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Timestamp: 2019-09-20 18:37:59+00:00

Document:
Tesis en opción al grado de - Universidad mayor real y pontificia de san francisco xavier de chuquisaca
Asesor: MsC. Dr. Marco Antonio Padilla Subieta
Al presentar esta Tesis como uno de los requisitos previos para la obtención del Grado Académico de Magíster en Educación Superior de la Universidad Mayor, Real y Pontifica de San Francisco Xavier de Chuquisaca, autorizo al Centro de Estudios de Pos-grado e Investigación y la Biblioteca de la Universidad, para que se haga de esta Tesis un documento disponible para su lectura según las normas de la misma.
Nelson Moisés Herrera Poppe
Sucre, 2011
“Tuya es oh, Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuya oh jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos”
1ra. Crónicas 29:11
A ti Dios de mis padres te doy gracias y te alabo porque me has dado sabiduría y fuerza; dándote siempre las gracias por todo a Dios y Padre.
A mi familia por su comprensión, dulzura y amor a lo largo de toda mi vida.
A la Universidad, Vicerrectorado, al Centro de Estudios de Posgrado e Investigación y a los docentes de la Maestría, por construir horizontes de superación permanentes y continuos.
Mi agradecimiento más profundo a mi tutor y gran amigo Dr. Marco Padilla Subieta por su colaboración desinteresada en la realización del presente trabajo.
Mi reconocimiento a todos los Docentes de la Maestría en Educación Superior por la transmisión de sus valiosos conocimientos.
La investigación parte de la determinación de necesidades o problemas que orientan el avance científico en un tema seleccionado en las áreas forenses, con el fin de contribuir en forma ordenada y planeada a la adquisición y profundización de conocimiento en todas las áreas del Instituto. Para lograr un conocimiento gradual y progresivamente especializado, es indispensable construir líneas de investigación a través de las cuales se prioricen y determinen los temas de actualidad más importantes por área.
La implementación del instituto universitario de formación e investigación en ciencias forenses es una necesidad imperiosa para poder realizar producción, análisis y evaluación de dictámenes periciales e informes en, Bioquímica Forense, Psicología Forense, Criminalística Forense, Odontología Forense, Tanatología Forense, entre otras áreas.
Brindar consultoría y asesoría técnica Forense especializada y científica que requieran la función fiscal, judicial y otros que colaboren con la administración de Justicia, brindar docencia universitaria para formar recursos humanos especializados en posgrado, así como realizar investigación científica para garantizar una mejora continua de las Ciencias Forenses y contribuir al desarrollo del país.
Ser el órgano rector de las Ciencias Forenses a nivel nacional que brinde servicios especializados con calidad, eficiencia, ética y respetando las normas jurídicas, pero lo mas importante que tenga un carácter independiente del Poder Judicial contribuyendo positivamente a la administración de justicia en Bolivia.
Palabras clave: investigación, criminalidad, forense, laboratorio
The investigation starts from the determination of necessities or problems that guide the scientific approach in a selected topic in the forensic area with the finality to contribute to the acquisition and in-deep of the knowledge in all the institute areas. To achieve a gradual and progressively specialized knowledge, is indispensable to build investigation guidelines which would prioritize and determinate the most important current topics of the area.
The implementation of the university institute of formation and investigation in forensic sciences is an imperious necessity in order to made production, analysis and evaluation of expertise opinions and informs in forensic biochemistry, forensic psychology, forensic criminology, forensic odontology, forensic technology between others areas.
Bring specialized and scientific forensic technical consultancy and advisory that required the Fiscal and judicial functions and other that would collaborate with the justice management, generate university teachers in order to form human resource specialized in postgrad, doing scientific investigation as well in order to guaranty a continuous improvement of the forensic sciences and to contribute with the country development.
Be the national governing organ of the Forensic Sciences that brings specialized services with quality, efficiency, ethic and respecting the juridical norms, but the most important thing is that it should have an independent character from the juridical power contributing positively to the justice administration in Bolivia.
Keywords: Investigation, criminality, forensic, laboratory
Novedad y Actualidad Científica
1.1. Antecedentes de la medicina legal y forense
1.1.1. Historia de la Medicina legal y Ciencias Forenses
1.1.2. Los Textos Jurídicos del Medioevo
1.1.3. El Renacimiento
1.1.4. Función Pericial de las Ciencias Forenses en la Edad Media
1.1.5. Las Ciencias Forenses en el Continente Europeo
1.1.6. Despegue Científico
1.2. Desarrollo de la medicina legal y forense en el contexto nacional
1.2.1. Época Precolonial
1.2.3. Época Republicana
1.2.4. Logros y limitaciones de la medicina legal y forense en Bolivia
1.3 Antecedentes de la investigación en Bolivia
1.3.1. Investigación Forense
1.3.2. Las ciencias forenses en las universidades
1.4. Concepto y Definición
1.4.1. Relaciones de la Ciencia Forense
1.5. Funciones y fines Esenciales de las Ciencias Forenses
Institutos de investigación y formación en ciencias Forenses
2.1. Descripción de las ciencias forenses
2.2. Pre conclusiones de los instrumentos utilizados
2.3.1. Instituto de ciencias forenses e investigación
criminal (Univalle)
2.3.2 Instituto de Investigación Forense (IDIF)
2.4 Comparación e identificación de las debilidades de los
centros existentes en Bolivia
2.5 Conclusiones del diagnóstico
3.3. Planificación a corto mediano y largo plazo
3.6.1. Área de acción
3.6.2. Programa a Distancia de Maestría en Ciencias Forenses
3.6.3. Formación Específica por Área de Especialidad
3.7. Evaluación y acreditación del instituto
Tabla Nro.1 Identificación de la muestra
Tabla Nro.2 Pregunta Nro.2 Pruebas periciales en el IDIF
Tabla Nro.4 Pregunta Nro.3 Implementación de un centro especializado Independiente
Tabla Nro.5 Pregunta Nro.4 Tiempo en pruebas periciales
Tabla Nro.6 Pregunta Nro.5 Opción de enviar pruebas a otros centros
Tabla Nro.7 Pregunta Nro.6 Mayor número de profesionales capacitados
Tabla Nro.8 Pregunta Nro.7 Creación de un instituto en la ciudad de Sucre
Tabla Nro.9 Pregunta Nro.8 Toma de muestras para ser enviadas a la central
Tabla Nro.10 Pregunta Nro.9 Mejorar la retardación de justicia en los fallos
Gráfico Nro.1 Pregunta Nro.1 Funcionamiento de otro centro especializado
Gráfico Nro.2 Pregunta Nro.2 Pruebas periciales en el IDIF
Gráfico Nro.3 Pregunta Nro.3 Implementación de un centro especializado Independiente
Gráfico Nro.4 Pregunta Nro.4 Tiempo en pruebas periciales
Gráfico Nro.5 Pregunta Nro.5 Opción de enviar pruebas a otros centros
Gráfico Nro.6 Pregunta Nro.6 Mayor número de profesionales capacitados
Gráfico Nro.7 Pregunta Nro.7 Creación de un instituto en la ciudad de Sucre
Gráfico Nro.8 Pregunta Nro.8 Toma de muestras para ser enviadas a la central
Gráfico Nro.9 Pregunta Nro.9 Mejorar la retardación de justicia en los fallos
Anexo Nro. 1 Encuesta realizada a los fiscales del distrito de Chuquisaca
Anexo Nro. 2 Esquema de funcionamiento de un instituto de investigación y formación en ciencias forenses
Anexo Nro. 3 Reglamento interno
Anexo Nro. 4 Contenido programatico por módulos
Anexo Nro. 5 Planificación
Anexo Nro. 6 Oferta de servicios
Un problema por los que pasa nuestro país es sin duda alguna la retardación de justicia y malos fallos judiciales que a todo nivel social se da día a día, y para tratar de responder a esta falencia basta con preguntarse si en todas las principales ciudades del país se cuenta con la infraestructura y los recursos humanos debidamente formados para dar solución a todas las pruebas periciales que pide la justicia boliviana, pero sin duda alguna la respuesta salta a la vista y es que no tenemos la capacidad humana ni el equipamiento acorde con nuestros tiempos.
Una de las deficiencias que se encuentra en Bolivia son los recursos humanos entre ellos están los médicos, odontólogos, bioquímicas, psicólogos, abogados quienes deben superar, durante los estudios de la licenciatura, una asignatura que engloba a las ciencias forenses, pero esta formación es totalmente deficiente y básica como para poder desempeñarse en este campo en una vida futura, en otro conjunto se agrupan los profesionales de la justicia, entre los que se encuentran: magistrados, jueces, fiscales, secretarios judiciales, letrados y demás personal al servicio de la administración de justicia.
Finalmente en el último de los grupos se reúnen todos aquellos quienes, de forma directa o indirecta, han tenido algún tipo de relación con la justicia. Por ejemplo, por una cuestión tan simple como un accidente de tráfico en el que hayan sufrido algún tipo de lesión, uno de los muchos trámites que se debieron cumplir fue acudir, con cierta regularidad, a ser reconocidos por el forense hasta que se recuperen de las lesiones o simplemente para llenar un análisis descriptivo de las lesiones.
Es este el momento justo para aclarar que, cuando se habla del forense, se está utilizando una terminología inadecuada, ya que la denominación correcta es la de médico forense. Tan forense es el médico como el letrado que intervienen en un caso, ya que dicha palabra deriva de foro, en relación con desarrollo de una actividad ante los tribunales de justicia.
Hay que comenzar por señalar que el derecho, desde su inicio en forma de normas dictadas por las costumbres, hasta su estructura actual, en forma de códigos articulados, es el encargado de establecer sistemas adecuados de comportamiento social. Es decir: conforme han ido evolucionando las sociedades, se ha hecho necesario que se dictaran nuevas normas y se modificaran algunas de las preexistentes, para adaptar las leyes al tiempo en que se aplican. Muchas de estas modificaciones normativas tienen un evidentísimo matiz médico y por ello, se ha establecido la actual relación de la medicina con la justicia y, más ampliamente, con el derecho.
En el decurso de su historia, las ciencias forenses ha recibido numerosas definiciones, relacionadas todas con las ciencias médico-jurídicas, así Ambroso Pare la llamo medicina legal y ciencias forenses denominación que ha persistido hasta nuestros días. Alberti la llamo jurisprudencia médica, Schelegel prefiere llamarla medicina política y acorde con estas definiciones existen muchísimas otras más. (2)
Para Rojas es “la aplicación de los conocimientos médicos a los problemas jurídicos, Bonnet opina que “es una disciplina que utiliza la totalidad de las ciencias médicas para dar respuestas a cuestiones jurídicas” concepción más amplia que las anteriores, Simonin indica que “es un punto de contacto entre el derecho y la medicina, el hombre y la sociedad, la medicina legal aparece con una triple complejidad por su naturaleza médica, carácter social y espíritu jurídico”. (1)
Medicina y derecho parecen disciplinas un tanto divergentes, pero existe un puente: la medicina legal. Juristas y legisladores necesitan el conocimiento médico y los profesionales de la salud necesitan el conocimiento legal.
El escenario actual plantea cambios que ponen de manifiesto esta necesidad de conocimiento. Por una parte, la judicialización del ejercicio médico y el aumento exponencial de reclamaciones por mal praxis, demandan una profundización en la formación deontológica. Por otro lado, la progresiva implementación de la reforma procesal penal, exige fortalecer el nivel pericial y forense, más cuando varias disposiciones legales establecen que la actividad pericial no es privativa de los especialistas que trabajan en el servicio médico legal. Producto de estos cambios en el entorno social, las experticias en medicina legal constituyen hoy más que antes una necesidad de país, que como tal, debe ser asumida por las entidades formadoras a nivel de pre y postgrado.
Este desafío debe incluir también a la investigación clínica, por ser ella herramienta de formación eficaz y vía para resolver temáticas prevalentes de la realidad nacional. Ello implica dotar de elementos que permitan adquirir habilidades en metodología científica, así como el tiempo, estímulo o exigencia para llevarla a cabo. La oportunidad para avanzar en esta tarea parece óptima, dado que las facultades de medicina han estado comprometidas en una revisión curricular modernizadora y en un proceso de acreditación, orientados a la satisfacción de las necesidades de la comunidad y a las demandas específicas del entorno.
Uno de los principales objetivos que busca el instituto de investigaciones y formación en el área de las ciencias forenses es fomentar la investigación y la formación en el campo de las ciencias forenses con recursos humanos y materiales de alta cualificación con estudios de posgrados en cada una de las especialidades que se quieren implementar, pero sin llegar a la masificación de egresados, ya que en uno de los postulados será no contar con demasiados matriculados, teniendo en cada área lo estrictamente necesario para poder impartirles los conocimientos y habilidades en cada área que elijan, además de fortalecer el conocimiento, desarrollar las destrezas y transmitir experiencias en el área, para formar cuerpos multidisciplinarios capacitados en el campo forense, profesionalizar el ejercicio de la misma, mediante la formación de cuadros altamente calificados en el conocimiento científico y técnico, comprometidos con el análisis de la problemática de las ciencias forenses desde los ámbitos: social institucional y de administración de justicia, con base a una metodología científica.
Desarrollar trabajos de investigación en el ámbito de las ciencias forenses, delimitados por el contexto local, regional y nacional, que puedan dar respuesta a la demanda social y así poder convertirse en un aporte al encargo social siendo pertinentes y aplicables a la realidad multicultural y multiétnica boliviana dejando de importar modelos preestablecidos de la europericidad y anglosajona que no se asemejan al contexto nacional.
Es importante hacer mención que los egresados del instituto podrán realizar sus prácticas en cada área de especialización en la que están formados además de realizar las mismas en todas las facultades y los equipos con que cuenta la universidad, a la vez que todos los egresados tendrán un mercado más amplio pudiendo llegar a:
Instituciones públicas, estatales, municipales y sector privado.
Instituciones que velan por los derechos humanos.
En la esfera de la docencia la mejora de la calidad está estrechamente relacionada con la contribución de cada asignatura para lograr los objetivos de las Facultades: la formación integral del futuro profesional, de tal manera que éste responda satisfactoriamente a la solución de los problemas de la sociedad y cumplir con su encargo social.
Las ciencias forenses, además de un mundo fascinante, es una de las áreas de aplicación científica de mayor expansión y con mayores oportunidades profesionales. Por su parte, el científico forense, en cualquiera de sus especialidades, es uno de los profesionales con mayor prestigio y reconocimiento, cuyo amor a la ciencia se aplica al bien de la sociedad y a la seguridad pública.
Se entiende por Ciencias Forenses todas aquellas ciencias o especialidades científicas cuyos principios, métodos, y técnicas se aplican a la Justicia, en cualquiera de sus aspectos, buscando el bien de la sociedad y la seguridad pública. Las ciencias forenses abarcan especialidades científicas tales como la Antropología Forense, Criminalística, Ingeniería Forense, Medicina Legal, Psicología Criminal, Psiquiatría y Psicología Forense, Toxicología Forense, etc. Es decir, cualquier disciplina cuyos principios científicos sean utilizados para ayudar a la Justicia.
Todos y cada uno de los egresados en maestrías y especialidades en el campo de las ciencias forenses que se desarrollan en el instituto universitario de formación e investigación en ciencias forenses dependiente de la Universidad de San Francisco Xavier, tienen como objetivo, que los cursantes alcancen los máximos niveles de formación en cada disciplina a fin de que puedan enfrentarse con éxito a las altas exigencias que plantea el mundo empresario actual.
La capacidad de analizar e investigar sin improvisaciones, con los conocimientos necesarios para aplicar las modernas metodologías científicas en cada rama del saber, será una condición ineludible para quienes aspiren a desempeñarse en puestos de responsabilidad en institutos de investigación forense de Bolivia y el mundo.
Para potenciar esas capacidades es que el instituto de formación e investigación en ciencias forenses implementa su completo programa de Masters y especialistas aplicando a su funcionamiento importantes recursos económicos, tecnológicos y humanos, dirigidos por las más destacadas personalidades en su especialidad.
Las nuevas condiciones que rigen en la actividad jurídica en nuestro país como en el resto del mundo, exigen el concurso de profesionales con una muy alta calificación académica para poder satisfacerlas. El instituto universitario de formación e investigación en ciencias forenses dependiente de la Universidad de San Francisco Xavier se inserta en esta problemática contemporánea con una estructura de enseñanza dinámica, moderna y eficiente, complementada por los numerosos convenios suscriptos con importantes instituciones educativas y universidades extranjeras, lo que le otorga verdadera proyección y reconocimiento internacional.
La razón central del instituto es formar e investigar recursos humanos con una preparación específica en el campo de la comprensión, evaluación, aplicación socioeconómica y ética de los métodos de conocimiento en las ciencias forenses, con relación al desarrollo de las recientes transformaciones jurídicas, la evolución del pensamiento y la ciencia, de las interacciones sociales inherentes al impacto de los medios masivos así como el empleo de todos los procedimientos del diagnóstico, prevención, tratamiento y rehabilitación forense.
Después de consolidar los campos investigativos y de formación en el área, se podrá servir a la comunidad con todo lo que corresponde al equipamiento del instituto para ser un aporte y así poder cumplir el encargo social.
Inexistencia de un Centro de Formación e Investigación independiente del estado para poder realizar investigaciones autónomas y pericias particulares.
Insuficiencia en la preparación de los profesionales para asumir la diversidad de problemas tanto teóricos como prácticos en el área de las ciencias forenses y áreas especializadas.
Inexistencia de cursos especializados en Áreas Forenses, los cuales son requeridos por la comunidad litigante de nuestro medio.
Falta en el cumplimiento del encargo social de los centros de formación en educación superior hacia su comunidad en servicios forenses formando recursos humanos íntegros en lo que a investigación, ideológica y académica se refiere.
¿Son las competencias profesionales que se desarrollan en el desempeño laboral, en el campo de las Ciencias Forenses las que responden satisfactoriamente a los requerimientos de la sociedad?
El proceso de la Investigación y Formación en Ciencias Forenses.
Fformación de los profesionales en el campo de las Ciencias Forenses.
Investigar los factores que condicionan el desempeño del profesional en el campo de la investigación y formación en el área de las Ciencias Forenses dentro de la administración de la justicia.
Determinar los antecedentes en el campo laboral en el Área de las Ciencias Forenses.
Determinar y caracterizar los niveles de desempeño de los profesionales en el área de las Ciencias Forenses encargados de la administración de Justicia en el sistema nacional.
Diagnosticar e Identificar la formación y actualización de los recursos humanos y los modelos curriculares y de desarrollo de las competencias integrales y sistémicas en el área de las Ciencias Forenses, al servicio de la justicia.
Identificar las ventajas y desventajas de los institutos forenses existentes en el país.
El diseño de un sistema de las competencias profesionales basado en una relación estrecha con los objetivos, contenidos y métodos del instituto universitario de investigación y formación en áreas forenses dependientes de la universidad de San Francisco y en directo contacto con los aspectos laborales, los investigativos y los académicos, con un enfoque sistémico posibilita al graduado la resolución de problemas emergentes en su especialidad con carácter independiente y garantiza un desempeño idóneo en el ámbito profesional.
Lógica de investigación
La metodología que se aplicó en este trabajo de investigación, fue el diseño observacional de tipo descriptivo, corte transversal y cuantitativo, posibilitando de esta manera explicar la implementación del instituto de investigación y formación forenses.
Para obtener la muestra se realizó la técnica no probabilística que permitió determinar el trabajo de investigación, en ese sentido el tipo de muestra fue de carácter intencional porque los instrumentos del diagnóstico fueron dirigidos a las autoridades de la corte superior de Chuquisaca.
Fiscales del distrito de Chuquisaca (32)
Tamaño del Universo:
Porcentaje estimado de la muestra:
El siguiente trabajo de investigación se realizó con un enfoque dialéctico indagaciones empíricas y teóricas
Para las indagaciones empíricas se utilizó:
Encuesta.- Con el objeto de recabar información sobre la implementación del instituto de investigación y formación dependiente de la universidad. La encuesta fue dirigida a los fiscales dependiente de la Fiscalía del distrito de Chuquisaca directos encargados de ejercer y hacer cumplir las leyes, se los encuesto para conocer la opinión y las expectativas sobre la creación de un instituto de investigaciones y formación en ciencias forenses no gubernamental de carácter independiente con el objetivo y la necesidad de perfeccionar en el desempeño laboral, esta técnica nos proporcionó información cualitativa principalmente sobre los procesos de peritaje que solicitan y luego las resoluciones judiciales que en base a los mismos son impartidos.
Instrumento.- Encuesta realizada a fiscales del distrito de Chuquisaca.
Método histórico lógico
El análisis histórico lógico permitió profundizar la importancia y la trascendencia en el estudio de los sistemas de investigación y formación científica en el área de las ciencias forenses y su aplicabilidad en la sociedad.
Análisis documental y bibliográfico.-
Para el análisis del marco contextual, a nivel internacional, nacional, y local en lo que respecta al profesional en las áreas de las ciencias forenses y para el estudio del marco teórico.
El método de sistematización en el sentido de buscar organicidad de los conocimientos sus interrelaciones, integrando lo teórico –práctico con este método se logro obtener una relación lógica entre todos los componentes.
Posibilitó el análisis de los diferentes componentes de los sistemas de investigación científica buscando sus interrelaciones con las áreas forenses, integrando los conocimientos actuales de las ciencias forenses con las diferentes unidades de formación superior en la universidad.
Método de análisis comparativo
Para obtener, organizar y sistematizar los datos disponibles, sometiéndolos a un conjunto de operaciones y comparación con vistas a utilizarlos como fuente de información, permitiendo el análisis de todos los documentos de investigación en ciencias forenses.
El aporte teórico del presente trabajo es poder formar recursos humanos con la visión integral en el campo de las ciencias forenses, vale decir con una base filosófica clara de investigación generando habilidades sistemáticas para poder estar a la altura de los cambios actuales a nuestra época.
Mejorar en la parte académica, usando los adelantos tecnológicos de última generación además de contar con docentes expertos en sus áreas sobre todo en lo que a investigación se refiere, contar con docentes con visión formativa y sobre todo que cuenten con esos conocimientos teóricos muy sólidos en lo que respecta a la investigación científica en primer lugar y luego aplicada a las Ciencias Forenses que mucha falta nos hace, y con el fomento a la investigación con líneas trazadas para hacer de dicha investigación una manera para contar con peritos capacitados y subir el perfeccionamiento académico en lo que a la parte conceptual se refiere de las ciencias forenses y su aplicación contando con un sólido conocimiento de lo que es la investigación científica para poder deducir los problemas que se puedan presentar en la vida profesional y porque no diaria de los futuros egresados, cuya aplicación permitiría complementar las competencias respecto a dar respuestas y sobre todo mejorar la mediocridad en la formación sobre todo en el campo de la investigación, y así poder cumplir el encargo social que nos pide como contribución de una institución de Educación Superior.
El aporte práctico del presente trabajo parte desde la estructura misma de la capacitación mejorando las competencias tanto sistémicas como integrales para poder aplicar todo ese bagaje de conocimientos adquiridos, además de tener una clara ubicación de lo que es el componente filosófico, pragmático, método científico y sobre todo la posibilidad de contar con esos medios necesarios tanto físicos como ideológicos que permitan fusionarlos y así poder tener un profesional sólido en su área de acción.
La mejora que se pretende aplicar para poder adquirir el nivel de excelencia de las carreras que formaran parte del mismo a partir de la formación de un mejor producto con profesionales en el área de las Ciencias Forenses, con calidad y competencia en el desempeño profesional. Es importante el aporte práctico ya que permitirá Optimizar la interrelación de los contenidos y objetivos de las asignaturas dentro del ciclo instrumental, para facilitar la asimilación de competencias, y poder tener la aplicabilidad al constructo diario tanto de la vida cotidiana como profesional. Además será capaz de dotar de la instrumentación práctica adecuada, gradual y pertinente, con visión netamente práctica en el área desempeño. Teniendo gran relevancia la mayor independencia y creatividad de los administradores de justicia y los querellantes al realizar los peritajes.
Con los grandes avances de la tecnología del siglo XXI y acorde con las tendencias actuales de la modernidad favorecerá la formación de recursos humanos íntegros con una base sólida en lo que respecta al campo teórico-conceptual en el área de las Ciencias Forenses, fomentar la investigación científica pura y aplicada a la Ciencia, Arte u Oficio de su área de acción, contar con el componente filosófico claro para tener una línea directa de investigación y formación acorde con las exigencias de los vertiginosos tiempos actuales en los que nos desenvolvemos.
Los recursos humanos de alta calidad serán capaces de impartir docencia tanto teórica como práctica a todos los recursos humanos que integren el mismo con formación académica actualizada en todos los campos de las Ciencias Forenses, con el advenimiento de la globalización se eliminaron las barreras por tanto estamos a la par de todos los adelantos tanto académicos, científicos y sobre todo en la investigación, se cuenta con la información de todos los centros especializados en el área, y así se podrá contar con conocimientos actualizados y sólidos si se fusionan estos adelantos académicos, filosóficos e investigativos aportando así a una gran falencia que tiene la sociedad que a gritos pide recursos humanos íntegros no solo formados en ciertas áreas sin complementar las otras que son muy importantes para cumplir las exigencias actuales.
La pertinencia social en estos tiempos de cambio esta principalmente basada en la fundamentación de tres pilares importantes para tener recursos humanos de alta calidad además que sean eficaces y eficientes al servicio de la sociedad.
Los componentes Filosófico, Investigativo, teórico-Práctico y las bases sólidas de lo que es el método científico aplicados a las Ciencias Forenses, crearan un egresado integro que será un aporte fáctico, pertinente y aplicado sobre todo al mejoramiento de la justicia y para esas personas que no pueden acceder por las distintas razones a otros distritos o al exterior del país.
La formación de alta calidad con programas estructurados y sobre todo con el aporte de nuevas metodologías de investigación científica, filosóficas y teóricas aplicadas a las Ciencias Forenses, surge como alternativa de solución a los problemas de dependencia de los graduados con relación a su trabajo que permitirá al egresado demostrar eficacia y efectividad en su labor cotidiana, de acuerdo a los requerimientos de la sociedad, de manera tal que pueda ser un aporte más a la lucha contra las falencias actuales en que vivimos.
Medicina legal tiene un contenido que ha presentado importantes modificaciones de enfoque a lo largo de su historia. Se trata de una especialidad con un contenido ampliamente evolutivo, según las necesidades que en cada época ha planteado la ordenación jurídica y social en relación con la medicina. Esto ha hecho que, cuando alguna de sus parcelas ha adquirido madurez y volumen suficiente, se haya independizado como especialidad, con un cuerpo de doctrina propio.
Como ciencia con contenido específico no logra una cierta madurez hasta cerca del Renacimiento, aunque es posible distinguir distintos períodos en su evolución. (1)
En las Primeras Culturas Diferenciadas
En las culturas más remotas ya es posible encontrar algunos datos, aislados y sin cohesión suficiente, de interés en el campo médico-legal. Entre los de mayor interés destacan:
En las culturas mesopotámicas, babilónica principalmente, el hecho más importante es la compilación del Código de Hammurabi, que data del siglo XVIII a.C. En él se encuentra una notable aportación en el campo del Derecho médico. Las referencias a la medicina constituyen sólo cortos fragmentos, pero tienen interés por su significado. Entre los temas que se tratan destacan los relativos a honorarios médicos y cuestiones de responsabilidad.
Otro punto que debe tenerse en cuenta son las indemnizaciones por lesiones, hecho que seguirá largamente en los textos legales de épocas históricas sucesivas. Se mencionan asimismo algunas enfermedades que pueden invalidar la venta de un esclavo, como ocurre con la epilepsia.
En el foco egipcio los datos de mayor interés se refieren a las técnicas de conservación de cadáveres, los famosos embalsamamientos. La finalidad con que se efectuaban era religiosa y no médica, pero suponen conocimientos de interés en el campo de la tanatología. (1)
Los datos de la cultura del pueblo de Israel son más numerosos, pero poco sistematizados. Entre otros, destaca la descripción de las costumbres y obligaciones relacionadas con la actividad sexual, así como las causas médicas de nulidad del matrimonio y de divorcio.
El estudio de la medicina china antigua plantea un problema historiográfico particular: hay más incomunicación en el espacio que lejanía estricta en el tiempo.
En todo caso es una cultura aislada que no ha contactado con Occidente hasta una época tardía. El hecho más importante es la compilación del Si-yuan-lu, texto típicamente médico-legal que data de mediados del siglo XIII. Puede traducirse como Compilación de la reparación de las injusticias. Su autor fue Song Ts'eu, de quien se carece de datos concretos.
Parece que es el primer compendio exclusivo de Medicina legal, siquiera sea desde el punto de vista del Derecho. En Europa no fue conocido hasta el siglo XVIII. Se trata de una obra que en su medio alcanzó una gran difusión.
En el foco hindú el aspecto de mayor interés es, sin duda, la valoración de las lesiones, de la que depende el castigo que debe sufrir su autor, sobre todo las amputaciones que formaban parte de las penas previstas en la legislación. Así, la pena por adulterio era la amputación de la nariz, que se aplicaba asimismo por otras causas. Esto motivó, aunque de forma indirecta, un desarrollo importante de las técnicas de rinoplastia.
Los datos que tenemos de las culturas griega y romana no son escasos, aunque tampoco permiten una sistematización.
En Grecia destaca el enfoque más ético, o deontológico, de los problemas de la profesión médica. Esta visión ha tenido una larga influencia hasta la actualidad y el Juramento hipocrático es más valorado por su simbolismo que por su contenido estricto.
También cabe destacar el conocimiento, ya bien ordenado, de los venenos, sobre todo en la obra de NICANDRO DE COLOFÓN (siglo 11 a.C.).
En la cultura romana encontramos numerosas referencias legislativas, en relación con aspectos diversos como, por ejemplo, la reparación de las lesiones. Debe citarse también la ley que restringía el uso de los venenos. (1)
En la larga etapa medieval encontramos un cierto interés por aspectos o repercusiones legales de la medicina. Este interés se inicia en el campo del derecho más que en el estrictamente médico. Numerosos textos legales, en diversos países a lo largo de varios siglos. Se ocupan de temas concretos de medicina. En España destaca sobre todo el extenso código de Las Partidas, compiladas por Alfonso X de Castilla a mitad del siglo XIII. Aborda de manera detallada y bastante profunda numerosos aspectos legales de la medicina. Antecedentes importantes se encuentran en la legislación visigótica. En el Fuero Juzgo, de mitad del siglo VII y en los Usatges de Barcelona, del siglo XI.
En los ámbitos italiano, germánico y francés hay también aportaciones notables. Entre los temas más estudiados destacan:
El estudio de las lesiones, sobre todo las penas y las indemnizaciones que deben pagarse. En algunos textos hay un gran detalle de las tasas, que se especifican casi para todo tipo de lesiones. Éste es un capítulo con una notable riqueza de contenido.
Otro enfoque distinto de las lesiones es su consideración como un mecanismo de castigo, desde los azotes hasta las amputaciones.
Se concede una gran importancia a los problemas de sexología médico-legal, principalmente la violación y el aborto. También se detallan a menudo los castigos en las alteraciones de la conducta sexual.
Ya a más distancia las cuestiones relacionadas con la patología mental, con alusiones claras a la locura y una visión incipiente, pero a veces precisa, de su efecto limita dar en la responsabilidad penal y en la capacidad civil.
Más esporádicas son las referencias a aspectos médicos en cuestiones procesales, por ejemplo, los criterios para decidir sobre la veracidad de una confesión. A veces se recurre a los juicios de Dios, valorando la aparición, o no, de lesiones objetivas ante ciertas pruebas, por ejemplo, el juicio del agua caliente.
Sólo al final del período medieval, ya preludiando el Renacimiento, se autoriza el estudio del cadáver, que en principio es de ajusticiados, más con interés anatómico que para conocer la causa de la muerte. Un inicio sistemático de la investigación anatomopatológica no aparece hasta la obra del florentino Antonio Benivieni. Tuvo varias ediciones, pero el texto de mayor interés apareció en 1507, después de la muerte del autor. Es la etapa de consolidación inicial en el largo proceso de la lucha por el estudio del cadáver. (2)
En el campo de la Medicina y de la ciencia en general, el Renacimiento corresponde al siglo XVI. En este período ya pueden encontrarse aportaciones médicas importantes con una clara intención médico-legal. Se encuentran sobre todo en la obra de algunos cirujanos. Cuando había lesiones graves o muertes violentas, el cirujano podía ser llamado a declarar ante el juez, realizando una peritación sobre las lesiones. Los conocimientos de aquellos peritos eran forzosamente limitados, pero no hay duda de la entidad de algunas aportaciones. Entre ellas destacan las de Ambroise Paré, francés, y las del español Juan Fragoso.
Ambroise Paré es el impulsor más eficaz de la cirugía europea de esta época. En su obra, que es muy extensa, hay referencias sobre todo a cuestiones de traumatología y sexología médico-legal. Tiene asimismo un texto sobre el embalsamamiento. (1)
Con la Edad Media surgen las primeras vislumbres de la intervención médica en la administración de la justicia y de la influencia de los conocimientos médicos en la redacción de las leyes.
Así, el Código de Justiniano y el Digesto y las Capitulares de los reyes francos dan normas positivas para determinar la vitalidad del niño, la supervivencia; exigen la actuación de tres matronas en la comprobación del embarazo; se ordena la descripción de las heridas en el cadáver. etc. Pero el peritaje médico tarda en preverse de modo taxativo. (1)
Un texto que tuvo una considerable importancia, ya en el siglo XVI, es el Código de Bamberg, promulgado en 1507, que intenta regular la función médico-forense. Señala directamente la obligación de solicitar la opinión médica en casos de homicidio, errores de arte e infanticidio, y ordena el examen médico-legal del cadáver cuando la muerte haya sido causada por heridas. Lo mismo viene dispuesto en un edicto napolitano de 1525.
Pero la máxima trascendencia corresponde a la Constitutio criminalis Carolina, votada en la Dieta de Ratisbona en 1532, a instancias del emperador Carlos. En ella se fijan los elementos esenciales para la comprobación de cada delito, estableciendo taxativamente la intervención de médicos, cirujanos y comadronas, según los casos, en los procesos por lesiones, homicidio, suicidio de enfermos mentales, parto clandestino, envenenamiento, infanticidio, aborto, errores profesionales del médico, etc.
La promulgación de esta Constitución dio el ejemplo para que en toda Europa se fuera modificando la legislación en el mismo sentido. En orden cronológico la siguieron en primer lugar las Ordenanzas de Sajonia y las Eclesiásticas de Francia.
A lo largo del siglo XVIIl la Medicina legal experimenta un progreso continuado en campos muy variados y en diversos países. Al final de la centuria está ya preparada la sedimentación plena de la especialidad.
Es quizá la más activa en esta centuria. Así es famoso el Corpus juris medico-legale de MICHAEL B. VALENTINI (1667-1729), profesor en Giessen; también las Institutiones medicinae legalis vel forensis (1723) de HERMAN TEICHMEYER, profesor en la Universidad de Jena, y los seis tomos del Systema jurisprudentiae medicae de M. ALBERTI, profesor en Halle. Más tarde tienen gran fama las Institutiones Medicinae Forensis de C. G. LUDWIG, de Leipzig (1785). Ya acabando la centuria sobrepasa a todas en difusión la obra de J. J. PLENK, autor de unos Elementa medicinae et chirurgiae forensis (Viena, 1781). (1)
En otras áreas culturales la obra es quizá menos densa, pero también hay aportaciones notables. En Francia Antoine Louis, cirujano famoso, estudia la ahorcadura. Bruhier D'ablancourt analiza el diagnóstico de la muerte (1742). El jurista C. Prevost recopila datos sobre jurisprudencia médica (1753). G. Champeaux estudia la muerte por sumersión (1768). (1)
En el foco británico destacan los estudios sobre venenos de Richard Mead (1702), las referencias al estado de las prisiones de J. Howard (1777) Y un texto de Samuel Farr (1788). (1)
En España la aportación más notable es el texto de Domingo Vidal, profesor del Colegio de Cirugía de Barcelona, autor de una breve Cirugía Forense (1783), que intenta ayudar al cirujano en la redacción de los informes que le requieren los jueces.
Aun cuando las muestras de interés por los temas de Medicina pública, o si se quiere de Salud pública, son antiguos, la consolidación de un cuerpo de doctrina más o menos completo y coherente no se da hasta finales del siglo XVII. A todo ello contribuyen tres pilares fundamentales, todos con un enfoque de la medicina más relacionado con el interés de la sociedad en su conjunto que con el del individuo aislado. Estos pilares son:
1. La obra de Paolo Zacchia, texto básico de la Medicina legal (1621-1635).
2. La obra de Bernardino Ramazzini, autor en 1700 del texto auroral de la Medicina del trabajo.
3. La obra básica y extensa de Joban Peter Frank, autor de un Sistema completo de Medicina Política, que se inicia en 1799. (2)
Las tres obras, con su acompañamiento de escritos menores, permiten dar un giro hacia una visión social de la medicina, y el papel de la Medicina legal es importante en este sentido.
A fines del siglo XVIII aparece la primera consolidación de estructuras.
Los temas legales se enseñan tanto a médicos como a cirujanos, que entonces eran dos profesiones, separadas y a menudos antagónicos y polémicos. De ahí que se hable tanto de Medicina legal como de Cirugía forense, y así se constituyen materias concretas de enseñanza.
El auge prosigue en diversas áreas geográficas. En Francia, en 1794 se establece un curso de Medicina legal en París. En 1798 aparece un texto importante: Las leyes ilustradas por las ciencias físicas de Francois Fodere. Poco después toman el relevo Mahon y Royer Collard, y pronto aparece el nombre destacado de Mateo Orfila (1787-1853), gran impulsor de la vertiente toxicológica de la Medicina legal, pero autor también de trabajos importantes en otros sectores de la especialidad.
En el estudio de la enfermedad mental, problemas legales incluidos, debe conocerse la obra de Pinel y Esquirol, como figuras más destacadas. (3)
En Gran Bretaña destacan en la primera mitad del siglo XIX sobre todo las aportaciones de Robert Christison, autor de un texto muy importante. y la contribución puntual y esencial de James Marsh (1836), introduciendo una técnica que permitía la detección de arsénico y que modificará el panorama de la toxicología forense. En Alemania destaca mayormente la obra de Mende, tocólogo y legista, profesor en Gottingen, así como la influencia de J. Cassper, profesor berlinés. (3)
La influencia de Orfila marca el despegue social de la especialidad. El fuerte impacto de la actividad de Orfila, decano de la Facultad de París durante 17 años, perito muy escuchado, aunque no siempre querido en su papel develador en los grandes juicios, da popularidad, al mismo tiempo que prestigio científico, a la Medicina legal. En la segunda mitad del siglo XIX, cuando crece la esperanza en la eficacia de la medicina, nuestra especialidad se halla en un momento de auge.
En París, una serie de profesores y autores de primera línea llegan a la cima de la valoración científica. Igualmente las aportaciones en el campo psiquiátrico forense de Brierre De Boismont y de Legrand De Saulle. También contribuyen al impulso que recibe la Medicina legal la Escuela de Lyon, por obra de Alexandre Lacassagne (1843-1924) y, ya iniciado el siglo XX, la obra en París de Vibert, Thoinot y Balthazard. (2)
Particular interés tienen algunas aportaciones de la escuela italiana, sobre todo en el campo de la sociología y la criminología. Tuvo una extraordinaria influencia en su tiempo la doctrina de Cesare Lombroso, profesor en Turín, sobre el criminal nato. Siguen en importancia la influencia de Ferri y Garofalo, juristas, y también la obra de profesores médicos corno Bellini, Lazzaretti y Zino.
Acabando y cambiando el siglo, destaca la vertiente antropométrica de la identificación, con la obra de Galton en Gran Bretaña. Bertillon en Francia, Vucetich en la República Argentina y, con menor repercusión, Oloriz en España.(2)
En la época actual asistimos a una progresiva diferenciación de los contenidos. Algún tema que inicialmente tenía un interés casi exclusivamente médico-legal ha ido adquiriendo mayor relieve. Entonces crece en sus facetas (asistencial, preventiva u otras) y acaba diferenciándose como una nueva especialidad. En este sentido la Medicina legal es una especialidad de contenido centrífugo, creador de otras.
Se ha consolidado la enseñanza en los planes de estudio de prácticamente todos los países, aunque con alguna tendencia a la regresión, que hasta ahora es pequeña. Asimismo, ha crecido el número de sociedades científicas, de revistas de la especialidad y de reuniones y congresos internacionales. Algunos de ellos, como los que convoca la Academia Internacional de Medicina Legal y de Medicina Social, tienen un ámbito muy vasto.
Tienden a crecer igualmente las subespecialidades basadas en líneas de investigación o de asistencia, con un gran contenido teórico y práctico. Así, en algunos países hay un desarrollo creciente de grupos de Patología Forense. Otros se especializan en el campo del Derecho médico o del Derecho sanitario, importante sobre todo en los problemas de responsabilidad profesional e institucional. En el laboratorio médico-legal clásico destaca el auge creciente de las técnicas de Hemogenética Forense, que permiten resolver con gran precisión cuestiones de identificación que resultaban inciertas hasta hace poco tiempo.
De otra parte se asiste a un fenómeno hasta cierto punto paradójico: el de la contracción en unos aspectos y la expansión en otros.
El hecho es común a otras especialidades, quizá más en las que están más relacionadas con la vertiente social o pública de la medicina. De un lado, el hecho de la especialización creciente hace que el estudiante de medicina .deba aprender en cada parcela sólo las nociones generales, quedando muchos datos reservados para el especialista. En este sentido puede haber una contracción en los contenidos de la enseñanza. Pero al mismo tiempo algunos de estos temas, quizá de un interés más amplio, interesan a otros sectores sanitarios, en especial los que se refieren a problemas de derecho sanitario. Ésta es una vertiente típica en crecimiento.
Finalmente, ahora como en tiempos pasados, las parcelas que han adquirido un desarrollo propio muy elevado tienden a independizarse, como es el caso antes citado de la Medicina del trabajo, que es hoy una especialidad distinta, y de la Toxicología, que en la ordenación internacional ha creado ya su propia área de conocimiento. (1)
En nuestro país la misma legislación indicaba que los peritos podían ser empíricos, por lo que no se la ha considerado seriamente como especialidad incorporada al quehacer diario. Recientemente empieza a cobrar importancia. Por una parte había una falta de profesionales en estas áreas y por otra hasta hoy que se la incluye como necesidad en la Ley de Procedimiento Penal, no se la ha tornado en cuenta, lamentablemente se ha dado al forense muy poca importancia a la labor que desarrolla. (4)
En esa época la momificación era el procedimiento más usado para conservar cadáveres y que se practicaba a la perfección.
"La cultura y la religión de los colla-aymaras, se fundamentaba en el concepto de que la vida humana continuaba mas allá de la muerte, bien en forma reencarnatoria o bien en el de la trasmigración de las almas (metempsicosis). De ahí el temor que ten fan a la muerte de sus antepasados o sobrevivientes, ocasionado por el miedo a la venganza que ellos podían ejercer, en cualquier tiempo o modo". (4)
A mediados de 1537 existía un protomedicato, es decir una supervigilancia de los encargados en el campo de la salud, los cuales eran controlados por el Virrey de Lima, pero esta disputa por dirigir a los encargados de esta dirección causo muchos problemas internos hasta el punto de optar por nombrar a una persona con grandes conocimientos en el campo de la empírica aún ciencia forense.
A pesar de la necesidad de la intervención de un medico legista, por problemas legales que siempre han existido. Al comienzo de la Republica, la especialidad no interesaba a los facultativos por el problema económico y fundamentalmente, porque era más fácil el nombramiento de un empírico. A mediados de 1825 se fundan los colegios que posteriormente serán las universidades en cada capital de departamento, con 7 cátedras donde se incluyen la Medicina, en dichos colegios se escogían a los alumnos en todo el departamento en número de 32 resultado de los llamados huérfanos de la revolución y entre los indigentes con el requisito de que ninguno debería tener menos de 12 años ni mas de 20 años y solo deberían saber leer y escribir, la enseñanza de la medicina duraba 5 años, y estaba contemplada en el último año la materia de "Medicina Legal y Pública." (4)
El primer Director fue José Passaman, es también el primer médico legista en América, Ingresa a Bolivia cuando viene el Mariscal Santa Cruz y durante 7 años permanece en Bolivia, quien publica varios trabajos sobre el Suicidio, Exhumaciones cadavéricas, etc.
Por la ley promulgada el 8 de Enero de 1827 en uno de sus articulados menciona: "Los médicos-cirujanos y peritos de cualquier arte u oficio, que fueren llamados por el Juez para comprobar el cuerpo de algún delito, deberán concurrir el acto y sin excusa, baja la multa de 10 a 50 pesos o prisión de 2 a 8 días". (4)
El 9 de enero de 1827, se dicto el plan de estudios para la carrera de medicina, en el "Colegio de Ciencias y Artes". El curso de Medicina se dividió en 8 partes, el 7 era Medicina Legal y Pública. (4)
El Decreto de 9 de febrero de 1828, suscrito en Sucre por el Mariscal de Ayacucho y su ministro Facundo Infante que entre sus 22 artículos, referente al articulo 15, versa en estos términos "Siempre que ingrese en el hospital, algún de mano violenta o airadamente, el facultativo, sin perder memento, lo avisara al juez competente para que sin tardanza se formalice, el reconocimiento que esclarezca el hecho". Por Decreto de 8 de abril de 1830, se crea el Protomedicato Medico Nacional, con su Tribunal Nacional y sus tenencias departamentales; ejercían algunas funciones médico legales, (legalidad de títulos facultativos, control farmacéutico). (4)
La reglamentación de la ley de 31 de octubre de 1833, establece la enseñanza médica en el país, en cursos de cinco años, en el quinto, los de posología y el arte de formular, la terapéutica, la medicina legal y la clínica, el 11 de Julio de 1837, se dispone el reconocimiento para juzgar el grado de invalidez de las personas por dos facultativos a falta de estos, por empíricos; o en su defecto por personas cuyos conocimientos se acerquen, a la pericia que se necesite, nombrándose caso de discordia un tercero.
El Decreto de 22 de agosto de 1843, que modifica el reglamento asignándose al Tribunal Nacional de Protomedicato funciones entre otras específicamente medico legales, así como sus tenencias y permitiéndole: "Autorizar curanderos, empíricos o comadronas, para los casos urgentes y diligencias judiciales que ocurriesen en los pueblos donde no hubiera facultativo". Por primera vez se trata de sancionar la poca preparación, la impericia y la inmoralidad profesional, con severas sanciones. (4)
Por Decreto de 25 de Agosto promulgado por Ley de 12 de noviembre de 1846, Organización de las universidades en el país, por el ministro de Instrucción Publica Tomas Frías en la Presidencia de Adolfo Ballivián, dicho decreto instituye la Facultad de Medicina, dividida en cinco cursos; en el cuarto se enseñaba medicina legal e higiene.
Durante la presidencia del Presidente Linares, ante la necesidad creciente de difundir los estudios médico forenses, es reglamentada las academias de práctica forense, creadas "para la juventud que se dedica a la carrera del foro". Según Art. 16 del referido reglamento, los practicantes juristas debían concurrir a dichas academias, ademas de acatar la circular de 8 de noviembre de 1860, en la cual se obligaba a una visita semanal de cárceles, simultáneamente a las de ramo judicial. (5)
El presidente Melgarejo, con su ministro Donate Muñoz, fijaron los derechos que debían percibir los profesionales al ejercer las funciones de médico legista, con una escala de acuerdo a cada caso, todo esto mediante el Decreto de 4 de mayo de 1865.
Con posterioridad en el año 1874 en el Estatuto General de Instrucción Pública de 15 de Enero del mismo año, expedido por el ministro de Instrucción Daniel Calvo, durante la presidencia Adolfo Ballivián, dicho estatuto señala la enseñanza de medicina Legal, un año más tarde por Decreto Supremo del 23 de Abril de 1885 obligue a los médicos titulares a dar lecciones de Medicina Legal a los practicantes juristas, ya en el año 1889 en la presidencia de Aniceto Arce se dicta un decreto el 24 de diciembre de 1889, un nuevo estatuto de enseñanza, en la facultad de medicina, y en el 7° año, se incluyó: Medicina Legal y Toxicología, según el mismo articulado modificatorio el 10 de diciembre de 1890, mantiene 7 cursos y asigna al séptimo, las asignaturas de obstetricia, ginecología, psiquiatría, clínica médica y especial y medicina legal, añadiéndose a esta última, su complemento de Toxicología. (5)
Una ordenanza muy importante dada el 27 de Enero de 1893 en la que se declara obligatoria a todos los médicos sin excepción, prestar por turno semanal, los servicios de forense, posteriormente en el gobierno de Mariano Baptista mediante ley de 4 de Diciembre de 1893 Creó los Tribunales Médicos, incluyendo una disposición en cada Capital de Departamento donde haya Tribunal Médico. Sustituyendo al Protomedicato Nacional.
Cada tribunal médico contaba con tres vocales propietarios y dos suplentes nombrados por el cuerpo médico de cada capital, asociado al consejo Universitario debiendo el Ejecutivo expedir los nombramientos respectivos. (6)
En un articulado de dicha ley manda que en cada capital de departamento donde haya Tribunal Médico, habrá dos médicos forenses, nombrados por el Gobierno, a propuesta en tema del tribunal, para reconocimiento médico legales y cuya dotación se asignara en el presupuesto departamental siendo la primera disposición legal, que se reconoce en el país, y que se trata de remunerar.
Una resolución Suprema de 28 de febrero de 1894, en la que se patentiza el incumplimiento de aquella ley de diciembre de 1893, restableciendo los turnos anteriores de medio siglo para atención del servicio médico legal, por todos los facultativos.
Cumpliendo la ley de diciembre de 1893, dispone la formación de ternas para la designación de médicos legalistas, con profesionales ajenos los tribunales.
De acuerdo a la circular emanada el 29 de Enero de 1902 en la que manda que: "Los funcionarios forenses son auxiliares de la administración de justicia en materia criminal. Como tales, están obligados a comparecer inmediatamente a cualquier hora, a requerimiento fiscal, toda vez que haya que practicar algún reconocimiento, ya sea en los: hospitales o en los lugares donde existan heridos y maltratados.
En la resolución Suprema de 17 de enero de 1905, en que se establece la forma de posesión de los médicos forenses, otorga categorías de meros agentes fiscales desconociendo la importancia de sus informes periciales, un año más tarde mediante un decreto ley se anula los cargos de médicos forenses, pasando la responsabilidad de su trabajo a los médicos de la sanidad provincial. Ante los problemas que crea esta medida, se sancionan nuevas disposiciones, que no impresionan mayormente haciendo necesaria una ley más coercitiva que se dicta el 25 de Octubre de 1907. (5)
Según ley de 1907 y en sus principales articulados indica:
Se restablece el cargo de médico forense en las Capitales de Departamento, nombrados por el poder ejecutivo.
En las provincias se llenará conforme a lo prescrito en la ley general de Sanidad.
Los médicos: forenses, en la Capital del Departamento, tendrán el mismo sueldo que el de Juez de partido respectivo.
“Los médicos forenses que cobren derechos a las partes, serán castigados con arreglo a las disposiciones del Código Penal, y gozo de un viático, pagables por el Tesoro Nacional, para fines del cumplimiento de esta ley, actualmente en vigencia el presidente de la república Ismael Montes decreta el 26 de Febrero de 1908, ordena y reglamenta sin alterar y solo complementando con disposiciones reglamentarias de mero detalle”
Mediante el decreto de reglamento de 26 de febrero de 1909, que asigna dos médicos forenses por cada capital de departamento, con la categoría de jueces de partido, en las provincias ejercen los médicos titulares sin otra remuneración especial, ya en 1936 mediante decreto del 18 de julio se suprime uno de los médicos forenses. (7)
Durante la administración de Heliodoro Villazón por el ministro de Instrucción Pública, Bautista Saavedra, mantiene la enseñanza de medicina legal y toxicología, en el séptimo curso de los cursos asignados, en ninguna de nuestras escuelas médicas, han dejado de dictarse las asignaturas de medicina legal y toxicología. En las facultades de derecho, la enseñanza de medicina legal ha tenido un comienzo posterior. (7)
1.2.4. Logros y limitaciones de la medicina legal y forense en Bolivia.
La poca importancia que se da a la materia es el motivo principal por el que la bibliografía nacional sea notablemente escasa.
Es por eso que las ciencias forenses han estado mucho tiempo en el olvido de gobernantes y gobernados de nuestro país sin hacer nada por mejorarla ni ponerla en el sitial donde se merece pues es la base de un sin fin de campos que sin su ayuda no lograrían llegar a dilucidar muchos actos de administración judicial.
José Francisco Passaman médico español sienta bases de la medicina forense, publicando en La Paz un folleto llamado "exhumaciones cadavéricas jurídicas" que por la época fue un aporte muy importante para las ciencias forenses. Entre 1834 y 1835 se tienen un par de contribuciones muy importantes en este campo, los cuales fueron de gran valor para lo que hoy es el ejercicio de esta especialidad.
Un autor que en el año 1878 hace aportes importantes es Luís Guzmán Aldunate, al igual que Ángel P. Moscoso con su compendio de Medicina Legal para el uso de los estudiantes juristas, publicado en la ciudad de Sucre, al mismo tiempo Casto Romany en la ciudad de Cochabamba publica tal vez el primer manual de medicina legal en 1898, ya en el año 1959 don Juan Manueal Balcazar hace también un aporte muy importante a la literatura médica boliviana. (6)
En la facultad de derecho de la ciudad de La Paz en una síntesis didáctica de los grandes autores franceses, el abogado Alberto Echazu puso énfasis en su aplicación de las leyes bolivianas, ya entre 1918 y 1945 el Dr. Jaime Mendoza con sus lecciones de Medicina Legal hace también un aporte muy importante a lo que son las ciencias forenses, al igual que don Joaquín Salcedo Laredo en la ciudad de Cochabamba más propiamente como docente de la Universidad de San Simon toca sintéticamente la psiquiatría forense, sexología y criminología y su influencia sobre la conducta convirtiéndose en el primer autor de origen nacional en hacer un estudio y publicación de este tipo, Abel Elías Mendizábal, docente de medicina en La Paz y derecho en Oruro, inclinado esencialmente a la medicina forense, publica estudios sobre el tema los cuales son de gran utilidad para todos los universitarios además de ser un gran aporte a los distintos campos forenses. (4)
Un muy interesante trabajo sobre el panorama de la medicina forense en el distrito judicial de la ciudad de La Paz que hace el Dr. Rolando Costa Arduz en el año 1979, además de una evolución histórica de la Medicina Legal en Bolivia, aportando toda su experiencia en medicina Legal en la ciudad de La Paz, y en todos los lugares donde se desempeñó profesionalmente, pero sin duda alguna uno de los grandes autores y padres de la criminología boliviana es Huascar Cajias K. que comienza con sus publicaciones en 1982 siendo un pilar fundamental hasta nuestros días, además de ser un libro de referencia tanto en medicina como en derecho e incluso en cursos de posgrado hablando de temas tan importantes como de funciones psíquicas, oligofrenias, demencias, psicopatías, neurosis, psicosis, alcoholismo, estupefacientes, el psicoanálisis, Adler y Jung, Formas de adaptación social, el diagnostico criminal, el pronóstico criminal, en tanto que en Sucre uno de los precursores de la medicina legal es el Dr. Manuel Michel Huerta que hasta la fecha sigue cumpliendo labores de docencia con muchas publicaciones, siendo su homologo Raul Paz Soldan en Cochabamba, pero sin duda el profesor emérito de la universidad mayor de San Andrés en la ciudad de La Paz siendo uno de los precursores de la psiquiatría forense con sus libros de la misma especialidad también vigente hasta nuestros días. (4)
Una de las ciencias que más incremento y mayor perfección ha alcanzado en estos tiempos, es la que trata de los métodos, sistemas y organizaciones establecidos con el laudable pero difícil propósito de no dejar delito impune, descubriendo ante todo a quien con certeza irrebatible pueda ser señalado con el implacable dedo de la justicia, como protagonista del delito investigado.
El investigador profesional, el científico y el estudioso deben hallar en todo asunto encomendado a su pericia, la senda que les permita culminar con éxito su tarea, o al menos hacer lo técnico de su labor, sólo así serán eficaces colaboradores de los dedicados a la noble y difícil tarea de administrar justicia, sólo así contribuirán a que el castigo, severo y cierto, caiga sobre quienes puedan merecerlo, sólo así no correrán el peligro de hacer castigar al inocente o lo que es lo mismo, que el delito quede impune. (2)
No hay que olvidar que la investigación forense es la ciencia que ha prestado el servicio invaluable de ayudar a descubrir al criminal, este sector de la sociedad es auxiliar indispensable para el cumplimiento de las leyes penales, con los adelantos modernos la investigación forense se ha transformado cambiando el sistema empírico de la adivinación de las personas peligrosas y de los fenómenos del delito, mediante el sometimiento de la investigación a una técnica que hoy puede denominarse “ciencia del descubrimiento de los criminales” ósea que las rutinas antiguas bárbaras han sido reemplazadas por un sistema racional y científico debidamente sistematizado y hoy se pone a la práctica en todos los países modernos.
La función social encomienda a la investigación forense la de colaborar en el descubrimiento de los delitos, se transformó en verdadera ciencia, en ciencia independiente, al recibir la ayuda de las ciencias naturales, la investigación forense es la aplicación de los conocimientos científicos a las pesquisas del procedimiento criminal, para establecer la identidad de una persona o determinar la participación que esta haya tenido en el hecho criminal. (5)
La investigación forense es la aplicación práctica de la criminología, estudia siempre en concreto los siguientes puntos:
Las causas de la criminalidad, respecto de cada delincuente, y en cada caso concreto si son de órdenes internos o antropológicos, o de órdenes externos o sociológicos.
Las formas de la criminalidad con ocasión de determinado delito sicológicas o de orden interno y externo o social.
La represión, considerada en sus relaciones con la acción criminal y la acción penal, a través de la responsabilidad y en sus causas particulares, fase esta que comprende la investigación de los delitos y el tratamiento de los delincuentes.
La prevención estudiada por el aspecto del peligro social, y en cuanto a los detalles pertinentes a la investigaron de los lugares y de los individuos peligrosos, la aplicación de las medidas. (2)
A los métodos científicos que ha venido a llamarse policía científica se debe la creación de los laboratorios de investigación criminal que hoy existen en las principales capitales del mundo, mediante los cuales se organiza la investigación de una manera científica y metódica, transformando el sistema empírico de la adivinación o intuición, en el sistema científico de la comprobación de laboratorio.
La ciencia de la investigación criminal arranca de la mitad del siglo XIX, el sistema empírico que había prevalecido en esta materia, desapareció con los progresos que la ciencia hizo de los sistemas de investigación.
Tres fases presenta la moderna ciencia de la investigación forense: una que comprende la identificación de personas vivas y muertas, otra el trabajo llevado a cabo por expertos detectives en el lugar del delito, y la ultima los métodos usados en el laboratorio judicial, para examinar y analizar indicios y pistas descubiertos durante la investigación. (2)
La ciencia de la investigación moderna ha tenido influencia decisiva en el trabajo investigatorio, el conocimiento del modus operando de los criminales de sus métodos, habilidad, paciencia, tacto y capacidad en sus actuaciones, determina hoy una apreciable conquista en el trabajo de la investigación criminal, una de cuyas principales funciones es hacer un amplio y cuidadoso estudio del método y técnica usados por el delincuente en la preparación de su delito, de allí que el funcionario investigador o el encargado de la misma, al investigar un crimen, deban visitar el sitio en que este ha tenido lugar para proceder con inteligencia y lógica, evitando de ese modo juicios prematuros y erróneos. (4)
Cuando Miguel Luna fundó la escuela de medicina en Chuquisaca el 3 de Mayo de 1827 una de las primeras cátedras en establecerse fue la de medicina legal por ese entonces las obras de uso obligatorio eran “Consultaciones medicolegales” de Chaussier y “Enseñanza de la medicina Legal” de Mahon, sin embargo a través de los años la enseñanza atravesó por periodos de florecimiento al lado de épocas de franca decadencia.
En los años subsiguientes como en la actualidad se mantuvo ese orden de cosas y para comprender el abandono a que está sometido el estudio de la materia nada más claro de lo que ha dicho el Prof. Salcedo “la enseñanza de la medicina legal es deficiente en las universidades y no cuenta ni con profesores diplomados, ni con institutos adecuados, la bibliografía es muy escasa, se han publicado pocas y muy antiguas obras en las que cabe destacar las de Agustín Aspiazu en 1862 y Araujo en 1878 los de Casto Román y Jaime Mendoza y algunas publicaciones dispersas o apuntes no siempre muy prolijos que para colmo no son debidamente conservados hasta el extremo de ser casi imposible conseguir ejemplares o ediciones de mas o menos respetabilidad” . (8)
Las enseñanzas del meritorio profesor de la universidad de San Francisco Xavier de Chuquisaca Dr. Carlos Morales y Ugarte lamentablemente no han sido publicadas por ninguna institución Joaquín Salcedo Laredo en Cochabamba y Rolando Costas Arduz en La Paz tienen publicadas medicina legal en ediciones universitarias, y recientemente Raúl Paz Soldan Diez de Medina.
A pesar del abandono que ha sufrido la medicina legal por parte de los poderes del estado y las universidades a través de los tiempos, los cultores de esta ciencia han pergeñado constantemente su importancia. (8)
La medicina legal es una ciencia fundamentalmente práctica, sin embargo su enseñanza de pregrado y posgrado es en más del 90% teórica, lo que constituye una contradicción. Por ser los docentes, los alumnos y los médicos de asistencia los principales grupos interesados en este asunto, Todos lo integrantes coincidieron que la asignatura se está impartiendo de una forma fundamentalmente teórica, que debe aumentarse el número de clases prácticas y que la mejor manera de impartirlas sería en un servicio de medicina legal a manera de una rotación o en el hospital. Concluyendo con la necesidad de rediseñar la enseñanza de la medicina legal, aunque para ello haya que redimensionar en parte, o durante el tiempo de esta enseñanza, la propia medicina legal. (4)
Ya lo dijo Salcedo que “de que los estudiantes de medicina tengan una mejor impresión de la medicina legal que van a utilizar de los informes que deberían pedir, interrogaciones que pueden formular, respuestas que es legitimo exigir”, ellos deberían realizar inspecciones oculares mínimas: films o exámenes de diapositivas en general, especialmente a todo aquello de difícil acceso (traumatología, sexología, etc.) algunas visitas al hospital para tener conceptos básicos del enfermo, la enfermedad, el tratamiento y sus reacciones, a las secciones de cirugía, psiquiatría, a las maternidades y laboratorios, visitas a cárceles y policías (estudiantes de medicina) gabinetes de identificación, de investigación, museos y archivos criminológicos y criminalísticos. A los locales de las fábricas e industrias (accidentes de trabajo, enfermedades profesionales) a las minas a los campamentos petroleros, a la morgue y a los institutos de patología para tener una idea del examen de cadáveres y posibilidad de presenciar una vez siquiera la técnica de autopsias. (8)
Los de medicina obtendrán noticias de Leyes y derecho de cuya existencia deben tener por lo menos idea clara, y los de leyes y derecho se informaran de ciertos conocimientos médico biológicos que no puede permitirse ignorar completamente, ambos con este bagaje mínimo iniciaran los rudimentos indispensables para interpretar la conducta del hombre nacional, y un bosquejo fugaz de cuanto deben profundizar para salvar, al ser humano de la cárcel y el hospital.
Es necesario que esta época de extraordinario desarrollo de las ciencias y sobre todo de la medicina, en esta época en que casi todos los países del mundo se cuenta con medios modernos y sofisticados métodos de investigación científica de la verdad jurídica, en esta época en que las especialidades son requisito indispensable para el desempeño de una función determinada, nuestro país cuente con los institutos y los especialistas médico legales que requiere para su desarrollo integral, que nuevas generaciones aborden con ahínco el estudio de esta especialidad y de común acuerdo con Salcedo diremos que “médicos, abogados y estudiantes de ambas profesiones deben encarar con decisión el estudio de la medicina legal uso e incorporación en forma seria, al acervo de sus conocimientos, el país necesita contar con médicos forenses que lo sean de veras por su especialización e idoneidad, con peritos científicamente capacitados, y con instalación de dotaciones adecuadas para el normal desarrollo y mecanismo de la materia”. (8)
Pero esto no sucede en la actualidad ya que la asignatura de medicina legal y forense en la carrera de medicina es totalmente teórica, con o sin ninguna práctica en los lugares donde realmente se desarrolla esta especialidad.
Las Ciencias Forenses, junto a la Medicina preventiva y social y a la Historia de la medicina, forman parte de las disciplinas denominadas médico-sociales, por cuanto su objetivo trasciende al hombre considerado en su propia individualidad para irradiarse a un contexto social.
Para responder a la pregunta de que son las ciencias forenses, revisaremos la definición que da Don Juan Antonio Gisbert Calabuig, señala que las ciencias forenses: "Es el conjunto de conocimientos médicos y biológicos necesarios para la resolución de los problemas que plantea el derecho, tanto en la aplicación práctica de las leyes como en su perfeccionamiento y evolución". (1)
En efecto, si bien la Medicina en sus primeras manifestaciones en el curso de la historia tuvo por fin único la curación de las enfermedades que atacan al hombre, pronto hubo de comprenderse que, además de su actuación al servicio de los intereses individuales, existen otros intereses más amplios y, si cabe, más necesarios: los intereses generales de una comunidad, de una nación.
Ello dio lugar a una primera división de la Medicina en dos grandes ramas: Medicina clínica, práctica o privada, que se reservaba los fines primitivos (curación de las enfermedades por el estudio de sus agentes, cuadros sindrómicos, fisiopatología. terapéutica y Medicina pública, política o civil, que se ocupaba de todas aquellas cuestiones médicas que pueden interesar a la salud de los hombres reunidos en sociedad. (1)
Esta última ha ido desglosándose con el tiempo en diversas especialidades con objetivos bien delimitados: Higiene, Medicina legal, Medicina social, Medicina administrativa, Medicina de los seguros, Historia de la medicina, etc.
La Ciencia Forense o judicial, denominaciones sinónimas, todas ellas empleadas en lengua castellana (Medical jurisprudence o Forensic medicine para los autores anglosajones; gerichtliche medizin para los germanos; Sodna medizina para los eslavos, y términos equivalentes a los castellanos para las otras lenguas europeas), nació con las exigencias de la Justicia, y a estas exigencias debe quedar indisolublemente ligada, tanto por su naturaleza como por su contenido. Vino a la luz pública cuando una ley requirió taxativamente la intervención de los médicos como peritos ante los órganos de la administración de justicia; se ha ido modificando y ampliando a medida que el Derecho positivo se ampliaba o modificaba, y se ha desarrollado a la par que éste.
Su campo de acción es sumamente amplio: entra en juego siempre que la materia biológica se convierte en sustrato de normas de derecho o, ante cualquier asunto público o privado en el que la salud o la enfermedad plantean un conflicto o controversia. (2)
Las ciencias forenses en su concepción y aplicación clásica es análoga o semejante a la Medicina judicial o forense, por cuanto ambas se refieren a la resolución de problemas médicos y biológicos en sede judicial. No existía prácticamente una Medicina legal extrajudicial. Hoy sí se debe hacer una clara distinción entre Medicina legal y Ciencia forense, pues si bien ambas son idénticas en cuanto a su cuerpo doctrinal y metodología, son diferentes en su campo de actuación. Reservaríamos el término Ciencia Forense para la Medicina legal pericial, en sede judicial, y Medicina legal para aquella disciplina de la Ciencia médica que se ocupa de la resolución de problemas que plantea el Derecho, que contribuye al perfeccionamiento de las normas jurídicas y colabora con la sociedad y los particulares en la resolución de sus litigios y controversias, cuando éstas tienen un sustrato biológico. (10)
Las Ciencias Forenses tienen también, como Ciencia autónoma que es, su vertiente creativa y a través de sus propias investigaciones incorpora a la Medicina y a la Ciencia jurídica conocimientos nuevos, tendentes bien a la mejora de las leyes, bien al desarrollo del conocimiento científico. La investigación médico-legal ha desarrollado los campos de la criminalística o hematología forense, la metodología para la investigación toxicológica, toda la bioquímica cadavérica y una parte considerable de la genética forense.
No obstante, entre las múltiples definiciones que se han propuesto es posible encontrar algunos puntos comunes que nos sirvan de base para elaborar una, ampliamente comprensiva, del alcance y finalidad de la Medicina legal.
Dos son los elementos que se hacen resaltar en dichas definiciones:
1. La necesidad de conocimientos clínicos y biológicos para resolver ciertos problemas jurídicos, que de otra manera quedarían insolubles.
2. La función doctrinal que la Medicina aporta, al proporcionar conocimientos de naturaleza biológica y médica al continuo desenvolverse y perfeccionarse del Derecho codificado. (1)
Refiriéndonos exclusivamente al primer aspecto, podríamos definir la Medicina legal como la ciencia que tiene por objeto el estudio de las cuestiones que se presentan en el ejercicio profesional del jurista y cuya resolución se funda, total o parcialmente, en ciertos conocimientos médicos o biológicos previos. (1)
Agrupándolos ambos, diremos que la Ciencia Forense es el conjunto de conocimientos médicos y biológicos necesarios para la resolución de los problemas que plantea el Derecho, tanto en la aplicación práctica de las leyes como en su perfeccionamiento y evolución.
Del análisis de estas definiciones se desprende, como primera conclusión, que la Medicina legal tiene el carácter de ciencia auxiliar del Derecho, pero auxiliar insustituible, sin el cual no se concibe una recta administración de justicia.
La sociedad de nuestros días plantea a los jueces los problemas más diversos, sobre los cuales habrán de pronunciarse en una sentencia justa. Es imposible, en la medida limitada del conocimiento humano, que el magistrado pueda saber por sí mismo de todas aquellas cuestiones. Y, sin embargo, la búsqueda de la verdad, empleando todos los medios lícitos que el progreso de la ciencia ha puesto en nuestras manos, es el fundamento y la base de la justicia a partir de la Revolución francesa. (11)
Desde entonces, el juez busca la colaboración de todos aquellos que le puedan asesorar, de acuerdo con su especialidad, en el asunto que se trata de esclarecer. Nacen los peritos o expertos. De ellos han sido los médicos los más solicitados por los tribunales, de tal modo que algún autor ha llegado a decir que los médicos legistas eran “el ojo y la mano del juez”. En el mismo sentido, A. Paré decía que: “los jueces deciden según se les informa”. (11)
Con el transcurso del tiempo y los progresos de la ciencia y la tecnología, paralelos a la complejidad de los problemas que el Derecho plantea al perito, se ha llegado a preguntarse si existe una nueva ciencia que vendría a englobar lo que inicialmente se cobijaba bajo la denominación de Medicina legal, a la que P. Matte ha llamado, en 1970, Ciencia Forense. Con este nombre comprenderíamos la red tupida de tecnologías y ciencias a las que el jurista recurre para la búsqueda de la verdad en las causas criminales, civiles y sociales, a fin de que no se causen injusticias a ningún miembro de la sociedad, y que, en síntesis, puede definirse como el estudio de la aplicación de la ciencia a los fines de Derecho.
Sin embargo, por la naturaleza de su contenido y por la amplitud y especificidad de su cometido, la Medicina legal, sigue destacando con rasgos suficientemente individualizados, incluso dentro de compartir metodología y finalidades con los demás componentes de la Ciencia forense.
Desde este punto de vista, el objeto de la Ciencia Forense se deduce de su carácter de ciencia auxiliar del Derecho, lo que le da una naturaleza eminentemente aplicativa. Completada de forma armónica con una manifestación teórica y doctrinal. (11)
En la práctica, ciertas jurisdicciones requieren de forma más específica y con mayor frecuencia la actuación del médico legista como asesor técnico. Podemos decir que el objetivo principal de la Medicina legal es la Ley criminal (Código penal, y disposiciones legales complementarias), la Ley civil (Código civil), a las que se añaden con menor densidad de aplicaciones la legislación laboral, las leyes administrativas y el Derecho mercantil.
Por tanto, en este carácter aplicativo, constituyen el campo de acción del médico legista todos aquellos procedimientos legales, tanto en el orden civil corno en el penal, laboral o administrativo, que lleven implícitos causas o efectos de orden biológico o médico. (1)
Pero la proyección jurídica de la Ciencia Forense no la hace desprenderse de su suelo materno, las ciencias médicas, de las que saca elementos de su constitución, se engrandece y enriquece de medios con ellas, y los problemas que trata y los principios que establece conservan en todo momento un carácter puramente médico. Es, pues, una disciplina esencialmente médica, si bien no de forma exclusiva, ya que se funde su raíz, en síntesis unitaria, con un conjunto de nociones jurídico-sociales que son las que hacen útil su proyección al campo del Derecho.
De ahí también la necesidad de su estudio por parte de abogados, criminalistas y notarios, que en último extremo, ha de aprovechar los resultados de la peritación médico–legal, para que obtengan de ella sus máximos frutos. Incluso para solicitarla cuando interese y sea útil, sabiendo de antemano qué es lo que pueden pedir y hasta dónde puede rendir la investigación pericial. (1)
La importancia de la Medicina legal se deriva de un conjunto de circunstancias propias y exclusivas de esta ciencia:
Naturaleza de su actuación. Desborda el interés individual y particular de la medicina privada para irradiarse en el orden social. Constituye en la práctica una rama de los servicios públicos que contribuye con extraordinaria eficacia al correcto funcionamiento de la administración de justicia, además de colaborar a la elaboración de leyes y reglamentos. Y ello tanto en el plano nacional como en el internacional. Asume, pues, la trascendencia social del Derecho mismo, a quien sirve.
b) Responsabilidad de sus actuaciones. La responsabilidad que su ejercicio implica es de dos órdenes: moral y material. Desde el punto de vista moral tiene la función médico-forense tal repercusión que de ella pueden surgir la condena o absolución de un acusado, y el honor, la libertad o la fortuna de nuestros semejantes; y ello deducido de análisis, comprobaciones y exámenes que, por su índole, tal vez no se presten a repeticiones y expuestos a quien, por su formación, carece de los conocimientos necesarios para poder hacer su crítica, de modo que un fallo erróneo o una sentencia injusta pueden ser la consecuencia de una deficiente peritación.
Pero no es sólo responsabilidad moral lo que entraña el ejercicio de la Medicina legal: el médico que ignora sus deberes y obligaciones, el médico que abandona los principios éticos en el ejercicio de su profesión, se ve expuesto a serios disgustos y sanciones: inhabilitación temporal, suspensión de los derechos del título, penas pecuniarias, privación de libertad. etc. (3)
c) Obligatoriedad. Aumenta su trascendencia el hecho de que la función médico-legal, siempre llena de conflictos y situaciones desagradables e ingratas, puede ser impuesta obligatoriamente por ministerio de la ley, a todo médico en ejercicio por muy apartado que esté habitualmente de la especialización médico-forense, ya se trate de una autopsia, de una citación como perito ante la Justicia, de la simple expedición de un certificado. Cualquiera que sea la actuación, el médico no puede sustraerse a ella, debe actuar aún a su pesar, expuesto a la sanción si no se cumple y si no se ejerce Medicina legal bien, por ignorancia, por incompetencia o por no atenerse a las normas deontológicas y morales. (12)
d) Antecedentes históricos. La Ciencia Forense posee una tradición histórica ininterrumpida a lo largo de los siglos que se remonta a las más antiguas civilizaciones. En el Código de Hammurabi (1700 a.C.) ya se regula la práctica médica y quirúrgica y se establece la responsabilidad profesional del médico según la ley del Talión; también se detallan ciertas enfermedades de los esclavos que invalidan el contrato de compraventa. En las leyes hititas encontramos, asimismo, referencias que indican un asesoramiento o preocupación médicos en su redacción. Cuestiones análogas se hallan en la legislación hebraica, egipcia, china, griega, latina, etc. Sin embargo, una Ciencia Forense, tal como hoy la concebimos, sólo aparece en los albores del siglo XVI, cuando se requiere en los Códigos, de una manera explícita, la intervención pericial médica en los procesos jurídicos. Debe señalarse igualmente que la Ciencia Forense ha sido asignatura troncal en todos los planes de estudios del currículum médico.
La Ciencia Forense, como disciplina académica, abarcó la Psiquiatría y la Medicina del trabajo, hasta que pasaron a ser independientes como sendas especialidades médicas autónomas. Hoy la Medicina legal está presente en nuevas licenciaturas como Odontología, Ingeniería química, Farmacia, Tecnología de los alimentos, y diplomaturas como Enfermería, Fisioterapia. Terapia ocupacional, Relaciones laborales. etc., y en la docencia en los ámbitos del Derecho médico o sanitario, la Toxicología, la Higiene industrial o la Medicina legal del trabajo.
e) Categoría científica. La Ciencia Forense actual utiliza en su provecho las técnicas y procedimientos científicos más depurados en la resolución de los problemas que se le plantean, técnicas y métodos que unas veces ha incorporado de campos afines (química. física, anatomía, histología. fisiología. clínica) y otras ha desarrollado por sí misma para aquellos casos en que requiere procedimientos especiales, pero siempre, estudiándolos previamente siguiendo sus normas metodológicas de rigurosidad, de crítica selectiva y de duda constructiva, que no son necesarias en otras ramas de la Medicina y que confieren a la Ciencia Forense una fisonomía especial. (12)
f) Resonancia económica. En el plano económico es evidente la trascendencia de la Ciencia Forense, por las repercusiones que de hecho tienen sus actuaciones periciales. Cada vez más la pericia médico-legal incide en el ámbito del Derecho privado y de los Seguros. Al ya clásico campo del Derecho civil-testamentos, matrimonio, incapacitación- se une la pericia médica en el campo de la responsabilidad profesional, tanto particular como del Estado, y la valoración del daño corporal tanto en el ámbito del Derecho laboral, accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, como de los seguros privados -accidentes de circulación y pólizas de seguros de vida, incapacidades. etc. Todo ello está configurando una Ciencia Forense civil y mercantil de extraordinario auge por la gran repercusión económica que se deriva de sus pericias.
La consideración conjunta de los factores citados es suficiente para dar una noción de la importancia de la Ciencia Forense que por sí misma se impone al espíritu observador. Por todo ello, la necesidad de los estudios médico-legales en la Licenciatura de medicina y la conveniencia de su inclusión, en cualquier plan de estudios de que se trate, en el cuadro de las asignaturas del último curso cuando, ya conocidas las bases de la Ciencia Forense y sus especialidades, pueda comprenderse mejor la perspectiva social e individual de la Ciencia Forense y adaptarse a las funciones que la importancia de esta ciencia requiere. (12)
Para llevar a buen término las complejas funciones que le son propias, la Medicina legal necesita relacionarse, en una relación de interdependencia dentro del marco de la Ciencia forense, con otras ciencias, de las que sigue su evolución y progreso, para ir apropiándose, tras la observación precisa y meticulosa crítica, de todos aquellos elementos que en algún momento le permitan resolver un problema jurídico. De todas estas relaciones, las más importantes son las que establece con la Medicina en general y las diversas especialidades médicas, seguidas por las que mantiene con el Derecho y las Ciencias sociales y, finalmente, con las Ciencias fisicoquímicas.
Por lo que se refiere a la Medicina, citaremos a título de ejemplos las íntimas relaciones que establece con la Obstetricia y la Ginecología cuando debe considerar los problemas del aborto, muerte violenta del recién nacido, delitos sexuales, etc.; con la Patología quirúrgica, en las lesiones consecutivas a los delitos contra las personas o para la apreciación de los daños a resarcir en los accidentes laborales; con la Anatomía humana y comparada, en la resolución de los problemas de identificación de restos cadavéricos; con la Anatomía patológica, para un mayor aprovechamiento del examen pericial de autopsia; con la Fisiología, Bacteriología y Patología interna en las cuestiones de diagnóstico de la causa de la muerte, supervivencia, infecciones criminales o accidentales. etc.; con la Psiquiatría y Psicología cuando considera el supuesto de la imputabilidad penal o de la capacidad civil, si ha de controlar el valor de las declaraciones de testigos o procesados, y, finalmente, para no alargar la relación, con las otras ramas de la Medicina pública o política, con las que mutuamente intercambia elementos de observación y métodos de trabajo que favorecen su respectivo desarrollo: por tanto, con la Medicina social, la, administrativa, del trabajo, etc. (1)
Por su propia naturaleza se relaciona la Ciencia Forense con el Derecho, relación que tiene una doble vertiente: por un lado, de carácter general, apropiándose de la mentalidad jurídica, que es la única manera de proporcionar elementos periciales útiles a la Justicia. y de carácter especial, por otro, a fin de conocer en cada caso la específica naturaleza del problema jurídico para el que se precisa su auxilio, único modo de orientar en el sentido más práctico nuestra intervención. Como decía el profesor PICA PASCUAL, “si una peritación se hace por algo y para algo, nunca se debe ignorar el porqué, ya que de él depende el cómo de nuestras actuaciones y pesquisas”. (13)
Ejemplos evidentes de este aserto son el diferente enfoque y el aspecto diverso con que se enjuicia una enfermedad mental cuando se trata de determinar una capacidad civil o de analizar una imputabilidad penal, y cuando se trata de pronosticar una lesión penalmente o de valorar una incapacidad laboral:
Finalmente, la técnica Forense-Legal se relaciona con otros campos de las ciencias: Bioquímica. Química, Física y Ciencias biológicas.
La diversidad de problemas que la Ciencia Forense ha de resolver, tanto por su naturaleza como por la forma y circunstancias en que se presentan, exigen que el especialista tenga que familiarizarse con un gran número de técnicas instrumentales y metodológicas, cada vez más complejas e inabordables. Por ello, están surgiendo ya áreas de capacitación específica, que a veces tienen en el manejo de estas técnicas su razón de ser como subespecialidad.
Es el caso de la Hemogenética forense y la Biología molecular, las diversas técnicas fisicoquímicas, el análisis toxicológico, la biología y el estudio de la fauna cadavérica y, en el polo opuesto, la Psicología y el uso de instrumentos psicodiagnósticos con fines forenses. (13)
Los campos del Derecho que requieren específicamente la actuación del forense, de forma exclusiva o preferente, son la ley penal, la ley civil, y las leyes laborales. Todos los conocimientos forenses necesarios para dicha actuación son los que integran el contenido de las Ciencias Forenses. Hay que tener en cuenta, sin embargo. que este contenido viene condicionado en cada momento histórico; el Derecho, lejos de ser inmutable, evoluciona según las doctrinas y las circunstancias dominantes en cada época, variando con ello la naturaleza de los problemas que la ciencia forense plantea. (14)
La evolución del Derecho adolece de un notable defecto cuando se mira desde un ángulo científico natural: carece de orden y sistematización, exponiendo a numerosas repeticiones.
Una clasificación más racional es aquella que, con un criterio amplio, agrupa los problemas jurídicos por el sustrato biológico, haciendo abstracción de la jurisdicción en que surgen.
Se crea así una sistemática que se ha hecho clásica, proporcionando a las Ciencias Forenses su peculiar fisonomía.
Naturalmente, en los grupos independizados con este criterio deben precisarse las bases jurídicas que los justifican, con lo que la sistematización nunca queda desprovista de los antecedentes legales, razón única y última de la existencia de la Ciencia Forense. Siguiendo esta vía, se clasifica el contenido de la Ciencia Forense en los siguientes capítulos:
Derecho médico. Conjunto de disposiciones legales que regulan el ejercicio de la profesión médica en general, así como los derechos y obligaciones del médico.
Criminalístico. Estudio de las técnicas médicas y biológicas usadas en la investigación criminal sobre las huellas objetivas de los hechos delictivos.
Ciencia Forense Tanatológica. Estudio del cadáver y de los fenómenos evolutivos, así como de las técnicas más adecuadas para ello.
Patología Forense. Estudio de los mecanismos de muerte y de las huellas que dejan en el cadáver, así como las lesiones traumáticas en sus múltiples aspectos y repercusiones dentro de los distintos campos del Derecho. En este grupo adquieren especial relieve por sus características las asfixias mecánicas.
Ciencia Forense Sexológica. Es decir, el conjunto de problemas periciales relacionados con la libertad sexual, el producto de la concepción y el matrimonio.
Ciencia Forense del Recién Nacido. Comprende todas las actuaciones periciales relativas al recién nacido, en especial a su muerte violenta.
Ciencia Forense Psiquiátrica. Estudio del enfermo mental en sus relaciones con la legislación.
Ciencia Forense Toxicológica. Estudio de los envenenamientos como causa de enfermedad y de muerte, y de los venenos como arma del crimen.
Ciencia Forense Laboral y de los seguros. (14)
Al identificar la esencia misma que identifica la medicina legal el maestro colombiano Uribe Cualla expone su pensamiento de la siguiente manera:
Ciencia Forense es la aplicación de los conocimientos especializados en el área Forense a los problemas jurídicos, de esta forma se podría deducir que quizás cualquier facultativo aplicando los conocimientos adquiridos en la universidad, estaría preparado suficientemente para resolver de modo satisfactorio todos los asuntos que somete a su consideración la justicia, mas esto no es aceptable en ninguna forma, porque existen en medicina legal capítulos trascendentales que son de su exclusiva competencia, además es necesario tener presente que también debe existir una predisposición especial para dedicarse a ella ya que participan en mucho de los conocimientos médicos pero que también tienen bastante contacto con las disciplinas jurídicas, debe tener el aspirante a esta especialidad mucho amor a la justicia, un criterio perfecto de la responsabilidad y una dedicación de muchas horas, para poder contribuir con sus conocimientos a resolver los graves problemas que continuamente someten a su consideración los funcionarios judiciales, y después de exhortar a las vocaciones por esta ciencia Uribe Cualla afirma:
“En muchas partes no se tiene un conocimiento exacto de lo que constituye la Ciencia Forense tanto en sus principios fundamentales como en sus más importantes aplicaciones, hay personas que se imaginan una medicina oficial que se entiende con algunas cuestiones de higiene, curaciones de heridas, la práctica de una que otra autopsia, y que por consiguiente es algo si se quiere secundario y aun sin trascendencia”. Nada más se puede agregar a tan precisos conceptos que caracterizan el ejercicio de la medicina legal en nuestro medio”. (8)
Proporcionar al alumno los conocimientos teóricos y prácticos básicos necesarios para la resolución de problemas médicos y biológicos que plantea el derecho, tanto en el sujeto vivo como en el cadáver. Formación acerca de los aspectos esenciales del derecho médico y de los problemas éticos que se presentan en el ejercicio de las diferentes especialidades con la parte legal. Capacitación para la realización de todos los quehaceres que nuestro ordenamiento jurídico exige al médico en el ejercicio de su profesión.
Las ciencias forenses surgen por tanto de una necesidad histórica concreta como ciencia igualmente práctica para dar respuesta a problemas de la sociedad, en este caso de tipo jurídico; por ello Fournier decía: "Donde no hay problema jurídico no hay Ciencias Forenses". La propia definición de la medicina legal expresa que es una ciencia de aplicación. "Las Ciencias Forenses es la aplicación de los conocimientos de muchas ciencias auxiliares, a la investigación, interpretación y desenvolvimiento de la justicia social." (13)
Las 4 características principales que se le atribuyen también argumentan que Es una ciencia de aplicación, es proteica y polimorfa en su constitución, es heterogénea en sus propósitos concretos y no tiene por fin la curación de enfermos. Su objeto de estudio aporta otro argumento: La investigación e interpretación de múltiples y complejos asuntos o fenómenos biológicos y humanos de interés jurídico. (14)
Resultados de la encuesta a los fiscales del distrito de Chuquisaca con respecto a la creación y funcionamiento de otro instituto universitario de investigaciones y formación forense independiente del estado. (Anexo 1)
Para determinar los resultados de criterio acerca de la creación de un instituto universitario de investigaciones y formación de ciencias forenses se aplicó la encuesta a 32 fiscales del distrito de Chuquisaca, operadores directos de la justicia y los cuales están en mayor relación con lo que a pruebas periciales significa.
En la ciudad de Sucre existen 32 fiscales dependientes de la fiscalía del distrito de Chuquisaca, la cual a su vez es un anexo de la Fiscalía General de la Republica quienes se encuentran trabajando en contacto directo con los médicos forenses del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), que son los encargados de la atención en peritajes y pruebas de especialidad, la encuesta dirigida con el objetivo de conocer cuál es el desempeño profesional de los médicos forenses en la atención especializada y los peritajes correspondientes a los juicios o demandas que se llevan en la justicia y si son oportunos las respuestas y los servicios brindados por el Instituto de Investigaciones Forenses.
Del total de fiscales encuestados se evidencia que el 72 % pertenecen al sexo masculino, y el 28 % al sexo femenino.
Más de un 70 % del total de los fiscales tiene una antigüedad por encima de los 10 años de trabajo en el poder Judicial desempeñando funciones en diferentes rubros impartiendo justicia ya sea directa o indirectamente para lo cual en muchos casos requieren el apoyo de exámenes y pruebas de peritaje específicas para que puedan dar sus dictámenes pertinentes en lo que a dictámenes se refiere.
El cuestionario dirigido a fiscales contempla en su estructura 9 preguntas, que de acuerdo a la información obtenida de manera cuantitativa posibilitaron realizar el presente diagnóstico y el posterior análisis e interpretación del mismo.
Para constatar el adecuado funcionamiento y verdadero estado de prestación de servicios por parte del Instituto de Investigaciones Forenses en lo que a pruebas específicas y peritajes respecta se obtuvo que el 94 % de los fiscales encuestados opina que si está de acuerdo con el funcionamiento de otro centro de investigaciones de ciencias forenses a parte del IDIF, en tanto que el 6 % restante no estaba de acuerdo con la creación de otro centro ya que están conformes con los servicios que viene prestando en la actualidad el IDIF.

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