Source: https://es.scribd.com/doc/80669759/Blended-Learning-aprendizaje-semipresencial
Timestamp: 2018-03-20 19:39:24+00:00

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VÍCTOR GONZÁLEZ CALATAYUD Universidad de Murcia. Máster en Psicología de la Educación 18/01/2011 1
Introducción ……………………………………………………………………………….. 3 1. Entre la enseñanza presencial y la enseñanza online: blended learning …. 5 1.1. De la educación a distancia al e-learning ……………………………. 5 1.2. Definición de e-learning …………………………………………………… 10 1.3. El Blended Learning ………………………………………………………… 13 2. Características de los modelos de enseñanza apoyados en el uso de las TIC …………………………………………………………………………... 17 2.1. Características del blended learning …………………………………… 17 2.2. Características del e-learning ……………………………………………. 23 2.3. Roles del profesor y del alumno en los modelos apoyados en el uso de las TIC …………………………………………………………………… 31 3. Componentes para el desarrollo del b-learning ………………………………… 37 4. Blended learning y EEES ……………………………………………………………… 42 5. Ventajas e inconvenientes del b-learning ……………………………………….. 44 Referencias bibliográficas ………………………………………………………………. 47
Introducción Nos encontramos en un momento de la historia donde los cambios son habituales, y como dice Cabero y Llorente (2007), “lo único previsible es lo imprevisible”. Las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) están influyendo en toda la sociedad actual de una manera que muchos no se esperaban, y no mucho menos en la educación. Tal es el caso, que muchos son (Martínez y Prendes, 2003; Salinas, 2004; Prendes, 2007b…) los autores coinciden en la importancia que están tomando y de todo el influjo que estas van a tener en el futuro de la educación. Ya no es complicado ver todo tipo de metodologías que introducen las TIC en el aula, principalmente en la enseñanza superior. Aún así, no debemos dejar de lado la idea de que la tecnología no es la innovación de por sí, sino que es un recurso que se nos presenta para la misma. Un recurso que nos permite la implicación activa del alumno en su proceso de aprendizaje (Salinas, 2004). Cada vez encontramos con más experiencias que introducen las TIC en el aula de los diferentes niveles educativos, desde infantil a la educación superior. Si nos centramos en la educación superior o en el aprendizaje permanente tenemos que tener en cuenta las grandes posibilidades que van a ofrecer las NTIC a través del desarrollo de la formación e-learning o teleeducación y de la introducción de las mismas en el aula ordinaria. A la universidad se le plantea el reto de crear un modelo de sociedad donde el aprendizaje a lo largo de toda la vida es un hecho incuestionable. Además, se le plantea también el desafío de formar a los ciudadanos de forma tal que les permita no quedarse fuera de la sociedad del conocimiento, que ya en el capítulo anterior definimos y caracterizamos.
Por lo tanto, se hace necesaria una reestructuración de la universidad donde poder ofrecer a todos la formación que necesitan, y es aquí donde juegan un papel importante todas las TIC, ya que nos van a permitir una personalización mayor de la enseñanza en una sociedad con horarios muy distintos y con posibilidades muy diferentes. Como ya comenté en el capítulo anterior, nos encontramos con dos formas de aplicabilidad de las TIC en educación (Martínez y Prendes, 2003). La primera de ellas hace referencia a la las redes en la educación, entendida como la incorporación de las TIC como un recurso didáctico. La segunda, denominada redes para la enseñanza, las TIC son usadas como medio y canal para el desarrollo del proceso de enseñanza. Dentro de esta última, tenemos dos tipos: teleeducación o e-learning y semipresencial o blended learning. Y es que en los últimos tiempos, los escenarios de formación están comenzando a sufrir cambios, principalmente desde la aparición de las nuevas tecnologías y de las redes telemáticas. El espacio y el tiempo se ven configurados y concebidos como elementos flexibles gracias a las TIC (Martínez y Prendes, 2003; Llorente y Cabero, 2008). En este capítulo vamos a analizar las dos formas para poder entender mejor estas modalidades de formación y principalmente el blended learning que es de la que trata nuestra experiencia, mezclando una con otra debido a que en la modalidad b-learning una parte importante de la misma la compone lo virtual. En primer lugar, analizaremos que es eso de blended learning y sus características, veremos cómo se compone y algunas de las ventajas e inconvenientes del mismo.
1. ENTRE LA ENSEÑANZA PRESENCIAL Y LA ONLINE: BLENDED LEARNING 1.1. De la educación a distancia al e-learning El término e-learning o teleducación es considerado una nueva modalidad de formación a distancia. El concepto de educación a distancia se refiere a aquellas situaciones de aprendizaje donde normalmente el profesor y el alumno no se encuentran físicamente presentes en el lugar donde se está dando la educación, y como derivación de esta separación, se caracteriza por el uso de diferentes medios tecnológicos o mecánicos como elementos conducentes de la información y la comunicación (Prendes, 2003). Carnwell (1999, p. 51) define la educación a distancia como “la educación que se acomete en un lugar gráficamente separado de la institución en la que se haya matriculado el alumno”. También resulta interesante la definición realizada por García Aretio (2001, 39), en la que dice que “la enseñanza a distancia es un sistema tecnológico de comunicación bidireccional (multidireccional), que puede ser masivo, basado en la acción sistemática y conjunta de recursos didácticos y el apoyo de una organización y tutoría que, separados físicamente de los estudiantes, propician en estos un aprendizaje independiente (cooperativo)”. Bartolomé (2004), recoge que las características que definen a la educación a distancia y que son más repetidas por los expertos son: separación (física) profesor-alumno, uso de medios técnicos, tutoría del profesor como apoyo y aprendizaje independiente. Tal y como nos dice Prendes (2003), las características que destacan de la enseñanza a distancia son:  Separación permanente o cuasi-permanente entre profesor y alumno. Lo que suele ser común es la separación espacial y temporal entre profesor y alumno.
La influencia de una organización educativa responsable del curso. Utilización de medios. La necesidad de un sistema de comunicación bidireccional que posibilite la comunicación rápida entre estudiantes, administración y profesores.
Separación cuasi-permanente del grupo de aprendizaje. Basados en el uso de materiales estructurados. Haciendo mención a Llorente y Cabero (2008) algunas características
que se podrían añadir son:   Organización de apoyo-tutoría. Existe la figura de un tutor para ayudar al alumno y guiarle en su proceso de aprendizaje. Aprendizaje independiente y flexible. Facilita la individualización del aprendizaje gracias a la flexibilidad que la modalidad permite. Ahora bien, la telenseñanza o e-learning se encuadra como una modalidad dentro de la educación a distancia, que a diferencia de esta, hace referencia cuando todo el proceso de enseñanza y aprendizaje se realiza a través de la red (Llorente y Cabero, 2008; Ayzemberg, 2009). Además, la interactividad se produce en tiempo real entre usuarios, así como entre usuarios y contenidos (Martínez y Prendes, 2003). Para García Aretio (1999), catedrático de educación a distancia de la UNED, realizó un análisis de la evolución desde la educación a distancia al e-learning, y la divide en tres etapas marcadas por el surgimiento de diferentes tecnologías. Su primera etapa es “la enseñanza por correspondencia”, la más larga de todas, caracterizada por el envío por correo de la información. La segunda etapa, “la enseñanza multimedia”, es la etapa donde la información empieza a encontrarse en hipertexto a través de CD o disquetes. Por último, la etapa de “la enseñanza telemática”, que surge en los años ochenta, influida por la aparición de las redes telemáticas, y donde el autor incluye una subetapa, en la que aparece el término e-learning debido a la eclosión de las www.
En este recorrido, encontramos un hito anterior a las redes telemáticas y a las posibilidades que ofrece este medio: se trata de la televisión. Como recoge Aliste (2006), se crearon grandes expectativas con este gran hito de la revolución tecnológica educativa. Sin embargo, todas esas expectativas fueron quedando tan sólo en proyectos sin cumplir, en la que destaca como causa principal la incapacidad del medio para producir interacción entre profesor y alumno. Y esa necesidad de interacción fue la impulsora de trabajar ordenador. Pero no sería hasta la convergencia de tres factores lo que provocaría la modernización y el salto tecnológico en la educación a distancia. Estamos hablando de Internet, el hipermedia y el desarrollo de los procesadores aumentando velocidad, conectividad y resolución gráfica. Y es indudable el hecho de que la incorporación de las TIC han generado una gama de oportunidades que llevan más allá al concepto de educación a distancia. Barrientos y Villaseñor (2006) realizan en su obra una definición de las diferentes etapas o períodos que podemos encontrar dentro del elearning. Estos autores describen las siguientes etapas: y centrar los esfuerzos en el
Era de la capacitación (previo a 1983)
Era de la Multimedia (1984-1993)
Primera ola del e-learning (1994-1999)
Segunda ola del e-learning (2000-2005)
Tercera ola del e-learning (2005-2010)
Figura 2: Etapas del e-learning (elaboración propia a partir de Barrientos y Billaseñor (2006)
Era de la capacitación orientada en el instructor (previo a 1983). Antes del uso normalizado de los ordenadores, el método más empleado era la capacitación presencial otorgada por el profesor. Los estudiantes salían de su ambiente laboral para trasladarse e interactuar con el profesor. Sin embargo, los costos eran muy altos.
Era de la Multimedia (1984-1993). Los avances tecnológicos logrados durante este período hace que se avance hacia la utilización de medios informáticos. En un intento por hacer más atractivo los cursos, éstos fueron entregados en CD-ROM. El mismo provocaba la disponibilidad del material en cualquier momento y cualquier lugar, sin embargo, la interacción con el profesor y las presentaciones dinámicas indujeron a que las experiencias fueran menos atractivas. Primera ola del e-learning (1994-1999). La revolución de la Web llevó a que los proveedores de formación empezaran a explorar como podrían influir estas nuevas tecnologías en la mejora del aprendizaje. Así la tutoría vía e-mail, intranet y formación basada en la web empiezan a emerger. Segunda ola del e-learning (2000-2005). En esta última década, todos los avances que se están produciendo en las TIC, incluyendo las aplicaciones Java, la banda ancha y otras muchas innovaciones están revolucionando el mundo de la formación en red o e-learning. Tercera ola del e-learning (2005-2010). Estos autores ya
pronosticaban una nueva ola del e-learning, en la que la dependencia de los desarrollos tecnológicos prevalece sobre los avances en el conocimiento. Podemos hablar también en la misma, del paso de la tecnología de la información a la tecnología de la colaboración vinculada a la web 2.0. Por otro lado, Cabero y Castaño (2007) distinguen cinco grandes etapas de desarrollo de la teleformación, las cuales se diferencian por intereses específicos y líneas de investigación y desarrollo concretas: 1. De despegue: el impulso y el esfuerzo se encuentra en la dotación de infraestructuras tecnológicas. 2. Una segunda etapa en el que los intereses se centran en la búsqueda de ofertas integrales para las instituciones que querían
ponerlas en práctica. Es la etapa donde se desarrollan plataformas y de la puesta en funcionamiento de diferentes servicios. 3. De los contenidos: se pasó de la preocupación de los mecanismos de entrega a preocuparse por lo que se entregaba, así como las características necesarias para que la actividad formativa fuera de calidad. 4. Preocupación, en una nueva etapa, por la búsqueda de estrategias de utilización y de la evaluación. 5. En esta última etapa nos encontramos, y es la preocupada por el desarrollo de la combinación de acciones de teleformación a distancia con las efectuadas de forma presencial, a lo que se le ha denominado blended-learning. Más recientemente, Llorente y Cabero (2008) dividen la evolución de la teleformación o web-based learning en cuatro etapas:
ETAPA Enseñanza por Enseñanza multimedia -
CARACTERÍSTICAS Nacida a finales del siglo XIX y principios del XX Textos rudimentarios Para comunicarse, texto escrito a través del correo Paradigma de currículo cerrado de corte tradicional Década de los 60 Utilización aprendizaje Radio y televisión Importancia del diseño, producción y generación de materiales didácticos Preocupación por las concepciones subyacentes a las teorías instruccionales de múltiples medios como recursos para el
Mediados de los 80 Integración de las telecomunicaciones con otros medios
Uso del ordenador personal Emisiones de radio y televisión, audioteleconferencia y
videoconferencia Enseñanza Internet vía Mediados de los 90 Comunicación educativa a través de Internet Posibilidades de interacción bidireccional en tiempo real mediante audio y video
Tabla 3: etapas del e-learning según Cabero y Llorente (2008)
Esta nueva situación de enseñanza-aprendizaje a través de las redes telemáticas posibilita la participación del alumnado de manera mucho más interactiva, mantener espacios de comunicación continuos y acceder a numerosos recursos didácticos y fuentes de información, desde escenarios distintos a los presenciales (Cabero y Pérez, 2007). Algunos autores consideran al blended learning la evolución normal del e-learning. Una vez realizado un análisis de lo que es e-learning y del cambio transcurrido de la educación a distancia, es hora de entrar más concretamente en que es eso de e-learning para posteriormente introducirnos y ubicar que es el blended learning, es decir cómo se configura y se entiende. 1.2. Definición de e-learning Ante este tipo de formación son numerosos los términos que se han expresado para definirla: aprendizaje en red, teleformación, e-learning, aprendizaje virtual, etc. Son muchos los que se han aventurado a definir el termino e-learning. Si realizamos una traducción literaria estaríamos haciendo referencia a aprendizaje electrónico. Baelo (2009) recoge la evolución de las diferentes definiciones que los distintos autores han ido realizando sobre el e-learning, a las que añadiré algunas de otros autores. Así, la primera que recoge fue elaborada por la Dirección General de Telecomunicaciones en el año 1996, aunque
realmente hace referencia a un término semejante, tele-educación. Ellos la consideran como la educación a distancia que basada en el uso de las tecnologías de la información y la telemática, posibilitan el desarrollo de aprendizajes interactivos, flexibles y accesibles a cualquier posible receptor. Azcorra y otros (2001) lo entienden como un tipo de enseñanza a distancia con carácter flexible, abierto e interactivo que se desarrolla a través de las TIC. Es interesante la definición aportada por Khan (2001) sobre formación a través de Internet entendido como “un enfoque innovador para desarrollar programas de enseñanza basados en la hipermedia para una audiencia remota, utilizando los atributos y recursos de Internet para crear ambientes de aprendizaje bien diseñados, centras en los alumnos, interactivos y facilitadores”. En la Comunidad Europea se creó una comisión para trabajar sobre el aprendizaje en red. Del mismo surgió un trabajo con el nombre “eLearning Action Plan” (2001, p.2), en el cual se entiende el término elearning como “the use of new multimedia technologies and the Internet to improve the quality of learning by facilitating access to resources and services as well as remote exchanges and collaboration”. Una de las definiciones más utilizadas es la elaborada por Rosenberg (2001), y que lo define como “el uso de las tecnologías basadas en Internet para proporcionar un amplio despliegue de soluciones a fin de mejorar la adquisición de conocimientos y habilidades”. En palabras de Martínez y Prendes (2003, p. 52), la telenseñanza “pretende establecer una comunicación directa entre el profesor y el alumno en el momento en que se está produciendo el proceso educativo, así como un acceso del alumno a los contenidos, utilizando para todo ello como canal artificial los nuevos canales telemáticos de comunicación”. Paulse (2003), especifica el e-learning como el aprendizaje interactivo, en el cual los contenidos de aprendizaje están
disponibles en línea y permiten un feedback automático a los estudiantes en las actividades de aprendizaje. Ya en el año 2004, Bartolomé (2004) define el e-learning como la formación a distancia reforzada por las posibilidades educativas que tienen las TIC. Por otro lado, Cabero (2006, p.2) entiende el e-learning como “la formación que utiliza la red como tecnología de distribución de la información, sea esta red abierta (Internet) o cerrada (intranet)”. Aliste (2006) en su tesis doctoral, define el e-learning como esa modalidad de enseñanza electrónica a distancia que utiliza el ordenador y la interconexión en red (Internet) para la transmisión de contenidos. Bernardez (2007) se aventura a definir el e-learning como todas aquellas metodologías, estrategias, o sistemas de aprendizaje que emplean tecnología digital y/o comunicación mediada por ordenadores para producir, transmitir, distribuir y organizar conocimiento entre individuos, comunidades y organizaciones. Ally (2008), entiende que en este tipo de enseñanza el alumno está separado (físicamente) del profesor o tutor, se utiliza la tecnología (normalmente un ordenador) para acceder a los materiales de aprendizaje, se aprovecha esa misma tecnología para la interacción con el profesor o tutor y con otros compañeros, y se proporciona algún tipo de ayuda o apoyo a los estudiantes. Como ya comenté anteriormente, es interesante realizar un análisis del paso que ha sufrido la educación a distancia a esta manera de formación conocida como e-learning. Este proceso nos da lugar a entender los entresijos que conlleva una formación a distancia a través de las redes telemáticas y el porqué de su integración en un modelo semipresencial.
1.3. El Blended learning La utilización de las TIC en el ámbito educativo superior plantea cambios significativos y nuevas opciones para mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje. Como nos comenta Prendes (2007b, p. 207), “las denominadas nuevas tecnologías nos ofrecen formas y medios de comunicación que abren, en el terreno educativo, posibilidades de gran interés para la renovación y flexibilización de los modelos tradicionales de enseñanza”. La introducción de las TIC nos permiten avanzar hacia los modelos semipresenciales, que integran desde situaciones presenciales en las cuales se produce una integración curricular de la red hasta situaciones en su mayor parte a distancia en las cuales se articulan puntualmente sesiones presenciales de formación (Prendes, 2007b). Estos modelos son los que se le han llamado Blended Learning o semipresencialidad. Si hacemos una traducción literal del término nos estamos refiriendo al aprendizaje mezclado (to blend: mezclar, combinar) como así nos lo expone García Aretio (2004a). En la siguiente figura de Prendes (2007b) nos da una visión más concreta de lo que estamos hablando.
Figura 3: del modelo presencial al modelo en línea (Prendes, 2007b)
De la misma manera, Cabero y Llorente (2008), a través de la propuesta de Mason y Rennie de 2006, explican que es blended learning
a través de un continuo que va desde el aprendizaje online al aprendizaje offline, al igual que hace Prendes.
Figura 4: ubicación del blended learning en un continuo (Cabero y Llorente, 2008)
Por tanto, estos autores (2008, p. 3) comprenden el aprendizaje mixto como la convergencia entre lo presencial y lo virtual a distancia, donde se combinan espacios (clases tradicionales y virtuales), tiempos (presenciales y no presenciales), recursos (analógicos y digitales), donde los protagonistas modifican sus roles en los procesos de enseñanzaaprendizaje, y donde los cambios también afectan a los modos organizativos. Una definición muy sencilla y precisa sobre el término blended learning es la que nos ofrece Bartolomé (2004, p. 11) cuando lo describe como “aquel modo de aprender que combina la enseñanza presencial con la tecnología no presencial” y cuya idea clave es la “selección de medios adecuados para cada necesidad educativa”. Por su lado, Salinas (1999) lo describe como “educación flexible” y es de hecho el modelo que se utiliza en el Campus Extens de la Universitat de Illes Balears. Thorne (2003) también lo define como el aprendizaje que combina el aprendizaje en línea con métodos más tradicionales de aprendizaje y desarrollo, además de ser una oportunidad de integrar los avances
innovadores y tecnológicos que nos ofrece la enseñanza online con la interacción y participación que ofrece el mejor aprendizaje tradicional. Alemany (2007) entiende blended learning como un diseño docente en el que las tecnologías de uso presencial (físico) y no presencial (virtual) se combinan con objeto de optimizar el proceso de aprendizaje. Al igual que sucede con el e-learning, el blended learning nace en el marco del negocio, así Brennan (2004) nos habla de que se trata de una combinación de medios para proveer aprendizaje planteado para resolver problemas específicos de negocio; pero de igual modo, su entrada en el ámbito universitario cada vez es más fuerte (Galán Mañas, 2009). Sin embargo, como afirma Bartolomé (2008), no se trata de un concepto novedoso sino que se utiliza desde hace ya bastante tiempo. Son numerosos los términos que se han utilizado en la literatura española para referirse al blended learning: modelo híbrido, enseñanza flexible, enseñanza semipresencial, aprendizaje mixto, aprendizaje mezclado, etc., pero los más usados son (Bartolomé, 2008): Enseñanza semipresencial Educación flexible Formación mixta Bartolomé (2001) Salinas (1999) Pascual (2003)
Como recoge Galán (2009) en su tesis doctoral, algunos autores atribuyen el origen del blended learning a la herencia del peso que la psicología del aprendizaje ha tenido en el mundo anglosajón; por otro lado, otros autores atribuyen el origen de la enseñanza semipresencial al proceso de enseñanza en el que se fundamenta, herencia de la didáctica del ámbito latino más centrada en la acción del docente. Para Bartolomé (2008) el blended learning no surge del e-learning, sino de la enseñanza tradicional ante el problema de los elevados costos, si bien trata de mejorar la calidad de aquella. Para García Aretio (2004b) el
término aprendizaje mezclado no es el correcto porque no queda claro que es lo que se mezcla y lo denomina “modelo de enseñanza y aprendizaje integrado”; y al igual que Bartolomé, considera que el origen procede como evolución de los procesos de formación presenciales, pero en este caso en la empresa, y a la que se le han ido sumando instituciones educativas tradicionalmente presenciales, la mayoría universitarias. Para McDonald (2006) el término blended learning hace referencia tanto al sector empresarial como al académico, aunque es en el sector universitario donde está creciendo considerablemente. Para Aguado y Arranz (2005) el blended learning es un modelo mixto de aprendizaje que combina los métodos online con los presenciales, y por tanto siguen con la misma línea que Bartolomé. En la opinión de los autores, esta modalidad de formación se presenta como una alternativa para salvar las limitaciones de las soluciones informáticas para el autodesarrollo. Otros autores, como Suárez (2007), determinan que el blended learning busca recuperar el contacto personal-presencial entre profesores y alumnos y entre alumnos perdido por el boom de la formación cien por cien virtual. Por tanto, son muchos los autores (Thorne, 2003; Suárez, 2007; Allan, 2007; Cabero y Llorente, 2008) que piensan que el aprendizaje semipresencial supone una mejora cualitativa frente a la enseñanza completamente a distancia o presencial; en consecuencia, podríamos decir que es un modelo de formación que recoge lo mejor de los otros dos modelos: presencial y virtual. Como la define Brennan (2004), es “una estrategia que combina la enseñanza presencial y el trabajo autónomo del alumno fuera del aula”. Resulta totalmente inalcanzable recoger todas las definiciones que sobre el término blended learning o aprendizaje semipresencial se han realizado en los últimos años. Este hecho nos lleva a plantearnos el paso transcurrido de la educación a distancia como tal al conocido e-
aproximación a este último término. El paso de la educación a distancia al e-learning nos acerca más a entender el porqué del surgimiento del blended-learning. 2. CARACTERÍSTICAS DE LOS MODELOS DE ENSEÑANZA APOYADOS EN EL USO DE LAS TIC 2.1. Características del Blended Learning Se pueden considerar que la selección de los recursos más apropiados, y la determinación de sus funcionalidades y posibilidades, se convierten en los elementos que podemos considerar claves para el blended learning (Llorente y Cabero, 2008). Allan (2007) entiende el blended learning como un enfoque holístico para el aprendizaje que incluye la combinación de diferentes enfoques, e identifica los diferentes aspectos de la enseñanza y el aprendizaje que se pueden combinar:        El tiempo: actividades sincrónicas y asincrónicas. Lugar donde se realiza el aprendizaje. Las TIC: Internet, DVD, plataformas virtuales, etc. Contexto de aprendizaje. Enfoque pedagógico. Tipos de estudiantes. Interacción en el proceso de aprendizaje: autónomo o en grupo.
Si bien es cierto, como la autora confirma, normalmente cuando los autores hablan de blended learning se refieren, en su mayoría, a los aspectos relacionados con el tiempo, lugar y las tecnologías. Por su lado, Thorne (2003) aconseja realizarse una serie de preguntas para indagar qué opción de blended learning es la más adecuada para cada caso:
1. ¿Qué método puede ofrecer las experiencias de aprendizaje más adecuadas y estimulantes para los estudiantes? 2. Teniendo en cuenta los estilos de aprendizaje, ¿podemos presentar la misma información de diferentes maneras y garantizar a los estudiantes múltiples opciones de aprendizaje? 3. ¿Podemos cuestionar algunos de los modelos tradicionales de transmisión de aprendizaje para poder ampliar su alcance e involucrar al estudiante de otra manera? 4. ¿Podemos dar apoyo a otros docentes para que experimenten diferentes formas de transferir el aprendizaje? Clark (2003) estructura una serie de componentes que son necesarios e imprescindibles para el desarrollo de una experiencia formativa de blended learning:
Componente Offline Lugar físico de Aprendizaje en el Componente Online Contenido aprendizaje online de Recursos básicos para el aprendizaje Contenidos generales Representaciones simulaciones Tutoría presencial Tutorización Seguimiento Trabajo de clase Lecturas, role-play, conferencias seminarios, Aprendizaje colaborativo online Tutoría online Tutorización online Seguimiento online Correo foro de trabajo electrónico, discusión, en chat, y
lugar de trabajo Visitas a lugares físicos
videoconferencias Medios impresos Libros Revistas Periódicos Gestión aprendizaje online del Orientaciones las búsquedas Recuperación documentos archivos Medios electrónicos Audio cassettes, Internet Sitios web Blogs de y sobre
audio CD, Videotape, CD-ROM, DVD Medios comunicación de TV, radio, televisión Medios móviles
Portátiles PDAs Teléfono móvil
Tabla 4: componentes para el desarrollo del blended learning (Clark, 2003)
Bersin (2004) es otro de los autores que aplica el blended learning en la empresa y lo entiende como una combinación de diferentes medios de formación para crear un programa de formación que sea lo más óptimo posible. Se trata de sintetizar todos los medios de formación en un espacio de mezcla integradora capaz de adaptarse a los diferentes contextos de la mejor manera posible. Este autor nos propone cinco modelos de blended learning: 1. Autoaprendizaje por vía electrónica mediante e-learning
combinado con otros medios o acontecimientos. No se hace uso del aula y el alumnado accede a múltiples elementos multimedia integrados en un curso en línea. 2. Curso dirigido por un profesor, combinado con autoaprendizaje. Se utilizan actividades de aprendizaje electrónico, actividades durante la clase y actividades entre las clases. Este modelo considera el aula como la mejor forma de desarrollar nuevas habilidades, reflexión y conocimiento para pequeños grupos. 3. Seminarios vía web combinados con otros medios. Este modelo permite a los estudiantes escuchar e incluso ver al profesor online. Los estudiantes retienen el material gracias a la voz, la interactividad y el movimiento incluidos en el acontecimiento. 4. La formación en el trabajo con un gerente o profesor. Se utiliza principalmente para programas en los que las habilidades que hay que aprender son complejas, y se centra en ejercicios, debates y otras actividades que tienen lugar en el puesto de trabajo y que suele dirigir un superior. Esta modalidad se utiliza ampliamente en la formación técnica de procesos. 5. Simulación y laboratorio. Se emplea a menudo para la formación en tecnologías de la información y aplicaciones de software. Esta modalidad ofrece a los estudiantes la posibilidad de aprender mediante la práctica, en un ambiente seguro y real.
Aun así Bersin (2004) nos confirma que no existe un modelo perfecto y que cada empresa (o universidad) debe adaptar el modelo que más le convenga a sus necesidades, además hay que tener en cuenta que los avances tecnológicos llevan consigo nuevos modelos. Por otro lado, García y Moreno (2006), desde la experiencia de aplicación de este modelo, destacan como características que más definen el modelo de aprendizaje blended learning las siguientes: a) Las tecnologías www son fuente de distribución, almacenamiento y gestión del material docente/discente global. Sistema que no se orienta de manera única a disponer material, sino de aprovechar los materiales ya existentes. b) Desarrolla un método de estudio independiente. c) Método de aplicación: mientras que en el modelo presencial la aplicación se cristaliza en experimentos, prácticas… el modelo blended learning permite descentralizar dicha información y distribución entre todos los implicados. d) Tutorización: más allá del escenario presencial, concluye en un detallado conocimiento y seguimiento tanto por parte del docente para el desarrollo de los alumnos, así como del propio desarrollo de los alumnos. e) Incentivo y adecuación al trabajo colaborativo: al utilizar medios que permiten comunicar y distribuir la información fuera del contexto de la presencialidad. f) Método comunicativo: los sistemas de comunicación vía web viene a mostrarse a modo de potencial en los métodos de puesta en marcha de trabajo colaborativo, atención al alumno, puesta común de ideas, proveyendo mayor libertad en la realización de esas actividades. g) Método de evaluación: referido a las pruebas personales vía optimización de tareas formativas online, unas pruebas cuya estructura de efectividad se adaptan a las respuestas del sujeto, lo
cual permite mayor precisión y realimentación de los métodos pedagógicos, además de darle una visión para orientarle y mostrándole un análisis de su rendimiento. Para Galán (2009) son cuatro los ejes que caracterizan y articulan esta modalidad de formación: la presencialidad, la distancia, la sincronicidad y la asincronicidad. Sin nos referimos a la presencialidad podemos advertir que, como en los modelos totalmente presenciales, produce que el alumno se sienta acompañado, guiado por el profesor y estimulado por la interacción con otros estudiantes. Estas sesiones en esta modalidad nos pueden servir para llamar la atención sobre ciertos contenidos o simplemente tutorizar a los estudiantes. La mayoría de veces se utiliza también para la presentación y finalización de un curso. Como nos comenta la misma autora, este tipo de sesiones deben valer para:           Debatir el contenido de la asignatura, el sistema de evaluación y la metodología. Dotar a los estudiantes de la competencia para el uso de las herramientas tecnológicas necesarias para el normal desarrollo. Reforzar la relación entre estudiantes estudiantes. Crear grupos de trabajo. Asignar trabajos y detallar la metodología que hay que seguir para desarrollarlos. Resolver ejercicios guiados por el docente. Aclarar dudas. Simular proyectos reales. Tutorizar de forma personalizada o en grupo. Evaluar el cumplimiento de las tareas solicitadas. y entre profesores y
En relación a la distancia como eje, las TIC nos abren nuevas posibilidades que permiten crear actividades de aprendizaje virtual, tanto sincrónicas como asincrónicas, para las que no es necesario coincidir en
el espacio ni en el tiempo. Para trabajar en la distancia no se trata de virtualizar lo presencial, sino de crear un espacio de aprendizaje virtual que conceda mayor énfasis al trabajo autónomo del alumno. Entre las ventajas de tener sesiones a distancia encontramos: la flexibilidad que ofrece al estudiante, resulta muy positivo para los estudiantes más desaventajados, el trabajo con herramientas electrónicas y entornos virtuales le acerca a los estudiantes a la realidad profesional (Galán, 2009). Cuando hablamos de sincronicidad nos estamos refiriendo a aquellas herramientas que permiten establecer la comunicación en tiempo real. Este tipo de interacción permite que a lo largo de una presentación los alumnos se hagan comentarios sin interrumpir la explicación. Son muchas las herramientas sincrónicas que existen en el mercado, pero de las que más posibilidades nos ofrecen es la videoconferencia. El uso de estas herramientas en un modelo semipresencial puede ser muy similar al uso que se puede hacer en un modelo virtual , pero con la posibilidad de realizar con anterioridad sesiones presenciales para iniciar la actividad, aclarar dudas o analizar lo ocurrido. Las herramientas sincrónicas nos ofrecen las siguientes ventajas: la interacción en vivo, los estudiantes tienen una sensación de presencia, la posibilidad de archivar los diálogos, el docente puede aclarar las dudas y el carácter social de este tipo de comunicación (Galán, 2009). Las herramientas de comunicación asincrónica son las que posibilitan la comunicación en tiempo no real. La asincronicidad no tiene porque referirse únicamente a la comunicación, también pueden ser actividades que el alumno haga a su propio ritmo. Pueden ser muy útiles en actividades de aprendizaje colaborativo, coevaluación o debates. Entre las herramientas asincrónicas más conocidas y utilizadas encontramos el correo electrónico, los foros, los blogs… Estas herramientas nos presentan como ventaja: la flexibilidad de la comunicación, el incremento de la reflexión y que siempre queda constancia del historial de participación.
Como hemos visto hasta ahora, uno de los componentes muy importantes dentro de la formación semipresencial o blended learning es la parte virtual que se incorpora. Prendes (2007) y Llorente y Cabero (2008), como ya se expuso, nos hablan de un continuo en el que el blended learning va variando según el grado de virtualidad que se le dé al curso. El hecho de que en nuestro caso el grado de virtualidad sea bastante importante nos lleva a adentrarnos, de una manera más concreta, en las características que presenta, dentro de esta modalidad semipresencial, la parte más virtual del proyecto. 2.2. Características del e-learning El e-learning, desde su inicio, se ha presentado como una modalidad de formación capaz de resolver ciertos problemas educativos con los que nos encontramos, como pueden ser distanciamiento físico de los estudiantes o la necesidad de mejora constante a la que nos invita la sociedad del conocimiento (Cabero, 2006). Por lo tanto, para comprender mejor la verdadera aportación de esta modalidad de formación, es preciso realizar un análisis de las peculiaridades de la misma. Así como menciona Cabero (2006), podemos presentar las características del e-learning desde una doble perspectiva: en primer lugar comparándola con la enseñanza presencial tradicional, y por otra, presentando dichas características distintivas. De esta manera, en comparación entre la enseñanza presencial tradicional y la enseñanza online encontramos las siguientes diferencias recogidas en una tabla elaborada por Cabero y Gisbert (2005):
Formación basada en la red Permite que los estudiantes vayan a su propio ritmo Basada en el concepto “formación en el momento que se necesita” (just-in-time training) Permite la combinación de diferentes materiales Formación presencial tradicional Parte de una base de conocimiento y el estudiante debe ajustarse a ella Los profesores determinan el cuándo y el cómo reciben los materiales de formación Parte de la base de que el sujeto recibe pasivamente investigadoras Con una a sola un aplicación mayor se puede de Tiende a apoyarse en materiales impresos y en el profesor como fuente de presentación. Tiende a un modelo lineal de el conocimiento para generar actitudes innovadoras, críticas e
estudiantes El conocimiento es un proceso activo de construcción Tiende a reducir el tiempo de formación
comunicación La comunicación entre el se desarrolla y el
básicamente estudiante Tiende a ser interactiva, tanto entre estudiantes como con el contenido Tiende a realizarse de forma individual, sin renunciar al trabajo colaborativo. Puede ser utilizada en el lugar de trabajo y en el tiempo disponible por parte del estudiante Es flexible Tenemos poca experiencia en su uso
La enseñanza se desarrolla de forma preferentemente grupal Puede prepararse para desarrollarse en un tiempo y en un lugar Se desarrolla en un tiempo fijo y en un aula específica
Tiende a la rigidez temporal Tenemos utilización mucha experiencia en su
No siempre disponemos de los recursos estructurales y organizativos para su puesta en funcionamiento
Disponemos estructurales y
Tabla 5: diferencias entre la enseñanza presencial y virtual (Cabero y Gisbert, 2005)
Por otro lado, si nos centramos en las características del e-learning que lo distinguen de otros tipos de formación, y siguiendo a Cabero y Castaño (2007), podemos centrarnos en las siguientes dimensiones para caracterizarla:
Aprendizaje mediado por ordenador Se trata de una acción formativa realizada a través de un medio concreto, el ordenador, el cual se encuentra conectado a una red telemática. Por lo tanto, es necesario que existan dos instrumentos básicos, uno para emitir y otro que reciba. También, tanto el emisor como el recepto deben tener experiencias significativas para desenvolverse con esos instrumentos. Además, los contenidos deben ser transformados en signos digitales que permitan su emisión y recepción. Conexión profesor/alumno separados por el espacio y el tiempo Una de las características más significativas. El profesor y el alumno se encuentran separados temporal y geográficamente, lo que favorece que el alumno pueda tomar decisiones para seleccionar el momento que quiere interaccionar con la información. Gracias a ello, los estudiantes no se ven perjudicados por el lugar en el que se encuentran para acceder a la información; además de ahorrar tiempo, esfuerzo y presupuesto. Utilización de diferentes herramientas de comunicación A través de diferentes herramientas y recursos los usuarios de estas acciones formativas pueden comunicarse, tanto de manera presencia, por lo general muy limitada, a la mediática con diferentes medios. Hay una gran variedad de herramientas con las que el profesor y el alumno pueden comunicarse. Multimedia Se trata de otra de las características más significativas. Al alumno se le ofrece la posibilidad de interaccionar con la información, limitado sólo por las características de la red en la que interacciona. Otra ventaja que ofrece es que los sistemas simbólicos utilizados no sólo tienen repercusiones técnicas, estéticas y expresivas, sino también cognitivas, impulsando y propiciando el desarrollo de habilidades específicas.
Hipertextual/hipermedia Esta característica depende de la estructura en la cual se ha realizado la información. Permite que el usuario sea un elemento clave a la hora de construir su propio discurso, de forma tal que el lector se convierte en un “lectoautor”. Para ello se necesita que el alumno se convierta en un actor activo en el proceso formativo y realice conexiones significativas, además de tener unos conocimientos previos para poder efectuarlas. Aprendizaje flexible Este se concreta en cuatro tipos:     Flexibilidad temporal y espacial para la interacción y recepción de la información. Flexibilidad para la interacción con diferentes códigos. Flexibilidad para la selección del tipo de comunicación. Flexibilidad para la elección del itinerario formativo.
Aprendizaje muy apoyado en tutorías Esta característica garantiza el éxito de la misma. Se trata de estar fuertemente tutorizado al alumno. Las investigaciones hablan de que el éxito se pone de manifiesto cuando los alumnos se encuentran con la posibilidad de realizar tutorías de forma personalizada y constante. Materiales digitales Otro de los factores que lo caracteriza consiste en que los materiales que se utilizan son digitales, y por tanto presentan todas las ventajas de estos signos: duplicación, comprensión, transferencia, manipulables, etc. Aprendizaje individualizado versus aprendizaje colaborativo Ya hablamos en el capítulo anterior de esta posibilidad que nos brindan las TIC. Y es que, la teleformación puede servir tanto para realizar acciones formativas individuales como aprendizajes colaborativos.
Interactivo Se trata de una interactividad que podemos entender desde diferentes perspectivas: interactividad del sujeto formado con todos los elementos del sistema, interactividad de todos los componentes, e interactividad entre todos los participantes de la acción formativa (profesores, alumnos y administradores). Anteriormente Khan (2001), ya había establecido una serie de características sobre la formación a través de Internet. Por lo tanto, podemos añadir a las ya expuesta las siguientes:       Búsqueda online: Internet se puede utilizar como medio para completar la formación. Publicación electrónica: tanto los profesores como los alumnos pueden publicar en Internet de manera fácil. Multiplicidad de expertos: Internet permite incorporar expertos de diferentes lugares y áreas de trabajo. Coste razonable: se reduce los costes de aula, instalaciones, equipos, etc. Facilidad de desarrollo y mantenimiento de cursos. Seguridad: sólo los formadores pueden modificar o alterar la información que se presenta y los alumnos pueden tener una contraseña. Todas estas características pueden ser comprimidas en tres grades dominios que se pueden diferenciar en los procesos de formación a través de Internet (Llorente y Cabero, 2008): La dimensión funcional: cuestiones relacionadas con la pedagogía y el conocimiento. La dimensión organizativa: recoge las características estructurales, contextuales, económicas y asuntos legales.
La dimensión técnica: relacionada con los aspectos de arquitectura, interoperabilidad de los protocolos, infraestructuras de redes, servidores, aplicaciones e interfaces de los usuarios, Los principios que orientan el proceso de aprendizaje en el e-learning
según Marcelo (2002), son:  Activo: el alumnado no puede permanecer pasivo, sino que deben ser partícipes en la construcción del conocimiento y deben desarrollar habilidades de búsqueda, análisis y síntesis.  Abierto: se debería propiciar la capacidad de aprender de forma autónoma,   los alumnos deben indagar en busca de conocimiento. Colaborativo: el alumnado debe desarrollar habilidades para relacionarse con los demás. Contextualizado: la enseñanza debe presentar al alumnado situaciones reales, auténticas, a través de casos que permitan situar el nuevo conocimiento en un contexto real.  Constructivo: la nueva formación se elabora y construye sobre la anterior,  contribuyendo a que el alumnado alcance un verdadero aprendizaje. Orientado a metas: los objetivos de aprendizaje se hacen explícitos y el alumnado tiene facilidad para elegir el camino que quiere seguir para alcanzar estas metas.  Diagnóstico: partir de un diagnóstico para conocer el punto de partida de los alumnos de forma que se pueden ir haciendo evaluaciones y comprobando el progreso en su aprendizaje.   Reflexivo: reflexión para que los alumnos puedan ir tomando conciencia sobre cómo aprenden para mejorar ese proceso. Multimedia: se debe dar a los alumnos información procedente de diferentes fuentes.
Flexible: se le debe dar la oportunidad a los alumnos de aprender en el momento que así lo crean.
Para terminar este punto, Tirado (2002, pp. 215-219) también nos habla de una serie de principios, en los que afirma que existe un cierto reconocimiento general: Principio 1: facilitar un discurso centrado en conceptualizaciones. La conceptualización, como afirma Tirado, es algo así como la movilización de esquemas mentales para la reelaboración de conceptos y principios con el propósito de encontrar soluciones a los problemas, lo que permite que el discurso quede organizado alrededor de diversas clases de aportaciones conceptuales. Principio 2: Utilizar casos reales para hacer más significativo el aprendizaje. En consistencia con los enfoques constructivistas sobre el aprendizaje se nos presenta la teoría de la flexibilidad cognitiva como un marco de trabajo para la organización de la información. La utilización de casos para el aprendizaje tiene también su fundamentación en las teorías de Kolb sobre el aprendizaje adulto. Principio 3: Estimular el discurso progresivo. La comunicación debería orientarse hacia una articulación sistemática y hacia el avance en la tarea conceptual más que tratarlo como una verdad definitiva. Otro aspecto fundamental es el de proporcionar a los estudiantes herramientas para el discurso progresivo en interacción con sus compañeros. Principio 4: Facilitar el compromiso para profundizar en la indagación. Una condición necesaria es que los actores se comprometan en perfeccionar o enriquecer sus teorías a través de la generación de más cuestiones específicas y de la búsqueda de información. Principio 5: Proporcionar soporte tecnológico para las tareas de aprendizaje. Los entornos de trabajo colaborativo basados en la
telemática deben proporcionar herramientas para la construcción colaborativa del conocimiento. Las tareas son el medio a través del cual el contenido de la formación se convierte en algo aprendible. Principio 6: Facilitar la externalización del pensamiento a través de la escritura y la visualización de mapas conceptuales. Un aspecto importante de los entornos e-learning es que sistemáticamente guían a los alumnos para que utilicen la escritura y la visualización como vehículos de pensamiento. A través de las herramientas dinámicas de visualización, tales como los mapas conceptuales, a los estudiantes se les puede estimular a utilizar representaciones visuales para representar el conocimiento, así como ver las relaciones entre fenómenos. Principio 7: Utilizar mapas conceptuales y otros recursos para orientar la navegación y la indagación. Para facilitar la navegación a través de la información, los estudiantes deberían disponer de una red conceptual de conocimiento similar a la de un experto. Principio 8: Facilitar el desarrollo metacognitivo y el aprender a aprender. Resulta importante que en estos entornos de aprendizaje hagan visibles todos los estadios por los que va pasando el alumno en el proceso de indagación y no sólo el resultado final. Con el propósito de mejorar el aprendizaje autorregulado, los entornos deben estimular a regular y autoevaluar su comprensión y el avance de sus compañeros. El e-learning, gracias a la interactividad de la tecnología que la ofrece, transforma las posibilidades de los medios que adjunta en elementos que permiten intercambiar archivos de todo tipo entre dos o más puntos de manera interactiva, sincrónica o asincrónica y reticular (Aliste, 2006). En este contexto el e-learning cuenta con tres actores fundamentales básicos y un componente tecnológico característico: profesor/tutor, usuarios, administradores y plataformas. En el lugar que nos encontramos, creo conveniente analizar tanto la figura del profesor/tutor dentro de esta modalidad de formación, así como la del alumno.
2.3. Roles del profesor y del alumno en la enseñanza apoyada en TIC En estos nuevos entornos, tanto los roles que desempeña el profesor como los que realiza el alumno serán diferentes a los actuales, y es de ello precisamente de lo que vamos a tratar este apartado: cuáles serán los nuevos roles que los profesores y alumnos desempeñarán. Principalmente nos vamos a centrar en la faceta virtual de esta modalidad de formación, pero también se mencionará lo que es la parte presencial. Es una gran contradicción intentar realizar una formación donde el alumno sea el centro de atención en el proceso de aprendizaje, donde sea el propio alumno quien tome las decisiones sobre su itinerario de formación, y después se aplique un modelo de formación donde sólo se evalúe su capacidad de memorizar la información y como ésta se parece a la información presentada (Cabero y Castaño, 2007). En esta sociedad del conocimiento es preciso que la educación enseñe a los estudiantes otra serie de capacidades que van más allá de adquirir y repetir contenidos, como puede ser la capacidad para transformar los conocimientos o la capacidad para trasladar esos conocimientos a otras situaciones y a la resolución de problemas. Y es que no nos podemos olvidar ni dejar de lado al EEES, el cual invita a un cambo en la metodología acometida por el profesor hasta ahora, que como recoge Resta (2004, p.28), se produce un cambio de a un cambio a:
Cambio de: Transmisor contenidos respuestas. El profesor controla y dirige todos los aspectos del aprendizaje. El profesor permite que el alumno sea más responsable de su propio aprendizaje y le ofrece diversas opciones. de y conocimiento, fuente de fuente las Cambio a: Facilitador del aprendizaje, colaborador, entrenador, tutor, guía y participante del proceso de aprendizaje.
principal de información, experto en todas
Se trata de un cambio, que como dice Salinas (2004, p.7), “se trata de una visión de la enseñanza en la que el alumno es el centro o foco de atención y en la que el profesor juega, paradójicamente, un papel decisivo”. Y como dice Martínez (2007, p.38), “el profesor por su parte, en tanto que tutor, deberá disponer de habilidades no directivas de comunicación, habilidades que le permitirán dar al alumno la autonomía adecuada y a la vez participar en su construcción del conocimiento”. El papel que asume el profesorado en esta modalidad educativa supera la mera función de transmisión de información. A diferencia del proceso de enseñanza-aprendizaje tradicional, donde el profesor es quien dirige imponiendo ritmos, en la enseñanza con TIC, su rol se ve multiplicado y conduce al alumno en su propio proceso de aprendizaje, convirtiéndose en un facilitador (Cebreiro, 2007). Si nos centramos en el cambio de roles, Gisbert (2002) nos habla de que el profesor, en la sociedad del conocimiento, va a desempeñar una serie de roles básicos: consultores de información, colaboradores en grupo, trabajadores solitarios, facilitadores, desarrolladores de cursos y materiales, y supervisores académicos. Consultores de información: buscadores de materiales y recursos; soportar a los alumnos para el acceso a la información; y utilizadores experimentados de las herramientas tecnológicas para la búsqueda y recuperación de la información. Colaboradores en grupo: favorecedores de planteamientos y
resolución de problemas mediante el trabajo colaborativo, tanto en espacios formales como no formales. Es necesario asumir nuevas formas de trabajo colaborativo teniendo en cuenta que nos estamos refiriendo a una colaboración no presencial marcadas por las distancias y los espacios virtuales.
Trabajos solitarios: la tecnología tiene más implicaciones individuales que no grupales, pues las posibilidades de trabajar desde el propio hogar o de formase desde el propio puesto de trabajo, pueden llevar asociados procesos de aislamiento si no se es capaz de aprovechar los espacios virtuales de comunicación. Facilitadores del aprendizaje: las aulas virtuales y los entornos tecnológicos se centran más en el aprendizaje que en la enseñanza entendida en sentido clásico (transmisión de contenidos). Se pasa de transmisores de información a facilitadores y proveedores de recursos. Desarrolladores de cursos y materiales: se centra en una visión constructivista del desarrollo curricular. Diseñadores y desarrolladores de materiales dentro del marco curricular pero en entornos tecnológicos. Planificadores de actividades y entornos virtuales de formación. Supervisores académicos: diagnosticar las necesidades académicas de los alumnos tanto para su formación como para la superación de los diferentes niveles educativos. Ayudar al alumno a seleccionar sus programas de formación en función de sus necesidades personales, académicas y profesionales. Realizar el seguimiento y supervisión de los alumnos para poder realizar los correspondientes feed-backs que ayudarán a mejorar los cursos y las diferentes actividades de formación. Dentro de este modelo de formación semipresencial, Thorne (2003) determina que es necesario repensar el papel del tutor. Un tutor dentro de esta modalidad debe saber diseñar e instrumentar un curso en perfecto equilibrio para dar una amplia gama de oportunidades de aprendizaje. El verdadero papel del tutor es reconocer lo que el alumno necesita aprender a través del aprendizaje en el aula y de esta manera identificar el valor añadido que puede otorgar el uso de nuevas tecnologías, el trabajo autónomo del alumno por ellas y el uso de nuevos formatos para mejorar el aprendizaje.
Si se transforma en estos nuevos contextos los roles del profesorado, también ocurre lo mismo con los alumnos por diferentes razones (Cabero, Llorente y Gisbert, 2007), además de que cuando se analiza el rol del profesor es imprescindible conectarlo con el rol del alumno (Prendes y Solano, 2006). La telenseñanza es un modelo flexible y abierto de enseñanza a distancia en el que el rol del alumno adquiere un papel aún más importante que en otros modelos tradicionales, en los cuales el alumno se caracteriza por su escasa toma de decisiones en relación con su proceso de aprendizaje; sin embargo, el telealumno es una pieza clave de los procesos de telenseñanza al convertirse en un alumno activo, pasando a ser el principal responsable de su propio aprendizaje (Prendes y Solano, 2006; Prendes, 2007a). Los estudiantes deberán adquirir nuevas competencias y
capacidades, destinadas no sólo al dominio cognitivo, sino a sus capacidades para aprender, desaprender y reaprender para adaptarse a las nuevas exigencias de la sociedad (Cabero, Llorente y Gisbert, 2007). Ya no se trata de que los alumnos adquieran unos contenidos específicos, sino adquirir la capacidad de poder aprender a lo largo de la vida. Cuando hablamos de telealumno nos estamos refiriendo al alumno que sigue el proceso formativo a distancia utilizando como canal de acceso a la información y de comunicación las TIC, un alumno que se enfrenta a una situación de enseñanza caracterizada, como ya hemos dicho, por la flexibilidad espacial y temporal (Prendes y Solano, 2006; Prendes, 2007a). Los alumnos se encontrarán en situaciones en las cuales tendrán mayor grado de autonomía, de ahí que tengan que ser más competentes para tomar el control. Para Salinas (1999) el rol del alumno en las experiencias de formación flexible supone algunas características como las siguientes:
El acceso a recursos de aprendizaje. Control activo de los recursos de aprendizaje, pudiendo manipular y organizar la información así estructuras cognitivas más complejas. como elaborar
Participar en experiencias de aprendizaje individualizado. Acceso a grupos de aprendizaje colaborativo. Experiencias en tareas de resolución de problemas.
De la misma manera, Horton (2000, p. 18) recogido por Cabero, Llorente y Gisbert (2007), nos habla de una serie de características específicas que deben poseer los alumnos para desenvolverse sin dificultades:     Tener cierta capacidad para el autoaprendizaje y verlo como algo positivo. Ser autodisciplinado, con capacidad de controlar su tiempo y gustarle trabajar solo. Saber expresarse por escrito con claridad. Poseer ciertas habilidades y experiencias en el manejo de ordenadores, y valorar positivamente el papel de la tecnología en la educación.     Tener necesidad de una determinada formación y carecer de la disponibilidad necesaria para asistir a un curso presencial. Tener sentido positivo ante los pequeños problemas técnicos que se presenten y ser capaz de solucionarlos. Tener un objetivo claro en el curso. Tener algunos conocimientos previos de la materia que se va a tratar en el curso. Ayzemberg (2009) en su tesis doctoral, destaca ciertos aspectos que diferentes autores resaltan del alumnado en esta modalidad de formación. Estos alumnos coordinan diferentes áreas de su vida con los estudios (familia, trabajo, etc.). Son múltiples los motivos que se pueden
identificar en relación a porque se forman a través de esta modalidad, como puede ser adquirir un título o progresar en el trabajo. Es de destacar que en esta modalidad normalmente se encuentran aislados en relación al contacto con otros compañeros y con los profesores. En el elearning lleva más tiempo crear una relación de confianza profesoralumno y es imprescindible el dominio técnico de los medios. Para Bartolomé y Grané (2004, p.11) el alumno del futuro necesita dejar de memorizar información y conceptos para pasar a desempeñar un rol con otras competencias como son:          Desarrollar habilidades para el autoaprendizaje. Desarrollar el sentido crítico, la búsqueda responsable y fundamentada de cada información. Trabajar en equipo y saber trabajar en red. Aprender a dialogar. Ser flexibles y saber adaptarse. Ser capaces de participar activamente en los procesos. Tener dominio de lectura y la comprensión lectora textual, audiovisual y multimedia. Ser capaces de expresarse, comunicarse y crear. Desarrollar las competencias básicas para seguir aprendiendo toda la vida. Siguiendo el trabajo de Martínez y Solano (2003), se pueden destacar una serie de ideas sobre el telealumno: 1. El potencial de la tecnología carece de sentido si quienes aprenden no tiene la capacidad para explotarla. 2. Las necesidades que manifiestan ante el uso de las redes para la enseñanza se asientan en el conocimiento sobre: conocer el funcionamiento de las nuevas tecnologías; conocer el campo de conocimiento científico en el que se circunscribe la
experiencia; y el desarrollo de hábitos de trabajo y actitud, principalmente de responsabilidad. Por último, Cabero, Llorente y Gisbert (2007, pp. 273-274), realizan una síntesis sobre las capacidades que, a su parecer, los alumnos en estos nuevos entornos deben de poseer: capacidad de análisis y síntesis, capacidad de aplicar los conocimientos, resolución de problemas, capacidad de aprender, trabajar en equipo, habilidades interpersonales, planificación y gestión del tiempo, gestión de la información, capacidad de adaptarse a nuevas situaciones, creatividad y conocimiento sobre el área de estudio. Debemos de tener en cuenta, también, que el margen de decisión que se le dé al alumno, de acuerdo con Prendes (2007a), así como el rol que desempeñe en el proceso de aprendizaje, aparecerá condicionado por otros factores ajenos a él, se trata de decisiones que forman parte de la fase de diseño y planificación. Por tanto, para poder hablar del rol del alumno es ineludible plantear de forma más global el modelo de enseñanza que se ha esgrimido para la planificación de todo el proceso. 3. COMPONENTES PARA EL DESARROLLO DEL B-LEARNING Después de hacer un repaso por lo que es blended learning y elearning, así como las características que los componen, es muy interesante adentrarse dentro del diseño de un modelo de formación semipresencial y cuáles son los componentes necesarios para un buen desarrollo. En primer lugar me gustaría exponer la aportación Thorne (2003, pp. 52 -53) el cual nos habla sobre una serie de preguntas que hay que realizarse antes del diseño de una modalidad de formación blended learning de tal manera que nos permita desarrollarla de la forma más efectiva posible y a la vez resaltar algunas claves de su desarrollo:  “How often do we take time to think through projects properly?”
“Do we use planning techniques?” “Do we have analytical thinking skills?” “We will need to plan this process. Have we undertaken a SWOT analysis yet?” “How creative are we? Are we hungry for information? Are we curious?” “Do we share ideas with others; do we take advantage of global time zones to work virtually in teams?” “Do we use idea-generating techniques? Do we take time to identify what really inspires us?” “How open are our minds? How often do we say, „Why don‟t we try this?‟ rather than, „We‟ve tried it before, it won‟t work‟?” “What do our customers need that we don‟t currently give them?” “What do we have that works really well that could be adapted? What could we do quicker? More efficiently?” “Do we build teams of people with different styles of thinking? Do we take time to explore how we can work together? Do we play to people‟s strengths?” “Do we tend to keep to the same pattern of working, or do we regularly explore new options?” “When we are presented with a challenging situation, do we take time to explore the „what if‟ and develop a plan for contingencies?” “Do we develop a „worst case‟ scenario and plan how we would deal with any issues that might arise?” “When testing possible links, do we ask who, what, why, when, where and how, and consider all possible consequences of new product development and project management?” “Do we always consider the bigger picture?”
implications, and the customer?”   “How often do we review the decisions that we have made?” “Do we allow time to review our assumptions before passing on our conclusions or decisions to others?”  “Are we driven by a deadline or do we build in a contingency time that allows for reflection and consultation?” Entrando ya en lo que es propiamente el diseño, siguiendo la aportación de Llorente y Cabero (2008) son básicamente tres los elementos que determinan el desarrollo y puesta en práctica de una experiencia formativa semipresencial: contenido, comunicación y construcción, como se recoge en la siguiente figura.
Figura 5: Componentes del diseño de un modelo de formación b-learning (Llorente y Cabero, 2008)
En primer lugar, para estos autores y para Prendes (2007) el modelo blended learning se ve matizado o estratificado en función de la mayor o menor utilización de herramientas de comunicación sincrónica y asincrónica en la misma, así como por la amplitud de la comunicación textual, auditiva, visual y audiovisual utilizada. Del mismo modo, Llorente y Cabero (2008) hacen hincapié en el hecho de los encuentros
presenciales como aspecto que diferencia esta metodología de otras por una serie de factores:  Facilitan información imprescindible sobre el uso y sobre la utilización de la tecnología y las herramientas.     Fomentan el conocerse unos a otros. Se configuran los grupos y se establecen las normas de trabajo Se lleva a cabo exámenes y evaluaciones. Se aportan los elementos paralingüísticos que lo virtual no puede por sí mismo aportar.  Ayuda a superar el aislamiento.
Del mismo modo que sucede con la aportación de Thorne, estos autores delimitan una serie de preguntas que han de estar definas antes del diseño propiamente dicho. Así para los mismos las preguntas que hay que contestar son: ¿Incrementa los resultados del aprendizaje esta nueva aproximación metodológica? ¿Es la modalidad semipresencial apropiada para mis destinatarios? ¿Encaja con la cultura de mi organización? ¿Tenemos los recursos suficientes para llevarla a cabo? ¿Nuestra infraestructura da soporte a los recursos en línea? ¿La semipresencialidad es escalable? ¿Es sustentable dicha modalidad? El hecho de ser capaces de contestar estas preguntas afirmativamente, nos pone en disposición de poder desarrollar un modelo de formación Blearning. Los diferentes criterios o principios para desarrollar una experiencia de carácter semipresencial son los siguientes (Thorne, 2003): 1. Identificar las necesidades de aprendizaje. 2. Establecer los niveles de demandas. 3. Reconocer los diferentes estilos de aprendizaje.
4. Conocer las diferentes formas de aprendizaje y el potencial creativo de cada una de ellas. 5. Trabajar con los proveedores actuales, internos y externos, para identificar los objetivos de aprendizaje y asegurar y asegurar que la formación garantiza las necesidades actuales. 6. Emprender el proceso educativo y desarrollar una demostración amigable para ilustrar el potencial del B-Learning. 7. Estar preparado para ofrecer un apoyo y seguimiento constante. 8. Preparar un proceso de seguimiento para evaluar la efectividad del desarrollo. Continuando con el trabajo de Llorente y Cabero (2008), los aspectos que se pueden considerar como fundamentales en un proceso de formación B-learning, son tres y están definidos por los momentos en los que se desarrollan: sesión inicial presencial, desarrollo a través de la red y sesión final presencial, como podemos ver en la siguiente figura.
Figura 6: diseño de un proceso de formación b-learning (Llorente y Cabero, 2008)
Para estos autores, como podemos ver en la anterior figura, se iniciará el proceso con una primera sesión presencial para que los alumnos se familiaricen con la tecnología que se va a utilizar, desarrollar una sensación de comunidad y aclarar cualquier tipo de duda que pueda surgir. Del mismo modo, en esta primera sesión es interesante presentarles los objetivos del curso, las evaluaciones y las tareas que tienen que ir realizando. Consecutivamente, el curso se desarrollará a través del entorno virtual de formación y la utilización de las diferentes herramientas disponibles en las mismas. Por último, se desarrollará para finalizar una sesión presencial que podrá plantearse el realizar una valoración final y donde los alumnos podrán realizar sus aportaciones y consultas. Para Cabero y Llorente (2008) las acciones formativas desarrolladas por medio de b-learning se concreta en tres tipos de sesiones: presenciales iniciales, intermedias y finales. La inicial persigue la socialización de los alumnos, explicación de las normas de funcionamiento y criterios de evaluación, presentación del programa, etc.; la final para la síntesis del curso y a la preparación de actividades de evaluación; y las intermedias, determinadas por el profesor, sirven para resolución y aclaración de dudas. 4. BLENDED LEARNING Y EEES Llegado a este punto, me parece correcto realizar una pequeña aportación en lo referente a lo que contribuye el modelo de formación blended learning a lo que es el proceso de convergencia o Espacio Europeo de Educación Superior. En el capítulo anterior se definió que es esto del EEES y las diferentes propuestas que se plantean en el mismo. Dentro de estas propuestas la que más destaca es la referida al los créditos ECTS o European Credit Transfer System.
Como ya se recogió en el capítulo anterior, anteriormente los créditos iban en función de las horas docentes. Con el fin de pasar el centro de atención del profesor al alumno, estos créditos se centran en los mismos y “se basa en la carga de trabajo del estudiante necesaria para la consecución de los objetivos de un programa” (ANECA, 2004, p.7). Como uno de los elementos básicos en los que está basado los créditos ECTS, se encuentra la utilización de los mismos como valores que representan el volumen de trabajo efectivo del estudiante (Arias, 2003). Por lo tanto, en este nuevo sistema y entrando en lo que aquí más nos interesa, el trabajo autónomo del alumno debe ser incorporado y tenido en cuenta dentro de los programas de las asignaturas. Para este nuevo enfoque la utilización de las TIC se convierte en un aspecto fundamental (Baynat y Sanz, 2007). El hecho de que el trabajo fuera del aula deba ser incorporado dentro de los nuevos créditos implantados recientemente nos lleva a pensar, como ya se ha hecho mención, que las TIC son una gran herramienta con la que llevarlo a cabo. En este sentido, teniendo en cuenta las características del Blended Learning, esta metodología, como así lo expresan Llorente y Cabero (2008, p. 8), nos ayuda a realizar las nuevas exigencias del proceso de convergencia, de tal manera que se creen “escenografías de aprendizaje más flexible, más interactivas, de trabajo más independiente y al mismo tiempo colaborativo del estudiante, y con una diversidad de recursos puestos a disposición de los estudiantes”. Además, como estos mismos autores afirman, para los docentes la introducción de esta modalidad de formación semipresencial supone un espacio de trabajo que facilita la labor como docente, a través de la utilización de una plataforma de formación, a lo que se le añade la propia organización de este modelo. Para los alumnos es interesante introducirlo porque facilitan la construcción del conocimiento, la movilidad, así como de estar inmersos en los procesos innovadores.
5. VENTAJAS E INCONVENIENTES DEL B-LEARNING El hecho de que un gran componente del blended learning sea la faceta virtual, parece interesante explicar las ventajas e inconvenientes de esta metodología a partir de las aportaciones que los diferentes autores hacen sobre la formación e-learning, ya que de esa manera hacemos hincapié en esa faceta y porque las ventajas e inconvenientes de lo presencial ya las conocemos. Resulta evidente que existen tantas clasificaciones de las ventajas de la formación en red como autores que se dedican a estudiar las virtudes que estos nuevos escenarios formativos nos proporcionan (Llorente y Cabero, 2008). Siguiendo el trabajo de Cabero y Gisbert (2005) se pueden sintetizar una serie de ventajas que los autores otorgan al modelo de formación en red, a través de una tabla estableciendo esas ventajas a través de diferentes ejes:
EJES Estudiantes VENTAJAS Contenidos Materiales y Recursos La formación está centrada en el estudiante y se adapta a sus características y necesidades. Conecta a estudiantes dispersos geográficamente. Se pueden realizar evaluaciones individuales a los estudiantes. El ritmo de aprendizaje es marcado por el estudiante, sin que ello signifique que exista una propuesta de los instructores. El contenido puede ser actualizado y adaptado de forma rápida y económica. El contenido es solicitado por el estudiante cuando lo necesita. Ofrece flexibilidad para la formación. Permite extender la formación a un número mayor de personas. Permite la combinación de diferentes recursos multimedia. Posibilidad de utilizar diferentes herramientas de comunicación sincrónica y asincrónica para comunicarse entre estudiantes o con el profesor. Reducción de costes actividades formativas. económicos para la realización de
Reducción de costes al eliminar las pérdidas de tiempo por el desplazamiento. Se amplían los escenarios para el aprendizaje. Independencia geográfica y temporal de la acción formativa.
Tabla 6: ventajas del e-learning por ejes (Cabero y Gisbert, 2005)
Para Aliste (2006) los aspectos positivos que se pueden destacar del elearning son: Permite una gran flexibilidad en el uso del tiempo y espacio de aprendizaje, lo que conlleva un ahorro considerable. Al estar fundado dentro de un sistema de red comunicacional a escala mundial, su alcance será equivalente al alcance de la red. Representa un sistema veloz de transmisión de información y respuesta, generando espacios de interacción comunicación rápidos y si es necesario sincrónicos. Los sistemas de e-learning están en funcionamiento las 24 horas del día. Es posible la actualización permanente de datos, sin necesidad de detener el funcionamiento del curso o la plataforma. Se cuenta con estandarizadores significativas en los protocolos de transmisión. El acceso a Internet, transmitir en ella y recibir comunicación, tiene costes más bajos que otros medios. Los contenidos generados llegan a todos los usuarios por igual, teniendo las mismas posibilidades de acceso en cualquier punto de la red. De igual manera no debemos olvidar que muchas de las posibles ventajas dependen bastante del diseño pedagógico con el que se lleve a cabo y de las estrategias metodológicas que se desarrollen, y no solamente de los recursos técnicos que se movilicen o de las posibilidades que el sistema nos confiera (Cabero y Castaño, 2007). Por otro lado, si hablamos de los inconvenientes de la misma, siguiendo el trabajo de Cabero y Gisbert (2005), al igual que con las ventajas, elaboran una tabla con las mismas a través de diferentes ejes:
EJES Estudiantes INCONVENIENTES Contenidos Materiales y Recursos Costes Espacio-tiempo Difícil acceso y recursos necesarios por parte del estudiante. Necesidad de cierta formación para poder interaccionar en un entorno telemático. Necesidad de adaptarse a nuevos métodos de aprendizaje. En ciertos entornos, el estudiante debe saber trabajar en grupo de forma colaborativa. Las actividades en línea pueden llegar a consumir mucho tiempo. Problemas de derechos de autor, seguridad y autentificación en la valoración. No todos los cursos y contenidos se pueden distribuir por la web. Muchos de los entornos son demasiados estáticos y simplemente consisten en ficheros en formato texto o pdf. Si los materiales no se diseñan de forma específica se puede tender a la creación de una formación memorística. Necesidad de una infraestructura administrativa específica. Se requiere contar con personal técnico de apoyo. El ancho de banda que generalmente se posee no permite realizar una verdadera comunicacional audiovisual y multimedia. Costo para la adquisición de equipos con calidades necesarias para desarrollar una propuesta formativa rápida y adecuada. Toma más tiempo y más dinero el desarrollo que la distribución. Falta de experiencia educativa en su consideración como medio de formación.
Tabla 7: Inconvenientes del e-learning por ejes (Cabero y Gisbert, 2005)
Moreno y Santiago (2003) parten del hecho fundamental, y aceptado por la mayor parte de los autores de que éstas requieren más trabajo para el profesor que las situaciones tradicionales de formación. En muchas ocasiones, el desconocimiento y poder adquirir nuevas destrezas necesitan de más tiempo en el diseño y planificación. Sobre el usuario, uno de los inconvenientes que plantean es que los requerimientos técnicos de programación y el diseño de la interfaz incrementan en gran medida la sensación de complejidad por parte del usuario.
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