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Timestamp: 2017-04-24 02:02:19+00:00

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ScribdNavegarInteresesPolitics & Current AffairsCareer & MoneyPersonal GrowthFictionHealth & FitnessLifestyleEntertainmentBiographies & HistoryScience & TechNavegar porLibrosAudio librosNoticias & RevistasPartiturasExplorar todoSubirIniciar sesiónRegistrarseDerecho y Moral[1]Cargado por Raul Riquelme Araya0.0 (0)DescargaInsertarVer másCopyright: Attribution Non-Commercial (BY-NC)Precio de lista: $0.00Download as DOC, PDF, TXT or read online from ScribdFlag for inappropriate contentPRIMERA SECCIÓN: LA NATURALEZA TRIDIMENSIONAL DEL DERECHO.Suele afirmarse que el Derecho posee una naturaleza tridimensional, con lo cual quiere indicarse que el Derecho es un fenómeno social en el que confluyen tres clases de elementos: hechos, normas y valores. En otras palabras, el Derecho poseería una dimensión fáctica, otra normativa, y una tercera ética o valórica. La dimensión fáctica del Derecho se aprecia en múltiples circunstancias, por ejemplo, en el monopolio de la fuerza estatal, en la general eficacia que requiere todo sistema jurídico para subsistir en el tiempo, en la influencia ejercida por las relaciones económicas y de poder en el Derecho, como asimismo en la influencia que éste es capaz de ejercer en aquéllas, etc. A su turno, la dimensión normativa del Derecho, se manifiesta en que todo sistema jurídico adopta la forma de un orden u ordenamiento, integrado por normas (usando esta última expresión en un sentido suficientemente amplio, comprensivo de reglas, normas stricto sensu y principios jurídicos). Por último, el Derecho posee también una innegable dimensión ética o valórica, en la medida en que sus normas necesariamente recogen y expresan determinados estándares u opciones morales. Según la concepción tradicional, cada una de las facetas o dimensiones que acabamos de identificar como propias del fenómeno jurídico, constituye el objeto preferente de una disciplina específica. Se considera, de ese modo, que a la Sociología del Derecho corresponde el estudio del Derecho en su dimensión fáctica. La dimensión normativa del Derecho, constituiría, por otra parte, el objeto de la llamada Teoría del Derecho. Mientras que discernir los valores e ideales morales que orienten y sirvan de fundamento último al Derecho constituiría, en fin, el asunto de la Filosofía del Derecho. Insistamos en que las tres dimensiones aquí consideradas –la fáctica, la normativa y la ética- son todas facetas de un solo fenómeno: el Derecho. De ahí que sería un grave error, tratarlas a ellas y a sus respectivas disciplinas –la Sociología, la Teoría y la
Filosofía jurídicas- como compartimentos aislados, entre los que no existe ninguna comunicación. Muy al contrario, las dimensiones fáctica, normativa y ética del Derecho se hallan en una relación de dependencia recíproca. Un buen ejemplo de esa interdependencia nos lo proporciona el tema de la presente unidad, o sea, el de los valores del Derecho, cuyo telón de fondo lo proporciona la discusión general acerca de las relaciones entre el Derecho y la moral. Como veremos a continuación, las relaciones entre el Derecho y la moral pueden explorarse, ya sea por referencia a la llamada moral social o positiva, o sea, aquella moral que predomina al interior de una sociedad o parte de ella, o bien, por referencia a una moral crítica o esclarecida, entendiéndose por tal aquella moral ideal cuya validez se postula al margen de su vigencia empírica en una sociedad determinada. Vemos así que el tema de los valores del Derecho queda repartido entre las tres disciplinas que identificamos más arriba: de un lado, la Sociología jurídica, que asumirá la labor empírica de identificar y describir las relaciones de un sistema jurídico dado con aquella moral efectivamente vigente en la sociedad a la que denominamos moral positiva; de otro lado, la Filosofía del Derecho, que se ocupará de discutir los fundamentos éticos del Derecho a la luz de una moral ideal, crítica o esclarecida. Y por cierto la Teoría del Derecho, que intentará determinar hasta qué punto la operatividad normal de los sistemas jurídicos (creación, interpretación y aplicación del Derecho) presupone el recurso a valoraciones de índole moral. El problema de las relaciones entre el Derecho y la moral constituye una de las áreas más intrincadas, y al mismo tiempo apasionantes, de la teoría jurídica. Ihering llegó a referirse al conjunto de cuestiones que ella plantea como el Cabo de Hornos de la filosofía jurídica. Es posible que esa misma mezcla de dificultad y pasión explique la profusa literatura que se ha dedicado a este tema en todo el mundo. En el limitado espacio de que disponemos, procuraremos hacer dos cosas: en primer lugar,
expondremos un catálogo de conexiones posibles entre el Derecho y la moral, para lo cual nos valdremos de las sistematizaciones elaboradas por tres importantes teóricos del Derecho; en segundo lugar, ofreceremos algunas consideraciones en torno a los tres valores morales que con mayor frecuencia se asocian al Derecho como práctica social específica: la seguridad jurídica, la justicia y la paz social.
SECCIÓN SEGUNDA: RELACIONES POSIBLES ENTRE EL DERECHO Y LA MORAL.
1. El esquema de Hart. Al comienzo de su Law, liberty and morality, observa Hart que en las discusiones que se suscitan en torno a la relación entre moral y Derecho suele pasarse por alto que dicha vinculación puede darse en varios ámbitos diferentes, cada uno de los cuales requeriría de una consideración separada. Hart asocia cada una de esas conexiones posibles entre el Derecho y la moral, con una pregunta específica: a) Una pregunta histórico-causal. ¿Influye históricamente la moral en el desarrollo del Derecho? Observa Hart que la respuesta a esta primera pregunta es evidentemente afirmativa, añadiendo que, si bien el enfoque teórico más habitual es el que consiste en preguntarse por la influencia de la moral en el Derecho, nada impide formular la pregunta inversa: ¿Influye históricamente el Derecho en la evolución de la moral? b) Una pregunta analítica o deficional. Una adecuada definición del Derecho o de los sistemas jurídicos ¿presupone alguna referencia a la moral? Se trata de una cuestión a la que ya tuvimos ocasión de referirnos en este curso, cuando examinamos las corrientes teóricas que se han desarrollado en relación con el problema de la definición del Derecho (iusnaturalismo, positivismo jurídico, Escuela Histórica del Derecho y realismo jurídico). Vimos en esa oportunidad que los autores positivistas, como es el caso de Hart, dieron a esa interrogante una respuesta negativa, al entender
que el Derecho puede ser definido e identificado sin necesidad de efectuar valoraciones morales, de suerte tal que no existiría, a juicio de tales autores, una conexión necesaria de tipo conceptual entre la moral y el Derecho. En términos generales, nos parece acertada la observación que hace Hart en relación a esta cuestión analítica o definicional: si bien se trata de una interrogante famosa en la larga historia de la Filosofía del Derecho, es probable que su importancia no justifique la cantidad de tiempo y tinta que se le ha dedicado. c) Una pregunta relativa a la crítica moral del Derecho. ¿Tiene sentido valorar y criticar moralmente el Derecho? ¿O debemos entender en cambio que la identificación de una norma jurídica como válida precluye la posibilidad de criticarla y condenarla sobre la base de estándares morales? Conocemos la respuesta dada por Hart y la mayor parte de los autores positivistas a esta pregunta: la identificación de una norma como jurídicamente válida no implica renunciar a la posibilidad de evaluarla y criticarla moralmente, por lo tanto, tiene pleno sentido acometer la crítica moral de las normas jurídicas, al margen de su carácter de Derecho válido. d) Una pregunta relativa al alcance que ha de tener la protección de la moral por parte del Derecho. El solo hecho de que una conducta sea contraria a la moral ¿constituye una razón suficiente para perseguirla y sancionarla por medio del Derecho? Esta cuarta pregunta constituye el tema de la conferencia que se recoge en Law, liberty and morality. Hart se centra en el caso de conductas que suelen presentarse como inmorales en sí mismas, es decir, conductas cuya sola ejecución importaría (al menos a juicio de algunos) un insulto a determinados valores morales, al margen de que ellas no se traduzcan en un daño directo a ninguna persona distinta de quienes participan voluntariamente de ellas (Hart considera el caso –cada día menos actual pero en ese momento de plena vigencia- de la prostitución y la sodomía, libremente consentidas y entre adultos). ¿Debería el Estado, por medio del Derecho, emplear la
cabe preguntarse cuáles son las concepciones morales que deberían ser transformadas en Derecho y de qué manera. a las que denominó respectivamente conexiones conceptual. 3. la segunda. La primera cuestión. Desde el punto de vista normativo. Desde el punto de vista empírico –observa Drier. justificatoria e interpretativa. En Derecho. Un tercer autor que propone un cierto esquema a través del cual sistematizar el examen de las eventuales relaciones entre el Derecho y la moral es Carlos Santiago Nino. sostuvo el autor argentino que el problema de las relaciones entre el Derecho y la moral puede ser explorado por medio de la identificación y discusión de tres posibles conexiones. Tomando como rasgo característico de las sociedades contemporáneas la coexistencia de múltiples morales e ideologías (the fact of pluralism como lo denomina Rawls). en cambio.una distinción interesante. ha formulado en relación con el asunto que nos ocupa -o sea el de las relaciones entre el Derecho y la moral. Drier: versiones empírica y normativa de las relaciones entre Derecho y moral. El teórico alemán del Dereho Ralf Drier.fuerza que monopoliza para defender un cierto balance de los valores involucrados por esas conductas? Hart contesta negativamente. uno de sus últimos trabajos. de la praxis administrativa y de la decisión judicial. es en gran medida una cuestión sociológica que puede ser respondida por una teoría empírica de la política jurídica. moral y política. es una cuestión de carácter filosófico. 2. en cambio. que sólo puede ser respondida por las correspondientes teorías normativas. una empírica y otra normativa. concluye este autor.
. El esquema de Nino. advierte Drier que el problema de las relaciones entre el Derecho y la moral es uno que admite ser abordado desde dos perspectivas diferentes.el problema que se plantea es el de saber cuáles concepciones morales realmente existentes en una sociedad son efectivamente transformadas en Derecho positivo y de qué manera ello se realiza.
Como vimos. con
. en cambio. observa Nino. o en otras palabras. Citamos esta triada de conexiones posibles entre el Derecho y la moral no con el propósito de afirmar o negar cada una de las conexiones que aquí se proponen por vía de conjetura. Indagar. por otra parte. Cabe precisar. si tal obligación rige en forma absoluta o si. llegando en algún caso a destacar –como hizo el mismo Hart. y en lo que se refiere a una posible conexión interpretativa entre el Derecho y la moral.la conveniencia pragmática de no incluir tales valoraciones a la hora de delimitar el alcance del concepto de Derecho. en términos tales que una norma o sistema de normas que no reflejara determinados valores morales no podría llamarse propiamente Derecho. y en caso afirmativo. sino más bien con el afán de presentar las distintas facetas que posee el problema general de las relaciones entre el Derecho y la moral. Mientras los iusnaturalistas hicieron de la valoración moral del Derecho un elemento indispensable de su definición. afirmar una conexión de este tipo implica responder afirmativamente a la pregunta analítica o definicional de Hart. admite excepciones. acerca de una posible conexión justificatoria entre el Derecho y la moral. constituyó el núcleo de la controversia entre iusnaturalistas y positivistas jurídicos. los positivistas consideraron que una adecuada definición del Derecho no requiere incluir valoraciones morales. si existe una obligación moral de obedecer el Derecho.Explorar una posible conexión conceptual entre el Derecho y la moral. implica preguntarse si los estándares jurídicos de obligatoriedad poseen un fundamento último de tipo moral. la diversa respuesta que dieron a este problema. Finalmente. Como se ve. observa Carlos Nino que ella conduce a preguntarse si quienes aplican el Derecho pueden aplicarlo con entera prescindencia de valoraciones morales. mencionada más arriba. implica preguntarse si una adecuada definición de Derecho requiere incluir ciertas valoraciones de índole ético.
han sido formuladas con tanta persistencia y respondidas por pensadores serios de maneras tan diversas. al entender que tanto la justificación última de las obligaciones jurídicas como la interpretación de las normas del Derecho requieren. o sea. Los iusnaturalistas defienden la tesis afirmativa. y aun paradójicas. y en lo que respecta a las otras dos conexiones propuestas. la justificatoria y la interpretativa. incluir en ella valoraciones morales. En cambio.no sería estrictamente necesario. de valoraciones morales que les sirvan de base. la opinión de Nino es negativa.todo. A su turno. En lo que respecta a la primera de las conexiones propuestas. Ello implica que –a juicio de este autor. el núcleo central de la controversia entre iusnaturalistas y positivistas está constituido por la discusión sobre si existe o no un vínculo conceptual entre el Derecho y la moral. como la pregunta “¿qué es Derecho?”.
SECCIÓN TERCERA: LA DEFINICIÓN DEL DERECHO (EXPLORANDO LA POSIBLE CONEXIÓN CONCEPTUAL ENTRE EL DERECHO Y LA MORAL). en algún nivel. en el sentido de que no existiría una vinculación necesaria entre el Derecho y la moral en el plano estrictamente conceptual. a efectos de proporcionar una adecuada definición de Derecho. la opinión que avanza el propio Nino frente a los tres tipos de conexión que él mismo identifica por vía de hipótesis.
Pocas preguntas referentes a la sociedad humana –escribe Hart. la conceptual. extrañas. En el ámbito de la teoría jurídica los esfuerzos por responder esa pregunta quedan reflejados
especialmente en la controversia que quedó establecida entre dos corrientes del pensamiento jurídico a las que se conoce respectivamente como iusnaturalismo (o doctrina del Derecho Natural) y positivismo jurídico. al entender que un sistema normativo o una norma no pueden ser calificados de jurídicos si contradicen aquel conjunto de principios éticos universales a los que los partidarios de esa misma corriente denominan “derecho
. Nino mantiene una tesis afirmativa.
daremos una semblanza de la teoría marxista del Derecho. desarrollada en Alemania entre la segunda mitad del siglo XVIII y primera del XIX. una estadounidense y la otra escandinava. desde entonces y hasta el siglo XIV. se inclinan por la tesis negativa. Adicionalmente. y se desarrolla en distintas etapas (como puede apreciarse en el esquema de periodificación histórica que aparece más adelante). Suelen mencionarse otras dos. Como se indicó. y como parte de esta misma unidad. pero adquiere notable influencia. una perspectiva teórica que se desarrolló en el siglo XX y que conoció dos versiones. Si bien el iusnaturalismo y el positivismo jurídico son las dos corrientes más importantes. Concepto y tesis centrales. En comparación. De ahí que. de acuerdo con los positivistas. O como suele decirse. por lo que. I. Una es la Escuela Histórica del Derecho o historicismo jurídico. el positivismo jurídico es una doctrina reciente. aunque asumiendo distintas versiones según el contexto social y político de las distintas épocas. Sólo surge en el siglo XIX. y la otra es el denominado realismo jurídico. un sistema normativo o una norma pueden identificarse como Derecho sin necesidad de efectuar valoraciones morales. en la doctrina jurídica predominante. al punto de transformarse.natural”. Hay que tener presente la notable disparidad histórica que existe entre las teorías del derecho natural y el positivismo jurídico. se desarrollará sin contrapesos. la historia del iusnaturalismo es extremadamente larga. 1. como
. a lo largo del siglo XX. ellas no son las únicas escuelas cuya influencia debe ser tomada en cuenta. al entender que no existe una vinculación conceptual entre el derecho y la moral. en tanto. La doctrina del derecho natural es casi tan antigua como el pensamiento occidental: sus primeros antecedentes se remontan a la filosofía griega. Los positivistas jurídicos. El Iusnaturalismo. para los iusnaturalistas el Derecho injusto no es Derecho.
en su diversidad. en plural. C. pueden exponerse como versiones de una sola doctrina fundamental. Eso es lo que nos interesa destacar ahora: las tesis o afirmaciones vertebrales que están presentes en toda teoría de derecho natural. que efectúa en su obra más importante. Las nociones que anticipan esta doctrina se encuentran ya en el pensamiento de los filósofos griegos. Periodificación histórica. De acuerdo con Santo Tomás de Aquino. a partir del siglo V a. lo que dio inicio a un extenso período de iusnaturalismo teológico. distingue Santo Tomás cuatro tipos de ley: ley eterna. procede hablar de diversas teorías. la Summa Theologica. es porque todas ellas poseen en común ciertos elementos. pasaron al corpus ideológico de la Iglesia. 2.ha señalado algún autor. casi tan larga como la historia de la civilización occidental. como muchas otras del mundo antiguo. más que de una teoría del derecho natural. En su célebre clasificación de las leyes. cuyos representantes se adentran en los primeros siglos del Imperio romano. La doctrina del derecho natural tiene una historia muy larga. Más adelante. el pensamiento de la escuela estoica. Estas ideas. permite también apreciar muy claramente cómo se iba construyendo la doctrina iusnatuiralista. Pero es igualmente evidente que. que las caracterizan como teorías de derecho natural. el más destacado representante de esta forma de iusnaturalismo. ley divina y ley humana. Tesis II: Que un sistema normativo o una norma no pueden ser calificados de jurídicos si contradicen aquellos principios morales o de justicia. ley natural. Y las explica así:
. si todas esas teorías. en rigor. el derecho natural es aquella parte del orden eterno del universo originado en Dios que resulta asequible a la razón humana. el cual abarca desde el surgimiento del cristianismo hasta el siglo XVI. Tales afirmaciones son las dos siguientes: Tesis I: Que existen principios morales y de justicia universalmente válidos y asequibles a la razón humana.
la necesidad de encontrar nuevos fundamentos para el derecho natural. entre los que ocupa un lugar sobresaliente la hipótesis del contrato social. b) Ley natural. es el tipo u orden ideal del universo que preexiste en Dios. Es aquella parte de la ley eterna que es cognoscible en forma intuitiva e innata por los seres racionales. Para demostrarlo. es decir.a) Ley eterna. a partir del siglo XVI. la secularización del mundo social y político determinó. c) Ley divina. El derecho natural es. los autores racionalistas se valieron de diversos recursos intelectuales. Es la ordenación racional. la participación de las criaturas racionales en la ley eterna. La razón del hombre puede a veces estar demasiado perturbada por las pasiones para determinar correctamente ciertos preceptos morales. Surgirán entonces las doctrinas del iusnaturalismo racionalista.los principios del derecho natural no cabe derivarlos de Dios sino de la naturaleza o estructura de la razón humana. De acuerdo con tales doctrinas –a las que en su conjunto se conoce también como la Escuela clásica del derecho natural. Concluida la Edad Media. De conformidad con ésta. obra de los filósofos y juristas seculares de los siglos XVII y XVIII. a ello se denomina ley divina. para probar que la organización jurídica de la sociedad y la existencia del Estado son algo que está en el interés de todos los miembros de la sociedad. dirigida al bien común. De ahí que Dios le haya revelado algunos de ellos. como en el caso de los Diez Mandamientos. dada y promulgada por quien tiene a su cargo el cuidado de la comunidad. d) Ley humana positiva. Es el plan divino que dirige todas las cosas hacia la persecución de sus fines.
. pues. los individuos en un estado pre-civil o estado de naturaleza habrían acordado unirse en sociedad (pactum unionis) y someterse a la autoridad del Estado (pactum subiectionis) como forma de asegurar el resguardo de sus derechos naturales.
y en consecuencia. entre los mecanismos ideados ocupará un lugar central la separación de los poderes del estado. que llevó a hacer primar la expresión soberana del pueblo por medio de sus representantes. influyó decisivamente en la configuración del derecho de los Estados Unidos. Y una tercera vertiente. una forma equivalente de control no surgirá hasta la creación de los Tribunales Constitucionales a partir de la década de 1920. mientras que los Estados Unidos instauraron el control de constitucionalidad de las leyes en 1803 (cuando la Suprema Corte se arrogó esa facultad en el célebre caso Marbury v. en Europa. subrayaron la necesidad de contemplar salvaguardias eficaces ante eventuales abusos de poder por parte del Gobierno. en lugar de resguardarlos (Locke. Kant).
. Una expresión institucional concreta de esta diferencia se advierte en el hecho que. en cambio. Hobbes. Algunos de ellos pusieron el acento en la necesidad de evitar la anarquía mediante la constitución de una autoridad gubernamental fuerte (Grocio. la que debería expresarse a través de la mayoría de sus miembros (Rousseau.Los filósofos y juristas de la escuela clásica del derecho natural –siglos XVII y XVIIIprepararon las bases para el orden jurídico de la civilización moderna. Otros. Así por ejemplo. Madison). con lo que se procuraba evitar que fuera la propia autoridad de gobierno quien pudiera vulnerar los derechos naturales de las personas. Estas diversas variantes del iusnaturalismo racionalista ejercieron una distinta influencia según las circunstancias históricas que acompañaron el devenir de las diversas tradiciones jurídicas. En Francia. la variante de Locke y Montesquieu. Spinoza). a una glorificación de la ley como fuente del Derecho. que apuntó sobre todo a garantizar los derechos de los individuos mediante una estricta separación de los poderes del Estado y mediante el control (judicial) de los actos del gobierno. fue mucho más influyente la variante rousseauniana. en cambio. estimó que la mejor forma de garantizar el respeto del derecho natural era entregando su aplicación a la voluntad general de la sociedad. Montesquieu).
y más tarde el positivismo jurídico. con su idea de que un orden jurídico puede ser reconocido como Derecho al margen de valoraciones morales. .
.La idea del imperio de la ley (régne du loi).El concepto de derechos naturales. Otras corrientes de pensamiento acordes al nuevo espíritu de los tiempos ocuparán su lugar. que surge en clara reacción a los postulados abstractos y racionalistas del iusnaturalismo diciochesco. Ello aconteció sobre todo con ocasión de acontecimientos particularmente luctuosos. pasó a convertirse en un acérrimo partidario de la teoría del Derecho Natural. sería un grave error suponer que las ideas iusnaturalistas desaparecieron definitivamente (suponiendo que tal cosa sea posible). Ello se aprecia claramente al mencionar algunas de las grandes ideas e instituciones que pueden considerarse fruto del iusnaturalismo ilustrado: .Declaraciones de derechos y posterior constitucionalismo. de ferviente positivista. No pocos intentaron culpar al positivismo jurídico. . Antes bien. . Primero la Escuela Histórica del Derecho. luego de la segunda Guerra Mundial. .La codificación legal. La Escuela de la Exégesis: aplicación estricta de la ley por parte de los jueces. en Alemania. por ejemplo. Es sintomático en ese sentido el caso del jurista alemán Gustav Radbruch (1878-1950) quien. las teorías de cuño iusnaturalista volvieron a resurgir en diversas oportunidades a lo largo del siglo XX. No obstante.Siempre en lo que respecta al iusnaturalismo racionalista de los siglos XVII y XVIII. Así sucedió. de las aberraciones y desastres ocasionados por el nacionalsocialismo. señalamos más arriba que éste preparó las bases para el orden jurídico de la civilización moderna. El siglo XIX va a conocer una profunda debacle del iusnaturalismo.
) En Grecia: Zenón de Citio. Esquema de la periodificación histórica. C.3. 1224-1274) Hugo Grocio (1583-1645) Thomas Hobbes (1588-1679) Baruch Spinoza (1632-1677) John Locke (1632-1704) Montesquieu (1689-1755) Jean J.C. Rousseau (1712-1778) Immanuel Kant (1724-1804)
Iusnaturalismo Grecolatino (Antecedentes)
Variante Filosofía Antropológica
Representantes Sofistas Platón (c. Panecio y Posidonio En Roma: Cicerón (106-43 a. Filosofía Estoica
Voluntarismo Iusnaturalismo Teológico I .-65) Epicteto (55-135) Marco Aurelio (121-180) Escuela Dominica Escuela Franciscana Tomás de Aquino (c.XVI Intelectualismo
Antianárquico Iusnaturalismo Racionalista (Escuela Clásica) XVII-XVIII Antidespótico
De la voluntad general Eclipse del Iusnaturalismo Iusnaturalismos Del siglo XX
Rudolf Stammler (1856-1938) Gustav Radbruch (1878-1950) John Finnis (1940)
. 428-347 a. Crisipo.) Aristóteles (384-322 a. C.C.) Séneca (4 a.
La Escuela Histórica del Derecho surge en la doctrina alemana del siglo XVIII y tuvo como principales representantes al jurista Friedrich Karl von Savigny (1779-1861). con sus características y fases de desarrollo. que entronizó a la ley como la fuente más importante del derecho (expresión clara y perfecta de los principios racionales del derecho natural.
. al espíritu revolucionario propio de lo Ilustración. Del mismo modo como el iusnaturalismo racionalista de los siglos XVII y XVIII responde al contexto en que surge. lejos de encontrar sus fundamentos últimos en principios abstractos. es decir. universales e inmutables.II. La opinión del historicismo jurídico es justamente la contraria: el Derecho no se deduce de principios racionales abstractos sino que es un fenómeno histórico-social que surge en forma espontánea de lo que la misma Escuela Histórica denominó el “espíritu del pueblo” (Volksgeist). la Escuela histórica realzó grandemente el papel de la costumbre jurídica como fuente primaria del Derecho. De manera que para el historicismo jurídico. el Derecho. con su alta valoración de la historia y la tradición. De ahí que. a diferencia del iusnaturalismo racionalista. La Escuela Histórica del Derecho. debemos decir ahora que lo propio sucede con el historicismo jurídico. y al discípulo de éste. Su contexto está dado por el romanticismo decimonónico. mismos que cabe descubrir por medio del libre ejercicio de la razón). Constituye una fuerte reacción ante la abstracción y el universalismo que caracterizaron al pensamiento
iusnaturalista. Georg Friedrich Puchta (1798-1846). interesada por el ejercicio libre de la razón que obliga a romper con las verdades no meditadas provenientes de la tradición. hunde sus raíces en la historia peculiar de cada pueblo. con su idea de un Derecho válido universalmente y deducible por la razón de una naturaleza humana inmutable.
junto con otros factores. el positivismo filosófico contribuyó al declive de las doctrinas iusnaturalistas. fue uno de los factores que prepararon el surgimiento del positivismo jurídico. allanando así. Positivismo y Positivismo jurídico. como la escuela predominante de teoría jurídica.Muchos autores concuerdan en que la Escuela Histórica del Derecho. posee un alcance obviamente más restringido. al ámbito de la teoría social.afirma que el concepto de Derecho puede y debe ser formulado prescindiendo de valoraciones morales. La expresión positivismo jurídico. Como se advierte.
III. con su acerba crítica del iusnaturalismo. el camino para el positivismo jurídico. Afirmaciones centrales del positivismo jurídico. a lo largo del siglo XX. se trata de una tesis exclusivamente metodológica o conceptual. No cabe confundir el positivismo a secas con el positivismo jurídico. El Positivismo jurídico. 2. Por supuesto que siempre es posible señalar alguna vinculación entre el positivismo filosófico general y el positivismo jurídico. que se aplica únicamente a efectos de definir e identificar el Derecho. El surgimiento de esa tendencia se produce en Francia y suele asociarse a la figura del francés Augusto Comte (17981857). las premisas metodológicas propias de las ciencias físico-naturales. 1. La tesis central del positivismo jurídico –tanto por su importancia como por el hecho de que fue defendida por todos los más importantes autores positivistas. Es claro asimismo que esta tesis conceptual
. con su marcado espíritu antimetafísico. aunque sólo sea porque. La primera expresión alude a un movimiento general que se caracteriza por la pretensión de importar.
El positivismo jurídico es un movimiento o escuela de teoría del Derecho que surge en el siglo XIX y logra consolidarse. en cambio. limitado únicamente al campo de la teoría del Derecho.
lo que afirmaba la tesis II del iusnaturalismo es que un sistema normativo o una norma no pueden ser calificados de jurídicos si contradicen aquellos principios morales o de justicia. si. dos normatividades distintas. Herbert Hart sostuvo que es posible concebir dos conceptos de Derecho. ningún positivista niega el evidente sustrato moral que exhiben muchas normas jurídicas. Los positivistas jurídicos desarrollaron una amplia variedad de críticas dirigidas en contra de la doctrina del derecho natural. pero sólo a efectos de definir o reconocer conceptualmente el primero. como lo revela la propia historia del iusnaturalismo. Pues bien. En otras palabras: que el Derecho injusto no puede ser reconocido como Derecho. como tampoco desconocería que un juez o cualquier otro operador jurídico puede tener razones morales fuertes para desobedecer o inaplicar el Derecho. uno amplio (inclusivo tanto de sistemas jurídicos justos como inicuos) y otro restringido (aplicable únicamente a los sistemas jurídicos justos). ni siquiera entre los mismos iusnaturalistas logran coincidir acerca del contenido de tales principios.expuso Hans Kelsen varias de ellas. formado por principios universales e inmutables. vemos ahora que la tesis central del positivismo jurídico es una tesis opuesta a esa. Derecho y moral son. De esos dos
. Fuera de eso. otra su mérito o demérito. En un trabajo de 1949 –titulado La doctrina del Derecho Natural ante el tribunal de la ciencia. una tesis que queda bien reflejada en la célebre frase de Austin: una cosa es lo que el derecho es.
Por su parte. Si se recuerda. que además deben mantenerse separadas.–que acabamos de identificar como definitoria de todo genuino positivismo jurídico. para los positivistas.se opone a la segunda de las tesis que definen según vimos a todo iusnaturalismo. De suerte que la separación propugnada por los positivistas entre el Derecho y la moral debe ser interpretada en un sentido estrictamente conceptual. sostuvo Kelsen que mal puede afirmarse la existencia de un derecho natural. Entre otras objeciones.
El realismo jurídico surge del intento por desmitificar la idea del Derecho. En el siglo XX. que se estructuraba en torno a conceptos abstractos y a la idea de jueces que aplican las normas del Derecho en forma silogística. Vistas así las cosas. pero nada más. Eso implica considerar una amplia variedad de factores económicos. en los países escandinavos (Hagerstrom. Representantes del positivismo jurídico. Una vez que todos esos factores son tomados en cuenta. El Realismo jurídico. y por otro. el
. en la medida en que ello facilita la crítica y evaluación moral de los sistemas jurídicos que nos parezcan moralmente reprobables. mostrando las fuerzas que realmente lo hacen funcionar. entre otros). que la teoría tradicional simplemente no veía o pretendía no ver. Llewellyn y Franck). particularmente por parte de los jueces. los dos exponentes más destacados del positivismo jurídico fueron. sugirió Hart. El realismo jurídico es una corriente de pensamiento jurídico que surge en la primera mitad del siglo XX. en el mejor de los casos sólo pueden proporcionarnos una idea acerca de cómo los jueces probablemente decidirán. los realistas llaman la atención sobre el conjunto de factores que inciden en la efectiva aplicación del Derecho. Olivecrona. el austriaco Hans Kelsen (1881-1973) y el británico Herbert Hart (1907-1992). 3.
IV. y que se desarrolla en dos frentes: por un lado en los Estados Unidos (con autores como Holmes. mismas que los jueces deben aplicar en sus sentencias. resulta que las normas jurídicas. políticos.conceptos. sin duda. culturales y psicológicos. En el siglo XIX pueden mencionarse como precursores del positivismo jurídico los británicos Jeremías Bentham (17481832) y John Austin (1790-1859). Illum. Frente a la teoría tradicional. debe preferirse el concepto amplio por sobre el restringido.
o como expresó un realista. como criterio para identificar el Derecho verdaderamente vigente en una sociedad. Herbert Hart. Antes bien. consideradas en sí mismas. Una visión realista y pragmática nos obliga a reconocer que demasiadas veces las normas que los jueces deberían aplicar quedan reducidas a letra muerta. En la mayoría de los casos.
. invocan las normas del Derecho como premisas justificatorias de las decisiones que toman. En efecto. entonces lo único que puede decirse es que el Derecho es un conjunto de predicciones sobre la forma en que los jueces decidirán.aquello que los jueces reconocen como tal en sus decisiones. Derecho es –sostuvo uno de los más destacados realistas. los jueces no invocan las normas del Derecho como si se tratara de meras predicciones sobre lo que ellos mismos harían. expuso decisivas críticas en contra de las tesis del realismo jurídico. a meros juguetes vistosos. los jueces. Semejante escepticismo en relación con el valor de las normas jurídicas. quien elaboró la más sofisticada versión del positivismo jurídico. Cabe que destaquemos aquí dos de ellas: a) Cuando desempeñan sus funciones adjudicatorias o de resolución de conflictos.Derecho resulta ser algo notablemente distinto de un conjunto de normas cuya estricta interpretación y aplicación se da por supuesta. en sus fallos. un juez no emite su decisión afirmando “impongo al procesado esta sanción porque era previsible que lo hiciera”. hasta donde sea posible predecirlo. Y esto se aprecia bien si contemplamos las cosas desde el punto de vista del cliente que solicita la asesoría de un abogado. condujo a los realistas jurídicos a identificar el Derecho con aquello que los jueces aplican como tal en sus decisiones. al cliente le interesa mucho menos conocer cuál es el Derecho aplicable a su caso que la forma en que efectivamente el juez ha de resolver. y dado que con cada nuevo caso se renueva la posibilidad de que el Derecho sea reformulado o redefinido judicialmente.
tengan un punto final. Realismo jurídico y decisionismo jurídico. Empero ¿cómo sabemos quiénes son jueces? La respuesta es obvia: por referencia a normas de Derecho que definen qué órganos o sujetos y bajo qué procedimientos desempeñarán la función judicial. que según vimos es el que más interesó a los realistas.b) El realismo jurídico afirma que Derecho es aquello que los jueces reconocen como tal. no se sigue que el Derecho de esa sociedad deba ser definido e identificado por referencia a las decisiones adoptadas por esa persona u órgano. lo que evidentemente frustraría las mismas funciones del sistema jurídico. Nadie podría desconocer la enorme influencia histórica del marxismo y de la teoría marxista del Derecho.
V. esté investido con el poder de determinar en forma definitiva el Derecho que será aplicado a un caso. lo anterior implica que alguien debe tener la última palabra con respecto a cuál es el Derecho aplicable a los casos que se presentan. en lugar de extenderse ad eternum. desarrollada a la luz de los postulados de la teoría política. Esta última afirmación es la que sostuvieron los realistas jurídicos. originalmente elaborada por Karl Marx (1818-1883) y su buen amigo Friedrich Engels (1820-1895). La teoría marxista del Derecho. El decisionista constata la necesidad de que las distintas instancias deliberativas que son propias del funcionamiento de todo sistema jurídico. surgida en el siglo XIX. y cuyo impacto social difícilmente podría exagerarse. con sus respectivos sistemas de
. Cabe que esbocemos ahora. siguiendo los requerimientos del programa. Nos referimos a la teoría marxista del Derecho. No cabe confundir estos dos conceptos. En el ámbito de la administración de justicia. una semblanza de otra corriente de pensamiento jurídico. Un tercio de la población mundial vivió bajo gobiernos que se denominaron marxistas. económica y sociológica. Pero del hecho que en una sociedad. una persona u órgano.
sino que es un avance dialéctico. Estos conflictos y contradicciones están determinados por la evolución de las relaciones de producción o base real de la sociedad. Aun si nos circunscribimos al solo ámbito de la ciencia del Derecho.lo cierto es que el pensamiento marxista hizo notables aportaciones al desarrollo de la teoría social. el haber desarrollado una robusta perspectiva crítica frente a muchos aspectos e instituciones de los sistemas jurídicos tradicionales. el hecho de haber llamado la atención sobre la importancia de los factores económicos en la vida jurídica. Las fuerzas materiales de producción se desarrollan en forma tal que llega un momento en que entran en conflicto con la ordenación social y jurídica que correspondía al estadio anterior y que no ha cambiado. Pero al margen de su impacto social –y del grado de distorsión que sufriera la doctrina original en boca de sus partidarios para no hablar de su aplicación real. Cada tipo de estructura económica supone una división de la sociedad en clases. las cuales conservan plena vigencia. una revolución que lleva aparejado con más o menos lentitud el cambio correspondiente de las
superestructuras. merece la pena destacar. y esa evolución dialéctica de la humanidad se traduce
. El catedrático español Ángel Latorre explica con singular claridad los postulados centrales del materialismo dialéctico: “la historia de la humanidad no es un progreso lineal y uniforme. conocida como materialismo dialéctico. una sucesión de situaciones en que cada una de ellas engendra otra opuesta. conviene destacar que la idea marxista del Derecho se inserta en una particular concepción de la historia humana.Derecho. Se inicia así un cambio de estructura. surgiendo así una contradicción que se resuelve gracias a que una nueva situación supera las anteriores e inicia de nuevo el proceso. es decir. En lo que respecta específicamente a la concepción marxista del Derecho. entra las diversas contribuciones del pensamiento marxista. como asimismo. que a su vez determina las “superestructuras” de cada momento histórico.
Si bien el enfoque marxista también reconoce la capacidad de las instituciones sociales para influir.
. en el contexto de una concepción materialista y dialéctica de la historia humana. el Derecho es una “superestructura” que viene determinada por la base económica sobre la cual ella se asienta. pero que se encuentra siempre presente en la historia”. es posible destacar ahora tres ideas fundamentales que estructuran la concepción marxista del Derecho y el Estado.prácticamente en la “lucha de clases” que asume diversas formas según las épocas. Para Marx. b) En todas las épocas de la historia. Ni el Derecho ni las instituciones del Estado. el Derecho y el Estado han sido instrumentos utilizados por la clase dominante para explotar y someter a las clases oprimidas. en la transformación o conservación de las condiciones materiales de vida (lo que permite hablar entonces de una influencia recíproca) el factor más determinante se sitúa en las condiciones de existencia antes que en las instituciones. sino por el contrario su existencia social la que determina su conciencia. esto es. En el contexto de ideas que se acaba de exponer. a su vez. Comentaremos brevemente cada uno de estos aspectos: a) El Derecho y el Estado son superestructuras. Tales ideas son: a) El Derecho y el Estado son superestructuras. c) La misma evolución dialéctica de la historia humana debe conducir a la superación del Derecho y el Estado. La cita obligada de Marx sobre este punto proviene de un párrafo de su obra Para la crítica de la economía política en el que expresa: No es la conciencia de los hombres lo que determina su existencia. ellos sólo se explican a partir de las condiciones materiales de vida y de las fuerzas productoras que determinan tales condiciones. pueden ser comprendidos en sí mismos.
en esta nueva etapa la lucha de clases todavía había de continuar pero bajo otras condiciones. asegurando la explotación de las otras clases. bajo una dictadura del proletariado. como último estadio. las leyes inexorables del desarrollo que han gobernado hasta ahora la historia de la humanidad.b) El Derecho y el Estado son instrumentos de la clase dominante. el profesor Bodenheimer relata un episodio que.
caracterizada como una sociedad sin clases y en donde por lo mismo ya no serían necesarios el Derecho y el Estado. concretamente. Otra nota que caracteriza a la teoría jurídica marxista es su concepción del Derecho como un instrumento que. la anhelada sociedad comunista. cesarían de controlarla y la humanidad saltaría del “reino de la necesidad al de la libertad”. La primera parte del Manifiesto del Partido Comunista se inicia con esta conocida frase: La historia de todas las sociedades que han existido es la historia de la lucha de clases. En su Teoría del Derecho. Porque. ha sido utilizado por la clase social dominante para conservar su poder y mantener sometida a la clase oprimida. observaron Marx y Engels. de no tener como telón de fondo circunstancias tan tristes como las que conocemos por la historia. o sea. podría alcanzarse finalmente. debía conducir espontáneamente a transitar desde la sociedad capitalista al socialismo. c) La superación del Derecho y el Estado. por medio de la lucha de clases que modernamente enfrenta a la burguesía capitalista y al proletariado. modificando la estructura o base real de las condiciones de existencia. podría resultar jocosamente ilustrativo:
. en todos los períodos de la historia. la clase dominante procura consolidar sus intereses económicos. De acuerdo con la teoría marxista. Por medio del Derecho. la evolución histórica de la humanidad. Sólo de esa forma. en una sociedad sin clases.
. la teoría marxista del Derecho comparte los postulados de la Escuela Histórica del Derecho. sino que postula. De ahí que. al no ir acompañadas de la libertad e igualdad materiales. hubo unos cuantos jueces que dedujeron las conclusiones lógicas y comenzaron a clausurar sus tribunales. Marx fue un férreo detractor de la Escuela Histórica. llegando afirmar que ella justificaba las injusticias del presente apelando a las injusticias del pasado.se anunció de modo oficial que el socialismo había triunfado definitiva e irrevocablemente en Rusia. Al igual que la filosofía de Hegel. Muy al contrario. el pensamiento marxista sea caracterizado como una doctrina historicista. como se acaba de ver. al igual que la doctrina hegeliana.Cuando en 1930 –bajo la influencia del primer plan quinquenal. libertades puramente formales. la teoría marxista no se limita a poner de relieve la dimensión histórica de la realidad social. suponer que. a la que nos referimos en otra parte. Marx fue también un crítico sarcástico de los derechos fundamentales asegurados por las declaraciones y constituciones de fines del siglo XVIII. meras declaraciones carentes de todo valor. Sería un error. por ser historicista. sin embargo. pero el gobierno los desautorizó y se cortó toda discusión acerca de la “desaparición del Derecho” en una sociedad comunista. afirmando que se trataba de derechos burgueses. un curso y un sentido final para la historia.
El Derecho es un conjunto de predicciones sobre la forma en que los jueces decidirán. El Derecho puede/debe ser definido e identificado sin hacer valoraciones morales. que
Positivismo jurídico Realismo jurídico
responden a la base de relaciones económicas existentes en una sociedad. junto con el espíritu y la historia de cada pueblo.
. El Derecho y el Estado son superestructuras.Esquema resumen en una frase:
Frase resumen Un sistema normativo o una norma que no es
justo (pues contradice los principios de derecho natural) no puede ser reconocido como Derecho.
El Derecho es un fenómeno histórico-social. y que son utilizadas por la clase dominante para someter a las clases oprimidas. el cual surge y evoluciona espontáneamente.
3. con el concepto que aparece en estos apuntes. adopte la perspectiva del iusnaturalismo racionalista. compare el concepto de positivismo jurídico que utiliza Bobbio. Al hacerlo. Tomando como base los textos indicados en el número anterior. Lea el texto de Norberto Bobbio incluido en el apéndice de lecturas (Valor. Lea los textos de Hume. y explique en qué sentidos resulta racional para los miembros de una sociedad desarrollar normas como las que integran los sistemas jurídicos. 2. 3-5). validez y eficacia). el positivismo jurídico y el realismo jurídico. sobre la base del texto mencionado en el número anterior. Considere también las reflexiones de Hart sobre el mismo problema. consideradas en la primera parte de la primera unidad (pp.Ejercicios La Definición del Derecho 1. Hobbes y Smith que se incluyen en el apéndice de lecturas.
SECCIÓN CUARTA: VALORES DEL DERECHO. son teorías reduccionistas. 5. 4.
. en qué sentido sostiene Bobbio que el iusnaturalismo. Desde la perspectiva del realismo jurídico ¿podrían los jueces dictar sentencias contrarias a Derecho? Fundamente. Explique.
es difícil sostener que la totalidad del sistema jurídico obedezca a alguna finalidad global.
. la justicia y la paz social. Pero la idea de fines tampoco es completamente afortunada. estableciendo al mismo tiempo una diferencia entre funciones y fines.Desde siempre la idea del Derecho ha sido asociada a ciertos valores morales los cuales de un modo u otro aparecen vinculados al fenómeno jurídico. Para esos autores. como observamos en otra parte. en el entendido que se trata de explorar. la paz y la justicia. como una función del Derecho. la justicia y la paz social. sino apenas aquellos que más recurrentemente se asocian a su idea. mientras las funciones del Derecho apuntan a aquello que los sistemas jurídicos en efecto realizan. con su sola existencia. A nuestro juicio. los fines del Derecho constituyen objetivos ideales hacia los que el Derecho debería propender. no la infinidad de valores morales que de una forma u otra resultan concernidos por el Derecho. es decir. cualquier sistema jurídico realiza en una cierta medida la seguridad. la distinción es más confusa que útil. al margen de que ello ocurra o no. hayamos optado finalmente. el examen de los fines del Derecho con frecuencia conduce a constatar que. y sin demasiada convicción. pues. con lo que nada impediría considerar la realización de tales valores. por lo menos en una cierta medida. No pocos autores se refieren a ellos como fines del Derecho. Bien es verdad que esos mismos valores que se realizan en la práctica (sobre todo si se realizan de forma deficiente) pueden ser presentados también como fines. por la expresión más genérica valores. y siempre es posible abordar esa discusión desde la perspectiva ideal o crítica de lo que el Derecho debería realizar. como algo que es debido realizar. De ahí que. y que como dijimos. Los tres valores que se mencionan con mayor recurrencia son la seguridad jurídica. Por una parte –y como señalamos hacia el final de la primera unidad. todo considerado. Por otra parte. son la seguridad jurídica.nada obliga a constreñir la discusión de las funciones del Derecho al plano puramente empírico de lo que el Derecho efectivamente realiza.
La idea intuitiva que subyace al concepto de seguridad jurídica es que las personas hacia las que van destinadas las normas jurídicas deben saber a qué atenerse. Otros resaltan en cambio la mutua dependencia de los valores jurídicos. conociendo de antemano. entre otras cosas. son obligatorios o les están permitidos por el Derecho. destacaba que la seguridad jurídica no se limita a un estado de relativa certeza acerca de las normas jurídicas vigentes. La seguridad jurídica. sino que propende a una situación de cooperación y reconocimiento mutuo. por lo menos en lo que al Derecho se refiere. por ejemplo. a saber:
. el español Elías Díaz. tanto con el Derecho. resulta indisociable de la justicia. quien observa que la paz jurídica. lo que implica.Aparte de la cuestión terminológica (funciones. que deben conocer con anterioridad a sus comportamientos cuáles de éstos están prohibidos. y del modo en que ellas sirven simultáneamente a más de un valor. que sean justas. consideró que el único valor que puede reconocerse como específicamente jurídico. qué consecuencias se derivarán de ellas.
1. la seguridad jurídica tiene que ver con que los sujetos de derecho tengan la posibilidad de planificar sus conductas. otro punto de discrepancia se refiere a la relación que los mencionados valores guardan. Tal es el caso del alemán Karl Larenz. fines o valores). en el sentido de que sólo puede realizarse por medio del Derecho. Hay autores que reparan en la conexión peculiarmente íntima que algunos de los valores mencionados mantienen con el Derecho. en la medida en que ella no se limita a la mera ausencia de guerra y a la neutralización recíproca de la violencia. en una palabra. El examen de instituciones concretas. En ese mismo orden de ideas. Como se comprende. sino que incorpora además la exigencia de que tales normas encarnen una cierta legitimidad. El filósofo chileno Jorge Millas. debiera mostrarnos la clase de interdependencia de que venimos hablando. De ello se sigue que la seguridad jurídica presupone ciertas exigencias básicas que la hacen posible. es la seguridad jurídica. como entre sí.
c) Que el Estado actúe de forma coherente. todo sistema jurídico necesariamente producirá un cierto grado de seguridad jurídica. y haciéndolas cumplir (entre otras cosas. ya sea publicándolas cuando se trata de normas de alcance general.1. ciertos inconvenientes que se derivan de los defectos que son característicos del lenguaje natural. entre otros. Es por eso que muchos autores –entre ellos el citado Jorge Millas.han considerado a la seguridad jurídica como una característica ontológica o consubstancial de los sistemas jurídicos. como regla general. En la medida en que el Derecho constituye un ordenamiento regulador de la conducta humana. b) Que las normas jurídicas sean conocidas (lo que hace necesario que las normas jurídicas. y no como un ideal o cualidad eventual de éstos. Presunción de conocimiento de la ley. Publicidad de las normas jurídicas.2. 1. la coherencia o integridad estatal implica que los órganos estatales no han de adoptar decisiones o políticas contradictorias).
Instituciones que dan vigencia práctica a la seguridad jurídica: 1.
. cuando se trata de normas de alcance particular. A continuación revisaremos una serie de principios e instituciones por medio de los cuales los sistemas jurídicos promueven el valor de la seguridad jurídica. la ambigüedad y la vaguedad). o notificándolas. que busca por lo mismo obtener determinados comportamientos de parte de los sujetos imperados. lo que no deja de producir. con ello se pone a los sujetos imperados por el Derecho en condiciones de conocer las normas que les afectarán). por otro lado.a) Que las normas jurídicas sean claras (el Derecho se sirve por ello del lenguaje natural. sean publicitadas. cumpliendo con sus propias normas.
3.. en la medida en que ayuda notablemente a reducir los conflictos entre los individuos.4. Pero se trata también de una exigencia de la justicia. sin que eso signifique que los destinatarios lleguen a tener un conocimiento efectivo de tales normas. En el antiguo Derecho Romano. . La prescripción: Derecho Civil y Derecho Penal. Principio de stare decisis (valor de los precedentes).1.
1.1. . reglamentos y
. hacia el año 450 a. . 1. la dictación de la Ley de las XII Tablas. Publicidad de las normas jurídicas.Principio general de irretroactividad de las leyes. 1. C.
La exigencia de publicidad de las normas jurídicas obliga a distinguir aquellas normas que poseen alcance general –como las contenidas en leyes. Después de todo ¿cómo reprocharle a alguien el incumplimiento de una norma que no sólo no conocía sino que tampoco tuvo oportunidad de conocer? Incluso se debe considerar a la publicidad de las normas jurídicas una exigencia de la paz jurídica. las normas jurídicas deben ser puestas en condiciones de ser conocidas por sus destinatarios. Principio de cosa juzgada. . 1.7. es un hito que resulta ilustrativo a este respecto.6.Principio de legalidad penal.Irretroactividad de los actos administrativos.5. 1. en la medida en que contribuye a poner atajo a la arbitrariedad. Principio de legalidad del poder público. Principio de irretroactividad de las normas jurídicas. cuya existencia obedece a la necesidad de garantizar un mínimo de seguridad jurídica. De acuerdo con esta primera institución. Es esta una institución fundamental.Principio de irretroactividad penal. permitiendo que las personas conozcan las normas que los rigen y sepan a qué atenerse. tratados.
Las normas de alcance general se publican.y aquellas normas cuyo alcance es nada más particular –como ocurre normalmente con las sentencias. Por cierto que hay casos en los que una norma jurídica. normalmente mediante su inserción en el Diario Oficial. en tanto que las normas de alcance particular se notifican. se hace pública a través de un medio de amplia circulación. c) artículo 7 del Código Civil (La publicación de la ley se hará mediante su inserción en el Diario Oficial…). a contar de la entrada en vigencia de la ley (momento que normalmente coincide con el de su publicación) ésta se presume conocida por todos los
. Cabe distinguir a este respecto dos instituciones complementarias. Una de ellas es la citada presunción de conocimiento de la ley. por virtud de la cual. b) artículo 6 del Código Civil (La ley no obliga sino una vez promulgada en conformidad a la Constitución Política del Estado y publicada de acuerdo con los preceptos que siguen). Presunción de conocimiento de la ley. no obstante ser de alcance particular. d) artículo 48 de la Ley 19. así sucede. salvo los casos expresamente exceptuados por ella).2. por ejemplo. a través de alguna de las formas de notificación previstas por la ley. e) artículo 38 del Código de Procedimiento Civil (Las resoluciones judiciales sólo producen efecto en virtud de notificación hecha con arreglo a la ley. en aquellos casos en los que se desconoce el paradero de la persona que se requiere notificar.
En el Derecho nacional vigente cabe tener presente a este respecto las siguientes normas: a) artículo 75 de la Constitución (La publicación de las leyes se hará dentro de los cinco días hábiles siguientes a la fecha en que quede totalmente tramitado el correspondiente decreto promulgatorio).
1. ambas recogidas por nuestro Derecho positivo.880 (de Bases de los Procedimientos Administrativos) en relación con la publicación de los actos administrativos.otros actos administrativos generales. la cual consiste en una ficción.
Según se indicó. ambas instituciones forman parte de nuestro Derecho positivo. la presunción de conocimiento de la ley no admite prueba en contrario (por lo que equivale a aquello que técnicamente se denomina presunción de derecho). el principio de legalidad se convertirá después en un elemento pilar del concepto de Estado de Derecho. Como se estudió al comienzo del curso. por una parte. la doctrina considera la pertinencia de algunas excepciones. en su artículo 7. Lentamente irá consolidándose el principio según el cual los órganos del Estado actúan válidamente cuando lo hacen con estricto sometimiento a la Constitución y las leyes (government by laws. que desde la fecha de publicación de la ley ésta “se entenderá conocida de todos”. sobre todo. de una pura ficción. La sujeción a la ley por parte del poder público. del iusnaturalismo racionalista. según vimos en su momento. Ello bajo la decisiva influencia. En efecto. Principio de legalidad del poder público. es un logro civilizatorio moderno que sólo empieza a cimentarse con las grandes revoluciones de fines del siglo XVIII. a lo que añade por otra parte el artículo 8 del mismo Código: “Nadie podrá alegar ignorancia de la ley después que ésta haya entrado en vigencia”. De acuerdo con este principio. la cual se justifica por cuanto resulta indispensable para el adecuado funcionamiento del sistema jurídico.3.habitantes del territorio del Estado. Por regla absolutamente general. Se trata. como se indicó. and not by men. Con todo. no es admisible alegar ignorancia de la ley como excusa de su incumplimiento. 1. es el principio ignorantia legis non excusat. La otra institución a que hacemos referencia.
. en el ámbito de los ilícitos penales. el Código Civil chileno dispone. y que en estricto rigor hace que la anterior sea superflua. entendiéndose por tal el conjunto de los órganos estatales. según la célebre expresión utilizada por la Declaración de Massachussets).
el artículo 7 establece que “Los órganos del Estado actúan válidamente previa investidura regular de sus integrantes. cuando la norma extiende sus efectos a hechos anteriores a su entrada en vigencia. Nullum crime nulla poena sine lege. 1. cuando se limita a regular hechos acaecidos con posterioridad a su entrada en vigencia. En caso contrario. en la fórmula latina acuñada por el célebre penalista germano Anselm von Feuerbach. Principio de irretroactividad de las normas jurídicas. “Ningún delito se castigará con otra pena que la que señale una ley promulgada con anterioridad a su perpetración. es decir. a menos que una nueva ley favorezca al afectado”.En nuestro ordenamiento jurídico el principio de legalidad del poder público está recogido en los artículos 6 y 7 de la Constitución Política. Entre ellas sobresale el principio de legalidad penal.575. la norma se denomina retroactiva. Principio de legalidad penal. La irretroactividad de las normas como principio general proporciona seguridad jurídica en la medida en que garantiza que los derechos adquiridos o las situaciones jurídicas constituidas bajo el
. Dispone en efecto el artículo 6 de la Carta Fundamental que “Los órganos del Estado deben someter su acción a la Constitución y a las normas dictadas conforme a ella”. de Bases Generales de la Administración del Estado. Una norma jurídica se dice irretroactiva cuando ella sólo rige para lo futuro.4. dio origen a otras manifestaciones específicas de ese mismo principio. o sea. referido exclusivamente a la función pública administrativa. “Ninguna ley podrá establecer penas sin que la conducta que se sanciona esté expresamente descrita en ella” (artículos 19 número 3 incisos 7° y 8° de la Constitución y 18 del Código Penal). este principio es reiterado por el artículo 2 de la Ley 18. dentro de su competencia y en la forma que prescriba la ley”. El mismo proceso de evolución histórica que condujo a la consagración del principio general de legalidad del Poder Público. Por su parte. En un plano más específico.
En cuanto a las normas administrativas (decretos y resoluciones). lo resuelto en un procedimiento judicial no puede ser objeto de discusión en un nuevo procedimiento.imperio de una determinada norma jurídica no serán afectados en caso de emitirse una norma posterior.
. siempre que entre uno y otro procedimiento judicial se verifique la llamada triple identidad. De acuerdo con el Código de Procedimiento Civil. El efecto de cosa juzgada (res iudicata) significa que. esto es. es decir. satisfechos ciertos requisitos. Concurriendo dicha triple identidad. Principio de cosa juzgada. el efecto de cosa juzgada puede hacerse valer ya sea como acción o como excepción. Deben considerarse además las puntuales normas de la Constitución Política que asignan un efecto retroactivo a la ley en relación con ciertas materias específicas (así los artículos 19 número 3 incisos 4º y 7º y 76). o procediendo. se hayan dejado transcurrir los plazos legales para interponerlos (artículos 174 y 175 del CPC).la irretroactividad de las leyes. identidad de partes. producen acción o excepción de cosa juzgada las sentencias definitivas o interlocutorias firmes.880 (de Bases de los Procedimientos Administrativos) que “Los actos administrativos no tendrán efecto retroactivo. aquellas sentencias definitivas o interlocutorias en contra de las cuales no proceda recurso judicial alguno. dispone el artículo 52 de la Ley 19. salvo cuando produzcan consecuencias favorables para los interesados y no lesionen derechos de terceros”. como también. identidad de cosa pedida e identidad de causa de pedir. la Ley sobre el Efecto Retroactivo de las Leyes. Nuestro ordenamiento jurídico se refiere a la irretroactividad de las normas jurídicas al consagrarse como principio general –en el artículo 9 del Código Civil. y no tendrá jamás efecto retroactivo”. 1.5. Dispone la citada norma: “La ley puede sólo disponer para lo futuro. texto que rige desde 1861.
y la extintiva o liberatoria. existen dos clases de prescripción: la adquisitiva. En el ámbito del Derecho Penal. en su artículo 2492. Expondremos en forma separada la relevancia de esta institución en el Derecho Privado y en el Derecho Penal. la prescripción de la acción penal y la prescripción de la pena. el artículo 93 del Código Penal chileno. indulto y perdón del ofendido tratándose de delitos de acción privada). En el ámbito del Derecho Privado. Una y otra instituciones implican que la responsabilidad penal se extingue al haberse dejado transcurrir determinado lapso de tiempo que la ley señala. o bien.6. entre otras formas de extinción de la responsabilidad penal (muerte del reo. cumplimiento de la condena.1. Por su parte. En efecto. La prescripción. enumera. la prescripción extintiva o liberatoria es un modo de extinguir las acciones y derechos ajenos que no han sido ejercidos por su titular durante un cierto lapso de tiempo señalado por la ley. cabe mencionar aquí dos instituciones: la prescripción de la acción penal y la prescripción de la pena. amnistía.
. también llamada usucapión. La prescripción adquisitiva o usucapión es un modo de adquirir la propiedad o dominio sobre bienes ajenos mediante la posesión de esos bienes durante un cierto lapso de tiempo que la ley establece. sin que se haya ejercido la acción penal (prescripción de la acción penal). es conveniente presentarlas de forma separada. la prescripción cobra relevancia en relación con la extinción de la responsabilidad penal. En términos generales la prescripción es una institución jurídica que implica la pérdida o extinción de determinados derechos o acciones por el hecho de dejarse transcurrir ciertos lapsos de tiempo sin ejercerlos. Concretamente. Si bien el Código Civil chileno define ambas conjuntamente. Ello se traducirá normalmente en la consolidación de ciertos derechos o situaciones jurídicas favorables para otro sujeto. sin que se haya ejecutado la pena (prescripción de la pena).
Como ha mostrado el profesor Jorge Streeter. no es apropiada. un deber de fallar los casos judiciales de modo argumentativamente coherente con la forma en que casos similares han sido resueltos en el pasado. según la cual. es decir. Principio de stare decisis (valor de los precedentes). En el caso particular de nuestro sistema jurídico. negar toda relevancia a los precedentes y desconocer absolutamente la vigencia entre nosotros del stare decisis. la norma del artículo 3 del Código Civil. Tal deber obedece a una exigencia de justicia. Entre las rasgos que diferencian a los sistemas jurídicos que se inscriben en la tradición jurídica del common law (fundamentalmente anglosajones) de aquellos sistemas jurídicos que se inscriben en la tradición europea continental (como el nuestro). pero no es correcto. tal cosa no sucede en los sistemas de tipo continental. La justicia. sin embargo. también entre nosotros. existe. suele invocarse como argumento para negar toda vigencia al principio de stare decisis. los órganos cuya función específica consiste en aplicar el Derecho reciben el nombre de Tribunales de Justicia y entre quienes concurren a ellos no pocos lo hacen con la
. según acaba de mostrarse.1. a la fuerza obligatoria que cabe atribuir a las sentencias emitidas en el pasado por los tribunales para la resolución de casos futuros. que confiere fuerza obligatoria a las sentencias dictadas con anterioridad ante casos similares. De hecho. ocupa un lugar destacado aquel que se refiere al valor de los precedentes. Comúnmente se afirma que mientras en los sistemas de common law rige el principio de stare decisis.
2.7. La anterior interpretación. éstas suelen mencionar la justicia. Ello no significa que en nuestro sistema jurídico los jueces estén estrictamente obligados por los fallos anteriores. las sentencias sólo surten en efectos en las causas en que actualmente se pronunciaren. Cuando se pregunta a las personas cuál es el valor moral que más directamente asocian con el Derecho. la cual tiene un nítido fundamento en disposiciones constitucionales como la cláusula de igualdad ante la ley contenida en el artículo 19 número 2 de la Constitución Política.
De ahí que Rawls2 distinga el concepto de las concepciones de la justicia. se dirigió hacia el asombrado Hand y. Pero ¿qué implicancias se siguen de la exigencia de tratar igual los casos semejantes. Más aun. Hand se bajó.
. Al llegar a su destino. ya sea porque obtienen derecho pero no justicia1.esperanza de obtener justicia. balance que ha de implicar que situaciones iguales o equivalentes sean tratadas con igual deferencia. o lo que es lo mismo. En su carácter de valor social y político.
En un libro reciente. la idea de justicia suele asociarse. sacando la cabeza por la ventana. le dijo: “¡Ése no es mi trabajo!”. recoge Dworkin la siguiente anécdota que tiene como protagonistas a dos célebres jueces estadounidenses: “Siendo Oliver Wendell Holmes magistrado del Tribunal Supremo. 2 Que en esto sigue a Hart. por más que muchos resulten defraudados. o bien porque no obtienen ninguna de las dos cosas.1. la idea de justicia se asocia a una correcta distribución de derechos y obligaciones. entre los miembros de un grupo o comunidad. llevándose a Holmes a su trabajo. hizo que el conductor girara. A continuación el carruaje dio la vuelta y se marchó.
2. magistrado!”. de realizar una correcta distribución de beneficios y cargas en la sociedad? Eso es algo a lo que distintas interpretaciones e ideologías responderán de manera diferente. La justicia como valor social. saludó en dirección al carruaje que se alejaba y dijo alegremente: “¡Haga justicia. supuestamente consistente en no hacer justicia”. la justicia corresponde a un balance apropiado de intereses y ventajas concurrentes. Holmes paró el carruaje. En cuanto concepto. de la justicia? El concepto de justicia se utiliza tanto para hacer referencia a un valor social como para aludir a una específica virtud personal. beneficios y cargas. Pero ese concepto de nada sirve sin unas determinadas concepciones de la justicia que lo doten de un significado concreto. De ahí la máxima tradicional según la cual la justicia supone “tratar los casos semejantes de la misma manera”. al menos en occidente. a la idea de igualdad. pues. ¿Qué decir. en una ocasión de camino al Tribunal llevó a un joven Learned Hand en su carruaje.
La otra es la bondad volitiva. es decir. lo que es debido al otro. y surge de hacer en mi vida aquello que yo mismo creo que debería querer hacer. un problema clásico.La anterior diferencia entre el concepto de justicia y las distintas concepciones acerca de la misma queda bien reflejada en el ejercicio realizado por el teórico belga Chaim Perelman. que surge
c) A cada uno según su rango. las injusticias pueden cometerse en forma involuntaria. seis concepciones posibles. d) A cada uno según sus méritos o capacidades. d) según observó Aristóteles. b) a diferencia de la amistad. que responde entre otras características a las siguientes: a) su naturaleza es intersubjetiva pues se expresa procurando un bien a otras personas. Una es la bondad crítica. Considerada por otra parte en su dimensión subjetiva.
e) A cada uno según su trabajo. que queda formulado ya desde Platón. el amor o la benevolencia. formula Perelman seis significados.
f) A cada uno según sus necesidades. Siempre en relación con la justicia como virtud personal. que permitirían dotar a esa máxima abstracta de un contenido concreto: a) A cada uno lo mismo. o si se quiere. pero para apreciarlas adecuadamente es preciso tener presente la distinción entre dos clases de bondad que puede tener una vida. 2. Tres opiniones son aquí posibles.
b) A cada uno según lo atribuido por la ley. es el que se refiere a si la justicia es o no condición de una vida buena o virtuosa. no obedece a inclinaciones afectivas. c) tampoco rebasa en la acción el límite de lo estrictamente justo. la justicia es una virtud de la vida personal. La justicia como virtud personal. pero el actuar injusto exige intencionalidad. Tomando como base la antigua máxima que define la justicia como “dar a cada uno lo suyo o lo que le corresponde” (suum cuique tribuere).
Observa Dworkin que nuestras intuiciones habituales parecen inclinarnos a favor de las dos primeras opiniones y a excluir en cambio la tercera.
.de hacer aquello que de hecho quiero. La justicia afecta nuestro bienestar crítico. es claro que la injusticia no puede empeorar su vida. a) Una primera opinión supone entender que la bondad crítica de nuestra vida y la justicia son dos problemas completamente separados. pero que la justicia no es lo único que importa a efectos de realizar una vida virtuosa. no tendrá problema en cometerla. En efecto. puesto que un grado razonable de justicia es necesario para tener una vida críticamente buena. no porque su conciencia lo obligara a objetar. b) Una segunda opinión posible supone entender que la justicia de nuestras acciones sí importa a efectos de lograr una buena vida. sino simplemente para poder pintar. dice Dworkin. que la vida de Cezane. Muchos tendemos a pensar. para él o ella. pues la bondad de su vida no depende en nada de la justicia de sus acciones. la idea de que una vida críticamente buena es completamente incompatible con la injusticia. o sea. y si llegado el caso necesita cometer alguna justicia para mejorar su vida en ese específico sentido. Con esa distinción en mente podemos evaluar si es necesario ser justos para tener una vida buena. alguien podría considerar que lo único que puede hacer de su vida una vida buena es aumentar su poder material. c) La tercera opinión es aquella que defendieron Sócrates y Platón. al precio de algunas injusticias. Es concebible una vida que. aunque no es lo único relevante. fue mejor (no sólo para la humanidad sino para él mismo) gracias a que pudo pintar. A la luz de este segundo modelo. que desertó. Dworkin pone el caso del célebre pintor Cezane. haya sido (crítica y no sólo volitivamente) mejor de lo que hubiera sido sin ellas. pues. debemos efectuar un cálculo a fin de determinar hasta qué punto podemos permitirnos ser injustos.
sin embargo. por último. tal como lo conocemos. Es claro que en un mundo de tales características. o una vida deslumbrante. un altruismo limitado (o más que limitado) de sus habitantes. si yo u otros deberíamos abstenernos de hacer aquello que los procura? ¿No sería más adecuado decir que deberíamos desear el tipo de poder. o de vida que pueden conseguirse de un modo consistente con la justicia? ¿Cómo deberíamos. Y tal sería entonces la base racional que sustenta a aquella específica zona del discurso moral que distinguimos por
. Y lo mismo sucedería en un mundo habitado únicamente por altruistas absolutos o por egoístas empedernidos. se plantearán la necesidad de cooperar unos con otros. enseguida. interpretando la doctrina de Sócrates y Platón: ¿Por qué debería yo desear poder.La verdad. la justicia carecería de sentido. se pregunta Dworkin. o de logros. o logros artísticos. Con ello aludía el filósofo escocés a que la justicia es una virtud que sólo tiene sentido en un mundo con las características de éste que habitamos y formamos viviendo juntos. son los intereses que uno debería tener. desear más poder que ése? La justicia y el Derecho. Con la agilidad verbal que lo caracteriza. En 1751 escribió Hume que la justicia es una virtud “celosa y cauta”. individuos racionales. Tanto en un mundo de abundancia plena como en uno de escasez extrema. una relativa igualdad de fuerzas e inteligencia. es que tampoco debiéramos precipitarnos a desechar sin más la tesis de Sócrates y Platón. y por eso parece extraño que deban entrar en conflicto con otra exigencia normativa. pudo plantearse la clase de problema que hizo surgir la celosa y cauta virtud de la justicia. Sólo en este mundo nuestro. en algún sentido. Tres rasgos fundamentales caracterizan nuestro mundo: ante todo una escasez relativa de recursos. Algunas de nuestras intuiciones dan pábulo al punto de vista platónico pues los intereses críticos son normativos (no empíricos).
la necesidad de idear instituciones que estimulen la cooperación. desprovisto de la posesión material. Como a cualquier otro ser humano. Tal es la base racional de aquel conjunto de instituciones garantes de la cooperación social que llamamos Derecho. el cual resulta demarcado por los mojones de la rectitud. Considérese por vía de ejemplo la norma que presume dueño al simple poseedor (depositando de ese modo en el verdadero dueño. Refirámonos finalmente al caso tan frecuente en que el Derecho. la cooperación social es un bien frágil. la deserción con respecto a un esquema cooperativo más amplio. ¿Qué justicia puede haber en beneficiar al usurpador a expensas del verdadero dueño? La interpretación más habitual afirma que
. hace del Derecho una institución social injusta. Bien es verdad. Su imagen es la de un equilibrio cooperativo entre sujetos racionales. sancionando a quienes pretendan beneficiarse de la cooperación de los demás sin cooperar ellos mismos. Después de todo. o sea. una injusticia. si se la deja entregada al puro cálculo racional de los sujetos cooperantes. Es la situación a la que aludíamos en un comienzo: de alguien que acude al Derecho en busca de justicia y obtiene solamente Derecho. y no justicia. Pero
precisamente porque se edifica sobre bases racionales. realizada sobre bases racionales. la racionalidad puede sugerirles a los operadores jurídicos la conveniencia de desertar de la cooperación social. al ser ejecutadas a su vez por agentes racionales. es perfectamente racional aspirar a vivir en un mundo donde todos cooperen excepto yo. y como observa Vanberg. produce sin embargo. sino porque ni aun aquí su existencia es segura y duradera. pueden cesar en su gestión reforzadora del equilibrio cooperativo que define la justicia.medio de la palabra justicia. siendo justo. Su injusticia. De modo que también en este sentido resulta ser la justicia una virtud celosa y cauta: no ya meramente porque sólo exista aquí. la carga de probar su dominio). Surge así entonces -sumada a la necesidad racional de cooperar. por otra parte. que las acciones institucionales que constituyen el Derecho.
Son demasiadas las instituciones concretas que habría que citar como concreciones institucionales de la justicia en el Derecho. reemplaza a la lucha violenta y en su lugar coloca la solución pacífica. el debido proceso y el stare decisis.a menudo actúa como la lluvia. que no debe desconocerse por el hecho de que lleve aparejada esta carga odiosa en el caso particular del dueño que no es poseedor. la paz es no sólo el fin último del Derecho. según se advierte. “que riega lo mismo a los que la necesitan que a los que no la necesitan”. la interpretación analógica. y que la mentada presunción sólo puede justificarse como una garantía de la seguridad y la paz jurídicas. esto es. De manera tal que. Se trata. La paz social. sino también el presupuesto de su desarrollo. La igualdad ante la ley. que se obtiene a expensas de la justicia (tal fue. de hecho. entre muchas otras que podrían mencionarse. Pero si hubiera que destacar algunas. de un beneficio de justicia. la libertad de expresión. Los procedimientos jurídicos ocupan el lugar de la autodefensa”. descargando en primer lugar a los dueños poseedores de la necesidad de probar su dominio ante cualquiera que se lo dispute. aquello que observamos en una unidad anterior. El gran autor que fue Ihering. Esa importante relación entre el Derecho y la paz no debe hacernos olvidar. que la
. la tesis de Savigny). y que resulta de que el Derecho –según decía el mismo Ihering. nos insta a apreciar que la presunción de dominio constituye el modo más eficaz de proteger el dominio. a juicio de Coing. Tal es la racionalidad de la institución. la casación. En todo lugar en que el Derecho se desarrolla.
3. sin embargo. Observa Helmut Coing que “el Derecho trae la paz y la paz es el presupuesto del desarrollo del Derecho. sin embargo. probablemente habría que resaltar todas aquellas cuya finalidad directa consiste realizar la igual consideración y respeto de todos los miembros de la comunidad jurídica.ninguna.
de la misma violencia. todo sistema jurídico deslinda la violencia que él mismo autoriza. no autorizada por el ordenamiento jurídico. sólo que monopolizada por el Estado.paz absoluta por medio del Derecho es imposible. como medio para reprimir la violencia. Otros extremos de este mismo asunto han sido examinados ya a propósito de la coercibilidad del Derecho.
. que resulta así legitimada normativamente. desde que el Derecho se sirve. Con ello. de la violencia ilegítima.
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References: resolución 
 artículo 7
 artículo 6
 artículo 48
 artículo 38
 artículo 75
 artículo 7
 artículo 8
 artículo 7
 artículo 6
 artículo 2
 artículo 52
 artículo 9
 artículo 2492
 artículo 93
 artículo 3
 resolución 
 artículo 19