Source: http://www.alcaldiabogota.gov.co/sisjur/normas/Norma1.jsp?i=11612
Timestamp: 2018-06-17 23:58:24+00:00

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Proyecto de Acuerdo 7 de 2004 Concejo de Bogotá D.C.
PROYECTO DE ACUERDO 007 DE 2004
"Por el cual se crea un programa de capacitación no formal en el distrito capital y se dictan otras disposiciones"
"El resultado del compromiso social de trabajar en la construcción de una sociedad propicia para la paz. Se trata de un acuerdo y de un compromiso entre el gobierno y la sociedad civil para identificar y ejecutar las acciones básicas que llevarán al país por el camino de una sociedad con más y mejores oportunidades para el desarrollo y para la realización del potencial de cada persona, grupo social y región, dentro de un marco de participación y justicia social."1
El Distrito Capital constituye, la síntesis del país. Sus estructuras económicas, sociales y ambientales se vislumbran en las megaestructuras de Metrópoli, Ciudad Región o Región Capital. Es una ciudad más moderna en infraestructura física, cultura ciudadana, de socialización y de uso del suelo. Sin embargo crece diariamente la marginalidad y la pobreza, el desempleo y el desmejoramiento de la calidad de vida de las personas.
El desplazamiento forzado de las diferentes regiones del país y las migraciones hacía Bogotá, se suman como factor predominante en los problemas sociales y económicos de la población menos favorecida de la ciudad, ya que esta población llega a engrosar los cinturones de pobreza y miseria, aumentan los niveles de desempleo por su poca calificación académica y aumentan los niveles de analfabetismo en la ciudad.
Estos factores, repercuten como espejo de la inequidad social, representada en las capacidades de cada individuo para superarse académica, económica y socialmente. La CEPAL ha hecho énfasis en la necesidad de combinar las políticas económicas y sociales, dado que el crecimiento de uno responde al crecimiento del otro, difuyendo mayores niveles de bienestar.
La problemática social del Distrito Capital se resume en la siguiente paradoja: la ciudad se consolida como una metrópoli moderna, con altas inversiones en su ordenamiento físico, lo que se traduce en tasas de crecimiento del PIB superiores a las que registra el país, acompañadas con altas tasas de inmigración, así como de un incremento severo de la pobreza y, paralelamente, del desempleo. Esta situación provoca un mayor desbalance social, en cuanto que los mecanismos del modelo no responden de manera automática a una redistribución territorial y social de la renta nacional. La mezcla de pobreza y desempleo incremental afectan la demanda agregada y, por ello, Bogotá muestra inflaciones más leves que las del promedio nacional, medidas en IPC.2
El Distrito aporta el 21% del PIB nacional, concentra el 19% de los hogares y presenta una tasa de migración dl 41% donde la mayoría de desplazados incrementa la población en pobreza, la cual se estimaba en 1999 en 1.084.157 y en miseria en 199.430; para el año 2002 se proyecta el nivel de pobreza cercano al 48% del total de la población y el de miseria cercano al 18%.
El crecimiento de la proporción de personas en situaciones de miseria en Bogotá, que en el año 2000 se ubica en 14.9%, se duplica en relación con 1998. Para el año 2002 este indicador superó el nivel de 18%, lo que equivale a decir, que más de 1.300.000 habitantes de la ciudad se encuentran en situación de miseria.
La educación es una necesidad tanto de los individuos para acceder a los beneficios del progreso, como de las economías nacionales para garantizar un desarrollo sostenido a futuro mediante una competitividad basada en el uso más intensivo del conocimiento.
Un indicador clave del potencial del sistema educativo para la integración social es la cobertura escolar. Hay que tener en cuenta que conforme a las estimaciones de la CEPAL, actualmente se requieren, al menos 10 u 11 años de educación no formal, para contar con un 90% o más de posibilidades de no seguir en la pobreza.3
El número promedio de años de estudio tanto de los jefes de hogar, como del conjunto de sus miembros ocupados, advierte un alto grado de correspondencia entre la distribución del ingreso y la de educación. Desafortunadamente, el 80% de los jóvenes urbanos provienen de hogares en los que los padres presentan un capital educativo insuficiente (menos de 10 años de estudio), y de un 60% a un 80% de ellos no alcanza el umbral educativo básico para acceder al bienestar que actualmente se exige, alrededor de 12 años de estudio.4
En escenarios caracterizados por crecientes niveles de innovación y conocimiento, y dados los cambios generados por la globalización de las economías y por los nuevos patrones productivos, resulta cada vez más prioritario formar recurso humano capaz de participar en los nuevos modos de elaborar, trabajar y competir. Por lo tanto, la educación se convierte en la llave maestra para incidir de manera simultánea sobre la equidad, el desarrollo y la ciudadanía. Por todo ello, organismos como la CEPAL han venido sosteniendo que la educación es el mejor camino para asegurar un dinamismo productivo con equidad social, y para fortalecer democracias basadas en el ejercicio ampliado y sin exclusiones de la ciudadanía.
Existen razones de gran envergadura que encauzan a los gobiernos de toda índole a fortalecer el capital humano, debido a que en un mundo globalizado la mejor forma de adquirir ventajas comparativas es sustituir la producción de bienes intensivos en trabajo poco calificado por la producción de bienes intensivos en capital humano y combatir las altas tasas de desempleo, que está sustancialmente explicada por una divergencia estructural entre los requerimientos de educación y capacitación laboral de la demanda de trabajo, por una parte, y las condiciones de educación y capacitación que efectivamente exhibe la oferta, por la otra.
Para reconstruir los enlaces de comunidad, sociedad y nación, se debe comenzar por reunir los esfuerzos y recursos que aseguren la generación de empleo y la erradicación de la pobreza, superando los procesos actuales de inequidad y pobreza. Recursos que deben estar concentrados en el fortalecimiento del capital Humano, con la obtención de una cultura solidaria, tolerante y educada, en donde la política social deberá ser la guía y base para que la Administración asuma el compromiso de asegurar la cobertura total en cultura, educación y salud.
Basado en las anteriores afirmaciones, y dándonos cuenta del estado de la ciudad, en donde los niveles de pobreza y miseria aumentan año a año, a pesar que las Administraciones Distritales han venido ampliando los esfuerzos en los diferentes sectores: educación, empleo, cultura, etc., se aprecia que la relación educación . desarrollo . empleo va ligada al estado de pobreza de la población.
En el año 2001, el 49% de la población Bogotana se encontraba por debajo de la línea de pobreza, es decir cerca de 3.2 millones de personas, repartidos en los 1.754 Km², con promedio de 3.529 personas por Km², un promedio de 5.38 personas por hogar, 4.04 por cuarto y 1.8 por dormitorio. El porcentaje de personas en hacinamiento crítico era de 9.37%.
Las cifras muestran unas ciudad conformada por un mosaico de realidades distintas y procesos de cambio orientados en diferentes direcciones, en donde la capa social de pobres se incrementa con el paso de los años y las oportunidades de estos se reducen a realizar trabajos de mano de obra no calificada, desarrollándose como obreros de obra, vendedores ambulantes, aseasores, celadores, etc.; y ofreciendo estas mismas oportunidades a su hijos y demás miembros de la familia. Con un salario básico que recibe esta población, igualmente la economía familiar es escasa y se presentan deserciones escolares, delincuencia, mendicidad, prostitución, desnutrición, baja atención en salud, etc.
Ante todos estos factores el presente proyecto de Acuerdo pretende crear un programa Distrital permanente que atienda en primera instancia la educación de estas comunidades pobres a través de una capacitación en modalidades diferentes a las tradicionalmente dadas: construcción, electricidad, panadería, arreglos florales, etc; sino que adelante un programa basado en cadenas productivas por sectores geográficos de la ciudad. Por ejemplo, tomar la localidad 7 de Bosa y crear capacitación dirigida a la población que se inscriba en campos como publicidad, mercadeo, relaciones industriales y manejo de personal, sistemas e informática, contabilidad, economía básica y producción, creando una cadena de producción y una serie de microempresas de arreglos florales, bizcochería, etc., pero como grupo empresarial y no como individuo.
Para empezar a capacitar es necesario el apoyo de la Secretaria de Gobierno como organizador del programa y rector del mismo; la Secretaria de Educación la cual en sus programas de atención a población mayor cree el espíritu de liderazgo y superación grupal, además de facilitar los estudiantes de Instituciones Distritales Técnicas, comerciales y Académicas, como educadores de lo aprendido como parte de su servicio social (Acuerdo 55 de 2002), y adelantando la escogencia de las instituciones donde se darían los cursos; del Departamento de Acción Comunal como instancia de comunicación y organizador de la comunidad y el trabajo más importante, de las Alcaldías Locales facilitando su presupuesto de capacitación, comunicando los cursos a la población, inscribiendo la población y fortaleciendo las microempresas que se creen, a través de alianzas estratégicas con el Distrito, la Región, la nación y Naciones extranjeras.
Estas cadenas productivas por localidades podrán desarrollar un sinnúmero de microempresas que desarrollaran la economía local, distrital y Nacional; aportaran en el fisco tras el pago de las respectivas cargas tributarias, ayudara a disminuir las tasas de desempleo, los niveles de pobreza y miseria y será un paso para la paz.
LA EDUCACION COMO MOTOR DE DESARROLLO
Hablar de educación y desarrollo es manejar un binomio que desde hace muchos años se ha querido instrumentar y en el que se ha buscado su complementariedad y su vinculación efectiva en el terreno de los hechos.
Se ha llegado a considerar que el desarrollo sin educación no puede ser sostenido. Es decir, lograr un desarrollo social y económico con mayor equidad y con avances sustanciales en la democratización, sin elevar los niveles educativos de la población es condenar el desarrollo al estancamiento y a la frustración. Alfabetizar, capacitar para el trabajo, educar para el desarrollo y permanencia de la cultura, educar para la democracia y la vigencia del respeto a los derechos humanos, educar para la protección del ambiente y para mejorar la calidad de vida o el bienestar, son algunas tareas que inevitablemente le corresponden a la educación y son cuestiones que mucho tienen que ver con el desarrollo o más exactamente con un tipo específico de desarrollo, que podríamos llamar desarrollo a escala humana, cuyo centro de atención es la gente.
La desigualdad social, la pobreza y la exclusión social, son fenómenos que minan los esfuerzos de la educación, aun antes de que está sea capaz de enfrentarlos.
Los sistemas educativos formales generan una gran cantidad de excluidos de la educación, reprobados, desertores, mal preparados, y sobre todo, tenemos la imposibilidad de que estos sistemas incorporen a grandes cantidades de personas que no pueden acceder a servicios educativos.
Desde este punto, el desarrollo de políticas educativas obedece fundamentalmente, a la necesidad de elevar los bajos niveles de escolaridad de los niños, adultos, campesinos e indígenas.
Sin embargo, los programas formales no han podido abatir los índices de deserción, reprobación y repetición en la formación básica para niños, generando así clientes de la educación para adultos, es decir población con rezago educativo.
La educación tiene ante sí, en cuanto al desarrollo, no sólo la tarea de acompañar y apoyar un nuevo tipo de desarrollo, sino el romper con ancestrales problemas como el de la pobreza que evitan fincar ahí las bases del desarrollo.
Chris Duke, decía que "la educación de adultos que tiene como fin la reducción de la pobreza constituye inevitablemente una actitud política que señala hacia la formación de grupos de presión, de gobiernos en forma de cabildeo, en el afán de incorporar tales medidas de educación de adultos a las políticas y programas de desarrollo", con esto se señala un compromiso o tal vez una misión de la educación capaz de hacer desaparecer las deficiencias que se oponen al desarrollo tanto en las habilidades de las personas, como en la comunicación (analfabetismo) y actitud (autoestima e ineficacia). Es decir que la educación puede convertirse en condición necesaria pero no única para la reducción de la pobreza.
LA EDUCACION Y EL DESARROLLO DESDE LO INDIVIDUAL
Para hablar de desarrollo individual, debemos pensar en aquellas actividades que las personas requieren realizar para cubrir sus necesidades básicas, es decir aprender a trabajar y capacitarse para enfrentar los problemas de la inserción productiva en la sociedad.
Esto es resultado del enorme crecimiento del desempleo y de los procesos recesivos de la crisis que afecta a pequeños productores y pequeños empresarios impidiendo el surgimiento y consolidación de suficientes fuentes de autoempleo, fuera del mal llamado sector informal.
Educación y trabajo, de alguna manera, se ha igualado a capacitación. Por está razón se continúa cometiendo el error de querer impulsar desarrollos productivos basados únicamente en la capacitación técnica, es decir en enseñar y que la gente aprenda mejores técnicas de trabajo, lo que ha conllevado a una desvinculación de la educación como capacitación de las verdaderas necesidades de la gente.
Parece que en un medio social de pobreza extrema, en donde el ambiente está seriamente dañado, donde las relaciones sociales están pletóricas de desigualdad e injusticia, en donde el horizonte de futuro es conseguir lo necesario para sobrevivir el día de hoy, la educación vinculada al trabajo no sería toda la solución para ayudar a poblaciones que se encuentran en esta situación.
Proporcionar ayuda para el desarrollo, desatar procesos de autoayuda y dar capacitación, no es suficiente para que un pueblo con problemas de extrema pobreza salga de esa situación.
Es necesario, además de la ayuda externa, la autoayuda y la capacitación, llevar a cabo acciones organizativas serias y profundas, que no sólo organicen a la gente para defender sus avances, apropiarse de sus logros y defenderse de aquellos elementos sociales que se benefician de la perpetuación de la pobreza y la marginación, así como les preparen y faciliten su participación en los ámbitos democráticos de la sociedad.
La educación, entendida como prácticas de capacitación para el trabajo y educación para la organización social, local y regional, es un binomio tal vez no suficiente al límite, pero sí con una capacidad mucho mayor de transformación del estado de cosas que favorecen el crecimiento de la pobreza.
Art. 2.- Son fines esenciales del Estado: servir a la comunidad, promover la prosperidad general y garantizar la efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la Constitución...
Art. 13.- ...El Estado promoverá las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva y adoptará medidas en favor de grupos discriminados o marginados.
El Estado protegerá especialmente a aquellas personas que por su condición económica, física o mental, se encuentren en circunstancia de debilidad manifiesta....
Art. 67.- La educación es un derecho de la persona y un servicio público que tiene una función social; con ella se busca el acceso al conocimiento, a la ciencia, a la técnica, y a los demás bienes y valores de la cultura.
DECRETO 1421/93
ARTICULO 12o ATRIBUCIONES. Corresponde al concejo distrital, de conformidad con la Constitución y a la ley:
DECRETO DISTRITAL 440 DE 2001
Artículo 17°. Objetivo de Justicia Social. Mejorar el acceso de las personas en situación de alta vulnerabilidad al afecto y a condiciones mínimas de nutrición, salud, educación y habitación con criterios de responsabilidad compartida e imparcialidad.
Artículo 18°. Políticas de Justicia Social.
Artículo 21°. Objetivo de Educación. Elevar el conocimiento y la capacidad de aprender de las personas, movilizando el potencial educativo y cultural de la ciudad desde los objetivos del Plan.
Artículo 22°. Políticas de Educación.
Buscar que la educación contribuya a que los ciudadanos sean más productivos y felices.
Artículo 23°. Estrategias de Educación.
1 Plan Nacional de Desarrollo 1998-2002, "Cambio Para Construir La Paz". Pag. 10.
2 Balance Social y el Impacto de las Políticas Públicas del Distrito. Vigencia 2002. Contraloría de Bogotá D.C. Pág. 7.
3 Cepal 1996.
4 Balance Social y e impacto de las Políticas Públicas en el Distrito. Vigencia 2002. . Contraloría de Bogotá D.C. Pág. 30.
PROYECTO DE ACUERDO_ DE _ DE 2004
Artículo 1. Crease en el Distrito Capital de Bogotá el Programa de Capacitación No Formal, dirigido a la población de estratos 1 y 2 de cada localidad, cuyo objeto es implementar la conformación de microempresas y redes productivas locales y distritales.
Artículo 2. La capacitación del Programa se basara en cursos de publicidad, mercadeo, relaciones industriales y manejo de personal, sistemas e informática, contabilidad, economía básica y producción y otros, que complementen y refuercen la capacitación que en años anteriores haya adelantado cada localidad, especialmente en trabajos no especializados como arreglos florales, corsetería, belleza, informática, panadería, electricidad, construcción, bizcochería, etc..
Artículo 3. El programa será dirigido por la Secretaria de Gobierno, quien se apoyará en sus decisiones y actuaciones en la Secretaria de Educación, El Departamento de Acción Comunal, los Fondos de Desarrollo Local y las Alcaldías Locales.
Parágrafo 1. La capacitación será realizada en una institución Educativa del Distrito por Localidad, y será adelantada por los estudiantes de los colegios Distritales Técnicos, Comerciales y Académicos, como Servicio Social establecido en el Acuerdo 55 de 2002.
Parágrafo 2. La Administración Distrital reglamentara los procedimiento respectivos para poner en marcha el programa.
Artículo 4. El Alcalde Mayor, la Secretaria de Gobierno y las Alcaldías Locales adelantarán acciones encaminadas a establecer alianzas estratégicas con entes y entidades regionales, nacionales e internacionales, para difundir los bienes y servicios que produzcan las cadenas productivas.
Artículo 5. El presente Acuerdo rige a partir de su publicación y deroga las disposiciones que le sean contrarias.

References: Artículo 17

Artículo 18

Artículo 21

Artículo 22

Artículo 23

Artículo 1

Artículo 2

Artículo 3

Artículo 4

Artículo 5