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Timestamp: 2018-05-27 23:15:09+00:00

Document:
Gaceta: LXIII/3PPO-3/75039
El suscrito, Senador Jesús Casillas Romero, integrante del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional en esta LXIII Legislatura del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, con fundamento en los artículos 4, 8, fracción I y 164 del Reglamento del Senado de la República, someto a la consideración de esta honorable Cámara de Senadores, Iniciativa con Proyecto de Decreto que adiciona un inciso f) al párrafo 2 y un párrafo 6 al artículo 156 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales para fortalecer la cultura de la donación y trasplante de órganos y tejidos mediante la posibilidad de que el consentimiento expreso de donación pueda contenerse en la credencial de elector; de conformidad a la siguiente:
El siglo XX trajo innumerables avances científicos y tecnológicos que en un tiempo fueron inimaginables y hasta cosa de ciencia ficción. Uno de los más impresionantes en el mundo de la medicina, fue sin duda, el trasplante de órganos.
Se trata de la sustitución de un órgano o tejido que ya no funciona como debiera, con el objetivo de restituir las funciones perdidas, que para muchos pacientes, se trata de la única alternativa que puede salvarle la vida y recuperar la calidad de la misma.
Sin embargo, los alcances siguen siendo limitados en virtud de que de acuerdo con datos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en nuestro país tenemos un rezago importante en esta asignatura, en el que al año se realizan entre 5 y 6 mil trasplantes, mientras que cerca de 20 mil se integran en la lista de espera.
Razones de peso por las que es indispensable seguir avanzando en la promoción y cultura de la donación de órganos bajo el régimen de los principios de altruismo, ausencia de ánimo de lucro y factibilidad.
De conformidad al artículo 331 de la Ley General de Salud, la procuración y extracción de órganos para trasplantes se hará preferentemente de personas en las que se haya comprobado la pérdida de la vida, sin embargo, también es posible entre personas vivas cuando no se afecten las funciones que requiere el organismo para mantener un buen estado de salud; por lo que la donación de órganos puede ser en ambas hipótesis.
En cualquier caso, el consentimiento informado es un eje fundamental, de acuerdo a los Principios Rectores de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre Trasplantes de Células, Tejidos y Órganos Humanos y la legislación nacional misma.
Para el caso de trasplantes por causa de muerte, esto es, cuando una persona fallece y alguno o algunos de sus órganos son extraídos con fines de trasplante, entre otros requisitos, el relativo al consentimiento se da en las vertientes de expreso o tácito, de acuerdo a la fracción II del artículo 334 de la Ley General de Salud.
Artículo 334.- Para realizar trasplantes de donantes que hayan perdido la vida, deberá cumplirse lo siguiente: II. Existir consentimiento expreso del disponente, que conste por escrito o no constar la revocación del tácito para la donación de sus órganos y tejidos;
El consentimiento expreso, es evidentemente aquel que consta por escrito por parte del donante.
En caso del segundo, el consentimiento tácito, se trata de aquel en el que la persona no haya manifestado su negativa a que su cuerpo o componentes sean utilizados para trasplantes. En esta hipótesis, será necesario de acuerdo al artículo 324 de la legislación invocada, obtener también el consentimiento de cualquiera de las siguientes personas que se encuentren presentes: el o la cónyuge, el concubinario, la concubina, los descendientes, los ascendientes, los hermanos, el adoptado o el adoptante.
Artículo 324.- Habrá consentimiento tácito del donante cuando no haya manifestado su negativa a que su cuerpo o componentes sean utilizados para trasplantes, siempre y cuando se obtenga también el consentimiento de cualquiera de las siguientes personas que se encuentren presentes: el o la cónyuge, el concubinario, la concubina, los descendientes, los ascendientes, los hermanos, el adoptado o el adoptante. Si se encontrara presente más de una de las personas mencionadas, se aplicará la prelación señalada en este artículo.
Esto es, el consentimiento tácito está sujeto al consentimiento expreso de los familiares del donante. Así, siendo objetivos, la mejor manera de fortalecer la cultura de la donación es a través del consentimiento expreso del disponente directo.
Sobre este respecto, cabe destacar que con el ánimo de promover y fortalecer la cultura de la donación de órganos, hacer más factibles los procedimientos y garantizar el consentimiento de las personas, en nuestro país se cuenta con un mecanismo en el que podemos otorgar consentimiento expreso a través de diversos documentos públicos, como es el caso de las identificaciones, por ejemplo, la licencia de conducir.
De hecho, así fue la esencia manifestada en el artículo tercero transitorio del decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 26 de mayo de 2000, en materia de Donación, Trasplantes y Pérdida de Vida, que a la letra dispuso:
TERCERO. La Secretaría de Salud, en un plazo no mayor de seis meses contados a partir de la entrada en vigor del presente Decreto, promoverá ante las demás dependencias de la Administración Pública Federal y los gobiernos de las entidades federativas, que se otorguen facilidades para que en los documentos públicos que les corresponda expedir a los particulares, éstos puedan asentar su consentimiento expreso o negativa para la donación de órganos y tejidos.
Otro caso concreto de estas acciones, lo es el convenio celebrado en septiembre del año pasado por la UNAM y la Secretaría de Salud para fortalecer la cultura de la donación de órganos entre su comunidad, de manera que las credenciales universitarias puedan contener la voluntad expresa de donar órganos.
Sin duda, un buen mecanismo, no obstante, hablando de credenciales o identificaciones, no hace falta mucho argumentar para tener en cuenta que el principal documento de este tipo lo es la credencial de elector expedida por el Instituto Nacional Electoral (INE), en su momento, el Instituto Federal Electoral (IFE), al tratarse del primordial de identificación ciudadana.
Lo anterior, en virtud de que si bien es cierto, la credencial de elector es el documento indispensable para que los ciudadanos puedan ejercer su derecho a voto, también lo es que al tratarse del documento más utilizado y aceptado como medio de identificación ante terceros, lo vuelven el principal documento en su tipo en nuestro país, esto es, un documento público como a los que hace referencia el invocado artículo tercero transitorio.
Pese a ello, este importante documento no es utilizado como una forma para facilitar al ciudadano su aceptación, incluso su no aceptación a la donación de órganos, al tratarse de un derecho también tutelado.
Debemos tomar en cuenta que la credencial de elector debe estarse a los requisitos previstos en el artículo 156 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, entre los que no se encuentra la hipótesis planteada.
Es de destacar, que la Ley General de Salud contempla como documento de aceptación el formato que defina el Centro Nacional de Trasplantes (CENATRA), que será expedido a las personas que lo soliciten, sin embargo, debemos ser realistas, la mejor forma es facilitar y acercar a los ciudadanos las opciones para otorgar este tipo de consentimiento, en base a la mencionada cultura de la donación de órganos.
De acuerdo con la Tercera Consulta Global sobre Donación de Órganos y Trasplantes de la OMS, en 2012, en el país existían apenas 2.8 donantes por millón de personas, mientras que la media latinoamericana es de 6.5 donantes por millón.
Lo anterior ha motivado a las autoridades a emprender programas de difusión que han mostrado resultados, y según el CENATRA, en 2016 se incrementó a 4 donantes por millón de personas. Cifras aún no se consideran suficientes.
Algunas de las principales causas de muerte en nuestro país pueden resolverse con trasplantes, como enfermedades del corazón, pulmonares, del hígado y del riñón, por citar algunas.
Por ello, es necesario fortalecer el programa de donación de órganos y tejidos con fines de trasplante mediante la concienciación de los mexicanos, el incremento del registro de donantes y el acercamiento de los mecanismos de consentimiento expreso a los ciudadanos. Ello elevaría el número de trasplante y como resultado reduciría la cantidad de personas en la lista de espera.
En la sugerencia contenida en el presente documento, a través de la posibilidad de que la credencial de elector pueda contener un espacio para asentar la aceptación expresa, incluso, de su negativa.
Dicha propuesta, mediante las adecuaciones propuestas para el artículo 156 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, que dispone los requisitos que habrá de contener la credencial de elector.
No pasa inadvertido que las normas relacionadas con la materia electoral no pueden ser modificadas en pleno curso del proceso electoral, como tampoco, que la propuesta realizada implica una reforma a las mismas y que estamos ante el inicio inminente del proceso electoral 2017-2018; sin embargo, nada impide que pueda ser valorada una vez concluido el mismo.
Lo importante es avanzar en el fortalecimiento de la donación y trasplante de órganos y tejidos en nuestro país, cuyo día nacional conmemoramos precisamente en este mes.
En mérito de lo anterior, la propuesta en concreto consistiría en la sugerida en los términos de la siguiente…
MEDIANTE LA CUAL SE ADICIONA UN INCISO F) AL PÁRRAFO 2 Y UN PÁRRAFO 6 AL ARTÍCULO 156 DE LA LEY GENERAL DE INSTITUCIONES Y PROCEDIMIENTOS ELECTORALES PARA FORTALECER LA CULTURA DE LA DONACIÓN Y TRASPLANTE DE ÓRGANOS Y TEJIDOS MEDIANTE LA POSIBILIDAD DE QUE EL CONSENTIMIENTO EXPRESO DE DONACIÓN PUEDA CONTENERSE EN LA CREDENCIAL DE ELECTOR.
ARTÍCULO ÚNICO.- Se adiciona un inciso f) al párrafo 2 y un párrafo 6 al artículo 156 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, para quedar como sigue:
1. La credencial para votar deberá contener, cuando menos, los siguientes datos del elector:
2. Además tendrá:
d) Año en el que expira su vigencia; __
e) En el caso de la que se expida al ciudadano residente en el extranjero, la leyenda “Para Votar desde el Extranjero”; y
f) El asiento del consentimiento expreso o negativa para donación de órganos y tejidos de conformidad con las disposiciones aplicables.
3. A más tardar el último día de enero del año en que se celebren las elecciones, los ciudadanos cuya credencial para votar hubiera sido extraviada, robada o sufrido deterioro grave, deberán solicitar su reposición ante la oficina del Registro Federal de Electores correspondiente a su domicilio.
4. Con relación a su domicilio, los ciudadanos podrán optar entre solicitar que aparezca visible en el formato de su credencial para votar o de manera oculta, conforme a los mecanismos que determine el Consejo General.
5. La credencial para votar tendrá una vigencia de 10 años, contados a partir del año de su emisión, a cuyo término el ciudadano deberá solicitar una nueva credencial.
6. Con relación al inciso f), los ciudadanos podrán omitir pronunciarse sobre su consentimiento o no, en cuyo caso se omitiría el asiento correspondiente.
Ciudad de México, a los 5 días del mes de septiembre del 2017.
http://www.senado.gob.mx:80/index.php?ver=sp&mn=2&sm=2&id=75039

References: artículo 156
 artículo 331
 artículo 334

Artículo 334
 artículo 324

Artículo 324
 artículo 156
 artículo 156
 ARTÍCULO 156
 artículo 156