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Timestamp: 2017-03-30 02:35:21+00:00

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Calle del Castillo o de José Man
Calle del Castillo o de José Manuel Andreini Verde
Se le llamaba calle del Castillo a la actual calle de José Manuel Andreini Verde que conecta la carretera principal con la iglesia parroquial, el casco antiguo de A Guarda y el Ayuntamiento, entre otros lugares y calles importantes.
José Manuel Andreini Verde. Mecenas guardés, fue el que primero donó dinero para arreglar la capilla de Santa Trega y el que donó el Reloj que lucía en la Torre del mismo nombre. Cuadro pintado por el guardés don Manuel Ángel Álvarez.
---------------------- Como digo se le puso el nombre de Calle del Castillo, por ser este un lugar importante para el pueblo, pese a que era de propiedad particular en esos años. Vamos a ver cómo se desarrolló la citada calle. Sesión ordinaria celebrada el 1 de enero de 1883 y presidida por el Alcalde don José Bernardo Alonso Martínez, la Corporación trató, entre otros asuntos de:
Moción de don José Bernardo Lomba Martínez. Al Ilustre Ayuntamiento. […] El Concejal Síndico que suscribe, en vista del creciente desarrollo de nuevas construcciones en esta Villa que hacen necesaria la alineación correspondiente y ordenada conforme á los modernos adelantos, ha fijado su atención en lo defectuosa que hoy se halla la de la calle denominada del Castillo.
Adyacente á la fachada de la casa nº 4, última de dicha calle por la línea derecha, y limitando al Este con la carretera de Pontevedra á Camposancos, se encuentra un rincón ó seno que remete notablemente hacia dentro la casa fuera de la línea, constituyendo, además de su deformidad y mal aspecto, un basurero y foco de inmundicias y aún de riesgo para las personas que por allí transitan, especialmente de noche, por la facilidad con que sin advertirse, pueden ocultarse allí personas que intenten llevar á cabo proyectos criminales en cualquiera sentido.
Una autoridad celosa de la observancia de las Reglas de Policía Urbana Sanitaria y de Seguridad, no puede tolerar por más tiempo un irregularidad semejante en la citada calle, irregularidad que llama la atención de vecinos y forasteros no sólo por las razones consignadas, sino por desdecir notablemente de las reglas de ornato público á cuyo progresivo aumento tienden hoy en gran parte las medidas y disposiciones de los Municipios en el ramo de construcciones y de alineaciones.
En tal virtud y considerando que esta Villa consta de 2.597 habitantes de población de Derecho, exenta por tanto de levantamiento de plano isométrico, ordenado tan solo por la Instrucción de 19 de diciembre de 1859, para poblaciones que excedan de 8.000 habitantes; por cuya razón las alineaciones de calles son aquí y han sido siempre parciales, según los casos, Propone al Ayuntamiento se sirva acordar la instrucción de expediente para la alineación de la citada Calle del Castillo, conforme a las disposiciones de policía urbana y ornato público, y procurando desaparezca en el plazo más breve posible el rincón unido á la casa nº 4, á la que debe forzosamente adjudicarse previa tasación pericial.
Casa Consistorial de La Guardia 1/01/1883, El Concejal Síndico. José Bernardo Lomba Martínez. El Ayuntamiento, conforme en todo con la precedente Moción, y en uso de las facultades que se le conceden por el párrafo 1º art. 72 de la Ley Municipal, Acuerda:
1º.-Que se instruya desde luego el oportuno expediente para la alineación de la calle del Castillo, levantándose el plano que debe acompañar al mismo.
2º.-Que siendo de terreno público la parcela que forma el rincón adyacente á la casa nº 4, á la cual debe forzosamente unirse conforme á la RO de 27/08/1861, se haga saber á Rosa Pérez viuda de Conde, dueña de la casa, que en caso de reedificación ó reforma de fachada, se le adjudicará la mencionada parcela, no solo para uniformar la línea, sino para que desaparezca el rincón con que forma, contra las disposiciones de la Policía Urbana y Sanitaria, y la seguridad personal-
3º.-Que una vez ultimado el expediente de alineación parcial de esta calle se remita á la aprobación del Ilmo. Sr. Gobernador Civil de la provincia á quien corresponde según lo dispuesto en la Orden de 4/04/1869.
Plano de alineación de la Calle del Castillo del 24 de enero de 1883, confeccionado por José Pérez
Las edificaciones que en 1883 lindaban con la Calle del Castillo, entre la iglesia y la carretera de Pontevedra a Camposancos eran las de: José María Domínguez, maestro cantero, tenía un salón en la c/ Elduayen (Puerto Rico), donde el 1900 se organizó y fundó la asociación de obreros llamada Sociedad de Oficios y Profesiones Varias de La Guardia y su Distrito. Con José María estaban en la organización, Manuel Martínez; José Mª Vicente y Ramón Vicente.
Benito Antonio Melón que era el siguiente vecino de la calle (se puede ver que tenía dos edificios) estaba casado con Mª del Carmen Sobrino. Este matrimonio tuvo la desgracia de perder un hijo que estaba prestando servicio en el Ejército de Ultramar en la Habana (Cuba), lo inserto por ser interesante el relato:
[…] 1 de septiembre de 1850,
Rafael González, Presbítero Cura Castrense del Regimiento de Infantería de Galicia número primero. Certifico: Que en el libro de partidas de difuntos que está á mi Cargo, al folio 567 se halla lo siguiente: Año del Señor de mil ochocientos cincuenta, en seis de Agosto. Yo el Presbítero Rafael González, Cura castrense del Regimiento de Infantería de Galicia nº 1, hice el oficio de Sepultura al Cadáver de Rafael Melón Sobrino, Soldado de la Segunda Compañía del mismo Cuerpo, de edad veinte y siete años, hijo de Benito Antonio Melón y de María del Carmen Sobrino, natural de la Guardia, Provincia de Pontevedra, cuyo individuo falleció internado en el Hospital Militar de la Habana en el día mes y año anotado; y habiendo antes recibido los Santos Sacramentos, fue Sepultado en el Cementerio General.
Y para que conste lo firmo; Rafael González. Copia a la letra de su original á que me refiero. Habana 1º de Setiembre de 1850 (están en letra en el original). Fdo. Rafael González. […] Manuel María Mancera, Caballero de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, Tte. Coronel de Infantería y, Mayor Comandante del expresado Regimiento del que su primer Jefe el Tte. Coronel Luís María Andriani, Caballero dos veces de la Real Militar Orden de San Fernando de Primera Clase y de la de San Hermenegildo, Benemérita á la Patria condecorado con varias cruces de distinción por acciones de guerra:
Que Rafael González por quien se halla dada y firmada la certificación que antecede es como se titula Cura Castrense del expresado Regimiento y la firma que la autoriza la misma que acostumbra usar en todos sus escritos á la que siempre se le ha dado y da entera fe y escrito en ambos juicios. Habana primero de Setiembre de mil ochocientos cincuenta. Fdo.: Manuel Mª Mancera. VºBº El Sr. Comandante,
Luís Mª Andriani.
Sigue el vecino de la calle don Ramón López Portela, el que en 1867 ejercía de alcalde; en 1873 lo encuentro alistado por obligación en la Milicia Nacional con 41 años. En 1875 figura que tuvo un molino movido por el viento llamado Regente en el lugar de O Penedo[1] desde 1850, moliendo granos con potencia de dos caballos y un hombre, moliendo unos 210 ferrados anuales, pagando de impuesto por el molino 30 ptas. anuales.
Este Ramón fue uno de los compradores en 1860 de parcelas del fuerte de Santa Cruz al igual que sus parientes,
Joaquín Ángel Portela (monje exclaustrado pero con mucho dinero), su hermano Manuel Ángel Portela y Juan Troncoso Portela. La mayoría de ellos relacionados directamente con la política local. Termina la calle en el edificio de José María Vicente, al que encuentro en 1872 formando parte de una Patrulla de Vigilancia que hacía rondas nocturnas contra posibles ataques de grupos o gavillas carlistas que podían estar infiltrándose desde Portugal. En 1873 José María tenía una herrería y su suegra doña Rosa Pérez convivía en la casa. En 1900 fue uno de los fundadores de de la asociación obrera Sociedad de Oficios y Profesiones Varias de La Guardia y su Distrito.
En el lado opuesto comenzaba con el edificio y gran solar de don Francisco Signo Pacheco; en 1864 era maestro de la Junta Pericial de Inmuebles, en 1869 tenía su domicilio en la c/ Laurel (ahora c/ Méndez Núñez), en 1879 figura como regidor en la Corporación guardesa. En sesión ordinaria celebrada el 26 de marzo de 1883 y presidida por el Alcalde don José Bernardo Alonso Martínez, tratan, entre otros asuntos de:
Policía Urbana - Informes.-
Leyóse el siguiente consignado á continuación de la instancia de José Mª Vicente de que se dió cuenta en 26 de Febrero último. […] Los que suscriben vocales de la Junta Municipal de Policía Urbana, nombrados por el Ayuntamiento en Sesión de 26 de Febrero último para designar la línea y mas condiciones de ornato á que ha de sujetarse José Mª Vicente en la obra de reconstrucción que proyecta á efectos en la casa nº 4 que habita con su madre política Rosa Pérez, en la Calle del Castillo de esta población, debe Informar:
1º.-Que las luces y balconcillos del primer piso y el balcón corrido que pretende echar en el segundo, habrán de tener las dimensiones que designa el plano presentado por el interesado por hallarse conforme á los que marca el oficial aprobado para la localidad; y además el correspondiente zócalo en el basamento, pilastras en las esquinas y cornisa al término de la altura.
2º.-Que aprobada según las prescripciones de la Ley la alineación de la citada c/ del Castillo, la casa nº 4 que José Mª Vicente se propone edificar, habrá de avanzar necesariamente á la línea establecida en el plano de alineación, obligándosele á indemnizar la parcela de terreno sobrante de la vía pública que tiene que ocupar, tanto como precepto que exige el ornato público, como la misma higiene y seguridad personal, tan amenazada por el deforme rincón que actualmente allí existe.
3º.- Para venir José Mª Vicente á la línea aprobada con la obra de que se trata, es indispensable tapiar dos ventanas que hacia el lado de su casa tiene la señalada con el nº 3 que lleva Ramón López Portela, las cuales, si bien no son indispensables á las condiciones de habitabilidad de dicha casa ni para su ventilación por tener las suficientes á Norte y Sur cree sin embargo la Comisión que las citadas luces deben ser indemnizadas en consideración á que si bien de poca entidad, se priva al propietario de aquel servicio. 4º.-Que al efecto debe notificarse al mencionado Ramón López Portela la Resolución que el Ayuntamiento adopte en vista de las razones consignadas. Tal es el Dictamen de la Comisión, el Ayuntamiento sin embargo Acordará lo que considere más oportuno.
La Guardia Marzo 24 de 1883. Isidoro González Méndez; Marcelino Vicente; José Bernardo Lomba. El Ayuntamiento Acordó conforme con el precedente Dictamen y que de él se notifique a Ramón López para los efectos oportunos.
Comienza en conflicto con don Manuel Álvarez Vicente por los balconcillos de las dos casas que quería construir en la Calle del Castillo:
Manuel Álvarez Vicente no Ttega en 1909
El 30 de junio de 1890 el Ayuntamiento interpone un. Recurso de Alzada ante el Sr. Ministro de Gobernación en Madrid contra la permisividad del Gobernador Civil que había aceptado la tesis de don Manuel Álvarez Vicente e en el tamaño de los balconcillos de la casa que estaba construyendo en la calle del Castillo:.
[…] El Ayuntamiento Constitucional de La Guardia en la provincia de Pontevedra, en cumplimiento de lo acordado en sesión de ayer, acude á la superior autoridad de VE en Alzada y queja á la vez contra una Resolución del Gobierno Civil de esta provincia en momentos que se hallaba desempeñando interinamente por el Secretario del mismo don Camilo Penedo, cuya Resolución lleva la fecha 23 del actual, y se refiere á la Alzada interpuesta por don Manuel Álvarez Vicente respecto á un acuerdo de este Ayuntamiento, por el cual se desestimó la pretensión de dicho Sr. de que se variase la alineación que le fue fijada para una casa que intenta construir en esta Villa.
Antes de exponer los hechos y las consideraciones en que se funda la presente Alzada, conviene llamar la atención de VE sobre las circunstancias especialísimas de que en la Resolución del Gobierno Civil no se cita disposición alguna legal que haya sido violada por esta Corporación en los diversos acuerdos tomados sobre el particular, por los cuales ordenó, sostuvo
siempre y sigue sosteniendo que Álvarez se acomodase á la línea que le fue trazada con sujeción por una parte a la que consta en el plano oficial aprobado por el Gobernador Civil de 24/02/1883, en que se alineó oficialmente la Calle del Castillo; y se avino (sic) á la línea que indica la de las Escuelas Públicas de moderna y reciente construcción fijada por el Ingeniero, aprobada por la Alcaldía y aceptadas ambas por el Álvarez en 11 y 30 de junio de 1889.
Plano das dúas casas que pretendía edificar don Manuel Álvarez
En cambio Sr. por tan extraña Resolución se infringen abiertamente los art. 72 y 171 de la vigente Ley Municipal, por el primero de los cuales se declara terminantemente que el asunto que se ventila es de la exclusiva competencia del Ayuntamiento y por el segundo se prescribe asimismo; que no podrá ser suspendida la ejecución de estos acuerdos, Aún cuando por ellos y en su forma se infrinjan algunas de las disposiciones de dicha Ley u otras especiales.
Estos dos textos legales son suficientes para demostrar que la línea fijada por la Corporación hacia la Calle del Castillo conforme al plano de alineación de ella es inalterable como igualmente lo es la señalada hacia la Carretera por cuanto hubo conformidad entre el Ingeniero y la Alcaldía por ser la procedente, según los principios de ornato, y haberse cumplido para su señalamiento los requisitos todos, absolutamente todos, que se previenen en los art. 33 al 35 del Reglamento de 19 de enero de 1867, para conservación y policía de carreteras.
Como queda demostrado no hubo por parte del Ayuntamiento y Alcaldía en las respectivas líneas ninguna extralimitación; por el contrario hubo entera conformidad y las aceptó
Manuel Álvarez, construyendo sin reparo en ellas el año pasado, los cimientos de la obra que proyecta, cimientos que están elevados hasta la superficie del solar en las líneas fijadas, siendo este otro dato que destruye por completo cuantos argumentos se han aducido y puedan aducirse en un acuerdo que causó estado y en el que no puede entender el superior jerárquico por pertenecer al Ayuntamientos, según la doctrina establecida por la Ley y vigente RO de 17 de abril de 1877.
Consigna el Sr. Gobernador Civil interino en su Resolución (copia nº 1) que ha oído para dictarla el Informe de la Comisión Provincial y el del Ingeniero Jefe de Obras Públicas y que lo por él resuelto es de completa conformidad con aquellos; y concluye por determinar, que se haga una compensación de terrenos, cediendo el Ayuntamiento por un lado parte del que pertenece á una plazoleta de servicio público, compensándose con el que ceda el Álvarez por el lado de la Calle del Castillo.
No tiene conocimiento oficial esta Municipalidad del Informe del Ingeniero ni del de la Comisión, puesto que no se le devolvió el expediente que obra en el Gobierno Civil; pero la Corporación no aventurar nada al aseverar por noticias particulares que hasta ella llegaron que no se espresa con exactitud el Sr. Gobernador al afirmar que lo por el dispuesto es acuerdo con los expresados informes. Ni la Comisión provincial ni el Ingeniero dictaminaron en tal sentido; porque una y otro no pueden contradecirse y conocen la competencia exclusiva del Ayuntamiento y Alcaldía y aún en el caso, de que propusieran alguna solución no sería realizable sin la absoluta conformidad de las autoridades locales; esto es irrebatibles.
Ahora hará el Ayuntamiento la historia del asunto cuyo interés queda expuesto y sí bien insiste en tener que ser prolijo no puede prescindir de ello si ha de desarrollar fielmente todos los antecedentes. En 26/03/1889 don Manuel Álvarez, acudió al Alcalde con solicitud (documento nº 2) en que manifestó su intento de construir una casa en el ángulo que forman una Plazuela de terreno público que confina con la Carretera de Pontevedra a Camposancos c/ Ordóñez y la calle del Castillo y que para ello se le fijaron las líneas á que debía sujetarse.
Elevada la instancia al Ingeniero Jefe conforme al art. 34 del citado Reglamento de 19 de enero de 1867, este con oficio de 11 de Junio siguiente, envió al solicitante las condiciones de la línea y otras que le fueron entregadas y las aceptó sin reserva por lo que afectaba á la Carretera.
En 21 del expresado Junio, presentó otra instancia al Ayuntamiento (documento nº 3) con el plano de la obra que pensaba ejecutar y aquel en sesión de 30 de Junio, oído el dictamen de la Comisión de Policía Urbana, acordó después de tener aprobado dicho plano que el interesado se concretase en la construcción á las condiciones que obran á continuación de sus escritos de las que fue notificado con entrega de copia del acuerdo é informe de la Comisión en 15 de Julio.
Presentó al siguiente día ó sea el 16 una Alzada para ante el Sr. Gobernador Civil, reclamando contra la parte del acuerdo en que se le denegaba un balcón que contenía el plano, por no estar arreglado á las Ordenanzas Municipales, pero nada dijo, y consintió como era natural, la otra parte del acuerdo referente a la línea por la calle del Castillo.
En 1º de Agosto de dicho año, cuando había transcurrido ya mes y medio desde que fuera enterado de la línea trazada por el Ingeniero y Alcaldía en la parte que da frente á la Carretera y plazuela aludida, es decir, cuando era firme la resolución dictada sobre dicha línea y no cabía contra ella recurso de ninguna clase, como no cabe hoy, se le ocurrió solicitar (documento nº 4), la modificación de la expresada línea por esta parte, y que se le permitiese avanzar de 1,20 a 1,30 metros hacia la Carretera.
No se necesita decir más para comprender que no tenía derecho ninguno para ello, pues, aún cuando el asunto no fuese como es, de la competencia exclusiva de quien lo resolvió había transcurrido el término legal de la reclamación, la cual en verdad que tampoco no ejercitaba como un derecho sino á manera de quién pretende un gracia. Como pedía que la solicitud se elevase al Ingeniero, la Alcaldía no se creyó autorizada para negarle este curso por más que no esperaba se alterase lo hecho. El Ingeniero no obstante, en oficio de 3 de Agosto (documento nº 5), manifestó que por parte de la Carretera no tenía inconveniente en acceder á la variación, pero el Alcalde en oficio de 6 del expresado mes (documento nº 6), expuso por su parte fundadas consideraciones, que aquel funcionario no tuvo en cuenta para decir en oficio de 18 del mismo Agosto (documento nº 7), que en vista de que no aceptaba la Alcaldía la modificación no insistía en ella ya que había sido propuesta por conveniencia del interesado, de lo que fue enterado el Álvarez, y nada alegó quedando así afirmada una vez más la Providencia referente á dicha alineación y silenciado el asunto.
Después de trascurridos dos meses y medio de notificado este acuerdo y cuatro y medio desde que se le enterara en un principio de la alineación fijada por esta parte, é igual tiempo desde que fuera enterado del acuerdo del Ayuntamiento de 30 de Junio sobre la línea y más particulares referentes á la Calle del Castillo se ocurrió en 2 de Noviembre acudir con una instancia al Sr. Gobernador Civil (en cuyo poder obra original), en la que dice, se Alza del acuerdo de la Alcaldía por el que no se accede á modificar la línea, y propone que el superior revoque el acuerdo del Alcalde, ofreciendo el por su parte ceder terreno en la Calle del Castillo á cambio del que habría de dársele hacia la Carretera y Plazoleta pública á lo que llama sobrante de vía pública, cuando es una plazuela de forma triangular de servicio general.
Tal solicitud no puede considerarse como una pretensión seria, y no sólo es extemporánea en el fondo, como se consignó en el informe que el Alcalde puso á continuación de ella en 9 de Noviembre, sino que no constituye un recurso legal. Por lo que se refiere á la línea en la Calle del Castillo la Resolución no era del Alcalde sino del Ayuntamiento único competente y por lo tanto quedaba en pié.
En cuanto á la Carretera, tampoco era verdad la conformidad del Ingeniero, pues si bien éste en su citada comunicación de 3 de Agosto se manifestaba propicio á acceder, concluyó por no insistir en la variante en la del 18 de Agosto citado en vista de las acertadas razones de la Alcaldía, manteniendo por lo tanto la línea primeramente trazada, volviendo á solucionarse el asunto en el referido mes de Noviembre.
Parte lateral de las dos casas construidas por don Manuel Álvarez Vicente en la calle del Castillo que luego vendería al marido de su hermana Rosa Álvarez Vicente, el emigrante retornado en 1907 de Guayana (Puerto Rico), José Mª Moreno Franco, que ya residía en una de las dos la Calle del Castillo (rúa José Manuel Andreini nº 8 (Taberna O Galo y Joyería Alonso). Al fallecimiento de sus padres las casas pasarían al poder de sus dos hijos Manuel y Francisco Antonio Moreno Álvarez.
Agitado sin duda por el Sr. Álvarez, había unos tres meses, pasó á la Comisión provincial y ésta según rumores, porque oficialmente nada sabe este Ayuntamiento, dictaminó sin fijarse más que en la línea que se refiere á la Carretera: que en conformidad del Reglamento de 19 de enero de 1867, se oyese al Ingeniero de la provincia y en caso de discordia se elevase el expediente á la dirección cuyo centro tampoco hoy puede conocer de él por no afectar la divergencia á la Carretera y sí á un particular y á la Alcaldía.
El Ingeniero informó según parece, que en su sentir y por vía de transacción, podía aceptarse la variación que proponía el Álvarez, siempre que la autoridad municipal única competente, accediese á ello, pero que no podía obligarse, lo que constituye otro dato de que la Alcaldía obra dentro de sus atribuciones, las cuales no pueden contrariarse sin perjuicio del público, vulneración de las Leyes y mengua del principio de autoridad.
Por consecuencia indudablemente de estos informes que como todos los demás documentos deben unirse por la superioridad de esta Alzada, el Sr. Gobernador, reconociendo como o podía menos, de reconocer que el asunto pertenecía de hecho y de derecho á las autoridades locales, con oficio nº 309
de 19 de Mayo último, remitió al Ayuntamiento la referida instancia del Sr. Álvarez fecha 2/11/1889, informada a continuación por la Alcaldía para que se diese cuenta á esta Corporación como de exclusiva competencia de ella, según el párrafo 1º del artº 72 de la Ley Municipal que dicha autoridad superior estaba muy oportunamente y que de lo acordado se notificase al reclamante de lo que se deduce claramente que no podía caber Recurso alguno ulterior á este acuerdo.
Pues bien la Municipalidad con esta última comunicación del Sr. Gobernador á la vista y los demás antecedentes, dictó en sesión de 25 de Mayo, próximo pasado, un acuerdo razonado (cuyo testimonio obra en el Gobierno Civil) aprobando todo lo obrado hasta la fecha, tanto por lo que se refiere á la línea de la Calle del Castillo, como á la de la Carretera, notificándose á don
Manuel Álvarez lo resuelto, según se ordenaba para que se sujetase á ello.
Más dicho Sr. que con nada se conforma, que no sea su omnímoda voluntad, apeló de nuevo en fin de Mayo, porque se le denegaba la alteración de las líneas y la permuta de los terrenos, permuta que, como toda cesión y enajenación está prohibida á los Ayuntamientos por leyes generales y por diferentes RO, entre ella las RO de 3/10/1875 y 26 de junio de 1880, cuando se trata de terrenos, que no son sobrantes de la vía pública, como no lo es la Plazuela triangular sobre la que quiere avanzar el reclamante.
Además la alteración de la línea que da á la Carretera desperfeccionaría por completo la que indica la de las Escuelas Públicas, edificio del Municipio y de reciente construcción, cuya línea es la que sirvió de base al Ingeniero al marcar a Manuel Álvarez la en que tiene construidos hace mucho tiempo los cimientos de su casa y que hoy pretende alterar.
Elevada al Gobierno Civil esta última Alzada del Álvarez; informada por la Alcaldía en los primero días del corriente mes de Junio, sobre cuyo informe y todos los mencionados se permite esta Corporación llamar la superior atención de VE no era de esperar que la autoridad superior Civil de la provincia incurriese en contradicción y modificase su propia doctrina sentada en la comunicación citada nº 309 de 1º de Mayo, que original obra al folio 6 de los documentos originales, de su referencia que están en poder de dicha superioridad; más con sorpresa de este Ayuntamiento y sea dicho sin ánimo de ofensa al Sr. Gobernador interino, ésta ha dictado su última Resolución de 23 del rige que motiva esta Alzada, en la que revoca el acuerdo del Ayuntamiento de 25 de Mayo, destruyendo el principio legal, por el sentado en el referido oficio, conforme á la legislación, sin que esta, como queda dicho, disposición ni testo alguno legal que le sirva de fundamento, concretándose á decir que obra de acuerdo con los informes de la Comisión y del Ingeniero, lo cual aún siendo exacto, que creemos no lo es, no sería de justicia.
Ahora bien, Sr. ante las razones expuestas ¿cabe confirmar lo resuelto por el Sr. Gobernador Civil interino que en 19 de Mayo tenía un criterio y en 23 de Junio otro, a pesar de los mismos antecedentes? ¿Ha obrado este dentro del Circuito de sus atribuciones? ¿Es siquiera justo y fundado en el fondo? El Ayuntamiento no vacila (guardando siempre el respeto y consideración que debe á su autoridad superior) en contestar negativamente y aún en añadir que presume que otra, acaso, sería la Resolución sino estuviera desempeñando el Gobierno interinamente (sea dicho siempre sin ofensa de la respetable persona que al dictarse la Resolución ejercía las funciones de la autoridad superior provincial.
La cuestión de alineación estaba definitivamente resueltas; y aún en el supuesto de que fuese procedente la Apelación, ya no podía interponerse porque habían trascurrido todos los términos legales y el Gobierno Civil carecía de competencia y jurisdicción para conocer en un asunto juzgado en definitiva; sin que pueda servir de escusa que sometió de nuevo la Resolución á la Municipalidad por el repetido oficio de 19 de Mayo próximo pasado, pues los acuerdos de ésta, lo mismo que los de la Alcaldía, eran firmes y al rectificarse en ellos, no establecían un nuevo acuerdo no se abría un nuevo periodo de Alzadas.
La alineación referente á la Calle del Castillo como calle del pueblo, es como se deja dicho; de la competencia del Ayuntamiento y al Sr. Gobernador no incumbe trazar línea alguna ni modificar los trazados por las Corporaciones municipales, y sólo cuando estas infrinjan las leyes, es cuando podrá revocar sus acuerdos. Así se ordena en RO de 18 de Enero y 30/04/1880 y se resuelva en general para todos los acuerdos de la exclusiva competencia de los Ayuntamientos en las de 8 de marzo de 1875; 16/08/1876; 27 de diciembre de 1877 y otras muchas.
No es sólo Excmo. Sr. en lo referente á la alineación de las calles donde el Sr. Gobernador se excede de sus atribuciones: todavía es más notoria su incompetencia al ordenar como ordena, la permuta ó cambio del terreno que dice habrá de ceder Manuel Álvarez, por el que impone al Ayuntamiento la obligación de que ceda del que es de la plazuela: propiedad del público ¿Cuándo y en donde se han concedido facultades á los Gobernadores para disponer y ordenar esta clase de contratos? ¿En qué ley se apoya para atribuirse semejante derecho? ¿De dónde arrancan sus atribuciones para disponer de lo que no es suyo y sí de estos vecinos?
Aún considerado el terreno que media entre la Carretera y la Casa de Álvarez, como sobrante de la vía pública (que no es tal sobrante sino una Plazuela para apartadero de Carruajes); aún en este caso que es el más favorable, no puede el Gobernador disponer la enajenación de todo ni de parte de ese terreno, porque es de la facultad del Ayuntamiento, según lo preceptúa el art. 85 de la Ley municipal y se confirma en RO de 8 de marzo de 1875 y RD. Sentencia de 28 de febrero de 1885 y otras sobre la materia.
Queda pues sentado que la infracción de las disposiciones legales y perjuicio que se haría á los intereses del común notorio en el presente caso, sin que pueda cohonestarse esto con lo informado por el Ingeniero que según se asegura sólo fija su atención en los intereses de la Carretera únicos que le importan sí bien no dice ni puede decir que estén perjudicados, prescindiendo
por completo de los de la localidad, por más que rinde culto á las atribuciones que reconoce en el Municipio y Alcaldía.
El Ayuntamiento, ante la necesidad de velar por la conservación de los intereses Municipales y de evitar que las cuestiones de Ornato Público y de alineación sean resultado del abuso y el capricho de particulares que pretenden como en el caso de actualidad, sujetas las líneas á sus casas, en vez de sujetar estas á aquellas, recurre á la superior autoridad de VE unánimemente.
Suplicando se sirva dejar sin efecto el acuerdo del Sr. Gobernador Civil de esta provincia, fecha 23 del actual, de que se deja hecho mención, y declarar firmes, él del Ayuntamiento en cuanto á las alineaciones de la Calle del Castillo y el del Alcalde é Ingeniero en lo que se refiere á la Carretera y Plazuela del dominio público, por ser continuación la altura de líneas ya establecidas, y oficial la primera desde 1883.
Así lo espera esta Corporación de la rectitud y justificación de la respetable autoridad de VE Casa Consistorial de La Guardia, Junio treinta de mil ochocientos noventa.
En 9 de julio de 1890 el Ayuntamiento presenta un Segundo Recurso de Alzada y Queja ante el Sr. Ministro de la Gobernación.
[…] El Ayuntamiento Constitucional de La Guardia en la provincia de Pontevedra, cumpliendo lo acordado en sesión ordinaria de 6 del corriente mes, se ve en el sensible pero necesario caso de recurrir á VE en Alzada y Queja al propio tiempo, contra la Resolución del Gobierno Civil de esta provincia dictada en 3 del que rige, de la que se acompaña copia con el nº 1º, por consecuencia de Alzada interpuesta por Manuel Álvarez, sobre el acuerdo de ésta Corporación fecha 30 de Junio del año último, aprobando el Ynforme de la Comisión de Policía Urbana de 25 del mismo, en que se prescribe, que el balcón corrido que abraza tres puertas de la fachada del piso principal de la casa que proyecta edificar el expresado Álvarez, se sustituya por tres balconcillos, con sujeción á la Regla 3ª del artº 31 de las Ordenanzas Municipales, y con arreglo al plano oficial mandado observar en ésta población por el art. 22 de las mismas, cuyo plano original acompaña con el nº 2º.
Antes de entrar en las consideraciones legales y en los fundamentos de derecho en la Municipalidad apoyó y apoya su acuerdo, es oportuno hacer la historia fiel de los hechos para que en su vista pueda VE comprender con el claro talento que le distingue, que en el presente caso, fueron lastimados sus más legítimos derechos, y mermada la fuerza moral indispensable á toda colectividad que esté al frente del régimen de los pueblos en los distintos ramos de la Administración pública.
Proyectó Manuel Álvarez (Vicente) de esta villa, la construcción de una casa en terreno de su propiedad situado en la Calle del Castillo esquina á la Carretera del Estado de Pontevedra a Camposancos; y al efecto en 21 de Junio de 1889, presentó una instancia (copia nº 3) pidiendo se le permitiese construir con arreglo al plano que acompañaba de cuyo escrito se dio cuenta al
Ayuntamiento en sesión del 23, acordando pasarlo según es práctica á informe de la Comisión de Policía Urbana, la cual lo emitió á continuación con fecha 25 del expresado mes, consignando las condiciones que debían observar en la construcción determinando claramente en la 2ª de ellas que el balcón corrido que abraza tres puertas de la fachada del piso principal hacia la Calle del Castillo, debía sustituirse por tres balconcillos, con sujeción á lo preceptuado en la Regla 3ª art. 31 de las Ordenanzas Municipales.
Del aludido dictamen se dio cuenta á la Corporación en sesión de 30 del repetido mes de Junio y hallándolo conforme en todo con las prescripciones legales fue aprobado, de cuyo acuerdo se notificó y dio copia literal de las condiciones aprobadas á Manuel Álvarez en 15 de Julio siguiente, no habiéndose practicado antes esta diligencia por ausencia del interesado.
El 16 del referido mes de Julio, se Alzó para ante el Sr. Gobernador Civil, cuya principal instancia dirigió directamente á aquella superior autoridad, con infracción del art. 140 de la Ley Municipal, no presentando en la Alcaldía más que el escrito (copia nº 4), que se informó; de la manera más legal, sin que la Corporación haya tenido desde entonces conocimiento de los trámites que ha seguido el asunto, ni de los informes de la Comisión Provincial y Arquitecto, en los que funda el Sr. Gobernador su Resolución de 3 del actual, con la que no se ha devuelto el expediente, como era natural, para con vista de él fundar la Alzada que nos ocupa; puesto que, no conociéndolo, mal se pueden refutar los argumentos de la Comisión Provincial y Arquitecto; si bien no pueden en manera alguna tener fundamento legal, por cuanto en el ramo de Policía Urbana, el Ayuntamiento es el único competente, y no existe disposición alguna entre las muchas dictadas, que limite sus atribuciones; doctrina irrebatible, sentada además en RO de 17 de abril de 1877, que está por encima de todos los informes que el Gobierno de provincia pueda invocar.
Ahora bien, Sr. ésta Municipalidad no ha vulnerado ninguna Ley con su acuerdo: se sujetó estrictamente al artº 31 de sus ordenanzas, que está obligado á cumplir y á hacer cumplir. Además se apoya en los art. 72, 83 y 171 de la Ley Municipal vigente, por el primero de los cuales, se determinan los ramos de la Administración que competen solo á los Ayuntamientos; por el segundo se previene, que en tales casos (de competencia exclusiva) sus acuerdos son inmediatamente ejecutivos, y por el terreno que no pueden ser suspendidos aún cuando por ellos se infrinjan algunas disposiciones de dicha Ley u otros especiales.
Si son tan claros estos textos legales
¿Cómo el Sr. Gobernador Civil puede invadir, digámoslo así un terreno que le está vedado por la Ley? ¿En qué principio de derecho está consignado, que el superior jerárquico puede mandar que el inferior falte á su deber, si por acaso acatase por mera cortesía, un fallo que tan directamente podía comprometerle?
La Resolución del Gobierno Civil no se funda en ninguna ley ni disposición entre las muchas dictadas sobre la materia; en cambio infringe abiertamente la RO de 12 de julio de 1884 y RD sentencia de 30 de noviembre de 1884, por las que se corrobora, que el ramo de Policía Urbana, es de la única y exclusiva competencia de las Corporaciones Municipales.
Además, el Gobierno Civil, previos los correspondientes informes, aprobó las Ordenanzas Municipales de éste Distrito en 3 de enero de 1888, según el derecho que le concede el artº 76 de la Ley, por consiguiente, ¿Qué argumentos pueden exponerse en buena lógica por dicha superior autoridad para destruir su propia obra?
Aún en la hipótesis de que pudieran romperse dichas ordenanzas, aprobadas oportunamente sin la menor objeción, quedarían á la Corporación otras prescripciones legales que cumplimentar, por riguroso deber, que no le permiten salir del círculo de la razón y la justicia.
Y no se tome como argumento, como se asegura consignó el Sr. Álvarez en su escrito de Alzada, que en esta Villa se pretende detener el progreso en las construcciones, porque los individuos de la Corporación no han visto á Madrid, á Barcelona y otras poblaciones.
Sin que éste Ayuntamiento quiera desdeñar las construcciones de aquellas importantes ciudades, puede consignar sin embargo, que camina por la senda de las reformas, habiéndole servido de norma las Ordenanzas de Pontevedra, capital de la Provincia, que en lo referente á balcones, disponen textualmente lo mismo que las de ésta localidad: sólo permiten balconcillos en los pisos principales, y se observan rigurosamente como lo demuestran las construcciones de dicha capital.
Las únicas razones que se aducen por el Gobierno Civil en la Resolución que motiva ésta Alzada, son, la 1ª, que para considerar si es ó no balcón corrido el que proyecta el Sr. Álvarez, no basta que comprenda uno ó más huecos de las luces de la fachada, y la 2ª que la modificación propuesta por el Ayuntamiento.
Alteraría notablemente el conjunto de buen ornato, por hallarse el plano arreglado á estética y no permitir variación tan esencial. Argumentos de tan escasa fuerza, no debieran exponerse; pero una vez empleados cree la Corporación muy fácil hacer ver su ineficacia.
El primero, queda destruido en el mero hecho de ser opuesto á lo prescrito en la legislación que rige sobre el particular objeto de la divergencia, legislación que es inalterable: además por balconcillo se entiende, según el Diccionario de Arquitectura, el que regula una sola luz á manera de ante pecho de ella, y este es el espíritu y letra del art. 31 de las tan repetidas Ordenanzas, apoyado en el 22 que determina que toda construcción debe sujetarse a unos planos oficiales.
El de esta localidad es el que original se acompaña, en el cual está desarrollada una fachada (la mayor de las dos que comprende) que es casi igual á la del plano presentado por el Sr. Álvarez, con solo la diferencia, de que el de éste tiene un balcón que abraza tres líneas del centro, y el oficial tiene tres balconcillos, uno á cada luz, y está sin embargo arreglado á estética. Balconcillo según el Diccionario de la Lengua, es el diminutivo de balcón; es decir un balcón en sus más pequeñas dimensiones. Pues bien: si llamamos balconcillos á los del plano municipal: que comprende cada uno una luz ¿podremos llamar también balconcillo al del plano exhibido por Álvarez que comprende tres luces? ¿Cuál será pues el diminutivo? ¡Contesta la lógica y el Diccionario!
El segundo argumento es todavía más inoportuno. Porque el plano este arreglado á estética, y su trazado hecho á voluntad, no permite variación. ¿Puede y debe imponerse por ésta sola razón contra las prescripciones legales? Si tal principio pudiere admitirse cualquier vecino construiría un plano á su capricho, y bajo el pretexto de la estética y aún de cualquiera otra conveniencia particular, se vulneraría la Ley y se trastornaría el orden simétrico en las edificaciones de toda población, dejando así abierto el camino al abuso, en cuyo caso estarían demás las ordenanzas y en vez de dictársele para ser cumplidas por los ciudadanos, habría que formarlas para sancionar las arbitrariedades de todos.
Para no ser más prolijo, después de las consideraciones expuestas y otras muchas que por tan claras no necesitan siquiera indicarse, el Ayuntamiento insiste en la principal y esencialísima de ellas que es la de tratarse de un asunto de su exclusiva competencia, y aún sin ordenanzas municipales, tenía facultad de obrar como obró mientras no infrinja la ley ni lastime interés alguno de tercero, legalmente adquirido; y en defensa de sus derechos hollados á VS recurre unánimemente.
Suplicando se digne dejar sin efecto la Resolución dictada por el Sr. Gobernador Civil de esta provincia, en 3 del corriente mes, y confirmar lo acordado por ésta Corporación en 30 de Junio del año último, aprobando en todas sus partes el informe emitido por la Comisión de Policía Urbana en 25 de los expresados mes y año, proponiendo la colocación de tres balconcillo en vez de que, abrazando tres puertas del centro de la fachada intenta colocar Manuel Álvarez. Es gracia que ésta Municipalidad espera obtener de la rectitud y justificación de VS Casa Consistorial de La Guardia, Julio 9 de 1890.
El 20 de setiembre de 1890 el Gobierno Civil envía el Oficio nº 954. Negociado. P. de Carreteras al Sr. Alcalde de A Guarda:
[…] El Ilmo. Sr. Director General de Administración Local, me comunica con fecha 18 del que cursa lo siguiente:
Examinado el expediente y Recurso de Alzada interpuesto por el Ayuntamiento de la Guardia contra la Providencia de ése Gobierno Civil revocando un acuerdo de aquella Corporación Municipal, por el que se desestimó la petición de Manuel Álvarez, referente á que se variase la alineación que le fue fijada para la casa que intenta construir en la expresada Villa:
que en virtud de lo dispuesto por la RO de 26/03/1880, confirmada por el RD Sentencia de 26/02/ 1886, dictada por la entonces Sala de lo Contencioso del Consejo de Estado y las Sentencias del Tribunal de lo Contencioso Administrativo fechas 2 de Mayo y 2 de Abril de 1889 y 24/03/1890, por cuyas disposiciones se declaran nulas las Reales Órdenes emanadas de este Ministerio en el supuesto de que no tiene el mismo competencia para resolver respecto de la demolición, reparación de edificios ruinosos, alineación y altura de los que se construyan de nuevo, este Departamento ministerial carece de atribuciones para conocer de las cuestiones citadas, que sólo son reclamables en vía Contenciosa, agotada la gubernativa, con la Providencia del Gobernador.
que el presente Recurso está comprendido dentro de las materias que abraza el párrafo 11 de la Ley de 25/09/1865, no derogada en su parte, antes confirmada por el art. 5º de la dictada en 13/09/1888, sobre ejercicio de la jurisdicción Contenciosa Administrativa materias objeto del conocimiento de la expresada jurisdicción, según las disposiciones citadas y lo prevenido en el art. 29 del Reglamento provisión al de 22/04/1890, para la ejecución de la Ley de 19/10/ 1889, relativa al procedimiento administrativo; SM el Rey (q.D.g.) y en su nombre la Reina Regente del Reino ha tenido a bien declarar improcedente el Recurso de que se trata por pertenecer el asunto al conocimiento de la jurisdicción Contencioso Administrativa, y advertir á VY el deber en que se encuentra de no dar curso á escritos que, como el presente, por su naturaleza, solo pueden producirse ante el Tribunal Contencioso de la provincia.
De RO lo digo á VY, para su conocimiento, el de la Corporación recurrente y demás efectos, con devolución del expediente de referencia. Lo que traslado á V para su conocimiento y el de ésa Corporación municipal, y el del interesado, a los efectos consiguientes, sirviéndose acusarme el oportuno recibo. Dios guarde á V muchos años. Pontevedra, 20 Septiembre de 1890. Fdo. Sabino González Besada.
El 23 de setiembre de 1890 el Alcalde de A Guarda don Agustín Sobrino Vicente firma una Providencia contra el Oficio del Gobierno Civil:
[…] Recibida en el día de hoy la precedente comunicación del Sr. Gobernador Civil de la provincia nº 954 de 20 del actual, comprensiva de la RO de 18 del mismo, por la que se declara que el asunto referente á la Alzada interpuesta por este Ayuntamiento contra la Providencia del Gobernador Civil autorizando a don Manuel Álvarez para construir una casa separándose de la alineación oficial; compete al Tribunal de lo Contencioso de la provincia, convóquese á la Corporación á sesión extraordinaria para las 6 de la tarde del 26 del corriente para darle cuenta de dicha superior Resolución á fin de que en su vista acuerde lo que tenga por conveniente notificando después al expresado Álvarez, tanto de lo resuelto por la superioridad como del acuerdo de la Municipalidad. Alcaldía de La Guardia Setiembre 23 de 1890. Fdo. El Alcalde Agustín Sobrino. Da fe el Secretario. José Mª Sesto.
Pero el Ayuntamiento y Alcalde deben solicitar el 24 de setiembre de 1890 una Consulta al abogado don Fernando Recen de Tui:
[…] Con arreglo á lo dispuesto en el art. 72 de la vigente Ley Municipal, es de la exclusiva competencia de los Ayuntamientos, todo lo referente á Policía Urbana, por cuya razón el de esta Villa, con arreglo á dicho precepto legal y á las Ordenanzas que rigen en la localidad, dictó resolución sobre los particulares siguientes:
1º.- Señaló á don Manuel Álvarez Vicente la línea á que debe sujetarse al construir una casa en la calle del Castillo, esquina á la Carretera, y le ordenó que en la fachada, que ha de llevar cinco puertas en el piso principal, colocará balconcillos en vez del balcón que abraza tres de dichas puertas; de cuya Resolución se Alzó Álvarez para ante el Gobernador Civil de la provincia, derogándose por esta autoridad el acuerdo del Ayuntamiento; el que en su consecuencia se Alzó al Ministerio de la Gobernación, donde se resolvió que el asunto competía al tribunal de los Contencioso.
2ª.- Como la casa de que se deja hecho mención ha de llevar otra fachada hacia la Carretera, señaló por este lado la línea el Ingeniero encargado cuya línea aceptó el constructor y también la Alcaldía; mas una vez cimentado el edificio se le ocurrió al don Manuel Álvarez alterar la línea bajo pretexto de cuadrar la casa, pero la Municipalidad mantuvo la línea señalada, por ser la única que procedente y en consonancia con la que indican las Escuelas Públicas y Manuel Álvarez se Alzó asimismo de la Resolución, para ante el Gobernador quien derogó también el acuerdo del Ayuntamiento, el cual se Alzó para ante el Sr. Ministro de la Gobernación, cuya superior autoridad resolvió igualmente declarando asunto de la competencia del Tribunal de lo Contencioso.
Tratándose como se trata de Resoluciones dictadas en el ramo de Policía Urbana, en que el Ayuntamiento tiene competencia exclusiva y el limitar sus atribuciones, cuando no se ha extralimitado de sus facultades, es tanto como hollar sus derechos.
Procede que la Corporación en defensa de ellos recurra á la vía Contenciosa para sostener sus facultades y lo resuelto dentro de las mismas, sin obtener la autorización de la Diputación provincial de que trata el artº 86 de la Ley Municipal por ser este un hecho grave, por lo que obrando y entablando la demanda Contenciosa previo dictamen solamente de dos Letrados. Se desea la Resolución de la precedente consulta para en su vista acordar lo que proceda. La Guardia Setiembre 23 de 1890. El Alcalde. Agustín Sobrino.
El abogado emite el Dictamen el 24 de setiembre de 1890: […] Con vista de la precedente Consulta, de lo dispuesto en la Ley Municipal vigente en cuanto á las atribuciones de los Ayuntamientos, y teniendo también á la vista la Regla 3ª, art. 31 de las Ordenanzas Municipales de La Guardia convenientemente aprobadas, entiendo que procede y es hasta un deber en aquella municipalidad, Apelar á la vía Contenciosa para hacer respetar, en la medida posible, los acuerdos de que se trata y que deben ser sostenidos en la forma dicha. Es mi dictamen. Tuy Setiembre 24 de 1890. Letrado. Fernando Recen.
Y el 25 de setiembre de 1890 el Ayuntamiento y Alcalde reciben otro Dictamen
del abogado don Luís Jesús Rivas Solla de Redondela:
[…] Habiendo examinado con detenimiento la precedente consulta y teniendo en cuenta las disposiciones legales de aplicación al caso, digo:
Que á fin de que el Ayuntamiento de La Guardia defienda cual debe hacerlo sus atribuciones y exclusiva competencia en materia de Policía Urbana, procede que dicha Corporación, á medio del Procurador Síndico, entable la oportuna demanda Contencioso Administrativa contra los acuerdos del Gobernador Civil de la Provincia, ejercitando la acción en el modo, tiempo y forma que la legislación vigente dispone. Es mi opinión. Redondela, Setiembre 25 de 1890. Fdo. Luís Jesús Rivas Solla.
El 3 de octubre de 1890 se recibe en el Ayuntamiento el Oficio del Gobierno Civil nº 320 dirigida al Sr. Alcalde de A Guarda: […] El Sr. Ministro de la Gobernación en fecha 29 septiembre último me dice: Examinado el Expediente y Recurso de Alzada interpuesto por el Ayuntamiento de La Guardia contra la Providencia de este Gobierno Civil, por la que, revocando un Acuerdo de la Corporación, se autorizó a don Manuel Álvarez Vicente para colocar un balcón en la fachada de la casa que intenta construir en las condiciones que solicitaba.
Considerando: que en virtud de lo dispuesto por la RO de 26/05/1880, conformada por R.D. Sentencia de 26/02/1885, dictada por la entonces sala de lo Contencioso del Consejo de Estado y las Sentencias del Tribunal de lo Contencioso Administrativo fechas 2 de Mayo y 2 de Abril de 1889 y 24/03/1890, por cuyas disposiciones se declaran nulas las Reales Órdenes emanadas de este Ministerio en el supuesto de que no tiene el mismo competencia para resolver respecto de la demolición, reparación de edificios ruinosos, alineación y altura de los que se construyan de nuevo, este Departamento Ministerial, carece de atribuciones para conocer de las cuestiones citadas, que solo son reclamables en vía Contenciosa, agotada la gubernativa con la Providencia del Gobernador.
Considerando: que el presente Recurso está comprendido dentro de las materias que abraza el párrafo 11 del art. 83 de la Ley de 25/09/1863, no derogada en esta parte, antes confirmado por el art. 9º de la dictada en 10 /09/1888, sobre ejercicio de la jurisdicción Contencioso Administrativa, materias objeto del conocimiento de la expresada jurisdicción, según las disposiciones expresadas y lo prevenido en el art. 29 del Reglamento Provisional de 22/04/1890, para la ejecución de la Ley de 19 de Octubre, relativa al Procedimiento Administrativo.
Considerando: que á más de lo dicho, se puede estimar este asunto como contravención a los Reglamentos de Construcción Urbana, puesto que sí en realidad no existen los preceptos que son objeto de los mismos, están insertos en las Ordenanzas Municipales y en estas Ordenanzas se apoya el Ayuntamiento, alegando que las mismas se oponen en absoluto á la autorización concedida por ese Gobierno Civil, y en este concepto el párrafo 14 del art. 83 pertenecen el asunto a la jurisdicción Contenciosa.
Considerando: que existiendo un expediente sobre la misma casa, en el cual se disiente la altura que ha de tener y en el que se ha declarado incompetente este Ministerio para resolver, la presente cuestión no es más que un incidente de lo principal y por esto á la jurisdicción indicada toca conocer de ella; S.M. el Rey (q.D.g.) y en su nombre la Reina Regente del Reino se ha servido declarar improcedente el Recurso de que se trata, por pertenecer el asunto al conocimiento de la jurisdicción Contencioso Administrativa; advirtiéndole á VS el deber en que se encuentra de no dar curso á escritos que como el presente, por su naturaleza, sólo pueden producirse ante el Tribunal Contencioso de esa provincia.
De RO le digo á VS, para su conveniente y demás efectos con devolución del expediente de referencia. Lo traslado á V para su conocimiento y el de ésa Corporación Municipal, y á fin de que lo notifique al interesado á los efectos correspondientes. Dios guarde a V muchos años. Pontevedra a 3 de Octubre de 1890. Fdo. Sabino González Besada. El 28 de junio de 1891 don Manuel Álvarez Vicente entrega en el registro del Ayuntamiento un escrito dirigido al Alcalde para la construcción de dos edificios: […] Manuel Álvarez Vicente, propietario, vecino de esta Villa con cédula personal nº 15 del ejercicio corriente á V expone: Que proyectando edificar dos casas en la
Calle del Castillo de este pueblo en frente á la de José María Domínguez y a la de Benito Antonio Melón, adjunto remite el plano de las fachadas, que da á la vía pública. Y á fin de obtener la necesaria licencia á V Suplica se sirva da cuenta de él á esa Corporación municipal, de la que espera su aprobación. La Guardia 28 de Junio de 1891. Fdo. Manuel Álvarez. En la sesión plenaria celebrada el 12 de julio de 1891, presidida por el Sr. Alcalde don Agustín Sobrino Vicente, la Corporación trató, entre otros asuntos, de:
Calles obstruidas con piedra de cantería.- El Concejal Juan Domínguez Troncoso, manifestó que le llama extraordinariamente la atención, que las calles de Ordóñez, esquina de la del Castillo, la de Alonso y aún los alrededores de la Iglesia parroquial, se hallen ocupadas hay próximamente dos años, con porción de piedras de cantería que se le aseguró es para una obra que proyecta y no acaba de realizar don Manuel Álvarez Vicente, quien con grave perjuicio de los intereses generales, tiene obstruido el libre tránsito, dando lugar al justo clamoreó de los vecinos; por lo que dicho Sr. Concejal propone á la Corporación se sirva acordar se dé orden al expresado Álvarez para que una vez que no hace las obras, despeje inmediatamente las aludidas calles, que son propiedad del público, cuyos derechos tienen que estar garantizados por los encargados de la Administración del pueblo.
El Ayuntamiento por conducto del Presidente, manifestó unánime conformidad con lo propuesto por el Sr. Domínguez Troncoso, más llamó la atención del mismo sobre una instancia de Manuel Álvarez Vicente, de que se dio cuenta en sesión de 28 de Junio último, solicitando autorización para edificar con arreglo al nuevo plano que acompañó, en solar de su propiedad distinto al en que tenía pensado, cuya instancia se halla pendiente de informe de la Comisión de Policía Urbana, y que es de oportunidad reservar el acuerdo sobre despeje de calles hasta que la Comisión dictamine.
13 de agosto de 1891. Informe de la Junta de Policía Urbana, emanada de la sesión ordinaria celebrada el 28/06/1891, en la que dada cuenta al Pleno de la instancia de Manuel Álvarez Vicente y del plano que se acompaña se acordó pasarla á la Junta de Policía Urbana para que emita informe. Fdo. El Alcalde. Agustín Sobrino.
Informe: Los que suscriben vocales de la Junta de Policía Urbana de este Distrito, cumpliendo lo acordado por el Ayuntamiento, han pasado é reconocer el punto en que Manuel Álvarez proyecta construir dos casas en terreno de su propiedad, sito en la c/ del Castillo de esta población y en su vista deben informar:
Que la nueva edificación que intenta comprende parte del solar de otra casa para cuya construcción solicitó antes de ahora el Sr. Álvarez la correspondiente línea, que se le señaló oportunamente, y después de aceptarla y cimentar en ella la obra, pidió modificaciones que no pudieron concedérsele, acerca de cuya divergencia pende hoy pleito Contencioso Administrativo en el Tribunal de la Provincia; y como quiera que la lineación que se adopte por lo que se refiere á la Calle del Castillo, tiene que ser necesariamente una misma para las casas de actualidad y la que motivó la reclamación, no hay términos hábiles para determinar la línea del último proyecto, mientras no se resuelvan las cuestiones referentes al primero.
En su consecuencia la Comisión entiende, que antes de nada, y con el fin de que el Ayuntamiento pueda dictar una resolución acertada, conviene hacer saber á Manuel Álvarez, que manifieste por escrito, si está conforme con todo lo solicitado por la Corporación en las demandas interpuestas por la misma y conforme por lo tanto, y más condiciones, con las líneas que le fueron fijadas para la casa cuyo plano presentó primeramente, tanto por lo que interesa á la Calle del Castillo como á la de Ordóñez ó Carretera mediante depende una de la otra en el indicado pleito Contencioso.
Una vez hechas estas declaraciones por el Sr. Álvarez en términos precisos y concretos, la Comisión estudiará el Informe para la instancia que precede y emitirá asimismo su parecer sobre el plano que á ella se acompaña. Tal opinan los que suscriben: El Ayuntamiento sin embargo acordará lo que crea más conveniente. La Guardia Agosto 13 de 1891. Fdo. Manuel Sobrino. Ángel Signo.
3 de enero de 1892.
Escrito de don Manuel Álvarez Vicente al Sr. Alcalde:
Manuel Álvarez Vicente, vecino de La Guardia, según cédula nº 16 del corriente ejercicio á V expone: Que deseando edificar en la huerta de su casa, sita en la Calle de Alonso nº 20, en el centro de la línea que mira á la carretera de Pontevedra á Camposancos, á V suplica se sirva autorizar la construcción de la casa cuyo plano va adjunto. La Guardia, 3 de Enero 1892. Adición: El lugar donde se trata de edificar, hállase dentro del kilómetro 86, hectómetro 7º de la Carretera de Pontevedra a Camposancos. 25 de enero de 1892. Providencia de la Alcaldía:
Para los efectos del art. 34 del Reglamento de 17/01/1867, remítase la precedente instancia de Manuel Álvarez Vicente, con el plano que la acompaña, al Sr. Ingeniero encargado de la Carretera de Pontevedra á Camposancos, en el concepto que el proveyente no halla reparo en que se lleve á cabo la obra bajo las condiciones siguientes:
1º.- Que el solar en que ha de efectuarse la cimentación, no puede interesar de ningún modo al designado por el Sr. Álvarez en Setiembre de 1888, para la construcción de otro edificio en el mismo terreno de su propiedad, esquina á la Calle del Castillo, sobre cuya obra está pendiente de resolución el Recurso entablado por el Ayuntamiento ante el Tribunal Provincial de lo Contencioso en fin de Setiembre de 1890.
2º.- Que la construcción que hoy se pretende, ha de sujetarse en el replanteo de la fachada hacia la Carretera, á la línea recta que determina el edificio en que están las Escuelas Públicas de ambos sexos, línea marcada ya por el Sr. Ingeniero y aceptada como definitiva para aquel punto, y que no puede alterarse como el Álvarez solicitó antes de ahora por las razones que la Alcaldía tuvo el honor de exponer al expresado Sr. Ingeniero en oficio nº 174 de 6/08/1889, en contestación al suyo nº 458 de 3 del expresado mes. La Guardia Enero 25 de 1892. El Alcalde. Agustín Sobrino. El Secretario. Enrique Mª Sesto.
21 febrero 1892. Sesión ordinaria presidida por el Sr. Alcalde don Agustín Sobrino Vicente.
Dióse cuenta de una instancia de Manuel Álvarez Vicente, vecino de esta Villa, fecha 3 de Enero último, vista ya por el Ingeniero al que la remitió la Alcaldía en 25 del mismo, con el Informe correspondiente, para que fuese tenido en cuenta por aquel funcionario, al fijar las condiciones á que debe sujetarse el expresado Álvarez, en la construcción de una casa que proyecta en el centro de la línea del terreno de su propiedad sito en el hectómetro 7, kilómetro 86 de la Carretera de Pontevedra a Camposancos.
que el Ingeniero entre las condiciones que establece, fija en la 3ª de ellas, que la línea ha de ser la prolongación de la del edificio Escuelas.
Que la Providencia del alcalde, fecha 25 de Enero al elevar la instancia al Ingeniero, está perfectamente ajustada á las prescripciones de Ornato, tanto en la condición 1ª que prohíbe de una manera absoluta que con la nueva edificación se miraba el terreno sobre el que pende cuestión Contenciosa, como en la 2ª en que se indica la línea, el Ayuntamiento acuerda prestar su aprobación á dicha Providencia y aceptar la línea fijada, y que el plano de la fachada exhibido, para á la Comisión de la Junta de Policía urbana para que informe sobre el mismo. Corresponde con el original á que me refiero. Y para que conste expido el presente con el Vº Bº del Sr. Alcalde. La Guardia á 20/02/1892.
25 de febrero de 1892. Informe de la Comisión de Policía Urbana: Los que suscriben individuos de la Junta de Policía Urbana en cumplimiento de lo acordado por el Ayuntamiento en sesión ordinaria de 21 del actual, y por la Alcaldía en Providencia de 24 del mismo, han examinado el plano de fachada de la Casa que intenta construir Manuel Álvarez Vicente en terreno de su propiedad sito en el punto del Castillo, fronterizo al hectómetro 7 kilómetro 86 de la Carretera de Pontevedra á Camposancos, y en su vista deben informar:
Que el plano de la fachada en proyecto, se halla arreglado al Capítulo 3º de las Ordenanzas Municipales, por consiguiente no hallan reparo en que se permita la edificación conforme con él y con sujeción á las demás condiciones dictadas por el Ingeniero y el Ayto. La Corporación no obstante acordará lo que considera más oportuno. La Guardia Febrero 25 de 1892. Fdo. Manuel Sobrino; Ángel Signo; Juan Domínguez Troncoso; Manuel Martínez.
28 de febrero de 1892. Sesión ordinaria presidida por el Sr. Alcalde don Agustín Sobrino Vicente.
Se dio cuenta del Informe emitido por la Comisión del ramo en 25 del actual, en el que se propone la aprobación del plano de fachada de la Casa que proyecta construir Manuel Álvarez Vicente, en terreno de su propiedad sito en el punto del Castillo, fronterizo al hectómetro 7 kilómetro 86 de la Carretera de Pontevedra á Camposancos, por hallarse ajustado al capítulo 3º de las Ordenanzas Municipales.
El Ayuntamiento en su vista acuerda aprobar dicho Informe y que se devuelva el plano sellado al constructor Sr. Álvarez, haciéndole saber por notificación en forma, que tenga en cuenta lo dispuesto por la Alcaldía en Providencia de 25 de Enero, y lo acordado en sesión de 21 del actual; y al propio tiempo, que dé aviso cuando haga el replanteo de la Obra y que mantenga expedito el punto á donde alcanza el solar sobre que pende cuestión Contenciosa, para que la Comisión de Ornato pueda examinar sin obstáculos, si se cumplen en todas sus partes, la Resoluciones de la Municipalidad. Es copia del acuerdo á que se hace referencia. La Guardia Marzo 4 de 1892. Fdo. El Alcalde. Agustín Sobrino. Da fe. El Secretario. P.O. José M. Sesto.
5 de marzo de 1892.
Providencia de la Alcaldía: Cúmplase lo consignado en el acuerdo que precede, y notifíquese á Manuel Álvarez, dándole copia del mismo, así como de la Providencia de 25 de Enero; acuerdo de 21 de Febrero; Providencia de 24; é Informe de la Comisión del 25, devolviéndole el plano y entregándole asimismo las condiciones que para la edificación se ha servido acordar el Ingeniero. Alcaldía de La Guardia, Marzo 5 de 1892. Fdo. El Alcalde. Agustín Sobrino. El Secretario José M. Sesto.
22 de mayo de 1892. Escrito al Tribunal Contencioso Administrativo de Pontevedra.
Recibido el pleito a prueba se articuló lo siguiente para el Ayuntamiento de La Guardia.
1º.- Reproducimos lo que consta del expediente administrativo, que anda unido en cuerda floja.
2º.- Inspección ocular o reconocimiento judicial del sitio, en el que se haga constar que están construidos los cimientos de la Casa en cuestión ( o lo que resulte) siguiendo la línea en el lado que dice frente a la Casa texa, que trazan las escuelas públicas situadas también hacia dicha Carretera, y á la cual se sujeta así mismo otra casa que empezó á construir el Manuel Álvarez contigua ó inmediata a la anterior, haciendo del propio modo constar en la diligencia que el terreno sobre el cual quiere avanzar el Sr. Álvarez es una plazoleta que da franqueza y despejo al sitio y un apartadero de carruajes.
3º.- Que se compulse lo que se señalare del expediente que referente al mismo asunto obra en el Ayuntamiento de La Guardia o se reclame aquel y se una en cuerda floja al pleito, mediante resulta del dictamen del Ayuntamiento unido que remitió el Sr. Gobernador Civil, que no obran en él todos los antecedentes, y solo las diligencias practicadas en dicho Gobierno. Interesa sin embargo a la Representación de aquel advertir, que esas diligencias son en su mayor parte comunes á otra Reclamación del Manuel Álvarez, sobre unos balconcillos ó balcón que proyectó en la misma casa, sobre lo cual pende también otro Pleito Contencioso ante ese Tribunal que así mismo se halla en trámite de prueba; y como no es posible unir en un mismo expediente a los dos Pleitos, por eso se hace necesaria la compulsa.
4º.-Que también se compulse lo que se señalase de las Ordenanzas Municipales de La Guardia y la aprobación del Sr. Gobernador, así como lo referente al plano del indicado pueblo, haciendo constar en particular lo que se refiere á la Calle del Castillo.
5º.- Por ello produzco por vía de prueba un plano de la Carretera en que está situada la Casa objeto del Pleito, cuyo documento jura no haber podido obtener hasta ahora ni haber tenido conocimiento del mismo, el cual es copia exacta del oficial que obra en la oficina de Ingenieros de la provincia. Por ello interesa se una al Pleito y le requiera la Sr. Álvarez para que manifieste su conformidad con la exactitud de otro plano; y que en el caso de no conformarse se remita al Sr. Ingeniero Jefe de esta provincia para que cotejándolo con el que allí obra, se sirva informar si está o no conforme con el original.
Suplico al Tribunal que habiendo por presentado el plano indicado y por protesta la prueba, se sirva mandar se ejecute Concitación contraria, delegando si lo considera oportuno, para lo que debe practicarse en La Guardia, en el Sr. Juez de 1ª Instancia de Tuy, autorizándole para que a su vez delegue en el Juez Municipal de La Guardia, mediante a que no reside en este punto, y ser difícil las comunicaciones, pues no hay siquiera Carretera entre ambos pueblos. 22 de Mayo de 1892 Sobre los Balconcillos
1º.- Reproduzco por vía de prueba, lo que a favor del Ayuntamiento resulta del expediente gubernativo que anda unido en cuerda floja.
2º.- Que de las Ordenanzas Municipales de La Guardia, se compulse el artº 31 y más que se señalaren; compulsándose también lo que resulte de los documentos que obren en la Secretaría del Ayuntamiento de dicho pueblo sobre la aprobación prestada por el Sr. Gobernador á dichas Ordenanzas.
3º.- Que se practique prueba testifical á tenor del siguiente interrogatorio.
1º.- Nombres, apellidos y más generales de la Ley.
2º.-Como manifiesto: que en el uso corriente y ordinario se entiende por balconcillo un pequeño balcón abierto a la vía pública.
Como es cierto: que entendiéndolo así todo el mundo, especialmente los vecinos de La Guardia, y estando proveído por las Ordenanzas Municipales la construcción de balcones corridos en los pisos principales de las Casas que autorizando sólo balconcillos, en ninguna de las casas que se edificaron desde entonces en dicho pueblo, se construyeron balcones en los pisos principales
que abrazasen ó pudieran abrazar dos ó más luces, limitándose a dejar balconcillos que tienen de largo poco más del ancho de la ventana, sin que puedan abrazar más de una luz. Concluimos pidiendo se declare abierta la prueba, mande practicar con citación contraria para cuyo recibimiento se comisione al Juez de 1ª Instancia de Tuy con facultad de que pueda delegar en el Municipal de La Guardia, especialmente para las compulsas. 3 de agosto de 1892. Alcaldía de La Guardia.
[…] Habiendo llegado á conocimiento de esta Alcaldía que los balconcillos que Manuel Álvarez Vicente, mandó construir para la fachada del primer piso, ó principal de la Casa que está edificando en la Calle de Ordóñez, punto del Castillo, tienen más vuelo que el de 30 á 40 cm., lo cual es una infracción manifiesta de la Regla 3ª art. 31 de las Ordenanzas municipales, y contrario á las reglas que se determinaron por el Ayuntamiento al aprobar el plano de dicha obra ajustado á aquellos preceptos hágase saber por notificación en forma al mencionado don Manuel Álvarez, que suspenda la colocación de balconcillos hasta tanto que sean examinados por la Comisión de Ornato.
Convóquese la referida Comisión compuesta de los Sres. Ángel Signo, Manuel Sobrino, Manuel Martínez y Juan Domínguez Troncoso, para que á las ocho en punto del día de mañana cuatro del actual comparezcan en esta Consistorial con objeto de practicar el reconocimiento de los aludidos balconcillos y luego
emitir informe. Alcaldía de La Guardia, Agosto 3 de 1892. Fdo. El Alcalde. Agustín Sobrino.
4 de agosto de 1892. Dictamen de la Comisión: Los que suscriben, individuos de la Comisión de Ornato Público, cumpliendo lo ordenado en Providencia de la Alcaldía fecha de ayer, han pasado á examinar y medir las dimensiones del volado de los balconcillos, uno colocado ya y dos para colocar, en el piso principal de la fachada de la Casa que está construyendo en la
Calle de Ordóñez de esta Villa don Manuel Álvarez, vecino de la misma, y en su vista deben Informar:
Que efectivamente el balconcillo ya sentado en la parte Norte de la expresada fachada, tiene el vuelo máximo de 49 cm. é igual el que se intenta colocar en la parte Sur, teniendo el que se halla labrado para la luz central, 41 cm.; de todo lo cual resulta, que hubo extralimitación de los preceptos legales, y de lo que consta en el plano aprobado por el Ayuntamiento para la ejecución de la obra, que en rigor debiera someterse á lo que determina la Regla 3ª art. 31 de las Ordenanzas Municipales. Mas teniendo en cuenta que los balconcillos de que se trata han de ser colocados en la fachada á un altura de 5 metros, según la escala en que está desarrollada.
Que dando frente á la Carretera del Estado, cuya latitud es una garantía, para que a pesar del mayor vuelo, no perjudiquen absolutamente en nada los intereses generales; y por último, teniendo en consideración, que la parte de ornamento que lleva la referida fachada, y muy especialmente las moldura que sirven de asiento á los balconcillos, demandan aquel vuelo, si ha de resultar un conjunto proporcionado y de buen aspecto, la Comisión, fundada en lo dispuesto en el art. 22 de las mencionadas Ordenanzas, por el que se dispone que además de los planos oficiales pueden adaptarse aquellas reglas que aconsejen los modernos adelantos de arquitectura, principio único y exclusivo á que debe rendirse culto en el presente caso en obsequio al arte, Opina que no hay inconveniente en que por esta vez se tolere el mayor vuelo que se dio á los balconcillos denominados. La Alcaldía no obstante acordará lo que crea más procedente. La Guardia, Agosto 4 de 1892. Fdo. Ángel Signo; Manuel Sobrino: Juan Domínguez Troncoso; Manuel Martínez.
4 de setiembre de 1892. Escrito de don Manuel Álvarez Vicente al Sr. Alcalde: Manuel Álvarez Vicente, vecino de esta Villa, según cédula nº 16 del corriente ejercicio, acude á V exponiendo:
Que causándole perjuicios el hecho de que continúe abierto el solar que mira á la Carretera y á la Calle del Castillo, Suplica á la Corporación Municipal que le permita cerrarlo provisionalmente en las líneas marcadas por el Ayuntamiento, hasta que el Tribunal Provincial de lo Contencioso diga que líneas deben tomarse. La Guardia, 4 Setiembre 1892. Fdo. Manuel Álvarez.
18 de setiembre de 1892. Sesión ordinaria presidida por el Sr. Alcalde, Agustín Sobrino Vicente. Dado cuenta de la precedente instancia, se acordó pasarla á la Comisión de Policía Urbana para su informe. El Alcalde. Agustín Sobrino. El Secretario Enrique Mª Sesto.
1 de octubre de 1892. Informe de la Comisión de Policía Rural a la Corporación:
[…] Los que suscriben, individuos de la Junta de Policía Urbana de este distrito, han visto la precedente instancia en que Manuel Álvarez Vicente, solicita autorización para cerrar provisionalmente el solar que tiene confinando con la Calle del Castillo y Ordóñez de esta Villa, por las líneas señaladas por el Ayuntamiento, mientras el Tribunal de lo Contencioso no diga las que deben tomarse.
Como sobre dichas líneas pende cuestión Contenciosa interpuesta por la Municipalidad para que aquellas se respeten, claro está que el Ayuntamiento no puede ni debe hacer concesiones provisionales y solo sí, autorizar en todo caso el cierre con arreglo á las Condiciones Generales de Ornato con tal que Manuel Álvarez, construya por ambos lados del solar, y en las líneas que le fueron señaladas por el Yngeniero y el Ayuntamiento, un muro de iguales condiciones y altura al que hizo por la parte Noroeste de la Casa que en aquel punto está edificando, dando aviso al Ayto. Cuando replantee dicho muro para precisar bien las líneas que ha de seguir por más que están señaladas. El Ayuntamiento sin embargo acordará lo que considere más adecuado. La Guardia, Octubre 1 de 1892. Fdo. Ángel Signo; Manuel Sobrino; Manuel Martínez.
22 de enero de 1894. D. Adolfo González Carreño. Secretario del Tribunal Provincial Contencioso de Pontevedra.
Certifico: Que habiendo terminado el Pleito que ante el mismo seguían el Procurador don José Antonio Ruy Suárez en nombre del Ayuntamiento de La Guardia y Manuel Álvarez Vicente á quien representaba el Letrado don Casto Sampedro, sobre alineación de una casa que pretendía construir el Álvarez en dicha Villa de La Guardia, cuyo Pleito terminó por transacción de las partes, se ha solicitado por el referido Procurador, regulación de los gastos causados á instancia del repetido Ayuntamiento, y que se le expidiese testimonio para hacerlo constar en aquel cuerpo municipal. Estimado así por el Tribunal, se practicó la siguiente regulación:
En cumplimiento de lo mandado por el Tribunal en la anterior presidencia, yo Secretario practico tasación de los gastos ocasionados en este Pleito por la parte demandante, en la siguiente forma: Al Procurador don José Antonio Ruy Suárez por bastanteo de los poderes, 6,20 ptas. Por papel suplido, 110 ptas. Por el del debe veinte grande por el demandante, 5 pliegos á peseta, 5 ptas. Por derechos y agencia de dicho Procurador, 392,40 ptas.
Al Letrado don Ángel Limeses por sus honorarios según minuta, 500 ptas. Al Procurador de Tuy don Manuel Bargiela Aldir, por suplementos y derechos asociados al final del despacho librado al Juez de Tuy para la prueba, 24,25 ptas. Al Juez Municipal suplente de La Guardia don Pedro Álvarez por sus derechos anotados, 35,50 ptas.
Al Secretario del mismo Juzgado don José Arzúa, a 5,50 ptas. A don Enrique Mª Sesto de La Guardia, por 3 pliegos papel suplido á 3 ptas. 9 ptas. Por papel de original y copia del poder otorgado, fe del Notario Seoane de La Guardia, del Procurador Ruy Suárez para la transacción 7, 75 ptas. No se acreditan los derechos del dicho Notario, por no haberlos anotado. Total 1.115, 60 ptas.
Según queda demostrado importa la citada regulación 1.115,70 ptas. Pontevedra, 23 de Diciembre de 1893. Fdo. Adolfo González Carreño. Y para entregar al Procurador don José Antonio Ruy Suárez, en virtud de lo mandado, expido la presente que firmo, en Pontevedra á 22 de Enero de 1894.
Y aquí termina un Litigio de cerca de doce años entre un propietario y el Alcalde con su Corporación municipal, todo por la medida de unos balconcillos y la terquedad de dos personas totalmente antagonistas como fueron el jefe de la derecha local don Agustín Sobrino Vicente y do Manuel Álvarez, liberal y republicano.
[1] En Mazaracos, en medio de las viviendas sociales.

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