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Timestamp: 2017-08-18 10:41:11+00:00

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La Cirugía Estética Archives - Dr. José Ignacio Ortega Martínez, Cirujano Plástico
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Según el diccionario de la R.A.E., la experiencia es la práctica prolongada que proporciona conocimiento o habilidad para hacer algo.
Cualquier profesional, sea electricista, carpintero, o arquitecto, desarrollará mejor su trabajo después de 20 años de experiencia. Igualmente, conforme avanzan los años y el cirujano va adquiriendo experiencia, sus resultados mejorarán, sus complicaciones disminuirán y sus pacientes se sentirán más satisfechos.
Todos los seres humanos cometemos errores y cualquiera que sea mínimamente humilde lo reconocerá. Lo importante en cirugía, como en arquitectura, o en la vida en general, es que esos errores no sean graves y no tengan, por lo tanto, consecuencias irreparables. Por eso es tan importante la formación: una formación adecuada, y la prudencia aconsejable en cualquier actividad, pero más aún en una como la cirugía en la que se seccionan y desvascularizan tejidos, evita cometer errores graves y reducen al mínimo la posibilidad de cometer errores leves. Como en la vida, en cirugía tampoco es necesario llegar a cometer un error para poder aprender. También se aprende de decisiones previas que conllevaron resultados mejorables. En todo esto consiste la experiencia.
Aunque una buena formación pueda ayudarle al cirujano plástico a tomar la decisión correcta, y la experiencia transmitida de otros cirujanos con los que aprendió pueda serle de gran valor, la experiencia personal será la que, en muchas ocasiones, le hará tomar la decisión más adecuada. A veces, estas decisiones tendrá que tomarlas durante una intervención quirúrgica, pero otras tendrá que hacerlo durante la valoración antes de la misma, en la primera consulta, o durante el seguimiento postoperatorio.
Por eso es tan importante que el cirujano que la vaya a operar sea el mismo que la vea antes de la intervención y el mismo que la siga después. Imagínese si la intervención o técnica quirúrgica que se indicó a un paciente en la consulta, antes de la intervención, no era la que necesitaba realmente para resolver su problema, o si una complicación aparecida después de la intervención se detectó tarde y/o se trató de forma incorrecta. El cirujano es quien mejor sabe porqué realizó esa técnica y no otra, y también quien conoce lo que se hizo durante la intervención, el origen de la complicación y, por lo tanto, la mejor forma de resolverla.
Si usted está buscando a un cirujano plástico para someterse a una intervención de Cirugía Estética, valore en primer lugar su formación y, después, su experiencia, concretamente en la intervención a la que desea someterse. Averigüe dónde y con quién aprendió Cirugía Estética y cuánto tiempo lleva trabajando en ella. Eso le garantizará que se ha esforzado por dar lo mejor de sí mismo para proporcionar la mayor calidad asistencial a sus pacientes y, de este modo, usted tendrá más posibilidades de sentirse satisfecho después de su intervención.
INTRUSISMO PROFESIONAL / CAMBIO DE DENOMINACIÓN DE LA ESPECIALIDAD
El Real Decreto 127/1984, del 11 de enero, que regula la obtención de títulos de especialidades médicas en España, dispone en su artículo primero que “el título de Médico Especialista, expedido por el Ministerio de Educación y Ciencia, sin perjuicio de las facultades que asisten a los Licenciados en Medicina y Cirugía, será obligatorio para utilizar, de modo expreso, la denominación de Médico Especialista, para ejercer la profesión con ese carácter y para ocupar un puesto de trabajo en establecimientos o instituciones públicas o privadas con tal denominación”. Este precepto ha sido interpretado por la jurisprudencia autorizando a los licenciados en Medicina y Cirugía para ejercer libremente la profesión médica, entendida como una sola, pero les prohíbe expresamente anunciarse como especialistas ni ejercer habitualmente como tales si no se encuentran en posesión del título de la especialidad médica correspondiente.
El 3 de diciembre de 2001 el Tribunal de Defensa de la Competencia, en su Resolución 507, estableció que “… por lo que a la Medicina y Cirugía Estética se refiere no existe en España una especialidad con esa denominación, pero los estudios específicos de los conocimientos y prácticas propias de aquella se encuentran incluidos únicamente en el programa de estudios para la obtención del título oficial de la Especialidad de Cirugía Plástica y Reparadora, aprobado por Resolución de la Secretaría de Estado de Universidades e Investigación, por lo que puede afirmarse que los actos médicos característicos de la Cirugía Estética pertenecen al ámbito de especialización propio de la especialidad oficial de Cirugía Plástica y Reparadora y que, por lo tanto, en aplicación de la doctrina jurisprudencial, es necesario encontrarse en posesión de este título oficial para atribuirse públicamente el título de especialista en Cirugía Estética, para ocupar un puesto de trabajo bajo esa denominación en establecimientos sanitarios públicos y privados y para, finalmente, ejercer habitualmente como médico especialista en dicha rama de la Medicina.”
Siguiendo esa línea de actuación, el 7 de febrero de 2003, la especialidad, hasta entonces llamada Cirugía Plástica y Reparadora, pasa a denominarse CIRUGÍA PLÁSTICA, ESTÉTICA Y REPARADORA. Ese día el Consejo de Ministros aprueba un Real Decreto por el que se actualiza la regulación de la formación médica especializada en nuestro país. El texto oficial es el siguiente:
“El Consejo de Ministros ha aprobado un Real Decreto por el que se actualiza la regulación de la Formación Médica Especializada con el fin de adecuar tal formación a las necesidades del Sistema Sanitario que existe en España y a las demandas de prestación sanitaria de la sociedad española. La nueva norma tiene como objetivo la modernización de determinados aspectos relativos a la formación de los médicos especialistas, cuya actual regulación fue aprobada en el año 1984.
El Real Decreto establece el procedimiento para la revisión y actualización de los programas de formación en cada una de las especialidades médicas, con el fin de garantizar su constante puesta al día, y regula las estancias formativas de médicos de países no comunitarios, que cada vez en mayor número acuden a nuestros servicios sanitarios para obtener formación en las técnicas más avanzadas de la Medicina.
Se modifica también la denominación de determinadas especialidades médicas con el fin de describir mejor el ámbito funcional que les es propio. Entre las especialidades que cambian su denominación destaca, debido al aumento en la demanda de intervenciones de cirugía estética, la de Cirugía Plástica y Reparadora, que pasa a denominarse CIRUGÍA PLÁSTICA, ESTÉTICA Y REPARADORA, denominación más descriptiva del campo profesional de estos médicos especialistas.”
EL TRIBUNAL SUPREMO SENTENCIA QUE LA CIRUGÍA ESTÉTICA ES COMPETENCIA DE LOS MÉDICOS ESPECIALISTAS EN CIRUGÍA PLÁSTICA, ESTÉTICA Y REPARADORA.
Con fecha 3 de abril de 2003, apenas un mes después de la publicación del Real Decreto 139/2003 de 7 de febrero (donde secambiaba el nombre de la especialidad de Cirugía Plástica y Reparadora por el de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora), se interpone un recurso contencioso administrativo en contra del mismo por considerar que, existía en nuestro país una falta de regulación específica de carácter nacional sobre la Medicina y Cirugía Estética, y donde se solicitaba el reconocimiento de una nueva especialidad independiente que se llamara Cirugía Estética y que realizara todas esas actividades.
El 15 de junio de 2005 el Tribunal Supremo desestima ese recurso y dictó sentencia afirmando que “ … la Cirugía Estética es una faceta más del ámbito de actuación de los médicos especialistas en Cirugía Plástica y Reparadora…,que la Cirugía Estética no puede tener en sí misma la consideración de especialidad autónoma, ya que su aprendizaje se inscribe en un proceso más amplio basado en técnicas de trasplante y movilización de tejidos … que sólo pueden adquirirse en grandes centros sanitarios … que en el ámbito europeo la especialidad española de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora está incorporada en la directiva 93/16/CEE… ”.
En la misma sentencia, más adelante, se reitera que “ …en el informe de la Subdirección General de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad y Consumo se señala que la Cirugía Estética es una faceta más del ámbito de actuación que corresponde a los médicos que ostentan el título de especialista en Cirugía Plástica y Reparadora, y en el mismo sentido se pronuncia la Academia Nacional de Medicina, señalando que, aunque en la denominación de este Título no figuraba, específicamente, la Cirugía Estética, se entendía que ésta quedaba tácitamente incluida en el aprendizaje de la Especialidad Cirugía Plástica y Reparadora, todo lo cuál se refleja en el correspondiente programa de formación … ”.
De este modo fue rechazada nuevamente con esa fecha la solicitud de determinados colectivos de médicos no especialistas, como la SECE y la SEMCC, de que fuera creada una especialidad médica nueva denominada medicina y/o Cirugía Estética o Cosmética, recordándoles que ya existía en el sistema de formación médica especializada en España la forma de aprender las técnicas de Cirugía Plástica a través de la vía MIR.
NORMATIVA DE LA UNIÓN EUROPEA EN RELACIÓN A LOS TRATAMIENTOS DECIRUGÍA Y MEDICINA ESTÉTICA.
El 25 de abril de 2010 el Comité Europeo para la Normalización o Estandarización (CEN) (European Committee for Standardisation), a propuesta del Instituto Austriaco de Estandarización (ASI, Austrian Standards Institute),publica la creación de un nuevo comité de proyectos (el CEN/TC 403) con el objetivo de regular todo lo relacionado con la Cirugía Estética en los países miembros de la Unión Europea. Aunque los objetos de trabajo del CEN han sido tradicionalmente productos y materiales, en los últimos años también está dirigiendo sus objetivos hacia la normalización de servicios, especialmente los relacionados con la salud.
Las conclusiones a las que llega este Comité para la Estandarización no son de obligado cumplimiento, pero tienen una gran influencia en la creación de normas y leyes que son tenidas en cuenta para la elaboración de directivas de la Comisión Europea, directivas que sí son de obligado cumplimiento en todos los países miembros. En su análisis preliminar, el CEN establece, como dos de sus objetivos, ayudar a los potenciales pacientes de Cirugía Estética a tomar decisiones con la información más completa posible, y crear un ámbito único de regulación, de modo que en todos los países de la Unión Europea se exijan los mismos requisitos para la práctica de la Medicina y Cirugía Estética, rellenando el vacío existente en la actualidad en la legislación de algunos de esos países.
La primera reunión de este Comité tuvo lugar a finales de 2010 y una de sus conclusiones hacía referencia al ámbito de actuación de la Cirugía Estética. Concretamente decía: “… se deben considerar propios de la Cirugía Estética, no sólo la realización de intervenciones quirúrgicas, sino también la de todos aquellos tratamientos invasivos que modifican la apariencia de una característica física, una irregularidad o un defecto, a petición de un individuo. En ese grupo de tratamientos deben incluirse: la infiltración de toxina botulínica, los tratamientos con láser o IPL, la infiltración de sustancias de relleno, los injertos de grasa, los peelings químicos, la microdermoabrasión, la radiofrecuencia, la lipólisis farmacológica, etc.”
En otra de sus conclusiones, el CEN establece que “… los profesionales capacitados para realizar este tipo de tratamientos son exclusivamente los especialistas reconocidos por la Unión Europea de Médicos Especialistas (UEMS, European Union of Medical Specialists.”
Es importante recordar que NO EXISTEN ESPECIALIDADES COMO LA DE “MEDICINA ESTÉTICA” NI “MEDICINA Y CIRUGÍA COSMÉTICA”, ya que no tienen una formación homologada y, por lo tanto, NINGÚN MÉDICO PUEDE AUTOPROCLAMARSE ESPECIALISTA EN UNA U OTRA. A estos médicos no especialistas sólo se les autorizará previsiblemente en el futuro a realizar tratamientos con toxina botulínica, infiltración de sustancias reabsorbibles y la implantación de hilos subcutáneos. Y para poder realizarlos se les exigirá, además, la acreditación de haber adquirido la formación específica correspondiente.
Esta noticia confirma la tendencia actual en Europa de exigir una formación especializada para la realización de cualquier procedimiento médico estético, sea quirúrgico o no. Es probable que dentro de unos años se exija un título de especialista para la realización de cualquier tratamiento de Medicina o Cirugía Estética. Hoy por hoy, la única especialidad que incluye la totalidad de estos tratamientos en su programa de formación es la Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, además de la Dermatología para el caso de aquellos procedimientos médicos y de alguna otra especialidad para alguna intervención quirúrgica específica (por ejemplo, un especialista en Oftalmología está legalmente autorizado a realizar una blefaroplastia estética, al igual que un especialista en ORL lo está para la realización de una rinoplastia y un cirujano maxilofacial para la realización de un estiramiento facial), otra cosa distinta es que ese especialista tenga la formación específica en Cirugía Estética para hacerlo.
La CIRUGÍA PLÁSTICA, ESTÉTICA Y REPARADORA es la especialidad quirúrgica cuyo objetivo es mejorar la forma y/o función del organismo, a través del tratamiento de los defectos ocasionados por traumatismos, malformaciones congénitas o extirpaciones por cáncer. La palabra plástica proviene de la palabra griega plastikos, que significa crear forma.
El término CIRUGÍA ESTÉTICA se usa con frecuencia como sinónimo de Cirugía Plástica, pero realmente es la parcela de ésta destinada a mejorar la forma del cuerpo con una finalidad puramente estética. Lejos de la trivialización que de la Cirugía Estética se suele ofrecer en los medios de comunicación, y también por parte de algún que otro profesional, el objetivo real de la misma es mejorar la calidad de vida del individuo a través de un mayor bienestar psicológico. Buena fe de ello pueden darlo las decenas de miles de pacientes intervenidos en las consultas de Cirugía Plástica de nuestro país cada año. La mejoría del aspecto de la persona provoca, en la mayoría de los casos, un aumento en su autoestima y, consecuentemente, de la confianza en sí misma. La Cirugía Estética influye, de este modo, sobre la salud del individuo, entendiéndose como salud la definición que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ofreció, en su constitución de 1946, como “aquél estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de enfermedad”.
La Cirugía Estética nació como un capricho de divas y no pasó de serlo durante muchos años. En las décadas de los años 60 y 70 sólo las grandes artistas se permitían la “extravagancia” de implantarse unas prótesis de mama o cambiar la forma de su nariz. Muchas actrices de Hollywood viajaron en aquella época a Brasil para ser intervenidas por el célebre Dr. Ivo Pitanguy, uno de los responsables de la difusión de la Cirugía Estética en todo el mundo. Desde entonces han sido muchos los cirujanos plásticos brasileños que han mantenido ese prestigio internacional y siguen constituyendo una referencia obligada en todo el mundo para numerosas técnicas quirúrgicas. Desde mediados de los años 90 la Cirugía Estética ha experimentado un fenómeno de popularización en todos los países occidentales, incluído el nuestro. Hace tiempo que dejó de ser un coto privado de ricas y famosas para extender su ámbito de actuación a todos los segmentos sociales. Y también hace tiempo que dejó de ser exclusiva de mujeres maduras para ser solicitada por mujeres más jóvenes, y también por hombres.
Muchas son las causas que explican esta popularización de la Cirugía Estética. Por una parte, las técnicas se han perfeccionado. Así, el temor inicial a la cirugía se ha ido perdiendo, los efectos secundarios son cada vez más leves y el tiempo de recuperación se ha acortado, aumentando el número de éxitos de esta cirugía. Por otra parte, es más segura y cómoda que otros tipos de cirugía, al realizarse por fuera de las cavidades anatómicas. Y, quizás la razón principal, la importancia que ha ido adquiriendo la imagen física en nuestra sociedad en los últimos años, debido en gran medida a la publicidad, la moda, el cine y el deporte.
Queremos finalizar este apartado recuperando una frase de Gaspar Tagliacozzi, cirujano italiano del siglo XVI, célebre por describir la reconstrucción de la nariz con la piel y grasa procedente de la cara interna del brazo, que resume a la perfección la función del cirujano plástico:
Nosotros restauramos, reparamos y reconvertimos aquellas partes que la naturaleza nos concedió pero de las que la fortuna nos privó. Y no tanto para disfrute del ojo ajeno, sino con el fin de alentar el espíritu y ayudar a la mente del afligido.

References: Real Decreto 
 Resolución 
 Resolución 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
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