Source: http://ciudadanos.foroactivo.com/t184-una-nacion-adecuadamente-informada-jamas-habria-refrendado-la-reforma-del-articulo-135-por-eso-se-hizo-por-la-puerta-de-atras
Timestamp: 2018-09-25 22:44:51+00:00

Document:
Una nación adecuadamente informada, jamás, habría refrendado la reforma del artículo 135. Por eso se hizo por la puerta de atrás.
por JosefitoGrillo el Jue Nov 27, 2014 12:53 pm
Artículo 135. DEUDA PÚBLICA según establecía en la Constitución de 1.978. Refrendada por la Nación Española el 6 de Diciembre de 1.978.
Nuevo artículo 135 de la Constitución:
El Artículo 135 de la Constitución a Debate.
por JosefitoGrillo el Jue Nov 27, 2014 3:54 pm
Claves sobre la reforma del artículo 135.
Primera: la reforma del artículo 135 se realiza para acomodar la Constitución Española a los criterios de convergencia de Maastricht y ahora al Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. Se trata de un atentado a la Soberanía Económica Nacional para cumplir los mandatos europeos de forma constitucional.
Ni los españoles decidimos nuestra entrada en la zona euro, ni hemos decido priorizar los pagos de la deuda.
Segunda, dice la propia reforma La actual situación económica y financiera no ha hecho sino reforzar la conveniencia de llevar el principio de referencia a nuestra Constitución.
En el año de la reforma 2.011 España estaba sumida en una prolongada recesión económica y a la par una situación de emergencia extraordinaria que había escapado al control del Estado. Jamás, debió llevarse el principio de referencia a la Constitución en una situación de emergencia.
Tercera clave: La reforma alude al déficit estructural en unos momentos en los que el déficit cíclico y el estructural era prácticamente imposible separar y dio pie al gobierno de Rajoy a practicar todo tipo de medidas contractivas y recortes sociales. Como se puede inferir de los hechos siguientes: Se priorizó el pago de la deuda pública al bienestar de los ciudadanos a pesar del párrafo primero del punto 4.
El contenido de ese precepto reproduce en buena medida el artículo 109 de la Ley Fundamental de Bonn, en el que también se definen los supuestos extraordinarios en los que es posible superar los límites de déficit estructural en Alemania. Todo parecería indicar que la reforma llevada a cabo en España se limita a transcribir, en este punto, lo que ya había establecido el legislador alemán.
El déficit estructural se define como la diferencia entre ingresos y gastos en una situación de pleno empleo, es decir, sin considerar los efectos del ciclo económico. Se trata, pues, del déficit que existiría si la economía siguiera fielmente la senda del crecimiento potencial y operase a pleno rendimiento, de modo que los ingresos tributarios recaudados serían los máximos posibles, teniendo en cuenta la legislación aplicable; al mismo tiempo, el gasto público se situaría en su nivel normal de acuerdo con la capacidad operativa del sector público.
A su vez, el déficit cíclico se caracteriza como el inducido o derivado por el ciclo económico, de suerte que el déficit cíclico vendría dado por la diferencia entre el déficit total y el estructural, es decir, el atribuible al proceso cíclico de la economía.
Mucho se ha escrito sobre el déficit estructural y los ajustes del déficit total a través del déficit cíclico, pero de nuevo, son chapuzas idénticas a las que se hicieron en Maastricht cuando se fijaron como criterios de convergencia la estabilidad de precios, los tipos de interés y los tipos de cambio y no se trató la convergencia de los salarios. Hoy día podemos comprobar los barros procedentes de aquellos polvos, en las asimetrías existentes entre los países de la eurozona de las dos velocidades y peor será cuando se instaure la unidad fiscal…..Qué Dios nos pille confesados y….. con empleo
Re: Una nación adecuadamente informada, jamás, habría refrendado la reforma del artículo 135. Por eso se hizo por la puerta de atrás.
por JosefitoGrillo el Vie Nov 28, 2014 1:10 pm
Me he llevado este tema a Economía a: Si podemos cambiar las cosas sin cambiar de valores.
Última edición por JosefitoGrillo el Vie Nov 28, 2014 7:09 pm, editado 4 veces
por JosefitoGrillo el Vie Nov 28, 2014 1:11 pm
por Liberal Progresista el Sáb Mar 07, 2015 4:13 pm
Una nación adecuadamente instruida nunca habría refrendado la constitución de 1978 y aquí estamos.
El artículo 135 (antes y ahora) es una aberración porque permite a los políticos presentes acabar con la soberanía de España y dejar sin opciones a los políticos futuros.
La deuda implica perder soberanía. Yo hago lo que quiero con mi dinero, pero cuando el dinero me lo prestan y dependo de que me lo presten, estoy obligado a obedecer condiciones. Que sí no gastes aquí, que si cambia esta ley...
Y si yo me endeudo, el político que viene detrás es el que sufre el pufo.
La única forma de emprender políticas contracíclicas (gastar más en crisis y bajar impuestos, para luego gastar menos en épocas de crecimiento y subir impuestos) es darle la vuelta al planteamiento (gastar menos en épocas de crecimiento y subir impuestos, para luego gastar más en crisis y bajar impuestos).
Primero ahorras, luego gastas. Así te evitas los intereses, la inseguridad, la pérdida de soberanía, que el siguiente encuentre un país hipotecado...
Por eso el artículo debería prohibir el endeudamiento de las Admnistraciones Públicas (sobre todo municipios, provincias y CCAA) y exigir a cada gobierno recaudar a partir de un mínimo porcentaje del PIB y ahorrar a partir de un un mínimo porcentaje de la recaudación para cuando lleguen las vacas flacas.
por JosefitoGrillo el Dom Mar 08, 2015 10:47 am
Te ruego que cuando escribas una sentencia como: “Una nación adecuadamente instruida nunca habría refrendado la constitución de 1978 y aquí estamos”, no sólo te limites a plantarla como si estuvieses sentando cátedra, sino que la argumentes de modo y manera que los que tenemos el gusto de leerla tengamos la opción de comprenderla y asumirla o debatirla si no la compartimos. Además, razonando tu intervención evitarás caer en la demagogia populista.
En cuanto a lo demás vamos por partes como las integrales:
Estoy prácticamente de acuerdo en que la aparición del contenido e intención del artículo 135 en la Constitución es aberrante ya que es una burda copia del artículo 09 de la Ley Fundamental de Bonn, amén de recortar el Estado de Bienestar en aras de una Deuda derivada de la supresión de una de las herramientas macroeconómicas más efectivas como es la política monetaria.
La deuda implica una pérdida de soberanía. Efectivamente, así es desde que nos adherimos a la UEM (zona Euro). Una nación soberana, puede monetizar su deuda a través de su Banco Central, así lo hacen los países Libres: EEUU, Rusia, Gran Bretaña, Suecia, Japón, China etc., la monetización de la deuda consiste en un proceso para financiar el déficit, sin estrangular a los ciudadanos, en el que interviene el Banco Central Nacional y el Estado Central. Cuando un país está en recesión o estancamiento económico (con una gran brecha entre el PIB actual y el potencial) y una gran tasa de desempleo, las instituciones (hoy en manos de la Comunidades Autónomas) incurren en déficit cíclico, debido a un crecimiento del gasto social para mantener el Estado de Bienestar con unos mermados ingresos de recaudación por Impuestos de Sociedades, IRPF e IVA. Entonces, antes de 1999 el Estado emitía Bonos y el Banco Central (imprimía dinero para no retirarlo del flujo económico real) por una cantidad suficiente para comprar los Bonos del Estado (déficit). De esta sencilla manera, imprimiendo billetes o sin imprimirlos, simplemente creando dinero, el Estado evitaba generar Deuda Pública para que la comprara el Sector Privado (los especuladores Mercados de Capitales). De esa forma los Estados mantenían su soberanía económica y los ciudadanos no sufríamos los recortes. Luego, en etapas expansivas del ciclo económicos con superávit económico, el Estado retiraba ese dinero creado en las fases recesivas y se lo devolvía al Banco Central.
Hoy, en España, Grecia, Portugal e Italia, estamos en manos de los mercados de capitales que para más INRI, cuánto más déficit tenemos, y por tanto más necesidad de endeudamiento, más interés (primas de Riesgo) nos aplican y en manos de incompetentes o malversadores políticos que venden el Patrimonio Nacional, mediante las Privatizaciones, a los especuladores, a menudo vinculados, a los que gestionan o impulsan la venta.
“La única forma de emprender políticas contracíclicas (gastar más en crisis y bajar impuestos, para luego gastar menos en épocas de crecimiento y subir impuestos)”. Si, pero con matices. España requiere de inversiones del Estado en Infraestructuras, por ejemplo podríamos haber evitado los desastres acaecidos con el desbordamiento del Ebro sí se hubiese ejecutado el Plan Hidrológico, y/o bien pagaríamos menos por la energía. Esas inversiones del Sector Público influyen 1 a 5 en el crecimiento económico, por cada euro invertido en infraestructuras se mueven 5 euros en la economía real, siempre y cuando los políticos autonómicos y locales no se lleven un 0,3, 0,5 o un 0,7% de las obras ni mordidas que incrementen los gastos. Además se genera empleo a corto plazo y se da certidumbre en el largo, lo que implica la inversión de las empresas.
Eso si, hay que recortar el gasto estructural derivado de la duplicidad de las administraciones, por ejemplo derivado de las Comunidades Autónomas. A menudo se alude a la necesidad de cercanía entre administradores y administrados: eso se soluciona manteniendo Alcaldías, las Diputaciones y una buena dosis de TIC, tecnologías informáticas y comunicaciones, dicho sea de paso esto último genera empleo de calidad.
En definitiva, un Gobierno que cuenta con un sistema productivo eficiente y eficaz, con los instrumentos macroeconómicos de siempre (políticas monetaria y fiscal), corrupción cero y una gran cantidad de capital intelectual y mano de obra, puede mantener el Estado de Bienestar de sus ciudadanos, gastando en las crisis, e ingresando en los momentos de crecimiento si tiene una maquinaria bien engrasada, instrumentos propios y no despilfarra en una macroadministración (foco de corrupción, de nepotismo, de malversación , de prevaricación y cohecho). El Estado no tiene que prohibir, tiene que suprimir las CCAA, controlar a las Diputaciones para que éstas a su vez controlen a los Ayuntamientos locales.
por Liberal Progresista el Mar Mar 10, 2015 1:28 pm
Si entiendes por libertad "escapar de la deuda" imprimiendo billetes te diré que estás muy equivocado. Cunado Japón imprime yenes no reduce su deuda en dólares o euros.
Cuando USA imprime dólares si que escapa a parte de los intereses, pero a cambio tiene que sacrificar los ahorros de su población.
No me gusta la inflación, pero ya puestos, si vamos a imprimir billetes, ¿Por qué carajo pedir deuda y luego imprimir? ¿Por qué no mejor imprimir en vez de pedir deuda? ¿Para qué endeudarse? ¿Para qué dar a ganar a los acreedores?
Un estado sólo puede ser plenamente soberano cuando prohíbe la emisión de deuda a sus gobiernos presentes.
por JosefitoGrillo el Miér Mar 11, 2015 8:31 pm
Mezclas, y eso quiere decir que no entiendes. Por favor si tienes acceso estudia el concepto de monetización de la deuda de Olivier Blanchard, Jefe de Economía del FMI, en su libro de Macroeconomía. Aunque con la experiencia de Rato, presidente del FMI no se si es para tirar cohetes ser un miembro del organismo.
Durante las últimas décadas del siglo XX lo normal fue que los presupuestos del estado se cerraran con déficit significativos. Esto se debe, por una lado, al aumento de los gastos públicos de carácter social, por las necesidades crecientes ligadas al desarrollo del Estado de Bienestar (establecido tras la II Guerra Mundial) y por otro lado, a la impopularidad de las subidas de impuestos. Por estas razones es importante analizar cómo financiar el gasto público. Concretamente un estado soberano, con capacidad de maniobra y libertad de uso de los instrumentos macroeconómicos, lo hace por una de estas tres vías.
- Establecimiento de impuestos.
- Creación de dinero.
- Emisión de Deuda Pública.
La utilización de los impuestos plantea algunas limitaciones. Éstas derivan precisamente de que, en muchas ocasiones, lo que requiere es financiar los gastos deficitarios, esto es, aquellos que son superiores a los impuestos establecidos (a menudo esos gastos son estructurales derivados por ejemplo de una Megaestado).
Cuando se recurre a la emisión de dinero para financiar los gastos del sector publico, hay que poner en práctica una política expansiva. Aunque los efectos dependerán del estado de la economía, en general está solución aumentará la inflación, hoy en España simplemente reducirá la deflación.
La tercera vía es que el sector público financie los gastos mediante la emisión de bonos, esto es, deuda pública. Esta es la forma normal de financiar el déficit siempre que los intereses no ahoguen al Estado.
La monetización de la Deuda es una combinación de las dos últimas vías, emisión de bonos, creación de dinero por parte de Banco Central y compra de ese último de los bonos del Estado.
Cuando el país se encuentre en una fase expansiva el Estado comprará los bonos al Banco Central y este último retira el dinero equivalente. Eso no es escapar de la deuda es una práctica habitual en los países soberanos y aquí no hablamos de dólares, ni yenes, ni euros.
La deuda en divisas se genera si en las exportaciones netas hay más importaciones que exportaciones Y eso, liberal, se llama Balanza de Pagos.
Porqué afirmas que “Cuando USA imprime dólares si que escapa a parte de los intereses, pero a cambio tiene que sacrificar los ahorros de su población”.
En los primeros años de existencia de la CE, la estabilidad de las monedas estuvo suficientemente garantizada por la vigencia y satisfactorio funcionamiento del sistema de cambios fijos, aunque ajustables, instaurado en 1944 en la Conferencia de Bretton Woods. El sistema se sustentaba en los criterios del patrón- oro clásico, por el que cada moneda tenía una paridad fija con respecto al dólar (y a través del oro con respecto al dólar). El sistema tenía como clave al dólar, lo que se correspondía con la aplastante hegemonía económica con la que surgió EEUU tras la Segunda Guerra Mundial y asimilaba el patrón oro por la convertibilidad del dólar frente a los Bancos Centrales del resto de los países y su vinculación fija respecto al oro.
Al ser el dólar la principal moneda de reserva del sistema monetario internacional, Estados Unidos tenía una situación privilegiada ya que no estaba sometido a las mismas reglas y restricciones que el resto de los países. Su política interna expansiva, la oferta exterior de las empresas americanas y el despliegue militar podían llevarse a cabo sin problemas de balanza de pagos en la medida que los demás países los financiasen acumulando dólares como reservas exteriores.
A partir del año 1967 comenzó el colapso del sistema monetario surgido en Bretton Woods. Fundado como estaba en la hegemonía de los EEUU y en la estabilidad del dólar, el sistema se fue minando por la pérdida de posiciones de la economía americana y las políticas económica y militar de aquel país.
En agosto de 1971, el presidente Nixon suspendió la convertibilidad del dólar en oro. Con ello se puso fin a una época que significó la caída del pedestal de los Estados Unidos como potencia económica indiscutible y la desaparición del sistema monetario internacional diseñado en Bretton Woods. Cada divisa alteró su valor con la moneda americana no en un porcentaje fijo, sino según las fuerzas libres de la oferta y la demanda y los objetivos de cambio que se impusieron los respectivos gobiernos. Éstos pasaron a intervenir activamente en los mercados de cambios, no para garantizar ya una paridad fija de las monedas con respecto al dólar o alguna otra divisa, sino para lograr la cotización con respecto al conjunto de las demás que consideraban conveniente, tomando en cuenta los diversos objetivos de la política económica.
¿Qué tienen que ver en este juego los ahorros de la población?. Si recordamos a los economistas clásicos entre ellos al padre del liberalismo, el ahorro no es ni más ni menos que el fruto del trabajado acumulado que se puede cambiar por bienes y servicios en cualquier momento después de haber sido realizado (transporte de valor en el tiempo según los economistas de hoy). Por otro lado, el ahorro forma parte fundamental de la inversión (no especulativa) y como cualquier otro negocio o inversión tiene sus riesgos, y si no quieres arriesgar al calcetín.
por Liberal Progresista el Jue Mar 12, 2015 12:48 am
Tiene que ver con que si la cantidad de bienes permanece fija y yo poseo el 1% de las pesetas, puedo acceder a una cantidad determinada de esos bienes. Si el estado para financiarse me cobra el impuesto de la inflación (impuesto tramposo y de los más injustos) y duplica la masa monetaria, yo paso a tener el 0,5% de las pesetas y puedo comprar ahora la mitad que antes.
A efectos prácticos el estado se ha quedado con la mitad de mis pesetas.
Entiendo que el gasto sea popular y los impuestos impopulares, pero ahí está el debate político. El pueblo votará a partidos mas de "izquierdas" o más de "derechas" según sus preferencias. La inflación como impuesto aprobado por la puerta de atrás para bajar los otros impuestos y aumentar el gasto simultaneamente es una indecencia. Y el endeudamiento es otra trampa que pasa la patata caliente al gobernante siguiente.
Con respecto a tu mecanismo de crear dinero pero bajo promesa de destruirlo en tiempos de alta inflación... simplemente eso nunca ha funcionado así. Mira la cantidad de dolares actuales (y su poder adquisitivo) y compárala con la cantidad de dolares hace 100 años (y su poder adquisitivo).
Realmente la masa monetaria ha aumentado bestialmente, no se ha creado para luego destruirse al pagar la deuda.
Y vuelvo a mi propuesta inicial, ¿Qué problema habría en hacerlo al revés? Cuando el país va bien guardas dinero público en un fondo y lo sacas cuando hay una crisis. No sólo no pagas intereses sino que los cobras.
por JosefitoGrillo el Jue Mar 12, 2015 9:50 am
Realmente es interesante el primer punto en el que relacionas los ahorros de la población con la emisión de dinero. Dices: “si la cantidad de bienes permanece fija y yo poseo el 1% de las pesetas”, ahí está la falacia neoliberal, la cantidad de bienes jamás ha permanecido fija en el transcurso de la historia de la humanidad, otra cosa distinta es que existan lobbies, que ilícitamente, juegan con la cantidad de bienes en el mercado para fijar los precios al alza. Desde que el hombre levantó las manos del suelo la tecnología ha ido in crescendo y con ella el bienestar del hombre, dicho bienestar no ha sido gracias al dinero, sino al proceso de crecimiento de la tecnología que en economía se le denomina “progreso”. Te haré una definición de la tecnología asociada a la economía de empresa y agregadamente a la macroeconomía:
Llamamos tecnología a todos los conocimientos que el sistema productivo de una empresa tiene para producir. El Estado de la tecnología consiste en la cantidad, la calidad y la variedad de productos que una empresa puede producir con las técnicas existentes o la diversidad de conocimientos sobre las técnicas existentes que una empresa tiene para producir. Es el Estado de la tecnología el que permite alcanzar altos grados de productividad.
Es el estado de la tecnología el que determina la cantidad y variedad de productos que se pueden producir en una nación, la calidad es el fruto de un proceso de mejora continua para alcanzar la competitividad que requiere el I+D y por supuesto la innovación. Por esto que te argumento es que, a partir de la famosa revolución industrial hubo un crecimiento exponencial en la consecución de bienes y por ende servicios en los países que llamamos desarrollados o del primer mundo.
¿Qué papel juegan tu 1% de los fondos acumulados de capital y la inflación?. Ese es otro interesante análisis. Dices bien, y por tanto sentemos una premisa, que con una cantidad dada de “dinero” (capital circulante) puedes acceder a una determinada cantidad de bienes, yo matizo, puedes acceder a una diversidad de bienes de una calidad determinadas por la tecnología aplicada, en una cantidad dependiente del precio en ese momento. Este hecho persé suprime toda equivalencia y deriva en una proporcionalidad para ser equitativo. ¿Me explico?.
Dices que el Estado para financiarse duplica la base monetaria y te cobra un impuesto por la inflación. Bien, sentemos otra premisa, la inflación. La inflación es una subida generalizada de los precios debida a dos factores fundamentales: La demanda y los costes de producción (recuerda la inflación del 73 – 1973- derivada de la crisis del petróleo).
Y de la misma frase extraigamos otro concepto; los impuestos. Matizo de nuevo, el Estado te cobra impuestos por el capital y por los bienes acumulados (riqueza) y por los ingresos (renta). Y hasta ahora, hasta que el PP ha suprimido la actualización del capital inmobiliario, se tenía en cuenta a la hora de vender una propiedad, no sólo la plusvalía, sino una actualización del coste de propiedad al momento de la operación que minimizaba el efecto plusvalía, moraleja no votes al PP.
¿Esta mal que te cobren impuestos por el capital acumulado?, ¿Es necesario?. Veamos, el ahorrador o inversor retira del flujo de la economía una cantidad de capital, en tu caso un 1% del capital circulante, por ese 1% obtienes unos determinados intereses que se acumulan año a año sobre al capital creando más fondo. Por otro lado la acumulación de capital obliga al Estado a reponer dicha cantidad que has retirado del circulante para mantener el flujo de la economía real. En contrapartida cuando te deshaces de tus bienes pagas unos impuestos adecuados a los tipos de interés actuales pero has partido de una cantidad monetaria X que representaba un 1% de la base monetaria y ahora tienes otra superior Y que representará un N% de la nueva base monetaria.
La nueva base monetaria dependerá de la población actual, ya que la población incrementa la demanda, del estado de la tecnología y de la cantidad de ahorro que haya en la actualidad. Y como te he dicho la inflación puede ser de demanda (sana) y/o de costes (insana), lo que ocurre que en una relación causa efecto; la creación de dinero va unida tanto a la inflación como a la deflación. Y muy importante hoy 12 de marzo de 2015 estamos en una deflación sostenida.
Lo que está muy claro es que la cantidad de dinero que requiere una sociedad está en función de los recursos naturales, la tecnología aplicada que influye en la oferta de bienes y en la demanda de satisfacción de necesidades, incluyendo en esta última los bienes y servicios públicos. Por eso es muy importante un Banco Central Nacional que gestione el dinero ya que existe una gran asimetría entre los países de la UEM.
por Liberal Progresista el Sáb Mar 21, 2015 12:52 pm
[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] escribió: Realmente es interesante el primer punto en el que relacionas los ahorros de la población con la emisión de dinero. Dices: “si la cantidad de bienes permanece fija y yo poseo el 1% de las pesetas”, ahí está la falacia neoliberal, la cantidad de bienes jamás ha permanecido fija en el transcurso de la historia de la humanidad, otra cosa distinta es que existan lobbies, que ilícitamente, juegan con la cantidad de bienes en el mercado para fijar los precios al alza. Desde que el hombre levantó las manos del suelo la tecnología ha ido in crescendo y con ella el bienestar del hombre, dicho bienestar no ha sido gracias al dinero, sino al proceso de crecimiento de la tecnología que en economía se le denomina “progreso”. Te haré una definición de la tecnología asociada a la economía de empresa y agregadamente a la macroeconomía:
Te explicas, pero no me convences. Yo no te digo que la riqueza total esté dada y sólo pueda repartirse mejor o peor. (De hecho eres tú el que dice que la riqueza permanece fija y no se crea ni se destruye). Ya se que las cosas cambian, no hay la misma cantidad, calidad o tipo de bienes disponibles a lo largo de la historia.
Lo que yo digo es que si HOY poseo el 1% de las pesetas y se duplica HOY la masa monetaria, pierdo la mitad de mi poder adquisitivo. Es equivalente a que el gobierno me quite la mitad de mis ahorros HOY.
Hay diferentes definiciones de inflación. La más aceptada entre economistas es que la inflación: es el aumento de la masa monetaria y eso produce (ceteris paribus) subida de precios. La inflación de 1973 en USA se debió a la alocada impresión de dólares, pues de haberse debido a la subida del precio del petróleo, habrían bajado los bienes que no se producen con petroleo (debido al efecto renta) y la subida de los bienes que se producen con petroleo habría ido en función del porcentaje de petroleo utilizado. En cambio subieron más los bienes de consumo que el propio petróleo y lo hicieron de forma generalizada.
La subida/bajada generalizada de precios casi siempre se debe al aumento o restricción de la masa monetaria. Cuando es la demanda o el coste de producción de otro bien la que varía, varía el precio de ese bien.
El estado también te cobra impuestos por las donaciones, las herencias y por el consumo.
No es cierto, el inversor deja de consumir una determinada cantidad de dinero y la usa para que con ella se adquieran bienes de capital en vez de bienes de consumo. Lo que significa que se reduce la demanda de bienes de consumo y se destinan los recursos liberados a producir bienes de capital. Esto es lo que hace que la productividad de la economía aumente.
En cuanto a si está mal o bien cobrar impuestos por poseer patrimonio... eres tu el que estaba en contra de subir los impuestos y yo te estoy explicando que la inflación (aumento de la masa monetaria) es también un impuesto.
Ahora que estamos de acuerdo en que algún impuesto tiene que haber discutamos si quieres si es mejor un impuesto al patrimonio, a la renta o al consumo.
Pero yo estoy hablando previamente de otra cosa. ¿Es mejor que los impuestos los apruebe el parlamento a la vista de todos o que se cobren por la puesta de atrás?
La inflación es un impuesto por la puerta de atrás. El impuesto al patrimonio, o el impuesto sobre las rentas del capital son impuestos visibles y legítimos. Además el impuesto consistente en inyectar más masa monetaria (es falso que el ahorrador que tenga su dinero en el banco, en la bolsa o en un fondo esté detrayendo masa monetaria) es injusto porque no es progresivo ni proporcional siquiera al patrimonio de la gente. Es proporcional a las monedas que poseen (da igual si poseen oro, acciones bienes u otra divisa, eso no lo grava) y esto hace que los pagadores sean los pequeños ahorradores de cuenta corriente o dinero bajo el colchón.
No es cierto, estamos en una inflación moderada.
Toda cantidad de dinero es óptima para la economía. Si manejáramos pesetas en vez de euros (si mañana mismo hiciéramos el cambio) tendríamos 166 veces la cantidad actual de dinero y simplemente todo costaría 166 veces más. Es todo. Creí que eso ya había quedado claro cuando discutimos sobre los tipos de interés y te demostré que la cantidad de dinero no los hacía cambiar.
por JosefitoGrillo el Dom Mar 22, 2015 12:33 pm
¿Ves como es conveniente preguntar si me explico?. Yo he afirmado que la riqueza no se crea ni se destruye simplemente se transforma. Y no volveré a repetir que se transforma mediante la tecnología existente y aplicada.
Lo de tu peseta lo entiendo, perfectamente, pero lamento decirte que no es como tú lo ves. Habrás oído ya que Draghi ha anunciado, por fin, una política monetaria expansiva comprando deuda, ¿has leído lo que escribí sobre la monetización de la deuda por parte de los bancos centrales?, pues eso, Dragui ha puesto en marcha un plan tardío, a mi entender, de expansión cuantitativa inyectando 60.000 millones de euros mensuales hasta al menos el otoño del 2016. Esto supone la friolera de 720.000 millones anuales de euros (casi billón y medio en ese periodo), no es nada nuevo EEUU inyectó 800.000 millones en su momento.
Como efecto colateral el euro se ha devaluado respecto al dólar y ahora cada euro se cambia por 1,10 dólares. ¿Ésto, en que nos afecta a ti y a mí?. Que el BCE haga una inyección monetaria mediante una política expansiva nos beneficia a todos; empresarios, trabajadores y ciudadanos de la clase media. Ahora hay más dinero, menos deuda con ello menos intereses, menos déficit y por tanto la economía real fluirá más y mejor distribuida.
También afecta al comercio extracomunitario, ¿cómo?, al que exporta jamones a EEUU y China, le ha tocado la lotería, ahora es más competitivo sin recortar los salarios, pues el precio percibido por el cliente americano y chino ha bajado (ver a Michael Porter). Es en las operaciones de compra a los países extracomunitarios donde los importadores van a sufrir un incremento en el coste de propiedad, si los ingleses, americanos, japoneses y chinos no se ponen las pilas y se hacen más competitivos reduciendo los precios percibidos mediante estrategias de coste. De alguna forma se abre un mercado potencial en la UE para crear empresas alternativas ya que la devaluación del euro supone una barrera en si misma (a modo arancelario o de contingente) a las importaciones extracomunitarias, barrera que supone una amenaza para la industria americana y extracomunitaria y una oportunidad para la de la UEM.
Yo, que no tengo la obligación de importar, no tendré ningún problema y sí muchas ventajas.
Cometes varios errores en una sola sentencia: ya que existen dos tipos de inflación (subida generalizada de los precios), ya seas economista ortodoxo o heterodoxo, una es la inflación sana que se produce cuando aumenta la demanda y otra la inflación insana que es cuando se incrementan los costes de producción. España sufre actualmente una deflación crónica, luego necesita una buen dosis monetaria que reactive el consumo, los salarios, los precios y la inversión. Por tanto ahora, cualquier incremento de la base monetaria, producirá un efecto expansivo y una deceleración de la deflación. Otro error es que la crisis de 1973 fue producida por una inflación insana unida al desempleo, léete Keynes ha muerto del catedrático Julián Pavón, cuyo origen fue una crisis del petróleo. Por cierto la crisis del dólar fue en 1971, cuando Nixon suspendió la convertibilidad del dólar en oro como moneda de referencia.
Otro factor es que, hoy por hoy, el petróleo cuesta un 50% menos de los que costaba hace unos pocos años, luego es imposible una inflación insana de costes derivada del petróleo.
Por otro lado las primas de riesgo del mercado de dinero secundario han bajado, como es lógico por la ley de la oferta y la demanda, y hoy tomar dinero prestado en el mercado de dinero privado será más barato (por eso Alemania es reticente a la expansión monetaria, porque pierde volumen de negocio). Además el gobierno ha prometido bajar los impuestos. Por todo esto, liberal, tu peseta acumulada (riqueza) no pierde en el mercado europeo y tu renta (salario) aumentará con la demanda y la oferta (producción) al igual que los ingresos del Estado. El desempleo bajará y posiblemente entremos en un ciclo expansivo. Keynes ha resucitado gracias a la inyección del BCE y porqué no decirlo gracias al precio del petróleo.
Eso si hay mucha gente en la cuneta a los que hay que rescatar. Entre otros los griegos, porque que Tsipras haya ganado en Grecia y las futuras elecciones españolas, son parte de las causas de la política expansiva del BCE, aunque Grecia a priori no se beneficie de ella (ya veremos).
No se si me he expresado bien intentaré aclarar la idea. El Estado (todos nosotros) tiene y debe mantener el Estado del Bienestar y dotarnos de servicios públicos que dado su carácter social la empresa privada no puede competir (1). Para realizar su Misión, el Estado debe ingresar fondos de los rendimientos (palabra clave rendimientos) del capital (el capital se divide en tres; capital humano, capital físico y capital financiero). Ya sabes si trabajas (capital humano) obtienes un rendimiento y por ello pagas el IRPF, si vendes, compras o inviertes obtienes otro rendimiento (valor percibido) y por ello pagas el IVA, si montas una empresa obtienes un rendimiento sobre el capital humano, el capital físico y el capital financiero y por ello pagas impuestos por contratar personal e impuestos por los beneficios obtenidos.
No estoy de acuerdo con que el PP haya suprimido la actualización del capital inmobiliario que tenía en cuenta a la hora de vender una propiedad, no sólo la plusvalía, sino una actualización del coste de propiedad al momento de la operación. Ahora es un impuesto recaudatorio y no progresivo. Tampoco estoy de acuerdo con los impuestos sobre las donaciones y las herencias. Ojo, las donaciones a los partidos políticos, si requieren de fiscalidad, por qué, porque si se controlan y por ellas se paga, la propia transparencia evitará la apropiación indebida, la malversación, el fraude, el cohecho y la corrupción. En cuanto al consumo, los trabajadores pagamos dos veces el impuesto cuando adquirimos un bien: nuestro salario va en el precio, pagamos dos veces el IRPF, el beneficio del empresario va en el precio, pagamos un impuesto por el beneficio del empresario, también va en el precio el coste de las materias primas, que ya pagaron su IVA soportado y su IVA repercutido y también pagamos de nuevo el impuesto. Por supuesto que hay que pagar impuestos para sufragar el Estado de Bienestar y los servicios, ¡pero leche!, hay que pagar equitativa y progresivamente, no siempre el mismo.
No estoy en absoluto de acuerdo con pagar impuestos por transmisión de patrimonio, ni herencias. Porque si heredas un inmueble, tu benefactor ya pagó el IVA correspondiente a la compra y los correspondientes IBIs, y tu continuarás pagando el IBI mientras sea tuyo y el IVA cuando lo vendas. En cuanto al dinero heredado tampoco estoy de acuerdo ya que no es un rendimiento de tu trabajo y por el rendimiento del suyo ya pagó el benefactor, eso si tu pagarás los intereses que devengue el capital heredado.
De donde vienes manzanas traigo, te digo estamos en una deflación sostenida y respondes “No es cierto, estamos en una inflación moderada”. Pregúntale a Draghi, yo le pregunté la semana pasada.
De tu última frase; “Es todo. Creí que eso ya había quedado claro cuando discutimos sobre los tipos de interés y te demostré que la cantidad de dinero no los hacía cambiar”, deduzco que eres un prepotente un goebbeliano o un prepotente goebbeliano.
No por mucho que repitas una falacia se va a convertir en verdad. Dices “Si manejáramos pesetas en vez de euros (si mañana mismo hiciéramos el cambio) tendríamos 166 veces la cantidad actual de dinero y simplemente todo costaría 166 veces más”. No me queda más remedio que decirte que en 1986 implanté el IVA en los sistemas operacionales de gestión (ERP) y entre los años 2001 y 2002 el euro. El primero cuando entramos en la UE y el segundo cuando se implantó la moneda única en la calle, ya que en 1999 se implantó para las operaciones internacionales, por tanto tengo la experiencia de la influencia de Europa en los negocios.
Antes de la implantación del euro, durante todo el año 2001, mantuve los sistemas informáticos con dos monedas para acomodar a los gerentes y jefes de RRHH, a los administrativos, a los comerciales y a los clientes a la conversión a la nueva moneda.
Durante más de seis meses, después de que en julio de 2002 ya quedase sólo el euro en la calle (recuerda que entre enero y julio convivieron las dos), mantuve las dos monedas, peseta y euro, para mantener fieles a unos clientes temerosos de que la implantación de los precios y los importes, con 3 y 2 decimales respectivamente supusiesen un incremento del precio a causa de los redondeos (en España ya no había céntimos). Puedo asegurar, que aquella paridad de un euro a 166,386 pesetas, se reflejó en los precios de venta y los salarios con exactitud con una conversión aritmética basada en la división de las pesetas entre 166,386 y de multiplicar los euros por 166,386.
Pero hete aquí, que transcurridos seis meses, más o menos, de quedar la moneda única como tal se suprimió la doble tarifa en los establecimientos públicos y algo más tarde comprobado el impacto en la fidelización de los clientes en bares, comercios y restaurantes, los fabricante hicimos lo propio (yo como director de sistemas de una empresa productora y distribuidora del sector comercio e industria). Es curioso como los precios de un botellín de cerveza que en enero y en diciembre de 2002 era de 100 pesetas, a la sazón 0,60 euros, se convirtieron en 1 euro, o sea 166,386 pesetas, cuando las pesetas quedaron como un recuerdo, eso sí los salarios de la nómina se calculaban manteniendo la perspectiva de las pesetas divididas por 166,386. Los bocadillos de chorizo pasaron de 250 pesetas a 2,5 euros, lo que suponía un incremento basado en la división de las 250 pesetas entre 100. Toma nota, los salarios en pesetas se dividían entre 166,356 y los precios al consumo por 100, por lo que la renta real disminuyó en 66,386 pesetas por cada euro consumido, ocasionando un tipo de inflación insana, que a larga contribuyó a endurecer la crisis de 2008 ya que las familias, de la clase media, tuvimos que endeudarnos para mantener el consumo tras la pérdida de la capacidad adquisitiva.
Dices que si pasamos del euro a las pesetas subirán los precios 166 veces más. ¿De donde sacas eso, la renta real sería la misma?. Un gobierno inteligente fijaría una paridad actualizada de la nueva peseta con una moneda de referencia estable (dólar o euro) y realizaría la operación inversa, esto es si tienes en cuenta 6.000 euros multiplicas por 166,386 (o la paridad que sea) y tendrías un millón de nuevas pesetas. Los salarios y los precios lo mismo luego la capacidad adquisitiva será la misma y la renta real también, como lo fue supuestamente en 2002. Pero siempre tienes otra opción, fijar la paridad uno a uno, una peseta por cada euro, y así un botellín cuesta una peseta y un bocadillo de chorizo 2,5 pesetas y un sueldo de crisis de 1000 o 1500 pesetas. Eso sí, mantendrías la posibilidad de utilizar los instrumentos macroeconómicos para dirigir la economía. Ésto es; la Soberanía Económica.
(1) Tú que te defines como Liberal conocerás las palabras del padre ideológico del Liberalismo Adam Smith:” La economía política, considerada como una rama de la ciencia del hombre de estado o legislador, se plantea dos objetivos distintos: en primer lugar, conseguir un ingreso o una subsistencia abundantes para el pueblo, o más precisamente que el pueblo pueda conseguir ese ingreso o subsistencia por si mismo; y en segundo lugar proporcionar al estado un ingreso suficiente para pagar los servicios públicos”.
por Liberal Progresista el Mar Mar 24, 2015 11:44 pm
Empecemos por el principio. ¿Consideras igual de rico a quien posee un lago y una salina que a quien tiene un lago de agua salada?
¿Son igual de ricos el hortelano que tiene un manzano cargado de 30 manzanas que el que tiene una manzana recién plantada (disponiendo de los nutrientes necesarios para su crecimiento)?
¿Es igual de rica la Europa actual que la del paleolítico?
Y no te estoy preguntando acerca de la cantidad de materia existente.
por JosefitoGrillo el Miér Mar 25, 2015 7:22 pm
Creí que el que tenía ascendencia gallega era yo y no sabía que tu también. Y digo esto porque me contestas como Rajoy contesta en los debates de la Nación; o bien se va por la tangente, o bien dice que en otras ocasiones ya aclaró todo perfectamente o bien, igualito que tú, ¿de dónde vienes?, manzanas traigo, en este caso con las manzanas del hortelano.
Realmente, sin analizar profundamente qué se puede hacer con un lago de agua salada, te contestaría que yo personalmente lo dedicaría a la acuicultura, a reproducir especies marinas. En cuanto a los hortelanos, ¿quién es más rico?, el del manzano con 30 frutos o el que acaba de plantar una manzana; pues mira chico; no tengo datos suficientes para contestarte: dependerá del talento de cada uno. Lo mismo quién tiene el manzano con 30 frutos tiene lo mismo desde hace muchos y el que acaba de plantar una manzana es un emprendedor que quiere montar una industria de conservas, dependerá mucho, igual que lo del lago, del talante emprendedor de cada uno y del talento de cada hortelano.
¿Es igual de rica la Europa de hoy que la del paleolítico, si hubiese existido?. Es una pregunta trampa.
Matizaré, la tierra si era más rica, pero los habitantes no. Y, tengo que hacer una reflexión sobre la riqueza de la tierra y la riqueza de los habitantes y que mejor que utilizar el pensamiento del liberal más grande de la historia y padre de la economía. ¿Qué es la riqueza?, la riqueza real, es el producto anual de la tierra y el trabajo de la sociedad. El trabajo anual de cada nación es el fondo del que se deriva todo el suministro de cosas necesarias y convenientes para la vida que la nación consume anualmente, y que consisten siempre en el producto inmediato de ese trabajo, o en lo que compra con dicho producto a otras naciones. En consecuencia, la nación estará mejor o peor provista de todo lo necesario y cómodo que es capaz de de conseguir según la proporción mayor o menor que ese producto, o lo que con él se compra, guarde con respecto al número de personas que lo consumen.
En toda nación, esa proporción depende de dos circunstancias distintas; primero, de la habilidad, destreza y juicio con que habitualmente se realiza el trabajo; y segundo, de la proporción entre el número de los que están empleados en un trabajo útil y los que no lo están. Sean cuales fueren el clima, o extensión territorial de cualquier nación en particular, la abundancia o escasez de su abastecimiento anual siempre depende, en cada caso particular, de esas dos circunstancias. Además, la abundancia o escasez de ese abastecimiento parece depender más de la primera circunstancia (habilidad, destreza y juicio) que de la segunda.
Entre las naciones salvajes de cazadores y pescadores (lo más parecido al paleolítico del que tu hablas), toda persona capaz de trabajar está ocupada en un trabajo más o menos útil, y procura conseguir, en la medida de sus posibilidades, las cosas necesarias y convenientes de la vida para sí misma o para aquellos miembros de su familia o tribu que son demasiado viejos o demasiado jóvenes o demasiado débiles para ir a cazar o pescar. Sin embargo, esas naciones son tan miserablemente pobres que por pura necesidad se ven obligadas, o creen que están obligadas a veces a matar y a veces a abandonar a sus niños, sus ancianos o a los que padecen enfermedades prolongadas, para que perezcan de hambre o devoradas por animales salvajes. Por el contrario, en las sociedades avanzadas y prósperas, numerosas personas no trabajan en absoluto y muchas consumen la producción de diez veces y frecuentemente cien veces más trabajo que la mayoría de los ocupados; y sin embargo, la producción del trabajo total de la sociedad es tan grande que todos están a menudo provistos con abundancia, y un trabajador, incluso de la clase más baja y pobre, si es frugal y laborioso, puede disfrutar de una cantidad de cosas necesarias y cómodas para la vida mucho mayor que pueda conseguir cualquier salvaje.
El mayor progreso de la capacidad productiva del trabajo, y la mayor parte de la habilidad, destreza y juicio con que ha sido dirigido o aplicado, parecen haber sido los efectos de la división del trabajo.
Esta división del trabajo, de la que se derivan tantos beneficios, no es el efecto de ninguna sabiduría humana, que prevea y procure la riqueza general que dicha división ocasiona. Es la consecuencia necesaria, aunque muy lenta y gradual, de una cierta propensión de la naturaleza humana, que no persigue tan vastos beneficios; es la propensión a trocar, permutar o cambiar una cosa por otra.
Así como la capacidad de intercambiar da lugar a la división del trabajo, así la profundidad de esta división debe estar siempre limitada por la extensión de esa capacidad, o en otras palabras por la extensión del mercado. Cuando el mercado es muy pequeño ninguna persona tendrá el estímulo para dedicarse completamente a una sola ocupación, por falta de capacidad para intercambiar todo el excedente del producto de su propio trabajo, por encima de su consumo, por aquellas partes que necesita del producto del trabajo de otra persona.
Una vez que la división del trabajo se ha establecido y afianzado, el producto del trabajo de un hombre apenas puede satisfacer una fracción insignificante de sus necesidades. Él satisface la mayor parte de ellas mediante el intercambio del excedente del producto de su trabajo, por encima de su propio consumo, por aquellas partes del producto del trabajo de otros hombres que el necesita.
Cada hombre vive así gracias al intercambio, o se transforma en alguna medida en un comerciante, y la sociedad misma llega a ser una verdadera sociedad mercantil.
Pero cuando la división del trabajo dio sus primeros pasos, la acción de esa capacidad de intercambio se vio con frecuencia lastrada y entorpecida. Supongamos que un hombre tiene más de lo que necesita de una determinada mercancía, mientras que otro hombre tiene menos.
En consecuencia, el primero estará dispuesto a vender y el segundo a comprar, una parte de dicho excedente. Pero si ocurre que el segundo no tiene nada de lo que el primero necesita, no podrá entablarse intercambio entre ellos.
El dinero es, pues, algo que facilita los intercambios y evita los inconvenientes ligados al trueque, esto es al intercambio de unos bienes por otros.
Toda persona es rica o pobre según el grado en que pueda disfrutar de las cosas necesarias, convenientes y agradables de la vida. Pero una vez que la división del trabajo se ha consolidado, el propio trabajo de cada hombre no podrá proporcionarle más que una pequeña proporción insignificante de esas tres cosas. La mayoría de ellas deberá obtenerlas del trabajo de otros hombres, y será por tanto rico o pobre según la cantidad de trabajo que pueda disponer o que sea capaz de comprar. Por lo tanto, el valor de cualquier mercancía, para la persona que la posee y que no pretende usarla o consumirla sino intercambiarla por otras, es igual a la cantidad de trabajo que le permite a la persona comprar u ordenar. El trabajo es, así, la medida real del valor de cambio de todas las mercancías.
En toda sociedad existe una tasa corriente o media tanto de salarios como de beneficios en todos los diferentes empleos de trabajo y del capital.
Esta tasa está anualmente determinada en parte por las condiciones generales de la sociedad, su riqueza o pobreza, su situación de progreso, estancamiento o decadencia; y en parte por la naturaleza particular de cada uno de esos empleos.
De la misma forma, hay en cada sociedad o población una tasa corriente o media de la renta, que también es regulada en parte por las condiciones generales de la sociedad o población en donde está situada la tierra y en parte por la fertilidad natural o artificial de la tierra.
Estas tasas corrientes o medias pueden ser denominadas tasas naturales de salario, beneficio y renta, en el momento y lugar donde habitualmente prevalezcan.
Cuando el precio de una mercancía no es ni mayor ni menor de lo que es suficiente para pagar las tasas naturales de la renta de la tierra, el salario del trabajo y el beneficio del capital destinados a conseguirla, prepararla y traerla al mercado, entonces la mercancía se vende por lo que puede llamarse su precio natural.
El precio efectivo al que se vende habitualmente una mercancía se llama precio de mercado. Puede estar por encima o por debajo o ser exactamente igual al precio de mercado.
El precio de mercado de cada mercancía concreta está determinado por la proporción entre la cantidad que de hecho se trae al mercado y la demanda de los que están dispuestos a pagar el precio natural de la mercancía, o el valor total de la renta, el trabajo y el beneficio que debe pagarse por llevarla al mercado.
Para Porter el valor es la suma de los beneficios percibidos que recibe el cliente, menos los costes percibidos por él al adquirir o usar un producto o servicio.
Desde el punto de vista del Gestor, el precio tiene relación con el valor que entrega a sus clientes a través de los productos que elabora o los servicios que presta, siempre y cuando el cliente esté dispuesto a pagarlo a cambio del precio que paga. Para el accionista el beneficio debe superar el coste de oportunidad que supone haber invertido su dinero en otra actividad. Por tanto es obligación del Gestor jugar en un terreno intermedio, obtener los beneficios para el inversor disminuyendo el precio percibido por el cliente y esto sólo lo puede realizar disminuyendo los costes de producción (tecnología).
La retribución generosa del trabajo así como es la consecuencia de una riqueza creciente, también es la causa de una población creciente. Lamentarse por ella es lamentarse por el efecto y la causa indispensable de la máxima prosperidad pública.
Debe subrayarse, quizás, que en el estado progresivo (ciclos económicos expansivos), cuando la sociedad avanza hacia la Consecución de la riqueza plena (PIB potencial en la Frontera de Posibilidades de Producción) , más que cuando ya la ha adquirido, es cuando la condición del pueblo trabajador, la gran masa de la población, es más feliz y confortable. Su condición es dura en el estado estacionario y miserable en el regresivo. El estado progresivo es realmente el alegre y animoso para todas las clases de la sociedad. El estacionario es desvaído; el regresivo, melancólico.
Así como la remuneración abundante del trabajo estimula la procreación, también incrementa la laboriosidad del pueblo llano. Los salarios son el estímulo del esfuerzo, que Como cualquier otra cualidad humana mejora en proporción al incentivo que recibe. Una subsistencia copiosa eleva la fortaleza física del trabajador, y la confortable esperanza de mejorar su condición y de terminar sus días quizá en paz y plenitud lo anima para ejercitar esa fortaleza al máximo (pensiones). Por eso siempre veremos que en paz y plenitud lo anima para ejercitar esa fortaleza al máximo. Por eso siempre veremos que los trabajadores son más activos, diligentes y eficaces donde los salarios son altos que donde son bajos.
Es verdad que los salarios y beneficios monetarios son extremadamente diferentes en toda Europa en los diversos empleos y del trabajo y el capital. Pero estas diferencias surgen en parte de algunas circunstancias específicas de los empleos mismos que, sea en la realidad o sea en la imaginación de los hombres, justifican una ganancia pequeña en algunos y compensan una ganancia grande en otros; y en parte esas diferencias provienen de la política de Europa, que en ninguna parte deja que las cosas se desenvuelvan con completa libertad.
Pocas veces ocurre, sin embargo, que se amasen caudalosas fortunas incluso en las grandes ciudades en labores normales, establecidas y bien conocidas, si no es como consecuencia de toda una vida de esfuerzo, frugalidad y concentración en el negocio. Es verdad que en esos lugares a veces se cosechan fortunas súbitamente, por lo que se llaman negocios de especulación. El comerciante especulador no cultiva un quehacer normal, establecido y bien conocido.
El patrimonio de un hombre pobre estriba en la fuerza y la destreza de sus manos; el impedir que emplee esa fuerza y esa destreza de la forma que él crea más conveniente sin perjudicar a nadie es una violación flagrante de la más sagrada de las propiedades (respecto a la mal llamada economía sumergida como única economía de subsistencia en épocas de crisis).
El objetivo real del capital fijo es aumentar las capacidades productivas del trabajo, o permitir que un mismo número de trabajadores obtenga una producción mucho mayor (OJO al dato:incrementar la eficiencia y no disminuir el número de trabajadores siendo efectivo).
El capital circulante es lo que, sin deducir su capital, pueden asignar al fondo reservado para el consumo inmediato, o gastar en su subsistencia, en comodidades y diversiones. Pero aunque el capital circulante de cada individuo es parte del de la sociedad a la que pertenece, no es por ello totalmente excluido del ingreso neto de la misma. Por lo tanto, el dinero es la única parte del capital circulante de la sociedad cuyo mantenimiento puede ocasionar alguna disminución de su ingreso neto.
El capital circulante de una sociedad es a este respecto diferente del de una persona. El de una persona no integra en absoluto su ingreso neto, que debe consistir solo en sus beneficios. Pero aunque el capital circulante de cada individuo es parte del de la sociedad a la que pertenece, no es por ello totalmente excluido del ingreso neto de la misma
Cuando se habla de una suma concreta de dinero a veces se quiere indicar nada más que las piezas de metal de las que se compone; y a veces se incluye alguna oscura referencia a los bienes que pueden obtenerse a cambio de ella, o al poder de compra que su posesión comporta.
Pero cuando afirmamos que una persona dispone de cincuenta o cien libras por año, normalmente expresamos no sólo la cantidad de piezas de metal que se le entregan anualmente sino el valor de bienes que puede comprar o consumir en una año.
Es probablemente imposible determinar cuál es la proporción entre el dinero que circula en un país y el valor total del producto anual que gracias a él circula. Diversos autores han estimado en un quinto o en un décimo, un vigésimo y un trigésimo de ese valor. Pero por pequeña que sea la proporción entre el dinero circulante y el valor total del producto anual, como sólo una parte del producto, y con frecuencia una parte pequeña, se destina al mantenimiento de la actividad económica, siempre guardará una proporción muy considerable con respecto a esa parte. Por lo tanto, cuando merced al papel oro y la plata necesarios para la circulación quedan reducidos quizás a un quinto de su cantidad anterior, si el valor de la mayor parte de los restantes cuatro quintos se añade a los fondos destinados al mantenimiento de la actividad, ello debe representar un caudaloso añadido al volumen de esa actividad, y consecuentemente al valor del producto anual de la tierra y el trabajo (adecuada política monetaria).
La opinión del famoso Sr. Law era que la economía escocesa languidecía por falta de dinero. Propuso remediar esta deficiencia mediante un banco especial, que emitiese billetes por un monto equivalente al valor de toda la tierra del país. Cuando planteó su propuesta por vez primera, el Parlamento Escocés no juzgo adecuado adoptarla. Después si lo hizo, con algunas variaciones, el Duque de Orleans, entonces regente de Francia. La idea de que es posible multiplicar el papel moneda hasta cualquier límite fue la base real es lo se conoce como el sistema Mississipi, acaso el proyecto bancario y extravagante que el mundo bursátil ha conocido.
Si faltan las materias primas de las manufacturas, la industria se detiene. Si faltan alimentos, la gente pasa hambre. Pero si falta dinero, el trueque puede reemplazarlo, aunque con muchos inconvenientes. La compraventa a crédito, y la cancelación reciproca de los créditos, de los comerciantes, una vez por mes o por año, puede reemplazarlo con menos inconvenientes. Un papel moneda bien regulado puede suministrarlo no sólo sin ningún problema, sino en ocasiones con algunas ventajas. Desde cualquier punto de vista, entonces, nunca se emplea más innecesariamente la acción del gobierno que cuando se dirige a vigilar la preservación o el aumento de la cantidad de dinero de un país.
Y sin embargo, no hay queja más extendida que la de la escasez del dinero.
Por tanto quizá los habitantes no, por supuesto que no, fuesen más ricos en una era o en otra. ES simplemente porque la riqueza de los habitantes es un problema de la política económica aplicada. Aunque aparentemente la tierra, era mucho más rica cuanto menos explotada estuviese (Robert Malthus y los rendimientos decrecientes cuando faltaba la tecnología), hoy sería más rica que en la edad media, y que la del siglo XVIII y del XIX. Pero eso siempre me da la razón a mí, es más rica hoy porque la tecnología permite explotar más eficientemente los recursos de la Tierra, gracias al conocimiento y el talento humano. Sin embargo la tierra de la edad media tenía muchos más recursos potenciales que ahora. Y por eso digo siempre que la riqueza no se crea ni se destruye simplemente se transforma. De ahí, que no te pueda contestar en los ejemplos del lago y las frutas, me falta el dato sobre el talento y el talante de los hortelanos (habilidad, destreza y juicio) .

References: artículo 135

Artículo 135
 artículo 135
 Artículo 135
 artículo 135
 artículo 135
 artículo 109
 artículo 135
 artículo 135
 artículo 135
 artículo 09