Source: http://jabuedo.typepad.com/aires_de_la_parra/2006/09/index.html
Timestamp: 2017-10-17 11:26:57+00:00

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Conjura contra el bolsillo de los ciudadanos
Dedicar la primera parrafada de un artículo a uno mismo, no es un acto sólo de egolatría, es en la mayoría de las ocasiones egocentrismo elevado al cubo. Y esto hay que juzgarlo como lamentable. Puesto que nuestros aires piensan que los blogs de opinión son otra cosa, traemos hoy una copia de un incomparable artículo de ese magnífico periodista que es Ignacio Camacho, porque su comentario da qué pensar y mucho sobre las tonelada métricas de dudas en que nos sumió a muchos españoles no catalanes la reforma estatutaria de éstos. O, si no, juzguen ustedes:
EN pleno frenesí de las teorías de la conspiración, hay una bien real que está pasando inadvertida, pese a que se trata nada menos que de una conjura contra el bolsillo de los ciudadanos. La están perpetrando a pachas la Generalitat de Cataluña, como inspiradora, y el Instituto de Estudios Fiscales del Ministerio de Hacienda, y consiste en la posibilidad de bloquear las rebajas de impuestos que planteen las autonomías. Es la fábula del perro del hortelano en versión estatutaria: se trataría, en resumen, de incrementar el porcentaje estatal en caso de que bajase el autonómico, o incluso de retirar parte de la financiación pública a las comunidades que se atrevan a reducir su fiscalidad.
Naturalmente, la pieza a cazar es Madrid. Después de eliminar el impuesto de sucesiones, Esperanza Aguirre ha decidido bajar un punto del tramo autonómico del IRPF, en vista de que sus ingresos fiscales aumentan alrededor de un 10 por ciento al año. Y hasta ahí podíamos llegar: ¡un Gobierno que alivia a los ciudadanos y premia la bonanza económica! Intolerable. Si no se toman medidas, los catalanes podrían llegar a plantearse por qué demonios sus dirigentes no sólo no rebajan los impuestos propios, sino que piden de manera incansable una porción mayor de los ajenos. Y por ese camino, un vecino de Cataluña podría llegar a la inadmisible y poco patriótica conclusión de que las políticas de construcción nacional le están costando demasiado dinero
Eso no se puede consentir, porque además da pábulo a la impensable hipótesis de que la derecha liberal gestiona en Madrid mejor que la izquierda y el nacionalismo en Cataluña o en Andalucía. La verdadera cohesión territorial consiste en igualar a todos a la hora del pago y diferenciar en el reparto de la cobranza. Si Madrid se conforma con menos ingresos, porque no tiene que financiar mossos d´esquadra ni inmersiones lingüísticas ni tres canales de televisión, que entregue lo que le sobra para repartir entre quienes lo necesitan. Extremadura y Andalucía no, hombre: Cataluña. ¿Que ya se lleva mucho, y más a partir del nuevo Estatuto? Rancios tópicos españolistas: no saben ustedes lo caro que resulta construir una nación
Además, eso de bajar los impuestos es retrógrado, ¿verdad, profesor Rodríguez Braun?, por mucho que Zapatero dijese en un arrebato enajenado que se trataba de una medida progresista. Para eso no se puede utilizar la autonomía; qué perversión. La autonomía se inventó para gastar más, para duplicar la Administración, para hacer clientelismo, ¿verdad, señor Chaves? Y los nuevos estatutos se han inventado para trincar más tela, con sus agencias tributarias propias y sus porcentajes de inversión a la carta. No venga Madrid ahora a fastidiar, con el centralismo y las gaitas, que hay catalanes dispuestos a domiciliarse allí para pagar menos. De manera que oiga, señor presidente Zapatero, ordene usted hacer algo pronto, que así no hay modo de ser una nación como Dios y el Estatuto mandan.
A comienzos de mayo de 2005 la Plaza Real de Barcelona fue escenario de la presentación del Manifiesto Por un nuevo partido político en Cataluña, un texto impulsado por un grupo de intelectuales catalanes, que busca denunciar la imposición del nacionalismo en todas las fuerzas políticas de esta comunidad y la necesidad de crear un nuevo partido que no comulgue con las tesis catalanistas.
Como punto de partida de su denuncia, el manifiesto señalaba lo siguiente: "Después de 23 años de nacionalismo conservador, Cataluña ha pasado a ser gobernada por el nacionalismo de izquierdas. No ha cambiado nada sustantivo". Cualquier persona medianamente razonable suscribiría esta realidad, por otra parte, tan palmaria como lamentable.
Sin embargo, acontece que, en el machito del Gobierno de la Generalidad, durante la finiquitada legislatura pasada se habían "montado" -el escandaloso reparto de cargos entre familiares de los dirigentes de estos partidos empujó a más de uno a utilizar este verbo- una serie de partidos políticos (socialistas, comunistas y esquerristas), cuya vocación totalitaria no pudieron esconder, entre otras cosas, porque nunca lo han hecho. Está claro que la aparición de un manifiesto de una serie de intelectuales, aunque no se esté de acuerdo, al menos habría que calificar como positivo, porque contribuye claramente a enriquecer las distintas visiones de la realidad catalana. Al menos, en una democracia, debiera pensarse en esta dirección.
Apenas pasaron unas horas para que algunos de los firmantes del manifiesto, como Albert Boadella, recibieran amenazas de muerte a través de Internet, poniendo en evidencia la escalada de integrismo nazista que vive con intermitencia la sociedad catalana. Asimismo, el portavoz parlamentario de ERC, Joan Ridao, recomendó a sus socios de Gobierno del PSC que pusieran "orden y contención" en sus bases y atendieran la "fuga" de socialistas hacia el partido antinacionalista que impulsaban estos intelectuales. El tal Ridao tuvo la desfachatez de llamar lerrouxistas a los socialistas no nacionalistas, o sea a los socialistas a secas, que buscaban sacar a Cataluña del marasmo en el que estaba siendo sumergida por el megalomanismo del PSC-ERC-ICV.
Tenían gracia las alusiones a Lerroux por parte de Ridao. La Esquerra pretendía dar lecciones de democracia a todos los españoles. Ellos, que jamás han demostrado creer en ella. En 2005 aludieron a razones "democráticas" y de "republicanismo" para hincar el diente a los papeles del Archivo de la Guerra Civil sito en Salamanca. Como saben que los Zapatero y Caldera no son hombres de palabra, sino de Poder, al instante se vio cuál podía ser el resultado, o sea, el que fue: el pastel a Cataluña. Como quieren el Poder a costa de lo que sea y la Esquerra es consciente de ello, bastante se ha aprovechado ya. Ahora, desde fuera de Cataluña, si miramos con objetividad el comentario de Camacho, hemos de incitar el voto a favor de los autores de ese nuevo partido impulsado, Ciudadanos de Cataluña, que en su desnudez demuestra toda la limpieza de quien no ha robado nada, no como otros; esto es, a los ladrones que ya han gobernado para robar al prójimo, y no solidariamente, si hemos de ser cabales y rigurosos..
30/09/2006 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Transformar la personalidad social
Curioso, pero real como la vida misma. Esta Cuenca de nuestros amores, definitivamente, tiene una personalidad social que choca en muchos aspectos con la desarrollada fuera de sus paredes –queriendo aludir con esto a unos muros y tapias que le generan santo y seña, extraños para quien mira desde el otro lado de sus murallones-. Nuestros aires nunca han visto como positivo el que la “vida social” de la ciudad se desarrolle alrededor de un doble eje de reminiscencia eclesiástico-civil (la Semana Santa y la Vaquilla de San Mateo) que frena el impulso de otras definiciones y celebraciones que pusieran más al día a sus gentes, permitiéndoles desarrollar otras perspectivas más asentadas en el tiempo presente y conforme a los formularios que demanda una sociedad del siglo XXI.
Pero no, ahí sigue. Y los primeros en someterse a este cartilaginoso sostén de trajines oxidados son sus “fuerza vivas”, que aquí parecen muertas, o por lo menos cubiertas de herrumbre. El liderazgo social ni existe, ni tiene visos de desarrollarse. Quizá por eso, los escritores de vocación tengamos que hacer de tripas corazón y huir, con el alma en pena, a otras actividades o dedicaciones. Hasta que el pensamiento nos saca de nuestro sosiego, templamos ánimos y gritamos: ¡Basta ya, hasta aquí he llegado!
Esto es lo que le ha sucedido a nuestro editor, al que ayer, sin él saberlo todavía, le fue comunicado un comentario que por lo visto discurre por los fueros de la ciudad: Juan Andrés Buedo está preparando una Plataforma Política para las próximas elecciones. Quien se haya inventado esta mentira, que queda evidenciada sólo con una atenta lectura de muchos de nuestros artículos, probablemente se mueve precisamente dentro de algunos de los partidos políticos mayoritarios que en Cuenca pululan –con un pobre bagaje, por supuesto-, porque, o bien no desearían tenerlo como contrincante, o simplemente su deseo está en tenerlo dentro de su candidatura. Pues bien, en estos instantes, para frenar insidias o temores, hemos de decir que ni una cosa ni otra. Él está dedicado por entero a la Administración Pública (la vocación que los “temerosos” le impiden desarrollar con el ejercicio de un puesto más creativo y de mayor empuje profesional que el que ahora mismo posee, aunque se siente plenamente satisfecho con éste, porque le permite una compatibilidad dignificante), a la docencia –hasta cinco universidades recaban anualmente sus servicios- y a la investigación –está dirigiendo como investigador principal un proyecto I+D+I para la Consejería de Educación y Ciencia y el FEDER, que no acaba hasta el 31 de diciembre de 2007-, entre otras actividades menores, pero no menos importantes. ¿Cómo puede hacer todo esto?, ¿de dónde saca tiempo?, le preguntan a menudo. La respuesta es siempre evasiva, porque la humildad es la garantía de su esfuerzo y resultados, pero detrás hay continuamente una pragmática y bien templada organización de su vida, además de su praxis honrada, y por supuesto: trabajo y, después, mucho trabajo. Esto es lo que les falta a nuestros políticos, por lo que estamos viendo. Y quizá por ello también, ante el prestigio profesional que él se ha ganado en años, no quiere rebajarlo, pasando a beber, comer y bailar, en lugar de consagrar numerosas horas al estudio y la lectura de cuanto le agrada.
Si por casualidades de la vida, que nunca se sabe, pasara a hacer política activa y a militar en algún partido, cosa que por ahora no ve factible, pero el futuro es impredecible –o, si no, veamos a don Manuel Fraga-, J.A.B. desearía poder desarrollar en Cuenca la puesta en marcha de actividades trasformadoras de esta sociedad que precisa un hondo cambio. Lo haría, desde un ejercicio público de su labor que contase con todo el pueblo de Cuenca, fuera del signo ideológico que fuese, en aras de cortar los signos negativos de la personalidad antisocial conquense.
Todas las normas basadas en el principio de la mayoría, las intenciones civilizadoras e incluso la raza humana, fracasarán a menos que uno pueda identificar y obstruir a las personalidades antisociales, así como ayudar y apoyar a las personalidades sociales de la sociedad. Ya que la misma palabra “sociedad” implica conducta social. Y la “inhibición” de los conquenses es una demostración de su débil sociabilidad, que ha de transformarse y adaptarse a los nuevos tiempos, o si no lo único que hará –como está haciendo, como nos lo demuestra a cada instante los contundentes ejemplos que nos trae el blog “Lo que los conquenses deben saber”- es perder oportunidades, que sistemáticamente se van a otros lugares.
Las doce características primarias de la personalidad social son las enunciadas a continuación, y son las que deberían conducir la acción política de nuestras autoridades:
1. La personalidad social es concreta cuando relata circunstancias.
En resumen, La personalidad social actúa de forma natural, basándose en el mayor bien para el mayor número de personas y áreas de la vida. No la persiguen enemigos imaginarios, pero sí reconoce a los enemigos verdaderos cuando existen. La personalidad social quiere sobrevivir y desea que los demás sobrevivan; mientras que la personalidad antisocial, de manera real y encubierta, quiere que los demás sucumban. Para ver una explicación más extensa, acudir a http://spanish.scientologyhandbook.org/sh11_2.htm.
28/09/2006 en Sociedad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Rasgos jocosos en la identidad de un pueblo
Para definir a un pueblo y su cultura es preciso buscar aquellos rasgos diacríticos que generan una identidad definida. Estos caracteres pueden radicar en la posesión de un territorio de referencia, de una tierra, la utilización de una lengua, así como compartir unos rasgos de cultura y creencias comunes, o —lo que es más importante— la conciencia de pertenecer a una categoría específica de seres humanos que no viene determinada por la profesión, la clase social, el sexo o la edad. Todo ello genera el sentimiento de pertenecer a una comunidad simbólica, la cual se basa en una peculiar apropiación y asunción del espacio mediante mecanismos culturales. Lo mismo que, por ejemplo, para definir esa comunidad simbólica que es Galicia, el binomio terra/pobo ha sido ya destacado por pensadores gallegos, así como por el propio pueblo, que desarrolló sentimientos como la saudade y su reflejo en el ánimo, la morriña, entendiéndolos ambos como manifestaciones de nostalgia por la tierra dejada atrás, a Castilla-La Mancha sus habitantes le generan un santo y seña característico, que hasta hace un par de años se lo daba –quisiera él o no- el que ejercía de presidente de esta Comunidad autónoma, José Bono, que se sentía entre sus paisanos mucho más confiado y a sus anchas que en otros ambientes y cargos.
Como acoplamiento o inmersión al presente artículo, que ni busca ser científicamente irrebatible, ni mucho menos pretende que esta intervención discurra por esas procelosas aguas, un correo electrónico que ha llegado a nuestros aires nos ha hecho pensar en los enunciados de esa ciencia, que es tan vasta, que se nos escurre como el agua de la mano, como señaló uno de sus autores más versados, el Dr. Juan Garmendía.
Éste, con mejor o peor fortuna, pues creo que habrá de todo, se ha asomado a varios campos de la investigación etnográfica; pero, de manera especial, ha prestado atención a determinados predios. Y al escribir estas líneas nos vienen a la memoria sus eruditos y prestigiosos trabajos, sobre todo para quitar tensión y dar humor a ritmos y escenas constatados en las fiestas celebradas durante este verano por la zona de nuestra residencia principal: Castilla-La Mancha. Recordando éstas y el comportamiento de un conjunto nada despreciable de sus gentes, debe extenderse el contenido del citado e-mail, porque tiene su gracejo y les hará reír a ustedes. Lleva por título El orgullo de ser castellano-manchego, y dice así:
El castellanomanchego no te llama por teléfono: te da un toque.
El castellanomanchego no dice hola: te dice ¡¡¡que pasa somarro!!!.
El castellanomanchego no se cae: se mete un hostión.
El castellanomanchego no besa: Morrea.
El castellanomanchego no tontea con una chica: está de sobe.
El castellanomanchego no es que no entienda: no lo coge.
El castellanomanchego no te llama la atención: Te dice: Ande vas!!!!!.
El castellanomanchego no te golpea: te menea o te da una hostia.
El castellanomanchego no tiene amantes: tienes zagalas (o mozas).
El castellanomanchego no se impresiona: dice: LA VIRGEN!.
El castellanomanchego no orina: se mea (ande puede).
El castellanomanchego no sufre de diarrea: se caga por la pata abajo o se va al hilo.
El castellanomanchego no va rápido: va a to palote (del tractor).
El castellanomanchego no se va del lugar: sale arreando.
El castellanomanchego no pide que lo lleven : pide que lo acerquen.
El castellanomanchego no es un presumido: va hecho un pincho.
El castellanomanchego no es buena persona: es buena gente.
El castellanomanchego no pierde el tiempo: está perreando.
El castellanomanchego no dice tardaré en bajar: dice: ahora bajo si eso (y te puedes quedar esperando).
El castellanomanchego no te dice que estás equivocado: te dice "ande vas tonto la polla!" o "amos calla cachondo!".
El castellanomanchego para decir que sí, no niega dos veces; niega tres: "'¡no ni ná!".
El castellanomanchego no se enfada : se rebota.
Al castellanomanchego no le sale algo mal: se le va tó a tomar por culo.
¿Y qué dicen a esto nuestros aires? Que son un conjunto de aspectos humanos que tienen como escenario especial un espacio rural conciso: el de esta región. El mismo que con menos contundencia política podía haber manifestado la candidata a la presidenta de esta Comunidad Autónoma, la señora De Cospedal, que ante la evidente asincronía con la que han montado en cólera sus oponentes, a lo sumo, demuestra bastante más conocimiento del medio que sus cínicos contrincantes, unos políticos más encontrados en su nexo con la celebración festiva y el entretenimiento infantil.
27/09/2006 en Historia | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
La política como vocación y las inclinaciones de los políticos
Esta reflexión arranca de un agradable efluvio de remoción de obstáculos para llegar a entenderse, tras comprobar una acción muy positiva en el contenido de la página 3 de El Día de Cuenca, que publica hoy, por fin, una carta al director llena de sentido, de verdad y con un postulado indiscutible, el cual viene a ratificar lo dicho por nuestros aires en el artículo “Manipulación política y desinformación” y varios otros que le han precedido en La Vanguardia de Cuenca (“No confundir criterios informativos con comerciales”, etc.).
Este editor, con la siguiente trascripción, quiere poner de manifiesto que, por talante –nunca mejor dicho: como modo personal de ser y de comportarse- y no como automatismo o inercia obsesivos contra nada ni contra nadie, ni muchos menos contra una empresa de Cuenca, que ¡buena falta nos hacen!, hemos recibido muchos vecinos con sumo agrado la publicación de esa carta, porque exhibe una nueva actitud de ese medio de comunicación que desearíamos se viese consolidada, para quitarnos a los lectores las canonizaciones ideológicas de cualquier especie o persona, de cara a unir más y mejor al pueblo que aquí habitamos. En acciones como esa se ensamblan pasado, presente y futuro, y, así, la filosofía de la coexistencia y la coherencia de proyectos puede llegar a confluir de manera no dramática. En el ámbito social e histórico esto se demuestra en mil y un eventos, siendo entorno a ellos como el progreso se hace real y no vocinglero.
Serán casualidades de la vida, o no, ¿quién sabe? Pero, dentro de esas dimensiones y flujos donde la verdad absoluta no existe, la razón suele ponerse a menudo al lado de quien la tiene, más tarde o más temprano. Así, ayer domingo les remitía nuestro editor copia de los artículos referidos al presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, el señor Barreda, y a la candidata del PP a esa presidencia, la señora De Cospedal, y hoy lee en El Día un argumento que coadyuva a posarnos al lado del ciudadano Gratiniano Peñaranda, que es quien firma la carta siguiente, titulada “Políticos, políticos, políticos”:
En verdad que no salgo de mi asombro, al ver cada día a los políticos lo mismo en la mañana, en la tarde que en la noche, prestos y dispuestos a la FIESTA. Basta ojear las páginas de El Día de Cuenca u otros o ver los canales de televisión CNC o cualquier otro y aquí tenemos a los políticos de buena marcha y de buen rollo. Todo va bien. O muy bien. Si tienen que galopear pues a ello, las imágenes son bien elocuentes; si llegan los ciclistas de la vuelta a España pues allá que estoy poniéndoles el jersey amarillo, el verde de ecologista o el que sea; si de paso tenemos que ir por la mañana a la romería, vamos nos ponemos el pañuelo al cuello, tomamos la caña y arreando; por la tarde o quizás antes al medio día tengo que ir a inaugurar la puesta en funcionamiento de una bombilla en la plaza del pueblo, o que se rompe la tapa del reguero de la vecina allá vamos; el pregón de cualquier ciudad, pueblo, aldea en sus fiestas allí los encontramos; francamente estos señores políticos son de todo, son poetas, artistas, entendidos en culturas etruscas y de las otras, arquitectos en las puestas de algo más que primeras piedras o de los hoyos para jugar al “gua” estos señores son de todo; enciclopedias vivientes y en la noche aún llegan a tiempo y pegan la mecha para dar comienzo a la sesión de fuegos artificiales y como van a faltar a la recepción que los ayuntamientos ofrecen para homenajear a reinas y damas de las fiestas, allí están los presidentes de diputaciones y sueltan una perorata en que los efluvios del mosto suelen hacer su aparición y resultan insufribles sobre todo para los tardos de oído; que se inicia el curso escolar allá los tenemos abriendo la puerta del colegio y dando el primer beso al primer “mocosillo” nuevo que ese año comienza su vida colegial; otro tanto ocurre con exposiciones o cuestiones diversas de la cultura ahí los tenemos aunque sea para inaugurar o dar premios de los castillos en la arena todo les vale. Si hablamos de la iglesia católica; de otras no lo se, allá están sentaditos en primera fila aunque luego votemos cada uno por su lado, dicen la iglesia a lo suyo y yo laicista y votemos contra todo lo que según pueda oler a sacristía; pero no importa los votos son los votos y si me tengo que poner la medalla o veinte medallas de Cristo y de cuarenta vírgenes me las pongo y chimpún. Si luego llegan los incendios nada deseables por cierto, allá están tirando balones fuera; si la guerra de Irak de Afganistán o del Líbano, se limpian las manos como diciendo yo no he sido. Que falta agua, la culpa del enemigo que no es nada solidario, atc., etc., pero de dimitir nada de nada, faltaría más, yo a mamar.
Y me pregunto: Con tanta fiesta y tanta farándula cuando se GOBIERNA, si estamos de fiesta un día sí y otro también, que pasa, solo gobernamos para fiestas; creo recordar de algún santo uno de sus lemas ORA ET LABORA.
Bien está que no oremos pero al menos dejemos tanta fiesta y trabajemos, luego nos quejamos de ser una de las regiones del furgón de cola, ahí están los estudios de algunas entidades financieras que lo dicen, somos los últimos. Lo dicho POLÍTICOS, POLÍTICOS, POLÍTICOS. Apaga y vámonos.
Gracias, señor Peñaranda, por esa capacidad de observación tan esclarecida y bien relatada. No obstante, ni hay que apagar, ni tenemos que irnos, por lo que pasamos a indicarle. La casualidad ha querido que el preceptor de la materia que explicamos en la Universidad, la Ciencia Política, haya requerido la docencia específica de una conferencia de Max Weber, uno de los padres de la Sociológía, que impartió bajo el título de La política como vocación. Las ideas contenidas en esos trabajos fueron expuestas en una conferencia pronunciada, por invitación de la Asociación Libre de Estudiantes de Munich, durante el invierno revolucionario de 1919, y van así marcadas con la inmediatez de la palabra hablada. Esta conferencia formaba parte de un ciclo, a cargo de diversos oradores, que se proponía servir de guía para las diferentes formas de actividad basadas en el trabajo intelectual a una juventud recién licenciada del servicio militar y profundamente trastornada por las experiencias de la guerra y la posguerra. El autor completó más tarde su exposición antes de darla a la imprenta y la publicó por vez primera en su forma actual durante el verano de 1919.
Junto con Durkheim, Weber contribuye a hacer de la Sociología una disciplina autónoma, al dotarla de un método y un objeto de estudio específicos. En la obra que nos ocupa habla a un público joven acerca de las situaciones que condicionan al político y de las características psicológicas que debe tener una persona para que se la considere un “político de vocación”. Weber es hijo de un empresario y político alemán, además (como en esta obra se demuestra) un atento observador de la vida política alemana y mundial, y fue cofundador del Partido Demócrata Alemán. Su paso por la política fue poco exitoso, pero lo suficientemente intenso como para que fuera capaz de captar muchas de las esencias del comportamiento humano en este contexto. Empleando un lenguaje impreciso, psicológicamente hablando, de lo que habla son de las conductas, cogniciones y emociones que debe poseer una persona que desee ser político.
Al republicar en 2001 ese texto, decía en su nota Enrique Martín que podemos considerar esta obra como “precursora de otra que los psicólogos políticos debemos escribir en breve. Empleando el conocimiento psicológico actual, hay que describir el perfil psicológico adecuado para ser político en las sociedades actuales y darlo a conocer”. A fe que desde aquí podríamos hacerlo, y es un intento que no descartamos. De llegar a ejecutar este propósito, la observación de Gratiniano Peñaranda no se dejará al margen. Más que nada porque la vocación de político, como dijo Weber, pasa por tener muy claro qué entendemos por política y, al saberlo, rápidamente –como lleva dicho Juan Andrés Buedo en cientos de páginas publicadas- vemos que muchos que van por ahí dándoselas de “políticos”, no son tales, son “otra cosa”. El adjetivo calificativo que podemos darle a ésta es variado e incluso pintoresco y su acceso al ejercicio de esta actividad más expresivo todavía.
El concepto de política, según Weber, es extraordinariamente amplio y abarca cualquier género de actividad directiva autónoma: “Se habla de la política de divisas de los bancos, de la política de descuento del Reichsbank, de la política de un sindicato en una huelga, y se puede hablar igualmente de la política escolar de una ciudad o de una aldea, de la política que la presidencia de una asociación lleva en la dirección de ésta e incluso de la política de una esposa astuta que trata de gobernar a su marido. Naturalmente, no es este amplísimo concepto el que servirá de base a nuestras consideraciones en la tarde de hoy. Por política entenderemos solamente la dirección o la influencia sobre la dirección de una asociación política, es decir, en nuestro tiempo, de un Estado”... Y política significará para nosotros “la aspiración a participar en el poder o a influir en la distribución del poder entre los distintos Estados o, dentro de un mismo Estado, entre los distintos grupos de hombres que lo componen”. Y así agrega nuestro gran sociólogo: “Quien hace política aspira al poder; al poder como medio para la consecución de otros fines (idealistas o egoístas) o al poder “por el poder”, para gozar del sentimiento de prestigio que él confiere”. Con lo cual deducimos ya una buena parte de la psicología predeterminada, condicionada y hasta frustrada y pletórica de complejos de toda especie de la serie de políticos a los que alude globalmente el señor Peñaranda y nuestros aires han singularizado estrictamente, porque se lo merecen hasta hacernos desconfiar de ellos, dado que, al carecer de vocación de servicio al ciudadano, que es lo que reclama éste en el tiempo presente, nos desgobiernan.
25/09/2006 en Política | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Manipulación política y desinformación
Definir la política de comunicación de cualquier estado, supone establecer un debate sobre la relación entre los conceptos de poder y comunicación. Supone también enfocar la cuestión desde distintos puntos de vista: el individual (la persuasión), el social (la opinión pública), el político (la soberanía, el interés público, la regulación), el tecnológico (uso de satélites, internet, tecnologías de tercera generación), el económico-financiero. A un nivel territorial inferior, regional y local, esa perspectiva vuelve a reproducirse con leves variantes; por ejemplo, no se da el eje de fuerza –lamentablemente- de los procesos de concentración (alianzas estratégicas de los grupos mediáticos) con el sistema internacional, salvo en casos muy concretos y por circunstancias muy limitadas.
«Los nuevos amos del mundo», tal y como Ignacio Ramonet denominó a Bill Gates, Ted Turner, Murdoch o Berlusconi, pueden asemejarse a los imperios políticos del XIX (vid. María Antonia Martín: Políticas de comunicación en la España multimedia, en Historia y Comunicación Social, 2003, 8), pero están muy por encima del desarrollo de los grupos españoles de comunicación. Desde el poder mediático, llegar, asumir e incluso utilizar para sus fines el poder político, parece más propio de rasgos de personalidad, como en el caso de Berlusconi y en menos medida del fallecido Robert Hersant, que de estrategias de desarrollo. Jesús de Polanco o «Jesús del Gran Poder» siempre mantuvo su naturaleza como grupo de presión pero siempre leal y agradecido al partido gobernante.
Popularmente se ha dicho que quien tiene el poder tiene los medios. Esta afirmación es propia de la cultura europea donde los medios se racionalizan en base a sus funciones de formar, informar y entretener. Napoleón III veía a la prensa como un medio de influencia y de captación de voluntades en su favor. Es lo mismo que siempre intentaron hacer las agencias europeas vinculadas al desarrollo de sus imperios y sus consecuentes repartos por zonas de influencia hasta 1932. Este uso propagandístico caracterizará el nacimiento de la radio, debido tanto a su sistema de propiedad, a la regulación/ control del espacio radioeléctrico prescrito desde el telégrafo y claramente necesario por el contexto histórico. Igual sucederá con la aparición de la televisión controlada por los monopolios públicos audiovisuales.
Para nuestros fines, que se hallan en desarrollar la opinión emitida en el blog hermano de La Vanguardia de Cuenca en un artículo publicado hoy mismo –cfr. “No confundir criterios informativos con comerciales”-, hay que partir de la enorme importancia que en el orden mediático poseen en España las Comunidades Autónomas, cuya acción ha sido un factor determinante en el desarrollo de la televisión local. Y, trasladada esta eventualidad a Castilla-La Mancha, es cuando ya podemos entender los enjuagues -siempre con una descarada y vituperable acción propagandística del régimen sociobonista aquí imperante-, chanchullos, amaños y componendas que traducen esas televisiones, de las que la nota más reprochable e indigna se emite en Cuenca, a través de CNC.
La permisividad autonómica propició el desarrollo de este tipo de televisiones al amparo de diferentes argumentos. Éstos fueron: desde la carencia de una programación diversa, especialmente cinematográfica (vídeos comunitarios), la retransmisión de las fiestas patronales, manteniendo después emisión y producción propia (por ejemplo TeleJerez), el apoyo a candidaturas municipales, la necesidad de cubrir una demanda formativa (TeleKa-Vallecas), la producción de un programa basado en una figura estelar y previamente comercializado por encargo de otra emisora, con la posibilidad de utilizar la infraestructura para emisión de continuidad, ..., la incorporación de empresarios de otros sectores ante las ventajas económicas que ofrece el medio cuando se utiliza únicamente como negocio rápido y se cubre la programación a través de las líneas telefónicas de pago (906).
Los intentos por parte de la Comunidad de Castilla la Mancha de instaurar una televisión autonómica a través de la unión de varias emisoras locales con el claro enfrentamiento del ejecutivo estatal (en concreto con el ministro Arias Salgado) y la extensión de su cobertura (como en el caso de Canal 4 en Navarra), con la connivencia del ejecutivo regional ante la inexistencia de una televisión autonómica propia, generan situaciones de hecho que provocarán el cierre gubernativo de emisoras (como TeleRoda) y la demanda e intervención del Tribunal Supremo, quien ratifica la situación de alegalidad para los sistemas de emisión por cable y satélite.
La estructura interna de estas emisoras es estudiada por Ramón Reig (en “Medios de comunicación y poder en España”. Ed. Paidos, Barcelona, 1998) quien constata como características legales su reglamentación conforme a la Ley de 22 de diciembre de 1995, que regula la televisión local en España (el establecimiento de emisión a través de ondas electromagnéticas, su carácter de servicio público, la concesión de una emisora por municipio y la posibilidad que tiene la comunidad autónoma de modificar los requerimientos e incluso de permitir el funcionamiento en cadena), la escasa dotación de medios (del total de las televisiones locales que existen en nuestro país sólo el 24%, aproximadamente emplea un formato profesional; alrededor del 13% emplea un formato doméstico en la grabación y emisión de programas, y el 59% en un formato intermedio o industrial: la combinación de distintos formatos es un rasgo común; con frecuencia la grabación se realiza en un formato no profesional y posteriormente se emite en uno de mayor calidad). Y aquí tenemos el dato explicativo elemental del ser y estar de las TV locales: el 80% de las informaciones se debe a informaciones políticas.
A partir del 2000 las perspectivas de negocio que constatan las empresas multimedia van a dar lugar a la remodelación de la estructura empresarial de esas televisiones. Aunque será el cable quien pueda permitir su explotación interactiva y descubra acto seguido la innovación del sistema.
El mundo de la comunicación pasa inexorablemente por el desarrollo de la sociedad de la información. La convergencia de los sectores comunicación, informática y telecomunicaciones plantea nuevas posibilidades y áreas de carácter multisectorial. Sin embargo, como reconoce María Antonia Martín, la última palabra la tiene la audiencia. Será la demanda personalizada quién defina, a corto plazo, más que el mercado publicitario los nuevos usos y efectos de la realidad interactiva. Este es el consuelo que nos queda en los diversos espacios donde, como en Castilla-La Mancha, la propaganda política tergiversa, manipula y desorienta al ciudadano de criterios débiles o de corta formación –que por aquí se dan en amplios sectores y extensas zonas, bastantes más de las que reconoce el gobierno de Barreda y más numerosas de las que aludió María Dolores de Cospedal, la candidata del PP -.
Frente al sesgo partidista, corrompido, atrasado, dilatorio y frenador del desarrollo de esta Comunidad Autónoma impuesto por el poco dinámico gobierno de Barreda –que debería hacer ya un cambio radical de muchos de sus consejeros, incapaces de efectuar una política más ajustada a las necesidades regionales y menos orientada por el inmoral electoralismo socialista al que somete al viejo pueblo manchego-, nuestros aires recomiendan a los que ahora están en el poder y a los que les sucedan la lectura de una obra, que ha de figurar permanentemente en la mesa de quien sea el presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Ese libro, Local y global: la gestión de las ciudades en la era de la información, publicado por Ediciones Taurus, debe estar dispuesto para ser leído y repasado cada vez que le entren dudas a Barreda, pues fue escrito por dos eminencias en la materia, Jordi Borja y Manuel Castells (nacido en Albacete y, aunque ejerciente en Barcelona ahora, en la UOC, una de las máximas autoridades mundiales en Sociedad de la Información). Contra lo dicho, en unos insultos sin tono ni ciencia contra su adversaria a la presidencia, De Cospedal, Barreda y los suyos ignoran –y por esto no hacen la política apropiada- que “la humanidad se encamina hacia un mundo de urbanización generalizada. […] porque las áreas rurales formarán parte del sistema de relaciones económicas, políticas y culturales y de comunicación organizado a partir de los centros urbanos”. Esto quiere decir, como hacen los citados profesores, que deben cambiarse “nuestras categorías mentales y nuestras políticas de gestión hacia un enfoque diferencial entre las distintas formas de relación entre espacio y sociedad”. Tanto más cuanto que otros dos fenómenos definidores de nuestra época “plantean la posible desaparición de las ciudades como forma territorial de organización social: la revolución tecnológica informacional y la globalización de la economía y la comunicación”.
Los cuatro primeros capítulos forman el núcleo teórico del libro. El primero «Globalización, informacionalización y gestión de las ciudades» trata los procesos de transformación estructural, la digitalización de la comunicación, la política mediática, la crisis del estado-nación y la gestión de las ciudades en la nueva economía; el segundo «El impacto de la globalización en las estructuras social y espacial de las ciudades» aborda la gestión de lo local en la economía global, se plantea si es pertinente hablar de «ciudades globales» o más bien de «redes globales de nodos urbanos», cuál es la textura del nuevo espacio industrial así como la índole de la transformación que afecta a la estructura espacial de las ciudades. Tras exponer la relación entre multiculturalismo y crisis social urbana, Castells y Borja analizan los fenómenos negativos de la segregación urbana y la racial, completando de este modo el examen de la globalización a la luz de la revolución de la información y exponiendo el núcleo lógico de la nueva economía. Y es en ésta donde nuestro editor tiene publicadas obras y artículos que, contra el inmovilismo caduco de los socialistas de esta región, dan cientos de ideas y disponen decenas de herramientas políticas para estimular la innovación y poner en marcha las nuevas estructuras que el tiempo de hoy reclama. Así, y a modo de ejemplo nos remitimos a cuanto llevamos en nuestros blogs escrito sobre Web 2.0 o Política 3.0, ignoradas en las cinco provincias y absolutamente borradas de su generación en éstas. Es la diferencia que determina situar a la región en el vagón de cola español.
Local y global se desplaza de la perspectiva teórica a la gestión práctica cuando los autores abordan las dimensiones espaciales de la globalización y la informatización, es decir, cuando entran a analizar el dominio del «espacio de flujos» sobre «el espacio de lugares», el dominio del espacio estructurado en circuitos electrónicos que vinculan nódulos estratégicos de producción y gestión cubriendo todo el planeta. El espacio topológico es la forma territorial de organización de la vida cotidiana y la forma de espacio que conoce la mayoría de seres humanos, pero «cuando el flujo de espacio se integra globalmente, el espacio lugar se fragmenta localmente».
El desarrollo sostenible como elemento equilibrante entre la competitividad global y la coexistencia democrática en paz es un tema central en el nuevo paradigma de la planificación urbanística que los autores acercan al lector, al tiempo que dan nuevo asiento a los principios de la democracia local y a los derechos que los ciudadanos tienen a participar de manera activa en la modelación de la ciudad como entorno de convivencia.
Para terminar con el complejo tema que terminamos de atender –que no damos por terminado, pues abarca aspectos ahora no tratados-, hay que volver a la manipulación política en los medios de comunicación. Esto nos lleva a recordar que la función de la propaganda y de la publicidad es la de modificar la conducta de las personas a través de la persuasión, sin parecer forzarlas. Tanto la propaganda como la publicidad recurren frecuentemente a la mentira porque su papel es el de ejercer una influencia y, sólo accesoriamente, brindar informaciones. En materia de propaganda y publicidad las mentiras son por lo general premeditadas, de ahí que Guy Durandin hable de "procedimiento". Y es precisamente éste el que los ciudadanos no podemos admitir ni de los socialistas ni de los medios de comunicación que están en él inmersos. No admitimos de ninguno de ellos (poder y medios de comunicación) ni los “signos” ni las “operaciones” de sus mentiras. Por "signo de mentira" entendemos "aquello que se muestra al interlocutor, aquello que se le hace percibir: palabras orales, escritas, imágenes, falsos reportajes, objetos o fenómenos, falsas acciones, falsos documentos". Y por "operaciones de la mentira" entendemos "las diferentes clases de transformaciones que el autor de la mentira ejerce sobre la representación de la realidad". Durandin ha realizado un compacto trabajo en su ensayo La mentira en la propaganda política y en la publicidad (Paidos Comunicación, 1983), al que nos remitimos y con el que terminamos esta exposición de protesta.
23/09/2006 en Comunicación | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
El sempiterno viaje al centro político
Idearon los mentideros madrileños a comienzos de este mes una historia de política-ficción que la realidad de los acontecimientos se ha encargado de desmentir en veinte días, después de que Alberto Ruiz Gallardón haya sido designado nuevamente por su partido, el PP, candidato a la alcaldía de Madrid.
La cuestión, según esos foros de contertulios, no se quedaría en una pose sino que tendría mayor alcance: podría desembocar en un partido...de centro. En él confluirían gentes del PP, contrarios a lo que califican de derechización del partido, bajo el impulso de sus bestias negras, Ángel Acebes y Eduardo Zaplana, y del PSOE, desengañadas de la deriva nacionalista del zapaterismo. De los populares, amén de Gallardón, estaría Josep Piqué y se tentaría a barones regionales. Del PSOE se citaba a José Bono, otra fantasía que se ha encargado de refutar el propio interesado.
Quienes se hicieron eco de esa llamativa entelequia señalaban que era propugnada por importantes empresarios, que habría dinero, que uno de los posibles mentores sería el ex presidente del Real Madrid y en su día dirigente de la operación reformista, Florentino Pérez, y también entidades financieras y cajas dispuestas a frenar al nacionalismo, e inquietas al mismo tiempo porque cada día va a ser más difícil hacer negocios en una España confederalizada. Se trataría de generar un partido bisagra entre PSOE y PP –capaz de pescar en caladeros moderados de los nacionalismos- que obtuviera sus votos entre el electorado urbano, en las circunscripciones con mayor número de diputados. Se disponía, pues, como una reedición teórica del sempiterno viaje al centro, con aires de añoranza. Sólo tenía, como primer y pequeño gran obstáculo, una cuestión nada baladí: definir qué cosa es eso del centro.
La respuesta a esa precisión requiere, a estas alturas de la democracia española de 1978, contestar a qué puede pasar con un nuevo partido de “centro”, un partido “sin chicha ni limoná”, sin carne ni pescado, un partido sin colesterol ni glucosa; un partido, eso sí, que a los promotores –como ocurrió con la “Operación Roca” en su día- les puede venir muy bien para sus intereses económicos, pero que a España no les va a reportar ningún beneficio específico. Posiblemente quedaría en un partido para el olvido, después de las elecciones. Otra especie de UCD y CDS descafeinado. Pronto se ha visto que es el molde de un partido de tócame roque. Es decir, otro intento de los empresarios y profesionales liberales capitalistas para llenarse la bolsa, en puestos oficiales financieros, y beneficiándose con los contratos estatales. Y para esto la ciudadanía ya ha contestado que no hacen falta alforjas. Mejor tomar el ejemplo de iniciativas consolidadas en otros países, en las que la ciudadanía y los nuevos movimientos sociales acaparan tanto las ideas como el protagonismo principal.
Y todo, como ha respondido más de un compatriota bien avisado, a cuenta de nuestros impuestos. Mientras tanto, aquí estamos: con la hipoteca cada mes más cara; los sueldos estancados; menor inseguridad y los robos a nuestras casas incontables; Zerolo de vacaciones pagadas en Iberoamérica, para explicar no sabemos bien qué adelantos sexuales, y gastarnos 20 Millones de € (3.328 Millones de las antiguas pesetas) al mes por lo del Líbano. Y todo, a cuenta de nuestros impuestos. Con este gobierno de “insuficientes” sociopetrificados, si lo analizamos friamente, perdemos muchísimo las clases medias españolas en bienestar social, ya que muchas de las ayudas económicas y sociales, que podrían repartirse como “dividendos” solidarios e inversiones sociales de toda especie, van encaminadas para cuantiosos extranjeros de paso por el país –que se irán en cuanto España baje los beneficios del presente crecimiento económico-, y a millones de españoles ni chapa. Y todo, insistimos, a cuenta de nuestros impuestos.
Por tanto, hay que mirar peor a quien inferiormente nos gobierna y dejar de aplaudir a esos que defienden mentiras radicalizadas y antisistema. Acaba de decir algo parecido el periodista Alfonso Rojo, con unas palabras que nos dejan sin aliento: En España no cabe un tonto más. “Si albergan alguna duda, abandonen por unos minutos sus fuentes de información habituales y naveguen por el dial de la radio, la parrilla de televisión y las páginas de los periódicos”. Él zahiere a la que califica de “estupidez de los progres occidentales”, sobre todo de los españoles que en estos últimos días, una vez más, como ya han criticado nuestros aires, se han lanzado en tropel a vituperar al Papa y a defender a capa y espada el derecho a la ira de los islámicos. Nos ofenden, por tanto, esos periodistas de relumbrón, profesores de universidad, políticos de peso y artistas de renombre que parecen haber perdido el sentido común. Frente a este espécimen de indecentes siempre asoma la necesidad de preguntarse, como hace Rojo, la razón por la que proliferan los «claudicantes», los que olvidan que vivimos en el seno de una civilización que garantiza la libertad, intenta proteger al desvalido, no discrimina por razones de sexo o raza y genera progreso; en tanto que, por el contrario, mezclan argumentos vituperables e inciertos para respaldar a facinerosos que amenazan al Vaticano, degüellan rehenes, asesinan monjas y tratan a la mujer peor que al burro. Al leer, escuchar y ver a ese tropel de tontos, tenemos más cerca la llamada del centro político, siempre alejada de posturas intransigentes, manipuladas, menos parciales y más comprensivas de la realidad.
El agnosticismo ideológico, que practicamos los que la realidad y la propia experiencia nos han encaminado a ser antagónicos con cualquier tipo de militancia partidaria y, por otro lado, porque los acontecimientos de la vida -como la de la gran mayoría de nuestra población- nos derivan hacia labores más prosaicas que el devenir histórico de la nación, nos empujan a que el contacto real con la política activa se vaya limitando a votar en las diferentes elecciones, siempre con mayor o menor grado de frustración. Y esto a pesar de que nuestro conocimiento de dicha ciencia no se limite a las "pláticas de cantina" -que todos sostenemos con nuestros diversos amigos a menudo-, sino que precisamente dediquemos una parte importante de nuestro quehacer diario a enseñar, investigar y divulgar capítulos nada desdeñables de dicha ciencia. Esta faena es la que, por cierto, nos ofrece facultades para comentar el inmarcesible “viaje al centro”. Una oferta que siempre está a la espera de que la coja cualquier aventurero con ganas de arriesgar humores y capital, entre otras muchas cosas (y beneficios), durante esa vuelta cargada de toda clase de peligros, compromisos e insatisfacciones.
Ante la polarización que vive el entorno político español, que acaba de ratificar ayer el Congreso de los Diputados español, en un acto inquisidor sin precedentes, después de que el PSOE y el resto de los grupos parlamentarios anunciaran su intención de impedir unidos todo intento del PP de 'contaminar' el Parlamento introduciendo en el debate sus 'sospechas' sobre la investigación del 11-M. 'No hay precedentes en el parlamentarismo democrático moderno de que se le impida a un partido político llevar a la Cámara un asunto, independientemente de lo que piense cada uno', aseveró el líder popular Mariano Rajoy. El presidente de los populares aseguró que tiene 'derecho' a plantear al Gobierno 'lo que estime oportuno y conveniente y luego la gente juzgará', y opinó que la actuación de los grupos parlamentarios ayer es 'propia de inquisidores'. En este mismo sentido, Rajoy se refirió a la información publicada hoy por 'El Mundo', según la cual 'el Ministerio del Interior entregó al juez Juan del Olmo un informe falso de la Policía Científica para ocultarle la referencia explícita a ETA que sus peritos hacían en el auténtico'. El líder del PP señaló que desde el punto de vista democrático es 'obligado' que el Gobierno 'dé una explicación' sobre este asunto y que Interior explique 'por qué se ha hecho'.
Esa polarización, ¿nos llevará al centro político? Es muy difícil, pero puede aclarar la tendencia de voto. Una preferencia que no regresará al PP con la pésima estrategia que está utilizando en estos instantes, ni con los gastados personajes que dirigen ahora este partido, necesitado de un cambio de liderazgo raudo y veloz, que debe ser acompañado de un nuevo discurso político orientado a situarse en el “Centro de Gravedad”, en efecto, de la política española. Debe el mismo afianzar la estabilidad política a nivel de estado, frenando con mejores argumentos y actividad los graves deslices zapateristas. Pero esto, insistimos, es una propuesta “centrada” para el conjunto del Estado español. Si nos rebajamos a los ámbitos autonómicos y municipales la orientación es distinta y son las propuestas programáticas locales las que han de llevar la dirección política y “tasar” los programas inmediatos, con sus respectivos costados ideológicos.
Después de todo cuanto se ha dicho, lo del viaje al centro es una algazara tumultuosa y llena de dudas, que nos trasladan siempre a revisar a los candidatos y las pautas de acción. Hay al respecto, como solemos ver en los patios del marketing político, aspectos casi procelosos, como ese dato simple y escalofriante: el 70% de los resultados electorales se puede predecir sin más que echar un vistazo a la cara de los candidatos. Los que tienen cara de competente -mandíbula trapezoidal, ojos afilados, nariz recta, frente pertinaz- llevan todas las de ganar en las urnas. Los de rostro aniñado -curvas, ojazos, naricilla, frente amplia y despejada- atraen menos votos.
No, no se rían. El fenómeno fue descrito por Alexander Todorov y su equipo de psicólogos de la Universidad de Nueva York (Science, 10 de junio de 2005), y no se restringe a la política. Los hombres con cara de competente también tienden a ocupar los cargos directivos de las empresas y las instituciones, y muestran una mayor facilidad para salir absueltos en los juicios por negligencia. De modo similar, las actrices con rasgos maduros y serenos son las preferidas del público en los tiempos de crisis. Nada de esto sería grave si las caras competentes fueran el espejo de las almas competentes, pero no es así. Según los datos de Todorov, la gente con cara de niño es en promedio más inteligente, educada y eficaz que la gente de apariencia competente. Dura cuestión.
Conscientes de este tipo de sesgos, los politólogos han empezado a interesarse por la biología humana. También a mediados del año pasado, The American Political Science Review publicó un trabajo de genética por primera vez en su historia. Los politólogos norteamericanos John Hibbing, John Alford y Carolyn Funk examinaban allí las respuestas que 8.000 pares de gemelos habían dado a preguntas sobre el capitalismo, los impuestos, los sindicatos, el cine porno, la oración en la escuela y otras 23 cuestiones relevantes para la posición que una persona ocupa en el espectro político. Total: los genes explican el 53% de las diferencias de opinión en el conjunto de las 28 preguntas. La oración en la escuela y los impuestos son más genéticos que el divorcio y el arte moderno, pero el promedio da una idea de la actitud política que llevamos puesta de serie. Curiosamente, la identificación con un partido político casi no depende de los genes. Es la ideología subyacente la que parece estar condicionada por el ADN. ¡Pues vaya!
La suma que nos dan esos estudios es algo lamentable. Si el voto es la resultante de la cara del candidato y los cromosomas del votante, las elecciones serían poco más que un experimento de zoología. ¿Qué salida nos deja esto? Podemos poner los datos al revés. Si el 70% de los resultados electorales se puede predecir echando un vistazo a la cara de los candidatos, el otro 30% no se puede predecir. Y si los genes explican el 53% de la ideología, no explica el otro 47%. Además, ya hemos visto que la gente no se identifica siempre con el partido político más afín a su ideología, y por tanto tampoco tiene por qué votarle. El temperamento autoritario, escrupuloso y normativo tiende a expresarse como una ideología conservadora, pero no necesariamente como un voto conservador.
"El carácter genético de las actitudes políticas puede explicar que salten chispas cada vez que se juntan conservadores y progresistas", sostiene Steven Pinker, de Harvard. "Cuando las actitudes hereditarias están por medio, las personas suelen tener reacciones rápidas y emocionales, difícilmente cambian de opinión y se sienten atraídas por otras personas que piensan igual", lo que pone fácil el ejercicio de hoy. Si la ideología es importante a la hora de elegir pareja, la genética predice que las actitudes políticas deberían polarizarse cada vez más: los izquierdistas se emparejan con izquierdistas y la estirpe deriva hacia la izquierda a lo largo de las generaciones, y lo mismo pasará en el otro lado del espectro. ¿Cree usted que este fenómeno puede explicar el fracaso de la Operación Roca? ¿Estaría usted dispuesto a casarse con el otro bando por el bien del centro político? La respuesta es clara: ¡vamos, ni loco! Pues ya hemos dicho demasiado.
21/09/2006 en Política | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Respaldo del presidente español al Papa
Así es como le gusta a nuestros aires que responda el presidente del Gobierno de España a cualquier disputa, altercado o desavenencia que ataque directamente los fundamentos de un Estado constitucionalmente democrático como el nuestro.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró hoy que el Papa Benedicto XVI ha «estado muy claro» en su «precisión» a la intervención que tuvo en una universidad alemana --que entre otras cosas, incluía alusiones a supuestos errores del Islam-- y le manifestó, en ese sentido, su «plena comprensión y respaldo».
En declaraciones en los pasillos del Congreso, el jefe del Ejecutivo, hizo un «llamamiento a todo lo que representan las sociedades musulmanas donde ha podido haber inquietud y en algunos casos algunas iniciativas o acciones, a la tranquilidad para que prime el entendimiento».
Zapatero se mostró «plenamente convencido» de que el Papa «en ningún momento» quiso «provocar una polémica, una confrontación, una crítica a la confesión y a las personas que profesan la confesión islamista».
(Informa Europa Press)
En situaciones como la presente, igual que hemos hecho aquí los días anteriores, el amanerado “talante” y la ilusoria diplomacia han de dejarse a un lado, y ponerse –como hemos dado bastante pruebas en artículos anteriores bien fundados- del costado de la verdad. Así ha respondido también la BBC (¡a buenas horas!), a través de su web, por medio de la que la corporación publica de noticias británica ha considerado hoy más importante titular con las verdaderas impresiones de Benedicto XVI, que se sentía y se siente "afligido por ser malinterpretado", que intentar dar la razón a la minoría de violentos fanáticos islámicos que han pedido una rectificación -o la cabeza- del Santo Padre.
Por su parte, el diario de la Santa Sede, «L’Osservatore Romano», ha sorprendido a sus lectores publicando en primera página el mensaje que Benedicto XVI, apenado, pronunció para aclarar sus palabras sobre el islam.
La edición cotidiana en italiano del 18-19 de septiembre reproduce en grandes caracteres la aclaración papal con la intención evidente de poder ser leído por los millones de personas que hablan ese idioma en el mundo.
«Me siento muy apenado por las reacciones suscitadas por un breve pasaje de mi discurso en la Universidad de Ratisbona, considerado ofensivo para la sensibilidad de los creyentes musulmanes, mientras que en realidad se trataba de una cita de un texto medieval, que no expresa de ninguna manera mi pensamiento personal», dice el Papa en el texto traducido.
Mencionando la aclaración hecha por el cardenal secretario de Estado, Tarcisio Bertone, el Santo Padre espera que ésta «sirva para calmar los ánimos y para aclarar el verdadero significado de mi discurso, que en su totalidad era una invitación al diálogo franco y sincero, con gran respeto recíproco».
El cardenal Bertone, en lo que ha sido uno de sus primeros actos en su nuevo cargo, ha movilizado a los nuncios apostólicos en el mundo, en particular a aquellos que viven en países de mayoría islámica, para que aclaren ante las autoridades civiles y religiosas el auténtico sentido de las palabras del Papa.
En particular, el purpurado italiano ha pedido a los «embajadores» del Papa que subrayen y den valor a los elementos que hasta ahora se han dejado a un lado para superar las manipulaciones.
En sus indicaciones a los diplomáticos vaticanos el cardenal Bertone ha insistido en los numerosos mensajes de colaboración y de diálogo con los creyentes en el islam que ha pronunciado el Papa durante su pontificado.
Observamos en cuanto se acaba de señalar una disculpa formal del Papa, que a buena parte de la población árabe le ha servido y han hecho ya numerosos llamamientos a la calma. Incluso Ahmadineyad, al que algunos ya pintan con cuernos y rabo, ha intervenido para apaciguar los caldeados ánimos.
Bueno, pues si se ha entrado en la cancha de “lo políticamente correcto”, dejemos las algaradas y la violencia para incultos e inconsecuentes, y retornemos al diálogo razonado y sin afrentas, apoyado en un respeto mutuo que no debe romperse ni un solo segundo por ninguna de las partes implicadas. Esta es la mejor manera de entenderse en la naturaleza humana y la técnica de comprensión mayor incluso para llegar a quererse. La máxima es muy sencilla: Siempre positivo, nunca negativo.
20/09/2006 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Demos la espalda al político "trepa"
Tras muchos meses evadiéndolo -y cambiando de canal, pues la CNC nos produce náuseas a los Aires de La Parra y ese individuo sólo aparece en esa tv, con minúsculas, muy local- vimos a ese portento de la mentira, y, sin embargo, futuro candidato del PSOE como diputado al Congreso en las próximas elecciones generales, con un pañuelo festivo en los balcones del ayuntamiento de Cuenca, para entregar un premio a una de las peñas de la "vaquilla" matea del año pasado. En ese acto cogolludo de publicidad zapatera, tuvimos la oportunidad de parafrasear esa cara donde el cinismo bulle a sus anchas y la incapacidad que acapara le pasea como un héroe ensortijado por esta provincia. Entonces, nos dijimos: "Ahí tenemos al clásico trepa". Se trata del máximo cargo de los sociatas conquenses, hoy por hoy. Un comparsa venido a mucho en un lugar donde la crítica política informativa ha cundido poco.
Repasamos acto seguido nuestra hemeroteca y, después de leer varias decenas de artículos, vimos una glosa de esta clase de individuos que compone una síntesis inmejorable de su psicología y movimientos. La escribió allá por el 9 de diciembre de 2005 uno de los máximos expertos en corrupción política existentes hoy en España, José Manuel Urquiza. Dada su altísima calidad y el retrato tan fidedigno del individuo aludido, para que llegue a verlo desnudamente -como al ciudadano catalán "alternativo" a la gente política gansa del momento- la ciudadanía conquense, a efectos de ir lanzando esa tercera vía que debería abrirse paso contra gente como aquél, hemos sentido la viva necesidad de reflejar a continuación el santo y seña del "trepa" ese:
Todos conocemos algún ejemplar; pululan por todas partes y anidan en las instituciones y empresas públicas, donde disfrutan de inmerecidas prebendas, y canonjías de todo tipo. Pero el político trepa resulta, en todo caso y en última instancia, provechoso. Así, los sinvergüenzas le tendrán como referente y espejo; las personas honestas (que lo hayan descubierto, claro), como modelo de lo que no hay que ser o hacer. A mí, particularmente, desde hace algún tiempo me sirve de desahogo; y aún de consuelo, cuando pienso de qué compañías me libré.
19/09/2006 en Política | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
Coexistencia pacífica de todas las confesiones
Nuestros aires, visto el desarrollo de los acontecimientos en el mundo islámico, tienen la necesidad de sumar a la opinión producida ayer alrededor de la libertad de religión en el mundo el mensaje de coexistencia pacífica producido por el profesor Serafín Fanjul, al tiempo que expresan nuevamente la difusión de un reciclaje intelectual más curtido culturalmente, que pasa por una renovación del pensamiento ajustada al presente, rechazadora del cualquier atisvo de violencia contra el ser humano y la naturaleza en la que éste se asienta.
| LA TERCERA DE ABC | 19 de septiembre de 2006
... Hay demasiados musulmanes obstinados en demostrarnos que el verdadero problema no es el islamismo sino el islam. Y si existen mulsumanes moderados, que aparezcan y paren esta escalada de irracionalidad...
19/09/2006 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)
El islamismo radical contra el Papa y la libertad de religión
El Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, P. Federico Lombardi, realizó ayer una declaración a propósito de la interpretación y reacciones de algunos representantes musulmanes sobre el discurso del Papa Benedicto XVI en la Universidad de Ratisbona, asegurando que su interés era rechazar clara y radicalmente la motivación religiosa de la violencia y no ofender la sensibilidad de los creyentes islámicos.
Sobre el discurso del Santo Padre pronunciado el pasado 12 de septiembre durante su reciente viaje a Bavaria, el portavoz de la Santa Sede, señaló que “es oportuno notar que –como se desprende de una atenta lectura del texto– lo que interesa al Santo Padre es un rechazo claro y radical de la motivación religiosa de la violencia".
"Desde luego, no era intención del Santo Padre llevar a cabo un estudio profundo sobre la jihad y sobre el pensamiento musulmán en ese sentido, y tanto menos ofender la sensibilidad de los creyentes musulmanes", prosiguió.
Más adelante, el portavoz vaticano explicó que, por el contrario, “en los discursos del Santo Padre aparece con claridad la advertencia, dirigida a la cultura occidental, de que se evite ‘el desprecio de Dios y el cinismo que considera la irrisión de lo sagrado un derecho de la libertad’, la justa consideración de la dimensión religiosa es efectivamente una premisa esencial para un diálogo fructuoso con las grandes culturas y religiones del mundo”.
“Así, en las conclusiones del discurso en la Universidad de Ratisbona, Benedicto XVI afirmó: ‘Las culturas profundamente religiosas del mundo ven en la exclusión de lo divino de la universalidad de la razón un ataque a sus convicciones más arraigadas. Una razón que frente a lo divino es sorda y relega la religión al ámbito de una cultura de segundo grado es incapaz de insertarse en el diálogo de las culturas’".
Como conclusión, el P. Lombardi subrayó que “queda clara la voluntad del Santo Padre de cultivar una actitud de respeto y diálogo hacia las otras religiones y culturas, evidentemente también hacia el Islam".
En su discurso, Benedicto XVI resaltó las contradicciones entre el Islam moderado y el radical y advirtió que las "culturas profundamente religiosas" ven en la exclusión de Dios cada vez más marcada en Occidente como "un ataque" a sus convicciones más íntimas. Ante esa situación, resaltó el Papa, se hace necesario y urgente un "verdadero" diálogo entre culturas y entre religiones para reencontrar el equilibrio entre la fe y la razón.
Citando a algunos escritores para reflexionar sobre fe y razón en las diferentes religiones y la difusión de fe, el Papa resaltó algunas contradicciones del Islam. Al recordar el diálogo entre el emperador bizantino Manuel II Paleólogo (1391) con un persa el Santo Padre resaltó que el mandatario decía a su interlocutor que en Mahoma sólo se veían "cosas malas e inhumanas, como su orden de difundir usando la espada la fe que él predicaba", mientras que el Corán proclama "ninguna obligación en las cosas de la fe".
"Dios no se complace con la sangre, actuar contra la razón es contrario a la naturaleza de Dios. La fe es fruto del alma y no del cuerpo. Quien quiere llevar a alguno a la fe necesita hablar bien y razonar correctamente y no usar la violencia y a la amenaza", afirmó el Pontífice recordando las palabras del emperador.
Los Aires de La Parra, libres siempre en su pensar, sentir, sospechar, razonar, juzgar y vivir, envían sus felicitaciones a este valiente pontífice, pues ya era hora de que alguien, y quién mejor que un representante de Dios en la Tierra, condenara al lado fundamentalista y agresivo del Islam. Este movimiento redentorista se cree que tiene derecho para sentenciar y dictar penas de muerte para todos los que condenan su fe violenta, incurriendo en una permanente combustión de los derechos humanos asentados en este planeta. Simultáneamente, desde los Principios de la Ilustración que a partir del Siglo XVIII hemos sabido darnos en el Occidente avanzado, declaramos nuestra vergüenza hacia esos gobiernos europeos y esos pusilánimes intelectuales, nada legítimos, que no han sabido emitir ni una palabra de apoyo por la gran verdad que dijo Benedicto XVI.
Es muy triste que haya sido el Papa el que dijese claramente que la yihad es contraria a la fe en Dios, y a la razón. Por fortuna, al menos algunos gobernantes tienen menos complejos que los ZP y sucedáneos del modelo español -al que ha pasado a llamarse de “alienados”-, como es el caso de Romano Prodi y Angela Merkel, que han formulado sus críticas a esa yihad, parte continua de la actualidad, que se ve manoseada innoble y pervertidamente por jefes de Estado y autoridades islámicas que, en cambio, si que critican esas palabras del Papa (por cierto, sacándolas de contexto). ¿Es que no hay gente abierta que razonablemente pueda criticar a esa parte de los musulmanes que aleccionan a niños y jóvenes en el odio y la yihad? Algo que se critica descarnadamente en Occidente cuando se produce en ámbitos separados de los musulmanes. Esto es lo que se echa a faltar en unos países que se pierden en retóricas idólatras de hace diez siglos, como si el conocimiento de la Humanidad no hubiese avanzado y dejado atrás los signos culturales que, apoyados en las nuevas filosofías que pusieron en evidencia muchas creencias religiosas, otorgan a la “salvación” un valor más relativo y opuesto a la bondad moral de la persona. Una piedad y amabilidad que no acompaña al terrorismo redentorista difundido por cofrades inhumanos.
A la vista de estos perturbadores irracionales, siempre surge la eterna pregunta: ¿Es el Islam una fe violenta, divulgada a base de la espada, con la que conquistó, aniquiló y exterminó a miles de católicos en el medio oriente, Europa y Africa, e igual pretende hacer en el siglo XXI? De ser así, que no les quepa a sus predicadores, a quienes sólo se les ve la fe divina en los dientes y en la ira –las palabras y los argumentos lo evidencian hasta avergonzarnos-, su contradictoria finalidad: la destrucción de los cristianos y judíos. Pues en esto que se preparen, dado que nunca lo tendrán fácil; al contrario, les será tan difícil como los muchos siglos de derrotas que vienen padeciendo. El sarraceno siempre perdió.
Contra la guerra psicológica de esta camada, nuestros aires saben que no todos los musulmanes son fundamentalistas, pero los hay, y por manadas. Entonces, el Papa debe decirlo, de la misma manera que habló del alejamiento de Dios de los occidentales y esto también es verdad. Sinceramente, desde los micrófonos de Al Yazira hasta las sedes parlamentarias de decenas de países árabes, pasando por las mezquitas europeas, se repiten las críticas descarnadas contra el Papa. Todo por una citación sobre el Islam, puesta en boca de un emperador bizantino del siglo XIV, dentro de un discurso académico que giraba en torno a un argumento meramente teológico: la relación entre la fe y la razón. Cualquier excusa sirve cuando la susceptibilidad está en carne viva.
Por nuestro costado, insistimos, no estamos de acuerdo con esa clase dirigente musulmana. Nuestros aires, dentro de la nitidez de ideas y el respeto a cualquier ideología pura, que no sea turbia ni indigna, en unos limpios diálogos de democracia, tienen un respeto total a la libertad religiosa. Para una explicación inmejorable y global, el profesor Derek H. Davis, de la Universidad de Mary Hardin-Bailor, ha descrito como nadie una posición limpia, que, como él dice (vid. http://usinfo.state.gov/dd/esp_democracy_dialogues), se asienta en la libertad religiosa como derecho humano universal. Para que no haya dudas, transcribimos acto seguido su pensamiento, que bien le valdría leer a cuantos se pierden en las majadas de la violencia, para que abandonasen ésta instantáneamente.
La evolución de la libertad religiosa como derecho humano universal
Por Derek H. Davis, Universidad de Mary Hardin-Baylor
El siglo XX fue testigo de un crecimiento fenomenal de la cantidad de democracias en todo el mundo. Según Freedom House, la organización no gubernamental que sigue la marcha y promueve la expansión de la democracia, la cantidad de democracias en el mundo se ha más que triplicado (a 120) en los últimos 30 años. Aun cuando la esencia de la democracia sea el gobierno del pueblo, la mayoría de las democracias de hoy son democracias “liberales”, lo que significa que los derechos o libertades fundamentales de los ciudadanos son inherentes a la estructura legal del régimen. Estos derechos incluyen por lo común la libertad de expresión, la libertad de prensa, la libertad de reunión y la libertad religiosa.
En concordancia con la tendencia del siglo XX hacia la democratización, está la evolución de la libertad religiosa como un derecho humano fundamental. Las democracias se estructuran para acomodar diferencias, y la mayoría de los países están poblados hoy por personas que tienen toda una gama de compromisos religiosos, por lo que la libertad religiosa se considera ahora un derecho humano fundamental y, en verdad, podemos decir que la democracia, a lo largo del último siglo para decirlo en términos generales, ha contribuido a lo que podría ser llamado la internacionalización de los derechos humanos religiosos.
Los cuatro pilares de la libertad religiosa internacional
De los cuatro principales documentos internacionales que hicieron universal el principio de la libertad religiosa en las décadas recientes, por mucho el más importante es la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada por las Naciones Unidas en 1948. Este histórico documento reconoce varios derechos religiosos importantes. El Artículo 18 es el texto clave:
La declaración afirma vigorosamente que las diferencias religiosas individuales deben ser respetadas. Se adhiere al principio político de que una función clave del gobierno es proteger la opción religiosa, y no ordenar la conformidad religiosa. Se necesitaron siglos, incluso milenios de guerras religiosas y persecuciones religiosas para que la mayoría de las naciones estados modernas alcanzaran esta posición, pero el principio es ahora ampliamente aceptado, especialmente en Occidente. El principio moderno de la libertad religiosa, mediante el cual los gobiernos declaran su neutralidad en cuestiones religiosas permitiéndole a cada ciudadano individual, basado en su propia dignidad humana, adoptar sus propias creencias religiosas sin temor a represalias, es un resultado del hincapié que hizo la Ilustración en la libertad humana, lo que, a su vez ayudó a generar el surgimiento de la democracia. Recibió reconocimiento universal en la declaración de 1948, sin duda el hito principal en la evolución de la libertad religiosa internacional.
La declaración se refiere a “una concepción común de estos derechos y libertades para todos los pueblos y naciones”. Escrita inmediatamente después de los horrores inenarrables de la Segunda Guerra Mundial, ofrece una concepción mediante la cual todos los pueblos del mundo pueden aprender a vivir en paz y cooperación. Si el mundo disfruta en el actual milenio de una mayor medida de paz que en los anteriores, es posible que los futuros historiadores consideren a 1948 como el comienzo de una nueva era de paz, tanto como ahora consideramos, por ejemplo, el año 313 (Edicto de Milán) como el comienzo de la unión constantiniana de la iglesia y el estado, o el 1517 (cuando Martín Lutero expuso las 95 Tesis), como el comienzo de la Reforma protestante. Simplemente, no hay modo de exagerar la significación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
En tanto que la declaración impone obligaciones morales a todas las naciones signatarias, documentos posteriores fueron aún más lejos al crear una obligación legal de cumplir con sus principios generales. El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1966), ratificado hasta la fecha por 144 naciones, prohíbe la discriminación religiosa, tal como lo declara el Artículo 2 (1), “sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social”. El Artículo 18 garantiza los mismos derechos enumerados en el Artículo 18 de la Declaración Universal, y luego añade otros, inclusive el derecho de los padres de dirigir la educación religiosa de sus hijos. El Artículo 20 prohíbe incitar al odio contra otros debido a su religión, y el Artículo 27 protege a los miembros de las minorías étnicas, religiosas o lingüísticas de que les sea denegado el disfrute de su propia cultura. Aún más, el pacto de 1966 ofrece una definición amplia de la religión que abarca tanto las religiones deístas como no deísticas, al igual que “las religiones raras y virtualmente desconocidas”.
La Declaración de las Naciones Unidas sobre la Eliminación de Todas las Formas de Intolerancia y Discriminación Fundadas en la Religión o Creencias, aprobada en 1981, es otro documento clave para la protección de los derechos religiosos. Los Artículos 1 y 6 ofrecen una lista general de derechos relativos a la libertad de pensamiento, conciencia y religión. Estos incluyen el derecho (1) a practicar el culto o reunirse en relación con una religión o convicción, y establecer y mantener lugares con estos propósitos: (2) establecer y mantener instituciones caritativas o humanitarias apropiadas; (3) hacer, adquirir y usar en una medida adecuada los artículos y materiales necesarios relacionados con los ritos o costumbres de una religión o convicción; (4) escribir, publicar y diseminar publicaciones relevantes en estas áreas; (5) enseñar una religión o convicción en lugares apropiados para estos propósitos; (6) solicitar y recibir de individuos e instituciones contribuciones voluntarias financieras y de otra índole; (7) observar días de descanso y celebrar días y ceremonias sagrados de acuerdo con los preceptos de la propia religión o creencia, y (8) establecer y mantener comunicaciones con individuos y comunidades en materia de religión y convicción a niveles nacional e internacional.
Finalmente, el Documento Conclusivo de Viena de 1989 contiene cláusulas similares a los documentos de 1948, 1966 y 1981, urgiendo el respeto a las diferencias religiosas, especialmente entre las diversas comunidades religiosas. Las naciones participantes acuerdan específicamente asegurar “la aplicación plena y efectiva (de la libertad) de pensamiento, conciencia, religión o convicción”.
Estos documentos internacionales, en realidad, son obligatorios sólo para aquellas naciones que toman medidas para darles status legal. En otras palabras, no se ejecutan por sí mismos. Si bien las protecciones a la libertad religiosa contenidas en los documentos internacionales no implican efectos de ley, van conformando ya las leyes sobre derechos humanos en las naciones participantes, y son una característica clave del desarrollo y, es de esperar, de un orden mundial más pacífico. Sin embargo, en el mundo de hoy la religión es todavía fuente de gran conflicto y los principios fundamentales de la libertad religiosa son a menudo más violados que respetados. ¿Puede hacerse más para promover la libertad religiosa, y puede la diseminación de la democracia contribuir al avance de la libertad religiosa?
Haciendo realidad las obligaciones internacionales
La persecución religiosa sigue siendo un problema grave en todo el mundo, a despecho de las medidas significativas tomadas por la comunidad mundial, en particular desde la Segunda Guerra Mundial, para combatirla. Este es un recordatorio desilusionante de que las declaraciones, convenciones y otros documentos no se traducen fácilmente a la realidad. Los estudiosos han recalcado por lo menos cinco áreas donde los enfoques institucionales amplios pueden ser efectivos para ayudar a hacer de la libertad religiosa no sólo un ideal mundial, sino también una realidad mundial.
Puesta en vigor de los tratados
Las naciones deben tomar con seriedad las cláusulas de los tratados internacionales sobre derechos humanos, integrándolos en sus propios sistemas legales. Es tal vez tautológico decir que la libertad religiosa en todo el mundo sería algo que se daría por sentado si todos los países del mundo cumplimentaran las diversas convenciones y otros documentos que han sido aprobados desde la Segunda Guerra Mundial. Que esto no sea así refleja el hecho de que demasiados gobiernos se permiten a sí mismos el lujo de solazarse en la luminosidad de los ideales que suscribieron, mientras fallan en tomar las acciones legales y de otra índole para convertirlos en realidad.
Los gobiernos de todo el mundo deberían aprobar legislación significativa concebida para refrenar la persecución religiosa. En 1998 el Congreso de Estados Unidos aprobó la Ley de Libertad Religiosa Internacional. Esta ley ordena que se confeccione un informe internacional, preparado por la Oficina de Libertad Religiosa Internacional del Departamento de Estado, que evalúa y describe las violaciones de la libertad religiosa en cada país. El departamento considera también las sugerencias de una Comisión de Estados Unidos sobre la Libertad Religiosa Internacional (USCIRF), compuesta por nueve miembros. Basándose en el informe annual, el presidente de Estados Unidos puede imponer una gama de castigos y sanciones a los países que se determine son violadores. La legislación es controversial en el plano internacional, pero la medida ha ayudado hasta ahora a la causa de la libertad religiosa internacional. La ley no trata de imponerles a otrras naciones el “estilo de vida norteamericano”. Más bien, saca partido de la convicción, universalmente aceptada, en la dignidad inviolable de todos los seres humanos y de los derechos universales que derivan de esa convicción, y Estados Unidos alienta a otras naciones a adoptar medidas de supervisión similares.
Desde que entró en vigor la legislación, varios países fueron citados repetidamente por violaciones graves de la libertad religiosa. Entre ellos se cuentan China, Cuba, Corea del Norte, Irán, Arabia Saudí y Uzbequistán. Según el Departamento de Estado, en la mayoría de los casos la práctica de la religión en esos países “es a menudo considerada una amenaza a la ideología o el poder del estado”. Sin embargo, en años recientes, varios países han mejorado sus historiales de libertad religiosa, entre ellos India, Georgia, Turkmenistán, los Emiratos Arabes Unidos y Vietnam. A modo de ilustración: “en octubre del 2004 el Ministerio de Justicia de los Emiratos Arabes Unidos, Asuntos Islámicos y Awqaf fueron anfitriones de una conferencia internacional sobre religión y terrorismo que tuvo el propósito de estimular la moderación en la prédica y condenar el extremismo y el terrorismo”. Además, en junio del 2005 los Emiratos Arabes Unidos aprobaron una ley que establece el Centro Zayed para la Cultura Islámica, a fin de promover la tolerancia interreligiosa y la coexistencia y educar mejor a los occidentales acerca del significado y la práctica del Islam. La medida en que tales mejoras fueron resultado de las críticas del Departamento de Estado y los informes de años anteriores es difícil de documentar, pero es indiscutible que los informes fueron factores de fuerte motivación de los historiales mejorados de algunos países.
Se necesita más para hacer que los pueblos del mundo estén concientes del nivel abrumador de persecución religiosa que prevalece todavía en muchas partes del mundo.Más conferencias y simposios podrían destacar este tema, y podría proporcionarse más apoyo (verbal y monetario) a organizaciones no gubernamentales de derechos humanos como Human Rights Watch y la Asociación Internacional por la Libertad Religiosa que observan las violaciones de los derechos humanos en todo el mundo y las informan a los gobiernos y a otros grupos interesados.
Se deben hacer esfuerzos renovados para aumentar el respeto de todas las insituciones políticas, religiosas y sociales al punto de vista moderno que sostiene que los intereses primordiales de la sociedad politica consisten en promover la paz, la justicia y la libertad y la igualdad, y no en adelantar la religión. Ese es el significado básico de la separación de la iglesia y el estado. La tensión obvia en este punto reside en que, históricamente, la religión ha sido la base de todas y cada una de las dimensiones de la vida, inclusive las políticas. Como lo hiciera notar en 1692 el eminente cuáquero William Penn, “el gobierno parece ser una parte de la religión misma, una cosa sagrada en institución y propósito”. Pero, por supuesto, Penn era un partidario incipiente de la separación de la iglesia y el estado, y de modo creciente pasó a opinar que la religión es, fundamentalmente, una preocupación personal, individual, y que la función del gobierno deberia ser la protección de todas las perspectivas religiosas más bien que la defensa de una sola de ellas. Desde la época de Penn, las naciones estados han adoptado cada vez más esta perspectiva, y los documentos del siglo XX sobre derechos humanos han hecho lo mismo. Como ya se sugirió, esta perspectiva tiene que ser enseñada por instituciones educativas mediante una gama de programas de estudio que confronten la interacción de la religión y el gobierno en el mundo moderno.
La democracia está estructurada para acomodar la diferencia, el pluralismo y la diversidad, promoviendo, en consecuencia, la libertad religiosa. Los regímenes totalitarios a menudo intentan unificar sus naciones en torno a una religión común; la consecuencia es a menudo la represión religiosa y la persecución de las minorías religiosas y una denegación fundamental del principio de la libertad de pensamiento y conciencia. A medida que la democracia se propaga, el resultado es, probablemente, menos represión religiosa y una práctica más grande de la libertad religiosa en el mundo entero.
En último análisis, nosotros, como miembros de la comunidad mundial, nos debemos a nosotros mismos y a nuestra descendencia hacer de la libertad religiosa una realidad para todos. No hay tarea más importante en el siglo XXI. Todas las naciones deberían mejorar su compromiso de hacer realidad la libertad religiosa; en verdad, la libertad religiosa puede promoverse y practicarse incluso en regímenes que no son democráticos. Pero si la democracia es una de las herramientas para diseminar la libertad religiosa como un derecho humano universalmente reconocido, que la democracia resuene entonces en el mundo entero.
18/09/2006 en Actualidad | Enlace permanente | Comentarios (0) | TrackBack (0)

References: Artículo 18
 Artículo 2
 Artículo 18
 Artículo 18
 Artículo 20
 Artículo 27