Source: http://www.alejandronogueira.com/cirugiaestetica/2010/09/baja-laboral-cirugia-estetica-incapacidad-temporal-percepcion-subsidio.html
Timestamp: 2018-07-20 06:33:10+00:00

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Baja laboral en Cirugía Estética, incapacidad temporal y percepción de subsidio - Cirugía Estética en Madrid y Valencia
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Una de las mayores inquietudes del paciente que se somete a algún tipo de tratamiento en Cirugía Estética está en relación con su actividad laboral, su puesto de trabajo y la obtención de una baja laboral que le permita compatibilizar su convalecencia con sus intereses laborales.
Comúnmente el paciente interroga a su cirujano sobre esta cuestión sin recibir una respuesta concluyente o mínimamente fundamentada. Al dirigirse a su médico de familia o médico de salud laboral equivalente, quienes son los encargados de otorgar y tramitar en primera instancia las bajas laborales, el paciente puede recibir respuestas de lo mas variopinto. En ocasiones sorprende el profundo desconocimiento legal y normativo de los profesionales de atención primaria, quienes pueden alejarse de la ecuanimidad con actuaciones aberrantemente restrictivas o indebidamente tolerantes o incluso de cierta complicidad con el paciente.
Con este artículo se pretende aportar una base elemental y comprensible al profano acerca de la situación legal de las bajas laborales en España, mediante definición de conceptos, derechos, procedimientos y las últimas novedades en relación con la Cirugía Estética.
La Cirugía Estética ¡es cirugía!
Se define convalecencia como el periodo más o menos prolongado que se necesita para recuperar totalmente el estado de salud tras una enfermedad o una intervención quirúrgica.
Por lo tanto un paciente que es operado, aunque lo sea mediante cirugía electiva como es la Cirugía Estética, pasa de estar enfermo (cirugía curativa) o sano (cirugía satisfactiva) a un periodo post-operatorio en el que su salud se ha visto perjudicada por la agresión quirúrgica. El paciente que se opera en Cirugía Estética entra sano a quirófano con un objetivo de embellecimiento o mejora personal, y sale de la sala operatoria con sus deseos cumplidos pero con su salud afectada por el acto mismo de complacer aquellos deseos de cambio anatómico.
El hecho de que en Cirugía Estética se operen paciente sanos o con muy buen estado de salud como normal general, sin buscar la curación a una patología y si persiguiendo un objetivo personal estético, no hace que las consecuencias de la Medicina y la Cirugía sean diferentes, ni sus conocimientos científicos y técnicos dejan de ser aplicables. A todos los efectos el paciente operado de Cirugía Estética está enfermo, su salud entra en periodo de convalecencia para poder recuperarse y se deben aplicar las medidas más convenientes para el buen fin del proceso.
Dentro de este grupo de medidas terapéuticas que van a evitar complicaciones potencialmente graves o la pérdida del objetivo estético, se encuentra la necesidad de reposar para permitir la adecuada curación de los tejidos, evitar una hemorragia, favorecer la integración de los implantes, reducir el dolor, etc.
Aquí es donde surge el conflicto con el derecho laboral, un paciente intervenido por razones estéticas está tan enfermo como uno que se opera movido por una necesidad de curación ante una patología, comparten el mismo riesgo y prácticamente las mismas medidas postoperatorias.
Está claro, tras la Cirugía Estética el paciente no puede incorporarse a su puesto de trabajo, no puede trabajar un tiempo variable que depende de la modalidad y magnitud del procedimiento aplicado, del estado de salud previo del paciente y del tipo de trabajo. Hay profesiones y oficios más exigentes físicamente o con más riesgo que otros, cada caso debe ser analizado individualmente por el cirujano y debatido con su paciente. Ambos deben coordinar la situación laboral y el postoperatorio, tanto en su duración como la modalidad, para garantizar la mejor recuperación posible.
Algunos conceptos laborales, para entendernos
El derecho laboral español emana del Estatuto de los Trabajadores actualmente vigente, originado en el año 1980, y las sucesivas modificaciones que ha recibido con cada reforma laboral hasta el actual texto refundido en el que se ponen las bases para las relaciones entre empresarios y trabajadores y las obligaciones contractuales.
En la sección 3ª de dicho estatuto, dedicada a la "Suspensión del contrato." de trabajo, el artículo 45 de dicho estatuto versa sobre "Causas y efectos de la suspensión." de los contratos laborales, y dentro del apartado 1 se determinan las causas que permiten la suspensión del contrato, entendiendo que "La suspensión exonera de las obligaciones recíprocas de trabajar y remunerar el trabajo.". En el párrafo c) de dicho artículo se indica claramente como causa de suspensión del contrato de trabajo la "Incapacidad temporal de los trabajadores".
El artículo 49, dedicado a la "Suspensión con reserva de puesto de trabajo." se establece en el apartado 1 que "Al cesar las causas legales de suspensión, el trabajador tendrá derecho a la reincorporación al puesto de trabajo reservado, en todos los supuestos a que se refiere el apartado 1 del artículo 45 excepto en los señalados en los párrafos a) y b) del mismo apartado y artículo, en que se estará a lo pactado.".
Se entiende por baja laboral o "incapacidad temporal" cuando el trabajador está imposibilitado temporalmente para realizar el trabajo habitual debido a una enfermedad o accidente.
Aunque la redacción de la ley es bastante comprensible, vamos a expresarlo en términos más coloquiales partiendo del supuesto de una intervención de Cirugía Estética:
Usted es un trabajador por cuenta ajena que se opera por decisión personal y sin padecer enfermedad o problema médico alguno que lo justifique, sometiéndose a un procedimiento conceptuado como Cirugía Estética de tipo electiva (es su decisión, pues no lo necesita) y satisfactiva (no va a tratar un problema de salud, sólo busca modificar su cuerpo).
Para ello se somete a un tratamiento incuestionablemente quirúrgico a todos los efectos, y como consecuencia su salud se ve afectada por el periodo de convalecencia postoperatoria. Esta situación le impide trabajar por prescripción de su cirujano y certificación de su médico de atención primaria o mutualidad, por lo tanto usted está en situación de incapacidad temporal ya que así lo debe determinar su médico de forma necesaria.
Según lo establecido en el Estatuto de los Trabajadores a usted se le reconoce el derecho a la suspensión del contrato de trabajo con reserva de su puesto y reincorporación con las mismas funciones una vez se haya recuperado.
Durante el periodo de suspensión del contrato ni usted tiene obligación de trabajar ni el empresario obligación de pagarle, pues la relación que vincula a ambas partes queda interrumpida hasta que su salud le permita regresar a su puesto.
Ahora es cuando usted se pregunta...
¿Me van a pagar la baja?
Tanto el régimen general como los regímenes especiales de afiliación a la Seguridad Social contemplan el derecho a la percepción por parte del trabajador de unas prestaciones en caso de baja laboral o incapacidad temporal, que se conocen como "subsidio de incapacidad temporal".
Hasta este punto del artículo ha quedado claro que en Cirugía Estética usted está tan enfermo, convaleciente e incapacitado para trabajar como en cualquier otra disciplina o área de la cirugía.
Por lo tanto su médico de atención primaria o su mutualista no puede negarse a reconocer su imposibilidad para acudir a su puesto de trabajo, ya que de hacerlo así su salud, su resultado estético e incluso su vida correrían riesgo serio.
También se ha explicado que, una vez se haya certificado médicamente su estado de incapacidad temporal, la ley le reconoce el derecho a la suspensión de su contrato y que durante ese periodo su empresario no tiene obligación de pagar su sueldo.
En el momento que usted es dado de baja pasa a cargo de la Seguridad Social o Mutua de Accidentes de Trabajo, ante quienes usted puede reclamar el cobro del mencionado subsidio de incapacidad por enfermedad (en este caso la convalecencia de su cirugía), según el reglamento vigente y sus bases de cotización, y ejerciendo sus derechos como cotizante o mutualista.
Es en este punto donde se produce el conflicto y la laguna legal, la sociedad evoluciona siempre más rápido que las leyes. Al ser la suya una intervención prescindible, médicamente innecesaria, que usted decide hacerse por razones personales y sin una motivación patológica, ¿se pueden negar a pagarle el subsidio o paga por baja médica?
Este supuesto, el de la Cirugía Estética, no está expresamente reflejado en la normativa de prestaciones de la Seguridad Social, ni habla a favor del cobro de la baja ni tampoco en contra, siempre referente a cirugía electiva y/o satisfactiva.
Como conclusión se extrae que no se lo pueden negar, y usted va a cobrar su correspondiente subsidio.
Pero... hay novedades al respecto...
Se impone la lógica de optimizar los recursos, siempre escasos
Existe la creencia de que los recursos son ilimitados y que por lo tanto los derechos son infinitos, al menos eso ha sido así hasta el advenimiento de la crisis económica que atenaza los sistemas del Estado del Bienestar en España y otros países.
Este cambio estructural en el que los recursos van a menos y la actividad económica cada vez soporta peor las gigantescas superestructuras del Estado, hace que se busquen las grietas por donde se fugan los recursos, que se asumen como un bien valioso y escaso con tendencia a disminuir.
Tarde o temprano el vacío legal acerca de los subsidios por incapacidad laboral en pacientes de Cirugía Estética tenía que terminar, parece que son los tribunales los que están poniendo orden y contenido dentro de ese espacio muerto en el corpus legislativo.
Cuando la ley no es clara, es incompleta o requiere interpretación, son los Tribunales Superiores y en última instancia el Tribunal Supremo los que, con sus sentencias, establecen la jurisprudencia necesaria en respuesta a las actuaciones de particulares e instituciones.
Seguramente no es el punto más criticable del sistema de la Seguridad Social, pero nunca ha sido lógico ni comprensible que con las cotizaciones de todos los afiliados se estuviesen pagando subsidios a personas que se operan de Cirugía Estética por mero deseo personal y sin necesidad médica. Otra cuestión es su inalienable derecho a la suspensión del contrato con reserva de puesto y a la incapacidad temporal (baja médica laboral), tal como reconoce el Estatuto de los Trabajadores.
Esta debe haber sido la motivación de una Mutua de Barcelona que ha llevado hasta el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña un recurso por considerar que no estaba obligada a pagar el subsidio de la incapacidad temporal en un caso de mamoplastia de aumento (TSJ de Cataluña, 1/04/10, Sª 2460/2010).
Esta reciente sentencia no deja lugar a la duda, el Magistrado exime a la Mutua de abonar subsidio alguno a la paciente pues entiende que "no se genera el derecho a percibir el subsidio económico de Incapacidad Temporal cuando no hay ninguna otra enfermedad o dolencia interconcurrente que requiera la asistencia sanitaria pública distinta al mero proceso de reposo y recuperación que exige cualquier intervención quirúrgica mínimamente agresiva".
No se queda ahí el juzgador, pues nos confirma que "la convalecencia posterior a la intervención de cirugía estética puede justificar la baja médica, en la medida en que la trabajadora se encuentra imposibilitada de reincorporarse a su puesto de trabajo hasta que no transcurran unos días desde la operación".
Los argumentos del tribunal autonómico se asientan en la consideración de incapacidad temporal que recoge el punto 1 del artículo 128 de la Ley General de Seguridad Social, de la que los magistrados concluyen que "la cirugía puramente estética, que no guarde relación con accidente, enfermedad o malformación congénita, se encuentra excluida del sistema de la sanidad pública y no se recibe por lo tanto atención sanitaria de la Seguridad Social, con lo que no puede configurar la situación de incapacidad temporal que define la ley".
El mensaje es claro, baja si, incapacidad temporal y derechos laborales si, ya que toda operación precisa de convalecencia, ahora, cobrar subsidio no porque usted se ha sometido a esto por su cuenta y riesgo, no es una enfermedad común, más bien su decisión como paciente.
La sentencia reitera que al trabajador no se le puede exigir que acuda a trabajar si necesita recuperarse de una operación de cirugía estética, ni a la Seguridad Social que asuma unos costes económicos derivados de esa misma situación, cuando es una simple recuperación de una intervención no incluida en los servicios públicos.
De la sentencia se extrae que tampoco se cierra la puerta de forma absoluta al subsidio de incapacidad, caso de que la paciente sufriese alguna grave complicación postoperatoria, se deduce que de producirse algún proceso agravante la paciente sería considerada como afectada de enfermedad común, por ejemplo una hemorragia postoperatoria o una infección periprotésica. Esto es lo que dice el ponente: "la trabajadora no padeció ninguna complicación tras la intervención de estética, ni sufrió ninguna posterior agravación o patología secundaria derivada de la misma que hiciese necesaria la asistencia sanitaria pública y, que, a su vez, originase una situación de Incapacidad Temporal para el trabajo. En este supuesto lo que se produjo fue tan sólo la simple y pura convalecencia posterior que una operación de esta naturaleza requiere".
En cualquier caso la sentencia no genera jurisprudencia ni se afianza en la ocupación del vacío legal existente, en primer lugar no es el Tribunal Supremo, y principalmente porque es contradictoria con otra sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco del 2007, aunque coincidente con una del Tribunal Superior de Justicia de Valencia del 2005. Habrá de ser el mencionado Tribunal Supremo el que unifique la doctrina en el futuro, o bien se detalle la normativa de prestaciones de la Seguridad Social y Mutuas Laborales.
Resulta de gran valor el análisis que realiza sobre la mencionada sentencia el Abogado D. Jose Manuel Díaz-Arias Pérez del bufete Díaz-Arias, experto colaborador del diario El País. Destaco por su claridad, sencillez y rotundidad esta parte de su comentario legal:
"En nuestro derecho constituyen situaciones determinantes de incapacidad temporal las debidas a enfermedad común o profesional, así como las derivadas de accidente, laboral o no. No así las provocadas por intervenciones de cirugía estética causadas por voluntad del trabajador, que, si bien tiene derecho a ellas, deberá asumir todos los gastos que deriven. El trabajador podrá obtener la baja médica, si su salud no le permite realizar la actividad laboral, pero no tendrá derecho a percibir un subsidio económico en compensación por el tiempo no trabajado.
Y si la sanidad pública no debe asumir estas intervenciones, tampoco debe soportar los costes que generan los procesos de recuperación indisolublemente asociados a ellas, que pueden dar lugar, sin duda, a situaciones de baja en el trabajo, pero no así a la percepción de un subsidio.
No será exigible que el trabajador preste servicios laborales si necesita recuperarse de una operación de cirugía estética, y tampoco podrá exigirse a la Seguridad Social que asuma los costes económicos derivados de ella cuando no haya ninguna complicación o agravación de su estado físico distinta y diferente de la pura recuperación de la intervención médica."
Si usted se va a someter a una intervención de Cirugía Estética debe saber:
No es lo mismo el derecho a la baja médica o incapacidad temporal (con suspensión de contrato y reserva de puesto), que el derecho a la percepción del subsidio por incapacidad temporal ("cobrar la baja").
El Estatuto de los Trabajadores es la ley que garantiza su derecho a recibir la certificación de baja médica o incapacidad temporal por parte de su médico de atención primaria o mutualista, siempre que su estado de salud así lo haga aconsejable.
Su médico laboral no puede negarse a concederle la acreditación como trabajador no apto para su trabajo, usted corre un serio riesgo si trabaja tras cualquier tipo de intervención mayor y su médico no debe valorar las causas, el origen de su estado, ni los aspectos morales o éticos, pues ha de limitarse a establecer de forma objetiva si su estado físico es compatible con el desempeño de su actividad laboral, y no lo es. Si su médico le niega la baja laboral incurre en mala praxis y puede ser condenado por ello si usted sufre daños como consecuencia de esa decisión.
La normativa de la Seguridad Social es la que determina las condiciones para percibir subsidio por enfermedad común. Sin embargo esta normativa no aclara su derecho en caso de convalecencia por Cirugía Estética.
Si bien todos entendemos que por sentido de la honestidad y ante la escasez de recursos actual lo lógico es que usted no cobre subsidio por incapacidad transitoria en intervenciones sin justificación médica, la ausencia de un claro impedimento legal hará que pueda recibir su paga mensual como si de cualquier otra enfermedad se tratase.
En la práctica todos los pacientes que reciben baja laboral por Cirugía Estética son perceptores de subsidio por parte de la Seguridad Social o Mutua laboral. Las sentencias-ejemplo comentadas son casos excepcionales.
Si le niegan la baja médica estando operado de cualquier tipo de cirugía mayor, estética o curativa, la administración sanitaria está emitiendo una resolución injusta que usted debe poner en manos de su abogado para ser recurrida. No piense en ir a trabajar el periodo de reposo que su cirujano le ha solicitado, de lo contrario su salud, su resultado e incluso su vida corren un riesgo cierto.
Si empieza a extenderse la práctica de negar subsidio de incapacidad temporal en casos de baja por Cirugía Estética es mejor que lo asuma, es lo que viene y terminará por imponerse de forma generalizada y con respaldo legal.
Todo lo anterior se resume en que usted tiene su convalecencia en Cirugía Estética protegida y su puesto de trabajo garantizado por la ley, pero no puede contar con percibir el subsidio de baja o incapacidad temporal con total seguridad, si bien de facto lo habitual es que lo cobre, al menos mientras la jurisprudencia no sea más rotunda o la normativa especifique lo contrario.
Y ahora... ¿cuánto tiempo de baja laboral me tienen que dar?
En contraste con las zonas jurídicas poco claras de todo lo expuesto anteriormente, la duración de las bajas laborales es probablemente el aspecto más estudiado, protocolizado y definido al más específico detalle de toda la normativa de prestaciones de la Seguridad Social, son los denominados Tiempos Estándar de Incapacidad Temporal publicados en 2009 por el Instituto Nacional de la Seguridad Social, y que con posterioridad han recibido unos factores de corrección. Este manual es todavía desconocido por parte de la comunidad médica y de asesoría laboral, y por la inmensa mayoría de pacientes. A continuación extraigo algunos párrafos de esta guía oficial:
El presente Manual de Tiempos Estándar de Incapacidad Temporal pretende ser una herramienta de trabajo para homogeneizar criterios en las actuaciones médicas de seguimiento y control de IT y servir de guía y orientación al médico que prescribe la baja, en la toma de decisiones.
El Tiempo Estándar de IT es “el tiempo medio óptimo que se requiere para la resolución de un proceso clínico que ha originado una incapacidad para el trabajo habitual, utilizando las técnicas de diagnóstico y tratamiento normalizadas y aceptadas por la comunidad médica y asumiendo el mínimo de demora en la asistencia sanitaria del trabajador”.
El Tiempo Estándar es un tiempo que asume la presunción de que el trabajador tiene una alta probabilidad de estar incapacitado para la realización de las tareas y requerimientos profesionales. Es conceptualmente el tiempo de recuperación funcional suficiente para el desempeño de los requerimientos o tareas profesionales del trabajador en términos de homogeneidad. Pueden existir factores dependientes del propio paciente o del tipo de actividad laboral realizada que condicionen que el tiempo de recuperación funcional sea inferior al Tiempo Estándar definido. En todo caso, una vez alcanzado el Tiempo Estándar, la decisión del médico encargado del control del proceso de IT es valorar el alta laboral. Para ello, deberá realizar el reconocimiento médico completo del trabajador y una evaluación de sus deficiencias y discapacidades.
La continuidad en la situación de IT puede estar motivada por la existencia de complicaciones clínicas derivadas del propio proceso o de procesos intercurrentes, por una insuficiente respuesta terapéutica o su ausencia, por la existencia de posibles complicaciones derivadas de las acciones terapéuticas aplicadas o por requerimientos específicos del puesto de trabajo. Corresponderá al médico encargado del seguimiento del proceso de baja laboral objetivar la presencia de estos factores y valorar su influencia en la duración real del proceso de IT.
El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) procedió a la constitución en Mayo de 2002 de un grupo de trabajo de Codificación y Estándares de Duración en Incapacidad Temporal. Dicho grupo consideró que el sistema de codificación a utilizar sería la Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud, CIE-9.MC.Tomando como base dicha clasificación, se procedió a seleccionar del total de diagnósticos que figuran en la misma, a aquellos que son posibles generadores de situaciones de IT y a asignarle un tiempo estándar a cada uno de ellos. El proceso de elaboración y definición de los tiempos estándar se fundamentó en la experiencia de los médicos inspectores participantes, en la utilización de estudios estadísticos de procesos de IT realizados en las Unidades Médicas del Instituto Nacional de la Seguridad Social, en los Servicios Públicos de Salud (SPS), en las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social, y en las consultas con médicos especialistas del Instituto Nacional de la Seguridad Social, de los Servicios Públicos de Salud y de las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social. En septiembre de 2008, la Subdirección General de Coordinación de Unidades Médicas del Instituto Nacional de la Seguridad Social procedió a constituir un Grupo de Trabajo para la “Revisión y Actualización del Manual de Tiempos Estándar”.
El listado de Tiempos Estándar de IT se presenta en forma de tablas con 3 columnas en las que se indica: - Código CIE-9.MC - Descripción nominal del diagnóstico o procedimiento - Tiempo Estándar en días. Existen un total de 16 capítulos de diagnósticos que se corresponden con la distribución establecida en la lista tabular de la CIE-9.MC, excepto el capítulo 15, relativo a enfermedades con origen en el periodo perinatal, que no figura en el listado dado que, obviamente, no se ha encontrado ningún diagnóstico de este capítulo como posible generador de una situación de IT. Hay un capítulo adicional de procedimientos, que se corresponde igualmente con el capítulo del mismo nombre de la CIE-9.MC.
¿Qué dice este manual sobre las intervenciones de Cirugía Estética?
Como dice el último párrafo, en el CIE-9.MC hay un capítulo sobre "procedimientos", en el que no hay enfermedades, que se utiliza para codificar actos médicos invasivos y todo tipo de cirugías. Este capítulo desarrollado por el Manual de Tiempos Estándar de Incapacidad temporal es el que nos interesa. Aquí tenemos extractados los procedimientos que pueden considerarse propios de la Cirugía Estética, veamos los tiempos de recuperación que nos recomienda la guía oficial de la Seguridad Social al respecto:
Operación sobre párpados
Otra septoplastia
Otras operaciones sobre boca y cara
Operaciones sobre piel y tejido subcutáneo
Operaciones sobre la mama
Otras operaciones sobre la región abdominal
Obviamente hay muchas otras codificaciones de procedimientos en el CIE-9.MC que le serían propias a la Cirugía Estética, pero que por razones de casuística y metodología no han figurado en el estudio realizado por el INSS. Sin embargo, las que se indican en la tabla son claros exponentes de intervenciones netamente estéticas en su codificación, por lo tanto sirven de orientación, sobre todo para los profesionales médicos que gestionan las bajas laborales.
Cada paciente, ante cada cirugía de tipo estético y en manos de su cirujano personal recibirá unas instrucciones de reposo variables en función de las variables mencionadas y, sobre todo, con el tipo de actividad laboral que desempeñe. No es el objetivo de este artículo establecer una guía orientativa al respecto, usted como paciente debe discutir esta cuestión con su cirujano, buscando ambas parte el modo de proceder postoperatoriamente que ofrezca las mayores garantías.
No escatimen tiempo de reposo, obtengan su baja laboral, tanto si la cobran subsidiados como si no, cumplan escrupulosamente con las instrucciones que reciban de su cirujano, y piensen que su salud y sus ilusiones deben estar siempre por encima de otras consideraciones.
Aviso médico-legal
El artículo es sobre un tema de gran repercusión mediática y susceptible de polémicas entre los propios expertos, los cuales no han alcanzado un consenso definitivo salvo en temas extraordinariamente generales. Por ello cabe esperar nuevas noticias sobre este problema, modificaciones en los planteamientos y diversidad en las actuaciones. Todas estas consideraciones, tanto la información disponible como las opiniones particulares del autor, no son inamovibles pues se fundamentan en lo que ahora mismo sabemos sobre el tema tratado, quedando supeditadas a los progresos e investigaciones que en el futuro nos aporten un mayor conocimiento de este y otros problemas relacionados. Este texto tiene como finalidad hacer una actualización ante estos llamativos conocimientos médicos que son de interés general de la comunidad médica y los pacientes, sin que se cierre la puerta a un cambio significativo de estas recomendaciones ante nuevos hallazgos. Usted paciente o médico debe tomar muy en cuenta la fecha de publicación de este texto a la hora de darle validez como fuente de información. Es posible que cuando usted lo esté leyendo lo que aquí se difunde haya perdido validez, total o parcialmente. Usted debe contrastar este texto con otras fuentes de información médica y científica de prestigio y reconocidas, mucho más fiables que este medio.
Publicado por Dr. Alejandro Nogueira el 14 septiembre 2010 | Enlace permanente

References: artículo 45
 artículo 49
 artículo 45
 artículo 128
 resolución 
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