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Timestamp: 2019-03-19 04:04:20+00:00

Document:
as201321125L
Sucre: 19 de abril de 2013
Expediente: CH-18-08-S
Proceso: Investigación de paternidad.
Partes: Carolina Norah Gutiérrez Vásquez c/ Amado Beimar Severich Arancibia.
1.- El recurso de casación en el fondo, interpuesto por Ramiro Eduardo Espinoza Trujillo en representación de Amado Beimar Severich Arancibia, de fojas 118 a 119, contra el Auto de Vista Nº SCII-047 de 8 de febrero de 2008, pronunciado por la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior de Justicia de Chuquisaca, en el proceso de investigación de paternidad, seguido por Carolina Norah Gutiérrez Vásquez en contra de Amado Beimar Severich Arancibia, los antecedentes y;
2.1. Antecedentes del Proceso.- Que, mediante sentencia de fojas 55 a 57 de obrados, pronunciado por la Jueza de Partido Segundo de Familia de la ciudad de Sucre, se declaró improbada la acción, con costas.
Que, en grado de apelación, interpuesto por Carolina Norah Gutiérrez Vásquez, de fojas 61 a 63, la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior de Justicia de Chuquisaca, por Auto de Vista Nº SCII-047 de 8 de febrero de 2008, ANULA obrados hasta fojas 55 inclusive, disponiendo que se dicte nueva sentencia, previo decreto de autos.
Contra el referido Auto de Vista, por memorial cursante de fojas 118 a 119, Ramiro Eduardo Espinoza Trujillo en representación de Amado Beimar Severich Arancibia, interpone recurso de casación en el fondo, que a continuación se compendia.
3.1.- Recurso de casación.- El recurrente, en su recurso de casación en el fondo, deduce las siguientes acusaciones:
1º.- Acusa al tribunal Ad quem de haber violado el artículo 247 de la Ley de Organización Judicial (abrogada) y el artículo 251 del Código de Procedimiento Civil, al haber dispuesto la nulidad de obrados sin que exista ningún precepto legal que autorice la nulidad por dictarse una sentencia sin reposición del decreto de autos.
2º.- Acusa al Tribunal Ad quem de incurrir en interpretación errónea de los artículos 90, 205 y 251-II) del Código de Procedimiento Civil con relación al artículo 39-7) de la Ley del Consejo de la Judicatura (abrogada), ya que dichas normas, al referirse a la dictación de resoluciones judiciales fuera de los plazos establecidos en el artículo 204 del Código de Procedimiento Civil, no sanciona su incumplimiento con ninguna nulidad de obrados sino que constituye únicamente una falta disciplinaria muy grave.
Finalmente invocando los artículos 250, 253-1) 251-1) y 2), 271-4) y 274 del Código de Procedimiento Civil, el apoderado del recurrente concluye pidiendo que se CASE el Auto de Vista y se disponga que el tribunal Ad quem pronuncie nuevo Auto de Vista que resuelva el fondo del asunto.
3.2.1.- Según la doctrina procesal, el recurso extraordinario de casación tiene doble función, de un lado unificar la jurisprudencia nacional;y, del otro, la de proveer la realización del derecho objetivo, función que en la doctrina se ha denominado nomofiláctica o de protección de la ley.
Tenida cuenta que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, que tiene por objeto el enjuiciamiento de la sentencia de segunda instancia; en reiterados fallos, verbi gratia el Auto Supremo Nº 70 de 11 de febrero de 2003, entre otros, que marcan línea jurisprudencial, la entonces Corte Suprema de Justicia ha dejado delineado que el recurso de casación, según el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, podrá ser en el fondo y en la forma; el primero está reservado para los casos enumerados en el artículo 253 del mismo cuerpo legal, en tanto que el segundo procede por violación de las formas esenciales del proceso, cuando la sentencia o auto de vista recurrido hubiere sido dictado en los casos previstos en el artículo 254 del mismo adjetivo. Por mandato del artículo 258-2) del igual procedimiento, el recurso no solo debe citar en términos claros, concretos y precisos la sentencia o auto del que se recurre, su folio, la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, sino también especificar en qué consiste la violación, falsedad o error ya se trate del recurso de casación en el fondo, en la forma o en ambos.
En razón a que la casación en el fondo y en la forma emergen de dos realidades distintas, la fundamentación y la petición del recurrente deben guardar estricta correspondencia; es decir si se denuncia errores in judicando se interpondrá recurso de casación en el fondo alegando alguna de las causales previstas por el artículo 253 del Código de Procedimiento Civil y se pedirá casar el Auto de Vista; en cambio sí se acusa de errores in procedendo se interpondrá recurso de casación en la forma invocando alguna de las causales prevista por el artículo 254 del Código Adjetivo Civil y se pedirá la nulidad de obrados o la nulidad llanamente; por consiguiente cuando el Auto de Vista impugnado es ANULATORIO, los supuestos errores in procedendo en los que haya incurrido el Tribunal Ad quem, al anular obrados con o sin reposición, o anular la resolución llanamente, deben ser atacados a través del recurso de casación en la forma, pues dado que el fallo de segunda instancia no contiene pronunciamiento sobre el fondo del asunto y por consiguiente no contiene aplicación de derecho material, no procede contra el mismo el recurso de casación en el fondo.
3.2.2.- Ahora bien, en el caso en examen, el recurso de casación es manifiestamente deficiente, pues el recurrente interpone recurso de casación en el fondo contra el auto de vista anulatorio; lo cual es incorrecto, pues como se tiene dicho, contra el Auto de Vista anulatorio sólo procede recurso de casación en la forma; por ello, si el recurrente consideraba que es incorrecta la decisión del tribunal de apelación de anular obrados hasta el estado de pronunciarse nueva sentencia previo decreto de autos, correspondía que ataque dicha resolución a través del recurso de casación en la forma invocando alguna de las causales previstas en el artículo 254 del Código de Procedimiento Civil, y de ninguna manera por medio del recurso de casación en el fondo, como lo ha efectuado equivocadamente.
El apoderado del recurrente incurre en error al invocar la causal de casación en el fondo prevista en el inciso 1) del artículo 253 del Código de Procedimiento Civil, pues dicha causal opera en los casos en los cuales el Tribunal de apelación se hubiese pronunciado sobre el fondo del asunto aplicando derecho material o normas sustantivas; extremo que no ocurre en el caso en examen, habida cuenta que se trata de un fallo anulatorio, donde se aplicó normas adjetivas.
Como corolario de los defectos, el apoderado del recurrente pide que se case el auto de vista recurrido y que se ordene al Tribunal ad quem la dictación de un nuevo Auto de Vista donde se pronuncie sobre el fondo del asunto, lo cual no es factible, pues ello implicaría casar y anular al mismo tiempo el Auto de Vista impugnado. El apoderado del recurrente no debe olvidar que cuando el Tribunal Supremo “CASA” el Auto de Vista impugnado, en tal caso se pronuncia sobre el fondo del asunto y ello es posible solamente en los casos en los cuales el Tribunal de Alzada se hubo pronunciado sobre el fondo del asunto, extremo que no ha sucedido en el caso de autos.
Los defectos del recurso precedentemente advertidos no pueden ser suplidos de oficio por el Tribunal Supremo habida cuenta que, en mérito al principio dispositivo, corresponde al recurrente cumplir escrupulosamente con los requisitos intrínsecos y extrínsecos de su recurso para permitir el pronunciamiento sobre al fondo del asunto, pues para el caso de que éste Tribunal ingresara a resolver el fondo, subsanando oficiosamente dichos defectos, con tal determinación se afectaría, además, el principio de igualdad de las partes ante el juez, consagrado por el artículo 180-I) de la Constitución Política del Estado.
Por lo expuesto, resulta irrefragable concluir que el recurso de casación en el fondo es defectuoso, al no haber cumplido debidamente lo previsto por el numeral 2) del artículo 258 del Código de Procedimiento Civil, lo que impide que este Tribunal abra su competencia para resolver el fondo del recurso; por lo cual corresponde fallar conforme a lo dispuesto por los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.
IV.- POR TANTO:
La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo I numeral 1) del artículo 42 concordante con la disposición Transitoria Octava de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación de lo dispuesto por los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Adjetivo Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo, cursante de fojas 118 a 119, interpuesto por Ramiro Eduardo Espinoza Trujillo, en representación de Amado Beimar Severich Arancibia, con costas.
Libro Tomas de Razón 125/2013

References: artículo 247
 artículo 251
 artículo 39
 artículo 204
 artículo 250
 artículo 253
 artículo 254
 artículo 258
 artículo 253
 artículo 254
 resolución 
 resolución 
 artículo 254
 artículo 253
 artículo 180
 artículo 258
 artículo 42