Source: https://honduprensa.wordpress.com/2015/09/08/
Timestamp: 2019-08-20 11:55:00+00:00

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08 | septiembre | 2015 | Honduprensa
Archivos para 8/09/15
La vida de los menores en las explotaciones a cielo abierto transcurre entre el peligro de la caída de piedras y L 500 de ganancia. Extenuantes jornadas de picado y partido de rocas de cal sufren los niños. Pobreza y trabajo infantil truncan sueños a temprana edad.
Chiquila, Macuelizo, Santa Bárbara
El sudor se escurre entre las mejillas, las venas del antebrazo se ensanchan y un chasquido truena en los huesos de Luisito cuando golpea su almádana con fuerza contra una dura roca.
Sigue intacta la roca. Cinco golpes más, uno más fuerte que el otro y el último, que parte en dos la enorme piedra, regresa a través de sus redes nerviosas hasta llegar a estremecer la espina dorsal. -¡Ahhhh!-, exhala el muchacho con el cansancio a flor de piel.
Me acerco a conversar, las miradas se cruzan, un saludo cortante, nada de sonrisas y ni el radiante sol de 32 grados Celsius rompe el témpano de hielo que me pone enfrente este niño de 14 años.
-Tengo cinco años de venir con mi papá a partir y vender piedra. El rostro de Luisito se mantiene apagado, sereno y con las mejillas coloradas.
El mapa señala la aldea de Chiquila, en el municipio de Macuelizo, Santa Bárbara, donde las esperanzas de los menores se desmoronan al igual que las rocas de las extensas y escabrosas canteras de cal.
A los pies de este niño yace una pilada de rocas desprendidas de una montaña con más de 20 metros de altura y a la espera de ser fragmentadas para venderlas al mejor postor.
La vida de Luis transcurre a contrarreloj en las canteras santabarbarenses, entregado como obrero a temprana edad en una de las peores formas de trabajo infantil.
Retando las canteras
Luisito no está solo este mediodía. Óscar (15) y el gran Glen (17), hermanos de él, también son labriegos de las canteras junto a su padre Pablo Gutiérrez. Es un trabajo en familia, pero cada quien con lo suyo.
-Ellos se ganan su propio pisto, así aprenden el valor del trabajo y aprenden lo que cuesta ganar algo-, dice su papá, don Pablo, sentado en una piedra al borde de la superficie explotada artesanalmente.
-Sí, yo trabajo por aparte, yo arranco, parto y vendo piedra a la camionada por mi cuenta- contesta Luisito. Todavía no pierde el rostro infantil, a pesar de que la pobreza lo hace madurar sin piedad.
Mientras habla, su hermano Glen, el único que ayuda al jefe de la casa, coge una larga barra y camina entre el resbaladizo y delgado camino que queda en el enorme hueco de la cantera explotada.
La humanidad del menor está debajo de una saliente rocosa de gran tamaño, justo en el lugar para golpearla y arrancarla después de feroces impactos con la barra.
Un movimiento en falso, un golpe impreciso, una porción frágil o el infortunado destino pueden sepultar en una capa de piedras su cuerpo y llevarse de encuentro al resto de la familia.
-Aquí se arriesga la vida, mire que varios han muerto porque se les ha venido encima-, revela con tranquilidad el papá, mientras arquea las cejas y señala la explotación a cielo abierto de las montañas de generosa cubierta caliza, a unos metros de la carretera Panamericana.
El último golpe, los colores se suben a su rostro, las pestañas retienen las gotas de sudor. -¡Ahhh!- y Glen arranca por fin la blanca y cafesosa capa, cual si fuera una pared que se desmorona por un terremoto.
El material cae acompañado de un estruendo y un pequeño roedor huye entre los orificios, mientras todos tenemos cuidado de apartarnos.
-Le doy entre las rajaduras que se ven y van quedando arriba. Palabras cortantes y luego sale como gacela por unos sorbos de agua.
A Luisito no le toca subir, dice que ya trabajó toda la mañana arrancando piedra y hace la última faena partiéndola para dejarla lista a los camiones que la compran.
Los hermanos Gutiérrez cambiaron muy rápido los cuadernos y lápices por las barras, almádanas, azadones y palas.
Egresaron del sexto grado de la Escuela Independencia de Chiquila para arriesgar su vida por 500 lempiras a la semana, cuando la producción está buena.
¿Cuáles son las aspiraciones de Luisito, ese niño vestido con camisa de Scooby Doo, una calzoneta blanca sucia y el único que no calza botas de hule, sino zapatos negros desgastados?
-Yo no quiero pasar toda mi vida en esto, quiero irme al batallón para trabajar y darle pisto a mi mamá-, confiesa el menor.
En realidad, comparte los ideales con su otro hermano Óscar de enlistar las barracas militares para en un futuro llamarse ambos coronel Gutiérrez y saludarse entre sí con la mano firme en la frente.
El sol arde y está picoso. Ni una sonrisa, solo ojos apagados y respuestas frías.
Pero cuatro y tres años se interponen en el sueño de los dos hermanos que toman sus herramientas apenas sale el sol, a las 6:00 de la mañana.
Mientras alcanzan la ciudadanía, se conforman con trabajar hasta las 3:00 de la tarde, la hora cuando el cuerpo afloja, los músculos no responden y se sienten rendidos.
Una rutina de arrancar y picar piedras que cierra su ciclo cada cuatro días, el tiempo mínimo en que logran llenar un camión con piedras partidas, a cambio de 500 lempiras.
-¿Para qué? El dinero se me va en comprar comida y ropa, lo otro para mi mamá.
Así será, pues como dice el padre de los tres menores: -Si uno no trabaja, no come; es mejor morirse trabajando, al menos comemos.
Glen es diferente al resto. 17 años, en las puertas de la juventud rebelde, y es más reservado que los demás. Se sienta en silencio en los bordes de la excavación y levanta una mirada de indiferencia.
-Él es bien inteligente, me hizo hasta secundaria y quería seguir el bachillerato, pero no hay pisto-, lamenta su papá.
Se mira como empresario. ¿De qué? No sabe o quizá lo infunde la pena al saber que el destino le cierra las puertas mientras avanzan los años.
Nos vamos, Glen y don Pablo se mantienen al pie de la cantera, mientras Luisito y Óscar desploman su cuerpo en una carreta protegida por la generosa sombra de un árbol, en la guardia de su perro Siro.
Infernales hornos
La escabrosa faena en las canteras solo es el principio de un largo proceso para transformar la piedra en cal y que suma el nombre de miles de niños en las planillas de trabajo.
El siguiente destino de las rocas son unos enormes hornos, a pocos metros de las montañas, donde las queman y reducen al blando material.
En una de estas fábricas de la aldea de Chiquila está Mario (15), Walter (15) y Martín (17), guardianes del fuego en las hogueras.
Los hornos son enormes hogueras de paredes circulares, hechas de barro o piedra caliza, a la vez enterradas en un montículo de tierra que solo deja al descubierto en la parte inferior una puerta por donde alimentan el fuego.
Martín regresa con una carretada de leña. La arroja sin cuidado por el orificio y de pronto las chispas flotan alrededor de su rostro aguileño, junto a una ola de calor de 40 grados.
-Hago un turno de seis horas seguidas, todo ese tiempo tirando leña para mantener encendido el fuego.
-¿Y en la noche? -Es lo mismo, no puedo descansar porque se apaga el fuego y así no sale la cal-, responde poniendo como credencial sus nueve años de experiencia.
-Son mulas de llamaradas que salen de ese hoyo cuando le tiramos las barriladas de arena o madera, uno queda con calor que no es bueno irse a bañar-, relata otro joven de un horno vecino.
Conversamos, hay confianza y bromas, pero Martín no para de arrojar los trozos de madera que crujen entre las infernales llamas. Alterna horarios con Walter y Mario. Seis horas trabaja, seis horas descansa.
Esta vez los tres están en el mismo turno, 360 minutos de frente al fuego en la tarde, 360 minutos en la noche, en los próximos cinco días, lo que tardan en quemar la piedra.
Arriba del horno, a unos 10 metros, están colocadas las rocas, separadas del fuego por otra línea de piedras que llaman campana por su forma de bóveda. Así se distribuye mejor el calor.
Flacos, secos de carne y cuerpos en desarrollo, los menores son inconfundibles frente al resto de obreros, pero igual de curtidos por el calor.
-Gano 1,500 lempiras, yo. Ellos (Walter y Mario) solo 800, porque yo trabajo las seis horas corridas, ellos solo vienen a hacer tres, explica Martín.
No pueden trabajar más tiempo. Walter y Mario deben cumplir obligaciones si quieren terminar el sexto y quinto grado, respectivamente, en la escuela Independencia.
-Cuando estamos en la escuela nos cubren otras personas, pero de ahí nos venimos a la hornada. Por ratos me queda tiempo para hacer las tareas, confiesa Mario, con el sudor asomado en su tímido bigote.
-Me lo hice cargando la leña-, dice con una sonrisa despreocupada, mientras levanta el dedo anular de la mano izquierda envuelto en un pañuelo.
En este mundo no hay sueños, solo preocupaciones, inmediatas, agobiantes y atemorizantes.
-¿En qué gasto el dinero? Con este pisto compro lo que ocupo en la escuela y otra parte la estoy guardando por si me agarra una enfermedad.
De deseos no saben, para qué estudiar, no conocen otra vida más allá de la hornada, solo Martín, pero no es muy distante de la realidad.
-Quiero ser mecánico, ahorita le ayudo a un amigo, hay buen trabajo reparando estos camiones que traen y llevan los barriles-, relata.
Hablando de eso, el fuego se va extinguiendo y arriba del horno queda preparada la cal viva, llamada así porque todavía arde por dentro, suficiente para 350 barriles.
Después se le agregará agua para convertirla en cal apagada, el fino polvo blanco empaquetado en bolsita que alguna vez hemos comprado en la pulpería.
La última parada del proceso es en Taulabé, Comayagua, donde el fino material se embolsa para la venta al borde de la carretera.
Entre una montaña blanca trabaja como una máquina el pequeño Arnaldo, de 10 años, y con la nariz maquillada del color de las paredes de adobe.
-No, si eso no hace daño. Pela y le da alergias solo los primeros días, pero uno se acostumbra. De ahí solo hay que cuidarse que no caiga cal en las heridas-, dice su mamá.
Arnaldo se inclina y entre su pantalón blanco y el zapato negro se ve una clara herida que cruza el talón del pie izquierdo. Cicatriza lentamente entre la polveada de cal.
-Ja, ja, ja, ja, ja-, suelta en risas el pequeño cuando cae una palada del material cerca de su hermana Matilda, menos expresiva y callada.
-Aquí no tenemos hora para ponernos a embolsar, a veces en la mañana, a veces en la tarde… uno pone a los niños porque es un negocio familiar. Mientras transcurre la conversación, Arnaldo ya lleva 20 bolsitas. Este muchacho de tez trigueña y pelo parado trabaja como robot de fábrica. Con bolsa abierta en mano, roza la montaña de cal, le hace un nudo y la coloca en el bulto aparte.
Una bolsita, dos bolsitas, tres bolsitas… así hasta llenar doce bolsitas, que son una arroba. Por delante debe hacer 50 arrobas este día, mejor dicho, 600 bolsitas, luego bañarse en crema o manteca para quitarse la cal de la piel.
A todo esto, la plática no tenía que ser con la mamá, sino con el pequeño. -No, si él casi no puede hablar, tiene problemas y por eso me lo sacaron de la escuela, porque la profe no podía estudiar con él.
¿Y de qué serviría? En un mundo donde el grito del trabajo infantil se ahoga entre la indiferencia de la sociedad, lo que menos harían es escuchar el testimonio de Arnaldo.
Fuente: http://www.elheraldo.hn/inicio/877455-331/honduras-los-ni%C3%B1os-de-las-canteras-y-de-la-cal-en-santa
Por 500 lempiras, niños pican piedra durante una semana
El 40 por ciento de los niños trabajadores de occidente, donde se da en mayor proporción la producción de cal, han abandonado la escuela para dedicarse a generar ingresos familiares. La labor es completa, hasta obtener el polvo blanco.
Decenas de menores se sumergen cada día en el mundo laboral en Honduras.
Unos exponen sus vidas más que otros, pues el mayor riesgo lo enfrentan quienes desarrollan las peores formas de trabajo infantil, identificadas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
En este grupo aparecen los niños que trabajan en canteras, labor que implica no solo la trituración de enormes rocas, sino también exponerse a altas temperaturas hasta que la materia rocosa se convierte en cal.
La extenuante labor les arrebata su tiempo de juego, salud y horas de educación, pues desempeñan jornadas laborales de más de ocho horas cuando se trata de triturar las enormes piedras.
En esta labor de pulverizar las rocas, los infantes permanecen por turnos de tres y seis horas, expuestos al sofocante calor que emana de la boca de los hornos.
El salario que reciben por triturar miles de piedras hasta llenar un camión es de 500 lempiras y esto representa el trabajo de tres a cinco días.
En el caso de los menores que laboran en la quema de las piedras hasta convertirlas en cal, el sueldo promedio es entre 800 y 1,500 lempiras, pues el valor depende de las horas que dediquen por seis días que dura la quema de las láminas de piedra que procesaron otros niños.
“Cuando los hornos se prenden, no queda tiempo de nada, pues no se debe dejar apagar”, aseguró Juan, de 14 años, mientras atiza el ardiente horno donde cocina junto a otros cuatro menores unos cuatro metros de piedra de cal.
Son más de 300 barriles del producto los que esperan extraer al final de la jornada, que implica perder hasta el sueño, pero les anima la paga que recibirán, aunque sea mínimo en relación al peligro al que se exponen.
En el proceso de llenado de bolsas y sacos de la materia transformada en cal al igual participan niños, quienes a diario llenan unas 600 bolsas, que corresponden a unas 50 arrobas, pero para ellos no hay remuneración en efectivo, ya que el trabajo es familiar.
Las cifras oficiales de la OIT señalan que los niños trabajadores del país perciben un ingreso mensual de apenas 1,739 lempiras, pero los “niños de la cal” ni siquiera llegan a ese porcentaje.
La producción de cal se da en el sector de Taulabé, Comayagua, en donde más de 30 familias se dedican a la explotación del “oro blanco”.
También hay centros de procesamiento artesanal en la aldea Las Quebradas y El Estero, en el municipio de Talanga. En esta zona funcionan unos 36 hornos para cocinar la piedra.
Otra zona productora es el municipio de Macuelizo, Santa Bárbara, en esta zona las caleras funcionan a la orilla de la carretera.
El Níspero, Santa Bárbara, es otra de las zonas donde se procesa la cal. En cada uno de estos lugares es visible la mano de obra infantil, sea en la labor de picar la piedra, mantener encendidos los hornos o en el momento de realizar el empaque del producto.
Según la última encuesta de hogares de propósitos múltiples del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en el área de explotación de minas y canteras laboran 2,850 menores.
Esto es tan solo una fracción del total de niños que trabajan en condiciones inapropiadas, según Héctor Espinal del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
El trabajo infantil es además una de las causas que alejan de los centros escolares a unos 250 mil niños del país”, reveló Espinal.
Según la OIT, en el país unos 400,000 menores trabajan, hay un estudio reciente de Visión Mundial, ellos hablan de 370,000 menores, manifestó Francis Rivas Moncada, asistente de la unidad de derechos de la niñez, de Save the Children.
“El 40 por ciento de los niños que trabajan en el país no están estudiando, sino que de forma exclusiva se integran al mercado laboral, estas cifras son alarmantes”, agregó.
De acuerdo con Rivas Moncada, esto es para que tanto gobierno y sociedad civil coordinen acciones para evitar que más niños se sumen a la fuerza laboral del país.
El reporte del primer trimestre del año del Banco Central de Honduras, en cuanto a la industria de minas y canteras, reveló que estos rubros generaron unos 85 millones de lempiras del Producto Interno Bruto. En 2014, este rubro generó 349 millones de lempiras del PIB.
Fuente: http://www.elheraldo.hn/inicio/877454-331/por-500-lempiras-ni%C3%B1os-pican-piedra-durante-una-semana
Indignados hondureños viajan a Guatemala a articular esfuerzos para la CICI
Miembros del movimiento social “Oposición Indignada” viajaron este martes a Guatemala en busca de acercamientos con los sectores que han impulsado la Comisión Internacional Contra la Impunidad (CICI) y lograr articular esfuerzos e integrar esa instancia en Honduras.
La delegación, encabezada por los jóvenes Gabriela Blen y Ariel Varela, partió en horas de la mañana y además de buscar el funcionamiento de la CICI para Honduras, delinearán acciones para que la comisión sea instalada también en El Salvador, como un proyecto centroamericano, explicaron antes de abordar el vuelo.
Blen informó que el domingo anterior varias organizaciones que están “indignadas” se reunieron para articular acciones a nivel nacional y se acordó, además que, una delegación viajara a Guatemala para aunar esfuerzos a nivel internacional, tanto con Guatemala como con El Salvador.
La agenda de la expedición contempla reuniones con diferentes sectores que han impulsado la CICI en Guatemala y entender el proceso que ha tenido buenos resultados en la hermana nación, acotó la joven indignada.
Asimismo, informó que no se descarta que en los próximos días una misión de Guatemala visite a Honduras para seguir con el proceso de acercamiento, que inició desde hace algunos meses.
Amplió que la idea es darle un eco internacional a las ejercicios emprendidos por los indignados de cada país, porque actualmente ha existido un bloqueo mediático que ha impedido que la lucha trascienda las fronteras.
La joven señaló que el pueblo hondureño ha venido exigiendo la instalación de la CICIH, pero lastimosamente el presidente Juan Hernández no ha querido escuchar ese clamor, por lo que anunció que las movilizaciones de las antorchas continuarán en las calles, hasta lograr el propósito.
“La Comisión Internacional Contra la Impunidad, va a venir porque va a venir, si Juan Orlando no la quiere poner…de que va a venir y aunque ya no esté él en el gobierno de la República, como Presidente, si está involucrado en actos de corrupción u otra persona de su gobierno u otros gobiernos, pues la CICI va a hacer su trabajo”, auguró.
Añadió que lo que se busca es que la comisión internacional haga un papel similar al de Guatemala, donde ya guarda prisión su expresidente, Otto Pérez y su exvicepresidenta, Roxana Baldetti, ambos acusados por un fraude aduanero, denominado “La Línea”.
“Esa lucha de Guatemala nos motiva, nos inspira”, expresó Blen, quien detalló que la gira por la vecina nación será de tres a cuatro días.
Por otra parte informó que hoy a las 4:00 de la tarde una delegación de la Oposición Indignada acudirá al diálogo convocado por el gobierno y facilitado por John Biehl del Río, de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Biehl del Río llegó el lunes a Tegucigalpa para continuar con la segunda ronda del diálogo, que en esta oportunidad contempla encuentros con los líderes de la oposición política.
También se ha anunciado que el diplomático entregará al gobierno un informe sobre la primera ronda de reuniones con todos los sectores.
Fuente: http://criterio.hn/indignados-hondurenos-viajan-a-guatemala-a-articular-esfuerzos-para-la-cici/
Comisión Internacional Contra la Impunidad-Honduras (CICIH), Guatemala
Última Hora: Por órdenes de JOH Junta Interventora y la DEI acuerdan sacarle al Seguro 600 millones de Lempiras
Publicado por honduprensa en Cholusat Sur el 8 septiembre, 2015
Tras descubrir que la administración del Seguro Social no pagó a la Dirección Ejecutiva de Ingresos (DEI) los montos concernientes al pago de retención de impuesto sobre la renta efectuado a los empleados del seguro, un acuerdo ordenado por el Presidente Juan Orlando Hernández golpea con más de 600 millones de lempiras al ya maltrecho Seguro Social.
El Seguro les retuvo a los empleados más de 600 millones de lempiras, los que no fueron entregados a la DEI, ya que esas deducciones formaron parte del latrocinio efectuado para el enriquecimiento ilícito de funcionarios públicos y el financiamiento de la campaña del actual presidente,
Documentos elaborados por la propia Junta Interventora integrada por Vilma Morales, German Leitzelar y Roberto Carlos Salinas, de manera deshumanizada y sabiendo que los montos no se entregaron porque fueron robados, reconocieron la deuda con sus respectivos intereses y asumieron un compromiso de pago en 42 cuotas por el monto de más de seis millones de lempiras cada una.
El compromiso fue suscrito con la DEI por órdenes de Juan Orlando Hernández y en perjuicio del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) y de sus afiliados, pues la multimillonaria deuda será cancelada afectando los servicios de enfermedad y maternidad y los fondos del presupuesto de la institución.
El Presidente Juan Orlando Hernández ha admitido que recibió diez cheques provenientes del IHSS para invertirlos en su campaña, ahora habrá que esperar que reconozca cuanto recibió de estos 600 millones de lempiras que se suman a los más de seis mil millones robados al Seguro Social.
URL: http://cholusatsur.com/noticias/?p=12074
Corrupción, Dirección Ejecutiva de Ingresos (DEI), IHSS, Juan Orlando Hernández (JOH)
Marines de EUA adiestran a navales hondureños contra narcos
Publicado por honduprensa en La Prensa el 8 septiembre, 2015
08 Sep 2015 / 12:00 PM / Xiomara Orellana
Aprenden a intensificar los patrullajes marítimos y luchar frontalmente contra las amenazas.
Las operaciones nocturnas forman parte de entrenamientos que realizan la escuadra naval y los marines de EUA en Puerto Castilla.
El entrenamiento tiene sello de élite y efectividad. El objetivo es claro: frenar el desplazamiento de embarcaciones camufladas en alta mar que ahora tienen a Punta de Piedra y Limón, en Colón, como nuevos puntos de desembarque para trasegar droga en Honduras.
Elementos de la Fuerza Naval de Honduras (FNH) en la base de Puerto Castilla, en Trujillo, Colón, se arman desde hace un mes de conocimientos y mejoran su nivel de combate contra el crimen organizado, narcotráfico y desastres naturales.
La Fuerza de Tarea Anfibia (marines) del Comando Sur de Estados Unidos se encarga de prepararlos bajo estrategias grupales y de forma simultánea.
“Este despliegue temporal de los infantes de marina forma parte de la larga relación entre nuestros dos países. Es uno de muchos ejercicios conjuntos que se han programado, incluyendo la reciente capacitación de los bomberos regionales con la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo”, explica James Nealon, embajador de Estados Unidos.
Entrenamiento con visores nocturnos, inmersión, combate de supervivencia, buceo y primeros auxilios forman parte de la capacitación que reciben 80 elementos de la Fuerza Naval de Honduras con el apoyo de los marines estadounidenses.
En el simulacro se ponen a prueba las habilidades y respuestas de los navales hondureños, quienes al concluir la experiencia serán capacitadores del Centro de Adiestramiento Naval, que nació este año y donde se brindarán todos los entrenamientos de la FNH.
Para Juan Antonio de Jesús, jefe de la Naval de Puerto Castilla, el apoyo es clave en la capacitación del personal.
Indica que el acompañamiento incluye patrullajes marítimos y cursos de piloto fluvial para adiestrar sobre las operaciones en los ríos, cómo conducirse en una embarcación y en el manejo de botes de combate para la lucha frontal ante una amenaza, como las bandas del crimen organizado que se desplazan en alta mar.
Los entrenamientos incluyen una unidad de buceo móvil y de salvamento, cuyos integrantes son los responsables de capacitar a los buzos de combate.
El adiestramiento consiste en lanzarse sin temor a las aguas para detectar las embarcaciones camufladas utilizadas por los narcotraficantes.
El curso Pirañas es otro entrenamiento que recibieron los cadetes de la FNH de sus homólogos estadounidenses, quienes les muestran nuevas técnicas de combate contra el narcotráfico y la protección de los recursos marinos.
El curso permitió además realizar operaciones de corto alcance en unidades de alta velocidad.
Estas fueron desarrolladas en la base naval de Amapala, donde dejaron en evidencia sus destrezas en la supervivencia en tierra y agua, trato de rehenes y prisioneros, manejo de armas de bajo y alto calibre, operaciones ribereñas, motores fuera de borda, maniobras de buques y patrullajes en el mar.
Las estrategias se enfocan en las tareas que los navales hondureños implementan en el Atlántico y en el Pacífico en la lucha frontal contra el crimen organizado.
“Los operativos no cesan. El cierre de espacios es una de las misiones que tenemos y lo hacemos desde el paralelo 15 en La Mosquitia hasta Colón.
Hay un trabajo amplio de coordinación en toda la franja marítima y un intercambio de información con Colombia y EUA para dar seguimiento a las embarcaciones”, explica el comandante de Puerto Castilla.
En este punto, el trabajo de inteligencia es clave para identificar las trazas de los barcos sospechosos de transportar droga y compartir la información para las tareas de interdicción de las embarcaciones que son detectadas como cargueros de droga.
La férrea vigilancia ha generado incluso cambios de rutas y de modus operandi de los grupos.
Por eso tienen a Punta de Piedra y Limón, en Colón, como los nuevos destinos.
Esto los orilla a readecuar rutas de vigilancia y establecer hasta las horas del paso de la droga, lo que les ha permitido interceptar embarcaciones en los últimos días.
Prueba de ello es que el pasado 25 de agosto en una tenaz persecución decomisaron 45 kilos de cocaína que eran transportados en una lancha. En la acción se detuvo a Loran Arrechavala, originario de La Mosquitia.
Durante años, Limón e Iriona han sido utilizados como ruta para tráfico de estupefacientes. Sus costas y sus carreteras han sido manejadas por los carteles para la navegación de lanchas y aterrizaje de avionetas cargadas de cocaína provenientes de Sudamérica.
El ejercicio tiene también el tinte de proyección social porque contempla una rama aérea y una unidad de logística que trabaja en la remodelación de la base naval de Puerto Castilla, escuelas, centros de salud y otras instituciones públicas de varias comunidades de Colón.
Estas acciones son emprendidas por el equipo de Ingeniería de Combate de la Marina estadounidense.
“La labor de los marines no se limita únicamente a las labores de entrenamiento, se enfocan en un trabajo comunitario social que beneficia a varias comunidades de Colón con la construcción y remodelación de edificios públicos”, explicó Héctor Orlando Caballero, comandante de la FNH.
La capacitación está dirigida a oficiales y suboficiales que fueron seleccionados de las diferentes bases navales en el país.
Ellos se preparan también en defensa personal, primeros auxilios, tiro, manejo de equipos y buceo.
“Como parte de los acuerdos de cooperación entre Estados Unidos y Honduras, los marines llegaron para capacitar al personal y también rediseñan el nuevo plan de estudios del infante de marina en el país.
Es un nuevo currículo estándar con el estadounidense”, informa Antonio de Jesús, comandante en Puerto Castilla.
Con el plan de estudios que está en proceso de aprobación se busca cambiar el enfoque en la formación de los instructores que capacitarán en el Centro de Entrenamiento Naval en Supervivencia en Combate, instructores en artes marciales y puntería.
Fuente: http://www.laprensa.hn/honduras/877082-410/marines-de-eua-adiestran-a-navales-hondure%C3%B1os-contra-narcos
Publicado por honduprensa en Tierra libre el 8 septiembre, 2015
Tuesday, 08 September 2015 02:49 Written by Cesario Padilla Published in Amenazas a la Libertad de Expresión Read 46 times
Cuando el reloj marque las seis de la tarde en punto un espacio informativo en la televisión hondureña corre el riesgo de quedar vacío, luego de que la Sala de lo constitucional de la Corte Suprema de Justicia, (CSJ), desestimara este 04 de septiembre recién pasado, un recurso de amparo contra la sentencia de inhabilitación del ejercicio de la profesión por 16 meses contra el periodista Julio Ernesto Alvarado.
La Sala de lo Constitucional integrada por los magistrados German Vicente García, José Elmer Lizardo, Víctor Manuel Lozano y la magistrada Silvia Trinidad Santos, decidieron tras más de un año de larga espera, declarar sin lugar el recurso presentado por la apoderada legal Kenia Oliva y 14 periodistas, contra la sentencia condenatoria de agosto de 2014, que autorizaba la suspensión del ejercicio periodístico al comunicador social.
En la lectura de la resolución se constató que este ente judicial resolvió en contra de Alvarado argumentando que quiere “prevenir que estos hechos no se repitan… todo ello cuando se utiliza el ejercicio de una profesión para cometer acciones contra la ley”, a pesar de que ya la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, dijo que la sentencia tiene el objetivo de generar silencio en el periodismo hondureño.
Aunque en la sentencia se inhabilita por 16 meses de la profesión al periodista, la resolución de la Sala dice que “en ningún momento se ha dictado resolución que restringe el derecho de libre expresión al señor Julio Ernesto Alvarado… solo ha sido condenado por utilizar su profesión como medio para realizar la acción delictiva”.
La actual Constitución de la República expresa en su artículo número 72 Es libre la emisión del pensamiento por cualquier medio de difusión, sin previa censura. Son responsables ante la ley los que abusen de este derecho y aquellos que por medios directos o indirectos restrinjan o impidan la comunicación y circulación de ideas y opiniones.
De igual forma, la misma Constitución establece en su artículo 127 el derecho al trabajo y a escoger libremente su profesión.
Sin embargo, la Sala que debe velar por el cumplimiento de la carta magna cierra sus ojos ante la misma y declaró sin lugar el recurso.
En el considerando cuatro de la resolución se establece que el querellado había conmutado la pena contentiva de prisión preventiva más no las penas accesorias, en este caso, la inhabilitación del ejercicio de la profesión, pero de acuerdo a la argumentación de la abogada Oliva quien se sustentó en resoluciones anteriores del Tribunal de Sentencia, cuando se extingue la pena principal igual suerte corren las accesorias, entre las que se encuentra el ejercicio de la profesión.
La sentencia en contra de Alvarado viene desde el 09 de diciembre de 2013, en la cual se señala al periodista como culpable por el delito de difamación y calumnias en perjuicio de la Decana de la Facultad De Ciencias Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Belinda Flores de Mendoza.
Aunque el origen de todo este proceso contra el periodista comienza desde el mes de mayo del año 2006, cuando un grupo de docentes de la UNAH se presentó al Noticiero “Mi Nación”, el cual dirige Alvarado, a solicitarle un espacio para denunciar irregularidades en el proceso de elección del cargo del Decano o decana de la facultad antes mencionaba y en la que Flores de Mendoza actuaba en calidad de aspirante.
Los catedráticos Carlos Gustavo Villela y Guillermo Ayes, candidato a la decanatura el primero y el otro presidente de la Asociación de Docentes de la UNAH (ADUNAH), denunciaron un tráfico de notas que había sucedido en el tiempo en que la señora Flores de Mendoza actuaba como Secretaria del Decanato. Esta valoración fue sustentada por un informe elaborado por una comisión del Consejo Universitario, máximo órgano de decisión en la máxima casa de estudios.
Ante esto el 11 de agosto de 2006, Belinda Flores presentó una querella contra Julio Ernesto Alvarado por los delitos de difamación e injurias, con ello responsabilizándolo de tales afirmaciones, solo por el hecho de ser director y conductor del espacio en el cual se llevó a cabo la denuncia por parte de los catedráticos universitarios.
Esta acción fue desestimada por el Tribunal de sentencia, argumentando que la querella no poseía méritos, sin embargo la querellante interpuso en noviembre de 2011 un recurso de casación, mismo que fue resuelto en diciembre del año 2013 y con ello se condenó por un año y cuatro meses de prisión e igual tiempo de inhabilitación del ejercicio periodístico a Julio Ernesto Alvarado.
Normativa legal interamericana y el escrutinio de funcionarios públicos
Quienes realizan la labor de informar a la ciudadanía, se encuentran protegidos y protegidas por una gama de declaraciones, convenciones y declaraciones de principios referentes al derecho de la libre expresión así como de la libre difusión de la información.
Como un primer ejemplo de respaldo hacia la libre expresión se encuentra la Declaración Conjunta sobre delitos contra la Libertad de expresión, firmada en el año 2012 en Puerto España, capital de Trinidad y Tobago, por el entonces Relator de Naciones Unidas para la Libertad de expresión, Frank La Rue, el representante de laOrganización para la Seguridad y la Cooperación en Europa(OSCE) sobre la Libertad de Prensa, Dunja Mijatovic, Catalina Botero en su condición de Relatora para la Libertad de expresión de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Relatora Especial de laComisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos (CADHP) sobre Libertad de Expresión y Acceso a la Información.
En uno de sus principios establece que el ataque utilizado como represalia por el ejercicio de la libertad de expresión debe ser repudiado por los funcionarios públicos. Además menciona que estos –los funcionarios- deben de abstenerse de efectuar declaraciones que incrementen el clima de vulnerabilidad de quienes se encuentren en situación de indefensión o perseguidos.
Asimismo, la declaración conjunta hace un llamado a los Estados para que adopten una serie de medidas:
Adoptar medidas especiales de protección para personas que posiblemente sean perseguidas por sus afirmaciones en entornos en los que este problema sea recurrente;
Asegurar que los delitos contra la libertad de expresión estén sujetos a investigaciones y procedimientos judiciales independientes, rápidos y efectivos; y
Asegurar que las víctimas de delitos contra la libertad de expresión tengan acceso a reparaciones adecuadas.
En la misma línea y garantizando el respeto irrestricto a la libre expresión y al ejercicio del periodismo, la Declaración de principios sobre la libertad de expresión firmada en Washington en el año 2000 dicta en dos de sus 13 principios el escrutinio hacia la labor del funcionario público (Principio número 11), así como a la derivaciones de la protección de la reputación de una persona –particular o funcionario público- por la vía civil Principio número10).
La Carta democrática Interamericana, aprobada el 11 de septiembre del año 2001, cita en su artículo cuatro que dentro de los componentes fundamentales para el ejercicio de la democracia, en la región está “…el respeto por los derechos sociales y la libertad de expresión y de prensa”.
En tanto la Declaración de Chapultepec, adoptada por la conferencia hemisférica sobre Libertad de expresión, celebrada en México D.F el 11 de marzo de 1994, establece en su principio número 10 que : “Ningún medio de comunicación o periodista debe ser sancionado por difundir la verdad o formular críticas o denuncias contra el poder público”.
Esta declaración fue adoptada por Honduras en el gobierno del ya fallecido Carlos Roberto Reina (1994-1998) y últimamente ratificada días antes de que asumiera la presidencia, el ex gobernante Porfirio Lobo Sosa.
Estado hondureño no atiende medida cautelar a favor de periodista
Luego de la sentencia en contra de Julio Ernesto Alvarado, el Centro PEN Honduras, PEN Internacional y la Iniciativa “Periodismo y Democracia” presentaron una petición de adopción de medidas cautelares en favor del comunicador, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, (CIDH), en el mes de mayo del año 2014.
En este escenario a nivel interamericano, la CIDH solicitó información al Estado de Honduras en julio del año 2014, misma que fue respondida con una serie de hechos de persecución hacia el periodista, los cuales obligaron a cerrar otro espacio informativo, el “Noticiero Medianoche”. que trasmitía Alvarado en horario nocturno en Radio Globo.
La Comisión reiteró en agosto del año pasado la solicitud de información , a la cual el Estado contestó hasta el mes de octubre, adjuntando copia de algunos escritos y resoluciones judiciales, sin aportar, como lo establece el informe de la adopción de medidas, ulteriores observaciones sobre la presente solicitud de medidas cautelares.
Durante la visita realizada por la CIDH a Honduras en el mes de diciembre de 2014, se pretendió deliberadamente ejecutar la inhabilitación del periodismo a Alvarado, acción que no se concretó porque se interpuso denuncia ante el Relator para la Libertad de Expresión Edison Lanza.
La CIDH emitió la resolución MC- 196/14, del cinco de noviembre de 2014 para otorgar las medidas cautelares pero hasta hoy, dicha medida no ha sido implementada por el Estado hondureño, mostrando con ello su indiferencia hacia la normativa jurídica de la CIDH, la cual es un órgano de la Organización de Estados Americanos (OEA), de la cual Honduras es signatario.
Sentencias de la CorteIDH sobre casos similares
El caso actual que enfrenta el periodista Alvarado es parecido a un proceso contra su colega costarricense Mauricio Herrera Ulloa.
En el año de 1995, Herrera Ulloa, quien laboraba para el Diario “La Nación” de Costa Rica redactó una serie de artículos, los cuales eran una reproducción total de un cable de la prensa de Bélgica que denunciaban una serie de hechos ilícitos de un diplomático de la nación centroamericana en este país de Europa.
El caso contra Herrera Ulloa tomó notoriedad cuando el 12 de noviembre de 1999, el tribunal penal de Costa Rica lo condenó por cinco acciones contentivas de ofensa contra el diplomático Félix Przedborski.
En ese momento se le condenó al pago de una indemnización, así como a la publicación de una figura de “Por tanto”, la cual es tomada como una disculpa hacia la persona ofendida. Lo grave del caso es que la sentencia contra el periodista debía de ser inscrita en el Registro Judicial de Delincuentes, equivalente a la aceptación del delito y por ende de la pena.
En octubre del año 2002, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aprobó el informe del caso del comunicador bajo el número 64/02 en donde recomendó al Estado dejar sin valor la sentencia del 12 de noviembre de 1999 emitida por el Tribunal Penal del Primer Circuito Judicial de San José, retirar del Registro de Delincuentes la inscripción de Mauricio Herrera Ulloa.
La CIDH presentó la demanda ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CORTE IDH) en enero de 2003, luego de haberle otorgado plazo al Estado costarricense para retroceder en la medida contra el periodista.
La sentencia fue hecha el 0 de julio del año 2004 y el Estado costarricense fue condenado al pago de una indemnización por reparación del daño inmaterial, con un valor de 20 000 dólares a favor del comunicador social.En la actualidad, el periodista se desempeña como el Ministro de Comunicaciones del actual gobierno en Costa Rica.
Otro de los casos fue el del periodista venezolano Pablo López Ulacio, quien a su vez es director del semanario “La Razón”. Lopez Ulacio había sido demandado por el presidente de una multinacional de seguros, a quien el semanario señaló como uno de los máximos financiadores de la campaña presidencial del año 1999 en aquel país latinoamericano.
La CIDH otorgó medidas cautelares para el periodista en febrero del año 2001, producto del seguimiento judicial en aquel país el cual había decretado una orden de captura en su contra.
En ese sentido la CIDH solicitó las siguientes medidas cautelares a favor de Pablo López Ulacio: Levantar la medida de censura previa en contra del señor López Ulacio y del semanario “La Razón”; Garantizar el pleno ejercicio de su derecho de defensa y Asegurar el ejercicio de libertad personal, libertad de expresión y las garantías judiciales del señor López Ulacio.
Los casos anteriores tienen mucha similitud con el de Julio Ernesto Alvarado a diferencia que el Estado de Honduras aún tiene tiempo para rectificar su conducta lesiva a la libertad de expresión si no quiere verse expuesto a una condena sentencia internacional de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
La acción de la Sala de lo Constitucional es del conocimiento del Relator para la Libertad de Expresión y de organizaciones internacionales de derechos humanos.
Last modified on Tuesday, 08 September 2015 04:15
Fuente: http://www.pasosdeanimalgrande.com/index.php/en/amenazas-a-la-libertad-de-expresion/item/989-estado-de-honduras-a-tiempo-de-rectificar-en-caso-de-periodista-julio-ernesto
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References: resolución 
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 artículo 127
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