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Timestamp: 2018-01-17 09:13:40+00:00

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VI. Apartado a) del párrafo 1 del artículo 3 del - Organización Mundial del Comercio
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VI. Apartado a) del párrafo 1 del artículo 3 del Acuerdo SMC
A. Si la medida constituye una "subvención"
El Canadá apela contra la constatación del Grupo Especial de que la medida constituye una "subvención" en el sentido del párrafo 1 del artículo 1 del Acuerdo SMC.74 A juicio del Canadá, la medida no condona, en los términos del párrafo 1 del artículo 1, "ingresos públicos que en otro caso se percibirían".75 El Canadá aduce que la exención de derechos de importación en litigio en el presente caso no puede equipararse automáticamente a una exención fiscal, como la del asunto Estados Unidos - Trato fiscal aplicado a las "empresas de ventas en el extranjero" ("Estados Unidos - Empresas de ventas en el extranjero").76 A juicio del Canadá, la exoneración de los derechos de importación sólo debe considerarse una "subvención" si se concede en cuantías que excedan de los totales "adeudados".77 El Canadá sostiene asimismo que la mayoría de los vehículos de motor que se benefician de la exención de derechos de importación podrían haber sido importados en el Canadá en régimen de franquicia arancelaria con arreglo al TLCAN.78
El Grupo Especial constató que la medida constituye una condonación de "ingresos públicos" que "en otro caso se percibirían", en el sentido del párrafo 1 del artículo 1 del Acuerdo SMC y, por lo tanto, representa una "contribución financiera".79 A juicio del Grupo Especial, el argumento del Canadá de que "si una exención de derechos de importación se tratara necesariamente como ingresos no recaudados, siempre existiría una subvención cuando un Miembro de la OMC otorgara preferencias generalizadas o reembolsara derechos de aduana"80 está fuera de lugar. El Grupo Especial declaró que "los ejemplos presentados por el Canadá implican aspectos de hecho y de derecho distintos de los del presente asunto".81 Además, el Grupo Especial constató que esta "contribución financiera" confiere un "beneficio"82 y llegó, por consiguiente, a la conclusión de que hay una "subvención" en el sentido del párrafo 1 del artículo 1.
Al examinar en apelación esta conclusión, hemos de tener presente en primer lugar el texto del párrafo 1 del artículo 1 del Acuerdo SMC, en el que se declara, entre otras cosas, que existe una "subvención" cuando "haya una contribución financiera de un gobierno […] y con ello se otorgue un beneficio". Se considera que hay una "contribución financiera", entre otros casos, cuando "se condonen o no se recauden ingresos públicos que en otro caso se percibirían".83 (Las cursivas son nuestras.)
Es un hecho admitido que los derechos de importación son "ingresos públicos" y que la exención de derechos de importación concedida por la medida que examinamos otorga a aquellos en favor de quienes se concede un "beneficio" en el sentido del apartado b) del párrafo 1 del artículo 1 del Acuerdo SMC. Lo que está en litigio es si se han condonado "ingresos públicos que en otro caso se percibirían" en el sentido del inciso ii) del apartado 1 a) del párrafo 1 del artículo 1 del Acuerdo SMC. En Estados Unidos - Empresas de ventas en el extranjero, declaramos lo siguiente acerca de la medida fiscal estadounidense examinada en ese asunto:
En nuestra opinión, la "condonación" de los ingresos "que en otro caso se percibirían" implica que el gobierno ha recaudado menos ingresos de los que habría recaudado en una situación distinta, vale decir "en otro caso". Además, las palabras "se condonen" sugieren que el gobierno ha renunciado a la facultad de percibir ingresos que "en otro caso" podría haber percibido. Esto no puede, sin embargo, ser una facultad en abstracto, porque los gobiernos pueden en teoría gravar todos los ingresos. Por lo tanto, debe haber algún punto de referencia normativo, definido, que permita hacer una comparación entre los ingresos realmente percibidos y los ingresos que "en otro caso" se habrían percibido. Por lo tanto, coincidimos con el Grupo Especial en que el término "en otro caso se percibirían" implica cierto tipo de comparación entre los ingresos que se perciben en virtud de la medida impugnada y los ingresos que se percibirían en alguna otra situación. También coincidimos con el Grupo Especial en que la base de la comparación deben ser las normas fiscales aplicadas por el Miembro en cuestión […]. Por lo tanto, los ingresos que "en otro caso se percibirían" dependen de las normas fiscales que cada Miembro haya establecido libremente.84
Los principios establecidos en ese asunto son también aplicables al presente. Señalamos una vez más que el Canadá ha establecido un tipo arancelario normal NMF del 6,1 por ciento para las importaciones de vehículos de motor.85 De no ser por la exención de derechos de importación, se pagaría ese derecho sobre las importaciones de vehículos de motor. En consecuencia, en virtud de la medida en litigio, el Gobierno del Canadá, en los términos utilizados en el asunto Estados Unidos - Empresas de ventas en el extranjero, "ha renunciado a la facultad de percibir ingresos que 'en otro caso' podría haber percibido".86 Más concretamente, con la exención de derechos de importación, el Canadá ha prescindido del "punto de referencia normativo, definido" que estableció para los derechos de importación sobre vehículos de motor en sus aranceles normales NMF y, al hacerlo, ha condonado "ingresos públicos que en otro caso se percibirían".
El Canadá aduce que la medida da lugar a una situación "análoga" a la descrita en la nota 1 de pie de página del Acuerdo SMC, con arreglo a la cual "no se considerarán subvenciones la exoneración, en favor de un producto exportado, de los derechos o impuestos que graven el producto similar cuando éste se destine al consumo interno, ni la remisión de estos derechos o impuestos en cuantías que no excedan de los totales adeudados o abonados". No compartimos la opinión del Canadá. La nota 1 de pie de página del Acuerdo SMC se refiere a las exoneraciones o remisiones de derechos o impuestos en favor de productos exportados. En cambio, la medida en litigio se aplica a las importaciones de vehículos de motor vendidos para su consumo en el Canadá. Por esta razón, no consideramos que la nota 1 de pie de página sea pertinente a la exención de derechos de importación en litigio en el presente asunto.
En nuestra opinión, tampoco es pertinente el hecho de que los vehículos de motor que se benefician de la exención de derechos de importación puedan entrar en régimen de franquicia en el Canadá si se importan al amparo de las disposiciones del TLCAN. El régimen de franquicia arancelaria en el marco del TLCAN no se debate en el presente asunto. La medida en litigio en él es la exención de derechos de importación establecida en la MVTO de 1998 y en las SRO.
Por las razones expuestas, confirmamos la constatación del Grupo Especial de que se han condonado ingresos públicos que en otro caso se percibirían y de que la medida constituye una "subvención" en el sentido del párrafo 1 del artículo 1 del Acuerdo SMC.87
B. Si la medida está "supeditada […] de jure […] a los resultados de exportación"
El Canadá apela contra la constatación del Grupo Especial de que la medida constituye una subvención, que está "supeditada […] de jure […] a los resultados de exportación" en el sentido del apartado a) del párrafo 1 del artículo 3 del Acuerdo SMC. Aduce que el Grupo Especial incurrió en error de derecho al interpretar inadecuadamente la definición de "supeditadas" y alega que el Grupo Especial ni siquiera trata de demostrar la supeditación basándose en los términos de la legislación pertinente, sino que recurre a "hechos hipotéticos".88 En consecuencia, el Canadá sostiene que el Grupo Especial constató erróneamente que la medida está supeditada de jure a los resultados de exportación porque realizó un análisis "hipotético" de determinados elementos fácticos.89 Mantiene, además, que los hechos relacionados con la medida no ponen de manifiesto que ésta esté supeditada de facto a los resultados de exportación.90
El Grupo Especial llegó a la conclusión de que la subvención otorgada en virtud de la medida está "supeditada […] de jure […] a los resultados de exportación" en el sentido del apartado a) del párrafo 1 del artículo 3 del Acuerdo SMC.91 En su análisis, el Grupo Especial examinó las prescripciones en materia de proporción, pero no las prescripciones en materia de VAC92 de la medida con arreglo a la MVTO de 1998 y las SRO y constató que "la MVTO de 1998 y las SRO demuestran, a primera vista, que la exención de derechos de importación está supeditada a los resultados de exportación […]".93
El texto del párrafo 1 del artículo 3 del Acuerdo SMC, en la parte pertinente, es el siguiente:
A reserva de lo dispuesto en el Acuerdo sobre la Agricultura, las siguientes subvenciones, en el sentido del artículo 1, se considerarán prohibidas:
a) las subvenciones supeditadas de jure o de facto a los resultados de exportación, como condición única o entre otras varias condiciones, con inclusión de las citadas a título de ejemplo en el anexo I;
(No se reproducen las notas de pie de página.)
En Canadá - Medidas que afectan a la exportación de aeronaves civiles ("Canadá - Aeronaves"), señalamos que el término fundamental del apartado a) del párrafo 1 del artículo 3 es "supeditadas":
[…] en el sentido corriente de "supeditadas" es "condicionadas a" o "dependientes para su existencia de algo". Esta manera corriente de comprender la palabra "supeditadas" queda respaldada por el texto del párrafo 1 a) del artículo 3, que establece una vinculación explícita entre supeditación y condicionalidad, al declarar que la supeditación a la exportación puede ser la "condición única o entre varias condiciones".94 (No se reproduce la nota de pie de página.)
Aunque en Canadá - Aeronaves nos ocupábamos de una subvención supeditada "de facto" a los resultados de exportación, en dicho asunto constatamos que "el criterio jurídico expresado por la palabra 'supeditadas' es el mismo cuando la supeditación es de jure y cuando es de facto".95 Declaramos, además, lo siguiente:
Sin embargo, hay una diferencia en las pruebas que pueden utilizarse para demostrar que la subvención está supeditada a la exportación. La supeditación de jure a la exportación se demuestra a partir del texto de la ley, reglamento u otro instrumento legal pertinente. Demostrar la supeditación de facto a la exportación es mucho más difícil. No existe un único documento legal que demuestre, sin necesidad de ahondar más, que una subvención está "supeditada […] de facto a los resultados de exportación". Por el contrario, la existencia de esa relación de supeditación entre la subvención y los resultados de exportación debe inferirse de la configuración total de los hechos que constituyen la concesión de la subvención y la rodean, ninguno de los cuales será probablemente decisivo por sí solo en ningún caso determinado.96
(Las cursivas figuran en el original; el subrayado se ha añadido.)
Partimos de las conclusiones a que hemos llegado antes. En nuestra opinión, una subvención está supeditada "de jure" a los resultados de exportación cuando puede demostrarse la existencia de esa condición a partir de los propios términos de la ley, reglamento u otro instrumento legal que establezca la medida. El supuesto más sencillo, y por ello tal vez el menos frecuente, es aquel en que la supeditación a las exportaciones figura expresamente en los propios términos de la ley, reglamento u otro instrumento legal. Creemos, no obstante, que cabe también considerar adecuadamente que una subvención está supeditada de jure a las exportaciones cuando la condición de exportar está contenida de forma clara, aunque tácita, en el instrumento que regula la medida. En consecuencia, para que una subvención esté supeditada de jure a las exportaciones, no siempre es necesario que el instrumento legal en que se basa establezca expressis verbis que sólo puede obtenerse la subvención si se cumple la condición relativa a los resultados de exportación, sino que cabe que esa relación de supeditación se desprenda necesariamente de los términos empleados en la medida.
En el asunto que examinamos, el instrumento legal fundamental que establece las prescripciones en materia de proporción es la MVTO de 1998. El Grupo Especial constató que, con respecto a las cuatro empresas fabricantes de automóviles beneficiarias de la MVTO, la MVTO de 1998 es el único instrumento legal que establece las prescripciones en materia de proporción.97 Para los fabricantes beneficiarios de las SRO, cada SRO especifica una prescripción determinada aplicable a la empresa para la que se emitió.98
El Grupo Especial constató, como cuestión de hecho, lo siguiente:
[…] las prescripciones en materia de proporción aplicables a los beneficiarios de la MVTO de 1998 son "por regla general", 95:100 para automóviles, al menos 75:100 para vehículos comerciales específicos, y al menos 75:100 para autobuses. Refiriéndose concretamente a los cuatro fabricantes de automóviles beneficiarios de la MVTO de 1998, el Canadá ha indicado, en respuesta a una pregunta formulada por el Grupo Especial, que la cuantía de las prescripciones en materia de proporción es confidencial. El Canadá añade que oscilan entre poco más de 80:100 y algo menos de 90:100, y que el promedio de las cuatro cuantías es aproximadamente 95:100. Observamos además que en la SRO emitidas antes de 1997 la proporción mínima se estableció en 75:100. Prácticamente todas las SRO emitidas desde 1997 fijan la proporción en 100:100.99 (No se reproducen las notas de pie de página.)
Dado que la MVTO de 1998 es el principal instrumento legal que establece las prescripciones en materia de prescripción, cuyo cumplimiento permite a un fabricante beneficiarse de la exención de derechos de importación, es importante analizar los aspectos pertinentes de la definición de "fabricante" de ese instrumento jurídico:
Por "fabricante" se entiende un fabricante de una categoría de vehículos que:
b) ha producido vehículos de esa categoría en el Canadá en el período de 12 meses finalizado el 31 de julio en el que haya tenido lugar la importación,
i) cuyo valor de venta neto, en relación con el valor de venta neto de todos los vehículos de esa categoría vendidos por el fabricante durante el citado período para consumo en el Canadá represente una proporción igual o superior al valor de venta neto de todos los vehículos de esa categoría producidos por el fabricante en el Canadá en el año de referencia en relación con el valor de venta neto de todos los vehículos de esa categoría vendidos por el fabricante durante el año de referencia para consumo en el Canadá, y en cualquier caso no inferior al 75 por ciento […].100
Coincidimos con el Grupo Especial en que "en los casos en que la proporción entre producción y ventas es 100:100, la única forma de importar vehículos de motor en régimen de franquicia es exportar, y el monto de la exención de derechos de importación permitido depende directamente de la cuantía exportada".101 Lo mismo que el Grupo Especial, no vemos ninguna posibilidad de que un fabricante al que corresponda una proporción entre producción y ventas de 100:100 tenga acceso a la exención de derechos de importación -y siga manteniendo la proporción prescrita entre producción y ventas- sin exportar. Un fabricante que produzca vehículos de motor en el Canadá por un valor de venta de 100 y no realice exportaciones debe vender todos esos vehículos de motor en el Canadá. La proporción entre producción y ventas de ese fabricante es 100:100, pero sin el beneficio de importar en régimen de franquicia arancelaria ningún vehículo de motor. Solamente si ese fabricante exporta vehículos de motor producidos en el Canadá puede importar vehículos de motor en régimen de franquicia. El valor de los vehículos de motor que pueden importarse en régimen de franquicia se reduce estrictamente al valor de los vehículos de motor exportados. A nuestro juicio, dado que es sencillamente imponible a un fabricante beneficiarse de la exención de derechos de importación a no ser que exporte vehículos de motor, es evidente que la exención de derechos de importación está supeditada a las exportaciones, o depende de ellas y, por tanto, es contraria a lo dispuesto en el apartado a) del párrafo 1 del artículo 3 del Acuerdo SCM.
Cuando las prescripciones en materia de proporción fijan una proporción inferior a 100:100 (por ejemplo, sabemos que el promedio de las prescripciones en materia de proporción aplicables a los cuatro fabricantes de automóviles beneficiarios de la MVTO es aproximadamente 95:100)102, la relación entre las exportaciones y la posibilidad de realizar importaciones en régimen de franquicia arancelaria es menos nítida. Con una proporción de 95:100, un fabricante que produzca vehículos de motor en el Canadá con un valor de venta de 95 y no exporte puede, no obstante importar, en régimen de franquicia, vehículos de motor adicionales con un valor de venta de 5. Si ese fabricante duplica a 190 su producción en el Canadá, la "cuantía autorizada" de las importaciones en régimen de franquicia se duplica también, a 10; así pues, la "cuantía autorizada" aumenta de forma proporcionalmente directa al aumento de la producción. El Grupo Especial consideró que la exención de derechos de importación no está supeditada a los resultados de exportación hasta esa cantidad.103 No obstante, si un fabricante desea importar en régimen de franquicia arancelaria vehículos de motor más allá de la "cuantía autorizada", está obligado a exportar vehículos de motor. Como ocurre en el caso de una proporción prescrita de 100:100, el valor de los vehículos que puede importar por encima de esa "cuantía autorizada" en régimen de franquicia un fabricante al que le corresponda una proporción prescrita inferior a 100:100 se reduce estrictamente al valor de los vehículos exportados y depende de ella. El Grupo Especial constató que, en lo que respecta a cualquier cantidad que exceda de la "cuantía autorizada" en régimen de franquicia arancelaria hay, por consiguiente, una clara relación de supeditación entre la exención de derechos de importación y los resultados de exportación.104
Compartimos la opinión del Grupo Especial. Independientemente de la proporción efectivamente prescrita a un determinado fabricante, la MVTO de 1998 y las SRO operan, jurídicamente, de forma tal que cuanto mayor sea el número de vehículos de motor que exporte un fabricante, mayor será el número de vehículos de motor que tendrá derecho a importar en régimen de franquicia.
Aunque no estamos examinando ahora si en el presente caso la subvención está supeditada "de facto" a los resultados de exportación, observamos que en la nota 4 de pie de página al apartado a) del párrafo 1 del artículo 3 las palabras "vinculada a" se utilizan como sinónimas de "supeditada" o "condicionada a". Dado que el criterio jurídico es el mismo para la supeditación de facto y de jure a las exportaciones105, consideramos que una "vinculación", equivalente a la supeditación, entre la concesión de la subvención y la exportación efectiva o prevista, responde al criterio jurídico de "supeditación" del apartado a) del párrafo 1 del artículo 3 del Acuerdo SMC.
En nuestra opinión, aun en caso de que la proporción prescrita para un determinado fabricante sea inferior a 100:100, hay supeditación "de jure" a los resultados de exportación, por cuanto, como consecuencia de la aplicación de la MVTO de 1998 y de las SRO, la concesión de la exención de derechos de exportación, o el derecho a beneficiarse de ella, están vinculados a la exportación de vehículos de motor por los fabricantes beneficiarios. Debido al propio funcionamiento de la medida, cuanto mayor sea el número de vehículos de motor que exporte un fabricante, mayor será el número de vehículos de motor que ese fabricante puede importar en régimen de franquicia arancelaria. Dicho de otro modo, existe una clara relación de dependencia o condicionalidad entre la obtención de la exención de derechos de importación y la exportación de vehículos de motor por los fabricantes beneficiarios de la medida. En consecuencia, constatamos que, aun en caso de que la proporción prescrita sea inferior a 100:100, la medida esta "supeditada […] de jure […] a los resultados de exportación".
Por las razones expuestas, confirmamos la conclusión del Grupo Especial de que la medida es una "subvención" en el sentido del artículo 1 del Acuerdo SMC que está "supeditada […] de jure […] a los resultados de exportación" en el sentido del apartado a) del párrafo 1 del artículo 3 del Acuerdo. En consecuencia, confirmamos asimismo la constatación del Grupo Especial de que el Canadá actúa en forma incompatible con las obligaciones contraídas en virtud del apartado a) del párrafo 1 del artículo 3 del Acuerdo SMC.106

References: artículo 3
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 artículo 1
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