Source: http://www.adelaprat.com/2012/08/la-camara-del-trabajo-elevo-a-258-99014-la-suma-que-transporte-automotor-plaza-s-a-debera-abonar-a-un-chofer-de-transporte-publico-de-pasajeros-en-la-ciudad-de-bs-as-que-sufrio-enfermedad-l/
Timestamp: 2018-02-21 17:07:56+00:00

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Este fallo es un modesto homenaje que hacemos a todos los que, como el actor, dejaron su salud en el trabajo de chofer de transportes públicos de pasajeros dentro de la Ciudad de Buenos Aires, y que posteriormente fueron despedidos en lugar de asignárseles tareas compatibles con su aptitud psico-física, estando en condiciones de hacerlo.
El Señor D.S.J.D padece en la actualidad consecuencias incapacitantes que derivan de una denominada ” enfermedad-accidente “, un alto grado de estrés atribuible al trabajo que obró como desencadenante del accidente coronario sufrido el día 17/04/06. Para ser más claros, se trata de un caso más de la alta incidencia del estrés en las patologías coronarias.
Lucen en la sentencia, las condiciones laborales bajo las cuales laboraba el actor, tales como, extensas jornadas de trabajo sin goce adecuado de descansos entre ronda y ronda; la exposición a complicaciones con los pasajeros y con el tránsito vehicular; la existencia de choques y colisiones; la peligrosidad de las zonas por las cuales circulaba la línea de colectivo que conducía; los episodios de violencia que sufrió- incluidas agresiones y asaltos con armas de fuego-; en definitiva, situaciones todas ellas generadoras de un stress laboral continuo durante la jornada de trabajo.-
La empleadora disuelve el contrato de trabajo y el trabajador, previo a serle negado un puesto de trabajo acorde con su aptitud física y psíquica, estando en condiciones de hacerlo la empresa,( Art. 212 apartado 3º LCT) la demanda por reparación integral de perjuicios: indemnización del daño material y del daño moral- acción de derecho común- sumada a la demanda de índole laboral.
En Primera Instancia del Fuero Laboral prosperan las pretensiones salariales, indemnizatorias y sancionatorias deducidas en el escrito inicial; así como la pretensión indemnizatoria deducida con fundamento en el derecho común.
A los fines de ser revisada esa decisión por el Tribunal de Alzada, interpusieron sendos recursos de apelación la codemandada “Transportes Automotor Plaza S.A.”, la codemandada “QBE ART S.A”. y la parte actora.
A su turno, la Sala II de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo resolvió: 1)Modificar la sentencia de la anterior instancia dictada en el marco de la acción deducida con fundamento en normas del derecho del trabajo y elevar el monto diferido a condena a la suma de $ 258.990,14, ;
2) Confirmar la sentencia dictada en la anterior instancia en cuanto concierne a la acción deducida con fundamento en el derecho común solidariamente contra la empresa de transportes y la ART; 3) Imponer las costas de ambas instancias por la acción fundada en normas del derecho del trabajo a cargo de la codemandada ” Transporte Automotor Plaza S.A”.; y las costas de la Alzada de la acción fundada en el derecho común a cargo de ambas codemandadas en forma solidaria.
Esta cuestión fue abordada en el Expte. 24.425/07 – SD 100.581 – ” D. S. J. D. c/ TRANSPORTE AUTOMOTOR PLAZA S.A. s/ DESPIDO ” – CNTRAB – SALA II – 30/05/2012. elDial.com – AA7870, publicado el 09/08/2012.-
Los Sres Jueces Dres Miguel Ángel Maza y Miguel Ángel Pirolo, integrantes de la Sala II de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, analizaron en profundidad el presente caso, lo que arrojó una extensísima Sentencia que trataremos de hacer conocer a los lectores , en sus aspectos medulares.
El Señor Juez preopinante, Dr Miguel Ángel Pirolo expresó que ” se impone memorar que el actor sostuvo que el 17/04/06 padeció un accidente de trabajo por lo cual gozó de licencia por enfermedad, informándole la demandada que, a partir del 18/04/07, comenzaba a correr el plazo de conservación del empleo previsto en el artículo 208 de la Ley de Contrato de Trabajo” . Señaló que,” mediante TCL del 05/06/07, intimó a la demandada para que le otorgara tareas livianas conforme el alta médica bajo apercibimiento de lo previsto en el artículo 212 de la Ley de Contrato de Trabajo”.
Consta en la Sentencia definitiva y firme que ” luego de un profuso intercambio telegráfico, la demandada mediante CD del 19/06/07 extinguió la relación laboral en los términos de los artículos 212 y 247 LCT, alegando que no tenía otras tareas acordes al estado de salud del actor “.
En atención a la forma en que ha quedado trabada la litis, destacó el Dr. Pirolo que “incumbía a la ex-empleadora acreditar que existía una imposibilidad de su parte de otorgarle al trabajador tareas compatibles con su aptitud residual ( art. 377 CPCCN); y a mi entender, no lo ha logrado”.
Sentado lo anterior, el Magistrado de Cámara recuerda que ” el a- quo señaló que, de la pericial contable se desprendía que la demandada tenía cargos o tareas adecuadas a las solicitadas por el trabajador, como las de inspector de 1º y de 2º; además, de la prueba testimonial producida a instancias de la parte demandada, no se desprende que la empresa careciera de tareas livianas acordes a la capacidad residual del actor; y por el contrario, surge claramente que D.S. pudo ser reasignado al cumplimiento de otras funciones (*)
II. Se acreditó que la demandada poseía diferentes puestos o cargos compatibles con la aptitud residual del actor ( Art. 212 LCT)
El Sr Juez votante en primer término- a cuyo fundado voto adhiere oportunamente el Sr Juez Dr. Miguel Ángel Masa-” valorando en conjunto las reseñadas declaraciones de acuerdo con las reglas de la sana crítica ( conf. art. 386 CPCCN y 90 L.O.); entiendo que no aportan evidencia objetiva de que existiera una real imposibilidad de otorgar al accionante tareas compatibles con su padecimiento; y, por el contrario, de ellas – al igual que de lo informado por el perito contador – se desprende que en las diferentes cabeceras de la accionada, existían puestos o cargos compatibles con la aptitud residual de D.S.”.
En tal sentido añadió el Magistrado que ” la disposición del art. 212 LCT., no prevé la utilización por parte del empleador de la facultad de dirección para modificar la metodología de trabajo; no persigue la creación de nuevas plazas ni la modificación de las existentes en cuanto a su modo de desenvolvimiento, sino que determina como obligación a cargo del empleador la de reinsertar al dependiente afectado por una minusvalía laboral en un puesto diferente y dentro de las posibilidades que brinda la empresa en marcha (CNAT., Sala II, 12/08/92 ” Morana Alberto c/ Osal S.A.”; ” Skakovsky Gustavo Ariel c/ Formatos Eficientes S.A. s/ Despido ” SD 94.538 del 12/10/06 del registro de esta Sala)… ya que el diseño de la ley privilegia la continuidad de la relación de trabajo, aún cuando no pueda mantenerse en las condiciones pactadas originariamente ”
Sentado lo anterior, el Dr Pirolo señaló que ” el esquema que prevé el art. 212 de la LCT., no configura una pena o sanción al empleador, sino que… ” el fundamento y la naturaleza jurídica de las indemnizaciones establecidas en los distintos párrafos del artículo 212 de la LCT, ha sido ha objeto de una extensa y rica discusión doctrinaria, que Ackerman ha sintetizado debidamente para concluir que, sin perjuicio de cuál es el fundamento, naturaleza o calificación jurídica que se les atribuya, lo que sí está claro es que las indemnizaciones previstas en esta norma tienen una finalidad ” reparatoria del daño sufrido por el trabajador “. Este daño puede consistir en : I) el permanente a su salud que afecta sus posibilidades de conseguir empleo; II) la extinción del contrato de trabajo como consecuencia de su estado de incapacidad, y III) el que le produce el empleador al no otorgarle funciones acordes a la pérdida de su capacidad laborativa…” ( Ackerman Mario E. ¿ Qué reparan las indemnizaciones del art. 212 de la LCT? en Revista de Derecho Laboral, Nº 2000-2, “Extinción del Contrato de Trabajo- II Rubinzal Culzoni, Santa Fe, pág. 39; Vázquez Vialard , Antonio, Ojeda Raúl Horacio ” Ley de Contrato de Trabajo, comentada y concordada “, pág. 121, Rubinzal- Culzoni Editores).-“
En definitiva- a mi entender- (manifestó el Dr Pirolo,) ” en la presente causa no hay evidencia de que la disolución del contrato dispuesta por la demandada, pueda considerarse comprendida en las previsiones del art. 212 2do. párrafo de la LCT, por lo que corresponde confirmar el pronunciamiento dictado en la instancia de grado anterior, en lo que fue objeto de análisis.
Recordamos que el artículo 212 LCT, en sus dos primeros párrafos expresa: “Artículo 212. Reincorporación. “Vigente el plazo de conservación del empleo, si del accidente o enfermedad resultase una disminución definitiva en la capacidad laboral de un trabajador y éste no estuviese en condiciones de realizar las tareas que anteriormente cumplía, el empleador deberá asignarle otras que pueda ejecutar, sin disminución de su remuneración.
SEGUNDO PÁRRAFO: ” Si el empleador no pudiera dar cumplimiento a esta obligación por causa que no le fuera imputable, deberá abonar al trabajador una indemnización igual a la prevista en el artículo 247 de esta Ley”. NO APLICABLE A ESTE CASO, según argumenta el vocal preopinante.
III. En el caso, la indemnización que la Empresa adeuda al trabajador es la del Art. 212 , 3º párrafo de la LCT
Las del subtítulo son palabras del Dr Pirolo. En tal sentido el TERCER PÁRRAFO del Artículo 212 de la LCT expresa: ” Si estando en condiciones de hacerlo, NO LE ASIGNARE TAREAS COMPATIBLES con la aptitud física o psíquica del trabajador, estará obligado a abonarle una indemnización igual a la establecida EN EL ARTÍCULO 245 LCT.
IV. En este caso, no corresponde la sanción del art. 2 de la Ley 25.323
En efecto, la Sala destacó que ” cuando la extinción se basa en algunos de los supuestos del art. 212 LCT., no corresponde aplicar la sanción prevista en el artículo 2 de la Ley 25.323 (empleador debidamente intimado que no paga las indemnizaciones de los arts 232, 233 y 245 LCT, queda sancionado con el 50% del total de esas indemnizaciones, por obligar al trabajador a iniciar un juicio para cobrarlas) porque esa disposición agrava las consecuencias de un despido imputable a la responsabilidad patronal y el modo de extinción previsto en cualquiera de las hipótesis contempladas en el artículo 212 de la LCT, no es el que proviene de la simple voluntad unilateral de alguna de las partes, sino de la confluencia de un factor no imputable a ninguna de ellas ( inhabilidad sobreviniente del trabajador) con una circunstancia que puede o no ser imputable al empleador ( si es que hay posibilidad objetiva de reubicar al dependiente), a cuyo efecto, la actitud remisa de éste sólo puede actuar como agravante del monto de la indemnización que en cualquier caso debe abonar; pero no como determinante exclusivo de la extinción que, reitero, aún en los supuestos en los que la incapacidad es relativa, se origina en el estado de salud del trabajador.”
V. Sí, corresponde la indemnización por no entregar la empleadora los Certificados de Trabajo
Reza la sentencia que ” Transportes Automotor Plaza S.A.” reconoció la TCL del 08/08/07 mediante la cual el actor la intimó para que le hiciera entrega del certificado de trabajo previsto en el artículo 80 LCT, conforme la modificación que introdujo a esta norma el art. 45 de la Ley 25.345. El Sr D.S. cumplió con el recaudo previsto en el art. 3 del Decreto 146/01, ya que, luego de haber transcurrido el plazo de 30 días corridos a contar desde la extinción del contrato sin que la empleadora haya hecho entrega de la certificación respectiva dentro de los dos días hábiles posteriores ”
En consecuencia, la Sala modifica la sentencia de la anterior instancia y condena a la empleadora a abonar la suma de $ 10.365 ( $ 3.455 x 3 ) en concepto de indemnización art. 80 LCT.
VI.El empleador debió haber implementado las medidas de seguridad y prevención tendientes a limitar el estrés laboral.
El Sr Juez preopinante enfatizó que ” frente a la existencia de los numerosos factores determinantes de stress a los que estaba expuesto el actor, la empleadora en cumplimiento de los deberes que le imponen el art. 75 de la LCT y el art. 4 y 8 de la Ley 19.587, debió haber implementado las medidas de seguridad y prevención tendientes alimitar los factores de stress antes mencionado( ver comienzo de este trabajo) o, al menos, a reducirlos a un nivel que no resultara agresivo para el trabajador “.
En tal sentido la Sala señaló que más allá de la evidencia que surge de los testimonios analizados por el a-quo, “es de público y notorio conocimiento que el chofer de colectivos urbanos en su labor diaria, debe atender numerosas cuestiones ajenas a su labor de conductor que le impiden concentrar su capacidad laborativa en la labor de conducción y que, como también es de conocimiento público, en numerosos casos, confluyen con otros factores determinantes de lamentables accidentes de tránsito”
“En tales condiciones- añadió la Sala – la demandada debió implementar medidas de seguridad y prevención que redujeran al mínimo posible la incidencia de los factores externos en la labor específica del actor como, por ejemplo, la asignación de otra persona (guarda) para que atendiera los posibles conflictos con los pasajeros, o la venta de boletos y también pudo haber dispuesto de personal de seguridad en la unidad que conducía el actor, cuando transitaba en zonas u horarios de ” riesgo” de sufrir asaltos “.
CONCLUSIÓN: “Como puede apreciarse – manifestó el Dr Pirolo, la enfermedad- accidente guarda relación de causalidad adecuada con el factor de stress que deriva del incumplimiento de elementales medidas de prevención y seguridad que debieron haberse adoptado( se está refiriendo a los agravios vertidos en la acción basada en el derecho común)...” por lo que creo que toda incumplimiento a una obligación de naturaleza contractual, genera el deber de reparar las consecuencias dañosas que de él derivan ( arg. art. 519 y 529 del Código Civil ) y dado que la empleadora omitió diligencias derivadas de obligaciones impuestas por la ley ( art 75 LCT y arts 4 y 8 de la Ley 19.587), a la luz de lo establecido por los arts 1.074 y 1.109 del Código Civil, es evidente que DEBE RESPONDER POR EL DAÑO que su omisión ocasionó en la integridad psicofísica del trabajador.
VII.Corresponde extender a la ART la responsabilidad por la condena
No se encuentra acreditado en el Expediente, que la ART codemandada haya cumplido en forma adecuada, con las obligaciones emanadas del art. 4º inc. 1º de la LRT,(prevención) lo cual genera la responsabilidad prevista en el art. 1.074 del Código Civil (no realizó visitas de control de las condiciones de trabajo, exámenes periodicos en la sunidades y del recorrido, condiciones de higiene y seguridad del art 4 apart. 2º, cumplimiento efectivo de los descansos entre ronda y ronda, etc; no efectuó recomendaciones a la empleadora,ni cumplió con el art 4 apart. 4º: control del plan de mejoramiento, no denunció ante la Superintendencia de Riesgo de Trabajo: obligación que impone el art 31 apart. 1º inc. a) LRT )
El Magistrado votante en primer término al respecto concluyó que ” la Aseguradora incurrió en omisiones e incumplimientos a sus obligaciones legales que, por sus características y por su gravedad, aparecen como razonablemente concurrentes en el proceso de causación del daño pues, objetivamente apreciadas, guardan adecuada y lógica relación causal con el factor de stress atribuible al trabajo que obró como desencadenante de la afección que actualmente padece el actor y desde esta perspectiva considero que aparece configurado en el caso el supuesto atributivo de responsabilidad previsto en el art. 1074 del Código Civil, por lo que, con base en dicha previsión normativa, propicio confirmar la sentencia de anterior instancia en el punto”.
VIII. Corresponde indemnizarlo por Daño Moral y Material
Reza la Sentencia de Cámara que ” el sentenciante de la anterior instancia incluyó la consideración del daño moral dentro del concepto de reparación integral.… y de acuerdo con las pautas de valoración que normalmente utiliza esta Sala, la reparación integral del daño material y moral por la incapacidad que padece el actor, podría alcanzarse mediante el pago de $ 135.000, monto fijado en la anterior instancia y cuya cuantía no apeló la actora”.
IX. Monto total
El Dr Pirolo propició modificar la sentencia de primera instancia y elevar el monto diferido a condena en el marco de la acción deducida con fundamento en la LCT a la suma de $ 258.990,14 ( $ 248.625,14 monto de la sentencia anterior + 10.365 en concepto de indemnización art 80 LCT ), con más los intereses fijados en la anterior instancia.
Asimismo propuso confirmar el monto diferido a condena en el marco de la acción viabilizada con fundamento en el derecho común.
Voto de adhesión del Dr Maza al voto de su colega Dr Miguel Ángel Pirolo, sin perjuicio de lo cual efectuó algunas consideraciones, muy agudas y acertadas tales como ” de acuerdo al sentido común y a las más elementales reglas de la conducción de vehículos de gran porte en ciudades altamente pobladas, lo lógico y esperable sería exigir que los conductores del transporte público de pasajeros se dediquen sólo y exclusivamente a tan relevante función, sin añadirles actividades secundarias y no inherentes a la conducción (Dr Maza según su voto).
(*) El trabajador pudo ser reasignado al cumplimiento de otras funciones. i)Testigo Báez : ” el actor trabajaba como chofer de la empresa y en la cabecera donde trabajaba el testigo no había boleteros ni inspectores, pero en el resto de la empresa sí tenían inspectores y boleteros “. ii) Testigo Cutri: la empresa tenía tres cabeceras, una en Boulogne, otra en Río Cuarto y otra en La Noria y que tiene servicios de boleterías, supervisores de combustibles e inspectores en la vía pública“. iii) Testigo Savo: dijo que trabajaba para la demandada desde 1.993 y que, en la actualidad, estaba trabajando en tareas de control, que era el encargado de entregar la hoja de ruta al conductor, controlar que las unidades estuvieran en condiciones para salir a trabajar, atender las novedades que le transmiten los conductores “
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References: artículo 208
 artículo 212
 artículo 212
 artículo 212
 artículo 247
 Artículo 212
 ARTÍCULO 245
 artículo 2
 artículo 212
 artículo 80