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Timestamp: 2018-10-22 03:16:42+00:00

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EL CASO JUANA RIVAS - Foro Loco
Mensajepor Etiopia » Dom 30 Jul, 2017 9:55 am
Juana Rivas, la madre de Maracena (Granada) que ha sido obligada por una resolución judicial a entregar sus dos hijos de 3 y 11 años a su padre, ha abandonado su casa y puesto rumbo desconocido junto a los dos menores para evitar que el padre, que ha cumplido condena por maltrato, se los lleve a Italia. Fuentes cercanas a la familia han confirmado a este diario que, desde ayer martes por la noche, los tres se encuentran en paradero desconocido. Este miércoles, a las 16.30 y en cumplimiento de una resolución judicial, Juana Rivas debía haber entregado sus dos niños a su padre, Francesco Arcuri, para que los tres vuelvan a Italia. Arcuri ha esperado media hora en el punto de encuentro y se ha marchado tras constatar la ausencia de la mujer y los niños.
En Italia estaba el último domicilio familiar donde convivieron padre, madre y los dos hijos y es el lugar de donde, según María del Carmen Siles Ortega, juez titular del Juzgado de 1ª Instancia número 3 de Familia de Granada, la madre sacó ilícitamente a los hijos sin el consentimiento del padre. Para el jueves, el equipo que asesora a Rivas tiene previsto presentar un recurso de amparo ante el tribunal.
La abogada de Rivas y Paqui Granados, directora del Área de Igualdad del Ayuntamiento de Maracena y asesora de Rivas, han mantenido este miércoles una reunión de algo más de dos horas y media con la fiscal de familia que lleva el caso en un último intento de evitar la entrega. La reunión, no obstante, no ha tenido éxito. A la salida de ella, Granados se ha referido a la “falta de humanidad” de la fiscal y a la inutilidad de la reunión, según ella, “desde el primer minuto, porque no había interés en hacer nada por los menores”.
Condena por violencia machista
El caso de Juana Rivas se remonta a hace aproximadamente 12 años. Entonces, en Londres, Juana Rivas y Francesco Arturi comenzaron una relación de la que nació, ya con la pareja en Maracena, el primer hijo, que hoy tiene 11 años. Casi desde el principio, cuenta Granados, la relación comenzó a deteriorarse. En 2009, Juana denunció a su marido por violencia de género y este fue condenado a tres meses de cárcel (que no tuvo que cumplir) y a un año de alejamiento de Rivas. Años después, cuenta Granados, las circunstancias unieron de nuevo a la pareja y a los hijos en la residencia del padre, en la isla de Carloforte, al sur de Cerdeña. Allí, según la versión de la asesora de Rivas, la vida para ella era “una vida de esclava, alejada de todo contacto social y trabajando todo el día en un hotel rural que regentaban a ocho kilómetros de la localidad más cercana y a tres horas en ferry del juzgado más próximo”. El resultado de esa experiencia es que, a final del curso escolar 2016, la pareja acuerda —”no sin dificultades”, asegura Granados-— permitir que la madre y los dos menores regresen a España durante el verano. Desde entonces, los menores no han regresado a su residencia italiana, lo que realmente es el núcleo de todo el conflicto judicial actual.
Al llegar a Maracena, Rivas pidió consejo sobre su situación y denunció a su pareja por violencia de género. El juzgado desoyó la denuncia alegando que es algo que debe remitirse a la justicia italiana. La asesora apeló y consiguió que la Fiscalía ordenase que sea el juzgado el que haga valer la denuncia española ante un juzgado italiano.
De eso, cuenta Granados, hace ya casi seis meses y aún no se ha dado traslado a Italia. Mientras, el padre reclamó judicialmente a sus hijos. Esas son, precisamente, las dos vías que en la actualidad se enfrentan en los tribunales: por una parte, la denuncia de la madre por violencia de género, totalmente parada según Granados, y por otra, la reclamación del padre para que los niños le sean reintegrados y puedan volver al hogar paterno, que esta sí, explica sorprendida la asesora de Rivas, “va a toda velocidad y siempre a favor del padre y, en nuestra opinión, en contra de los intereses de los dos menores”.
Versión del padre
Por su parte, el abogado del padre, Adolfo Alonso, en conversación telefónica desde Menorca con EL PAÍS, considera que “hay dos sentencias con todas las garantías legales y constitucionales, en primera y segunda instancia, en la que por aplicación de un convenio internacional sobre traslado ilícito de menores, se considera que existió ese traslado ilícito por parte de la madre y se considera que no hay excepción alguna por la cual los niños no puedan volver a Italia”. “Esto tiene un problema de base”, continúa, “la madre hizo cosas que no debía haber hecho: secuestrar a sus hijos para traerlos a España”. Según el abogado, los niños tendrán que volver a Italia y allí, “la madre podrá pedir la custodia de los niños y, en su caso, solicitar una autorización judicial en Italia para traerlos a España”. Para Alonso, la sentencia por violencia de género de 2009 es irrelevante al caso porque “lo importante en este momento no es si ha ocurrido algo entre el padre y la madre, sino si ha ocurrido algo entre el padre y los niños y no lo ha habido”.
Ese es, precisamente, uno de los argumentos en los que la defensa de Rivas se basa. Para ellas, existe causa para que los niños no sean entregados a su padre porque explican que, según el Convenio de Estambul, “el niño se considera víctima de violencia de género solo por haber sido testigo de esa misma violencia, sin necesidad de padecerla en primera persona”. Este y algunos otros argumentos judiciales y humanos son los que se incorporarán mañana al recurso de amparo y que aún mantienen viva la esperanza en Juana Rivas y su equipo de asesoras legales de que los dos niños puedan continuar en España junto a su madre.
El abogado del padre estudia si se trata de un secuestro
Juana Rivas, la madre de Maracena, que se encuentra en paradero desconocido desde el martes por la noche con sus dos hijos para evitar la entrega de los menores a su padre, finalmente no se presentó a la cita en el Punto de Encuentro Familiar de Granada. Sí se presentó el padre, Francesco Arcuri, quien tras eperar algo más de 20 minutos salió a toda prisa sin hacer declaraciones. Los responsables del Punto de Encuentro deben comunicar la ausencia de Rivas y sus hijos a la juez María del Carmen Siles Ortega, titular del Juzgado de 1ª Instancia número 3 de Familia de Granada.
Minutos después de la salida del padre del lugar designado para la reunificación familiar, este diario se ha puesto en contacto telefónico con Adolfo Alfonso, abogado de Arcuri, quien ha declinado hacer declaraciones hasta conocer la situación en profundidad. No obstante, horas antes, ante la pregunta sobre la posibilidad de la incomparecencia, Alfonso comentó: “Si la madre desobedece las resoluciones judiciales, la situación se volverá mucho peor. Podríamos estar ante un presunto delito de desobediencia a la autoridad judicial pero, si desaparece con los niños, habría que plantearse si estamos ante un secuestro penal en toda regla”. Y concluye: “Todo se complicaría hasta extremos infinitos lo que, sinceramente, no merece la pena”.
Mensajepor Invitado » Dom 30 Jul, 2017 2:34 pm
Conclusion, nunca te cases con un italiano.
Mensajepor Invitado » Dom 30 Jul, 2017 4:34 pm
Juana Rivas tendrá que devolver a sus hijos a su padre en Italia esta tarde, pese al "apoyo" de la Junta
La consejera de Igualdad y Políticas Sociales, María José Sánchez Rubio, ha mostrado su apoyo a Juana Rivas, a la que un juzgado ha ordenado la restitución de sus dos hijos a Italia con su padre, quien fue condenado por un delito de lesiones, al considerar que se trata de una situación "injusta".
En declaraciones a los periodistas en Sevilla, Sánchez Rubio ha afirmado que la situación en la que se encuentra la madre, quien ha asegurado que no entregará a los niños, es "terriblemente injusta" y se encuentra en un "momento crítico".
Ha informado que desde el Instituto Andaluz de la Mujer y la delegación territorial se está intentando conocer la situación familiar de la mujer y sus hijos para "que se pueda incidir en la decisión".
La consejera ha precisado que, aunque entiende que la justicia haya aplicado lo establecido legalmente, se trata de una legislación con un "punto duro", y ha añadido que "todos los textos legales deben adaptarse a esa realidad".
Ha recordado que desde Andalucía se defiende que se debe impedir que los condenados tengan acceso a la tutela de sus hijos, ya que los menores son "víctimas directas de la violencia de genero", por lo que ha defendido que se les escuche.
La titular de Igualdad ha admitido que la Junta no puede intervenir al no tratarse de un caso de desamparo del menor, y ha puntualizado que si fuera el caso, el Gobierno andaluz lo haría "sin problemas", con el respaldo de la Ley del Menor.
La jueza defiende que se debe impedir que los condenados tengan acceso a la tutela de sus hijos
Sobre este asunto se ha pronunciado también en las últimas horas la presidenta de la Junta, Susana Díaz, que a través de Twitter ha dado todo su apoyo a Juana Rivas "en su lucha para proteger a sus hijos" y ha subrayado que "los niños también son víctimas de la violencia machista".
Juana Rivas, vecina de Maracena (Granada) tuvo que escapar el pasado mayo de la pequeña isla italiana de Carloforte en la que vivía con su pareja y padre de sus dos hijos, de 3 y 11 años, tras estar sometida a una situación insostenible de violencia psicológica y física.
El Juzgado de Primera Instancia número 3 de Granada ha ordenado devolver a los menores a su padre en Italia antes de las 16:30 horas de la tarde de hoy. Por su parte, la Fiscalía ha trasladado que Juana Rivas debe cumplir la decisión judicial acordada.
Fuentes del Ministerio Público han informado a la Agencia EFE que la posición de la Fiscalía mantenida hasta ahora no ha variado durante la reunión. La institución sigue considerando que se habría producido un "secuestro" de los dos menores, de 3 y 11 años.
La Fiscalía ha añadido que cualquier medida tendente a sustituir la patria potestad de los menores debería ser adoptada. Se cumpliría, así, con la legalidad internacional ya que han sido los tribunales de Italia, país competente en este caso por ser lugar de residencia de los niños, quienes lo han dictaminado.
Mensajepor Invitado » Dom 30 Jul, 2017 10:18 pm
Que se cumpla la ley.
Mensajepor Invitado » Dom 30 Jul, 2017 10:31 pm
http://varonesunidos.com/
Mariano con Juana
Mensajepor Mariano con Juana » Lun 31 Jul, 2017 2:19 am
Juana Rivas, arropada por sus vecinas, muy emocionada, horas antes de desobedecer la resolución judicial que le obliga a entregar a sus hijos un año después de huir del hogar familiar.
¿Juana Rivas? O en San Telmo o en Moncloa
Aquí vemos a Juana Rivas, madre maltratada y rebelde, en paradero desconocido desde el miércoles, protagonista y símbolo de una piedad revolucionaria y transversal.
La imagen fue captada el martes cuando, tras protagonizar una emocionada rueda de prensa en la que anunció que no entregaría sus dos hijos al padre -condenado por maltrato en 2009-, recibió el apoyo de sus vecinos y de las televisiones. Luego vino “todo lo demás”.
La imagen representa una piedad titubeante en la que destacan el rostro roto de dolor de la madre y la devota asistencia de dos mujeres de larga cabellera. La masa circundante y la pancarta no se ajustan a los cánones clásicos de una piedad, pero valgan esta y otras excepciones porque en el caso subyacen la indignación, la impotencia y la mala conciencia ante la violencia de género.
Hablamos pues de la madre maltratada a la fuga Juana Rivas. De violencia de género. Del imperio de la ley. Y de un sentimiento de solidaridad catapultado desde la humilde Maracena (Granada) al Palacio de San Telmo y las escalinatas de Moncloa por el efecto volcánico de las tertulias del verano, cuando los programas del corazón se dormitan con abanicos de sandía y gajos de uva.
1.- Juana Rivas. Su versión de la historia ha sido profusamente jaleada: huyó hace un año del domicilio familiar en Cerdeña con sus dos niños y se ha echado al monte como los prófugos buenos de Serwood y Sierra Morena tras incumplir la resolución judicial que le obliga a devolver a los pequeños. Cuenta con el respaldo del pueblo y de Twitter: #YoSoyJuana. #JuanaEstáEnMiCasa.
2.- Violencia de género. Nos repugna y nos fascina por incomprensible y por familiar: 35 mujeres asesinadas en lo que va de año. Un maltratador no debe estar con sus hijos -con sus víctimas-, bien, pero si el concepto “maltratador” no está bien definido se convierte en un anatema e implica un automatismo más propio de la Reina de Corazones que de un Estado de Derecho.
Maltratador es el que maltrata, claro, y la expareja de Juana fue condenada a tres meses por “lesiones”. Damos por sentado que las penas se ajustan a la gravedad de los delitos -tres meses de prisión y un año de alejamiento- y coincidimos en que es importante decidir si un padre condenado por lesiones tiene o no derecho a ver a sus hijos. ¿Pero es éste el debate real o es el señuelo con el que se desvía la atención del asunto sobre la mesa: el respeto de las resoluciones judiciales?
3.- El imperio de la Ley. Dijo Juana Rivas: "Si la policía quiere venir a darme descargas eléctricas o con la porra no me va a dar miedo, yo voy a estar ahí". Y el pueblo aplaudió. Y la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, le ofreció asistencia letrada a través de Twitter, a lo Trump; a través de Twitter. Y Mariano Rajoy también aplaudió: “Hay que ponerse en el lugar de esta mujer. A las personas conviene comprenderlas y luego está todo lo demás”.
Se entiende que todo lo demás es la ley y que la empatía de Rajoy la condiciona la demagogia de las plazas, por más que para otros asuntos de Estado -que no vienen al caso- es el primer defensor del imperio de la ley.
Desde un punto de vista personal, individual y humano cualquiera “comprende” que una ciudadana, o un peatón, decidan matar al tirano o saltarse un semáforo asumiendo el riesgo que comportan sus actos. ¿Pero a nadie deja estupefacto que el presidente del Gobierno, o la presidenta de la Junta de Andalucía, no pidan a Juana Rivas que cumpla la resolución judicial? ¿Está bien entonces que un padre decida fugarse con sus hijos del domicilio familiar sin acuerdo previo o resolución judicial sobre la custodia?
4.- La piedad. La piedad y la solidaridad son sentimientos íntimos. Espoleadas por la muchedumbre y azuzadas en los platos, no son nada, son jolgorio e histeria, pereza intelectual y moral. Si Juana Rivas estuviese en mi casa, le animaría a cumplir con la resolución judicial y luchar por la custodia de sus hijos por los medios legales. Pero quizá esté en el Palacio de San Telmo o en Moncloa, donde prevalecen "todo lo demás".
Juana está en casa de Rajoy
Mensajepor Invitado » Lun 31 Jul, 2017 2:22 am
CARTAS A K.
Mi liberada:
El presidente del Gobierno tuvo el viernes un buen día. Aún se oía el eco de su comparecencia ante el tribunal de la Gürtel, que se saldó sin mayor daño del que se infligieron a sí mismos los abogados. Luego estaban las alentadoras cifras económicas. Las previsiones del FMI, alargadas hasta 2018, son que España será, por cuarto año consecutivo, el país desarrollado que más crezca. Crecimiento, caída del paro, estabilidad parlamentaria. El presidente también habló de Cataluña. No solo habló, lo que le es común, sino que actuó: el Gobierno recurrirá ante el Constitucional la nueva deslealtad articulada del gobierno autonómico. Y volvió a insistir en lo sustancial: "Decir que [Puigdemont] se va a saltar la ley no puede ocurrir". Luego alguien le preguntó por el caso de Juana Rivas. Y dijo: "Hay que ser conscientes de lo que le ha ocurrido a la mujer. Ha sido agredida dos [sic] veces. A las personas conviene comprenderlas y luego está todo lo demás". El caso de Juana Rivas es el caso de una mujer que se ha llevado a sus dos hijos, contra la ley que le obliga a entregárselos a su padre. El caso de Juana Rivas es el de esos vecinos granadinos, pero sobre todo fuenteovejunos y espartaquistas, que han empapelado comercios con la leyenda Juana está en mi casa. A los que se añade ahora el presidente del Gobierno. Hay que decirlo otra vez: el presidente del Gobierno en una declaración oficial. No el tuit de la desequilibrada, escritora también llamada, que escribe: "26 niños asesinados por su padre en un año durante el régimen de visitas". No esta frase inmortal de un editorial de la prensa socialdemócrata: "Independientemente de quién tenga razón, la justicia debe velar por el bienestar de los menores y las víctimas de violencia de género". No, ni siquiera, esta declaración de la primera matrona andaluza: "Todo mi apoyo a Juana Rivas en su lucha para proteger a sus hijos. Los niños también son víctimas de la violencia machista". No. El presidente del Gobierno. El que durante los últimos años no ha acudido a comparecencia pública en que no deba defender la ley. El que tantas veces se ha visto obligado a defender la presunción de inocencia de sus compañeros. "Nuestro primer adulto", como Espada lo llamaba el otro día, en el peligroso volapié del columnista. A las personas conviene comprenderlas. Parece que el presidente comprende bien a Juana Rivas y por lo tanto no insistiré. Pero ahora va a comprender a Francesco Arcuri, el padre de los hijos de Juana Rivas. Supongo que le bastará su palabra de hombre y de víctima como en el caso de Juana le ha valido su palabra de víctima y mujer.
Arcuri está ahora en Granada, hospedado en un hotelillo. Esperando a que se cumpla la ley y pueda reunirse de nuevo con sus hijos, a los que no ve desde mayo de 2016. En nombre del presidente del Gobierno de España le llamé y le pregunté: "¿Quién es usted?" A las personas conviene comprenderlas. Arcuri tiene 50 años y es genovés. Su padre, Camillo, es periodista. Publicó un famoso libro, Colpo di stato, sobre los peores años recientes de Italia: el golpe del príncipe Borghese y el caso Mattei. Ochentón, aún escribe febril. La madre trabajó casi siempre en la casa. Aunque ayudada por todos: los hijos crecieron familiarizados con el feminismo en teoría y práctica.
Francesco Arcuri vive de un pequeño hotel rural en Carloforte, en la Isla de San Pietro. Por lo que muestra Booking parece un lugar modesto y agradable. Este fin de semana la habitación valía 86 euros. De aquí se fue Juana Rivas con los niños, el 18 de mayo de 2016. A pasar unos días en España, dijo. Los dos se habían conocido en Londres, en el invierno de 2005. Algo más de un año después nació el primer hijo, Gabriel. Y una mañana de 2009, ya con calor, la primera y seria desgracia. Vivían entonces en Granada. Juana estaba al cargo de un pequeño negocio, una tienda de alimentación ecológica, y Francesco se ocupaba de la crianza del niño. Aquella mañana Juana había llegado a la casa después de una noche de farra. Discutieron. Hubo insultos recíprocos. No era la primera vez que todo aquello pasaba. Entrada la mañana, ya despiertos, siguieron discutiendo. Juana la emprendió a golpes contra algunas de las cosas de Francesco: su ordenador, un disco informático, unos auriculares. Él quiso limitar los daños y cuando trataba de arrancarle los auriculares, probablemente le lastimó la mano. Juana acabó por coger la puerta. Le dolía la mano y se fue a un hospital donde le diagnosticaron una lesión leve. Y donde le insistieron en que presentara una denuncia contra Francesco. Por la tarde, el padre sacó a pasear al niño. Su intención era acercarse a la tienda para ver si Juana estaba allí. No pudo llegar. Un policía de paisano lo paró en plena calle:
-¿Usted sabe por qué voy a detenerle?
-Perdone, pero no tengo ni idea de lo que me está diciendo.
El policía lo detuvo y lo llevó a comisaría. Pasó la noche en el calabozo y al día siguiente el juez lo dejó en libertad con cargos y le prohibió acercarse a Juana.
El juez no determinó su alejamiento del niño. Lo determinó Juana Rivas. La situación se le hizo tan insoportable que prefirió evitar el juicio y aceptar una condena de tres meses y un año de alejamiento. A las personas hay que comprenderlas. Era inocente, pero quería volver a ver a su hijo. Y tal vez, en un rincón no dicho de su corazón, pensó que quizá podría arreglarse con Juana. Aceptó la condena y lo que es peor, la culpa. Al poco tiempo los dos quebraron su orden de alejamiento. A fondo la quebraron. El 11 de enero de 2014 nació Daniel, el segundo hijo. El Derecho prevé dar una segunda oportunidad a la gente, porque imita a la vida. Pero no salió bien. En mayo de 2016 Juana se marchó de la isla con los niños. Lo necesito. Quiero estar un tiempo con mi familia. Volveré. En agosto le anunció que no volvería. En noviembre prohibió que padre e hijos tuvieran su habitual contacto por skype. Y presentó una denuncia por agresión contra Francesco. Esta denuncia que el presidente del Gobierno confunde irresponsablemente con un hecho.
Francesco habla desde un hotelillo de Granada. No tiene más planes que el de volver a ver a sus hijos. Adolfo Alonso, su abogado, militante socialista vasco y candidato al Congreso por Vizcaya en 2016, medita lo que dijo el viernes la secretaria de Igualdad del Psoe, Carmen Calvo, sobre el pacto parlamentario contra la llamada violencia machista y con la historia de Juana y Francesco golpeando su noble corazón de socialista igualitaria: "Que no vuelva a ocurrir que un padre condenado en firme por malos tratos pueda tener luego el disfrute de sus hijos en cualquiera de los formatos posibles". Medita el letrado Alonso cómo Carmen Calvo y él militan aún en el mismo partido.
El presidente del Gobierno está satisfecho. Tiene motivos. La economía. La estabilidad. Sería terrible que el presidente del Gobierno empezara a parecerse a esos histéricos que, sin ninguna grave preocupación en la vida, emprenden causas dictadas por el aburrimiento, el oportunismo y la frivolidad.
Y sigue ciega tu camino
Mensajepor Etiopia » Lun 31 Jul, 2017 9:25 am
LA REALIDAD DEL CASO “JUANA RIVAS”,
1º EL PADRE HA SIDO CONDENADO POR MALTRATO:
Fue condenado por un delito de lesiones y fue porque el padre aceptó ser condenado ya que no se le dejaba ver a su hijo. ¿No es esto coacción? ¿Qué hubierais hecho si os amenazan con no ver a vuestro hijo si no os declaráis culpables de algo que no habéis hecho? Esta es una práctica habitual en los Juzgados de Violencia de Género.
Actualizo este punto enlazando a la entrevista del abogado del padre: http://www.antena3.com/noticias/el-a...9ffd0d404.html
Añado que el delito de lesiones que se le imputó al marido, es del artículo 153 del Código Penal o lo que es igual: se le acusó de un delito menos grave. Esto se traduce que la "brutal paliza" que dicen algunos medios es realmente lesiones de menor gravedad o directamente sin lesiones. Más información de esto aquí: https://m.forocoches.com/foro/show...#post270579655
Y edito con nueva información sobre este episodio: CASO JUANA RIVAS. Padre NIEGA MALTRATO en 2009, ¡LA DENUNCIA LA PUSO ÉL!
2º ELLA QUISO VOLVER CON EL MARIDO Y ÉL ACEPTÓ:
Acordaron volver a estar juntos y tuvieron otro niño que ahora tiene 3 años (puede que sea el marido quien esté metido en una espiral de maltrato o “relación tóxica”).
3º EL PADRE FUE ACUSADO DE MALTRATO (de nuevo) Y NO SE HALLARON PRUEBAS:
Juana Rivas, volvió acusar a su marido (padre del niño) de maltrato con objeto de retirarle la custodia del niño. Esta vez el padre plantó cara, se mantuvo firme y un tribunal le dio la razón.
Sin embargo, Juana Rivas, obcecada con apartar a un hijo de su padre, interpuso un recurso ante la Audiencia Provincial de Granada. Pero la Audiencia dio la razón al padre y cito:
Añade la sentencia que, de acuerdo a las pruebas obrantes en los autos, los hechos alegados y los actos propios de la madre, así como del padre, todo ello en su conjunto, "permite concluir que la restitución no supone ni acredita que los menores queden expuestos a peligro físico o psíquico grave, ni a una situación intolerable".
Cuatro jueces, CUATRO, han visto el caso sin hallar ninguna prueba contra el marido.
LA JUSTICIA ESPAÑOLA (AUDIENCIA PROVINCIAL DE GRANADA) DA LA RAZÓN A LA JUSTICIA ITALIANA: LOS NIÑOS, CON EL PADRE.
4º JUANA RIVAS FUE ASESORADA PARA DENUNCIAR A SU MARIDO
“Al llegar a Maracena, Rivas pidió consejo sobre su situación y denunció a su pareja por violencia de género.”
¿Quién fue capaz de asesorarle semejante abominación? Recordemos que salió en TVE como una mujer denunció que desde servicios sociales le recomendaron hacer una denuncia falsa contra su novio para recibir ayudas, luego estas recomendaciones hechas desde la administración pública no son un caso aislado.
Que sepamos, su asesora y abogada a día de hoy es Francisca Granados, directora del Área de Igualdad del Ayuntamiento de Maracena.
5º LAS FEMINISTAS SE HAN LANZADO A TERGIVERSAR LA REALIDAD
Ya que quedó acreditado que el padre no es ninguna amenaza para su hijo, alguien creyó oportuno pedir ayuda a las feministas, que por lo que ellas llaman sororidad, tienen que apoyar a una compañera tenga o no razón.
6º EL PADRE ESTÁ DISPUESTO A TENER CUSTODIA COMPARTIDA CON JUANA RIVAS
Así es, aún con todo el padre está cansado y sólo quiere poder ver a sus hijos, de acuerdo con lo dicho por su abogado en Espejo Público, quien se mostró manifiestamente disgustado porque desde las instituciones (Susana Díaz) y los medios de comunicación se esté defendiendo a una secuestradora.
7º JUANA RIVAS ES UNA SECUESTRADORA
Esto debería ser innecesario decirlo, pero las feministas, apoyadas por los medios de comunicación transmiten que es una “madre coraje”, cuando es falso. Juana Rivas es una secuestradora que responde a la buena voluntad de un padre desesperado llevándose a los hijos de ambos ¡y quién sabe si no los acabará matando! (algo que ocurrió en el caso de Mireya Agraz en junio de 2017)
Por tanto, SE RUEGA que quien tenga información sobre su paradero se ponga en contacto con la Policía Nacional o la Guardia Civil a través de los siguientes números:
- 091 (Policía Nacional)
- 062 (Guardia Civil)
Mensajepor Invitado » Lun 31 Jul, 2017 10:50 pm
Pues vaya pajarraca!
El TC rechaza paralizar la orden judicial de entregar a los hijos de Juana Rivas
El Constitucional considera prematuro el recurso de amparo de la mujer, que sigue en paradero desconocido con los menores que trajo de Cerdeña.
El Tribunal Constitucional ha acordado no suspender cautelarmente la orden de la Audiencia Provincial de Granada a Juana Rivas de entregar a sus dos hijos, de 3 y 11 años, a su padre italiano y residente en la isla italiana de Cerdeña.
Los abogados de Rivas han presentado esta mañana en el TC un recurso de amparo en el que solicitan como “medida urgentísima”, sin oír ni al fiscal ni al padre, la suspensión de la ejecución de la sentencia de la Audiencia, que obliga a la mujer a entregar a sus hijos a su exmarido, condenado hace ocho años a tres meses de prisión por un delito de maltrato a Rivas.
La mujer debía haber entregado a los niños el miércoles de la semana pasada. Sin embargo, desobedeció la orden judicial y desde entonces se encuentra en paradero desconocido.
En una resolución de la que es ponente la vicepresidenta del TC, Encarnación Roca -experta en derecho de familia- la Sección Tercera del Constitucional no ha admitido a trámite el recurso de amparo al considerarlo prematuro: Rivas interpuso un recurso ante la Sala Civil del Supremo y ha ido al TC sin esperar a que se resuelva. Al rechazar la demanda de amparo, la medida cautelar corre igual suerte.
Mensajepor Invitado » Lun 31 Jul, 2017 11:00 pm
Podemos denuncia "violencia institucional" en el caso de Juana Rivas
"A pesar de todos los dispositivos jurídicos que existen para proteger situaciones de este tipo, Juana ha tenido que ocultarse y refugiarse al amparo de redes feministas", lamenta la formación, que pedirá explicaciones al respecto en la Comisión de Justicia e Interior del Parlamento andaluz.
Mensajepor Invitado » Lun 31 Jul, 2017 11:35 pm
Concentración de apoyo a Juana Rivas, a la que le piden que devuelva sus hijos a su maltratador
Juana Rivas se niega a entregar a sus hijos
la Sexta Noche" 29-07-2017: #L6NJuanaLucha Juana Rivas
Mensajepor Invitado » Lun 31 Jul, 2017 11:41 pm
Soy Juana Rivas
Mensajepor Invitado » Mar 01 Ago, 2017 3:26 am
Habla el hombre a quien la madre granadina no le entregó a sus hijos
Francesco Arcuri, padre de los niños de Juana Rivas: "Siempre he estado abierto a la custodia compartida"
Él da ahora una versión distinta de los hechos que constan en la denuncia
El entorno de Juana Rivas rechaza el ofrecimiento de custodia compartida
"Nunca le he pegado". Francesco Arcuri, sorprendido ante la trascendencia de su caso y "siempre dispuesto a la custodia compartida" de sus dos hijos, fruto de su relación con Juana Rivas, corrige una verdad judicial que lo condena por maltrato: fue una aceptación de conveniencia -contra el criterio de su abogado de entonces- para poder seguir viendo a su hijo. Hay una sentencia que establece que a las 5'30 de la mañana del 7 de mayo de 2009, cuando Juana Rivas regresó al domicilio que la pareja compartía entonces en Granada "y al pedirle explicaciones de dónde había estado esa noche, la ha golpeado repetidamente cuando la misma intentaba entrar en la habitación, causándole lesiones que han necesitado de asistencia facultativa".
Francesco, que dice estar viviendo una situación "muy triste", ahora se arrepiente de haber aceptado esa versión de aquel fatídico día de mayo que en el momento actual pesa, con una condena por unos hechos que en su relato a EL MUNDO, en un español correcto, matiza y corrige: "Ella regentaba una tienda de alimentación ecológica. Salía casi todas las noches. Aquella madrugada, al volver, puede usted suponer cómo, le dije que se acostase en otra habitación, pero ella me golpeó y se puso a dormir en el mismo cuarto. Al levantarse para ir a la tienda, entre insultos, muy enfadada, me decía que 'no sirves para nada', entró en la habitación donde yo tenía mi ordenador, donde me comunicaba con Italia, y empezó a romper cosas. Yo se las quité de la mano y ella se fue a la tienda".
Horas después, "cuando le di el desayuno al niño, salimos a dar un paseo, íbamos para la tienda..." una persona de paisano se acercó a Francesco. "Se identificó como policía. Me dice '¿sabe por qué estoy aquí?'. Pues no se me ocurre nada y entonces me dice que Juana me ha denunciado por malos tratos". De allí, en coche al calabozo. Una noche y, a la mañana siguiente, "esposado junto a otras personas" comparece en el Juzgado asistido por un abogado de oficio, no aceptó los hechos y salió con una orden de alejamiento. "Fui con la Policía a recoger mis cosas" pero en el domicilio de la pareja no le abrieron la puerta: "¡Abran, Policía!", decía el agente, pero al otro lado de la puerta solo se escuchó al niño: "¡Papi, Papi...!"
Aconsejado por la Policía, presentó denuncia, buscó abogado particular. "Nuestra estrategia era decir la verdad" en el juicio del 26 de mayo donde debían sustanciarse las dos denuncias cruzadas por la pareja, pero en la espera "le pregunté a mi abogado qué posibilidades tenía". Todas las posibilidades estaban abiertas, según el letrado, y fue entonces cuando Arcuri se decidió por un acuerdo de conformidad que lo condenó a tres meses de prisión, unos antecedentes sobre los que gira la estrategia de Juana en su litigio por los niños.
Porque tiempo después, en un clima de mutuo entendimiento, "Juana vino de vacaciones a Londres, donde yo residía entonces, con Gabrielle", el mayor de los pequeños. Y la pareja reanudó la relación. Ya conocían Carloforte, un pequeño pueblo de una pequeña isla del sur de Italia. "A ella le gustaba" y el italiano decidió regentar allí un pequeño establecimiento de turismo rural. La convivencia se había restablecido, nació un segundo hijo, el negocio funcionaba, no había desavenencias, salvo... "Yo cuidaba del negocio y de los niños. Ella salía casi todas las noches". En el panorama que dibuja Francesco, Juana no colaboraba en las tareas: su falta de colaboración "me obligó a contratar a otra persona" para limpieza y gestión del hotelito. La prioridad de Juana era "un curso online de terapia transpersonal, para el que sacó sin mi conocimiento 2.000 euros de la cuenta bancaria".
La separación y las denuncias
Para entonces, la relación había vuelto a deteriorarse. Pero sin tensiones. Francesco asegura que la separación estaba en el horizonte de la pareja, pero en un escenario de entendimiento mutuo en el que Juana comunicó que viajaría a España con los menores. Lo hizo el 18 de mayo de 2016. Hacia finales de junio, cuando se acercaba la fecha de regreso, "me dijo que se encontraba mala del estómago, que no se sentía con fuerzas para viajar. Le dije que me enviase un certificado médico y yo cambiaría en Italia la fecha de los billetes". Lo hizo y los pasajes aéreos pasaron al 15 de julio.
Pero en los días previos nuevamente Juana comunicó que no encontraba bien. "Ahí, empecé a preocuparme y me ofrecí para ir yo a España a por los niños". Juana lo tranquilizó, siempre en un escenario en el que las conversaciones telefónicas con ella y los niños eran diarias.
Hasta que a primeros de agosto recibió "un correo electrónico" en el que la madre le comunica que no va a regresar a Italia. Francesco entonces inició los trámites judiciales con una denuncia por sustracción de menores y otra para solicitar la custodia. El padre italiano asegura que en ese momento desconocía "porque no me lo dijo" que estaba denunciado otra vez por malos tratos. Seguía hablando por teléfono con los niños "a través del portátil de Juana". Hasta noviembre, un día en que el mayor en una de esas conversaciones le dijo "Papi, tú no te estás comportando bien". Ya no hubo más contacto, aunque "yo llamaba todos los días", sin respuesta.
La versión de Francesco, obviamente, choca con la denuncia que el 12 de julio de 2016 presentó Juana ante la Guardia Civil de Maracena: amenazas, insultos, vejaciones y agresiones desde 2013. Un clima, el que describe Juana, que dibuja a Arcuri como controlador de la vida de ella, impidiéndole el acceso a Internet y la relación con otras personas, además de acusarla de mala madre. En la denuncia, además, Rivas relata un caso de agresión cuando Arcuri "la cogió del cuello delante de un amigo", Stefano A., un episodio sobre el que el padre italiano expresa su sorpresa cuando el periodista lo comenta: "'Jamás. Stefano es mi amigo, sí. Pero tengo documento de él" -como de hasta una quincena de especialistas y amigos de la pareja- "que me califican como buen padre. Me entero por usted de que Juana lo ha puesto como testigo de una agresión que no ha existido".
Ante el volumen que ha adquirido el caso, Francesco se muestra sorprendido de que hasta el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, se haya expresado: "Me duele mucho, porque no sé que tiene que ver esto con la política. Son cuatro los jueces que me han dado la razón y han sido jueces españoles que han protegido mi derecho de padre". La Convención de La Haya sólo expresa la reserva del peligro para los menores "pero los han monitorizado psicólogos y han visto que no existe peligro".
El pasado miércoles Francesco acudió al punto de encuentro donde la madre debía entregarle a los pequeños. "Sí, sabía que podía pasar lo que pasó". La madre no se presentó y está en paradero desconocido. A la espera del desenlace, el italiano vive en un hotel, sin pisar la calle más que para lo necesario: "No tengo miedo, pero sí voy con los ojos abiertos", ante una hipotética reacción agresiva por parte de algún viandante.
Mensajes: 19249
Mensajepor Assia » Mar 01 Ago, 2017 3:33 am
Como detesto con todas mi fuerzas a este ''pueblo de pan y circo'' Ahi, salen a la calle tomando posicion por 1 de los lados sin saber la parte que lleva la razon y sin ninguna informacion que carezca de credibilidad. HALA, queremos salir en la TELE...
Mensajepor Etiopia » Mar 01 Ago, 2017 10:13 am
Víctimas, verdugos y viceversa
Sufrimos un juicio paralelo en donde la verdad no importa mucho
31 JUL 2017 - 13:15 CEST
Soy el abogado de Francesco Arcuri. Cuando comencé pensaba que era el abogado de “un hombre”, lo cual ya era un mal presagio, por género y por extranjero; después pensé ser el abogado del “monstruo del lago Ness”, porque se me vino encima una campaña de género feminista, a partir del maltrato contra la mujer, basada nada menos que en una resolución de conformidad del año 2009; y por último era el abogado de “David contra Goliat”. Y ya no había nada que hacer.
He intentado reducir los hechos al campo del Derecho, pero desgraciadamente esto no ha interesado gran cosa y me he visto metido en los famosos juicios paralelos en donde la verdad no importa mucho.
He venido manteniendo una postura estrictamente legal, y desde la legalidad confío en que, como mi cliente, yo mismo y los jueces de Granada hemos venido soportando una gran presión, otros operadores y tribunales la soporten, especialmente el Tribunal Constitucional, y haga su trabajo sin estar condicionado por calendarios exprés mediáticos.
Siempre hay fe para el milagro, por supuesto, en un caso que no terminará aquí. A nadie le va a importar la versión de los hechos de mi cliente; es el hombre, es extranjero, es el maltratador, está solo frente a una maquinaria de pancartas que cuesta dinero, ruedas de prensa que pueden costar dinero público (de hombres y mujeres), manipulaciones, olvido de la legalidad, justificación de un doble secuestro de menores, comprensión de una actuación injustificable bajo todos los puntos de vista, y el ataque al Estado de derecho. Todo ello se verá normal. “Somos los buenos”, se pensará. “Hemos hecho lo que toca, por favor, cómo se van a devolver esos hijos que no quieren volver”.
Claro, no importará que no quieran volver a Italia, porque nadie pensará que quizá no quisieron venir a España o no fueron preguntados, omitiremos un doble secuestro de unos niños, olvidaremos como sociedad que unos niños pueden ser manipulados y no importará que estemos creando una vía para el incumplimiento sistemático de las resoluciones judiciales de restitución.
Si esto es legítimo, admitamos que es legítima la actuación catalana a favor del referéndum obviando el cumplimiento de las resoluciones judiciales, y admitamos que es legítimo que se lleven a niños españoles a países árabes y no sean devueltos. No somos Europa ante algo cotidiano porque no nos importa mucho el Estado de derecho. ¡Victoria! No se restituirán los niños a Italia. Y se cambiará una gran falta a la verdad por un argumento sobre el interés de los menores prefabricado después de no ver a su padre.
Seguiremos, con o sin Tribunal Constitucional, y las pretendidas víctimas serán verdugos y los pretendidos verdugos serán las víctimas.
Así no, ni como abogado ni como ciudadano ni como hombre no machista cuyo género, mi género, reivindico con orgullo en estos momentos de persecución. Se habrá cometido por la sociedad, una gran injusticia.
https://politica.elpais.com/politica/20 ... 12361.html

References: resolución 
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 artículo 153
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