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Timestamp: 2018-10-19 06:01:15+00:00

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Peste porcina clásica para veterinarios MP N°23
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Manual de Procedimientos para Veterinarios
El presente Manual de Procedimientos fue redactado por el
Programa de Enfermedades de los Porcinos de la Dirección de
Luchas Sanitarias y especialistas del IICA de Argentina y revisado
por la Comisión Nacional de Enfermedades de los Porcinos.
Comisión Nacional de Enfermedades de los Porcinos
Tel. (054) (011) 4331-6041 y números rotativos.
Dr. Daniel Belgrano (Programa de Enfermedades de los Porcinos)
Dirección de Epidemiología y Coordinación General de Campo.
SENASA - IICA
Dr. Gastón Funes
Dr. Carlos Masciocchi
Director de Cuarentena Animal
Manual de Procedimientos para Veterinarios / Peste Porcina Clásica (PPC)
Prefacio .................................................................................................................... 7
Peste Porcina Clásica (PPC). Introducción ................................................................... 9
1. Personal participante en la formulación del manual ................................................ 10
Antecedentes de la enfermedad en la República Argentina y el mundo ................... 10
Finalidad ............................................................................................................. 11
Objetivos ............................................................................................................ 12
5. Metas .................................................................................................................. 12
Área geográfica ................................................................................................... 12
Reglamentación ................................................................................................... 12
1. Generalidades ...................................................................................................... 12
2. Necropsia del cerdo .............................................................................................. 23
3. Toma de muestras ante una sospecha de PPC ........................................................ 29
4. Procedimientos para la recolección y transporte de muestras ................................. 31
5. Diagnóstico de laboratorio .................................................................................... 33
6. Colecta de muestras de sangre para serología ....................................................... 33
c) Del acondicionamiento de la sangre y el suero: ..................................................... 37
Denuncia de casos de enfermedad
a) Procedimientos ante la Sospecha de Peste Porcina Clásica ..................................... 38
b) Procedimientos de examen clínico y muestreo en explotaciones sospechosas ......... 39
c) Sospecha de Peste en cerdos silvestres. ................................................................ 42
Sistema de Información de Notificaciones y Sospechas de PPC ................................... 45
Confirmación de peste porcina clásica ....................................................................... 45
a) Acciones .............................................................................................................. 45
b) Examen epidemiológico. ....................................................................................... 46
c) Medidas en los posibles focos primarios de infección. ............................................. 46
d) Atención de focos ................................................................................................. 47
e) Confirmación ....................................................................................................... 47
Reglamento de Policía Sanitaria (Dec. Nº 3.959/06) ................................................... 48
Medidas en los focos. Exigencias de la OIE ................................................................ 48
Zona de protección ................................................................................................... 51
Zona de vigilancia .................................................................................................... 54
Control del movimiento de animales .......................................................................... 56
Peste porcina clásica en un matadero ........................................................................ 57
Muestreo. Procedimiento ........................................................................................... 58
Procedimientos para la suspensión de las restricciones .............................................. 61
Anexo 1. Legislación ................................................................................................. 63
Anexo 2. Utilización de las pruebas virológicas y evaluación de sus resultados ............ 68
Anexo 3. Formulario de Protocolo .............................................................................. 74
Anexo 4. Supervisiones Regionales ........................................................................... 77
El presente manual de procedimientos fue redactado por la Dirección
de Luchas Sanitarias, a cargo del Dr. Marcelo de la Sota y el Programa
de Enfermedades de los Porcinos a cargo del Dr. Daniel Belgrano, la
revisión es de la Dirección de Epidemiología y la Coordinación General
de Campo, dependencias de la Dirección Nacional de Sanidad Animal.
El presente manual se dirige principalmente a los veterinarios acreditados, privados, sectores interesados en la producción porcina y a las
autoridades provinciales, municipales y nacionales locales encargadas de la lucha contra la peste porcina clásica; por tanto, se centra en
los principios de la enfermedad, descripción, aplicaciones de las pruebas de laboratorio, en la evaluación de sus resultados, atención de
sospechas y focos.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) está implementando, con la
activa participación de la Asociación Argentina Productores de Porcinos (AAPP), el Programa de
Erradicación de la Peste Porcina Clásica, con el objetivo de que la Argentina sea declarado
país libre de la enfermedad el año próximo por la Organización Internacional de Epizootias
(OIE), lo que permitiría generar la apertura de nuevos mercados para la exportación de los
Si tomamos en cuenta la experiencia de otros países, donde con una casuística similar a la
nuestra, erradicaron la enfermedad representando ello beneficios para el país de incalculable
valor, permitiendo en forma directa o indirecta mejorar la situación económica actual.
Producción porcina en Argentina (1992-2002)
Es fundamental que todos los sectores relacionados a la industria porcina y productores tenedores
de porcinos tomen plena conciencia del compromiso y beneficios que representa erradicar la PPC.
En tal sentido, se están llevando a cabo las exigencias del Código Zoosanitario Internacional.
En vista de los objetivos mencionados anteriormente, se ha confeccionado el presente manual, a
fin de informar, y orientar en la toma de decisiones a todos aquellos actores de la producción
porcina. El manual se dirige principalmente a los Veterinarios Acreditados, privados, sectores
interesados en la producción porcina y a las autoridades provinciales, municipales y nacionales
locales encargadas de la lucha contra la PPC.
Por tanto, se centra en los principios de la enfermedad, descripción, aplicaciones de las pruebas
de laboratorio, en la evaluación de sus resultados, atención de sospechas y focos.
Personal participante en la formulación del manual
El presente manual de procedimientos fue redactado el Programa de Enfermedades de los
Porcinos de la Dirección de Luchas Sanitarias y Especialistas del IICA Argentina y la misma
cuenta con la revisión de la Comisión Nacional de Enfermedades de los Porcinos.
Antecedentes de la enfermedad en la República Argentina y el mundo
La producción porcina fue un sector importante en los Estados Unidos desde principios de
1800. Alrededor de 1840 Cincinnati fue el mercado más grande de cerdos del mundo. En
1847 la población porcina estimada en los Estados Unidos fue de 35 millones. Según los
datos obtenidos el Cólera Porcino apareció en Indiana en 1830 y en Ohio en 1833. Se
denominó a la enfermedad Cólera porcina en relación al Vibrio cholerae en humanos por
algunas características similares.
También se encuentran reportes de la enfermedad en algunos países europeos como Francia
(1822), Alemania (1833), Inglaterra (1862).
Esta enfermedad fue reportada por primera vez en Sudamérica en el año 1899. Las pérdidas
económicas en todos los casos fueron significativas.
Cabe destacar que la importancia otorgada a la erradicación de otras enfermedades como la
Aftosa, dejó relegada en alguna medida, las medidas necesarias para el control o la erradicación de la PPC.
Argentina informó a la OIE de siete brotes de PPC en 1998, luego de una ausencia de casos
desde abril de 1995. En Julio de 1998, se lanzó una campaña nacional para la erradicación de
la PPC. Pese a los esfuerzos, se reportaron una serie de brotes en febrero de 1999. En
nuestro país la forma de presentación más común de esta enfermedad es la crónica, caracterizada fundamentalmente por alteraciones a nivel reproductivo. Son sin embargo brotes
de presentación muy escasa y esporádica que no superan los 10 casos de promedio anual,
y que en la mayoría de los casos se asocia a una falta de vacunación.
Desde 1999 no se producen focos de peste porcina clásica y los análisis y controles realizados hasta la fecha indican la ausencia de virus circulante.
Lograr una sustancial mejora de la comercialización de productos porcinos, abriendo nuevos
Consumo esperado de carne de cerdo en los principales países consumidores en el año 2003
Año 2003. Precios promedios capones y hembras sin servicio. Modalidad pie, gancho y magro
Fuente: SAGPyA. Dirección de Ganadería
Declarar a la Argentina país libre de la enfermedad el año próximo por la Organización
Internacional de Epizootias (OIE).
Alcanzar el estatus de país libre, erradicando la Peste Porcina Clásica de la totalidad del
Integrar y responsabilizar a los veterinarios privados, a través de su acreditación para el saneamiento y la vigilancia epidemiológica, con participación activa de
las entidades profesionales que los representan, en su capacitación y el control de
su accionar ético profesional.
Lograr la información inmediata por parte del productor agropecuario a cualquier Oficina Local del SENASA o a su veterinario acreditado la presencia de cualquier mortandad o situación sanitaria distinta a las habituales en un establecimiento.
Llevar el registro y control de predios centinelas a fin de monitorear los procedimientos de detección de la enfermedad y un amplio sistema de vigilancia epidemiológica que involucra a todos los sectores relacionados con la producción porcina.
El área geográfica del proyecto comprende la totalidad del territorio nacional.
Según el expediente Nº 4359/2002, se propicia la implementación del Programa Nacional de
Erradicación de la Peste Porcina Clásica (Etapa 2002-2004). El objeto es lograr en forma
progresiva, la condición de predios libres de Peste Porcina Clásica, áreas libres y País Libre
de Peste Porcina Clásica sin vacunación. (Ver Anexo 1)
El agente causal de la PPC es un virus RNA de 40-50 nm de tamaño, dotado de una
envoltura lipídica y perteneciente a la familia Flaviviridae. Conjuntamente con el virus
de la Diarrea Viral Bovina y el de la Border Disease de los óvidos, pertenece al género
Pestivirus. Debido al parentesco antigénico (antígeno común específico de grupo) existente entre el virus de la PPC y, el también presente en el cerdo, de la Diarrea Viral
Bovina se presentan reacciones cruzadas serológicas e inmunológicas.
Electromicroscopía de las partículas víricas.
(Foto: Dr. F. Weiland, BFAV Tübingen)
Localización nuclear de las proteínas víricas.
School of Animal and Microbial Sciences. University of Reading
La relación mencionada tiene importantes consecuencias desde el punto de vista del
diagnóstico, pues se dan reacciones cruzadas que pueden generar falsos resultados
positivos en las pruebas de laboratorio.
El virus de la PPC exhibe una amplia variabilidad en su virulencia. Se distinguen cepas
muy virulentas (velógenas), cepas de virulencia media (cepas mesógenas), cepas débilmente virulentas (lentógenas) con o sin acción inmunizante, así como cepas avirulentas.
En zonas con la enfermedad endémica se producen con frecuencia casos crónicos e
inaparentes, provocados principalmente por cepas de virulencia atenuada.
La resistencia del virus de la PPC es relativamente elevada en condiciones naturales. El
frío es un buen agente conservador. En carne congelada conserva el virus su contagiosidad como mínimo durante 4 años. Es sensible a los cambios de temperatura (descongelación, congelación). En los embutidos escaldados, se destruye en 45 minutos al calentar a 80-85 °C. En artículos ahumados y curados puede conservar su contagiosidad
durante más de 70 días. Desecado y adherido a las bolsas de alimento se conserva
infeccioso hasta 20 días, plazo que se reduce a 7 y 5 días cuando se encuentra en heces
sólidas y orina. Es muy sensible a la putrefacción. Muestra relativa estabilidad en la
zona de pH 3-13.
Se manifiesta como desinfectante muy bueno la soda cáustica al 2%, que, combinada
con lechada de cal al 2-5%, constituye un buen medio para desinfectar alojamientos y
utensilios. También puede emplearse cloruro cálcico (1:5-1:10) y solución acuosa de
cresol al 6%. La solución de formalina al 2% no desarrolla una suficiente acción desinfectante.
E p i z o o t i o l o g í a
El cerdo es el único huésped natural y por lo tanto principal reservorio y fuente de
infección. También los cerdos salvajes, jabalíes y pecaríes son susceptibles de contraer
la enfermedad y diseminarla posteriormente.
Los cerdos infectados que albergan el virus sin manifestar síntomas típicos de la enfermedad constituyen el reservorio del agente causal de la PPC. Estos animales proceden
mayormente de efectivos con la enfermedad crónica.
La peste porcina clásica (PPC) es una enfermedad infecciosa vírica del cerdo, que cursa
con carácter entre sobreagudo y crónico. La forma aguda se presenta como una septicemia hemorrágica con hemorragias de distinta intensidad y fiebre alta, acompañada
de inflamaciones de los tractos respiratorio y digestivo, trastornos del movimiento y
paresias. La mortalidad alcanza el 90-100%, la PPC es enfermedad de declaración obligatoria.
Los signos clínicos de la peste porcina clásica son extraordinariamente variables, por lo
que puede confundirse con muchas otras enfermedades. La gravedad de los síntomas
depende sobre todo de la edad del animal y de la virulencia del virus. Por lo general, la
enfermedad afecta de forma más grave a los animales jóvenes que a los de más edad.
En los cerdos reproductores de edad más avanzada la evolución de la infección suele
ser leve o incluso subclínica.
La peste porcina clásica puede presentarse en forma aguda, crónica o congénita.
Los lechones destetados y los cerdos de engorde suelen presentar la forma aguda
de PPC. Los signos iniciales son anorexia, letargo, fiebre, conjuntivitis, inflamación
de los ganglios linfáticos, problemas respiratorios y estreñimiento seguido de diarrea.
Las características hemorragias de la piel se observan generalmente en las orejas,
el rabo, el abdomen y la cara interior de las extremidades, a partir de la segunda o
tercera semanas posteriores a la infección y hasta la muerte del animal. Son frecuentes los signos neurológicos, como el tambaleo de las extremidades posteriores,
la incoordinación de los movimientos y las convulsiones.
Un signo persistente es la fiebre, generalmente superior a 40 °C, si bien en los
cerdos adultos puede no superar 39,5 °C.
El virus de la peste porcina clásica provoca leucocitopenia severa e inmunosupresión, que a menudo dan lugar a infecciones secundarias entéricas o respiratorias.
Los signos de estas infecciones secundarias pueden ocultar los más característicos
de la peste porcina clásica e inducir así a error al productor o al veterinario.
La muerte se produce generalmente en el plazo de un mes. Los casos de recuperación, con producción de anticuerpos, se dan sobre todo en animales de cría adultos
que no presentan signos clínicos graves. Los anticuerpos contra el virus de la PPC
son detectables a partir de la segunda o tercera semanas posteriores a la infección.
Los cambios patológicos visibles al realizar la autopsia se observan sobre todo en
los ganglios linfáticos y en los riñones. Los ganglios linfáticos presentan un aspecto
inflamado, edematoso y hemorrágico. El tamaño de las hemorragias del riñón puede variar desde petequias apenas apreciables hasta hemorragias equimóticas.
Petequias en Riñón
Linfonódulo hemorrágico
Pueden observarse hemorragias similares asimismo en la vejiga urinaria, la laringe, la epiglotis y el corazón y, en ocasiones, generalizadas en las serosas abdominal
y torácica. Con frecuencia el cerebro muestra una encefalitis no supurante.
Petequias en cartílago epiglótico
También pueden percibirse lesiones debidas a infecciones secundarias, que pueden
inducir a error al veterinario. Los infartos en el bazo se consideran lesiones patognomónicas, si bien no se observan con frecuencia.
Lesiones en bazo
En general, la forma aguda de la Peste Porcina Africana presenta un cuadro clínico
y patológico muy parecido al de la PPC. De estar presentes, las hemorragias en la
piel y orejas se detectan bastante fácilmente y llevan a sospechar la presencia de
alguna de estas dos enfermedades, ya que otras afecciones no provocan lesiones
Debe considerarse también la posible presencia de PPC en su forma aguda cuando
existan sospechas de Erisipela, Síndrome Porcino Reproductivo y Respiratorio, intoxicación por cumarina, púrpura hemorrágica, Síndrome Multisistémico de Caquexia
Posdestete, dermatitis porcina y síndrome de nefropatía, Salmonelosis, Pasteurelosis o cualquier síndrome entérico o respiratorio que curse con fiebre y no responda
al tratamiento con antibióticos.
El virus de la PPC se elimina a través de la saliva, la orina y las heces, desde la
aparición de los signos clínicos y durante todo el curso de la enfermedad. Puede
eliminarse asimismo a través del esperma.
La infección presenta un curso crónico cuando los cerdos son incapaces de desarro-
Período infección
destetados y
los cerdos de
placenta de los
e infecta al feto.
1. Depresión,
fiebre, anorexia.
3. Recrudecimiento.
abortos, fetos
momificados, y
muy bajos índices
2-18 días
Saliva, orina las
heces y el
Los lechones que
nazcan, pueden
ser clínicamente normales,
sobrevivir varios
meses, eliminando
virus en forma
llar una respuesta inmunitaria eficaz contra el virus de la PPC. Los signos iniciales
de la infección crónica son similares a los de la forma aguda. Posteriormente, se
presentan sobre todo signos inespecíficos, como fiebre intermitente, enteritis crónica, tos, disnea y caquexia; están ausentes, en cambio, las características hemorragias de la piel.
Los cerdos afectados de la forma crónica de la enfermedad pueden mostrar signos
clínicos de la misma durante dos o tres meses antes de la muerte. La excreción del
virus de la peste porcina clásica es constante, desde la aparición de los signos
clínicos hasta la muerte. Pueden detectarse temporalmente anticuerpos en muestras séricas.
Menos característicos son los cambios patológicos; en particular, es posible no observar hemorragias en órganos y serosas. En los animales que presentan diarrea
crónica, son frecuentes las lesiones necróticas en el íleon, válvula ileocecal y recto.
Botón pestoso
Dado que los signos clínicos de la forma crónica de la PPC son más bien inespecíficos,
el diagnóstico diferencial debe considerar muchas otras enfermedades. Aunque no
todos los animales presentan necesariamente un aumento de la temperatura corporal, en toda explotación infectada puede detectarse fiebre en algunos cerdos.
Forma congénita y aparición tardía de la enfermedad
El virus de la PPC puede traspasar la placenta de los animales gestantes e infectar al
feto, si bien en las cerdas la enfermedad se presenta a menudo en forma subclínica.
Las consecuencias de la infección transplacentaria de los fetos dependen en gran
medida de la fase de la gestación en que se produzca la infección y de la virulencia del
virus. La infección durante las primeras fases de la gestación puede provocar abortos
y muerte fetal, así como momificación o malformaciones del feto, con la consiguiente
reducción del índice de fertilidad en la explotación.
Si la infección de las cerdas se produce antes de transcurridos 80 días de gestación,
los lechones que nazcan, que pueden ser clínicamente normales al nacer y sobrevivir varios meses, suelen presentar una viremia persistente. Tras el nacimiento,
pueden mostrar escaso crecimiento, caquexia u ocasionalmente temblor congénito.
Este curso de la infección se conoce como «PPC de aparición tardía». Los lechones
infectados pueden desempeñar un papel crucial en la propagación de la enfermedad y en la persistencia del virus en una población, ya que lo excretan constantemente hasta que mueren.
En el centro del proceso epizoótico se hallan en estos casos las cerdas con la infección subclínica y sus lechones con la infección congénita. Las cerdas madres infectadas de manera inaparente por virus de la PPC débilmente virulento transmiten
durante la gestación el virus a los fetos por vía placentaria.
De acuerdo con el momento en que se produzca el contagio durante la gravidez, se
originan en variable medida abortos y el nacimiento de lechones momificados, nacidos muertos o con debilidad vital; también se registra una elevada mortalidad
postnatal. De importancia en la excreción de virus son los lechones que nacen vivos
y clínicamente sanos, aunque con viremia persistente, que por lo general resultan
contagiados en el claustro materno entre los días 65 y 80 de la gestación. Estos
animales son en el momento del contagio todavía inmunotolerantes; al nacer carecen de anticuerpos, pero reciben éstos con el calostro.
Sobreviven largo tiempo (hasta 11 meses) y por lo general mueren tras seguir la
enfermedad curso atípico.
Estos cerdos constituyen, como portadores y excretores de virus, una potencial
fuente de contagio para los animales susceptibles.
La detección de la PPC puede resultar particularmente difícil en explotaciones de
cerdos reproductores pues la infección puede cursar de forma muy leve y confundirse con muchas otras afecciones. La reducción de la fertilidad y los abortos pueden deberse al virus de la PPC o a infección por Parvovirus, Síndrome Porcino
Reproductivo y Respiratorio (PRRS), Leptospirosis o Enfermedad de Aujeszky. El
material abortado a consecuencia de la infección de PPC no se distingue macroscopicamente de los abortos debidos a otros agentes patógenos.
En caso de que se sospeche la presencia de una enfermedad infecciosa del aparato
reproductor, debe investigarse inmediatamente la posibilidad de un brote de PPC,
junto a otras enfermedades infecciosas del aparato reproductor más comunes.
Tra n s m i s i ó n :
Principales fuentes de contagio son los cerdos enfermos de forma típica y atípica, los
que se hallan en fase de incubación y los que padecen la PPC de manera inaparente.
Todos ellos excretan el virus con la saliva y las secreciones nasal, faríngea y conjuntival
al poco tiempo de sufrir el contagio. La eliminación de virus con las heces y orina se
inicia sólo transcurridos 6-7 días post infección. Los animales con la enfermedad crónica
excretan virus hasta durante 92 días.
El ingreso del virus en los animales susceptibles se produce generalmente por vía oral,
y más rara vez sigue las vías aerógena, conjuntival o a través de lesiones cutáneas. La
multiplicación primaria del virus tiene lugar en las tonsilas (puerta de entrada) y ganglios linfáticos regionales. La transmisión del virus puede producirse por contacto directo de un cerdo con otro, aunque también la originan inoculaciones, operaciones, castraciones y el más raramente el coito.
En poblaciones reproductoras con un curso de la enfermedad atípico y crónico, reviste
importancia la transmisión transplacentaria del virus. El comercio ganadero desempeña
un importante papel en la transmisión directa del agente causal en poblaciones hasta
entonces libres de la enfermedad.
No es raro que en territorios con la enfermedad endémica el virus se transmita de esta
forma desde reproductores hasta los establecimientos de engorde. Aunque la transmisión indirecta del virus de la PPC predomina en los contagios nuevos en territorios
libres, también tiene lugar en regiones infectadas. Fuentes de contagio indirecto son
aquellos vehículos como carne, productos de matadero y residuos infectados.
Alrededor del 60% de los brotes de PPC en territorios libres tienen su origen en piensos
contaminados, así corno los desperdicios de cocina y restos de comidas. Los medios de
transporte de cerdos o alimentos y los elementos de trabajo pueden actuar asimismo
como vehículos. El virus puede ser transmitido de forma pasiva por vectores animados
(roedores, depredadores, insectos chupadores o no y lombrices de tierra) y personas.
Las distintas fuentes de transmisión de la PPC:
Ante una sospecha de PPC, ya sea como consecuencia de cuadros clínico-epidemiológicos compatibles o del estudio anatomopatológico de animales recién muertos u ostensiblemente enfermos, el diagnóstico se ratificará con la identificación positiva de antígenos de esta enfermedad mediante el Test de Inmunofluorescencia Directa (TIF).
Se llega a la misma conclusión cuando, en lugar del TIF, el examen histológico demuestra la existencia de una panencefalitis no purulenta y en el diagnóstico diferencial se
excluyen otras enfermedades, como la Peste Porcina Africana, Enfermedad de Aujeszky,
Enfermedad de Teschen, Rabia, Mal Rojo, Salmonelosis, Leptospirosis, Listeriosis, y
Fiebre, con
signos nerviosos.
Muestran áreas
en las orejas, patas
y al centro de la
espalda o lomo.
muertos o mueren
casos, vómitos.
Áreas rojo
La fiabilidad de la inmunofluorescencia directa para evidenciar la presencia de antígenos de la PPC en material orgánico fresco es en los cursos agudos de la enfermedad es
del 95%, mientras que en los cursos crónicos es del 30-60%.
El resultado negativo del examen fluorescente no anula la sospecha de PPC basada en
datos clínico epidemiológicos, anatomopatológicos e histológicos.
Los animales de laboratorio sólo se utilizan como medio de diagnóstico en casos especiales. El test de neutralización se emplea como método serológico para controlar y
combatir la PPC en territorios con la enfermedad endémica. En títulos bajos de anticuerpos debe excluirse un contagio anterior con el virus de la Diarrea Viral Bovina.
Para realizar necropsias en cualquier especie animal siempre es necesario cumplir con tres
Conocer o preparar una historia clínica lo más completa posible.
Efectuar una inspección externa.
Colocar al cadáver en la posición correcta para su apertura.
La historia clínica debe estar detallada en el Protocolo de Remisión de muestras al Laboratorio. Si los animales están vivos, hacer un buen examen clínico antes de su sacrificio.
En cuanto a la inspección externa del cadáver, ésta debe hacerse minuciosamente prestando
atención al estado de las mucosas aparentes, aberturas naturales, miembros, orejas, cola,
coloración y lesiones de la piel, petequias y hemorragias de prepucio, periné sucio por
Para el cerdo la posición del cadáver para su examen pos-mortem más cómoda y correcta
es la de decúbito dorsal.
Con cuchillo bien afilado efectuar un corte en arco de la piel desde detrás de la zona escapular de uno de los miembros anteriores, pasando por la zona axilar (surco entre el esternón y
el miembro anterior) y terminando en el espacio intermandibular en el mentón. Luego se van
cortando los músculos pectorales y subescapulares que unen el miembro al tronco e ir
separando hacia afuera el miembro en cuestión, de manera que quede en posición horizontal y hacia el costado del cadáver.
Luego proceder igual con el otro miembro anterior. A continuación efectuar un corte en arco
en la zona inguinal de manera de exponer y desarticular la articulación coxofemoral. Para
ello hay que primero cortar el manguito articular que rodea la articulación y luego, al aparecer la cabeza femoral, hay que cortar el ligamento redondo y entonces el miembro posterior
puede tomar la posición horizontal. Finalmente el cadáver quedará con los cuatro miembros
desarticulados y horizontales, los que harán que el cadáver permanezca fijado en posición
Comenzar a quitar una tira de piel a partir del espacio intermandibular hacia atrás hasta la
zona prepubiana. Al ir levantando la piel la tráquea quedará fija y descubierta. Al llegar a la
entrada del pecho hay que comenzar a cortar las uniones costocondrales de manera de ir
levantando el esternón junto con la tira de piel y músculos. Así se continúa y una vez expuesta la cavidad torácica, se continúa levantando y tirando hacia atrás de manera de ir
descubriendo la cavidad abdominal, hasta llegar a la zona del tendón prepubiano. Allí se
suspende el corte y se deja estirada hacia atrás la tira de piel y tejidos. Se tiene ahora
expuestas las dos grandes cavidades corporales.
Comenzamos por la cavidad torácica.
Se extraen los órganos del aparato respiratorio y digestivo anterior juntos. Para ello se efectúa un corte transversal a la base de la lengua, por delante de la laringe y de la epiglotis, de
manera que puede levantarse la laringe y faringe completas y queda fija la lengua entera.
Se continúa levantando hacia arriba y atrás, mediante corte de tejidos (músculo y conectivo), la laringe, faringe, tráquea y esófago. Todo este conjunto se levanta y tira hacia atrás,
al llegar a la entrada del pecho, con el cuchillo en posición paralela al plano sagital y contra
la cara interna de la primer costilla efectuar cortes para desbridar y soltar el conjunto tráquea y esófago hacia arriba y luego tirando los mismos hacia atrás y arriba se irá cortando
el mediastino de manera que pulmones y corazón comiencen a ser levantados.
Se continúa hasta llegar al diafragma, se corta la aorta abdominal y entonces todo el conjunto extraído ahora se tira hacia arriba y entonces se cortan los ligamentos pleurales que unen
los pulmones al diafragma, el esófago, la vena cava posterior, conducto torácico, etc. de
manera de separar completamente los pulmones del diafragma.
En este momento se inspeccionan y muestrean las amígdalas, que se encuentran en la parte
posterior del paladar blando.
Múltiples focos necróticos en las tonsilas
Posteriormente, todo el conjunto de laringe, traquea, esófago, corazón y pulmones es examinado cuidadosamente y se le efectúan los cortes correspondientes.
Cortes para el examen
Examen externo de pulmones
interno del miocardio.
Examen de vísceras parenquimatosas
Para la inspección de toda víscera parenquimatosa se cumplen tres pasos:
Inspección visual externa detallada.
Palpación minuciosa para detectar cambios de consistencia y alteraciones ocultas.
Cortes de todo el parénquima para inspeccionar al mismo en profundidad.
Las muestras para laboratorio se colectan durante la inspección de las vísceras o antes de
Después del examen del tórax se procede a inspeccionar la cavidad abdominal.
Se comienza con la inspección de los intestinos, primero el delgado y luego el grueso. Lo
más fácil es y práctico es inspeccionar primero el Íleon. Para ello lo primero es ubicar al
ciego, al cual esta unido por un corto meso, el meso ileo-cecal, el que debe ser cortado para
llegar a la válvula ileo-cecal. Se hace una incisión en la misma y se extrae un tramo representativo del intestino delgado (Íleon) para su apertura longitudinal con tijera y examen de
la mucosa entérica.
La flecha indica el borde mesentérico que es por el cual se realiza el corte para la inspección
El corte longitudinal del intestino delgado debe hacerse por su unión con el mesenterio ya
que así es la única manera de poder observar las placas de Peyer. Aquí es el momento de
inspeccionar y muestrear nódulos linfáticos mesentéricos.
La flecha muestra uno de los nódulos linfáticos mesentéricos.
Al finalizar la inspección del intestino delgado se realiza la observación del ganglio gastrohepático efectuando cortes suaves de la serosa peritoneal al fondo del espacio entre el
estómago y el hígado.
A continuación se inspecciona el ciego y parte del colon espiroides, para lo cual hay que
desbridarlo a mano y estirarlo antes de su corte longitudinal. Luego retiramos toda la masa
intestinal de la cavidad abdominal.
A continuación se extraen e inspeccionan el bazo, los riñones, la vejiga urinaria y los nódulos
Bazo con signos de infarto
Riñón con petequias
Vejiga urinaria hemorrágica
Linfo nódulos infartados
Finalmente se extraen e inspeccionan el estómago e hígado incluyendo la mucosa de la
vesícula biliar que puede mostrar petequias que son bastante características de casos subagudos o crónicos de PPC.
Según la historia clínica se decidirá la apertura de la cavidad craneana y la inspección y toma
de muestra de cerebro, ganglio trigémino, cavidad nasal, etc.
Toma de muestras ante una sospecha de PPC
Ante la ocurrencia de un cuadro clínico sospechoso de PPC ó bien para obtener un diagnóstico
diferencial es necesario realizar una correcta colecta de muestras para laboratorio y un adecuado relevamiento epidemiológico que incluya una adecuada y completa historia clínica.
a ) C r i t e r i o s :
Si hay animales enfermos solamente, sacrificar para necropsia por lo menos dos
cerdos, uno en el inicio del cuadro clínico y otro finalizando el cuadro clínico. En
ambos casos se procede a la necropsia sistemática y muestreo para laboratorio.
Si hay animales muertos realizar como mínimo tres necropsias sistemáticas y toma
de muestras para laboratorio.
En todos los casos confeccionar un protocolo de necropsia de cada cerdo examinado que se anexará a la Historia Clínica y al relevamiento epidemiológico pertinente.
Tomar temperatura e inspeccionar clínicamente a por lo menos entre 15 ó 20 animales, enfermos o no, compañeros de lote. A aquellos cerdos que presenten temperatura corporal alta de 39,5 a 42 grados centígrados deberá extraerseles sangre
en jeringa estéril ó en tubo estéril para remitir al laboratorio. Estas muestras son
para identificación del virus de la PPC y la sangre se comporta como un tejido más,
permitiendo además, en forma accesible y rápida, incrementar el número de muestras para el laboratorio y asegurar así un pronto y certero resultado. Enviar en lo
posible no menos de 15 muestras de sangre de cerdos febriles. Estas irán acompañadas de un listado donde se indica la temperatura corporal y los otros signos
clínicos que cada animal pueda mostrar.
Las muestras para diagnóstico virológico deberán colectarse en envases estériles ó
de plástico sin uso previo. Pueden utilizarse también bolsas plásticas que se conservarán mediante la refrigeración inmediatamente después de colectadas (entre 1 y 5
grados centígrados). Todas las muestras de cada animal podrán estar juntas o en
bolsitas separadas por cada tipo de tejido u órgano pero siempre identificadas de
manera que se sepan a qué animal corresponde cada muestra. Las muestras siempre deberán ser acompañadas del respectivo protocolo de remisión al laboratorio,
con todos los datos epidemiológicos, clínicos, etc. completados. Es necesaria la
información complementaria para la correcta interpretación de los resultados y el
correcto análisis y tratamiento del posible foco ó caso de PPC.
b ) Muestras
Tonsilas: en paladar blando, áreas cribadas.
Nódulos linfáticos: Submaxilares, prepectoral, mediastínicos, gastrohepático,
mesentéricos, ilíacos internos e inguinales superficiales.
Pulmón: dos trozos, uno de cada pulmón,seleccionando áreas hemorrágicas si las
Hígado: un trozo.
Riñones: una muestra de ambos riñones, tengan lesiones o no.
Bazo: un trozo.
Intestino delgado: área terminal del íleon.
Todas las muestras listadas se colectarán siempre, se observen o no alteraciones en los tejidos mencionados. Pueden agregarse además, sin ser obligatorias,
trozos de cerebro, ciego e intestino grueso.
Ante la sospecha de abortos, aumento de la mortinatalidad y de la mortalidad durante la
lactancia, es que pueden colectarse las siguientes muestras de fetos y natimortos a fin
de descartar infecciones in útero:
Cerebro: Bazo
Timo: Riñones
Pulmón: Nódulos linfáticos mesentéricos
Hígado: Líquidos de cavidades corporales
d ) Muestras
Debe considerarse la posibilidad, fuera de lo requerido por el Programa de Control y
Erradicación de PPC, de la colecta de muestras para efectuar diagnósticos diferenciales
de Salmonelosis, Mal rojo, Actinobacillosis, Pasteurelosis, Enf. de Aujeszky, Disenteria,
P. Coccidiosis, Enfermedades Reproductivas, etc. Para ello podrán tomar muestras de
todos los órganos y tejidos, tengan lesiones o no, seleccionando de aquellos lugares
donde se observen alteraciones patológicas. Podrán colectarse muestras estériles para
bacteriología conservadas mediante refrigeración entre 1 a 5 ºC, así como para histopatología fijadas en formol al 10%.
Procedimientos para la recolección y transporte de muestras
a ) Criterios
todos los cerdos de los que se tomen muestras se marcarán inequívocamente de
forma que puedan tomarse de ellos nuevas muestras fácilmente.
no deberán tomarse muestras para las pruebas serológicas de lechones de menos
de ocho semanas de edad.
todas las muestras deberán enviarse al laboratorio acompañadas por los protocolos
apropiados. Estos documentos contendrán datos de los antecedentes de los cerdos
de que procedan las muestras y de los signos clínicos o de las lesiones observadas
en la necropsia.
deberá darse información clara sobre la edad, la categoría y la explotación de origen de los cerdos de que procedan las muestras.
junto con la marca inequívoca de identificación, debe registrarse la ubicación en la
explotación de cada cerdo utilizado en el muestreo.
b ) E nvío
Tra n s p o r t e
Se recomienda que todas las muestras:
se transporten y conserven en recipientes estancos,
no se congelen sino que se mantengan a temperatura de heladera,
se entreguen al laboratorio lo antes posible,
se conserven en envases con conservantes de frío más que con hielo,
Los tejidos u órganos se coloquen por separado en una bolsa de plástico, que
será precintada y etiquetada adecuadamente; después deberán ponerse en re-
cipientes exteriores fuertes más grandes y rodearse de suficiente material absorbente para protegerlas de los golpes y absorber las fugas,
siempre que sea posible, sean transportadas directamente al laboratorio por
personal competente de forma rápida y fiable.
El exterior del envase debe ir etiquetado con la dirección del laboratorio receptor y
en él figurará en forma destacada el siguiente rótulo: «Material patológico animal Perecedero - Frágil - No abrir fuera del laboratorio.
El laboratorio receptor de las muestras será informado con antelación del momento
y la forma de llegada de las mismas.
Se podrán realizar diferentes pruebas de acuerdo a la situación epidemiológica del caso.
Identificación rápida del virus de la PPC mediante IFD en cortes por congelación.
Si la IFD resultara negativa se procederá a identificar el virus por:
Aislamiento viral mediante pasajes en PK15.
ELISA que identifique antígenos en tejidos tratados o líquidos tisulares ó en sangre
El laboratorio habilitado es el Laboratorio Central de SENASA de Martínez, el cual informará sobre la actividad de Diagnóstico de PPC de todo el país.
Colecta de muestras de sangre para serología
La toma de muestras de sangre para serología debe realizarse con cuidados y en condiciones mínimas para lograr obtener y remitir un suero de calidad que permita un correcto
diagnóstico y no altere los resultados de los distintos procesos analíticos a que son sometidos en el laboratorio. Las condiciones son las siguientes:
De los tubos:
Deben estar limpios, habiendo sido bien enjuagados (sin restos de detergentes) con
Deben estar secos. Apenas una escasa humedad provoca hemólisis parcial. Secarlos
en estufa u horno, tanto los tubos como los tapones.
Deben estar encintados (cinta de papel adhesiva) ó etiquetados para poder ser
identificados en el momento del sangrado con el número de orden de sangrado ó núme-
ro de animal correspondiente. Nunca identificar los tubos en el tapón. La escritura
con fibra marcadora directamente sobre el vidrio puede borrarse fácilmente con el
manipuleo de los tubos, aunque sea de las indelebles.
De la colecta de sangre:
Puede hacerse de la vena marginal de la oreja o de la vena de la cola, pero el método
recomendable es por la vena cava anterior tanto en lechones como en cachorras y en
a ) Vena
Identificar el tubo que colectará la sangre del cerdo que ya está sujetado para el
Registrar la identificación del tubo en la correspondiente planilla de sangrado.
Limpiar la oreja con un trapo seco. Si la oreja está húmeda hay que secarla con
trapo, papel ó alcohol.
Frotar el pabellón auricular con un trapo con xilol u alcohol etílico.
Palmear cuatro o cinco veces el pabellón auricular a fin de ingurgitar las venas que
cruzan la cara externa y borde del pabellón y se hagan visibles.
Comprimir la base del pabellón auricular, rodeándolo con los dedos de la mano, a
fin de evitar el retorno venoso y facilitar el ingurgitado de las venas del pabellón
Efectuar un corte punzante con una hoja de bisturí ó una aguja hipodérmica de
acero bien filosa y de calibre 20 ó mayor.
Colectar la sangre que se vierte a través de la punción (como mínimo 4 a 5 centímetros cúbicos), cuidando de no arrastrar restos de epitelio, pelos, tierra y sobre todo
agua. Si la cantidad resulta insuficiente repetir la operación en otro segmento de la
vena, en otra vena ó en el otro pabellón auricular.
Tapar el tubo y depositarlo acostado (en posición horizontal) a fin de que el coágulo
de sangre se forme a lo largo del tubo (no importa si toca el tapón, el cual debe ser
mantenido limpio durante el sangrado).
b ) Vena
Es fundamental la sujeción correcta del cerdo a sangrar. En reproductores y cerdos
de más de 40 kg el sangrado se realiza con el animal en pié, sujetado del maxilar
superior mediante lazo especial para cerdos con cable de acero o una soguita de
cáñamo o nylon con una argolla chica para formar un lazo alrededor del maxilar
superior. El lazo es mejor que esté colocado detrás de los colmillos para asegurar
que no se suelte el animal cuando tira hacia atrás.
En el caso de lechones, éste puede colocarse en decúbito dorsal sobre el piso ó en
una mesa, o cajón y una persona sujeta al lechón por sus cuatro miembros de
manera que los dos miembros anteriores queden estirados hacia atrás, mientras
que la persona que sangra toma la cabeza por el hocico y lo sujeta que no se mueva
y lo empuja bien hacia abajo. De esta manera el cuello del animal queda bien
El sangrado se realiza con aguja metálica de buen filo y bisel. Para reproductores y
cachorros se utiliza una aguja de calibre 20 por 100 mm de largo. En lechones se
utiliza aguja de calibre 12 ó 15 por 50 mm de largo. Para lechones chicos la aguja es
mejor de menor calibre (8 a 10) y utilizar la aguja con jeringa para hacer aspiración.
Las agujas que no pueden descartarse deben ser enjuagadas siempre entre animal y
animal sangrado (mediante jeringa adosada) en solución fisiológica bufferada.
Antes del sangrado pasar un poco de solución yodada desinfectante sobre la piel en
el lugar de la punción. El lugar de la punción es por delante del apéndice traqueliano
del esternón pero hacia un lado en un hueco que se forma al colocar la punta del
dedo índice. Una vez ubicado el lugar de la punción, en el caso de reproductores
(con el animal en pie), se toma la aguja por la mitad de su longitud y mediante un
movimiento brusco atravesar la piel del cerdo que es gruesa y dura (debe hacerse
con energía) y luego orientar la punta de la aguja hacia el codo del miembro anterior del lado opuesto al del sangrado (la aguja se orienta hacia atrás, arriba y algo
hacia lateral, como buscando el corazón). No tener miedo de punzar el corazón
pues no ocurre nunca. Ir introduciendo la aguja en la orientación indicada hasta que
se siente cuando se atraviesa la pared de la vena, y se observará que comienza a
salir sangre abundante. Si no se encuentra la vena, retirar un poco la aguja hacia
abajo (o hacia afuera) y volver a buscar la vena haciendo movimientos suaves.
Cuando vemos que sale sangre no mover la aguja por nada y colectar la sangre en
el tubo ya identificado correspondiente al animal que se sangra. Ayuda a esta operación si se trabaja con una jeringa de plástico de 5, 10 o 20 cc colocada en el cono
de la aguja de sangrado para hacer aspiración cuando uno está buscando la vena y
así fluye más rápido la sangre. En este caso la sangre se colecta primero en la
jeringa y luego, quitando la aguja, se descarga en el correspondiente tubo de
sangrado. En este caso también enjuagar o cambiar la jeringa.
No cargar los tubos con más de la mitad o ¾ de su capacidad total con sangre y
colocarlos en posición horizontal de manera que la sangre coagule a lo largo del
tubo. Si es posible ir colocando los tubos en una cajita de telgopor para que no se
enfríen y en verano no ponerlos a la luz del sol pues produce hemólisis igual que el
sobrecalentamiento a mas de 40 ºC.
Una vez concluido el sangrado colocar todos los tubos con sangre en lugar tibio a
37-40ºC o mejor aún en un baño de María que puede improvisarse con una caja
chica de telgopor donde se colocan todos los tubos en posición vertical y asegurándose de que estén bien tapados para que no ingrese el mínimo de agua, si no se
tiene gradilla se forman grupos de tubos y se rodea con una o dos bandas elásticas
y así quedan igualmente parados dentro de la caja y el agua los bañará igualmente.
Colocar dentro de la caja de telgopor agua tibia a 38 - 40 ºC e incubar durante 30 a
45 minutos. Podrá verse como el coágulo fijado a la pared del tubo se retrae y
exuda el suero hacia la cavidad libre en el tubo.
c ) Del acondicionamiento de la sangre y el suero:
La sangre obtenida, ya con el coágulo retraído, se coloca en cajas o gradillas ad-hoc
para su transporte desde el criadero hasta el laboratorio donde a su arribo hay dos
Obtener el suero a la brevedad mediante centrifugación y separación por pipeteo o
por volteo del tubo colectándolo en tubos de hemólisis o en viales de plástico (eppendorf, etc.), los cuales deberán estar previamente encintados para la correcta
Si la sangre no va a ser separada dentro de unas pocas horas o dentro de ese
mismo día, podrá guardarse en heladera pero antes de las 24 hs. de obtenida
deberá ser extraído el suero. Para ello ir sacando los tubos de la heladera a medida
que se van procesando, para evitar que se calienten antes del centrifugado y separación y evitar así una mayor hemólisis. Lo más recomendable es la opción a).
Remitir al Laboratorio de Diagnóstico siempre el suero (excepto que se encuentre muy
cerca y la sangre tenga muy poco transporte).
Si se trata de una muestra para virología destinada al aislamiento de PPC, en ese caso
sí es obligatorio enviarla entera.
Siempre han de enviarse, ya sea los sueros obtenidos, o la sangre entera, acompañados del correspondiente protocolo de sangrado y todas las muestras correctamente
identificadas en el tubo y no en el tapón en forma indeleble.
La denuncia de casos de cerdos con sintomatología atribuible a Peste Porcina Clásica, en todos
los casos se efectuará en las Oficinas Locales o en la Dirección Nacional de Sanidad Animal y es
a) Los responsables o propietarios de los porcinos afectados.
b) Los Veterinarios acreditados.
c) Cualquier autoridad nacional, provincial o municipal.
d) Los responsables de los laboratorios de diagnostico se encuentren o no incluidos en la Red de
e) Cualquier persona que tome conocimiento de la existencia de porcinos enfermos.
a ) Procedimientos ante la Sospecha de Peste Porcina Clásica
Se entiende por «explotación sospechosa»: toda explotación porcina que contenga uno o más
cerdos sospechosos de estar infectados con el virus de la PPC, o explotación de contacto.
Cuando en una explotación haya uno o varios cerdos de los que se sospeche que están infectados
con el virus de la PPC, el Veterinario Local pondrá en práctica inmediatamente los medios de
investigación oficiales destinados a confirmar o descartar la presencia de dicha enfermedad.
La decisión de considerar sospechosa una explotación se basará en las siguientes observaciones
observaciones clínicas y patológicas en los cerdos:
fiebre, con aumento de la morbilidad y de la mortalidad,
fiebre acompañada de síndrome hemorrágico,
fiebre acompañada de síntomas neurológicos,
fiebre de origen desconocido, sin mejora tras un tratamiento con antibióticos,
abortos y aumento de los problemas de fertilidad durante los últimos tres meses,
temblor congénito de los lechones,
animales con enfermedad crónica,
retrasos en el crecimiento de los animales jóvenes,
hemorragias petequiales y equimóticas, especialmente en los ganglios linfáticos, riñones, bazo, vejiga y laringe,
infarto o hematomas, especialmente en el bazo,
úlceras botonosas en el intestino grueso de los casos crónicos, sobre todo alrededor de
la válvula ileocecal;
observaciones epidemiológicas:
si los cerdos han estado en contacto directo o indirecto con una explotación porcina que,
según se haya demostrado, haya estado infectada con PPC,
si una explotación ha entregado cerdos que, según se haya demostrado posteriormente, estuvieran infectados con PPC,
si se ha inseminado artificialmente a las cerdas con esperma de origen sospechoso,
si ha habido contacto directo o indirecto con jabalíes de una población afectada por la PPC,
si los cerdos se mantienen al aire libre en una zona en la que haya jabalíes infectados
con PPC,
si se ha alimentado a los cerdos con residuos de comidas y existe la sospecha de que
tales residuos no hayan sido tratados de manera que se inactive el virus de la PPC,
si cabe la posibilidad de que los cerdos hayan estado expuestos al virus, por ejemplo,
debido a la entrada en la explotación de personas o vehículos, etc.
observaciones derivadas de los resultados de pruebas serológicas:
reacción serológica provocada por una infección inadvertida con el virus de la PPC o por
reacción cruzada entre anticuerpos de la PPC y de otros Pestivirus
detección de animales positivos aislados.
b) Procedimientos de examen clínico y muestreo en explotaciones
Se velará para que se lleven a cabo los exámenes clínicos, el muestreo y las investigaciones de laboratorio pertinentes en las explotaciones sospechosas para confirmar o
descartar la presencia de PPC, de acuerdo con las directrices y procedimientos que
Cuando un veterinario oficial visite una explotación sospechosa para confirmar o descartar la presencia de PPC:
se comprobarán los registros de producción y sanitarios de la explotación,
se efectuará una inspección de cada grupo de cerdos de la explotación para seleccionar los cerdos que se vayan a someter a examen clínico.
El examen clínico incluirá la toma de la temperatura corporal y se hará principalmente
con los siguientes cerdos o grupos de cerdos:
cerdos enfermos o anoréxicos,
cerdos que se hayan recuperado recientemente de una enfermedad,
cerdos que se hayan introducido recientemente desde focos confirmados o desde
otros lugares de origen sospechosos,
cerdos mantenidos en subunidades visitadas recientemente por visitantes externos
que hubieran estado en contacto estrecho y reciente con cerdos infectados o sospechosos de PPC, o respecto a los cuales se hubieran detectado otros contactos de
riesgo especial,
cerdos que ya hayan sido objeto de muestreo y pruebas serológicas y que los
resultados de tales pruebas no permitan descartar la presencia de PPC,
si la inspección de la explotación sospechosa no revela la presencia de los cerdos o
grupos de cerdos contemplados en el párrafo anterior, la autoridad competente,
realizará más exámenes en la explotación correspondiente, o velará por que se
tomen muestras de sangre para análisis de laboratorio de los cerdos que se encuentren en la explotación correspondiente,
descartará la sospecha de presencia de peste porcina clásica.
Si en una explotación sospechosa se detectan cerdos muertos o moribundos, se realizarán autopsias, preferentemente al menos a cinco de estos cerdos y en particular a
cerdos que antes de la muerte hayan mostrado o muestren signos muy evidentes de
enfermedad, con fiebre elevada, o recién muertos.
Si estos exámenes no ponen de manifiesto lesiones que sugieran la presencia de PPC
pero, debido a la situación epidemiológica, se considera necesario proceder a más investigaciones:
podrán realizarse autopsias a tres o cuatro cerdos que estuvieran en contacto Independientemente de la presencia o ausencia de lesiones indicativas de PPC, se tomarán muestras de los órganos o tejidos de cerdos que se hayan sometido a autopsia,
a fin de realizar con ellas pruebas virológicas. Estas muestras se tomarán de preferencia de cerdos recién muertos.
Cuando se realicen autopsias, la Dirección Nacional de Sanidad Animal velará que:
se tomen las medidas higiénicas y precauciones necesarias para evitar la propagación de cualquier enfermedad, y
los cerdos moribundos se maten de forma compasiva.
Si en una explotación sospechosa se detectan otros signos clínicos o lesiones que puedan sugerir la presencia de PPC, pero la Dirección Nacional de Sanidad Animal considera que estas observaciones no son suficientes para confirmar un foco y que, por tanto,
han de realizarse pruebas de laboratorio, será necesario tomar muestras de sangre, de
los cerdos sospechosos y de otros cerdos de cada subunidad en que se encuentren
cerdos sospechosos.
Si la sospecha de presencia de PPC en la explotación correspondiente está relacionada
con los resultados de pruebas serológicas anteriores, además de las muestras de sangre, se seguirán los siguientes procedimientos:
si los animales seropositivos son cerdas preñadas, algunas de ellas, de preferencia
no menos de tres, se matarán de forma compasiva y se someterán a autopsia.
Antes de darles muerte, se tomará una muestra de sangre para realizar más pruebas serológicas y se estudiarán en los fetos la presencia del virus de la peste porcina clásica, de su antígeno o de su genoma, para detectar una eventual infección
si los animales seropositivos son cerdas con lechones, se tomarán muestras de
sangre de todos los lechones y se estudiará en ellos la presencia del virus de la PPC,
de su antígeno o de su genoma según se contempla en el capítulo VI; también se
tomarán muestras de sangre de las cerdas para realizar más pruebas serológicas.
Sospecha de Peste en cerdos silvestres.
Ante la sospecha de PPC en jabalíes se notificará inmediatamente a la Dirección Nacional de
Sanidad Animal, que adoptará todas las medidas que considere adecuadas para confirmar la
presencia de la enfermedad, incluidos análisis de laboratorio de todos los jabalíes muertos
por disparo de bala o hallados muertos, e informará a propietarios, criadores de cerdos y a
Ante la confirmación de que los jabalíes están infectados la Dirección Nacional de Sanidad
Animal someterá inmediatamente a vigilancia oficial las explotaciones porcinas situadas en
la zona infectada determinada, ordenará que:
Se elabore un censo oficial de todas las categorías de cerdos de todas las explotaciones
que el propietario o criador deberá mantener actualizado. La información contenida en
el censo deberá presentarse siempre que así se solicite y su veracidad podrá comprobarse en cada inspección. No obstante, en lo que se refiere a las explotaciones de aire
libre, el primer censo que se haga podrá ser efectuado sobre la base de una estimación.
Todos los cerdos de la explotación permanezcan en lugares en el que puedan estar
aislados de los jabalíes. Estos no deberán tener acceso a ningún material que posteriormente pueda estar en contacto con los cerdos de la explotación.
No entren ni salgan cerdos de las explotaciones, salvo si lo autoriza la Dirección Nacional de Sanidad Animal habida cuenta de la situación epidemiológica.
Se utilicen los medios de desinfección adecuados en las entradas y salidas de las explotaciones.
Se efectúen análisis de todos los cerdos muertos o enfermos de la explotación, que
presenten los síntomas de la PPC a fin de detectar la presencia de dicha enfermedad.
No se introduzcan en la explotación carne o restos de jabalí sacrificado o hallado muerto.
En cuanto se haya producido la confirmación de la infección de jabalíes, la Dirección Nacional
de Sanidad Animal tomará además las medidas necesarias para que todos los cerdos silvestres abatidos por arma de fuego o hallados muertos en la zona infectada delimitada sean
sometidos a las pruebas de detección. Todos los animales que den resultado positivo se
tratarán como materias de alto riesgo.
El veterinario local correspondiente elaborará y remitirá, un plan escrito relativo a las medidas adoptadas para erradicar la enfermedad, así como en las explotaciones situadas en
dicha zona. La Comisión examinará el plan para determinar si permite alcanzar el objetivo
deseado pudiendo modificarlo, previamente, a su aprobación.
Posteriormente, el plan puede ser modificado o completado por la Comisión para adaptarse
a la evolución de la situación.
El plan contendrá información sobre:
La zona infectada. Para la delimitación de la zona infectada, la Dirección Nacional de
Sanidad Animal tendrá en cuenta:
La distribución geográfica de la enfermedad.
La existencia de obstáculos importantes al movimiento de los jabalíes, naturales o
El número aproximado de manadas de jabalíes y su tamaño, en la zona delimitada.
Las acciones concretas realizadas para determinar, mediante el examen de los jabalíes
abatidos por los cazadores o encontrados muertos, o por análisis de laboratorio, la
amplitud de la infección en la población de jabalíes.
La creación de sistemas de cooperación entre biólogos, cazadores, sociedades de caza,
servicios de protección de la fauna y servicios veterinarios.
La reducción de la población de jabalíes, la expedición de permisos de caza y las exigencias a respetar por los cazadores para evitar la difusión de la enfermedad. El período para la reducción de la población de Jabalíes se compone de un período inicial de
erradicación, seguido de un período de vigilancia.
El método de eliminación de los jabalíes abatidos por arma de fuego o hallados muertos.
En la primera fase (período de erradicación), la eliminación se basará en:
El tratamiento definido para las materias de alto riesgo en el marco de la normativa
comunitaria relativa a la eliminación y transformación de desperdicios animales, a
su puesta en el mercado y a la protección de los agentes patógenos en los piensos
La inspección efectuada por veterinarios oficiales y mediante pruebas de laboratorio. En caso de que dichas pruebas den resultados negativos por lo que respecta a
En la segunda fase (período de vigilancia), la eliminación se efectuará con arreglo a los
La encuesta epidemiológica efectuada sobre cada jabalí (obtenido o encontrado muerto). Dicha encuesta comprenderá obligatoriamente las respuestas a un cuestionario que
El sector geográfico donde el animal ha sido encontrado muerto o abatido.
La fecha en que ha sido encontrado.
La persona que ha encontrado el animal o que lo ha abatido.
La edad y sexo del jabalí.
Si el animal ha sido abatido, los síntomas constatados antes de disparar.
Si el animal ha sido encontrado muerto, el estado del cadáver.
Las conclusiones del laboratorio.
Las medidas de prevención de la enfermedad aplicables a las explotaciones situadas en
la zona infectada delimitada, comprendido el transporte y el movimiento de animales en
Los criterios aplicados para el levantamiento de las medidas tomadas para erradicar la
enfermedad en las zonas delimitadas y las medidas aplicadas en las explotaciones de la
Sospechas de PPC
Los propósitos de la notificación son los de asegurar una acción rápida para prevenir la propagación de la PPC, encontrar su fuente y llegar a proscribir prácticamente la acción de la misma. Así
la notificación llevará a confirmar el diagnóstico, el aislamiento, el tratamiento de los enfermos, el
examen e inmunización y la vigilancia de los contactos
En todas las oportunidades que en una explotación se detecten uno o varios porcinos sospechosos de estar infectados o contaminados de PPC, se pondrán en práctica inmediatamente los
medios de investigación oficiales tendientes a confirmar o a descartar la presencia de enfermedad y que el veterinario oficial efectuará o hará efectuar la toma de muestras pertinentes para los
exámenes de laboratorio. (Ver Anexo 4 y 5)
a ) Acciones
Cuando se confirme oficialmente la presencia de PPC, el Veterinario Local de la Dirección
Nacional de Sanidad Animal procederá a declarar oficialmente la enfermedad y, además
de las medidas enumeradas en el apartado 1 del artículo anterior, ordenará que:
Se sacrifiquen sin demora, y bajo control oficial, todos los cerdos de la
explotación, de tal forma que se evite el riesgo de dispersión del virus tanto durante
el transporte como en el momento de sacrificarlos,
Se destruyan, bajo control oficial, y de tal forma que permita evitar riesgo de dispersión del virus los cerdos muertos en la explotación; asimismo se destruirán las
carnes de los sacrificados tanto tras la confirmación de la enfermedad como, y en la
medida de lo posible, los sacrificados en el período comprendido entre la probable
introducción de la enfermedad y la aplicación de medidas oficiales.
Toda materia o desperdicio qué pueda estar contaminado, como los piensos para animales se someta a un tratamiento que asegure la destrucción del virus. Dicho tratamiento deberá haberse efectuado conforme a las instrucciones del veterinario oficial.
Después de haber sacrificado los cerdos, se limpien y desinfecten todos los locales
en los que se alojen a los cerdos, así como los vehículos que se hayan utilizado para
su transporte y todo el material que pueda estar contaminado.
Se efectúe un examen epidemiológico correspondiente.
Se establezcan unas zonas de protección vigilancia.
No se vuelvan a introducir cerdos en la explotación, hasta un mínimo de treinta días
después de que hayan finalizado las operaciones de limpieza y desinfección.
La Dirección Nacional de Sanidad Animal podrá extender las medidas previstas en el
apartado anterior a otras explotaciones cuyos cerdos hayan podido contraer la infección
como consecuencia de su localización o su contacto directo o indirecto con la explotación infectada.
b) Examen epidemiológico.
El examen epidemiológico se referirá a:
La duración del período durante el cual puede haber existido PPC en la explotación,
antes de que se notificara.
El posible origen de la PPC en la explotación y la indicación de las demás explotaciones
en las que se encuentren cerdos que hayan podido resultar infectados a partir de ese
Los movimientos de las personas, de los vehículos, de los cerdos, de los animales
muertos, de las carnes o de las materias que hayan podido transportar el virus desde y
hacia las explotaciones.
c ) Medidas en los posibles focos primarios de infección.
Las explotaciones en las que el veterinario oficial estime, según informaciones confirmadas, que se ha podido introducir la PPC a causa de personas, cerdos, vehículos o
cualquier otro medio:
Se someterán a una vigilancia oficial que tendrá como objeto revelar inmediatamente cualquier sospecha de peste porcina, proceder al recuento y al control de los
movimientos de cerdos, así como iniciar eventualmente la aplicación total o parcial
de las medidas previstas anteriormente.
Cuando una explotación haya estado sometida a lo dispuesto en el párrafo anterior,
el veterinario Local de la Dirección Nacional de Sanidad Animal podrá autorizar la
salida de la explotación de cerdos, que no sean los que han motivado la aplicación
de dichas medidas, para transportarlos directamente a un matadero bajo control
oficial con el fin de que sean inmediatamente sacrificados.
En caso de que se conceda una autorización para transportar cerdos al matadero, el
Veterinario Local de la Dirección Nacional de Sanidad Animal adoptará las medidas
necesarias para garantizar que el traslado y el sacrificio de los animales cumplen
las condiciones establecidas y que la carne procedente de dichos cerdos cumple las
La Dirección Nacional de Sanidad Animal, en caso de que estime que las condiciones lo
permitan, podrá limitar las medidas previstas en el párrafo a) del apartado 1 a una
parte de la explotación y a los cerdos que se hallen en dicha parte, siempre que las
partidas de cerdos se alojen, cuiden y alimenten de forma totalmente separada.
Las explotaciones en las que el veterinario oficial compruebe o estime, según informaciones confirmadas, que la peste porcina se ha podido introducir a partir de la explotación, a causa de movimientos de personas de cerdos, de vehículos o de cualquier otro
medio, se someterán a lo dispuesto anteriormente.
d) Atención de focos
Se considera foco a la aparición de un porcino o más con sintomatología clínica de PPC,
corroborado el diagnóstico en Laboratorio Central del SENASA, en una explotación agrícola,
explotación pecuaria o locales, incluidos los edificios y dependencias contiguos, donde se
encuentran porcinos.
Se considerará EXPLOTACIÓN INFECTADA, a una explotación
de cerdos domésticos en la que la presencia de la infección ha sido confirmada por exámenes de laboratorio.
e ) Confirmación
La confirmación de la peste porcina clásica se basará en:
la detección, en el examen clínico o en la autopsia, de signos y lesiones de la enfermedad;
la detección del virus, su antígeno o su genoma en muestras de tejidos, órganos, sangre
o excrementos de los cerdos;
la demostración de una respuesta de anticuerpos específicos en muestras de sangre.
Reglamento de Policía Sanitaria
3.959/06)
ARTICULO 31. - Inmediatamente de comprobada la existencia de la fiebre rosada o de la peste
porcina, se declarará infectada la propiedad y se aplicarán las medidas siguientes:
1º Se secuestrarán separadamente los animales enfermos y sospechosos.
2º Los sospechosos podrán ser sacrificados para el consumo.
3º Los animales muertos de estas enfermedades serán cremados.
4º Los sospechosos y contaminados podrán ser vacunados.
5º La declaración de infección cesará en sus efectos después de transcurridos treinta días de
producido el último caso o de veinte días de efectuada la vacunación.
En caso de aparición de un foco el Artículo 2.1.13.6. expresa que se podrá recuperar el estatus de
país libre cuando hayan transcurrido por lo menos 30 días después de haberse concluido las
operaciones de sacrificio sanitario.
Las acciones en el foco deben incluir las medidas siguientes:
1) la delimitación de una zona de control que incluya una zona interna de
protección de por lo menos 3 kilómetros de radio y una zona externa de
vigilancia de por lo menos 10 kilómetros de radio, alrededor del foco, teniendo en cuenta la evaluación del riesgo de propagación de la enfermedad;
el sacrificio de todos los cerdos, la destrucción de sus canales, y la desinfección de la
en la zona de protección situada alrededor del foco:
se debe proceder a una evaluación del riesgo para determinar la probabilidad de
infección de las explotaciones vecinas; si la evaluación pone de manifiesto un riesgo
elevado, podrá aplicarse el sacrificio sanitario a todos los cerdos domésticos presentes en un radio de por lo menos 0,5 kilómetro;
inspección clínica inmediata de los cerdos en todas las explotaciones situadas en la
zona de protección;
todos los cerdos afectados presentes en la zona de vigilancia situada alrededor del foco
deben ser sometidos a pruebas de laboratorio para la detección de la peste porcina
realizar una encuesta epidemiológica basada en exámenes clínicos y/o pruebas serológicas
y/o virológicas en todas las explotaciones de cerdos que tuvieron contacto directo o indirecto con la explotación infectada, así como en todas las explotaciones de cerdos situadas en
la zona de control que demuestre que dichas explotaciones no están infectadas;
Aplicar medidas para impedir la transmisión del virus por cerdos vivos, semen o embriones de cerdos, material contaminado, vehículos, etc.
1. Cuando en una explotación se encuentre o denuncie la existencia de uno o más cerdos sospechosos de peste porcina clásica, el veterinario oficial pondrá en marcha inmediatamente las
medidas de investigación oficiales para la confirmación o negación de la presencia de dicha
Desde la notificación de la sospecha, el Veterinario Local de la Dirección Nacional de Sanidad
Animal ordenará colocar la explotación bajo vigilancia oficial, y adoptará las siguientes medidas cautelares.
El censado de todas las categorías de cerdos existentes en la explotación, precisando
por cada una de ellas el número de animales muertos, si los hubo, y los infectados o
susceptibles de estar infectados. El recuento se ha de actualizar a fin de tener en cuenta
los nacidos y muertos durante el período de sospecha; los datos de dicho recuento se
habrán de presentar si así se solicitare, y podrán comprobarse en cada visita.
Todos los cerdos de la explotación serán mantenidos en sus locales de alojamiento o en
otros lugares que permitan su aislamiento dentro de la misma explotación.
Quedará prohibida:
1°. La entrada o salida de cerdos en la explotación.
El Veterinario Local de la Dirección Nacional de Sanidad Animal, si fuere necesario,
podrá: Ampliar la prohibición de la salida de la explotación a los animales de otras
Cuando la enfermedad no se haya confirmado dentro de un plazo de quince días,
autorizar la salida de los animales destinados al sacrificio bajo control oficial, siempre que las carnes procedentes de dichos animales no se destinen a la exportación
2°. Toda salida de carne o cadáveres de porcino, así como alimentos para animales,
utensilios y otros objetos y desperdicios susceptibles de vehicular el virus de la
peste porcina clásica, salvo autorización expresa del Veterinario Local de la Dirección Nacional de Sanidad Animal.
Se restringirá al máximo el movimiento de personas y vehículos tanto de entrada como
de salida de la explotación, que queda subordinado a lo que disponga el Veterinario
Local de la Dirección Nacional de Sanidad Animal.
Se utilizarán medios de desinfección adecuados en las entradas y salidas de los locales
donde se alojen cerdos así como en los de la explotación.
Se efectuará una encuesta epidemiológica.
Se suspenderá cualquier concentración (feria, mercados, exposiciones de ganado) de
ganado porcino dentro de un radio de al menos 10 kilómetros alrededor del foco sospechoso.
1. Inmediatamente después de que se haya confirmado oficialmente el diagnóstico de peste
porcina clásica en los cerdos de una explotación, la autoridad competente creará alrededor
del foco una zona de protección de un radio mínimo de 3 kilómetros, incluida a su vez en
una zona de vigilancia de un radio mínimo de 1 kilómetro.
2. Al crear estas zonas, se deberá tener en cuenta:
Los resultados de los estudios epidemiológicos efectuados.
Las pruebas serológicas de que se disponga.
La situación geográfica y, en particular las fronteras naturales.
La estructura del comercio de cerdos de reproducción y de faena y la disponibilidad de
Los medios de control y la naturaleza de las medidas de control empleadas, tanto si el
sacrificio se realiza en los locales infectados como si no.
3. En caso de que una zona haya de incluir parte del territorio de más de una oficina local, el
veterinario Local de cada una de ellas lo comunicará para coordinar las actuaciones al objeto
de. que se establezcan las correspondientes zonas de protección y vigilancia.
Se elaborará lo antes posible un censo de todas las explotaciones; una vez establecida
la zona, las explotaciones serán visitadas por un veterinario oficial en plazo máximo de
Se prohibirán los desplazamientos y el transporte de cerdos por caminos públicos o
privados. Esta prohibición no se aplicará al tránsito de cerdos por barco o ferrocarril sin
descargas ni paradas.
Sólo podrán introducir excepciones a las disposiciones anteriores en lo que se refiere a
los cerdos de sacrificio procedentes del exterior de la zona de protección y enviado a un
matadero situado en dicha zona.
Los camiones, vehículos y maquinaria dedicadas al transporte de cerdos, ganado o
productos que puedan estar contaminados (por ejemplo: piensos, estiércol, etc.) y que
se utilicen dentro de dicha zona de protección no podrán salir de una explotación situada
la zona de protección, la zona de protección o un madero de esa zona sin haber sido
limpiados y desinfectados con arreglo a los procedimientos establecidos por la Dirección
Nacional de Sanidad Animal. Dichos procedimientos podrán, en particular, hacer que
ningún camión o vehículo que haya sido utilizado para el transporte de cerdos pueda
salir de la zona sin ser inspeccionado por el veterinario oficial.
No podrá entrar ni salir de la explotación ningún animal de otra especie sin la autorización de la Dirección Nacional de Sanidad Animal.
Todos los cerdos muertos o enfermos en una explotación deberán ser declarados a la
Dirección Nacional de Sanidad Animal, quien efectuará las investigaciones necesarias
para detectar la presencia de la peste porcina clásica.
No podrán sacarse cerdos de las explotaciones hasta veintiún días después de finalizadas las operaciones de limpieza y desinfección de la explotación infectada. Una vez
transcurridos veintiún días, se podrá conceder autorización para sacar cerdos de las
citadas explotaciones:
1° Para transportarlos directamente a un matadero designado por la Dirección Nacional de Sanidad Animal, preferentemente situado en la zona de protección o
en la de vigilancia, siempre y cuando se haya efectuado una inspección de todos
los cerdos de la explotación, los cerdos que vayan a transportarse al matadero
sean objeto de un examen clínico y se tome la temperatura corporal de un.
número proporcional de animales, los cerdos hayan sido marcados en la oreja y
los animales sean transportados en vehículos precintados por la Dirección Nacional de Sanidad Animal.
Se informará al veterinario oficial, como autoridad responsable del matadero,
de la intención de enviar cerdos al matadero.
A su llegada al matadero, los cerdos serán mantenidos
y sacrificados en lugares separados de los ocupados
por otros cerdos. Los vehículos y el material que se
hayan utilizado para el transporte de cerdos serán limpiados y desinfectados
Durante las inspecciones «ante» y «post mortem» llevadas a cabo en el matadero designado el veterinario oficial deberá tener en cuenta los posibles síntomas
que puedan revelar la presencia de infección por el virus de la peste porcina
2° En circunstancias excepcionales podrán transportarse directamente a otros locales situados en la zona de protección, siempre y cuando se haya efectuado una
inspección de todos los cerdos de la explotación, los cerdos que deban ser trasladados sean objeto de un examen clínico y se tome la temperatura corporal a un
número proporcional de animales, los cerdos hayan sido marcados en la oreja.
g) Las carnes frescas de los cerdos contempladas en el punto f) anterior se marcarán de.
acuerdo a las condiciones sanitarias de producción y comercialización de carnes frescas, con dos trazos perpendiculares en forma de cruz oblicua que atraviesen el sello y
cuya intersección se sitúe en el centro, de forma que se permita la lectura de las indicaciones colocadas en el interior.
Posteriormente la carne sufrirá un tratamiento térmico. Para el envío de la carne a estos
establecimientos será condición necesaria que el cargamento se precinte antes de la
salida y se mantenga precintado durante todo el transporte.
Se lleven a cabo todas las medidas de limpieza y desinfección.
Los cerdos de todas las explotaciones se sometan a un examen clínico que permita
averiguar que no presentan indicios de peste porcina clásica. y a un examen serológico
en el que no se detecten anticuerpos del virus de la peste porcina clásica.
Los exámenes mencionados en el párrafo b) no se efectuarán antes de que hayan
transcurrido treinta días desde la finalización de las operaciones de limpieza y desinfección de la explotación infectada.
6. En la zona de vigilancia se aplicarán las medidas:
Se prohibirán los desplazamientos y el transporte de cerdos por carreteras públicas,
con excepción de las carreteras de servicio de las explotaciones, a no ser que la autoridad competente haya concedido un permiso especial. Esta prohibición no se aplicará al
tránsito de cerdos por carretera principal o ferrocarril sin descarga ni paradas.
Los camiones, vehículos y maquinaria que se dediquen al transporte de cerdos, ganado
o productos. que puedan estar contaminados (por ejemplo: piensos, estiércol o purines)
y que se utilicen dentro de la zona de vigilancia no podrán salir de ella sin haber sido
previamente limpiados y desinfectados en las condiciones establecidas por la Dirección
Nacional de Sanidad Animal.
No podrán entrar ni salir de la explotación animales de otras especies sin la autorización
de la Dirección Nacional de Sanidad Animal durante los siete días siguientes al establecimiento de la zona.
De todos los cerdos muertos en la explotación, se dará cuenta a la Dirección Nacional de
Sanidad Animal, quien realizará las investigaciones necesarias para determinar la presencia de peste porcina clásica.
No podrán sacarse cerdos de las explotaciones hasta siete días después de finalizadas
las operaciones de limpieza y desinfección de la explotación infectada; una vez transcurridos esos siete días, se podrá conceder autorización para sacar cerdos de las citadas
1° Para transportarlos directamente a un matadero designado por la Dirección Nacional de Sanidad Animal, preferentemente situado en la zona de protección o vigilancia, siempre y cuando: se haya efectuado una inspección de todos los cerdos de la
explotación; los cerdos que vayan a transportarse al matadero sean objeto de un
examen clínico y se tome la temperatura corporal de un número proporcional representativo de animales; los cerdos hayan sido marcados en la oreja; los animales
sean transportados en vehículos precintados por el veterinario oficial.
Se informará al veterinario oficial del matadero de la intención de enviar cerdos al
A su llegada al matadero, los cerdos serán mantenidos y sacrificados en lugares
separados de los ocupados por otros cerdos.
Durante la inspección «ante» y «post mortem» llevadas a cabo en el matadero
designado, el veterinario oficial deberá tener en cuenta los posibles síntomas que
puedan revelar la presencia de infección por el virus de la peste porcina clásica.
2° En circunstancias excepcionales, para transportarlos directamente a otros locales
situados en la zona. de protección o de vigilancia, siempre y cuando se haya efectuado una inspección de todos los cerdos de la explotación, los cerdos que deban ser
trasladados sean objeto de un examen clínico y se tome la temperatura corporal de
un número proporcional de animales y los cerdos hayan sido marcados en la oreja.
La carne fresca procedente de los cerdos de la zona de vigilancia se marcará. Posteriormente la carne sufrirá un tratamiento térmico. Estas operaciones se realizarán en establecimientos designados por la Dirección Nacional de Sanidad Animal.
Para el envío de la carne a estos establecimientos será condición necesaria que el
cargamento se precinte antes de la salida y se mantenga precintado durante todo el
averiguar que no presentan indicios de enfermedad que suponga la presencia de la
Se efectúe un examen serológico mediante muestreo representativo de las explotaciones, que no hayan dado lugar a la detección de anticuerpos contra el virus de la peste
Los exámenes mencionados en los párrafos a) y b) no se efectuarán, antes de que
hayan transcurrido quince días desde la finalización de las operaciones de limpieza y
desinfección de la explotación infectada.
8. La Dirección Nacional de Sanidad Animal podrá autorizar que se saquen cerdos de la explotación para transportarlos a un matadero donde los cerdos sean sacrificados y posteriormente
incinerados o enterrados o bien se lleven a unas instalaciones de aprovecha miento de grasas
animales. Se realizarán pruebas al azar en estos animales para comprobar la presencia del
virus de la peste porcina clásica.
Se tomarán todas las precauciones necesarias, como la limpieza y la desinfección del camión
una vez finalizado el transporte, para evitar el riesgo de propagación del virus.
9. Las prohibiciones establecidas deban mantenerse una vez transcurridos los treinta días debido a la aparición de nuevos casos de enfermedad y ello plantee problemas para el mantenimiento de los cerdos, la Dirección Nacional de Sanidad Animal, previa solicitud motivada del
propietario, podrá autorizar el transporte de cerdos de una explotación situada en la zona de
protección o en la zona de vigilancia, siempre y cuando:
El veterinario oficial haya comprobado los hechos.
Se haya efectuado una inspección de todos los cerdos de la explotación.
Se efectúe un examen clínico de los cerdos que vayan a transportarse y se tome la
temperatura de un número proporcional de animales.
Todos los cerdos sean marcados en la oreja.
La explotación de destino esté situada en la zona de protección o dentro de la zona de
vigilancia. Se tomarán todas las precauciones necesarias, como la limpieza y la desinfección del camión una vez finalizado el transporte, para evitar el riesgo de propagación del virus.
10. La autoridad competente adoptará las medidas que sean necesarias, para garantizar que todas las
personas de las zonas de protección y vigilancia conozcan perfectamente las restricciones en. Vigor,
y adoptará cuantas medidas se consideren adecuadas para garantizar la correcta aplicación de
Cuando se trasladen cerdos fuera de la explotación irán identificados de forma que sea posible
determinar rápidamente la explotación de origen o de precedencia y el movimiento de los animales, mediante marcas oficialmente aprobadas. Asimismo, irán acompañados de la documentación
de origen y sanidad establecida en la legislación vigente.
Cualquier persona que se dedique al transporte o a comercio de cerdos estará en condiciones de
proporcionar a la Dirección Nacional de Sanidad Animal los datos referente a los movimientos de
los cerdos que haya transportado o comercializado y de aportar todo tipo de pruebas referentes
a dichos datos; siendo ésta una obligación que también le incumbirá a cualquier tenedor, por lo
que respecta a la entrada y salida de los cerdos de su explotación.
En caso de que en un matadero se confirme la presencia de la peste porcina clásica, se comunicará a la Dirección Nacional de Sanidad Animal, que adoptará medidas cautelares en la partida en
la que se sospeche la existencia de la enfermedad y ordenará que:
c) Las canales y los despojos de los cerdos infectados y sospechosos sean procesados bajo
supervisión oficial de tal manera que se evite el riesgo de propagación del virus de la peste
d) No se vuelvan a introducir cerdos en el matadero para su sacrificio hasta que no hayan
transcurrido menos veinticuatro horas desde el final de las operaciones de limpieza y desinfección efectuadas de conformidad con lo dispuesto en el apartado b).
e) Se apliquen las medidas correspondientes en la explotación de la que procedían los cerdos o
canales infectados y en las demás explotaciones de contacto.
f ) Se realizará una investigación epidemiológica.
Procedimientos de muestreo previo al sacrificio.
Para poder determinar la manera de introducción del virus de la peste porcina clásica en una
explotación infectada y el período transcurrido desde dicha introducción, cuando se maten cerdos
en una explotación tras la confirmación de un foco de Peste Porcina Clásica.
a. El número mínimo de cerdos de los que deben tomarse muestras ha de permitir la detección
de una seroprevalencia del 10 % en cada subunidad de la explotación con una confianza del
95 %. El número de muestras que se tomen para hacer pruebas virológicas se ajustará a las
instrucciones de la autoridad competente, que tendrán en cuenta la gama de pruebas que
puedan realizarse, la sensibilidad de las pruebas de laboratorio que se vayan a utilizar y la
b. Sin embargo, en caso de focos secundarios, la Dirección Nacional de Sanidad Animal podrá
adoptar procedimientos de muestreo especiales, teniendo en cuenta la información epidemiológica ya disponible sobre el lugar de origen y el medio de introducción del virus en la explotación y la posible propagación de la enfermedad a partir de la explotación.
Procedimientos de muestreo cuando se maten cerdos como medida preventiva en una explotación sospechosa.
a) Para poder confirmar o excluir la presencia de peste porcina clásica y obtener información
epidemiológica adicional, cuando se maten cerdos como medida preventiva en una explotación sospechosa, se tomarán, muestras de sangre para realizar pruebas serológicas, así como
muestras de sangre o de amígdalas para realizar pruebas virológicas.
b) Las muestras se tomarán principalmente de:
cerdos con signos o con lesiones observadas en la autopsia que indiquen peste porcina
clásica y cerdos en contacto con ellos,
otros cerdos que puedan haber establecido contacto de riesgo con cerdos infectados o
sospechosos, o que sean sospechosos de haberse contaminado con el virus de la peste
porcina clásica. Las muestras de estos cerdos se tomarán de acuerdo con las instruccio-
nes de la autoridad competente, que tendrán en cuenta la situación epidemiológica. En
tal caso, se utilizarán como referencia los procedimientos de muestreo establecidos en
los párrafos segundo, tercero y cuarto a continuación
III. Por otra parte, se tomarán aleatoriamente muestras de cerdos procedentes de cada
una de las subunidades de la explotación(8). En tal caso, el número mínimo de muestras
que deben tomarse para realizar pruebas serológicas ha de permitir la detección de una
seroprevalencia del 10 % en la subunidad correspondiente con una confianza del 95 %.
No obstante, en caso de:
cerdas de cría, el número mínimo de cerdas objeto de muestreo debe permitir la
detección de una seroprevalencia del 5 % con una confianza del 95 %,
centro de recogida de esperma, se tomarán muestras de sangre de todos los verracos.
c) El tipo de muestras que se tomen para las pruebas virológicas y la prueba que se
efectúe se ajustarán a las instrucciones de la autoridad competente, que tendrán
en cuenta la gama de pruebas que puedan realizarse, la sensibilidad de estas
pruebas y la situación epidemiológica.
En zona de protección y vigilancia
Procedimientos de comprobación y muestreo previos para trasladar cerdos desde las zonas de
protección o vigilancia y en caso de que estos cerdos se sacrifiquen o maten.
1. Para que pueda autorizarse el traslado de cerdos desde explotaciones situadas en zonas de
protección o vigilancia, el examen clínico que ha de realizar un veterinario oficial deberá:
llevarse a cabo en las 24 horas anteriores al traslado de los cerdos.
En caso de cerdos que se vayan a trasladar a otra explotación, además de las investigaciones que hayan de realizarse de acuerdo con el punto 1 anterior, se llevará a cabo un
examen clínico de cerdos de cada subunidad de la explotación en que se encuentren los
cerdos que se vayan a trasladar.
Cuando se trate de cerdos de más de tres o cuatro meses de edad, este examen incluirá
la medida de la temperatura de parte de los cerdos. El número mínimo de cerdos que se
examinen deberá permitir la detección de fiebre en estas subunidades con una confianza del 95 % si se da con una prevalencia del 10 %.
2. No obstante, en caso de:
cerdas de cría, el número mínimo de cerdas que se examinen deberá permitir la detección de fiebre con una confianza del 95 % si se da con una prevalencia del 5 % en la
subunidad en que se encuentren las cerdas que se vayan a trasladar,
verracos, deberán examinarse todos los verracos que se vayan a trasladar.
3. En caso de cerdos que se vayan a trasladar a un matadero, a un centro de transformación o
a otro lugar para su matanza o sacrificio, además de las investigaciones que hayan de realizarse de acuerdo con el punto 1 anterior, se llevará a cabo un examen clínico de cerdos de
cada subunidad en que se encuentren los cerdos que se vayan a trasladar. Cuando se trate de
cerdos de más de tres o cuatro meses de edad, este examen incluirá la medida de la temperatura de parte de los cerdos.
El número mínimo de cerdos que se examinen deberá permitir la detección de fiebre en las
subunidades correspondientes con una confianza del 95 % si se da con una prevalencia del 20 %.
Sin embargo, en caso de cerdas de cría o verracos, el número mínimo de cerdos que se
examinen deberá permitir la detección de fiebre con una confianza del 95 % si se da con una
prevalencia del 5 % en la subunidad en que se encuentren los cerdos que se vayan a trasladar.
Cuando los cerdos contemplados en el punto 3 se sacrifiquen o maten, deberán tomarse
muestras de sangre para realizar pruebas serológicas, o muestras de sangre o de amígdalas
para realizar pruebas virológicas, de cerdos procedentes de cada una de las subunidades a
partir de las cuales se hayan trasladado cerdos.
4. El número mínimo de muestras que se tomen deberá permitir la detección, con una confianza
del 95 %, de una seroprevalencia o una prevalencia del virus del 10 % en cada subunidad.
Sin embargo, en caso de cerdas de cría o verracos, el número mínimo de cerdos de los que se
tomen muestras deberá permitir la detección, con una confianza del 95 %, de una seroprevalencia o una prevalencia del virus del 5 % en la subunidad en que se encontraban estos
cerdos. El tipo de muestras que se tomen y la prueba que se efectúe se ajustarán a las
puedan realizarse, la sensibilidad de estas pruebas y la situación epidemiológica.
5. Sin embargo, si al matar o sacrificar los cerdos se observan signos clínicos o lesiones en la
autopsia que sugieran la presencia de peste porcina clásica, no obstante lo dispuesto en el
punto 4 anterior, se aplicarán las disposiciones sobre muestreo contempladas en la letra C.
1. A fin de que las medidas puedan suspenderse en una zona de protección, en todas las explotaciones de la zona:
deberá realizarse un examen clínico
deberán tomarse muestras de sangre para realizar pruebas serológicas como se indica
en el punto 2 siguiente.
a) cerdas de cría, el número mínimo de muestras que se tome debe permitir la detección de una
seroprevalencia del 5 % con una confianza del 95 %,
b) centro de recogida de esperma, se tomarán muestras de sangre de todos los verracos.
a ) Procedimientos de muestreo en explotaciones de la zona de vigilancia
antes de la suspensión de las restricciones
A fin de que puedan suspenderse las restricciones en una zona de vigilancia, deberá
realizarse un examen clínico en todas las explotaciones de la zona Por otra parte, se
tomarán muestras de sangre de cerdos para realizar pruebas serológicas:
en todas las explotaciones en las que no haya cerdos de edad comprendida entre
siempre que la autoridad competente considere que la peste porcina clásica puede
dos y ocho meses,
haberse propagado de forma inadvertida entre cerdas de cría,
en toda otra explotación en que la autoridad competente considere necesario pro-
en todos los centros de recogida de esperma.
ceder a un muestreo,
Cada vez que se tomen muestras de sangre para realizar pruebas serológicas en explotaciones situadas en la zona de vigilancia, el número de tales muestras deberá ajustarse a lo establecido en el punto 2 de la letra F. Sin embargo, si la autoridad competente
considera que la peste porcina clásica puede haberse propagado de forma inadvertida
entre las cerdas de cría, el muestreo podrá efectuarse sólo en las subunidades en que
se mantengan tales animales.
b) Procedimientos para la repoblación
1. La reintroducción de cerdos se efectuará treinta días después de que hayan finalizado las
operaciones de saneamiento, limpieza y desinfección.
2. Se tendrá en cuenta el tipo de la explotación de que se trate y deberá ajustarse a uno de los
cuando se trate de explotaciones de porcino al aire libre, la reintroducción de los cerdos
se iniciará con la introducción de cerdos testigo que hayan sido sometidos a pruebas
para detectar anticuerpos contra el virus de la peste porcina clásica y hayan dado
resultados negativos, o procedan de explotaciones que no estén sujetas a restricciones
en relación con la fiebre porcina clásica.
Los lechones testigo deberán ser repartidos por toda la explotación infectada, en el
número y las condiciones establecidas por la Dirección Nacional de Sanidad Animal, y
sometido a nuevas pruebas, a los veintiún y cuarenta y dos días de, haber sido trasladados a la explotación, para detectar la presencia de anticuerpos.
Si ninguno de los cerdos presenta anticuerpos contra el virus de la peste porcina clásica,
podrá llevarse a cabo la repoblación plena.
ningún cerdo pueda salir de la explotación durante un período de sesenta días después
de la llegada de los últimos cerdos se someta a la piara repoblada a un examen serológico. Dicho examen no podrá ser efectuado antes de treinta días después la llegada de
los últimos cerdos.
Tras la reintroducción de los cerdos, en caso de cualquier enfermedad o muerte de los
cerdos de la explotación por causas desconocidas, los cerdos correspondientes se sometan inmediatamente a pruebas para detectar la presencia de peste porcina clásica.
VISTO el expediente Nº 4359/2002 del registro del SERVICIO NACIONAL DE SANIDAD Y CALIDAD AGROALIMENTARIA, la Ley N° 3959, el Decreto N° 643 del 19 de junio de 1996, las Resoluciones Nros. 498 del 4 de noviembre de 1981 del exMINISTERIO DE AGRICULTURA Y GANADERIA, 241 del 24 de abril de 1991, 79 del 18 de enero de 1993, 807 del 12 de agosto de 1993, 1067
del 22 de septiembre de 1994, 1395 del 11 de noviembre de 1994, 192 del 28 de marzo de 1995,
512 del 26 de agosto de 1996, todas del exSERVICIO NACIONAL DE SANIDAD ANIMAL, 392 del
2 de julio de 1998, 108 del 17 de febrero de 2001, ambas de la exSECRETARIA DE AGRICULTURA, GANADERIA, PESCA Y ALIMENTACION, 779 del 26 de julio de 1999, 354 del 9 de marzo de
2001, 351 del 24 de agosto de 2001, todas del SERVICIO NACIONAL DE SANIDAD Y CALIDAD
Que por el expediente citado en el Visto, se propicia la implementación del Programa Nacional de
Erradicación de la Peste Porcina Clásica (Etapa 2002-2004).
Que el citado Programa contiene una estrategia para erradicar la Peste Porcina Clásica, que
facilita la armonización de los esfuerzos técnicos, financieros y humanos de los diferentes sectores, con el objeto de lograr en forma progresiva, la condición de predios libres de Peste Porcina
Clásica, áreas libres y País Libre de Peste Porcina Clásica sin vacunación.
Que se hace necesario perfeccionar los sistemas de prevención, control y erradicación de la
Peste Porcina Clásica, atento lo expresado en el artículo 10 de la Ley N° 3959 de Policía Sanitaria
Que de acuerdo con las atribuciones que le confiere el artículo 9º de la Ley Nº 3959, el SERVICIO
NACIONAL DE SANIDAD Y CALIDAD AGROALIMENTARIA está facultado para establecer las normas técnicas que deberán cumplirse para la denuncia, notificación y acciones sanitarias a implementar, en el control, prevención y erradicación de las enfermedades de los animales.
Que resulta imprescindible, dentro de los alcances del artículo 2° de la mencionada ley, invitar a
los Gobiernos Provinciales y Municipales a desarrollar acciones que propendan y contribuyan,
dentro de los límites de sus respectivos territorios, a los propósitos de dicha norma.
Que por Resolución exMAyG N° 498/81, se declaró obligatoria en todo el país, la vacunación
contra la Peste Porcina Clásica y, por la Resolución exSENASA Nº 1395/94, se incorporaron
modificaciones a la anterior.
Que por Resolución exSENASA N° 79/93, se fijaron las pautas que se deben cumplir con respecto a los controles de las vacunas contra la Peste Porcina Clásica.
Que por Resolución exSENASA N° 1067/94, se estableció la creación del Registro Nacional de
Médicos Veterinarios Privados y los requisitos que deben cumplir los Médicos Veterinarios Privados, para llevar a cabo acciones sanitarias en el marco del Programa.
Que por Resolución exSENASA N° 192/95, se aprobó el Manual de Normas y Procedimientos
Técnico-Administrativos y la Guía para la presentación de Planes Especiales de Vacunación contra
la Peste Porcina Clásica.
Que el Decreto N° 643/96, en su artículo 6°, regula y especifica las condiciones de tenencia y
Que por Resolución exSENASA N° 512/96, se creó la sección Enfermedades de los Porcinos del
Registro Nacional de Médicos Veterinarios Privados.
Que el Decreto N° 1585 del 19 de diciembre de 1996 asigna al SERVICIO NACIONAL DE SANIDAD Y CALIDAD AGROALIMENTARIA, la responsabilidad de ejecutar las políticas nacionales en
materia de sanidad y calidad animal y vegetal, verificando el cumplimiento de la normativa
Que se encuentra vigente la Resolución MERCOSUR/GMC/RES. Nº 20/97, que contiene las disposiciones sanitarias para la regionalización de la Peste Porcina Clásica en el MERCADO COMUN
Que por Resolución exSAGPyA N° 392/98, se aprobó el Plan Nacional de Control y Erradicación
de la Peste Porcina Clásica, Etapa 1998-2000.
Que por medio de la Resolución SENASA N° 779/99, se encuentra normatizada la estructura y
funcionamiento del Sistema Nacional de Emergencias Sanitarias (SINAESA).
Que mediante la Resolución exSAGPyA N° 108/2001, se autorizó la suscripción de convenios con
los Entes Sanitarios a fin de ejecutar en común, acciones sanitarias específicas.
Que por Resolución SENASA N° 354/2001, se aprobaron las medidas de bioseguridad que deberán cumplimentar los establecimientos con porcinos para ser certificados como Libres de Peste
Porcina Clásica con o sin vacunación o para solicitar la suspensión de la vacunación.
Que por Resolución SENASA N° 351/2001, se aprobaron los Protocolos para la Certificación de
Establecimiento Libre de Peste Porcina Clásica con vacunación y sin vacunación y la recertificación de Establecimiento Libre de Peste Porcina Clásica.
Que existen numerosas y diversas normas por las que se establecen medidas para la lucha
contra la Peste Porcina Clásica, por lo que resulta conveniente armonizarlas en un único texto en
aras de la claridad y la racionalidad.
Que el desarrollo racional de la porcino-cultura y el aumento de su productividad, se pueden
conseguir mediante la introducción de medidas veterinarias encaminadas a proteger y aumentar
los niveles de la salud pública y de la sanidad animal.
Que el SERVICIO NACIONAL DE SANIDAD Y CALIDAD AGROALIMENTARIA es garante internacional,
por medio de sus certificaciones, de las exportaciones agropecuarias y agroalimentarias del país.
Que las diferentes acciones llevadas a cabo por este Servicio Nacional, deben ser compiladas en
una sola norma que se armonice en consonancia con los acuerdos y consideraciones que se
presentan en el ámbito mundial.
Que los Consejos y Colegios de Médicos Veterinarios, por medio de sus matriculados, que ejerzan la actividad profesional en forma privada, se encuentran incorporados al Sistema Nacional de
Vigilancia Epidemiológica, debiendo notificar al SERVICIO NACIONAL DE SANIDAD Y CALIDAD
AGROALIMENTARIA de la portación o sospecha de las diferentes enfermedades.
Que se han tenido en cuenta las normas y recomendaciones efectuadas en el Código Zoosanita-
rio Internacional, la UNION EUROPEA y el Plan Continental Para la Erradicación de la Peste Porcina Clásica de las Américas, propiciado por la ORGANIZACION DE LAS NACIONES UNIDAS PARA
LA AGRICULTURA Y LA ALIMENTACION.
Que se deben adoptar disposiciones desde el momento en que se sospeche la presencia de la
enfermedad, con el fin de poder llevar a cabo una lucha inmediata y eficaz en cuanto se haya
Que es necesario evitar toda propagación de la enfermedad desde el momento de su aparición y
prevenir dicha propagación por medio de un control preciso de los movimientos de los animales
y del uso de productos que pudieran estar contaminados, así como recurrir a la vacunación.
Que ante una emergencia zoosanitaria es necesario tomar medidas acordes con las actuales
disposiciones internacionales en la materia.
Que establecer los procedimientos de notificación de enfermedades y de sacrificio sanitario de
animales susceptibles, enfermos y contactos, favorecerá el reconocimiento y las negociaciones
con los diferentes países ya libres de las enfermedades consideradas y potenciales compradores
de carne argentina.
Que la Comisión Nacional de Lucha Contra las Enfermedades de los Porcinos, que funciona en el
ámbito de la Dirección Nacional de Sanidad Animal de este Servicio Nacional, ha tomado la
Que la Dirección de Asuntos Jurídicos ha tomado la intervención que le compete, no encontrando
reparos de orden legal que formular.
Que el suscripto es competente para dictar el presente acto de conformidad con las facultades
conferidas por el artículo 8º, incisos e) e i) del Decreto Nº 1585 del 19 de diciembre de 1996,
sustituido por su similar N° 394 del 1° de abril de 2001.
ARTICULO 1°. - Aprobar el Programa Nacional de Control y Erradicación de la Peste Porcina
Clásica (Etapa 2002-2004) en la REPUBLICA ARGENTINA que, como Anexos I hasta IX, forman
ARTICULO 2°. - Mantener la vacunación del CIENTO POR CIENTO (100%) de los porcinos existentes en el Territorio Nacional, con vacunas autorizadas y aprobadas por este SERVICIO NACIONAL DE SANIDAD Y CALIDAD AGROALIMENTARIA, de acuerdo a lo prescripto en el Anexo I de la
ARTICULO 3°. - Las definiciones de términos y los procedimientos a aplicar en las sospechas de
focos de Peste Porcina Clásica se regirán de acuerdo a lo prescripto en los Anexos II y III,
respectivamente, de la presente resolución.
ARTICULO 4°. - Los procedimientos, toma de muestras, diagnóstico y confirmación del diagnóstico, se regirán por lo prescripto en los Anexos IV y V de la presente resolución.
ARTICULO 5°. - Las medidas de bioseguridad que deberán cumplimentar los Establecimientos
con porcinos para ser Certificados como Libres de Peste Porcina Clásica con o sin vacunación, o
para solicitar la suspensión de la vacunación, serán las contenidas en el Anexo VI de la presente
ARTICULO 6°. - Los requisitos a cumplimentar para otorgar la certificación de establecimientos
Libres de Peste Porcina Clásica, se regirán por lo prescripto en el Anexo VII de la presente
ARTICULO 7°. - Los Planes Especiales de Vacunación contra la Peste Porcina Clásica, que se ejecuten en el Territorio Nacional deberán ajustarse a las normas y procedimientos técnicos y administrativos establecidos en el Anexo VIII, que forma parte integrante de la presente resolución.
ARTICULO 8º. - Los procedimientos, atribuciones y responsabilidades de los veterinarios privados acreditados regirán de acuerdo a lo especificado en el Anexo IX de la presente resolución.
ARTICULO 9°. - Toda autoridad nacional, provincial o municipal, así como también los profesionales veterinarios privados o personas responsables o encargadas de cualquier explotación ganadera, industrial o doméstica, o cualquier otra persona que por cualquier circunstancia detecte en
los animales porcinos a su cargo signos compatibles con la Peste Porcina Clásica, o tenga conocimiento directo o indirecto de su aparición, existencia, sospecha o de resultados de laboratorio
positivos a dicha enfermedad, está obligado a notificar en forma inmediata el hecho a las autoridades sanitarias de la zona o a la Dirección Nacional de Sanidad Animal del SERVICIO NACIONAL
DE SANIDAD Y CALIDAD AGROALIMENTARIA.
ARTICULO 10. - Los laboratorios de diagnóstico comunicarán, en su totalidad, los resultados de
las pruebas que efectúen con respecto a la Peste Porcina Clásica. Los protocolos utilizados serán
habilitados por la Dirección Nacional de Sanidad Animal y tendrán carácter de Declaración Jurada
y documento público.
ARTICULO 11. - Cuando se confirme oficialmente la presencia de la Peste Porcina Clásica, en
todos los casos, la totalidad de los porcinos serán sacrificados sin demora y bajo control de la
Dirección Nacional de Sanidad Animal y de tal forma que permita evitar todo riesgo de dispersión
del virus; tanto durante el transporte como en el momento de matarlos, se podrá autorizar, bajo
control veterinario permanente, el envío directo de los cerdos no afectados ni sospechosos procedentes de la explotación en establecimientos frigoríficos, siempre que dichos porcinos se sacrifiquen sin demora y que las carnes procedentes de dichos animales se sometan a un tratamiento
térmico que garantice la destrucción del virus de la Peste Porcina.
ARTICULO 12. - Las Supervisiones Regionales y las Oficinas Locales dependientes de la Dirección
Nacional de Sanidad Animal, serán las responsables de la fiscalización, control y auditoría técnica
y administrativa de las acciones sanitarias desarrolladas por aplicación de la presente resolución,
dentro de su región, y de la remisión completa y en tiempo y forma, de la información mensual
ARTICULO 13. - La Dirección Nacional de Sanidad Animal, procederá a la suspensión temporaria de
la acreditación de los Médicos Veterinarios Privados, cuando se constatara incumplimiento, incompetencia técnica o negligencia en el desempeño de las tareas, requisitos y obligaciones que se
determinen en el Plan Especial de Vacunación contra la Peste Porcina Clásica, conforme las indicaciones del Anexo VIII, que forma parte integrante de la presente resolución, pudiendo incluso
cancelar en forma definitiva la acreditación conforme a la gravedad de la infracción cometida.
ARTICULO 14. - Los Entes Sanitarios autorizados formalmente a ejecutar acciones sanitarias,
podrán desarrollar las comprendidas en la presente resolución bajo el programa correspondiente
y deberán cumplimentar la información requerida en cada oportunidad.
ARTICULO 15. - La Dirección Nacional de Sanidad Animal queda facultada para dictar las normas
técnicas complementarias que correspondan para el mejor cumplimiento de las medidas sanitarias
mencionadas, así como también para modificar las técnicas de diagnóstico, determinar las pautas
de interpretación y todas aquéllas que hagan el mejor cumplimiento de la presente resolución.
ARTICULO 16. - En caso de detectarse la violación de las acciones sanitarias previstas en la
presente resolución, la explotación o predio ganadero será considerado de alto riesgo sanitario,
realizándose en forma inmediata el decomiso y posterior sacrificio sanitario, de la totalidad de los
animales existentes, sin derecho a indemnización.
ARTICULO 17. - Deróganse las Resoluciones Nros. 241 del 24 de abril de 1991, 807 del 12 de
agosto de 1993, 1395 del 11 de noviembre de 1994, 192 del 28 de marzo de 1995, 512 del 26 de
agosto de 1996, todas del exSERVICIO NACIONAL DE SANIDAD ANIMAL, 351 del 24 de agosto
de 2001 y 354 de marzo de 2001, ambas del SERVICIO NACIONAL DE SANIDAD Y CALIDAD
AGROALIMENTARIA y limítanse los alcances de la Resolución N° 392 del 2 de julio de 1998 de la
ex-SECRETARIA DE AGRICULTURA, GANADERIA, PESCA Y ALIMENTACION.
ARTICULO 18. - Las infracciones que se comprueben serán sancionadas de acuerdo a lo previsto
en el artículo 18 del Decreto N° 1585 del 19 de diciembre de 1996, sustituido por su similar N° 394
del 1° de abril de 2001.
ARTICULO 19. - Comuníquese, publíquese, dése a la Dirección Nacional del Registro Oficial y
RESOLUCION N° 834/2002
FDO. DOCTOR BERNARDO CANE
Utilización de las pruebas virológicas y evaluación de sus resultados
1. Detección del antígeno vírico
◆ Prueba de inmunofluorescencia
La prueba se basa en la detección del antígeno del virus en finas criosecciones de material de
órganos de cerdos sospechosos de estar infectados con el virus de la peste porcina clásica. El
antígeno intracelular se detecta mediante un anticuerpo conjugado con isotiocianato de fluoresceína. Los resultados positivos deben confirmarse repitiendo la tinción con un anticuerpo monoclonal específico.
Los órganos adecuados son las amígdalas, los riñones, el bazo, diferentes ganglios linfáticos y el
íleon. En caso de jabalíes, puede utilizarse asimismo un frotis de células de médula ósea si los
citados órganos no están disponibles o están autolisados.
La prueba puede realizarse en un solo día. Como las muestras de órganos sólo pueden obtenerse
de animales muertos, su valor con fines de cribado es limitado. La confianza en el resultado de la
prueba puede verse limitada si la tinción es dudosa, especialmente cuando no se tiene mucha
experiencia con la realización de la prueba o los órganos estudiados están autolisados.
◆ ELISA para la detección del antígeno
El antígeno vírico se detecta mediante diversas técnicas ELISA. La sensibilidad de la prueba de
detección del antígeno debe ser suficiente para dar resultado positivo con animales que presenten signos clínicos de peste porcina clásica.
Se recomienda el uso de ELISA para la detección del antígeno en muestras procedentes de
animales con signos clínicos o lesiones patológicas de la enfermedad. No es adecuada esta técnica para la investigación de animales sueltos. Son muestras adecuadas los leucocitos, el suero, la
sangre sin coagular y las suspensiones de los órganos contemplados en el punto 1, tomados de
cerdos sospechosos de estar infectados con el virus de la peste porcina clásica.
La prueba ELISA puede realizarse en un solo día y hacerse con equipo automatizado. Su ventaja
más importante es que en un breve período se pueden estudiar grandes cantidades de muestras.
Se recomienda que se utilicen pruebas ELISA que den resultados satisfactorios con el material de
referencia. Sin embargo, actualmente todas las pruebas ELISA del comercio son menos sensibles
que el aislamiento del virus en cultivos celulares y su sensibilidad es significativamente mejor con
muestras de sangre de lechones que de cerdos adultos.
◆ Aislamiento del virus
1. El aislamiento del virus se basa en la incubación del material de la muestra en cultivos celulares
sensibles de origen porcino. Si el virus de la peste porcina clásica está presente en la muestra, se
replicará en las células hasta alcanzar una cantidad que pueda detectarse por inmunotinción de las
células infectadas con anticuerpos conjugados. Es necesario utilizar anticuerpos específicos de la
peste porcina clásica para efectuar el diagnóstico diferencial respecto a otros pestivirus.
2. Las mejores muestras para el aislamiento del virus de la peste porcina clásica son los leucoci-
tos, el plasma o la sangre completa obtenidos de muestras de sangre no coagulada o de los
órganos contemplados en el punto 1 de la letra A.
3. El aislamiento del virus se presta más a la investigación de muestras de un pequeño número de
animales que a la vigilancia en masa. El procedimiento de aislamiento del virus exige mucho
trabajo y al menos tres días antes de que se consigan resultados. Puede ser necesario hacer
otros dos pases por cultivos celulares para detectar el virus si está presente en la muestra sólo en
pequeña cantidad. Esto puede hacer que la investigación se prolongue hasta 10 días antes de la
obtención de un resultado final. Las muestras autolisadas pueden ser citotóxicas para el cultivo
celular y limitar así su utilidad.
4. Se recomienda realizar el aislamiento del virus también en caso de confirmación previa de la
peste porcina clásica por otros métodos. Debe utilizarse como prueba de referencia para la
confirmación de resultados positivos obtenidos previamente con métodos ELISA de detección del
antígeno, RCP, prueba de inmunofluorescencia o tinción indirecta con la peroxidasa.
Las cepas así aisladas del virus de la peste porcina clásica son útiles para la caracterización del
virus, incluida la tipificación genética y la epidemiología molecular.
5. Todas las cepas de virus de la peste porcina clásica aisladas de todos los focos primarios, casos
primarios en jabalíes o casos en mataderos o medios de transporte deben ser tipificadas genéticamente por un laboratorio nacional de referencia (SENASA Martínez).
◆ Detección del genoma vírico. PCR
1. La reacción en cadena de la polimerasa (PCR) se aplica a la detección del genoma vírico en
muestras de sangre, tejidos u órganos. Se transcriben a fragmentos de ADN pequeños fragmentos de ARN vírico y luego se amplifican mediante la PCR hasta obtener cantidades detectables.
Como estas pruebas sólo detectan una secuencia de genoma del virus, la PCR puede dar resultado positivo incluso aunque no haya presente ningún virus infeccioso (por ejemplo, en tejidos
autolisados o en muestras procedentes de cerdos convalecientes).
2. La PCR puede utilizarse con un pequeño número de muestras que se hayan seleccionado
cuidadosamente de animales sospechosos o con material procedente de fetos abortados. Con los
cuerpos de jabalíes puede ser el mejor método si el material está autolisado y ya no es posible
realizar el aislamiento del virus debido a la citotoxicidad.
3. Para el diagnóstico por PCR constituyen un buen material de muestra los órganos descritos
para el aislamiento del virus o la sangre sin coagular.
4. La PCR puede llevarse a cabo en 48 horas. Requiere un equipo apropiado de laboratorio,
instalaciones aparte y un personal adiestrado. Tiene la ventaja de que no es necesario replicar en
el laboratorio partículas víricas infecciosas.
El método es muy sensible, pero se producen fácilmente contaminaciones que originan falsos
resultados positivos. Por tanto, son imprescindibles unos procedimientos estrictos de control de
calidad. Algunos métodos son específicos de Pestivirus más que del virus de la peste porcina
clásica, lo que exige más pruebas de confirmación, como la secuenciación del producto de la RCP
◆ Evaluación de los resultados de las pruebas virológicas
1. Las pruebas virológicas son fundamentales para confirmar la peste porcina clásica.
El aislamiento del virus debe considerarse la prueba virológica de referencia y utilizarse como
prueba de confirmación cuando sea necesario. Se recomienda particularmente en caso de que
unos resultados positivos obtenidos con las pruebas de inmunofluorescencia, ELISA o PCR no
estén relacionados con la detección de signos clínicos o lesiones patológicas, y en cualquier otro
caso dudoso.
Sin embargo, es posible confirmar un foco primario de peste porcina clásica si se han detectado
en los cerdos correspondientes signos clínicos o lesiones patológicas y han dado resultado positivo al menos dos pruebas de detección del antígeno o del genoma.
Es posible confirmar un foco secundario de peste porcina clásica si, además de la relación epidemiológica con un caso o foco confirmado, se han detectado en los cerdos correspondientes signos
clínicos o lesiones patológicas y ha dado resultado positivo una prueba de detección del antígeno
o del genoma.
Un caso primario de peste porcina clásica en jabalíes puede confirmarse tras el aislamiento del
virus o si han dado resultado positivo al menos dos pruebas de detección del antígeno o del
genoma. Pueden confirmarse otros casos de peste porcina clásica en jabalíes cuando se haya
encontrado una relación epidemiológica con casos confirmados previamente si ha dado resultado
positivo una prueba de detección del antígeno o del genoma.
2. Para considerar un resultado positivo respecto a la peste porcina clásica en una prueba de
detección del antígeno o del genoma, es necesario que la prueba correspondiente se haya realizado con anticuerpos o cebadores específicos del virus de la peste porcina clásica. Si la prueba no
era específica del virus de la peste porcina clásica sino sólo de Pestivirus, debe repetirse utilizando reactivos específicos de la PPC.
◆ Tipificación genética de las cepas aisladas del virus de la PPC
1. La tipificación genética de las cepas aisladas del virus de la peste porcina clásica se consigue
determinando la secuencia nucleotídica de porciones del genoma vírico, en concreto de partes
específicas de la región 5' no codificadora o del gen de la glucoproteína E2. La similitud de estas
secuencias con las ya obtenidas de cepas de virus aisladas anteriormente puede indicar si un
brote de la enfermedad se debe a una cepa nueva o a una ya conocida. De esta manera se
pueden reforzar o rechazar hipótesis sobre vías de transmisión que hayan sugerido los datos
La tipificación genética de las cepas aisladas del virus de la peste porcina clásica reviste una
importancia primordial para determinar el origen de la enfermedad. Sin embargo, el que haya
una estrecha relación entre virus obtenidos de diferentes focos no constituye una prueba absoluta de relación epidemiológica directa.
2. Si la tipificación del virus no puede realizarse en un laboratorio nacional ni en algún otro
laboratorio autorizado para realizar el diagnóstico de la peste porcina clásica en un breve plazo,
la muestra original o la cepa aislada se enviará lo antes posible al laboratorio comunitario de
referencia para su tipificación.
Los datos sobre tipificación y secuenciación de las cepas de virus de la peste porcina clásica de
que dispongan los laboratorios autorizados para el diagnóstico de la peste porcina clásica deberán enviarse al laboratorio comunitario de referencia a fin de que esta información se introduzca
en la base de datos que tiene dicho laboratorio.
La información incluida en esta base de datos estará a disposición de todos los laboratorios
nacionales de referencia de los Estados miembros. Sin embargo, a efectos de publicación en
revistas científicas, previa petición del laboratorio correspondiente, el laboratorio comunitario de
referencia velará por la confidencialidad de estos datos hasta que estén publicados.
2. Utilización de las pruebas serológicas y
◆ Principios básicos y valor para el diagnóstico
1. En los cerdos infectados con el virus de la peste porcina clásica suelen detectarse anticuerpos
en muestras de suero al cabo de dos o tres semanas desde la infección. En cerdos que se hayan
restablecido de la enfermedad, pueden seguir encontrándose anticuerpos neutralizantes protectores durante varios años o incluso durante toda su vida. También pueden encontrarse esporádicamente anticuerpos en la fase terminal de animales mortalmente enfermos. En algunos cerdos
con la forma crónica de la peste porcina clásica, pueden detectarse anticuerpos durante varios
días al final del primer mes tras la infección.
2. Los cerdos infectados en el útero pueden ser inmunotolerantes frente al virus homólogo de la
peste porcina clásica y no producir anticuerpos específicos. Sin embargo, pueden detectarse
anticuerpos de origen materno durante los primeros días de vida. La semivida de los anticuerpos
maternos en lechones sanos sin viremia es de unas dos semanas. Es muy poco probable que
tengan origen materno los anticuerpos contra la peste porcina clásica encontrados en lechones
de más de tres meses.
3. La detección de anticuerpos contra el virus de la peste porcina clásica en muestras de suero o
de plasma se lleva a cabo como ayuda al diagnóstico de la peste porcina clásica en explotaciones
sospechosas, para establecer la antigüedad de la infección en caso de un foco confirmado y con
fines de seguimiento y vigilancia. Sin embargo, las pruebas serológicas tienen un valor limitado
para la detección de la peste porcina clásica en caso de infección reciente en una explotación.
Unos pocos cerdos seropositivos con un título bajo de neutralización pueden indicar una infección
reciente (de dos a cuatro semanas). Un número elevado de cerdos con un título alto de neutralización podría indicar la entrada del virus en la explotación más de un mes antes. La localización
de cerdos seropositivos en la explotación puede dar información valiosa sobre cómo se introdujo
en ella el virus de la peste porcina clásica.
Sin embargo, debe realizarse una evaluación precisa de los resultados de las pruebas serológicas
teniendo en cuenta todas las observaciones clínicas, virológicas y epidemiológicas, en el marco
de la investigación que se realice en caso de sospecha o confirmación de la presencia de peste
◆ Pruebas serológicas recomendadas
1. La prueba de neutralización del virus (PNV) y la prueba ELISA son las mejores para el diagnóstico serológico de la peste porcina clásica.
La calidad y la eficacia del diagnóstico serológico realizado por los laboratorios nacionales deben
comprobarse periódicamente en el ámbito de una prueba comparativa entre laboratorios organi-
zada regularmente por el laboratorio comunitario de referencia.
2. La PNV se basa en la determinación de la actividad neutralizadora del virus que presentan los
anticuerpos de la muestra de suero, expresada con el criterio de neutralización del 50 %.
Pueden utilizarse tanto las pruebas de neutralización-inmunofluorescencia (NIF) como las del
anticuerpo neutralizante unido a la peroxidasa.
Los resultados de la PNV se expresarán como el inverso de la dilución del suero inicial con la que
la mitad de los cultivos celulares inoculados (criterio del 50 %) deje de mostrar replicación vírica
(sin marcado específico). Se hará una estimación de los puntos situados entre dos grados de
dilución. El sistema de dilución final se basará en la dilución real del suero durante la reacción de
neutralización, es decir, tras la adición del virus, pero antes de añadir la suspensión celular.
3. La PNV es la prueba más sensible y fiable para detectar anticuerpos frente al virus de la peste
porcina clásica. Por tanto, se recomienda para el examen serológico tanto de animales sueltos
como de piaras. No obstante, con esta prueba pueden detectarse anticuerpos neutralizantes
cruzados específicos de infecciones de cerdos con Pestivirus de rumiantes.
La PNV para detección de anticuerpos contra el virus de la diarrea vírica bovina sigue los mismos
principios mencionados anteriormente y se realiza para el diagnóstico diferencial de la peste
4. Las cepas de Pestivirus utilizadas en las pruebas de neutralización deben ajustarse a las
recomendaciones del laboratorio comunitario de referencia
5. Se han desarrollado diversas técnicas ELISA que utilizan anticuerpos monoclonales específicos
y son de dos tipos: técnicas ELISA competitiva o de bloqueo y técnicas ELISA no competitivas
Las técnicas ELISA competitiva o de bloqueo utilizan generalmente anticuerpos monoclonales. Si
la muestra de suero contiene anticuerpos contra el virus clásico, quedará inhibida la unión, con el
antígeno vírico, de un anticuerpo monoclonal seleccionado y conjugado con peroxidasa.
En las técnicas ELISA no competitivas, la unión de los anticuerpos séricos con el antígeno se mide
directamente utilizando anticuerpos contra anticuerpos de cerdo conjugados con peroxidasa.
6. Los laboratorios nacionales deben efectuar regularmente un control de la calidad de la sensibilidad y especificidad de cada lote de ELISA, utilizando el grupo de sueros de referencia proporcionado por el laboratorio comunitario de referencia. En este grupo se incluirán:
sueros de cerdos en la fase inicial de infección por el virus de la peste porcina clásica (antes
de que pasen 21 días desde la infección),
sueros de cerdos convalecientes (después de que hayan pasado 21 días desde la infección),
sueros de cerdos infectados con Pestivirus de rumiantes.
Las técnicas ELISA utilizada para el diagnóstico serológico de la peste porcina clásica deben
reconocer todos los sueros de referencia procedentes de cerdos convalecientes. Todos los
resultados obtenidos con los sueros de referencia deben ser repetibles. Se recomienda asimismo que detecten todos los sueros positivos desde la fase inicial y que presenten un mínimo
de reacciones cruzadas con los sueros procedentes de cerdos infectados con Pestivirus de
Los resultados obtenidos con los sueros de referencia procedentes de cerdos en la fase inicial
de la infección dan una indicación de la sensibilidad de la prueba ELISA.
7. Se considera que la sensibilidad de la prueba ELISA es inferior a la de la PNV, y se recomienda
que se utilice con piaras como prueba de cribado. Sin embargo, las pruebas ELISA requieren
instalaciones menos especializadas y pueden realizarse mucho más deprisa, gracias a sistemas
automatizados, que la PNV.
Las pruebas ELISA deben garantizar la identificación de todas las infecciones de peste porcina
clásica en la fase de convalecencia y tienen que estar lo más libres posible de interferencias por
anticuerpos de reacción cruzada con Pestivirus de rumiantes. Interpretación de resultados serológicos y diagnóstico diferencial con infecciones debidas a Pestivirus de rumiantes.
En caso de detección de un título de neutralización del virus de la peste porcina clásica igual o
superior a 10 DN50 en muestras de suero tomadas de uno o más cerdos, o de un resultado
positivo en una prueba ELISA en muestras de suero de un grupo de cerdos, se aplicarán inmediatamente o seguirán aplicándose en la explotación correspondiente las medidas preventivas.
Las muestras ya tomadas de esta explotación se someterán de nuevo a la PNV mediante la
titulación comparativa de los anticuerpos neutralizantes frente al virus de la peste porcina clásica
y a los Pestivirus de rumiantes.
Si las pruebas comparativas ponen de manifiesto anticuerpos contra los Pestivirus de rumiantes pero
no, o a un nivel claramente más bajo (menos del tercio), anticuerpos contra el virus de la peste
porcina clásica, se descartará la sospecha de peste porcina clásica, salvo que haya otras razones
para justificar el que sigan aplicándose en la explotación considerada las medidas sanitarias.
Si las pruebas comparativas ponen de manifiesto en más de un cerdo un título de neutralización
del virus igual o superior a 10 DN50 y este título es igual o superior a los títulos relativos a otros
Pestivirus, la autoridad competente velará por que se confirme la peste porcina clásica, siempre
que en la explotación correspondiente se hayan encontrado indicios epidemiológicos de presencia de la enfermedad.
Si no se han encontrado indicios epidemiológicos de presencia de la enfermedad o si los resultados de las pruebas anteriores no son concluyentes, la Dirección Nacional de Sanidad Animal
velará porque en la explotación correspondiente:
se realicen lo antes posible nuevas investigaciones para confirmar o descartar la presencia de
si las nuevas pruebas y comprobaciones contempladas no permiten descartar la presencia de
peste porcina clásica, se tomarán en la explotación más muestras de sangre para efectuar
pruebas serológicas, una vez hayan pasado al menos dos semanas desde las comprobaciones
En el contexto de este nuevo muestreo, se tomarán de nuevo muestras de los cerdos que ya
hayan sido objeto de muestreo y de pruebas para proceder a pruebas serológicas comparativas con las muestras tomadas previamente, a fin de detectar la eventual seroconversión en
relación con el virus de la peste porcina clásica o con Pestivirus de rumiantes.
Si estas nuevas pruebas y comprobaciones no permiten confirmar la presencia de peste
porcina clásica, podrán suspenderse las medidas adoptadas.
Se deberá completar todos los datos solicitados en cada ítem, de la siguiente forma:
Deberá indicar con (X) lo que corresponda, de acuerdo a las siguientes definiciones:
NOTIFICACION: Se entiende por tal, toda aquella denuncia en la que el Veterinario Local
actuante, en su visita al establecimiento, descarta clínicamente que las lesiones observadas
correspondan a PPC o cualquier otra enfermedad confundible con ella y emite su diagnóstico
SOSPECHA: Se entiende por tal a toda aquella denuncia en la cual el Veterinario Local actuante, en su visita al establecimiento, al realizar la anamnesis y observación clínica, considera
que puede tratarse de PPC o cualquier otra enfermedad vesicular o confundible con ésta y
procede a la toma de muestras.
Completar con letra imprenta todos los datos solicitados.
Deberá completar según corresponda, de acuerdo a las siguientes definiciones:
FECHA DE NOTIFICACION: Corresponde a la fecha en que se recibe la denuncia o
información de la existencia de problemas sanitarios en un establecimiento.
FECHA DE ATENCION: Corresponde a la fecha en que se realiza la visita al establecimiento.
FECHA DE INICIO: Corresponde a la fecha probable del comienzo de la enfermedad, de acuerdo a la observación de la antigüedad de las lesiones y/o las conclusiones de la anamnesis.
En el «Origen de la Intervención» se deberá indicar con (X) lo que corresponda, de
acuerdo a las siguientes definiciones:
DENUNCIA ESPONTANEA: Se entiende por tal, toda aquella denuncia efectuada por
el productor afectado.
DENUNCIA DE TERCEROS: Se entiende por tal, toda aquella denuncia efectuada por
un productor diferente del afectado.
DE OFICIO: Se consignarán, en este ítem, las detecciones realizadas por el organismo en sus actividades de rastreo epidemiológico, vacunaciones, baños precaucionales, instrucciones recibidas, aviso de detección en playas de faena, etc.
Completar todos los datos solicitados. En el espacio designado para «otros» debe colocar otras especies susceptibles que no se encuentren mencionadas, tales como camélidos, en caso de haber varias se podrá utilizar el espacio del ítem «Observaciones» para
realizar la aclaración.
Indicar con (X) la Categoría donde se inició la enfermedad.
Consigne, específicamente, los síntomas observados, las lesiones y su localización, constatados a la inspección clínica.
En caso de consignar sospecha, se deberá remitir muestras, indicando tipo y cantidad.
Si esto no fuera posible, indique en el ítem 11 «Observaciones» cuales son las causas
para no recoger el material.
Diagnóstico Presuntivo: En caso de comprobarse en la inspección lesiones claramente
compatibles con PPC, se deberá consignar en este ítem esta enfermedad. De observarse lesiones que generen dudas a la inspección clínica, con cualquier otra enfermedad
vesicular confundible con PPC, se procederá a indicar en este ítem la misma.
10. VACUNACIONES: Consignar cantidad de porcinos vacunados o si es establecimiento
En caso de detectar porcinos enfermos que tengan cumplimentada la primovacunación
con más de TREINTA (30) días o la revacunación, se deberá aclarar en el ítem 11
«Observaciones» la leyenda «SEGUIMIENTO ESPECIAL DE PROTECCION».
11. OBSERVACIONES: Se utilizará toda vez que se desee informar alguna consideración
TROQUEL AL LABORATORIO: Completar los datos referidos a ubicación del Establecimiento afectado, Diagnóstico Presuntivo, Muestras remitidas, Fecha de toma de muestras y fecha de remisión de las mismas y los datos referidos al Veterinario actuante.
El resto de la información (Fecha de ingreso de la muestra, resultados, tipo de virus,
serología, fecha de informe y firma y aclaración) corresponde completar en el Laboratorio Central de la Dirección de Laboratorios y Control Técnico.
12. Indicar con (X) la opción elegido.
14. Completar los datos de ingreso. Para verificar si existen novedades sanitarias en origen
deberá efectuar la consulta a la Oficina Local correspondiente.
15. Completar los datos de egreso. Deberá realizar aviso a destino consignando fecha,
consultando si hubo novedades sanitarias.
16. Indique con (X) la o las opciones elegidas.
17. De acuerdo a la información obtenido, desarrollar cuál es el origen probable de ingreso
de la enfermedad. Si existieran tropas ingresadas consignar las fechas de las vacunaciones.
18. Completar los datos solicitados.
Todo foco protocolizado, debe tener al cierre del mismo, o sea, una vez transcurridos TREINTA
(30) días de la recuperación del último animal enfermo, un detalle que permita evaluar el comportamiento de la enfermedad, luego de liberar al establecimiento de las medidas restrictivas
cuarentenarias que se hubieren establecido.
Para el cierre formal del foco de la enfermedad, se utilizará el formulario PLANILLA ESTUDIO DE
FOCO - INFORME FINAL.
El cierre del foco de la enfermedad (ESTUDIO DE FOCO - INFORME FINAL) se remitirá por fax
dentro de las VEINTICUATRO (24) horas del levantamiento de la interdicción.
El original del mismo, se remitirá al Programa de los Porcinos, quedando el duplicado correctamente archivado en la Oficina Local con el reporte del fax anexo.
La información de resultados será transmitida por el laboratorio, en el formato establecido en el
protocolo de forma inmediata por fax a cada veterinario local de origen y a la Dirección de
El laboratorio de diagnóstico debe informar de manera urgente, el resultado final arribado de cada
protocolo de estudio. Si se requiere de nuevos estudios con pruebas especiales que implican mayor
tiempo, deberá informarse dicha situación a la unidad local para su análisis y procesamiento.
En caso de Notificación o Sospecha de PPC, se deberá utilizar el formato de Formulario de Protocolo Oficial con numeración correlativa, en el cual se deberá asentar la información básica solicitada, ya que cada uno de los items conformará indicadores de evaluación a nivel central que
resultan de vital importancia para el seguimiento epidemiológico de la enfermedad.
El diagnóstico presuntivo obtenido en la primera visita a establecimiento debe ser claro y
descriptivo de la impresión recogida por el veterinario en su primera inspección, a los fines de
descartar o no la posibilidad de la existencia de Peste Porcina Clásica.
A partir de la recepción de los formularios no se aceptará ningún otro tipo de formato. Los formularios serán entregados a cada Oficina Local como cargo documental a rendir de forma anual.
En todos los casos de sospecha de PPC o enfermedades confundibles con la misma, deberán
archivarse en la Oficina Local debidamente documentadas, todas las actuaciones efectuadas,
las cuales podrán ser anditadas por la Dirección Nacional de Sanidad Animal, toda vez que lo
Los informes producidos a nivel central se enviaran a las unidades regionales (Coordinaciones
Provinciales), en forma semanal y deberán ser enviados con la misma frecuencia a las Unidades Locales a los efectos de poder visualizar la evolución de la enfermedad en las distintas
jurisdicciones del país. La disponibilidad de esta información favorecerá la adopción de medidas preventivas, facilitando las acciones de vigilancia epidemiológica a nivel local.
Las unidades locales establecerán comunicación horizontal con Fundaciones, Municipalidades,
Sociedades Rurales, Policia y a las oficinas de la Dirección Nacional de Sanidad Animal linderas, a los efectos de establecer acciones conjuntas.
La Supervisión Regional efectuará la comunicación a la respectiva Comisión Provincial de
Sanidad Animal (COPROSA).
SUPERVISIONES REGIONALES
Mapa de la República Argentina y su división:
Supervisión Regional ZONA 1 (Buenos Aires)
Supervisión Regional ZONA 2 (Buenos Aires)
Supervisión Regional ZONA 3 (Buenos Aires)
Supervisión Regional ZONA 4 (Buenos Aires)
Supervisión Regional ZONA 5 (Buenos Aires)
Supervisión Regional ZONA 6 (Buenos Aires)
Supervisión Regional ZONA 7 (Entre Ríos)
Supervisión Regional ZONA 9 (Misiones)
Supervisión Regional ZONA 10 (Formosa)
Supervisión Regional ZONA 12 (Jujuy / Salta)
Supervisión Regional ZONA 8 (Corrientes)
Supervisión Regional ZONA 11 (Chaco)
Supervisión Regional ZONA 13 (Catamarca / La Rioja)
Supervisión Regional ZONA 14 (Tucumán / Sgo. del Estero)
Supervisión Regional ZONA 15 (Santa Fe norte)
Supervisión Regional ZONA 16 (Santa Fe sur)
Supervisión Regional ZONA 17 (Córdoba)
Supervisión Regional ZONA 18 (San Luis)
Supervisión Regional ZONA 19 (San Juan / Mendoza)
Supervisión Regional ZONA 20 (La Pampa)
Supervisión Regional ZONA 21 (Neuquén)
Supervisión Regional ZONA 22 (Río Negro / Bs. As. sur)
Supervisión Regional ZONA 23 (Chubut)
Supervisión Regional ZONA 24 (Santa Cruz / T. del Fuego)
Sup. Reg. ZONA METROPOLITANA (Buenos Aires)
Cabecera: La Plata
Dirección: Calle 10 Nº 379, La Plata (CP 1900)
Supervisor: Dr. Bottino, Osvaldo José
Teléfono: 0221-4248874
Cabecera: Mar Chiquita
Dirección: General Paz Nº 328, Coronel Vidal (CP 7174)
Supervisor: Dr. Meléndez, Gabriel Alejandro
Teléfono: 02265-432385
Cabecera: Saladillo
Dirección: Alem Nº 3150, Saladillo (CP 7260)
Supervisor: Dr. Antonelli, José Luis
Teléfono: 02344-450521
Departamento: Saladillo
Cabecera: Pigüé
Dirección: Av. Casey Nº 475, Pigüé (CP 8170)
Supervisor: Dr. Kloverdans, Julio
Departamento: Saavedra
Cabecera: General Villegas
Dirección: Rivadavia Nº 530, General Villegas (CP 6230)
Supervisor: Dr. Sacconi, Ernesto José
Teléfono: 03388-421966
Dirección: Av. Villarino Nº 69, Chivilcoy (CP 6620)
Supervisor: Dr. Ferro, José Luis
Teléfono: 02346-435422
Cabecera: Rosario del Tala
Dirección: Centenario Nº 27, Rosario del Tala (CP 3174)
Supervisor: Dr. Sal, Ricardo Alberto
Teléfono: 03445-421711 / 15-653382
Departamento: Tala
Dirección: Rivadavia Nº 515, Mercedes (CP 3470)
Supervisor: Dr. Arzuaga, Arturo Enrique
Teléfono: 03773-420589
Dirección: Sarmiento Nº 2206 2º P, Posadas (CP 3300)
Supervisor: Dr. Ciancaglini, José Enrique
Teléfono: 03752-425108/422711
Cabecera: Formosa
Dirección: Av. González Lelong Nº 775, Formosa (CP 3600)
Supervisor: Dr. Serochi, Víctor Alcides
Teléfono: 03717-426409/429459
Cabecera: Resistencia
Dirección: Arturo Illia Nº 549, Resistencia (CP 3500)
Supervisor: Dr. Yuquich, Juan Gabriel
Teléfono: 03722-425540
Cabecera: Salta
Dirección: España Nº 366 3º piso, Salta (CP 4400)
Supervisor: Dr. Martínez Almudevar, Fabián Carlos
Teléfono: 0387-4310698
Supervisión Regional Zona 13 (Catamarca / La
Cabecera: La Rioja
Dirección: B. Varela Nº 1006, La Rioja (CP 5300)
Supervisor: Dr. Dellapiane, Eduardo Luis
Teléfono: 03822-424958/422600/427354
Supervisión Regional Zona 14 (Tucumán/Santiago
Dirección: Independencia Nº 360, Santiago del Estero (CP 4200)
Supervisor: Dr. Loureyro, Julio.
Teléfono: 0385-4221807/4212918
Cabecera: Santa Fe
Dirección: San Martín Nº 3191, P. Alta, Santa Fe (CP 3000)
Supervisor: Dr. Carbajales, José Ricardo
Teléfono: 0342-4537144
Cabecera: Casilda
Dirección: Buenos Aires Nº 2502, Casilda (CP 2170)
Supervisor: Dr. Goizueta, Jorge Raúl
Teléfono: 03464-420195 / 15-528669
Dirección: Humberto 1º Nº 54 PA, Córdoba (CP 5000)
Supervisor: Dr. Combessies, Aldo.
Teléfono: 0351-4224484.
Cabecera: San Luis.
Dirección: Falucho 822, San Luis.
Supervisor: Dr. Carné, Luis Angel.
Teléfono: 02652-430244.
Dirección: Barrionuevo B. J. Munic. Nº 2299, San Juan (CP 5400)
Supervisor: Dr. Rossi, Sergio Daniel
Teléfono: 0264-4231489 / 4231341
Dirección: Corrientes Nº S/N, Santa Rosa (CP 6300)
Supervisor: Dr. Etcheverry, Alberto.
Cabecera: San Martín de los Andes
Dirección: Belgrano Nº 612, San Martín de los Andes (CP 8370)
Supervisor: Dr. Novak, Francisco Estanislao
Teléfono: 02972-422972
Departamento: Lacar
Supervisión Regional Zona 22 (Río Negro / Bs. As.
Dirección: C. E. 172 Nº S/N, Viedma (CP 8500)
Supervisor: Dr. Comesaña, Gustavo
Teléfono: 02920-431210
Cabecera: Comodoro Rivadavia
Dirección: Costanera C.C. 211, Comodoro Rivadavia (CP 900)
Supervisor: Dr. Crovetto, Horacio Raúl
Teléfono: 0297-4460370/44621181
Departamento: Comodoro Rivadavia
Supervisión Regional Zona 24 (Santa Cruz/Tierra
Cabecera: San Julián
Dirección: Ameghino Nº 1142, San Julián (CP 9310)
Supervisor: Dr. Ocampo, Juan Daniel.
Teléfono: 02962-452876 / 02966-15-448484
Departamento: Magallanes.
Supervisión Regional Zona 25 (Gran Buenos Aires)
Cabecera: Mercado de Hacienda de Liniers.
Dirección: Av. Perón y Pilar Nº N/D, Buenos Aires (CP N/D)
Supervisor: Dr Di Tomas, Rodolfo José
Teléfono: 4687-0070/3410

References: Artículo 2
 artículo 10
 artículo 9
 artículo 2
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 Resolución 
 artículo 6
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 Resolución 
 artículo 8
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 Resolución 
 artículo 18