Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-III/2013/as201321428L.html
Timestamp: 2019-03-26 02:15:56+00:00

Document:
as201321428L
Auto Supremo: Nº 428
Sucre: 30 de agosto de 2013
Expediente: B – 24 – 08 – S
Proceso: Nulidad De Contrato De Donación Y Cancelación De Partidas
Partes: “CONEXCHACO” c/ Federación Regional de Trabajadores de Educación Urbana de Guayaramerin
VISTOS: el recurso de nulidad o casación en el fondo interpuesto por la Confederación Nacional de Ex Combatientes de la Guerra del Chaco “CONEXCHACO” de fojas 172 a 173 vuelta, contra el Auto de Vista Nº 89 de 8 de julio de 2008 pronunciado por la Sala Civil de la Corte Superior del Distrito Judicial de Trinidad, en el proceso sobre nulidad de contrato de donación y cancelación de partidas, seguido por la entidad demandante contra la Federación Regional de Trabajadores de Educación Urbana de Guayaramerin, la respuesta de fojas 204 a 206, los antecedentes procesales; y,
CONSIDERANDO: que, el Juez Primero de Partido Mixto de la ciudad de Guayaramerin pronunció la Sentencia Nº 23 de 20 de mayo de 2008 (fojas 150 a 153), declarando improbada la demanda; con costas.
Deducida la apelación por la entidad demandante, la Sala Civil de la Corte Superior del Distrito Judicial de Trinidad mediante Auto de Vista Nº 89 de 8 de julio de 2008 (fojas 167 a 168 vuelta), confirma la sentencia apelada, con costas.
CONSIDERANDO: que, la demandante Confederación Nacional de Ex Combatientes de la Guerra del Chaco “CONEXCHACO” representada por Pastor Párraga Barrios en su recurso de nulidad o casación en el fondo de 10 de septiembre de 2008 (fojas 172 a 173 vuelta), citando el artículo 253 incisos 1) y 3) del Código de Procedimiento Civil, acusa que: no se dio aplicación a los artículos 1286, 1289, 1309, 1310 del Código Civil y 397 del Código de Procedimiento Civil, por errónea y mala interpretación de la prueba, pues no se valoró la cláusula prohibitiva de la escritura pública Nº 111 de 31 de octubre de 1989 y la Alcaldía Municipal prohibió a la entidad demandante transferir el inmueble, al efecto apunta los artículos 90 y 3 inciso 1) del Código de Procedimiento Civil; y, se dio valor a una donación de un usurpador que no es propietario, no es excombatiente, no representa a nadie y no tuvo consentimiento de todos los afiliados, violando los artículos 30 de la Ley de Organización Judicial y 30 de la Constitución Política del Estado anterior, al efecto anota los artículos 228 y 229 de la Constitución Política del Estado anterior. Por lo que, pide al Máximo Tribunal casar o anular obrados.
CONSIDERANDO: que, del análisis y cotejo del recurso de nulidad “o” casación en el fondo, se llega a las siguientes conclusiones:
La jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una “cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores”, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 (procedencia) del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 (requisitos del recurso) numeral 2) del mismo cuerpo legal, lo que implica citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener es no sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura del acto impugnativo contenido en el citado artículo 258 numeral 2). Así, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.
En el contexto establecido precedentemente, los recursos de “casación en el fondo” y “casación en la forma - nulidad”, si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error “in judicando” que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales, mas claro cuando se violan leyes sustantivas. El segundo, con el error “in procedendo” que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Así, corresponde señalar que cuando se plantea el recurso de casación en el fondo se deben circunscribir los hechos denunciados a las causales de procedencia establecidas por el artículo 253 del citado procedimiento. Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De acuerdo a lo establecido por el artículo 253 en sus incisos 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley, mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella, imponiéndose la obligación de especificar en que consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente ó cual la interpretación debida, 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias, y 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste ultimo debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado artículo 253 en sus tres ordinales. En tanto que, si se plantea en la forma, debe adecuarse la acción a las previsiones del artículo 254 (recurso de casación en la forma) del adjetivo civil citado. Consiguientemente, bajo estos parámetros, la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el Auto de Vista se case, conforme establecen los artículos 271 numeral 4) y 274 (casación) del Código de Procedimiento Civil, y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 numeral 3) y 275 (anulación) del mismo cuerpo legal, siendo comunes a ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado.
Asimismo, en virtud de la naturaleza jurídica de las acciones extraordinarias señaladas, en el recurso de casación en el fondo no se pueden analizar aspectos o denuncias relativas a la existencia de errores “in procedendo” o violaciones a las formas esenciales del proceso, ni viceversa, es decir, analizar aspectos concernientes al recurso de casación en el fondo, a través del recurso de casación en la forma.
Técnicamente no hay recurso de casación, cuando se plantea uno en el que no se concreta correctamente el reclamo como casación en el fondo o casación en la forma, lo que implica su improcedencia.
En la especie, la entidad recurrente omitió distinguir la casación en el fondo y la casación en la forma, es decir, no precisó lo que pretende, habida cuenta que no especificó las causales de casación en el fondo ni las causales de casación en la forma, enumeradas en los incisos respectivos de los artículos 253 y 254 del Código de Procedimiento Civil, limitándose a hacer alusión general a éste primer articulado -253- en sus numerales 1) y 3) y anotar de manera genérica “RECURSO DE NULIDAD O CASACIÓN EN EL FONDO”; no otra cosa significa inclusive que sin esta distinción se insinué genéricamente “Las leyes violadas son: 1) Art. 1286, 1289, 1309 y 1310, todos del Código Civil. 2) Art. 397 del Código de Procedimiento Civil. 3) Art. 30 de la Ley de Organización Judicial y 4) 30 de la Constitución Política del Estado” y “violaciones a Leyes, adjetivas y sustantivas,…, errónea y mala valoración de las pruebas y aplicación errónea de las disposiciones legales” por la entidad recurrente, llegando incluso respecto a la primera de sus acusaciones a citar contradictoriamente normas de naturaleza sustantiva conjuntamente a normas adjetivas y con relación a la segunda acusación a invocar confusamente normas de naturaleza orgánica y constitucional que rigen la función administrativa, las cuales no son normas sustantivas, menos distinguió la violación, la interpretación errónea y la aplicación indebida de la ley, así como no diferenció el error de hecho y el error de derecho en la apreciación de las pruebas, además de pretender que en base al presente e impreciso recurso el Supremo Tribunal ingrese ha censurar la apreciación y valoración de la prueba realizada por los jueces de grado, a mayor abundamiento, llegó incluso a solicitar imprecisamente en su petitorio “CASAR O ANULAR, obrados”.
El Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria, de tal manera que no puede suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en que incurre un recurrente; en consecuencia, al no haber cumplido la entidad recurrente con la carga legal prevista, se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el recurso intentado.
POR TANTO: la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por el artículo 42 numeral 1 y disposición transitoria octava de la Ley del Órgano Judicial, conforme los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de nulidad o casación en el fondo interpuesto por la Confederación Nacional de Ex Combatientes de la Guerra del Chaco “CONEXCHACO” de fojas 172 a 173 vuelta, con costas.
Se regula el honorario profesional en la suma de Bolivianos 1000, que mandará hacer efectivo el juez inferior.
Fdo. Dr. Javier Medardo Serrano Llanos
Fdo. Dr. Ana Adela Quispe Cuba

References: artículo 253
 artículo 250
 artículo 258
 artículo 258
 artículo 272
 resolución 
 artículo 253
 artículo 253
 artículo 253
 artículo 254
 resolución 
 resolución 
 artículo 42