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Timestamp: 2018-04-21 15:27:52+00:00

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En esta cuadragésima tercera edición del Reporte Tributario, Nº43 noviembre /2013, hemos decidido estudiar el tratamiento tributario de las devoluciones de capital. En el estudio se tocan temas como las utilidades de balance que exceden las tributables frente a una devolución de capital, devoluciones de capital calificadas como rentas tributables, sobreprecio en la colocación de acciones de propia emisión, entre otros, haciendo referencia a las interpretaciones tradicionales del SII en la materia, pero también a la contenida en el Oficio N.° 699, de fecha 10 de abril de 2013.
La materia analizada requiere atención, en especial por la interpretación que da el ente fiscalizador a través del mencionado oficio, según el cual las devoluciones de capital imputadas a las utilidades de balance que exceden de las tributables constituirán para quienes las perciben un retiro en exceso, cambiando en alguna medida los criterios de la Circular Nº 53 de 1990. Por esta razón, hemos estimado de mucha utilidad para los lectores dedicar un espacio a este importante tema.
Los empresarios comúnmente desarrollan nuevos negocios, efectúan inversiones en nuevas empresas, reinvierten utilidades, etc., todo con el objeto de expandir las operaciones de los negocios que poseen. Sin embargo, en ocasiones también desinvierten, es decir, retiran sus capitales para destinarlos a otros fines, como por ejemplo a inversiones que pueden ser más rentables. Estas decisiones se pueden llevar a cabo, a través de la enajenación de derechos sociales, enajenación de acciones, o bien, retiros reinvertidos, reorganizaciones empresariales, o a través de la devolución de sus capitales aportados.
La devolución de capital puede tener su origen en excesos de capitales en la empresa respecto de la realidad del negocio particular, lo que ocasiona recursos ociosos y poco apalancamiento financiero. Cuando ocurre este tipo de decisiones empresariales, necesariamente pueden existir efectos tributarios que involucren una carga tributaria para los dueños de las empresas, incluso cuando sólo están recibiendo de vuelta su capital aportado.
La Ley sobre Impuesto a la Renta1 regula las devoluciones de capitales sociales, a través del artículo 17 N.° 7, norma que establece un orden en el cual deberán entenderse retirados o distribuidos tales capitales. Por otra parte, el Servicio de Impuestos Internos2 instruyó sobre la materia en la Circular N.° 53 de 1990, la cual se encuentra actualmente vigente.
En términos generales, todas las decisiones empresariales que toman los propietarios de las empresas tienen efectos tributarios, los cuales deben ser evaluados porque los costos económicos que tales decisiones involucran, pueden llevar a concluir que conviene no materializar determinadas operaciones, o bien, llevarlas a cabo a través de otra alternativa menos gravosa.
El Centro de Estudios Tributarios de la Universidad de Chile en esta oportunidad presenta a nuestros lectores el tratamiento tributario de las devoluciones de capitales sociales, frente al cual el Servicio de Impuestos Internos en el mes de abril del presente año realizó una nueva interpretación que afecta a las sociedades de personas en particular. Por lo tanto, a través del presente reporte se expondrá el tratamiento tributario vigente y los efectos del mencionado cambio, en el marco de los objetivos de este Centro, que consiste en difundir en la comunidad universitaria el conocimiento en materia impositiva.
2 En adelante indistintamente el Servicio o SII.
La Ley sobre Impuesto a la Renta, en el N.° 1 del artículo 2, define el hecho gravado como todos los beneficios, utilidades e incrementos de patrimonio, lo que guarda armonía con el N.° 7 del artículo 17 de la referida ley, el cual califica como un ingreso no constitutivo de renta a las devoluciones de capitales aportados a una sociedad, incluyendo su reajuste, pero bajo la condición o limitación que tales devoluciones no correspondan a utilidades tributables que deban pagar los impuestos de la LIR, se encuentren o no capitalizadas. Por el contrario, si la devolución de capital corresponde a utilidades capitalizadas en la sociedad éstas se gravan con los impuestos personales, debido a que su tributación estaba suspendida al no ser retiradas ni distribuidas.
Las devoluciones de capital y su reajuste no implican un incremento de patrimonio, en los términos definidos por la ley, para quien la recibe, por cuanto los propietarios de la sociedad sólo están recibiendo la restitución de las sumas aportadas que siempre fueron suyas. Por lo tanto, nuestra legislación no puede gravar los aportes de capitales efectuados en las empresas, sino que sólo a las rentas que estos produzcan.
Para efectos tributarios, la Ley sobre Impuesto a la Renta, establece que las devoluciones de los capitales sociales deben ser sometidas a un orden de imputación que se encuentra regulado dentro del mismo artículo 17 N.° 7 en los siguientes términos:
"Las devoluciones de capitales sociales y los reajustes de éstos efectuados en conformidad a esta ley o a leyes anteriores, siempre que no correspondan a utilidades tributables capitalizadas que deben pagar los impuestos de esta ley. Las sumas retiradas o distribuidas por estos conceptos se imputarán en primer término a las utilidades tributables, capitalizadas o no, y posteriormente a las utilidades de balance retenidas en exceso de las tributables."
Del texto transcrito se puede observar que el orden de imputación de las devoluciones de capital busca que sean las utilidades tributables las primeras en ser retiradas o distribuidas, provocando el pago de los impuestos correspondientes, y finalmente, ante la inexistencia de utilidades, se acceda al capital propiamente tal, sin que éstas cantidades sean afectadas con tributación alguna al ser calificadas como ingresos no constitutivos de renta.
Las instrucciones sobre la materia, fueron impartidas por el Servicio de Impuestos Internos mediante la Circular N.° 53, de fecha 17 de octubre de 1990, la cual expone el siguiente cuadro de imputación.
De acuerdo a la instrucción, en caso de existir utilidades de balance retenidas en exceso de las tributables en la empresa, a las cuales se imputó la devolución de capital, tales devoluciones de todas formas quedarán gravadas con los impuestos finales.
Por otra parte, el Servicio hace una distinción en las utilidades que deben ser consideradas al momento de efectuar una devolución de capital según sea el tipo jurídico del contribuyente. Este distingo consiste en que las sociedades anónimas deberán considerar las utilidades tributables y de balance determinadas al término del ejercicio inmediatamente anterior a la devolución, mientras que las sociedades de personas considerarán las utilidades tributables y de balance determinadas al término del mismo ejercicio de la devolución de capital.
Lo anterior se puede graficar en el siguiente esquema:
El Servicio de Impuestos Internos mediante oficio N.° 3796, de fecha 30 de septiembre de 2005, había señalado que en virtud de los artículos 14 y 38 bis de la Ley sobre Impuesto a la Renta, las sociedades y sus respectivos socios personas naturales, por los excesos de retiros no se afectan con los impuestos contenidos en la referida ley. Sin embargo, este año, mediante los Oficios N.° 2147 y 2153, precisó el tratamiento tributario de los retiros en exceso en el caso de término de giro.
En los referidos oficios se estableció que los retiros en excesos constituyen flujos que tienen en suspenso su calificación tributaria, hasta el momento en que la empresa desde donde se produjeron, efectúe la imputación de dichos retiros a utilidades tributables, rentas exentas, ingresos no renta o utilidades financieras. En tales casos los contribuyentes deben asumir dicha calificación tributaria con los efectos tributarios que procedan.
Posteriormente, el Servicio señala que el artículo 17 N.° 7 de la LIR es aplicable en el marco de una devolución formal de capital, o bien, al momento del término de giro de la sociedad producto de la disolución de la misma. Por lo tanto, quienes perciben retiros que al momento del término de giro quedan en exceso deberán distinguir a qué cantidades han sido imputados.
i) Si resultaron imputados a utilidades de balance o financieras que exceden las tributables o no tributables, tales cantidades deben quedar registradas como utilidades financieras o de balance en la empresa o sociedad receptora.
ii) Si los retiros resultaron imputados al capital aportado a la empresa o a sus reajustes, dichas cantidades deberán ser registradas disminuyendo el valor de la inversión realizada en la sociedad fuente.
Esta diferencia se puede graficar de la siguiente manera:
De acuerdo a esta nueva interpretación, los contribuyentes que se encuentren en la situación descrita deberán, al momento del término de giro, determinar contra qué se imputaron los retiros en exceso, de modo de establecer su registro en la empresa receptora de los retiros en cuestión.
Por su parte, la empresa receptora de los retiros en exceso, deberá registrar como utilidades de balance los retiros en exceso percibidos, cuando así le sea informada, dejando constancia de tal hecho en su libro FUT1.
Ahora bien, en el caso que la sociedad que realiza el término de giro, informe que los retiros en exceso fueron imputados a la inversión propiamente tal, la sociedad receptora de tales sumas, deberá disminuir en igual cantidad su inversión en derechos sociales, disminuyendo en consecuencia el costo tributario de tales derechos en el caso de su posterior enajenación. Lo anterior, guarda correlación con el costo de los derechos regulado en el inciso segundo, del N.° 8, del artículo 17 de la LIR, norma que establece que el valor de aporte o adquisición, deberá disminuirse por las disminuciones de capital posteriores efectuados por el enajenante.
De lo expuesto precedentemente, podemos concluir que esta interpretación tiene importantes efectos tributarios, principalmente en el mayor valor en la enajenación de los derechos sociales, el cual se puede afectar con distintos regímenes tributarios2, al ajustarse su costo tributario por los retiros en exceso de las empresas que realizan término de giro, al ser calificados estos retiros en exceso como disminuciones de capital.
Finalmente, los oficios en comento3 establecen que los retiros en exceso en las empresas que realizan término de giro, sin importar cualquiera de las calificaciones mencionadas anteriormente, no deben ser registrados en el registro FUT de las empresas receptoras de dichos montos, como tampoco en el registro FUNT, por cuando no tienen la calificación de renta tributable o no tributable.
1 Como nota anexa al registro FUT junto a las notas de los retiros en exceso recibidos.
2 Régimen general de tributación, impuesto de Primera Categoría en carácter de único, ingresos no renta o rentas exentas.
3 Oficios N.° 2147 y 2153 de fecha 03 de octubre de 2013.
De conformidad a la letra c), del N.° 1, de la letra A) del artículo 14 de la LIR, los contribuyentes señalados en dicha norma legal, podrán reinvertir las utilidades acumuladas en el registro FUT sin quedar gravados con los impuestos Global Complementario o Adicional, mientras no sean retiradas de la sociedad o sociedades receptoras de tales reinversiones.
Estas reinversiones de utilidades pueden ser realizadas en la adquisición de acciones de pago, dentro del plazo de 20 días contados desde que se efectuó el retiro desde la sociedad fuente.
Ahora bien, en el caso de los accionistas que hayan adquirido acciones de pago sujetándose a las normas de reinversión de utilidades y que posteriormente reciban de la sociedad anónima una devolución de capital, sea total o parcial, se considerará que el accionista en cuestión ha efectuado un retiro de utilidades tributables, por lo tanto, quedará gravado con los impuestos personales que habían quedado en suspenso producto de la reinversión antes señalada.

References: artículo 17
 artículo 2
 artículo 17
 artículo 17
 artículo 17
 artículo 17
 artículo 14