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Timestamp: 2018-03-18 05:04:11+00:00

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Unesco getafe cuaderno 4 by UNESCO Getafe - issuu
MUJERES INMIGRANTES En los municipios del Sur de la Comunidad de Madrid
Un acto de reconocimiento Ahora más que nunca están sobre el tapete comentarios y reflexiones sobre las mujeres inmigrantes. Por una razón; porque está teniendo lugar una creciente feminización de la población de origen extranjero; quienes, por efecto de la crisis, abandonan este país y retornan al de origen o se dirigen a otros países, son según estadísticas, bastante más hombres que mujeres. Pero hay una segunda razón: se está produciendo una creciente visibilización de las mujeres inmigrantes. Hasta hace bien poco de lo que se hablaba era de su invisibilidad. La población femenina inmigrante era una población sumergida, oculta, desconocida, invisible. Cuando en realidad y en muchos casos era sobre las mujeres inmigrantes sobre las que descansaba la mayor parte del peso y la responsabilidad de sacar adelante la familia y conducir con éxito el respectivo proyecto migratorio. Lo que pretende este cuaderno no es sino sacar a la luz la situación de las mujeres inmigrantes y generar un movimiento de simpatía, afecto y estima de la labor que cumplen, las tareas que asumen y la dedicación con que se consagran a labrarse un futuro mejor. Por eso este cuaderno es un acto de reconocimiento. Por eso y porque, frecuentemente, son las mujeres, entre la población inmigrante, mucho más presentes que los hombres en los barrios, los centros escolares y la vida cotidiana de las ciudades, las que activan y empujan los procesos de integración (o acomodación) en las sociedades de acogida.
CUADERNOS UNESCO GETAFE. N.° 4
Puestos a reconocer, toca agradecer a cuantas personas han participado en este cuaderno para ayudar a llevar a cabo una aproximación a la situación de las mujeres inmigrantes. A quienes forman parte de la Mesa de la Convivencia de Getafe y han ofrecido sus testimonios o han escrito sobre normas de extranjería y genero o la
Junta Directiva y Comisiones Presidente de Honor: César Navarro de Francisco Presidente: Martín Sánchez González Vicepresidente: Alberto Guerrero Fernández Secretario: Sebastián Carro Sánchez Tesorero: Carlos Martín de Sancho Director General: José Manuel Castellano Rivera
salud de las mujeres inmigrantes. A los ayuntamientos del Sur “invitados” y que han accedido a relatar alguna de las buenas prácticas que se desarrollan en sus respectivos municipios. A Angeles Solanes, que pasa por ser una de las mejores expertas del país en estas materias y que nos ha regalado un articulo de esos que los que escriben suelen citar entre las referencias bibliográficas. Y a María Eugenia Rodriguez Palop, que hace unos meses dirigió unas jornadas en la Carlos III sobre mujeres migrantes en un mundo globalizado, por sus buenos consejos y la excelente contribución de un equipo del Grupo de Estudios Feministas del Instituto de Derechos Humanos “Bartolomé de las Casas” de la Universidad Carlos III. José Martí decía que hacer es la mejor manera de decir. En Getafe el Plan de Inmigración actualmente vigente concluye este mismo año 2012 y ya se ha anunciado que para final de año habrá que tener a punto el que rija a lo largo del periodo siguiente. El que está ahora en vigor no sólo incluye en su plan de actuación medidas que garantizan la perspectiva de género sino acciones concretas referidas a las mujeres inmigrantes y de las que se hacen responsables no solo la Delegación de la Mujer sino otras delegaciones municipales y movimientos asociativos. Dentro de unos meses, probablemente, se iniciará un proceso de participación ciudadana para la elaboración del próximo Plan, en el que la perspectiva de género deberá atravesar -como si fuera un pincho moruno- todo el texto, los principios, los objetivos, las medidas y la evaluación. Nos hará felices saber que hemos contribuido, con este cuaderno, aunque sea de manera muy modesta, a ese proceso participativo.
Vocales: María de la Cruz Rodríguez del Cerro María Luisa Fernández Gabriel Navarrete Martínez José Fariña Tojo Santiago Fernández González Francisco Javier Rivas Fernández Vocal en representación de los Socios Protectores: Juan José Brunet, representante del Centro Superior de Estudios Universitario La Salle de Madrid
Comisiones de Trabajo: – Educación Ciencia y Tecnología – Cultura y Patrimonio – Comunicación, Información y Desarrollo de Imagen – Derechos Humanos – Cooperación Internacional – Medio Ambiente Urbanismo y Vivienda – Juventud y Deportes – Programación Presupuesto y Captación de fondos
SUMARIO UN ACTO DE RECONOCIMIENTO
Fotografías La fotografía de portada obtuvo el primer premio de la categoría B (de 13 a 17 años) en el I Concurso de Fotografía Infantil y Juvenil “Revelando los colores de Sanse”, cuya autora es Laura Bizú Herrero y que se celebró en marzo/abril de 2011. Agradecemos al Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes (Madrid) y a la autora la autorización para publicarla en este Cuaderno. Parte de las fotografías que ilustran el artículo de Ángeles Solanes pertenecen a la muestra “Mujeres inmigrantes en España: 5 miradas”, organizada por la Federación de Mujeres Progresistas y forman parte de las acciones del programa “Intemigra De la Acogida al Diálogo”, financiado por la Dirección General de Migraciones y el Fondo Europeo de Integración.
ESCRIBEN MUJERES REPRESENTANTES DE ENTIDADES EN LA MESA DE LA CONVIVENCIA DE GETAFE
Isi Curieses, Anna Gatowska, Ofelia Mendoza, Marisol Herrero Traslaviña, Carmen Villarroya López y Patricia Moreno Corral
COLABORACIONES • Derechos Humanos y mujeres inmigrantes: la lucha por la igualdad Ángeles Solanes. Instituto Universitario de Derechos Humanos. Universitat de Valencia • El cuidado ¿un derecho social o un trabajo precario? El caso de las mujeres migrantes Elena Laporta Hernández, Aurora Gonzálvez Conde, Samara de las Heras Aguilera. Grupo de Estudios Feministas. Instituto de Derechos Humanos “Bartolomé de las Casas”. Universidad Carlos III • Las mujeres y la normativa española de extranjería Cristina Villoldo Salvatella. Fundación Tomillo • La salud de las mujeres inmigrantes Raquel Millán Susinos. Trabajadora Social. Centro de Salud El Greco y Jun de la Cierva • Buenas prácticas en municipios españoles Javier Angulo Uríbarri. Centro UNESCO Getafe
MUNICIPIOS DEL SUR • Análisis estadístico. La población femenina inmigrante en los municipios del Sur de Madrid • Alcorcón. Clases de lengua y cultura española para mujeres, una buena práctica • Fuenlabrada. Mujeres migrantes en el programa municipal de atención integral a mujeres víctimas de violencia • Móstoles. IIº Foro de Mujeres Inmigrantes. VI Semana Municipal contra la Violencia de Género • Valdemoro. Espacio de Encuentro “EntreMujeres”. Historias con sabor a Ecuador
Y ADEMÁS Bases de los Premios “Acercando Culturas 2012” del Centro UNESCO Getafe.
Trabajo con personas inmigrantes desde hace mucho
Trabajo con personas inmigrantes desde hace muchos años. Y hay algo que destaco por encima de todo en mi relación con todas ellas: a pesar de la pertenencia a lugares tan diversos, hay muchos más elementos comunes (y que pueden hacer posible el diálogo que no llega) que elementos que nos separan (provocando la dificultad en la convivencia). Esto es especialmente relevante si hacemos referencia al género; los roles de género construyen identidad en todas las culturas. Y en todas las culturas el rol que tradicionalmente se asigna a la mujer hace que nos encontremos siempre en la necesidad de hacer doble o triple esfuerzo para alcanzar nuestras metas, metas tantas veces silenciadas. Pero ¡lo hacemos!, tomamos la palabra, luchamos por hacernos visibles, aun con muchas pérdidas, para algunas, incluso, la pérdida de la vida. Y porque lo hacemos quiero destacarlo hoy recordando a mujeres a las que atiendo y que no puedo mencionar sus nombres, pero luchan cada día por crecer y sentirse PERSONAS pese a quien pese; por llevar dinero a casa; porque sus hijos tengan un futuro… A todas esas mujeres que se reúnen y colaboran cada día porque la participación ciudadana también es cosa suya, en las asociaciones, en la misma mesa de convivencia, en las parroquias, en las distintas iglesias, en las comunidades de vecinos. Y, cómo no, a las trabajadoras sociales, mayoritariamente mujeres, que hoy si-
guen ejerciendo su profesión aun en condiciones adversas. Isi Curieses Trabajadora Social de ASTI Me gusta hablar con el corazón
A mi siempre me gusta hablar con la verdad que sale de mi corazón y es con este corazón con el que hoy escribo. Crecí muy lejos de Madrid, en un lugar lleno de bosques, lagos y nieves invernales... hasta que un buen día cogí mis maletas, atravesé Europa y llegué a este país tan distinto, en donde los lagos y las nieves se retrasan y en el lugar de los bosques solo queda sitio para esta luz cegadora que todo lo llena. Soy una mujer. Las estadísticas o el vocabulario burocrático, dirían que soy una “mujer emigrante “pero yo prefiero decir sencillamente que soy” una mujer valiente”. Vine de un país del Norte en donde se me había educado en la cultura del esfuerzo, la tenacidad y el trabajo bien hecho...esto me sirvió muchísimo para salir adelante y buscarme un sitio, sitio que luego fui enriqueciendo con la nueva cultura, la del lado cálido del sur con sus otras formas de interpretar el tiempo, las relaciones, el trabajo, los horarios... ¡tantas cosas¡ Tenía un freno importante, el idioma me supuso una gran dificultad y al mismo tiempo un gran desafío pero como quería convivir, descubrir la otra cultura y hacerme un hueco de pleno derecho en
Anna Gatowska Casa de Polonia en Getafe La integración va avanzando
En estos años hemos dado un salto muy grande en la composición de la población española. Se ha perdido el miedo a lo diferente. Ahora ya no resulta extraño ver por las calles gente de cualquier origen, probar comida o frutas de lugares remotos, vestimenta variada… el conocimiento de los inmigrantes y sus culturas ha enriquecido España. En los noventa se produjo ese gran movimiento mi­gratorio, sobre todo entre las mujeres latinas.
Yo me adelanté en el tiempo. Me tocó salir de mi país en 1983. No era de las primeras inmigrantes que llegaban a ese pueblo llamado Long Beach; era de esas cientos de miles. Pero cuando llegué a este país me sentía una de las primeras. En ese mes de febrero de 1985 pasé mi duelo de desarraigo de mi anterior entorno. Fue muy duro psicológicamente. Experimenté lo suficiente como para tener la enorme necesidad de acompañar y estar con las personas que llegan dejándolos grandes sueños de su vida empezados o a medias. Para darle sentido a sus vidas ya que, cuando te falta lo más básico, sientes que poco puedes perder; echas en falta ese todo que son los padres, los hermanos… ese contexto que nada ni nadie puede reemplazar. No todo es negativo. La integración va avanzando. ¿Será que la crisis nos va uniendo más y nos ha hecho perder esos miedos? ¿O fue el Mundial de Sudáfrica que nos ha unido a todos como españoles? Ofelia Mendoza Asociación Guaymuras Equilibrando la balanza de los géneros
En el mes de diciembre de 2009, un grupo de colombinas residentes en Getafe, con más de diez años de experiencia en diversas ONG y acción social, algunas nacionalizadas desde hace mas de 40 años, otras en proceso de nacionalización y otras con más de dos años de residencia legal en España, ante la situación de crisis ue empezaba a calar fuertemente en el colectivo inmigrante, deciden unir competencias para trabajar en pro de la inserción laboral de los inmigrantes, de un nuevo modelo de economía social, por la integración. Durante estos casi tres años se han realizado diversas actividades en el ámbito intercultural.
mi nuevo entorno, me puse a ello y fui rompiendo las barreras. Me fui adaptando, haciendo amigos, empecé a sentir lo Español como propio y no tardé en descubrir que “mis dos países” tenían mucho en común...su mismo gusto por la vida, su pasión por los grandes ideales, etc... Nada me ha sido fácil, nada me lo han regalado...penas y alegrías las he vivido con mi experiencia de estas dos culturas que tanto amo, junto a mi marido y compañero de esfuerzos, mis hijos, mis amigos Españoles, mi barrio. Todo lo que he ganado y construido está aquí y tiene su raíz allí. Mis padres y mis abuelos crecieron y vivieron en Polonia, mis hijos y si Dios quiere mis nietos, crecerán en España, así que yo la ”mujer emigrante” me doy cuenta de que soy un puente entre los países y las culturas... no solo el puente...el río, el camino, el corazón mismo de este viaje de ida y vuelta que nos hace ciudadanos de esta tierra. Por algo soy mujer y por algo emigré un día, porque soy valiente y... porque soy capaz de echar a andar por el camino quedándome con lo mejor de todo lo que encuentro.
Actualmente, y con el apoyo de la Obra Social “La Caixa”, se ejecutara el proyecto “Equilibrando la balanza de los géneros” que pretende contribuir con la reducción de la desigualdad entre as mujeres y los hombres. Se buscará potenciar una clara conciencia y comprensión del significado de a conducta personal con respecto a la desigualdad y favorecer relaciones más iguales, con mujeres y hombres de edad adulta, residentes en Getafe. Como es sabido, los prejuicios y los estereotipos son conductas aprendidas dentro de la cultura. El proyecto se centrará en intervenir en los ámbitos socioculturales más representativos para la persona, como son el entorno familiar, laboral y algunos de los productos culturales relevantes por su tradición como la canción y los refranes populares. Marisol Herrero Traslaviña Casa de Colombia en España. Getafe
Manuela vino a Madrid en 1959, desde un pueblo de Valladolid, tenía 17 años. Entró a servir como interna en una casa, hasta que la echaron porque su embarazo era evidente. Volvió al pueblo pero no pudo aguantar la vergüenza que sentía su familia, ni los reproches. Nada sé de cómo logró subsistir en Madrid hasta que tuvo a su hija, después se casó con un viudo que tenía 2 hijos y vivió en una chabola en la ladera del arroyo Abroñigal, junto a la Plaza de Toros de Ventas. En aquella chabola llegaron a vivir hasta 16 personas, entre mayores y niños, porque Manuela acogió a dos de sus hermanos y a una hermana que se vinieron del pueblo buscando una vida mejor. No hace tanto de todo aquello, unos 50 años. Hoy los tiempos y las circunstancias
son diferentes, en algunas casas siguen sirviendo mujeres, la mayoría extranjeras, conozco a algunas y sus historias son bastante parecidas. Lo que más me preocupa es que entonces no se oía “los madrileños primero” pero ahora se oye “los españoles primero”. Carmen Villarroya López (Unión General de Trabajadores Getafe) Puedo sentirme afortunada
Cuando pienso en las palabras “mujer, inmigrante” me vienen a la memoria los rostros de tantas mujeres con las que he tenido el placer de compartir mi trabajo… Soy trabajadora social, y desde la institución en la que trabajo, Cruz Roja, cada día acompañamos, sentimos, escuchamos… historias de vida que son un reflejo de la mujer luchadora, superviviente. La mujer, además suele ser también madre, esposa, compañera, amiga... En el caso de las mujeres inmigrantes, implica traer de su país de origen proyectos, ilusiones de mejora, (en muchos casos rotos, por la difícil sociedad en la que vivimos), y dejar allí padres, hermanos, hijos... Y es que, más allá de la gestión de recursos y/o ayudas sociales, me siento más afín a la idea de prestar a la mujer la atención que necesita, desde la cercanía, la empatía, la escucha… Esto suele favorecer el proceso emocional de ajuste a las nuevas situaciones y sociedad que nos está tocando vivir. Puedo sentirme afortunada (y creo que hablo también en nombre de algunas compañeras) por dedicar mi tiempo a los/ as demás, y conocer personas y mujeres tan especiales. Patricia Moreno Corral Cruz Roja Getafe
DERECHOS HUMANOS Y MUJERES INMIGRANTES: LA LUCHA POR LA IGUALDAD ÁNGELES SOLANES
Abordar de forma sintética un tema tan amplio como el de los flujos migratorios desde el enfoque de los derechos humanos, supone asumir la dificultad de ofrecer respuestas o alternativas que vayan más allá de una mera exposición descriptiva. Si a ello se une la especificidad del enfoque de género, nos adentramos en un análisis en el que se solapan cuestiones de gran calado jurídico que afectan a los derechos de las mujeres como colectivo y al de las migrantes en particular. Este estudio resulta, con todos los obstáculos que puede conllevar, ineludible si se tiene en cuenta que las estimaciones de las migraciones globales, desde 1960 hasta la actualidad, evidencian que las mujeres inmigrantes representan aproximadamente la mitad de los migrantes mundiales. Sin olvidar la existencia de una gran cantidad de mujeres que desde una perspectiva estadística son, a todos los efectos, invisibles. Si además a los límites de las estadísticas se une la difícil delimitación de las migraciones irregulares y la invisibilidad de las mujeres por las comúnmente denominadas legislaciones de extranjería, entonces el porcentaje de inmigración femenina puede considerarse mucho mayor y por ende de significativa relevancia (Pla y Die 2006). Sin perder de vista que los diferentes procesos migratorios, con sus especificidades, son producto de múltiples factores, puede afirmarse que la combinación de los diferentes
elementos concurrentes, tanto en los países de origen como en los de destino, afecta de distinta forma a las mujeres y a los hombres. Ciertamente, en la decisión de emigrar hay aspectos que son determinantes y coincidentes en ambos grupos, como la falta de oportunidades económicas y las expectativas de mejora, pero también otros, como las presiones sociales y familiares o la discriminación de género, que impactan especialmente en las mujeres. En las migraciones femeninas se ha pasado de una situación de invisibilidad de las mujeres migrantes, a un discurso sobre la feminización de las migraciones. En este contexto se ha insistido en la idea de que las mujeres han de ser vistas como actores claves e independientes en el proceso migratorio. Sin embargo, ello no ha significado la superación de estereotipos como los que mantienen que la migración
masculina es básicamente laboral, mientras que la femenina es más dependiente y pasiva, como en el caso de la reagrupación familiar, o la vinculada al ámbito de la prostitución (Oso 2008, 561-562). En esta realidad en la que la mujer migrante ha sido muchas veces invisibilizada, relegada a un segundo plano o, mas recientemente, revindicada como protagonista, ha confluido lo que la doctrina ha denominado la triple discriminación (Parella 2003) o discriminación múltiple de la mujer inmigrante. En efecto, por centrar nuestro análisis, conviene resaltar que al menos en cuanto “mujer” (término que en sí mismo ya no da cuenta de la heterogeneidad interna de este colectivo, ya que su presencia está diseminada en el seno de los grupos dominantes y los grupos afectados) está condicionada por la “brecha de género”. La situación de las mujeres aparece estructurada
Propietaria del locutorio de Bellavista, Sevilla (Foto: Elisa González Miralles).
torio español se sitúa en torno al 12.1% de la población empadronada (más de 5,7 millones de personas), es decir, en un proporción muy semejante a la de otros países europeos que han sido tradicionalmente receptores de inmigrantes, convirtiéndose en el segundo Estado miembro de la Unión Europea (UE-27), tras Alemania, por número de residentes extranjeros (Moreno y Bruquetas 2011, 13). Es más, hasta el 2006 la inmigración podía considerarse el primer factor de crecimiento de la población, ocho de cada diez nuevos habitantes eran extranjeros (Izquierdo 2006, 17). Siendo significativo el volumen, también lo es, además, el hecho de que este crecimiento de la inmigración en España se ha producido en un período de tiempo reducido. Así entre 1995 y 2005 España se situó entre los principales receptores de inmigración a nivel mundial, junto a países como, por ejemplo, Estados Unidos (Naciones Unidas A/60/871 2006, 31). En el caso español, el conjunto de los extranjeros extracomunitarios que no tenga un régimen jurídico más favorable estarán sujetos a lo previsto en la ley orgánica de derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración so-
por el sistema de sexo/género que les asigna un papel subordinado tanto en las sociedades de origen como en las de destino. Así al hablar de mujeres inmigrantes hay aspectos que encuentran una correspondencia con las mujeres autóctonas, pero también otros que van unidos a su propia especificidad. La diferencia de género no es, por tanto, previa a la estructura social, sino una “diferencia de resultado”, el cual presenta una combinación de desigualdades reforzadas en el caso de las mujeres inmigrantes, cuya subordinación está atravesada por una específica invisibilidad social y laboral, que va unida a la exclusión de la participación (Maqueira 2006, 41-42). En cuanto “inmigrante” (cuyo colectivo aunque se refiera específicamente a las mujeres tampoco es homogéneo) la mujer es un sujeto jurídicamente sometido a la conocida como ley de extranjería. De ahí la necesidad de concretar este trabajo desde un determinado ordenamiento jurídico, por ejemplo, el español para radiografiar la visión y posición en el que éste coloca a las mujeres inmigrantes. Estudiar este supuesto es especialmente interesante si además se toma en consideración que el porcentaje de extranjeros en terri-
Sólo así lo lograremos (Foto: Diana Guadalupe García Ramírez).
cial (LO 4/2000 modificada por la LO 8/2000, 11/2003, 14/2003 y 2/2009, en adelante LODYLE, y desarrollada por el RD 557/2011). Dicha norma tiene como objetivo principal establecer un régimen jurídico diferencial entre nacionales y extranjeros, siempre desde la perspectiva de la protección del mercado de trabajo antes que la de la integración y el fortalecimiento de la cohesión social, y en todo caso con una muy escasa perspectiva de género (Solanes 2010). Así la diferenciación o discriminación de que es objeto la mujer en distintos ámbitos, en el mejor de los casos se mantiene o en el peor se amplia, cuando abordamos como sujeto de análisis a la mujer inmigrante (Maqueda 2008-2009). La especial vulnerabilidad jurídica de la mujer inmigrante se pone de manifiesto de forma notoria si se analiza su estatuto jurídico a partir de la concreción que del mismo hace la LODYLE, el cual deja palmaria constancia de la necesidad de continuar luchando por una igualdad que en el plano jurídico sigue estando inacabada (Añón 2010). 2. RECONOCIMIENTO Y GARANTÍA DE LOS DERECHOS VINCULADOS A LA REGULARIDAD ADMINISTRATIVA La LODYLE, como eje vertebrador, vincula el pleno disfrute de los derechos que contempla a la situación de regularidad administrativa, y ésta va unida mayoritariamente al acceso al mercado de trabajo directamente o dependiendo de alguien que a él este vinculado cuando nos encontramos en el supuesto de la reagrupación familiar. Por ello, en extranjería la ciudadanía (como forma de pleno disfrute de derechos) es de marcado carácter laboral. Estas
de empleo de las mujeres y de los trabajadores de más edad, continuar con la preferencia comunitaria, pero también es imprescindible aprovechar el potencial procedente de la inmigración y de los nacionales de terceros Estados que ya son residentes en la Unión (COM (2011) 291 final, 3). Las progresivas dificultades legales a la entrada afecta también a las mujeres. En buena parte de casos si la mujer inmigrante entra en territorio español por la vía de la reagrupación se genera una fuerte dependencia del cónyuge. Las últimas reformas normativas han intentado revertir esta situación al contemplar que las mujeres reagrupadas puedan acceder al mercado de trabajo sin necesidad de tramitar otra autorización diferente, y también puedan optar o a una autorización de residencia independiente si consiguen un de trabajo, o a autorizaciones de residencia y trabajo en supuestos puntuales como, por ejemplo, en el caso de la violencia de género que veremos más adelante. Otra forma de entrada legal que ha proliferado especialmente en los últimos años en el ámbito de la inmigración femenina, ha sido la vinculada a un tipo determinado empleo: el trabajo doméstico. Este sec-
tor ha estado siempre presente en los denominados contingentes (en términos más simples, las cuotas anuales de entra­da para extranjeros extracomunitarios, que han dejado de existir con este nombre tras la reforma operada por la LO 2/2009) mientras éstos han funcionado. El servicio doméstico ha sido considerado tradicionalmente en España como un nicho laboral en la medida en que socialmente está poco valorado y su significativa regulación legal coloca a las personas que lo ejercen en un situación de inseguridad. En efecto, los problemas jurídicos y sociales de la propia idiosincrasia del trabajo domestico han contribuido a colocar a la mujer inmigrante en una situación de especial vulnerabilidad. El servicio doméstico genera, además, una situación de dependencia asimétrica entre género que, como evidencia Pla (2008), constituye un escenario óptimo para observar cómo las desigualdades derivadas de la división sexual del trabajo, es decir, las desigualdades inter géneros, se presentan atravesadas por las de clase y etnia, o lo que es lo mismo las desigualdades intra géneros. Desde el punto de vista jurídico, el servicio doméstico supone para la trabajadora mi-
previsiones legales, en el caso español, han hecho que a finales de los años 80 principios de los 90, cuando la inmigración hacía España era marcadamente masculina, una vía de entrada para la mujer migrante fuera la reagrupación familiar (La Spina 2011, 217 y ss) perpetuando el modelo patriarcal o de patriarcado que viene a expresar de forma exacta la especial sujeción en la que se encuentra la mujer (Amorós 1997, 358). Los sistemáticos recortes en las formas de entrada y permanencia en el ámbito de la regularidad que se han producido en la legislación española, se ubican en un contexto europeo marcado por una política restrictiva fuertemente condicionada por una implícita lógica de “estado de sitio” (De Lucas 2009), que en realidad no puede suponer una inmigración cero. En efecto, como se desprende del Estudio Prospectivo Anual sobre Crecimiento de 2010 (MEMO/11/11, 3) en la Unión Europea la demanda de mano de obra ha continuado creciendo y a pesar de las altas tasas de desempleo, siguen existiendo empleadores que no encuentran a las personas adecuadas para cubrir sus vacantes. Para mantener la recuperación económica y preservar las sistemas de bienestar, la Unión Europea ya se ha dado cuenta de que necesita resolver la disparidad que existe entre la oferta de cualificaciones y la demanda del mercado laboral. Así se concreta en la Estrategia Europa 2020, al establecer las directrices para el empleo, en la que se emplaza a los Estados a alcanzar una tasa de empleo del 75% en 2020, y una mayor adecuación entre las cualificaciones adquiridas a través de la educación y la formación y las necesidades del mercado de trabajo. Para afrontar este reto es necesario incidir en la empleabilidad de la población activa nacional, aumentar la tasa
Bárbara. Polonia. “Su futuro es lo más importante” (Foto: Federico Sutera).
Nancy. Colombia. “¿Cuándo se cumplirán mis deseos?” (Foto: Federico Sutera).
grante la sujeción a un régimen especial de la Seguridad Social. Dicho régimen se ha caracterizado por la desregulación jurídica del trabajo doméstico, servicio del hogar familiar o empleadas de hogar, admitiendo durante mucho tiempo, por ejemplo, el contrato verbal que no es posible en otros ámbitos. Excepciones como la indicada han fomentado en este sector la jornada pactada entre empleadora y trabajadora estableciendo significativas cláusulas de facto (no admisibles de iure) como aquellas en las que la trabajadora asume la carga de la Seguridad Social aunque por ley le correspondería a su empleadora. También desde la óptica de empleadora el especial régimen jurídico de los trabajadores extranjeros en España supone un obstáculo a salvar en la contratación en el ámbito del servicio doméstico. Así por ejemplo, aunque cualquier potencial empleadora desee contratar a una mujer inmigrante dentro de las condiciones legales (para cualquiera de las actividades vinculadas al trabajo doméstico, desde la limpieza del hogar hasta el cuidado de hijos, familiares dependientes, etc.) si ésta se encuentra en situación de irregularidad, salvo 10 que pueda acreditar los requi-
sitos generales para regularizar su situación a través de una de las formas más comunes de regularización por circunstancias excepcionales que es la del arraigo social, no podría acceder a la regularidad. Para dicha regularización sin un proceso extraordinario sería necesario que la persona extranjera en situación irregular pudiera demostrar que lleva en España al menos tres años de forma continuada, que no tiene antecedentes penales y que cuenta con un contrato de trabajo (en este punto todavía una oferta) de duración no inferior a un año, además del resto de requisitos legalmente exigidos. En caso contrario, si no concurren otras circunstancias excepcionales, sería sumamente complicado regularizar su situación. En este caso aún siendo cierto que la problemática situación derivada de la irregularidad es compartida por hombres y mujeres, puede afirmarse que es más fácil de sostener en el ámbito privado del trabajo doméstico donde, por ejemplo, raramente actúa la inspección de trabajo. En la dimensión social el trabajo doméstico se caracteriza por su escasa valoración. Además se ha asentado la interrelación entre la incorporación de las mujeres inmigrantes al trabajo doméstico y la
salida al mercado laboral de las mujeres españolas. Así se consolida la denominada cadena de cuidados transnacionales o cadena global de cuidados (Pérez 2006). Es decir, las mujeres extranjeras han dejado de cuidar a sus familias para ir a realizar el trabajo familiar que hasta el momento había sido asumido por las mujeres autóctonas, lo cual permite que éstas se incorporen al mercado laboral sin que se modifiquen de forma sustantiva los roles dentro de la familia (Martínez 2010, 109-137). El trabajo doméstico de las mujeres inmigrantes ha permitido, por otra parte, que el Estado se ahorre los recursos públicos que tendría que destinar a las políticas de conciliación para que las mujeres pudieran combinar los empleos remunerados con las tareas del hogar. Esta cuestión conecta con la denominada crisis del Estado de Bienestar y la progresiva transformación de nuestra sociedad en una sociedad “de cuidados” gestionada y sostenida a un nivel eminentemente privado, o lo que es lo mismo una mercantilización de los cuidados. El papel de los inmigrantes en general, y de las mujeres en especial, ha sido fundamental en cuanto proveedores de servicios de atención y cuidados personales (Malgesini 2008). Puede así afirmarse que, en buena medida, la inmigración femenina, ayuda a suplir de modo determinante las carencias del Estado de Bienestar (Moreno y Bruquetas 2011, 20-49). Tal ha sido la minusvaloración y la fragilidad en la que se han encontrado las personas empleadas en el ámbito del servicio doméstico, buena parte de ellas mujeres migrantes, que la Organización Internacional del Trabajo finalmente en 2011 intento establecer una regulación de mínimos en este ámbito. Así en el Convenio sobre el trabajo decente para las trabajadoras y los trabajadores
esté en consonancia con el repertorio de recomendaciones prácticas de la OIT titulado «Protección de los datos personales de los trabajadores» (1997) y con otras normas internacionales pertinentes sobre la protección de datos personales; prevenir toda discriminación en relación con los reconocimientos médicos; y asegurar que no se exija que los trabajadores domésticos se sometan a pruebas de detección del VIH o de embarazo, o revelen su estado serológico respecto del VIH o su estado de embarazo. Sin duda estas previsiones a nivel internacional se en-
cuentran en la base de las modificaciones que sufrió en 2011 el régimen laboral de las trabajadoras del hogar en España, apostando por un contrato que estipule, entre otros, horario, salario y prestaciones por incapacidad temporal. Siendo ésta una regulación mucho más garantista que la existente hasta el momento, en el caso de las mujeres inmigrantes no impacta directamente en aquellas que por su vinculación a la legislación de extranjería se encuentren en situación administrativa irregular, siendo en tal caso, imposible la concreción de un contrato laboral.
domésticos, 15 A, junio de 2011 y en la Recomendación sobre el trabajo decente para las trabajadoras y los trabajadores domésticos, 15 B, junio de 2011, la OIT propone un régimen de mínimos que sin duda puede contribuir a mejorar el estatuto jurídico laboral de las mujeres inmigrantes en él empleadas. Dicho Convenio insiste en la idea clave de que el trabajo doméstico sigue siendo infravalorado e invisible y que lo realizan principalmente las mujeres y las niñas, muchas de las cuales son migrantes o forman parte de comunidades desfavorecidas, y son particularmente vulnerables a la discriminación con respecto a las condiciones de empleo y de trabajo, así como a otros abusos de los derechos humanos. Es por ello que emplaza, por ejemplo en su artículo 5, a que todo miembro adopte medidas para asegurar que los trabajadores domésticos gocen de una protección efectiva contra toda forma de abuso, acoso y violencia. Asimismo el artículo 6, postula la necesidad de adoptar medidas a fin de asegurar que los trabajadores domésticos, como los demás trabajadores en general, disfruten de condiciones de empleo equitativas y condiciones de trabajo decente, así como, si residen en el hogar para el que trabajan, de condiciones de vida decentes que respeten su privacidad. Por su parte en la mencionada Recomendación, la OIT invita a adoptar medidas destinadas a eliminar la discriminación en materia de empleo y ocupación, actuando de conformidad con las normas internacionales del trabajo. Para ello sería necesario medidas que hasta ahora no han sido respetadas, por ejemplo, asegurar que el sistema de reconocimientos médicos relativos al trabajo respete el principio de confidencialidad de los datos personales y la privacidad de los trabajadores domésticos, y
Cadiñanos. Mariela. “La dulce tensión” (Foto: Germán Saiz).
3. UNA SITUACIÓN DE ESPECIAL VULNERABILIDAD: LA VIOLENCIA DE GÉNERO
Como se ha indicado las mujeres inmigrantes se pueden encontrar en múltiples y diferentes situaciones que tensionen o incluso vulneren sus derechos, como por ejemplo en los casos vinculados a la prostitución o la trata de personas, sin embargo no me ocuparé de estos supuestos por exceder las posibilidades de esta breve presentación. En cambio, quisiera realizar alguna consideración sobre una de las situaciones desafortunadamente
generalizada y de especial vulnerabilidad para la mujer inmigrante: la violencia de género. En el ordenamiento jurídico español, todas las mujeres quedan amparadas por la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, pero tal como se señala en el artículo 32 de dicha ley las inmigrantes, por su particular situación requieren una atención especial. Así dentro de dicha atención específica el consejo de ministros de 9 de enero de 2009 aprobó el Plan de Atención y Prevención de la Violencia de Género en la población extran-
Cadiñanos. Kattia. “La fijeza de su mirada” (Foto: Germán Saiz).
jera inmigrante con una vigencia para el período 2009-2012. Este plan contemplaba la necesidad de aproximar recursos a la población inmigrante y crear las condiciones adecuadas para la prevención de este tipo de violencia y la atención desde una perspectiva global; la necesidad de información y sensibilización así como de formación para los funcionarios de las Oficinas de Extranjería, ONGS, y agentes sociales, para capacitarles en la prevención, detección y acompañamiento a mujeres victimas de violencia; y la creación de un espacio CONFLUENCIA como foro común entre organizaciones de mujeres y organizaciones de inmigrantes con el objetivo de planificar estrategias y programas de atención a las mujeres extranjeras. El informe presentado en el marco de este espacio en abril de 2011 constata la discriminación múltiple que sufren las mujeres inmigrantes (por ser mujer, por ser inmigrantes y, en ocasiones, por carecer de documentación), a lo cual pueden añadirse otros motivos como la cultura o la religión. Asimismo deja constancia de que las cifras demuestran que las extranjeras se hallan en una situación de mayor desprotección y son más vulnerables (Informe del Foro CONFLUENCIA 2011, 7). En esta línea organizaciones no gubernamentales, como Amnistía Internacional, ya habían denunciado de modo reiterado la urgencia de articular acciones dirigidas al colectivo de mujeres inmigrantes, especialmente aquellas en situación de irregularidad, puesto que ésta por un lado, les hace objeto de medidas restrictivas con impacto en sus oportunidades de acceso a la protección de sus derechos humanos; y por otro, al carecer de autorización de residencia y trabajo viven situaciones de fuerte dependencia económica del agresor (Amnistía Internacional 2005, 5).
diente administrativo sancionador incoado por encontrarse irregularmente en territorio español (es decir, la infracción prevista en el artículo 53.1.a) LODYLE) será suspendido por el instructor hasta la resolución del procedimiento penal. La mujer extranjera que se encuentre en tal situación, podrá solicitar una autorización de residencia y trabajo por circunstancias excepcionales a partir del momento en que se hubiera dictado una orden de protección a su favor o, en su defecto, Informe del Ministerio Fiscal que indique la existencia de indicios de violencia de género. Si finalmente el procedimiento penal concluyera con una sentencia condenatoria, se notificará a la interesada la concesión de la residencia temporal y de trabajo solicitada. En el supuesto de que no se hubiera solicitado, se le informará de la posibilidad de conceder a su favor una autorización de residencia y trabajo por circunstancias excepcionales otorgándole un plazo para su solicitud. En cambio, cuando del procedimiento penal concluido no pudiera deducirse la situación de violencia de género, continuará el expediente administrativo sancionador inicialmente suspendido. Por tanto, tras la reforma de la LO 2/2009 con la finalidad de que las víctimas de la violencia de género puedan disfrutar de los derechos que les reconocen la mencionada LO 1/2004, se ha articulado un procedimiento que permite a las mujeres inmigrantes pasar de estar en situación irregular, a tenerla regularizada primero con carácter provisional y finalmente con carácter temporal. De esta forma, se intenta cumplir con la obligación que impone el artículo 9.2 de la Constitución de remover los obstáculos para que la igualdad sea real y efectiva. Además, como ha puesto de mani-
fiesto la doctrina (Alcalde 2012, 333), ello se ha completado con la aprobación de la Ley Orgánica 10/2011 (Ley Orgánica 10/2011, de 27 de julio, de modificación de los artículos 31 bis y 59 bis de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social. BOE núm. 180, de 28 de julio de 2011) por la que se modifica el artículo 31 bis en el sentido de establecer definitivamente que al denunciarse una situación de violencia de género contra una mujer extranjera en situación irregular, no se incoará expediente administrativo sancionador por estancia irregular, y se suspenderá si se hubiera incoado por la comisión de dicha infracción con anterioridad a la denuncia. En todo caso, el instrumento utilizado por el legislador para beneficiar a estas víctimas es el de las autorizaciones de residencia por razones extraordinarias. Así, el mencionado artículo 31 bis LODYLE reconoce a estas mujeres el derecho a obtener una autorización de residencia temporal y de trabajo por circunstancias extraordinarias, con una duración de hasta cinco años, durante los cuales, podrá solicitar simultáneamente la autorización de larga duración cuando cumpla con los requisitos establecidos al efecto en el artículo 32 LODYLE. Ha de entenderse que el régimen establecido en el artículo 31 bis es un régimen de residencia temporal especial para estos casos. 4. EL PROCESO DE INTEGRACIÓN: CONSTRUYENDO LA IGUALDAD
La necesidad de una atención concreta para el colectivo de las mujeres inmigrantes había sido puesto ya de relieve también en el ámbito institucional. Así, por ejemplo, el Informe sobre víctimas mortales de violencia de género y de la violencia doméstica en el ámbito de la pareja o expareja (CGPJ, 2010, 10-22) señalaba que las víctimas mortales extranjeras (un 38% frente a un 62% de españolas) adquirían especial sobrerrepresentación si se tenía en cuenta que la población femenina extranjera suponía en 2010 un 11,47 % del total de la población femenina en España y un 9,66% si el cálculo se realizaba sobre la población femenina mayor de 15 años. Respecto al perfil del agresor el 41% de los presuntos agresores eran extranjeros, lo cual revelaba la sobrerreprestación de extranjeros, ya que, la población extranjera masculina suponía en este año un 12.99% del total de la población masculina en España y un 13,71% si se computaba sólo la población masculina mayor de 15 años. La última reforma de la LODYLE, realizada a través de la LO 2/2009 y el desarrollo reglamentario concretado en el RD 557/2011, ha plasmado algunas cuestiones respecto a la violencia de género en el caso de las mujeres inmigrantes que son especialmente destacables. Especialmente relevantes, por su novedad, son las previsiones legales de las que pueden beneficiarse las mujeres inmigrantes víctimas de violencia de género que se encuentren en situación administrativa irregular. En concreto el artículo 31 bis relativo a la residencia temporal y trabajo de mujeres extranjeras víctimas de violencia de género, introducido por la mencionada LO, mantiene que si al denunciarse una situación de violencia de género contra una mujer extranjera se pusiera de manifiesto su situación irregular, el expe-
Por lo que se refiere a la posibilidad para las mujeres inmigrantes de integrarse y normalizar su situación en la sociedad de recepción, en el plano formal, la LO 2/2009 en su artícu- 13
lo 2 ter, conecta la integración del conjunto de los inmigrantes con las acciones formativas, el conocimiento y respeto de los valores constitucionales y estatutarios de España, de los valores de la Unión Europea, los derechos humanos, las libertades públicas, la democracia, la tolerancia y la igualdad entre mujeres y hombres, la incorporación al sistema educativo, el aprendizaje del conjunto de lenguas oficiales, y el acceso al empleo. Sin embargo, la significativa situación jurídica y por ende social de la mujer inmigrante puede comprometer también su proceso de integración (acomodación, adaptación, normalización, etc.) en el 14 contexto de la sociedad espa-
ñola. Entre otras cuestiones en este punto es determinante el ámbito en el que trabajen o el hecho de que no lo hagan. En el caso de mujeres que entraron por reagrupación familiar y permanecen en el ámbito estrictamente privado, el proceso de integración viene limitado al máximo por varios factores, algunos en buena medida compartidos con las mujeres españolas. Así para las mujeres que no trabajan fuera de sus hogares encontramos circunstancias tan relevantes como la desigual distribución de las responsabilidades y tareas de la familia, o la división de roles en el proceso de toma de decisiones. A éstas hay que unir otras limitaciones propias de las inmigrantes como, por
ejemplo, la dificultad en el acceso a derechos como el de educación (lengua, cursos de formación, etc.), a la participación (asociacionismo), incluso a la sanidad (como consecuencia de la existencia de diferentes pautas culturales). Asimismo las mujeres empleadas en el servicio doméstico continúan a menudo en el ámbito estrictamente privado. Especialmente en algunos casos como el del régimen de las interinas su exhaustivo horario laboral dificulta su vida social y afectiva, al tiempo que disminuye, por ejemplo, las oportunidades de formación que permitirían acceder a empleos mejor remunerados. Las mujeres inmigrantes en otros ámbitos laborales
minación racial en el empleo. En las mujeres inmigrantes ésta se suma, con efecto multiplicador, a las diferenciaciones que ya se han señalado. En relación a la inmigración femenina es patente la dificultad para reelaborar una red de relaciones en un contexto como hemos visto poco propicio. Incluso en el caso de mujeres que permanecen en el ámbito privado y familiar de forma exclusiva puede darse un “aislamiento cultural” (no se aprende el idioma de la sociedad receptora, no se interactúa con ella, etc.). Con todo, no se trata de dar una imagen de victimismo, de debilidad de la mujer inmigrante, sino tan sólo evidenciar el profundo impacto que sobre ellas tiene la brecha de género unida a la extranjería. Para abordar el fenómeno de la migración femenina en toda su dimensión es necesario también dejar constancia del aspecto positivo de la inmigración para las mujeres. En algunos casos las mujeres inmigrantes han invertido su rol en las estrategias matrimoniales, pasando de ser sujetos pasivos en la transacción a convertirse en sujetos activos. Del mismo modo, han conseguido reforzar su protagonismo en el seno doméstico, ya que muchas veces se convierten en el pilar de la familia y su estabilidad les permite gestionar la llegada de nuevos miembros. La migración ha sido así un elemento de reestructuración de patrones patriarcales previamente asumidos (Martín y Sabuco 2006) y una vía de empoderamiento (inicialmente al menos) de las mujeres (López 2010). Sin obviar que la dimensión laboral va a seguir siendo el motor de la inmigración legal (con todo lo cuestionable que ello es), no puede, en ningún caso, hacerse caso omiso a la necesidad de fomentar la cohesión social desde las diferentes posiciones que ocupan
los sujetos de Derecho. De lo contrario, las políticas de inmigración más que propiciar la integración favorecerán un regreso a la asimilación basado en la estricta valoración de las personas según la posición del grupo con el que comparte características relevantes. Ciertamente, la focalización en la perspectiva exclusivamente del empleo no es sensible a las desigualdades estructurales y las discriminaciones o tratos diferenciales que tienen un carácter básicamente grupal, y que no pueden ignorarse. De ahí, la importancia de conjugar la política de inmigración y la de integración como un todo, de tal forma que el estatuto jurídico del inmigrante facilite y potencie su integración atendiendo también a la especial situación de las mujeres migrantes como agentes activos. Ciertamente la integración ha de ser una cuestión, no sólo pero también, de derechos, de los mismos que disfruta el conjunto de la sociedad en la que la persona inmigrante se encuentra, exactamente en la misma medida que lo son las obligaciones jurídicamente establecidas. Eso es lo que supone un Estado de Derecho, nos situamos así en el centro del autogobierno democrático, en ese ideal de la autonomía pública basada en el principio de que quienes están sujetos a la ley también deberían ser sus autores (Benhabib 2005, 154). Al Estado le correspondería ocuparse de la dimensión política de la sociedad, de preservar su identidad desde esta perspectiva, en la cual se asientan los valores constitucionales, ese ha de ser el nexo común e ineludible (Naïr 2006, 207). Para que esa dimensión positiva que la inmigración femenina puede conllevar se afiance es imprescindible seguir revindicando la igualdad en derechos como punto de partida. Se trata, de dejar constancia e incidir que al abordar la cuestión 15
como el de los servicios (por ejemplo, en hostelería) se encuentran con dificultades como la de no disponer de mecanismos para conciliar su vida laboral y familiar, de forma más agravada que en el caso de las mujeres autóctonas que también han de afrontar esta misma situación (Parella y Samper 2008). Entre las circunstancias que dificultan el contexto de las mujeres inmigrantes puede mencionarse una especialmente significativa: la pérdida de las redes sociales y familiares que condiciona sus posibilidades de acceder al mercado de trabajo y por tanto, en caso de reagrupación, también el acceso a una autorización de residencia y trabajo independiente de la de su cónyuge o relación afectiva análoga.	A ello hay que sumar, como anteriormente señalábamos, la discriminación transversal en el ámbito laboral que va en detrimento de la normalización de la población inmigrante. La Comisión Europea contra el Racismo y la xenofobia (ECRI 2011, 25) en su informe de febrero 2011, recomienda a las autoridades españolas que doblen los esfuerzos para combatir la discriminación en el ámbito laboral, en concreto respecto al colectivo de personas musulmanas del Norte de África por entender que ha sido el más afectado por la discriminación en el mercado de trabajo. Aún admitiendo que la mayor tasa de desempleo de los inmigrantes no es atribuible a cuestiones vinculadas con la discriminación racial, sino al colapso de nuestra economía en concreto en sectores que tradicionalmente habían demandado mano de obra extranjera, los inmigrantes siguen llegando a España y la discriminación continúa. Por ello la ECRI también recomienda a las autoridades españolas que se aseguren de que la legislación se utiliza para combatir la discri-
de la inmigración, la totalidad de las políticas (de las acciones normativas concretas) que se diseñan, se implementan y se han de evaluar están dirigidas tanto a las mujeres como a los hombres, y por tanto hay que tener en cuenta los diferentes efectos que puedan tener sobre unas y otros, procurando que cada previsión, cada acción desarrollada, contemple un equivalente para mujeres y hombres. Asimismo es necesario evitar el trasvase de situaciones generadoras de desigualdad entre mujeres de distinta nacionalidad, clase social, raza, etc. Dicho de otro modo, esta lucha por conseguir la igualdad en una dimensión material exige comenzar por primar en el contexto de la normativa y la política de inmigración lo que se denomina la transversalidad de género, como fórmula correctora que permita, parafraseando a Ferrajoli (2000), que la ley proteja al más débil, que visibilice lo que en buena medida, hasta ahora, ha sido invisible.
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EL CUIDADO ¿UN DERECHO SOCIAL O UN TRABAJO PRECARIO? EL CASO DE LAS MUJERES MIGRANTES ELENA LAPORTA HERNÁNDEZ AURORA GONZÁLVEZ CONDE SAMARA DE LAS HERAS AGUILERA
Grupo de Estudios Feministas. Instituto de Derechos Humanos “Bartolomé de las Casas”. Universidad Carlos III
¿QUÉ SON LOS TRABAJOS DE CUIDADO? Como han puesto de relieve las teóricas feministas, tradicionalmente los hombres han es­ tado vinculados a la esfera pública, al trabajo considerado
pro­ ductivo, mientras que las mujeres quedaban relegadas al espacio privado, encargándose del trabajo reproductivo y doméstico. Además, esa separación no era ni es neutra en términos de poder y valoración social y económica: el trabajo productivo se consideraba superior al trabajo de cuidados. Esa división sexual del trabajo ha ido evolucionando a lo largo de los últimos siglos, fundamentalmente como consecuencia de la incorporación generalizada de las mujeres al espacio público y de la globalización. Del mismo modo, el concepto de trabajo reproductivo y doméstico ha ido transformándose y, hoy en día, desde la academia se habla de trabajos de cuidado. Así, se pone de relieve que dicho trabajo no se limita a la crianza de las/os hijas/os y a las tareas domésticas relacionadas con la limpieza y el orden del hogar. El cuidado se concibe como un trabajo mucho más amplio y complejo, que implica “gestionar y mantener cotidianamente la vida y la salud, hacerse cargo del bienestar físico y emocional de los cuerpos, del propio y de los otros”, en palabras de Amaia Pérez Orozco. Esto significa que el cuidado va más allá de necesidades puntuales que podamos tener en momentos concretos de nuestras vidas. Es algo que nos afecta a todos y a todas a lo largo de nuestro ciclo vital y sin lo cual no podemos vivir o al menos su ausencia tendría, y
de hecho tiene, un impacto negativo sobre nosotros/as. Siendo así, parece obvio que los trabajos de cuidado son fundamentales para el desarrollo humano y, en consecuencia, para garantizar una vida digna. Sin embargo, la comunidad internacional todavía no lo ha reconocido formalmente. Un ejemplo de ello se observa al analizar cómo las Naciones Unidas diseñan el Índice de Desarrollo Humano, indicador que mide el grado de desarrollo de los Estados. Así, a pesar de tratarse de una concepción que va mucho más allá de lo meramente económico, incluyendo datos sobre nivel de educación, salud y calidad de vida, no encontramos ninguna referencia al trabajo de los cuidados. Lo cual comporta la no valoración social de este trabajo tan necesario para el desarrollo de la Humanidad, y su consecuente invisibilidad. ¿CONTRIBUYE EL CUIDADO AL DESARROLLO? La Declaración sobre el Desarrollo aprobada por la Asamblea General de la ONU en 1986 establece una nueva concepción que sitúa a la persona como sujeto central del desarrollo, lo cual implica la creación de un contexto en el que las personas tengan la posibilidad de desarrollar su máximo potencial y llevar adelante una vida productiva y creativa de acuerdo con sus 17 necesidades e intereses.
En las últimas décadas, una serie de progresos sociales, políticos y jurídicos han fortalecido la percepción de que la igualdad entre mujeres y hombres es ya una realidad en sociedades desarrolladas como la española. Las mujeres pueden tomar sus propias decisiones y acceder a la educación, al ámbito laboral, permeando incluso espacios de poder. Sin embargo, esa apariencia de igualdad social y jurídica entre los sexos oculta la ideología patriarcal que aún prevalece en nuestras sociedades y silencia las discriminaciones que aún sufren las mujeres. En estas páginas nos centraremos en los trabajos de cuidado, por ser una de las cuestiones que mejor evidencian la desigualdad entre los sexos, así como entre las propias mujeres. Comenzaremos definiendo los trabajos de cuidado, prestando especial atención a su regulación en el derecho internacional del desarrollo. Posteriormente analizaremos el papel de las mujeres migrantes en estos trabajos. Para concluir, defenderemos la necesidad de que se reconozca un derecho universal a los cuidados.
Como ya señalaron los primeros informes del Programa de Desarrollo de la ONU, “el desarrollo es entonces mucho más que el crecimiento económico, que constituye sólo un medio —si bien muy importante— para que cada persona tenga más oportunidades”. En este sentido, parece que la mejora de las capacidades humanas es lo que permite incrementar esas oportunidades. Y según el Índice de Desarrollo Humano, las capacidades más esenciales son disfrutar de una vida larga y saludable, haber sido educado/a, acceder a los recursos necesarios para lograr un nivel de vida digno y poder participar en la vida de la comunidad. Llegados a este punto, debemos cuestionarnos si sería posible el desarrollo humano sin la existencia del trabajo de cuidados. ¿Podríamos desarrollar nuestras capacidades sin disfrutar del cuidado? La respuesta es claramente negativa. Y es que todo aquello que tengamos en cuenta al medir el desarrollo de una sociedad tiene un prerrequisito indispensable: la gestión y el mantenimiento del bienestar personal, es decir, el cuidado. Entonces, ¿por qué un trabajo tan necesario sufre invisibilización? ¿qué consecuencias tiene ese silenciamiento? Estas preguntas tienen que ver con la ideología patriarcal y capitalista que existe detrás de
Lunes 6 de junio de 2011. Número 151
Diagonal Periódico
los cuidados tal y como se conciben hoy en día. La primera, atribuye a las mujeres estas tareas al considerar que biológicamente están mejor preparadas para realizar los cuidados, pues se basa en la creencia de que están dotadas de ciertas características (como la mayor sensibilidad) de las que no gozarían los hombres. La segunda, bajo la lógica mercantilista, ignora la contribución socio-económica de los cuidados a las sociedades al no ser posible calcular exactamente su valor productivo. Las estadísticas y la propia realidad nos muestran que aunque las mujeres han accedido a los espacios y trabajos reservados antaño a los hombres, siguen ocupándose mayoritariamente de los trabajos de cuidado, mientras que los hombres, por lo general, no han asumido sus responsabilidades respecto al cuidado de las personas dependientes y a las tareas del hogar. Además, no se ha propiciado un marco jurídico y de políticas públicas que revalorice el trabajo relativo a la reproducción y los trabajos de cuidados y que permita un reparto equitativo de estas tareas. La consecuencia es que son las mujeres las que mayoritariamente se encargan del cuidado, ya sea como amas de casa, como trabajadoras con una doble jornada de trabajo o como eslabón de una cadena de cui-
“Trabajo, sueldo y trato digno” (Foto: Olmo Calvo)
dados compuesta por otras mujeres de la propia familia (madres, abuelas, hermanas) y de mujeres contratadas para ayudar en esa tarea (normalmente migrantes). La razón de ello es que los trabajos de cuidado son concebidos como tareas de la mujer, realizadas en gran proporción sin remuneración alguna. Es interesante observar cómo la sociedad capitalista, donde todo aquello que no supone un flujo de capital no cuenta, promueve una consecuencia nefasta para la vida de las mujeres y para el desarrollo de las sociedades: la ocultación de este trabajo de modo que se olvida medir, valorar o visibilizar la base sobre la que descansa el sistema socioeconómico. En el contexto de la globalización esta problemática impacta en el entorno de la feminización de las migraciones. De hecho, el rol de cuidadora ha facilitado grandes flujos migratorios de mujeres de todo el mundo que buscan mejorar las condiciones de vida de ellas y sus familias, hacia los países desarrollados que ofrecen mejores posibilidades laborales en el sector del llamado servicio doméstico. A partir de este momento, analizaremos las repercusiones de este entramado tanto en las sociedades de destino, como en los hogares de proveniencia. EL PAPEL DE LAS MUJERES MIGRANTES EN LOS TRABAJOS DE CUIDADO A pesar de los avances en materia de igualdad, los cuidados han protagonizado un ámbito especialmente difícil de transformar. Tradicionalmente el esquema era muy simple. Eran las mujeres las que desempeñaban el rol de cuidadoras y además lo hacían gratuitamente. A día de hoy el modelo ha sufrido cambios, se ha hecho más complejo, debido a la globalización y a la feminización
➤ Régimen legal del cuidado en España:	http://www.meyss.es/es/portada/serviciohogar/index.htm ➤ Asociación de trabajadoras del hogar de Bizkaia: http://www.ath-ele.com/. ➤ Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción: PPiiNA. http://www.igualeseintransferibles.org/ ➤ Abriendo Mundos. Mujeres Migrantes, Mujeres con derechos. http://abriendomundos.org/?cat=1 ➤ Filmografía sobre migración y cuidados en España: • Madres 0,15 cents el minuto. 2011 • Agua con sal. 2005.
de las migraciones. No obstante hay algo que no ha cambiado: siguen siendo mujeres, ahora migrantes, las que desempeñan esta labor. Como vemos la división sexual del trabajo permanece inalterada, especialmente para un grupo social que vive en condiciones de vulnerabilidad y que, a su vez, ofrece gran capacidad de transformación social. Esta es la razón por la que nos centraremos en el impacto que ha tenido en las mujeres migrantes esta ruptura cultural. En la práctica, las mujeres que se incorporan al mercado laboral tienen tres alternativas: o bien realizan las dos actividades, (trabajo productivo y de cuidados), generándose la llamada doble presencia-ausencia; o bien optan por jornadas reducidas, con lo que ello supone para sus aspiraciones laborales; o bien contratan a una tercera persona, trasladando así la desigualdad que han venido padeciendo a otras mujeres. Y es que esa tercera persona tampoco es un sujeto asexuado. Son nuevamente mujeres, esta vez en su mayoría migrantes, las que adoptan el rol de cuidadoras. No parece que este sea el camino hacia la igualdad. Pero además el modelo cambia porque, lo que antes se hacía de manera gratuita, ahora se convierte en la prestación de un servicio que genera relaciones desiguales de poder entre las personas que intervienen.
Si tomamos el ejemplo de la mujer migrante, ésta pasa a realizar unos cuidados que ya no podrá ejercer respecto de su propia familia y además lo hace sometida a una legislación que la trata como ciudadana de segunda categoría, obligándola a llevar una vida precaria. Además, el hogar en origen no sólo pierde a un miembro, lo que exige buscar a otro para suplir esa ausencia (normalmente una mujer de la familia), sino que además muchas veces esto se traduce en cuidados más limitados al haber un menor nivel de ingresos. Mientras tanto, el hogar de acogida deja de realizar los cuidados (si económicamente se lo pueden permitir) para que los haga otra persona. Esto no es necesariamente beneficioso. Pen­semos en el cuidado de las/ los hijas/os. Siempre que esa decisión se tome con libertad no habrá nada que discutir, pero, ¿y si quieren ellas/ellos cuidar a sus hijos/as, pero el sistema no se lo permite? ¿Deben optar entre trabajar o cuidar? La otra posibilidad es que, como ya adelantábamos, no puedan permitirse contratar a una tercera persona, en cuyo caso, será normalmente la mujer la que asuma nuevamente esas tareas. Si partimos de la afirmación de que los cuidados son necesarios, ¿por qué hacer que dependan sólo de los hogares? ¿No debería existir una política de Estado que garantice el acceso en condiciones de
igualdad a los cuidados? ¿Cuál sería el papel de las empresas privadas en todo esto? EL DERECHO AL CUIDADO Estas cuestiones han llevado a algunas autoras a reflexionar sobre la necesidad de un derecho a los cuidados, entendido no como un derecho individual sino como un derecho social de acceso universal. Sin duda, el reconocimiento de un derecho a los cuidados promovería tanto la revalorización de un trabajo que es fundamental para el desarrollo de la sociedad y para permitir una vida digna y una estructura social más equitativa y justa. Ahora bien, para que dicho derecho sea efectivo se requiere una estrategia político - jurídica integral y transversal que promueva cambios en los roles sexuales y la erradicación de los prejuicios esencialistas en torno a las mujeres, así como un replanteamiento del modelo económico y social capitalista y patriarcal. En otras palabras, los cuidados deben ser entendidos como un valor y un trabajo social, como una responsabilidad que debe atender tanto el Estado como las empresas y la ciudadanía, incluyendo a los hombres, que deben asumir su corresponsabilidad en dicho trabajo. Además, se debe garantizar la igualdad en el acceso a los cuidados, independientemente de los recursos económicos, la nacionalidad o cualquier otra condición que pueda generar discriminaciones. En definitiva, necesitamos un marco jurídico, político y social que valore y promueva el trabajo que supone mantener el bienestar físico y emocional de todas las personas, con la finalidad de avanzar hacia una sociedad más igualitaria y corresponsable, en la que la dignidad humana y los derechos que le son inherentes sean 19 una realidad.
LAS MUJERES Y LA NORMATIVA ESPAÑOLA DE EXTRANJERÍA CRISTINA VILLOLDO SALVATELLA Fundación Tomillo
El régimen jurídico de los extranjeros en España se encuentra regulado principalmente por la Ley Orgánica 4/2000 de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros y su integración social, modificada por la Ley Orgánica 2/2009 de 11 de diciembre, y por el Real Decreto 557/2011, de 20 de abril, por el que se aprueba el Reglamento de la Ley. Esta legislación ha sufrido numerosas modificaciones a lo largo de los últimos años, y, algunas de ellas, han afectado de forma considerable a las condiciones de las mujeres extranjeras en España. Existen algunos factores que inciden en que estos colectivos de mujeres se encuentren especialmente expuestos ante los abusos y en que éstos puedan quedar impunes: la falta de redes familiares y sociales con las cuales puedan contar para informarse y disponer de apoyo, las barreras lingüísticas, la dependencia económica respecto del agresor, la percepción de las instituciones públicas más como amenaza que como fuente de protección, el miedo a no ser creídas o a que las denuncias de violencia de género o como víctima de trata puedan afectar al proceso de regularización, así como obstáculos procedentes de su condición migratoria. Ante esta situación, la legislación de extranjería ha 20 introducido ciertas noveda-
des que pueden considerarse como un tímido avance, que si bien supone un progreso con respecto a la regulación anterior, no puede considerarse que garanticen los derechos de las mujeres extranjeras víctimas de violencia o trata. Uno de los temas más sangrantes, y por el que se ha peleado mucho desde distintos ámbitos, es el de la incoación de procedimientos de expulsión a mujeres que fueran a denunciar a la comisaría maltrato por parte de sus parejas por encontrarse en situación irregular. En el año 2005 se publicó la Instrucción 14/2005 de la Secretaría de Estado de Seguridad sobre actuación de dependencias policiales en relación con mujeres extranjeras víctimas de violencia doméstica o de género en situación administrativa irregular, que establecía que era obligación de la policía el comprobar la situación administrativa de una mujer cuando fuera a denunciar a su agresor. La Instrucción era compleja, y establecía que el procedimiento sancionador debía continuar a la vez que el trámite del procedimiento penal, y únicamente en el caso de que del proceso resultara una condena para el agresor, se finalizaría el procedimiento sancionador con una multa para la interesada. En caso contrario, se decretaría la expulsión. Es decir, en cualquier caso, se estable-
cía una repercusión negativa para la mujer por el simple hecho de ir a denunciar (multa en el mejor caso, y expulsión en el peor). Esto hecho fue denunciado desde distintos foros, ya que suponía una agresión más para las víctimas, que de este modo se sentían disuadidas de acudir a la policía para denunciar su situación. Es verdad que en la práctica, excepto en algunas comisarías concretas, no se solía incoar el procedimiento de expulsión, pero existía esa amenaza sobre ellas. Pues bien, el reglamento de la Ley de Extranjería, que entró en vigor el pasado mes de junio, incorporaba esta Instrucción dándole rango reglamentario. Sin embargo, mediante la Ley Orgánica 10/2011, de 27 de julio, de modificación de los artículos 31 bis y 59 bis de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, se ha dado marcha atrás en este aspecto y por fin se ha modificado esta situación, estableciéndose que no se incoará expediente sancionador a las mujeres que acudan a la comisaría a interponer una denuncia por cualquiera de los dos delitos mencionados. En cuanto a las víctimas de trata, nos encontramos con una situación muy similar, ya que se les aplicaba la misma Instrucción, que también se recogió en el reglamento de forma específica para ellas, pero igualmente
residencia y trabajo de cinco años de duración. La dificultad viene dada por la exigencia de una sentencia condenatoria para el agresor como requisito imprescindible para obtener la autorización, algo que no se logra en muchos casos. Existen estudios que establecen que de los casos de violencia de género denunciados, sólo un 25% concluye con una sentencia condenatoria para el acusado; esto no significa que el 75% de las denuncias que no finalizan con una condena sean falsas (como se pretende desde de-
es que la mujer tiene un plazo de seis meses desde la notificación de la sentencia para la presentación de la solicitud de la autorización de residencia. Esto lleva a situaciones en las que una mujer puede tener una orden de protección en vigor y en la que el agresor permanezca cumpliendo condena, pero que en la que ella no pueda beneficiarse de la obtención de una autorización por esta vía por haber transcurrido el plazo mencionado. Por todo ello, podemos concluir que las mujeres extranjeras víctimas de violen-
terminadas corrientes), sino que existe una clara tendencia absolutoria por parte de los jueces y juezas, ya que, por ejemplo, no condenan nunca el maltrato psicológico (aunque existan informes periciales) y en muchos casos, tampoco lo hacen aún contando con partes médicos. Por otra parte, a pesar de que se hayan creado los Juzgados de Violencia, el panorama es bastante desalentador. En la mayoría de los juicios no se da un espacio a la mujer para que pueda expresarse, y se limitan a condenar a las dos partes (es algo muy habitual que el maltratador acuse a su vez a la mujer por agresiones) o a absolver al agresor. Otro factor que dificulta el que la protección sea real
cia, y, especialmente, las que se encuentran en situación administrativa irregular, siguen encontrándose en una situación de mayor indefensión y vulnerabilidad social que el resto de ciudadanas españolas y comunitarias, ya que las leyes no dan una respuesta adecuada a factores de desigualdad, y por lo tanto, no se les proporciona la protección integral prevista en la Ley contra la Violencia de Género. Por este motivo, sería necesario que los legisladores continuaran avanzando en un enfoque encaminado a eliminar todas las desventajas y obstáculos añadidos que merman las posibilidades efectivas de estas mujeres de superar el ciclo de la violencia y de 21 obtener justicia.
han sido amparadas por la última modificación a la que hacía referencia. Por otra parte, en cuanto a mujeres que sufren violencia, la LO 10/2011, dice sobre ellas que se les garantiza la protección prevista en la Ley Integral Contra la Violencia de Género. Esta misma Ley Integral, en su artículo 17, establece que se garantiza la aplicación de la Ley a todas las mujeres, independientemente de su situación administrativa. Es decir, a nivel legislativo se establece la protección para las mujeres extranjeras en situación irregular que sufren violencia en igualdad de condiciones que el resto de mujeres. Sin embargo, lo que nos encontramos en la práctica, es que esta situación no es real. Por ejemplo, en algunos recursos para mujeres víctimas de violencia, se continúa exigiendo permiso de residencia para poder acceder a ellos. Asimismo, existen factores que pueden provocar situaciones de indefensión y vulneración de los derechos de estas mujeres, como por ejemplo, cuando la Administración no proporciona un intérprete para que se efectúe la denuncia ante la policía, o para declarar en el Juzgado, lo que hace que muchas veces no quede claro el contenido de su denuncia y se archiven los procedimientos. Es desolador comprobar, cómo muchas mujeres terminan regresando con su agresor al no sentirse amparadas por el sistema. En cuanto a los aspectos positivos de las últimas modificaciones introducidas por el Reglamento de Extranjería, se encuentra el hecho de que las mujeres que sufren violencia y que se encuentran en situación irregular puedan acceder a una autorización de
CONVOCATORIA DE LOS SEGUNDOS PREM Este año, además del nivel local y regional, se amplia a los municipios de Sur.
El año pasado y en el curso de un acto celebrado en el Teatro García Lorca el 21 de mayo, Día Mundial de la Diversidad Cultural, se hizo entrega de los I Premios “Acercando Culturas” del Centro UNESCO Getafe. El premio de ámbito regional lo obtuvo Casa de América en base a una propuesta que había presentado la Federación Iberoamericana (agrupación de asociaciones de inmigrantes nacidos en Iberoamérica y residentes en Getafe). En nombre de Casa de América lo recogió Amparo García Estebaranz. El premio de ámbito local lo consiguió la Mesa para la Convivencia Intercultural de Getafe que en el año 2010 había cumplido su 10º aniversario de actividad intercultural ininterrumpida y en su nombre lo recibieron Ofelia Mendoza, Romeo Gbaguidi y Domi Álvarez. El Jurado decidió crear un accésit para recompensar el proyecto realizado en el IES Altaír de Getafe con motivo de la celebración del Día Internacional de la Lengua Materna y lo recogieron Juan Carlos Girón Ortega, jefe de estudios del Instituto y tres representantes de los alumnos. Para los Premios de este año 2012 UNESCO Getafe ha decidido ampliar el ámbito territorial de los Premios y consciente de las buenas prácticas de acercamiento entre culturas que se desarrollan en los municipios del Sur, ha decidido abrir una nueva modalidad. Con ello invita a personas y representantes de entidades e instituciones de los municipios del Sur a que presenten breves informes que muestren actividades concretas de acción intercultural que llevan a cabo y que merezcan reconocimiento y difusión.
El presidente del Centro UNESCO Getafe entregando la placa de accésit al jefe de estudios y alumnos del IES Altair de Getafe, en mayo de 2011.
En la asamblea general de noviemb del Año Internacional sobre Acercami tro UNESCO Getafe decidió crear lo CULTURAS”.
1. Con los premios “ACERCAND 1) reconocer públicamente el trabajo de ciones tanto privadas como públicas en turas; 2) difundir los postulados y criter dad cultural y la interculturalidad, conocimiento e intercambio de buenas p 2. Los premios anuales “ACERCA garán a una persona, entidad o institució 1) Local, con sede y actividad en el mu cal, con sede y actividad en cualquier Madrid; 3) Regional, a persona, entidad Comunidad de Madrid, independientem tuación sea nacional o exclusivamente r de las candidaturas presentadas, podrá co accésits en cada una de las tres modalid 3. Cualquier persona, entidad o ins didaturas para los premios, bien de sí m ellas mismas que consideren sean merec 4. La propuesta debe ir acompañad extensión no superior a cinco páginas, e dad desarrollada por la persona, entid acreedora al premio. Los criterios que los de continuidad de la actividad, alcan sitivos de la misma. 5. La concesión del premio “ACE sus tres modalidades no comporta aporta premiados se hará entrega de una estatu llevará una placa con el nombre y la fech 6. El período de presentación de pr de dos meses, el comprendido entre el 1 presente año, y las mismas deben dirigir C/ Ramón y Cajal, 22, 1º . 28906 Geta Centro UNESCO Getafe.: presidencia@ 7. El jurado que otorgará los premi nas representantes de los premiados en Centro UNESCO Getafe y cuyo pre UNESCO Getafe o persona en quien de 8. Tanto las bases de los Premios c de las personas, entidades o institucione máxima difusión posible en lo medios in 9. La entrega de los premios se llev zado por el Centro UNESCO Getafe, co sidad Cultural. G
PREMIOS “ACERCANDO CULTURAS 2012”
e noviembre de 2010 y como colofón Acercamiento de las Culturas, el Cenó crear los premios “ACERCANDO
mio “ACERCANDO CULTURAS” en orta aportación económica alguna. A los una estatuilla alegórica al premio, que re y la fecha del premio que se concede. ación de propuestas para el año 2012 es o entre el 1 de marzo y el 1 de mayo del ben dirigirse a Centro UNESCO Getafe, 8906 Getafe o al correo electrónico del sidencia@unescogetafe.org los premios estará integrado por persomiados en el año 2011 y miembros del cuyo presidente será el del Centro n quien delegue. Premios como el nombre y adscripción stituciones premiadas serán objeto de la o medios informativos. mios se llevará a cabo en un acto organiGetafe, con motivo de Día de la DiverGetafe, 20 de febrero de 2012
ERCANDO CULTURAS” se pretende: trabajo de personas, entidades e instituúblicas en la tarea de aproximar las culdos y criterios que favorecen la diversiuralidad, y 3) crear un espacio de e buenas prácticas. “ACERCANDO CULTURAS” se otorinstitución en tres ámbitos territoriales: d en el municipio de Getafe; 2) Comarcualquier de los municipios del Sur de na, entidad o institución radicada en la endientemente de que su ámbito de acivamente regional. El Jurado, a la vista as, podrá conceder, además, uno o varios s modalidades. tidad o institución puede presentar canen de sí mismas, bien de otras ajenas a sean merecedoras de esta distinción. acompañada de una breve Memoria con páginas, en la que se exponga la activiona, entidad o institución que la haga erios que servirán para otorgarlo serán idad, alcance y dimensión y efectos po-
LA SALUD DE LAS MUJERES INMIGRANTES RAQUEL MILLÁN SUSINOS
Trabajadora Social Centro de Salud El Greco y Juan de la Cierva
En España, a lo largo de estos años, se ha producido una feminización de la inmigración, que en la actualidad responde casi a la mitad de la población inmigrante, proceden de ámbitos geográficos y culturales diversos y con experiencias vitales diferentes, por lo que sus necesidades y su estado de salud también difieren. La realidad nos demuestra, que las mujeres inmigrantes representan un colectivo muy heterogéneo, del que no se puede establecer un perfil determinado, y tampoco un perfil en como viven la salud y la enfermedad. Se observa como norma general, que la mujer asiste más a las consultas, y además lo hace de forma más continua, lo mismo que ocurre también con las mujeres españolas. La diferencia de estos patrones de salud, esta relacionada directamente con condicionantes de género, que proviene de una situación de desigualdad social entre hombres y mujeres, y no por una diferenciación biológica entre ambos sexos. El concepto de género, hace referencia al conjunto de creencias, rasgos personales, actitudes, sentimientos, valores, conductas y actividades que cada sociedad asigna a hombres y mujeres en función de su sexo, también a lo que se espera de unas y otros en nuestro comportamiento, de nues24 tras tareas en la vida, de nuestra
forma de ser y estar. Y también a lo que a través de la socialización interiorizamos que “debemos” hacer. Este sistema de organización en función del género, establece una jerarquía de poder de un género sobre otro, de lo masculino sobre lo femenino. De forma que aquellos rasgos y actividades asociadas a los hombres, gozan de mayor valoración y reconocimiento social, frente a las asociadas a las mujeres que carecen o tienen menos valor. Relegando a las mujeres a sectores productivos considerados apropiados a su “naturaleza” procreadora, cuidadora y transmisora social. Estos sectores están relacionados principalmente con los cuidados, la sanidad, la educación, las prestaciones a la comunidad, la hostelería, el trabajo domésticos u otros servicios en los que suelen tener salarios más bajos y menor protección social. El visibilizar estas diferencias en la sociedad y el darnos cuenta de ellas, permite realizar actuaciones y políticas diferenciadas por género, así como plantear procesos de cambios personales que permitan buscar el empoderamiento de las mujeres, para contribuir a mejorar su estado de salud. Partiendo del concepto de salud al que hace referencia la OMS (Organización Mundial de la Salud), como completo bienestar físico, mental y so-
cial, y no solamente como ausencia de enfermedad o dolencia, por lo tanto, vemos la salud como un concepto integral que está relacionada con múltiples factores como son el trabajo, la vivienda, la alimentación, las experiencias vitales de cada una, las relaciones que se establecen con otras personas (familia, pareja, hijas e hijos, amistades..) y también con lo que pensamos y sentimos acerca de nosotras mismas. Es decir la salud, es el producto de la continua interacción de lo: • biológico (físico o fisiológico, predisposiciones genéticas, herencia, etc.), • psíquico (las emociones, actitudes, expectativas, la interpretación subjetiva, los significados que se otorgan a la salud...), • social (la esfera de lo cultural, lo que aporta la socialización, lo relacional, las condiciones de vida, como la pobreza, la violencia, lo ambiental). Se puede deducir que la salud, el malestar, la enfermedad, es fruto de nuestra historia de vida, de lo que va pasando, de los acontecimientos vitales y cómo se viven éstos, del significado que se les da, de cómo se elaboran, de cómo una se puede cuidar, de cómo cuida a otras personas, o de cómo podemos hacerlo. En muchas ocasiones, la salud se
proceso migratorio, las mujeres además sufren otras violencias específicas, violencias de género, como agresiones sexuales, violaciones, embarazos no deseados, relaciones de sometimiento para poder realizar el viaje “protegidas”, trata y esclavitud sexual, engaños, deudas que ha de pagar con su propio cuerpo. Otras mujeres, por el contrario, encuentran por primera vez experiencias de ser cuidadas, amadas, bien tratadas…. Estas son experiencias vitales para su salud. ASPECTOS FUNDAMENTALES QUE INFLUYEN EN LA SALUD El trabajo es uno de los determinantes que mas puede influir en la salud de las mujeres inmigrantes. En un primer momento la ansiedad y el estrés que provoca su búsqueda y mas tarde sus características, en el caso de las mujeres hay que añadir, en muchas situaciones, la sobrecarga emocional y física que supone la responsabilidad de tener que ocuparse
del cuidado familiar y de los hijos e hijas, tanto aquí como en su país de origen. Sabiendo además que las oportunidades de empleo ofertadas a las mujeres inmigrantes son limitadas, independientemente del nivel de formación, siendo relegadas a situaciones concretas como el cuidado de personas mayores, enfermas o criaturas, servicio doméstico, comercio, (a veces callejero), hostelería y restauración. En este momento, el empleo doméstico es la ocu­pación mas habitual de las mujeres inmigrantes procedentes de America Latina, este servicio se rige por el Real Decreto 1424/1985, y plantea algunos problemas que perpetua ciertas características del trabajo preindustrial, quedando en muchas situaciones desprotegidas a las trabajadoras. Suelen caracterizarse por su inestabilidad, largas jornadas, escasa especialización o no acorde con la capacitación profesional, y en muchas ocasiones les hacen trabajar “invisibilizadas”, sin contrato o “papeles”, favoreciendo así situaciones de dis- 25
deteriora como consecuencia de tanto vivido…. No obstante cada cultura tiene una concepción particular de la salud, de su autovaloración y cuidado que, en ocasiones, difiere de la que se mantiene en las sociedades de acogida. Las practicas que han tenido previas a la inmigración, influyen y en muchas situaciones se tiende a reproducir, los hábitos de utilización de los servicios sanitarios adquiridos en sus lugares de procedencia. Las necesidades en el ámbito sanitario de las mujeres migrantes, son esencialmente equiparables a las de la población autóctona, a excepción de los efectos específicos del proceso migratorio, que cada mujer lo vive y experimenta de manera diferente, pero a pesar de las diferencias al emigrar, todas han dejado su lugar de origen y también a las personas queridas, para desarrollar sus vidas en otro país y en otra cultura. La inmigración supone un enorme esfuerzo de adaptación a los cambios que se operan en el entorno social de la persona. Las personas queridas, los lugares, los grupos de referencia, se han sustituido (en muchas ocasiones), por un vacío de referentes, que hacen inestable la propia identidad. Por esto se equipara la emigración a un proceso de duelo, en el que se debe elaborar la perdida de lo conocido y de los referentes, y donde la tristeza por la lejanía de sus seres queridos, paisajes, comidas, hábitos, costumbres, olores, les genera situaciones de ansiedad y angustia, vividos generalmente en soledad. Además, a veces, se arrastran experiencias de violencia, de persecución, de pobreza, de las que se va huyendo. En su
para la obtención de la tarjeta sanitaria. También es importante recordar, que la salud se cuida en otros espacios y ámbitos no sanitarios, como la asociaciones, centros para mujeres, centros sociales etc. En estos espacios las mujeres encuentran apoyo, escucha, otras formas de enfrentar, las dificultades y las múltiples violencias, y también de entender y cuidar su salud. PROBLEMAS DE SALUD DE LAS MUJERES MIGRANTES Partiendo de un enfoque de género, según los estudios y la documentación consultada, los aspectos que mas específicos en la salud de las mujeres inmigrantes son los siguientes, • La salud mental, la discriminación de genero a la que estas mujeres están sometidas, tanto en su país de origen con en el de acogida, constituye una carga añadida al proceso migratorio. Aunque
criminación y abuso que van a condicionar en gran parte los problemas de salud físicos o psicológicos de estas mujeres. El apoyo social se considera un determinante de la salud con efectos positivos directos y de choque, porque reduce el impacto del estrés y de las situaciones de vulnerabilidad Todas estas circunstancias materiales, psicológicas, afec­ tivas, sociales y políticas que determinan las condiciones de vida de estas mujeres, tales como las características de la vivienda y convivencia, los espacios y tiempos propios y las redes sociales de apoyo, confluyen en su estado de salud. Cualesquiera sean los problemas de salud con los que se enfrentan las personas inmigrantes, su prevención, detección y tratamiento se dan en el marco del sistema sanitario español que se oferta a estas poblaciones según la legislación vigente. Esta regula el derecho a la asistencia sanitaria para personas extranjeras en España inscritas en el padrón municipal, requisito necesario
Centro de Salud El Greco.
las circunstancias no son generalizables, la ruptura con sus medios y redes de apoyo, la separación en ocasiones de las hijas y los hijos, parejas, y/o familiares, y el acceso a un mercado laboral limitado, precario y con escasas posibilidades de mejora, puede generar en estas mujeres sentimiento de frustración y baja autoestima que repercuten directamente sobre su salud. Algunos estudios han descrito, que las mujeres inmigrantes sufren mayor número de trastornos depresivos y de ansiedad en relación con los hombres, incluso las mujeres en las segundas generaciones (1). En una encuesta de la Comunidad de Madrid, en población inmigrante, con un 42 % de mujeres los problemas de salud que se encontraban eran, dolores musculares, de cabeza y sintomatología nerviosa y depresiva (2). En AP (atención primaria), los motivos más frecuente de demanda son, la depresión y el dolor de espalda, cefaleas, dolor de huesos, alteraciones de la regla o molestias gastrointestinales, ansiedad y alteraciones del estado de ánimo (3). En atención especializada, en dos consultas de neurología de Madrid, con pacientes inmigrantes adultos (predominio de mujeres el 65%), el diagnostico mas frecuente fue la cefalea tensional, seguida de la patología neuromuscular. Estas situaciones se relacionaron con la problemática familiar, laboral o adaptativa propia de la situación de inmigración (4). • La salud sexual y reproductiva, las mu­jeres
Los problemas detectados en relación con el embarazo en mujeres inmigrantes se asocian a un deficiente o tardío control del mismo, que puede relacionarse con un escaso habito de realizar estos controles en su país de procedencia. Algunos estudios realizados en España hablan de un incremento de la patología del embarazo, parto y puerperio como preclampsia, amenaza de parto pretermino, rotura prematura de membranas o bajo peso al nacimiento (5). • La IVE (interrupción voluntaria del embarazo), en los escasos registros de IVEs, así como en los casos de repetición, según el informe de la Comunidad de Madrid, año 2007 (6), el 60 % de la intervenciones eran realizadas a mujeres de fuera de España, procedían mayoritariamente de Ecuador y Rumania. Las características de las mujeres que acudían a las clínicas; las inmigrantes eran algo mas jóvenes y en mayor proporción que las españolas convivían en pareja, estaban casadas, tenían hijas e hijos, referían antecedentes de IVE, y no habían acudido a un centro de planificación familiar,
en los dos años previos, además las mujeres inmigrantes en mayor proporción el motivo de la IVE había sido la salud de la madre, la IVE había sido concertada y era mas tardía en cuanto a semanas de gestación. Un estudio cualitativo realizado a profesionales socio sanitarias de la Comunidad de Madrid (7), las circunstancias que alegaban específicas de las mujeres inmigrantes, a la hora de decidir la IVE era: No uso de anticonceptivos o que estos eran inadecuados, en muchas ocasiones era un riesgo que asumían. Razones laborales de base económica, falta de apoyo en la crianza, temor al conflicto con la pareja y la imprevisión del control de la anticoncepción Un estudio realizado en Cataluña (8), que comparaba el conocimiento, uso y actitudes ante los métodos de planificación familiar entre mujeres españolas e inmigrantes latinoamericanas, concluyo que estas tenían un menor nivel de conocimiento sobre anticoncepción de emergencia, preservativos y diafragma y un menor uso de los métodos antes mencionados y de los anticonceptivos orales frente a una mayor utilización del DIU comparadas con las españolas. Así mismo otro estudios en Madrid (9) con mujeres inmigrantes, (mayoría dominicanas) se observo que un 25 % referían no utilizar ningún método anticonceptivo en España, independientemente de su situación de pareja, siendo del preservativo el método mas frecuentemente mencionado. • La violencia de género, la violencia contra las mujeres es una de las violaciones mas graves de los derechos humanos. Aunque la violencia
de género es una práctica ampliamente extendida, toma diferentes formas y tiene diferentes manifestaciones según las culturas, siendo aún aceptada socialmente en algunos países al amparo de la defensa de tradiciones culturales. En todas las sociedades actuales las mujeres y las niñas siguen siendo victimas de violencia, independientemente de su clase social, estado civil, nivel educativo e ingresos. Las consecuencias sobre la salud de las mujeres son múltiples y variadas tales como muerte, suicidio, heridas leves y graves, contracturas, agresiones durante el embarazo, mutilación genital femenina, violaciones, ruptura de diferentes miembros del cuerpo (tímpano, costillas,..) vulnerabilidad a las enfermedades, problemas mentales, y desordenes psicoafectivos. En el caso de las mujeres inmigrantes, factores tales como la soledad, la pobreza, el desarraigo y la exclusión social, el tipo de trabajo y sus condiciones, la situación jurídica y legal, y la falta de redes de apoyo hacen que se generen situaciones de mayor riesgo de sufrir violencia y / o una mayor dificultad para prevenirla o para poner fin a las relaciones de maltrato. En una investigación realizada en tres comunidades autónomas en España (10), las mujeres inmigrantes decían haber sufrido mas violencia de su compañero intimo, tanto física, psíquica como sexualmente, a lo largo de su vida (64,8 %), que las españolas (29,5 %). El tiempo de duración de la violencia era menor en las inmigrantes, sin poder 27
que vienen a nuestro país son mayoritariamente mujeres en edad fértil, y por tanto es necesario tener en cuenta su historia sexual y reproductiva. Proceden además en su mayoría, de países con tasas de fecundidad superiores a la de España. El número de hijas e hijos nacidos de madre extranjera ha aumentado en los últimos años.
Como conclusión diría que la salud que presentan las mujeres inmigrantes esta en estrecha relación con sus condiciones de vida y trabajo. El acceso a los servicios de salud de algunas, depende también de su condición migratoria, siendo las indocumentadas una población muy vulnerable por el precario acceso a las fuentes de trabajo y por ende a los servicios de salud. Ocuparse de su salud pasa a ocupar un segundo plano tras la prioridad de obtener y mantener trabajo y papeles. “Sabemos que las mujeres inmigrantes están sustituyendo a las españolas en el espacio doméstico, en su función reproductiva –incluyendo el cuidado (que implica afectos y emociones) de menores, mayores y personas con discapacidad y/o dependientes–, y esto permite la incorporación de la mujer española al mercado laboral, al no haber recursos sociales públicos que garanticen estas funciones (fomentándose así las cadenas globales de cuidados) (11). Además en muchos casos, se están haciendo a costa de una precariedad laboral que les somete a una situación de discriminación. Los poderes públicos deberían reconocer la función social que las mujeres tanto españolas como inmigrantes, desempeñan en el ámbito domestico y reconvertir ese espacio privado en publico, garantizando unas condiciones laborales dignas y no discriminadas. Quiero finalizar con unas palabras de Helga Maria Hernes, “el poder de las mujeres y el estado del bienestar”: “El desarrollo de servicios públicos de atención a las personas es crucial para el empoderamiento de las mujeres al repartir el trabajo doméstico y crear numerosos empleos, hasta ahora en la economía sumergida, aumentando el poder económicos y la autonomía de las mujeres, condiciones básicas para vivir saludablemente” (12). determinar en que medida podía haber sido interrumpida por el proceso migratorio, y tomaban mas iniciativas que las españolas tanto en la denuncia como en la separación del cónyuge; sin embargo contaban con menos apoyo social y familiar que las españolas. BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
(1)	Carballo M., Divino, J.J “Migration and health in the European”. Med int Health 1998. (2)	Sanz B., Schumacher R., 28 Torres A., ¿Cómo perci-
be la población inmigrante su estado de salud?. Ofrim, suplemento 1998 (junio). (3)	Esteban y Peña M.M “motivos de consulta y características demográficas de una comunidad de inmigrantes “sin papeles” en el distrito de Usea Villaverde (Madrid) Aten. Primaria 2006. (4)	Pertiñez J., Viladras L., Menacho I., “estudio descriptivo de trastornos mentales en minorias etnicas residentes en un area de Barcelona”, 2005.
(5)	Serrano I. “La salud sexual de las mujeres inmigrantes. Dialogos 2008 sept. (6)	Izarra Perez C, Cortes FernandezF, “interrupciones voluntarias de embarazo en la comunidad de Madrid. Boletin epidemiologico, abril 2008. (7)	Bosch S., Martinez-Beneito M.A., “Análisis de las caracteristicas diferenciales de las inmigrantes que recurren a la IVE”. Gaceta Sanitaria, 2005. (8)	Serrat F., Marzall B., Almirall M.R., “Conocimientos y uso de los distintos métodos an­ti­conceptivos: comparación entre mujeres espa­ ñolas y centro-sudamericanas” VI congreso de las Sociedad Española de Contracepción; 20032005. (9)	Darder M., bolaños E., Torres A., Actitudes y experiencias en el uso del preservativo en mujeres inmigrantes en la Comunidad de Madrid. Gaceta Sanitaria, 1999, 2005. (10)	Ruiz I., Alvarez M., Plazaola J., Violencia contra la mujer en la pareja. Estudio de prevalencia en el ambito de la atención primaria. Gaceta Sanitaria 2004 (11)	Alameda A., Herrera L., Lizcano A., “Cadenas globales de cuidados. Obligaciones con marca de genero”. II ciclo de conferencias “Ciencia, genero y salud”. Alcorcón, oct. 2011 (12)	Llacer A., Mazarrasa L., Castillo S., “Salud, Genero e Inmigración”. Gaceta Sanitaria, 2006.
BUENAS PRÁCTICAS EN MUNICIPIOS ESPAÑOLES Son todas las que están, pero no están todas las que son. El texto siguiente recoge información de los últimos meses y ofrece una tipología incompleta, sintética y meramente descriptiva, pero útil, de buenas prácticas en relación con las mujeres inmigrantes en municipios españoles.
Probablemente, con lo referido a acciones sobre violencia de género, sea ésta de los talleres formativos la práctica más extendida. Ejemplos. En Pucol se han impartido cursos sobre diversas materias, entre ella geriatría, que cuenta con 60 horas de prácticas en la residencia de tercera edad del municipio. Igual que en Torrejón de Ardoz, cuyo curso de auxiliar de geriatría, consta de 120 horas formativas y es organizado por la Concejalía de Bienestar e Inmigración. O en Lleida cuyo ayuntamiento ha puesto en marcha un proyecto, pionero en España, denominado KAFO, de apoyo a la formación de mujeres emprendedoras originarias de países africanos, que creen en nuestro país empresas de actividad comercial con productos originarios de sus respectivos países. En otros municipios se están desarrollando cursos de formación sobre Hostelería, Alimentación y Cocina, que procuren una capacitación para las demandas de empleo que se producen en estas áreas. EMPLEADAS DE HOGAR Pero el sector que en los últimos meses está conociendo mayores tensiones es el de las empleadas de hogar, de las que, según datos, el 70% son inmigrantes. La nueva regulación, aplicable desde el 1 de enero, pero con un periodo transitorio hábil hasta el 1 de julio, convierte al empleador en “empresario del hogar” y obliga a asegurar a la persona que realiza
las tareas domésticas. La casuística es infinita y desde bastantes ayuntamientos, sindicatos y ongs se están celebrando talleres informativos. El Foro Galego de Inmigración, por ejemplo, organizó encuentros sobre la materia, en los meses de noviembre y diciembre, en varias ciudades. La Plataforma de Empleadas del Hogar de Granada, que agrupa a varias entidades, ha alabado los logros de la nueva regulación, pero también destacado que queda mucho trecho por recorrer “en lo que se refiere a las trabajadoras inmigrantes, las internas y el subsidio por desempleo”. Y a mediados de fe-
ellos. En Valencia se ha constituido AMINVI (Red de apoyo a mujeres inmigrantes victimas de la violencia de género) integrada por 15 asociaciones. En Bilbao, tras un periodo de información a 300 mujeres y 13 hombres de 38 nacionalidades, el ayuntamiento ha formado, con cursos específicos, a 26 mujeres inmigrantes como “agentes de empoderamiento” de las comunidades china, gitana, magrebí, subsahariana y rumana para que detecten y eviten acto de violencia sexista e intrafamiliar en sus respectivos entornos. Y en Galicia hasta en 45 municipios de la región se va a implantar un servicio de teletraducción para mejorar la atención a las mujeres y víctimas de violencia de género inmigrantes en 51 idiomas, financiado por la Secretaria Xeral de Igualdade. APOYO PSICOSOCIAL
brero la Asociación Nacional de Mujeres Ucranianas acaba de pedir a la Ministra de Empleo y Seguridad Social que se realice una campaña institucional para llamar a la ciudadanía a que cumpla con la legalidad de los contratos laborales de las empleadas del hogar. VIOLENCIA DE GÉNERO Algunas de las buenas prácticas producidas estos últimos meses caminan en una triple dirección: de trabajo en red, de formación de “agentes” y de creación de servicios. Tres ejemplos de cada uno de
En este ámbito las experiencias son muy diversas. Desde las clases de español que trascienden lo puramente académico hasta los talleres de reflexión sobre la condición de muchas mujeres de “madres transnacionales”. Por ejemplo en San Pedro del Pinatar (Murcia) se imparte un taller de “Español para la vida diaria” centrado en ofrecer herramientas básicas para que las alumnas puedan comunicarse en el supermercado, el colegio o la consulta del médico, recibiendo además orientaciones sobre consumo, educación o salud. Por otro lado, Oskar Tejedor, a partir de una idea inicial de la asociación Bidez Bide, de Zarautz, ha elabora- 29
Bilbao. Universidad de Deusto y puente sobre la Ría. (Autor: José María Sánchez.)
do un documental titulado “Compañeras de viaje” que refleja la experiencia vital de madres suramericanas que han dejado a sus hijos en el país de origen. “Quería reflejar cómo viven la maternidad a distancia”. Este documental así como el libro de Nora Rodríguez “Educar desde el locutorio” publicado hace tres años están sirviendo y servirán para organizar talleres de reflexión en municipios sobre las madres transnacionales, sus vivencias y sentimientos.
LA CULTURA, COMO ELEMENTO DE INCLUSIÓN La cultura, desde sus múltiples vertientes, es un elemento importante de inclusión. En varios ayuntamientos se están utilizando talleres de fotografía como instrumentos de integración y cohesión social. Por ejemplo, en Sant Feliu de Llobregat. El resultado de la actividad fue una muestra fotográfica realizada por mujeres del 30 Magreb. El necesario aprendi-
zaje técnico, las actividades en espacios públicos de la ciudad, la relación con otras entidades y el uso de la exposición para sensibilización en diversos espacios municipales e institutos de secundaria han permitido consolidar un grupo formal y activo. Y en ámbitos profesionales cabría destacar dos próximos encuentros relacionados con el cine y la diversidad cultural. El primero, el Festival Internacional de Cine Documental sobre Género a celebrar en Soria en el próximo mes de marzo al que van a concurrir 270 películas de 68 países. Y el segundo, el proyecto “14,4 km” que reúne a mujeres directoras de cine de las dos orillas, que pretende iniciar un diálogo intercultural basado en la igualdad de género y se celebrará en cuatro sedes: las de Córdoba, Granada, Tánger y Tetuán. PREMIOS Las buenas prácticas que desarrollan personas, entidades o instituciones están dando lu-
gar a la creación de diversos premios en reconocimiento a su labor. Imposible, y además no viene a cuento, elaborar un listado de mujeres que hayan sido galardonadas con alguna distinción. Tan solo se ofrecen algunos ejemplos. La delegación del Gobierno de Tenerife premió a OBITEN (Observatorio de la Inmigración de Tenerife) por el grupo de trabajo creado contra la violencia de género que informa, forma y organiza a asociaciones de inmigrantes para luchar contra esta lacra social. Y, para no salir del territorio provincial, el premio concedido a Awa Ndiaye, por su trabajo en la asociación senegalesa Diapo, con sede en Arona, que enviará en marzo una delegación de ocho médicos a Senegal para labores humanitarias. Y en Barcelona, el Consejo Municipal de Inmigración entregó, en diciembre pasado, su máxima distinción a la Asociación de mujeres paquistaníes, que cuenta con más de 500 asociadas. Aunque no todas recogen su premio. En la misma ciudad una de las personas a las que el ayuntamiento había concedido una medalla de honor de la ciudad, presente en el Salón de Cent, la dirigente vecinal Maruja Ruiz Martos, rechazó recibir el galardón “en protesta por los recortes del gobierno municipal”. RECORTES Probablemente, y a la vista de los recortes, en los próximos años, la literatura sobre buenas prácticas tanto municipales como de ongs será menos nutrida y abundante que lo que es hoy. El presidente de la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales acaba de decir algo que debe ser muy tenido en cuenta: “Todo lo que no se gaste el Gobierno en protección social es dinero que el Estado invertirá en seguridad ciudadana”. JAVIER ANGULO URIBARRI Centro UNESCO Getafe
LA POBLACIÓN FEMENINA INMIGRANTE EN LOS MUNICIPIOS DEL SUR DE MADRID Cuando no se difunden o no se conocen estadísticas, se echan en falta. “Faltan datos”, se dice. Pero cuando se difunden y conocen, las estadísticas no suelen servir para gran cosa. Lo cual es un error. Aunque los siguientes datos son prioritariamente descriptivos, globales y deliberadamente sintéticos, pueden ser útiles para la gestión de las políticas relacionadas con la inmigración.
Según los datos oficiales definitivos más recientes (padrón municipal a 1 de enero de 2011) existen en España 5.751.487 personas de nacionalidad extranjera, que representan el 12,2% del total de la población española (que es de 47.190.493 habitantes). En la Comunidad de Madrid la proporción de población extranjera es más elevada, del 16,5%; son poco más de un millón de personas, exactamente 1.067.585, de un total regional de casi seis millones y medio (6.489.680). En los doce municipios del Sur metropolitano, hay cuatro que superan el porcentaje medio regional mientras los cinco más grandes (Alcorcón, Fuenlabrada, Getafe. Leganés y Móstoles) presentan una proporción más baja. Todos, los doce, ofrecen un porcentaje más elevado que el porcentaje medio nacional.
Proporción de población extranjera de los municipios del Sur metropolitano al 1 de enero de 2011 San Martín de la Vega.................................. 26,9 Parla............................................................. 25,8 Ciempozuelos............................................... 19,3 Humanes...................................................... 17,3 Getafe........................................................... 15,8 Valdemoro.................................................... 14,8 Aranjuez....................................................... 14,7 Móstoles....................................................... 14,2 Pinto............................................................. 13,9 Fuenlabrada.................................................. 13,6 Alcorcón....................................................... 12,8 Leganés........................................................ 12,6 Fuente: INE y elaboración propia.
Hay cinco municipios, entre los doce, en los que la población de nacionalidad extranjera residente en el 2011 es inferior a la de 2010. Son los de Fuenlabrada, Humanes, Leganés, Parla y San Martín de la Vega. La interpretación de que esa disminución es debida al retorno de inmigrantes a su país o la emigración a otras regiones españolas o distintos países, siendo en parte, cierta, no explicaría en su totalidad ese descenso. También cuenta que algunos inmigrantes han obtenido la nacionalidad española y han dejado de estar, por tanto, en las estadísticas de población extranjera. En todos los municipios, salvo en dos, el país de donde son mayor número de inmigrantes, es Rumanía; en Parla y Humanes el país predominante es Marruecos. LOS MUNICIPIOS DEL SUR, LA EXCEPCIÓN REGIONAL. LA POBLACIÓN MASCULINA ES MÁS NUMEROSA QUE LA FEMENINA A nivel nacional, entre la población extranjera, existe un predominio de los hombres sobre las mujeres (52,1 frente a 47,9%). Pero tanto en el conjunto de la Comunidad de Madrid como, sobre todo, en Madrid capital, el número de mujeres inmigrantes es superior al de los hombres. En la Comunidad, este año de 2011 es la primera vez que sucede. En Madrid capital, la tasa de feminidad de la población inmigrante ha sido más elevada que la de masculinidad desde el comienzo del asentamiento de población de nacionalidad extranjera en el municipio. No es el caso de los municipios del Sur. En cada uno de ellos el número de hombres es superior al de las mujeres. El mayor o menor grado de proporción de población extranjera femenina 31
EN CINCO MUNICIPIOS Y EN 2011 HAY MENOS POBLACIÓN EXTRANJERA QUE LA QUE HABÍA EN 2010
respecto a la población extranjera total depende de la composición según nacionalidades de cada municipio. En el conjunto de los doce del Sur, por ejemplo, entre la población de Marruecos por cada 100 mujeres hay 149 hombres y en una nacionalidad emergente como China por cada 100 mujeres hay 114 hombres, aunque con tendencia muy fuerte hacia la equiparación numérica por sexo. Al 1 de enero de 2011, la población extranjera femenina de los municipios del Sur representa el 47,7% de la población extranjera total. LA POBLACIÓN INMIGRANTE FEMENINA CRECE PERO MENOS La población femenina inmigrante experimentó un incremento notable entre los años 2006 a 2008. Pero ahora mismo la percepción que se tiene de que está disminuyendo no se corresponde con la realidad. En 2011 y en el conjunto de los municipios del Sur residen 12.500 mujeres extranjeras inmigrantes más que las que residían en 2008. Lo que sí es cierto es que la población se ha estabilizado y que hay dos municipios –Fuenlabrada y Leganés– en los que la población inmigrante femenina ha disminuido respecto a 2010 mientras en los demás se ha estabilizado o aumentado muy levemente.
Evolución de la población femenina inmigrante en el conjunto de los municipios del Sur metropolitano 2005......................................................... 56.965 2006......................................................... 62.317 2007......................................................... 70.009 2008......................................................... 81.683 2009......................................................... 89.363 2010......................................................... 93.246 2011.......................................................... 94.144 Fuente: INE y elaboración propia. Padrón municipal 2011.
SUMAN CASI 100.000 LAS MUJERES INMIGRANTES EXTRANJERAS DE LOS MUNICIPIOS DEL SUR
Cuando hablamos de población femenina 32 inmigrante de los municipios del Sur, estamos
hablando de 94.144 personas, presentes en el territorio comarcal de manera muy desigual. Para empezar, Parla, que es el 6º municipio por número de habitantes, de los doce, es el que acoge mayor número de inmigrantes extranjeras. Pero no residen sólo en este extremo las diferencias. Por otro lado, si se analizan cuáles son los continentes de donde proceden mayor número de inmigrantes en los doce municipios del Sur, resulta que en seis (de los doce) predominan los originarios de Europa, en cinco los procedentes de América y en uno los del continente africano. Además, el Sur y en concreto algunos de los municipios presentan una cierta especialización, en comparación con los demás municipios de la región de Madrid. Vamos por partes.
Mujeres inmigrantes de nacionalidad extranjera en los municipios del Sur Parla......................................................... 14.508 Móstoles................................................... 13.979 Getafe....................................................... 12.968 Fuenlabrada.............................................. 12.700 Leganés.................................................... 11.363 Alcorcón................................................... 10.532 Valdemoro................................................ 5.029 Aranjuez................................................... 3.931 Pinto......................................................... 3.109 San Martin de la Vega.............................. 2.334 Ciempozuelos........................................... 2.185 Humanes.................................................. 1.506 Total......................................................... 94.144 Fuente: INE. Padrón municipal 2011.
LA POBLACIÓN FEMENINA CHINA DE 2008 A 2011 HA AUMENTADO UN 60% En el conjunto de los municipios del Sur, las 10 nacionalidades más numerosas reúnen las tres cuartas partes de la población extranjera femenina inmigrante. De ellas, 4 son de Europa (Rumanía, Polonia, Ucrania y Bulgaria), 3 de América (Ecuador, Colombia y Perú), 2 de Africa (Marruecos y Nigeria) y 1 de Asia (China). — Las mujeres de Rumanía representan el 21,7% de la población femenina total de los doce municipios (son 20.447) y son las más numerosas en cada uno de ellos salvo en Humanes, en donde predominan las mujeres marroquies. En San Martín de la Vega representan nada menos que el 55,6% de la población fe-
Población femenina originaria de China en los municipios del Sur Parla........................................................... 1.010 Fuenlabrada................................................ 681 Getafe......................................................... 663 Móstoles..................................................... 497 Alcorcón..................................................... 484 Leganés...................................................... 345 Pinto........................................................... 181 Valdemoro.................................................. 165 Humanes.................................................... 105 Aranjuez..................................................... 85 Ciempozuelos............................................. 20 San Martin de la Vega................................ 16 Fuente: INE.
de la población femenina total. Con una población muy estabilizada, su crecimiento, de 2008 a 2011 en la Zona Sur, ha sido del 4,7%; fue el primer país, entre los antiguamente denominados del Este, que conoció mayor movimiento migratorio a Europa, pero que hoy ha sido ampliamente superado por las personas oriundas de Rumania y, el caso de algunos municipios, por las de Bulgaria. — En octavo lugar se sitúan las procedentes de otro país de Europa, si bien no perteneciente a la Unión Europea: Ucrania (3.637 en total). Móstoles y Alcorcón son, después de Madrid capital, los municipios de la región, en donde residen mayor número de mujeres ucranianas y en el conjunto de los 12 municipios del Sur se asienta el 32,4% del total de la población femenina de la Comunidad. — Originarias de Bulgaria hay en los municipios del Sur 3.622 mujeres. Alcalá de Henares (con 1.125) y Getafe (con 1.115) son los dos municipios de la región, después de la capital, con mayor número de mujeres inmigrantes procedentes de Bulgaria; representan el 3.8% de las mujeres extranjeras inmigrantes del conjunto de los municipios de la Zona Sur. — Y el décimo lugar, por orden de importancia numérica, corresponde a las mujeres de Nigeria. Un dato relevante es que en el municipio de Fuenlabrada reside mayor número de nigerianas (891) que en la ciudad de Madrid (616) y que la población femenina originaria de Nigeria residente en tan solo dos municipios del Sur (Fuenlabrada y Parla) representa nada menos que el 35% de todas las mujeres nigerianas de la región. Desde 2008 a 2011 el número de mujeres nigerianas en Fuenlabrada se ha incrementa33 do un 61%.
menina inmigrante total. La población femenina originaria de Rumanía y desde 2008 a 2011 ha experimentado un incremento del 22,7%, superior al incremento medio de la población femenina en ese mismo periodo que fue del 15,3%. — La segunda nacionalidad más numerosa, entre la población femenina, es la originaria de Marruecos. Representa el 12,1% de la población femenina total de los doce municipios, son 11.422 personas y su incremento de 2008 a 2011 ha sido elevadísimo, del 32%. En siete de los doce municipios es la segunda nacionalidad más numerosa. — La tercera en orden de importancia es Ecuador, con 9.430 personas, justo el 10% de la población femenina total, el país que ha experimentado el mayor descenso de población. En 2008 residían en los doce municipios 10.219 personas, o sea prácticamente 800 más que en la actualidad. — Colombia, en conjunto, ocupa la cuarta posición, aunque hay municipios en los que aventaja en población a Ecuador, entre otros Aranjuez, Leganés, Pinto y Valdemoro. Su población femenina reúne a 7.169 personas y representa el 7,6% de la población total. De 2008 a 2011 la población femenina colombiana solo ha crecido un 4,1%. — La quinta posición por número de residentes en el conjunto de los doce municipios corresponde a Perú. Con 4.698 residentes, representa el 5% de a población femenina total. Su crecimiento ha sido muy similar al del conjunto de la población femenina, el 17,6%. — De todos modos, la que más ha aumentado ha sido la población femenina originaria de China, que ocupa la sexta posición. En el conjunto de los municipios ha aumentado un 60% y en algunos de ellos su incremento, de 2008 a 2011, ha sido muy notable; por ejemplo, en Parla un 127 y en Getafe un 83%. Sin contar Madrid capital, los municipios de la región con población femenina china más numerosa, son tres del Sur y por este orden: Parla, Fuenlabrada y Getafe. Los doce municipios cuentan con 4.252 mujeres oriundas de China, lo que representa el 4,5% de la población femenina total. Y creciendo. La distribución de la población femenina china en los municipios del Sur es la menos homogénea de todas: mientras en Parla hay un mujer china por cada 13 mujeres extranjeras, en San Martín de la Vega cada 145 y en Ciempozuelos cada 109. — Polonia ocupa el séptimo lugar, con una población de 3.915 personas, es decir, el 4,2%
CLASES DE LENGUA Y CULTURA ESPAÑOLA PARA MUJERES, UNA EXPERIENCIA DE DESARROLLO PERSONAL Y COMUNITARIO La reagrupación familiar, proceso por el que han pasado la mayor parte de las mujeres marroquíes que participan en este Proyecto, supone una opción deseable pero implica la dificultad de conciliar su propia integración con una vida familiar no exenta de conflictos. De hecho, una de sus principales demandas es la orientación en pautas educativas respecto a sus hijos que han nacido o se han criado en el país de origen, bajo unas normas de convivencia familiar y social muy distintas a las que aquí encuentran. También en muchos casos, tras años de separación, vuelven a convivir y han de recomponer su dinámica familiar. Asimismo, en cuestiones de salud, su situación puede ser un factor de riesgo. El malestar dependerá de las condiciones de vida, los modelos ideales de feminidad en cada cultura y de su interiorización, de los roles como madre, esposa
Alcorcón es hoy una ciudad con más de 173.000 habitantes. Con un importante desarrollo urbanístico y económico, cuenta con una amplia red de servicios municipales que prestan atención a toda la ciudadanía, apostando por políticas transversales, participativas e inclusivas en muy diferentes áreas: vivienda, empleo, salud, educación, servicios sociales, cultura, deportes, etc. Cerca de 24.000 vecinos son personas de otros países, principalmente de Rumanía, Marruecos, Ecuador, Ucrania y Perú; de ellas, el 48.61% son mujeres. En el actual contexto de crisis, a las dificultades que ya padecen las mujeres españolas (mayores tasas de desempleo, dificultad para conciliar, dobles jornadas, precariedad laboral, etc.), ellas han de sumar las derivadas del proyecto migratorio. Se enfrentan a una doble discriminación: ser mujeres y ser inmigrantes.
Salida cultural a Alcalá de Henares.
sus condiciones de vida y sus oportunidades, así como de facilitar su plena integración en nuestra ciudad. Vinculada al Programa Municipal de Intervención Comunitaria, la actividad se organiza en grupos en función de sus conocimientos y habilidades. Se orienta tanto al aprendizaje de castellano, como a la alfabetización funcional y la transmisión de claves culturales de la sociedad de acogida. Constituyen un paso previo para un colectivo que encuentra obstáculos para su incorporación normalizada en las escuelas de adultos. Sin embargo, uno de los objetivos principales es que, una vez adquirido el nivel y las habilidades mínimas, puedan incorporarse a las mismas. Además, se abordan otros temas como el desarrollo personal, la vida familiar, la participación comunitaria, la igualdad entre mujeres y hombres y la sensibilización intercultural. Asimismo, participan de otras actividades del Programa relacionadas con el asociacionismo y la vida comunitaria: talleres, charlas, videoforos, fiestas de los barrios, desayunos comunitarios, salidas, etc. Las características de las mujeres que participan actualmente en la actividad son: • En cuanto a su contexto familiar, la mayoría han llegado al municipio mediante reagrupación y tienen hijos menores a su cargo. La familia nuclear reside en una vivienda de alquiler o la comparte con otros familiares cercanos. • La ocupación principal de los varones estaba vinculada mayoritariamente a la construcción y, en menor grado, al sector servicios; de ahí que el desempleo esté golpeando especialmente a este colectivo. Ellas suelen emplearse,
o trabajadora y de la vivencia que tengan al desempeñarlos, etc. La migración supone una crisis circunstancial en la vida que conlleva un importante sentimiento de pérdida respecto a referentes básicos como el hogar, la familia, las costumbres, la lengua, etc. Esto conlleva un desgaste físico, psíquico y emocional; presentan en mayor medida trastornos relacionados con la autoestima, el desarraigo, la ansiedad, la soledad y la adaptación al nuevo entorno. Especialmente en el caso de las mujeres marroquíes, las diferencias entre su país de origen y la sociedad española provocan dificultades en su vida cotidiana; se ven obligadas a buscar el equilibrio entre sus necesidades y expectativas y las de sus maridos y familiares, debido al importante control social que ejerce la comunidad marroquí asentada en el extranjero. Finalmente, la lacra de la violencia contra las mujeres se observa cada vez más en un importante número de mujeres inmigrantes, incluidas las marroquíes. El país de procedencia, con sus costumbres y su forma de organizar la vida pública y privada de las mujeres, así como el bajo nivel cultural, la ausencia de red de apoyo y el aislamiento, van a influir en la aparición de situaciones de vulnerabilidad que, en ocasiones, el propio fenómeno migratorio agrava (si bien, no deja de haber mujeres que, en este hecho, encuentran la oportunidad de desarrollarse plenamente en el seno de una sociedad más abierta). Sensible a esta realidad, el Ayuntamiento de Alcorcón, a través de su Concejalía de Servicios Sociales, Discapacidad e Inmigración, desarrolla este proyecto “Clases de Lengua y Cultura Española”, con el firme propósito de mejorar
Acto intercultural. Representación de una boda marroquí.
si es que quieren y pueden acceder al mercado de trabajo, en el servicio doméstico por horas. • El nivel socio-educativo varía en función de tiempo de residencia y la edad. Hay dos grupos diferenciados: — Mujeres de 31 a 50 años, que llevan más de 5 en España, analfabetas en origen y con escasas habilidades para la interacción en la sociedad de acogida. — Mujeres de 18 a 30, que llevan menos tiempo aquí, pero que han estado escolarizadas en su país de origen, competentes en árabe y con habilidades para manejarse en nuestra sociedad, aunque siguen constituyendo un grupo poco permeable. • Todas ellas tienen dificultades para acceder –y permanecer– en las escuelas de adultos: — No tienen suficientes recursos personales ni sociales para afrontar su incorporación y permanencia en igualdad de condiciones que el resto de alumnos. — Los horarios son incompatibles con el cuidado de sus hijos menores de 3 años o con el de los ya están escolarizados pero que no utilizan el servicio de comedor escolar, puesto que no suelen estar adaptados a sus prácticas religiosas. — El espacio público pertenece tradicionalmente a los varones y no suelen compartirlo –en el día a día– con las mujeres, por lo que a todos ellos les resulta difícil compartir aula en estas escuelas. La superación de todos estas barreras requiere de una intervención previa que les aporte seguridad para adquirir y reforzar sus conocimientos, habilidades y actitudes y que posibilite su acceso y permanencia en los recursos dirigidos al conjunto de la población. Entendemos que este Proyecto constituye una buena práctica puesto que:
• Produce un impacto social positivo, medible y prolongado en el tiempo, pues se ha podido observar una mayor presencia pública de mujeres marroquíes en los barrios, en el marco de actividades comunitarias normalizadas. Se percibe, de manera más clara desde 2010 y se mantiene en la actualidad, lo que tiene especial relevancia si tenemos en cuenta que se trata de un colectivo muy visible para el resto de la ciudadanía, por lo que cualquier oportunidad para romper estereotipos y perjuicios es fundamental. • Da lugar a su participación activa, puesto que las actividades que llevan a cabo en las clases suelen estar orientadas a sus centros de interés. También participan activamente en la detección y satisfacción de necesidades. • Promueve sus habilidades y capacida36 des, pues se interviene con la finalidad de pro-
mover su desarrollo personal y social, dotándolas de herramientas par una mejor relación con su entorno y con el resto de ciudadanos. En este sentido, se les proporcionan escenarios controlados de interacción con otros grupos, de manera que puedan poner en práctica lo aprendido y, todos ellos, vivan experiencias positivas de intercambio cultural. De hecho, se hace especial hincapié no sólo en el aprendizaje de las claves culturales que facilitarán su integración: cómo solicitar información en los diferentes recursos, cómo iniciar conversaciones, el protocolo a seguir en contextos formales e informales, símbolos y celebraciones en España, estructuras y relaciones familiares, etc. • Da lugar a la creación y el fortalecimiento de vínculos comunitarios, pues la actividad les proporciona un lugar de encuentro y relación, donde pueden ser ellas mismas y expresar sus opiniones. Asimismo, al tener la intervención un enfoque comunitario, les da la oportunidad de compartir actividades y espacios con otros grupos, dar a conocer su cultura y trabajar su sentido de pertenencia desde el uso y disfrute de los espacios públicos. • Reduce los factores de vulnerabilidad de las mujeres participantes, en la medida en que les proporciona conocimientos, habilidades y actitudes para relacionarse, fomenta su autoestima y autonomía, rompe su aislamiento, contribuye a la ampliación de su red social, fomenta su participación y su sentido de pertenencia. • Hace primar los objetivos cualitativos sobre los cuantitativos, pues lo más importante es el propio proceso de apertura, acompañamiento y desarrollo personal y social que conlleva. • Plantea un enfoque multidimensional e interdisciplinar, pues los contenidos que se abordan van más allá de la mera alfabetización. Se apuesta por el acompañamiento y la intervención social en diferentes ámbitos: salud, familia, ocio, cultura, participación, mujer, convivencia... Además, los agentes implicados proceden de diferentes disciplinas: profesoras, trabajadoras y educadoras sociales, mediadoras vecinales e interculturales, etc. Esto le da un carácter integral al proyecto y hace que constituya un proceso de empoderamiento que dé paso a su autonomía y, por tanto, sea considerada una intervención de calidad. • Evalúa el impacto de su intervención, pues conlleva un exhaustivo procedimiento de evaluación y seguimiento en el que se aplican principios, estrategias, técnicas e instrumentos especial y previamente diseñados para estas mujeres y agentes implicados en el proceso.
ÁREA DE PREVENCIÓN E INSERCIÓN Concejalía de Servicios Sociales Discapacidad e Inmigración
MUJERES MIGRANTES EN EL PROGRAMA MUNICIPAL DE ATENCIÓN INTEGRAL A MUJERES VÍCTIMAS DE VIOLENCIA rables olvidando que han cruzado fronteras y mares, que son valientes y resolutivas, y que no emigran precisamente las personas más débiles sino las más arrojadas y dinámicas. No está de más recordar que la ONU define vulnerabilidad como “la impotencia o desvalimiento que con harta frecuencia caracteriza al migrante. La impotencia o desvalimiento que caracteriza la relación del migrante con el estado (..), pero esa condición no es inherente a la persona, sea migrante o no; ha sido creada e impuesta a los migrantes, en los confines de un país concreto” Hablamos por tanto de la vulnerabilidad propiciada por el contexto y que puede ser una doble vulnerabilidad: como mujer maltratada y como migrante, o triple vulnerabilidad cuando se añade una situación irregular. Esta realidad se evidencia en los datos anuales de mujeres víctimas. En los últimos años el porcentaje de mujeres migrantes asesinadas ha ido aumentando situándose en cifras que superan el 35% lo que indica que, la combinación de factores mujer y migrante, supone un aumento del riesgo. Entiendo que la explicación está asociada a una situación personal que cuenta con menos factores de protección, sobre todo redes sociales frágiles, y más factores de riesgo por dificultades añadidas. En la parte positiva hay que señalar que también ha aumentado el número de denuncias de mujeres migrantes. Según datos del Consejo General del Poder Judicial hay un incremento paulatino de mujeres extranjeras solicitantes de OP (ordenes de protección) que ha aumentado de un 29,8% en el segundo semestre del año 2005 al 34,6% en el primer trimestre de 2010. En cuanto a la nacionalidad de los imputados hay un in- 37
Hace 13 años que, desde el Ayuntamiento de Fuenlabrada, se viene realizando una intervención coordinada y especializada en el abordaje de la Violencia hacia las Mujeres. Esta intervención, encuadrada en lo que llamamos Programa municipal de atención Integral a Mujeres Víctimas de Violencia de Género, ha tenido desde un primer momento la vocación de llegar a toda las mujeres de nuestra ciudad que pudieran necesitarlo. Sin embargo, somos conscientes de la dificultad de acceso a los servicios que tienen las mujeres migrantes por una combinación de factores que tienen que ver, no solo con la lengua, sino también con la cultura y la situación legal. Estos factores que aumentan el desamparo y la indefensión de las mujeres nos hacen calificarlas de víctimas especialmente vulne-
cremento similar de imputados extranjeros: del 30,6% al 34,3%. De hecho, de abril a septiembre del 2011, el porcentaje de denuncias de mujeres migrantes ha llegado al 36% (de un total de 102.261 denuncias) si bien hay que señalar que, de ellas, el 13,52%, terminaron renunciando a la denuncia mientras que, de las denunciantes españolas, renunciaron el 10,57%, lo que nos puede hacer pensar que para las mujeres extranjeras sigue siendo más difícil hacer frente con éxito a esta situación. En el caso de Fuenlabrada, y de nuestro Programa Municipal, a lo largo de los últimos 10 años se han abierto 2489 expedientes por violencia de género –una media aproximada de 250 expedientes anuales–. La mayor parte de las mujeres atendidas (alrededor de 1650) son españolas pero hay que resaltar un incremento paulatino de mujeres extranjeras hasta llegar, a partir del año 2006, al 50% de mujeres atendidas. Este dato es muy reseñable porque, aparte de otras consideraciones, nos permite creer que la información y la confianza en el Programa Municipal está llegando a las personas que, por los factores que antes comentábamos, tienen mayor dificultad para acercarse a la administración. El Programa Municipal cuenta con: atención social, jurídica y psicológica, talleres terapéuticos, dos recursos de alojamiento (uno conveniado con la Cruz Roja y otro con el MPDL y dedicado exclusivamente a mujeres migrantes como veremos más adelante), un equipo especializado en la Policía Local y talleres terapéuticos específicos dirigidos a niños y niñas cuyas madres están siendo vícti-
mas de violencia. La intervención en violencia se ha venido analizando y mejorando a través de la Mesa Técnica de Coordinación en la cual participan todos los servicios que pueden llegar a intervenir (tanto municipales, como autonómicos o nacionales). En relación a la intervención con mujeres migrantes, a lo largo de los años, hemos ido potenciando la difusión del programa, se han preparado documentos en varios idiomas (árabe, ingles, francés, chino, rumano), se han aumentado los servicios de traducción y se ha creado un recurso específico de alojamiento alternativo conveniado con una ONG (MPDL) y dirigido a ellas. Este recurso, un Centro de Emergencia ubicado en nuestra ciudad, está en funcionamiento desde el año 2002 y dispone de un total de 10 plazas para usuarias cuyo perfil es: mujeres inmigrantes con o sin cargas familiares, víctimas de violencia de género y sus hijos e hijas menores. Es importante señalar que se atiende y prioriza a usuarias en situación irregular. Desde el centro se hace un abordaje multidisciplinar y de atención integral a la mujer, implicándola en el proceso y reforzando su autonomía a través del conocimiento de sus derechos y el aumento de la consciencia responsable en relación a su situación personal. El equipo del centro está formado por cinco profesionales: abogada, psicóloga, trabajadora social y educadoras sociales. La trabajadora social forma parte de la Mesa de Coordinación Municipal junto con el resto de profesionales de las distintas delegaciones municipales y extramunicipales (Servicios Sociales, Igualdad, Policía Local y Nacional, Hospital,
Número de mujeres atendidas según nacionalidad del 2001 a 2010
Mujeres inmigrantes y menores que han pasado por el Centro de Acogida de 2002 a 2010 2002
Sembrando igualdad, cosechando derechos. Acto institucional 25 de noviembre de 2011.
va en su caso al sumarse a las dificultades propias de un proceso migratorio. La Ley Integral ha supuesto una mayor garantía de derechos puesto que, interponer una denuncia, no supone la apertura de un proceso de expulsión, aunque estén en situación irregular, sino que favorece la obtención de una autorización de residencia y trabajo de larga duración. A pesar de todos los avances, la intervención con mujeres migrantes en situación de violencia nos enfrenta a retos que debemos cuidar. El choque cultural a veces es minimizado y olvidamos que la cultura y sociedad de la que provienen puede ser muy diferente a la española. Estas diferencias se acentúan más cuando hay barreras de idioma. Es importante conocer y valorar las diferencias en el grado de sumisión y reclusión en el espacio privado, las asimetrías de género muy marcadas o los roles masculinos y femeninos mucho más estereotipados que los nuestros. La mala representación de esta violencia, y el menor rechazo social a la misma, dificultan la correcta identificación y debemos hacer un esfuerzo compensatorio que nos permita una mayor y mejor empatía. Movernos desde los parámetros de nuestra trayectoria como país, pionero en estas lides, puede significar victimizar doblemente a una mujer inmersa en las dificultades inherentes a un proceso migratorio.
Salud y Juzgados). Parte importante del proceso de intervención se centra en regularizar su situación administrativa y en realizar una labor de orientación e intermediación laboral. Desde el año 2002, un total de 68 mujeres y 34 menores han pasado por el centro de acogida: 36 africanas, 17 latinoamericanas, 13 de Europa del Este y dos chinas. El país con mayor número de usuarias es Marruecos con 18 mujeres, seguido de Nigeria con 9. En cuanto al segundo recurso de acogida, conveniado con Cruz Roja, en los diez años de funcionamiento han pasado por el centro un total de 250 mujeres de las cuales 154 son españolas y 96 de origen extranjero. La ocupación de mujeres españolas era notablemente más numerosa en los primeros años pero los datos se han ido equilibrando hasta llegar a igualarse en el 2010. En el 2011, por primera vez ha habido más mujeres migrantes que españolas. Un factor fundamental para la disminución de mujeres, especialmente españolas, en los centros, fue la entrada en vigor de la Ley Integral que, a partir del 2005, ha facilitado la salida del agresor del domicilio y permitido que la víctima sea mejor protegida. En el caso de las mujeres migrantes la permanencia en el domicilio tiene mayores dificultades porque en numerosas ocasiones viven con familia extensa del agresor o con personas de su propio país que no comprenden, ni rechazan la situación de maltrato. La gran mayoría de mujeres que acceden a los centros cuenta con una escasa o nula red social. La decisión de salir del domicilio, a parte de la evidente cuestión de seguridad –querer permanecer en un domicilio desconocido por su agresor–, está relacionada con esta falta de red que impide conseguir una nueva residencia de forma autónoma. La estancia media en los recursos de acogida se incrementa precisamente en las mujeres que no tienen red social. Cuando estas mujeres deciden dejar a sus agresores deben emprender de manera inmediata una nueva vida autónoma e independiente, en la mayoría de los casos haciéndose ellas responsables de los hijos comunes. Esto que es difícil para cualquier persona, se agra-
JULIA GARCÍA ÁLVAREZ Coordinadora Programas VG. Concejalía de Igualdad Ayuntamiento de Fuenlabrada 39
Móstoles Foro de Mujeres Inmigrantes
UNA EXPERIENCIA DE ACTIVIDAD COMUNITARIA EN EL ÁMBITO LOCAL Se describe en este articulo una experiencia de actividad comunitaria realizada en colaboración entre la Concejalía de Igualdad y la de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Mostoles junto con asociaciones de inmigrantes del municipio. Se trata del II Foro de mujeres inmigrantes, desarrollado en el marco de la VI Semana Municipal contra la Violencia de Genero el 22 de noviembre de 2011.
dominicanos, rumanos, camerunenses y ucranianos, entre otros. Cabe señalar que a día de hoy, la relación entre dichas asociaciones es estrecha. Por otra parte, éstas conjunta e individualmente han generado fuertes vínculos con distintas esferas municipales tanto publicas como privadas (centros socio culturales, bibliotecas, casas regionales, escuelas de adultos, ONGs, etc.).
ANTECEDENTES Y ACTORES DEL TRABAJO CONJUNTO
Actividad comunitaria, participación social, asociación de inmigrantes, sensibilización, coordinación, trabajo conjunto. INTRODUCCIÓN
Comprender una actividad comunitaria donde cada agente social se sienta activo y protagonista en las distintas fases del proceso, es un buen principio. Para los Servicios Sociales de Móstoles no es de menor importancia acompañar la creación de un espacio de encuentro entre asociaciones de inmigrantes, teniendo en cuenta que sus principios, naturaleza y objetivos sociales comprenden formas de participación social. Para ello se enfoca la coordinación de forma gradual y en distintos niveles, desde un primer nivel de intercambio de información entre las partes, hasta su más alto nivel el trabajo conjunto, como su máxima expresión. Desde hace ya unos años, se viene trabajando conjuntamente con asociaciones que 40 representan los colectivos de marroquíes,
En noviembre del año 2009, en el marco de la IV Semana Municipal contra la Violencia de Genero del Programa de Atención a las Victimas de Violencia de Género (Concejalía de Igualdad), se inaugura el “I Foro de mujeres inmigrantes”. En dicha ocasión participaron las asociaciones de inmigrantes de dominicanos, marroquíes, ucranianos, cameruneses y rumanos. Las distintas asociaciones expusieron la realidad social que se vive en los diferentes países de procedencia en lo que respecta a la temática de la violencia de género. La coordinación entre la Concejalía de Igualdad, de Servicios Sociales y las asociaciones de inmigrantes de Móstoles no se agotó en el acto del I Foro. La combinación de los esfuerzos para dicha acción, de los esfuerzos de cada una de las partes, ha perdurado en el tiempo. Estas acciones conjuntas, la coordinación y la colaboración mutua desembocaron en la convocatoria, por parte de la Concejalía de Igualdad, del II Foro de Mujeres Inmigrantes, desarrollado el 22 de noviembre de 2011 en el marco de la VI Semana Municipal contra la Violencia de Genero.
En este Foro participaron las asociaciones de inmigrantes de dominicanos, ucranianos, cameruneses y rumanos. Cada una de las asociaciones presentó su percepción de la realidad social que se vive en el contexto español en lo que se refiere a la violencia de género. También plantearon al foro algunas alternativas que pueden llevar a cabo, en el ámbito municipal, como contribución a la lucha contra la violencia de género. CONCLUSIONES
lento, de labor cotidiana, constante y nunca suficiente. ✓ Creación de vínculos de relación que favorecen el fortalecimiento del tejido asociativo del colectivo de inmigrantes. ✓ Inclusión, por parte de la Administración, de las asociaciones de inmigrantes en la vida colectiva municipal. ✓ La co-responsabilidad entre actores sociales en la lucha contra la Violencia de género. ✓ Posibilidad de visibilizar la presencia de los distintos colectivos de inmigrantes en actos de sensibilización dirigidos ciudadanos del municipio.
Por último, señalar las conclusiones en las que se resume el resultado de la cooperación llevada a cabo entre la Administración y las Asociaciones de inmigrantes en el ámbito local.
Contribución a la mejora de la convivencia en contextos de diversidad cultural trabajando en conjunto aspectos comunes, la violencia de género, presente en todas las culturas.
Aporte a generar contextos desde ✓  donde aproximarse a la transformación de una realidad social; quehacer
MARÍA DEL PILAR MATEO MARTÍNEZ
EL II FORO DE MUJERES INMIGRANTES
Mediadora Intercultural de los Servicios Sociales Móstoles 41
ESPACIO DE ENCUENTRO “ENTREMUJERES” Es un proyecto que se está desarrollando en el año 2012, gestionado por la Asociación Proyecto Alba, subvencionado por la Consejería de Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid y en colaboración con el Ayuntamiento de Valdemoro. El Proyecto, Espacio de Encuentro “EntreMujeres”, tiene como finalidad favorecer y facilitar el proceso de integración de las mujeres inmigrantes en la sociedad de acogida, potenciando sus capacidades y recursos personales de cara a que se constituyan protagonistas de su proceso, buscando alternativas de apoyo, creación de redes sociales, incorporación a las nuevas tecnologías y mejora de su empleabilidad. El objetivo de este proyecto es favorecer la promoción, la integración y la igualdad de oportunidades de las mujeres inmigrantes a través de una acción integral y globalizada, apoyando a éstas en su desarrollo personal, familiar y laboral. OBJETIVO GENERAL
1. Promover la adquisición de una mayor autonomía personal por parte de las mujeres inmigrantes, así como el aumento de su autoestima para que puedan convertirse en agentes de cambio de su propia situación. 2. Facilitar la generación de redes de apoyo entre mujeres. 3. Motivar la participación de las mujeres inmigrantes en la vida sociocomunitaria del municipio. 4. Proporcionarles acceso a las nuevas tecnologías. 5. Mejorar su empleabilidad.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS a) Favorecer que las mujeres inmigrantes tomen conciencia de su papel como ciudadanas, con derechos y obligaciones. b) Darse a conocer y compartir sus propias experiencias a través del apoyo mutuo y la ampliación de sus redes sociales. c)  Informar sobre los recursos existentes a nivel local y autonómico de manera que se facilite el acceso y la correcta utilización de los mismos. d) Crear un espacio de información y reflexión que ahonde en la sensibilización de las participantes en cuestiones relacionadas con el género y el rol de las mujeres en la comunidad. e)  Proporcionarles formación en nuevas tecnologías a través de un Curso de Alfabetización Digital. f) Favorecer el aprendizaje de técnicas y recursos prelaborales y de búsqueda de empleo. ÁREAS DE INTERVENCIÓN El proyecto se estructura en tres Áreas de intervención consecutivas y una intervención transversal. 1. Área de Desarrollo Personal. 2. Área Socio-Laboral. 3. Área de TIC’s. 4. Itinerario de Integración (área transversal).
HISTORIAS CON SABOR A ECUADOR La Asociación de Mujeres Extranjeras de Valdemoro (AMUEXVAL), elaboraron el libro “Historias con sabor a Ecuador, subvencionado por la Secretaría Nacional de Migración del Gobierno de Ecuador, y en colaboración con el Ayuntamiento de Valdemoro. La obra fue creada por doce vecinas de Valdemoro y en ella recrean su experiencia migratoria desde su país natal hasta Valdemoro, sus motivos y su adaptación al modo de vida y a la cultura española. Además cada una de ellas aporta y presenta una receta del rico y amplio patrimonio gastronómico ecuatoriano. Fue presentada el pasado mes de diciembre de 2011.
CUADERNOS UNESCO GETAFE. N.째 4
Unesco getafe cuaderno 4

References: artículo 5
 artículo 6
 artículo 32
 artículo 53
 resolución 
 artículo 9
 artículo 31
 artículo 31
 artículo 32
 artículo 31
 artículo 31
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 17
 Real Decreto