Source: http://www.antelaley.com/2013_03_01_archive.html
Timestamp: 2017-04-28 02:20:44+00:00

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Haikemas,
Esta semana visitó Buenos Aires Tom Cruise. Más allá de estar bien lejos de ser uno de mis actores favoritos, azarosamente termina siendo uno de los protagonistas de varios films más que recomendables, algunos vinculados específicamente con el Derecho. El primero, "The Firm" -o "La Fachada", una de las primeras adaptaciones de los libros sobre abogados, estudios jurídicos, mafias, tribunales, etc de John Grisham-, también en la extraordinaria "Eyes wide shut" del gran Stanley Kubrick o de la más pochoclera "Minority report" de Spielberg pero en la que actua el enormísimo Max von Sydow. Para aquellos que nacieron hace veinte años, la dupla en "Rain man" con Dustin Hoffman es clásica y un hito de la industria cinematográfica. Finalmente, tiene un rol importante en otras películas con tintes legales como "Código de Honor" -o "A few good men"- que tiene grandes discusiones con Jack Nicholson sobre lo legal, lo moral y lo político en tribunales militares. creer y dejar de crecer, crecer y dejar de creer, crecer es querer, creer es querer - VC Buenos Aires 2010
Ahora, fue curioso que justo Tom Cruise viniese en estos contextos tan religiosos porque una de las cosas que más lo opacó -y quizás también a Mel Gibson- fue sus más que raras creencias religiosas, especialmente en su caso, por ser parte del culto religioso y misterioso que se conoce como "cientología". Según los creyentes de la cientología "Xenu era el dictador de la Confederación Galáctica, que hace 75 millones de años (!!) trajo miles de millones de personas a la Tierra en naves espaciales parecidas a aviones. Seguidamente, los desembarcó alrededor de volcanes y los aniquiló con bombas de hidrógeno. Sus almas se juntaron en grupos y se pegaron a los cuerpos de los vivos, y aún siguen creando caos y estragos".... "La cientología solo enseña esta doctrina a los miembros que han contribuido con grandes cantidades de dinero a la organización". "Las creencias centrales de la cientología son que cada persona es un ser espiritual inmortal (llamado thetan) que posee una mente y un cuerpo, y que las personas son básicamente buenas. Conforme un individuo avanza en la jerarquía dentro de la organización, demostrando estar más comprometido con ella, se le van revelando detalles sobre las creencias de la cienciología. Los niveles de esta jerarquía se llaman «niveles OT». En los más avanzados de estos niveles les es revelado la existencia de Xenu. Xenu sería un emperador alienígena (!!) que dio inicio a una serie de eventos fantásticos que concluirían por explicar cómo los seres humanos son racimos de almas extraterrestres apiñadas dentro de cuerpos ajenos." (Fuente acá, acá y acá, los signos de exclamación son nuestros).
Bill Mahler,
Se impartirá un seminario de entrenamiento sobre “Técnicas en Litigación Penal” el día martes de 17:00 a 20:00 horas, desde el martes 9 de abril hasta la realización del Vº CNULCP, a realizarse en Santa Rosa, La Pampa. Esta actividad está dirigida por la Prof. Ángela E. Ledesma y el Prof. Alberto Bovino.
Si los inscriptos superan la cantidad de 20 alumnos, el día Jueves 4 de abril de 2013 se realizará una preselección. Los alumnos que mantengan la regularidad, aprueben el seminario de entrenamiento y participen de las rondas orales recibirán créditos de CPO. Requisitos: Ser alumno de la carrera de Abogacía de esta Facultad y tener aprobado el CPC. Tener un promedio mínimo de siete puntos Es recomendable tener aprobada la materia Régimen del proceso penal, pero no es condición excluyente. Inscripción e información adicional: La inscripción se realizará hasta el jueves 4 de abril de 2013 en la Subsecretaría de Relaciones Internacionales e Institucionales, Planta Principal, Sector Decanato de 10 a 18 horas. Documentación a presentar: Formulario de inscripción (puede solicitarse por correo electrónico a internacionales@derecho.uba.ar) Currículum vitae completo. Certificado analítico de materias actualizado o impresión del Centro de Consulta Personal firmado con carácter de declaración jurada. Carta de motivación de un máximo de una carilla en la que se explique el interés en participar en la competencia. 0
Como dijimos dos días después del sorpresivo anuncio del Vaticano, no cabe duda que la elección de un argentino como Papa es un dato histórico superlativo a nivel internacional e inevitablemente tendrá un impacto en la agenda política y social más allá de la comunidad católica. Es comprensible, en este contexto, toda la alegría y los festejos de los creyentes y personas afines a las diferentes y diversas congregaciones católicas, más allá de toda disputa ideológica y debates coyunturales o históricos. Mientras el poder judicial y la historia, Dios para algunos y el Pueblo para otros, juzgan lo que deben juzgar, reconocemos que el júbilo y toda celebración es más que razonable para la comunidad de practicantes y sus allegados. Dicho esto, cabe recordar y continuar aclarando, como hicimos en la nota “El Papa argentino y la Constitución Argentina: preguntas y respuestas” (link), algunos errores típicos y desenredar ciertas confusiones sobre el status de la iglesia católica en la Constitución Nacional, especialmente en a la luz de la idea de una democracia moderna que reconozca la igualdad plena entre sus habitantes. A pesar de estar íntimamente conectados, con el objetivo de ganar en claridad, pasamos a enumerar las aclaraciones: 1. El Estado Argentino es Laico: La Constitución Nacional no establece un Estado confesional. No hay culto oficial en el Estado argentino. Ninguna religión tiene preferencia a otro, más allá que haya uno o más cultos con una cantidad importante de practicantes y creyentes.
Nuestra Constitución Nacional, la vida en democracia y la idea de igualdad y libertad de culto junto a las mejores prácticas de tolerancia religiosa a nivel histórico nos obligan a continuar en esa situación de mutuo respeto e igual trato a nivel religioso en todo espacio. 2. El sostenimiento económico del culto católico apostólico romano no significa que sea el culto oficial: El sostenimiento económico del gobierno federal -véase que no dice Estado- no implica el Estado asuma un culto oficial. Todo lo contrario, cabe recordar que el artículo 14, el artículo 20 y otros artículos de la propia Constitución Nacional y de los 13 Tratados con jerarquía constitucional establecen cláusulas exigiendo igualdad en el trato a nivel religioso. La explicación del sostenimiento económico tiene un sentido histórico propio de nuestra historia en el Siglo 19. En la actualidad, su permanencia se explica dado a las especiales condiciones de la reforma constitucional de 1994: Los presidentes que firmaron el discutido Pacto de Olivos acordaron “no tocar” esa parte, más por diferencias y temores cruzados que por consensos sobre la “vigencia social” de esas cláusulas. Entre otros aspectos, también, en dicho capítulo, se afirma -artículo 25 CN- que hay que “fomentar la inmigración europea” . En efecto, hoy, en pleno 2013. Cabe aclarar, como lo hicimos en la nota pasada, que el sostenimiento económico se limita legalmente -aunque eso contradice la idea de igualdad constitucional- en nuestros días al pago de salarios de las autoridades eclesiales -producto de los decretos-leyes 21.950 y 21.540 dictados en el gobierno de facto de Onganía- y no al financiamiento estatal, directo o indirecto, de toda la Iglesia y sus actividades. 3. Según la Secretaría de Culto hay 2500 cultos reconocidos: Todos ellos deben convivir de forma pacífica y tolerante en el espacio público, en los espacios educativos, y se debe fomentar el diálogo interreligioso en condiciones de real igualdad de oportunidades, sin conferir desde el Estado o actores públicos, superioridad o prioridad a ninguno. También cabe reconocer una pluralidad de congregaciones dentro del culto con más practicantes y creyentes, y sumando de la diversidad intensa de los demás cultos y creencias, Argentina es un País con un gran número de ateos y agnósticos que incluso después de haberse bautizado y confirmado en alguna religión por una práctica cultural histórica -que innegablemente tiene más de cultural/social que de religiosa- deben ser respetados en sus creencias actuales. Si molesta -y hasta causa indignación- ver actos en los que un político, sea del color político que sea, hace campaña partidaria en un acto de gobierno o se confunde el gobierno con el partido político, la publicidad de gobierno con la publicidad de campaña, las instancias partidarias con las instancias institucionales de una democracia plural e inclusiva, debemos para ser particularmente consistentes y coherentes respetar al Estado Laico más allá de todas nuestras creencias sin pretender “convertir” a los demás a nuestro culto, partido o equipo de fútbol. 4. La religión de las/os Presidentes, Gobernadores y Autoridades Políticas no debe interferir con el respeto del Estado Laico y la igualdad de culto: Que los diferentes políticos de diversos colores, tendencias y vertientes, se hayan declarado, sincera o estratégicamente, cada uno a su forma, católicos o afines no afecta ni debe implicar una alteración del Estado laico. Quizás sería oportuno evaluar sus creencias desde sus hechos, desde sus prácticas, y no desde sus fugaces dichos. Se suele repetir: Errar es humano, perdonar es divino. Los funcionarios y representantes políticos deben ser responsables política e institucionalmente ante el Pueblo argentino, primero en el espacio público, y después frente a sus creencias personales. Y para ello deben respetar la Constitución Nacional y la igualdad democrática en todo sentido. Ya comentamos en este espacio, los problemas culturales e institucionales vinculados al sistema político en toda su estructura federal. 5. La Constitución es suprema a cualquier ley que viole el Estado Laico y la igualdad de culto. La Constitución es la Norma de normas, la Ley de leyes, la Regla de reglas: Eso quiere decir que si hay constituciones provinciales, leyes nacionales (como el Código Civil sancionado hace más de 140 años), ordenanzas municipales, etc. que se alejan del Estado Laico y de la igualdad en el trato y ejercicio de la libertad de culto, todas esas normas, aunque todavía vigentes, son inválidas, no deben ser aplicadas por las autoridades democráticas y deberían ser declaradas inconstitucionales. La mayor cantidad de esas normas simplemente son muy antiguas, directamente anacrónicas, deben ser reformadas y/o actualizadas conforme a la actual Constitución Nacional y todos los tratados de derecho humanos que la comunidad internacional nos obliga a respetar saludablemente. 6. La Constitución Nacional y las menciones a Dios: La referencia a Dios en el preámbulo “como fuente de toda razón y justicia” y en el artículo 19 de la Constitución tampoco establecen una religión oficial ni se pueden entender como parte de un reconocimiento de culto oficial alguno. Muchas constituciones del mundo, en la fórmula típica, propia de la Constitución de los Estados Unidos de 1787, evocan en su preámbulo a Dios sin por ello volverse un Estado confesional y darle prioridad a ningún culto, ni establecer una desigualdad en el trato entre religiones. Para finalizar, un gráfico ejemplo de esto que comentamos lo podemos ver en la Constitución del país del anterior Papa Benedicto XVI: La Republica Federal Alemana. La Ley Fundamental Alemana de 1949 establece en su preámbulo que fue sancionada “consciente de su responsabilidad ante Dios”. No obstante, estamos ante otro Estado laico europeo -como España o Italia- con prácticas históricas hacia la iglesia católica y desafíos similares a los que tiene el Estado laico en Argentina.-
Más información acá. Salud y se agradece difusión.
- Contar con un promedio mínimo de 8 (en una escala de 0 a 10) o equivalente en su carrera de pregrado o en sus estudios de posgrado previos. -Tener interés en desarrollar una investigación sobre un tema vinculado con su país. - Completar el proceso de admisión en un programa de posgrado en Ciencias Sociales de México del listado adjunto.
Fecha límite para postulación a las becas en CLACSO:16 de junio de 2013 Fecha límite para la admisión en el posgrado: consultar en el programa seleccionado. Evaluación de las solicitudes presentadas para las becas: del 18 al 27 de junio de 2013
Fecha de publicación de resultados con el listado de ganadores de las becas CLACSO-CONACYT: 28 de junio de 2013 Informes: becasconacyt@clacso.edu.ar
Nos llegó esta semana la noticia, a través de MB, de la salida del libro "Cajas mágicas: el renacimiento de la tv pública en América Latina" de Ángel García Castillejo, Óscar Santamaría, Luis Arroyo y Martín Becerra sobre la "Tv pública" en América Latina. Como por cuestiones de distribución, comentaba MB, aún no llegó a varios países (entre ellos, Argentina), ya está disponible la versión digital en línea, en los siguientes sitios, acá en scribd y en esta otra web acá.
Se agradece difusión! Felicitaciones para los autores, lo posteamos para lxs interesadxs y salud! 0
Me pareció oportuno refrescar y repasar -lo que ya escribimos antes-, en el contexto de la elección del Papa Francisco, el clásico pero muy olvidado tema de la relación entre el Estado y la iglesia católica en la Constitución Nacional hoy en mi columna de Infobae, acá. El Papa argentino y la Constitución Argentina: Preguntas y respuestas
4. Afirmación: “El artículo 2 de la Constitución no se puede reformar porque es un contenido pétreo y es parte de nuestra tradición nacional”. FALSO. La Constitución Argentina no tiene contenidos irreformables o llamados “pétreos”. El Artículo 30 de la propia Constitución dice claramente que “se puede reforma toda y cada una de sus partes”.
Más allá que la sociedad argentina sea mayormente creyente y dentro de esa primer y plural mayoría ("los/as creyentes") haya una mayoría católica (entre practicantes y no practicantes, con sus diferentes trayectorias e intensidades, grupos y prácticas), hay también en Argentina una gran diversidad de cultos y creencias (recomiendo el estudio de Ciel-Piette-CONICET acá: http://www.culto.gov.ar/encuestareligion.pdf). El número de cultos reconocidos es el dato más gráfico de esa diversidad -y merece ser repetido-: 2500 cultos. Más allá que el catolicismo sea la religión más importante, la tradición argentina no es estática y se ha nutrido de una multiplicidad de cultos y comunidades que hoy está demostrada por estudios empíricos y por prácticas de tolerancia extendidas. 5. Afirmación: “Es legalmente correcto el establecimiento de símbolos religiosos en los espacios públicos (hospitales, escuelas, plazas, oficinas públicas, etc.) producto del artículo 2 de la Constitución Nacional”. FALSO. El Artículo 2 sólo establece una obligación dineraria específica. Nada más. No le concede un status preferencial a ningún culto ni religión. La Constitución Nacional es muy clara ya en el Preámbulo cuando invita a todas las personas “del mundo que quieran habitar en el suelo argentino” con un reconocimiento explícito de la Libertad de Culto (Artículos 14 y 20) en el marco de la igualdad más amplia que exigen los Tratados Internacionales de Derechos Humanos y una democracia moderna en el Siglo XXI. Los símbolos religiosos en las espacios públicos no deben ser aceptados porque implican un quiebre a la igualdad democrática, obligatoria para el Estado, frente a las preferencias privadas de los individuos o colectivos de personas en un espacios que es de todos. En todo caso, el Estado debe permitir la expresión de las múltiples creencias de forma armoniosa y equilibrada, intentando establecer políticas de tolerancia mutua y de cohabitación pacífica, pero sin tratos preferenciales ni especiales injustificados. El Estado no puede permitir que en un Registro Civil haya símbolos religiosos ante una pareja que está contrayendo matrimonio civil, en una sala de audiencias de un juzgado penal o que funcionarios públicos fundamenten sus decisiones con sus convicciones religiosas y privadas, usualmente desatendiendo a la Constitución y leyes nacionales
Las condiciones de trabajo, remuneración y perspectivas de desarrollo profesional que ofrece la posición serán competitivas y acordes con la experiencia de la persona seleccionada. Las personas interesadas deberán hacer llegar por correo electrónico una presentación que contenga los siguientes ítems:
f. Nombres y datos de contacto de hasta cinco personas que puedan ser consultadas para pedir referencias del candidato. Estos ítems deberán ser enviados a Alejandra Nieto anieto@udesa.edu.ar
En esta semana, producto del fallecimiento de Hugo Chávez -dejando la polarización y lo volcánico que se pone cualquier diálogo sobre su gobierno, figura y legado- pensé mucho en dos de sus gestos ocurrentes más fuertes y con impacto mediático vinculado al mundo de las ideas y aledaños. El primero fue regalarle "Las venas abiertas de América Latina" de Eduardo Galeano a Obama y el segundo -aunque quizás más famoso- mencionar y mostrar, creo que hasta lo llegó a recomendar, el texto de Noam Chomsky en la Asamblea de la ONU. Después de esa mención el libro estuvo en las listas de los más vendidos en las webs de amazon y símil pero también fue éxito total por semanas en las grandes cadenas de librerías del mundo. El libro era "Hegemonía o supervivencia" o "Hegemony or suvirval" en su título original.
Más justicia social, menos justicia penal: Justicia, clase y género. El debate sobre la reforma del poder judicial tuvo un climax anunciado la semana pasada cuando, entre el discurso presidencial y los demás discursos protocolares e institucionales, todos centrales al mundo judicial, se comenzó a proyectar las propuestas y las coordenadas de una discusión política que debería incluir a toda la sociedad, expandirse territorial y temporalmente para ser lo más productiva, ascendente y horizontal posible. Mientras esperamos los proyectos legislativos a presentarse, las voces a favor y en contra se multiplican, y entre las reacciones corporativas y las propuestas de reformas cosméticas debemos señalar algunos desafíos concretos para que la Justicia no sea una celestial y emotiva palabra que se utiliza -y confunde- al referirse al más terrenal y menos sensible poder judicial. Es claro que la reforma del poder judicial debe tener efectos no sólo en un mejor funcionamiento interno de los tribunales, en su transparencia y calidad institucional, sino en la difícil relación -en la que también median otras instituciones: universidad, abogadxs, partidos, sistema político, etc- que tiene este con la sociedad y con sus derechos, especialmente de los sectores más débiles y sus “derechos de papel”: las mujeres, los pobres y los jóvenes, y sobre todo las mujeres pobres y jóvenes. No puede olvidarse, especialmente en estos días, de estos tres grupos íntimamente relacionados. El Poder Judicial tiene tendencias corporativas, endogámicas, de casta. Los sesgos de clase, -no sólo- en las áreas penales se vuelven más injustos y antidemocráticos porque parecen implicar una “Justicia de clase” que tienen a los sectores marginados, los más jóvenes y vulnerables, como selectivos sujetos de castigo, patrón que se potencia cuando pensamos en la relación castigo, clase y género. Esta “justicia de clase” contrasta con la impunidad de los poderosos de todos los colores y sectores. Impunidad judicial para los poderosos, “justicia penal” para los pobres. 1. En una sociedad diversa tenemos un poder judicial clasista y sexista: Nuestra comunidad hoy tiene una diversidad explosiva y expansiva. Diversidad que es política, partidaria, geográfica, opción sexual, de clase social, etc. pero cuando desagregamos cada uno de esos grupos la complejidad aumenta y se multiplica. A pesar de ello, el Poder Judicial, histórica y actualmente, parece representar a un sector bien definido, que con algún matiz y excepción, tiene como regla nítidos sesgos ideológicos y una composición de clase y género consolidando un grupo económico, social y político más homogéneo y con menos diversidad que la propia sociedad argentina.
Con diferentes grados, la Justicia Federal y especialmente los tribunales penales tienen los contrastes más fuertes, más notables, dado que miembros de cierta clase social (alta, media alta) terminan operando dentro de los engranajes de un sistema que identifica a los miembros de otra clase social vulnerable (baja, media baja) como sujetos específicos del proceso y castigo. Por eso nuestro siguiente punto. 2. La selectividad penal y las violaciones de derechos humanos: Sin duda una de las funciones más urgentes, necesarias y de las deudas más fuertes del poder judicial es frenar el poder punitivo descontrolado haciendo respetar las garantías constitucionales y los tratados de derechos humanos reconocidos por la Constitución Nacional, incluso rompiendo con las inercias y prácticas judiciales que han llevado a desnaturalizar y abusar de institutos (como el juicio abreviado y la prisión preventiva) pensados para mejorar el sistema.
Todo se potencia si pensamos específicamente la relación entre Castigo, Género y Pobreza. El tratamiento administrativo, hospitalario, policial y la persecución penal contra las mujeres -especialmente en casos de interrupciones de embarazo- aumenta la brutalidad de la llamada “justicia penal”. La correlación entre castigo, pobreza y juventud -Derecho Penal Juvenil- se vuelve más injusta cuando lo pensamos en el eje pobreza, juventud y género, por diferentes motivos que desarrollamos a continuación. 3. El sexo de los Jueces: Diferentes estudios nacionales e internacionales han demostrado los sesgos de género(s) que tiene el Poder Judicial. Las mujeres suelen estar sub-representadas y tienen serias dificultades para competir y ascender en las estructuras judiciales con tendencias patriarcales. Esos sesgos, a quitarse en el ingreso de empleados y en los concursos judiciales, pero también en la capacitación de prácticas y en el mismo Derecho, aumentan con el impacto del factor clase, en las mujeres que son operadoras del sistema judicial y en las mujeres dentro del sistema penal. El gran número de decisiones de jueces varones -y algunas juezas, por supuesto- obstaculizando o judicializando abortos no punibles, en muchos casos invocando preferencias religiosas privadas como “razón” en el espacio público, son una muestra lamentable. El especial tratamiento que tienen los delitos sexuales, los procesos de revictimización de las mujeres, la vida de las mujeres embarazadas o madres con hijos en las cárceles, las prácticas de requisas vaginales/anales, la insólita aplicación de “atenuantes” y apreciaciones “sexistas” en expedientes de violación o abusos sexual por parte de jueces, entre muchos otros tópicos, deberían también incorporase en la agenda de discusión de un poder que aunque extensamente integrado por mujeres sigue con formación legal y prácticas patriarcales. El Poder Judicial, al igual que muchas de las fuerzas de seguridad, con sus contradicciones, comparte una misoginia y clasismo todavía muy fuerte. Más allá de la confusión, ingenua o no, intencionada o no, entre Justicia y el Poder Judicial es claro que especialmente la idea de Justicia Penal -cuando pensamos en estos sectores- resulta una contradicción en términos, sea en el proceso judicial o ya sea en el momento de la ejecución de las penas. En las cárceles hay más injusticias sociales que justicia penal. La mejor respuesta a la inseguridad está en la justicia social, no en la penal que se ha demostrado siempre brutal e ineficaz. Tanto en la idea misma de Democracia como en el texto de la Constitución Nacional -en el Artículo 75 inciso 19 y ss. Tratados- están comprometidos con otra idea de Justicia que no es la que el Poder Judicial administra cuando aplica penas: la Justicia Social. Ese especial tipo de Justicia necesita de un Poder Judicial más democrático, pero sobre todo de todas las instituciones y actores partidarios comprometidos con más igualdad social y una mejor democracia. Desde reformas tributarias hasta reformas en códigos y prácticas del proceso penal, pasando por el debate político de aborto no punibles -luego del fallo del año pasado de la propia Corte Suprema-, hacen pensar que para “democratizar” al Poder Judicial también hay que democratizar a la sociedad con más educación, justicia social y -sobre todo- menos justicia penal para los sectores más débiles y necesitados. Más allá de los discursos y los debates necesarios, son las acciones en el tiempo las que producen los cambios que la Constitución y la verdadera justicia exige. Mientras tanto, en la actualidad, entre la justicia penal y los desafíos de la justicia social, la única justicia con la que podemos contar es la justicia poética de pensar y saber que la cosas pueden y deben cambiar.-
Temario General - Problemas, novedades y desafíos del constitucionalismo iberoamericano. - La garantía de los derechos fundamentales. - Constitución e igualdad. - Derechos económicos, sociales, culturales y ambientales (DESCA) - Estado constitucional. Principios e instituciones. Reglamento y Plazos para las Ponencias
Todas las ponencias deberán ser remitidas a comiteacademico@iberoconstitucional.com.ar Presentación de Exposiciones Centrales: Envío hasta el 1 de Junio del 2013
Presentación de Ponencias para Paneles Principales: Envío hasta el 1 de Julio del 2013 Presentación para Ponencias de Comisión: Envío hasta el 31 de Julio del 2013 Ponencias Generales para debate en las Comisiones: Envío hasta el 31 de Julio del 2013
Justicia por Coco Garrido, las paredes como expedientes populares, nada judiciales - Río Negro 2013 Uno de las puntos de una posible reforma Judicial debería tocar forzosamente es el de la autonomía policial y la necesidad de algún tipo de Reforma Policial / Policía judicial que tenga bien demarcada una distancia razonable con la propia agencia policial. Sin duda, siempre el tema del poder es quién controla a quien controla, pero cuando hablamos de poder punitivo, del sistema penal (en todos sus agentes) este punto se vuelve más sensible, más urgente y la necesidad de un control eficiente y real resulta vital.
Autonomía Policial,

References: artículo 14
 artículo 20
 artículo 19
 artículo 2
 Artículo 30
 artículo 2
 Artículo 2
 Artículo 75