Source: https://www.lucistrust.org/es/world_goodwill/newsletter_2015_3
Timestamp: 2019-02-24 04:59:59+00:00

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Boletín 2015 #3 - RECONSTRUYENDO EL SANTUARIO DE LA VIDA HUMANA - Buena Voluntad Mundial • Lucis Trust
Boletín 2015 #3 - RECONSTRUYENDO EL SANTUARIO DE LA VIDA HUMANA
RECONSTRUYENDO EL SANTUARIO DE LA VIDA HUMANA
Este año, el tema del Seminario de Buena Voluntad Mundial en Ginebra, Nueva York y Londres fue Reconstruyendo el Santuario de la Vida Humana. La importancia crucial de esta idea quedó claramente evidenciada por los incidentes terroristas sucedidos la noche anterior en París. Por una extraña sincronicidad, una imagen de París (ver arriba) fue seleccionada meses antes del acontecimiento como parte del material publicitario del seminario. Es la luz del sol, símbolo de vida, amor y totalidad, brillando a través de la pirámide de cristal del Museo del Louvre, uno de los grandes repositorios de la civilización. Sería difícil encontrar un contrapunto simbólico más acertado a la insensata destructividad de los atacantes.
La amplitud del tema permitió a los ponentes invitados explorarlo desde numerosos ángulos y a lo largo de los tres encuentros fue posible detectar una serie de temas unificadores: la importancia esencial del amor inteligente; la necesidad de que las personas de buena voluntad trabajen en grupos o comunidades; la necesidad de compartir la totalidad de los recursos; la aplicación concreta de este principio de compartir en acuerdos internacionales como los que regulan el cambio climático; educar y apoyar a los jóvenes como algo vital; y la necesidad de encontrar formas de transformar creativamente los conflictos. El material que sigue a continuación está, por tanto, ordenado por temas para evidenciar estos puntos de resonancia. También está un tanto resumido, pero esforzándose por mantener la nota de cada ponente. Para ver los archivos de vídeo de Londres y Nueva York y escuchar el audio de Ginebra, por favor visite worldgoodwill.org/seminar Y encontrará más detalles sobre los ponentes en la cara posterior del boletín de noticias.
Amor - El Espíritu de Relación
Durante las palabras de apertura en Londres, se observó que lo que la civilización humana necesita en este momento podría definirse como el Espíritu de Relación que “quema las barreras en la naturaleza humana, todos los muros de separación entre individuos, entre grupos y entre naciones”. Esto se corresponde, lógicamente, con el poder alquímico del corazón, que fue explorado por Sarida Brown.
Alquimia para la Transformación del Mundo
Sarida comenzó su reflexión observando que tenemos el poder de elegir cómo nos enfrentamos a cada segundo de nuestra vida, bien a través del amor o a través del miedo. Comentó: “Se nos ha dado esta importante elección, y no podemos eludirla”. Compartió dos epítetos sobre la tradición sufí de la que ella se alimenta: que el sufismo es el sendero del corazón; y que es el sendero de la libertad espiritual. Ambos están unidos en el pensamiento de los místicos sufíes, porque el lugar donde percibimos el ser divino, o la Verdad, el lugar dónde se encuentra Dios, es en lo más profundo del corazón humano –el corazón espiritual. El corazón posee la cualidad, la responsabilidad y el poder de comprenderlo que es verdad. Esta capacidad está en cada persona, y el desarrollo se produce percibiéndolo en cada momento, abrazando progresivamente la verdad que permite que el amor venza al miedo.
Un aspecto de la madurez del corazón espiritual es cómo se intensifica con el dolor: “El corazón no está vivo hasta que ha experimentado dolor”. La poesía sufí está repleta de este tipo de imágenes. El corazón tiene la capacidad de transformar alquímicamente toda experiencia, sea de éxito o de fracaso, amor o miedo, alegría o tristeza, en cualidades que resultan útiles a los demás –siempre que el corazón se mantenga abierto. De esta forma el corazón desarrolla cualidades de simpatía, amor incondicional y compasión hacia uno mismo y hacia los demás, expandiéndose desde uno mismo al otro y a todos los otros.
La mitología sufí también se refiere al corazón como el trono de Dios y el santuario de Dios. Cuanto más se convierte el corazón humano en altar para la unión entre lo humano y lo divino, más encarna la universalidad, como la realidad de la consciencia humana universal manifestándose en esta vida.
En árabe, la palabra para corazón es qalb, cuya raíz significa girar, derribar y cambio. La imagen es la del corazón que, cuando se ha liberado de las cadenas del ego, gira constantemente alineado con las manifestaciones de la realidad divina. Ibn Arabi, el gran místico sufí del siglo XIII, escribió que el principio de la existencia es el movimiento. Nos convertimos en verdaderos servidores a medida que abandonamos los constructos de nuestro ego y nos rendimos al movimiento divino.
Así, el corazón es el mediador entre lo divino y lo humano. Actúa como eje de giro entre la existencia humana y la realidad divina, capaz de reflejar y de hacer descender las realidades de los planos superiores a la consciencia y la materia en este plano físico, e igualmente capaz de ‘subir’ la esencia y sabiduría que se eterniza mediante la realización en esta vida. De esta manera, el corazón es el instrumento de la evolución. En la tradición sufí la imagen consiste en que Dios crea el universo por amor y se compromete con Su propia evolución constante a través de cada una de Sus criaturas. Somos los instrumentos a través de los cuales Dios, ‘Lo real’, evoluciona.
Una hermosa imagen del viaje que tiende el puente entre lo individual y lo universal es que nos convertimos en los instrumentos mediante los cuales Dios ve y oye, a través de los ojos y oídos del corazón. A medida que el ser humano desarrolla su realización espiritual, el corazón percibe por medio de la consciencia universal, libre de las limitaciones de lo personal. El corazón también desarrolla un poder creativo sin precedentes que podría describirse como el poder divino actuando a través de la consciencia del ser humano realizado. Incluye el poder de transformar la consciencia y la materia. Hazrat Inayat Khan dijo que el poder de concentración es aún más importante en un sanador porque el sanador trabaja para transformar la materia. Esto claramente se aplica a los grandes seres que son los sanadores de nuestras sociedades.
Comunidades de buena voluntad
La ardiente energía del amor y el poder director de la voluntad son los ingredientes clave de los grupos y comunidades que se esfuerzan por servir. Tom Ravetz vinculó la formación de estas comunidades con un entendimiento moderno de la cooperación con las jerarquías angélicas o dévicas.
Trabajando con los Ángeles: Construcción de Comunidades en la Nueva Era
Tom observó que un tema que discurre a lo largo del trabajo de Rudolph Steiner es la realidad de las jerarquías espirituales y sugerencias sobre cómo trabajar con ellas. Podemos trabajar con conceptos bastante claros, adoptándolos como hipótesis para ver si nos permiten llevar a cabo nuestro trabajo en el mundo, nuestro servicio, con más propósito y con más posibilidades de amar.
Cuando pensamos ahora en los ángeles o, como se les llama tradicionalmente, las jerarquías espirituales, tenemos un tipo de ayuda distinta a la de hace 10 o 20 años en la realidad de nuestro mundo digital; porque ya no resulta sorprendente pensar en algo como una inteligencia global. En la emergente inteligencia global podemos ver una contraparte a la idea de que seguramente existan inteligencias en el mundo, asistentes espirituales, que no están encarnados físicamente. Pensamos en estas mentes como ascendiendo, o quizás podríamos decir ensanchando, de manera que tenemos la imagen de un radio de percepción cada vez mayor, de manera que hay un ángel que tiene la capacidad de acompañar a un ser humano a lo largo de una vida, o quizás, si uno piensa así, a lo largo de muchas. Después podría haber un Arcángel, o un ser superior o más extenso, que tiene la capacidad de acompañar a muchos seres humanos, en comunidades, grupos o naciones, dándonos la idea del espíritu de un pueblo o nación. Y más allá, tenemos los llamados Archai, los espíritus del tiempo, cuya consciencia puede extenderse hasta abarcar a la humanidad entera.
Me gustaría empezar por pensar en el espíritu del tiempo, en el cambio de contexto surgido tras los acontecimientos de París. El terror es una realidad cotidiana para gran parte del mundo. Pero cuando sucede algo como lo de ayer en París, de repente el terror se nos acerca, se nos acerca enormemente. En momentos así cabría preguntarse si nos ayudaría pensar en el espíritu del tiempo, una inteligencia inclusiva que también porta en sí los propósitos y objetivos de la humanidad. ¿Cómo percibe semejante inteligencia los sucesos desarrollados en las calles de París? ¿Cómo leería el Ángel de la Era el periódico? Probablemente con criterios distintos a los nuestros. Yo ni siquiera sé quién falleció ayer violentamente en el mundo, y quizá incluso debido a tácticas terroristas; y ¿por qué pasa esto? porque París me interesa muchísimo más. Si tres personas mueren en Londres, es una noticia de portada, si cien mueren en Ankara va a la página tres, y si mil mueren en el sur de la India está en la página 22. Así que tenemos una especie de egoísmo individual, grupal y nacional porque podemos identificarnos con las cosas que nos son cercanas. Si pudiéramos imaginar una inteligencia que abarcase a toda la humanidad, en su periódico sólo habría portada; nada quedaría relegado a las últimas páginas. Pero también podemos preguntarnos, ¿cómo valora aquello en lo que trabajamos, cómo ve los retos que nos hemos establecido? Formamos parte de un equipo de siete mil millones: ¿qué estamos explorando, qué descubrimientos estamos haciendo?
Si descendemos recorriendo las jerarquías hasta el siguiente nivel inferior, ¿nos ayudaría imaginar que siempre que hacemos algo en grupo, empezando quizá por el grupo más pequeño, y subiendo hasta llegar a algo como una nación, existe una forma de contrapartida? Incluso nuestra comunidad actual tendría su contrapartida en una inteligencia que podría abarcar todos nuestros destinos individuales. Quizá todos nuestros ángeles se reunieron ayer por la noche para planificar la reunión de hoy. Una asamblea de ángeles semejante busca convertirse en receptáculo para una inteligencia superior; probablemente no un Arcángel hecho y derecho porque, después de todo, esta comunidad es temporal, es una comunidad para esta tarde. Pero, aún así, sería un ángel en proceso de evolución hacia un estatus de Arcángel, por así decirlo.
Una de las imágenes maravillosas que nos da Rudolph Steiner de los seres espirituales es que, a diferencia de nosotros, cada rango alcanza su realización dejándose impregnar por el rango inmediatamente superior. En la tierra tenemos que trabajar duramente para asegurarnos de que nos mantenemos bien separados, y si alguien quiere apoderarse de mí es algo muy preocupante, y debería asegurarme de mantenerle alejado. En el mundo angélico es justo lo contrario. Los ángeles no aman nada tanto como convertirse en recipientes para seres Arcangélicos. Y ahí es donde podemos empezar a ver cómo trabajar con estas ideas puede ayudarnos: porque los seres Arcangélicos también quieren alinearse con los propósitos colectivos de la humanidad. Podemos empezar por percibir cómo resolver cual es la cualidad del grupo o comunidad con el que estoy implicado. Porque, por supuesto, cuando los seres humanos se reúnen, existe un lado oscuro así como un lado positivo. Existen las camarillas, existe un tipo erróneo de nacionalismo, por así decirlo; ¿cómo lo distinguimos? Sólo teniendo una imagen del propósito del mundo, que desciende filtrándose por los rangos de seres hasta que mi ángel me lo transmite y yo decido si me alineo con la realidad final, o si paso. Así que esto podría darnos algunas herramientas con las que diagnosticar lo que está pasando no sólo en las calles de París, sino en los cielos de Siria, de Irak y de Afganistán. Como humanidad, ¿a qué pregunta nos enfrentamos?
Es posible que nos estemos enfrentando a decidir si el poder más importante del mundo es el miedo o el amor. Existe bastante evidencia de que pensamos que el poder más importante es el miedo. ¿Es la guerra con el terror un intento de combatir el miedo con miedo? Pero también estamos en una época en la que presenciamos una sorprendente escalada de amor, de empatía, que va mucho más allá de las fronteras nacionales; personas contactando entre sí por todo el mundo. Pueden encontrar evidencia de que esta es la principal lucha. Esto encajaría con lo que muchos de nosotros consideramos el principal propósito de la evolución mundial: que avancemos hacia un amor de auto-entrega, creativo, como imagen o imitación de lo divino. La cuestión sería saber si imaginar que este propósito para el mundo desciende por los rangos de los ángeles –presentándonos con la elección de cómo queremos alinearnos– nos ayuda a desarrollar mejor nuestro trabajo, a ser de ayuda, a ser amorosos en el mundo.
El Principio de Compartir - Vida, Energía, Recursos
En unas cuantas ponencias se debatió sobre la necesidad vital de compartir. Thomas Bohrn enfocó el tema desde un nivel fundamental, reflexionando sobre compartir la vida en términos tanto espirituales como físicos.
La Corriente de la Vida, el sistema cardiovascular y nuestro Santuario
Thomas invitó a los participantes a reflexionar sobre nuestra conexión con la corriente de la vida. Observó que existen muy pocos y preciados momentos en los que somos capaces de percibir y participar conscientemente en esta corriente. Sin embargo, esos momentos llegan y cada uno de ellos representa una piedra estable en la construcción del Santuario. Enfocando esta idea desde la perspectiva de la ciencia, citó la forma en la que la luz viaja de un punto a otro en el espacio como un símbolo de cómo podemos participar en la circulación de luz y vida. Otros modelos de la ciencia incluyen el sistema cardiovascular. Una de las expresiones de la corriente de la vida que tenemos a nivel físico es la circulación de la sangre. Esta actividad de compartir el don de la vida con todas las células del cuerpo es continua, y representa un aspecto de la consciencia que se detiene sólo cuando finaliza una encarnación concreta. Esta forma de compartir no sólo tiene lugar a nivel de las células individuales, sino que va más allá, llegando incluso al nivel atómico. El hierro desempeña un papel clave para la distribución de oxígeno, y en condiciones atmosféricas normales pierde su brillo superficial, debido a su reacción con el oxígeno y a la formación de óxido. En cambio, en nuestra sangre el hierro crea un vínculo con el oxígeno con el propósito de distribuir Vida pura, y la formación de óxido no se produce.
Sin duda, compartir representa una característica clave del hierro y de los metales en general. La mayoría de las sustancias crean sus vínculos compartiendo algunos electrones, normalmente entre unos pocos vecinos cercanos. Sin embargo, los átomos de metal entregan electrones para crear un –así llamado– mar de electrones casi libres que pueden compartir todos los átomos presentes en el objeto dado.
A nivel de los órganos, el corazón físico en sí es un proveedor de servicios altamente eficaz: sólo se utiliza un 4% del flujo sanguíneo total para mantener los músculos cardíacos operativos. Volviendo al nivel celular o de los tejidos, podemos considerar el tejido denominado endotelio, que está en contacto con la sangre tanto en nuestro sistema vascular como en otros órganos. Investigaciones recientes señalan la importancia del estado de este tejido para nuestra salud. El estado de nuestras arterias y el buen o mal funcionamiento del endotelio puede medirse de forma fácil y no invasiva con una onda de pulso, una técnica que Thomas emplea en su trabajo de servicio.
Entonces, ¿qué podemos aprender de los modelos que nos rodean sobre cómo ser más efectivos en la construcción del Santuario de la vida humana? Por ejemplo, ¿buscamos la luz para servir verdaderamente como los árboles? Los árboles parecen estar muy cercanos a los mundos espirituales superiores en cuanto a su capacidad de buscar constantemente la luz y penetrar la tierra para crear un Santuario de Vida. Todo su esfuerzo va destinado a este único fin, que no sólo sirve a los árboles, sino que intensifica la Vida en su entorno, generando un ecosistema de otras plantas y animales mediante la circulación inteligente de Luz y Agua. ¿Compartimos lo bastante, como los átomos de los metales, como para alcanzar los elevados niveles de conductividad en respuesta a la inspiración espiritual ofrecida en la corriente sanguínea cósmica de Vida pura? El valor de 200€ puede suponer una plaza para un niño durante un año en un monasterio budista, incluyendo la totalidad de la comida, el alojamiento y la educación. de esta forma la vida de un niño puede salvarse de la pobreza o de peligros aún más graves. ¿Cuánto gastamos consumiendo en cosas que no son verdaderamente necesarias en lugar de invertir en la Vida de otros? Nuestro modelo económico actual está muy enfocado en crear crecimiento económico mediante un aumento de consumo de bienes y servicios que, a menudo, no se han adquirido con ningún objetivo noble o propósito superior. Sin embargo, este modelo económico cristalizado es totalmente opuesto a lo que podemos aprender de los modelos naturales. Crear valores reales, y compartirlos casi libremente, sin barreras, parece ser el camino de la naturaleza.
La tensión creativa entre este posible objetivo evolutivo y la realidad actual está probablemente expresado en la extensa incidencia de las cardiopatías. Toda enfermedad puede entenderse como una señal de desviación del camino correcto y una lección sobre cómo comprenderlo. ¿podría convertirse en realidad un modelo económico que se basase más fidedignamente en la libre circulación del corazón?
Las reflexiones de Daniel Hersann consideraron la voluntad de compartir como un aspecto de la Ley de Economía.
Daniel empezó citando tres leyes clave: la Ley de la Unidad, que revela la síntesis de toda existencia; la Ley de las Correctas Relaciones, que nos orienta hacia las relaciones; y la Ley de Economía, que rige el mundo de la unidad individual, sea un átomo, una persona, una corporación o una nación. Observó que estas tres leyes expresan la triplicidad fundamental de Voluntad, Amor e Inteligencia. El problema es que, mientras la consciencia humana se identifique principalmente con la separativa Ley de Economía, imperarán el egoísmo y el conflicto.
En este contexto, no deberíamos olvidar que la economía mundial en sí es una forma creada bajo la Ley de Economía. Sólo cuando la Ley de Correctas Relaciones y la Ley de Unidad empiecen a emerger como una realidad en la consciencia, y empiecen a demostrarse en la práctica como la voluntad-al-bien, empezará a disminuir el egoísmo, y sólo entonces podrá manejarse la Ley de Economía en beneficio de todos.
Por lo tanto, nos encontramos en un momento en el que se enfrentan dos puntos de vista opuestos sobre el mundo: una perspectiva emergente, basada en la colaboración grupal, el compartir, y verdaderos valores humanos; y la perspectiva existente sobre el mundo basada en el poder del individuo, la competividad, la explotación y los valores materiales. El surgimiento de la nueva perspectiva mundial proporciona evidencia clara de que la consciencia de la humanidad está indudablemente transformándose.
Cuando esta transformación suceda a una escala suficientemente grande, tendrá como resultado inevitable dos cosas. En primer lugar, el cuerpo de verdades aceptadas que ha establecido el actual orden mundial será gradualmente reemplazado por un nuevo cuerpo de verdades. En segundo lugar, las instituciones de la sociedad tendrán que adaptarse. La forma corporativa tradicional que busca maximizar la riqueza de los accionistas sirve al paradigma antiguo. Afortunadamente, está surgiendo una adaptación más inclusiva de esta forma corporativa.
La esencia de la experiencia humana tiene por tanto que ver con la cualidad de las relaciones establecidas por la actividad y reguladas por leyes. El actual conflicto entre la separativa Ley de Economía y la cada vez más fuerte Ley de Correctas Relaciones expresa la evolución progresiva de la consciencia humana.
El dinero proporciona el vínculo entre la oferta (empresas) y la demanda (consumidores) mediante el sistema de pago para la actividad humana (empleo remunerado). El dinero es a la economía lo que la sangre al cuerpo humano. En este momento, esta energía vital no llega a todos los seres humanos porque la oferta sólo reconoce la demanda monetaria y no la necesidad humana. La proliferación de ONGs y de iniciativas como Giving Pledge de Bill Gates y Warren Buffet, demuestran un amplio reconocimiento de que el sistema de distribución económica no funciona. Para hacer frente al problema económico de la distribución se necesita la voluntad de compartir.
A nivel de la humanidad, encontramos actualmente la ausencia de una voluntad humana colectiva. Naciones Unidas se esfuerza por personificar esta voluntad colectiva, y está empezando a establecer las líneas generales de un propósito humano común, expresado previamente en los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y ahora en los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Los estados nación en los que reside el poder material a menudo se manifiestan en oposición a la ONU porque, aunque hasta cierto punto expresan la Ley de Correctas Relaciones hacia sus ciudadanos, principalmente expresan la Ley de Economía hacia otras naciones. Por otra parte, podría decirse que las grandes multinacionales personifican un mundo integrado de naciones en miniatura, pero invierten todo su poder en objetivos estrechos y materialistas, y no se preocupan lo bastante de los problemas de la humanidad. Así, las agendas políticas y económicas aplicadas por los diversos agentes en la economía mundial representan una respuesta egoísta a la actual situación económica. Ello es extraño, porque es bien sabido que la cooperación entre miembros de un equipo es mucho más efectiva que la competividad. Si esto funciona para equipos, ¿por qué no aplicarlo a equipos de equipos?
Por esta razón son de tamaña importancia los Objetivos del Desarrollo Sostenible de la ONU, dado que proporcionan los principios de una visión humana común. Estos objetivos deberían ser parte central de la educación en cualquier país. La clave para inducir un cambio sistémico es una educación correcta de los niños del mundo y lo más probable es que este cambio sólo se logre mediante la fuerza de una opinión pública iluminada. La voluntad de compartir debe prevalecer sobre el deseo de acumulación materialista.
Paradójicamente, el impulso competitivo hacia la integración y la automatización acabarán con la competividad, porque la competividad no puede funcionar en un sistema integrado. En este contexto el desarrollo más interesante de la economía sea, posiblemente, el surgimiento de ecosistemas empresariales, en los que el éxito depende crecientemente del éxito mutuo de los socios en el ecosistema, y de este modo la colaboración grupal se convierte en una necesidad. De forma parecida, grupos de países están estableciendo relaciones comerciales a fin de fortalecer su economía respecto a otros grupos de países.
Imaginen un consejo ejecutivo mundial compuesto por personas inteligentes de la más alta integridad supervisando toda la economía mundial –una corporación compuesta de naciones y empresas. Considerando la economía desde este punto de vista, podrían surgir las siguientes observaciones:
1) ¿Cuál debería ser el propósito de la economía mundial? ¿No seria acaso el empleo inteligente de los recursos y la distribución equitativa de todos los bienes y servicios necesarios para vivir?
2) Con la tecnología actual, ¿sería posible un marco global gobernado por incentivos empresariales correctos, y basado en valores humanos reales?
3) ¿Cómo podemos evitar un fallo sistémico en el proceso de cambio de una mentalidad competitiva a una colaboradora, pero reteniendo la creatividad empresarial del sistema existente?
4) Nos enfrentamos al problema de que un pequeño número de personas y grupos se han apropiado de los recursos planetarios, y nuestro sistema legal lo apoya. Sin embargo, el sistema legal fue utilizado durante los tiempos de Abraham Lincoln para asegurar que los seres humanos jamás volverían a ser propiedad de individuos poderosos. ¿Hasta qué punto puede introducirse este mismo principio, paulatinamente, aplicándolo a todos los recursos planetarios?
5) ¿Qué nuevas formas de trabajo descubrirá la humanidad y cómo podemos asegurar que estarán remuneradas adecuadamente para que las necesidades de todos queden satisfechas?
6) Para abordar la desigualdad del sistema económico es necesario dar un enfoque distinto, de aplicación global, a la educación. La base de toda educación tiene que ser la de esos valores humanos verdaderos que residen en el corazón de todas las religiones mundiales.
7) El dinero lo crean los bancos comerciales imponiendo deuda sobre todas las demás unidades en una economía. Esto conduce a un enriquecimiento desigual del sector financiero por medio de un inagotable flujo de intereses. ¿Cómo puede gestionarse la creación de dinero y la inversión de manera que beneficie a la sociedad en su totalidad?
Nunca en la historia de la humanidad ha sido tan evidente que esta es un organismo en proceso de evolución. Las naciones y las corporaciones transnacionales son, también, órganos dentro de ese organismo mayor de la humanidad. La ONU es el órgano humano que se esfuerza por percibir la humanidad como totalidad. Representa la luz de la sabiduría en la mente colectiva de la humanidad, que resuena con una cifra rápidamente creciente de hombres y mujeres de buena voluntad. La ONU está intentando poner orden en los procesos planetarios, de manera que la humanidad sea capaz de responder consciente y holísticamente a los principales acontecimientos planetarios. El paradigma económico del crecimiento material, junto con su acompañante, la ley de competividad, es la barrera más grave al progreso humano. Romper este paradigma económico es el principal desafío de nuestros tiempos.
En una extensa sesión de preguntas y respuestas, Rajesh Makwana de Share the World’s Resources habló sobre algunos de los aspectos prácticos más urgentes de la necesidad de compartir.
El corazón invisible: compartiendo los recursos mundiales
¿Cuál es la forma correcta de estructurar el mercado: a través de empresas limitadas, o existen otros modelos mejor adaptados a compartir de forma equitativa? Dicho de otro modo: ¿tendremos iPhones en el paraíso? Creo que, cuando llega el caso de que las empresas crecen hasta tal punto que se convierten en las Apples del mundo, tenemos un problema. Lo admito, tengo un iPhone y, en ese sentido, soy pragmático: necesitamos lo que necesitamos. Pero creo que tenemos que ser cuidadosos con esta idea de abundancia y reconocer que no es necesariamente la abundancia material la que deberíamos buscar, sino espiritual. Para mí, la abundancia es asegurar que todos tienen acceso a lo que necesitan para sobrevivir y vivir. Tenemos que ser conscientes de que, actualmente, estamos consumiendo recursos naturales un 50% más deprisa de lo que la tierra puede reponerlos. El planeta ha sobrepasado sus límites ecológicos. De manera que, si realmente queremos abundancia, tiene que ser una abundancia sostenible. Necesitamos que los recursos a emplear respeten la capacidad de sustentación finita del planeta.
¿Qué modelo de economía nos llevará más lejos? Dicho brevemente, una economía basada en el principio de compartir, a través de la cual reconocemos que tenemos los recursos propios de un planeta y que tenemos que compartirlos y distribuirlos de tal forma que se satisfagan las necesidades de toda la población. Existen numerosos informes de economistas ecológicos, y Oxfam ha publicado un informe conocido como el ‘informe Doughnut’ que estudia los límites planetarios y sociales. Pero debemos tener presente la realidad de la abundancia. Un 75% de la población mundial vive con menos de 10$ al día. Y no es lo que pueden gastar en su propio país, sino lo que 10$ valen en América. Y 47.000 personas mueren a diario porque no tienen acceso a lo más básico. Así que conviene que ajustemos la idea de abundancia a la realidad de la situación mundial.
Estoy seguro de que muchas personas habrán oído hablar del commons movement, que propone una tercera categoría de propiedad. Todo lo que sea esencial para vivir se compartiría, y todo lo que quede fuera de esto podría ser propiedad pública o privada. ¿Ve usted alguna esperanza de que esto suceda, y cómo? Esencialmente estoy de acuerdo en que el commons movement personifica un aspecto de compartir, y hay muchos otros ejemplos con un enfoque parecido, tanto si hablamos del movimiento de transición de una ciudad o de moneda local. El problema que tenemos y la razón de que las cosas estén empeorando es que a pesar de que reconocemos que compartir es esencialmente lo que somos y que por lo tanto debe ser cómo nos organicemos, los sistemas e instituciones y políticas que estructuran la forma en que funciona la economía están basados en la antigua vía del auto-interés. Existe una idea de homo economicus, la idea de que todos somos unos egoístas, competitivos, individualistas, maximizadores de beneficios. Esta idea sigue estructurando la creación de políticas, no sólo en nuestro país, sino incluso en instituciones globales. ¿Cómo puede expresarse esta tendencia emergente hacia el compartir y el ‘commoning’ en un mundo que sigue fundamentándose en un marco de egoísmo nacional, competividad y codicia?
Me llega constantemente la idea de comunidad. Puede que crear esa comunidad de compartir sea tarea de todos. ¿Cree que necesitaremos salir de este paradigma, o son sus individuos los que se harán con el concepto de comunidad y lo desarrollarán en su interior? Mi respuesta, en breve, es que necesitamos las dos. Ya existe un movimiento cada vez mayor para crear la alternativa, y ya he mencionado la transición de ciudades, el Commons movement, la economía colaborativa y la economía de regalo, y todo lo demás. Esto es estupendo y es enormemente capacitador que individuos y comunidades conecten entre sí utilizando nuevas formas de organizarse. Pero no es bastante, no cambia el sistema. También necesitamos reclamar la democracia. Necesitamos reconsiderar cómo distribuir los recursos mundiales, porque ahí estamos ante cuestiones políticas enormes, y hay temas estructurales que es necesario abordar. Saliendo del sistema y creando una alternativa no vamos a resolver estas cuestiones estructurales políticas, sociales y económicas que afectan a todos los niveles de la sociedad, y es verdaderamente importante que hagamos las dos cosas. A menudo vemos a personas que trabajan por un cambio transformacional, o estructural, o legal, etc. que no se ocupan de crear la alternativa y viceversa. Tenemos que vincular estos dos enfoques.
Estoy totalmente a favor de compartir, pero es importante cómo se logre. Tengo una empresa, y un trabajo por el que ofrezco £100.000, y cuando pido solicitudes recibo 27. Sólo uno pasará, los otros 26 seguirán sin empleo, así que ¿qué hago? En la India se dice que debes renunciar a todo, vender todo. Hemos realizado unos cuantos experimentos sociales relacionados con compartir y bienestar social, con un montón de consecuencias imprevistas. ¿Qué es lo que tenemos que cambiar respecto a compartir para no generar consecuencias imprevistas? Existe un inmenso giro a nivel global hacia modelos sin ánimo de lucro y cooperativas, en los que la toma de decisiones está distribuida más equitativamente entre los grupos de interés, y también se comparten más equitativamente los beneficios. Este tipo de modelos lleva mucho tiempo surgiendo y, hoy en día, hay más de mil millones de personas de todo el mundo en cooperativas. En cuanto a la segunda pregunta, sobre cómo compartir, hay artículos escritos sobre ello, puede visitar nuestra página web, hay distintas ideas sobre cómo establecer sistemas que están muy en línea con el principio de compartir. También sistemas de bienestar y de protección social. Tienen sus defectos pero, básicamente, es preferible contar con ellos. Son sumamente importantes en el mundo en vías de desarrollo, donde muchos países todavía carecen de sistemas de bienestar y protección social efectivos. De manera que es verdaderamente importante fortalecer y poner al día estos mecanismos en los países, y también necesitamos este tipo de sistemas a nivel global. Cómo se consigue llevar esto a cabo es casi un debate secundario, porque en este momento avanzamos en la dirección opuesta. Necesitamos exigir algo diferente y eso está sucediendo globalmente.
Lo que me gustaría señalar es que, para mí, la palabra compartir es una doble vía, de alguna manera al compartir hay que preservar el auto-respeto de la persona con la que se comparte, permitirle dar algo a cambio para preservar su auto-respeto. Ojalá que su organización nos permita progresar en ese embrollo que es compartir. Esto no es caridad, no tiene nada que ver con donar individualmente. De hecho, hay un montón de artículos que sugieren que la caridad es parte del problema, porque mantiene el status quo. La cuestión es la justicia, compartir realmente significa justicia. Nuestro foco está en cómo crear un mundo justo y sostenible. Está en crear los sistemas económicos, sociales y políticos que personifiquen sistémicamente el principio de compartir.
Su fundador escribió un informe que se centra en cómo podría utilizarse el artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y esto nos devuelve a la justicia, como piedra de toque de cómo establecer sistemas de compartir. Todavía estamos explorando y desarrollando esta idea. La verdadera cuestión es ¿cómo creamos el cambio? Necesitamos un movimiento global de ciudadanos que estén en la calle exigiendo cambios de sus gobiernos. Existe evidencia de que a lo largo de las últimas décadas se ha producido un verdadera escalada en el número de protestas a favor de la justicia social y económica, y necesitamos personas que se unan en el espíritu de compartir con un corazón abierto, exigiendo sentido común a sus gobiernos. El artículo 25 afirma que todo el mundo tiene derecho a lo esencial para vivir. Esto no se ve en ninguna parte del mundo. Si ni siquiera somos capaces de lograr esto, ¿qué esperanzas tenemos de resolver el cambio climático? De manera que este debe ser el punto de partida.
Mucha gente habla sobre la inminencia de una crisis económica global. ¿Le parece que de esto podría surgir algo que crease una nueva economía? También, alguien ha mencionado que la humanidad está en un punto de inflexión en cuanto a que más personas están despertando a la consciencia crística. Mi pregunta está relacionada con el concepto de propiedad y de custodia. ¿Cómo vincula su organización el concepto de custodia al concepto de compartir? Pienso que cuando hablamos de propiedad, estamos pensando en nuestro iPhone, pero hay cosas que claramente tienen que ser custodiadas y no poseídas por las naciones del mundo, o por las comunidades locales. En eso es en lo que se centra el patrimonio común. La custodia de recursos comunes no trata sobre su propiedad; pero eso no significa que no podamos ser propietarios de nuestra mesa y sillas. Es un nivel de propiedad distinto. Cuando se trata de cosas realmente importantes para el mundo, es preferible la custodia a la propiedad.
Respecto a la pregunta mayor de cómo se produce el cambio, la manifestación del principio crístico, la comprensión de que somos una humanidad, nos encaminamos hacia ello. Podría suceder, lamentablemente, que otra crisis económica global, un ‘crash’ mundial, catalizase ese proceso. Si ello sucediese, o bien resucitamos el sistema antiguo y todo vuelve a empezar, o trabajamos unidos democráticamente para concretar un sistema nuevo basado en principios distintos y, si duda, compartir tendrá que formar parte de ese debate.
Tres puntos: primero, sobre las nuevas formas de compartir que vemos alineadas con la ley de la mínima resistencia, por ejemplo AirBnB y Uber. Segundo, su punto de vista sobre los teléfonos móviles me ha irritado ligeramente. Especialmente en África los móviles son un fuerte motor para una justicia mayor y la distribución de nueva tecnología como el acceso a microcréditos, y la penetración de acceso a móviles en muchos países de África ha aumentado un 80%, se han quemado muchas etapas para llegar ahí. El tercer punto se refiere a sus comentarios sobre la custodia. El lugar para empezar a compartir es el conocimiento y la educación. En primer lugar, compartir forma parte, ineludiblemente, de lo que significa ser humano: la evidencia de las ciencias antropológicas y del comportamiento muestra que compartir y cooperar forman parte de nuestra configuración desde nuestra más tierna infancia. Desde una perspectiva evolutiva, si no hubiésemos sido capaces de compartir, no habríamos podido evolucionar como especie. En cuanto a AirBnB y Uber, se autodescriben como economías de compartir y no estoy totalmente de acuerdo, esencialmente están alquilando más que compartiendo. Con los móviles está usted en lo cierto, hay una diferencia entre el uso práctico del móvil cuando es necesario para ayudar al desarrollo, y nuestra forma de tirar nuestros móviles cada pocos meses por el último modelo. Eso es un desperdicio inmenso de recursos. Existen alternativas más adecuadas.
¿Tiene algún comentario final? Necesitamos considerar cómo podemos implicarnos en intentar crear la alternativa, y pedir un cambio a nuestros gobiernos. Si Cristo estuviese hoy en el mundo, ¿no es obvio que estaría exigiendo justicia para aquellas personas que todavía hoy no tienen acceso a recursos que damos por sentados? Hay 17 millones de personas que mueren innecesariamente cada año y, afortunadamente, hay millones de ONGs, organizaciones de la sociedad civil y campañas por todas partes que proporcionan abundantes posibilidades a cualquiera que busque servir.
Sostenibilidad - Una Responsabilidad Compartida
Jimena Leiva Roesch, del International Peace Institute, compartió sus reflexiones sobre cómo los nuevos Objetivos para el Desarrollo Sostenible amplían el alcance de la responsabilidad humana de compartir.
Los Objetivos para el Desarrollo Sostenible: Una Llamada Colectiva a la Voluntad
Jimena comentó que el 25 de septiembre, después de un inspirado discurso del Papa, la comunidad de naciones se reunió en la ONU para adoptar una nueva Declaración descrita como una “carta para las personas y el planeta en el siglo XXI”. La Declaración, Transformando nuestro mundo: la Agenda de 2030 para el desarrollo sostenible (que incluye los 17 Objetivos para el Desarrollo Sostenible) destaca 5 elementos clave: paz, participación, personas, planeta y prosperidad.
La agenda para 2030 establece un nuevo paradigma en pensamiento internacional: en primer lugar, los aspectos fundamentales del desarrollo –económicos, sociales y medioambientales– se han integrado. Ninguno va por aeparado. Bajo este nuevo pensamiento, el crecimiento económico puede lograrse junto con la inclusión social y la integridad medioambiental.
En segundo lugar, la agenda es de aplicación universal: todos los países –del norte y sur– se comprometen a implementarla. Este es, posiblemente, el mayor cambio. Las decisiones que se toman en una parte del mundo afectan a las restantes. El cambio climático, la desigualdad y las causas que originan la pobreza no pueden resolverse si no cambia el mundo industrializado. Para los países avanzados, cuyo único rol previo era el de donante, se trata de un cambio de paradigma enorme. Ahora, necesitan mirar dentro de sí, poner su casa en orden y responsabilizarse de implementar esta agenda en casa. Para los Estados Unidos, puede que uno de los objetivos más difíciles sea el Objetivo 13, que cambiaría sus insostenibles patrones de consumo y producción. Ello requiere cambios profundos en todos nuestros estilos de vida.
En tercer lugar, la definición de desarrollo ha cambiado. Ahora incluye cuestiones que antes se quedaban fuera de su alcance tradicional –concretamente la paz, la seguridad y el cambio climático. Comunidades distintas tienen ahora el cometido de trabajar unidas en un espíritu de cooperación. La comunidad que trabaja sobre el cambio climático siempre estuvo al margen, apartada del locus de la ONU. Ahora ha sido integrada como parte clave de todo el proceso de desarrollo en el objetivo 13: Tomar medidas urgentes para combatir el cambio climático y su impacto. Aún más importante, la comunidad de paz y seguridad está ahora también siendo alentada a trabajar con las comunidades sociales y medioambientales. En esto, Naciones Unidas necesitará redefinir cómo trabaja. Actualmente, el Consejo de Seguridad apenas colabora con la Asamblea General, ECOSOC, y la Comisión para la Construcción de la Paz. La agenda de 2030 intenta romper las estructuras que se han atrincherado obstinadamente en nuestro pensamiento. Refleja el cambio de la era de Piscis a la de Acuario.
El cuarto cambio paradigmático es el compromiso de la sociedad civil. Durante los dos años en que se desarrollaron los ODS, el Secretario General mencionó que se recibieron más de 8 millones de opiniones de la sociedad civil. Es más, la sociedad civil no salió de las salas de conferencia donde se estaban desarrollando los ODS. En el pasado, las negociaciones de este tipo solían producirse tras puertas cerradas, sólo para los gobiernos.
Ayer tuvo lugar una reunión en la ONU sobre las sinergias entre la agenda de 2030 y el futuro acuerdo sobre el cambio climático en París. Una de las conclusiones fue que forman parte de una misma agenda, de una visión de la humanidad. En 2016, la ONU tendrá la oportunidad y el reto de operar bajo el marco del desarrollo sostenible más extenso en la historia de la organización. Esto significa que a los individuos, todos nosotros, que aman Naciones Unidas y que están en contacto con su trabajo, se les pedirá que estén más atentos y que recuerden que la visión ha cambiado.
Cada vez que rezamos o decimos la Gran Invocación, acabamos diciendo, “Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan en Plan en la Tierra”. La agenda de 2030 podría verse como una manifestación, en pequeño, de este Plan maestro en la tierra.
Jimena finalizó comentando lo que ha significado para ella explorar el tema de reconstruir el santuario de la vida humana. Como alguien involucrado en estas dos negociaciones gubernamentales (la mayor parte del tiempo involucrada externamente), implicó un giro hacia el interior: dedicar algo de tiempo a construir un altar dentro de ella; fortalecer la voz del silencio; dedicar más tiempo a limpiar y valorar sus hábitos; integrar más los tres cuerpos; y hacer frente a diversos miedos. Para otros, reconstruir el altar puede ser totalmente distinto, u opuesto, ¿quizás estar más expuesto al mundo y menos en el interior? Donde quiera que estemos, significa ser capaz de sustentar las nuevas energías que están viniendo, y después ser capaz de repartirlas. Para ello, hay que alinear los cuerpos y seguir caminando con ligereza.
La Educación y la Llama de la Juventud
Judit Hegedus de College Board International exploró los avances realizados en los ideales subyacentes a tres iniciativas educativas internacionales.
Educación para una Ciudadanía Global – Señales del Alma
Judit comentó que desde la década de los 50, la educación universitaria se ha expandido notablemente. Hay un acceso cada vez mayor a las universidades de todo el mundo, la cifra de estudiantes universitarios va en aumento, y la movilidad global de los estudiantes es cada vez mayor.
Ayudada por desarrollos en tecnología informática, la cifra cada vez mayor de estudiantes estudiando fuera de su país de origen conduce a una mayor consciencia de interconexión transnacional. Los estudiantes se integran en redes globales mayores y como resultado experimentan una mayor consciencia de unidad y, más importante todavía, es probable que reorganicen sus vidas en consecuencia.
Actualmente, hay tres enormes programas empleados en más de 100 países para preparar a los estudiantes para la universidad. Lo llamativo es que representan ciertos valores comunes que están surgiendo en educación.
El primero es el Bachillerato Internacional (BI), originado en Ginebra en 1971. Actualmente hay 4.200 colegios en unos 130 países impartiendo programas del BI. La tarea es inspiradora, y pretende desarrollar jóvenes curiosos, capacitados y solidarios que ayuden a crear un mundo mejor y más pacífico mediante la comprensión intercultural y el respeto. Estos programas animan a estudiantes de todas partes a convertirse en aprendices activos y compasivos durante toda su vida, capaces de comprender que las demás personas, con sus diferencias, también pueden tener razón.
El segundo sistema, el Advance Placement (AP) Program, se inició en Estados Unidos en 1955 como programa para estudiantes de secundaria interesados en las ciencias que estaban capacitados para presentarse a los cursos universitarios de primer año. La innovación más reciente, el AP Capstone Program de dos años, es un desarrollo interesante. Es inter-disciplinar, global, e incluye investigación en equipo y un seminario, junto con cursos que dan una base para conocer las asignaturas. Existen grandes similitudes con el programa del BI – los objetivos de aprendizaje para los estudiantes incluyen:
• Pensar creativamente para adquirir entendimiento
• Descubrir y resolver problemas
• Colaboración para la resolución de problemas
• Sintetizar y realizar conexiones transversales entre asignaturas.
La piedra angular de este programa es un seminario de un año en el que los estudiantes pueden hablar sobre cualquier tema que elijan –se les examina más sobre capacidades, como la facilidad de trabajar en equipo, que sobre contenidos.
El tercer gran sistema internacional es el Pre-U Programme de Cambridge, originado en RU y actualmente operativo en unos 130 países. Combinado con los requerimientos necesarios para los A-levels, el programa está más enfocado en asignaturas especializadas que los otros dos. Entre sus objetivos se encuentra:
• Fomentar el desarrollo de individuos bien informados, abiertos y de mentalidad independiente.
• Ayudar a los estudiantes a adquirir habilidades específicas de resolución de problemas, pensamiento crítico, creatividad, trabajo en equipo, aprendizaje independiente y comunicación efectiva.
• Promover una perspectiva internacional y una consciencia intercultural.
Estos tres programas proporcionan una evidencia clara de que las cualidades del alma están introduciéndose progresivamente en la educación. La movilidad global de los estudiantes no va a desaparecer; seguirá creciendo, permitiendo un nivel de consciencia superior de la Unidad de la humanidad. Y, más allá de la variedad de enfoques del aprendizaje en distintos países, en el programa de enseñanza secundaria se mantendrán las tendencias siguientes: colaboración con los demás; aprendizaje interdisciplinar; aprendizaje individualizado; enfoque en las capacidades, no el contenido; un alejamiento de la memorización; enfoque en la resolución de problemas; promover la comprensión de otras culturas y pueblos y enfatizar las correctas relaciones humanas (“los demás pueden tener razón”); evaluaciones basadas en el rendimiento y no en la absorción de datos. Pero todavía estamos en los inicios del viaje.
Hilary, Michael y Clarence Harvey, representando a WYSE International, compartieron sus experiencias de nutrir el liderazgo en jóvenes que desean servir a los demás.
Cabezas WYSE sobre Hombros Jóvenes
Hilary observó que WYSE International se estableció para transformar algunas de las formas en las que nos relacionamos los unos con los otros como seres humanos centrándose concretamente en el apoyo a jóvenes que están surgiendo como líderes por todo el mundo. WYSE se concentra en cómo pueden expresar una noción de servicio.
El contexto que realmente consideramos es global. Lo que nos interesa en WYSE es que la mayor generación de jóvenes que ha existido nunca en el planeta es la generación que vive ahora. Más de la mitad de la población del planeta tiene menos de 35 años, y el 90% de estas personas viven en lo que llamamos el mundo en desarrollo. Y, gracias a la tecnología, tenemos acceso a formas alternativas de ver el mundo, y más personas estamos migrando. Nos vamos a la ciudad desde una demográfica más basada en lo rural. Ello cuestiona cómo empleamos los recursos. Como Rajesh decía, ¿a qué se parece el consumo? Si todo el mundo en la tierra quiere vivir como acostumbramos a vivir aquí, vamos a necesitar tres planetas de recursos. Y estamos empezando a tener algo de reacción de nuestro planeta, el clima se está calentando, tenemos que preguntar si hay agua potable y alimentos para todos. Este es el contexto en el que más de la mitad de la población mundial está creciendo. Estas son las preguntas que hay que poner ante los líderes que traemos a nuestros programas para que se comprometan con ellos. Les pedimos que se comprometan con el tema. ¿Qué papel nos corresponde en todo esto? Kofi Annan dijo: “La forma en la que educamos a los jóvenes y líderes del futuro también deberá cambiar, tenemos que aprovechar la oportunidad para liberar y movilizar mentes que puedan enfrentarse a estos desafíos con fuerza y propósito”. Esto es algo que nosotros, en WYSE, nos tomamos muy en serio. Nuestra principal misión es apoyar a los líderes emergentes que pretenden un cambio global y nuestra visión es una red global de nuevos líderes que estén inspirados y que se sientan apoyados y vinculados entre sí para realizar contribuciones positivas en sus comunidades.
WYSE trabaja fundamentalmente con jóvenes de 18 a 35 años, y normalmente contamos con cerca de 30 participantes de unos 20 países distintos. Reunir una diversidad tan rica como sea posible es una cuestión verdaderamente importante para nosotros. También organizamos un programa de liderazgo avanzado en el que el tema se centra fundamentalmente en la voluntad –¿cómo utilizan las personas su noción de voluntad para pasar de su visión del mundo a la acción? Hacemos todo este trabajo pro bono, y tenemos profesionales y expertos que acuden y no nos cobran por su tiempo. Eso implica que podemos reducir los costes significativamente. Además, también ofrecemos préstamos y becas de estudio. Para nosotros es verdaderamente importante ser capaces de proporcionar este tipo de apoyo a líderes emergentes que normalmente carecerían de acceso a este tipo de entrenamiento para el liderazgo.
Michael compartió que WYSE ha desempeñado un papel importante en su propia capacidad de determinar cómo impactar en el mundo de la mejor manera. Ahora trabaja con grandes empresas multinacionales, como parte de un think tank cuyo propósito específico es inspirar y capacitar a las empresas a liderar el camino hacia una economía sostenible. Las empresas con las que ha colaborado están trabajando activamente con el desafío de incorporar prácticas sostenibles en sus modelos empresariales. Se ha prestado mucha importancia al papel de los jóvenes apoyando este tipo de innovación y al papel que tienen que desempeñar en las grandes multinacionales, que a veces son muy estáticas y poco dadas a cambiar sus métodos. Según informes recientes de compañías como Deloitte y Mackenzie, el grado de aspiración a liderar de estos individuos es claro, y esperan mucho más de las empresas con las que trabajan. En términos de la responsabilidad social que muestran las empresas, esta semana asistió a un acontecimiento en el que uno de los cuatro mayores proveedores mundiales de energía habló sobre el tiempo que se tardaría en realizar la transición a una economía con menos carbón. Le impresionó el poder de sus argumentos, pero también el hecho de que la probabilidad de que eso llegase a suceder en la compañía dependía del impulso de la gente más joven de la organización. En su visión,los humanos y especialmente los jóvenes adultos pueden operar dentro de los confines planetarios y, puede que más importante todavía, todos nosotros como individuos somos capaces de florecer en todos los aspectos potenciales de nuestras vidas, pero especialmente mediante nuestro trabajo cotidiano y las empresas en las que trabajamos.
Clarence observó que está surgiendo una nueva historia y que somos parte de su creación, tanto individual como grupalmente. Como sabemos, parte de esa historia tiene una gran cantidad de violencia, como han comentado otros ponentes hoy. Necesitamos tener en cuenta el hecho de que el papel de los jóvenes en esta transformación no es todo acaramelado y cosas buenas, estamos luchando como una humanidad con la forma correcta de transformar en acción lo que son mis ideales. Hablamos de espiritualidad e intentamos practicar estas cosas, y aún así la percepción de algunas personas respecto a la espiritualidad les conduce a volarse en pedazos llevándose a otros con ellos. Esta cuestión de la acción responsable es una de las cosas con las que jóvenes y mayores está luchando. ¿Cómo podemos tener presente el papel de los jóvenes en la transformación del mundo? ¿Y una transformación hacia qué, o en qué? Para Clarence, su imagen de una humanidad que está evolucionando hacia todas las cosas que valoramos: compartir, cuidar de los demás y nobleza, se resumen en el concepto de un bodisattva –aquel cuyo corazón está abierto, cuya mente está abierta e iluminada. Y no se trata de un individuo, es el objetivo por el cual lucha y se esfuerza la humanidad. Esto es lo que a él le atrajo de WYSE, un ejemplo práctico de un grupo de personas que piensan que merece la pena nutrir estos aspectos más nobles de lo que significa ser humano en la juventud. Clarence concluyó compartiendo el ejemplo de dos participantes de WYSE, dos hermanas, las dos abogadas, que producen una revista llamada Lawtoons, que explica la ley para niños en forma de cómic, para que los niños puedan empezar a entender las leyes que operan en su país, y los derechos que estas leyes consagran. Jóvenes educando a gente aún más joven. Esa forma de alimentar a los más jóvenes es parte de este proceso.
La Transformación Creativa del Conflicto
Oliver Rizzi Carlson describió una técnica para resolver conflictos de una forma no violenta que respeta a todos los participantes y a la sacralizad de la vida.
Una Sociedad Sagrada
Una definición de sacralidad es que es “lo que nos sana en todo momento”, y Oliver destacó que, aunque nuestras experiencias con lo sacro puedan ser fugaces, siempre nos es potencialmente accesible. El problema es en que la mayoría de nuestros sistemas sociales personifican, por contra, la idea de la separatividad, que suele ser una poderosa fuente de sufrimiento. El reto consiste en evolucionar nuestra consciencia hacia una visión integrada del mundo hasta que podamos crear sistemas que no generen sufrimiento.
Un área para la que este logro es de especial importancia es el campo de los sistemas de transformación de conflictos. Los que existen ahora suelen ser estructuras controladas por el estado, a nivel nacional, que aplican leyes y normas con métodos coercitivos y una visión de error y culpa, bien y mal, etc. Todo ello crea una experiencia de conflicto sumamente dolorosa para todos los implicados.
Llevamos tanto tiempo utilizando estas estructuras que nos cuesta ver su lado violento (hablamos de violencia cultural). Ciertamente, pueden ser útiles; pero cada vez somos más conscientes de sus limitaciones. La palabra “violencia” es adecuada, porque estamos empezando a ver la forma en que estas estructuras violan la vida. Los conceptos que no violan, sino que respetan y permiten la vida (es decir, crean espacio para lo que emerge) pueden encontrarse en la permacultura, la educación alternativa, los nuevos modelos económicos, y la ciencia cuántica, entre otros. En estos, vemos interdependencia, fluidez, autonomía, diversidad, la importancia de los umbrales, cambio, descentralización, el compartir de recursos y energía, la ley del mínimo esfuerzo, etc.
Todos estos aspectos tienen en común la idea de (re)crear conexiones intrapersonales, interpersonales y sociales, puesto que constituyen la base de una visión distinta de la paz. La paz ya no es un control del comportamiento (eso que llamamos “orden” y “seguridad”), sino una conexión que nos permite mantener el vínculo entre nosotros y la vida, eso que nos mueve. Esencialmente, la vida es movimiento. El diálogo es este mismo movimiento, que expresa el ser al tiempo que respeta al otro, empezando desde y creando una mayor conexión y unidad. Como ejemplo, centrémonos en los “círculos restaurativos” nacidos en Brasil.
Los círculos restaurativos son parte de una visión de las relaciones humanas en la que los conflictos se consideran inevitables, e incluso como vehículos de la vida, porque su origen proviene de las relaciones. Las partes del conflicto no son dos, sino siempre tres: el actor, el recipiente de la acción, y la comunidad afectada por sus relaciones con los actores del conflicto.
Así, los círculos restaurativos crean una estructura de apoyo que construye conexiones en cada paso del proceso. El proceso culmina en el círculo, donde todas las personas implicadas pueden escucharse entre sí y ser escuchadas. De manera que nos damos un espacio en el que el mensaje trasladado en nuestras –a veces– dolorosas expresiones puede oírse más fácilmente, al tiempo que la violencia se vuelve superflua.
La creación de un círculo restaurativo depende en primer lugar de que se produzca un acuerdo entre un grupo de personas. Nada se fuerza, y los implicados están de acuerdo en cuanto al principio de que sus relaciones están por encima de los problemas a los que se enfrentan. Por lo tanto, existe un reconocimiento de interdependencia entre todos. También existe un reconocimiento de que el conflicto es algo natural.
En la creación de estos círculos no hay jerarquías, y este compartir del poder está expresado por el segundo elemento del sistema: que los acuerdos sobre cómo funciona están accesibles en todo momento a todos sus miembros.
El tercer elemento es el mecanismo de activación del círculo, cuyo propósito es comunicar la existencia de un conflicto. Esto también queda determinado por todos los miembros. Por tanto, deberá ser un mecanismo accesible y práctico, capaz de generar distintas formas de comunicar la existencia de un conflicto. En momentos en los que el peso de un conflicto complica todo, es importante que el primer paso sea fácil a fin de lograr una conexión desde el principio.
El cuarto elemento concierne el desarrollo de facilitadores del círculo, que forman parte de la comunidad existente. Los miembros de este grupo ofrecen su servicio a la comunidad y responden cuando alguien activa el sistema. Y el aprendizaje y desarrollo de los facilitadores evoluciona dentro del propio sistema restaurativo. De manera que cuando alguien comunica la existencia de un conflicto, el primer paso es la creación de un pre-círculo.
En un pre-círculo, los facilitadores reconocen la interdependencia permitiendo que lo compartido por la otra persona les conmueva. Buscan descubrir lo que requeriría el círculo restaurativo. Finalmente, confirman que la persona acepta continuar con el proceso. Los pre-círculos subsiguientes con las personas mencionadas en el primero se producen de la misma forma, compartiendo el poder y siguiendo las conexiones que surgen a la luz. La conexión con la experiencia de unos y otros nos permite reconocer el valor de cada experiencia; nos convierte no en imparciales, sino más bien en multi-parciales.
El quinto elemento de un sistema restaurativo se vuelve igual de importante durante el círculo: un espacio físico donde el entorno material contribuye a la conexión mediante la ausencia de molestias, ruido, proporcionando comodidad y facilidad de acceso, y también por la importancia simbólica que pueda tener para la comunidad.
El objetivo del círculo, constituido por un encuentro de todas las personas implicadas, es restablecer el vínculo entre personas mediante una escucha profunda, y no alcanzar un punto predeterminado. El facilitador (o facilitadores) sólo está presente si es necesario para una escucha más profunda, y la limitación intencionada de las formas en las que puede intervenir reconoce la naturaleza viva y la consciencia del grupo. Esta descentralización contribuye, por tanto, no sólo a un proceso enriquecido por la diversidad de las contribuciones, sino también por la durabilidad de los resultados. A los acuerdos alcanzados en un círculo siguen unos post-círculos para ver si se han alcanzado sus objetivos.
Un sistema así puede parecer demasiado idealista, pero este enfoque y sus principios se han descubierto a través de la experiencia. Han demostrado ser efectivos, y constantemente surgen nuevos descubrimientos. Finalmente, llegamos a la pregunta de lo que pensamos que es posible –nuestra visión del mundo. En la búsqueda de aquello en cuya existencia creemos es donde redescubrimos la estructura sagrada de la vida a fin de crear un mundo de paz.
SÍNTESIS - Una Comunidad de Servicio
Martin Ping de Hawthorne Valley Association compartió sus experiencias trabajando en una antigua comunidad inspirada por el trabajo de Rudolph Steiner en lo concerniente a agricultura, educación y las artes, incluyendo cómo la resolución de conflictos (“zonas de tensión”) permite la creatividad en el servicio.
Suelo, Alma y Sociedad: una Historia de Amor en Tres Movimientos
Martin empezó contando que su hogar está en la pequeña aldea de Harlemville, NY, dónde hay más vacas que personas. Observó que las polaridades aparentes que presenciamos en nosotros mismos a diario definen, de hecho, lo que significa ser humano. Estamos en dos lugares a la vez, intentando armonizar lo que a veces es una zona de tensión entre un ser físico, encarnado en la materia, y un ser espiritual con una tarea en la tierra. Tener esta sensación de los dos aspectos de nuestro ser como perspectiva es una ayuda a la hora de enfrentarse a los desafíos de los acontecimientos mundiales así como los desafíos de la vida laboral cotidiana.
Hawthorne Valley es una granja biodinámica de 400 acres con vacas lecheras. Tiene un centro de procesamiento de productos lácteos, una panadería y una bodega de kraut, y una tienda. En la granja hay una escuela Waldorf que abarca desde jardín de infancia hasta la 12 clase, un centro de investigación agro-ecológica, Farmscape, un centro para la investigación social, la compañía de teatro Walking the Dog, y otros programas. Además de la escuela, unos 30 niños acuden a la granja semanalmente desde 1972, a menudo provenientes de ambientes urbanos complicados. Llegan los lunes y viven en la casa principal de la granja hasta el viernes, cuando vuelven a sus hogares en la ciudad. A lo largo de los años han vivido unos 25.000 niños en la casa. También hay un programa anual de entrenamiento en agricultura en la granja, al que asisten 10 aprendices. El programa de iniciación a la agricultura ofrece cursos a agricultores y agricultores potenciales de todo el valle de Hudson, y la USDA acaba de conceder a Hawthorne Valley una subvención de $700.000 para servir a personas recientemente encarceladas, a veteranos de guerra y a inmigrantes.
En Hawthorne Valley trabajan unas 200 personas y, al integrar todas estas actividades, el objetivo es descubrir senderos hacia la renovación de la sociedad y la cultura. Es un noble objetivo, no menos noble que reconstruir el santuario de la vida humana. En realidad es lo mismo.
En Hawthorne Valley hay mucha producción agrícola, y no es una forma fácil de ganarse la vida, especialmente a pequeña escala. Y cuando se juntan la agricultura, el marketing y la venta minorista de nuestro producto, la escolarización de los niños, la investigación científica y cultural, todo se complica un poco más. Se desarrolla un nuevo tipo de músculo social. Hay una zona de tensión en la que trabajamos, que requiere que constantemente aprendamos nuevas formas de cómo salir adelante para que no nos volvamos locos los unos a los otros o simplemente tiremos la toalla y huyamos. A lo largo de los años he acabado por apreciar la forma en la que todos los jugos creativos se resuelven en esa zona de tensión. Cuanto más tiempo puedes permanecer en ella, más formas encuentras de resolver los asuntos del día. Estamos viviendo en una época anti-social y existen fuerzas que hacen realmente difícil que los seres humanos trabajen juntos para construir este altar de la vida humana. Todo lo que nos empuje o nos lleve a practicar ese músculo social es bueno. A lo largo de los últimos 43 años Hawthorne Valley ha sido como un microcosmos de todo el sistema, aprendiendo a cooperar y trabajar como un organismo.
Tomemos, como ejemplo, el programa ecológico Farmscape que explora, de una forma racional y científica, qué sistemas están ya operativos en el terreno, qué está ya viviendo ahí y qué relaciones existen que debamos conocer antes de iniciar cualquier agricultura. Con este conocimiento podemos pasar a trabajar de una forma colaborativa y armónica con el entorno natural. Un biólogo, un botánico, un antropólogo y un técnico son empleados a tiempo completo del programa, investigando y aconsejando no sólo en la granja de Hawthorne Valley, sino por todo el condado de Columbia y ahora también un poco por Hudson Valley.
Otro ejemplo de nuestros esfuerzos por cooperar con el entorno natural es la práctica de la bio-dinámica, que considera la agricultura como un organismo vivo y se cuida de no llevar la tierra, los animales o las personas más allá de un punto de equilibrio. El suelo es una consideración central puesto que trabajamos para mejorar su fertilidad, nutriendo el suelo que luego nutre nuestro alimento. Además de todo esto, necesitamos ganarnos la vida razonablemente. Esto se consigue añadiendo valor a los alimentos producidos directamente en la granja y mediante la venta directa a nuestros clientes en nuestros propios mercados y tiendas. Hay un lado educativo a este marketing, con la intención de ayudar a nuestros clientes a convertirse en co-productores conscientes . Estamos generando todo un sistema económico.
Y ¿cómo sucedió todo esto? El impulso fundacional es clave. Después, el emplazamiento es verdaderamente importante, la gente es verdaderamente importante, el tiempo es verdaderamente importante. Piensen en hoy, y en todo lo que sucede en un día. Y después piensen en todos los días que han transcurrido desde el 30 de julio de 1972, cuando se compró la granja – estaríamos en cerca de 15.000 días. Imaginen, a lo largo de todo este tiempo, los miles de personas, las increíbles relaciones que han contribuido a la creación de un lugar así.
Uno de los fundadores fue Karl Ege. Fue el último profesor preparado por Rudolph Steiner en Stuttgart. Steiner le había dicho que si pudiera volver a diseñar escuelas y pedagogía, daría un giro de 180° hacia lo práctico y la educación de la voluntad. Fue este impulso, el entrenamiento de esta cualidad tan misteriosa de la voluntad lo que se convirtió en central para la visión de Hawthorne Valley – uniendo la educación y la agricultura. Para terminar, tenemos una reflexión de Karl. Es tan importante hoy como a principios de los 70:
“Porque hoy algo totalmente nuevo está luchando por desarrollarse. ¿De qué se trata? Es la estructura social de la próxima era. Deberá tomar forma mediante la percepción de los impulsos espirituales positivos que están ahora emergiendo. No podemos resolver este desarrollo nosotros solos; únicamente podemos considerarnos como servidores de las fuerzas que están buscando su camino hacia la humanidad.”
En conclusión, la reflexión de Karl Ege expresa bellamente la idea de reconstruir el altar de la vida humana, y nos llama a todos a utilizar el ardiente Espíritu de la Relación para romper las barreras que nos separan, para que podamos servir a la totalidad con buena voluntad hacia todo.
Sarida Brown dirige el Sufi Healing Order (http://sufihealingorder.org) internacionalmente y es fundadora y editora, desde hace 20 años, de la revista de sanación Caduceus.
Rev. Tom Ravetz es sacerdote de Christian Community (www.thechristiancommunity.org) – una comunidad religiosa inspirada por Rudolf Steiner.
Thomas Bohrn trabaja en el campo de la telemedicina, centrándose específicamente en la detección temprana de factores seleccionados de riesgo cardiovascular, relacionados principalmente con la calidad del flujo sanguíneo en las distintas partes de nuestro cuerpo físico.
Daniel Hersann es miembro del equipo de dirección de la subsidiaria suiza de una compañía global de TI, y director financiero de la compañía.
Rajesh Makwana es director ejecutivo en Share The World’s Resources (www.sharing.org), que hace campaña para un reparto más justo de la riqueza, el poder y los recursos en y entre naciones.
Jimena Leiva Roesch estuvo activamente implicada en las negociaciones para trazar los Objetivos del Desarrollo Sostenible como consejera de la Misión Permanente de Guatemala en Naciones Unidas. Ahora Jimena trabaja como analista de políticas en el International Peace Institute (www.ipinst.org).
Judit Hegedus es directora ejecutiva de College Board International (http://international.collegeboard.org/), asesorando a estudiantes de USA y de todo el mundo para estudiar en universidades locales y del extranjero.
Hilary Harvey es consultora y ejecutiva de desarrollo de liderazgo. Michael Harvey es consultor para un think tank y para una compañía de consultoría estratégica que trabaja con empresas para catalizar liderazgo en cuanto a sostenibilidad. Clarence Harvey fue subdirectora en una escuela Waldorf y ha organizado eventos sobre una educación basada en el alma desde finales de los 90. Los tres están asociados con WYSE (World Youth Service & Enterprise) International (www.wyse-ngo.org).
Oliver Rizzi Carlson edita el boletín de noticias de Global Campaign for Peace Education (www.peace-ed-campaign.org). Organiza espacios de aprendizaje con jóvenes sobre la cultura de la paz, tanto en la escuela como en otros ámbitos.
Martin Ping es director ejecutivo de Hawthorne Valley Association (http://hawthornevalleyassociation.org).

References: artículo 25
 artículo 25
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