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Timestamp: 2017-09-26 00:11:32+00:00

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Costas y Mares – Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales
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Políticas de Administración y Protección costera
Constitución Dominicana, de fecha 26 de enero 2010.
La Constitución de la República Dominicana establece el territorio en el que el Estado ejerce su soberanía, así como los lineamientos generales referentes a su política de aprovechamiento de los recursos naturales y protección del medio ambiente. De igual forma, compromete su política con la observancia de las normas internacionales y convenios que forma parte. La Constitución establece que el territorio de la República Dominicana es inalienable. Está conformado por la parte oriental de la isla de Santo Domingo, sus islas adyacentes y el conjunto de elementos naturales de su geomorfología marina.
El mar territorial, el suelo y subsuelo marinos correspondientes. La extensión del mar territorial, sus líneas de base, zona contigua, zona económica exclusiva y la plataforma continental serán establecidas y reguladas por la ley orgánica o por acuerdos de delimitación de fronteras marinas, en los términos más favorables permitidos por el Derecho del Mar.
Los ríos, lagos, lagunas, playas y costas nacionales pertenecen al dominio público y son de libre acceso, observándose siempre el respeto al derecho de propiedad privada y que la ley regulará las condiciones, formas y servidumbres en que los particulares accederán al disfrute o gestión de dichas áreas. Conforme se dispone en su artículo 17, los recursos naturales no renovables, sólo pueden ser explorados y explotados por particulares, bajo criterios ambientales sostenibles, los particulares pueden aprovechar los recursos naturales renovables de manera racional con las condiciones, obligaciones y limitaciones que disponga la ley. Entre éstas se encuentran:
• Se declara de prioridad nacional la preservación y aprovechamiento racional de los recursos vivos y no vivos de las áreas marítimas nacionales, en especial el conjunto de bancos y emersiones dentro de la política nacional de desarrollo marítimo;
• Los beneficios percibidos por el Estado por la explotación de los recursos naturales serán dedicados al desarrollo de la Nación y de las provincias donde se encuentran, en la proporción y condiciones fijadas por ley.
Ley No. 64-00 sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales, del 18 de agosto de 2000.
Conforme lo dispone esta ley, los bienes de dominio público marítimo-terrestre o costas pertenecen al Estado Dominicano y, por tanto, son inalienables, imprescriptibles e inembargables.
El Estado Dominicano asegurará la protección de los espacios que comprenden los bienes de dominio público marítimo-terrestre o costas y garantizará que los recursos acuáticos, geológicos y biológicos, incluyendo flora y fauna comprendidas en ellos, no sean objeto de destrucción, degradación, menoscabo, perturbación, contaminación, modificación inadecuada, o disminución.
El otorgamiento a particulares de permisos y concesiones para el usufructo y explotación del espacio costero-marino y sus recursos, se hará siempre y cuando la evaluación ambiental determine la adecuación con la conservación y protección de los mismos.
El Estado Dominicano regulará, mediante ley especial, la actividad pesquera de subsistencia, comercial e industrial; determinará los métodos y prácticas de pesca, la introducción, trasplante, cultivo y cría, los lugares y las fechas, las especies que puedan capturarse, su tamaño, su sexo y el número de ejemplares que sea permitido capturar.
Establece además, que previo al otorgamiento de permisos, concesiones y firmas de contratos de explotación racional de recursos naturales, el Estado solicitará y tomará en cuenta la opinión de los gobiernos municipales y las organizaciones sociales representativas de los municipios respectivos.
Ley No. 307 sobre Pesca del 15 de diciembre de 2004.
Crea el Consejo Dominicano de Pesca y Acuicultura (CODOPESCA), cuya función es establecer en la República Dominicana un Sistema pesquero sostenible y fomentar las actividades pesqueras y acuícola de manera tal que garantice el desarrollo del sector, la sostenibilidad de la explotación y el mantenimiento del equilibrio del ecosistema.
Plantea la necesidad del uso en la pesca del criterio científico, la mejor tecnología y buena práctica ambiental, a los fines de garantizar: el desarrollo del sector, la sostenibilidad de la explotación y el equilibrio ecosistémico, los cuales deben conformar una trilogía inseparable de visión en la actividad de la pesca y muy particularmente cuando se desarrolla en un área bajo protección ambiental.
Ley 66-07, que declara la República Dominicana como Estado archipielágico, del 22 de mayo del 2007.
Establece los límites de las áreas sobre las cuales se declara el ejercicio de la soberanía marítima de la República y el ámbito de aplicación de las disposiciones del ordenamiento jurídico del Estado.
Los derechos y obligaciones sobre las distintas zonas marinas, se establecen conforme se describen en la Convención sobre los Derechos del Mar, por lo que las actividades del proyecto deberán respetar estas disposiciones.
Ley 202-04, Sectorial de Áreas Protegidas, del 24 de julio de 2004.
Crea en la República Dominicana el Sistema Nacional de Áreas Protegidas, definido como el conjunto de espacios terrestres y marinos del territorio nacional que han sido destinados al cumplimiento de los objetivos de conservación establecidos en la ley. Estas áreas tienen carácter definitivo y comprenden los terrenos pertenecientes al Estado que conforman el Patrimonio Nacional de Áreas Bajo Régimen Especial de Protección y aquellos terrenos de dominio privado que se encuentren en ellas, así como las que se declaren en el futuro.
El artículo 7 dispone que, los objetivos específicos de uso y conservación para cada unidad del SINAP, sean establecidos en los planes de manejo que prepare o ratifique el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Anteproyecto de Ley Sectorial de Recursos Costeros y Marinos
Establecer las disposiciones que regirán la administración, uso, y manejo de la Zona Costera y Marina a fin de alcanzar su conservación y aprovechamiento sostenible como parte integrante del espacio geográfico dominicano.
Regular la conservación y el uso sostenible de los hábitats y ecosistemas de la Zona Costera y Marina de la República Dominicana, la cual comprende todos los espacios terrestres de la costa y los acuáticos: marítimos, fluviales y lacustres.
Desarrollar y aplicar los principios, objetivos y disposiciones contenidas en la Ley General de Medio Ambiente y Recursos Naturales (64-00) para la ZCM.
La presente Ley establece la regulación de los bienes de dominio público marítimo terrestre que incluyen: las costas; el mar territorial y las aguas interiores, con su lecho y subsuelo; Los recursos naturales en la ZEE y plataforma continental; las anexiones a la ribera del mar por medio del depósito de materiales o por la retirada del mar.
Reglamento Técnico Ambiental y Turístico para la Gestión de las Playas de la República Dominicana
Este documento regulatorio es el resultado de esfuerzo bi-sectorial del ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y el Ministerio de Turismo de la Republica Dominicana.
Las playas son sistemas naturales sometidos en la actualidad a una gran presión humana y climática. Sus funciones de mayor relevancia son: actuar como depositarios de la biodiversidad costera y marina, ofrecer protección a la costa y satisfacer las necesidades de ocio humano a través de múltiples servicios ambientales a la sociedad. Los cambios derivados del uso intensivo y la antropización junto a la degradación ambiental del sistema y a la erosión, condicionan y comprometen sus funciones y servicios.
La playa es un activo ambiental importante de los recursos costeros y marinos; sus espacios naturales son un bien económico, ambientalmente complejo y frágil. En la medida en que los usos de las playas se hacen sin considerar el impacto que pueden generar, se manifiestan los elementos que conducen a su degradación ambiental.
Las playas son el soporte más eficaz de actividad económica de la industria turística nacional en la zona costera y donde se evalúa la calidad de oferta local como espacio más representativo.
Estas condiciones imponen la necesidad de establecer normativas de gestión conjunta para responder a los requerimientos de calidad ambiental y turística preservación del recurso y demanda de usos.
En esta regulación se toman en cuenta tres factores: el factor biofísico que condiciona la integridad del ecosistema y la protección costera; el socioeconómico que garantiza la generación de bienestar y el desarrollo; y el de la ordenación que permite la gestión de los diferentes tipos de usos y actividades con especial atención en el uso turístico. La armonía entre estos factores garantizará la funcionalidad de los servicios ambientales y la adecuada resiliencia en estas áreas costeras a nivel nacional, así como el ordenamiento del turismo de sol y playa hacia un turismo con espacios de ocio cada vez más naturales y conservados.
Visión Recursos Costeros y Marinos 2005-2015
Los espacios costero-marinos son de alta importancia tanto para la economía nacional y la calidad de vida de la sociedad dominicana como para el bienestar de los ecosistemas del Gran Caribe. Por ende, es imprescindible que se respete la zona costera y marina y se use sus recursos de manera sostenible.
Reconociendo la importancia de estos ecosistemas y que el ser humano es parte integral de los mismos, los países signatarios de la Agenda 21, incluyendo la República Dominicana, señalan que “el ambiente marino (incluyendo los océanos, todos los mares y las áreas costeras adyacentes a estos), forma un todo integrado que es un componente esencial del sistema de apoyo de vida global y un capital positivo que prevé oportunidades para el desarrollo sustentable”. Así mismo, reclaman a los estados signatarios a “comprometerse con el manejo integrado y el desarrollo sustentable de las áreas costeras y de los ambientes marinos bajo su jurisdicción”.
El documento de la Visión de los Recursos Costeros y Marinos para el año 2025 refleja el estado al que aspiramos se encuentren los recursos costeros y marinos de la República Dominicana, y señala las directrices generales, los actores y las articulaciones necesarios para materializar la realidad proyectada (Ref. Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Recursos Costeros y Marinos en República Dominicana, Visión para el año 2025, julio 2008, Santo Domingo, República Dominicana). Es un documento estratégico sectorial preparado como base para la propuesta de la Ley Sectorial de Recursos Costeros y Marinos.
En esta visión estratégica, para el año 2025, la Zona Costera y Marina de la República Dominicana es un espacio donde las actividades socioeconómicas se desarrollan ordenadamente, conservando sus ecosistemas y recursos.
Esto significa que la Zona Costera y Marina está debidamente definida, delimitada y ordenada en términos de espacio y tiempo, en función de sus usos actuales y potenciales, administrada bajo políticas coherentes, financiadas dentro un marco legal adecuado que garantiza la protección, conservación y aprovechamiento sostenible de los recursos costeros y marinos, logrando el desarrollo socioeconómico equitativo de los grupos humanos e instituciones que la habitan y hacen uso de ella.
Convenios y acuerdos internacionales en el ámbito costero marino
Entre las funciones del Viceministerio se encuentra el articular, asistir y representar al Ministerio en los acuerdos internacionales vinculantes a los temas marinos y costeros.
Convenio para la Protección y el Desarrollo del Medio Marino de la Región del Gran Caribe (Convenio de Cartagena), 1983, aprobado por el Congreso Nacional, mediante Resolución No. 359-98, del 15 de julio de 1998.
República Dominicana aprobó oficialmente el Convenio de Cartagena en el agosto del 1998 con dos protocolos – Cooperación para combatir los Derrames de Hidrocarburos en la Región del Caribe y el Protocolo Relativo a las Áreas, Flora y Fauna Silvestres, Especialmente Protegidas (SPAW); el Protocolo relativo a la Contaminación Marina Procedente de Fuentes terrestres (LBS) fue ratificado en el marzo del 2011 y 2014.
El gobierno de la República Dominicana ofrece pleno apoyo y ha confirmado en la XV Reunión Inter-gubernamental y XII Reunión de las Partes Contratantes del Convenio de Cartagena (Punta Cana, 2012) su compromiso con el programa Ambiental del Caribe y el Convenio para protección y el Desarrollo del medio Marino en la región del Gran Caribe. El Ministerio de Medio Ambiente ha sido el Punto Focal Convenio de Cartagena y figuró en la Presidencia 2012-2014 del Convenio.
A través de las últimas décadas República Dominicana ha sido participantes activo y beneficiario de las actividades de cooperación en el marco tanto del Convenio Cartagena y protocolos, como del Programa Ambiental del Caribe.
Ha sido beneficiario de las actividades de intercambio de información y de experiencia para unificación de enfoques y adopción de metodologías, capacitación técnica y asesoría a través de los proyectos y actividades del Plan de Acción del Programa y también a través de otras agencias y programas, principalmente en las áreas: Fortalecimiento áreas protegidas; Conservación de las especies amenazadas y en peligro; Protección de ecosistemas de arrecifes de coral y manglares; Ordenamiento cuencas geográficas y zonas costeras.
El desarrollo alcanzado y logros a través del Programa Ambiental del Caribe y del Convenio Cartagena, confirman cuan acertada ha sido la iniciativa de creación de los programas de Mares Regionales, partiendo de la premisa de que los problemas ambientales de los mares y sus zonas costeras pueden abordarse con mayor éxito a través de un enfoque regional.
Protocolo Relativo a las Áreas, Flora y Fauna Silvestres, Especialmente Protegidas (SPAW).
Las Partes contratantes adoptarán individual o conjuntamente todas las medidas para proteger, preservar y manejar de manera sostenible las áreas que requieren protección para salvaguardar su valor especial y las especies de flora y fauna amenazadas o en peligro de extinción.
En el ámbito marino del Gran Caribe, en el marco de este protocolo se incluyen: los ecosistemas marinos costeros del bosque de manglar, arrecifes de coral y praderas de hierbas marinas; las tortugas marinas y también, los mamíferos marinos tales como Ballena Jorobada, los delfines y los manatíes.
Este protocolo recomienda un régimen de planificación y manejo para áreas protegidas que incluye:
• El desarrollo y adopción de un plan de manejo que especifique el marco jurídico e institucional y las medidas de manejo y de protección aplicable al área o áreas.
• Promover y desarrollar la investigación científica, técnica y orientada al manejo de las áreas protegidas inclusive y en particular, sobre sus procesos ecológicos y el patrimonio arqueológico, histórico y cultural, así como sobre especies de la flora y la fauna amenazadas o en peligro de extinción y sus hábitats.
El Convenio de Cartagena no es el único Acuerdo Ambiental Multilateral aplicable a la región. Otros acuerdos aplicables incluyen el Convenio sobre la Diversidad Biológica, MARPOL 73/78, el Convenio de Basilea y otros. Sin embargo, su área de aplicación regional lo hace un complemento importante para los demás acuerdos.
Convención de las Naciones Unidas sobre Derecho del Mar, aprobada por el Congreso Nacional mediante Resolución No. 478-08 y promulgada por el Poder Ejecutivo el 28 de noviembre de 2008.
Pretende establecer un orden jurídico para los mares y océanos que facilite la comunicación internacional y promueva los usos con fines pacíficos de los mares y océanos, la utilización equitativa y eficiente de sus recursos, el estudio, la protección y la preservación del medio marino y la conservación de sus recursos vivos, a los fines de contribuir al fortalecimiento de la paz, la seguridad, la cooperación…
En esta convención se establecen normativas y derechos de los estados sobre el aprovechamiento de los recursos marinos incluida la pesca, sobre la protección y preservación del medio marino en las distintas zonas en que se clasifica el área del mar.
Código de Conducta para la Pesca Responsable, adoptado el 31 de octubre de 1995 por la Conferencia de la FAO.
El Código de Conducta para la Pesca Responsable (CCPR) es reconocido ampliamente por gobiernos y las ONG como la norma mundial para establecer las metas de la pesca y acuicultura sostenibles en los próximos decenios y como la base para examinar y revisar la legislación pesquera nacional. Sus objetivos: a) Establecer principios, de conformidad con las normas del derecho internacional pertinentes, para que la pesca y las actividades relacionadas con la pesca se lleven a cabo de forma responsable, teniendo en cuenta todos los aspectos biológicos, tecnológicos, económicos, sociales, ambientales y comerciales pertinentes; b)Establecer principios y criterios para elaborar y aplicar políticas nacionales encaminadas a la conservación de los recursos pesqueros y a la ordenación y desarrollo de la pesca de forma responsable; entre otros.
Iniciativas regionales del Gran Caribe
Los Grandes Ecosistemas Marinos (GEMs o LME en inglés) son regiones de los océanos del mundo que comprenden las áreas costeras desde las cuencas hidrográficas y estuarios hasta los límites marinos de las plataformas continentales y los márgenes exteriores de los principales sistemas de corrientes marinas, y/o que ocupan mares parcialmente encerrados. Los GEMs típicamente cubren extensiones relativamente grandes que se caracterizan por batimetrías, hidrografías, productividades y poblaciones de especies marinas tróficamente dependientes. A nivel global, se han definido 66 GEMs diferentes. El concepto de GEM fue desarrollado por la Administración Nacional Oceanográfica y Atmosférica de Estados Unidos de América (NOAA por su sigla en inglés) como una unidad geoespacial significativa para la implementación de un enfoque de gestión basado en los ecosistemas. Debido a la naturaleza transfronteriza de muchos GEMs, su adopción como una unidad de gestión generalmente requiere de la coordinación y colaboración a nivel internacional.
La iniciativa regional ¨Gran Ecosistema Marino del Caribe (CLME) ¨, involucra 23 países con la meta a mejorar el manejo de los recursos marinos vivos compartidos en el Gran Caribe con la aplicación del enfoque de Manejo Basado en Ecosistema (MBE) y tiene un proyecto abarcador específico – “Manejo y Conservación de las Pesquerías y Biodiversidad Arrecifal”. Proyecto Piloto de Manejo y Conservación de la Pesquería y Biodiversidad Arrecifal – Parque Nacional Montecristi (SNIP 12251) fue desarrollado en el marco de esta iniciativa durante 2011- 2012.
Territorios del Gran Caribe
El semicerrado Mar Caribe es una distinta región ecológica, delimitada al norte por las Bahamas y los Cayos de la Florida, al este de las Islas de Barlovento, al sur por el continente sudamericano, y al oeste por el istmo de Centroamérica América. Con una superficie de más de 3,2 millones de kilómetros cuadrados, es el segundo más grande del mar en el mundo, después del Mediterráneo. En esta denominación, el Caribe se considera que estas aguas, las islas dentro del mar y lindando con él, y las cuencas del territorio continental que desemboca en el mar.
El Caribe, donde viven más de 116 millones de personas, se divide entre los 22 estados independientes, nueve de los cuales son países continentales de América del Sur y Central, y el resto de las islas y archipiélagos. Además, cuatro potencias coloniales – Estados Unidos, Reino Unido, Francia y los Países Bajos – aún ejercen control político sobre once territorios insulares de la región.
Lo que une a los pueblos que habitan esta región es una dependencia común de dos productos particulares del ecosistema marino, conocido en la terminología de los servicios de los ecosistemas de la EM- se trata del papel dominante de la pesca y el turismo en la economía del Caribe.
Un avance en el reconocimiento del valor del Mar Caribe para todos los pueblos de la Región del Gran Caribe ha sido el proyecto Evaluación del Ecosistema Marino Sub-Global del Caribe (CARSEA, por sus siglas en inglés), realizado por la Universidad de West Indies, St Augustine; el Institute of Marine Affairs of Trinidad and Tobago; la Caribbean Conservation Association; el Caribbean Agricultural Research and Development Institute. “El proyecto sirvió como una plataforma de un esfuerzo renovado de la AEC, la Oficina para el Caribe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Comunidad del Caribe (CARICOM) para solicitar a la Asamblea General de la ONU que declare al Mar Caribe y las áreas que lo rodean, un Área Especial en el contexto del desarrollo sostenible. CARSEA fue una de las 33 evaluaciones sub-globales incluidas en la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio a escala mundial lanzada por la Asamblea General de la ONU en el 2001. La evaluación de CARSEA abarcó al Mar Caribe, las islas dentro del mar y las que lo rodean, así como las cuencas fluviales de los territorios continentales que desembocan en el mar. Como un objetivo central, el proyecto investigó también los criterios por medio de los cuales el Mar Caribe puede alcanzar el estatus de Area Especial y lo que necesitarán los 22 países que lo rodean para lograr el desarrollo sostenible de los océanos a su alrededor. Tras varias rondas de adopciones y re-adopciones sobre el tema, partiendo de las conclusiones del proyecto CARSEA, el área fue reconocida por la ONU como un ecosistema frágil con una biodiversidad única que demanda la cooperación de sus contrapartes regionales e internacionales para desarrollar y ejecutar iniciativas regionales dirigidas a llevar adelante, inter alia, el concepto de Mar Caribe como un Area Especial.” (CARSEA Ejecutive Summary Report, 2006).
Territorio nacional dominicano marítimo terrestre
El territorio nacional tiene un área de 48,670.82 km2 tierra firme.
Las costas tienen una longitud de 1,668.3 Km incluyendo las islas adyacentes. La costa Norte abarca 526km (33%); la costa Este 374km (24%); la costa Sur 675km (33%).
La plataforma insular tiene 8,950 km2 (Dirección de Información Ambiental).
Según lo establecido por la Ley No. 573 de 1977 la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de República Dominicana tiene soberanía de 200 millas náuticas, incluyendo al norte, los dos bancos coralinos sumergidos bancos de La Plata y de la Navidad donde ejerce un interés pesquero.
La República Dominicana se declaró recientemente como Estado Archipielágico mediante la Ley 66-07, de fecha 22 de mayo de 2007.
El área marina bajo la jurisdicción de la República Dominicana, incluyendo la ZEE, es de unos 138,000 km². Y una plataforma insular reducida de 9,761 km² a una profundidad de 200 metros.
Ordenamiento de la Zona Costero Marina
El ordenamiento de la zona costera y marina representa una herramienta de gran importancia tanto para garantizar el desarrollo sostenible como la diversidad e integridad del medio ambiente a través de la protección, conservación, aprovechamiento racional y adaptación.
El gobierno central y los municipios en la formulación de los planes y programas de desarrollo y ordenamiento territorial estarán obligados a cumplir las directrices de zonificación al emitir los permisos y regulaciones para el establecimiento de industrias, comercios, vivienda y servicios, que impliquen riesgos a la salud, el bienestar humano o al medio ambiente.
Reglamento general de la ley del medio ambiente para la zonificación ambiental del territorio, se debe considerar las siguientes directrices:
– La naturaleza y las características de cada ecosistema;
– La vocación de cada zona o región en función de sus recursos naturales, distribución de la población y actividades económicas predominantes;
– El equilibrio entre los asentamientos humanos y sus condiciones ambientales;
– El impacto ambiental de las actividades humanas y de los fenómenos naturales.
La zonificación ambiental, como parte del ordenamiento territorial, debe considerarse en:
– Los programas gubernamentales para infraestructura, equipamiento y vivienda;
– Las autorizaciones que conlleven uso del suelo que puedan causar desequilibrio ecológicos;
– El otorgamiento de concesiones, permisos y licencias para el uso del suelo;
– La realización de actividades productivas y de servicios;
– El establecimiento de nuevos asentamientos humanos; y
– La determinación de los usos, provisión y destino del suelo urbano.
Una de las líneas prioritarias de acción en la política medioambiental es incorporación de la dimensión ambiental en el ordenamiento territorial, se basa en :
– Directrices ambientales y zonificación ambiental para ordenamiento desarrollo territorial
– Plan de ordenamiento y desarrollo territorial de la franja costero marina
– Fortalecimiento y articulación de las capacidades técnicas
– Responsabilidad y cumplimiento ambiental;
– Adaptación al Cambio Climático y reducción de riesgos
Considerando las acciones basadas en:
– Restauración de ecosistemas y paisajes degradados
– Saneamiento ambiental integral
– Gestión integrada del recurso hídrico.
Características principales de la zona costera y marina
La zona costero marina se divide en tres componentes principales: el mar, la playa y la tierra después de la playa. La zona costera constituye el punto de contacto entre el mar, la tierra y la atmósfera, y por ende, la franja de amortiguamiento natural entre la tierra y el mar. Es una zona muy frágil, por la velocidad y diversidad de cambios que ocurren en la misma. Se extiende a lo largo del litoral principal y las islas adyacentes. Su anchura no está definida legalmente, excepto una franja terrestre denominada franja de dominio público marítima-terrestre de 60 metros, que se mide “desde la línea a que asciende la pleamar ordinaria hacia la tierra y que abarca todas las costas” (Ley 64-00). Marco legal – Anteproyecto de Ley de Recursos Costeros y Marinos, complemento de la Ley General sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales 64-00 (en estudio en la Comisión Bicameral del Senado).
Zona costera: Es el área geográfica que se define como el tramo de tierra afectada por su cercanía al mar y la franja de mar afectada por su proximidad a tierra, o bien como el área donde son más intensos los procesos que dependen de la interacción entre la tierra y el mar.
Es una franja de anchura variable, resultante del contacto interactivo entre la naturaleza y las actividades humanas que se desarrollan en ámbitos que comparten la existencia o la influencia del mar.
Los recursos costeros y marinos incluyen recursos bióticos y abióticos, especies, ecosistemas, hábitat, etc. Constituyen parte integral de la zona costera y marina (Ley 64-00):
– Los integran los recursos costeros y marinos contenidos en el artículo 147 de la Ley 64-00.
– Formaran parte de los recursos costeros marinos :
Sistemas arrecifales, praderas de fanerógamas marinas, fondos marinos, manglares, estuarios, deltas, lagunas costeras, humedales costeros, salados, playas, dunas, acantilados, terrazas marinas, costas rocosas, ensenadas, bahías, golfos, penínsulas, cabos y puntas.
– Las especies y los ecosistemas de los espacios transfronterizos.
– Los terrenos invadidos por el mar, que por cualquier causa pasen a formar parte de su lecho en forma permanente.
• El Ecosistema costero-marino se define como aquel en el que confluyen las áreas costeras y las tierras adyacentes a éstas, que se influyen recíprocamente. La zona costera incluye las cuencas de aguas que descargan en la costa y los terrenos anexos, los estuarios, la costa y las aguas oceánicas cercanas a la costa. La zona costera contiene algunos de los ecosistemas más productivos del planeta con grandes reservas de biodiversidad.
Datos sobre recursos naturales costero marinos mas relevantes:
De las 31 provincias del país, 17 son costeras, incluyendo el Distrito Nacional.
Se estima que de los 5.07 millones de hectáreas que ocupan los diferentes ecosistemas costero-marinos del país, 543 mil Ha presentan impactos permanentes como consecuencia de la pesca; 186.46 mil Ha son impactadas por el turismo; unas 859.53 Ha por las actividades urbano-industriales y 457 mil Ha por las actividades agrícola-rurales (Ministerio Ambiente, 2004). (GEO RD 2010).
La zona costera del país también es utilizada para la operación de puertos y marinas.
70% de poblados de más de 10.000 habitantes.
La zona costero marina se divide en tres componentes principales: el mar, la playa y la tierra después de la playa. La zona costera constituye el punto de contacto entre el mar, la tierra y la atmósfera, y por ende, la franja de amortiguamiento natural entre la tierra y el mar. Es una zona muy frágil, por la velocidad y diversidad de cambios que ocurren en la misma. Se extiende a lo largo del litoral principal y las islas adyacentes. Su anchura no está definida legalmente, excepto una franja terrestre denominada zona marítima de 60 metros, que se mide “desde la línea a que asciende la pleamar ordinaria hacia la tierra y que abarca todas las costas” (Ley 64-00).
Zona Costera: Es el area geográfica que se define como el tramo de tierra afectada por su cercanía al mar y la franja de mar afectada por su proximidad a tierra, o bien como el área donde son más intensos los procesos que dependen de la interacción entre la tierra y el mar.
• Los recursos costeros y marinos incluyen recursos bióticos y abióticos, especies, ecosistemas, hábitat, entre otros. Constituyen parte integral de la zona costera y marina (Ley 64-00):
Formaran parte de los recursos costeros y marinos los sistemas arrecifales, praderas de fanerógamas marinas, fondos marinos, manglares, estuarios, deltas, lagunas costeras, humedales costeros, salados, playas, dunas, acantilados, terrazas marinas, costas rocosas, ensenadas, bahías, golfos, penínsulas, cabos y puntas. Las especies y los ecosistemas de los espacios transfronterizos, los terrenos invadidos por el mar, que por cualquier causa pasen a formar parte de su lecho en forma permanente.
• Datos nacionales sobre recursos naturales costero marinos:
De las 32 provincias del país, 17 son costeras, incluyendo el Distrito Nacional. Se estima que de los 5.07 millones de hectáreas que ocupan los diferentes ecosistemas costero-marinos del país, 543,000 hectáreas presentan impactos permanentes como consecuencia de la pesca; 186,460 hectáreas son impactadas por el turismo; unas 859,530 por las actividades urbano-industriales y 457,000 por las actividades agrícola-rurales (Ministerio de Medio Ambiente, 2004). (GEO RD 2010).
El 70% de poblados de más de 10.000 habitantes se encuentran en la costa.
Océano. Sus zonas y habitantes.
El ecosistema oceánico es el de mayor tamaño que existe. Los océanos cubren dos tercios de la superficie terrestre, 361 millones de kilómetros cuadrados. Su volumen de 1.370 millones de kilómetros cúbicos representa el 97.6% del agua del planeta.
La característica más importante del mar es que se extiende en las tres direcciones del espacio y tiene fuerte dinamismo. En los océanos no existen barreras geográficas como las de la tierra firme, existen otros factores capaces de limitar la distribución de los seres marinos que buscan las mejores condiciones ambientales para vivir en la inmensidad del mar. Dos de los factores ambientales claves son la profundidad y la presencia de luz, ambos muy relacionados, ya que en las profundidades del mar, llega menos luz.
Según las condiciones físicas se distinguen ZONACIONES. Acorde a las profundidades de los fondos marinos, se pueden diferenciar: Zona Litoral, que se extiende desde la costa hasta los 200 metros, generalmente incluye a las plataformas continentales; talud continental de 200 a 2000 m; llanura abisal de 2000 a 6000 m y fosa abismal más de 6000 m. Las masas de agua situadas sobre la plataforma se denominan Región o Zona Nerítica; las que cubren el resto conforman la Región Oceánica.
La zona iluminada del ambiente marino, en la cual penetra la luz solar se denomina Zona Fótica, abarca una capa de agua hasta un límite de 200 metros. La Zona Afótica, a la cual no llega la luz, está ubicada por debajo de los 200 metros.
Las especies invasoras se consideran los organismos introducidos, mayormente por causas antrópicas, en lugares fuera de su área de distribución natural y que han logrado establecerse y dispersarse, logrando cambios importantes en estructuras y ecosistemas naturales.
La invasión del Pez león (Pterois volitans), especie exótica para el Caribe, reportada por primera vez en la región en 1985 y en las costas dominicanas en 2007, se ha considerado el evento invasor que ha ocurrido con mayor rapidez en la historia. Desde el 2003, tres medidas fundamentales fueron recomendadas a fines de minimizar los impactos negativos del Pez león sobre las especies y ecosistemas caribeños: control de población, investigación y educación. Se reconoce que gracias a su gran capacidad de reproducción, diseminación y adaptación esta especie depredadora puede ser muy difícil de controlar y produce el impacto considerable sobre ecosistemas arrecifales del Caribe.
El Proyecto “Estudio preliminar sobre presencia y densidad poblacional del Pez león (Pterois volitans) en las aguas de la costa Este de la República Dominicana”, fue llevado a cabo por el Acuario Nacional, institución adscrita del Ministerio de Medio Ambiente, con el auspicio de la UNESCO (ref. No. 5657016004DOM) desde finales de diciembre del 2011 hasta el 19 de julio del 2012.
El propósito de este proyecto ha sido levantar la información sistematizada sobre presencia del Pez león en la costa Este del la República Dominicana y presentar pautas para la creación de la propuesta del Plan de Acción de control y prevención a nivel nacional, en interés de conformar una estrategia participativa en protección de ambientes marinos contra esta especie invasora.
Las acciones integradoras que se llevaron a cabo por el Acuario Nacional a través del proyecto, han iniciado una Red de Información Costera y Marina con datos de registros de avistamiento del Pez León en distintos puntos del país, se han elaborados los materiales didácticos con fines educativos y de divulgación, se ha obtenido la información básica local para la formulación del Sistema de Monitoreo Poblacional con un método unificado y se han incorporado las entidades con las capacidades instaladas en la zona Este, tales como Fundación Ecológica Punta Cana y FUNDEMAR en conexión con centros de actividades acuáticas y asociaciones de pescadores.
La Propuesta del Plan de Acción para el Manejo y Control de Pez león ha sido concebida y acordada con la participación de diversos actores del quehacer ambiental, académico, turístico y del trabajo en las comunidades costeras del país, mediante realización de dos talleres, tanto a nivel local como nacional. Debido a las limitaciones de tiempo para desarrollar esta iniciativa, el documento no se constituye en un trabajo finalizado, sino sirve de guía a completar, a través de revisión y validación, por los involucrados directos e indirectos relacionados con el manejo, control y aprovechamiento del recurso. Sin embargo, representa el paso de coordinación interinstitucional y de colaboración para corresponder a las necesidades nacionales en programas del manejo de recursos en la zona costero marina y a los esfuerzos regionales para una estrategia.
La información levantada en el proyecto muestra datos a escala de un proyecto piloto de investigación y una primera experiencia nacional de estudio programado y desarrollado en el tema de distribución y biología de esta especie invasora. Sus resultados deberían ser presentados en los eventos temáticos regionales, ya que los estudios marinos realizados por las unidades nacionales no son presentados frecuentemente.
El proyecto tiene mucho potencial de continuidad, empleando las propuestas creadas en sus resultados, sobre todo el Plan de Acción para el Manejo y Control de Pez león. Las acciones programáticas deben embarcarse en una ampliación a nivel nacional, al igual, en una incorporación a los proyectos regionales que trabajan con esta problemática en el Gran Caribe.
Afiche Pez León
Contaminación Marina procedente de Fuentes Terrestre
El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales con el auspicio de la UNEP-Global Program of Action (GPA) ejecuto un proyecto que tiene como resultado una política de gestión de los recursos costeros y marinos concentradas a la reducción de las aguas residuales, modificaciones en la zonas costeras, destrucción de hábitats, para gestionar de forma coordinada los recursos naturales tierra mar y reducir la contaminación en la zona costera dominicana.
Manejo y Conservación de la Pesquería y Biodiversidad Arrecifal
Una iniciativa en la región del gran Caribe para mejorar la gestión de sus recursos marinos vivos compartidos -la mayoría de los cuales se considera que es totalmente o sobre explotado- través de un enfoque ecosistémico en su gestión.
Conectividad en el ámbito costero y marino
Definición y la importancia de acciones conjuntas. Ejemplos de la unión: Arrecife mesoamericano, corredores, especies transfronterizos, protección especies sin frontera (lambí, langosta, corales, tortugas, tiburones, mamíferos)
Conectividad puede ser ampliamente definida como el intercambio de materiales (por ejemplo, nutrientes y contaminantes), organismos, genes y se pueden dividir en:
1) la conectividad genética o evolutiva que se refiere al intercambio de organismos y genes,
2) la conectividad demográfica, que es el intercambio de individuos entre grupos locales,
3) la conectividad oceanográfica, que incluye flujo de materiales y patrones de circulación junto con la variabilidad que resulta de todos estos intercambios.
El ambiente costero está altamente interconectado a través de corrientes de agua, flujo de nutrientes y sedimentos.
Importantes conexiones existen entre animales y hábitats, especialmente cuando se considera su ciclo de vida. Muchos peces, crustáceos, moluscos y otros invertebrados necesitan de ambiente cercano a la costa y muchos se mueven de un hábitat hacia otro a medida en que crecen de juveniles a adultos.
La eliminación de manglares y la pérdida de sus importantes funciones como lugar de cría y barrera protectora, producen algunos impactos irreversibles en el conjunto de los ecosistemas marinos: playas, praderas de hierbas marinas, arrecifes.
En el Caribe, muchas especies comerciales son transfronterizas y se mueven por distintos hábitats durante su vida incluyen meros, pargos, peces loros, jureles, langostas y moluscos, entre otros.
Al conservar el hábitat natural, nos aseguramos que esta conectividad crítica se sostiene, y la producción de los recursos pesqueros permanezca en un nivel alto.
La gestión de protección de áreas marinas debe estar basada en la conectividad, aunque actualmente, entendemos muy poco sobre esta en lugares específicos, más allá de resultados de modelos. Al igual, la zonificación y el ordenamiento de uso de los espacios costeros tiene que tomar muy en cuenta esta realidad.
Grandes esfuerzos en el manejo de los recursos marinos en la región del Gran Caribe están basados en este principio de conectividad ecosistémica. Entre ellos se encuentran iniciativas como los corredores biológicos, la protección de especies sin frontera (lambí, langosta, corales, tortugas, tiburones, mamíferos), las especies y ecosistemas transfronterizos, como el caso Arrecife Mesoamericano, entre otras.
Protección y Conservación de Recursos Costeros y Marinos
Áreas Marinas Protegidas/ reservas de biosfera
Tamaño del área terrestre (km2)
Tamaño del área marina (km2)
Protección desde (año)
SMM Bancos de la Plata y la Navidad 32.912.89 1986
SMM Santuario Marino del Norte (Estero Hondo) 19.05 255.80 1983/2014
SM Arrecifes del Sureste 7.860.65 2009
SM Arrecifes del Suroeste 2.707.41 2009
P.N. Sierra Martin García 224.44 16.56 1996
P.N. Cabo Cabrón 35.54 0.08 1996
P.N. El Morro 18.46 0.03 1983
P.N. Cuatubanamá (del Este) 414.53 381.86 1975
P.N. Jaragua 706.23 829.23 1983
P.N. Manglares de Estero Balsa 54.66 1.88 1983
P.N. Manglares Bajo Yuna 110.00 ND 2004
P.N. La Hispaniola 27.44 27.39 2009
P.N. Los Haitises 631.68 ND 1976
P.N. Francisco A. Caamaño Deñó 288.79 298.71 2009
P.N.S. Montecristi 0.29 245.04 1983 /2004
P.N.S. La Caleta 1.32 9.84 1986
M.N. Isla Catalina 9.09 7.14 1995
M.N. Cabo Samaná 9.26 0.01 2004
M.N. Laguna Gri-Gri 0.68 15.47 2009
M.N. Cabo Francés Viejo 1.25 0.20 1974
M.N. Punta Bayahíbe 0.43 1.07 2009
M.N. Las Dunas de las Calderas 20.00 5.00 1996
R.V.S. Lagunas Redonda y Limón 32.08 0.17 1983
R.V.S. Bahía de Luperón 13.21 5.48 1996
R.V.S. Manglares del Puerto Viejo 5.73 5.40 1995
R.V.S. Cayos Siete Hermanos 0.07 104.78 1983
R.V.S. La Gran Laguna o Perucho 3.85 3.47 1995
R.V.S. Manglares de la Jina 15.94 36.92 1995
R.V.S. Río Soco 9.50 2.27 1995
R.V.S. Ría Maimón 3.97 0.83 1995
R.V.S. Humedales del Bajo Yaque del Sur 39.61 18.85 2004
VP Carretera Nagua-Sánchez y Nagua-Cabrera 17.50 0.02 2004
VP Mirador del Atlántico 6.94 13.99 2004
VP Mirador de Paraíso 24.55 43.25 2004
VP Costa Azul 6.54 12.38 2004
ANR Bahía de Las Águilas 21.90 17.99 2004
ANR Playa de Cabo Rojo – Pedernales 21.90 17.99 2004
ANR Guaraguao – Punta Catuano 12.80 5.82 2004
ANR Boca de Nigua 2.48 3.33 2009
Subtotales 2811.71 45869.20
Total Superficie Protegida con Áreas Marinas 48680.91
SMM = Santuario de Mamíferos Marinos, SM = Santuario Marino, PN = Parque Nacional, PNS = Parque Nacional Submarino, MN = Monumento Natural, RVS = Refugio de Vida Silvestre, VP = Vía Panorámica, ANR = Área Nacional de Recreo.
Nota: Fuente Viceministerio Areas Protegidas y Biodiversidad (2012-2014)
ND = Información no disponible
Los esfuerzos nacionales en torno a áreas marinas protegidas se han realizado en los últimos años, a través de varios proyectos regionales, entre ellos:
Proyecto de estandarización y optimización de las áreas marinas protegidas enfocada a la efectividad del manejo (Julio-noviembre 2011; PNUMA-PAC, CaMPAM, Cooperazione Italiana). Proyecto implementado por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales de República Dominicana y Reef Check República Dominicana a través del contrato SSFA-2011-DEPI/CAR/0017 con el PNUMA-PAC con financiación de la Dirección General de Cooperación al Desarrollo del Ministerio de Asuntos Exteriores para el proyecto regional “El apoyo regional para la iniciativa Reto del Caribe: comunicación en redes, y la consolidación y coordinación regional de la gestión de las AMP”. El proyecto también forma parte de los esfuerzos del PNUMA-PAC para el fortalecimiento de la gestión de las AMP, un mandato del Protocolo SPAW y su programa. Se cumplió con los objetivos siguientes:
1. Consolidar, actualizar e integrar al Banco de Datos de AMP de CAMPAM la información básica de las AMPs de la DR.
2. Promover una estructura estándar de gestión y las prácticas de gestión sostenible de las áreas marinas protegidas y de manejo en la República Dominicana.
3. Aumentar la capacidad del personal de las AMP y las partes interesadas en la gestión más eficaz del AMP.
Proyecto Capacitación de capacitadores en el manejo de áreas marinas protegidas del Caribe (Junio 2010, PNUMA-PAC). Proyecto nacional se implemento por Ministerio de Medio Ambiente (PNUMA-PAC- Subdirección general de biodiversidad de España-MA). El curso regional está diseñado para familiarizar a los participantes no sólo en los aspectos básicos de las áreas marinas protegidas (planificación, investigación y monitoreo, manejo, políticas), sino también en algunos métodos de comunicación y enseñanza para utilizar en los cursos en sus propios países y de esta manera contribuir con el efecto multiplicador del programa. Dentro de la iniciativa Intercambio de experiencias: Instrumentos y mecanismos de sostenibilidad financiera del Sistema Nacional de Areas Protegidas de RD y Cuba.
Proyecto Perspectivas Legales sobre Áreas Protegidas y Cambio Climático en República Dominicana (2012; IUCN -MA- Presidencia de la República) realizo análisis de vacíos y propuestas legislativas dentro de la 202-04 con el enfoque de adaptación a CC.
Se ha completado la elaboración de Planes de Manejo para algunas Areas protegidas con espacios marinos a través del proyecto El Proyecto Reingeniería del Sistema Nacional de Áreas Protegidas a fin de lograr su Sostenibilidad Financiera (2012-2015), presentándose los documentos de Propuestas para: Parque Nacional del Este, Los Haitíses (2013); Reserva Vida Silvestre Laguna redonda y Limón (2014); Monumento Natural Isla Catalina, Santuario de Mamíferos Marinos Estero Hondo, Parque Nacional Submarino Montecristi (2015).
Proyecto del plan de gestión del Santuario de Mamíferos Marinos (PNUMA-PAC-Gobierno de España – MA – FUNDEMAR). De manera institucional, el proceso de formulación del plan estuvo bajo la dirección del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Viceministerio de Áreas Protegidas y Biodiversidad) y la Fundación Dominicana de Estudios Marinos (FUNDEMAR), y contó con los auspicios del Programa de Nacionales Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
o Especies marinas amenazadas bajo protección
Tortugas marinas (Datos generales; programas de monitoreo de anidamientos, propagación semi-controlada o control de nidos e incubación controlada, reintroducción; conservación comunitaria de especies marinas con el ejemplo Playa Manresa) Datos Omar
Se conocen cinco especies de tortugas marinas para la República Dominicana: carey (Eretmochelys imbricata), tinglar (Dermochelys coriacea), tortuga verde (Chelonia mydas), golfina (Lepidochelys olivacea) y caguama (Caretta caretta). De éstas, sólo carey, tinglares y tortugas verdes anidan en playas dominicanas. Al igual que en el resto del mundo, las poblaciones de tortugas nidificantes (adultas) y de áreas de alimentación (juveniles y adultas) son distintas, ya que a la hora de reproducirse las tortugas marinas a menudo realizan extensas migraciones desde su zona de alimentación hasta su playa natal. Todas las especies que anidan en las costas RD se encuentran en estado crítico, es por esto la importancia de obtener información sobre poblaciones locales.
El carey figura en la categoría de peligro crítico establecida tanto por la UICN, como por la Lista Roja Nacional; también la tortuga verde está en peligro de acuerdo a ambas fuentes citadas. Estas especies están protegidas por la Ley 64-00; Convenios Internacionales, entre éstos, el Tratado de DRCAFTA, así como, regulado su comercio a través del apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestres (CITES).
Todas especies enfrentan los peligros de: caza ilegal, saqueos de nidos por el hombre y animales depredadores, erosión de las playas, contaminación, construcción de infraestructuras en el área de anidamiento, comercialización de sus huevos y carne, arrastre de los huevos por mareas altas, entre otros.
La Ley General de Medio Ambiente y Recursos Naturales, 64-00, en su Art. 136. ″Declara de alto interés nacional, la conservación de las especies de flora y fauna nativa y endémica, el fomento de su reproducción y multiplicación, así como las preservaciones de los ecosistemas naturales que sirven de hábitats a aquellas especies cuya supervivencia dependa de los mismos, los cuales serán objeto de rigurosos mecanismos de protección in situ″.
En el Art.140 de esta ley se establece que ″En relación a las especies de flora y fauna declaradas como amenazadas, en peligro o en vías de extinción por el Estado Dominicano o por cualquier otro país, de acuerdo a los tratados internacionales suscritos por el Estado Dominicano, se prohíbe la caza, pesca, captura, hostigamiento, maltrato, muerte, trafico, importancia, exportación, comercio, manufactura o elaboración de artesanías, así como la exhibición y posesión ilegal″.
El Decreto No. 288-12, prohíbe por un periodo de diez (10) años la captura, matanza, recolección de huevos y comercialización de tortugas marinas e instruye al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales proceder a realizar la vigilancia, monitoreo, inspección, decomisos y sometimientos legales que sean necesarios en los establecimientos comerciales que utilicen o expendan restos, derivados o artesanías de las especies: Chelonia mydas (Tortuga verde); Eretmochelys imbricata (Carey); Caretta caretta (Caguana) y Dermochelys coriácea (Tinglar). El mismo Decreto, le encomienda implementar programas de educación ambiental, divulgación y concientización para generar cambios de actitudes en la población, tendentes a propiciar la protección y la preservación de las tortugas marinas.
El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales dentro de la línea estratégica ″proteger y usar de forma sostenible los bienes y servicios de los ecosistemas, la biodiversidad y el patrimonio natural de la nación, incluidos los costeros y marinos″ a través de los Viceministerios de Recursos Costeros y Marinos y Áreas Protegidas y Biodiversidad, como parte de su Plan Operativo Anual (POA), ejecuta un Programa de Conservación de Especies Amenazadas (Tortugas marinas), dando seguimiento a los arribamientos y anidación en las playas de las provincias costeras de Santo Domingo, Distrito Nacional, Puerto Plata, Samaná, La Altagracia, La Romana, Peravia, Azua, y Pedernales. Este programa incluye jornadas educativas, vigilancia permanente, monitoreo nocturno y diurno, identificación y marcado de especies, traslados de huevos a áreas adecuadas para completar incubación, medición de temperatura y revisión de nidos, conteos de huevos y liberación de neonatos.
La temporada de anidamiento se inicia en el mes de marzo con la llegada de tinglar a las playas de La Vacama, La Altagracia; El Valle y Cosón, Samaná y Bahía de Las Águilas, Mosquea, Cabo Rojo y Colita en Pedernales. El periodo para esta especie concluye en el mes de julio con la eclosión de los huevos y liberación de neonatos.
La temporada de anidamiento para el carey y la tortuga verde, se inicia en junio a las playas de Isla Catalina, Isla Saona, La Romana; Guibia, Pescadores y Manresa, Distrito Nacional; Sans Souci, Santo Domingo; Maritza, Deborah, Estero Hondo, Sosúa, Cabarete, Puerto Plata; Punta Cana, La Altagracia.
Este período concluye en los meses de noviembre y diciembre con la eclosión de los huevos y liberación de neonatos.
Durante la temporada 2012-2015, se registraron setecientos ochenta y dos (782) nidos. Los resultados de eclosiones reportados fueron: dieciocho mil cientos treinta y nueve (18,139) para la especie Dermochelys coriácea (tinglar); dieseis mil cuatrocientos cincuenta y ocho (16,458) para Eretmochelys imbricata (carey) y tres mil quinientos noventa y nueve (3,599) de Chelonia mydas (tortuga verde), para un total de treinta y ocho mil cientos noventa y seis (38,196) neonatos de estas tres especies.
Durante el periodo 2012-2015, se hicieron decomisos de artesanías elaboradas con conchas de tortugas marinas conjuntamente con el Viceministerio de Áreas protegidas y Biodiversidad. En estos operativos se obtuvieron quinientos sesenta y uno (561) artículos artesanales (Aretes, pulseras, anillos, collares, cofres, carteras y cintillos) en las provincias La Altagracia, La Romana, Samaná, Puerto Plata y en el Distrito Nacional.
Durante la temporada 2015 se reportaron por primera vez dos anidamientos para la Eretmochelys imbricata (carey), en la playa Palmar de Ocoa, Azua.
Durante la temporada 2015 se realizaron once encuentro talleres con estudiantes, asociaciones de pecadores, policía municipal, comunitarios y Auxiliares Navales en las provincias Santo Domingo, Azua, La Altagracia, Samaná, Montecristi y el Distrito Nacional, relacionados con la conservación y protección de las tortugas marinas.
Conservación comunitaria de especies marinas con el ejemplo de la Playa Manresa.
El litoral de la ciudad de Santo Domingo sirve de escenario para que miles de tortugas marinas cumplan su etapa reproductiva. En la vertiente Sur de la capital de República Dominicana se encuentra Playa Manresa, con una villa de pescadores, rodeada de un populoso sector donde se desarrollan actividades industriales y portuarias, estando presente importantes empresas Fersan, InterQuiminica, Puerto Haina.
Su área de playa con una carga antrópica alta, se caracteriza por una arena de origen terrígeno y una vegetación dominadas por uvas de playa donde arriban dos (2) de las tres especies de tortugas marinas que anidan en la República Dominicana – Tinglar (Dermochelys coriácea) y Tortuga verde (Chelonia mydas), para poner sus huevos cada temporada de reproducción.
Desde los años 2013 comunitarios del referido sector de la mano con el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales se han asociado a un mayor empoderamiento de actividades de conservación costera.
Las estrategias de conservación a través de las comunidades ofrecen ventajas significativas para el establecimiento y la gestión para reducir los impactos negativos producidos por las actividades antrópicas que afectan el ambiente natural. La conservación comunitaria se sostiene fundamentalmente en personas que tienen involucramiento esencial con su entorno.
Esta experiencia ha servido para poder cuantificar por primera vez el número de arribamientos de las diferentes especies de tortugas marinas y brindar experiencia en actividades de conservación y manejo, promoviendo el capital humano de las comunidades costeras.
En cuanto a la protección de tortugas marinas, las acciones principales desarrolladas por la comunidad consisten en lo siguiente:
Un grupo de pescadores de la comunidad (en la actualidad son 6 personas), realizando sus faenas de pesca, cuando encuentra señales de un posible anidamiento o desove, de manera voluntaria llaman a las autoridades competentes para garantizar la protección de los nidos y el inicio del proceso de traslado para incubación de los huevos. Por ser una playa abierta y pública, los huevos están expuestos a que desaprensivos los sustraigan, lo que era una práctica común y muy lucrativa en la zona. Es por esto que el personal técnico con la colaboración de los pescadores traslada los huevos hacia las instalaciones del Acuario Nacional donde son incubados de manera asistida semi-controlada. Al concluir el proceso de incubación los neonatos se trasladan para ser liberados en el mismo tramo costero donde fueron colectados, con la participación de la comunidad. El mismo grupo recibe un entrenamiento técnico básico sobre el protocolo de manejo y registros de tortugas marinas, de los cuales hacen responsables.
De esta forma desde 2013 hasta la fecha se ha registrado un total de 75 nidos de ambas especies con un total de aproximadamente 6,300 huevos rescatados.
Las acciones desarrolladas en este plan de conservación comunitaria han derivado beneficios importantes para las especies objeto de protección – Tinglar (Dermochelys coriácea) y Tortuga verde (Chelonia mydas). Las actividades del programa se han convertido en parte de la vida de la comunidad sirviendo de estímulo para los comunitarios a través de retribuciones sociales (incentivos, reparaciones de las casas, pintura del mural, organización de actividades sociales y culturales, entre otras).
El objetivo de involucrar comunitarios en actividades de conservación, surge como una estrategia de inclusión social para hacer más efectiva la conservación de especies marinas.
La conservación comunitaria se sostiene fundamentalmente en personas que tienen un involucramiento esencial en actividades pro-conservación en su propio entorno.
Los miembros de este núcleo activo de conservación, son los que hacen posible que día a día las actividades de conservación in situ sean efectivas y continuadas con resultados palpables en el estado de las poblaciones de las especies de tortugas marinas y que la conservación voluntaria sea una realidad.
Por ello, es imperativo proveer a la sociedad civil de alternativas creativas y sostenibles, bajo la figura de incentivos económicos para que se convierta en herramientas de conservación.
Esta experiencia puede multiplicarse para otras localidades de condiciones similares.
Manatíes (Datos generales; sitios de avistamiento y áreas de protección; acciones de rescate)
Las aguas costeras de la República Dominicana sirven de hábitat a un número indeterminado de manatíes antillanos. Aunque poco estudiados, los manatíes en la República Dominicana pueden representar una población regional más importante. Diversos esfuerzos para saber el estado de sus poblaciones han sido realizado (Belitsky, D. W. & C.L. Belitsky, 1980; Ottenwalder, J.A. 1995; León, Y.M. & Ottenwalder, J.A. 1997, Pugibet, E. & M. Vega, 2000; Dominguez, H., et al., 2007; Omar Reynoso, Peter Sánchez, et. al., 2011).
El Caño Estero Hondo, está ubicado en la Provincia Puerto Plata, formado por un sistema lagunar, alimentado con agua dulce y la influencia de las mareas, que se comunica con el Atlántico a través de un estrecho canal con abundante vegetación de manglares y hierbas marinas. Este sistema forma parte junto con las formaciones arrecifales en las aguas costeras, el Santuario Marino del Norte que sirve de hábitat perfecto para el reguardo de la población de manatís residentes, mas grande en la isla.
En la República Dominicana se reportan avistamientos de 22 especies de mamíferos marinos: 14 especies de cetáceos (Orden Cetácea), una especie de foca (Orden Carnivora) y un sirenio (Orden Sirénida).
Las ballenas jorobadas cada año visitan las aguas calidad de República Dominicana para actividades reproductivas. Afortunadamente, en años recientes la población del Atlántico Norte ha venido recuperándose de manera sostenida creciendo a una tasa anual promedio de 3.1% (Stevick et al. 2003).
La República Dominicana a través del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales tiene una responsabilidad especial en velar por la protección y conservación de esta especie, ya que las áreas de reproducción más importantes para la población del Atlántico Norte se encuentran en las aguas bajo jurisdicción nacional (Banco de la Plata, Banco de La Navidad y la Bahía de Samaná).
También, la presencia de ballenas Jorobadas los meses de enero a marzo coincide con la temporada de visitación turística mas alta en el país. Esto ha fomentado el crecimiento de la industria de observación de ballenas, pasando de unos 900 observadores en 1991 a 60 mil visitantes por año.
Esto convierte a la observación de ballenas en una actividad ecoturística que no sólo beneficia a las personas que trabajan directamente en las excursiones de observación de ballenas, sino también a muchas otras que proveen alojamiento, excursiones, comida, bebidas, suvenirs y entretenimiento a miles de visitantes (Lamelas y Ramírez, 1994).
En la tabla se presenta el cronológico del proceso de regulación nacional relacionada con la más grande área protegida, que es completamente marina.
Santuario de Ballenas Jorobadas del Banco de la Plata Decreto 319-86 2097.00
Santuario de Mamíferos Marinos de la República Dominicana Decreto 233-96 14699.00 Se agrega el Banco de la Navidad y parte de la Bahía de Samaná
Santuario de Ballenas Jorobadas del Banco de la Plata Decreto 319. 1997 2,097.00 Desarticula la administración del Santuario Mamíferos Marinos y reduce límites del Santuario a los límites del año 1986
Santuario de Mamíferos Marinos de la República Dominicana Decreto 136-99 14,699.00 Restablece límites ampliados Santuario, año 1996. Crea Comisión Nacional para la Protección de los Mamíferos Marinos.
Santuario de Mamíferos Marinos Bancos de la Plata y La Navidad Ley 202-04 22,509.00 Se amplía más al este de la Bahía de Samaná para incorporar el área más importante para las ballenas. También se amplían sus límites oeste y noreste
Santuario de Mamíferos Marinos Bancos de la Plata y La Navidad Decreto 571-09 32 879 .80 Se amplía su límite norte
Investigaciones sobre ballenas jorobadas en el Atlántico Norte
Las ballenas jorobadas fueron objeto de estudios en décadas recientes por diferentes proyectos de investigación con fondos de la NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration) de los Estados Unidos. El primero fue el proyecto YoNAH (Years of the North Atlantic Humpback, 1993-1995), el cual integró científicos de siete diferentes países (Golfo de Maine, New Foundland/Labrador, el Golfo de St Lawrence, el Oeste de Groenlandia, Islandia y Noruega). Esto incluyó áreas de alimentación conocidas, así como principales áreas de reproducción en aguas dominicanas. Como resultado de este muestreo extensivo se hiso un estimado poblacional de 11, 570 individuos (Stevick et. al., 2003). El segundo proyecto fue conocido como MoNAH (More of North Atlantic Humpback), y se inició en el año 2005, (al cumplirse el décimo aniversario del proyecto YoNAH), para actualizar e incluir otras observaciones e incluir nuevas tecnologías (tales como telemetría satelital; Clapham 2011).
Otros estudias como el de Clapham et al. en 1989 y 1991, Clapham et al del 1992 y 1993, en particular, Mattila et al en 1994, establecieron la Bahía de Samaná como uno de los hábitats invernales más importantes de las Antillas para la población de ballena jorobada del Atlántico Norte.
Más recientemente, Betancourt y Herrera (2007) examinaron la distribución, abundancia relativa, residencia y uso de hábitat de las jorobadas en Samaná utilizando datos obtenidos desde embarcaciones turísticas para la observación de ballenas jorobadas para las temporadas 2004-2006. El estudio confirma los reportes anteriores de las tendencias estacionales en cuanto a densidad y abundancia y apoyan la creencia de que la bahía es una importante zona de reproducción para las ballenas jorobadas del Atlántico Norte.
Hermanamiento de Santuarios
En 2007, la Administración Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA) y el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la RD establecieron un acuerdo de hermanamiento entre el Santuario de Mamíferos Marinos de la RD (hoy Santuario de Mamíferos Marinos Bancos de la Plata y Banco de la Navidad) y el Santuario Marino Nacional del Banco de Stellwagen, ubicado en el Golfo de Maine, en la costa noreste de los Estados Unidos. Este acuerdo fue motivado por el importante papel de ambos santuarios para una subpoblación de unas 900 ballenas a ambos lados de su ruta migratoria. Dicho acuerdo fue diseñado para mejorar la coordinación entre los santuarios mediante la promoción y el intercambio de información, herramientas y tecnología entre ambos.
Especies comerciales bajo amenaza (loros, tiburones, lambí, langostas, pepinos de mar, erizos marinos, corales, peces e invertebrados ornamentales)
Peces e invertebrados ornamentales
Las actividades extractivas que están débilmente regularizadas incluyen, en primer lugar, la captura de especies de peces arrecifales como animales ornamentales para la industria de acuarios, tanto nacional como internacional, con cadenas de exportación. Los volúmenes de exportación de este renglón están representadas en unos 7,000,000 RD$ por año (Datos oficiales de exportación de la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD) publicados en el portal de CEDOPEX, 2010-2012). Con los cálculos basados en precios de compra directa local de 20-25 RD$/ejemplar promedio y parámetros establecidos en el proceso, los datos conservadores arrojan volúmenes de extracción de 300,000 especímenes de peces de los arrecifes por año aproximadamente; se afirma que 80% de estos tienen procedencia de la provincia Montecristi donde también se ha confirmado el método de uso de cloro en el proceso de captura, extremadamente dañino para los corales (Com. personal VMRCM). El listado incluye mas de 100 especies de peces ornamentales que juegan una función determinante y crítica para el desarrollo y la integridad del arrecife, el control de algas y el saneamiento. La extracción de especies de invertebrados (crustáceos, holoturias, esponjas y corales) también prolifera por el mismo concepto y se hace también para otros fines. El desafío en este sentido es establecer una regulación específica para estas actividades extractivas y garantizar su aplicación, proceso que el Viceministerio de Recursos Costeros y Marinos ha estado desarrollando a través de medidas administrativas y preparación de las propuestas de resoluciones.
La población de tiburones en aguas del Atlántico ha declinado en más de un 50%, a partir de las últimas tres décadas, para la República Dominicana es muy probable que haya declinado en un porcentaje superior, cuando en otras antillas y naciones del golfo y del caribe algunas especies costeras en la región aún permanecen en una población relativamente estable, como Bahamas, Turks & Caicos, Saba, Islas vírgenes, muchas zonas de Cuba, México, Honduras, etc. y son comúnmente avistadas en muchas zonas, en la R.D. la población de tiburones y de rayas era numerosa y muy diversa en cantidad de especies, mientras que en la actualidad, no son avistadas con facilidad. Los tiburones son especies que en las condiciones normales de un arrecife son comunes, si bien son muy necesarios para la salud de los ecosistemas marinos y para el ecoturismo, actualmente para nuestro desconcierto, la población actual de peces cartilaginosos, especialmente los tiburones no alcanza un nivel aceptable en ningún punto del territorio nacional, numerosas encuestas a buzos, biólogos, oceanógrafos, fotógrafos submarinos, pescadores, y nativos demuestran que la población de los elasmobranquios ha declinado por encima del 90% en el país, pudiéndose avistar ocasionalmente en localizaciones geográficas muy remotas, es un hecho que esto ha cambiado drásticamente la estructura o dinámica en las poblaciones de peces y de otros organismos arrecifales. Se considera que especies como C. perezi, C. limbatus, N. brevirostris, S. mokarran y C. acronotus tienen un rol fundamental en moldear la dinámica o distribución de comunidades saludables de los arrecifes del caribe, además de evitar las denominadas “epidemias marinas” al consumir animales enfermos o débiles, las razón principal de su escasez a nivel nacional es la pesca indiscriminada que se ha llevado a cabo con estas especies, junto con otros factores como son la escasez de alimentos y destrucción de hábitats.
Varamiento de especies marinas
Definimos el termino varamientos: son eventos en los que tortugas o mamíferos marinos aparecen vivos o muertos, flotando o nadando cerca de la orilla, o encallados y atrapados en aguas someras sin poder regresar al mar. Estos constituyen un aporte insustituible de información. Cada animal varado, ya sea vivo o muerto, proporciona una oportunidad única a los científicos para estudiar los especímenes y aprender más sobre su biología y morfología lo cual de otra manera, resultaría difícil y costoso (Whaley y Wilkin, 2005).
Con la necesidad de dar respuesta al fenómenos de varamientos de especies marinas en peligro (mamíferos marinos y tortugas marinas) el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, a través del Viceministerio de Recursos Costeros y Marinos tiene desplegado a nivel nacional una red para dar atención a estos eventos.
Desde la época precolombina las costas dominicanas han sido testigo de evento de varamientos, si bien es cierto que algunas especies nativas del Caribe son consideradas extintas como la foca monje caribeña (Monachus tropicalis), en los Registros de Varamiento aportan información vital para acciones de manejo.
De acuerdo al artículo VIII, párrafo 4, y la resolución 9.11 de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), la autoridad administrativa deberá poner de facilidades y equipos para el rescate, cuidado y bienestar de los especímenes vivos. Al ser la República Dominicana miembro signatario de CITES, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales asume el compromiso de garantizar la conservación de especies acuáticas.
Se trabaja de manera interinstitucional con el Acuario Nacional como centro de rescate donde se reciben, tratan y mantienen de manera temporal animales silvestres heridos, enfermos o incautados. El Centro de Rescate y Rehabilitación de Especies Acuáticas (CERREA), opera en el Acuario Nacional y funcionando oficialmente desde el año 2008. Dicho centro ha sido responsable de asistir a una gran cantidad de eventos de varamientos, recopilando datos, realizando necropsias y rescatando mamíferos marinos. Esta elaborado el Protocolo para el CERREA que sirve de base para las acciones con sus procedimientos basados en las practica internacionales y en las condiciones locales.
Especies Costeros Marinas en Peligro
Tabla presenta las especies acuáticas incluidas en la lista de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN)
Cyprinodon nichollsi* Pez titaco de Oviedo PC (LRN)
Eretmochelys imbricata Tortuga Carey CR(UICN)
Dermochelys coriacea Tortuga tinglar CR(UICN)
Chelonia mydas Tortuga verde EN(UICN)
Trachemys decorata Jicotea del sur VU(UICN)
Cyclura cornuta cornuta Iguana rinoceronte VU (LRN)
Cyclura ricordii Iguana de Ricord CR (UICN)
Haitiophis anomalus*
Eleutherodactylus alcoae* EN (UICN)
Dendrocygna arborea Yaguaza EP (LRN)
Patagioenas leucocephala Paloma coronita VU (LRN)
Phoenicopterus ruber Flamenco VU (LRN)
Aratinga chloroptera Perico VU (UICN)
Amazona ventralis Cotorra VU (UICN)
Siphonorhis brewsteri Bruja NT (UICN)
Corvus leucognaphalus Cuervo EP (LRN)
Calidris pusilla Playerito de patas negras NT (UICN)
Egretta rufescens Garza rojiza NT (UICN)
Charadrius melodus Playerito melódico EN (UICN)
Acropora palmata Coral pata de ñame CR (UICN)
Dendrogyra cylindrus Coral pilar VU (UICN)
Dichocoenia stokesii Coral estrella eliptica VU (UICN)
Mycetophyllia ferox Coral VU (UICN)
Oculina varicosa Coral VU (UICN)
Cartografía temática asuntos costeros y marinos
Listado de hojas cartográficas temáticas.
Ecosistema Marinos Costeros y Áreas Marinas Protegidas.
Actividades económicas y servicios de acceso
Uso turístico de la franja costera y Espacios usufructuados.
Áreas de restauración costera.
Puntos de limpieza de playa.
Servicios (puertos, marinas).
Sensibilidad costera
Anidamientos tortugas marinas

References: artículo 17
 artículo 7
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 147
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