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Timestamp: 2019-02-24 03:15:38+00:00

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ORDEN MINISTERIAL de 9 de enero de 1979, por la que se aprueba el Reglamento de Casinos de Juego.
Publicado en BOE de 23 de Enero de 1979
Vigencia desde 24 de Febrero de 1979
CAPITULO PRIMERO.� De los Casinos de Juego
CAPITULO II.� Autorizaciones de instalaci�n
CAPITULO III.� Autorizaciones de apertura y funcionamiento
CAPITULO IV.� Modificaci�n de las autorizaciones
CAPITULO V.� Direcci�n y personal de los Casinos de Juego
SECCION PRIMERA.� DE LA DIRECCION DE LOS JUEGOS
SECCION 2.� DEL PERSONAL DE LOS CASINOS
CAPITULO VI.� De las salas de juego y de su funcionamiento
SECCION 1.� ADMISION A LAS SALAS DE JUEGO
SECCION 2.� DEL FUNCIONAMIENTO DE LAS SALAS DE JUEGO
CAPITULO VII.� De la documentaci�n contable de los juegos
D 1/2008 de 10 Ene. CA Castilla y Le�n (Reglamento Regulador de los Casinos de Juego)
T�ngase en cuenta que conforme a la Disposici�n adicional �nica del D [CASTILLA Y LE�N] 1/2008, 10 enero, por el que se aprueba el Reglamento Regulador de los Casinos de Juego de la Comunidad de Castilla y Le�n (�B.O.C.L.� 16 enero), el presente Reglamento no ser� de aplicaci�n en el �mbito de dicha Comunidad, a partir del d�a 5 de febrero de 2008, fecha de entrada en vigor del citado Decreto.
D 204/2001 de 24 Jul. CA Catalu�a (Regl. de casinos de juego)
T�ngase en cuenta que, conforme establece la Disposici�n Adicional del D [CATALU�A] 204/2001, 24 julio, por el que se aprueba el Reglamento de casinos de juego (�D.O.G.C.� 1 agosto), el presente Reglamento no ser� de aplicaci�n en el �mbito de Catalu�a, a partir del d�a 21 de agosto de 2001, fecha de entrada en vigor de dicho Decreto.
T�ngase en cuenta que la citada O.M. 9 octubre 1979, ha dejado de tener vigor en el �mbito de la Comunidad Aut�noma de Andaluc�a, conforme establece la Disposici�n Derogatoria 2.� de la Ley [ANDALUC�A] 2/1986, 19 abril, del Juego y Apuestas, de la Comunidad Aut�noma de Andaluc�a (�B.O.J.A.� 25 abril/�B.O.E.� 3 junio).
T�ngase en cuenta que, conforme establece la Disposici�n Adicional del D [CATALU�A] 204/2001, 24 julio, por el que se aprueba el Reglamento de casinos de juego (�D.O.G.C.� 1 agosto), el presente Reglamento no ser� de aplicaci�n en el �mbito de Catalu�a, a partir del d�a 21 de agosto de 2001, fecha de entrada en vigor de dicho Decreto. T�ngase en cuenta que conforme a la Disposici�n adicional �nica del D [CASTILLA Y LE�N] 1/2008, 10 enero, por el que se aprueba el Reglamento Regulador de los Casinos de Juego de la Comunidad de Castilla y Le�n (�B.O.C.L.� 16 enero), el presente Reglamento no ser� de aplicaci�n en el �mbito de dicha Comunidad, a partir del d�a 5 de febrero de 2008, fecha de entrada en vigor del citado Decreto.
Por Orden de 1 de junio de 1977 se dict�, en ejecuci�n de lo dispuesto por el art�culo 3.�, apartado 3, del Real Decreto 444/1977, de 11 de marzo, el Reglamento Provisional de Casinos de Juego.
Desde la promulgaci�n de aquella norma, cuya provisionalidad ven�a l�gicamente impuesta por la novedad de este tipo de establecimientos en Espa�a, ha transcurrido m�s de un a�o. Esta circunstancia, unida a las valiosas experiencias que ha proporcionado el funcionamiento de varios Casinos en los �ltimos meses, aconseja proceder a la promulgaci�n del Reglamento definitivo, rectificando en el primer texto las deficiencias m�s notorias que su aplicaci�n ha revelado. Lo cual no excluye, obviamente, la oportunidad de nuevas modificaciones en fechas no excesivamente alejadas, dada la movilidad y los constantes cambios a que est� sometido un sector tan din�mico como el de los juegos de azar.
En su virtud, de conformidad con el informe emitido por la Comisi�n Nacional del Juego, este Ministerio ha tenido bien disponer lo siguiente:
Primero.- Se aprueba el Reglamento de Casinos de Juego, que se inserta a continuaci�n.
De los Casinos de Juego
A los efectos de este Reglamento, tendr�n la consideraci�n de Casinos de Juego aquellos establecimientos dedicados especialmente a la pr�ctica de juegos de suerte, envite o azar de los incluidos en el Cat�logo de Juegos.
En lo sucesivo, ning�n establecimiento que no est� autorizado como �Casino de Juego� podr� ostentar esta denominaci�n.
Autorizaciones de instalaci�n
1. Las Empresas titulares de Casinos de Juego deber�n prestar al p�blico otros servicios, tales como:
d) Salas de espect�culos o fiestas.
e) Salas de teatro y cinemat�grafo.
f) Salas de convenciones.
g) Salas de conciertos.
h) Salas de exposiciones.
i) Piscinas e instalaciones gimn�sticas o deportivas.
j) Establecimientos de compras.
2. Los servicios mencionados en las letras a), b), c) y d) del apartado anterior tendr�n car�cter obligatorio.
La prestaci�n de los restantes ser� facultativa, pero devendr� obligatoria si se previesen en la solicitud y fuesen incluidos en la autorizaci�n de instalaci�n.
3. Los servicios complementarios que preste el Casino podr�n pertenecer o ser explotados por personas o Empresas distintas de la titular del Casino, que deber�n localizarse en el mismo inmueble o conjunto arquitect�nico, y la Empresa del Casino responder� solidariamente con el titular o explotador, en su caso, de la calidad de los servicios prestados.
Las Empresas titulares de un Casino de Juego deber�n reunir los siguientes requisitos:
a) Habr�n de constituirse necesariamente bajo la forma jur�dica de Sociedad an�nima conforme la legislaci�n espa�ola.
b) La Sociedad deber� ostentar la nacionalidad espa�ola y estar domiciliada en Espa�a.
c) Su objeto social �nico y exclusivo habr� de ser la explotaci�n de un Casino de Juego conforme a las normas del presente Reglamento. Esto no obstante, el objeto social podr� comprender la titularidad de los servicios complementarios a que se refiere el art�culo anterior.
d) El capital social m�nimo habr� de ser de 200 millones de pesetas, totalmente suscrito y desembolsado, cuya cuant�a no podr� disminuir durante la total existencia de la Sociedad.
e) Las acciones representativas del capital social habr�n de ser nominativas.
f) La participaci�n de capital extranjero no podr� exceder en ning�n caso de la proporci�n del 25 por 100 del capital social, conforme a lo dispuesto en el Real Decreto 1026/1977, de 28 de marzo.
g) La Sociedad habr� de tener administraci�n colegiada. Los administradores habr�n de ser personas f�sicas, sin que el n�mero de Consejeros no espa�oles pueda exceder del proporcional a la parte de capital extranjero. Si alguno de los administradores fuese extranjero, sus facultades deber�n ser mancomunadas y no solidarias. En todo caso, el Presidente del Consejo de Administraci�n y el Consejero-Delegado, o cargo asimilado de direcci�n, si lo hubiere, habr�n de ser de nacionalidad espa�ola.
h) Ninguna persona natural o jur�dica podr� ostentar participaciones accionarias en m�s de tres Sociedades explotadoras de Casinos de Juego. A estos efectos, se entender� que existe identidad entre las personas o Sociedades que formen parte de un grupo financiero.
El otorgamiento de la autorizaci�n para la instalaci�n de un Casino de Juego deber� ser solicitado del Ministerio del Interior, a trav�s del Gobierno Civil de la provincia en cuyo territorio proyecte instalarse el mismo.
La solicitud, con tres copias, se presentar� en el Registro del Gobierno Civil correspondiente, o se cursar�n al mismo en cualquiera de las formas previstas por el art�culo 66 de la Ley de Procedimiento Administrativo, haciendo constar en la misma:
a) Nombre y apellidos, edad, nacionalidad, estado, profesi�n, domicilio y n�mero del documento nacional de identidad del solicitante, o documento equivalente, caso de ser extranjero, as� como la calidad con que act�a en nombre de la Sociedad interesada.
b) Denominaci�n, duraci�n y domicilio de la Sociedad an�nima representada, si estuviere constituida.
c) Nombre comercial y situaci�n geogr�fica del edificio o solar en que pretende instalarse el Casino de Juego, con especificaci�n de sus dimensiones y caracter�sticas generales.
d) Nombre y apellidos, edad, nacionalidad, estado, profesi�n, domicilio, n�mero del documento nacional de identidad, o documento equivalente en caso de nacionalidad extranjera, de los socios o promotores, especificando su respectiva cuota de participaci�n, y de los administradores de la Sociedad, as� como, en su caso, de los Directores, Gerentes o Apoderados en general.
e) Declaraci�n de someterse a las disposiciones del presente Reglamento y dem�s disposiciones legales relativas a los juegos de suerte, envite o azar.
f) Fecha tope en que se pretende la apertura del Casino de Juego.
g) Juegos cuya pr�ctica en el Casino pretende sean autorizados, dentro de los incluidos en el Cat�logo de Juegos.
h) Si el Casino ser� de libre acceso al p�blico, o reservado a socios o colectivos determinados de personas.
i) Per�odos anuales de funcionamiento del Casino, o prop�sito de funcionamiento permanente.
Las solicitudes deber�n ir acompa�adas de los siguientes documentos, en cuadruplicado ejemplar:
a) Copia o testimonio notarial de la escritura de constituci�n de la Sociedad y de sus Estatutos, con constancia fehaciente de su inscripci�n en el Registro Mercantil.
Si la Sociedad no se hubiese constituido, se presentar� meramente proyecto de la escritura y de los Estatutos.
b) Copia o testimonio notarial del poder del solicitante, cuando no sea representante estatutario o legal.
c) Certificados negativos de antecedentes penales de los socios o promotores, administradores de la Sociedad, Directores, Gerentes y apoderados con facultades de administraci�n. Si alguna de las personas expresadas fuere extranjero no residente en Espa�a, deber� acompa�ar tambi�n documento equivalente expedido por la autoridad competente del pa�s de su residencia, y traducido por el Servicio de Interpretaci�n de Lenguas del Ministerio de Asuntos Exteriores.
d) Certificaci�n del Registro de la Propiedad de los solares y, en su caso, del edificio en que se instalar� el Casino de Juego, o documentos que acrediten la disponibilidad sobre dicho inmueble.
e) Modelo de contrato entre la Sociedad y el Director de juegos.
f) Estimaci�n de la plantilla aproximada de personas que habr� de prestar servicios en el Casino, con indicaci�n de las categor�as o puestos de trabajo respectivos.
g) Memoria en la que se describa la organizaci�n y funcionamiento del Casino de Juego, con sujeci�n a las disposiciones del presente Reglamento, as� cono los servicios complementarios que se pretendan prestar al p�blico y los tipos gen�ricos de actos art�sticos, culturales, espect�culos, etc., que se propone organizar.
Dicha Memoria habr� de contener una descripci�n detallada de los sistemas previstos para la admisi�n y control de los jugadores; selecci�n, formaci�n, gesti�n y control del personal; criterios de calidad y revisiones peri�dicas del material de juego, contabilidad y caja, indicando en todo caso el origen y garant�a de la tecnolog�a a emplear en la organizaci�n y funcionamiento del Casino.
h) Planos y proyecto del Casino de Juego, con especificaci�n de todas sus caracter�sticas t�cnicas y, en especial, en cuanto a abastecimiento de aguas potables, tratamiento y evacuaci�n de aguas residuales, tratamiento y eliminaci�n de basuras, instalaci�n el�ctrica, accesos y aparcamientos y dem�s servicios exigidos por el ordenamiento urban�stico. El proyecto deber� referirse, en su caso, a las obras complementarias o de adaptaci�n que sean necesarias.
i) Estudio econ�mico-financiero, que comprender�, como m�nimo, un estudio de la inversi�n, con desglose y detalle de las aportaciones que constituyen el capital social, descripci�n de las fuentes de financiaci�n, previsiones de explotaci�n y previsiones de rentabilidad.
j) Relaci�n de las medidas de seguridad a instalar en el Casino, entre las que habr�n de contarse necesariamente instalaci�n contra incendios, unidad de producci�n aut�noma de energ�a el�ctrica de entrada autom�tica en servicio, servicio de Guardas jurados y cajas fuertes.
Tambi�n podr�n acompa�ar a las solicitudes cuantos otros documentos se estimen pertinentes, en especial en orden al afianzamiento de las garant�as personales y financieras de los miembros de la Sociedad y de �sta misma.
1. Recibidas la solicitud y documentaci�n por el Gobierno Civil, �ste remitir� de inmediato un ejemplar de ambos a la Comisi�n Nacional del Juego; un segundo ejemplar, a la Diputaci�n o Cabildo Insular, y el tercero al Ayuntamiento.
La Diputaci�n o Cabildo Insular y el Ayuntamiento deber�n emitir informe sobre la conveniencia o no del establecimiento, el Ayuntamiento deber� informar tambi�n sobre la conformidad de su localizaci�n con los usos se�alados para la zona por el ordenamiento urban�stico.
2. Los informes municipal y de la Diputaci�n habr�n de emitirse en el plazo m�ximo de veinte d�as, previa informaci�n p�blica de los vecinos cabezas de familia que vivan a menos de cien metros del per�metro exterior de la finca o inmueble en que se pretenda instalar el Casino. El resultado de dicha informaci�n se unir� al informe, que habr� de remitirse al Gobernador civil en el plazo indicado.
3. El Gobernador, recibido el informe municipal o transcurrido el plazo para ello, en cuyo caso se reputar� favorable, elevar� su propio informe a la Comisi�n Nacional del Juego, en el plazo de diez d�as.
1. La Comisi�n Nacional del Juego, a la vista del expediente y de los informes municipal y del Gobierno Civil, elevar� al Ministro del Interior propuesta de otorgamiento de la oportuna autorizaci�n, para la instalaci�n del Casino de Juego, mediante Orden ministerial.
2. La propuesta de otorgamiento, cuando fueren varias las solicitudes en concurrencia, se efectuar� con sujeci�n a los criterios de preferencia que se�ale la oportuna convocatoria, entre los cuales tendr� car�cter prioritario la participaci�n mayoritaria de los Ayuntamientos de los municipios afectados por la localizaci�n del Casino en el capital de las Sociedades respectivas.
1. La notificaci�n de la Orden que autorice la instalaci�n del Casino de Juego expresar�:
a) Denominaci�n, duraci�n, domicilio, capital social y participaci�n de capital extranjero en la Sociedad titular.
b) Nombre comercial y localizaci�n del Casino.
c) Relaci�n de los socios o promotores, con especificaci�n de sus participaciones respectivas en el capital, y de los miembros del Consejo de Administraci�n, Consejero-Delegado, Directores generales o Apoderados, si los hubiere.
d) Aprobaci�n o modificaciones del proyecto arquitect�nico propuesto, de los servicios o actividades complementarias de car�cter tur�stico, y de las medidas de seguridad.
e) Juegos autorizados, de entre los incluidos en el Cat�logo.
f) Aprobaci�n o modificaciones del modelo de contrato con el Director de juegos.
g) Car�cter abierto o de acceso reservado del Casino.
h) Fecha tope para proceder a la apertura, haciendo constar la obligaci�n de solicitar y obtener previamente la autorizaci�n de apertura y funcionamiento.
i) Obligaci�n de proceder, en el plazo m�ximo de treinta d�as, a la constituci�n de la Sociedad, si no lo estuviera ya.
j) Intransmisibilidad de la autorizaci�n.
2. El otorgamiento de la autorizaci�n podr� condicionarse a la modificaci�n de cualquiera de los extremos contenidos en el expediente. En el plazo de diez d�as desde la notificaci�n, los interesados deber�n manifestar su conformidad al Ministerio del Interior, quedando caducada la autorizaci�n en otro caso.
3. Aceptada la autorizaci�n, la Sociedad titular deber� efectuar a los Ayuntamientos afectados por la localizaci�n del Casino oferta de participaci�n mayoritaria en el capital, si no estuviere prevista ya en la solicitud inicial. En este caso, el plazo concedido para la constituci�n de la Sociedad comenzar� a contarse desde la fecha de contestaci�n del �ltimo de los ayuntamientos a los que se hubiera formulado la oferta.
La oferta prevista en el p�rrafo anterior se efectuar� tambi�n con car�cter previo a las solicitudes de autorizaci�n de las ampliaciones de capital que la Sociedad titular se proponga llevar a cabo.
4. La oferta de participaci�n a los Ayuntamientos a que se refiere el apartado precedente habr� de efectuarse en las mismas condiciones que a los restantes accionistas y deber� ser aceptada o rechazada en el plazo m�ximo de sesenta d�as. Si en dicho plazo no se produjera contestaci�n por parte del ayuntamiento se entender� que �ste renuncia a su participaci�n a todos los efectos.
Durante la tramitaci�n del expediente, el Gobierno Civil y la Comisi�n Nacional del Juego podr�n dirigirse a los solicitantes interesando de ellos cuantas aclaraciones e informaci�n complementaria estimen oportunas. De igual forma podr� procederse una vez otorgada la autorizaci�n y durante el per�odo de vigencia de la misma.
De la Orden que resuelva sobre la solicitud se dar� traslado, mediante copia literal a la Comisi�n Nacional del Juego, al Gobierno Civil y al Ministerio de Comercio y Turismo si en el expediente se previese la participaci�n de capital extranjero y se notificar� al interesado. Si fuera favorable, se comunicar�, asimismo, a los Ministerios de Hacienda y de Comercio y Turismo, as� como a la Diputaci�n o Cabildo Insular y al Ayuntamiento a que corresponda y se insertar� en el �Bolet�n Oficial del Estado�.
Autorizaciones de apertura y funcionamiento
1. Dentro del plazo se�alado en la autorizaci�n de instalaci�n y quince d�as antes, como m�nimo de la fecha prevista para la apertura del Casino, la Sociedad titular solicitar� del Ministerio del Interior la autorizaci�n de apertura y funcionamiento.
2. Si la apertura no pudiese efectuarse dentro del plazo concedido por la autorizaci�n, la Sociedad titular deber� instar del Ministerio del Interior la oportuna pr�rroga, justificando debida y detalladamente las causas que impiden el cumplimiento del plazo. El Ministro, previo informe de la Comisi�n Nacional del Juego y del Gobierno Civil, resolver� discrecionalmente, otorgando o denegando la pr�rroga. En este segundo caso, as� como cuando expirase el plazo sin solicitar pr�rroga, se declarar� caducada la autorizaci�n de instalaci�n, procedi�ndose a notificar, comunicar y publicar la declaraci�n de acuerdo con lo dispuesto en el art�culo anterior.
La solicitud de autorizaci�n de apertura y funcionamiento deber� ir acompa�ada de los siguientes documentos:
a) Copia o testimonio notarial de la escritura de constituci�n de la Sociedad y de sus Estatutos, con constancia fehaciente de su inscripci�n en el Registro Mercantil o de haber sido solicitada; todo ello en el caso de que no se hubiera aportado anteriormente.
b) Copia de la licencia municipal de obras y certificaci�n de terminaci�n de �stas.
c) Copia del documento acreditativo del alta en el Impuesto General sobre la Renta de Sociedades y dem�s Entidades Jur�dicas.
d) Certificaci�n acreditativa de haber constituido en la Caja General de Dep�sitos, a disposici�n del Ministerio del Interior, una fianza de cincuenta millones de pesetas. La fianza podr� constituirse en met�lico, por aval bancario o p�liza de cauci�n individual, y deber� mantenerse en constante vigencia y por la totalidad de su importe durante todo el per�odo de validez de la autorizaci�n.
La fianza quedar� afecta al pago forzoso de las sanciones pecuniarias que los �rganos de los Ministerios de Hacienda e Interior impongan a la Sociedad titular del Casino, as� como de los premios que deban ser abonados a los jugadores.
e) Relaci�n del Director de Juegos y de los Subdirectores o de los miembros del Comit� de Direcci�n, en su caso, y del personal de Juegos, Secretar�a-Recepci�n, Caja y Contabilidad que vaya a prestar servicios en el Casino, con especificaci�n de sus nombres, apellidos, edad, nacionalidad, estado civil, domicilio y n�mero del documento nacional de identidad o pasaporte en caso de extranjeros, acompa�ando certificado negativo de antecedentes penales de todos ellos, o documento de valor equivalente si se tratase de extranjeros.
f) Relaci�n detallada de los juegos a practicar, con indicaci�n del n�mero de mesas correspondiente a cada uno de ellos y de los l�mites m�nimos y m�ximos, en su caso, de las apuestas en cada juego.
g) Propuesta de horario m�ximo de funcionamiento de las salas de juego.
h) Indicaci�n de las casas suministradores del material de juego a emplear, as� como de los modelos, en su caso.
1. Recibidas la solicitud y documentaci�n a que se refiere el art�culo anterior, el Ministerio del Interior ordenar� practicar la inspecci�n oportuna para comprobar el cumplimiento de los requisitos de la instalaci�n y dem�s obligaciones legales. La inspecci�n habr� de ser practicada en presencia del Director de Juegos y de un representante de la Sociedad titular, y de la misma se levantar� acta.
2. Verificada la inspecci�n, la Comisi�n Nacional del Juego formular� propuesta, resolviendo el Ministro del Interior en el sentido de otorgar o denegar la autorizaci�n solicitada. La denegaci�n s�lo podr� acordarse por incumplimiento de requisitos previa su constataci�n en el acta de inspecci�n, y se reflejar� en resoluci�n motivada, en la que se conceder� un plazo proporcionado para subsanar las deficiencias observadas. Transcurrido dicho plazo, volver� a practicarse la oportuna inspecci�n, y si su resultado fuese negativo, el Ministerio del Interior, previo informe de la Comisi�n Nacional del Juego, dictar� resoluci�n declarando caducada la autorizaci�n de instalaci�n.
En la resoluci�n de autorizaci�n habr� de constar:
a) Las especificaciones a que se refieren los apartados a), b), c) e i) del art�culo 10.
b) Las fechas de apertura y cierre de las temporadas de funcionamiento del Casino, o la autorizaci�n de funcionamiento permanente.
c) El horario m�ximo de funcionamiento de las salas de juego.
d) La relaci�n de los juegos autorizados y n�mero de mesas o elementos para ello.
e) Los l�mites m�nimos y m�ximos, en su caso, de las apuestas. A instancia del solicitante, la resoluci�n podr� autorizar, para cada uno de los juegos o para mesas determinadas, una banda de fluctuaci�n de l�mites m�nimos de apuestas.
f) Los plazos para la apertura de la totalidad de los servicios del Casino, si no entraran todos simult�neamente en servicio. Si la autorizaci�n de apertura y funcionamiento se refiriese a una instalaci�n provisional, se har� constar la fecha tope para proceder a la apertura de la instalaci�n definitiva.
g) Los nombres y apellidos del Director de Juegos, de los Subdirectores y de los miembros del Comit� de Direcci�n, en su caso.
h) El plazo de duraci�n de la autorizaci�n.
i) La prohibici�n de ceder, a t�tulo oneroso o gratuito, la autorizaci�n otorgada.
1. La resoluci�n ser� comunicada, con traslado de copia literal de la misma, a la Comisi�n Nacional del Juego, Gobierno Civil, Ministerio de Hacienda y Secretar�a de Estado de Turismo, y se notificar� a la Sociedad interesada.
2. Si la autorizaci�n introdujese modificaciones respecto de lo solicitado por la Sociedad, �sta deber� manifestar su conformidad o reparos en el plazo de diez d�as desde la notificaci�n. En el segundo caso, el Ministerio del Interior resolver� sobre los reparos y lo notificar� a la Sociedad, que deber� manifestar su aceptaci�n en el plazo que se se�ale, quedando caducada la autorizaci�n en otro caso.
3. Dentro de los treinta d�as siguientes a la apertura al p�blico del Casino, la Sociedad titular deber� presentar en la Comisi�n Nacional del Juego los siguientes documentos:
a) Copia de la licencia municipal de apertura del establecimiento, o documento justificativo de haberla solicitado con anterioridad a la fecha en que el Casino inicie su funcionamiento.
b) Copia del alta en la licencia fiscal del Impuesto Industrial.
c) Copia de los contratos de trabajo o de prestaci�n de servicios del personal a que se refiere el apartado e) del art�culo 14.
d) Comunicaci�n de la fecha exacta en que se produjo la apertura al p�blico del Casino, a efecto del c�mputo de los plazos a que se refiere el art�culo siguiente.
1. La autorizaci�n de apertura y funcionamiento se conceder� inicialmente por plazo de un a�o con car�cter provisional, y ser� renovable por per�odos sucesivos de diez a�os. El plazo de duraci�n de la autorizaci�n provisional se computar� a partir del d�a siguiente a aquel en que se produjo la apertura al p�blico del Casino; el plazo de las autorizaciones definitivas, a contar del d�a siguiente a aquel en que expirase la vigencia de la precedente.
2. Seis meses antes, como m�nimo, de la fecha de expiraci�n de cada plazo de vigencia de la autorizaci�n, la Sociedad titular habr� de instar del Ministerio del Interior la renovaci�n de la autorizaci�n, el cual resolver� previo informe del Gobierno Civil y de la Comisi�n Nacional del Juego. La denegaci�n de la solicitud, en su caso, habr� de ser motivada, y s�lo podr� acordarse cuando concurra alguno de los siguientes motivos:
a) La concurrencia de alguna de las causas que, conforme a lo dispuesto en el cap�tulo VIII del presente Reglamento, dan lugar a la revocaci�n o a la suspensi�n de la autorizaci�n.
b) Haber sido sancionada la Sociedad titular por dos veces, como m�nimo, con sanciones pecuniarias que excedan cada una de ellas de quinientas mil pesetas.
c) EL manifiesto descuido en la conservaci�n de las instalaciones o en la prestaci�n de los servicios complementarios obligatorios y la negligencia notoria en la llevanza del negocio.
3. Si la autorizaci�n de apertura y funcionamiento del Casino se hubiera otorgado para una instalaci�n provisional, la autorizaci�n inicial por un a�o s�lo podr� renovarse por per�odos de igual duraci�n hasta la entrada en funcionamiento de la instalaci�n definitiva. La apertura de �sta deber� ser autorizada y tramitada en la forma prevista por los art�culos 13 a 16 del presente Reglamento, no siendo precisa la presentaci�n de los documentos que, aportados para la instalaci�n provisional, fuesen v�lidos para la definitiva.
Si la apertura de la instalaci�n definitiva se produjese antes de transcurrir un a�o desde la entrada en funcionamiento de la instalaci�n provisional, la autorizaci�n se otorgar� por el per�odo que reste del indicado a�o, haciendo constar en la misma el plazo para solicitar la renovaci�n a que se refiere el apartado 2 del presente art�culo.
4. Si la apertura de la instalaci�n definitiva no se produjese en el plazo se�alado en la autorizaci�n de instalaci�n o en las pr�rrogas concedidas, la caducidad de la autorizaci�n de instalaci�n que se acuerde conllevar� la de la autorizaci�n de apertura y funcionamiento otorgada para la instalaci�n provisional.
5. No obstante lo dispuesto en el apartado primero, la Comisi�n Nacional del Juego proceder� cada dos a�os, como m�nimo, a la revisi�n completa de las instalaciones del Casino y de todas las restantes circunstancias previstas en los art�culos 4.�, 7.� y 14, al objeto de comprobar el grado de mantenimiento y el cumplimiento de las condiciones previstas en las autorizaciones otorgadas.
Modificaci�n de las autorizaciones
1. El contenido de las autorizaciones de instalaci�n y de las de apertura y funcionamiento podr� ser modificado por el Ministerio del Interior, a propuesta de la Comisi�n Nacional del Juego, y previa solicitud de la Sociedad titular. A tal efecto se tendr�n en cuenta las siguientes normas:
a) Las transmisiones de acciones s�lo requerir�n autorizaci�n previa cuando, por s� solas o acumulativamente, supongan el cambio de titularidad de m�s del 5 por 100 del capital social, o cuando, cualquiera que sea el n�mero de acciones transmitidas, el adquirente sea extranjero. En todo caso, la Sociedad deber� comunicar a la Comisi�n Nacional del Juego todas las transmisiones de acciones que no requieran autorizaci�n previa dentro de los quince d�as siguientes a la conclusi�n del acuerdo.
b) Si el adquirente de las acciones fuese una Sociedad u otra persona jur�dica, la autorizaci�n podr� condicionar la transmisi�n a la sujeci�n de la Entidad adquirente al r�gimen de autorizaci�n para la transmisi�n de sus acciones previsto en el aparado anterior o a la modificaci�n de su r�gimen jur�dico.
c) La modificaci�n del emplazamiento del Casino de Juego, tanto en su instalaci�n provisional como definitiva, s�lo podr� ser autorizada previo informe del Ayuntamiento y del Gobierno Civil correspondientes, debiendo llevarse a cabo por aqu�l la informaci�n p�blica a que se refiere el apartado segundo del art�culo 8.�
Si la modificaci�n de emplazamiento supusiera la ubicaci�n del Casino fuera del t�rmino municipal de origen, deber� recabarse informe de ambos Ayuntamientos y de la Diputaci�n Provincial. En ning�n caso podr� autorizarse el cambio de emplazamiento fuera de la provincia de origen, lo que deber� tramitarse como petici�n de nueva autorizaci�n de instalaci�n y con sujeci�n al cap�tulo II del presente Reglamento.
d) La modificaci�n del r�gimen de actividad del Casino, en cuanto a horario m�ximo de funcionamiento, requerir� el informe previo del Gobierno Civil. Si la modificaci�n afectase a la temporada de apertura, se requerir� adem�s el informe previo del Ayuntamiento correspondiente.
1. La modificaci�n de extremos o circunstancias del Casino no contenidas en las autorizaciones de instalaci�n o de apertura y funcionamiento requerir�n la autorizaci�n previa del Ministerio del Interior, a propuesta de la comisi�n Nacional del Juego, en los siguientes casos:
a) Modificar la escritura de constituci�n o Estatutos de la Sociedad en cuanto al r�gimen jur�dico de las acciones y a la estructura y facultades de los �rganos de administraci�n.
b) Modificar el contrato entre la Sociedad y el Director de Juegos.
c) Constituir cargas reales de cualquier naturaleza sobre el inmueble o inmuebles en que el Casino se asiente.
d) Introducir modificaciones sustanciales en el edificio o locales del Casino o en sus medidas de seguridad.
e) Modificar el r�gimen de prestaci�n de la fianza.
2. La contrataci�n de nuevo personal de Juegos y de Caja que vaya a prestar servicio en el Casino s�lo podr� ser efectuada previa la expedici�n del documento profesional a que se refiere el art�culo 26 del presente Reglamento. La expedici�n del documento supondr� la autorizaci�n de la modificaci�n de la plantilla.
Direcci�n y personal de los Casinos de Juego
DE LA DIRECCION DE LOS JUEGOS
1. La direcci�n de los juegos y el control de su desarrollo corresponden primariamente al Director de Juegos, sin perjuicio de las facultades generales que correspondan a los �rganos de direcci�n o administraci�n de la Sociedad titular.
2. El Director de Juegos deber� ser auxiliado en el desempe�o de sus funciones por un Comit� de Direcci�n o, si no existiera �ste, por uno o varios Subdirectores. La existencia de Comit� de Direcci�n no excluir� el nombramiento de Subdirector o Subdirectores, si ello se estima necesario.
Los miembros del Comit� de Direcci�n, as� como el o los Subdirectores, habr�n de ser nombrados por el Consejo de Administraci�n de la Sociedad.
3. El Comit� de Direcci�n, cuando existiera, estar� compuesto como m�nimo por cuatro miembros, uno de los cuales habr� de ser necesariamente el Director de Juegos; deber�n ser espa�oles, mayores de edad y estar en pleno uso de sus derechos civiles. Los extranjeros s�lo podr�n formar parte del Comit� cuando desempe�en funciones de direcci�n de los juegos, y su n�mero no podr� exceder en ning�n caso del 25 por 100 del total de componentes de aqu�l. Esto no obstante, si adem�s del Comit� existieran uno o varios Subdirectores, y el Director de Juegos y uno al menos de los Subdirectores fuese extranjero, todos los miembros del Comit� de Direcci�n deber�n ser espa�oles.
4. El Subdirector o Subdirectores habr�n de ser, asimismo, mayores de edad y estar en pleno uso de sus derechos civiles. Si existiera m�s de un Subdirector, y el Director de Juegos fuese extranjero, uno al menos de los Subdirectores deber� ser espa�ol.
5. Si en el Casino no existiera Comit� de Direcci�n, el Subdirector o Subdirectores asumir�n las funciones que el presente Reglamento atribuye a aqu�l.
1. El nombramiento del Director de Juegos y de los restantes miembros del Comit� de Direcci�n y, asimismo de los Subdirectores, en su caso, requerir� la aprobaci�n del Ministerio del Interior, la que se otorgar�, en su caso, en la autorizaci�n de apertura y funcionamiento. Dichas personas ser�n provistas del documento a que alude el art�culo 26.
2. La aprobaci�n a que se refiere el apartado anterior podr� ser revocada en caso de incumplimiento grave de sus funciones o por razones de oportunidad, que el Ministerio apreciar� discrecionalmente. La revocaci�n de la aprobaci�n se efectuar� previo informe de la Comisi�n Nacional del Juego, tendr� car�cter motivado y obligar� a la Sociedad a removerle de su puesto.
3. En caso de muerte, incapacidad, dimisi�n o cese de las personas a que se refiere el apartado primero, la Sociedad deber� comunicarlo dentro de los dos d�as siguientes al Ministerio del Interior. En el caso del Director de Juegos, la Sociedad nombrar� transitoriamente para asumir sus funciones, y de forma inmediata, a uno de los Subdirectores, si existieran, o a uno de los restantes miembros del Comit� de Direcci�n, lo que se comunicar� al Ministerio en el mismo plazo.
4. Dentro de los quince d�as siguientes al cese, la Sociedad deber� proponer al Ministerio del Interior la persona que haya de sustituir al cesado, acompa�ando los datos y documentos previstos en el apartado e) del art�culo 14, as� como, en su caso, el contrato de prestaci�n de servicios.
1. El Director de Juegos, los Subdirectores, en su caso, y los dem�s miembros del Comit� de Direcci�n son los responsables de la ordenaci�n y correcta explotaci�n de los juegos ante el Ministerio del Interior y la Sociedad titular, dentro de los t�rminos de la autorizaci�n administrativa y de las normas del presente Reglamento y del Cat�logo de Juegos. S�lo ellos podr�n impartir �rdenes al personal de juegos, conforme al reparto de funciones que entre los mismos establezcan los �rganos rectores de la Sociedad.
2. Es deber del Director de Juegos permanecer en el Casino durante las horas en que los juegos se celebren. Si hubiere de ausentarse, deber� ser sustituido de inmediato por uno de los Subdirectores o por un miembro del Comit� de Direcci�n; cuando la ausencia fuese moment�nea y, en todo caso, no superior a un d�a, podr� ser sustituido tambi�n por uno de los inspectores o empleados de control de la m�xima categor�a existente en el Casino. El nombre del sustituto deber� ser puesto acto seguido en conocimiento del funcionario encargado del control del Casino.
3. El Director de Juegos, los Subdirectores y los dem�s miembros del Comit� son solidariamente responsables de la custodia del material de juegos existente en el Casino, de los ficheros de jugadores y dem�s documentaci�n, as� como de la correcta llevanza de la contabilidad espec�fica de los juegos. Todos los objetos indicados deber�n hallarse permanentemente a disposici�n de los funcionarios encargados del control del Casino que lo soliciten.
Est� prohibido al Director de Juegos, a los Subdirectores y a los miembros del Comit� de Direcci�n:
a) Participar en los juegos, bien directamente o bien mediante persona interpuesta.
b) Desempe�ar funciones propias de los empleados de las salas de juego. Esto no obstante, los Subdirectores podr�n sustituir transitoriamente a los Inspectores en el desempe�o de su funci�n, previa comunicaci�n al funcionario encargado del control del Casino, pero en ning�n caso a los Croupiers.
c) Recibir por cualquier t�tulo participaciones porcentuales de los ingresos brutos del Casino o de los beneficios de los juegos, salvo los dividendos que puedan corresponderles si fueren accionistas de la Sociedad.
d) Participar en la distribuci�n del tronco de propinas a que se refiere el art�culo 28, apartado 4.
DEL PERSONAL DE LOS CASINOS
1. Todo el personal de servicio en las salas de juego, as� como el de Secretar�a, Recepci�n, Caja y Contabilidad, habr� de ser contratado por escrito, si�ndole de aplicaci�n la legislaci�n laboral vigente, sin perjuicio de las normas especiales que pueda dictar el Ministerio de Trabajo, o�da la Comisi�n Nacional del Juego, y de los Convenios Colectivos que puedan concluirse.
2. Los ceses que, por cualquier causa, se produzcan en el personal a que se refiere el apartado anterior ser�n comunicados por la Sociedad al Gobernador civil y a la Comisi�n Nacional del Juego, dentro de los cinco d�as siguientes, a trav�s del funcionario encargado del control del Casino.
1. S�lo el personal debidamente autorizado por la Comisi�n Nacional del Juego podr� prestar servicios en los Casinos de Juego. Dicha autorizaci�n se efectuar� a trav�s de la expedici�n del oportuno documento profesional, del que habr�n de estar provistos, en todo caso, el Director de Juegos, los Subdirectores, los miembros del Comit� de Direcci�n, el personal de juegos y sus auxiliares y el personal de Recepci�n, Caja y Contabilidad.
2. La expedici�n del documento profesional tendr� car�cter discrecional y podr� ser suspendido o revocado por la Comisi�n Nacional del Juego, apreciando libremente las condiciones de moralidad y competencia de su titular. El Gobernador civil podr�, por an�logas razones, suspender y retirar el documento por plazo no superior a un mes, dando cuenta de ello a la Comisi�n Nacional del Juego.
3. La suspensi�n y revocaci�n del documento profesional privar�n a su titular de la posibilidad de ejercer su funci�n en cualquiera de los Casinos y dem�s locales donde se practiquen juegos de azar de todo el territorio nacional.
4. Todo el personal del Casino est� obligado a proporcionar a los Agentes estatales competentes en materia de juegos toda la informaci�n que se les solicite y que se refiera al ejercicio de sus funciones.
1. Queda prohibido al personal del Casino:
a) Entrar o permanecer en las salas de juego fuera de sus horas de servicio.
b) Participar directamente o por medio de tercera persona en los juegos de azar que se practiquen en los Casinos y dem�s establecimientos de juego existentes en el territorio nacional.
c) Percibir participaciones porcentuales de los ingresos brutos del Casino o de los beneficios de los juegos, sin perjuicio de lo dispuesto en el art�culo siguiente.
d) Conceder pr�stamos a los jugadores.
e) Llevar trajes con bolsillos.
f) Transportar fichas, placas o dinero durante su servicio en el interior del Casino de forma diferente a la prevista en las normas de funcionamiento de los juegos, o guardarlos de forma que su procedencia o utilizaci�n no pudieran ser justificadas.
g) Consumir bebidas alcoh�licas durante las horas de servicio.
2. Las prohibiciones contenidas en los apartados a), c), d) y f) del n�mero anterior son aplicables a la totalidad del personal que preste servicio en el Casino, sea o no empleado de la Sociedad titular. Las contenidas en los apartados b) y g) son aplicables al personal de juegos y sus auxiliares, al personal de Recepci�n y Caja, as� como al personal del servicio de seguridad. La contenida en el apartado e) es aplicable al personal que desempe�e funciones de Croupier o Cambista en las mesas de juego y al personal de Caja.
1. La Sociedad titular del Casino podr� acordar la no admisi�n de propinas por parte de los jugadores; en cuyo caso habr� de advertirse a �stos en forma claramente visible en el acceso al Casino o en el Servicio de Recepci�n. Si se admitiesen las propinas, su entrega ser� siempre discrecional, en cuanto a su ocasi�n y cuant�a.
2. La Comisi�n Nacional del Juego, a propuesta del Gobernador civil, y previa audiencia de la Sociedad titular, podr� prohibir temporal o definitivamente la admisi�n de propinas, cuando se hubieran cometido abusos en la exigencia o percepci�n de las mismas.
3. Queda prohibido al Director de Juegos, a los Subdirectores, a los miembros del Comit� de Direcci�n y al restante personal de juegos solicitar propinas de los jugadores o aceptarlas a t�tulo personal. En las salas de juego, las propinas que por cualquier t�tulo entreguen los jugadores deber�n ser inmediatamente depositadas en las huchas que a tal efecto existir�n en las mesas de juego y, en su caso, en los departamentos de Recepci�n y Caja, sin que puedan ser guardadas de otra forma, en todo o en parte. En caso de error o abuso, el Director de Juegos dispondr� lo procedente en cuanto a su devoluci�n.
El importe de las propinas se contar� al finalizar el horario de juego y se anotar� diariamente en una cuenta especial.
4. La Sociedad titular del Casino deber� someter a la autorizaci�n de la Comisi�n Nacional del Juego los criterios de distribuci�n del tronco de propinas. EL tronco estar� constituido por la parte de la masa global de propinas con cargo a la cual habr�n de abonarse necesariamente los salarios del personal del Casino, las cuotas de la Seguridad Social y las atenciones y servicios sociales en favor del indicado personal y de los clientes. En la misma forma deber�n ser autorizadas las modificaciones de la distribuci�n.
5. Los Agentes encargados del control del Casino podr�n exigir en cualquier momento la exhibici�n de los contratos de trabajo de los empleados que se remuneren con cargo al tronco de propinas.
De las salas de juego y de su funcionamiento
ADMISION A LAS SALAS DE JUEGO
1. La entrada a las salas de juego de los Casinos est� prohibida a:
a) Las personas comprendidas en el art�culo 6.� del Real Decreto 444/1977, de 11 de marzo.
b) Las personas respecto de las cuales se hayan solicitado de la Comisi�n Nacional del Juego les sea prohibida la entrada por s� mismas, por su c�nyuge, salvo en caso de separaci�n, o por sus hijos mayores de edad, as� como por los padres, respecto de los hijos que convivan con ellos bajo su dependencia econ�mica.
2. En el caso previsto en la letra b) del apartado anterior, la Comisi�n Nacional del Juego, tras la instrucci�n de las diligencias que estime oportunas, propondr� al Ministro del Interior la resoluci�n procedente, la cual se comunicar� a todos los Casinos de Juego o, en su caso, a aqu�llos a que se refiera la prohibici�n. El levantamiento de la prohibici�n tendr� car�cter discrecional y deber� tramitarse en la misma forma que su imposici�n.
Las prohibiciones a que se refiere el presente apartado tendr�n car�cter reservado y no podr�n darse a la publicidad en manera alguna.
3. El control de respeto de las prohibiciones a que se refiere el presente art�culo ser� ejercido por los servicios de admisi�n del Casino, bajo la superior inspecci�n del Director de Juegos y de los funcionarios de control del Casino, a quienes corresponder� la decisi�n en caso de duda. Si el Director de Juegos advirtiera la presencia en la sala de alguna persona comprendida en las prohibiciones referidas deber� invitarle a que la abandone de inmediato.
1. Los Casinos podr�n exigir, con car�cter general, a los visitantes, determinadas condiciones en cuanto a su vestimenta o etiqueta, tanto con car�cter permanente como restringidas a determinadas �pocas, jornadas u horas de funcionamiento de las salas de juego.
2. Los Casinos habr�n de solicitar autorizaci�n del Gobernador civil para imponer otras condiciones o prohibiciones de admisi�n la las salas de juego diferentes de las mencionadas en el art�culo anterior y en el apartado anterior, el cual las denegar� si fuesen arbitrarias, injustificadamente discriminatorias o lesivas a los derechos fundamentales de la persona.
3. Las condiciones especiales para admisi�n en los Casinos de Juego de acceso restringido ser�n fijadas en la autorizaci�n de apertura y funcionamiento, sin perjuicio de las adicionales que puedan establecerse posteriormente, previa autorizaci�n del Gobernador civil. Unas y otras deber�n respetar los l�mites a que se refiere el apartado anterior.
4. Todas las condiciones y prohibiciones especiales a que se refiere el presente art�culo deber�n hallarse impresas y expuestas en lugar visible del local en que se efect�e el tr�mite de admisi�n de los visitantes.
5. Los Gobernadores civiles, previo informe favorable de la Comisi�n Nacional del Juego, podr�n imponer limitaciones de acceso al Casino a las personas que residan en el t�rmino municipal donde aqu�l radique. Dichas limitaciones podr�n ser generales o selectivas, pero no podr�n tener car�cter permanente.
1. Con independencia de las condiciones y prohibiciones a que se refieren los art�culos anteriores, el Director de Juegos podr� prohibir la entrada a las salas de juego a aquellas personas de las que consten datos que permitan suponer fundadamente que habr�n de observar una conducta desordenada o cometer irregularidades en la pr�ctica de los juegos. Podr�, asimismo, invitarles a abandonar las salas si ya estuvieran en ellas. El Casino no est� obligado a declarar al visitante los motivos de la no admisi�n.
2. De la misma manera, el Director podr� invitar a abandonar el Casino a las personas que, aun no constando antecedentes de las mismas, produzcan perturbaciones en el orden de las salas de juego o cometan irregularidades en la pr�ctica de los juegos, cualquiera que sea la naturaleza de unas y otras.
3. Las decisiones de prohibici�n de entrada o de expulsi�n a que se refiere este art�culo, as� como las que se produzcan en los casos previstos en las letras d), e) y f) del art�culo 6.�, 1, del Real Decreto 444/1977, de 11 de marzo, ser�n comunicadas de inmediato al funcionario encargado del control del Casino, mediante la cumplimentaci�n por duplicado del impreso que se proporcionar� por la Comisi�n Nacional del Juego. El funcionario remitir� un ejemplar del impreso al Gobernador civil y otro a la Comisi�n Nacional del Juego, la cual, previas las comprobaciones que estime pertinentes, lo anotar� en el registro que llevar� al efecto.
La Comisi�n Nacional del Juego transmitir� peri�dicamente el contenido del registro a que se refiere el apartado anterior a todos los Casinos existentes en el territorio nacional, pero su contenido no podr� hacerse p�blico en modo alguno.
4. Las personas que consideren que su expulsi�n o prohibici�n de entrada al Casino fue injustificada deber�n dirigirse, dentro de las veinticuatro horas siguientes, al Gobernador civil, exponiendo las razones que les asisten. El Gobernador, previas las consultas oportunas, decidir� sobre la admisi�n del reclamante o remitir� a �ste a los Tribunales de Justicia, si se controvirtieren derechos civiles.
1. Para tener acceso a las salas de juego, los visitantes deber�n obtener, en el servicio de admisi�n del Casino, que deber� encontrarse a la entrada del mismo, una tarjeta de entrada.
2. La tarjeta de entrada ser� facilitada previa presentaci�n del documento nacional de identidad, pasaporte o permiso de conducci�n de veh�culos a motor, si el solicitante es espa�ol. Si fuera extranjero, se le exigir� el pasaporte o documento bastante para justificar su estancia en Espa�a, conforme a la legislaci�n espa�ola, siempre que en el mismo figure su nombre completo, direcci�n, fotograf�a y firma.
3. La tarjeta de entrada tiene siempre car�cter nominativo. Las personas en cuyo favor se expidan est�n obligadas a presentarla en todo momento a requerimiento de los empleados del Casino o de los Agentes gubernativos de control. Si no lo hicieren o no pudieren hacerlo ser�n expulsados de las salas de juego.
4. Las tarjetas de entrada estar�n numeradas correlativamente y contendr�n, al menos, los datos siguientes: Nombre y apellidos; n�mero de la ficha personal del cliente, a que se refiere el art�culo siguiente; fecha de emisi�n; precio; plazo de validez; firma del Director de Juegos o sello del Casino.
5. Las tarjetas de entrada se expedir�n a un precio unitario, que fijar� el Gobernador civil, a propuesta del Casino, y tendr�n normalmente validez para un solo d�a.
No obstante lo dispuesto en el p�rrafo anterior, el Casino, previa autorizaci�n del Gobernador civil, podr� establecer tarjetas especiales de precio inferior al unitario en los casos siguientes:
a) Personas que asistan a convenciones o congresos celebrados en la regi�n donde se encuentre el Casino de Juego.
b) Personas integrantes de viajes colectivos, previa petici�n de la Agencia de Viajes correspondiente.
c) Tarjetas de validez superior a un d�a, que podr�n expedirse por una semana, por un mes o por toda la temporada anual, y cuyo precio fijar� el Gobernador civil, a propuesta del Casino, sin que pueda bajar de cinco, diez y veinticinco veces, respectivamente, del precio unitario.
La expedici�n de tarjetas especiales para visitantes distinguidos s�lo podr� efectuarse previa autorizaci�n de la Comisi�n Nacional del Juego, que establecer� en cada caso los requisitos de las mismas.
6. La tarjeta de entrada da derecho al acceso a la sala o salas principales de juego que existan en el Casino, as� como a la pr�ctica de los juegos en la forma establecida reglamentariamente para cada uno de ellos. La Comisi�n Nacional del Juego, a petici�n de la Sociedad titular, podr� autorizar discrecionalmente la existencia de salas privadas, a las que s�lo se tendr� acceso previa invitaci�n de la Direcci�n del Casino. El acceso y disfrute de los restantes servicios complementarios del Casino podr� subordinarse a la expedici�n de entradas independientes, con sujeci�n a las normas especiales que regulen cada tipo de actividad.
7. La expedici�n de tarjetas podr� sustituirse transitoriamente, caso de producirse una aglomeraci�n en el servicio de admisi�n del Casino, por la entrega de un volante provisional, previo dep�sito del documento identificador y del importe de la tarjeta, la cual habr� de ser entregada posteriormente a cada titular, una vez haya sido formalizada.
1. Las tarjetas de entrada ser�n separadas a medida que sean expedidas, de un talonario cuya matriz reproducir� el n�mero de orden de la tarjeta; este n�mero ser� correlativo para cada una de las series (d�a, semana, mes, temporada, etc.). Las tarjetas de precio reducido, previstas en el art�culo anterior, deber�n expedirse de talonarios independientes.
2. Los talonarios habr�n de ser sellados, timbrados o troquelados por el Servicio correspondiente de la Delegaci�n de Hacienda de la provincia, que anotar� su numeraci�n.
3. La matriz del talonario se conservar� por los Servicios del Casino, a efectos de la inspecci�n gubernativa y fiscal de los mismos. Esto no obstante, semestralmente podr� procederse a la destrucci�n de las matrices, cuando �stas alcancen un volumen excesivo. Previamente a ello, el funcionario encargado del control del Casino deber� levantar acta en la que se hagan constar los talonarios a destruir, con indicaci�n de la numeraci�n de cada uno de ellos, sus series (de d�a, semana, etc.) y precios respectivos. El acta se levantar� por triplicado, conservando el funcionario el original, una copia el Casino y remiti�ndose la tercera a la Delegaci�n de Hacienda correspondiente.
4. En el servicio de admisi�n del Casino deber� existir, cuando menos, un doble fichero, que habr� de ser consultado previamente a la expedici�n de la tarjeta, y que constar�:
a) El primero, de una ficha numerada y nominativa de cada persona que sea admitida al Casino. Dicha ficha ser� extendida en la primera visita al Casino y deber� contener los siguientes datos: Nombre y apellidos, estado civil, profesi�n, direcci�n completa del titular, n�mero del documento identificador exhibido y su firma. Tambi�n contendr� un espacio en blanco para observaciones y para la anotaci�n de las fechas sucesivas en que el titular acuda al Casino.
b) El segundo, de una ficha nominativa de las personas que tuviesen prohibido el acceso al Casino.
5. El contenido de ambos ficheros tendr� car�cter reservado, y s�lo podr� ser revelado por el Casino a instancia de la Comisi�n Nacional del Juego o de las autoridades gubernativas y judiciales, por motivos de investigaci�n criminal. Esto no obstante, los datos obrantes en el fichero a que se refiere la letra b) del apartado anterior podr�n ser comunicados a otros Casinos, que habr�n de guardar sobre los mismos id�ntica reserva.
6. La Comisi�n Nacional del Juego podr� autorizar o imponer a los Casinos de Juego la implantaci�n de sistemas mecanizados o mediante ordenador, tanto para la llevanza de los ficheros a que se refiere el apartado 4 del presente art�culo cuanto para la expedici�n de las tarjetas de entrada, eximiendo, en su caso, del cumplimiento de los requisitos no esenciales que no sean susceptibles de conservaci�n adecuada en los soportes magn�ticos respectivos o sean incompatibles con el funcionamiento mecanizado del sistema.
1. No ser� exigible la expedici�n de tarjetas de entrada para el acceso a las salas de juego y dem�s dependencias del Casino, cuando acudan al mismo en cumplimiento de sus funciones, a las siguientes personas:
a) Miembros de la Comisi�n Nacional del Juego o personas acreditadas por la misma o por los Ministerios de Hacienda y del Interior.
b) Gobernador civil y Delegado de Hacienda de la provincia, as� como los funcionarios dependientes de uno y otro encargados del control de los juegos en el Casino.
c) El Juez de Instrucci�n competente para conocer de los delitos y faltas cometidos en el Casino y los miembros del Ministerio Fiscal.
d) Los funcionarios del Ayuntamiento y de los servicios perif�ricos de la Administraci�n del Estado competentes por raz�n de las instalaciones o actividades que se desarrollen en el Casino.
2. Las personas mencionadas en el apartado anterior acreditar�n su identidad en el servicio de admisi�n del Casino y tendr�n libre acceso a todas las dependencias, de acuerdo con las funciones que les competan. Pero no podr�n participar en los juegos ni disfrutar de los servicios complementarios del Casino sino en la medida que lo exija el cumplimiento de las funciones que hayan de desempe�ar.
3. Tampoco ser� exigible la expedici�n de tarjetas de entrada para el acceso a las salas de juego y dem�s dependencias del Casino a las personalidades que determine la Comisi�n Nacional del Juego.
1. En el servicio de admisi�n del Casino deber�n hallarse folletos gratuitos en los que consten las normas generales de funcionamiento de las salas de juego que la Direcci�n estime de inter�s y, necesariamente, las relativas al horario, cambio de moneda extranjera, obligaci�n de jugar con dinero en efectivo, apuestas m�ximas y m�nimas en cada tipo de juego, condiciones de admisi�n, precios de las tarjetas y juegos que puedan practicarse en el Casino.
2. Asimismo podr�n existir folletos conteniendo las reglas para la pr�ctica de los juegos que existan en el Casino, con arreglo a las prescripciones del Cat�logo de Juegos.
3. A la entrada de las salas de juego o en el mismo servicio de admisi�n deber� establecerse un control a cargo de un empleado del Casino, que recibir� el nombre de Fisonomista. El Fisonomista podr� anotar en un libro especial el nombre y apellidos del visitante o el n�mero de su ficha personal, la hora de entrada en la sala de juegos, as� como cuantos datos y circunstancias se estimen convenientes.
DEL FUNCIONAMIENTO DE LAS SALAS DE JUEGO
1. Las salas de juego deben encontrarse en el mismo edificio del Casino, salvo que la Comisi�n Nacional del Juego autorice excepcionalmente otra cosa. La disposici�n de los locales debe ser tal que las salas est�n aisladas y no sea normalmente visible su interior desde la v�a p�blica o desde los locales de libre acceso del p�blico.
2. Los visitantes de las salas de juego deben entrar en el establecimiento y salir de �l por las mismas puertas que los restantes clientes del Casino. Podr�n autorizarse, sin embargo, accesos o entradas independientes para servicios complementarios del Casino, cuando su naturaleza as� lo hiciera aconsejable.
3. En el interior de las salas de juego no se admitir�n otros servicios complementarios que los de cafeter�a, bar o restaurante, los cuales deber�n estar claramente separados de las mesas, aunque no necesariamente mediante tabiques o cerramientos de obra.
4. El pavimento y paredes de las salas deber�n estar revestidos de material no combustible que favorezca la insonorizaci�n. Con independencia de la general del local, cada mesa dispondr� de iluminaci�n propia, que elimine las sombras sin producir brillos que puedan deslumbrar a los jugadores o empleados. Todas las salas de juego dispondr�n de instalaci�n de aire acondicionado.
5. Las salas de juego deber�n estar dotadas de salidas de emergencia suficientes para el aforo previsible del local y dotadas de las medidas de seguridad necesarias para evitar accesos incontrolados desde el exterior. A estos efectos, se estar� a lo que disponga la normativa sobre espect�culos p�blicos.
1. Dentro de los l�mites m�ximos de horario fijados en la autorizaci�n de apertura y funcionamiento, el Casino determinar� las horas en que efectivamente comiencen y terminen los juegos, pudiendo establecer horarios distintos para los d�as laborables, festivos y v�speras, pero sin que en ning�n caso el funcionamiento de la sala principal de juegos del Casino pueda exceder de diecis�is horas diarias.
2. El Casino comunicar� al Gobernador civil el horario u horarios realmente practicados en la sala principal de juegos. Si se propusiera variarlos, tanto para reducirlos como para ampliarlos dentro de los l�mites m�ximos de la autorizaci�n, deber� comunicarlo igualmente al Gobernador civil, y no podr�n ponerse en pr�ctica sino cuando �ste exprese su conformidad o transcurran tres d�as h�biles desde la comunicaci�n sin que la autoridad gubernativa haya manifestado su oposici�n al cambio.
3. No obstante lo dispuesto en los apartados anteriores, el Casino podr� exceder el horario autorizado en cuanto se refiere a la hora de cierre, bien con car�cter excepcional, bien con car�cter normal para la pr�ctica del baccar� en todas o algunas de sus modalidades, siempre que el n�mero de jugadores presentes lo justifique, pero sin que en ning�n caso las salas de juego puedan estar abiertas m�s de veinte horas sin interrupci�n.
El horario de funcionamiento de las salas de boule y, en su caso, de las salas privadas y de las dedicadas a las m�quinas de azar, podr� ser distinto del general de la sala principal de juegos, y habr� de ser autorizado espec�ficamente por la Comisi�n Nacional del Juego.
4. El horario de funcionamiento de la sala o salas del Casino deber� anunciarse gr�ficamente en el local destinado a la recepci�n o control de visitantes. La apertura al p�blico y la finalizaci�n de los juegos deber�n producirse precisamente a las horas previstas, sin que puedan alterarse, salvo en la forma prevista en el apartado dos del presente art�culo. El Casino no podr� suspender los juegos antes de la hora prevista, salvo por causa de fuerza mayor o cuando, faltando menos de dos horas para la fijada para el cierre, transcurran treinta minutos sin que se encuentre ning�n visitante en la sala de juego.
5. Durante el horario de funcionamiento de las salas de juego, el Casino podr� suspender transitoriamente la admisi�n de visitantes cuando el n�mero de asistentes en el interior haga desaconsejable su incremento por razones de seguridad pasiva o de grave inconveniente o molestia para la pr�ctica normal de los juegos. Asimismo, y previa autorizaci�n del Gobernador civil, podr� impedir la entrada de nuevos visitantes siempre que faltasen menos de dos horas para la finalizaci�n de los juegos, sin perjuicio de que �stos contin�en hasta el t�rmino del horario normal.
1. Los Casinos de Juego podr�n efectuar cambios de moneda extranjera en sus dependencias de caja o instalar oficinas exclusivamente dedicadas a ello, con sujeci�n a las normas vigentes sobre cambio de divisas. En ning�n caso podr� efectuarse el cambio en las mesas de juego.
2. Tambi�n podr�n instalarse en los Casinos, fuera de las salas de juego, oficinas dependientes de Entidades bancarias espa�olas, cuya instalaci�n, funcionamiento y operaciones se sujetar�n a las normas o instrucciones que dicten los Ministerios de Hacienda y de Comercio y Turismo en el �mbito de sus respectivas competencias.
3. Las oficinas comprendidas en los dos apartados anteriores deber�n permanecer abiertas al p�blico durante todo el horario normal de funcionamiento de las salas de juego.
1. Los visitantes de las salas de juego no est�n obligados a participar en los mismos.
2. Una vez efectuado el anticipo sobre la caja de una mesa determinada, el Casino est� obligado a ponerla en funcionamiento cuando se presente el primer jugador y a continuar el juego hasta la hora fijada para su terminaci�n. Una vez iniciado el juego en cada mesa de la manera descrita, la partida no podr� ser interrumpida antes de la hora en ninguna mesa, salvo cuando los jugadores se retiren de alguna de ellas o cuando concurra el supuesto a que se refiere el apartado siguiente. El Director de juegos, con la conformidad del funcionario encargado del control del Casino, podr� tambi�n clausurar el juego en una mesa cuando existan fundadas sospechas de que el juego se desarrolla o puede desarrollarse incorrecta o fraudulentamente, de lo que se levantar� el acta oportuna.
3. Cuando en las salas funcionen varias mesas de juego y la partida haya perdido animaci�n en alguna de ellas, el Director de juegos podr� suspender la partida, pero dejando en servicio mesas del mismo juego en n�mero suficiente para que los jugadores presentes puedan continuar la partida. La misma regla se aplicar� al comienzo de la sesi�n en las salas de juego, cuando el n�mero de jugadores presentes no aconseje la puesta en funcionamiento de todas las mesas al mismo tiempo, en cuyo caso la apertura de mesas podr� efectuarse de manera paulatina.
En todo caso, durante el horario en que el Casino se encuentre abierto al p�blico, deber�n hallarse en servicio, como m�nimo, una mesa de ruleta, otra de ruleta americana y otra de black-jack, siempre que tales juegos est�n autorizados en el Casino. En los dem�s juegos de contrapartida, se seguir�n las normas establecidas en este apartado y en el anterior; y en los juegos de c�rculo s�lo existir� obligaci�n de poner en servicio la mesa cuando concurran, al menos, cuatro jugadores.
4. Los juegos cesar�n obligatoriamente a la hora fijada como l�mite. En cada mesa de juego, momentos antes de la hora l�mite, el Jefe de mesa anunciar� en alta voz �las tres �ltimas bolas�, en las mesas de bola, ruleta y ruleta americana; �las tres �ltimas manos�, en las mesas de dados; �las cinco �ltimas manos�, en las mesas de punto y banca y baccar� en cualquiera de sus modalidades, y el ��ltimo sabot�, en las mesas de black-jack. En las mesas de treinta y cuarenta, la partida debe detenerse en el �ltimo corte que se efect�e dentro de los treinta �ltimos minutos de horario.
5. Si el Casino tuviera autorizada, al amparo de lo establecido en el art�culo 16, e), la posibilidad de modificar los m�nimos de las apuestas en juegos o mesas determinadas, esta posibilidad se ejercer� con sujeci�n a los siguientes requisitos:
a) Durante el desarrollo de la sesi�n, y una vez puesta en funcionamiento una mesa, el Casino no podr� variar el l�mite de apuesta de la misma.
b) En todo caso, el Casino deber� poner en funcionamiento una mesa, al menos, con el l�mite m�nimo de apuestas autorizado para dicha mesa o juego, a menos que en la autorizaci�n concreta se dispusiera otra cosa.
1. Los juegos pueden practicarse solamente con dinero efectivo. Quedan prohibidas y carecer�n de todo valor las apuestas bajo palabra, as� como toda forma de asociaci�n de dos o m�s jugadores con el �nimo de sobrepasar los l�mites m�ximos en cada tipo de apuestas establecidos en las distintas mesas de juego.
2. Las sumas constitutivas de las apuestas estar�n representadas por billetes y moneda met�lica de curso legal en Espa�a, o bien por fichas o placas facilitadas por el Casino a su riesgo y ventura.
1. En los juegos llamados de contrapartida, como la bola, el treinta y cuarenta, la ruleta, la ruleta americana, el black-jack, los dados y el punto y banca, las apuestas s�lo pueden efectuarse mediante fichas o placas.
2. El cambio de dinero por fichas o placas, para los juegos antedichos, puede efectuarse en las dependencias de caja que deber� haber en las salas de juego o bien en la propia mesa. En el juego de la bola no podr�n cambiarse en la mesa sumas superiores a 1.000 pesetas. Se proh�be en todo caso efectuar cambio por mediaci�n de los empleados que se encuentren entre los jugadores.
3. El cambio de dinero o placas por fichas en la mesa de juego se efectuar� por el croupier, que, tras colocar en un lugar visible de la mesa dispuesto al efecto el billete o billetes de Banco desplegados o la placa, dir� en alta voz su valor. Acto seguido, alinear� y contar� ante s� de manera ostensible las fichas, pas�ndolas al cliente o efectuando la apuesta por �ste solicitada. Finalmente, y asimismo de manera ostensible, colocar� la placa o ficha cambiada en la caja de la mesa, y el billete o billetes en otra caja distinta, met�lica y cerrada con llave.
4. Los billetes cambiados no podr�n sacarse de su caja sino al final de la partida y con objeto de efectuar la cuenta. Esto no obstante, si la acumulaci�n de billetes en las cajas fuera excesiva, podr�n extraerse �stas y efectuar la cuenta de los billetes en el departamento de caja o en otra dependencia destinada al efecto, pero en todo caso en presencia del funcionario encargado del control del Casino. La cuant�a de los billetes as� contados se har� constar en un acta sucinta que firmar�n el funcionario y el Director de juegos o persona que le sustituya, y cuya copia se introducir� en la caja que haya de volver a ser colocada en la mesa o en la que ya se hubiera colocado para sustituir a �sta.
Este procedimiento ser� tambi�n aplicable para la cuenta parcial de las propinas, en el caso de que la caja respectiva no admitiese m�s fichas.
1. En los juegos llamados de c�rculo, como el baccar�, en todas sus modalidades, la suma en banca debe componerse exclusivamente de fichas y placas. Las apuestas pueden efectuarse en billetes de Banco, pero en caso de p�rdida, su cambio es obligatorio.
2. Las operaciones de cambio habr�n de ser efectuadas en las dependencias de caja de las salas. En las mesas de juego, los jugadores s�lo podr�n cambiar a un empleado del Casino, distinto del croupier y que no tendr� otra funci�n que la indicada. Este empleado extraer� las fichas o placas cambiadas de una caja especial localizada junto a la mesa, que contendr� una suma fijada por el Director de juegos al comienzo de cada temporada de juegos.
3. Cuando el empleado encargado del cambio precise de un mayor n�mero de fichas y placas para su caja, expedir� un documento indicativo de las fichas y placas que solicita de la caja central y de las placas o billetes de Banco a cambiar. Dicho documento, firmado por el empleado y por el Jefe de partida, ser� remitido a la caja central mediante otro empleado especial, el cual devolver� sin demora al encargado del cambio el n�mero exacto de fichas y placas solicitadas. El documento acreditativo del cambio deber� quedar depositado en la caja central.
El procedimiento previsto en este apartado ser� tambi�n de aplicaci�n cuando sea preciso cambiar placas por fichas en las mesas de juego a que se refiere el art�culo precedente.
1. Las cantidades o apuestas que se encuentren olvidadas o perdidas en el suelo o sobre las mesas de juego, o abandonadas durante las partidas, y cuyo propietario se desconozca, ser�n llevadas de inmediato a la caja principal del Casino y anotadas en un registro especial. Su importe se har� constar en una partida especial de la contabilidad del Casino, cuyo saldo deber� coincidir, al finalizar la temporada, con la suma que arroje el registro antes aludido.
2. En el caso de cantidades abandonadas durante las partidas, el importe se determinar� por el total de la apuesta inicial olvidada, sin computar en el mismo las ganancias que pudieran haberse acumulado hasta el momento en que se advierta, despu�s de buscar a su propietario, que las cantidades o apuestas est�n efectivamente abandonadas.
3. Si el leg�timo propietario de la cantidad o apuesta hallada apareciese y demostrase de manera indiscutible su derecho, el Casino le restituir� dicha cantidad. El importe de la restituci�n se anotar� en la partida especial de la contabilidad y en el registro a que se refiere el apartado primero, haciendo constar en �ste la fecha del reintegro, el nombre y domicilio del interesado, pruebas presentadas y una referencia a la anotaci�n primitiva.
4. Las cantidades ingresadas por el Casino en este concepto ser�n entregadas al Ayuntamiento de la localidad en que aqu�l se halle, para obras de asistencia social o beneficencia. La entrega se har� al finalizar la temporada anual de juego.
1. Las barajas o juegos completos de naipes para uso del Casino deber�n estar agrupadas en mazos de seis, denominadas �medias docenas�. Cada �media docena� llevar� un n�mero de orden asignado por el fabricante de naipes, que se anotar� a su recepci�n en un libro registro especial visado por la Comisar�a de Polic�a correspondiente.
2. Los Casinos de Juego no podr�n adquirir �medias docenas� de naipes m�s que a los fabricantes autorizados, de conformidad con lo dispuesto en el art�culo 9.� del Real Decreto 444/1977, de 11 de marzo. Dichos fabricantes no podr�n facilitar tales naipes m�s que a los Casinos legalmente autorizados. Los documentos de petici�n de �medias docenas� de naipes al fabricante deber�n estar autorizados por el funcionario de Polic�a encargado de la vigilancia del establecimiento.
3. En cada Casino, y dentro de las salas de juego, existir� un armario, colocado en lugar visible, con la inscripci�n �dep�sito de naipes�, en el que se guardar�n necesariamente todas las �medias docenas� nuevas o usadas, junto con el libro registro a que alude el apartado primero.
El armario estar� permanentemente cerrado con llave, de la cual s�lo existir�n dos ejemplares, que se hallar�n en poder del Director de juegos, o persona que le sustituya, y del funcionario encargado del control del Casino. El armario s�lo se abrir� para la extracci�n de �medias docenas� o para el dep�sito de las nuevas o usadas, siempre en presencia del titular de la llave y del empleado que haya de hacerse cargo de los naipes, o bien para inspecci�n de su contenido, a requerimiento del funcionario de Polic�a encargado de la vigilancia.
4. El Casino s�lo emplear� en los juegos naipes que se hallen en perfecto estado. Cualquier jugador podr� pedir que se compruebe el estado de los naipes, lo que se har� de inmediato, decidiendo el Director de juegos si son h�biles para su uso.
Los juegos de naipes desechados, marcados o deteriorados deben ser colocados en sus �medias docenas� completos y guardados en el dep�sito de naipes hasta su destrucci�n posterior, sin que por ning�n concepto puedan ser vendidos o entregados gratuitamente a cualquier persona. La destrucci�n se har� en presencia del funcionario de polic�a encargado de la vigilancia, quien previamente comprobar� si las �medias docenas� est�n completas y no contienen naipes marcados o deteriorados, y posteriormente anotar� la destrucci�n en el libro registro.
5. Lo dispuesto en los apartados anteriores ser� aplicable a los juegos de dados, los cuales deber�n hallarse en envases cerrados y precintados, que antes de su utilizaci�n se romper�n a la vista del p�blico o ante el funcionario encargado del control del Casino. Su conservaci�n y destrucci�n se efectuar� en la forma prevista para los naipes.
1. Las �medias docenas� ser�n extra�das del dep�sito de naipes en el momento en que vayan a ser utilizadas. Si fueran nuevas, se desempaquetar�n en la misma mesa de juego, invitando al p�blico y jugadores a comprobar que los precintos est�n intactos.
2. Los naipes ser�n colocados sobre la mesa boca arriba para que pueda comprobarse que no ha habido cambio en el orden de colocaci�n de los mismos por el fabricante. El croupier proceder� a contarlos y, acto seguido, los depositar� de nuevo sobre el tapete y los mezclar� estando las cartas boca abajo. Los naipes que ya hubieren sido utilizados en una partida anterior ser�n mezclados de la misma forma.
3. La mezcla se har� en un solo mont�n, con los dedos separados y los naipes agrupados en paquetes peque�os, de manera que no se levanten del tapete y de que no se modifique el orden resultante. Ning�n naipe debe ser separado o se�alado.
4. Durante la partida, al finalizar cada talla y antes de efectuarse la mezcla, el croupier dividir� los naipes en dos montones: uno, de las cartas levantadas, y otro de las tapadas. Seguidamente volver� de una sola vez el primer mont�n sobre el segundo y proceder� a mezclarlas en la forma indicada en los dos apartados anteriores.
5. Cuando la partida haya terminado, los naipes deber�n volverse a colocar de inmediato en el orden establecido por el fabricante, as� como ser examinados para detectar las marcas que puedan tener.
6. Cuando en cualquier momento se compruebe que ha desaparecido alg�n naipe de los mazos examinados, o que en los mismos existen naipes en exceso, marcados o que parezcan extra�os al mazo de origen, se retirar� de la mesa la �media docena� correspondiente y se dar� cuenta inmediata, con todas las indicaciones relativas a la forma y circunstancias en que el defecto fue descubierto, al funcionario de polic�a encargado de la vigilancia que est� presente en el Casino o, en su defecto, al Comisario Jefe de Polic�a correspondiente.
1. El Casino canjear� a los jugadores las fichas y placas que se hallen en su poder, ya sean restos de las cambiadas con anterioridad, ya sean constitutivas de ganancias, por su importe en moneda espa�ola, sin poder efectuar deducci�n alguna.
2. El pago en met�lico podr� ser sustituido por la entrega de un cheque o tal�n bancario contra cuenta del Casino, en cuyo caso se levantar� acta por duplicado, firmada por el perceptor y un cajero o persona que lo sustituya, conservando cada una de las partes un ejemplar.
El pago mediante cheque o tal�n bancario s�lo proceder� a petici�n del jugador o previa su conformidad expresa, salvo en los casos en que se haya agotado en la caja central del Casino la suma en met�lico que establece el art�culo 49 o cuando la suma a abonar exceda de la cantidad o cantidades que se�ale la Comisi�n Nacional del Juego.
3. Si el cheque o tal�n resultase impagado, en todo o en parte, el jugador podr� dirigirse al Gobernador civil en reclamaci�n de la cantidad adeudada, acompa�ando la copia del acta a que se refiere el apartado anterior. El Gobernador oir� al Director de Juegos y comprobada la autenticidad del acta y el impago de la deuda, le conceder� un plazo de tres d�as h�biles para depositar en el Gobierno Civil la cantidad adeudada, la que se entregar� al jugador. Si no lo hiciere, expedir� al jugador el oportuno mandamiento de pago, con el que �ste podr� hacer efectiva la cantidad en la Caja General de Dep�sitos contra la fianza depositada por el Casino.
En cualquier caso, en la resoluci�n que dicte el Gobernador se har� expresa reserva de las acciones civiles o penales que pudieran corresponder a las partes.
4. Si por cualquier circunstancia el Casino no pudiera abonar las ganancias a los jugadores, el Director de Juegos ordenar� la inmediata suspensi�n de los juegos y recabar� la presencia del funcionario de polic�a encargado de la vigilancia, ante el cual se extender�n las correspondientes actas de adeudo en la forma prevista en el apartado segundo de este art�culo.
Copia de las referidas actas se remitir� al Gobernador civil, el cual acordar� la suspensi�n provisional de la autorizaci�n concedida y proceder� acto seguido en la forma prevista en el apartado tercero de este art�culo.
5. Si el Director del Casino no depositase en plazo las cantidades adeudadas y la fianza fuera insuficiente para hacer frente a las deudas acreditadas en las actas, el Gobernador no librar� mandamiento de pago contra la fianza y requerir� a la Sociedad titular del Casino a presentar ante el Juzgado competente solicitud de suspensi�n de pagos, que se tramitar� conforme a las disposiciones de la Ley de 26 de julio de 1922.
Lo dispuesto en el p�rrafo anterior ser� de aplicaci�n tanto en el supuesto del apartado tercero como en el del apartado cuarto del presente art�culo. En todo caso, el Gobernador dar� cuenta a la Comisi�n Nacional del Juego e incoar� el oportuno expediente sancionador para la depuraci�n de las responsabilidades que procedan.
6. El Casino no estar� obligado a expedir a los jugadores certificaciones acreditativas de sus ganancias, salvo cuando �stas constasen de manera inequ�voca, previa declaraci�n de los inspectores o jefes de mesa correspondientes, y siempre que por el solicitante se alegase justa causa para ello. Si extendiese la certificaci�n se entregar� copia de la misma al funcionario encargado del control del Casino, el cual la trasladar� al Gobierno Civil y a la Comisi�n Nacional del Juego.
1. Las mesas dedicadas a juegos de contrapartida recibir�n de la Caja Central del Casino, en el momento de comenzar la partida, un anticipo en fichas y placas para responder de las ganancias de los jugadores, cuyo monto se determinar� con arreglo a las prescripciones del presente art�culo. Dicho anticipo se repondr� por la Caja Central del Casino cuantas veces sea necesario durante la partida, pero la cuant�a de los nuevos anticipos ser� siempre la misma que la del anticipo inicial.
Los anticipos deben facilitarse a la mesa, en la medida de lo posible, en fichas y placas de peque�o valor a fin de reducir o eliminar los cambios entre la mesa y la Caja Central.
2. El importe de los anticipos ser�, como m�nimo, el siguiente:
a) En el juego de la bola, el resultado de multiplicar por cuatro mil la cuant�a de la apuesta m�nima fijada por la autorizaci�n de apertura y funcionamiento.
b) En los juegos de la ruleta, ruleta americana y dados, el resultado de multiplicar por quince mil la cuant�a de la apuesta m�nima de la mesa.
c) En los juegos de treinta y cuarenta y punto y banca, el resultado de multiplicar por diez mil la cuant�a de la apuesta m�nima de la mesa.
d) En el juego del black-jack, el resultado de multiplicar por cinco mil la cuant�a de la puesta m�nima de la mesa.
1. Las fichas y placas constitutivas del anticipo ser�n trasladadas a la mesa en una caja especialmente destinada a este fin, que no podr� contener mayor cantidad de fichas y placas que las que correspondan al citado anticipo. El contenido se entregar� al Jefe de mesa.
2. Una vez en la mesa, las fichas y placas ser�n colocadas sobre la misma y contadas por el croupier. La cantidad resultante ser� pronunciada por el mismo en alta voz y anotada seguidamente en el registro de anticipos que tendr� el Jefe de mesa. Todo ello en presencia del p�blico, si lo hubiere, y del Director de Juegos o persona que le sustituya, el cual firmar� dicho registro junto con el funcionario encargado del control del Casino, si se hallare presente. El mismo procedimiento se seguir� cuando sea preciso hacer nuevos anticipos en el transcurso de la partida.
3. Al t�rmino de la jornada se proceder� a contar las existencias de fichas y placas de la mesa y los billetes cambiados en la misma, anot�ndose las cantidades resultantes en el registro de anticipos. La cuenta se har� en presencia, en todo caso, de un empleado, al menos, de la mesa, de un cajero y del Director de Juegos o persona que le sustituya, los cuales certificar�n bajo su responsabilidad de la exactitud de la anotaci�n efectuada, firmando a continuaci�n. Si el funcionario encargado del control del Casino se hallare presente, firmar� tambi�n en el registro. Cuando se procediere al cierre simult�neo de varias mesas, la presencia del Director de Juegos en el recuento podr� ser sustituida por la de un Subdirector, de los miembros del Comit� de Direcci�n y de los Inspectores principales.
4. Las operaciones referidas en los dos apartados anteriores deber�n ser realizadas con la suficiente lentitud para que los presentes puedan seguirlas en todo su detalle. Cualquiera de los asistentes al acto podr� solicitar el registro de anticipos para asegurarse de que las cantidades anotadas en �l corresponden exactamente a las pronunciadas. Asimismo, el funcionario encargado del control del Casino podr� efectuar cuantas comprobaciones estime precisas.
1. Los Casinos de Juego deber�n tener en su Caja Central, al comienzo de cada sesi�n, una suma de dinero que, como m�nimo, ser� de igual cuant�a a la del importe del anticipo correspondiente a la mesa de ruleta con el m�nimo de apuestas m�s elevado. Esta suma de dinero podr� sustituirse parcialmente por la tenencia de una cantidad equivalente, bloqueada en una cuenta bancaria y disponible en todo momento para el pago de premios, y previa autorizaci�n de la Comisi�n Nacional del Juego; esto no obstante, la cantidad existente en met�lico en la Caja Central no podr� ser inferior al cincuenta por ciento del total.
2. Con independencia de las restantes obligaciones contables que reglamentariamente se establezcan, la Caja Central del Casino deber� llevar un registro especial por mesas para anticipos y reposiciones.
1. En los locales del Casino deber� existir a disposici�n del p�blico, un ejemplar del presente Reglamento y del Cat�logo de Juegos, as� como del reglamento interior del establecimiento, si lo hubiere.
2. Sobre cada mesa de juego o en un lugar pr�ximo a la misma, y en lugar visible para cualquiera de los jugadores, deber� figurar un anuncio en el que se indique el n�mero de la mesa, el importe del anticipo inicial y las apuestas m�nimas y m�ximas permitidas en las distintas suertes.
De la documentaci�n contable de los juegos
1. Con independencia de la contabilidad general del Casino y de la de car�cter fiscal, que ser�n reguladas por el Ministerio de Hacienda, el control documental de los ingresos producidos por los juegos se llevar� a cabo mediante el registro de beneficios, en los juegos de c�rculo; el registro de anticipos en los juegos de contrapartida, y el libro-registro de control de ingresos, para uno y otro tipo de juegos.
2. Estos libros y registros habr�n de hallarse encuadernados y foliados, y ser�n diligenciados y sellados por la Comisi�n Nacional del Juego. Deber�n llevarse con el cuidado y regularidad exigidos para los libros de comercio; no deber�n presentar enmiendas ni raspaduras, haci�ndose las correcciones que sean necesarias en tinta roja, las cuales deber�n ser salvadas en la firma del Director de Juegos o persona que lo sustituya y del funcionario encargado del control del Casino.
1. En cada una de las mesas dedicadas a juegos de contrapartida, como la bola, la ruleta, la ruleta americana, el treinta y cuarenta, el black-jack, los dados y el punto y banca, existir� un registro de anticipos, cuyo modelo se determinar� reglamentariamente y que llevar� un n�mero que ser� el mismo de la mesa a que se refiere.
2. En el registro de anticipos se anotar�n, en la forma descrita por el art�culo 48 del presente reglamento, el importe del anticipo inicial y, en su caso, el de los anticipos complementarios, as� como el importe total de las existencias en caja al final de cada sesi�n.
3. El registro de anticipos se cerrar� por sesiones y se totalizar� cada d�a, al final del cual los resultados obtenidos deber�n ser trasladados al libro-registro de control de ingresos. El uso del registro de anticipos es obligatorio, estando prohibida la inscripci�n directa en el libro-registro de control de ingresos.
1. En cada una de las mesas de juego de c�rculo, como el baccar� en sus diversas modalidades existir� un registro de beneficios para anotar el ingreso bruto percibido por el Casino en la pr�ctica de dichos juegos.
2. Dicho registro se ajustar� al modelo oficial que se determine reglamentariamente, y en �l se habr� de hacer constar:
b) N�mero de orden del registro, que deber� ser el mismo de la mesa.
d) Horas de interrupci�n y reanudaci�n de la partida, en su caso.
e) Nombre de los croupiers y cambistas.
f) Nombre del banquero o banqueros, en el baccar� a dos pa�os, ya sea a banca abierta o limitada.
3. A la finalizaci�n de la partida se proceder� por el croupier, en presencia del Director de Juegos y de un cajero, a la apertura del pozo o �cagnotte� y a la cuenta de las fichas y placas existentes en el mismo, pronunciando el croupier en voz alta la cantidad total. Esta ser� anotada de inmediato en el registro de beneficios, en el cual certificar�n el Director de Juegos, un cajero y un empleado de la mesa, bajo su responsabilidad, la exactitud de la anotaci�n efectuada, firmando a continuaci�n.
En las operaciones a que se refiere el presente apartado, el Director de Juegos podr� ser sustituido por un Subdirector un miembro del Comit� de Direcci�n.
1. En el libro-registro de control de ingresos anotar�n los resultados de los registros de anticipos o de beneficios de cada una de las mesas, totalizados por d�a. El libro-registro se ajustar� al modelo oficial que se determine reglamentariamente.
2. Las anotaciones en el libro-registro de control de ingresos se efectuar�n al final de la jornada y antes necesariamente del comienzo de la siguiente. Se extraer� el resultado total, haci�ndolo constar en n�meros y letras, certificando a continuaci�n su exactitud el Director de Juegos o un Subdirector miembro del Comit� de Direcci�n.
1. Son causas de revocaci�n de las autorizaciones de apertura y funcionamiento de los Casinos de Juego:
a) La extinci�n de la Sociedad titular.
b) El incumplimiento de cualquiera de los requisitos se impone a las Sociedades titulares en el art�culo 4.� del presente Reglamento.
c) La p�rdida de la disponibilidad del edificio o locales en que se encuentre instalado el Casino.
d) La comisi�n por parte de los directivos de la Sociedad o del Casino, con ocasi�n del ejercicio del juego, de alg�n delito tipificado en la legislaci�n espa�ola.
e) Las infracciones de lo dispuesto en la legislaci�n espa�ola sobre divisas.
f) El arreglar o preparar alg�n juego en perjuicio de los jugadores.
g) La falta de pago deliberada a los apostantes de buena fe que resultasen ganadores, y el impago en el supuesto previsto en los aparrados cuarto y quinto del art�culo 46.
h) La falta de funcionamiento del Casino durante la mitad del per�odo anual de apertura autorizado, salvo casos de fuerza mayor. No se computar�n en este per�odo los d�as en que el Casino no se halle en funcionamiento por razones de obras de reforma autorizadas, o por cualquier otra causa de suficiente entidad y previa conformidad del Gobernador civil.
i) La realizaci�n de actos coactivos sobre los jugadores que no est�n autorizados reglamentariamente.
j) La conclusi�n de cualquier pacto, contrato o convenci�n que tenga por objeto contravenir o eludir prescripciones de la normativa referente a los juegos de azar.
k) La reincidencia en cualquiera de las infracciones a que se refiere el art�culo siguiente.
Las autorizaciones de apertura y funcionamiento podr�n ser objeto de suspensi�n por per�odo de uno a doce meses por las siguientes causas:
a) El incumplimiento del plazo que la Administraci�n confiere para reponer la cuant�a total de la fianza, cuando �sta sufra alguna merma.
b) Realizar sin previa autorizaci�n cualquiera de las modificaciones a que se refiere el art�culo 19.
c) La tolerancia por parte de los directivos y personal del Casino del ejercicio de la prostituci�n o del tr�fico de drogas en el interior del mismo.
d) El incumplimiento de las obligaciones que en cuanto a contabilidad, ya general, ya especial de los juegos, se impongan a los Casinos, o la existencia de irregularidades graves en la misma.
e) Impedir u obstaculizar el ejercicio de las funciones de control y vigilancia que corresponden a la autoridad gubernativa y a los funcionarios del Ministerio de Hacienda.
f) El impago a los jugadores que d� lugar a la ejecuci�n sobre la fianza, en el supuesto previsto en el apartado tercero del art�culo 46.
g) Emplear para la pr�ctica de los juegos material adquirido o importado sin sujeci�n a los requisitos establecidos en el Real Decreto 444/1977, de 11 de marzo, y normas que lo desarrollen.
h) La comisi�n de dos o m�s infracciones sancionables conforme al art�culo siguiente.
1. Cualquier otra infracci�n de lo dispuesto en el presente reglamento, en las instrucciones que se dicten en su ejecuci�n en las normas relativas a los Casinos de Juego ser� sancionada con multa de hasta cinco millones de pesetas.
2. Las multas se impondr�n en la forma prevista por el art�culo 10, apartado 2, letra a), del Real Decreto 444/1977, de 11 de marzo. Para graduar la cuant�a se atender� a la intencionalidad de la infracci�n, el perjuicio que la infracci�n haya podido producir en el cr�dito de los establecimientos de juego y la importancia o intensidad de los perjuicios a terceros.
3. Si la infracci�n hubiese determinado la producci�n de beneficios ileg�timos, la cuant�a de la multa podr� exceder de los topes indicados hasta el duplo de la totalidad del beneficio ilegalmente obtenido, sin que en ning�n caso pueda ser inferior a un mill�n de pesetas.
4. Las sanciones se har�n efectivas de oficio contra la fianza depositada por la Sociedad titular, a cuyo efecto, en la resoluci�n sancionadora se otorgar� a la Sociedad un plazo prudencial para reponerla en su integridad.
Si la cuant�a de la fianza fuese insuficiente para atender al pago de la sanci�n, se otorgar� a la Sociedad un plazo para abonar el exceso. De no hacerlo as�, se proceder� a su exacci�n por v�a de apremio, sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado a) del art�culo anterior.
1. Las infracciones cometidas por el Director de Juegos, Subdirectores, miembros del Comit� de Direcci�n y dem�s personal al servicio del Casino podr�n ser sancionadas por el Gobernador civil con multa de 10.000 a 500.000 pesetas y con la suspensi�n y retirada del documento profesional en los t�rminos previstos por el art�culo 26,2 del presente Reglamento. Si estimase que la gravedad de la infracci�n lo merece, podr� proponer a la Comisi�n Nacional del Juego la suspensi�n del documento por per�odo superior o su revocaci�n definitiva.
En caso de insolvencia total o parcial del sancionado, ser� responsable subsidiaria la Sociedad titular de la autorizaci�n.
2. Asimismo, el Gobernador civil podr� imponer multas de las mismas cuant�as se�aladas en el apartado anterior y prohibici�n de entrada en establecimientos de juego hasta por un per�odo m�ximo de tres a�os a los asistentes a las salas de juego de los Casinos que realizaren trampas o irregularidades o alteraren injustificadamente el orden en las mismas, sin perjuicio de las responsabilidades penales que procedan.
La imposici�n de las sanciones previstas en los art�culos anteriores se efectuar� previo expediente en el que ser� o�da la entidad o persona interesada. En los supuestos previstos en los art�culos 55, 56 y 57, informar� la Comisi�n Nacional del Juego.
Lo dispuesto en el presente cap�tulo se entender� sin perjuicio de las facultades sancionadoras que corresponden a los Ministerios de Hacienda y de Comercio y Turismo, en el �mbito de sus respectivas competencias.
1. El personal al servicio de los Casinos a que se refieren los art�culos 25 y siguientes del presente Reglamento habr� de ostentar la nacionalidad espa�ola. Esto no obstante, el personal con destino en las salas de juego podr� ser de nacionalidad extranjera en los siguientes per�odos y porcentajes:
a) Durante el primer a�o del plazo de vigencia de la autorizaci�n de apertura y funcionamiento, el cincuenta por ciento.
b) Durante el segundo y tercer a�os del plazo, el treinta por ciento.
c) Durante el cuarto a�o del plazo, el veinte por ciento.
Transcurridos cuatro a�os desde la fecha de expedici�n de la autorizaci�n de apertura y funcionamiento, todo el personal citado deber� ostentar la nacionalidad espa�ola. Esta norma no se aplicar�, sin embargo, a los Subdirectores, Inspectores y Jefes de partida, que en todo caso podr�n ser extranjeros siempre que, transcurridos los cuatro a�os citados, el n�mero de extranjeros no exceda del cincuenta por ciento de la totalidad de los empleados de las indicadas categor�as.
2. No obstante lo dispuesto en el apartado anterior, ser�n de aplicaci�n en todo caso las disposiciones que regulan el trabajo de extranjeros en Espa�a.
El Ministerio del Interior, previo informe del de Trabajo podr� autorizar la instalaci�n de Escuelas cuya finalidad sea el adiestramiento de personal de nacionalidad espa�ola en orden a la futura prestaci�n de servicios en los Casinos.
La autorizaci�n administrativa se�alar� la forma en que habr�n de desarrollarse las actividades de estas Escuelas.
La instalaci�n de Escuelas de croupiers dentro de los Casinos, en orden a la formaci�n de su propio personal, deber� ser autorizada juntamente con la instalaci�n, apertura y funcionamiento de los mismos.

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto