Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-I/2013/as201321519.html
Timestamp: 2019-03-19 21:31:23+00:00

Document:
as201321519
Auto Supremo: 519/2013
Sucre: 21 de octubre 2013
Expediente: CB-96-13-A
Partes: Aurora Guardia Daza de Gonzales. c/ Mario Guardia Daza, Luz Marina Guardia Daza, Luz Yolanda Guardia Daza, Ramiro Guardia Daza, Carlos Guardia Daza, Willy Guardia Daza y Presuntos interesados H. Alcaldía de Cochabamba.
VISTOS: El recurso casación en el fondo y en la forma de fs. 166 a 170 y vlta. de obrados, interpuesto por Juan Marcelo Delgadillo Guardia en representación de Ramiro Guardia Daza, Willy Guardia Daza, Vilma Lucila Guardia de Claros y Nancy Elizabeth Guardia Rojas contra el Auto de Vista Nº 58/2013 de 5 de abril 2013, cursante de fs. 160 a 161 y vlta., pronunciada por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, dentro el proceso de usucapión decenal seguido por Aurora Guardia Daza contra los recurrentes, los antecedentes procesales; y:
Que, mediante Auto de 30 de mayo 2012 cursante de fs. 137 a 139 y vlta., el Juez Octavo de Partido en lo Civil y Comercial anuló obrados hasta fs. 21 inclusive y providenciando el escrito de fs. 19-20 referido a la demanda de usucapión, señaló que en mérito a los fundamentos expuestos, no dar lugar a la admisión de la demanda de usucapión por ser improponible.
En conocimiento de la determinación adoptada por el A quo, la actora interpuso recurso de apelación, mismo que fue remitido ante el Tribunal de Alzada, instancia que mediante Auto de Vista Nº 58/2013 de 5 de abril 2013 revocó el Auto apelado, disponiendo que el A quo continúe con la tramitación de la causa conforme a derecho hasta emitir el fallo correspondiente.
Que, Juan Marcelo Delgadillo Guardia en representación de Ramiro, Willy, Vilma todos Guardia Daza y Nancy Elizabeth Guardia Rojas interpusieron recurso de casación en la forma y en el fondo, mismo que se pasa a considerar y resolver.
El apoderado de los demandados refiere que al amparo del art. 250, 253 y 254 núm. 4) y 255 núm. 3) del Código de Procedimiento Civil, recurre de casación en el fondo y en la forma, refiriendo que:
1.- La demandante a tiempo de incoar la demanda de usucapión, adjuntó a la misma certificaciones emitidas por el Departamento de Trámites Administrativos, Dirección de Información Geográfica y Catastro la Alcaldía Municipal de Cochabamba, Jefatura del Departamento de Bienes Muebles e Inmuebles todas dependientes de la H. Alcaldía Municipal de Cochabamba y que fueron solicitadas por el Juez Doceavo de Partido en lo Civil de la Capital dentro la demanda de usucapión seguida por Aurora Guardia Daza de Gonzales; sobre las mismas que el Juez Octavo de Partido en lo Civil no tenía competencia para conocer el presente proceso, siendo competente el Juez Doceavo de Partido en lo Civil ya que fue el emisor de las órdenes judiciales que generaron dichas certificaciones; además como el citado Juez resolvió tener a la demanda como no presentada, dichas certificaciones no son válidas ni tienen el valor probatorio que la ley exige.
2.- Al señalar que la co demandada tiene discapacidad de orden psíquico-mental por lo que al carecer de capacidad de asumir defensa en el juicio pide que el Auto designe tutor proponiendo en dicha calidad al codemandado Mario Guardia Daza, quien por memorial de 31 de marzo 2011 aceptó el cargo de tutor; al respecto el A quo no tomó en cuenta que la codemandada Luz Marina Guardia Daza se encuentra en indefensión porque quien responde de manera positiva y allana a la demanda de usucapión como tutor no vela por los intereses de la misma, violándose la igualdad de oportunidades. Por otra parte señala que al hablar de incapacidad el art. 5-I del Código Civil hace referencia a la incapacidad de obrar señalando que son los interdictos declarados, de lo que se infiere que judicialmente debe declararse la interdicción de una persona conforme prevé el art. 343 al 353 del Código de Familia y al no cumplirse con lo normado por ley se violan derechos y garantías constitucionales causando indefensión a la hermana y madre de sus mandantes derivando en nulidad de pleno derecho dicha actuación.
Finalmente, señala que en previsión al art. 253 núm. 1) y art. 254 núm. 7) recurre de casación en el fondo y en la forma solicitando que se case y/o anule el Auto de Vista de 5 de abril 2013, confirmando el Auto de 30 de mayo 2012 y anule obrados hasta el vicio más antiguo.
Al respecto la uniforme jurisprudencia sentada por la Ex Corte Suprema de Justicia, con la que se comparte criterio, señaló que el recurso de casación se equipara a una demanda nueva de puro derecho, que puede ser planteado en el fondo o en la forma o en ambos a la vez, conforme está establecido en el art. 250 del Código de Procedimiento Civil.
Cuando el recurso de casación se interpone en el fondo, esto por errores en la resolución de fondo del litigio “error in judicando”, caso en el cual los hechos denunciados deben circunscribirse a las causales de procedencia establecidas en el art. 253 del Adjetivo Civil y está orientado a que el Tribunal Supremo revise el fondo de la resolución del litigio, siendo su finalidad la casación del Auto de Vista recurrido y la emisión de una nueva Resolución que resuelva el fondo del litigio; en tanto que si se plantea en la forma “error in procedemdo”, es decir por errores de procedimiento, la fundamentación debe adecuarse a las causales y previsiones contenidas en el artículo 254 del mismo cuerpo legal, siendo su finalidad la anulación de la resolución recurrida o del proceso mismo cuando se hubieren violado las formas esenciales del proceso sancionadas con nulidad por la ley. En ambos casos, es de inexcusable cumplimiento el mandato del artículo 258-2) del Código de Procedimiento Civil; es decir, citar en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error; especificaciones que deben hacerse precisamente en el recurso y no fundarse en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente.
De lo manifestado precedentemente se concluye que el recurso de casación en el fondo y de forma son dos medios de impugnación distintos, que persiguen igualmente finalidades diferentes, el uno, nos referimos al de fondo, está orientado a que el Tribunal Supremo revise el fondo de la Resolución del litigio, y en este caso lo que el recurrente pretende es que el Auto Supremo “case” la resolución recurrida y resuelva el fondo de la controversia en base a la correcta aplicación o interpretación de la ley o la debida valoración de la prueba. En cambio el recurso de casación en la forma está orientado a que el Tribunal Supremo constate la existencia de errores formales en la Resolución impugnada o de procedimiento en la sustanciación de la causa que conlleven la afectación del debido proceso, en ese caso la pretensión recursiva está orientada a la nulidad de la resolución impugnada o la nulidad de obrados.
En el sub lite, el representante de los demandados al inicio del memorial afirma que recurre de casación en la forma y en el fondo, conforme dispone el art. 253 y 254 núm. 4) del Código de Procedimiento Civil, sin discriminar en el texto del recurso qué causales son por las que recurre en el fondo y cuáles en la forma, por una parte; por otra, al concluir con la redacción afirma que el recurso de casación en la forma y en el fondo se basa en el art. 253 núm. 1) y art. 254 núm. 7) del Adjetivo Civil, solicitando de manera ambigua que se case y/o anule el Auto de Vista recurrido, aclarando además que impetra que se confirme el Auto de 30 de mayo 2012 por el que se anula lo obrado por improponibilidad de la demanda y a su vez pide se anule obrados hasta el vicio más antiguo.
De otro lado, se tiene que en los fundamentos del recurso, en las dos causales por las que especifica recurre en la forma como ser el hecho de que el A quo al admitir la demanda no tomó en cuenta que la documental adjuntada en la misma se referían a certificaciones solicitadas por el Juez Doceavo de Partido en lo Civil de la Capital, dentro la demanda de usucapión que había intentado en otra oportunidad la demandante y que al ser la instancia solicitante dicho juzgado, debió ser éste el competente para conocer la presente demanda de usucapión y respecto a que no existe trámite alguno en el que conste la declaratoria de interdicción y nombramiento de tutor para una de las co demandadas; son argumentos que no han sido considerados por el Auto de Vista recurrido, mismo que se ha enfocado a responder a la apelación respecto a la interpretación errónea que tuvo el A quo al señalar que la demanda de usucapión interpuesta era improponible por ser el inmueble motivo de la litis uno de carácter sucesorio y en el que varios hermanos tienen su cuota parte, no habiendo el A quo hecho referencia alguna a los motivos expuestos por el recurrente y que causen nulidad de obrados.
Por otra parte, señalar que en toda la fundamentación del recurso no existe referencia alguna de norma legal violada o aplicada falsa o erróneamente ni especificación en qué consistió dicha violación, falsedad o error; si bien al finalizar señala que su recurso se basa en la causal prevista en el art. 253 núm. 1) del Código de Procedimiento Civil, sin embargo no se describe cuál la norma legal en la que el Ad quem hubiera incurrido en dicha causal. Del mismo modo sucede cuando afirma que su recurso se basa en el art. 254 num. 4) y 7) del Adjetivo Civil; es decir porque el Ad quem hubiera otorgado más de lo pedido por las partes o que no se pronunció sobre alguna de las pretensiones deducidas en el proceso y reclamadas oportunamente ante los Tribunales y que habría faltado alguna diligencia o trámite declarados esenciales, falta que de manera expresa conduce a la nulidad de obrados; el recurrente por sus mandantes no especifica qué fue otorgado más de lo pedido por las partes o qué pretensión fue omitida por los jueces de instancia o solo por el Tribunal de Alzada, menos detalla cuál es la diligencia o trámite esencial omitido; es decir no se toma en cuenta que el recurso de casación al ser uno de carácter formal y en el que se obliga el cumplimiento de requisitos para su procedencia tal cual prevé y establece el art. 258 num. 2) del Código de Procedimiento Civil.
Finalmente, señalar que el petitorio es confuso, toda vez que en primer término solicita se case el Auto de Vista recurrido confirmando el Auto de 30 de mayo 2012 en el que se resolvió anular obrados por improponibilidad de la demanda de usucapión, sin contar en la fundamentación que realiza que lo resuelto por el A quo es correcto, al contrario los puntos de su fundamentación refieren a supuestos vicios de nulidad que nada tienen que ver con lo señalado por el Juez de primera instancia en el Auto de fs. 137 a 139 y vlta.; y al mismo tiempo impetra se anulen obrados hasta el vicio más antiguo, sin especificar cuál vicio procesal hasta el cual debe resolver la nulidad de obrados.
De lo que se concluye que el recurrente no ha tomado en cuenta que el recurso de casación en el fondo y en la forma, son dos medios de impugnación distintos con finalidades igualmente disímiles, por lo que no puede casarse y al mismo tiempo anularse obrados; tampoco tomó en cuenta que el régimen jurídico y consecuencias de casación derivan de su carácter de recurso extraordinario como se manifestó de manera precedente, definiéndose su característica como formal, por lo que el Tribunal Supremo se encuentra obligado a la observancia de los requisitos formales contenidos en el art. 258 núm. 2) del Adjetivo Civil para su procedencia, requisitos que no constituyen un prurito de rigor formal sino una clara exigencia del carácter de recurso extraordinario que ostentan la casación; por lo que ante la inobservancia de la norma antes señalada, este Tribunal se ve impedido de abrir competencia para resolver el recurso presentado, correspondiendo dar aplicación a lo dispuesto en los arts. 271 núm. 1) y 272 núm. 2) del Código de Procedimiento Civil.
POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I, núm. 1) de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación a lo previsto en los arts. 271 núm. 1) y 272 núm. 2) del Código de Procedimiento Civil, declara: IMPROCEDENTE el recurso de casación interpuesto por Juan Marcelo Delgadillo Guardia en representación de Ramiro Guardia Daza, Willy Guardia Daza, Vilma Lucila Guardia de Claros y Nancy Elizabeth Guardia Rojas contra el Auto de Vista Nº 58/2013 de 5 de abril 2013, cursante de fs. 160 a 161 y vlta., pronunciada por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba. Con costas.

References: resolución 
 resolución 
 Resolución 
 artículo 254
 resolución 
 artículo 258
 Resolución 
 resolución 
 Resolución 
 resolución