Source: http://www.araujoasociados.net/blog/2013/09/05/sentencia-de-aplicacion-practica-actio-libera-un-causa/
Timestamp: 2017-11-18 01:02:31+00:00

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Sentencia de aplicación práctica Actio libera in causa | Blog y debate jurídico
Esta entrada fue publicada en Teoría del Delito y la Pena PUCE y etiquetada actio libera in causa por M. Paulina Araujo Granda. Guarda enlace permanente.
60 pensamientos en “Sentencia de aplicación práctica Actio libera in causa”
Carlos Mera en 27/09/2017 en 05:59 dijo:
Me encuentro de acuerdo con la resolución del tribunal español, pues, como se desprende de las consideraciones que se hacen al analizar el argumento presentado por la parte que recurrió el fallo, este (el procesado) tenía conocimiento de que el consumo de alcohol “no le hacía bien y lo tomaba”. Partiendo de este hecho se puede decir que para eliminar una conducta que resulte relevante penalmente es necesario que previamente haya existido un evento ajeno a la voluntad y que no pudo haber sido previsto por la persona que cometió el delito, como sería el caso de que él hubiese llegado a un estado de inconciencia por que otra persona se lo provoco añadiendo algún tipo de sustancia extra a su bebida, sin embargo al saberse que él tenía conocimiento previo de como era su comportamiento al ingerir bebidas alcohólicas y aun así hacerlo pierde toda posibilidad de solicitar un atenuante por estado de embriaguez.
Paulina Araujo en 27/09/2017 en 06:50 dijo:
Tanila Jaramillo en 26/09/2017 en 23:58 dijo:
La decisión del Tribunal Supremo Español es la más eficiente.
En este caso en particular estamos en presencia de uno de los ejemplos más claros de lo que es la figura del actio libera in causa; Franco se encontraba en estado de embriaguez pero tomando en cuenta que el llegar a ese estado fue una decisión propia y voluntaria de acusado, no se puede decir que el estado en que se encontraba le significa un atenuante a la pena.
Es oportuno mencionar también que el procesado era totalmente consciente de que cada vez que ingería alcohol iba a convertirse en alguien violento, si bien no tenía conocimiento de las consecuencias específicas que su estado le iban a acarrear, sabía que era muy probable que pudiera realizar acciones que le llevarían a una consecuencia jurídica grave; es decir su conducta fue dolosa.
La sentencia lleva un análisis y aplicación oportunos a lo que implica el actio libera in causa.
Gracias por su aporte al curso
Nicole Aguilar en 26/09/2017 en 23:34 dijo:
La figura del “actio libera in causa” ha sido utilizada para resolver situaciones en donde la persona que comete la infracción sufre de insuficiencia o alteración de sus facultades mentales en donde no pudo prever el resultado antijurídico que se iba a producir, para analizar la presente figura considero necesario analizar sus dos etapas que según Roberto Reynaldi son:
a) un acto precedente, libre y voluntario, de colocarse en un estado de inacción o inimputabilidad y, b) el hecho realizado cuando el sujeto se encuentra en dicho estado de inacción o inimputabilidad, resultando precisamente éste último, el hecho típico sobre el cual el agente tendría que responder.
En el presente caso el acto precedente es estar en estado de embriaguez y la segunda etapa la agresión psíquica y física de Gema. Un punto importante son los testimonios en donde se especifica claramente que Franco conocía de sus actitudes al momento de encontrarse en estado de embriaguez y como resultado de este actuar, maltrataba a Gema, por lo que se podría estar hablando de un delito de tipo doloso de Franco al conocer que cuando se embriagaba maltrataba a Gema, por lo tanto concuerdo con el fallo dictado por el Tribunal Supremo español en donde se expone claramente que cabe en la teoría planteada del “actio libera in causa”.
Paulina Araujo en 27/09/2017 en 06:51 dijo:
GABRIEL VELA en 26/09/2017 en 23:24 dijo:
Para comenzar con mi intervención, considero oportuno definir al Actio Libera in Causa, “son las situaciones en las que determinado individuo lleva a cabo una conducta antijurídica y socialmente peligrosa, en estado de inimputabilidad, estado que ha provocado él mismo libremente con anterioridad”. Por tanto, al analizar el caso en concreto podemos decir que Franco al haber injerido alcohol de manera libre y voluntaria, conociendo que en estado de embriaguez su voluntad se veía inhibida y su accionar podría ser peligroso, aun así decidió hacerlo libremente, provocándose así mismo un estado de inconciencia por lo que indudablemente existe de por medio una plena conciencia de la gran posibilidad de actos violentos, y aun así tomo la decision de ingerir altas cantidades de alcohol. Por tanto, considero justo el fallo ya que toda persona que libremente ingiera sustancias que provoquen una falta de conciencia, debe de por si conocer que entre las posibilidades existe la probabilidad de que incurra en conductas delictivas, y por tanto al conocer de esta probabilidad podría de abstenerse de ingerir estas sustancias al punto de la inconciencia, sin embargo, si aun así decide hacerlo, el sujeto es completamente responsable por cada uno de los actos cometidos por este.
Gracias por sus comentarios a la sentencia
Joshua Montes Villalva en 26/09/2017 en 23:19 dijo:
Considero la aplicación del “actio libera in causa” como correcta dentro del proceso llevado a cabo contra Franco, además, sintetiza la imputación de un hecho, circunstancia o conducta que, en el punto temporal de la realización, es decir in actu, no es libre pero que nace de una acción libre, voluntaria del individuo, es decir, de una resolución libre como causa libera (Castillo, 2009). Además, estoy de acuerdo con los fundamentos del Tribunal para que no se case el recurso, ya que, si es verdad que el actio libera in causa te hace responsable por la actio praecedens no deja atrás la presunción de inocencia y es más debe existir una prueba fehaciente que la persona buscaba intencional o no intencionalmente ese estado antes de provocar el ilícito. Por tanto, en caso de que no se pruebe esta subsunción entre la acción anterior y posterior no tuviese relevancia penal. Como ejemplo tenemos; Franco busca el estado de inconsciencia que le provoca el alcohol, llega a su casa pero por la cantidad de alcohol cae totalmente dormido, su pareja sentimental lo deja dormir y a media noche tiene un episodio de sonambulismo y por sus antecedentes violentos toma una arma blanca y da a fin a la vida de su pareja. En un inicio si se configuró el actio libera in causa pero no fue el motivo directo para el estado de inconsciencia que lo llevó a cometer el ilícito –en este caso sería el sonambulismo- y con esto no existiese relevancia penal.
Es verdad que la persona se induce al estado de inconsciencia –estado de embriaguez- antes de cometer el ilícito, sin embargo, teniendo como antecedente el pensamiento de Kant donde nos establece que el fin del ser humano es la felicidad que se la puede concretizar en su propio desarrollo integral y en la búsqueda de su propio ser y no en un daño social o personal. Es por esto que, a pesar de circunstancias pasadas negativas no deberían influir en el razonamiento final del juez, ya que, en mi opinión involucra un ejercicio de regresión de derechos y toma rasgos de un derecho penal del enemigo; donde la persona es estigmatizada como violenta o con sesgos de daño social y el criterio del juez va a tener una influencia valorativa para establecer la pena y muchas veces una pena máxima.
Para concluir, como persona y como estudiante de derecho creo que se debe tener en cuenta que las personas pueden tener un ejercicio de catarsis personal y esa transición debería muchas veces garantizar al reo una pena menor o el acceso a un programa eficaz que lo ayude a su total rehabilitación; como sabemos los centros de rehabilitación social son escuelas en potencia de delincuentes y lograr un cambio en una persona marcaría la diferencia entre el ser y el deber ser de las cárceles.
Gracias por enriquecer el caso con sus comentarios
Ximena Manosalvas en 26/09/2017 en 22:39 dijo:
El fallo realizado por el Tribunal Supremo aplica la doctrina de la acción libre en la causa o mejor conocida como actio libera in causa, esta hace referencia a los casos en los cuales una persona debe responder por acciones u omisiones cometidas por si misma bajo el estado de inimputabilidad, por lo que debe ser responsable de su conducta.
La doctrina divide a la estructura de actio libera in causa en dos etapas: a) un acto precedente, libre y voluntario, de colocarse en un estado de inacción o inimputabilidad y, b) el hecho realizado cuando el sujeto se encuentra en dicho estado, resultando precisamente éste último, el hecho típico sobre el cual el agente tendría que responder. Asimismo Pablo Solano determina tres situaciones en las que no se excluye la culpabilidad de la persona, a pesar de encontrarse en estado de inimputabilidad:
1) La persona provocó la perturbación de su conciencia, es decir, se colocó en estado de inimputabilidad, en virtud de un acto culposo.
2) La persona a sabiendas de que un determinado producto lo colocaría en estado de inimputabilidad, voluntaria y conscientemente la tomó, o sea, se colocó dolosamente en ese estado.
3) La persona perturbó voluntaria y conscientemente su capacidad con el deliberado propósito de facilitar la realización del hecho o de procurarse una excusa.
Puedo concluir, se puede decir que el fallo es adecuado y acierta en aplicar la doctrina de la actio libera in causa ya que de los hechos fácticos se puede dilucidar de manera clara que la conducta realizada por Franco recae directamente en lo contemplado por esta doctrina (actio libera in causa) porque la ingesta de alcohol realizada por él es libre y voluntaria, además tenía el conocimiento de que al ingerir estas bebidas caía bajo un estado de pertubación de su conciencia que provocaba un actitud agresiva y peligrosa hacia su conviviente por lo que no se puede alegar que él no tenía conocimiento sobre su conducta al momento de ingerir alcohol.
Paulina Araujo en 27/09/2017 en 06:52 dijo:
Jefferson Macias en 26/09/2017 en 22:33 dijo:
En base a lo aprendido en clase el Actio libera in causa o actio libera in sua causa, es una figura perteneciente a la escuela del causalismo que admite la imputación a una persona de un acto típico y antijurídico cometido en un estado de inconciencia, ya sea por la ingesta de alcohol, el uso de estupefacientes o similares, puesto que la causa anterior a ella, es decir la decisión de consumir dichos productos fue totalmente libre, por lo cual se hace merecedor de una pena.
En los hechos del caso queda claro que Franco era conocedor de su errático comportamiento al estar bajo los efectos del alcohol, incluso gente cercana a él como su pareja le advertían de tales efectos, lo que derivó en la situación de abuso a su pareja, no dando cabida a excusarse por estar en estado de ebriedad.
Vale añadir que esto último fue aportado en casación, done si bien está prohibido incorporar de modo sorpresivo hechos ajenos a la propia calificación de la demanda, es permitido si aquellas aportaciones no afectan a la calificación de los hechos sino que complementen los mismos.
María Belén Alvarez en 26/09/2017 en 21:47 dijo:
Según mi criterio y teniendo como base lo aprendido, creo que este es uno de los ejemplos más claros de la figura “Actio libera in causa”, ya que, si bien es cierto que Franco en el momento de la comisión de la infracción penal, se encontraba en un estado de embriaguez, la misma no se tiene en cuenta como atenuante en este caso; puesto que se deduce que la causa anterior, es decir ir a beber, fue un acto libre y voluntario por parte del acusado. Además, en la sentencia se menciona que Franco conocía su manera agresiva de actuar cuando se encontraba bajo los efectos del alcohol, por ende debió prever la comisión del delito, esto sin contar que se hubiese embriagado dolosamente, es decir para garantizar la impunidad de su transgresión, pues si este fuera el asunto, la pena sería mayor.
En conclusión, creo que la decisión del Tribunal Supremo Español es la más idónea para este caso.
Gracias por participar en la actividad
Alejandra Cevallos en 26/09/2017 en 21:14 dijo:
para iniciar mi comentario considero necesario describir al actio libera in causa , y desde aquí encontrar determinadas ideas básicas sobre la misma, y su aplicación en la sentencia.
siguiendo esta línea el actio libera in causa, nace de una escuela evidentemente causalista pues no examina la conciencia, ni el motivo para llegar a determinado estado, de esta manera el actio libera in causa se aplica a un acto realizado sin conciencia y por consiguiente sin voluntad, pero es importante resaltar que si la persona efectivamente realizó el acto en un estado que no le permitía tener conciencia la misma no podría ser responsable, sin embargo si la persona se sometió a una causa anterior al cometimiento del delito de forma voluntaria y libre; que como resultado causó evidentemente el estado de inconsciencia durante el cual cometió el delito y fue debidamente probada debe responder por su cometimiento.
Dentro de la sentencia se habla del segundo caso pues evidente el procesado conocía ,como mencionan los testigos, que cada vez que ingiere bebidas alcohólicas se convierte en una persona violenta y el estado de embriaguez responde claramente a una causa anterior al cometimiento del delito, misma que provocó un estado de inconsciencia que por consiguiente fue resultado de una causa libre y voluntaria, pues el procesado conocía las consecuencias que ingerir alcohol producían en su personalidad normal, es responsable por los actos cometidos en este estado de inconsciencia, pues considero que si una persona conoce con anterioridad cuales son los posibles riesgos de tomar la decisión de ingerir bebidas alcohólicas y no se abstuvo de hacerlo debe ser responsable de todos los actos que su estado de inconsciencia producto del alcohol ocasionen, por lo tanto considero que la sentencia es correcta en la manera que lleva el análisis y aplicación del actio libera in causa.
Paulina Araujo en 27/09/2017 en 06:53 dijo:
Gracias Alejandra por su aporte
Melissa Aguilar en 26/09/2017 en 21:07 dijo:
Cómo primer punto, creo que es importante definir la ‘actio libera in causa’, ésta es la inconsciencia al momento de la comisión del delito, pero en un momento anterior, cuando todavía no se encontraba en dicho estado, produjo dolosa o imprudentemente su propia incapacidad de culpabilidad.
No cabe duda que la resolución del Tribunal Supremo Español es adecuada, ya que el acusado, si bien se encontraba en estado de embriaguez, esto no se configura cómo un atenuante pues se comprobó mediante el testigo y la víctima que él (acusado) sabía perfectamente su condición es decir, que la ingesta de alcohol hacía que su comportamiento se torne violento y aún así lo consumía reiteradamente.
En conclusión, pese a que en el momento de cometer el delito se encontraba en un estado de “inconsciencia”, sus actos anteriores (ingesta de alcohol) fueron totalmente libres y voluntarios, y es así como se subsume la figura de la “actio libera in causa”.
Sin embargo, algo que me llama la atención es que en la sentencia en el motivo tercero, enlaza la aplicación de ” la doctrina «actio libera in causa» referida en el artículo20.2, menos en su modalidad IMPRUDENTE, en el sentido de que el acusado tenía que prever la violencia de su conducta en el momento anterior a la ingestión de bebidas alcohólicas”.
La imprudencia no es la intención de causar un daño, a diferencia del dolo que es, la intención positiva de irrogar daño, Y claramente se puede observar que el acusado actuó con dolo, ya que ingirió alcohol a pesar de saber los efectos que le causaban.
Considero que el acusado es responsable penalmente por los delitos de agresión sexual, maltrato habitual y amenazas contra su cónyuge. El estado de embriaguez no debería ser un atenuante, sino un agravante. Y por último concuerdo con la sanción impuesta por parte del Tribunal Supremo Español.
Werner W. Betancourt P. en 26/09/2017 en 20:52 dijo:
Considero necesario mencionar que la figura de “actio libera in causa”, como lo menciona Francisco Castillo Gonzáles, es un principio en el cual se establece que, la persona o agente(imputado) responde por los hechos que cometió durante un estado de incapacidad, el mismo que tiene que ser ocasionado o causado por él (agente o persona) de manera libre y voluntaria, con la voluntad e intención de causar daño durante el estado de incapacidad.
Teniendo en consideración al párrafo anterior y, después de analizar la sentencia, se puede afirmar que el fallo del Tribunal Supremo Español es coherente y certero en su decisión al momento de desestimar y declarar sin lugar el recurso de casación (interpuesto por Franco), dado que se comprueba la existencia de la denominada figura de “actio libera in causa”. Franco al tener conocimiento del efecto agresivo que le genera el consumo de alcohol y aún así seguirlo consumiendo con la intención de maltratar a su conviviente, genera y permite que su actuación se subsuma en dicha figura.
Gracias Wegner
Cristian Hinojosa Orbea en 26/09/2017 en 20:35 dijo:
Considero que la aplicación del actio libera in causa del Tribunal Supremo Español es acertada al contrarrestar lo que Franco (sujeto activo) denuncia la no aplicación de la atenuante de embriaguez mediante recurso de casación, señalando que al tiempo de cometer la infracción penal se encontraba en estado de intoxicación plena por el consumo de bebidas alcohólicas, es decir, no se configura el elemento cognitivo, y por tanto, se exime o se encuentra dentro de las circunstancias que atenúan la responsabilidad criminal en virtud del artículo 20.2 y 21 del Código Español Penal. Sin embargo, el Tribunal interpreta el artículo 20.2 al caso y lo enlaza con la doctrina del actio libera in causa, en su modalidad de imprudencia, y en concordancia con los testigos del caso, los cuales señalaban que el recurrente era consciente de que el alcohol no le hacía bien y, aún así, lo tomaba, el Tribunal señala que era responsabilidad del acusado prever la violencia de su conducta previo a la ingestión de bebidas alcohólicas, por consiguiente, decidió desestimar la alegación correspondiente.
Por todo lo mencionado, concuerdo con el Tribunal al determinar la culpabilidad de Franco, y como señala el Prof. Fernando Castillo González, la imputación del comportamiento, que al momento de su realización es decir in actu, no es libre pero nace de una acción libre y responsable, es decir de una decisión libre como causa libera, entonces al momento de ingerir alcohol por Franco era totalmente libre y responsable por su acción, y al conocer de comportamiento en estado de ebriedad, el debía prever que la violencia no se enmarque en su comportamiento, por tanto, es una aberración jurídica pretender eximirse de responsabilidad bajo esas circunstancias.
Cristian Hinojosa Orbea
Paulina Araujo en 27/09/2017 en 06:54 dijo:
Emilio Shive en 25/09/2017 en 11:44 dijo:
La Doctrina nos ayuda a entender como se aplica la figura del “actio libera in causa”, vinculándola con las conductas que generan un hecho ilícito. Hurtado Pozo (1987. pág 10) sostiene que el autor no era inimputable al momento de cometer el delito (acción típica y antijurídica) pero marca que esa inimputabilidad fue creada por la propia persona y se analiza su culpabilidad en el momento anterior al estado de inimputabilidad.
En este caso el Tribunal recurre a una solución muy acertada, debido a que el autor (Franco), tenía conocimiento de los efectos que producía el estado de embriaguez en él, por lo cual al inducirse él mismo a esa fase, existe una causa anterior con conciencia y voluntad, la cual lo hace actuar de esa forma. Además me parece importante recalcar, que si él ya conocía como reaccionaba frente a estas situaciones, existiría dolo; intencionalmente buscaba dañar físicamente y lesionar psiquicamente a Gema.
Paulina Araujo en 25/09/2017 en 12:59 dijo:
Muchas gracias Emilio por su oportuno aporte.
ANDREA SOLANGE JÁCOME tINTA en 12/04/2017 en 00:11 dijo:
Se considera muy acertada la sentencia emitida por el tribunal, pues la aplicación practica del “actio libera in causa” reprocha de manera directa la conducta anterior al
hecho ilícito, aunque el acusado se encontraba en un estado de inconciencia,era conocedor de sus cambios de humor agresivos ademas se su comportamiento irrazonable a consecuencuencia de ingerir bebidas alcoholicas que son ya conocidas por las alteraciones sensoriales y de conducta que producen en los seres humanos, pues él acusado al saber que las consecuencias de conumir dichas bebidas pudiesen ser fatidicas para su conglomerado social ignora la presencia tácita de las posibles consecuencias y lo comete, por tal está demas mencionar que el acusado podía preveer dicho comportamiento y no lo hizo.
Con esta sentencia se muestra con claidad los preceptos que debe de tomarse en cuenta para la correcta aplicación del “actio libera in causa”.
ANDREA SOLANGE JÁCOME TINTA
Lizzeth Villavicencio en 11/04/2017 en 23:42 dijo:
Francisco Castillo González establece que el “actio libera in causa” es la imputación de un comportamiento que, en el punto temporal de la realización, es decir in actu, no es libre; pero que nace de una acción libre y responsable del agente, es decir, de una resolución libre como causa libera. Sin duda esta definición es el trasfondo del fallo en cuestión; debido a que la conducta agresiva del procesado (maltrato habitual), no fue un acto consciente y voluntario; sin embargo la ingesta de bebidas alcohólicas, claramente es una conducta libre, que pudo evitarse y preverse.
La mencionada figura ha sido cuestionada, tanto por quienes establecen que no debería regularse sino que simplemente debería ser descartada de las causales para que la conducta sea penalmente irrelevante, cuestión que sería contraria al principio de legalidad; así como por aquellos que siguen la corriente finalista, relegando a la misma al causalismo, idea errónea, debido a que, aunque la finalidad no pertenece al acto causante del delito; existe una situación previa que permite determinar la libertad y voluntad con que actuó una persona, y que la llevaron a conseguir dicho fin.
Es por esto, que debe tomarse en cuenta, que la doctrina ha considerado al “actio libera in causa” como un acto preparatorio y no un acto de ejecución; lo cual me lleva a considerar que el Tribunal falló de manera correcta; porque dicho acto (ingesta de alcohol), pudo haber sido evitado por Franco, quien incluso conocía de los efectos que le producía. Es así, que si bien la conducta productora del delito no fue consciente, el acto previo a la misma, gozó de completa libertad lo cual no puede generar impunidad. Incluso a mi consideración; debería ser considerado como un agravante ya que al menos el Código Orgánico Integral Penal ecuatoriano, dentro del artículo 37 establece, que la ingesta de bebidas alcohólicas será considerada como agravante si se la realizó con el fin de causar un daño; y al analizar que el procesado conocía de los efectos inmediatos que causaban en él dichas sustancias, se podría deducir que hubo un tinte de intencionalidad en su actuar previo; al no haberse abstenido de dicha conducta que produjo un delito del cual justamente se le declara culpable. Decisión que se relaciona al pensamiento de Mahatma Gandhi, quien consideraba incorrecto e inmoral tratar de escapar de las consecuencias de los actos propios.
Este fallo además contiene varios elementos importantes dignos de mencionar, como son el principio de proporcionalidad, el cual es de vital importancia en el proceso penal; ya que sin desmerecer el trabajo de la acusación; el Tribunal siempre es el responsable de establecer la correlativa pena a un delito, teniendo en cuenta el principio de legalidad y la congruencia entre los dos elementos, y por lo tanto la proporción entre los mismos. Al igual que el principio de unidad de la prueba, que nos lleva a deducir que para inculpar de un delito a una persona se debe analizar el conjunto probatorio, caso contrario puede llegar a perjudicar tanto al procesado como a la víctima. En conclusión, es una sentencia que aporta elementos de análisis muy importantes, y sobre todo un claro ejemplo del “actio libera in causa”, que es una figura compleja pero muy importante en el ámbito del Derecho.
Iván Trávez Molina en 11/04/2017 en 23:00 dijo:
Algo que queda claro a lo largo de la sentencia es que el recurso de casación propuesto por el acusado (Franco) no tiene razón de ser, esto a mi modo de ver es muy bien desestimado por la corte suprema española, la cual en uso de la figura del “actio libera in causa”, va mas allá de la inconciencia del autor al momento de cometer el delito, y se centra en los hechos probados a lo largo del juicio que demuestran claramente que Franco tenía un conocimiento pleno de que al momento que este abusaba del alcohol y sus efectos, este tendía a cambiar su actitud por una conducta violenta, y producto de esta maltrataba a sus esposa.
La corte desestima el argumento de la inconciencia ya que, si bien el autor no estaba en pleno uso de sus facultades al momento de cometer el delito, este sabía que cuando ingería alcohol su actitud y su conducta lo hacían propenso a cometer este tipo de acciones. Y este con pleno conocimiento de esto aun así lo hacía.
Esta figura estudiada en clase se ve muy bien reflejada en la sentencia y ayuda a generar una mayor confianza en el sistema penal, ya que con esta figura la excusa para cometer delitos bajo los efectos de bebidas alcohólicas o estupefacientes pierde sentido y ayuda a construir un derecho penal más fuerte en el que la ciudadanía en general pueda confiar.
Luis Xavier Zurita en 11/04/2017 en 22:59 dijo:
Me parece que la aplicación de la figura “actio libera in causa” se da de manera correcta en el presente caso y la desestimación de la causal de casación, impuesta por el recurrente y tratada en el cuarto punto de razonamiento del tribunal es de la misma manera correctamente desestimada; en el caso concreto Franco es consciente de los efectos que el alcohol causa en su persona, llevándolo de manera exacerbada a cometer actos de violencia tanto física cuanto psicológica en contra de Gema, por lo tanto el se encuentra en total y plena conciencia que el alcohol le es perjudicial, cayendo así en la figura conocida como “actio libera in causa”; evidenciando una actitud dolosa ya que pese al conocimiento que Franco tenía sobre su accionar repetía esa practica una y otra vez. Por lo tanto no se puede de ninguna manera alegar la circunstancia atenuante de embriaguez ya que esta no se dio por caso fortuito o fuerza mayor sino mas bien con plena voluntad y conciencia.
La sentencia es muy clara y precisa para explicar esta figura ya que nos da los elementos necesarios para identificar su correcta aplicación.
Tatiana Gaviria en 11/04/2017 en 21:41 dijo:
En este caso, el “actio libera in causa” busca diagnosticar si se puede determinar la culpabilidad de Franco según las acciones cometidas, teniendo en cuenta que al cometerlas se encontraba en un estado de inconsciencia.
Las partes determinantes de la sentencia son sin duda las declaraciones tanto de la víctima (Gema) y de los demás testigos, donde se menciona que el acusado en este caso (Franco), o por lo menos así se lo puede inferir, es un consumidor de alcohol, frecuente, y que por el hecho de beber dicha sustancia provocaba que él sea violento y se cita que así se lo habían hecho saber. En pocas palabras, Franco tenía ya conocimiento de los efectos que el alcohol le causaba, o sea, se convertía en una persona violenta.
Se puede argüir entonces que la conducta de Franco no puede obtener ningún atenuante, por el simple hecho que él como una persona adulta, libremente, sabiendo los efectos que el alcohol causaba en él, decidió consumirlo de todas maneras y por tales razones se desencadeno el maltrato a Gema; lo que me lleva a concluir que Franco es totalmente culpable de sus actos y de lo que se le acusa.
Camila Hinojosa V. en 17/10/2016 en 10:23 dijo:
El Tribunal Supremo español, en este fallo da una aplicación directa a la figura “Actio Libera in causa” debido a que Franco es responsable de todas las agresiones físicas como psicológicas que acometió en contra de Gemma. Debido a que el realizo la acción (se embriago) de forma voluntaria y consciente por lo tanto tiene toda la responsabilidad de todas las actuaciones que realizo bajo los efectos del alcohol.
La persona que conociendo que ciertas sustancias hacen que se pierda la conciencia, pero aun así se las consume, no es un supuesto de ausencia de conducta. Debido a que la persona libre y voluntariamente realizó la acción que le condujo al estado de inconsciencia en que se encuentra, debido a que el derecho se retrotrae al momento anterior al delito. En este caso en particular Franco, tenia conocimiento de en que formas le afectaba beber licor debido a que su comportamiento cambiaba y actuaba de forma violenta.
El tribunal que conoció el caso tuvo claro los hechos, los cuales fueron examinados de forma clara, en que no se trataba de un atenuante por la simple razón que Franco busco ponerse en ese estado.
Aquí hace un claro reflejo de un problema que aqueja a la sociedad en general, una problemática que viene arraigada desde siempre, la cual es la violencia intrafamilar por las sustancias psicotrópicas pero mas aun por cualquier tipo de bebida alcohólica. Esta sentencia es un precedente muy importante debido a que muchas mujeres viven en esta situación de violencia. Por lo tanto la figura “Actio Libera in Causa” tan discutida en la doctrina fue llevada a la practica por el Tribunal Supremo español para sancionar un problema social y brindar seguridad a toda la sociedad en general.
Paulina Araujo en 17/10/2016 en 11:49 dijo:
Muy bien Camila. Gracias por su aporte.
Tiene ya el registro en lista del día de hoy
Maria Jose Castillo en 17/10/2016 en 10:19 dijo:
En el presente fallo del Tribunal Supremo (Sala de lo Penal) , se expone de forma clara y precisa que existio “actio libera in causa” , puesto que Franco conocía que el ingerir alcohol lo volvía una persona violenta y agresiva, esto se pudo comprobar con los peritajes realizados por los expertos en este caso. Al momento de querer justificar como atenuante el ingerir bebidas alcohólicas no se toma en cuenta que primero Franco es una persona que de forma habitual ingiere alcohol y segundo que el lo hace de forma voluntaria y con conocimiento de lo que produce.
Es asi que mas bien el beber bebidas alcohólicas se lo deberá ver como agravante e incluso podríamos decir que el cometió el delito de forma dolosa ya que buscaba tomar para maltratar a su ex esposa ya que asi a lo posterior se justificaba en que estaba tomado.
Paulina Araujo en 17/10/2016 en 11:51 dijo:
Buenos aportes María José
Tiene ya su registro en lista del día de hoy.
Samanta Toala en 17/10/2016 en 09:56 dijo:
En lo concerniente a la pregunta si es o no justo que el fallo del tribunal, mi respuesta va de acuerdo a lo que este ultimo se pronunció. Franco era plenamente consciente de que el alcohol lo volvía una persona violenta e insostenible. Dado los hechos era insostenible alegar que el estado de embriaguez es un estado de inconsciencia por parte del autor, si este es catalogado como un bebedor habitual. Franco tenia la voluntad de beber empezando desde ahí una conducta que lo llevara a agredir físicamente a Gema.
Incluso a mi juicio el que cumpla con las condiciones ya descritas sería un agravante no atenuante a la responsabilidad penal ya que Franco busca ponerse en una situación de embriaguez.
Gracias por su comentario Samanta.
Tiene ya su registro en la lista del día de hoy.
Pablo Punin en 17/10/2016 en 09:54 dijo:
Para iniciar con mi comentario quisiera dejar en claro el significado de varios términos jurídicos fundamentales dentro del presente caso. La “Actio libera in causa” para el jurista Ernesto Albán Gómez en su libro “Manual de Derecho Penal Ecuatoriano”, es “Cuando una persona libremente se coloca en estado de inimputabilidad o en condiciones que le pudieran eximir de la responsabilidad, debe de todos modos responder de las acciones que ejecute o de las omisiones que incurra en tal estado o condición” (Albán, 2015, pág. 187). El “dolo” en palabras de del jurista italiano Vicenzo Manzini “Es la voluntad consciente y no coaccionada de ejecutar u omitir un hecho lesivo o peligroso para un interés legítimo de otro, del cual no se tiene la facultad de disposición conociendo o no que tal hecho esta reprimido por la ley”. Finalmente, la imprudencia se diferencia del dolo, en que en esta no existe la intencionalidad de causar un daño, o el autor no cree que su conducta vaya a causar un resultado lesivo debido a que cree tener el control de lo que puede suceder, en palabras de Fernando Poviña en su libro “Delineamientos del delito imprudente” la imprudencia se diferencia del dolo en que esta implica “El desconocimiento reprobable del peligro jurídicamente desaprobado que crea con su acción”.
Sin duda alguna la decisión del tribunal supremo español es la acertada, debido a que de ninguna forma los actos cometidos por el acusado se configuran como atenuante, ya que si bien es cierto que se encontraba en estado de embriaguez en el momento en el que ocurrió la conducta delictiva, esto no le exime, debido a que se ha corroborado que él era consciente que cuando ingería bebidas alcohólicas su conducta se tornaba violenta, y aún conociendo esto, él lo realizaba repetidamente como nos relata el caso, causando daño a su cónyuge en varias ocasiones. Por lo anterior expuesto, no hay duda alguna de que el acto realizado con anterioridad al delito, (el ponerse en estado de embriaguez en este caso), se realiza consciente y voluntariamente por parte del acusado, por lo que cabe la figura de la “Actio libera in causa”.
Se preguntaran porque he traído a colación el significado de las palabras “Dolo” e “Imprudencia”, y esto se debe a que en el caso se ha declarado la “Actio libera in causa” tomando en cuenta la imprudencia del acusado, argumentando esto, se diría que el acusado ignoraba el daño que podían causar sus acciones. Se conoce que el acusado era una persona que bebía habitualmente, que conocía totalmente que el beber causaba que actué de forma violenta, que en varias ocasiones ya había causado daño a su cónyuge, y aún así lo seguía haciendo, entonces mi pregunta va a lo siguiente, ¿Conociendo todo esto, es coherente decir que el acusado actuó con “imprudencia”?, es cierto que no existe un acto lesivo al ingerir bebidas alcohólicas, pero ¿No existe algún grado de intencionalidad en los actos del acusado, al hacerlo totalmente consciente del daño que ha causado y que podría seguir causando a su cónyuge?.
Ernesto Albán Gómez en su libro “Manual de Derecho Penal Ecuatoriano” establece que en el código ecuatoriano se distinguen 3 clases de embriaguez, que son las siguientes:
•	Embriaguez Fortuita: Causada de manera imprevista y accidental.
•	Embriaguez Voluntaria: Cuando la persona ingiere bebidas alcohólicas voluntariamente, aunque sin el ánimo previo de cometer un delito.
•	Embriaguez Preordenada o Premeditada: Cuando la persona se ha embriagado para cometer la infracción o preparar una disculpa. Aquí la embriaguez será un agravante.
Así mismo, nos dice que solamente la embriaguez fortuita no mantiene la imputabilidad, mientras que las otras dos si la mantienen, e incluso la preordenada o premeditada será agravante.
Aquí quisiera poner a su consideración una pregunta que ha surgido del análisis de este caso, si es que esto se hubiese dado en nuestro país, y fuésemos los jueces, ¿Tomarían esto como embriaguez voluntaria o como embriaguez premeditada? Son varios puntos que se deben analizar, sin duda alguna está la consciencia y de cierta manera la intencionalidad del acusado al realizar estos actos, conociendo que ya ha causado daño y que lo va a seguir haciendo por un lado, pero del otro se puede decir que simplemente es una persona que tiene problemas con el alcohol y desmentir que lo realizaba para causar daño, porque su fin único era ingerir bebidas alcohólicas. Sin duda alguna son elementos que generan un debate muy amplio.
Pablo Punin.
Paulina Araujo en 17/10/2016 en 11:53 dijo:
Quedo muy satisfecha con su respuesta Pablo, en la cual Usted no ha escatimado incluso consultar doctrina nacional; particular que será tomado muy en cuenta en la evaluación del primer parcial de la materia.
Tiene ya el registro en lista del día de hoy.
José Cárdenas Zambonino en 17/10/2016 en 09:39 dijo:
En líneas generales, el fallo del tribunal es correcto. Como primer punto, se establece claramente que la conducta de Franco, al estar bajo efectos del alcohol, se vuelve una persona violenta, pero más allá de esto, el acusado conoce que él llega a comportarse de esa manera cuando esta en estado de embriaguez. Por lo tanto existe una conducta conciente y voluntaria (beber licor), la cual, Franco conoce las consecuencias que pueden devenir del exceso de tomar alcohol (estado de embriaguez) y que por lo tanto le hace responsable penalmente del delito de agresión sexual, maltrato habitual y amenazas con su esposa Gema.
Basicamente creo que la acusación y la sanción establecida es correcta, debido a que estaba en conocimiento de Franco que tomar bebidas alcohólicas en exceso, lo volvía una persona violenta, por lo tanto al cometer esta serie de delitos, desde mi punto de vista, si bien es cierto no se encuentra plenamente en sus facultades por el estado de embriaguez, sin embargo considero que al cometer el delito, es cómo que lo hubiera hecho conciente y voluntatiamente.
Paulina Araujo en 17/10/2016 en 11:55 dijo:
Muy bien. Me gusta su reflexión José.
Queda ya registrado en la lista de hoy.
Spartako Saltos S. en 17/10/2016 en 09:25 dijo:
En la presente sentencia, podemos claramente apreciar la aplicación de la “acto libera in causa”, adaptándose el razonamiento hecho por el Tribunal Supremo (Sala de lo Penal), a la doctrina y a lo estudiado en clase; la condena de un delito de naturaleza como nos expresa en la lectura de Claus Roxin, puede ser castigado por un delito imprudente o doloso.
A mi parecer este caso en particular tendería a pertenecer al tipo doloso ya que se presenta un maltrato y abuso constante en contra Gema lo cual sugiere que efectivamente existe una intención positiva de causar daño.
En el caso queda claro que Franco tenia pleno conocimiento de la afección que le causaba la ingesta de alcohol, sin embargo, el continuaba realizando esta practica; por lo tanto es motivo suficiente para tener en cuenta la aplicación de la “acto libera in causa”, ya que libre y voluntariamente Franco realizaba esta practica que con conocimiento de causa le alteraba y provocaba en un estado de una persona violenta, es por este motivo que de forma acertada se rechaza el motivo de embriaguez como un atenuante dentro del ordenamiento jurídico español, mas aun certificando en las declaraciones el conocimiento del estado del señor posterior a la ingesta de licor.
Este caso en particular sigue el modelo de la tipicidad que según la doctrina se la define en los siguientes términos:”vincula el castigo del autor a su conducta causante de la exclusión de culpabilidad, que se interpreta como una causación dolosa o imprudente del resultado”.
Por lo tanto a quedado claro que es un caso que se adapta a la “acto libera in causa”, y de hecho explica en la realidad la aplicación de esta figura.
Perfecto su comentario Spartako. Quedamos todos agradecidos con el mismo.
Tiene ya su registro en la lista de hoy.
Giovanni A. Brambilla en 17/10/2016 en 09:14 dijo:
La decisión del tribunal supremo al no tomar la embriaguez en este caso como un atenuante, fue acertada; sin embargo, Franco al conocer que beber deriva en una actitud agresiva hacia su ex esposa y aun así beber regularmente, deberíamos considerar la posibilidad de que Franco consiente y libremente busca ponerse en ese estado, tal vez para darse valor para agredir a Gema; entonces no hablaríamos de imprudencia, como señala la sentencia: “era consciente de que el alcohol no le hacía bien y lo tomaba». Ello enlaza con la aplicación de la doctrina «actio libera in causa» referida en el artículo 20.2, al menos en su modalidad imprudente” teniendo esto en cuenta, en mi opinión que Franco bebiera debería ser tomado como un agravante, al considerarlo como el autor mediato (utiliza su propia persona en situación de incapacidad de culpabilidad, como mediador del hecho) como lo estipula el modelo de tipicidad.
Paulina Araujo en 17/10/2016 en 11:56 dijo:
Muchas gracias Giovanni por su aporte, en el cual incluso ya se adentra en otros elementos de la Teoría del delito.
Camila Velasco en 17/10/2016 en 08:25 dijo:
¿Es justo que una persona responda por una conducta no deseada?
En principio podríamos alegar, que no es justo dado que en el caso que alguien cometiera un delito sin contar con su conciencia y voluntad en el momento de cometer el delito careciera de la intensión positiva de causar daño (dolo), para esta situación existe la figura del “Actio libera in causa” del que se habla en la sentencia leída.
El actio libera in causa, se da cuando se responsabiliza a una persona por la conducta anterior al acto delictivo.
Estoy de acuerdo con el fallo del Tribunal Supremo, ya que al momento de aplicar el “Actio libera in causa” investigo acerca de toda la conducta de Franco anterior al delito cometido, sacando como conclusión, que Franco no solo decidió ponerse en estado de embriaguez libre y voluntariamente, si no que el también era cociente del daño que podía cometer a cualquiera que estuviera cerca de el, ya que era de conocimiento de el y de la gente que lo rodeaba que tenia una actitud agresiva y violenta cada que ingería alcohol, y aun sabiendo el efecto que tiene el alcohol en el decidió libre y voluntariamente hacerlo y precisamente por esta actitud anterior a la delictiva el Tribunal Supremo lo sentencio.
Paulina Araujo en 17/10/2016 en 11:57 dijo:
Muchas gracias Camila por su aporte de la sentencia.
Queda ya registrada en la lista de hoy.
Samantha Paz en 16/10/2016 en 22:38 dijo:
En él caso podemos ver que, gracias al actio libera in causa él acusado por él simple hecho de ingerir bebidas alcohólicas ,con plena conciencia y voluntad, sabiendo que bajo ese estado su conducta pude llegar a ser peligrosa y por lo tanto punible al punto de cometer un delito, nos lleva a decir que la pena es la misma como si Franco hubiera maltratado y agredido a su mujer en estado consciente.
Mi segundo punto es él resultado de que Franco ingiriera bebidas alcohólicas , mas que atenuante lo concidero agrabante ya que las secuelas que deja en la víctima son muy difíciles de reparar mas que él maltrato phisico él maltrato psicológico va dañando la mentalidad de la víctima trayendo como secuela un síndrome o un tipo de enfernedad mental muy difícil de reoarar.
A mi parecer la sentencia es justa y en verdad me alegra que, en ese estado no haya matado a su ex esposa.
Paulina Araujo en 17/10/2016 en 11:58 dijo:
Gracias Samantha por su comentario. Si bien la tarea debía ser contestada el día lunes, valoro se haya dedicado un día antes a resolverla.
Queda ya registrado su aporte.
Daniel Ruales en 16/10/2016 en 21:26 dijo:
La sentencia del tribunal supremo español me parece muy coherente con relación a lo ya explicado y analizado en clase a cerca del actio libera in causa, el tribunal supremo al no dar cabida al recurso de casación interpuesto por el recurrente, confirma el criterio emitido por la audiencia provincial en la cual juzgan a la persona por la conducta precedente del acto delictivo, ya que mencionan muy claramente que el hombre sabía que el consumo de alcohol lo vuelve una persona agresiva lo que lo hace susceptible a cometer actos en contra de su familia, tal como se ha mencionado en clases, en el actio libera in causa el derecho penal se retrotrae a su estado anterior al cometímiento del delito ya que esa fue una conducta libre y voluntaria, finalmente la sentencia impone una pena mayor a la solicitada por el ministerio fiscal… Por qué ??? Este resultado se da cuando se logra probar y demostrar que la persona ah pesar de saber que el alcohol o alguna sustancia psicotrópica lo vuelve violento ah pesar de eso la comsume, a mi manera de ver lo convierte en un agravante, todo esto conjuntamente con el análisis arriba detallado permiten determinar que la conducta se subsume en la institución del actio libera in causa. Finalmente la sentencia es un claro ejemplo para ratificar lo ya enunciado en clases…
Paulina Araujo en 17/10/2016 en 11:59 dijo:
Muchas gracias Daniel por ser el primero en llevar a cabo la actividad asignada.
Queda ya registrado en la lista.
Isabel Salazar en 14/09/2013 en 16:52 dijo:
Se ha desarrollado la teoría de la “actio libera in causa”, con el fin de determinar qué conducta tiene que ser reprochable para declarar la culpabilidad o inocencia de una persona, siendo así, que ésta se relaciona con el último elemento que conforma el delito, la culpabilidad. La sentencia emitida por el Tribunal Supremo ha desarrollado en su motivación claramente la aplicación de esta teoría.
Franco (imputado), alegó que al momento de dictar sentencia los juzgadores no consideraron su estado de inconsciencia cuando cometió el hecho ilícito, debido a que cuando realizó la conducta delictiva, no tuvo consciencia ni voluntad, al encontrarse bajo los efectos del alcohol, lo cual a su criterio lo convertiría en una persona inimputable. No obstante, se llegó a constatar por medio de conocidos y amigos de Franco, que le habían hecho saber que siempre que tomaba, actuaba violentamente o de forma indebida. Por lo que, el consumo del alcohol fue lo que lo llevó a estar en un estado de inimputabilidad, estado que fue provocado o querido por él, y los juzgadores actuaron acertadamente al juzgar a Franco por su conducta precedente que fue la de embriagarse libremente; y, no tomar en cuenta la posterior, es decir, cuando se ejecutó el delito.
Considero que los jueces de instancia actuaron sabiamente, al no considerar el estado de embriaguez de Franco como una atenuante para juzgar el hecho ilícito cometido. Debido a que Franco conocía de los efectos que producía la ingesta de alcohol en su conducta, él conocía que si bebía actuaría ante Gema, su esposa, de manera inadecuada y con violencia. Una persona que ha decidido beber libremente a sabiendas que su conducta se ve alterada, al estar bajo los efectos del alcohol a mi criterio no puede jamás ser considerada como una atenuante, en todo caso, sería una agravante al hecho cometido.
Isabel Salazar Esparza
Mikaella Andrade en 14/09/2013 en 12:02 dijo:
Me parece muy acertada la sentencia emitida por la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo de España, ya que realiza un inteligente análisis sobre la figura que hemos estudiado en clases, “actio libera in causa” debido a que el Tribunal desestima el motivo argumentado por el acusado en cuanto a la no aplicación de atenuante por su estado de embriaguez; y esto es del todo aceptable y de hecho iría contra la misma razón bajar la pena a un individuo que teniendo pleno conocimiento sobre los efectos violentos de su embriaguez aun así lo hacía, y peor aún, de forma reiterada.
Es por esto que considero que la presente sentencia es un ejemplo para que las personas que ingieren bebidas alcohólicas o se suministran sustancias estupefacientes, de manera libre y voluntaria, sepan que no por el hecho de que se encuentren en un momento determinado sin su elemento cognitivo y volitivo, se excusan de la responsabilidad penal, si llegan a presentar una conducta delictiva, pues si se llegara a justificar todo daño generado por otra persona que haya estado ebrio por su propia voluntad, nos encontraríamos en un estado de terror y en una tremenda inseguridad, inclusive habría muchos que simplemente ingerirían bebidas alcohólicas o se suministran sustancias estupefacientes con el objeto específico de delinquir y así no afrontar un juicio de reproche. Es por esto que me parece correcto que exista esta figura jurídica y que se la aplique, como en el presente caso.
Melissa Mosquera Prócel en 14/09/2013 en 11:50 dijo:
La sentencia del Tribunal desestima los motivos del recurrente de una manera exacta, ya que él, pretende considerar una atenuante en el delito cometido, alegando que al momento de actuar se encontraba en un estado de inculpabilidad, debido a que no tenía elemento cognitivo ni volitivo; sin embargo el tribunal expresa que una atenuante en este escenario no cabe, porque el acusado si bien es cierto que carecía de conciencia y voluntad al momento de adecuar su conducta al tipo penal, estaba consciente de que el estado de embriaguez le llevaban a cometer actos reprochables (como así lo demuestran los peritajes, ya que llegan a la conclusión que su estado etílico era habitual y el sabia las consecuencias que le produce la ingesta de alcohol), es decir que Franco producía su propia inimputabilidad; por lo tanto el tribunal asegura que el imputado pudo prever que el consumo de alcohol (causa previa) , lo llevaría a causarle lesiones psíquicas y físicas a su mujer (causa final), motivo por el cual Franco es totalmente reprochable, bajo la figura del «actio libera in causa».
En mi opinión, como así demuestro en mi comentario, el tribunal actúa de manera acertada en este caso; sin embargo concuerdo con los comentarios previos de mis compañeros, en los que señalan que los juzgadores debían tomar en cuenta que la ingesta de alcohol en Franco era una conducta habitual y que él tenía conocimiento que el alcohol lo hacía agresivo con su mujer; por este motivo el juez podía haber aplicado un agravante en este delito, fundamentando que la causa previa era ocasionada con dolo, para posteriormente lesionar psíquica y físicamente a Gema.
MELISSA MOSQUERA PRÓCEL.
Verónica Salgado S. en 13/09/2013 en 22:57 dijo:
La sentencia analizada me parece el ejemplo perfecto para una primera aproximación en el estudio de la figura de la “actio libera in causa”. Pone de manifiesto los elementos que deben concurrir para que se forme esta institución: En el momento de la comisión del delito, el agente – en este caso en particular: Franco- era una persona inimputable a razón de que no contaba con el elemento cognitivo y volitivo, esenciales para poder ingresar en la esfera de un juicio de reproche. Una característica fundamental para la resolución de este caso debe ser obviamente el análisis de la razón por la cual el autor del ilícito se encontraba en esta situación, es debido a que él mismo, a través de la ingesta de alcohol se situó en este estado de incapacidad; por lo que el Tribunal toma la correcta postura de juzgar a Franco no por su culpabilidad en el momento de la ejecución del delito en sí, sino por las circunstancias inmediatamente anteriores como es que él libre y voluntariamente decidió embriagarse.
Al respecto, me parece más que adecuada la decisión del tribunal de rechazar la impugnación del acusado sobre la no aplicación de su estado de embriaguez como un atenuante para juzgar su conducta, incluso, me atrevería a opinar que en este caso en específico, el Tribunal debió considerar la ebriedad de Franco como un agravante, ya que como se encuentran descritos los hechos, para mi punto de vista es claro que Franco tenía pleno conocimiento de su violenta e indebida forma de actuar con Gema cuando se encontraba bajo los efectos del alcohol y sin embargo, buscar este estado de inconsciencia era una práctica habitual en él.
Verónica Salgado Saltos.
Juan Andrés Proaño en 12/09/2013 en 20:22 dijo:
Desde mi punto de vista la resolución del Tribunal Supremo español es correcta. Es claro que Franco al cometer estos delitos se encontraba en estado de embriaguez por ser una persona que consume alcohol de manera cotidiana. La parte acusada considera como una atenuante el estado de embriaguez al afirmar que la persona , en este caso (Franco) se encuentra privado de su conciencia y voluntad , así como el acusado ha confesado y asegurado que cuando ingiere bebidas alcohólicas realiza actos indebidos y el alcohol genera una actitud de violencia, en este caso sería desatada contra Gema. Pero debemos tomar en cuenta que Franco si tiene total conciencia que el alcohol lo lleva a realizar este tipo de actos y no por coincidencia sino de manera reiterada, es ahí cuando la conducta del acusado pasa a tener dolo al saber que consumiendo alcohol siempre sus actos terminarían en agresiones contra Gema y, a pesar de presentar conocimiento de esto, continuaba con su conducta delictiva. La doctrina enlaza al “actio libera in causa” a que la conducta de Franco se consideraba imprudente ya que él debía prever los actos violentos y las consecuencias que dichos actos desatarían ANTES DE LA INGESTA DE BEBIDAS ALCOHOLICAS. Juan Andrés Proaño
M. Paulina Araujo Granda en 12/09/2013 en 15:29 dijo:
Muy buenas sus obervaciones Max. Cuando estudiemos el elemento de la culpabilidad o juicio de reproche y analicemos las reglas que el legislador ecuatoriano ha creado para tratar a las intoxicaciones, nos daremos cuenta que cuando el sujeto activo busca intencionalmente la intoxicación para delinquir, se la considerará como AGRAVANTE de la conducta delictiva.
María Elisa Meza Bastidas en 14/09/2013 en 17:32 dijo:
A mi parecer la resolución emitida por el Tribunal Supremo Español expone de manera coherente a la “actio libera in causa” o también conocida como la “actio libera in sua causa”. Dicha figura se podría definir como el acto de reprochar una conducta precedente al acto delictivo. Esta conducta fue creada por la misma persona es decir hecha de manera libre. Por lo tanto no se reprocha el acto resultante sino la causa que en un primer momento se realizó y que deliberó en un acto delictivo posterior. Se deduce pues que esta figura es meramente causalista.
En el presente caso estamos ante la no cabida a lugar de una interposición de recurso de casación dirigido por Franco frente a la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Logroño. Para tener claro el panorama debemos resaltar que Franco al momento de realizar “violencia psíquica y física respecto de su compañera sentimental” estaba bajo la ingesta de alcohol. Es decir el sujeto comete un acto típico y antijurídico causado por la ingesta de alcohol. Es cierto que al estar bajo el efecto de substancias psicotrópicas la persona se desinhibe careciendo del elemento básico dentro de la conducta humana (consciencia y voluntad) y por lo tanto no es merecedora de una pena. Sin embargo dentro del presente caso Franco conoce o puede preveer las consecuencias de la ingesta de alcohol ya que dentro de los hechos probados se resalta que la violencia se la dio de manera reiterada. Se deduce lógicamente que el sujeto se ha colocado dolosa o imprudentemente en estado de incapacidad de culpabilidad para cometer un hecho punible.
A modo de síntesis del caso se denota que el sujeto primero idealiza la realización del tipo de un delito, segundo se dirige a ponerse en estado de imputabilidad y por último comete el hecho punible. Welzel, jurista alemán, sostiene que el autor se utiliza a sí mismo como instrumento para el hecho. Por lo tanto la resolución del Tribunal obra asertivamente al no dar cabida al recurso de casación y ratifica la sentencia en la que se condena al acusado como autor responsable de un delito de maltrato habitual.
Max Salcedo Guzmán en 12/09/2013 en 15:12 dijo:
El Tribunal Supremo resuelve de manera muy inteligente el problema que se le presenta, en lo que respecta a la inconsciencia de Franco al momento de cometer el hecho ilícito no obstante, a mi criterio, se se pudo acusar a Franco no de un delito imprudente sino de autoría mediata dolosa. Explicaré el porqué a continuación, pero antes un breve comentario sobre la idea de la embriaguez como atenuante en el caso en concreto.
Tengamos en cuenta que la defensa de Franco invoca la inconsciencia como una atenuante de la conducta penal, lo que sería un poco más coherente de solicitar al Tribunal si es que habláramos de una sola agresión cometida en estado de embriaguez y se logrará probar además que la ingesta de alcohol no era un acto habitual en Franco, de este modo se comprobaría que en efecto, a pesar de existir un delito al cual se le aplicaría de igual forma la “actio libera in causa”, las probabilidades de que Franco prevea los actos que realizaría en estado de inconsciencia son pocos, por tanto atenuables.
No obstante en nuestro caso, Franco es un bebedor habitual que cuando se embriaga agrede físicamente a su pareja, lo cual nos da a conocer que él esta más que consiente que en el momento en el que voluntaria y libremente bebe alcohol, desarrolla una conducta que lesiona los derechos de Gema. Un nuevo problema que enfrentaríamos aquí y sobre el que no discurren los jueces del Tribunal Supremo, es si el acto de beber de Franco (que ya sabemos es libre y voluntario) se da dolosamente, con el fin de lesionar a Gema, o si se da culpable e imprudentemente, pero sin la expresa intención de lesionarla.
El Tribunal directamente presume que hablamos de un delito imprudente, sin embargo a mi parecer el hecho de que Franco conocía que su conducta derivaría en un hecho dañoso y a pesar de eso lo hacía de manera reiterada, no nos permite hablar de negligencia sino de un delito doloso en el que claramente se nota la intención de lesionar a la víctima, entonces no estamos frente a un delito imprudente sino de una autoría mediata en la cual el agresor busca ponerse a sí mismo en estado de inimputabilidad para cometer un ilícito, en este caso Franco sabía que bebiendo tomaría el valor para agredir a Gema y así mismo poder excusarse de su comportamiento.
Para terminar insisto la forma en que se resuelve es apegada a Derecho y a la razón, no obstante no podemos dejar de hacer notar que jueces un poco más estrictos hubieran preferido la idea de una “actio libera in causa” como autoría mediata
Max Salcedo Guzmán

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