostrado que ciertamente el imputado C.M.G. fue quien cometió este hecho, que fue la persona que encapuchado le disparó al hoy occiso, y le provocó la muerte, lo que resulta una valoración incorrecta de una prueba referencial; que el testigo J.P.F.P., testimonio que se recoge en la página 29 de la sentencia de primer grado, quien relata una historia propia, pues afirma que vive en Villa Tapia y que vino a San Francisco a ver una novia y que coincidencialmente decide esperar que ella se prepara para salir con él y parquea su vehículo coincidencialmente en la calle S. próximo a la 27 de Febrero, dice él que la misma dirección donde ocurre el hecho, solo con una casa de por medio; que mientras él está parado ahí, dentro del carro, llega su amigo Y. y se queda afuera y el tal S. que llega con otra persona, es amigo o conocido de Y., por lo que le vocea saludándolo ¡"S.!", y aun S. dándose cuenta que lo saluda y que lo han visto, entra a la casa con otra persona y sale minutos después y se marcha, así es que J.P.F.P. reconoce a C.M.G., pues coincidencialmente Y. conocía a S. y a Vaca Loca, este testimonio, el tribunal lo ha considerado como prueba directa en contra de C.M.G., cometer un error el tribunal al establecer que esta es una prueba directa, toda vez que este testigo se encontraba dentro de un vehículo en la calle a cierta distancia donde ocurrieron los hechos y no pudo ver lo sucedido dentro de la vivienda, por lo que resulta una valoración errada de los medios de prueba; por lo que los elementos probatorios en que descansa la sentencia resultan insuficientes para sustentar una condenación al imputado, si nos atenemos a que es necesario la eliminación de toda duda razonable sobre la forma en que ocurrió el hecho para que el voto de la ley haya sido satisfecho, ya que las pruebas aportadas en la especie, provienen de fuente interesadas, como son los familiares y cercanos de la víctima, que ni siquiera estuvieron en lugar de los hechos, lo que evidentemente no despeja racionalmente la presunción de inocencia que benéfica a todo imputado;
Inobservancia de los artículos 172 y 24 del Código Procesal Penal, valoración no armónica de los medios de pruebas. Que queda más que evidenciado que las pruebas fueron apreciadas de manera individual y desacorde, lo que puede observarse dentro de la página 17 en delante de la sentencia de primer grado y en la página 18 y siguientes de la sentencia de la Corte a-qua; el tribunal solo se limita a decir si le da valor probatorio o no a cada medio de prueba aisladamente uno de otro, para después hacer una reconstrucción de los hechos basado en la íntima convicción, no así en la sana crítica, pues hace suposiciones e interpretaciones que en base a la lógica, los conocimientos científicos y la máxima de la experiencia no se corresponde con las pruebas que se produjeron y se debatieron en el plenario, lo que la Corte no fundamentó en lo absoluto";
Los Jueces después de haber analizado la decisión impugnada y los medios planteados
Considerando, que en cuanto a los argumentos referidos en el primer y tercer medios que sustentan el presente recurso de casación, esta S. procederá a su valoración de forma conjunta, toda vez que en esencia el recurrente C.M.G.J., refuta contra la sentencia impugnada la realización de una incorrecta valoración de las pruebas con especial atención en las pruebas testimoniales, considerando que se violentaron principios rectores del proceso penal y se vulneraron su derechos fundamentales, ya que conforme lo declarado por los testigos del presente proceso se advierte la existencia de dudas en torno a su participación en los hechos juzgados;
Considerando, que en torno a los argumentos antes indicados, el examen integral del fallo recurrido, esencialmente, del fundamento fáctico e intelectivo de la sentencia, permite establecer que esta no presenta los vicios denunciados ni los defectos de valoración reclamados, los que se sustentan en un análisis sesgado, parcial y subjetivo de los elementos de convicción surgidos del elenco probatorio producido en el juicio, los que fueron valorados correctamente por el Tribunal a-quo y constatado por la Corte a-qua, en este sentido debe apreciarse y tener presente que de conformidad con las disposiciones contenidas en los artículos 172 y 333 del Código Procesal Penal, la valoración de la prueba requiere de la consideración de determinados aspectos jurídico-procesales, consecuentemente, la prueba debe ser valorada objetivamente por el tribunal de juicio, respetando su legalidad, es decir, que no es fiable apreciar prueba ilegítima en el fundamento de la decisión; que en virtud del principio de libertad probatoria, se puede probar determinado ilícito a partir de cualquier medio siempre y cuando sea lícito;
Considerando, que en base al razonamiento antes indicado los jueces de fondo son soberanos para apreciar la confiabilidad de las declaraciones vertidas ante estos, y en el caso de la especie, los jueces del Tribunal a-quo, apreciaron como confiables los testimonios ante ellos depuestos, declaraciones que unidas a los demás medios de pruebas sometidos al presente proceso fueron suficientes para destruir la presunción de inocencia que amparaba al imputado recurrente C.M.G.J., haciendo el Tribunal a-quo una correcta apreciación de los medios de pruebas admitidos al debate oral, público y contradictorio, respetando así el debido proceso, y apreciando cada uno de los elementos de prueba producidos en el juicio, y la motivación de la sentencia ha sido en hecho y en derecho suficiente para justificar la culpabilidad del imputado, por lo que, se ha cumplido con los requisitos establecidos por el artículo 24 del Código Procesal Penal;
Considerando, que la aplicación de los presupuestos precedentemente indicados, apuntados en el examen del fundamento fáctico de la sentencia recurrida, permiten a esta S. establecer que la misma es legítima y esta ajustada a derecho en el caso de la condena dictada en contra del ahora recurrente en casación, esto, por cuanto el a-quo llevó a cabo una precisa y comprensiva valoración de las pruebas evacuadas en el debate, puntualizando aspectos por los que concluyó ciertamente que dicho encartado participó en calidad de autor en la ejecución del hecho juzgado, razonando la Corte a-qua de forma clara y suficiente en sus motivos para fundamentar el rechazo de los argumentos ahora analizados, por lo que, procede el rechazo de los medios analizados;
Considerando, que en relación a los alegatos esgrimidos en el segundo medio, conforme al cual refuta que las pruebas fueron valoradas de manera individual; sin embargo, tal y como fue constatado por la Corte a-qua al examinar el argumento de referencia, el Tribunal a-quo fue describiendo cada una de las pruebas aportadas por las partes y que él estaba en la obligación de valorar, estableciendo las consecuencias legales de cada una, para posteriormente realizar una valoración conjunta y armónica de estas tal como refiere en la página 34 de la sentencia dictada por el tribunal de juicio, por lo que, en la especie, no se advierte el vicio denunciado, y consecuentemente procede su rechazo;
Considerando, que por último refiere el recurrente en el desarrollo de su cuarto medio que el tribunal solo se limita a decir si le da valor probatorio o no a cada medio de prueba aisladamente uno de otro, para después hacer una reconstrucción de los hechos basado en la íntima convicción; sin embargo, al examinar la decisión dictada por la Corte a-qua es obvio en su página 16, que esta constató que el tribunal de juicio valoró las declaraciones de los testigos E.M.R.R., M.C.R., R.A.A.R., L.A.C., A. de J.G.R., J.P.F.P., J.R.B. y R.A.A.M., así como también valoró las pruebas documentales, periciales y materiales, las cuales al ser valoradas de forma conjunta y armónica, arrojaron como material de resultado que el imputado ahora recurrente en casación C.M.G.J. fue la persona que cometió el hecho juzgado en el cual falleció A.Y.L.P. a consecuencia de varios disparos, brindando dicha corte un análisis lógico y objetivo; por lo que, resulta correctamente fundada la decisión por ella adoptada; en consecuencia, procede el rechazo del argumento analizado y con ello el presente recurso de casación;
Considerando, que en la deliberación y votación del presente fallo participó la magistrada M.C.G.B., quien no lo firma por estar de vacaciones, lo cual se hace constar para la validez de la decisión sin su firma, de acuerdo al artículo 334.6 del Código Procesal Penal.
Admite como intervinientes a A.A.L.S. y L.P., en el recurso de casación incoado por C.M.G.J., contra la sentencia marcada con el núm. 00005/2015, dictada por la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de San Francisco de Macorís el 2 de febrero de 2015, cuyo dispositivo se encuentra copiado en parte anterior de esta decisión;
Rechaza el recurso de casación antes indicado;
Condena al recurrente al pago de las costas;
Ordena a la secretaría de esta Suprema Corte de Justicia notificar la presente decisión a las partes y al Juez de la Ejecución de la Pena del Departamento Judicial de San Francisco de Macorís.
Firmado: M.C.G.B., E.E.A.C., F.E.S.S., H.R., M.M., Secretaria General.
Sentencia nº 663 de Corte Suprema de Justicia - Primera, del 27 de Julio de 2016.

References: resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 418
in fine
in dubio
 artículo 24
 artículo 334