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Timestamp: 2017-07-20 21:57:58+00:00

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Publicado en BOE n�m. 95 de 20 de Abril de 2007
Bioseguridad preventiva, vigilancia, notificaciones y encuestas epidemiol�gicas
�Bioseguridad preventiva y programas de vigilancia
�Encuesta epidemiol�gica
�Medidas que se aplicar�n en las explotaciones en caso de sospecha de foco
�Excepciones a algunas medidas que se aplicar�n en las explotaciones con sospecha de foco
�Duraci�n de las medidas
�Medidas complementarias basadas en una encuesta epidemiol�gica
�Medidas que deber�n aplicarse en las explotaciones con focos confirmados
�Excepciones generales
�Excepciones relativas a determinadas explotaciones
�Medidas que se aplicar�n en caso de focos de IAAP en unidades de producci�n independientes
�Medidas que se aplicar�n en las explotaciones de contacto
ZONAS EN CASO DE FOCOS DE IAAP
�Establecimiento de zonas en caso de focos de IAAP
�Medidas que se aplicar�n en las zonas de protecci�n y de vigilancia
MEDIDAS EN LAS ZONAS DE PROTECCI�N
�Censo, visitas del veterinario oficial y vigilancia
�Medidas a aplicar en las explotaciones en las zonas de protecci�n
�Prohibici�n de retirar o esparcir yacija, esti�rcol o purines
�Ferias, mercados y dem�s concentraciones de ganado, y reposici�n de las existencias de caza
�Prohibici�n de desplazamientos y transporte
�Excepciones para el transporte directo de aves de corral para su sacrificio
�Excepciones para el desplazamiento o tratamiento de la carne de ave de corral
�Excepciones para el transporte directo de pollitos de un d�a
�Excepciones para el transporte directo de pollitas maduras para la puesta
�Excepciones para el transporte directo de huevos
�Excepci�n para el transporte directo de cad�veres
�Limpieza y desinfecci�n de los medios de transporte
MEDIDAS EN LAS ZONAS DE VIGILANCIA
�Medidas que se aplicar�n en las zonas de vigilancia
�Transporte directo de aves y huevos
MEDIDAS QUE SE APLICAR�N EN OTRAS ZONAS RESTRINGIDAS
�Medidas que se aplicar�n en otras zonas restringidas
�Medidas de bioseguridad adicionales
IAAP EN OTRAS INSTALACIONES O MEDIOS DE TRANSPORTE
�Investigaci�n de una presunta IAAP en mataderos y en medios de transporte
�Medidas que se aplicar�n en los mataderos
�Medidas que se aplicar�n en los puestos de inspecci�n fronterizos o en los medios de transporte
�Medidas complementarias
MEDIDAS EN LAS EXPLOTACIONES CON FOCOS CONFIRMADOS
�Medidas que deber�n aplicarse
�Excepciones para determinadas explotaciones
Unidades de producci�n y explotaciones de contacto
�Medidas en caso de focos de IABP en unidades de producci�n independientes
�Establecimiento de zonas restringidas en casos de foco de IABP
�Medidas que se aplicar�n en la zona restringida
�Excepciones al movimiento de aves y huevos
Medidas para evitar la propagaci�n a otras especies, limpieza, desinfecci�n y repoblaci�n
�Pruebas de laboratorio y dem�s medidas relativas a los cerdos y a otros animales
�Limpieza, desinfecci�n y procedimientos para eliminar el virus
�Repoblaci�n de las explotaciones
Procedimientos y manual de diagn�stico, y laboratorios de referencia
�Procedimientos de diagn�stico y manual de diagn�stico
�Laboratorios
�Fabricaci�n, venta y utilizaci�n de vacunas contra la influenza aviar
�Vacunaci�n de urgencia de las aves de corral u otras aves cautivas
�Vacunaci�n preventiva de las aves de corral u otras aves cautivas
�Bancos de vacunas
Controles comunitarios, plan de intervenci�n y r�gimen sancionador
�Controles comunitarios
�Plan de intervenci�n
�Indemnizaci�n por sacrificio obligatorio
�Referencias a la normativa derogada
�Protocolos y reactivos
.� Definici�n de influenza aviar
.� Notificaci�n de la enfermedad y dem�s informaci�n epidemiol�gica que deben proporcionar las autoridades competentes
.� Autorizaci�n para recoger huevos de una explotaci�n
.� Criterios principales y factores de riesgo que deber�n considerarse para la decisi�n de aplicar medidas en explotaciones de contacto y en �reas de riesgo en otras zonas restringidas
.� Criterios para decidir la aplicaci�n de medidas en las explotaciones en relaci�n con la IABP
.� Principios y procedimientos de limpieza, desinfecci�n y tratamiento de las explotaciones
.� Laboratorio comunitario de referencia para la influenza aviar
.� Funciones y tareas de los laboratorios
.� Requisitos generales sobre los desplazamientos de aves de corral y otras aves cautivas y de productos av�colas aplicables en relaci�n con la vacunaci�n de urgencia
.� Criterios aplicables al Plan de intervenci�n
BOE 18 Septiembre 2015. Correcci�n de errores RD 445/2007 de 3 Abr. (establece medidas de lucha contra la influenza aviar)
R.D. 445/2007, 3 abril rectificado por Correcci�n de errores (�B.O.E.� 18 septiembre 2015). La gripe o influenza aviar es una enfermedad grave y muy contagiosa de las aves de corral y otras aves cautivas, producida por diversos tipos de virus de la influenza. Las medidas espec�ficas de lucha contra la enfermedad est�n reguladas por el Real Decreto 1025/1993, de 25 de junio, por el que se establecen medidas para la lucha contra la influenza aviar, que traspone la Directiva del Consejo 92/40/CEE, de 19 de mayo, por la que se establecen medidas comunitarias para la lucha contra la influenza aviar. Entre los virus de la influenza se cuenta un gran n�mero de cepas v�ricas diferentes. El nivel de riesgo que plantean las diversas cepas de virus de la influenza para la sanidad animal y la salud p�blica es muy variable y, en cierta medida, impredecible, dada la r�pida mutaci�n de los virus y el posible intercambio de material gen�tico entre las cepas. La influenza aviar altamente pat�gena es una enfermedad infecciosa de las aves, incluida en la lista del C�digo Zoosanitario Internacional de la Organizaci�n Mundial de la Sanidad Animal, causada por cepas A del virus de la gripe. Se han establecido en la Uni�n Europea nuevas medidas de lucha contra la misma mediante la Directiva 2005/94/CE, del Consejo, de 20 de diciembre de 2005, relativa a medidas comunitarias de lucha contra la influenza aviar y por la que se deroga la Directiva 92/40/CEE. Dicha regulaci�n revisa de forma exhaustiva las medidas establecidas en la Directiva 92/40/CEE, teniendo en cuenta los m�s recientes conocimientos cient�ficos sobre el riesgo que la influenza aviar presenta para la sanidad animal y la salud p�blica, la aparici�n de nuevas pruebas de laboratorio y las vacunas de que se dispone, as� como lo aprendido de los �ltimos focos de esta enfermedad, con base en los m�s recientes dict�menes del Comit� cient�fico de la salud y el bienestar de los animales y de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, as� como en los cambios aportados al C�digo sanitario para los animales terrestres y al manual de pruebas de diagn�stico y vacunas para los animales terrestres, de la Oficina Internacional de Epizootias en lo relativo a la influenza aviar. Este real decreto se estructura en nueve Cap�tulos, dedicados a: a) El Cap�tulo I a las disposiciones generales. b) El Cap�tulo II a las medidas preventivas, tanto bioseguridad como vigilancia, as� como a la notificaci�n de la enfermedad y las encuestas epidemiol�gicas. c) El Cap�tulo III a las medidas en caso de sospecha. d) El Cap�tulo IV a las medidas en caso de influenza aviar de alta patogenicidad, dividido en siete secciones que contemplan las medidas en las explotaciones con foco, la delimitaciones de las zonas, las medidas a aplicar en las zonas de protecci�n, de vigilancia y en las otras zonas restringidas, las excepciones y medidas de bioseguridad, y las medidas a adoptar en las instalaciones diferentes de las explotaciones ganaderas y medios de transporte. e) El Cap�tulo V a las medidas en caso de influenza aviar de baja patogenicidad, dividido en 3 secciones que regulan las medidas a aplicar en las instalaciones, en las unidades de producci�n independientes y en las explotaciones de contacto, y en las zonas restringidas. f) El Cap�tulo VI a las medidas para evitar la propagaci�n a otras especies, la limpieza y desinfecci�n, as� como la repoblaci�n de las explotaciones. g) El Cap�tulo VII a los procedimientos de diagn�stico, el manual de diagn�stico y los Laboratorios comunitario y nacional de referencia. h) El Cap�tulo VIII a la vacunaci�n, tanto de urgencia como preventiva. i) Y el Cap�tulo IX a los controles comunitarios, el Plan de Intervenci�n y el r�gimen sancionador aplicable. De esta regulaci�n, conviene destacar que se prev�n medidas para la detecci�n temprana de la infecci�n entre las aves de corral, entre las que figura un sistema de vigilancia activa, se diferencian las medidas de lucha entre la infecci�n por virus de la influenza aviar de baja patogenicidad y de alta patogenicidad teniendo en cuenta los diferentes niveles de riesgo que suponen, se regulan actuaciones de prevenci�n, y se contempla la vacunaci�n como una posible herramienta de lucha. Mediante este real decreto se incorpora al ordenamiento jur�dico interno la Directiva 2005/94/CE, estableci�ndose las medidas m�nimas de lucha contra la influenza aviar. En la elaboraci�n de este real decreto han sido consultadas las comunidades aut�nomas y las entidades representativas de los intereses de los sectores afectados. Este real decreto se dicta en virtud de la habilitaci�n contenida en la disposici�n final quinta de la Ley 8/2003, de 24 de abril, de Sanidad Animal. En su virtud, a propuesta de las Ministras de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n y de Sanidad y Consumo, de acuerdo con el Consejo de Estado y previa deliberaci�n del Consejo de Ministros en su reuni�n del d�a 30 de marzo de 2007, DISPONGO: CAP�TULO IDisposiciones generales
Objeto 1. Este real decreto tiene por objeto establecer: a) Algunas medidas preventivas relacionadas con la vigilancia y la detecci�n temprana de la influenza aviar, as� como para aumentar el nivel de concienciaci�n y preparaci�n de las autoridades competentes y de los avicultores en cuanto a los riesgos de esta enfermedad. b) Las medidas m�nimas de lucha que deben aplicarse frente a un foco de influenza aviar en aves de corral u otras aves cautivas y para la detecci�n temprana de la posible propagaci�n de los virus de la influenza aviar a los mam�feros. c) Otras medidas subsidiarias tendentes a evitar la propagaci�n del virus de la influenza aviar a otras especies. 2. Lo dispuesto en este real decreto se entender� sin perjuicio de las medidas adicionales que puedan adoptarse por las autoridades competentes o por la Comisi�n Interministerial Permanente para el seguimiento de la Gripe Aviar, en el seguimiento y control de las aves u otros animales silvestres. Art�culo 2
Definiciones 1. A los efectos de lo previsto en este real decreto, ser�n de aplicaci�n las definiciones contenidas en el art�culo 3 de la Ley 8/2003, de 24 de abril, de sanidad animal. 2. Asimismo, se entender� como: a) Aves de corral: todas las aves que se cr�an o tienen en cautividad con objeto de producir carne o huevos destinados al consumo, as� como para producir otros productos, repoblar poblaciones de aves de caza o para cualquier programa de reproducci�n de estas categor�as de aves. b) Otras aves cautivas: cualesquiera aves distintas de las de corral, que se tienen en cautividad por razones distintas de las expuestas en el p�rrafo a) de este apartado, incluidas aquellas que se tienen para muestras, carreras, exposiciones, concursos, reproducci�n o venta. c) Aves de corral u otras aves cautivas sospechosas de estar infectadas: cualesquiera aves de corral u otras aves cautivas que presenten signos cl�nicos, lesiones post mortem o reacciones a los an�lisis de laboratorio que no permitan descartar la influenza aviar. d) Aves silvestres: las aves que viven en libertad y no en una explotaci�n, tal como �sta se define en el p�rrafo m) de este apartado. e) Pollitos de un d�a: todas las aves de corral de menos de 72 horas de edad, todav�a no alimentadas, y los patos criollos (Cairina moschata) o sus cruces, de menos de 72 horas de edad, alimentados o no. f) Manada: todas las aves de corral u otras aves cautivas de una sola unidad de producci�n. g) Razas protegidas registradas oficialmente de aves de corral u otras aves cautivas: las aves de corral u otras aves cautivas que las autoridades competentes hayan reconocido oficialmente como pertenecientes a razas protegidas en el plan de intervenci�n indicado en el art�culo 61. h) Mam�fero: un animal de la clase Mammalia, con excepci�n de los humanos. i) Cad�veres: las aves de corral u otras aves cautivas que hayan muerto o se hayan matado, o partes de ellas, y que no sean aptas para el consumo humano. j) Eliminaci�n: la recogida, el transporte, el almacenamiento, la manipulaci�n, la transformaci�n y la utilizaci�n o la destrucci�n de los subproductos animales de conformidad con el Reglamento (CE) n.� 1774/2002, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 3 de octubre de 2002, por el que se establecen las normas sanitarias aplicables a los subproductos animales no destinados al consumo humano y el Real Decreto 1429/2003, de 21 de noviembre, por el que se regulan las condiciones de aplicaci�n de la normativa comunitaria en materia de subproductos de origen animal no destinados al consumo humano, o, en su caso, las medidas que al respecto se adopten por la Comisi�n Europea. k) Matanza: todo procedimiento distinto del sacrificio que conduzca a la muerte de un mam�fero, de un ave de corral o de otra ave cautiva. Sacrificio: todo procedimiento que conduzca a la muerte de un mam�fero o un ave por sangrado, destinado al consumo humano. l) Comit� Nacional del Sistema de Alerta Sanitaria Veterinaria: el previsto en el art�culo 27 de la Ley 8/2003, de 24 de abril. m) Explotaci�n: toda instalaci�n agr�cola u otra, incluidas incubadoras, circos, zool�gicos, pajarer�as, mercados de aves o aviarios, en la que se cr�an o se tienen aves de corral u otras aves cautivas. No obstante, esta definici�n no incluye los mataderos, los medios de transporte, las instalaciones y centros de cuarentena, los puestos de inspecci�n fronterizos y los laboratorios autorizados por las autoridades competentes para conservar virus de influenza aviar. n) Explotaci�n comercial de aves de corral: la explotaci�n en la que se tienen aves de corral con fines comerciales. �) Explotaci�n de contacto: la explotaci�n desde la que la influenza aviar pueda haber llegado o en la que se pueda haber introducido como resultado de su localizaci�n, del movimiento de personas, aves de corral u otras aves cautivas, o veh�culos, o de cualquier otra forma. o) Explotaci�n no comercial: la explotaci�n en la que los propietarios de las aves de corral u otras aves cautivas las tienen bien para consumo personal o para uso propio, o bien como animales de compa��a. p) Compartimento de aves de corral o compartimento de otras aves cautivas: explotaciones de aves de corral u otras aves cautivas, que forman parte de un sistema com�n de gesti�n de la bioseguridad y tienen una subpoblaci�n de aves de corral u otras aves cautivas con una situaci�n sanitaria particular con respecto a la influenza aviar, sujeta a las correspondientes medidas de vigilancia, control y bioseguridad. q) Unidad de producci�n: parte de una explotaci�n que el veterinario oficial considera totalmente independiente de cualquier otra de esa explotaci�n, por lo que respecta a su localizaci�n y a la gesti�n diaria de las aves de corral u otras aves cautivas de la misma. r) Foco: una explotaci�n en la que las autoridades competentes han confirmado la presencia de influenza aviar. s) Foco primario: un foco sin relaci�n epidemiol�gica con otro anterior en la misma provincia, o el primer foco en otra provincia. t) Sospecha de foco: explotaci�n en la que las autoridades competentes sospechan la presencia de la influenza aviar. u) Influenza aviar: cualquiera de las infecciones de influenza descritas en el anexo I.1. Influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP): cualquiera de las infecciones de influenza aviar descritas en el anexo I.2. Influenza aviar de baja patogenicidad (IABP): cualquiera de las infecciones de influenza aviar descritas en el anexo I.3. v) Diferenciaci�n de los animales infectados y de los animales vacunados (estrategia DIVA): una estrategia de vacunaci�n que permite diferenciar a los animales vacunados/infectados de los vacunados/no infectados mediante la detecci�n de anticuerpos contra el virus de campo y el recurso a aves centinela no vacunadas. w) Manual de diagn�stico: el aprobado mediante la Decisi�n 2006/437/CE, de la Comisi�n, de 4 de agosto de 2006, por la que se aprueba un manual de diagn�stico de la gripe aviar, conforme a lo dispuesto en la Directiva 2005/94/CE del Consejo. x) Propietario: cualquier persona o personas, f�sicas o jur�dicas, que posean aves de corral u otras aves cautivas o se ocupen de tenerlas, tanto si es con fines comerciales como si no. y) Supervisi�n oficial: las acciones emprendidas por las autoridades competentes para verificar que se cumplen o se han cumplido los requisitos de este real decreto y de cualesquiera otras instrucciones que hayan dictado dichas autoridades en relaci�n a c�mo deben cumplirse dichos requisitos. z) Vigilancia oficial: el seguimiento minucioso por las autoridades competentes de la situaci�n sanitaria de las aves de corral y otras aves cautivas o mam�feros de una explotaci�n en relaci�n con la influenza aviar. CAP�TULO IIBioseguridad preventiva, vigilancia, notificaciones y encuestas epidemiol�gicas
Bioseguridad preventiva y programas de vigilancia 1. Las autoridades competentes llevar�n a cabo programas de vigilancia con objeto de: a) Conocer la prevalencia de las infecciones por los subtipos H5 y H7 del virus de la influenza aviar en distintas especies de aves de corral, de acuerdo con las directrices que se aprueben al efecto por la Comisi�n Europea. b) Contribuir, bas�ndose en una evaluaci�n de riesgos actualizada peri�dicamente, a conocer los peligros que plantean los animales silvestres con respecto a cualquier virus de la influenza aviar en las aves. 2. Asimismo, deber�n aplicarse las disposiciones espec�ficas relativas a la bioseguridad preventiva, que se establezcan por la Comisi�n Europea. Art�culo 4
Notificaci�n 1. La presencia o la sospecha de la presencia de influenza aviar deber� notificarse obligatoriamente y de inmediato a las autoridades competentes. 2. Sin perjuicio de lo previsto en el Real Decreto 2459/1996, de 2 de diciembre, por el que se establece la lista de enfermedades de animales de declaraci�n obligatoria y se da la normativa para su notificaci�n, las autoridades competentes notificar�n al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n, para su env�o por este a la Comisi�n Europea, la informaci�n y datos previstos en el anexo II, de cualquier caso de influenza aviar confirmado por las autoridades competentes en mataderos, medios de transporte, puestos de inspecci�n fronterizos y otros puntos de las fronteras comunitarias, as� como en instalaciones y centros de cuarentena que operan de conformidad con la normativa comunitaria en materia de importaci�n de aves de corral u otras aves cautivas. Por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n se dar� traslado al Ministerio de Sanidad y Consumo de la informaci�n correspondiente. 3. Asimismo, las autoridades competentes notificar�n los resultados de toda vigilancia relativa al virus de la influenza aviar efectuada en mam�feros. Art�culo 5
Encuesta epidemiol�gica 1. Las encuestas epidemiol�gicas dar�n comienzo sobre la base de cuestionarios, establecidos en el marco de los planes de intervenci�n previstos en el art�culo 61. 2. En las encuestas epidemiol�gicas se investigar� como m�nimo lo siguiente: a) Durante cu�nto tiempo ha podido existir influenza aviar en la explotaci�n, en otras instalaciones o en medios de transporte. b) El posible origen de la influenza aviar. c) La identificaci�n de toda explotaci�n de contacto. d) Los desplazamientos de aves de corral, otras aves cautivas, personas, mam�feros, veh�culos o cualquier material u otro medio a trav�s del cual pudo haberse propagado el virus de la influenza aviar. 3. Las autoridades competentes tendr�n en cuenta la encuesta epidemiol�gica para decidir si es preciso aplicar medidas complementarias de lucha contra la enfermedad, de conformidad con este real decreto, o al autorizar excepciones de conformidad con lo previsto en esta norma. 4. Si de los resultados de la encuesta epidemiol�gica se desprende que la influenza aviar ha podido propagarse desde otros o hacia otros Estados miembros, los resultados completos de la encuesta se comunicar�n sin demora al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n para su traslado inmediato por �ste a la Comisi�n Europea y a los dem�s Estados miembros. CAP�TULO IIISospecha de foco
Medidas que se aplicar�n en las explotaciones en caso de sospecha de foco 1. En caso de sospecha de foco, las autoridades competentes pondr�n inmediatamente en marcha una investigaci�n, de conformidad con el manual de diagn�stico, para confirmar o descartar la presencia de influenza aviar, y la explotaci�n quedar� bajo vigilancia oficial. Las autoridades competentes velar�n asimismo por que se cumplan las medidas establecidas en los apartados 2 y 3. 2. Las autoridades competentes velar�n por que en la explotaci�n se apliquen las siguientes medidas: a) Se contar�, o, en su caso se calcular�, el n�mero de aves de corral por tipos, y otras aves cautivas por especies o familias taxon�micas, y de todos los mam�feros dom�sticos. b) Se establecer� una lista, categor�a por categor�a, del n�mero aproximado de aves de corral, otras aves cautivas y de todos los mam�feros de la explotaci�n ya afectados por la enfermedad, muertos o sospechosos de estar infectados; esta lista se actualizar� cada d�a, para tener en cuenta los huevos para incubar puestos, los nacimientos y las muertes que se hayan producido durante todo el per�odo de la sospecha de foco, y se tendr� a disposici�n de las autoridades competentes. c) Se encerrar�n todas las aves de corral y otras aves cautivas en el interior de las naves de la explotaci�n, en donde permanecer�n. Cuando no sea viable o en caso de que su bienestar se vea comprometido, se confinar�n en otro lugar de la misma explotaci�n en el que no puedan tener contacto con otras aves de corral u otras aves cautivas de otras explotaciones. Deber�n tomarse todas las medidas razonables para reducir al m�ximo el contacto con aves silvestres. d) Ning�n ave de corral u otra ave cautiva podr� salir de la explotaci�n. e) No podr�n sacarse de la explotaci�n cad�veres de aves de corral u otras aves cautivas, carne de aves de corral, incluidos los despojos (�carne de aves de corral�), piensos de aves de corral (�piensos�), utensilios, materiales, desperdicios, deyecciones, esti�rcol de aves de corral y otras aves cautivas (�esti�rcol�), purines, yacija usada ni nada que pueda transmitir la influenza aviar, sin la autorizaci�n de las autoridades competentes, en cumplimiento de las medidas de bioseguridad oportunas, de forma que se reduzca al m�ximo el riesgo de propagaci�n de la enfermedad. f) No podr�n sacarse huevos de la explotaci�n. g) Todo desplazamiento de personas, mam�feros, veh�culos y equipo cuyo destino u origen sea la explotaci�n estar� sujeto a las condiciones y a la autorizaci�n establecidas por las autoridades competentes o, en el caso de personas, en la forma y condiciones previstas en el art�culo 17.1.e) de la Ley 8/2003, de 24 de abril. h) En las entradas y salidas de las naves donde se alojen las aves de corral u otras aves cautivas, as� como en las de la explotaci�n en s�, se utilizar�n medios adecuados de desinfecci�n, de conformidad con las instrucciones de las autoridades competentes. 3. Las autoridades competentes velar�n por que se lleve a cabo una encuesta epidemiol�gica seg�n lo dispuesto en el art�culo 5. 4. No obstante lo dispuesto en el apartado 1, las autoridades competentes podr�n disponer la toma de muestras en explotaciones en otros casos. En estas circunstancias, las autoridades competentes podr�n actuar sin necesidad de adoptar algunas o todas las medidas a que se refiere el apartado 2. Art�culo 7
Excepciones a algunas medidas que se aplicar�n en las explotaciones con sospecha de foco 1. Las autoridades competentes podr�n autorizar excepciones a las medidas previstas en los p�rrafos c), d) y e) del art�culo 6.2, bas�ndose en una evaluaci�n del riesgo y teniendo en cuenta las precauciones tomadas y el destino de las aves y los productos que deban desplazarse. 2. Las autoridades competentes tambi�n podr�n autorizar: a) Excepciones de las medidas previstas en el art�culo 6.2.h), en el caso de otras aves cautivas alojadas en explotaciones no comerciales. b) Por lo que respecta al art�culo 6.2.f), el env�o de huevos: 1.� Directamente a un establecimiento de elaboraci�n de ovoproductos con arreglo a lo dispuesto en el cap�tulo II de la secci�n X del anexo III del Reglamento (CE) n�mero 853/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, por el que se establecen normas espec�ficas de higiene de los alimentos de origen animal, para ser manipulados y tratados de conformidad con el cap�tulo XI del anexo II del Reglamento (CE) n�mero 852/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, relativo a la higiene de los productos alimenticios. Cuando las autoridades competentes emitan tal autorizaci�n, lo har�n seg�n las condiciones establecidas en el anexo III de este real decreto. 2.� O para su eliminaci�n. Art�culo 8
Duraci�n de las medidas Las medidas que deban aplicarse en explotaciones en caso de sospecha de foco, descritas en el art�culo 6, seguir�n aplic�ndose hasta que las autoridades competentes se hayan asegurado de que la sospecha de presencia de influenza aviar en la explotaci�n queda excluida. Art�culo 9
Medidas complementarias basadas en una encuesta epidemiol�gica 1. Sobre la base de los resultados preliminares de una encuesta epidemiol�gica, la autoridad competente podr� aplicar las medidas que se exponen en los apartados 2, 3 y 4, en particular si la explotaci�n est� ubicada en una zona de alta densidad de aves de corral. 2. Podr�n establecerse restricciones temporales de los desplazamientos de aves de corral, otras aves cautivas, huevos y veh�culos utilizados por el sector av�cola en una zona determinada o en la totalidad del �mbito territorial competencial de la autoridad competente. En caso de que dicha zona comprenda territorio de m�s de una comunidad aut�noma, las autoridades competentes colaborar�n para el establecimiento y aplicaci�n de las restricciones. Dicha restricci�n podr� ampliarse a los desplazamientos de mam�feros, pero en tal caso, sin exceder 72 horas, salvo justificaci�n. 3. Podr�n aplicarse a la explotaci�n las medidas previstas en el art�culo 10. No obstante, si las condiciones lo permiten, la aplicaci�n de tales medidas podr� limitarse a las aves de corral u otras aves cautivas sospechosas de estar infectadas y a sus unidades de producci�n. Se tomar�n muestras de las aves de corral u otras aves cautivas en caso de matarlas, para poder confirmar o descartar una sospecha de foco, seg�n lo estipulado en el manual de diagn�stico. 4. Podr� establecerse una zona temporal de control en torno a la explotaci�n, como tambi�n podr�n aplicarse, en caso necesario, todas o algunas de las medidas previstas en el art�culo 6.2, a las explotaciones de esa zona. En caso de que dicha zona comprenda territorio de m�s de una comunidad aut�noma, las autoridades competentes colaborar�n para el establecimiento y aplicaci�n de las medidas en la citada zona temporal. CAP�TULO IVInfluenza aviar de alta patogenicidad (IAAP)
SECCI�N 1EXPLOTACIONES
Medidas que deber�n aplicarse en las explotaciones con focos confirmados 1. En caso de foco de IAAP, las autoridades competentes velar�n por que se apliquen las medidas previstas en los apartados 2 y 3 del art�culo 6, y en este art�culo. 2. Todas las aves de corral y otras aves cautivas de la explotaci�n se matar�n inmediatamente, bajo supervisi�n oficial. La matanza se llevar� a cabo de modo que se evite el riesgo de propagaci�n de la influenza aviar, en particular durante el transporte. No obstante, las autoridades competentes podr�n autorizar excepciones para que no se maten ciertas especies de aves de corral y otras aves cautivas, sobre la base de una evaluaci�n del riesgo de propagaci�n de la influenza aviar. Las autoridades competentes podr�n tomar las medidas oportunas para limitar toda posibilidad de propagaci�n de la influenza aviar a las aves silvestres de la explotaci�n. 3. Todos los cad�veres y huevos de la explotaci�n se eliminar�n bajo supervisi�n oficial. Las aves de corral que hayan nacido de huevos recogidos de la explotaci�n en el per�odo transcurrido entre la fecha probable de introducci�n de la IAAP en la explotaci�n y la aplicaci�n de las medidas previstas en el art�culo 6.2, quedar�n bajo supervisi�n oficial, y ser�n estudiadas seg�n lo establecido en el manual de diagn�stico. Siempre que sea posible, la carne de aves de corral sacrificadas, y los huevos recogidos de la explotaci�n en el per�odo transcurrido entre la fecha probable de introducci�n de la IAAP en la explotaci�n y la aplicaci�n de las medidas previstas en el art�culo 6.2, se localizar�n y eliminar�n bajo supervisi�n oficial. 4. Todas las sustancias y desperdicios que puedan estar contaminados, como los piensos, se destruir�n o someter�n a un tratamiento que garantice la destrucci�n de los virus de la influenza aviar, de acuerdo con las instrucciones del veterinario oficial. No obstante, el esti�rcol, los purines y la yacija que puedan estar contaminados se someter�n a uno o m�s de los procedimientos previstos en el art�culo 51. Tras la eliminaci�n de los cad�veres, todas las naves en que se hayan alojado las aves de corral u otras aves cautivas, los pastos o terrenos, los veh�culos utilizados para su transporte o el de sus cad�veres, carne, piensos, esti�rcol, purines, yacija y cualquier otro material o sustancia que puedan estar contaminados, se someter�n a uno o m�s de uno de los procedimientos previstos en el art�culo 51. 5. Ninguna otra ave cautiva o mam�fero entrar� o saldr� de la explotaci�n sin autorizaci�n de las autoridades competentes. Esta restricci�n no se aplicar� a los mam�feros que s�lo tengan acceso a las zonas destinadas a la vivienda de personas. 6. En caso de foco primario, la cepa cl�nica del virus se someter� a los procedimientos de laboratorio establecidos en el manual de diagn�stico para identificar el subtipo gen�tico. La cepa se presentar� lo antes posible al Laboratorio Nacional de Referencia para su env�o por �ste al Laboratorio comunitario de referencia a que se refiere el art�culo 54.1. Art�culo 11
Excepciones generales 1. El Comit� Nacional del Sistema de Alerta Sanitaria Veterinaria, de acuerdo con sus competencias, acordar� reglas detalladas para la autorizaci�n de excepciones por las autoridades competentes, en el sentido de los art�culos 10.2, 12 y 13, que contendr�n medidas y condiciones alternativas apropiadas. Dichas excepciones se basar�n en una evaluaci�n de riesgos realizada por las autoridades competentes. 2. Las autoridades competentes comunicar�n de inmediato al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n, para su posterior traslado por �ste sin demora a la Comisi�n Europea, cualquier excepci�n autorizada de conformidad con el art�culo 12.1 y con el art�culo 13. Art�culo 12
Excepciones relativas a determinadas explotaciones 1. Las autoridades competentes podr�n autorizar excepciones a las medidas establecidas en el primer p�rrafo del art�culo 10.2, en casos de foco de IAAP en una explotaci�n no comercial, un circo, un zool�gico, una pajarer�a, un parque de animales silvestres, una zona cercada donde se mantenga a las aves de corral u otras aves cautivas con fines cient�ficos o relacionados con la conservaci�n de especies en peligro o de razas protegidas registradas oficialmente, siempre que no se pongan en peligro las medidas de control de la enfermedad. 2. Las autoridades competentes velar�n por que, cuando se autorice una excepci�n, en el sentido del apartado 1, las aves de corral u otras aves cautivas a las que se aplique la excepci�n: a) Se lleven al interior de una nave de la explotaci�n, en donde permanecer�n. Cuando no sea viable o en caso de que su bienestar se vea comprometido, se confinar�n en otro lugar de la misma explotaci�n en el que no puedan tener contacto con otras aves de corral u otras aves cautivas de otras explotaciones. Deber�n tomarse todas las medidas razonables para reducir al m�ximo el contacto con aves silvestres. b) Sean sometidas a vigilancia y a pruebas, seg�n lo indicado en el manual de diagn�stico, y no sean desplazadas a otro lugar hasta que los an�lisis de laboratorio indiquen que ya no constituyen un riesgo significativo de propagaci�n de la IAAP. c) Y no se desplacen de su explotaci�n de origen, salvo para ser sacrificadas o para su traslado a otra explotaci�n situada: 1.� Dentro del territorio nacional, de conformidad con las instrucciones de las autoridades competentes de destino. 2.� O en otro Estado miembro, previo acuerdo del Estado miembro de destino. 3.� Las autoridades competentes podr�n autorizar excepciones con relaci�n a las medidas previstas en el �ltimo p�rrafo del art�culo 10.3, para el env�o directo de huevos a un establecimiento de elaboraci�n de ovoproductos con arreglo a lo dispuesto en el cap�tulo II de la secci�n X del anexo III del Reglamento (CE) n�mero 853/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, para ser manipulados y tratados con arreglo a lo dispuesto en el cap�tulo XI del anexo II del Reglamento (CE) n�mero 852/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004. Dichas autorizaciones estar�n sujetas a las condiciones establecidas en el anexo III de este real decreto. Art�culo 13
Medidas que se aplicar�n en caso de focos de IAAP en unidades de producci�n independientes En caso de que aparezca un foco de IAAP en una explotaci�n con dos o m�s unidades de producci�n independientes, las autoridades competentes podr�n autorizar excepciones a las medidas que figuran en el primer p�rrafo del art�culo 10.2, para las unidades de producci�n con aves de corral u otras aves cautivas en las que no se presuma presencia de IAAP, siempre que no se pongan en peligro las medidas de lucha contra la enfermedad. Tales excepciones s�lo se autorizar�n para dos o m�s unidades de producci�n independientes cuando el veterinario oficial, teniendo en cuenta la estructura, el tama�o, la operaci�n, el tipo de alojamiento, la alimentaci�n, la fuente de agua, el equipo, el personal y los visitantes de los locales, considere que dichas unidades de producci�n son completamente independientes de otras en cuanto a su ubicaci�n y a la gesti�n diaria de sus aves de corral u otras aves cautivas. Art�culo 14
Medidas que se aplicar�n en las explotaciones de contacto 1. Sobre la base de la encuesta epidemiol�gica, las autoridades competentes decidir�n si una explotaci�n debe considerarse explotaci�n de contacto. Las autoridades competentes velar�n por que se apliquen a las explotaciones de contacto las medidas establecidas en el art�culo 6.2, hasta que, siguiendo el manual de diagn�stico, se haya descartado la IAAP. 2. Sobre la base de la encuesta epidemiol�gica, las autoridades competentes podr�n aplicar a las explotaciones de contacto las medidas contempladas en el art�culo 10, en particular si la explotaci�n de contacto est� ubicada en una zona de alta densidad de aves de corral, en funci�n de los criterios previstos en el anexo IV. 3. Las autoridades competentes velar�n por que se tomen muestras de las aves de corral y otras aves cautivas al matarlas, para poder confirmar o descartar la presencia de virus de la IAAP en esas explotaciones de contacto, seg�n lo estipulado en el manual de diagn�stico. 4. Las autoridades competentes velar�n por que en aquellas explotaciones en las que se hayan matado y eliminado aves de corral u otras aves cautivas y en las que se confirme posteriormente la presencia de influenza aviar, se sometan a uno o m�s de los procedimientos previstos en el art�culo 51 todas las naves y equipo que puedan estar contaminados, los veh�culos utilizados para el transporte de aves de corral, otras aves cautivas, sus cad�veres, carne, piensos, esti�rcol, purines, yacija y cualquier otro material o sustancia que puedan estar contaminados. SECCI�N 2ZONAS EN CASO DE FOCOS DE IAAP
Establecimiento de zonas en caso de focos de IAAP 1. Inmediatamente despu�s de la aparici�n de un foco de IAAP, las autoridades competentes establecer�n: a) Una zona de protecci�n con un radio m�nimo de 3 Km en torno a la explotaci�n. b) Una zona de vigilancia con un radio m�nimo de 10 kil�metros en torno a la explotaci�n, que englobe la zona de protecci�n. 2. Si el foco de IAAP se confirmase en otras aves cautivas de explotaciones comerciales, circos, zool�gicos, pajarer�as, parques de animales silvestres, zonas cercadas en donde se mantenga a otras aves cautivas con fines cient�ficos o relacionados con la conservaci�n de especies en peligro o de razas protegidas registradas oficialmente, y siempre que no se pongan en peligro las medidas de control de la enfermedad, las autoridades competentes podr�n, previa evaluaci�n del riesgo, establecer excepciones en la medida de lo necesario a las disposiciones de las secciones 2.� a 4.� de este Cap�tulo relativas a las zonas de protecci�n, las zonas de vigilancia y las medidas que deban aplicarse para ello, siempre y cuando dichas excepciones no pongan en peligro el control de la enfermedad. 3. Al establecer las zonas de protecci�n y de vigilancia mencionadas en el apartado 1, las autoridades competentes tendr�n en cuenta, como m�nimo, los siguientes criterios: a) La encuesta epidemiol�gica. b) La situaci�n geogr�fica y, en particular, las fronteras naturales. c) El emplazamiento y la proximidad de las explotaciones y el n�mero estimado de aves de corral. d) Los patrones de los desplazamientos y del comercio de las aves de corral y otras aves cautivas. e) Las instalaciones y el personal disponible para controlar, en las zonas de protecci�n y de vigilancia, los desplazamientos de las aves de corral u otras aves cautivas, sus cad�veres, el esti�rcol o la yacija, especialmente si las aves de corral u otras aves cautivas que han de matarse y eliminarse van a desplazarse de su explotaci�n de origen. 4. Las autoridades competentes podr�n establecer otras zonas restringidas en torno a las de protecci�n y vigilancia, o adyacentes a ellas, sobre la base de los criterios expuestos en el apartado 3. 5. En caso de que una zona de protecci�n, vigilancia u otra zona restringida incluya territorio de m�s de una comunidad aut�noma, las autoridades competentes colaborar�n para el establecimiento y aplicaci�n de las medidas. Asimismo, si una zona de protecci�n, vigilancia u otra zona restringida incluye partes del territorio de Francia, Portugal o Andorra, la autoridad competente notificar� esta circunstancia al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n, a efectos de que pueda establecerse con el Estado o Estados que puedan resultar afectados la oportuna colaboraci�n en el establecimiento de dicha zona. Art�culo 16
Medidas que se aplicar�n en las zonas de protecci�n y de vigilancia 1. Las autoridades competentes velar�n por que en las zonas de protecci�n y de vigilancia se apliquen las siguientes medidas: a) Que existan disposiciones que hagan posible el seguimiento de todo aquello que pueda propagar el virus de la influenza aviar, entre otros, las aves de corral, otras aves cautivas, su carne, huevos, cad�veres, piensos y yacija, las personas que han estado en contacto con aves de corral u otras aves cautivas infectadas o los veh�culos utilizados por el sector de las aves de corral. b) Los propietarios presentar�n a las autoridades competentes, a petici�n de �stas, toda informaci�n pertinente relativa a las aves de corral u otras aves cautivas y los huevos que entren a la explotaci�n o salgan de ella. 2. Las autoridades competentes tomar�n todas las medidas razonables para velar por que todas las personas de las zonas de protecci�n y de vigilancia afectadas sean plenamente conscientes de las restricciones impuestas. Dicha informaci�n podr� presentarse mediante carteles anunciadores, en medios de comunicaci�n como prensa y televisi�n o cualesquiera otras v�as apropiadas. 3. Cuando existan datos epidemiol�gicos u otras pruebas que as� lo aconsejen, las autoridades competentes podr�n ejecutar un programa preventivo de erradicaci�n que incluya el sacrificio o matanza preventivos de aves de corral u otras aves cautivas pertenecientes a explotaciones y zonas de riesgo. 4. Las autoridades competentes que apliquen las medidas previstas en el apartado 3 informar�n inmediatamente de ello al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n para su traslado por este a la Comisi�n Europea. SECCI�N 3MEDIDAS EN LAS ZONAS DE PROTECCI�N
Censo, visitas del veterinario oficial y vigilancia Las autoridades competentes velar�n por que en las zonas de protecci�n se apliquen, al menos, las siguientes medidas: a) Se elaborar� lo antes posible un censo de todas las explotaciones. b) Todas las explotaciones comerciales recibir�n la visita de un veterinario oficial lo antes posible, a efectos de una exploraci�n f�sica de las aves de corral y otras aves cautivas y, en caso necesario, para la recogida de muestras para an�lisis de laboratorio, de conformidad con el manual de diagn�stico, reflej�ndose por escrito estas visitas y sus resultados. Las explotaciones no comerciales recibir�n la visita de un veterinario oficial antes de que se levante la zona de protecci�n. c) Se proceder� inmediatamente a reforzar la vigilancia, seg�n lo establecido en el manual de diagn�stico, para identificar cualquier otra propagaci�n de la influenza aviar en las explotaciones situadas en la zona de protecci�n. Art�culo 18
Medidas a aplicar en las explotaciones en las zonas de protecci�n Las autoridades competentes velar�n por que en las explotaciones situadas en zonas de protecci�n se apliquen, al menos, las siguientes medidas: a) Se encerrar�n todas las aves de corral y otras aves cautivas en el interior de las naves de la explotaci�n, en donde permanecer�n. Cuando no sea viable o en caso de que su bienestar se vea comprometido, se confinar�n en otro lugar de la misma explotaci�n en el que no puedan tener contacto con otras aves de corral u otras aves cautivas de otras explotaciones. Se tomar�n todas las medidas razonables para reducir al m�ximo el contacto con otras aves silvestres; b) Se eliminar�n los cad�veres lo antes posible. c) Todos los veh�culos y equipos utilizados para el transporte de aves de corral u otras aves cautivas vivas, carne, piensos, esti�rcol, purines, yacija y cualquier otro material o sustancia que puedan estar contaminados se someter�n sin demora a uno o m�s de los procedimientos previstos en el art�culo 51. d) Todos los componentes de los veh�culos utilizados por el personal u otras personas que entren o salgan de las explotaciones y que hayan podido contaminarse se someter�n sin demora a uno o m�s de los procedimientos previstos en el art�culo 51. e) Ning�n ave de corral, otra ave cautiva ni mam�fero podr� entrar o salir de una explotaci�n sin autorizaci�n de las autoridades competentes. Esta restricci�n no se aplicar� a los mam�feros que s�lo tengan acceso a las zonas destinadas a la vivienda de personas en las que: 1.� No tengan contacto alguno con las aves de corral u otras aves cautivas de la explotaci�n. 2.� Y no tengan acceso a ninguna de las jaulas o zonas de las aves de corral u otras aves cautivas de la explotaci�n. f) Se comunicar� inmediatamente todo aumento de la morbilidad o la mortalidad o toda disminuci�n significativa de la producci�n en las explotaciones a las autoridades competentes, que proceder�n a la correspondiente investigaci�n, seg�n el manual de diagn�stico. g) Toda persona que entre o salga de las explotaciones observar� las medidas apropiadas de bioseguridad, para evitar la propagaci�n de la influenza aviar. h) El titular de la explotaci�n llevar� un registro de todos los visitantes de la misma, con excepci�n de la vivienda, para facilitar la vigilancia y la lucha contra la enfermedad, y lo pondr� a disposici�n de las autoridades competentes a petici�n de �stas. Dichos registros no habr�n de llevarse cuando se trate de visitantes a explotaciones tales como zool�gicos y parques de animales silvestres en los que no tengan acceso a las zonas en que se guarden las aves. Art�culo 19
Prohibici�n de retirar o esparcir yacija, esti�rcol o purines Las autoridades competentes velar�n por que se proh�ba retirar o esparcir la yacija, el esti�rcol o los purines de las explotaciones situadas en zonas de protecci�n, salvo que lo autoricen expresamente. No obstante, podr� autorizarse a desplazar esti�rcol o purines, aplicando medidas de bioseguridad desde las explotaciones hasta una planta de tratamiento designada, o hasta un punto de almacenamiento intermedio para su ulterior tratamiento que elimine la posible presencia de virus de la influenza aviar, de conformidad con el Reglamento (CE) n�mero 1774/2002, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 3 de octubre de 2002, o, en su caso, de acuerdo con las normas espec�ficas que puedan adoptarse al efecto por la Comisi�n Europea. Art�culo 20
Ferias, mercados y dem�s concentraciones de ganado, y reposici�n de las existencias de caza En las zonas de protecci�n queda prohibido celebrar ferias, mercados, exposiciones y dem�s concentraciones de aves de corral o de otras aves cautivas, as� como liberar en las zonas de protecci�n aves de corral u otras aves cautivas destinadas a la repoblaci�n de zonas de caza. Art�culo 21
Prohibici�n de desplazamientos y transporte 1. En las zonas de protecci�n queda prohibido: a) Los desplazamientos y el transporte desde las explotaciones por carretera, excluidas las v�as de servicio privadas de las explotaciones, o por ferrocarril, de aves de corral, otras aves cautivas, pollitas maduras para la puesta, pollitos de un d�a, huevos y cad�veres. b) El transporte de carne de aves de corral desde los mataderos, salas de despiece y c�maras frigor�ficas a no ser que: 1.� Se trate de aves de corral originarias de fuera de las zonas de protecci�n y almacenadas y transportadas por separado de la carne de aves de corral procedente del interior de las zonas de protecci�n. 2.� O el traslado se haya realizado en una fecha al menos 21 d�as anterior a la fecha estimada de la infecci�n m�s temprana en una explotaci�n de la zona de protecci�n y que desde su producci�n se haya almacenado y transportado por separado de la carne producida despu�s de esa fecha. 2. No obstante, las prohibiciones indicadas en el apartado anterior no se aplicar�n al tr�nsito a trav�s de la zona de protecci�n por carretera o ferrocarril sin descarga ni paradas. Art�culo 22
Excepciones para el transporte directo de aves de corral para su sacrificio No obstante lo dispuesto en el art�culo 21, las autoridades competentes podr�n autorizar el transporte directo de aves de corral procedentes de una explotaci�n situada en la zona de protecci�n hasta un matadero designado para su sacrificio inmediato, en las siguientes condiciones: a) El veterinario oficial proceder� a la exploraci�n f�sica de las aves de la explotaci�n de origen en el plazo de las 24 horas anteriores al env�o al sacrificio. b) Cuando proceda, se habr�n realizado an�lisis de laboratorio de las aves de corral de la explotaci�n de origen, seg�n indica el manual de diagn�stico, que habr�n dado resultados favorables. c) Las aves de corral se transportar�n en veh�culos precintados por las autoridades competentes o bajo su supervisi�n. d) Las autoridades competentes responsables del matadero designado ser�n informadas del env�o y consentir�n en recibir estas aves de corral, y posteriormente confirmar�n el sacrificio de las mismas a las autoridades competentes del lugar del env�o. e) Las aves de corral procedentes de la zona de protecci�n se mantendr�n aisladas de otras aves de corral y se sacrificar�n por separado, o en otros momentos, de preferencia al final de la jornada de trabajo, procedi�ndose a continuaci�n a la limpieza y desinfecci�n, antes de sacrificar otras aves. f) El veterinario oficial se asegurar� de que se realice una exploraci�n minuciosa de las aves de corral en el matadero designado cuando �stas lleguen al matadero y una vez sacrificadas. g) Esta carne no se destinar� ni al comercio intracomunitario ni se exportar�, y llevar� el sello de inspecci�n veterinaria destinado a la carne previsto en el anexo II del Real Decreto 1976/2004, de 1 de octubre, por el que se establecen las normas zoosanitarias aplicables a la producci�n, transformaci�n, distribuci�n e introducci�n de los productos de origen animal destinados al consumo humano, salvo decisi�n contraria adoptada por la Comisi�n Europea de acuerdo con el procedimiento correspondiente. h) La carne se obtendr�, cortar�, transportar� y almacenar� por separado de la destinada al comercio intracomunitario e internacional, y se utilizar� de modo que se evite su introducci�n en productos c�rnicos destinados al comercio intracomunitario o internacional, a menos que: 1.� Se haya sometido a un tratamiento seg�n lo establecido en el anexo III del Real Decreto 1976/2004, de 1 de octubre. 2.� O se haya adoptado una decisi�n espec�fica al respecto por la Comisi�n Europea. Art�culo 23
Excepciones para el desplazamiento o tratamiento de la carne de ave de corral No obstante lo dispuesto en el art�culo 21, las autoridades competentes podr�n autorizar el transporte directo de aves de corral procedentes del exterior de la zona de protecci�n hasta un matadero designado dentro de la zona de protecci�n para su sacrificio inmediato o el desplazamiento posterior de la carne procedente de dichas aves de corral siempre que: a) Las autoridades competentes responsables del matadero designado sean informadas del env�o y consientan en recibir estas aves de corral, y posteriormente confirmen el sacrificio de las mismas a las autoridades competentes del lugar del env�o. b) Las aves de corral procedentes de la zona de protecci�n se mantengan aisladas de otras aves de corral y se sacrifiquen por separado o en otros momentos. c) La carne obtenida se corte, transporte y almacene por separado de la procedente de otras aves de corral originarias de la zona de protecci�n. d) Se eliminen los desperdicios. Art�culo 24
Excepciones para el transporte directo de pollitos de un d�a 1. No obstante lo dispuesto en el art�culo 21, las autoridades competentes podr�n autorizar el transporte directo de pollitos de un d�a originarios de explotaciones situadas dentro de la zona de protecci�n hasta una explotaci�n o nave de una explotaci�n ubicada en Espa�a, situada preferentemente fuera de las zonas de protecci�n y vigilancia, en las siguientes condiciones: a) Los animales se transportar�n en veh�culos precintados por las autoridades competentes o bajo su supervisi�n. b) Se aplicar�n las correspondientes medidas de bioseguridad durante el transporte y en la explotaci�n de destino. c) La explotaci�n de destino quedar� bajo control oficial a partir de la llegada de los pollitos de un d�a. d) Si se trasladan fuera de la zona de protecci�n o de vigilancia, las aves de corral permanecer�n en las instalaciones de destino durante 21 d�as como m�nimo. 2. No obstante lo dispuesto en el art�culo 21, las autoridades competentes podr�n autorizar el transporte directo de pollitos de un d�a nacidos de huevos procedentes de explotaciones situadas fuera de las zonas de protecci�n y vigilancia hasta otras explotaciones ubicadas en Espa�a, situadas preferentemente fuera de las zonas de protecci�n y de vigilancia, siempre que la incubadora de env�o garantice, por su log�stica y las condiciones de higiene de su trabajo, que no ha habido contacto entre esos huevos y otros huevos para incubar o pollitos de un d�a procedentes de manadas de aves de tales zonas, por lo que tienen una situaci�n sanitaria diferente. Art�culo 25
Excepciones para el transporte directo de pollitas maduras para la puesta No obstante lo dispuesto en el art�culo 21, las autoridades competentes podr�n autorizar el transporte directo de pollitas maduras procedentes de la zona de protecci�n, para la puesta en una explotaci�n o nave de una explotaci�n en la que no haya otras aves, situada preferentemente en la zona de protecci�n o de vigilancia, en las siguientes condiciones: a) El veterinario oficial proceder� a la exploraci�n f�sica de las aves y otras aves cautivas de la explotaci�n de origen, en particular de las que vayan a desplazarse. b) Cuando proceda, se habr�n realizado an�lisis de laboratorio de las aves de la explotaci�n de origen, seg�n indica el manual de diagn�stico, que habr�n dado resultados favorables. c) Las pollitas maduras para la puesta se transportar�n en veh�culos precintados por las autoridades competentes o bajo su supervisi�n. d) La explotaci�n o la nave de destino quedar� bajo control oficial a partir de la llegada de las pollitas maduras para la puesta. e) Si se trasladan fuera de la zona de protecci�n o de vigilancia, las aves de corral permanecer�n en las instalaciones de destino durante 21 d�as como m�nimo. Art�culo 26
Excepciones para el transporte directo de huevos 1. No obstante lo dispuesto en el art�culo 21, las autoridades competentes podr�n autorizar el transporte directo de huevos para incubar, bien desde cualquier explotaci�n hasta una incubadora situada en la zona de protecci�n que ellas hayan designado (en adelante la incubadora designada), o bien, en las siguientes condiciones, desde una explotaci�n situada en la zona de protecci�n hasta cualquier incubadora designada: a) Las manadas de las que proceden los huevos para incubar habr�n sido sometidas a examen, de conformidad con el manual de diagn�stico, y no se presumir� presencia de influenza aviar en dicha explotaci�n. b) Los huevos para incubar y su embalaje se habr�n desinfectado antes de su env�o, y estar� garantizada su trazabilidad. c) Los huevos para incubar se transportar�n en veh�culos precintados por las autoridades competentes o bajo su supervisi�n. d) En la incubadora designada se aplicar�n medidas de bioseguridad seg�n las instrucciones de las autoridades competentes. 2. No obstante lo dispuesto en el art�culo 21, las autoridades competentes podr�n autorizar el transporte directo de huevos: a) A un centro de embalaje por ellas designado (en lo sucesivo el centro de embalaje designado), siempre que vayan en embalajes desechables y que se apliquen todas las medidas de bioseguridad exigidas por las autoridades competentes. b) A un establecimiento de elaboraci�n de ovoproductos con arreglo a lo dispuesto en el cap�tulo II de la secci�n X del anexo III del Reglamento (CE) n�mero 853/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, para ser manipulados y tratados de conformidad con el cap�tulo XI del anexo II del Reglamento (CE) n�mero 852/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004. c) O para su eliminaci�n. Art�culo 27
Excepci�n para el transporte directo de cad�veres No obstante lo dispuesto en el art�culo 21, las autoridades competentes podr�n autorizar el transporte directo de cad�veres para su eliminaci�n de acuerdo con las reglas detalladas previstas en el art�culo 11.1. Art�culo 28
Limpieza y desinfecci�n de los medios de transporte Sin perjuicio de lo previsto en el Real Decreto 1559/2005, de 23 de diciembre, sobre condiciones b�sicas que deben cumplir los centros de limpieza y desinfecci�n de los veh�culos dedicados al transporte por carretera en el sector ganadero, las autoridades competentes velar�n por que los veh�culos y los equipos utilizados para el transporte previsto en los art�culos 22 a 27, se limpien y desinfecten sin demora despu�s del transporte mediante uno o varios de los procedimientos establecidos en el art�culo 51. Art�culo 29
Duraci�n de las medidas 1. Las medidas establecidas en la presente secci�n se mantendr�n durante 21 d�as como m�nimo a partir de la fecha en que terminen la limpieza y desinfecci�n preliminares de la explotaci�n infectada, efectuadas mediante uno o varios de los procedimientos establecidos en el art�culo 51, y hasta que se hayan analizado las explotaciones situadas en la zona de protecci�n, seg�n lo indicado en el manual de diagn�stico. 2. Cuando ya no proceda mantener las medidas contempladas en la presente secci�n, como establece el apartado 1 del presente art�culo, en la antigua zona de protecci�n se aplicar�n las medidas establecidas en los art�culos 30 y 31, hasta que ya no proceda mantenerlas de acuerdo con el art�culo 32. SECCI�N 4MEDIDAS EN LAS ZONAS DE VIGILANCIA
Medidas que se aplicar�n en las zonas de vigilancia Las autoridades competentes velar�n por que en las zonas de vigilancia se apliquen las siguientes medidas: a) Se elaborar� lo antes posible un censo de todas las explotaciones comerciales de aves de corral. b) Se prohibir�n los desplazamientos en la zona de vigilancia de aves de corral, pollitas maduras para la puesta, pollitos de un d�a y huevos, salvo autorizaci�n expresa de las autoridades competentes, que velar�n por la aplicaci�n de las correspondientes medidas de bioseguridad para evitar la propagaci�n de la influenza aviar. Esta prohibici�n no se aplicar� al tr�nsito a trav�s de la zona de vigilancia por carretera o ferrocarril, sin descarga ni paradas. c) Se prohibir�n los desplazamientos de aves de corral, pollitas maduras para la puesta, pollitos de un d�a y huevos a explotaciones, mataderos o centros de embalaje o establecimientos de elaboraci�n de ovoproductos situados fuera de la zona de vigilancia. d) Toda persona que entre o salga de las explotaciones de la zona de vigilancia observar� las medidas apropiadas de bioseguridad destinadas a evitar la propagaci�n de la influenza aviar. e) Sin demora, despu�s de la contaminaci�n se limpiar�n o desinfectar�n, mediante alguno o algunos de los procedimientos contemplados en el art�culo 51, todos los veh�culos y equipos utilizados para el transporte de aves de corral, otras aves cautivas vivas, de sus cad�veres, piensos, esti�rcol, purines, yacija y cualquier otro material o sustancia que puedan estar contaminados. f) Ning�n ave de corral, otra ave cautiva ni mam�fero podr� entrar o salir de una explotaci�n en la que se tienen aves de corral sin autorizaci�n de las autoridades competentes. Esta restricci�n no se aplicar� a los mam�feros que s�lo tengan acceso a las zonas destinadas a la vivienda de personas en las que: 1.� No tengan contacto con las aves u otras aves de corral u otras aves cautivas de la explotaci�n. 2.� Y no tengan acceso a ninguna jaula o zona en que se guarden las aves de corral u otras aves cautivas. g) Se comunicar� inmediatamente todo aumento de la morbilidad o la mortalidad o toda disminuci�n significativa de la producci�n en las explotaciones a las autoridades competentes, que proceder�n a la correspondiente investigaci�n, seg�n el manual de diagn�stico. h) Se prohibir� retirar o esparcir la yacija, el esti�rcol o los purines, salvo autorizaci�n expresa de las autoridades competentes. Podr� autorizarse desplazar esti�rcol desde explotaciones situadas en la zona de vigilancia y sometidas a medidas de bioseguridad hasta una planta de tratamiento designada, o hasta un punto de almacenamiento intermedio para su ulterior tratamiento que elimine la posible presencia de virus de la influenza aviar, de conformidad con el Reglamento (CE) n�mero 1774/2002 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 3 de octubre de 2002, o, en su caso, con las normas espec�ficas que adopte la Comisi�n Europea. i) Se prohibir� celebrar ferias, mercados, exposiciones y dem�s concentraciones de aves de corral u otras aves cautivas. j) No se pondr�n en libertad aves para repoblar zonas de caza. Art�culo 31
Transporte directo de aves y huevos No obstante la prohibici�n prevista en el art�culo 30.c), las autoridades competentes podr�n autorizar el transporte directo de: a) Aves de corral, para su sacrificio inmediato en un matadero designado de conformidad con los apartados a) b) y d) del art�culo 22. Las autoridades competentes podr�n autorizar el transporte directo de aves de corral originarias de fuera de las zonas de protecci�n y vigilancia para su sacrificio inmediato a un matadero designado en el interior de la zona de vigilancia, as� como el posterior traslado de la carne de dichas aves sacrificadas. b) Pollitas maduras para la puesta, hasta una explotaci�n ubicada en Espa�a, en la que no haya otras aves. Dicha explotaci�n quedar� bajo control oficial a partir de la llegada de las pollitas maduras para la puesta, y �stas permanecer�n en las explotaciones de destino durante 21 d�as como m�nimo. c) Pollitos de un d�a con destino a una explotaci�n o nave de una explotaci�n ubicada en Espa�a, siempre que se apliquen las correspondientes medidas de bioseguridad, y que la explotaci�n quede bajo control oficial despu�s del transporte y los pollitos de un d�a permanezcan en las explotaciones de destino durante 21 d�as como m�nimo, o si han nacido de huevos de incubar procedentes de explotaciones de aves de corral situadas fuera de las zonas de protecci�n o de vigilancia, a cualquier otra explotaci�n, siempre que la incubadora de env�o garantice, por su log�stica y las condiciones de bioseguridad de su trabajo, que no ha habido contacto entre esos huevos y otros huevos para incubar o pollitos de un d�a procedentes de manadas de aves de tales zonas, por lo que tienen una situaci�n sanitaria diferente. d) Huevos de incubar a una incubadora designada situada fuera o dentro de la zona de vigilancia. Los huevos y su embalaje se habr�n desinfectado antes de su env�o, y estar� garantizada su trazabilidad. e) Huevos de mesa a un centro de embalaje designado, siempre que vayan en embalajes desechables y que se apliquen todas las medidas de bioseguridad exigidas. f) Huevos a un establecimiento de elaboraci�n de ovoproductos con arreglo a lo dispuesto en el cap�tulo II de la secci�n X del anexo III del Reglamento (CE) n�mero 853/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, para ser manipulados y tratados de conformidad con el cap�tulo XI del anexo II del Reglamento (CE) n�mero 852/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, situado dentro o fuera de la zona de vigilancia. g) Huevos para eliminaci�n. Art�culo 32
Duraci�n de las medidas Las medidas establecidas en la presente secci�n se mantendr�n durante 30 d�as como m�nimo a partir de la fecha en que terminen la limpieza y desinfecci�n preliminares de la explotaci�n infectada, de conformidad con el art�culo 51. SECCI�N 5MEDIDAS QUE SE APLICAR�N EN OTRAS ZONAS RESTRINGIDAS
Medidas que se aplicar�n en otras zonas restringidas 1. Las autoridades competentes podr�n decidir la aplicaci�n de todas o algunas de las medidas de las secciones 3.� y 4.� en las zonas restringidas previstas en el art�culo 15.4. 2. Las autoridades competentes, cuando existan datos epidemiol�gicos u otras pruebas que as� lo aconsejen, podr�n ejecutar un programa preventivo de erradicaci�n que incluya el sacrificio o la matanza preventivos de aves de corral u otras aves cautivas de explotaciones y zonas de riesgo, con arreglo a los criterios del anexo IV, situadas en otras zonas restringidas. La repoblaci�n de las aves de estas explotaciones se llevar� a cabo seg�n las instrucciones de las autoridades competentes. 3. Las autoridades competentes que apliquen las medidas previstas en este art�culo informar�n de ello inmediatamente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n para su traslado sin demora por este a la Comisi�n Europea. SECCI�N 6EXCEPCIONES Y MEDIDAS DE BIOSEGURIDAD
Excepciones 1. El Comit� Nacional del Sistema de Alerta Sanitaria Veterinaria, de acuerdo con sus competencias, acordar� las condiciones detalladas con arreglo a las que podr�n autorizar las excepciones dispuestas en los art�culos 15 y 22 a 27, incluidas las condiciones y medidas alternativas adecuadas. Tales excepciones se basar�n en una evaluaci�n de riesgo efectuada por las autoridades competentes. 2. Sobre la base de una evaluaci�n del riesgo, las autoridades competentes podr�n autorizar excepciones a las medidas dispuestas en las secciones 3.� y 4.�, en caso de confirmaci�n de la IAAP en una incubadora. 3. Las autoridades competentes podr�n autorizar excepciones a las medidas establecidas en los apartados b) y c) del art�culo 17, en el art�culo 21 y en los apartados b), c) y f) del art�culo 30, en casos de foco de IAAP en una explotaci�n no comercial, un circo, un zool�gico, un parque de animales silvestres, una zona cercada donde se mantenga a las aves de corral u otras aves cautivas con fines cient�ficos o relacionados con la conservaci�n de especies en peligro o de razas protegidas registradas oficialmente. 4. No obstante lo dispuesto en las secciones 3.� y 4.�, en casos de foco de IAAP las autoridades competentes podr�n, sobre la base de una evaluaci�n del riesgo, introducir medidas espec�ficas para los desplazamientos de palomas mensajeras en, desde o hacia las zonas de protecci�n y de vigilancia. 5. Las excepciones previstas en los apartados anteriores s�lo se autorizar�n cuando no se pongan en peligro las medidas de control de la enfermedad. 6. Las autoridades competentes que autoricen excepciones de acuerdo con este art�culo informar�n de ello inmediatamente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n para su traslado sin demora por este a la Comisi�n Europea. Ning�n ave de corral, incluidos los pollitos de un d�a, u otras aves cautivas, huevos para incubar, yacija, esti�rcol o purines que procedan de una instalaci�n a la que se haya autorizado una excepci�n con arreglo a lo dispuesto en este art�culo podr� comercializarse o moverse fuera de Espa�a, salvo decisi�n expresa al respecto de la Comisi�n Europea. Art�culo 35
Medidas de bioseguridad adicionales Con el fin de evitar la propagaci�n de la influenza aviar, las autoridades competentes podr�n ordenar, adem�s de las medidas previstas en las secciones 3.�, 4.� y 5.�, la aplicaci�n de otras medidas de bioseguridad en las explotaciones de las zonas de protecci�n y vigilancia y en las dem�s zonas restringidas, as� como en compartimentos de aves de corral o compartimentos de otras aves cautivas del territorio afectado. Entre dichas medidas podr� figurar la restricci�n de los desplazamientos de veh�culos o de personas para llevar pienso, recoger huevos, transportar aves a los mataderos o recoger los cad�veres para su eliminaci�n, as� como otros desplazamientos de personal, veterinarios o quienes suministren equipos para la explotaci�n, dentro del marco previsto en el art�culo 17.1.e) de la Ley 8/2003, de 24 de abril. Las autoridades competentes que apliquen dichas medidas informar�n de ello inmediatamente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n para su traslado sin demora por este a la Comisi�n Europea. SECCI�N 7IAAP EN OTRAS INSTALACIONES O MEDIOS DE TRANSPORTE
Investigaci�n de una presunta IAAP en mataderos y en medios de transporte Cuando se sospeche o se confirme la IAAP en mataderos o medios de transporte, las autoridades competentes pondr�n inmediatamente en marcha una investigaci�n en la explotaci�n de origen de las aves de corral u otras aves cautivas, siguiendo el manual de diagn�stico, para confirmarla o descartarla. Art�culo 37
Medidas que se aplicar�n en los mataderos 1. Cuando se sospeche o se confirme la IAAP en un matadero, y sobre la base de una evaluaci�n del riesgo, las autoridades competentes velar�n por que todas las aves de corral del matadero sean sacrificadas o matadas lo antes posible bajo supervisi�n oficial. Cuando se sacrifiquen dichas aves de corral, su carne y cualquier subproducto derivado de ellas, as� como la carne y subproductos de cualquier otra ave de corral que pueda haberse contaminado durante el sacrificio y el proceso de producci�n, se guardar�n por separado y bajo supervisi�n oficial hasta que hayan concluido las investigaciones realizadas de conformidad con el manual de diagn�stico. 2. Si se confirma la IAAP, la carne de dichas aves de corral y cualquier subproducto derivado de ellas, as� como la carne y subproductos de cualquier otra ave de corral que pueda haberse contaminado durante el sacrificio y el proceso de producci�n, se eliminar�n lo antes posible bajo supervisi�n oficial. Art�culo 38
Medidas que se aplicar�n en los puestos de inspecci�n fronterizos o en los medios de transporte 1. Cuando se sospeche o se confirme la IAAP en puestos de inspecci�n fronterizos o en medios de transporte, y sobre la base de una evaluaci�n del riesgo, las autoridades competentes velar�n por que todas las aves de corral y otras aves cautivas que se encuentren en el puesto de inspecci�n fronterizo o en el medio de transporte sean matadas, sacrificadas o aisladas de las aves de corral u otras aves cautivas y guardadas bajo supervisi�n oficial hasta que se haya completado la investigaci�n de conformidad con el manual de diagn�stico. Las autoridades competentes aplicar�n las medidas dispuestas en el art�culo 6 cuando proceda. Las autoridades competentes podr�n autorizar el traslado de las aves de corral y otras aves cautivas a otro lugar para su matanza, sacrificio o aislamiento. Las autoridades competentes podr�n decidir no matar o sacrificar aquellas aves de corral u otras aves cautivas que se encuentren en el puesto de inspecci�n fronterizo que no hayan estado en contacto con las aves de corral u otras aves cautivas sospechosas de estar infectadas. 2. Cuando las aves de corral indicadas en el apartado 1 sean sacrificadas, su carne y subproductos y la carne y subproductos de cualquier otra ave de corral que pueda haber sido contaminada durante el sacrificio y el proceso de producci�n se guardar� por separado y bajo supervisi�n oficial hasta que se completen las investigaciones indicadas en el manual de diagn�stico. 3. Si se confirma la IAAP, la carne de aves de corral y cualquier subproducto derivado de ellas y la carne y subproductos derivados de cualquier otra ave de corral que puedan haber sido contaminados durante el sacrificio y el proceso de producci�n se eliminar�n lo antes posible bajo supervisi�n oficial. Art�culo 39
Medidas complementarias Cuando se sospeche o se confirme la IAAP en un matadero, un puesto de inspecci�n fronterizo o un medio de transporte, las autoridades competentes velar�n por que se apliquen las siguientes medidas complementarias: a) No se introducir�n aves de corral u otras aves cautivas en el matadero, el puesto de inspecci�n fronterizo o el medio de transporte mientras no hayan transcurrido, como m�nimo, 24 horas desde la limpieza y desinfecci�n previstas en el apartado b) y realizadas mediante uno o varios de los procedimientos previstos en el art�culo 51. Cuando se trate de puestos de inspecci�n fronterizos, la prohibici�n de introducci�n podr� ampliarse a otros animales. b) La limpieza y desinfecci�n de los edificios, el equipo y los veh�culos contaminados ser� realizada por el veterinario oficial o bajo su supervisi�n mediante uno o varios de los procedimientos indicados en el art�culo 51. c) Se realizar� una encuesta epidemiol�gica. d) Las medidas contempladas en el art�culo 6.2 se aplicar�n en la explotaci�n de origen de las aves o los cad�veres infectados y en las explotaciones de contacto. e) Salvo que la encuesta epidemiol�gica y dem�s investigaciones previstas en el art�culo 36 arrojen otros datos, en la explotaci�n de origen se aplicar�n las medidas del art�culo 10. f) La cepa cl�nica del virus de la influenza aviar se estudiar� en laboratorio para identificar el subtipo v�rico, seg�n lo establecido en el manual de diagn�stico. CAP�TULO VInfluenza aviar de baja patogenicidad (IABP)
SECCI�N 1MEDIDAS EN LAS EXPLOTACIONES CON FOCOS CONFIRMADOS
Medidas que deber�n aplicarse 1. En caso de foco de IABP, las autoridades competentes velar�n por que, sobre la base de una evaluaci�n del riesgo y teniendo en cuenta como m�nimo los criterios del anexo V, se apliquen las medidas establecidas en los p�rrafos a), b), c), e), g) y h) del art�culo 6.2, en el art�culo 6.3 y en los apartados 2 a 5 del presente art�culo. 2. Las autoridades competentes velar�n por el vaciado, bajo control oficial, de todas las aves cautivas de la especie en que se haya confirmado IABP en una explotaci�n, de modo que se impida la propagaci�n de la influenza aviar. El vaciado podr� ampliarse a otras aves cautivas de la explotaci�n, en funci�n de la evaluaci�n del riesgo que planteen en cuanto a la posible propagaci�n de la influenza aviar a otras explotaciones que puedan considerarse de contacto, sobre la base de la encuesta epidemiol�gica. Antes del vaciado, ning�n ave de corral u otra ave cautiva entrar� o saldr� de la explotaci�n sin autorizaci�n de las autoridades competentes. 3. A efectos del apartado 2, el vaciado se efectuar� de conformidad con lo establecido en el Real Decreto 54/1995, de 20 de enero, sobre protecci�n de los animales en el momento de su sacrificio o matanza, y las autoridades competentes decidir�n que las aves de corral u otras aves cautivas: a) Se maten lo antes posible. b) O se sacrifiquen en un matadero designado, con arreglo al apartado 4. Cuando el vaciado se produzca mediante sacrificio en un matadero designado, las aves de corral se someter�n a una vigilancia y pruebas adicionales. Las aves de corral no saldr�n de la explotaci�n para ir al matadero designado hasta que las autoridades competentes, teniendo en cuenta en particular las investigaciones y las pruebas de laboratorio encaminadas a determinar el alcance de cualquier excreci�n del virus por dichas aves, realizadas de conformidad con lo dispuesto en el manual de diagn�stico, y una evaluaci�n del riesgo, consideren que el riesgo de propagaci�n de la IABP, es m�nimo. 4. Los sacrificios en mataderos designados con arreglo al apartado 3 solo podr�n efectuarse si: a) Las aves de corral se env�an directamente desde la explotaci�n al matadero designado. b) Se precinta cada partida antes de su despacho por el veterinario oficial encargado de la explotaci�n o bajo su supervisi�n. c) Cada partida permanece precintada durante todo el transporte hasta su llegada al matadero designado. d) Se cumplen las medidas de bioseguridad adicionales que impongan las autoridades competentes. e) Las autoridades competentes responsables del matadero reciben la informaci�n y consienten la recepci�n de las aves de corral. f) Se limpian y desinfectan sin demora los veh�culos y el equipo utilizado para el transporte de las aves de corral vivas y otros materiales o sustancias con probabilidad de estar contaminados, tras la contaminaci�n, mediante uno o m�s de los procedimientos establecidos en el art�culo 51. g) Se eliminan los subproductos de estas aves de corral generados en el matadero. 5. Las autoridades competentes velar�n por la eliminaci�n, bajo control oficial, de: a) Los cad�veres. b) Y los huevos para incubar de la explotaci�n. 6. Las autoridades competentes que apliquen las medidas previstas en los apartados 2, 4 y 5 informar�n de ello inmediatamente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n para su traslado sin demora por este a la Comisi�n Europea. Art�culo 41
Otras medidas En caso de foco de IABP, las autoridades competentes velar�n por que se apliquen las siguientes medidas: a) Siempre que sea posible, se trazar�n e incubar�n bajo supervisi�n oficial los huevos para incubar recogidos en la explotaci�n entre la fecha probable de introducci�n de la IABP en la misma y la fecha de inicio de las medidas establecidas en este real decreto. b) Las aves de corral que hayan nacido de huevos recogidos de la explotaci�n en el per�odo transcurrido entre la fecha probable de introducci�n de la IABP en la explotaci�n y la aplicaci�n de las medidas previstas en este real decreto quedar�n, cuando sea posible, bajo supervisi�n oficial y ser�n investigadas seg�n lo establecido en el manual de diagn�stico. c) Los huevos que hubiera en la explotaci�n, y los que hayan seguido produci�ndose en ella antes del vaciado previsto en el art�culo 40.2, se transportar�n a condici�n de que se reduzca al m�ximo el riesgo de propagaci�n de la IABP: 1.� A un centro de embalaje por ellas designado (en adelante el centro de embalaje designado), siempre que vayan en embalajes desechables y que se apliquen todas las medidas de bioseguridad exigidas por las autoridades competentes. 2.� A un establecimiento de elaboraci�n de ovoproductos con arreglo a lo dispuesto en el cap�tulo II de la secci�n X del anexo III del Reglamento (CE) n�mero 853/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, para ser manipulados y tratados de conformidad con el cap�tulo XI del anexo II del Reglamento (CE) n�mero 852/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004. 3.� A un establecimiento para su eliminaci�n. d) Todo material o sustancia que pueda estar contaminado se tratar� de acuerdo con las instrucciones del veterinario oficial o se eliminar�. e) El esti�rcol, los purines y la yacija que puedan estar contaminados se someter�n a uno o varios de los procedimientos previstos en el art�culo 51. f) Lo antes posible tras el vaciado, todas las naves en que se hayan alojado las aves de corral u otras aves cautivas, los veh�culos utilizados para su transporte o el de sus canales, cad�veres, piensos, esti�rcol, purines, yacija y cualquier otro material o sustancia que puedan estar contaminados se someter�n sin demora a uno o varios de los procedimientos previstos en el art�culo 51. g) Ning�n mam�fero entrar� o saldr� de la explotaci�n sin autorizaci�n de las autoridades competentes. Esta restricci�n no se aplicar� a aquellos mam�feros que �nicamente tengan acceso a aquellas zonas destinadas a la vivienda de personas en las que: 1.� No tengan contacto con las aves u otras aves de corral u otras aves cautivas de la explotaci�n. 2.� Y no tengan acceso a ninguna jaula o zona en que se guarden las aves de corral u otras aves cautivas. h) En caso de foco primario de IABP, la cepa cl�nica del virus se someter� a las pruebas de laboratorio establecidas en el manual de diagn�stico para identificar su subtipo; la cepa se remitir� al Laboratorio Nacional de Referencia para su env�o lo antes posible al Laboratorio comunitario de referencia. Art�culo 42
Excepciones para determinadas explotaciones 1. Las autoridades competentes podr�n autorizar excepciones a las medidas establecidas en el art�culo 40.2 y en el art�culo 40.5.b), en casos de foco de IABP en una explotaci�n no comercial, un circo, un zool�gico, una pajarer�a, un parque de animales silvestres, una zona cercada donde se mantenga a las aves de corral u otras aves cautivas con fines cient�ficos o relacionados con la conservaci�n de especies en peligro o de razas protegidas registradas oficialmente, siempre que no se pongan en peligro las medidas de control de la enfermedad. 2. Las autoridades competentes velar�n por que, cuando se autorice una excepci�n de acuerdo con el apartado anterior, las aves de corral u otras aves cautivas a las que se aplique la excepci�n: a) Sean llevadas al interior de una nave de la explotaci�n, en donde permanecer�n. Cuando no sea viable o en caso de que su bienestar se vea comprometido, se confinar�n en otro lugar de la misma explotaci�n en el que no puedan tener contacto con otras aves de corral u otras aves cautivas de otras explotaciones. Deben tomarse todas las medidas razonables para reducir al m�ximo el contacto con aves silvestres. b) Sigan sometidas a vigilancia y a pruebas, seg�n lo indicado en el manual de diagn�stico y no se desplacen hasta que los an�lisis de laboratorio indiquen que ya no constituyen un riesgo significativo de propagaci�n de la IABP. c) Y no se desplacen de su explotaci�n de origen, salvo para ser sacrificadas o para su traslado a otra explotaci�n ubicada: 1.� En Espa�a, de conformidad con las instrucciones de las autoridades competentes de origen y destino. 2.� O en otro Estado miembro, previo acuerdo del Estado miembro de destino. 3. En caso de foco de IABP en incubadoras, y sobre la base de una evaluaci�n del riesgo, las autoridades competentes podr�n autorizar excepciones a todas o algunas de las medidas indicadas en el art�culo 40. 4. Las autoridades competentes establecer�n las disposiciones de aplicaci�n de las excepciones previstas en los apartados 1 y 3. 5. Las autoridades competentes que autoricen cualquier excepci�n de las previstas en los apartados 1 o 3 informar�n de ello inmediatamente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n para su traslado sin demora por este a la Comisi�n Europea. Secci�n 2Unidades de producci�n y explotaciones de contacto
Medidas en caso de focos de IABP en unidades de producci�n independientes 1. En caso de foco de IABP en una explotaci�n con dos o m�s unidades de producci�n independientes, las autoridades competentes podr�n autorizar excepciones a las medidas que figuran en el art�culo 40.2, para las unidades de producci�n con aves de corral sanas, siempre que no se pongan en peligro las medidas de control de la enfermedad. 2. Las autoridades competentes establecer�n las disposiciones de aplicaci�n de las excepciones previstas en el apartado 1, en funci�n de las garant�as zoosanitarias que puedan ofrecerse, y detallar�n las medidas alternativas pertinentes. 3. Las autoridades competentes que autoricen cualquier excepci�n de acuerdo con el apartado 1 informar�n de ello inmediatamente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n para su traslado sin demora por este a la Comisi�n Europea. Art�culo 44
Medidas que se aplicar�n en las explotaciones de contacto 1. Sobre la base de la encuesta epidemiol�gica, las autoridades competentes decidir�n si una explotaci�n debe considerarse explotaci�n de contacto. Las autoridades competentes velar�n por que se apliquen a las explotaciones de contacto las medidas establecidas en el art�culo 6.2 hasta que, siguiendo el manual de diagn�stico, se haya descartado la IABP. 2. Sobre la base de la encuesta epidemiol�gica, las autoridades competentes podr�n aplicar a las explotaciones de contacto las medidas que se exponen en el art�culo 40, en particular si la explotaci�n de contacto est� ubicada en una zona de alta densidad de aves de corral, y seg�n los criterios previstos al respecto en el anexo IV. 3. Las autoridades competentes velar�n por que se tomen muestras de las aves de corral al matarlas, para poder confirmar o descartar la presencia de virus de la IABP en esas explotaciones de contacto, seg�n lo estipulado en el manual de diagn�stico. 4. Las autoridades competentes velar�n por que, en toda explotaci�n en la que se sacrifiquen o maten y eliminen aves de corral u otras aves cautivas y posteriormente se confirme la presencia de IABP, las naves y terrenos utilizados para albergarlas, los pastos y todos los equipos que puedan estar contaminados, as� como los veh�culos utilizados para su transporte o el de sus cad�veres, carne, piensos, esti�rcol, purines, yacija y cualquier otro material o sustancia que puedan estar contaminados se sometan a uno o varios de los procedimientos previstos en el art�culo 51. SECCI�N 3ZONAS RESTRINGIDAS
Establecimiento de zonas restringidas en casos de foco de IABP En cuanto se produzca un foco de IABP, las autoridades competentes establecer�n alrededor de la explotaci�n una zona restringida de un radio m�nimo de 1 kil�metro. Art�culo 46
Medidas que se aplicar�n en la zona restringida 1. Las autoridades competentes velar�n por que en la zona restringida se apliquen, al menos, las siguientes medidas: a) Se elaborar� lo antes posible un censo de todas las explotaciones comerciales. b) Se har�n pruebas de laboratorio en las explotaciones comerciales de aves de corral situadas en un radio m�nimo de 1 kil�metro alrededor de la explotaci�n, seg�n estipule el manual de diagn�stico. c) Se someter�n a autorizaci�n, y a otras medidas que las autoridades competentes consideren apropiadas, los desplazamientos de aves de corral, otras aves cautivas, pollitas maduras para la puesta, pollitos de un d�a y huevos en el interior de la zona restringida o con destino a ella. Esta restricci�n no se aplicar� al tr�nsito a trav�s de la zona restringida por carretera o ferrocarril, sin descarga ni paradas. d) Quedar�n prohibidos los desplazamientos de aves de corral, otras aves cautivas, pollitas maduras para la puesta, pollitos de un d�a y huevos procedentes de la zona restringida. e) Se eliminar�n los cad�veres. f) Toda persona que entre o salga de las explotaciones de la zona restringida observar� las medidas apropiadas de bioseguridad destinadas a evitar la propagaci�n de la influenza aviar. g) Lo antes posible despu�s de la contaminaci�n se limpiar�n y desinfectar�n, mediante uno o varios de los procedimientos previstos en el art�culo 51, los veh�culos y equipos utilizados para el transporte de aves de corral u otras aves cautivas vivas, de sus piensos, esti�rcol, purines, yacija y cualquier otro material o sustancia que puedan estar contaminados. h) Ning�n ave de corral, otra ave cautiva ni mam�fero podr� entrar o salir de una explotaci�n sin autorizaci�n de las autoridades competentes. Esta restricci�n no se aplicar� a los mam�feros que s�lo tengan acceso a las zonas destinadas a la vivienda humana en las que no tengan contacto alguno con las aves de corral u otras aves cautivas de la explotaci�n, y en las que no tengan acceso a ninguna de las jaulas o zonas de las aves de corral u otras aves cautivas de la explotaci�n. i) Se prohibir� retirar o esparcir la yacija, el esti�rcol o los purines, salvo autorizaci�n expresa de las autoridades competentes. Podr� autorizarse a desplazar esti�rcol o purines desde explotaciones situadas en la zona de vigilancia y sometidas a medidas de bioseguridad hasta una planta de tratamiento designada, o hasta un punto de almacenamiento intermedio para su ulterior tratamiento que elimine la posible presencia de virus de la influenza aviar, de conformidad con el Reglamento (CE) n�mero 1774/2002, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 3 de octubre de 2002, o, en su caso, con las normas espec�ficas que puedan adoptarse al respecto por la Comisi�n Europea. j) Quedar� prohibido celebrar ferias, mercados, exposiciones y dem�s concentraciones de aves de corral u otras aves cautivas, salvo autorizaci�n expresa de las autoridades competentes. k) No se pondr�n en libertad aves de corral u otras aves cautivas para repoblaci�n de zonas de caza. 2. Sobre la base de una evaluaci�n del riesgo, las autoridades competentes podr�n introducir otras medidas adem�s de las previstas en la presente secci�n, de las que informar�n al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n, para su traslado a la Comisi�n Europea. Art�culo 47
Excepciones al movimiento de aves y huevos No obstante lo previsto en el art�culo 46.1.d), las autoridades competentes podr�n autorizar el transporte directo de: a) Aves de corral, para su sacrificio en un matadero ubicado en Espa�a. b) Aves de corral vivas a una explotaci�n o nave de una explotaci�n ubicada en Espa�a y en la que no haya otras aves de corral. Las aves vivas permanecer�n durante como m�nimo 21 d�as en dicha explotaci�n, la cual quedar� bajo control oficial desde el momento de su llegada. c) Pollitos de un d�a con destino directo a: 1.� Una explotaci�n o nave de una explotaci�n ubicada en Espa�a en la que no haya otras aves de corral. Los pollitos de un d�a permanecer�n durante 21 d�as como m�nimo en dicha explotaci�n o nave de una explotaci�n, la cual quedar� bajo supervisi�n oficial desde su llegada. 2.� O, si han nacido de huevos procedentes de explotaciones av�colas situadas fuera de la zona restringida, a cualquier otra explotaci�n, siempre que la incubadora de env�o garantice, por su log�stica y las condiciones de bioseguridad de su trabajo, que no ha habido contacto con huevos para incubar o pollitos de un d�a procedentes de manadas de aves de corral de tal zona, por lo que tienen una situaci�n sanitaria diferente. d) Huevos de incubar a una incubadora designada, siempre que los huevos y su embalaje se desinfecten antes de su env�o y est� garantizada su trazabilidad. e) Huevos de mesa a un centro de embalaje designado, siempre que vayan en embalajes desechables y que se apliquen todas las medidas de bioseguridad exigidas por las autoridades competentes. f) Huevos a un establecimiento de elaboraci�n de ovoproductos con arreglo a lo dispuesto en el cap�tulo II de la secci�n X del anexo III del Reglamento (CE) n�mero 853/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, para ser manipulados y tratados de conformidad con el cap�tulo XI del anexo II del Reglamento (CE) n�mero 852/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004 situados dentro o fuera de la zona restringida. g) O para su eliminaci�n. Art�culo 48
Duraci�n de las medidas Las medidas previstas en la presente secci�n se mantendr�n: a) Un m�nimo de 21 d�as despu�s de la fecha de finalizaci�n de la limpieza y desinfecci�n preliminar de la explotaci�n infectada mediante uno o varios de los procedimientos establecidos en el art�culo 51, y hasta que, sobre la base de las exploraciones y las pruebas de laboratorio realizadas en la zona restringida de conformidad con el manual de diagn�stico y tras una evaluaci�n del riesgo, las autoridades competentes consideren que el riesgo de propagaci�n de la IABP es desde�able. b) Un m�nimo de 42 d�as despu�s de la fecha de confirmaci�n del foco y hasta que, sobre la base de las exploraciones y las pruebas de laboratorio realizadas en la zona restringida de conformidad con el manual de diagn�stico y tras una evaluaci�n del riesgo, las autoridades competentes consideren que el riesgo de propagaci�n de la IABP es desde�able. c) O, en su caso, con la duraci�n y condiciones que se fijen por la Comisi�n Europea. Art�culo 49
Excepciones 1. Cuando se confirme la IABP en una incubadora, y sobre la base de una evaluaci�n del riesgo, las autoridades competentes podr�n autorizar excepciones a todas o algunas de las medidas contempladas en los art�culos 45 y 46. 2. Las autoridades competentes podr�n autorizar excepciones a las medidas establecidas en la presente secci�n, en casos de foco de IABP en una explotaci�n no comercial o explotaci�n de aves de compa��a, un circo, un zool�gico, una pajarer�a, un parque de animales silvestres, una zona cercada donde se mantenga a las aves de corral u otras aves cautivas con fines cient�ficos o relacionados con la conservaci�n de especies en peligro o de razas protegidas registradas oficialmente, siempre que no se pongan en peligro las medidas de control de la enfermedad. 3. Las autoridades competentes que autoricen cualquier excepci�n de acuerdo con este art�culo lo comunicar�n inmediatamente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n para su traslado sin demora por este a la Comisi�n Europea. CAP�TULO VIMedidas para evitar la propagaci�n a otras especies, limpieza, desinfecci�n y repoblaci�n
Pruebas de laboratorio y dem�s medidas relativas a los cerdos y a otros animales 1. Tras confirmarse la presencia de influenza aviar en cualquier explotaci�n, las autoridades competentes velar�n por que todos los cerdos presentes en las explotaciones se sometan a pruebas de laboratorio adecuadas, con arreglo al manual de diagn�stico, para confirmar o descartar que dichos cerdos est�n o hayan estado infectados con el virus de la influenza aviar. Mientras se esperan los resultados, no se permitir� la salida de cerdos de la explotaci�n. 2. Cuando las pruebas de laboratorio mencionadas en el apartado 1 confirmen la infecci�n de los cerdos por los virus de la influenza, las autoridades competentes podr�n autorizar el desplazamiento de estos cerdos a otras explotaciones porcinas o a mataderos designados, siempre que las correspondientes pruebas ulteriores hayan puesto de manifiesto que el riesgo de propagaci�n de la influenza aviar es desde�able. 3. Las autoridades competentes velar�n por que, cuando las pruebas de laboratorio mencionadas en el apartado 1 confirmen un riesgo sanitario importante, se maten los cerdos seg�n el Real Decreto 54/1995, de 20 de enero, lo antes posible, bajo supervisi�n oficial y de modo que se impida la propagaci�n del virus de la influenza aviar, en particular durante el transporte. 4. En caso de confirmaci�n de influenza aviar en cualquier explotaci�n, y sobre la base de una evaluaci�n del riesgo, las autoridades competentes podr�n aplicar las medidas previstas en los apartados 1, 2 y 3 a cualesquiera otros mam�feros de la explotaci�n, y ampliarlas a las explotaciones de contacto. 5. Las autoridades competentes comunicar�n al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n para su traslado a la Comisi�n Europea los resultados de las pruebas y de las medidas aplicadas de conformidad con lo establecido en los apartados 1 a 4. 6. En caso de confirmaci�n de virus de la influenza aviar en los cerdos o en cualquier otro mam�fero de cualquier explotaci�n, las autoridades competentes podr�n proceder a una vigilancia, de conformidad con el manual de diagn�stico, para identificar cualquier otra propagaci�n del virus de la influenza aviar. Art�culo 51
Limpieza, desinfecci�n y procedimientos para eliminar el virus 1. La limpieza, la desinfecci�n y el tratamiento de las explotaciones y de cualesquiera materiales o sustancias de �stas que est�n contaminados o que puedan estar contaminados por virus de la influenza aviar se llevar� a cabo bajo supervisi�n oficial, de conformidad con las instrucciones del veterinario oficial y los principios y procedimientos de limpieza, desinfecci�n y tratamiento establecidos en el anexo VI. 2. Cualquier terreno o pasto utilizado por aves de corral u otras aves cautivas de una explotaci�n en la que se haya confirmado la presencia de influenza aviar no volver� a utilizarse por aves de corral u otras aves cautivas hasta que las autoridades competentes comprueben que cualesquiera virus de la influenza aviar se han eliminado o desactivado. 3. La limpieza, desinfecci�n y tratamiento de los mataderos, veh�culos, remolques o cualesquiera otros medios de transporte o puestos de inspecci�n fronterizos, o de cualesquiera materiales o sustancias de �stos que est�n contaminados o puedan estar contaminados con virus de influenza aviar se efectuar�n bajo supervisi�n oficial y de acuerdo con las instrucciones del veterinario oficial. 4. Cualquier equipo, materiales o sustancias de �stos que est�n contaminados o que puedan estar contaminados por virus de la influenza aviar que no pueda limpiarse, desinfectarse o tratarse deber� ser destruido. 5. Los desinfectantes a utilizar, as� como sus concentraciones, deber�n estar autorizados de acuerdo con el Real Decreto 1054/2002, de 11 de octubre, por el que se regula el proceso de evaluaci�n para el registro, autorizaci�n y comercializaci�n de biocidas. Art�culo 52
Repoblaci�n de las explotaciones 1. La repoblaci�n se efectuar� de acuerdo con lo previsto en este art�culo tras la aplicaci�n de las medidas establecidas en los art�culos 10 y 40. 2. No se proceder� a la repoblaci�n de una explotaci�n comercial de aves de corral antes de transcurridos, al menos, 21 d�as desde la terminaci�n de la limpieza y desinfecci�n finales establecidas en el art�culo 51. 3. Durante los 21 d�as siguientes a la fecha de repoblaci�n de una explotaci�n comercial de aves de corral se cumplir�n las siguientes medidas: a) El veterinario oficial realizar� como m�nimo una exploraci�n f�sica de las aves de corral. Dicha exploraci�n o, en caso de procederse a varias, la �ltima exploraci�n, se realizar� lo m�s cerca posible del final de dicho per�odo de 21 d�as. b) Se realizar�n pruebas de laboratorio, de conformidad con el manual de diagn�stico. c) Las aves de corral que mueran durante la fase de repoblaci�n ser�n analizadas, de conformidad con el manual de diagn�stico. d) Toda persona que entre o salga de la explotaci�n comercial de aves de corral observar� las medidas apropiadas de bioseguridad destinadas a evitar la propagaci�n de la influenza aviar. e) Durante la fase de repoblaci�n, ning�n ave de corral saldr� de la explotaci�n comercial sin la autorizaci�n expresa de las autoridades competentes. f) El propietario llevar� un registro de los datos de producci�n, incluidos los datos de morbilidad y mortalidad, que actualizar� peri�dicamente. g) Se comunicar� inmediatamente a las autoridades competentes todo cambio significativo de la producci�n, seg�n lo mencionado en la letra f), as� como otras anomal�as. 4. Sobre la base de una evaluaci�n del riesgo, las autoridades competentes podr�n ordenar la aplicaci�n de los procedimientos del apartado 3 a explotaciones distintas de las comerciales de aves de corral o a otras especies de una explotaci�n comercial de aves de corral. 5. La repoblaci�n con aves de corral de las explotaciones de contacto se llevar� a cabo seg�n las instrucciones de las autoridades competentes, sobre la base de una evaluaci�n de riesgos. Sin perjuicio de ello, la autoridad competente podr� decidir que, una vez transcurridos al menos los 21 d�as previstos en el apartado 2, desde la terminaci�n de la limpieza y desinfecci�n finales establecidas en el art�culo 51, y antes de la repoblaci�n, se introduzcan animales centinelas, que ser�n sometidos a controles cl�nicos y anal�ticos con resultado favorable, como garant�a adicional antes de introducir las aves de repoblaci�n. CAP�TULO VIIProcedimientos y manual de diagn�stico, y laboratorios de referencia
Procedimientos de diagn�stico y manual de diagn�stico 1. Los procedimientos de diagn�stico, el muestreo y las pruebas de laboratorio para detectar la influenza aviar en aves de corral u otras aves cautivas o del virus de la influenza aviar en mam�feros se llevar�n a cabo seg�n el manual de diagn�stico. 2. Los virus de la influenza aviar, su genoma, sus ant�genos y las vacunas para investigaci�n, diagn�stico o fabricaci�n se manipular�n o utilizar�n exclusivamente en instalaciones, establecimientos o laboratorios designados por las autoridades competentes, en los que est�n garantizadas unas condiciones apropiadas de bioseguridad. Las autoridades competentes remitir�n al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n antes del 31 de julio de 2007, para su traslado por �ste a la Comisi�n Europea, la lista de instalaciones, establecimientos o laboratorios aprobados, y posteriormente sus actualizaciones o modificaciones. Art�culo 54
Laboratorios 1. El laboratorio comunitario de referencia para la influenza aviar es el previsto en el anexo VII, y desempe�ar� las funciones y tareas recogidas en dicho anexo. 2. Se designa como Laboratorio Nacional de Referencia al Laboratorio Central de Sanidad Animal del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n sito en Algete (Madrid). 3. El Laboratorio Nacional de Referencia desempe�ar� las funciones y tareas recogidas en el anexo VIII.A, y ser� responsable de coordinar las normas y m�todos de diagn�stico en Espa�a conforme a lo dispuesto en el anexo VIII.A, y en colaboraci�n con el Laboratorio comunitario de referencia. 4. Las autoridades competentes podr�n establecer los laboratorios de car�cter p�blico o, en su caso, reconocer o designar los de car�cter privado, competentes para el an�lisis y diagn�stico de la influenza aviar, con las funciones que se recogen en el anexo VIII.B. CAP�TULO VIIIVacunaci�n
Fabricaci�n, venta y utilizaci�n de vacunas contra la influenza aviar 1. Se proh�be la vacunaci�n contra la influenza aviar, excepto en los supuestos previstos en este Cap�tulo. 2. La manipulaci�n, fabricaci�n, almacenamiento, suministro, distribuci�n y venta de vacunas contra la influenza aviar se efectuar� siempre bajo control oficial. 3. Solo se emplear� vacunas autorizadas por la Agencia Espa�ola de Medicamentos y Productos Sanitarios, conforme al Real Decreto 109/1995, de 27 de enero, de medicamentos veterinarios, o autorizadas de conformidad con el Reglamento (CE) n.� 726/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 31 de marzo de 2004, por el que se establecen procedimientos comunitarios para la autorizaci�n y el control de los medicamentos de uso humano y veterinario y por el que se crea la Agencia Europea de Medicamentos. Art�culo 56
Vacunaci�n de urgencia de las aves de corral u otras aves cautivas 1. Podr� procederse a la vacunaci�n de urgencia de las aves de corral u otras aves cautivas como medida a corto plazo, de conformidad con lo dispuesto en este art�culo y en el art�culo 57, para contener un foco cuando una evaluaci�n de riesgo indique que existe una amenaza significativa e inmediata de introducci�n o propagaci�n de la influenza aviar en Espa�a y cuando se d� una o m�s de las siguientes circunstancias: a) Aparezca un foco en Espa�a. b) Aparezca un foco en un Estado miembro cercano. c) Se haya confirmado la influenza aviar en las aves de corral u otras aves cautivas en un tercer pa�s cercano. 2. La decisi�n de aplicar la vacunaci�n de urgencia se tomar� por la Comisi�n Europea, y las autoridades competentes velar�n por su aplicaci�n y cumplimiento. Dicha decisi�n ser� solicitada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n, a iniciativa o previa solicitud de una o varias comunidades aut�nomas o de las Ciudades de Ceuta y Melilla, tras consultar al Comit� Nacional del Sistema de Alerta Sanitaria Veterinaria. 3. Para ello, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n remitir� a la Comisi�n Europea un plan de vacunaci�n de urgencia, con base en los datos proporcionados por las autoridades competentes. Dicho plan estar� en l�nea con una estrategia DIVA y contendr�, como m�nimo, la siguiente informaci�n: a) La situaci�n de la enfermedad que haya dado lugar a la aplicaci�n de la vacunaci�n de urgencia. b) La zona geogr�fica en la que haya de realizarse la vacunaci�n de urgencia, el n�mero de explotaciones que se encuentren en ella y el n�mero de explotaciones en las que haya que proceder a la vacunaci�n, si fuera diferente. c) Las especies y categor�as de aves de corral u otras aves cautivas o, en su caso, el compartimento de aves de corral o de otras aves cautivas que deban vacunarse. d) El n�mero aproximado de aves de corral u otras aves cautivas que vayan a vacunarse. e) El resumen de las caracter�sticas de la vacuna. f) La duraci�n prevista de la campa�a de vacunaci�n de urgencia. g) Las disposiciones espec�ficas relativas a los desplazamientos de aves de corral vacunadas u otras aves cautivas vacunadas y de sus productos, sin perjuicio de las medidas contempladas en las secciones 3.�, 4.� y 5.� del cap�tulo IV y la secci�n 3.� del cap�tulo V. h) Los criterios para decidir si la vacunaci�n de urgencia se aplicar� en las explotaciones de contacto. i) La identificaci�n y el registro de las aves de corral u otras aves cautivas vacunadas. j) Las pruebas cl�nicas y de laboratorio que se realizar�n en las explotaciones en las que haya de procederse a la vacunaci�n de urgencia y en otras explotaciones situadas en la zona de vacunaci�n, para el seguimiento de la situaci�n epidemiol�gica, la eficacia de la campa�a de vacunaci�n de urgencia y el control de los desplazamientos de las aves de corral u otras aves cautivas vacunadas. 3. El plan de vacunaci�n de urgencia no podr� aplicarse hasta que sea autorizado por la Comisi�n Europea. Art�culo 57
Excepciones No obstante lo dispuesto en el art�culo 56, podr� aplicarse una vacunaci�n de urgencia antes de la aprobaci�n del plan de vacunaci�n de urgencia por la Comisi�n Europea, en las siguientes condiciones: a) Antes del inicio de las operaciones de vacunaci�n de urgencia deber� haberse presentado a la Comisi�n Europea por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n el plan de vacunaci�n de urgencia y hab�rsele notificado la decisi�n de adoptar la vacunaci�n de urgencia. b) Quedar�n prohibidos los desplazamientos de aves de corral y otras aves cautivas y sus productos salvo en las condiciones establecidas en el anexo IX. c) Con la decisi�n de aplicar la vacunaci�n de urgencia no se pondr�n en peligro las medidas de control de la enfermedad. Art�culo 58
Vacunaci�n preventiva de las aves de corral u otras aves cautivas 1. De acuerdo con el art�culo 19 de la Ley 8/2003, de 24 de abril, de sanidad animal, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n podr� decidir la vacunaci�n preventiva de las aves de corral u otras aves cautivas como medida a largo plazo, y bas�ndose en una evaluaci�n de riesgo, cuando considere que algunas zonas de Espa�a, ciertas clases de la producci�n av�cola o determinadas categor�as de aves de corral u otras aves cautivas o los compartimentos de aves de corral o de otras aves cautivas est�n expuestos al riesgo de influenza aviar. 2. Para ello, deber� presentar a la Comisi�n, para su aprobaci�n, un plan de vacunaci�n preventiva. Dicho plan estar� en l�nea con una estrategia DIVA y contendr�, como m�nimo, la siguiente informaci�n, con base en los datos proporcionados por las autoridades competentes: a) Una descripci�n clara de las razones para la vacunaci�n preventiva, incluidos los antecedentes de la enfermedad. b) La zona geogr�fica, la clase de producci�n av�cola, las categor�as de aves de corral u otras aves cautivas o los compartimentos de aves de corral o de otras aves cautivas en los que haya de realizarse la vacunaci�n preventiva, el n�mero de explotaciones que se encuentren en la zona y el n�mero y clase de explotaciones en las que haya que proceder a la vacunaci�n, si fuera diferente. c) Las especies y categor�as de aves de corral u otras aves cautivas o, en su caso, el compartimento de aves de corral o de otras aves cautivas que deban vacunarse. d) El n�mero aproximado de aves de corral u otras aves cautivas que vayan a vacunarse. e) El resumen de las caracter�sticas de la vacuna autorizada. f) La duraci�n prevista de la campa�a de vacunaci�n preventiva. g) Disposiciones espec�ficas sobre los desplazamientos de aves de corral u otras aves cautivas vacunadas, no obstante lo dispuesto en las secciones 3.�, 4.� y 5.� del cap�tulo IV y en la secci�n 3.� del cap�tulo V. h) La identificaci�n y el registro de las aves de corral u otras aves cautivas vacunadas. i) Las pruebas de laboratorio que se realizar�n con arreglo al manual de diagn�stico en las explotaciones en las que haya de procederse a la vacunaci�n preventiva simult�neamente a la vigilancia y a las pruebas en un n�mero adecuado de otras explotaciones situadas en la zona de vacunaci�n o de los compartimentos para aves de corral u otras aves cautivas, para el seguimiento de la situaci�n epidemiol�gica, la eficacia de la campa�a de vacunaci�n preventiva y el control de los desplazamientos de las aves de corral u otras aves cautivas vacunadas. 3. El plan de vacunaci�n preventiva se aprobar� por la Comisi�n Europea, y no podr� aplicarse hasta tanto la vacunaci�n. La aprobaci�n del plan de vacunaci�n preventiva podr� contener medidas que restrinjan los desplazamientos de aves de corral u otras aves cautivas y de sus productos. Entre estas medidas podr�n figurar restricciones relativas a determinados compartimentos de aves de corral o de otras aves cautivas, as� como el establecimiento de zonas restringidas. Art�culo 59
Bancos de vacunas 1. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n tendr� acceso al banco comunitario de vacunas previa solicitud a la Comisi�n Europea. 2. En el marco del plan de intervenci�n establecido en el art�culo 61, Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n podr� crear o mantener un banco nacional de vacunas para almacenar reservas de vacunas contra la influenza aviar para su utilizaci�n en vacunaciones de urgencia o preventivas, cuya comercializaci�n o uso est� autorizado por la Agencia Espa�ola de Medicamentos y Productos Sanitarios, de conformidad con el Real Decreto 109/1995, de 27 de enero, incluida la prescripci�n excepcional, o las autorizadas de conformidad con el Reglamento (CE) n�mero 726/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 31 de marzo de 2004. En dicho caso, se comunicar� a la Comisi�n las cantidades y los tipos de las vacunas almacenadas. CAP�TULO IXControles comunitarios, plan de intervenci�n y r�gimen sancionador
Controles comunitarios 1. En la realizaci�n de los controles in situ que los expertos de la Comisi�n Europea realicen, representantes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n, y en su caso de otros Departamentos cuando as� sea necesario, podr�n acompa�ar a los representantes de la autoridad competente. 2. Cuando se realicen dichos controles, los �rganos competentes de las comunidades aut�nomas y Ciudades de Ceuta y Melilla y del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n, y en su caso de otros Departamentos cuando as� sea necesario, en el �mbito de sus competencias, deber�n prestar a los expertos de la Comisi�n toda la ayuda necesaria para el cumplimiento de sus funciones. 3. Las autoridades competentes adoptar�n las medidas necesarias para tener en cuenta los resultados de los controles efectuados. Art�culo 61
Plan de intervenci�n 1. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n preparar� un plan de intervenci�n, en coordinaci�n con las comunidades aut�nomas, as� como con el Ministerio de Sanidad y Consumo para los aspectos de protecci�n del personal e instrucciones a dicho personal sobre el riesgo que la influenza aviar constituye para la salud humana, y seg�n lo establecido en el anexo X, en el que se especificar�n las medidas nacionales que se aplicar�n en caso de un foco, y lo presentar� a la Comisi�n para, en su caso, su aprobaci�n. 2. Este plan deber� permitir el acceso a las instalaciones, equipo, personal y todo otro material adecuado que sean necesarios para la r�pida y eficaz erradicaci�n del foco. El plan deber� dar una indicaci�n del n�mero y ubicaci�n de todas las explotaciones comerciales de aves de corral. El plan de intervenci�n debe ofrecer una indicaci�n del n�mero m�ximo de aves de corral por especies que pueden estar presentes en dichas explotaciones comerciales, e incluir� una estimaci�n de la cantidad de vacunas necesarias en caso de vacunaci�n de urgencia. Asimismo, contendr� los desinfectantes a utilizar a los efectos del art�culo 51. El plan contemplar� disposiciones de cooperaci�n estrecha entre las autoridades competentes responsables de los distintos sectores, en particular las encargadas de la sanidad animal, la salud p�blica, las cuestiones medioambientales y la salud y seguridad de los trabajadores, en particular para asegurar una comunicaci�n de riesgo adecuada a los avicultores, los trabajadores del sector av�cola y a la poblaci�n general. 3. Una vez elaborado el plan, ser� sometido por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n, a la aprobaci�n de la Comisi�n Europea, que podr� introducir las modificaciones que sean necesarias, especialmente para garantizar su compatibilidad con los planes de otros Estados miembros, as� como modificarlo o completarlo posteriormente para adaptarlo a la evoluci�n de la situaci�n. 4. El Plan ser� actualizado al menos cada cinco a�os, someti�ndose del modo previsto en el apartado anterior a la aprobaci�n de la Comisi�n. 5. La ejecuci�n del plan, una vez aprobado, corresponde a las autoridades competentes. Art�culo 62
R�gimen sancionador En caso de incumplimiento de lo dispuesto en este real decreto, ser� de aplicaci�n el r�gimen de infracciones y sanciones establecido en la Ley 8/2003, de 24 de abril, de sanidad animal, sin perjuicio de las posibles responsabilidades civiles, penales o de otro orden que puedan concurrir. DISPOSICIONES ADICIONALES
Indemnizaci�n por sacrificio obligatorio De conformidad con el art�culo 21 de la Ley 8/2003, de 24 de abril, de sanidad animal, el sacrificio obligatorio de los animales previsto en este real decreto dar� derecho a su titular a la correspondiente indemnizaci�n por sacrificio obligatorio, de acuerdo con los baremos previstos en la normativa vigente. �nicamente tendr�n derecho a indemnizaci�n aquellos propietarios de ganado que hayan cumplido con la normativa vigente en materia de sanidad animal. Disposici�n adicional segunda
Referencias a la normativa derogada Las referencias que se contengan, en la normativa aplicable, al Real Decreto 1025/1993, de 25 de junio, por el que se establecen medidas para la lucha contra la influenza aviar, se entender�n hechas a este real decreto. DISPOSICIONES TRANSITORIAS
Plan de intervenci�n 1. El plan de intervenci�n para el control de la influenza aviar aprobado para Espa�a por la Comisi�n Europea que est� vigente el d�a de la entrada en vigor de este real decreto seguir� aplic�ndose hasta que por la Comisi�n Europea se apruebe el Plan a que se refiere el art�culo 61. 2. No obstante, antes del 30 de septiembre de 2007 el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n remitir� a la Comisi�n Europea, para su aprobaci�n, el plan modificado para tener en cuenta lo dispuesto en el art�culo 61. Disposici�n transitoria segunda
Protocolos y reactivos Hasta que se apruebe por la Comisi�n Europea el manual de diagn�stico, y a los efectos del art�culo 53, el Laboratorio Nacional de Referencia proporcionar� los protocolos y determinar� los reactivos que permitan llevar a cabo los procedimientos de diagn�stico, muestreo y pruebas de laboratorio para detectar la influenza aviar en aves de corral u otras aves cautivas, o del virus de la influenza aviar en mam�feros, sobre la base de la mejor evidencia cient�fica disponible. Disposici�n derogatoria �nica
Derogaci�n normativa Quedan derogadas cuantas disposiciones de igual o inferior rango se opongan a lo establecido en este real decreto, y espec�ficamente el Real Decreto 1025/1993, de 25 de junio, por el que se establecen medidas para la lucha contra la influenza aviar. DISPOSICIONES FINALES
T�tulo competencial Este real decreto tiene car�cter de normativa b�sica estatal y se dicta al amparo de lo dispuesto en el art�culo 149.1.16.� de la Constituci�n, que atribuye al Estado la competencia exclusiva en materia de bases y coordinaci�n general de la sanidad. Se except�a lo dispuesto en los art�culos 38, 39 y 51.3, en cuanto se refiere a los puestos de inspecci�n fronterizos, en el anexo II.5 y el r�gimen sancionador correspondiente, que se dicta al amparo de lo dispuesto en el art�culo 149.1.16.�, primer inciso, de la Constituci�n, que atribuye al Estado la competencia exclusiva en materia de sanidad exterior. Disposici�n final segunda
Incorporaci�n de derecho de la Uni�n Europea Mediante este real decreto se incorpora al derecho espa�ol la Directiva 2005/94/CE, del Consejo, de 20 de diciembre de 2005, relativa a medidas comunitarias de lucha contra la influenza aviar y por la que se deroga la Directiva 92/40/CEE. Disposici�n final tercera
Facultad de desarrollo y modificaci�n 1. Se faculta a los Ministros de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n y de Sanidad y Consumo para dictar, en el �mbito de sus respectivas competencias, las disposiciones que sean necesarias para la aplicaci�n de lo dispuesto en este real decreto. 2. Se faculta a los Ministros de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n y de Sanidad y Consumo para modificar, en el �mbito de sus respectivas competencias, el contenido de los anexos para su adaptaci�n a la normativa de la Uni�n Europea. Disposici�n final cuarta
Entrada en vigor El presente real decreto entrar� en vigor el d�a siguiente al de su publicaci�n en el Bolet�n Oficial del Estado. ANEXO I Definici�n de influenza aviar 1. Influenza aviar: toda infecci�n de las aves de corral u otras aves cautivas causada por cualquiera de los virus de la influenza de tipo A de los subtipos H5 o H7; o cuyo �ndice de patogenicidad intravenosa (IPIV) sea superior a 1,2 en pollos de seis semanas de edad. 2. Influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP): toda infecci�n de las aves de corral u otras aves cautivas causada por virus de la influenza aviar de los subtipos H5 o H7 con una secuencia gen�mica, codificadora de m�ltiples amino�cidos b�sicos en el sitio de divisi�n de la mol�cula de la hemaglutinina, similar a la observable en otros virus de la IAAP, lo que indica que la mol�cula de hemaglutinina puede ser escindida por una proteasa presente de forma ubicua en el hospedador; o virus de la influenza aviar cuyo �ndice de patogenicidad intravenosa sea superior a 1,2 en pollos de seis semanas de edad. 3. Influenza aviar de baja patogenicidad (IABP): toda infecci�n de las aves de corral u otras aves cautivas causada por virus de la influenza aviar de los subtipos H5 o H7 que no entre en la definici�n del apartado anterior. ANEXO II Notificaci�n de la enfermedad y dem�s informaci�n epidemiol�gica que deben proporcionar las autoridades competentes 1. A partir de la confirmaci�n de cada foco primario o de la detecci�n de la influenza aviar en un matadero o medio de transporte, la autoridad competente notificar� de inmediato al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n para su traslado a la Comisi�n Europea en el plazo m�ximo de 24 horas desde dicha confirmaci�n o detecci�n, de conformidad con los art�culos 3 y 4.1.a) del Real Decreto 2459/1996, de 2 de diciembre: a) Fecha de notificaci�n. b) Hora de notificaci�n. c) Comunidad aut�noma o Ciudad de Ceuta y Melilla. d) Nombre de la enfermedad. e) N�mero de focos o casos de influenza aviar en el matadero o medio de transporte. f) Fecha en que se empez� a sospechar la presencia de la enfermedad. g) Fecha de confirmaci�n. h) M�todos utilizados para la confirmaci�n. i) Si la enfermedad se ha confirmado en una explotaci�n, un matadero o un medio de transporte. j) La situaci�n geogr�fica del foco o caso de influenza aviar en el matadero o medio de transporte. k) Medidas aplicadas de lucha contra la enfermedad. Asimismo, si la enfermedad se ha confirmado en una explotaci�n o en un medio de transporte, se comunicar� en dicho plazo al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n, para el necesario seguimiento, el c�digo de identificaci�n de las explotaciones en que se ha confirmado la enfermedad que se regula en el Real Decreto 479/2004, de 26 de marzo, por el que se establece y regula el Registro general de explotaciones ganaderas, o el n�mero de autorizaci�n del medio de transporte. 2. Cuando se constaten casos de influenza aviar en mataderos o medios de transporte, adem�s de los datos contemplados en el apartado 1, deber� comunicarse, asimismo, la siguiente informaci�n: a) N�mero estimado, por categor�a, de aves de corral u otras aves cautivas sensibles en el matadero o medio de transporte. b) N�mero estimado, por categor�a, de aves de corral u otras aves cautivas muertas en el matadero o medio de transporte. c) Por cada categor�a de aves de corral o de otras aves cautivas, morbilidad detectada y n�mero estimado de aves de corral u otras aves cautivas en las que se ha confirmado la influenza aviar. d) N�mero estimado de aves de corral u otras aves cautivas matadas o sacrificadas en el matadero o medio de transporte. e) N�mero estimado de aves de corral u otras aves cautivas que se han eliminado. f) Si se trata de un matadero, la distancia desde la explotaci�n comercial m�s pr�xima que tenga aves de corral u otras aves cautivas. g) Ubicaci�n de las explotaciones de origen de las aves de corral o los cad�veres infectados. 3. En caso de focos secundarios, la informaci�n contemplada en los apartados anteriores deber� comunicarse dentro del plazo establecido en el art�culo 4.1.b) del Real Decreto 2459/1996, de 2 de diciembre. 4. La autoridad competente velar� porque la informaci�n que se deba proporcionar de acuerdo con los apartados anteriores en relaci�n con un foco o caso de influenza aviar en un matadero o medio de transporte, vaya seguida lo antes posible por un informe escrito, que se remitir� al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n, para su traslado posterior por este a la Comisi�n Europea y a los dem�s Estados miembros, que contenga al menos los siguientes elementos: a) Fecha en la que se hayan matado o sacrificado las aves de corral u otras aves cautivas de la explotaci�n, matadero o medio de transporte y en la que se hayan eliminado sus cad�veres. b) Cualquier dato referente al posible origen de la influenza aviar, o a su origen efectivo si se ha podido determinar. c) Informaci�n sobre el sistema de control establecido para garantizar la aplicaci�n efectiva de las medidas de control de los desplazamientos de animales. d) En caso de detecci�n de influenza aviar en un matadero o medio de transporte, genotipo del virus causal. e) En caso de que se hayan matado o sacrificado aves de corral u otras aves cautivas en explotaciones de contacto o en explotaciones con aves de corral u otras aves cautivas sospechosas de estar infectadas por el virus de la influenza aviar, informaci�n sobre: 1.� La fecha de la matanza o el sacrificio y el n�mero estimado de aves de corral u otras aves cautivas de cada categor�a matadas o sacrificadas en cada explotaci�n. 2.� La relaci�n epidemiol�gica entre la fuente de infecci�n y cada explotaci�n de contacto, o los motivos que han conducido a la presunci�n de que la influenza aviar existe. 3.� Cuando no se hayan matado o sacrificado aves de corral u otras aves cautivas en estas explotaciones de contacto, deber�n comunicarse las razones que justificaron la decisi�n de no matarlas o sacrificarlas. 5. Si se confirma la influenza aviar en aves de corral vivas, otras aves cautivas o en productos av�colas que se importan o llegan a las fronteras comunitarias, a puestos de inspecci�n fronterizos, instalaciones o centros de cuarentena que operan de conformidad con la normativa en materia de importaci�n, las autoridades competentes deber�n notificarlo a la Comisi�n Europea sin demora y comunicar las medidas adoptadas. 6. Si los resultados de una vigilancia detectan todo riesgo importante para la sanidad animal o la salud p�blica, la autoridad competente lo notificar� de inmediato al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n para su traslado a la Comisi�n Europea y al resto de Estados Miembros en el plazo m�ximo de 24 horas desde dicha detecci�n. ANEXO III Autorizaci�n para recoger huevos de una explotaci�n Las autoridades competentes podr�n autorizar el transporte de huevos de una explotaci�n sujeta a las disposiciones del art�culo 7.3 y del art�culo 12.3 a un establecimiento autorizado para la elaboraci�n de ovoproductos con arreglo a lo dispuesto en el Reglamento (CE) n�mero 853/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004 (en lo sucesivo el establecimiento designado), en las siguientes condiciones: 1. Para que puedan recogerse huevos de la explotaci�n de origen, �stos deber�n ser directamente enviados desde la explotaci�n sospechosa al establecimiento designado; el veterinario oficial responsable de la explotaci�n sospechosa deber� precintar cada env�o, o supervisar la operaci�n de precintado, previamente a su salida, env�o que seguir� precintado mientras dure el transporte hasta el establecimiento designado. 2. El veterinario oficial responsable de la explotaci�n sospechosa informar� a las autoridades competentes del establecimiento designado de su intenci�n de enviarle los huevos. 3. Las autoridades competentes responsables del establecimiento designado se cerciorar�n de que: a) Los huevos a que hace referencia el apartado 1, permanezcan aislados de los dem�s huevos desde su llegada hasta su tratamiento. b) Sus c�scaras sean eliminadas. c) Los embalajes de estos huevos se eliminen, o se limpien y desinfecten de manera que se destruyan todos los virus de la influenza aviar. d) Los huevos a que hace referencia el apartado 1, se transporten en veh�culos limpios y desinfectados. Se aplicar�n medidas de bioseguridad al personal y al equipo y veh�culos que intervengan en el transporte de los huevos.
ANEXO IV Criterios principales y factores de riesgo que deber�n considerarse para la decisi�n de aplicar medidas en explotaciones de contacto y en �reas de riesgo en otras zonas restringidas Criterios indicativos
Para proceder al vaciado
Para no proceder al vaciado
Signos cl�nicos de influenza aviar en explotaciones de contacto. Ausencia de signos cl�nicos de influenza aviar en la explotaci�n de contacto y de relaci�n epidemiol�gica. Alta sensibilidad de las especies de aves de corral predominantes. Baja sensibilidad de las especies de aves de corral predominantes. Desplazamientos de aves de corral y otras aves cautivas desde las explotaciones en que se haya confirmado la influenza aviar hacia explotaciones de contacto despu�s del momento probable de introducci�n del virus en dichas explotaciones infectadas. No se conoce desplazamiento de aves de corral y otras aves cautivas desde las explotaciones en que se haya confirmado la influenza aviar hacia explotaciones de contacto despu�s del momento probable de introducci�n del virus en dichas explotaciones infectadas. Localizaci�n de las explotaciones de contacto en una zona de elevada densidad de aves de corral. Localizaci�n de las explotaciones de contacto en una zona de baja densidad de aves de corral. La enfermedad ha estado presente durante alg�n tiempo con propagaci�n probable del virus desde las explotaciones en las que se ha confirmado la influenza aviar antes de la aplicaci�n de medidas de erradicaci�n. La enfermedad est� presente pero con propagaci�n reducida del virus desde las explotaciones en las que se ha confirmado la influenza aviar antes de la aplicaci�n de medidas de erradicaci�n. Localizaci�n de explotaciones de contacto dentro de un radio de 500 metros (1) de las explotaciones en las que se haya confirmado la influenza aviar. Localizaci�n de explotaciones de contacto a m�s de 500 metros (1) de las explotaciones en las que se haya confirmado la influenza aviar. Las explotaciones de contacto mantienen relaciones con m�s de una de las explotaciones en que se ha confirmado la influenza aviar. Las explotaciones de contacto no est�n relacionadas con explotaciones en que se haya confirmado la influenza aviar. La epidemia no est� controlada y el n�mero de explotaciones en que se ha confirmado la influenza aviar va en aumento. La epidemia est� bajo control. ANEXO V Criterios para decidir la aplicaci�n de medidas en las explotaciones en relaci�n con la IABP Al decidir los desplazamientos de las aves de corral o de los huevos y el vaciado de explotaciones, de conformidad con lo dispuesto en el art�culo 40.1, las autoridades competentes tomar�n en consideraci�n, como m�nimo, los siguientes criterios: la especie de que se trate; el n�mero de explotaciones en la zona que rodea la explotaci�n de expedici�n; la ubicaci�n de los mataderos, incubadoras y centros de embalaje designados; las medidas de bioseguridad aplicables en las explotaciones y compartimentos para aves de corral u otras aves cautivas, durante el transporte y el sacrificio; la v�a de transporte; los indicios de propagaci�n; el posible riesgo para la salud p�blica; el ulterior tratamiento de los productos en cuesti�n, y las repercusiones socioecon�micas u otras. ANEXO VI Principios y procedimientos de limpieza, desinfecci�n y tratamiento de las explotaciones 1. Para la limpieza, la desinfecci�n y el tratamiento a que se hace referencia en el art�culo 51, se aplicar�n los siguientes principios generales y procedimientos: a) Las operaciones de limpieza y desinfecci�n y, si procede, las medidas destinadas a la destrucci�n de roedores e insectos, se efectuar�n bajo supervisi�n oficial y de acuerdo con las instrucciones del veterinario oficial. b) Los desinfectantes que vayan a utilizarse y sus concentraciones habr�n sido autorizados de acuerdo con el Real Decreto 1054/2002, de 11 de octubre, y est�n indicados para, o incluyen entre sus indicaciones o recomendaciones de uso, la destrucci�n de los virus de la influenza aviar. c) Los desinfectantes se utilizar�n siguiendo, bien las recomendaciones de sus fabricantes cuando se disponga de ellas, bien las instrucciones del veterinario oficial o las instrucciones de las autoridades competentes en su caso. d) La elecci�n de los desinfectantes y de los procedimientos de desinfecci�n se har� en funci�n de la naturaleza de las explotaciones, veh�culos y objetos que se vayan a tratar. e) Las condiciones de utilizaci�n de los productos desengrasantes y desinfectantes deben ser tales que no disminuya su eficacia; en particular, se observar�n los par�metros t�cnicos indicados por el fabricante, como presi�n, temperatura m�nima y tiempo de contacto necesario. f) Independientemente del desinfectante utilizado, se aplicar�n las siguientes reglas generales: 1.� La yacija y las materias fecales deben empaparse totalmente con el desinfectante. 2.� El lavado y la limpieza de la tierra, suelos, rampas y paredes deben hacerse mediante cepillado y fregado cuidadosos tras retirar o desmontar, cuando sea posible, el equipo o las instalaciones que pudieran dificultar la eficacia de los procesos de limpieza y desinfecci�n. 3.� Despu�s ha de aplicarse el desinfectante durante el tiempo m�nimo de contacto contemplado en las recomendaciones del fabricante. g) Cuando el lavado se realice con l�quidos aplicados a presi�n, deber� evitarse la recontaminaci�n de las partes limpiadas previamente. h) Se incluir� el lavado, desinfecci�n o destrucci�n de los equipos, instalaciones, art�culos o cualquier cosa que puedan estar contaminados. i) Tras la realizaci�n de la desinfecci�n deber� evitarse la recontaminaci�n. j) La limpieza y la desinfecci�n impuestas en el �mbito de este real decreto estar�n documentadas en el registro de la explotaci�n o del veh�culo y, cuando se exija una aprobaci�n oficial, estar�n certificadas por el veterinario supervisor oficial o por una persona bajo su supervisi�n. k) Se limpiar�n y desinfectar�n los veh�culos utilizados para el transporte y por el personal. 2. La limpieza y la desinfecci�n de las explotaciones infectadas se llevar�n a cabo seg�n los siguientes principios y procedimientos: a) Limpieza y desinfecci�n previas: 1.� Al matar las aves de corral u otras aves cautivas se tomar�n todas las medidas necesarias para evitar o reducir al m�nimo la dispersi�n de los virus de la influenza aviar; entre ellas figurar� la instalaci�n de equipos temporales de desinfecci�n, el suministro de vestimenta protectora, duchas, descontaminaci�n del equipo, instrumentos e instalaciones utilizados, as� como la interrupci�n de la alimentaci�n el�ctrica al sistema de ventilaci�n. 2.� Los cad�veres de aves de corral u otras aves cautivas que se hayan matado se rociar�n con desinfectante. 3.� Todo transporte de cad�veres de aves de corral u otras aves cautivas que hayan de ser retiradas de la explotaci�n para su eliminaci�n, se llevar� a cabo en veh�culos o recipientes cerrados y estancos y bajo supervisi�n oficial, de forma que se evite la propagaci�n del virus de la influenza aviar. 4.� En cuanto las aves de corral u otras aves que se hayan matado se retiren para su destrucci�n, las partes de la explotaci�n en que se hubieran alojado los animales, as� como cualesquiera partes de otros edificios, corrales, etc., contaminadas durante la matanza o la necropsia, se rociar�n con desinfectantes autorizados conforme a lo dispuesto en el art�culo 51. 5.� Los tejidos o la sangre que se hayan derramado durante la matanza o la necropsia deber�n recogerse cuidadosamente y eliminarse junto con los cad�veres de las aves de corral y otras aves cautivas. 6.� El desinfectante permanecer� sobre la superficie tratada durante al menos 24 horas. b) Limpieza y desinfecci�n finales: 1.� El esti�rcol y la yacija utilizados se retirar�n y tratar�n como se indica en el apartado 3.a).
2.� La grasa y la suciedad se eliminar�n de cualquier superficie con un producto desengrasante y las superficies se limpiar�n con agua. 3.� Tras el lavado con agua fr�a, se rociar�n nuevamente las superficies con desinfectante. 4.� Una vez transcurridos siete d�as, las explotaciones deber�n tratarse con un producto desengrasante, enjuagarse con agua, rociarse con desinfectante y enjuagarse de nuevo con agua. 3. La desinfecci�n de la yacija, el esti�rcol y los purines infectados se llevar�n a cabo seg�n los siguientes principios y procedimientos: a) El esti�rcol y la yacija usados: 1.� Se tratar�n por vapor a una temperatura m�nima de 70 �C. 2.� Se destruir�n por incineraci�n. 3.� Se enterrar�n a una profundidad que impida el acceso de aves silvestres y otros animales.
4.� O deber�n amontonarse para generar calor, rociarse con desinfectante y dejarse durante 42 d�as al menos. b) Los purines se conservar�n durante al menos 60 d�as tras la �ltima adici�n de material infeccioso, salvo que las autoridades competentes autoricen un per�odo de almacenamiento m�s reducido para los purines que se hayan tratado eficazmente, de acuerdo con las instrucciones del veterinario oficial, para garantizar la destrucci�n del virus. Las autoridades competentes podr�n autorizar el transporte de esti�rcol, deyecciones y yacija que puedan estar contaminados, bien a una planta de tratamiento en la que quede garantizada la destrucci�n de los virus de la influenza, o bien a un lugar de almacenamiento intermedio antes de su destrucci�n o tratamiento, de conformidad con el Reglamento (CE) n�mero 1774/2002, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 3 de octubre de 2002, o, en su caso, con las normas espec�ficas que pueda aprobar al efecto la Comisi�n Europea. Dicho transporte se realizar� en veh�culos o recipientes cerrados y estancos, bajo supervisi�n oficial, de modo que se impida la propagaci�n de los virus de la influenza aviar. 4. Sin embargo, no obstante lo dispuesto en los apartados 1 y 2, las autoridades competentes podr�n establecer procedimientos espec�ficos de limpieza y desinfecci�n, teniendo en cuenta el tipo de explotaci�n y las condiciones clim�ticas. Cuando apliquen esta excepci�n, las autoridades competentes se lo notificar�n al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n para su traslado a la Comisi�n Europea, facilit�ndole los detalles de los procedimientos concretos. 5. Sin perjuicio de lo dispuesto en el art�culo 51.2, si, por el motivo que fuere, las autoridades competentes llegaran al convencimiento de que no es posible limpiar y desinfectar alguna de las explotaciones o parte de las mismas, podr�n prohibir la entrada de personas, veh�culos, aves de corral, aves cautivas, mam�feros u objetos a dichas explotaciones o parte de las mismas y dicha prohibici�n seguir� vigente durante, al menos, 12 meses. ANEXO VII Laboratorio comunitario de referencia para la influenza aviar 1. El Laboratorio comunitario de referencia para la influenza aviar es Veterinary Laboratories Agency (VLA), New Haw, Weybridge, Surrey KT 15 3NB, Reino Unido. 2. Las funciones y las tareas del Laboratorio comunitario de referencia son las siguientes: a) Coordinar, de acuerdo con la Comisi�n Europea, los m�todos empleados en los Estados miembros para el diagn�stico de la influenza aviar, entre otras mediante las siguientes tareas espec�ficas: 1.� Tipificaci�n, almacenamiento y suministro de cepas del virus de la influenza aviar para someterlas a las pruebas serol�gicas y preparar antisueros. 2.� Suministro de sueros y dem�s reactivos de referencia a los laboratorios nacionales de referencia para armonizar las pruebas y los reactivos empleados en cada Estado miembro.
3.� Creaci�n y conservaci�n de una colecci�n de cepas ambientales y cl�nicas de virus de la influenza aviar. 4.� Organizaci�n peri�dica, a escala comunitaria, de pruebas comparativas de los procedimientos de diagn�stico. 5.� Recogida y selecci�n de datos e informaci�n sobre los m�todos de diagn�stico utilizados y los resultados de las pruebas efectuadas en la Comunidad. 6.� Caracterizaci�n de las cepas cl�nicas de los virus de la influenza aviar mediante los m�todos m�s avanzados para lograr una mejor comprensi�n de la epidemiolog�a de la influenza aviar y de estos virus, as� como de la aparici�n de cepas altamente pat�genas y posiblemente pat�genas. 7.� Seguimiento de la evoluci�n mundial del control, la epidemiolog�a y la prevenci�n de la influenza aviar. 8.� Compilaci�n de conocimientos y experiencia sobre el virus de la influenza aviar y otros afines para poder hacer un diagn�stico diferencial r�pido. 9.� Conocimiento de la preparaci�n y utilizaci�n de los productos de la inmunolog�a veterinaria para el control de la influenza aviar. b) Prestar una asistencia activa para el diagn�stico de los focos en la Comunidad, al recibir cepas cl�nicas de virus de la influenza aviar para confirmar el diagn�stico, para su caracterizaci�n y estudio epidemiol�gico y para obtener cepas cl�nicas de focos primarios procedentes de terceros pa�ses autorizados para exportar a la Comunidad aves de corral vivas y carne fresca de aves de corral, en funci�n de la legislaci�n comunitaria pertinente. En particular, el Laboratorio comunitario de referencia efectuar� lo siguiente con las cepas cl�nicas que reciba: 1.� Secuenciaci�n de nucle�tidos para determinar la secuencia de amino�cidos deducida en el punto de corte de la mol�cula de hemaglutinina. 2.� Determinaci�n del �ndice de patogenicidad intravenosa (IVPI). 3.� Tipificaci�n antig�nica. 4.� An�lisis filogen�tico de apoyo a las investigaciones epidemiol�gicas. c) Facilitar el adiestramiento o la puesta al d�a de expertos en diagn�stico de laboratorio, para armonizar las t�cnicas en toda la Comunidad. d) Preparar el programa y los documentos de trabajo de la reuni�n anual de los laboratorios nacionales de referencia. e) Colaborar en la realizaci�n de estudios sobre la influenza aviar, en aves tanto de corral como silvestres, que se lleven a cabo en los Estados miembros, suministr�ndoles, en el marco del programa, ant�genos y procedimientos homologados para las pruebas, as� como preparando un informe resumido de los resultados de los estudios. f) Observar permanentemente las posibles repercusiones zoon�ticas de los virus de la influenza aviar y colaborar con laboratorios internacionalmente reconocidos en materia de influenza humana. g) Desarrollar, en consulta con la Comisi�n Europea, un plan de crisis e intervenci�n que incluir� una disposici�n para la cooperaci�n con los laboratorios de referencia de la Oficina Internacional de Epizootias y de la Organizaci�n de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentaci�n (FAO) para la influenza aviar y, en su caso, con los dem�s laboratorios de la Comunidad reconocidos internacionalmente. ANEXO VIII Funciones y tareas de los laboratorios A.
Laboratorio Nacional de Referencia 1. El Laboratorio Nacional de Referencia estar� encargado de velar por que en Espa�a las pruebas de laboratorio para detectar la influenza aviar e identificar el tipo gen�tico de las cepas cl�nicas del virus se ajusten al manual de diagn�stico. A tal efecto podr� establecer acuerdos especiales con el Laboratorio comunitario de referencia o con otros laboratorios nacionales de referencia de otros Estados Miembros. 2. El Laboratorio Nacional de Referencia, una vez recibidas de las autoridades competentes cepas cl�nicas del virus de la influenza aviar, las presentar� sin demora al Laboratorio comunitario de referencia para su caracterizaci�n completa: a) Procedentes de todos los focos primarios de influenza aviar. b) Procedentes de un n�mero representativo de los focos secundarios. c) O si se detectan virus de la influenza distintos de los mencionados en el anexo I.1, en aves de corral, otras aves cautivas u otros mam�feros, que puedan constituir una amenaza importante para la salud. 3. El Laboratorio Nacional de Referencia ser� responsable de la coordinaci�n de las normas y de los m�todos de diagn�stico utilizados por cada laboratorio oficial de diagn�stico de la influenza aviar de las comunidades aut�nomas a que se refiere el art�culo 30 de la Ley 8/2003, de 24 de abril. A tal efecto: a) Podr� proporcionar a los laboratorios de diagn�stico autorizados que lo soliciten los protocolos necesarios para el diagn�stico y, en funci�n de las disponibilidades existentes, los reactivos. b) Controlar� la calidad de todos los reactivos de diagn�stico utilizados en Espa�a. c) Organizar� peri�dicamente pruebas comparativas. d) Mantendr� cepas cl�nicas de virus de la influenza aviar procedentes de focos, y de cualquier otro virus de la influenza de origen aviar detectado en Espa�a. e) Colaborar� con el Laboratorio o laboratorios nacionales de influenza humana. f) Adiestrar o poner al d�a a los expertos de los laboratorios oficiales de las comunidades aut�nomas y Ciudades de Ceuta y Melilla, para armonizar las t�cnicas y reactivos. B.
Laboratorios oficiales 1. Los Laboratorios oficiales de las comunidades aut�nomas y Ciudades de Ceuta y Melilla ser�n los encargados de realizar los an�lisis para la detecci�n de la enfermedad en las especies sensibles, de acuerdo con los m�todos y reactivos definidos por el manual de diagn�stico. 2. La autoridad competente, una vez que el Laboratorio oficial haya comunicado un resultado positivo, enviar� las muestras que procedan al Laboratorio Nacional de Referencia para la confirmaci�n de la enfermedad y la identificaci�n del virus y subtipo en orden a la determinaci�n de si se trata de IAAP o de IABP. 3. Los Laboratorios oficiales participar�n en los cursos, reuniones o ensayos colaborativos que organice el Laboratorio Nacional de Referencia para armonizar los procedimientos o mejorar su eficiencia, y colaborar�n con los Laboratorios auton�micos de influenza humana. ANEXO IX Requisitos generales sobre los desplazamientos de aves de corral y otras aves cautivas y de productos av�colas aplicables en relaci�n con la vacunaci�n de urgencia 1. Las autoridades competentes velar�n por que los controles de los desplazamientos de las aves de corral y otras aves cautivas vacunadas de conformidad con el art�culo 57, y de sus productos, se realicen seg�n las disposiciones de los apartados 3 a 8 de este anexo, de conformidad con el manual de diagn�stico. 2. Los veh�culos o medios de transporte y equipo utilizados para transportar aves de corral u otras aves cautivas vivas, huevos o carne de ave, en el contexto del presente anexo, se someter�n a uno o m�s de los procedimientos de limpieza, desinfecci�n o tratamiento que figuran en el art�culo 51, sin demora despu�s de su uso. 3. Se aplicar�n las siguientes disposiciones a los desplazamientos de aves de corral y otras aves cautivas vivas y huevos dentro de la zona de vacunaci�n: a) Los huevos para incubar: 1.� Proceder�n de aves reproductoras, vacunadas o no, que se han sometido a exploraci�n con resultados favorables, de conformidad con el manual de diagn�stico. 2.� Se habr�n desinfectado, previamente a su env�o, siguiendo un m�todo autorizado por las autoridades competentes. 3.� Se transportar�n directamente a la incubadora de destino. 4.� Estar� garantizada su trazabilidad en la incubadora. b) Los huevos proceder�n de aves ponedoras, vacunadas o no, que se han sometido a exploraci�n con resultados favorables, de conformidad con el manual de diagn�stico y se transportar�n: 1.� A un centro de embalaje designado por las autoridades competentes (�el centro de embalaje designado�) siempre que vayan en embalajes desechables y que se apliquen todas las medidas de bioseguridad exigidas por las autoridades competentes. 2.� O a un establecimiento de fabricaci�n de productos a base de huevo como figura en el Cap�tulo II de la Secci�n X del anexo III del Reglamento (CE) n�mero 853/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004 y se manipular�n y tratar�n con arreglo al Cap�tulo XI del anexo II del Reglamento (CE) n�mero 852/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004. c) Los pollitos de un d�a: 1.� Proceder�n de huevos de incubar que cumplan las condiciones establecidas en la letra a). 2.� Se colocar�n en un gallinero o nave donde no haya otras aves de corral residentes. d) Las aves de corral u otras aves cautivas vivas: 1.� Habr�n sido vacunadas contra la influenza aviar, si as� lo contempla el programa de vacunaci�n. 2.� Se habr�n sometido a exploraci�n, con resultados favorables, de conformidad con el manual de diagn�stico. 3.� Se colocar�n en un gallinero o una nave en que no haya otras aves de corral residentes. e) Las aves de corral destinadas al sacrificio: 1.� Se habr�n sometido a exploraci�n, con resultados favorables, antes de que se carguen, de conformidad con el manual de diagn�stico. 2.� Se enviar�n directamente a un matadero designado para su sacrificio inmediato. 4. Se aplicar�n las siguientes disposiciones a los desplazamientos de aves de corral y otras aves cautivas y huevos desde explotaciones situadas fuera del �rea de vacunaci�n a explotaciones situadas dentro del �rea de vacunaci�n: a) Los huevos para incubar: 1.� Se transportar�n directamente a la incubadora de destino. 2.� Estar� garantizada su trazabilidad en la incubadora. b) Los huevos se transportar�n: 1.� A un centro de embalaje designado por las autoridades competentes (�el centro de embalaje designado�), siempre que vayan en embalajes desechables y que se apliquen todas las medidas de bioseguridad exigidas por las autoridades competentes. 2.� A un establecimiento de fabricaci�n de productos a base de huevo como figura en el Cap�tulo II de la Secci�n X del anexo III del Reglamento (CE) n�mero 853/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, y se manipular�n y tratar�n con arreglo al Cap�tulo XI del anexo II del Reglamento (CE) n�mero 852/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004. c) Los pollitos de un d�a se colocar�n en un gallinero o nave donde no haya otras aves de corral residentes. d) Las aves de corral u otras aves cautivas vivas: 1.� Se colocar�n en un gallinero o nave donde no haya otras aves de corral residentes. 2.� Ser�n vacunadas en la explotaci�n de destino, si est� previsto en el programa de vacunaci�n. e) Las aves de corral destinadas al sacrificio se enviar�n directamente a un matadero designado para su sacrificio inmediato. 5. Se aplicar�n las siguientes disposiciones a los desplazamientos de aves de corral y otras aves cautivas y huevos desde explotaciones situadas dentro del �rea de vacunaci�n a explotaciones situadas fuera del �rea de vacunaci�n: a) Los huevos para incubar: 1.� Proceder�n de aves reproductoras, vacunadas o no, que se han sometido a exploraci�n, de conformidad con el manual de diagn�stico. 2.� Se habr�n desinfectado, previamente a su env�o, siguiendo un m�todo autorizado por las autoridades competentes. 3.� Se transportar�n directamente a la incubadora de destino. 4.� Estar� garantizada su trazabilidad en la incubadora. b) Los huevos proceder�n de aves ponedoras, vacunadas o no, que se han sometido a exploraci�n con resultados favorables, de conformidad con el manual de diagn�stico y se trasladar�n: 1.� A un centro de embalaje designado por las autoridades competentes (�el centro de embalaje designado�), siempre que vayan en embalajes desechables y que se apliquen todas las medidas de bioseguridad exigidas por las autoridades competentes. 2.� O a un establecimiento de fabricaci�n de productos a base de huevo como figura en el Cap�tulo II de la Secci�n X del Anexo III del Reglamento (CE) n�mero 853/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004 y se manipular�n y tratar�n con arreglo al Cap�tulo XI del Anexo II del Reglamento (CE) n�mero 852/2004, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004. c) Los pollitos de un d�a: 1.� No deber�n haber sido vacunados. 2.� Proceder�n de huevos para incubar que cumplan las condiciones establecidas en el apartado 3.a) de este anexo. 3.� Se alojar�n en un gallinero o nave donde no residan otras aves de corral. d) Las aves de corral u otras aves cautivas vivas: 1.� No habr�n sido vacunadas. 2.� Se habr�n sometido a exploraci�n con resultados favorables, de conformidad con el manual de diagn�stico. 3.� Se alojar�n en un gallinero o nave donde no residan otras aves de corral. e) Las aves de corral destinadas al sacrificio: 1.� Se habr�n sometido a exploraci�n, con resultados favorables, antes de que se carguen, de conformidad con el manual de diagn�stico. 2.� Se enviar�n directamente al matadero designado para su sacrificio inmediato. 6. Se aplicar�n las siguientes disposiciones a la carne procedente de aves de corral de la zona de vacunaci�n: a) Cuando se trate de carne de aves de corral que han sido vacunadas, estas aves: 1.� Habr�n sido vacunadas con una vacuna que se ajuste a una estrategia DIVA. 2.� Se habr�n sometido a exploraci�n y pruebas con resultados negativos, seg�n lo dispuesto en el manual de diagn�stico. 3.� Habr�n sido examinadas por un veterinario oficial en las 48 horas previas a su carga y, en su caso el veterinario oficial habr� sometido a exploraci�n a aves centinela de la explotaci�n. 4.� Se habr�n enviado directamente a un matadero designado para su sacrificio inmediato. b) Cuando se trate de carne de aves de corral que no han sido vacunadas, estas aves se someter�n al seguimiento previsto en el manual de diagn�stico. 7. Las autoridades competentes podr�n autorizar el desplazamiento de cad�veres o huevos desde las explotaciones para su eliminaci�n. 8. No se aplicar�n otras restricciones a los desplazamientos de los huevos embalados y la carne procedente de las aves de corral sacrificadas con arreglo al presente anexo. 9. Los traslados de aves de corral (incluidos los pollitos de un d�a) o de otras aves cautivas desde Espa�a quedar�n prohibidos desde el comienzo de la campa�a de vacunaci�n de urgencia hasta que se apruebe por la Comisi�n Europea el plan de vacunaci�n de urgencia con arreglo al art�culo 56, sin perjuicio de la aplicaci�n de otras medidas comunitarias, a menos que los autorice la autoridad competente del Estado miembro receptor. ANEXO X Criterios aplicables al Plan de intervenci�n El Plan de intervenci�n deber� cumplir, por lo menos, los siguientes criterios: 1. Actuar� como centro de crisis a escala nacional, que coordinar� todas las medidas de control en Espa�a, el Comit� Nacional del Sistema de Alerta Sanitaria Veterinaria, directamente o a trav�s de un grupo de trabajo acordado en su seno, en este �ltimo caso si afecta s�lo a alguna o a algunas comunidades aut�nomas o Ciudades de Ceuta y Melilla. No obstante, en caso de urgencia y hasta la actuaci�n de aquel, podr� constituirse un comit� nacional de emergencia, que sea plenamente funcional, en el seno del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n, en el que habr�, al menos, un representante de la Comunidad o de las comunidades aut�nomas o Ciudades de Ceuta y Melilla que lo deseen, en cuyo territorio haya acaecido el foco. 2. Se elaborar� una lista de los centros locales de control dotados del equipo adecuado para coordinar las medidas de control a escala local. 3. Se ofrecer� informaci�n detallada sobre el personal que participa en medidas de control, sus cualificaciones, sus responsabilidades y sobre las instrucciones que recibe relativas a la necesidad de protecci�n personal y al riesgo que la influenza aviar constituye para la salud humana. 4. Cualquier centro local de urgencia ha de poder establecer r�pidamente contacto con las personas u organizaciones directa o indirectamente afectadas por un foco. 5. Se dispondr� de los equipos y materiales necesarios para llevar a cabo de forma efectiva las medidas de control. 6. Se dar�n instrucciones precisas relativas a las acciones que deban adoptarse cuando se sospechen y confirmen casos de infecci�n o de contaminaci�n, incluidos los medios de destrucci�n de los cad�veres. 7. Se establecer�n programas de formaci�n para mantener y desarrollar las capacidades necesarias para participar en los procedimientos sobre el terreno y en los administrativos. 8. Los laboratorios de diagn�stico deber�n tener instalaciones para practicar necropsias, la capacidad necesaria para los ex�menes serol�gicos, histol�gicos, etc., y actualizar sus t�cnicas de diagn�stico r�pido. Se establecer�n disposiciones para el transporte r�pido de muestras. El plan de intervenci�n destacar� tambi�n la capacidad de diagn�stico del laboratorio y los recursos disponibles para enfrentarse a un foco de la enfermedad. 9. Se elaborar� un plan de vacunaci�n completo, con diversos marcos hipot�ticos, con indicaci�n de los grupos de aves de corral y otras aves cautivas que participar�n, un c�lculo de la cantidad necesaria de vacunas, y su disponibilidad. 10. Deber�n existir disposiciones sobre la disponibilidad de datos sobre el registro de explotaciones comerciales de aves de corral en el territorio de Espa�a, sin perjuicio de otras disposiciones pertinentes que la legislaci�n comunitaria establezca en este �mbito. 11. Se tomar�n medidas para reconocer las razas protegidas, en su caso, registradas oficialmente de aves de corral y otras aves cautivas. 12. Se tomar�n medidas para identificar las zonas de gran densidad de aves de corral. 13. Se adoptar�n disposiciones que otorguen la capacidad jur�dica necesaria para la aplicaci�n de los planes de intervenci�n. 14. Se contar� con la colaboraci�n, asesoramiento o apoyo del sector productor.
(1) En caso de zonas de densidad muy elevada de aves de corral deber� considerarse una distancia mayor. Ver Texto ');

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