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Timestamp: 2018-07-21 01:06:13+00:00

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Manual de Protección Online: Confidencialidad y cuestiones legales by Scouts de España - Issuu
EDITA: Federación de Scouts-Exploradores de España (ASDE) - 2016 Autora: Isabel Díaz. Departamento de Comunicación de ASDE Scouts de España Diseño: Oscar Calderón. Departamento de Comunicación de ASDE Scouts de España Revisión: Equipo de Comunicación de ASDE Scouts de España LICENCIA: Reconocimiento - NoComercial (by-nc): Se permite la generación de obras derivadas siempre que no se haga un uso comercial. Tampoco se puede utilizar la obra original con finalidades comerciales.
1. CONSEJOS PRÁCTICOS para comunicadores en Redes Sociales
- Edad / Perfiles Sociales 2. LEGISLACIÓN que debemos conocer
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- El registro de usuarios - El código de conducta - Propiedad intelectual - Protección de datos personales - Los derechos de imagen
3. ASPECTOS LEGALES de la organización de concursos y sorteos
CONSEJOS PRÁCTICOS Tratamiento de la información en Redes Sociales: Quien maneje las redes sociales debe tener claras cuáles son las reglas del juego respecto al tratamiento de datos personales en cada red social. Son esas políticas las que aceptan los usuarios cuando se registran en las redes y las que establecen, por tanto, qué consiente el usuario que se haga con sus datos personales. Para los envíos por internet (emails, boletines): Dar siempre la posibilidad de “borrarse de” o “dejar de recibir” de las listas de distribución. Imágenes/Vídeos: En general: debemos proteger a nuestros niños/ as y jóvenes y una de las formas de hacerlo es garantizando sus derechos de imagen. • Las personas que aparezcan en nuestras imágenes (de Grupos Scouts, o relacionados con nosotros) deben haber dado su consentimiento por escrito para la toma y el uso de las imágenes. • Cuando se usen imágenes de niños/as del grupo scout, además de que estén autorizados por escrito con autorización que recoja para qué se va a utilizar la imagen, se recomienda no poner sus nombre ni apellidos. • La imagen utilizada debe estar centrada en el contenido temático de la noticia, no en mostrar niños/as en concreto.
• El responsable adulto del grupo debe estar pendiente de las personas que estén en el mismo evento haciendo fotos. • Evitad los primeros planos: no es necesario que en las imágenes se reconozca a los/las menores. • Evitad usar imágenes en actitudes no apropiadas: a veces realizamos actividades o pillamos in fraganti a alguien en actitudes que fuera de contexto pueden dar una imagen sesgada y equivocada, de lo que hacemos en el grupo, por lo que se recomienda que tengáis cuidado con este tema y seleccionéis las imágenes concienzudamente. • Evitad usar imágenes de educandos en bañador o ropa interior: no es necesario y una vez lo colgamos en internet no podemos controlar quien las ve y qué uso hace de ellas, así que protejámosles de cualquier riesgo. • La Agencia Española de Protección de datos recomienda que NO se publiquen Datos que identifiquen a un/a menor, por ejemplo situándole en el contexto de un lugar y/o actividad determinados.
EDAD / PERFILES SOCIALES Edad mínima para participar en una red social, o capacidad para actuar en la red. El Real Decreto 1720/2007, de 21 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento de desarrollo de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de protección de datos de carácter personal expresa en su artículo 13 que los menores de 14 años de edad no pueden prestar su consentimiento para efectos de que sus datos sean recabados y tratados, siendo sus representantes legales los únicos que pueden autorizar dicha recabación. El registro en la red implica que el usuario aporte datos de carácter personal, y es por ello imprescindible que el consentimiento provenga de una persona que tenga capacidad de obrar suficiente. Es imposible determinar a ciencia cierta la edad de quien se registra en la red. Indirectamente, el código de conducta que se imponga a los usuarios, salvaguardará algunos principios básicos en la convivencia virtual, y en cierto sentido suplirá la imposibilidad de control a que se enfrentan los responsables de la red en esta cuestión. En las redes sociales son demasiado abundantes los datos que unas personas aportan sobre las demás y es, por desgracia y en especial en la adolescencia, muy común que lo hagan de manera inconsciente, negligente, compulsiva o incluso temeraria. Frente a esto se ha de mantener una actitud proactiva en defensa de la privacidad y ello supone tres acciones: • Informar a los demás sobre nuestro criterio al respecto. • Supervisar lo que se publica de nosotros. • Ejercer, si es preciso, nuestro derecho a eliminarlos. 8
El etiquetado en las fotografías es un ejemplo muy ilustrativo. Algunos consejos que podemos dar a los y las menores para proteger su privacidad en las redes sociales:
No comuniques nunca tus datos personales. Tampoco los de ningún familiar o usuario: dirección, teléfono, cuenta bancaria, etc. Sólo acepta solicitudes de amistad de gente que conoces. Existe una gran cantidad de perfiles falsos y es necesario proteger tu privacidad frente personas desconocidas. Protege tu contraseña. No comuniques a nadie tu clave. Si sospechas que han entrado en tu perfil cámbiala rápidamente usando una más complicada. Personaliza la privacidad de tu perfil. Te permite decidir quién puede acceder a las partes específicas de tu perfil: lista de amigos, datos personales, etc. Organiza a tus amigos en listas. Esto es muy útil para configurar tu privacidad por grupos de personas. Define la privacidad de las fotos que subes. Comparte los álbumes de fotos con los grupos adecuados. Configura la privacidad de tu biografía. Decide quiénes deseas que accedan a sus datos y evita que se publiquen en ella ciertas historias sin tu consentimiento. Redes sociales, nada hasta los 14 años. Debido a la Ley de Protección de Datos, los menores no pueden crearse un perfil en las redes sociales hasta que no han cumplido 14 años, a no ser que tengan autorización paterna. Lo cierto es que es fácil abrirse un perfil sin tener la edad y sin permiso de los padres, ya que no se requiere el DNI.
Los contactos, a quienes las redes sociales llaman “amigos”, son un factor clave en relación a la propia privacidad. Sin embargo, es sabido que los adolescentes pueden sumar con facilidad varios cientos de amigos que tendrán criterios al respecto desconocidos y dispares. Al margen de su actitud, más o menos considerada, es importante conocer las condiciones en las que usan las redes sociales. Estas condiciones hacen referencia a sus conocimientos y competencias y, en relación con éstas, a sus configuraciones de privacidad. Así, un contacto que pudiera ser considerado y respetuoso puede afectar de manera involuntaria nuestra privacidad con una configuración y/o acción inadecuada. En la base de todo esto está la cultura de la privacidad. En este sentido están haciendo una destacable labor las Agencias de Protección de Datos que, más allá de la protección de datos personales realizan campañas de concienciación al respecto. Un recurso online para la sensibilización temprana son “Las aventuras de Reda y Neto” Preservar la privacidad merece realmente la pena porque Internet es un difusor de información muy potente y con mucha, pero que mucha memoria.
LEGISLACIÓN QUE DEBEMOS CONOCER CUANDO ESTAMOS EN LA WEB 2.0. ¿Qué es la Protección de Datos? Palabras como intimidad, privacidad, confidencialidad son, probablemente, conceptos con los que las personas estamos bastante familiarizados. Sin embargo, cuando vamos al ámbito específico de “Protección de Datos Personales”, ¿a qué nos estamos refiriendo exactamente? La Protección de Datos es un derecho fundamental que tenemos todas las personas físicas y que consiste en el ejercicio de control y disposición que tenemos sobre los datos que conciernen a nuestra persona. Ejemplos son el nombre, apellidos, dirección, imagen, datos bancarios, historial clínico, etc. En el ámbito de Internet el usuario tiene una “identidad digital” que se genera a base de actualizar y facilitar datos personales sobre sí mismo. Es esa identidad digital la que nos interesa, pues será la información sobre el usuario lo que nos permita dinamizar los contenidos específicos para éste. ¿Qué consejos debemos poner en práctica respecto a la Protección de Datos? • Conocer ampliamente las políticas de privacidad de las plataformas web con las que trabajamos, ya que éstas marcan las reglas del juego.Son esas políticas las que aceptan los usuarios cuando se registran en los Medios Sociales o foros y las que establecen, por tanto, qué consiente el usuario que se haga con sus datos personales.
• Estar constantemente informado y puesto al día sobre las condiciones de uso y privacidad de los Medios Sociales de terceros. Es política habitual y Facebook, por ejemplo, lo hace muy a menudo, actualizar esas políticas para incluir nuevos tratamientos o comunicaciones de datos. También estas plataformas marcan las reglas a la hora de realizar concursos y promociones, tanto en el tratamiento de datos como en las normas del propio concurso. • Como los datos que trata el Community Manager son siempre de terceros (de su propio cliente o empleador o de la plataforma que utiliza su cliente, Facebook, por ejemplo) el Community Manager deberá cubrir contractualmente su responsabilidad por el tratamiento de dichos datos. EL REGISTRO DE USUARIOS El registro de usuarios debe contener determinados campos obligatorios que fijará el encargado de la red, de acuerdo a la temática en que ésta se basará: Debe exigir sólo aquéllos datos que se conformen con la finalidad de la red, evitando solicitar datos que no sean necesarios. El registro sólo puede surtir efectos en la medida en que el usuario haya aceptado las condiciones legales y la política de privacidad. Hay que informar de forma fácil sobre las posibles consecuencias de publicar datos de carácter personal en el perfil de usuario; o fomentar la utilización de seudónimos.
EL CÓDIGO DE CONDUCTA Establecer un código de conducta es fundamental en una red social. A través de él se regula el comportamiento del usuario, y de paso, descarga de cierto grado de responsabilidad a los encargados de la red (nosotros). El código de conducta puede enfocarse desde dos puntos de vista: 1. Por una parte, las normas que se exigen para no utilizar la red con fines distintos a los establecidos, como por ejemplo envío de publicidad, alteración de imágenes y textos propios de la red, recopilar direcciones de correo electrónico u otra información de contacto de otros usuarios a través del Servicio o del Sitio por medios electrónicos u otros medios con la finalidad de enviar correos electrónicos no solicitados u otras comunicaciones no solicitadas, etc. 2. Normas que tienen relación estrictamente con el comportamiento de los demás usuarios, como por ejemplo no utilizar lenguaje agresivo o soez, no realizar sugerencias de tipo sexual si es que esa no es la temática de la red, subir contenidos que sean evidentemente ofensivos o que promuevan el racismo, la intolerancia o el odio contra un grupo o persona, o daños físicos de cualquier tipo; que acose o promueva el acoso de otra persona; que explote a las personas en una manera sexual o violenta; que contenga desnudos, violencia excesiva o un tema ofensivo, o un vínculo a un web site para adultos.
Siguiendo con lo anterior es importante destacar algunos puntos: 1. Es necesario establecer la obligación de no injuriar o denostar a otras personas, incluyendo a personas jurídicas, ya que esto podría derivar en consecuencias para los responsables de la red. 2. Los conflictos entre usuarios deben quedar al margen de toda responsabilidad por parte de la red, si bien existen determinadas redes sociales que cuentan con un servicio de mediación. 3. Es importante establecer la autoregulación de la red, a través de un canal especialmente habilitado a efectos de que sean los mismos usuarios quienes denuncien las conductas que no se conformen con las exigidas por los responsables de la red social. PROPIEDAD INTELECTUAL Los Derechos de Autor son un conjunto de derechos y obligaciones que ponen en equilibrio la protección que deben tener los autores sobre las obras fruto de su actividad intelectual, con el derecho que tiene la sociedad de poder acceder y disfrutar de dichas obras. Ejemplo de este tipo de obras son los libros, los artículos, la música, las fotografías, los vídeos y el software que es considerado como obra literaria. Cuando se habla de propiedad intelectual de contenidos, nos estamos refiriendo específicamente a la legislación relativa a derechos de autor, y que en España se encuentra regulada por el Real Decreto Legislativo 1/1996, de 11 Noviembre (en adelante LPI). Conviene hacer esta precisión ya que la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI), al igual que la mayoría de las legislaciones anglosajonas tratan bajo ese concepto tanto a los derechos de autor como a los derechos que derivan de la regulación de marcas y patentes, conocida comúnmente como “propiedad industrial”. 14
Los derechos de autor son, desde hace un tiempo, un tema que preocupa a grandes compañías, y por ende al legislador, quien a nivel europeo y norteamericano ha intentado poner múltiples barreras al avance tecnológico que ha traído consigo la diseminación cada vez más rápida y efectiva, especialmente a través de redes peer to peer, de todo tipo de información. Para comprender el papel fundamental que juegan las normas relativas a propiedad intelectual en el ámbito de las redes sociales, se hace necesario dar un breve repaso de lo que son los criterios fundamentales que regulan la materia. En los derechos de propiedad intelectual se distinguen dos vertientes: 1. El contenido patrimonial (derechos patrimoniales de explotación). 2. El contenido moral (derechos morales). El derecho de autor así concebido pertenece en su génesis al autor, que será la persona física que haya procedido a la creación de una obra; y desde el momento mismo de la creación, con independencia de cualquier tipo de registro y acto de divulgación.
a. Los Derechos Patrimoniales de explotación Los principales derechos de explotación (los que pueden ser transmitidos y explotados económicamente) que recoge expresamente la ley son: la reproducción, la distribución, la comunicación pública y la transformación. De igual forma, estos derechos pueden ser compartidos y distribuidos para un colectivo de personas. Aunque los derechos de explotación pertenecen al autor de la obra, éste puede cederlos a terceros, de dos maneras diferentes: • Cesión en exclusiva: la cesión en exclusiva implica que la cesión del derecho se realiza únicamente a un solo titular, el que tendrá el monopolio de la explotación, incluso excluyendo al propio autor de la obra. La cesión en exclusiva permite al cesionario hacer a su vez cesión exclusiva o no exclusiva del derecho de explotación a terceros, cuando está permitido por el cedente (autor). • Cesión no exclusiva: la cesión del derecho de explotación se puede realizar indistintamente a diferentes titulares, pudiendo todos explotar la obra en forma simultánea, incluyendo al propio autor de la obra, que podrá seguir cediendo los derechos o explotando por su propia cuenta. Este tipo de cesión, no permite que el cesionario realice cesión del derecho a un tercero. ¿Qué son las licencias Creative Commons? Este tipo de licencias permite al autor comunicar, de forma sencilla, los derechos y deberes de quien quiera emplear la obra, dando instrucciones sobre temas como la modificación de la obra o su uso para fines comerciales.
b. Derechos morales Los derechos morales son todos aquellos que pertenecen al autor por el hecho de la creación, y que corresponden a una esfera espiritual y moral de su creación. Están enumerados taxativamente por la Ley de Propiedad Intelectual. Los más importantes en relación con las redes sociales son la Paternidad y la Integridad de la obra. Sus características principales radican en que, a diferencia de los derechos de explotación, éstos no pueden ser cedidos, ni aun existiendo una declaración expresa del autor, no pudiendo ni siquiera ser objeto de herencia. Entre los grandes derechos morales a ser destacados está el derecho de un autor a decidir si la obra se difunde o no, o bajo qué signo, nombre o seudónimo, o si se hará anónimamente.
Otros aspectos importantes: • Dominio Público: Los contenidos protegibles por propiedad intelectual aunque son objeto de propiedad para su autor, en un momento determinado pasan a “dominio público”. Los contenidos en dominio público son todos aquellos contenidos que por sus características fueron objeto de protección, pero que por el transcurso del tiempo, su utilización se torna completamente libre, debiendo respetarse en todo caso la paternidad y la integridad de la obra. • Soportes futuros: Este punto se refiere a los soportes que alojen la obra (por ejemplo un CD). Para que las cesiones tengan plena validez, no pueden incluirse en ellas a aquéllos soportes que todavía no se hayan inventado. Esto no está permitido, y eventualmente pueden llevar a la nulidad de la cesión.
Cómo afectan estas normas a las redes sociales, en relación con los derechos de explotación: En una red social, es necesario distinguir en primer lugar, dos tipos de contenidos susceptibles de protección, de acuerdo a quién los aporte: Contenidos aportado por los usuarios. La Web 2.0 ofrece una gran cantidad de aplicaciones a los usuarios que les permiten subir contenidos. Muchos de esos contenidos serán susceptibles de protección de acuerdo a las normas de propiedad intelectual. Lo mejor es que la generalidad de los contenidos que sean subidos por los usuarios (textos literarios, fotos…) sean tratados como obras; de esta forma se uniformará el tratamiento y se evitarán problemas
que puedan surgir con los usuarios que reclamen la titularidad de determinados contenidos. En relación a las fotografías surgen más problemas que con otras obras, ya que no sólo se comprometen derechos de autores, sino que además está el derecho de imagen de quienes hayan sido retratados. El responsable de la red social debe protegerse ante posibles reclamaciones de esta índole. Resulta difícil saber a ciencia cierta cuál es el origen real de los contenidos, por lo que se toman diferentes medidas como por ejemplo éstas: 1. Cláusula de garantía y originalidad. Las condiciones generales de contratación deben exigir a los usuarios que sus contenidos sean propios y originales (no ser copias), estableciendo expresamente que se exime de toda responsabilidades por eventuales reclamaciones de esta índole; 2. Contar con las autorizaciones respectivas, en caso de que, siendo el usuario autor del contenido, éste involucre derechos de terceros. Por ejemplo, en el caso de fotografías, exigir que el usuario autor/realizador tenga a su favor una cesión de derechos de imagen del retratado; 3. Ofrecer una posibilidad a quienes vean expuestos contenidos propios sin su consentimiento, de establecer una reclamación formal ante los responsables de la red (una vez recibida una reclamación, el contenido debería quedar en suspenso, notificando al usuario que subió el contenido hasta verificar la veracidad de la reclamación. Si hay un principio de prueba fiable el contenido debe ser retirado de inmediato.
La cesión de los contenidos debe exigirse en las condiciones de uso o condiciones generales del sitio web. La autoría de los contenidos siempre pertenecerá a los usuarios, ya que la paternidad de las obras es uno de los derechos morales de que goza el autor. Los derechos de explotación en cambio, pueden ser cedidos. Esta cesión deberá ser de carácter no exclusivo por cuanto: • El servicio que ofrece el sitio web básicamente trata sobre reproducir y comunicar los contenidos que los mismos usuarios suben a la red. En este sentido, son los usuarios quienes posibilitan que esa red funcione como tal, por lo tanto exigir una cesión exclusiva de contenidos se presenta desproporcionada. • Dentro del el monopolio conflictivo con de expresión o
concepto de entorno web 2.0 resulta al menos chocante y principios tales como la libertad de información;
• El contenido generalmente ya estará incluso en otras redes sociales o foros, por lo que será difícil reclamar una exclusividad, teniendo en cuenta además el tremendo grado de dificultad que significaría fiscalizar la distribución de aquéllos contenidos y su evidente imposibilidad de perseguir a eventuales infractores. • A todo esto se suma que una buena parte de usuarios probablemente no querrían subir los contenidos por temor a perder el control sobre los mismos.
Los contenidos que la propia red genere, tales como texto, fotografías, bases de datos y programas de ordenador también tienen la protección debida a través de las normas de propiedad intelectual, siendo de suma importancia que esto se consigne en los “términos de uso” o “aviso legal” del sitio web. ¿Qué es la Propiedad Industrial? La Propiedad Industrial agrupa todos los derechos sobre el producto del ingenio humano que es susceptible de ser explotado por la industria y el comercio. Bajo la Propiedad Industrial se agrupan temas de gran interés como las patentes, la protección a los diseños industriales o las marcas, por citar algunos ejemplos. Las marcas son signos identificativos que diferencian productos y servicios en el mercado (en nuestro caso, la MARCA SCOUT). Las marcas pueden ser denominativas (una palabra o un conjunto de palabras), gráficas (una imagen) o mixtas. Al registrarse una marca, el titular pasa a tener un monopolio sobre el uso de la misma. La ley 17/2001, de 7 de Diciembre, regula la protección de marcas, patentes y nombres comerciales. El enfoque con que debe tratarse la regulación de la propiedad industrial en la web 2.0 es doble: • Por una parte, el encargado de la red social debe exonerarse de responsabilidad en la condiciones de uso o condiciones generales, estableciendo expresamente que los perjuicios que se causen por eventuales infracciones que realice el usuario, utilizando marcas, logos, eslóganes, nombres comerciales o cualquier otro objeto protegible por la ley, y que sean de propiedad de un tercero, serán de su exclusiva responsabilidad;
• Establecer en los términos de uso, que los usuarios tiene la obligación de respetar los objetos protegibles por la ley que le pertenezcan a la red social, no pudiendo reproducir, comunicar, transformar o distribuir la marca, el diseño, o el nombre comercial, sin que medie autorización de los encargados de la red. Debe exigirse a los usuarios que sus contenidos no vulneren la propiedad industrial de terceros, absteniéndose de utilizar logos, diseños, o marcas de terceros. PROTECCIÓN DE DATOS PERSONALES O POLÍTICA DE PRIVACIDAD La protección de datos personales está regulada por la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales 13/1999, de 15 de diciembre, (LOPD) y por su normativa de desarrollo, el Real Decreto 1720/2007 de 21 de diciembre. Las personas físicas o jurídicas que en su actividad gestionen datos de carácter personal, están obligadas al tratamiento de los mismos en conformidad a la legislación señalada. Es este el caso de proveedores y responsables de redes sociales y otras aplicaciones del entorno 2.0, ya que en general gestionan un gran cantidad de datos provenientes de los usuarios. La protección de datos personales es una materia de suma importancia en el entorno web 2.0. Los datos susceptibles de ser recabados en una aplicación 2.0, son entre otros, nombre y apellidos, edad e imagen personal. La dirección IP también es considerada como un dato personal por la Agencia Española de Protección de Datos.
Aspectos formales Al establecerse la cláusula de protección de datos (o “política de privacidad”), el responsable de la red debe identificarse con su nombre comercial, CIF y domicilio social. El encargado de la red se convierte en propietario y responsable de los datos. La cláusula debe ir incorporada en las condiciones generales o condiciones de uso de la web, aunque dependiendo de las posibilidades que ofrezca la red, deberá constar en todos los canales a través de los cuales se recaben datos personales. El consentimiento en la recabación de los datos. La LOPD señala que para la recabación de datos personales es esencial que el usuario preste su consentimiento. Éste debe ser libre, inequívoco, específico e informado. Por lo tanto es necesario que al momento de registro, que es cuando el usuario proporciona los datos que son necesarios para ingresar en la red, conste una cláusula especial, la cual debe ser aceptada expresamente antes de que proceda a formalizarse el registro, de manera que no pueda concretarse aquel registro a menos que ésta sea aceptada. La información y la finalidad en la recabación de los datos personales. El usuario debe estar informado acerca de las finalidades del tratamiento de sus datos personales. Así lo señala el artículo 5 de la LOPD. Para el caso de las redes sociales, esa finalidad será en principio la gestión y administración de aquéllos datos para efectos de participar en la comunidad social. Además, deberá constar la finalidad consistente en el envío de comunicaciones comerciales por medios electrónicos.
Los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición. Estos derechos, también denominados “ARCO”, le pertenecen al afectado por imposición legal. La posibilidad de ejercerlos debe constar de forma expresa en la cláusula relativa a protección de datos personales, debiendo proporcionarse por parte del responsable de la red las vías adecuadas para que éstos sean ejercidos. La cesión de datos a un tercero. La cesión de datos por parte de su propietario y responsable, a un tercero, debe enmarcarse dentro de las siguientes normas: Debe informarse al usuario, en la cláusula relativa a protección de datos personales o política de privacidad, que esos datos serán cedidos; Debe indicarse a quién se realizará la cesión de datos. Para estos efectos, deberá identificarse a la compañía que recepcionará esos datos, y la finalidad de la cesión. Debe ofrecerse la opción al usuario de oponerse a dicha cesión. Si el usuario se ha opuesto, se arriesgan a cuantiosas multas (desde trescientos mil euros) si es que esos datos efectivamente son cedidos. La portabilidad entre redes sociales. Actualmente existen alianzas entre comunidades y páginas web que permiten hacer portabilidad de datos y contenidos de una red a otra, sin que el usuario tenga que hacer la actualización en todas ellas, bastando que se haga sólo en una de las redes de entre las que se encuentra registrado. Así por ejemplo, www.twitter.com está “enlazada” con Facebook, Instagram con Facebook, etc. Pero el usuario debe conocer el hecho de que una determinada red está enlazada con otras a estos efectos; Debe conocer a cuántas redes o sitios se está enlazando la información; Debe tener la posibilidad de optar por no realizar la actualización en las otras redes; Debe tener el derecho de desenlazarse de determinadas redes; Debe tener la posibilidad de no compartir con sus contactos las actualizaciones realizadas. 24
Como vemos, por tanto, la política de privacidad es uno de los puntos más delicados en el entorno 2.0. La recabación de datos mediante el registro de usuarios debe ajustarse a las finalidades de la red, de tal manera que los datos que se soliciten no sean excesivos. Debe evitarse el registro de menores de 14 años, ya que la recabación de sus datos requiere la autorización de su representante legal. Los datos de carácter personal deben ser cancelados cuando hayan dejado de ser necesarios o pertinentes para la finalidad para la cual hubieran sido recabados o registrados. Es decir, cada vez que el usuario se dé de baja, todos sus datos personales, incluyendo su imagen, deben ser bloqueados. La portabilidad de datos entre redes sociales no debe constituirse como una práctica entre los proveedores, sin que al menos el usuario no la haya aceptado. Los proveedores deberán garantizar que los datos de usuarios sólo pueden explorarse en buscadores externos cuando un usuario haya dado su consentimiento explícito, previo e informado a tal efecto. La no indexabilidad de los perfiles por parte de motores de búsqueda debería ser una opción por defecto.
LOS DERECHOS DE IMAGEN La imagen personal goza de una doble protección: Por una parte, la Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, de Protección Civil del Derecho al Honor, a la Intimidad Personal y Familiar y a la Propia Imagen. Y la ley Orgánica de Protección de Datos Personales 15/1999 ya que la imagen de una persona es considerada como un dato personal. Una de las aplicaciones más utilizadas por los usuario de una red social es la de “subir” y compartir fotografías o audiovisuales. En este sentido, los responsables de la red deben tener especial precaución en los siguientes aspectos: • Las condiciones de uso de la red social deben establecer una cláusula relativa a la cesión de derechos de imagen. Esta cesión deberá solicitarse en forma no exclusiva y sin posibilidad de cesión a terceros, y con la finalidad única de poder reproducir y comunicar públicamente dichas imágenes en la red social; • Si en las fotografías apareciesen más personas, quien las incorpora en la web debe manifestar que cuenta con las autorizaciones pertinentes de dichos terceros; • Exigencia de que en las fotografías no aparezcan menores de edad, y si aparecen, que el usuario cuente con el consentimiento del padre, representante o tutor legal. • La cesión de derechos de imagen puede revocarse siempre (“El consentimiento… será revocable en cualquier momento, pero habrán de indemnizarse en su caso, los daños y perjuicios causados, incluyendo en ellos las expectativas justificadas” Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo). Es decir, el usuario podría solicitar en
cualquier momento que le retiren sus fotografías, en el ejercicio del derecho que le ampara. Al ser la imagen un dato personal, si el usuario se da de baja, las fotografías y audiovisuales que contengan su imagen deberían ser retirados completamente de la red junto con su perfil. Derechos de imagen, protección de datos y propiedad intelectual El derecho a la imagen tiene el carácter de fundamental. La base de su protección proviene del artículo 18 de la Constitución Española, que señala: “Se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen.” En el entorno 2.0 se puede observar que este derecho es susceptible de cruzarse o trasponerse con otros, como son los derechos de propiedad intelectual y los derechos que derivan de la ley orgánica de protección de datos. Para dar cabida a una de las aplicaciones más importantes dentro del mundo web –subir fotografías personales- es imprescindible que las condiciones del servicio exijan la cesión de los derechos de imagen. Además, si las fotografías incluyen a terceras personas, es necesario exigir al usuario que cuente con las autorizaciones pertinentes. Finalmente, los usuarios no debieran estar autorizados para subir fotos de menores de edad.
Publicidad en entornos web 2.0 Según un Informe de la Agencia Española de Protección de Datos del año 2002 respecto al sector de Internet, se determinó que: “Cuando se haya previsto que los datos sean utilizados de forma que los usuarios puedan ser segmentados, a partir de la información personal y comercial que consta en los ficheros, se informará claramente de esta circunstancia al usuario en el momento de recabar sus datos.” “Asimismo se le concederá la facultad de oponerse a esta modalidad, indicándole el procedimiento que deberá seguir en el caso que decida hacer uso de ella.” Publicidad online: Sólo se podrán enviar comunicaciones comerciales por correo electrónico o medio análogo, si es que el usuario expresamente lo ha solicitado, o lo ha autorizado expresamente, salvo en el caso que existiese una relación contractual previa con el cliente. Las comunicaciones comerciales realizadas por vía electrónica deberán ser claramente identificables como tales, por lo tanto, en el mensaje debe constar la palabra “Publicidad” o “Publi”. En la misma cláusula relativa a protección de datos personales, se expondrá como una de las finalidades para efectos de recabar esos datos, el envío de comunicaciones comerciales, debiendo insertarse una casilla en blanco que permita al usuario aceptar expresamente el envío (salvo si existe relación contractual previa). El usuario debe tener siempre la posibilidad de darse de baja. 28
El envío de invitaciones a participar en la red, a través de otros usuarios registrados, pero desde el servidor del proveedor está considerado como Spam por parte de la Agencia Española de Protección de Datos. Igual criterio se aplicaría a la importación de correos electrónicos. La tecnología actual permite que los usuarios de Internet tengan el mayor grado de participación alcanzado desde la existencia de la red; las grandes y pequeñas compañías conocen el potencial que esto representa, y de ahí el sumo interés por aventurarse con recursos cada vez más novedosos con el fin de llegar a los usuarios. En lo que respecta a las acciones de marketing y publicidad en entornos web 2.0., las posibilidades que ofrece la segmentación que se alcanza a través los perfiles de usuarios, permite que los anunciantes lleguen a su público objetivo con gran facilidad y de forma más efectiva. Del lado del usuario se agradecerá que le comuniquen productos y servicios de su interés por medio de marcas que le generen confianza.
¿Cuáles son los problemas penales con los que se puede enfrentar un Community Manager? Cuando decimos responsabilidad penal, estamos hablando de delitos por los que se pueden imponer penas de multa y hasta de prisión. Como en el caso del Derecho de Protección de Datos, nos topamos aquí con un derecho fundamental recogido en la Constitución (artículo 18) como es el Derecho al Honor, a la Intimidad y a la Propia Imagen. Son derechos que, tradicionalmente, siempre han estado enfrentados con otro derecho fundamental que es el de la libertad de expresión y de información. El Derecho a la Información y a la Libertad de Expresión siempre encuentra como límite la afectación sobre el Derecho al Honor, a la Intimidad o a la Propia Imagen que pueda causar el ejercicio del primero. Las reclamaciones por infracciones del derecho al honor y a la propia imagen se pueden articular por vía civil y por vía penal. Es normal ver en los Medios de Comunicación demandas (vía civil) millonarias de personajes famosos contra revistas o cadenas de televisión por infracción de estos derechos (honor, intimidad). Como se tramitan por la vía civil, el demandante reclama una indemnización por daños y perjuicios causados contra su imagen o su honor. Nuestra legislación permite también articular la defensa del Derecho al Honor y a la Propia Imagen por vía penal (querellas). Las vulneraciones al Derecho al Honor y a la Intimidad realizadas de manera pública podrían considerarse como delito de calumnias o delito de injurias. El delito de calumnias es la acusación a alguien a sabiendas de que dicha acusación es falsa. Este delito conlleva pena de prisión, mientras que, el delito de injurias, implica el insulto grave a otra persona y conlleva pena de multa.
El de amenazas es otro delito cuya consideración debe tenerse muy en cuenta en el ámbito de Internet. Puede incurrir en este delito quien amenace a otra persona con causarle daño a él o a su familia o a personas de su entorno cercano y esa amenaza consista en causarle un mal como puede ser amenaza de muerte, de lesiones, torturas, atentado a su intimidad, honor, el patrimonio... Todos los “males” con los que se pueden amenazar y que pueden constituir delito de amenaza están regulados en el artículo 169 y siguientes del Código Penal. Este es un delito que también puede implicar pena de prisión para quien lo comete. El usuario que realiza amenazas a través de Medios Sociales no es consciente, quizás pensando que le ampara un supuesto anonimato y el apoyo de sus seguidores, de la responsabilidad derivada de sus publicaciones. Sin embargo el anonimato no es tal, casi siempre se deja rastro en Internet y hay medios para localizar al infractor. La persona que ve vulnerados sus derechos en el ámbito de Internet tiene las mismas opciones de actuación que la persona a la que le vulneran sus derechos fuera de su avatar o en la vida real, es decir, la denuncia. En ese sentido, el Community Manager, como administrador de comunidades virtuales, puede verse en medio de una disputa por la vulneración de este tipo de derechos a través de los perfiles sociales que administra o, incluso, incurrir en alguna vulneración si, por ejemplo, retuitea o comparte contenidos de terceros que vulneren derechos de personas.
Recomendaciones para un Community Manager ante posibles riesgos penales. • No retuitear, hacer menciones o viralizar contenidos compartidos por terceros que puedan perjudicar de algún modo, el Derecho al Honor o a la Propia Imagen de terceros. La responsabilidad podría extenderse, solidariamente, tanto para quien genera el contenido como para quien lo difunde. • El Derecho al Honor no es algo que afecte sólo a las personas físicas porque las empresas también son susceptibles de verse perjudicadas en su derecho (sin perjuicio de que las responsabilidades puedan ser civiles). • La comunidad virtual y los perfiles que gestionamos deben tener definidos unos procedimientos de actuación para el caso de que se produzcan amenazas por parte de algún usuario a otros usuarios de la comunidad. En esos casos, la función del Community Manager puede pasar por denunciar los propios hechos a la autoridad competente. • La función del Community Manager implica moderar los comentarios de los usuarios de la comunidad virtual que gestiona. En un momento dado, un aviso oportuno a un usuario poco cívico con los demás usuarios, puede evitar que las palabras lleguen a mayores. ASPECTOS LEGALES DE LA ORGANIZACIÓN DE CONCURSOS Y SORTEOS EN INTERNET Una de las estrategias más comunes para promocionar contenidos, productos o servicios en Internet es la organización de concursos y sorteos. Bien sea dentro de una plataforma social o a través de una página web, las empresas saben que la obtención de un premio es un estímulo muy 32
poderoso para captar información de los usuarios, generar prestigio de su marca o alcanzar otros objetivos comerciales. Debemos tener en cuenta que, en la preparación de un sorteo, confluyen cuestiones legales muy diversas, como la protección de los datos personales, la propiedad intelectual, la protección a consumidores y usuarios o la legislación sobre el juego, etc. En primer lugar hay que distinguir si nos encontramos ante un sorteo o un concurso. En el primero de los casos la elección del ganador se llevará a cabo a través de un proceso de azar. En el segundo de los casos el vencedor dependerá de habilidades o destrezas del propio participante en función de la lógica del concurso elegida. Dentro de los sorteos debemos determinar si tienen un objetivo promocional y su participación es gratuita, ya que este tipo de eventos no requieren ningún tipo de autorización o licencia administrativa, al igual que ocurre con los concursos. Otro asunto de especial interés es la fiscalidad. En el caso de los sorteos basados en combinaciones aleatorias con fines de publicidad o promocionales, deberá pagarse una tasa que se aplica sobre el valor del premio entregado, que deberá abonarse de forma previa a la realización del sorteo. Por otro lado, tanto en el caso del sorteo como en el de los concursos, el premio que se otorga al vencedor está sujeto a una retención con la posterior declaración y liquidación ante la Agencia Tributaria, identificando al beneficiario.
Estas cuestiones, y las referentes a la Propiedad Intelectual o la Protección de Datos Personales deben estar recogidas en las bases del concurso, que además debe contener: • Identidad del responsable del concurso o sorteo. • Ámbito geográfico. • Requisitos para ser participante. • Fecha y hora de inicio y fin, o duración. • Reglas para determinar el vencedor. • Premio, su valor y características. • Condiciones de entrega del premio. • Toda la información relevante que transmita seguridad jurídica al participante. Es muy importante tener en cuenta que cuando celebramos concursos y sorteos dentro de una plataforma web, por ejemplo en un Medio Social, estamos obligados a respetar las condiciones y normativa del propio sitio, el cual seguramente tiene previstas reglas especiales para estos casos. Estas condiciones suelen ser modificadas a menudo, por lo que deben ser consultadas previamente a la organización del sorteo o concurso. • Hay que tener especial cuidado con la gestión que se hace de los datos de carácter personal en la organización de sorteos y concursos. La recogida de datos debe hacerse de informando sobre el uso que se va a hacer de los mismos y recabando el consentimiento expreso de los afectados. • Si está permitida la participación en el concurso de menores de edad, debemos procurar que tengan, al menos, catorce años, ya que de ser menores de dicha edad debemos tener el consentimiento de sus padres o tutores aplicando la normativa de Protección de Datos Personales.
• Si la participación requiere el envío de imágenes, vídeos, música o contenidos en general, debemos evitar que se infrinjan los Derechos de Autor y de Propiedad Industrial de terceros, advirtiéndole a los participantes que deben tener los derechos necesarios sobre los contenidos que envíen. Por otro lado, si la empresa organizadora va a hacer uso de dichos contenidos, en las bases del concurso debe estar prevista la cesión de derechos necesarios y que sean titularidad del participante.
Manual de Protección Online: Confidencialidad y cuestiones legales

References: Real Decreto 
 artículo 13
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 5
 artículo 18
 artículo 169