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Timestamp: 2016-10-23 07:55:02+00:00

Document:
Decreto 32/2015, de 14 de mayo, por el que se aprueba definitivamente el Plan Especial de la Actuaci�n Integral Estrat�gica de Reordenaci�n de la Bah�a de Santander.
Publicado en BOC n�m. Ext 42 de 11 de Junio de 2015
�MBITO DE APLICACI�N Y DISPOSICIONES GENERALES
�Objetivos espec�ficos del Plan
�Efectos del Plan
�Adaptaci�n del planeamiento urban�stico
�Vigencia, modificaci�n y revisi�n del Plan
��reas del Plan Especial de la Bah�a
��mbitos de planificaci�n del Plan Especial de la Bah�a
�Grados de intervenci�n en los �mbitos de Integraci�n
INTEGRACI�N TERRITORIAL Y PAISAJ�STICA
�Concepto de Integraci�n territorial y paisaj�stica
�Criterios de Integraci�n territorial y paisaj�stica,
�Medidas para la comprobaci�n de la integraci�n territorial y paisaj�stica
Normas de integraci�n territorial y paisaj�stica
�Protecci�n de valores ambientales y culturales
�Normas de intervenci�n en zonas de pendiente
�Normas para los cerramientos
Directrices de integraci�n territorial y paisaj�stica
�Integraci�n de los crecimientos urban�sticos
�Integraci�n de las nuevas construcciones
�Integraci�n de v�as y caminos
DETERMINACIONES GENERALES DE LA ORDENACI�N
DISPOSICIONES COMUNES Y CONDICIONES GENERALES DE LOS USOS Y CONSTRUCCIONES
�Usos autorizables
DISPOSICIONES PARTICULARES DE LOS �MBITOS DE INTER�S AMBIENTAL
�Criterios generales para los �mbitos de Inter�s Ambiental
DISPOSICIONES PARTICULARES DE LOS �MBITOS DE INTER�S TERRITORIAL Y PAISAJ�STICO
�Criterios generales para los �mbitos de Inter�s Territorial y Paisaj�stico
DISPOSICIONES PARTICULARES DE LOS �MBITOS DE INTEGRACI�N
�Criterios generales de los �mbitos de Integraci�n
�Criterios espec�ficos para cada grado de intervenci�n
DISPOSICIONES PARTICULARES DE LOS �MBITOS ESTRAT�GICOS
�Criterios generales de desarrollo de los �mbitos Estrat�gicos
PROPUESTAS DE ACTUACI�N, GESTI�N, CONOCIMIENTO Y DIFUSI�N
�Arco Verde de la Bah�a
�Corredores Ambientales
�Criterios para la Red de Corredores ambientales
�Redes de uso p�blico
�R�gimen jur�dico de las redes de uso p�blico
�Criterios para las redes de uso p�blico
�Red de �reas Verdes de la Bah�a de Santander
�Red de Itinerarios de la Bah�a de Santander
�Red de miradores de la Bah�a de Santander
PROPUESTAS DE GESTI�N, CONOCIMIENTO Y DIFUSI�N
�Gesti�n participativa del Territorio
�Estrategia de desarrollo y promoci�n
CONSERVACI�N, MANTENIMIENTO, SEGUIMIENTO Y FINANCIACI�N
�Conservaci�n y mantenimiento
.� INFORME DE AFECCI�N AL PLANEAMIENTO URBAN�STICO MUNICIPAL
.� DIRECTRICES PARA EL PLANEAMIENTO URBAN�STICO EN LOS �MBITOS DE INTEGRACI�N
Directrices particulares para los �mbitos de Integraci�n Grado 1 (AI-1)
�reas Mies de San Juan-El Convento y Mies de Monte-Alto Malia�o
�rea del frente de la Punta de Malia�o
�rea de Pontejos
Directrices particulares para los �mbitos de Integraci�n Grado 2 (AI-2)
Directrices particulares para los �mbitos de Integraci�n Grado 3 (AI-3)
.� �MBITOS ESTRAT�GICOS
�mbito Estrat�gico de Pontejos
�mbito Estrat�gico de Elechas
.� NORMATIVA SECTORIAL AEROPORTUARIA.
La Ley 2/2004, de 27 de septiembre, del Plan de Ordenaci�n del Litoral, recoge la necesidad de elaborar un plan especial para ordenar el �mbito de la actuaci�n integral estrat�gica de reordenaci�n de la Bah�a de Santander, que habr� de atender, prioritariamente, al establecimiento de una zonificaci�n pormenorizada, indicando las condiciones morfol�gicas y tipol�gicas de las �reas de recuperaci�n de la fachada mar�tima, estableciendo los par�metros urban�sticos de los bordes urbanos de posible desarrollo; la creaci�n de una red de parques periurbanos apoyados en la recuperaci�n y regeneraci�n ambiental de las �reas de marisma como corredores ambientales de este entorno metropolitano de elevado valor ambiental y paisaj�stico; la configuraci�n de �reas dotacionales y de servicios, zonas verdes y espacios libres; la consolidaci�n y creaci�n de itinerarios de movilidad peatonal prioritaria como ejes estructurales de la futura conurbaci�n metropolitana y como elementos de referencia espacial y preservaci�n de los valores naturales y paisaj�sticos.
Por otro lado, el entorno de Pe�a Cabarga, en los municipios de Medio Cudeyo y Villaescusa, act�a como fondo esc�nico de la Bah�a de Santander y ha de perseguirse el adecuar una red de espacios caracterizados por su calidad paisaj�stica y su atractivo natural al objeto de compatibilizar el desarrollo urbano de la misma y preservar el encuadre natural de la Bah�a. La actuaci�n necesita de la previa catalogaci�n y puesta en valor del patrimonio cultural existente, de todas las construcciones tradicionales (caser�os, casas, cuadras, etc.), y civiles (puentes, construcciones vinculadas a la explotaci�n minera, ermitas, etc.) con el fin de permitir su rehabilitaci�n y reutilizaci�n.
Como objetivos generales, el Plan de Ordenaci�n del Litoral establece los siguientes:
1. Mantener la calidad y unidad paisaj�stica.
2. Recuperar y mantener los h�bitats y ecosistemas naturales existentes (Marismas de Alday, Marismas Negras y Blancas).
3. Establecer funciones como espacio de ocio y contacto con el medio natural.
4. Fijar �reas sobre las que se prevean operaciones de cambio de uso de car�cter estrat�gico.
5. Consolidar y crear corredores ambientales en relaci�n con la Bah�a de Santander
Asimismo, la Ley fija unas condiciones de la actuaci�n:
1. Elaboraci�n de un cat�logo de construcciones existentes de car�cter tradicional y de valor patrimonial.
2. Compatibilidad y coordinaci�n con los proyectos y actuaciones derivadas de las competencias sectoriales.
Previos los tr�mites pertinentes, la Comisi�n Regional de Ordenaci�n del Territorio y Urbanismo, en su sesi�n de 15 de octubre de 2014, aprob� inicialmente el Plan Especial de la Bah�a, someti�ndose el documento a informaci�n p�blica y dando audiencia singularizada a la Administraci�n General del Estado, a la asociaci�n de �mbito auton�mico con mayor implantaci�n, a los Ayuntamientos interesados y los Colegios profesionales que se entendieron competencialmente afectados.
Durante el citado per�odo se produjeron 71 alegaciones y 13 informes, habi�ndose procedido a notificar individualizadamente el resultado de las mismas en el acuerdo de aprobaci�n provisional que se produjo por la CROTU en su sesi�n de 13 de abril de 2015.
En el procedimiento sustanciado se han recabado los informes preceptivos, y se ha emitido memoria ambiental de fecha 23 de marzo de 2015, cuyas determinaciones se han incorporado al documento.
Los objetivos generales que se persiguen con el Plan Especial son:
- Consecuci�n de los objetivos territoriales fijados en el POL.
- Respeto a los valores territoriales y ambientales existentes a partir de su reconocimiento y consideraci�n seg�n proceda.
- Ordenar el uso del territorio y proponer mecanismos de intervenci�n que faciliten la integraci�n de las actuaciones.
- Coordinaci�n y cooperaci�n entre las distintas administraciones implicadas en el �mbito de actuaci�n en atenci�n a sus competencias y �mbitos de decisi�n.
- Favorecer la multifuncionalidad en un territorio diverso y complejo como el del entorno de la bah�a, respetando los usos existentes y atendiendo otras posibilidades, siempre que sean compatibles con los valores del mismo.
- Potenciar la cohesi�n territorial del entorno de la Bah�a, evitando, en lo posible, la fragmentaci�n del mismo. Para ello, se articulan mecanismos que favorezcan un uso y lectura comunes.
- Potenciar la identidad territorial de la Bah�a, a partir de los elementos m�s representativos del territorio, el paisaje o el patrimonio construido.
- Proponer actuaciones en base a su demanda, atractivo, viabilidad y ajustadas a las posibilidades de mantenimiento futuro.
- Planificar desde una lectura multiescalar que permita atender los requerimientos de un marco territorial y las singularidades y aptitudes locales.
Resultando, que el Anexo III del Plan de Ordenaci�n del Litoral establece una serie de �reas (de Recuperaci�n Ambiental, de Reordenaci�n, Econ�mico-Productiva y de Conservaci�n Paisaj�stica) a partir de las cuales, y tras un detallado an�lisis, se realiza una subdivisi�n en los �mbitos de de Inter�s Ambiental (IA), de Inter�s Territorial y Paisaj�stico (ITP), de Integraci�n (AI) y Estrat�gicos (AE). A su vez, los �mbitos de Integraci�n se grad�an en 5 niveles, a cada uno de los cuales se le asigna un r�gimen de usos conforme con los valores existentes, que van desde la posibilidad de transformaci�n urban�stica del terreno, bien mediante crecimientos planificados, bien mediante la figura del plan especial de suelo r�stico, hasta la necesaria conservaci�n del mismo.
Resultando que con el presente Plan Especial se pretende incorporar una visi�n transversal de lo ambiental, ligada a la conservaci�n y regeneraci�n de determinados �mbitos valiosos y de su uso p�blico, pero tambi�n al mantenimiento e implantaci�n de actividades que no supongan urbanizaci�n, como las del sector primario, al reconocimiento y consideraci�n de preexistencias territoriales de inter�s, as� como la integraci�n de los procesos de transformaci�n.
Resultando que tambi�n se han identificado y regulado las singularidades territoriales existentes en el �mbito, lugares de alto valor como Pedrosa o la pen�nsula del Urro sobre los que recaen intereses diversos, para permitir compatibilizar las opciones de transformaci�n con las de preservaci�n de su singularidad.
Resultando que, con todo ello, el contenido del Plan Especial se ajusta a las exigencias derivadas de la Ley 2/2004, de 27 de septiembre, del Plan de Ordenaci�n del Litoral.
Resultando, que en la aprobaci�n provisional acordada por la CROTU en fecha 13 de abril de 2015, se introdujeron una serie de modificaciones en la normativa con el fin de facilitar la interpretaci�n del texto derivadas de las alegaciones producidas, as� como efectuadas de oficio por la propia Administraci�n.
Considerando, que el expediente ha seguido los tr�mites legales, y a tenor de lo dispuesto en el art�culo 23 de la Ley 2/2001, de 25 de junio, de Ordenaci�n Territorial y R�gimen Urban�stico del Suelo, aplicable en funci�n de lo se�alado en los art�culos 76.4 en relaci�n con el 59.4 y 76.1 de la misma, corresponde al Consejo de Gobierno mediante Decreto la aprobaci�n definitiva del presente Plan Especial, por lo que a propuesta del Consejero de Medio Ambiente, Ordenaci�n del Territorio y Urbanismo, y previa deliberaci�n del Consejo de Gobierno en su reuni�n del d�a 14 de mayo de de 2015.
Aprobar definitivamente el Plan Especial de la Actuaci�n Integral Estrat�gica de Reordenaci�n de la Bah�a de Santander, que se publica como anexo.
T�TULO PRELIMINAR �MBITO DE APLICACI�N Y DISPOSICIONES GENERALES
Objetivos generales del Plan 1. El Plan Especial de la Bah�a (PEB) tiene por objeto establecer los objetivos, definir los criterios y fijar las normas y directrices de ordenaci�n en el �mbito de la Actuaci�n Integral Estrat�gica de Reordenaci�n Bah�a de Santander recogida en el Anexo III de la Ley de Cantabria 2/2004, de 27 de septiembre, del Plan de Ordenaci�n del Litoral.
2. De acuerdo con el Plan de Ordenaci�n del Litoral, los objetivos generales del PEB son:
a. Mantener la calidad y unidad paisaj�stica.
b. Recuperar y mantener los h�bitats y ecosistemas naturales existentes (Marismas de Alday, Marismas Negras y Blancas).
c. Establecer funciones como espacio de ocio y contacto con el medio natural.
d. Fijar �reas sobre las que se prevean operaciones de cambio de uso de car�cter estrat�gico.
e. Consolidar y crear corredores ambientales en relaci�n con la Bah�a de Santander.
Objetivos espec�ficos del Plan 1. En desarrollo de estos objetivos generales, y de conformidad con los �mbitos de reordenaci�n contemplados en el Anexo III del Plan de Ordenaci�n del Litoral, los objetivos espec�ficos del Plan son:
1.1. En el entorno de la Bah�a de Santander (municipios de Santander, Camargo, El Astillero y Marina de Cudeyo), y con el prop�sito de dotar a este �mbito de un car�cter unitario, el Plan tiene por objetivos espec�ficos los siguientes:
a) El establecimiento de una zonificaci�n pormenorizada, indicando los condicionantes morfol�gicos y tipol�gicos de las �reas de recuperaci�n de la fachada mar�tima y estableciendo los par�metros urban�sticos de los bordes urbanos de posible desarrollo.
b) La creaci�n de una red de parques periurbanos apoyados en la recuperaci�n y regeneraci�n ambiental de las �reas de marisma como corredores ambientales de este entorno metropolitano de elevado valor ambiental y paisaj�stico.
c) La configuraci�n de �reas dotacionales y de servicios, zonas verdes y espacios libres.
d) La consolidaci�n y creaci�n de itinerarios de movilidad peatonal prioritaria como ejes estructurales de la futura conurbaci�n metropolitana y como elementos de referencia espacial y preservaci�n de los valores naturales y paisaj�sticos.
1.2. En el entorno del frente norte del macizo de Pe�a Cabarga (municipios de Medio Cudeyo y Villaescusa), el Plan tiene por objetivos espec�ficos los siguientes:
a) Preservar el importante valor ambiental y paisaj�stico del �mbito como zona de contacto ecol�gico entre los ecosistemas forestales de la sierra y los acu�ticos del estuario, al tiempo que fondo esc�nico de la Bah�a de Santander.
b) Compatibilizar el desarrollo urban�stico y la preservaci�n de los valores ambientales, patrimoniales y paisaj�sticos, previa catalogaci�n y puesta en valor del patrimonio cultural existente, de todas las construcciones tradicionales (caser�os, casas, cuadras, etc.), y civiles (puentes, construcciones vinculadas a la explotaci�n minera, ermitas, etc.) con el fin de permitir su rehabilitaci�n y reutilizaci�n.
Efectos del Plan 1. El contenido del PEB se recoge en los siguientes documentos:
a) Documento de Informaci�n.
b) Memoria de Ordenaci�n.
d) Cartograf�a de Ordenaci�n.
e) Cat�logo.
f) Documento Ambiental.
2. Las normas y directrices incluidas en este Plan establecen obligaciones, criterios y pautas de actuaci�n dirigidas a la ordenaci�n, conservaci�n, protecci�n y restauraci�n en el �mbito del PEB.
3. Las normas y limitaciones de usos que se establecen en el PEB tienen eficacia directa, sin necesidad de la intermediaci�n de ning�n otro instrumento de planificaci�n.
A trav�s de las directrices se establecen una serie de criterios que deber�n ser tenidos en cuenta por las administraciones competentes al adoptar sus decisiones de planificaci�n territorial y urban�stica, as� como en la ejecuci�n de cualquier proyecto p�blico o privado.
4. Las normas y directrices del PEB se entienden sin perjuicio de las determinaciones que pudieran venir impuestas por la legislaci�n sectorial.
5. Tambi�n ser�n de directa aplicaci�n el r�gimen de usos establecido en el PEB para cada uno de los �mbitos de planificaci�n.
Adaptaci�n del planeamiento urban�stico De conformidad con lo dispuesto en el art�culo 52 del la Ley de Cantabria 2/2004, en los �mbitos que el Estudio de Incidencia determine la necesidad de adaptaci�n del planeamiento urban�stico municipal (Anexo I), los municipios deber�n recoger las determinaciones del PEB en la primera modificaci�n o revisi�n de su planeamiento urban�stico.
Vigencia, modificaci�n y revisi�n del Plan 1. Las determinaciones del PEB estar�n vigentes de forma indefinida hasta el momento de su modificaci�n o revisi�n.
2. Se proceder� a la revisi�n del PEB cuando concurra alguna de las circunstancias siguientes:
a) Cambios de las circunstancias de partida o los criterios que han determinado su aprobaci�n.
b) Con motivo del desarrollo de proyectos o actuaciones de inter�s p�blico no previstas en el Plan Especial y que afecten al �mbito de aplicaci�n del mismo o que sin interferir con el mismo impidan el desarrollo de sus determinaciones y objetivos generales.
c) En caso de producirse una p�rdida sustancial e irreparable de los valores naturales, ecol�gicos, culturales, paisaj�sticos o patrimoniales que impidiera alcanzar los objetivos generales y espec�ficos contemplados por el Plan.
d) Cuando as� lo prevean instrumentos de ordenaci�n territorial de rango superior.
e) Cuando resulte necesario para un mejor cumplimiento de los objetivos estrat�gicos previstos en el propio Plan Especial.
3. Las alteraciones o variaciones del PEB no contempladas en el apartado anterior tendr�n consideraci�n de modificaci�n puntual, excepto las actualizaciones del �mbito del PEB as� como los ajustes necesarios para resolver las discordancias entre la cartograf�a de ordenaci�n del PEB y otros planeamientos territoriales o urban�sticos y los supuestos contemplados en el apartado siguiente que en todo caso, y previo informe del �rgano competente en materia de ordenaci�n territorial, se resolver�n por la Comisi�n Regional de Ordenaci�n del Territorio y Urbanismo, procediendo a su posterior publicaci�n en el Bolet�n Oficial de Cantabria.
4. Transcurridos ocho a�os, desde la aprobaci�n definitiva del PEB se analizar�:
a) En los elementos que componen la red de uso p�blico que no hayan sido desarrollados, la procedencia de la modificaci�n puntual del PEB con el fin de de mantener o excluir dichos espacios dentro de la red de uso p�blico.
b) En los �mbitos Estrat�gicos en los que no hayan sido aprobados definitivamente los instrumentos de planeamiento territorial encargados de su desarrollo, la procedencia de la modificaci�n puntual del PEB para establecer su inclusi�n o zonificaci�n en otros �mbitos de planificaci�n atendiendo a los criterios establecidos en los art�culos 8 y 9.
5. El procedimiento para efectuar modificaciones o revisiones del Plan Especial ser� el mismo que el previsto para su aprobaci�n.
Coordinaci�n administrativa 1. La Administraci�n de la Comunidad Aut�noma y los Ayuntamientos incluidos en el PEB tendr�n en cuenta, en el desarrollo y ejecuci�n del mismo, los t�tulos competenciales que puedan corresponder a otras administraciones y, en particular, a la Administraci�n General del Estado. A tales efectos, adoptar�n como principio rector de su actuaci�n el de colaboraci�n interadministrativa, arbitrando los medios adecuados para que las dem�s puedan participar en las decisiones propias mediante informes, audiencias, documentos y, en su caso, a trav�s de los �rganos de coordinaci�n que puedan crearse al amparo de las potestades de autoorganizaci�n.
2. En particular, se promover�n convenios de colaboraci�n entre las distintas administraciones al objeto de ejecutar proyectos de ordenaci�n, restauraci�n, mejora o divulgaci�n de los valores territoriales, ambientales y culturales de la Bah�a, as� como para el fomento del uso p�blico de aquellas �reas espec�ficamente se�aladas por el PEB, o el desarrollo de aquellos otros proyectos de car�cter complementario que permitan avanzar en el cumplimiento de los objetivos generales y espec�ficos, de acuerdo con las directrices de desarrollo establecidas en cada caso.
T�TULO I MODELO TERRITORIAL
CAP�TULO I ZONIFICACI�N
�reas del Plan Especial de la Bah�a 1. De conformidad con lo establecido en el Anexo III del Plan de Ordenaci�n del Litoral, se establecen las siguientes �reas:
a) �reas de Recuperaci�n Ambiental: engloban aquellos espacios en los que se priorizan las actuaciones encaminadas a la puesta en valor de los recursos ambientales preexistentes, principalmente los h�bitats y ecosistemas naturales de las marismas de Alday y El Astillero, fomentando un uso ciudadano compatible como f�rmula para fomentar el contacto con el medio natural.
b) �reas de Reordenaci�n: incluyen �mbitos vinculados los procesos de transformaci�n urban�stica de diferente intensidad, en los que las medidas de integraci�n son b�sicas en aras de compaginar los posibles desarrollos con el mantenimiento de los lugares de inter�s ambiental y paisaj�stico o significativa exposici�n visual.
c) �rea Econ�mico-Productiva: incluyen los suelos que por su proximidad a los espacios productivos preexistentes, buena accesibilidad y cercan�a a los n�cleos de poblaci�n permiten la coexistencia de usos econ�micos y productivos con otras funciones como espacios libres de uso p�blico coherentes con las limitaciones o restricciones derivadas de la legislaci�n sectorial.
d) �reas de Conservaci�n Paisaj�stica: incorporan �mbitos que por su sobresaliente relevancia paisaj�stica y alta exposici�n visual permiten la implantaci�n de espacios libres, usos recreativos, deportivos, culturales, etc., como f�rmula de potenciar su valor como miradores y lugares de disfrute y comprensi�n de los paisajes de la Bah�a.
2. Los Sistemas Generales Territoriales ubicados en el �mbito del PEB se regular�n por su legislaci�n espec�fica.
3. A los efectos de concretar los objetivos y el r�gimen de usos en el �mbito del PEB, y en consideraci�n de los valores, aptitudes y procesos territoriales existentes en cada una de las �reas descritas en el apartado anterior, el Plan establece distintos �mbitos de Planificaci�n en funci�n de su inter�s ambiental, su inter�s territorial y paisaj�stico, sus funciones c�mo �mbitos de integraci�n o su car�cter estrat�gico, tal y como se describen en el art�culo 8.
4. Las �reas de Recuperaci�n Ambiental podr�n desarrollarse de acuerdo a las determinaciones establecidas en los �mbitos de Inter�s Ambiental.
5. Las �reas Econ�mico-Productivas podr�n desarrollarse de acuerdo a las determinaciones establecidas en los �mbitos de Inter�s Ambiental.
6. Las �reas de Conservaci�n Paisaj�stica podr�n desarrollarse de acuerdo a las determinaciones establecidas en los �mbitos de Inter�s Territorial y Paisaj�stico y los �mbitos de Integraci�n.
7. Las �reas de Reordenaci�n podr�n desarrollarse de acuerdo a las determinaciones establecidas por cualquiera de los �mbitos establecidos en el Plan.
�mbitos de planificaci�n del Plan Especial de la Bah�a 1. A los efectos de concretar los objetivos y el r�gimen de usos en el �mbito del PEB, y en consideraci�n de los valores, aptitudes y procesos territoriales existentes en cada una de las �reas descritas en el art�culo anterior, se distinguen los siguientes �mbitos de Planificaci�n:
a) �mbitos de Inter�s Ambiental (IA): Espacios situados en el �rea Mar�timo-Terrestre, que marcan el contacto directo entre el �mbito marino y el continental. Integran los IA: playas, arenales y sistemas dunares asociados, marismas, humedales litorales y zonas continentales asociadas territorial y funcionalmente, acantilados y orlas litorales. A estos biotopos se suman o solapan los terrenos incluidos dentro de la servidumbre de paso del Dominio P�blico Mar�timo-Terrestre. Su finalidad es preservar y regenerar las �reas litorales de inter�s ambiental, preservar sus funciones ecol�gicas y formalizar una red de espacios de valor ambiental y uso p�blico conectados entre s�.
b) �mbitos de Inter�s Territorial y Paisaj�stico (ITP): Espacios que por su sobresaliente relevancia paisaj�stica, alta exposici�n visual, funciones ambientales o proximidad o afecci�n por riesgos se propone el mantenimiento e implantaci�n de usos agr�colas, forestales, de espacios libres, recreativos, deportivos, culturales y aquellos otros que justificadamente resulte imprescindible ubicar en estos �mbitos, as� como medidas para contribuir o complementar a los corredores ambientales y fomentar el ocio y contacto con el medio natural, todo ello sin menoscabo de los valores ambientales y paisaj�sticos existentes.
c) �mbitos de Integraci�n (AI): Espacios estrechamente vinculados a �reas sometidas a procesos de transformaci�n urban�stica de diferente intensidad, integradas o pr�ximas a lugares de inter�s ambiental y paisaj�stico o significativa exposici�n visual. El objetivo en estas �reas es posibilitar la transformaci�n urban�stica de forma integrada en su entorno, con las necesarias exigencias de preservaci�n de los valores ambientales y paisaj�sticos existentes.Para ello, el PEB establece cinco grados en funci�n de sus valores ambientales, exposici�n e inter�s paisaj�stico, aptitudes territoriales y paisaj�sticas, objetivos territoriales, tipo e intensidad de la transformaci�n territorial del �mbito y su entorno inmediato.
d) �mbitos Estrat�gicos (AE): Se incluyen �mbitos que por sus significativas y �nicas caracter�sticas geogr�ficas, ambientales, paisaj�sticas o culturales conforman hitos territoriales en el contexto de la Bah�a de Santander. El objetivo de estos �mbitos es preservar los excepcionales valores geogr�ficos, ambientales, culturales o paisaj�sticos que poseen y posibilitar nuevos usos mediante el desarrollo de actuaciones singulares. El PEB identifica las �reas Estrat�gicas de Pontejos (subdividida en los �mbitos de Pedrosa y El Escobal) y de Elechas.
2. La representaci�n gr�fica de estos �mbitos se recoge en la cartograf�a de ordenaci�n.
Grados de intervenci�n en los �mbitos de Integraci�n Al objeto de posibilitar la transformaci�n urban�stica de forma integrada en su entorno, en los �mbitos de Integraci�n se establecen cinco grados en funci�n de sus valores ambientales, exposici�n e inter�s paisaj�stico, aptitudes territoriales y paisaj�sticas, objetivos territoriales, tipo e intensidad de la transformaci�n territorial del �mbito y su entorno inmediato:
a) Grado 1 (AI-1). Incluyen aquellos �mbitos libres de edificaci�n en su mayor parte, colindantes con �reas urbanizadas de diversa funcionalidad y tipolog�a, cuyos rasgos morfol�gicos y valores naturales se han visto alterados como consecuencia de los procesos de urbanizaci�n de su entorno, pr�ximas a �reas de inter�s ambiental y paisaj�stico y con una moderada exposici�n visual. La transformaci�n de estos �mbitos deber� prestar especial atenci�n a la integraci�n con los tejidos urbanos existentes y con el paisaje circundante consider�ndolo como recurso de calidad. En esta categor�a, el PEB identifica y diferencia los �mbitos de Mies de San Juan-El Convento, Mies de Monte-Alto Malia�o, Punta de Malia�o y Pontejos.
b) Grado 2 (AI-2). Incluyen los espacios que responden a la organizaci�n tradicional de mieses y terrazgos, con una moderada exposici�n visual y en los que perviven unidades de valor ambiental. Por su posici�n de transici�n entre los espacios urbanizados y los de inter�s agrario, ambiental y paisaj�stico, los procesos de transformaci�n deber�n prestar especial atenci�n a la preservaci�n de dichos valores y la integraci�n de los posibles nuevos usos y desarrollos en las estructuras prexistentes.
c) Grado 3 (AI-3). Incluyen �mbitos con una significativa exposici�n visual, pr�ximos a �reas de inter�s ambiental y paisaj�stico, que por su ubicaci�n entre �reas urbanizadas y el frente costero tienen una especial relevancia paisaj�stica o una notable exposici�n visual. Por ello, su posible transformaci�n deber� prestar especial atenci�n a la integraci�n paisaj�stica de los nuevos usos, en especial la formalizaci�n del borde costero y al uso del paisaje como recurso de calidad. En esta categor�a, el PEB identifica y diferencia los �mbitos de Pedre�a y Pontejos,
d) Grado 4 (AI-4). Se incluyen �mbitos rurales de transici�n entre los espacios urbanizados y los de inter�s ambiental y paisaj�stico, afectados por incipientes procesos de urbanizaci�n difusa, y caracterizados por su proximidad a otras �reas de alta exposici�n visual. En estos �mbitos el objetivo es preservar la estructura morfol�gica existente e integrar los posibles nuevos usos en la misma.
e) Grado 5 (AI-5). Esta categor�a comprende aquellos suelos definidos por sus excepcionales caracteres f�sicos y morfol�gicos derivados de su pertenencia al conjunto de relieves que forman las sierras litorales cant�bricas y que conforman el marco natural que por el Sur act�a de fondo esc�nico de la Bah�a. Se trata de espacios con rese�ables valores ambientales y culturales sometidos a fuertes niveles de exposici�n visual y por lo tanto, caracterizados por su alta fragilidad paisaj�stica. Estas �reas engloban un conjunto de significativo inter�s cuyo objetivo fundamental debe ser la preservaci�n y mejora de los valores ambientales y paisaj�sticos, posibilitando la implantaci�n de nuevos usos que permitan el disfrute y conocimiento del �rea.
CAP�TULO II INTEGRACI�N TERRITORIAL Y PAISAJ�STICA
Concepto de Integraci�n territorial y paisaj�stica 1. A los efectos del PEB, se entiende por Integraci�n Territorial y Paisaj�stica la adecuaci�n de una actuaci�n con incidencia en el territorio y en el paisaje tales como la implantaci�n de nuevos usos, instalaciones, construcciones, viales, etc. a los caracteres del territorio y elementos de valor paisaj�stico del �rea en la que se inserta
2. Con car�cter general, las medidas de integraci�n territorial y paisaj�stica de cualquier actuaci�n que se pretenda en el �mbito del PEB, se ajustaran a los criterios, normas y directrices desarrollados en los correspondientes art�culos de este cap�tulo con la finalidad de la eliminaci�n o, en su caso, la reducci�n de los impactos sobre la organizaci�n territorial y caracteres paisaj�sticos m�s relevantes.
Criterios de Integraci�n territorial y paisaj�stica, 1. Para la adecuada integraci�n territorial y paisaj�stica de las propuestas contenidas en los instrumentos de planificaci�n urban�stica se tendr� en cuenta su posible incidencia sobre aspectos f�sicos, ambientales, culturales y paisaj�sticos, identificados en el PEB, tales como la topograf�a y relieve del terreno; la cobertera ed�fica y la vegetaci�n; los cursos de agua; los elementos de valor cultural y etnogr�fico, con especial atenci�n a los elementos asociados a la actividad minera e industrial; las infraestructuras, la funcionalidad ecol�gica y la percepci�n del territorio.
La posible incidencia sobre los aspectos se�alados en el p�rrafo anterior tambi�n se tendr� en cuenta para la adecuada integraci�n territorial y paisaj�stica en la implantaci�n de nuevos usos o actividades, instalaciones o edificaciones, viales e infraestructuras, incluidos los movimientos de tierras.
2. Los instrumentos de planificaci�n urban�stica deber�n reflejar, identificar y caracterizar los elementos y procesos de inter�s territorial y paisaj�stico definidos en el PEB, incorporando, y en su caso complet�ndolos en su �mbito de actuaci�n. A partir de la caracterizaci�n territorial realizada, se justificar� la adaptaci�n de la distribuci�n e intensidad de los usos del suelo, que deber� armonizar con la morfolog�a del entorno y corregir sus posibles carencias, completando los asentamientos existentes y facilitando la movilidad sostenible, estableciendo objetivos de calidad y medidas espec�ficas para la correcta integraci�n de las actuaciones contempladas.
Medidas para la comprobaci�n de la integraci�n territorial y paisaj�stica 1. Con la finalidad de lograr una adecuada integraci�n territorial y paisaj�stica en los �mbitos incluidos en el PEB, los planeamientos, proyectos y actividades que legalmente est�n sujetas a evaluaci�n ambiental, contendr�n, al menos, la siguiente documentaci�n:
Datos generales: promotor, actividad y localizaci�n.
Descripci�n formal y funcional de la actuaci�n mediante documentaci�n escrita y gr�fica, incluyendo las secciones transversales del �mbito de actuaci�n especialmente en zonas de topograf�a acusada.
Caracterizaci�n del territorio en el que se encuadra la actuaci�n, teniendo en cuenta la distribuci�n espacial de los usos del suelo y los asentamientos y la adaptaci�n a las condiciones f�sicas y aptitudes del territorio, de acuerdo a los criterios del art�culo 11del PEB
Realizaci�n del correspondiente An�lisis de Impacto e Integraci�n Paisaj�stica, de conformidad con el Art. 19 de la Ley 4/2014, del Paisaje.
2. En aquellas actuaciones que no requieran evaluaci�n ambiental, o de autorizaci�n ambiental integrada, la administraci�n competente para la aprobaci�n, autorizaci�n o licencia, podr� solicitar la documentaci�n necesaria que justifique las medidas de integraci�n territorial y paisaj�stica adoptadas en la actuaci�n.
Secci�n 2 Normas de integraci�n territorial y paisaj�stica
Protecci�n de valores ambientales y culturales 1. Los proyectos que tengan como objeto la implantaci�n de nuevos usos, instalaciones o actividades, incluidos los movimientos de tierras, minimizar�n las afecciones a las zonas de cobertera ed�fica con potenciales agrol�gicos y recoger�n medidas para la reutilizaci�n de las coberteras removidas.
2. Con independencia de la clasificaci�n urban�stica y exceptuando la ampliaci�n y reforma de las existentes, quedan prohibidos las nuevas obras, construcciones, usos e instalaciones que puedan impedir el discurrir natural o reducir la calidad de las aguas de escorrent�a natural en los siguientes casos:
a) Los cursos de agua dulce necesarios para el sostenimiento ecol�gico de los sistemas marisme�os.
b) Los cursos de agua de car�cter permanente o discontinuo, de r�gimen torrencial e importante eficacia erosiva, cuando la interrupci�n o modificaci�n de la escorrent�a superficial pueda afectar a la estabilidad de las vertientes o a la p�rdida de suelo.
c) Las zonas de flujo preferente y llanuras de inundaci�n en los t�rminos definidos por la legislaci�n sectorial de aplicaci�n.
d) Los puntos de penetraci�n de las aguas en sistemas c�rsticos (dolinas, sumideros), as� como puntos de emersi�n en forma de surgencias o fuentes
3. Con excepci�n de los espacios que tengan la condici�n jur�dica de monte que estar�n sujetos a la normativa sectorial de aplicaci�n, las manchas de vegetaci�n identificadas en la cartograf�a de ordenaci�n del PEB ser�n conservadas, salvo que de manera excepcional se justifique su supresi�n.
4. Las actuaciones que afecten a vegetaci�n de porte arb�reo optar�n por las alternativas que supongan una menor p�rdida de superficie arbolada, procurando que los ejemplares que resulten afectados sean los de menor porte y edad.
5. Queda prohibida la plantaci�n de especies clasificadas como invasoras.
6. Los proyectos que tengan como objeto la implantaci�n de nuevos usos, instalaciones o actividades, incluidos los movimientos de tierras, evitar�n impactos negativos sobre el patrimonio cultural y sobre los bienes incluidos en el cat�logo del PEB y atender�n el r�gimen de protecci�n establecido por la legislaci�n sectorial de aplicaci�n o, en el caso de los bienes protegidos en el PEB, a las condiciones de la ficha espec�fica.
Normas de intervenci�n en zonas de pendiente Las intervenciones en zonas de pendiente se regir�n por las siguientes normas:
a) Los movimientos de tierra dentro de una parcela respetar�n los desniveles del terreno colindante, sin formaci�n de muros de contenci�n, y respetando las condiciones de pendiente.
b) Se evitar� o minimizar� la transformaci�n significativa de la topograf�a existente, y se optar� por soluciones que traten de compensar los movimientos de tierra dentro de la propia parcela y favorezcan soluciones de transici�n, o escalonadas con taludes cuya pendiente m�xima ser� de 45�, evitando la construcci�n de muros de contenci�n.
c) Los movimientos de tierra deber�n resolver, dentro del propio terreno, la circulaci�n de las aguas superficiales, procedente de la lluvia o de afloramiento de aguas subterr�neas.
d) Los desmontes o terraplenes con una altura superior a 2 metros requerir�n las oportunas medidas de integraci�n paisaj�stica.
e) Los instrumentos de planeamiento que definan la ordenaci�n pormenorizada o los proyectos de las actuaciones que se propongan sobre terrenos con pendientes superiores al 10% deber�n incorporar la documentaci�n gr�fica necesaria con secciones transversales de la totalidad del �mbito.
f) Salvo que existan condicionantes topogr�ficos que lo impidan t�cnica o econ�micamente, se evitar� la construcci�n de nuevos viales de tr�fico rodado con pendientes superiores al 10%. Lo anterior se entiende sin perjuicio de las limitaciones establecidas en la normativa de accesibilidad y supresi�n de barreras arquitect�nicas para los itinerarios mixtos en los que convivan los peatones y el tr�fico rodado.
Normas para los cerramientos En particular, los nuevos cerramientos de parcelas se regir�n por las siguientes normas:
a) Deber�n atender a las caracter�sticas de los existentes en el entorno y procurar la integraci�n con el resto de elementos construidos, en especial los viales de acceso y las edificaciones.
b) En los lugares de paisaje abierto donde no predominen los cerramientos opacos tradicionales, as� como en los lugares donde no exista homogeneidad en los cerramientos, los nuevos cierres deber�n ser permeables.
c) Salvo causa justificada, como medida de fomento de la funcionalidad ecol�gica y la integraci�n paisaj�stica se utilizar� el uso de vegetaci�n aut�ctona de porte arb�reo y en especial arbustivo en cerramientos, setos, bordes y orlas.
Secci�n 3 Directrices de integraci�n territorial y paisaj�stica
Integraci�n de los crecimientos urban�sticos 1. Los instrumentos de planeamiento urban�stico apoyar�n los crecimientos urban�sticos de uso mayoritariamente residencial sobre los n�cleos preexistentes, con el fin de minimizar los impactos asociados a la urbanizaci�n dispersa y el consumo de suelo.
2. No obstante lo anterior, el planeamiento podr� justificar otra soluci�n m�s racional, atendiendo a los valores ambientales y las caracter�sticas f�sicas de los terrenos colindantes, sin perjuicio de las limitaciones establecidas para los crecimientos urban�sticos en cada �mbito de planificaci�n.
3. Los instrumentos de planeamiento identificar�n las masas arb�reas y arbustivas, de uso p�blico o privado, as� como los ejemplares aislados o agrupados, sea cual sea su procedencia, que merezcan ser preservados por raz�n de su belleza, porte, longevidad, especie, emplazamiento, composici�n visual, aportaci�n frente al cambio clim�tico o cualquier otra circunstancia singular, y establecer�n las medidas necesarias para que los nuevos desarrollos y otras actuaciones no conlleven su desaparici�n.
4. Los instrumentos de planeamiento deber�n identificar las �reas caracterizadas por la presencia de suelos de alto valor agrol�gico, as� como aquellos suelos y formaciones superficiales que se encuentren afectados por procesos de erosi�n o afectados por riesgos, evaluar�n estas afecciones y adoptar�n las medidas necesarias para una correcta compatibilizaci�n de los usos propuestos.
5. Ser�n objeto de atenci�n prioritaria y especial valoraci�n los embalses y balsas de agua dulce, naturales o de origen antr�pico, que quedan incluidos dentro del �mbito del PEB. A tales efectos, el planeamiento urban�stico deber� adoptar las medidas necesarias para garantizar unas adecuadas condiciones ecol�gicas de la masa de agua y la vegetaci�n de ribera asociada, as� como de los valores paisaj�sticas de su entorno.
Integraci�n de las nuevas construcciones 1. Las nuevas construcciones se localizar�n preferentemente en lugares de exposici�n visual reducida, con mayor grado de adecuaci�n topogr�fica, con menores afecciones ambientales, y en lugares en los que se minimice tanto la modificaci�n del perfil natural de los terrenos como las obras de urbanizaci�n necesarias para el acceso y la dotaci�n de servicios. Lo anterior se entiende sin perjuicio de las normas para las intervenciones en zonas de pendiente recogidas en la secci�n anterior.
2. Los proyectos de nuevas construcciones, as� como las ampliaciones de las existentes, incorporar�n medidas que favorezcan su relaci�n arm�nica con otras edificaciones, instalaciones, espacios p�blicos, v�as y caminos y cerramientos existentes en su entorno. En especial, estos proyectos cuidar�n de la adecuaci�n con su entorno en cuanto a escala, tipo, material y color de aquellos elementos, partes o fachadas con mayor exposici�n visual, incluido el plano de cubierta y los elementos auxiliares como instalaciones o cerramientos.
3. Los instrumentos de planificaci�n urban�stica establecer�n las medidas necesarias para evitar la formaci�n de pantallas visuales que impidan o limiten significativamente las perspectivas de paisajes abiertos desde las zonas de marcada concurrencia y tr�nsito p�blico que se consideren como puntos de observaci�n habituales.
Integraci�n de v�as y caminos 1. El planeamiento municipal deber� estudiar, analizar y jerarquizar la red de v�as y caminos, e identificar� y adoptar� las medidas necesarias para preservar los itinerarios de inter�s por su contribuci�n al paisaje, la configuraci�n del espacio p�blico o sus funciones ambientales, evitando que su transformaci�n altere sustancialmente sus especiales valores.
2. El dise�o de los nuevos viales deber� atender a las necesidades derivadas de los usos previstos y a las necesidades de los usuarios, en especial a los modos de movilidad sostenible (transporte colectivo, peatones y ciclistas) y a los espacios destinados a los servicios (alumbrado, mobiliario, recogida de residuos, etc.).
3. El planeamiento urban�stico procurar� que el nuevo viario tenga car�cter mallado, definiendo la conectividad con la trama existente y la adecuaci�n jer�rquica y funcional de dichas conexiones.
4. Los instrumentos de planeamiento fomentar�n los modos sostenibles de desplazamiento y, en concreto, establecer�n las medidas oportunas que favorezcan la existencia de v�as lentas e itinerarios peatonales. Los itinerarios peatonales y ciclistas podr�n formalizarse como sendas ciclables, sin necesidad de separaci�n de usos.
T�TULO II DETERMINACIONES GENERALES DE LA ORDENACI�N
CAP�TULO I DISPOSICIONES COMUNES Y CONDICIONES GENERALES DE LOS USOS Y CONSTRUCCIONES
Usos permitidos A los efectos del PEB:
1. Con car�cter general, son usos permitidos los admitidos por la legislaci�n de costas para la protecci�n, restauraci�n y utilizaci�n del dominio p�blico mar�timo terrestre.
2. Igualmente, se permiten las obras referidas a labores de conservaci�n, mantenimiento y mejora de infraestructuras, equipamientos, edificaciones, instalaciones, actividades econ�micas, procesos industriales y servicios p�blicos existentes a la entrada en vigor del presente decreto.
3. En todo el �mbito del PEB se podr�n localizar sistemas de espacios libres, tanto generales como locales, que por su naturaleza sean compatibles con los valores de las categor�as donde se ubiquen.
4. Las limitaciones generales de uso reguladas en cada categor�a se entienden sin perjuicio del r�gimen m�s restrictivo que pudiera establecer la legislaci�n sectorial o el planeamiento municipal.
Usos autorizables 1. Adem�s de los usos permitidos, con car�cter general y sin perjuicio de lo establecido por la legislaci�n sectorial o los instrumentos de planeamiento urban�stico, en el �mbito del PEB se podr�n autorizar las siguientes construcciones, instalaciones, actividades y usos:
a) Las que sean necesarias para las actividades agr�colas, ganaderas, forestales y otras an�logas, que guarden relaci�n con la naturaleza, extensi�n y utilizaci�n de la finca, incluidas las instalaciones dedicadas a la cr�a o cuidado de animales.
b) Las que sean complementarias de las actividades a las que se refiere el p�rrafo a), teniendo esa consideraci�n, entre otras, las que tengan por objeto la transformaci�n y venta directa de los productos agrarios, as� como las actividades tur�sticas, cineg�ticas, artesanales, culturales o educativas.
c) Las que est�n vinculadas a la ejecuci�n, entretenimiento y servicio de obras p�blicas e infraestructuras.
d) Las que sean consideradas de inter�s p�blico o social por la Administraci�n sectorial correspondiente.
e) Las obras de reconstrucci�n, restauraci�n, renovaci�n y reforma de edificaciones preexistentes, incluidos los aumentos de volumen en los t�rminos establecidos para el suelo r�stico en el Ley 2/2001, de 25 de junio, de Ordenaci�n Territorial y R�gimen Urban�stico del Suelo de Cantabria.
2. En los suelos clasificados como suelo r�stico, el procedimiento para sustanciar las autorizaciones de las obras, construcciones, usos, instalaciones y actividades se ajustar� a lo establecido en el art�culo 27 de la Ley de Cantabria 2/2004, de 27 de septiembre, del Plan de Ordenaci�n del Litoral, o, en su caso, en el art�culo 116 de la Ley 2/2001, de 25 de junio, de Ordenaci�n Territorial y R�gimen Urban�stico del Suelo de Cantabria. Se except�an los supuestos que se sujetan exclusivamente a licencia municipal, de acuerdo con lo establecido en el art�culo 115.4 de la Ley 2/2001.
Cuando los suelos estuviesen clasificados en el planeamiento urban�stico como suelo urbanizable, se atender� al r�gimen establecido en el Art. 105 de la Ley 2/2001.
3. En el �mbito del Sistema General Territorial Aeroportuario del Aeropuerto de Santander el uso admisible ser� exclusivamente el uso p�blico aeroportuario.
4. En los �mbitos afectados por la huella sonora del aeropuerto de Santander, identificada en el correspondiente Plan Director del Aeropuerto de Santander no se permitir�n nuevas construcciones para usos residenciales, dotacionales, educativos y sanitarios. Tampoco se admitir�n modificaciones de planeamiento que impliquen un incremento de las personas en �mbitos afectados por la huella sonora.
Las construcciones e instalaciones autorizables en los �mbitos afectados por la huella de ruido habr�n de estar convenientemente insonorizadas para cumplir con los niveles de inmisi�n establecidos en el documento b�sico de protecci�n contra el ruido del c�digo t�cnico de la edificaci�n, todo ello a costa del promotor o propietario.
Ninguna construcci�n (incluidos todos sus elementos como antenas, pararrayos, chimeneas, equipos de aire acondicionado, cajas de ascensores, carteles, remates decorativos, etc.), modificaciones del terreno u objeto fijo (postes, antenas, aerogeneradores incluidas sus palas, carteles, etc.), as� como el g�libo de viario o v�a f�rrea, podr� superar las alturas impuestas por las Servidumbres Aeron�uticas del Aeropuerto de Santander. Excepcionalmente, se permitir� sobrepasar la limitaci�n de las servidumbres aeron�uticas cuando quede acreditado, a juicio de la Agencia Estatal de Seguridad A�rea (AESA), que no se compromete la seguridad ni queda afectada de modo significativo la regularidad de las operaciones de las aeronaves, de acuerdo con las excepciones contempladas en Decreto 584/72, en su actual redacci�n.
La instalaci�n de aerogeneradores, incluidas la longitud de sus palas, en ning�n caso incumplir�n la normativa relativa a las Servidumbres Aeron�uticas del Aeropuerto de Santander. Lo mismo se ha de aplicar para las l�neas de transporte de energ�a el�ctrica, las infraestructuras de telecomunicaciones, tales como antenas de telefon�a y enlaces de microondas, y dem�s estructuras, que por su funcionamiento precisen ser ubicadas en plataformas elevadas.
En las Zonas de Seguridad de las instalaciones radioel�ctricas para la Navegaci�n A�rea se proh�be cualquier construcci�n o modificaci�n temporal o permanente de la constituci�n del terreno, de su superficie o de los elementos que sobre ella se encuentren, sin previo consentimiento de la Agencia Estatal de Seguridad A�rea de acuerdo con la normativa vigente en materia de servidumbres aeron�uticas.
En el �rea de Aproximaci�n Frustrada de la maniobra ILS se proh�be cualquier construcci�n o modificaci�n temporal o permanente de la constituci�n del terreno, de su superficie o de los elementos que sobre ella se encuentren, sin previo consentimiento de la Agencia Estatal de Seguridad A�rea.
Cualquier emisor radioel�ctrico u otro tipo de dispositivo que pudiera dar origen a radiaciones electromagn�ticas perturbadoras del normal funcionamiento de las instalaciones radioel�ctricas aeron�uticas, aun no vulnerando las superficies limitadoras de obst�culos, requerir� de la correspondiente autorizaci�n de la Agencia Estatal de Seguridad A�rea, conforme lo previsto en la normativa de Servidumbres Aeron�uticas. Dado que las servidumbres aeron�uticas constituyen limitaciones legales al derecho de propiedad en raz�n de la funci�n social de �sta, la resoluci�n que a tales efectos se evacuase solo podr� generar alg�n derecho a indemnizaci�n cuando afecte a derechos ya patrimonializados.
En caso de contradicci�n en la propia normativa del PEB, o entre la normativa y los planos recogidos en el PEB, prevalecer�n las limitaciones o condiciones impuestas por las servidumbres aeron�uticas sobre cualquier otra disposici�n recogida en el planeamiento.
Seg�n la normativa de servidumbres aeron�uticas, la superficie comprendida dentro de la proyecci�n ortogonal sobre el terreno del �rea de servidumbres de aer�dromo y de las instalaciones radioel�ctricas aeron�uticas del Aeropuerto de Santander queda sujeta a una servidumbre de limitaci�n de actividades, en cuya virtud la Agencia Estatal de Seguridad A�rea podr� prohibir, limitar o condicionar actividades que se ubiquen dentro de la misma y puedan suponer un peligro para las operaciones a�reas o para el correcto funcionamiento de las instalaciones radioel�ctricas. Dicha posibilidad se extender� a los usos del suelo que faculten para la implantaci�n ejercicio de dichas actividades, y abarcar�, entre otras:
a) Las actividades que supongan o lleven aparejada la construcci�n de obst�culos de tal �ndole que puedan inducir turbulencias.
b) El uso de luces, incluidos proyectores o emisores l�ser que puedan crear peligros o inducir a confusi�n o error.
d) Las actuaciones que puedan estimular la actividad de la fauna en el entorno de la zona de movimientos de aer�dromo
e) Las actividades que den lugar a la implantaci�n o funcionamiento de fuentes de radiaci�n no visible o la presencia de objetos fijos o m�viles que puedan interferir el funcionamiento de los sistemas de comunicaci�n, navegaci�n y vigilancia aeron�uticas o afectarlos negativamente.
f) Las actividades que faciliten o lleven aparejada la implantaci�n o funcionamiento de instalaciones que produzcan humo, nieblas o cualquier otro fen�meno que suponga un riesgo para las aeronaves.
g) El uso de medios de propulsi�n o sustentaci�n a�reos.
5. La ejecuci�n de cualquier construcci�n, instalaci�n (postes, antenas, aerogeneradores, medios necesarios para la construcci�n) o plantaci�n, incluidas aquellas que se amparen en el PEB, aunque no precisen de un instrumento de planificaci�n posterior para su ejecuci�n que se emplacen en terrenos afectados por las servidumbres aeron�uticas del aeropuerto de Santander, requerir� acuerdo favorable previo de la Agencia Estatal de Seguridad A�rea, conforme a los art�culos 30 y 31 del Decreto 584/72 modificado por Real Decreto 297/2013. En caso de que las limitaciones y requisitos impuestos por las servidumbres aeron�uticas no permitiesen llevar a cabo las construcciones o instalaciones previstas en suelo r�stico, no se generar� ning�n derecho indemnizaci�n.
6. Los nuevos instrumentos de planificaci�n territorial o urban�stica, as� como la revisi�n o modificaci�n de los existentes que desarrollen el contenido del PEB, en aquellos �mbitos que se encuentren afectados por las servidumbres aeron�uticas del aeropuerto de Santander, deber�n ser informados por la Direcci�n General de Aviaci�n Civil, antes de su aprobaci�n inicial, seg�n lo estipulado en la Disposici�n Adicional 2� del Real Decreto 2591/1998 modificado por Real Decreto 297/2013 acompa�ados, en caso necesario, de un estudio aeron�utico de seguridad, sin que puedan aprobarse definitivamente los planes que no acepten las observaciones formuladas por el Ministerio de Fomento, en lo que afecte a las competencias exclusivas del Estado.
7. Los instrumentos de planificaci�n territorial o urban�stica que desarrollen el PEB en zonas en las que el propio terreno vulnera las servidumbres aeron�uticas del aeropuerto de Santander, o en las que se incluyan actuaciones que vulneren dichas servidumbres aeron�uticas deber�n presentar un estudio aeron�utico en el que se contemple el an�lisis tanto de de las servidumbres aeron�uticas establecidas, como el an�lisis de las servidumbres a establecer recogidas en el Plan Director del Aeropuerto de Santander. Excepcionalmente, se admitir�n dichos planes de desarrollo siempre que quede acreditado, a juicio de la AESA previo informe t�cnico del gestor aeroportuario o proveedor de servicios de navegaci�n a�rea, que no se compromete ni la seguridad, ni la regularidad de las operaciones de las aeronaves, conforme a lo dispuesto en el art�culo 29.5 del Decreto 584/1972 de servidumbres aeron�uticas en su actual redacci�n.
8. Los instrumentos de planificaci�n territorial o urban�stica que desarrollen el PEB cuando se encuentren en �mbitos afectados por las huellas de ruido incluidas en el Plan Director del Aeropuerto de Santander no podr�n reclasificar suelos para usos residenciales, dotacionales, educativos y sanitarios ni recalificarlos cuando supongan un aumento del n�mero de personas afectadas.
9. Los instrumentos de planificaci�n territorial o urban�stica que desarrollen el contenido del PEB deber�n recoger en sus normativas las disposiciones del presente art�culo atendiendo a la prevalencia de la normativa estatal en materia aeroportuaria y en particular a las disposiciones del Plan Director del Aeropuerto de Santander.
CAP�TULO II DISPOSICIONES PARTICULARES DE LOS �MBITOS DE INTER�S AMBIENTAL
Usos autorizables En los �mbitos de Inter�s Ambiental, sin perjuicio de lo establecido por la legislaci�n sectorial, ser�n usos autorizables los comprendidos en el art�culo 20.
Criterios generales para los �mbitos de Inter�s Ambiental 1. Los planeamientos urban�sticos establecer�n las condiciones oportunas para la preservaci�n y ordenaci�n de las �reas de Inter�s Ambiental, sin perjuicio de las condiciones generales para esta categor�a.
2. Los planeamientos urban�sticos tendr�n en consideraci�n los valores ecol�gicos de estas �reas, favorecer�n la regeneraci�n de aquellos espacios con mayor potencialidad ecol�gica y establecer�n mediante la definici�n y ordenaci�n las condiciones oportunas para favorecer el uso p�blico, graduando las intensidades de uso en funci�n de las caracter�sticas ambientales.
3. Se favorecer� la Integraci�n de estos �mbitos, tanto en corredores ambientales que permitan la mejora de la funcionalidad ecol�gica al incorporarse en redes de mayor alcance como con los espacios urbanizados del entorno. En especial, se promover� la continuidad de un corredor costero de uso p�blico.
4. Las actuaciones que se promuevan en estos �mbitos se basar�n en criterios de funcionalidad ecol�gica, reducci�n del consumo de recursos, mantenimiento de la naturalidad y compatibilidad con los objetivos ambientales y de uso p�blico. Los nuevos tendidos el�ctricos y de telefon�a deber�n ser soterrados salvo que justificadamente no se encuentre otra alternativa viable en cuyo caso deber�n extremar las medidas de integraci�n o se adoptar�n aquellas otras que compensen los perjuicios ocasionados.
5. Las nuevas instalaciones y elementos auxiliares deber�n ubicarse en los lugares que produzcan menor afecci�n ambiental.
6. Las actuaciones p�blicas promover�n la mejora de los accesos, la reconversi�n de infraestructuras existentes para el uso p�blico, el soterramiento de infraestructuras de servicios.
7. Las administraciones p�blicas velar�n por la coordinaci�n de las intervenciones sobre estos espacios al objeto de lograr una mayor complementariedad y eficacia de las actuaciones.
CAP�TULO III DISPOSICIONES PARTICULARES DE LOS �MBITOS DE INTER�S TERRITORIAL Y PAISAJ�STICO
Usos autorizables En los �mbitos de Inter�s Territorial y Paisaj�stico, adem�s de los se�alados en el art�culo 20 y sin perjuicio de lo establecido por la legislaci�n sectorial, excepcionalmente se podr�n autorizar las siguientes construcciones, instalaciones, actividades y usos:
a) Los usos deportivos y de ocio sin instalaciones asociadas o con instalaciones desmontables necesarias para la realizaci�n de la actividad, as� como las instalaciones deportivas y de ocio descubiertas que, o bien sean accesorias de construcciones e instalaciones preexistentes, bien ubiquen sus construcciones asociadas apoy�ndose en edificios preexistentes, sin perjuicio de la posible adecuaci�n a estos nuevos usos.
b) Aquellas en las que se lleven a cabo usos que fuera imprescindible ubicar en suelo r�stico, bien por ser �se su normal �mbito de desarrollo, bien por ser inadecuado para ello el suelo urbano.
c) Ampliaci�n de las instalaciones industriales preexistentes hasta un m�ximo de un 20 por 100 de la superficie ocupada en el momento de la aprobaci�n del PEB.
d) La vivienda para las personas que hayan de vivir real y permanentemente vinculadas a las explotaciones agr�colas, ganaderas y forestales, o a las instalaciones dedicadas a la cr�a o cuidado de animales, siempre que se trate de una actividad econ�mica y la naturaleza y magnitud de las instalaciones y actividades lo demanden
Criterios generales para los �mbitos de Inter�s Territorial y Paisaj�stico 1. Los planeamientos urban�sticos establecer�n las condiciones oportunas para la ordenaci�n de los �mbitos de Inter�s Territorial y Paisaj�stico, sin perjuicio de las condiciones generales para esta categor�a.
2. En particular, los planeamientos urban�sticos establecer�n las oportunas medidas para la preservaci�n de las �reas de valor ambiental y paisaj�stico, de los suelos de alto valor agrol�gico y de los �mbitos que por su diversidad ambiental puedan ejercer funciones como corredores ecol�gicos.
3. As� mismo, los planeamientos urban�sticos establecer�n las determinaciones necesarias para que la localizaci�n en estas �reas de usos recreativos, deportivos al aire libre, culturales, hosteleros, sistemas de espacios libres y aquellos otros que justificadamente resulte imprescindible ubicar en estos �mbitos, no alteren sustancialmente los valores ambientales existentes.
4. Se prestar� una especial atenci�n a la conservaci�n y reutilizaci�n del patrimonio edificado.
5. De acuerdo al car�cter singular de estos �mbitos, y con objeto de lograr la mayor calidad posible de las actuaciones, los planeamientos establecer�n medidas espec�ficas que garanticen la integraci�n de los equipamientos en su contexto territorial y paisaj�stico, de modo que se aminoren las previsibles afecciones. Adem�s, ser� exigible la realizaci�n de un estudio de integraci�n paisaj�stica por la administraci�n.
6. Las administraciones p�blicas promover�n el soterramiento de las instalaciones y evitar�n el trazado de nuevos tendidos a�reos, salvo que justificadamente no se encuentre otra alternativa viable, en cuyo caso se extremar�n las medidas de integraci�n o se adoptar�n aquellas otras que compensen los perjuicios ocasionados.
7. Las nuevas instalaciones y elementos auxiliares, as� como las ampliaciones de las existentes deber�n ubicarse preferentemente en aquellos espacios de menor afecci�n ambiental. Los suelos de alto valor agrol�gico no podr�n albergar construcciones, que supongan una merma de este recurso.
CAP�TULO IV DISPOSICIONES PARTICULARES DE LOS �MBITOS DE INTEGRACI�N
Usos autorizables En los �mbitos de Integraci�n, adem�s de los se�alados en el art�culo 20 y sin perjuicio de lo establecido por la legislaci�n sectorial y las limitaciones establecidas para cada grado de integraci�n en el PEB, se podr�n autorizar las siguientes construcciones, instalaciones, actividades y usos:
a) Las contempladas por la legislaci�n urban�stica correspondientes al r�gimen del suelo r�stico de protecci�n especial.
b) Las que sean necesarias para la realizaci�n de actividades relativas a la elaboraci�n y comercializaci�n de productos tradicionales o derivados de la actividad agropecuaria, y los servicios complementarios de dichas actividades.
c) Los usos deportivos y de ocio sin instalaciones asociadas o con instalaciones desmontables necesarias para la realizaci�n de la actividad, as� como las instalaciones deportivas y de ocio descubiertas que, o bien sean accesorias de construcciones e instalaciones preexistentes, bien ubiquen sus construcciones asociadas apoy�ndose en edificios preexistentes, sin perjuicio de la posible adecuaci�n a estos nuevos usos.
d) La construcci�n de viviendas unifamiliares aisladas, las Instalaciones vinculadas a actividades artesanales, culturales, de ocio y turismo rural y, en general, cualquier uso terciario en los t�rminos establecidos en el PEB as� como en la disposici�n adicional quinta y en la disposici�n transitoria novena de Ley 2/2001, de 25 de junio, de Ordenaci�n Territorial y R�gimen Urban�stico del Suelo de Cantabria.
Criterios generales de los �mbitos de Integraci�n 1. Los planeamientos urban�sticos establecer�n las condiciones oportunas para la ordenaci�n de los �mbitos de Integraci�n, que deber�n ajustarse a los objetivos y determinaciones recogidas en las Normas y Directrices Generales del Cap�tulo II del T�tulo I y, para cada �mbito en particular, a las directrices y condiciones de uso particulares establecidas en el Anexo II del PEB.
2. En los �mbitos de Integraci�n Grados 1, 2 y 3, el planeamiento urban�stico podr� optar por desarrollos mediante crecimientos no planificados de vivienda unifamiliar aislada o desarrollos a trav�s de crecimientos planificados. En el caso de optar por crecimientos planificados, estos deber�n apoyarse en los n�cleos preexistentes. Quedan prohibidas las urbanizaciones aisladas.
3. Los crecimientos no planificados mediante vivienda unifamiliar aislada deber�n conectarse a las redes municipales de abastecimiento y saneamiento.
4. En los �mbitos de Integraci�n Grados 1, 2 y 3 el planeamiento podr� clasificar suelo urbanizable industrial aislado atendiendo a las mejores condiciones de accesibilidad y de modo que se genere el m�nimo impacto sobre el territorio.
5. En los �mbitos de Integraci�n Grado 4 y en los de grado 5 las construcciones en lugares cuya pendiente natural supere el 20% se dispondr�n en paralelo a la ladera y deber�n aportar un estudio de integraci�n paisaj�stica con especial atenci�n a las medidas de adaptaci�n e integraci�n a la pendiente, as� como justificaci�n de ausencia de riesgos. Queda prohibida la ubicaci�n de construcciones en pendientes superiores al 40%.
6. Las directrices espec�ficas de ordenaci�n de estos �mbitos quedan definidas en el art�culo siguiente y en el Anexo II del PEB.
Criterios espec�ficos para cada grado de intervenci�n 1. En las �mbitos de Integraci�n Grado 2 se evitar� la conexi�n de n�cleos o barrios mediante el desarrollo de sus respectivos crecimientos, salvo que el planeamiento justifique la imposibilidad de cubrir las necesidades de desarrollo en otros �mbitos pr�ximos.
2. En las �mbitos de Integraci�n Grado 2 los nuevos desarrollos deber�n adecuarse funcional y morfol�gicamente a su entorno, teniendo en cuenta tanto las caracter�sticas del �mbito de actuaci�n como del n�cleo o barrio sobre los que se apoyan. Se atender� a los elementos territoriales que contribuyen al mantenimiento de las funciones ecol�gicas como la conectividad territorial, conservaci�n de biota de inter�s e hidrolog�a superficial y subterr�nea para su preservaci�n y continuidad.
3. Sin perjuicio de lo establecido en las directrices particulares del Anexo II en los �mbitos de intervenci�n Grado 3 la intensidad media aplicable en los nuevos desarrollos no sobrepasar� los 0,2 m�/m�.
4. En los �mbitos de intervenci�n Grado 3, y de acuerdo a su car�cter singular, los planeamientos establecer�n medidas espec�ficas que garanticen la integraci�n de los desarrollos urban�sticos planificados en su contexto territorial, ambiental y paisaj�stico, con especial referencia a la ordenaci�n interior, las caracter�sticas del espacio abierto, las condiciones volum�tricas del conjunto y la salvaguarda de los valores ambientales existentes. La evaluaci�n ambiental de dichos desarrollos deber� analizar su impacto en el entorno de la bah�a, principalmente desde la perspectiva de la configuraci�n de un nuevo frente urbano.
5. En los �mbitos de Integraci�n de Grado 3, 4 y 5 los crecimientos no planificados, incluidos los contemplados en los Planes Especiales de Suelo Rustico, mediante vivienda unifamiliar observar�n los siguientes requisitos:
a) Hasta la aprobaci�n del correspondiente instrumento de planificaci�n urban�stica se mantendr� la estructura parcelaria existente en el momento de aprobaci�n del PEB.
b) La superficie m�xima edificada no podr� ser superior a 250 m�.
6. En los �mbitos de integraci�n Grado 5, la construcci�n de viviendas unifamiliares aisladas requerir� la previa aprobaci�n de un plan especial de suelo r�stico, de acuerdo a lo establecido en la disposici�n adicional quinta de la Ley 2/2001, de 25 de junio, de Ordenaci�n Territorial y R�gimen Urban�stico del Suelo de Cantabria. El plan especial deber� tener en cuenta las afecciones derivadas de posibles riesgos, las condiciones de pendiente y la permeabilidad y funcionalidad ecol�gica de los suelos sobre los que se proyecte.
CAP�TULO V DISPOSICIONES PARTICULARES DE LOS �MBITOS ESTRAT�GICOS
Criterios generales de desarrollo de los �mbitos Estrat�gicos 1. Los �mbitos Estrat�gicos podr�n desarrollarse mediante uno o varios Planes Especiales, o bien mediante uno o varios Proyectos Singulares de Inter�s Regional, tanto de iniciativa p�blica como privada.
2. Si en la delimitaci�n de los �mbitos de desarrollo de los mencionados instrumentos se incluyeran terrenos de otros �mbitos de Planificaci�n del PEB, los Planes Especiales y los Proyectos Singulares de Inter�s Regional no podr�n alterar ni desconocer los objetivos normas y directrices establecidos por el PEB.
3. Los municipios deber�n recoger las determinaciones de los Planes Especiales y de los Proyectos Singulares de Inter�s Regional aprobados en desarrollo de las �reas Estrat�gicas en la primera modificaci�n o revisi�n del planeamiento urban�stico.
4. Hasta la aprobaci�n de los instrumentos de desarrollo de los �mbitos Estrat�gicos, el r�gimen de usos autorizables ser� el establecido para las �reas de Inter�s Territorial y Paisaj�stico en el art�culo 22 del PEB.
5. Los objetivos espec�ficos de ordenaci�n de estas dos �reas y sus �mbitos quedan definidos en el Anexo III del PEB.
T�TULO III PROPUESTAS DE ACTUACI�N, GESTI�N, CONOCIMIENTO Y DIFUSI�N
CAP�TULO I PROPUESTAS DE ACTUACI�N
Arco Verde de la Bah�a 1. EL Arco Verde la de Bah�a engloba un conjunto de espacios que tienen por finalidad el mantenimiento e implantaci�n de usos ambientales, agr�colas, forestales, de espacios libres, recreativos, deportivos, culturales, as� como contribuir a la permeabilidad territorial y fomentar el ocio y contacto con el medio natural.
2. El Arco Verde est� integrado por los �mbitos de Inter�s Ambiental, las �mbitos de Inter�s Territorial y Paisaj�stico, los Corredores Ambientales y las Redes de Uso P�blico, con el objetivo de conectar los �mbitos mayoritariamente libres de edificaci�n en los municipios del entorno de la Bah�a.
3. La administraci�n, a trav�s de los instrumentos de planificaci�n y gesti�n, podr�n obtener o ampliar los suelos que integran el Arco Verde.
Corredores Ambientales 1. Los corredores ambientales son aquellos elementos y �mbitos que por sus caracter�sticas ambientales posibilitan la interconexi�n entre distintos h�bitats y permiten la dispersi�n y el desplazamiento de las especies silvestres, por lo que desempe�an una funci�n relevante para mantener la funcionalidad ecol�gica y la calidad ambiental y paisaj�stica del territorio.
2. A efectos del PEB, los corredores ambientales se diferencian en:
a) Corredores de Cursos Fluviales: Corresponden con los �mbitos de influencia ecol�gica asociados a los cursos fluviales, entendidos como el conjunto de unidades ambientales en la que se combinan condiciones naturales (topograf�a, suelos, humedad, disponibilidad de agua, etc.) propicias para el desarrollo de h�bitats riparios y procesos geomorfol�gicos directamente vinculados a la din�mica erosiva de los cursos de agua
b) Corredor Costero: Es parte del �rea del borde litoral que posibilita la conexi�n de los ecosistemas marino y terrestre. Est� integrado, al menos, por los �mbitos incluidos en las unidades territoriales de playas y arenales, sistemas dunares, acantilados y orlas litorales, marismas y humedales litorales y los terrenos incluidos dentro de la servidumbre de paso y de protecci�n del Dominio P�blico Mar�timo Terrestre.
c) Corredores Paisaj�sticos Verdes: Son los �mbitos del territorio que posibilitan la conexi�n entre �reas naturales de relevancia, permiten la dispersi�n y el desplazamiento de las especies silvestres y articulan y cualifican el paisaje. Est�n constituidos por �mbitos libres de edificaci�n en su mayor parte en los que coexisten los usos tradicionales del sector primario con las funciones ecol�gicas.
d) Elementos Lineales de Inter�s Ambiental: Constituidos por elementos lineales del territorio como cerramientos, setos o caminos verdes capaces de albergar funciones ambientales y paisaj�sticas, adem�s de las espec�ficas de su uso, que favorecen la conexi�n entre �reas naturales y la existencia, dispersi�n y desplazamiento de determinadas especies silvestres.
3. Tendr�n la consideraci�n de Corredores ambientales, al menos, los corredores as� identificados expresamente en la cartograf�a de ordenaci�n del PEB.
Criterios para la Red de Corredores ambientales 1. El corredor costero y los fluviales definidos e identificados por el PEB, podr�n ser completados por los instrumentos de planificaci�n urban�stica, que definir�n los corredores paisaj�sticos verdes y los elementos lineales de inter�s ambiental en su �mbito espacial correspondiente.
2. En los corredores costero y fluviales no se podr�n desarrollar actuaciones que deterioren significativamente los valores y funcionalidad ecol�gica.
3. Los instrumentos de planeamiento preservar�n la funcionalidad ambiental de los corredores identificados por el PEB, pudiendo adoptar medidas complementarias para su mejora y ampliaci�n.
4. Los instrumentos de planeamiento urban�stico definir�n e identificar�n los Corredores Paisaj�sticos Verdes y Elementos Lineales de Inter�s Ambiental de acuerdo a las indicaciones generales y cartograf�a contenidas en el PEB, sin perjuicio de la incorporaci�n de nuevos �mbitos que puedan cumplir an�logas funciones.
5. El planeamiento municipal primar� la conservaci�n de aquellas unidades de vegetaci�n arb�rea y arbustiva que, sin estar identificadas como parte de los Corredores Ambientales de este Plan, contribuyan a la permeabilidad y funcionalidad ecol�gica.
6. En las riberas fluviales y las vertientes estructuradas por arroyos de car�cter torrencial, el planeamiento urban�stico establecer� un r�gimen de usos acorde con su destino forestal y fomentar� las tareas de repoblaci�n con especies propias del bosque de ribera.
7. En atenci�n al car�cter din�mico de los �mbitos de influencia, en el procedimiento de autorizaci�n se tendr�n en cuenta las variaciones derivadas de la evoluci�n y transformaci�n natural de estos �mbitos.
8. Los instrumentos de planeamiento procurar�n preservar y mejorar los valores ambientales existentes en los corredores ambientales, de acuerdo a la legislaci�n sectorial y lo establecido por el PEB en las Normas y Directrices Generales del Cap�tulo II del T�tulo I y las Particulares de cada �mbito y adecuar�n su uso p�blico. Las administraciones p�blicas procurar� la regeneraci�n de aquellos que se encuentren en un estado deficiente.
Redes de uso p�blico Con el objetivo de mejorar la calidad ambiental, fomentar la recuperaci�n de los espacios degradados y permitir el conocimiento, uso y disfrute del entorno de la Bah�a, el PEB define y propone una red de �reas y elementos de uso p�blico, constituida por:
a) �reas verdes: Son espacios representativos de valores territoriales, ambientales, culturales o paisaj�sticos del entorno de la bah�a destinados al uso p�blico. Tendr�n la consideraci�n de �reas Verdes, al menos, los �mbitos de Inter�s Ambiental, las �reas de los �mbitos de Inter�s Territorial y Paisaj�stico as� identificadas expresamente en la cartograf�a del PEB y los elementos del Cat�logo de patrimonio cultural del PEB identificados como tal.
b) Itinerarios: son el conjunto de viales y caminos, peatonales, ciclables y mixtos, de uso p�blico, que conectan el borde de la costa, la red de �reas verdes y la red de miradores, con las redes contempladas en el Plan Especial de Sendas, el Plan de Movilidad Ciclista de Cantabria y la red de transporte p�blico.
c) Miradores: enclaves singulares con alta visibilidad del entorno de la bah�a.
R�gimen jur�dico de las redes de uso p�blico 1. Los suelos que integran la red de uso p�blico tendr�n la consideraci�n de suelos protegidos a los efectos de lo establecido en el T�tulo VI del Plan de Ordenaci�n del Litoral relativo al patrimonio p�blico litoral.
2. Se podr�n subscribir acuerdos y convenios de cooperaci�n entre administraciones y con particulares para el desarrollo y mantenimiento de la red de uso p�blico.
3. Los municipios podr�n incorporar nuevas �reas, corredores, itinerarios y miradores a la red siempre que cumplan las condiciones objetivos y criterios establecidos en los siguientes art�culos.
4. Cuando el desarrollo de la red de uso p�blico no se ajuste al plan de actuaci�n establecido por la Estrategia de desarrollo de la red de uso p�blico, o como consecuencia de exigencias derivadas de la normativa de estabilidad presupuestaria se produzcan desajustes con las previsiones recogidas en el estudio econ�mico-financiero de la Estrategia de desarrollo de la red de uso p�blico, el Consejo de Gobierno, a propuesta de la Consejer�a competente en materia de ordenaci�n del territorio y previa consulta a los ayuntamientos afectados, proceder� a revisar las previsiones para adecuar la ejecuci�n de la red de uso p�blico a la realidad temporal y financiera.
Criterios para las redes de uso p�blico 1. Adem�s de la regulaci�n espec�fica del �mbito de planificaci�n del PEB a la que pertenecen y las de la legislaci�n sectorial, las actuaciones en las Redes de Uso P�blico deber�n ajustarse a las siguientes determinaciones:
1) Preservar los valores territoriales, ambientales, culturales o paisaj�sticos que posean y en su caso favorecer la regeneraci�n de aquellos valores que han sido alterados.
2) Favorecer la m�xima sostenibilidad de las actuaciones, de manera que se minimice el consumo de recursos necesarios. A tales efectos, se recomienda que aquellas actuaciones que lo requieran cuenten con la documentaci�n t�cnica para su correcto mantenimiento, as� como con un compromiso de cumplimiento por la administraci�n o entidad gestora encargada de la conservaci�n.
3) Ordenar los espacios de uso p�blico, graduando la intensidad de los usos en funci�n de las necesidades ambientales y de utilizaci�n.
4) Minimizar la transformaci�n del �mbito, con especial atenci�n a la reducci�n de las obras de urbanizaci�n y los requisitos de iluminaci�n.
5) Coordinar las intervenciones al objeto de lograr una mayor complementariedad e identidad.
6) Acondicionar aquellos espacios especialmente id�neos como puntos de observaci�n del paisaje y de descanso.
7) Acondicionar el espacio con vegetaci�n adecuada al lugar y eliminaci�n de la vegetaci�n invasora.
2. En el momento de su adaptaci�n, los instrumentos de planeamiento tendr�n en cuenta los espacios de uso p�blico identificados por el PEB, pudiendo adoptar medidas complementarias para su mejora y ampliaci�n, incluso obtenci�n mediante gesti�n, sin perjuicio de la identificaci�n de otros �mbitos que cumplan o puedan cumplir esta funci�n.
Red de �reas Verdes de la Bah�a de Santander 1. La Red de �reas Verdes tienen como objetivo la formaci�n de una red de espacios libres, de uso p�blico, de inter�s territorial, representativos de los valores ambientales, culturales y paisaj�sticos de la Bah�a y su entorno y la interconexi�n con los �mbitos integrantes del Arco Verde.
2. Adem�s de las establecidas en el PEB, podr�n incorporarse a la red de �reas verdes aquellos espacios propuestos por los municipios que cumplan las condiciones y objetivos establecidos por el PEB, especialmente aquellos que se encuentren pr�ximos a la Red de uso p�blico del PEB o contribuyan a la formaci�n de corredores ambientales.
Red de Itinerarios de la Bah�a de Santander 1. Se propone el desarrollo de Itinerarios peatonales, ciclables y mixtos que conecten el Arco Verde, la red de �reas Verdes y la red de Miradores, con las redes contempladas en el Plan Especial de Sendas y Caminos del Litoral, el Plan de Movilidad Ciclista de Cantabria y la red de transporte p�blico. Est�n constituidos por tramos o recorridos existentes y otros de nueva creaci�n y cartografiados en los Planos de Ordenaci�n del PEB.
2. Se establecen los siguientes tipos:
a) Itinerarios Singulares: Son aquellos que por su excepcional inter�s ambiental, territorial y paisaj�stico ofrecen una gran oportunidad de aprovechamiento, disfrute y divulgaci�n de los valores caracter�sticos de la Bah�a de Santander. Dentro de esta categor�a, el PEB identifica el Itinerario Costero, senda ciclable que recorre el borde costero de la Bah�a, el Itinerario Mirador de Pe�a Cabarga, que recorre la carretera local entre los n�cleos de Heras, Santiago de Cudeyo y el barrio de San Pedro y el Itinerario del antiguo ferrocarril de minas Complemento que recorre la ladera de Pe�a Cabarga entre el barrio de Palacio y San Salvador.
b) Itinerarios Preferentes: Itinerarios peatonales, ciclables y mixtos que unen y recorren los �mbitos incluidos en el PEB con otras redes de movilidad.
c) Caminos Verdes: Viales y caminos existentes o de nueva creaci�n que por su recorrido y car�cter atendiendo a su secci�n, dise�o, vegetaci�n, vistas, etc. resultan de inter�s ambiental y paisaj�stico y merecen su preservaci�n, pudiendo completar a los anteriores y contribuyendo a la formaci�n de itinerarios de inter�s.
3. Los instrumentos de planificaci�n, as� como las posibles actuaciones con incidencia en los Itinerarios singulares, deber�n tener en cuenta los siguientes objetivos:
a) Lograr la continuidad del recorrido.
b) Acondicionamiento y se�alizaci�n de �reas de observaci�n y estancia, con el objeto de facilitar el recorrido, descanso y disfrute.
c) Tratamiento homog�neo de las intervenciones esto es acondicionamiento, se�alizaci�n, dotaci�n de puntos de observaci�n y �reas de estancia.
d) Mejorar el acceso al Itinerario Costero desde los viales p�blicos.
a) Integraci�n del uso peatonal y ciclista con el uso de veh�culos a motor en el Itinerario Mirador de Pe�a Cabarga.
b) Mejorar la dotaci�n de aparcamientos.
4. El Gobierno de Cantabria propondr� un c�digo de se�alizaci�n e identificaci�n homog�neo.
5. Los itinerarios propuestos fuera del �mbito del PEB tendr�n en todo caso car�cter orientativo.
6. Las administraciones p�blicas, a trav�s de los correspondientes instrumentos, podr�n desarrollar, completar o modificar de manera motivada la Red de Itinerarios al objeto de alcanzar los fines establecidos en el PEB.
7. Los instrumentos de planeamiento procurar�n la preservaci�n de los viales y caminos que puedan tener la consideraci�n de caminos verdes. Igualmente procurar�n su extensi�n e interconexi�n.
Red de miradores de la Bah�a de Santander 1. La red de miradores de la Bah�a de Santander est� constituida por aquellos lugares de perspectivas singulares identificados en la cartograf�a de ordenaci�n del PEB.
2. En ausencia de otras determinaciones contenidas en los instrumentos de planificaci�n urban�stica, la ejecuci�n formal de los miradores se ajustar�n a las siguientes normas y directrices:
a) La superficie m�xima no deber� superar los 200 m� y deber�n disponer de acceso desde un vial o camino p�blico.
b) Procurar�n la menor transformaci�n posible del �rea.
c) Deber�n garantizar un adecuado acondicionamiento funcional para la observaci�n, el descanso, la estancia y la protecci�n al viento.
3. Los instrumentos de planificaci�n urban�stica adoptar�n las medidas oportunas para la conservaci�n y fomento de la red de miradores, procurando la preservaci�n de sus condiciones de visibilidad, accesibilidad y car�cter de espacio de uso y disfrute ciudadano.
4. Los miradores propuestos fuera del �mbito del PEB tendr�n en todo caso car�cter orientativo.
CAP�TULO II PROPUESTAS DE GESTI�N, CONOCIMIENTO Y DIFUSI�N
Gesti�n participativa del Territorio 1. Las administraciones p�blicas fomentar�n la suscripci�n de convenios entre los propietarios de los terrenos y las entidades de custodia con el fin de articular mecanismos de gesti�n que permitan preservar o promover los valores ambientales, agr�colas, forestales, culturales o paisaj�sticos de terrenos incluidas en el �mbito del PEB.
2. Tendr�n la consideraci�n de Entidades de Custodia aquellas organizaciones p�blicas y privadas que participan activamente en la conservaci�n del territorio mediante las t�cnicas de custodia del territorio.
3. Las administraciones p�blicas promover�n formulas de colaboraci�n con particulares y especialmente acciones y programas de voluntariado para lograr los objetivos del PEB.
Estrategia de desarrollo y promoci�n 1. Mediante Decreto del Gobierno de Cantabria, a propuesta de la Consejer�a competente en materia de ordenaci�n del territorio, aprobar� la Estrategia para el desarrollo de la Red de Uso P�blico, que tambi�n podr� incluir medidas de impulso al desarrollo del arco verde, que deber� contemplar al menos los siguientes apartados:
a) Caracterizaci�n ambiental de las �reas verdes de uso p�blico, as� como definici�n de los objetivos ambientales correspondientes a cada �rea.
b) Definici�n de los objetivos de las actuaciones, criterios de intervenci�n, identidad, accesibilidad, condiciones de uso p�blico y se�alizaci�n relativos a la Red de Uso P�blico.
c) Estudio Econ�mico Financiero de las alternativas de desarrollo y ejecuci�n de la red de uso p�blico.
d) Plan de participaci�n de la estrategia y de los proyectos de actuaci�n que se deriven de la misma.
e) Plan de actuaci�n para el desarrollo de la Red de Uso P�blico.
f) Indicadores para la evaluaci�n de la Red de Uso P�blico.
2. La Administraci�n Regional coordinar� la elaboraci�n de estrategias para el desarrollo, coordinaci�n, divulgaci�n y promoci�n de los valores territoriales, ambientales y paisaj�sticos del entorno de la Bah�a que, al menos, incluya los siguientes apartados:
a) Estudio y an�lisis de los valores y procesos ambientales, territoriales y culturales del entorno de la Bah�a a lo largo del tiempo, y definici�n de las estrategias para su proyecci�n y puesta en valor como elementos fundamentales de identidad territorial de la Bah�a de Santander.
b) Fomento del uso, disfrute, conocimiento y divulgaci�n del entorno de la Bah�a.
c) Elaboraci�n de un Plan de Especial de Protecci�n del Patrimonio Minero del macizo de Pe�a Cabarga.
T�TULO IV CONSERVACI�N, MANTENIMIENTO, SEGUIMIENTO Y FINANCIACI�N
Conservaci�n y mantenimiento 1. La conservaci�n y mantenimiento de aquellas actuaciones que por sus caracter�sticas lo requieran, corresponder� al promotor de las mismas, sin perjuicio de la asignaci�n a terceros de la totalidad o parte de los compromisos y obligaciones de mantenimiento, previa conformidad de las partes.
2. Las administraciones podr�n celebrar convenios entre s� y con particulares para facilitar la conservaci�n y mantenimiento de las actuaciones o incluso la cesi�n de las mismas.
Seguimiento La administraci�n competente en materia de ordenaci�n del territorio deber� elaborar y publicar un informe bienal basado en indicadores acerca del desarrollo y cumplimiento de los objetivos de PEB, con especial referencia a las Redes propuestas.
Ayudas y subvenciones En el marco de los criterios de estabilidad presupuestaria la Comunidad Aut�noma fomentar� la planificaci�n y ejecuci�n de los proyectos e iniciativas que desarrollen algunos de los objetivos propuestos en el PEB mediante la incorporaci�n en sus programas de ayudas y subvenciones de actuaciones que cumplan los objetivos del Arco Verde y de las redes de uso p�blico.
Hasta la adaptaci�n de los planeamientos urban�sticos a las determinaciones del PEB, y con independencia de la clasificaci�n urban�stica, ser�n de aplicaci�n directa las normas relativas a la Integraci�n Territorial y Paisaj�stica establecidas en el Cap�tulo II del T�tulo I, as� como el r�gimen de usos establecido en el T�tulo II para cada �mbito de planificaci�n.
Igualmente, las actuaciones que se desarrollen en el �mbito del PEB deber�n observar los objetivos establecidos en los anexos del Plan.
De acuerdo con lo establecido en el art�culo 38.1 la ejecuci�n de la red de uso p�blico deber� realizarse en el plazo de ocho a�os desde la aprobaci�n definitiva del PEB, sin perjuicio de lo establecido en el art�culo 32.4 del PEB.
ANEXO I. INFORME DE AFECCI�N AL PLANEAMIENTO URBAN�STICO MUNICIPAL
La redacci�n del Plan Especial de la Bah�a, PEB, se enmarca dentro de la competencia auton�mica en materia de ordenaci�n del territorio, asumida estatutariamente en el art. 24.3 del Estatuto de Autonom�a para Cantabria, en la redacci�n dada por la Ley Org�nica 11/1998, de 30 de diciembre.
En funci�n de dicha competencia, y teniendo en cuenta que se trata de un plan especial de car�cter territorial que ha de elaborarse en desarrollo de otro instrumento de ordenaci�n territorial como es la Ley de Cantabria 2/2004 del Plan de Ordenaci�n del Litoral, POL, el PEB encuentra, asimismo, cobertura legal en el art. 59.1 de la Ley 2/2001, de 25 de junio, de Ordenaci�n Territorial y R�gimen Urban�stico de Cantabria, que prev� este tipo de instrumentos de planeamiento territorial en desarrollo el Plan Regional de Ordenaci�n del Territorio, al que, seg�n la Disposici�n Adicional Cuarta de esta Ley, se equipara el Plan de Ordenaci�n del Litoral.
Finalmente, existe una espec�fica previsi�n sobre la elaboraci�n del Plan Especial de la Bah�a de Santander en los art�culos 55 y 56 de la Ley 2/2004, del Plan de Ordenaci�n del Litoral, POL, dentro del T�tulo IV, as� como en la Disposici�n Final Primera de esa Ley. Figurando el �mbito territorial sobre el que debe actuar el PEB, as� como los objetivos generales que debe cumplir, en la ficha individualizada de la ACTUACI�N INTEGRAL ESTRAT�GICA DE REORDENACI�N BAH�A DE SANTANDER, contenida en el Anexo III de la propia Ley de Cantabria 2/2004.
En la referida ficha se determina que la delimitaci�n de las diferentes zonas que constituyen el �mbito territorial del PEB, incluye suelos comprendidos en los municipios de Santander, Camargo, Astillero, Villaescusa, Medio Cudeyo y Marina de Cudeyo. Asimismo, en la ordenaci�n propuesta por el PEB, se recogen los objetivos contenidos en la referida ficha y, en funci�n de ellos, se definen los criterios y se fijan las directrices de ordenaci�n de la totalidad del �mbito de la Actuaci�n Integral Estrat�gica de Reordenaci�n Bah�a de Santander recogida en el Anexo I de la Ley de Cantabria 2/2004, de 27 de septiembre, del Plan de Ordenaci�n del Litoral. Si bien dicha ordenaci�n se realiza de conformidad con lo dispuesto en la legislaci�n urban�stica, ya que el PEB no clasifica suelo, aunque sus determinaciones, incluidas las limitaciones a los usos permitidos en el �mbito del Plan, prevalecen sobre los instrumentos de planeamiento urban�stico de los municipios comprendidos en su �mbito.
Precisamente, en relaci�n con la posible afecci�n del PEB al planeamiento municipal hay que destacar que solamente dos de los Municipios afectados (Santander y Medio Cudeyo) tienen su PGOU adaptado a la Ley 2/2001, de 25 de junio, de Ordenaci�n Territorial y R�gimen Urban�stico de Cantabria, y a la Ley de Cantabria 2/2004, del Plan de Ordenaci�n del Litoral, mientras que los otros cuatro municipios restantes (Camargo, Astillero, Villaescusa y Marina de Cudeyo) no tienen su PGOU adaptado a dichos textos legales. Trat�ndose adem�s, en algunos casos, de planeamientos municipales aprobados en la d�cada de los ochenta del siglo pasado (Camargo, Astillero, Villaescusa y Marina de Cudeyo).
Como no puede ser de otra forma, el PEB se desarrolla sobre suelos clasificados por los planeamientos municipales como r�sticos (o no urbanizables), o como urbanizables sin plan parcial aprobado, de acuerdo con lo se�alado en el art. 2 del POL. Dentro de esta �ltima categor�a se encuentran varios sectores de Suelo Apto para Urbanizar (SAU), en el municipio de Marina de Cudeyo que, en principio podr�an considerarse afectados negativamente por las determinaciones del PEB en cuanto a su desarrollo urban�stico futuro.
Teniendo en cuenta que la anteriormente referida categor�a de suelo SAU resulta equivalente, seg�n la legislaci�n urban�stica actualmente en vigor, al suelo urbanizable residual y que adem�s, los �mbitos sobre los que incide el PEB est�n a su vez profundamente afectados por las Servidumbres de Protecci�n de Costas, resulta que contrariamente a lo que podr�a entenderse por la categorizaci�n de suelos prevista en el PEB, son precisamente las directrices y normativa del propio plan especial las que permiten que en el futuro planeamiento urban�stico municipal, adaptado a las determinaciones de la Ley 2/2001, de 25 de junio, de Ordenaci�n Territorial y R�gimen Urban�stico de Cantabria y del POL, pueda establecer estrategias y procedimientos de compensaci�n y reordenaci�n que posibiliten el aprovechamiento urban�stico de dichos suelos.
ANEXO II DIRECTRICES PARA EL PLANEAMIENTO URBAN�STICO EN LOS �MBITOS DE INTEGRACI�N
En caso de optar por un desarrollo planificado el planeamiento urban�stico deber� definir y justificar las estrategias y medidas concretas adoptadas en relaci�n a los siguientes aspectos:
a) Integraci�n urbana y paisaj�stica del �rea industrial y el tejido residencial del per�metro.
b) Integraci�n de usos y actividades en el interior del �mbito y con el entorno. En caso de que presenten incompatibilidades, adoptar las medidas necesarias para evitar impactos negativos.
c) Graduaci�n de la densidad, intensidad y uso en relaci�n a la topograf�a, la organizaci�n espacial interna y del entorno. Especial atenci�n y adecuaci�n del viario y edificaci�n a la topograf�a
d) Mallado con la trama viaria del entorno.
e) Continuidad de espacios libres verdes con los existentes y previstos en el entorno.
f) Favorecer la diversidad tipol�gica edificatoria y funcional entre actividades compatibles.
g) Definici�n de las secciones transversales del �mbito, con especial atenci�n a la soluci�n de las diferencias de cota y rasantes de viales y parcelas resultantes as� como el enlace con el entorno. Se deber� justificar especialmente las condiciones de accesibilidad.
h) Definici�n de las secciones tipo de los viales y espacios p�blicos, computados a efectos del cumplimientos de los est�ndares legales, incluyendo la edificaci�n y prestando especial atenci�n a la justificaci�n de la soluci�n en relaci�n al uso peatonal y la ubicaci�n de servicios.
i) Estudio de integraci�n paisaj�stica.
j) Justificaci�n del cumplimiento y consideraci�n del T�tulo I del PEB.
a) Especial atenci�n a la formaci�n del frente costero, y la integraci�n con los terrenos integrados en el Dominio P�blico Mar�timo Terrestre.
b) Graduaci�n de la densidad, intensidad y uso en relaci�n a la topograf�a, la organizaci�n espacial interna y del entorno. Especial atenci�n y adecuaci�n del viario y edificaci�n a la topograf�a.
c) Integraci�n de usos y actividades en el interior del �mbito y con el entorno. Especial atenci�n a la compatibilidad con las condiciones ac�sticas del entorno. En caso de que presenten incompatibilidades, adoptar las medidas necesarias para evitar impactos negativos.
d) Continuidad de espacios libres verdes con los existentes y previstos en el entorno.
e) Definici�n de las secciones transversales del �mbito, con especial atenci�n a la soluci�n de las diferencias de cota y rasantes de viales y parcelas resultantes as� como el enlace con el entorno. Se deber� justificar especialmente las condiciones de accesibilidad.
f) Definici�n de las secciones tipo de los viales y espacios p�blicos, computados a efectos del cumplimientos de los est�ndares legales, incluyendo la edificaci�n y prestando especial atenci�n a la justificaci�n de la soluci�n en relaci�n al uso peatonal y la ubicaci�n de servicios.
g) Estudio de integraci�n paisaj�stica.
h) Justificaci�n del cumplimiento y consideraci�n del T�tulo I del PEB.
a) Integraci�n urbana y paisaj�stica de los elementos industriales y el tejido residencial del per�metro.
c) Graduaci�n de la densidad, intensidad y uso en relaci�n a la organizaci�n espacial interna y del entorno.
e) Reserva de suelo para el acceso al �mbito estrat�gico de Pontejos-El Escobal.
g) Definici�n de las secciones transversales del �mbito, definiendo la soluci�n de las diferencias de cota y rasantes de viales y parcelas resultantes as� como el enlace con el entorno. Se deber� justificar especialmente las condiciones de accesibilidad.
i) Definici�n de la imagen resultante de la ordenaci�n propuesta desde los puntos de mayor exposici�n visual.
a) Garantizar un corredor paisaj�stico verde entre Pe�a Cabarga y la r�a de Sol�a que garantice la funcionalidad ecol�gica adem�s de la paisaj�stica a nivel perceptual.
b) Preservar y proteger el itinerario verde existente sobre la antigua v�a f�rrea Santander-Mediterr�neo manteniendo, al menos, su car�cter actual.
1. En caso de optar por un desarrollo planificado el planeamiento urban�stico deber� definir y justificar las estrategias y medidas concretas adoptadas en relaci�n a los siguientes aspectos:
a) Formalizar el borde urbano de forma integrada, evitando actuaciones aisladas inconexas en cuanto a su tipolog�a y est�tica.
b) Priorizar la adaptaci�n a la topograf�a existente.
c) Lograr la m�xima permeabilidad visual, especialmente en sentido transversal a la costa, favoreciendo la fragmentaci�n volum�trica evitando la formaci�n de pantallas visuales.
d) Fomentar el acceso transversal a la costa y la conexi�n con el itinerario costero.
e) Favorecer la diversidad funcional, tipol�gica y de alturas en la edificaci�n.
f) Favorecer la existencia de espacios peatonales, limitando el aparcamiento en superficie.
g) Favorecer la vegetaci�n de porte arb�reo.
h) En el �mbito de Pontejos, incorporar o reservar el suelo necesario para el acceso a la isla de Pedrosa y dar continuidad al itinerario costero. Procurar la integraci�n urbana y paisaj�stica de los elementos industriales y el tejido residencial del per�metro.
i) En el �mbito de Pedre�a se prestar� especial atenci�n a los elementos de inter�s ambiental existentes.
2. La intensidad media establecida para los nuevos desarrollos urban�sticos podr� aumentarse si el planeamiento urban�stico contempla la obtenci�n de suelo para uso p�blico de los �mbitos de Inter�s Territorial y Paisaj�stico colindantes. En estos casos, el aumento de la intensidad ser� proporcional al aumento de suelo a obtener hasta un m�ximo de 0,3 m�/m� si se obtiene la totalidad del �mbito de Inter�s Territorial y Paisaj�stico colindante. Todo ello sin perjuicio de mayores limitaciones derivadas de la legislaci�n sectorial y de la evaluaci�n ambiental a la que los instrumentos de desarrollo deban someterse.
ANEXO III �MBITOS ESTRAT�GICOS
Objetivos de desarrollo del �rea de Pedrosa
a) Desarrollar intervenciones singulares relacionadas con usos dotacionales, de ocio y turismo.
b) Preservar en t�rminos generales el car�cter del �mbito, atendiendo a las relaciones entre edificios, masas arboladas y priorizando la rehabilitaci�n de las edificaciones existentes.
a) Garantizar el uso p�blico de los espacios verdes y del itinerario perimetral, favoreciendo las caracter�sticas de senda ciclable.
c) Minimizar el grado de urbanizaci�n.
Condiciones de desarrollo del �rea de Pedrosa
a) Se preservar� la vegetaci�n arb�rea existente, salvo que concurran razones de inter�s p�blico (estado fitosanitario de los ejemplares, seguridad, etc.).
b) Se preservar� la relaci�n de espacio libre y edificado, manteniendo la volumetr�a existente de las edificaciones.
c) Se limitar� la circulaci�n de veh�culos en el interior del recinto, procurando ubicar las �reas de aparcamiento pr�ximos al acceso principal.
d) Se establecer�n las garant�as necesarias para que los accesos al �mbito sean adecuados en relaci�n al uso o intensidad del mismo.
e) Al objeto de aumentar la calidad de las propuestas de ordenaci�n y dise�o de las actuaciones, con car�cter previo a la tramitaci�n de los correspondientes instrumentos de desarrollo y siempre que se traten de proyectos de iniciativa p�blica, el promotor incorporar� un procedimiento espec�fico que asegure la concurrencia competitiva, publicidad y participaci�n y que deber� ofrecer garant�as similares a los concursos de proyectos regulados por la legislaci�n de contratos del sector p�blico. Las propuestas, al menos, deber�n definir la organizaci�n espacial, las caracter�sticas del espacio abierto y las condiciones volum�tricas del conjunto.
Objetivos de desarrollo del �rea de El Escobal
b) Desarrollar intervenciones singulares relacionadas con usos dotacionales, de ocio y turismo.
c) Preservar las edificaciones existentes incluidas en el cat�logo del PEB.
d) Garantizar la continuidad del itinerario costero de uso p�blico, favoreciendo las caracter�sticas de senda ciclable.
e) Poner a disposici�n del uso p�blico el �mbito del �rea de la Punta de El Escobal identificada en la cartograf�a de ordenaci�n.
Condiciones de desarrollo del �rea de El Escobal
a) Las nuevas edificaciones destinadas a usos de ocio y turismo se situar�n preferentemente fuera del Corredor Costero.
b) Se garantizar� el acceso transversal a la costa y la conexi�n al itinerario costero en los puntos se�alados en la ficha del �mbito.
c) Se establecer�n las garant�as necesarias para que los accesos al �mbito sean adecuados en relaci�n al uso o intensidad del mismo.
d) Mantenimiento de la masa vegetal de bosque mixto y atl�ntico.
Objetivos de desarrollo del �rea de Elechas
a) Desarrollar intervenciones singulares de inter�s general relacionadas con usos dotacionales, pudiendo incluir usos productivos (hotelero, hosteler�a y espect�culos) o residenciales, compatibles con los valores ambientales y paisaj�sticos de la pen�nsula del Urro y la Rotiza.
b) Garantizar la continuidad del itinerario costero de uso p�blico, favoreciendo las caracter�sticas de senda ciclable.
c) Poner a disposici�n del uso p�blico el �mbito del �rea de la Punta del Urro identificada en la cartograf�a de ordenaci�n.
Condiciones de desarrollo del �rea de Elechas
a) Los posibles desarrollos urban�sticos de naturaleza edificatoria s�lo podr�n vincularse a actuaciones mayoritariamente dotacionales y deber�n apoyarse sobre el n�cleo existente, con estricto respeto a las limitaciones derivadas de las servidumbres aeron�uticas y dem�s afecciones derivadas de la legislaci�n sectorial aplicable, as� como del procedimiento ambiental. A tal efecto, el instrumento de planeamiento territorial que desarrolle el AE deber� definir el �mbito de posible ubicaci�n de la edificaci�n que evitar� ocupar la pen�nsula del Urro e impedir la formaci�n de un frente continuo edificado que una los n�cleos pr�ximos.
b) La intensidad m�xima se establecer� por el instrumento de planeamiento territorial que desarrolle el �mbito, se adaptar� a la posibilidad real de obtener los recursos e infraestructuras necesarios y a los condicionantes del entorno, todo ello sin perjuicio de mayores limitaciones derivadas de la legislaci�n sectorial y del procedimiento de evaluaci�n ambiental.
c) Se garantizar� el acceso transversal a la costa y la conexi�n al Itinerario Costero en los puntos se�alados por la ficha del �mbito.
d) Lograr la m�xima permeabilidad visual, especialmente en sentido transversal a la costa, favoreciendo la fragmentaci�n volum�trica y evitando la formaci�n de pantallas visuales.
e) Establecer una ordenaci�n, par�metros y condiciones de la edificaci�n que favorezcan la Integraci�n con el tejido residencial existente.
f) Se procurar� ubicar las construcciones de mayor volumen en los lugares de menor fragilidad e impacto paisaj�stico.
g) Favorecer la diversidad funcional, tipol�gica y de alturas en la edificaci�n.
h) Favorecer la existencia de espacios peatonales, limitando el aparcamiento en superficie.
i) Favorecer la vegetaci�n de porte arb�reo.
j) Se establecer�n las garant�as necesarias para que los accesos al �mbito sean adecuados en relaci�n al uso o intensidad del mismo.
k) Deber� realizarse el estudio al que se hace referencia en el Art. 12 del PEB.
l) Al objeto de aumentar la calidad de las propuestas de ordenaci�n y dise�o de las actuaciones, con car�cter previo a la tramitaci�n de los correspondientes instrumentos de desarrollo y siempre que se traten de proyectos de iniciativa p�blica, el promotor incorporar� un procedimiento espec�fico que asegure la concurrencia competitiva, publicidad y participaci�n y que deber� ofrecer garant�as similares a los concursos de proyectos regulados por la legislaci�n de contratos del sector p�blico. Las propuestas, al menos, deber�n definir la organizaci�n espacial, las caracter�sticas del espacio abierto y las condiciones volum�tricas y ambientales del conjunto.
ANEXO IV NORMATIVA SECTORIAL AEROPORTUARIA.
En cumplimiento de las determinaciones recogidas en el informe preceptivo y vinculante de la Direcci�n General de Aviaci�n Civil se relaciona la normativa sectorial aplicable en materia aeroportuaria, de obligado cumplimiento para los instrumentos de planificaci�n.
Ley 48/60, de 21 de julio (B.O.E. n� 176, de 23 de julio) sobre Navegaci�n A�rea, modificada por Ley 55/99 sobre Medidas Fiscales, Administrativas y de Orden Social, de 29 de diciembre (B.O.E. n� 312, de 30 de diciembre).
Ley 21/2003, de 7 de julio, de Seguridad A�rea (B.O.E n� 162, de 8 de julio)
Disposiciones Adicional Tercera y Transitoria Tercera de la Ley 37/2003 de Ruido, de 17 de noviembre (B.O.E. n� 276, de 18 de noviembre).
Art�culo 166 de la Ley 13/1996, de 30 de diciembre, de Medidas Fiscales, Administrativas y de Orden Social (B.O.E. n� 315, de 31 de diciembre).
Decreto 584/72, de 24 de febrero (B.O.E. n� 69, de 21 de marzo) de Servidumbres Aeron�uticas, modificado por Decreto 1189/2011, de 19 de agosto (B.O.E. n� 204, de 25 de agosto) y por Real Decreto 297/2013, de 26 de abril (B.O.E. n� 118, de 17 de mayo).
Real Decreto 2591/1998, de 4 de diciembre, de Ordenaci�n de los Aeropuertos de Inter�s General y su Zona de Servicio (B.O.E. n� 292, de 7 de diciembre) modificado por Real Decreto 297/2013, de 26 de abril (B.O.E. n� 118, de 17 de mayo).
Real Decreto 1844/2009 de 27 de noviembre, por el que se actualizan las servidumbres aeron�uticas del aeropuerto de Santander (B.O.E. n� 25, de 29 de enero de 2010).
Real Decreto 1367/2007, de 19 de octubre (B.O.E. n� 254, de 23 de octubre), por el que se desarrolla la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del Ruido, en lo referente a zonificaci�n ac�stica, objetivos de calidad y emisiones ac�sticas.
Orden FOM/926/2005 de 21 de marzo, (B.O.E. n� 88, de 13 de abril), por la que se regula la revisi�n de las huellas de ruido de los aeropuertos de inter�s general.
Orden FOM/2384/2010, de 30 de junio, por la que se aprueba el Plan Director del Aeropuerto de Santander (B.O.E. n� 223, de 14 de septiembre).

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 

Real Decreto 
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