Source: https://www.patrulleros.com/foro/index.php?topic=3574.msg1082051
Timestamp: 2020-07-02 11:52:51+00:00

Document:
Páginas: 1 ... 147 148 149 150 151 [152] Ir Abajo
Autor Tema: Memoria histórica (Leído 210027 veces)
« Respuesta #3020 en: 18 de Mayo de 2020, 19:37:19 pm »
PSOE y Unidas Podemos acuerdan llevar al Congreso la retirada de las medallas de Billy el Niño
Ambas formaciones registran una Proposición No de Ley en el Congreso instando al Gobierno a retirar dichas condecoraciones
El texto pide también revisar los títulos honoríficos del franquismo y elaborar un catálogo de títulos nobiliarios concedidos durante la dictadura
Antonio González Pacheco, alias Billy el Niño, en una imagen de 2013.
Antonio González Pacheco, alias Billy el Niño, en una imagen de 2013. / Gerard Julien/AFP/Getty
JAVIER CARRERAMadrid18/05/2020 - 13:49 h. CEST
Los partidos que forman la coalición de Gobierno, PSOE y Unidas Podemos, han llegado a un acuerdo para impulsar la retirada de las medallas de Antonio González Pacheco, más conocido como Billy el Niño, el expolicía denunciado por torturas durante el franquismo que falleció por coronavirus el pasado 7 de mayo.
Muere el expolicía franquista 'Billy el Niño' por coronavirus a los 73 años
18 causas judiciales contra 'Billy el Niño' seguirán tramitándose al incluir a otros expolicías franquistas
Calvo dice que el Gobierno quitará 'post mortem' las medallas a Billy el Niño
La iniciativa incide en pedir que se revoquen las condecoraciones otorgadas a Antonio González Pacheco alias Billy el Niño, recordando su imputación por un juzgado argentino, y de forma genérica reclama que la retirada se pueda llevar a cabo también cuando la persona haya fallecido, perdiendo así todos los derechos, incluidos los económicos. Ambos partidos, afirman, en la exposición de motivos, que se trata de una “injusta e indigna situación” a la que debe ponerse fin “de forma inmediata”, recordando que aún se está pagando el importe de 115 medallas policiales concedidas antes de 1979 y argumentando esta petición como “un paso más” hacia la consecución de la verdad, la justicia y la reparación.
Ambas formaciones han registrado una Proposición No de Ley en el Congreso en la que se insta al Ejecutivo a revocar “de forma efectiva”, también a título póstumo, las condecoraciones y recompensas concedidas a funcionarios de la dictadura franquista que llevaron a cabo actos contrarios a los Derechos Humanos, con especial énfasis en el caso de este agente.
Invalidar las distinciones del franquismo
La Proposición subraya que el Acuerdo de Gobierno incluye el compromiso de estudiar todas las vías legales para retirar esas condecoraciones y plantea además que se consideren “contrarios a la memoria democrática del Estado” los reconocimientos a las autoridades de la dictadura que, antes o después de la concesión, “hayan formado parte del aparato de represión de la dictadura franquista”.
El acuerdo entre ambos grupos incluye además la propuesta “para revisar e invalidar” todas las distinciones, nombramientos, títulos honoríficos que supongan “exaltación o enaltecimiento del golpe militar de 1936, la Guerra Civil y del franquismo”, además de la elaboración de un catálogo de títulos nobiliarios concedidos “que representen la exaltación de la Guerra Civil y dictadura” , para poner en marcha su supresión.
Según el funcionamiento del Congreso, esta Proposición No de Ley tendrá que ser admitida por la Mesa, con mayoría progresista, que acordará su tramitación en Pleno o Comisión, donde será objeto de debate y sometida a votación. Su aprobación no implica que se pongan en marcha automáticamente estas medidas, pero se oficializará la petición del hemiciclo para que el Gobierno impulse y ejecute las reclamaciones.
« Respuesta #3021 en: 18 de Mayo de 2020, 21:52:57 pm »
Que tontuna. . .
« Respuesta #3022 en: 21 de Mayo de 2020, 07:27:01 am »
Al amparo de la conocida como Ley de Memoria Histórica se han retirado en los últimos años monumentos relacionados con la dictadura franquista, se han cambiado nombres de calles, incluso se han sacado del Valle de los Caídos los restos de Francisco Franco para evitar exaltación de su régimen.
Uno de los puntos más controvertidos de la ley, de los que más efectos ha producido, es el artículo 15.1 que establece que “las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura”.
El Gobierno de Pedro Sánchez se ha propuesto cumplir la ley con mayor celo, pero El Chivato ha podido comprobar que no se plantea aplicar este artículo a determinados elementos que exaltan a uno de los protagonistas de la Guerra Civil, pero en esta ocasión, del bando republicano.
Un diputado de Vox en el Congreso, Francisco José Contreras Peláez, ha preguntado por escrito al Gobierno de España si la Ley de Memoria Histórica, y sobre todo ese artículo 15.1, “se aplica solo a las figuras del bando nacional” y si no debería aplicar también “a las figuras del bando republicano implicadas en crímenes y atropellos”.
Citaba concretamente a Francisco Largo Caballero, presidente del Gobierno republicano entre el 4 de septiembre de 1936 y el 17 de mayo de 1937, período en el que se llevaron a cabo fusilamientos y matanzas en zona republicana.
Vox quería saber si, por ejemplo, el Gobierno iba a instar a los ayuntamientos de Madrid, Almería, Linares y Leganés a borrar el nombre de Largo Caballero del callejero, o si pediría al consistorio de la capital de España que retire la estatua del dirigente socialista (presidente del PSOE entre 1932 y 1935) que hay junto al recinto de Nuevos Ministerios por su etapa como ministro de Trabajo.
La respuesta del Gobierno PSOE-Podemos ha sido contundente: no, no se va a retirar esa estatua. Y explica por qué considera que a este presidente del Gobierno de la Segunda República durante la Guerra Civil no se le puede aplicar la Ley de Memoria Histórica.
“Se recuerda que D. Francisco Largo Caballero fue diputado en Cortes, Ministro de Trabajo y legítimo Presidente del Gobierno con arreglo a una Constitución democrática como fue la de la II República”, señala el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
Además, “tras la finalización de la Guerra Civil española, exiliado en Francia, fue detenido por la Gestapo y deportado a un campo de concentración nazi hasta el final de la II Guerra Mundial, tras la derrota del nazismo y el fascismo en Europa”.
Por todo ello, concluye el Gobierno de España, “no se alcanza a comprender” que la estatua de Largo Caballero “frente al Ministerio que dirigió, poniendo en marcha medidas laborales que hoy se consagran en nuestra Constitución vigente, puedan considerarse un elogio o enaltecimiento de un golpe de estado que provocó una guerra fratricida, que le correspondió enfrentar desde la legalidad institucional democrática constituida”.
Vox planteó la misma pregunta sobre Lluís Companys, y también en este caso el Gobierno defiende la figura del presidente de la Generalitat de Cataluña en la Segunda República y la Guerra Civil: “Se recuerda que D. Lluís Companys i Jover era el legítimo Presidente de la Generalidad de Cataluña y que tras la finalización de la Guerra Civil, exiliado en Francia, fue capturado por la Gestapo en connivencia con las autoridades franquistas, sometido a consejo de guerra, condenado a muerte, en un juicio sumarísimo sin las debidas garantías, y fusilado”.
Además indica que el Congreso y el Consejo de Ministros han aprobado declaraciones de reparación de la figura de Companys frente a las sentencias que condujeron a su ejecución por la dictadura, por lo que tampoco considera que quepa quitarle calles ni estatuas que tiene en Cataluña.
« Respuesta #3023 en: 23 de Mayo de 2020, 02:31:41 am »
Billy el Niño - La verdad sobre su historia
https://m.youtube.com/watch?v=yRvVn0uzZqY
« Respuesta #3024 en: 23 de Mayo de 2020, 06:41:26 am »
Cita de: Der Kaiser en 23 de Mayo de 2020, 02:31:41 am
El sapo más grande que Carrillo tuvo que tragarse fue ese, impulsar y votar a favor de esa ley, pues sino hoy tendríamos a otro militar al frente de España.
« Respuesta #3025 en: 25 de Mayo de 2020, 07:03:18 am »
Cuatro exagentes de la querella argentina mantienen pluses de hasta el 60% por sus medallas tras la muerte de 'Billy el Niño' en la impunidad
El ex comisario general de Información Jesús Martínez Torres ha acumulado durante su trayectoria en el Cuerpo hasta siete condecoraciones, cinco de ellas concedidas en democracia
Jesús González Reglero, Benjamín Solsona y Pascual Honrado de la Fuente acumulan insignias que les permiten gozar de un plus en su pensión que se mueve entre el 35% y el 15%
Publicada el 25/05/2020 a las 06:00
El exagente de la Brigada Político Social Antonio González Pacheco, más conocido como Billy el Niño, falleció hace un par de semanas víctima de la pandemia. Se fue impunemente, sin haber dado una sola explicación ante un tribunal por las torturas cometidas durante años en los sótanos de la Dirección General de Seguridad. Y con una amplia lista de condecoraciones que ni un solo Gobierno en democracia ha sido capaz de retirarle. Una “injusta e indigna situación” a la que PSOE y Unidas Podemos quiere poner fin “de forma inmediata”. Ambos partidos registraron esta semana pasada una proposición no de ley (PNL) en la que instan al Ejecutivo, del que forman parte, a despojar a González Pacheco a título póstumo de todas las insignias acumuladas durante sus años de servicio. Sin embargo, la iniciativa no se centra sólo en él. También se sitúa sobre todos aquellos agentes del franquismo manchados por la sombra de la tortura. De hecho, a día de hoy todavía quedan otros cuatro expolicías investigados por la justicia argentina cobrando pluses sobre su pensión vitalicia gracias a estas condecoraciones.
La conocida como causa 4591/10, instruida por la jueza María Servini, ha puesto sobre la mesa en los últimos años los nombres de hasta once viejos miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado: Celso Galván, José Ignacio Giralte, Atilano del Valle, Antonio González Pacheco, Jesús Muñecas, Félix Criado, Ricardo Algar, Pascual Honrado de la Fuente, Jesús González Reglero, Jesús Martínez Torres y Benjamín Solsona. Los cuatro primeros ya han fallecido. “No me consta ninguna muerte más”, señala a este diario Ana Messuti, una de las abogadas de la querella argentina. De los que siguen vivos, seis han sido condecorados alguna vez a lo largo de su trayectoria. Pero no sólo eso. En el caso de los cuatro últimos de la lista, las insignias que cuelgan sobre su pechera llevan aneja alguna compensación económica. Emolumentos que, según establece la Ley 5/1964, “serán acumulables para el caso de concederse dos o más condecoraciones”.
Martínez Torres es uno de los más laureados. Nacido en 1941, el nombre de este policía se encargó de ponerlo sobre la mesa en su declaración ante la justicia argentina el militante del PCE José Aznar Cortijo. “Al llegar a la comisaría comenzaron las torturas, que el querellante recuerda como ejecutadas por bestias inhumanas, los golpeaban por todo el cuerpo; al comenzar la tarde le aplicaban 'el quirófano', que consistía en que lo tiraban boca arriba en un escalón con la cabeza hacia afuera y le deban golpes en la cara cuando caía hacia abajo por el cansancio, y lo volvían a levantar sujetado del pelo; lo agarraban del pelo y de las piernas y le tiraban de un lado a otro”, se recoge en la causa. Sin embargo, no es la primera vez que se le acusa de torturas. Ya en 1985, en un reportaje en el diario El País, el médico Mikel Azkue ponía el foco sobre él al recordar su detención en 1971 en las manifestaciones en Zaragoza contra el proceso de Burgos. “Era un policía que no pegaba por pegar, sino para sacar información. Le preocupaba la eficiencia. Eran nuevos métodos”, afirmaba.
Las supuestas torturas cometidas durante la dictadura no le impidieron ascender en democracia. En 1982, Martínez Torres se convirtió en comisario general de Información. Y en 2013 tuvo el privilegio de ser nombrado comisario de honor del Cuerpo Nacional de Policía. Su trayectoria en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado culminó con siete insignias sobre la pechera de su uniforme. Durante la dictadura se le concedió una cruz al mérito policial con distintivo rojo y otra con distintivo blanco. Y en democracia recibió otras dos con distintivo rojo, una medalla de plata al mérito policial y dos cruces de la orden del mérito de la Guardia Civil –una de plata y una con distintivo rojo–. Entre todas ellas, el plus acumulado sobre la pensión vitalicia de este expolicía y exsocio de Billy el Niño en el sector privado –ambos fundaron en la década de 1990 la empresa Servicios de Prevención de Atentados y Secuestros– asciende al 60%.
El excomisario de Leganés
Otro de los nombres bien conocidos por los luchadores antifranquistas es el de Jesús González Reglero. Nacido diez años después del fin de la Guerra Civil, este expolicía formó parte en la década de 1970 del conocido como grupo anti-Grapo, encabezado por González Pacheco y considerado como “uno de los más duros durante la época de la más fuerte represión franquista”. González Reglero ha sido identificado como uno de los agentes que participó en el interrogatorio de Alfredo Rodríguez Bonilla, detenido en febrero de 1975 durante una protesta de las Juventudes Comunistas. “Me decían que bajara la cara, cada vez que lo hacía me golpeaban en la misma, por la espalda recibí golpes, incluidos los que me propinaban con las propias cadenas con las que fui detenido y patadas en la entrepierna. Según que me iban golpeando, me decían ‘di que tu madre es una puta, di que tu padre es un maricón”, se recoge al respecto en el auto de la jueza Servini.
Al igual que Martínez Torres, este viejo policía también fue ascendiendo progresivamente en el Cuerpo. Tras pasar por diferentes jefaturas operativas en comisarías de distrito, González Reglero alcanzó en el año 2000 el rango de comisario. En enero de 2014, se jubiló como comisario jefe de la comisaría de Policía Nacional de Leganés. En su currículum constan tres condecoraciones que le permiten sumar a su pensión vitalicia un plus del 35%. La primera, una cruz al mérito policial con distintivo rojo, se le concedió al igual que a Billy el Niño el 13 de junio de 1977, pocos meses después de la liberación del entonces presidente del Consejo de Estado, Antonio María de Oriol y Urquijo, y del teniente general Emilio Villaescusa. Cuatro años después, logró una segunda insignia con distintivo rojo. Sin embargo, su condecoración más importante llegó en 1982, cuando se concedió la medalla de plata al mérito policial a toda la Brigada de Información, de la que por entonces también formaba parte González Pacheco.
'El Galletas' y Honrado de la Fuente
Los movimientos antifranquistas tampoco se olvidarán nunca de la brutalidad con la que actuaban Pascual Honrado de la Fuente y Benjamín Solsona Cortés. El nombre del primero, mano derecha en la Político Social de Oviedo del temido comisario Claudio Ramos Tejedor, lo tiene grabado a fuego en su memoria el ex secretario general del PCE y exlíder de IU Gerardo Iglesias, que lo sufrió durante sus detenciones e interrogatorios en 1963 y 1967: “Era un especialista. Te tiraba al suelo y te daba puñetazos en el hígado”. Durante su trayectoria en el Cuerpo, Honrado de la Fuente fue inspector de tercera, de segunda y de primera, un cargo este último al que accedió en los primeros compases de la democracia. En su haber cuenta con un par de medallas que le reportan un plus sobre su pensión vitalicia del 15%. La primera, una con distintivo blanco que no lleva aparejada ninguna compensación económica, se la concedió en verano de 1967 el entonces director general de Seguridad Alonso Vega. La segunda, una cruz al mérito policial con distintivo rojo, la recibió un par de años más tarde.
Solsona Cortés, por su parte, se movía más por la zona de Levante. Nacido en 1931, comenzó haciendo méritos en València y, posteriormente, desempeñaría sus funciones como jefe superior de Policía de Bilbao y Baleares y comisario en Málaga. El mote con el que se le conocía entre los círculos estudiantiles lo decía absolutamente todo: El Galletas. Sus agresiones y amenazas las sufrieron Juan José López o Francisco Camarasa tras ser detenidos por la Político Social en abril de 1971, durante el estado de excepción. “Me dieron golpes en la cabeza y en los oídos. Tengo pérdida de audición en el oído izquierdo desde entonces. Pero hubo otros compañeros que sufrieron episodios más violentos que yo”, recordaba López hace justo un año en una entrevista en eldiario.es. A diferencia de Honrado de la Fuente, el también denominado Billy el Niño valenciano tuvo que esperar hasta la llegada de la democracia para ser condecorado. Durante las etapas de Antonio Ibáñez y José Barrionuevo al frente del Ministerio del Interior, se le concedió una medalla con distintivo rojo y otra de plata. El plus sobre su pensión vitalicia, del 25%.
“Son una vergüenza para el conjunto de la sociedad”
También se pueden permitir el lujo de lucir insignias Félix Criado y Ricardo Algar. Sin embargo, en estos dos casos las condecoraciones recibidas –medallas con distintivo blanco– no les reportan ningún tipo de compensación económica. En este sentido, la abogada de la querella argentina no sólo no entiende que España no haya colaborado en la investigación que desde hace más de una década se está llevando a cabo en Buenos Aires. Tampoco es capaz de comprender cómo el Estado ha podido premiarles. En la misma línea se pronuncia Kutxi Echegoyen, histórica militante antifranquista y una de las víctimas de Billy el Niño. “Hay que retirar todas esas condecoraciones que son una vergüenza para el conjunto de la sociedad. No hay derecho a que criminales sigan cobrando un sobresueldo con los impuestos que pagamos todos”, apunta en conversación telefónica con infoLibre quien fuera miembro de la Liga Comunista Revolucionaria, que no se muestra ilusionada con la iniciativa del PSOE y Unidas Podemos: “Para mí que esto va a ser prácticamente nada”.
La PNL registrada por las dos formaciones de izquierdas exige al Ejecutivo que revoque “de forma efectiva las condecoraciones y recompensas concedidas por el Estado a funcionarios y autoridades de la dictadura franquista que, antes o después de la concesión, hubiesen realizado actos u observado conductas manifiestamente incompatibles con los valores democráticos y los principios rectores de protección de los Derechos Humanos”. Es decir, que la acción vaya mucho más allá de la querella argentina y que la retirada se pueda producir a título póstumo, lo que sería de aplicación a casos como el del oscuro comisario Roberto Conesa, entre tantos otros. Porque detrás de las torturas que se cometieron al servicio del aparato represivo hay muchos más nombres. De hecho, según se recoge en la iniciativa, en la actualidad el Estado todavía está pagando el importe de 115 medallas policiales que fueron concedidas antes de 1979 a agentes de la policía franquista. Echegoyen, como tantos otros, seguirán luchando para acabar con este “agravio terrible”. Sin descanso, como llevan haciendo desde hace décadas.
« Respuesta #3026 en: 04 de Junio de 2020, 07:09:09 am »
Carles Mulet, senador de Compromís por designación de las Cortes Valencianas, lleva varios años en una batalla por la “memoria histórica” que incluye pedir a alcaldes de toda España que borren vestigios del franquismo del callejero de sus municipios.
Algunas de sus numerosas peticiones son atendidas y logran cambiar nombres de vías y plazas. Pero a veces provoca cierto enfado. La alcaldesa de Galilea, un pueblo riojano de 351 habitantes, Nuria López Oliván, ha dirigido una carta a la presidenta del Senado, Pilar Llop para quejarse de Mulet. “A mí como alcaldesa y como ciudadana se me caería la cara de vergüenza de ver la que está cayendo en este país [...] y que haya senadores como el Sr. Mulet que dediquen el tiempo a nimiedades como ésta”, lamenta la alcaldesa, que se presentó como independiente en la lista del PP.
A lo largo de tres hojas, la primera edil de Galilea no ahorra reproches: “Mire Sra. Presidenta, ya está bien, queda nuevamente claro y patente que la labor del Senado en la actualidad no aporta absolutamente nada a la sociedad española”. Y confirma que Galilea “seguirá llamando a su plaza González Gallarza”, jefe del Estado Mayor del Aire y ministro con Franco, “porque no atenta contra nada, ni contra nadie, ni mucho menos contra la ‘memoria democrática’”.
« Respuesta #3027 en: 10 de Junio de 2020, 08:37:52 am »
De las medallas de Billy el Niño al Señorío de Meirás: los honores a los cómplices del franquismo que nadie ha tocado en 40 años
El Congreso debate el miércoles la proposición no de Ley de PSOE y Unidas Podemos en la que piden al Gobierno que se retiren estas menciones relacionadas con la dictadura
"El Ejecutivo debe proceder de manera tajante y clara vía decreto", sostiene Bonifacio Sánchez, portavoz de la ARMH
Publicada el 10/06/2020 a las 06:00
« Respuesta #3028 en: 12 de Junio de 2020, 06:44:24 am »
VOTA EN CONCIENCIA Y SE UNE AL NO DE VOX
Suárez Illana se salta la disciplina de voto del PP por Billy el Niño: "Rompe la concordia"
El diputado popular decide votar en conciencia contra la proposición de PSOE y Unidas Podemos para retirar medallas a torturadores como el policía. Considera que es un ataque a la convivencia
11/06/2020 16:31 - Actualizado: 11/06/2020 22:59
Adolfo Suárez Illana, diputado del PP y secretario cuarto de la Mesa del Congreso, decidió romper este jueves la disciplina de voto de su grupo parlamentario para votar en contra de una proposición no de ley (PNL) presentada por PSOE y Unidas Podemos. La iniciativa urgía al Gobierno quitar las medallas a torturadores como el policía Billy el Niño.
El diputado, que asume que el partido “podrá tomar las decisiones que considere oportunas” tras su voto en conciencia, explica en una nota la decisión por la que se desmarcó de su grupo y que le ha llevado a unirse a Vox en esta ocasión. “Hoy se votaba una PNL tramposa, engañosa, en la que tras el parapeto de hechos lamentables, manipulando los sentimientos de los españoles, se pretende hacer saltar la Constitución”, asegura el hijo de Adolfo Suárez.
A sus ojos, la votación de este jueves no implicaba “el respaldo a los comportamientos execrables aludidos” en la PNL, ni se votaba “la evidencia de que ninguno de ellos podrá nunca superar en crudeza el hecho mismo de la Guerra Civil y la dictadura”. Tampoco se votaba “la defensa de la vida y la libertad, sino más bien al contrario”, llega a decir el parlamentario en un texto explicativo.
Considera que la propuesta de socialistas y morados “pretende iniciar un camino de destrucción de la convivencia entre españoles”, imputando al conjunto del pueblo español “responsabilidades por actos que ni conoce ni aprueba”, no muy distintos, continúa, “de aquellos que varios firmantes de esta proposición se niegan a condenar, que sí conocen y que sí aprueban; y mezclándolos con otros cuya complejidad jurídica, política y moral ni se entiende ni se respeta en este texto”.
Suárez Illana asegura que “personalmente no puede avalar un atropello semejante”, “una trampa de estas características” y “con una capacidad destructiva de la escasa concordia que lamentablemente nos queda ya en España”. La dirección del Grupo Popular tendrá ahora que decidir si sanciona a Suárez por no haber seguido el criterio del partido, como hizo en el pasado con otros diputados que se desmarcaron de la postura oficial en votaciones sobre otros temas como el aborto, el matrimonio entre homosexuales o el Plan Hidrológico Nacional.
El propio diputado del PP Luis Santamaría Ruiz, encargado de defender la postura del Grupo Popular en la tribuna, dio argumentos similares a pesar de que el PP optó por la abstención. “Los españoles decidimos dejar atrás esa etapa y abrir una nueva etapa de reconciliación que lideró magistralmente Adolfo Suárez”, dijo citando al expresidente y padre del diputado que decidió desmarcarse.
“Pensamos que quienes cuestionan la legitimidad de nuestro sistema olvidan la generosidad sobre la que se construyó. Olvidan la necesaria e imprescindible amnistía de los presos políticos decretada por Adolfo Suárez en 1976, cuando hizo lo que tuvo que hacer, a pesar de no ser nada fácil. Y también olvidan la Ley de Amnistía de 1977, de la que ustedes nunca dicen, señores de Bildu, que liberó a 1.232 etarras, 766 de los cuales se incorporaron de nuevo a la lucha armada, entre ellos los condenados por el atentado de la calle Correos, donde murieron 13 personas, Francisco Múgica Garmendia, que luego asesinaría a 37 personas, Santi Potros, autor de la matanza de Hipercor, y el carnicero de Mondragón, responsable del asesinato de 17 personas”, aseveró el diputado popular.
« Respuesta #3029 en: 12 de Junio de 2020, 10:02:20 am »
Uno que añora la tortura, pero cuando no la sufre él, supongo, una vergüenza para la memoria de su padre
« Respuesta #3030 en: 13 de Junio de 2020, 06:37:16 am »
¿La apología del franquismo al Código Penal?
Establecer como delito la apología del franquismo no es, ni debe ser, merma de la libertad de expresión, sino defensa del Estado de Derecho frente a aquellas ideologías que atentan contra la dignidad humana.
nuevatribuna.es 11/06/20
La portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, Ariadna Lastra, expuso en febrero de este año, la intención del gobierno en coalición de incorporar al Código Penal como delito la apología o exaltación del franquismo.
Algunos juristas, requeridos por la prensa para opinar sobre dicha iniciativa, se salieron por peteneras en sus juicios aduciendo que “la cuestión era muy peliaguda, jurídicamente hablando y muy resbaladiza en el terreno del respeto de los derechos fundamentales de la persona, en especial, el de la libertad de expresión, recogido como derecho fundamental en el artículo 20 de la santa Constitución”.
Sin embargo, la portavoz socialista en ningún momento cuestionó la libertad de expresión. En Alemania, tampoco se discutió la libertad de expresión, a pesar de tipificarse como delito en su código penal la apología del nazismo. ¿Quiere esto decir que el nazismo y el franquismo nada tienen que ver entre sí o que en España somos muy quisquillosos y que nadie nos gana en la defensa de la libertad de expresión?
Todo se puede decir
Cada persona es muy libre de decir lo que le venga en gana. Solo tendrá que someter lo que dice al escáner de las leyes vigentes. Y, como siempre, dependerá del juez que lo juzgue si lo empluman o lo dejan suelto. En el caso de que alguien hiera el sentimiento religioso, a pesar de encontrarnos en un Estado Aconfesional y de ser un delito sin víctima cagarse en Dios, solo dependerá de que el juez anteponga sus creencias religiosas a las de jurista para considerar punible la blasfemia y condenar al ocasional malhablado.
Al plantear que la apología del franquismo se considere delito penal no se menoscaba la libertad de expresión. Porque la libertad de expresión, si lo es de verdad, no tiene límites
Al plantear que la apología del franquismo se considere delito penal no se menoscaba la libertad de expresión. Porque la libertad de expresión, si lo es de verdad, no tiene límites. Ya lo decía el situacionista Vaneigem: “nada es sagrado, todo se puede decir”. Otra cosa es que uno sea tan bobo que diga cosas que sean estupideces o barbaridades, como exaltar el franquismo; lo mismo que ciscarse en un tipo que jamás se queja de recibir tales exabruptos. Pero es libre de decirlas; por eso, el abate Dinouart, en El arte de callar, recomendaba coserse la lengua antes de insultar al silencio.
Los fascistas, los genocidas, los racistas, los supremacistas, seguirán teniendo el derecho a ejercer la libertad de expresión como cualquiera. Solo tendrán que atenerse a las consecuencias que la ley establezca con relación a las burradas que acostumbran a decir, pues hay actos de habla que tienen la consideración de delito, por ejemplo, los discursos que incitan al odio y al racismo. Y el franquismo de este siglo no parece que se haya sacudido tales lacras de encima.
La libertad de expresión no se puede limitar aunque su uso consista en menospreciarla. ¿Qué pasaría si a Abascal se le prohibiera el uso de este derecho fundamental? Ignoraríamos el estadio larvario de su pensamiento en que está instalado.
Declarar como delito la apología del franquismo no limita la capacidad del sujeto infame para exaltarlo. Pensemos. El Código Penal prohíbe y castiga el crimen, el robo, el cohecho y la prevaricación, pero no por ello la gente deja de robar, de asesinar y de prevaricar. La libertad de asesinar no queda coartada, ni siquiera ante la amenaza de una futura pena de muerte que, incluso, le puede esperar al homicida, como así sucede en la democracia más grande del mundo.
Además, incluso estos apologetas del franquismo pueden enseñarnos cosas que ignoramos. Y no solo. Porque, como señalaba J. S. Mill, “no somos infalibles; ellos pueden tener una porción de la verdad; y aun, si equivocados por completo, necesitamos su desafío para no sostener lo que decimos como un dogma”.
Conseguir que la apología del franquismo figure en el Código Penal sería incluir en él un principio regulativo de la conducta de los que hablaba el juicioso Kant. Tendría un rol higiénico y profiláctico, pues, además de no mermar la libertad de expresión, establecería umbrales de dignidad, de civilización, de respeto a los derechos humanos; en definitiva, sería una advertencia para inconscientes y sonámbulos éticos.
Nadie que se considere franquista o heredero de su ideología dejará de hacer su apología en vivo y en directo cuando quiera. Y lo hará, porque considera que la época del franquismo fue única, grande y libre.
Así que no le demos más vueltas. Y acéptese que esta es la razón que lleva a ciertos juristas a poner tantos tiquismiquis y no incluir como delito en el Código Penal la apología del franquismo. No se sienten inquietos por la supuesta merma que se hace a la libertad de expresión, sino por el hecho de considerar que el franquismo no fue un genocidio; y porque es probable que, si así lo tildasen, tendrían que aceptar que su familia también fue franquista y genocida por la parte moral que les corresponde. Y convendría no asustarse por la constatación, pues es un sustrato en el que la memoria de muchas familias se ha alimentado durante la dictadura franquista. El problema es que siguen instaladas en él.
Es todo un síntoma, no general pero sí de mal agüero, el hecho de que, cuando, para justificar la no inclusión de la apología del franquismo como delito en el Código Penal, uno de estos juristas pregunte con recochineo “si será delito de apología del franquismo, decir, por ejemplo que en esa época hubo mejoras sociales, como la construcción de hospitales y de pantanos”. Bueno, si este jurista que existe y tiene nombre y apellidos se preguntara cuántos de esos hospitales y pantanos se construyeron utilizando la esclavitud en formato de Batallones de Prisioneros de Guerra, pues a lo mejor tendría que responderse que sí.
A lo que voy. En la propuesta del gobierno coaligado, el franquismo es el nudo gordiano del asunto y no el de la libertad de expresión. Aclarar y definir si el franquismo fue una instancia criminal y genocida, no solo en el periodo de la guerra, sino durante la dictadura franquista, es asignatura pendiente que no se ha estrenado aún como estudio en los predios escolares.
Memoria Histórica y Resolución del Consejo de Europa
Desgraciadamente, la Ley de Memoria Histórica ayuda poco, toda vez que se limita a ordenar “la retirada en lugares públicos de símbolos y monumentos de “exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura", asociando la apología del franquismo al golpe de Estado y a los crímenes cometidos desde 1936 a 1939, olvidando los crímenes cometidos durante el primer franquismo (1939-1952) y la imposición de un Estado sin Derecho, sin libertades de ningún tipo, durante más de cuarenta años.
Este texto de la Ley de la Memoria olvida, de forma incomprensible, que la apología del franquismo y los crímenes cometidos durante la guerra, dieron origen a una Dictadura y, por lo tanto, intrínsecamente genocida como lo fue durante la guerra. Al fin y al cabo, durante la Dictadura se siguió persiguiendo y reprimiendo con la misma saña. Por lo que, no cabe ninguna excusa para concluir que el franquismo de principio a fin fue una apología de sí mismo. Limitar la caracterización de genocida al periodo de la guerra es fruto, no de la ignorancia, sino de la manipulación y, peor aún, de la mentira.
Quien fuera el primer ministro de Educación del franquismo, en 1938, Pedro Sainz Rodríguez, definió esa inmutabilidad de la política franquista criminal a lo largo del tiempo con estas elocuentes palabras: “la política del general Franco consistió́ en conservar en España el clima moral de la guerra civil”.
diario de navarra 2Si alguien desea saber cómo fue ese clima moral de la guerra impuesto durante la dictadura, con campos de concentración incluidos, le bastaría con leer la prensa de cualquier periódico de la época. Y que resumo con las palabras de Esteban Bilbao, entonces presidente de las Cortes franquistas: “España no necesita la democracia, porque por encima de esas definiciones advenedizas es un país católico”.
En contra de la iniciativa del Gobierno coaligado estaría también la Resolución 1481 de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa emitida el 25 de enero de 2006, que “condenó enérgicamente los crímenes de los regímenes comunistas por sus similitudes en los crímenes contra la humanidad, la ideología de odio y la tiranía de sus gobiernos”, y dejando al franquismo fuera de esta nomenclatura.
Para estos diputados europeos, el franquismo fue, al parecer, un sistema político que nada tuvo que ver ni con el nazismo, ni con el fascismo. Por tanto, no solo tendrá a su favor el sofisma de la libertad de expresión para que, quien lo desee, pueda hacer su apología, sino que esta quedará excluida como delito en el Código Penal. Dicho en roman paladino. El franquista actualizado podrá exaltar el golpe de Estado, alegrarse de la eliminación del enemigo ideológico, aunque sea tu padre, como decía Mola. El problema seguirá donde estuvo siempre: no en que este sujeto pueda decir lo que quiera, que está en su derecho y en su capacidad mental para soltar enormidades, sino que lo podrá hacer con absoluta impunidad, puesto que la apología del franquismo no será delito.
Si los fascistas levantaran cabeza
Para muchas personas, no solo pertenecientes a las familias directas de las víctimas del franquismo, resulta incomprensible que el franquismo no se catalogue al mismo nivel de barbarie y de crueldad que el fascismo. Y sospecho, también, que, incluso, los herederos de ese franquismo auténtico, no se sentirán nada bien por la afrenta que se les inflige al desnaturalizar lo que de verdad fue aquella santa Cruzada y dictadura.
Si los militares golpistas, Mola, Sanjurjo, Queipo de Llano, Beorlegui, Yagüe, lo mismo que dirigentes de la Comunión Tradicionalista, caso del conde de Rodezno, Del Burgo, levantaran cabeza, protestarían indignados al ningunearles la limpieza política que hicieron por el bien de España y de Dios, asesinando rojos, ugetistas, cenetistas, comunistas, republicanos, socialistas y gentes de parecido jaez.
diario de navarraY ya no digamos la Jerarquía Eclesiástica de la época, el cardenal primado, Isidro Gomá y su sucesor Pla y Deniel, lo mismo que la plana mayor de los obispos españoles, Olaechea, Eijo Garay, Modrego Casaús y el cardenal Segura… y el papa Pío XII, obviamente. Seguro que desde sus tumbas catedralicias se habrán removido y más de uno se habrá lamentado no poder escribir un anatema sit contra esa Resolución Europea que no reconoce su labor teológica criminal, plasmada en la Carta Colectiva del Episcopado español a los obispos del mundo entero (1.7.1937), justificando el golpe de Estado y la guerra, elevándola a la categoría suprema de santa Cruzada, pero sobre todo, alentando la limpieza la mala cizaña, comunistas y demás ralea, de rojos y de republicanos, asesinados porque, según el cardenal Pla y Daniel, pertenecían a la ciudad demoníaca… Y lo mismo cabría imaginar en muchos intelectuales, cuyo pensamiento resumiría el fascista Pemán con esta escalofriante frase: “cuanta más represión, más pureza patriótica”, que hubiese firmado, caso de haberla conocido, Hitler. Seguro que a la vista este panorama, se preguntarían: “¿Para esto asesinamos a tanto rojo de mierda para que vengan estos políticos de pacotilla y no nos lo reconozcan?”.
Es verdad. No reconocerles esta obra depuradora es como darles con un canto en las narices. Hacerles ver que su esfuerzo titánico por matar y asesinar, depurar y encarcelar a todos los que no aspirasen a esa pureza de la Patria que pasaba por enajenarse ante un Dictador, fue en vano, tiene que joderles un montón. ¿Cómo se les puede negar que no llegaron a emular las cimas criminales del fascismo, a las que con tanto esfuerzo intentaron coronar? Es lo último que sus oídos póstumos podrían escuchar.
Ciertamente, no reconocer que el franquismo, en materia de criminalidad, no estuvo a la misma altura que los nazis o del estado comunista de Stalin, es una gamberrada conceptual que ninguno de sus protagonistas civiles, militares y religiosos esperaban recibir. Es que ni siquiera han reparado en que el nazismo empezó en 1933 y terminó en 1945. Doce años. Miserables y criminales como pocos, pero, coño, que el franquismo estuvo desde 1936 hasta la muerte de la momia en 1975… Y, por cierto, ahí sigue respirando en algunas instancias, como la judicial, militar, eclesiástica, periodística y digital.
Algunos hechos más
francohitler
En refuerzo de esta tesis, que los políticos europeos la han cagado de verdad negando al franquismo su etiqueta de genocida, aunque para nombrarla utilizase variopintos eufemismos, recordaré algunos acontecimientos que apoyan por completo a quienes reivindican que su labor estuvo a la misma altura que los regímenes condenados, ahora, por la resolución europea.
Si el franquismo de 1940 a 1952 no fue similar al fascismo y nacionalsocialismo, ¿por qué, entonces, la UNO/ONU no aceptó a España en su seno desde el primer momento? ¿Cómo entiende la Resolución europea el hecho de que, si el fascismo y el comunismo eran la misma cosa putrefacta, los comunistas lucharan contra Hitler?
Si el comunismo y el fascismo participaban de la misma ideología del odio y del terror, ¿por qué, entonces. el franquismo nunca, jamás, condenó el fascismo?
Si el franquismo no participaba de las mismas esencias liberticidas del nazismo alemán, ¿cómo se explica que marcharan juntos a luchar contra el comunismo ruso, en la División Azul?
Más pruebas inequívocas. El franquismo jamás condenó el fascismo de Hitler, ni el nacional-socialismo. En ningún momento. Ni siquiera tras los juicios de Nuremberg, calificó como genocidas a sus carniceros, incluso después de ser condenados a la horca.
Después de conocerse la existencia de los campos de concentración, después de conocerse la existencia de millones de muertos en los crematorios, este periódico jamás condenó oficialmente estos crímenes contra la humanidad.
En la prensa adicta, caso de Diario de Navarra, belén o cuna del Alzamiento, encontrará el lector una sola crítica contra Hitler; al contrario, solo alabanzas y alabanzas por sus “magníficos” discursos y felicitaciones por su cumpleaños.
Durante el tiempo que duró la II Guerra, su director, Raimundo García, con el seudónimo de Ameztia, apoyó a Alemania hasta el fin. Ni después de muerto Hitler, este fascista García, íntimo de Mola, calificaría la obra del teutón como genocidio o barbarie. Imposible hacerlo, sabiendo que el propio Franco, tenía una foto de Hitler presidiendo la mesa de su despacho.
No solamente eso. Los franquistas, mientras duró la invasión de Francia por los alemanes, jamás dejaron de apoyar a los colaboracionistas franceses y al gobierno de Vichy, presidido por Pétain. Cuando este y Charles Maurras, y varios intelectuales, fueron condenados a la pena capital, aunque posteriormente conmutada por la reclusión perpetua, los franquistas, tal y como refleja su hemeroteca, salieron en su defensa y, de hecho, cuando murieron, fueron tratados como héroes nacionales.
En el caso de Maurras, acaecida en noviembre de 1952, el periódico aludido diría “acompañamos en su dolor a los franceses patriotas”. ¿Y quiénes eran estos patriotas? Pues como Maurras, es decir, furibundos antisemitas, antiparlamentarios y nacionalsocialistas. En definitiva, fascistas de tomo y lomo.
Por supuesto, dicha prensa no sufriría ningún atropello a su libertad de expresión cuando defendió a criminales de guerra, tras el correspondiente juicio de Nuremberg, acusando al tribunal de falta de compasión. Y no sufrió censura alguna porque pensamiento de la dictadura franquista era idéntico al del nazismo. Condenar el comunismo y a sus dirigentes lo hicieron en cada página, pero jamás tuvieron una palabra para condenar los campos de concentración, ni los millones de muertos en los crematorios.
Un detalle final más que corrobora hasta qué punto el franquismo seguía siendo lo que siempre fue: una ideología criminal.
El 5 de junio de 1962, en Munich, en el IV Congreso del Movimiento Europeo Internacional, 118 representantes españoles de la oposición interior y del exilio escenificaron su reconciliación en el rechazo del Régimen franquista, pidiendo a la Europa comunitaria que no admitiese a España mientras se mantuviera la dictadura.
El periódico fascista Arriba España calificó esta denuncia como “Contubernio de Munich”. Y es bien sabido que Franco condenó al exilio o, dicho eufemísticamente, “a la asignación forzosa de residencia” a varios de los participantes que intentasen regresar a España.
El franquismo, desde el principio hasta el fin, nunca respetó los principios de una democracia. En su diccionario político jamás existió tal palabra. Ni Libertad, ni Constitución.
Así que “manda güevos" que en 2006 el franquismo salga del Parlamento Europeo como si no hubiese roto un plato en su vida, como si se tratara de una doctrina política compatible con la democracia y los derechos humanos. Para mayor cinismo, en dicha resolución de condena se incluían “los asesinatos individuales y colectivos y ejecuciones, la muerte en campos de concentración, hambre, deportaciones, torturas, trabajos forzados y otras formas de terror físico masivo”, es decir, los mismos crímenes del franquismo que utilizó para encaramarse en el poder y permanecer en él.
Y van estos políticos europeos y no lo reconocen al mismo nivel genocida que el fascismo. Así que, la pregunta, más que impertinente, es la más adecuada: “¿De qué franquismo de mierda hablan estos europeos?”.
francoLa situación actual es puro sarcasmo, porque hoy es el día en que, después de 14 años de esa declaración de 2006, cualquiera que lo desee puede defender el franquismo como un sistema político tan digno como una democracia al uso, algo que, obviamente, la libertad de expresión permite, y está bien que así sea.
Pero lo terrible está en que, mientras de este franquismo criminal se diga que solo lo fue durante unos años, al comunismo, en cambio, que se enfrentó a él, se le asigne la misma perversidad del nazismo. Ni siquiera los partidarios de la memoria tranquila, esos que hablan tanto de la equidistancia criminal entre unos y otros, se acuerdan de aplicar en este caso comparativo ese metro de medir crímenes de guerra.
Para mayor recochineo, las derechas siguen utilizando el término comunista como moneda de insulto contra las izquierdas, connotando así las barbaridades del concepto comunista con el que le otorgó la Resolución Europea de 2006. Aviesa actitud, porque estas derechas, que suelen revolverse como las serpientes venenosas cuando se las asocia con el franquismo de siempre, ellos, por el contrario, no aceptan bajo ninguna premisa que los comunistas de hoy no son los estalinistas de ayer. Más todavía. No creo que existan hoy comunistas que acepten sin sonrojarse los crímenes del estalinismo, cosa que está por ver que los albaceas ideológicos del franquismo lo hagan con relación a los crímenes y los cuarenta años de dictadura de su querido generalísimo.
Que las derechas actuales se rebelen contra la ideología comunista y socialista, es lo que se espera de ellas. Pero que lo hagan utilizando los mismos mecanismos de odio que los que utilizaban en los años 40 sus padres putativos, deja su pensamiento a la intemperie. De hecho, pocas veces, por no decir nunca, estas derechas se vanaglorian de vivir en una Democracia, sino que, como sus mayores, siguen considerando que “España es una potencia anticomunista" o, al menos, su objetivo político.
Es lógico y comprensible que la palabra democracia siga revolviendo las tripas a quienes nunca han condenado el franquismo como ideología genocida, al mismo nivel que su primo hermano el fascismo hitleriano.
Por lo que entiendo que, a quienes dieron el golpe de Estado y cometieron las salvajadas que perpetraron, en modo alguno les molestaría que, dado el momento político actual, su apología se incluyera en el Código Penal. Sería un reconocimiento cabal a sus crímenes. Al fin y al cabo, es lo que un criminal desea: que se le reconozcan públicamente sus asesinatos.
Y no alarmarse por ello, porque dicha inclusión no impedirá que sus seguidores sigan exaltándolo y haciendo su apología… Eso, sí, ateniéndose a lo que dictamine el Código Penal caso de que, por fin, se incluya en su articulado, reconociendo, por fin, lo que una Justicia, no del revés que decía Serrano Suñer, sino recta y justa, aplicaría sin más preámbulos.
franquismo genocida hitler apología del franquismo
Cuando la cúpula judicial pierde la imparcialidad y asume funciones de partido político
Nietos de emigrados españoles, pendientes de una ley que reconozca su derecho a la nacionalidad
OpenNeMaS CMS by Openhost
« Respuesta #3031 en: 21 de Junio de 2020, 06:36:17 am »
Blas Piñar con David Martínez Loza en un mitin de Fuerza Nueva
Partido ComunistaETA (banda terrorista)Transición Española
21/06/2020 05:00 - Actualizado: 21/06/2020 05:59
—¿Ordenó usted el asesinato de Yolanda González?
—A mí me acusaron de todo, como lo de los abogados de Atocha, tenían una campaña contra mí.
Lo que me respondió Blas Piñar aquella tarde, el que fuera líder de la ultraderecha durante la Transición, no era tan descabellado, como se explicará después, pero la cuestión es que David Martínez Loza y Emilio Hellín Moro, que fueron condenados entre otros por el asesinato de la militante estudiantil Yolanda González, -hallada con dos tiros en la cabeza-, estaban en su órbita. Especialmente Loza, que era, de hecho, su mano derecha. Hellín Moro, en cambio, era un policía con un arsenal en casa, medios de escucha y material para la vigilancia. No pintaba bien. Ambos, sin embargo, tenían carnet de Fuerza Nueva, el partido que lideraba Blas Piñar.
Blas Piñar vivía en una casa de Puerta Hierro en uno de cuyos bajos tenía una gran estancia que albergaba una extensa biblioteca y que servía también de despacho. Apenas un año antes de morir, en 2014, me recibió allí mismo para una entrevista sobre la cual mi único interés tenía nombre propio: Yolanda González.
La estudiante y militante del partido comunista, de apenas veinte años, apareció con tres tiros en un descampado de San Martín de Valdeiglesias
Una estudiante y militante del partido comunista de apenas veinte años que apareció asesinada en un descampado de San Martín de Valdeiglesias, con tres tiros. Dos en la cabeza. Años después, en el despacho de Piñar, tras los circunloquios de rigor, que incluyeron anécdotas y relatos que captaron mi atención con los que sospecho que quiso demostrarme su talla intelectual -de la que ya tenía cierta noción-, sacó pecho del espíritu del consenso de aquellos años de la Transición.
Me explicó, por ejemplo, su buen trato con Bandrés o Mario Onaindía —ambos antiguos miembros de lo que fue ETA político militar, los 'polimilis', que abandonaron la lucha armada durante una negociación con el ministro de interior Juan José Rosón—. Tampoco escatimó elogios con rivales como Alfonso Guerra. En definitiva, relatos sin fin de años clave en los pasillos de las cortes en las que él solo tuvo escaño durante una legislatura.
Como ya sabía que un hombre de la talla de Blas Piñar, notario, erudito y con una idea muy clara de lo que él consideraba la cultura hispánica, no se iba a implicar de buena gana en un asesinato, hubo que recordarle que David Martínez Loza era nada menos que su jefe de seguridad:
—¿Era su mno derecha?
—Como mucho mi dedo meñique. Respondió
La cuestión es que el jefe de Fuerza Nueva, si bien no encubrió a Loza, si estuvo al tanto de los tejemanejes del juez instructor, amigo de la familia de Loza y que le otorgó un permiso muy conveniente para que el "dedo meñique" de Piñar, según su definición, pudiera salir tranquilamente del país, que es exactamente lo que hizo. Es necesario puntualizar que nunca se pudo relacionar a Blas Piñar con el vil asesinato, pero quedaba la cuestión de su responsabilidad política amparando a los ultras.
Fue en ese momento de la conversación, tras recordarle la innegable relación de sus cachorros con el asesinato, cuando el nonagenario y antiguo procurador de las cortes franquistas -uno de los pocos que votó en contra del harakiri que pergeñó Torcuato Fernández Miranda-, dio un puñetazo tan fuerte en la mesa que saltaron los papeles, mi grabadora y que me hizo retroceder instintivamente pegándome al respaldo de la silla.
"Yolanda", —espetó encolerizado— era una confidente de ETA, tal y como me dijo el juez que levantó el cadáver, puesto que hallaron pruebas de ello entre sus pertenencias. En concreto según me relató "llevaba un escudo separatista vasco". "Cuando el juez que estaba de guardia fue a levantar el cadáver y tuvo que levantarla para ver el tiro, llevaba el escudo separatista vasco. Me lo contó personalmente el propio juez. Esta chica, que decían que era de un movimiento estudiantil, realmente era una confidente del grupo terrorista y además tenía cierta relación con el señor Hellín de tal forma que cuando llegó abrió la puerta tranquilamente porque era una persona de su absoluta confianza".
El asesinato conmocionó al país. Después de numerosas manifestaciones e incluso altercados por la muerte de la joven, un policía nacional, Juan Carlos Rodas, se sentó frente a sus compañeros y "cantó" toda la operación del secuestro, arrepentido de su participación y abrumado por los hechos. Según la declaración de Rodas, el día 1 por la noche un grupo formado por él mismo, Félix Ajero, Ricardo Prieto, Ignacio Abad y Emilio Hellín Moro, se desplazaron a la calle Tembleque en el barrio madrileño de Campamento con la intención de interrogar a Yolanda por su supuesta vinculación con ETA y obtener así información de los comandos en Madrid.
Mientras los tres primeros realizaban la labor de vigilancia, Hellín Moro e Ignacio Abad subieron al piso del “objetivo” para llevar a cabo el interrogatorio. La confesión del policía nacional desembocó en la inmediata detención de Moro y posteriormente, de Abad, que aclaró el resto del trágico suceso: después de irrumpir en su piso se llevaron por la fuerza a la militante del partido trotstkista, la metieron en un coche y se dirigieron hasta un descampado de San Martín de Valdeiglesias donde después de proseguir con el interrogatorio le dispararon dos tiros en la cabeza —Moro— y uno en el brazo —Abad—.
Se descubrió que Hellín Moro, con carnet de Fuerza Nueva, guardaba una gran cantidad de armamento y explosivos que procedían del propio ejército
Tres años después de la matanza de Atocha, el asesinato de la estudiante Yolanda González, militante en movimientos comunistas ya tuvo como protagonistas a miembros de Fuerza Nueva. Sospechosos habituales: el que fuera jefe de seguridad, David Martínez Loza y Emilio Hellín Moro. El arsenal que fue incautado a Hellín Moro tenía el sello militar y la conexión con los grupos paramilitares de las cloacas del estado se hicieron más evidentes que en el caso de Atocha. Blas Piñar mantuvo su tesis: Emilio Hellín Moro era un infiltrado de lo que serían los grupos terroristas del estado que habrían comenzado con la UCD y alcanzado el cenit con el PSOE.
Así me lo contó: "Estaba en nuestra organización porque la información que habíamos recibido de él era de una persona fantástica en todos los sentidos y por consiguiente yo le admití. Además tenía buenos cualidades, una buena conducta e ideales que se identificaban con los nuestros y no tuve la menor dificultad en darle su carnet. Inmediatamente que se le detuvo... pues sí tenía un carnet, lo cual no quiere decir que no fuera un infiltrado".
"El caso de Yolanda, por los informes que yo tengo, algunos absolutamente verídicos por quien provienen y los cargos que desempeñaban, fue una maniobra del señor Hellín [sentenciado por el asesinato de Yolanda González] que después se descubrió que tenía un piso alquilado y guardaba una cantidad enorme de armamento y explosivos que procedían de fuentes oficiales, concretamente en algunos casos del propio ejército".
Asesor de la Guardia Civil
Tenía carnet de FN; yo lo dije públicamente e incluso firmado por mi mismo (…) el hombre infiltrado era Hellín que era el hombre más destacado, si había otros no lo sé, el que se descubrió completamente fue él porque luego fue puesto en libertad —después de un intento de fuga Moro consiguió un permiso en 1989—más tarde se marchó a Paraguay [se fugó al igual que Lerdo de Tejada, aprovechando un permiso].
El asesino material acabó en 2008 en nómina del estado como asesor de criminalística, tanto para la Guardia Civil, como para la Policía
Emilio Hellín, tal y como investigó el periodista Mariano Sánchez Soler, acabó en 2008 trabajando como asesor de criminalística para la Guardia Civil y la Policía. García Juliá, el pistolero de Atocha, tras otro permiso se fugó en 1991. Fue localizado en Bolivia por la revista Interviú en 1999, donde cumplía condena por narcotráfico. La petición de extradición por parte de España se demoró hasta el 2001, para entonces se había fugado también del presidio en Bolivia.
Fernández Cerrá salió de prisión en libertad condicional en 1992 tras cumplir quince años de su condena y residió en Alicante. Francisco Albadalejo, inductor del crimen fue condenado a 12 años de prisión y murió en la cárcel en 1985. Leocadio Jiménez Caravaca, también condenado a doce años, se benefició, irónicamente, de la amnistía que reclamaban insistentemente aquellos a los que combatió, como Arturo Ruiz muerto a tiros. Las tramas del terrorismo ultra y la participación o consentimiento de elementos extremistas de las fuerzas de seguridad siguieron entre las brumas.
El epílogo tiene otro nombre propio: Marcos Ana, que no es su verdadero nombre y que fue el último preso en salir de la cárcel de Carabanchel por los delitos de la Guerra Civil. La Causa General franquista por ser precisos. En su casa de la calle Narváez le pregunté sobre la guerra, la JSU y las vivencias de la mayor tragedia de España. A Marcos Ana le condenaron por haber asesinado a dos obreros "derechistas" en el terrible verano del 36. Como ya conocía su relato no le pregunté directamente sobre él. Al final, fue él mismo, impaciente, el que contó que le habían acusado injustamentee:
—¿Se lo merecían?- Preguntñe paea cailbrar su reacciçon-
A diferencia de Blas Piñar, no hubo puñetazo en la mesa, sino silencio. Uno muy largo. Le siguió una expkicación habitual: las rencillas y los odios provcaron que se desartara esa violencia, También es cierto qe a fin de cuentas Marcos Ana, en el 36, tenía 16 años y
« Respuesta #3032 en: 26 de Junio de 2020, 09:09:23 am »
El revólver Astra, calibre 357, Magnum, con un tambor para seis balas de Arias Navarro
El revólver con el que el ex presidente Arias Navarro se protegía: lo tenía un obsesionado con las armas
El detenido, en Madrid, confesó a la Policía Nacional que se lo compró por 100 euros a una sobrina del político favorito de la viuda de Franco. “Una pieza única, pero lista para usar”, dicen los expertos.
26 junio, 2020 02:45
De Carlos Arias Navarro, presidente del Gobierno entre 1973 y 1976, se sabían muchas cosas: que le bautizaron como El carnicerito de Málaga por su supuesta represión como capitán fiscal al finalizar la Guerra Civil; que fue director general de Seguridad, la temida DGS, entre 1957 y 1964; que se convirtió en alcalde de Madrid y el político preferido de Carmen Polo de Franco, católicos ambos a machamartillo; que sucedió a Carrero Blanco tras ser asesinado por ETA cuando salía de misa en diciembre de 1973, y que lloró ante las cámaras de Televisión Española, aquel 20 de noviembre de 1975, al anunciar, gimoteando, “Franco ha muerto”….
Incluso también llegó a saberse que Juan Carlos I, sucesor del Caudillo, decidido a acabar con el régimen, cogió por las solapas a su presidente, Arias Navarro, días antes de destituirlo y dar paso a Adolfo Suárez para iniciar el proceso de transición hacia la democracia.
Pero, 31 años después de su muerte, en 1989, por las casualidades de la Historia, se ha sabido que Arias Navarro, además de creer en la protección divina y en su suerte de notario, tenía un revólver Astra con el que se protegía y que guardaba celosamente.
Hace unos días, en el desmantelamiento de una de las mayores tramas de venta ilegal de armas en España, llevado a cabo por la Policía Nacional, se encontró el revólver del ex presidente, descrito como “una pieza única”.
El hallazgo, según ha sabido EL ESPAÑOL, se produjo en un barrio periférico de Madrid. Estaba en manos de un coleccionista, que había convertido su obsesión en una manera de vivir: guardaba en su vivienda más de 300 armas, entre pistolas, revólveres, automáticas y semiautomáticas.
Parte del arsenal se encontraba depositado en una caja fuerte de grandes dimensiones. En uno de los anaqueles interiores, envuelto en un paño como si fuera un tesoro, estaba el revólver Astra, calibre 357, Magnum, con un tambor para seis balas, burilado y con damasquinados y bañado en plata.
"Un revólver incomparable"
Los agentes preguntaron al detenido que de dónde había sacado el arma. Y él les explicó una historia “que os va a gustar”, dijo a los miembros de la Policía Nacional.
Según contó, en algún lugar leyó, o le informaron, que en el depósito de armas de la Guardia Civil, en Madrid, una persona había entregado un revólver “incomparable”. Tras hacer su propia investigación, dio con la depositaria. Se trataba de una de las sobrinas del ex presidente Carlos Arias Navarro, quien había encontrado el arma en su casa.
El coleccionista convenció al familiar de Arias Navarro -un hombre duro e implacable, según decía, con quienes incumplen la ley- para que recuperara el revólver. Y, siempre según el detenido, cerró un acuerdo para comprárselo por sólo 100 euros. La operación se realizó el año pasado.
Más allá de los damasquinados y el baño en plata, hay un detalle significativo en las cachas del revólver, como puede apreciarse en las fotografías. En un lado aparece el Águila de San Juan, el famoso aguilucho que lució en la bandera de España durante la dictadura de Franco.
En la otra cara de la empuñadura hay un grabado que parece indicar que Arias Navarro debió de hacerse con el revólver en los años duros en los que estuvo al frente de la Dirección General de Seguridad, ubicada entonces en el edificio del reloj de Madrid que da las campanadas todos los años.
Los investigadores declaran a EL ESPAÑOL que el revólver estaba en perfecto estado, útil para disparar y que, por su estado, parecía que no estaba muy usado. A Carlos Arias Navarro, sin haber hecho carrera militar, al contrario que su predecesor el almirante Carrero Blanco, le gustaban las armas. Esta era una condición imprescindible para hacer carrera a la vera de Franco. Un requisito era participar en cacerías. En una visita que Sadam Hussein hizo a España, existe constancia de que Arias Navarro regaló al dictador iraquí dos primorosas armas fabricadas, seguramente, en Eibar.
Como era también era norma en la España franquista, para hacer carrera había que declararse apolítico. Ya lo decía Franco: haga usted como yo y no se meta en esos líos. Arias Navarro nunca perteneció a ninguna de las familias del régimen: despreciaba a los falangistas, sentía una profunda antipatía por los democristianos y situaba a los monárquicos entre los menos fiables, al parecerles que serían el final de nuestra raza.
Así se explica que impidiera a Juan de Borbón, padre de Juan Carlos, entrar en España en los años en que fue presidente del Gobierno. El 1 de julio de 1976, el Rey le destituyó, para gran disgusto de la viuda de Franco.
No se fiaba de nadie, razón por la cual guardó su Astra hasta al final de sus días. Jamás pudo pensar que su revólver acabaría siendo localizado en el barrio de Carabanchel, en manos de un obsesionado por las armas, relacionado con El Boquerón, un conocido delincuente de Málaga, con numerosos antecedentes por narcotráfico y con la venta ilegal de pistolas.
El viaje profesional de Arias Navarro comenzó como fiscal de oficio en 1933 en Málaga, cuando sólo tenía 24 años, y el círculo se ha cerrado casi 90 años en la misma provincia, la desarticulación de una de las mayores tramas de venta ilegal de armas. Una de ellas, del ex presidente Carlos Arias Navarro.
« Respuesta #3033 en: 30 de Junio de 2020, 07:03:56 am »
Nueva normativa prevista para julio
Fernando H. Valls 30.06.2020 - 04:30h
El Gobierno está preparando la arquitectura legal que abra la puerta a la ilegalización de la Fundación Francisco Franco. Una vez procedida a la exhumación de los restos del Valle de los Caídos el siguiente paso es, por un lado, acabar con el ducado que ostenta la familia y, por otro, declarar fuera de la ley a las organizaciones y fundaciones que realicen que inciten "directa o indirectamente" al odio o violencia contras las víctimas de la Guerra Civil y el franquismo. La Vicepresidencia primera ha iniciado los trámites de las leyes que marcarán la legislatura de la coalición: la Ley de la Memoria Democrática. En julio se pretende hace el primer movimiento.
Superada la crisis de la Covid en Moncloa creen que ha llegado el momento de dar un paso al frente y recuperar iniciativas guardas en un cajón. Una de ellas es esta, una normativa que aspira a "mejorar" la ley de 2007 que impulsó de forma pionera el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en nuestro país y que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias han fijado como prioritaria para la coalición. Las medidas que se contempla para este proyecto pasan por declarar el 31 de octubre (la jornada de aprobación de la Constitución y esa ley del anterior Ejecutivo socialista) como día de recuerdo para las víctimas del régimen franquista.
Acabar con el legado de Franco será, por tanto, una de las prioridades de esta ley. Para ilegalizar, como persona jurídica, la Fundación que lleva el nombre del dictador y que preside el general Juan Chicharro, el Gobierno pretende plantear la modificación de la Ley de Fundaciones y la normativa del derecho de Asociación, según explican fuentes cercanas al Ejecutivo consultadas por La Información. El argumento es el ya citado: incitación a odio o violencia contra las víctimas del franquismo.
A día de hoy el Gobierno tiene avanzado una buena parte del trabajo para proceder contra el franquismo y los vestigios de la dictadura. Fue durante la etapa de Dolores Delgado en el Ministerio de Justicia cuando se avanzó hacia una nueva Ley de la Memoria pero la convocatoria de elecciones paralizó todos los planes. Tras la investidura Sánchez e Iglesias uparon la Dirección General de Memoria Histórica a Secretaría de Estado y la encuadraron en Moncloa. Es más, el departamento de la vicepresidenta Carmen Calvo pasó a llamarse Ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática. Su responsable es Fernando Martínez, secretario del área en la Ejecutiva del PSOE, secundado por Diego Blázquez, como director general; y María Jesús Gabín como secretaria general de Ayuda a las Víctimas de la Guerra Civil y de la Dictadura.
La ofensiva que prepara el Gobierno contra los Franco no acaba ahí. Sánchez también pretende recuperar el Pazo de Meirás, aunque este asunto requiere de una mayor complejidad y no puede ser abordado en la nueva Ley de Memoria Democrática que está preparando Moncloa. "Auditaremos los bienes expoliados por el franquismo para devolverlos a sus legítimos titulares, como la recuperación inmediata del Pazo de Meirás para el patrimonio público", se puede leer en el acuerdo de coalición. Pero la familia dispone de una escritura que contempla que ese bien es de su propiedad. Franco compró el Pazo de Meirás en 1941 por un precio de 85.000 pesetas.
Endurecimiento de las sanciones por apología y exaltación
El Gobierno también está estudiando sanciones económicas ante determinados actos en los que un grupo de personas se dediquen a exaltar el franquismo o hacer apología de la dictadura. Aquí entraría todo tipo de situaciones, como la exhibición de banderas o los lemas a favor de lo que representó Franco en nuestro país. Esto quiere decir que los tradicionales actos del 20 de noviembre coincidiendo con el aniversario del dictador serían prohibidos y podría abrirse expediente sancionador. Del mismo modo, en una Proposición de Ley presentada el pasado mes de enero por el Grupo Socialista se puede leer que los locales donde se realicen este tipo de actos podrán ser clausurados. Fuentes socialistas apuntan que esa iniciativa será el armazón de esta nueva ley que se pretende negociar con los grupos parlamentarios en el Congreso a la vuelta del verano.
En la propuesta del PSOE, por ejemplo, se distinguen entre tres tipos de sanciones: muy graves, graves o leves. Así, no impedir la exaltación de la figura de Franco en un municipio acarrearía para el ayuntamiento una multa de entre 10.001 y 100.000 euros. El mantenimiento de simbología de exaltación de la dictadura franquista podría llevar aparejado el pago de entre 2.001 y 10.000 euros. Y el deterioro de las placas identificativas de los Lugares de Memoria Histórica supondría una sanción de 200 y 2.000 euros. Todo ello deberá ser concretado en el decreto que salga del consejo de ministros y que se encuentra en consulta pública desde el viernes a la espera de aportaciones. Y hay que recordar que las iniciativas gubernamentales se colocan por delante de todas las proposiciones y son tramitadas con prioridad en las Cortes Generales.
Exhumaciones en fosas comunes y otras medidas
La Ley de Memoria Democrática también contemplará un impulso las exhumaciones de restos tanto en fosas comunes como en el Valle de los Caídos, la creación de un banco de datos de ADN de las víctimas, la retirada de la simbología franquista en lugares públicos o un potente plan para encontrar a familiares desaparecidos durante el franquismo, entre otras cuestiones. Esta fue una de las principales recomendaciones del Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias en su informe de julio de 2014, hace ya seis años. También se pretender crear un Censo Nacional de Víctimas para los casos de 'bebés robados'.
Todas estas iniciativas deberán ir acompañadas de recursos económicos en los próximos Presupuestos. Fuentes del Gobierno dan por seguro que en esas cuentas habrá una partida especial destinada a Memoria Democrática superior a la del último proyecto presupuestario que fracasó, el de 2019. Entonces el Ejecutivo de Sánchez en solitario pretendió destinar 15 millones de euros a estas cuestiones. Desde el año 2012, el primer PGE de Mariano Rajoy, no se destinan fondos a estas políticas. Entonces fueron 2,5 millones.
« Respuesta #3034 en: 30 de Junio de 2020, 09:09:38 am »
Me alegro, ya es hora de poner a un asesino fascista donde debe estar.
« Respuesta #3035 en: 30 de Junio de 2020, 15:16:33 pm »
El asesino fascista murió en la cama del Hospital la Paz, sus herederos son más que millonarios . . . lo que hagan o dejen de hacer con la momia del dictador es lo de menos, nada que se haga le importa ya al muerto, que dejó todo atado y bien atado ni a su familia que disfruta en vida del capital amasado por el dictador.
« Respuesta #3036 en: 30 de Junio de 2020, 23:58:29 pm »
Se podrían enterrar dignamente a los enterrados en cunetas, se podría compensar a quienes se les robó todo su patrimonio después de la guerra y resarcir a quienes fueron condenados injustamente.
« Respuesta #3037 en: 01 de Julio de 2020, 01:42:52 am »
Y expropiar el Pazo de Meiras . . . pero la Ley les ampara a ellos tanto como a los demás, y precisamente quienes se levantaron contra la democracia se sirven de ella para defender sus intereses, la transición cerró la herida de las dos Españas en falso, había que hacer una transición y se hizo lo mejor que se pudo con los mimbres que había en ese momento, si ahora se sangra por esa herida es también por los muchos errores que ha cometido nuestra nefasta clase política y sobre todo por todos esos hijos del franquismo que se pusieron el traje de demócratas para dar mítines pero se lo quitaban en la intimidad para seguir manejando España como su particular cortijo.
« Respuesta #3038 en: 01 de Julio de 2020, 06:43:26 am »
Sánchez retoma la agenda ideológica tras el Covid: equiparará el franquismo con el nazismo
Calvo llevará al Consejo de Ministros antes de un mes una reforma de la ley de Memoria Histórica que le da poder para sancionar a quien la incumpla.
1 julio, 2020 02:30
La desescalada de la crisis del coronavirus está impulsando de nuevo todo el programa electoral del Gobierno de coalición. Y en ese ámbito, las leyes más ideológicas no se quedan atrás. Este martes, la vicepresidenta Carmen Calvo ha confirmado que su departamento presentará antes del final de julio el anteproyecto de reforma de la Ley de Memoria Histórica.
La norma, según fuentes de su Vicepresidencia, es un texto basado esencialmente en el que ya fue presentado por el Grupo Socialista y admitido a trámite por la Mesa del Congreso el en julio del año pasado, durante la legislatura interruptus en la que el PSOE fue incapaz de formar Gobierno por la negativa del presidente en funciones a pactar con Unidas Podemos y la propia del Ciudadanos de Albert Rivera siquiera a negociar con "la banda de Sánchez".
En todo caso, ese texto elaborado en 19 artículos, dos disposiciones transitorias, una derogatoria y cinco disposiciones finales, sirvió de base para un programa electoral -el de La españa que quieres elaborado para las segundas elecciones del 10-N- que ya equiparaba "la Dictadura o la figura del dictador Franco" con "el nazismo, la xenofobia o cualquier otra expresión de carácter discriminatorio o vejatorio para las víctimas".
A punto de exhumar al dictador Franco, el Gobierno en funciones del PSOE proponía este paralelismo en el punto 4.46) del apartado titulado Un país con memoria, que proponía "excluir de todo tipo de subvención o ayuda pública a cualquier organización que ensalce o defienda" este tipo de figuras, instituciones o situaciones.
Ya en consultas
Fuentes de la Vicepresidencia primera del Gobierno confirman a este periódico que el texto ya está elaborado por completo. De hecho, está siendo sometido a consulta pública "con asociaciones de víctimas y colectivos interesados" desde el pasado viernes. "Una vez atendidas las sugerencias, antes del fin de julio será llevado al Consejo de Ministros" y comenzará su periplo parlamentario.
El helicóptero con los restos de Franco abandona el Valle de los Caídos.
Desde el lado morado del Gobierno, aseguran que este es un anteproyecto cuya maternidad corresponde exclusivamente al departamento de la vicepresidenta Calvo. Y que, aunque ellos querrían ir más lejos, están satisfechos con el texto, que apoyan "sin fisuras".
Hay que recordar que, en el pasado, cuando el PSOE gobernaba en solitario tras la moción de censura, el Grupo Parlamentario de Unidas Podemos, en la oposición, presentó su propia proposición de ley de "Memoria democrática" aún más revisionista. De hecho, la norma elaborada los de Pablo Iglesias, extendía el franquismo hasta el año 1982 y reclamaba la creación de la figura de "victímas de la Transición", ya que endosaba a la época de la UCD "violencia de origen institucional".
Alberto Garzón y Pablo Iglesias, líderes de Unidos Podemos.
Sin embargo, y aunque esta ley de Calvo no pretende revisar el régimen del 78 como sí hacía la elaborada por Enrique Santiago, secretario general del PCE y diputado por IU -además de abogado asesor de grupos guerrilleros y terroristas durante procesos de paz, como con las FARC en Colombia-, sí entra mucho más a reescribir la Historia que la norma del Gobierno Zapatero, del año 2007.
Por ejemplo, el nuevo texto utiliza la Constitución para sus propósitos declarando el 31 de octubre como día de recuerdo y homenaje a las víctimas del golpe militar y la Dictadura. La fecha tiene una significación: es la frontera entre un régimen y el otro, pues fue en esa jornada de 1978 cuando fue aprobada la Carta Magna en el Congreso y el Senado.
Calvo impone las multas
Además, esta norma busca un cumplimiento efectivo de sus disposiciones, una de las críticas que recibió la ley de 2007. Así, se establece un régimen sancionador como coerción a corporaciones locales u otros entes que cometan infracciones como, por ejemplo, "el mantenimiento de simbología de exaltación de la Dictadura franquista" o sean halladas culpables del "deterioro de las placas identificativas de los lugares de memoria histórica".
Éste puede ser uno de los puntos más polémicos de la norma, ya que el régimen sancionador prevé multas de hasta 100.000 euros que "serán acordadas e impuestas por el ministro competente en materia de memoria histórica", en este caso la propia Carmen Calvo.
Ayuntamiento de Cervera de los Montes, con la Plaza del Generalísimo.
Ayuntamiento de Cervera de los Montes, con la Plaza del Generalísimo. Jorge Barreno
Las autoridades "que tengan conocimiento de actuaciones que puedan constituir infracción con arreglo a lo previsto en esta ley estarán obligadas a comunicarlo al órgano competente". Pero además, según el texto original, las denuncias podrán ser interpuestas por "cualquier persona".
"Memoria en la educación"
Otro de los aspectos a los que se comprometía el PSOE en su programa electoral era a "incluir en el sistema educativo español el conocimiento de la historia democrática española, tanto del alumnado como del profesorado". Así, la norma presentada en el Congreso hace un año lo expresaba del siguiente modo: "Que en los planes de
formación inicial y permanente del profesorado se incluyan formaciones y actualización [...] en relación con el tratamiento escolar de la memoria democrática".
Y que las universidades fomenten, en particular, "las investigaciones orientadas a profundizar sobre la represión padecida por las mujeres durante la Guerra Civil española y la Dictadura franquista, contemplando la violencia física, psicológica y política ejercida contra ellas por razón de género, así como las estrategias de resistencia por ellas desplegadas".
La ley, además prevé la retirada de subvenciones o ayudas públicas a cualquier organización que ensalce o defienda el franquismo. Y la ilegalización de estos entes en caso de que públicamente inciten directa o indirectamente al odio o violencia contra las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura.
« Respuesta #3039 en: 01 de Julio de 2020, 11:16:50 am »
Cita de: Heracles_Pontor en 01 de Julio de 2020, 01:42:52 am
Exacto, siguen con la mentalidad dictatorial y manejan el poder.
Páginas: 1 ... 147 148 149 150 151 [152] Ir Arriba
Página generada en 0.158 segundos con 23 consultas.

References: artículo 15
 artículo 15
 artículo 20
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 resolución 
 Resolución 
 resolución 
 Resolución