Source: http://www.slideshare.net/paucesa/gardner-inteligencias
Timestamp: 2016-10-24 21:03:05+00:00

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by EscuelaSolano
INTELIGENCIAS MULTIPLES by WILSON VELASTEGUI
Inteligencias Múltiples. La teoría ...
"Inteoigencias múltiples"
Inteligencias Múltiples La teoría en la prácticaHoward Gardner PAIDÓS Barcelona Este material se utiliza con fines exclusivamente didácticos 1 2.
SUMARIOIntroducción........................................................................................................................................... 13Primera parteLA TEORÍA DE LAS INTELIGENCIAS MÚLTIPLESNota introductoria.................................................................................................................................. 211. En pocas palabras .............................................................................................................................. 232. Una versión madurada (con Joseph Walters) .................................................................................... 313. Preguntas y respuestas acerca de la teoría de las inteligencias múltiples (con Joseph Walters) ....... 514. La relación de la inteligencia con otras valiosas capacidades humanas ............................................ 65Segunda parteEDUCAR LAS INTELIGENCIASNota introductoria.................................................................................................................................. 795. Una escuela del futuro (con Tina Blythe) .......................................................................................... 81Interludio: Las dos retóricas de la reforma escolar: teorías complejas contra arreglos rápidos ............ 936. La aparición y el estímulo de las inteligencias múltiples en la primera infancia:el método del proyecto Spectrum (con Mara Krechevsky) ................................................................... 997. La escuela primaria: el método basado en proyectos en el entorno de la Key School .................... 1238. Un enfoque inteligente de la escuela: la inteligencia práctica en los últimos cursosde la enseñanza primaria (con Mara Krechevsky)............................................................................... 1319. Investigación disciplinada en la escuela secundaria: una introducción al Arts PROPEL ............... 147Interludio: La puesta en marcha de programas educativos: obstáculos y oportunidades.................... 167Tercera parteMÁS ALLÁ DE LA EVALUACIÓN: LOS COMPONENTES DE UNA EDUCACIÓN DE LASINTELIGENCIAS MÚLTIPLESNota introductoria................................................................................................................................ 17310. La evaluación en su contexto: la alternativa a los tests estandarizados......................................... 175Interludio: El método de la carpeta en las admisiones a la universidad .............................................. 19711. Más allá de la evaluación: los objetivos y los medios de la educación ......................................... 201Cuarta parteEL FUTURO DEL TRABAJO ACERCA DE LAS INTELIGENCIAS MÚLTIPLESNota introductoria................................................................................................................................ 22312. Inteligencias en siete fases............................................................................................................. 22513. Abordar el concepto de inteligencia (con Mindy Kornhaber y Mara Krechevsky) ....................... 243Epílogo: La teoría de las inteligencias múltiples en el año 2013 ........................................................ 261APÉNDICESApéndice A: Agradecimientos, referencias bibliográficas, colaboradores y patrocinadores .............. 267Apéndice B: Relación de artículos escritos o coescritos por Howard Gardner ................................... 291Apéndice C: Otras obras sobre la teoría de las inteligencias múltiples ............................................... 295Apéndice D: Cursos............................................................................................................................. 303Índice de nombres................................................................................................................................ 307Índice analítico .................................................................................................................................... 309 2 3.
2. UNA VERSIÓN MADURADA Coautor: Joseph Walters Dos niños de once años están realizando un test de «inteligencia». Están sentados en sus pupitresbregando con los significados de diferentes palabras, con la interpretación de gráficos y con las soluciones alos problemas aritméticos. Registran sus respuestas rellenando unos circulitos en una hoja aparte. Después,estas hojas de respuestas ya completas se puntúan objetivamente: el número de respuestas correctas seconvierte en una puntuación estándar que compara al niño individual con una población de niños de edadsimilar. Los profesores de estos niños revisan las diferentes puntuaciones. Observan que uno de los niños haobtenido resultados de nivel superior; en todas las secciones del test, ha respondido correctamente a máspreguntas que sus compañeros. De hecho, su puntuación es similar a la de niños tres o cuatro años mayores.Los resultados del otro niño son normales: su puntuación es similar a la de otros niños de su edad. Un cambio sutil de expectativas rodea la revisión de estas puntuaciones. Los maestros y profesoresempiezan a suponer que el primer niño irá bien durante toda su escolaridad, mientras que el segundo sólotendrá un éxito discreto. Efectivamente, estas predicciones se cumplen. En otras palabras, el test realizadopor los niños de once años supone un pronóstico fiable acerca de su posterior rendimiento en la escuela. ¿Por qué ocurre esto? Una explicación conlleva implícitamente el uso libre que hacemos de lapalabra «inteligencia»; el niño con una «inteligencia» mayor tiene habilidad para resolver problemas, paraencontrar respuestas a cuestiones específicas y para aprender material nuevo de forma rápida y eficaz. Estascapacidades, a su vez, desempeñan un papel capital en el éxito escolar. Desde esta perspectiva, la«inteligencia» es una facultad singular que se utiliza en cualquier situación en que haya que resolver unproblema. Puesto que la escolaridad depende en gran medida de la resolución de problemas de diversostipos, poder predecir esta capacidad en los niños equivale a predecir un futuro éxito en la escuela. La «inteligencia», desde este punto de vista, es una habilidad general que se encuentra, en diferentegrado, en todos los individuos. Constituye la clave del éxito en la resolución de problemas. Esta habilidadpuede medirse de forma fiable por medio de tests estándares de papel y lápiz que, a su vez, predicen el futuroéxito en la escuela. ¿Qué ocurre tina vez que se acaba la escolaridad? Recordemos a los dos protagonistas de nuestroejemplo. Mirando más allá en sus vidas, descubrimos que el estudiante «normal» se ha convertido en uningeniero mecánico de gran éxito que se ha colocado en una posición privilegiada tanto en la comunidadprofesional de ingenieros como en los grupos cívicos de su comunidad. Su éxito no ha dependido de unaracha de suerte: todos lo consideran un hombre competente. El estudiante «superior», por otro lado, ha tenidopoco éxito en la carrera de escritor, que él mismo eligió; después del repetido rechazo de los editores, se hacolocado en un banco, en un puesto intermedio. Sus compañeros, sin considerarlo un «fracasado», piensanque es «corriente» en la realización de sus tareas. ¿Qué ha ocurrido? Este ejemplo ficticio se basa en la realidad de las pruebas de inteligencia. Los tests de CI predicen eléxito escolar con una precisión considerable, pero no dicen nada acerca del posible éxito en una profesióndeterminada después de la escolaridad (Jencks, 1972). Es más, incluso como tests de CI miden únicamentecapacidades lógicas o lógico-lingüísticas, en esta sociedad, prácticamente sufrimos un «lavado de cerebro»que restringe la noción de inteligencia a las capacidades empleadas en la resolución de problemas lógicos ylingüísticos. Para presentar un punto de vista alternativo, proponemos el siguiente «experimento mental».Dejemos en suspenso el criterio usual acerca de lo que constituye la inteligencia y reflexionemos librementea cerca de las capacidades de los seres humanos, quizá las que destacaría el consabido visitante marciano. Eneste ejercicio, nos sentimos atraídos hacia el brillante jugador de ajedrez, el violinista de fama mundial y elcampeón deportivo; estas personalidades sobresalientes merecen una consideración especial. Bajo, esteexperimento, emerge una visión bastante distinta de inteligencia. El jugador de ajedrez, el violinista y elatleta, ¿son «inteligentes» en sus respectivas carreras?. Si lo son, entonces ¿por qué el término actual de«inteligencia» no consigue identificarlos? Si no son «inteligentes», ¿qué les permite realizar esas proezasmemorables? En general, ¿por qué el término actual de «inteligencia» no logra explicar grandes áreas de laactividad humana? En este capítulo, tratamos de estos problemas a la luz de la teoría de las inteligencias múltiples (IM).Como el nombre indica, creemos que la competencia cognitiva del hombre queda mejor descrita en términos 3 4.
de un conjunto de habilidades, talentos o capacidades mentales, que denominamos «inteligencias». Todos losindividuos normales poseen cada una de estas capacidades en un cierto grado; los individuos difieren en elgrado de capacidad y en la naturaleza de la combinación de estas capacidades. Creemos que esta teoría de lainteligencia puede ser más humana y más verídica que otras visiones alternativas, y que refleja de forma másadecuada los datos de la conducta humana «inteligente». Una teoría así tiene importantes implicacioneseducativas y curriculares.¿Qué constituye una inteligencia? La cuestión de la definición óptima de inteligencia aparece ampliamente en nuestra investigación. Dehecho, es a propósito de esta definición que la teoría de las múltiples inteligencias diverge de los puntos devista tradicionales. En una visión tradicional, se define operacionalmente la inteligencia como la habilidadpara responder a las cuestiones de un test de inteligencia. La inferencia que lleva de la puntuación en los testsa alguna habilidad subyacente se sostiene basado en técnicas estadísticas que comparan las respuestas deindividuos de diferentes edades; la aparente correlación de las puntuaciones de estos tests a través de lasedades y a través de diferentes instancias de tests, corrobora la idea de que la facultad general de inteligencia,g, no cambia mucho con la edad o con el entrenamiento o la experiencia. Se trata de un atributo innato, deuna facultad del individuo. La teoría de las inteligencias múltiples, por otro lado, pluraliza el concepto tradicional. Unainteligencia implica la habilidad necesaria para resolver problemas o para elaborar productos que son deimportancia en un contexto cultural o en una comunidad determinada. La capacidad para resolver problemaspermite abordar una situación en la cual se persigue un objetivo, así como determinar el camino adecuadoque conduce a dicho objetivo. La creación de un producto cultural es crucial en funciones como laadquisición y la transmisión del conocimiento o la expresión de las propias opiniones o sentimientos. Losproblemas a resolver van desde crear el final de una historia hasta anticipar un movimiento de jaque mate enajedrez, pasando por remendar un edredón. Los productos van desde teorías científicas hasta composicionesmusicales, pasando por campañas políticas exitosa. La teoría de las IM se organiza a la luz de los orígenes biológicos de cada capacidad para resolverproblemas. Sólo se tratan las capacidades que son universales a la especie humana. Aun así, la tendenciabiológica a participar de una forma concreta de resolver problemas tiene que asociarse también al entornocultural. Por ejemplo, el lenguaje, una capacidad universal, puede manifestarse particularmente en forma deescritura en una cultura, como oratoria en otra cultura y como el lenguaje secreto de los anagramas en unatercera. Puesto que deseamos seleccionar inteligencias que estén enraizadas en la biología, que seanvaloradas en uno o varios contextos culturales, ¿cómo se identifica realmente una «inteligencia»? Para lacomposición de nuestra lista, consultamos evidencias procedentes de varias fuentes distintas: conocimientoacerca del desarrollo normal y del desarrollo en individuos superdotados; información acerca del deterioro delas capacidades cognitivas bajo condiciones de lesión cerebral; estudios de poblaciones excepcionales,incluyendo niños prodigio, sabios idiotas y niños autistas; datos acerca de la evolución de la cognición através de los milenios; estimación de la cognición a través de las culturas; estudios psicométricos, incluyendoanálisis de correlaciones entre los tests; y estudios psicológicos de aprendizaje, en particular medidas detransferencias y generalización entre tareas. Únicamente las inteligencias candidatas, que satisfacían todos, ola mayoría de los criterios, se seleccionaban como inteligencias genuinas. Frames of Mind (1983) contieneuna discusión más completa de cada uno de estos criterios para una «inteligencia» y de las siete inteligenciaspropuestas hasta aquí. Esta obra también discute acerca de como podría refutarse la teoría y la compara conotras teorías antagónicas. Además de satisfacer los criterios mencionados anteriormente, cada inteligencia debe poseer unaoperación nuclear identificable, o un conjunto de operaciones. Como sistema computacional basado en lasneuronas, cada inteligencia se activa o se «dispara» a partir de ciertos tipos de información presentada deforma interna o externa. Por ejemplo, un núcleo de la inteligencia musical es la sensibilidad para entonarbien, mientras que un núcleo de la inteligencia lingüística es la sensibilidad hacia los rasgos fonológicos. Una inteligencia debe ser también susceptible de codificarse en un sistema simbólico: un sistema designificado, producto de la cultura, que capture y transmita formas importantes de información. El lenguaje,la pintura y las matemáticas son tres sistemas de símbolos, prácticamente mundiales, que son necesarios parala supervivencia y la productividad humana. La relación entre la inteligencia candidata y un sistemasimbólico humano no es casual. De hecho, la existencia de una capacidad computacional nuclear anticipa la 4 5.
existencia de un sistema simbólico que aproveche esta capacidad. Aunque es posible que una inteligenciafuncione sin un sistema simbólico, su tendencia a una formalización de este tipo constituye una de suscaracterísticas primarias.Las siete inteligencias Después de esbozar las características y los criterios de una inteligencia, vamos a considerarbrevemente cada una de las siete inteligencias. Comenzamos cada esbozo con una biografía en miniatura deuna persona que muestra facilidad inusual en esta inteligencia. Estas biografías ilustran algunas de lashabilidades que pueden considerarse centrales para la operación fluida de una determinada inteligencia.Aunque cada biografía ilustra una inteligencia concreta, no queremos implicar que en los adultos lasinteligencias operen de forma aislada. De hecho, excepto en el caso de individuos anormales, lasinteligencias trabajan siempre en concierto, y cualquier papel adulto mínimamente complejo implica lamezcla de varias de ellas. Después de cada biografía, damos un repaso a las diversas fuentes de datos en quenos basamos para considerar cada habilidad candidata como una “inteligencia”.Inteligencia musical Yehudi Menubin, con tres años, acompañaba a sus padres cuándo éstos asistían a los conciertos de la Orquesta de San Francisco. El sonido del violín de Louis Persinger encantaba tanto al pequeño que insistió en tener un violín para su cumpleaños y que Louis Persinger fuera su profesor. Obtuvo ambas cosas. A la edad de diez años, Menuhin ya era un intérprete de fama internacional (Menuhin, 1977). La inteligencia musical del violinista Ychudi Menuhin se manifestó incluso antes de haber tocadonunca un violín o haber recibido ningún tipo de instrucción musical. La poderosa reacción a este sonido enespecial, y sus rápidos progresos con el instrumento, sugieren que ya estaba, de alguna manera, preparadobiológicamente para esta labor. De esta manera, la evidencia procedente de los niños prodigio confirmanuestra afirmación de que existe un vínculo biológico con cada tipo de inteligencia. Otras poblacionesespeciales, como los niños autistas que pueden tocar maravillosamente un instrumento musical pero que nopueden hablar, subrayan la independencia de la inteligencia musical. Una breve consideración de los hechos sugiere que la capacidad musical pasa las otras pruebasnecesarias para ser considerada una inteligencia. Por ejemplo, ciertas partes del cerebro desempeñan papelesimportantes en la percepción y la producción musical. Estas áreas se sitúan generalmente en el hemisferioderecho, aunque la capacidad musical no está «localizada» con claridad, o situada en un arca específica,como el lenguaje. A pesar de que la susceptibilidad concreta de la habilidad musical a las lesiones cerebralesdepende del grado de formación y de otras diferencias individuales, existe evidencia clara de «amusia», opérdida de habilidad musical. Parece que la música desempeñaba un papel unificador muy importante en las sociedades de la Edadde Piedra (Paleolítico). El canto de los pájaros proporciona un vinculo con otras especies. Los datosprocedentes de diversas culturas apoyan la noción de que la música constituye una facultad universal. Losestudios sobre desarrollo infantil sugieren que existe una habilidad computacional «en bruto» en la primerainfancia. Finalmente, la notación musical proporciona un sistema simbólico lúcido y accesible. En resumen, los datos que apoyan la interpretación de la habilidad musical como una «inteligencia»proceden de fuentes muy diversas. A pesar de que la capacidad musical no se considera generalmente unacapacidad intelectual, como las matemáticas, siguiendo nuestros criterios debería ser así. Por definición,merece consideración; y, en vista de los datos, su inclusión queda empíricamente justificada.Inteligencia cinético-corporal Babe Ruth, con quince años, jugaba de tercera base, Durante un partido, el lanzador de su equipo lo estaba haciendo muy mal y Babe Ruth lo criticó en voz alta desde su tercera base. Mathías, el entrenador, gritó: «¡Ruth, si sabes tanto, lanza Tú! ». Babe quedó sorprendido y desconcertado porque nunca había lanzado antes, pero Mathias insistió. Ruth dijo después que en el mismo momento en que subió al montículo del lanzador, SUPO que estaba destinado a ser un lanzador y que resultaba «natural» 5 6.
para él conseguir el strike-out. Efectivamente, llegó a ser un gran lanzador en la liga nacional (y, por supuesto, consiguió una fama legendaria como bateador) (Connor, 1982). Como Mentihin, Babe Ruth fue un niño prodigio que reconoció inmediatamente su «instrumento»desde el primer momento. Este reconocimiento ocurrió con anterioridad a un entrenamiento formal. El control del movimiento corporal se localiza en la corteza motora, y cada hemisferio domina ocontrola los movimientos corporales correspondientes al lado opuesto. En los diestros, el dominio de estemovimiento se suele situar en el hemisferio izquierdo. La habilidad para realizar movimientos voluntariospuede resultar dañada, incluso en individuos que pueden ejecutar los mismos movimientos de forma refleja oinvoluntaria. La existencia de la apraxia específica constituye una línea de evidencia en favor de unainteligencia cinético-corporal. La evolución de los movimientos corporales especializados es de importancia obvia para la especie,y en los humanos esta adaptación se extiende al uso de herramientas. El movimiento del cuerpo sigue undesarrollo claramente definido en los niños. Y no hay duda de su universalidad a través de las culturas. Así,parece que el «conocimiento» cinético-corporal, satisface muchos de los criterios requeridos por unainteligencia. La consideración del conocimiento cinético-corporal como «apto para la solución de problemas»puede resultar menos intuitiva. Es cierto que efectuar una secuencia mímica o golpear una pelota de tenis noes como resolver una ecuación matemática. Y, sin embargo; la habilidad para utilizar el propio cuerpo paraexpresar una emoción (como en la danza), para competir en un juego (como en el deporte), o para crear unnuevo producto (como en el diseño de una invención) constituye la evidencia de las características cognitivasde uso corporal. Los cálculos específicos requeridos para resolver un problema cinético-corporal concretohan sido resumidos por Tim Gallwey: En el momento en que la pelota abandona la raqueta del tenista que ha efectuado el saque, el cerebro calcula aproximadamente dónde aterrizará y dónde la interceptará la raqueta. Este cálculo incluye ¡a velocidad inicial de la pelota, combinado con los datos de la disminución progresiva de velocidad y del efecto del viento y, después, el rebote de la pelota. Simultáneamente, se dan órdenes a la musculatura: no todas de una vez, sino constantemente, con información refinada y actualizada. Los músculos tienen que cooperar. Los pies se mueven, la raqueta se sitúa detrás, manteniendo un ángulo constante. El contacto tiene lugar en un momento preciso que depende de si la orden consistía en tocar la raya o cruzar la pista, orden que no se emite hasta después de un análisis casi instantáneo del movimiento y de la postura del oponente. Para devolver un saque normal se dispone de un segundo para hacer todo esto. Tocar la pelota ya resulta notable en sí, y sin embargo no es infrecuente. La verdad es que todo el que habita en un cuerpo humano es dueño de una creación extraordinaria (Gallwey, 1976).Inteligencia lógico-matemática En 1983 Barbara McClintock ganó el premio Nobel de medicina y fisiología por su trabajo enrnicrobiología. Sus capacidades intelectuales de deducción y observación ilustran una forma de inteligencialógica-matemática que a menudo recibe el nombre de «pensamiento científico». Un episodio resultaparticularmente ilustrativo. Cuando trabajaba en Cornell corno investigadora, allá por los años 20,McClintock se enfrentó un día, a un problema: aunque la teoría predecía un 50 % de polen estéril en el maíz,su ayudante en la investigación (haciendo trabajo «de campo») estaba encontrando plantas que sólo eranestériles en un 25 ó 30 %. Preocupada por esta discrepancia, McClintock dejó el campo de maíz y volvió a sudespacho, donde reflexionó durante una media hora: De repente salté de mi silla y volví corriendo al campo [de maíz]. Desde un extremo del campo (los demás aún estaban en el otro) grité: «¡Eureka, lo tengo! ¡Ya sé qué significa el 30% de esterilidad!». ...Me pidieron que lo explicara. Me senté con una bolsa de papel y un lápiz y empecé desde el principio, cosa que no había hecho todavía en mí laboratorio. Todo había ocurrido tan rápido: apareció la respuesta y yo salí corriendo. Ahora lo elaboré paso a paso - se trataba de una serie compleja de pasos- y llegué al mismo resultado. Miraron el material y vieron que era exactamente como yo decía: funcionaba exactamente como yo lo había esbozado. Pero, ¿cómo lo supe, sin haberlo hecho antes previamente sobre el papel? ¿Por qué estaba tan segura? Meller. 1983. pág. 104). 6 7.
Esta anécdota ilustra dos hechos esenciales de la inteligencia lógico-matemática. En primer lugar, enlos individuos dotados, el proceso de resolución de problemas es, a menudo, extraordinariamente rápido: elcientífico competente maneja simultáneamente muchas variables y crea numerosas hipótesis que sonevaluadas sucesivamente, y posteriormente aceptadas o rechazadas. La anécdota también subraya la naturaleza no verbal de la inteligencia. Puede construirse la solucióndel problema antes de que ésta sea articulada. De hecho, el proceso de solución puede ser totalmenteinvisible, incluso para el que ha resuelto el problema. Esto no tiene por qué implicar que los descubrimientosde este tipo –el conocido fenómeno del «¡Ajá!»- sean misteriosos, intuitivos o imposibles de predecir. Elhecho de que ocurran con más frecuencia a ciertas personas (quizá premios Nobel) sugiere justamente locontrario. Interpretamos esto como el trabajo de la inteligencia lógico-matemática. Junto a su compañera, la capacidad lingüística, el razonamiento lógico-matemático proporciona labase principal para los tests de CI. Esta forma de inteligencia ha sido investigada en profundidad por lospsicólogos tradicionales y constituye el arquetipo de la «inteligencia en bruto» o de la habilidad para resolverproblemas que supuestamente pertenecen a todos los terrenos. Resulta irónico, pues, que aún no secomprenda el mecanismo real a través del cual se alcanza una solución a un problema lógico-matemático. Esta inteligencia también cumple nuestros requisitos empíricos. Ciertas áreas del cerebro son másprominentes para el cálculo matemático que otras. Existen «sabios idiotas» que realizan grandes proezas decálculo aunque sean profundamente deficientes en la mayoría de las otras áreas. Los niños prodigio enmatemáticas abundan. El desarrollo de esta inteligencia en los niños ha sido cuidadosamente documentadapor Jean Piaget y otros psicólogos.Inteligencia lingüística A la edad de diez años T. S. Elliot creó una revista llamada Fireside a la que sólo él aportaba artículos. En un período de tres días, durante sus vacaciones de invierno, creó ocho números completos. Cada una incluía poemas, historias de aventuras, una columna de chismorreos y una sección de humor. Parte de este material ha sobrevivido y muestra el talento del poeta (véase Soldo, 1982). Como ocurre con la inteligencia lógica, llamar a la capacidad lingüística una «inteligencia» escoherente con la postura de la psicología tradicional. La inteligencia lingüística también supera nuestraspruebas empíricas. Por ejemplo, una área específica del cerebro llamada «área de Brocca» es la responsablede la producción de oraciones gramaticales. Una persona con esta área lesionada puede comprender palabrasy frases sin problemas, pero tiene dificultades para construir las frases más sencillas. Al mismo tiempo otrosprocesos mentales pueden quedar completamente ilesos. El don del lenguaje es universal, y su desarrollo en los niños es sorprendentemente similar en todaslas culturas. Incluso en el caso de personas sordas a las que no se ha enseñado explícitamente un lenguaje porsignos, a menudo de niños «inventan» su propio lenguaje manual y lo usan subrepticiamente. Vemos así queuna inteligencia puede operar independientemente de una cierta modalidad de estímulo o de un determinadocanal de salida.Inteligencia espacial La navegación en las Islas Carolinas de los Mares del Sur se consigue sin instrumentos. La posición de las estrellas, tal y como se ven desde las diferentes islas, los esquemas climáticos y el color de las aguas son las únicas señalizaciones. Cada trayecto se descompone en una serie de segmentos, y el navegante toma nota de la posición de las estrellas dentro de cada uno de estos segmentos. Durante el viaje real, el navegante debe visionar mentalmente una isla de referencia cuando pasa bajo una determinada estrella y a partir de aquí calcula el número de segmentos completados, la proporción de viaje restante y cualquier tipo de corrección de rumbo que haya que tomar. El navegante no puede ver las islas mientras navega; en vez de eso proyecta sus posiciones en su «mapa» mental del trayecto (Gardner, 1983). La resolución de problemas espaciales se aplica a la navegación y al uso de mapas como sistemanotacional. Otro tipo de resolución de problemas espaciales .aparece en la visualización de un objeto vistodesde un ángulo diferente y en el juego del ajedrez. Las artes visuales también emplean esta inteligencia enel uso que hacen del espacio. 7 8.
Las pruebas procedentes de la investigación neuronal son claras y persuasivas. Así corno elhemisferio izquierdo ha sido escogido, en el curso de la evolución, como serie de los cálculos lingüísticos enlas personas diestras, el hemisferio derecho demuestra ser la sede más importante del cálculo espacial. Laslesiones en la región posterior derecha provocan daños en la habilidad para orientarse en un lugar, parareconocer caras o escenas o para apreciar pequeños detalles. Los pacientes con daño específico en las regiones del hemisferio derecho intentarán compensar susdéficits espaciales con estrategias lingüísticas. Razonarán en voz alta para intentar resolver la tarea, o inclusose inventarán las respuestas. Pero dichas estrategias no espaciales rara vez tienen éxito. Las personas ciegas proporcionan un ejemplo de la distinción entre inteligencia espacial ypercepción visual. Un ciego puede reconocer formas a través de un método indirecto: pasar la mano a lolargo del objeto se traduce en longitud de tiempo de movimiento, lo que a su vez se traduce en la medida delobjeto. Para el invidente, el sistema perceptivo, de la modalidad táctil corre en paralelo a la modalidad visualde la persona con visión. La analogía entre el razonamiento espacial de los invidentes y el razonamientolingüístico de las personas sordas es notable. Existen pocos niños prodigio entre los artistas visuales, pero existen «sabios idiotas» como Nadia(Selfe, 1977). A pesar de su profundo autismo, esta niña pequeña hacía dibujos de una finura y de unaprecisión representativa extraordinarias.Inteligencia interpersonal Anne Sullivan, con escasa preparación formal en educación especial y casi ciega, inició lasobrecogedora tarea de educar a una niña de siete años, ciega y sorda, Helen Keller. Los esfuerzos deSullivan para comunicarse con ella se complicaban por la lucha emocional que sostenía la niña con el mundoque la rodeaba. En su primera comida juntas, tuvo lugar la siguiente escena: Annie no permitió a Helen poner la mano en su plato y tomar lo que quería, como se había acostumbrado a hacer con su familia. Se convirtió en una pugna de voluntades: la mano se metía en el plato, la mano era apartada con firmeza. La familia, muy trastornada, salió del comedor. Annie echó la llave a la puerta y empezó a comer mientras Helen se tiraba por el suelo pataleando y chillando, empujando y tirando de la silla de Annie. (Después de media hora] Helen fue recorriendo la mesa buscando a su familia. Descubrió que no había nadie más y esto la sacó de sus casillas. Finalmente, se sentó y empezó a comerse el desayuno, pero con las manos, Annie le dio una cuchara. Fue a parar inmediatamente al suelo, y la lucha comenzó de nuevo (Lash, 1980, pág. 52). Anne Sullivan respondió con sensibilidad al comportamiento de la niña. Escribía a su familia: «Elproblema mayor que voy a tener que solucionar es cómo disciplinarla y controlarla sin destruir su espíritu.Tendré que ir bastante despacio al principio e intentaré ganarme su amor». De hecho, el primer «milagro» tuvo lugar dos semanas después, antes del famoso episodio en elsurtidor de agua. Annie había llevado a Helen a una casita cerca de la casa familiar, donde pudieran vivirsolas. Después de siete días juntas, la personalidad de Helen sufrió, de repente, un profundo cambio; laterapia había funcionado: El corazón me baila de alegría esta mañana. ¡Ha ocurrido un milagro! La criaturita salvaje de hace dos semanas se ha transformado en una niña gentil (pág. 54). Dos semanas después, ocurrió la primera tomada de contacto de Helen con el lenguaje; y desde esemomento en adelante, progresó a una velocidad increíble. La clave del milagro del lenguaje fue lapenetración psicológica de Anne Sullivan en la persona de Helen Keller. La inteligencia interpersonal se construye a partir de una capacidad nuclear para sentir distincionesentre los demás: en particular, contrastes en sus estados de ánimo, temperamentos, motivaciones eintenciones. En formas más avanzadas, esta inteligencia permite a un adulto hábil leer las intenciones ydeseos de los demás, aunque se hayan ocultado. Esta capacidad se da en forma altamente sofisticada en loslíderes religiosos o políticos, en los profesores y maestros, en los terapeutas y en los padres. La historia deHelen Keller y Anne Sullivan sugiere que esta inteligencia interpersonal no depende del lenguaje. Todos los indicios proporcionados por la investigación cerebral sugieren que los lóbulos frontalesdesempeñan un papel importante en el conocimiento interpersonal. Los daños en esta área pueden causar 8 9.
cambios profundos en la personalidad, aunque otras formas de resolución de problemas queden inalteradas:una persona ya no es «la misma persona» después de la lesión. La enfermedad de Alzheimer, una forma de demencia presenil, parece atacar las zonas posterioresdel cerebro con especial ferocidad, dejando los cálculos espaciales, lógicos y lingüísticos seriamentedañados. Sin embargo, los enfermos de Alzheimer siguen siendo bien educados, socialmente adecuados y seexcusan continuamente por sus errores. Por el contrario, la enfermedad de Pick, otra variedad de demenciapresenil que se sitúa más frontalmente, implica una rápida pérdida de las cualidades sociales. La evidencia biológica de la inteligencia interpersonal abarca dos factores adicionales que a menudose citan como peculiares de la especie-humana. Un factor es la prolongada infancia de los primates,incluyendo la estrecha relación con su madre. En los casos en que se sufre pérdida de la madre a edadestempranas, el desarrollo interpersonal normal corre un seno peligro, El segundo factor es la importanciarelativa que tiene ¡Dará los humanos la interacción social. Distintas habilidades corno cazar, rastrear y matarlas presas en las sociedades prehistóricas requerían la participación y la cooperación de una gran cantidad degente. La necesidad de cohesión en el grupo, de liderazgo, de organización y de solidaridad surge de formanatural a partir de esto.Inteligencia intrapersonal En un ensayo titulado «A Sketch of the Past», escrito casi en forma de fragmento de diario, VirginiaWoolf discute acerca de: «la existencia algodonosa», los diversos acontecimientos mundanos de la vida.Contrasta este «algodón» con tres recuerdos específicos e intensos de su infancia: una pelea con su hermano,la contemplación de una flor en el jardín y la noticia del suicidio de un conocido de la familia: Éstos son tres ejemplos de momentos excepcionales. Los comento a menudo o, más bien aparecen inesperadamente. Pero ésta es la primera vez que los he puesto por escrito y me doy cuenta de algo que nunca hasta ahora había percibido. Dos de esos momentos condujeron a un estado de desesperación. El otro condujo, por el contrario, a un estado de satisfacción. La sensación de horror (al oír hablar del suicidio) me dejó impotente. Pero en el caso de la flor, encontré un motivo; y así fui capaz de enfrentarme a la sensación. No me sentía impotente. Aunque todavía tengo la peculiaridad de recibir estos sobresaltos repentinos, ahora siempre son bienvenidos; después de la primera sorpresa, siempre siento al instante que me son particularmente valiosos. Y así continuo pensando que mi capacidad para recibir sobresaltos es lo que hace de mí una escritora. Arriesgo la explicación de que, en mi caso, un sobresalto viene inmediatamente seguido por el deseo de explicarlo. Siento que he recibido un golpe; pero no, como pensaba de niña, un golpe de un enemigo oculto en el algodón de la vida cotidiana; es o será una revelación de algún tipo; es una muestra de algo real detrás de las apariencias; y yo lo hago real expresándolo en palabras (Woolf, 1976. págs. 69-70). Esta cita ilustra de forma vívida la inteligencia intrapersonal, el conocimiento de los aspectosinternos de una persona: el acceso a la propia vida emocional, a la propia gama de sentimientos, la capacidadde efectuar discriminaciones entre estas emociones y finalmente ponerlas un nombre y recurrir a ellas cornomedio de interpretar y orientar la propia conducta. Una persona con una buena inteligencia. intrapersonalposee un modelo viable y eficaz de sí mismo. Puesto que esta inteligencia es la mas privada, precisa de laevidencia del lenguaje, la música u otras formas más expresivas de inteligencia, para poder ser observada enfuncionamiento. En la cita anterior, por ejemplo, se recurre a la inteligencia lingüística para trasmitir elconocimiento intrapersonal; materializa la interacción de las inteligencias, un fenómeno bastante común alque aludiremos más adelante. Vemos cómo los criterios ya conocidos rigen para la inteligencia intrapersonal. Como en el caso dela inteligencia interpersonal, los lóbulos frontales desempeñan un papel central en el cambio de personalidad.Los daños en el área inferior de los lóbulos frontales pueden producir irritabilidad o euforia; en cambio, losdaños en la parte superior tienden a producir indiferencia, languidez, lentitud y apatía: un tipo depersonalidad depresiva. En estos individuos «de lóbulo frontal», las otras funciones cognitivas permaneceninalteradas. En cambio, entre los afásicos que se han recuperado lo suficiente corno para describir susexperiencias, encontramos testimonios consistentes: aunque puede haber existido una disminución del estadogeneral de alerta y una considerable depresión debido a su estado, el individuo no se siente a sí mismo unapersona distinta. Reconoce sus propias necesidades, carencias y deseos e intenta atenderlos lo mejor quepuede. 9 10.
El niño autista es un ejemplo prototípico de individuo con la inteligencia intrapersonal dañada; enefecto, el niño puede ser incluso incapaz de referirse a sí mismo. Al mismo tiempo, estos niños a menudomuestran habilidades extraordinarias en él área musical, computacional, espacial o mecánica. Una evidencia evolutiva para la facultad intrapersonal es más difícil de conseguir, pero podemosespecular que la capacidad para trascender a la satisfacción del impulso instintivo es relevante. Esto vasiendo progresivamente más importante para una especie que no está perennemente implicada en la lucha porla supervivencia. En resumen, pues, tanto la facultad interpersonal como la intrapersonal superan la prueba de lainteligencia. Ambas describen tentativas de solucionar problemas que son significativos para el individuo ypara la especie. La inteligencia interpersonal permite comprender y trabajar con los demás; la inteligenciaintrapersonal permite comprenderse y trabajar con uno mismo. En el sentido individual de uno mismo, seencuentra una mezcla de componentes interpersonales e intrapersonales. Efectivamente, el sentido de unomismo surge corno una de las invenciones humanas más maravillosas: un símbolo que representa todos lostipos de información acerca de una persona y que es, al mismo tiempo, una invención que todos losindividuos construyen para sí mismos.Resumen: las contribuciones propias de la teoría Como seres humanos, todos tenemos un repertorio de capacidades adecuadas para resolver distintostipos de problemas. Nuestra investigación ha comenzado, pues, con una consideración de estos problemas,los contextos en los que se hallan, y los productos culturalmente significativos que resultan de ellos. Nohemos abordado la idea de «inteligencia» como una facultad humana materializada a la que se recurreliteralmente en cualquier acto de resolución de problemas; más bien hemos empezado con los problemas quelos humanos resuelven y, a partir de aquí, hemos deducido que «inteligencia» debe ser responsable de estaresolución. Los indicios a partir de la investigación cerebral, el desarrollo humano, la evolución y lascomparaciones a través de las culturas han ido surgiendo en nuestra búsqueda de las inteligencias humanassignificativas: se incluía una candidata sólo si existía evidencia razonable, procedente de estos ámbitos, queapoyara su pertenencia al conjunto. De nuevo, este enfoque difiere del tradicional puesto que ninguna de lascapacidades candidatas es necesariamente una inteligencia, podemos escoger de forma argumentada. En elenfoque tradicional del concepto de «inteligencia», no hay cabida para este tipo de decisiones empíricas. También hemos determinado que estas múltiples aptitudes humanas, las inteligencias, sonindependientes en un grado significativo. Por ejemplo, la investigación con adultos con lesiones cerebralesdemuestra repetidamente que ciertas aptitudes concretas pueden perderse al tiempo que otras se preservan.Esta independencia de las inteligencias implica que un nivel particularmente alto en una inteligencia, porejemplo matemática, no requiere un nivel igualmente alto en otra inteligencia, como el lenguaje o la música.Esta independencia de inteligencias contrasta radicalmente con las medidas tradicionales del CI queencuentran altas correlaciones entre las puntuaciones de los tests. Especulamos, respecto a esto, que lascorrelaciones usuales entre distintos subtests de CI se dan porque todas estas tareas miden de hecho lahabilidad para responder rápidamente a cuestiones de tipo lógico-matemático y lingüístico; creemos quedichas correlaciones se reducirían considerablemente si se controlara de forma adecuada al contexto toda lagama de capacidades humanas aptas para resolver problemas. Hasta ahora, hemos apoyado la ficción de que los papeles adultos dependen en gran medida delflorecimiento de una única inteligencia. De hecho, sin embargo, prácticamente cualquier papel cultural conalgún grado de sofisticación requiere una combinación de inteligencias. Así, un acto aparentemente sencillo,como tocar el violín, excede la mera dependencia de la inteligencia musical. Llegar a ser un violinista deéxito requiere destreza cinético-corporal y la capacidad interpersonal de llegar al público y, de distintamanera, de escoger un mánager; muy posiblemente implique también una inteligencia intrapersonal. Ladanza requiere capacidad cinético-corporal, musical, interpersonal y espacial, en diversos grados. La políticarequiere una capacidad interpersonal, una facilidad lingüística y tal vez alguna aptitud lógica. Puesto queprácticamente todos los roles culturales requieren varias inteligencias, resulta importante considerar a losindividuos como una colección de aptitudes más que como poseedores de una única capacidad de resoluciónde problemas que puede medirse directamente mediante tests de papel y lápiz. Incluso aun contando con unnúmero relativamente pequeño de inteligencias, la diversidad de la habilidad humana se genera a través delas diferencias en estos perfiles. De hecho, es muy posible que «el total sea mayor que la suma de laspartes». Un individuo puede no ser particularmente dotado en ninguna inteligencia, y, sin embargo, a causa 10 11.
de una particular combinación o mezcla de habilidades, puede ser capaz de cumplir una función de formaúnica. Por lo tanto, es de capital importancia evaluar la combinación particular de habilidades que puedendestinar a un individuo concreto a ocupar una cierta casilla vocacional.Implicaciones para la educación La teoría de las múltiples inteligencias se ha desarrollado como un enfoque de la cognición humanaque puede someterse a contrastes de tipo empírico. Además, la teoría, aparentemente, comporta un grannúmero de implicaciones educativas que merecen consideración. En la discusión que sigue, comenzaremospor subrayar lo que parece ser la trayectoria evolutiva natural de una inteligencia. Fijándonos después en losaspectos educativos, comentaremos el papel que desempeña el estímulo y la instrucción explícita en estedesarrollo. A partir de este análisis descubriremos que la evaluación de inteligencias puede desempeñar unpapel crucial en el desarrollo curricular.El crecimiento natural de una inteligencia: una trayectoria evolutiva Puesto que todas las inteligencias forman parte de la herencia genética humana, todas lasinteligencias se manifiestan universalmente, como mínimo en su nivel básico, independientemente de laeducación y del apoyo cultural. Dejando a un lado, por el momento, a las poblaciones excepcionales, todoslos humanos poseen ciertas habilidades nucleares en cada una de las inteligencias. La trayectoria evolutiva natural de cada inteligencia comienza con una habilidad modeladora enbruto, por ejemplo, la habilidad para apreciar diferencias tonales en la inteligencia musical, o para distinguircolocaciones tridimensionales en la inteligencia espacial. Estas habilidades aparecen de forma universal ytambién pueden aparecer en un nivel superior en la parte de la población que constituye una «promesa» enese campo. La inteligencia «en bruto» predomina durante el primer año de vida. Las inteligencias se perciben a través de diferentes ópticas en las sucesivas etapas del desarrollo. Enla siguiente etapa, se llega a la inteligencia a través de un sistema simbólico: se llega al lenguaje por mediode frases e historias, a la música a través de canciones, a la comprensión espacial a través de dibujos, alconocimiento cinético-corporal a través de la expresión gestual o de la danza, etcétera. En esta fase, los niñosdemuestran sus habilidades en las diversas inteligencias a través de la adquisición que hacen de los diversossistemas simbólicos. La respuesta de Yehudi Menuhin al sonido del violín ilustra la inteligencia musical deun individuo superdotado en, el momento en que entra en contacto con un aspecto concreto del sistemasimbólico. A medida que avanza el desarrollo, se representa cada inteligencia, acompañada de su sistemasimbólico, mediante un sistema notacional. Las matemáticas, los mapas, la lectura, la notación musical,etcétera, son sistemas simbólicos de segundo orden, en los cuales las marcas sobre el papel representansímbolos. En nuestra cultura, estos sistemas notacionales tradicionalmente llegan a dominarse en el contextode una estructura educativa formal. Finalmente, durante la adolescencia y la edad adulta, las inteligencias se expresan a través de lascarreras vocacionales y aficiones. Por ejemplo, la inteligencia lógico-matemática, que empezó siendo unahabilidad puramente modeladora en la primera infancia y se desarrolló con el aprendizaje simbólico de losprimeros años y con las notaciones durante los años escolares, alcanza su expresión madura en profesionestales como matemático, contable, científico o cajero. De forma similar, la inteligencia espacial pasa de losmapas mentales del niño pequeño a las operaciones simbólicas necesarias para hacer dibujos y a los sistemasnotacionales de los mapas, para llegar finalmente a las profesiones adultas de navegante, jugador de ajedrezo topógrafo. Aunque todos los humanos participan de cada inteligencia en cierta medida, de algunos individuos sedice que son una «promesa». Están altamente dotados de las habilidades nucleares y de las capacidadespropias de una inteligencia en especial. Este hecho resulta importante para la cultura como un todo, ya que,en general, estos individuos excepcionalmente dotados producirán avances notables en las manifestacionesculturales de esta inteligencia. No es importante que todos los miembros de la tribu Puluwat demuestrenprecocidad en las habilidades espaciales necesarias para la navegación siguiendo las estrellas, como tampocoes necesario que todos los occidentales dominen las matemáticas en el grado preciso para realizar unacontribución significativa a la física teórica. Mientras los individuos que son «promesas» en determinadosámbitos se localicen de forma eficaz, el conocimiento general del grupo avanzará en todos los terrenos. 11 12.
Al tiempo que ciertos individuos son «promesas» en una inteligencia, otros están en situación «deriesgo». En ausencia de ayudas especiales, es probable que los que están en situación de riesgo respecto auna inteligencia fracasen en las tareas que implican dicha inteligencia. Inversamente, es probable que los queconstituyen una promesa triunfen en dichas tareas. Es posible que una intervención intensiva a una edadtemprana haga llegar a un número mayor de niños a un nivel «de promesa». La especial trayectoria evolutiva de un individuo que promete en un campo varía según lainteligencia. Así, las matemáticas y la música se caracterizan por la temprana aparición de niños dotados querinden relativamente pronto en un nivel casi adulto. En cambio, las inteligencias personales parecen surgirmucho más gradualmente; los niños prodigio, aquí, serían raro. Además, el comportamiento maduro en unárea no implica comportamiento maduro en otras áreas, de la misma manera que el talento en unainteligencia no implica talento en las demás.Implicaciones que tiene la trayectoria evolutiva para la educación Puesto que las inteligencias se manifiestan de distintas formas en los diferentes niveles evolutivos,tanto el estímulo como la evaluación deben tener lugar de manera oportuna y adecuada. Lo que supone unestímulo en la primera infancia, sería inadecuado en etapas posteriores, y viceversa. En el parvulario y losprimeros cursos de primaria, la enseñanza debe tener muy en cuenta la cuestión de la oportunidad. Es duranteesos años que los niños pueden descubrir algo acerca de sus propios intereses y habilidades peculiares. En el caso de niños con mucho talento, estos descubrimientos a menudo ocurren de formaespontánea mediante «experiencias cristalizadoras» (Walters y Gardner, 1986). Cuando tienen lugar estasexperiencias, a menudo en los primeros años de la niñez, el individuo reacciona abiertamente a unacaracterística atractiva de una cierta especialidad. Inmediatamente, el individuo sufre una fuerte reacciónafectiva; siente una especial afinidad respecto a ella, como le ocurrió a Menuhin la primera vez que escuchóel violín en un concierto. A partir de entonces, en muchos casos, el individuo persevera en dicha especialidady, utilizando un potente conjunto de inteligencias adecuadas, consigue alcanzar un alto nivel a un ritmorelativamente rápido. En el caso de los talentos especialmente brillantes, estas experiencias cristalizadorasparecen difíciles de evitar, y pueden ser más proclives a surgir en el terreno de la música y en el de lasmatemáticas. Sin embargo, los encuentros específicamente diseñados con materiales, con equipamiento ocon otras personas pueden ayudar a un chico o chica a descubrir su vocación. Durante la edad escolar, un cierto dominio de los sistemas notacionales resulta esencial en nuestrasociedad. El ambiente favorable a los descubrimientos autónomos que proporciona el parvulario no puedeproporcionar la estructura necesaria para el dominio de los sistemas notacionales específicos como la sonatao el álgebra. De hecho, durante este período prácticamente todos los niños necesitan una cierta tutela.Encontrar la forma correcta de ejercer dicha tutela constituye uno de los problemas, puesto que la tutela engrupo puede resultar útil en ciertos casos y perjudicial en otros. Otro problema consiste en orquestar laconexión entre el conocimiento práctico y el conocimiento expresado por medio de los sistemas simbólicos yde los sistemas notacionales. Finalmente, en la adolescencia, la mayoría de estudiantes necesitan consejo a la hora de escoger sucarrera. Esta tarea se hace más compleja a causa del modo en que las inteligencias interactúan en muchosroles culturales. Por ejemplo, ser médico, requiere: seguramente inteligencia lógico-matemática, peromientras que el médico de cabecera necesita grandes capacidades interpersonales, el cirujano necesitadestreza cinético-corporal. Los internados, los aprendizajes y la toma de contacto con los materiales realesdel papel cultural concreto, resultan críticos en este punto del desarrollo. De este análisis pueden extraerse diversas implicaciones de cara a la enseñanza explícita. En primerlugar, el papel que desempeña la enseñanza en relación con la manifestación de los cambios en unainteligencia a lo largo de la trayectoria evolutiva. El entorno rico en estímulos adecuado para los primerosaños es menos crucial para los adolescentes. Inversamente, la enseñanza explícita del sistema notacional,adecuada para los niños mayores, es muy poco adecuada para los más jóvenes. La enseñanza explícita debe valorarse a la luz de las trayectorias evolutivas de las inteligencias. Losestudiantes se benefician de la enseñanza explícita sólo si la información o el entrenamiento ocupan su lugarespecífico en la progresión evolutiva. Un tipo particular de enseñanza puede ser tanto demasiado prematuroen un momento determinado corno demasiado tardía en otro. Por ejemplo, el entrenamiento musical delsistema Suzuki presta escasa atención al sistema notacional, al tiempo que proporciona una gran cantidad deapoyo o andamiaje para el aprendizaje de los puntos fundamentales de la técnica instrumental. Mientras queeste enfoque puede ser muy potente para la enseñanza de párvulos, puede atrofiar el desarrollo musical si se 12 13.
impone en un momento posterior de la trayectoria evolutiva. Un entorno educativo tan estructurado puedeacelerar el progreso de los niños y generar un número mayor de «promesas», pero, en el límite, tambiénpuede disminuir la posibilidad de elección e inhibir la propia expresión personal. Concentrarse de forma exclusiva en las capacidades lingüísticas y lógicas durante la escolaridadformal puede suponer una estafa para los individuos que tienen capacidad en otras inteligencias. Un repasode los roles adultos, incluso en la sociedad occidental dominada por el lenguaje, muestra que las capacidadesespacial, interpersonal o cinético-corporal, a menudo desempeñan un papel fundamental. Y sin embargo, lascapacidades lingüística y lógica forman el núcleo de la mayoría de los tests de diagnóstico de la«inteligencia» y ocupan un pedestal pedagógico en nuestras escuelas.Una gran necesidad: evaluar El programa pedagógico general que describimos aquí presupone una comprensión precisa del perfilde inteligencias del alumno individual. Esta evaluación cuidadosa permite una elección informada acerca deposibles carreras y aficiones. También permite una búsqueda más comprensiva de los remedios a lasdificultades. La evaluación de las deficiencias puede predecir las dificultades que tendrá el alumno en unfuturo; además, puede proponer rutas alternativas hacia un cierto objetivo educativo (el aprendizaje de lasmatemáticas vía las relaciones espaciales, el aprendizaje de la música a través de las técnicas lingüísticas). Así pues, la evaluación se convierte en un rasgo fundamental del sistema educativo. Creemos que esesencial partir de unas pruebas estandarizadas. También creemos que los tests estándar de papel y lápiz yrespuestas cortas muestran únicamente una pequeña proporción de las habilidades intelectuales y, a menudo,recompensan un cierto tipo de facilidad para descontextualizar. Los medios de evaluación que propugnarnosdeberían fundamentalmente ser capaces de investigar las capacidades de los individuos para resolverproblemas o elaborar productos, a través de toda una serie de materiales. La evaluación de una determinada inteligencia (o conjunto de inteligencias) debería descubrir losproblemas que pueden resolverse con los materiales de esa inteligencia. Es decir, que la evaluaciónmatemática debería plantear problemas en contextos matemáticos. Para los niños más pequeños, éstospodrían ser del estilo de los de Piaget, en los que las instrucciones verbales se reducen al mínimo. Para niñosmás mayores, la derivación de demostraciones en un sistema numérico original puede bastar. En cuanto a lamúsica, por otro lado, los problemas vendrían expresados en un sistema musical. Se podría pedir a los niñospequeños que formaran melodías a partir de segmentos musicales individuales. A los niños mayores se lespodría enseñar a componer un rondó o una fuga a partir de motivos sencillos. Un aspecto importante de la evaluación de inteligencias lo constituye la habilidad individual pararesolver problemas o crear productos utilizando los materiales del medio intelectual. Sin embargo, esigualmente importante determinar qué inteligencia debe favorecerse cuando el individuo tiene que escoger.Una técnica para averiguar esta inclinación consiste en exponer al individuo a una situación losuficientemente compleja como para que pueda estimular varias inteligencias; o proporcionar un conjunto demateriales procedentes de diversas inteligencias y determinar hacia cuál de ellos gravita un individuodeterminado y con qué grado de profundidad lo explora. Como ejemplo, consideremos qué ocurre cuando un niño ve una película en la que variasinteligencias figuran de forma prominente: música, gente que interactúa, un enredo que debe resolverse, ouna capacidad corporal concreta, todas pueden competir en atraer su atención. La conversación posterior conel niño debería ser capaz de revelar los rasgos en los que se ha fijado más; éstos se pondrían en relación conel perfil de inteligencias de este niño. O bien consideremos una situación en la que se introduce a los niñosen una habitación con diversos tipos de equipamiento y juegos. Unas sencillas medidas de las zonas en lasque los niños pasan más tiempo y el tipo de actividades que inician en ellas deberían aportar indicios sobre elperfil de inteligencia de cada niño en particular. Las pruebas de este tipo difieren de las tradicionales medidas de la «inteligencia» en dos aspectosimportantes. En primer lugar, dependen de materiales, equipamiento, entrevistas... para generar losproblemas que deben resolverse; esto contrasta con las medidas tradicionales de papel y lápiz utilizadas enlas pruebas de inteligencia. En segundo lugar, se informa de los resultados como parte de un perfil individualde propensiones intelectuales, más que como un único índice de inteligencia o puntuación dentro delconjunto de la población. Al poner de relieve las capacidades y los puntos débiles, se pueden realizarsugerencias acerca de futuros aprendizajes. Las puntuaciones no son suficientes. Esta evaluación debería poder sugerir a padres, maestros eincluso a los mismos niños, el tipo de actividades que pueden realizar en casa, en la escuela o en el contexto 13 14.
de la comunidad. Basándose en esta información, los niños pueden reforzar sus desventajas intelectuales ocombinar sus talentos de manera que sea satisfactorio para ellos desde el punto de vista vocacional o de susaficiones.Enfrentarse a la pluralidad de inteligencias Según la teoría de las inteligencias múltiples, una inteligencia puede servir tanto de contenido de laenseñanza como de medio empleado para comunicar este contenido. Este estado de las cosas tieneimportantes ramificaciones para la enseñanza. Por ejemplo, supongamos que un niño está aprendiendo algúnprincipio matemático pero no está dotado para la inteligencia lógico-matemática. Este niño experimentaráprobablemente algunas dificultades durante el proceso de aprendizaje. La razón de la dificultad es inmediata:el principio matemático que debe aprenderse (el contenido) existe únicamente en el mundo lógico-matemático y debería comunicarse a través de las matemáticas (el medio). Es decir que el principiomatemático no puede traducirse completamente a palabras (un medio lingüístico) o a modelos espaciales (unmedio espacial). En algún momento del proceso de aprendizaje, las matemáticas del principio deben «hablarpor sí mismas». En nuestro caso, es justamente en este nivel donde el alumno de matemáticas experimentadificultades: el alumno (que no es especialmente «matemático») y el problema (que es muy «matemático»)no coinciden. Las matemáticas, como medio, han fallado. Aunque esta situación supone un acertijo ineludible a la luz de la teoría de las inteligencias múltiples,podemos proponer varias soluciones. En este ejemplo, el profesor debe intentar encontrar una ruta alternativaal contenido matemático, una metáfora en otro medio. El lenguaje es quizá la alternativa más obvia, pero lamodelización espacial e incluso una metáfora cinético-corporal pueden llegar a ser adecuadas en algunoscasos. De esta manera, se le da al estudiante un camino secundario a la solución del problema, tal vez pormedio de una inteligencia que resulta ventajosa para el individuo en cuestión. Debemos subrayar la importancia de dos aspectos de esta hipotética situación.. En primer lugar, entales casos, la vía secundaria -el lenguaje, el modelo espacial o lo que sea- es, como mucho, una metáfora ouna traducción. No se trata de matemáticas, en sí mismas. Y en algún momento, el alumno debe hacer latraducción inversa al terreno de las matemáticas. Sin esta traducción, lo que se ha aprendido tiende apermanecer en un nivel relativamente superficial; seguir instrucciones (traducciones lingüísticas) sinentender el porqué (traducción matemática) conduce a unos ejercicios matemáticos del tipo de un recetariode cocina. En segundo lugar, la ruta alternativa no está garantizada. No existe un motivo necesario por el que unproblema deba ser traducible a un problema metafórico en otro terreno. Los buenos profesores encuentranestas traducciones con relativa frecuencia; pero a medida que el aprendizaje se hace más complejo, laposibilidad de que exista una buena traducción disminuye. Aunque la teoría de las inteligencias múltiples es coherente con muchos indicios empíricos, no hasido sometida a pruebas experimentales serias dentro del ámbito de la psicología. Dentro del área de laeducación, actualmente muchos proyectos están examinando las aplicaciones de la teoría. Nuestras ideasdeberán revisarse una y otra vez a la luz de la experiencia real del aula. Sin embargo, existen poderosasrazones para tener en cuenta la teoría de las inteligencias múltiples así como sus implicaciones en laeducación. En primer lugar, está claro que numerosos talentos, si no inteligencias, pasan desapercibidosactualmente; los individuos dotados de estos talentos son los principales perjudicados por la visión unívoca yestrecha de la mente humana. Existen multitud de casillas ocupacionales en nuestra sociedad que quedan sincubrir o que se cubren escasamente, y sería oportuno poder orientar a ellas a los individuos dotados delconjunto de habilidades conveniente. Por último, nuestro mundo está lleno de problemas; para disponer dealguna posibilidad de resolverlos, debemos hacer el mejor uso posible de las inteligencias que poseemos. Talvez reconocer la pluralidad de inteligencias y las múltiples maneras en que los humanos puedenmanifestarlas sea un primer paso importante. 14 Recommended
EscuelaSolano
INTELIGENCIAS MULTIPLES WILSON VELASTEGUI
Inteligencias Múltiples. La teoría en la práctica. Howard Gardner

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