Source: https://www.slideshare.net/jaguardP/plan-de-gobierno-de-edgardo-vinicio-araya-sibaja-2018-fa
Timestamp: 2018-08-16 03:37:14+00:00

Document:
Plan de gobierno de Edgardo Vinicio Araya Sibaja 2018 - FA
1. 1Equilibremos nuestro país para que nadie se quede atrás Plan de Gobierno 2018-2022 Un país equilibrado para que nadie se quede atrás
2. Políticas sociales para atender el principal desafío social y político de Costa Rica: erradicar la pobreza y la desigualdad social.	Nuestra propuesta económica estratégica: la economía al servicio de la gente	Fomento a la producción, política monetaria y mercado interno vigoroso, para la generación de empleo digno Reorientar la política comercial internacional a la luz de los principios de comercio justo, la cooperación y la solidaridad Una política fiscal orientada hacia la progresividad de la estructura tributaria Políticas para el sector agrario y pesquero: justicia social y comida sana para todas y todos. Desarrollo turístico sustentable e inclusivo Políticas ambientales: restablecer el equilibro en nuestra Casa Común Panificación territorial, ciudades inclusivas y vivienda digna: ordenar y armonizar el desarrollo con el territorio Electricidad, telecomunicaciones y derecho a la comunicación Salud y seguridad social como ejes del desarrollo, la realización de derechos y el bienestar Educación incluyente, de calidad y con enfoque de derechos humanos Ciencia, tecnología e investigación para mejorar la calidad de vida 10 15 25 33 37 42 50 54 67 80 85 96 106 Índice Plan de Gobierno 2018-2022
3. Seguridad ciudadana, prevención y gestión penitenciaria Infraestructura vial y transporte público para mejorar la calidad de vida y garantizar derechos humanos	Derechos de las Mujeres y equidad de género Protección efectiva de los derechos de las personas trabajadoras Garantía de derechos, sin discriminación por orientación sexual, características sexuales e identidad de género Oportunidades y derechos para la Juventud, la niñez y adolescencia Derechos de las personas con discapacidad y las personas adultas mayores	Derechos de los pueblos originarios y afrodescendientes. Profundizar la democracia con más participación ciudadana y equidad en la competencia electoral Lucha frontal contra la corrupción y fortalecimiento de la institucionalidad	Políticas culturales: más inversión, incorporar la diversidad cultural y la participación de artistas y comunidades Deporte y recreación para la salud, el bienestar y el desarrollo económico Transformar en términos culturales, políticos y normativos la protección de los animales Política exterior orientada a reforzar la soberanía y el Estado Social de Derecho en el marco de la globalización. 112 120 126 133 139 145 152 159 164 171 176 183 188 192
4. 6 Plan de Gobierno 2018-2022 | Frente Amplio Introducción Tras décadas del dominio político ostentado por los partidos políticos tradicionales y los grupos de poder económico que los sustentan e incluso después del llamado “gobierno del cambio”, los problemas sociales, económicos y políticos de nuestro país se agravan cada vez más. En lo social, seguimos sin resolver la creciente desigualdad que se expresa en una brecha cada vez más grande entre las personas con mayor ingreso y aquellas que apenas les alcanza para ir pasándola o ni siquiera logran satisfacer sus necesidades básicas. La Costa Rica que en otras épocas dio grandes saltos hacia la equidad social, tomó el rumbo opuesto de la mano de las políticas neoliberales impulsadas por el PLN, el PUSC y el ML desde los años 80’s del siglo anterior y sigue hoy en franco retroceso. De igual manera, a pesar de diversos planes, programas, políticas y una gran cantidad de recursos destinados a reducir la pobreza, alrededor de un 20% de los hogares en Costa Rica se mantiene en esa situación y un 6% sufre de pobreza extrema. A esto se une la persistencia del desempleo y el crecimiento de la informalidad, producto de un modelo económico que nos pintaron como maravilloso, pero que no ha generado oportunidades productivas y trabajo para toda la población. A nivel económico, el énfasis en la atracción de inversiones y apertura comercial ha generado una estructura productiva más diversa, pero poco dinámica en la generación de encadenamientos productivos y empleo. El crecimiento ha sido muy moderado y no alcanza para incorporar a una gran cantidad de personas jóvenes con necesidad de iniciar su vida laboral, ni para abrir nuevas oportunidades laborales a personas desplazadas de actividades que han ido perdiendo fuerza en la estructura productiva del país. Todo ello, producto de una estrategia donde se ha mirado hacia afuera y se le ha dado la espalda al mercado y la producción interna, generando un gran desequilibrio entre las oportunidades brindadas a las transnacionales y empresas de zonas francas por un lado; y las dificultades que enfrentan las pequeñas y medianas empresas que apenas emprenden o tratan sostenerse en la estructura productiva nacional, por otro. En el extremo de esta situación, se encuentra gran parte de los productores y productoras agrícolas, enfrentando no solo las desventajas del mercado sino también el debilitamiento de las políticas públicas y de la institucionalidad que antes les acompañaba y apoyaba, como es el caso del MAG, el CNP y los bancos públicos. Una de las consecuencias de este esquema es el debilitamiento de la seguridad y la soberanía alimentarias del país al tiempo que se ha acentuado la pobreza en las zonas rurales de Costa Rica, en las que solo se sigue acentuando la concentración de la propiedad de la tierra y las actividades de monocultivos como la piña que tiene fuertes impactos ambientales y no genera empleos de dignos. En cuanto a la dimensión política, a pesar de seguir con una democracia bastante estable y relativamente funcional en sus procedimientos, se ha debilitado la capacidad para responder a necesidades y demandas de la población, lo cual ha generado pérdida de legitimidad del sistema político, a lo cual ha contribuido también la corrupción sistémica heredada del bipartidismo y que persiste aunque cambie el partido gobernante, como se ha demostrado con el llamado “cementazo”. Al mismo tiempo, se ha frenado la garantía e incorporación formal y política de derechos humanos, tanto por la resistencia de grupos y gobiernos conservadores como por el debilitamiento de la institucionalidad pública y las limitaciones materiales que enfrenta gran parte de nuestra población. La respuesta ciudadana ante esa situación se expresa en un abstencionismo creciente, en el debilitamiento de los vínculos con los partidos políticos, en una percepción negativa sobre la política y los políticos y en una pérdida de credibilidad en nuestras instituciones.
5. 7Equilibremos nuestro país para que nadie se quede atrás En general, tenemos una Costa Rica caracterizada por grandes y crecientes desequilibrios, donde una gran parte de las personas, grupos y sectores, se van quedando atrás de las oportunidades para el desarrollo humano: •	Desequilibrios entre las grandes ventajas y privilegios que le han creado a las empresas extrajeras y el abandono en que han sumido a las nacionales, sobre todo a las pequeñas y medianas. •	Desequilibrios ambientales por el impulso dado a actividades extractivistas de recursos naturales y humanos para destinarlos a monocultivos como la piña, el banano y los cítricos, en detrimento, incluso de las fuentes de agua limpia para el consumo humano en muchas comunidades de nuestro país. •	Desequilibrios entre los que mucho tienen y acumulan y los que apenas tienen para subsistir. •	Desequilibrios entre aquellos que reciben mucho y tributan poco, eluden otro tanto y evaden todos los impuestos que puedan, al grado de que el incumplimiento tributario equivale a más del 8% del PIB, por un lado. Y por otro, la pesada carga tributaria que recae en los sectores asalariados y más pobres de este país, por medio de los impuestos indirectos y a los salarios. •	Desequilibrios entre los salariazos de altos jerarcas de instituciones públicas o mandos gerenciales de empresas privadas por un lado, y los escuálidos salarios de gran parte de la clase trabajadora de este país, muchas veces acompañada de incumplimiento de derechos laborales básicos como el salario mínimo, el pago de horas extra, el seguro social o la sub-declaración salarial ante la CCSS. •	Desequilibrios derivados del crecimiento desordenado de nuestras ciudades, de la cultura consumista y del automóvil, de la falta de inversión en infraestructura vial y de planificación. En un país y en unas ciudades pequeñas, donde todo está muy cerca, los tiempos de desplazamiento son sumamente elevados. Seguimos con un sistema de transporte público poco eficiente y poco amigable con el ambiente, •	Desequilibrios entre el reconocimiento de derechos humanos a unos y la negación de los mismos a otros y otras: mujeres, minorías étnicas, pueblos originarios, grupos de la diversidad sexual. •	Desequilibrios entre el acceso a servicios públicos y oportunidades para el desarrollo que se da en las grandes ciudades y las grandes limitaciones que enfrentan habitantes de las zonas periféricas, tanto en territorios costeros, zonas fronterizas y de montaña. Como consecuencia de esos y otros desequilibrios, se ha deteriorado nuestra convivencia democrática, ha crecido la penetración del narcotráfico y otras formas de crimen organizado, se han intensificado la violencia delictiva y social y vivimos en un país cada vez más inseguro. Nuestra casa común está deteriorada, está desequilibrada. Si no la cuidamos y atendemos con prontitud, se puede derrumbar.
6. 8 Plan de Gobierno 2018-2022 | Frente Amplio Por eso, como partido democrático, progresista, socialista, patriótico, feminista, humanista, pacifista, ecologista, popular, pluralista y latinoamericanista que es el Frente Amplio, proponemos un plan para reconstruir nuestra casa común. Un plan para iniciar un camino hacia un estilo de desarrollo donde nadie se quede atrás y todas las personas tengamos acceso a las oportunidades y derechos que merecemos como seres humanos y en armonía con nuestra madre tierra, de la cual somos parte. En este plan ponemos a consideración de la ciudadanía y de los diferentes actores y grupos que participamos del debate político y la contienda electoral, el conjunto de lineamientos de política pública y propuestas que orientarán nuestra acción en el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo para el período 2018-2022. En cumplimiento del compromiso asumido en el Acuerdo Nacional de Partidos Políticos representados en la Asamblea Legislativa, firmado en junio del 2017, incluimos en este Plan de Gobierno aquellos acuerdos aprobados por la mayoría de los partidos y que contaron con el voto favorable del Frente Amplio. Los mismos aparecen distribuidos en diferentes capítulos, según las temáticas correspondientes. Los desafíos que tenemos como país no se resolverán volviendo al pasado ni tampoco con discursos mesiánicos, autoritarios o demagógicos. Necesitamos un cambio efectivo pero también construirlo con mayor participación, debate respetuoso, diálogo, negociación y construcción de acuerdos entre todas y todos. Por eso nuestro plan de gobierno es también una invitación respetuosa y responsable a la ciudadanía a reconstruir juntas y juntos nuestra casa común, a que no se queden atrás, a que se unan a construir una Costa Rica de oportunidades, con justicia social, derechos humanos y responsabilidad ambiental.
7. 9Equilibremos nuestro país para que nadie se quede atrás Políticas sociales para atender el principal desafío social y político de Costa Rica: Erradicar la pobreza y la desigualdad social.
8. 10 Plan de Gobierno 2018-2022 | Frente Amplio Políticas sociales para atender el principal desafío social y político de Costa Rica: Erradicar la pobreza y la desigualdad social. Según la Encuesta Nacional de Hogares de 2017 del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), más de 1 millón de personas (1 de cada 5 habitantes) siguen sobreviviendo en la pobreza o la pobreza extrema en Costa Rica (1.092.403 personas). Los indicadores de pobreza son más elevados en las regiones costeras y periféricas del país: 29,9% de la población en el Pacífico Central, 29,5% en la Región Brunca (Pacífico Sur), 27,5% en Huetar Norte, 26,7% en Huetar Caribe. Aunque el actual Gobierno ha logrado una mejoría en los niveles de pobreza extrema, todavía hay 86.663 hogares (5,7% de la población) a los que sus ingresos no les alcanzan ni para completar tres platos de comida al día. Peor aún, desde hace décadas el índice general pobreza se mantiene estancado en alrededor del 20% de la población y, según el Banco Mundial, Costa Rica es uno de los tres únicos países de toda América Latina que no han logrado reducir significativamente la pobreza y la desigualdad en los últimos 10 años. EstatendencianohacambiadodurantelaAdministración Solís Rivera. Algo hemos venido haciendo muy mal desde hace tiempo, si nos comparamos con otros países latinoamericanos que, en el mismo periodo, han logrado reducciones significativas de la pobreza. Mientras que en 2005 los niveles de pobreza eran del 21,1% en Costa Rica y de 18,8% en Uruguay. En 2106 la pobreza en Uruguay había bajado al 9,6%. En las últimas tres décadas también ha crecido la desigualdad social de forma alarmante y peligrosa: mientras que en 1988 el Coeficiente de Gini -indicador que mide la concentración del ingreso- era de 0,358, en 2017 se ubica en 0,514. La prevalencia de la pobreza y el crecimiento de la desigualdad social en nuestro país son fenómenos que tienen múltiples causas. Pero la principal es el desmantelamiento del modelo solidario de desarrollo del Estado Social de Derecho establecido desde los años treinta del Siglo XX y su sustitución por el modelo económico neoliberal desde hace aproximadamente tres décadas. El modelo neoliberal se ha caracterizado por una apertura comercial y de la cuenta de capitales que, si bien ha atraído Inversión Extranjera Directa, también ha debilitado la soberanía jurídica y ambiental del país, ha debilitado a las micro, pequeñas y medianas empresas, que son la mayoría de las empresas, y que producen y crean empleos en el mercado interno, y ha generado esa concentración de la riqueza y de la pobreza en polos cada vez más extremos. Para revertir esta tendencia, a lo largo de este Plan de Gobierno se plantean una serie de medidas en el ámbito de la política económica y fiscal, de la generación de empleos, de la gestión del territorio, en lo que toca a la protección de derechos laborales, en la política agropecuaria, de vivienda, de salud, de educación, de seguridad social, de equidad de género, entre otras áreas que necesariamente deben articularse con las políticas sociales para lograr sacar de la pobreza a tantas familias que hoy la padecen. No obstante, en lo que atañe específicamente a las políticas sociales también hay mucho por hacer. Durante décadas, los gobiernos neoliberales se dedicaron a “administrar” la pobreza. Instauraron políticas económicas que fabricaron personas pobres -por ejemplo en el campo- y después, aplicaron sobre las heridas abiertas políticas sociales dirigidas a paliar los efectos de esa pobreza que generaron, sin atacar sus causas. La política social se manejó como un botín político para manipular electoralmente a las masas empobrecidas, entregando, como si salieran del propio bolsillo, las ayudas sociales que pagamos todos y todas con nuestros impuestos. Pero para que este modelo fuera sostenible, los partidos tradicionales necesitaban que las comunidades empobrecidas no se
9. 11Equilibremos nuestro país para que nadie se quede atrás empoderaran, que no preguntaran por las causas de los males y los verdaderos responsables. En suma, que la pobreza no se acabara. Y ese es sin duda el legado más doloroso de las políticas sociales clientelistas engendradas por el neoliberalismo. Han naturalizado la pobreza. Como si fuera “normal” o éticamente aceptable que un solo ser humano no pueda satisfacer sus necesidades básicas. Esta lógica perversa es lo primero que desde el Frente Amplio queremos transformar. En concreto, proponemos: 1.	Vincular y articular los programas sociales para la erradicación de la pobreza con las políticas públicas y los programas que se impulsarán en otras áreas estratégicas, en aras de consolidar un enfoque integral de esta problemática que ataque las múltiples causas de la pobreza y supere la visión asistencialista que históricamente ha imperado en el país. Esta acción coordinada y mancomunada, abarcará entre otros los siguientes programas: a)	Los programas dirigidos a la generación de empleo y el desarrollo de nuevas actividades productivas. Es indispensable promover un enfoque de atención a las familias de condición de pobreza, en el cual la atención de necesidades básicas esté acompañada de alternativas de generación de empleo y reinserción en el sistema educativo (ver capítulos sobre empleo y educación). b)	Las acciones y políticas propuestas para garantizar el cumplimiento de los derechos laborales y el pago de un salario justo a las personas trabajadoras, tales como el fortalecimiento de la Inspección Laboral y la modificación de la fórmula de cálculo del salario mínimo (salario mínimo vital) (ver capítulo sobre derechos laborales). c)	El Plan Nacional de Alimentos y las demás acciones propuestas para reactivar la economía campesina y la producción agropecuaria para el consumo interno, así como las propuestas reactivar la pesca, fomentar la acuicultura sustentable y brindar alternativas de desarrollo a las comunidades costeras (ver capítulo sobre agro y seguridad alimentaria). d)	Las propuestas para incentivar el desarrollo del turismo rural comunitario y fomentar que los beneficios de la actividad turística lleguen a las comunidades rurales más pobres, así como las iniciativas dirigidas a garantizar el reconocimiento de los derechos históricos de las comunidades costeras sobre los territorios que habitan (territorios costeros comunitarios) (ver capítulo sobre turismo sostenible). e)	Las políticas públicas planteadas en materia de vivienda, mejorar el funcionamiento y aumentar la efectividad de los programas orientados a la sustitución de asentamientos informales por soluciones de vivienda digna, integradas a la ciudad, con acceso servicios públicos de calidad (ver capítulo sobre vivienda y planificación territorial). f)	Las iniciativas planteadas para garantizar la asignación eficiente y oportuna de las becas de Avancemos y el Fondo Nacional de Becas (FONABE) en aras de garantizar la inclusión educativa de niños, niñas y jóvenes de escasos recursos. g)	Las iniciativas dirigidas a mejorar la asignación, ampliar la cobertura e incrementar los montos de las pensiones del Régimen No Contributivo de la CCSS para dar atención a las personas adultas mayores en condición de pobreza (ver capítulos sobre salud, seguridad social y derechos de las personas adultas mayores). h)	Las propuestas y políticas planteadas para combatir la discriminación salarial que sufren las mujeres y garantizar su inclusión laboral, así como el reconocimiento del trabajo doméstico
10. 12 Plan de Gobierno 2018-2022 | Frente Amplio remunerado y no remunerado (ver capítulos sobre derechos laborales y equidad de género). 2.	Declarar la pobreza extrema como emergencia nacional para romper con la lógica perversa que normaliza y naturaliza esta tragedia humana y canalizar más recursos, de forma más ágil, para atender las necesidades básicas de las más de 86 mil familias que actualmente pasan hambre en Costa Rica. Asimismo, se promoverá una declaratoria de emergencia concentrada en las comunidades de mayor vulnerabilidad y riesgo social del país, en aras de facilitar la intervención inmediata y coordinada del Estado y sus instituciones. En estas comunidades se pondrá en marcha de forma prioritaria el programa “Compromisos para el Desarrollo”, coordinado directamente por la Presidencia de la República (ver capítulo sobre fortalecimiento de la democracia) y se iniciará un proceso de diálogo para definir metas y acciones concretas de inversión pública para los próximos cuatro años. 3.	La Presidencia de la República ejercerá de forma directa la rectoría de las instituciones y ministerios que integran el sector social, para garantizar una estrecha coordinación y su acción mancomunada, como expresión del impulso prioritario que se dará a estos programas durante el Gobierno del Frente Amplio. 4.	Continuar con la aplicación del Índice de Pobreza Multidimensional para realizar las mediciones oficiales de esta problemática social a cargo del INEC. Asimismo, las instituciones competentes deberán considerar como insumo esencial este indicador para definir sus políticas y prioridades de intervención en materia de educación, vivienda, salud, trabajo y protección social. 5.	Consolidar y garantizar el funcionamiento eficiente el Sistema de Identificación de Población Objetivo (SIPO) del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) y el Sistema Nacional de Información y Registro Único de Beneficiarios (SINIRUBE). Será prioridad del Poder Ejecutivo asegurar su adecuada utilización por toda la Administración Pública, para definir a las personas beneficiarias de programas sociales; de manera que todas las instituciones puedan conocer dónde se encuentran y cuáles son las familias en condición de pobreza, sus necesidades insatisfechas y qué tipo de atención están recibiendo. 6.	Erradicar el clientelismo con los programas sociales. En un Gobierno del Frente Amplio el Poder Ejecutivo emitirá una directriz para prohibir que las autoridades del Gobierno –empezando por la Presidencia de la República- participen en inauguraciones de obras, entrega de bonos o becas y cualquier otra acción dirigida a promover como favores o regalos gubernamentales los beneficios sociales que financia el pueblo a través del pago de impuestos. Será causal de destitución inmediata de jerarcas nombrados por el Poder Ejecutivo cualquier intromisión en actos de esta naturaleza que no sean estrictamente de su competencia. En este sentido, se retomará el proyecto de ley que con esta finalidad había presentado el exdiputado José Merino del Río (Expediente 17.048) Además, se promoverá legislación para sancionar penalmente a quienes se beneficien de los programas sociales aprovechándose de su filiación política o de su puesto. 7.	Fortalecer la organización autónoma de las comunidades beneficiarias de los programas sociales y su participación directa en la definición de los proyectos para la atención sus necesidades y su proceso de fiscalización. Las instituciones sociales deben fortalecer el trabajo de campo, realizando visitas conjuntas y periódicas a las comunidades empobrecidas. 8.	Establecer un mecanismo sencillo y transparente para garantizar que el monto promedio de lo pagado por los hogares pertenecientes a los dos quintiles de menores ingresos, por concepto de impuesto al valor agregado (IVA) sea devuelto mensualmente por el Ministerio de Hacienda a esos hogares empobrecidos, a través de una transferencia bancaria automática. En la discusión sobre la Reforma Tributaria que requiere el país se impulsará la creación de este mecanismo y se promoverá su
11. 13Equilibremos nuestro país para que nadie se quede atrás implementación como embrión de un sistema de renta básica que garantice ingresos mínimos para la subsistencia a todas las familias. 9.	Respaldar el proyecto de ley presentado por el Frente Amplio para procurar el manejo responsable de alimentos no vendidos (Expediente 19.817) para evitar su desperdicio y fortalecer los bancos de alimentos y otras iniciativas similares dirigidas a garantizar que ningún ser humano pase hambre en Costa Rica. Compromisos del Acuerdo Nacional De acuerdo a los compromisos asumidos por el Frente Amplio en al Acuerdo Nacional entre Partidos Políticos representados en la actual Asamblea Legislativa, firmado en junio del 2017, asumimos como parte de nuestro programa de gobierno los siguientes acuerdos, que contaron con nuestro voto favorable en materia de desarrollo regional. El Acuerdo Nacional definió 4 áreas prioritarias de desarrollo regional, en razón de los rezagos sociales, económicoseinfraestructuralesdelasmismas,asícomo por mayores porcentajes de población en condición de pobreza y pobreza extrema: Zona Noroeste del país: La Cruz, Upala y Guatuso; Caribe Central y Sur: Siquirres, Matina, Limón y Talamanca; Pacífico Central: Garabito, Parrita y Quepos; El Pacífico Sur: Osa, Golfito y Corredores. Los acuerdos para una atención prioritaria e integral esas regiones son: 1.	“Acuerdo 1. Modernizar la infraestructura social, logística y de conectividad en las regiones seleccionadas, incluyendo el ordenamiento de conexiones físicas (carreteras, aeropuertos, puertos); conexiones con redes de información (red celular e internet); y conexiones con redes de transporte público.” 2.	“Acuerdo 2. Impulsar el desarrollo de alianzas interinstitucionales múltiples y los mecanismos de coordinación interinstitucional necesarios para la creación de oportunidades económicas.” 3.	“Acuerdo 3. Desplegar de manera prioritaria eficaz, en coordinación con las instancias creadas para este propósito (como Puente al Desarrollo, en el caso de este gobierno) los programas de redistribución del Estado costarricense en las regiones seleccionadas.” 4.	“Acuerdo 4. Modernizar la infraestructura productiva, social, logística y de conectividad en las regiones seleccionadas mediante planes de ordenamiento territorial/regional, más que municipales.” También en el campo de Reforma Administrativa y Simplificación de Trámites, se llegó al siguiente acuerdo, relacionado con las instituciones responsables de atender a la población más pobre: 5.	“Acuerdo 53.1 Reorganizar el sector social de atención a la población más pobre del país, para garantizar una mayor eficiencia en este sector y asegurar que la mayor cantidad posible de recursos lleguen a sus destinatarios finales.”
12. Nuestra propuesta económica estratégica: La economía al servicio de la gente
13. 15Equilibremos nuestro país para que nadie se quede atrás El reto económico inmediato más importante en la Costa Rica actual se llama EMPLEO. Por el empleo pasa, en grado sustancial, la resolución del problema fiscal, como también la superación sobre bases realmente perdurables de las dificultades de nuestro sistema de seguridad social y de pensiones. Pero también la paz social y la solidez misma de la democracia, ya que sin empleos decentes y de calidad no puede haber una efectiva y perdurable reducción de la pobreza, ni tampoco es posible cerrar los abismos cada vez más grandes de desigualdad que fracturan nuestra sociedad. Tener 360 mil personas desempleadas o subempleadas y más de 900 mil personas en la informalidad laboral, es debilitar, desde sus bases más fundamentales, tanto las finanzas públicas como la sostenibilidad de la seguridad social. Las personas a quienes se les niega la posibilidad de un empleo decente, no solo sufren un imperdonable menoscabo de su dignidad humana, sino que, además, no pueden pagar impuestos ni tampoco contribuir con las cuotas de la seguridad social. O a lo sumo lo harán de forma muy limitada. Y todavía más puesto que la tasa de ocupación en Costa Rica (porcentaje de la población en edad de trabajar que tiene una ocupación remunerada) es de solamente 54%, ridículamente baja si se le compara con los estándares internacionales, pero mucho más baja en el caso de las mujeres (tan solo un 41%) lo que pone en evidencia que la escasez de empleos decentes en Costa Rica perjudica de forma especialmente violenta a las mujeres, como igualmente impacta muy negativamente entre las personas jóvenes. Una economía que de tal forma niega oportunidades laborales a su gente, es una economía que al mismo tiempo desperdicia de forma lamentable sus capacidades productivas, al desperdiciar lo más valioso que tiene: la laboriosidad y el ingenio de sus mujeres y de sus hombres. Y si esto drena la sostenibilidad de las cuentas fiscales y de los sistemas de seguridad, al mismo tiempo advierte de los graves errores que se están cometiendo en la conducción de la política monetaria por parte del Banco Central, cuando éste justifica las decisiones que toma aduciendo que la “brecha del producto” es mínima ¿cómo podría serlo si el panorama del empleo que tenemos entre manos muestra un grado tan agudo de deterioro y si, en consecuencia, hay un tan pernicioso despilfarro de nuestras capacidades productivas? Costa Rica necesita replantear a fondo las bases de su desarrollo, sobre tres pilares esenciales e igualmente importantes: 1.	Productividad 2.	Inclusión y democratización 3.	Respeto a nuestra Madre Tierra, o sea, respeto a la vida. Productividad, entendida como la capacidad para hacer un uso mucho más eficiente, imaginativo e innovador de nuestros recursos productivos, y, por lo tanto, como la capacidad para hacer que nuestro trabajo rinda mucho más y lo haga en condiciones mucho más responsables desde el punto de vista ambiental, o sea, mucho más respetuosas para con los delicados equilibrios de la vida en la naturaleza. Ello es asimismo requisito esencial para tener una economía sólida y dinámica, que garantice empleos decentes, calidad de vida y bienestar para todos y todas, finanzas públicas sanas y excelentes servicios públicos. Inclusión y democratización en la distribución de la riqueza y el ingreso, para que, efectivamente, nadie se quede atrás, para que Costa Rica sea un gran proyecto compartido donde todas y todos quepamos y para que nuestra democracia y paz social se asienten sólidamente sobre las bases que solo la justicia social puede proporcionar. Nuestra propuesta económica estratégica: La economía al servicio de la gente
14. 16 Plan de Gobierno 2018-2022 | Frente Amplio Respeto a nuestra Madre Tierra, reconociendo que tan solo somos una hebra en el tejido de la vida, que el destino de la humanidad está indisolublemente ligado al del planeta y al de la naturaleza y que, finalmente, no hay calidad de vida ni bienestar donde se destruye y se ensucie la naturaleza, por lo que, inexcusablemente, nuestras formas de producir y consumir y las fuentes energéticas a las que recurramos, deben diseñarse y funcionar de forma armónica con las exigencias que la naturaleza nos plantea. De tal forma, y en resumen, el Frente Amplio formula una propuesta que, a un mismo tiempo, responde y resuelven varios retos fundamentales e impostergables: •	La dinamización de la economía y la generación de muchos empleos decentes a corto plazo, como respuesta necesaria e ineludible al justo reclamo de centenares de miles de trabajadores y trabajadoras que demandan con urgencia trabajo en condiciones apropiadas y con adecuada remuneración, pero teniendo presente además que esto es asimismo condición necesaria para avanzar en la resolución del problema fiscal con los menores costos sociales posibles. •	Una transformación de la economía que la modernice ampliamente, asentada sólidamente sobre las bases de mayor productividad, densos encadenamientos productivos, incorporación de conocimiento y generación de valor agregado. •	La democratización de la riqueza y la más equitativa distribución del ingreso, mediante la consolidación de untejidoempresarialdemicros,pequeñasymedianas empresas, y en general empresas prioritariamente de capital nacional, emprendimientos solidarios, comunales y cooperativos, así como mediante la plena garantía de respeto a los derechos laborales de trabajadoras y trabajadores. Es importante tener en cuenta en forma especial a las poblaciones cuya inclusión en el mundo laboral remunerado es más difícil: mujeres, personas jóvenes, mayores y discapacitadas, población indígena y afrodescendiente, población migrante, población trans y, en general, población sexualmente diversa. E, igualmente, mediante la creación de condiciones que promuevan las inversiones productivas, la generación de empleos de calidad y la mejoría sustancial de la infraestructura y los servicios públicos en las regiones más pobres, la mayoría de las veces situadas fuera del área central del país. •	El aprovechamiento inteligente del capital extranjero, que propicie transferencia de tecnología, promueva encadenamientos productivos y la generación de empleos de calidad. •	La reconstitución en profundidad de la matriz energética, mediante el vigoroso impulso a las fuentes de energía limpia: solar, eólica, el hidrógeno, etc. •	La promoción decidida de formas de producción, consumo y, en general, estilos de convivencia social, que propicien el pleno respeto a los equilibrios de la naturaleza, al cuido de nuestra Madre Tierra y la calidad en el vivir y convivir. 1. Revolución de la Productividad, la Inclusión y la Vida Nuestra propuesta económica se orienta, entonces, hacia el impulso de una transformación de la economía costarricense que resulta hoy urgente e impostergable, en la medida en que son urgentes e impostergables los problemas del empleo y la pérdida de dinamismo de la economía, con todos sus efectos negativos sobre la salud de las finanzas públicas y de los sistemas de seguridad y previsión social. Esto tiene una dimensión de corto plazo, para la dinamización de la economía y la generación de empleos que centenares de miles de costarricense demandan y necesitan, y para la creación de condiciones que permitan resolver los problemas fiscales con los menores costos sociales posibles. Pero también una dimensión de mediano y largo plazo, que promueva un cambio estructural para la construcción de una economía que sea, a un mismo tiempo, mucho más productiva, mucho más justa e inclusiva y en mucho mayor grado capaz de funcionar sobre la base de fuentes de energía, estilos de vida y formas de producción y consumo que respeten plenamente los delicados equilibrios de la vida y la naturaleza.
15. 17Equilibremos nuestro país para que nadie se quede atrás 2. Reactivación de la economía y el empleo a corto plazo Dos son los mecanismos esenciales –pero no los únicos– por medio de los cuales lograr este cometido y acercarse a la meta mínima requerida para satisfacer las necesidades actuales, a saber, una tasa de crecimiento por encima del 6%, y generar al menos unos 70 mil empleos por año: -	El impulso decidido y vigoroso a la inversión pública; el abaratamiento del crédito y su orientación hacia el financiamiento de inversión productiva en el sector privado, incluyendo en lugar destacado las empresas cooperativas, y los emprendimientos de la economía social y solidaria, como en genera las micro, pequeñas y medianas empresas. Mientras se construyen las bases de una nueva economía, sólidamente asentada en altos niveles de productividad, con incorporación de conocimiento, valor agregado y amplios y densos encadenamientos productivos, es necesario impulsar otras medidas que coadyuven a dinamizar la economía y generar empleos. Entre otras posibles medidas se proponen las siguientes: 1.	Crear un ingreso básico garantizado a favor de los sectores ubicados en los tres deciles de ingreso más bajo, el cual se entregará por persona y no por familia, y de forma incondicional y garantizada. Esto se podría financiar con base en una parte de los ingresos adicionales (un 10%) que resulten de la aprobación del IVA como una forma de lograr que este tenga consecuencias progresivas. Se brindaría como medida complementaria al sistema de devolución del IVA a esos mismos tres deciles inferiores. Disposiciones de este tipo permitirán reanimar el consumo privado, ya que estos grupos más pobres de la población son los que, por su misma condición de tales, consumen la mayor parte o la totalidad de su ingreso, principalmente en bienes básicos que, deseablemente, deberían ser generados por productores nacionales. 2.	Mediante un trabajo coordinado desarrollado de forma conjunto por el Ministerio de Agricultura, el Instituto de Desarrollo Rural, el Ministerio de Economía y el Consejo Nacional de la Producción, crear mecanismos que permitan establecer canales de comercialización directa entre productores y productoras agropecuarios y de la pesca, y consumidores de la ciudad, a fin de suprimir cadenas de intermediarios rentísticos, que elevan los precios y deprimen los márgenes de ganancia del productor. Ello permitiría generar un estímulo directo a favor del campesinado costarricense y los pescadores artesanales, lo que permitirá crecer a estas actividades y generar empleos. 3.	A través del Instituto Costarricense de Turismo (ICT) poner en marcha una estrategia muy agresiva de promoción del turismo interno, pero diseñada de forma tal que se favorezcan los hoteles pequeños y medianos, el turismo rural, los emprendimientos solidarios, así como la generación de encadenamientos con productoras y productores locales de las distintas regiones, y poniendo especial atención en las zonas más deprimidas y en mayor grado necesitadas de fuentes de empleo. Ello permitiría introducir un importante estímulo para la dinamización de regiones fuera del Valle Central, pero también de localidades dentro de este último, pero situadas fuera de las áreas urbanas. 4. Reactivación de la economía, generación de empleos y construcción de futuro: impulso vigoroso a la inversión productiva En los últimos años, y prácticamente desde 2009, el dinamismo de la formación de capital –o sea de la inversión para la generación de mayor capacidad productiva– ha mostrado un desempeño muy insatisfactorio. En el último quinquenio apenas si logra crecer, en el mejor de los casos, al 3% anual. Como consecuencia de todo esto, la formación bruta de capital, que en 2008 representaba un 25% del PIB, ha descendido hasta el 18% en 2017. Esto tiene un inmediato afecto negativo sobre el empleo. En el mediano y largo plazo, esa situación conlleva rezago y obsolescencia del aparato productivo, debilitamiento de
16. 18 Plan de Gobierno 2018-2022 | Frente Amplio sus niveles promedios de productividad y, finalmente, una perpetuación en el tiempo de los problemas del empleo. Todo lo cual, a su vez, incide negativamente sobre las finanzas públicas y la sostenibilidad de los sistemas de seguridad social, cuya fragilidad adquiere rasgos efectivamente estructurales en el tanto son problemas cuya raíz está en las falencias del propio sistema productivo. Pero igualmente esto incide en los problemas de la pobreza, puesto que la carencia de un buen empleo es la razón principal que la genera, como también en la desigualdad social, dado que el dinamismo tiende a concentrarse en restringidos polos y actividades que benefician solo a sectores y regiones muy privilegiadas, mientras el resto de la economía, por lo tanto la mayor parte de la población y regiones enteras del país, son condenadas a una situación de rezago cada vez más agudo. Es urgente poner en marcha un programa muy serio y decidido de inversión pública que se acompañe por condiciones propicias que, a su vez, impulsen la inversión privada, como etapa inicial dentro de un plan de largo plazo, diseñado al menos en una perspectiva de diez años. La meta debe ser lograr que la formación bruta de capital –pública más privada– crezca a un ritmo de al menos 10% al año, y a fin de elevar la formación bruta de capital al menos a un 25% del PIB en un plazo máximo de un quinquenio, todo lo cual es condición necesaria para lograr un crecimiento de la economía de cuanto menos 6% anual. Esto conlleva una perspectiva que trasciende lo inmediato y tiene importancia en el mediano y largo plazo: para la modernización del aparato productivo y el decidido impulso a la productividad, de modo que logremos no solo dinamizar el mercado interno sino también impulsar las exportaciones, para así garantizar la sostenibilidad de la balanza de pagos, puesto que, como bien se sabe, la sola reactivación de la demanda interna puede presionar al alza de las importaciones y deteriorar las cuentas externas. En particular, debemos tener en cuenta que la inversión pública ha venido representando en los últimos años alrededor del 4% del PIB. En América Latina se sitúa por encima del 5%, cuando en países del sudeste asiático tiende a ubicarse en los alrededores del 7,5%. Una meta necesaria es elevar en los próximos años, el aporte de la inversión pública al menos al 6% del PIB, preferiblemente al 7%, para lo cual es indispensable tener en cuenta lo siguiente: 1.	El impulso urgente a la inversión pública requiere de un acuerdo nacional que rompa los diversos cuellos de botella que retrasan gravemente la puesta en funcionamiento de cualquier proyecto de inversión pública. Ese acuerdo como mínimo debe cumplir con las siguientes condiciones: a.	Un acuerdo multipartidista, muy transparente y riguroso, y muy patriótico, para agilizar los procesos de negociación externa y aprobación legislativa de los créditos externos para inversión pública. b.	Un esfuerzo de concertación, coordinación y colaboración interinstitucional al nivel del sector público que permita simplificar procesos, eliminar duplicaciones y aligerar los trámites. Las altas autoridades de las instituciones públicas deben estar profundamente comprometidas con este esfuerzo y liderar su respectiva institución para lograr su exitosa consecución. c.	Un esfuerzo de concertación pública-privada asentada en un amplio proceso de diálogo con los diversos sectores de la ciudadanía y con el empresariado vinculado con la construcción de obra pública. Deben establecerse acuerdos voluntarios pero muy claros y firmes, para que, por ejemplo, no se recurra a engorrosas apelaciones que frenen los procesos de adjudicación, excepto que ello fuera absolutamente indispensable, o sea, si efectivamente ha habido errores o fallas importantes y evidentes en los procesos de licitación. d.	El país no debe renunciar a ninguna forma posible de financiamiento de la obra pública. La concesión de obra pública a empresas transnacionales se mantendrá en pie, pero se buscará introducir mecanismos más estrictos de
17. 19Equilibremos nuestro país para que nadie se quede atrás regulación y vigilancia, que incluyan un importante componente de participación de la ciudadanía, a fin de garantizar que en todo momento los servicios respondan prioritariamente a las necesidades del país y con costos razonables. e.	Deben igualmente aprovecharse otras opciones, entre ellas el mecanismo del fideicomiso, el financiamiento mediante los fondos de pensiones (cuyas reservas totales equivalen a cerca del 40% del PIB) u otros que deben ser estudiados y aprovechados con sentido creativo, máxima probidad y rectitud, total transparencia y estricta rendición de cuentas. f.	Es urgente que, con el mismo fin, los bancos públicos trabajen para el desarrollo de mecanismos novedosos, muy flexibles pero igualmente confiables por su transparencia y rigor, para facilitar el financiamiento de la obra pública. Es indispensable que haya una eficaz y fluida colaboración y coordinación entre los bancos y la institucionalidad pública, así como con la ciudadanía y el sector privado, para garantizar procesos ágiles con el mínimo de trabas y obstáculos. g.	La obra pública que se construya debe planificarse de forma que se garantice la mayor generación posible de empleos y la consolidación de encadenamientos productivos, de modo que, en lo posible, sean proveedores nacionales los que, de forma muy equitativa, suministren los insumos requeridos, y a fin de que el componente importado se reduzca al mínimo indispensable. h.	Asimismo la obra pública debe planificarse con estricto apego y observancia de los requisitos de sostenibilidad ambiental y respeto a la naturaleza. Por ello mismo, un componente importante de la obra pública que se desarrolle tiene que ver con el impulso a fuentes energéticas alternativas, destacadamente la solar y la eólica. 2.	El impulso a la inversión privada, realizada por micro, pequeñas y medianas empresas, emprendimientos cooperativos y solidarios y, en general, por parte del sector privado de la economía requiere, entre otras condiciones importantes, de acceso a crédito barato en condiciones favorables como, en general, de un nivel de tasas de interés que desincentive la inversión de carácter puramente financiero- rentístico y promueva la inversión productiva. La política monetaria del Banco Central debe necesariamente reorientarse a fin de propiciar esa reducción de las tasas de interés en términos reales. Asimismo es necesario promover un esfuerzo muy serio para elevar la eficiencia de la banca y colocar en niveles acordes con estándares internacionales, sus costos administrativos y de operación. En general, es necesario fortalecer decididamente el papel asignado a la banca pública y, en relación con ésta, la banca de desarrollo, para la promoción de un desarrollo democrático y equitativo, plenamente respetuoso de la naturaleza. Pero, asimismo, deben crearse las condiciones para que también la banca privada contribuya a este cometido. Debe recordarse que la banca –pública o privada– se justifica en el tanto brinde un servicio de efectivo provecho a la sociedad. Nuestra legislación bancaria, como también los mecanismos de regulación que se apliquen, deben dar plena vigencia a este principio fundamental. 3.	En el Frente Amplio tenemos la convicción de que dinamizar la economía y generar muchos empleos decentes es una tarea urgente en el corto plazo a fin de, a su vez, avanzar en la solución de los problemas fiscales con los menores costos sociales y de la forma más equitativa y justa posible. Por ello creemos que impulsar decididamente la inversión, tanto pública como privada, debe ser un cometido prioritario que la sociedad costarricense debe asumir con la máxima seriedad y con genuino compromiso patriótico, en la certeza de que, además, el impulso a la inversión productiva es requisito indispensable para modernizar el aparato productivo, elevar la productividad y, por lo tanto, tener una economía más sólida, que sea también más justa e inclusiva y genuinamente comprometida con nuestra Madre Tierra y los equilibrios de la vida en la naturaleza.
18. 20 Plan de Gobierno 2018-2022 | Frente Amplio 4. Hacia la construcción de una nueva economía: Productividad, Inclusión y Vida La estrategia de desarrollo que sobre bases ideológicas neoliberales ha seguido Costa Rica durante ya un tercio de siglo, ha dejado patentes, de forma realmente dramática, sus múltiples falencias y debilidades. Tenemos gravísimos problemas del empleo, una desigualdad social cada vez más aguda y problemas de pobreza que ha sido imposible resolver. El propio territorio costarricense da testimonio elocuente de las graves inequidades que esta estrategia crea, en las clarísimas asimetrías de desarrollo entre distintas regiones, las cuales son visibles incluso en espacios geográficos muy pequeños. A lo anterior se agregan problemas relacionados con el crecimiento desordenado de las ciudades y la falta de planificación en relación con el uso del suelo y los asentamientos urbanos, lo cual, por cierto, agudiza los efectos dañinos derivados de fenómenos de la naturaleza como tormentas y terremotos. Como son también evidentes las consecuencias negativas que derivan de la expansión monocultivista, con sus consecuencias en términos de deforestación, contaminación de acuíferos y daño a la salud humana y animal. El énfasis unilateral –prácticamente exclusivo– de las políticas públicas en relación con la “atracción de inversiones”, tiene su principal concreción en las zonas francas, las cuales crecen muy por encima de como lo hace la economía en general. Pero los efectos positivos de ese dinamismo quedan encapsulados, cuando no es simplemente transmitido hacia el exterior, ello en virtud de su reducida capacidad de generación de empleos (aportan solamente el 4% del empleo total) y sus muy limitados vínculos con el resto de la economía. Aparte que, como bien se sabe, no contribuyen al sostenimiento de las finanzas públicas. Entretanto miles y miles de costarricenses –que finalmente suman millones– andan a la búsqueda de un empleo decente y simplemente no lo encuentran, u optan por salirse del mundo laboral remunerado, dada la persistente insuficiencia de adecuadas oportunidades laborales, lo cual afecta de forma especialmente violenta a las mujeres, a las personas jóvenes y mayores, a las personas migrantes y, en términos geográficos, a las regiones situadas fuera del área central del país. Nuestra Costa Rica queda así fracturada por múltiples fallamientos, dislocaciones y fragmentaciones, tanto sociales como territoriales, lo cual genera un ambiente crispado, de profunda desconfianza hacia la democracia, y cada vez más violento. Desde 2009 en adelante la situación se deteriora significativamente. Por un lado, hay una sensible pérdida de dinamismo de la economía relativamente a sus estándares históricos, y una agudización de los problemas del empleo. Ambas situaciones negativas se vuelven crónicas, lo cual tiene una importante consecuencia negativa sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas. El déficit fiscal mismo tiende a perpetuarse y, con el tiempo, a agravarse, y, con ello, la deuda pública crece a ritmos cada vez más acelerados. La inversión productiva tiende a declinar, lo que limita el dinamismo actual de la economía y compromete la solidez de su desarrollo futuro, agravando asimismo el rezago de la infraestructura productiva. Entretanto, la banca promueve el endeudamiento de las familias mediante un fuerte incremento del crédito para consumo y vivienda (a menudo concedido en dólares a personas cuyos ingresos son en colones, lo cual introduce un importante de riesgo e inestabilidad potencial), mientras limita el crédito para la producción el cual se coloca a tasas de interés excesivamente elevadas. Llegados a este punto, es claro que al país le urge un cambio: en serio y a profundidad. Un cambio que debe construirse de forma muy democrática, dialógica y concertada, pero que debe ser afrontado con sentido de urgencia –porque los graves problemas que enfrentamos no dan espacio para otra cosa– y con genuina convicción patriótica, es decir, poniendo por delante las necesidades de nuestro pueblo y el futuro de nuestro proyecto de país. 5. Hacia una revolución productiva construida de forma dialógica y democrática
19. 21Equilibremos nuestro país para que nadie se quede atrás Es por lo tanto necesario replantear la estrategia de desarrollo económico, con el fin de reconstituir la coherencia del aparato productivo, reconstruir sus fundamentos sobre bases más sólidas y suturar las heridas que actualmente producen desigualdad, fragmentación, fractura y polarización. Para ello, se proponen los siguientes criterios orientadores como guías en el proceso de redefinición de la estrategia de desarrollo: 1.	Los retos centrales de la economía costarricense actual son: la productividad; la equidad e inclusividad; la incorporación de conocimiento a la producción; la reconversión de nuestras formas de producir y consumir y de nuestras fuentes energéticas para que sean realmente compatibles y respetuosas con la naturaleza y el medio ambiente; el logro de un mayor valor agregado y la recuperación de ciertos márgenes mínimos de decisión que permitan recuperar los principios fundamentales de la soberanía económica y, por lo tanto, de la soberanía nacional. 2.	Planteado de otra forma, ello significa lo siguiente: a.	incorporar ciencia y tecnología de una forma compatible con las condiciones y necesidades de la economía costarricense; b.	aprovechar con inteligencia y sentido estratégico el potencial productivo y la dotación de recursos de que disponemos; c.	potenciar al máximo las capacidades de nuestra gente: su laboriosidad, ingenio, empeño y sentido solidario y participativo; d.	lograr entonces incorporar alto valor agregado en lo que se produce y desarrollar por lo tanto encadenamientos que reconstituyan sobre bases sólidas los tejidos productivos de la economía costarricense; e.	lograr todo lo anterior de una forma tal que se democratice la propiedad, se distribuya equitativamente la riqueza y los ingresos y se respete, con convicción y firmeza, los equilibrios de la naturaleza y la vida. 3.	Todo lo anterior debe hacerse prestando especial atención al desarrollo de las micro, pequeñas y medianas empresas de capital nacional, así como las cooperativas y las diversas formas asociativas, sociales y solidarias de producción y comercialización. 4.	Los esquemas de estímulo y el direccionamiento de las diversas políticas públicas, así como los esfuerzos de concertación con el sector privado y la ciudadanía, tomarán como referente los estudios más recientes sobre la tabla de insumo-producto de la economía costarricense, de forma que, sobre la base de esa guía técnica, garanticemos el fortalecimiento de los encadenamientos productivos y la generación de muchos empleos de calidad. 5.	Incorporar dentro de este esfuerzo al capital extranjero, generando esquemas de estímulos apropiados a fin de propiciar la atracción de aquel tipo de inversiones que favorezcan la generación de empleos de calidad; el impulso al desarrollo de las regiones más pobres y económicamente rezagadas; la transferencia de tecnología; el desarrollo de encadenamientos productivos y el respeto a la naturaleza. 6.	Desarrollar un esquema diferenciado de estímulos y de gestación de condiciones que promuevan en forma especial el desarrollo de las áreas y regiones más rezagadas, a fin de lograr una mayor equidad y equilibrio geográfico. 7.	Impulsar en forma equilibrada el desarrollo tanto del mercado interno –por medio de la distribución equitativa del ingreso, la elevación de los salarios reales de la población y el impulso a la inversión productiva que modernice el aparato productivo y desarrolle la infraestructura- como también del mercado externo. Se trata de lograr que la nave de la economía alce vuelo impulsada por ambos motores, y no, como en la actualidad, solamente
20. 22 Plan de Gobierno 2018-2022 | Frente Amplio por el motor del mercado externo. En relación con este último se mantendrán intactos los vínculos comerciales actualmente existentes, pero asimismo se desarrollarán nuevos mercados y posibilidades, incluyendo un vigoroso relanzamiento del mercado centroamericano y la ampliación de los vínculos de cooperación a nivel regional en diversos ámbitos, incluyendo el de la inversión pública. Asimismo trabajar por ampliar y profundizar los vínculos de intercambio con los diversos bloques comerciales y de integración suramericanos y caribeños, así como con las potencias económicas emergentes, en particular Brasil, la India, Rusia y China. 8.	Aplicar la legislación y, cuando sea necesario, promover su reforma, a fin de superar las diversas expresiones de discriminación –por género, edad, etnia, orientación sexual, discapacidad, origen nacional, color de la piel, etc.- que actualmente provocan segmentaciones e injusticias en el mundo del trabajo remunerado fuera del hogar. Acompañar todo lo anterior con un esfuerzo educativo muy concienzudo, a fin de propiciar el cambio cultural necesario para lograr una superación perdurable de tales factores de discriminación. 9.	Fortalecer al Ministerio de Trabajo para garantizar la más plena y eficaz aplicación de la legislación laboral, de forma que el avance de la economía se sustente sobre las sólidas bases que le proporciona la mejora en la productividad, la incorporación de conocimiento y la elevación del valor agregado, y nunca el atropello de los derechos de las trabajadoras y los trabajadores. 10.	Propiciar un diseño y manejo de las políticas fiscal, cambiaria y monetaria, así como las políticas públicas que tienen impactos microeconómicos sobre el consumo de las personas y familias y la inversión empresarial, a fin de propiciar la generación de ahorro y su aprovechamiento y asignación en usos altamente eficientes y productivos, así como la promoción de formas de consumo responsables y sostenibles. Culturalmente debemos avanzar hacia el cultivo de la calidad de vida y el bienestar, no el consumismo despilfarrador y alienante. 11.	El sistema tributario deberá ser reformulado tomando en cuenta los siguientes criterios: equidad y justicia en la distribución de las cargas tributarias; promoción del ahorro y de la eficiencia y productividad en la economía; desestímulo a las formas de consumo e inversión que tienen implicaciones ambientales dañinas o consecuencias sociales y económicas poco deseables. Es igualmente indispensable que cualquier reforma tributaria esté sustentada en una voluntad muy firme, claramente evidenciada en la práctica política, de combate a la corrupción, lo cual ha de estar respaldado por las reformas legales que sean necesarias. 12. Definir y concertar con los diversos sectores sociales, políticos y económicos, un Plan Nacional de Desarrollo de la Infraestructura para el próximo decenio. Este Plan debe definir mecanismos institucionales, prioridades de ejecución y fuentes potenciales de financiamiento, privilegiando el objetivo de preservar un control soberano sobre las obras públicas que se desarrollen, sin excluir la inversión privada, pero definiendo mecanismos muy rigurosos y transparentes de regulación pública y control ciudadano. 6. Condiciones fundamentales para la implementación de la nueva estrategia Para hacer realidad lo anterior, se requerirá una estrategia de políticas, cuyos componentes institucionales principales serían: 1.	Crear el Sistema Nacional para la Productividad y la Inclusión, no como una instancia burocrática más, sino como un sistema de coordinación en red, que conjunte esfuerzos entre todas aquellas instituciones que deben dar un aporte concertado al logro de las metas y objetivos propuestos. Entre otras, ello incluye:ministeriosdeEconomía;Educación;Ciencia y Tecnología; Agricultura y Ganadería; Hacienda; Obras Públicas y Transportes; Comercio Exterior; Ambiente y Planificación; universidades públicas; bancos públicos (incluyendo Banco Popular) y banca de desarrollo; INA; IMAS; DINADECO; IFAM; CNP; Acueductos y Alcantarillados; ICE; INS;
21. 23Equilibremos nuestro país para que nadie se quede atrás Unión de Gobiernos Locales. Una autoridad de alto nivel, cercana a la presidencia de la república, se encargará de supervisar la coordinación de este sistema y el eficaz cumplimiento de los cometidos que se le encomiendan. 2.	Este Sistema ha de incluir también representación de los diversos sectores empresariales; las cooperativas y los emprendimientos de la economía social y solidaria, así como representaciones sindicales, solidaristas, comunales y de la ciudadanía en general. 3.	Este Sistema se desconcentrará en Unidades Regionales para el Desarrollo de la Productividad y la Inclusión a nivel de regiones específicas, a fin de coordinar acciones de acuerdo con las condiciones y necesidades que son propias de tales regiones. 4.	El sistema deberá desarrollar mecanismos simples, fluidos y descentralizados de consulta y toma de acuerdos, de forma que las instancias y los procedimientos burocráticos involucrados se reduzcan al mínimo indispensable. 5.	Este sistema trabajará para generar procesos de concertación entre el Estado, las diversas instituciones públicas, las diversas expresiones organizadas de la ciudadanía y los diversos sectores productivos y empresariales, a fin de identificar prioridades estratégicas para un desarrollo equitativo e inclusivo, económicamente sólido y sostenible y absolutamente respetuoso con la naturaleza y la vida. En los siguientes tres capítulos de este programa, presentamos un conjunto de objetivos y medidas específicas para implementar esta propuesta estratégica, en materia de producción y empleo, política monetaria, política comercial exterior y política fiscal.
22. Fomento a la producción, política monetaria y mercado interno vigoroso, para la generación de empleo digno
23. 25Equilibremos nuestro país para que nadie se quede atrás Frente a las agendas neoliberales que han acentuado las lógicas de acumulación de la riqueza en pocas manos, nos proponemos dirigir el impulso prioritario de la política económica a generar fuentes de trabajo estables, bien remuneradas y con garantías sociales, a través de la ampliación del mercado interno, la democratización económica y el fortalecimiento de la economía social solidaria. I. Prioridad a la producción asociativa y a sectores excluidos 1.	Las cooperativas, las asociaciones de trabajadoras y trabajadores, de mujeres, asociaciones de desarrollo comunal, las microempresas locales o comunitarias tendrán preferencia en la contratación pública, en los programas de incentivos, de acceso al crédito y en los permisos y licencias para aprovechar recursos públicos. 2.	Crearemos un programa de incentivos dirigido a las micro, pequeñas y medianas empresas que generen empleo digno (garantizando derechos laborales, seguridad social y respeto a medio ambiente) para sectores de la población que enfrentan dificultades para conseguir empleo, como personas jóvenes sin experiencia, personas con discapacidad, personas mayores de 40 años y mujeres en general, entre otros. Estos incentivos pueden incluir ciertos beneficios tributarios, acceso preferencial a los programas de crédito para el desarrollo y compras del Estado, capacitación y transferencia de tecnología, simplificación de trámites, entre otros. 3.	Estimular los programas de inspección laboral garantizando cobertura al territorio nacional con el fin de velar por el cumplimiento de la legislación en procura de los derechos de las personas trabajadoras. II. Estimular pequeñas y medianas empresas MIPYMES y PYMPAS 1.	Democratizar el acceso al mercado externo mediante la articulación de la política de promoción de exportaciones a las necesidades de las Mipymes, Pympas, cooperativas y sector Autogestionario. 2.	Fortalecer programas de capacitación y transferencia de tecnología y acceso a recursos productivos para el desarrollo de la economía social solidaria en las regiones más pobres y abandonadas del país. También dar un impulso decidido a la creación planificada de polos de desarrollo en zonas rurales y urbano-marginales. 3.	Incentivar programas de capacitación y acompañamiento sistemático institucional de emprendimientos locales en las distintas áreas productivas en todo el territorio nacional. Estos programas se desarrollarán en coordinación con el INA, el MEIC y las distintas Universidades públicas. 4.	Fomentar la existencia de encadenamientos productivos entre la inversión extranjera directa y las empresas locales, y aunada a esta condición, estimular la permanencia de toda inversión extranjera directa que sea laboral, fiscal y ambientalmente responsable. Para cumplir con este objetivo se incentivará mediante la cuentas de capital el favorecimiento de las inversiones a largo plazo que contemplen la formación de capital humano y la existencia de encadenamientos productivos. 5.	Consolidar procesos de simplificación de trámites para el desarrollo de iniciativas productivas, sin debilitar la legislación ambiental y de protección social. Fiscalizar el estricto cumplimiento de la Ley 8220. Los programas de simplificación de trámites y Producción, política monetaria y mercado interno para el empleo digno
24. 26 Plan de Gobierno 2018-2022 | Frente Amplio eliminación de requisitos innecesarios, duplicados y engorrosos serán coordinados al más alto nivel desde la Presidencia de la República, a fin de garantizar la coordinación entre instituciones autónomas y ministerios que hoy funcionan como “islas” y “feudos de poder”. 6.	Promover la formalización de los nuevos emprendimientos locales y fortalecer los programas de incubación de empresas en coordinación con el MEIC, el Sistema de Banca para el Desarrollo, Universidades Públicas, el nuevo Consejo Nacional para la Producción y PROCOMER de forma tal que exista un acompañamiento sistemático. 7.	Promover y estimular la generación y consolidación de emprendimientos liderados por gente joven y por mujeres jefas de hogar con el propósito de focalizar política pública hacia estos dos sectores y facilitar su desarrollo. 8.	Promover el desarrollo de nuevos instrumentos de propiedad social y comunitaria en beneficio de los trabajadores, a través de micro, pequeñas y medianas empresas, con énfasis en cooperativas autogestionarias, co-gestionarias y comunales. Trato preferencial a personas con discapacidad, mujeres, jóvenes y desempleados en edad adulta. III. Volver la mirada a los sectores pesquero y agropecuario que se han quedado rezagados en el marco de las políticas neoliberales. a.	Incentivar la actividad pesquera sostenible en el país mediante: a.	Reforma de la Ley de Pesca y Acuicultura para acabar con el regalo de nuestra riqueza atunera. b.	Cobrar licencias de pesca de acuerdo a la capacidad real de acarreo de los barcos y el valor real de las capturas. c.	Ordenar y regular la entrega de las licencias gratuitas. d.	Destinar los recursos adicionales que se generen por el cobro justo de las licencias, a financiar la creación de una flota pesquera nacional a través de cooperativas integradas por quienes trabajen en la pesca. e.	Regular la explotación industrial de la pesca promoviendo prácticas sostenibles con el medio ambiente. No se incentivará de ninguna manera la pesca de arrastre y por el contrario, se acatará la prohibición establecida por la Sala IV a esa práctica de pesca. f.	Incentivar la industrialización y la generación de valor agregado en beneficio de las familias dedicadas a la actividad agropecuaria y pesquera, a través de establecer márgenes de utilidad a lo largo de toda la cadena de producción. g.	Consolidar el desarrollo de los territorios costeros comunitarios como alternativa frente a los megaproyectos ruinosos para el desarrollo de zonas costeras. h.	Establecer subastas y mercados regionales de mayoreo en zonas estratégicas del país para garantizar el acceso a los pequeños y medianos agricultores a venta de sus productos sin intermediarios. IV. Banca y acceso a crédito para las y los productores nacionales 1. Fortalecer al Banco Popular y de Desarrollo Comunal otorgándole la garantía del Estado. Se eliminará la intromisión político-partidaria del Gobierno en el nombramiento de la Asamblea de Trabajadores, la junta directiva y demás autoridades. 2. Garantizar una representación equitativa de los diversos sectores sociales en dicha Asamblea. Dar al Banco un trato diferenciado en las normas de supervisión para asegurar que mayores recursos se destinen a proyectos de desarrollo en condiciones distintas a la banca comercial. Eliminar trabas que impiden que los fondos especiales creados con
25. 27Equilibremos nuestro país para que nadie se quede atrás utilidades del Banco se utilicen efectivamente para promover la economía social solidaria y el comercio justo. 3.	Consolidar un Sistema de Banca para el Desarrollo de primer piso que garantice condiciones de crédito justo y accesible para las micro, pequeñas y medianas empresas y para el pequeño y mediano productor agropecuario, en condiciones más favorables que las de la banca comercial. 4.	Crear una contribución especial pagada por empresas en régimen de Zona Franca, para financiar la incubación de nuevos emprendimientos, que se financiarán por medio del Sistema de Banca para el Desarrollo. 5.	Asegurar recursos frescos al Sistema de Banca para el Desarrollo pues actualmente no cuenta con recursos suficientes para cubrir la totalidad de la demanda. Para ello se propone generar recursos frescos provenientes de sectores productivos dinámicos y estables como las Zonas Francas, de forma tal que no se afecte su permanencia ni su productividad, mediante el establecimiento de una contribución especial solidaria relativamente pequeña pero que en el agregado aporta recursos de importancia al SBD. 6.	Orientar la actividad del Sistema Bancario Nacional hacia condiciones solidarias y justas con el productor local y las familias costarricenses evitando abusos en las condiciones de acceso al crédito. Con este propósito se generarán límites a las tasas de interés utilizando como referencia la tasa de interés efectiva del mercado fijada por el Sistema Financiero Nacional y se evitará el aumento unilateral del interés en los contratos de crédito o préstamo, así como en las Tarjetas de Crédito, en el caso de las tasas variables, la variación deberá pactarse de acuerdo a tasas de referencia nacional, internacional o índice. 7.	Garantizaremos el resguardo del patrimonio nacional invertido en el Banco Crédito Agrícola de Cartago, evitando su venta y su cierre con entidad bancaria. V. Modificación de la Ley Orgánica del Banco Central y Política monetaria que incorpore la producción y al empleo. 1.	Modificar la composición de la Junta Directiva de manera que otros sectores sociales y económicos afectados por las decisiones tomadas en ella, puedan tener sus representantes. 2.	Modificar los objetivos centrales de la institución de manera que además de la estabilidad monetaria y cambiaria sea considerada dentro de éstos, el crecimiento de la producción y el empleo. 3.	Estudiar la conveniencia de fijar un límite superior del 15% sobre depósitos y captaciones de las instituciones financieras, como encaje mínimo legal; definir en función de los objetivos de la institución los momentos en que éste se puede subir por encima de ese límite y la norma que establece el pago de intereses y su correspondiente tasa, cuando se decida subir dicho límite. 4.	Revisar el artículo 62bis., de manera que el plazo de los créditos exentos de este pueda ser objeto de revisión periódica por parte de la Junta Directiva así como los sectores productivos a que se destinen. 5.	Revisar con los estudios necesarios el artículo 80bis de dicha ley, con el objeto de crear mayor flexibilidad para la Junta Directiva en el manejo de los ingresos de capitales del exterior destinados a inversiones en títulos y valores nacionales y, particularmente, en el porcentaje (25%) correspondiente al depósito de garantía y sus plazos. 6.	Modificar la forma actual de financiar la supervisión bancaria de manera que sean las entidades financieras las que aporten la mayor parte del costo, y el Banco Central el resto. Los recursos liberados con esta fórmula, podrán ser destinados a cubrir el déficit del Banco Central u otras obligaciones que se establezcan en la ley (reformas al artículo 174 de la ley 7732, Ley Reguladora del Mercado de Valores).
26. 28 Plan de Gobierno 2018-2022 | Frente Amplio 7.	Hacer un estudio pormenorizado de las disposiciones legales establecidas para facultar al Banco Central de la debida flexibilidad en su desempeño como suministrador de medios de cambio y cantidad de dinero a disposición del público, y de regulador de otras variables monetarias tal como la velocidad de circulación del dinero; a efecto de alcanzar los objetivos de la institución. 8.	Hacer un estudio y una evaluación del Departamento de Fomento y desarrollo del Banco Central (arts.108 y sig.). Ampliar su cobertura hacia la pequeña y mediana empresa, hacia programas de desarrollo industrial, comercio y turismo. 9.	Hacer una revisión minuciosa de la Ley Reguladora del Mercado de Valores 7732, la Ley Orgánica del Banco Central y otras reguladoras de la actividad bancaria y de seguros, de manera de hacer más transparente y apegada a un desarrollo equitativo de la economía, la acción del Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero y de las superintendencias SUGEVAL, SUGEF, SUPEN y SUGESE. VI.	Institucionalidad pública y producción 1.	Promoveremos una reforma legal para que las municipalidades y demás instituciones tengan la obligación de contratar servicios de manera prioritaria a empresas cooperativas o comunales. Impulsar proyectos de desarrollo y de interés local a través de empresas de economía social solidaria. 2.	Fortaleceremos el Consejo Nacional de Producción (CNP) con el fin de consolidar su apoyo al productor local, al pequeño y mediano empresario en los distintos ramos productivos. Impulsaremos una reforma legal y organizativa que actualice, facilite, agilice y refuerce sus programas. 3.	Impulsaremos la actualización y coordinación de los diferentes programas para Mipymes y Pympas existentes en departamentos de las distintas instituciones públicas. El actual reglamento sobre sobre PYMPAS, debería elevarse a nivel de Ley. 4.	Se creará el Consejo Nacional para el Desarrollo Técnico y la Robótica (CONADETRO), dirigido por el MICIT y constituido por representantes del INA, Universidades públicas y de otras instituciones públicas, del Sector Privado y de las MYPIMES. Sus objetivos serán prever y resolver el impacto del avance técnico y la robótica en el empleo nacional, propiciar el intercambio de conocimiento con nuestros socios comerciales, impulsar y desarrollar los emprendimientos en suelo nacional de tecnología de punta, transferencia de conocimiento tecnológico a las empresas nacionales entre otras funciones que propicien el avance tecnológico nacional. VII.	Reformar al Consejo Nacional de Producción 1.	La transformación del Consejo Nacional de Producción en un ente impulsor y orientador de la actividad productiva de las MYPIMES y PYMPAS, de las empresas de carácter social y cooperativo, con una visión de interés nacional. El CNP nuevo se concibe como una corporación de apoyo a las empresas mencionadas, con orientación política del estado, para impulsar el desarrollo nacional con misión solidaria. Para ello se llevará a cabo una reforma completa de la actual institución. Entre sus principales funciones estarán las de: a) promover la creación de emprendimientos sociales y comunales b) organizar y articular a los empresarios/as locales o regionales para fortalecer su capacidad industrial y comercial a escala nacional e internacional c) formar empresarialmente a los productores y productoras d) asistirlas en la consecución de fondos financieros, conexiones comerciales en el mercado interno y externo e) coparticipar en la gestión y administración de emprendimientos que lo requiriesen para su puesta en marcha y consolidación
27. 29Equilibremos nuestro país para que nadie se quede atrás f) brindar asesoría y enlaces para el encadenamiento productivo y tecnológico con las empresas nacionales privadas o públicas y extranjeras. 2.	Para el cumplimiento de sus funciones contará con los recursos actuales y con nuevos originados en: a)	reformas previstas a la ley Orgánica del Banco Central b)	el Sistema de Banca para el Desarrollo c)	Préstamos y cooperación externa d)	recursos propios, originados por cobro de algunas actividades de asesoría en gestión y administración de emprendimientos y comercialización de productos. 3.	Será dirigida por una Junta Directiva compuesta por una representación de los empresarios, de los trabajadores y de las instituciones estatales. VIII.	Transformación de la economía y la sociedad rural 1.	Las zonas y los territorios rurales con mayores deficiencias y menores oportunidades para desarrollar sus propias potencialidades productivas y comerciales, será prioridad de las políticas productivas y sociales. 2.	Crear una política de desarrollo rural integral, con un plan de inversión gubernamental y de las instituciones autónomas en infraestructura y servicios, con visión territorial, orientado a fortalecer y desarrollar económica y socialmente las zonas y territorios con mayor rezago. 3.	Bajo la rectoría del MAG, el nuevo Consejo Nacional de Producción y el Instituto de Desarrollo Rural, serán los encargados de llevar a cabo esta nueva estrategia de desarrollo territorial. 4.	Darle prioridad a los desarrollos de empresas de carácter social, comunal, colectivo y cooperativo por medio de: a)	políticas financieras impulsadas por los bancos del Estado y la Banca para el desarrollo b)	políticas de ordenamiento territorial impulsadas por el Instituto Nacional de Desarrollo Rural, c)	políticas de acompañamiento empresarial desarrolladas por el nuevo Consejo Nacional de Producción, INA, TEC, Universidades Estatales. d)	políticas orientadas al fomento del turismo ecológico, agroturismo y comunitario, priorizando apoyar desarrollos turísticos gestionados desde la pequeña y mediana empresa, cooperativas, asociaciones comunales. IX.	Freno al aumento desmedido del costo de la vida Los hogares costarricenses enfrentan cada vez más dificultades para poder completar el fin de mes como resultado del alto costo de la vida, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y el tenue crecimiento de los mismos. Esto afecta sobre todo a los sectores de menor ingreso, quienes cada vez con mayor frecuencia deben recurrir al endeudamiento para abastecer sus necesidades básicas, tanto con préstamos personales, tarjetas de crédito y créditos en cadenas comerciales, con elevadísimas tasas de interés. Las siguientes son las propuestas del Frente Amplio frente al aumento del costo de la vida: 1.	Establecer mayores controles y regulaciones más eficaces para evitar prácticas especulativas y aumentos excesivos de los precios de alimentos esenciales y productos de la canasta básica. Por medio de la intervención coordinada del Ministerio Industria y Comercio y el Ministerio de Agricultura se investigarán y sancionar las prácticas abusivas de importadores y comercializadores. 2.	Regular los precios de los medicamentos y frenar cobros abusivos, diferencias abismales y competencia desleal entre farmacias, a través de reordenar el mercado para erradicar prácticas monopólicas que van en perjuicio del derecho a la salud de la población y de las pequeñas empresas
28. 30 Plan de Gobierno 2018-2022 | Frente Amplio locales.Paraestosefectos,secontinuaráimpulsando el proyecto de ley presentado por el Frente Amplio con este objetivo (Expediente 17.738). 3. Aplicar de forma estricta las normas vigentes para evitar concentraciones de capital y las medidas para combatir prácticas comerciales desleales y monopolios privados, a través de Comisión para Promover la Competencia. 4.	Reestructurar la ARESEP para frenar los gastos desmedidos y el cobro excesivo del canon de regulación. Se promoverá, además, que el desempeño de esta institución garantice una adecuada regulación de las tarifas de los servicios públicos, así como mayores controles sobre su calidad. Se pondrá fin a los aumentos mediante fórmulas automáticas. 5.	Impulsar laaprobacióndelproyectodeleypresentado por el Frente Amplio para frenar los abusos que se dan actualmente con las tarjetas de crédito y otras formas crédito rápido. En especial, se propone: fijar topes al cobro desmedido de intereses, quitar trabas para renunciar a la tarjeta y eliminar otras cláusulas abusivas de los contratos, garantizando información veraz y más transparencia. 6.	Luchar por la aprobación urgente y prioritaria en la Asamblea Legislativa del proyecto de ley presentado por el Frente Amplio para combatir y sancionar la usura en las relaciones económicas y comerciales (Expediente 20.172). 7.	Fiscalizar el efectivo cumplimiento de la ley impulsada por el FrenteAmplio que reformó la Ley de Arrendamientos, para establecer que los aumentos anuales de los alquileres no deben superiores a la inflación acumulada. Deben frenarse los aumentos anuales de alquileres de vivienda de hasta 15%, que se daban aun cuando la inflación anual era mucho menor. 8.	Frenar los aumentos desmedidos en los precios de la electricidad para los hogares, a través de medidas como la exoneración de impuestos (Ley 8114) para el combustible que compra el Instituto Costarricense de Electricidad con fines de generación eléctrica. Realizar el rebalanceo tarifario para revertir los subsidios para grandes industrias a costa del encarecimiento del consumo residencial. Ampliar la generación eléctrica mediante el uso de fuentes renovables de energía. X. Impuso al cooperativismo Las recientes cuestionamientos a la gestión de algunas entidades cooperativas, ha evidenciado la instauración de prácticas clientelistas, corrupción e ineficiencia en la gestión de los recursos públicos destinados al fortalecimiento del sector cooperativo. Por ello: 1.	Proponemos una revisión integral del sistema cooperativo para reforzarlo como herramienta de desarrollo integral en nuestro país, que ataque de manera directa la pobreza y la desigualdad social, impulsando una economía social solidaria que genere relaciones económicas más justas. 2.	Reforzar los mecanismos de control interno y externo de los organismos de fomento y dirección del sector cooperativo para garantizar el apego a principios de la ética, la transparencia y la optimización en el uso de los recursos. 3.	Garantizar la comunicación y la transparencia hacia las cooperativas por parte de las estructuras que lideran y fomentan el sector, pues es a ellas a las que se deben por mandato legal y político. Es necesario acabar con los feudos y las disputas político- partidarias que han caracterizado el manejo de esas instancias por parte los partidos tradicionales. 4.	Generar conexiones y encadenamientos entre pequeños y medianos productores del sector cooperativo (preferiblemente autogestionario) con entidades Estatales como INDER, MAG, CNP, INEC, MEIC, MIDEPLAN, etc. 5.	Incentivar la creación de nuevas cooperativas a partir de emprendimientos en nuevas alternativas productivas y que puedan generar empleo digno. 6.	Reformar el procedimiento de elección de puestos a laJuntaDirectivadelINFOCOOPyderepresentantes en la estructura del CONACOOP, garantizando una representación transparente y el uso responsable
29. 31Equilibremos nuestro país para que nadie se quede atrás de los recursos en ambos órganos. Principalmente deberá idearse un criterio de elección al cuarto puesto que actualmente queda a libre elección del sector cooperativo. 7.	Descentralizar el funcionamiento del CENECOOP, generando así un mayor y mejor contacto con las cooperativas de todas las regiones en donde existan estas. Considerar la regionalización de este ente mediante programas específicos. 8.	Distribuir con especificidad los fondos destinados al fomento de cooperativas y su crecimiento, de acuerdo a la necesidad y niveles de pobreza y desempleo en las distintas regiones y zonas del país. X. Compromisos del Acuerdo Nacional De acuerdo a los compromisos asumidos por el Frente Amplio en el Acuerdo Nacional entre Partidos Políticos representados en la actual Asamblea Legislativa, firmado en junio del 2017, asumimos como parte de nuestro programa de gobierno los siguientes acuerdos relacionados con la política nacional de Empleo: 1.	“Acuerdo 37 Transformar la estructura productiva e institucional de la “vieja economía” y de los “servicios de apoyo” mediante: políticas de fomento de las inversiones nacionales y extranjeras, revisión integral de la institucionalidad existente, constitución de sectores productivos con mayor valor agregado y alianzas interinstitucionales.” 2.	“Acuerdo 38. Impulsar un sistema de información, orientación e intermediación del empleo ubicado en el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) con representantes de los trabajadores, de los empleadores y de las instituciones de fomento de la producción nacional y las exportaciones (COMEX, MAG, MEIC, etc.) y una Secretaría Técnica dedicada.” 3.	“Acuerdo 39 Desplegar eficazmente el programa de ampliación de la red de cuido a la medida de las necesidades en zonas de alta vulnerabilidad y desempleo, facilitando el registro como oferentes de empleo a sus pobladores y mejorando su acceso al sistema de formación técnica para incrementar su empleabilidad.” 4.	“Acuerdo 40 Definir los lineamientos y directrices necesarios para que el financiamiento y el sistema de avales de Banca de Desarrollo se enfoquen en sectores que no tienen acceso al sistema financiero tradicional.” 5.	“Acuerdo 41.1 Instar y recordar a las autoridades del BCCR su responsabilidad de cumplir con uno de los objetivos subsidiarios, establecidos en el artículo 2 de su Ley Orgánica, en el sentido de impulsar el ordenado desarrollo de la economía costarricense y promover el empleo y el uso eficiente de otros recursos productivos de la nación.” Por otro lado, para el crecimiento económico y la generación de empleo se requiere de un Estado más ágil, eficiente y eficaz en la prestación de servicios y en la atención a la regulaciones. Por ello, también forman parte de nuestro programa propuestas del Acuerdo Nacional relacionadas con la Reforma Administratica del Estado y la simplificación de trámites, como los siguientes: 6.	“Acuerdo 52. Instar a los ministerios a revisar la conveniencia de reorganizar sus órganos desconcentrados a órganos de desconcentración mínima o dependencias internas, cuando así convenga a nivel estratégico y de eficiencia institucional.” 7.	“Acuerdo 55. Mantener la figura del refrendo como un requisito de eficacia de los contratos administrativos, consistente en un análisis del ajuste de su contenido a la legalidad; pero ejercido por una instancia a lo interno de la Administración.” 8.	“Acuerdo 56. Plantear mecanismos de elaboración, tramitación y aprobación de los planes de mediano y largo plazo del Estado Costarricense; y fortalecer la planificación nacional garantizando su vínculo con el presupuesto, mediante la reestructuración del MIDEPLAN para que asuma la tarea presupuestaria desde su programación, ejecución, registro y evaluación, quedando el Ministerio de Hacienda especializado en la tarea financiera”.
30. Reorientar la política comercial internacional a la luz de los principios de comercio justo, la cooperación y la solidaridad
31. 33Equilibremos nuestro país para que nadie se quede atrás La política comercial internacional debe reconocer las inmensas asimetrías económicas, tecnológicas y de productividad existentes entre países y regiones del mercado mundial, así como entre las grandes corporaciones transnacionales y las empresas locales, sobre todo aquellas medianas y pequeñas. I. Reorientar la política comercial Por ello, debemos promover relaciones comerciales internacionales que incorporen los principios del comercio justo, la cooperación y la solidaridad. 1.	Fortaleceremos las relaciones comerciales y los programas de cooperación con todos los bloques económicos regionales con el objetivo de diversificar nuestra cartera de socios comerciales, prestado principal interés en estrechar lazos comerciales con las naciones latinoamericanas. 2.	Fomentaremos las misiones de negocios e inversiones, que permitan la promoción y colocación de productos nacionales en el exterior y el apoyo del cuerpo diplomático a la comercialización de los productos y servicios nacionales. 3.	Desde los espacios internacionales de participación comercial se impulsará el respeto a las diferencias, el reconocimiento de las asimetrías y la evolución del comercio internacional en uno multipolar, en términos geopolíticos como geo-económicos. 4.	La evolución del comercio global ha generado una nueva dinámica de negociación en bloques comerciales, bajo esta lógica Costa Rica posee poco margen de negociación, competencia e influencia en el mercado internacional. Por ello, proponemos una inserción eficiente que dé prioridad a la generación de lazos de cooperación, comercio, dialogo y negocios con las naciones centroamericanas con el objetivo de consolidar al mismo como un bloque comercial con mayor capacidad de influencias y persuasión. 5.	Impulsaremos una revisión de la estructura orgánica del COMEX con el fin de: evitar las duplicidades o traslape de funciones con la Cancillería de la República, evitar la coorporativización del ministerio, propiciar una mayor coordinación interinstitucional, homogenizar su estructura salarial con otros ministerios, entre otros cambios que mejoren las articulación de la política de comercio exterior de Costa Rica con la política económica orientada al producción y al mercado interno. II. Sobre los Tratados de “libre” Comercio 1.	Suspenderemos las negociaciones Acuerdo sobre el Comercio de Servicios (TISA), del Tratado Transpacífico y otros tratados de libre comercio (TLC) orientados a profundizar el modelo de apertura desigual, la perdida abrupta de resguardas comerciales y pérdida de soberanía, así como de tratados bilaterales de inversiones que pretendan obligar a Costa Rica a someterse a arbitrajes internacionales de carácter privado. 2.	Revisaremos y evaluaremos permanentemente los tratados vigentes para determinar sus verdaderos impactos sobre las condiciones económicas y sociales de nuestra población. Las capacidades nacionales se orientarán a fiscalizar una aplicación justa,brindandoprotecciónalossectoresvulnerables y haciendo uso de todos los mecanismos vigentes para la defensa comercial frente al dumping y las diversas formas de competencia desleal. Reorientar la política comercial internacional a la luz de los principios de comercio justo, la cooperación y la solidaridad
32. 34 Plan de Gobierno 2018-2022 | Frente Amplio 3.	Promoveremos la renegociación de los Tratados de Libre Comercio que presenten repetidas cláusulas abusivas o perjudiciales para los intereses nacionales, tal y como ya han hecho con éxito otros países. 4.	Fortaleceremos los mecanismos de defensa comercial frente a las amenazas de algunos tratados de libre comercio, a través de medidas como: aplicar salvaguardas antidumping para enfrentar la competencia desleal de los países ricos; denunciar enérgicamente los millonarios subsidios que aplican a su agricultura dichas naciones; revisar, renegociar o denunciar cláusulas abusivas de tratados comerciales; desarrollar un plan de emergencia para proteger a los sectores vulnerables, como los de lácteos, carne de cerdo y arroz, frente al vencimiento de los plazos de desgravación arancelaria de TLC con Estados Unidos y otros tratados. 5.	Impulsaremos programas nacionales de aprovechamiento de acuerdos comerciales internacionales a través del COMEX, Procomer, MEIC, CNP, Banca para el Desarrollo entre otras entidades estatales con el objetivo de capacitar al empresariado nacional en su internacionalización. III. Impulso exportador a pequeñas y medianas empresas junto a un proceso de descentralización de la promoción de las exportaciones 1.	Se brindará un apoyo focalizado y prioritario a las exportaciones generadas por emprendimientos asociativos, ya sean cooperativas de producción, centros agrícolas cantonales, consorcios y conglomerados empresariales, que generen encadenamientos productivos y valor agregado para el país y otras afines a la Economía Social y Solidaria. 2.	Con el objetivo de potenciar y mejorar el aprovechamiento de los tratados de libre comercio ya firmados en los que existan potencialidades para las empresas locales, estableceremos apoyos en financiamiento, asesoría técnica, promoción e inteligencia comercial. 3.	Impulsaremos la modernización de los Puertos de Moín y Caldera mediante la inyección de recursos nuevos que permitan la inversión en infraestructura, revisión de los modelos de gestión portuaria y una mayor eficiencia en la prestación de los servicios. 4.	Impulsaremos las exportaciones de las micro, pequeñas y medianas empresas mediante un programa de acompañamiento empresarial ejecutado entre Ministerio de Economía Industria y Comercia (MEIC) y el Ministerio de Comercio Exterior (COMEX) que permita el asesoramiento, capacitación, búsqueda de recursos y de facilidades de exportación de las empresas inscritas como Mipymes y Pympas. 5.	En congruencia con nuestras propuestas en materia de ciencia y tecnología, fomentaremos la inversión pública y privada en investigación, innovación y desarrollo, de productos y procesos productivos alineados con la exportación, y en particular aquellos que impliquen alto valor agregado y recursos humanos altamente calificados. 6.	Se gestionará la ubicación de centros de información, capacitación y asesoría en comercio exterior en todas las provincias del país con el objetivo de propiciar una inclusión de los sectores alejados del Valle Central y una democratización de la dinámica de comercio global. 7.	Profundizaremos la estrategia nacional alrededor del uso de la marca país “Esencial Costa Rica”, dándole énfasis a la producción limpia y justa, de empresas certificadas en responsabilidad social, ambiental y fiscal IV. Mejorar los sistemas aduaneros y de control fronterizo 1.	Modernización y mejora del Sistema de Tecnología de Información para el Control Aduanero (TICA)
33. 35Equilibremos nuestro país para que nadie se quede atrás para que se encuentre al nivel de los estándares internacional en sistemas de información aduanero. 2.	Se impulsará la interconexión de los bancos estatales, la Caja Costarricense del Seguro Social, Tributación, Ministerio de Hacienda entre otras instituciones en un sistema integrado para mejorar la fiscalización y la facilitación del comercio en las aduanas. 3.	Fortalecimiento de los puestos fronterizos mejorando los mecanismos de vigilancia y control comercial así como eliminando los procedimientos que sean innecesarios o que generan duplicidades. También, se realizarán mejoras en la infraestructura existente para ampliar su capacidad y celeridad en los procesos aduaneros terrestres. 4.	Se fortalecerá del Servicio Nacional de Aduanas con el fin de mejorar los controles en el ingreso y el despacho de mercancías en las aduanas del país. 5.	Se impulsará las profesionalización de las Aduanas del país permitiendo la permanencia de profesionales 2 y 3 del Servicio Civil en los puestos de aduanas con el fin de mejorar sus sistemas de gestión y operación.
34. Una política fiscal orientada hacia la progresividad de la estructura tributaria
35. 37Equilibremos nuestro país para que nadie se quede atrás I. Principios orientadores de la política fiscal El Frente Amplio promueve una reforma fiscal que descansa en tres valores centrales: a)	Justicia tributaria: la carga tributaria debe ser inferior para los ciudadanos y las ciudadanas de menores ingresos y debe ser mayor para aquellos ciudadanos y ciudadanas de mayores ingresos; b)	Suficiencia: la reforma fiscal debe eliminar la recurrencia de crisis fiscales de una vez por todas. Será una reforma que permita sanear las finanzas públicas, para que la ciudadanía tenga asegurado, en el presente y el futuro, el cumplimiento de sus derechos fundamentales; c)	Integralidad: la reforma fiscal debe abordar los dos lados de la ecuación fiscal, los ingresos y los gastos, vigilando que los ingresos tributarios se obtengan a través de una estructura tributaria justa y progresiva, vigilando que los recursos públicos se utilicen solo en beneficio de la ciudadanía y no de élites político- económicas. Asimismo, el Frente Amplio concibe la reforma fiscal como un pacto social para el crecimiento inclusivo. La reforma fiscal para hacer frente al déficit fiscal debe constituir, al mismo tiempo, una reconstrucción del pacto social costarricense, una reconstrucción que permita avanzar hacia una sociedad más justa y solidaria. La reforma fiscal deberá constituir un medio para combatir la desigualdad social, y para generar capacidades para que el Estado pueda asegurar el cumplimiento de los derechos civiles, políticos, sociales, económicos y culturales de toda la ciudadanía. II. El énfasis de la reforma fiscal 1.	La reforma fiscal debe poner énfasis en aumentar los ingresos tributarios del Gobierno Central, aunque no debe omitirse la necesidad de implementar medidas necesarias del lado del gasto público. El aumento de los ingresos tributarios del Gobierno Central deberá lograse, principalmente, mediante: a)	Un aumento de los tributos sobres las grandes rentas y riquezas; b)	Reformas legales necesarias para fortalecer las herramientas de lucha contra el fraude fiscal, la evasión y elusión; c)	Medidas fiscales para la reactivar la producción nacional. 2.	Además, y aunque se trate de medidas de limitado impacto sobre el déficit, también es necesario emprender iniciativas del lado del gasto público: a)	Eliminar los despilfarros carentes de orientación hacia fines sociales y que solo benefician a la casta política, poniendo un tope a los salarios de lujo y b)	Fortalecer las herramientas para luchar contra la corrupción en el uso de los recursos públicos, eliminando la inmunidad de representantes populares porcasosdecorrupción yrespondiendo con contundencia ante todo acto de corrupción. III. Más impuestos sí, pero a las grandes riquezas 1.	Más impuestos sí, pero a la gran riqueza y a las grandes rentas. El Frente Amplio considera absolutamente necesario: a)	Gravar las ganancias de capital con el Impuesto sobre las Rentas c)	Convertir el Impuesto sobre la Renta en un Una política fiscal orientada hacia la Progresividad de la estructura tributaria

References: resolución 
 resolución 
 artículo 62
 artículo 80
 artículo 174
 artículo 2