Source: https://www.virtualizados.net/2020/01/huawei-mate-30-pro-analisis/
Timestamp: 2020-03-29 05:43:49+00:00

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Huawei Mate 30 Pro, análisis y opinión - Virtualizados
Huawei tuvo un gran comienzo de 2019 anunciando su primer móvil flexible en el Mobile World Congress, en Barcelona. Y continuó unos meses después con el lanzamiento de la serie P30, donde destaca el P30 Pro, uno de los móviles más interesantes del mercado, y que hoy en día lo sigo recomendando. El segundo buque insignia, el Huawei Mate 30 Pro, llegó en la segunda mitad de año, tal y como se esperaba. Pero lo hizo con una importante pérdida: los servicios de Google.
Meses antes de conocer oficialmente el nuevo terminal de Huawei, Donald Trump aplicaba el famoso veto, que prohibía a las compañías estadounidenses hacer negocios con Huawei. Esto hacía que Google no pudiese prestar servicios de software a los terminales de la compañía china. Y los primeros afectados fueron los modelos de la serie Mate 30. Entre ellos, el Huawei Mate 30 Pro. Este dispositivo, que actualmente se vende en España por un precio de 1.100 euros, no tiene los servicios de Google, aunque sí incorpora Android (en su edición de código abierto). Que no tenga las apps y servicios de Google significa que no podemos iniciar sesión con Gmail, sincronizar nuestro Google Home, descargar aplicaciones de la tienda de Google o utilizar las Gapps, como YouTube, Google Maps y más.
Pese a los problemas, el Huawei Mate 30 Pro ya se puede comprar en España y he podido analizarlo con todo lujo de detalles. Te cuento cómo es su diseño, su pantalla, cámara y sobre todo, cómo es utilizarlo con y sin servicios de Google.
Destacando en diseño
La pantalla del Huawei Mate 30 Pro
Selfie y app de cámara
Software: experiencia con y sin apps de Google
Huawei Mate 30 Pro sin apps de Google
Huawei Mate 30 Pro con apps de Google
EMUI 10: la interfaz de Huawei sigue mejorando
Dimensiones y peso 158.1 x 73.1 x 8.8 milímetros, 198 gramos de peso
Pantalla AMOLED de 6.53 pulgadas con resolución Full HD+ (2400 x 1176 píxeles)
Cámara principal Fotografía: Cuádruple cámara de 40 MP + 40 MP gran angular + 8 MP telefoto + sensor ToF
Batería 4.500 mAh, carga rápida de 40W y carga inalámbrica de 27W
Comenzamos hablando sobre el aspecto físico del terminal. El Huawei Mate 30 Pro es un móvil con un diseño original y diferente, muy diferente si lo comparamos con los actuales terminales de gama alta. Durante los últimos meses hemos visto como los fabricantes apuestan por cámaras con un formato cuadrado o rectangular, y con el módulo ubicado en la zona superior.
El Mate 30 Pro tiene una cámara con forma redondeada, y se ubica en el centro de la trasera. La cámara está rodeada de un halo con un acabado mate que le aporta un toque mucho más elegante. La lente sobresale ligeramente del borde. En el módulo nos encontramos con cuatro cámaras. El flash LED está en un lateral, junto al logotipo de Leica. El de Huawei se encuentra en la parte inferior.
La trasera es de cristal, con un acabado brillante que además tiene diferentes efectos de reflejos. Esto hace que, dependiendo de dónde incida la luz, los tonos cambien ligeramente. También tiene una doble curvatura en el lateral para conseguir un mejor agarre. Podríamos decir que el botón de encendido también está en la trasera, ya que el frontal tiene unos bordes curvados muy, muy pronunciados, lo que obliga a que el botón esté en una ubicación algo más alejada del lateral. Personalmente, no molesta, y aunque al principio resulta raro, te acostumbras rápidamente.
No hay botonera de volumen. Se integra de forma digital. Podemos convocar el control a través de un doble toque en uno de los dos laterales superiores de la pantalla curvada. Automáticamente aparecerá la barra de volumen y podremos ajustarlo con solo deslizar hacia arriba o hacia abajo, como se puede ver en el siguiente vídeo.
Lo cierto es que la interacción es bastante intuitiva. La respuesta es rápida y el control es muy preciso. Eso sí, tiene sus inconvenientes. Por ejemplo, si estamos escuchando música y queremos bajar el volumen, tenemos que encender la pantalla del dispositivo, ya que con la pantalla apagada (ni siquiera con la opción de Always-on), no detecta la acción.
Más allá del control de volumen, y de su cámara redondeada, lo que destaca en el diseño es esta doble curvatura frontal, que es mucho más pronunciada de lo habitual. Huawei la llama Pantalla Horizon, y tiene un ángulo de 88 grados. No solo le da un diseño más futurista y elegante al Mate 30 Pro, sino que también aporta una sensación de ‘todo pantalla’, que se nota, sobre todo, a la hora de ver vídeos en pantalla completa. O incluso al jugar a juegos. Eso sí, en muchas ocasiones hace que la interacción se vuelva más complicada, sobre todo por los toques fantasma. Afortunadamente, en los ajustes del dispositivo podemos ocultar esta curvatura en algunas aplicaciones. Más adelante profundizaré en esta doble curvatura.
Si seguimos con la pantalla, el terminal cuenta con unos marcos mínimos y una muesca en la zona superior, donde se alojan diferentes sensores; por un lado, la cámara para selfies. Por otro, el sensor 3D para el reconocimiento facial. El marco de la parte inferior es prácticamente inexistente. Debajo del panel se esconde un lector de huellas dactilares, del que hablaré más adelante. No me olvido de los marcos. En este caso, del superior e inferior, que tienen un acabado liso similar al del Huawei P30 Pro, con un tono brillante muy parecido al de la trasera. En la parte inferior nos encontramos con el USB C, la bandeja para la tarjeta SIM y el altavoz principal. En la zona superior el sensor de rayos infrarrojos y un micrófono.
El Mate 30 Pro cumple muy bien en términos de diseño. Es un terminal bonito, pese a que su cámara redondeada puede causar algo de ‘desagrado’ para muchos usuarios. Sobre todo porque la relacionan con formas cotidianas, como la de una lavadora. A mí, personalmente, me gusta, y creo que ha sido todo un acierto. Además, el cristal de la trasera sienta muy muy bien en mano. No es nada resbaladizo y este tono grisáceo es bastante limpio. El frontal también es muy llamativo. Esa doble curvatura sorprende y no puedes dejar de mirarla, aunque realmente es solo un toque estético y al uso no aporta nada novedoso ni útil. Personalmente, si no hubiese sido tan pronunciada, tampoco me hubiese importando.
En definitiva, Huawei sigue centrándose en el diseño, y en este Mate 30 hemos visto cómo ha apostado por una trasera elegante y cómoda en la mano, y por un frontal llamativo, del que no puedes dejar de mirar con la pantalla encendida.
Huawei ha querido arriesgar con la pantalla del Mate 30 Pro, y lo hace con una de las pocas características que se quedan de forma exclusiva en la gama alta: las pantalla curvadas en los cantos. El P30 Pro también incorpora una doble curvatura en el lateral, y otros terminales, como el Samsung Galaxy Note 10, también presentan una doble pantalla curva. Sin embargo, la de este Mate 30 Pro es diferente. Es mucho más pronunciada. Llega casi hasta la parte trasera. No hay duda de que aporta un efecto asombroso, pero tiene sus inconvenientes.
En primer lugar, esta curvatura tan pronunciada hace que la calidad del panel disminuya ligeramente. Principalmente porque en los bordes vemos un sombreado que en alguna que otra ocasión puede molestar. Sobre todo si estamos leyendo texto o navegando por redes sociales. Afortunadamente, en posición horizontal se nota menos. Además, esta doble curvatura hace que parte del contenido se desplace hacia el lateral y sea más complicado de visualizar el contenido. Lo he notado sobre todo en Instagram, donde las imágenes se desplazan al lateral.
La curvatura del Huawei Mate 30 Pro es de 88 grados. Una de las más pronunciadas en un móvil.
Afortunadamente, podemos ocultar esta doble curvatura en las principales aplicaciones, de forma que el sistema añade una franja negra y adapta el contenido para tener una mayor visión del mismo sin necesidad de estar girando ligeramente el terminal. En los ajustes podemos activar y desactivar las aplicaciones que queremos que oculten esta doble curvatura.
Más allá de la curvatura, que es una de las novedades más importantes del Mate 30 Pro, la pantalla del terminal, un panel de 6.53 pulgadas con resolución Full HD+ y tecnología AMOLED, que ofrece unos muy, muy buenos colores y un brillo excelente, incluso en condiciones de alta luminosidad. La resolución del panel es más que suficiente para ver el contenido con total claridad. Es prácticamente imposible detectar los píxeles. Además, que no suban a resolución QHD+ me parece todo un acierto, ya que así podemos conseguir algo más de autonomía.
En los ajustes del sistema podemos cambiar otros elementos de la pantalla, como los colores y tonos. Además de escoger resolución HD+ si queremos conseguir un ahorro mayor de autonomía. Eso sí, el terminal cuenta con una opción de seleccion automática. Dependiendo del nivel de batería, ajusta la resolución a HD o Full HD+ automáticamente. También podemos activar la pantalla siempre encendida, que ahora podemos personalizarla con diferentes estilos de reloj y otros diseños.
Huawei ha querido hacer un cambio en el apartado fotográfico respecto al P30 Pro. La compañía ha eliminado la lente periscopio con zoom 5X, para añadir un sensor teleobjetivo con 3X en formato óptico, 5X híbrido y hasta 30X en formato digital. Esto sin perder la cámara ultra gran angular de 40 megapíxeles y la lente ToF. Todas ellas firmadas por Leica. Además, Huawei ha apostado mucho por la grabación de vídeo con la posibilidad de captar en 7680 fotogramas por segundo.
Comenzamos hablando del sensor principal de 40 megapíxeles. Es una lente similar a la del P30 Pro, con una apertura f/1.6. Los resultados son muy similares, aunque notamos algo más de nitidez en las imágenes del modelo Mate. La cámara principal sigue siendo una de las mejores del mercado, con resultados prácticamente perfectos en cualquier circunstancia. Sobre todo en exteriores con buena iluminación. El enfoque es rápido, los colores, en líneas generales, están muy bien interpretados, pese en algunas situaciones, que notamos algo de saturación, sobre todo en interiores. El brillo en las imágenes se adapta muy bien. La interpretación de las sombras es más que correcta. El detalle en los objetos más cercanos a la lente son muy, muy buenos, pero se van desvaneciendo en las zonas más alejadas, llegando incluso a distorsionarse ligeramente.
Para ver las imágenes en alta calidad, haz clic aquí.
Con el modo HDR activado conseguimos mejorar ligeramente la exposición, ya que ofrece colores más acentuados. En condiciones de baja luz el detalle disminuye, pero se mantiene una buena nitidez y color en la imagen. Sin el modo noche la cámara es capaz de sacar luz de donde no la hay, aunque notamos que el enfoque y color no es tan preciso como en condiciones lumínicas favorables. Aquí es donde entra en acción el modo nocturno, una de mis funciones favoritas de la cámara.
Las fotografías que suelo tomar suelen ser espontáneas, de ir caminando y pararme tres segundos a hacer una foto a un paisaje, objeto o edificio. Con el modo nocturno no puedo disparar e irme, sino que tengo que esperar durante unos segundos, ya que la cámara necesita tiempo para modificar el ISO de forma automática y después, mejorar la fotografía antes de guardarla. Aun así, la espera merece la pena, porque los resultados son mucho más favorables. Sobre todo a nivel de color y sobre exposición. También ganamos algo más de nitidez en la imagen y un enfoque más preciso. Puedes ver las diferencias entre el modo normal y el modo oscuro encima de este párrafo.
FOTOGRAFÍAS TOMADAS CON EL HUAWEI MATE 30 PRO
La segunda cámara es una lente ultra gran angular de la misma resolución. Esta tiene un ángulo más abierto, lo que nos permite captar mayor información en la imagen. Es perfecta para fotografías a paisajes o edificios, y lo cierto es que los resultados se notan bastante.
Modo noche con ultra gran angular
El sensor teleobjetivo también se comporta muy bien. Sobre todo, si hablamos del zoom óptico de tres aumentos, que consigue un muy, muy buen detalle. Creo que es uno de los modos que más he utilizado en la cámara de este Mate 30 Pro, porque los resultados siempre son buenos, tanto a nivel de color, como de exposición y balance de blancos.
A continuación muestro cuatro imágenes tomadas con las diferentes cámaras del Huawei Mate 30 Pro.
La primera fotografía está tomada con la cámara ultra gran angular de 40 megapíxeles. Podemos ver cómo el ángulo es mucho más abierto. La ultra gran angular consigue captar la casa que hay a la derecha y el árbol de la izquierda que en la fotografía angular no se puede ver. Lo interesante es que el resultado es muy, muy similar a nivel de exposición, muy buen trabajo en ambos casos. En color notamos alguna pequeña diferencia, ya que los del gran angular (1x) son algo más saturados. En la fotografía ultra gran angular también perdemos algo más de detalle, sobre todo en los cantos. Eso sí, no distorsiona la imagen.
La tercera fotografía está tomada con la cámara teleobjetivo y un zoom 3x. Aquí gana en nivel de detalle, ya que consigue captar con una mayor precisión las texturas y el sombreado. El Zoom híbrido 5X nos deja ver más de cerca. Pese a que notamos algo más de ruido, el detalle sigue siendo bueno, pero le cuesta algo más de trabajo captar elementos con mucha información, como pueden ser las hojas de la palmera. Por último, en el Zoom 30X, que se realiza el formato digital, perdemos más calidad. Sin embargo la estabilización es bastante buena, aunque lo más aconsejable es utilizar este último modo con un trípode.
Además de las lentes, la cámara del Huawei Mate 30 Pro tiene diferentes modos de cámara. Por ejemplo, el modo retrato. Este se ayuda del cuarto sensor, una lente ToF que mide la profundidad de campo. No hay duda de que los resultados son excelentes. Estoy hablando sobre uno de los mejores resultados en retrato que he probado, en la línea del Google Pixel 4. El recorte de la cámara del Mate 30 Pro es prácticamente perfecto, consigue captar al sujeto a la perfección, exceptuando algún que otro detalle con el cabello (algo normal en la fotografía retrato). El color y detalle es excelente. En cuanto al desenfoque; es más que correcto. Sin embargo, el modo retrato tiene diferentes efectos que personalmente no me convencen, ya que son algo artísticos para mi gusto.
En estos casos prefiero tomar fotografías en modo apertura, ya que prácticamente hace la misma función que el modo retrato. Incluso con los mismos resultados. Sin embargo, permite ajustar el nivel de desenfoque.
Huawei también ha apostado por el vídeo en la cámara del Mate 30 Pro, con una lente que permite grabar en súper cámara lenta, con 7680 fps. Este modo consigue efectos muy interesantes, sobre todo a la hora de grabar objetos y situaciones con un rápido movimiento, como el encendido de un mechero o el choque de las gotas de la lluvia contra el suelo. Este modo de cámara se activa a través de la función ‘Cámara lenta’. Dentro de este modo, debemos deslizar el control hasta los 256x, y se activará la grabación de 7680 fps.
Para conseguir captar un objeto, tenemos que enfocarlo en el recuadro que nos marca la aplicación de cámara. Después, pulsamos en grabar y rápidamente la cámara detectará y capturará el objeto. Un consejo: es recomendable que el objeto o escenario que queremos capturar esté en movimiento, ya que la toma la hace prácticamente al instante. Estos son los resultados.
En condiciones de buena luz, la calidad es bastante buena. Además, los resultados son muy divertidos. Eso sí, es un modo que en pocas ocasiones vas a usar. A no ser que el objeto esté en constante movimiento (una cascada, por ejemplo), es difícil capturarlo y conseguir una buena toma.
En cuanto al vídeo en máxima resolución y con una velocidad normal. La calidad es más que correcta. Destaca la estabilización, que es muy muy buena. Los colores también están muy bien conseguidos y el detalle es alto. Se echa en falta un mejor sonido en la parte trasera de la cámara. En el vídeo se puede observar el buen sonido de las olas, pero la distorsión que hay cuando la gente habla detrás de la cámara.
Terminamos el análisis de la cámara del Huawei Mate 30 Pro con el selfie y su aplicación para tomar fotografías. Comenzamos con la cámara frontal, una lente de 32 megapíxeles, así como un sensor 3D similar a la que vemos en la parte trasera. Además de las fotografías con modo retrato, esta última lente también se utiliza para el reconocimiento facial. La cámara para las autofotos consigue buenos resultados. El nivel de color y detalle es más que decente y tiene un ángulo bastante abierto para selfies en grupo. También tenemos la posibilidad de aplicar un modo retrato para los selfies. Si bien no desenfoca de la misma forma que la trasera, y tampoco consigue un recorte tan exacto, no está nada mal.
En cuanto a la app de cámara, es la misma que hemos estado viendo en los últimos modelos de la compañía. Con EMUI 10 se mejora ligeramente, añadiendo unos tonos más minimalistas y controles mucho más rápidos. Las opciones siguen estando en el mismo sitio. Echo en falta un ajuste para poder escoger qué modos pueden aparecer en la pantalla principal y ordenarlos a mi gusto.
El Huawei Mate 30 Pro está equipado con el procesador Kirin 990, un chip de ocho núcleos y 7 nanómetros, que además es compatible con redes 5G, aunque la compañía ha decidido sacar una edición especial, y esta no se vende en España. En este caso, está acompañado con una memoria RAM de 8 GB, así como 256 GB de almacenamiento interno. Si bien es cierto que ya hay modelos con hasta 12 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento, la versión que ofrece el Mate 30 Pro es más que suficiente para todos los usuarios.
El Huawei mate 30 Pro vuela.
El rendimiento no decepciona. Huawei siempre hace un muy buen trabajo en sus procesadores de gama alta, y este modelo no es una excepción. El chip 990 hace rinde muy bien a la hora de realizar las tareas más exigentes. En el terminal todo se mueve con total fluidez, rápidamente podemos abrir una app o transferir un archivo. lo mismo cuando jugamos a juegos y navegamos por internet. La multitarea es rápida, sin ningún corte. El terminal tampoco se sobre-calienta en exceso cuando está realizando tareas exigentes, pero en juegos sí notamos ese aumento de temperatura.
En cuanto a la autonomía, el Mate 30 Pro incluye una batería de 4.500 mAh. De nuevo, un muy buen trabajo por parte de Huawei, porque el Mate 30 es capaz de llegar al final del día sin ningún problema, incluso con un uso intensivo. La carga es de 40W. En nuestras pruebas ha conseguido cargar el 50 por ciento en poco menos de 20 minutos, llegando al 100 por ciento en apenas hora y media. También es compatible con la carga inalámbrica, e incluye la posibilidad de aplicar la carga inversa. Esto hace que el terminal sea capaz de convertirse en una especie de cargador inalámbrico y cargar otros dispositivos compatibles, incluso los Freebuds 3 de Huawei.
Llegamos a uno de los apartados más especiales del análisis: el software. Huawei no puede utilizar los servicios ni aplicaciones de Google. Sin embargo, el terminal funciona bajo Android 10 (Open Scource) y cuenta con los Huawei Mobile Services, unos servicios propios que sustituyen a los de Google con un catálogo de aplicaciones similar. Tenemos App Gallery, una tienda donde descargar aplicaciones de terceros. También un gestor de correo electrónico, una app propia de calendario o incluso una app para ver contenido en streaming. Lamentablemente, no tenemos aplicaciones esenciales propias, como puede ser una app de mapas. Es probable que esto llegue en los próximos meses.
¿Se pueden vivir sin las aplicaciones de Google? Lo he querido averiguar. Lo que he hecho es dividir mi tiempo de uso con el Mate 30 Pro en dos fases. La primera, sin la instalación de los servicios de Google, pero sí buscando la manera de obtener aplicaciones que no están en la App Gallery, incluso algunas de Google, como YouTube.
La segunda fase, con los servicios y aplicaciones de Google. Sí, se pueden instalar los servicios y apps de Google, pero hay detalles a tener en cuenta.
Tras recibir el Huawei Mate 30 Pro para las respectivas pruebas, decidí utilizarlo tal y como viene de serie. Es decir, sin ningún tipo de aplicación y servicio de Google. Como cuenta con Android 10 y EMUI 10, la interfaz es prácticamente idéntica a otro dispositivo. El proceso de configuración también. En vez de pedir que inicies sesión en tu cuenta de Google, te pide que inicies en la de Huawei. Después de activar la navegación con botones, escoger el método de desbloqueo y aceptar los términos, el terminal me lleva a la pantalla principal. Solo aplicaciones de Huawei. App Gallery es la sustituta de Google Play. La primera app en la que entré. Y lo hice en búsqueda de varias apps: WhatsApp, Slack, Instagram y Twitter. Ninguna de las cuatro principales que utilizo estaba en la tienda. Sí que encontramos aplicaciones como TikTok, Amazon, el instalador de Fortnite y otras que utilizamos en nuestro día a día.
Pensé en descargar las aplicaciones que utilizo a través del navegador. Lo que hice es buscar en Google las palabras mágicas, las que todo el mundo usaría para descargar una app desde el buscador: “Descargar WhatsApp”, “Descargar Twitter”, “Descargar Instagram”. En todos los casos aparecía la web de UpDown en las primeras posiciones, lo que facilita mucho que el usuario más básico descargue una app fuera de la App Gallery. Tan solo hay que pulsar en el botón verde que dice ‘Descargar’, y el archivo aparece automáticamente en la sección de ‘Descargas’ del navegador. Pulsamos en él, hacemos clic en Instalar y listo. La aplicación aparece en la pantalla de inicio. WhatsApp funciona con normalidad. También lo hace Instagram, Twitter y Slack. Intenté con otras apps, como Zalando. También pude descargarla, pero esta utiliza los servicios de Google y algunas funciones no están disponibles, aunque pude utilizarla con normalidad para ver productos.
Podemos acceder a algunas apps de Google desde el navegador, sin ninguna restricción y con una interfaz similar a la del móvil.
Tras descargar las principales aplicaciones, me puse a investigar para ver si cabía la posibilidad de descargar alguna app de Google, como Gmail. Si bien el sistema la detectaba e instalaba, al no tener los servicios de Google instalados, no podía acceder a las funciones. Tampoco con apps como YouTube, Google Drive y más. Eso sí, pude seguir viendo vídeos de YouTube desde el navegador, entrando en la página web. También accediendo a Gmail. La interfaz en el navegador es muy similar a la de móvil, aunque algo menos intuitiva. El problema llegó días después, cuando quería descargar Netflix para ver una película en mi trayecto en tren, abrir un documento en Google Docs o enviar archivos por Gmail. Ahí es cuando decidí instalar los servicios de Google, y comencé a investigar.
Si buscamos en Google “Cómo tener Google en el Huawei Mate 30 Pro”, aparecen decenas de artículos. Todos con el mismo método sacado del canal de YouTube de Eloy Gomez. Decido ver el vídeo, sigo los pasos y en unos minutos tengo instalado los servicios de Google en el terminal. Aunque Eloy asegura que son aplicaciones seguras, estas no están certificadas. Decido no arriesgarme e inicio sesión con una cuenta secundaria, donde no hay ni rastro de mis datos bancarios y la información personal es ficticia, para poder instalar las aplicaciones. Durante las primeras horas, todo correcto. Puedo instalar las aplicaciones de Google Play, los contactos de la cuenta se sincronizan, las fotos hacen copia de seguridad en Google Drive y puedo abrir todas las aplicaciones. Pasan los días y se mantiene esa normalidad, incluso las apps se actualizan a la última versión a través de Google Play.
Es como si los GMS (Google Mobile Services) hubiesen estado siempre en el Mate 30 Pro. Todo se sincroniza a la perfección. Eso sí, en Google Play podemos ver que el dispositivo no está certificado. Uno de los mayores inconvenientes es que Google puede capar la posibilidad de utilizar sus aplicaciones en el terminal en cualquier momento. Si bien puede aparecer otra forma de instalar las apps de Google, resultaría incómodo estar cada dos por tres buscando un nuevo método. Además, esto hace que el Mate 30 Pro quede limitado a un número de usuarios más avanzados, que no tiene miedo a trastear con archivos e instalaciones fuera de la clásica tienda de apps.
Dejamos de un lado el uso de las apps de Google y los servicios de Huawei para centrarnos en EMUI 10, la capa de personalización de la compañía, que mejora considerablemente respecto a otras versiones. En términos de diseño, ha mejorado bastante. Ahora es mucho más minimalista, con iconos redondeados, nuevos elementos en las aplicaciones y una nueva barra de notificaciones mejorada. Personalmente, me gusta mucho. Aunque hay algunos elementos, como el diseño de los iconos del Home, que no me acaban de convencer del todo.
El modo oscuro está presente en toda la interfaz. Este nos permite ahorrar algo más de autonomía. Además, también aporta un aspecto físico diferente. Todas las apps de Huawei son compatibles con este modo oscuro, y se adaptan perfectamente. Incluso en las aplicaciones de terceros y las páginas que se van mostrando en el navegador.
EMUI 10 también incluye nuevas animaciones y transiciones. Son mucho más fluidas y da la sensación de que estás en una pantalla de 90Hz. Como se eliminan los servicios y apps de Google, el terminal tiene un nuevo feed en el lateral donde podemos ver información sobre el tiempo y las últimas noticias de nuestro interés.
El Mate 30 Pro tiene un altavoz principal en la parte inferior. A esto se le suma un altavoz que está integrado bajo el cristal, y que se utiliza para las llamadas. El sonido del dispositivo es bueno, con un volumen alto y sin distorsión en los máximos. Lamentablemente no tenemos audio estéreo, lo que hace que la experiencia a la hora de reproducir música, ver vídeos o jugar a juegos, sea algo menor que en otros dispositivos de su misma gama. El auricular para las llamadas, que está en la pantalla, se escucha muy bien, independientemente de la posición de la pantalla en nuestra oreja.
La compañía china ha decidido añadir dos métodos de seguridad en el modelo Pro. Por un lado, tenemos el lector de huellas dactilares en pantalla. Un lector muy parecido al del P30 Pro, que funciona rápido y con una muy buena precisión. También se le añade un sistema de reconocimiento facial avanzado. Una lente 3D nos ayuda a mejorar el desbloqueo mediante el rostro. Es más seguro y preciso, y lo cierto es que funciona muy, muy bien. Es rápido, desbloquea al instante y nos detecta en la mayoría de situaciones, incluso en condiciones de poca luz. Eso sí, con gafas de sol tarda en reconocer.
El Huawei Mate 30 Pro tiene un precio de 1.100 euros. En España está a la venta en una única versión, con 8 GB de memoria RAM y 256 GB de almacenamiento interno. Por motivo del evento de lanzamiento, Huawei nos regala la tablet MediaPad M6.
La gama Mate sigue evolucionando de forma muy favorable. Este Mate 30 Pro es un ejemplo de evolución, y no solo lo notamos en el cambio del procesador, o en esa cámara más. Se nota en cada uno de sus apartados, excepto en el software, que al no tener la inclusión de las aplicaciones de Google, da unos pasos atrás.
El Mate 30 Pro tiene novedades muy interesantes respecto al P30 Pro. En primer lugar, su pantalla ultra-curva. Un panel que se dobla más 80 grados para ofrecernos un diseño mucho más futurista, y una sensación ‘todo pantalla’ que se nota sobre todo al ver vídeos o navegar por la interfaz. Eso sí, es algo incómodo en la mano, y en cuanto a la calidad de la pantalla, crea una especie de sombreado que en algunas ocasiones resulta molesta. Afortunadamente no afecta a la calidad del panel cuando vemos vídeos o jugamos a juegos, una pantalla OLED con resolución Full HD+ que tiene muy buenos colores y una nitidez y brillo excelente.
Otra de las novedades son las cámaras. Se elimina la lente periscopio con zoom 5X para añadir un sensor teleobjetivo algo más clásico, pero con un zoom 3X en formato óptico e híbirido en 5X. También se añade la cámara llamada SuperSensing, centrada principalmente en la grabación de vídeo y en la posibilidad de capturar a 7680 fps. Con este modo se consiguen efectos muy, muy interesantes. También se mejora la grabación de vídeo. La cámara es capaz de captar más luz y su estabilización es muy, muy buena. La cámara principal también mejora considerablemente. Los resultados son muy muy buenos en cuanto a nitidez y color, aunque el procesado final es algo saturado para mi gusto. Los resultados son similares en el modo retrato y desenfoque, con un recorte excelente. La cámara gran angular también ofrece unos muy buenos resultados, aunque con algo más de sobre exposición. Mi lente favorita es la teleobjetivo, donde el detalle se mantiene de forma excelente y permite capturar ese zoom digital 30X para las zonas más alejadas.
No podría destacar una única cosa de la cámara del Huawei Mate 30 Pro. Destaca en prácticamente todos sus apartados.
Además de la lente, también mejora el procesador: este Kirin 990 es muy, muy potente. Ofrece un rendimiento excepcional en cualquier circunstancia. Y su batería se mantiene en la línea: una carga excelente y una muy buena duración.
El Huawei Mate 30 Pro tiene todos los papeles para ser uno de los mejores móviles del momento. Pero la ausencia de los servicios de Google hace que quede por debajo frente a la competencia. Estamos acostumbrados a descargar las aplicaciones que queramos desde Google Play, a consumir YouTube o a trabajar con Google Docs. Si bien hay un método para instalar los servicios -y este funciona muy bien-, Google podría caparlo en cualquier momento, lo que no garantiza que siempre esté funcionando. Además, la instalación de estos servicios no es la más sencilla, y un usuario normal puede tener problemas o no entender qué está haciendo.
Este terminal es difícil de recomendar a la mayoría de usuarios. Si bien es uno de los más ‘TOP’ del mercado, con una excelente cámara, rendimiento y autonomía, la ausencia de las aplicaciones y servicios de Google puede ser molesto para una gran parte de usuarios. Echamos en falta muchas aplicaciones en la App Gallery, y la ausencia de las apps de Google se nota, sobre todo en aquellas que suelo utilizar a la hora de trabajar (Google Drive, Docs, Google Calendar). Eso sí, los servicios móviles de Huawei no van por mal camino, aunque este es algo largo. Si estás buscando un móvil de gama alta donde destaque su apartado fotográfico, tal vez sea mejor opción ir a por el Huawei P30 Pro, que además cuenta con los servicios de Google y ya tiene la última versión de Android.
Si eres un usuario de Android experimentado, y no te importa utilizar este tipo de métodos para tener las apps y servicios de Google, el Mate 30 Pro es un gran dispositivo, y con la opción de la tablet de regalo puede resultar bastante interesante.
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10/10	Excelente
4/10	Debe mejorar
El apartado fotográfico es espectacular
Huawei sigue destacando en la batería
El procesador Kirin hace un muy buen trabajo
Lector de huellas en pantalla rápido y reconocimiento facial muy eficaz
No tiene apps y servicios de Google
La curvatura es un añadido muy interesante, pero en ocasiones resulta incómoda
A nivel de sonido, el Mate 30 Pro está por debajo de su competencia

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