Source: https://pisapapeles.net/review-ipad-pro-2018/
Timestamp: 2019-07-24 04:30:17+00:00

Document:
· Hace 6 meses ·11 Comentarios
No debería ser ninguna sorpresa para nosotros decir que el mundo de los computadores ha ido cambiando durante los últimos años, los computadores son cada vez más delgados y livianos, el formato “2 en 1” es bastante popular y las tablets con Android han ido desapareciendo de a poco, para dar paso a un sistema más de escritorio y no tan móvil como ocurría con dichos dispositivos, como lo son los productos Surface y Chrome OS. Pero hay una tablet que ha sabido resaltar de la competencia en casi todos los aspectos y esa es, por supuesto, el iPad Pro, dispositivo que ha vendido más unidades que cualquier empresa de computadores, por lo que no es de extrañar que Apple quiera que este nuevo iPad sea un reemplazo de el computador tradicional.
A finales de 2018, Apple presentó el nuevo iPad Pro, que viene en tamaños de 12.9 y 11 pulgadas, y cuenta con un diseño renovado que deja atrás los bordes curvos con los que siempre contó, pasando a un diseño plano que recuerda bastante el iPhone 5 y que además integra una pantalla que ocupa gran parte del frontal, que de pasada, elimina el botón TouchID definitivamente de los productos móviles de Apple.
En la interna, el nuevo iPad Pro cuenta con un procesador A12X Bionic con arquitectura de 64 bits, un co-procesador M12 integrado, 6 GB de memoria RAM y hasta 1 TB de almacenamiento interno, por lo que todos podemos entender que este dispositivo es una completa bestia a nivel de procesamiento y gráfica, y promete ser tan potente como una computadora.
Pero, más allá de toda esa potencia, ¿logrará el iPad Pro hacernos olvidar a nuestro computador?
Especificaciones técnicas de la unidad probada
– iPad Pro – Modelo A1892
– Unboxing: iPad Pro, cargador USB-C de 18W, manual y cable USB-C a USB-C de 1m.
– Pantalla Liquid Retina IPS
– Tamaño de 12,9 pulgadas
– Resolución de 2732×2048
– Densidad 264 ppi
– Tecnologías ProMotion, TrueTone y 600 nits de brillo.
– Giroscopio de tres ejes, Acelerómetro y Barómetro
– Procesador A12X Bionic .
– Coprocesador M12.
– 6GB de memoria RAM.
– Almacenamiento interno de 1TB.
– WiFi 802.11 a/b/g/n/ac, 2×2 (MIMO) 2,4 y 5Ghz.
– Bluetooth 5.0.
– Conectividad LTE. NanoSIM y eSIM.
– Cuatro altavoces estéreo y cinco micrófonos para llamadas y grabación de audio y video.
– USB-C.
– Batería de 36.71 Whr y cargador de 15W. 10 horas de uso y carga rápida.
– Peso: 633g.
– Cámara principal de 12 MP, con apertura f/1.8, recubierta en cristal zafiro con flash LED.
– Grabación de video en 4K a 60fps.
– Cámara frontal TrueDepth de 7MP. Modo retrato, iluminación de retrato, Animoji y Memoji.
Ya era hora, el diseño del iPad Pro ha sido renovado por primera vez de forma radical, luego de presentar el diseño del iPad Air en sus versiones anteriores durante años y para decir verdad, es imposible mirar el nuevo iPad Pro y no quedar impresionado por su diseño.
El nuevo diseño se acerca bastante a cómo lucía el iPhone 4 o 5, con bordes completamente planos y esquinas curvas, cuenta con tan solo 5.9mm de grosor, lo que da cabida a una prominente cámara trasera, lo que hace que el iPad no quede del todo plano al apoyarlo en una superficie al dibujar, pero nada alarmante. Sin duda que es el iPad, y por qué no, uno de los productos mejores diseñados en el mundo móvil.
En la parte de atrás contamos con unos pins de conexión magnética que permiten sincronizar el Smart Keyboard Folio, además de su cámara y la clásica manzana de la empresa, mientras que en los costados contamos con botones de volumen y un montón de imanes para el Apple Pencil y el teclado. En la parte superior también tenemos un botón para encender el iPad y activar Siri, como el cualquier iPad o iPhone. Y también, tal y como ocurre en los últimos teléfonos de la empresa, el jack de audífonos no está presente, lo que a esta altura no debería preocupar a nadie.
Punto aparte para el inferior del iPad Pro, que por primera vez en un dispositivo móvil de Apple se incluye un puerto USB-C, dejando de lado el conector Lightning que veíamos desde hace muchos años. Ya era hora para que Apple dejara de lado sus conexiones propias y se una a la tendencia de la industria, en la que prácticamente todos los dispositivos utilizan este puerto para carga, transferencia de datos y más.
Sin duda que lo que más impresiona es su pantalla, la cual, recordándonos a lo visto en el iPhone X, ocupa gran parte del frontal del dispositivo, dándole un aspecto muy moderno. La pantalla, llamada Liquid Retina por motivos comerciales, es del tipo LCD, con una diagonal de 12.9 pulgadas con una resolución de 2732 por 2048 pixeles y para decir verdad, es una de las pantallas más impresionantes que he probado, no solo por su aspecto de esquinas curvas, si no por su tecnología ProMotion, que permite mostrar contenido a 120Hz cuando el dispositivo lo requiera, dándole una fluidez envidiable.
Si bien Apple podría apostar por una pantalla OLED, este tipo de tecnología, que permite negros perfectos y menor consumo energético, aún no permite una tasa de refresco de 120Hz y para Apple, en este dispositivo, eso es más importante.
También cabe destacar que la pantalla cambia de tonalidad dependiendo de la luz que haya en nuestro ambiente, gracias a TrueTone, aunque los usuarios “Pro” de este iPad no querrán que los colores se vean alterados al editar una fotografía y preferirán desactivarla. Para mi, esta opción se ha convertido en imprescindible a la hora de usar el iPad de noche, ya que las tonalidades se vuelven muy agradables.
Es importante comentar lo que implica que Apple haya decidido remover el botón Touch ID del iPad. Que la pantalla ocupe gran parte del frontal obliga a Apple a remover el sensor de huellas dactilares de la tablet para dar paso a Face ID, el mismo sistema de reconocimiento facial que vemos en el iPhone, implementado junto a su cámara frontal.
Cámara, Face ID y AR
Si, es cierto, todos nos vemos bastante ridículos tomando fotografías con una tablet de 13 pulgadas y con el iPad no es la excepción, por muy bonito que sea, pero hay un par de detalles que me gustaría comentar.
En la parte frontal tenemos una de las novedades en este apartado, y es que el iPad Pro incluye los mismos sensores y cámaras que el iPhone X para poder ejecutar Face ID, que han denominado TrueDepth y que cuenta con 7 MP en su sensor.
Estos sensores se encuentran ubicados en la parte izquierda (si lo usamos como laptop) de la pantalla y cumplen con desbloquear el dispositivo si deslizamos hacia arriba con nuestro dedo o pulsar la barra de espaciado del teclado. En caso de que estemos tapando la cámara por accidente, el iPad indicará con una flecha que debemos desobstruir los sensores para Face ID, lo que se torna bastante habitual debido a la ubicación, la cual tampoco es la ideal para realizar una videollamada o tomarse una selfie, aunque hablando de estas últimas, podemos tomar retratos y utilizar los simpáticos Animojis.
La cámara principal del iPad Pro es de 12 MP, cuenta con una apertura focal de 1.8 y además de un flash LED. La calidad fotográfica es bastante buena y podemos capturar buenas fotografías de día y videos en resolución 4K a 60fps, siendo el único dispositivo que permite grabar videos en dicho formato y editarlos de manera profesional en él, sin necesidad de pasarlos a un computador.
Por otra parte, debido a su potencia, cámara y pantalla, el iPad Pro es una máquina muy competente a la hora de utilizar aplicaciones de realidad aumentada. Es verdad que muchas de estas aplicaciones son de pago y bastante caras, pero todas las gratuitas que probé se desenvuelven de muy buena manera, con la fluidez característica del iPad. Existen aplicaciones para medir superficies, otras para ver cómo lucirían objetos en nuestra casa o incluso ver como crecen los diferentes tipos de plantas. Cool.
iOS 12 y la experiencia de usuario en el iPad Pro
Lamentablemente, no todo podía ser perfecto, y es en el software en donde empiezan los problemas para este increíble pedazo de hardware.
El sistema operativo que mueve al iPad es iOS 12, la última versión del software también presente en los iPhone, y que tal y como lo promociona Apple, pretende ser un reemplazo al computador tradicional, aquel con mouse, teclado y por supuesto, un navegador web.
Pero partamos por lo más importante que, por supuesto, es la forma en que nos movemos a través de la interfaz. Debido a que ya no tenemos un botón de inicio, para movernos por la interfaz tendremos que utilizar los mismos gestos que ya conocemos del iPhone para ir al inicio, acceder a la multitarea y para movernos entre las apps que están abiertas; la diferencia es que en el iPad contamos con un dock, similar al de macOS para acceder a las aplicaciones que nosotros selecciones, y también las más recientes, de forma rápida.
El principal problema de este dock, para mi gusto, es que no tenemos la posibilidad de dejarlo de forma permanente en pantalla para evitar utilizar el pequeño gesto para invocarlo y también, más importante aún, no sabemos qué aplicaciones del dock estamos ejecutando, por lo que de alguna forma podemos olvidar lo que estábamos haciendo si no accedemos a la multitarea, cuyo gesto requiere algo de práctica.
Apps y Dock
Pero volvamos a lo que propone Apple: reemplazar la computadora.
Primero me basaré en el uso que le doy yo a un computador. Soy usuario de un Pixelbook, y el uso que le doy a mi computador es primariamente en la web, como ocurre con muchos de los usuarios. Tener una experiencia web completa, tanto en modo laptop, como en modo tablet, implica el uso de extensiones, accesos directos y de algunas PWA –Progressive Web Apps– como lo es WhatsApp Web o Instagram. Con este uso, el iPad es un completo desperdicio, pero deja explicarme.
Acceder a la web siempre nos carga el sitio móvil del mismo, por ejemplo, acceder a un servicio como WhatsApp Web a través de Safari o Chrome nos carga la versión móvil del sitio de WhatsApp, la cual nos recomienda ir a App Store para descargarlo y obviamente, dicha app no funciona en iPad. No hay una opción para cargar siempre la versión de escritorio, ni en Safari ni en Chrome. Además, no tenemos notificaciones de aplicaciones web, por lo que si tenemos abierto WhastApp Web en una pestaña, no seremos notificados de nuevos mensajes.
Lo mismo ocurre con Instagram, la app de esta red social no está optimizada para el iPad, por lo que su PWA viene a ser una mejor opción a la hora de utilizarla en pantallas de mayor tamaño, pero lamentablemente, iOS no soporta de ninguna forma este tipo de aplicaciones.
Por otra parte, la búsqueda Spotlight, que nos permite encontrar aplicaciones, contenido dentro de aplicaciones y acceder a búsquedas, no funciona de la forma que desearía, por lo que si escribimos Google, para acceder a esa app de forma rápida, la primera recomendación no es dicha app, sino que Google Keep, a pesar de seleccionar una y otra vez la app de Google. Para nada inteligente tu búsqueda, Apple.
Y más importante aún, este computador de 1000 dólares simplemente no puede leer una memoria USB a través de su nuevo puerto USB-C, por lo que si conectamos una memoria, no tendremos acceso a los archivos que hay en él, ¡Increíble!
La única opción que tenemos para interactuar con archivos externos es conectar una tarjeta microSD a través de un accesorio o conectar directamente una cámara a través de un cable USB-C; de esa forma, iOS nos abrirá automáticamente una ventana para importar las fotos al rollo de la cámara, por lo que no podremos traspasarlas automáticamente a aplicaciones como Lightroom o Photoshop. La verdad es que existen muchos tecnicismos relacionados a fotografía y transferencia de archivos que hacen que el iPad Pro se aleje bastante de la experiencia de un computador, en los que me extendería mucho. Aquí no existen las carpetas y las aplicaciones solo tienen acceso a un solo lugar para ver fotos, gestionándolas de forma interna en muchos casos.
Pero vayámonos al uso que le dan otras personas al computador, aquellos que utilizan aplicaciones de bastante potencia gráfica, que editan grandes videos de forma profesional o que se dedican al diseño, para ellos, debemos admitir que el iPad Pro es una maravilla. El portafolio de aplicaciones disponibles en App Store y la optimización de estas es extraordinaria, el procesador A12X Bionic se encarga de colocar al iPad Pro a la par de un MacBook Pro de última generación y todo se siente tan fluido que llega a dar gusto utilizarlo y acostumbrarse a no usar un Touchpad o Mouse.
Además de dicha potencia, Apple se ha encargado de que las diferentes empresas desarrollen aplicaciones profesionales para el iPad, para no ir más lejos, Adobe lanzará una completa versión de Photoshop durante los próximos meses, y a día de hoy, el iPad Pro puede editar un video de forma profesional sin mayores inconvenientes, más allá de la pésima gestión de archivos de iOS.
Aunque debo volver a lo mismo, trabajar en el iPad Pro no es como trabajar en un computador, la experiencia dista mucho y Apple debe buscar la forma de que podamos utilizar funciones de un computador, como utilizar una misma aplicación de manera simultánea, de tal forma que podamos abrir dos ventanas de Google Docs o Microsoft Word al mismo tiempo, acción que yo hago prácticamente todo el tiempo a la hora de trabajar. En el iPad, simplemente no se puede.
Smart Keyboard y Apple Pencil
Parte importante de la experiencia de usuario del iPad Pro son sus accesorios. El Apple Pencil y sobretodo el Smart Keyboard, son imprescindibles para obtener una mejor experiencia a la hora de utilizar esta tablet, que sin embargo, no me han dejado muy contento.
A nivel de diseño, y como viene siendo costumbre en Apple, esta funda-teclado es un 10. Su material de construcción es la característica silicona que vemos en las fundas del iPhone hace años, acompañado de una textura que simula ser tela en la zona del teclado que le da una sensación bastante agradable al tacto. Esta funda se ajusta con imanes a la parte trasera del iPad, imanes bastante fuertes para decir verdad, y la conexión se genera automáticamente gracias a los pins que podemos ver atrás, sin ningún tipo de retraso. Pero como ya les adelantaba, no es perfecto.
Primero, para que el Smart Keyboard funcione de forma correcta debemos tener activado el teclado de Apple. Al utilizar otro teclado, ocurre que muchas veces aparece el teclado en pantalla a pesar de tener la funda conectada, pero ¿por qué querría activar otro teclado? La razón fundamental es que con otros teclados podemos escribir deslizando, y en una pantalla de este tamaño, con un teclado en el que no podemos escribir de forma cómoda debido a su tamaño, ¡y que está acompañada por el Apple Pencil!, lo hace esencial. Además, sin ningún motivo, Apple ha removido la opción de separar el teclado, como podíamos hacer en anteriores iPads.
Segundo, los ángulos de inclinación que ofrece el teclado son dos, y al estar en una cama o tener el iPad en nuestras piernas, se hace bastante complicado usar el teclado.
Tercero, y más importante aún, son los comandos y acciones que ejecuta el teclado. Parte esencial de un teclado es que, aparte de añadir nuevos comandos, permite hacer los que podemos realizar con un mouse (o pantalla, en este caso). Si bien podemos utilizar la tecla command para realizar comandos, tal y como ocurre en un MacBook, lo cierto es que éstos no son universales, y las apps tienen diferentes comandos, lo que no está mal pero es que con ningún comando podemos realizar acciones básicas como ir atrás, abrir la multitarea, pausar la reproducción, tomar un screenshot, subir o bajar el brillo, acceder a los quick settings y notificaciones, lo que hace que la experiencia de computador que promete Apple sea una completa decepción.
Lo bueno de lo anterior es que no me cabe ninguna duda de que las siguientes versiones de iOS tendrán un mucho mejor soporte para tareas que realizamos en el modo computador e incluso podríamos soñar con soporte para mouse, aunque lo veo bastante difícil. Solo hay margen para mejoras.
Se pueden decir muchas cosas buenas de este aparato, pero hay un par de cosas malas. Lo primero es que es caro –bastante caro–, lo otro es que iOS 12 no permite controlar los gestos de navegación de sistema con el lápiz, por lo que a veces es incomodo tener el lápiz en la mano y querer ir al inicio o cambiar de app. El resto, maravilloso.
No hay ningún Stylus que imite de tan buena forma el diseño, la sensación y precisión de un lápiz como lo hace el Apple Pencil, y aunque la empresa no da detalles de los niveles de latencia y presión, el lápiz se siente muy natural al escribir, dibujar o pintar.
Si bien existen otras empresas, como Google o Microsoft que dicen tener los stylus más precisos del mercado, lo cierto es que las aplicaciones compatibles con el Apple Pencil son muchísimas, por lo que hay muchas opciones para dibujar, pintar y escribir apuntes, que transforman a este lápiz en el mejor del mercado, por bastante diferencia.
En el apartado netamente tecnológico, Apple ha incorporado dos nuevas funciones respecto a la anterior versión del Pencil. La primera es la remoción del puerto Lightning en la parte superior, pasando a utilizar carga inalámbrica a través del mismo iPad. En la parte superior tenemos imanes que nos permiten guardar el lápiz y al mismo tiempo cargarlo. Estos imanes son lo suficientemente fuerte como para que el lápiz no se caiga al moverlo, incluso bruscamente, pero si te esfuerzas y lo sacudes con harta fuerza, el lápiz saldrá disparado.
Por último, el lápiz incluye un sensor que nos permite alternar funcionalidades con tan solo darle unos pequeños toques en la zona donde apoyamos los dedos. Por ejemplo, si estamos en la aplicación de Notas de Apple podremos alternar entre lápiz y goma de borrar con tan solo darle unos toques al Pencil. Grandioso.
Como era de esperarse en una tablet de estas características, el iPad Pro es una delicia para consumir contenido multimedia, cuenta con una gran pantalla que alcanza una resolución cercana al 4K (2732 x 2048 pixeles) que está acompañada por nada más y nada menos que 4 altavoces estéreo, dos para graves y dos para agudos que ofrecen una calidad de sonido envidiable. Estos speakers están ubicados en los costado izquierdo y derecho, por lo que resulta bastante fácil interferir en el sonido cuando tenemos el iPad en la mano. Además, la tecnología TrueTone, que adapta el color de la pantalla dependiendo de las condiciones, permite que los ojos no sufran más de la cuenta al estar con baja luminosidad. La verdad es que da gusto usar el iPad, pero hay un par de detalles más que no le permite ser perfecta.
Lo primero es que el iPad sigue contando con una relación de aspecto 4:3, lo que añade grandes barras negras cuando vemos videos, aunque apostar por una pantalla 3:2 como lo viene haciendo Google y Microsoft para acercarse más al formato “computador” implicaría que los desarrolladores tendrían que actualizar sus aplicaciones, ya que iOS no reescala las aplicaciones al tamaño de la pantalla, e incluso, aún hay muchas aplicaciones que no se han actualizado a la nueva pantalla.
Segundo, y más importante, es que la aplicación de YouTube no puede reproducir su contenido en 4K, teniendo como resolución máxima 1080p, por lo que no se aprovecha la resolución de la pantalla en la aplicación más importante de contenido multimedia. Esto se debe a que Apple y Google utilizan diferentes codecs para la reproducción 4K y ninguna de las dos partes está dispuesta a apoyar a la otra. Mal por Apple.
Ah, casi se me olvidaba, Apple ha decidido eliminar el jack de 3.5mm para auriculares, como viene siendo la tónica en la industria móvil y eso, ya no te debería preocupar.
El iPad Pro del 2018 cuenta con una batería de 36.71 Whr, que viene con un cargador de 15W que no permite hacer uso de la carga rápida que Apple ofrece, para eso, se necesita comprar un cargador de mayor potencia que ascienden en precio hasta los USD $80.
Apple promete hasta 10 horas de uso y no hay mucho de qué preocuparse, la autonomía del iPad Pro es bastante buena, lo suficiente para no preocuparse de ella durante uno o dos días laborales e incluso con un uso intenso.
En las siguientes imágenes pueden ver el detalle de los últimos días de uso.
Luego de usar el iPad Pro durante un mes, me ha quedado claro de que estoy probablemente ante el producto móvil mejor diseñado del mercado, tiene un diseño completamente innovador en el mundo de las tablets, la mejor pantalla IPS del mercado y un rendimiento excepcional, tanto en software como en batería, lo que la convierte sin lugar a dudas en la mejor tablet del mercado, pero para decir verdad, productos como los Surface Pro y el Pixel Slate son un mucho mejor reemplazo al computador tradicional, ya que sus respectivos sistemas operativos nacieron siendo de escritorio.
Apple pretende convertir al iPad Pro en el computador del futuro, esas son sus ambiciones, y potencia no le falta para poder cumplirlo; esta tablet se equipara en rendimiento a un MacBook Pro sin ningún problema, pero la verdad es que iOS está bastante lejos de estar a la altura de este hardware.
La experiencia web es desastrosa, todo carga en versión móvil, por lo que no podemos acceder a aplicaciones como WhatsApp Web de forma sencilla o, por ejemplo, cada pestaña del navegador no se actualiza en segundo plano, de modo que no habrán notificaciones y para alejarse más del PC tradicional, no podemos leer una memoria USB y la gestión de archivos es paupérrima. Aunque por otra parte, es importante destacar la gran cantidad de aplicaciones y optimización de estas con el iPad, todas funcionan de maravilla.
Sus accesorios son un punto aparte que debemos abordar, considerando que son indispensable para cualquier usuario de un iPad Pro y que su valor no es para nada modesto. Al Smart Keyboard le pasa algo parecido, pero peor; sus materiales de construcción son extraordinarios y es un verdadero agrado escribir en él, pero resulta que el teclado añade muy poca funcionalidad, más allá de escritura. No tenemos ningún botón para invocar a Siri, controlar la reproducción multimedia, acceder a los ajustes rápidos, ir atrás o acceder a la ventana multitarea o pantalla dividida, por ejemplo. Además, pese a tener el Smart Keyboard conectado, el teclado virtual sigue apareciendo en ocasiones.
Por otro lado, tenemos el Apple Pencil, que es el aspecto más Pro de este iPad. Me imagino dedicándome al dibujo y diseño con este dispositivo y la cantidad de cosas que podría realizar es impresionante. Es tan placentero escribir y dibujar con el Pencil que incluso me he entusiasmado un poco para aprender a hacerlo mejor. Así de bueno es, aunque es de los pocos motivos para poder invertir en este dispositivo para un trabajo, frente a un computador convencional.
El iPad Pro del 2018 es un dispositivo impresionante, potente, entretenido de utilizar, cómodo y sin ninguna duda, el mejor iPad que ha existido jamás, pero a día de hoy, en ningún caso puede reemplazar a la experiencia de escritorio que ofrece Windows, macOS e incluso, Chrome OS. Lo bueno es que muchos aspectos negativos del iPad Pro se pueden mejorar con un mejor software, y te aseguro que el iPad recibirá una nueva y prometedora versión de iOS que lo acercará más al computador. ¿Lo compraría a día de hoy? No, pero debo ser honesto: he disfrutado mucho usarlo.
En Chile, el iPad Pro de 2018 lo puedes encontrar de forma oficial en tiendas MacOnline y ReifStore a un precio de CLP $699.000 para la versión más económica (11 pulgadas, WiFi y 64GB), mientras que la versión analizada tiene un valor CLP $1.699.000. Se encuentra en colores Plata y Space Gray.
El Smart Keyboard tiene un valor de CLP $169.000 o $189.000, dependiendo de la versión, mientras que el Apple Pencil lo puedes conseguir a CLP $129.999.
AppleiOSiOS 12ipadipad proReviews

References: Resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución