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LOS ILÍCITOS DE RESPONSABILIDAD CIVIL POR COMPETENCIA DESLEAL EN LA JURISPRUDENCIA SOBRE LIBRE COMPETENCIA
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Carmelo Gil Sáez
1 UNIVERSIDAD DE CHILE FACULTAD DE DERECHO ESCUELA DE DERECHO LOS ILÍCITOS DE RESPONSABILIDAD CIVIL POR COMPETENCIA DESLEAL EN LA JURISPRUDENCIA SOBRE LIBRE COMPETENCIA MEMORIA PARA OPTAR AL GRADO ACADÉMICO DE LICENCIADA EN CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES Autora: MARÍA VIRGINIA RIVAS SÁNCHEZ Profesor Guía: MAURICIO TAPIA RODRÍGUEZ Santiago, Chile 2010
2 TABLA DE CONTENIDO INTRODUCCIÓN... 1 PRIMERA PARTE: BREVE PANORAMA DE LA COMPETENCIA DESLEAL EN EL DERECHO CHILENO... 4 SEGUNDA PARTE: ANÁLISIS DE LA JURISPRUDENCIA SOBRE COMPETENCIA DESLEAL CAPÍTULO I: ACTOS DE APROVECHAMIENTO DE LA REPUTACIÓN AJENA QUE INDUCEN A CONFUSIÓN Jurisprudencia y comentarios Conclusiones del capítulo CAPÍTULO II: ACTOS DE ENGAÑO Jurisprudencia y comentarios Conclusiones del capítulo CAPÍTULO III: ACTOS DE DENIGRACIÓN Jurisprudencia y comentarios Conclusiones del capítulo CAPÍTULO IV: ACTOS DE PUBLICIDAD COMPARATIVA DESLEAL Jurisprudencia y comentarios Conclusiones del capítulo CAPITULO V: EJERCICIO MANIFIESTAMENTE ABUSIVO DE ACCIONES JUDICIALES O ADMINISTRATIVAS Jurisprudencia y comentarios Conclusiones del capítulo CAPÍTULO VI: PROPIEDAD INDUSTRIAL Y COMPETENCIA DESLEAL... 62
3 6.1. Jurisprudencia y comentarios Uso no autorizado de una marca registrada Ejercicio abusivo de un privilegio industrial a) Inscripción y ejercicio abusivo de la propiedad industrial b) Inscripción de expresiones genéricas como marca registrada c) Registro abusivo de nombres de dominio La teoría del agotamiento internacional de los derechos de propiedad industrial Conclusiones del capítulo CAPÍTULO VII: OTRAS CONDUCTAS CONTRARIAS A LA BUENA FE MERCANTIL QUE PERSIGAN DESVIAR CLIENTELA DESDE UN AGENTE DE MERCADO A OTRO Jurisprudencia y comentarios Incumplimiento de obligaciones legales Actos de boicot Inducción al incumplimiento contractual Beneficios dirigidos a los dependientes del comercio Dumping o competencia desleal internacional Otras conductas contrarias a la buena fe Conclusiones del capítulo CONCLUSIONES BIBLIOGRAFÍA Libros Artículos de Revistas Páginas de Internet Leyes e historias de leyes GLOSARIO INDICE DE SENTENCIAS POR CONDUCTAS DESLEALES... 94
4 ANEXO: FICHAS DE JURISPRUDENCIA
5 INTRODUCCIÓN En febrero de 2007 se publicó la Ley N sobre Competencia Desleal. La regulación contenida en esta ley reconoció que la sanción de la competencia desleal ciertamente representa un juicio de responsabilidad civil. Por otra parte, esta norma vino a terminar con el limbo jurídico en que había quedado la represión de los ilícitos desleales, luego de la modificación efectuada en 2004 por la Ley N al Decreto Ley Nº 211 de La Ley N reemplazó a las Comisiones Antimonopolios por el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia y, en lo que nos interesa, modificó el artículo 3 letra c) del D.L. N 211, disponiendo que cabían dentro de la competencia del Tribunal los actos de competencia desleal, siempre que hubiesen sido efectuados con la intención de alcanzar, mantener o incrementar una posición dominante en el mercado respectivo. A contrario sensu, esta norma dejó fuera del ámbito de conocimiento de este Tribunal aquellos ilícitos desleales que no afectasen al mismo tiempo el bien jurídico de la libre competencia. Antes de la reforma del 2004, las Comisiones Antimonopolios, antecesoras del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, fundándose en una norma bastante general del Decreto Ley N 211 (antiguo artículo 2 letra f), se declararon competentes para conocer de los actos de competencia desleal y sancionaron un amplio catálogo de estas conductas, sin que el D.L. N 211 contemplara una norma específica respecto de la materia. En algunos casos reconocieron expresamente la naturaleza de competencia desleal de estos ilícitos, aunque en la mayoría de los fallos, éstos fueron sancionados a título de infracción a la libre competencia. De esta forma, durante aproximadamente 30 años se generó una abundante, consistente y sólida jurisprudencia sobre los ilícitos de competencia desleal, sin que siquiera existiera aún, una norma que regulara en forma precisa el tema. 1
6 El objetivo de esta investigación consiste en recopilar y analizar la jurisprudencia anterior a la aplicación de la Ley N relativa a los tipos ilícitos de competencia desleal, dictada por la Comisión Preventiva Central, la Comisión Resolutiva, el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia y la Corte Suprema, ya que pese a que hace sólo tres años existe una norma que regula específicamente la competencia desleal en Chile, hacía treinta años que nuestros tribunales resolvían sobre la materia, en fallos que hoy pueden sorprender por la actualidad y vigencia de sus criterios y la semejanza de los actos desleales ejecutados en esa época y hoy en día. En otras palabras, la jurisprudencia que se recoge en este trabajo caracteriza en forma precisa al ilícito de competencia desleal, el cual es uno de los elementos de la responsabilidad civil derivada de esta conducta. Frente a la tarea de buscar y organizar la jurisprudencia sobre competencia desleal, la metodología utilizada consistió en: (i) Recopilar los fallos atingentes a la materia mediante la revisión de toda clase de fuentes, tales como sitios en internet, bases de datos de jurisprudencia, libros especializados y revistas de derecho. Especialmente útiles fueron los sitios en internet de la Fiscalía Nacional Económica y del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia; (ii) Luego, por cada fallo se confeccionó una ficha de análisis de jurisprudencia, con las categorías relevantes, las que son incorporadas como anexos al final de este trabajo; (iii) Finalmente, los fallos fueron sistematizados de acuerdo a las distintas conductas desleales a las que se referían. La información obtenida de este proceso es analizada y comentada, de acuerdo a doctrina relevante, en las siguientes páginas. La mayor dificultad con que esta investigación se encontró fue la gran cantidad de fallos relativos a libre competencia que debieron ser revisados, para luego seleccionar solamente aquellos referentes a competencia desleal y finalmente extractar cada uno, para obtener la jurisprudencia relevante. A su vez, esa es una ventaja de esta investigación, pues hubo un trabajo directo con todos los fallos, lo que significó que la información fue recabada desde la fuente misma. En ese sentido, valga la prevención respecto a que este no es un trabajo que 2
7 verse sobre doctrina de la competencia desleal, sino que se trata de una investigación acerca de jurisprudencia. Por lo tanto, no es el lugar para ilustrarse acerca de la evolución teórica de la institución, ni para encontrar información de derecho comparado. Respecto a la forma de la exposición del trabajo, esta tesis se compone de dos partes. Una primera, en que se entrega al lector una pequeña reseña acerca del panorama de la competencia desleal en nuestro país, desde 1973 hasta la actualidad. La segunda parte, consiste en el análisis de jurisprudencia y consta de siete capítulos; uno por cada conducta desleal contemplada en los artículos 3 y 4 de la Ley N , con la excepción de la inducción a incumplimiento contractual, puesto que este ilícito desleal sólo ha sido conocido dos veces por nuestros tribunales, rechazándose en ambos casos las respectivas acciones. Existe, además, un capítulo relativo a competencia desleal e infracción a la propiedad industrial, materia esta última que, pese a no haber sido contemplada expresamente en la ley como uno de los tipos ilícitos, cabe dentro de la descripción genérica del tipo efectuada en el artículo 3. El capítulo presenta interés, pues se trata de dos ordenamientos que se superponen y se complementan, produciéndose un eventual cúmulo de ilícitos. Cada capítulo contiene citas pertinentes de la jurisprudencia, comentarios a las decisiones y finaliza con un pequeño acápite de conclusiones. La tesis cuenta con un índice de conductas, en donde pueden buscarse todos los fallos que fueron extractados para efectos de esta investigación, asociados con alguno de los actos desleales. Finalmente, se acompañan todas las fichas jurisprudenciales, en calidad de anexos, con la intención de acercar los fallos al lector y permitir que éste acuda a la fuente cada vez que lo estime conveniente, para formar su propio concepto. 3
8 PRIMERA PARTE: BREVE PANORAMA DE LA COMPETENCIA DESLEAL EN EL DERECHO CHILENO En 1973 se dictó el Decreto Ley N 211, la primera normativa que reguló en nuestro país en forma sistemática y con pretensiones de exhaustividad, las materias relacionadas con la libre competencia. Con ese objetivo, la norma creó una institucionalidad especializada en cautelar la libre competencia, conformada por la Fiscalía Nacional Económica, la Comisión Resolutiva, la Comisión Preventiva Central y las Comisiones Preventivas Regionales, más conocidas todas como las Comisiones Antimonopolios. Hasta 2004 no se contempló en nuestra legislación un tipo específico de competencia desleal. Sin embargo, como propone Nicole Nehme, la falta de un cuerpo legal en nada obstó a que las comisiones de defensa de la libre competencia, particularmente la CR y la CPC, conocieran profusamente de injustos de competencia desleal, en aplicación del tipo genérico entonces contemplado en los artículos 1 y 2 (inciso 1 y letra f) del D.L. N Como es evidente, la falta de un ordenamiento que regulase aquellas materias, no significó que dichas conductas no se produjesen en la práctica. Los actos reñidos con la buena fe no son patrimonio del ingenio de un país determinado, sino que por el contrario, las mismas conductas se repiten en distintas latitudes. Fue así como durante aproximadamente 30 años, las Comisiones Antimonopolios en especial la Comisión Preventiva Central- conocieron y sancionaron prácticamente todo el catálogo de actos de competencia desleal, fundándose en la letra f) del artículo 2 del D.L. N 211, que disponía que era contrario a la libre competencia en general, todo arbitrio que tuviese por finalidad eliminar, restringir, o entorpecer la libre competencia. 1 NEHME, Nicole. Competencia Desleal. En: Decisiones del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia años Tomo II. Comentarios a la jurisprudencia e índices analíticos. Facultad de Derecho. Universidad Adolfo Ibáñez. Santiago p
9 La jurisprudencia que se fue generando de ese modo fue abundante y en términos generales consistente, pero adolecía de un vicio formal en su origen, apuntado en forma certera por Nicole Nehme, cuando explica que los fallos de las Comisiones (...) otorgaron el carácter de injustos monopólicos de competencia desleal a actos que, aunque engañosos o maliciosos, no tenían la aptitud objetiva de afectar la libre competencia y, así, excedían el marco de lo que debía tutelar el D.L. N 211. En el sentido opuesto, la antigua jurisprudencia se mostró en ocasiones vacilante para enfrentar casos de competencia desleal realmente contrarios a la libre competencia, por el sólo hecho de que ellos asimismo, estaban sometidos a normativas especiales (v. gr. propiedad industrial) o al conocimiento de otros órganos jurisdiccionales. 2 En el año 2004 la normativa de libre competencia sufrió una modernización de capital importancia. Por una parte, surgió la necesidad de dictar una normativa que contemplara en forma expresa los ilícitos de competencia desleal y a la vez, de hacer consistente dicha regulación con la defensa de la protección del bien jurídico de la libre competencia. La modificación efectuada por la Ley N , estableció el actual artículo 3 letra c) del D.L. N 211, que dispuso expresamente como actos contrarios a la libre competencia a los actos de competencia desleal, realizados con el objeto de alcanzar, mantener o incrementar una posición dominante. La agregación de este requisito trajo consigo una importante restricción del que otrora se había considerado como el ámbito de competencia de las Comisiones Antimonopolios. Además, la reforma de 2004 puso fin a estos tribunales y a su procedimiento breve y carente de mayores formalidades, sustituyéndolo por un Tribunal altamente profesionalizado y regido por un procedimiento formal. Tanto el nuevo Tribunal de Defensa de la Libre Competencia como la Corte Suprema, mostraron en sus fallos una preocupación por dar cabal cumplimiento al nuevo mandato legal. Es así como en la mayoría de las ocasiones, el Tribunal rechazó las demandas de competencia desleal cuando no existía una posición de dominio por 2 Ibíd. p Una opinión similar se encuentra en: TAPIA, Mauricio. Represión de la competencia desleal en el derecho chileno. En: Revista de Derecho de la Empresa Nº 8, Universidad Adolfo Ibáñez. Santiago p. 72 5
10 parte del denunciado o cuando no lograba acreditarse que la conducta desleal se había ejecutado con la intención de alcanzar, mantener o incrementar dicha posición. Es interesante anotar que, dependiendo de la gravedad de la conducta ilícita, en algunos casos el Tribunal sentaba jurisprudencia, efectuando un detallado análisis del acto contrario a la buena fe, para luego finalizar indicando que, aún cuando las conductas denunciadas podrían haber sido constitutivas de competencia desleal, correspondía rechazar la demanda por no existir una posición de dominio. 3 Como consecuencia del panorama descrito, se hizo urgente la necesidad de contar con una normativa que regulara la competencia desleal en forma particular y que respetara su naturaleza jurídica, desmarcándola de la regulación propia de la libre competencia. De hecho, la naturaleza jurídica particular de la competencia desleal fue ampliamente debatida en la discusión parlamentaria que precedió a la dictación de la Ley N , llegándose a la conclusión que era indispensable legislar sobre esta materia, puesto que se trataba de una clase de ilícitos que no eran cubiertos ni por la normativa de libre competencia, ni por la legislación de protección de la propiedad industrial, ni del consumidor. 4 El Derecho de la Libre Competencia, según expone Enrique Barros, (...) tiene por objeto neutralizar posiciones de poder en el mercado y en tal sentido forma parte de la constitución económica de un orden basado en la libre elección de los consumidores. 5 La normativa sobre libre competencia protege la libertad e 3 Un caso ilustrativo se encuentra en TDLC. 59/2007, 9 octubre 2007/ Confirm. CS , 29 abril 2008, en el que el Tribunal desarrolla una exposición de los elementos propios del acto desleal de confusión, pese a que rechazará la demanda por falta de posición dominante del denunciado en el mercado respectivo. 4 A modo de ejemplo, puede citarse la exposición de antecedentes del proyecto de ley, dada a conocer por el Diputado señor Eduardo Saffirio, ante la Comisión de Economía del Senado: La competencia desleal es un fenómeno complejo y que puede afectar o no a la libre concurrencia en el mercado y puede perjudicar o no a los consumidores. Sin embargo, ella siempre se dirige, por definición, contra otro u otros agentes del mercado, sea en materia de bienes, sea en materia de servicios. Es esta última situación la que, en su opinión, debe ser sistematizada pues ella no tiene tratamiento en otras normas jurídicas, como por ejemplo, en la ley que crea el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia o en la ley de Protección de los Derechos del Consumidor. Historia de la Ley N p. 84. Disponible en Consulta efectuada con fecha 16 de marzo de BARROS, Enrique. Tratado de Responsabilidad Extracontractual. Editorial Jurídica de Chile. 6
11 independencia para tomar decisiones de los agentes que actúan en el mercado ya sean consumidores u oferentes de bienes y servicios. A esta libertad se oponen los acuerdos entre empresas y los abusos de una posición dominante en el mercado. 6 Lo relevante es que, en la protección de la libre competencia se ve envuelto un interés de naturaleza pública. A modo de ejemplo, no sólo los consumidores se ven afectados por la colusión de varias empresas para fijar sus precios, sino que también sus proveedores, sus competidores y aquellas empresas que eventualmente desearían ingresar a ese determinado mercado. Es justamente en razón de este interés público protegido que los atentados contra la libre competencia dan lugar a sanciones cuasipenales (multas), además de responsabilidad civil, para el caso en que se configuren sus supuestos propios. 7 Por su parte, los actos de competencia desleal participan de una naturaleza jurídica distinta. El bien jurídico protegido no es la estructura competitiva y abierta del mercado, sino la decencia y la corrección de la conducta de los competidores en un mercado de estructura competitiva. 8 Se trata por tanto, de una relación entre particulares, que deben actuar en sus relaciones comerciales mutuas en forma leal, según el estándar objetivo del hombre correcto y decente en sus relaciones comerciales. En materia de competencia desleal no tiene ninguna relevancia si se tiene o no una posición de dominio en el mercado, sino que todos los actores del mercado deben ceñir su conducta a aquella objetivamente exigible. Asimismo, el perjuicio generado por una actuación desleal sólo recae en el patrimonio del particular, de forma que sólo se compromete el interés privado de aquel cuya clientela ha disminuido en Santiago p KEMELMAJER, Aída. Primera aproximación a los daños causados por conductas anticompetitivas. En: Revista de Derecho de Daños, Rubinzal Culzoni Editores. Buenos Aires p Según lo dispuesto por el artículo 30 del D.L. Nº 211, luego que el TDLC ha calificado una determinada conducta como contraria a la libre competencia por sentencia ejecutoriada, puede demandarse la indemnización de perjuicios ante el tribunal de letras en lo civil competente, el que deberá fundar su fallo en las conductas, hechos y calificación jurídica realizadas por el tribunal especial. 8 BARROS. Op. cit. p
12 razón del acto de competencia desleal. 9 La naturaleza particular de la competencia desleal fue reconocida con la dictación de la Ley N , que por primera vez reguló en forma autónoma esta clase de ilícitos, reconociendo que su fundamento se encontraba en la responsabilidad civil. Su artículo 4º estableció un catálogo de conductas no taxativo, puesto que la enumeración quedó abierta al enunciarse en el artículo 3º que, en general, es acto de competencia desleal toda conducta contraria a la buena fe o a las buenas costumbres que, por medios ilegítimos, persiga desviar clientela de un agente del mercado. Para perseguir la sanción de los actos contrarios a la buena fe mercantil, la ley en cuestión utilizó la lógica de la responsabilidad civil. En ese sentido, Mauricio Tapia expone: La competencia desleal consiste en un acto ilícito perjudicial para un competidor: el perjuicio no es otra cosa que la disminución de la clientela. Por tanto, se trata de una conducta ilícita que sólo interesa, en principio, al competidor directamente perjudicado. (...) En materia de competencia desleal, los intereses privados se cautelan reparando el daño provocado al competidor: haciendo cesar el acto, declarando el carácter deshonesto de una conducta, remediando en naturaleza el mal causado e indemnizando los perjuicios. Así, la Ley atribuye el conocimiento de estas conductas desleales a los tribunales civiles, que son los naturalmente llamados a dirimir los conflictos entre privados. 10 Habida consideración que subyace a la Ley N la concepción de los actos de competencia desleal como ilícitos de carácter civil, es posible reconocer en su articulado todos los elementos propios de la responsabilidad, aunque son la conducta ilícita y el daño o perjuicio típico, los que resultan interesantes para los propósitos de 9 Esto, con independencia del posible cúmulo de ilícitos que puede surgir respecto a una misma conducta. Obsérvese por ejemplo, la hipótesis sancionada por el artículo 3 letra c), del D.L. N 211 o el caso típico de la publicidad engañosa, ilícito de competencia desleal, que a su vez es sancionado como ofensa a los consumidores, según lo dispuesto por el artículo 28 de la Ley Nº sobre Protección al Consumidor. 10 TAPIA, Mauricio. Nueva ley chilena de competencia desleal (N ) y sus proximidades con el derecho argentino. En: Revista de Responsabilidad Civil y Seguros. Año XI- N 1. Ediciones La Ley. Buenos Aires p. 86 8
13 esta investigación. En lo que se refiere al perjuicio, nuevamente seguiré a Mauricio Tapia, quien señala que: En cambio, los efectos de los atentados contra la competencia leal se traducen directamente en una pérdida de clientela para el competidor afectado, perjuicio que debe ser reparado por los instrumentos que proporciona la responsabilidad civil. En cuanto a la conducta típica, su calificación tiene una importancia capital, puesto que al determinar sus características, estamos configurando el límite mismo entre la competencia lícita y aquella desleal. Respecto de la determinación de la regla de cuidado procedente en las relaciones comerciales, la doctrina se encuentra conteste respecto que sólo deben estimarse como ilícitas aquellas actuaciones especialmente reprochables, revestidas del carácter de mala fe o dolo, excluyéndose la mera negligencia. 14 La opinión de Enrique Barros resume esta idea: En general, el límite de la culpa por la cual se responde es más bien tolerante, porque la lógica de la competencia exige amplios ámbitos de libertad; por ejemplo, para mostrar las ventajas de los propios productos o servicios, en comparación por los ofrecidos por la competencia Ibíd. p Sin duda que uno de los desafíos que se presentará en la aplicación de la Ley N es la configuración y prueba de la existencia del perjuicio típico del ilícito de competencia desleal, consistente en el avalúo pecuniario de la desviación o pérdida de clientela causada por la conducta delictual. En mi opinión, esta dificultad se producirá por dos razones: en primer lugar, por tratarse de un perjuicio de carácter generalmente futuro, lo que naturalmente complicará su prueba y, en segundo lugar, porque frecuentemente, la única forma de acreditar los daños será mediante argumentos y peritajes de carácter económico, estadístico y comercial, cuya valoración y comprensión pueden superar la capacidad de tribunales no especializados en tales materias, como lo son los tribunales ordinarios. 13 El artículo 10 de la Ley N , que permite la aplicación de multas a beneficio fiscal respecto de quien ha sido condenado por la ejecución de un acto de competencia desleal, ha sido criticado en el sentido que se aleja de la lógica de responsabilidad civil que explica la represión de las conductas desleales. La crítica es fundada, puesto que siguiendo la óptica de la responsabilidad, el único interés que podría ser afectado es el de la víctima y no procede una sanción de carácter público. 14 TAPIA. Op. cit. p. 87 y Opinión vertida por Enrique Barros, en su calidad de invitado de la Comisión de Economía del Senado. Historia de la Ley N p. 98. Disponible en Consulta efectuada con fecha 16 de marzo de
14 Es precisamente respecto del elemento de la conducta ilícita que esta investigación representa un aporte significativo. En efecto, el objetivo de esta tesis consiste en recopilar, sistematizar y analizar la jurisprudencia dictada por las Comisiones Antimonopolios y el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia a propósito de la normativa sobre libre competencia, que se refiera a conductas de competencia desleal. Las conductas descritas por la Ley N , lejos de ser nuevas para nuestro ordenamiento son, en su gran mayoría, las mismas que habían sido reiteradamente conocidas y sancionadas por estos Tribunales. Ello porque pese a que no existía una descripción legal de las conductas, los actos de confusión, imitación, denigración o engaño constituyen formas clásicas de deslealtad entre los competidores, que se repiten en la vida del comercio. El hecho de que la Ley N recogió la jurisprudencia de las antiguas Comisiones Antimonopolios fue incluso reconocido expresamente en la discusión parlamentaria en el Segundo Informe de la Comisión de Economía del Senado, a propósito de la publicidad comparativa. 16 Como consecuencia de la correspondencia entre las conductas de competencia desleal que fueron reconocidas por vía jurisprudencial desde 1973 en adelante y aquellas que recibieron consagración legislativa mediante la Ley N , es preciso concluir que el análisis jurisprudencial de fallos dictados por los organismos de protección de la libre competencia que se efectúa en las páginas siguientes, mantiene toda su actualidad y vigencia. Por consiguiente, esta tesis presenta un catálogo al día de los actos o conductas que pueden estimarse como contrarios al estándar de cuidado configurado por las buenas costumbres del comercio y que por lo tanto, son constitutivos de alguno de los ilícitos actualmente contemplados en los artículos 3 y 4 de la Ley N Historia de la Ley N p Disponible en Consulta efectuada con fecha 16 de marzo de
15 Afortunadamente, la ley sobre competencia desleal comienza su vigencia con un nutrido sustento jurisprudencial relativo al elemento de la conducta ilícita. 11
16 SEGUNDA PARTE: ANÁLISIS DE LA JURISPRUDENCIA SOBRE COMPETENCIA DESLEAL CAPÍTULO I: ACTOS DE APROVECHAMIENTO DE LA REPUTACIÓN AJENA QUE INDUCEN A CONFUSIÓN Jurisprudencia y comentarios La jurisprudencia anterior a la Ley N resolvió en varios fallos -casi en idénticos términos- que la imitación de signos distintivos, cuando de ella puede resultar un riesgo de confusión para el consumidor, ya sea directamente (comprar el producto imitador creyendo que se adquiere el imitado) o por asociación (comprar el producto imitador creyendo que pertenece a la misma empresa del producto imitado), o bien cuando ella implique un aprovechamiento indebido de la reputación o el esfuerzo ajeno, constituye una conducta que limita o entorpece el adecuado funcionamiento del mercado. 18 En otras palabras, en opinión de nuestros tribunales especiales, existe un acto de confusión cuando: (i) el consumidor compra el producto imitador creyendo que adquiere el imitado (confusión directa); (ii) cuando compra el producto imitador creyendo que pertenece a la misma empresa del producto imitado (confusión por 17 El artículo 10 bis del Convenio de París para la Protección de la Propiedad Industrial, ratificado por Chile en 1991, dispone que constituye competencia desleal todo acto de competencia contrario a los usos honestos en materia comercial e industrial. Asimismo, en su numeral 3 establece que en particular deberá prohibirse cualquier acto capaz de crear confusión, por cualquier medio que sea, respecto del establecimiento, los productos o la actividad comercial o industrial de un competidor. 18 En ese sentido, véase: CPC , 8 mayo 2001/Revoc. CR. 643, 2 abril (Sólo en cuanto consideró que la imitación de signos distintivos registrados como propiedad industrial no cabía dentro de la competencia de las Comisiones Antimonopolios. Sin embargo, en cuanto al fondo de la definición de los actos de confusión, nada dijo la CR.); Voto disidente en CPC , 15 noviembre 2002; CPC , 8 agosto 2003/Confirm. CR. 706, 23 septiembre 2003; y, TDLC. 24/2005, 28 julio 2005/Confirm. CS , 22 diciembre
17 asociación); o (iii) cuando la imitación de signos distintivos implica un aprovechamiento indebido de la reputación o el esfuerzo ajeno. A continuación, se desarrolla una exposición cronológica de las decisiones relativas a los actos de confusión. Comenzaré por la resolución N de la Comisión Resolutiva, recaída en 1996 sobre la denuncia de la empresa de ventas por televisión The Open Market, por copia de su logo característico As seen on TV, por parte de un tercero que lo incorporó en los catálogos de publicidad de sus productos. Cabe destacar que los bienes ofrecidos por el tercero eran similares aunque no exactamente los mismos- a los vendidos por The Open Market y los expendía a un precio inferior. La Comisión resolvió que, habida consideración que la publicidad denunciada había sido efectuada respecto de productos que se comercializaban en similares condiciones, y cuyas características y uso cumplían iguales objetivos, ésta era apta para inducir a engaño, error o confusión a los consumidores. 19 Asimismo, la Comisión consideró relevante la sobredimensión del referido logo en los diversos avisos publicitarios, puesto que estimó que se trataba de otro elemento que inducía a confusión al usuario, y con mayor razón éste tendería a creer que los productos eran los mismos. 20 El fallo resolvió expresamente que la conducta de la denunciada no había tenido por finalidad desacreditar los productos de la competencia, sino que más bien, asimilar sus productos a los del denunciante. 21 No obstante el repudio de la conducta, la Comisión tuvo en consideración dos circunstancias que calificó como atenuantes. Primero, el logo As seen on TV ya 19 CR. 475, 12 noviembre La conducta descrita también puede estudiarse desde el punto de vista de los actos de engaño, ya que la empresa denunciada acompañaba en sus catálogos al logo de los productos de The Open Market, con frases tales como Muchísimo más barato que en la televisión, induciendo a los consumidores al error de que se trataba de los mismos productos, pero comercializados a precios menores, cuando en realidad se trataba de productos similares, pero diferentes. 21 CR. 475, 12 noviembre
18 venía impreso en las cajas de los productos desde el país de importación de éstos 22 y segundo, el logo no estaba registrado a nombre del denunciante. 23 En otra resolución, la Comisión Preventiva Central falló acogiendo una denuncia presentada por la fábrica de hilos Coats Cadena en contra de la compañía chilena Bishara, importadora de los hilos de procedencia china marca Soga, por la imitación del diseño de sus envases, colores, palabras, logos y especialmente de su bobina, la que calzaba perfectamente en los exhibidores que Cadena obsequiaba a sus distribuidores. Pese a que los envases y las bobinas de los hilos Cadena no se encontraban registradas, por lo que no gozaban de un privilegio industrial, la Comisión consideró evidente que el hecho de que la denunciada usase una bobina del mismo tamaño y grosor que la denunciante -lo que le permitía que sus hilos pudiesen ser mostrados en los exhibidores que esta última entregaba- junto a las otras muchas similitudes existentes entre ambos productos, podían generar confusión en el consumidor e inducirlo a error sobre el producto que estimaba estar adquiriendo o sobre su procedencia. El fallo concluye que la posibilidad de confusión era aún mayor, teniendo en cuenta que los hilos Cadena son ampliamente conocidos, no así los hilos Soga. Así, implícitamente, el tribunal reconoce en los hechos denunciados el elemento típico y componente necesario de todo acto de confusión, cual es que la imitación se ejecuta con la intención de beneficiarse del prestigio, reputación y fama ajenos. 22 Tal como señalé supra en la p. 9, en materia de responsabilidad por competencia desleal la conducta debe ser especialmente reprochable, para llegar a configurar un ilícito. La consideración de la atenuante expuesta por parte de la Comisión, puede leerse en el sentido que ésta entendía que una conducta descuidada más o menos excusable- de la importadora chilena, no podía tener el mismo disvalor que una actuación derechamente abusiva. 23 Véase infra Capítulo VI: Propiedad Industrial y Competencia Desleal. Uso no autorizado de una marca registrada. 24 CPC , 21 enero La Comisión calificó como atenuantes de la conducta ilícita, los siguientes hechos: (i) Modificación de las características de los productos de la denunciada con el objeto de suprimir los elementos que configuraban la imitación de los hilos Cadena; (ii) Entrega a sus clientes de exhibidores de características distintas a aquellos utilizados por Coats Cadena; (iii) Estimación 14
19 La Comisión Preventiva Central resolvió en el año 2001, que era constitutivo de una competencia desleal el hecho de imitar a una reconocida marca extranjera en su publicidad, etiquetas, logos, fotografías de modelos, empaques, estilización de las letras, frases publicitarias, etc. El Tribunal dio por acreditado que la denunciada - Comercial Michaelangelo S.A.C.I.- había registrado en Chile a su nombre la marca Calvin Klein en 1979 y que había comercializado en el país diversos artículos con esa marca, de su propia elaboración, utilizando etiquetas y empaques con diseños, estilización de las letras y fotografías de modelos que imitaban y/o eran idénticos a los utilizados por las empresas denunciantes en la comercialización de sus productos y además, utilizaba en algunos de ellos la frase Distributed by Calvin Klein, a veces con copyright indicando el año y a continuación la frase Calvin Klein Inc. o con la frase Fabricada en E.U., señalando, a continuación, la dirección de esta sociedad en Santiago de Chile. 26 No obstante la gravedad de las conductas, el fallo aludido fue revocado por la Comisión Resolutiva, tribunal que declaró la incompetencia de la Comisión Preventiva para conocer de las conductas efectuadas por la empresa denunciada, por estimar que las materias objeto de la denuncia no eran de aquellas a que estaba llamada por ley a velar, por no consistir en arbitrios que tuviesen por finalidad eliminar, restringir o entorpecer la libre competencia y que, por el contrario, el uso de la marca comercial por quien era a la época de ocurrencia de los hechos su legítimo dueño, no constituía un atentado a la libre competencia, sino que constituía una expresión propia del derecho de dominio o propiedad de que era titular. Expuso que, a mayor por el Tribunal como no acreditado en el proceso que las conductas reprochadas hubiesen implicado un daño económico a la empresa Coats Cadena; y, (iv) La consideración que dictámenes previos de las Comisiones Resolutiva y Preventiva Central no necesariamente concordaban con el análisis y las conclusiones a los que se había arribado en este caso, en lo referente a la consideración de la legislación relativa a la propiedad industrial e intelectual en el contexto de la libre competencia. Respecto a los tres primeras circunstancias atenuantes que tiene en consideración el Tribunal, es menester indicar que coinciden con las acciones dispuestas en las letras a) y d) del artículo 5 de la Ley N En otras palabras, pese a que no existía una normativa especial referente a la materia, los tribunales especiales hacían uso de los remedios consistentes en la cesación de la conducta desleal y la indemnización de los perjuicios, como elementos para paliar los efectos de la conducta desleal, los cuales adquirirían consagración legal recién siete años después con la mencionada ley. 26 CPC , 8 mayo 2001/Revoc. CR. 643, 3 abril
20 abundamiento, las conductas ilícitas ya habían sido sancionadas por el organismo competente, esto es, el Departamento de Propiedad Industrial, quien había cancelado las marcas que tenía registradas a su nombre la sociedad Michaelangelo. 27 Con todo, resulta muy interesante la doctrina contenida en el voto de minoría de los comisionados señores Alberto Undurraga y Antonio Bascuñán, que estuvieron por confirmar el fallo reclamado, puesto que se trata de una opinión que se adelantó al resto de la jurisprudencia vigente en esa época. Esto, porque como veremos más adelante, las Comisiones Antimonopolios no se pronunciaron acerca del fondo de la mayoría de los casos de confusión, declarando su incompetencia, al estimar que la existencia de normas especiales en materia de propiedad intelectual excluía la actuación de los tribunales de la libre competencia. Contra esa doctrina mayoritaria, se alzaron algunas opiniones disidentes como la del fallo en estudio y que en su parte pertinente expone: Ha quedado latamente demostrado en el proceso que las denunciadas han usado de las marcas Calvin Klein hasta por lo menos el 20 de junio de 2000, no pudiendo menos que saber que ésta era una marca comercial de reconocido prestigio internacional. Además del uso de las marcas, han procedido a su imitación, ya sea por medios fotográficos, de etiquetas y por medios publicitarios. Esta imitación ha provocado una grave distorsión en el mercado, al inducir a confusión a los consumidores, implicando además un aprovechamiento indebido del esfuerzo ajeno y constituyendo una conducta que limita o entorpece el adecuado funcionamiento del mercado. 28 En su dictamen N 1.162, la Comisión Preventiva Central resolvió acerca de la denuncia interpuesta por la compañía Nestlé en contra de Unimarc, en la que lo acusó de lanzar sus productos Café Unimarc y Chocolatado Unimarc copiando las marcas y propiedades visuales de los productos Nescafé y Milo, respectivamente, de Nestlé. Lo anterior, con los agravantes de (i) comercializar el Café Unimarc atado mediante cinta adhesiva al producto de la firma Nestlé (Nescafé), esto es, en un sólo paquete y bajo un único precio y (ii) exhibir los productos de su fabricación Café Unimarc y 27 CR. 643, 3 abril Voto de minoría en CR. 643, 3 abril
SARGENT& KRAHN Boletín editado por Sargent & Krahn, Santiago,Chile
B o l e t í n I n f o r m a t i v o MARZO/JUNIO DE 2001 SARGENT KRAHN SARGENT KRAHN P R O C U R A D O R E S D E PAT E N T E S Y M A R C A S, E S TA B L E C I D O S E N 1 8 8 9 En este número Cancelación
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Santiago, veinticinco de noviembre de dos mil quince. Vistos: En autos rol N 14.278-2008, caratulados Parfums Christian Dior con Garmont Perfumes S.A. y García Herranz, Fernando seguidos ante el 25 Juzgado

References: artículo 3
 artículo 2
 artículo 3
 artículo 2
e contrario
 artículo 3
 artículo 30
 artículo 4
 artículo 3
 artículo 3
 artículo 28
 artículo 10
 artículo 10
 resolución 
 artículo 5