Source: http://mujerdelmediterraneo.heroinas.net/2015_09_01_archive.html
Timestamp: 2017-06-25 00:27:50+00:00

Document:
Acerca de nosotras · miércoles, 30 de septiembre de 2015
162. La dévadâsî (sirvienta de Dios) es una variante del deuki: es una curiosa mezcla de lo sacro y lo profano que arraigó en el sur de la India hace cerca de 1.500 años y que, según dicen, también existió en tiempos de Hammurabi1. Los padres ofrecen sus hijas muy pequeñas a los
templos con la esperanza de obtener los favores divinos y para apaciguar la ira de las
divinidades2
; se practica en algunos países asiáticos, en particular en la India . Las muchachas se
ven obligadas a prostituirse, bien por necesidad económica, bien tras ser vendidas por los
sacerdotes a burdeles (E/CN.4/1997/47). Otra práctica similar, el badi es una costumbre étnica
que consiste en obligar a las niñas a convertirse en prostitutas; existe en el Nepal
(A/54/38/Rev.1, pág. 67, párrafo 153). c) La esclavitud ritual 163. El trocosi («esclavas de Dios» en lengua ewe) es una práctica consuetudinaria ancestral de
ofrenda sexual y esclavitud ritual, según la cual se ofrecen niñas a un dios, pero, en realidad, al
brujo de una altar sagrado que las explota como trabajadoras agrícolas y esclavas sexuales, con
objeto de apaciguar la ira de los dioses provocada por las ofensas de los miembros de la familia
de la niña. Así, pues, las víctimas son condenadas literalmente por sus familias a expiar los
pecados cometidos por otras personas. Practicada por las etnias ewe y ga-Andangne en países
africanos, en particular en Ghana4
, la esclavitud ritual ha sido declarada ilegal recientemente, en
particular en el nuevo Código Penal de Ghana de 12 de junio de 1998, que prohíbe todo rito que
someta «a una persona a una forma cualquiera de servidumbre o de trabajo forzoso o esclavitud
ritual o consuetudinaria» .
164. Ahora bien, merece la pena señalar que en su origen la práctica del trocosi no tenía por
objeto esclavizar a las niñas; parece que servía en un principio para educar a las vírgenes con
miras a una vida espiritual y noble, a fin de que pudiesen salvaguardar su virginidad hasta el
matrimonio; el objetivo original y ancestral de la institución era reglamentar la vida moral de las
muchachas y velar por el bienestar de la sociedad. Pero, a lo largo de los años, la verdadera razón
de ser del trocosi fue pervertida por los adivinos que desviaron esa práctica ancestral de sus objetivos primeros para satisfacer sus propios intereses e instintos . Muchas organizaciones no
gubernamentales han conseguido en Ghana liberar a muchachas del sistema trocosi, pero parece
que las resistencias son muy fuertes entre los padres que siguen creyendo que se exponen a
represalias ocultas de los jefes tradicionales si se niegan a mantener el sistema por sus ofrendas
LOS DERECHOS CIVILES Y POLÍTICOS, EN PARTICULAR LAS CUESTIONES RELACIONADAS CON LA INTOLERANCIA RELIGIOSA Informe presentado por el Sr. Abdelfattah Amor, Relator Especial sobre la libertad de religión o de creencias, de conformidad con la resolución 2001/42 de la Comisión de Derechos Humanos http://www.wunrn.com/un_study/spanish.pdf
159. Estas prácticas son muchas y se encuentran prácticamente en todos los continentes. A
veces su origen religioso está claro; en otros casos resulta difícil asociarlas, por lo menos
directamente, a una religión, pero, como ya hemos dicho, a menudo es difícil separar la cultura
de un pueblo y sus tradiciones culturales ancestrales, sus ritos, sus mitos, sus creencias
religiosas. En otras palabras, es muy difícil decir con precisión científica en qué medida la
religión ha sido interpretada por el hombre para que se forjen, a lo largo de las generaciones,
tradiciones culturales independientes o tradiciones que engloban preceptos religiosos. No es
posible hacer un inventario exhaustivo de esas prácticas, que son muchísimas y muy variadas. Su
punto común es que vulneran la dignidad de la mujer, incluso a veces su integridad física: tal es
el caso de la prueba de la virginidad, del vendado de los pies, del acarreo forzoso; otras están
vinculadas con prácticas similares a la esclavitud o a la desconsideración sexual de la mujer. 1. Prostitución y prácticas asociadas con la esclavitud 2. La violación y los abusos sexuales
Vamos a difundir el manual como una alternativa en el contexto de criminalización, por lo que pueden descargarlo en nuestra página web: www.abortoseguroecuador.com También les invitamos a seguirnos en nuestra cuenta de twitter: @aborto_seguro
155. El delito de honor es una vieja práctica que prevalece con intensidad variable en ciertos
países del Oriente Medio, de América del Sur y de Asia del Sur, pero que también existió en el
pasado en países de la cuenca mediterránea (Italia, Grecia, etc.). Esa práctica reconoce al hombre
el derecho a matar con toda impunidad a cualquier mujer de su familia de la que se sospeche que
está mancillando el honor de la familia, en particular, en caso de relaciones sexuales antes o
fuera del matrimonio. La mujer es más un símbolo del honor y un bien perteneciente a los
hombres de su familia que un ser humano propiamente dicho. 156. En el Líbano, según el artículo 562 del Código Penal, se aplican circunstancias atenuantes
a los hombres que cometen delitos de honor contre mujeres de su familia; sin embargo, el
Gobierno del Líbano ha anunciado que se propone endurecer esa ley . En Jordania, los delitos de
honor se cobran más de 20 víctimas al año; la propuesta gubernamental de abolir el famoso
artículo 340 del Código Penal que garantiza la impunidad a los hombres que matan o hieren a su
esposa o una de sus parientes sorprendida en una situación de adulterio ha sido rechazada
repetidas veces por el Parlamento, cuyos miembros justifican esa práctica en razón de la
protección que ofrece contra el libertinaje y la corrupción de las costumbres . En el Pakistán los
delitos de honor también están muy difundidos. La práctica del karo-kari, que puede traducirse
por «hombre deshonrado, mujer deshonrada», es una tradición secular de la provincia del Sindh,
que permite que el hombre mate a una mujer de su familia si ésta es sospechosa de adulterio.
Resulta difícil obtener estadísticas a este respecto, pero parece que en el Punjab más de 850
mujeres fueron asesinadas entre 1998 y 1999 por un miembro de su familia, según la Comisión
Nacional de Derechos Humanos (E/CN.4/Sub.2/2000/17, párrafo 75). 157. El delito de honor también está incluido en el mandato de la Relatora Especial sobre las
ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias. Según la relatora, los delitos de honor,
calificados acertadamente de «ejecución extrajudicial», revisten muchas formas. En ciertos
casos, las mujeres se ven abocadas al suicidio después de haber sido objeto de venganzas y de
amenazas de muerte por su conducta presuntamente inmoral. Otras son desfiguradas con ácido.
Los autores de esos delitos que, en la mayoría de los casos, son parientes cercanos de la víctima
o han sido contratados por su familia, rara vez son detenidos o, cuando así ocurre, son
condenados a penas simbólicas . 158. El delito de honor debe combatirse, pues al tiempo que viola de manera flagrante un
derecho fundamental, vulnera uno de los principios elementales de la justicia . Asimismo, el delito de honor es contrario a los preceptos de la religión, pues precisamente para evitar los
abusos y las acusaciones basadas en sospechas o rumores, el islam exige condiciones a un
tiempo muy precisas y muy severas para demostrar la existencia de relaciones extraconyugales
culpables . La relación debe ser probada por el testimonio de cuatro testigos oculares que han
asistido al acto sexual . En la práctica de muchos países el delito de honor es cometido no sólo
contra solteras, sino que a menudo se funda en sospechas y rumores . En este contexto de
indefensión jurídica en la lógica del delito de honor los abusos son frecuentes, y pueden surgir
situaciones anacrónicas cuando intervienen las autoridades, en particular las policíacas, para
proteger a las mujeres que puedan ser víctimas de esos delitos . Parece incluso que en algunos
países en que existe esta práctica, detrás del delito de honor suelen ocultarse a menudo motivos
que no tienen nada que ver con las razones dadas para justificar el acto: celos, problemas de
herencia, rechazo de un matrimonio arreglado por la familia ; a veces las mujeres han sido
asesinadas por su marido después de haber pedido el divorcio o después de haber sido violadas;
muchas mujeres se suicidan porque no pueden librarse de la violencia ni evitar el matrimonio
forzoso. En el Pakistán, algunas organizaciones no gubernamentales señalan que los homicidios
tradicionales de mujeres sirven para encubrir fechorías que no tienen nada que ver con el
supuesto adulterio de la víctima . Parece evidente, pues, que los homicidios por cuestiones de
honor tienden a aumentar a medida que se amplía la idea de lo que constituye el honor y de lo que lo vulnera, lo que resulta peligroso y menoscaba las funciones que el Estado tiene
imperativamente que desempeñar para con sus ciudadanos. En Bangladesh, por último, por
influencia del extremismo religioso, las mujeres constituyen uno de los principales blancos
de las fetuas, que vulneran su seguridad y su vida o las lleva al suicidio (A/55/280/Add.2,
párrafos 50, 83 y 97). LOS DERECHOS CIVILES Y POLÍTICOS, EN PARTICULAR LAS CUESTIONES RELACIONADAS CON LA INTOLERANCIA RELIGIOSA Informe presentado por el Sr. Abdelfattah Amor, Relator Especial sobre la libertad de religión o de creencias, de conformidad con la resolución 2001/42 de la Comisión de Derechos Humanos http://www.wunrn.com/un_study/spanish.pdf
152. En general, la desconsideración de las viudas es una creencia cultural común a varios
países de tradiciones culturales distintas. En algunos Estados se les aplican, así como a las
«brujas», ritos inhumanos que a veces revisten formas particularmente crueles. Por ejemplo, en
la India la práctica del satī (inmolación de las viudas) que se consideraba en desuso o muy
circunscrita, está en realidad firmemente arraigada en las creencias . Pese estar desterrada
oficialmente desde 1829 y de nuevo en 1987, esa práctica es tolerada por el Estado que cierra los
ojos ante los muchos ritos y prácticas que la glorifican en las diversas regiones de la India
(E/CN.4/1997/47, sección III). La costumbre, que ha sobrevivido con casos ocasionales de
inmolación voluntaria o bajo coacción, al parecer tiene sus raíces en una mezcla de tradiciones culturales nocivas y de factores económicos. Efectivamente, la mujer no tiene más razón de ser
que en relación con su difunto marido; al cumplir con el satī, la viuda resolvía en realidad dos
problemas: su presencia de mal agüero y las posibles acusaciones de infidelidad. Incluso hoy, las
viudas son consideradas en algunas culturas como brujas o personas con mal de ojo1. Las viudas
son objeto de rechazo por parte de la comunidad y se exponen a la explotación sexual por parte
de los hombres de su familia política. Incluso, a veces, se les prohíbe volver a casarse. Esta
condición refleja perfectamente el convencimiento de que la mujer no tiene ningún papel que
desempeñar fuera del matrimonio, pues la viuda se define con respecto a la esposa. Los bienes de
la viuda - por le general - tierras - son objeto de la codicia de la familia política y a veces incluso
de los hijos (E/CN.4/Sub.2/1998/11, párrafos 103 y 104). Mas el fundamento religioso de esta
práctica dista mucho de quedar demostrado; incluso parece que hay cierta ambigüedad en el
origen cruel de esta práctica. En la tradición ancestral, la viuda acompañaba, por supuesto, a su
marido en sus últimos momentos, echándose al lado del cuerpo de éste en lo alto de la pira, pero
bajaba justo antes de que se prendiera el fuego y llevaba después una vida apacible al lado de sus
153. Como señala la Relatora Especial sobre la violencia contra la mujer, las religiones oficiales
no son los únicos sistemas de valores que influyen en la situación de la mujer y hacen referencia
a prácticas que todavía son corrientes, en particular la condena a muerte de las mujeres
sospechosas de brujería; 200 mujeres son muertas cada año en la India, y la mayoría de las
víctimas son viudas propietarias o mujeres que llevan un embarazo no deseado (E/CN.4/1997/47,
sección III).
154. La inmolación también es una costumbre practicada en el Pakistán como forma de
violencia doméstica, por lo que rebasa los límites de la cuestión concreta de las prácticas
inhumanas aplicadas a las viudas.
150. El infanticidio se practica de forma muy diversa en ciertos países en que la preferencia por
los hijos varones y los esquemas patriarcales revisten un aspecto delictivo. Por ejemplo, en la
India, las tradiciones culturales y también la extrema pobreza y la ignorancia pueden impulsar a
los padres a ahogar o envenenar a sus hijas recién nacidas (E/CN.4/Sub.2/1998/11, párrafo 101).
También hemos visto que en varios países la preferencia por los varones genera prácticas
humana y moralmente inaceptables de aborto selectivo según el sexo del feto. 151. Ciertas religiones pusieron fin a la práctica del infanticidio de las niñas y la prohibieron
con prescripciones imperativas. Tal es el caso del Corán y del islam en general que prohibieron
esta práctica bárbara difundida entre las tribus de Arabia, y es fácil, por lo demás, comprender el
estado de ánimo en que el islam trató de desempeñar un papel progresista en materia de
emancipación de las mujeres, muchas veces a contracorriente de las tradiciones culturales de la
época. Sobre todo se puede comprender que el islam no podía ir más lejos a fin de no chocar
con los hábitos, a fin de evitar la discordia ante la prioridad del momento que era salvaguardar la
unidad de los musulmanes y completar la construcción del edificio estatal e incluso religioso. El
Corán, así como la sunna, sólo indicaron la dirección que convenía seguir y el método que habría
que aplicar, dejando al poder, es decir a los hombres y a los Estados, la tarea de mejorar lo que el
profeta y sus compañeros no pudieron llevar a feliz término en su vida. Ese esfuerzo permanente
y difícil debe orientar toda acción en materia de emancipación de la mujer y de la niña en
relación con la religión y las tradiciones
Infanticidio El trato cruel impuesto a las viudas Delitos de honor
139. La persistencia de prejuicios culturales profundamente arraigados en muchos países limita
la capacidad de las mujeres para administrar los bienes que les son propios o cuya propiedad
comparten con sus esposos . Por ejemplo, en el Nepal, se perpetúan prácticas discriminatorias
basadas en las tradiciones, a pesar de los esfuerzos del Estado y de la afirmación del principio de
igualdad en la Constitución. Así ocurre con la práctica del muluki ain, que limita la capacidad de
las mujeres en cuanto a la utilización independiente de sus bienes y su derecho a heredar bienes
de sus parientes (A/54/38/Rev.1, página 64, párrafo 119). Igualmente, en Jordania la ley prohíbe
a las mujeres celebrar contratos en su nombre, viajar solas y elegir libremente su lugar de
residencia, en contradicción con la Constitución del país y la Convención sobre la Eliminación
de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (párrafo 2 del artículo 9 y párrafo 4 del
artículo 15) (A/55/38 (Part I), párrafo 172). En otros Estados se consagran en la legislación la
incapacidad jurídica de la mujer casada y muchas discriminaciones en la gestión de sus bienes
(A/55/38 (Part I), párrafo 197).
140. Ahora bien, la administración independiente de los bienes queda reconocida por ciertos
preceptos religiosos, en contra de muchas prácticas estatales discriminatorias en esta materia. Tal
es el caso, por ejemplo, del islam en que muchos versículos del Corán reconocen a la mujer la
libertad de administrar sus bienes, incluso cuando está casada, y prohíbe al marido que lo haga
en su lugar . 141. En cambio, la cuestión del derecho de la mujer a heredar es más delicada. Se plantea en
grados muy diversos en varias sociedades de tradiciones culturales y religiosas muy diferentes.
Como ejemplo, cabe señalar que en algunos países el estatuto personal hindú no reconoce a la
mujer ningún derecho a heredar . En otros países el derecho consuetudinario o escrito, pero de
origen religioso, consagra ciertas discriminaciones en materia de herencia en caso de
fallecimiento del esposo o del padre4
. En otros aún, aunque la legislación no haga ninguna
discriminación en materia de herencia, ciertas prácticas consuetudinarias son discriminatorias: tal
es el caso de Guatemala, en que la costumbre de ciertas poblaciones indígenas consagra
preferencias a favor de los varones (E/CN.4/Sub.2/1998/11, párrafo 12).
142. Mas la cuestión se plantea con máxima intensidad en los países musulmanes. En ellos las
discriminaciones no son sólo de origen cultural, sino que tienen su fundamento y revisten las
formas de su expresión en preceptos religiosos precisos y muy codificados. Los preceptos
coránicos no tratan al hombre y a la mujer en pie de igualdad en materia de sucesión; la
desigualdad no afecta sólo a los hijos de sexo diferente al conceder a la hija sólo la mitad de la
parte correspondiente al hijo varón, sino que también afectan a la esposa. Por supuesto, los
cónyuges heredan entre sí de manera diferente según que haya progenie o no; ahora bien, el
marido hereda la cuarta parte o la mitad de los bienes de su esposa que, por su parte, no hereda
más que la octava parte o la cuarta parte de los bienes de su marido fallecido . Por otra parte,
según una de las interpretaciones del Corán, la esposa no musulmana no hereda de su marido
musulmán ; mientras que este último no queda privado de ese derecho .
143. Por supuesto, esas prescripciones constituyen un progreso innegable en relación con el
derecho consuetudinario preislámico, en que la mujer quedaba totalmente fuera de la herencia y
el patrimonio se transmitía según el orden patrilineal, excluyendo a todos los ascendientes o
descendientes de la madre . Incluso en este caso, en que las prescripciones religiosas parecen bastante precisas, la influencia de las prácticas culturales o consuetudinarias o la misma acción
voluntarista del Estado, o simplemente de los individuos permiten una lectura diferente del texto
religioso y generan una práctica bien más discriminatoria, bien encaminada a atenuar la
discriminación en la materia que nos ocupa.
144. Así, pues, en ciertas culturas y en el marco mismo delimitado por las reglas de origen
religioso -que, cabe recordarlo, no van más allá de las normas de reparto (sura IV,
versículos 11, 12 y 13)- las mujeres quedan excluidas de la propiedad, en particular de las fincas
agrícolas. Para evitar el fraccionamiento de las propiedades, sólo los herederos varones tienen
derecho a recibir partes de la tierra e indemnizan a las esposas y las hijas con bienes muebles u
otros. Estos métodos extraoficiales de segregación son, por supuesto, contrarios a las
prescripciones religiosas, incluso en un ordenamiento jurídico desigual . En algunos países las
mujeres están siempre privadas del derecho a heredar, al amparo de costumbres locales y de
antiguas leyes coloniales que les deniegan derechos reconocidos por su religión . Esta última
queda, pues, desechada a favor de costumbres discriminatorias. 145. Igualmente, la institución de los bienes habiz o wakf permite en algunos países
musulmanes inmovilizar bienes, sobre todo raíces, y se ha utilizado en la práctica para obviar las
prescripciones coránicas a fin de desheredar a las mujeres so pretexto de legalidad religiosa y
para mantener la unidad del patrimonio de bienes raíces; precisamente utilizando el argumento
religioso del derecho de las mujeres en materia de herencia algunos Estados han suprimido la
institución de los bienes habiz .
146. En cambio, puede ocurrir que en la práctica estatal se haga una lectura positiva de las
prescripciones religiosas y se atenúen las discriminaciones de que en materia de sucesión son
víctimas las mujeres, sin menoscabar la fe ni siquiera contradecir las normas previstas en los
textos sagrados; cabe citar a ese respecto dos ejemplos:
a) Mediante disposiciones técnicas integradas al derecho positivo, el Estado puede
corregir los aspectos excesivos de la discriminación basada en la sharia. Así reza, por ejemplo, el
artículo 143 bis que se agregó el 19 de junio de 1959 al Código del estatuto personal de Túnez:
«A falta de herederos agnados (aceb) y cada vez que la sucesión no queda totalmente absorbida
por los herederos con derecho a reserva (fardh), el remanente vuelve a estos últimos y se reparte
entre ellos proporcionalmente a sus partes alícuotas. La hija o las hijas, la nieta de la línea
paterna hasta el infinito quedan beneficiadas por la devolución del excedente, incluso cuando
hay herederos aceb, del rango de hermanos, tíos paternos y sus descendientes, así como el
Erario». Esta disposición resulta favorable a las mujeres, incluidas las esposas, por dos razones:
primera, elimina al Erario público que hacía las veces de heredero por agnación con primacía
sobre las mujeres herederas fardh. Segunda, reconoce a las hijas la primacía sobre los herederos
colaterales, incluso de sexo masculino (tío paterno o su hijo, etc.) y protege la familia nuclear; locual era privilegio únicamente de los hijos y los nietos . De ese modo, como hizo la religión al
ser revelada, el derecho positivo puede, en una óptica dinámica y voluntarista, interpretar la ley
religiosa, corregir algunos de sus aspectos basándose en la evolución de la sociedad y de las
costumbres para tratar de contrarrestar o, por lo menos, mitigar, desde la religión, las
discriminaciones de que son víctimas las mujeres.
b) En otro plano, pese a las prescripciones religiosas, el derecho positivo de ciertos
países permite proceder a donaciones o incluso legar en vida bienes en igualdad de condiciones
entre los herederos, hijas e hijos, o a una esposa no musulmana . El Estado puede desempeñar un
papel a este respecto mediante los incentivos fiscales y no gravar mucho ese tipo de operaciones
con el fin de restablecer la igualdad entre hombres y mujeres. 147. En definitiva, todo texto sagrado debe analizarse con los instrumentos de la época. En el
caso que examinamos, la religión no sólo ha limitado los abusos y protegido en una medida nada
despreciable a la mujer que estaba excluida totalmente de la herencia, sino que, además, las
aparentes discriminaciones encubrían un sistema coherente, que era fatalmente discriminatorio,
en relación con la función de la mujer de esa época y su lugar exiguo en la familia y la sociedad
(fragilidad de la familia polígama ampliada, vínculo matrimonial efímero, etc.).
148. Ello viene a decir que la misma metodología voluntarista utilizada por la religión debe
permitir que se cambien las leyes y las tradiciones sin ruptura con la fe, con objeto de poner fin
gradualmente a las discriminaciones de que son víctimas las mujeres en lo que se refiere a la
herencia y para tener en cuenta la dinámica impulsada por la religión. LOS DERECHOS CIVILES Y POLÍTICOS, EN PARTICULAR LAS CUESTIONES RELACIONADAS CON LA INTOLERANCIA RELIGIOSA Informe presentado por el Sr. Abdelfattah Amor, Relator Especial sobre la libertad de religión o de creencias, de conformidad con la resolución 2001/42 de la Comisión de Derechos Humanos http://www.wunrn.com/un_study/spanish.pdf
138. En ciertas culturas, en particular las monoteístas, los textos religiosos se han interpretado
en el sentido de que limitan el valor del testimonio de la mujer. No cabe duda de que, aislados de
su contexto, los preceptos religiosos pueden parecer discriminatorios . Sin embargo, hay que
tener presente que la religión -en este caso el islam- vino a poner fin a prácticas que
descalificaban totalmente a la mujer en materia de testimonio. En ciertos países de tradición
judaica la descalificación de la mujer en lo que hace al testimonio sólo ha sido abolida en un
pasado relativamente reciente (tal es el caso de Israel en 19514
). Por otra parte, en algunos países
musulmanes modernos el testimonio de la mujer tiene el mismo valor que el del hombre (así
ocurre en Túnez). Ello quiere decir que a este respecto los textos religiosos no son textos
cerrados y que las prácticas culturales, incluso a nivel del Estado, puede remodelarse en función de las exigencias de la vida moderna, como lo fue el islam original en el momento en que fue
revelado. LOS DERECHOS CIVILES Y POLÍTICOS, EN PARTICULAR LAS CUESTIONES RELACIONADAS CON LA INTOLERANCIA RELIGIOSA Informe presentado por el Sr. Abdelfattah Amor, Relator Especial sobre la libertad de religión o de creencias, de conformidad con la resolución 2001/42 de la Comisión de Derechos Humanos http://www.wunrn.com/un_study/spanish.pdf
Te pedimos con Amnistía Internacional que ENVÍES TU APOYO PARA FRENAR ESTE ATROPELLO A LAS MUJERES Una joven de 23 años y su hermana de 15 han sido condenadas a ser violadas como castigo después de que su hermano se fugara con una mujer casada. ¡Protégelas!
“La decisión de los jat es inapelable. No nos escuchan, y la policía tampoco. La policía dice que ahora cualquiera podría ser víctima de un asesinato"
¿Cuál es su delito? En mayo, su hermano se había fugado con una mujer casada de familia jat, perteneciente a una casta dominante. El consejo municipal decidió que la violación de las dos hermanas sería el castigo por las acciones de su hermano. Su familia teme por su seguridad. En agosto Meenakshi solicitó protección para su familia al Tribunal Supremo para que pudieran volver a su hogar. La familia dice que también les preocupa la seguridad de la mujer que se fugó con su hermano, y que afirma estar embarazada. El padre de las chicas ha presentado una denuncia ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos y ante la Comisión Nacional de las Castas Reconocidas. El Tribunal Supremo ha ordenado a las autoridades de Uttar Pradesh que respondan a la petición no más tarde del 15 de septiembre. "Desde que acudimos al Tribunal Supremo, la gente del pueblo se ha vuelto aún más agresiva", afirma otro de sus hermanos. Los consejos municipales no electos son habituales en algunas partes de India. Suelen estar formados por hombres mayores pertenecientes a castas dominantes, y sus reglas gobiernan los comportamientos e interacciones sociales en los pueblos. En 2011, el Tribunal Supremo de la India ya afirmó que los decretos de estos consejos son ilegales. ENVÍA TU APOYO ¡ACTÚA! Escribe al Director General de la Policía solicitando su protección y una investigación de la condena.
DIFUNDE Y AYUDANOS A VISIBILIZAR ESTA ABSURDA E INJUSTA REALIDAD PARA CON LAS MUJERES Y LAS NIÑAS https://www.es.amnesty.org/actua/acciones/india-mujer-condenada-violacion-ago15/

References: resolución 
 artículo 562

artículo 340
 resolución 
 artículo 9

artículo 15

artículo 143
 resolución 
 resolución