Source: https://es.scribd.com/doc/145692020/Responsabilidad-Extracontractual-pdf
Timestamp: 2017-05-25 16:20:41+00:00

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Fecha de última modificación: 27 de febrero de 2013. SAAVEDRA Galleguillos, Francisco, artículo “La responsabilidad durante los tratos negociales previos”, en Revista “LEX ET VERITAS” (Santiago, Editora Metropolitana, año 2004), Vol. 2, p. 89. Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
producir efectos jurídicos, que causa daño a otro, crea para su autor la obligación de repararlo. Este principio puede tener su origen en diversas fuentes en las que pasa a tomar su particular denominación. La responsabilidad contractual nace cuando el daño resulta de la violación de un vínculo jurídico preexistente entre las partes, o sea, por el incumplimiento de la obligación contraída. No existiendo un nexo obligatorio, todo hecho culpable o doloso que cause daño a otro da origen a la responsabilidad extracontractual. Habrá responsabilidad cuasicontractual cuando se produzca un desequilibrio injusto de patrimonios como consecuencia de un hecho voluntario, lícito y no convencional. La responsabilidad será legal cuando por infracción de un mandato legal se cause daño a otro. Finalmente, hay responsabilidad precontractual cuando se causa daño a la persona o bienes de otro en el curso de la formación del consentimiento. De las distintas especies de responsabilidad civil, nuestro ordenamiento positivo se ha limitado a reglamentar de manera sistemática las dos primeras, es decir, la responsabilidad contractual y la delictual, llamada también extracontractual, existiendo para las otras tres, normas dispersas en el Código Civil o en otros cuerpos legales. 3.- Diferencias entre la responsabilidad civil y la penal. Mientras los delitos y cuasidelitos civiles son hechos ilícitos, cometidos con dolo o culpa y que provocan daño, los delitos y cuasidelitos penales son también hechos ilícitos, dolosos o culpables, penados por la ley. A diferencia de lo que acontece en el Derecho Penal, donde cada conducta constitutiva de delito está cuidadosamente tipificada (principio de la legalidad), en el Derecho Civil no encontramos un criterio casuístico, limitándose a enunciar una fórmula general: serán delito o cuasidelito civil los hechos ilícitos, que ocasionen perjuicios, siendo la pena indemnización de perjuicios. Distintas serán por tanto las responsabilidades y las acciones que se interpongan para perseguirlas. Naturalmente, y será lo usual, pueden coexistir la responsabilidad civil y la penal. Pero entre ambas hay importantes diferencias: a) Las sanciones varían: indemnización de perjuicios respecto de la responsabilidad civil; penas represivas respecto de la responsabilidad penal. b) Distinta es la jurisdicción llamada a conocer de una y otra. c) Diferente es la capacidad para incurrir en una u otra. Para contraer responsabilidad penal, se requiere tener al menos 18, sin perjuicio de la responsabilidad penal juvenil, entre los 14 y 18 años. Tratándose de la capacidad para contraer responsabilidad civil extracontractual, dispone el artículo 2319 del Código Civil:  entre 7 y 16 años, siempre que se declare que los menores actuaron con discernimiento;
Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
a partir de los 16 años, las personas son plenamente capaces de contraer responsabilidad civil.
Tratándose de la responsabilidad civil contractual, se requiere haber cumplido 18 años para alcanzar la plena capacidad, sin perjuicio de casos excepcionales, como acontece con el menor adulto que posee peculio profesional o industrial. d) Diversas serán las personas afectadas: la responsabilidad penal es personalísima, sólo puede afectar a quien ha delinquido. La responsabilidad civil puede recaer también en los terceros civilmente responsables, sobre los herederos y sobre las personas jurídicas. e) Distintos son los titulares de las acciones destinadas a perseguir la responsabilidad penal o civil: respecto de la responsabilidad penal, puede interponer la acción cualquier persona, salvo en los contados casos de delito de acción privada. La acción civil sólo pueden entablarla el que sufrió el daño o sus herederos (artículo 2315 del Código Civil). f) En materia de prescripción de las acciones, distintos son los plazos: la acción penal prescribirá entre los 6 meses y los 15 años; la acción civil prescribe en 4 años contados desde la perpetración del acto (artículo 2332 del Código Civil), tratándose de la responsabilidad civil extracontractual; y en 5 años, contados desde que se hizo exigible la obligación, por regla general, tratándose de la responsabilidad civil contractual. 4.- Diferencias entre la responsabilidad civil contractual y la extracontractual. También distinguimos importantes diferencias, ahora en el ámbito del Derecho Civil, entre la responsabilidad contractual y la extracontractual. Son tales: a) En cuanto a su reglamentación: la responsabilidad contractual se encuentra reglamentada en el Título XII del Libro IV del Código Civil, bajo el epígrafe “Del efecto de las obligaciones”, artículos 1545 a 1559. La responsabilidad extracontractual está regulada en el Título XXXV del Libro IV, artículos 2314 a 2334, que tratan “De los delitos y cuasidelitos”. b) En cuanto a su origen: la responsabilidad contractual proviene del incumplimiento de un contrato y supone entonces la existencia de un vínculo jurídico previo. La responsabilidad extracontractual proviene de la ejecución de un hecho ilícito, doloso o culpable, que no supone la existencia de ningún vínculo jurídico previo. c) En cuanto a sus elementos: si bien en ambas responsabilidades predomina el elemento subjetivo de dolo y culpa, en la responsabilidad extracontractual carece de importancia que la falta sea dolosa o culpable, pues la ley no establece diferencias al tratar de la reparación del daño. En cambio, en la responsabilidad contractual dicha distinción es básica, por dos razones:  Por una parte, la extensión de la indemnización varía según exista o no dolo (artículo 1558);
Por otra parte, los grados de diligencia requeridos en los distintos contratos difieren, dependiendo de la parte en cuyo beneficio cede el contrato (artículo 1547).
d) Gradación de culpa: en materia contractual, la culpa admite gradación (artículo 1547). No acontece lo mismo en la responsabilidad extracontractual. e) El onus probandi o peso de la prueba varía en una y otra: en la responsabilidad contractual el incumplimiento se presume culpable, y toca al deudor acreditar que se debe a caso fortuito o fuerza mayor. Tratándose de la responsabilidad extracontractual, es el acreedor o demandante quien debe acreditar que el perjuicio ocasionado es imputable a dolo o culpa del demandado. f) Difiere también la capacidad: en materia contractual, la plena capacidad se adquiere a los 18 años; en materia extracontractual, a los 16 años, sin perjuicio de la responsabilidad por los hechos del menor de 16 y mayor de 7 años, si actúa con discernimiento. g) En cuanto a la solidaridad: en materia contractual la regla general es la responsabilidad simplemente conjunta, de manera que para que opere la solidaridad, éstas debe pactarse expresamente, imponerse por el testador o por la ley (artículo 1511). En cambio, en el campo de la responsabilidad extracontractual, los autores de un delito o cuasidelito son solidariamente responsables del daño causado (artículo 2317), siendo este un caso de solidaridad pasiva legal. h) En cuanto a la mora: en materia contractual, se requiere constituir al deudor en mora para poder demandársele perjuicios, a menos que se trate de una obligación de no hacer, en cuyo caso la indemnización se debe desde el momento de la contravención. En materia extracontractual, la mora no se presenta, pues si no existe un vínculo jurídico previo del cual emane una obligación, mal puede haber retardo culpable en el cumplimiento de la misma. i) En cuanto a la prescripción de las acciones: será de 4 años, contados desde la perpetración del acto culpable o doloso, tratándose de la responsabilidad extracontractual (artículo 2332); en el ámbito de la responsabilidad contractual, será de 5 años, contados desde que la obligación se hizo exigible (artículo 2515). De la diferencia citada, relativa a los plazos, se deduce una segunda diferencia en esta materia: la prescripción en materia extracontractual no se suspende, habida cuenta que se trata de una prescripción de corto tiempo (artículo 2524)3; en cambio, la prescripción en materia contractual sí se suspende,
En opinión del profesor Pablo Rodríguez Grez, en un caso la prescripción de la acción emanada de un delito o cuasidelito, se suspendería: si se trata de la prescripción que correría entre los cónyuges, pues debe prevalecer el artículo 2509, inciso final, en cuanto a que “La prescripción se suspende siempre entre cónyuges”. En abono a su tesis, alude a los artículos 1748 y 1771 del Código Civil. El primero, se refiere a los delitos y cuasidelitos cometidos por uno de los cónyuges en perjuicio de la sociedad conyugal, caso en el cual el cónyuge autor del hecho ilícito “… deberá asimismo recompensa a la sociedad por los perjuicios que le hubiere causado con dolo o culpa grave, y por el pago que ella hiciere de las multas y reparaciones pecuniarias a que fuere condenado por algún delito o cuasidelito”; el segundo, en su inciso inicial, dispone que respecto de los bienes propios de cada cónyuge, “Las pérdidas o deterioros ocurridos en dichas especies o cuerpos ciertos deberá sufrirlos el dueño, salvo que se deban a dolo o culpa grave del otro cónyuge, en cuyo caso deberá éste resarcirlos.” Estos preceptos, dice Rodríguez Grez, “… son coherentes y excluyen la Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
en favor de las personas enumeradas en el artículo 2509 (artículo 2520). En cuanto a la posibilidad de interrumpir la prescripción, no hay diferencias en materia contractual o extracontractual: en ambas, puede operar la interrupción. j) En materia de reparación de los daños: inicialmente, la jurisprudencia limitó la indemnización material y moral únicamente a la derivada de los actos ilícitos, vale decir, al ámbito de la responsabilidad extracontractual. Tratándose de la responsabilidad contractual, se sostenía que sólo era indemnizable el daño material, abarcando el daño emergente y el lucro cesante. Dicha posición se debía a las dificultades de interpretación del artículo 1556 del Código Civil, precepto que sólo alude al daño material. Tal criterio restringido se modificó a partir de una sentencia de la Corte Suprema de 1951, en la que se expresa: “En consecuencia es inconcuso que siendo indemnizable el daño material ocasionado por el accidente en cuestión, también lo es el moral, dentro, naturalmente, del incumplimiento de una obligación emanada de un contrato, cuando se produce por culpa del deudor. Pues la ley positiva no hace sobre el particular ninguna distinción, tanto más cuanto que ambos daños tienen la misma causa aunque efectos diferentes. El uno, el material, en la pérdida – en la especie- de la integridad corporal de un individuo, que se traduce en la disminución de su capacidad de trabajo, y, el otro, el moral, afecta a su psiquis, que se exterioriza en una depresión, en un complejo, en una angustia constante y permanente en su actividad de trabajo y, por ende, en sus facultades económicas.” A partir de la doctrina expuesta en el fallo, es manifiesta hoy en día la identidad de ambas responsabilidades en lo concerniente a la reparación integral del daño, sea éste moral o material. Sin embargo, hay diferencias en lo relativo a las facultades otorgadas al juez para determinar la responsabilidad. Tratándose de la responsabilidad extracontractual, la ley confiere al juez mayor amplitud para fijar el daño y el monto de la indemnización. En cambio, en el ámbito de la responsabilidad contractual la ley obliga al juez a condicionar dichos factores a la utilidad que hubiere prestado a la víctima el cumplimiento de la obligación o del contrato en su caso. 5.- Diferencias entre la responsabilidad extracontractual y la responsabilidad legal. a) En cuanto a su reglamentación: la responsabilidad extracontractual está regulada, como dijimos, en los artículos 2314 a 2334. La responsabilidad legal sólo tiene por fuentes los artículos 578, 1437 y 2284, que definen los derechos personales, indican las fuentes de las obligaciones y precisan las obligaciones que nacen en ausencia de contrato. b) En cuanto a su origen: en la responsabilidad legal, a diferencia de la extracontractual, hay un vínculo jurídico preexistente entre acreedor y deudor, creado por la ley (por ejemplo, entre el alimentante y el alimentario).
prescripción entre cónyuges o, por lo menos, no mencionan esta hipótesis. Por último, contraviene los valores amparados en la ley colocar a los cónyuges en situación confrontacional, obligando a cualquiera de ellos, durante el matrimonio, a iniciar demanda para interrumpir las prescripciones que pudieren estar corriendo. Lo anterior es contrario al espíritu que prevalece en la vida común y la unidad de la familia.”: Rodríguez Grez, Pablo, “Responsabilidad extracontractual”, Editorial Jurídica de Chile, Santiago, año 1999, pp. 485 y 486. Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
al establecerse que serán obligados solidariamente a la indemnización de todos los perjuicios y costas ocasionados a terceros por la incertidumbre de la paternidad. e) En materia de solidaridad: si se trata de la responsabilidad extracontractual.152 derogó el caso de responsabilidad solidaria de quien viviere en concubinato con el padre.908. dificultaren o imposibilitaren el fiel y oportuno cumplimiento de la obligación 4. no importa el grado de culpa en que se incurra. la responsabilidad legal no siempre exige la concurrencia de dolo o culpa para obligar a la correspondiente indemnización (por ejemplo. responsabilidad por la retractación tempestiva). pues hay responsabilidad en todo caso. d) Gradación de la culpa: en materia extracontractual. se exige al tutor o curador pagar los intereses corrientes del saldo que resulte en su contra desde el día en que su cuenta haya quedado cerrada o haya habido mora en exhibirla. aunque en algunos casos la ley impone la solidaridad.  En el artículo 1281 del Código Civil. que se ocupa de la responsabilidad de los tutores y curadores. y su nuevo marido. no siendo ello efectivo. En todo caso. f) En cuanto a la constitución en mora: en el ámbito de la responsabilidad extracontractual.  En el artículo 419 del Código Civil. inciso 2º del Código Civil. o bien no hacen una retención alegando que la notificación les fue hecha cuando ya habían pagado la remuneración. al referirse a los albaceas conjuntos. serán solidariamente responsables del pago de la obligación alimenticia. al establecer que serán solidariamente responsables los que han participado en el dolo destinado a obtener alimentos. como acontece por ejemplo:  En el artículo 130. se establece la responsabilidad solidaria de los mismos. aun cuando puede destacarse como regla general la que obliga a comportarse como un buen padre de familia. lo que ahora queda en claro. madre o cónyuge alimentante. pero ello no impide demandar dicha responsabilidad. Ejemplo de la situación descrita. no es necesario constituir en mora al autor del delito o cuasidelito para reclamar la correspondiente indemnización. se establece responsabilidad solidaria.  En el artículo 328 del Código Civil. la responsabilidad de éstos será solidaria (artículo 2317). conducta que se asimila a la culpa leve (artículo 44). no transforma al individuo en sujeto pasivo de la obligación.
La ley número 20. Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
.c) Existencia de dolo o culpa: a diferencia de la responsabilidad extracontractual.  De conformidad al artículo 18 de la Ley número 14. en caso de existir varios responsables de un acto ilícito. Las normas sobre responsabilidad legal no obedecen a un principio general. En la responsabilidad legal. no existe una norma precisa. los que sin derecho para ello. si se prueba que tal conviviente ha dificultado o impedido el fiel y oportuno cumplimiento de la obligación alimenticia. artículo 100 del Código de Comercio. son los empleadores que por favorecer al empleado alimentante. informan que éste percibe una remuneración menor que la real. es que la sola calidad de conviviente. Tratándose de la responsabilidad legal. la mujer que antes del tiempo debido hubiere pasado a otras nupcias. el principio no siempre es el mismo:  En el artículo 424 del Código Civil.
imprudencia. El artículo 1437 establece que las obligaciones también pueden provenir de un hecho ilícito. 6. Lo que caracteriza a los delitos y cuasidelitos es que se trata de hechos ilícitos que además causan daño.. La capacidad en la responsabilidad legal se rige sólo por las normas previstas para cada caso en particular. las pensiones alimenticias atrasadas devengarán el interés corriente entre la fecha de vencimiento de la respectiva cuota y la del pago efectivo. El artículo 2284 del Código Civil. por ende. tratándose de la responsabilidad de los tutores y curadores. que en ocasiones también se llama “malicia”. dispone el inciso 1º del artículo 2329 que “Por regla general todo daño que pueda imputarse a malicia o negligencia de otra persona. que junto a los dos mencionados conforma la trilogía de la fuente de las obligaciones. cometido sin la intención de dañar. es obligado a la indemnización. 
En el artículo 100 del Código de Comercio.” 7. sobre Abandono de Familia y Pago de Pensiones Alimenticias. de la Ley número 14. h) En materia de prescripción: la acción derivada de un hecho ilícito se extingue en cuatro años contados desde la perpetración del hecho.Fundamento de la responsabilidad extracontractual. La responsabilidad legal. se señala que en caso de que fuere necesario decretar dos o más apremios por la falta de pago de unas mismas cuotas. mientras que en el cuasidelito hay culpa. en cuanto a la responsabilidad extracontractual. debe ser reparado por ésta. descuido. se establece el plazo general de 5 años. La obligación consistirá en la indemnización del daño ocasionado: dispone el artículo 2314 del Código Civil que “El que ha cometido un delito o cuasidelito que ha inferido daño a otro. establece qué se entiende por delito y cuasidelito. en cambio. inciso 5°. no es importante la distinción entre delito y cuasidelito. es decir.
g) En materia de capacidad: la capacidad.Origen de la responsabilidad extracontractual. Será delito el hecho ilícito cometido con la intención de dañar.. en su acepción definida en el artículo 44 del Código Civil. Cabe destacar que desde el punto de vista de la obligación de reparar el daño causado. En el artículo 14. se reglamenta expresamente en los artículos 2318 y 2319 del Código Civil. fija plazos especiales de prescripción: por ejemplo. sin perjuicio de la pena que le impongan las leyes por el delito o cuasidelito”. En el delito. negligencia. será cuasidelito el hecho ilícito culpable.908. no se exige constituir en mora al oferente para demandar indemnización. propio de la responsabilidad contractual. que puede revestir la forma de un delito o cuasidelito. falta de la debida diligencia.
. hay dolo. En efecto.
Nuestro Código Civil adopta como fundamento de la responsabilidad delictual o cuasidelictual. 2329. Es todo menoscabo que experimente un individuo en su persona y bienes. Por ende. respecto del que se aprovecha del dolo ajeno. se ha planteado la teoría de la responsabilidad objetiva o sin culpa.1) Concepto. si hay culpabilidad. la pérdida de un beneficio de índole material o moral.2) Características del daño. como vemos. hay al menos tres casos de responsabilidad objetiva en el Código Civil: i) El caso del artículo 2316.. de una responsabilidad subjetiva. Se critica la doctrina clásica sosteniéndose que no respondería adecuadamente a la realidad presente. en lo tocante al daño causado por un animal fiero. de orden patrimonial o extrapatrimonial. Se trata. b) Un daño imputable: la culpa o dolo. especialmente acogida en ciertas materias del ámbito laboral o al explotar industrias o realizar actividades económicas que son riesgosas. Cabe señalar que según el profesor Pablo Rodríguez Grez.
. las posibilidades de causar y de ser víctima de perjuicios han aumentado considerablemente. 2322. 2333. En tal contexto. La responsabilidad requiere que el daño sea imputable. Para esta doctrina. ii) El caso del artículo 2328. 2319. 2328. el fundamento de la responsabilidad extracontractual está en la culpa del autor. delictual o cuasidelictual: a) El daño. y d) Capacidad delictual. el legislador. 8. a. sin ser cómplice en él. Diversas disposiciones en el Código Civil confirman que en esta materia se sigue la doctrina clásica: artículos 2284. y 2329.Elementos de la responsabilidad extracontractual. y iii) El caso del artículo 2327. a. la denominada “doctrina clásica”. Cuatro son los elementos que configuran un hecho ilícito. Para mitigar los inconvenientes planteados.  Se ha extendido el concepto de culpa: el ejercicio abusivo de un derecho podría implicar culpa. Los veremos más adelante. Se trata de eliminar la noción de imputabilidad importando sólo si hay daño y si existe una relación de causalidad con el autor. c) La relación de causalidad entre el dolo. la doctrina y la jurisprudencia han adoptado diversas medidas:  Presunciones de culpabilidad: artículos 2320. hay responsabilidad. resulta también muy difícil para la víctima del daño probar la culpa del autor. en la que en virtud del avance científico y tecnológico. 2326. relativo a la cosa que cae o es arrojada de la parte superior de un edificio. 2323.  Llegando más lejos. a) El daño. inciso 2°. la culpa y el daño.
habiéndose declarado inaplicable por inconstitucional el tenor del precepto. lo que deja de percibir la víctima. diferente de la culpa leve. si sólo se acredita que el cónyuge actuó con culpa leve. en el caso de los hechos ilícitos ejecutados por uno de los cónyuges en perjuicio del otro o de la sociedad conyugal. Con todo. significa culpa leve. El daño moral consiste en el dolor. c) La relación de causalidad entre el dolo. una persona víctima de una herida en su integridad física. El daño material consiste en una lesión de carácter patrimonial. En éstos preceptos. sin otra calificación. además. es decir. Se requiere además que entre ambos elementos medie un vínculo de causalidad. para que pueda originarse responsabilidad por la comisión de un delito o cuasidelito civil: tal ocurre. la ley puede exigir un determinado grado de culpa. experimenta un daño moral por la aflicción que le causa la lesión y un daño material a consecuencia de la disminución de su capacidad de trabajo. El artículo 44 del Código Civil define el dolo (como elemento de la responsabilidad extracontractual) y la culpa. La indemnización del daño moral se ha ido imponiendo progresivamente en la doctrina y en la jurisprudencia. el daño moral y el daño material se presentan conjuntamente. El daño puede ser material o moral. Corrobora lo anterior el artículo 2323. No es razonable exigir al hombre medio que emplee en sus actos una diligencia esmerada o cuidado ejemplar. Ello es lógico. Así. no será responsable. como la que un hombre juicioso pone en sus negocios importantes. Por ende. según se desprende de los artículos 1748 y 1771 del Código Civil. No basta un perjuicio eventual o hipotético. No basta con la existencia del daño y del dolo o culpa.Debe ser cierto. b) Un daño imputable: la culpa o dolo. a. el mismo artículo previene que la expresión “culpa” o “descuido”. la aflicción. y teniendo presente la triple gradación que opera en el ámbito contractual. porque a las personas no puede exigírseles un celo o diligencia sino ordinario o mediano. Pero el daño puede ser puramente material o puramente moral. Se argumenta para ello que los artículos 2314 y 2319 no distinguen la clase de daño indemnizable. La víctima sufre un menoscabo o disminución en su patrimonio. al decir “o por haber faltado de otra manera al cuidado de un buen padre de familia.”. No basta con la existencia del daño para que nazca la responsabilidad: se requiere además que el perjuicio sea imputable a dolo o culpa. cabe advertir que aún en el caso del artículo 2331 del Código Civil. el lucro cesante. la culpa y el daño. el pesar que causa a la víctima el hecho ilícito.3) Clases de daño. en cuanto excluye tal resarcimiento. Tal es entonces la culpa exigida en el ámbito de la responsabilidad extracontractual. debe indemnizarse el daño moral. En cuanto a ésta. Usualmente. que el primero sea el resultado del dolo o
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. Lo anterior no obsta a que sea indemnizable el daño futuro. se exige culpa grave o dolo. según las circunstancias.
de manera que si no hubiera mediado. la responsabilidad se atenuará.  El delito y el cuasidelito ponen a la víctima ante un imprevisto deudor. d. El artículo 2319 regula la materia. Al igual que en materia contractual. Dos consecuencias importantes fluyen ante la falta de relación de causalidad: La responsabilidad no recaerá en el demandado. cuando más se aleja el daño del hecho inicial que lo originó. señalando que son incapaces: i) Los dementes: en su sentido amplio. la capacidad constituye la regla general y la incapacidad es excepcional. Dos razones fundamentales justifican lo anterior:  La plena capacidad contractual supone una completa madurez intelectual. Por otra parte. cada vez que el autor no tuviera tal capacidad. si la culpa de ambos provocó el daño. por regla general no es indemnizable. Tal exención puede ser total o parcial. será responsable. Ahora bien. podemos enunciar que la capacidad delictual y cuasidelictual es más amplia que la capacidad contractual. el demente que ejecuta un hecho ilícito en un “intervalo lúcido” (supuesto que aceptemos su procedencia).1) Criterio para determinarla. para eximir de responsabilidad. debe ser contemporánea a la ejecución del hecho. se ha sostenido que a diferencia de lo que ocurre en materia contractual. Por ello.  Si el daño es indirecto. más difícil resulta establecer una relación de causalidad. d. aunque el autor carezca de la capacidad necesaria para actuar por sí solo en la vida jurídica. Como consecuencia lógica de la doctrina clásica o subjetiva que adopta nuestro Código Civil. originada con posterioridad a la ejecución del hecho ilícito. Como regla general. cuando el daño es imputable a culpa de la víctima. se producirá esta relación de causalidad cuando el dolo o culpa ha sido la causa necesaria del daño. Es decir. la demencia sobreviniente. tal como se interpreta para el ámbito contractual y del Derecho Penal. es decir. Para fundamentar
. es condición esencial de la responsabilidad que el autor del delito o cuasidelito tenga suficiente discernimiento.de la culpa. aún cuando se encuentre bajo interdicción. se elige a los deudores contractuales pero no a los deudores cuya obligación nace de un delito o cuasidelito. mientras que la plena capacidad delictual sólo requiere tener conciencia del bien y del mal. el daño no se habría producido. La demencia. Habrá exención total de responsabilidad. cuando la culpa de la víctima excluya la del demandado. se privaría a la víctima del daño de la indemnización. Si exigiéramos al autor la misma plena capacidad que en el ámbito contractual.2) Personas incapaces de delito o cuasidelito. no exime de responsabilidad. Se responderá entonces de las consecuencias derivadas de los actos que se cometen. el poder de discernir entre el acto lícito y el ilícito.  d) Capacidad delictual.
con mayor razón debiéramos entender que en el campo de la responsabilidad extracontractual rige igual protección. según veremos. es inconcebible alegar la “nulidad” de un delito o cuasidelito. que si la persona se encuentra declarada en interdicción por causa de demencia. conforme al principio de que “donde existe la misma razón debe existir la misma disposición”. y de la validez o nulidad de los actos que en tal ámbito celebre. Sin perjuicio de ser cierto esto último. La misma regla debemos aplicar. d. debiendo entenderse que el demente lo está en todo momento. el artículo 2319 establece que serán responsables si puede imputárseles negligencia. considerando que las consecuencias aquí pueden ser aún más graves para el patrimonio del demente. si actúan sin discernimiento. creemos que la demencia exime de toda responsabilidad a quien ejecuta un hecho ilícito que ocasiona daño a terceros. cabe considerar la eventual responsabilidad de las personas que tienen a su cargo a los incapaces. Es cambio. en general. a los que aludiremos más adelante. el artículo 2318 se preocupa de señalar que es responsable. pp. 188 y 189. se afirma que la regla del art 465 del Código Civil sólo regularía la capacidad contractual del demente.ii) iii)
tal conclusión. La ley presume que es culpable de su ebriedad. aun cuando estuviere privado de razón por causa de su ebriedad. Los infantes: se presume de derecho que los menores de 7 años.4) Responsabilidad de las personas jurídicas. eximiendo al representante del demente de la prueba de la incapacidad”5. Por lo tanto. a menos que se cumplan los dos requisitos señalados al final de este precepto. Santiago. sostiene en este sentido. sin perjuicio de que éstos. descartando la teoría del “intervalo lúcido” en materia contractual. “nos parece evidente que debe aceptarse la aplicación. Al respecto.
En cuanto al ebrio. d. Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
. Se trata por ende de una doble sanción.3) Responsabilidad del que tiene a su cargo al incapaz. Por lo demás. Editorial Jurídica de Chile. carecen de discernimiento. Puesto que los incapaces no responden de los daños que ocasionen. el mencionado “intervalo lúcido” ha sido descartado por la psiquiatría. en este caso. aun cuando su comportamiento externo parezca a ratos normal. “Responsabilidad extracontractual”. el artículo 2325 priva al guardián del derecho a repetir contra el incapaz. año 1999. Son plenamente capaces de delito y cuasidelito civil. del artículo 465 del Código Civil. lo que queda entregado a la prudencia del juez. Los mayores de 7 y menores de 16 años: serán incapaces. Si el legislador protege al demente. Pablo Rodríguez Grez. Pablo. puedan eventualmente accionar contra aquellos que sean responsables de la persona demente. A su vez. no creemos que sea efectivo que el art 465 esté circunscrito al ámbito puramente contractual. a quién actúe bajo los efectos de las drogas. Responden las personas jurídicas:
Rodríguez Grez.
entonces. 3º El que. a la víctima le bastará con probar la existencia del hecho y el daño causado. remoción de losas. ha invertido tal principio general. advierte que se debe responder de todo daño ocasionado a otro. sin las precauciones necesarias para que no caigan los que por allí transitan de día o de noche.. Sólo debe acreditar la comisión del hecho. porque los tres casos describen situaciones de riesgo en que la víctima queda expuesta a un daño inminente. mal estado de acueductos o puentes). 210. el directorio de una sociedad anónima.Presunciones de culpa. Responden asimismo por los hechos ilícitos de sus dependientes. ya citado. Por ende. o en fin. cuando éstos también actúan en ejercicio de sus funciones. debe ser reparado por ésta. se sustituye la regla general del inciso 1º propia de la responsabilidad subjetiva. no requiere probar la culpa. Editorial Jurídica de Chile. En virtud de tales presunciones. 6 En estos casos. probar la culpa del demandado o autor. obligado a la construcción o reparación de un acueducto o puente que atraviesa un camino lo tiene en estado de causar daño a los que transitan por él. presumiéndose culpa del autor. Dispone el artículo: “Por regla general todo daño que pueda imputarse a malicia o negligencia de otra persona. por los hechos de las personas naturales a través de las cuales se expresa su voluntad.
9. Se justifican estas presunciones. En cambio. En tal sentido se interpreta la expresión “especialmente obligados”. Santiago. como consecuencia de hechos excepcionales que conllevan un peligro objetivo (disparo.
De los hechos ilícitos cometidos por sus órganos. constituyen presunciones de culpabilidad. es decir. p. a) Responsabilidad por el hecho propio. cuando medió por el autor malicia (dolo) o negligencia. La víctima. 2º El que remueve las losas de una acequia o cañería en calle o camino. y c) Responsabilidad por el hecho de las cosas. se exige probar culpa o dolo del autor del hecho. con el objeto de asegurar a la víctima una justa reparación del daño. Considerando que se exige al demandante o víctima. la ley. que no existe una relación de causalidad entre la culpa que se le imputa y el daño. Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
. actuando en sala). año 1999. b) Responsabilidad por el hecho ajeno. El artículo 2329. “Responsabilidad extracontractual”. cuando éstas actúan en el ejercicio de sus funciones (por ejemplo. Pablo. Las presunciones de culpa se dividen en tres grupos: a) Responsabilidad por el hecho propio. los tres casos que enumera esta disposición en su inciso 2º. en diversas disposiciones.” Se ha entendido que el inciso 1º no hace sino reiterar el principio general del artículo 2314. correspondiendo al demandado acreditar que el perjuicio no proviene de sus actos. por regla general. por una
Rodríguez Grez. Son especialmente obligados a esta reparación: 1º El que dispara imprudentemente un arma de fuego. reglamentado una serie de presunciones de culpabilidad. o que ha empleado la debida diligencia o cuidado.
para hacerle responsable. siempre que pueda imputarse negligencia a quien los tenía a su cuidado. La persona que tiene otra a su cuidado. Excepcionalmente.1) Fundamento de la responsabilidad por el hecho ajeno.3) La presunción de culpa es simplemente legal. previamente debe acreditarse que el subordinado actuó culpablemente.   Relación de dependencia entre el autor del daño y la persona responsable: la persona responsable debe estar investida de una cierta autoridad y el autor material del daño sujeto a su obediencia. tal como lo establece el artículo 2316. Cabe precisar que esta responsabilidad no se circunscribe a los hechos que enumera el artículo 2320. Pero también debe ser capaz el subordinado. Tomo II. inciso 1º).2) Requisitos de la responsabilidad por el hecho ajeno. debe probarse su culpa. Por ello. no por hechos ajenos. las presunciones de responsabilidad por el hecho propio señaladas en este inciso 2º son meramente ejemplares. b) Responsabilidad por el hecho ajeno. b. podría quedar comprendida dentro de esta presunción de culpa por hecho propio. sino que imputa exclusivamente culpa a la persona que tiene a otra a su cuidado. Y si el daño en definitiva se causa. Por regla general. propio de actividades riesgosas. quiere decir que no empleó la debida vigilancia. Santiago de Chile. a saber. no cabe presumir la culpa del que tiene a un incapaz a su cuidado. toda otra conducta que objetivamente se estime riesgosa.
b. 260. El fundamento de esta disposición descansa en el deber de vigilancia que se tiene respecto de determinadas personas. sino el artículo 2319. cuando una persona debe responder por el “hecho de aquellos que estuvieren a su cuidado” (artículo 2320. desapareciendo entonces la presunción. Pero para que responda. De las fuentes de las obligaciones”. En efecto. Rodrigo. sujeta a su control o dirección. El artículo 2320 consagra un principio general.7 De esta manera. la falta de cuidado o vigilancia. señala la doctrina que no estamos estrictamente ante un caso de responsabilidad por hecho ajeno. sin embargo. b. se responde por los hechos de los incapaces. “Lecciones de Derecho Civil Chileno.presunción de responsabilidad por el riego creado o provocado. Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
. En otras palabras. Editorial Jurídica de Chile. Si es incapaz. que debemos aplicar en cualquier caso similar. Que ambas partes sean capaces de delito o cuasidelito: si el que tiene a su cuidado a otra persona es incapaz. sino por un hecho propio. se debe responder por los hechos ajenos. Deberá probar esta relación la víctima. año 2007. no se aplican los artículos 2320 y siguientes. es irresponsable. Que se pruebe la culpabilidad del subordinado: la presunción no abarca la conducta del dependiente. debe vigilarla para impedirle que cause daños. p. para la doctrina más moderna. Por eso. que debemos considerarlos como menciones a vía ejemplar.
Barcia Lhemann. se responde por hechos propios.
reconocido por uno de los padres. que carece de vínculo consanguíneo con el hijo. Debemos relacionar esta disposición con los artículos 222 y siguientes. En este caso. y a falta de éste la madre. Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
. es responsable del hecho de los hijos menores que habiten en la misma casa”. b.4) Responsabilidad del subordinado. 224.. Se trata de una aplicación del principio de reparación del enriquecimiento sin causa. Se trata del distingo entre la “obligación a la deuda” y la “contribución a la deuda”. Ambas responsabilidades coexisten y la víctima puede accionar contra ambos. pues resultaría injusto que la indemnización sea soportada. cuando sus padres viven separados: en este caso. pero luego. por el patrimonio de una persona distinta de aquella que realizó el hecho dañoso. Con todo. podrá repetir en contra del autor del ilícito civil. a la madre.8
Cabe señalar que de acuerdo al artículo 224.el padre. el cuidado personal de la crianza y educación de sus hijos. inciso 1º. b. el tercero civilmente responsable puede quedar exento de responsabilidad. último inciso. 2º Situación del hijo que tiene filiación indeterminada: si el hijo no ha sido reconocido por ninguno de sus padres. pues violentaría al otro cónyuge.Por tanto. 2º). Hay casos especiales sin embargo: 1º Situación del hijo que goza de filiación no matrimonial: el cuidado personal del hijo no concebido ni nacido durante el matrimonio. 225. La responsabilidad por el hecho ajeno no excluye la del autor directo del hecho ilícito. En este caso. y  Cuando el que perpetró el daño. si el padre o la madre fuere persona casada. o al padre o madre sobreviviente. el artículo 2321 establece una excepción a esta regla. Dos requisitos deben concurrir para hacer efectiva la responsabilidad de los padres:  Que el hijo sea menor de edad.6) Responsabilidad de los padres. estableciendo una presunción de derecho. quien responde por los hechos de otro que depende del primero. era capaz de delito o cuasidelito. De conformidad a lo dispuesto en el artículo 2325. Lo anterior es razonable. corresponde al padre o madre que lo haya reconocido (art. 3º Situación del hijo. la persona que tendrá su cuidado será determinada por el juez (artículo 224. sólo podrá llevarlo a su hogar con el consentimiento de su cónyuge (artículo 228). si prueba que empleó la diligencia o cuidado debidos: artículo 2320. en definitiva. toca a la madre el cuidado personal de los hijos (art. lo hizo sin orden de la persona a quien debía obediencia. siempre y cuando se cumplan dos requisitos:  Cuando el que perpetró el daño. el que se le impusiere aceptarlo en el hogar común.  Que habite la misma casa que el padre o madre. referidos al cuidado personal y la educación de los hijos. estamos ante una atribución legal del cuidado personal del hijo..5) Acción del tercero civilmente responsable contra el autor del daño. b. toca de consuno a los padres. El inciso 2º del artículo 2320 establece que “. 2º). según veremos. El tercero civilmente responsable deberá indemnizar a la víctima. inciso 1º). según el artículo 2319. tendrá derecho para ser indemnizado sobre los bienes del segundo.
el hecho debe provenir “conocidamente” de estas causas.  Que el pupilo sea capaz: si el pupilo es incapaz.9) Responsabilidad de los artesanos y empresarios. siendo indiferente que habiten en la casa de sus padres.el tutor o curador es responsable de la conducta del pupilo que vive bajo su dependencia y cuidado”.los jefes de colegios y escuelas responden del hecho de los discípulos. es decir. Bien podría ocurrir que se aplique a los directivos de instituciones de educación superior.
. b. De acuerdo a lo dispuesto en el artículo 428 del Código Civil. Para que el guardador sea responsable. durante los viajes de estudio o visitas que efectúe bajo la dirección de los aludidos jefes. probando el jefe de colegio o escuela que no le fue posible evitar el hecho ilícito y que empleó toda la diligencia o cuidado necesarios. Señala el inciso 3º del artículo 2320 que “. centros de formación técnica. Establece el inciso 4º del artículo 2320 que “..8) Responsabilidad de los jefes de colegio y escuelas. institutos profesionales y universidades. La expresión “colegios y escuelas” no debe interpretarse como relativa sólo a la enseñanza primaria y secundaria. b. el artículo 2321 establece una presunción de derecho. cuando el discípulo esté bajo su cuidado: mientras el discípulo permanezca en el establecimiento. b. sino probándosele culpa.. salvo que el pupilo esté bajo el cuidado de otra persona. la responsabilidad recae sobre los tutores o curadores generales. el guardador podrá eximirse de responsabilidad probando que no pudo impedir el hecho. bastando en este caso que sean menores.. esta responsabilidad no afectará a los guardadores a quienes solamente incumbe la gestión de los bienes del pupilo. habrá responsabilidad para el jefe de colegio o de escuela. deben cumplirse los siguientes requisitos:  Que el pupilo viva bajo la dependencia o cuidado del guardador: en consecuencia. El artículo sólo alude a los “discípulos”.. rige lo mismo que indicamos respecto del padre. Por lo tanto. pese a que ejercitó la autoridad derivada de su cargo y empleó el cuidado a que estaba obligado. como también estamos ante una presunción simplemente legal. Cabe señalar que habrá responsabilidad para el jefe escolar. El hecho debe provenir de la mala educación dada al hijo o de hábitos viciosos que le dejaron adquirir sus padres.7) Responsabilidad de los tutores o curadores. etc. mientras están bajo su cuidado”. Pero además. puede destruirse la presunción. como los curadores de bienes. no será responsable el guardador. En este caso.No obstante que la anterior es una presunción simplemente legal. sin agregar que deben ser menores de edad. En todo caso. Como en los dos casos anteriores. aún cuando el discípulo sea mayor de edad. corresponderá a la víctima probar que el hijo recibió una mala educación o que los padres lo dejaron adquirir hábitos viciosos.
o contra el dueño del vehículo. podrá accionar. cuando el criado actúa “en el ejercicio de sus respectivas funciones”. Como en los tres casos anteriores. En otras palabras. El dueño de un vehículo será solidariamente responsable con el conductor. mientras cumplen con su jornada laboral. mientras estén bajo el cuidado de los primeros)”. en virtud del derecho común. si acredita que le fue tomado contra su voluntad o sin autorización expresa o tácita. y  Que empleó la autoridad inherente a su condición y el cuidado de una persona prudente para lograr que el sirviente ejerciera sus funciones con propiedad. El amo es responsablemente solamente en los actos ejecutados por el sirviente a condición de que el hecho ilícito se verifique mientras desempeña sus labores o cumple sus órdenes. en el mismo caso (o sea. a su arbitrio. o sea. Para que respondan los artesanos o empresarios. en el ejercicio de sus respectivas funciones”. puede coexistir con la que establece el artículo 2320. trabajadores de casa particular. por tanto. criados o dependientes.  Que el amo no tenía medio de prever o impedir el ejercicio abusivo de sus funciones por parte del sirviente. Se denomina amo a la persona que tiene a su servicio empleados domésticos. o sea. cesa la responsabilidad del artesano o empresario.. c) Responsabilidad por el hecho de las cosas.10) Responsabilidad de los amos. o en lenguaje contemporáneo. b. es necesario:  Que los aprendices o dependientes estén bajo el cuidado del artesano o empresario. Dispone el artículo 2322 que “Los amos responderán de la conducta de sus criados o sirvientes. contraviniendo sus órdenes y atropella a un transeúnte. La responsabilidad del dueño del vehículo es sin perjuicio de la que quepa a otras personas. si el chofer sustrae el automóvil de su patrón. hecho que deberá probar la víctima. El amo puede eximirse de responsabilidad probando:  Que el criado ejecutó sus funciones de un modo impropio. Sin embargo. No cabe al amo responsabilidad por los actos ajenos a las funciones del criado o que importan un abuso de las mismas. por los daños que ocasione. como por ejemplo.los artesanos y empresarios del hecho de sus aprendices o dependientes. La víctima. acreditando que no pudo impedir el hecho ilícito. responden también “. b.
. no obstante su cuidado y haber ejercitado su autoridad.11) Responsabilidad del dueño de un vehículo. contra la persona que tenga al conductor a su cuidado.  Que se trate de hechos realizados por los aprendices o dependientes mientras están bajo el cuidado del artesano o empresario. el propietario del vehículo puede eximirse de responsabilidad.. lo que quiere decir que cumplan una actividad laboral bajo subordinación o dependencia.Conforme al inciso 4º del artículo 2320.
Se trata por tanto de una obligación simplemente conjunta.2) Situación. Si el edificio pertenece en común a varias personas. vale decir. o en general. deberá esta probarse por la víctima.1. su deterioro debe causar el daño. c. con el mérito de dicho informe. inciso 2º).2) Daño causado por una cosa que cae o es arrojada de la parte superior de un edificio. sólo en ellos puede presumirse culpabilidad y en cualquiera otro. es decir.c. Se refiere a este caso el artículo 2323. deben complementase con las contempladas en el párrafo 7º de la Ley General de Urbanismo y Construcciones. Deben cumplirse los siguientes requisitos: La cosa que ocasiona el daño.1) Daño causado por la ruina de un edificio. su caída o destrucción.1) Fundamento. la ley se limita a señalar algunos casos en los cuales se presume culpabilidad del que las tiene a su cuidado. artículos 148 a 157. el daño que produzca la cosa denotaría omisión o falta de cuidado y por ello la ley entra a presumir la culpabilidad de quien tenía a su cargo la cosa. A diferencia de lo que ocurre con la presunción general de culpabilidad por el hecho ajeno. c. cuando el edificio pertenece a una comunidad. y c.2) Casos en que se presume culpabilidad por el hecho de las cosas. debe ser un edificio. y que adhiera permanentemente al suelo. disponer el Alcalde la demolición de la construcción ruinosa.  El daño debe tener por origen la ruina del edificio. destinada a la habitación o a fines análogos. a prorrata de sus cuotas de dominio (artículo 2323.2. El propietario o la persona que se sirve de la cosa debe vigilarla y mantenerla en el estado de que no cause daño. de una persona que se encuentra bajo vigilancia o cuidado (artículo 2320).2. una obra fruto de la industria humana. faltado al cuidado de un buen padre de familia.1) Daño causado por la ruina de un edificio.  La víctima del daño deberá probar que se cumplen estos tres requisitos.1) Requisitos.2. Se es responsable también del hecho de las cosas de que una persona es dueña o que están a su servicio.3) Daño causado por un animal. Por tanto. c. tratándose de las cosas. se establece que hecha la denuncia. se dividirá entre ellas la indemnización. Las normas del Código Civil acerca de la ruina de un edificio. Esta norma constituye una excepción a la
. De tal forma.1.  Que el dueño haya dejado de hacer las reparaciones necesarias. Se contemplan en la ley tres casos: c.2.2. c. la Dirección de Obras deberá proceder a inspeccionar el inmueble y si correspondiere. c. En ellas.2.
se derribará el edificio o se hará la reparación a su costa. De conformidad a los artículos 932 a 934. y particularmente el inciso segundo del último.5) Ruina de un edificio por defectos de construcción.3) Situación si la víctima es un vecino. distinguimos. Si el daño del edificio no fuere grave. el vecino.2. en cierta forma. no lo hubiera derribado. no tiene derecho a indemnización. a menos que el empresario o las personas empleadas por él hayan debido conocer el vicio del suelo en razón de su oficio. y que está regulada en el artículo 2003 del Código Civil. como “aquél por el cual una persona llamada empresario toma a su cargo la construcción de un edificio por un precio prefijado”9. por vicio de construcción o por vicio del suelo o por vicio de los materiales. bastará que el demandado rinda caución de resarcir todo perjuicio que por el mal estado del edificio sobrevenga.1. 184. por su negligencia en acudir a la justicia para evitarlo. Editorial Jurídica Ediar-ConoSur. c. Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
.4) Exención de responsabilidad. en todo o en parte. Se vincula esta materia con el contrato de empresa. si el querellado no cumple el fallo judicial. si se configura el caso previsto en el artículo 934: si el edificio cae por caso fortuito (como avenida.  puede demandar para el que el juez mande inmediatamente reparar el edificio.1. sin el mal estado del edificio. si estuviere tan deteriorado que no admita reparación. c. cuando tema que la ruina de un edificio le pueda provocar perjuicio:  puede demandar para que el juez mande al dueño derribar el edificio.2.del artículo 2317. Arturo. para reclamar indemnización. ● Normas del Código Civil. En uno u otro caso. Se puede definir. porque se parte del supuesto que el daño se produjo.
Alessandri Rodríguez. cuando el delito o cuasidelito ha sido cometido por varias personas. si no estuviere tan deteriorado. p. Se trata del sistema de obra a precio alzado. De lo contrario. no habrá lugar a la indemnización. 1988.1. “De Los Contratos”. El artículo 932 otorga al vecino dos acciones. Si el edificio perece o amenaza ruina. ii) Tratándose de los vicios del suelo: será responsable en principio el dueño. deberá haber interpuesto previamente la querella posesoria de denuncia de obra ruinosa. conforme al inciso 1º del artículo 2003. que establece un caso de solidaridad pasiva. El artículo 2323 precisa que no hay responsabilidad. c.2. consistente en una modalidad del contrato de arrendamiento de obra. para determinar quien es responsable: i) Tratándose de los vicios de construcción: será responsable el empresario. rayo o terremoto). salvo si se prueba por el afectado que el caso fortuito. en los cinco años subsiguientes a su entrega.
se extienden a los que se encargan de la construcción de un edificio en calidad de arquitectos (artículo 2004 del Código Civil). Se trata. él responderá. Se trataba de un contrato a suma alzada. la vida en sociedad impone por igual a todos quienes deciden desarrollar una actividad susceptible de causar un daño. alude al “número” tres del artículo). de fecha 20 de diciembre de 2010. quien encarga una obra no está necesariamente obligado a responder por los daños causados por quien. Así entonces. los constructores serán responsables por las fallas. Las reglas del Código Civil. en cambio.  En el caso anterior. establece:  El propietario primer vendedor de una construcción será responsable por todos los daños y perjuicios que provengan de fallas o defectos de ella. 11 El precepto.Tratándose de los vicios de los materiales: será responsable el empresario. Las reglas enunciadas.  Sin perjuicio de lo establecido en la regla tercera del artículo 2003 del Código Civil (el artículo 18. que hayan dado origen a los daños y perjuicios. por la Ley número 20. se entiende). si los proporcionó el dueño. haya debido conocer. ser cuidadosos y adoptar las medidas de seguridad y prevención eficaces y eficientes para prevenirlo o evitarlo. por los daños ocasionados a terceros a consecuencia de la ejecución de la misma. deben examinarse por los jueces del fondo las circunstancias que configuran el hecho particular que se encuentra sometido a juicio. sin embargo. que en principio. en los últimos años. indudablemente. referido a la Ley General de Urbanismo y Construcciones. Vigésimo-octavo: Que. en dos oportunidades: primero. por la Ley número 20. por su oficio. condenó solidariamente al pago de indemnización de perjuicios. entonces. respecto de la Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
.  Los proyectistas serán responsables por los errores en que hayan incurrido. si él los proporcionó.  En el caso de que la construcción no sea transferida. esta responsabilidad recaerá en el propietario del inmueble respecto de terceros que sufran daños o perjuicios como consecuencia de las fallas o defectos de aquélla. a cambio de un precio. el propietario podrá repetir en contra de quienes sean responsables de las fallas o defectos de construcción. erróneamente. no libera de responsabilidad al dueño de la obra. si de éstos se han derivado daños o perjuicios. sin perjuicio de las acciones legales que puedan interponer a su vez en contra de los proveedores. ● Normas de la Ley General de Urbanismo y Construcciones. fue modificado. debe dejarse sentado de antemano por esta Corte. sea durante su ejecución o después de terminada. quien también podría tenerla. por el cual se encomendó la construcción de una obra a emplazarse en un terreno ubicado en la ciudad de Coquimbo: “Vigésimo-séptimo: Que. Una sentencia de la Corte de Apelaciones de La Serena.11
Este precepto. del año 1976. o que conociéndolo. y después. de un caso de responsabilidad civil extracontractual. a la empresa que había encargado la obra y a la constructora que la ejecutó. fabricantes y subcontratistas. errores o defectos en la construcción. junto con el constructor. destinado a proteger a los adquirentes de viviendas o construcciones nuevas. no haya dado aviso oportuno (al dueño.016 (publicada en el Diario Oficial de fecha 27 de mayo de 2005). la ejecuta en calidad de constructor.443 (publicada en el Diario Oficial de fecha 23 de noviembre de 2010). salvo que el vicio sea de aquellos que el empresario. cuyo artículo 1810. incluyendo las obras ejecutadas por subcontratistas y el uso de materiales o insumos defectuosos. para determinar en cada caso concreto la eventual responsabilidad civil de quien ha encargado una obra material. debemos complementarlas con las del Decreto con Fuerza de Ley número 458.
según se declaró a fojas 561 y siguientes. siendo las normas legales aplicables a su respecto. Redacción de la sentencia por abogado integrante Sr. descansa en las normas civiles sobre responsabilidad civil extracontractual cuasidelictual. que se trata de un caso de responsabilidad objetiva que afecta al propietario en su condición de tal. La responsabilidad civil a que se refiere el artículo 18º. de acuerdo con las reglas generales (res inter alios acta).A.. el inciso primero del artículo 2320 en relación con el artículo 2329 inciso primero. pero a la vez demostrativo de esa falta de vigilancia y atención. Trigésimo-primero: Que todo lo anteriormente concluido. Tratándose de personas jurídicas. pese a contar con la autoridad y con los medios técnicos adecuados para haberlos previsto e incluso evitado. fundantes de su propio deber resarcitorio. 
Las personas jurídicas serán solidariamente responsables con el profesional competente que actúe por ellas como proyectista o constructor respecto de los señalados daños y perjuicios. Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
.legisnews. sea directamente o a través de la empresa de inspección técnica especialmente contratada por ella (Micin MSN Consultores). la responsabilidad de la empresa demandada La Polar S. proviene de no haber cumplido en su calidad de mandante de la obra. ambos del Código Civil. prescribirán en los plazos que se señalan a continuación:
demandada La Polar S. provienen de un mal cálculo o diseño del proyecto. en su calidad de propietario de la obra encargada. a disposición de los interesados. una nómina que contenga la individualización de los proyectistas y constructores a quienes pueda asistir responsabilidad de acuerdo al citado artículo 18º. referencia alguna al episodio del día 23 de noviembre de 2005. no existen elementos técnicos claros. que significó el grave daño sufrido por la propiedad de los demandantes. por no haber cumplido con su deber de vigilancia (culpa in vigilando).A. en cuanto se acredite la ocurrencia de un daño derivado causalmente de la ejecución de la obra ordenada. resultando inentendible. unido ello al desconocimiento acerca de su ocurrencia por parte del representante de la empresa que actuó como inspector técnico de obra. Las condiciones ofrecidas en la publicidad. es posible determinar la responsabilidad legal de la empresa La Polar S. que de acuerdo con las normas legales contenidas en la Ley General de Construcción y Urbanismo (artículo 18) y su Ordenanza (artículo 1. Los planos y especificaciones técnicas definitivos.3). el reproche jurídico que toca realizar a la empresa demandada La Polar S.A. de las especificaciones técnicas o de los planos aportados por la misma empresa. pero igualmente debe señalarse por esta Corte. deberá individualizarse a sus representantes legales. Vigésimo-noveno: Que. “Boletín diario de jurisprudencia chilena”. se entenderán incorporadas al contrato de compraventa. tratándose de personas jurídicas que se hayan disuelto. se mantendrán en un archivo de la Dirección de Obras Municipales. constituya una razón de exoneración de su propia responsabilidad. empero. lo cual demuestra a la luz de dicha normativa. Daniel Hurtado Navia. que no existiera en el Libro de Obra respectivo. respecto de los demandados.” : www. y que lo obliga frente a terceros por el solo ministerio de la ley –sin perjuicio de su derecho a repetir-. se hará efectiva respecto de quienes eran sus representantes legales a la fecha de celebración del contrato. la que para tales terceros resulta inoponible si no han concurrido expresamente a aceptarla. Las acciones para hacer efectivas las responsabilidades a que se refiere el artículo 18º... sin que la existencia de una empresa subcontratada para la labor de fiscalización de la obra. El propietario primer vendedor estará obligado a incluir en la escritura pública de compraventa. e independiente de cualquier cláusula de liberación de responsabilidad. esto es. inequívocos y concluyentes allegados a la presente causa que permitan estimar que los daños causados a la propiedad de los demandantes.A.com.2. debe entenderse como una responsabilidad culpable por el hecho propio.. por los daños y perjuicios que fueron ocasionados con motivo de la ejecución de la obra o ‘durante su ejecución’. Trigésimo: Que. un efectivo control y vigilancia preventiva de la labor realizada por la empresa contratada y encargada de la obra. como asimismo el Libro de Obras a que se refiere el artículo 143 de la Ley General de Urbanismo y Construcciones. sobre la empresa contratada que causó los daños.
En el plazo de diez años. se tramitarán conforme con las reglas del procedimiento sumario establecido en el Título XI del Libro III del Código de Procedimiento Civil. cuando se trate de fallas o defectos de los elementos constructivos o de las instalaciones.496. en los casos de fallas o defectos no incorporados expresamente en las tres hipótesis precedentes. con excepción del señalado en el tercero de los casos (elementos de terminaciones o de acabado de las obras). será aplicable el procedimiento especial para protección del interés colectivo o difuso de los consumidores establecido en el Párrafo 2º del Título IV de la Ley número 19. El árbitro deberá ser designado por el juez letrado competente y tener. “Del Procedimiento Especial para Protección del Interés Colectivo o Difuso de los Consumidores”. que se contará a partir de la fecha de la inscripción del inmueble a nombre del comprador en el Conservador de Bienes Raíces respectivo. v) Los plazos de prescripción se contarán desde la fecha de la recepción definitiva de la obra por parte de la Dirección de Obras Municipales (para tales efectos. contempla las siguientes disposiciones:  Las causas a que dieren lugar las acciones a que se refiere el artículo 18. establece: “El procedimiento señalado en este Párrafo se aplicará cuando se vea afectado el interés
El artículo 51. tendrá las facultades de arbitrador a que se refiere el artículo 223 del Código Orgánico de Tribunales. artículos 51 a 54 G. número 1.946. Párrafo 2º. en número no inferior a 50 personas.49612 no podrá ser inferior a seis propietarios. el citado organismo emite un “Certificado de Recepción Final”). iii) En el plazo de tres años. letra c). si hubieren fallas o defectos que afecten a elementos de terminaciones o de acabado de las obras.  Con todo. iii) No regirá lo dispuesto en los artículos 51 número 9. exige que la demanda sea presentada por un grupo de consumidores afectados en un mismo interés. las partes podrán someter las controversias a la resolución de un árbitro de derecho que. Por su parte. en cuanto al procedimiento. El artículo 51. cuyo Título IV. ii) El número de consumidores afectados bajo un mismo interés a que se refiere la letra c) del número 1 del artículo 51 de la Ley número 19. número 9. Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
. iv) En el plazo de cinco años. ii) En el plazo de cinco años. el artículo 19 de la Ley General de Urbanismo y Construcciones. o que no sean asimilables o equivalentes a los mencionados en éstas. 52 y 53 de la Ley número 19. debidamente individualizadas. en el caso de fallas o defectos que afecten a la estructura soportante del inmueble. cuerpo legal que “Establece normas sobre protección de los derechos de los consumidores”.  En caso de que el inmueble de que se trata comparta un mismo permiso de edificación y presente fallas o defectos de los señalados en el artículo 18. a lo menos. se ocupa “Del procedimiento a que da lugar la aplicación de esta ley y del procedimiento para la defensa del interés colectivo o difuso”. cinco años de ejercicio profesional. con las siguientes salvedades: i) Será competente para conocer de estas demandas el juez de letras correspondiente a la ubicación del inmueble de que se trate.
496. el que se refiere a la sentencia ejecutoriada que declare la responsabilidad del o de los demandados). como los llama la ley. Este procedimiento se sujetará a las normas del procedimiento sumario. Para estos efectos. / Quien ejerza sus derechos conforme al inciso primero de este artículo. quienes no efectúen la reserva de derechos a que se refiere el inciso anterior. oficiará al juez el hecho de encontrarse pendiente la declaración de admisibilidad de otra demanda por los mismos hechos.” La sentencia definitiva producirá efectos respecto de todas las personas que tengan el mismo interés colectivo. dentro de décimo día. inciso primero. Esta presentación deberá contar con patrocinio de abogado. El artículo 54 C. previo abono de la proporción que les correspondiere en las costas personales y judiciales en que hayan incurrido las personas que ejercieron la acción.Las acciones cuya admisibilidad se encuentre pendiente. contados desde el último aviso a que se refiere el artículo 54. Tanto el daño moral como la especie y monto de los perjuicios adicionales sufridos individualmente por cada demandante serán determinados de acuerdo a lo establecido en los incisos segundo y tercero del artículo 54 C de la Ley número 19. no tendrá derecho a iniciar otra acción basada en los mismos hechos. también excluido. Mientras se sustancia el juicio quedará suspendido el plazo para demandar este daño. Todas las pruebas que deban rendirse. Aquellas personas a quienes les empece la sentencia definitiva pero que no hayan ejercido la acción podrán acreditar el interés común en conformidad al inciso primero del artículo 54 C de la Ley número 19. limitándose el nuevo juicio a la determinación del monto de los mismos. el tribunal ordenará al demandante que. para que se hagan parte. En este juicio. para perseguir la responsabilidad civil derivada de la infracción en un juicio distinto. se apreciarán conforme a las reglas de la sana crítica (…) 9.” El artículo 52. informe a los consumidores que se consideren afectados. dispone en sus incisos 2º y 3º: “Dentro del mismo plazo (noventa días corridos. El artículo 54 C citado. establece: “Los
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. con excepción de los artículos 681.. no se exigirán por ende en la materia que estamos analizando. Tales requisitos o “elementos”.496. Del mismo modo. contempla los requisitos que deben reunirse. Las indemnizaciones podrán extenderse al lucro cesante y al daño moral. Dicho de otro modo: no queda limitada la indemnización al daño emergente. los interesados podrán hacer reserva de sus derechos. se acumularán de acuerdo a las reglas generales. 684 y 685 del Código de Procedimiento Civil y con las particularidades que se contemplan en la presente ley. esto es. para que el tribunal declare la admisibilidad de la acción deducida para cautelar el interés colectivo o difuso de los consumidores. el Servicio Nacional del Consumidor. El artículo 53. sin que sea posible discutir la existencia de la infracción ya declarada. mediante publicación de al menos dos avisos en un medio de circulación nacional. la sentencia dictada conforme al artículo 53 C producirá plena prueba respecto de la existencia de la infracción y del derecho del demandante a la indemnización de perjuicios. no tendrán derecho a iniciar otra acción basada en los mismos hechos.iv)
colectivo o difuso de los consumidores. dispone que una vez ejecutoriada la resolución que declaró admisible la acción. si lo estiman procedente.
La Ley General de Urbanismo y Construcciones responsabiliza a los constructores de los perjuicios que con motivo de la construcción originaren a terceros. puesto que siempre una persona debe arrojar la cosa en cuestión.496. Se acumularán al juicio colectivo los juicios individuales que se hubieren iniciado. que de otra manera se habría visto privada de toda reparación posible. que se ofrezcan garantías razonables del efectivo cumplimiento de las obligaciones que se contraen. c. se podrá practicar la notificación de la demanda conforme a lo establecido en el artículo 44 del Código de Procedimiento Civil. no exige ni siquiera una vinculación material con el daño. si no fueren de ejecución instantánea y que no se contemplen condiciones discriminatorias para alguno de los actores. sino por el hecho ajeno. en realidad no se responde por el hecho de las cosas. un caso de responsabilidad objetiva subsidiaria: obligación de reparar un daño sin atender ni a la causa física que lo provoca ni al elemento subjetivo (dolo o culpa) de la responsabilidad. no se presume la responsabilidad del constructor. Nada impide sin embargo singularizar la responsabilidad en una o más personas determinadas. si son varios los demandados. En los contratos que se perfeccionen a partir de la publicación de la Ley número 19. En todo caso. Basta que la
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c. La responsabilidad recae sobre todas las personas que habiten la misma parte del edificio desde la que cayó o se arrojó la cosa. si se acreditó que el hecho acaeció exclusivamente por dolo o culpa de las mismas. Se precisa que tratándose de cosas que se arrojan. el cual quedará sin efecto por el solo hecho de la presentación de la demanda colectiva.vi)
interesados deberán presentarse a ejercer sus derechos establecidos en la sentencia. y debe probarse que el daño se ocasionó por dolo o culpa. siempre que ellas cuenten con la aceptación de los dos tercios de los demandantes. Esta responsabilidad objetiva. contados desde el último aviso. ante el mismo tribunal en que se tramitó el juicio. Cuando no es posible probarlo. Serán aprobadas por el tribunal las propuestas de conciliación para poner término al proceso formuladas por la parte demandada.1. el legislador privilegia la situación de la víctima. en cualquiera de ellos. En este caso. a menos que en éstos se haya citado a las partes para oír sentencia.” En caso de no ser habido el demandado.2. 2328. Acogida total o parcialmente la demanda deberán imponerse las costas a la parte demandada y.2. dentro del plazo de noventa días corridos. reparación o demolición. se genera. en el domicilio que haya señalado el propietario primer vendedor en las escrituras de compraventa suscritas con los demandantes y. muy excepcionalmente. en opinión de Rodríguez Grez. no será impedimento para demandar colectivamente el que se haya pactado compromiso de arbitraje. corresponderá al tribunal determinar la proporción en que deberán pagarlas. en caso de ser varios.2) Responsabilidad por el hecho de la cosa que cae o es arrojada de la parte superior de un edificio: art. Los responsables dividirán entre sí la indemnización.6) Daños causados por un edificio en construcción.
Se podría decir que el riesgo es inherente a los edificios en altura. puede ocurrir que algunas especies de animales bravíos o salvajes no lo sean (como la mayoría de las aves). Con todo. La responsabilidad no tiene otro fundamento que el interés social y el amparo a quienes sufren el daño. ciertos canes de razas particularmente agresivas. de que no se reporta utilidad para la guarda o servicio de un predio. Por lo mismo. y si alegare que no le fue posible evitar el daño. Pero si el dueño informó al usuario del animal del vicio. De tal forma. c. domésticos y domesticados. con mediano cuidado. éste no tendrá derecho a repetir contra el primero. pues no se admite probar que fue imposible evitar el daño. si bien es probable que un animal bravío o salvaje sea al mismo tiempo fiero (como un puma o un tigre). Debemos tener presente aquí lo dispuesto en el art. es la mantención de un animal fiero. Al efecto. y sólo se responderá si el daño causado por el animal tiene como antecedente la culpa del tenedor. es el animal no domesticado. en esta hipótesis. será siempre imputable al que lo tenga. la responsabilidad se transformará en subjetiva. si el daño fue producto de un vicio del animal que el dueño.” De los daños responderá quien tenga el animal. la que justifica la responsabilidad que se le impone el tenedor del animal. debió conocer o prever. 2327 establece que siempre se responderá por el daño causado por un animal fiero. En cuanto a los domésticos y domesticados. En estos casos. dándose los supuestos del artículo 2327 (que se trate de un animal fiero y que no esté destinado a la guarda o servicio de un predio). son animales domésticos pero al mismo tiempo podrían ser fieros.cosa haya caído o haya sido arrojada de una parte del edificio para que la responsabilidad afecte a todos quienes moran o residen en él. Se trata. su responsabilidad cesará. es menos probable que sean fieros.Acción para perseguir la responsabilidad extracontractual. 2328 concede una acción popular.
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. Pero tal persona tiene derecho a repetir contra el dueño. aún por los daños ocasionados por éste después de haberse soltado o extraviado. que define qué se entiende por animales bravíos o salvajes. El art. es decir. por ende. La disposición establece una presunción de derecho. como señala Rodríguez Grez.3) Responsabilidad por el hecho de los animales: artículos 2326 y 2327. pero no imposible.. de un caso de responsabilidad objetiva. El art. Con todo. sea o no su dueño y se sirva o no de él. no operaría la hipótesis de responsabilidad objetiva. no se aceptará probar por alguno de los moradores que él adoptó medidas de seguridad de tal naturaleza que excluían absolutamente la posibilidad de ser autor del daño. Según el Diccionario de la Lengua Española. Responde el dueño del animal. 10. siempre que de éste no se reporte utilidad para la guarda o servicio de un predio: “El daño causado por un animal fiero. Es este un caso típico de responsabilidad objetiva. En efecto. no será oído. Pero si el animal fiero reporta beneficio. si acredita que adoptó todas las providencias para impedir el daño. La misma responsabilidad recae sobre el que se sirve de un animal ajeno. creando una situación de riesgo de la que no se obtiene beneficio alguno. destinada a evitar la caída de la cosa. que cualquier persona puede interponer. como usualmente los perros están adiestrados para resguardar un predio. Así. la responsabilidad será objetiva.2. animal fiero. 608. tampoco puede plantearse una regla general. sino la regla general de la responsabilidad subjetiva.
debemos distinguir:  Daño en las cosas: la acción corresponderá a las personas mencionadas en el artículo 2315. En otras palabras. que hayan resultado menoscabados. ii) Asimismo. si el daño irroga perjuicio a su derecho de usufructo o de habitación o uso. los titulares de derechos reales son igualmente meros tenedores de la cosa.” De esta manera. o su heredero. a diferencia de los titulares de derechos personales. por ejemplo. debemos distinguir:  En los casos de daño contingente que por imprudencia o negligencia de alguien amenace a personas indeterminadas: se concede acción popular (en este caso. el depositario. la obligación de indemnizar los perjuicios: artículo 2314.  En los casos en que el daño amenazare solamente a personas determinadas. Debemos determinar quienes son sujetos activos y pasivos de la acción: a) Sujeto activo de la acción Es en primer lugar el que ha sufrido un daño. sino el usufructuario. Se trata de titulares de derechos personales. como el arrendatario. los meros tenedores de la cosa. Al segundo caso se refiere el artículo 2333. derecho a recompensa). Debemos precisar. Cabe subrayar que el requisito de la “ausencia del dueño” sólo opera si el demandante fuere un titular de un derecho personal. pero sólo en ausencia del dueño. Puede también pedirla en otros casos el que tiene la cosa con obligación de responder de ella. sólo alguna de éstas podrá intentar la acción. también puede interponer la acción el que teme verse expuesto al perjuicio. En realidad.  Daño a las personas: pueden intentar la acción: i) En primer lugar. iii) Agrega el artículo 2315 que también pueden reclamar la indemnización. también podría interponerla el acreedor prendario o hipotecario. con todo. el comodatario. que concede acción para impedir un daño contingente o eventual. pero sus derechos recaen directamente sobre la cosa. aquellos que la tienen con la obligación de responder de la misma. esto es. corresponde la acción: i) Al dueño de la cosa o al poseedor de la cosa. debemos aplicar el artículo 948. es decir. Para determinar al sujeto activo. pueden demandar las víctimas indirectas.El delito y el cuasidelito producen como efecto normal. el habitador o el usuario.
. pero sólo en ausencia del dueño. la víctima principal o directa. que dispone: “Puede pedir esta indemnización no sólo el que es dueño o poseedor de la cosa que ha sufrido el daño. aquellas que experimentan un daño a consecuencia del experimentado por la víctima principal (son las llamadas “víctimas por repercusión”). Al respecto. ii) A todos los que tenían derechos reales en ella o con relación a ella. la acción puede interponerse cuando el daño se ha producido o para impedir que el daño acontezca. asimismo. que la enumeración del artículo no es taxativa y que la acción.
el propio artículo 2316 establece dos reglas fundamentales a este respecto: i) Se responde hasta concurrencia del beneficio obtenido por el que se aprovecha del dolo ajeno sin ser cómplice en él (regla similar en materia contractual: artículo 1458).
b) Sujeto pasivo de la acción. 
. para delimitar la responsabilidad. no concurra en él la intención de obtener indebidamente el provecho que lo obliga a reparar. señala Rodríguez Grez. inciso 2°. Concluye Rodríguez Grez que en el caso del artículo 2316. puesto que la responsabilidad se impone por el solo hecho de recibir un beneficio o provecho del dolo ajeno. por negligencia o imprudencia. quedaría liberado de toda responsabilidad. obtiene un beneficio que no le corresponde. se consagra un caso de responsabilidad objetiva pero que no está fundado en la teoría del riesgo. el cómplice responde por el total de los perjuicios: artículo 2316. y el que obtuvo provecho de él. Las reglas son idénticas. como si un comerciante.  Contra las personas civilmente responsables.iii)
También pueden intentar la acción los herederos de la víctima. debe relacionarse con el artículo 1458. lo que. cobra una comisión que no se ha pactado y la comparte con uno de sus socios. sino en la reparación del enriquecimiento injusto. En ambas. De dos maneras puede accionar el heredero: 1) Invocando la acción que le correspondía al causante. cuando una persona. si la cosa no es reivindicable (artículo 2303 del Código Civil). pues no hay dolo sino culpa. hay responsabilidad objetiva. debe considerarse como autor no sólo al que ocasionó el daño. se dispone en el artículo 2315. sin ser cómplice en él. La ley sólo exige. que el obligado no sea cómplice en el dolo ajeno. El fundamento de estas normas se halla en la reparación del enriquecimiento injusto. La acción puede dirigirse: Contra el causante del daño: artículo 2316. inciso 2°. El concepto de “autor” es más amplio en el ámbito del Derecho Civil que en el Derecho Penal.” Es indudable que esta regla. inciso 2°. inciso 2°. consagra un caso de responsabilidad objetiva. por error imputable a él. ii) A contrario sensu. El artículo 2316. y 2) Haciendo valer la acción que. sólo es obligado hasta concurrencia de lo que valga el provecho. por derecho propio. sino también a quienes concurrieron a provocarlo en calidad de cómplices o encubridores. El que percibió la comisión puede ser perseguido por la perpetración de un cuasidelito civil o por pago de lo no debido. expresamente -aunque innecesariamente-. victima del delito. En este caso. por lo demás. Ahora bien. El Derecho no podría admitir que alguien incremente su patrimonio como consecuencia de un perjuicio correlativo de la víctima del dolo. no cabe recurrir al artículo 2316. inciso 2° del Código Civil: “El que recibe provecho del dolo ajeno. esto es. ¿qué ocurre si el provecho obtenido por el tercero proviene de un cuasidelito civil? Por ejemplo. sin atender a la situación subjetiva del obligado. Además. le corresponde como víctima indirecta. En materia de responsabilidad extracontractual.
que debe ser íntegramente resarcido. Se ha entendido que esta disposición apunta a dolo que no ocasione un delito civil. Es solidaria la responsabilidad de varias personas que han intervenido en la perpetración del delito o cuasidelito como autores. Así. serán solidariamente responsables por los perjuicios que el incumplimiento ocasione al acreedor. impone una compensación de las culpas. Se trata de casos de responsabilidad contractual. Dependerá de la magnitud del daño. si bien no libera de responsabilidad al autor. por ende. dependiendo de la gravedad de la culpa de cada cual. Sin embargo. la culpa mutua del autor y de la víctima del daño. dispone que también produce obligación solidaria de indemnización de perjuicios. respondiendo el que incurrió en la primera. “todo fraude o dolo cometido por dos o más personas”. sí la atenúa. 
Contra el que se aprovechó del dolo ajeno. ¿Puede acumularse la indemnización que se deba por el autor con otras prestaciones que se deban a la víctima por terceros con motivo del daño sufrido? ¿Puede la víctima reclamar ambas indemnizaciones o prestaciones?
. inciso 2º: se responde a prorrata de las cuotas de dominio. d) Extensión de la indemnización. no es solidaria la responsabilidad:  En el caso del artículo 2323. inciso 2º. por los dueños de un edificio que causa un daño con ocasión de su ruina.
c) Caso de responsabilidad solidaria pasiva: artículo 2317. aún cuando en proporciones diferentes. nos demuestra que si bien la culpa extracontractual no admite gradaciones y la responsabilidad dependerá de la cuantía del daño. pues de lo contrario constituiría una inútil repetición de la regla del inciso 1º del artículo 2317. si varios contratantes infringen una obligación común y media dolo en tal infracción. como los morales. La responsabilidad será compartida. En definitiva. cuando el daño se debió también o parcialmente a culpa de la víctima: artículo 2330. En consecuencia. inciso 1º: se responde en partes iguales por quienes habitan la parte del edificio de la que cae o se arroja una cosa que causa daño. Contra los herederos de todos los anteriores: ello es lógico. En otras palabras. Por su parte. Excepcionalmente. se transmite a los herederos. la indemnización deberá abarcar tanto los perjuicios materiales -daño emergente como lucro cesante-.  En el caso del artículo 2328. por lo que exceda la segunda. e) Cúmulo de indemnizaciones. La culpa más grave absorberá a la más leve. esta norma se referiría al dolo como maquinación fraudulenta o vicio del consentimiento o al dolo en el cumplimiento de las obligaciones. para el legislador no es completamente indiferente o inocua la gravedad de la culpa que exhibe el autor. el artículo 2317. Esta regla del artículo 2330. la extensión de la indemnización puede reducirse. porque la obligación de indemnizar por los daños provenientes de un hecho ilícito. cómplices o encubridores. La culpa de la víctima.
“Responsabilidad Extracontractual”. se sostiene que habría que indagar si la prestación del tercero significa o no una reparación integral del daño causado. desde el momento que ésta recibe una de las indemnizaciones -de la aseguradora. cuasicontractual o legal puede dar origen a una u otra responsabilidad indistintamente (se refiere a la contractual o extracontractual) o sólo a la contractual. 15 Celis Rodríguez. después de pagar la respectiva indemnización al afectado. 2004. Arturo. faltaría uno de los elementos de la responsabilidad extracontractual. la compañía de seguros. 59. según lo que convenga al acreedor. cuasicontractual o legal pueden demandarse conforme a las normas de la responsabilidad contractual o a las normas de la responsabilidad extracontractual. No puede hacerlo. si la reparación sólo fuere parcial.. Consiste. como señala Rubén Celis. En cambio.. Editorial Jurídica Ediar-ConoSur Ltda. si la víctima de un accidente automovilístico tiene asegurado su vehículo: ¿Puede acumular la indemnización por el cuasidelito con la indemnización que le debe la aseguradora? Se señala que la acumulación de indemnizaciones implicaría un enriquecimiento para la víctima. es decir. habría para él un enriquecimiento sin causa (…) El problema del cúmulo consiste simplemente en determinar si la infracción de una obligación contractual. Rubén. se llegaría al absurdo que el contrato cedería en la práctica en favor de un tercero extraño. 14 Debemos advertir que en nuestra doctrina. pp.Por ejemplo. causante del propio daño. para referirse en realidad a la opción de responsabilidades: cfr. y reclamar la indemnización del daño sufrido por incumplimiento de la obligación con arreglo a los artículos 2314 y siguientes en lugar de hacerlo según los artículos 1547 y siguientes? He aquí enunciado el problema llamado del cúmulo de responsabilidades. demandará al responsable del daño. si el daño que proviene de esa infracción da al acreedor el derecho de elegir entre ambas responsabilidades y demandar indemnización de acuerdo con la que más le convenga.13 Para llegar a una solución. y si el perjuicio desaparece. Si la respuesta es afirmativa. “en determinar si los perjuicios provenientes de la infracción de una obligación contractual.no habría daño en definitiva. en vez de la contractual. por la diferencia. Este problema no significa que el acreedor de una obligación contractual. Santiago de Chile. el cúmulo de indemnizaciones sería inaceptable.”15 Alessandri señalaba al efecto: “¿no sería posible al acreedor invocar la responsabilidad delictual o cuasidelictual de su deudor. en efecto. se agrega. f) Opción o concurrencia de responsabilidades14. Otro problema debatido por la doctrina. sería procedente dirigirse en contra del autor. Santiago. año 1983. 80 a 92. “De la responsabilidad extra-contractual en el Derecho Civil Chileno”. De ahí que este problema no es
En la práctica. Se contesta al planteamiento anterior indicándose que no resulta equitativo que el autor del daño resulte beneficiado de la prestación que un tercero haga a la víctima. Tomo II. Librotecnia. porque al mismo tiempo que existe un incumplimiento de una obligación hay un hecho doloso o culpable que causa daño. cuasidelictual o legal pueda acumular ambas responsabilidades y demandar una doble indemnización por el mismo daño. p. también se aludía al “cúmulo”. Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
. pues implicaría una doble indemnización o reparación del daño. Alessandri Rodríguez. cuya causa debe buscarse en la existencia de ambas responsabilidades con caracteres propios y diferentes. segunda edición. En el caso del seguro. en el ejemplo. dice relación con la opción de responsabilidades.
1547. En efecto. el cuasicontrato o la ley. Editorial Jurídica Ediar-ConoSur Ltda. inciso final). Tomo II. porque en tales casos. han determinado la culpa de que responderá el deudor.”17 Alude Alessandri a responsabilidad derivada de cuasicontratos y de la ley. como se le denomina de ordinario. Por ejemplo. Puede ocurrir entonces que esta responsabilidad y la contractual coexistan o se superpongan. La infracción de una obligación contractual. cuando “…el perjuicio que sufre el acreedor provenga del incumplimiento de una obligación comprendida en el contrato por voluntad de las partes. Señala al efecto Arturo Alessandri: “El cúmulo o más propiamente la opción entre ambas responsabilidades. sólo da origen a la responsabilidad contractual.. 17 Alessandri Rodríguez. año 1983. dadas las diversas normas que rigen a la responsabilidad contractual y extracontractual. segunda edición. o de una obligación cuasicontractual o legal preexistente entre ellas. p. pp. lo han eximido de responsabilidad o han limitado ésta en tal o cual forma. inciso final. Arturo. siempre que éste no
Alessandri Rodríguez. segunda edición. la responsabilidad será delictual o cuasidelictual. sino de opción entre una u otra. es una hipótesis de coexistencia o superposición de responsabilidades.. “De la responsabilidad extra-contractual en el Derecho Civil Chileno”. Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
. debe rechazarse. como ha dicho la Corte Suprema.”16 Como puede apreciarse. Así. es inadmisible. en el segundo sí. si no tiene por causa la violación de una obligación creada por el contrato. porque. Arturo.. Santiago de Chile. la opción de responsabilidades. 80 a 83. y 1558. por disposición de la ley o por la costumbre. que aquél se genere en el campo contractual. se ha entendido que deben aplicarse las reglas de la culpa contractual. Editorial Jurídica Ediar-ConoSur Ltda. 2314 y siguientes del C. cuasicontractual o legal. Lo que sí puede acaecer. cuasicontractual o legal. esa voluntad es ley (art. lo que ciertamente tendrá importancia. “De la responsabilidad extra-contractual en el Derecho Civil Chileno”. Santiago de Chile. supliendo o interpretando la voluntad de aquéllas (art. ¿el pasajero herido en un accidente ferroviario puede demandar indemnización en conformidad a las reglas de la responsabilidad contractual únicamente o le es lícito prescindir del contrato y demandarla de acuerdo con los artículos 2314 y siguientes del Código Civil? En el primer caso no habría lugar al cúmulo (o más bien a la opción). año 1983. Tomo II. con arreglo a los arts. aún cuando se produzca con ocasión del mismo contrato o de la obligación anterior que liga a las partes. pues podría darse el caso de que se responsabilice al deudor no obstante estar exento de responsabilidad o por haber omitido una diligencia o cuidado a que el contrato o la ley no lo obligaba. 84. postula que debe rechazarse la tesis de la opción de responsabilidades. sería destruir la fuerza obligatoria de la convención y negar toda eficacia a las cláusulas de exención o de limitación de responsabilidad expresamente autorizadas por la ley (arts.C. Ello es posible. en otros términos. Si el daño que sufre el acreedor no proviene de ese incumplimiento. la doctrina mayoritaria (sustentada por Alessandri).propiamente de cúmulo de ambas responsabilidades. no hay incompatibilidad entre la vigencia de un contrato y la comisión de un delito o cuasidelito por uno de los contratantes. la infracción a una obligación contractual. dice Alessandri. Aunque no han faltado opiniones favorables a la opción. Cuando las partes o la ley. Admitir que el acreedor pueda prescindir del contrato y perseguir la responsabilidad del deudor fuera de sus términos. 1545). 1547). cuasicontractual o legal da origen a la responsabilidad contractual únicamente: el acreedor cuyo deudor viola su obligación no podría demandarle perjuicios por esta violación con arreglo a los artículos 2314 y siguientes del Código Civil. estamos ante una hipótesis de opción de responsabilidades.
agrega Tapia. cada una de las cuales procederá dentro de sus respectivos campos: la contractual. afirmando que consiste en determinar. escoger aquella cuyo ejercicio le sea más favorable en lo concerniente a la persecución del resarcimiento del daño que se le ha inferido? Desde ya. Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
. no hay cúmulo ni opción entre ambas responsabilidades. ¿cuál es la situación del acreedor? ¿Estará él obligado a ejercitar una sola de dichas acciones determinadamente.. en circunstancias que el porteador había cumplido ya totalmente sus obligaciones contractuales.tenga ninguna relación con aquél.  cuando la inejecución de la obligación contractual constituye a la vez un delito o cuasidelito penal (Alessandri cita los artículos 470 número 1 y 491 del Código Penal). en los cuales se acepta la posibilidad de que el acreedor elija:  cuando así lo han estipulado las partes: las partes pueden estipular que en caso de incumplimiento del contrato. cuando el deudor viole una de las obligaciones estipuladas. Pues bien. Por ejemplo. si en los casos en que el hecho dañoso del deudor constituye una violación. El hecho del deudor. debido a una imprudencia de su parte. y puede disponer también de una acción delictual. puede implicar una violación de las reglas tanto contractuales como delictuales. de acuerdo con su conveniencia. pp. Proporciona algunos ejemplos: el arrendatario de un animal. Tapia expresa que el acreedor podrá optar o elegir entre el ejercicio de la acción de responsabilidad contractual y el de la acción de responsabilidad delictual. sino únicamente coexistencia o superposición de una y otra. Nada hay que se oponga a ello. 86 y 87. derivada de la violación de los artículos 2314 y siguientes del Código Civil por el arrendatario. cabe destacar a Orlando Tapia Suárez. cuando sobreviene un accidente a un pasajero. “elegir” u “optar”. En este caso. derivada de la infracción del contrato de arrendamiento por el deudor. cit. entre las que le sean más favorables para los efectos de perseguir el resarcimiento del daño que ha experimentado. En tales circunstancias. cuando así ocurre el acreedor cuenta a su favor con dos acciones para perseguir la reparación del daño que se le ha inferido: una acción contractual y otra delictual. Entre los autores nacionales de la primera mitad del Siglo XX. arbitrariamente. Precisa este problema de “opción”. El acreedor goza entonces de lo que puede llamarse “derecho de opción”. o cuando éstas no habían comenzado todavía a hacerse exigibles. le da muerte. dice Tapia. de una acción contractual. cuando ejecute un hecho doloso o culpable fuera del contrato o sin relación con él”18 Precisa Alessandri que hay dos casos. El acreedor está provisto. acciones ambas diferentes pero nacidas de un mismo hecho. el acreedor sólo podrá intentar la acción delictual. por el contrario. En estos casos. se han infringido dos obligaciones que difieren de objeto: la
Alessandri Rodríguez. Pero en tales casos. aceptada previamente la intervención de la responsabilidad delictual entre los contratantes. desde luego. la responsabilidad del deudor se regirá por la reglas de la responsabilidad delictual y cuasidelictual o que el acreedor pueda operar entre ésta o la contractual (artículos 1545 y 1547). tanto de las reglas contractuales como delictuales. Pero si el hecho constituye a la vez una infracción del contrato y una violación de las reglas delictuales. ob. hay casos en los cuales no puede operar este derecho de opción. y la delictual o cuasidelictual. al no restituir el animal arrendado al final del contrato. que postularon una tesis contraria a la sostenida por Alessandri. con todo. está facultado el acreedor para “escoger”. o podrá. Arturo. como ocurre cuando no se puede invocar ninguna infracción del deudor a sus obligaciones contractuales en la producción del daño causado.
pero en bienes o intereses de terceros. aunque ello no sea efectivo sino en ciertos casos muy específicos. año 2006. de la misma hipótesis que Alessandri califica como coexistencia o superposición de responsabilidades). el daño moral producido ha sido considerado muchas veces como fronterizo. Así sucede cada vez que se producen daños entre personas ligadas por un contrato. salud. distinguiendo entre las siguientes hipótesis: i) No hay concurrencia cuando la relación contractual ha sido simplemente la ocasión para la producción del perjuicio: esto es. por ejemplo. plantean Henry y León Mazeaud.
Cfr. porque el contractual le es desfavorable en algún sentido. Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
. iv) La concurrencia supone siempre un beneficio para la víctima: por definición.no ha sido resultado del incumplimiento sino consecuencia de actos externos al contrato. puede colocarse en el terreno contractual. Santiago de Chile. cuando el daño –y esto resulta especialmente relevante a efectos del daño moral. sino también en lo concerniente a la responsabilidad por el hecho ajeno o por el hecho de las cosas. sólo existe un problema de concurrencia cuando por la exclusión del régimen contractual que naturalmente le sería aplicable. probando que el deudor (depositario) no ha cumplido el contrato celebrado con él. el depositante tiene derecho de opción entre la responsabilidad contractual y la responsabilidad delictual. pero no encuentran su fuente en alguna forma de incumplimiento de la convención que les une (se trata. Cita Tapia un ejemplo propuesto por los hermanos Mazeaud: una persona ha recibido en depósito cierto objeto de cristal. iii) Hay concurrencia cuando el daño derivado del incumplimiento contractual es a la vez constitutivo de un daño extracontractual en el sentido de que es posible aplicarle ambos conjuntos de reglas: se trata de “casos fronterizos”. Lo anterior no sólo tiene lugar tratándose de la responsabilidad por el hecho personal del deudor. Agrega que “Los casos típicos de concurrencia son ciertamente los de los daños derivados de la culpa in contrahendo –mal denominados en Chile de responsabilidad precontractual. LexisNexis y Universidad de Concepción. En este caso. Orlando.primera obligación emanaba del contrato de arrendamiento. Esta autora subraya la necesidad de precisar cuándo estamos realmente ante casos de concurrencia o concurso de responsabilidad. la de “concurrencia o concurso”. por otra parte. la víctima mejora su posición. y un dependiente suyo. pp. que constituye por su parte una “obligación de medios”. Es una “obligación de resultado”. puede también invocar los principios de la responsabilidad delictual en contra del depositario. en verdad.19 En la doctrina más reciente. de trabajo o de prestación de servicios médicos. 627 a 637. lo quiebra a consecuencia de un descuido cualquiera. tales como vida. segunda edición. más no ya en virtud de esta calidad. En tal caso. sino en cuanto responsable del hecho de su dependiente.o los poscontractuales. correspondía al deber general de prudencia y diligencia que establecen los artículos 2314 y siguientes. La víctima recurre al estatuto extracontractual.” Destaca que se ha discutido largamente si también lo son aquellos casos en que el daño se ha producido en ciertos bienes de la persona. integridad física. y consistía en restituir la cosa al término del contrato. En todos ellos. Desde luego. Pero. ii) Tampoco se está ante un caso de concurrencia cuando el daño se ha producido por el incumplimiento. como sucede en el contrato de transporte de personas. deben aplicarse las reglas de la responsabilidad extracontractual. “De la responsabilidad civil en general y de la responsabilidad delictual entre los contratantes”. Carmen Domínguez propone emplear. Tapia Suárez. en reemplazo de la equívoca expresión “cúmulo de responsabilidades”. a quien no se le había encomendado el cuidado de dicho objeto. la segunda obligación.
Por ello. la tesis que rechaza la opción) es dogmáticamente la más correcta. el problema del concurso parte del presupuesto de que el demandante puede invocar el estatuto de la responsabilidad civil derivada de la violación de
Domínguez Hidalgo. se construya en teoría una responsabilidad dividida en dos especies. en “Estudios de Derecho Civil III. por una parte. De ahí que en contratos de adhesión. incumplimiento de un contrato y un ilícito penal). resulta incoherente que. Agrega un matiz sin embargo: frente a los cuestionamientos formulados a los contratos de adhesión o en los que se impone el contenido del contrato por una de las partes. 2007”. entendiéndose por “víctima” al “ofendido por el delito” (artículo 108 del mismo Código). y conforme a las reglas de la responsabilidad extracontractual.Comentando luego Carmen Domínguez las dos excepciones planteadas por Alessandri. Jornadas Nacionales de Derecho Civil. de conformidad al citado artículo 108 (más adelante veremos quienes son). fuente de falta de certeza y con ello de injusticia. el profesor Hernán Corral postula la legitimidad de la teoría de la opción. en la práctica se le permita a la víctima desentenderse del régimen resarcitorio que le corresponde. en realidad no estamos ante una verdadera excepción. señala: i) Que respecto de la primera (estipulación de los contratantes). Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
. so pretexto de mejorar su situación ante al daño. Alejandro Guzmán Brito (Editor científico). sin embargo. debe ser respetada en la medida que esa facultad provenga de un contrato libremente negociado y no de uno impuesto precisamente por quien se favorece de la misma. la excepción se encuentra restringida hoy en día. Si se estima que su situación en conformidad al estatuto contractual es injusta. cualquier resquicio resulta. LegalPublishing. mal puede defenderse la obligatoriedad de la cláusula. quienes tendrán que accionar exclusivamente en sede civil. 717 a 734. por efecto de la reforma procesal penal. al mismo tiempo. sino que ante la aplicación del contrato y de la plena recepción de los efectos que la libertad contractual supone para la responsabilidad. también hay matices en la actualidad: en primer lugar. mientras se mantenga un sistema dual de responsabilidad: “En efecto. podrían ejercer la opción las personas a las que se asimila a la víctima. Este autor plantea que en realidad. La víctima también podría demandar en sede civil. lo lógico es que se revise su regulación legal y se cuestionen las diferencias de trato dispensado en uno y otro ámbito de la responsabilidad. porque el acreedor que se valdrá de ella fue quien la impuso. se le defienda y entienda fundada y justificada y. opina que la elección entregada al acreedor entre la acción contractual o extracontractual de reparación de los daños que eventualmente pudieran causarse por la infracción de alguna obligación del contrato. Carmen. pues el artículo 59 del Código Procesal Penal. según veremos. esta cláusula debiera cuestionarse. ii) Que respecto de la segunda (un hecho que es. sobre el contratante más débil.”20 El rechazo a la teoría de la opción no es pacífico sin embargo en nuestros días. sólo permite a la víctima (y no a terceros) ejercer la acción civil de reparación de los daños en sede penal. Valparaíso. año 2008. el más fuerte. A falta de la víctima directa. pp. “La concurrencia de responsabilidades o el mal denominado cúmulo de responsabilidades en el Derecho chileno: estado actual”. mientras ella se mantenga y se defienda. acto seguido. En efecto. la opción sólo puede admitirse para el ofendido directo por el delito y no a los indirectos o víctimas por repercusión. Domínguez afirma que la tesis de la incompatibilidad de acciones (es decir. a la larga. Si no ha habido verdadera autonomía al contratar. pero.
aplicable a todo daño. el problema puede formularse más claramente de esta manera: si el hecho que causa el daño es. la cuestión del concurso no tendría mayor consecuencia. ante daños a un vehículo. Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
. se pregunta Corral acerca del interés práctico de este problema: ¿por qué el demandante podría estar interesado en no recurrir al estatuto contractual frente a un hecho dañoso doblemente ilícito y asilarse en el régimen extracontractual? El interés –responde. iii) Un tercer motivo por el cual un demandante podría tener interés en invocar la responsabilidad extracontractual.el problema se ha atenuado pero no desaparecido del todo. En efecto. es para impedir que se le aplique un plazo breve de prescripción que se derive del régimen contractual especial que puede considerarse aplicable. la víctima no pueda recurrir a ella y deba someterse obligatoriamente al estatuto extracontractual. total o parcialmente.pasa por constatar que las reglas del régimen extracontractual pueden ser más favorables a la víctima que las de la responsabilidad contractual. Por ejemplo. En verdad –agrega Corral. podría haber interés en invocar la responsabilidad extracontractual derivada de una
Por lo tanto. es otra razón por la cual puede un demandante tratar de que no se aplique el estatuto contractual. Puede incluir una cláusula compromisoria que someta los efectos de su incumplimiento a un juicio arbitral. Menciona varios puntos en los cuáles podría visibilizarse que es más favorable el ámbito de la responsabilidad extracontractual: i) Respecto a indemnizar el daño moral: hasta hace algunos años. en caso de vicios redhibitorios o de contratos de transporte. Recordemos que el artículo 1558 dispone que de haber culpa del deudor.21 Ahora bien. no puede admitirse que la víctima de un delito o cuasidelito. dicho límite. a la vez. que no resulta favorable para demandar. Por tanto. El contrato puede haber contemplado un domicilio convencional. Podría pensarse sin embargo que ante el reconocimiento actual de que la responsabilidad contractual incluye también el resarcimiento del daño moral. constituía un serio incentivo para que la víctima intentara desplazar o abandonar el estatuto contractual para invocar el extracontractual. por ejemplo. ii) El límite de la previsibilidad a la época de la celebración del contrato. según el artículo 1558 del Código Civil. la pregunta que debe responder el problema del concurso de responsabilidades es si es posible desplazar el estatuto contractual para aplicar. Nadie ha sostenido que. la tendencia jurisprudencial que negaba absolutamente la reparación del daño moral en la responsabilidad contractual. El contrato puede contener también cláusulas de atenuación. éste sólo responde por los daños previstos o que se han podido prever a la época de celebración del contrato. Es una limitación de la reparación del daño que no se aplica a la responsabilidad extracontractual. a la inversa. es posible que exista interés por razones de diferentes competencias judiciales. iv) También es posible que por la naturaleza del contrato o por pacto de las partes. pues el resarcimiento por daño moral se encuentra limitado por la naturaleza del contrato y de la obligación infringida. Así. infracción del contrato y delito o cuasidelito civil. pretenda invocar las reglas de la responsabilidad contractual. ¿puede la víctima reclamar la reparación fundando su pretensión no en el régimen de la responsabilidad contractual sino en el de la responsabilidad extracontractual? O sea. si el victimario y la víctima no se encontraban ligados por un vínculo contractual.un deber contractual. no sólo al moral. v) Finalmente. mientras la víctima desea que el juicio se ventile ante la justicia ordinaria. exoneración o limitación de responsabilidad que dejan de tener aplicación en el régimen extracontractual. habiendo responsabilidad contractual. el deudor sólo responda de culpa grave y el acreedor tema no poder probarla recurriendo a la responsabilidad contractual. en su sustitución el estatuto extracontractual. dice Corral.
el problema del concurso de responsabilidades tiene un interés práctico que exige que se le dé una respuesta satisfactoria. y de ellos emergen también acciones cuya causa de pedir no está constituida solamente por los hechos sino también por su calificación jurídica dentro de alguno de esos estatutos. concluye Corral. se estaría sancionando el diseño de un nuevo régimen jurídico. la segunda. existen dos estatutos legales que concurren y se superponen y no puede argüirse la obligatoriedad del contrato para oponerse a que la víctima decida ocupar el estatuto extracontractual. Por la primera. Señala Corral a continuación que tres teorías se han planteado: la teoría de la no acumulación o de la exclusión. De esta manera. Refuta a continuación la primera teoría. en el que se combinarían preceptos fuera del contexto normativo para el que fueron pensados.contravención infraccional que es de competencia de los Jueces de Policía Local. De las tres teorías. El argumento.los siguientes argumentos: i) Respecto de la pretendida fuerza obligatoria excluyente del contrato: el contrato no impide ni excluye el juego de las reglas legales que regulan las relaciones de convivencia entre las personas.sirve para desechar la teoría que piensa que el concurso se resuelve por una integración híbrida de normas. que denomina “teoría de la primacía contractual”. Es decir. las partes no han querido prescindir del estatuto general que es la responsabilidad extracontractual. ii) Acerca de la voluntad presunta de las partes de someterse únicamente al estatuto contractual: se ha dicho que el contrato debe primar porque las partes. dominante en nuestra doctrina. para el caso que concurrieran los requisitos de ésta. contractual o extracontractual. Se trata. y la teoría del cúmulo efectivo. es erróneo por varias razones: primero. de manera que aplicando el principio de la especialidad. El contrato – subraya Corral-. la víctima está obligada a recurrir al estatuto contractual. serían generales. han tenido la voluntad de descartar el estatuto extracontractual. porque la renuncia a un derecho debe ser expresa y no cabe suponerla de manera absoluta y categórica respecto de todos quienes celebran un contrato. a pesar de que haya contrato. que a falta de pacto expreso. Señala Corral que éste argumento debe rechazarse por dos razones: la primera. La tercera teoría. sin que pueda invocar el extracontractual. en vez de recurrir a los Jueces de Letras que deberían conocer del incumplimiento del contrato. en la que las partes únicamente se atienen a las disposiciones del contrato. para el caso de dolo o culpa grave (artículo 1465). no siempre un
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. correspondería la aplicación preferente del estatuto contractual. iii) Acerca de la supuesta renuncia a la acción de responsabilidad extracontractual: se ha sostenido que al celebrarse el contrato. el concurso debe solucionarse sobre la base de la elección de la víctima o demandante. las partes siguen sujetas a los derechos y deberes de todas las personas que no han contratado entre sí. de seguir tal tesis. no querido por el legislador. tanto de origen contractual como extracontractual. Corral descarta en primer lugar la tercera. por tanto. iv) Consistencia con el principio de especialidad: se ha afirmado que las normas del régimen extracontractual. sosteniendo que la voluntad presunta debiera ser la inversa: a saber. que llama “teoría de la conmixtión normativa”. Corral impugna esta afirmación. de dos acciones regidas por reglas de derecho sustantivo diferentes. al celebrarlo. que se aplicarán a elección del demandante o del juez. en base a –entre otros. De esta forma. no levanta una zona de “no derecho”. Esto –estima Corral. Mediante la segunda teoría. advierte Corral. postula que el concurso se soluciona mejor sobre la base de la mezcla de disposiciones extraídas de cualquiera de los dos estatutos. en cuanto no podría sostenerse la procedencia de esta renuncia. habría operado tal renuncia. si se produce un hecho que al mismo tiempo es un delito o cuasidelito e incumplimiento contractual. la teoría del cúmulo de opción. atendido a que la ley chilena establece dos estatutos que reglan formas diversas de obtener reparación de perjuicios.
o del principio de la especialidad o que la norma superior prevalece sobre la inferior. En otros casos.concurso normativo debe resolverse con el criterio de la especialidad. ya que las partes saben con certidumbre qué estatuto les será aplicable en caso de incumplimiento contractual: piensa Corral que este argumento no es determinante. pues habrá que analizar la intención del legislador y el espíritu de las normas implicadas. la doctrina no duda de que concurriendo varias acciones en un solo beneficiado. Seguidamente. En la concurrencia de responsabilidades. la concurrencia de responsabilidades no es más que uno de los muchos casos de superposición. Sabemos que habrá que reparar daños si cometemos un delito o cuasidelito. v) Se impediría al contratante escapar del estatuto contractual cuando éste le es desfavorable: en efecto. la culpa de la que se debe responder según el tipo de contrato o cláusulas de limitación de responsabilidad expresamente convenidas. cual es que haya una ley general que comprenda todos los casos en los que se aplica la ley especial. En efecto. cuando se pone término a un contrato en que debe restituirse una cosa a su dueño. se afirma que admitir la opción significaría permitir al contratante “escapar” de la regulación contractual y desnaturalizar su eficacia en materias tan vitales como la limitación de la extensión de los daños. Ninguno de los estatutos puede considerarse especial o general respecto del otro. pues el hecho de que pueda surgir responsabilidad extracontractual entre las personas no reduce los grados ordinarios de seguridad jurídica. éste dispone de la acción personal emanada del contrato o de la acción reivindicatoria emanada de su dominio. manteniendo cada uno de ellos un ámbito de aplicación autónomo. subraya Corral. Así. disponiendo el artículo 1627 del Código Civil que el deudor elegirá. concurrencia o concurso de normas jurídicas. algunos son resueltos directamente por la ley. Por lo demás. no corresponde aplicar en el problema del concurso de responsabilidades el argumento de la especialidad. hay una zona común de superposición. como en el caso de concurrencia entre beneficio de competencia y el derecho de alimentos. Por otro lado. Además. pueden ser neutralizados convenientemente con límites al derecho de opción. Esta obligación se mantiene. aludiendo al reconocimiento por la doctrina del concurso de estatutos normativos. En efecto. pretender que el contratante perjudicado quede en peor situación de aquel que no ha contratado no parece justo ni lógico. los autores que tratan de estas superposiciones señalan que no existen reglas precisas y de aplicación unívoca que permitan resolverlas. los supuestos de concursos normativos y de acciones no son raros en el Derecho Civil y se dan con frecuencia. aunque las partes hayan celebrado el contrato y tal circunstancia no incrementa la inseguridad. pero ambos estatutos tienen ámbitos en los que se aplican autónomamente y sin intersecciones. concluye Corral pronunciándose en favor de la teoría de la opción. Ahora bien. sino que ante una categoría de problemas normativos que se da también en otros casos y que debe solucionarse por la vía hermenéutica. Ni los criterios de que la ley posterior deroga la anterior. éste puede optar por cualquiera de ellas: por ejemplo. Se responde por Corral afirmando que nadie se escapa de un contrato por invocar otro estatuto que también debe ser aplicado al supuesto de hecho. vi) Se proporcionaría mayor seguridad jurídica: se dice que la teoría de la primacía contractual contribuye a una mayor certeza o seguridad jurídica. son definitivos para esclarecer la mejor solución del caso. Más discutible. Es un caso en que los estatutos jurídicos diversos sólo confluyen para ciertos supuestos. pues falta el supuesto propio de la especialidad.
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. sostiene que la concurrencia de estatutos de responsabilidad podría resolverse mejor si se atiende al hecho de que no estamos frente a una rareza o caso extraordinario del mundo jurídico. además. los posibles abusos que puedan cometerse por una actuación de mala fe.
la de responsabilidad contractual). ii) La opción debe ser ejercida al momento de interponerse la demanda (aunque puede aceptarse. y el daño ha sido producto de la realización de alguno de esos riesgos (en todo caso. advierte Corral que existen limitaciones sustantivas y de carácter procesal. menciona: i) Que las partes. Respecto de las limitaciones sustantivas. en opinión de Corral. pero con la carga de atenerse a los resultados de su opción. propios del Derecho Privado. Si esto es así. y si se trata de contratos de adhesión). y al realizarse el accidente. De este modo. concluye Corral. no constituye un caso extravagante o anómalo en el panorama general de concursos normativos. y tenemos en cuenta que no hay ninguna evidencia de que el legislador haya querido que en las zonas de superposición un estatuto prevalezca sobre otro. de manera explícita. En cuanto a las limitaciones procesales. inciso 2º del Código de Procedimiento Civil. Aquí. es el caso de concurso entre rescisión por vicios redhibitorios e incumplimiento resolutorio. por ejemplo. si se opta por uno de los estatutos de responsabilidad. ii) No será admisible la opción si el daño es producto de riesgos cuya asunción fue materia u objeto del contrato. cuando ella envuelva un atentado a la buena fe contractual -aunque siendo ésta una fórmula demasiado genérica. hayan pactado en el contrato la improcedencia de acudir al régimen extracontractual (con todo. Con todo.agrega Corral. la exclusión de la opción procedería. iii) La opción debe ser excluida también. ¿podría el demandante accionar después invocando el otro estatuto por el cual no optó inicialmente? Corral estima que el doble juicio debiera evitarse por la aplicación de la doctrina de los actos propios: el perjudicado por el daño tiene la opción para demandar conforme a uno de los estatutos. para el caso que el juez no la estime procedente. De esta manera. esta cláusula no tendría efectos en dos casos: si se trata de un hecho cometido con dolo o culpa grave. hecha la
. no puede el demandante variar la opción. subraya Corral que son tan importantes como las sustantivas: i) La opción por la responsabilidad extracontractual puede ser ejercida sólo por la víctima demandante. iii) Una vez notificada la demanda y trabada la litis. la afirmación de que el concurso de estatutos de responsabilidad se soluciona por la acumulación alternativa de acciones. ello ocurriría. y que la solución de la opción produce como consecuencia una mayor protección a las víctimas sin desnaturalizar la regulación contractual ni tampoco atentar contra la seguridad jurídica. de manera que si se aplican las normas de la acción redhibitoria (con sus reglas de prescripción) se excluye la acción resolutoria por incumplimiento. la víctima intenta eludir la aplicación de esta cláusula alegando el estatuto extracontractual. no procederá la opción si la convención tuvo por objeto regular la distribución de los riesgos de las actividades objeto del contrato. pareciera que la mejor solución al problema de la concurrencia es la de otorgar al demandante la posibilidad de decidir entre ambos estatutos. igual que en el caso anterior. habría que precisar en qué casos se vulneraría este principio recurriendo a la responsabilidad extracontractual-. cuando las partes expresamente han pactado exoneración o limitación de los daños para el caso de incumplimiento del contrato. no por el demandado ni tampoco por el juez. conforme al artículo 17. pues aquí sí puede invocarse el principio de especialidad. aunque no haya pacto expreso de exclusión de la responsabilidad extracontractual. Ahora bien. que el perjudicado deduzca la acción de responsabilidad extracontractual y en forma subsidiaria. o cuando se pretende agravar el grado de culpa de que el deudor respondía según las estipulaciones expresas del contrato). sólo en cuanto no se trate de condonación del dolo o la culpa grave futuras).
y se entregarán al dueño o legítimo tenedor en cualquier estado del procedimiento. Jornadas Nacionales de Derecho Civil”. la posterior invocación en un nuevo juicio del estatuto que en su momento desechó.2) Delito y cuasidelito penal y civil a la vez. deberá interponerse siempre durante el respectivo procedimiento penal. En los dos casos precedentes. g. robadas o estafadas. inciso 2º). “El concurso de responsabilidades en el Derecho de Daños chileno: defensa y delimitación de la teoría de la opción”. es contraria a sus propios actos y debe ser declarada inadmisible. inciso 1º). En este caso. Respecto del procedimiento. pp. corresponde aplicar las reglas del juicio ordinario. la víctima podrá deducir respecto del imputado todas las restantes acciones (se entiende. además de aquella a la que aludimos en el número 1) que tuvieren por objeto perseguir las responsabilidades
Corral Talciani. ii) Tratándose de las cosas hurtadas.elección. Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
. Hernán. en “Estudios de Derecho Civil V. Concepción. AbeledoPerrot LegalPublishing.1) Delito o cuasidelito exclusivamente civil. obviamente será ante el juez civil ante el cual deberá necesariamente deducirse la acción. Las reglas están contenidas en los artículos 59 y siguientes del Código Procesal Penal. 2. Las reseñamos a continuación: 1. Departamento de Derecho Privado Universidad de Concepción (coordinador). a menos que el tribunal considerare innecesaria su conservación (artículo 189. el artículo 189 del Código Procesal Penal distingue dos situaciones: i) Reclamaciones o tercerías que los intervinientes o terceros entablen durante la investigación con el fin de obtener la restitución de objetos recogidos o incautados: la resolución del juez de garantía se limitará a declarar el derecho del reclamante sobre dichos objetos. inciso 1º). inciso 1º y artículo 189. La acción civil que tenga como único objeto la restitución de la cosa. ante el juez de garantía (artículo 59. g. 2009. Demanda civil deducida directamente por la víctima en contra del responsable del delito o cuasidelito: la ley le franquea al primero dos caminos alternativos: i) Durante la tramitación del proceso penal. se dejará constancia mediante fotografías u otros medios que resultaren convenientes de las especies restituidas o devueltas en virtud del artículo 189 (inciso final del mismo). Cabe distinguir según si el delito o cuasidelito es sólo civil o si es penal y civil a la vez. Para estos efectos. Santiago de Chile. pero no se efectuará la devolución de éstos sino hasta después de concluido el procedimiento.22 g) Tribunales competentes y procedimientos aplicables. no se aplicará la regla anterior. 639 a 653. una vez comprobado su dominio o tenencia por cualquier medio y establecido su valor (artículo 189.
serían todas aquellas personas que no están comprendidas en el artículo 108. Estas personas sólo podrán accionar ante el juez civil. “víctima” no siempre es aquél que sufrió en su persona o patrimonio la comisión del hecho ilícito. La víctima podrá intervenir en el procedimiento penal conforme a lo establecido en este Código. se considerará víctima: a) al cónyuge y a los hijos. 4. y por las personas señaladas en el artículo 108. los “terceros” a los que se refiere el artículo 59 en su inciso 3º. d) a los hermanos. los siguientes derechos: (…) c) Ejercer contra el imputado acciones tendientes a perseguir las responsabilidades civiles provenientes del hecho punible. cuando la víctima o terceros que no tengan tal calidad. por ejemplo. y e) al adoptado o adoptante. si fuere distinto de aquél que lo conducía y produjo el cuasidelito). En este caso.
3. Tal sería. Demanda civil deducida por terceros o deducidas por la víctima o por terceros contra personas distintas del imputado: las acciones civiles encaminadas a obtener la reparación de las consecuencias civiles del hecho punible que interpusieren personas distintas de la víctima. un sobrino o un primo en segundo grado). la enumeración precedente constituye un orden de prelación. La víctima también podrá accionar ante el tribunal civil correspondiente. demanden a una persona distinta del imputado (como por ejemplo. un tío. agrega el artículo 109: “Artículo 109. o que se dirigieren por la víctima o por terceros contra personas diferentes del imputado. la acción se deduce ante el juez de garantía. se considera víctima al ofendido por el delito. inciso 2º).…” De esta manera. Concepto.ii)
civiles derivadas del hecho punible. entre otros. de optar entre demandar ante el juez de garantía o el juez civil. Lo mismo ocurriría.. puede concluirse que el derecho al que aludimos en el número 2. dispone el precepto: “Artículo 108. distinguimos según se trate de aquella interpuesta ante el juez de garantía o ante el juez civil:
. Para los efectos de este Código. puede ser ejercitado por el personalmente ofendido. Cabe advertir que de acuerdo al artículo 108 del Código Procesal Penal. entonces. un heredero de la víctima. y relacionándolos con lo prescrito en el artículo 59 del mismo Código. En los delitos cuya consecuencia fuere la muerte del ofendido y en los casos en que éste no pudiere ejercer los derechos que en este Código se le otorgan. b) a los ascendientes.Derechos de la víctima. En cuanto a la oportunidad para deducir la demanda civil. considerando lo expuesto en los dos artículos antes transcritos. pero siempre y cuando no se hubiere admitido a tramitación la acción civil deducida ante el juez de garantía. inciso 3º).” A su vez. Para los efectos de su intervención en el procedimiento. por ejemplo. Por ende. En efecto. deberán plantearse ante el tribunal civil que fuere competente de acuerdo a las reglas generales (artículo 59. pues en tal caso dicha acción no se podrá deducir nuevamente ante un tribunal civil (artículo 59. que tenga un parentesco en la línea colateral de tercer o cuarto grado (es decir. c) al conviviente. y tendrá. cuando se demanda al propietario de un vehículo motorizado. de manera que la intervención de una o más personas pertenecientes a una categoría excluye a las comprendidas en las categorías siguientes.
la víctima podrá solicitar por escrito al juez de garantía que decrete respecto del imputado. artículo 157). Plazo para notificar la demanda civil. cuando éste lo estimare útil. el querellante. que durante la etapa de investigación. consigna el artículo citado que con posterioridad a la formalización de la investigación. presentar la lista respectiva. se aplicará lo establecido en los artículos 183 y 184 del mismo Código. la víctima podrá preparar la demanda civil solicitando la práctica de diligencias que considerare necesarias para esclarecer los hechos que serán objeto de su demanda. El primero. Demanda civil interpuesta ante el juez civil: en este caso. profesión y domicilio o residencia. Al efecto. Este último precepto dispone. en los términos expresados en el artículo 259 del Código Procesal Penal (éste precepto exige.
. Si se ofrece rendir prueba pericial. la prescripción se considerará como no interrumpida. El fiscal ordenará que se lleven a efecto aquellas que estimare conducentes. iii) deberá deducirse la demanda civil del querellante. en cuanto a la prueba de testigos. inciso 2º. podrá deducir demanda civil. permite solicitarle al fiscal todas aquellas diligencias que se consideren pertinentes y útiles para el esclarecimiento de los hechos. solicitando alguna de las medidas previstas en el artículo 157 del mismo Código. En tal caso.2. por su parte. al deducir la demanda civil. establece la facultad para asistir a las actuaciones o diligencias que practique el fiscal. si no se deduce demanda en la oportunidad prevista en el artículo 60 en relación con el artículo 261. El inciso 2º del artículo 61 señala que también se podrá “cautelar” la demanda civil. El artículo 61 del Código Procesal Penal. con la sola limitación de que si se hubiere admitido a tramitación la demanda civil en el procedimiento penal. dentro del plazo indicado. del Código Procesal Penal). ii) cumpliendo con los requisitos exigidos por el artículo 254 del Código de Procedimiento Civil. la víctima podrá solicitar que se decrete una o más de dichas medidas (inciso 2º. apellidos. además. ordena el artículo 60: i) deducirla por escrito (lo que reitera el artículo 261. conjuntamente con su escrito de adhesión o acusación. el escrito deberá individualizar al perito o los peritos cuya comparecencia se solicite. se podrá reclamar ante la respectiva autoridad del ministerio público. Del mismo modo. y iv) deberá contener la indicación de los medios de prueba.4. según acabamos de ver). indicando sus títulos o calidades). por escrito. en su inciso 1º. El segundo artículo. una o más de las medidas precautorias autorizadas en el Título V del Libro Segundo del Código de Procedimiento Civil. los puntos sobre los que habrán de recaer sus declaraciones. y señalar. que hasta quince días antes de la fecha fijada para la realización de la audiencia de preparación del juicio oral. En cuanto a los requisitos de esta demanda. Demanda civil interpuesta ante el juez de garantía: establece el artículo 60 del Código Procesal Penal que la demanda civil en el procedimiento penal deberá interponerse en la oportunidad prevista en el artículo 261 del mismo cuerpo legal. 5.1. interpuesta ante el juez de garantía. Este precepto dispone. La demanda civil deberá interponerse siempre en el plazo previsto en el artículo 60 en relación con el artículo 261. Sin embargo. la acción podrá deducirse en cualquier tiempo. iniciada que sea la tramitación del procedimiento penal contra el imputado. cuando procediere. Si el fiscal rechazare la solicitud. no se podrá deducir nuevamente ante un tribunal civil (artículo 59. contempla la posibilidad de “preparar” la demanda civil. individualizándolos con nombre. 4. Agrega el inciso 3º del artículo 61 que le preparación de la demanda civil interrumpe la prescripción.
por el período necesario para la corrección del procedimiento. por su parte. Se considerará abandonada la acción civil interpuesta en el procedimiento penal. inciso 1º).Conforme al artículo 262 del Código Procesal Penal. tratándose de la demanda civil interpuesta ante el juez de garantía. el que en ningún caso podrá exceder de cinco días. ya comentados. Actuación del demandado. sin que hubiere decisión acerca de la acción civil que se hubiere deducido oportunamente. por escrito. el artículo 264 dispone cuáles podrán oponerse. sin suspender la audiencia. Todos los incidentes y excepciones deducidos con ocasión de la interposición o contestación de la demanda deberán resolverse durante la audiencia de preparación de juicio oral. cuando la víctima no compareciere. Respecto de las excepciones de previo y especial pronunciamiento. son la de litis pendencia y cosa juzgada. ordenará la suspensión de la audiencia. Desistimiento y abandono de la demanda civil. establece que hasta la víspera del inicio de la audiencia de preparación del juicio oral. sin perjuicio de lo establecido en el artículo 270 (artículo 63). la demanda civil no hubiere sido rectificada. en forma verbal. El artículo 68 regula el curso de la acción civil. diez días antes de la realización de la audiencia de preparación del juicio oral. 8.
. se tendrá por no presentada. En caso contrario. El artículo 67 deja en claro que la circunstancia de dictarse sentencia absolutoria en materia penal. si ello fuere posible. en los mismos términos previstos en el artículo 259. Si la demanda no fuere deducida en el citado plazo. 6. ante la suspensión o terminación del procedimiento penal. interpuesta ante el juez de garantía. Si se dispusiere la suspensión o terminación del procedimiento penal. para ordenar corregir vicios formales de los que adolezca la demanda civil. la demanda civil deberá ser notificada al acusado a más tardar. o al inicio de dicha audiencia. Este artículo. Si transcurrido dicho plazo. la prescripción continuará interrumpida siempre que la víctima presentare su demanda ante el tribunal civil competente en el término de 60 días siguientes a la resolución ejecutoriada que dispusiere la suspensión o terminación (artículo 68. En este caso. a la audiencia de preparación de preparación del juicio oral o a la audiencia del juicio oral. la víctima podrá desistirse de su acción en cualquier estado del procedimiento. sin justificación. se refiere a la facultad del juez de garantía. la prescripción continuará corriendo como si no se hubiere interrumpido (artículo 68. Conforme al artículo 64. El artículo 270. las que dicen relación con la responsabilidad civil. 7. Dispone el artículo 62 del Código Procesal Penal que el imputado deberá oponer las excepciones que corresponda y contestar la demanda civil en la oportunidad señalada en el artículo 263 del mismo Código. la demanda y la resolución que recayere en ella se notificarán por cédula y el juicio se sujetará a las reglas del procedimiento sumario. no impedirá que se de lugar a la acción civil. que debe ejercer en la audiencia de preparación de juicio oral. si fuere legalmente procedente. el acusado podrá deducir excepciones de previo y especial pronunciamiento y exponer los argumentos de defensa que considere necesarios y señalar los medios de prueba cuyo examen en el juicio oral solicitare. inciso 2º). Independencia de la acción civil respecto de la acción penal.
cuando una obligación solidaria se extingue por uno de los codeudores. Según lo acabamos de revisar. el juicio se sustanciará conforme a las reglas del procedimiento ordinario civil. la víctima podrá presentar su demanda civil ante el tribunal civil competente. inciso 4º).  La transacción: artículos 2449 y 2461. h) Extinción de la acción.2. 9. iii) Si son muchos los interesados en el negocio sobre el cual se transige. la transacción consentida por el uno de ellos no perjudica ni aprovecha a los otros. del Código de Procedimiento Civil. La renuncia afectará solamente al renunciante y a sus herederos. de conformidad a lo previsto en el artículo 680. ii) La transacción sólo surte efecto entre los contratantes. Procedimiento aplicable. por tratarse de un contrato intuitu
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. 9. la acción civil derivada de un delito o cuasidelito es renunciable. tras lo cual quedarán sin efecto si. en cuyo caso el juicio se sustanciará a las reglas del procedimiento sumario. el tribunal civil no las mantuviere (artículo 68.1. Al efecto. En estos casos.3. 9. se altera en la transacción. solicitadas oportunamente.Si en el procedimiento penal suspendido o terminado se hubieren decretado medidas destinadas a cautelar la demanda civil. dictándose la respectiva sentencia penal condenatoria y ejecutoriada. Se aplicarán también las normas del procedimiento sumario. Si. 9. número 10. Se dedujo acción penal y ésta no fue acogida. que se da respecto a cualquier medio de extinguir las obligaciones. y si ésta fue acogida o rechazada. tal constante. sin que haya novación: por regla general. el tribunal deberá continuar con el juicio para el solo conocimiento y fallo de la cuestión civil (artículo 68. éstas se mantendrán vigentes por el referido plazo de 60 días. según si se dedujo o no acción penal. hay que hacer algunas distinciones: 1° Efectos de la transacción consentida por un codeudor solidario. y para determinar su alcance. se extingue también respecto de los demás. si el juez de garantía dispusiere la suspensión o terminación del procedimiento penal. esta norma tiene especial importancia en el caso de la solidaridad. debemos distinguir. La acción encaminada a reparar el daño causado por el delito o cuasidelito se extingue por los modos generales de extinción de las obligaciones. inciso 3º). pero sí sobre la acción civil que nace de un delito. Tres modos de extinguir requieren algunos alcances:  La renuncia: a diferencia de lo que acontece con la acción penal. tratándose de la demanda civil deducida ante el juez civil. de los que se desprenden las siguientes reglas: i) La transacción no puede recaer en la acción criminal. comenzado el juicio oral. Se dedujo acción penal y el procedimiento se suspendió o terminó sin que la víctima dedujere acción civil en el citado plazo de 60 días o no se dedujo acción penal. Se dedujo acción penal y ésta fue acogida. se dictare sobreseimiento de acuerdo a las prescripciones del Código Procesal Penal.
que sostiene no ser efectivo que hubiere existido esta discusión en el seno del Derecho francés. sostiene acertadamente la sentencia de 18 de abril de 1980. Al demandar al Conservador.” Con todo. Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
. no se extiende a los otros.. T. si se trata necesariamente del momento de la comisión del hecho. viéndose perjudicado con la aparición de la hipoteca omitida. 135 a 137. la opinión de Somarriva se ve matizada por un comentario que seguidamente agrega: “Pero si éste (el daño) es el resultado de una secuencia de hechos que provocaron los daños. resumiremos los dos enfoques interpretativos que se han formulado.24 La Corte Suprema. segunda edición. los otros codeudores se liberan de la obligación (lo que guarda perfecta concordancia con los artículos 1519 y 1645). Tomo II. La primera edición es del año 1937. Alessandri sostuvo que la frase “perpetración del acto”. 2° Efectos de la transacción consentida por un codeudor solidario cuando aquélla envuelve novación: si la transacción con uno de los codeudores envuelve una novación. para dilucidar los alcances de la expresión “perpetración de acto”. dice éste autor. pp. tercera edición actualizada. el plazo no se cuenta sino desde que esos hechos terminaron. prescribía en cuatro años contados desde la fecha en que se otorgó el certificado o se practicó la inscripción y no desde que se consumó el daño. o si se trata del momento en que el daño derivado del hecho ilícito. 2ª parte. Editorial Jurídica Ediar-ConoSur Ltda. Rev. un tercero prestó dinero. Editorial Jurídica ConoSur Ltda. 24 Veremos que éste argumento es refutado por la doctrina reciente. a menos que dicha transacción envuelva una novación de la obligación solidaria.. “De la responsabilidad extra-contractual en el Derecho Civil Chileno”.23 La prescripción: según lo hemos referido. esto es. dispone el artículo 2332 del Código Civil que “Las acciones que concede este título por daño o dolo. prescriben en cuatro años contados desde la perpetración del acto.
Antonio Vodanovic H.25 Los dos casos a los que alude Alessandri. pp. que muchas veces. éste se excepcionó con la prescripción. si éste y el hecho no son coetáneos”. no coincide con la comisión del acto ilícito. Respecto del primero. si la transacción es consentida por uno de los codeudores solidarios. en la misma línea. dio un certificado de gravámenes falso. cuestión que cobra relevancia cuando el daño no es coetáneo con la comisión del hecho. secc. Arturo. “Contrato de Transacción”. Somarriva arguye que “Las dos sentencias mencionadas están de acuerdo con el artículo 2332 del Código Civil. Agregó Alessandri que nuestro Código puso fin. así. Santiago. a las discusiones suscitadas sobre este particular en el derecho francés. 522 y 523. año 1993. como en los casos referidos. Por ello.” En las líneas que siguen. el Conservador.
personae. 2ª. Es traicionar la letra de la ley pretender que el plazo se cuente desde que se ocasiona el daño. Santiago de Chile.. Sobre la base de este certificado. año 1983. son comentados por Somarriva. debía entenderse “desde el día en que se cometió el hecho doloso o culpable y no desde aquél en que se produjo el daño. concluyó que la acción de perjuicios contra un Conservador de Bienes Raíces por haber otorgado un certificado inexacto o por haber inscrito una hipoteca constituída por quien no era dueño del inmueble. se manifiesta para la víctima. la que fue acogida por la Corte Suprema en sentencia de 9 de enero de 1922. 25 Alessandri Rodríguez. 77. porque omitió mencionar una hipoteca.
la redacción que tenía en los proyectos. concluye de igual manera que Alessandri y Somarriva: “Los tribunales han resuelto que si un Conservador de Bienes Raíces da un certificado de gravamen en forma errada. Nótese que la prescripción de las acciones que nacen de los hechos ilícitos se cuenta desde la perpetración del acto. sin atender para nada al daño causado. Una norma similar contiene el Código Civil alemán. Editorial Nascimento. 28 Tapia Suárez. hubiere tenido conocimiento del daño o dolo. Basado en las explicaciones de los profesores de la Universidad de Chile Arturo Alessandri Rodríguez y Manuel Somarriva Undurraga. Fuentes de las Obligaciones”. a los treinta años de la realización del acto. pues se funda en una sentencia del año 1980. ha dispuesto que el plazo de prescripción de la acción de resarcimiento empieza a contarse desde el momento que se cometió el delito o cuasidelito que lo produjo. La primera edición del libro de Somarriva se hizo a partir de los materiales de un curso que tal profesor dictó en el año 1937. porque ahí se perpetró el delito. después de referirse asimismo al certificado erróneo otorgado por el Conservador. “Derecho Civil.pág. destacando que nuestro Código. a contar desde el día en que la víctima ha tenido conocimiento del daño y de la persona de su causante. conforme a la cual la acción de reparación prescribiría en dos años. para los efectos de la prescripción. en su parágrafo 852: “La pretensión de indemnización de cualquier daño que se derive de un acto ilícito queda excluida por prescripción a los tres años desde el momento en el que la parte perjudicada conociese el daño y la identidad de la persona responsable de la indemnización y sin considerar dicho conocimiento. al señalar claramente desde qué momento empieza a contarse el plazo de cuatro años requerido para que prescriba la acción de reparación: “El artículo 2332 del Código Civil. en cuyo artículo 60 se prescribe que la acción tendiente a obtener la reparación prescribe en un año. Tomo IV. A nuestro legislador no le interesa en absoluto. aunque no estamos en condiciones de confirmar tal sospecha (Somarriva falleció en 1988).”26 Vodanovic. que muchas veces.”28 Destaca Tapia Suárez que otras legislaciones habían adoptado un criterio diverso. 28. y que. p. prescribe en diez años. segunda edición actualizada por Ramón Domínguez Benavente. sin embargo.. ob. Concluye Tapia Suárez subrayando que “El texto actual del precepto legal que se refiere a esta materia. Antonio.”27 Orlando Tapia Suárez sigue la opinión de Alessandri y de Somarriva.” Recuerda Tapia Suárez que en el Proyecto de nuestro Código Civil del año 1853 (artículo 2496). contados desde el día en que el hecho dañoso ha tenido lugar. 319 y 320. pp. Editorial Jurídica de Chile. como claramente lo dice el artículo 2332. como en el caso citado. “Las obligaciones y los contratos ante la jurisprudencia”. y no desde la fecha que se produce el daño. contados desde que la persona a quien correspondía. Manuel.. sin perjuicio de que en todo caso podría oponerse a dicha acción una prescripción de cinco años. se contenía una norma similar a las europeas citadas. pp. se apartó del Código francés. 379 y 380. podría deberse a la pluma de Domínguez Benavente. Redactado y puesto al día por Antonio Vodanovic H. año 1984. 27 Vodanovic H. Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
. Santiago de Chile. que el daño inferido a la víctima por el hecho ilícito se produzca al mismo momento de ejecutarse éste. El matiz en la opinión de Somarriva. Orlando. o con posterioridad a su ejecución. año 1942. y es así como. cit.. el plazo
Somarriva Undurraga. como ocurre con el Código Federal Suizo de las Obligaciones. es bantante posterior al acto ilícito que lo genera. de conformidad con él. 906. Santiago de Chile. en todo caso. no conservó. en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile y se dio a la imprenta el año 1939. debe contarse el plazo de prescripción desde que se dio el certificado.
No se negaba la responsabilidad del conservador por este daño. que podríamos calificar de “moderna”. sosteniendo al respecto: “Como el precepto (artículo 2332) habló de la ‘perpetración del acto’ como momento inicial del transcurso de la prescripción.”30 Enrique Barros sostiene la misma doctrina. mal podría correr un plazo de prescripción contra el afectado. por el otorgamiento de certificados de gravámenes y prohibiciones con omisión de una hipoteca debidamente inscrita. Santiago de Chile. pero de acuerdo a la distinción antes mencionada. porque hemos señalado que es requisito de la indemnización la existencia del daño. de manera que obviamente la jurisprudencia a la que él alude. plantea que el plazo de prescripción no debe contarse desde la comisión del hecho. pero no ocurre siempre en esta forma. sino desde el momento en que el daño se manifiesta. la víctima nada puede demandar. Orlando. “Las Obligaciones”. con el mérito de ellos los acreedores habían facilitado dineros al deudor. Se funda esta tesis en el siguiente supuesto: mientras no se produzca el daño. y como hemos visto. sea o no coetáneo a este último el daño. Éste se materializa no sólo por la conducta ilícita. por la sencilla razón de que éste aún no tiene tal condición. corresponde a la primera mitad del Siglo XX. 320. se contaba el plazo de la prescripción desde el otorgamiento del certificado erróneo. ii) el daño es un necesario presupuesto del hecho ilícito. que ocurre cuando la segunda hipoteca no puede cancelarse. cual es castigar al acreedor
Tapia Suárez. pues mientras no sea visible el daño. la jurisprudencia y la doctrina entendían habitualmente que ella comenzaba a correr desde el instante de la acción u omisión imputable del hechor. René. La primera edición de su libro es del año 1941. pues no ha sufrido perjuicio. Y si todavía falta tal requisito para calificar al hecho como ilícito y generador de responsabilidad. Así se había fallado habitualmente con relación a la responsabilidad extracontractual de los conservadores de bienes raíces. año 2010. 5ª edición actualizada.de prescripción de la acción de resarcimiento es de cuatro años contados desde la perpetración del hecho ilícito. en base a tres argumentos principales: i) el absurdo de que la acción pueda prescribir antes de que se produzca o manifieste el daño. De ordinario ambos momentos van a coincidir. resulta más armónica con la función de la prescripción. Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
. aunque el daño se ocasionara posteriormente. y al tiempo de rematar la propiedad no alcanzaron a pagarse por haberse hecho presente el acreedor de la hipoteca omitida en el certificado. al hablar de perpetración del acto. pues conduce al absurdo de que la acción resulte prescrita antes de nacer. no puede entenderse que exista un hecho ilícito. y no desde la fecha del daño. cit. principio que ha sido ratificado por la jurisprudencia de nuestros tribunales. pp. Editorial Jurídica de Chile. Los hechos ilícitos se definen precisamente como las acciones u omisiones culpables o dolosas que causan daño. el Código se está refiriendo a este concepto que incluye el daño. podría calificarse de “tradicional”. y iii) la interpretación que postula el inicio del cómputo del plazo de la prescripción desde la ocurrencia del daño. ob. pues el daño no se ha manifestado. Antes de que éste se produzca. corresponde a la consumación del mismo. René Abeliuk adhiere a esta corriente. es la previa a ese año. La doctrina posterior.. 324 y 325. p.”29 La doctrina antes resumida. tomo I. 30 Abeliuk Manasevich. Esta interpretación nos parece inaceptable. y cualquiera que sea el tiempo en que con posterioridad a aquél se produzca. faltará uno de los presupuestos de la responsabilidad delictual o cuasidelictual.
Enrique. año 2004. señalando que de conformidad a los principios generales en materia de prescripción. la regla puede conducir a que la acción indemnizatoria nazca prescrita si el daño se produce o manifiesta después de ejecutado el hecho. Santiago de Chile. p. alude a la perpetración (consumación) del acto y éste supone que se reúnen los requisitos consagrados en la ley. concurren simultáneamente todos los elementos que la condicionan. “Responsabilidad Extracontractual”. Por último. si es posterior. Recientemente. Como se ha señalado (…) ello ocurre cuando concurren todos y cada uno de los presupuestos que conforman el ilícito civil (un hecho activo o pasivo del hombre. En circunstancias que el perjuicio sólo puede ser contemporáneo o posterior (y nunca anterior) al hecho que lo provoca. Santiago de Chile. que tiene por antecedente la reticencia del acreedor en hacer valer sus derechos. pp. “Lecciones de responsabilidad extracontractual”. La norma. ya que desde ese instante surge el delito civil y el derecho a la reparación…”31 Barros alude también al plazo máximo dentro del cual sería razonable deducir la acción. Editorial Jurídica de Chile. “Tratado de Responsabilidad Extracontractual”. medio ambiente) (…) La responsabilidad civil tiene por requisito fundamental el daño producido por el hecho del cual se pretende hacer responsable al demandado. 32 Rodríguez Grez. esto es. año 2007. resulta razonable asumir como límite el plazo máximo de prescripción extraordinaria.”32 La misma opinión sostienen Hernán Corral Talciani33 y Ramón Domínguez Águila34. 483. No cabe duda que así debe interpretarse la ley. la interpretación contraria carece de sentido a la luz de las funciones de la prescripción extintiva. el daño es siempre el elemento que determina el momento en que se consuma la perpetración del delito o cuasidelito civil y nace la obligación indemnizatoria. 33 Corral Talciani. cuestión que puede ser frecuente en ciertos ámbitos de actividad (productos defectuosos. 922 a 924. Nada se puede reprochar a quien omite ejercer una acción que aún no nace (…) En estas circunstancias. no antes. ya que ello implicaría suponer que la prescripción comienza a correr antes que el derecho nazca. “La prescripción extintiva.negligente en hacer valer sus derechos: “Interpretada literalmente la norma del artículo 2332 da a entender que es el hecho del demandado el momento que determina el comienzo del plazo de prescripción. que cause daño y siempre que exista relación de causalidad entre el hecho y el daño). p. Santiago de Chile. Santiago de Chile. en un completo trabajo. Editorial Jurídica de Chile. antijurídico. sólo desde entonces habrá lugar a la acción indemnizatoria. Pablo. Editorial Jurídica de Chile. 34 Domínguez Águila. Fabián Elorriaga ha vuelto sobre esta materia. Doctrina y jurisprudencia”. construcciones. En efecto. sin embargo. que sea imputable. lo correcto es contar el plazo de prescripción desde que ocurra el daño. porque la sola ilicitud de la conducta no da lugar a responsabilidad civil (…) Por otro lado. Hernán. pp. malamente podría sostenerse otra cosa. Editorial Jurídica de Chile. diez años contados desde la comisión del hecho. año 1999. 377 y siguientes. si se considera que ella se refiere al derecho a ser indemnizado. que resumiremos en las líneas
Barros Bourie. si el daño es contemporáneo al hecho que genera la responsabilidad. además. 305. Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
. Entendida así. y éste sólo surge cuando el ilícito se ha consumado. Ramón. El profesor Rodríguez Grez se suma de la misma forma a la doctrina “moderna”. afirmando: “El plazo de cuatro años se cuenta desde la perpetración del acto. año 2004.
sin destrucción de una mínima lógica jurídica. mientras no hay daño. son copulativos. la teórica víctima no está en posición de entablar acción alguna. el daño entre ellos. nadie está obligado: es irrefutable que cuando de un hecho no se manifiestan daños apreciables. y por tanto la posibilidad de ejercerla ante la jurisdicción competente. Opera aquí. pp. se trata de Planiol y Ripert. no puede decirse que se ha cometido un delito o cuasidelito civil. mientras el daño no se haya materializado o manifestado en alguna forma. en particular el perjuicio y que antes de ello la víctima no está obligada a demandar”. los hermanos Mazeaud. Los Mazeaud sostenían por su parte que “la acción de responsabilidad. en el día en que la víctima sufrió el daño. iii) A lo imposible. Alejandro Guzmán Brito (editor científico). Valparaíso. iv) No es correcto el argumento histórico invocado por Alessandri: como dijimos. Por eso. resuelven que si los perjuicios provenientes de un suceso lesivo se hacen manifiestos después de la ocurrencia de éste. Planiol y Ripert decían al efecto que “la prescripción corre solamente desde que se reúnen todas las condiciones que dan derecho a reparación. El perjuicio es uno de los tres
Elorriaga de Bonis. 771 a 789.” Señala los siguientes argumentos en que apoyar esta conclusión: i) Los requisitos de la responsabilidad extracontractual: los requisitos necesarios para que surja la responsabilidad extracontractual. nace. postula la doctrina reciente que en realidad no habría existido dicha discusión entre los tratadistas franceses. De seguirse esta tesis. artículo “Es del día de inicio del plazo de prescripción de una acción indemnizatoria cuando el perjuicio se ha manifestado con posterioridad al hecho que lo origina” . afirmaban en realidad lo opuesto a la tesis de Alessandri: esto es. Los autores franceses que cita Alessandri. no puede ser admisible. ya que el perjuicio o aún no existe o permanece desconocido. y se sigue haciendo. Santiago de Chile. respecto del inicio del plazo de prescripción. por regla general. lo que. entonces. esto evidencia absolutamente que la acción indemnizatoria surge con el perjuicio y no con el mero hecho. non currit praescriptio” (la prescripción no corre para el que no puede ejercitar una acción). nada puede indemnizarse.35 Subraya que “La tesis del siglo pasado en esta materia está abandonada por la doctrina contemporánea especializada del Derecho Civil. en nuestro Código. En tanto no exista perjuicio. la regla comúnmente aceptada acerca de que al impedido no le corre plazo. en “Estudios de Derecho Civil III. la discusión originada en el Derecho francés. y Demogue. Una culpa no basta para accionar.que siguen. En efecto. obviamente. sucedería que el plazo de prescripción se iniciaría antes que el nacimiento de la acción misma. pero no desde que ocurre el hecho mismo. éste autor había afirmado que el artículo 2332 había resuelto. 2007”. que la prescripción por ilícitos civiles se cuenta desde la fecha en que se produjo el daño. La unanimidad de los maestros que en los últimos diez años se han ocupado de este tema. la prescripción de la acción indemnizatoria puede y debe ser contada sólo desde que el daño se hace evidente. y que la opinión de los mismos apuntaba a que la prescripción en sede extracontractual se contaba. desde la fecha que se manifiesta el perjuicio que se pretende reparar. año 2008. ii) No debe admitirse una interpretación que conduzca a un absurdo: afirmar que la prescripción de la acción indemnizatoria principia a transcurrir antes de que ocurra el perjuicio implica un absurdo imposible de aceptar. Ella en verdad se encuentra impedida de accionar en contra del teórico victimario. Fabián. Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
. LegalPublishing. que los romanos acuñaron bajo la frase “agüere non valenti. Jornadas Nacionales de Derecho Civil.
“desde el diagnóstico de la enfermedad. tratándose de “la viuda de un individuo muerto a consecuencia de heridas. la última medida que el juez debe tomar cuando no es posible sustentar ningún criterio favorable a la subsistencia del derecho. no se infringe el artículo 23 del Código Civil. No hay tal sin embargo. no existió ni existe en el Derecho francés una controversia como la sugerida por Alessandri.elementos esenciales de la responsabilidad. y deben armonizarse con el artículo 2332 del Código Civil. sobre Control de Plagas. Tal ocurre con el artículo 79. artículos 8 y 36. no hay acción alguna que pueda deducirse. vi) Una interpretación armónica impone que la prescripción del artículo 2332 se compute desde que se presenta el daño: buena parte de la normas referidas a un daño que se manifiesta con posterioridad a los hechos que los causan. vii) La institución de la prescripción requiere de una interpretación restringida: la doctrina ha subrayado que la prescripción es de interpretación restrictiva. Así lo dice la norma: la acción se otorga en virtud del daño. pues su declaración es la última ratio. A su vez.”. contado desde la manifestación evidente del daño. Respecto del tenor literal. Concluye Elorriaga aseverando que a la vista de estos antecedentes. para generar una interpretación que redunde en beneficio exclusivo de la víctima.744. sobre Bases Generales del Medio Ambiente. La justicia está dada porque resulta poco equitativo para la teórica víctima que la prescripción de su acción se le cuente desde antes que ella haya nacido. pues no se está privilegiando lo favorable o lo odioso de la disposición. así. inciso 1º. Se trata de una hermenéutica con bases estrictamente técnicas y de justicia. En el caso de la neumoconiosis. Demogue afirmaba que “cuando se completa el daño se produce el nacimiento de la acción”. artículo 63: “La acción ambiental y las acciones civiles emanadas del daño ambiental prescribirán en el plazo de cinco años. de la Ley 16. y no desde el hecho mismo.300. La interpretación de la prescripción debe ser restrictiva y en consecuencia ha de estarse por la solución más favorable a la subsistencia de la
. sobre Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales (las acciones para reclamar las prestaciones por enfermedades profesionales prescribirán en 5 años. y si éste no existe. contado desde que fue diagnosticada”). podría pensarse que la tesis de computar el plazo de prescripción desde que se produce el daño y no desde la comisión del hecho. no puede dejar de advertirse que el precepto comienza diciendo “Las acciones que concede este título por daño o dolo…”. Estas normas darían cuenta de cuál es el espíritu general de nuestra legislación en esta materia. resuelven que la prescripción se cuenta desde la concurrencia del perjuicio. Ley número 19.557 de 1980. en cuanto a no desatender el tenor literal de la ley y en lo que respecta a no discriminar lo odioso de lo favorable de un precepto legal.”. es decir. el perjuicio no comienza para ella sino con la muerte del marido. su acción comienza a prescribir sólo ese día”. conforme a lo previsto en el artículo 24 del mismo cuerpo legal. violaría las reglas de los artículos 19 y 23 del Código Civil. v) Las reglas de interpretación conducen a que la prescripción del artículo 2332 se inicia cuando existe perjuicio: siguiendo a Alessandri. La base técnica viene dada por la concurrencia del daño para la configuración del ilícito civil. lo que deja en evidencia que la acción de indemnización surge con el daño. el plazo de prescripción será de quince años. Decreto Ley número 3. Por la misma razón.
”37 x) Normas expresas del Derecho Comparado. la acción por responsabilidad civil extracontractual. citados por Elorriaga de Bonis.º La acción para exigir la responsabilidad civil por injuria o calumnia. la doctrina y jurisprudencia de otros países han llegado a la conclusión de que la prescripción extintiva sólo corre una vez que se ha producido el perjuicio y éste ha sido conocido por la víctima: cita Elorriaga el inciso 1º del artículo 2497 del Código Civil italiano. no puede acusársele de negligencia en el ejercicio de su derecho. está obligado a reparar el daño causado. la prescripción se cuenta desde ese momento y no desde el hecho mismo. En efecto. Resolver que la prescripción de la acción de indemnización corre a pesar de que los perjuicios que mediante ella se pretende reparar no se han evidenciado. Fabián. “El momento inicial de la prescripción y la ignorancia del hecho ilícito dañoso”. 784. p.” La doctrina y jurisprudencia argentina. según referimos al revisar la doctrina “tradicional”. “Tratado de responsabilidad civil”. 36 De ahí que. si la teórica víctima aún no ha padecido daño.” viii) Los fundamentos de la prescripción extintiva exigen que ella no se inicie en tanto no haya verdadera inactividad de la víctima: la prescripción liberatoria constituye una sanción para quien no ha ejercido sus derechos en tiempo oportuno. y López Meza. 2005. año 1984. debido a que éste no se ha hecho evidente. 37 Mosset de Espanés. No obstante tener un tenor similar a nuestro artículo 2332. F. el artículo 4037 del Código Civil argentino. en una sentencia de la Corte Suprema de ese año. p.. las primeras sentencias. L. ix) Con normas similares a la del Código Civil chileno. Es decir. 41. el artículo 1902 dispone: “El que por acción u omisión causa daño a otro. debe estarse por la subsistencia del derecho. en caso de duda. “…de manera prácticamente unánime han entendido que la prescripción de esas acciones recién puede comenzar su curso cuando la víctima toma conocimiento del hecho dañoso.” Por su parte. y por las obligaciones derivadas de la culpa o negligencia de que se trata en el artículo 1902. dicho criterio comienza a mudar. “Se trata de beneficiar el derecho a la reparación del daño provocado. establece: “Prescríbese por dos años. Se castiga la inacción del titular del derecho. agregue Elorriaga. interviniendo culpa o negligencia. destaca Mosset de Espanés. la jurisprudencia y la doctrina italiana han resuelto que si el daño se ha evidenciado después del día en que se verificó el hecho ilícito. en “Jus” 36. desde que lo supo el agraviado. A su vez.” En cuanto a la jurisprudencia.. Sin embargo. Fabián. lo mismo acontece con el artículo 1968 número 2 en relación con el artículo 1902 del Código Civil español: “Art. Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
. ob. recogen el principio de que no hay prescripción de la acción indemnizatoria si el perjuicio no se ha manifestado: así ocurre con el parágrafo 852 del Código Civil alemán. ampliando el ámbito de la primera y restringiendo el de la segunda. 576. Buenos Aires. que dispone: “El derecho al resarcimiento del daño derivado de un acto ilícito prescribe en cinco años del día en el cual el acto ilícito se ha verificado”.acción. 1968. a partir del año 1967.. cit. y no de fortalecer la imposibilidad física o material de la víctima de ser compensada por sus daños. citado. que establece un plazo de prescripción de corto tiempo para las acciones que
Trigo Represas. se expresa: “…no resulta difícil llegar a la conclusión que el artículo 2332 del Código Civil. importa favorecer la institución de la prescripción por sobre la de la responsabilidad. La Plata. Ahora bien. M.. Prescriben por el transcurso de un año: (…) 2. citado por Elorriaga de Bonis. p. concluían que el plazo de cuatro años debía computarse desde la ejecución del hecho.
pues no se puede suponer una absurda inconsecuencia de la ley en orden a exigir. en cambio. cit. según puede apreciarse en sentencias de fechas 29 de diciembre de 1976. prescindir de ese elemento fundamental para que empiece a correr el plazo especial de prescripción. Citadas por Elorriaga de Bonis. y no es posible sostener que se puede ‘cometer’ o ‘consumar’ un hecho dañoso sin que se produzca ningún daño (…) como consecuencia de lo dicho anteriormente debe entenderse que el momento inicial..”38 Este nuevo criterio. la acción no nace. ob.. que implica la acción y efecto de ‘perpetrar’. por parte del autor. cit. para el nacimiento de la obligación de indemnizar.concede el correspondiente título. Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
. iii) Un principio general del Derecho es que a lo imposible nadie está obligado y que al impedido no le corre plazo. de la Corte de Apelaciones de Santiago. pp. 785 y 786. es incuestionable que si de un hecho no resultan daños inmediatos. de la Corte de Apelaciones de Valparaíso. 6 de noviembre de 1981. pues la expresión ‘perpetración del acto’. Fabián. al referirse al momento inicial. también de la Corte Suprema. de la Corte de Apelaciones de Santiago.ello implicaría el que comenzara el término de la extinción de la obligación antes de que ella hubiera nacido (…) si bien es cierto que en numerosos casos el tiempo que transcurre entre la realización de la acción u omisión y la producción del daño es casi inapreciable.39 Concluye Elorriaga sosteniendo. diciendo ‘contados desde la perpetración del acto’. pp. la supuesta víctima no tiene la posibilidad de deducir acción alguna. de un delito o cuasidelito. y. significa ‘cometer’ o ‘consumar’. de la Corte Suprema. ha aludido al acto dañoso.pues el verbo ‘perpetrar’ que según el léxico se aplica a delitos con culpa grave. 787 y 788. prescindiendo del resultado dañoso. Esta sólo surge con el daño. Por ende. ob. tiene el significado amplio de realización de una acción que provoca causalmente un daño indemnizable y no –como lo ha entendido la sentencia recurrida. de la Corte de Apelaciones de Santiago. usada en él. desde el cual comienza a correr la prescripción especial de corto tiempo establecida en el artículo 2332 del Código Civil. entre otras aserciones. 19 de abril de 2005. 10 de agosto de 2005. un daño y una relación causal. lo que a su vez impide que se inicie algún tipo de prescripción liberatoria.significado restringido de sólo la acción. ii) La lógica impide que la prescripción a que se refiere el artículo 2332. la producción de un daño. es aquel en que se produjo el daño consecuencial a la realización. pues se trata de momentos que jurídicamente tienen su propia autonomía (…) Que. ello no autoriza al intérprete para transformar una regla de experiencia en una regla absoluta y resolver que ambas fases del hecho coinciden siempre en el suceder cronológico. y si no lo hay. pues –como bien se sostiene en el recurso. por lo demás. lleva a la conclusión de que el Código se ha referido precisamente al hecho complejo –constituido por una acción u omisión. se ha ido refrendando por la jurisprudencia. de la Corte Suprema. que: i) La prescripción de la acción emanada de un ilícito comienza a correr solamente una vez que el delito o cuasidelito se ha configurado por la concurrencia de todos y cada uno de los factores necesarios para ello. Fabián. iv) Una interpretación literal del artículo 2332 supone
Citada por Elorriaga de Bonis. 18 de abril de 1980. el propio uso del vocablo ‘perpetración’. específicamente por la verificación del requisito daño. 11 de noviembre de 2005. empiece a correr antes que nazca la acción indemnizatoria. 1 de septiembre de 2004.
cuando sobreviene por culpa (artículo 934 respecto a la ruina de un edificio. Si el daño se debe sólo parcialmente a la culpa de la víctima. Luis Valentín Ferrada Walker. año 2011. inciso final. Así. ob. con independencia de la manifestación o conocimiento de los mismos”. que atentaría contra la razonable certeza que debe presidir las relaciones jurídicas. Fabián..tener en cuenta que el artículo comienza señalando que las acciones que concede el título 35º del Libro IV.41 11.  La falta de culpa: artículo 2320. Si en verdad no hay inactividad –porque el perjuicio no se ha evidenciado-. AbeledoPerrot LegalPublishing Chile.
Elorriaga de Bonis. Olmué. en “Estudios de Derecho Civil VI. tomando como referencia los plazos máximos de prescripción existentes entre nosotros. cuando el hecho no sea imputable al autor:  El caso fortuito o fuerza mayor. “Aspectos históricos del artículo 2332 del Código Civil.  La culpa de la víctima. cit. no puede correr prescripción. de lo que se colige que no hay acción sin daño. el autor del daño puede no encontrarse en la obligación de repararlo parcial o íntegramente. Además. Ello acontecerá. sigue teniendo defensores. 719 a 735. de igual forma que en el ámbito del Derecho Penal. pp. debe entenderse que el “acto” es el hecho material que provoca los perjuicios. siempre y cuando sea la causa exclusiva del daño. Santiago. sin embargo. 788 y 789. hay una sola y genérica causal eximente de responsabilidad: la ausencia de dolo o culpa del autor. pero la regla debe generalizarse). tras analizar las fuentes romanistas y el Derecho de las Partidas.40 La doctrina “tradicional”. podría concluirse razonablemente.Causas eximentes y atenuantes de responsabilidad. No obstante lo dispuesto en el artículo 2329. Ferrada Walker. así como el Proyecto de Código Civil del año 1853 en lo que concierne al actual artículo 2332. el caso fortuito no exime de responsabilidad. que comparte el autor del mismo. De esta forma. concluye que “desde la perspectiva de la historia fidedigna del establecimiento de la norma y de sus antecedentes históricos. En materia civil. vi) Si se estimare que la solución propuesta conduciría en los hechos a una suerte de imprescriptibilidad. si concurren en su favor circunstancias eximentes o atenuantes de responsabilidad. y ella sólo se produce una vez que el daño originado con el hecho lesivo se manifiesta. el término no podrá pasar de un decenio contado desde que ocurre el hecho ilícito. bien podría concluirse que el plazo máximo de pendencia es de diez años.. v) El fundamento de la prescripción liberatoria es la inactividad del titular del derecho. “perpetración” significa “consumación”. hacia la recta interpretación del precepto”. Luis Valentín. Excepcionalmente sin embargo. son por “daño” o dolo. pp. Responsabilidad Extracontractual – Juan Andrés Orrego Acuña
. Jornadas Nacionales de Derecho Civil. 2010”. que si bien la prescripción extintiva por delitos y cuasidelitos civiles se cuenta desde que el daño originado por ellos se manifiesta. Gonzalo Figueroa Yáñez – Enrique Barros Bourie – Mauricio Tapia Rodríguez (coordinadores). a) Eximentes de responsabilidad. Habrá exención de responsabilidad entonces.
la integridad física o el honor de las personas. causa daño.
la responsabilidad únicamente se atenúa con una reducción de la indemnización.  Si se ha estipulado una cláusula atenuante de la responsabilidad. la cláusula sería válida. Cuando se actúa en legítima defensa: rigen las mismas condiciones que en el ámbito penal. accidentalmente causa otro. de manera que ninguna razón justifica que el mismo criterio no sea aplicable a la responsabilidad extracontractual. Se circunscribe el problema a la culpa leve y levísima. puesto que no puede renunciarse o disponerse de la vida. Rigen las mismas reglas que en el campo del Derecho Penal. por cuyos actos no se responde: por ejemplo.  Distinta debe ser la solución si el daño recae en las personas: en tal caso. c) Atenuantes de responsabilidad. El hecho de un tercero extraño. el medio empleado para repeler el ataque debe ser proporcionado y no ha de mediar provocación suficiente por parte del que se defiende y ocasiona el daño. 2330. Cometido el delito o cuasidelito el afectado puede renunciar válidamente a su derecho a reclamar las indemnizaciones pertinentes. Cuando existe estado de necesidad: cuando una persona. serían válidas. Art. Aunque no hay unanimidad en la doctrina. tales cláusulas serían inadmisibles por objeto ilícito: artículo 1465. la mayoría considera que las cláusulas de irresponsabilidad referidas a la culpa leve y levísima. en los casos en que se admite su validez conforme a lo expuesto. El artículo 1558 establece su validez respecto de la responsabilidad contractual. la cláusula no sería válida. ¿Qué ocurre cuando antes de la comisión de un delito o cuasidelito se pacta la irresponsabilidad del autor? Tratándose del dolo y de la culpa grave. Con todo. Son las siguientes:  Si el daño ha sido causado parcialmente por la víctima. puesta en situación apremiante de evitar un daño. habrá que distinguir en la naturaleza del daño:  Si el daño recae en las cosas.
b) Cláusulas de irresponsabilidad. el caso de un vehículo que a consecuencia de ser colisionado por otro. La agresión debe ser ilegítima.
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