Source: http://www.slideshare.net/BBVAResearch/situaci-n-europanov13etcm346410556
Timestamp: 2015-09-01 11:45:42+00:00

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La declaracion mundial para la educ...
Los últimos meses han deparado varias noticias positivas en la eurozona, que sugieren que la región se encuentra ya en fase de recuperación. Por un lado, los datos de crecimiento del segundo trimestre (0.3% t/t), liderados por Alemania y Francia, sorprendieron positivamente al mercado, dado que la salida de la recesión parecía llegar antes de lo previsto y con algo más de fuerza. Estos datos, junto a la mejora de la confianza durante los meses de verano y del contexto internacional llevaron a los mercados –segundo dato positivo- a experimentar mejoras sustanciales durante los últimos meses, con subidas en los índices de bolsa, reducción de los tipos de interés de los bonos a largo plazo y de los diferenciales de deuda de los países periféricos (a pesar de las crisis políticas en Portugal e Italia), así como una apreciación del euro. La tercera buena noticia proviene de los países periféricos, donde el nivel de actividad parece haberse estabilizado y el crecimiento podría estar volviendo, aún con diferencias entre los países.
Todas estas noticias son positivas, pero el optimismo ha de tomarse sin excesiva euforia, por varios motivos. El crecimiento del segundo trimestre se debió en parte a un rebote por factores temporales que habían retraído la actividad a principios de año, y la mejora de los indicadores de confianza se ha ralentizado en septiembre y octubre y no ha sido acompañada en la misma medida por los indicadores reales. La mejora en las condiciones de mercado es innegable, pero no parece tener mucho más recorrido y el nivel de fragmentación de los mercados financieros en Europa sigue siendo muy elevado. Y en cuanto a la mejora en la periferia, aún se tiene que asentar y hacerse compatible con los ajustes que quedan por hacer, sobre todo en el terreno fiscal (aunque ahora con más margen para ello).
De este modo, los elementos que apoyan la salida de la recesión apenas han variado y tampoco nuestras previsiones. Tras caer cuatro décimas este año, la eurozona debería crecer alrededor de un 1.1% en 2014. Entre los factores que sustentan el crecimiento, el arrastre de la economía mundial sigue siendo importante, y los últimos meses parecen haber disipado parte de las dudas que surgieron en la primera mitad del año sobre la desaceleración en algunas economías emergentes claves para las exportaciones europeas, como es el caso de China. La política económica también continuará aportando su papel a la recuperación, con una política fiscal que ya alargó los plazos para el ajuste en las reuniones de primavera del Ecofin –y que además los países han percibido como un cambio de acento sobre este tema desde el norte de Europa y parecen sentirse menos preocupados con cumplir a rajatabla los objetivos-, y una política monetaria que ha sido expansiva y lo continuará siendo en los próximos trimestres.
•	El crecimiento mundial se acelerará en 2014 y continuará
apoyando las exportaciones europeas.
•	Los soportes de la recuperación en la zona euro son más
positivos, a la espera de la unión bancaria…
•	… y permitirán un crecimiento moderado en 2014, apoyado
por la demanda interna, que se extenderá a todos los países
•	El BCE mantendrá su política expansiva, mientras que la
política fiscal será menos contractiva en 2014.
2. Entorno global: lenta recuperación global con riesgos
sesgados a la baja......................................................................................................4
3. Eurozona: los soportes de la recuperación son algo más
positivos, a la espera de la unión bancaria. ................................................9
Recuadro 1. Continúa el avance hacia la unión bancaria ............................................................12
Recuadro 2. Mercados financieros y política monetaria: la incertidumbre asociada
a la acción de los bancos centrales continúa. ............................................................................14
Recuadro 3. Política fiscal en 2014: menor esfuerzo fiscal, con menos aumentos
de impuestos y más recortes de gastos....................................................................................17
4. Perspectivas: recuperación lenta apoyada por la
demanda interna. .....................................................................................................20
Estados miembros de la zona euro: análisis detallado.................................................................29
Recuadro 4. Portugal: tras tocar fondo en el 2013, con una contracción menor
a la inicialmente prevista, la economía empezará a crecer en el 2014 . ...................................33
Recuadro 5. Reino Unido: la política económica apoyará la solidez de la
recuperación en el horizonte de previsión ................................................................................36
5. Tablas...............................................................................................................................39
VER INFORMACIÓN IMPORTANTE EN LA PÁGINA 44 DE ESTE DOCUMENTO
Los últimos meses han deparado varias noticias positivas en la eurozona, que sugieren que
la región se encuentra ya en fase de recuperación. Por un lado, los datos de crecimiento del
segundo trimestre (0.3% t/t), liderados por Alemania y Francia, sorprendieron positivamente
al mercado, dado que la salida de la recesión parecía llegar antes de lo previsto y con algo
más de fuerza. Estos datos, junto a la mejora de la confianza durante los meses de verano
y del contexto internacional llevaron a los mercados –segundo dato positivo- a experimentar
mejoras sustanciales durante los últimos meses, con subidas en los índices de bolsa, reducción
de los tipos de interés de los bonos a largo plazo y de los diferenciales de deuda de los países
periféricos (a pesar de las crisis políticas en Portugal e Italia), así como una apreciación del euro.
La tercera buena noticia proviene de los países periféricos, donde el nivel de actividad parece
haberse estabilizado y el crecimiento podría estar volviendo, aún con diferencias entre los países.
Todas estas noticias son positivas, pero el optimismo ha de tomarse sin excesiva euforia, por
varios motivos. El crecimiento del segundo trimestre se debió en parte a un rebote por factores
temporales que habían retraído la actividad a principios de año, y la mejora de los indicadores
de confianza se ha ralentizado en septiembre y octubre y no ha sido acompañada en la misma
medida por los indicadores reales. La mejora en las condiciones de mercado es innegable, pero
no parece tener mucho más recorrido y el nivel de fragmentación de los mercados financieros
en Europa sigue siendo muy elevado. Y en cuanto a la mejora en la periferia, aún se tiene que
asentar y hacerse compatible con los ajustes que quedan por hacer, sobre todo en el terreno
fiscal (aunque ahora con más margen para ello).
De este modo, los elementos que apoyan la salida de la recesión apenas han variado y tampoco
nuestras previsiones. Tras caer cuatro décimas este año, la eurozona debería crecer alrededor
de un 1.1% en 2014. Entre los factores que sustentan el crecimiento, el arrastre de la economía
mundial sigue siendo importante, y los últimos meses parecen haber disipado parte de las
dudas que surgieron en la primera mitad del año sobre la desaceleración en algunas economías
emergentes claves para las exportaciones europeas, como es el caso de China. La política
económica también continuará aportando su papel a la recuperación, con una política fiscal
que ya alargó los plazos para el ajuste en las reuniones de primavera del Ecofin –y que además
los países han percibido como un cambio de acento sobre este tema desde el norte de Europa
y parecen sentirse menos preocupados con cumplir a rajatabla los objetivos-, y una política
monetaria que ha sido expansiva y lo continuará siendo en los próximos trimestres.
El BCE, ya preocupado por la debilidad del crédito, la fragmentación del sistema financiero y la
fragilidad de la recuperación, afronta además un entorno de baja inflación y de incertidumbre
para el sistema financiero ante los ejercicios de valoración de activos y pruebas de esfuerzo que
tendrán lugar el año que viene. Nuestra previsión es que el banco central posiblemente vuelva
a proveer liquidez a través de una LTRO, y si bien no esperamos recortes de tipos oficiales, es
evidente que la opción de bajadas adicionales seguirá estando ahí por un tiempo.
Un factor clave del desempeño de la eurozona en 2014 y más allá, y a la vez el mayor
elemento de incertidumbre, es el avance a nivel europeo en lo relativo a la unión bancaria.
Con la supervisión común ya en marcha, y preparada para ser efectiva a finales de 2014, la
aprobación de un mecanismo único de resolución, con fondos de recapitalización creíbles que
apoyen los exámenes bancarios, será fundamental para recomponer a medio plazo la unidad del
sistema financiero europeo, sin la cual la unión monetaria pierde parte de su sentido, como se
ha comprobado a lo largo de esta crisis. Los retrasos en este proceso o una falta de credibilidad
sobre sus resultados serían muy negativos para la zona, y suponen el mayor riesgo para las
previsiones en 2014. Otros elementos de incertidumbre –como la cobertura de las necesidades
de financiación de Grecia o Portugal a mediados del año que viene, o la fatiga fiscal y reformadora
en buena parte de la zona, e incluso el impacto de la reducción en la compra de activos por
parte de la Reserva Federal en la curva europea- son también importantes, y serán elementos a
seguir en los meses sucesivos.
2. Entorno global: lenta recuperación
global con riesgos sesgados a la baja
El ciclo económico mejora sobre todo en las economías avanzadas,
aunque lejos todavía de una recuperación enérgica
macroeconómico. Por una parte, la evolución de los indicadores de confianza de los agentes
económicos y de volatilidad en los mercados financieros ha continuado reflejando la baja
posibilidad de eventos de riesgo de cola, disruptivos para el panorama global. Así, la recuperación
económica continúa asentándose y tiene menos riesgo de descarrilar. Sin embargo, también
durante el trimestre se han registrado eventos que contribuyen a un escenario de recuperación
global débil, muy acotada en el horizonte de uno o dos años. Eventos con impacto presente
(cierre parcial del gobierno en EE.UU.) pero también futuro (la más o menos pronta salida de los
excepcionales apoyos de liquidez).
En su conjunto, revisamos dos décimas a la baja el crecimiento esperado de la economía
mundial en 2013 y 2014, hasta el 2,9% y 3,6%. La revisión de 2013 se deriva de las peores
cifras registradas en EEUU, así como a la desaceleración experimentada en algunos de los
países de Asia emergente, afectados también por las turbulencias financieras que siguieron al
anuncio de la Fed de la próxima disminución del ritmo de compra de activos de su programa
de expansión cuantitativa (conocido como tapering del QE). El crecimiento en 2014 también se
revisa a la baja, hasta el 3,6%. Tras esta revisión bajista están las economías emergentes (con
la excepción de China, cuyas previsiones se mantienen), aunque seguirán siendo los mayores
contribuyentes al crecimiento global (gráfico 1). La mayor tasa de crecimiento global de 2014
viene respaldada por una aceleración en la economía en todas las áreas geográficas, con la
excepción de Asia, donde se espera que el crecimiento aproximadamente se mantenga. Cabe
destacar especialmente la mejora esperada de la zona euro, tras dos años de recesión, y la
notable aceleración en América Latina tras el bache de 2013 (ver tablas en el anexo para más
EEUU: empleo privado no agrícola (variación
del tapering de la Fed remiten, dando soporte no sólo en EEUU
La Fed sorprendió cuando en septiembre decidió no dar comienzo al proceso de reducción del
ritmo de compra de activos de su programa de expansión cuantitativa (QE). Al retrasar su inicio,
ha venido a reforzar el carácter del programa “dependiente de los datos”. Ciertamente, los datos
no han acompañado en la forma esperada desde que en mayo de 2013 la Fed comenzase a
perfilar sus planes de salida. Es cierto que todavía se espera una aceleración del crecimiento en
el segundo semestre del año, pero el consumo muestra una mayor debilidad de lo previsto,
mientras que el mercado inmobiliario, que había ganado gran dinamismo, se ha resentido de
la reacción inicial al tapering. Al mismo tiempo, el mercado laboral continúa débil (gráfico 2),
presupuesto y del techo de la deuda pública, que se han de repetir en pocas semanas. La falta
de soluciones de largo plazo y la repetición del desgastante proceso de negociación aumentan
la probabilidad de ralentización de decisiones de gasto e inversión, además del impacto directo
hacer ante la inesperada reacción del mercado a su primer anuncio y el retraso del mismo hasta
(previsiblemente) comienzos de 2014, han disminuido los riesgos de descarrilamiento de la
recuperación. La respuesta inicial de los mercados al anuncio de tapering suponía condiciones
financieras demasiado restrictivas en las economías avanzadas para su momento cíclico, además
de frenar bruscamente la financiación de algunas economías emergentes, en especial de aquellas
de fundamentos más débiles y a la vez más integradas financieramente.
Por una parte, se ha revertido gran parte del alza en tipos de interés registrada desde mayo
(gráfico 3) y los mercados ahora no anticipan alzas de tipos hasta 2015, aproximadamente en
que iniciaría el proceso de tapering (gráfico 4). De hecho, el alza en los tipos (inmobiliarios) está
detrás de la pérdida reciente de dinamismo en el sector de la vivienda.
EEUU: tipos de interés de la deuda pública a 10
EEUU: tipos de los fondos Fed implícitos (%)
25-Jun (una semana antes de la reunión de
junio de la Fed)
21-Mayo (día antes de la comparecencia de
Bernanke en el Congreso)
Por otra parte, han caído la volatilidad y las tensiones financieras a nivel global, especialmente
en lo que respecta a las economías emergentes de Asia y Latinoamérica, afectadas también por
intensas salidas de capital. Las primeras señales de que la Fed podría estar considerando poner
punto y final a su programa de expansión monetaria (aun con todas las reservas y el gradualismo
adoptados), condujeron a una intensa depreciación de las monedas de los países emergentes,
así como intensas salidas de capital (gráfico 5). Estas tensiones financieras vinieron a coincidir
con dudas sobre la marcha de estas economías, en medio de una desaceleración que ganaba
Flujos hacia economías emergentes (% sobre total activos en cartera, junio 2013)
La severidad de las salidas de capitales y de la depreciación de las monedas experimentada en
los primeros compases tras el anuncio de tapering, hizo albergar temores de un “frenazo brusco”
en emergentes. Se trata del riesgo de que aquellas economías más dependientes de financiación
externa a corto plazo vieran cómo ésta se secaba bruscamente, pudiendo causar una caída
súbita e intensa de la actividad. Sin embargo, el proceso ha ido perdiendo paulatinamente
intensidad y, como se observa en el gráfico 6, dista de haber tenido la severidad de la salida
de capitales observada tras la quiebra de Lehman Brothers. Al mismo tiempo, las economías
emergentes muestran ciertos indicios de recuperación de la confianza y la actividad, tras el freno
en los meses centrales del año (gráfico 7).
En todo caso, el tapering terminará llegando, cambiando un escenario global de inyecciones
tapering una vez que efectivamente esté en marcha ha de ser, previsiblemente, una mayor
discriminación de los flujos hacia economías emergentes de acuerdo a los fundamentales de
cada una de ellas (déficit por cuenta corriente, niveles de endeudamiento en moneda extranjera,
mayor o menor vencimiento de la deuda a corto plazo, etc.). En todo caso, el tiempo ganado
permite disminuir el riesgo de una brusca caída de la actividad, al menos en el corto plazo.
El acuerdo fiscal en EEUU ha sido un nuevo parche que no afronta la
sostenibilidad fiscal a largo plazo y no evita el impacto contractivo
El 16 de octubre se alcanzaba un acuerdo entre los dos partidos en el Congreso y el Senado,
por el cual se permitía la re-apertura del Gobierno Federal (tras dos semanas y media de cierre),
y se elevaba el techo de deuda. Sin embargo, el acuerdo alcanzado es una mera prórroga de
la situación actual, ya que tan sólo incluye que el Gobierno tendrá financiación hasta el 15 de
enero, mientras que el nuevo techo de deuda será alcanzado el 7 de febrero (aunque podría
ser alargado hasta marzo, con medidas “ingeniosas” por parte del Tesoro, como las que vino
implementado para alargar anteriores techos de deuda). Adicionalmente, el acuerdo crea un
comité de 29 miembros del Congreso y Senado que habrán de proponer un plan antes del 13
de diciembre sobre un horizonte presupuestario a 10 años.
Se avecinan de nuevo intensas negociaciones sobre recortes en gasto discrecional y aumento de
impuestos. EEUU, por tanto, vuelve a afrontar un proceso incierto ya vivido durante estos meses
y en anteriores ocasiones, algo que no puede dejar de tener consecuencias negativas. Por una
parte, existe la percepción de que el enfrentamiento político ha sido demasiado enconado, lo
que ha podido tener un impacto en las perspectivas electorales. Esto hace presuponer que
se pueda esperar una postura más moderada y más dada a los pactos cuando el deadline de
febrero se aproxime. En segundo lugar, el cierre del Gobierno también tendrá consecuencias
económicas, no sólo las directas. Es cierto que los mercados han permanecido hasta ahora
relativamente inmunes ante la posibilidad inminente de un evento tan disruptivo como un default
del activo libre de riesgo de la economía mundial, convencidos de que de una u otra forma, un
evento de tal magnitud sería evitado, mediante algún pacto de última hora, como así ocurrió.
Eso no quiere decir que no haya tenido impacto sobre la actividad. Lo más probable es que
el cierre parcial del gobierno 16 días haya tenido un impacto directo relativamente marginal
en el PIB del trimestre, unas pocas décimas quizá. Sin embargo, la amenaza de continuidad
de este proceso puede tener un impacto adicional. Este efecto, más difícil de medir, se daría
a través del drenaje de consumo e inversión por parte de consumidores y empresas, ante un
aumento de la incertidumbre política relacionada con la capacidad del Gobierno para hacer
frente a sus compromisos de gasto. Con todo, consideramos que la decisión que la Fed tenga
que tomar sobre cuándo inicia la reducción del programa de compra de activos (entre diciembre
y principios de 2014) sólo dependerá de la marcha de la economía. En todo caso continuará
una situación en la que las políticas económicas empujan en direcciones contrarias, con una
política monetaria laxa, que lo seguirá siendo por un largo periodo de tiempo, y una política fiscal
innecesariamente contractiva en el corto plazo. Así, el déficit público en EEUU habrá caído sin
presión del mercado (al contrario que en Europa), desde el 6,8% en 2012 hasta el 4% en 2013,
lo que puede suponer un drenaje de 1,3 puntos porcentuales de crecimiento del PIB en 2013.
Y ello, sin abordar los retos de largo plazo de sostenibilidad fiscal de la economía americana.
China vuelve a estimular su crecimiento, pero de una forma más
acotada; su mayor demanda tira de otras economías
También en China se han disipado, al menos en el corto plazo, las dudas existentes a comienzos
de año sobre la posibilidad de un ajuste brusco en su economía. La economía ha mantenido
durante todo el año un alto ritmo de crecimiento, y los datos más recientes (tercer trimestre)
apuntan a que el PIB se estaría acelerando (gráficos 8 y 9). Los mejores datos de lo previsto a
lo largo de 2013, hacen que se revisen ligeramente al alza las perspectivas anuales, del 7,6%
de crecimiento al 7,7%. Aun así, persisten dudas sobre la sostenibilidad del crecimiento en el
medio y largo plazo ya que el reciente repunte del crecimiento ha sido resultado de la mejora
de la demanda externa, pero también de medidas puntuales de política impositiva y de gasto
público con un renovado recurso al crédito. Ello supone que se siguen sin afrontar algunas de
las vulnerabilidades, manejables, pero que tienen que ser afrontadas, entre las que se destacan:
la vulnerabilidad de algunos sectores de actividad que recurren intensivamente al crédito, la
liberalización del sector bancario, de la financiación regional y la apertura del sector servicios.
La apropiada gestión de todo ello debería asegurar una transición suave, un rebalanceo del
crecimiento hacia un mayor peso de la demanda interna de consumo de los hogares.
(% t/t, corregidos de estacionalidad)
China: índice de producción industrial (% a/a)
Riesgos bajistas pero con menor probabilidad y menor impacto
Los riesgos sobre el escenario de recuperación moderada con contribución creciente de las
economías avanzadas y sostenida de las emergentes se han visto reducidos. Ello no quita que
el balance de riesgos continúe sesgado a la baja, dada la existencia todavía de diversos factores.
Cabe señalar en primer lugar por su carácter la posibilidad de una “salida desordenada” del
QE de la Fed, que pueda generar un incremento excesivo de los tipos de interés (en EEUU, y
en otros países), que no fuese resultado de mejoras en las perspectivas de crecimiento o de
inflación, sino por incertidumbre sobre el ritmo de salida planeado por la Fed. Unas condiciones
financieras demasiado tensas para el resto del mundo, podrían abortar una recuperación global
no especialmente intensa, especialmente en la zona euro. Además, cabe señalar también como
riesgo la resolución de las cuestiones fiscales en EEUU, presupuesto y techo de deuda, ahora
pospuesto hasta el primer trimestre de 2014. Las negociaciones que los partidos han de llevar a
cabo hasta entonces son potencial fuente de incertidumbre y pueden suponer lastres adicionales
en caso de que se intensifique el drenaje fiscal.
En segundo lugar, cabe identificar como factor de riesgo el posible ajuste en el crecimiento de
pero también resultado de los dilemas a los que se tienen que enfrentar las políticas domésticas en
un entorno financiero global más tenso. Aunque como se ha visto recientemente, la diferenciación
3. Eurozona: los soportes de la
recuperación son algo más positivos, a
la espera de la unión bancaria
Los últimos meses en la zona euro han sido de continuismo del panorama de lenta recuperación,
a pesar de las buenas noticias que han sorprendido a muchos analistas y al mercado, y que han
relanzado las bolsas y las variables financieras durante el verano. Por un lado, la sorpresa positiva
del crecimiento en el segundo trimestre lo fue algo menos para nosotros, que esperábamos la
salida de la recesión ya desde principios de año (algo que no se materializó, en parte por factores
temporales). Pero por otra parte, los últimos datos han confirmado cierta moderación en la parte
Nuestro escenario sigue asumiendo que los principales factores detrás de la crisis de la zona
euro continuarán desvaneciéndose, aunque están lejos de desaparecer. En particular, tras los
progresos recientes, estamos suponiendo que las autoridades europeas continuarán avanzando
hacia la unión bancaria (recuadro 1), lo que ayudará a que, progresivamente, el crédito fluya
cada vez más al sector privado de las economías de la periferia y el coste de financiación se
reduzca. Por otro lado, los estados miembros, sobre todo en la periferia, continuarán su proceso
de consolidación fiscal y corrección de desequilibrios, tanto domésticos como externos (con
muchas reformas estructurales ya en marcha), por lo que su situación frente a los mercados no
se deteriorará. Dicho esto, el proceso de consolidación fiscal está sujeto a menos presiones por
parte de Bruselas y de los países del norte de Europa, lo que da cierto margen de recuperación en
el corto plazo. Además, la política monetaria seguirá siendo expansiva, dada la preocupación del
BCE por asentar la recuperación, por los efectos indirectos sobre Europa de la retirada paulatina
de los estímulos monetarios en Estados Unidos y, no menos importante, por las incertidumbres
ligadas al proceso de valoración de activos bancarios que tendrá lugar en 2014.
Todos estos factores, que marcarán la velocidad de la recuperación en Europa y sus riesgos, se
El entorno externo continúa siendo positivo, a pesar de las dudas
sobre los países emergentes de la primera mitad del año
A pesar de algunas ligeras diferencias con lo que proyectábamos hace tres meses para
el crecimiento de las distintas regiones económicas (sorpresas positivas en las economías
desarrolladas y negativas en las emergentes), continuamos esperando un crecimiento global
robusto que será determinante en la consolidación de la recuperación europea, especialmente
en la periferia. Nuestro modelo BBVA-GAIN estima una aceleración del crecimiento global en
el segundo semestre (0,7% t/t en 3T13 y 0,8% t/t en 4T13 tras algo más de 0,4% t/t en
2T13, gráfico 10), si bien el aumento del PIB mundial algo menor de lo esperado en la primera
parte del año (Asia emergente, excepto China) hace que revisemos ligeramente a la baja, en
-0,2pp, el crecimiento global anual tanto para 2013 como para 2014 hasta el 2,9% y el 3,6%,
respectivamente, con un impacto prácticamente despreciable en nuestras previsiones sobre la
evolución de las exportaciones en el conjunto de la zona euro.
Por otro lado, nuestras previsiones contemplan que la reciente apreciación del euro se vaya
desvaneciendo en los próximos trimestres, para depreciarse alrededor de un 1% en 2014 en
media, por lo que tampoco debería suponer un lastre para la competitividad de las ventas al
exterior de los países de la zona euro.
Las condiciones financieras en la zona euro no han empeorado, a
pesar de la crisis política en algunos países de la periferia
En segundo lugar, a pesar de varios accidentes en la periferia (crisis políticas en Portugal y
en Italia), algunos retrasos en la unión bancaria y cierta paralización temporal en la toma de
decisiones a nivel europeo motivado por las elecciones alemanas, las tensiones financieras se han
mantenido contenidas (gráfico 11), con menores problemas de financiación en las economías
de la periferia y mostrando más evidencia de que algunas de las medidas adoptadas el año
pasado siguen siendo efectivas, lo que también ha motivado una menor percepción de riesgo
en los países de la periferia. No obstante, a pesar de que la fragmentación financiera se ha
reducido recientemente de manera moderada, este problema persistirá en el corto plazo con los
diferenciales de los tipos de interés en la periferia manteniéndose altos.
Crecimiento del PIB mundial según modelo
BBVA-GAIN (% t/t)
3T12 4T12 1T13 2T13 3T13 3T13 4T13 4T13
(1(1(1(1ago) nov) ago) nov)
En este contexto, la política monetaria continuará siendo
acomodaticia, mientras que la política fiscal será menos restrictiva
El BCE se sigue mostrando cauto al valorar los datos recientes de actividad y contempla, en línea
con nuestro escenario, una lenta y moderada recuperación en el horizonte de previsión con
las expectativas de inflación ancladas claramente por debajo del 2%. La principal preocupación
de la autoridad monetaria continúa siendo la fragmentación de los mercados financieros y la
interrupción del funcionamiento de los mecanismos tradicionales de transmisión de la política
monetaria. Todo lo anterior, en el contexto de su nueva estrategia de forward guidance, debería
asegurar que una política monetaria acomodaticia se mantendrá en el horizonte de previsión,
sin poder descartarse otra bajada de tipos de interés o una nueva inyección de liquidez en los
próximos meses. La reciente reducción de la inflación interanual por debajo de las expectativas
introduce, de hecho, un nuevo sesgo bajista a las expectativas de política monetaria (recuadro 2).
Respecto a la política fiscal, los datos más recientes de ejecución presupuestaria hasta septiembre
apuntan a que la mayoría de los países están en la senda de cumplimiento de los nuevos objetivos
fiscales redefinidos en primavera, o de una desviación muy ligera, y suponen una moderación
del ritmo de consolidación fiscal establecido previamente. Esto último tendrá continuidad el
año que viene, como se refleja en los diferentes presupuestos públicos nacionales presentados
recientemente, con un esfuerzo fiscal claramente inferior al contemplado en 2013. En definitiva,
esta relajación en la posición sobre el ritmo de ajuste en las cuentas públicas debería pesar
menos sobre la recuperación (recuadro 3).
Los riesgos en la eurozona siguen sesgados a la baja, aunque son
menores que hace unos meses
El resurgimiento de la crisis del euro sigue siendo un riesgo no sólo en Europa, sino también a
nivel global. Las autoridades han de sostener la buena percepción de los mercados con avances
decididos en el fortalecimiento de la unión monetaria, en particular en su faceta bancaria. Con
todo, son diversos los elementos que podrían hacer que la mejor percepción cambiase, y
que pondría en peligro la recuperación que se dibuja en la siguiente sección. Algunos países
los programas de Portugal y Grecia pueden ser fuente de incertidumbre. Además, los trabajos
de revisión de los balances bancarios y test de resistencia a escenarios de riesgo, necesarios
para la puesta en marcha del supervisor bancario único, podrían dar lugar a sorpresas negativas.
Finalmente, como muestran pasadas experiencias, desacuerdos en la definición de políticas que
fortalezcan el área del euro, en este caso los mecanismos de resolución de entidades bancarias,
pueden producir tensiones y volatilidad en los mercados financieros.
Recuadro 1. Continúa el avance hacia la unión bancaria
El último Consejo europeo del 24-25 octubre concluyó
con una reafirmación de los plazos y el firme compromiso
de las autoridades con el proyecto. Lo más relevante
fue la llamada a (i) la coordinación y al establecimiento
de backstops públicos nacionales de cara al ejercicio de
revisión integral de balances que va a hacer el BCE, (ii) al
acuerdo sobre la directiva de recuperación y resolución
(BRRD) y la directiva de fondos de garantía de depósitos
antes de final de año, (iii) a la finalización de las reglas
para llevar a cabo una recapitalización directa a través
del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) y (iv) al
acuerdo dentro del Consejo antes de finalizar el año
sobre la propuesta de la Comisión Europea para crear
un Mecanismo Único de Resolución (MUR) con objeto
de alcanzar una aprobación final antes de abril de
2014, fecha que marcará el fin del periodo legislativo
del actual Parlamento Europeo.
Uno de los principales objetivos de la zona euro en
su estrategia de salida de la crisis es romper el círculo
vicioso entre riesgo bancario y riesgo soberano y frenar
la fragmentación financiera en la eurozona. Para ello, no
hay más alternativa que avanzar con la unión bancaria.
Es importante poner en valor lo conseguido hasta ahora.
El acuerdo para crear un supervisor único es un hito muy
importante en el proyecto de construcción europea.
El despegue del Mecanismo de Supervisión Único (MUS)
Tras la aprobación del MUS en el Parlamento Europeo el
12 de septiembre de 2013 y del ECOFIN el 15 de octubre
de 2013, la regulación que establece que el BCE será el
supervisor único para la zona euro entró en vigor el 3
de noviembre de 2013. De acuerdo con lo establecido,
la supervisión única deberá estar totalmente operativa un
Pero antes de que el BCE asuma la supervisión directa de
las 130 entidades más relevantes de la eurozona, se debe
dar una solución satisfactoria y definitiva a la cuestión de
los legacy assets o activos problemáticos heredados. Ello
se realizará a través del triple ejercicio de (i) valoración de
riesgos, (ii) revisión de la calidad de los activos (AQR en
sus siglas en inglés) y (iii) valoración de los balances, cuyos
resultados se publicarán en octubre de 2014. El ejercicio
marcará la línea divisoria entre los problemas del pasado,
que deberán gestionarse en clave nacional, y del futuro,
para los que cabría esperar una gestión a nivel europeo.
Debería contribuir a reforzar la confianza en las entidades
bancarias y a restaurar el normal funcionamiento de
la concesión de crédito. Por ello, es importante que el
ejercicio sea robusto y creíble, para lo cual es necesario
una metodología sólida, cooperación por parte de las
autoridades nacionales, transparencia para que el mercado
pueda replicar el ejercicio y el establecimiento de respaldo
público nacional (debidamente avalado en última instancia
por el MEDE a través del soberano si fuera necesario,
como en el modelo español). En este sentido, el Consejo
Europeo urge a establecer antes de diciembre de 2013 un
enfoque coordinado europeo basado principalmente en
apoyos públicos nacionales que cumplan con la normativa
de ayudas de estado de la Comisión.
Entre los próximos retos del supervisor único también
están la política de reclutamiento y las cuestiones más
La contratación del equipo es sin duda una pieza importante
en la puesta en funcionamiento de la autoridad. El BCE
ya ha iniciado el proceso de constitución del Consejo
Supervisor que colgará del Consejo de Gobierno del
BCE. Se han habilitado las salvaguardas necesarias para
garantizar la independencia en la toma de decisiones, tanto
de supervisión como de política monetaria. Por otro lado,
la estructura organizativa constará de cuatro direcciones
generales (DG): las DG I y II se encargarán de la supervisión
directa de las 130 entidades más significativas, siendo la
DG I la encargada de las entidades con un mayor perfil de
riesgo; la DG III se encargará de la supervisión indirecta
de las entidades menos significativas de la zona euro,
cuya supervisión directa quedará en manos del supervisor
nacional, aunque con un reporte directo al BCE; mientras
que la DG IV dará apoyo transversal al resto de unidades
con desarrollo de metodologías, validación de modelos, o
imposición de sanciones entre otras funciones. Se estima
que en total se contratará a una plantilla cercana a las
Mecanismo Único de Resolución (MUR): En busca del
acuerdo antes de final de 2013 y aprobación antes de
El MUR es un pilar clave de la unión bancaria. El 10 de julio
de 2013 la Comisión Europea presentaba su propuesta
de Reglamento para establecer el MUR en 2015 con el
objetivo de asegurar la implementación uniforme de reglas
de resolución en la zona euro. La propuesta contempla, por
un lado, la creación de una autoridad única de resolución
que, por las limitaciones legales de los Tratados, quedaría
en manos de la Comisión Europea y que se apoyaría
en un Consejo Único de Resolución de nueva creación,
donde estarían representadas las autoridades nacionales
de resolución. Por otro lado, prevé el establecimiento de
un fondo único de resolución financiado por la industria
que actuará como respaldo privado mutualizado en caso
de que la capacidad de absorción de pérdidas de los
acreedores de la entidad en cuestión no sea suficiente
para resolver la entidad. El reglamento debe ser aprobado
por el Consejo (en principio antes de final de año) y por el
Parlamento antes de que acabe el periodo legislativo en
El acuerdo sobre este punto es de especial relevancia para
asegurar una correcta transición entre la supervisión única
y la resolución única. Es difícil imaginar una situación en la
que el BCE, como supervisor único, adopte una decisión
relativa a una entidad bancaria con implicaciones de
resolución que deberá ser ejecutada por una autoridad
nacional con su propio fondo de resolución. Un supervisor
único supranacional requiere de una autoridad de
resolución transnacional para evitar inconsistencias en el
La discusión sobre dicha propuesta resulta quizás más
compleja que la negociación del MUS, ya que en este
caso, además de ceder soberanía sobre la resolución de
entidades, se contempla una mutualización de recursos,
lo que puede ser interpretado como la antesala de la unión
fiscal. Por ello la discusión de la propuesta está todavía
muy abierta en el Consejo.
Las posiciones giran en torno a dos enfoques: (i) los
partidarios (entre ellos la Comisión) de un esquema de
resolución centralizado y (ii) el liderado por Alemania, que
busca reducir el marco a una mera coordinación de la red
de autoridades y fondos nacionales, por tanto sin que se
llegue a crear ni una autoridad única ni un fondo único
hasta que una reforma del tratado permita avanzar a un
MUR potente.
La amplia discusión que hay sobre la base legal de la
propuesta también ha tenido eco en sendos informes
de los servicios legales del Consejo, ambos favorables
a la propuesta de la Comisión pero con observaciones.
Mientras el primer informe pedía introducir mecanismos
para proteger los presupuestos nacionales, el segundo
informe pide limitar determinadas funciones del Consejo
Único de Resolución para que sea compatible con la
doctrina Meroni1.
Independientemente de la evolución de las discusiones,
el Reglamento que finalmente regule el MUR debe
ayudar a romper el círculo vicioso soberano-bancario y
revertir la fragmentación de los mercados financieros
de la zona euro. Para la consecución de este objetivo,
es importante seguir dando pasos hacia la culminación
de la unión bancaria. Una vez que el supervisor único
está definitivamente aprobado, el mercado centrará la
atención en el diseño de la estrategia de un MUR creíble y
que ejerza de contraparte del supervisor único para evitar
inconsistencias. Idealmente se requiere de una autoridad
única y de un fondo de resolución único. Sin embargo,
dadas las reticencias actualmente existentes, es importante
que el mecanismo resultante de dichas negociaciones al
menos cuente con una toma de decisiones coordinada/
centralizada y una fijación ex-ante de reglas de distribución
de la carga en el uso de fondos.
Las principales preocupaciones del Parlamento Europeo
y del Consejo han sido abordadas en los nuevos textos
propuestos donde se busca: (i) reducir el poder de la
Comisión a la hora de levantar la bandera de la resolución,
quedando esta función limitada al supervisor; (ii) posibilitar
que el fondo de resolución único tenga acceso a una
línea de financiación pública; y (iii) asegurar una mayor
protección de los presupuestos nacionales.
1: La doctrina Meroni establece que una competencia prevista en los Tratados sólo puede ser ejercida por una institución existente en ellos. Es decir, en este caso, no
se puede crear una entidad de resolución autónoma, sino una agencia que dependa de una institución ya existente.
Recuadro 2. Mercados financieros y política monetaria: la incertidumbre asociada a la acción de
los bancos centrales continúa
En los meses recientes los mercados de deuda tanto
europeos como estadounidenses han ajustado las
rentabilidades notablemente a la baja. Los tipos de interés
han corregido cerca de un 40% de la subida que habían
registrado desde junio, cuando Bernanke anunció la
posibilidad de empezar a moderar el ritmo de compra de
activos a lo largo de este año. En definitiva, esto ha dado
lugar a cierta relajación de las condiciones financieras que
se habían venido endureciendo rápidamente desde la
En definitiva, tras este movimiento, los tipos de interés
de la deuda a largo plazo se sitúan incluso por debajo de
los niveles de hace tres meses, tanto en Estados Unidos
como en Alemania. Igualmente, las expectativas de política
monetaria se han corregido sustancialmente. Estos niveles
de tipos se consideran más acordes con las expectativas
de una recuperación gradual de las economías tanto
americana como europea, así como de una salida muy
gradual de las políticas ultraexpansivas por parte de los
El elemento que ha guidado la corrección de las expectativas,
y también que ha mantenido la volatilidad en los mercados
financieros, ha sido una vez más la Reserva Federal y
su efecto se ha dejado notar en el resto de mercados
financieros, sobre todo los mercados emergentes, pero
también los europeos. La Reserva Federal en su reunión
de septiembre sorprendió al mercado y al consenso de
analistas manteniendo el ritmo de compras de activos (es
decir, no iniciando el denominado tapering) y mostrando
un tono relativamente bajista. En esta decisión influyeron
los datos de actividad de la economía americana, que no
despejan complemente las dudas sobre la sostenibilidad
de la recuperación, la incertidumbre fiscal, así como
el endurecimiento de las condiciones financieras tras
el fuerte repunte de los tipos de interés en los meses
previos. Con ello, se confirma que el inicio de la retirada
de los estímulos no tiene un calendario fijo, sino que es
totalmente dependiente de la evolución económica. La
decisión de la Reserva Federal provocó un impacto fuerte
en las expectativas del mercado respecto a las subidas de
tipos y de retirada de los estímulos en Estados Unidos, lo
que a su vez provocó una reversión en los mercados de
deuda que se ha extendido hasta la fecha. En concreto,
los tipos de interés a 10 años de la deuda americana se
han reducido en torno a 50 puntos básicos desde los
máximos alcanzados a principios de septiembre.
A la corrección de la curva europea también habría
contribuido, aunque marginalmente, la comunicación del
BCE. En realidad, el BCE no ha adoptado ningún cambio
ni en su política monetaria ni en su política de provisión de
liquidez en los últimos meses; sin embargo, sí ha mantenido
e incluso acentuado el tono bajista que anunciara ya en
julio –cuando incorporó en su comunicación el concepto de
forward guidance para sustentar su visión sobre la política
monetaria a futuro. En sus últimas reuniones y declaraciones
el BCE ha enfatizado que existe margen adicional para relajar
las condiciones monetarias en la zona euro, ya sea a través
de recorte de tipos de interés como de políticas no estándar,
como la extensión de las actuales subastas de liquidez a
largo plazo (LTROs). Bajo nuestro escenario central, en el
que la recuperación de la actividad continúa a un ritmo lento
y la inflación se mantiene por debajo del objetivo del BCE,
pero en torno al 1% en 2014, el BCE mantendría los tipos
de interés estables en el 0,5%, si bien el sesgo a la baja
persiste, sobre todo por el impacto que la apreciación del
euro pudiera tener tanto en crecimiento, como sobre todo
en inflación. En los meses recientes, la combinación del
retraso de retirada de los estímulos por parte de la Reserva
Federal, la incertidumbre sobre la resolución del debate fiscal
en Estados Unidos y las sorpresas positivas en crecimiento
en la eurozona han contribuido a una apreciación del euro
(de un 3,7% nominal frente al dólar, pero también en
términos efectivos reales). En concreto, una apreciación
permanente del euro de un 4% podría drenar alrededor de
-0,1pp este año y -0,3pp el que viene, mientras que podría
reducir la inflación en torno a una décima en 2013 y algo
más de dos décimas el año que viene, siendo por tanto
un freno que ralentizaría aún más la recuperación, mientras
que podría empujar las tasas de inflación algo por debajo
del 1%. Por lo tanto, la apreciación del tipo de cambio se
convierte, en caso de persistir, en un factor determinante
para la acción del BCE. Pero no sólo eso: otro factor a
monitorizar es el impacto de la reducción de la compra de
activos por parte de la Reserva Federal en la curva europea,
teniendo en cuenta lo ocurrido en el junio y en agosto ante
las expectativas del inicio del tapering.
Por su parte, la curva de rentabilidades en Europa, altamente
correlacionada con la americana, ha experimentado una
evolución paralela. En los tramos largos de la curva de
deuda, los tipos de interés han retrocedido unos 30 pbs
desde los máximos. Los tramos más cortos de la curva
también han corregido en línea con la curva americana.
Así, se ha moderado el tensionamiento de los meses
previos (por el efecto arrastre de la Reserva Federal) que
incomodaba al BCE, toda vez que los niveles de tipos no se
correspondían con la situación cíclica de la eurozona –más
atrasada y más frágil que la economía estadounidense.
Por el lado de la liquidez, en los últimos meses los
bancos de la zona euro han acelerado el ritmo de repago
adelantado de las LTROs, sobre todo por parte de la banca
española, italiana y francesa, lo que podría interpretarse
como una señal positiva. Al cierre del tercer trimestre,
se ha repagado un 35% del total del dinero tomado en
las dos LTRO, con una participación asimétrica entre los
países centrales y los periféricos. Los primeros habrían
repagado en torno a un 60%, mientras que los periféricos
entorno al 20%, también con diferencias importantes por
sistemas: los bancos españoles habrían repagado cerca del
30% de lo solicitado mientras que las entidades italianas en
torno al 11%. Igualmente, otro dato positivo en el último
mes es que se han reactivado las emisiones de entidades
bancarias, incluyendo entidades medianas periféricas.
Con todo, si bien la liquidez no es un problema, los
mercados están lejos de recuperar unas condiciones
de normalización, tal y como muestra el indicador de
fragmentación de la eurozona. De acuerdo con dicho
indicador, si bien las posiciones Target2 se han reducido
considerablemente, así como la dependencia a la liquidez
del BCE, el grado de dispersión entre los tipos de interés
aplicados por los distintos sistemas financieros a hogares
y empresas sigue estando en niveles muy altos. En este
contexto, y tras la aprobación del supervisor bancario
único, una función que asumirá el BCE dentro de un
año, ya se ha anunciado que los bancos de la eurozona
afrontarán en 2014 un exhaustivo ejercicio de valoración
de sus balances (incluyendo una evaluación de la calidad
de los balances, Asset Quality Review) así como una prueba
de esfuerzo (stress test) que podría, en algunos casos,
resultar en necesidades de capital. Como el propio Draghi
ha anunciado, el BCE tomará las medidas necesarias para
evitar cualquier accidente de aquí a que se consolide la
recuperación. En nuestra opinión, la incertidumbre que
puede derivar de este ejercicio en un entorno de fragilidad
macroeconómica y donde la inflación se mantiene bien
por debajo del objetivo, puede impulsar al BCE a adoptar
algún tipo de medida en los próximos meses, siendo
el escenario más plausible en materia de liquidez una
extensión de las actuales LTROs. Sin embargo, la clave de
la recuperación del crédito y consolidación de la actividad
en Europa, más que en estas medidas, está en hacer
que funcione el mecanismo de transmisión monetaria,
reduciendo lo más posible la fragmentación financiera
En este contexto, la deuda periférica europea ha mantenido
un comportamiento muy favorable. Los tipos de interés
de la deuda, tanto en España como Italia, han mantenido
una senda descendente, con reducciones incluso algo
mayores que las de la deuda alemana, con lo que los
diferenciales de deuda se han estrechado adicionalmente.
Y todo ello, a pesar, por ejemplo, del ruido político en Italia
y de los retos pendientes en el proceso de construcción
de la unión bancaria. La evolución reciente de las primas
de riesgo es compatible con nuestra visión de reducción
gradual, en línea con la corrección de los desequilibrios
y la paulatina recuperación cíclica, si bien los niveles
alcanzados pueden ser el resultado de factores no tan
estructurales. En los meses recientes el flujo de capitales
más favorable a Europa frente otras geografías2 podría
haber beneficiado diferencialmente a los países periféricos,
dando un impulso adicional a la baja a la prima de riesgo.
Rentabilidad del Bund y UST a 10 años
y prima de riesgo de España
1Y1Y forward OIS del EUR y USD
UST 10Y Yield
Bund 10Y yield
Spain 10Y Spread
EUR 1y1y fwd OIS
BCE FG
USD 1y1y fwd OIS
2: Los datos de alta frecuencia de flujos de fondos y las encuestas a gestores de fondos internacionales revelan que en el último trimestre Europa ha sido uno de los
Exceso de liquidez (billones de euros)
Indice de fragmentación financiera
Componentes: (i) coeficiente de variación entre países de los tipos de interés de
crédito a empresas y hogares (media) (ii) Saldo TARGET2 (iii) provisión de liquidez
del eurosistema como porcentaje de los activos bancarios, (iv) rango intercuartil
del tipo de interés de los bonos a dos años. Para combinar estos indicadores,
normalizamos cada uno de ellos y se estima mediante componentes principales
Fuente: BCE, Bloomberg y BBVA Reserch
Recuadro 3. Política fiscal en 2014: menor esfuerzo fiscal, con menos aumentos de impuestos
y más recortes de gastos
A pocos meses de culminar este año, las últimas
previsiones de déficit fiscal vienen a confirmar la tendencia
iniciada ya en mayo, cuando la Comisión Europea
permitió una relajación de la consolidación fiscal (Gráfico
16). Esta decisión fue tomada para minimizar el impacto
negativo de las políticas restrictivas sobre la economía
y porque ya se había realizado un gran esfuerzo fiscal
desde los inicios de la crisis. En el periodo 2010-2012,
los países de la eurozona llevaron a cabo ajustes fiscales
que rondaban, en promedio anual, 1,4 puntos del PIB;
esfuerzo que descenderá a 1 punto del PIB en el periodo
2013-2014 (Gráfico 16). Con esto, el déficit estructural
bajará al 1,6% en 2014 desde el 5,5% observado en
2010 para la media de la eurozona y permitirá reducir la
presión sobre la recuperación, pero manteniendo la senda
Siguiendo el calendario fijado por el two-pack (el nuevo
paquete legislativo sobre supervisión presupuestaria de
la eurozona) los países han presentado a mediados de
octubre los borradores del presupuesto 2014. En éstos
se observan, de manera generalizada, dos tendencias: i) la
confirmación de la relajación de la consolidación fiscal ya
observada en los programas de estabilidad presentados
en mayo; y ii) un cambio de enfoque de la política fiscal en
2014, el cual se centra más en recortes de gastos que en
medidas de aumento de los ingresos, que han dominado
más en los últimos años (alrededor de 60% del esfuerzo
total). A parte analizamos más detalladamente la situación
fiscal de varios países de la zona.
El borrador del presupuesto 2014 estima que el año
2013 cerrará con un déficit del 4,1% frente al 3,9%
inicialmente previsto en el documento presentado en
mayo a la Comisión Europea, esta previsión está en
línea con las previsiones que arrojan nuestros modelos
una vez incorporados los últimos datos de ejecución
presupuestaria (gráfico 17).
En lo que respecta al 2014, el esfuerzo fiscal (EUR 18mM,
equivalente a un 0.9% del PIB) se enfoca, por primera
vez, en la reducción de gastos (EUR 15mM, 80% de todo
el esfuerzo fiscal) más que en mayores ingresos fiscales
(EUR 3mM). Por el lado de los ingresos, se espera que la
lucha contra la evasión y el fraude fiscal permitan recaudar
unos EUR 1,8mM, mientras que el esfuerzo de reducción
de gastos se dividirá entre las cuentas del gobierno
general (EUR 9mM) y las cuentas de la seguridad social
(EUR 6mM).
Aunque el déficit nominal para 2013 se revisa al alza en 2
décimas hasta el 4,1, tras el 4,9% en 2012), la revisión del
déficit estructural este año es prácticamente nula. El déficit
estructural se ha reducido año tras año desde el 2010,
gracias a un esfuerzo de consolidación fiscal importante,
lo que ha permitido que éste baje hasta el 2,6% del
PIB desde el 6,1% observado en 2010. Para el 2014
estimamos que el déficit estructural rondará el 2,2% del
PIB y que el nominal se situé en el 3,6% (Gráfico 17). Con
todo, seguimos previendo que el equilibrio presupuestario
estructural se alcance en torno al 2016; por otro lado,
mantenemos nuestra previsión de que el déficit nominal
por debajo del umbral del 3% sea alcanzado en 2015.
El borrador del presupuesto revisa ligeramente al alza su
previsión de déficit fiscal para 2013 (Gráfico 17), ahora
fijado en el 3% tras la previsión de 2,9% presentada a la
Comisión en mayo, lo que el gobierno podría alcanzar
introduciendo ajustes fiscales menores en lo que resta del
Para el 2014, el gobierno prevé un déficit nominal del 2,5%,
sin cambios con respecto al presentado anteriormente a
la Comisión Europea, En este presupuesto se observa,
como en otros países, la intención de reequilibrar el ajuste
fiscal desde el aumento de impuestos al recorte de gastos.
Para el próximo año se prevé medidas fiscales por valor
de 11,6mM de euros (0,7% del PIB) (gráfico 16), de los
cuales un 33% provendrían de recortes de gastos, un
13% de mayores ingresos fiscales; el resto se dividirían
entre medidas one-off (principalmente privatizaciones) y
otras cuyo resultado puede ser discutible (lucha contra el
fraude y la evasión fiscal).
El esfuerzo fiscal en Italia habría alcanzado 2,9% del PIB
en el periodo 2010-2013, lo que permitiría que el déficit
estructural se sitúe en torno al 1,7% en 2013. Por otra
parte, para el 2014 estimamos que el déficit estructural
continúe su senda hacia el equilibrio presupuestario hasta
alcanzar 1,4% del PIB, por lo que cabría esperar un equilibrio
presupuestario estructural a partir del 2016, aunque aún
se mantendría un déficit nominal de aproximadamente
1,5% (principalmente por el componente de pago de
3: Ver Recuadro 4
El gobierno griego ha presentado el pasado 7 de octubre
el borrador del presupuesto 2014 al parlamento. En la
propuesta se espera que el gobierno central recaude en
2014 un 4,6% más (hasta los EUR 54,4mM) y que los
gastos se reduzcan en un 4,7% (hasta los EUR 56,4mM),
logrando un déficit del gobierno central de EUR1,9
mM (1% del PIB), comparado con los EUR7mM (3,9%
del PIB) estimado para el 2013. El déficit de todas las
administraciones públicas en 2014 se mantendría en los
niveles de 2013 (2,4% del PIB). Por otra parte, el saldo
primario superavitario se incrementaría en 2014 (+2,9%
del PIB tras el +1,9 en 2013).
Estas previsiones oficiales se basan en el supuesto de que
el PIB se contraiga un -4% en 2013 y que en 2014 se
registre un ligero crecimiento del +0,6%, con una inflación
negativa en ambos años. La deuda pública se proyecta
que apenas descendería hasta 174,5% del PIB en 2014
tras el 175,5% que sería alcanzado en 2013.
En cualquier caso, la troika aún se encuentra negociando
con el gobierno los detalles del presupuesto 2014 y aún
existen diferencias en la evaluación de las necesidades de
financiación y ajustes necesarios para cumplir el objetivo
Los últimos datos de ejecución presupuestaria, disponibles
hasta octubre, indicarían que Irlanda cumpliría con
su objetivo fiscal de 7,3% del PIB para 2013. Por otra
parte, el presupuesto preliminar para 2014, presentado
a mediados de octubre, prevé que el déficit se reduzca al
4,8% en el próximo año.
La principal novedad del presupuesto preliminar es la
relajación del esfuerzo fiscal de 2014, que pasará del
1,8% inicialmente previsto al 1,5% (EUR 2,5mM), De
este total, 64% provendrá de recortes de gastos y el 36%
restante de subida de impuestos.
Los ajustes al gasto público en salud dominan la
consolidación fiscal de 2014, ya que suponen alrededor
de la mitad del total de recortes programados. Por el
lado de los ingresos, destaca el impuesto sobre las
instituciones financieras que cubrirá el periodo 2014-16,
un aumento en el impuesto sobre los intereses del ahorro
y la reducción de la desgravación fiscal para las primas de
Los resultados observados durante los primeros ocho
meses del año podrían ser insuficientes para asegurar
el cumplimiento del objetivo de estabilidad. Aunque
se espera que continúen las políticas de consolidación,
existe una creciente probabilidad de que las que han sido
anunciadas hasta el momento apenas sean suficientes
para compensar los efectos negativos del ciclo económico
y del incremento del coste de la deuda. Todo ello situaría
el déficit a final de año en el mismo nivel que el de finales
de 2012, alrededor del 6,8% del PIB, 0,3pp por encima
del objetivo de estabilidad.
El Proyecto de Presupuestos Generales del Estado para
2014 (PGE 2014) aprobado por el Gobierno el pasado mes
de septiembre continúa con las políticas de consolidación
puestas en marcha en ejercicios anteriores, sin introducir
grandes novedades al respecto. De esta forma, las
previsiones de ingresos son razonables dado, por un
lado, un escenario macroeconómico creíble y en línea
con el nuestro, y, por otro, la ausencia de incrementos
impositivos. Por su parte, el gasto discrecional previsto
por el Gobierno continuará cayendo para compensar así el
aumento esperado en las pensiones o en las prestaciones
En todo caso, el tono de la política fiscal previsto en los
PGE 2014 será considerablemente menos contractivo
que en los años anteriores, consistente con la moderada
recuperación que se espera. Todo ello, hace creíble el
objetivo de déficit para el Estado de 2014 (5,8% del PIB),
siempre y cuando la desviación sobre el de 2013 (6,5%
del PIB) no sea muy elevada.
En este contexto, de cumplirse nuestras previsiones, las
administraciones públicas españolas estarían registrando
ya un superávit estructural primario en 2013 que se
elevaría hasta el 2% del PIB a finales de 2014, acumulando
una corrección de 6,7pp desde 2011.
Con el presupuesto enviado a Bruselas el gobierno viene a
confirmar las medidas anunciadas a finales de septiembre.
En el presupuesto se planea incrementar para 2014 los
ingresos en EUR 2,1 mM y recortar gastos por valor de
EUR 1,9mM. El grueso de los ajustes se generará a través
de los ajustes fiscales ya puestos en marcha, con un ahorro
importante de EUR1,6mM-EUR 1,7mM proveniente del
congelamiento de los salarios públicos.
Todas estas medidas permitirían que el déficit estructural
en 2014 baje al 3,6% (desde el 5,2% estimado en 2013),
para luego situarse en torno al 2% en el periodo 20152018.
Consolidación fiscal 2011-2014
Consolidación fiscal estimada en OCT-2012 por fuentes oficiales
Consolidación Fiscal (% PIB)
* Portugal: se incluye medidas “one-off” en 2012 y 2013.
Fuente: Haver analytics y BBVA Research
Deficit fiscal 2011-2014
Deficit Estructural (% PIB)
Deficit Cíclico (% PIB)
**Portugal: se excluyen medidas puntuales y la ayuda financiera al sector bancario.
** España: se exlcuye la ayuda financiera al sector bancario.
4. Perspectivas: recuperación lenta
apoyada por la demanda interna
La zona euro salió de la recesión en 2T13, mostrando un mayor
dinamismo de la demanda doméstica
El PIB de la zona euro creció un 0,3% t/t en 2T13, ligeramente por encima de lo esperado,
y mostró además un patrón de crecimiento más equilibrado. Como anticipábamos hace tres
meses, las exportaciones volvieron a crecer (2,1% t/t) tras la caída registrada en los trimestres
anteriores, y lo hicieron más que las importaciones (1,6% t/t), a pesar de que éstas también
reflejaron el mayor dinamismo de la demanda interna, lo que resultó en una contribución de las
exportaciones netas de 0,3pp al crecimiento trimestral del PIB.
La principal sorpresa con respecto a nuestras previsiones fue la mejor evolución de algunos de
los componentes de la demanda doméstica, especialmente la inversión y el consumo público.
La inversión aumentó un 0,2% t/t tras las fuertes caídas registradas desde mediados de 2011,
algo más de la mejora recogida en nuestras estimaciones (-0,3% t/t) que incorporaban ya la
desaparición de los efectos transitorios negativos de principios de año, por lo que apuntan hacia
una mejora generalizada de todos los componentes de la inversión y no sólo de aquella ligada
a la construcción. El consumo público también sorprendió al alza, al crecer un 0,4% t/t después
de mantenerse prácticamente estancado en los dos trimestres anteriores, y que podría estar
respondiendo en parte al cambio de orientación de la política fiscal.
Finalmente, el consumo privado también volvió a crecer en 2T13 a una tasa muy moderada
(0,1% t/t, como preveíamos), interrumpiendo las significativas caídas de los trimestres anteriores,
y apoyado por la mejora de la confianza de los consumidores, cierta estabilización del mercado
de trabajo en lo que va de año y la moderación de la inflación, que se reflejó en una menor
caída de la renta disponible real (-0,5% en el primer semestre tras el -1,1% del año pasado). En
definitiva, a pesar de que el cambio de inventarios restó 0,2pp al crecimiento trimestral del PIB
(y compensó las sorpresas positivas anteriores), la demanda doméstica no drenó crecimiento
(0,0pp, tal y como preveíamos), tras dos años lastrando la actividad económica. (gráfico 18).
Crecimiento PIB (% t/t) y contribuciones en 2T13
UEM: descomposición del PIB por población en
edad de trabajar (componente cíclico)
3T13(p)
Resto UEM
P. Monetaria
Analizando la evolución de los factores estructurales,4 detrás del repunte del PIB en 2T13 parece estar
tanto el relajamiento de los objetivos fiscales decididos en primavera como el mantenimiento de la política
monetaria por parte del BCE, mientras que continúa siendo fundamental el soporte de las exportaciones
netas. Los shocks financieros pesaron nuevamente sobre el crecimiento, fundamentalmente los
referentes a la restricción del crédito y su impacto sobre la inversión (gráfico 19).
Los países del centro de Europa lideraron la recuperación, mientras
que la recesión se moderó significativamente en la periferia
El PIB tanto de Alemania como de Francia repuntó fuertemente en 2T13, con crecimientos
respectivos del 0,7% t/t y del 0,5% t/t, sorprendiendo al alza especialmente en el segundo
caso (nuestras previsiones eran de 0,5% y 0%, respectivamente), mientras que la recesión
se moderó significativamente en Italia (-0,3% t/t tras -0,6% t/t en 1T13) y en España (-0,1%
t/t tras -0,5% t/t en 1T13), en línea con nuestro escenario. En general, el distinto desempeño
de los componentes de la demanda doméstica, sobre todo del consumo, tanto privado como
público, fue el responsable de estas diferencias en el crecimiento del PIB de los distintos estados
miembros, contribuyendo positivamente en los países del norte de Europa, mientras que
drenaron crecimiento en la periferia. El apoyo de las exportaciones fue generalizado en todos los
países, con una contribución neta del sector exterior mayor en la periferia (gracias en parte a la
debilidad de las importaciones) (gráfico 18).
UEM: encuesta confianza PMI
UEM: PMIs por países
Fuente: Markit Economics y BBVA Research
La recuperación se consolida en el segundo semestre y se extiende
a la periferia…
Los indicadores de confianza para el conjunto de 3T13 muestran que la recuperación está en
marcha, incluida la periferia. En particular, tanto los datos de la encuesta de la Comisión Europea
(CE) como los indicadores de gestión de compras (PMI) aumentaron significativamente y por
encima de lo esperado tanto en julio como en agosto, siendo el aumento algo más moderado en
septiembre. A pesar de las sorpresas positivas, el dato de septiembre y el preliminar de octubre
sugieren que el ritmo de la recuperación en el conjunto del área euro podría estar estabilizándose.
Además, la mejora de estos indicadores fue generalizada por sectores (gráfico 20), en línea con el
crecimiento más equilibrado que ya se observó en el segundo trimestre, con la recuperación de las
exportaciones tirando ya de la demanda doméstica, sobre todo de la inversión.
4: De acuerdo a nuestro modelo dinámico de equilibrio general. Para una descripción más detallada del modelo véase Europe Economic Watch, “Bank lending and businesss cycle in EMU: a slow and fragile recovery”en: http://serviciodeestudios.bbva.com/KETD/fbin/
mult/Europe_Economic_Watch_190711_tcm348-263401.pdf?ts=1122011
Por países, la mejora fue mayor en la periferia (gráfico 21), que continuó la tendencia ya
observada en el segundo trimestre. En concreto, los PMIs de Italia y España ya superaron los 50
puntos, y sugieren una cierta estabilización de sus economías o incluso un tímido crecimiento
ya en el tercer trimestre.
UEM: inflación (% a/a) y
contribuciones por componentes
UEM: exportaciones (% t/t)
Alimentos no eleborados
Bienes industriales no energéticos
IPCA (% a/a)
Contabilidad Nacional (Izda.)
Balanza comercial (Dcha.)
Sin embargo, los indicadores de actividad, todavía parciales, no han mostrado señales tan
positivas, más en línea con una débil y lenta salida de la recesión. Las señales más preocupantes
proceden de los datos de producción industrial disponibles hasta agosto, que muestran que
la actividad de dicho sector en el conjunto de la zona euro se habría estancado tras el rebote
observado en 2T13. Este comportamiento se debió a la fuerte desaceleración observada en
Alemania y la caída de la actividad registrada en Francia, mientras que en los países de la
periferia parece que se estaría consolidando una incipiente recuperación. Por otro lado, los
datos cualitativos continúan mostrando un panorama más optimista en la industria, siendo la
demanda externa su principal soporte. Esta lenta recuperación de la producción industrial, unida
a la todavía amplia capacidad ociosa de las empresas, así como a unas condiciones de crédito
restrictivas en un contexto de caída de los beneficios empresariales, anticipan un crecimiento de
la inversión muy moderado.
Respecto al gasto de los hogares, los datos son algo más esperanzadores. Las ventas al por
menor volvieron a aumentar en agosto y apuntan a que el ritmo de crecimiento del consumo
privado en 2T13 podría mantenerse o incluso acelerarse ligeramente en el segundo semestre
del año. Este aumento del gasto de los hogares ya estaría reflejando la significativa mejora de la
confianza de los consumidores en los últimos meses, apoyada principalmente por la estabilización
de la tasa de desempleo (alrededor del 12%).
Los datos del sector exterior (ajustados de estacionalidad) apuntan a que las exportaciones
hasta agosto continuaron apoyando el crecimiento (gráfico 22) y, dadas las expectativas de
una demanda global robusta en los próximos trimestres (a pesar de cierta desaceleración de
las economías emergentes) se espera que continúen siendo determinantes en lo que queda
de año. No obstante, las importaciones también están creciendo, aunque a un ritmo algo más
moderado, y se espera que continúen con esta tendencia en los próximos meses, sostenidas por
el mayor dinamismo de la demanda interna. Con todo ello, es probable que se haya reducido
ligeramente la contribución positiva de las exportaciones netas.
… con un crecimiento relativamente estable, ya que la estabilización
de la periferia compensará la desaceleración en el norte de Europa
Teniendo en cuenta toda esta información, nuestro modelo de corto plazo (MICA-BBVA5) apunta
a que la recuperación continúa en marcha, si bien a un ritmo algo más moderado, al estimar
un crecimiento trimestral para 3T13 de 0,2% t/t (gráfico 24). Aunque esta estimación es algo
inferior a la contemplada en nuestras previsiones de hace tres meses (0,3% t/t), no supone
ningún cambio sobre el ritmo de salida de la recesión, ya que dicha moderación en la tasa de
crecimiento trimestral respondería básicamente a la desaparición de algunos de los factores
temporales que sustentaron el rebote del crecimiento en 2T13 (algo mayor de lo anticipado)
en algunos países del centro de Europa, especialmente Francia y Alemania (inversión en
construcción e inventarios) y que ya estaba contemplado en nuestro escenario.
UEM: MICA-BBVA y PIB observado (% t/t)
Crecimiento PIB (% t/t)
IC 60%
En concreto, ahora esperamos que el crecimiento de la economía alemana y francesa se
desacelere en 3T13 hasta el 0,4% t/t y el 0,1% t/t (desde el 0,7% y el 0,5%, respectivamente),
mientras que los países de la periferia ya podrían haber salido de la recesión (España: 0,1% t/t;
Portugal: 0,1% ó 0,2% t/t), o bien se habrían estancado (Italia: -0,1%/0% t/t) (gráfico 25).
Finalmente, los datos disponibles para el cuarto trimestre, aunque aún son pocos (PMIs), fueron
algo decepcionantes en octubre, si bien consistentes con que la lenta y moderada recuperación
continúa en marcha. Con datos muy escasos y con la inercia de otras variables, nuestro modelo
MICA-BBVA estima un crecimiento trimestral del PIB de alrededor de 0,3% t/t en el último
La inflación volvió a desacelerarse en el tercer trimestre
La inflación, tras mantenerse estable en julio, se desaceleró en 0,9pp entre agosto y octubre
hasta el 0,7% a/a, debido principalmente a la caída de los precios del componente energético
(alrededor de -0,4pp), pero también por la moderación en el crecimiento de los precios de los
alimentos (alrededor de -0,4pp), mientras que la inflación de los servicios y los bienes industriales
no energéticos se mantuvo prácticamente estable durante el tercer trimestre, moderándose
ligeramente la de los servicios hasta el 1,2% a/a en octubre (alrededor de -0,1pp) (gráfico 23).
Aunque todavía no se conoce la descomposición definitiva para octubre, lo anterior supondría
una ligera desaceleración de la inflación subyacente hasta el 1% a/a desde el 1,3% a/a de hace
tres meses. Para lo que resta de año, nuestras previsiones contemplan un ligero aumento de
5: Para una descripción detallada del modelo véase el documento de trabajo “The Euro-Sting revisited: PMI versus ESI to obatin euro
area GDP forecast”, disponible en: http://www.bbvaresearch.com/KETD/fbin/mult/WP_1120_tcm348-260444.pdf?ts=622013
la inflación general de alrededor de 0,2pp ó 0,3pp hasta diciembre debido a la reducción del
efecto base de los precios de la energía, mientras que la inflación subyacente se mantendrá
Tras la contracción en el conjunto de 2013, la zona euro crecerá
ligeramente por debajo del potencial en 2014
Como se señala más arriba, el desempeño económico durante los últimos tres meses estuvo,
en general, en línea con nuestras previsiones, en parte reflejando que la gestión de la crisis en el
conjunto de la zona euro también se desarrolló de acuerdo con lo contemplado en los supuestos
incluidos en nuestro escenario (principalmente el lento avance hacia la unión bancaria, limitado
impacto de los eventos adversos en periferia sobre tensiones financieras y relajación de la
consolidación fiscal).
El efecto arrastre positivo (+0,1pp) tanto de la ligera sorpresa al alza en el crecimiento en
el segundo trimestre como de la revisión al alza de los datos del primero (hasta el -0,2% t/t
en vez del -0.3% estimado inicialmente) se compensan con un crecimiento algo menor de lo
previsto ahora para el tercer trimestre. Esto no supone ningún cambio en nuestra visión de una
recuperación muy lenta y gradual en los próximos trimestres. Además de mantenerse nuestros
supuestos respecto a la política económica, como señalábamos en la sección 3, tampoco ha
habido cambios significativos en el resto de fundamentales que subyacen a la consolidación de
Con todo, mantenemos sin cambios nuestra previsión de crecimiento para el conjunto de la zona
euro tanto para 2013 como para 2014, con cifras del -0,4% y en el 1,1%, respectivamente,
todavía por debajo del potencial y que supone que el nivel de PIB todavía se encontrará a finales
de 2014 alrededor de un 1% por debajo de los niveles pre-crisis de 2007.
UEM: contribución al crecimiento anual (pp)
UEM: previsiones crecimiento por país
-1,6-1,3
Previsión actual (noviembre 13)
Previsión anterior (agosto 13)
La incipiente recuperación de la demanda interna se consolidará
Dada la lenta corrección y recuperación de los determinantes de la demanda interna, esperamos
sólo una gradual y moderada mejora de la misma en la segunda mitad del año, por lo que en
el conjunto de 2013 la contribución al crecimiento será negativa (-1pp), si bien de manera
más moderada que en 2012 (-2,2pp) y con perfil ascendente. La incipiente recuperación se
consolidará en 2014 (con una contribución positiva de +0,8pp de la demanda interna) y debería
tomar el relevo de las exportaciones netas como motor del crecimiento (que se reduciría de un
+0,6pp en 2013 a un +0,3pp en 2014) (gráfico 26).
La estabilización del mercado de trabajo esperada para el horizonte de previsión redundará,
por un lado, en una menor caída de la renta real disponible de los hogares este año (alrededor
de -0,6% desde casi el -2% en 2012, apoyada sobre todo por la moderación de la inflación)
para mantenerse prácticamente estancada el año que viene y, por otro lado, en que continúe
mejorando la confianza de los consumidores, lo que debería permitir una reducción paulatina
de la tasa de ahorro (hasta alrededor del 12%), sobre todo por motivos precautorios. Ambos
factores serán los principales responsables de que se consolide la recuperación del gasto de los
hogares iniciada ya a principios de este año. Además, los progresos hacia la unión bancaria y
la restructuración del sector realizada ya en algunos países de la periferia deberían contribuir
a eliminar las restricciones financieras, que permitirán un aumento sostenido del crédito al
consumo. Con todo, nuestras previsiones contemplan un crecimiento lento del consumo privado
en el segundo semestre del año (alrededor del 0,1%/0,2% t/t) que ganará algo de tracción a lo
largo de 2014, sobre todo en la segunda parte del año. Como resultado de esta evolución, el
consumo privado se contraería un -0,5% en 2013 y crecería un 0,7% en 2014.
… pero todavía es necesario el impulso de la demanda global sobre
A pesar de la debilidad del gasto doméstico, la fortaleza de la demanda global y, por ende, de
las exportaciones, continuará siendo clave para sustentar las expectativas de demanda futura de
las empresas y reducir la incertidumbre para que se materialice en un aumento de la inversión.
No obstante, nuestras previsiones continúan recogiendo una recuperación paulatina, debido a la
capacidad ociosa de las empresas y las todavía restrictivas condiciones de crédito y altos costes
de financiación en un entorno de reducción tanto de los beneficios empresariales (caída de
alrededor de 1,5% a/a desde mediados del pasado año) como de los precios de los activos que
se podrían utilizar en la obtención de dicha financiación. Además, el proceso de saneamiento
de las cuentas públicas todavía pesará sobre determinadas partidas de la inversión (sobre todo
construcción). Con todo ello, el tímido crecimiento observado ya en 2T13 y el proyectado para
2S13 no evitará una caída de la inversión en el conjunto de 2013 (-3,6%) similar a la del pasado
año, si bien el ritmo de inversión aumentará lo largo del año que viene para crecer algo más de
un 2% en el conjunto de 2014.
Debido a la necesidad de garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas, se mantiene un
escaso margen de maniobra para utilizar la política fiscal como herramienta estabilizadora en la
mayoría de los países, aunque la relajación de los objetivos fiscales en varios estados miembros
podría permitir que el consumo público no termine lastrando el crecimiento en el horizonte de
previsión (como se observó en 2011 y 2012). Nuestro escenario contempla un ligero crecimiento
del consumo público tanto en 2013 como en 2014 (0,2% y 0,4%, respectivamente). Como
resultado, el déficit público para el conjunto de la zona euro se podría reducir en 0.9pp hasta el
2,8% del PIB en 2013 y en 0,4pp hasta el 2,4% del PIB en 2014, lo que implica un aumento de
la deuda pública hasta el 94.5% y el 95% del PIB en cada uno de esos años.
Las exportaciones netas continuarán siendo el motor de crecimiento
en 2013, pero perderán su importancia relativa en 2014
Las exportaciones volvieron a crecer en el segundo trimestre en línea con nuestras previsiones, e
incluso algo más de lo esperado, confirmando que las caídas registradas a finales del pasado año
y principio de este se debieron fundamentalmente a la moderación transitoria de la demanda
procedente de algunos de los principales socios comerciales. Las sorpresas positivas observadas
en el segundo trimestre, junto con los datos de balanza comercial disponibles para el tercero, y
que mantenemos la evolución de los principales determinantes de las ventas al exterior (previsión
de crecimiento global robusto y cierto debilitamiento del euro en horizonte de previsión) hacen
que revisemos ligeramente al alza las proyecciones del crecimiento de las exportaciones para
2013 hasta el 1,7% y prácticamente mantenemos el ritmo de avance para 2014 (3,9%). No
obstante, ahora también esperamos un ligero crecimiento de las importaciones en 2013 (0,4%
desde el -0,5%) como consecuencia del mayor dinamismo de la demanda doméstica, así como
una mayor necesidad de consumos intermedios para satisfacer la procedente del exterior, y
continuamos esperando que ganen impulso el año que viene (3,7%). A pesar de estas revisiones
y del papel clave de las exportaciones sobre todo en la recuperación de la inversión, se reduce
claramente la contribución positiva de las exportaciones netas al crecimiento en 2013 (0,6pp) y
en 2014 (0,3pp), tras una aportación media de más de 1,1pp tras la crisis de 2008.
El estancamiento de la población activa permitirá que la tasa de
paro se estabilice en el 12%
A pesar de que los datos de desempleo vienen mostrando una interrupción en el deterioro del
mercado de trabajo, con la tasa de paro estabilizándose alrededor del 12% desde principios de
año, esta evolución ha sido el resultado de una reducción de la población activa (-0,2% t/t en
1T13 y 0% en 2T13) que compensó la destrucción de empleo en los dos primeros trimestres
del año (-0,4% t/t y -0,1% t/t, respectivamente), si bien es cierto que el aumento de la actividad
en 2T13 parece estar ya reflejándose en una menor caída del número de empleados.
Ante este escenario, y dado el retardo del impacto del crecimiento en el empleo, nuestras
previsiones apuntan a que no será hasta el año que viene cuando se empiece a crear ligeramente
empleo, cuando la consolidación de la recuperación despeje la incertidumbre de los empresarios
para la contratación de nuevos trabajadores, mientras que todavía recogen una ligera caída de
los empleados a lo largo de la segunda parte de este año. Como resultado, ahora esperamos
una caída del empleo del -0,9% en 2013 (algo más que el -0,7% de 2012) para prácticamente
estabilizarse en 2014 (0,1%). No obstante, como consecuencia de la desaceleración en el
crecimiento de la población activa, que esperamos que prácticamente se mantenga estable
en el horizonte de previsión (-0,1% en 2013 y 0,1% en 2014), la tasa de paro se mantendrá
relativamente estable en el 12% a lo largo del año que viene (tras haber aumentado más de 4pp
desde 2008) y no será hasta 2015 cuando empiece una reducción paulatina del desempleo
(gráfico 29).
UEM: inflación (% a/a)
UEM: tasa de desempleo y determinantes
Tasa desempleo periodo anterior
La recuperación en la periferia ganará tracción en 2014 para
crecer a un ritmo cercano al del núcleo de la zona euro
Con variaciones mínimas en nuestras previsiones para el conjunto de la eurozona, sólo revisamos
ligeramente las estimaciones para algunos países de la zona (gráfico 27), fundamentalmente
Francia y, en menor medida Alemania, por las sorpresas positivas del crecimiento del PIB en
el segundo trimestre. No obstante, estas sorpresas respondieron básicamente a un mayor
rebote de la actividad tras la desaparición de algunos factores adversos temporales durante los
trimestres anteriores, o a determinantes que son difícilmente sostenibles en el tiempo, por lo
que los cambios son menores. Ahora esperamos que el crecimiento trimestral del PIB tanto de
la economía francesa como alemana se desacelere en el segundo semestre hacia un ritmo de
avance más en línea con sus fundamentales de crecimiento y en línea con nuestras previsiones
de hace tres meses, mientras que continuamos anticipando una incipiente recuperación ya en
la periferia, que ganará tracción a lo largo del año que viene para crecer a tasas similares a las
proyectadas para los países del núcleo de la zona euro.
A pesar de ello, estas previsiones suponen que mientras que el nivel de actividad real de Alemania
y Francia estará claramente por encima de los niveles pre-crisis en 2014 (5,4% y 2,2% por
encima, respectivamente), dicho nivel todavía estará claramente por debajo en Italia, España y
el resto de la zona euro (-7,4%, -6% y -4,3%, respectivamente).
Ahora esperamos que la economía alemana crezca este año un 0,6% (una revisión al alza de
0,1pp respecto a nuestro escenario de hace tres meses), algo menos de lo registrado en 2012
(0,9%), gracias a la relativa fortaleza de los fundamentales de su demanda doméstica. Para
2014, esperamos que se mantenga este patrón de crecimiento que permita un crecimiento
relativamente estable del PIB (alrededor del 0,5% por trimestre), aumentando un 1,8% en el
En Francia, la mayor resistencia de la demanda doméstica de lo anticipado hace tres meses,
sobre todo el consumo tanto público como privado y a pesar de que ya descontábamos que la
relajación de los objetivos fiscales daría un respiro al crecimiento, nos ha llevado a revisar al alza
nuestras previsiones para este año, esperando ahora un ligero crecimiento del 0,2% para 2013
(frente al estancamiento previsto en agosto) que se acelerará hasta el 1,2% en 2014.
Respecto a la periferia, pocas sorpresas en su evolución durante los últimos tres meses, si
bien tendrán que continuar corrigiendo los desequilibrios económicos y haciendo frente a una
fragmentación de los mercados financieros que, aunque reduciéndose, hará que sus costes de
financiación sean aún elevados por lo menos en el corto plazo. Todo ello sólo permitirá una
incipiente y muy moderada recuperación durante el segundo semestre de 2013 para ganar algo
de tracción a lo largo del año que viene y crecer sólo algo por debajo del conjunto de la zona
euro en 2014. Tanto la economía italiana como la española se contraerán este año (un -1.9% y
un -1,3%, respectivamente), para crecer en 2014 un 0,7% y un 0,9%.
La inflación se mantendrá claramente por debajo del objetivo del
BCE en todo el horizonte de previsión
Tras la intensa desaceleración de la inflación en los últimos meses hasta el 0,7% a/a de octubre,
nuestras previsiones apuntan hacia una ligera aceleración en la última parte del año hasta
alrededor del 1,1% a/a en diciembre, como consecuencia de la desaparición del efecto base
de los precios de la energía, mientras que la inflación subyacente se mantendrá relativamente
estable en los niveles actuales (1,0%/1,1% a/a). Como resultado, mantenemos nuestra previsión
tanto para la tasa de inflación general como para la subyacente en el conjunto de 2013 en el
1,5% y 1,4%, respectivamente, con algunos riesgos a la baja derivados de los menores precios
de la energía y de los alimentos pero que se compensa con un posible mayor impacto de la
subida impositiva en Italia en octubre.
Para 2014, la inflación debería mantenerse relativamente estable ante la ausencia de presiones
inflacionistas tanto por el lado de la demanda como por el lado de la oferta, ya que no anticipamos
medidas fiscales adicionales que puedan afectar a los precios al consumo, mientras que la
mejora del mercado de trabajo será muy gradual.
Aunque la incertidumbre sobre algunas variables exógenas (precios de las materias primas) y/o
discrecionales (precios administrados, impuestos) continúa siendo elevada y podrían presionar
al alza los precios, los riesgos de este escenario son a la baja, derivados fundamentalmente de
la sorpresa negativa en la evolución de la inflación en octubre que podría estar reflejando un
mayor impacto del proceso de devaluación interna que se está llevando a cabo en los países de
la periferia, así como la reciente apreciación del euro. No obstante, la probabilidad de registrar
tasas negativas a lo largo del horizonte de previsión continúa siendo muy limitada (gráfico 28).
Estados miembros de la zona euro: análisis detallado
Alemania: recuperación encarrilada por la fortaleza de los fundamentales domésticos
PIB: +0,6% en 2013 +1,8% en 2014
IPCA:+1,7% en 2013 +1,8% en 2014
Últimos datos oficiales para 2T13: a pesar de que ya se descontaba un rebote de la actividad en 2T13 tras la desaparición de
algunos factores adversos temporales en los dos trimestres anteriores (desaceleración de la demanda global y condiciones climáticas
adversas), el avance trimestral del PIB del +0,7% t/t sorprendió al alza (BBVA Research: +0.5% t/t), mostrando más evidencia sobre
la fortaleza de los factores internos, pero también del apoyo de la demanda externa. En particular, la inversión en construcción
rebotó fuertemente (2,6% t/t tras -1,3% t/t en 1T13) y explicó algo más de 0,4pp del crecimiento trimestral del PIB. El resto de los
componentes de la inversión también registraron un crecimiento moderado de alrededor de un 1% t/t, mientras que el consumo
tanto privado (+0,5% t/t) como púbico (+0,6% t/t) creció nuevamente a un ritmo robusto, como se viene observando desde
mediados de 2012. Este aumento de la demanda mayor de lo esperado se dejó notar en una reducción de los inventarios que
terminó drenando -0,2pp al crecimiento del PIB y redujo la contribución de la demanda doméstica hasta los 0,5pp (tras +0,2pp en
1T13). Finalmente, las exportaciones volvieron a crecer (+2,2% t/t) y lo hicieron más que las importaciones (+2% t/t), de manera
que las exportaciones netas volvieron a contribuir positivamente al crecimiento trimestral del PIB (+0,2pp tras -0,2pp en 1T13 y
-0,5pp en 4T12).
Estimaciones para el 3T13 y 4T13: los indicadores disponibles hasta el momento apuntan a que la recuperación se habría moderado
en 3T13 hacia un ritmo de avance más consistente con sus fundamentales de crecimiento y en línea con nuestras previsiones de
hace tres meses (BBVA Research: +0,4% t/t). Por un lado, los indicadores de confianza mejoraron significativamente en julio y
agosto, para mostrar cierta estabilización en septiembre y una ligera caída en octubre. En general, estos indicadores no reflejaron el
rebote de la actividad de 2T13, ya que se debieron a factores temporales, y además, a pesar de dicho aumento, estos indicadores
se habrían estabilizado en niveles consistentes con el crecimiento medio de la economía alemana (alrededor de 0,3%-0,4% t/t).
Además continúan mostrando que la mejora de las expectativas se apoya principalmente en la fortaleza de los determinantes
domésticos, como apunta el fuerte aumento del componente de servicios, mientras que la mejora de las expectativas del sector
industrial fue más moderada y sostenida por los pedidos domésticos más que de aquellos procedentes del exterior. Por otro lado,
los indicadores cuantitativos de actividad también apuntan en esta dirección. Los datos de producción industrial hasta agosto, con
y sin sector de la construcción, mostraron una moderación en la actividad del sector (0,6% sobre 2T13 desde el 1,5% t/t), si bien
en línea con la consolidación de la recuperación de la producción industrial en los próximos meses que impulsará la inversión.
Respecto al gasto de los hogares, el aumento de la confianza de los agentes económicos, ligado a la buena evolución del mercado
de trabajo (reducción tasa de paro en alrededor de 0,2pp desde principios de año) y el reciente aumento salarial (2,1% t/t en 2T13),
continúan reflejándose en unas ventas al por menor que se mantuvieron relativamente estables hasta septiembre, sugiriendo que
el consumo privado continuará apoyando el crecimiento. Finalmente, algo menos optimistas son los datos del sector exterior, con
las exportaciones contrayéndose ligeramente, mientras que las importaciones resisten, por lo que apunta a que la contribución de
las exportaciones netas podría desvanecerse nuevamente, siendo también responsables de la moderación prevista del crecimiento.
Aunque los datos para 4T13 son escasos, y es prematuro extraer conclusiones, son consistente con nuestra previsión de que se
mantenga el ritmo de crecimiento (+0,5% t/t).
Perspectivas de crecimiento para 2013 y 2014: nuestras previsiones continúan contemplando una recuperación sólida de la
economía alemana sustentada por la mejora de la demanda doméstica. No obstante, el mayor crecimiento del esperado en 2T13
nos ha llevado a revisar nuestras previsiones de crecimiento para el conjunto de 2013, en +0,1 pp. hasta el 0,6%, mientras que
mantenemos nuestra previsión del 1,8% en 2014. La continua mejora del mercado de trabajo, el aumento de los salarios, la inflación
moderada y la reducción de los costes de financiación deberían sustentar un mayor crecimiento del consumo de los hogares en 2013
y 2014, hasta el 1,1% y el 1,4%, respectivamente. Las mejores expectativas sobre la evolución de la demanda doméstica y robustez
del crecimiento global, unido a a las facilidades de financiación, deberían ser suficientes para sustentar el rebote de la inversión,
especialmente en 2014 (4,1% tras -1,1% en 2013). Además, el saneamiento de las cuentas públicas permitirá llevar a cabo una
política fiscal neutral. La recuperación de la demanda doméstica inducirá un mayor dinamismo de las importaciones, que resultará en
la desaparición de la contribución al crecimiento de las exportaciones netas (-0,1pp en 2013 y 0pp en 2014, tras los 1,1pp de 2012).
Perspectivas de inflación: el repunte de la inflación a finales de 2T13 y principios de 3T13 hasta el 1,9% a/a se debió tanto al
repunte de la inflación de los productos energéticos como de la subyacente, si bien la primera volvió a desacelerarse en agosto y
septiembre, por el efecto base de la subida de dichos precios un año antes, para dejar la inflación general en el 1,6% a/a, mientras
que la subyacente se mantuvo estable en el 1,5% a/a. Para los próximos meses, esperamos que la inflación subyacente se mantenga
relativamente estable o aumente ligeramente de nuevo, además de por la mayor demanda doméstica, porque tenga lugar cierta
traslación de los mayores costes laborales a los precios finales, si bien se compensará en parte con una menor inflación energética y
de los alimentos. Con todo ello, esperamos que la inflación media anual se modere en 2013 en 0,4pp hasta el 1,7%, manteniéndose
relativamente estable en 2014 (1,8%), en ambos años por encima de la inflación esperada para el conjunto de la zona euro (1,5%
en 2013 y 1,4% en 2014).
Sector público: Tras alcanzar un superávit fiscal ya en 2012 (0,2% del PIB), mejor de lo anticipado por el gobierno, nuestras
previsiones contemplan unas cuentas públicas en equilibrio este año, otra vez mejor que el déficit de medio punto del PIB presentado
por el gobierno en el programa de estabilidad. Para 2014, esperamos que el saldo vuelva a quedar equilibrado (0% del PIB). Como
resultado, la deuda pública empezaría a reducirse ligeramente este año (tras permanecer relativamente estable alrededor del 82%
del PIB desde 2010), para situarse ligeramente por debajo del 80% del PIB y alrededor de 77% para el 2014.
Amer/ ruimtelijke ontwikkeling 569
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Insights en el consumidor. MKT. EBC. Daniel Vazquez
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