Source: http://madrid.mfa.ir/index.aspx?fkeyid=&siteid=423&pageid=35649
Timestamp: 2019-03-21 01:23:32+00:00

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El Centro Superior de Estudios de Defensa Nacional
Antes que nada quisiera agradecer al Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional del Reino de España por volver a invitarme a participar en esta reunión. Para mí es un honor presentarme de nuevo en este centro y compartir esta reunión con ustedes, comandantes, profesores y honorables fuerzas militares. Hablar sobre la política exterior y la estrategia de defensa y de seguridad de los piases requiere de mucho tiempo en vista de la amplitud y la complejidad del asunto sobre todo cuando se trate de uno de los importantes actores regionales como Irán. Aun así intentaré abordar la política exterior y de seguridad de la República Islámica de Irán a nivel genérico y entrar en algunos asuntos regionales dejando un espacio al final para responder sus preguntas. Confío en que los asuntos que trataremos en esta reunión contribuirán a una mejor comprensión sobre la situación actual en especial, en lo que se refiere a Irán.
El triunfo de la revolución islámica de Irán en el año 1979 es uno de los más importantes puntos de inflexión en la historia de la vida política, cultural, social y económica de Irán y de toda la región. El triunfo de la revolución islámica que fue el auge de los esfuerzos de los ciudadanos de mi país durante muchos años para conservar la independencia y ejercer la soberanía nacional en base a las ideales y anhelos religiosos y nacionales, y fue acompañado por el lema principal de la gente, es decir; “la independencia, la libertad, la república islámica”, tuvo importantes y determinantes consecuencias tanto a nivel interno del país como en el área de la política exterior y de políticas de defensa.
Además de este gran acontecimiento político en Irán, otro factor que también ha tenido un papel clave en la definición de los enfoques de la política exterior y estrategias de seguridad de Irán, ha sido la ubicación geográfica del país. La República Islámica de Irán está situada en una región que desde el punto de vista estratégico e internacional, es considerada una de las más importantes regiones del mundo, una región que a paso del tiempo ha sido testigo de grandes y diversos acontecimientos, controversias, desconfianzas y en algunos casos, guerras y conflictos en los que se visualiza claramente la huellas de factores extra regionales.
El origen cultural, histórico y civilizatorio de la región, su posición actual respecto a la energía en el mundo, el tejido social. La diversidad étnica y los recursos y potencialidades materiales son otros factores que caracterizan el contorno de Irán. Estas características junto con aspectos como la intervención y la influencia de potencias extra regionales – que se incrementó sobre todo después del colapso del imperio otomano en la Primera Guerra Mundial – han allanado el camino para muchos acontecimientos, controversias y conflictos entre los países de la región. Estas controversias persisten hoy día y todas ellas han tenido algo que ver con la adopción de las directrices de la política exterior y de seguridad de Irán.
Por distintas razón como su ubicación y sus ricos recursos, el país persa ha sido objeto de intervenciones e influencias de países y potencias extra regionales durante los últimos dos siglos, sobre todo en los primeros años del siglo XX. Por tanto, una de las demandas ciudadanas al sistema de la República Islámica en la escena internacional es, naturalmente, esforzar para conservar la independencia e incrementar la dignidad y el poderío del país. Así que como ven la función de la política exterior y de políticas de defensa y de seguridad de la República Islámica de Irán es de suma importancia con el fin de allanar el camino de velar por la independencia y la dignidad del país y de ejercer la soberanía del pueblo. En tal ambiente y en vista de la voluntad popular para velar por la independencia y la dignidad del país, la República Islámica de Irán ha definido los principios de su política exterior con el fin de desarrollar relaciones amistosas con otros países en base al respeto mutuo. En la nueva Constitución del país se han mencionado asuntos como el desarrollo de relaciones en base a principios islámico y humanos y la dignidad; la materialización de la prosperidad y el bienestar en toda la comunidad internacional a la luz de la paz; la libertad y la igualdad de todos los seres humanos; el respeto mutuo y la no intervención en los asuntos internos de los demás; el establecimiento de relaciones fraternales; la libertad y la independencia y el rechazo del imperialismo o ser sometido a ello. Revisar la historia de mi país en los años anteriores a la revolución, aclararía la razón por la que dichos asuntos han sido mencionados en la Constitución.
La República Islámica de Irán intenta, como cualquier otro país, garantizar sus intereses nacionales y alejar las amenazas que le acechan. Irán considera que el respeto a la soberanía de los países es un factor para la consolidación de la paz, la estabilidad y la seguridad, tanto regional como internacional y en este marco saluda cualquier acción humanitaria y en base al diálogo para la resolución de los conflictos. El país reitera su respeto a los compromisos internacionales así como a tratados bilaterales y multilaterales y en base a los principios religiosos y éticos seguirá siendo un socio fiable y estable. En base a estos principios y en el marco de sus propios objetivos, Irán está interesado en desarrollar relaciones amistosas con otros países y saluda el esfuerzo de los demás países que respeten la independencia, la libertad, la soberanía y los valores del pueblo iraní y quieran entablar relaciones con el país.
Nuestra política exterior, independiente y en base a principios, afortunadamente ha sido bien recibida por los pueblos y los países de la región y de todo el mundo. Y esto ocurre mientras que durante los últimos años hemos sido objeto de muchas intenciones guerreristas por parte de enemigos regionales y potencias foráneas. Estas hostilidades se continúan hoy día en el marco de la estrategia de la iranofobia. En un solo caso, la guerra impuesta de 8 años, el pueblo iraní sufrió grandes daños en la que el régimen de Saddam recurrió a prohibidas armas químicas contra el país persa. El mensaje de la política exterior de la República Islámica de Irán es el mensaje de la unidad, la seguridad y la fraternidad y esto está enraizado en nuestras enseñanzas religiosas. Nuestra primera figura religiosa enfatiza que la persona que tiene delante, o es tu hermano de religión o es tu socio y prójimo en la creación, es decir; un ser humano. El Islam ha pedido a sus seguidores tratar bien a los que incluso les lleven la contraria y en base a esto la lógica de la República Islámica de Irán en las relaciones con los demás países, se basa en la interacción constructiva y eficiente velando al mismo tiempo por la dignidad y la independencia.
La positiva interacción de Irán con los demás países y el fortalecimiento de relaciones con los vecinos en base a afinidades culturales entre los pueblos de los países de la región así como el fortalecimiento de relaciones con países europeos como España es uno de los objetivos que siempre ha estado en la agenda de la República Islámica de Irán en el marco de sus constructivos esfuerzos para garantizar la estabilidad y la tranquilidad así como para crear un ambiente respetuoso y amistoso entre los países. En realidad, la política exterior de Irán en base a este enfoque y con el fin de reducir diferencias y hostilidades así como en busca de gestionar crisis en su contorno, desde Asia Central hasta países de Oriente Medio, siempre ha estado dispuesta y ha insistido en la necesidad de promover la colaboración y el diálogo como el único y el más cercano camino para la resolución de controversias regionales. En este mismo marco la República Islámica de Irán es uno de los principales promotores de la iniciativa de un Oriente Medio libre de armamentos de destrucción masiva aunque en el marco de la iranofobia se acusó falsamente al país de estar intentando fabricar armas de destrucción masiva. En vista de las considerables potencialidades de los países de la región, la República Islámica de Irán cree que estos países son capaces de garantizar su propia seguridad y administrar cooperaciones en distintas áreas buscando resolver las actuales controversias de forma pacífica. En el mismo marco Irán se opone a la intervención de potencias extranjeras en los asuntos de los países de la región.
El Gobierno de la República Islámica es muy serio en sus relaciones con países europeos y busca desarrollar estas relaciones en todos los sectores en base al respeto e intereses mutuos y la resolución de problemas y malentendidos mediante el diálogo. En los últimos años se ha hecho más esfuerzos para encarrilar las históricas y amistosas relaciones con los países europeos y afortunadamente estamos viendo los frutos de estos esfuerzos y este enfoque. En el marco del primer paso importante en esta área, con el papel que ejerció la Unión Europea en las negociaciones entre Irán y los países 5+1 y la consecución de un acuerdo sobre el programa pacífico nuclear de Irán, se evaluó uno de los asuntos en el marco de la diplomacia y la interacción constructiva entre las partes y mediante diálogo que concluyó en el Plan Integral de Acción Conjunta, que de no ser así hubiese podido terminar en una crisis internacional. La consecución del acuerdo nuclear no solo demostró la importancia de recurrir a la diplomacia y al diálogo como el camino más corto y menos costoso para la resolución de diferencias internacionales, sino allanó el camino para el desarrollo de relaciones y cooperaciones entre Irán y Europa. Afortunadamente tras el acuerdo nuclear, se han incrementado las visitas de alto nivel entre Irán y la Unión Europea así como con los países europeos y ambas partes han demostrado su férrea voluntad para fortalecer las cooperaciones. Nosotros creemos que Irán y los países de la Unión Europea en el marco de un análisis realista pueden llegar a la convicción de que las cooperaciones bilaterales responden a los intereses de los pueblos de ambas partes y son muy beneficiosas, sobre todo en condiciones en las que Europa se enfrenta con problemas económicos. Además, según nuestro criterio, la Europa unida y los países europeos en vista de sus potencialidades pueden ejercer un papel más notable en áreas políticas y de seguridad para el fortalecimiento y la consolidación de la paz y la tranquilidad en todo el mundo, una situación en la que Irán puede cooperar con Europa.
Es motivo de alegría saber que con el fomento de la confianza entre Irán y los países europeos somos testigos del desarrollo de relaciones y cooperaciones entre mi país y España. Afortunadamente con el encuentro entre los presidentes de gobierno de Irán y España así como las visitas intercambiadas entre los ministros de exteriores y otras delegaciones políticas y económicas de ambos países, las relaciones amistosas han entrado en una nueva fase sobre todo en el campo de cooperaciones económicas y ambas partes esfuerzan por aprovechar estas óptimas condiciones.
Un punto que quiero resaltar es la necesidad de proteger el acuerdo nuclear, conseguido entre Irán y los países 5+1, y sus frutos. Tal como lo ha confirmado la Agencia Internacional para la Energía Atómica, la República Islámica de Irán ha cumplido hasta la fecha con todos sus compromisos en el marco del acuerdo nuclear, por tanto creemos que las demás partes de ese acuerdo también han de cumplir exacta y completamente con sus compromisos para así proteger el acuerdo nuclear y allanar el camino para fortalecer cooperaciones en busca de la resolución de importantes asuntos regionales como la amenaza del terrorismo y el extremismo.
Generalmente existe una estrecha relación entre la política exterior y las políticas de seguridad de un país. Tanto la política exterior como las políticas de defensa buscan eliminar, reducir y gestionar las amenazas así como incrementar oportunidades para el país en distintas áreas interrelacionadas, de manera que sería imposible estudiar las estrategias de defensa y de seguridad de los países sin tener en cuenta factores como posibilidades, potencialidades y la orientación de su comportamiento a nivel regional e internacional. Estos factores tienen una relación estrecha con parámetros económicos, políticos y culturales del país para poder determinar la capacidad de la organización marcial del país y el análisis de las amenazas que pueden surgir por actores regionales, extra regionales y “los grupos no gubernamentales” contra el sistema político. En este sentido, la función principal de la estrategia defensiva de cualquier país se basa en el uso de los instrumentos disponibles para incrementar los intereses vitales y la seguridad nacional así como para disminuir las amenazas y los peligros. Este enfoque en vista de la limitación de los recursos de países en vía de desarrollo, es de suma importancia. Los estrategas de defensa creen que los países en vía de desarrollo deben coordinar sus estrategias de defensa con la estrategia nacional del país para que las estructuras y los organismos de la sociedad crezcan con la coherencia y consolidación interna.
Irán, en la dimensión teórica, por estar ubicado en Oriente Medio se ha enfrentado con riesgos y desafíos continuos en su espacio de seguridad. Esa región es una de las zonas excepcionales del mundo en la que hasta la fecha no se han creado medidas acordadas y sostenibles de seguridad, una región que sigue enfrentando con un gran volumen de inestabilidad e inseguridad y tampoco hay una perspectiva clara para el establecimiento de algún tipo de sistema de seguridad en ella. La relación de las potencias extra regionales con la cuestión de estabilidad o la inestabilidad en Oriente Medio es otro factor importante que se tiene que tener en cuenta.
De todas formas, el tipo y la cantidad de las amenazas regionales y extra regionales - que en algunos casos han sido diseñadas y creadas concretamente para enfrentarse a la República Islámica de Irán - junto con el cambio de la posición de Irán, de un país dependiente al bloque occidental a un país independiente, han dado lugar a una considerable motivación para que el país persa ejerza su papel en el área de la seguridad con el fin de contribuir a la estabilidad y la tranquilidad y han convertido a la República Islámica de Irán en una importante potencia regional que en el marco de la interacción constructiva con otros países de la región desempeña un papel vital en la promoción de la estabilidad y en la resolución de viejas crisis en la región.
En el pasado los desafíos de seguridad de Irán, que se originaban en su contorno, existían en distintas formas e incluían casos como la inseguridad en las fronteras, la inestabilidad provisional o incluso ataques y guerras de largo tiempo. Esta situación se repite en tiempos actuales en distintos marcos y manifestaciones. Hoy día el terrorismo y el extremismo, los gobiernos débiles y la crisis de la autoridad, así como las intervenciones de potencias extra regionales constituyen tres principales retos de seguridad en el contorno de Irán que los tres casos están correlacionados. Esta situación insostenible existe en el contorno de Irán sobre todo en países de Asia Central y del área caucásica en vista de coyunturas como las diferencias étnicas, la crisis de la legitimidad, la falta de la democracia y de instituciones civiles o economías débiles que finalmente se traducen en la inestabilidad y la inseguridad en el contorno de Irán. En medio de todo esto parece que el factor de "gobiernos débiles" se ha convertido en un idóneo recurso para el fortalecimiento y provocación de otros dos elementos, es decir la expansión del terrorismo y del extremismo así como la ampliación de la influencia y de las intervenciones de potencias extra regionales en los asuntos internos de los países de la región.
Hoy día el terrorismo y el extremismo se conocen como una amenaza para la seguridad mundial en todos nuestros países y la comunidad internacional ha llegado a esa creencia común que hay que tratar de forma urgente este problema y acabar con ello con la más eficiente forma posible. No existe ninguna duda sobre la necesidad de enfrentarse a este reto. Más allá de las confrontaciones interminables y comunes entre los políticos, estos dos problemas afines, es decir el terrorismo y el extremismo, son el resultado natural de la ineficacia de la situación actual internacional y de los últimos acontecimientos. A esas alturas, ya todo el mundo tendrá que haber dado cuenta de que la lucha eficaz y exitosa contra esos dos cancerígenos fenómenos requiere de un enfoque multilateral y estratégico que más que cualquier otra cosa depende de una comprensión inteligente de la situación social, cultural, económica y mundial en la que se han crecido estos dos fenómenos. Hoy día la contención y la erradicación verdadera de organizaciones extremistas y terroristas es una necesidad urgente. Aún así, todo esto será sólo el primer paso y parte de un esfuerzo todavía mayor. Los problemas con una naturaleza mundial y con raíces profundas, en primer lugar han de ser entendidos bien. Además para luchar contra esos fenómenos hace falta desarrollar verdaderas cooperaciones mundiales.
La República Islámica de Irán que es una de las víctimas del terrorismo ha sido uno de los países que ha luchado desde raíces y de forma seria y continua contra el terrorismo y el extremismo, cree que la lucha verdadera contra el terrorismo no tendría resultado alguno si no se toman en cuenta sus raíces ideológicas que se derivan directamente de enseñanzas del extremismo apoyados por algunos países de nuestra región. En otras palabras, no se puede pretender luchar contra el terrorismo pero al mismo tiempo ignorar el desarrollo de la enseñanza de pensamientos extremistas en distintas partes del mundo. Las acciones de grupos terroristas que actualmente se cometen en nombre del Islam contra los pueblos musulmanes de Irak, Siria y Yemen, están situadas exactamente en el punto contrario del verdadero Islam, una religión que ha recomendado a sus seguidores respetar los derechos no solo de los musulmanes sino de todos los seres humanos.
El enfoque de Irán en su contorno austral se basa en el ejemplo de una seguridad basada en la cooperación y la participación. En vista de la importancia económica y estratégica del Golfo Pérsico y como esta región constituye el primer círculo del contorno de Irán, su seguridad es de suma importancia. Esperábamos que los vecinos hubiesen aprendido de la guerra impuesta por Irak contra Irán que el monstruo que ellos mismos crearon para acabar con un enemigo inexistente, se convertiría en su propia pesadilla, una lección que aparentemente no han aprendido. Aquella guerra demostró la necesidad de crear medidas y mecanismos de seguridad regional. La materialización de este objetivo urgente en la región sobre todo en el Golfo Pérsico, requiere de asumir un conjunto de principios comunes para la mutua comprensión así como cooperaciones colectivas de seguridad regional. El ministro de Asuntos Exteriores de la República Islámica de Irán, Javad Zarif, ha manifestado recientemente en un artículo: " los países de la región necesitan superar la actual situación de división y de tención y avanzar en el camino de definir un mecanismo eficiente, equitativo y realista regional, un mecanismo con la creación de un foro regional de diálogo. Tal foro debe estar basado en principios conocidos y objetivos compartidos sobre todo en respeto a la soberanía, la integridad territorial y la independencia política de todos los estados, la inviolabilidad de las fronteras internacionales, la no intervención en los asuntos internos de los demás, la resolución pacífica de las controversias, la prohibición de amenazas o el uso de la fuerza así como promover la paz, la estabilidad, el progreso y el bienestar. Dicho foro puede contribuir a la comprensión en el nivel de gobiernos, en el sector privado y en la sociedad civil y así generar acuerdos en un amplio gama de asuntos entre ellos medidas de generación de confianza y de seguridad, la lucha contra el terrorismo, el extremismo y sectarismo, garantizar la libertad en la navegación marítima y el libre flujo del petróleo y otros recursos así como proteger el medio ambiente. Tal foro de diálogo regional podría eventualmente desarrollar oficialmente acuerdos de cooperación en el ámbito de seguridad y de no invasión. Mientras este diálogo debe mantenerse con las partes interesadas regionales pertinentes, los actuales mecanismos institucionales para el diálogo, particularmente la ONU, deben ser utilizados para alcanzar dicho objetivo. El papel regional prevista para las Naciones Unidas con el antecedente de la resolución 598 del Consejo de Seguridad, puede contribuir a aliviar las preocupaciones y las ansiedades, particularmente de los países más pequeños; proporcionar a la comunidad internacional garantías y mecanismos para salvaguardar sus intereses legítimos; y vincular cualquier diálogo regional con temas que básicamente van más allá de los límites de la región”. La república Islámica de Irán ha demostrado que apoya este mecanismo y ha saludado los esfuerzos de los demás países en este sentido.
En vista de los acontecimientos y las experiencias de los últimos años en la región, el enfoque de seguridad de Irán cuenta con factores y elementos que de ser atendidos en la región pueden concluir en el establecimiento de un sistema sostenible de seguridad. El primer elemento de este enfoque se basa en la reducción de la presencia militar de las potencias extra regionales que han provocado la intensificación del extremismo y del terrorismo así como la destrucción de la cooperación y las relaciones ordinarias entre los países de la región. El segundo elemento es la cooperación y la participación de los actores regionales en la estructura de seguridad sobre todo en la consulta y las cooperaciones entre países más grandes para abordar desafíos comunes como el terrorismo o la gestión de cooperaciones entre grupos étnicos, religiosos y extra nacionales con las unidades nacionales. Lógicamente la creación de la seguridad en el marco de un paradigma de seguridad basada en la cooperación y la participación requiere de un proceso paulatino y de largo tiempo. En tal proceso, la cooperación regional sólo se materializará mediante la generación paulatina de confianza y la creación de convencimiento reciproco entre los países así como mediante el esfuerzo para la resolución de los desafíos existentes. En el marco de este enfoque, la República Islámica de Irán está interesada en resolver los desafíos de seguridad en su contorno en base a la cooperación y la participación de los principales actores regionales y en esforzar por desempeñar su papel como un actor de seguridad y de estabilidad en el pro de garantizar la estabilidad en los países de la región; entre ellos, Siria, Irak y Yemen.
Lo que vemos hoy día en la situación de Siria es la demostración del justo enfoque de Irán en relación a la crisis de Siria. Irán condenó, desde el inicio de esta crisis, las acciones de algunos países enfocadas en fortalecer grupos terroristas internacionales en Siria o en obstaculizar el establecimiento de la tranquilidad en este país; enfatizó en la necesidad de desarrollar negociaciones y diálogos entre grupos sirios así como en la necesidad de reconocer el derecho del pueblo de ese país para definir su futuro político mediante la celebración de elecciones libres como la única solución duradera ante esta crisis. El hecho de que esta solución diplomática reciba más apoyos cada día, nos agrada y esperamos que con el alto el fuego establecido en este país se allane el camino para alcanzar este objetivo.
En relación con Irak, nuestro país apoya el proceso de la estabilización de la situación de seguridad y el fortalecimiento del gobierno central de dicho país y como ocurre con Siria asesoramos a este país, en base a una solicitud del gobierno iraquí, en el ámbito de la lucha contra el terrorismo y Daesh y creemos que el gobierno iraquí puede alcanzar con éxito sus objetivos en relación con la ciudad de Mosul y en derrocar el terrorismo y los grupos terroristas que operan en su territorio.
En Yemen lamentablemente nos enfrentamos con una situación trágica mientras que la comunidad internacional ignora su crisis. Los ataques aéreos de los aviones de la coalición encabezada por uno de sus países vecinos sobre las ciudades y el pueblo indefenso de Yemen, aún a pesar de no haber resultado en nada, se han convertido en un asunto ordinario y tanto la comunidad internacional como la opinión pública ni siquiera atienden acontecimientos horrorosos como la reciente matanza del pueblo, de mujeres y niños, en una ceremonia funeraria en la ciudad de Saná, mientras tanto los aliados armamentísticos de la cabecilla de dicha coalición siguen ayudando a aquel país en la guerra de Yemen y esto ocurra mientras que ya básicamente no queda ningún otro objetivo para ser bombardeado en Yemen.
En relación con esta crisis, la República Islámica de Irán consideró la acción militar contra Yemen como una clara intervención en sus asuntos internos así como la violación de su integridad territorial y de su soberanía nacional que contradice la Carta de Naciones Unidas. Nosotros creemos que la intensificación de las tensiones en la región y las políticas guerreristas de algunos países son el resultado de sus erróneos cálculos en la comprensión de los acontecimientos regionales o de su interpretación sobre cambios en el equilibrio del poder. La República Islámica de Irán no tiene ninguna intervención en la situación en Yemen; condena la intervención de cualquier otro país; y apoya el establecimiento de la tranquilidad y el alto el fuego en ese país así como la resolución de los problemas políticos de Yemen mediante el diálogo y la participación de todos los grupos yemeníes.
Quiero aprovechar la ocasión para mencionar una de las crisis olvidadas en la región que es la situación actual en Bahréin. La voluntad popular para participar en los asuntos políticos del país y las garantías de la libertad y los derechos básicos siguen siendo ignorados y fuertemente reprimidos en ese país. Sorprende que esta inaceptable práctica haya sido apoyada de alguna manera por los algunos países que dicen respetar los derechos humanos. La República Islámica de Irán cree que la tranquilidad duradera en Bahréin depende de garantizar los derechos de su población para decidir su futuro político.
La República Islámica de Irán ha puesto la base de sus actuaciones así como sus planes de defensa y de seguridad en preservar la independencia, la libertad y la integridad territorial con el fin de garantizar la paz y la seguridad en el país, en la región y en todo el mundo. Está estrategia proviene del texto de la Constitución del país así como de las creencias religiosas, culturales, racionales y las normas sociales y los valores de la sociedad iraní. Por tanto, ante la cultura islámica e iraní, de la misma manera que se afea el fomento de guerras, se enfatiza en defender, por todos los medios, el país y el pueblo.
En la elaboración de sus políticas de defensa, la República Islámica de Irán al igual que otros países ha tenido en cuenta factores estables como la geopolítica y factores variables como las capacidades militares y el espacio de seguridad regional e internacional. El hecho de tener 15 países vecinos – por tierra y mar - se ha traducido en la relación de la República Islámica de Irán con 4 subsistemas regionales de Asia Central y el Cáucaso, el Golfo Pérsico, el mediterráneo oriental y suroeste de Asia. Esta adhesión es de tal manera que nadie puede ignorar la ubicación estratégica de Irán en el Golfo Pérsico y el Mar Caspio así como su posición en relación con las zonas importantes del Oriente Medio, el subcontinente índico, Asia Central, el Cáucaso y los corredores Este-Oeste y Norte-Sur.
Con esta ubicación sensible y estratégica, Irán es la llave maestra geoestratégica y geoeconómica de la región. En vista de que la estrategia de defensa de Irán se basa en la disuasión y en instrumentos que lo apoyan, la calidad de los equipos y el personal de combate alberga mucha importancia de manera que junto con el aumento de la capacidad militar de las unidades de defensa, se priorizan la investigación y el desarrollo, y el proceso de la modernización de los equipos e instrumento militares se lleva a cabo con la fabricación de sistemas modernos. Hay que destacar que la República Islámica de Irán nunca regula su capacidad militar en base a las compras militares de los vecinos o según el PIB asignado de otros países a asuntos de defensa o las guerras sicológicas. Los centros de pensamiento y los expertos mundiales en asuntos de defensa han manifestado que la cantidad de compra de armas de Irán en comparación con las compras de países vecinos, es muy limitada y esto demuestra que la estrategia de defensa del país se ha elaborado con la lógica y la razón, evitando así la precipitación y gastos innecesarios que perjudicarían el desarrollo económico y social de país.
La política de defensa iraní se ha diseñado con fines disuasorios para resistir antes ataques iniciales, responder los ataques de los agresores y fortalecer el mecanismo diplomático. El eficiente poder disuasorio se ha convertido en el eje de la estrategia de defensa de Irán en base a la autosuficiencia, la movilización popular y la lucha asimétrica. En este sentido, a pesar de los embargos o amenazas externas, la República Islámica de Irán ha tenido logros destacados en el área de las industrias de defensa y ha fortalecido su columna defensiva mediante la creación de la movilización popular al lado de las fuerzas militares oficiales. Afortunadamente el fomento de la ciencia militar en base a las potencialidades científicas internas se ha convertido hoy día en la columna principal de las políticas de defensa del país y el fruto de este enfoque se ha materializado en la fabricación de muchos equipos y armamentos militares y de defensa que requieren distintos sectores del país como por ejemplo en el área de los sistemas misilísticos.
En los últimos años se han hecho considerables esfuerzos para fortalecer el sistema misilístico del país en el marco de normas internacionales y con el fin de fortalecer la estrategia de defensa y el poder disuasorio del país. Al respecto, aún a pesar de que algunos intentan relacionar los avances de Irán en esta área, mediante unas campañas falsas, con objetivos no defensivos - que a su vez buscan fomentar la iranofobia - hay que destacar que durante la historia contemporánea, Irán ha demostrado que nunca ha iniciado ningún conflicto regional. Aún así, el país ha defendido sus intereses ante la invasión de los demás. Así que tal como han enfatizado las altas autoridades políticas y militares del país, la potencia misilística de Irán, al igual que otros equipos convencionales de Defensa, sólo será utilizada para defenderse antes posibles acciones agresivas.
La atención y la concentración de la República Islámica de Irán en las ciencias y tecnologías de punta del mundo para fortalecer su sistema de defensa ocurre mientras que el país ha estado comprometido con los compromisos internacionales y los tratados bilaterales y multilaterales, entre ellos; el tratado de desarme. En base a esto, los armamentos nucleares, químicos, microbios o biológicos, por su naturaleza antihumana, no tienen cabida en la estrategia de defensa y de seguridad ni en los arsenales armamentísticos de Irán y de hecho el fetua del Líder Supremo de la Revolución Islámica prohíbe cualquier tipo de producción, mantenimiento, proliferación y uso de ese tipo de armamentos.
Al mismo tiempo todos somos testigos de que se ha debilitado la importancia de armamentos nucleares en apoyo a las negociaciones o en las colaboraciones internacionales de manera que hoy día se ha reducido fuertemente el poder disuasorio de armas nucleares. La disolución de la Unión Soviética demostró de la mejor forma posible esta realidad. Por otra parte, los esfuerzos para alcanzar la superioridad nuclear terminarán, inevitablemente, en la provocación de los demás y por ende en una sin fin carrera nuclear, manifiesta u oculta, entre los actores; un hecho que por sí solo se convertirá en un fenómeno contra la seguridad. Irán siempre ha demostrado su compromiso con la lucha contra la proliferación de armas de destrucción masiva y ha estado apoyando las iniciativas del desarme en los foros internacionales y es el país que ha presentado la iniciativa de Oriente Medio libre de armas de destrucción masiva. Por tanto, la no cabida de armas no convencionales en la doctrina de defensa de Irán no se trata de un hecho táctico o provisional. Durante la guerra impuesta de 8 años, a pesar de que el ejército de Saddam Husein usó armas químicas contra fuerzas iraníes, el país persa – que tenía las capacidades para producir este tipo de armamentos - nunca se desvió hacia la producción o el uso de dichas armas contra fuerzas enemigas.

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