Source: http://www.banguat.gob.gt/inc/ver.asp?id=info/politica2001/eval2001sc/evalua1ii&e=3184
Timestamp: 2019-02-16 06:11:00+00:00

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II. Entorno Macroeconómico
II. ENTORNO MACROECONOMICO
1. La actividad productiva en 2001
De acuerdo con el comportamiento de las variables del sector real, se estima que en 2001 el ritmo de crecimiento de la actividad económica continuará con la desaceleración que se inició desde 1999. En efecto, se espera que el Producto Interno Bruto -PIB- en términos reales registre en el año una tasa de crecimiento de 2.4%, inferior a la de 3.3% que se observó en 2000, lo que implica una revisión hacia la baja respecto de las estimaciones planteadas a finales del año previo (3.9%) y principios del actual (3.2%).
El comportamiento esperado del PIB lo confirma la evolución del Índice Mensual de la Actividad Económica -IMAE-, que a mayo de 2001[1] muestra una variación interanual de la tendencia-ciclo de -1.51%, menor en 6.79 puntos porcentuales a la registrada a la misma fecha del año anterior[2]. Cabe advertir, sin embargo, que la variación intermensual del índice tendencia ciclo, que es el indicador coyuntural por excelencia, muestra que de acuerdo con el comportamiento histórico de esta variable, en los próximos meses el ritmo de la tendencia-ciclo podría estar manifestando un cambio de tendencia.
Explican la desaceleración en el ritmo de crecimiento de la actividad económica nacional, entre otros, factores de origen externo, tales como la reducción del precio internacional del café, el nivel del precio internacional del petróleo y la desaceleración de las economías de los principales socios comerciales del país. En el caso de la economía norteamericana, según información del Fondo Monetario Internacional -FMI-, de un crecimiento estimado para 2001 de 3.2% en octubre del año previo, éste se redujo a 1.5% en mayo de 2001.
Así también, factores internos tales como fenómenos climatológicos y factores extraeconómicos[3], han influido en la productividad y en las decisiones de consumo e inversión.
Por otra parte, con información a junio del presente año, el indicador de inscripciones en el Registro Mercantil presenta un comportamiento positivo. En efecto, las inscripciones totales aumentaron 12.9% (6.6% en 2000), en tanto que, el total de registros netos (inscripciones menos cancelaciones) creció 11.7% (7.2% en 2000).
b. El Producto Interno Bruto por el origen de la producción
Por el lado del origen de la producción se estima que con excepción de los sectores de explotación de minas y canteras, de construcción y de servicios privados, el resto de sectores productivos estarían presentando tasas de crecimiento menos dinámicas que las observadas en 2000.
La actividad del sector agricultura, silvicultura, caza y pesca, medida por el valor agregado en términos reales, se esperaría alcance una tasa de crecimiento de 1.3% (2.4% en 2000), explicada, principalmente, por una caída de 0.2% en el subsector agrícola (1.1% de crecimiento en 2000). Para los subsectores pecuario, silvícola y pesca, se esperan crecimientos de 3.5%, 3.1% y 8.0%, respectivamente (4.4%, 3.0% y 12.0%, en el mismo orden, para 2000).
El comportamiento esperado del subsector agrícola se explica básicamente por las caídas de 10.0% en la producción de café (-2.4% en 2000) y de 1.3% en la producción de maíz (2.8% en 2000), así como por la pérdida de dinamismo en la producción de frijol (2.5%), frutas (3.0%) y hortalizas (2.8%) (4.0%, 6.8% y 6.3%, respectivamente, en 2000).
En el caso del café, la caída en la producción está asociada al deterioro de los precios en el mercado internacional, como resultado de una sobreproducción del grano y una reducción en la demanda mundial[4], lo que ha dado lugar a la desatención de las labores culturales y, en algunos casos, el traslado a otras actividades productivas.
En cuanto a los granos básicos (maíz y frijol), el comportamiento esperado encuentra su explicación en la sequía que afectó parte del territorio nacional durante los meses de junio y julio del presente año, lo cual dio lugar a que el estimado de producción de maíz se redujera de 24,155.9 miles de quintales a 22,922.4 miles de quintales (-5.1%). El estimado de producción de frijol, por su parte, se redujo de 2,086.9 miles de quintales a 2,055.8 miles de quintales (-1.5%)[5].
El comportamiento positivo, aunque menos dinámico, en la producción de banano (10.0% en 2001 frente a 18.9% en 2000), así como la notable recuperación en la producción de caña de azúcar, que de una variación negativa de 8.3% observada en 2000 muestra un incremento de 5.8% en 2001, evitan que la caída en la actividad agrícola sea mayor.
En el caso del banano, según personeros de las principales empresas productoras de la fruta[6], el comportamiento observado en sus exportaciones (17.1% de incremento en los primeros cinco meses de 2001) podría verse afectado por los daños sufridos en las plantaciones de la zona norte del país, las cuales, en junio del presente año, fueron azotadas por fuertes vientos, lo que dio lugar a que el estimado de producción para el presente año se redujera.
La producción de caña de azúcar, de acuerdo con información de la Asociación de Azucareros de Guatemala -ASAZGUA-, se incrementó, principalmente por la mejora en el precio internacional del azúcar, lo cual, a su vez, ha dado lugar a un incremento de 33.2% en las exportaciones realizadas a mayo de 2001, con respecto al mismo periodo del año anterior, siendo Corea del Sur, Rusia y Estados Unidos de América los principales mercados. De esa cuenta, los datos de la zafra 2000/2001 muestran un total de 329,870.2 miles de quintales de caña molida, cifra superior en 5.8% a la observada en 2000.
Respecto a la producción de frutas, su comportamiento se explica por las exportaciones totales al mes de mayo, cuyo valor muestra una disminución de 55.2% respecto al valor exportado en el mismo período del año anterior, lo cual obedece principalmente a que la producción de melón, producto más representativo en las exportaciones de frutas, con una participación de 53.5% en 2000, atravesó por dificultades fitosanitarias durante la época del verano, al ser atacado por la mosca blanca, lo que provocó una disminución de 74.9% en las exportaciones de este producto realizadas al mes de mayo con respecto al mismo período de 2000. Sin embargo, según información de algunos productores entrevistados, se espera que durante la segunda temporada, que inicia en octubre, esta actividad pueda recuperarse, ya que se están implementando medidas preventivas para combatir dicha plaga.
El valor agregado de la industria manufacturera, por su parte, se espera que crezca 1.7% (2.0% en 2000). El comportamiento menos dinámico de la industria resulta acorde con la pérdida de dinamismo de la actividad económica interna, así como con la de los principales socios comerciales del país (Estados Unidos de América, México y Centroamérica), no obstante lo cual los índices de producción de algunos productos industriales mostraron signos de mejoría. A junio de 2001 se registraron disminuciones de 9.3% en el índice de producción de cerveza y de 0.6% en el de cemento, menores a los observados a igual fecha del año anterior (-12.7% y -2.4%, respectivamente), en tanto que los índices de producción de cigarrillos y de bebidas alcohólicas registraron aumentos de 49.0% (-23.0% a junio de 2000) y 3.2% (1.9% a junio de 2000), respectivamente.
El crecimiento estimado de 1.1% para el comercio al por mayor y al por menor (3.3% en 2000) estaría determinado por el menor dinamismo en el ritmo de crecimiento de los sectores agropecuario e industrial, así como por el comportamiento que se espera registren las exportaciones e importaciones de bienes.
El valor agregado del sector minas y canteras se prevé que registre un aumento de 1.0% (-8.4% en 2000), crecimiento que se sustenta en el comportamiento de la actividad petrolera. En efecto, de acuerdo con información del Ministerio de Energía y Minas, en el presente año la producción de petróleo podría alcanzar los 7,840.8 miles de barriles, lo que significaría un aumento de 3.4% con relación al año anterior (7,586.4 miles de barriles). El incremento esperado en la producción petrolera estaría siendo generado, principalmente, por el campo Xan ubicado en el departamento de El Petén.
En cuanto al sector electricidad y agua, se espera que registre un aumento de 4.0% en su valor agregado, menor al de 17.4% registrado en 2000, comportamiento que se explica, en parte, por una menor generación de energía eléctrica, ya que en el presente año no se ha ampliado la capacidad instalada y no se prevé un mayor dinamismo de la actividad industrial y comercial.
La hidroeléctrica de Chixoy, que representa alrededor del 25.0% de la generación total de energía eléctrica del país, programó para los primeros cinco meses del año trabajos de mantenimiento mayor en sus unidades de generación, por lo que en ese período solamente contó con el 80% de su capacidad instalada, lo que dio como resultado que durante el primer semestre de 2001 el volumen generado por dicha planta se redujera en 11.9% con respecto a igual periodo del año anterior. Como resultado, la producción total de energía eléctrica a junio del presente año fue de 2,904.5 miles de MWH, 5.1% menos que la producción a la misma fecha de 2000. Cabe agregar que, según información recabada en el Administrador del Mercado Mayorista[7] -AMM-, el 5.5% (159.5 MWH) de la producción de energía eléctrica generada a junio de 2001 se vendió a El Salvador, lo que significó un 63.6% menos (278.5 MWH) que lo exportado en igual período del año anterior. Sin embargo, excluyendo la producción vendida a El Salvador, la producción para uso interno creció 4.7%, explicado, en parte, por el avance del programa de electrificación rural, el cual, de una cobertura de 76.4% en 2000, prevé alcanzar un 79.2% en 2001, lo que significa cubrir 96,672 nuevos usuarios.
El valor agregado del sector construcción se estima que podría alcanzar un incremento de 1.1%, el cual contrasta con la caída de 16.6% que registró el año anterior. En este resultado estaría influyendo la evolución favorable que mostraría la construcción pública (6.7%), en tanto que la construcción privada se estima podría registrar una caída de 11.3% (-22.0% en 2000).
El crecimiento estimado de 4.1% en términos reales para el sector administración pública y defensa (4.6% en 2000), se explica, en parte, por la creación de nuevos puestos de trabajo en los ministerios de Educación y de Gobernación, el incremento salarial de 20% a los trabajadores del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, el otorgamiento del bono profesional de Q150.00 mensuales a los maestros y el incremento de Q50.00 a la bonificación incentivo a los trabajadores del Organismo Ejecutivo.
El resto de sectores productivos, con excepción de los servicios privados que se espera registre un leve crecimiento con relación a 2000, se estima que presentarán tasas de crecimiento ligeramente menores a las observadas el año anterior.
c. El Producto Interno Bruto por el lado del gasto
En 2001 se estima que las variables que integran el PIB por el lado del gasto, con excepción del consumo del gobierno general, registrarán tasas de crecimiento menos dinámicas en términos reales que las observadas el año anterior.
La demanda interna, constituida por el consumo, la inversión y la variación de existencias, se espera registre un crecimiento de 1.5%, menor al de 2.7% registrado en 2000.
El consumo del gobierno se estima que podría registrar una tasa de crecimiento de 6.8%, superior a la observada el año anterior que fue de 6.3%, lo cual está asociado al incremento en las remuneraciones de los empleados del sector público y la creación de nuevas plazas para agentes de la Policía Nacional Civil y del sistema penitenciario del país, así como la asignación de recursos para desayuno y almuerzo escolar, gastos en textos escolares y becas de estudio.
Adicionalmente, se prevé que influirá en el consumo del gobierno la asignación de recursos para gastos sociales (seguridad alimentaria, educación primaria y técnica, seguridad ciudadana y derechos humanos), los cuales se esperan financiar con el incremento en el Impuesto al Valor Agregado -IVA-.
En materia de inversión, la formación geográfica bruta de capital fijo se estima que podría registrar una caída de 0.7%, menor a la registrada en 2000 (-8.2%), como resultado de una contracción de la inversión privada (-3.7%) y de un aumento de la inversión pública (8.6%).
En el caso de la inversión pública, luego de la contracción de 16.7% registrada en 2000, se estima que en el presente año podría crecer 8.6%, derivado de una mayor ejecución en obras de infraestructura y de la mayor atención a sectores de más bajo nivel de bienestar (ZONAPAZ y Franja Transversal del Norte, entre otros), para lo cual se estarían utilizando recursos provenientes de la ampliación del Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado, así como los provenientes de las nuevas medidas impositivas puestas en vigor recientemente[8].
Respecto a la inversión privada, por el contrario, se espera una contracción de 3.7% (-5.2% en 2000) la cual está asociada, entre otros factores, a una menor demanda externa derivada de los problemas de desaceleración de la economía de los Estados Unidos de América; a una baja en la construcción privada; y, a los referidos factores extraeconómicos.
La demanda externa, constituida por las exportaciones de bienes y servicios, se estima podría registrar una contracción en términos reales de 1.3%, resultado que contrasta con el crecimiento de 4.4% que esta variable observó el año anterior. Dicho resultado refleja, en parte, las caídas observadas a mayo de 2001 en los volúmenes exportados de algunos productos como el café (-5.9%), cardamomo (-17.9%) y petróleo (-15.5%). Adicionalmente, el valor de las exportaciones de productos no tradicionales a Centroamérica y al resto del mundo también registró contracciones de 3.5% y 34.7%, respectivamente.
Las importaciones de bienes y servicios, en términos reales, se estima que podrían registrar una contracción de 7.2% con respecto al año anterior, cuando crecieron 1.0%. En términos de dólares, con información a mayo del presente año, todos los rubros que integran las importaciones presentan tasas de variación negativas.
En 2001 se estima que la relación de términos de intercambio presentará una variación negativa de 4.8%, mayor que la variación negativa observada en 2000 (-0.1%), lo que significa una caída de 6.1% en la capacidad de compra de las exportaciones de Guatemala, como resultado de que los precios de las exportaciones del país están creciendo menos que proporcionalmente al crecimiento de los precios pagados por las importaciones.
Las previsiones acerca del crecimiento económico mundial apuntan a una reducción significativa debido, en gran parte, a la desaceleración registrada en la economía estadounidense, al débil crecimiento de Japón y al modesto crecimiento de las economías de Europa y de los países de mercados emergentes.
Según las últimas proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), se espera que la actividad económica mundial se contraiga aún más de lo que se estimó a inicios de este año, alcanzándose un crecimiento global de 2.8 por ciento, 0.4 puntos porcentuales menos que las proyecciones iniciales. Cabe indicar que en tal revisión, el FMI ha reducido el crecimiento esperado de la economía estadounidense en 1.7 puntos porcentuales, por lo que se espera un crecimiento de 1.5% en 2001, el crecimiento más bajo durante la última década.
El magro desempeño económico de Estados Unidos de América afectará a sus socios comerciales, por lo que las economías de Canadá y del Reino Unido también han reducido sus proyecciones de crecimiento en 0.5 y 0.2 puntos porcentuales, respectivamente. Esto significa que en 2001 Canadá crecerá 2.3% y el Reino Unido 2.6%.
Los países miembros de la Unión Europea también se han visto afectados por la recesión y han reducido sus proyecciones iniciales de crecimiento de 2.4% a 2%. En el caso de Japón, cuya situación ya era preocupante a inicios de año, las últimas revisiones indican que esa economía crecerá únicamente en 0.2%.
En el caso de las economías de países emergentes, se esperan caídas substanciales en el crecimiento en los países de América Latina y Asia, excepto China e India, para quienes se pronostica un crecimiento de 7% y 5.6%, respectivamente.
Es importante puntualizar que Centroamérica, el Caribe y, principalmente, México, serán afectados por el débil crecimiento experimentado por la economía en los Estados Unidos de América a través de la reducción del comercio exterior y de los flujos de inversión.
Debido a lo anterior, se prevé que en el presente año el comercio mundial de bienes y servicios crecerá únicamente 6.7%; tasa muy inferior a la de 12.4% registrada en 2000.
Se espera que la economía del continente africano crezca 4.2% en 2001; sin embargo, tal resultado dependerá de la continuidad en la implementación de políticas macroeconómicas y estructurales sanas y del mejoramiento en las condiciones de seguridad de varios países. Para los países exportadores de petróleo del Medio Oriente se prevé que sus economías crezcan en 4.8%. En cuanto a las economías en transición, se espera un crecimiento proyectado de 3.9%.
A pesar de los pronósticos pesimistas para 2001, en los últimos meses se han observado algunos eventos positivos[9], especialmente en la economía estadounidense, ya que, además de las reducciones en la tasa de interés que ha implementado la Reserva Federal para incentivar la actividad económica, la recuperación de inventarios liquidados en el primer semestre del año y el aumento en el ingreso real y el margen de ganancias de la industria que provienen de la reducción de los precios de la energía, son factores que podrían incidir positivamente en la recuperación de la mayor economía del mundo.
2. Balanza Cambiaria
La balanza cambiaria al 30 de agosto de 2001 registró un saldo superavitario de US$32.3 millones, que si bien es inferior en US$652.7 millones al observado en similar período del año anterior (US$685.1 millones), al igual que se expresó en la Evaluación de la Política Monetaria, Cambiaria y Crediticia durante el Primer Cuatrimestre de 2001, no hay que olvidar que en el año previo se habían registrado ingresos de capitales importantes hacia el país derivado del cambio de expectativas de los agentes económicos. El resultado superavitario en la balanza cambiaria es reflejo, por un lado, del saldo positivo observado en la balanza de servicios por US$77.8 millones y en las transferencias y donaciones por US$489.2 millones y, por el otro, del déficit de la balanza comercial y la de capital por US$397.8 millones y US$136.9 millones, respectivamente.
El resultado de la balanza comercial estuvo determinado por el menor ingreso de divisas por exportaciones, que se contrajo respecto a igual período del año anterior en US$176.5 millones (8.8%) al pasar de US$2,014.8 millones en 2000 a US$1,838.4 millones en 2001, lo cual obedeció principalmente a la reducción de los ingresos de los principales productos de exportación por US$92.4 millones, especialmente de café, combinado con un aumento de las importaciones por US$159.9 millones.
En el caso de las exportaciones de café, derivado principalmente de la baja en los precios internacionales, el ingreso de divisas por concepto de este producto ascendió a US$262.2 millones menores en US$212.0 millones respecto al observado en similar fecha del año anterior (US$474.2 millones en 2000).
Por su parte, al 30 de agosto el azúcar generó ingresos por US$235.6 millones, mayores en US$86.8 millones (58.3%) a los observados en similar período del año previo, lo cual es atribuible tanto a mayores volúmenes de exportación como a los mejores precios internacionales observados.
Con relación al cardamomo, derivado también del comportamiento favorable de los precios internacionales, al 30 de agosto de 2001 registró un ingreso por US$57.9 millones, mayor en US$17.8 millones (44.4%) al observado en el mismo período de 2000. Por su parte, el banano mostró ingresos por US$131.0 millones, monto mayor en US$15.2 millones (13.1%) al registrado en similar período del año previo.
Referente a los ingresos provenientes de otros productos de exportación, estos fueron de US$1,151.8 millones, monto inferior en US$84.1 millones (6.8%) al registrado el año previo. Dentro de estos cabe resaltar que los ingresos de divisas por exportaciones a Centroamérica fueron superiores en US$3.9 millones a los registrados en igual período del año anterior.
Respecto al egreso de divisas por importaciones, éste se situó al 30 de agosto de 2001 en US$2,236.2 millones, mayor en US$159.9 millones (7.7%) al registrado en similar periodo del año anterior. Conviene indicar que el crecimiento observado en el egreso de divisas por importaciones al 30 de agosto, contrasta con las caídas de 22.8% y 8.0% observadas en los mismos períodos de 1999 y 2000, respectivamente.
En lo que respecta a los ingresos netos de divisas de la balanza de servicios, al 30 de agosto, se situaron en US$77.8 millones monto menor en US$36.4 millones (31.9%) al registrado en igual período de 2000. En este resultado influyó el comportamiento del ingreso de divisas por servicios factoriales, los cuales se redujeron en US$30.6 millones (104.8%). Por su parte, los ingresos netos por transferencias y donaciones se situaron en US$489.2 millones, monto superior en US$87.3 millones (21.7%) al observado en similar fecha de 2000, lo cual se explica principalmente por el aumento de los ingresos netos por remesas familiares.
En lo concerniente a la balanza de capital, ésta registró un saldo deficitario de US$136.9 millones, que contrasta con el saldo superavitario registrado en similar fecha de 2000 el cual fue de US$230.4 millones. Este resultado estuvo determinado, principalmente, por el saldo deficitario de US$221.3 millones del capital privado. En efecto, al 30 de agosto el egreso de divisas por capital privado se situó en US$4,972.5 millones, mayor en US$373.2 millones (8.1%) respecto a igual período del año anterior; en tanto que el ingreso de divisas por el mismo concepto fue de US$4,751.2 millones, menor en US$18.4 millones (0.4%) al registrado en similar fecha del año anterior.
En cuanto al comportamiento del capital oficial y bancario, al 30 de agosto se redujo en US$13.1 millones con respecto al mismo período del año anterior, derivado de los menores desembolsos recibidos por parte del sector público. Por su parte, el otro rubro de ingresos oficiales, como lo son los bonos del gobierno (negociaciones con no residentes) se incrementó en US$3.0 millones respecto al mismo período del año anterior.
3. Reservas Monetarias Internacionales Netas
Al 31 de agosto las reservas monetarias internacionales netas se situaron en US$1,816.6 millones, cifra menor en US$57.5 millones al nivel observado el 31 de diciembre de 2000 (US$1,874.1 millones), resultado que incluye el efecto contable por US$65.0 millones derivado del arreglo tripartito de la deuda que el Banco Central de Nicaragua le tenía al Banco de Guatemala y de la que CORFINA adeudaba a España, que significó una caída de reservas monetarias internacionales por ese monto.
Conviene señalar que, si bien dicho nivel pareciera ser adecuado, si se somete a pruebas de sensibilidad, como por ejemplo, restándole las obligaciones de corto plazo del gobierno expresadas en dólares de los Estados Unidos de América, se estaría por debajo del límite sugerido por estándares internacionales, en cuanto a que el nivel de reservas monetarias internacionales debe ser suficiente para financiar al menos 3 meses de importaciones, ya que éste sería de alrededor de 2.5 meses de importaciones. Ello evidencia que ante un entorno externo desfavorable y una balanza de pagos vulnerable, es necesario mantener y, de ser posible, aumentar dicho nivel de manera que permita tener una posición más ventajosa al momento al momento de enfrentar shocks de carácter externo.
1. Análisis de la ejecución presupuestal
De conformidad con cifras preliminares del Ministerio de Finanzas Públicas, la situación financiera del gobierno central, a julio, mostró una profundización del déficit fiscal el cual fue superior en Q1,954.7 millones respecto al registrado a julio de 2000.
Los ingresos fiscales ascendieron a Q9,489.4 millones, monto superior en Q591.8 millones (6.7%) al observado a julio del año anterior. Por concepto de ingresos tributarios se percibieron Q8,910.3 millones, monto superior en Q690.5 millones (8.4%) al registrado en el mismo periodo del año anterior. Este crecimiento se explica por la mayor recaudación tanto de impuestos directos como de indirectos. En el caso de los directos, el crecimiento está sustentado por el comportamiento del Impuesto Sobre la Renta ISR- y del impuesto a las Empresas Mercantiles y Agropecuarias -IEMA-. El ISR con un nivel de Q1,377.0 millones, fue superior en Q203.5 millones (17.3%) al observado a julio de 2000, y el IEMA, con una recaudación de Q1,005.4 millones, fue superior en Q117.8 millones (13.3%) respecto al nivel registrado en igual período del año anterior. En el caso de los impuestos indirectos, su contribución se debe principalmente a la mayor recaudación del Impuesto al Valor Agregado IVA- que, con un nivel de Q3,765.9 millones fue superior en Q174.3 millones ( 4.9%) respecto a similar periodo del año previo. Por su parte, los derechos arancelarios registraron un aumento de Q59.8 millones (6.1%) y los impuestos por petróleo y derivados registraron un aumento de Q113.0 millones (14.1%) respecto a similar periodo del año previo.
En lo que se refiere a los gastos, estos registraron un monto de Q11,668.0 millones, superior en Q2,546.5 millones (27.9%) al ejecutado en igual periodo de 2000.
Los gastos de funcionamiento alcanzaron Q8,646.4 millones, mayores en Q1,786.5 millones (26.0%) a los del mismo periodo del año anterior, destacándose los gastos de operación que crecieron en 25.2%. En dicho comportamiento influyó el mayor gasto en sueldos y salarios (Q505.7 millones adicionales respecto al mismo período del año anterior). En lo que respecta al pago de intereses y comisiones de la deuda pública, éste fue superior en Q287.7 millones (28.2%) al efectuado en igual período del año anterior. Asimismo, las transferencias fueron superiores en Q521.5 millones (26.5%) respecto a los observados a julio de 2000.
Los gastos de capital muestran un extraordinario dinamismo en comparación a los de similar periodo del año anterior, al incrementarse en Q760.0 millones (33.6%). Dicho crecimiento fue determinado por los mayores gastos de inversión directa como indirecta. Los primeros registraron un incremento de Q390.4 millones (69.0%), en tanto que la inversión indirecta registró un crecimiento de Q369.6 millones (21.8%).
Derivado de lo anterior, el déficit se situó en Q2,178.6 millones, el cual es significativamente mayor al observado en el mismo periodo del año anterior que fue de Q223.9 millones. Como consecuencia del mayor gasto, el ahorro corriente se ubicó en Q707.0 millones, inferior en Q1,270.3 millones respecto al nivel observado en similar período de 2000.
En lo que respecta al financiamiento del déficit presupuestario, cabe señalar que el gobierno utilizó, principalmente, recursos netos de origen interno por Q2,319.1 millones, cifra que incluye Q6,629.3 millones de negociaciones y Q.4,310.2 millones de vencimientos, recursos que incrementaron la caja fiscal en Q213.7 millones.
El saldo de la deuda pública interna, según cifras preliminares a julio, se situó en Q10,956.5 millones, superior en Q2,326.9 millones (21.2%) a la observada en diciembre de 2000. Este crecimiento obedeció, principalmente, a la mayor colocación de bonos del gobierno, tanto con el sector privado doméstico como con no residentes. Cada uno de ellos incrementó sus tenencias en valores en Q1,464.5 millones y Q1,031.9 millones, respectivamente. Contrariamente, durante el período en mención las tenencias de valores por parte de entidades del sector público disminuyeron en Q169.5 millones.
En lo que respecta a la estructura del saldo de la deuda por tenedor, se observaron cambios importantes en la misma. En efecto, al 31 de diciembre de 2000 la participación del sector público fue de 29.9 % del total, mientras que a julio del presente año disminuyó a 22.0 % del total. En contraste, el sector privado aumentó su participación relativa al pasar de 28.7% a 36.0%. Por su parte, el sector no residente aumentó levemente su participación relativa al pasar de 41.4% en 2000 a 42.0% en julio. Es importante señalar que las colocaciones a julio han sido efectuadas en su mayoría (70.6%) a plazos de un año y más, teniendo entre los mayores inversionistas al sector no residente y al sistema bancario. Asimismo, es importante señalar que las tasas de interés de las colocaciones tanto del sector no residente como del sector privado, han mostrado una tendencia hacia la baja. En efecto, la tasa media de colocación de los no residentes en 2000 fue de 9.95%, mientras que en lo que va del año dicha tasa se situó en 8.92%. Por su parte, la tasa media de colocación para el sector privado en 2000 fue de 14.0 %, mientras que de enero a julio dicha tasa fue de 13.84%.
De conformidad con cifras preliminares, a julio de 2001 el saldo de la deuda pública externa[10] se situó en US$2,461.5 millones, menor en US$51.5 millones al saldo de diciembre de 2000. Dicha disminución es el resultado de desembolsos por US$63.0 millones, amortizaciones por US$60.0 millones y una reducción por efecto cambiario de US$54.5 millones, como consecuencia de la apreciación del dólar estadounidense con respecto a otras monedas que integran las unidades de cuenta en que están denominados algunos préstamos.
En cuanto a los desembolsos de la deuda del Gobierno Central en el periodo, por acreedor, destaca la participación del Banco Interamericano de Desarrollo -BID- con US$30.1 millones, el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento -BIRF- con US$17.7 millones y el Banco Centroamericano de Integración Económica -BCIE- con US$11.8 millones. La transferencia neta de recursos, entendida como el resultado que proviene de la diferencia entre los recursos desembolsados y la amortización de capital fue de US$ 3.0 millones.
3. Reforma tributaria de agosto de 2001
En agosto del presente año se implementaron algunas reformas a diferentes leyes tributarias para financiar los gastos de inversión social contemplados en los Acuerdos de Paz.
En primer lugar, se realizaron modificaciones al Código Tributario[11], particularmente, según expresa el decreto correspondiente, para actualizar y fortalecer el marco sancionatorio, a efecto de castigar la evasión y elusión en el pago de los impuestos en congruencia con las figuras de delito penal, así como para adaptar sus normas al desarrollo alcanzado por la tecnología, con el propósito de mejorar el control, la fiscalización y la adopción de medidas tendentes a otorgar facilidades a los contribuyentes en el pago de sus impuestos. En segundo lugar, se realizó una reforma a la Ley del Impuesto al Valor Agregado[12] y al Impuesto a las Empresas Mercantiles y Agropecuarias -IEMA-. En el caso del IVA, se fijó para los contribuyentes afectos a las disposiciones de la ley una tarifa del doce por ciento (12%), incrementándose 2 puntos porcentuales a la tasa anterior. Dicho incremento será distribuido de la siguiente manera: 0.5 puntos porcentuales para las municipalidades (anteriormente era de 1.0% ahora es de 1.5%) y 1.5 puntos porcentuales para el financiamiento de gastos sociales en programas y proyectos de seguridad alimenticia a la población en condiciones de pobreza y pobreza extrema, de educación primaria y técnica y de seguridad ciudadana. En el caso del IEMA[13] también se modificaron las tasas impositivas, de manera que cuando se tome de base el valor del activo neto, dicha tasa será de 3.5% (anteriormente era de 2.5%); y si se toman de base los ingresos brutos, la tasa será de 2.25% (anteriormente era de 1.25%).
Adicionalmente, se realizaron otras modificaciones tributarias. En efecto, se decretó la Ley de Actualización de Tarifas Impositivas de Impuestos Específicos y de Ampliación de Base Imponible[14], que incluyen reformas a la Ley del Impuesto sobre Circulación de Vehículos Terrestres, Marítimos y Aéreos; reformas a la Ley del Impuesto a la Distribución de Petróleo Crudo y Combustibles Derivados del Petróleo, reformas a la Ley de Unificación y Nivelación de la Parte III del Arancel Centroamericano de Importación, que se refiere a la modificación en las rebajas a la base imponible en la importación de vehículos usados, y, Reformas a la Ley del Impuesto sobre la Renta.
Finalmente, se estableció la Ley de Timbre de Control Fiscal, dirigido a gravar los cigarrillos, las bebidas alcohólicas destiladas, cerveza, bebidas fermentadas y bebidas gaseosas en general. Dichos recursos, tal como se establece en la referida ley, servirán para el sostenimiento de gastos de salud preventiva y curativa. Por otro lado, se realizaron reformas al Código Penal, a la Ley Contra la Defraudación y el Contrabando Aduaneros y al Código Procesal Penal[15]
De acuerdo con estimaciones preliminares, la reforma tributaria podría contribuir al fortalecimiento de los ingresos del gobierno en alrededor de 0.5% del PIB en 2001 y de 1.2% del PIB en 2002. Esta situación le permitiría al gobierno alcanzar una carga tributaria de 11.0% en el último año mencionado.
D. SECTOR FINANCIERO
1. Liquidez bancaria
Durante el período enero-agosto de 2001, la liquidez bancaria mostró niveles, en promedio, cercanos a Q500.0 millones, y únicamente en agosto mostró en algunos días posiciones promedio negativas. En ese sentido, los niveles de liquidez promedio oscilaron en niveles de entre Q100.0 millones y Q500.0 millones, situándose en enero en Q106.9 millones, en febrero en Q 150.7 millones, en marzo en Q155.7 millones, en abril en Q145.6 millones, en mayo en Q100.2 millones, en junio en Q121.3 millones, en julio en Q96.9 millones y en agosto en Q85.6 millones.
Es conveniente mencionar que a pesar de que la Junta Monetaria decidió durante los primeros meses del año la intervención administrativa de tres instituciones bancarias y, en junio, instruyó a la Superintendencia de Bancos para que tomara a su cargo las operaciones de una sociedad financiera privada, los niveles de liquidez del sistema bancario se han mantenido en rangos positivos y muy similares a los observados el año anterior.
Con la aprobación de la Ley de Libre Negociación de Divisas los bancos del sistema quedaron en libertad de efectuar captaciones en moneda extranjera. De esa cuenta, la liquidez en moneda extranjera, durante el periodo mayo-agosto del presente año, ha mantenido un comportamiento estable, el cual ha oscilado, en promedio, entre US$1.2 millones y US$3.4 millones.
2. Entidades bancarias intervenidas
Como se indicó en la Evaluación de los Resultados de la Política Monetaria, Cambiaria y Crediticia para el Primer Cuatrimestre del año, derivado de graves irregularidades administrativas, concesión de créditos vinculados e incumplimiento de programas de reestructuración, que los llevara a la cesación del pago de sus obligaciones para con sus depositantes, la Junta Monetaria decidió intervenir a tres bancos del sistema[16].
Posteriormente, la Junta Monetaria autorizó para cada una de las referidas entidades una línea de crédito contingente con recursos internos del Banco de Guatemala, a fin de que tales instituciones bancarias restituyeran los depósitos y obligaciones financieras en circulación de sus cuentahabientes. En adición, con el propósito de neutralizar parcialmente la monetización que ello implica, la Junta Monetaria decidió que una parte importante de estos pasivos se cubrieran mediante la constitución de depósitos a plazo en el Banco de Guatemala -CDPs-. Asimismo, estipuló no pagar intereses sobre depósitos e inversiones y se excluyó del pago a los accionistas y empresas vinculadas.
Cabe indicar que al 31 de agosto de 2001, el monto total autorizado a los tres bancos intervenidos alcanzó Q1,703.0 millones; del referido monto se habían utilizado Q1,603.2 millones, quedando pendientes de utilizar Q99.8 millones. Conviene agregar que del monto utilizado, el 52.9% ha sido en efectivo y el restante 47.1% en CDPs.
Es importante adicionar que durante los primeros meses de intervención (febrero-abril) los bancos utilizaron el 94.6% de los recursos (Q1,517.0 millones), en tanto que de mayo a agosto han utilizado el 5.4% (Q86.2 millones).
Cabe hacer hincapié en que por la forma en que se ha llevado a cabo el proceso de intervención de las tres instituciones bancarias[17], el mismo ha logrado evitar una corrida bancaria como las que se experimentaron en varios países de América Latina. En particular, se logró proteger a los depositantes, preservar el normal funcionamiento del sistema de pagos y, mediante la aplicación de una política monetaria activa se neutralizó, en parte, el efecto monetizante generado por la concesión de las referidas líneas de crédito contingente. Lo anterior ha coadyuvado a que las condiciones de estabilidad en el nivel general de precios y, especialmente en el tipo de cambio y en las tasas de interés hayan podido mantenerse.
3. Suspensión de pagos de FIMESA
En virtud de que la Financiera Metropolitana, S.A. FIMESA- suspendió el pago de sus obligaciones, la Junta Monetaria, a tenor de lo dispuesto en el artículo 101 de la Ley de Bancos, emitió la resolución JM-265-2001, la cual instruyó al Superintendente de Bancos a tomar a su cargo todas las operaciones y bienes de dicha financiera, ya que la misma presentaba una deficiente situación financiera y administrativa, lo cual demostraba que no estaba en condiciones de continuar con sus operaciones como banco de inversión.
En efecto, entre las deficiencias de tipo financiero se encontraba la inadecuada administración de su cartera crediticia, evidenciada por una alta concentración de créditos en un grupo de empresas vinculadas o relacionadas con sus accionistas, lo que aunado a que los deudores presentaban deficiencias en la atención de la deuda e incapacidad de pago, incidió directamente en la liquidez, solvencia y posición patrimonial de dicha entidad.
Entre las irregularidades administrativas que presentó la referida institución se encontraba el incumplimiento de disposiciones legales y de resoluciones emitidas por la Superintendencia de Bancos y por la Junta Monetaria, el registro de operaciones irregulares y deficiencias en la emisión y publicación de información contable y su envío a la Superintendencia de Bancos.
Por las razones anteriores, la referida entidad no tuvo capacidad para hacer frente al pago de sus obligaciones financieras, lo que se tradujo en la suspensión de pago a los inversionistas, algunos de los cuales la demandaron judicialmente.
Posteriormente, el 5 de julio del presente año, en cumplimiento de lo establecido en el último párrafo del artículo 102 de la Ley de Bancos, el ente fiscalizador hizo del conocimiento de los hechos a la autoridad judicial, para que ésta procediera a dictar la declaración del estado de quiebra de la referida institución, aspecto que se hizo efectivo el 17 de julio del presente año por lo se que procedió a nombrar el síndico correspondiente.
Al respecto, cabe mencionar que la toma de las operaciones de FIMESA por la Superintendencia de Bancos no ha tenido mayores implicaciones monetarias para el país, ya que, a diferencia de los bancos intervenidos, la situación de FIMESA no ha requerido financiamiento del banco central, puesto que cuando una sociedad financiera registra una posición de insolvencia que le impide seguir operando, su liquidación no afecta directamente al sistema de pagos, en virtud de que tales instituciones legalmente no pueden captar depósitos como lo hacen las instituciones bancarias.
Durante el período enero-agosto del presente año, la Junta Monetaria no autorizó financiamiento a los bancos del sistema. Cabe indicar que en dicho periodo se efectuaron amortizaciones por Q55.2 millones de los adelantos concedidos para viabilizar programas de reestructuración financiera y que fueron utilizados en 2000, por lo que su saldo al mes de agosto se situó en Q699.1 millones.
5. Avances en el proceso de modernización financiera
En resolución JM-235-2000, la Junta Monetaria aprobó la Matriz del Programa de Fortalecimiento del Sistema Financiero Nacional, cuyo objetivo es proponer un marco legal ágil y flexible que brinde certeza jurídica y contribuya a la eficiencia, transparencia y competitividad de las actividades financieras y que propicie la estabilidad del sistema financiero nacional.
En ese contexto, en resolución JM-137-2001 del 12 de marzo de 2001 la Junta Monetaria aprobó el Proyecto de Ley de Bancos y Grupos Financieros, el cual incluye temas como la regulación de grupos financieros, la supervisión consolidada, los mecanismos ágiles de reestructuración y salida de instituciones insolventes, la administración de riesgos de las instituciones bancarias y la transparencia en la información. Con este proyecto se persigue establecer un marco legal que brinde certeza jurídica y que promueva una sólida gestión de riesgos en las instituciones supervisadas, así como en los grupos financieros a los cuales ellas pertenezcan.
Dentro de ese mismo proceso, en resolución JM-138-2001 del 12 de marzo de 2001 la Junta Monetaria aprobó el Proyecto de Ley de Supervisión Financiera, que persigue dotar a la Superintendencia de Bancos de bases legales que le permitan tener mayor independencia funcional, así como facultades regulatorias y sancionatorias suficientes para ejercer más efectivamente su función de supervisión.
Posteriormente, en resolución JM-204-2001 del 8 de mayo de 2001 la Junta Monetaria aprobó el Proyecto de Ley Orgánica del Banco de Guatemala, el cual tiene por objeto regular lo atinente a la estructura y funcionamiento del banco central, incluyendo disposiciones que permiten la clara definición de su objetivo fundamental, el fortalecimiento de su autonomía, el privilegio del uso de instrumentos indirectos de política monetaria, la redefinición del papel del encaje legal, la redefinición de su función de prestamista de última instancia, el fortalecimiento de los mecanismos de transparencia y rendición de cuentas del ente emisor y la precisión de las atribuciones y funciones de los órganos de dirección y administración del Banco de Guatemala. El fortalecimiento de la autonomía del banco central contribuiría a aumentar la efectividad de la política monetaria para alcanzar su objetivo fundamental, cual es el logro y mantenimiento de la estabilidad del nivel general de precios.
Finalmente, en resolución JM-213-2001 del 15 de mayo de 2001 la Junta Monetaria aprobó el Proyecto de Ley Monetaria, el cual contiene normativa relativa a la unidad monetaria, a la libre convertibilidad externa de la moneda nacional y al libre movimiento de capitales.
Por otra parte, cabe resaltar que el 1 de mayo de 2001 entró en vigencia la Ley de Libre Negociación de Divisas, la cual, entre otros aspectos, establece que es libre la disposición, tenencia, contratación, remesa, transferencia, compra, venta, cobro y pago de y con divisas; y que es libre la tenencia y manejo de depósitos y cuentas en moneda extranjera, así como las operaciones de intermediación financiera, tanto en bancos nacionales como en bancos del exterior.
[1] Índice elaborado con la información disponible de comercio exterior proporcionada por la Superintendencia de Administración Tributaria -SAT-.
[2] El IMAE no debe ser considerado como un sustituto del PIB anual o un indicador de su nivel, sino únicamente como un indicador de la tendencia seguida por la actividad económica y de las variaciones cíclicas por las que atraviesa la misma.
[3] Factores cualitativos que generan incertidumbre en la actividad económica, por ejemplo, los factores de riesgo político que se toman en cuenta al analizar el riesgo país, entre estos, las condiciones socioeconómicas, la tradición de ley y orden y el grado de democracia del gobierno.
[4] El consumo percápita de café en los países consumidores presenta una tendencia a la baja. Además, la sobreproducción en Brasil y Vietnam, así como el anuncio de Colombia en cuanto a que se retirará del sistema de retenciones, dificulta que los precios se recuperen.
[5] Según evaluación realizada por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación MAGA- y el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas PMA-.
[6] Compañía de Desarrollo Bananero de Guatemala Limitada BANDEGUA- y Compañía Bananera Guatemalteca Independiente, S. A. COBIGUA-.
[7] Entidad responsable de la operación del mercado y del sistema nacional interconectado.
[8] Decreto Número 32-2001, Reforma a la Ley del IVA; Decreto Número 33-2001, Ley de Actualización de Tarifas Impositivas, de Impuestos Específicos y de Ampliación de Base Imponible; Decreto Número 35-2001 Ley del Timbre de Control Fiscal; Decreto Número 36-2001, Ley de Actualización de Tarifas Impositivas, de Ampliación y Regularización de la Base Imponible de Algunos Impuestos.
[9] Según la publicación Mid-Session Review-Economic Assumptions (The White House, 27 de agosto de 2001).
[10] Excluye la deuda del Banco de Guatemala. Conviene indicar que al 31 de julio de 2001 la deuda externa del Banco de Guatemala se situó en US$96.7 millones, menor en US$6.1 millones al saldo registrado a diciembre de 2000.
[11] Decreto No. 29-2001 del Congreso de la República, Reformas al Código Tributario.
[12] Decreto No. 32-2001 del Congreso de la República, Reforma a la Ley del Impuesto al Valor Agregado.
[13] Decreto No. 36-2001 del Congreso de la República, Ley de Actualización de Tarifas Impositivas, de Ampliación y Regularización de la Base Imponible de Algunos Impuestos.
[14] Decreto No. 33-2001 del Congreso de la República, Ley de Actualización de Tarifas Impositivas, de Impuestos Específicos y de Ampliación de Base Imponible.
[15] Decreto No. 30-2001 del Congreso de la República, Reformas al Código Penal, a la Ley Contra la Defraudación y el Contrabando Aduaneros, y al Código Procesal Penal.
[16] El Banco Empresarial, S.A. fue intervenido mediante resolución JM-82-2001 del 9 de febrero de 2001. El Banco Metropolitano, S.A. y Banco Promotor, S.A. fueron intervenidos mediante resoluciones JM-112-2001 y JM-113-2001 del 1 de marzo de 2001, respectivamente.
[17] Dichas entidades bancarias, previo al inicio del proceso de intervención, representaban el 6.5% de los activos totales del sistema bancario.

References: artículo 101
 resolución 
 artículo 102
 resolución 
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