Source: http://www.entumovil.cu/textcontent/geek/1
Timestamp: 2017-05-28 20:31:40+00:00

Document:
InicioServiciosEmpresarialesPersonalesDescargas Aplicaciones Imágenes Juegos Sonidos Textos VideosNoticiasZona GeekDispositivosForos	Samsung Galaxy S8+ frente a iPhone…
Publicado el 28 de May de 2017
Por Xataka pasan cada año los mejores Smartphone del mercado. La mayoría de ellos tienen argumentos suficientes para luchar por ser el mejor del mercado. Pero al final de año, en número de ventas y relevancia, dos son los terminales que acaban en lo más alto: iPhone y el último Galaxy S de Samsung. Este año toca enfrentar al nuevo Samsung Galaxy S8+ y al iPhone 7 Plus, los terminales más importantes del año.
De diseño, marcos y pantalla: aquí comienza todo
Cuando se quiere competir en un mercado tan saturado y con tanta exigencia como la gama alta, se necesita en primer lugar entrar por los ojos.
Hay que destacar en el escaparate. Y ahí el Samsung Galaxy S8+ ha dado este año toda una lección. No solo adopta hasta el extremo la tendencia de los últimos meses de reducir al máximo los marcos, sino que lo hace al máximo nivel visto hasta ahora entre los gama alta de referencia. A su llamativa pantalla curvada añade la casi eliminación de los marcos, al menos a nivel visual.
Frente a ese diseño de futuro y muy llamativo, el iPhone queda en evidencia. Sus marcos que ya eran bastante grandes, son ahora casi de otra época. Y el diseño en general parece demasiado continuista. Habrá que ver si ese futuro iPhone del décimo aniversario sobre el que se rumora; arriesga a nivel de diseño, a lo que ayudaría un hipotético paso a tecnología AMOLED de su pantalla.
Observar juntos al iPhone 7 Plus y al Galaxy S8+ es como hacerlo con un terminal del pasado y otro que podría ser un concepto casi de futuro.
A la pura apariencia hay que sumar a favor del Galaxy S8+ aspectos como la resistencia al agua y el polvo y por supuesto que en el mismo tamaño y peso, tenemos 0,7 pulgadas más, algo muy a tener en cuenta.
De la comparativa sí hay un aspecto donde el Smartphone de gama alta de Samsung pierde claramente es enla colocación del sensor de huellas. Por funcionamiento y sobre todo comodidad de uso, aquí Apple sigue a la cabeza.
AMOLED y máxima resolución contra fidelidad
Si el Samsung Galaxy S8+ puede presumir de un diseño único donde la pantalla está irremisiblemente asociada a su apariencia, es gracias a la tecnología SUPERAMOLED de su panel. Es junto con el diseño donde más chocan los dos trenes de la gama alta.
El iPhone 7 Plus con su panel IPS es la referencia actual en términos de fidelidad, así como en respuesta táctil, incluyendo su respuesta a la presión sobre el panel. El Supera MOLED del Galaxy S8+ apunta a la espectacularidad, el contraste, la curvatura que cada vez tiene menos presencia a nivel de utilidad más allá del diseño, y a visibilidad en exteriores muy conseguida. Es pues cuestión en la reproducción de color y exactitud.
En todos esos puntos que buscan el equilibrio, el iPhone está por algo por delante, aunque en resolución el Galaxy S8+ gana por goleada. En el día a día es complicado notar diferencias de densidad de píxeles, e incluso por defecto el Galaxy S8+ no ofrece al usuario todo su potencia para ahorrar batería. Por contra, la inclusión del modo HDR demuestra de nuevo una apuesta por evolucionar y pensar en ofrecer algo diferente.
Otro detalle que no hay que obviar es el formato alargado de la pantalla del Galaxy S8+ combinado con la curva doble en sus laterales. Para algunos usuarios, esa menor precisión del toque sobre la pantalla en los extremos y que las aplicaciones tengan que adaptarse a la nueva relación de aspecto en el Galaxy S8+, puede ser un factor importante.
Android e iOS: dos comunidades "muy suyas"
Con ecosistemas cada vez más cercanos en cantidad (para iOS todavía hay una ventaja en calidad bruta), escoger entre uno u otro terminal pasa para muchos usuarios exclusivamente por afinidad con cada idea de sistema operativo. Frente a control y eficiencia de Apple, las opciones y alto nivel de Android. Aunque no hay que quitarle el ojo al tema de actualizaciones, y la diferencia entre Android e iOS, donde el sistema de Apple sí que es claro ganador en adopción temprana de las nuevas versiones.
Actualmente la elección de un iPhone frente a Android o viceversa, a cierto nivel, depende en buena parte de afinidad con la plataforma
A la ventaja y posibilidades que ofrece Android en el Galaxy S8+, con una capa de Samsung muy bien integrada, habría que restar en este modelo que todavía no hay una adaptación de las aplicaciones al ratio de pantalla diferente que plantea Samsung. Habrá que estar atento a qué ocurre con esto si cada fabricante decide tirar por su camino.
Otra guerra importante está en los asistentes de voz. Samsung ha incluido incluso un botón exclusivo para su Bixby, pero en estos primeros escarceos con la voz y los asistentes, Siri tiene ahora misma la gran ventaja en el mercado. Y también que quien estará compitiendo con él será Google Assistant más que las soluciones propias de cada fabricante. Y ojo a la apuesta de convergencia que introduce Samsung en este Galaxy S8+ y en la que Apple no entra por ahora.
En las tripas los números (casi) no cuentan con el iPhone
Algo en lo que sí que el iPhone de Apple, generación tras generación, da una lección a sus rivales en Android, es en rendimiento. Por mucho que Samsung, especialmente, apriete en núcleos o cantidad de memoria RAM, iOS y los procesadores propios de Apple son una demostración brutal de que los números no cuentan.
Esa lección se reafirma plenamente con el paso del tiempo, cuando los dispositivos de Apple envejecen de mejor manera en términos de rendimiento que los de Android.
Esa máxima sin embargo no se cumple con la memoria interna donde si bien se ha olvidado por fin los ridículos 16 GB de base, la capacidad interesante queda ya con un extra de desembolso y siempre menor que las opciones del Galaxy S8+ y además con posibilidad de ampliar con tarjetas microSD.
Tampoco en autonomía o batería Apple destaca especialmente. Está en la media de autonomía que puede esperarse de un phablet hoy en día, pero como peso negativo hay que sumarle que no ofrece carga rápida ni inalámbrica, o que pese al diseño menos arriesgado y con marcos, no incorpore más capacidad. Con la eliminación del puerto de 3,5 mm en pro del grosor tampoco ha quedado bien frente a Samsung.
Los detalles de la doble cámara marcan ahora las diferencias en fotografía
Con una igualdad casi absoluta entre Google Pixel, Samsung Galaxy S8 y iPhone 7 Plus en términos de cámara (y a nivel de usuario), destacar y ofrecer algo diferenciador ya no pasa por la cámara principal a secas. Aquí el Galaxy S8+, que mantiene el mejor HDR del mercado, es continuista en su propuesta de cámara de un solo sensor.
Por contra Apple se destaca precisamente por la doble cámara, una vez visto que en calidad general, ya lo habían igualado e incluso superado. Ese modo retrato y el zoom 2X realmente, marcan diferencia y para muchos es una de las razones para seguir apostando por el iPhone. Una vez que lo pruebas, se desea más y facilita mucho juego para fotografía social y habitual.
En este enfrentamiento clásico, ha llegado la hora de que sean los propios usuarios los que opinen¿Cuál es mejor Smartphone actualmente?
1211	continuar leyendo
Honor 8 Pro, ¿la gran sorpresa…
Muchos pensaban que con el LG G6, el Huawei P10 y P10 Plus, el Sony Xperia XZ Premium y el S8 ya presentados el siguiente movimiento en la gama alta de smartphones vendría de la mano de Apple. Pero no. Honor acaba de mostrar su Honor 8 Pro, conocido en China como Honor V9, un flagship con especificaciones muy potentes.
Tras las pruebas realizadas a continuación las primeras impresiones que deja este hermano mayor del Honor 8:
Especificaciones del Honor 8 Pro
5,7 pulgadas Quad HD (2560 x 1440) 515dpi Gorilla Glass 3
64GB + micro SD de hasta 128GB
Cámara principal: 12MP + 12MP Cámara frontal: 8MP
Wifi 802.11 b/g/n, 2.4/5GHz Bluetooth 4.2 Sensor de huellas USB Tipo-C USB OTG
157 mm x 77,5mm x 6,97mm 184 gramos
Elegancia metálica y curvada
El Honor 8 Pro opta por un diseño con bordes suaves y curvados y un cuerpo de metal. El acabado se siente muy agradable en la mano y, si bien monta en unas generosas 5,7 pulgadas de panel, es bastante manejable. Además, esas curvas son lo suficientemente sutiles como para que el agarre no se vea perjudicado.
El porcentaje de aprovechamiento de pantalla es del 79% según Honor, por lo que entra dentro de la tendencia de smartphones sin casi marcos de este año.
De la misma manera que en el Honor 8, en el frontal no hay botones físicos y, aparte del logo de la marca, como elemento principal está la cámara selfie de 8 megapíxeles.
Como es habitual tanto en Honor como en Huawei, el lateral izquierdo se reserva para la ranura SIM y microSD y el derecho para los botones de subir/bajar volumen y encendido/apagado.
Ya en la parte posterior se muestra la doble cámara con un sensor RGB y otro monocromático, ambos de 12 megapíxeles. A su derecha se encuentra el flash y justo debajo el sensor de huella dactilar, bastante efectivo según las pruebas, aparte de también incluir en él los gestos de desplazamiento ya conocidos en el Honor 8 (deslizar hacia abajo en el sensor permitirá acceder al panel de notificaciones; pasar a la foto anterior o posterior cuando están viendo en modo pantalla completa).
La unidad probada es de color azul (Navy Blue), aunque también estará disponible en dorado (Platinum Gold) y negro (Midnight Black), que son las elecciones cromáticas de moda y asociadas a una gama "Premium". En este aspecto el Honor Pro 8 cumple, y muy bien por fuera.
Un hermano mayor que más bien parece un papá
El Honor 8 Pro mejora prácticamente en todo a su hermano menor, el Honor 8. Tiene 6 GB de memoria RAM, 64 GB de almacenamiento (ampliables hasta 128 GB vía microSD), monta el Kirin 960 (el mismo que el Mate 9 y los Huawei P10 y P10 Plus), mejora hasta la resolución QHD y tiene una batería de 4.000 mAh. Como puede verse, no solo es que sea una evolución del Honor 8, es que mira de frente a los actuales gama alta de Huawei, así como a LG, Sony y Samsung.
Con estas especificaciones será un serio rival para la gama alta de este año.
En las pruebas ha quedado claro que es un serio rival para toda la gama alta Android de este año. Esos 6 GB de RAM permiten una gran fluidez. Se nota al instalar aplicaciones, cuando se juega o cuando se visualizan vídeos y varias apps a la vez.
La experiencia es, sin lugar a dudas, de gama alta top. Por poner una pega: ese panel IPS sufre en exteriores, no tanto por nivel de brillo, que es suficiente, sino por los negros, que se quedan cortos. Esto tiene más que ver con las propias limitaciones de la tecnología, algo que resuelven mucho mejor los paneles AMOLED.
¿Dos días completos de batería? Honor explicaba que con este terminal pretenden satisfacer las necesidades de usuarios exigentes a los que les gusta jugar, disfrutar de contenido multimedia y que puedan trabajar sin necesidad de un PC.
Aquí es donde jugará un importante papel la batería de 4.000 mAh, con la que Honor promete hasta dos días en uso normal y casi un día y medio para los más exigentes. Todavía no puede pronunciarse aquí, pero sí que se ha comprobado que la carga rápida funciona muy bien: en unos 35 minutos se ha cargado el 40% del teléfono.
Habrá que ver en el día a día si esa pantalla de 5,7 pulgadas y resolución QHD no es un coladero de batería, cómo de optimizado está ese Kirin 960 y hasta qué punto puede serse exigentes con él (¿cuántas horas de pantalla?, ¿cuánto tiempo poder jugar o ver películas).
Una doble cámara cumplidora, pero quizá su punto más débil
Algún sacrificio tenía que hacer Honor si quería mantenerse en el rango de la oferta. Le ha tocado a la doble cámara, que tiene una configuración que recuerda a la del P9.
Haciendo memoria, los resultados de aquella cámara eran de notable alto, casi sobresaliente, pero es que en 2017 seestán viendo apuestas muy fuertes a nivel de cámaras, y aquí Honor está lanzándose con un planteamiento de abril del año pasado. Con buenos resultados, sí, pero del año pasado. Eso en gama alta puede ser decisivo para el potencial comprador.
En 2017 se están viendo apuestas muy fuertes a nivel de cámaras y Honor opta por una configuración de cámaras de 2016
Los 12 megapíxeles son más que suficientes para ambos sensores, pero esa apertura 2.2 se queda algo corta comparada con el 1.8 del G6 y del P10 Plus, algo normal, en situaciones de baja luz. Más allá de eso, está la interfaz de cámara idéntica del Mate 9, P10 y P10 Plus y es que el Honor 8 Pro viene con la capa de personalización EMUI 5.1 preinstalada, así que sin novedades por aquí: modo profesional, modo retrato, sensor monocromático para fotos más artísticas. Interesante, eso sí, la grabación de vídeo a 4K.
Es pronto para aseverar si esa premisa tan ambiciosa de Honor se cumple o no (la de no tener que depender de un PC si se desea trabajar, jugar o ver contenido multimedia), pero las primeras impresiones de este Honor 8 Pro son fantásticas. Diseño elegante y cuidado, desempeño muy fluido y con batería teóricamente de sobra, cámaras solventes aunque no sorprendentes, un EMUI 5.1 que viene sin apenas bloatware de fábrica, y Android 7.0
Estará disponible a mediados de abril y seguro que para entonces ya se habrá podido probarlo en profundidad, pero mucho ojo con este terminal, que puede ser la gran sorpresa de la gama alta de 2017.
165	continuar leyendo
En la imagen el Galaxy S7 Edge (izquierda) y el Galaxy S8 (derecha)
Galaxy S8 vs Galaxy S7: ¿es solo una cuestión de diseño?
Después de la confirmación de las especificaciones técnicas del Galaxy S8, muchos fans de Samsung se preguntan acerca de los cambios que esta generación presenta en comparación con la anterior. Para aquellos que estaban esperando una actualización de hardware muy pronunciada, el principal cambio es el propio diseño y la nueva pantalla, llamada Infinity Display, el resto son extras.
150,9 x 72, 6 x 7,7 mm
Como puede observarse al comparar las dimensiones de ambos modelos, el Galaxy S8 es 6,5 mm más alto que el Galaxy S7. Cuando se compara con el Galaxy S7 Edge, se observa que no es más que 2 mm menor en relación con la altura. Sin duda la octava generación es la que trae una pantalla diagonal mayor y también el modelo más grande de toda la serie. Por tanto para quienes están acostumbrados a su diseño compacto de 5,1 pulgadas, tendrán que adaptarse en el caso de que se pasen a esta nueva variante.
Galaxy S8 vs iPhone 7: el eterno duelo
Con respecto a la pantalla, Samsung trae más de 400 píxeles y una nueva relación de 18,5:9, lo que ofrece más contenido en la pantalla y está adaptado para el futuro de los medios de transmisión. Al igual que el LG trajo el display de 18:9 a la pantalla del LG G6, Samsung también coloca su buque insignia por delante de la competencia cuando se trata de la tecnología de pantalla.
Luego quien desee ser parte del grupo de personas que van a probar estas nuevas características, aquí hay una buena razón para cambiar el modelo del año pasado por el de este año.
Tecnología, resolución, proporción y densidad
Súper AMOLED, Quad HD+ (2.960 x 1440 pixels), formato 18,5:9 y 570 ppi
Súper AMOLED, Quad HD (2.560 x 1440 pixels), formato 16:9 y 577 ppi
Con reminiscencias del Galaxy Note 7, sin embargo, es lo que el Samsung Mobile llama HDR. En teoría, esta función permite a la pantalla reproducir los colores y destellos de una manera más realista. Y a pesar de la gran experiencia de los colores y el brillo que ofrece el Galaxy S7, el dispositivo se queda atrás cuando se trata de nuevas tecnologías de visualización, esto resulta innegable.
Samsung Galaxy S8 vs. Galaxy S8+: pequeñas y grandes diferencias
Por último, incluso con pocos cambios en las dimensiones del Galaxy S7 y S8, la experiencia con la pantalla será diferente. A menudo se asocia el tamaño del dispositivo al tamaño de la pantalla, pero el LG G6 y el Galaxy S8 ya están mostrando que la proporción es más importante. Sobre este tema se ha hablado antes, pero siempre es bueno tener en cuenta que una pantalla de 5,8 pulgadas en una carcasa de 5,1 pulgadas no significa la misma cosa.
Galaxy S8 vs. Galaxy S7: la relevancia de las especificaciones técnicas
¿Exynos 8895? ¿Snapdragon 835? ¿Exynos 8890? Samsung asegura que el Exynos 8895 es un 10% más rápido que su predecesor, el Exynos 8890, que se utiliza en el Galaxy S7, y que la GPU puede ser hasta un 21% más rápida que la de la generación anterior. Este es, en principio, el procesador de línea en Brasil, para decepción de los que querían ver el Galaxy S8 con Snapdragon 835.
Sin embargo, consultando con especialistas, se ha llegado a la conclusión de que, al final, el uso de Exynos o Snapdragon no hará una gran diferencia, ya que Samsung va a terminar proyectando ambos para ofrecer el mismo rendimiento.
Se dice que incluso es más fácil modificar los dispositivos con Snapdragon usando ROMs personalizadas, parece una cosa del pasado, ya que el Galaxy S7 no tuvo un gran apoyo por parte de la comunidad de desarrolladores. Al menos no en comparación, por ejemplo, con el Galaxy S5. Sin embargo, es innegable para los que probaron el Snapdragon 835, que esta CPU para el móvil es la mejor para juegos del año.
Por otra parte, en comparación con la versión Edge del año pasado, el S8 es de menor anchura, lo que hace que más fácil manejar el dispositivo. Y, a pesar de la barra de notificaciones es un poco mayor debido a la disminución en los bordes, el botón de inicio virtual está más o menos al alcance del botón de inicio físico del Galaxy S7.
Si se calcula el uso de la parte frontal de la pantalla del Galaxy S8, el resultado es del 83,6% del espacio dedicado a la pantalla; y el Galaxy S7 tiene un 72,1%.
Eso sí, comparando las versiones de ambos modelos de Exynos del Galaxy S7 y el Galaxy S8, el aumento del 10% en el rendimiento no es mucha cosa. Así que la decisión no se puede basar únicamente en el porcentaje de optimización, ya que no hay necesariamente una mejor opción. Sin embargo, téngase en cuenta que al tratar de traer nuevas características de software para el Galaxy S7, Samsung siempre se puede llegar a comprometer con la insignia de rendimiento del año pasado.
Finalmente, en relación a los componentes internos, merece la pena destacar que el Galaxy S8 ofrece como una variante inicial de almacenamiento interno de 64 GB (UFS 2.1, que permite cargar datos en la memoria más rápido). Y el Galaxy S7 comienza con 32 GB de almacenamiento (UFS 2,0). Debido a que ambos tienen soporte para tarjeta micro SD de hasta 256 GB, el almacenamiento tampoco debería contar mucho en la elección.
2560 x 1440 píxeles (577 ppi)
2,6 GHz 2,15 GHz
Galaxy S8 vs. Galaxy S7: el resto son extras
A pesar del fuerte énfasis en el diseño y la pantalla, el Galaxy S8 trajo buenas noticias a la serie S, así como al mercado de los móviles en general. A partir de esta versión, se tiene sin duda la adaptación de la línea al USB tipo C, que también puede ser visto como una confirmación de la utilización de esta norma en los accesorios y, en consecuencia, otros teléfonos inteligentes de Samsung.
Análisis preliminar del Galaxy S8+
Puerto USB C en el Galaxy S8 (izquierda); Puerto USB 2.0 del Galaxy S7 Edge (derecha) / © AndroidPIT
Lo más seguro es que, en aproximadamente un año, el puerto USB 2.0 del Galaxy S7 estará desfasado entre la gama alta en el mercado. Sumado a esto, se demuestra que el USB C transfiere datos y carga más rápido y en mayor cantidad.
Otra buena noticia, no sólo para la línea, es la llegada de la tecnología Bluetooth 5.0 para los teléfonos inteligentes. Debido a esto, ahora se pueden usar dos auriculares conectados al mismo tiempo en el Galaxy S8, por ejemplo.
El Sony Xperia XZ Premium también tiene una función de este tipo, sin embargo, llegará al mercado después de la nueva línea de Samsung.
Otra característica que llegó con el Note 7, es el escáner de iris, ahora puede llegar a hacer que interese a muchos el uso de dicha tecnología. Así como el lector de huella digital. Esta es una opción de seguridad bastante segura, y está más avanzada que hace siete meses, cuando se anunció por Samsung por primera vez. Además, no está presente en ninguna otra línea de fabricante de teléfonos inteligentes.
Por último, pero menos importante, está lo que Samsung llama "nuevas experiencias": el asistentes virtuales la estación de Bixby Dex, que transforma el Galaxy S8 en un PC cuando se conecta a diferentes periféricos.
En este momento, si no utilizas el idioma inglés como predeterminado en el teléfono inteligente, no tiene sentido para poner en la balanza el nuevo asistente virtual de Samsung como un diferenciador a la hora de decidirse por uno o por otro.
De hecho, la tendencia es que el Galaxy S7 reciba Bixby en las próximas actualizaciones. Sin embargo, es probable que el asistente de Google en español llegue mucho antes al S7 que Bixby.
La idea es buena, la ejecución parece complicada / © AndroidPIT
Ya DeX es un experimento que Samsung anunció con sus nuevos buques insignia. Su uso es refrescante, pero limitado, porque si hay que usarlo en un viaje de negocios, por ejemplo, tendría que tener un soporte de pantalla entera, cables HDMI, teclado y ratón, por ejemplo.
En fin, estos extras son características y servicios que nunca tendremos en el Galaxy S7, o tendremos que esperar a una actualización de software para tenerlos.
Galaxy S8 vs Galaxy S7: ¿vale la pena cambiarse? Si tienes un Galaxy S7
Si eres dueño de un Galaxy S7 o un Galaxy S7 Edge no es necesario el Galaxy S8. Sin embargo, con este se logra un rendimiento un poco mejor y el acceso a funciones que se están consolidando en este momento en el mercado móvil. En otras palabras, ¡lo último!
Eso sí, una cosa es cierta, cualquiera de las opciones será una excelente elección.
1160	continuar leyendo
Así es la cámara del Samsung…
Tras haber pasado el mayor revuelo mediático que podría crear el Samsung Galaxy S8 y empiezan a florecer informaciones interesantes para los que gustan de conocer lo que realmente hay dentro de los nuevos teléfonos.
Hay un punto especialmente delicado en un terminal de gama alta como es la cámara, un aspecto por el que Samsung ha pasado de puntillas en esta renovación.
Lo ha hecho por una razón clara, la cámara no es una evolución importante con respecto al modelo del año pasado, cosa que preocupademasiado a algunos de los que piensan que ya estaba armado para competir con cualquiera.
Entrando en gustos personales, y teniendo en cuenta especificaciones, los dos teléfonos más interesantes ‘con una cámara’ hoy en día, son el Galaxy S7 y el Google Pixel. Han salido teléfonos nuevos y ninguno los desbanca de su posición.
No solo no han decidido crear un sistema de cámara principal nuevo; sino que han pasado completamente de la tendencia de colocar dos sensores a la espalda del teléfono. Sus perseguidores en el mercado no han dudado ni un momento en que esto debe ser así: Huawei con Leica y el blanco y negro, iPhone con el bokeh y dos focales en su teléfono más grande, o LG con dos angulares extremos.
Muchos esperan que cuando Samsung salte a la doble cámara lo haga con la mejor propuesta: preferiblemente una cámara sobresaliente a dos cámaras notables.
Esto es un asunto curioso ya que Samsung tiene dos caras, la de creador de los mejores teléfonos, y la de suministrador de componentes para terceros. Para su uso interno está obviando la posibilidad de colocar dos cámaras, sin embargo se frota las manos con lo que espera ganar en meses sucesivos sirviendo sensores y circuitería a terceros.
Desde el punto de vista hardware no habrían tenido ningún problema para desarrollar un sistema con dos cámaras, con el nuevo Exynos 9 se abre la puerta a una configuración máxima bastante bruta: 28 y 16 megapíxeles, dos sensores codo con codo. Posiblemente sea una especificación especial para el próximo Note.
Las novedades que se descubren: dos papás para una cámara
Se rumora hace demasiado tiempo que la cámara iba a ser la misma y que Sony sería de nuevo el que les sirviera el sensor. Las primeras pruebas dicen que esos módulos van a tener dos padres - como ocurrió con el S7 o el S6 -, la citada Sony la propia Samsung a través de su empresa System LSI.
Ya se ha probado que algunas unidades del Galaxy S8, y su versión Plus, cuentan con un sensor Samsung ISOCELL (S5K2L2) -ver imágenes-. Los teléfonos que empleen esta solución, han elegido un sensor Sony IMX333. Y buscando información en la web oficial de la firma japonesa, no se ha encontrado uno similar.
Desde SamMobile, cuentan que ambos son iguales en especificaciones principales: 12,2 megapíxeles, un tamaño de 1/2,55 pulgadas (1,4um), el sistema de enfoque Dual Pixel, y la estabilización en una óptica con una apertura máxima f/1,7.
Habrá que esperar a que los especialistas abran teléfonos o las empresas involucradas sean más transparentes con los componentes que hay dentro de los Galaxy S8, pero por ahora no hay más que quedarse con esta información, que parece bastante fiable. Son unos ingredientes fantásticos.
Sobre la cámara frontal…
La mejora en la cámara frontal es significativa, pasando de 5 a 8 megapíxeles
Parece que ocurre exactamente lo mismo; hay dos padres para un mismo componente: bien Sony con su IMX320, bien System LSI (Samsung) con un S5K3H. En ambos casos se trata de un sensor de 8 megapíxeles con enfoque automático, capacidad de grabar vídeo QHD, además de mejorar la imagen con HDR o estabilización electrónica.
Samsung cuentan que han mejorado en enfoque, definición, y reconocimiento facial, y también introducen una lente con apertura f/1,7.
Las novedades oficiales: tres fotos para conformar una
Samsung ha publicado un documento explicando novedades sobre la cámara de sus nuevos teléfonos, y sí, allí dice que a nivel hardware hay poca diferencia, por no decir ninguna. Se centra en contar cómo han mejorado las tomas a nivel de software, es lo mejor que podían hacer con una buena base.
Samsung habla de un sofisticado sistema “multi-frame” que lo que hace es mejorar el procesado interno de las imágenes para conseguir más luz y definición, independientemente del entorno en que se esté disparando.
Lo que hace la tecnología es tirar tres fotos en el mismo momento, se selecciona la imagen más clara, y con las otras dos se intenta compensar para conseguir la mejor imagen posible, tanto en el centro como en el contorno.
Curiosamente esta técnica es la misma que emplea Google con el Pixel, y la verdad que tiene todo el sentido del mundo. Si,sehacen varias tomas en un mismo momento, aunque sea con los mismos parámetros, van a salir diferentes por cuestiones de azar, de la naturaleza del sensor. Si se dispone de un software que elija las mejores partes de cada foto y las funda, seguro que algo ganamos.
Filtros y uso con una mano
Samsung no se puede salir de lo que demanda el mercado, tiene que darle diversión y posibilidades de personalización a las tomas, por eso ha incluidomás filtros - 16 -, stickers estáticos y dinámicos - 34 - y sellos - 50 -. Todo ello a nivel de interfaz y teniendo en cuenta el reconocimiento facial para añadirlos de forma automática.
A la otra cosa que le quieren dar visibilidad es el control con una mano. La interfaz ahora tiene que lidiar con un teléfono alargado en su pantalla, por esto, tanto encender la cámara como controlarla tiene que poderse hacer fácilmente: hay gestos para cambiar entre cámaras y modos, los controles están a la mano.
1042	continuar leyendo
Huawei P10, análisis - Tercera Parte...
Publicado el 26 de May de 2017
Una pantalla que sigue portándose muy bien
En pantalla no hay tampoco demasiados cambios, sobre todo porque por el momento a Huawei le sigue funcionando la estrategia de estos paneles IPS (ellos lo llaman Neo) 2.5D que ya viene utilizando desde hace algún tiempo, y en los que tanto el brillo como el contraste son estupendos.
El uso de una resolución 1080p para esta diagonal parece todo un acierto, y de hecho la calidad visual es sobresaliente: en ciertos momentos puede hacer pensar incluso que se dispone de una pantalla AMOLED por la viveza de los colores, aunque no sea así.
De manera que el conjunto se comporta muy bien, y es fácil perdonarle a Huawei pecadillos como el de ese "marco fantasma" que parece no existir en el dispositivo físico pero que aparece en cuanto se enciende la pantalla.
Se trata de una apuesta más sobria tanto en tecnología como en diseño que la que ofrecen algunos de sus competidores, pero es muy efectiva y, lo más importante, eficiente energéticamente.
Ese buen comportamiento también se aprecia en la reproducción multimedia, en la que eso sí, no hay cambios en el hardware de audio. El sonido es correcto con el altavoz situado en la parte inferior, y al conectar auriculares también se logra una calidad de audio eficiente, aunque aquí Huawei no ha hecho apuestas relevantes y el P10 cumple sin más.
Batería: que viva la carga súper rápida
Una de las opciones más llamativas del Mate 9 era la de ofrecer una batería de gran capacidad que además dispone de un sistema de carga rápida especialmente eficiente. El Huawei P9 que había aparecido unos meses atrás no disponía de este sistema, algo que fuera criticado en aquella ocasión, pero es que ahí Huawei ha hecho los deberes.
En primer lugar aumentando la capacidad de la batería, que a pesar de la delgadez del dispositivo pasa a ser de 3.200 mAh. A ese prometedor dato se le suma el hecho de que como se decía antes por fin se cuenta con un cargador con tecnología Supercharge, el nombre que Huawei le ha dado a su sistema de carga rápida.
El sistema, que debutó en el Huawei Mate 9, permitía que con cargar el móvil durante 20 minutos podía disponerse de una batería suficiente para la mayor parte del día con un uso moderado del dispositivo. Esa opción está ahora disponible en el Huawei P10, que aprovecha también el cargador de 4,5 V y 5A para ofrecer esa carga rápida en la que por supuesto se utiliza también el puerto USB-C de este smartphone.
La tecnología 'Supercarga' de Huawei funciona realmente bien: en 110 minutos la batería estará cargada completamente, pero es que en los primeros 30 minutos se alcanzará el 50% de carga partiendo de cero. A partir del 60% de carga el sistema ralentiza claramente esa velocidad de carga.
El resultado es efectivamente destacable al cargar el dispositivo, pero es que la combinación de todos los elementos hardware hace que la eficiencia energética del terminal sea también muy buena. En las pruebas realizadas con un uso moderado (incluso intensivo a ratos para ciertas pruebas) el dispositivo llegó al final del día sin problemas, y es posible que con un uso algo más ligero esa batería llegue sin demasiados problemas al día y medio de uso.
Huawei da un paso adelante en un apartado fundamental para la gama P, desde luego, y el soporte de la carga rápida hace menos preocupante el hecho de que las baterías de móviles sigan sin evolucionar al ritmo que los terminales que las usan. Por cierto, no se cuenta con soporte de carga inalámbrica, una opción que sin duda hubiera sido interesante pero que por el momento la mayoría de fabricantes descartan.
Cámaras: Huawei quiere que cada foto sea una foto de portada
Como se conoce uno de los puntos clave de un terminal es la consolidación total del sistema de doble cámara que debutó en la serie con el Huawei P9. En esta ocasión el Huawei P10 hereda el sistema de doble cámara del Mate 9, por lo quese dispone de un sensor de 12 Mpíxeles con estabilización óptica de imagen para capturar el color y apertura focal f/2.2, mientras que el segundo sensor, el monocromo, tiene una resolución de 20 Mpíxeles y no cuenta con estabilización óptica.
Como sucedía con sus predecesores, el Huawei P10 puede presumir también de la colaboración de Leica en este apartado. Los objetivos de ambos sensores también se heredan del Mate 9, y son los ya conocidos Summarit H 1:2.2/27 ASPH, una denominación oficial de Leica para los dispositivos de Huawei (de ahí la H) con esa apertura f/2.2 y una longitud focal de 27 mm. El término ASPH se refiere a la superficie esférica del objetivo que entre otras cosas destaca por algo que otros fabricantes no logran (o no parecen querer lograr): que no haya protrusión en la parte trasera.
Esos sensores y esos objetivos se ven además ayudados por un software de post-procesado que se ha visto mejorado desde la aparición del Mate 9. El objetivo fundamental es que al final esta cámara logre, sobre todo en el modo retrato, fotografías que se acerquen a las fotografías de estudio. Para ello el postprocesado analiza en 3D la cara a fotografiar, identificando cerca de 200 puntos que se analizan con un algoritmo que ajusta luces y sombras para obtener esa "foto de portada".
Los resultados saltan a la vista, y lo hacen cuando se activa el modo de apertura ampliada que ya mostró sus virtudes y sus fantásticas posibilidades en el Mate 9. El efecto bokeh —visiblemente artificial, pero no por ello menos impactante— que se genera con ese modo y la combinación con esos algoritmos para todo tipo de fotos —pero sobre todo de retratos— hacen que los resultados sean especialmente llamativos.
El software de post-procesado permite, como en sus antecesores, "jugar" con el efecto de desenfoque, no solo cambiando la apertura y la referencia para el enfoque (que puede estar en el fondo, en primer plano, o en cualquier plano intermedio), sino aplicando efectos a esa zona desenfocada para que aparezca con cierta textura o para que por ejemplo —un efecto especialmente espectacular— mantener el color en el objeto o la persona enfocada y poner en escala de grises ese fondo.
Como sucedía con el Huawei P9 y el Mate 9, hay otro elemento diferenciador en esta cámara, y ese es el acceso a un modo monocromo que solo hará uso del sensor de 20 Mpíxeles y que hace que obtengamos tomas fantásticas en escala de grises. Como ya sucedía con sus antecesores, el Huawei P10 logra obtener tomas que pueden tener un gran dramatismo gracias a la fuerza y contraste de ese modo fotográfico, aunque las tomas por defecto pecan de una ligera sobreexposición.
En ese "mimo fotográfico" se cuenta como era de esperar con el modo "Pro" que con un simple gesto táctil hará que se desplieguen las opciones con las que trabajar en manual. Podrá ajustarse así apertura, velocidad de obturación, niveles ISO o preferencias de iluminación para lograr capturas a medida y que además se podrá salvar en formato RAW.
El comportamiento en tomas nocturnas o con baja iluminación es desde luego aceptable, pero una vez más se advierte el punto en el que todas las cámaras de smartphones flaquean en mayor o menor medida. El modo de fotografía nocturna solo es útil si se coloca el P10 en un trípode o apoyado en una superficie que permita que no se mueva, porque los tiempos de exposición hacen imposible que las tomas no salgan movidas de otro modo.
Para la toma normal el dispositivo pide de hecho que mantener unos instantes el móvil quieto tras tomar la foto, algo que lógicamente permite que le llegue más información a los sensores para perfeccionar la fotografía final. Los resultados son muy adecuados en ciertos escenarios, como se afirma, pero aún no llegan al nivel de otros sensores del mercado, que sin lograr resultados perfectos sí se comportan mejor.
El sistema de enfoque híbrido heredado del Mate 9 combina varios mecanismos: está el PDAF, rápido y que funciona especialmente bien en condiciones de buena iluminación, con un enfoque láser especialmente destinado a tomas con baja luminosidad y el enfoque automático por contraste tradicional.
El enfoque PDAF está disponible únicamente en el sensor RGB, así que en la toma monocroma no estará disponible, pero aun así el sistema se comporta de forma notable. Se nota un ligero retraso con respecto a enfoques ultrarrápidos de otros móviles —lo comparado en particular con el del Galaxy S7—, algo que también se nota en la realización de las fotos, que aunque se realizan con mucha rapidez también tardan unos instantes más que en el S7 con el que fue compardo ese apartado.
Las conclusiones tras las pruebas fotográficas son sobresalientes: una cámara que se comporta al mejor nivel, y en esas tomas comparativas con el S7 se puede ver cómo la calidad está muy bien repartida.
En general las cámaras del P10 tienden a sobreexponer ligeramente, pero el comportamiento es fantástico en todos los ámbitos salvo quizás en las tomas nocturnas, en las que todos los móviles sufren. Una mayor apertura focal ayudaría, sin duda, aunque la sensación en general es que los posibles "pecadillos" del Mate 9 parecen haberse aliviado mucho con esta reedición de las cámaras del P10.
Hay también novedades en el terreno de la cámara frontal, que cuenta con un sensor de 8 Mpíxeles con enfoque fijo pero en cuyo desarrollo también ha participado Leica. Ese trabajo de mejora de esta cámara ha permitido contar con un "selfie adaptativo", que adapta el ángulo de la cámara para que el selfie salga perfecto tanto si es de un único usuario como si es un "selfie grupal".
Vídeo en 4K, y con una sorpresa adicional
Una de las cosas que se le achacaban al Huawei P9 era la ausencia de un modo de grabación de vídeo en 4K, pero la inclusión del nuevo procesador Kirin 960 elimina el cuello de botella que existía en aquel terminal y pone el Huawei P10 a punto para los que quieren capturar vídeo de una forma más exigente. Y al fin se cuenta con ese modo de grabación en 4K, pero es que hay más.
La sorpresa está en que el modo Pro de vídeo que permite ajustar manualmente los parámetros fotográficos también llega al modo vídeo, por cuanto en el nuevo Huawei P10 se podrá controlar algunos de esos parámetros para que también en este tipo de grabaciones se puedan lograr las preferencias necesarias.
Como en el Mate 9 se puede acceder a ese zoom "híbrido" 2x que aun siendo digital y estar implementado vía software ofrece unos resultados bastante aceptables: la combinación de los dos sensores de nuevo ofrece ventajas prácticas innegables que ayudarán a obtener los resultados deseados en diversos escenarios.
A la grabación en 4K a 30 fotogramas por segundo se le suma el modo 1080p a 60 fotogramas por segundo que es especialmente atractivo por la fluidez que proporciona a las tomas. En ninguno de los dos, eso sí, se podrá activar la estabilización de imagen, que sí está disponible en la grabación de vídeo 1080p a 30 fotogramas por segundo: el hardware de Huawei es potente, pero tiene sus limitaciones.
Esos modos se complementan con otros muy orientados a escenarios muy específicos como la siempre espectacular cámara lenta y una cámara rápida que permite crear timelapses en vídeo directamente para vídeos en los que lo que está pasando ante la cámara se produce de forma especialmente lenta.
El Huawei P10 se apunta a Android 7.0... y a EMUI 5.1
El apartado software es uno que no sufre tantos cambios como otras áreas del dispositivo. El protagonista absoluto es Android 7.0 Nougat, la versión de Android que ya vista en el Mate 9 y que ahora se encontra también en el Huawei P10.
Donde sí hay algunas diferencias es en EMUI 5.1, una versión mejorada de la capa de personalizaciónvista en el citado Mate 9. Los cambios aquí no son especialmente drásticos, pero son importantes a un nivel especial: el de los usuarios profesionales.
Ahí es donde entran las APIs MDM (Mobile Device Management) que se han incorporado a EMUI 5.1 y que permiten que la gestión de diversos dispositivos sea mucho más fácil para empresas que gestionan un gran número de unidades.
Como sucedía en EMUI 5.0, se han reforzado las capacidades de optimización del dispositivo a cada usuario, con algoritmos que analizan el uso del terminal para que éste aprenda de las costumbres y prepare ciertos recursos de forma que los datos y aplicaciones a los que se accede con más frecuencia estén disponibles lo antes posible.
Las pruebas han sido limitadas en este sentido dado el poco tiempo; pero esta característica deja claro el nivel de detalle al que este fabricante ha llegado para mejorar la experiencia de usuario.
Hay ejemplos no obstante singulares, como el de ese reconocimiento de escritura que hace que si a diario se escriben mensajes a contactos en español o en inglés indistintamente, el reconocimiento de escritura detecte cuándo se está haciendo en cada idioma rápidamente para presentar los resultados adecuados en cada momento.
Un apartado en el que curiosamente no ha habido movimientos por parte de este fabricante es en el de los asistentes de voz. Google Now está disponible si se desea usar, pero los datos que acercaban por ejemplo Alexa al Mate 9 deben ser cogidos con pinzas: este asistente solo está disponible en inglés y aunque es posible instalar el APK, su utilidad práctica se limita a Estados Unidos, donde el servicio opera de forma nativa.
En el Huawei P10 hay, eso sí, un pequeño asistente que invocado con la frase "Ok Emy" por defecto y que permite dos cosas: realizar llamadas de voz y localizar el teléfono.
Podrá cambiarse esa frase de activación siempre que se utilicen frases de 4 o 6 sílabas, que eso sí, parecen estar centradas en el idioma inglés (en la prueba con "Ok Homer Simpson" y funcionó), pero como se dijo la aplicación de esta activación por voz está dirigida más a encontrar el terminal cuando no se conoce dónde ha quedado, en casa o en el trabajo. No tiene nada que ver con los modernos y potentes asistentes de Microsoft, Amazon, Google y Apple.
No hay por lo tanto demasiadas novedades en el terreno software, y en Huawei han mantenido las mejoras que trajo el Mate 9 tanto con Android 7.0 como con EMUI 5.1, una capa de personalización que en el pasado generaba ciertas críticas pero que actualmente está más cerca de un Android puro que nunca. Es cierto que la preferencia de que la interfaz de Android fuera consistente a lo largo de los distintos terminales del mercado, pero es lógico que cada fabricante quiera tratar de aportar su diferenciación software.
En esa propuesta software se cuenta con varias aplicaciones propias de Huawei que ya inundaban sus dispositivos anteriores, y entre las que destacan HiCare o HiGame para la gestión de la actividad física y los juegos móviles, pero también la interesante aplicación de Temas para poder personalizar el aspecto del dispositivo.
ResultaIgualmente destacable la opción de "Aplicación gemela" que permite manejar desde un mismo dispositivo dos perfiles distintos de Facebook o WhatsApp, por ejemplo.
Más llamativa aún es la opción de sacar capturas con dos golpecitos con el nudillo en la pantalla o la posibilidad de dibujar letras con el nudillo para activar la cámara, el navegador o acceder al reproductor de música, por ejemplo. Es una lástima que no sea posible "despertar" el dispositivo con un doble toque en pantalla, no obstante, algo que probablemente sería interesante como alternativa al botón de encendido, y al sensor de huella.
Aquí aparecealgo de bloatware (Booking, Instagram, TripAdvisor y Todoist instaladas de serie), y con una interfaz de escritorio que por defecto no tiene cajón de aplicaciones aunque como ya pudo verse con el Mate 9 podrá elegirse el "Estilo de pantalla principal" en los ajustes del sistema para que sí que haya cajón de aplicaciones y no aparezcan todas repartidas en distintos escritorios.
Esa experiencia de usuario se beneficia mucho del uso de la memoria flash con UFS 2.1, que permite según Huawei que las velocidades de transferencia sean el doble que el de los módulos eMMC 5.1 tradicionales. Las pruebas desde luego dejan claro que otros fabricantes deberían tener en cuenta tanto este tipo de módulos como otra opción importante:
El responsable de ese rendimiento tan espectacular es el sistema de ficheros F2FS utilizado para la partición de datos (ext4 para la de sistema) algo que como ya vimos con el Moto Z hace que el comportamiento del subsistema de E/S sea excelente no solo a corto, sino a largo plazo. Las pruebas de rendimiento con AndroBench dejan claro que el uso de esos componentes y de ese sistema de ficheros hace maravillas en los Huawei P10.
La combinación de este sistema de ficheros con ese algoritmo de aprendizaje automático precisamente está orientado a que la interacción con las aplicaciones y datos más frecuentes sea óptima, y aunque los resultados de las pruebas en este sentido han sido limitadas, la sensación es muy buena en fluidez y rapidez de lanzamiento y ejecución de las aplicaciones.
En general la experiencia software es de notable alto, sin llegar al sobresaliente por la presencia de ese bloatware y una personalización que se considera innecesaria a estas alturas.
De hecho Huawei quizás debería seguir planteando su aplicación de temas como la solución para quienes quieran personalizar esa experiencia de uso desde un dispositivo más cercano aún a los Android puro.
Todo ello no quita para que EMUI 5.1 demuestre que es una capa de personalización cada vez menos intrusiva y a la que desde luego es fácil acostumbrarse.
Huawei P10, la opinión y nota de Xataka
Hace tiempo que Huawei trata de conquistar ese segmento exclusivo de la gama alta, y el Huawei P10 es otro paso claro hacia ese objetivo. En las pruebas realizadas ha quedado claro que el fabricante ha sabido combinar la herencia del Mate 9 con la del P9 para ofrecer un dispositivo que evoluciona por muy buen camino y ofrece excelentes sensaciones en todos los apartados.
Lo cierto es que tras todo este periodo ha quedado claro para los especialistas que el Huawei P10 es básicamente un "Huawei Mate 9 Mini" el que cuenta con todas las ventajas de aquel dispositivo de gran formato pero en un tamaño más compacto y manejable. Tanto por CPU y GPU como por cámaras o comportamiento de la batería resulta un fantástico producto que no va a decepcionar a nadie.
La duda, claro, es si eso servirá para competir con todo lo que quiere ofrecer el mercado en este 2017. Está claro que el Kirin 960 no va a ser el SoC más potente de 2017 (no lo era tampoco en 2016), pero eso ya no es tan importante cuando las diferencias prácticas en el día a día son mínimas.
De hecho es difícil pedirle más al hardware, que ya ofrece cosas como grabación 4K o modo Pro para el vídeo, algo que se une a un sistema de cámara dual quizás algo efectista pero que desde luego ofrece unos resultados al nivel de los mejores... con buena luz. Huawei necesita una mejor apertura para tomas de baja luminosidad, pero por lo demás es un móvil fotográfico que está entre los grandes.
¿Se podrían poner peros al P10? Seguro: el diseño no es especialmente espectacular, el software sigue estando algo cargado y sin llegar al nivel de los Android puros, y las pantallas AMOLED con aún menos marcos (o curvas) serán probablemente muy atractivas en otros dispositivos. La apuesta de Huawei es algo más moderada, más conservadora; pero no por ello menos valiosa. El año empieza muy bien para este fabricante, desde luego.
La nueva posición del sensor y su modo navegación acaba convenciendo
El sistema de doble cámara se comporta cada vez mejor
El soporte de carga rápida y la autonomía mejorada se agradecen
A este procesador ya no se le puede pedir mucho más
El diseño es algo sobrio, no especialmente diferencial
La cámara sigue flaqueando en condiciones de baja luminosidad
La personalización de EMUI 5.1 mejora, pero sigue algo alejada de un Android puro
La pantalla cumple muy bien, pero hay margen de mejora
¿A traves de este sitio podria saber donde reparar mi movil? Vivo en Santiago de Cuba y se ma ha hecho dificil encontrar un taller que pueda reparar mi movil. leer comentario

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución