Source: http://www.lapaginadelprofe.cl/Antropologia/Conflicto/antropologiajuridica.htm
Timestamp: 2017-11-17 23:00:59+00:00

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ANTROPOLOGÍA JURÍDICA O DE LA LEY ÉTNICA.
REVISIÓN CRITICA DE LAS TEORÍAS DE LA ANTROPOLOGÍA LEGAL DESDE LA PUBLICACIÓN DE
"CRIMEN Y COSTUMBRE EN LA SOCIEDAD SALVAJE" DE BRONISLAW MALINOWSKI
Tomás R. Austin Millán, Sociólogo - Antropólogo Tesis presentado para postular al Grado de Bachelor en Ciencias Sociales y Económicas, al Departamento de Sociología y Antropología del Colegio Universitario de Swansea, Universidad de Gales, Reino Unido, 1980.
1.1. Sir H.S. Maine: del estatus al contrato.
1.4. Críticas y reconocimientos a la contribución de Malinowski.
2. LOS TSWANA, LOS NUERS Y LAS PROPUESTAS METODOLÓGICAS DE RADCLIFFE-BROWN.
2.1. Shapera y los Tswana.
2.2. Evans-Pritchard y los Nuer.
2.3. El análisis sistemático de Radliffe-Brown.
3. LEX" Y "JUS", EL PROBLEMA DE LA DEFINICIÓN
4. LA BÚSQUEDA DE NUEVOS CONCEPTOS DE INVESTIGACIÓN.
4.1. El estudio de "casos-problema"
4.2. Pares de relaciones
4.3. El "corpus Juris" y la "adjudicación"
4.4. Folclor y sistemas analíticos
4.5. El hombre razonable
4.6. Sistemas sociales de niveles múltiples.
4.7. Los mediadores.
De acuerdo a lo expresado por el propio Malinowski, antes de la aparición de su libro en 1926 la ley o derecho "primitivo" y "la costumbre" fueron percibidos como una misma cosa indiferenciada en la mente de "los nativos". Representaba una imagen etnocéntrica de la cultura que se veía a sí misma como jurídicamente evolucionada, mientras que la cultura de los pueblos "primitivos" era entendida como "absolutamente rígida, y donde la conformidad total con aquella era obtenida por el poder sobrecogedor de los sentimientos del grupo, ampliamente fortificado por la religión y la magia" (Lloyd 1972:566). Como un ejemplo de esta forma de pensar es posible citar los trabajos de Sir H.S. Maine y Emile Durkheim.
En el argumento de Maine, basado en su célebre expresión, "desde el estatus al contrato", el derecho no habría existido en las sociedades tempranas, solo la supeditación a las reglas del patriarca, donde el individuo lograba el estatus por su posición dentro del grupo parental, de tal forma que sus derechos y deberes estaban determinados por lo que la costumbre le prescribía.(1)
También Durkheim estableció un patrón bastante rígido para la ley originada en la costumbre(2). En su concepción el orden social de las comunidades primitivas sujetas a la solidaridad mecánica se mantiene por medio de la sumisión habitual a reglas de comportamiento universalmente aceptadas. Esas reglas eran fuertemente mantenidas dentro de cada segmento social debido a que ellas eran el producto de las creencias compartidas por toda la comunidad. Según esto, las faltas a tales reglas eran tomadas como un ataque en contra de toda la comunidad y severamente penalizadas. Así, en Maine tanto como en Durkheim y en tantos otros precursores del estudio de la antropología del derecho, se puede apreciar que los "pueblos primitivos" son considerados como respondiendo en forma rígida, automática y sumisa a la costumbre, al mismo tiempo que las infracciones a la ley son tomadas como intentos en contra del cuerpo total de costumbres contenidas en la conciencia colectiva.
De acuerdo con lo establecido por Malinowski, ambos trabajos contienen información imprecisa, sin duda debida a la falta de conocimiento de campo de aquella época(3), pero, sin embargo y a pesar del tiempo transcurrido, tanto para la época de Malinowski como para la actual, ambos autores aun son influyentes en el campo de la antropología legal, especialmente en países con muy poca tradición y cultura antropológica (como el nuestro).
Comenzando por el continuo intercambio de alimentos y otras cosas, Malinowski rechazó la existencia de una especie "comunismo primitivo" basado en la costumbre, en su lugar afirmó que entre los Trobriandeses, la sociedad en que realizó su trabajo de campo, existían ciertos deberes o compromisos mutuamente obligantes(4), respetados y conscientemente percibidos, basados en la satisfacción de necesidades recíprocas. La Reciprocidad era el producto del interés personal y a menudo hasta de la ambición.
Es decir, la gente da y ayuda en ciertas cantidades y a personas específicas, no solo por su generosidad o por cierto "comunismo primitivo", sino debido a la esperada devolución de los mismos favores o cosas, lo que viene a significar que esta reciprocidad esperada también crea obligaciones mutuas. Esas obligaciones recíprocas, al ser parte de las costumbres, pueden ser diferenciadas y definidas como un cuerpo de reglas de comportamiento, socialmente impuestas y sancionadas a través de la acción de la comunidad sobre las personas que rompen las reglas. Como esas reglas controlan la vida social y facilitan la cooperación mutua, Malinowski hace resaltar su parecido con el conjunto de reglas del Código Civil de manera que así las nombró.(5)
No habiendo un conjunto de leyes que castiguen a los infractores a esas leyes, la chismografía, el escándalo y el escarnio público, el ridículo, el temor a la ira del jefe y el temor a la brujería, fueron los principales medios de las sociedades de pequeña escala para sancionar y forzar el respeto por las reglas de comportamiento social que comúnmente llamamos leyes en la sociedad occidental.
De esta manera, las reglas de costumbres/leyes se distinguen de otros conjuntos de reglas de la costumbre, como las costumbres religiosas, artesanales, formas y maneras de interacción social, comercio, etc., en que "las reglas jurídicas destacan del resto por el hecho de que están consideradas como obligaciones de una persona y derechos de otra" (Malinowski 1982:70).
Pero además de indicar una definición de reglas legales como distintas de la mera costumbre, Malinowski indicó también la separación que hay entre la ley civil y la ley criminal en el Derecho primitivo y tribal. El derecho civil, la ley obedecida, es el cuerpo de obligaciones forzosas consideradas como justas por unos y reconocidas como un deber por los otros, cuyo cumplimiento se asegura por un mecanismo específico de reciprocidad y publicidad inherentes a la estructura de la sociedad"(5) (ibid. pág. 74). El derecho penal, la ley quebrantada, fue definida como ...las reglas fundamentales que salvaguardan la vida, la propiedad y la personalidad" (ibid, pág. 81).
Como los indica Pospisil (1971:99) los estudio con una orientación pre Malinowski sobre la ley continuaron existiendo hasta cierto tiempo después que éste publicara su libro sobre la ley y la costumbre. Con Malinowski la antropología reconoció al derecho como una institución por sí misma, en la que la costumbre es solo una parte y que requiere tanta atención como podrían ser las relaciones de parentesco o los sistemas políticos. Aunque Malinowski no fue el único antropólogo enfatizando esta interpretación en aquel tiempo, su libro CRIMEN Y COSTUMBRE EN LA SOCIEDAD SALVAJE fue altamente influyente entre muchos antropólogos.
Tal como Schapera (1957) lo indicara, la impresión de que la costumbre no sería tan rígida como se creía hacia los años 20, no era una idea nueva en realidad, debido a que se iba desarrollando lentamente con el aumento de los estudios de campo (es decir, realizados entre los nativos mismos), pero necesitaba el énfasis que Malinowski le dio en CRIMEN Y COSTUMBRE. Otra contribución importante fue la de dar algunas normas para el investigador de campo en orden a ver no solo qué son las reglas de la costumbre, sino también las formas y maneras en que ellas son llevadas a cabo. Sus críticos usualmente subrayan que Malinowski dio una imagen demasiado idealizada de los trobriandeses y exageró la fuerza de la reciprocidad en desmedro de las sanciones coercitivas más directas, y también que incluso su definición de la ley en CRIMEN Y COSTUMBRE era confusa y que a lo largo de su vida dio varias definiciones distintas de "ley primitiva"," fallando de esta manera, en establecer una definición que pudiera distinguir claramente las reglas de derecho, la ley primitiva, de la costumbre en general" (Mair, 1977:141)
Tal como indica Hoebel, "la contribución positiva de Malinowski a la teoría de la ley (en antropología) ha sido su vigorosa insistencia en el derecho como un aspecto de la sociedad y la cultura totales y de la ocurrencia de brechas entre las normas desde un aspecto ideal y las normas legales en uso. Rompió, Además, con las rigideses de los formalismos legales en antropología y le dio un nuevo ímpetu a la antropología del derecho" (Hoebel, 1954:208; Shapera 1957:155).
Luego de la aparición de CRIMEN Y COSTUMBRE, dos trabajos patrocinados por las autoridades coloniales británicas permitieron la descripción y conocimiento de dos sistemas legales distintos. El primero fue el MANUAL DE LAS LEYES Y COSTUMBRES TSWANA de Shapera (publicado en 1938) y el segundo fue LOS NUER de E. Evans-Prittchard, un clásico de la Antropología Social británica publicado en 1940. El primero es una compilación de las leyes tradicionales Tswana, libro que fue escrito "para que los nuevos jefes tribales tuvieran impresas las leyes que su pueblo y los viejos jefes trivales antes había conocido solo oralmente" (Shapera, 1955:XXV). LOS NUER fue un estudio que buscaba un conocimiento mayor de la vida y las instituciones políticas de los Nuer del entonces sur del Sudan anglo-egipcio. (E.Evans-Pritchard, 1978:3).
Shapera agrega que su libro no intentaba "discutir teorías antropológicas o de las leyes primitivas" (1955:XXV), y su conceptualización de la ley primitiva es establecida en la misma forma como la entienden los Tswana. Estos diferenciaban el concepto costumbres en "mokgwa" en el sentido de "maneras, formas de hacer, modas; hábitos, usos, deseos, costumbre, tradiciones" y "molao", como la ley de ordenanza ordinaria, la ley como un todo, o mas raramente, una orden o comando del jefe del villorrio (1955:35-6). Segundo, el estado del desarrollo de la ley Tswana en ese tiempo (hacia 1938) permitía reforzar ciertas reglas de conducta por medio del poder material compulsivo del que estaban investidos los tribunales tribales. Tribunales que "pueden obligar a un hombre a cumplir sus obligaciones..."(Ibid:37). Tercero, Estas leyes operaban solo cuando algún tipo de conflictos son llevado ante los tribunales para ser juzgados. Es en este sentido que la definición de "ley" ofrecida por Shapera debe ser entendida, cual es: "cualquier regla de conducta que puede ser hechas cumplir por un tribunal, solo cuando son presentadas ante él". (ibid.)
De manera que en el trabajo de Shapera lo que aparece como "la ley" es lo que los actores mismos entienden como la clase de reglas de conducta que son hachas cumplir por un tribunal de jueces.
2.2. Evans-Pritchar y los Nuer.
Por otro lado en el sistema social Nuer, el análisis de la ley es un poco más difícil puesto que los Nuer son los que se ha dado en llamar "una sociedad sin jefe o cabezas" que viven en una aparente anarquía, sin un estado superior y supremo que establezca el orden social y sin, aparentemente, lazos normativos de comportamiento social. Evans-Prittchard demostró que tras esa apariencia había algo más que anarquía. El indica que "su estado es la de un estado de clanes acefalos y que es solo a través del estudio de los sistemas parentales que se puede entender cómo se mantiene el orden y cómo se pueden establecer y mantener relaciones sociales sobre un amplias áreas geográficas". (Evans-Pritchard, 1978:181).
El sistema político, aunque sin jefes supremos, estaba dividido en segmentos familiares agrupados en un sistema de clanes, en los que las relaciones entre grupos territoriales eran conceptualizados en un idioma de relaciones de linajes y regulado por un proceso de fisión y fusión de linajes mayores, medios y menores(7). En este sistema político el respeto por el comportamiento social era hecho estable mediante la institución de la venganza de sangre, la que consistía en un "perpetuo estado de hostilidad entre dos grupos corporativos, marcados por el homicidio o la violencia en cualquier caso en que se encontraran frente a frente los miembros de sus grupos" (Mitchell, 1977:78).
Sin embargo, un conflicto vengativo dentro de la tribu podía ser resuelto por la mediación y el pago de un "precio de sangre", usualmente en vacunos. Dice Evans-Pritchard que, "Un conflicto de venganza tiene poco significado a menos que hayan relaciones sociales que puedan ser rotas y luego reasumidas, por lo que, esas relaciones necesitan de un arreglo eventual a menos que ocurra un rompimiento completo y total" (Evans-Pritchard 1978:159). la mediación y el precio de sangre evitan la prologada violencia de un conflicto vengativo, de otra forma, los vínculos sociales dentro de los grupos familiares en pugna -y en el sistema social general de un área geográfica- podrían ser severamente afectados por la guerra de venganzas, destruyendo a la sociedad misma. El mediador, el "Jefe leopardo" (Kuaar-muon), una especie de líder religioso, interviene cuando es llamado y sugiere -y arbitra en el regateo subsiguiente- un precio de sangre a pagar por los causantes de la disputa. Para este servicio, este mediador, no cuenta con ningún poder coercitivo para hacer cumplir su arbitrio, de lo que se infiere que su posición como juez descansa solo en la necesidad y el respeto por sus servicios por parte de la gente que podría estar envuelta en posibles conflictos vengativos en el futuro.
De manera que en el fondo hay ley, y tanto ésta como el derecho existen como un medio para asegurar el respeto mutuo y la solidaridad social sobre el total de la sociedad. Al respecto Evans-Pritchar puntualiza que "La función de la venganza (...) es por lo tanto mantener el equilibrio estructural entre segmentos tribales opuestos, políticamente fusionados en relación con las unidades sociales y geográficas mayores"(ibid). Las leyes o el derecho "en el sentido que parece el más apropiado cuando hablamos de los Nuer, es una obligación moral para resolver disputas por medios convencionales, y no tiene el sentido de procedimiento legal o institución legal" que le damos en occidente. Agrega además, que "hablamos de ley civil solamente, porque no parece haber acción alguna que sea considerada injuriosa para toda la comunidad humana y penalizada por ésta" como para distinguir la existencia de algo así como un Derecho penal. (Id:168). Lo que obliga a destacar, entonces, que el derecho entre los Nuer no es definido en términos de reglas de conducta reforzada por las cortes, o "la voluntad del soberano", sino en términos de una cierta clase de fuerza socialmente aprobada para resolver las disputas. Por lo que la ley existía y era unas reglas particulares que los Nuer respetaban y donde faltas a las mismas requieren de una forma particular de aplicar sanciones para poner en orden las faltas a las personas.
Evaluación crítica. Shapera (1938) y Evans-Pritchard (1940) enfocaron su atención en dos sociedades distintas. El primer trabajo con los Swana, una sociedad organizada con gobierno y tribunales, mientras que el segundo estudió a los Nuer, una sociedad sin estado. Estos dos trabajos fueron descriptivos y no contenían discusión alguna acerca del derecho. Sin embargo, los Nuer marcan el comienzo de una época en la que el acento estaba en el estudio del sistema social total de la comunidad, en los que la ley y la costumbre juegan una parte de la situación social, junto con la política y las relaciones parentales, como entre los Nuer, los Ashanty, los Tallensi, etc. pero no era estudiado en forma particular y en profundidad En otras palabras, el derecho aparece como un subproducto de los trabajos de Shapera y Evans-Pritchard en: (a) relaciones de parentesco y sus implicancias políticas, y (b) el poder y la política. En Shapera la ley es relacionada a menudo con el juramento y la promesa (Pospisil 1971:239) y los aspectos jurídico políticos de la sucesión, la herencia y la ciudadanía (Fortes 1969:138-216), y en Evans-Pritchard, el derecho, junto con la organización política estaba orientada "a dirigir y canalizar el uso de la fuerza, como en el libro de Nader (1942) sobre la sociedad Nuba(8)
Se dice que Radcliffe-Brown fue un pensador claro y sistemático (Beattie,1976:170) y en este sentido, analizó el derecho antropológico en una forma bastante útil y comprensible.
En 1933 Radcliffe-Brown contribuyó con la publicación de su análisis sistemático de la ley y la costumbre(9), enfocando el derecho de aquellas sociedades que tenían alguna forma de gobierno reconocido. Definió la sanción social como "una reacción por parte de una sociedad o de un considerable número de sus miembros, a un modo de comportamiento que es aprobado o desaprobado". La sanción social aprobada es llamada "positiva" y enfatiza lo que debe hacerse. Puede convertirse en títulos nobiliarios, honoríficos, fama, premios (incluyendo medallas y diplomas) e incluso la buena opinión de sus vecinos. Una sanción no aprobada es llamada "negativa" y puede ser clasificada como organizada o difusa. Las sanciones organizadas son procedimientos definitivos, regulados y reconocidos, dirigidos en contra de personas cuyo comportamiento es socialmente desaprobado o rechazado. Por otro lado, las sanciones difusas son espontáneas y desorganizadas, usualmente haciendo surgir la desaprobación general de la comunidad o de una parte significante de ella(11).
En este sentido el derecho (antropológico) es entendido como sanciones negativas organizadas en las que las más importantes son aquellas comprendidas en su equivalente al Código Penal tribal. La ley era "el control social a través de la aplicación sistemática de la fuerza de sociedades organizadas políticamente" (1952:212) que este antropólogo tomó del jurista Roscoe Pound, y en el que la organización política es enlazada con las instituciones legales que están reforzando(12).
Para Radcliffe-Brown, el énfasis en las sanciones físicas administradas por una sociedad políticamente organizada es el criterio básico de la ley y el derecho tribal (y por lo tanto antropológico). Énfasis que lo llevó a admitir que había una ausencia de derecho en algunas sociedades "más primitivas", y limitar así el concepto de ley a culturas con una organización política más formal. Agrega que algunas sociedades simples no tienen ley (en el sentido de derecho), aunque todas poseen costumbres que son reforzadas por sanciones sociales.
De manera que en términos de Radcliffe-Brown, el control social Nuer debe ser tomado como un conjunto de sanciones negativas y difusas, puesto que no hay un cuerpo políticamente organizado capaz de hacer respetar sus reglas de derecho. Otro investigador del Derecho antropológico, Pospisil, puntualizó al respecto, que de acuerdo con Radcliffe-Brown, la venganza no puede ser tomada como una forma legal o de derecho, "no por su aspecto funcional, sino porque carece del ejercicio de una autoridad reconocida para resolver las disputas" (Pospisil, 1971:8; Lloyd 1972:568).
Radcliffe-Brow también distingue otras clases de sanciones negativas difusas, tales como aquellas contenidas en expresiones de la opinión pública de la comunidad, como la chismografía y el escándalo, además de "sanciones satíricas como la de grupos de confávulos que visitan la casa de un malhechores durante la noche para hacerle burlas y ponerlo en evidencia pública". También sanciones rituales, como aquellas en que las creencias religiosas y las creencias en brujerías y médicos brujos (Usualmente en la forma de acusaciones de embrujamiento o de ser brujos) actúan como sanciones negativas difusas poderosas, y donde, como dice Beattie, "su eficacia depende de la idea que la gente tiene acerca de las consecuencias de sus acciones" (1976:173).
En esos casos "las consecuencias previstas no son las reacciones de los vivos, de la sociedad, sino de la acción de fantasmas, espíritus y otras fuerzas y poderes no humana".
Radcliffe-Brown estableció una división más de sanciones en la forma de sanciones primarias y secundarias, las que, como Beattie indica (1976:174) "atraviesa transversalmente la dicotomía organizadas-difusas" previamente establecidas. La Sanciones primarias son aquellas que envuelven acciones de toda la comunidad o de sus representativos autorizados, mientras que las sanciones secundarias son aquellas que envuelven solo la acción de una persona en particular o de un grupo de gente, en respuesta a otra persona o grupo, dentro de una sociedad y que se preocupa de las ofensas privadas. La venganza de sangre es una forma característica de sanciones secundarias.
Como podemos ver, el análisis que Radcliffe-Brown hace del control social se constituyó en un avance importante en la conceptualización y la definición de la ley (el derecho) y la costumbre antropológicas, en términos de entenderlas, desde el punto de vista del restablecimiento del orden, como cualquier acción que restablezca el equilibrio social. A su vez, desde el punto de vista de la falta o rompimiento de las reglas para la protección de derechos reconocidos, tenemos que éstas pueden ser definidas en términos de sanciones negativas difusas u organizadas, o en primarias y secundarias, dejando en claro si son reglas de la costumbre o reglas legales.
Finalmente, al llegar a esta etapa del desarrollo del estudio antropológico de la ley y el derecho, en la década cercena a la mitad del presente siglo, la antropología social del derecho estaba en deuda con los dos antropólogos más importantes de la antropología social: con Malinowski "por haber demostrado que el orden social no se mantiene solo a través de la fuerza represiva de un derecho penal embrionario", y también con Radliffe-Brown "por haber visto con claridad que las categorías de la jurisprudencia occidental son inaplicables (sobre el estudio) a las instituciones de sociedades más simples. También le debemos una tipología de los modos de control social, basados en cimientos puestos por pensadores anteriores" (Beattie 1980:233).
Para continuar con este intento de revisar los aportes y tendencias de la antropología legal desde Malinowski hasta nuestros días, es necesario examinar brevemente el punto de partida de la discusión antropológica que se establece a partir de las bases sentadas por los aportes ya examinados. Este es el problema -tan bien enunciado por Radcliffe-Brown- de decidirse por desarrollar la investigación antropológica enfatizando los cuerpos jurídicos explícitos en las culturas de pequeña escala, o o bien el dictado de las reglas de orden social establecidas por la costumbre. Examinado este aspecto como punto de partida de esta nueva etapa, el mejor camino para revisar a la antropología jurídica que siguió, parece ser el de establecer cuáles fueron las consecuencias que se derivaron de los nuevos conceptos de investigación desarrollados por nuestro campo de la antropología socio cultural.
Para desenredar la relación entre la ley y la costumbre es preferible guiarse por los tipos ideales de Max Weber sobre la acción legítima, aunque no siempre este camino de análisis ha sido seguido por los muchos antropólogos trabajando en materias de Derecho. Para Weber toda relación social es durable si hay alguna uniformidad en la conducta, es decir, si es un uso social. Una costumbre es un uso social largamente establecido, aunque hay muchas costumbres individuales que no son seguidas colectiva-mente, por lo que son socialmente no significativas. En muchos casos, el origen de las reglas que se han de convertir en leyes deben ser encontradas en algunas de esas reglas de relaciones sociales, o costumbres. Las fuentes de la ley se convierten en importantes elementos en el ejercicio del poder y ambos están envueltos en el concepto de dominación, todas las cuales son las fuentes conceptuales necesarias para analizar una sociedad política. Estos conceptos constituyen un tipo ideal de acción racional orientado hacia la creencia en un orden legítimo: tradicional, carismático o legal, en términos weberianos(13).
De manera que en el otro extremo de las costumbres tenemos al derecho como un cuerpo de reglas. Sin embargo a menudo tenemos a sociedades de pequeña escala que están en un punto intermedio entre la costumbre y las reglas impuestas, haciendo que broten discusiones teóricas para definir hasta qué punto estas sociedades tribales tienen reglas empíricas de costumbres o reglas de derecho.
Radcliffe-Brown tomó su definición de ley de Roscoe Pound y a partir de allí, lo que aquel enfatizó fue el derecho (o la ley), como "lex" (plural: "leges") significando "el imperativo de un soberano", "reglas abstractas", "estatutos", es decir, reglas abstractas usualmente hechas explícitas en un código legal como un estatuto (Pospisil 1971:2). Desde este punto de vista, la ley (lex) necesita de la compulsión o coacción de una sociedad políticamente organizada capaz de sostener códigos legales ya sea tradicionales o escritos. Desde este punto de vista, una sociedad sin códigos o reglas abstractas es considerada una sociedad sin ley aun reconociendo que alguna de ellas tenga costumbres apoyadas por sanciones.
Por otro lado, esta el "jus" (de donde deriva jurídico y justicia) que significa los derechos originados en la costumbre(14) como por ejemplo en "jus gentium" que significó la parte del derecho originado en la costumbre, reconocido a lo largo de todo el Imperio Romano, aunque para el derecho romano, la ley es primariamente el derecho estatuido, es decir, "lex". (Lloyd 1972:572).
Se puede apreciar que la diferencia entre ambos conceptos esta centrada en la idea de coacción o compulsión social para la ejecución de los imperativos de orden público. Las reglas que llamamos "Lex" se supone que son ejecutadas en forma compulsiva por una autoridad reconocida y aceptada como tal y que tiene el deber de mantener el orden y la equidad en las relaciones sociales. Las reglas originadas en la idea de "Jus" son respetadas por la gente debido a la costumbre, de tal manera que toda persona o grupo de personas de una comunidad esta consciente de ellas y reconoce los deberes y derechos expresados en esas costumbres. La otra diferencia debería ser expresada en términos de sus significados, es decir, desde el punto de vista de que en muchas oportunidades a través de la historia, muchas atrocidades en contra de la gente han sido ejecutadas en nombre de la ley, pero carecen completamente de justicia. (Pospisil 1971:233)
Hechas estas consideraciones podemos volver a la corriente original del tema. ¿Qué clase de concepto encaja mejor con los estudios de antropología socio-cultural?, lex o jus, ¿la ley o la costumbre?.
En su intento de estudiar las leyes y las costumbres, tal como éstas se presentan en las sociedades de pequeña escala, los antropólogos y los juristas han producido una gran cantidad de trabajos, los que también han tratado de responder a las preguntas indicadas anteriormente, respuestas que han hecho uso de conceptos antiguos y nuevos en el estudio del derecho, dando origen así a nuevas etapas en el desarrollo de las teorías de la antropología del derecho, como veremos más adelante cuando se toque este tema nuevamente.
Nuevos trabajos de campo y un mayor número de antropólogos produjo un aumento de los estudios etnográficos de los que la antropología del derecho se benefició grandemente, demarcando a la vez una nueva etapa de estudios más avanzados.
Para explicar las principales características de esta nueva etapa de desarrollo de las teorías antropológicas del derecho es necesario enfatizar algunas características generales del sujeto en estudio.
Un intento de realizar una revisión crítica profunda escapa a las posibilidades de este trabajo(15), sin embargo es posible entregar un breve resumen de ciertos aportes que han sido considerados importantes debido a que permiten clarificar ciertos caminos para profundizar en la investigación de los sistemas legales o de derecho de culturas étnicas o de pequeña escala actualmente existentes o cercanas a su extinción.
El desarrollo de nuevas investigaciones de campo, durante la década de los años 40 en adelante, y la maduración teórica a la que ellos condujeron, puede verse en varios libros sobre la ley y el control social, tanto de antropólogos como juristas. Sus trabajos resaltan importantes avances que permiten el uso de conceptos judiciales en la metodología de investigación y análisis de la antropología del derecho.
En lo que se refiere a la antropología socio cultural de comienzos de siglo hasta los años cuarentas, las casi enciclopédicas compilaciones iniciales de creencias y prácticas de todo tipo, y las argumentaciones holísticas, se convirtieron en argumentaciones más especializadas, enfocadas en campos específicos de estudio de instituciones particulares, como los sistemas de parentesco, la política, economía, el derecho, etc. Si bien la comunidad de pequeña escala aun permanecía como el foco de la investigación etnográfica, los métodos de trabajo tendían a estar orientados "hacia problemas" es decir, alrededor de situaciones o hechos colectivos y socialmente problemáticos, tanto para la cultura en estudio como para la teoría social y así también lo estuvo el moderno estudio del derecho en antropología.
Cuando los antropólogos enfocaron su atención en las leyes de la costumbre, estaba claro que las sociedades de pequeña escala eran "extremadamente diversas en materias judiciarias" (Kuper y Kuper, 1965:7). Se tenía desde sociedades con Cortes claramente establecidas hasta las sociedades sin estados ni jefes que descansaban en la venganza como medio de control social, como los Nuer, existiendo además una gran variedad de sistemas judiciarios intermedios. Sin embargo toda sociedad tiene algún modo de sostener el orden social de acuerdo a leyes y costumbres.
Básicamente hay dos maneras de sostener el orden social: persuadiendo u obligando a alguien a realizar un acto restitutivo a la persona afectada, o castigando al que transgrede la ley. Estos son dos conceptos que ya han sido vistos en Durkheim y que la data empírica de la antropología ha mostrado en el uso cotidiano de las sociedades de pequeña escala.
Es en el análisis de esas dicotomías: "cortes judiciales - no cortes", "restitución - castigo", etc, con toda su variedades intermedias, donde el estudio de casos es uno de los mejores métodos desarrollados por la antropología, permitiendo el uso de conceptos jurídicos en el desarrollo y mejoramiento de métodos de estudio, principalmente porque un "caso" representa el registro detallado de una disputa particular y de su resolución, constituyendo una unidad de análisis en sí misma. El método de estudios de casos tiene su propio desarrollo. "En el comienzo, los casos fueron utilizados solo como ilustraciones aisladas de costumbres específicas, principios de organización, relaciones sociales, etc. Más tarde, los casos o situaciones simples" fueron usados para examinar su estructura interna de roles, de situaciones varias y para relacionar éstas con las costumbres y creencias envueltas en los casos" (Gluckmann 1977:172-78). Finalmente, el método de casos usado para el estudio de las leyes de la costumbre se desarrollo en el uso específico de "casos problemáticos" un método propuesto por Llawellyn y Hoebel (1941) en su clásico estudio de "LA MANERA CHEYENE".
4.1. El estudio de "casos-problema"(16).
La contribución de Llewllyn y Hoebel a la metodología descansa en su formulación de los "casos problemas" en su ahora clásico LA MANERA CHEYENE (1941).
La contribución de Hoebel a la antropología jurídica indica que si queremos ver a la ley en acción para estudiar sus implicancias, consecuencias y la profunda influencia de las costumbres normativas en las mentes de la gente, debemos buscar por casos problemáticos, ya que "el método de casos conduce a una jurisprudencia realista y además, una ley que nunca es transgredida puede que no sea más que la costumbre omnipotente" (Hoebel, 1954:36-7)
Lo que tenemos aquí es que los casos problemáticos nos permitirán ver a la ley o al derecho operando "en su matriz cultural", viva, en acción, dándole al antropólogo una gran cantidad de información empírica. "El análisis de los casos revela las líneas recurrentes de acción que pueden ser llamadas normas "reales", ya sea que hay una norma simple o normas alternativas para una situación dada" (ID, pág. 41). El estudio de casos-problemas, es decir, desde el origen de una disputa hasta que ésta es resuelta, incluyendo, por supuesto, los eventos que siguen a cualquier intento de resolución, nos permiten ver qué clase de costumbres y normas deberían ser respetadas, cómo las personas se convierten en malhechores, el rol de posibles terceras partes, los actos de juicio de los tribunales y también cómo las personas son afectadas por las reglas legales.
Max Gluckman consideró y evaluó la importancia de este método argumental en la segunda edición revisada de su PROCESOS JUDICIALES ENTRE LOS BOROTSE(17) (1964:370-71), donde se lamenta de que el estado de la antropología hacia la época en que él estaba haciendo su investigación de campo entre los Borotse no le permitió ver la gran importancia de los casos claves, los que eran usados hasta entonces solo como "ilustraciones apropiadas". "Los antropólogos de mi generación, dice, ilustraban y analizaban las interrelaciones de las partes de un sistema social y cómo funcionaba como un todo, con ejemplos extraídos de la experiencias de diferentes personas y grupos" (1967:370). Pero aún así, él dice que su libro de 1955 "es el único que presentaba recuentos completos (de casos) de los que Llawellyn y Hoebel pedían en épocas tan tempranas como 1941" (Ibíd.)
Más tarde muchos antropólogos convencidamente reconocieron la importancia del método de estudio de casos. Entre ellos Gulliver (1969:13-14); Epstein (1974:7) y Hamnet (1975:6). En otro libro de Gluckman (1977), publicado por primera vez en 1965, bajo el subtítulo "Estudiando la resolución de disputas" argumentó la utilidad del estudio de casos en esos precisos términos -la resolución de disputas- y dijo que habían "pocos estudios de la acción legislativa, administrativa y judicial" (pág.178) en la investigación de antropología del derecho, lo que daba amplia campo para el uso provechoso del estudio de casos. la razón de ello estaría en que los antropólogos, como los juristas han estado demasiado profundamente interesados en discutir si el derecho existe en las sociedades sin jefe ni estados y cuál es la relación entre la ley y la costumbre.
Buscando nuevos conceptos fundamentales Hoebel (1954) propuso "Un esquema que no depende del vocabulario técnico usual y el que tanto él como Gluckman consideraban que podía ser aplicado a cualquier sistema" (Mair, 1977:145) el que permite desenvolver "características universales del derecho" (Nader 1965:7). Habrían cuatro pares de relaciones , propuestos por primera vez en 1913 por Hoefield, que permiten evitar las confusiones en el lenguaje del análisis legal. Para Hoefield toda relación legal es entre personas y duden ser:
I. Derecho de demanda
II. Derecho privilegiado
Derecho sin demanda
Obligación/desventaja
I y III son positivos y activos "y son coaccionados por medio de sanciones legales, porque son relaciones imperativas sujetas a la autoridad coercitiva de los tribunales u otra autoridad legal". II y IV son pares negativos y pasivos. "No están sujetos en si mismos y en forma directa a la coercitividad de los medios legales. Porque ellos establecen los límites de las actividades del derecho". "Es fácil ver que las relaciones legales pasivas son postulados de ausencia de derecho" (Ver Hoebel 1954:48-50; Gluckman 1955:167; Mair 1965:145).
La validez de los conceptos de pares de relaciones descansa en el hecho de que al usarlos, es posible ver cuándo una persona puede ser definida como habiendo quebrantado una ley, o, por otro lado, cuándo una persona tiene serios privilegios y tiene también el derecho de actuar como los ha hecho. Hoebel (1964) dice que "en el estudio de la ley o derecho primitivo, e especialmente importante reconocer esta cualidad (relaciones legales y no legales). porque ayudara a despejar la ilusión de que la ley y la costumbre son uno solo entre los primitivos". También Gluckman acepta estos concepto al decir que "...el argumento (de Hohfield) por cierto que me convence (...) en cuanto que estas distinciones asistirán a un antropólogo a registrar la ley sustantiva de gentes desconocidas. (...) sin embargo es paradojal que un cierto número de bien informados estudiosos que recientemente han considerado estos hechos, han fallado en apreciar la significancia interrelacionada de una serie de hechos que ellos habían observado separadamente" (Gluckman 1965:330). Un punto importante que hay que dejar presente antes de pasar a otro tema es que estos conceptos se concentran en la naturaleza de las reglas antes que la naturaleza de las sanciones.
El principal trabajo de Gluckman en el derecho tribal se encuentra en su PROCESOS JUDICIALES ENTRE LOS BOROTSE(18) de 1967, publicado un años después del libro de Hoebel(10) Usando el método de casos Gluckman analizó la jurisprudencia de los Lozi estableciendo conceptos nuevos para el estudio del derecho en antropología. El derecho, dice, "esta presente en los usos de la costumbre, en estatuto, instituciones comunes a todas las tribus, en la justicia general y la equidad y en los precedentes judicial, los que son teóricamente conocidos (por los jueces y pueblo Lozi"(Pág.23). En otras palabras, el derecho implica el cuerpo completo de reglas, por lo tanto, "tiene varios significados" (pág. 164) lo mismo entre los Lozi que en el pensamiento occidental. Existe lo que Gluckman llama "lo legal" (o lo concerniente al derecho), que "demarca los procedimientos que los tribunales Lozi deberían seguir, las reglas que deberían aplicar, y las sanciones que deberían hacer cumplir"(pág.164).
Al mismo tiempo y de acuerdo con la nación Lozi el cuerpo total de leyes es llamado el "corpus juris" el que ha sido establecido por la costumbre, "con los estatutos y otras reglas". De manera que el derecho -que para los Lozi es definido como "la reserva total de reglas, el corpus juris, y al que los jueces recurren para sus decisiones"(Pág.164)- contiene ambos conceptos el de ley (como lex) y la costumbre (como jus). La costumbre, por lo tanto, produce nuevas reglas para los "cutas"(Jueces) Lozi y está trabajando en todos los casos de las situaciones presentes" (ver ibíd. págs. 289-290).
Como puede verse, el derecho y la costumbre se aprecian indiferenciados entre los Lozi, pero Gluckman agrega que, "la costumbre tiene la regularidad de la ley, pero es una clase diferente de hecho social(19)"(pág. 161).
Por otro lado, la interacción entre el corpus juris y la "adjudicación", entendida esta última como "el proceso por el que los casos se tratan y se emiten los juicios o fallos sobre ellos" (pág. 227), también fue reconocido como "el derecho en acción" (325). lo que llevó a Gluckman a considerar que la certeza del derecho reside en la "incerteza" de sus conceptos básicos (266), a la costumbre modificando y sosteniendo al derecho, y la adjudicación aplicando al derecho en general a diversas situaciones reales, enfatizando las decisiones morales.
Resumiendo sumariamente los conceptos de Gluckman, la justicia (jus) corporalizada en el concepto de "corpus juris", "para cubrir al cuerpo de reglas obligatorias" (1965:183) y que todas las sociedades tienen, es usado por las cortes o tribunales para formular sus juicios o fallos en el proceso de adjudicación, algo que esta ausente en muchos otras sociedades. Para hacer esto, los jueces tienen que tomar en cuenta a la ley (lex) -más general y específica- la que contiene al cuerpo de reglas (el corpus juris) que los jueces Lozi deberían aplicar. Como ya ha sido indicado, de esta manera Gluckman evita enfatizar tanto al derecho como a la costumbre y trata de tomar en cuenta a ambos conceptos, lex y jus.
A pesar de lo importante que puede parecer esta conceptualización teórica, fue seguida y aplicada con muy poco entusiasmo por los colegas de Max Gluckman. Aparentemente debido a la falla en diferenciar claramente entre la ley y la costumbre. La cuestión es: Si la ley y el derecho son los que son ¿qué es la costumbre?. Pareciera que los jueces Lozi hacen cumplir algunas costumbre si y otras no (pág. 261) debido a las cambiantes influencias morales en las decisiones judiciales a lo largo del tiempo. De manera que algunos antropólogos como Nadel dicen que Gluckman no fue capaz de distinguir claramente entre la ley y la costumbre. (Ver Nadel 1965:162). Posiblemente es este el factor que Pospisil tenía en mente cuando dice que "...se puede criticar esta (...) dualista definición del derecho (De Gluckman) sobre la base de una inconsistencia lógica. Puesto que reglas que deberían ser hechas cumplir, a menudo se desvía de los principio que usualmente son respetados en decisiones legales" (1971:33).
4.4. Folklor y sistemas analíticos
Como vemos, Gluckman usó conceptos judiciales occidentales para analizar la jurisprudencia Lozi estableciendo que los procesos judiciales Lozi se parecen más de lo que difieren a los procesos judiciales occidentales. Este sistema analítico fue desafiado por el análisis sistemático del folclor, desarrollado por Bohannan y publicado dos años después que el libro de Gluckman.(20).
La contribución de este investigador antropólogo a la metodología descriptiva esta contenida en su libro JUSTICIA Y JUICIOS ENTRE LOS TIV publicado en 1957.(21) Bohannan enfatizó la necesidad de describir el sistema legal de una sociedad de pequeña escala en términos de su propio sistema folklórico de control jurídico, haciendo comparaciones con nuestro sistema occidental, pero tratando de no explicar al primero en términos de este último. Propuso este método para "evitar las imprecisiones de traducción lo mismo que la confusión entre las teorías sociológicas y nuestra propia teoría folklórica de control social" (pág. 44). Hacerlo de otra manera "sería violentar las ideas y los sistemas folk de los Tiv o cualquier otra sociedad" (pág. 6).
Gluckmanquien originalmente se graduó en leyes, aporto varios conceptos de trabajo a la antropología del derecho, entre ellos el del "hombre razonable", el que es clave en el desarrollo de su libro sobre los Lozi.
El concepto del hombre razonable es un tipo ideal de persona usado por los jueces Lozi como una norma comparativa con la cual comparar el comportamiento de las personas envueltos en una disputa. En este sentido, el hombre razonable es aquel que se adapta "razonablemente a las costumbres y estándares de su posición social" (Gluckman 1967:129). De manera que cuando los jueces tiene que tratar con litigantes, ellos comparan cómo se habría comportado un hombre razonable en la misma situación que la de los disputantes, de manera que los jueces puedan darse una idea de "razonabilidad" que les permita evaluar las acciones de las personas en disputa, para ver hasta dónde sus actos y comportamientos fueron correctos o equivocados. Es decir, es un concepto que forma una base para los juicios y fallos de los jueces Lozi.
Para Gluckman, el concepto del hombre razonable es una idea universal presente en las mentes de casi todos los jueces, cuando realizan su trabajo y cuando las reglas del comportamiento normativo son mas o menos frágiles en su aplicación (Ver Pospisil 1971:224-45). Al mismo tiempo, Gluckman creía que la idea del hombre razonable debería "convertirse en un concepto tán importante en sociología y antropología social como son los conceptos de "tipos ideales", el "hombre medio" y el de "desviado".
Bohannan reconoció esta noción en su libro sobre los Tiv y dice que "los Tiv tienen un concepto similar que es útil en el análisis (agregando que) es la (...) la zonabilidad" de las acciones de un hombre, lo que juzgan los jueces Tiv lo mismo que el hombre común. (Bohannan: 1957:34)
El concepto del hombre razonable fue efectivamente una contribución positiva de Gluckman a la antropología jurídica y hasta hoy casi todos los estudios serios sobre la materia contienen alguna referencia a ese concepto. En las palabras de otro autor, "...introduce la moral y las normas sociales, prácticas y estándares, en el salón de los tribunales y le permite al estudio del derecho introducirse en el campo más ámplio del control social... Aquí es donde se unen el juez y el antropólogo social" (Van Velsen en Gluckman, comp. 1969:35).
Otro trabajo realizado con el método del estudio de casos fue el de P.H. Gulliver, EL CONTROL SOCIAL EN UNA SOCIEDAD AFRICANA(22) publicado en 1963. Gulliver enfocó su atención en una sociedad sin gobierno central (pág. 1), los Arusha de Tanganyka, actualmente Tanzania, y parte de los Mazay agricultores del Este de Africa. El trabajo de Gulliver, resumido en Hamnett (1975:18-19), ilustra el proceso mediante el cual los disputantes resuelven sus conflictos, en una sociedad donde "no hay jueces u otros especialistas" (pág.216), lo que ocurre a través de los tres diferentes niveles del sistema social, es decir, en las tres instituciones que tiene para resolver disputas: (1) la parroquia y el sistema de grupos de una misma edad; (2) el sistema de descendencia patrilineal, y (3) el gobierno local moderno (Ver Gulliver 1968:173-82 y fig. 9, pág.174) que los Arusha consultan varias veces en diferentes ordenes(23), hasta el momento que los litigantes se avienen a alguna forma de acuerdo. En cada uno de esos diferentes niveles, los litigantes se presentan con un grupo de apoyo y coparticipantes, lo que viene a demostrar que las disputas son entre grupos o segmentos, antes que entre individuos. En esas disputas, los testigos y aun los "jueces" participan en la discusión. Sin embargo al fin se obtiene alguna clase de resolución en la que reina el acuerdo, más que el castigo. Nader dice que esta investigación de estos tres niveles del sistema social ha sido "una extraordinaria contribución ... porque se ha dado muy poca atención a la comparación de la estructura y función de varios patrones de control social dentro de una sociedad" (1965:13).
De manera que este estudio muestra que hay sociedades que aunque carentes de gobierno central, "sí tienen algún tipo de tribunal para obtener acuerdos y resolución de disputas sin castigo y donde el recurso de hacer justicia por si mismo es ilegítimo" (Gulliver: 1968:216-17) lo que llevó a Gulliver a pensar que la negación del hacerse justicia por sí mismos viene a ser una convocatoria a la cooperación mutua (pág. 221). Los grupos sociales, aun en una disputa entre segmentos o grupos de parientes (las que surgen de disputas entre individuos) buscan la mejor manera de resolver sus peleas en paz y restaurando el orden social. Es destacable el que la gente que juega la parte de consejo de jueces tiene a moralizar, tomando en cuenta las múltiples relaciones en que vive la gente en vez de descansar en el respeto por las normas sociales. Podemos decir que los jueces de consejos y asambleas, imponiendo arreglos pacíficos, buscan por la "razonabilidad", que nos devuelve al concepto del "hombre razonable" cuando ellos recurren a la naturaleza razonable de los litigantes para persuadirlos, aun tomando en cuenta que Gulliver dice que él "no lo ha encontrado empíricamente o analíticamente válido para adoptar" dicho concepto.
De manera que, como Hamnett a indicado, "Gulliver propone una escala continua desde lo "judicial" a lo "político" y muy razonablemente ubica a los Arusha hacia el lado político del continuum" (1975:20). Por otro lado, Gulliver sugiere que, la razón para negar el tomar justicia por sí mismos y escoger la resolución pacífica del conflicto, se debería a que su país esta tan densamente poblado que cualquier desorden podría ser intolerable (Gulliver 1968:220-21; Mair 1965:148).
Otro concepto que se ha hecho importante es el de los "mediadores". Gulliver (1975:15) se refiere a los mediadores como "una tercer parte que, aunque no esté habilitado para emitir fallos, de alguna manera actúa como un facilitador en el proceso de tratar de lograr un acuerdo. La inhabilidad de los mediadores para emitir fallos, una función que pertenece a los jueces, establece su diferencia de funciones. Como "el jefe de la piel de leopardo" de los Nuer "considerado como neutral y ...(con) cierta santidad agregada a su persona" actúa como un mediador aunque no tiene poder para hacer cumplir sus fallos y su autoridad es solamente religiosa. El veredicto se obtiene a través de la negociación y "la discusión total y libre es aceptada porque ambas partes quieren el problema amigablemente resuelto" (Ver Evans-Pritchard 1978:164).
La misma función de mediador la encontramos en Hoebel y Llawellyn (1961:307) en la persona cuyos procedimientos lo convierten en el "hacedor de derecho" de los cheyenes. Hoebel (1967:111) describe a los "mensajeros" (monkalum) en acción entre los Ifugaos, como mediadores "en toda negociación interfamiliar" y los presenta como "un primer paso en el desarrollo de las instituciones judiciales".
A pesar de estas referencias y del hecho de que a menudo aparecen en otros estudios del derecho (Epstein 1974:110-11 y Bohannan 1967:280f) pareciera que el mediador no ha ocupado una posición importante como herramienta conceptual.
Gulliver (1974:44) dice que "el análisis (metodológico del concepto) ha sido mínimo, si hay alguno en lo absoluto" indicando a continuación que Hoebel (1967) "se ha referido a los mediadores solo al pasar", casi no aparece en Bahannan (1967) y no hay entrada en el index para los mediadores en Pospisil (1971). Gluckman (1977 :188) agrega que "carecemos de buenos textos de como trabajan los mediadores y árbitros en Africa". Podemos agregar que en la Enciclopedia de Antropología (Hunter a Whitten 1976) no hay entrada para "mediación" en la forma legal presente, aparece solo como "medium": "técnica para enfocar la mente en disciplinas espirituales" (pág.265). Sin embargo un mayor análisis "podría llevar a una apreciación más genuina de su rol, de los procesos y de la forma de tomar decisiones, que esta envuelta en este concepto" de interacción social para convertirlo en una importante herramienta de análisis de la antropología jurídica..(24)
En la necesidad de analizar cómo trabajan el derecho y la costumbre en una sociedad de pequeña escala, los antropólogos han tenido que usar métodos y conceptos en un permanente estado de discusión y desarrollo. Entre otros conceptos, el de derecho (o ley) y costumbre, han sido preferido para el análisis antropológico porque establecen el terreno básico para entender cualquier otro tipo de conceptos. Pero si se enfatiza a la costumbre en el estudio del derecho, el campo de usos y costumbres introducidos en el juego del análisis son amplios y cambiantes, algo que resulta mucho más notorio en el estudio de sociedades actuales debido a la tendencia modernizante que sobrellevan las pequeñas sociedades en su camino a convertirse en grandes estados modernos.
Si el énfasis se pone en las reglas de derecho, el campo se estrecha, pero deja de lado muchos elementos de la costumbre que juegan un papel en el control social. Podemos ver también que el problema del control social es controversial, porque el derecho tiene que ser considerado como concepto, como fenómeno y como una institución.
Los métodos para clarificar estos problemas han sido descriptivos antes que comparativos. Pareciera que debido a la carencia de suficientes estudios etnográficos del derecho, por lo menos hasta la década de los años 60, aun así, Hoebel(1954) y Pospisil (1971), entre otros, han realizado estudios comparativos del derecho.
En cuanto a la búsqueda por conceptos útiles para el análisis del derecho en acción, un punto controvertido ha sido el de sistemas folk (Bohannan 1957) y el de sistemas analíticos (Gluckman 1955 y Hoebel 1954), a pesar de que ambos han producido buenos estudios del derecho tribal. No podemos evaluar cuál método es mejor, pero la elección entre uno u otro es solo de preferencias metodológicas, aunque un jurista británico (Lloyd 1971:57) prefiere el "estudio de sociedades con pocas ideas preconcevidas". En la misma área de sistemas analíticos, los pares de antinomias y correlativas jurídicas de Hoefield, fueron usados por Gluckman (1967:167) y Hoebel (1954:46). Gluckman también propuso el uso del concepto del hombre razonable, que aunque recibido con alguna resistencia ha sido tratado en varios trabajos en la materia y aun no ha sido descartada. También Gluckman ha hecho notar la presencia del derecho en la resolución de conflictos tratando de tomar completamente en cuenta el derecho y la costumbre en el cuerpo de reglas de la sociedad -el corpus juris- y la parte que juega en el proceso judicial.
El trabajo de Gulliver (1977) le da importancia a los mediadores y árbitros como complementarios a los jueces de Gluckman estableciendo el concepto de tercer parte envuelta en la resolución de una disputa.
Para ilustrar esos conceptos los antropólogos han usado los casos problemáticos, una contribución de Llewellyn y Hoebel (1941). Más tarde Hoebel (1954) insistió en este concepto como el principal método de estudio del derecho y las costumbres en plena acción. El método ha sido seguido por varios: Gluckmann, Bohannan , Hoebel, Epstein, Gulliver, Pospisil, por mencionar a algunos ya revisados.
Finalmente podemos ver que todos estos estudios en antropología del derecho pueden ser clasificados en dos categorías principales: (1) el conocimiento del orden social, y (2) el conocimiento de la interacción social. Es decir, lo primero se refiere al significado de las normas y las reglas (el derecho y el orden) que implican los conceptos deseables que "deberían" dirigir la vida social, mientras que el segundo se refiere al conocimiento de la interacción social como categorías que se refieren a "lo que es", es decir, a lo que realmente ocurren las sociedades de pequeña escala. Estas categorías dicotómicas fueron desarrolladas al mismo tiempo.
Por otro lado, todas estas categorías y conceptos usadas para estudiar sociedades tradicionales son puestos a prueba cuando tiene que servir para analizar los choques entre las costumbres tradicionales y las reglas legales, y las nuevas reglas impuestas por la modernización de territorios que fueron nichos de costumbres completamente diferentes. Este es justamente el punto que demarca una cuarta etapa en el desarrollo de las teorías antropológicas del derecho.
La urbanización, el comercio, los asentamientos rurales, etc. significan nuevas reglas de vida social. A veces varias sociedades de pequeña escala son mezclados en un nuevo estado mezclando costumbres y creencias; En otros lugares grandes sociedades han sido divididos en dos o más nuevos estados, con códigos legales distintos, y sobre todos ellos, se escriben nuevos códigos basados en viejas reglas y nuevas intenciones. Las mayores problemáticas que surgen son "¿Cómo establecer las bases para un sistema legal que sea viable y reúna las necesidades de gente que presiente su camino hacia una nueva nación?" (Epstein 1974:1). Por ejemplo, "Cuando Papua Nueva Guinea alcanza su independencia, entre el formidable conjunto de problemas que encara, no es pequeña la preocupación por la naturaleza de su sistema legal (...) se elevan preguntas que tocan cada rama del derecho y todos los aspectos de su administración"(pág. 34).
En suma, podemos resumir las etapas en las que se ha desarrollado la antropología jurídica de la siguiente forma:
Etapa 1. Pre-Malinowski: Los cientistas sociales estaban convencidos que la costumbre era obedecida ciegamente y que habría carencia de nociones de derecho. Es decir, estamos ante estudios precursores de la Antropología Jurídica.
Etapa 2. Con Malinowski y Radcliffe-Brown: La costumbre y el derecho coexisten en la vida tribal, cada una con su propio campo de acción y función. Con esta etapa se funda el campo de la antropología jurídica o del derecho, como un tópico de estudio e investigación que tienen valor por sí mismo.
Etapa 3. Investigación de conceptos metodológicos que permitan enfocar los hechos en los estudios de casos, lo que conlleva el desarrollo de la Antropología Jurídica.
Etapa 4. Estudios de antropología jurídica o del derecho ante el cambio provocado por la modernización occidentalizante de post guerra. Lo que viene a ser el campo de preocupación de las décadas del 70 al 90 de este siglo.
A partir de este hecho, podemos ver que el futuro de los estudios dela Antropología del Derecho tiene una gran cantidad de trabajo por delante, en primer lugar, superar los desafíos de los cambios debidos a la modernización. El estudio del derecho en antropología debe poner más énfasis en el desarrollo de estudios de casos referidos al desarrollo de reglas legales y prácticas y procedimientos a lo largo de ciertos períodos de tiempo, debido a que la antropología del control social ha descuidado la importancia de los cambios a través del tiempo. Sin embargo, la preocupación por el mundo del desarrollo en la literatura actual indica que no es seguro que esta situación continúe.
Finalmente, desde la aparición de CRIMEN Y COSTUMBRE de Malinowski, han transcurrido más de 60 años de desarrollo de estudios del derecho y la costumbre en la antropología, proporcionando un gran avance en este campo y otros relacionados, incrementando nuestro conocimiento de sistemas de control social sobre las sociedades de pequeña escala de casi todo el mundo. Tal como se demostró, a lo anterior se agrega un conjunto de conceptos analíticos debidamente probados en trabajos de campo, con los que se han construido muchas teorías y definiciones de derecho antropológico.
En el futuro, como se ha indicado, el cambio sociocultural introducido por la modernización esta transformando el ambiente humano en el que se construyeron esas teorías, lo que implica un gran desafío para la antropología en general y para la antropología jurídica o del derecho en particular. En la confrontación de esos factores -desarrollos pasados y necesidades futuras- creemos que la antropología ha sido débil en cuanto al estudio del factor tiempo y de los cambios que con el se introducen. El énfasis actual en la interacción social en hechos como el poder y el interés (Hamnet 1977:V) puede contribuir ante la necesidad de información más precisa sobre el cambio y el transcurso del tiempo, pero cuando las nuevas reglas se hayan escrito, el viejo problema acerca del que "se han gastado ríos de tinta" (Mair 1977:18; Hamnet 1975:9) vuelve a emerger: se han de escribir nuevas leyes sobre las fundaciones de las antiguas, hay necesidad de una definición más precisa de los elementos del orden social, del derecho y de las costumbres.
Sobre la contribución de Sir H.S. Maine, ver la entrada en Maine, en la ENCICLOPEDIA INTERNACIONAL DE CIENCIAS SOCIALES, por ejemplo.
La que en su esquema es aquella clase de ley que le da al individuo las "claves" para desarrollar sus ideas como producto de la conciencia colectiva, característica de la solidaridad mecánica.
Maine publicó su obra ANCIENT LAW en 1861 y Durkheim LA DIVISIÓN DEL TRABAJO SOCIAL en 1893. CRIMEN Y COSTUMBRE de B. Malinowski fue publicado en 1926.
binding mutual obligations, en el original en iglés
En realidad , Malinowski, siguiendo la tradición británica las nombro como "cuerpo de leyes civiles".
Las traducciones al castellano están tomadas de CRIMEN Y COSTUMBRE EN LA SOCIEDAD SALVAJE, Ariel, Barcelona, 6a. edición de 1982.
Ver Evans.Pritchard 1978, Cap. V, partes I, II y III; Kuper 1973, Cap.3.
BRUJERÍA, ORÁCULOS Y MAGIA ENTRE LOS AZANDE (1976) otro trabajo ya clásico de Evans-Pritchard, fue un importante análisis de la brujería como la causa relevante de la mala suerte, pero también fue una contribución destacada en el estudio del control social por medio de la magia, creciendo en importancia a través del tiempo.
Para la ENCICLOPEDIA DE CIENCIAS SOCIALES McMillan, reimpreso en los Cap. XI y XII: "Sanciones Sociales" y "La Ley Primitiva", de ESTRUCTURA Y FUNCION EN LA SOCIEDAD PRIMITIVA, Anagrama, España.
Se refiere a THE LAW OF PRIMITIVE MAN de Hoebel, 1964
Al respecto ver John Beattie, OTRAS CULTURAS, F.C.E. 1974:218 y ss.
De manera que se podría decir que el sistema legal de los Tswana vendría a ser un sistema de sanciones negativas organizadas.
Confrontar con Giddens (1971:153-156)
rights by customs" en inglés, en el original.
hay que tener presente que Nader (1965) presentó 160 autores en su referencia bibliográfica, con más o menos 150 títulos; Pospisil (1971) a su vez, registra 197 autores que dieron origen a 306 títulos de trabajos diversos en el campo de la antropología legal.
El concepto original en inglés: "trouble-cases" literalmente significa "Casos-problemas", aunque parece mejor traducirlo por "casos prblemáticos".
Considerado por Kuper, 1974, como "académico y muy influyente en el desarrollo de las teorías de la antropología legal" pág. 184.
En realidad JUDICIAL PROCES AMONG THE BOROTSE, se presenta en castellano para facilitar la comprensión del trabajo.
En su definición de derecho, Gluckman no esta lejos de la "doblemente institucionalizada" definición de P. Bohannan, quien dice que el derecho es "aquel cuerpo de obligaciones recíprocas ...que ha sido reinstitucionalizado dentro de las institución legal" (1965)
estas diferencias corresponden a lo que hoy se llaman argumentaciones etic (la interpretación del cientista), versus emic (la descripción desde el punto de vista de los nativos), la que ha sido popularizada por Marvin Harris, siguiendo a Godenough.
Por razones de espacio no se resume la propuesta de Bohannan, sino que se establece solo su aporte.
En realidad, SOCIAL CONTROL EN AN AFRICAN SOCIETY, se presenta el título en castellano para una mejor comprensión del trabajo.
El caso 16 del libro de Gulliver pasa a través de "nueve etapas", más "cierto número de reuniones privadas, separadas, de ambos lados, para discutir soluciones" (1968:213).
Sería interesante el uso del "mediador" en el estudio del werken mapuche, importante en el pasado y que esta reapareciendo con un rol más político en el presente.
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Página creada el 10.1.2001
Revisada el 20.10.2011

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