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Timestamp: 2018-12-17 15:22:51+00:00

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Antecedentes. Prado, VITORIA-GASTEIZ Tel.: Faxa: - PDF
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Raúl Ríos Mora
1 Resolución 2016R del Ararteko, de 27 de enero de 2016, por la se que recomienda al Departamento de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno Vasco que reconsidere la extinción por no renovación del derecho a una prestación de Renta de Garantía de Ingresos y deje sin efectos una reclamación de por no ser indebidas las cuantías percibidas en concepto de RGI. Antecedentes El 16 de enero se aceptó tramitar una queja promovida por la señora ( ), queja motivada por la extinción del derecho a una RGI. La extinción se produjo por una resolución de Lanbide de 20 de diciembre de 2014 que tenía como motivo el no haber hecho valer un derecho de carácter económico en relación con la no continuación por parte de la pareja de la reclamante de unos trámites para solicitar justicia gratuita al objeto de divorciarse de su esposa, con quien perdió el contacto hacía veintidós años. Junto con la extinción, se notificó a la reclamante la posible generación de una deuda de por cuantías percibidas indebidamente. La reclamante informó de que lleva viviendo con su pareja desde que este se separó de hecho de su esposa, habiendo conformado una unidad familiar compuesta por estas dos personas y los tres hijos que posteriormente han tenido en común. Según la información aportada por la reclamante, el 20 de julio de 2012 Lanbide informó a su pareja de la necesidad de divorciarse de la persona unida con él por vínculo matrimonial a los efectos de cumplir el requisito del artículo 9.1a) de la Ley 18/2008, en relación con la definición de unidad de convivencia: personas que viven solas en una vivienda o alojamiento, quedando excluidas de dicha consideración las personas que, aun viviendo solas, estén unidas a otras por matrimonio u otra forma de relación permanente análoga a la conyugal, excepto cuando se encuentren en trámites de separación o divorcio o cuando concurran circunstancias excepcionales en los términos que se determinen reglamentariamente. Los trámites para solicitar la justicia gratuita fueron iniciados por la pareja de la reclamante en mayo de La demanda de divorcio fue finalmente admitida a trámite por el Juzgado de Primera Instancia nº ( ) de Madrid el 17 de septiembre de ese año. 1
2 Posteriormente, en noviembre, la reclamante recibió un escrito de Lanbide fechado el 23 de octubre por el que se le notificaba el inicio de un procedimiento de extinción de RGI por no hacer valer, durante todo el periodo de duración de la prestación, todo derecho o prestación de contenido económico que le pudiera corresponder o que pudiera corresponder a cualquiera de las personas miembros de la unidad de convivencia. No iniciar trámites de separación desde Ocultación de datos de la UC ( ) se dio por informado sobre su situación de casado y declaró que iniciaría trámites de separación. A octubre 2014 no ha aportado documentación legal al respecto. No estando de acuerdo con el motivo, pues el inicio de los trámites para solicitar la justicia gratuita y la aceptación a trámite de la demanda se produjeron antes de que Lanbide siquiera iniciara los trámites para proceder a la extinción mediante la notificación de octubre, la reclamante presentó alegaciones en este sentido, indicando además que la tramitación de la solicitud de justicia gratuita se había prolongado en el tiempo, pues se trataba de solicitarla en Madrid. Lanbide desestimó estas alegaciones, procediendo a extinguir la RGI mediante una resolución dictada a tal efecto el 20 de diciembre, como se ha indicado. Por ello, el 30 de enero de 2015 el Ararteko dirigió a Lanbide un escrito por el que solicitábamos información acerca de los tres aspectos mas destacados del expediente, a saber: El plazo establecido para que la pareja de la reclamante iniciara los trámites de divorcio. Cómo valoró Lanbide el hecho de que dichos trámites se hubieran iniciado antes de la notificación de inicio del procedimiento de extinción. Si la reclamante y su pareja están inscritos en el registro de parejas de hecho, como valora Lanbide este hecho, en relación con la ocultación de datos de la unidad de convivencia mencionada en la resolución extintiva. Ante la falta de respuesta, el 17 de marzo de 2015 se remitió a Lanbide un requerimiento por el que se le recordaba la obligación de las administraciones públicas vascas de atender las peticiones de información del Ararteko en plazo. El 4 de mayo tuvo entrada en nuestro registro un escrito de respuesta remitido desde Lanbide, cuyo contenido en relación con nuestra solicitud de información se resumiría así: 2
3 No se estableció plazo al objeto de iniciar los trámites de divorcio. Se nos informa de que Lanbide entiende que el transcurso de prácticamente dos años desde la fecha de declaración, 20/07/2012, hasta que inicia los trámites, no es un plazo razonable y esos trámites, a menos la solicitud de abogado de oficio, debieron ser iniciados tras ser conocedor de la situación. Se informa de que, efectivamente, los trámites para solicitar el divorcio se inician el 21 de junio de 2014 con la solicitud de justicia gratuita en Madrid. En consecuencia, entiende Lanbide que (la pareja de la reclamante) no ha hecho nada hasta junio de 2014 (primera fecha de la que tenemos constancia), para cumplir el requisito y que por tanto no les correspondía cobrar RGI al menos desde 1/08/2012. No consta que la reclamante y su pareja estén inscritas en registro de parejas de hecho alguno, lo que existe es una declaración jurada por la que confirman la existencia de esta relación. Puesto que considerábamos que era necesario completar la información recibida para atender adecuadamente a la reclamante, el 20 de mayo remitimos a Lanbide un segundo escrito, por el que trasladábamos una serie de consideraciones, que conforman la parte principal del apartado correspondiente de esta resolución, especialmente referidas al transcurso del plazo y su notificación a efectos del artículo 76 de la Ley 30/1992, así como nuestra preocupación por la generación de una deuda de Ante la falta de respuesta, el 26 de junio se remitió a Lanbide un requerimiento por el que se le recordaba la obligación de las administraciones públicas vascas de atender las peticiones de información del Ararteko en plazo. La respuesta de Lanbide tuvo entrada en nuestro registro el 17 de agosto. En esencia, Lanbide informa de que el 20 de julio de 2012 la pareja de la reclamante asumió el compromiso de adaptar su situación formal a la material, procediendo a divorciarse de su esposa dentro de lo que se califica como un plazo razonable. Se nos indica que evidentemente, tal y como se desprende del escrito de V.E., no se establece un plazo específico, pero realizando una interpretación analógica de los artículos 5.1 y 49 del Decreto 147/2010, de 25 de mayo, Lanbide da por bueno el plazo de un año para realizar, al menos, la solicitud y asignación de abogado. 3
4 Se informa de que esta circunstancia no fue notificada a la reclamante, considerando suficiente la remisión del escrito de notificación de inicio de un procedimiento de extinción con posterioridad a la admisión a trámite de la demanda de divorcio a efectos de haber cumplido con el mandato ínsito en el artículo 76 de la Ley 30/1992, al que mas adelante nos referimos. Asimismo se informa, en relación con la calificación que la conducta de la pareja de la reclamante como no hacer valer un derecho de carácter económico por la eventual exigibilidad de una pensión de alimentos o compensatoria, de que se ha de señalar que hacer valer un derecho de carácter económico no engloba única y exclusivamente las referidas pensiones compensatorias y/ o alimenticias (esta última totalmente descartable porque no hay hijos en común), sino que en virtud del régimen económico matrimonial por el que se rigiese su matrimonio, la pareja de la recurrente tendría derecho a un determinado porcentaje de la liquidación de dicho régimen. El saldo correspondiente de dicha liquidación, podría ser destinado por parte de la pareja de la recurrente a hacer frente a las necesidades básicas de su actual UC y en todo caso serían ingresos computables de la misma tal y como prescribe el artículo 52 de la Ley 18/2008, de 23 de diciembre, en el que se ordena realizar el cómputo conjunto de recursos de las UCs. Consecuentemente, queda acreditado que no se ha hecho valer el derecho de carácter económico del artículo 19.1b) de la Ley 18/2008, de 23 de diciembre, en conexión con el artículo 12.1b) del Decreto 147/2010, de 25 de mayo; quedando por tanto a su vez, suficientemente justificada la extinción de la prestación en virtud del artículo 49k) del citado Decreto por incumplimiento de la obligación señalada. Consideraciones Si bien el hecho de haber aceptado la renovación del derecho a la RGI en 2012 estando la pareja de la reclamante casada con otra persona, bajo la condición de proceder al divorcio, es positivamente valorable, dado que llevan separados mas de veinte años y tiene tres hijos con la reclamante, entendemos asimismo que el no haber otorgado y notificado un plazo para culminar estos trámites ha supuesto en la práctica una disminución de las garantías que la reclamante tiene para salvaguardar su derecho a la RGI. Lanbide informa de que durante el periodo de tiempo que media entre la renovación en 2012 y la extinción en octubre de 2014 la pareja de la reclamante tuvo tiempo de solicitar justicia gratuita e iniciar así los trámites para la separación o divorcio. Así consta en el propio texto de la resolución 4
5 extintiva de 20 de diciembre de 2014, que tiene como motivo el incumplimiento de la obligación de Hacer valer ( ) todo derecho o prestación de contenido económico que le pudiera corresponder ( ) no iniciar trámites de separación desde 2012 (declaración 20/07/2012 iba a iniciar trámites de separación). No podemos estar de acuerdo con este motivo ni con su causa, por las siguientes razones: 1. En cuanto a la causa, contrariamente a lo afirmado por Lanbide en la resolución, no así en el escrito dirigido al Ararteko, la pareja de la reclamante sí inicia los trámites para divorciarse, sin que Lanbide hubiera establecido plazo para ello. Como Lanbide informa, en junio de 2014 es asignado un abogado de oficio, que presenta la demanda de divorcio en septiembre. En su escrito, nos informa de que, como hemos señalado, Lanbide entiende que el transcurso de prácticamente dos años desde la fecha de declaración, 20/07/2012, hasta que inicia los trámites, no es un plazo razonable ( ). Es nuestra opinión que si Lanbide no estableció plazos para el cumplimiento de esta condición, no puede considerar que la pareja de la reclamante no haya hecho nada desde 2012, como señala en su escrito al Ararteko. Asimismo, de ningún punto del expediente se puede extraer información relativa a qué se pueda entender como plazo razonable para el cumplimiento del compromiso. Entendemos que Lanbide tendría que haber convocado a la reclamante a un trámite de audiencia al objeto de hacer efectivo el compromiso de proceder al inicio de los trámites para el divorcio de su pareja, estableciendo un plazo para ello. Consecuentemente, no puede considerarse que el compromiso de iniciar los trámites de divorcio se haya cumplido de forma extemporánea, pues no se estableció límite temporal ni plazo alguno. 2. En todo caso, hay que recordar que incluso, aunque se hubiese establecido un plazo para el cumplimiento de este trámite, la 5
6 caducidad del mismo no opera de forma automática, sino que para que tenga efecto es necesaria una declaración por parte de Lanbide. Así lo establece el artículo 76.3 de la Ley 30/1992: A los interesados que no cumplan lo dispuesto en los apartados anteriores, se les podrá declarar decaídos en su derecho al trámite correspondiente; sin embargo, se admitirá la actuación del interesado y producirá sus efectos legales, si se produjera antes o dentro del día que se notifique la resolución en la que se tenga por transcurrido el plazo. De este modo, desde nuestra perspectiva, si Lanbide hubiese advertido a la reclamante de la necesidad de entregar la documentación otorgando un plazo para ello, aunque la entrega de la documentación se hubiese producido fuera del plazo, el trámite habría sido válido si Lanbide no hubiese declarado el transcurso de dicho plazo. En consecuencia, creemos que no es admisible que Lanbide haya considerado que la reclamante no ha cumplido su obligación dentro del plazo cuando este no ha sido señalado, no se ha remitido trámite de audiencia para recordar la necesidad de cumplimiento del compromiso, ni se ha declarado el transcurso de plazo alguno. 3. Por otro lado, en cuanto al motivo, Lanbide califica este hecho como un incumplimiento de la obligación de hacer valer un derecho de carácter económico. Desconocemos la razón por la que se ha considerado así, dado que el hecho de divorciarse no tiene por qué implicar hacer valer derecho económico alguno, máxime cuando en el presente caso, según la información de la que disponemos, su pareja no ve a su esposa desde hace veinte años, teniendo tres hijos fruto de su relación con la reclamante. Por tanto, en principio, la posibilidad de percibir una pensión compensatoria o alimenticia, quedaría descartada. En cuanto al eventual reparto de bienes gananciales que Lanbide señala como causa de aplicación de este motivo, Lanbide admite desconocer la existencia del derecho a estos bienes, por lo que al no constar la efectiva renuncia a este derecho, entendemos que la causa sería inexistente. 6
7 Por tanto, entendemos que Lanbide considera que se ha renunciado a un derecho de carácter económico cuya existencia se desconoce, lo que en nuestra opinión no sería admisible. 4. Hemos de mostrar nuestra preocupación por las consecuencias de este proceder de Lanbide, pues dado que la extinción tiene al parecer efectos desde la fecha de última renovación de la RGI (julio de 2012), Lanbide ha notificado a la reclamante la generación de una deuda que asciende a , equivalente a las cuantías percibidas desde el primer mes posterior a la fecha de renovación, es decir, a partir de agosto de Como hemos señalado más arriba, el proceder inicial de Lanbide es positivamente valorable: se ha reconocido el derecho a la RGI de la reclamante a pesar de que su pareja estuviera casada con otra persona, entendemos que porque se ha valorado positivamente el hecho de que lleven veinte años separados y tenga tres hijos con la reclamante, con quien convive desde que dejó de convivir con su esposa. No obstante, creemos que las actuaciones posteriores de Lanbide han hecho que esta consideración que en su día se tuvo con la situación personal de la pareja de la reclamante, haya generado un enorme perjuicio a esta unidad de convivencia, que se va a ver imposibilitada a hacer frente a una deuda muy elevada cuya generación, en nuestra opinión, podría no tener fundamento jurídico suficiente. Además, Lanbide no informa de los trámites seguidos para la generación de la deuda, limitándose a señalar que el artículo 38 del Decreto 147/2010 establece que se reconoce el derecho a la RGI mientras subsistan las causas que motivaron su concesión y se cumplan las obligaciones previstas. Continúa el escrito indicando que para Lanbide queda suficientemente acreditado que la recurrente no cumplía con las obligaciones, existiendo incumplimiento desde, por lo menos, el 01/08/2012, fecha desde la que seguía cobrando la RGI, siendo por tanto acertado el establecimiento de tal fecha cono inicio de efectos de cara a la contabilización de las cantidades indebidamente percibidas; fecha desde la cual se ha generado un total de
8 Desde nuestra perspectiva, esta retroacción de los efectos de la extinción de la reclamante es muy desproporcional al comportamiento de su pareja, suponiendo en la práctica una extinción con efectos retroactivos que, como indicábamos, deja a esta unidad de convivencia en una situación muy precaria desde un punto de vista económico. De la información remitida por Lanbide y la proporcionada por la reclamante, se deduce que no ha habido resolución en tal sentido, por lo que entendemos que la reclamación no sería firme. Si bien sí se puede considerar que el cumplimiento del compromiso adquirido por la pareja de la reclamante pudo haberse producido antes, el hecho de no fijar un plazo por parte de Lanbide no puede tener unas consecuencias tan negativas para la unidad de convivencia. Entendemos que Lanbide tendría que valorar la inexistencia de mala fe en las actuaciones de esta unidad pareja, cuya situación no ha variado durante más de veinte años, con la excepción de haber tenido tres hijos. En cuanto a la reclamación de cantidades percibidas de manera indebida nos remitimos a la Resolución 2015R del Ararteko, de 22 de diciembre de 2015, por la que se recomienda al Departamento de Empleo y Políticas Sociales y, en concreto, a Lanbide-Servicio Vasco de Empleo, que lleve a cabo determinadas actuaciones en la reclamación de cantidades que se han percibido de manera indebida en concepto de Renta de Garantía de Ingresos y Prestación Complementaria de Vivienda. Según la misma Lanbide debería tramitar los procedimientos de reclamación de prestaciones indebidas únicamente en los casos en los que se ha comprobado que ha habido una percepción indebida de prestaciones económicas bien porque se ha incurrido en una pérdida de requisitos o bien porque ha habido un cambio de circunstancias que implica una modificación de la cuantía que le hubiera correspondido percibir. Lanbide no debería tramitar los procedimientos de reclamación de prestaciones en los casos de incumplimiento de obligaciones en las que las unidades de convivencia continúan cumpliendo los requisitos para ser beneficiarias de las prestaciones de RGI y PCV al no comprobarse en estos casos que haya habido una percepción indebida y al haber sido objeto ya de la consecuencia negativa que 8
9 supone la suspensión de la prestación durante un periodo o la imposibilidad de solicitarla durante un año. Finalmente, entendemos que una vez que los trámites para proceder al divorcio se iniciaron (recordemos, antes del inicio del procedimiento de extinción), dado que no hay advertencia previa alguna por parte de Lanbide, no se puede poner en duda que el compromiso asumido en el momento de reconocimiento del derecho a la prestación ya se habría cumplido. Por todo ello, de conformidad con lo preceptuado en el artículo 11 b) de la Ley 3/1985 de 27 de febrero, por la que se crea y regula esta institución, se eleva al Departamento de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno vasco la siguiente Recomendación Que reconsidere la extinción de la RGI de la reclamante mediante la resolución extintiva de 20 de diciembre de Que, en todo caso, deje sin efectos la eventual deuda de por no ser indebidas las prestaciones económicas percibidas en concepto de RGI al cumplir la unidad de convivencia los requisitos para ser perceptora de la misma. 9

References: Resolución 
 resolución 
 artículo 9
 resolución 
 resolución 
 artículo 76
 artículo 76
 artículo 52
 artículo 19
 artículo 12
 artículo 49
 resolución 
 artículo 76
 resolución 
 artículo 38
 resolución 
 Resolución 
 artículo 11
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