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Timestamp: 2018-08-16 02:15:16+00:00

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Suma Teológica - I-IIae - Cuestión 68
1. ¿Los dones difieren de las virtudes?
2. ¿Son necesarios al hombre los dones para la salvación?
3. ¿Son hábitos los dones del Espíritu Santo?
4. ¿Es correcta la enumeración de los siete dones del Espíritu Santo?
5. ¿Están conexos los dones del Espíritu Santo?
6. ¿Permanecen en el cielo los dones del Espíritu Santo?
7. ¿Es conforme a la enumeración de Isaías 11 la dignidad de los dones?
8. ¿Han de preferirse las virtudes a los dones?
Suma teológica - Parte I-IIae - Cuestión 68
Artículo 1: ¿Los dones difieren de las virtudes? lat
1. Comentando aquello de Job 1,2: Le nacieron siete hijos, dice San Gregorio en el libro I Moral.: Nos nacen siete hijos cuando, por la concepción de un buen pensamiento, se originan en nosotros las siete virtudes del Espíritu Santo. Y aduce aquello de Is 11,2-3: Sobre él reposará el espíritu de entendimiento, etc., donde se enumeran los siete dones del Espíritu Santo. Luego los siete dones del Espíritu Santo son virtudes.
Otros, en cambio, teniendo en cuenta lo que dice San Gregorio Magno, en el libro II Moral., que el don del Espíritu Santo, que forma la templanza, la prudencia, la justicia y la fortaleza en la mente que le está sometida, la protege contra cada una de las tentaciones mediante los siete dones, dijeron que las virtudes se ordenan a obrar bien, y los dones se ordenan a resistir a las tentaciones. Pero tampoco esta distinción es suficiente, porque también las virtudes resisten a las tentaciones que inducen a los pecados contrarios a ellas, pues cada cosa resiste naturalmente a su contraria. Ello es evidente sobre todo en el caso de la caridad, de la que se dice en Cant 8,7: No pueden aguas copiosas extinguir la caridad.
Artículo 2: ¿Son necesarios al hombre los dones para la salvación? lat
Artículo 3: ¿Son hábitos los dones del Espíritu Santo? lat
1. El hábito es una cualidad que permanece en el hombre, pues es una cualidad difícilmente movible, como se dice en los Predicamentos. Pero es propio de Cristo el que los dones del Espíritu Santo reposen en El, como se dice en Is 11,2-3. Y en Jn 1,33, se dice: Sobre quien vieres descender el Espíritu y permanecer sobre él, ése es el que bautiza. Pasaje que expone San Gregorio Magno, en el libro II Moral., diciendo: El Espíritu Santo desciende sobre todos los fieles, pero sólo en el Mediador permanece siempre singularmente. Luego los dones del Espíritu Santo no son hábitos.
Contra esto: hablando del Espíritu Santo, dice el Señor a los discípulos, en Jn 14,17: Permanecerá con vosotros y estará en vosotros. Pero el Espíritu Santo no está en los hombres sin sus dones. Luego sus dones permanecen en los hombres. Por consiguiente, no sólo son actos o pasiones, sino también hábitos permanentes.
Artículo 4: ¿Es correcta la enumeración de los siete dones del Espíritu Santo? lat
Ahora bien, la razón es especulativa y práctica, y en una y otra se considera la aprehensión de la verdad, que pertenece a la invención, y el juicio sobre la verdad. Así, pues, para la aprehensión de la verdad la razón especulativa es perfeccionada por el entendimiento, y la razón práctica, por el consejo. Para juzgar rectamente, la razón especulativa es perfeccionada por la sabiduría; y la razón práctica, por la ciencia. A su vez, la facultad apetitiva en las cosas que se refieren a otros es perfeccionada por la piedad; y en las cosas referentes a uno mismo es perfeccionada por la fortaleza contra el terror de los peligros, y por el temor contra la concupiscencia desordenada de los placeres, según aquello de Prov 16,6: Por el temor del Señor, todo hombre se aparta del mal; y lo del Sal 118,120: Se estremece mi carne por temor a ti y temo tus juicios. Y así resulta claro que estos dones se extienden a todo lo que se extienden las virtudes, tanto intelectuales como morales.
Artículo 5: ¿Están conexos los dones del Espíritu Santo? lat
Contra esto: el mismo San Gregorio acababa de decir antes de las palabras citadas: En este convite de los hijos ha de advertirse esto: que se alimentan mutuamente. Pero los hijos de Job, de los que está hablando, designan los dones del Espíritu Santo. Luego los dones del Espíritu Santo están conexos, ya que se alimentan mutuamente.
Artículo 6: ¿Permanecen en el cielo los dones del Espíritu Santo? lat
1. Dice San Gregorio, en el libro II Moral., que el Espíritu Santo instruye la mente contra todas las tentaciones con los siete dones. Pero en el cielo no habrá tentación alguna, según aquello de Is 11,9: No habrá ya más daño ni destrucción en todo mi monte santo. Luego los dones del Espíritu Santo no permanecerán en el cielo.
2. San Gregorio va señalando en cada uno de los dones algo que pasa con el estado presente y algo que permanece también en el futuro. Dice, en efecto, que la sabiduría restablece la mente con la esperanza y la certeza de los bienes eternos: de las cuales pasa la esperanza y permanece la certeza. Y del entendimiento dice que al penetrar las cosas oídas, restableciendo el corazón, disipa sus tinieblas; y de estas dos cosas, al oír pasa, porque no enseñará el hombre a su hermano, según se dice en Jer 31,34; pero permanecerá la ilustración de la mente. Del consejo dice que impide ser precipitado, lo cual es necesario en el estado presente; y también que llena al alma de razón, lo cual también es necesario en el estado futuro. De la fortaleza dice que no teme las adversidades, lo cual es necesario en el estado presente; y también que alimenta la confianza, lo cual permanece también en el estado futuro. A la ciencia sólo le atribuye una cosa, esto es, que supera el ayuno de la ignorancia, lo cual pertenece al estado presente; pero lo que añade, en el seno de la mente, puede entenderse metafóricamente como plenitud de conocimiento, que también pertenece al estado futuro. De la piedad dice que llena las entrañas del corazón de obras de misericordia, lo cual, literalmente, pertenece al estado presente; pero el afecto íntimo mismo del prójimo, designado por las entrañas, pertenece también al estado futuro, en el cual la piedad no exhibe obras de misericordia, sino afecto de congratulación. Del temor dice que frena la mente para que no se enorgullezca de las cosas presentes, lo cual pertenece al estado presente; y que sobre las cosas futuras conforta con el alimento de la esperanza, que también pertenece al estado presente, en cuanto a la esperanza; pero puede pertenecer también al estado futuro en cuanto a la confortación que proporcionan las cosas aquí esperadas y allí obtenidas.
Artículo 7: ¿Es conforme a la enumeración de Isaías 11 la dignidad de los dones? lat
Artículo 8: ¿Han de preferirse las virtudes a los dones? lat

References: Artículo 1

Artículo 2

Artículo 3

Artículo 4

Artículo 5

Artículo 6

Artículo 7

Artículo 8