Source: http://inventariandoopiniones.blogspot.com/2009/06/
Timestamp: 2018-03-24 02:13:20+00:00

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Periódico EL INVENTARIO: junio 2009
EDICIÓN ESPECIAL: Contra la censura y golpes repentinos de poder
Son muchas las cosas que puedo contar desde que temprano en la mañana del domingo mi mamá tocó la puerta de mi cuarto avisándome que habían arrestado el presidente, sin embargo, esta vez me concentraré en un hecho que nunca había vivido en mis 27 años de edad: la represión.
Al inicio, no tenía ni idea, ni conciencia de lo que un Golpe de Estado significaba, ya que soy “hija de la generación de la democracia”, por lo que todo esto es algo completamente nuevo para mí.
A pesar de los cortes de luz, ruido intimidatorio de los aviones, las noticias y especulaciones del domingo, llegamos a un lunes en el cual el presidente de facto, Roberto Michelleti, decretó que todo seguiría en la “normalidad” y en el contexto de esta supuesta “normalidad”, me aprestaba el lunes a ir a una diligencia de trabajo, pero al llegar a la altura del Hotel Clarion, en donde me encontraría con mi mamá, fue en ese momento en donde viví en carne propia, los resultados de esta “Defensa de la Democracia” que la derecha argumenta.
Las calles alrededor del hotel, estaban cerradas porque los elementos policiales y del ejercito trataban de disolver la protesta que se encontraba en los alrededores de Casa Presidencial. El taxi me dejó hasta cierto punto y mientras caminábamos con mi hermanito, íbamos observando todos los movimientos que acontecían; sobrevolaban los helicópteros, las tropas corrían de un lado a otro, se dispersaban, se organizaban, la confusión en cuanto al tránsito de personas y de automóviles se intensificaba, había ruidos por doquier.
En las afueras del Hotel se encontraban alrededor siete empleados del mismo, que acordonaban la entrada del edificio. Alguna gente se había detenido enfrente de allí. De repente la cosa se puso tensa en las calles, corrían los aludes de gente, se escuchaban los disparos, unas muchachas venían huyendo y trataron de socorrerse en el espacio que se encuentra en la entrada del Hotel, pero los siete “guardianes” no las dejaron ingresar, las ahuyentaron y dijeron que solamente los huéspedes podían entrar; fueron groseros al correrlas en medio del caos, una señora los regañó diciéndoles que fueran solidarios con el pueblo, que ella los habría dejado entrar en su casa si ellos se encontraran en necesidad.
Luego un muchacho apareció corriendo y gritando, estaba desesperado debido a la acción del gas lacrimógeno en su rostro y pedía agua; les pedimos a los empleados del hotel que nos la proporcionaron pero no reaccionaron, al final una señora agarró una bolsa de agua que tenía y se la echó en la cara.
Minutos después, la situación empeoró, más disparos, gente corriendo, los policías siguiéndolos. Los empleados del hotel se metieron en el mismo y cerraron las puertas; un grupo como de doce personas quedamos atrapados en el espacio de la entrada del Hotel Clarion y su estacionamiento de enfrente. Un grupo de soldados pasó y comenzó a intimidarnos, amenazándonos con sus armas, nos dijeron que entráramos al hotel, les dijimos que no nos dejaban, luego nos dijeron que nos daban oportunidad para irnos –siempre con tono amenazante-, les dijimos que no se podía por toda la situación, nos amenazaban con tirarnos el gas lacrimógeno, al final nos decían que nos hincáramos en el lugar, es así que entre un cruce de discusiones, alegatos, intimidación, mujeres y hombres valientes negando aceptar humillarse. Al final se fueron y nos dejaron tranquilos debido a la presencia de medios internacionales.
Varias cosas me impresionaron de este episodio, el valor y coraje de muchas mujeres, la falta de solidaridad e indiferencia de los empleados del hotel, que prefieren morir cuidando un hotel que no les pertenece, en lugar de solidarizarse con el pueblo, con sus raíces; claro está, el gerente del hotel era el más desconsiderado. Claro, siempre hay sus excepciones a la regla, un par de ellos fueron amables, nos regalaron hielo y agua, para aliviar un poco el dolor moral y hasta físico de toda esta situación.
Las cosas se calmaron un poco y minutos después un grupo de cinco Cobras, caminando con un aire amenazante, se acercaron a uno de los vigilantes del hotel, después entraron y preguntaron algo, para salir y llevarse arrestado a Guillermo Jiménez, dirigente del Partido Unificación Democrática, que se encontraba sentado en la acera del hotel, y a su hijo, que opuso cierta resistencia al ver que se llevaban a su padre. Los agarraron sin razón alguna, afortunadamente pronto los soltaron.
Sentí que literalmente me quedé atrapada entre varios intereses; por un lado, bajo las políticas de la empresa privada, que mandaba a sus empleados a defender fieramente el recinto, por otra parte, acorralada por unas Fuerzas Armadas represivas, envalentonadas por el poder que les brindan sus armas y acompañada por un grupo reducido de ciudadanos (que no nos dejamos humillar) que por el caos de la situación, quedamos atrapados en ese local.
Hoy: 01/07/2009
Congreso Nacional hondureño restringe más libertades constitucionales
El Congreso Nacional aprobó esta tarde del 1 de julio un decreto para suspender cinco garantías individuales de los ciudadanos, decreto emitido por el Poder Ejecutivo liderado ahora por Roberto Micheletti.
Los derechos afectados son la libertad personal, libertad de circulación, libertad de asociación, y extender por más de 24 horas el arresto de un particular sin presentársele cargos. La inviolabilidad del domicilio fue disgregado por la oposición. Este decreto, aprobado por el Congreso, prácticamente dejó en estado de sitio al país. La iniciativa parece estar encaminada a prevenir cualquier manifestación en las calles con motivo del regreso del depuesto presidente Manuel Zelaya a Honduras para este sábado. Doris Gutiérrez, diputada por el Partido Unificación Democrática (UD) única que se opuso a la aprobación del decreto denunció, que es posibleque la medida rija de forma inmediata. “Solo yo estaba de la UD porque los compañeros decidieron retirarse en protesta hasta que regrese “Mel”. (Presidente constitucional)Los artículos constitucionales que restringe la libertad de los hondureños son: Artículo 69.- La libertad personal es inviolable y sólo con arreglo a las leyes podrá ser restringida o suspendida temporalmente. Artículo 71.- Ninguna persona puede ser detenida ni incomunicada por más de veinticuatro horas, sin ser puesta a la orden de autoridad competente para su juzgamiento. La detención judicial para inquirir no podrá exceder de seis días contados desde el momento en que se produzca la misma. Artículo 78.- Se garantizan las libertades de asociación y de reuniónsiempre que no sean contrarias al orden público y a las buenas costumbres. Artículo 81.- Toda persona tiene derecho a circular libremente, salir, entrar y permanecer en el territorio nacional.Artículo 99.- El domicilio es inviolable. Ningún ingreso o registro podrá verificarse sin consentimiento de la persona que lo habita o resolución de autoridad competente. No obstante, puede ser allanado, en caso de urgencia, para impedir la comisión o impunidad de delitos o evitar daños graves a la persona o a la propiedad. Exceptuando los casos de urgencia, el allanamiento del domicilio no puede verificarse de las seis de la tarde a las seis de la mañana, sin incurrir en responsabilidad. La Ley determinará los requisitos y formalidades para que tenga lugar elingreso, registro o allanamiento, así como las responsabilidades en que pueda incurrir quien lo lleve a cabo.
Pequeña crónica de la marcha “blanca”
7:30 de la noche. Lugar: Colonia Palmira, a unos pasos de la sede de las Naciones Unidas. Día: miércoles 1 de julio.
Tres mujeres y un niño retornan. Una de ellas se recuesta en un auto.
- Tengo una ampolla en el pie. Me molesta
- Es que vos te venís con esos tacones. Si te duele mucho, allí anda la ambulancia del Rescate Médico. ¿Si querés te llevo?
- No vos, no es para tanto, yo puedo llegar a mi carro.
La marcha de camisas y vestidos blancos, con una vela encendida, se aglomeraba frente a la sede diplomática. En los alrededores ya no había parqueo. Parecía el congestionamiento de un domingo de fútbol, de un clásico Olimpia-Motagua o un juego de la Selección. Eso sí, de aficionados que van a “silla”, el único lugar adonde se puede ir acompañado de los hijos e hijas sin temor de que les pase algo. Luego seguían los de “sombra”, esos clasemedia que todavía creen en la movilidad dentro del sistema y, a los costados (el mitin era casi un esférico), los de “sol”, porque sí los había, no muchos esta noche; se les ve más en las convocatorias del Parque Central por la mañana. De noche son menos y es comprensible; las distancias, el pésimo servicio de transporte público, las colonias marginales, las “maras”, las caminatas… Cubrir los kilómetros a rebote de calcetín y con pocos pesos en los bolsillos limita; eso sí, hay que reconocerles el fuelle que tienen para sacar aire de los pulmones y gritar; “No es un golpe, no es un golpe…”, “Mel es de Venezuela, Mel es de Venezuela” o la otra consigna, seca y contundente: “Fuerzas Armadas, Fuerzas Armadas…”. La marcha, sin duda, es pacífica, “- no teman, estamos en paz”; mientras tanto, en ambos costados de la calle los uniformados cumplen el papel de policía de tránsito; “- no hay paso. No hay paso”. Mañana la convocatoria será en otro sitio. Para ellos se trata de Dios, Patria, Libertad y Familia.
Comunicado de Espacio Fosdeh-Caritas
Ante la intolerancia y la arbitrariedad deben imponerse el diálogo y el consenso
Las instituciones, organizaciones y personas agrupadas en este espacio de reflexión y acción ciudadana, ante el golpe de Estado que se consumó el domingo 28 de junio, nos pronunciamos en los términos siguientes:
1- El ya precario Estado de Derecho de Honduras ha recibido un duro golpe al violentarse los principios sobre los que descansa la legitimidad en el ejercicio del gobierno, principal consecuencia del golpe de Estado por el que se depuso al presidente José Manuel Zelaya Rosales. De este hecho es responsable la elite política y económica del país, aglutinada en el bipartidismo gobernante que, por esta vía, intenta salir fortalecido de la crisis en que lo sumió su incapacidad para administrar los bienes públicos, la corrupción y la violación sistemática de la Constitución de la República.
2- La asonada, producto de la complicidad cívico-militar, por sus características, sólo prueba la incapacidad de nuestra clase política, y del mismo presidente de la República, para dialogar y encontrar soluciones inteligentes y pacíficas a los conflictos; demuestra que la capacidad de aprendizaje del bipartidismo y los grupos de poder es precaria; pero, sobre todo, deja al desnudo la ausencia de voluntad para encontrar soluciones encaminadas a la búsqueda del bien común y el buen gobierno.
3- En lugar del diálogo, del consenso y la apertura política, se han impuesto la intolerancia, la artimaña y la arbitrariedad. La captura y expulsión del presidente Zelaya y otros miembros de su gabinete, el cierre temporal o la censura impuesta a varios medios de comunicación social, los límites a las garantías constitucionales, así como la distorsión de la verdad, son evidencias de los actos de fuerza en que incurrieron los protagonistas de los reprochables actos del 28 de junio. Con todo ello, pretenden enmendar la violación de la ley con violaciones similares a las que sirvieron como justificación para derrocar el gobierno de Zelaya.
4- Quienes desde este mismo espacio nos opusimos a toda intención de la administración Zelaya para efectuar cambios constitucionales violando los principios republicanos, condenamos ahora todo afán que conduzca a fortalecer el protagonismo de las Fuerzas Armadas en la determinación del rumbo político del país. Con la misma convicción condenamos el oportunismo y el cinismo de algunos sectores para obtener beneficios políticos de esta coyuntura y para propiciar la violencia y la intolerancia en nuestra sociedad, hasta llegar al extremo de desenterrar ideas y consignas que, en el pasado, sirvieron para justificar la guerra fría, la violencia fratricida, la aplicación de la doctrina de seguridad nacional y la violación sistemática de los derechos humanos. Y por ello rechazamos todo intento de manipular nuestra conciencia para hacernos creer que aquellos que ayer violaron los derechos humanos y el Estado de Derecho son ahora los defensores por excelencia de la Constitución de la República, de la democracia y el buen gobierno.
5- Por otra parte, valoramos el papel desempeñado en este momento por la comunidad internacional en la defensa del orden constitucional, pero nos preocupa que el país esté en riesgo de ser aislado de sus relaciones económicas y políticas. Antes de tomar una determinación de este tipo, consideramos que la comunidad internacional tendrá que estudiarla en todas sus dimensiones, puesto que, como se ha demostrado, el aislamiento no afecta a la clase política corrupta que dirige un país, sino que a la población más desfavorecida. Honduras se encuentra al borde de la calamidad económica, con la lógica consecuencia social que ésta conlleva. A la precariedad estructural, se suma la falta de un Presupuesto General de la República, la paralización de la inversión pública y la ausencia de un plan anticrisis. Por tanto, la decisión de aislarnos podría profundizar la crisis, en lugar de contribuir a su solución. De igual manera, consideramos que el aislamiento político sólo servirá para que la clase política goce de mayor libertad para actuar arbitrariamente, al no contar con la mirada interesada de la comunidad de las naciones.
6- En esta difícil coyuntura deben imponerse el respeto irrestricto a las garantías constitucionales y a los derechos humanos, así como la solución pacífica de los conflictos, en lugar de la represión. La racionalidad y el diálogo, fundamentados en el interés de la Nación y en el marco jurídico correspondiente, son una respuesta válida en la medida que expresan sensatez, madurez política y responsabilidad ciudadana ante las decisiones erradas de los bandos enfrentados.
7- Por todo lo anterior, hacemos un llamado a la ciudadanía para que, ejerciendo su derecho a pensar, opinar, vigilar y criticar, no comprometa su voluntad soberana con una falsa salida a la crisis política e institucional que sólo servirá para profundizar la mediocridad y la corrupción en el manejo de los asuntos públicos. Más que de una nueva Constitución, Honduras está sedienta de una ciudadanía autónoma y propositiva con capacidad para incidir en las políticas públicas y exigir cuentas claras a sus gobernantes. La crisis que estamos viviendo es quizá el detonante para encontrar el rumbo como colectividad comprometida con el bienestar de Honduras y su gente, más allá de los caprichos y ambiciones de los caudillos.
El siguiente artículo es el testimonio de una joven madre de familia sobre el futuro de su bebé en esta Honduras golpeada por el deterioro político
Honduras no le ofrece ningún futuro digno y seguro a mi hija
Es difícil decir más de lo que ya se ha dicho en El Inventario, cuyas ideas comparto plenamente. Creo que cada uno de nosotros vive esta situación de manera diferente. Para las personas mayores, que ya han vivido golpes de Estado y han experimentado el abuso militar, esto tiene que ser muy decepcionante… me imagino que no se lo esperaban a estas alturas. Yo, sin embargo, aunque nací a inicios de la mal recordada década de 1980, no puedo decir que siento el mismo repudio ante los militares en este caso, por la sencilla razón de que no creo que sean los villanos de la película; tampoco los héroes, claro está, pero pienso que los mayores responsables son los políticos que, desde que tengo uso de razón, sólo los recuerdo en pleitos por chambas, en escándalos de corrupción y haciendo desorden sin preocuparse por el país.
El domingo, temprano, me enteré de la desagradable noticia del golpe de Estado. Lo primero que hice fue ver la cara sonriente y embarrada de cereal del desayuno de mi preciosa hija de 10 meses, y pensé en lo feliz que soy al tenerla conmigo, sana y llena de vida. Pero luego, y con muchas ganas de llorar, sentí una inmensa preocupación y hasta desesperación. ¿Por qué ella, a su corta edad y con toda su inocencia, ya tiene que vivir el clima del desorden político en que nos han sumido? Y pensé: ¿Qué oportunidades puede tener en un país donde ni la Universidad Nacional Autónoma funciona? Porque, así como vamos, dentro de veinte años las cosas estarán peor.
Entonces, empecé a cavilar: “Tiene que aprender idiomas, francés, ingles, catalán, los que sean necesarios, y ver las posibilidades para que estudie en Europa y, si tiene suerte, que se case y encuentre trabajo en un país del primer mundo. Me mataré trabajando para que ella tenga más oportunidades de estudiar y viajar”. Pero, al mismo tiempo pienso: ¿Por qué mi hija tiene que irse del país en que nació? ¿Por qué la tengo que condenar al exilio voluntario desde temprana edad, además de todos los costos emocionales y económicos que ello implica?
También pensé que por mucho que me gusten los niños y por mucho que desee tener otro hijo o hija, tengo que negarme ese derecho. Es casi imposible para gente de la clase media mantener a dos hijos en un centro educativo de calidad, y luego enviarlos a estudiar fuera del país para que, con un poco de suerte, puedan hacer su vida en un lugar mejor. Entonces comprendí por qué tantos hondureños están condenados a la desarticulación familiar: en este país no se puede vivir.
Siento mucho enojo. No es posible que siempre estemos pensando en huir del país, porque nuestros gobiernos han sido unos irresponsables; nunca nos han dado educación ni salud de calidad, ni seguridad de ningún tipo; el temor nos acecha, y lo peor es que hemos aprendido a convivir con eso. Todos deseamos lo mejor para nuestro hijos y, por lo mismo, sé que Honduras no le ofrece ningún futuro seguro y digno a mi hija, como a los demás niños y niñas que han nacido aquí.
Es muy difícil mantenerme optimista, en especial respecto al futuro de mi hija. Por eso, en medio de la incertidumbre, al menos en este momento, siento que tendré que esforzarme mucho para brindarle la oportunidad de vivir en un país mejor, lejos de estos gobernantes que sólo heredarán harapos a las nuevas generaciones.
Un detalle, a más de veinticuatro horas después del Golpe de Estado
Doce del mediodía, más de veinticuatro horas después del Golpe de Estado. Cerca de Emisoras Unidas debía encontrarme con un periodista gráfico, quien aportaría una cantidad significativa de fotos para continuar mi labor. Di con él, lo abordé, cruzamos un par de palabras, me invitó a acompañarle a Casa Presidencial a continuar con su trabajo fotográfico, pero en ese momento me era imposible, tenía que regresar a mi oficina y hacer lo mío.
Pese a que era lunes, todavía sentía el domingo encima; y por lo general, los domingos siempre tengo los sentidos muy abiertos, por la falta de gente y vehículos en las calles -considerando que vivo en un país violento-; pero anteayer era un lunes con cara de domingo y vestido de fuerzas militares y políticos enfermos apoderados de los resortes del gobierno de mi país, algo mucho peor que una ciudad fantasma.
Doce y veinticinco, caminé un par de cuadras hasta encontrar un taxi, pudo llevarme; cinco cuadras después, a mi izquierda, llamó poderosamente mi atención un conjunto de personas, entre ellos algunos policías.
Doce y treinta y dos, el taxi me dejó enfrente del barullo. Crucé la primera calle hasta la mediana y luego la segunda hasta el desorden que había en medio de tanta soledad. Lo que vi después fue contrario a mi razón, disparatado, un grupo de diecisiete personas rogando vocalmente, orando, hincados en la acera y cuatro policías alrededor, dos… con el dedo en el gatillo.
A estas acciones extremas hemos caído, pensé; a que una pequeña cantidad del pueblo ruegue porque cree que los creen acreedores de castigos y recompensas divinas. Y aunque el Roberto Micheletti hizo hasta lo imposible, dijo “misa” en su discurso preparado como tarea de escuela, queriendo evitar la desesperación de este pueblo, fue imposible, el mal estaba hecho, el Golpe se había gestado, habíamos caído al caos. La forzada, y como él mismo dice: “bella oportunidad”, de Micheletti había reactivado en las personas su religiosidad, en la cual se confunde la objetividad y se pone en manos de Dios una problemática causada por los políticos.
Doce y cuarenta y cinco, un policía no me deja tomar fotos, explica como puede que es libertad de culto. “Yo no quiero impedir nada, sólo quiero una foto”, le digo. Responde que no, que debo continuar con mi camino, me sujeta suavemente de la camisa y, claro, me marcho.
Doce y cincuenta y tres, llego a mi oficina. Después de eso perdí la sumatoria de minutos, tenía que continuar con mi trabajo.
La siguiente nota es una colaboración de los colegas cubanos Roy Roger Toledano y Víctor Hugo Purón al periódico El Inventario
El pueblo debe unirse para derrotar a los golpistas
Desde la mañana del domingo 28 de junio José Armando Montero Lacot está muy desesperado porque no ha podido comunicarse con su familia en el municipio de Puerto Lempira, departamento de Gracias a Dios, en Honduras. Como a todo el continente, el golpe de estado al presidente de esa nación, Manuel Zelaya Rosales, lo sorprendió.
“El sábado en la tarde hablé con ellos por última vez y me dijeron que la situación estaba tensa”, cuenta este joven estudiante hondureño de 27 años, alumno de la Facultad de Ciencias Médicas en Guantánamo, provincia más oriental de Cuba, ubicada a unos mil kilómetros de La Habana.
“El golpe es una acción anticonstitucional y la repudio desde aquí –aseveró. Desde que los militares tomaron el país la gente teme por lo que pueda sucederle, la seguridad del pueblo está en peligro.”
Las comunicaciones, la electricidad y otros servicios fueron suspendidos por los golpistas. La población está desinformada e incomunicada. José Armando no tiene forma de saber cómo se encuentran sus padres, hermanos y tres hijos. Él teme por sus vidas.
“El gobierno de Zelaya ha sido diferente a los anteriores, se han hecho algunos cambios en el país, y la derecha no está de acuerdo con el carácter socialista de este gobernante, electo democráticamente en las urnas hace casi cuatro años¨, expuso este futuro galeno.
“Desde el principio de su mandato, el presidente se interesó por la salud y la educación de la población, y logró cierta unidad en el campesinado hondureño. Esos son logros sociales que jamás se habían visto en mi nación y afectan a las transnacionales, cuyos magnates desaprueban la gestión de Zelaya”, opina.
“No me desprendo de la Televisión Cubana y las informaciones que brinda Telesur; gracias a esos medios me mantengo al tanto de lo que acontece en mi tierra”, explica este exponente de la etnia Garífuna, y continúa:
“Pertenezco a organizaciones étnicas de los Misquitas y los Garífunas y estoy seguro que los principales jefes se preparan para defender el camino que eligieron en las elecciones del 2005, cuando triunfó Zelaya”, y agrega: “Nunca he vivido una situación similar, imagino la consternación de mi familia y, en general, del pueblo.
“Aquí, en la Facultad de Medicina, los compañeros de otras naciones no dejan de apoyarme en este momento y se angustian conmigo cuando les digo que no he podido hablar, hasta el momento, con los míos”.
Hace dos años José Armando no viaja a Honduras. Las noticias lo tienen abatido, pero el dice confiar en el poder del pueblo, que, considera, debe unirse para derrotar el movimiento antidemocrático gestado en su país y que Manuel Zelaya pueda retornar al puesto presidencial.
Este lempirense está seguro del resultado positivo de las manifestaciones realizadas por las organizaciones sindicales, étnicas, sociales y campesinas, para restablecer el orden en su país, pese a la represión de los golpistas.
A José Armando sólo le resta esperar y continuar frente al televisor hasta tanto la situación política hondureña tenga un desenlace, a favor del Derecho y la justicia.
“Confío en que la paz y el orden constitucional retornen a mi país”, asevera José Armando Montero Lacot, estudiante de Honduras en la Facultad de Ciencias Médicas de Guantánamo, Cuba.
Hoy: 30/06/2009
Relato y reflexiones de un ciudadano mexicano residente en la Ciudad de México sobre el Golpe de Estado en Honduras y la cobertura mediática que éste ha tenido en el país norteamericano.
*Colaboración del periodista Efraín Alavez Sánchez para El Inventario
Parece que la democracia es sólo un espejismo
Once de la mañana del domingo 28 de junio: Las manecillas del reloj corren lentamente sobre la gris, contaminada y nublada Ciudad de México. El timbre del teléfono llama mi atención. Al contestar, una voz incrédula y sorprendida me informa del Golpe de Estado ocurrido horas antes en Honduras.
La información comenzó a fluir a través de los medios tradicionales de comunicación. En México podíamos sintonizar los avances informativos de las estaciones de radio de noticias -como Formato 21-, que divulgaron con rapidez la situación que se vivía en el país centroamericano. La televisión abierta ignoró la información, la cual sería abordada en los espacios informativos del día siguiente, siendo la cadena CNN en español la única que hizo sentir al espectador de mi país como testigo de lo que acontecía en el país centroamericano.
Gracias a estas coberturas, los interesados pudimos presenciar, sin cortes ni censura, la conferencia de prensa ofrecida por el Presidente Manuel Zelaya en San José acompañado de su homólogo costarricense Óscar Arias. También pudimos escuchar la entrevista vía telefónica realizada a Xiomara Castro de Zelaya en donde expresaba su preocupación por la seguridad de su esposo y su familia. Inmediatamente, se enlazó al Congreso hondureño donde su secretario, José Alfredo Saavedra, daría lectura a la supuesta renuncia del Presidente. Y finalmente, se transmitió el discurso de Roberto Micheletti juramentándose en el Congreso.
Portales de Internet de los diferentes diarios mexicanos, con presencia a nivel nacional, seguían atentamente la información que se generaba minuto a minuto, el cual cabe mencionar que desde el principio se denominó como Golpe de Estado. A lo largo del domingo se utilizaron a las agencias de noticias AP, EFE y Notimex como fuentes de información. A partir de las reuniones llevadas a cabo en Nicaragua esta semana, los medios mexicanos han contado con enviados especiales para cubrir el evento. Algunos programas radiofónicos, como el noticiario de Paola Rojas en Radio Fórmula, han contado con la colaboración de periodistas hondureños, para obtener información de primera mano.
El respaldo del Gobierno mexicano hacia a Manuel Zelaya no se hizo esperar. El presidente Felipe Calderón afirmó en Nicaragua que los países que integran el Grupo de Río (G-Río) consideraron inadmisible e inaceptable la ruptura del orden Constitucional en Honduras porque "constituye una práctica que las sociedades de América Latina y el Caribe considerábamos superada".
Enfatizó además, a nombre del G-Río, que es inaceptable la utilización de la fuerza para derrocar a un gobierno legalmente constituido y estimó indispensable garantizar la libertad de expresión y la integridad física de los representantes de los medios de comunicación. Subrayó la orden que emitió al embajador de México en Honduras de abandonar dicho territorio.
Puedo constatar que la opinión pública mexicana ha reprobado categóricamente el Golpe de Estado ocurrido en Honduras y se ha declarado en contra del retroceso político que está viviendo este país. Ante el clima de ingobernabilidad y militarización, nos encontramos preocupados por los siguientes aspectos: la posible violación de los derechos humanos de los actores sociales que se encuentran en contra del Golpe de Estado.
La falta de garantías para ejercer un periodismo objetivo e incluyente, que deriven en el incremento de acciones represivas hacia los reporteros nacionales y extranjeros. Además de la intensificación de enfrentamientos entre el ejército y los simpatizantes de Manuel Zelaya.
Sin embargo, en México existen opiniones encontradas sobre el deseo del mandatario Zelaya de instalar una cuarta urna en las elecciones generales de noviembre, a manera según él, de realizar un referendo para que la población expresara su acuerdo o desacuerdo con la intensión de reformar la constitución. Esto, según críticos de la iniciativa permitiría la posible reelección presidencial, lo cual, para la opinión pública de nuestro país, se acercaría peligrosamente al sistema electoral impulsado por Hugo Chávez.
Si esto es cierto y el Presidente hubiera caído en la ilegalidad del referendo, ¿es justo derrocar al Gobierno hondureño por otro de una ilegalidad aún mayor? Si la cadena de ilegalidades sigue creciendo, ¿cuál será la próxima? ¿Quién la llevará a cabo? ¿Quiénes serán las próximas víctimas?
Las rodillas de la democracia latinoamericana se tambalean y están a punto del colapso. Los pueblos latinoamericanos debemos observarnos para revisar nuestra historia y evitar un retroceso político. Este Golpe de Estado nos ha enseñado una cosa: que la democracia puede ser sólo un espejismo.
Desde las alcantarillas del poder
El sistema de drenaje de la capital política de Honduras está profundamente dañado. Las lluvias desatadas el 28 de junio de 2009 –y sus días posteriores- evidenciaron una vez más el deterioro del desagüe, incapaz de sostener el agua acaudalada que en pocos minutos se rebasa a través de las calles, causando muertes y deslaves. Debajo de esas cunetas no hay más que suciedad, que año con año se acumula frente a la pasividad de las autoridades; situación a la cual si la ciudadanía y el poder público no meten mano –con ética- al respecto, eventualmente seremos –y ya lo hemos sido- objeto de tragedias. Similar a la precaria realidad del sistema de drenaje se encuentra la “democracia” hondureña, que al igual que el primero se ha rebasado y se muestra incompetente y resquebrajada.
Es evidente que la red de canales del sistema de desagüe debe ser periódicamente limpiada y con ello eliminar el fango que se sedimenta, caso contrario muy fácilmente el flujo del agua se sobrepasa. Esta rutina de mantenimiento no la han llevado a cabo las autoridades hondureñas que al igual presentan una acumulación de residuos que provocan su estancamiento e ilegitimidad. Casualmente el mismo día ambos evidenciaron sus carencias.
Es evidente que desde las cunetas del poder se desbordaron las aguas, y como los ocasionales ríos que aparecen sobre las frágiles calles capitalinas, un Golpe de Estado se gestó y las tragedias se avecinan –y ya se están perpetuando-. Debajo de esas zanjas de la “democracia” hondureña han permanecido (como el fango) impunes los corruptos y asesinos del progreso del país; piénsese entre otros a los Partidos políticos, los militares, los medios de comunicación tradicionales, un sector dominante de la Iglesia y una gran mayoría de la clase empresarial-conservadora.
Debajo de los canales, en estos 27 años de “democracia”, la disputa y repartición de los poderes sobre la ciudadanía ha prevalecido e incluso se ha sedimentado. Hoy en día, estos poderes se encuentran en un violento forcejeo y a raíz de ello, desde esos sórdidos parajes están saliendo -entre otros protagonistas- junto a las tanquetas militares, criminales de delitos contra la humanidad y políticos de todos los bandos que con constitución y biblia en mano (protegidos por ese “Estado de Derecho” –que no es más que la “mínima herramienta de legitimidad” que requieren y defienden cada vez que la atropellan) intentarán pasar sus intereses por encima de los derechos de la ciudadanía.
No se puede ocultar, sin excluir ningún Gobierno que ha administrado el rumbo del país en las últimas tres décadas, todos y cada uno de ellos, son responsables directos de esta situación que vive el país.
Sea con quien sea, esto ya se rompió
La mentira instituida, la utilización de la violencia para disolver protestas y marchas pacíficas, la militarización de lugares públicos, la detención sumaria de personas, la proliferación de los discursos que invitan al odio, el descrédito de los principales medios de comunicación del país y la censura y hostigamiento contra la prensa independiente e internacional, el rompimiento de las relaciones internacionales, el empoderamiento de las Fuerzas Armadas de Honduras (FF.AA.) y el nombramiento de personas acusadas legalmente por el Cofadeh como criminales de delitos contra la humanidad -como es el caso de Billy Joya Améndola- en puestos de poder, son algunas de las razones por las que la ciudadanía decente de este país debe tener claro que, a pesar de la crisis institucional que se venía suscitando en Honduras, el Golpe de Estado propiciado por el Partido Liberal (contra su mismo Partido), en contubernio con el Partido Nacional, la Empresa Privada, los principales medios de comunicación y las FF AA, es el auténtico y más brutal rompimiento de la constitucionalidad y la legalidad en Honduras.
El domingo 28 de junio de 2009, una alianza encabezada por el Partido Liberal de Honduras (representado por Roberto Micheletti) dio Golpe de Estado a un Gobierno del que participaban, y del que además se servían a manos llenas para llevar a cabo sus intereses más personales (incluidos los nacionalistas y la Empresa Privada).
Durante prácticamente cuatro años, todos estos sectores, sacaron partido económico y político de la desorganización y la ineficiencia del Gobierno que, pese a los rumores de continuismo, estaba previsto terminar su mandato constitucional en enero de 2010. Dicho de esta manera, lo que los sectores golpistas terminaron fue la continuidad de un proceso de mandato constitucional que se había sostenido durante 27 años. Un mandato constitucional enmarcado en una democracia electoral frágil y corrupta pero de la que han formado parte y de la que nunca se habían quejado pese a la pobreza, violencia y desigualdad social imperante en el país. En otras palabras, todos estos sectores son culpables de haber quebrado los códigos del mismo sistema que han construido desde 1982, pero en este momento preciso, responsables directos de la violencia social, el aislamiento internacional, los asesinatos, heridos, las detenciones ilegales y demás violaciones contra los derechos humanos que han ocurrido desde la mañana del 28 de junio.
Ilegítimo desde todo punto de vista, el nuevo gobierno que pretende encabezar Roberto Micheletti, de continuar, será incapaz de recuperar y de hacer evolucionar, en el mediano plazo, los pocos beneficios y garantías que había ganado el pueblo hondureño en estos últimos 27 años.
Lo que se avecina al corto plazo, de continuar Micheletti, es el imperio total y arbitrario de los consorcios empresariales, como los que representan los empresarios del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), el resurgimiento de las FF AA., un poder que había sido menguado por la ciudadanía desde hacía diez años, la confrontación ideológica, el aislamiento aún mayor de Honduras en el mundo, la impunidad, la violación de los derechos humanos, la persecución política, la desintegración de la ciudadanía hondureña y el fortalecimiento de los sectores más corruptos de los partidos políticos tradicionales. Lo más lamentable, es que esto es algo que ya se desató y ni la restitución de Zelaya en la presidencia podría detenerlo.
Hasta el momento, no hay datos que indiquen con precisión cuál ha sido el saldo exacto del terror (porque no se le puede llamar de otra manera a lo que han hecho los golpistas), sin embargo, ya se habla de desaparecidos, de presos, de heridos, de muertos y si la situación continúa, los números aumentarán considerablemente, sumándose a ello también una alta cuota que habrá de desterrados.
Por otro lado, si el panorama sigue como hasta ahora se perfila, habrá en los próximos meses una división total de los poderes y un rompimiento completo de la institucionalidad – tampoco Zelaya podría salvar este hecho. De seguir Micheletti, es seguro que no habrá suficientes garantías en los derechos humanos, y si los medios de comunicación continúan con la misma línea que hasta el momento han llevado, la secretividad y el silencio serán los cómplices mejor dotados para la violación descontrolada de los derechos humanos, civiles, políticos y económicos.
Los pasos se han dado hacia el caos y en estos momentos, los que mejor partido sacarán serán los servicios de inteligencia que ya han empezado a operar al mismo estilo de las dictaduras (con más cómplices en la actualidad). Si bien en Honduras, los recursos legales para salvaguardar los derechos de las personas, ya estaban en una condición precaria, habrá qué imaginar cómo habrá de empeorarse si sumado al ya corrupto sistema de justicia del país, se le agrega la idea de un nuevo gobierno con los deseos de querer “limpiar” la imagen de Honduras ocultando la porquería para que nadie la vea.
Ya el Ministerio Público ha dado muestras de su apoyo incondicional a las ordenes que sean comandadas por Roberto Micheletti, y lo más seguro es que ya está a la disposición un legajo numeroso de abogados y juristas dispuestos a trabajar por el rompimiento total de la legalidad en nombre de los intereses de los golpistas. La Empresa Privada, seguramente ya ha dispuesto de fondos – que serán desglosados de los costos de producción, de los salarios, de los costos de los productos y las transacciones comerciales- a fin de pagar más prebendas y otorgar más presupuesto a las FF AA. ¿Quién va a perder? La población en general, que verá en el corto plazo un incremento a los precios de la canasta básica, la gasolina, los alquileres, el transporte. Esta situación también es independientemente de quién siga en el poder.
Pero de seguir Micheletti, los que en la actualidad están a favor del Golpe de Estado rápidamente comenzarán a lamentarse y el descontento será más generalizado poniendo en mayor alerta a los aparatos represores del Estado (no olvidemos que uno de los primeros pasos que dio Micheletti, fue nombrar a Billy Joya como asesor presidencial). En una situación como esta, los límites y los métodos se desbordarían con el único objetivo de lograr los fines (como se ha venido viendo).
Si el Golpe de Estado no se puede revocar, con toda seguridad, los movimientos sociales, que han sido tan débiles en el país, y tan maleables, serán desarticulados drásticamente. Y si había un contrapeso en ellos, éste quedará salvajemente reducido (y pagarían justos y pecadores).
Por lo pronto, habrá que ver si se liberan a todas esas personas capturadas, si los rumores de que ya hay desaparecidos y muertos son solamente eso, rumores, o si la represión seguirá siendo sistemática y en secretividad.
Por otra parte, si los golpistas se establecen, habría que ver hasta dónde se podría burlar la censura y si dentro de toda la marea de desinformación, se hacen surgir espacios mediáticos y alternativos de confianza donde la ciudadanía pueda saber lo que está pasando en el país.
Este panorama no excluye en ningún momento, las maniobras que pueda hacer (o hace) el narcotráfico y el crimen organizados, que ante una situación similar, sacan ventaja y “legitiman” más sus operaciones. En un futuro cercano y ante un aislamiento mayor del país: ¿qué impediría a este gobierno de facto rechazar propuestas económicas de cárteles de la droga ante la falta de presupuesto para mantenerse en el poder? Hay que ser reiterativo: ninguno de los que han fraguado este Golpe de Estado, y lo han demostrado haciéndolo, son personas con escrúpulos y con ética. De hecho, nadie puede garantizar que detrás de todo no haya un fuerte respaldo del narcotráfico. Si el Gobierno de Zelaya ha estado plagado de corruptelas y de transacciones debajo de la mesa, en un eventual gobierno de Micheletti toda esta situación empeoraría muchísimo más pues el ex presidente del Congreso Nacional es un auténtico e histórico representante de una buena proporción de los sectores “legales” e ilegales de poder que operan en Honduras.
Un famoso genocida argentino dijo alguna vez, cuando definió lo que era su misión de proteger el Golpe de Estado de 1976: “La lucha que libramos no reconoce límites morales ni naturales, se realiza más allá del bien y del mal”; esta frase es muy adecuada con la mentalidad de los altos jerarcas de las FF AA., de los asesores presidenciales, incluido Ramón Custodio López, de Micheletti, de Marta Lorena Alvarado o de un empresario como Rafael Ferrari. No hay que ser ingenuos, para las FF AA., la represión realizada a partir del Golpe de Estado es una misión de guerra.
Resta decir que estos hechos y estos escenarios, que han generado en el mundo un repudio generalizado y que tienen sumidos a los ciudadanos y ciudadanas decentes que viven en Honduras (nacionales y extranjeros) en un estado de incertidumbre y vergüenza, no son los peores crímenes que han cometido los golpistas contra este país y contra su población, pues detrás de todas estas figuras, están los responsables de delitos contra la humanidad, de matanzas en centros penales, de matanzas selectivas, de muertes extrajudiciales, sumarias y arbitrarias, de traición constante a la patria, de explotación laboral infantil, de violaciones contra los derechos humanos, económicos y sociales del pueblo hondureño, de violaciones constantes contra la Constitución, de narcotráfico, etcétera, etcétera, etcétera.
En los últimos días se ha hablado de la sociedad hondureña como una sociedad polarizada, en cuyos extremos se ubicaba, antes del domingo 28 de junio, –y de una manera bastante simplista- a quienes estaban a favor o a quienes están en contra de la cuarta urna, y –después del 28 de junio- a quienes están a favor o en contra de Mel Zelaya o a favor o en contra de Roberto Micheletti.
Está claro que definidos así los extremos, las soluciones que cada uno plantea al conflicto son más o menos simples: o se queda Micheletti en el poder y se apela al principio goebbeliano de que «Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad» para convencernos a nosotros y a la comunidad internacional de que el presidente Zelaya puso su renuncia y que lo ocurrido el 28 de junio no fue un golpe de Estado; o el terreno ganado por el depuesto presidente en la arena internacional lo empuja a retomar las riendas del país, imagino yo que casi bajo las mismas condiciones con las que Micheletti ha asumido ahora la presidencia.
Planteado este mapa, es obvio que cada extremo se ha escudado detrás de sus propias armas; uno ganó el espacio institucional (oficial y oficioso) y se ha valido del ejército, de los órganos de ley y justicia, de la “nueva institucionalidad”, representados por el Comisionado de los Derechos Humanos y el Ministerio Público, de los partidos políticos, de los señores de los medios y sus vasallos, de los grandes empresarios y de la cruz más conservadora y fundamentalista (la que cambió el madero por el oro y ora por un dios celestial, en lugar de terrenal).
El otro extremo ganó espacios hasta entonces poco trabajados por el poder o que en el pasado fueron cooptados de manera más burda (entiéndase asaltos a organizaciones o pagos directos). Así, a lo interno atrajo hacia si a un sector de la ciudadanía que se rindió ciegamente a sus pies (sin excluir el hecho de que muchos fueron evidentemente comprados) y que más que divulgar ideas y propuestas o mantenerse independiente y crítico, se dedicó a rendirle culto a la personalidad del mandatario. A nivel internacional seguramente han confluido varios elementos a su favor; uno de ellos es la tendencia clara de rechazo al uso de la fuerza, pues la mayoría de los países latinoamericanos acumulan un par de décadas de gobiernos constitucionales; otros gobiernos posiblemente busquen curarse en salud y prevean en éste su propio destino; y tampoco podrá negarse que los treinta y tantos viajes presidenciales (sobre todo durante los primeros dos años de gobierno) rindieron sus frutos y hoy los mandatarios o sus delegados le dan a Mel Zelaya un espaldarazo ganado a fuerza de folklorismo y sombrerazos.
Para suerte de Zelaya Rosales, como en su momento ocurrió a Flores Facussé con el Mitch, además de la muerte inesperada del Rey del Pop y del Ángel de Charlie, de una movida inquietante en las piezas del ajedrez político en Argentina, de la cárcel de por vida dictada para el estafador multimillonario de Wall Street y de alguna de las ya acostumbradas escaramuzas en Irak, el mundo ha estado tranquilo para hacer escuchar su voz y su protesta.
¿Pero qué pasa con quiénes no hemos creído ni en uno ni en otro, y que no por ello hemos dejado de debatir, reflexionar y asumir posiciones sobre lo que está pasando? ¿Con nosotros, los que no dudamos de las intenciones continuistas de Zelaya, pero que repudiamos el retorno de los militares como los “salvadores supremos” del caos que vivimos? ¿Con quienes consideramos el bipartidismo, la peor tragedia del país y la corrupción su principal ejercicio de poder? ¿Con nosotros, los descontentos con lo inmediato y con lo de siempre? ¿Qué podemos demandar?
Una urgencia a corto plazo es el acceso a la información. El golpe trajo consigo una censura expresa a que la ciudadanía supiera en detalle lo que estaba ocurriendo. Los golpistas censuraron abiertamente algunos medios, militarizándolos, persiguiendo a periodistas o cerrando sus propios canales; pero la actitud más canalla fue la complicidad de algunos de los medios (dueños y periodistas) cuando fingieron demencia y se llamaron a silencio, a música o a deporte. Y cuando urjo acceso a la información, no es a “normalizar” la información de siempre, esa que toma partido por Mel o por Michelletti, si no por la verdad. La publicación de El Inventario es parte de las respuestas.
¿Qué información es esa, que cuando un medio está a favor de una marcha la estima en miles y cuando está en contra la calcula en decenas o la omite de sus espacios? ¿Qué información es la que alaba al poder, le pide disculpas o le llama su amigo o apela a las argucias de la guerra fría para hacernos creer que el Estado nos quitará a los hijos y la casa? ¿Qué información es la que desinforma o anula a la ciudadanía como el sujeto social soberano del derecho a la información?
No estamos en el poder, ni queremos sentirnos cómplices de quienes lo detentan, pero tampoco podemos estar, ni estamos de brazos cruzados. Somos convencidos defensores de los derechos ciudadanos, de su libertad para debatir, para proponer, para protestar, para criticar, para acceder a la información, y mientras no perdamos el norte de que el bipartidismo y la corrupción no tienen espacio en nuestro accionar, y que la ética guía nuestros pasos, entonces vamos en buena dirección y hay una salida esperanzadora.
ÚLTIMA HORA Hoy: 29/06/2009 16:20
Las Fuerzas Armadas atacan al pueblo hondureño
El lunes las cosas no se normalizaron. La protesta creció y la represión se intensificó a nivel nacional.
Las noticias cambian minuto con minuto. En estos momentos, desde la sala de redacción de El Inventario se escuchan disparos y una serie de helicópteros sobrevuelan la ciudad. Se establece contacto con una de las fuentes que están en Casa Presidencial.
Informa que las FF AA han entrado a disolver por la fuerza a los manifestantes; ha habido tiroteos, golpes, heridos. Se confirmó que el líder Sindical Carlos H. Reyes y Rafael Alegría fueron capturados por miembros del ejército.
Se dice también que no se está aceptando el recurso de Habeas Corpus. Desde inmediaciones de la colonia Kennedy, pasando por el bulevar de las Fuerzas Armadas, y en conexión con las bases militares, se han desplegado más de una quincena de tanques.
El ejército ha atacado a la población con bombas lacrimógenas y la orden ha sido golpear y disolver la protesta pacífica por la fuerza.
Cerca de las inmediaciones de HONDUTEL, la empresa Estatal de Telecomunicaciones del país, se confirmó la muerte – por atropello de parte de un vehículo militar- de un ciudadano – y al parecer- empleado de la misma empresa.
Las informaciones, en las radios locales, hablan de que hay “cierto hostigamiento” en las calles y la información radial se enfoca en la toma de posesión y juramentación de Roberto Micheletti como presidente de la República.
Otro enlace comunica a El Inventario que se han contabilizado hasta el momento diez heridos y al parecer, una persona resultó muerta durante los enfrentamientos. Por otra parte, se maneja que las movilizaciones cambiarán su ruta y se dirigen en estos momentos al Bulevar Suyapa.
La represión ha sido al menos de una hora y no se ha escatimado en el lanzamiento de bombas lacrimógenas contra la población.
En la ciudad de la Ceiba se maneja la información de que las FF AA han desertado de las operaciones de represión contra la población que se manifiesta en esa ciudad.
Uno de los enlaces informa que hay una movilización de ambulancias y vehículos de la Cruz Roja.
En las radios locales, el cerco informativo aparentemente se ha roto; Radio América, que el día de ayer afirmaba que todo era “normal” ahora dice lo contrario. En el noticiario de la tarde hablan de periodistas lesionados y golpeados y de denuncias interpuestas en el Ministerio Público. La información sobre la juramentación de Micheletti se ha descontinuado.
Uno de los enlaces, ubicado en el Hotel Clarion, informó que un grupo de miembros de las FF AA irrumpió en una de las salas del Hotel donde se encontraba y que los obligaron a ponerse de rodillas mientras trataban de ubicar a un escolta para vigilarlos. “Pero llegó el Gerente del hotel y evitó que esto pasara”, dijo, en llamada a la redacción de El Inventario.
El canal Telesur de Venezuela informa sobre la existencia de francotiradores apostados en el Hotel Marriot y que los embajadores representantes de los países que conforman la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) han retirado a todos sus embajadores del país hasta que Manuel Zelaya Rosales sea restituido.
“Con esta resolución Venezuela, Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua, San Vicente y Las Granadinas y Antigua y Barbuda ordenan el retiro de sus embajadores y dejan al personal mínimo en sus delegaciones en este país.
A pesar de la medida diplomática anunciada frente al golpe de Estado perpetrado contra Manuel Zelaya, los miembros del ALBA no retirarán los proyectos de colaboración que mantiene con Honduras como país miembro de esta iniciativa. Pero son enfáticos en su exigencia de retorno del presidente constitucionalmente electo.
‘Los países del ALBA junto a otros presidentes estamos adelantando medidas para que las graves violaciones no queden impunes. Y a los golpistas no les queda más que reponer su actitud y garantizar el regreso de Zelaya a sus funciones’, dice la resolución difundida este lunes en Nicaragua”, publica Telesur en su versión digital.
Por lo pronto, ya existen registros de imágenes y video de lo que han sido los acontecimientos, grabados tanto desde las cadenas internacionales como desde las cámaras de testigos de los actos de violencia. Si no se corta la energía eléctrica, en las próximas horas podrán verse a través de youtube y los diferentes portales especializados.
Militares… Vestidos de un obsceno protagonismo
(Labor de Carlos Palma para EL INVENTARIO)
Se llama “Golpe de Estado”
¿Cómo se le llama a la toma del poder político de un modo repentino y violento, por parte de un grupo de poder, vulnerando la legitimidad institucional establecida en un Estado, es decir, las normas legales de sucesión en el poder vigentes con anterioridad? En todo el mundo a una acción de esa naturaleza se le llama golpe de Estado, pero en Honduras parece ser la excepción, al menos en opinión de quienes lo perpetraron o están de acuerdo con lo ocurrido. Para el caso, el diputado liberal Juan Ángel Rivera Tábora comentó que “…lo que hubo fue un cambio de gerente por otro”, como si el país fuese una empresa privada.
Rafael Pineda Ponce, liberal, ex candidato presidencial, ex presidente del Congreso Nacional y político vitalicio del conservadurismo criollo manifestó: “aquí no hubo golpe de Estado sino un relevo normal de acuerdo con el artículo 242 de la Constitución de la República”…aunque agregó: “la cirugía para las enfermedades incurables hay que hacerla, aunque de pena”.
Su interpretación se volvió un coro entre la clase política y empresarial, así como en los principios medios de comunicación del país. El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) declaró “constitucional” al golpe y lo mismo hizo la Federación Hondureña de Agricultores y Ganaderos de Honduras (FENAGH), que representa al sector terrateniente.
Los pronunciamientos internos, que trascienden a los medios de prensa e incluyen una red de correos electrónicos a favor de Micheletti, se multiplican a medida que la comunidad internacional rechaza el “golpe de Estado. Ellos suponen que esa posiciónl es producto de una desinformación que sale desde adentro del país. Eso vuelve la situación más tensa, intolerante y aumenta la posibilidad de extrema violencia y censura. Radio Progreso, propiedad social de los jesuitas, y los manifestantes que se ubicaron a protestar ante Casa Presidencial ya son víctimas de una represión muy fuerte.
“Está muy difícil, muy difícil, muy difícil el panorama internacional…”afirmó, reiterativo, el periodista Renato Alvarez, opositor a Zelaya y conductor del programa Frente a Frente (Telesistema Hondureño) luego de preguntar al “nuevo” Ministro de Relaciones Exteriores, Enrique Ortéz Colíndres: “¿cómo se puede convencer al mundo que este no fue un golpe de Estado?” . La pregunta de Alvarez es la que atormenta ahora a los golpistas: ¿cómo romper el aislamiento internacional, que incluye la condena del Presidente de EE UU, Barak Obama.
Esa fue precisamente la tarea – respecto al público nacional- de los periodistas que manejan los espacios informativos de las grandes cadenas de radio. Su alejamiento de cualquier criterio profesional y ético es total. Primero no han informado con prontitud de los hechos (“para no caer en especulaciones”, dijo un locutor especializado precisamente en las especulaciones) y luego abandonan cualquier intento de búsqueda de la veracidad (“esto no fue un golpe de Estado sino una sucesión en el mando”).
Las transmisiones, a medida que evolucionan los sucesos, se alejan cada vez más de cualquier respeto a las normas profesionales ("el deber de todo reportero y editor es luchar para conseguir tanta objetividad como sea humanamente posible") y a la función social de un medio de comunicación ("información exacta, conforme a los hechos, comprobada en todos los datos esenciales y sin deformación deliberada"). Tanto se alejan de la razón de ser de su oficio, que un periodista de Radio América afirmó cuando cerraba la programación el domingo del golpe que: “…ha sido una tarde sabrosa”.
Al margen de que la cobertura principal se concentró en partidos de fútbol, música y en la muerte de Michael Jackson, los medios además de censurar lo que pueda estar pasando en el interior del país, coinciden en tratar de cambiar la percepción y el calificativo de lo ocurrido, reducir al máximo la responsabilidad de las Fuerzas Armadas y dar la impresión de que todo está normal, de que la vida cotidiana sigue sin sobresaltos. En ese proceso la información ha sido sustituida por la opinión, con una alta carga ideológica. Viejas expresiones de los años 80 fueron desenterradas, entre ellas: “turbas”, refiriéndose a quienes protestaban, y “ñangaras”, a sus dirigentes. La desinformación se completa con especulaciones que se ofrecen como hechos noticiosos, por ejemplo: “hay más de 900 nicaragüenses y venezolanos que están con pasaporte hondureño y andan, inclusive, con granadas de mano que pueden causar muertes de un momento a otro”.
En ese contexto se podrá apoyar o no el desempeño presidencial de Zelaya, pero negar que su defenestración fue un golpe de Estado, producto de una conspiración muy amplia, es puro cinismo. En lo que sí se puede estar de acuerdo es que fue un golpe de Estado con características inéditas, una de ellas es que ha sido encabezado por el Partido Liberal (con el respaldo del Partido Nacional) contra su propio Partido Liberal (canibalismo filial), marcando un precedente que pasará a la historia, y la otra, a tono con la anterior, es que lo ejecutaron los militares no para quedarse ellos con el poder, pero sí con más poder del que tenían antes. Los militares, en todo caso, ya están fuera de los cuarteles y no se sabe cuándo o bajo que condiciones retornarán a los mismos..
Este golpe de Estado confirma, además, el “fortalecimiento” de un bipartidismo que va más allá de sus organizaciones tradicionales (Liberal y Nacional) o mini partidos emergentes (PINU, Democracia Cristiana y Unificación Democrática). Es un bipartidismo cómodo en el asiento de la ultraderecha y que ha ido construyendo una red social que asume la defensa de los valores de Dios, Patria, Familia y Libertad. Ideológicamente es tan conservadora que se asustó no con los hechos de Zelaya (“ningún daño les he provocado yo durante mi gobierno, al contrario, tengo sus estados de cuenta y les ha ido bien en sus negocios”, dijo en una de sus últimas cadenas nacionales el Presidente), sino que se alarmó de sus discursos y de sus alianzas con “los Chávez, Correa, Morales y Ortega”. Bajo esas circunstancias, el golpe se miraba venir, desde hacía meses, pero nadie tuvo la lucidez de abortarlo. La institucionalidad, por precaria que fuera, fue despreciada de nuevo y hoy la sociedad se prepara para pagar las consecuencias.
EL INVENTARIO se solidariza con Radio Progreso, estación progreseña, que en la ciudad de Micheletti ha sido reprimida por las FF AA
Carta del Padre Ismael Moreno informando de la represión a Radio Progreso, estación jesuita en la ciudad de El Progreso, Yoro
Hola amigos y amigas. Quiero agradecer las reales muestras de solidaridad y apoyo para con nuestra Radio Progreso. Aprovecho para informar que decididos salir al aire a partir de este día lunes, desde la cuatro de la mañana, Tavito se ofreció sortear el toque de queda, quedándose a dormir en las instlaciones de la Radio, no obstante el clima crispado y de tensión que se vivió a lo largo de las horas de la noche y de la madrugada. Una hora después de que el contingente militar penetró nuestro predio e instalaciones, con toda su furia y con al grito de “venimos a que cerrar esta m...", pasó un convoy de militares, se bajó un efectivo y se dirigió al vigilante y le preguntó si había gente de la radio trabajando, y a la respuesta negativa de nuestro vigilante, el efectivo lo amenazó: "Si entramos y encontramos a alguien, te vas a arrepentir"...Quiero advertir que el operativo militar no estuvo acompañado de ninguna orden escrita, sólo de la cara de amenaza decidida de quienes lo encabezaron... Hoy seguimos la programación, cubriendo la noticia de las diversas actividades de resistencia y de rechazo al golpe y de demanda de que se sitúe la decisión en el marco jurídico que corresponde, y que no se encubra la decisión política de un grupo que, en nombre de una ley, ha cometido una barbaridad jurídica.
Por el ambiente de incertidumbre y de amenazas, y también para proteger a su personal, nuestra Radio ha decidido realizar todas sus actividades y cubrir la noticia, con un bajo perfil, sin elevar tonos innecesarios, con el fin de preservarnos. Esto no significa ni un repliegue ni menos actuar en contra de nuestros principios y apuestas, sino en base a nuestro análisis de contexto de una correlación de fuerzas que en este momento no nos resultan favorables. Sin embargo, hay dirigentes de organizaciones populares que no comprenden nuestra posición coyuntural, algunos nos han acusado de que queremos callar la voz de las organizaciones cuando les decimos que hablen pero sin un tono confrontativo. Así estamos: mientras las fuerzas que encabezan el golpe nos buscan para cerrarnos por la fuerza, ciertos dirigentes populares nos critican porque dicen estamos "aguados" en nuestra transmisión...
En la hora de la vergüenza nacional
La mayoría de quienes integramos la redacción de El Inventario somos jóvenes, sin la edad de quienes vivieron anteriores “golpes de Estado”, pero con suficiente razón crítica para rechazar el que se acaba de perpetrar y advertir que lo que está por venir es todavía peor. Nosotros no nos sentíamos ni representados, ni identificados con El Presidente Zelaya, pero menos aún con los militares, con Micheletti o cualquiera de ese grupo ultraconservador que hoy asaltó el poder, por eso y ante la extrema censura que se está sintiendo en el país no sólo condenamos el golpe de Estado, sino que El Inventario asume su responsabilidad en la defensa del Artículo 72 de la Constitución de la República: “Es libre la emisión del pensamiento por cualquier medio de difusión, sin previa censura. Son responsables ante la ley los que abusen de este derecho y aquellos que por medios directos o indirectos restrinjan o impidan la comunicación y circulación de ideas y opiniones” y el Artículo 19 de la "Declaración Universal de los Derechos Humanos", donde se lee: "Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y de recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión." La decisión de El Inventario es informar y opinar, con responsabilidad y ética, de lo que está ocurriendo. Denunciar los abusos y atropellos a los derechos humanos que se puedan cometer y exigir el retorno a la legalidad constitucional, pero no al estatus quo de corrupción y desigualdades que nos tiene en la peor de las crisis y del cual Micheletti forma parte. Como jóvenes estamos hastiados de tanto cinismo, demagogia e inseguridad y reclamamos un cambio verdadero, para lo que demandamos no promesas politiqueras, no sospechosas consignas de Dios, Patria, Familia y Libertad o manipulaciones, sino que nuevos liderazgos colectivos, propuestas honestas y una ciudadanía capaz de darle vuelta a esta tragedia. Invitamos a todos y todas a seguir los hechos a través de nuestro blog, a opinar e informar, a no dejarse llevar por mentiras y a no conformarse con ser espectadores pasivos. Corra la voz, aquí hay una ventana abierta de libertad de expresión.
Las oligarquías hacen retroceder al país
EL PUEBLO (labor de Carlos Palma para EL INVENTARIO)
“Supongo que hay una indignación de toda esta gente porque se suponía que estos tiempos habían sido superados.”
La presente es una entrevista con el analista político y abogado Álvaro Cálix. Fue realizada en el contexto de la manifestación popular frente a la Casa Presidencial.
EL INVENTARIO: - ¿Qué momento político se está reflejando en este instante en el país?
Álvaro Cálix: - Es un momento en el que se refleja cómo la clase oligárquica no tiene una buena lectura de la situación, cree que está en una época como en los años ochenta.
Si bien es cierto, hubo mucha desinformación y fue descontrolada una parte de las Fuerzas Armadas, la población que ha tenido una conciencia sobre lo que significa justicia o democracia todavía tiene una reserva moral que se puede manifestar en este momento, pero además, a nivel internacional no están dadas las condiciones para hacer este tipo de actividades.
Realmente los responsables de este Golpe de Estado han quedado desnudados como opositores de procesos de cambio en el país – y creo que van a salir perjudicados, independientemente de lo que suceda más adelante. Aquí no ganó la oligarquía, no ganó el presidente Zelaya, lo que se acumula es un nivel de conciencia de lo que es posible, lo que puede hacer la oligarquía cuando le interesa clausurar o cerrar cualquier intento de cambio sea legítimo o no legítimo (según sean las diferentes opiniones).
Cualquier fuerza de cambio que amenace un poco la distribución de poder, esta es la suerte que va a correr, según la lógica de estas oligarquías. Creo que hay un momento en el que se hace una acumulación de conciencia (como sucedió en la huelga de los fiscales).
EI: ¿Se puede hablar de institucionalidad en Hondura después de lo que ha sucedido?
Álvaro Cálix: - En Honduras hay un Estado de Derecho cuando conviene, los mismos grupos oligárquicos que han promovido este Golpe de Estado dirán que es legítimo que ahora se instaure Micheletti y lo dirán así en los medios de comunicación, eso lo hacen siempre, el tema es la reacción que tendrá la comunidad internacional, la solidaridad y la coherencia que puedan tener para no reconocer un gobierno de esta naturaleza. En CNN, por ejemplo, estaban más o menos objetivos pero ya pusieron a Eduardo Carmona (vicepresidente de Fundación Arcadia, que opera desde Miami, EE UU) diciendo que la consulta era ilegal, lo que muestra que ese medio de comunicación tomó partido.
Todo esto es delicado porque en la medida que los medios internacionales pierdan objetividad perjudica la situación pero si hay conciencia y solidez este gobierno no debe ser reconocido como legítimo tanto a nivel nacional e internacional.
Hay una crisis de institucionalidad, hay una huelga general que seguramente se va a dar en los próximos días y por supuesto entrará una crisis que ya estaba pero que solamente se va a agudizar.
EI: - ¿En cuanto a la reacción de la ciudadanía que se ha volcado a las calles, considera usted que es algo espontáneo como reacción del Golpe de Estado o es una manifestación general del descontento que existe en Honduras entre la población?
Álvaro Cálix: - En esto hay algo de espontáneo, por supuesto, pero también es la consecuencia de una serie de movimientos, de intolerancia a una simple consulta –vamos a ser honestos- esta consulta no era vinculante, si hubiera sido vinculante todavía se puede ver el temor de estas personas pero el verdadero temor es a cualquier consulta que se haga a la ciudadanía. La reacción no se ha visto en su magnitud por la censura y la corte de comunicación que ha habido en los diferentes medios, por el miedo que se ha metido a la gente. Creo que la espontaneidad puede florecer en el interior del país, porque también hay alguna inquietud, sobre todo porque es la zona en la que el presidente ha estado más cerca, más que en la parte urbana. Supongo que hay una indignación de toda esta gente porque se suponía que estos tiempos habían sido superados.
Mañana lunes, todo volverá a la "normalidad"
28 junio de 2009. Finalmente recalé en Radio Cadena Voces –no tengo televisor- y me conecté en Internet para ubicar Telesur, la cadena televisiva insignia de Hugo Chávez. Nada, la señal en Internet estaba lenta y no pude abrir el sitio. Así que traje mi cuaderno de apuntes y me senté a escuchar la emisora. Antes de que se extraviara la señal, me enteré de unos cuantos hechos: las FF AA habían dado un Golpe de Estado, miembros del ejército entraron a la fuerza a la casa del presidente Zelaya y en un avión de la Fuerza Aérea lo trasladaron a Costa Rica (finalmente la derecha hondureña sí estaba enfurecida con Zelaya Rosales); mientras tanto, en frente de Casa de Gobierno se estaba aglomerando una masa de manifestantes en protesta contra el Golpe y tanto en el Estado Mayor Conjunto, como en el Congreso Nacional, militares, como diputados, estaban deliberando sobre lo que se haría en las próximas horas.
La señal de Radio Cadena Voces se perdió (se fue la luz y pasaron los cuatro aviones del ejercito vigilando Tegucigalpa) y no tuve otra alternativa que ubicar en el dial a Radio Globo. Ni modo, tuve que aguantarme a David Romero Ellner, que desplegando muy poco profesionalismo, pero movido por la marea de los hechos, logró insertarse en un enlace internacional con una radio mexicana, una radio venezolana y una radio nicaragüense. De ese enlace, que expiró unos cuantos minutos después, obtuve más información: el Congreso Nacional anunciaba que en las próximas horas nombraría como presidente de facto a Roberto Micheletti, que la comunidad internacional, todos los países miembro de la OEA (con énfasis los del ALBA), incluido Estados Unidos y la Unión Europea, rechazaban el Golpe de Estado.
Una hora después, en compañía de otros periodistas, nos dirigimos a Casa Presidencial para verificar el estado de las movilizaciones sociales. En la radio escuchamos al presidente Zelaya y al presidente Óscar Arias Sánchez dando declaraciones. Zelaya desmintió que hubiera emitido una carta de renuncia y narró con lujo de detalles cómo miembros encapuchados de las FF AA –a quienes llamó gorilas- lo “secuestraron” y lo subieron a un avión. Me llamó la atención que comentó que los pilotos estaban avergonzados y que corrieron las cortinas de la cabina para no mirarlo.
Al llegar a Casa Presidencial presenciamos el cuadro que muy poco (o quizá nada) describieron HRN y Radio América (las dos emisoras con mayor cobertura a nivel nacional): la movilización era de unas 13 mil personas, había dispositivos de las FF AA agrupados y varios tanques apuntando hacía la manifestación. Los manifestantes habían obstaculizado y cerrado el acceso de vehículos de las vías que conectan el bulevar Juan Pablo Segundo y la bajada de las Lomas del Guijarro. El grueso de manifestantes estaba conformado por las diferentes agrupaciones del movimiento social, gente de Unificación Democrática (UD) y seguidores de Zelaya. Entre los rumores que circulaba se habló de que el ejército había matado al dirigente de UD, César Ham y que Patricia Rodas había sido enviada en un avión hasta Venezuela. Posteriormente, el rumor de la supuesta muerte de Ham fue desmentido por otras personas (incluida una colega periodista que afirmó haberlo visto después) y el caso de Rodas no se siguió mencionando.
Entre las 12.00 p.m. y 1.00 p.m., el Congreso se adjudica la responsabilidad del Golpe de Estado (obviamente no lo llama así) y nombran – entre otros “vivas” a Romeo Vásquez Velásquez y Ramón Custodio López- como presidente de Honduras a Roberto Micheletti. Marta Lorena Alvarado Dawning, Juan Orlando Hernández, Saavedra y Toribio Aguilera, se congratulan por haber defendido y luchado por el “Estado de Derecho”; lo incongruente, es que el “Estado de Derecho” se repuso mediante un Golpe de Estado.
Pasan las horas y el panorama se mantiene. Enfrente de Casa Presidencial sigue llegando gente y otros se van. Se anuncia que habrá Toque de Queda a partir de las 9.00 p.m. y que se mantendrá hasta las 6.00 a.m. del lunes. Mi colega y yo nos encontramos con algunos conocidos, nos increpan:
- Pensábamos que ustedes estaban del otro lado.
- Estamos en contra del Golpe de Estado pero también en contra de cualquier mutación del bipartidismo- respondemos – las cosas no están en blanco y negro: esto no es uno o lo otro, la cosa es más compleja- agregamos.
La discusión puede ir para largo y preferimos cortarla por lo sano. Nos despedimos.
Se improvisan tribunas: Bertha Oliva (COFADEH), Juan Almendárez (líder social) y Jari Dixon (uno de los cuatro fiscales que inició “la Huelga de Hambre” en 2008) se pronuncian.
La noche será larga frente a Casa Presidencial y llueve violentamente. Los manifestantes se preparan anímicamente para lo que se puede venir después; se temen desalojos violentos de parte del Ejército.
HRN y Radio América transmiten deportes y música, pero intercalan estas informaciones con comentarios y declaraciones de diputados y militares. Reconocen a Micheletti como nuevo presidente de Honduras y hablan de volver el lunes 30 a la “normalidad”, los locutores despliegan cinismo y se mofan descaradamente de la situación.
Cerca de medianoche me comunico con un colega que está en Casa Presidencial (y que hará vigilia hasta el amanecer) y le pregunto cómo ha estado la situación. Me comenta que hubo disparos al aire por parte del ejército (sin heridos hasta ese momento) y que algunos manifestantes quebraron vidrios de locales comerciales del centro comercial que está justo enfrente de Casa de Gobierno.
Me comenta con tristeza que ya se confirmó que Billy Joya Améndola (responsable de graves delitos contra los derechos humanos y actual lugarteniente de Rafael Ferrari en Televicentro) ha sido nombrado como asesor presidencial y que probablemente Enrique Ortiz Colindres (el principal abogado de Elvin Santos) será nombrado Canciller. - Otra noticia - me comenta - es que se rumora que mañana regresará al país Zelaya Rosales- quien estuvo hoy en un acto oficial con los demás presidentes centroamericanos. – La gente está alegre porque aquí hay confianza de que volverá a la presidencia. Hoy Marvin Ponce (diputado de la UD), Eulogio Chávez (dirigente magisterial) y Carlos H. Reyes (dirigente del Bloque Popular) han dicho que las protestas no cesarán hasta que se ratifique nuevamente a Zelaya como presidente…
La lluvia ha pasado y volvió la energía eléctrica. Pienso en la gente que puede estar detrás de Roberto Micheletti y algunos nombres se me vienen a la mente… Elvin Santos, Rafael Ferrari, Rafael Callejas, Jorge Canahuati, Porfirio Lobo, Carlos Flores Facussé… vuelven a mi cabeza las palabras de los locutores de radio HRN y Radio América y su insistencia de que todo volverá mañana lunes a la “normalidad”. Me pregunto qué es esa “normalidad”, ¿de qué están hablando exactamente? También, por alguna asociación mental, pienso en los “locos”, y en que muchos “locos” se vuelven “locos” precisamente porque les repiten y les insisten hasta la saciedad que están “locos”. Y me digo que a lo mejor no es tan incongruente lo que dicen los locutores de radio de que mañana lunes, todo volverá a la “normalidad”, de que mañana lunes, todo volverá a la “normalidad”.
Una crisis “democrática” que fortalece al militarismo
Durante la tarde del día 28 de junio, dentro del Congreso Nacional, los diputados ahí presentes en primera instancia ovacionaron al Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH), Ramón Custodio López; y minutos después se pusieron de pie para aplaudir las acciones golpistas de las Fuerzas Armadas de Honduras (FF AA), con el fin de reconocerles su apoyo con el Golpe de Estado que se había gestado horas anteriores. Dos décadas atrás este acto sonaba impensable. ¿Cómo se han movido las piezas políticas del poder en la “democracia” hondureña para que inclusive las instituciones públicas en defensa de los derechos humanos se presten para legitimar un ilegal Golpe de Estado?
Si la “democracia” hondureña y las instituciones civiles del Estado se jactaban de haberle reducido el protagonismo y la incidencia política al sector castrense, hoy vemos lo contrario.
En su cínico y demagogo discurso de juramentación, Roberto Micheletti, además de demostrar su admiración por el Dr. Custodio, agradecer a la Iglesia Católica, calificó de héroes de la patria a los militares. Por su parte, el diputado Juan Ángel Rivera Tábora expresó que las FF AA son “gloriosas”.
El sector ultraconservador no admite que lo que se llevó a cabo fue un Golpe de Estado perpetuado por el ejército, ante diferentes críticas responden que los militares simplemente obedecieron órdenes civiles (y con secretismo se maneja quién dio las órdenes al cuerpo armado), es muy simple y no se puede engañar: detrás de todo el conflicto hubo un golpe militar. En el cual los militares se han fortalecido y tendrán sin duda mayor protagonismo en los siguientes seis meses –lo que implica un retroceso de años-.
“Lo que se nos avecina es una vuelta al militarismo, unas fuerzas armadas obedientes a los diferentes grupos de poder en Honduras”, señala el diputado por el partido Unificación Democrática, Marvin Ponce.
“Es innegable el desprestigio de las FF AA en Honduras y estas acciones perpetuadas el día de hoy lo ejemplifica y engrandece ese desprestigio”, comentó a El Inventario, el analista político Álvaro Cálix.
Tampoco se puede obviar que hace unas semanas el mismo proyecto encabezado por Manuel Zelaya potenció el protagonismo y presupuesto de las FF AA, y ahora sus contrincantes se han aprovechado de ello, pero a su favor.
Con un fortalecimiento castrense quien pierde es la democracia, los derechos humanos y los diversos procesos de desarrollo que desde los ochenta se han venido impulsando desde la sociedad civil hondureña. No hay democracia que se haya forjado desde la ilegitimidad de las armas. ¿Cómo es posible ovacionar estas consecuencias?
Repudio a Golpe de Estado e instauración de Gobierno de Facto
Un conglomerado de más de 15 mil personas, entre ellos, representantes del movimiento social hondureño, seguidores del Presidente Zelaya Rosales, miembros del partido de izquierda, Unificación Democrática, funcionarios del Estado y representantes de diversos sectores de la ciudadanía, afirmaron frente a Casa Presidencial que no reconocerán a otro presidente que no sea Zelaya Rosales.
El diputado de la UD, Marvin Ponce; Eulogio Chávez, líder magisterial; Carlos H. Reyes, representante del Bloque Popular; Armando Sarmiento, director de la Dirección Ejecutiva de Ingresos; y Carlos Eduardo Reina, dirigente del Partido Liberal, aseguraron que las informaciones provenientes del Congreso Nacional, en las que se afirma que Zelaya Rosales (actualmente en Costa Rica) interpuso su renuncia, son falsas.
“No se reconocerá a otra figura como presidente que no sea Zelaya Rosales”, aseguró Ponce, “vienen en camino a Tegucigalpa más autobuses con manifestantes desde el interior del país, que se sumarán en las próximas horas a las protestas en Tegucigalpa”, informó Carlos H. Reyes; en tanto Eulogio Chávez, dijo que “a partir de mañana nosotros estamos declarando un paro de labores indefinido en todo el magisterio a nivel nacional y se mantendrá hasta que se restituya al presidente de la República”.
Por otro lado, funcionarios de Gobierno como Armando Sarmiento (Director de la Dirección Ejecutiva de Ingresos, y Nelson Ávila, asesor de Casa de Gobierno) pidieron altavoces para informar lo que ya ha trascendido en las diferentes informaciones en Internet: que la Comunidad Europea, los países que conforman la Organización de Estados Americanos, incluido el gobierno de Estados Unidos, desaprueban el Golpe de Estado y siguen reconociendo a Zelaya Rosales como el Presidente de Honduras.
El ambiente en las cercanías de Casa Presidencial presenta un claro cuadro de convulsión social. Miembros del Ejercito Nacional cercan las instalaciones de la sede del Poder Ejecutivo y hay soldados por lo menos en seis o siete cuadras a la redonda. En cuanto a los manifestantes, han cerrado cuatro arterias viales y tienen tomado cerca de 600 metros de calle.
En las principales bocacalles aledañas a Casa Presidencial, desde la mañana se han incinerado llantas de auto, se han atravesado carros y diversas vallas publicitarias han sido derribadas. También se han montado urnas ambulantes, donde la gente ha llenado las papeletas de la encuesta sobre la instalación de una cuarta urna en los comicios electorales de noviembre próximo para saber si la ciudadanía desea o no una Asamblea Nacional Constituyente para reformar la Constitución de la República.
Cabe destacar que la mayor parte de los manifestantes son personas entre 20 y 40 años, que han revelado que están dispuestos a movilizarse, ya sea al Congreso Nacional como al Estado Mayor Conjunto si así lo demandan sus dirigentes.
Cerca de las cuatro de la tarde se esperan más reacciones y este domingo 28 de junio promete ser largo pues en el Congreso Nacional, el pleno de los diputados, está por nombrar en las próximas horas como presidente provisional de Honduras al actual Presidente del Congreso Nacional, Roberto Micheletti Baín.
La peor de las salidas posibles
En el país se había venido construyendo un estado de ilegalidad generalizada. La Constitución y las leyes no se respetaban. Para los grupos de poder la ley es un papel mojado y lo que ha prevalecido es el interés personal, léase de lucro. Nada ha funcionado correctamente y casi el cien por ciento de las decisiones de orden público son cuestionables. Ni Pepe Lobo ni Elvin Santos son candidatos realmente legales. Llegaron atropellando todo lo que podía estorbar en su camino. Pero no sólo ellos, sino que todos o casi todos los políticos que ocupan o han ocupado posiciones de poder, incluyendo por supuesto a Roberto Micheletti, ungido como nuevo Presidente por uno de los congresos más desprestigiados de la historia. Tanta ha sido la ilegalidad, la arbitrariedad o el abuso que ahora lo que vive Honduras es la peor de las salidas posibles: incluyendo el retorno del militarismo, llamado desde uno y otro bando por políticos inescrupulosos. Han sido esos civiles los que tocaron las puertas de los cuarteles y quienes los trajeron de vuelta. ¿Es esa la salida a los problemas de Honduras o es la mejor manera de empeorarlos? Ya habrá tiempo de valorar el desastre del gobierno de Zelaya y de quienes lo apoyaron incondicionalmente, pero mientras tanto la noche que se avecina, llámese Micheletti o como se llame, es peor. Ya lo expresó claramente el diputado Juan Ángel Rivera Tábora, quien pidió al Congreso Nacional ponerse de pie “para dar un aplauso a las Fuerzas Armadas”…y se pusieron de pie.
Cuando la CNN y Telesur se volvieron locales o crónica de la censura
En el dial de las radios hondureñas se da la casualidad que cuatro emisoras noticiosas transmiten en frecuencias sucesivas: Radio Cadena Voces, Radio América, Radio HRN y Radio Reloj. La primera y la última son emisoras de menor cobertura, pero fueron las únicas que se atrevieron a difundir lo que estaba ocurriendo, incluso en Radio Cadena Voces, propiedad del expresidente Ricardo Maduro, ligada al Partido Nacional y adversaria del Presidente Zelaya, donde su jefe de redacción, Dagoberto Rodríguez, tuvo presente que es periodista y que su deber era informar. Por su parte, Radio Reloj se enlazó con Telesur y luego, en cambios simultáneos, con la CNN, para informar. Todo ello contrastó con el abandono absoluto de los grandes poderes mediáticos, representados por Radio América, HRN y la corporación Televicentro. Transcurrida más de una hora de la detención del Presidente Zelaya y cuando iba al exilio a Costa Rica, el periodista Ordóñez que conducía Radio América se excusó de informar diciendo que “no podemos atender especulaciones”. Luego, la radio silenció el programa de una hora de Vida Abundante con Sandra Marybel Sánchez porque empezó a opinar sobre el golpe; después las horas las consumió un programa musical. Mientras tanto, en la HRN los periodistas de turno, Rómulo Matamoros y Rosendo García, prefirieron dar seguimiento “a la muerte del Rey del Pop” que a los sucesos que acontecían en su propio país. Después la transmisión se concentró en el partido de fútbol entre España y Sudáfrica por el tercer lugar de la Copa Confederaciones. Ese mismo panorama se repitió en la Corporación Televicentro, propiedad del mismo dueño de HRN. En contraste, Radio Cadena Voces y Radio Reloj sufrieron un corte de energía eléctrica, del cual sólo sobrevivió con su cobertura Radio Reloj; la otra también sufrió la censura interna. Por su parte, el Canal 8, portavoz del Gobierno, fue sacado del aire desde el primer momento, así como el Canal 36. Con ese apagón informativo, la CNN y Telesur fueron los únicos que daban a conocer hechos y versiones, en el más elemental respeto a su responsabilidad. A medida que transcurrían las horas, en Honduras sólo fue quedando la señal de CNN, cuya conductora dominical, Glenda Umaña intentaba “informar” y responder a las críticas de quienes respaldaban lo ocurrido en la mañana, entre ellos el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Dr. Ramón Custodio, quien, en comunicación al aire con ese canal, afirmó: “CNN está tergiversando los hechos porque el país está tranquilo” (Horas después el Congreso Nacional ovacionó a Custodio). Como era de esperar, la transmisión de CNN al público hondureño duró hasta la 1:30 de la tarde, cuando su señal desapareció. Entre más de un centenar de canales que se reciben por cable, el de CNN quedó en negro. Mientras tanto, de Telesur, obvio, no se supo más. (También las compañías de Internet se han sumado a este quebramiento de la libertad al acceso de la información, en su gran mayoría el servicio electrónico también se ha “obstaculizado”).
Algunas frases del día
En estas circunstancias históricas, hay frases que se graban para la posteridad, y las iremos anotando –cada cierto tiempo se irán actualizando-, entre ellas:
- “Esto no es ningún golpe, se puede manejar más bien como una transición de poder”. Marcia Villeda, diputada del Partido Liberal.
- “Debido a problemas de salud cumplo con mi deber de presentar mi renuncia irrevocable, junto a la de mi gabinete de gobierno”, carta leída por José Alfredo Saavedra como una “prueba” de la renuncia que firmó el mandatario cuando fue sacado en ropa de dormir y exiliado a Costa Rica.
- “Yo no he renunciado, ni voy a renunciar, esto es una conspiración, a mi me fueron a sacar de mi casa a tiros, con soldados encapuchados y amenazas”. Presidente Manuel Zelaya, en declaración telefónica desde Costa Rica.
- “Ya sugerí traer un experto grafólogo para que confirme la autenticidad de su firma en la renuncia”, Dr. Ramón Custodio López, Comisionado Nacional de los Derechos Humanos.
- “Si juramentan a Micheletti, a peleleti o gorileti lo derrocaremos”, Hugo Chávez, para Telesur .
- “La gente le echa la culpa a los políticos y eso no es verdad…”, Ramón Velásquez Nassar, diputado por la Democracia Cristiana.
- “Aquí no ha existido un golpe de Estado, sino el funcionamiento del Estado de Derecho”, diputado Juan Orlando Hernández, del Partido Nacional.
- “Nadie puede quedar encima de este contrato social, la Constitución es nuestra biblia”, Toribio Aguilera, diputado del Partido Innovación y Unidad.
- “Hemos actuado hoy en congruencia absoluta con los principios del Partido Liberal…y tomar una decisión dolorosa de sustituir a un Presidente liberal”. Marta Lorena Alvarado, diputada del Partido Liberal.
- ¡Quiero jurar ante el altar de la patria que en estos seis meses mi consigna será la consolidación del gran diálogo nacional, vamos a compartir Gobierno como lo manda la constitución, entre todos!, Roberto Micheletti, Presidente del Congreso Nacional.
- Ahora sí las fuerzas armadas de honduras son gloriosas. Juan Ángel Rivera Tábora, diputado
- Queremos ratificar de parte del Gobierno ecuatoriano, absoluto rechazo a esta brutalidad infame de la oligarquía y fuerzas armadas de Honduras, que siempre han estado aliados con los poderes fácticos. Jamás reconoceremos otro Gobierno a otro que no sea el de Manuel Zelaya Rosales. Rafael Correa, Presidente de Ecuador.
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e contrario
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 artículo 242
 Artículo 72
 Artículo 19