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Tercer Libro Formación Ciudadana en el Curriculum de la Reforma | Ciencia del derecho cívico | Plan de estudios
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FORMACIÓN CIUDADANA EN EL CURRÍCULUM DE LA REFORMA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN | Julio 2004
ALGUNOS ANTECEDENTES SOBRE LA HISTORIA DE LA EDUCACIÓN CÍVICA DURANTE EL SIGLO XX
Reforma Educacional de los años Sesenta
El currículum de Educación Cívica del gobierno militar
EL CURRÍCULUM DE FORMACIÓN CIUDADANA EN LA REFORMA DE LOS NOVENTA
2.1. Contexto y fundamentos
2.2 Antecedentes internacionales
2.3 Formación Ciudadana, ¿en qué asignaturas y grados?
2.4 Formación Ciudadana: ¿qué conocimientos, habilidades y actitudes?
ORGANIZACIÓN POLÍTICA, DEMOCRACIA Y DERECHOS HUMANOS EN EL CURRÍCULUM VIGENTE
Educación Básica Primer Ciclo (1° a 4° Año Básico)
Educación Básica Segundo Ciclo (5° a 8° Año Básico)
Educación Media (1° a 4° Año Medio)
EL COMPLEMENTO DE OTRAS ASIGNATURAS AL DESARROLLO DE LA FORMACIÓN CIUDADANA
LA FORMACIÓN CIUDADANA Y SU ENFOQUE TRANSVERSAL
Hace una década, la Comisión Nacional para la Modernización de la Educación, convocada en 1994 por el Presidente de la República, estableció orientaciones para la definición del nuevo currículum escolar. Las definiciones de entonces orientaron el trabajo de elaboración del nuevo currículum, que tuvo como norte la formación en unas capacidades lingüísticas, de cálculo y de conocimiento del medio natural y social consideradas fundamentales. La formación integral de alumnos y alumnas debía tener como base moral, disposiciones perso-
nales y de interacción social referidas al desarrollo de actitudes y valores para la convivencia. Entre estas disposiciones fueron destacadas aquellas relacionadas con la formación cívica
“ de modo de familiarizarlos (
con las operaciones cotidianas de funcionamiento de la
sociedad y dotarlos de la capacidad y decisión de cumplir sus deberes y exigir sus derechos de miembros de una comunidad”. 1
El Ministerio de Educación estableció en el currículum que sometió a la aprobación del Con- sejo Superior de Educación en 1996 para la Educación Básica y en 1998 para la Educación Media, contenidos, habilidades y actitudes referidas a la Formación Ciudadana, los cuales deben desarrollarse, gradual y recurrentemente, a lo largo de toda la experiencia escolar.
El currículum hoy vigente implicó cuatro cambios respecto a la formación cívica anterior, todos los cuales van en la dirección de su fortalecimiento:
• Primero, amplió el concepto de Educación Cívica, como conocimientos sobre el Estado y
sistema político, al de Formación Ciudadana, que incluye conocimientos, habilidades
• Segundo, se opta por ubicar los objetivos y contenidos pertinentes a la Formación Ciudadana no en un solo punto de la secuencia escolar –como lo fue durante el período 1981-1999, en que un curso de Educación Cívica estaba ubicado en el 3° Año de la Enseñanza Media –, sino que a lo largo de toda la formación escolar;
• Tercero, se define que tal secuencia tendrá sus contenidos más ricos y especializados en la asignatura de Historia y Ciencias Sociales2 ; pero que adicionalmente ellos serán complementados con contenidos de otras asignaturas. Concretamente: Lenguaje y Comunicación, Orientación, y Filosofía.
• Por último, el enfoque actual de Formación Ciudadana demanda al sistema escolar que ésta sea abordada y experimentada por los alumnos no sólo como parte de su trabajo en las distintas asignaturas señaladas, sino que además debe estar presente y ser fomentada en otros espacios de participación y de decisiones presentes en la vida escolar, que le
Comité Técnico Asesor (1994). Los desafíos de la educación chilena frente al siglo XXI. Informe de la Comisión Nacional para la Modernización de la Educación. Editorial Universitaria. Santiago de Chile. Pág. 54.
En Educación General Básica: Comprensión del Medio Natural, Social y Cultural (1° a 4° Básico) , Comprensión de la Sociedad (5° a 8° Básico). En la Educación Media: Historia y Ciencias Sociales (1° a 4° Medio)
permitan al estudiante el ejercicio de prácticas relacionadas con el fortalecimiento de la ciudadanía y de una convivencia democrática. Esto significa que los contenidos de cada asignatura son ocasión de trabajo educativo de las habilidades, valores y actitudes que se plantean en los Objetivos Fundamentales Transversales. Adicionalmente, estos objetivos orientan las prácticas de educadores y alumnos en espacios tales como el Consejo de Curso, los Centros de Alumnos, las actividades ceremoniales, el sistema de disciplina y los contextos y eventos definidos para el despliegue de la expresividad y la creatividad de los alumnos.
En el marco de los cambios señalados, el propósito de este Documento es describir cómo el currículum escolar de la Reforma Educacional de los Noventa definió los objetivos y conte- nidos de la formación ciudadana. En función de esto se referirán primero el contexto y fun-
damentos de las opciones tomadas, para luego describir la organización (¿en qué asignaturas
y grados?) y, concisamente, los contenidos de la misma. Previo a esto, se sistematizarán los
hitos principales de la evolución de las definiciones oficiales de la Educación Cívica escolar
I. ALGUNOS ANTECEDENTES SOBRE LA HISTORIA DE LA
EDUCACIÓN CÍVICA DURANTE EL SIGLO XX
La asignatura de ‘Educación Cívica’ se establece como tal en el currículum de la educación escolar de Chile en 1912, setenta años después del primer plan de humanidades. Su propósito era instruir al educando en conceptos jurídicos políticos y económicos, junto con entregarle orientaciones para regir su conducta social, ciñéndose a criterios morales que apelaban al bien público. La Educación Cívica se enseñaba en los últimos años de la carrera escolar tanto en el nivel primario, como en el secundario. Sus contenidos, que informaban respecto a la forma en que la sociedad se organizaba y se daba sus normas, se extraían del Derecho, de la Sociología, la Ciencia Política y de la Economía.
La Educación Cívica decimonónica (y de la primera década del siglo XX) no podía dar lo que hoy día esperamos de la Formación Ciudadana en la Enseñanza Media, por la alta se- lectividad del Liceo. Este estaba destinado a formar las estrechas elites chilenas (proceso que incluía una medida reducida de movilidad social a individuos provenientes de los grupos
excluidos) 3 . Dado el carácter selectivo del liceo público, la Educación Cívica ubicada a fines del ciclo secundario operaba respecto a la “minoría dentro de la minoría”, es decir, dentro de los relativamente privilegiados que ingresaban al liceo, alcanzando a aquellos que llegaban al
o VI Año de las Humanidades de entonces.
plan de estudios de los liceos de Chile de 1955 y vigente hasta 1967, incluía la asignatura
de Educación Cívica en 5° y 6° Año de Humanidades, con dos horas a la semana. Adicio- nalmente en este plan de estudios, la formación cívica también se comenzó a abordar en
otras asignaturas del currículum (Historia y Geografía, Castellano) y en otros espacios de la vida escolar. Se estableció así el Consejo de Curso, pensado como una instancia en la que los alumnos podrían experimentar, a micro escala, las características y complejidades que supone
la elección de autoridades y la administración de un gobierno.
La Reforma Educacional de los años sesenta introdujo importantes modificaciones en este ámbito. En 1967, el plan de estudios de la Enseñanza Media concibió la Educación Cívica
como una introducción a la Ciencia Económica y la Ciencia Política (y no como alfabetización
ambas temáticas). Con esto, desapareció como asignatura independiente, y sus contenidos
integraron a las asignaturas de Ciencias Sociales e Historia (4 horas en 1° y 2° Año Medio);
y a Ciencias Sociales (4 horas del Plan Diferenciado de Letras y Ciencias Sociales, en 3° y 4°
En su tesis doctoral presentada a la Universidad de Columbia, en 1930, Irma Salas demostró empíricamente la alta selectividad socio-económica del Liceo chileno de la época.
Año Medio) Del mismo modo se incorporó este tema en diversas asignaturas del currículum de la Enseñanza Media (Castellano, Filosofía, Matemáticas y Ciencias Naturales). También en esta Reforma se impulsó la creación de Centros de Alumnos y de corporaciones que agruparan a los padres y apoderados interesados en cooperar en la formación de sus hijos, mediante actividades de perfeccionamiento no sólo intelectual, sino que también de carácter cívico y social.
El gobierno militar en los años ochenta restableció la situación precedente a la reforma de los años sesenta, definiendo una asignatura de Educación Cívica y Economía, que se distribuía en Educación Cívica en 3° Año Medio (dos horas semanales) y Economía en 4° Año Medio (dos horas). En el nivel básico, los temas relacionados con Educación Cívica eran tratados dentro del área de Historia y Ciencias Sociales (Decreto 4002, de 1980).
En términos de conceptos claves de la cultura política democrática, el currículum del período autoritario fue deficitario. Chile participó en una medición internacional de Educación Cívica en 1999, con una muestra de 5.688 alumnos de 14 años (8° Año Básico). 4 Los alumnos que rindieron la prueba internacional de Educación Cívica siguieron los programas de estudio señalados en el Decreto 4002, en 1999 todavía vigente para el 8° grado. De acuerdo a este decreto, en Enseñanza Básica la Educación Cívica formaba parte de la asignatura de Ciencias Sociales o Historia, apareciendo muy poco destacados o del todo ausentes, conceptos claves de la cultura política democrática. En efecto, cerca de un tercio de las preguntas de cono- cimiento de la prueba internacional (11 de las 38 preguntas), se refieren a tópicos que no aparecen mencionados en ningún programa de estudio de la Educación Básica pre-reforma, como puede observarse en el cuadro siguiente.
El estudio fue llevado a cabo por la International Association for the Evaluation of Educational Achievement (IEA),y sus resultados fueron dados a conocer en marzo de 2001. Ver, J.Torney-Purta, R.Lehmann, et.al., Citizenship Education in twenty-eight countries. Civic Knowledge and Engagement at Age Fourteen, IEA, Amsterdam,
Preguntas de conocimiento de contenidos de la Prueba Internacional de Cívica (1999), cuyos referentes no figuran en el currículum definido por el gobierno militar.
respuesta correc-
respuesta co-
ta internacional
rrecta Chile
Propósito de la Declaración de los Derechos Humanos
Amenaza más seria a la democracia
Acción ilegal de una organización política
Función de la existencia de más de un partido político
Quién debe gobernar en una democracia
Qué hace no democrático a un gobierno
Resultado si una gran editorial compra muchos periódicos
Condición necesaria de países democráticos
Acción más convincente para promover la democracia
Función de las elecciones periódicas
Mineduc, Unidad de Currículum y Evaluación (1999). Análisis curricular Estudio Internacional de Educación Cívica. 8° Básico.
2. EL CURRÍCULUM DE FORMACIÓN CIUDADANA EN LA REFORMA DE LOS NOVENTA
Las definiciones curriculares de inicios de la década de 1980 estuvieron vigentes en el sistema escolar hasta el año 1997 para el primer ciclo básico (1° a 4° Básico) y, por la modalidad de implementación gradual de la reforma curricular, más allá de 1999 para los cursos superiores de Educación Básica y Media. El Marco Curricular de Educación Básica se aprobó en 1996
y su implementación en el primer nivel básico comenzó en 1997. En lo sucesivo cada año se
incluyó un nuevo grado o curso al proceso de reforma, completándose el ciclo el año 2002 cuando se incorporó al proceso el 8° Año Básico. En el caso de la Educación Media, el nuevo Marco Curricular fue aprobado en 1998 y los nuevos programas de estudio fueron implemen- tados, un grado por año, entre 1999 y 2002. Lo señalado es de suma relevancia para el análisis de la adecuación del currículum vigente, porque el juicio evaluativo sobre las deficiencias de los resultados de la formación cívica actual de los jóvenes, se aplica de hecho al esquema de formación pre-reforma. No puede serlo sobre los resultados del nuevo currículum, porque éste tuvo sus primeros ‘egresados’, recién a fines de 2002.
Respecto de la incorporación de la Formación Ciudadana al currículo de la Reforma, se pueden distinguir dos momentos. Entre 1990 y 1996, desde el Ministerio de Educación se emprendieron diversas iniciativas con el fin de crear las condiciones necesarias para promover espacios e iniciativas en el sistema escolar que favorecieran un concepto moderno de Formación Ciudadana y participación democrática. Es así que se crean programas de apoyo al sistema escolar, entre los cuales destacan: el Programa de Democracia y Derechos Humanos, el Pro- grama de Educación Ambiental y el Programa de la Mujer. Al mismo tiempo se generaron las condiciones reglamentarias para el fortalecimiento de los Centros de Alumnos, de manera de recuperar los espacios de participación democrática de los estudiantes, promulgándose un reglamento general de organización y funcionamiento de los Centros de Alumnos. 5 En abril de 1996, el Programa Mece Media, a través del Componente Jóvenes, introduce en los Liceos las Actividades de Libre Elección (ACLES), donde los estudiantes tenían la oportunidad de profundizar en temáticas como liderazgo y participación, resolución de conflictos, sexualidad, prevención de drogas, entre otros temas de su interés. Desde allí se fueron generando inicia- tivas, actividades y materiales de apoyo que sirvieron para sensibilizar y promover a nivel de las comunidades educativas la reflexión y la acción en esta área temática.
A partir de 1996, año en que entra en vigencia el nuevo Marco Curricular para la Enseñanza
Básica, 6 se introducen -de manera explícita- objetivos fundamentales y contenidos mínimos que abarcan los distintos aspectos y dimensiones que considera la Formación Ciudadana hoy en día.
Decreto N° 524. 20 abril de 1990. “Reglamento general de organización y funcionamiento de los Centros de Alumnos de los establecimientos educacionales de Educación Media reconocidos oficialmente por el Ministerio de Educación”. Santiago de Chile.
Decreto N° 40/96, cuya última actualización corresponde al Decreto N° 232 del año 2002.
El contexto político y social de recuperación de la democracia que vivía el país en los inicios de los noventa demandaba a la educación formal, específicamente al currículum escolar, reforzar e incorporar una serie de contenidos relacionados no sólo con los objetivos de que los alumnos conocieran y distinguieran un régimen democrático de uno autoritario, sino que les permitiera desarrollar habilidades y actitudes que aseguraran y fortalecieran principios y valores fundamentales de una sociedad democrática moderna.
Las discusiones que se llevan a cabo a nivel internacional respecto del tema ‘ciudadanía y educación’, muestran que a nivel curricular se puede visualizar la Formación Ciudadana ubicada entre dos enfoques: un enfoque minimalista y uno maximalista. El siguiente cuadro esquematiza los principales criterios y metodologías que asume cada uno de estos abordajes, que deben considerarse como extremos de un continuo: las situaciones reales se ubican entre los polos, mezclando y matizando lo que éstos expresan.
El continuo de la Formación Ciudadana: enfoques
Minimalista (Educación Cívica Tradicional)
Maximalista (Formación Ciudadana)
Concepción restringida y superficial
Concepción profunda y amplia
Excluyente, absolutista, separado del contexto
Inclusivo, comprensivo, incluye a todos los grupos
existentes y los problemas actuales en la sociedad
Enfoque de ciudadanía formal
Enfoque de ciudadanía activa
Basada en contenidos
Basada en conocimientos
Basada en valores y actitudes
Transmisión de contenidos pre-definidos
Construcción interactiva e interpretativa
Más fácil de lograr y medir en la práctica
Más difícil de lograr y medir en la práctica
David Kerr (2002) “An international review of citizenship in the currículum”, pág 215. En: Gita Steiner-Khamsi, Judith Torney-Purta y John Schwille.JAI (2002) New paradigms and Recurring Paradoxes in Education for Citizenship: an international comparison. Elsevier Science Ltd. UK.
Si bien esta clasificación tiende a esquematizar modelos y posturas, proporciona un instrumento
de análisis útil para poder ubicar a cada país respecto del enfoque o corriente de educación para la ciudadanía que predomina en su propuesta. La categorización presentada permite identificar los elementos de uno y otro enfoque y contrastarlos con los componentes que están presentes en las definiciones curriculares de cada país.
Otro aspecto importante de señalar dice relación con la ubicación que tiene la Formación Ciudadana en el plan de estudio de cada país, dimensión que presenta importantes variaciones. Algunos países han mantenido una asignatura única presente en todos los años escolares de la secundaria. Otros, han optado por integrar los contenidos en una asignatura como es Historia y/o Ciencias Sociales, complementando la formación con otros contenidos desarrollados en
las demás asignaturas, desde el inicio de la vida escolar. Por último, están aquellos países que han optado por incorporar la Formación Ciudadana como un tema transversal que cruza todo
el currículum, pero sin asignarle horas específicas en el plan de estudio.
Al respecto resulta interesante conocer la opinión de los docentes de diferentes países respecto de cómo y cuándo debe impartirse la Educación Cívica/Formación Ciudadana en el plan de estudio. Como se puede apreciar en el siguiente Cuadro, la Educación Cívica impartida
a través de una sola asignatura especializada es la forma predominantemente aceptada por
el profesorado de los países de reciente democratización en Europa del este; mientras que
la forma adoptada por la reforma curricular chilena –integrada a Ciencias Sociales y a otras
asignaturas-, es la propia de la mayoría de las democracias más maduras. Aunque Inglaterra, luego del Informe de la Comisión Crick, en 1998, hizo obligatoria en la Enseñanza Media, una asignatura de Ciudadanía. 7
Crick, B. (2002). La enseñanza de la ciudadanía y de la democracia en Gran Bretaña, Ministerio de Educación de Colombia-British Council, Educación Integral, Año 11, N° 15, Junio 2002.
Cuatro modelos curriculares para Educación Cívica en el mundo
propia curricular
:J.Torney-Purta, R.Lehmann, et.al., Citizenship Education in twenty-eight countries. Civic Knowledge and Engagement at Age Fourteen, IEA, Amsterdam, 2001. Tabla 9.5, pág. 168.
El caso de Inglaterra reviste especial interés para Chile, porque recién en el año 2000, El El caso de Inglaterra reviste especial interés para Chile, porque recién en el año 2000, luego de un importante proceso de deliberación, tanto de educadores como de políticos, modificaron su currículum de Educación Cívica establecido a inicios de los noventa.
Hasta el año 2000, el currículum inglés contemplaba el desarrollo de la Formación Ciudadana
de manera transversal en el currículum escolar, dejando a la apreciación y decisión de cada comunidad educativa el modo en que ésta se implementaría.
A partir de los resultados obtenidos en diversos estudios y de los efectos magros observados
en los aprendizajes de los estudiantes, se decidió revisar esta opción y redefinir la forma en que se incorporaría la Formación Ciudadana en el currículum a partir del 2000 en adelante. En la actualidad el currículum oficial organiza la Formación Ciudadana en torno a 3 ejes:
conocimiento y comprensión para convertirse en un ciudadano informado; desarrollo de habi- lidades de indagación y comunicación; y el desarrollo de habilidades de participación y acción responsable. Estos están definidos en el Marco Curricular Nacional (Orden) y se desarrollan de manera que la Formación Ciudadana está presente a lo largo de todo el currículum escolar,
la Enseñanza Básica hasta el último grado de la Enseñanza Media. Como se dijo, en ésta
es un ramo obligatorio: Citizenship. A este respecto es importante tener presente que el marco
curricular de Inglaterra no tiene una asignatura integrada de Ciencias Sociales, sino un curso de Historia y otro de Geografía, con un enfoque de alta especialización disciplinaria. Esto en
parte explica que la Comisión Crick haya diagnosticado un vacío importante de contenidos
de Educación Cívica en el currículum inglés.
El currículum del país tiene como orientaciones fundantes que los estudiantes se desarrollen
como hombres y mujeres libres y socialmente responsables, a la vez que competentes en el
ejercicio de la ciudadanía y el fortalecimiento de la democracia. Para ello se plantea que co- nozcan y comprendan los derechos y deberes que implica la vida en democracia, incluyendo
la participación responsable en actividades comunitarias, el reconocimiento de la legitimidad
de diversos puntos de vista sobre la realidad social y la valoración de principios básicos de libertad, igualdad, justicia, pluralismo y respeto a los derechos humanos, de manera de for- talecer la identidad nacional y la convivencia democrática. 8
Con este fin establece cuatro cambios claves respecto a la Educación Cívica anterior, todos los cuales van en la dirección de su fortalecimiento:
a Primero, amplía el concepto de Educación Cívica como conocimientos sobre el Estado y
actitudes, necesarias para ser coherentes con una forma de vida e institucionalidad
democráticas. 9 Estos definen como foco el conocimiento del sistema político democrático
y sus instituciones, y profundiza temáticas centrales de la historia política reciente, a saber: Derechos Humanos; autoritarismo y transición a la democracia; así como aspec-
Ministerio de Educación (1998). “Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos Obligatorios de la Educación Media. Sector Historia y ciencias Sociales. Formación general . Santiago de Chile. Pág. 99 y “Objetivos Fundamentales Transversales”. Pág 23.
Habilidades de pensamiento tales como la capacidad de establecer reflexiones críticas y formular opiniones; y habilidades de realización tales como hacer acciones en pro de la comunidad; y valores, entre estos, pluralismo, solidaridad, respeto por el otro, valoración de la democracia, valoración de los derechos humanos.
tos de la ciudadanía moderna como son la relación con el medio ambiente, el manejo social de la ciencia y la tecnología, las habilidades de manejo crítico de la información y actitudes como la responsabilidad social. En este enfoque son tan importantes los conocimientos sobre el sistema político como las capacidades cognitivas y sociales para efectivamente ejercer la ciudadanía.
b Segundo, dispone los objetivos y contenidos relacionados con la Formación Ciudadana, no en una asignatura especializada y ubicada en un solo punto de la secuencia escolar –como lo fue en el caso de la asignatura de Educación Cívica en 3° Año de la Educa- ción Media durante el período 1981–1999– , sino que los instala en las asignaturas de Historia y Ciencias Sociales, desde 1° Año de la Enseñanza Básica a 4° Año de la Enseñanza Media. 10
c Tercero, incorpora, de manera complementaria, el desarrollo de habilidades y actitudes que favorecen la democracia y la Formación Ciudadana en otras tres asignaturas del plan de estudio: Lenguaje y Comunicación, Orientación y Filosofía. 11
d Por último, además de lo señalado, define unos Objetivos Fundamentales Transver- sales que explicitan un conjunto de valores, actitudes y habilidades relevantes para la democracia y la ciudadanía, los que deben ejecutarse tanto a través de los contenidos de las asignaturas, como en otros espacios escolares que favorezcan que los estudiantes pongan en práctica los aprendizajes logrados (Consejo de Curso, debates estudiantiles, Centro de Alumnos, etc.).
El siguiente Cuadro explicita las asignaturas y el plan de estudio (o distribución de horas por asignatura) del conjunto de la secuencia escolar, en que se encuentran distribuidos los objetivos y contenidos de Formación Ciudadana que define el currículum de la reforma.
En la Educación General Básica: Comprensión del Medio Natural, Social y Cultural (1° a 4° Año Básico) , Comprensión de la Sociedad (5° a 8° Año Básico). En la Educación Media: Historia y Ciencias Sociales (1° a 4° Medio).
Además de las señaladas, hay un tratamiento sistemático de objetivos y contenidos de aprendizaje directamente relacionados con temáticas de Formación Ciudadana, como cuidado del medio ambiente y criterios sobre uso de la tecnología y hábitos de consumo, en las disciplinas de Ciencias y Educación Tecnológica.
Plan de estudio (horas semanales) de las asignaturas con incidencia directa en Formación Ciudadana:
1° Año de Enseñanza Básica a 4° Año de Educación Media.
Lenguaje y Comuni- cación
Estudio y Compren- sión de la Sociedad
Filosofía y Psico- logía
Diversos estudios internacionales han concluido que la Formación Ciudadana deben instituirse a lo largo de la vida escolar. 12 No es suficiente, por tanto, establecer una sola asignatura en un curso único al término de la Educación Media, cuando los alumnos ya tienen formados sus esquemas de pensamiento. Por otra parte, los conceptos, habilidades y actitudes se aprenden más profundamente si son trabajados en forma reiterada, aplicándolos en distintos contextos, niveles y en grados crecientes de complejidad.
El currículum de la Reforma establece que la Formación Ciudadana debe estar presente en la formación de los estudiantes desde los primeros años de la Enseñanza Básica. Existen fundamen- tos para pensar que esta modalidad de enseñanza será más efectiva que las fórmulas aplicadas en el pasado para vincular a los estudiantes con su realidad social y hacerlos sujetos activos de ella. La profundidad con que son abordados los contenidos y su aplicación reiterada, asegura que ellos sean mejor comprendidos y su aprendizaje sea más significativo y duradero.
Junto con lo anterior, cabe señalar que el currículum de la Reforma amplía la noción y el sig- nificado tradicional que se atribuye al concepto de “contenidos”, de manera que éstos abarcan
12 - New paradigms and Recurring Paradoxes in Education for Citizenship: an international comparison. Editado por Gita Steiner-Khamsi; Judith Torney-Purta y John Schwille.JAI., Volumen 5. Elsevier Science Ltd. UK. 00 - Ministerio de Educación. Unidad de Currículum y Evaluación (2003). Educación Cívica y el ejercicio de la ciudadanía. Los estudiantes chilenos en el Estudio Internacional de Educación Cívica. Santiago de Chile.
no sólo el ámbito de los conocimientos, sino que también el de las habilidades y actitudes que deben ser formadas en el sistema escolar.
A continuación se hará una presentación resumida de contenidos más relevantes relacionados
con la Formación Ciudadana que son abordados en el currículum escolar vigente.
El marco curricular nacionalmente obligatorio de objetivos fundamentales y contenidos míni-
mos obligatorios, plantea que los estudiantes aborden una serie de conocimientos específicos relacionados con la ciudadanía y que son una herramienta indispensable para desenvolverse en las sociedades democráticas modernas. Como ya se señaló, éstos son desarrollados de manera preferente a través de las asignaturas de Historia y Ciencias Sociales a lo largo de todo el ciclo escolar. Entre ellos destacan:
• Democracia y Derechos Humanos: el currículum define que los estudiantes deben ir gradualmente conociendo y reflexionando respecto de los principios fundamentales de la democracia como régimen político; el Estado y sus instituciones, los poderes del Estado, el gobierno, el Estado y la sociedad civil; se informan y aprenden acerca
de la organización política, la participación política en democracia. Deben desarrollar conceptos como ciudadanía, institucionalidad democrática, soberanía, legislación; in- formarse y conocer las características de los mecanismos de participación ciudadana. Del mismo modo deben estudiar acerca de los Derechos Humanos, como fundamento
y condición indispensable para el desarrollo de las sociedades democráticas; para ello
investigan y reflexionan sobre el concepto de Derechos Humanos y el significado de ser sujetos de derecho; indagan respecto de los fundamentos e historia de los derechos
humanos; revisan la presencia de ellos en la legislación nacional; se informan acerca de los tratados internacionales sobre Derechos Humanos, los mecanismos de protección
y promoción de éstos (movimientos, tratados y leyes); reflexionan acerca de la relación entre derechos humanos, estado de derecho y democracia.
• Identidad nacional y relaciones internacionales: se busca que los alumnos y alumnas forta- lezcan las dimensiones de conocimiento de su identidad nacional a través de aprendizajes relacionados con el territorio nacional: límites y definición de fronteras; regiones; sím- bolos patrios; patrimonio cultural. A la vez, estudian la importancia de las relaciones y política internacional en el contexto de la globalización; la política chilena de relaciones exteriores, que prioriza la resolución pacífica de conflictos; la participación de Chile en bloques y tratados comerciales; las temáticas de autodeterminación y soberanía.
• Cohesión social y diversidad: reconocen la presencia de múltiples actores en la sociedad y sus aportes; analizan críticamente la magnitud de la pobreza y su incidencia en procesos
de exclusión social; reconocen e investigan acerca de la diversidad social y cultural en el país y también en el mundo.
• Economía política: especialmente en la Enseñanza Media, los alumnos deben, estudiar, investigar y reflexionar respecto de conceptos fundamentales de organización econó- mica, los modelos de desarrollo, el rol del Estado en la economía nacional, los actores económicos predominantes, tipos de trabajo e inserción y legislación laboral.
• Educación ambiental: son objetivos de esta dimensión el que alumnas y alumnos se in-
formen y reflexionen respecto del desarrollo sustentable y su vinculación con el cuidado
y preservación del medio ambiente; en función de esto analizan prácticas de consumo
y estudian formas de aminorar el impacto ambiental, considerando de modo especial sus propias acciones.
Las habilidades que se espera que los alumnos logren a lo largo de su vida escolar en este ámbito son:
• Manejo de información pública: son objetivos curriculares el que los alumnos y alumnas lean y escuchen comprensiva y críticamente la información noticiosa, política y publici-
taria en los medios de comunicación social; distingan y analicen los métodos aplicados y los resultados del tratamiento de la información matemática, científica, académica, y en los medios de comunicación; distingan entre un hecho y un juicio, entre la evidencia y una opinión; sean capaces de comprobar/evaluar la veracidad y rigor de la información
y de las fuentes de la misma.
• Expresión y debate: se busca que alumnos y alumnas manejen y apliquen las habilidades
comunicativas necesarias para favorecer el diálogo; sean capaces de argumentar sólida- mente sus ideas y convicciones de forma oral y escrita; utilicen información relevante en sus argumentaciones; escuchen y acepten las contribuciones de otros; participen y contribuyan activamente en la discusión; planteen sus puntos de vista de manera clara
y sin agredir a los demás; manejen la controversia en el debate como una oportunidad; tomen decisiones, busquen acuerdos y consensos; resuelvan desacuerdos y conflictos de manera pacífica y respetando las normas democráticas.
• Relaciones con el otro y habilidades de manejo de situaciones nuevas: son objetivos del cu- rrículum y su enseñanza que alumnas y alumnos lleguen a ser flexibles y abiertos frente
a las visiones y creencias distintas a las propias; se adapten frente a situaciones nuevas;
sean empáticos y asertivos en la comunicación y relaciones con los demás; resuelvan pa- cíficamente los conflictos; comprendan los efectos que pueden tener las propias actitudes en los demás; demuestren apertura y aceptación de la crítica de los pares.
• Pensamiento crítico y juicio moral: asimismo, son objetivos de aprendizaje el que logren demostrar grados crecientes de autonomía y autodeterminación en sus ideas y decisiones; reflexionen críticamente respecto de la realidad; conozcan y manejen habilidades para la resolución de dilemas morales y sociales; sean capaces de discernir en las situaciones que plantean conflictos entre valores; razonen moralmente; demuestren capacidad para autoevaluarse críticamente y superarse.
• Organización y participación: los objetivos en este caso es que sean capaces de trabajar en equipo; se apropien de los objetivos y metas del grupo; asuman las responsabilidades y tareas que define el grupo; evalúen el propio trabajo y el de los demás durante el proceso para verificar avances y obstáculos; negocien con otros; sean capaces de hablar y actuar por otros, y ejercer un liderazgo democrático; identifiquen diferentes roles y funciones
al interior del equipo de trabajo; administren distintos recursos y necesidades del equipo
para el logro de las metas propuestas; escuchen las opiniones y sugerencias de todos los miembros del grupo; separar mediar frente a conflictos; y ser capaces de presentar y defender un caso.
• Formulación y resolución de problemas: los objetivos buscados respecto a este ámbito de habilidades es que al egresar de su experiencia escolar los alumnos sean capaces de
identificar y analizar problemas del entorno; sepan indagar sobre soluciones e identificar recursos de ayuda; reconozcan que existe más de una solución a un determinado problema;
y puedan transformar el entorno en forma creativa.
Por último, el ejercicio de una ciudadanía efectiva que se condiga con los requerimientos de las democracias modernas, requiere del desarrollo de actitudes personales y respecto de la sociedad. Estas han sido recogidas por el currículum en las siguientes categorías:
• Personales: se espera que alumnas y alumnos aprendan a hacerse responsables por las consecuencias de las propias acciones; que manifiesten confianza en sí mismos; sean ho- nestos y leales; que manejen la incertidumbre y el cambio; que demuestren su iniciativa personal y espíritu emprendedor.
• Visión del otro: del mismo modo, el currículum vigente apunta a desarrollar en los alumnos actitudes que favorezcan las relaciones con los demás entre las que destacan: la empatía, la tolerancia, el respeto por las diferencias; el aceptar y valorar la diversidad; demostrar un compromiso por la defensa de la dignidad humana y de los Derechos Humanos; valorar el aporte de los otros; valorar la identidad y cultura propias.
• Integración social: el currículum plantea objetivos y contenidos que apuntan a desarrollar en alumnas y alumnos la solidaridad y actitudes de compromiso con la sociedad.
• Convivencia pacífica y democrática: por último, el currículum vigente ofrece una serie de oportunidades para que los alumnos y alumnas aprendan a valorar la convivencia social pacífica, el pluralismo, la colaboración y la participación responsable en la vida social democrática; que reconozcan y respeten los valores de la libertad, la justicia y la verdad; que logren una mirada que aprecia la política democrática y la considera constructivamente.
3. ORGANIZACIÓN POLÍTICA, DEMOCRACIA Y DERECHOS HUMANOS
EN EL CURRÍCULUM VIGENTE
Como se ha explicado, lo fundamental de los objetivos y contenidos relacionados con For- mación Ciudadana pertenecen al área curricular o asignatura de Historia y Ciencias Sociales. La misma organiza una secuencia de aprendizaje de conocimientos, habilidades y valores que va desde los grados iniciales hasta 4° Año Medio. En la presente sección se describirá en forma sucinta tal secuencia, refiriendo qué objetivos y contenidos organizan las oportunida- des de aprendizaje en torno a tres conceptos claves de formación ciudadana, por grado. La descripción se basará tanto en el marco curricular, obligatorio para todos los establecimientos, como en los programas de estudio del Ministerio de Educación, que son opcionales para los establecimientos. 13
Debe tenerse presente que lo que sigue no es exhaustivo respecto a Formación Ciudadana en el currículum de Historia y Ciencias Sociales. Por ejemplo, este considera importantes contenidos de Economía, que sin duda forman parte de la Formación Ciudadana, pero que en este documento no serán explicitados.
Los objetivos y contenidos relevantes definidos en la asignatura Comprensión del medio natural y social y cultural para 1° y 2do Año Básico plantean que los niños y niñas deben al final del ciclo poder identificar, describir y apreciar las funciones propias del grupo familiar, de la comunidad escolar y de los principales servicios e instituciones de la comunidad local. En este nivel se busca que los alumnos comprendan que viven en una sociedad organizada y que las instituciones que los rodean son relevantes para el conjunto de la comunidad y para ellos mismos. Del mismo modo, niños y niñas en este nivel deben poder identificar y valorar símbolos patrios, reconocer personajes y significados de las efemérides más relevantes de la historia nacional.
En términos de valores y aprendizajes de actitudes, el currículum en estos años iniciales plantea objetivos y actividades relacionados con la dignidad humana, el respeto por el otro, la valoración de las diferencias, el respeto por la vida y el cuidado del entorno. En especial se desarrollan contenidos y actividades que permiten que los niños y niñas identifiquen sus derechos, tales como: tener una identidad; tener una familia; el derecho a la educación y a tener una nacionalidad, entre otros.
13 Aproximadamente el 87% de los establecimientos siguen los programas de estudio oficiales.
En 3° y 4° Año Básico, los estudiantes indagan acerca de las culturas originarias de Chile, investigando acerca de su localización y características principales de sus formas de vida. En este contexto revisan aspectos relacionados con la estructura familiar y social que predominaba en cada una de ellas, poniendo especial énfasis en la particularidad de su organización social y en su riqueza cultural.
En el segundo ciclo de la Enseñanza Básica, 5° a 8°Año Básico, se busca que los estudiantes logren caracterizar a Chile como una República Democrática, reconociendo los elementos que distinguen a una república y a una organización democrática; que profundicen acerca de las libertades individuales; y que valoren el pluralismo y logren desarrollar una actitud posi- tiva hacia la participación ciudadana. En este ciclo se trabajan por primera vez los conceptos fundamentales de una cultura cívica democrática (república, Estado, nación, democracia, ciudadano, derechos individuales y Derechos Humanos) en el contexto de la historia de Chile, primero (6° Año Básico), luego el de la historia universal (7° Año Básico) y, finalmente, del siglo XX (8° Año Básico).
En relación a los conocimientos referidos a Estado y Nación, en 6° Año Básico se introducen las nociones de república y democracia al trabajar la Historia de Chile. Dentro de los objetivos que están planteados para este curso, se espera que los alumnos hagan un uso pertinente de conceptos tales como Estado, república, democracia, gobierno representativo, división de los poderes del Estado, soberanía popular y Constitución Política, entre otros. Estos conceptos no son desligados de los esfuerzos realizados durante la Independencia y la posterior experiencia republicana, para definir lo que finalmente sería el actual sistema democrático en Chile.
En efecto, dentro de los contenidos mínimos obligatorios definidos en el Marco Curricular, se establece que los alumnos de este nivel deben “Comprender el proceso de Independencia de Chile y la formación del Estado y la Nación” 14 para lo cual estudian e investigan acerca de antecedentes, hitos y próceres de la Independencia y la organización de la República; también aprenden acerca de la evolución republicana en Chile, investigando respecto de la Guerra del Pacífico, el parlamentarismo, el régimen presidencial y los principales hitos del Estado chileno hasta el presente. Del mismo modo avanzan en su conocimiento respecto de las autoridades nacionales, regionales y comunales: el Presidente de la República, los ministros de Estado, el Poder Legislativo representado por diputados y senadores, los representantes del Poder Judicial, intendentes y otras autoridades regionales, autoridades municipales como alcaldes y conce- jales. Para esto recurren a diferentes fuentes de información, entre las cuales se propone, por ejemplo, que visiten la página web del Congreso Nacional, realicen entrevistas a autoridades regionales, locales, políticas y se informen respecto de sus funciones y actividades.
14 Mineduc, (2002). Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos Obligatorios de la Educación Básica. Actualización 2002, Pág. 138.
Las transformaciones sociales, económicas, políticas y culturales ocurridas en Chile durante el siglo XX, también son materia de estudio en este grado. En esta línea se estima fundamental que los alumnos y alumnas conozcan el proceso político que se inicia con la aprobación de
la Constitución de 1925, y aprecien los cambios económicos y sociales ocurridos en el país
en los años treinta y sesenta del siglo XX. Importa que comprendan el proceso de industria-
lización y sus consecuencias sociales; la efervescencia social y cultural de los años sesenta y las principales propuestas políticas de la década del sesenta en adelante. En este grado estudian por primera vez la crisis de la democracia de 1973, el golpe de Estado y la evolución política siguiente, hasta el fin del gobierno de la transición (1994). El currículum incluye el estudio de los cambios ocurridos durante el gobierno militar, dando especial énfasis a la aprobación de una nueva Constitución y un modelo económico abierto al mercado internacional, así como
al conocimiento y valoración del proceso de recuperación y transición a la democracia de la
última década y media del siglo pasado. Para esto, los estudiantes desarrollan actividades tales como: elaborar un cuadro comparativo de las principales características de los gobiernos entre 1964 y 1994, que contemple: años, nombre del presidente, tipo de acceso al poder, sectores políticos que lo apoyan, principales acciones, hechos característicos del período.
En 7º Año Básico se vuelve sobre los conceptos de democracia y república, ampliando la mi- rada hacia los derechos ciudadanos, pero esta vez desde el contexto de la Historia Universal:
Grecia, Roma y la Revolución Francesa.
A partir de la Unidad 2 del Programa de Estudio, 15 los alumnos y alumnas distinguen los
elementos propios de la organización política en Grecia y Roma, y los comparan con la orga-
nización política actual en Chile, en especial a través de la lectura y análisis del capítulo Nº
1, artículo Nº 4, de la Constitución Política, en que se declara al país como una República
Democrática. Utilizando aprendizajes de años anteriores comentan las características de esta organización y su origen histórico. Específicamente en el tema de democracia, los estudiantes desarrollan diversas actividades, como leer el discurso fúnebre de Pericles y responder a preguntas tales como: ¿Cómo evaluaría Pericles el comportamiento de un ciudadano que evita votar en un proceso electoral hoy en día? Del mismo modo hacen una comparación y contrastan las características de la Atenas Democrática y la República Romana, con las características de la República Democrática actual.
Respecto a la Revolución Francesa el foco está en las proyecciones de la misma en el mundo contemporáneo: derechos ciudadanos, formas republicanas de gobierno y los principios de libertad, igualdad y solidaridad. En particular sus aportes a la definición de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, su impacto e influencia en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Por ejemplo, los alumnos analizan y evalúan la Declaración del Hombre y del Ciudadano, y comparan y contrastan con la actualidad; leen la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano y responden de acuerdo a este documento: ¿Qué es un dere- cho? ¿Cuáles son los derechos naturales? ¿En qué situaciones un gobierno puede suprimir los derechos de las personas? ¿Qué artículos manifiestan de modo especial los principios de libertad, igualdad y fraternidad?
15 Mineduc. Programa de Estudio Comprensión de la Sociedad, 7º Año Básico. Santiago de Chile. Pág. 33.
En 8° Año Básico el tema de la democracia se trabaja a partir de la mirada a los procesos políticos que marcaron el siglo XX. Es así que los alumnos y alumnas indagan respecto del
totalitarismo, los Derechos Dumanos y la democracia. Para ello estudian las guerras mundiales,
la conformación de dos grandes bloques después de la segunda guerra mundial, la caída del
bloque socialista, los temas políticos en relación a fenómenos culturales y sociales característicos de este siglo. Como una forma de reforzar la idea de que el sistema democrático es el único que garantiza el respeto por las libertades políticas y civiles, (una de las dimensiones de los Derechos Humanos), los estudiantes analizan las dictaduras de Hitler y Stalin como expre- siones de totalitarismo. Reconocen que en democracia, los poderes públicos, además de estar separados, son responsables de sus acciones frente a la sociedad, por lo tanto, en democracia
el Estado es quien debe estar al servicio de la persona y no la persona al servicio del Estado,
como fue el caso de los regímenes totalitarios del siglo XX.
También en 8° Año Básico los alumnos estudian y reflexionan respecto de los aportes y el impacto que ha significado la Declaración de los Derechos Humanos en la organización social
y política actual. Junto a ello, en este nivel, se busca lograr que los alumnos se sensibilicen para observar críticamente la realidad y el entorno respecto del cumplimiento o violaciones de estos derechos, reforzando su respeto y promoción.
El currículum de Historia y Ciencias Sociales propone que al finalizar el programa de estudio de 8° Año Básico, se inste a los alumnos a diseñar y llevar a cabo un proyecto grupal de acción social comunitaria, donde ellos puedan experimentar el significado de asumir la responsabilidad social e individual de promover los Derechos Humanos y asegurar que éstos se cumplan, ya sea a nivel de su entorno inmediato, como a nivel de la sociedad en su conjunto.
En sus años de Educación Media, alumnos y alumnas vuelven a estudiar, investigar y debatir sobre contenidos que enfrentaron por primera vez entre 6° y 8° Año Básico. Así, en 1° Año Medio volverán sobre contenidos que estudiaron en 6° Año Básico: institucionalidad política democrática del país, organización regional; en 2° Año Medio, lo que estudiaron en 6° Año
Básico sobre organización política de la república en el siglo XIX, y desarrollos en el siglo XX. En 3° Año Medio vuelven sobre Grecia, Roma, y la Revolución Francesa, consideradas desde el prisma de una profundización de los conceptos claves de democracia, ciudadanía
y libertades públicas. En 4° Año Medio ponen en juego el bagaje conceptual adquirido res-
pecto a cultura política democrática, para estudiar y someter a juicio crítico, características
principales de la sociedad contemporánea y los grandes procesos históricos de la segunda mitad del siglo XX.
En 1° Año Medio se establece como uno de los Objetivos Fundamentales del Marco Cu- rricular el “Conocer la institucionalidad política regional y nacional, los derechos y deberes ciudadanos contenidos en la Constitución Política del Estado de Chile y manejar algunos conceptos básicos de ciencia política” 16 para lo cual los alumnos estudian el contexto de la institucionalidad política regional y nacional.
En las Unidades 1 y 3 del Programa de Estudio se profundiza en la investigación y reconoci- miento de la comunidad regional, específicamente en lo que se refiere a organización política, de manera que los estudiantes identifiquen organizaciones sociales en su comunidad, valorando su significación y debatiendo en torno a la importancia de las organizaciones sociales para canalizar los intereses y demandas de la comunidad. Junto a ello, conocen las autoridades locales, sus atribuciones y funciones, para lo cual las identifican (su origen, funciones, atri- buciones y grado de autonomía) y caracterizan la administración comunal.
También en 1° Año Medio el Marco Curricular plantea como Objetivo Fundamental el “Valorar
organización política democrática y pluralista y comprometerse con el ejercicio de deberes
derechos que ella implica, valorando la búsqueda conjunta del bien común”. 17 Para esto
los estudiantes profundizan en contenidos como son: Constitución Política, nacionalidad y ciudadanía, derechos individuales en la Constitución Política de la República, poderes públicos
en Chile: ejecutivo, legislativo, judicial. Analizan distintas formas de participación política de
la ciudadanía: organizaciones sociales, partidos políticos, sufragio; comprenden el rol de los
partidos políticos en los sistemas democráticos representativos, valoran la importancia de la participación política y conocen los mecanismos a través de los cuales la ciudadanía participa en política, especialmente el sistema electoral chileno y las distintas formas de participación social. En este nivel de la enseñanza, se espera que los estudiantes ya utilicen con propiedad los conceptos de democracia, república, soberanía, nación, autoritarismo y totalitarismo.
Por último, al igual que al final de 8° Año Básico, se plantea el desarrollo de proyectos de acción cívica como un contenido mínimo obligatorio: se trata del diseño y realización práctica de un proyecto de acción social comunitaria donde se busca que los alumnos tengan la ocasión de experimentar habilidades de análisis de la realidad, búsqueda participativa de soluciones
a problemas de su comunidad, así como de gestión y organización democrática, junto con el desarrollo de valores y actitudes de solidaridad y compromiso público.
En 2° Año Medio se estudia la historia de Chile, organizada en cuatro grandes unidades temáticas: Construcción de una identidad mestiza; La creación de una nación; La sociedad
finisecular: auge y crisis del liberalismo; El siglo XX: la búsqueda del desarrollo económico
y de la justicia social.
Una vez analizada la Independencia, en la segunda unidad los alumnos y alumnas se abocan
estudio del proceso de construcción de la nación. Sobre este punto el currículum destaca
pluralidad de ensayos de organización política, más que para conocerlos uno a uno, para
Marco Curricular Enseñanza Media “Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos Obligatorios para la Enseñanza Media” Decreto 220/1998. Pág. 101. Santiago de Chile.
Mineduc (1998). Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos Obligatorios de la Educación Media. Sector Historia y Ciencias Sociales. Formación General. Santiago de Chile. Pág. 101.
comprender que se buscaron fórmulas políticas alternativas, y que la organización que final- mente se consolida tiene influencia hasta nuestros días. Como paso posterior, se aborda el desarrollo cultural y político del país, caracterizado por la hegemonía liberal. El énfasis está puesto en el tipo de cultura que se promueve, y las consecuencias políticas del pensamiento liberal, especialmente en términos de las libertades públicas, limitación y fiscalización del poder político, garantías individuales. Asimismo, se analiza el distanciamiento y los conflictos crecientes que se producen con la Iglesia, y la secularización del Estado. Se espera que los estudiantes valoren la expansión de las libertades públicas en el período y su consolidación como modelo legítimo de organización política.
A lo largo del 2° Año Medio, y en especial en relación al estudio del desarrollo político del
país en los siglos XIX y XX, importa especialmente que alumnas y alumnos comprendan di- námicamente la democracia, es decir, no como un estado inmutable, sino como una forma de organización política perfeccionable y también vulnerable. En relación a lo primero, interesa especialmente que entiendan el proceso de expansión de los derechos ciudadanos durante el siglo XX, y respecto de lo segundo, a partir del análisis del quiebre de la democracia en los setenta y su recuperación en los noventa, que comprendan que la democracia es una forma de convivencia que debe cuidarse y que, preservarla, es responsabilidad compartida por todos
los actores sociales. Esta revisión tiene como propósito el que valoren la democracia en lo que
se refiere a la resolución pacífica de los conflictos políticos y como forma de participación
ciudadana. Así, por ejemplo, a través de actividades en clases los estudiantes analizan las con- diciones históricas que condujeron al golpe militar de 1973, contrastando diferentes visiones historiográficas; analizan las consecuencias sociales y personales que significó la trasgresión
a los Derechos Humanos durante el gobierno militar; e investigan y discuten respecto del proceso de transición a la democracia.
Por último, a través de la elaboración de análisis de textos, ensayos, disertaciones, debates y foros, los alumnos tienen la oportunidad de aplicar conceptos como: ciudadanía, libertades públicas y representación de minorías, analizando cómo se manifiestan en la actualidad.
En 2° Año Medio también los alumnos se introducen en la temática de las desigualdades sociales que se planteaban en la sociedad chilena a principios del siglo XX. Profundizan respecto del acceso a la educación y el establecimiento de ésta como un derecho ciudadano,
junto con el impacto social y cultural que tuvo este hecho, particularmente en los efectos de
la mayor escolaridad en el fortalecimiento de los sectores medios.
Respecto a la ampliación de los derechos ciudadanos y humanos durante el siglo XX, en este nivel se informan acerca de la incorporación de las mujeres al ámbito público y la igualdad de derechos ciudadanos entre hombres y mujeres y reconocen la ampliación del sufragio y la reforma agraria como grandes cambios estructurales del período, referidos a la expansión de derechos fundamentales y la valoración de la igualdad.
En 3° Año Medio, en el contexto de la historia europea, los estudiantes analizan y comentan
respecto de los aportes y legado heredados de Grecia y Roma, particularmente en lo referido
a organización política. En la Unidad 2 del Programa de Estudio, los alumnos y alumnas
profundizan sus conocimientos sobre conceptos políticos fundamentales de la Grecia Clásica:
el objetivo es que los alumnos amplíen y profundicen sobre el origen histórico de los con- ceptos de: política, democracia, ciudadanía y república, confrontándolos con su significado en el presente.
Durante este año también se desarrollan contenidos vinculados a las revoluciones modernas
y su impacto en la conformación del mundo contemporáneo. El estudio de la Revolución
Francesa, sus causas y efectos, permite que los alumnos de 3° Año Medio sean capaces de hacer un análisis de su impacto en el reconocimiento de los derechos de las personas como legado universal; junto a ello, se busca que el estudio sobre las implicaciones de la Revolución
Industrial los habilite para identificar las ideologías surgidas en un mundo que se industrializa
y se democratiza, vinculándolas a los conflictos sociales y políticos de la época.
Por último, en 4° Año Medio se profundiza la comprensión del funcionamiento político nacional, y de sus orígenes y desenvolvimiento histórico. En este último grado se abordan problemas del mundo contemporáneo y de América Latina. En este contexto se reflexiona, una vez más, sobre la Democracia y sus vicisitudes en el siglo XX. A partir del análisis respecto de los antecedentes históricos que permiten comprender el orden mundial actual, los estudiantes, revisan los principales hitos históricos del siglo XX (guerras mundiales, guerra fría, caída del muro de Berlín, el fin del bloque socialista, el auge del neoliberalismo) y el impacto de estos en el resguardo y fortalecimiento de la democracia como sistema político .
En relación a la América Latina contemporánea, los estudiantes de 4° Año Medio analizan los
avances y retrocesos del continente en la segunda mitad del siglo XX, destacando temáticas propias de la democracia moderna, y que la interpelan, como la búsqueda del desarrollo con equidad,
la situación de las minorías, la preservación del medio ambiente, tratados internacionales, la
existencia de gobiernos autoritarios y los procesos de re-democratización en la región.
En relación a la temática de los Derechos Humanos el programa de Historia y Ciencias Sociales aborda la complejidad de algunos de los grandes problemas sociales del mundo contemporáneo, como son la pobreza y el deterioro medioambiental. En este marco se trabajan contenidos relativos a los tratados internacionales sobre Derechos Humanos, igualdad de oportunidades para mujeres y hombres, preservación del medio ambiente y superación de la pobreza.
4. EL COMPLEMENTO DE OTRAS ASIGNATURAS AL DESARROLLO
En un sentido muy directo, es el conjunto de la experiencia escolar la que forma y desarrolla,
o no, el carácter ciudadano deliberativo o democrático. Desde esta perspectiva, todas las
disciplinas del currículum contribuyen a tal proceso formativo. Al decir de una reconocida
estudiosa de la educación democrática “las habilidades lógicas enseñadas por las matemáticas y
la ciencia, las habilidades interpretativas enseñadas por la literatura, la comprensión de estilos
de vida divergentes enseñada por la literatura y la historia e incluso la deportividad enseñada por la Educación Física pueden contribuir a la educación moral de los ciudadanos”. 18
En esta sección, sin embargo, se dará cuenta sólo de aquellas disciplinas que tratan con objetivos de aprendizaje que explícita y directamente dicen relación con aspectos o dimen- siones de conocimiento, habilidades y actitudes considerados centrales para una adecuada Formación Ciudadana contemporánea. Como se advirtió en la sección 2.3 (y en el Cuadro 4), hay tres disciplinas que caen dentro de este criterio: Lenguaje, Orientación y Filosofía. Hay contenidos relevantes para ciudadanía en Ciencias y en Educación Tecnológica, que no serán considerados aquí.
El área curricular de Lenguaje es la más importante del plan de estudios en términos de horas,
tanto en Educación Básica como en Educación Media. La misma tiene objetivos y contenidos de aprendizaje que se refieren a cuatro aprendizajes cruciales para la formación ciudadana: el reconocimiento del otro y el valor del diálogo; el hablar en público; el conocimiento y análisis de los medios de comunicación masiva; y las habilidades de argumentación.
Respecto a los aprendizajes referidos a la democracia, este sector curricular privilegia desde pequeños y en forma gradual, el desarrollo de capacidades como son: hablar en público, aprender a escuchar, a argumentar y defender las propias ideas y convicciones; de plantear los propios puntos de vista, de manera clara y sin agredir a los demás y de manejar la contro- versia en el debate como una oportunidad; todo esto en vistas a la participación en la vida ciudadana. El desarrollo de la oralidad, que acompaña al conjunto de la secuencia de lenguaje en la experiencia escolar, favorece asimismo la posibilidad de diálogo reflexivo y negociador de acuerdos.
Guttman, Amy (2001). La Educación Democrática. Una teoría política de la educación. Paidós, Barcelona. Pág. 73.
El sector de Lenguaje y Comunicación, desde 5° Año Básico en adelante, provee a alumnos
y alumnas de oportunidades precisas para el manejo y análisis de la información pública,
fomentando en ellos la capacidad de hacer una lectura y audición comprensiva y crítica de la información noticiosa, política y publicitaria que aparece en los medios. Es así que se espera que los estudiantes sean capaces de distinguir entre hechos y juicios sobre la realidad y de analizar críticamente los mensajes políticos, publicitarios y periodísticos.
Lo señalado se expande y profundiza en la Educación Media. La disciplina se articula según cuatro ejes: comunicación oral, comunicación escrita; literatura; y medios masivos de comu- nicación. Los dos primeros y el último tienen como norte el logro de habilidades directamente
relevantes para la formación ciudadana. En comunicación oral y escrita el discurso persuasivo
y el argumental son foco de atención especial. Por ejemplo, son objetivos fundamentales en 3° Año Medio: Comprender los procesos de comunicación centrados en la controversia generada
por diferencias de opinión y el discurso argumentativo propio de estas situaciones; reconocer
y utilizar con propiedad los principales elementos, recursos y procedimientos del discurso
argumentativo oral y escrito. 19 Respecto a la recepción de los mensajes de los medios de co- municación masiva, se propone, por ejemplo, la comparación de informaciones y versiones de un mismo hecho entregadas por distintos medios, estableciendo similitudes y diferencias y proponiendo explicaciones para ellas (2° Año Medio); o, análisis del componente argumenta- tivo de textos periodísticos, programas radiales y de televisión, identificando procedimientos de persuasión y disuasión empleados, y evaluación de los problemas éticos involucrados y la detección de prejuicios (sexistas, raciales, sociales, erarios, etc.) (3° Año Medio).
A través de la asignatura de Filosofía, en 4° Año Medio, Modalidad Humanístico-Cientí-
fica, los estudiantes abordan el análisis de las relaciones entre las instituciones, el poder y la sociedad. En este sentido, a través de las preguntas que se plantea la Filosofía respecto de ¿cuál es la mejor forma de organizar el Estado?, se introducen en el sentido axiológico y ético de la política y la organización social, las cuales –por definición– se sostienen en valores y principios que son referentes esenciales en la formación de la conciencia moral de los ciuda- danos y ciudadanas. Se espera que aprecien cómo las distintas valoraciones que se haga de
la política se fundamentan en conceptos más amplios sobre la naturaleza del ser humano y
del bien común. Por otra parte, a través del estudio de distintos autores clásicos y otros más contemporáneos, el sector de Filosofía provee a los estudiantes de un espacio de reflexión crítica sobre las relaciones entre ética y poder.
Así, son objetivos fundamentales “evaluar visiones alternativas sobre los fundamentos de la moral y valorar el desarrollo de las normas morales para el desarrollo espiritual”; “comprender
Ministerio de Educación, (1998) Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos Obligatorios de la Educación Media, Decreto N° 220, p.48.
el carácter específico de las normas morales y valorar su importancias para el desarrollo de la autonomía y el respeto a los demás”. Por su parte, en términos de contenidos, el Marco Curricular define como focales en este último año de la Educación Media: diferentes funda- mentos de la moral; conceptos morales básicos (daño, autonomía personal, compromiso, bien, mal, virtud, libertad, responsabilidad); relaciones de poder en la sociedad: poder y política; democracia como orden legítimo; democracia política y democracia social; el concepto de justicia: justicia retributiva y distributiva; justicia e igualdad. 20
Por otra parte, a través de la Formación Diferenciada Humanístico Científica, en el sector curricular de Filosofía y Psicología se plantea la posibilidad de desarrollar, tanto en 3° Año Medio como en 4° Año Medio, un curso anual sobre Argumentación. Uno de sus ejes prin- cipales dice relación con “La argumentación y la resolución de controversias”. 21 En él los estudiantes desarrollan contenidos como son: el diálogo, la controversia y la necesidad de fundamentar las opiniones; estructura de las argumentaciones, conclusiones y premisas; los diferentes contextos sociales en los que se desarrollan las argumentaciones (vida cotidiana, discurso público, publicidad). Del mismo modo, se plantea trabajar con los alumnos el tema de “La argumentación y las falacias informales” lo que les permite, entre otros contenidos, profundizar acerca de la verdad y la validez en los distintos tipos de argumentos y los tipos de falacias que predominan en las argumentaciones. Estos contenidos revisten una especial relevancia y valor para que los estudiantes desarrollen competencias para el análisis y ejercicio del discurso público.
En relación al desarrollo de habilidades y actitudes hacia la participación democrática, a partir de 5° Año Básico, la asignatura de Orientación contempla entre sus Objetivos Fundamentales, oportunidades de aprendizaje en las que los alumnos y alumnas puedan experimentar aquellas competencias relacionadas con la participación y organización democrática 22 : desarrollar ca- pacidades para cumplir con las exigencias de la interacción personal espontánea y socialmente pautada. Desarrollar competencias para participar de manera activa y con iniciativa en la vida del curso y de la escuela.
El compromiso ciudadano y el desarrollo de prácticas democráticas en la vida social se adquiere y desarrolla, entre otros medios, a través de la experiencia de participar, organizarse y desarrollar proyectos comunitarios. A partir de 5° Año Básico, el programa de estudio de Orientación comienza a poner las bases necesarias para que los estudiantes aprendan a identificar problemas que afectan la vida del curso y que requieren de la participación organizada de todos para su solución. La propia experiencia de cooperación debe llevar a niños y niñas a visualizar la necesidad de la organización y de lograr los acuerdos y normas que la constituyen. Para ello,
20 Ministerio de Educación (1998) Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos Obligatorios de la Educación Media. Santiago de Chile, págs. 121 y 122.
21 Ministerio de Educación (1998) Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos Obligatorios de la Educación Media. Santiago de Chile. Pág. 247.
Ministerio de Educación (2002). Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos Obligatorios para la Enseñanza Básica. Actualización. Santiago de Chile. Pág. 177.
la participación estudiantil debe sostenerse en los principios que sustentan una convivencia democrática. Ello supone modelar actitudes y prácticas democráticas en la sala de clases, tales como: respeto por las opiniones de los demás, turnos para hablar, toma de decisiones a través de votaciones, entre otras. Estos aprendizajes se van afianzando y profundizando en 6° Año Básico, de manera de sentar las bases necesarias para que a partir de 7° Año Básico sean los propios estudiantes quienes se organicen y participen democráticamente a través de la actividad de Consejo de Curso, en vistas a prepararlos para que en la Enseñanza Media formen parte de la organización y representación estudiantil: Centro de Alumnos.
La Formación Ciudadana exige abordar el tema de los derechos fundamentales de las perso- nas. En este contexto y considerando que niños y niñas son sujetos de derechos, la asignatura de Orientación que se desarrolla desde 5° Año Básico a 8° Año Básico, se transforma en un espacio formal y explícito para el conocimiento y reflexión acerca de estos derechos. En cuanto a desarrollo de habilidades y actitudes específicas para la promoción y respeto de los Derechos Humanos, el sector de Orientación, presente en el segundo ciclo, cuenta con un espacio privilegiado para que los alumnos y alumnas experimenten actividades referidas a sus propias experiencias y disposiciones relacionadas con esta temática. Es así que en 5° Año Básico y 6° Año Básico se investiga y profundiza respecto del conocimiento de los derechos de niñas y niños, llegando a evaluar el grado de su cumplimiento en los espacios más coti- dianos de su vida: el curso, el hogar, la escuela, su país. Del mismo modo, el sector plantea trabajar con los estudiantes de este ciclo (de 5° a 8° Año Básico) en torno a las relaciones interpersonales y la convivencia social democrática, el respeto y resguardo de los derechos fundamentales de las personas. Una de las actitudes que se fomentan en estos cursos es el
respeto a la diversidad y la valoración de las diferencias, entendiendo que éstas son parte de
la riqueza humana. El Consejo de Curso, por su parte, se constituye en un lugar privilegiado
para que los alumnos y las alumnas experimenten un espacio de formación social, personal
y de ejercicio de la ciudadanía.
El desarrollo de la actividad de Consejo de Curso, contemplada en el Plan de Estudios desde 5° Año Básico a 4° Año Medio 23 , es una buena oportunidad para que los estudiantes apliquen algunos de los conocimientos adquiridos respecto de la organización y participación política. De manera específica, el Consejo de Curso, como actividad liderada por los propios estu-
diantes, permite que éstos pongan en práctica una serie de habilidades y acciones propias del ejercicio de la ciudadanía. Por ejemplo, la discusión y deliberación de temáticas, proyectos
y propuestas del curso y el establecimiento; el desarrollo del liderazgo democrático, donde
se plantea el desafío, por una parte, de elegir a los representantes de los estudiantes del curso (voto, representatividad) junto con el asumir la responsabilidad de ser representantes del grupo (responsabilidad pública y gestión democrática de los procesos). Del mismo modo los estudiantes tienen la oportunidad de aprender a tomar decisiones en el grupo curso, escu-
chando y valorando las opiniones de todos y logrando un consenso por mayoría, respetando y asumiendo las decisiones tomadas; aprenden a ser capaces de mediar y lograr acuerdos frente
a conflictos de intereses o planteamientos diversos que surjan de la asamblea. Un aprendizaje
23 Cabe destacar que el Plan de estudios de la Educación Básica, 5° Año Básico a 8° Año Básico, contempla 1 a 2 horas a la semana para desarrollar esta actividad. En el caso de la Enseñanza Media, el Plan de Estudio señala que el Consejo de Curso forma parte del currículum de Formación General, por lo cual los estableci- mientos deben destinar un tiempo semanal para su desarrollo.
no menos importante que está presente en esta actividad dice relación con la transparencia y probidad en el ejercicio de la autoridad y la rendición pública de cuentas, tanto en las metas logradas, las dificultades enfrentadas, como en el manejo de los recursos del curso en las distintas actividades que se desarrollan.
5. LA FORMACIÓN CIUDADANA Y SU ENFOQUE TRANSVERSAL
El Marco Curricular para la Enseñanza Básica y Media define Objetivos Fundamentales Transversales (OFT), que cruzan las experiencias de aprendizaje en las distintas asignaturas y niveles de enseñanza.
La inclusión de los OFT ha sido una de las innovaciones introducidas por el nuevo currículum. Ellos dan cuenta de metas de logro que se espera alcancen los estudiantes y que trascienden asignaturas y niveles.
Los OFT imprimen dirección –moral y cognitiva– a los aprendizajes específicos que se pro- mueven desde las diferentes asignaturas, vale decir, contribuyen a orientar el tratamiento de las materias propias de un determinado ámbito del conocimiento. La formación ciudadana adquiere aquí plena figuración. Los OFT que apelan a ella le asignan al profesor de Matemáticas, de Ciencias Naturales, de Artes o Educación Física, la responsabilidad de crear oportunidades de aprendizaje para que sus alumnos adquieran y desarrollen competencias relevantes para una ciudadanía participativa, crítica y responsable.
• En el ámbito del Crecimiento y Autoafirmación Personal se busca estimular rasgos y cualidades potenciales de los estudiantes que conformen y afirmen su identidad per- sonal, favorezcan su desarrollo emocional, una adecuada autoestima y seguridad en sí mismos. Dentro de la conformación de la propia identidad, niños y niñas se reconocen como parte de una sociedad más amplia. Esta identificación los lleva a la necesidad de
desarrollar una serie de habilidades y cualidades personales que les permitan participar
y aportar a la construcción de una sociedad más justa y democrática: ejercitar la habili- dad de expresar y comunicar las opiniones, ideas, sentimientos y convicciones propias; resolver problemas, desarrollar la creatividad, las capacidades de autoaprendizaje, la autoestima, la confianza en sí mismo y un sentido positivo ante la vida.
• En el ámbito del Desarrollo del Pensamiento, los OFT son explícitos en cuanto a establecer que todas las asignaturas deben generar experiencias en las que se cultive la
capacidad de seleccionar información, procesarla y comunicarla; el interés por conocer la realidad, la capacidad de reconocer problemas y buscar soluciones en el marco del bien común, así como también el desarrollo de la habilidad para expresar ideas y opiniones con claridad y eficacia. El ejercicio ciudadano demanda el acercamiento a los problemas que forman parte del entorno social, a fin de motivarse por lo que ocurre en el mundo
y comprometerse con su solución.
• El ámbito de la Formación Ética proporciona un conjunto de objetivos que buscan crear oportunidades de aprendizaje de valores universales expresados en la Declaración
Universal de los Derechos Humanos y, al mismo tiempo, adquieran conciencia respecto a las responsabilidades individuales y sociales que emanan del ejercicio de derechos.
• Por último, en el ámbito de la Persona y su Entorno, los OFT propician el compromiso del currículum en su conjunto, con el desarrollo de habilidades y actitudes favorables al fortalecimiento de la democracia y la aplicación de prácticas democráticas en situa- ciones de la vida escolar y cotidiana; a lo que se suma el compromiso con esferas que no pertenecen al mundo social, sino al entorno natural, en la perspectiva del desarrollo sustentable. Los ciudadanos deben aprender a convivir con otros de forma armónica, deben, también, crear los mecanismos que aseguren la sustentabilidad del medio en el que viven para que otras generaciones puedan disfrutar de los recursos que hoy existen.
Por último, el currículum no reduce la formación del ciudadano exclusivamente al trabajo de aula. Los OFT establecidos en el Marco Curricular orientan la mirada hacia otros espa- cios o situaciones propias de la cultura escolar para ver de qué forma en éstos se favorece el desarrollo de actitudes y habilidades ciudadanas, junto con la puesta en práctica de muchos de los conocimientos adquiridos:
• Los OFT promueven la participación y debate de parte de todos los actores de la comunidad educativa en torno a la definición de la misión, visión y los objetivos de la institución, lo que se da en llamar el proyecto educativo. En esta misma línea se enmarcan las propuestas para definir el reglamento de convivencia.
• Los OFT también promueven actividades y espacios formales para que los alumnos y alumnas ejerciten la participación y organización en variados ámbitos, convocados por el Consejo de Curso y los Centros de Alumnos, órganos fundamentales para poner en práctica ideas relacionadas con la representación, la participación y las responsabilidades en el ejercicio del gobierno.
• Una institución educativa iría en contra de su misión como formadora de ciudadanía si no genera un clima de relaciones humanas que se proponga como un modelo de relaciones sociales inspirados en el respeto a la dignidad humana y sus derechos funda- mentales; de ahí que los OFT pongan su mirada sobre esta importante dimensión de la convivencia.
• Por último, los OFT estimulan la creación de una relación pedagógica en la cual los estudiantes y profesores se sientan tratados con el respeto que se debe, asumiendo que cada uno tiene distintos roles y obligaciones.
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