Source: https://josejazz.wordpress.com/2016/07/
Timestamp: 2017-12-17 04:05:59+00:00

Document:
julio | 2016 | josejazzspaces
‘LA OTRA CRÍTICA’: ‘MILES AHEAD’, UN ENSAYO (GENIAL) SOBRE EL CAOS Y EL GENIO
14 julio, 2016 josejazz	2 comentarios
Finales de los años 70. Miles Davis es el músico más importante de jazz del momento, y lleva cinco años sin grabar encerrado en su casa, alcohólico y drogadicto. Un periodista escocés trata de sonsacarle una entrevista entrando por la fuerza en su domicilio. El músico tiene una grabación que no quiere que su compañía discográfica utilice. El robo de la misma hará que los dos se lancen a una búsqueda frenética por las calles de Nueva York para recuperarla. Pulsen el botón de play mientras leen.
Hacer esta película constituye un reto muy complicado: un biopic sobre el Picasso del jazz, Miles Davis, uno de los músicos más importantes del siglo XX. Una personalidad dual, muy compleja, del que ya hablamos en esta entrada con motivo del rodaje de la película. Con estos elementos, sería muy fácil caer en el estereotipo de la estrella negra que mola o en la adoración o idealización de la leyenda. Sin embargo, Don Cheadle, tanto como intérprete como director, consigue el triple salto mortal de reflejar la dureza, la complejidad, el sufrimiento, la vileza en ocasiones, la vulnerabilidad en otras; en fin, todas las aristas del artista y los múltiples reflejos de ese caleidoscopio humano y musical que fue Miles Davis.
Cheadle toma como fondo la época de decadencia de Miles Davis de finales de los 70, en los que estuvo siete años (1974-1981) sin grabar, drogado y borracho, encerrado en su casa. Dave (Ewan McGregor), un reportero de la revista Rolling Stone quiere hacerle una entrevista, y a partir de ahí se ve envuelto en el caótico mundo del músico.
La película desde este momento hasta el final se convierte en un torbellino de imágenes, colores (rojo rubí de las joyas, negro del pelo afro, ropa chillona setentera), texturas, posiciones de cámara inverosímiles, enlace atrevido de unas escenas con otras del pasado que usan ruidos o colores como enganche de una escena y la siguiente…Todo con el telón de fondo de la música del trompetista. Una realización muy atrevida de la que sale vencedor el director. El momento más memorable es la pelea con su mujer Frances Taylor (Emayatzy Corinealdi): sin palabras, con la música como único sonido, y con imágenes a cámara lenta, es verdaderamente memorable. Y el collar rojo que le regala como símbolo de las heridas infligidas.
Frances, el verdadero amor de su vida, es una especie de fantasma que se le aparece en el momento más inesperado, como una musa que le inspiró sus mejores momentos artísticos y que ahora se venga de él debido al maltrato que le infligió cuando estaban casados (ella era bailarina de ballet profesional y la hizo renunciar a su profesión, como una especie de vampiro artístico), sumiéndole en el caos, el alcohol y la droga.
Cheadle borda la interpretación de Miles, posiblemente sea la mejor de su carrera. Sólo con un gesto o una bocanada de cigarrillo, una frase, una mirada, ya está comunicando miles de cosas.
Como director se centra en la persona y el artista, más que en el músico. Por la creación musical se pasa de puntillas. Es curioso, ya que ha tenido una de las trayectorias más largas de la historia del jazz (1945-1991), y ha creado prácticamente todos los estilos nuevos, y siempre en vanguardia.
En suma, una película que trata de capturar la emoción, el alma del artista, más que narrar hechos, y que alumbra los rincones más oscuros de la personalidad de uno de los músicos más importantes del siglo XX. Parece ser que su estreno en España será el 29 de julio. Muy recomendable.
Lo mejor: el reto era verdaderamente muy difícil por muchas razones, y el actor-director pasa el examen con matrícula de honor.
Lo peor: si se desconoce la historia de Miles Davis te pierdes cosas que se leen entre líneas. La historia del músico joven no tiene mucho sentido ni encaje en el guión.
Categorías:La otra crítica, todas las entradas Etiquetas: cartelera, Don Cheadle, ewan mcgregor, jazz, La otra crítica, Miles Davis
¿Y POR QUÉ NO ELEGIMOS AL PRESIDENTE DEL GOBIERNO COMO SE ELIGE A LOS ALCALDES?
12 julio, 2016 josejazz	Deja un comentario
Vamos a imaginarnos que la situación de dificultad que se está dando en España para elegir un Presidente del Gobierno (y por ende el Gobierno mismo) se diera en los más de 8.000 ayuntamientos que tenemos. Sería un caos tremendo. ¿Y por qué no se da esa situación?
Propongo comparar qué dice la Ley respecto de la elección del Presidente del Gobierno y de la elección de los alcaldes.
Artículo 196 de la LOREG
El artículo 99 carece de precedentes en la historia constitucional española. En efecto, las Constituciones del siglo XIX no conferían un papel determinante a las Cortes a la hora de la designación por el Rey de la Presidencia del Consejo de Ministros, y por lo que se refiere a la Constitución de 1931, el Presidente de la República podía nombrar y separar libremente al Presidente del Gobierno. El art. 99 CE supone una novedad destacada por ser el primero en el que la designación del Presidente del Gobierno se desliga de la decisión del Jefe del Estado como única fuente de voluntad, para recaer en el Parlamento.
Hay tres sistemas que podemos identificar actualmente para el nombramiento del Presidente del Gobierno en los sistemas parlamentarios de nuestro entorno: aquella en la que la investidura sigue sin ser constitucionalmente obligatoria (por ejemplo: Gran Bretaña); aquella en la que el Jefe del Estado carece de toda participación en la designación del gobierno, correspondiendo su nombramiento enteramente a la Cámara, que, por lo mismo, expresa en ese momento su confianza inicial en el candidato votado (sistema sueco); y aquella en la que, correspondiéndole al Jefe del Estado la facultad de proponer al candidato y de nombrarlo formalmente una vez que éste ha sido votado, se exige constitucionalmente que el conjunto del Gobierno (caso italiano), o el Primer Ministro, obtengan previamente la confianza parlamentaria o investidura, éste último sería el caso del artículo 99 de la Constitución Española de 1978.
Es curioso que, tal y como analiza el Tribunal Constitucional en su STC 16/1984, de 6 de febrero, “junto al principio de legitimidad democrática de acuerdo con el cual todos los poderes emanan del pueblo -artículo 1.número 2, CE- y la forma parlamentaria de gobierno, nuestra Constitución se inspira en un principio de racionalización de esta forma que, entre otros objetivos, trata de impedir las crisis gubernamentales prolongadas. A este fin prevé el artículo 99 de la CE la disolución automática de las Cámaras cuando se evidencia la imposibilidad en la que éstas se encuentran de designar un Presidente del Gobierno dentro del plazo de dos meses” (FJ6).
Sin embargo, el efecto perverso es que si la situación no cambia de forma significativa, la situación sin Gobierno puede prologarse de forma indefinida. Para evitarlo, yo planteo modificar el artículo 99 de la Constitución, de manera que si al cabo de dos meses ningún candidato obtiene la confianza de la Cámara, se encargue formar Gobierno al grupo parlamentario más votado, a semejanza de lo que ocurre en los Ayuntamientos.
Como puntos a favor evitaría situaciones prolongadas con un Gobierno en funciones; obligaría a gobernar en minoría, y por lo tanto a negociar con los demás grupos cada votación, lo que no creo que fuera negativo sino al contrario. El Gobierno sabe que para sacar adelantes sus leyes tendrá que negociar con los grupos que le pueden permitir aprobarlas.
Como contras, habría que modificar la Constitución por la vía del artículo 167, lo que no deja de ser un poco engorroso (mayoría de 3/5 de cada Cámara; si no, mayoría absoluta del Senado + mayoría de 2/3 del Congreso; y referéndum si lo solicita un 10% de cualquiera de las Cámaras). Además, una oposición votando en contra de forma sistemática puede dejar al país bloqueado por vía de hecho, al tumbar todas las propuestas legislativas del grupo parlamentario que sostiene al Gobierno. Que en España con nuestro cainismo característico no es algo descabellado: es decir, se puede dar la situación contraria a la odiada mayoría absoluta.
En la actual situación, y ante la amenaza de unas terceras elecciones, creo que el PSOE se abstendrá finalmente de alguna forma para permitir la formación de un Gobierno. Las presiones de la UE para que se forme ya un Gobierno ya sabemos como terminaron en Italia, con Mario Monti de Primer Ministro. Y España pienso que no se puede permitir unas terceras elecciones. Aparte que por este camino el PP las ganaría casi por mayoría absoluta, a pesar de sus errores.
Categorías:para leer sólo mis entradas sobre política, todas las entradas Etiquetas: Ciudadanos, elección presidente del Gobierno, Podemos, PP, PSOE, reforma constitucional
REFERENDUM, BREXIT, Y DOS Y DOS NO SIEMPRE SON CUATRO (II)
5 julio, 2016 josejazz	Deja un comentario
Vamos a intentar en esta segunda parte desentrañar dos cuestiones muy interesantes: una, si es posible que haya habido un pucherazo electoral en las elecciones del 26-J; dos, el misterio del más del millón de votos desaparecidos para Unidos Podemos.
El primer punto ha surgido a raíz del caso del ministro de Interior y las grabaciones que se le hicieron en las que presuntamente ha conspirado para desprestigiar a políticos soberanistas. Sin entrar en el fondo del asunto, que me parece muy grave, con la excusa de que no nos podemos fiar del actual ministro del Interior, de ahí damos un triple salto con tirabuzón y los líderes de Podemos, en la última semana de campaña electoral, dijeron que no se fían de que las elecciones sean limpias y que esperan que no haya un pucherazo. Después del 26-J y a la vista de los resultados electorales, se recogen firmas y se dice sin pudor que ha habido un pucherazo electoral, con la misma naturalidad que se afirma que la llegada del hombre a la luna se rodó en un plató de Hollywood.
David Fernández, en un extraordinario artículo, rebate todos y cada una de los argumentos conspiranoicos de aquellos que afirman que ha existido el pucherazo. Por favor, léanlo entero: para conocer algo en profundidad hay que dedicarle un poco de tiempo. He sido apoderado de UPyD en 2008, 2009, 2011 (dos veces), 2014 y 2015 (tres veces), y responsable de gestión electoral nacional de 2012 a 2015, con tres procesos electorales a mis espaldas. Y sinceramente no le doy el más mínimo crédito a las acusaciones.
Son tantas las tonterías que se están escribiendo que sólo voy a hacer un matiz sobre una de ellas: están diciendo en Facebook que hay actas de algunas mesas que no coinciden con los resultados del Ministerio del Interior: pues claro que pueden no coincidir. El recuento (artículo 103 de la LOREG) se realiza el tercer día siguiente a la votación en la Junta Electoral correspondiente (normalmente la provincial), es público y ahí los partidos pueden impugnar actas en las que haya errores, que para eso tienen apoderados e interventores en las mesas el día de la votación y piden copia de las mismas (incluido Podemos). Así, errores típicos que se pueden producir, como apuntar los votos de una candidatura a la del renglón inferior se pueden reclamar. Lean este artículo de Tseban Rabtan en el que transcribe los artículos correspondientes de la LOREG y luego me cuentan.
Vamos con la segunda cuestión, mucho más complicada de resolver. De una suma de 6.139.494 votos de las generales de 2015 (sumando los de Podemos y los de IU) a los 5.049.734 de 2016, cuando se han presentado en coalición. A estas horas, los altos cargos de Podemos, casi todos politólogos, están reunidos intentando saber qué ha pasado.
Yo modestamente voy a intentar ayudarles a entender lo que ha pasado, desde mi punto de vista. Este es un ejemplo de que en política dos y dos no siempre suman cuatro. Las causas las ordeno de mayor a menor importancia.
En primer lugar, es obvio que mucha gente que había votado IU en 2015 o pensaba hacerlo en 2016 no ha votado a Unidos Podemos en estas elecciones, algunas personas cercanas a mí. Incluso se habla que gente del PCE ha votado y pedido el voto para el PSOE, y que el escaño de Eduardo Madina por Madrid se debe a los votos comunistas. Y el PSOE por su parte ha recogido el guante durante la campaña: Susana Díaz ha afirmado sentirse orgullosa de “ese PCE de Santiago Carrillo”. Y Pedro Sánchez acusa a Pablo Iglesias de “insultar a los comunistas de corazón (…) Frivolizar sobre lo que representa el comunismo, como si fuera una moda de juventud, me parece un insulto a la memoria de esos comunistas que incluso se dejaron la vida por que hubiera democracia y libertad en nuestro país”. Creo que no han calculado que el PSOE es un pez mucho más grande que IU para tragárselo.
Lo cierto es que la jugada de Pablo Iglesias de aparentar haber pasado de comunista a socialdemócrata (como la entrevista que le hizo Carlos Herrera en la Cope, a partir del minuto 36:45) en mi opinión le ha salido muy mal: los que no son comunistas le siguen viendo como tal, no como un socialdemócrata; y los que lo son se han sentido traicionados. Por supuesto que hay gente que se lo ha creído, me consta personalmente (mi amiga del artículo anterior se ha tragado la caña con anzuelo y todo). Pero otras muchas personas, que no se avergüenzan de llamarse comunistas, y votantes del PCE de toda la vida, no me extraña nada que no le hayan votado (yo me jugaría una caña a que Cayo Lara o Gaspar Llamazares no han votado a Unidos Podemos).
Otra cuestión muy relacionada con ésta es la OPA hostil de Podemos a IU, muy en la línea de la que hizo Ciudadanos a UPyD. La expulsión de 5.000 militantes de IU en Madrid, que culminó con la expulsión de la federación madrileña al completo de IU y una demanda en los juzgados, por vulneración del artículo 22 de la constitución; las acusaciones de Gaspar Llamazares (“la unidad popular no es subordinarse a la estrategia de Podemos”) y Luis García Montero hacia Alberto Garzón de tener ya un pacto hecho con Podemos y haber engañado a los militantes; la jugada de Tania Sánchez, que se presentó a las primarias en IU después de decir varias veces seguidas que no se iría a Podemos. Todos estos hechos explican en parte la fuga de votos que se ha ido a la abstención o a otras opciones (PACMA, los verdes).
En Madrid, por ejemplo, IU más Podemos obtuvieron en las generales de 2015 189.265 (IU) y 750.607 Podemos (total 939.872, un 26,12%). En 2016 han obtenido en total 729.870 votos, un 21,23% (210.002 votos menos). Ha pensado Pablo Iglesias que la gente olvidaría. Mal hecho. Yo a Nacho Prendes, Irene Lozano o Toni Cantó no les olvido, por ejemplo. Votaría antes al PACMA. Garzón ha conseguido (con el contrato de su hermano en el Ayuntamiento de Madrid como parte del trato) lo que no consiguió Irene Lozano.
Un tercer factor son los que llamaremos los desengañados con Podemos: tanto aquellos miembros de las organizaciones sociales que contribuyeron al 15M (como por ejemplo el deterioro de la relación de la PAH Madrid con el Ayuntamiento de Manuela Carmena), como aquellos antiguos votantes del PSOE que, hastiados de la corrupción en Andalucía, votaron a Podemos como castigo.
Además, han ayudado las denuncias de nepotismo en los diversos ayuntamientos que han gobernado, junto con un factor que yo he considerado crucial desde primera hora: la dificultad que implica la gestión de Ayuntamientos como Madrid o Barcelona. Siempre digo que gobernar el Ayuntamiento de Madrid es mucho más complejo que cualquier CCAA. Y que iba a pasar como pasó con Bildu en el País Vasco, que sus errores en la gestión les harían perder votos al poco tiempo. Porque aquí no valen los discursos bonitos, sino que o sabes o no sabes. Y estos señores no saben. Punto. Aparte comportamientos como los de Kichi en Cádiz (amenazando públicamente a miembros del PSOE, humillando al cónsul alemán) o en Madrid (el ridículo del cambio del callejero donde Celia Mayer se ha cubierto de gloria); los problemas con la empresa Wanda; o las maniobras propagandísticas sin ningún fondo real, como la oficina antidesahucios o los refugiados han contribuido a aumentar el número de desengañados. Por no hablar de otros gestos para la galería, como la foto sin coche oficial el primer día para no bajarse luego de él; los viajes gratis a la final de la Champions; el diputado Ramón Espinar viendo una serie un lunes laborable a las 10 de la mañana y tuiteándolo sin pudor ninguno; la colocación de maridos/esposas y demás parientes; y la doble vara de medir con los propios, como en los casos de Rita Maestre, Errejón o Monedero. Para votar a un PSOE dos ya tengo al original.
Hay también votantes de izquierda, aunque son los menos, que no ven con buenos ojos la actitud de Podemos con el nacionalismo vasco y catalán: es curioso, pero no inesperado, que en estas elecciones en el País Vasco Podemos haya obtenido más diputados (6) que el PNV (5), y que en Cataluña sea primera fuerza. Eso ha frenado el trasvase de votantes del PSOE con mucha probabilidad. No se puede sorber y soplar a la vez.
En cuarto lugar, hay que señalar un epílogo post electoral que seguramente no va a ayudar a incorporar nuevos votantes: la reacción de insultar a aquellos que no les han votado, sobre todo a los ancianos. Las acusaciones de que todo va a seguir igual por no haberles votado: primero, presuponiendo que ellos van a solucionar los problemas, cosa que yo dudo mucho, pero que el propio Iglesias dijo públicamente (en inglés, minuto 46:40) que no están para solucionar problemas, sino para que la gente participe. Es o el PP (el caos) o nosotros. Pero es que el caos podemos ser nosotros también.
Finalmente, las explicaciones que hemos escuchado hasta ahora: “la gente nos quiere, pero pensaron que íbamos a ganar y eso les acojonó un poquito”. O Echenique, en la mejor tradición de Beria, diciendo que extirparán (o sea, arrancarán de cuajo según la RAE) las malas hierbas. Puede que no hayamos conseguido comunicar correctamente, he escuchado hoy en la televisión. Y la rueda de prensa final del 4 de julio, en la que tanto Pablo Iglesias como Errejón han reconocido que Podemos ya se ha convertido en otra cosa: ha apuntado que parte del electorado les ha pedido “darle un poco al ralentí”, “bajar el ritmo” y “desacelerar”. Cree que mucha gente ha pensado: “hasta aquí ha llegado la maquina de guerra electoral, quiero ver otra cosa, quiero ver qué sois capaces de hacer para votar en clave de Gobierno”.
Lo que han conseguido es que el voto al PP aumente espectacularmente, eso sí que por miedo a Podemos. El efecto perverso de esas encuestas que les daban empate técnico con el PP ha sido que la gente se ha creído que podían ganar, tanto sus adeptos como los demás. Y ante esa perspectiva, mucha gente ha pensado en clave voto “útil” y ha preferido votar al único partido imputado por corrupción (ya hemos dicho aquí que ese no es un tema relevante a la hora de votar) como dique de contención de lo que vendría si gobernaba Podemos. También conozco a varias personas que lo han hecho así. Sus integrantes, miembros todos ellos de la fundación CEPS, estuvieron cobrando de Venezuela ingentes cantidades de dinero como asesores, y que quieren que les diga, no es una tarjeta de presentación muy buena que digamos pensando en España de aquí a diez años. Y no solo cobrando, sino defendiendo ese modelo como exportable al sur de Europa, y ocultando o minimizando sus defectos (pobreza, inflación galopante, hambre, falta de alimentos y medicamentos, criminalidad extrema, presos políticos). Hay miles de videos en youtube, no hace falta poner ejemplos.
Ellos intentan ahora, con Errejón a la cabeza, alejarse de su propio pasado (“yo no he cobrado de ningún gobierno extranjero”) y convertirse en un partido “de Gobierno”. Hasta qué punto es sincero ese intento, y cómo conseguirán mantener el equilibro entre su pasado y lo que pretenden llegar a ser, el tiempo lo dirá. La prueba del algodón, como señalaba al principio, son sus votaciones en los parlamentos y ayuntamientos, y las decisiones que tomen al frente de las instituciones. Yo por mi parte pienso claramente que su único objetivo es la conquista del poder, y ahí tenemos dos tendencias, Iglesias y Errejón, que chocarán más pronto que tarde en el cómo. Además está el riesgo de desintegración de sus múltiples componentes (la coalición la han formado 16 partidos) en cuanto las cosas vayan mal. Veremos qué pasa ahora.
Categorías:para leer sólo mis entradas sobre política, todas las entradas Etiquetas: Alberto Garzón, Íñigo Errejón, IU, LOREG, Pablo Iglesias, Podemos, pucherazo

References: Artículo 196
 artículo 99
 artículo 99
 artículo 99
 artículo 99
 artículo 167
 artículo 22