Source: http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?type=CRE&reference=20101110&secondRef=ITEM-015&language=ES&ring=B7-2010-0604
Timestamp: 2013-06-20 08:11:10+00:00

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Debates - Miércoles 10 de noviembre de 2010 - Estrategia exterior de la UE sobre el registro de nombres de los pasajeros (PNR) (debate) Parlamento europeoChoisissez la langue de votre document :
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B7-0604/2010Textos presentados :
Miércoles 10 de noviembre de 2010 - Bruselas
15. Estrategia exterior de la UE sobre el registro de nombres de los pasajeros (PNR) (debate) Vídeo de las intervencionesPV
Presidenta. – El siguiente punto son las declaraciones del Consejo y de la Comisión sobre la estrategia exterior de la Unión Europea sobre el registro de nombres de los pasajeros (PNR). Annemie Turtelboom, Presidenta en ejercicio del Consejo. – (NL) Señora Presidenta, Señorías, creo que la importancia y la necesidad del registro de nombres de los pasajeros (PNR) ha quedado muy patente en los últimos años. Solo tenemos que pensar en los ataques de Nueva York y también en el ataque fallido del vuelo de Amsterdam Schiphol a Detroit. Sin duda, también en los últimos días hemos observado que los niveles de amenaza han permanecido muy elevados.
Solo tenemos que considerar la información que nos llega desde diversos Estados miembros, y también el incremento de los niveles de amenaza en algunos países como Francia y España. También mi país de origen ha incrementado el nivel de amenaza para ciertas ubicaciones, y además se recibió una alerta de viaje desde los Estados Unidos. Creo que la Comisión y la Presidencia han trabajado mucho en el ámbito del PNR durante los últimos meses.
La situación actual es la siguiente: el 21 de septiembre, la Comisión informó al Consejo sobre la política de la UE relativa a la transferencia de datos de pasajeros a terceros países. También presentó tres proyectos de mandatos de negociación para la celebración de acuerdos con Canadá, los Estados Unidos y Australia, los tres con idéntico contenido.
En consecuencia, el Consejo celebró debates de manera inmediata (el 7 de octubre) en relación con estos proyectos —sobre el método y el calendario de los tres mandatos— y decidió que el contenido de los tres mandatos debía ser idéntico, que el Consejo los adoptaría al mismo tiempo, que comenzarían al mismo tiempo y que las negociaciones con los Estados Unidos, Canadá y Australia se iniciarían en diciembre de este año a más tardar.
Tras analizar el contenido de los mandatos y del acuerdo sobre el PNR, el Consejo es consciente de que el factor más importante con respecto a los tres acuerdos es garantizar un nivel de protección de datos lo suficientemente elevado. En mi opinión, también nuestros socios extranjeros deben asegurarse de que sus datos personales están lo suficientemente protegidos. De hecho, siempre hemos planteado esta exigencia al celebrar acuerdos con otros países. La Unión Europea siempre se ha centrado en este aspecto en sus anteriores acuerdos con otros países.
De hecho, quisiera señalar que uno de estos acuerdos anteriores —el celebrado con Australia— se describió en una ocasión como el acuerdo más respetuoso con la protección de datos del año. En consecuencia, creo que el Parlamento Europeo hace lo correcto al imponer unos requisitos estrictos para la protección de datos. Por tanto, el Consejo garantizará que los requisitos relativos a la protección de datos sigan respetándose, y sin duda también se asegurará de que se respete el principio de proporcionalidad en cualquier circunstancia, a fin de impedir cualquier violación del derecho a la protección de la privacidad.
Por este motivo, en el texto de los mandatos de negociación, el Consejo también ha hecho gran hincapié sobre la importancia de los artículos 7 y 8 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea. Estos mandatos también establecen un período durante el que deben ser conservados los datos y una duración del acceso a los datos PNR proporcional y limitado.
Este requisito se ha subrayado todavía más al tener en cuenta los distintos usos que pueden darse a los datos PNR. Los datos anteriores solo pueden utilizarse de manera reactiva, los datos actuales pueden utilizarse en tiempo real, y los perfiles de riesgo, en particular, se redactarán para hacer un uso proactivo.
Con respecto a los modelos de riesgo, sabemos que al Parlamento Europeo le preocupan bastante estas «elaboración de perfiles delictivos». Por tanto, la Comisión aclarará detalladamente en su propuesta qué se entiende exactamente por «elaboración de perfiles delictivos». Asimismo, la Presidencia garantizará que las evaluaciones de riesgos nunca puedan derivar en la estigmatización de personas de un cierto origen étnico.
Quisiera añadir dos comentarios a mi breve introducción: 1) Puede que los datos PNR solo sean utilizados por las líneas aéreas, y no así por las autoridades de los Estados miembros, y sin duda, el uso por parte de las líneas aéreas debe obtener el permiso de la Unión Europea. 2) La Presidencia también es consciente de la importancia que concede el Parlamento al acuerdo general entre la UE y los Estados Unidos en el ámbito de la protección de datos. A este respecto, me refiero al debate que acaban de celebrar en esta Cámara con mi colega, la Ministra de Justicia.
En esta breve introducción quiero dejar claro que, a la vez que estos datos PNR constituyen una verdadera prioridad para el Consejo, el Consejo también quiere tener en cuenta al máximo las preocupaciones justificadas del Parlamento con respecto al logro de un balance satisfactorio entre la privacidad y la seguridad, que siempre es necesario. Creo que los eventos y amenazas recientes nos siguen obligando a enfrentarnos a los hechos. Señora Presidenta, sin duda estaré a disposición del Parlamento en cualquier momento —no solo hoy, sino también en las próximas semanas— para continuar el debate sobre los datos PNR y los mandatos. Cecilia Malmström, Miembro de la Comisión. – Señora Presidenta, el 21 de septiembre la Comisión publicó un paquete de propuestas sobre el intercambio de datos de registros de nombres de los pasajeros con terceros países, que consistía en una comunicación sobre la estrategia exterior de la UE con respecto a los PNR con algunos principios, como solicitaron en su resolución de mayo de este año. También había tres recomendaciones sobre directivas de negociación para nuevos acuerdos PNR con Canadá, Australia y los Estados Unidos. Quiero dar las gracias a los autores de la resolución de mayo por el excelente trabajo en equipo que hemos realizado y la cooperación tan fructífera que hemos logrado en este expediente, así como el modo constructivo en que han encontrado soluciones para avanzar en el nuevo marco institucional.
El objetivo de la comunicación es establecer por primera vez un conjunto de criterios y principios que nos guíen en nuestras relaciones exteriores en lo referente a los PNR. Podemos utilizarlos como método para comunicarnos con terceros países, pero también para definir con ellos nuestra propia política. Sin duda, el objetivo de la comunicación será lograr la coherencia con los PNR de la UE que se presentarán posteriormente.
La directiva no se ha aprobado, es decir, el Consejo no ha adoptado el mandato todavía, pero sin duda los mandatos seguirán la estructura de la comunicación general.
También la Presidencia belga planteó la cuestión de la elaboración de perfiles delictivos. La evaluación de riesgos es una cuestión que me consta que surge con bastante frecuencia en los debates, y por ese motivo he decidido plantearla de inmediato. El concepto de la elaboración de perfiles delictivos no se define propiamente dicho en ningún instrumento jurídico, pero eso no significa que no tengamos leyes al respecto. Los instrumentos de protección de datos lo abordan, pero lo llaman «prohibición del procesamiento automatizado», lo que significa que la legislación relativa a la protección de datos de la UE impide que las personas sean objeto de decisiones que generen consecuencias jurídicas para dicha persona, o le afecten de manera considerable, y se basa únicamente en el procesamiento automatizado de datos. No se prohíbe el procesamiento de datos de manera automatizada, sino la toma de decisiones que repercuten jurídicamente en las personas de manera automatizada.
La comunicación sobre el PNR subraya estos principios y establece medidas efectivas para salvaguardar el interés de los titulares de datos. En concreto, cualquier decisión automatizada debería ser verificada por un ser humano y permitir que el titular de los datos explicase su punto de vista. Ello significa que la decisión definitiva que se toma con respecto a una persona nunca puede adoptarse de manera automatizada. De este modo, el objetivo de la comunicación es garantizar que el procesamiento de datos no supere las normas legítimas y que los procesos cumplan con los derechos fundamentales, incluidas nuestras normas actuales de protección de datos.
Sus Señorías también han pedido a la Comisión que aclare la situación actual de los memorandos de entendimiento y los acuerdos bilaterales relativos al programa de exención de visado. Voy a intentar ilustrarles esta cuestión un poco. En agosto de 2007, los Estados Unidos aprobaron las recomendaciones de aplicación de la Ley de la Comisión del 11-S, y una sección de las mismas abarca la modernización del programa de exención de visado. Las condiciones de esta ley afectan a todos los miembros de la UE, independientemente de que estén incluidos en el programa de exención de visado o no.
Por parte de la UE, esta ley derivó en un enfoque doble que el Consejo autorizó en marzo de 2008. El enfoque de la UE se refiere a las negociaciones entre la UE y los Estados Unidos con respecto a las condiciones de acceso a los Estados Unidos, y de hecho, al programa de exención de visado. Esta cuestión es competencia de la UE: la repatriación de los nacionales, el refuerzo de la seguridad de los documentos de viaje y la seguridad en los aeropuertos. Ello derivó en un acuerdo entre la UE y los Estados Unidos en el que se confirmaba que la UE cumplía estas condiciones.
También tuvimos un enfoque bilateral: negociaciones bilaterales entre la UE y entre los Estados Unidos y los Estados miembros con vistas a satisfacer las condiciones de acceso al programa de exención de visado, que es competencia individual de los Estados miembros y no competencia de la UE. Dicho de otro modo, cooperación con los Estados Unidos sobre el crimen organizado, las iniciativas de lucha contra el terrorismo y el intercambio de información en estos ámbitos.
En virtud de este enfoque bilateral, una serie de Estados miembros firmaron inicialmente un memorando de entendimiento con los Estados Unidos. Este memorando no tenía como objetivo en sí mismo ser una base jurídica para cualquier intercambio de datos. Ellos confirmaron la voluntad de las partes de negociar acuerdos sobre la información de pasajeros, información recabada sobre terroristas conocidos o sospechosos, información para luchar contra el terrorismo y el crimen organizado y cuestiones informativas, de migración y de seguridad fronteriza.
Según la información que la Comisión ha recopilado de los Estados miembros, ocho de ellos han firmado este tipo de memorando de entendimiento con los Estados Unidos.
Tras la firma de estos memorandos, los Estados Unidos y algunos Estados miembros han negociado dos tipos de acuerdos. En primer lugar, acuerdos sobre el refuerzo de la cooperación a la hora de impedir y combatir el crimen organizado que se refieran a la cooperación sobre la identificación de huellas dactilares y muestras de ADN. Catorce Estados miembros han celebrado acuerdos idénticos con los Estados Unidos.
En segundo lugar, acuerdos sobre el intercambio de información recabada en relación con terroristas conocidos o sospechosos: estos se refieren al intercambio de información concreta sobre individuos que sean terroristas conocidos o sospechosos, a saber, su nombre completo, su fecha de nacimiento, pasaporte y nacionalidad. Diez Estados miembros han celebrado este tipo de acuerdo. Pero ninguno de estos acuerdos bilaterales abarca los datos PNR. El intercambio de datos PNR solo se produce en el marco del acuerdo UE-EE.UU.
Tras la entrada en vigor del Tratado de Lisboa y la eliminación de la anterior estructura de pilares, todas las condiciones del programa de exención de visado de los Estados Unidos son ahora competencia de la UE. La Comisión hace lo correcto al evaluar si el enfoque doble acordado en 2008 debe actualizarse tras la entrada en vigor del Tratado de Lisboa. Les mantendré, por supuesto, informados de todo lo relativo a esta cuestión.
La resolución del Parlamento también hace referencia a la cooperación UE-EE.UU. sobre la seguridad de la aviación integral. Esta cuestión es responsabilidad del Vicepresidente Kallas, que es el Comisario de Transportes. El señor Kallas ha estado negociando con la administración de seguridad del transporte en los Estados Unidos para lograr la exención del recabado de datos adicional para todos los pasajeros de origen estadounidense que viajan a aeropuertos de la UE. De este modo debería mejorar la eficacia en los aeropuertos de la UE sin mermar la seguridad. El Vicepresidente Kallas ha mantenido informada a la Comisión de Transportes y Turismo de esta Cámara sobre estas cuestiones.
Es importante subrayar que esta cuestión difiere en gran medida de los PNR. La seguridad de la aviación en la cooperación integral no se refiere a la transferencia de datos personales y no implica el procesamiento de información con respecto a la persecución de criminales o terroristas sospechosos, y como tal, no plantearemos esta cuestión en las negociaciones relativas a los PNR.
Para concluir —y siento haberme extendido ligeramente, pero creo que había que aclarar este punto—, quiero señalar que el Consejo adoptará los mandatos de negociación en breve, tal y como ha dicho la Presidenta en ejercicio de la Presidencia belga. Como siempre, estoy comprometida a mantenerles informados de los progresos realizados en todas las etapas de la negociación. Ya se ha decidido que gestionaremos las negociaciones de forma paralela con los tres países, pero no tendrán que concluir necesariamente en el mismo plazo.
Me consta que esta cuestión reviste un interés especial para su Cámara, y por ello estoy a su disposición para debatir esta cuestión ahora y con las comisiones implicadas y el resto de diputados cuando quieran. Axel Voss, en nombre del Grupo PPE. – (DE) Señora Presidenta, la votación de mañana de los registros de nombres de los pasajeros no habría sido necesaria de habernos tomado esta cuestión más en serio en el Parlamento y de haber informado mejor a la Comisión y al Consejo sobre la cuestión del reenvío de datos por parte de la UE y de sus Estados miembros a terceros países desde la toma de la decisión. Si las relaciones interinstitucionales continúan en este tenor, nos arriesgamos a acabar en la misma situación psicológica con los Estados Unidos con respecto a los PNR que con el SWIFT. Eso es algo que nadie desea, y en mi opinión, creo que sería muy peligroso. No obstante, debemos seguir esforzándonos para resolver esta cuestión.
Si lo analizamos en profundidad, lo que creo que falta aquí es un concepto claro del intercambio necesario de datos para impedir el terrorismo; después podremos adoptar una posición basándonos en esto. Primero el SWIFT, después los PNR, después llegó el memorando de entendimiento con el acceso a las bases de datos nacionales, después un acuerdo marco con los Estados Unidos, después la modificación de nuestra propia ley de modificación de la protección de datos, y ahora queremos instalar este programa de seguridad integral. A mí me parece una cuestión bastante fragmentada.
Además, necesitamos aclarar o conocer definitivamente los datos que necesitan realmente los Estados Unidos para impedir el terrorismo y el modo en que podemos contribuir a ello y lograrlo. Lo que hemos visto hasta ahora es una suerte de tácticas escalonadas, y eso es perjudicial.
Sé que ha habido un respiro a raíz de la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, pero todavía es más perjudicial para nosotros si el Consejo y la Comisión no nos mantienen informados de estos procesos.
Por ello, les pido a los representantes del Consejo y de la Comisión cinco cosas. En primer lugar, que desarrollen un concepto sensato que establezca de manera exhaustiva y definitiva lo que implica el intercambio de datos para los fines de la lucha contra el terrorismo. También les pido que arrojen coherencia en la UE sobre las cuestiones relativas al reenvío de datos y que no las dividan en cuestiones nacionales y europeas. También pido que la competencia de las decisiones relativas a estas cuestiones se establezca a escala general europea y que exista la oportunidad de tener en cuenta que puede que prefiramos concluir acuerdos relativos a los PNR con Canadá y Australia. Por último, solicito que se agilice el proceso, porque los terroristas descubren constantemente los puntos débiles de nuestra seguridad, como ha ocurrido recientemente en el caso del transporte de mercancías. Birgit Sippel, en nombre del Grupo S&D. – (DE) Señora Presidenta, en un mundo globalizado, lamentablemente el terrorismo y el crimen también están organizados a escala mundial, y por ello sabemos que debemos cooperar a escala internacional y debemos intercambiar datos. Me complace enormemente escuchar que tanto la Comisión como el Consejo consideran que la protección de datos y los derechos de los ciudadanos son cuestiones a las que debe otorgarse una prioridad especial. No obstante, ello no significa que el Parlamento se pueda dormir en los laureles, puesto que las cuestiones tales como los períodos durante los que deben ser conservados los datos, los volúmenes de datos y la limitación de los fines, así como los controles y la posibilidad de que puedan aplicarse cláusulas de protección en el ámbito de la protección de datos seguirán siendo puntos críticos. En este ámbito tan sensible, lo que necesitamos no son cheques en blanco, sino una mayor confianza.
En consecuencia, los términos que rigen el intercambio de datos también deben establecerse a un nivel especialmente elevado, puesto que ya no se trata únicamente de celebrar acuerdos específicos con Australia y los Estados Unidos; otros países como Corea y la India también quieren concluir acuerdos de PNR con nosotros actualmente. También por este motivo, es muy importante que consolidemos normas de elevada seguridad llegados a este punto. Lo mismo se aplica al reenvío de datos a terceros países. También en este sentido debemos analizar muy detenidamente los términos que queremos incorporar.
Al mismo tiempo que debatimos los datos PNR, también debemos ir más allá. ¿Qué sentido tiene mantener el volumen de datos lo más reducido posible al negociar los PNR si los Estados Unidos anuncian como contramedida que no solo quieren gravar una cuota de entrada, sino también recabar datos adicionales de los pasajeros?
También tenemos un problema en el seno de la Unión Europea. ¿Qué sentido tiene acordar las normas más estrictas posibles e intentar limitar los volúmenes de datos si al mismo tiempo se están celebrando acuerdos bilaterales sin que tengamos conocimiento de su contenido y de sus normas de seguridad? La señora Malmström ha dicho que no se trata de los datos PNR, sino de que todos los datos recabados deben utilizarse para luchar contra el terrorismo y combatir el crimen. Por todo ello quiero finalizar con una última petición: lo que necesitamos no son solo disposiciones satisfactorias sobre medidas individuales, sino que se adopte por fin una visión general de las medidas, de todo los datos que transfieren la UE y los Estados miembros. Tenemos que ser muy claros sobre esta cuestión: nunca lograremos un 100 % de seguridad, por muchas medidas que adoptemos y por muchos datos que recopilemos. Se trata de un hecho que debemos asumir. Sophia in 't Veld, en nombre del Grupo ALDE. – Señora Presidenta, quiero dar las gracias a la señora Comisaria y a la señora Ministra por sus introducciones. Acojo con gran satisfacción la actitud tan cooperativa de la Comisión y del Consejo. En el pasado hemos visto ejemplos en los que la cooperación era menos estrecha. Creo que este ejemplo demuestra que, si las tres instituciones principales pueden lograr un acuerdo, podremos hablar con una única voz en nombre de 500 millones de ciudadanos, y esa es una voz muy poderosa.
La resolución ha sido presentada conjuntamente por seis grupos políticos, lo que significa que este Parlamento está enviando una señal política muy clara. También quiero dar las gracias a todos los ponentes alternativos del resto de grupos por su cooperación, que ha sido muy satisfactoria. Hay un punto que la señora Comisaria y la señora Ministra no han abordado en sus presentaciones: la cuestión de la proporcionalidad y la necesidad. Tanto el Consejo como la Comisión siguen afirmando que la ingente —que no ad hoc — recopilación y almacenamiento de datos PNR son necesarios y proporcionados con respecto a la lucha contra el terrorismo. Quiero creerlos, pero esta afirmación debe sustanciarse: necesitamos pruebas de la necesidad, pruebas de la proporcionalidad. ¿Por qué? La prueba de proporcionalidad no es una prueba política, sino jurídica.
Las leyes de protección de datos europeos exigen que la recopilación y el almacenamiento de datos sean proporcionales y necesarios. Esto no es algo que podamos acordar a nivel político, sino algo que debe demostrarse en un tribunal. Si alguien acude al tribunal y el tribunal decide que estos acuerdos no son herméticos, entonces quedaremos como idiotas. No se puede pedir al Parlamento que apoye algo que está abierto al cuestionamiento jurídico. Se trata de una cuestión clave.
Hay otras cuestiones que deben aclararse. Me complace escuchar que la Comisión está analizando la cuestión de la elaboración de perfiles delictivos, pero creo que debemos debatir la cuestión en mayor profundidad. Algunos de los Estados miembros han propuesto una cláusula con fecha de expiración. Sin duda estoy a favor de algo así, y espero que el Consejo decida introducirlo. Por último, la Comisión Europea hace referencia a las buenas relaciones con terceros países, pero estos acuerdos no pueden considerarse instrumentos de diplomacia internacional. Son instrumentos de cooperación internacional en el ámbito del cumplimiento de la ley y de la protección de las libertades civiles y el estado de derecho. Ahora no podemos fallar, porque no solo estamos negociando con los Estados Unidos, Canadá y Australia, sino que también estamos creando un modelo y un ejemplo para los acuerdos con otros países. Jan Philipp Albrecht, en nombre del Grupo Verts/ALE. – (DE) Señora Presidenta, señora Malmström, Señorías, mañana adoptaremos como Parlamento una resolución conjunta que hace hincapié una vez más en nuestras inquietudes con respecto al intercambio de datos de registros de nombres de los pasajeros. ¿Por qué vamos a hacerlo? Lo vamos a hacer porque llevamos años planteando críticas, pero seguimos considerando que se ha prestado una atención insuficiente a estas cuestiones en las negociaciones actuales, y porque es importante para nosotros que estas críticas se tengan en cuenta desde el principio, para que este acuerdo tenga una opción, al menos, de ser aprobado aquí en el Parlamento en última instancia.
Hay tres puntos principales de crítica, y el señor Voss también ha mencionado algunos de ellos. En primer lugar, es importante y necesario entender que queremos un enfoque común europeo y no medidas de intercambio de datos diferentes con disposiciones diferentes sobre la protección de datos. Por tanto, es importante dejar claro que debe encontrarse una solución uniforme a este problema con las partes contratantes a escala europea.
El segundo punto —que todavía es más importante— es que todo esto está a la vista y es conforme con la base jurídica de los tratados. Como Parlamento, hemos dejado claro en numerosas ocasiones que rechazamos el uso de datos de registros de nombres de los pasajeros para la elaboración de perfiles delictivos, y los tiempos de almacenamiento prolongado no son compatibles con la legislación constitucional. Para nosotros, esto significa que el uso proactivo y reactivo de los datos de registros de nombres de los pasajeros está fuera de lugar como cuestión de principio. Esto debe quedar claro en el mandato y también en las negociaciones, para posibilitar que, en última instancia, el Parlamento conceda su aprobación. Philip Bradbourn, en nombre del Grupo ECR. – Señora Presidenta, como ya se ha afirmado, los PNR constituyen un instrumento importante para la seguridad nacional. Es un componente clave en la batalla para mantener nuestra seguridad, no solo en el aire, sino también en tierra. No obstante, los PNR deben utilizarse exclusivamente para combatir el terrorismo. No deben convertirse en una licencia gratuita para que los gobiernos o sus instituciones conserven datos.
En consecuencia, debemos considerar detenidamente a quién permitimos el acceso a estos datos y por qué; no solo a qué país, sino a qué instituciones. ¿Qué beneficios obtendremos de su acceso a dichos datos? ¿Cómo los protegerán, y lo que es más importante, cómo sabremos que siguen estando protegidos? También debemos estar seguros de que todos los acuerdos con terceros países son mutuos, para que nosotros también nos podamos beneficiar. Los PNR constituyen un arma importante para garantizar nuestra protección frente al terrorismo, pero no es la única: el pragmatismo y la proporcionalidad deben ser elementos clave en todas las decisiones que adoptemos en esta Cámara; la cuestión de los registros de nombres de los pasajeros no es diferente. Rui Tavares, en nombre del Grupo GUE/NGL. – (PT) Al debatir este acuerdo sobre el registro de nombres de los pasajeros (PNR), todos recordamos lo ocurrido en el caso SWIFT; ya ha surgido varias veces en este debate. El caso SWIFT decía mucho. Puede que no estemos de acuerdo con SWIFT, y sin duda votamos de modo diferente en esta Cámara, pero todos coincidimos en algo: hemos aprendido mucho sobre lo que debe y lo que no debe hacerse.
Sobre lo que debe hacerse: hemos aprendido que el Parlamento debe hablar con voz firme al defender los intereses de 500 millones de ciudadanos con respecto a la privacidad. Además, esta vez el hecho de que tengamos seis grupos políticos que participan en la redacción de una resolución quiere decir que tenemos intención de utilizar la voz del Parlamento de manera más clara y unida.
Aun así, también sabemos mucho sobre lo que no se debe hacer. En esta etapa de las negociaciones sobre los PNR, todavía podemos utilizar lo que hemos aprendido. Es claramente que el Consejo debe elaborar su mandato, que leeremos con detenimiento; la Comisión debe dirigir las negociaciones, ya que es el negociador, y el Parlamento debe tener la última palabra. No obstante, al mismo tiempo, lo que hemos aprendido es mucho más que esto. Es evidente que el Parlamento debe estar informado en todo momento, pero en estas circunstancias, apelo directamente a la Comisión: la Comisión también podría aceptar las ideas del Parlamento durante el curso de este proceso. Recuerdo que en el caso de SWIFT, por ejemplo, fue idea del Parlamento tener un supervisor en Washington. Durante el curso de este proceso, el Parlamento seguramente tendrá muchas ideas que deberían incluirse en las negociaciones, siempre sin pisotear las prerrogativas de la Comisión, pero la verdad es que el Parlamento tendrá la última palabra, de facto y de jure, en esta negociación, y sin duda hará uso de ella.
También hay otra cosa que creo que debemos tener presente en este proceso y que en ocasiones hemos olvidado, y es que estos datos son datos personales. Esto significa que estamos tratando datos prestados que pertenecen a miembros del público, como afirmamos en nuestra resolución al hablar sobre el concepto de autodeterminación en materia de información. Ello quiere decir que en todo momento durante este proceso y durante el uso de dichos datos en el futuro, deberán tener acceso directo a los procesos para los que se están utilizando sus datos. Jaroslav Paška, en nombre del Grupo EFD. – (SK) En la actualidad, los datos personales de nuestros ciudadanos se están transfiriendo a los Estados Unidos sobre la base de diversos acuerdos. De estos, son especialmente los acuerdos bilaterales y los memorandos de entendimiento concluidos entre ciertos Estados miembros y los Estados Unidos los que están planteando preocupaciones graves en torno al incumplimiento de los derechos relativos a la protección de datos de los ciudadanos europeos.
Por ello, es algo positivo que la Comisión Europea haya acudido al Consejo Europeo con una solicitud para iniciar conversaciones entre la UE y los Estados Unidos sobre la creación de un nuevo acuerdo marco sobre la transferencia y el procesamiento de los datos personales con fines de prevención, investigación, detección o procesamiento de delitos, en el marco de la cooperación policial y judicial en cuestiones penales.
Señora Comisaria, en las negociaciones con nuestros amigos americanos, no obstante, debemos insistir en que el nuevo acuerdo marco sea equilibrado y preciso en cuanto a los derechos de los ciudadanos de la UE en el ámbito de la protección de datos personales. También sería algo positivo que el nuevo acuerdo marco modificara los acuerdos bilaterales actuales, que no son precisos y que violan los derechos de protección de datos personales de nuestros ciudadanos en muchos casos. Daniël van der Stoep (NI). – (NL) Señora Presidenta, el Partido por la Libertad neerlandés (PVV) está muy a favor de medidas que puedan ayudar a la lucha contra el terrorismo, especialmente el terrorismo islámico. El PVV también concede gran importancia a la protección de la privacidad de los ciudadanos neerlandeses y opina que, cuando estos intereses chocan, deben ponderarse detenidamente unos frente a otros.
Los Estados Unidos pueden tener ciertos datos de nuestros pasajeros, pero con tres condiciones. La primera es que estos datos se utilicen únicamente en la lucha contra el terrorismo. La segunda es la reciprocidad. Las líneas aéreas americanas también deben garantizar que estos datos se envían a las autoridades europeas, como ocurre en sentido contrario. Los datos no se deben suministrar a una institución europea, sino a las autoridades del Estado miembro europeo que sea tránsito o destino final del avión.
La tercera condición es que los datos transferidos no sean discriminatorios. Los Estados Unidos, y por tanto, también los países europeos, pueden solicitar todos los datos que los pasajeros hayan proporcionado de manera voluntaria. Permítanme subrayar la expresión «de manera voluntaria». Los datos sobre religión, ideología, domicilio, número de teléfono, número de la tarjeta de crédito y los datos que figuran en el pasaporte de una persona pueden proporcionarse, pero mi partido opina que los datos que los pasajeros no suministran de manera voluntaria, como los datos sobre la sexualidad, el origen étnico o la discapacidad, no deben proporcionarse.
Señora Presidenta, yo también quiero reiterar el motivo por el que estas medidas son necesarias. Dejemos claro que no son necesarias para combatir el terrorismo cristiano o budista. Lamentablemente, estas medidas son necesarias debido a la amenaza que supone el Islam para el mundo libre. Ya va siendo hora de que por fin los diputados de esta Cámara se den cuenta. Agustín Díaz de Mera García Consuegra (PPE). - (ES) Señora Presidenta, libertad y seguridad son elementos esenciales en la instrumentación de cualquier ordenamiento jurídico democrático actual, en el que la libertad se sirve de la seguridad como el instrumento más preciado para protegerse.
La transferencia de datos PNR a terceros países constituye un elemento esencial de la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado de carácter transnacional. Ésta debe inspirarse en el escrupuloso respeto de las previsiones comunitarias relativas a la protección de datos de carácter personal, tal y como se declara en los artículos 7 y 8 de la Carta de los Derechos Fundamentales y en el artículo 16 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. Por esta razón, debemos acoger favorablemente la Comunicación de la Comisión sobre el enfoque global de las transferencias de datos PNR a terceros países y las recomendaciones de aquélla para que el Consejo autorice la apertura de negociaciones en este ámbito con Australia, el Canadá y los Estados Unidos, ya que ambos instrumentos recogen las inquietudes de este Parlamento en relación con la seguridad y la defensa de los derechos fundamentales y la protección de datos de carácter personal.
No obstante, es preciso recordar que los datos PNR no pueden ser utilizados para la extracción de perfiles, razón por la que la Comisión ha intentado aclarar —y creo que ha aclarado— las diferencias entre la expresión «evaluación de riesgos» y los citados perfiles.
La Comisaria ha dicho, además, que la comprobación será personal y no automatizada. Bien, veremos lo que ocurre.
Necesitamos, señora Presidenta, un acuerdo general único, jurídicamente vinculante, para proteger los datos personales. Y este acuerdo cúpula deberá ser desarrollado con acuerdos sectoriales; todo ello, para luchar contra el terror y el crimen organizado.
En cuanto a la necesidad, señora Presidenta, es una evidencia. Y en cuanto a la proporcionalidad, debe constituir, en todo caso, una exigencia irrenunciable. Juan Fernando López Aguilar (S&D). - (ES) Señora Presidenta, intervengo para sumarme a las voces que en este Parlamento han expresado apoyo a la utilidad, además de la oportunidad, de esta recomendación de negociación de la Comisión al Consejo para establecer un acuerdo marco de transferencia de datos y de protección de datos personales entre los Estados Unidos y la Unión Europea. Y para expresar, también, el apoyo al enfoque comprensivo, de modo que este acuerdo marco ponga a cubierto no solamente todos los acuerdos futuros de transferencia de datos entre la Unión Europea y los Estados Unidos, sino también los bilaterales entre los Estados Unidos y cada uno de los Estados miembros en el marco de la cooperación judicial y policial.
Me sumo, en segundo lugar, a las voces que en este Parlamento han expresado pesar y rechazo a las medidas adoptadas por las autoridades de los Estados Unidos para introducir, en el marco de la promoción de viajes, tasas administrativas que incrementan, por tanto, los costes de viaje y, por tanto, de circulación de personas, en la concesión del sistema electrónico de autorización de viajes, el llamado ESTA.
Esto equivale en la práctica a un gravamen, a una reintroducción de visado, lo que se suma a la exclusión del programa de Visa Waiver de Rumanía, Polonia, Bulgaria y Chipre y significa, por tanto, un régimen doble, un doble rasero en el tratamiento de los Estados miembros. De modo que invitamos a la Comisión a priorizar la expresión de rechazo a este asunto y a contemplar también la opción de la reciprocidad.
Pero, en tercer lugar, expreso que la importancia del Passenger Name Record y del acuerdo jurídico entre la Unión Europea y los Estados Unidos reside precisamente en que deben combinar protección de datos con intercambio de datos y, por tanto, garantizar esos principios que están presentes en las resoluciones de este Parlamento y estarán presentes en la resolución que aprobaremos mañana: la necesidad de reforzar el principio de proporcionalidad y el de necesidad, la minimización de los datos no necesarios y, por supuesto, la limitación de propósito: que garanticen un equilibrio entre libertad y seguridad, porque la libertad es un compromiso de este Parlamento. Pero la seguridad es también ahora un objetivo de la Unión Europea, como ha reconocido la propia Comisaria.
De manera que, en este asunto, la invitamos a incorporar este compromiso de reforzar la garantía de la privacidad y los derechos fundamentales de las personas en las actuaciones futuras en materia de seguridad aérea, protección de datos en el Registro de Nombres de Pasajeros, en la revisión de los controles de seguridad y en el debate en curso a propósito de la introducción en los aeropuertos de los escáneres de seguridad. Judith Sargentini (Verts/ALE). – (NL) Señora Presidenta, sabemos muy bien que, en cierta medida, siempre estamos a la zaga de la sociedad. Los acontecimientos ocurren, y la política y las leyes van detrás. El hecho de que el formato incluya ahora que los requisitos relativos a los derechos civiles sean observados por un acuerdo de registro de nombres de los pasajeros (PNR) es muy sensato, pero pone de manifiesto que seguimos a la zaga de los acontecimientos. El anterior debate sobre el acuerdo marco relativo a la protección de datos reflejaba igualmente esta situación.
El temor que tengo no es que esta lista, que es satisfactoria en su forma actual, exista ahora y se utilice; mis temores se refieren a mantener diversos acuerdos bilaterales entre Estados miembros y otros países. Así pues, tengo una pregunta para la señora Turtelboom del Consejo, y es si puede garantizar que los acuerdos son definitivos por una parte. Quiero aconsejar a los negociadores que cojan el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales en formato de libro, coloquen estos derechos fundamentales al lado de ellos en la mesa cuando vayan a iniciar la negociación y hagan referencias frecuentes a ellos. Marie-Christine Vergiat (GUE/NGL). – (FR) Señora Presidenta, una vez más se nos pide un acuerdo relativo a la protección de los datos de los ciudadanos europeos cuando se transfieren a los Estados Unidos que también pueda aplicarse a Canadá y Australia. En esta Cámara todos estamos muy comprometidos con la seguridad de nuestros ciudadanos. Esa no es la cuestión que se está debatiendo.
Sí, nuestros ciudadanos tienen derecho a la seguridad, pero tienen derecho a ella en todos los ámbitos, incluida la seguridad jurídica. Sabemos que en nombre de la lucha contra el terrorismo en particular, muchas garantías a las que todos los ciudadanos tienen derecho se han visto socavadas, y que la cantidad ha precedido a la calidad en demasiadas ocasiones.
Quiero felicitar a nuestra ponente por el trabajo que ha realizado, cuyas líneas son las correctas, especialmente cuando hace hincapié en las cuestiones de necesidad y proporcionalidad. Y a ello añadiría gustosamente la cuestión de la reciprocidad. No obstante, cuando se trata de defender los derechos humanos, los Estados Unidos distan de ser un modelo, y sabemos que los ciudadanos europeos no disfrutan de la misma protección allí que en Europa, y que varios de ellos se ven sometidos periódicamente a lo que yo llamaría acoso administrativo —y lo que es peor— aduciendo que son sospechosos de ser terroristas. ¿Qué significa esto? Todavía peor, ¿qué ocurrirá con estas garantías cuando los datos se transfieran a terceros países, especialmente con vistas a la prevención?
Sabemos que el 80 % de estos datos ya ha llegado a los Estados Unidos. Lamentablemente, las declaraciones que acabo de escuchar no son nada tranquilizadoras. Monika Flašíková Beňová (S&D). – (SK) La estrategia europea relativa al suministro de datos personales sobre los viajeros constituye un importante paso hacia la armonización de la legislación en este ámbito. La existencia de una serie de iniciativas legislativas paralelas refleja la necesidad de coherencia. No obstante, cabe observar que esta estrategia tiene varias deficiencias, especialmente en el ámbito de la protección de datos personales, como se ha mencionado en varias ocasiones aquí.
El documento de la Comisión publicado en septiembre también criticaba al Supervisor Europeo de Protección de Datos. Estoy de acuerdo con la parte de la crítica que se refiere a los niveles de necesidad y autorización en relación con las solicitudes de un tipo de datos concreto. En mi opinión, debemos poner límites estrictos a la posibilidad de que los datos se utilicen para crear perfiles y estimar el riesgo.
Esta manipulación de datos exige una justificación mayor que la que proporciona el texto actual, y al mismo tiempo debemos concretar más las medidas que hay que tomar para impedir el uso indebido de los datos.
Quiero mencionar un par de ejemplos de otros acuerdos, incluido un acuerdo entre la UE y los Estados Unidos con respecto al suministro de datos de pasajeros al Departamento de Seguridad Interior de los Estados Unidos. El acuerdo incluye una comparación controvertida entre estos datos y los datos procedentes de bases de datos sobre inmigrantes. No estoy segura, pero en mi opinión, esta condición no se ajusta al objetivo del acuerdo, que es combatir el terrorismo y el crimen organizado.
En consecuencia, será esencial que evitemos este tipo de errores controvertidos al formular estos acuerdos en el futuro, y espero que la Comisión se las arregle para lograrlo, porque lo que es evidente es que no podemos decir que el documento actual es satisfactorio, especialmente en el ámbito de la protección de datos personales. Salvatore Iacolino (PPE). – (IT) Señora Presidenta, señora Ministra, señora Comisaria, Señorías, tras haber escuchado las contribuciones significativas que hasta ahora han ofrecido mis colegas, no cabe duda de que la necesidad de llegar a un entendimiento más o menos rápido en cuanto a la definición de este acuerdo marco sobre el registro de nombres de los pasajeros representa un estímulo considerable para el Parlamento.
Si partimos de la premisa de que actualmente no existe ningún marco legislativo homogéneo en vigor —y, sin duda, esto contrasta con la necesidad real e identificada de luchar contra el terrorismo con medidas agresivas y contundentes, equilibrando la privacidad y la seguridad—, debemos tener en cuenta que las medidas para garantizar la seguridad pueden aplicarse de manera efectiva mediante la cooperación internacional. Al mismo tiempo, como pudo constatarse hace un tiempo en el Parlamento con la aprobación del proyecto SWIFT, sin duda debemos tener en cuenta el mandato de negociación del Consejo y también las contribuciones considerables que podrá ofrecer el Parlamento en un contexto en el que combatir la inmigración ilegal puede garantizarse mediante el acuerdo marco. Petru Constantin Luhan (PPE). – (RO) En un momento de gran movilidad, no podemos garantizar la seguridad si no existe un intercambio eficaz de datos. Es nuestro deber proteger a nuestros ciudadanos frente a los ataques terroristas y el crimen organizado. No obstante, debe alcanzarse un equilibrio entre seguridad y privacidad. Acojo con agrado el hecho de que la resolución del Parlamento Europeo haga hincapié en que los datos PNR no pueden utilizarse para la elaboración de perfiles. Creo que la asociación entre los Estados Unidos, Canadá y Australia, por una parte, y la Unión Europea, por otra, puede brindarnos la solución ideal a la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado.
Creo que el primer paso es que ambas partes encuentren los puntos comunes a la hora de entender lo que implica el logro de este objetivo. Debemos tener en cuenta que los europeos conceden especial importancia al respeto de su privacidad, debido a su mentalidad. La UE no puede dar su consentimiento con respecto a esta cuestión hasta que se aclaren todos los detalles relativos a la seguridad de los datos que se transfieren entre las partes. Ioan Enciu (S&D). – (RO) La estrategia propuesta supone un avance en cuanto al modo de enfocar futuros acuerdos en este ámbito. Es importante alcanzar un equilibrio entre la protección de la privacidad y los derechos fundamentales y la necesidad de combatir el terrorismo. Si la estrategia se aplica en el modo en que se presenta, ofrecerá garantías sólidas y exigibles en cuanto al respeto de los derechos que los ciudadanos europeos disfrutan en la Unión Europea. Como nos ha asegurado la Comisaria Malmström, no será posible elaborar perfiles delictivos mediante el procesamiento automático de los datos suministrados. Esperamos que así sea, porque esta era una de nuestras preocupaciones, junto con el período durante el que deben ser conservados los datos.
Aunque no hablamos de datos personales, creo que, en última instancia, se trata del derecho de los ciudadanos a su privacidad. Y por este motivo los ciudadanos afectados por el uso indebido de estos datos deben disponer de un proceso para presentar reclamaciones administrativas y judiciales. Las transferencias de datos PNR a terceros países deben realizarse caso por caso, y únicamente si la Unión Europea ha dado su consentimiento explícito. Angelika Werthmann (NI). – (DE) Señora Presidenta, se acoge con agrado el modo en que la Comisión ha presentado su enfoque global sobre las transferencias de datos de registros de nombres de los pasajeros a terceros países, especialmente antes de que se inicien las negociaciones con terceros países. De ese modo demuestra que ha aprendido de los métodos anteriores. Como ya se ha mencionado en numerosas ocasiones con respecto a ACTA y SWIFT, también a este respecto tengo grandes preocupaciones sobre las normas de protección de datos. No obstante, en este caso se trata principalmente de la manipulación de datos con los que las autoridades, por ejemplo, pretenden identificar posibles cómplices de sospechosos. A primera vista, se trata de algo beneficioso en todos los aspectos, pero tras un análisis más detenido, sospechar de manera general de los ciudadanos europeos basándose en pruebas circunstanciales exiguas es un hecho muy grave. ¿Realmente vamos a proporcionar nombres y datos con este fin? Andrew Henry William Brons (NI). – Señora Presidenta, sin ninguna duda, no estoy en absoluto a favor de que la Unión Europea asuma el derecho de concluir tratados. No obstante, me esforzaré por considerar de modo objetivo los principios que regulan los tratados relativos a los PNR. El enfoque adoptado para ponderar las dos necesidades —en ocasiones contradictorias— de privacidad y seguridad es, en esencia, sólido. Las personas tienen derecho a mantener la confidencialidad de los detalles de sus vidas, mientras que las autoridades no solo tienen el derecho, sino también el deber, de salvaguardar las vidas de sus ciudadanos. Si los terroristas y los criminales llevaran sombreros negros y adoptaran un aire siniestro, estas dos necesidades podrían satisfacerse de manera simultánea.
Sin embargo, la Unión permite que sus propias inhibiciones ideológicas interfieran en el logro de un equilibrio correcto. Puedo entender su reticencia a revelar información innecesaria sobre el origen o la opinión de las personas. Cuando no existen conexiones o incluso correlaciones con el terrorismo, esta inhibición es sana. No obstante, en un momento en el que hay una parte específica de la población que está implicada de manera desproporcionada en el terrorismo —y esta parte podría cambiar—, no tengo ninguna objeción contra la elaboración de perfiles de dicha población. Cecilia Malmström, Miembro de la Comisión. – Señora Presidenta, la amenaza terrorista sigue ahí, y debemos ocuparnos de ella. Disponemos de muchos instrumentos para hacerlo, pero el intercambio de información es un factor clave para ello. Contamos con acuerdos PNR. Ya he visto pruebas contundentes de que los PNR son esenciales para identificar e impedir los ataques terroristas. Nos aseguraremos de que estas pruebas lleguen al Parlamento Europeo con ejemplos concretos, tanto de los tres países sobre los que estamos debatiendo como de los posteriores PNR de la UE. Se trata de un factor esencial que les permitirá evaluar esta cuestión debidamente y debatirla con sus votantes.
Estamos de acuerdo con el intercambio de PNR, pero deben establecerse normas para ello. Debemos disponer de la información pertinente, ser capaces de unir los puntos y aplicar normas claras. Tenemos que definir el ámbito de aplicación y los períodos durante los que deben conservarse los datos, garantizar un elevado nivel de protección de los datos y establecer la posibilidad de recurso para los ciudadanos. Debemos contar con normas claras sobre las transferencias a terceros países y debemos ser proporcionados. Todo esto se incluye en la Comunicación de la Comisión, y me complace enormemente ver que, aunque los detalles puedan varias, su comunicación se ajusta bastante a ello.
Estas son las cuestiones que se someterán a negociación con nuestros tres socios; serán complejas, pero ambiciosas por nuestra parte. Mi objetivo es hacerlo conjuntamente con el Consejo y con las otras tres instituciones de la UE, para que las instituciones puedan hablar con una sola voz y ser un socio destacado en esta cuestión.
Desde el principio he intentado implicar al Parlamento y participar de manera abierta y transparente con esta institución, con sus comisiones relevantes, los ponentes, los ponentes alternativos, los coordinadores y otros, y seguiré haciéndolo. Me comprometo a mantenerles plena y puntualmente informados en todo momento durante las negociaciones, cuando se hayan iniciado, a mantener un debate abierto y a escuchar sus puntos de vista. Aunque la Comisión dirigirá las negociaciones, estoy dispuesta a celebrar debates con ustedes y a informarles y establecer una cooperación satisfactoria con ustedes con respecto a esta cuestión. PRESIDE: Edward McMILLAN-SCOTT Vicepresidente Annemie Turtelboom, Presidenta en ejercicio del Consejo. – (NL) Señor Presidente, de cualquier modo, quiero comenzar diciendo que, como Ministra de Asuntos Interiores, sé que en muchísimas ocasiones hemos logrado impedir posibles ataques mediante el intercambio y la interpretación de información. Sin duda, esto es precisamente lo que hace que este debate y la conclusión de un acuerdo sólido relativo al registro de nombres de los pasajeros (PNR) sean tan importantes.
Sé que la Comisión se enfrentará a una ardua tarea en cuanto el Consejo haya adoptado los mandatos; tendrá que iniciar las negociaciones reales y lograr un equilibrio entre las exigencias de todas las partes —sobre lo que exista un amplio consenso—, a saber, la protección de datos personales, por una parte, y por la otra, la línea evidente que se escucha en esta asamblea, y que dice: necesitamos estos datos PNR, nuestra necesidad de información es frecuente, precisamente para protegernos frente a los ataques terroristas, por ejemplo.
No obstante, me complace que el Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión estén en la misma onda y consideren el mismo equilibrio de telón de fondo: un equilibrio entre la protección de datos y la seguridad de la que todos somos responsables. Creo que hemos llegado al punto en el que podemos adoptar los mandatos. Después vendrá la compleja tarea de las negociaciones en sí, y debemos asegurarnos de que no nos desviamos mucho de nuestro mandato y de que seguimos definiendo este equilibrio en todo momento.
Quiero tratar una serie de cuestiones concretas, como el comentario sobre la cláusula con fecha de expiración. Sin duda, es importante señalar que este mandato tiene una validez de siete años, que se evaluará tras cuatro años y que, si el acuerdo debe concluirse y adoptarse también aquí, solo podrá concederse una ampliación tras celebrar un debate aquí en el Parlamento, y creo que es lógico. No se trata de una verdadera cláusula con fecha de expiración, pero se parece mucho a una en cuanto al plazo y a la evaluación posterior después de cuatro años.
Asimismo, las conclusiones del Consejo afirman, y con razón, que concedemos mucho valor a los artículos 7 y 8 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea —de hecho, ha habido comentarios sobre este tema— y debemos seguir garantizándolos. Sin duda, es importante para todos nosotros —y esto también figura en el mandato— que se cree un organismo independiente ante el que los ciudadanos puedan presentar reclamaciones si observan que sus datos se han utilizado de manera indebida o con otros fines.
Por último —y este será un punto bastante complejo— tenemos la cuestión de la elaboración de perfiles delictivos, y es evidente que todos queremos que se realicen evaluaciones de riesgo. Después de todo, las evaluaciones de riesgo pueden llevarse a cabo sobre la base de los datos recopilados para permitir que se tomen las decisiones correctas. Por otra parte, no cabe duda de que es imperativo impedir la estigmatización de ciertos grupos étnicos, aunque puede que un grupo la haya solicitado en esta Cámara. Mi opinión es que queremos una libertad absoluta con respecto a la estigmatización étnica. Creo que esta libertad también es uno de los derechos fundamentales de los que todos disfrutamos como ciudadanos europeos, y especialmente en mi función de Presidenta en ejercicio del Consejo, quiero asegurarme de que no terminemos en una situación así. Presidente. – El debate queda cerrado.
La votación tendrá lugar mañana jueves, 11 de noviembre de 2010, a las 12.00 horas.
Declaraciones por escrito (artículo 149 del Reglamento) Vilija Blinkevičiūtė (S&D), por escrito. – (LT) El objetivo del Parlamento es reforzar los procedimientos para la transferencia de datos de registro de nombres de los pasajeros (PNR) a terceros países. Debe prestarse una atención especial a la protección de los datos personales de los pasajeros. Las fuerzas de la ley y el orden pueden utilizar los datos proporcionados por los pasajeros para investigar crímenes cometidos y evaluar el riesgo. En consecuencia, en la resolución el Parlamento hace hincapié en que deben salvaguardarse el derecho de las personas a acceder a la información y su derecho a la privacidad. El Parlamento también quiere que la transferencia de datos cumpla con las normas europeas de protección de datos. Es muy importante introducir normas aplicables sobre la protección de datos personales que garanticen la protección de los derechos humanos y libertades fundamentales. Las instituciones gubernamentales independientes a ambos lados del Atlántico deben responsabilizarse de la aplicación de estas normas. El Parlamento coincide con la recomendación de la Comisión de iniciar negociaciones con vistas a un acuerdo entre la Unión Europea y los Estados Unidos de América sobre la protección de datos personales cuando se transfieren y se procesan con vistas a prevenir, investigar, identificar o procesar delitos penales, incluido el terrorismo. Para garantizar una cooperación eficaz entre las instituciones, la Comisión debe enviar información actualizada al Parlamento en cada fase de las negociaciones sobre la protección de datos personales. Ágnes Hankiss (PPE) , por escrito. – (HU) ¿Realmente puede la UE recibir los datos de inteligencia que provienen de los Estados Unidos? La propuesta de resolución sobre el registro de nombres de los pasajeros (PNR) se acoge con satisfacción, ya que busca promover un acuerdo entre los Estados Unidos y la Unión Europea basándose en un equilibrio entre seguridad y protección de datos. Hay un punto en el que creo que la propuesta no es adecuada. Coincido con la señora Reding en su énfasis sobre una cultura de reciprocidad, y quiero plantear la siguiente pregunta: si verdaderamente consideramos importante que el intercambio de datos sea recíproco —es decir, que no solo demos sino que también recibamos de los Estados Unidos información útil para prevenir el terrorismo—, entonces no basta con limitarse a presentar una «lista de deseos» a los Estados Unidos, sino que en la práctica debemos crear o designar al organismo de la UE que pueda recibir y procesar los datos de inteligencia que se reciben desde los Estados Unidos mientras que, al mismo, garantizamos un acceso uniforme a la información por parte de los Estados miembros. Este problema ya ha adquirido relevancia en relación con el acuerdo SWIFT, que consagra la transferencia de datos en las transacciones bancarias, pero desde entonces no se ha resuelto. Habría sido positivo que la resolución hubiera llamado también la atención sobre esta tarea inminente. Andreas Mölzer (NI), por escrito. – (DE) En los últimos años, se han recortado más y más derechos fundamentales en nombre de la lucha contra el terrorismo. La lógica de esto es a menudo dudosa. Aunque se cachea casi hasta la ropa interior de los pasajeros y no se les permite llevar una lima de uñas ni desodorante en su equipaje, los controles de la carga con frecuencia pasan a ser responsabilidad de los propios transportistas. Si esto cambia en el futuro, se debe preservar el equilibrio entre la libertad y la seguridad porque, en lo que respecta a los controles de pasajeros se ha perdido, y del mismo modo, a medida que disminuye la histeria que rodea al terrorismo, los requisitos se suavizan de nuevo.
Igual de discutible es la cuestión de si, en el caso de viajar a los Estados Unidos, el FBI necesita saber el nombre, la dirección, el correo electrónico, el número de la tarjeta de crédito y el número de equipaje de la persona y que se les permita almacenar dichos datos por un periodo de hasta 15 años. En el futuro, si alguien suscita ligeras sospechas en el Reino Unido, por ejemplo no por pertenencia a una religión, donde existe una conexión terrorista demostrada, sino que esa persona es sospechosa porque vuela con un plazo corto de aviso, posiblemente sin equipaje, y paga en efectivo, entonces, en lo que respecta a la transferencia de los datos de registro del nombre del pasajero, y no solo a los Estados Unidos, al menos debería existir un derecho general para reclamar y emprender acciones judiciales y no se deberían almacenar los datos a perpetuidad. Sin lugar a dudas, se deben almacenar los datos únicamente con un objetivo específico. Si se violan derechos fundamentales con el fin de dar una sensación de seguridad, la infracción debe ser lo menor posible y se deben reforzar los derechos de los afectados. Nuno Teixeira (PPE), por escrito. – (PT) La Comisión ha presentado una variedad de propuestas sobre el intercambio de datos del registro de nombres de los pasajeros (PNR) con terceros países y sobre la apertura de las negociaciones sobre acuerdos con Australia, Canadá y los Estados Unidos. El establecimiento de principios generales sobre el PNR constituye uno de los instrumentos para la prevención de la delincuencia transnacional y el terrorismo. Sin embargo, plantea cuestiones preocupantes respecto a la protección de las libertades civiles y los derechos fundamentales. Los pasajeros proporcionan la información de la base de datos del PNR durante el proceso de reserva y facturación, permitiendo así a las autoridades competentes investigar delitos cometidos en el pasado, impedir nuevos delitos y llevar a cabo análisis de riesgos. Este instrumento de seguridad se utiliza ahora con terceros países, lo cual implica la necesidad de establecer la seguridad jurídica de los datos. Estas propuestas se centran especialmente en los modos de transferencia de datos del PNR, en las normas para vigilar la correcta implementación del acuerdo PNR y en su reciprocidad. El Parlamento apoya las recomendaciones de la Comisión y la opinión del Supervisor Europeo de Protección de Datos, aunque subraya que no se debe violar la privacidad de los pasajeros y que estos datos deben destinarse únicamente a los fines previstos. Georgios Toussas (GUE/NGL), por escrito. – (EL) La propuesta de resolución común prueba una vez más que el Parlamento Europeo, al igual que todas las instituciones de la Unión Europea, representa un peligro grave para las libertades populares y los derechos democráticos. La resolución utiliza el pretexto del terrorismo y la «necesidad de cooperación para la lucha contra el terrorismo» entre la Unión Europea y los Estados Unidos para justificar el mantenimiento de registros generales de todos los pasajeros que viajan de la UE a los Estados Unidos, Canadá y Australia. El Parlamento Europeo utiliza como excusa palabras hueras sobre las llamadas garantías de protección de los datos personales para aprobar la ejecución de un acuerdo entre la Unión Europea y los Estados Unidos sobre los registros de pasajeros, que hasta la fecha se ha presentado hipócritamente como inaceptable. En esta propuesta de resolución común, los portavoces políticos del capital, junto a los oportunistas, están engañando de forma insultante al público con conversaciones sobre un acuerdo que aparentemente contiene garantías de protección de los datos personales. No hay acuerdo ni garantías que puedan garantizar la protección de los datos personales, una vez que sean entregados y estén a merced de los servicios secretos y los mecanismos represivos de los Estados Unidos y de otros países. El Partido Comunista griego votó en contra de esta resolución inaceptable y hace un llamamiento al público para que intensifique su lucha contra la UE y su política represiva y contraria a las bases populares que amenaza los derechos sociales, democráticos, así como los derechos humanos fundamentales. Zbigniew Ziobro (ECR), por escrito. – (PL) Una de las mayores amenazas que a la que el mundo se ha enfrentado en los últimos años es la guerra asimétrica contra el terrorismo, junto a las amenazas resultantes del aumento de la delincuencia organizada internacional. Será imposible crear un paraguas protector eficaz contra este peligro a menos que Europa y los Estados Unidos cooperen a tal fin. El intercambio de información es un aspecto clave de dicha cooperación y, por eso, el PNR representa un elemento absolutamente esencial de seguridad común. No obstante, es importante tener en cuenta que su eficacia depende únicamente de que el intercambio de datos con los Estados Unidos sea totalmente recíproco. También espero que la aprobación del acuerdo acelere la ratificación de los acuerdos entre los Estados Unidos y la Unión Europea sobre el programa de exención de visado, que posibilitará la abolición de los visados de los Estados Unidos para los ciudadanos polacos, entre otros. Última actualización: 7 de febrero de 2011Aviso jurídico

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 artículo 16
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