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El trabajo que se realiza aquí trata de la prevención de la violencia intrafamiliar; el mismo consiste en una investigación bibliográfica del tema. En primer término se hace un análisis de la violencia intrafamiliar su concepto, bases jurídicas internacionales y nacionales que sustentan las acciones preventivas de la misma y otros aspectos que permiten colocar en perspectiva correcta la dimensión de la problemática de la violencia intrafamiliar; para luego abordar la Prevención de la misma.
Education Transcripts - Prevención de la violencia intrafamiliar.
AUTOR: MSC. JESUS MARTINEZ
PROFESOR UNIVERSITARIO (UNEFM)
ESTUDIANTE DEL ÚLTIMO AÑO DE DERECHO
Hoy existe una tendencia marcada en muchos países acerca de tomar
acciones preventivas para evitar la violencia e instalar la cultura de la paz; es en
este contexto que la violencia intrafamiliar cobra una especial atención por parte
de especialistas de distintas áreas puesto que es un tema propio del aspecto
jurídico, psicológico, de la educación y social cuyas implicaciones impactan no
sólo al grupo familia sino a la sociedad toda y en donde el Estado y la sociedad
deben intervenir para lograr prevenir y tratar las victimas que sufren esta
situación; además de tomar las acciones punitivas contra los que cometen este
tipo de delito; pero también ejercer políticas eficientes signadas por el ejercicio
dinámico de una justicia restaurativa trasformadora de la realidad social.
La Violencia Intrafamiliar, posee la potencialidad destructiva y la tendencia
necesaria para evitar la sana evolución del grupo familiar, la cual en cierto modo
lo inhibe para que no desarrolle eficientemente sus funciones sociales; sin las
cuales no se logrará una sociedad ideal. Es claro, que las conductas violentas se
modelan y aprenden en el contexto de la familia, por consiguiente, se multiplican
a menos que se genere un proceso preventivo o de intervención eficiente, lo que
implica el protagonismo de factores de la sociedad y del Estado mismo. También
es menester recordar que según Torres (2004) las familias no están distantes, sino
insertas en un espacio del conjunto social y lo que en ella ocurre muestra lo que
pasa en un contexto más grande, es decir son el reflejo de la sociedad.
El trabajo que se realiza aquí trata de la prevención de la violencia
intrafamiliar; el mismo consiste en una investigación bibliográfica del tema. En
primer término se hace un análisis de la violencia intrafamiliar su concepto, bases
jurídicas internacionales y nacionales que sustentan las acciones preventivas de la
misma y otros aspectos que permiten colocar en perspectiva correcta la dimensión
de la problemática de la violencia intrafamiliar; para luego abordar la Prevención
El termino Violencia es entendido, según lo referido por la Organización
Mundial de la Salud, como el uso deliberado de la fuerza o poder, ya sea en grado
de amenaza o efectivo, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad,
que cause o tenga probabilidades de causar lesiones, muerte, daño psicológico,
trastorno del desarrollo o privaciones. Las diferentes definiciones sobre violencia
hacen referencia a que esta se da en una relación de poder.
Siguiendo el concepto tradicional la familia es la célula fundamental del tejido
social. En este sentido, ella constituye el elemento o la estructura primaria que
compone a la gran masa social. Lo que suceda en ella repercutirá para bien o
para mal en la sociedad como un todo. Ejemplo de ello son los valores; si el
conjunto de familias que componen el todo social están formando a sus miembros
valores éticos y morales, entonces consecuentemente se tendrá una sociedad
amante de los valores de lo ético, de lo justo de su percepción de lo bueno y lo
malo y en consecuencia habrá una conducta social ajustada a criterios y valores.
Es el caso que una sociedad que adolece del fenómeno de la Violencia
Intrafamiliar, como producto de familias que vivan esta calamidad, entonces esto
repercutirá en la sociedad y sus instituciones.
Durante mucho tiempo a la violencia Intrafamiliar se le considero un fenómeno
poco extendido y por consiguiente no se le dio importancia como fenómeno social
o menos como problema de salud pública. Esto obedecía a que había un número
muy reducido de victimas reportadas o diagnosticadas, desde esta perspectiva la
importancia de esta problemática social estuvo signada por su valor cuantitativo de
ocurrencia visible o registrada. (Valdés y Padrón, s/f). Por tanto, se ignoraba
casi voluntariamente una realidad opresiva que sufrían las mujeres en su mayor
parte, los niños y otros miembros de la familia y que por lo general rayaba en la
La violencia entre miembros de la familia es
denominada de diferentes maneras, según sea la
región del mundo y la connotación social y política
que quiera dársele. La expresión más utilizada en
el ámbito Hispánico es violencia doméstica,
mientras que la denominación más común en
Latinoamérica es la de violencia intrafamiliar86,
con frecuencia los dos términos se usan como
sinónimos aunque tengan distintas connotaciones.
(Vargas, 2014, p. 32)
Es evidente que en el siglo xx, pasado, cobró importancia el tema de la
violencia intrafamiliar, por parte de investigadores, instituciones, el Estado y la
sociedad toda debido a que es un fenómeno que afecta notablemente a la familia
y cuyas repercusiones impactan a diversas problemáticas sociales tales como la
delincuencia, la niñez abandonada, la salud mental y emocional, entre otras.
Larraín (1993) expresa que es “un fenómeno en el cual, en un grupo social
doméstico, que mantiene una situación de amor y protección, una persona más
débil que otra es víctima de un abuso físico y psíquico ejercido por esa otra
persona.” Por otra parte, Ravazzola, (1997), deja ver que se empeora la
situación cuando se observa que a las acciones de abuso físico se la añaden
que las circunstancias en que las mismas acontecen son de tal caso o esencia
que resulta bastante difícil ejercer medidas de control social para impedir las
prácticas de VIF y es por ello, que vuelen a ocurrir una y otra vez ( Ravazzola,
Se concibe la violencia intrafamiliar (VIF) como “toda acción u omisión que
transforma en maltratantes las relaciones entre los miembros de la misma familia,
causando daño físico, emocional, sexual o económico a uno o varios de ellos”
(Rico, 1999. p 29). Constituyen acciones que lesionan o producen amenazas
sobre la integridad física, la dignidad y vulneran la libertad del integrante de la
familia. Lemaitre, 2000; Manrique, 2007, (citados por Mateus, 2009). En este
mismo orden de ideas Duran y otros (2003), expresan que la violencia
intrafamiliar es toda acción ejercida por comisión u omisión por parte de uno o
varios de los integrantes del núcleo familiar sobre otro u otros y que produce
daños físico, psicológico y patrimonial.
Visto así la VIF, es una experiencia de maltrato que sucede en el contexto del
grupo familiar y que genera algún tipo de daño a uno o varios miembros; dicho
daño es causado por otro miembro de la familia. Por consiguiente, al intentar
estudiar este fenómeno se deberá acudir a la observación o estudio del núcleo
familiar en donde se da la Violencia Intrafamiliar. “Según sea la persona afectada,
la violencia intrafamiliar se clasifica en: violencia de pareja, violencia hacia los
ancianos, maltrato infantil y violencia hacia otros miembros de la familia.” (Vargas,
2014, p. 31)
La VIF puede expresarse de diferentes modos: en
violencia física cuando se lastima
intencionalmente el cuerpo y la salud de algún
miembro de la familia; en violencia sexual cuando
por medio de la coerción se impone la voluntad
sobre el otro con el fin de generar satisfacción
sexual; en violencia emocional cuando a través del
lenguaje y de los actos se degrada a otra persona
desconociendo su valor y estima; en violencia por
abandono o por negligencia cuando de forma total
abandono o parcial negligencia se dejan de cubrir
las necesidades de aquellos en condición de
dependencia; en violencia económica cuando el
proveedor principal utiliza el dinero para ejercer
control sobre los demás integrantes de su hogar
(Lemaitre, 2003; Corsi, 2006; Manrique, 2007;
Citados por Mateus, 2009, p. 8).
No coinciden los especialistas al conceptualizar e identificar los distintos tipos
de violencia intrafamiliar, lo que de alguna manera genera también mayor
complejidad a la hora de realizar estudios sobre la misma y más aún si se trata
de producir programas o acciones preventivas de este tipo de violencia. No
obstante, no se debe perder de vista que la familia se encuentra inserta en un
contexto socio histórico y cultural, el cual la influye y ella misma influye sobre él.
Cabe destacar que la VIF se manifiesta en violencia física, sexual, emocional o
Para la Organización Panamericana de la Salud, la Violencia Intrafamiliar
corresponde a “toda acción u omisión cometida por algún miembro de la familia en
relación de poder, sin importar el espacio físico donde ocurra, que perjudique el
bienestar, la integridad física, psicológica o la libertad y el derecho al pleno
desarrollo de otro/a miembro de la familia” (OPS, 1995). En este concepto se
destaca el hecho de que la VIF siempre es cometida por un miembro de la familia
y que no necesariamente sucede en el espacio o contexto familiar, pudiera ocurrir
fuera del mismo y por supuesto, tal violencia siempre ocurre contra otro miembro
Hay que dejar claro en este intento por conceptualizar la violencia intrafamiliar,
que las principales víctimas son las mujeres y esta forma de violencia es ejercida
principalmente por hombres que de alguna forma participan de un cumulo de
antivalores culturales, signados por la discriminación social y de género. Ante
esta realidad resulta fácil entender por qué algunos movimientos feministas se
rehúsan a hablar sólo de VIF, y según Castillo (2005) y Provoste, (2007)
prefieran hablar de violencia de género o de violencia contra la mujer. Sin
embargo, las investigaciones de esta temática evidencian que, aunque en menor
proporción que los niños y los ancianos también son víctimas de este tipo de
violencia que se genera en el grupo familiar, dejando ver que las mujeres no son
víctimas exclusivas y excluyentes de esta forma de violencia.
MARCO JURIDICO INTERNACIONAL PARA LA PREVENCION DE LA
A continuación se pasa a mencionar una serie de instrumentos jurídicos que a
nivel internacional han sido aprobados por las naciones Unidas y por otros
organismos internacionales y constituyen la base jurídica para sustentar la lucha
1. Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración,
la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene
1. Se debe conceder a la familia, que es el elemento natural y fundamental de la
constitución y mientras sea responsable del cuidado y la educación de los hijos a
su cargo. El matrimonio debe contraerse con el libre consentimiento de los futuros
2. Se debe conceder especial protección a las madres durante un período de
tiempo razonable antes y después del parto. Durante dicho período, a las madres
que trabajen se les debe conceder licencia con remuneración o con prestaciones
adecuadas de seguridad social.
3. Se deben adoptar medidas especiales de protección y asistencia en favor de
todos los niños y adolescentes, sin discriminación alguna por razón de filiación o
cualquier otra condición. Debe protegerse a los niños y adolescentes contra la
explotación económica y social. Su empleo en trabajos nocivos para su moral y
salud, o en los cuales peligre su vida o se corra el riesgo de perjudicar su
desarrollo normal, será sancionado por la ley.
Los Estados deben establecer también límites de edad por debajo de los
cuales quede prohibido y sancionado por la ley el empleo.
respetar y a garantizar a todos los individuos que se encuentren en su territorio y
estén sujetos a su jurisdicción los derechos reconocidos en el presente Pacto, sin
1. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a
2. Se reconoce el derecho del hombre y de la mujer a contraer matrimonio y a
fundar una familia si tienen edad para ello.
4. Los Estados Partes en el presente Pacto tomarán las medidas apropiadas para
asegurar la igualdad de derechos y de responsabilidades de ambos esposos en
cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del mismo. En
caso de disolución, se adoptarán disposiciones que aseguren la protección
necesaria a los hijos.
1. Todo niño tiene derecho, sin discriminación alguna por motivos de raza, color,
sexo, idioma, religión, origen nacional o social, posición económica o nacimiento, a
las medidas de protección que su condición de menor requiere, tanto por parte de
2. Todo niño será inscrito inmediatamente después de su nacimiento y deberá
Todas las personas son iguales ante la ley y tienen derecho sin discriminación
a igual protección de la ley. A este respecto, la ley prohibirá toda discriminación y
garantizará a todas las personas protección igual y efectiva contra cualquier
discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones
políticas o de cualquier índole, origen nacional o social, posición económica,
En la Convención de los Derechos del Niño, del 20 de noviembre de 1989, se
estable ce que “la familia, como grupo fundamental de la sociedad y medio natural
para el crecimiento y el bienestar de todos sus miembros, y en particular de los
niños, debe recibir la protección y asistencia necesarias para poder asumir
plenamente sus responsabilidades dentro de la comunidad”; además, reconoce
que “el niño, para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, debe
crecer en el seno de la familia, en un ambiente de felicidad, amor y comprensión”.
Para los efectos de la presente Convención, se entiende por niño todo ser
humano menor de dieciocho años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le
sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad.
1. Los Estados Partes respetarán los derechos enunciados en la presente
Convención y asegurarán su aplicación a cada niño sujeto a su jurisdicción, sin
distinción alguna, independientemente de la raza, el color, el sexo, el idioma, la
religión, la opinión política o de otra índole, el origen nacional, étnico o social, la
posición económica, los impedimentos físicos, el nacimiento o cualquier otra
condición del niño, de sus padres o de sus representantes legales.
2. Los Estados Partes tomarán todas las medidas apropiadas para garantizar que
el niño se vea protegido contra toda forma de discriminación o castigo por causa
de la condición, las actividades, las opiniones expresadas o las creencias de sus
1. Los Estados Partes reconocen el derecho del niño al disfrute del más alto nivel
2. Los Estados Partes asegurarán la plena aplicación de este derecho y, en
particular, adoptarán las medidas apropiadas para:
a) Reducir la mortalidad infantil y en la niñez; b) Asegurar la prestación de la
asistencia médica y la atención sanitaria que sean necesarias a todos los niños,
haciendo hincapié en el desarrollo de la atención primaria de salud; c) Combatir
las enfermedades y la malnutrición en el marco de la atención primaria de la salud
mediante, entre otras cosas, la aplicación de la tecnología disponible y el
suministro de alimentos nutritivos adecuados y agua potable salubre, teniendo en
cuenta los peligros y riesgos de contaminación del medio ambiente; d) Asegurar
atención sanitaria prenatal y postnatal apropiada a las madres.
espíritu de comprensión, paz, tolerancia, igualdad de los sexos y amistad entre
todos los pueblos, grupos étnicos, nacionales y religiosos y personas de origen
1. Los Estados Partes adoptarán todas las medidas adecuadas para eliminar la
discriminación contra la mujer en todos los asuntos relacionados con el matrimonio
y las relaciones familiares y, en particular, asegurarán, en condiciones de igualdad
entre hombres y mujeres:
b) El mismo derecho para elegir libremente cónyuge y contraer matrimonio sólo
por su libre albedrío y su pleno consentimiento;
c) Los mismos derechos y responsabilidades durante el matrimonio y con ocasión
de su disolución;
d) Los mismos derechos y responsabilidades como progenitores, cualquiera que
sea su estado civil, en materias relacionadas con sus hijos; en todos los casos, los
intereses de los hijos serán la consideración primordial;
e) Los mismos derechos a decidir libre y responsablemente el número de sus hijos
y el intervalo entre los nacimientos y a tener acceso a la información, la educación
y los medios que les permitan ejercer estos derechos;
f) Los mismos derechos y responsabilidades respecto de la tutela, curatela,
custodia y adopción de los hijos, o instituciones análogas cuando quiera que estos
conceptos existan en la legislación nacional; en todos los casos, los intereses de
los hijos serán la consideración primordial;
g) Los mismos derechos personales como marido y mujer, entre ellos el derecho a
elegir apellido, profesión y ocupación;
h) Los mismos derechos a cada uno de los cónyuges en materia de propiedad,
compras, gestión, administración, goce y disposición de los bienes, tanto a título
2. No tendrán ningún efecto jurídico los esponsales y el matrimonio de niños y se
adoptarán todas las medidas necesarias, incluso de carácter legislativo, para fijar
una edad mínima para la celebración del matrimonio y hacer obligatoria la
inscripción del matrimonio en un registro oficial.
Violencia contra la Mujer, adoptada en Belém do Pará, Brasil.
El artículo 8° letra b) establece como deber de los Estados: “modificar los
patrones socioculturales de conducta de hombres y mujeres, incluyendo el diseño
de programas de educación formales y no formales apropiados a todo nivel del
proceso educativo, para contrarrestar prejuicios y costumbres y todo otro tipo de
cualquiera de los géneros o en los papeles estereotipados para el hombre y la
mujer que legitimizan o exacerban la violencia contra la mujer”
El artículo 8° letra c), ordena fomentar la educación y capacitación del personal
en la administración de justicia, policial y demás funcionarios encargados de la
aplicación de la ley, así como, del personal a cuyo cargo esté la aplicación de las
políticas de prevención, sanción y eliminación de la violencia contra la mujer.
El artículo 8 letra h) ordena garantizar la investigación y recopilación de
frecuencia de la violencia contra la mujer, con el fin de evaluar la eficacia de las
El artículo 7 letras f) y g) exigen a los Estados Parte establecer procedimientos
legales, justos y eficaces para la mujer víctima de violencia.
En este aspecto, Johnson Hernández (2003), presenta un análisis muy
completo y resumido que evidencia como la OEA ha venido desarrollando todo un
esfuerzo para garantizar los derechos de la mujer y en consecuencia promoviendo
de manera indirecta la prevención de la Violencia Intrafamiliar, con estos iniciativas
jurídicas entre sus estados miembros. A continuación se resumen las ideas del
referido autor (ob. cit).
La Organización de los Estados Americanos (OEA), también ha elaborado
trabajos de interés en busca de la igualdad y la defensa de los derechos humanos
de las mujeres y sus familias. En 1928 se creó la Comisión Interamericana de
Mujeres (CIM), este organismo fue el primero que se constituyó en el mundo en
pro de la lucha por los derechos de las mujeres. El CIM ha alcanzado metas
importantes entre las que se puede citar la Convención Interamericana sobre
Concesión de los Derechos Políticos a la Mujer, y la Convención
Interamericana sobre Concesión de los Derechos Civiles a la Mujer, en donde
los Estados partes convienen en otorgar a la mujer los mismos derechos políticos
y civiles que tiene el hombre.
En noviembre de 1969, la Asamblea General adoptó la Convención Americana
sobre Derechos Humanos (Pacto de San José), proclamando el principio de
igualdad y la no discriminación por motivo de razón, color, sexo, idioma,
religión; se establece que “toda persona tiene derecho al respeto de su honra y al
re conocimiento de su dignidad”. Además establece que “la familia es el elemento
natural y fundamental de la sociedad y debe ser protegida por la sociedad y el
Estado” (Pacto de San José, 1996)
Violencia contra la Mujer 1994 “Convención de Belém Do Pará”, en la que se
pone de manifiesto que la violencia contra la mujer dentro del ámbito familiar es
una violación de los derechos humanos y de las libertades fundamentales.
También establece que dicha violencia puede manifestarse como agresión
física, sexual o psicológica.
De los diversos instrumentos jurídicos internacionales nombrados
anteriormente y de la jurisprudencia de los organismos de derechos humanos a
nivel universal y regional se derivan algunos deberes específicos para los Estados,
entre los que cabe destacar especialmente los siguientes:
Deber de prevención. En los diversos instrumentos internacionales citados se
destaca la relevancia de las políticas públicas preventivas para la erradicación de
la violencia intrafamiliar en general y de la violencia contra las mujeres, las niñas y
los niños y las personas de edad en particular.
Deber de protección. Un aspecto esencial en la violencia intrafamiliar es el
acceso a la justicia en los casos de violencia intrafamiliar, acceso que tiene como
uno de sus objetivos fundamentales las medidas de protección a la víctima.
Deber de investigar y sancionar. Se establece de manera clara la obligación del
Estado de investigar y sancionar los delitos cometidos por los individuos en casos
Servicios de atención integral a las víctimas Cabe señalar al respecto que en el
Derecho Internacional de los Derechos Humanos, existen numerosos tratados y
documentos que han consignado la obligación de los Estados de establecer
servicios y beneficios sociales a favor de las mujeres víctimas de violencia.
Imposibilidad de realizar mediación de no existir igualdad entre las partes,
asimetría que es una característica de la Violencia Intrafamiliar.
MARCO JURIDICO EN VENEZUELA QUE FUNDAMENTA LA PREVENCION
La prevención del maltrato a las mujeres está sujeto a un conjunto de normas y
sanciones preestablecidas que tienden a frenar esta situación en la Constitución
de la República Bolivariana de Venezuela ( 1999) en su Artículo 19. “El Estado
garantizará a toda persona, conforme al principio de progresividad y sin
interdependiente de los derechos humanos”. Estos derechos son conformes a los
Derechos Humanos universales suscritos y ratificados por las leyes venezolanas.
Artículo 21: “Todas las personas son iguales ante la ley”. Sin discriminaciones de
raza, sexo, credo o condición social, garantizando las condiciones jurídicas y
administrativas y sanciones para los abusos y maltratos.
Artículo 43: “El derecho a la vida es inviolable”. Ninguna autoridad puede aplicar
Artículo 46:” Toda persona tiene derecho a que se respete su integridad física,
psíquica y moral”. Ni ser torturada o tratada cruel, inhumana o degradantemente y
tiene derecho a la rehabilitación.
Artículo 54:” Ninguna persona podrá ser sometida a esclavitud o servidumbre. La
trata de personas y, en particular, la de mujeres, niñas y adolescentes en todas
(Gaceta Oficial Nº 38647)
Esta ley pretende solventar el problema de violencia de género dirigido contra la
mujer. Lo novedoso de esta ley, es entre otros aspectos, la puntualización de
delitos que en algunos casos, no estaban tipificados como tal en ninguna
normativa y en consecuencia no se les atribuía sanción penal alguna; aunque en
la realidad social venezolana las mujeres adolecían tales situaciones de
vulnerabilidad y violencia.
Por otro lado, con esta legislación especialísima, se crea instituciones a nivel
nacional, estadal y municipal. Las mencionadas instituciones públicas tendrán
distintas responsabilidades tales como la de recepcionar denuncias, funciones
judiciales en el caso de los tribunales y el ministerio público el cual crea fiscales
especiales para esta materia.
Se le da a la sociedad, a la mujer, a la familia e incluso al Estado mismo,
herramientas para la defensa de la vida, la integridad, física, la salud psicológica,
la sexualidad, los bienes económicos y en general mayor garantía legal para las
mujeres venezolanas que pudieran estar siendo objetos de violencia en un
contexto familiar, público o privado.
Existen 19 modalidades de violencia: obstétrica, mediática, simbólica,
económica, institucional, acceso carnal violento, hostigamiento, prostitución
forzada, esterilización forzada, tráfico de mujeres y niñas, trata de mujeres y
niñas, esclavitud sexual, entre otras.( Ley Orgánica sobre el Derecho de las
Mujeres a una Vida Libre de Violencia , 2007 )
Acceso carnal violento: Es una forma de violencia sexual, en la cual el hombre
mediante violencias o amenazas, constriñe a la cónyuge, concubina, persona con
quien hace vida marital o mantenga unión estable de hecho o no, a un acto carnal
por vía vaginal, anal u oral, o introduzca objetos sea cual fuere su clase, por
alguna de estas vías.
Acoso sexual: Es la solicitud de cualquier acto o comportamiento de contenido
sexual, para sí o para un tercero, o el procurar cualquier tipo de acercamiento
sexual no deseado que realice un hombre prevaliéndose de una situación de
superioridad laboral, docente o análoga, o con ocasión de relaciones derivadas del
ejercicio profesional, y con la amenaza expresa o tácita de causarle a la mujer un
daño relacionado con las legítimas expectativas que ésta pueda tener en el ámbito
Acoso u hostigamiento: Es toda conducta abusiva y especialmente los
comportamientos, palabras, actos, gestos, escritos o mensajes electrónicos
dirigidos a perseguir, intimidar, chantajear, apremiar, importunar y vigilar a una
mujer que pueda atentar contra su estabilidad emocional, dignidad, prestigio,
integridad física o psíquica, o que puedan poner en peligro su empleo, promoción,
reconocimiento en el lugar de trabajo o fuera de él.
Amenaza: Es el anuncio verbal o con actos de la ejecución de un daño físico,
psicológico, sexual, laboral o patrimonial con el fin de intimidar a la mujer, tanto en
el contexto doméstico como fuera de él.
Esclavitud sexual: Se entiende por esclavitud sexual la privación ilegítima de
libertad de la mujer, para su venta, compra, préstamo o trueque con la obligación
de realizar uno o más actos de naturaleza sexual.
intencionalmente a la mujer, sin brindarle la debida información, sin su
consentimiento voluntario e informado y sin que la misma haya tenido justificación,
un tratamiento médico o quirúrgico u otro acto que tenga como resultado su
esterilización o la privación de su capacidad biológica y reproductiva.
Prostitución forzada: Se entiende por prostitución forzada la acción de obligar a
una mujer a realizar uno o más actos de naturaleza sexual por la fuerza o
mediante la amenaza de la fuerza, o mediante coacción como la causada por el
temor a la violencia, la intimidación, la opresión psicológica o el abuso del poder,
esperando obtener o haber obtenido ventajas o beneficios pecuniarios o de otro
tipo, a cambio de los actos de naturaleza sexual de la mujer. (ob. cit.)
Tráfico de mujeres, niñas y adolescentes: Son todos los actos que implican su
reclutamiento o transporte dentro o entre fronteras, empleando engaños, coerción
o fuerza, con el propósito de obtener un beneficio de tipo financiero u otro de
orden material de carácter ilícito.
Trata de mujeres, niñas y adolescentes: Es la captación, el transporte, el
traslado, la acogida o la recepción de mujeres, niñas y adolescentes, recurriendo a
la amenaza o al uso de la fuerza o de otras formas de coacción, al rapto, al fraude,
al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o la concesión o
que tenga autoridad sobre mujeres, niñas o adolescentes, con fines de
explotación, tales como prostitución, explotación sexual, trabajos o servicios
forzados, la esclavitud o prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la
Violencia doméstica: Es toda conducta activa u omisiva, constante o no, de
empleo de fuerza física o violencia psicológica, intimidación, persecución o
amenaza contra la mujer por parte del cónyuge, el concubino, ex cónyuge, ex
concubino, persona con quien mantiene o mantuvo relación de afectividad,
ascendientes, descendientes, parientes colaterales, consanguíneos y afines.
Violencia física: Es toda acción u omisión que directa o indirectamente está
dirigida a ocasionar un daño o sufrimiento físico a la mujer, tales como: Lesiones
internas o externas, heridas, hematomas, quemaduras, empujones o cualquier
otro maltrato que afecte su integridad física.
Violencia laboral: Es la discriminación hacia la mujer en los centros de trabajo:
públicos o privados que obstaculicen su acceso al empleo, ascenso o estabilidad
en el mismo, tales como exigir requisitos sobre el estado civil, la edad, la
apariencia física o buena presencia, o la solicitud de resultados de exámenes de
laboratorios clínicos, que supeditan la contratación, ascenso o la permanencia de
la mujer en el empleo. Constituye también discriminación de género en el ámbito
laboral quebrantar el derecho de igual salario por igual trabajo.
Violencia mediática: Se entiende por violencia mediática la exposición, a través
de cualquier medio de difusión, de la mujer, niña o adolescente, que de manera
directa o indirecta explote, discrimine, deshonre, humille o que atente contra su
dignidad con fines económicos, sociales o de dominación.
Violencia obstétrica: Se entiende por violencia obstétrica la apropiación del
expresa en un trato deshumanizador, en un abuso de medicalización y
patologización de los procesos naturales, trayendo consigo pérdida de autonomía
y capacidad de decidir libremente sobre sus cuerpos y sexualidad, impactando
negativamente en la calidad de vida de las mujeres.
Violencia patrimonial y económica: Se considera violencia patrimonial y
económica toda conducta activa u omisiva que directa o indirectamente, en los
ámbitos público y privado, esté dirigida a ocasionar un daño a los bienes muebles
o inmuebles en menoscabo del patrimonio de las mujeres víctimas de violencia o a
los bienes comunes, así como la perturbación a la posesión o a la propiedad de
sus bienes, sustracción, destrucción, retención o distracción de objetos,
económicos destinados a satisfacer sus necesidades; limitaciones económicas
encaminadas a controlar sus ingresos; o la privación de los medios económicos
indispensables para vivir.
Violencia psicológica: Es toda conducta activa u omisiva ejercida en deshonra,
descrédito o menosprecio al valor o dignidad personal, tratos humillantes y
vejatorios, vigilancia constante, aislamiento, marginalización, negligencia,
abandono, celotipia, comparaciones destructivas, amenazas y actos que conllevan
a las mujeres víctimas de violencia a disminuir su autoestima, a perjudicar o
perturbar su sano desarrollo, a la depresión e incluso al suicidio.
Violencia sexual: Es toda conducta que amenace o vulnere el derecho de la
mujer a decidir voluntaria y libremente su sexualidad, comprendiendo ésta no sólo
el acto sexual, sino toda forma de contacto o acceso sexual, genital o no genital,
tales como actos lascivos, actos lascivos violentos, acceso carnal violento o la
violación propiamente dicha.
Violencia simbólica: Son mensajes, valores, iconos, signos que transmiten y
reproducen relaciones de dominación, desigualdad y discriminación en las
relaciones sociales que se establecen entre las personas y naturalizan la
Ley para la Protección de las Familias, la Maternidad y la Paternidad.
Artículo 1: La presente ley tiene por objeto establecer los mecanismos de
desarrollo de políticas para la protección integral a las familias, la maternidad y la
paternidad así como promover prácticas responsables ante las mismas, y
determinar las medidas para prevenir los conflictos y violencia intrafamiliar;
educando para la igualdad, la tolerancia y el respeto mutuo en el seno familiar,
asegurando a todas y todos sus integrantes una vida digna y su pleno desarrollo
en el marco de una sociedad democrática, participativa, solidaria e igualitaria.
Artículo 3: A todos los efectos de esta ley, se entiende por familia, la asociación
natural de la sociedad y espacio fundamental para el desarrollo de sus integrantes,
constituidas por personas relacionadas por vínculos, jurídicos o de hecho, que
fundan su existencia en el amor, respeto, solidaridad, comprensión mutua,
participación, cooperación, esfuerzo común, igualdad de deberes y derechos, y la
responsabilidad compartida de las tareas que implican la vida familiar.
2.3.6 Código Orgánico Procesal Penal.
Ley Orgánica para la protección del niño y del adolescente ( 1998)
Artículo 32: Derecho a la integridad personal: “Todas las adolescentes tienen
derecho a la integridad personal. Este derecho comprende la integridad física,
psíquica y moral”. No pueden ser sometidas a torturas, tratos crueles, inhumanos
o degradantes. Y serán protegidas contra cualquier forma de explotación, maltrato,
torturas, abusos o negligencias. El Estado debe garantizar programas gratuitos de
asistencia y su atención integral.
Artículo 41: Derecho a la salud y a servicios de salud: “Todas las adolescentes
tienen derecho a disfrutar del nivel más alto posible de salud física y mental”.
Tienen derecho a servicios para la prevención, tratamiento y rehabilitación.
Desde esta perspectiva legal hay toda una orientación por parte del Estado y
la Sociedad para la implementación de políticas públicas y por parte de la
Sociedad Civil para que se establezcan acciones concretas que vayan en pro de la
Prevención de la Violencia Intrafamiliar. La fundamentación Legal es amplia y
clara si se analiza que Venezuela ha ratificado todos los Tratados e Instrumentos
Jurídicos Internacionales en este sentido, aparte de la consideración que los
mismos tienen carácter supraconstitucional en el marco Jurídico Venezolano.
VICTIMAS DE LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR Y TIPOS DE VIOLENCIA QUE
Los estudios a nivel mundial, muestran cómo y dónde se concentran la mayor
cantidad de casos y hacia donde apunta el daño con más frecuencia. Dentro del
campo de la violencia intrafamiliar se han delimitado tres grandes fenómenos
como lo son, la violencia en la pareja o conyugal, el maltrato y abuso sexual contra
niñas, niños y adolescentes y el maltrato a personas mayores.
Maltrato y Abuso Sexual Contra Niñas, Niños y Adolescentes:
Para el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, UNICEF (2006) el
maltrato infantil tiene lugar en aquellos niños, niñas y adolescentes de hasta 18
años que experimentan sufrimiento de vez en cuando o de manera sistemática
debido a acciones violentas ejercidas por violencia física, abuso sexual o
emocional, ejercida por el núcleo familiar o en instituciones de la sociedad.
Los tipos de maltrato contra las Niñas, niños y Adolescentes pueden
subdividirse en cinco tipos:
1) Maltrato físico: Toda agresión que puede o no tener como resultado una lesión
física. Puede ser por un castigo repetido que puede variar en magnitud y
2) Maltrato emocional o psicológico: Se trata del hostigamiento verbal habitual
por medio de insultos, críticas o descréditos, ridiculizaciones. También aquí se
toma en cuenta la indiferencia; rechazo implícito o explícito, como también
aterrorizar a los niños, niñas o adolescentes. No hay que olvidar que ser testigo de
violencia entre los padres constituye también una forma de maltrato emocional.
3) Negligencia: se refiere a la falta de protección y cuidado mínimo por parte de
quienes tienen el deber de hacerlo. Existe negligencia cuando los responsables
del cuidado y educación de los niños, niñas y adolescentes no atienden ni
satisfacen sus necesidades básicas, sean físicas, sociales, psicológicas e
4) Abandono: En el contexto legal se entiende como abandono cuando se deja
sólo a un niño/a en un lugar solitario, vía pública o en recinto hospitalario, también
cuando los progenitores otorgan voluntariamente la cesión para adopción.
5) Abuso sexual: Es un delito de Agresión Sexual en cualquiera de sus formas:
contra niños, niñas y adolescentes, incluyendo violación, el estupro, el abuso
sexual (propio, impropio y/o agravado) sodomía, y exposición a niños/as a actos
de significación sexual y pornografía infantil.
Violencia en la pareja o violencia conyugal:
La violencia en la pareja o violencia conyugal, surge como una de las
modalidades más frecuentes y relevantes entre las categorías de la violencia
intrafamiliar, siendo la violencia masculina contra la mujer en la relación de pareja,
la más habitual. Esta es entendida como “toda forma de maltrato o abuso sea
físico, psicológico-emocional, sexual o económico que tiene lugar en la pareja sin
importar la forma del vínculo. Se trata de prácticas abusivas ejercidas por una
persona con quien la mujer tiene o tuvo una relación afectiva o de pareja” (Duque,
1990, p. 11).
Las principales manifestaciones de violencia de pareja o violencia conyugal
1) Abuso Psicológico o emocional: Conducta u omisión que tiene por objeto
causar temor e intimidación y controlar la conducta, sentimientos y pensamientos
de la persona que está siendo agredida. Incluye manifestaciones como la
degradación psicológica, la humillación verbal, la continua amenaza de abandono,
la amenaza de agresión física, la reclusión en el hogar, entre otros.
2) Abuso Físico: Acto ejercido por una persona que está en relación de poder con
respecto a otra, la cual inflige o intenta infligir daño no accidental, por medio del
uso de la fuerza física o algún tipo de objeto u arma, que pueda provocar o no
lesiones externas, internas o ambas. Entre las conductas posibles de identificar se
encuentran: empujones, cachetadas, golpes con puños, golpes de pie,
quemaduras, golpes con objetos, heridas con arma blanca o de fuego,
3) Abuso Sexual: Comprende todo acto en el que una persona en relación de
poder y por medio de la fuerza física, coerción o intimidación psicológica, obliga a
otra a que ejecute un acto sexual contra su voluntad, o que participe en
interacciones sexuales que propician su victimización y de la que el ofensor intenta
obtener gratificación. Incluye obligar o forzar a la persona a tener relaciones
sexuales, exponer u obligar a actividades sexuales no deseadas, manipular a
través de la sexualidad, controlar y ridiculizar al otro en su sexualidad.
4) Abuso Financiero y/o Patrimonial: Impedir o limitar la participación de las
mujeres en el trabajo remunerado, el acceso a la información de bienes
materiales, el manejo del dinero y recursos económicos. Usar el dinero para
manipular, negarse al pago de obligaciones tales como pensiones alimenticias u
otras a que la pareja esté obligada. Disponer del dinero que gana la mujer,
endeudarla, negarse a trabajar y /o asignar un salario menor por trabajos de igual
valor en un mismo lugar.
Maltrato hacia Adulto/as Mayores:
Internacionalmente se ha definido que adulto o adulta mayor es toda persona
que ha cumplido 60 años, sin diferencia entre hombres y mujeres. Este criterio fue
definido por las Naciones Unidas y asumido por el estado chileno, establecido en
la ley 19.828 que creó el Servicio Nacional del Adulto Mayor. Por maltrato, a
Personas Mayores se entiende las acciones u omisiones que dañan al adulto
mayor tanto en lo físico, psíquico, e incluso en lo patrimonial; que violenta el
respeto a su persona y dignidad o que lesiona sus derechos (Senama, 2007).
Este maltrato en la familia se da cuando uno de los miembros de ésta es el
perpetrador y su principal cuidador. Los malos tratos domésticos se suelen ocultar
y no son fáciles de detectar y no son denunciados en la gran mayoría de los casos
siendo los más comunes el maltrato psicológico, negligencia, abandono y abuso
Tipos de Violencia a Personas Mayores:
1) Maltrato físico: Uso de la fuerza física en contra de un/a adulto/a mayor que
daña su integridad corporal; puede provocar dolor, lesión y/o discapacidad
temporal o permanente y en casos extremos la muerte. Algunas manifestaciones
son los empujones, zamarreos, cachetadas, golpes con objetos, quemaduras, uso
inapropiado de medicación por la fuerza.
2) Maltrato psicológico: Acciones que producen angustia, pena, estrés,
sentimientos de inseguridad, baja autoestima y/o agreden la identidad, dignidad y
respeto de la autonomía de una persona mayor. Incluye críticas, ridiculización,
insultos, indiferencia, rechazo, descrédito.
3) Abuso sexual: Cualquier acción de carácter, significación o connotación sexual
con una persona mayor sin su consentimiento empleando la fuerza, amenaza o
engaño, aprovechándose de su deterioro físico o psíquico. Puede manifestarse en
forma abierta o encubierta mediante gestos, palabras, insinuaciones, caricias,
tocaciones, exhibición de genitales o violación.
4) Abuso patrimonial: Mal uso, explotación o apropiación de los bienes de la
persona mayor por parte de terceros, sin consentimiento o con consentimiento
viciado, fraude o estafa, engaño o robo de su dinero o patrimonio. Puede implicar
actos ilegales, como firma de documentos, donaciones, testamentos, apropiación
de la jubilación o pensión como también de bienes muebles e inmuebles.
5) Negligencia: Es el incumplimiento por deserción o fracaso de las funciones
propias del cuidado para satisfacer las necesidades vitales de una persona mayor,
como higiene, vestido, administración de medicamentos y cuidados médicos.
Uno de los descubrimientos más sorprendentes que se han observado al
investigar fenómenos de violencia intrafamiliar, ha sido sin duda el ciclo de la
violencia intrafamiliar. El entender éste ciclo permitirá saber cómo evitar éstos
incidentes violentos y permitirá entender por qué la mujer, el hombre o el niño se
convierten en víctimas, cómo caen en el aprendizaje de la conducta de la inde-
fensión y por qué la mayoría no intenta escapar a éste proceso. Este ciclo tiene
tres fases que varían tanto en duración como en intensidad para un mismo
binomio (esposo-esposa; madre-hijo; hijo-padre; etc.)
Acumulación de tensión: La tensión se genera por distintas situaciones de
molestias o desagrados que experimenta normalmente el compañero y la mujer
como estrategia intenta calmar al agresor con conductas afectivas y evitando
situaciones detonantes o incrementadoras de mayor grado de conflicto. Pero
inevitablemente, no se logrará los objetivos y la mujer experimentará la próxima
fase del ciclo de violencia.
Explosión: La tensión, de la que se hablaba en la primera fase se incrementa
hasta no poder ser controlada por el sujeto propiciador de la violencia. Llegará a
la explosión o crisis; no hay control y la actitud violenta y destructiva se desata, lo
cual es una escalada con respecto al primer ciclo. El alcohol, el stres laboral y
otros elementos son razonados por la receptora de la violencia como una manera
de justificar a su compañero sentimental; también entiende que después de este
ciclo vendrá el próximo: La luna de miel.
Luna de miel: Ambos: el generador y el receptor de la violencia parecen desear
en esta etapa del ciclo de la violencia. Lo notorio de esta fase es el
arrepentimiento y el supuesto afecto que muestra el individuo productor y actor
de la violencia. Esto constituye una forma para realizar cierto control de daño. En
este punto, la tensión ha desaparecido y pareciera ser un individuo totalmente
distinto cuyo comportamiento está marcado por el buen trato cariñoso.
Es claro que la cultura patriarcal es una de las principales causales de la
violencia intrafamiliar. La misma se basa en la dominación, en el impulso por
someter, en función de la jerarquía que la misma representa o ha establecido
como fenómeno cultural. Lo peor pareciera ser su inconciencia de su propia
naturaleza opresora, productora de situaciones de violencia y que persiste en
Hubo que esperar el siglo xx para que las sociedades y los Estados pudieran
observar y concluir que la prevención de la violencia intrafamiliar era un asunto de
máximo interés y atención por parte de las instituciones estatales y la sociedad en
su conjunto; en consecuencia se configuraron, a partir de este punto histórico,
políticas de carácter asistencial y de corte educativo.
CONCEPTO DE PREVENCION DE LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR
Prevención Se refiere a actuar anticipadamente ante la posibilidad de la
ocurrencia de problemas específicos asociados a la inminente amenaza de
vulneración de derechos. Es adelantarse a la ocurrencia del fenómeno que
queremos evitar, con acciones y estrategias que faciliten un cambio en una
determinada dirección. En relación a la violencia intrafamiliar, la prevención está
destinada a detectar casos tempranamente y derivarlos, en caso de requerir de
una atención específica, no abordable por quienes realizan la intervención
La prevención es entendida como toda estrategia de intervención social
orientada a evitar un comportamiento que se considera nocivo antes de que
ocurra. Supone la presencia de un riesgo y su enfoque depende de la manera
como se caracterice. Se pueden distinguir varios tipos de prevención según la
cobertura de las estrategias utilizadas: universal, focalizada, selectiva.
La prevención de la violencia exige caracterizar unos factores de riesgo, una
determinada relación entre éstos y la amenaza y una vulnerabilidad entendida
como la probabilidad de padecer o ejecutar hechos violentos. De la misma forma,
los factores protectores que reducen la vulnerabilidad y disminuyen o anulan el
riesgo y la amenaza. Así la prevención, de acuerdo con la a 49ª Asamblea
Mundial de la Salud es una prioridad de salud pública, en virtud que en su
resolución WHA49.25 declara que la violencia es un importante problema de salud
pública en todo el mundo.
PREVENCION DE LA VIF MEDIANTE LA OBSERVACIÓN DE SIGNOS EN
DETERMINADAS ETAPAS DE LARELACIÓN DE PAREJA.
Últimamente son frecuentes las noticias de mujeres heridas o golpeadas,
inclusive muertas, por sus esposos. Las que han buscado ayuda han reconocido
que desde la época de sus noviazgos aparecían detalles que al pasarlos por alto
no les permitieron darse cuenta de lo que vendría después. Cuando alguien se
enamora suele ver todo "color de rosa". La figura de la otra persona aparece ante
sus ojos como perfecta. Si se le ve algún pequeño defecto, inmediatamente se
busca una justificación o se le mira como un asunto pasajero.
El excesivo control de las acciones del otro
Si él, por ejemplo, llama constantemente al trabajo o a la casa para saber qué
está haciendo ella, se toma como un signo de amor y de preocupación hacia la
mujer amada. Si se enoja porque llegamos 10 minutos tarde a la cita, lo atribuimos
a un exceso de responsabilidad y puntualidad.
Muchas veces no es hasta que se ha establecido el matrimonio que
comenzamos a darnos cuenta quién es realmente la persona que tenemos al lado
y nuestra primera sensación es la de habernos casado con un extraño al que hay
que dar cuenta de todo, cumplir horarios severamente estrictos y que socava poco
a poco nuestra capacidad de decidir y autoestima.
Algunas frases comunes a las que generalmente no prestamos atención son:
¿a dónde vas?, ¿con quién?, ¿por qué?, ¿vas con esa ropa tan provocativa?, ¿a
qué hora regresas?, ¿lo saben tus padres? ¿esa amiga yo la conozco?, ¿dónde
vive? Y otras que nos parecen puro interés amatorio pero que luego se convierten
en motivos de gran ansiedad por si casualidad la hora que dijimos se va a
extender o si hubo improvisaciones de último momento que luego él no va a
comprender y les va a otorgar otros significados.
La primera etapa pudiera decirse que transcurre fundamentalmente en ese tipo
de control posesivo. Es importante observar cómo reaccionan ante el amor que
podemos sentir hacia otras personas. A ellos les molesta en demasía el cariño
hacia familiares, amigos e hijos. Los celos de este tipo prácticamente aparecen en
todos los hombres violentos. Es por eso que el nacimiento de los hijos desemboca
muchas veces en episodios violentos. Ellos sienten que ya no tienen todo el
cariño, que el bebé se lleva la mayor parte, que están desatendidos y por lo
general, son incapaces de manejar adecuadamente la situación.
Desean todo nuestro tiempo, pensamientos y devociones para estar seguros
de nuestro afecto. Por lo general son personas con baja autoestima que necesitan
constantemente una reafirmación de nuestros sentimientos.
Es muy importante conocer a la familia del futuro esposo y cómo transcurrió su
infancia. Los hombres violentos en su mayoría proceden de hogares donde eran
comunes las discusiones, insultos, desvalorizaciones, roturas de objetos, golpes,
etc. No todas las personas que tuvieron un hogar así son violentas, pero existen
muchas posibilidades de que repitan el modelo familiar cuando establezcan sus
La violencia no siempre tiene que ver con los golpes. Las descalificaciones,
desvalorizaciones e insultos son síntomas que indican la presencia del fenómeno.
Frases comunes son: "Así no se hace eso", "Déjame a mí que tú no sabes", "Eres
muy lenta", "Cállate, no seas tarada", "¿qué decís?, si de esto tú no sabes", etc.
Otras formas de violencia tienen que ver con lo económico. En estos casos, el
hombre mantiene el control del dinero, supervisa en qué cosa se gastó algo por
mínimo que sea y la mujer tiene que pedir, a veces, hasta para compras muy
pequeñas, como leche, bizcochos, etc. Cualquier tipo de manifestación de
violencia puede convertirse en otra. A medida que avanza la relación, de los
insultos se puede pasar a romper objetos, de eso a los golpes y si no hay una
detención del problema se puede llegar hasta la muerte
TIPOS DE PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR
PREVENCIÓN PRIMARIA. Un proceso que informa, motiva y ayuda a la
población a adoptar y mantener formas no violentas de resolución de conflictos
familiares, proporciona modelos de funcionamiento familiares más democráticos y
proponga los cambios en los contextos de riesgos necesarios para facilitar esos
objetivos, dirigiendo la formación profesional y la investigación en esa misma
Es una tentativa de reducir la tasa de incidencia de un determinado problema
en la población, atacando las causas identificadas del mismo, antes que éste
pueda llegar a producirse. El objetivo es reducir la probabilidad de aparición del
problema. Los esfuerzos, por lo tanto, se dirigen tanto a transformar el entorno de
riesgo como a reforzar la habilidad del individuo para afrontarlo.
PREVENCIÓN SECUNDARIA. Sensibilización de los recursos profesionales y los
agentes comunitarios (educadores, profesionales de la salud, religiosos, policía,
agentes judiciales) para que comprendan el problema e instrumenten respuestas
no victimizadoras. Es un intento de reducir la tasa de prevalencia (es decir, el
número de casos existentes) de un determinado problema. Los esfuerzos se dirigen a
asegurar una identificación precoz del problema y una intervención rápida y eficaz.
PREVENCIÓN TERCIARIA. Asegurar los recursos asistenciales para una
adecuada respuesta médica, psicológica, social y legal a la población afectada por
el problema. Incluye medida de protección a las víctimas y programas
especializados en la atención de las víctimas. Tiene como objetivo reducir los
efectos o las secuelas de un determinado problema, tratando de evitar las
recidivas. Los esfuerzos se dirigen a proveer programas de recuperación y
reeducación para quienes han sido afectados por el problema.
La prevención es la mejor estrategia para solucionar y ayudar a un apropiado
manejo de los conflictos familiares. Las acciones y políticas preventivas lograrán
una apropiada sensibilización de distintos grupos sociales tales como: las iglesias,
los organismos policiales, la sociedad toda y los distintos miembros del grupo
familiar. Esto permitirá que los niveles de concienciación se eleven y en
consecuencia no se vea con indiferencia, aceptación o algo normal los episodios
Por otro lado, con políticas preventivas se garantiza que el estado y sus
instituciones; así como, la sociedad coloquen sus recursos en esta dirección y
exista un mayor número de esfuerzos para combatir y eliminar la violencia
intrafamiliar en cualquiera de sus manifestaciones. Esto sería un elemento
indispensable para lograr conquistar el derecho humano fundamental que tienen
las mujeres a una vida libre de violencia, así como los y las niños y niñas, los y las
adolescentes y en general todos los miembros de la familia.
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Artículo 3

Artículo 32

Artículo 41

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