Source: https://monsieurdevillefort.wordpress.com/2015/04/22/la-sala-de-lo-contencioso-administrativo-del-tribunal-supremo-avala-la-proscripcion-del-nudismo-en-las-playas-es-el-nudismo-una-ideologia/
Timestamp: 2017-07-22 10:41:25+00:00

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LA SALA DE LO CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVO DEL TRIBUNAL SUPREMO AVALA LA PROSCRIPCIÓN DEL NUDISMO EN LAS PLAYAS. ¿ES EL NUDISMO UNA “IDEOLOGÍA”? | MONSIEUR DE VILLEFORT
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LA SALA DE LO CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVO DEL TRIBUNAL SUPREMO AVALA LA PROSCRIPCIÓN DEL NUDISMO EN LAS PLAYAS. ¿ES EL NUDISMO UNA “IDEOLOGÍA”?	La recientísima Sentencia de 30 de marzo de 2015 de la Sección Cuarta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo dictada en recurso número 1214/2013 resuelve la impugnación que por vía casacional planteó la entidad denominada Club Catalá de Naturisme (sic) frente a la Sentencia de la Sentencia de 11 de febrero de 2013 de la Sección Quinta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña dictada en autos de procedimiento ordinario 444/2009, resolución judicial esta última que a su vez desestimaba la demanda presentada por el meritado Club frente a la Ordenanza Municipal del Ayuntamiento de Castell-Platja D´Aro en cuanto que ésta no permitía en las playas del municipio “las actividades naturistas y otras que fomenten, favorezcan o desarrollen expresamente el nudismo, a menos que el Ayuntamiento lo indique expresamente”. Lo más relevante del asunto es sin duda alguna el presupuesto o base sobre el que los recurrentes articulaban todo el recurso, dado que aunque se esgrimían varios motivos casacionales, la propia Sala reconoce que “el primero de ellos (en el que se denuncia la infracción del artículo 16 de la Constitución) actúa como presupuesto y antecedente necesario de los restantes”. ¿Y cual es ese poderoso argumento que cual pilar central del edificio sustenta todo el argumento de los recurrentes en casación? Pues uno sorprendente: “el nudismo es una ideología cuya manifestación externa no puede ser limitada por los poderes públicos […] y mucho menos regulada por una Ordenanza municipal”. Los recurrentes se amparaban para ello en la definición que del término ofrece el Diccionario de la Real Academia Española (“Actitud o práctica de quienes sostienen que la desnudez completa es conveniente para un perfecto equilibrio físico e incluso moral.”) y de forma harto sorprendente citaban como apoyatura jurídica para sostener sus pretensiones la Sentencia de 14 de febrero de 2013 de la Sección Séptima de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo dictada en recurso número 4118/2011 sobre el uso del velo integral o burka. No contentos con ello, los recurrentes llegan incluso a hacer una comparación que el propio Tribunal Supremo califica expresamente de desafortunada, dado que la proscripción de la desnudez en las playas municipales les recuerda “tristemente la reciente prohibición de la promoción de la homosexualidad por parte del gobierno ruso” (sic).
Pues bien, la Sala desestima el recurso. Conviene destacar varios puntos en la resolución comentada:
1.- Aparta de mi ese cáliz: no se entra en el tema de si el nudismo es o no ideología. La Sala deja bien claro ya ab initium que no se va a pronunciar sobre el particular, escudándose en que no es esa su labor: “no es función de los órganos jurisdiccionales resolver en Derecho las pretensiones que ante ellos se suscitan acudiendo a disquisiciones filosóficas o argumentos no estrictamente jurídicos sobre todo si, como sucede con las cuestiones que aquí se suscitan, no puede afirmarse que exista un estado de opinión unánime e indiscutido sobre el tema decidendi. Por eso entendemos que el debate sobre la conformidad o disconformidad en Derecho de la Ordenanza municipal recurrida no puede centrarse exclusivamente en determinar si el nudismo constituye una verdadera ideología o si por el contrario nos hallamos ante prácticas, actitudes o formas de relacionarse”.
Conviene recordar que como es sabido por cualquier estudiante de primero de derecho que haya cursado la asignatura de Teoría del Derecho (y quien suscribe lo hizo de la mano de cierto docente con nombre y apellido de ilustre ex director general y no menos ilustre prófugo de la Justicia) el término “ideología” fue acuñado en los últimos años del siglo XVIII por Antoine-Louis Claude Destutt, conde de Tracy, y lo define como “ciencia de las ideas”. Nada que ver, por tanto, con el concepto actual del término, donde se entiende por tal un conjunto más o menos coherente de ideas o principios que constituyen el sustento de un determinado movimiento o creencia (así, por ejemplo, la segunda acepción que del término ofrece el Diccionario de la Real Academia entiende por tal “Conjunto de ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de una persona, colectividad o época, de un movimiento cultural, religioso o político, etc”). Ahora bien, no cabe confundir una “ideología” con una “práctica”, como tampoco es lícito elevar ésta a la categoría de idea o ideología. Es evidente que el nudismo como tal es una práctica, pero de ahí a elevarlo a la categoría de ideología con base al argumento que dan los recurrentes en casación (que el nudismo es conveniente para un perfecto equilibrio físico y moral) es sencillamente ridículo, y puede desvirtuarse ese argumento por reducción al absurdo. Quienes practiquen el tenis, el fútbol o cualquier deporte o ejercicio físico (por aquello de la mens sana in corpore sano) podrían argumentar que en realidad se está no ante una práctica deportiva, sino ante una verdadera ideología (que en algunos casos tiene incluso auténticos ritos, cultos iniciáticos e incluso auténticos fieles); por tanto toda prohibición o restricción del mismo supondría vulnerar el artículo 16 de la Constitución, según los recurrentes. Así, por ejemplo, allí donde aparezca el cartel “prohibido jugar a la pelota” o en aquellos centros escolares donde no se permita la práctica del balompié en los descansos (como ocurría en el centro educativo donde el redactor de estas líneas cursó sus estudios de primaria) serían ilícitos por inconstitucionales. Ridículo!
2.- La parte contratante de la primera parte: retorcido argumento del Tribunal Supremo para avalar la legalidad de la ordenanza. El Tribunal Supremo utiliza una argumentación, a juicio de quien suscribe algo cantinflesca, para avalar la legalidad de la norma reglamentaria impugnada: “lo que realmente prohíbe la Ordenanza es ´estar desnudo` en esas playas, pues no en vano la propia resolución recurrida, cuando se refiere a las infracciones administrativas solo tipifica como falta grave ´el nudismo`. Quiere ello decir, por tanto, que el discutido artículo 9.2 solo puede ser interpretado en el sentido de que la limitación, la restricción o la prohibición de las actividades a las que se refiere, o de su favorecimiento, fomento o difusión, únicamente pueden anudarse a que los interesados las realicen desnudos, pues este es el exclusivo comportamiento que el Ayuntamiento considera verdaderamente reprochable”. Vamos a ver, si no he entendido mal a nuestro Supremo órgano judicial, no se reprocha la difusión de una actividad, sino la forma en que la persona la difunde. Confieso que no lo entiendo, y pongo un sencillo ejemplo. Si dos personas acuden a la playa y ambas portan un cartel que diga “desnúdate en la playa” pero una de esas personas va debidamente vestida mientras la otra va como Dios la trajo al mundo, únicamente la última estaría cometiendo un ilícito, puesto que, según el Alto Tribunal la restricción o prohibición de actividades “o de su favorecimiento, fomento o difusión, únicamente pueden anudarse a que los interesados los realicen desnudos”. Lo siento, pero no acabo de ver el razonamiento. Ulteriormente el Tribunal intenta ofrecer una explicación más elaborada: “no puede interpretarse que los preceptos discutidos por la actora condenen, restrinjan o limiten las creencias o las opiniones de los ciudadanos en relación con el naturismo; ni siquiera que les impidan su defensa, fomento o desarrollo. Lo que hace la ordenanza en este particular es mucho más limitado: prohíbe la desnudez en las playas de su municipio y tipifica como infracción grave el incumplimiento de esta prohibición”. No puedo comprender cómo se concilia el que no se impida el “fomento” de una actividad con su proscripción.
3.- El rey va desnudo, no en burka. Confieso que no deja de parecerme un contrasentido que quienes invocan la defensa del nudismo utilicen como ejemplo el uso del velo islámico, que si algo simboliza es justo lo contrario de lo que los defensores del traje de Adán preconizan. No obstante, el Tribunal deja bien clara la improcedencia de la comparación: “en el supuesto analizado por la Sala en dicha sentencia estaba en cuestión el uso de una determinada vestimenta (el velo) que fue considerada expresión directa e indubitada de un determinado sentimiento religioso, claramente conectada con la dimensión externa del derecho fundamental a la libertad religiosa y por ello, inmune a la limitación, restricción o prohibición de uso que una Ordenanza municipal había establecido, al considerar que solo la ley, respetando el núcleo esencial de ese derecho, podía establecer alguna regulación sobre la materia”. En definitiva, que el caso del velo era indubitado que su porte o uso estaba claramente vinculado a las creencias de una determinada confesión religiosa, cosa que no ocurre con el nudismo.
No quisiera finalizar este post sin una reflexión que realizo estrictamente animus iocandi. Y es que no me extrañaría nada que para sortear el último de los argumentos esgrimidos por la Sala, los defensores del nudismo conviertan al mismo en una confesión de carácter religioso. Al fin y al cabo, si existe una religión maradoniana y otra que rinde culto a la “fuerza” (concepto o vocablo popularizado por la saga de Star Wars) no creo que exista obstáculo para elevar una simple práctica cotidiana a una práctica religiosa. Si no, el tiempo.
Un comentario el “LA SALA DE LO CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVO DEL TRIBUNAL SUPREMO AVALA LA PROSCRIPCIÓN DEL NUDISMO EN LAS PLAYAS. ¿ES EL NUDISMO UNA “IDEOLOGÍA”?”	lopezleraabogado
22 abril 2015 @ 8:46 pm	Estimado Monsieur.
El Tribunal de Derechos Hunanos, creo que opina en sentido contrario a nuestro Tribunal Supremo.
http://hudoc.echr.coe.int/sites/fra/pages/search.aspx?i=001-147623

References: resolución 
 artículo 16
 resolución 
 artículo 16
 resolución 
 artículo 9