Source: http://www.elderecho.com/mercantil/resultante-vencimiento-anticipado-operaciones-declaracion_12_195435005.html
Timestamp: 2017-08-21 04:28:15+00:00

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Como puede comprobarse, se está ante una discusión de gran actualidad y con incuestionable relevancia. También se advierte con facilidad que la clave del análisis se encuentra en la naturaleza de los llamados contratos de permuta financiera de tipos de interés o swaps de tipos de interés y en la regulación establecida en el Real Decreto-Ley 5/2005, de 11 de noviembre, de reformas Urgentes para el Impulso a la Productividad y para la Mejora de la Contratación Pública ("RDL 5/2005"): en el Capítulo II del Título I se establece el régimen legal aplicable a las operaciones financieras realizadas en el marco de un acuerdo de compensación contractual, calificación de la que participan los swaps de tipos de interés.
En este punto, me permito llamar la atención sobre el reciente artículo de Emilio Díaz Ruiz y Salvador Ruiz Bachs relativo a esta específica materia (Díaz Ruiz, E. y Ruiz Bachs, S., "Los pagos en las permutas financieras sobre tipos de interés (interest rate swaps – IRS) no son intereses", en Diario La Ley, 2127/2010, nº 7387, 23 de abril de 2010, pp. 5-10). Este trabajo realiza un minucioso análisis de los contratos de permuta financiera de tipos de interés para llegar a la conclusión, que comparto plenamente, de que esos contratos son negocios jurídicos autónomos, independientes y con su propia causa, de manera que bajo ningún concepto los créditos generados en el marco de esos contratos pueden calificarse como intereses o asimilarse a éstos ni, en consecuencia, recibir el tratamiento concursal de los intereses.
El swap es un contrato bilateral en virtud del cual cada una de las partes se obliga a entregar a la otra, en los términos pactados, sumas de dinero determinadas o determinables según parámetros objetivos y calculadas sobre un capital de referencia invariable. De los diferentes tipos de swaps, el llamado swap de tipos de interés o permuta financiera de tipos de interés se define en el modelo de contrato marco redactado por la Asociación Española de Banca y Confederación Española de Cajas de Ahorro como "aquella operación por la que las partes acuerdan intercambiarse entre sí pagos de cantidades resultantes de aplicar un tipo fijo y un tipo variable sobre un importe nominal y durante un período de duración acordada".
Sin embargo, los swaps de tipos de interés, ni siquiera en el supuesto de que sean vinculados, nada tienen que ver con los contratos de préstamo o crédito, por más que su denominación incluya la expresión "tipos de interés". Son contratos autónomos, independientes, con su propia causa. Desde luego, no cabe considerar que estos contratos consisten en una novación del contrato de préstamo o crédito al que estén vinculados (en caso de existir esa vinculación) que determine una modificación del pacto sobre intereses, de manera que los créditos resultantes del swap hayan de recibir el mismo tratamiento concursal que aquéllos. Tampoco parece correcto entender, en los casos de contratos de swap autónomos, que los créditos deban igualmente equipararse a los intereses porque los cálculos se hagan como si de intereses se tratase sobre un capital ficticio.
Excluida la clasificación como subordinados de los créditos a los que se viene haciendo referencia, el tratamiento concursal de estas operaciones ha de resolverse en aplicación del régimen especial del RDL 5/2005, cuando se conciertan al amparo de un acuerdo marco de compensación contractual ("CMOF") o en relación con éste, lo que, como ha establecido la Sentencia del Juzgado de lo Mercantil nº 8 de Madrid de 28 de enero de 2010, el RDL 5/2005 "comprende ambas situaciones de modo unitario, y la norma no ha considerado atenuar ese tratamiento para los swaps meramente accesorios de otras operaciones de pasivo, ni dejar que corran la suerte concursal del contrato principal".
Según el artículo 16.1 del RDL 5/2005, "la declaración del vencimiento anticipado, resolución, terminación, ejecución o efecto equivalente de las operaciones financieras realizadas en el marco de un acuerdo de compensación contractual o en relación con este no podrá verse limitada, restringida o afectada en cualquier forma por la apertura de un procedimiento concursal o de liquidación administrativa". Este precepto, por tanto, permite la aplicación de las cláusulas de vencimiento anticipado, resolución, terminación, ejecución o efecto equivalente sin que puedan verse afectadas o limitadas por la declaración de concurso. No resultan de aplicación por ello a estos supuestos las prohibiciones de compensación o vencimiento anticipado fijadas en la Ley Concursal como consecuencia de la declaración de concurso (en particular, en sus artículos 58 y 61.3).
En el caso de que, al amparo de la previsión contenida en el artículo 16.1 del RDL 5/2005, se declare el vencimiento por razón del concurso o insolvencia del deudor, la conclusión más sólidamente fundada es que el saldo resultante se considere como crédito concursal, con la calificación que corresponda por razón de su naturaleza (normalmente ordinario o, si está garantizado, privilegiado). El tratamiento que debe darse en el concurso al crédito resultante del vencimiento anticipado declarado al amparo del apartado 1 del artículo 16 del RDL 5/2005 se regula en su apartado 2, según el cual "en los supuestos en que una de las partes del acuerdo de compensación contractual se halle en una de las situaciones previstas en el apartado anterior, se incluirá como crédito o deuda de la parte incursa en dichas situaciones exclusivamente el importe neto de las operaciones financieras amparadas en el acuerdo, calculado conforme a las reglas establecidas en él".
La utilización de la expresión "se incluirá" apunta a la inclusión de ese crédito entre los créditos concursales. Éste es el criterio sostenido de forma mayoritaria por la práctica judicial (Sentencias del Juzgado de lo Mercantil nº 2 de Barcelona de 19 de noviembre de 2008 y 30 de noviembre de 2009, del Juzgado de lo Mercantil nº 1 de Palma de Mallorca de 11 de noviembre de 2009, o del Juzgado de lo Mercantil nº 2 de Pontevedra de 31 de julio de 2009). Según la primera de esas Sentencias, "siempre que el contrato haya vencido o haya sido resuelto con motivo de la declaración de concurso y no se cierren nuevas operaciones, el saldo resultante del 'close-out netting' tendrá la consideración de crédito ordinario, aunque dicha liquidación se produzca con posterioridad a la apertura del procedimiento concursal, e incluso aunque la forma de cálculo del saldo neto incluya variables de cálculo referidas a los pagos pendientes que hubieran debido efectuarse tras dicha apertura".
Este criterio, sin embargo, no es compartido en su integridad por la Sentencia del Juzgado de lo Mercantil nº 6 de Madrid de 30 de marzo de 2010, para quien "vencido anticipadamente el contrato con posterioridad a la declaración concursal [12.1.2009], debe estarse a lo señalado en el apartado 4º de dicho art. 62 L.Co., considerando créditos concursales los flujos impagados, ciertos y líquidos, vencidos con anterioridad a la declaración concursal, y considerar contra la masa (caso de ser negativo para el concursado el valor del contrato de derivados) la valoración de mercado o subsidiaria de los flujos de cobros y pagos vencidos anticipadamente".
El problema ha sido resuelto por el legislador. En efecto, la disposición final octava de la Ley 16/2009, de 13 de noviembre, de Servicios de Pago, ha introducido un segundo párrafo en el apartado 2 del artículo 16 del RDL 5/2005, con arreglo al cual "en caso de concurso, en tanto se mantenga vigente el acuerdo de compensación contractual, será de aplicación lo dispuesto en el primer párrafo del artículo 61.2 de la Ley Concursal.
Si el acuerdo fuese resuelto con posterioridad a la declaración de concurso, será de aplicación lo establecido en el artículo 62.4 de la Ley Concursal". Siendo ello así, si permanece vigente el contrato después del concurso, el crédito habrá de calificarse como un crédito contra la masa. Así lo han decretado las resoluciones judiciales dictadas en aplicación de la modificación indicada (por ejemplo, Sentencias del Juzgado de lo Mercantil de Lleida de 24 de marzo de 2010 y del Juzgado de lo Mercantil nº 8 de Madrid de 28 de enero de 2010).
La disposición final octava de la Ley 16/2009, de 13 de diciembre, de servicios de pago, ha venido a añadir un nuevo apartado segundo al punto 2 al artículo 16 del Real Decreto Ley 5/2005, de 11 de marzo, aclarando aquellos aspectos que venían siendo discutidos, afirmando que "en caso de concurso, en tanto se mantenga vigente el acuerdo de compensación contractual, será de aplicación lo dispuesto en el primer párrafo del artículo 61.2 de la Ley Concursal. Si el acuerdo fuese resuelto con posterioridad a la declaración de concurso, será de aplicación lo establecido en el artículo 62.4 de la Ley Concursal".
Varios Juzgados de lo Mercantil ya contemplaban esta solución antes de la aclaración efectuada por la disposición final octava de la Ley 16/2009. Así, por ejemplo, el Juzgado de lo Mercantil núm. 2 de Pontevedra en su Sentencia núm. 145/2009, de 31 de julio, manifiesta que "respecto de las cantidades posteriores por vencimiento y cancelación a la declaración de concurso y atendiendo al momento pactado de liquidación de este segundo vencimiento y a lo previsto en el artículo 62.4 de la Ley Concursal deben calificarse como crédito con cargo a la masa".
En primer lugar, los acuerdos de compensación contractual son acuerdos bilaterales, con obligaciones recíprocas pendientes entre ambas partes que cumplen una función especial en el tráfico financiero, puesto que al permitir el neteo de varias operaciones, reducen el riesgo. Precisamente porque cumplen tal función, gozan de una protección especial en la normativa europea y en la española (recogida fundamentalmente en el Real Decreto Ley 5/05). En otras palabras, se trata de contratos a los que, en principio se aplicarían las normas de los artículos 61 y 62 de la Ley Concursal, pero que quedan "protegidos" frente a la declaración de concurso de una de las partes al aplicarse lo dispuesto en el citado Real Decreto, como ley especial respecto a la Ley Concursal.
Hasta aquí hay un acuerdo general, sin embargo, la discusión empieza respecto a qué acuerdos están protegidos y, en concreto, respecto a los swap de tipos de intereses y, en especial, cuando se trata de swap que se refieren a una única operación financiera, esto es, a un único contrato de préstamo en el que el swap de tipos de interés permite cambiar un interés variable en un interés fijo (dicho de forma muy resumida). En mi opinión los acuerdos "protegidos" no tienen por qué hacer referencia a múltiples operaciones, sino a flujos financieros plurales, esto es, créditos y deudas recíprocos (si no existiera tal pluralidad no estaríamos ante un acuerdo de compensación amparado por el Real Decreto Ley 5/05).
En este sentido, no creo que se pueda considerar el crédito nacido de tal liquidación como un crédito subordinado – por tratarse de un crédito "por intereses" (lo que determinaría su subordinación conforme a lo dispuesto en el articulo 92.3º de la Ley Concursal). Sin embargo, no puede dejar de llamarse la atención sobre el hecho de que, en algunas ocasiones, las entidades financieras en lugar de anotar como activo este derecho de crédito, lo consideran como rendimiento lo que podría abonar una calificación diferente del crédito argumentando que pese al nombre del contrato, las partes pactaron otra cosa.
En relación con el último punto relacionado, ninguna cuestión se puede plantear a pesar de la regla general contenida en el artículo 61.3 LC, puesto que el artículo 16 del Real Decreto Ley 5/2005, de 11 de marzo, de reformas urgentes para el impulso a la productividad y para la mejora de la contratación pública, dispone que "la declaración del vencimiento anticipado, resolución, terminación, ejecución o efecto equivalente de las operaciones financieras realizadas en el marco de un acuerdo de compensación contractual o en relación con este no podrá verse limitada, restringida o afectada en cualquier forma por la apertura de un procedimiento concursal o de liquidación administrativa".
La respuesta que deba darse a dicha cuestión dependerá de si la naturaleza del crédito resultante de un contrato de permuta financiera de tipos de interés es, a su vez, "interés".
Para resolver tal duda debemos partir de cuál es la mecánica del contrato de permuta financiera sobre tipos de interés. A tal efecto consideramos interesante la valoración que se contiene en la Sentencia del Juzgado de lo Mercantil núm. 2 Barcelona, de 30 de noviembre de 2009, según la cual los contratos de permuta financiera sobre tipos de interés son "contratos en los que dos agentes económicos acuerdan intercambiar flujos monetarios, expresados en una o varias divisas, calculados sobre diferentes tipos o índices de referencia que pueden ser fijos o variables, durante un cierto período de tiempo".
El crédito que surge en el marco de un contrato de permuta de tipos de interés, en la modalidad de contrato autónomo, no parece que pueda considerarse que es "interés" por mucho que la denominación del contrato sea de "permuta financiera de tipos de interés". En la relación jurídica que se plasma en el contrato no concurre la característica esencial para que quepa calificar el crédito resultante como "interés", ya que no nos hallamos ante una retribución a cambio de la entrega de un capital durante un cierto tiempo. En dicha clase de contratos, los tipos de interés no son más que una de las variables tenidas en cuenta para, aplicándolos a una cantidad teórica, fijar el importe de los pagos que cada una de las partes debe realizar a la otra.
b) que los importes resultantes de aplicar los tipos de interés previstos para cada una de las partes contractuales, sobre la cantidad fijada teóricamente –que puede coincidir con el importe del capital prestado en la operación de pasivo-, pudiera calificarse como "interés".
Sin embargo, ninguna de estas dos condiciones se cumple. El prestatario tendrá pactado un tipo de interés variable en la operación de pasivo y, con el objetivo de minorar el riesgo derivado de las fluctuaciones del tipo de interés aplicable, suscribe un contrato independiente cuyas prestaciones produzcan un efecto reequilibrador de la variación de los tipos de interés en la operación de pasivo, de tal modo que cuando los tipos de interés de la operación de pasivo se incrementen, el prestatario en la operación de pasivo se convierta en acreedor de una determinada cuantía en el otro contrato, que le permita –hasta donde sea posible- compensar, en su patrimonio, las pérdidas con las ganancias.
Por otro lado, no cabe calificar como "intereses" el importe de la liquidación resultante en el contrato de permuta financiera, puesto que no nos hallamos ante la contraprestación por la entrega de un capital que, en el futuro, se debe devolver. Nótese que el contenido del contrato de permuta financiera permite que sea acreedor quien ostenta la condición de deudor en la operación de pasivo. Además, la mecánica del contrato de permuta financiera de tipos de interés permitiría que se celebrara con una entidad financiera distinta a aquella que es parte en la operación de pasivo sin que por ello se resintiera su finalidad.
De ahí que consideremos que cuando el crédito resultante de la liquidación del contrato de permuta financiera sobre tipos de interés sea a cargo del deudor en la operación de pasivo, no pueda considerarse "interés" a los efectos de su calificación como subordinado (ex artículo 92.3º LC).
Los Juzgados de lo Mercantil que se vienen pronunciando sobre el swap de tipos de intereses, han dado respuestas diversas en orden a la problemática relativa a la clasificación de los créditos derivados de tal figura. Resumiendo las más características recordaremos que en unas ocasiones se ha considerado que las liquidaciones devengadas con posterioridad a la declaración del concurso y el importe de la cancelación anticipada instada por la administración concursal –SJM nº 1 Málaga, de 4 de junio de 2008- son créditos contra la masa –aunque reconociendo el carácter ordinario a las liquidaciones anteriores a la declaración del concurso.
En otras –SJM nº 2 Barcelona, de 19 de noviembre de 2008- se ha concluido por el contrario que, siempre que el contrato se resuelve o cuando vence anticipadamente por la declaración del concurso y no se cierran nuevas operaciones, el crédito resultante del close out netting (liquidación de saldos positivos y negativos), ha de ser calificado como crédito concursal, aunque la liquidación se produzca cuando el concurso ya se hubiere declarado por su carácter contingente en cuanto sometido a condición suspensiva. Otras resoluciones –SJM nº 2 Pontevedra, de 31 de julio de 2009, SJM nº 3 Barcelona, de 3 de abril de 2009- han considerado que serían créditos contra la masa aquellos que resultaran de prestaciones a cargo del concursado en los contratos con obligaciones recíprocas pendientes de cumplimiento que continúen en vigor tras la declaración de concurso. Otras –SJM nº 7 Barcelona, de 1 de diciembre de 2009- han definido el contrato de permuta financiera como negocio jurídico aleatorio por lo que no habrían obligaciones recíprocas pendientes por lo que no cabría aplicar el 84-2-6º y 9º LC y por ello, el crédito que pudiera surgir es contingente y solo habría créditos contra la masa si la permuta financiera se hubiera firmado con posterioridad a la declaración del concurso. Sin embargo, la SJM nº 1 de Barcelona, de 15 de diciembre de 2009, sí considera que el contrato de permuta financiera es un contrato de obligaciones recíprocas pendientes de cumplimiento. Incluso en algunos casos –SJM nº 2 Barcelona, de 30 de noviembre y de 25 de enero de 2010-, se ha considerado que el crédito podría ser calificado de subordinado por intereses si constara que estuviere vinculado a la operación de crédito.

References: artículo 16
 artículo 16
 artículo 16
 artículo 16
 artículo 61
 artículo 62
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 Real Decreto 
 artículo 61
 artículo 62
 artículo 62
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 61
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 Real Decreto 
 artículo 92