Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-I/2012/as201221119.htm
Timestamp: 2019-03-23 01:16:55+00:00

Document:
201205-Sala Civil-1-119
Auto Supremo: 119/2012
Expediente: SC - 34 -12 - S
Partes: Mario Heriberto Ferrier Fernández en representación legal de Neisa Molina Vda. De Engelbert y Maria Esther Engelbert Molina c/ Rita Urgel Orne y Alberto Engelbert Urgel.
Proceso: Nulidad de Partida y Registro de reconocimiento de hijo
VISTOS: El recurso de casación en la forma y en el fondo de fs. 223 a 231, interpuesto por Neisa Molina Vda. de Engelbert y Maria Esther Engelbert Molina, representadas por Mario Heriberto Ferrier Fernández; contra el Auto de Vista de fs. 210 y vlta, emitido el 04 de enero 2012 por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, en el proceso de Nulidad de Partida y Registro de Reconocimiento de Hijo, seguido por Mario Heriberto Ferrier Fernández en representación legal de Neisa Molina Vda. de Engelbert y Maria Esther Engelbert Molina contra Rita Urgel Orne y Alberto Engelbert Urgel; la concesión del recurso de casación de fs. 237; los antecedentes del proceso, y
Que, el Juez Tercero de Partido de Familia del Departamento de Santa Cruz, el 30 de abril de 2010, pronunció Sentencia, cursante de fs. 169 a 171 vlta., de obrados, por la cual declaró Probada la demanda de Nulidad de Partida y Registro de Reconocimiento de Hijo de fs. 15 a 17, anuló y dejo sin valor legal y fuera del tráfico jurídico el acto jurídico de reconocimiento de hijo realizado por Manfred Engelbert Nordheim a favor del menor Alberto Engelbert Urgel; ordenó que la Dirección de Registro Civil proceda a la exclusión de la filiación paterna del menor Alberto Engelbert Urgel respecto de Manfred Engelbert Nordheim, en la Partida de Nacimiento número 99 sentada el 1 de noviembre de 2002 por ante la Oficialía de Registro Civil número 1436 de esta ciudad, debiendo mantenerse dicha partida de nacimiento con el mismo apellido paterno en forma convencional, declaro Improbada la demanda reconvencional de fs. 43 a 45 y la excepción perentoria de prescripción.
Contra esa sentencia de primera instancia la demandada Rita Urgel Orne dentro del plazo legal interpuso recurso de apelación. Luego de la nulidad dispuesta por el tribunal de alzada y subsanado por el Juez A Quo a fs. 204 se concede el recurso de apelación.
Concedido el recurso de apelación la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, el 04 de enero de 2012 pronunció el Auto de Vista, donde se Revoca totalmente la sentencia y declaró Improbada la demanda presentada por Mario Heriberto Ferrier Fernández en representación de Neisa Molina Vda. de Engelbert y Maria Esther Engelbert Molina y declaro Probada la excepción perentoria de prescripción planteada por Rita Urgel Orne.
El demandante apoderado interpuso contra esa resolución de segunda instancia recurso de casación en la forma y en el fondo.
Acusó la violación del art. 236 del Código de Procedimiento Civil indicando que el Auto de Vista resolvió directamente el fondo del contenido de la apelación como lo solicitó la apelante, ignorando al proceso ordinario, convirtiéndose el tribunal de alzada en tribunal sumarisimo de única y privilegiada instancia, infringiendo los arts. 178 y 180 de la Constitución Política del Estado, art. 3 y 30 de la Ley del Órgano Judicial, 190, 354, 370 y 371 del Código de Procedimiento Civil, el Auto de Vista al obedecer lo indicado en la apelación donde la demandada fija sus propios puntos de hecho a probar viola el art. 376 del Código Adjetivo Civil.
Indicó que el Auto de Vista no analizó ni valoró la prueba producida en el proceso, violando lo dispuesto por los art. 404, 409 y 477 del Código de Procedimiento Civil, al igual que el art. 1321 y 1318 del Código Civil, indicando que se probo que Manfred Engelbert Nordheim no es el padre biológico del hijo engendrado por la demandada.
Acusó, la violación al Código de Familia en relación al parentesco que se encuentra normado y que el reconocimiento ilegal que realizo Manfred Engelbert Nordheim por engaño de la demandada viola el art. 195 del Código de Familia. Se vulneró lo normado en relación a la filiación, no se dio aplicación a lo que dispone el art. 122 de la Constitución Política del Estado el cual indica que son nulos los actos de las personas que usurpen funciones y que Manfred Engelbert Nordheim suplanto al padre biológico del menor, siendo ese acto nulo de pleno derecho.
Acuso la violación del régimen jurídico del Código Civil en relación al art. 549 en sus inciso 3 y 4, indicando que existe ilicitud en el motivo que impulso a las partes a celebrar el contrato, indico que existe error esencial sobre la naturaleza del contrato, se amparo en lo dispuesto por el art. 551 y indico que dicha nulidad es imprescriptible art. 552 del Código Civil.
Señalo que el Código de Familia en todos sus capítulos no señala taxativamente los motivos de nulidad para cada relación jurídica creada por las partes como lo es la nulidad de partida y registro de reconocimiento de hijo y que estos vacíos existentes lo subsana el Código de Procedimiento Civil en su art. 193.
Concluyo solicitando que se Case el ilegal auto de Vista y deliberando en el fondo se declare nula la partida y Registro de Reconocimiento de Hijo.
Corresponde señalar que cuando se plantea el recurso de casación en la forma debe adecuarse la acción extraordinaria a las causales de procedencia establecidas por el artículo 254 del Código de Procedimiento Civil y cuando el recurrente acude en el fondo se deben circunscribir los hechos denunciados a las causales de procedencia establecidas por el artículo 253 del Código de Procedimiento Civil, destacando que si se pretende una nueva valoración y apreciación de la prueba él, o los recurrentes tienen la obligación de acreditar la existencia de error de hecho o de derecho en su apreciación, toda vez que ésta es una atribución privativa de los juzgadores de instancia incensurable en casación.
En virtud a esta diferenciación de la acción extraordinaria en análisis, la resolución que se pronuncie también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el auto de vista se case, conforme establecen los artículos 271 - 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil, y cuando se plantea en la forma la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, conforme establecen los artículos 271 - 3) y 275 del mismo cuerpo legal, siendo comunes a ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado.
Por lo dicho, respecto a la forma, precisar que a través del recurso de casación, se impugnan errores de procedimiento y no errores de fondo que tengan que ver entre otros, con la valoración de la prueba, como erróneamente pretende el recurrente al acusar, a través del recurso de casación en la forma, la pertinencia y admisibilidad de las pruebas, la no valoración de la confesión judicial provocada y sus efectos de la misma, aspecto que en todo caso debió ser planteado en el fondo y no en la forma. Lo que determina la improcedencia de la impugnación.
Que, considerando el recurso de casación en el fondo en relación al contenido en la segunda parte del art. 204 del Código de Familia "No procede la impugnación pasados cinco años desde que se practicó el reconocimiento...". En la litis, la demandada opuso ésta excepción de prescripción (caducidad) que cursa de fs. 43 a 45, y conforme del Testimonio de Reconocimiento de Hijo Menor de Edad de fs. 39, Fotocopia legalizada de la Partida de Nacimiento de fs. 26, Certificado de Nacimiento de fs. 54; se evidencia que el menor Alberto Engelbert Urgel fue reconocido en fecha 01 de noviembre de 2002 y la demanda planteada por Neisa Molina Vda. De Engelbert y Maria Esther Engelbert Molina, representadas por Mario Heriberto Ferrier Fernández se inició el 22 de abril de 2008; desde el reconocimiento hasta el día de la interposición de la demanda han transcurrido 5 años, 3 meses y 22 días. Ese simple computo del tiempo transcurrido, nos lleva a concluir que la excepción de prescripción (caducidad), alegada en su defensa por parte de la demandada, está probada.
Al margen de ello, la impugnación compete a quienes la ley autoriza y no limita sino al interés legítimo de las partes, en ese entendido sólo podrá impugnar el hijo reconocido o el padre biológico en virtud de ser ellos quienes tuviesen un interés biológico consanguíneo de saber la correcta filiación.
Carlos Morales Guillen en relación al interés legítimo establece que los autorizados para usar de la impugnación está "en primer término, el hijo, cuyo interés en demostrar su verdadera filiación, aun independientemente de toda cuestión sucesoria...", por su parte Julio Ortiz Linares menciona "La impugnación, compete a quienes la ley autoriza y no limita sino al interés legítimo que les asiste...", de igual manera indica que el primer interesado en la impugnación es el hijo y luego todo aquel que tenga interés en conocer la verdadera filiación, además menciona con respecto al padre "...la impugnación no puede ser una vía de retractación del padre que reconoce...", no puede impugnar su propio acto enteramente voluntario y unilateral y sobre este aspecto el autor textualiza "... Preservando el interés superior del niño, niña o adolescente, somos del criterio, que en estos casos no debe prosperar una impugnación que menoscabe a un incapaz, cuyos derechos se encuentran tutelados por el Estado a través de la Constitución Política, el Código de Familia y el Código de la Niñez y Adolescencia... ".
Por lo dicho el interés legítimo se entiende aquel orientado a establecer una verdadera y correcta filiación, obviamente el hijo reconocido que pretenda respecto de él la averiguación y el establecimiento de su verdadera filiación puede impugnar si considera que dicho reconocimiento no le corresponda. También el padre biológico que tenga interés en establecer respecto de su hijo su verdadera filiación puede impugnar el reconocimiento hecho por quien no es el padre biológico, pero ese interés legítimo esta circunscrito y relacionado en la determinación de una verdadera filiación y no se relaciona a cuestiones patrimoniales como en el presente caso, donde se pretende impugnar la filiación mediante proceso de nulidad de partida y registro de reconocimiento de hijo, para excluir al menor de la masa hereditaria, este no constituye un interés legítimo y lejos de serlo es contrario a la moral y al carácter unilateral, voluntario e irrevocable del reconocimiento.
Finalmente el reconocimiento tiene efectos "erga omnes", es decir el reconocimiento realizado por la madre o el padre no solo afecta al hijo o la hija y al padre o la madre que reconocen, pues lo que se reconoce es el estado civil de hijo o hija que es indivisible y por eso produce efectos absolutos frente a todos; siendo éste un acto irrevocable como lo determina el art. 199 del Código de Familia y que la única prohibición para el reconocimiento es la que establece el art. 200 del Código de Familia que indica "No se pude reconocer a quien legalmente corresponde la filiación del hijo nacido de padre y madre casados entre sí...", hecho que en el presente caso no se evidencia.
Por otro lado, en relación a que debió aplicarse el art. 552 del Código Civil, que determina que la nulidad es imprescriptible, no corresponde dicho enunciado, debido a que dicha disposición se refiere a la nulidad de un acto jurídico bilateral (contrato) cuya nulidad es imprescriptible según el art. 552 del Código Civil y que puede ser planteada por cualquier persona que tenga un interés legítimo; sin embargo, la referida normativa es inaplicable a la litis, en virtud de que el reconocimiento de hijo, que tiene estrecha e indisoluble relación con la filiación, no se encuentra dentro del campo de los derechos patrimoniales, sino que constituye un derecho de la personalidad, derecho personalísimo que conlleva relaciones de parentesco familiar, el mismo que nada tiene que ver con las nulidades previstas en el art. 549 num. 3 y 4) del Código Civil, cuya impugnación contrariamente al derecho patrimonial que es imprescriptible la nulidad, en el caso de la filiación, caduca a los 5 años.
Por todo lo dicho, el Ad quem ha interpretado de manera correcta lo previsto en el art. 204 del Código de Familia, no existiendo violación alguna a dicho precepto normativo correspondiendo que éste Tribunal resuelva conforme prevé el art. 271 num. 1) y 2) del Adjetivo Civil.
POR TANTO: La Sala Civil de Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el artículo 42 -I) de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación de los arts. 272 y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE en la forma e INFUNDADO en el fondo el recurso de casación en la forma y en el fondo de fojas 223 a 231, interpuesto por Neisa Molina Vda. De Engelbert y Maria Esther Engelbert Molina, representadas por Mario Heriberto Ferrier Fernández. Con costas.

References: resolución 
 artículo 254
 artículo 253
 resolución 
 resolución 
 artículo 42