Source: https://peritoit.com/2014/08/05/el-tratamiento-de-la-calidad-de-imagenes-para-procesos-judiciales/
Timestamp: 2019-07-18 07:07:57+00:00

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El tratamiento de la calidad de imágenes para procesos judiciales. | Perito Informático y Tecnológico – PeritoIT
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En los casos en los cuales es necesario el tratamiento de imágenes de video o fotografías para obtener una mayor nitidez de las mismas o bien una mejor comprensión visual que permita la identificación de objetos, individuos, escenarios o hechos, siempre se plantea el dilema de hasta dónde se puede llegar en las actuaciones técnicas sin tergiversar o distorsionar la realidad.
Es comúnmente conocido que existen potentes herramientas que permiten cambiar muchos parámetros y características a las imágenes, aplicar filtros y disponer cambios por medio de capas superpuestas que permiten con, una relativa rapidez, trabajar sobre las imágenes tratadas.
Desde el punto de vista pericial, a la hora de realizar el tratamiento de las imágenes
siempre se busca la forma de proporcionar una mayor nitidez a las imágenes en su globalidad o bien en algún detalle en concreto y, en ocasiones, la aplicación de una “mejora” proporciona el detalle revelador que se estaba buscando.
Este efecto se puede conseguir por medio de diferentes técnicas:
Con la intensificación o la anulación de la luz y las sombras, el tono de color.
Con la variación del brillo y el contraste
El problema no se plantea cuando se está simplemente mejorando la “visualización” de la imagen sino cuando se está cambiando la información de la propia imagen de tal modo que se está modificando la propia evidencia.
El punto de partida para determinar en qué proceso se está, concepto éste que no se puede perder de vista en estas situaciones, es el tener presente en todo momento cuál es la resolución de la imagen original y no olvidar nunca que ésta siempre depende de dos elementos básicos:
– La resolución del dispositivo con el cual se ha obtenido ópticamente la imagen.
– La resolución del dispositivo, medio o software con el que se ha transformado esa imagen en un fichero.
La imagen que se obtenga siempre tendrá la menor resolución de los dos parámetros anteriores y cualquier nivel de resolución diferente que se le proporcione se está modificando la propia imagen e información original contenida.
A partir de la fijación de esta premisa del nivel de resolución original de la imagen, un nivel de resolución mayor o menor siempre se obtiene por una transformación e interpretación por medio de software de la información original, a este proceso se le denomina “interpolación”, y éste no deja de ser la utilización de estimaciones matemáticas y de aproximaciones de lo que pudiera ser, que no quiere decir que sea.
Por ejemplo, en la figura que se muestra puedo aumentar el nivel de píxeles de un cuadrado de 4 píxeles a 16, la herramienta por medio de a interpolación calcula la transición más suave entre los diferentes cuadrados considerando el gradiente de color en cada sentido, o bien la operación contraria, pasa de 16 píxeles a 4 píxeles reduciendo el “peso” de la imagen eliminando los píxeles intermedios.
Tal y como se puede observar, tanto en una operación como en la inversa, se está cambiando la información de origen y es la evaluación del resultado obtenido frente a este nivel de transformación realizado el que se debe considerar para determinar hasta qué punto se ha mejorado la imagen o bien ésta ha sido modificada (manipulada no correspondiéndose fidedignamente con la información original), por suerte para el perito, esta última decisión no es una actividad que le competa, ya que es labor de los juzgadores.
En cualquier caso, el perito ha de tomar conciencia no sólo de qué es técnicamente correcto, sino también de qué es lo que está proporcionando como evidencia tras el proceso, no cayendo en interpretaciones personales que pudieran dar resultados diferentes según el individuo como, por ejemplo, ocurre en el conocido test de manchas de Rorschach
o con las imágenes de humo en las cuales cada individuo puede identificar y reconocer una imagen diferente en cada una de las formas o volutas de humo según su propia subjetividad y estado de ánimo del momento en el que lo interpreta.
La imaginación posee un alto nivel de convicción, ¿quién no ve un rostro humano en esta ecografía?
Asimismo, tampoco se puede caer en el error de pensar que todo lo que se muestra en las series televisivas sobre las “supercapacidades” de los técnicos es cierto y veraz, piensen de forma objetiva en lo que se ha comentado de la capacidad técnica del dispositivo de captura original de la imagen y del volumen de información que debería guardar este dispositivo para poder permitir el nivel de nitidez o de zoom que en ocasiones se necesita para la investigación.
El siguiente enlace se proporciona acceso a una video del tratamiento de imagen en un capítulo de la serie CSI, que tras este artículo quisiera que tomaseis como una parodia de la realidad.
Disfrútenlo con una sonrisa y con un bajo nivel de credibilidad técnica:
www.youtube.com/watch?v=z9d0QLtGd7k
Y como siempre, mi última recomendación es que cuando se encuentren con este tipo de temáticas, acudan a peritos judiciales especialistas que somos quienes podemos realizar este tipo de actuaciones considerando las implicaciones del contexto del tratamiento de las imágenes desde los puntos de vista técnico, probatorio y legal.
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