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Timestamp: 2017-02-28 10:40:48+00:00

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Sistema político y sistema electoral en el Ecuador by Institutocne - issuu
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Sistema polĂ­tico y sistema electoral
CUADERNO DE ESTUDIO ELECTORAL No. 1
ConsEjERo - PREsiDEntE
ConsEjERo - ViCEPREsiDEntE
Magdala Villacís Carreño
Dr. Richard ortiz ortiz
Eco. isaías Campaña
Dra. lucila Vallejo
María josé Calderón, Ph.D (c)
Los contenidos de esta publicación no expresan ni comprometen los fines constitucionales y legales del Instituto de la Democracia.
Este documento es un aporte al debate académico, pluralista y democrático sobre temas centrales de la participación ciudadana,
las organizaciones políticas y la democracia.
© Derechos reservados Instituto de la Democracia 2012.
l número 13 del artículo 219 de la Constitución de la República establece como una de las atribuciones del Consejo Nacional Electoral (CNE) la de organizar el funcionamiento del Instituto de Investigación, Capacitación y Promoción Electoral. A partir del 29 de noviembre de 2011, fecha de
posesión, los nuevos consejeros del CNE han llevado a cabo varias acciones para organizar y estructurar
dicho instituto. El 13 de junio de 2012 se aprobó su Estatuto Orgánico de Gestión Organizacional por
Procesos y se lo denominó como Instituto de la Democracia. El 22 de junio del mismo año designaron a
su director titular.
El Instituto de la Democracia es un organismo del Estado ecuatoriano, adscrito al CNE. Tiene como
misión, desde un enfoque académico, pedagógico y pluralista, el estudio de las instituciones democráticas
y de la participación ciudadana, el asesoramiento técnico de la Función Electoral y de las organizaciones
políticas, el fortalecimiento del talento humano de los servidores electorales y la difusión de valores democráticos, con el fin de contribuir a la consolidación del sistema democrático ecuatoriano.
Como parte de sus actividades propias, el Instituto abre con este primer número sobre “Sistema político y sistema electoral en Ecuador” la Serie Cuadernos de Estudio Electorales, que tendrán como fin primordial difundir la elaboración científica de los servidores de la Función Electoral, académicos y
estudiosos del derecho público, y desatar un debate sincero e informado sobre temas de participación,
organizaciones políticas y democracia. A estos cuadernos se sumarán los estudios monográficos de investigación, los cuadernos de capacitación electoral y el material bibliográfico de la dirección de promoción
Esperamos que este trabajo sirva de incentivo para el estudio de nuestras instituciones democráticas
básicas (sistema de gobierno, sistema de partidos y sistema electoral) y permita una discusión fructífera.
4.2 ¿Qué son los principios de representación? ....... 9
4.3 ¿Cuáles son los componentes
de los sistemas electorales? .............................. 10
Introducción ................................................ 1
1 ¿Qué es sistema político? ........................... 2
2 Democracia y representación .................... 3
2.1 La representación como solución ..................... 4
2.2 La compleja democracia
ecuatoriana ...................................................... 5
3 El sistema electoral como
subsistema y su relación con el
sistema de partidos y el sistema de
gobierno .................................................... 6
La forma de candidatura ...................... 10
La forma de voto ................................. 10
La circunscripción electoral.................. 11
La barrera legal .................................... 13
de votos en escaños .............................. 13
4.4 ¿Cuáles son las funciones que
cumplen los sistemas electorales?..................... 15
4.5 Sistema electoral presidencial ......................... 17
5 Reflexiones finales ................................... 18
3.1 Definiciones básicas ......................................... 6
3.2 Relaciones entre el sistema electoral
y los otros sistemas ........................................... 7
Bibliografía ............................................. 19
4 La gramática de los sistemas
electorales ................................................. 8
4.1 ¿Qué es un sistema electoral? ........................... 8
|Sistema político
y sistema electoral
Habiendo nacido ciudadano de un Estado libre y miembro del soberano, por mínima que sea la
influencia que mi voz pueda ejercer en los asuntos públicos, el derecho de voto me impone el
deber de instruirme en tales temas, contento, cada vez que reflexiono sobre los gobiernos, de encontrar siempre nuevas razones para amar al de mi país (ROUSSEAU, El contrato social, 1762).
a Constitución de la República otorga a la Función Electoral la misión constitucional de garantizar el ejercicio de los derechos políticos que se
expresan a través del sufragio, así como de los referentes a la organización política de la ciudadanía
(inc. 1, art. 217). Los derechos que se ejercen mediante el sufragio son (1) el derecho a elegir y ser
elegido, (2) el derecho a ser consultado y (3) el derecho a revocar el mandato de autoridades de elección popular. Los atinentes a la organización
política tienen que ver con el derecho de las ciudadanas y los ciudadanos a fundar, afiliarse o desafiliarse de partidos o movimientos políticos y a
participar en su vida interna (cfr. art. 61).
En otras palabras, la Función Electoral, integrada por el Consejo Nacional Electoral (CNE) y
el Tribunal Contencioso Electoral (TCE), constituyen, en sentido amplio, lo que suele denominarse
justicia electoral, es decir, el conjunto de mecanismos institucionales que tienen como finalidad
[…] la protección auténtica o tutela eficaz del derecho a elegir o ser elegido para desempeñar un cargo
público, mediante un conjunto de garantías a los
participantes (partidos políticos y, en su caso, ciudadanos y candidatos) a efecto de impedir que pueda
violarse en su perjuicio la voluntad popular, contribuyendo a asegurar la legalidad, certeza, objetividad,
imparcialidad, autenticidad, transparencia y justicia
de los actos y procedimientos electorales
(OROZCO, 2007: 1153).1
Puesto que el principio democrático y la garantía
de su realización son piezas fundamentales de los
Estados modernos, no puede concebirse la democracia sin un sistema de protección de los derechos
de participación. Este sistema está constituido en el
Ecuador por la Función Electoral.
Por otra parte, la democracia moderna es –estructuralmente– un conjunto complejo de instituciones, funciones y órganos entrelazados entre sí,
* Esta es la versión revisada del documento de trabajo elaborado para el “Taller de inducción: filosofía de gestión, situación actual y
perspectivas de nueva gestión del Consejo Nacional Electoral”, organizado por el Consejo Nacional Electoral, en la ciudad de Quito, el 11
de junio de 2012. Agradezco a Emilio Cerezo y Stephanie Ávalos la corrección de los borradores.
1 En sentido estricto, la justicia electoral se refiere únicamente a los mecanismos jurisdiccionales para la protección de los derechos de
participación y, en el Ecuador, esa función la cumple el TCE. Sobre la nueva estructura de la Función Electoral y la noción de justicia electoral,
véase ORTIZ ORTIZ (2009).
que cumplen diversas funciones. A este conjunto
de estructuras, funciones y relaciones se le denomina comúnmente sistema político.
Los componentes básicos del sistema político son
el sistema de gobierno, el sistema de partidos y el sistema electoral. Sobre estos elementos y sus relaciones
recíprocas trata este trabajo, con especial énfasis en
El objetivo de estas reflexiones es proporcionar
(1) una visión general del sistema político como
conjunto de estructuras, funciones y procesos interrelacionados entre sí; (2) un bosquejo de la importancia de la representación; (3) una síntesis de la
posición del sistema electoral en el sistema político;
(4) un conjunto de definiciones sobre los componentes del sistema electoral; y, finalmente, (5) algunas conclusiones preliminares.
¿Qué ES SIStEma PolÍtIco?
El concepto de sistema político pretende ser menos
abstracto y más neutral que el de “Estado”, ya que
las unidades estatales comprenden elementos más
allá de los puramente institucionales, como la población y el territorio, y responden al desarrollo parti-
cular de la formación de los Estados nacionales en el
siglo XVII en Europa; en cambio, el concepto de sistema político intenta centrar su atención en la parte
del sistema social que se dedica a la transformación
de demandas de la población en decisiones públicas,
y además quiere servir de constructo analítico para estudiar la organización política de cualquier sociedad,
independientemente del tiempo y del espacio.
En consecuencia, el sistema político hace relación al ámbito de las interacciones sociales en el cual
se toman decisiones de carácter general y vinculante,
o donde se asignan valores a la sociedad de manera
autoritativa (cfr. EASTON, 2006).
El Gráfico 1 ilustra la diferenciación funcional
entre el sistema político y el sistema social como producto de la división y especialización del trabajo;
muestra como el sistema social alimenta al sistema
político con apoyos y demandas (input o legitimidad
de entrada); además enseña como el sistema político
responde a las exigencias sociales con políticas públicas, que reciben la aceptación (o no) de la sociedad
(output o legitimidad de salida).
Las principales funciones de un sistema político
son la creación de normas generalmente obligatorias
(función legislativa), su aplicación (función ejecutiva) y la interpretación a casos concretos (función
Gráfico 1: Sistema político
Fuente: tomado de Druwe (1995: 345). Traducción del autor.
Elaboración: Instituto de la Democracia.
cEE no. 1/2012
judicial), y están orientadas a los resultados del sistema (output). Estas tres funciones clásicas están
complementadas por los partidos políticos y las organizaciones sociales, que se ubican en la entrada del
sistema, pues agregan y procesan demandas sociales.
La Constitución de 2008 suma a este complejo institucional la Función de Participación y Control Social y la Función Electoral, que ponen su énfasis en
la legitimidad de entrada del sistema (input). El Gráfico 2 representa a las cinco funciones del Estado
ecuatoriano, conforme a la Constitución de 2008.
También son parte del sistema político de los
Estados constitucionales modernos el control constitucional (Corte Constitucional) y, finalmente, elementos personales como las características de las
élites políticas y la cultura política de la población.
En lo que sigue, centraremos nuestra atención
en el sistema electoral así como en su relación con
el sistema de partidos y el sistema de gobierno, pero
primeramente indicaremos brevemente qué se entiende por democracia.
Gráfico 2: Funciones del sistema político ecuatoriano
Nota: los artículos citados son de la Constitución de la República del Ecuador.
Cuando se habla de “democracia” en el derecho
constitucional o en la ciencia política, se hace relación a la democracia representativa; pero no siempre fue así. Etimológicamente, democracia significa
gobierno del pueblo sobre sí mismo, es decir, una democracia directa (véase MANIN, 1998; BOVERO,
Pedro SALAZAR, en su libro “Constitución y democracia” (2006), resume lo que debe entenderse
por el principio democrático:
[…] el ideal democrático, en su versión pura, supone
que todos los temas, asuntos y cuestiones estén a disposición de la deliberación pública (SALAZAR, 2006:
Históricamente, sobre este tema, debemos volver
nuestra mirada a la democracia griega. Lo que apor-
tan los griegos al concepto de democracia es la idea
de la igualdad política (isonomía), que implica que
todos los ciudadanos tienen el derecho de participar
en la vida política de una comunidad y que todos
son aptos para asumir puestos de gobierno.
Sin embargo, para los griegos, la forma ideal de
gobierno no era la democrática, sino una constitución mixta, una mezcla de oligarquía y democracia,
a lo que denominaban politia. La democracia,
como “gobierno de la muchedumbre” que decae
en demagogia (manipulación de las masas), era una
forma degenerada de gobierno (cfr. BOBIO 2001a:
15-43). Este prejuicio se extiende hasta los pensadores liberales del siglo XVIII (véase MANIN,
El primer teórico moderno de la democracia en
su sentido radical es Jean-Jacques ROUSSEAU en su
obra “El Contrato social” (1762). El libro es polémico y deja sentir la desazón de su autor al intentar
diseñar una forma de gobierno en la que –al mismo
tiempo– se garantice la libertad de los ciudadanos
y sea posible la generación de decisiones colectivas
legítimas en una metafísica de la voluntad general.
ROUSSEAU expresa su frustración al afirmar:
Si hubiera un pueblo de dioses, estaría gobernado democráticamente. Un gobierno tan perfecto no conviene a los hombres (ROUSSEAU, 2006: 127).
2.1 la representación como solución
Ante el problema de la legitimidad del gobierno y
el rechazo de la democracia directa, surge la concepción republicana del gobierno (EL FEDERALISTA)
y la teoría de la representación (SIEYES, BURKE,
MONTESQUIEU). En el concepto de democracia se
empieza a remarcar el carácter procedimental y su
carácter representativo (véase MANIN, 1998).
La democracia representativa, en su esencia, se
reduce a una fuente de legitimidad y a una forma
de gobierno, y plantea básicamente las siguientes
6. Protección de los derechos de las minorías,
sobre todo, el derecho a llegar a ser mayoría
(condición de supervivencia).
Hay que prestar especial atención a esta última
regla, dado que la protección de los derechos de la
minoría constituye –junto con las precondiciones
del juego democrático– un prerrequisito fundamental de la democracia.
El momento en que se reflexiona sobre el funcionamiento real del juego democrático, rápidamente se constata que la participación de las y los
ciudadanos y el respeto de esas reglas suponen la
existencia de ciertas precondiciones sustanciales
(ciertas libertades) y materiales (ciertos derechos sociales). Por tanto, hay que distinguir entre la democracia y sus precondiciones, que son de dos clases:
1. Precondiciones sustanciales, que son las libertades liberales: libertad personal, de pensamiento,
de reunión y asociación. BOBBIO dice con respecto a esto:
Estos derechos […] son el presupuesto necesario
para el correcto funcionamiento de los mecanismos
procedimentales que caracterizan a un régimen democrático (BOBBIO, 2001: 6).
1. ¿Quién decide? o ¿cómo se legitima las decisiones políticas?
2. ¿Cómo se decide? o ¿cuál es el procedimiento
para tomar decisiones políticas?
Desde estas cuestiones, la democracia puede ser entendida como las reglas de juego de la vida política
de una sociedad. Según Norberto BOBBIO (2001b),
esas reglas comprenden las siguientes condiciones:
1. Derecho al sufragio universal (condición de inclusión).
2. Igualdad en el voto (condición de equivalencia).
3. Libertad de elección entre una pluralidad de opciones (condición de pluralismo en la información).
4. Libertad para escoger entre soluciones diversas
(condición de pluralismo político).
5. Regla de la mayoría (condición de eficiencia).
2. Precondiciones materiales, que son derechos sociales básicos: alimentación y educación. Estos
derechos no son solo precondiciones del juego
democrático sino, incluso, de las precondiciones
sustanciales de la democracia.
La Constitución ecuatoriana del 2008 recoge los
derechos de libertad en el artículo 66, los derechos
de participación en el artículo 61 y los derechos sociales básicos están en el número 1 del artículo 3:
educación, salud, alimentación, seguridad social y
En conclusión, no resulta creíble que el disfrute
de libertades básicas sea posible si la o el ciudadano
teme por su subsistencia y no tiene la suficiente formación para actuar activamente. Tampoco resulta
creíble que un ciudadano con libertades formales
y sin los mínimos recursos materiales corresponda
al ideal democrático.
La Constitución de la República del Ecuador recoge
un modelo multidimensional de democracia, integrada por cuatro tipos: directa, participativa, comunitaria y representativa (arts. 95-117).
todos los miembros de una colectividad, en la cual
prima el bien común sobre el individual (cfr. VILLORO, 2006). Mauro ANDINO define a este tipo de
democracia como la forma de gobierno:
[…] donde los asuntos de la comunidad se resuelven
en asamblea con la participación de sus
miembros –llamados también comuneros–, con capacidad para tomar la palabra e intervenir en ella,
discutir el tema motivo de la convocatoria y asumir
las decisiones por consenso sobre los asuntos importantes. La democracia comunitaria determina que
todos los individuos tienen que cumplir con un servicio no retribuido en la realización de tareas de beneficio colectivo. Como contraparte, todos son
asistidos por la comunidad en caso de dificultad o
necesidad (ANDINO, 2012: 25).
A la democracia directa se la denomina también
radical o “cara a cara” y se refiere a la “forma de gobierno donde el pueblo lo ejerce directamente y sin
intermediarios” (ANDINO, 2012: 13). Por tanto, en
este tipo de democracia se trata de que las ciudadanas y los ciudadanos, por sí mismos y bajo su responsabilidad, tomen las decisiones que les afectan.
La democracia participativa presupone algún
tipo de representación política y ofrece a las ciudadanas y los ciudadanos una serie de mecanismos
para influir en la toma de decisiones que afectan a
la sociedad políticamente organizada. Este tipo de
democracia pretende crear dentro de las estructuras
institucionales espacios para un ciudadano activo,
así como, atar a los gobernantes a los deseos de la
La democracia comunitaria hace relación a la organización política de sociedades poco diferenciadas;
y se fundamenta en la participación permanente de
A la democracia representativa también se la denomina indirecta o procedimental y, como ya se expuso, responde a las preguntas “quién decide” y
“cómo se decide” (véase supra 2.1).2
El Gráfico 3 ilustra el modelo democrático de
la Constitución ecuatoriana, que siempre debe ser
complementado con el mandato constitucional del
gobierno descentralizado3 y el principio de la plurinacionalidad, por un lado, y con la prevalencia de
los derechos humanos como objetivo primordial del
Estado4 y el sometimiento de toda actividad pública
a la Constitución, por otro.5
Gráfico 3: Modelo multidimensional de la democracia constitucional ecuatoriana
2 En el Título IV de la Constitución de la República (arts. 95-237) se instituyen los diversos tipos de democracia y la organización institucional del Estado ecuatoriano.
3 Véase el Título V de la Constitución sobre la Organización territorial del Estado y el Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomías y Descentralización (COOTAD).
Véase el numeral 1 del art. 3 de la Constitución, y todo el Título II de la Carta Política, sobre los derechos.
Véase el Título IX de la Carta Magna, sobre la supremacía de la Constitución.
Aunque no se puede desconocer que la democracia representativa resuelve de manera pragmática
una serie de exigencias de las comunidades políticas
modernas, a través de la división de trabajo y la especialidad funcional de la carrera política y la burocracia, no deja de ser menos cierto que la
representación siempre será un desafío para el autogobierno y la autonomía de los miembros de una
colectividad. Hans KELSEN tiene en parte razón
3.1 definiciones esenciales
El sistema electoral contiene el modo según el cual el
elector manifiesta, por medio del voto, su preferencia
por un partido o candidato, y la manera en que esos
votos se convierten en cargos públicos (véase infra 4).
El sistema de partidos es el conjunto de partidos
y movimientos políticos y sus relaciones entre sí. Se
distingue entre sistemas más o menos estructurados.
Para SARTORI:
[…] desde el momento que las constituciones modernas prohíben expresamente toda vinculación formal
del diputado a las instrucciones de sus electores, y
hacen jurídicamente independientes las resoluciones
del parlamento de la voluntad del pueblo, pierde todo
fundamento positivo la afirmación de que la voluntad
del parlamento es la voluntad del pueblo, y se convierte en una pura ficción […] (KELSEN, 2002: 512s.).
En consecuencia, a pesar de que –en el análisis que se
lleva a cabo– nos centraremos en la democracia representativa, no se debe pasar por alto que democracia
es también un ideal, que debe guiar nuestras acciones
hacia la consecución de más espacios de libertad y autonomía política (cfr. SARTORI, 2007a: 30s.).
como SubSIStEma, y Su rElacIón
Un sistema partidista se convierte en estructurado
[institucionalizado] cuando el elector no sigue ya al
“notable” [o caudillo], sino que se orienta en función
de imágenes abstractas de partido o de ideologías de
las que son portadores los partidos políticos (SARTORI, 2007a: 290).
Esta noción coincide con las exigencias impuestas
por la Constitución a las organizaciones políticas,
al ordenar que ellas “sustentarán concepciones filosóficas, políticas, ideológicas, incluyentes y no discriminatorias” (inc. 1, art. 108).
Los sistemas de partidos, en relación a su número y el grado de distancia ideológica entre partidos, se clasifican en (cfr. SARTORI, 1999: 158-162):
1. Partido único: no democrático, sirve como instrumento de concentración del poder.
con El SIStEma dE PartIdoS y
Podemos hablar de un sistema político democrático
cuando la fuente del poder es popular y su acceso
está reglamentado; la pluralidad y la competencia
políticas están garantizadas; y, hay división de poderes en diversas funciones con competencias específicas.6 Las instituciones centrales de la democracia
representativa son, por tanto, el sistema electoral,
el sistema de partidos y el sistema de gobierno.
A continuación definimos los diversos tipos de
sistemas y resumimos las relaciones entre el sistema
electoral y los otros subsistemas del sistema político.
2. Partido hegemónico: no democrático, permite
la existencia de otros partidos, pero el poder no
está realmente a disposición de éstos.
2. Partido dominante: democrático, con un partido que permanentemente gana las elecciones.
3. Bipartidismo: democrático, con dos partidos
que constantemente ganan elecciones y se turnan en el poder.
4. Multipartidismo moderado: democrático, con
gobiernos de coalición; incluye de 3 a 5 partidos
relevantes.7
Sobre las reflexiones metodológicas de la triada institucional: sistema de gobierno, sistema electoral y sistema de partidos, véase NOHLEN
7 En sentido elemental, se considera partido relevante al que alcanza representación parlamentaria y tiene la capacidad de formar una coalición
o posibilidad de chantaje.
5. Multipartidismo polarizado: democrático, con
coaliciones unipolares y partidos anti-sistema;
incluye de 6 a 9 partidos relevantes.
nes políticas, y con el efecto de elecciones presidenciales y legislativas anticipadas. A este nuevo mecanismo se le ha llegado a denominar muerte
cruzada (cfr. arts. 130 y 148, Constitución).
6. Pluralismo atomizado: democrático, con alto
grado de polarización; incluye más de 10 partidos relevantes.
En cuanto a esta tipología de sistemas de partidos,
hay que considerar que fue desarrollada teniendo
como trasfondo sistemas parlamentarios europeos
y, por lo tanto, no puede aplicarse sin más a sistemas presidenciales y con diferente contexto social
El sistema de gobierno se refiere a la adecuada
distribución del poder entre los órganos estatales
(principalmente: ejecutivo, legislativo y judicial),
con el fin de garantizar el control del poder y un
proceso de toma de decisiones rápido, eficiente y
El criterio para clasificar los distintos sistemas
de gobierno es la dependencia política del gobierno
con respecto al parlamento. De forma simplificada:
todo sistema cuyo parlamento posee la atribución
de destituir al gobierno por razones políticas es parlamentario, todos los demás son presidenciales
(STEFFANI, 1989).
En otras palabras, en el parlamentarismo, el
cuerpo legislativo posee la potestad de reemplazar
a su antojo al jefe de gobierno si es capaz de reunir
una mayoría. En cambio, en los sistemas presidenciales, el jefe de gobierno, que a la vez es jefe de Estado, desempeña su cargo con un tiempo fijo
(comúnmente 4 años) y no está a disposición del
En referencia a los tres sistemas definidos, el
Ecuador tiene un sistema proporcional complejo
para la elección de los miembros de la Asamblea
Nacional y un sistema de mayoría relativa calificada para el Presidente de la República (véase infra
4). El sistema de partidos está en constante movimiento y se caracteriza por su fragmentación a
nivel ideológico y regional. El sistema de gobierno
es presidencial con elementos parlamentarios: incluye la destitución del Presidente de la República
y la disolución de la Asamblea Nacional por razo-
y los otros sistemas
En general y de manera simplificada, las relaciones
entre sistema electoral, por un lado, y el sistema de
partidos y de gobierno, por otro, se pueden resumir
en las siguientes proposiciones (véase Gráfico 4):
1. Los sistemas electorales son mecanismos de agregación de preferencias y fabrican representación.
2. Los sistemas electorales influyen en el grado representación como espejo de la pluralidad de la
3. Los sistemas electorales influyen en la participación mediante el tipo de voto y su transparencia.
4. Los sistemas electorales reducen el número de
partidos a nivel parlamentario.
5. Los sistemas electorales de mayoría contribuyen
6. Los sistemas electorales proporcionales contribuyen al multipartidismo.
7. Los sistemas electorales influyen en el grado de
institucionalización de los partidos políticos.
8. Los sistemas electorales tienen un papel decisivo
en las relaciones ejecutivo-legislativo, previniendo el gobierno dividido e incentivando la
formación de coaliciones.
Las proposiciones enunciadas son únicamente indicativas y tienen como fin el guiarnos en el análisis
de las consecuencias políticas de cada uno de los
sistemas, considerando a su vez las especificidades
del contexto socioeconómico y cultural.
Gráfico 4: Los subsistemas del sistema político
la gramátIca dE loS SIStEmaS
nacional de 2010 y para las elecciones de 2013, el
número de legisladores ascenderá a cerca de 136.
Como ya se expuso, los sistemas electorales fabrican
representación política. Su fuente es la voluntad soberana y se fundamenta en la responsabilidad de
los elegidos. En otras palabras, los sistemas electorales son mecanismos de agregación de preferencias
políticas, ya que permiten que la pluralidad de una
sociedad se traduzca a nivel institucional en cuerpos o autoridades representativos y en políticas públicas mayoritarias.8
El sistema electoral merece especial atención,
puesto que es uno de los elementos institucionales
más sensibles de las democracias modernas, en razón
de sus efectos sobre la representación política, el
sistema de partidos y el funcionamiento del sistema
político (cfr. SARTORI, 2003: 39-65).
En el Ecuador, aproximadamente 14 millones
y medio de personas, después de pasar por los diversos filtros, están representadas actualmente por
124 asambleístas, es decir que cada miembro de la
asamblea representa más o menos a 117.000 habitantes del territorio nacional. Después del censo
El Gráfico 5 esquematiza cómo las ciudadanas
y los ciudadanos representados por el cuerpo electoral eligen mediante su voto y, por intermediación
de los partidos políticos, a sus representantes.
Singular atención en la “fábrica de la representación” merecen los compontes del sistema electoral
propiamente dicho, que resuelven las cuestiones de:
(1) quiénes y cómo se puede ser candidato; (2) quiénes votan y cómo se vota; (3) dónde y por cuántos
se vota; y, (4) cómo se cuentan los votos y cómo se
determina quien es elegido.9 Estas son las razones
por las cuales los sujetos políticos atribuyen a las reglas electorales tanta importancia: ellas deciden
quienes participan en el juego de democrático y
quienes acceden al poder público (véase gráfico 5).
4.1 ¿Qué es un sistema electoral?
Aunque en su acepción amplia al sistema electoral se
le considera como la suma de todas las regulaciones
8 El libro más completo sobre sistemas electorales y sus relaciones con el sistema de partidos en idioma castellano es la obra del profesor
alemán Dieter NOHLEN, Sistemas electorales y partidos políticos (2004). Sobre el derecho electoral en la región latinoamericana, es irrenunciable
la consulta de Dieter NOHLEN et al. (comps.), Tratado de derecho electoral comparado de América Latina (2007). Para más detalles sobre el
marco jurídico electoral en el Ecuador, véase Jorge MORENO, Elementos de derecho electoral ecuatoriano (2010).
9 A estos cuatro elementos puede sumarse la barrera legal, que tiene la función de mitigar la fragmentación de la representación parlamentaria e incentivar a los partidos pequeños a la formación de coaliciones electorales (véase infra 4.3.4).
Gráfico 5: La fábrica de la representación
Nota: 14.500.000 es la cifra aproximada de la población según el censo de 2010, y 136, el número aproximado de asambleístas para las elecciones 2013.
sobre procesos electorales, preferimos en este documento su sentido técnico y restringido. En este sentido,
el sistema electoral consiste en el conjunto de disposiciones normativas sobre diversos elementos institucionales que se relacionan entre sí (sistema) y que
establecen cómo se eligen cargos públicos (electoral).
El sistema electoral, por tanto, regula básicamente dos cosas:
1. El modo como los ciudadanos expresan su preferencia política (votan) por un candidato o partido; y,
2. La forma como (mediante qué cálculo) esos votos
se transforman en un cargo público; por ejemplo,
Presidente de la República o asambleísta.
4.2 ¿Qué son los principios
Constitucionalistas y politólogos han discutido
también sobre los criterios de clasificación de los sistemas electorales. Para Giovanni SARTORI (2007a)
los sistemas electorales se clasifican por su efecto manipulador sobre el elector: mientras más constriñe
al elector, más fuerte es el sistema electoral. Desde
esta perspectiva, el sistema uninominal de mayoría
es un sistema fuerte, mientras que los sistemas proporcionales son más o menos débiles. Un sistema
proporcional puro es un sistema “sin efecto”.
Para Dieter NOHLEN (2008), el criterio de SARTORI no es muy sistemático, y propone clasificar los
sistemas electorales conforme al principio de representación. El principio de representación plantea la cuestión de la decisión política de una sociedad para
configurar su representación. Esta decisión se fundamenta en experiencias históricas, en consideraciones
político-ideológicas, democráticas y político-pragmáticas. El principio de representación puede ser proporcional o de mayoría.
El principio de representación proporcional tiene
como objetivo principal reflejar en la asamblea legislativa la diversidad política y social. El cuerpo legislativo debe ser un espejo de la sociedad. En esta decisión
es importante que la mayor parte posible de los grupos políticamente relevantes alcancen representación
parlamentaria. Se dirá que un sistema es proporcional
si la diversidad a nivel de la representación de la
asamblea se compadece con la pluralidad política, social y étnica. El costo generalmente es una alta fragmentación del sistema de partidos.
El principio de representación de mayoría, en
cambio, concentra su atención en el gobierno efectivo. Este principio traduce la decisión política de
permitir un gobierno mayoritario o con un sólido
apoyo parlamentario. En este contexto, la función
de representación pasa a segundo plano, y se argumenta que el elector debe tener la oportunidad de
tomar una decisión clara y dotar al gobierno del suficiente apoyo político para llevar a cabo su plan de
gobierno. El costo es la baja representación de grupos minoritarios a nivel legislativo.
Ecuador se ha decidido por el principio de representación proporcional, y el artículo 116 de la
Constitución ordena que el sistema electoral se desarrolle bajo este principio, y respetando el principio
de igualdad y el principio de equidad de género.
de los sistemas electorales?
Los sistemas electorales pueden referirse a la Asamblea Nacional, al Presidente de la República o a los
gobiernos autónomos descentralizados. Lo que
sigue trata solo acerca de los elementos del sistema
electoral legislativo nacional; y por separado se expone el sistema electoral presidencial (véase infra
4.5). No son parte de este trabajo los sistemas electorales locales.
Los sistemas electorales legislativos son un complejo de mecanismos institucionales que comprenden: (1) la forma de candidatura, (2) la forma de
voto, (3) el tipo y tamaño de circunscripción, (4)
la barrera legal y (5) la fórmula de conversión de
votos en escaños. Veamos cada uno de ellos.
4.3.1 la forma de candidatura
control a los partidos políticos sobre la selección de
los candidatos y la estructuración de las listas.
El tipo de lista se clasifica a su vez en: (1) cerrada
y bloqueada, (2) cerrada y no bloqueada, y (3)
abierta; es decir:
1. Lista cerrada y bloqueada: El elector tiene un solo
voto para elegir toda la lista en su conjunto, estructurada previamente por un partido o movimiento político.
2. Lista cerrada y no bloqueada: El elector tiene por
lo menos dos votos, uno para la lista entera y
otro para uno de los candidatos dentro de la lista
(voto preferencial); puede haber más de un voto
3. Lista abierta: El elector tiene tantos votos como escaños a elegir y puede seleccionar sus candidatos
dentro de una lista o entre listas. Los partidos o
movimientos solo pre-estructuran las listas. En
el Ecuador, la forma de lista es abierta. Según el
artículo 160 del Código de la Democracia10:
Art. 160 […] El elector podrá indicar su preferencia
por los o las candidatas de una sola lista o de varias
listas hasta completar el número permitido para cada
uno de los cargos señalados.
Por mandato constitucional (arts. 108 y 116) y
legal (art. 160 Código de la Democracia), las candidaturas se establecerán mediante procesos democráticos internos o elecciones primarias, y las listas
se estructurarán con estricta paridad, alternabilidad
y secuencialidad entre mujeres y hombres.
4.3.2 la forma de voto
Se diferencia básicamente entre la candidatura unipersonal y la de lista o plancha. Según NOHLEN: “Las
diferentes formas de lista y votación otorgan al elector mayor o menor influencia en la selección de candidatos” (2004: 65), y proporcionan mayor o menor
La manera en que el elector vota está estrechamente relacionada con la forma de lista y los extremos están representados por el voto por un
candidato (personalizado) y por el voto por una lista
10 La denominación completa de este cuerpo normativo es “Ley Orgánica Electoral y de Organizaciones Políticas de la República del
Ecuador, Código de la Democracia”. Fue publicado en el Suplemento del Registro Oficial No. 578, del 27 de abril de 2009. La última reforma
a esta ley es del 6 de febrero de 2012.
menos dos representantes y uno adicional por
cada 200.000 habitantes o fracción que
supere los 150.000, conforme al último censo
de partido (programático). Hay también formas
combinadas como sistemas con votos preferenciales
En el Ecuador, la forma de voto es por personas
y el votante cuenta con tantos votos como candidatos; a esta manera de votar se ha denominado voto
múltiple personalizado. El artículo 120 del Código
de la Democracia ordena:
e) Subprovincial y submetropolitana, que, según el
artículo 150 del Código de la Democracia, se
forman con la división de los distritos provinciales y metropolitanos de la siguiente manera:
i) Las circunscripciones de 8 a 12 se dividirán
Art. 120 […] los electores marcarán la casilla que
identifique a cada candidato de una sola lista o entre
listas, hasta el máximo de la representación que corresponda elegir.
ii) Las circunscripciones de 13 a 18 se dividirán para 3.
Con el voto personalizado en listas abiertas, las
listas estructuradas por los partidos y movimientos
políticos son meras sugerencias al elector y, por
tanto, las organizaciones políticas pueden ejercer
menos control sobre sus cuadros políticos.
iii)Las circunscripciones de 19 o más se dividirán para 4.
f) Especial del exterior, que son tres, una conformada por Europa, Oceanía y Asia, otra por Canadá y Estados Unidos, y la tercera por América
Latina, el Caribe y África. Cada una elige dos
representantes a la Asamblea Nacional.
4.3.3 la circunscripción electoral
Junto a la fórmula de conversión de votos en escaños, la circunscripción electoral es el elemento más
relevante de un sistema electoral. Y, para el Ecuador,
1. El tipo: La circunscripción electoral puede ser
(art. 118, Constitución; art. 150, Código de la
a) Nacional, en la cual todo el territorio nacional es una sola unidad en la que se eligen 15
b) Regional, en la cual las regiones legalmente
constituidas eligen dos asambleístas.
c) Provincial, en la cual cada una de las 24 provincias elige por lo menos dos representantes y
uno adicional por cada 200.000 habitantes o
fracción que supere los 150.000, conforme al
último censo nacional de población.
Según el último Censo Nacional de 28 de noviembre de 2010, el Ecuador tiene la cifra oficial de
14.483.499 habitantes. En base a esta cifra y a la
distribución provincial de la población, habrá que
volver a determinar el número de asambleístas para
Aún no existen regiones, y se discute cómo el
estatus de la ciudad de Quito como distrito metropolitano afectará el diseño de las circunscripciones.
Por mandato del inciso 2, número 2, del artículo
150 del Código de la Democracia, el CNE será el
responsable de diseñar las nuevas circunscripciones
subprovinciales para las elecciones 2013 y, posiblemente, lo referente al distrito metropolitano de
2. El tamaño: No se refiere a la extensión territorial,
sino al número de escaños que se adjudican en la
circunscripción. Se clasifican en:
d) Metropolitano, en la cual cada distrito metropolitano legalmente constituido elige por lo
a) Circunscripciones uninominales: Se elige un
solo candidato en cada distrito electoral; son
típicas de los sistemas de mayoría (Inglaterra).
b) Plurinominales: Se elige más de un candidato
en cada circunscripción; y, a su vez, se clasifican en:
i) Pequeñas: de 2-5 escaños;
ii) Medianas: de 6-10; y,
iii) Grandes: más de 10.
El tamaño de la circunscripción es decisivo para
los efectos proporcionales de un sistema electoral:
mientras más pequeña es la circunscripción
menos proporcional es el resultado, es decir, la
relación votos-escaños.
Para las elecciones 2013 y considerando las reglas
electorales vigentes –más allá de los asambleístas
que se eligen en la circunscripción nacional en número de 15 y las circunscripciones del exterior (3
de 2 escaños)–, en el Ecuador tendremos circunscripciones electorales provinciales desde 2 hasta un
máximo de 6 escaños, ya que ninguna llega a 7 y
las que pasen de 7 tendrán que subdividirse.
Si se hace un análisis preliminar del Censo Nacional del 2012, habrá 30 circunscripciones provinciales y se elegirán en ellas 115 asambleístas.
Si se analiza la Tabla 1, se constata que prácticamente todas las circunscripciones serán pequeñas (29
de 30), una sola mediana (Los Ríos), lo que reduce
los efectos proporcionales del sistema electoral.
Tabla 1: Circunscripciones provinciales electorales
Morona Santiago, Napo, Pastaza, Zamora Chinchipe,
Galápagos y Orellana
Bolívar, Cañar, Carchi, Sucumbíos y Santa Elena
Cotopaxi, Chimborazo, Esmeraldas, Imbabura, Loja,
Tungurahua, Santo Domingo y una de la división de Manabí
Azuay, El Oro, 1 de la división de Manabí, 3 de la
división de Pichincha y 4 de la división de Guayas
Promedio: 3,93
24 provinciales, 3 con subdivisión
Nota: En esta división de circunscripciones electorales no se toma en cuenta el estatus del distrito metroplotitano de Quito.
4.3.4 la barrera legal
mayoría absoluta, gana quien obtiene la mitad
más uno del total de votos; generalmente, esta
última está complementada con una segunda
vuelta (ballotage), pues ningún partido alcanza
en la primera vuelta la mayoría exigida.
Es un mandato legal que establece un cierto porcentaje del total de los votos válidos como condición para
que un partido o movimiento participe en la repartición de escaños. Es uno de los instrumentos institucionales más efectivos para estructurar el sistema
de partidos y disminuir la excesiva fragmentación
de la representación política en el legislativo.
b) Regla de proporcionalidad: Gana quien ha alcanzado cierto porcentaje en relación al total
de los votos obtenidos y al tamaño de la circunscripción. Para este cálculo hay una multiplicidad de procedimientos. Los dos tipos
más importantes son los (1) de divisor y los
(2) de cociente.
En el Ecuador no se cuenta con una barrera
legal de representación.
El sistema electoral legislativo ecuatoriano es
muy complejo, la regla de decisión es de mayoría, es decir, después de todo el procedimiento se adjudica el escaño a “los candidatos
que hayan obtenido mayores preferencias”
(núm. 4, inc. 1 del art. l64, Código de la Democracia) o a “los candidatos más votados de
cada lista” (último inciso, art. 164, Código
de la Democracia).
4.3.5 la fórmula de conversión
de votos en escaños
Es el mecanismo mediante el cual, después del conteo de votos, se adjudican los escaños a cada partido. Hay que distinguir entre dos cosas:
1. La regla de decisión: Es el criterio que decide
quién gana, y puede ser:
a) Regla de mayoría: A su vez se subdivide en: (1)
mayoría relativa, gana quien obtiene la mayoría simple de votos (ﬁrst past the post); y (2)
2. Los procedimientos de cálculo: Se aplican en sistemas electorales que emplean reglas de proporcionalidad en la adjudicación de escaños. Son de dos
Tabla 2: Método D’Hondt con 7 escaños a adjudicarse entre 5 partidos
dividido para 1
5.980,00 (1)
4.500,00 (2)
2.850,00 (4)
dividido para 2
2.990,00 (3)
2.250,00 (5)
dividido para 3
1.993,33 (6)
1.500,00 (7)
dividido para 4
dividido para 5
(00,0%)
Nota: los números en negrillas representan los cocientes más altos y los números entre paréntesis el orden en que se asignan los 7 escaños.
a) De divisor: Se caracterizan por dividir, a través de distintos divisores, los totales de los
votos obtenidos por cada partido. El procedimiento más conocido de este tipo es el método D’Hondt, cuyos divisores son: 1, 2, 3, 4,
5, etc. El número de divisores es igual al número de legisladores a elegir. Se adjudican los
escaños a los partidos que obtienen los cocientes más altos. Por ejemplo, si tenemos 5
partidos y 7 escaños a repartir, los votos de
cada partido se dividen para 1, para 2, para
3, para 4 y así sucesivamente hasta 7; los escaños se adjudican a los partidos que han obtenido los más altos cocientes.
En la Tabla 2 se puede observar que el método D’Hondt, aunque es proporcional, favorece a los partidos más votados: 2 de los 5
partidos quedan sin representación y el partido más votado (A) obtiene el 42,9% de los
escaños con el 38,2% del total de votos.
1, 3, 5, 7, etc. hasta el número total de escaños
a repartir (véase Tabla 3). El efecto general es que
mientras mayor es el distanciamiento de los divisores, mayor es el efecto proporcional.
Si se compara los dos tipos de procedimientos
de adjudicación de escaños de divisor (Tabla 2
y Tabla 3), se constata que el método Webster
tiende a favorecer a los partidos menos votados;
así, el partido D, con 9,4% de los votos, obtiene
1 escaño que corresponde al 14,3% del total de
b) De cociente: Estos métodos de adjudicación de
escaños establecen una cuota mínima de votos
para obtener un escaño, que puede ser el producto de la división del total de los votos válidos
de una circunscripción para el número de escaños a adjudicarse en ese distrito electoral. El total
de escaños que corresponde a un determinado
partido es igual al número de votos obtenidos
Tabla 3: Método Webster con 7 escaños a adjuticarse entre 5 partidos
2.850,00 (3)
1.470,00 (6)
1.993,33 (4)
1.500,00 (5)
1.196,00 (7)
dividido para 7
dividido para 9
Otro procedimiento de cálculo de divisores es el
denominado método Webster, pero a diferencia
del método D’Hondt, emplea divisores impares
por el partido dividido para la cifra repartidora.
El procedimiento más conocido de este tipo es
el método Hare.11 La Tabla 4 recoge un ejemplo
Para más detalles sobre las fórmulas para convertir votos en escaños, véase NOHLEN (2004: 71-83).
Tabla 4: Método Hare con 7 escaños a adjudicarse entre 5 partidos
dividido para el
dividido para
Escaños según
(cociente distribuidor)
de la aplicación de este método con 5 partidos y
7 escaños a repartir.
Si se compara la Tabla 2, 3 y 4, fácilmente se
puede comprobar que el método Hare es más
proporcional que los métodos de divisor y favorece a los partidos minoritarios: 4 de los 5 partidos obtienen representación.
En el Ecuador, después de la reforma electoral del
6 de febrero de 2012, se reemplazó el método Hare
por un sistema doble de adjudicación de escaños.
Según el artículo 164 reformado del Código de la
Democracia, para los asambleístas elegidos en circunscripción nacional se aplicará el método Webster, es decir, que después de consolidar los votos de
cada organización política (suma total de los votos
que recibió cada candidato), se procede a dividir esa
cifra para divisores impares (1, 3, 5, 7, etc.) hasta el
total de escaños a repartirse (15); después, se escogen las cifras mayores hasta el total de escaños a adjudicarse para determinar los escaños que le
corresponden a cada partido; y finalmente, se asignan “a los más votados” dentro de cada lista los escaños que le corresponden a cada partido.
Para asambleístas provinciales y del exterior se
procede de forma similar que para los nacionales,
pero los divisores son continuos (1, 2, 3, 4, etc.), es
decir, se aplicará D’Hondt (cfr. ORTIZ ORTIZ,
2012).12
cumplen los sistemas electorales?
Para la evaluación de los sistemas electorales y sus
efectos, es útil distinguir que estos sistemas y sus
componentes cumplen por lo menos tres funciones:
1. Representación: Se mide en función de la capacidad del sistema para reﬂejar a nivel parlamentario
las diversas tendencias políticas, los grupos sociales y minorías (representación sociológica). Se
dice que un sistema electoral cumple mejor la
función de representación cuando la composición parlamentaria se acerca a la diversidad política y social de un país. El otro criterio es la
relación simétrica entre votos y escaños, es decir,
que a cierta cantidad de votos de un partido le
12 Es decir, para los asambleístas elegidos en circunscripción nacional se aplicará el método ilustrado en la Tabla 2 (Webster) y para los
asambleístas elegidos en circunscripción provincial o del exterior se empleará el método recogido en la Tabla 1 (d’Hondt).
debe corresponder una cantidad proporcional de
2. Efectividad: En general, la efectividad se refiere
a la velocidad en la que el sistema permite que
se tomen decisiones. Un sistema electoral es más
efectivo si permite la generación de mayorías
parlamentarias y concordantes; si incentiva la
formación de coaliciones electorales; si provoca
la concentración de fuerzas políticas; y, por
tanto, reduce la fragmentación de la representación a nivel parlamentario.
3. Participación: En los sistemas electorales se refiere a la relación votante-candidato. Mientras
más estrecha es esa relación, mejor se cumple la
función de participación. Con respecto a esta dimensión de los sistemas electorales, la disyuntiva
se plantea entre el voto por un candidato (voto
personalizado) o el voto por una lista. En el pri-
mer caso, el elector tiene mayor influencia y control sobre un candidato que en el segundo; es
decir, el voto personalizado acerca el candidato
La Tabla 4 recoge la evaluación de los principios de
representación de proporcional y de mayoría bajo
los tres criterios propuestos.
En la Tabla 5 se evalúan algunos elementos del
sistema electoral, según las tres funciones principales que deben cumplir.
A breves rasgos, el sistema electoral legislativo
ecuatoriano puede ser descrito como un sistema proporcional con voto personalizado, en el que el tipo de
circunscripción ejerce una influencia decisiva en la
relación votos-escaños. La Tabla 6 ilustra una evaluación funcional de ese sistema.13
Tabla 5: Evaluación funcional de los principios de representación
Representación de mayoría
Nota: El signo + significa que en términos teóricos cumple con mayor propiedad determinada función; el signo – muestra una tendencia negativa; y, =,
que permanece más o menos neutra.
Fuente: Nohlen (2008).
Tabla 6: Evaluación funcional de los componentes del sistema electoral
Mayor número de escaños
Mayor tamaño de distritos
Personalización del voto
Listas semi-abiertas
Fórmula D’Hondt en lugar de Hare
Nota: El signo + significa que en términos teóricos cumple con mayor propiedad determinada función; el signo –, muestra una tendencia negativa; y, =,
13 Cualquier afirmación sobre el sistema electoral ecuatoriano es un mera especulación teórica, ya que se aplicará por primera vez en las
elecciones de 2013 y su complejidad interna hace muy difícil detallar su lógica institucional y explicar las consecuencias empíricas que desplegará sobre el elector y el sistema de partidos y el sistema de gobierno.
Tabla 7: Evaluación funcional del sistema electoral legislativo ecuatoriano
Sistema proporcional con voto
Nota: El signo + significa que en términos teóricos cumple con mayor propiedad determinada función; y, el signo –, muestra una tendencia negativa.
4.5 Sistema electoral presidencial
En términos generales, el sistema electoral
ecuatoriano cumple con la función de representación en gran medida; pues el tipo de circunscripción, la distribución regional de las preferencias
electorales y la estructura de la lista en relación a la
equidad de género (listas secuenciales y alternadas)
permiten que en la Asamblea Nacional estén reflejadas las tendencias políticas más diversas. Sin embargo, la representación étnica y cultural
(plurinacionalidad) no están consideradas institucionalmente.
Los sistemas de gobierno presidenciales se distinguen de los sistemas parlamentarios –entre otras
cosas– por la elección directa y separada del jefe de
gobierno (que a la vez es jefe de Estado) y de los
miembros del cuerpo legislativo.
Como contrapartida, la función de efectividad
está bastante descuidada: casi ninguno de los elementos del sistema electoral contribuyen a la concentración de las preferencias electorales,
exceptuando el tamaño de circunscripción neutralizado por su número y tipo. A pesar de la disposición de dividir las circunscripciones provinciales
mayores a 7 escaños, el número de distritos electorales, la distribución asimétrica de la población y
la concentración regional del electorado hacen que
el resultado total del sistema electoral sea la dispersión y la fragmentación de la representación, lo que
generalmente se refleja en las conflictivas relaciones
legislativo-ejecutivo. Sin embargo, esta tendencia
puede estar neutralizada por el efecto de arrastre de
las elecciones presidenciales y el dominio de un
partido en la mayoría de las circunscripciones.
Antes de la reforma del 6 de febrero de 2012, el
inciso 1 del artículo 89 del Código de la Democracia establecía que las elecciones parlamentarias no
se realizaran de forma sincrónica con las presidenciales. Con la reforma se retorna a la simultaneidad,
es decir: ambas elecciones, legislativas y presidenciales, tendrán lugar en el mismo día.
Finalmente, el sistema electoral para la elección
de los miembros de la Asamblea Nacional sí ha maximizado la función de participación con el voto
múltiple personalizado, mediante el cual el elector
puede elegir uno por uno a los asambleístas y, prácticamente, fabricar su propia lista. Mientras que
con ello se favorece la identificación del elector con
su candidato, al mismo tiempo se acentúa el carácter personalista de la política que marcha en dirección contraria a la política institucionalizada.
La posición institucional y el rol del Presidente
en el sistema político hacen que la elección presidencial tenga una influencia importante en las elecciones parlamentarias; por ello, el grado de
simultaneidad entre ambas elecciones puede tener
efectos importantes en la concordancia de mayorías
entre el ejecutivo y legislativo.
Actualmente, el sistema electoral presidencial en
el Ecuador es de mayoría relativa caliﬁcada. En
1998 abandonamos el sistema de mayoría absoluta.
Según las disposiciones constitucionales (art. 143)
y legales (art. 89, Código de la Democracia), las listas para Presidente y Vicepresidente de la República
se presentan en binomio en la misma papeleta. El
elector tiene un solo voto.
Para ser elegido Presidente de la República es
suficiente alcanzar al menos el 40% de los votos
válidos y una diferencia mayor de 10 puntos porcentuales sobre el segundo candidato mejor votado, u obtener la mayoría absoluta de los votos
válidos. Si no ocurre ninguna de estas dos circunstancias, habrá una segunda vuelta entre los dos
candidatos mejor votados, en la que el ganador será
el que obtenga la mitad más uno de las preferencias
Teóricamente, la mayoría relativa calificada
(40% y 10 puntos de diferencia) tiene la
ventaja –frente a la mayoría absoluta– de incentivar
la formación de coaliciones electorales para la elección del Presidente de República, con el efecto de
concentrar el voto en los candidatos presidenciales
con mejores opciones y, al mismo tiempo, mediante
el efecto de arrastre, contribuir a la formación de
grupos parlamentarios más estructurados y a la concordancia de mayorías entre ejecutivo y legislativo
(cfr. NOHLEN, 2010b: 180-191).
En el Ecuador, el efecto descrito no ha sido la
regla. En razón de la pronunciada volatilidad electoral, la dispersión del voto y la debilidad del sistema
de partidos, ningún candidato presidencial ha tenido posibilidades reales de superar la barrera 40%
de las preferencias electorales, menos aún de cumplir
simultáneamente las dos condiciones mencionadas.
Una clara excepción en la historia de los procesos
electorales democráticos es la elección del actual Presidente de la República con una mayoría absoluta
de 51,9% de los votos válidos en el año 2009.
La refundación de las instituciones políticas en
2008 refleja el intento constante de darle una
nueva oportunidad a la vida democrática en el
Ecuador. A pesar de la fuerte crítica a la democracia
formal y la partidocracia, el Constituyente de
Montecristi entendió que una democracia moderna debe tener una sólida base institucional alimentada permanentemente por canales efectivos
torial del Estado; (6) otorgamiento del derecho al
voto facultativo para los adultos menores desde los
16 hasta los 18 años, para las personas privadas de
la libertad sin sentencia ejecutoriada, para los integrantes de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, y para los extranjeros en el Ecuador con
residencia de por los menos 5 años; (7) derecho al
voto activo y pasivo para los ecuatorianos que habitan en el extranjero; (8) estatus privilegiado de
los partidos políticos en la representación política;
(9) principio de representación proporcional en el
sistema electoral; (10) principio de equidad de género en los cargos de elección popular y en el servicio público; y, (11) reestructuración y nuevo
estatus constitucional de la Función Electoral.
En este nuevo sistema constitucional, el desafío
de la Función Electoral es cumplir su rol en la defensa de los derechos de participación de las ecuatorianas y los ecuatorianos, sin olvidar que la
democracia no se agota en la representación.
Las instituciones no son la panacea, solo son
instrumentos necesarios para un gobierno legítimo
y bien organizado, que debe permanecer sensible a
las expectativas ciudadanas y someterse constantemente al escrutinio público; así lo ordena nuestra
Carta Magna cuando establece que son deberes primordiales del Estado garantizar el efectivo goce de
los derechos, erradicar la pobreza y promover una
sociedad más justa para acceder al sumak kawsai
(cfr. art. 3), y cuando instituye que “el pueblo ecuatoriano es el primer fiscalizador del poder público”
(inc. 1, art. 204) y que los servidores públicos
deben rendir permanentemente cuentas a la sociedad (núm. 11, art. 83).
Con este propósito, la Constitución del 2008
introduce, entre otras, las siguientes innovaciones:
(1) plurinacionalidad; (2) amplio catálogo de derechos colectivos; (3) fortalecimiento de las instituciones de democracia directa; (4) aseguramiento
de mecanismos más diversos de democracia participativa; (5) nuevo modelo de ordenamiento terricEE no. 1/2012
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References: artículo 219
 artículo 66
 artículo 61
 artículo 3
 artículo 116

artículo 160
 artículo 120

artículo 150
 artículo
150
 artículo 164
 artículo 89