Source: http://basureronacional.blogspot.com/2012_02_01_archive.html
Timestamp: 2018-04-24 22:57:15+00:00

Document:
BASURERO NACIONAL: febrero 2012
WikiPis: Conversación entre la embajada de EE.UU. y Massera antes del golpe en Argentina + Análisis de la Casa Blanca posterior al golpe.
En esta oportunidad, WikiPis publica varios cables de la embajada de EE.UU. informando sobre las informaciones que circulaban apenas perpetrado el golpe y las tratativas previas al mismo de la Casa Blanca con los futuros perpetradores de la dictadura argentina. Se refleja en ellos la opinión inicial de Kissinger y el gobierno norteamericano sobre la dictadura y los intereses de las partes involucradas, además de las intimidades del poder que nunca se conocen.
Veamos, entonces, los WikiPis de hoy:
16-03-1976 Conversación del Embajador con el almirante Massera.
Emisión: Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires
Destino: Departamento de Estado Washington
Ref: Conversación del Embajador con el Almirante Massera
Para el Subsecretario de Asuntos Interamericanos Rogers del Embajador Hill.
1. Acompañado por el consejero político, hoy fui a tomar café con Alejandro Shaw, presidente del Banco Shaw. El almirante Massera, Comandante en Jefe de la Marina, también estaba presente. Massera buscó la oportunidad para hablar en privado conmigo y con el consejero político. Dijo que no es un secreto que los militares van a tener que entrar pronto en el vacío político. No querían hacerlo, pero a esta altura las alternativas parecen ser la intervención militar o un caos total que llevaría a la destrucción del Estado argentino. Massera dijo que no quería debatir sobre la posible intervención porque estaba seguro de que yo lo consideraría como diplomáticamente incorrecto. Sin embargo, dijo que quería dirigirse a mí como a un amigo para decirme que los militares están terriblemente preocupados sobre sus relaciones públicas en Estados Unidos en caso de que tengan que intervenir. Admitió que los militares eran inexpertos en términos de los problemas de relaciones públicas en Argentina, más aún en Estados Unidos, y me pidió si podía indicarle una o dos agencias respetables de relaciones públicas de Estados Unidos que puedan encargarse del problema para un futuro gobierno militar.
2. Enfaticé que el gobierno de Estados Unidos no puede de ninguna forma involucrarse en las cuestiones internas de la Argentina. Dije que mientras no podía darle un consejo tal como el que me había pedido, podía poner a su disposición la lista de empresas de relaciones públicas que está disponible en la biblioteca comercial de la Embajada. Massera indicó que estaba bien, y que apreciaría recibir dicha lista “dentro de los próximos días”.
3. Massera dijo que los militares eran totalmente conscientes de la necesidad de evitar problemas de derechos humanos en caso de que tengan que tomar el poder. Dijo que la intervención militar argentina, si se lleva a cabo, no va seguir la línea de la toma del poder de Pinochet en Chile. Por el contrario, dijo que tratarían de proceder dentro de la ley y con pleno respeto por los derechos humanos. […] su intención es intensificar la guerra contra el terrorismo y la subversión, pero dentro de la ley. No tienen intención de tomar represalias extra-legales o medidas contra civiles no involucrados. Los comandantes en jefe tienen que movilizarse, dijo, su intención es hacerlo de la manera más “democrática” y moderada posible.
Mencionó que están teniendo dificultades en restringir a los que quieren actuar impulsivamente, pero expresó que confían en que serán capaces de hacerlo.
4. Massera dijo que dudaba en plantearme el tema a mí, pero que al mismo tiempo quería asegurarme a mí y a los representantes de otros gobiernos que si los militares se sienten llamados a actuar no van a lastimar a la señora Perón. Dijo que es un problema complicado pero que, hasta el momento, el pensamiento de los tres comandantes en jefe es que probablemente la mejor opción sería que la señora Perón simplemente abandone el país. Por otra parte, entre los militares había muchos que querían tomar medidas más duras contra ella. Una posible solución de compromiso sería detenerla en Argentina en la isla Martín García o en algún centro turístico militar como Ascochinga hasta que se pueda tomar una determinación final sobre su futuro.
5. Comentario: el almirante Massera fue muy correcto a lo largo de la conversación. Formuló escrupulosamente todos sus comentarios en el tiempo condicional, y varias veces enfatizó que sólo estaba hablando de posibilidades hipotéticas. No obstante, el consejero político y yo tuvimos la clara impresión de que Massera estaba hablando de un golpe que probablemente se llevará a cabo en los próximos días, inclusive antes del fin de semana.
6. Mis planes: tengo planificado y tengo reservas para partir de Argentina la noche del 17 de marzo. Si cancelo estos planes ahora y el golpe se lleva a cabo, por ejemplo el 18 de marzo, esto será interpretado por muchos como prueba de que teníamos previo conocimiento del accionar militar. Además, es posible que se argumente que cancelé mis planes y me quedé acá para ayudar a dirigir el golpe. Por lo tanto, creo que, según los intereses del gobierno de Estados Unidos, lo mejor es que proceda con mis planes como si no hubiéramos sido advertidos. Seguramente, todos los diarios y revistas están especulando que el golpe tendrá lugar pronto, pero eso es sólo un rumor. El hecho de que esté fuera del país cuando el golpe ocurra, creo que será un hecho a nuestro favor que indicará el no involucramiento de la Embajada y el gobierno de Estados Unidos. Por consiguiente, mi intención es partir a la hora prevista. Sin embargo, estoy cambiando mis planes y volaré desde Miami a Washington. Estaré llegando allí la tarde del 19 de marzo, y estaré disponible para consultas esa tarde y la mañana del 20 o más de ser necesario.
26-03-1976 Secretario de Estado Kissinger-Jefe de Gabinete
ROGERS: […] En Argentina, aunque la junta ha tenido bastante éxito, estamos tratando de hacer todas las estimaciones que podamos sobre lo que va a pasar. Le pedimos tanto a la misión como a Washington que hagan sus propios diagnósticos, para poder compararlos. Pero creo que la estimación preliminar debería ser que está yendo cuesta abajo. La junta está testeando la hipótesis de que Argentina no es gobernable, y que entonces van a triunfar donde todos los demás han fallado. Creo que es una elección exitosa.
Creo que vamos a esperar un esfuerzo considerable por involucrar a Estados Unidos, particularmente en el campo financiero. Creo que vamos a ver bastante…
SECRETARIO KISSINGER: Sí, pero eso está en nuestro interés.
ROGERS: Si hay posibilidad de que triunfe y si no nos piden que pongamos demasiado en juego. Lo que intentaremos hacer, cuando y si es que proponen ese plan, es lo que estábamos preparados para hacer hace seis meses. Habíamos elaborado como intermediarios un programa razonable de asistencia internacional, usando a los bancos privados y a las instituciones monetarias.
No sé si podremos lograrlo, pero creo que pronto tendremos noticias de ellos sobre programas financieros.
Creo que también debemos esperar un nivel considerable de represión, probablemente mucha sangre, en Argentina en el corto plazo. Creo que tendrán que reprimir no sólo a los terroristas sino a los disidentes de los sindicatos y sus partidarios.
SECRETARIO KISSINGER: Pero…
ROGERS: El punto que quiero hacer es que aunque ahora tienen buena prensa, la línea básica de toda la intervención fue que tenían que hacerlo porque ella no podía gobernar el país. Entonces creo que el punto es que en este momento no debemos apresurarnos y apoyar al nuevo régimen, que tres-seis meses después será considerablemente menos popular con la prensa.
SECRETARIO KISSINGER: Pero tampoco deberíamos hacer lo opuesto.
McCLOSKEY: ¿Qué dijimos sobre el reconocimiento?
ROGERS: Bueno, esta mañana vamos a enviar una nota formal en respuesta a su pedido de reconocimiento, como han hecho casi todos los países de América Latina. Pero más allá de eso, Hill mantendrá la boca cerrada.
SECRETARIO KISSINGER: Sí, pero ¿qué significa eso concretamente? Tengan la posibilidad que tengan, van a necesitar un poco de estímulo de nuestra parte. ¿Qué les está diciendo?[Hill]
ROGERS: ¿Qué? Ah, nada. No ha hablado con ellos todavía. Todavía no ha sido invitado a hablar con ellos. Está listo para ir y a hablar con ellos cuando y si es que piden una reunión. Pero los generales que están ocupando los cargos ministeriales están temporariamente, probablemente por esta semana, hasta que la junta tome su decisión final sobre a quién van a designar. En una semana lo definirán. Creemos saber quién es el Ministro de Relaciones Exteriores, que es el nombramiento crucial.
SECRETARIO KISSINGER: ¿Quién?
ROGERS: Probablemente un hombre llamado Vanck???, con quien hemos trabajado en el pasado. Si es nombrado, creo que nuestra posición es trabajar con él.
SECRETARIO KISSINGER: ¿Pero puedo ver algunas de las instrucciones que le vas a dar a Hill si alguien se acerca…
ROGERS: Sí.
SECRETARIO KISSINGER: … porque quiero animarlos. No quiero darles la idea de que son hostigados por Estados Unidos.
ROGERS: No. Por lo que estaba preocupado en un principio era por la postura pública.
SECRETARIO KISSINGER: Estoy de acuerdo.
02-04-1976 ARGENTINA: EL GOLPE EN PERSPECTIVA. CIA.
Todo lo que la junta militar argentina ha dicho y hecho indica clara preparación y un ojo para las relaciones públicas. Los oficiales manejaron la toma del poder hábilmente, y desde ese entonces han trabajado para maximizar la aceptación pública, y a la vez llevar a cabo los cambios radicales que consideran necesarios. Los nuevos líderes militares están utilizando la tranquilidad política temporaria entre la partida de Perón y el inicio de sus propias iniciativas políticas para proyectar una imagen de moderación y construir un apoyo popular. El alivio público con la expulsión del caótico gobierno de Perón, combinado con la campaña de la junta para atraer comprensión, ha creado un período de luna de miel durante el cual los problemas están siendo pasados por alto.
Énfasis en conciliación.
Las declaraciones públicas de los oficiales enfatizan la necesidad de conciliación mientras evitan la venganza y diseños totalitarios. La junta rápidamente levantó la censura de prensa que había impuesto, eliminó el control de rutas, y redujo la prominencia de las tropas armadas, todo en un esfuerzo de mostrar normalidad. Además, la junta ha reemplazado el gabinete interino completamente militar por uno permanente que incluye dos ministros civiles. El gobierno también ha impuesto una reducción de precios simbólica en ciertos bienes de consumo. El golpe en sí mismo fue una culminación de un proceso que había empezado hace mucho tiempo y se benefició de la casi unanimidad de la opinión entre la aquiescencia de los militares y del público en general. A la vista de todo el mundo, las fuerzas armadas planificaron por muchos meses los detalles sobre cómo derrocar a María Estela Perón. El gobierno anterior no tenía poder para controlar a los oficiales, que veían cada paso en falso de la inepta Perón como uno más en una larga lista de razones que justificaban su expulsión. Al demorar tanto, las fuerzas armadas esperaban darle a la administración todas las posibilidades de reformarse o desacreditarse completamente. Juzgando por la falta de resistencia y algún comentario de prensa elogioso después del golpe, los militares triunfaron en el último objetivo. La toma del poder fue acompañada por declaraciones articuladas pero
relativamente breves sobre su justificación y objetivos. La proclamación del golpe se concentró en el “agotamiento” de todas las medidas constitucionales, una clara referencia a las repetidas fallas de los civiles – en particular el Congreso – para remover a Perón o al menos restringir su autoridad. La proclamación apeló al cansancio de los argentinos respecto de la violencia, haciendo notar que la inhabilidad de los civiles para resolver problemas básicos sólo “aumentaba el extremismo de todos los tipos”.
Revitalizando las instituciones constitucionales.
En su lista de “objetivos básicos”, la junta intentó minimizar sus obvios objetivos de seguridad nacional. Dio alta prioridad a “revitalizar” las instituciones constitucionales ubicando al interés nacional por sobre todos intereses particulares. El nuevo gobierno puso a la implementación de una “moralidad cristiana” en segundo lugar, y sólo después incluyó la erradicación de la subversión. El propósito aquí era claramente demostrar que la junta tiene metas abarcadoras y que los terroristas no tienen el poder para monopolizar la atención del gobierno. Los líderes del golpe pueden dirigir este mensaje tanto a sus colegas y subordinados de línea dura como a la población en general.
En un esfuerzo relacionado de relaciones públicas, la junta distribuyó paquetes de información a los agregados militares que contenían una declaración sobre la “filosofía” de la rebelión militar y una biografía del Presidente Videla. Ambas son declaraciones largas y detalladas destinadas a dar la mejor imagen de la toma del poder. Videla es descripto como un oficial del ejército con una carrera sobresaliente, pero más importante, es presentado como el único hombre capaz de superar intereses individuales y tener una perspectiva global de los problemas importantes.
La institucionalización del gobierno de la junta. Los oficiales ya han comenzado a institucionalizar su gobierno. Aunque colectivamente tienen amplios poderes, han establecido un sistema que busca minimizar la influencia de algún hombre en particular, mientras se esfuerzan por alcanzar el consenso. La junta de tres hombres, compuesta por Videla, el jefe de la Armada Almirante Emilio Massera y el jefe de la Fuerza Aérea General Agosti, designa al presidente pero retiene la autoridad suprema. El Presidente debe trabajar estrechamente con un consejo legislativo de nueve hombres compuesto por oficiales de alto rango de las tres fuerzas. El Consejo servirá para comunicar las opiniones de las Fuerzas Armadas a la junta y el Presidente, y tendrá una fuerte voz en la promulgación de las leyes. Al menos inicialmente, el efecto neto parece ser una difusión de la autoridad y la representación de diversos puntos de vista. Sin embargo, el hecho es que un régimen militar no electo controla la Argentina una vez más y pronto será juzgado por su historial. Para asegurarse el control, la junta ha reemplazado a prácticamente todos los funcionarios de los niveles nacional y regional por militares. El Congreso ha sido disuelto, toda la actividad política ha sido suspendida, y las principales organizaciones sindicales han sido puestas bajo el control del gobierno. Algunos partidos disidentes han sido prohibidos. Está en vigencia un estado de sitio y se puede disparar abiertamente a quienes cometan actos de violencia. Las cortes militares impondrán duras condenas o la pena de muerte a aquéllos que intenten paralizar los servicios públicos.
Los oficiales están enfatizando su intención de conservar una postura imparcial evitando la represión extrema, pero los problemas en varias áreas podrían rápidamente poner a prueba su ecuanimidad. Además, de ninguna manera hay unanimidad completa entre los militares respecto de la idea de moderación. El virulento movimiento terrorista ya ha intentando provocar a la junta al reanudar su violenta campaña. La violencia terrorista, la posible oposición civil de los peronistas derrocados, o reveses económicos tempranos podrían reforzar los argumentos de aquellos oficiales que abogan por medidas más rigurosas. De hecho, la misma facilidad con la que los militares tomaron el poder haría que incluso pequeños reveses en cualquier área fueran extremadamente difíciles de explicar.
¿Son realmente nuestras las Malvinas? ¿Es realmente uruguaya Punta del Este?
La controversia que Argentina mantiene con Gran Bretaña en relación con la soberanía sobre Malvinas ya es un tema remanido desde hace años, pero el cariz que ha tomado en los últimos días, principalmente por la posición y los argumentos esgrimidos por la UTE Clarín-La Nación (increiblemente a favor de Gran Bretaña, no de Argentina) me llevan a puntualizar, humildemente, algunos aspectos que se soslayan, se pasan por encima (por no decir que se ocultan arteramente). Para no enturbiar las cosas empecemos por tomar lo expresado por las opiniones de tres destacados columnistas de La Nación, que sintetizan las expresadas por muchos de los periodistas de dichos medios, aunque mejor expresadas… o por lo menos expresadas por personas más "prestigiosas".
Empecemos por ver qué argumenta un historiador como Luis Alberto Romero:
El Gobierno acaba de convocar a la unidad nacional por las Malvinas. Afortunadamente, en tren de paz. Pero es imposible no recordar la convocatoria, treinta años atrás, a una "unión sagrada" similar, que no apela al debate y los acuerdos sino al liderazgo autoritario y a la comunidad de sentimientos. Otra vez, los argentinos se ven en la disyuntiva de aceptarla o ser acusados de falta de patriotismo.
En este revival hay algo profundamente preocupante.
Romero inicia su texto con una artera falacia, la que tiñe de sangre desde el comienzo la lógica y pacífica reivindicación de los derechos argentinos que esgrime el gobierno nacional (a lo que está obliado por un mandato textual de la Constitución Nacional), al igualarla con la aventura suicida de una dictadura atroz, a la que La Nación apoyó en su momento.
Luego dice Romero:
En 1982 hubo quienes reprocharon a los militares el haber ido a la guerra. Pero la mayoría solo les reprochó el haberla perdido. Creo que el ánimo mayoritario no ha cambiado.
Paradójica afirmación de un historiador “científico”, quien habla de “mayoría”, sin mencionar cifras de encuestas o estimaciones serias, ni tampoco relativiza esa supuesta opinión mayoritaria bajo una dictadura caracterizada por la censura, el ocultamiento de la verdad y la desinformación (que La Nación misma contribuyó a mantener). Y descarrila finalmente al afirmar que el “ánimo mayoritario” no ha cambiado desde entonces… ¿Piensa el historiador que la mayoría de los argentinos está dispuesto a ir a la guerra por las Malvinas? ¿Cuáles son las encuestas que demuestran eso?
Y pasa luego a poner en duda los derechos soberanos argentinos sobre las islas de esta manera:
La convicción de que la Argentina tiene derechos incuestionables sobre esa tierra irredenta está sólidamente arraigada en el sentido común y en los sentimientos. No es fácil animarse a cuestionarlos públicamente.
La argentinidad de las Malvinas, menos alegada en el siglo XIX, ha sido afirmada en el siglo XX en todos los ámbitos, comenzando por la escuela. (…) Es necesario revisar las premisas, si no queremos repetir las conductas, como parece que estamos a punto de hacerlo. (…) Es cierto que la Argentina tiene sobre Malvinas derechos legítimos para esgrimirlos en una mesa de negociaciones con Gran Bretaña. Pero no son derechos absolutos e incuestionables. Se basan en premisas no compartidas por todos. Del otro lado argumentan a partir de otras premisas. Si creemos en el valor de la discusión, debemos escucharlas.
Aquí es donde Romero tuerce el camino tomado por el debate actual sobre Las Malvinas. El gobierno no está debatiendo la soberanía con Gran Bretaña, sin que está tratando de que Gran Bretaña abandone su posición autoritaria y obedezca la Resolución 2065 de la ONU y se siente a negociar con Argentina sobre el destino de las islas. Romero en cambio se pone a cuestionar los derechos soberanos argentinos y así desligitima la mesa de negociaciones propuesta por la ONU. Romero toma los argumentos británicos y aunque dice que debemos escuchar las razones británicas, asume las mismas y relativiza las argentinas:
Luego de 1810, lo que sería el Estado argentino prestó una distraída atención a esas islas, que los ingleses ocuparon por la fuerza en 1833. De esa ocupación quedó una población, un pueblo, que la habita de manera continua desde entonces: los isleños o falklanders , incluidos en la comunidad británica. En ese sentido, Malvinas no constituye un caso colonial clásico, del estilo de India, Indochina o Argelia, donde la reivindicación colonial vino de la mano de la autodeterminación de los pueblos. En Malvinas nunca hubo una población argentina, vencida y sometida. Quienes viven en ella, los falklanders, no quieren ser liberados por la Argentina.
Me resulta difícil pensar en una solución para Malvinas que no se base en la voluntad de sus habitantes, que viven allí desde hace casi dos siglos. Es imposible no tenerlos en cuenta, como lo hace el gobierno argentino.
En tiempos prehistóricos -se cuenta- los hombres elegían su pareja, le daban un garrotazo y la llevaban a su casa. En etapas posteriores los matrimonios se concertaban entre familias o Estados. Hoy lo normal es una aceptación mutua, y eventualmente el cortejo por una de las partes. Hasta ahora intentamos el matrimonio concertado, y probamos con el garrotazo. No hemos logrado nada, salvo alimentar un nacionalismo paranoico de infaustas consecuencias en nuestra propia convivencia. Queda la alternativa de cortejar a los falklanders . Demostrarles las ventajas de integrar el territorio argentino. Estimularlos a que lo conozcan. Facilitarles nuestros hospitales y universidades. Seguramente a Gran Bretaña le será cada vez más difícil competir en esos terrenos. Durante varias décadas, la diplomacia argentina avanzó por esos caminos. Había aviones, médicos y maestros argentinos al servicio de los isleños. Probablemente hubo avances, en un cortejo necesariamente largo. Pero en 1982 recurrimos al garrotazo. Destruimos lo hecho en muchos años. Creamos odio y temor, perfectamente justificados. Perdimos las Malvinas.
Romero claramente se hace cargo de los “deseos de los isleños” y propone cortejarlos. Coloca a los “kelpers” en un plano de igualdad con Argentina, como la contraparte del gobierno argentino, precisamente lo que pretende Gran Bretaña. Página aparte merece la aberración de su mención estrambótica de la supuesta manera de elegir pareja mediante un garrotazo en tiempos prehistóricos (más cercano a la leyenda urbana que a lo fáctico): algo objetable en un estudiante de ciencias sociales pero insólito en un historiador profesional…
Y Romero finaliza su artículo proponiendo:
Hoy debemos resignarnos a esperar que las heridas de los falklanders se cierren. Pero también necesitamos un trabajo de introspección, para expurgar nuestro imaginario del nacionalismo enfermizo y construir un patriotismo compatible con la democracia institucional.
Queda claro así que la solución de la controversia se reduciría a cortejar a los isleños británicos, a quienes llama "falklanders" y no malvinenses, tomando explícito partido por la posición británica, (quizás proponga cortejarlos con ositos Winnie Pooh como intentó Menem en los 90) olvidando todo lo actuado en la ONU durante 46 años. Como vemos, una posición muy seria…
Analicemos ahora lo que opina al respecto la socióloga Sylvina Walger:
Por favor, dejemos en paz a esos isleños.
Sorprende que la actual dirigencia argentina no conozca la diferencia entre ganar o perder una guerra. Las guerras se ganan o se pierden, no hay intermedio.
Al perdedor no le caben las protestas sino someterse, rehacerse y recurrir a un diálogo inteligente y no agresivo.
En 1871 la Alemania imperial de Bismarck manoteó los territorios franceses de Alsacia y Lorena. El nacionalismo malsano que desarrollaron ambas potencias desembocó en la tragedia de la Primera Guerra Mundial con la previsible derrota de Alemania. En 1940, durante el Tercer Reich, los territorios volvieron a ser anexionados por Hitler, hasta que en 1944 los ejércitos aliados las recuperaron para Francia. A Ángela Merkel no se le ocurre reclamárselas a Francia.
Lo que sorprende aquí es que una socióloga no sepa que después de la Segunda Guerra Mundial se creó la ONU, justamente para tratar allí los diferendos entre países miembros y evitar los conflictos para mantener la paz. Para Walger nada ha cambiado en el mundo desde la Alemania de Bismarck hasta la Argentina de la Presidenta Fernández o la Gran Bretaña del Primer Ministro Cameron. Tampoco sabe esta renombrada socióloga que en la ONU no hay reclamo presentado ni controversia entre Alemania y Francia por los territorios de Alsacia y Lorena pero sí muchos reclamos de Argentina a Gran Bretaña por las Islas Malvinas.
Y agrega Walger:
Sorprende también que ningún opinador oficial o la misma Presidenta no se hayan molestado en ojear la historia inglesa y comprender cómo llegaron a ser un Imperio.
Hay que aclararle a la licenciada Walger que llegaron a ser imperio a través de la guerra, no de la negociación. Pero ella en cambio debe repasar historia británica desde 1945 hasta el presente, cuando el otrora imperio decae aceleradamente, se desgaja, pierde sus colonias, pierde poder económico y político a nivel mundial, entra en los últimos años en una crisis económica que no se sabe hasta dónde lo llevará… pero mantiene el poder simbólico-ideológico de su palabra imperial en muchas mentes colonizadas de muchos países…
Después afirma insólitamente:
El ajuste "griego" que la Argentina ha comenzado a aplicar (…) No debería sorprender entonces el renacer de la causa Malvinas aunque no me queda claro si huele a ignorancia o a desesperación.
Semejante aseveración ni merece una respuesta, por lo absurda e ignorante de nociones de economía básica al tratar de igualar las situaciones económicas actuales de Grecia y Argentina, cuando es evidente que en los hechos son opuestas.
Y finaliza Walger:
Los ingleses pueden ser piratas, colonialistas y hasta bastante racistas todo lo que se quiera, pero nunca cobardes. No sé si de otros se puede decir lo mismo
Por favor, dejemos en paz a esos isleños que tienen muchas más posibilidades que nosotros de llegar a ser un país en serio.
Confieso que no alcanzo a comprender su propuesta final: ¿somos cobardes por no atacar nuevamente las islas? ¿debemos dejar tranquilos a los isleños porque son serios y nosotros no? ¿o somos tan bárbaros y grotescos como para administrar las islas que mejor debemos dejárselas a esos serios piratas racistas gobernados por Cameron?
Quizás una poderosa animadversión o rencor hacia el gobierno o la presidenta argentinos nubla la razón de Walger y la hace confundir las nociones de “estado” con “gobierno” o “kirchnerismo” y “peronismo” con “nación”.
Sigamos ahora con la opinión de otro columnista de La Nación:
Dice Joaquín Morales Solá:
La diferencia entre la democracia y la dictadura.
En los últimos tiempos se dedicó a aislar a los habitantes de las Malvinas. Consiguió primero un compromiso de los países del Mercosur de que no recibirán en sus puertos a barcos con bandera de las islas.
Por esos mismos días, el primer ministro británico, David Cameron, señaló ante el Parlamento que su gobierno está dispuesto a emprender negociaciones con la Argentina por la explotación petrolera, por la pesca y por las comunicaciones. El propio canciller británico, William Hague, precisó en estos días que "Gran Bretaña está abierta al diálogo con la Argentina", y volvió a establecer los temas por debatir: "La administración conjunta de las poblaciones ictícolas, la exploración de hidrocarburos y las comunicaciones". Hay caminos, entonces, hacia una distensión.
Aun así, un acuerdo con la Argentina por el petróleo no es una cuestión menor para los británicos. La exploración y explotación de combustibles en el mar de las Malvinas es una empresa muy cara, porque siempre deberá hacerse bajo el mar profundo. Las necesarias inversiones serán más fáciles en la medida en que el contencioso entre Gran Bretaña y la Argentina por esos territorios y por esas aguas esté, al menos, moderado por la negociación o los acuerdos. Lo mismo, aunque con menor intensidad, sucede con la pesca. La Argentina podría sacar sus propios beneficios económicos y diplomáticos.
Pero esto, que puede considerarse un logro de la diplomacia argentina y que debilita la posición británica sobre el diferendo, para Morales Solá no es un avance sino que insiste en poner de relieve el remanido argumento de la diplomacia de la corona sobre los “deseos de los isleños”:
Los isleños son todo para el discurso británico y no son nada para la retórica argentina. Un punto intermedio debería encontrarse. Guste o no, esos datos del pasado, esas emociones dentro de las razones, también existen.
Y finalmente al acercarse el 30º aniversario de la guerra de Malvinas, un grupo de intelectuales sacará un documento con una propuesta alternativa a la posición nacional. Según los trascendidos en La Nación, dicho documento versará sobre lo siguiente:
Con el título "Malvinas, una visión alternativa", el documento llevará las firmas de los intelectuales Beatriz Sarlo, Juan José Sebreli, Santiago Kovadloff, Rafael Filippelli, Emilio de Ipola, Vicente Palermo, Marcos Novaro y Eduardo Antón; de los periodistas Jorge Lanata, Gustavo Noriega y Pepe Eliaschev; de los historiadores Luis Alberto Romero e Hilda Sábato; de los constitucionalistas Daniel Sabsay, Roberto Gargarella y José Miguel Onaindia, y del ex diputado nacional Fernando Iglesias.
En el mismo sentido se expresó ayer Iglesias:"Es injusto ignorar a los kelpers; no se les puede imponer una nacionalidad ni una soberanía. Además, es estúpido, porque nos conviene más negociar con los isleños que con Inglaterra ".
En línea con Romero y con Iglesias, Novaro sostuvo que el enfoque que debe primar con respecto al reclamo por soberanía "no puede desconocer los intereses ni los deseos de los isleños".
Eliaschev, por su parte, dijo que uno de los puntos que unieron a este grupo de intelectuales fue su postura sobre los derechos de los kelpers . "No hay salida posible sin que se consideren los intereses de las personas que desarrollaron sus vidas en las Malvinas. Son seres humanos a los que hay que respetarles sus derechos", dijo, y exigió que el Gobierno atienda esta cuestión.
Según el jurista Sabsay Para el constitucionalista, "hay que desmalvinizar la agenda pública y cambiar la estrategia dominante, que en 30 años no le dio nada a la Argentina".
Como vemos, los argumentos no varían mucho de lo expresado en los artículos analizados: ya que Argentina ha recuperado terreno en la discución con su contraparte, perdido luego del retroceso debido al conflicto armado de hace treinta años, y ahora que la diplomacia del gobierno de Cameron está a la defensiva debido al abrumador apoyo internacional a la posición argentina, estos pensadores proponen abandonar esta estrategia exitosa y aceptar el principal argumento británico (además de la ocupación de facto de las islas) y de esta manera retroceder décadas en la negociaciones…
Ahora bien, estos artículos (y el relato esbozado en los medios hegemónicos) distorsionan realmente el debate, ensucian las razones de la controversia tratada en el marco de la ONU entre Argentina y Gran Bretaña (que es donde debe discutirse el conflicto) porque hacen foco en un tema accesorio, no pertinente de la discución y ocultan que lo que Argentina está solicitando es que Gran Bretaña acate las resoluciones de las Naciones Unidas, no que acate los deseos de nuestro país. No se trata de un capricho de un gobierno autoritario sino de resoluciones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, el máximo organismo multilateral. Por eso, para no perdernos en debates inconducentes, repasemos brevemente la historia del conflicto y aclaremos de esta manera de qué estamos hablando:
Ateníendonos a las normas y princípios internacionales debemos decir que Argentina ejerció históricamente actos de jurisdicción categóricos como titular del dominio de los territorios de las islas.debido al derecho de sucesión que le corresponde como sucesor del Virreynato del Río de la Plata. En ese sentido nuestros gobiernos ejercieron ese dominio. Por ejemplo, en 1820 nuestro país notificó a los buques que se hallaran en aguas cercanas a las islas que Argentina encontraba en posesión formal y efectiva de las islas y que por lo tanto las mismas se encontraban bajo la éjida de las leyes argentinas en cuanto a temas como la pesca y la caza, lo que se vió reflejado en la prensa de Gran Bretaña y Estados Unidos, sin recibir ninguna protesta. En 1823 se designó gobernador a don Manuel Areguati y se concedieron tierras para explotación a Luis Vernet y Jorge Pacheco, quienes llevaron a varias familias, las que se radicaron definitivamente en 1826. Y en 1828 se otorgaron a Vernet más concesiones, esta vez en la isla Malvina Oriental.
En 1833 Gran Bretaña desaloja violentamente a los argentinos residentes, arriando la bandera argentina y usurpando ese territorio argentino. Esta acción elimina el argumento británico basado en el derecho de autodeterminación de los habitantes de las islas, incluído en la resolución 1514 de las Naciones Unidas, que acordó a los pueblos coloniales el derecho de independizarse de los Estados colonialistas. Esa resolución sólo se aplica a los casos de pueblos ocupados por otro país, que no es el caso de Malvinas, ya que Gran Bretaña procedió a expulsar a los habitantes originales que residían en las islas, que eran ciudadanos argentinos y los reemplazó por súbditos de la corona. Más aún cuando el principio de autodeterminación no es aplicable cuando afecta la integridad territorial de un país, en este caso Argentina.
También conviene hacer algunas precisiones históricas sobre los reclamos ante la ONU.
La primera reserva argentina en las Naciones Unidas sobre sus derechos en las Malvinas fue presentada el 23 de mayo de 1945, cuando se realizaba el debate sobre fideicomiso en la reunión de IV Comité de la Asamblea General de la Conferencia de San Francisco,
En las dos primeras sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1946 la Argentina expuso sus derechos inalienables a las Malvinas y que no reconocía la soberanía británica sobre ellas. El Reino Unido replicó no reconociendo la soberanía argentina sobre las islas.
De acuerdo a la Resolución 66/1 de la Asamblea General de la ONU del 9 de febrero de 1946, fue confeccionada una lista de territorios no autónomos, cuyo futuro depende del deseo de los habitantes de esos territorios, reconociéndoseles el derecho de autodeterminación.
El Reino Unido inscribió en 1946 a las islas en esa lista, en consecuencia, la ONU considera al Reino Unido como el "poder administrador" de las islas, obligado a someter regularmente los informes a que se refiere el artículo 73 (e) de la carta de la ONU.
La Argentina hizo reserva de sus derechos y los reitera cada vez que el Reino Unido presenta los informes. Entre 1947 y 1963 el gobierno argentino efectuó 28 reservas.
El 16 de diciembre de 1965 la Asamblea General de la ONU aprobó la Resolución 2065 (XX). La resolución fue aprobada por 94 votos a favor, ninguno en contra y 14 abstenciones (Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Islandia, Países Bajos, Nueva Zelanda, Noruega, Portugal, Sudáfrica, Suecia, Reino Unido, Estados Unidos y Australia).
La Argentina consiguió con la declaración que las Naciones Unidas tomaran injerencia en la Cuestión de las Islas Malvinas, reconocieran la existencia de una disputa de soberanía, supeditasen la solución del problema a negociaciones entre los dos países teniendo en cuenta los intereses de los isleños, dejando de lado el principio de libre determinación exigido por la Resolución 1514 (XV), pues no se pidió al Reino Unido que otorgase la independencia a las Malvinas o tenga en cuenta los deseos de los isleños.
El 18 de marzo de 1966 una circular informativa de la Secretaría General de las Naciones Unidas comunicó a los miembros de la ONU que a partir de esa fecha, la denominación de las islas en los documentos oficiales del organismo sería, "Falkland (Malvinas)" en los documentos en inglés y "Malvinas (Falkland)" para los documentos en castellano.
La resolución fue ratificada en 1973 por la Resolución 3160, XXVIII, con 116 votos a favor, 14 abstenciones y ninguno en contra, En 1976 La Resolución 31/49 ratificó las anteriores y agregó:
Además, en lo que respecta a las partes involucradas en la disputa de acuerdo a las Naciones Unidas debemos considerar lo siguiente:
De esta forma sólo habría dos partes en la disputa de soberanía, la República Argentina y el Reino Unido.
La Resolución 2065 (XX) instó a resolver la disputa a través de negociaciones, teniendo en cuenta los "intereses" y no los "deseos" de los isleños. De acuerdo con la resolución 1514 (XV) de 1960, la Asamblea General de la ONU la autodeterminación es la libre expresión de "la voluntad y el deseo" de los habitantes de un territorio sin autogobierno. La Argentina considera que no se reconoce derecho a la autodeterminación cuando se hace referencia a los "intereses" de los habitantes de las islas Malvinas y se recomienda que sean "tenidos en cuenta" por los dos países que se disputan la soberanía.
Para despejar dudas leamos directamente la resolución de la ONU que tiene plena vigencia:
RESOLUCION 2065 (XX) de la Asamblea General de las Naciones Unidas. CUESTION DE LAS ISLAS MALVINAS (FALKLAND ISLANDS)
Habiendo examinado la cuestión de las Islas Malvinas (Falkland Islands)
Teniendo en cuenta los capítulos de los informes del Comité Especial encargado de examinar la situación con respecto a la aplicación de la declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales concernientes a las Islas Malvinas (Falkland Islands) y en particular las conclusiones y recomendaciones aprobadas por el mismo relativas a dicho Territorio.
Considerando que su resolución 1514 (XV) de 14 de diciembre de 1960, se inspiró en el anhelado propósito de poner fin al colonialismo en todas partes y en todas sus formas, en una de las cuales se encuadra el caso de las Islas Malvinas (Falkland Islands),
Tomando nota de la existencia de una disputa entre los Gobiernos de la Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte acerca de la soberanía sobre dichas islas.
1. Invita a los Gobiernos de la Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte a proseguir sin demora las negociaciones recomendadas por el Comité Especial encargado de examinar la situación con respecto a la aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales a fin de encontrar una solución pacífica al problema, teniendo debidamente en cuenta las disposiciones y los objetivos de la Carta de las Naciones Unidas y de la resolución 1514 (XV), así como los intereses de la población de las Islas Malvinas (Falklands Islands);
2. Pide a ambos Gobiernos que informe al Comité Especial y a la Asamblea General, en el vigésimo primer período de sesiones, sobre el resultado de las negociaciones.
En la ONU, Resolución 2065.
Ante este pedido expreso de 1965 de las Naciones Unidas, logrado por una gestión diplomática exitosa del gobierno radical del Presidente Illia, veamos ahora cuál es la posición del gobierno de la Presidenta Fernández, claramente explicada aquí por el ex canciller Taiana:
La justicia de nuestro reclamo fue reconocida por la comunidad internacional. Hace 42 años la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó, en 1965, la Resolución 2065 (XX) por la cual reconoció la existencia de la disputa de soberanía en la Cuestión de las Islas Malvinas, definiéndola como una forma de “colonialismo” y recordó a sus dos partes la obligación de negociar, a la mayor brevedad, para encontrar una solución pacífica, teniendo en cuenta los intereses de los habitantes de las islas. No existe en la Cuestión Malvinas una población sometida o subyugada a un poder colonial sino un conjunto de súbditos británicos trasplantados con el ánimo de establecer una colonia: se trata de un territorio colonial y no de un pueblo colonizado.
Todas las resoluciones posteriores de Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos, así como otros foros internacionales, reiteran hasta hoy esa exhortación.
Reanudadas las relaciones diplomáticas en 1990, ambos países acordamos varios entendimientos provisorios, bajo fórmula de soberanía, sobre cooperación en aspectos prácticos en el Atlántico Sur para generar el marco propicio para reanudar las negociaciones de soberanía. Sin embargo, el Reino Unido continúa ejecutando ilegítimos actos unilaterales, bajo reiterada protesta argentina, que contrarían la cooperación convenida, el mandato de la comunidad internacional y nos alejan de la mesa de diálogo.
Como vemos, más allá de las argumentaciones periféricas y antojadizas analizadas, el debate sobre las Islas Malvinas debe basarse objetivamente en la solicitud de la ONU (en su resolución 2065) de que “los Gobiernos de la Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte” establezcan una mesa de negociaciones para solucionar la controversia de soberanía que mantienen ambos, teniendo en cuenta “los intereses de la población de las Islas Malvinas” y no sus “deseos”. Cabe aclarar que Gran Bretaña no permite a ningún ciudadano argentino radicarse en las islas para que ho haya controversia alrededor de los deseos de esa población. Quien sostenga lo contrario estará enarbolando objetivamente los intereses y deseos coloniales de Gran Bretaña y no los de las Naciones Unidas, y menos aún los de Argentina.
Ante estos argumentos de ciudadanos argentinos avalando la antojadiza tesis británica de los deseos de los kelpers, se nos ocurre asimilarlos al hecho posible de que, en pleno verano, Argentina invada Punta del Este, eche a los pocos uruguayos que haya y postule luego que se trata de territorio argentino debido a que la población esteña tiene ciudadanía argentina… Entonces podríamos preguntarnos: ¿Es realmente uruguaya Punta del Este?
Más allá de la broma (no tanto) e independientemente de la factibilidad actual o futura de que Gran Bretaña acepte la soberanía argentina sobre el archipiélago (y de esta manera de su proyección sobre la Antártida) comparemos ahora los artículos analizados con estas opiniones de otros ciudadanos británicos y argentinos y saquemos nuestras propias concluciones:
El primer ministro británico Tony Blair duda de la soberanía británica sobre Islas Malvinas.
Les robamos las Malvinas y debemos devolverlas.
Sobre las Falkland. Por Richard Davies, consejero de las islas Malvinas.
Minería, Malvinas y el collar del perro.
(El debate continua aquí.)
Grafitis Basureros. Hoy: "El fin justifica...
Mezcladito al paso: Silicon Valley argentino + Malvinas: Chile decepciona a Gran Bretaña + Italia renunció a Juegos Olímpicos + UE no le cree a Grecia
Telefónica inaugura un “mini Silicon Valley” en Buenos Aires para emprendedores.
El proyecto se llama “Wayra” y cuenta con el respaldo del grupo español. Forma parte de 10 iniciativas seleccionadas en el país, en las que se trabajará durante seis meses en un mismo espacio físico construido por la empresa. Incluye un aporte de hasta u$s70.000 y soporte integral
Mientras la crisis económica impacta en los mercados de la gran mayoría de los países desarrollados occidentales, el grupo español de telecomunicaciones Telefónica se anima a apostar por negocios futuros y exhibió por primera vez a la prensa en Buenos Aires su “mini Silicon Valley”, la famosa área californiana que fue cuna y es sede de gigantes tecnológicos como Apple, Google y Yahoo.
El proyecto se llama “Wayra” (“viento”, en quechua), cuenta con el respaldo del grupo español y está conformado por 10 proyectos que fueron seleccionados en cada país.
En el caso de la Argentina (también se incluye a Uruguay), la iniciativa contempla seis meses de trabajo en un mismo espacio físico construido por Telefónica.
El ámbito laboral de los emprendedores se encuentra en el sexto piso de un edificio en pleno Palermo Hollywood, donde hay una cincuentena de personas que desarrollan sus tareas de lunes a domingo en una decena de proyectos (ver más información sobre estas iniciativas en esta misma nota).
El mismo contempla entre otras materias, acceso a programas de aceleración, formación y mentoring para los diferentes proyectos Wayra en Latinoamérica.
Fruto de este convenio se creó una plataforma específica de colaboración “Wayra Entrepreneurship Lab @ MIT” donde las start-ups del portfolio podrán fortalecer el modelo de negocio y la innovación tecnológica de sus proyectos a través de colaboraciones directas con este instituto.
PIÑERA LE RATIFICO A CAMERON EL APOYO AL RECLAMO ARGENTINO EN EL CONFLICTO POR LAS ISLAS MALVINAS
Llamó a Chile, pero no encontró a Pinochet.
El primer ministro británico se comunicó con el presidente chileno para explicarle la posición de su país. Pero, según los medios trasandinos, Piñera confirmó la postura de su gobierno en sintonía con la posición argentina.
Londres sigue intentando sin éxito encontrar una grieta en el consenso sudamericano respecto de la soberanía del Atlántico Sur: el martes, el presidente chileno Sebastián Piñera recibió una llamada del primer ministro de Gran Bretaña, David Cameron, y en ese diálogo telefónico le ratificó el apoyo de Chile al reclamo argentino y la adhesión del país trasandino a la medida propuesta por Buenos Aires para evitar que barcos con la bandera ilegal de las islas Malvinas hagan puerto en América del Sur.
Piñera se encontraba de vacaciones en el sur de Chile cuando, el martes por la tarde, lo sorprendió la llamada de Cameron, según consignaron ayer diversos medios de Santiago. El objetivo de la comunicación fue reiterar los argumentos británicos acerca del derecho a la libre determinación de los isleños, buscando un acercamiento a quien fuera un histórico aliado de Londres en la región en otras épocas. Sin embargo, el presidente trasandino reiteró el alineamiento de su país con la postura que promueve Argentina y ratificó que los puertos chilenos continuarán cerrados para los barcos que enarbolen la bandera del archipiélago en disputa, medida a la que también adhiere el Mercosur y que recalentó el conflicto en las últimas semanas.
Italia renunció a organizar los Juegos Olímpicos de 2020 por la crisis económica.
La UE pidió a Grecia que garantice por escrito el ajuste y postergó rescate.
Los conservadores apoyan; debate en la oposición.
Los griegos esperaban que, tras aprobar su Parlamento el doloroso conjunto de medidas de austeridad exigido por los acreedores internacionales a cambio del rescate financiero, hoy los ministros de Finanzas de la eurozona darían luz verde al rescate de al menos 130.00 millones de euros (casi u$s171.000 millones). Pero, al parecer, los esfuerzos no fueron suficientes.
El presidente del eurogrupo, Jean-Claude Juncker, ha decidido ayer desconvocar el encuentro previsto para hoy en Bruselas y celebrar en su lugar una teleconferencia.
Según Juncker, aún falta más trabajo técnico entre Grecia y la troika –la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI)– en varias áreas.
También faltaba, según indicó, el compromiso por escrito de los líderes de los partidos de la coalición gubernamental de que aplicarán el programa de ajustes y reformas estructurales acordado.
Este último punto recibió en parte una respuesta de la dirigencia griega. Se conoció que el líder del partido conservador griego Nueva Democracia (ND), Antonis Samarás, se comprometerá por escrito a aplicar el programa de ajustes y reformas estructurales acordado con la troika si llega a ganar las próximas elecciones. Así, entregaría hoy una carta de compromiso a los prestamistas internacionales. Esta noticia hizo subir a última hora los índices de Wall Street que, igual que el resto de los mercados, se mantuvieron alicaídos por la postergación del encuentro del eurogrupo.
No parece haber servido la reunión de último momento de ayer del gobierno griego para “cerrar” los últimos 325 millones de los planes de recorte requeridos por la troika por valor de unos 3.300 millones de euros.
Zurich es la ciudad más cara para vivir y Buenos Aires se mantiene en el puesto 102.
El trabajo destaca los cambios que generaron la crisis económica global
Zúrich desbancó a Tokio para convertirse en la ciudad más cara del mundo, ya que el tipo de cambio elevó el costo de vivir en países como Suiza y Australia.
El tradicional trabajo que publica la revista The Economist considera “especialmente sorprendente” el incremento del costo de vida en ciudades de América latina, como San Pablo (la más cara de la región y 28 a nivel global) y Carácas (la segunda de la región y 38 global).
Hace una década, ciudades como San Pablo y Río de Janeiro tenían un costo de vida equivalente a la mitad de Nueva York, que con la devaluación del dólar cayó desde el puesto 7 al 47 en el listado en ese período.
La ciudad de Buenos Aires, en cambio, se mantuvo en el puesto 102 sobre una lista de 131 ciudades de todo el mundo.
WikiPis: Lula, Kirchner y su "advertencia" a Chávez + EE.UU se interesa por el Misil Cóndor de Argentina + San Martín se despide de Rosas.
En esta oportunidad, WikiPis publica un interesante cable de la embajada norteamericana en Santiago de Chile en el que desmiente una informaciòn registrada en los medios, y pone en contexto la relación estratégica entre Argentina, Brasil y Venezuela, algo que muchos medios y polìticos locales suelen ignorar... pero EE.UU. no; además, publicamos otros cables de los años ochenta donde se ve la preocupación norteamericana por el desarrollo argentino de misiles de gran alcance: el Cóndor; tambièn publicamos la despedida que dedica el Gran Libertador al Gobernador Juan Manuel de Rosas, poco conocida por muchos y un bando del General Belgrano convocando al éxodo al pueblo del noroeste ante el avance de las tropas realistas, para no dejar nada a su paso al enemigo.
Veamos, entonces, los cables de hoy:
DE RUEHSG #0177 0322004
R 012004Z FEB 07
TO RUEHC/SECSTATE WASHDC 0848
INFO RUEHCV/AMEMBASSY CARACAS 1257
RUEHLP/AMEMBASSY LA PAZ FEB MANAGUA 0120
RUEHBU/AMEMBASSY BUENOS AIRES 0069
RUEHUB/USINT HAVANA 0072
RUEHQT/AMEMBASSY QUITO 1648
UNCLAS SANTIAGO 000177
STATE FOR IIP/G/WHA, INR/R/MR, WHA/BSC, WHA/PDA, INR/IAA
AMEMBASSIES POR PAO, IO
TAGS: OPRC KMDR KPAO PGOV PREL VE BL NU CU EC CI
TEMA: REACCIÓN DE LOS MEDIOS - LULA, KIRCHNER, Y CHAVEZ
¶1. El 31 de enero, el periódico conservador e independiente de Chile "La Tercera" (Circ. 101 000) publica a una columna del analista político de Venezuela Alberto Garrido, titulado "Lula y Kirchner" Advertencia "a Chávez."
¶2. "La filtración a la prensa de una presunta advertencia de Lula (da Silva) y Kirchner (Néstor) a Chávez de no tomar medidas que podrían debilitar la democracia en Venezuela" es sólo el sueño de una noche de verano para los sectores políticos y la opinión pública en América Latina y el mundo... El conjunto de acuerdos de integración económica firmados por Chávez con Lula y Kirchner sólo puede explicarse en el marco de la intención de Chávez de promover la creación de una Nación Unificada Latinoamericana y del Caribe (Patria Grande Latinoamericana y del Caribe), para lo cual ya hay un embrión, que es la Confederación de Naciones Bolivarianas (Venezuela, Cuba, BOLIVIA, Ecuador y Nicaragua ). Retirarse de una relación con Chávez podría ser costoso para Lula y Kirchner. Además de la fragmentación del Mercosur, Brasil perdería un socio comercial que en 2006 generó un superávit comercial de EE.UU. $3 mil millones y Argentina podría alterar su acreedor más importante.
¶3. "Como si esto fuera poco, Lula y Kirchner están buscando en el Gasoducto del Sur, un proyecto a mediano plazo en gran parte financiado por Chávez, como una solución estratégica al problema del abastecimiento de gas. Por lo tanto, la "advertencia' -si alguna vez hubo alguna - son sólo palabras soplando en el viento."
Misil Cóndor.
27/07/1984 Políticas nucleares bajo el gobierno de Alfonsín.
Salvaguardias sobre enriquecimiento.
8. Los funcionarios norteamericanos han sido informados por el Ministro de Relaciones Exteriores argentino que el Presidente Alfonsín no tiene la intención de limitar el programa de enriquecimiento o de ponerlo bajo salvaguardias internacionales. Aunque se mostró claramente sorprendido y aparentemente un tanto enojado por lo que públicamente describió como estar “confrontado” con esta capacidad nuclear después de haber sido electo, sus declaraciones subsiguientes han estado limitadas a asegurar que el programa sólo será usado para fines pacíficos.
9. Creemos que Alfonsín no abrirá el nuevo establecimiento de enriquecimiento de Pilcaniyeu a las inspecciones de salvaguardias realizadas por la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA). La aceptación de salvaguardias internacionales en este establecimiento –que los argentinos claramente ven como local- constituiría un corte radical con lo que ha sido una política nacional consistente de oponerse a todos los esfuerzos extranjeros para imponer restricciones en los establecimientos y tecnología propios de Argentina. Alfonsín se ha mostrado poco comprometido en sus respuestas a sugerencias de la AIEA y de Estados Unidos para el programa tenga salvaguardias.
10. Las declaraciones públicas de Alfonsín referentes a la política de salvaguardias han sido bastante generales en alcance, y creemos que probablemente dejará la defensa del programa de uranio enriquecido a funcionarios encargados de temas nucleares. Ya han rechazado las salvaguardias de AIEA porque esto comprometería secretos técnicos importantes, una posición que ha sido sostenida con frecuencia por Sudáfrica, Japón, y países de Europa Occidental para proteger las versiones propias de tecnología de uranio enriquecido. También pueden argumentar que:
- Ninguna de las plantas de enriquecimiento de difusión gaseosa están actualmente sujetas a inspección internacional.
- Las salvaguardias de AIEA para el uranio enriquecido a través de un proceso de difusión gaseosa todavía están en fase de desarrollo.
Control civil.
11. A pesar de la resistencia de ubicar las instalaciones de enriquecimiento bajo salvaguardias internacionales, creemos que el Presidente Alfonsín querría imponer controles nacionales más estrictos al programa nuclear de Argentina y prevenir el desarrollo de armas nucleares. Durante su campaña, frecuentemente renunció a las armas nucleares. Poco antes de su inauguración en diciembre de 1983, creó una comisión de tres miembros liderada por el Ministro de Relaciones Exteriores Dante Caputo a fin de redactar legislación diseñada para reorganizar la CNEA y sacarla del control militar. De acuerdo a los funcionarios argentinos, la comisión presentará borradores de propuestas al Congreso en agosto de 1984. Caputo dijo a funcionarios de la Embajada de Estados Unidos que planea ser el único portavoz de la política nuclear y que el Congreso argentino ejercerá funciones de supervisión especiales, aunque nada de esto se ha llevado a la práctica.
12. La designación del civil Alberto Constantini como Presidente la de CNEA es un indicio del deseo de Alfonsín de reducir la influencia militar en el programa nuclear.
Sin embargo, Constantini ha favorecido la continuación del programa nacional a lo largo de muchas de las mismas líneas que su predecesor, el vicealmirante retirado Castro Madero. Sin embargo, como Constantini es un amigo cercano de Alfonsín, su designación da al Presidente al menos un medio potencial de controlar a la CNEA.
Castro Madero ha continuado ejerciendo influencia en las políticas nucleares a través de actividades de lobby agresivas y como un asesor honorario de la CNEA. Según se informa, ahora tiene la intención de tomar una posición de alto nivel en la Agencia Internacional de Energía Atómica en Viena.
13. Debido a estos desarrollos no prevemos el inicio de programa formal para desarrollar o testear explosivos nucleares. Creemos que Alfonsín es sincero en su intención de prevenir el desarrollo y testeo de explosivos nucleares, y que frenará cualquier trabajo relacionado a armas si lo descubre. Ha convocado hombres de “alto calibre” para diseñar los mecanismos de control civil. Sin embargo, la formulación e implementación de estas políticas podría resultar difícil debido al tamaño y complejidad del establishment nuclear y su fuerte lobby nacional.
Implicancias para Estados Unidos.
32. Creemos que en general la administración Alfonsín daría la bienvenida a una mejora en las relaciones nucleares bilaterales con Estados Unidos. Los esfuerzos de Alfonsín en desmilitarizar la CNEA y su oposición al programa de armas nucleares claramente sirve a los intereses de no proliferación de Estados Unidos y globales.
33. Consideramos poco probable que Argentina haga las concesiones necesarias requeridas para retomar la cooperación nuclear con Washington dados los requisitos legales y políticos de Estados Unidos. La existencia de instalaciones de enriquecimiento de uranio sin salvaguardias además de una planta de reprocesamiento en Argentina, ambos de los cuales involucraron actividades de aprovisionamiento extranjeras, refuerza las sospechas internacionales respecto de las intenciones nucleares a largo plazo de Argentina. La finalización y operación de las instalaciones sin salvaguardias tendría un impacto negativo en las relaciones bilaterales y podría inhibir la cooperación en un rango más amplio de asuntos. Cualquiera sea el resultado, no es probable que disminuya la resistencia de Argentina a la presión de Estados Unidos respecto de la no proliferación. En una entrevista de prensa de febrero de 1984, el Ministro de Relaciones Exteriores Dante Caputo criticó a Estados Unidos por plantear exigencias sin ofrecer nada a cambio. Mientras que indicó que Buenos Aires podría ser receptivo a un gesto de Washington que permitiera la revisión de los problemas bilaterales, también enfatizó que Argentina no puede aceptar la presión de Estados Unidos para ratificar el Tratado de Tlatelolco o para colocar la totalidad de las instalaciones del programa nuclear bajo las salvaguardias de la AIEA.
San Martín se despide de Rosas.
“A pesar de distancia que me separa de nuestra Patria, usted me hará justicia de creer que sus triunfos son un gran consuelo pa mi achacosa vejez”. “Así es que he tenido una verdadera satisfacción al saber el levantamiento del injusto bloqueo con que nos hostilizaban las dos primeras naciones de Europa: esta stisfacción es tanto más completa
cuanto el honor del país no ha tenido que sufrir, y por el contrario presenta a todos los nuevos estados Americanos un modelo que seguir...jamás he dudado que nuestra patria tuviese que avergonzarse de ninguna concesión huimillante presidiendo usted a sus destinos...Esta opinión demostrará a usted, mi apreciable general, que al escribirle, lo hago con la franqueza de mi carácter y la que merece el que yo he formado de usted. Por tales acontecimientos reciba usted y nuestra patria mis más sinceras enhorabuenas.”
Bando de Belgrano.
Que veinte años no es nada... Hoy: Malvinas, Menem y Winnie Pooh + "Ramal que para, ramal que cierra" + "La pobreza se va a quedar un tiempo..."
"Los kelpers recibieron esta semana 600 libros -uno por familia- con cuentos infantiles del osito Winnie the Pooh, y una tarjeta de felicidades firmada por el ministro argentino de Relaciones Exteriores. "Mi querido vecino: estas historias, llenas de calor, simplicidad e ingenio", escribió Di Tella, "pueden ayudar a construir un sentido de familia entre nosotros."
Hace ya muchas décadas nos cantaba el Zorzal Criollo en "Volver":
("Volver", tango de Gardel y Lepera de 1935.)
Ante esta posibilidad cierta de que el pasado (cierto pasado oprobioso) vuelva a enfrentarse con nuestra vida, este humilde servidor público acude presuroso para refrescar hechos vividos en nuestro terruño durante estos últimos veinte años, y vacunar así a nuestro "sentido común" para que no vuelva a tropezarse con la misma piedra.
En este caso, repasemos unas interesantes notas sobre la estrategia referida al conflicto con Gran Bretaña por las Malvinas que se utilizó durante el menemismo; las prioridades de ese gobierno en relación a la red ferroviaria; y el lugar que la pobreza ocupaba en las prioridades del gobierno de la Alianza que lo sucedió.
Este breve recuerdo constituye una refrescada de memoria útil para todos nosotros, para afirmar nuestra memoria y nuestro conocimiento sobre los hechos y sus causas; porque las causas no suelen recordarse debidamente, más aún hoy en día cuando algunos de esos temas vuelven a la palestra.
Veamos, por lo tanto, los recuerdos del Basurero Nacional en el "Que veinte años no es nada..." de hoy:
Para Navidad, Di Tella les envió a los kelpers el libro de un osito.
En una carta, el canciller llamó a cada kelper querido vecino Y explicó que el libro intenta construir un sentido de familia El gesto es parte de su política de seducción hacia los isleños.
El canciller Guido Di Tella volverá a tener este año su espacio bajo los arbolitos de Navidad de Puerto Argentino. Los kelpers recibieron esta semana 600 libros -uno por familia- con cuentos infantiles del osito Winnie the Pooh, y una tarjeta de felicidades firmada por el ministro argentino de Relaciones Exteriores.Mi querido vecino: estas historias, llenas de calor, simplicidad e ingenio, escribió Di Tella, pueden ayudar a construir un sentido de familia entre nosotros. El jefe de la diplomacia no podía dejar de consignar, ante los isleños, el viaje del presidente Carlos Menem a Londres en octubre pasado. Sin ser explícito, para no herir susceptibilidades en tiempos navideños, Di Tella les recordó que este año ha estado lleno de acontecimientos promisorios para nuestro futuro común y confío en que seremos capaces de llevar adelante juntos una fructífera relación. En Malvinas, el gesto anual de Di Tella generó una nueva polémica.La consejera isleña Sharon Halford, en diálogo con Clarín, se rió durante unos segundos. Y luego sentenció: El canciller es un hombre muy excéntrico, así que a mí sus regalos no me molestan.Su colega en el Consejo Legislativo del archipiélago, John Birmingham, fue más crítico al opinar sobre los regalos navideños del canciller. Me pregunto por qué no gasta su dinero en ayudar a los niños pobres de su país (por la Argentina) o de Honduras, afirmó ayer a este diario.
Algunas tiraron el regalo a la basura, otros decidieron no retirarlo del correo de Puerto Argentino como señal de protesta ante los coqueteos diplomáticos del ministro, y los más moderados lo disfrutaron con sus familiares.De hecho, Birmingham recordó ayer que reunimos cientos de esos videos y se los mandamos a los chicos de Bosnia en un embarque desde las islas. En diciembre de 1994, Di Tella volvió a sorprender a los kelpers. Esta vez, con una foto familiar en donde posaba junto a sus nietos. También sugirió entonces que tenía la esperanza de que ellos pudieran visitar el archipiélago algún día. Utilizar a sus nietos para sus fines no habla bien del canciller, y eso no cayó en gracia en las islas, confesó el consejero.Di Tella tomó nota y desde entonces envía libros al archipiélago, siempre vía Londres, ya que no existe tráfico postal entre Malvinas y el continente.En 1996, fue el turno de El Principito, de Antoine Saint Exupéry, junto al mensaje conciliador que encierra su frase más célebre: Lo esencial es invisible a los ojos.
"Ramal que para, ramal que cierra".
Ramal que cierra, pueblo que muere.
"Ramal que para, ramal que cierra", dijo el presidente Carlos Menem en noviembre de 1989. Y así fue. Sólo en el ramal del Ferrocarril Belgrano quedaron sin recibir el tren aguatero 43 estaciones. "Pueblo sin tren, pueblo que muere" respondieron las llanuras, ciudades y el litoral de la Argentina, con protestas de distinta intensidad. Y así fue.
Con las primeras clausuras decretadas por el Gobierno en 1990, numerosos pueblos y ciudades del país quedaron aislados. Los pobladores más viejos se quedaron a sobrevivir, con mucho entusiasmo y ninguna esperanza. Los más jóvenes se fueron. Las ciudades quedaron sin futuro. Esto ocurrió con La Banda en Santiago del Estero, Laguna Paiva y San Cristóbal en Santa Fe o Navarro y Las Marianas en Buenos Aires, para citar sólo algunas. Con la desaparición del tren sanitario también se perdió el servicio que prestaba en las campañas contra el mal de Chagas, los planes de vacunación y la lucha contra la langosta.
Meijide: La pobreza se va a quedar un tiempo.
Así lo admitió en una entrevista. Dijo que el Gobierno piensa erradicar la pobreza, pero no en el corto plazo. Y aseguró que con el menemismo aparecieron nuevos pobres de clase media.
En su flamante cargo de ministra de Desarrollo Social, Graciela Fernández Meijide recibió a Clarín en su despacho. Allí concedió una entrevista y centró sus respuestas básicamente en el tema de la pobreza, que afecta a un tercio de la población argentina.
-Antes de asumir le dijo a Clarín que el Estado debe garantizarle alimento a toda la población. ¿Podrá hacerlo cuando Desarrollo Social sólo destina el 5% de su presupuesto para repartir comida?
-Por eso nuestra primera medida apunta a unificar todos los planes alimentarios del país.
En esta gestión hay dos etapas y una va incluida en la otra. La pobreza vino, está y se va a quedar un tiempo y no va a ser erradicada en corto plazo. Esta es una realidad.
-¿No puede sonar parecido a la frase que tanto le criticaron al ex presidente Carlos Menem: Pobres habrá siempre?
-La gente sabe que a nosotros la pobreza nos duele. No creemos que estaba escrito y debe ser así. Y la pensamos erradicar.
-¿Cómo la van a desterrar?
-Todo el Gobierno trabaja para hacerlo. El otro día le dije a Gerchunoff, de Economía: Che Pablo, tengo ganas de creerte cuando asegurás que va a bajar la desocupación. Me contestó que sí, porque la economía crecerá y habrá mejor distribución.
-¿Vale la pena confrontar con el sindicalismo por una ley laboral que nadie sabe si garantizará la creación de empleo?
-Creo que vale la pena, si se trata de confrontar con sindicalistas que únicamente defienden privilegios, y muy pequeñitos. No defienden el interés de los trabajadores.
-¿El Gobierno le saca provecho a la división del justicialismo?
-En política debería convenir un rival dividido. Pero es bueno que estén juntos en algo que dicen los gobernadores. Porque De la Sota, Reutemann y Ruckauf dijeron que están dispuestos a ayudar al Gobierno nacional. Igual que otros. Me da la impresión de que todo el mundo se dio cuenta de que acá no se puede fastidiar más.
-En el 2001, un año electoral, ¿se acaba la luna de miel con los gobernadores?
-Propondremos dos relaciones. La política de Estado y la confrontación electoral.
-¿Teme que en el PJ haya una carrera por demostrar quién es el más opositor?
-Menem ya la empezó, con un estilo ofensivo. Está igual que (Hugo) Moyano, que hace campaña para dirigir la CGT y pide el fin de la convertibilidad. En esa carrera desesperada, algunos se van de boca.
Que veinte años no es nada... Hoy: Malvinas, Menem...
WikiPis: Lula, Kirchner y su "advertencia" a Cháv...
Mezcladito al paso: Silicon Valley argentino + Mal...
¿Son realmente nuestras las Malvinas? ¿Es realment...
WikiPis: Conversación entre la embajada de EE.UU. ...

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