Source: http://mensajerodelrio.blogspot.com/2015_10_01_archive.html
Timestamp: 2017-05-29 21:03:18+00:00

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Y lo hace saliendo de oscuras etapas de la
vida nacional, en tiempos en los cuales se elegía autoridades cada diez años, y
se soportaba luego la imposición de sistemas autoritarios de gobierno.
Río Grande hace 20 años eligió autoridades
municipales, y la voluntad mayoritaria se volcó hacia el candidato
justicialista Daniel Esteban Martínez, primer y único riograndense nativo que
ha regido lo destinos de nuestra comuna y que iniciaba de esta manera un ciclo
de cuatro intendencias consecutivas logradas por el voto popular.
La elección conformó un concejo de cinco
miembros donde la UCR y el PJ se llevaban dos concejales, y la Agrupación
Vecinal –partido que había gobernado en la Intendencia de 1973 a 1976, el edil
La experiencia electoral fueguina se inició
recién a partir de la sanción de la Constitución de 1949, dado que antes no se
votaba a en los Territorios Nacionales por autoridades nacionales. En 1983 –por
ende- no elegimos gobernador, pero si por primera vez una Legislatura de 15
Los partidos que intervinieron llevaron
propuestas muy similares en razón de las urgencias creadas en aquella hora: Dar
continuidad a la ley 19640 –ley de promoción industrial- que había hecho crecer
enormemente la población en el lustro anterior. Lograr el cruce al continente
por aguas argentinas. Y como un demanda de mayor contenido municipalista:
construir viviendas e instalar servicios.
No dejaba de estar presente en boca de los
candidatos la reivindicación sobre Malvinas, escenario tan inmediato del que
habíamos formado parte en la guerra del año anterior; de la misma forma que se
esgrimía la posibilidad de convertirnos en provincia, con reservas por parte de
algunas agrupaciones.
El voto peronista de Río Grande marcó una
tendencia histórica donde ha sido frecuente que aquí se votara contrariamente a
los resultados nacionales. No obstante ello de las presencias nacionales la más
notable fue la del Doctor Alfonsín, que lanzó desde la Tierra del Fuego su
candidatura, y en el clima de euforia que acompañó el cierre de campaña, este
se dio en Río Grande en el Gimnasio del Centro Deportivo Municipal, el mayor
escenario de entonces, con la concurrencia del artista Mario Sapag que imitaba
al candidato del radicalismo.
El electorado local se había renovado en
diez años. Casi no había candidatos con antecedentes en la gestión de los años
70.Y a la hora de salir a componer cuadros los partidos parecieron privilegiar
los espacios médicos, a tal punto que entre electos y designados vinculados con
las fuerzas que tuvieron representación a partir de los resultados electorales,
hubo que renovar por completo los planteles de tocoginecología del hospital Regional Río Grande, de donde
salieron legisladores y ministros. La política parecía ser, por este hecho
emblemático, una cuestión de salud, de multiplicación y crecimiento.
Patricia recordó que a principios de 1973 llegaba a Río Grande cuando la niñez
abandonaba su cuerpo. En el nuevo pueblo, destino laboral de su padre, recibió
la orden de ir a comprar pan y concurrió al comercio más cercano –no sabe con
que información previa- y allí enfrentó la realidad de un mundo muy distinto al
que conocía: le ofrecían pan de molde o ayuyas, y ella no sabía nada de uno y
Encontré a Daniel en mismo día en la panadería donde
concurro a comprar mi cuarto de pan, a veces flauta, a veces miñón, facturas u
otras variedades. Daniel, al que todos llaman Federico se excusó de estar allí,
necesitaba sándwiches de miga y aclaró que en su casa no se come pan, no se
sabe desde cuándo pero advirtió que el pan engorda. Al hacer referencia que
pronto se inauguraría un sucursal en zona bancaria comenté que buscaba fotos de
la primer sucursal: Daniel me dio precisiones sobre donde estaba, en el año
1984, cuando él llegó; y lo que compraba entonces.., entonces el pan no
Patria, esta.. , la mía, vino a recordar que en la esquina
de su casa había una panadería, el apellido del panadero era italiano y me dio
dos nombres aproximados, pero no tenía vivencias de haber ido alguna vez a comprar
allí. Tal vez fuera tarea de alguno de los hermanos menos, pero dudó. Lo que si recordó es que la madre dejó de
colocar pan en la mesa de manera cotidiana hace mucho pero muchos años, tal vez
por el mismo tema de Daniel.
Yo le pregunté si no sería su padre el que llegaba con el
pan al volver del trabajo. El pan de la capital era mucho mejor que el de la
Héctor, el esposo de mi prima, traía al volver del
ferrocarril un pan muy sabroso que se elaboraba para consumo de los que
trabajaban en los talleres; venía envuelto en un papel rudo, húmedo, con olor a
cigarrillo. Lo que no se comía en esa tarde noche terminaba siendo alimento de
Pan y ferrocarril, la panadería de constitución. Tenía
variedades insospechadas en otros rincones de Buenos Aires. Parecía atender a
modalidades provincianas de elaborar este alimento. En mis incursiones yo solía
volver con cada vez con un tipo diferente, causaba sorpresa a mi destino,
aunque con el tiempo y mi condición de estudiante terminaba consumiéndose en el
1887, se da el fallo en el juicio por el
hundimiento del Magallanes. Una vez que fueron desembarcados en Buenos Aires
los Jefes y Oficiales del Magallanes, se les nombró de oficio el Fiscal que
debía instruir el consiguiente sumario, recayendo éste en el Capitán de Navío
don Emiliano Goldriz, quien designó al Teniente de Fragata Leopoldo Funes para
actuar como Secretario. Méndez designó defensor al teniente de Fragata Santiago
J. Albarracín. Iniciada la causa y hasta que ella fue
elevada a plenario, el Comandante del
Magallanes guardo arresto en el cuartel del Retiro, de donde fue trasladado a
presencia del Consejo y luego recluido en su domicilio particular.
El 22 de Octubre, a las 14 horas, se reunió el Consejo de Guerra en sesión
pública. El defensor solicitó la
absolución de Méndez “por no resultar comprobado cargo alguno en su contra”. El
Consejo se pronunció en sentido favorable, pero con suspensión de mando para el Comandante. Aquí la resolución del Ministro de Guerra y Marina General Racedo.
Encontrándose ajustado al
tratado 5to Título 5to Artículo 24 de las Ordenes de la Armada, el fallo
dictado con fecha 22 de octubre ppdo. por el Consejo de Guerra y atento lo aconsejado por el Auditor de Marina en
el Dictamen que antecede
Artículo 1ro- Aprobar
el fallo dictado por el Consejo de Guerra, por encontrarse con arreglo a las
prescripciones de las Ordenanzas de la
Armada; pero, usando el Poder Ejecutivo de las facultades que le son
inherentes, queda limitado a dos años el plazo durante el cual el Teniente de
Navío D. Carlos Méndez no podrá ejercer mando alguno y debiendo revistar
durante ese tiempo en la Plana Mayor activa. Artículo 2do-
Amonéstese al defensor de esta causa, Teniente de Fragata D. Santiago J.
Albarracín por haber hecho uso de lenguaje inadecuado en la defensa de este
sumario. Artículo 3ro-
Comuníquese esta resolución al estado Mayor General de la Armada para su debido
cumplimiento y avísese a quienes corresponda a sus efectos. Fdo. General E.
Racedo - Ministro de Guerra y Marina Nada se ha encontrado en el sumario
sobre la suerte que corrieron Agustín Maristany y los maquinistas del
Magallanes por su presunta responsabilidad en el naufragio. Acerca del Capitán del Magallanes,
Carlos Méndez, sus antecedentes eran muy buenos y había participado de
distintas campañas al sur, que incluían una travesía hasta Santa Cruz en una embarcación menor
junto al Teniente Félix Paz.
Sobre Agustín Maristany, el
otro protagonista de esta tragedia, existen testimonios de colonos de Deseado e incluso del historiador
Hilarión Lenzi, donde lo citan como un excelente marinero, conocido y apreciado
en la zona. Había participado al timón
de la balandra “Coronel Solier” en los
trabajos de exploración, que realizara
Onetto entre mayo y noviembre de 1883,
en la zona del Deseado. Con los antecedentes citados, no surge claramente como el buque terminó impactando contra una roca
muy bien conocida en el lugar, habida cuenta que vela en cada bajamar. El diario La Prensa en su edición del 21 de Agosto/887, aboga por los tripulantes del Magallanes a través de un artículo que titula “Triste
Situación de los náufragos”: No puede ser más
desesperante la triste situación en que
se encuentra la tripulación del Magallanes que llegó hace muchos días a esta, después del naufragio de aquel buque.
Estos infelices han
llegado en el lamentable estado que se puede suponer después de un naufragio,
se encuentran sin ropa y sin dinero pues se les adeudan 3 meses de sueldo, sin
que tengan esperanzas de percibir siquiera un peso de sus haberes por la razón de
siempre: la partida presupuestaria de donde se les podía pagar, esta agotada y
no hay donde imputar ese gasto; pero ni siquiera se piensa en arbitrar las
medidas para sacarlos de tan desesperada situación. Es hasta inhumano el
proceder observado con esta pobre gente.
se había producido el 26 de junio y entre los pasajeros estaban además del
gobernador fueguino –Félix M.Paz- , el de Santa Cruz, Ramón Lista, , el Doctor
Polidoro Seguers, primer médico en Tierra del Fuego, y José María Beauvoir, el
futuro Director de la Misión Salesiana de Río Grande.
Si bien consigue
salvar los caudales que transporta, no corren la misma suerte los
aprovisionamientos, con lo que la situación en Ushuaia quedará al límite.
Seguers pierde en
este incidente todos sus ahorros.
Beauvoir había nacido
en Turín en 1850 graduándose de maestro en 1872 como paso previo a la
consagración sacerdotal que se daría tres años más tarde. Llegó a Buenos Aires
en 1879 desempeñándose como maestro en el colegio San Carlos. Acompañará
después a José Fagnano a Patagones cuando se levanta la primer capilla católica
de la Patagonia argentina. En 1884 es designado
capellán de la Provincia de Santa Cruz, y en razón de tal cargo la recorrió
extensamente a caballo.
Residía en Buenos Aires
cuando Fagnano luego de conocer Tierra del Fuego solicita su concurso para
iniciar la labor misional desde Punta Arenas.
En ese accidentado
viaje se produce el naufragio en el Magallanes, de que dejará Beauvoir un
interesante testimonio... El incidente se dio cuando la nave choca con una
piedra cuando en el momento del desembarco el capitán creyó que haciendo una
bordeada más extensa facilitaría las tareas de llegada al fondeadero.
“Imposible describir el pánico y las ansias mortales
que se apoderaron de todos los que allí estábamos. Un ir y venir atropellado,
un griterío ininteligible, un llorar de las mujeres y de los niños, un correr
de los marineros yendo desatinadamente de proa a popa, todos mandaban y nadie
obedecía, en fin un pandemoniun indescriptible”
Beauvoir agrega también que durante el desembarco en
botes: “Vi a mas de uno empujar a otro y quitarlo de un puñetazo para ponerse
en el mismo; a ninguno vi invocar el auxilio divino y pedir a Dios
misericordia, solo se oían blasfemias e imprecaciones horrendas. Hubo quien
clavó en el cielo la mirada y agitando el puño maldecía a Dios. Me horroricé
pensando que estaba quizá al borde de la muerte y desafiaba al rigorosísimo
Juez que entre poco tal vez le habría de juzgar. Otro, con el revolver en la
mano, estuvo a punto de pegarse un tiro si no le hubiese faltado ese valor
satánico. ¡Cuánto desvarío en esta desgraciada humanidad!!!
Entre los náufragos se encontraba Ibón Noya, quien
había sido contratado como carpintero para la gobernación fueguina, pero el
accidente torció su rumbo: se quedaría en Santa Cruz, donde llegaría a hacer
fortuna como hacendado presidiendo con los años la Asociación de Río Gallegos.
El Magallanes se trataba de un buque de transporte mixto, carga y
pasaje, construido en el año 1880 en el astillero Harris & Mauxel de
Glasgow, Escocia, con el nombre de GRAN CHACO para la firma de Molero y Torrado
de Buenos Aires. Consultamos; http://www.histarmar.com.ar/Naufragios/Naufragios-SantaCruz/Magallanes.htm
Esta nave de casco de acero
se construyó a un costo de ₤ 17.000 y sus dimensiones eran: 64,00 x 7,10 x 4,80
metros, un registro de 420 toneladas y 1.200 de desplazamiento.
Estaba propulsado por una
maquina a vapor tipo compound de 500 CV, alimentada por dos calderas y tenía un
aparejo auxiliar tipo pailebote.
En el año 1885 al quebrar
la empresa, lo adquiere en un remate el Señor Juan Herrero, quien lo vende al
Estado, el 6 de marzo de 1886 para efectuar servicios de cabotaje a la costa
En el año 1887 se lo
incorporó a la Escuadra Nacional con el nombre de MAGALLANES.
Al mando del Capitán Méndez y con 200
personas a bordo naufragó al intentar ingresar a la ría de Puerto Deseado, al
chocar con las Rocas del Diablo o Roca Magallanes, actual baliza Magallanes, en
la posición aproximada 47° 46’,5 S y 065° 50’,7 W el 26 de junio de 1887.
En el accidente perdieron la vida 2 tripulantes, el
resto de los náufragos debió acampar en la playa por más de un mes, hasta ser
socorridos por la Corbeta URUGUAY y los transportes AZOPARDO y MERCURIO.
El catequista Phillips relata sobre los
canoeros que habían sido vestidos por los ingleses:
Aunque estuvieron bien vestidos con la
ropa que le dimos ayer, hoy no salieron con ellas. Un pedazo de piel de foca era lo único que
cubría sus cuerpo.
Ya las descripciones de Darwin
relataban esa desnudez de manera estremecedora.
En ese entonces, cuando comenzó la
acción misionera, se consideraba en los círculos europeos la mayor o menor
cantidad de vestimenta como criterio de mayor o menor grado de cultura de un
pueblo, para elevarlo se consideraba ya, más o menos suficiente, el suministro
de vestimenta. Aun hoy en día –dirá el antropólogo que escribió estas apreciaciones
en la segunda década del siglo XX- existen personas que consideran
enraizadas nuestra civilización europea
en un pueblo que acostumbra a envolverse
en nuestros trapos de moda, por feos, mal elegidos e inadecuados que sean.
Entonces podremos leer en el propio
Gusinde consideración sobre el daño del cambio de indumentaria.
mencionaremos los perjuicios evidentes producidos por la vestimenta europea.
Estos indígenas desconocían una higiene corporal regular, pero el sol, el aire
y la lluvia actuaban libremente sobre la piel; la lluvia proporcionaba, a
menudo, un intenso lavado. Sin embargo, la piel nunca se mojaba totalmente con
las precipitaciones porque era muy grasa o fue mantenida así; la aproximación
sin interferencias al fuego abierto permitía hacer desaparecer cualquier rastro
de humedad en pocos minutos. El aire y el sol estimulaban fácilmente la piel y
provocaba no sólo la respiración de la misma sino también una viva
circulación sanguínea. Todo esto fue impedido con la gruesa vestimenta que
envolvía el cuerpo. Además se juntaba mucha suciedad en la piel y en las
prendas de vestir, que casi nunca eran cambiadas o lavadas, lo que provocaba
erupciones en la piel y eczemas. Finalmente se desarrolló un peligroso
debilitamiento de todo el organismo debido a que la vestimenta húmeda no era
reemplazada por otra seca, sino que se dejaba secar sobre el cuerpo; para ello
el propio cuerpo debía proporcionar el calor que facilitara la evaporación.
Pronto hubo en todo esto un buen caldo de cultivo para gérmenes de diferentes
enfermedades, que representaron un actor determinante en la extinción prematura
de este pueblo. Pero que nadie se engañe dando como excusa que los fueguinos
mejoraron en general moralmente desde la introducción de la vestimenta europea.
Muy por el contrario algunos fenómenos en la vida de los individuos y de todo
el pueblo, durante las últimas décadas, demuestran un nivel tan bajo como no lo
había conocido la gente de antaño. La obligación de la vestimenta europea
trajo, indiscutiblemente, grandes desventajas para toda la tribu yámana. Publicado por
“Copiamos del diario L’Unitá Cattolica la
siguiente carta, por las preciosas noticias que da sobre la Tierra del Fuego”,
hacía referencia el Boletín Salesiano en momentos en los cuales partía Fagnano
en la Expedición de Lista a nuestra Isla Grande la que esperaba recorrer en un
lapso de cuatro meses. El corresponsal deja evidencias de los conflictos de la
época entres las confesiones religiosa, y abunda luego en una Entrevista de un
Hijo de Sayahueque con Monseñor Cagliero, que omitimos por razones geográficas.
Firma esta correspondencia el presbítero D. Piccono, tratándose del sacerdote
de nombre Ángelo que fallecerá el 1ro de enero de 1913.
No disgustará a sus lectores alguna noticia
sobre las tierras, casi desconocidas por el mundo civil, y sobre las que no
obstante fijábase con preferencia la paterna mirada del Gran Padre de la
Cristiandad, León XIII. Me refiero a la Tierra del Fuego, y erigido poco tiempo
hace, por la Santa Sede en Vice-Prefectura apostólica, confiándola a un
benemérito y activísimo sacerdote de la Congregación Salesiana, la cual hace ya
algunos años está evangelizando con gran fruto la Pampa Argentina y la
Hállase la Tierra del Fuego entre los grados
52°42’ y 55°11’ de latitud austral, y forma un verdadero laberinto de canales,
estrechos, golfos, bahías, islas y penínsulas. Cúbrenla altas y nevadas
montañas, pero su aspecto varía según las diversas partes. Las costas del Oeste
y sur son áridas y tristes; más favorecidas por la naturaleza las del Norte y
del Este. El clima es generalmente frío, nuboso y tempestuoso. El piamontés
Santiago Bove, que por encargo del Gobierno Argentino exploró una pequeña parte
de las costas y también alguna isla en el año 1882, asegura que, en los días
más calurosos del verano, el termómetro no pasa nunca los 12° centígrados. El
invierno no es sin embargo tan riguroso como comunmente se cree , puesto que el
hemisferio austral a igual latitud es
siempre menos frío del boreal, pero se puede decir que es un invierno continuo,
especialmente por el fuerte viento polar que casi siempre hace.
La Tierra del Fuego fue llamada así por
Fernando Magallanes, a causa de los muchos fuegos que vio encendidos en ella por sus habitantes
salvajes. Más tarde se creyó que se le daba este nombre por sus numerosos
volcanes, pero parece que estos no sean muchos, pues se descubrió que el humo
que pareciera saliese de todos sus montes, no era otra cosa más que niebla, la
cual retirándose hacia allá, casi improvisadamente al salir el sol sobre las
cumbres más altas, tomaba aquella forma.
La referida Tierra del Fuego pertenece casi
toda a Chile, y tan solo una parte del Este a la República Argentina, la cual
posee a la vez en el punto más meridional de aquel inmenso archipiélago, la
isla de los Estados, de unos 67 kilómetros de longitud y 15 de latitud, con muy
buena vegetación y preciosos bosques y colinas, de 500 a 800 metros de altura
sobre el nivel del mar. De esta isla el Gobierno Argentino hizo recientemente
un lugar de deportación; estableció un Gobernador y levantó un faro.
Exceptuando este punto, la playa de Hopparo al Este, donde los ingleses
formaron un pequeño establecimiento para sus naves que se dedican a la pesca de
las ballenas, y la así llamada misión protestante de Usciumaia, toda la Tierra
del Fuego está habitada por salvajes.D’Orbigny calcula sean cuatro mil, pero no
puede hacerse una estadística segura, puesto que excepción de una poca
extensión de costas, dicho intrincadísimo archipiélago está del todo
inexplorado. Estos salvajes provienen de los Andes occidentales y de la
Patagonia, y hállanse divididos en tribus. Las principales son las de los
Acaluffi que viven esparcidos desde el Cabo del Pilar hasta la isla Stewart, y
las de los Ona y Yagan, los cuales habitan las islas al Sur del Canal de
Beagle. Según las más recientes relaciones, los Acaluffi llegarán al número de
tres mil, los Onas a dos mil y los Yagan a unos tres mil. Hállanse embrutecidos
por el vicio precoz y por la poligamia, andan siempre sucios y se pintan el
rostro con varios colores. Cara chata, frente baja, carrillos salientes, ojos
parecidos a los de los Chinos, cabeza grande, vientre abultado, cuerpo y
piernas delgadísimas, pequeños y feos, hé aquí su tipo físico.
Quien escribe los ha visto. Viven
miserablemente y nada más que de lo que pescan, corren continuamente por el mar
en sus ligeras piraguas, duermen en mezquinas cabañas , y tienen casi siempre
grandes fuegos encendidos para asar los pescados y calentarse ellos cuando
siente frío, pues están cubiertos por mantas de piel de foca o de guánaco, que
obtienen por medio del cambio que hacen con sus hermanos Tehuelches de la
Patagonia. Son buenos cazadores, y armados de flechas y de honda, van a la caza
de muchísimos y variadísimos pájaros que vagan por aquellas florestas. Son tan
diestros en el manejo de la honda, que a la distancia de treinta metros
matan con ella al más pequeño pajarito;
y con la flecha, desde las playas, o bien, desde sus canoas hieren la foca en
el mar. Su índole no es feroz y su carácter es susceptible de civilización. En
cuanto a religión parece que adoren a dos espíritus, el uno bueno y el otro
malo, y para tenerlos amigos rindan a ambos el mismo culto: al bueno para que
continua a beneficiarlos proveyéndoles de copiosa comida; al malo para que no
les moleste ni les haga daño a sus personas y familias. Creen como los
Patagones que las enfermedades son producidas por el espíritu malo, que entra
en el cuerpo humano, y tienen sus brujas que lo conjuran. No parecen sin
embargo muy tenaces en sus supersticiones, y hay que esperar que será difícil
ganarlos a Jesucristo, Santo Nombre que ciertamente no debe ser nuevo entre
ellos, pues en el año 1846 acaeció un caso, que bien puede llamarse providencial, y como presagio de tiempos
Empujada por los vientos, pasaba en aquel año
por aquellos desiertos mares El Arca de la Alianza, nave francesa al mando del
capitán Marceau, óptimo y fervoroso católico, el cual arribó en la bahía de
Port-Galant, esperando el viento favorable para continuar el viaje. Bien pronto
observó que numerosos salvajes corrían
por aquellos desiertos y acudían desde el interno de las tierras para admirar su vapor; y habiéndoles él hecho
una señales cortéses, para que viniesen, metiéronse inmediatamente en sus
piraguas y subieron a bordo, donde se les proveyó de vestido y alimentos. El
buen capitán llevaba consigo su capellán, el cual, aprovechándose de la ocasión mostró a aquellos pobres salvajes
el Crucifijo, diciéndoles que aquel era el Salvador del mundo, muerto en una
cruz por todos los hombres de la tierra, y se llamaba Jesús. Después reunió a
los marineros, les hizo cantar varias veces los santos nombres de Jesús y María
y consiguió que los salvajes aprendiesen también a cantarlos. Adornó luego una
piragua con una cruz y puso dichos augustos nombres en la proa, llamándola así
la piragua de Jesús María. Entonces ocurriósele al buen capitán Marceau una
nueva idea. Hizo construir por seis hombres una gran cruz de treinta pies de
altura, colgó en ellas muchas medallas; después él, el capellán y los tres
marineros saltaron a tierra; y en devota procesión, con la cabeza descubierta,
cantando las alabanzas divinas, la colocaron a la presencia de los salvajes en
un lugar elevado, donde el capellán la bendijo, mandando después a los
indígenas que se arrodillasen y cantasen Jesús María, lo cual hicieron
inmediatamente y con verdadero placer. Más El Arca de la Alianza y con ella su
capellán, debieron salir bien pronto de aquellas riberas abandonando a los
naturales, que los saludaron cantando Jesús y María.
He aquí de que manera el Salvador del mundo y
su Madre María Santísima tomaron hace ya más de 40 años, posesión de aquellas
tierras, en las cuales, no se sabe, haya vuelto a entrar algún sacerdote
El Gobierno Argentino comienza ahora a pensar
en aquellas sus lejanas posesiones, y
parece que debería emplear toda su solicitud para plantar pronto una Misión
católica, y ayudar con todas sus fuerzas al nuevo Prefecto Apostólico a quien
el Santo Padre, en medio de su gran
corazón, que abraza el mundo entero, ha confiado aquellas desiertas tierras. La
Misión católica formaría en poco tiempo, de aquellos salvajes embrutecidos,
útiles súbditos de la república, y reduciéndolos a un vida fija, enseñándoles
con la verdadera religión la agricultura y los oficios de la vida civil, en
pocos años cambiarían aquellos desiertos en jardines. Pero por desgracia no es
así... En el establecimiento inglés de la Tierra del Fuego, de que más arriba
hemos hablado, vive muy cómodamente con su mujer, desde hace ya 25 años, bien
pagados y proveídos de todo por el Gobierno Británico, un tal Bridges, inglés
protestante, y misionero, no de Jesucristo, sino de la Reina Victoria. Parece
que en 25 años y con los abundantes auxilios de su Gobierno, debería ya á esta
fecha, haber convertido a la lectura de la Biblia al menos a la mitad de los
isleños de la Tierra del Fuego. Pues bien ¡admirable poder del proselitismo
protestante! en 25 años, con varios
miles de esterlinas que recibe de estipendio cada año, con abundantísimos
géneros que les suministraron los vapores ingleses, el misionero protestante,
su misionera y sus misionerados no consiguieron otra cosa más que agrupar
alrededor de sí cuarenta salvajes,
dejándolos por añadidura casi desnudos como los encuentran, y haciéndose servir
de ellos como si fuesen faquires y ganapanes. Y estas noticias se tienen de
varios capitanes y otras personas dignas de fe, de las cuales, si necesario
fuere, se podrían citar sus nombres y cualidades.
Ahora bien, este Bridges, tan pronto como oyó
hablar de la creación de una prefectura apostólica en el territorio por el
arruinado, voló a Buenos Ayres, y allí, ayudado por sus correligionarios y por
la Masonería, presentó una solicitud al Congreso Argentino, pidiendo nada menos
que ocho leguas cuadradas de terreno en propiedad, en el lugar de su misión,
como recompensa de sus servicios que había prestado á la civilización (¡sic!) y
á la República (¡sic,sic!), en aquellas remotas regiones!
persona de buen sentido habría pensado jamás qeu semejante petición, llegaría a
ser otorgada por varias optimas razones. En primer lugar por que la
Constitución Argentina prescribe que tanto los Indios, como los indígenas y
salvajes sean civilizados, procurando su conversión al Catolicismo y no al
protestantismo. Y en segundo, porque el avaro misionero protestante no es más
que un simple especulador, que trata de enriquecerse a si mismo, y á su
familia. Pero hay todavía otra razón, que por cierto hubiera debido pesar no
poco, en las balanzas de la República Argentina. Este Bridges es nada menos que
agente del Gobierno inglés, que, para no
parecerlo, alzaba en su residencia la bandera argentina, cuando pasaba un vapor
argentino; la chilena, cuando pasaba alguno de Chile; mas, cuando no pasaba
ninguno, entonces mantenía simplemente enarbolada la bandera inglesa. Tanto es
verdad, que, cuando el nuevo Gobernador argentino tomó posesión de su
territorio desde la Tierra del Fuego, haciendo á propio intento una pequeña
sorpresa al Misionero engañador de la Reina Victoria, lo cogió con la bandera
de Gran Bretaña izada, y le intimó inmediatamente a bajarla. Quien tiene memoria
recordará el tentativo hecho, no hace muchos años, de alzar la bandera inglesa
en el Ciubut en la Patagonia, y después ¿acaso no están allí las islas
Malvinas, que en el año 1833, por un golpe de mano de la astuta Albione, de la
noche á la mañana, de argentinos se volvieron británicos?
Estas y otras razones fueron expuestas clara y
abiertamente en el Parlamento Argentino , con la acostumbrada elocuencia de dos
grandes afectos á la religión y á la patria, de los diputados católicos Sres.
Estrada y Goyena, cundo en estos últimos días se puso en examen la referida
petición. Mas sin hacer caso á razones políticas y religiosas, al amor a la
patria, al mismo interés propio, siguiendo solamente las inspiraciones de la
prensa liberal, que se había apresurado a crear la opinión en favor del
ministro anglicano, y los mandatos imperativos de la secta anticristiana, el
Parlamento Argentino concedía las ocho leguas de terreno al agente d la Reina
Victoria. Y trato más monstruosa aparece esta concesión,
cuando más se considera que las Misiones católicas de la Patagonia en solamente
seis años, han construido ya dos magníficas iglesias, abierto cuatro Colegios,
uno de los cuales de artes y oficios, con graves sacrificios de personal y
dinero, fundado varias pías Asociaciones,
recorrieron no poca veces los desiertos patagónicos por una parte, hasta más
allá del Río Colorado, y por otra, hasta el misterioso lago Nahuel Huapi y
hasta la cima de los Andes á 300 leguas distante de Cármen de Patagones (la
legua argentina es igual cinco kilómetros y 154 metros... Los pobres hijos de
D. Bosco, á los cuales les están entera y únicamente confiadas las Misiones,
llenos de deudas, cansados por tantas fatigas viven en la penuria, continuando
sin embargo a esparcir generosamente sus sudores apostólicos mientras que el
misionero protestante, bien pagado por su Gobierno y proveído de todo bien de
Dios, disfrutando de las delicias de la familia, enriqueciéndose cada día más
con el trabajo de sus pobres convertidos, ó, mejor decir, por especulaciones
ocho leguas cuadradas de terreno argentino, que, cubiertas de ganado, le
fructificarán millones. ¡Pastor de ovejas y vacas, y no de almas, como dijo un
una figura trascendente del arte argentino e inexplicablemente poco reconocida,
discípulo de Luis Perlotti, que nació el 17 de marzo de 1917 y falleció el 16
prolífica obra se encuentra exhibida en las plazas de todas las ciudades del
el salón blanco de la Casa de Gobierno, desde 1993, en el ángulo izquierdo está
colocado el busto del Gral. Belgrano. Un San Martín de 2,40mts se encuentra
emplazado en Londres y otro de 3mts en Sevilla, es idéntico al erigido en nuestro
Río Grande..
innumerables premios entre los cuales no podemos dejar de mencionar a la Palma
Sanmartiniana, con que lo condecoró el Instituto Sanmartiniano en 1990.
fue miembro de la Academia Porteña del Lunfardo, de la cual se retiró
contrariado porque sus autoridades, que habían estado en tratativas
para emplazar su Gardel de 2,40mts en la cortada del
Abasto que lleva el nombre del cantor de tango, habiendo pasado el tiempo,
nunca volvieron a contactarlo, y emplazaron la obra que se encuentra en la
actualidad autoría de Pagés.
la estación Congreso de Tucumán, se encuentran sus bustos de San Martín,
Echeverría, Lavalle, Saavedra, Güemes, Brown, José Hernández.
mencionadas, podemos citar:
El escudo de Buenos Aires, el busto a Rosalía de Castro, el busto al Almte.
Ramón González Fernández, el monumento al Dr. José Figueroa Alcorta, el busto
al General Toribio de Luzuriaga, el busto a Osvaldo Pugliese, el
busto del Almirante Ramón González Fernández, el grupo
escultórico A la Madre, el busto de bronce a Francisco Ramírez, la estatua de
superior recuerda en momento en que en nuestra ciudad participaba de la
inauguración del monumento al padre de la Patria, en el día de la tradición de
aparece la crónica de aquel acto, tomada de la revista municipal Tiempo
juan carlos ferraro,
9, de 1887. En el MUSEO DE LA PLATA, se regitrará bajo
el número 1866 el cuerpo de Tafa o Elltyalma, mujer nativa
cauescar- alakaluf del Estrecho de Magallanes, falleció en el Museo el 9 de
octubre de 1887. De acuerdo con el informe se conservaría el cerebro, el cuero
cabelludo, la máscara sacada después de su muerte.
Era una de las tantos nativos que
fueron llevados a esa institución y que eran mantenidos en situación de
servidumbre por el Perito Moreno.
El Colectivo Guías que se ha ocupado de
eliminar la exhibición de restos humanos en ese museo, y de restituir restos a
las comunidades de origen ha expresado:
Muerte de Tafà,
aborigen alacaluf, en el Museo de La
Plata. "Eulltyalma", mujer Alacaluf, fue
llevada a Buenos Aires como prisionera junto con la familia del cacique
Inacayal desde Teka, Chubut. Prisioneros en la isla Martín García,
son trasladados al MLP, por intervención de su fundador y director F. P.
Moreno, donde mueren y son expuestos como trofeos de guerra. De "Eulltyalma"
se conserva además de su esqueleto y el cráneo rotulados con el (Nº 1866), el
cerebro (Nº 5437), el cuero cabelludo (Nº 5446), la mascarilla mortuoria (Nº
5441) y el molde de su mano izquierda (Nº 5442).
En la única fotografía que se conserva de su estadía en el Museo, publicada por
Milcíades Alejo Vignati, en su "Iconografía aborigen" en 1942,
se la ve obligada a posar semi desnuda, en un intento de dar un aspecto
primitivo a su imagen. La fotografía, según Masotta, "(…) se constituye
en parte del proceso identitario del Occidente burgués, es decir, como una
especie de identikit colectivo que puede mostrar la diversidad del mundo y en
el cual es posible señalar: este soy yo, este no soy yo.".
Sus restos ingresan a las colecciones inmediatamente después de su muerte y de
la disección de su cuerpo. Los muy pocos datos sobre ella los aporta el
preparador del MLP, E. Beaufils, que a pedido de Ten Kate la describe: "Reservada,
triste y rencorosa. Su rostro, preferentemente triste, cambiaba difícilmente.
Taciturna, dormía casi todo el día. Habitualmente indiferente y predispuesta a la discusión. Astuta,
muy activa, muy trabajadora (…) Tejía en telar para las colecciones
etnográficas" (Ten Kate, 1906, Traducción de los autores*)”.
se conserva una escultura de su cabeza, la que fue realizada por Edgardo José
Rocca, que la conoció cuando esculpió los tigres diente de sable que adornan el
ingreso al museo platense.
Octubre 9, de 1966. En el
HOSPITAL REGIONAL DE RÍO GRANDE, “Nuestra Señora de La Candelaria”, muere Lola Kiepja. Última chamán selknam,
vecina de la cabecera del Lago Khami o Fagnano. Sus restos se encuentran en el
cementerio de nuestra localdiad, una calle lleva su nombre.
Su deceso aparece
registrado a la hora 9 y 30 de aquel día, sin registrarse causa y a una edad
presuntiva de 86. Años. El primer registro de su existencia la muestra con el
nombre de Yapia, y se da el el bautismo del niño Luís Héctor –de tres meses de
edad- en campos de la estancia San Pablo de José Montes. Es el 23 de febrero de
1812. Por entonces es su esposo Anik, que morirá el 14 de octubre de 191º7, luego de haber recibió aguas del
socorro. Ya para entonces este residía en Río Fuego, lugar donde se instaló la
misión volante del padre Juan Zennone.
Anik y Lola, la
bella Lola retratada por 1910 por Carlos Gallardo, ha sido recuperada
didácticamente por María Angélica Andrade, en su obra Aprendiendo de nuetro
pasado indígena: la etnia selknam.
Pereo la gran
trascendencia la logró cuando poco antes de morir fue visitada por Anne
Chapman, ante su requisitoria cantó piezas ceremoniales del mundo espiritual de
su gente; labor que luego la investigadora franco norteamericana publicó en un
álbum discofráfico trascendente.
Lola tuvo muchos
hijos, con diversas parejas, los que lamentablemente fallecieron. En un momento
formó parte del Clan Oray, hasta que la desaparición de este blanco que se
dedicaba a la ganadería en el espacio de la reserva, llevó a sus mujeres a ser
confinadas en La Misión.
Pero Lola no fue
proclive a acerptar las creencias de los curas, y en algún momento frecuentó la
Iglesia Evangélica, aceptando la cordialidad de practicantes de ese culto, no
así sus creencia.
de fueguinos que la reivindican como antepasados, son descendientes de una
hermana. Es el tronco de las Oray.
Sus cánticos han
sido fuente de inspiración en numerosas obras artísticas. Las fotografías que
de ella tomara Chapman resultan piezas emblemáticas de la identidad selknam.
la zona del lago, a seis años justos de su muerte, se fundó Tolhuin, población
que socava en la identidad de los hombres y mujeres que vivieorn e ese lugar,
antes de la llegada del hombre blanco.
tafá
Su nombre es Bungaivillea speciabilies, aunque en nuestro
medio la conocemos como “Santa Rica”.
Fue descubierta en una de las expediciones del
navegante francés Luis Antonio de
Bougainville, en las costas del Brasil, y exportada al mundo. Su adaptación a
diversas zonas tórridas la ha convertido en especie emblemática de la
Polinesia, y abunda e nuestro jardines en la zona centro y norte de Argentina,
desarrollándose aquí en el sur en espacios cerrados y soleados.
Bouganiville, que realizó para su país una vuelta al mundo,
también encaró la colonización de las Islas Malouines –Malvinas- fundando Port
Louis, colonia que luego fue entregada al soberano español, cuando este –un
Borbón- como los franceses le cuestionó su presencia en el Atlántico Sur. En su
andar avistó y reconoció el archipiélago fueguino y las costas del Estrecho de
planta recibe amplio uso principalmente en casos de afecciones respiratorias
como tos, asma, bronquitis, gripe y tosferina; para su tratamiento son
empleadas las flores y brácteas (órgano foliáceo), su preparación es en
cocimiento, el cual se administra por vía oral.
casos se recomienda tomarlo caliente tres veces al día durante 72 horas.
Suspender el tratamiento durante una semana y repetirlo hasta sentir mejoría.
Para la misma finalidad es recomendada la infusión de la Buganvillea con otras
plantas como tulipán, naranja, canela y tomillo para tomarse como agua de uso.
En otros casos, este arbusto ha resultado eficaz para tratar convulsiones en e
niños, dolor de estómago, mal de orín y el acné.
chancho colorado,
Memoria sélknam, y situaciones astronómicas. En un principio los pueblos que habitaron
este lugar tenían una historia en la cual la luna era una mujer destronada en
su liderazgo en la tierra, perseguida por el sol en el firmamento.
Quiso en un tiempo Federico Echelulene,
contare a Nelly Iris Penazzo de Penazo, una circunstancia mítica a la que le
encontramos correlatos históricos y cósmicos.
"Porque todo qèùqrqà (ser
del sur) se encontraba acá donde está el Hotel San Martín, anzp'e (sierra
Carmen Silva), vivía allí una joOèn (doctora), que murió en el año 1921.
Esa llevaba la descendencia de la Luna, JoOèn (doctora),
también como la Luna. Se
Que se va a oscurecer
el Sol cuando yo muera.
Justo el día que murió en el 1921, fue un eclipse. Murió.
Era JoOèn bastante grande. Ella quería sostener el alma
del muerto, Kàzpìn kuaAn uie (alma vida volver). No puede Kàzpìn (alma) al
muerto, la sostenía así en el aire. La veían todos.
Kázpìn es peluda, bien delgadita, como una muñeca, dicen
que así la vieron. Ella
la sostenía para ver si podía volver alma al muerto.
Tiempo primitivo me parece que había uno que hacía
resucitar, porque también K'oQj (Mar), también quería hacerla resucitar a su
hija Ochn (ballena), cuando murió. Pero el padre no pudo sostener su alma.
En ese tiempo todavía no había mar, entonces él se hizo
mar, para hacer vivir a Ochn (la ballena), cuando murió.
Entonces en ese tiempo, todavía no se convertía, no había
K'oOj (Mar).
Las K'oOj Tap (Bahía San Sebastián y Bahía Inútil), eran
personas. No había mar. Ya se hizo mar él, entonces pudo Ochn (ballena) morir
en el mar, no morir en tierra. Ya se convirtieron verdaderamente en ballenas y
el padre se convirtió en mar.
Esa es la desaparición, desaparece K'oOj (mar) de la
tierra, ya se convirtió. Así se fueron convirtiendo todos, cada uno en su
Esa indígena aquí mencionada esta registrada en su
deceso por el Juez de Paz de Río Grande con el nombre de María, en la misma
fecha señalada por Federico, siendo ona de Estancia Sara, muerta al parecer a
consecuencias de la gripe a los 82 años de edad. Su estado civil era soltera, y
atestiguan sobre el deceso Francisco Saldivia y Paulino Álvarez.
También hay que decir que de la consulta realizada
en la Estación Astronómica Río Grande se nos confirmó que hubo un eclipse el 1
de octubre de aquel 1921, fecha de la muerta dada para la informante del mito
en el libro correspondiente del Registro Civil de Río Grande.
estancia sara,

References: resolución 
 Artículo 24

Artículo 1
 Artículo 2
 Artículo 3
 resolución