Source: https://gustragov.wordpress.com/2008/03/
Timestamp: 2019-12-10 14:04:50+00:00

Document:
marzo | 2008 | El dia a dia
ESTE CHISTE ES VIEJO (me lo compartieron en 2005), PERO TAN ACTUAL, QUE COMO EJEMPLO, ESTAN LAS ELECCIONES INTERNAS DEL PRD DEL DOMINGO PASADO (16/03/08). SALUDOS….
Independientemente de su inclinación política, ¡¡¡no podemos negar que es bueno!!! Me llegó esto a través de un e-mail de un “asesor” de las redes ciudadanas: Al leerlo pensé que era más propaganda del Peje, pero al leerlo de abajo para arriba… puedes descubrir el plan secreto del PRD.
Somos el PRD, la “honestidad valiente”.
LECCION DE HISTORIA – 2
SEGUNDA PARTE DE ESTE EXCELENTE COLUMNISTA DEL “EXCELSIOR”, PABLO HIRIART.
Ruiz Cortines, no Cárdenas, excluyó a la iniciativa privada
Quien introdujo la concepción estatista y monopólica en la industria petrolera no fue el presidente Lázaro Cárdenas, sino Adolfo Ruiz Cortines, cinco días antes de dejar el poder. Ruiz Cortines, en una de esas decisiones insólitas que suelen tomar los presidentes en los días previos a dejar el gobierno, borró lo que habían hecho Lázaro Cárdenas y Manuel Ávila Camacho para incorporar al sector privado nacional en la exploración y explotación de petróleo.
En 1939, el general Cárdenas introdujo en el artículo 7º de la Ley Reglamentaria del artículo 27 constitucional en materia de petróleo, lo siguiente: “En el caso previsto por la fracción I del artículo anterior, podrán celebrarse contratos con los particulares, a fin de que éstos lleven a cabo, por cuenta del Gobierno Federal, los trabajos de exploración y explotación, ya sea mediante compensaciones en efectivo o equivalentes a un porcentaje de los productos que se obtengan”.
Posteriormente, el 3 de mayo de 1941, el presidente Manuel Ávila Camacho envió al Congreso una iniciativa con modificaciones a la Ley Reglamentaria del artículo 27 constitucional en materia de petróleo, que en su exposición de motivos expresa de manera textual: “ …nos han formado la convicción de que precisa introducir en el sistema de la ley ciertas modificaciones que, sin apartarse de su inspiración y tendencia, le presten la amplitud y flexibilidad requeridas para el mejor estímulo de la iniciativa privada, en cuyas energías vitales —lo tenemos dicho— ciframos principalmente nuestra seguridad en la expansión económica del país. “Por otra parte, las modificaciones intentan abrir nuevas oportunidades a la inversión del capital privado en la industria petrolera bajo formas de empresa que, por constituir entidades de economía mixta, es decir, organismos semioficiales controlados por el Gobierno, impriman a la participación privada un sentido preponderante de utilidad social.”
En los artículos del proyecto que envió al Congreso el presidente Ávila Camacho están dos que aclaran el sentido de la Ley: “Artículo 6º. La Nación llevará a cabo la exploración y explotación del petróleo, en la siguiente forma: “I. Por trabajos que realice el gobierno a través de su órgano correspondiente; “II. Por conducto de las instituciones públicas petroleras que al efecto cree la Ley, y “III. Mediante contratos con particulares o sociedades.”
Dice en el “Artículo 8º. En el caso de la fracción III del Artículo 6º podrán celebrarse contratos con particulares o sociedades para que lleven a cabo los trabajos respectivos, a cambio de compensaciones en efectivo o de un porcentaje de los productos que se obtengan. “El otorgamiento de esos contratos se hará previo estudio que funde su necesidad o conveniencia, por medio de convocatoria que se expida en cada caso, y prefiriéndose a quien ofrezca mejores condiciones”. Eso no lo hizo ningún “vendepatrias”.
Lo hizo el general Manuel Ávila Camacho, sucesor del presidente Lázaro Cárdenas del Río, quien ya había fijado las reglas mediante las cuales la iniciativa privada podía ser invitada a explorar y explotar petróleo por encargo del gobierno federal. Casi 20 años después de que el presidente Cárdenas puso en la Ley Reglamentaria del 27 constitucional, el presidente Adolfo Ruiz Cortines envió al Congreso una iniciativa con modificaciones a esa Ley, con su visión de las cosas. En la exposición de motivos, Ruiz Cortines le dice al Congreso: “El conocimiento de las necesidades actuales del país y una mínima previsión del futuro de México, requieren que las actividades de una industria tan vital para la nación, sean no solamente controladas por el Gobierno, sino monopolizadas por el Estado, pues la explotación de un recurso natural como el petróleo, que no puede ser reservado y que significa un factor esencial y determinante en el progreso de México, debe inspirarse en un fin de interés general y no estar sometida al arbitrio de intereses privados que por cualquier causa, lícita o no, pudieran interferir en el adecuado desenvolvimiento de la industria petrolera”. Agrega: “La Nación ha optado, por lo tanto, como única forma de explotación del petróleo, el conducto de Petróleos Mexicanos, organismo descentralizado mediante el cual se han obtenido frutos ventajosos”. Esa es la historia.
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LECCION DE HISTORIA – 1
LES DEJO ESTO PUBLICADO POR PABLO HIRIART EN EL PERIODICO “EXCELSIOR”. ESPERO TOMEN NOTA LOS LAME BOTAS DE (Y EL DICHOSO) AMLO. SALUDOS: GUSTAVO
El general, el petróleo y la iniciativa privada
El general Lázaro Cárdenas expropió el petróleo para bien de la nación, pero no fue partidario del estatismo omnipresente que le atribuyen quienes se dicen sus seguidores. O no conocen la historia o usan la gesta del divisionario michoacano para confundir de manera deliberada. El presidente Lázaro Cárdenas sí estaba por la participación del sector privado en la exploración y la explotación del petróleo. Quien introdujo el carácter estatista y monopólico de Pemex fue, muchos años después, el entonces presidente Adolfo Ruiz Cortines, en las postrimerías de su mandato.
¿No es verdad? Vamos a los textos. En 1939, el presidente Cárdenas envió al Congreso la iniciativa de Ley Reglamentaria del Artículo 27 Constitucional en Materia de Petróleo. La iniciativa de ley —aprobada por el Congreso— dice textualmente: “Artículo 6º. El petróleo al que se refiere al artículo 1º será explorado y explotado por la Nación como sigue: “I. Mediante trabajos realizados en forma directa y “II. Por conducto de las instituciones que al efecto cree la ley. “Artículo 7º.
En el caso previsto por la fracción I del artículo anterior, podrán celebrarse contratos con los particulares, a fin de que éstos lleven a cabo, por cuenta del Gobierno Federal, los trabajos de exploración y explotación, ya sea mediante compensaciones en efectivo o equivalentes a un porcentaje de los productos que se obtengan”. Un poco más adelante, en esta iniciativa de ley, el presidente Cárdenas clarifica aún más la forma en que se debe pagar al sector privado por sus trabajos de exploración y explotación de petróleo: “Artículo 8º… “III. La forma de determinar la compensación y los límites dentro de los cuales deberá fijarse el porcentaje de que habla la parte final del artículo 7º, en la inteligencia de que deberá tomarse siempre como base para otorgar esa compensación la de que los contratistas recuperen las inversiones que efectúen y obtengan una utilidad razonable”.
En la exposición de motivos de la iniciativa, el general Cárdenas explica las razones por las cuales incluye al sector privado en la exploración y explotación del petróleo, por encargo del gobierno federal. Plantea que el Ejecutivo a su cargo “ha expresado su punto de vista de que la exclusión de los particulares del régimen de concesiones que el artículo 27 fija para la explotación de los recursos naturales del dominio público, no implica que la Nación abandone la posibilidad de admitir la colaboración de la iniciativa privada, sino simplemente que esa colaboración deberá realizarse en el futuro dentro de las formas jurídicas diversas de la concesión que, por una tradición muy arraigada en nuestro sistema legislativo, se supone que, aunque en forma limitada y precaria, concede ciertos derechos a la explotación directa del subsuelo, de tal manera que una vez expedida, el Estado se reserva una función casi exclusivamente reguladora y de policía; función ésta enteramente insuficiente en materia de petróleo después de que el Estado por decreto del 18 de marzo de 1938 decidió la expropiación de los bienes de las principales empresas petroleras.
“Reconocida, pues, la posibilidad de admitir la colaboración de los particulares, el Gobierno consideró la conveniencia de fijar las líneas generales de un régimen contractual”. Esa Ley no fue enviada al Congreso ni aprobada por un “traidor a la patria”, como llaman a quienes proponen recuperar el espíritu de esa legislación. Esa Ley fue enviada, sustentada y expedida por el que recuperó el petróleo para la nación, el general Lázaro Cárdenas del Río.
Quienes usan el nombre del general Cárdenas para oponerse a la participación del sector privado en la exploración y la explotación de petróleo en aguas profundas, están engañando al país. En todo caso, que lo hagan en nombre de Adolfo Ruiz Cortines, quien declaró el carácter monopólico de Pemex, quitando lo expedido por Lázaro Cárdenas y después subrayado por el presidente Manuel Ávila Camacho, como lo veremos mañana.

References: artículo 7
 artículo 27
 artículo 27
 Artículo 6
 Artículo 27
 artículo 1
 artículo 7
 artículo 27