Source: http://dorondon.blogia.com/2009/noviembre.php
Timestamp: 2019-04-24 02:47:15+00:00

Document:
Noviembre 2009 | dorondon
No acostumbro a replicar a aquellos articulistas que tienen el atrevimiento de escribir en los periódicos, todavía más si es en alguno en el que suelo hacerlo yo también. Mas toda regla tiene una excepción. En este caso, me parece muy justificada. Acabo de leer un artículo, publicado en “Diario de Teruel”, con fecha 31 de octubre de 2009, titulado “Empanada de laicidad”, que lleva la firma de Ana Marín Pérez, Coordinadora de Justicia y Libertades Públicas del PP de Teruel. Es un escrito, no de un simple ciudadano, es de todo un cargo orgánico del partido popular, y todavía más de alguien que coordina la Justicia y Libertades Públicas en la provincia de Teruel.
Aparece un breve párrafo de entrada, que presenta una España totalmente hundida, al borde de una catástrofe cósmica. Por aquí, nada nuevo bajo sol. Ya estamos acostumbrados a juicios totalmente negativos del gobierno de Zapatero. Mas, el motivo de mi escrito, no tiene nada que ver con esta cuestión. Si me he decidido a esta réplica, es porque me siento profundamente preocupado por todo lo que aparece en el resto del artículo, relacionado con la circunstancia de que en Cataluña, su Consejo Escolar ha tenido la “osadía” de recomendar el cambio de nombre de las Vacaciones de Navidad y de Semana Santa, por el de Vacaciones de Invierno y Primavera respectivamente. Por cierto, en bastantes países europeos se llaman ya de Invierno y Primavera, como en Francia, que está a la vuelta de la esquina. Para la “Coordinadora de J. y L.P.” esta propuesta le merece los calificativos de radical, progre-rancia, extremista, exaltada y jacobina. Acusa de que lo que se pretende es erradicar el catolicismo, y que se ha hecho caso omiso del artículo 16 de la Constitución. Realmente sorprendente. No sé qué lectura ha hecho de tal artículo. Mas si apelamos a la Constitución hay que hacerlo de una manera completa, y no solamente en aquello que nos interese. Antes del artículo 16.3, está el 14. que señala: Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social. Y por eso también, la afirmación del artículo 16.3, en la que se dice: Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”, se debe interpretar y aplicar de acuerdo con el artículo 14, porque si no es así, se podrán generar discriminaciones continuas. Esto significa que en el ordenamiento constitucional y en la convivencia entre los ciudadanos en nuestra sociedad, tiene que prevalecer siempre el principio determinante de una sociedad laica. De lo que se trata es que de una vez por todas, de comprender que ni la Iglesia católica ni representante de un partido político, y más todavía si es un representante de Justicia y Libertades Públicas, tiene derecho a recurrir al artículo 16.3 de nuestra Constitución, para de ahí tratar de sacar privilegios o derechos que no tienen los ciudadanos de otras creencias religiosas o que no tienen creencia religiosa alguna. Por ello, tratar de organizar la convivencia humana, como sería el seguir llamando a las comentadas Vacaciones de Navidad o Semana Santa, según criterios religiosos católicos, es una imposición hacia le resto de los ciudadanos. Cuando se pretende cambiar los nombres de estas vacaciones tan queridas por todos, sobre todo por motivos festivos, más que por razones estrictamente religiosas, no se comete un acto ilegal contra la Constitución. Todo lo contrario, estaría en la más estricta legalidad constitucional. Mantenerlas con los nombres actuales es cuando se está haciendo un acto ilegal, al discriminar a todo un conjunto de ciudadanos. Como también cuando se obliga a todos los españoles, creyentes o no creyentes, católicos, protestantes, judíos, musulmanes o de cualquier otra religión, a que tengan que guardar fiesta obligatoriamente todos los 8 de diciembre, día que la Iglesia celebra el dogma de fe que nos revela que, por la gracia de Dios, la Virgen María fue preservada del pecado desde el momento de su concepción, es decir desde el instante en que María comenzó la vida humana. Dogma declarado un 8 de diciembre de 1854, en su bula Ineffabilis Deus, el Papa Pío IX. Deberían recapacitar profundamente todos aquellos políticos ante esta circunstancia, y especialmente aquellos que defienden la Justicia y las Libertades Públicas, y valorar si hay o no discriminación con esta imposición a todo un conjunto de ciudadanos.
Podría apelarse a una justificación no jurídica para el mantenimiento de los nombres actuales, de carácter histórico-tradicional, como que España ha sido católica. Admitamos que España ha sido católica, lo que llevó a García Morente a decir: Declararse español y no ser católico, no puede ser. Y a otros, como Menéndez Pelayo: A que no se puede ser español si no se es católico. Al respecto, habría que hacer profundas matizaciones. No hace falta ser un profundo conocedor de nuestra Historia para saber que no hemos tenido otra opción que ser católicos, lo de cristianos ya es otra cosa. Como muy bien dijo recientemente, el calandino padre Mindán: De tan católicos que hemos querido ser nos hemos olvidado de ser cristianos. Porque no parece muy cristiano, el que la imposición de una religión, la católica, en España fuera a costa de perseguir por parte de los poderes políticos y religiosos oficiales de una manera inmisericorde a los herejes, los luteranos, los erasmistas, los heterodoxos de cualquier tipo, junto a los judíos y los musulmanes.
02/11/2009 20:16 dorondon Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.
En torno al 20 aniversario de la caída del Muro de Berlín
A la mayor parte de los que nos dedicamos a las ciencias sociales nos cogió desprevenidos. Hoy, ya podemos explicarlo en parte. Se ha dicho que a Juan Pablo II, a la guerra de las galaxias de Reagan, a Bin Laden y los muyahidines (apoyados por la CIA) habría que apuntar la victoria en la Guerra Fría por parte de USA. Todas esas razones hay que tenerlas en cuenta, pero la principal fue el desistimiento de Gorbachov, seguido de los despropósitos de Yeltsin, empeñado en apartar a aquel del poder como fuera. Nadie ganó la Guerra Fría, fue Rusia quien la perdió. Si Gorbachov hubiese enviado los tanques a Varsovia o a Berlín, como sus antecesores en 1956 a Budapest o en 1968 a Praga, ni Juan Pablo II, ni la guerra la de las galaxias de Reagan, ni los efectos de la derrota soviética en Afganistán habrían prevalecido. Por ende, todo lo que pasó ese importante año de 1989 y los acontecimientos posteriores, no hubieran sido posibles sin el protagonismo de Mijail Gorbachov, que llegó a la secretaría del PCUS. el 11 de marzo de 1985. Le habían precedido, tras un largo período Breznez, muerto el 10 de noviembre de 1982. Y a continuación Andropov y Chernenko. La rápida serie de defunciones de estos tres viejos comunistas, todos ellos nacidos antes de la 1ª Guerra Mundial, eran todo un síntoma, ya que estaban desapareciendo la generación de los líderes que recordaba el origen bolchevique de la URSS. Gorbachov tenía sólo 54 años, cuando alcanza el poder... Él se apercibió y reconoció que en la URSS el sistema político estaba agotado, y que no se podía seguir mintiendo a la población con la excusa de estar en camino hacia una sociedad comunista, llamada como el futuro luminoso de la humanidad. Que no podía construirse un sistema político coartando las libertades y los derechos humanos de la ciudadanía. Igualmente que la economía planificada se había vuelto inviable con una deuda externa en 1989 de 54.000 millones de dólares, por una burocracia anquilosada, por el creciente gasto militar, por la apatía de la población, y por un desastre ecológico incuestionable (Chernobil, Cheliabinski-40 o el mar de Aral). Para corregir estas deficiencias Gorbachow, puso en práctica la perestroika (reestructuracion)) y la gladsnost (transparencia y apertura), que supuso una ruptura en relación a la política llevada a cabo por aquellos secretarios del partido comunista soviético, que le habían precedido. Tuvo muy claro desde el primer momento que debían realizarse profundos cambios políticos, sociales y económicos en la URSS, y en consecuencia por contagio en el resto de los países socialistas del este. Lo que ya no parece tan claro es saber el alcance de las reformas que bullían en la mente de Gorbachov al principio de llegar al poder, cuando declaraba que el comunismo leninista seguía siendo un ideal excelente. Todo lo ocurrido con posterioridad, como el capitalismo salvaje en Rusia, no entraba en sus previsiones.
En los países del bloque socialista se daban los mismos problemas que en la URSS, y por ello las mismas aspiraciones de democracia y cambios económicos, incluso en mayor grado. Lo novedoso con respecto a épocas anteriores es que ahora se iban a encauzar, al no ser sofocadas violentamente desde Moscú como había ocurrido en anteriores ocasione. Desde 1985, con Gorbachov la URSS había comenzado a abandonar paulatinamente la supervisión directa de los países socialistas del Este. En este sentido resulta esclarecedor el discurso de Gorbachov, con fecha de 6 de julio de 1989, dirigido en Estrasburgo al Consejo de Europa, en el que informó de que la URSS no obstaculizaría las reformas en Europa oriental, ya que éstas eran “por completo un asunto de los propios pueblos”. El 7 de octubre de 1989, Gorbachov acudió a la Alemania del Este para rendir homenaje al 40 aniversario de la fundación de la RDA, y dijo con palabras memorables a Honecker, de que “la vida castiga a los que la posponen”. Poco después, en un camarote del buque Maximo Gorki, atracado en Malta, señaló a Bush que no usaría la fuerza para mantener en el poder los regímenes comunistas en la Europa del Este.
08/11/2009 01:27 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.
Reconocimiento tardío a Oscar Romero
Si hay un personaje por el que he sentido una especial predilección, ha sido Oscar Arnulfo Romero, arzobispo de San Salvador. Alguien dijo que la muerte de cualquier hombre disminuye al resto de la humanidad. Esta afirmación en pocas ocasiones será tan válida como en este caso. Se convirtió tristemente en noticia internacional por su asesinato de un disparo en el pecho, el 24 de marzo de 1980, justo en el momento de alzar el cáliz en la capilla de un hospital de enfermos de cáncer La Divina Providencia, en la colonia Miramonte de San Salvador. Un disparo hecho por un francotirador impactó en su corazón, momentos antes de la Sagrada Consagración. Pero al disparo se le unió la guerra civil (1980-1992) y más tarde los largos años que gobernó El Salvador un partido de derecha, la Alianza Republicana Nacionalista (Arena), cuyo fundador, Roberto D'Aubuisson, fue también el autor intelectual del asesinato, según determinó la Comisión de la Verdad. Al ser asesinado, tenía 62 años de edad. La explicación de un acto tal vil y despreciable se debe a que desde su acceso al más alto cargo eclesiástico de su país, se mostró sensible hacia los pobres y los marginados. Denunció en sus homilías dominicales numerosas violaciones de los derechos humanos, y manifestó públicamente su solidaridad hacia las víctimas de la violencia política de su país. El día previo a su desaparición en la catedral de San Salvador, el 23 de marzo, Domingo de Ramos, pronunció en la catedral una valiente homilía dirigida al Ejército y la Policía:
Ya antes había denunciado la dictadura del general Romero, que sería por cierto derrocado en un golpe de estado. Los delitos del arzobispo eran “muy claros”: “Algunos me han tratado de comunista, hoy otros me consideran como un traidor”. Lo curioso es que Romero era más bien un obispo conservador cuando llegó a la capital. Pocos días después de tomar posesión la oligarquía salvadoreña le ofreció una casa llena de lujo en uno de los barrios más elitistas, y un Cadillac. Y Romero dijo “no”.
Por ello, fue perseguido desde fuera y desde dentro de la Iglesia. Desde una Iglesia a la que a finales de los 70 le desagradaba cada vez más la “revolución” propiciada por el Concilio Vaticano II, donde se consagró el diálogo con los comunistas, con los ateos, con los no creyentes, y el compromiso con los más pobres de la tierra, que hasta entonces habían basado sus creencias en la “resignación cristiana”. La Teología de la Liberación, nacida a raíz del Concilio, y la Conferencia de Medellín(Colombia) supuso un cambio radical. Esa Iglesia a la que quiso renovar Juan XXIII, tal como se desprende de sus propias palabras: Quiero abrir las ventanas de la Iglesia para que podamos ver lo que hay fuera, y la gente pueda ver lo que hay dentro, el Papa Juan Pablo II hizo todo lo posible para imposibilitar cualquier cambio. Por ende, hombres como Romero, Casaldáliga, Boff, Küng, y muchos otros, entre ellos teólogos españoles (Jon Sobrino, Benjamín Forcano, Juan José Tamayo, Juan o José María Castillo) han sido humillados y marginados desde el Vaticano. A pesar de todo, en América Latina y en el mundo católico, coexisten desde la década de los 70 dos iglesias: una, conservadora, cercana al poder, y al capital; y otra identificada con el pueblo, con la gente pobre.
Oscar Romero fue uno de los mayores defensores de los olvidados en Sudamérica. Como lo ha sido también otro obispo español, que ha pasado más de 30 años viviendo entre los campesinos del Matto Grosso, una de las zonas más deprimidas y oprimidas del Brasil: Pedro Casaldáliga, al que Juan Pablo II destituyó de su sede antes de cumplir los 75 años, poniendo en su lugar a un prelado que no le produjera problema alguno. Amenazado de muerte por la oligarquía brasileña y humillado por las jerarquías vaticanas, Casaldáliga es otro profeta. Su pensamiento queda perfectamente reflejado en esta cita suya: “Yo me atengo a lo dicho: La justicia: a pesar de la ley y la costumbre, a pesar del dinero y la limosna”. O como el obispo brasileño Hélder Cámara, viviendo en una favela, y que estaba comprometido también con la lucha por la justicia, tal como puede desprenderse de sus palabras: Cuando alimenté a los pobres me llamaron santo; pero cuando pregunté por qué hay gente pobre me llamaron comunista.
Estos días, por fin, el gobierno de El Salvador cambió su posición histórica y acaba de anunciar que investigará el asesinato del arzobispo Oscar Arnulfo Romero, al acatar un mandato de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a lo cual se rehusaba hasta ahora. "El Estado reconoce plenamente la autoridad de la Comisión, reconoce el carácter vinculante del informe y reconoce las conclusiones dictadas por la Comisión", acaba de señalar el director de Derechos Humanos de la Cancillería salvadoreña, David Morales, durante una audiencia en la CIDH en Washington.
En un informe emitido en 2000, la CIDH instó a El Salvador a realizar una investigación del asesinato, sancionar a los culpables, reparar a los familiares de la víctima y dejar sin efecto una Ley de Amnistía puesta en vigencia tras la guerra civil en ese país (1980-1992). Morales indicó que desde la llegada al poder del presidente Mauricio Funes en junio, El Salvador "avanza hacia políticas públicas en las que los derechos humanos" son la prioridad. El izquierdista Funes puso fin a 20 años de gobiernos de la derecha. Morales dijo que el gobierno trabajará con el fiscal, que es el encargado de adelantar la investigación del asesinato de Romero, considerado "la voz de los sin voz" por haber denunciado la injusticia social y la represión militar. Asimismo, trabajará con el Congreso, que es el ente que puede derogar la Ley de Amnistía de 1993.
Por lo que parece, el gobierno comenzará con las reparaciones, para lo que prevé construir una plaza en homenaje a Romero y realizar un video sobre su vida, así como se mostró abierto a discutir una compensación económica para los familiares. Además el gobierno sigue estudiando la exigencia de organismos humanitarios de que pida perdón públicamente por no haber evitado el asesinato, dijo Morales.
Mientras tanto, la causa para beatificar a Romero se encuentra ralentizada en Roma en la Congregación para la Doctrina de la Fe. Desde que se abrió el proceso a finales del siglo pasado para elevar a los altares a Romero, la iglesia local y los salvadoreños esperan una resolución de Roma. Hoy, el rostro de Romero (al igual que el de Ellacuría y el resto de los jesuitas, enterrados en la UCA) está presente en todos y cada uno de los rincones de este pequeño país. Todos reconocen en Romero la voz de Cristo, y le ven como un santo. Lo que haga la Santa Sede tampoco les importa demasiado.
09/11/2009 22:16 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.
El nuevo "Paraíso" en los antiguos países socialistas
Lamento presentarme como una voz discordante a todo un conjunto de juicios, en su mayor parte positivos, que se han emitido estos días, relacionados con la caída del Muro de Berlín. Mayoritariamente se ha dicho que este era un acontecimiento sin par en la Historia ya que suponía la conquista de la libertad para todos los ciudadanos que vivían al este del Telón de Acero; por lo que podían ejercitar todo un conjunto de derechos civiles y políticos; sociales y económicos, a través de un sistema democrático. Igualmente, que iban a poder “disfrutar” la libertad económica, dentro del recuperado sistema capitalista. Desde el mundo occidental se ha querido presentar la idea de que estos países del antiguo bloque socialista al recuperar la democracia y el sistema capitalista iban a entrar en el progreso, la modernización, y en consecuencia en un mayor grado de felicidad y satisfacción para todos sus habitantes. Demasiado bonito para ser verdad. Este acontecimiento a muchos nos dejó un sabor agridulce. Por un lado, la recuperación de la libertad es para sentirnos todos felices. Por otro, era el reconocimiento explícito y contundente del fracaso de un sistema, cuyo centro radicaba en Moscú, la patria del proletariado internacional. No es cuestión baladí. Hubo algunos intelectuales que dejaron de mirar hacia allí, tras los acontecimientos de Hungría en 1956. Fueron muchos más, los que hicieron lo mismo tras el desenlace sangriento de la primavera de Praga en 1968. La publicación de Archipiélago Gulag de Aleksandr Isáyevich Solzhenitsyn en 1973 también supuso el abandono para otros muchos…. Mas, lo que parece incuestionable es que el modelo socialista que quebró a partir de 1989, su raíz primigenia fue el marxismo, corriente ideológica por la que se han sentido profundamente atraídos muchos millones de hombres, obreros e intelectuales a lo largo y lo ancho de la tierra. Este atractivo, tal como señala Tony Judt, tenía y sigue teniendo una justificación, y todos aquellos que en los años recientes se han apresurado a saltar sobre su cadáver y han proclamado el “fin de la historia” o la victoria de la paz, la democracia y el libre mercado, deberían tenerla en cuenta. Si muchos hombres y mujeres inteligentes y de buena fe estuvieron dispuestos a dedicar toda su vida al proyecto comunista no fue sólo porque la seducción de la revolución y la redención les hubiera generado un estupor ideológico. Fue, sobre todo, que les seducía su mensaje ético subyacente: el poder de una idea y un movimiento dedicados firmemente a defender los intereses de los parias de la tierra. Lo lamentable es que una ideología profundamente ética, que además de explicar la explotación humana, indicaba el camino para salir de ella, y así alcanzar un mundo en el que no hubiera clases, y por tanto no habría dominación de unos hombres sobre otros hombres, haya sido prostituida y falsificada por una pequeña minoría, una burocracia que, aduciendo de que se estaba en fase hacia, ha conducido a una de los regímenes totalitarios más graves de la historia de la humanidad.
Mas, ese “paraíso” prometido tras 1989 a los antiguos países socialistas, por todo lo ocurrido en estos últimos 20 años, podemos constatar que no se ha alcanzado Muy al contrario. Hoy en estos países la democracia y el capitalismo están perdiendo apoyo cada vez más, tal como constata una reciente encuesta del The Pew Research Center. En general, en todos estos países la aprobación al paso del comunismo a la democracia ha perdido apoyo siendo los casos más acusados los de Ucrania, donde se ha pasado del 72% en 1991 al 30% actual; Bulgaria, del 76 al 52%; Lituania, del 75 al 55%; y Hungría, del 74 al 56%. Por contra, el 85% de los alemanes del este están satisfechos, al igual que el 80% de los checos o el 71% de los eslovacos. Con las lógicas diferencias, lo que si parece cierto en la mayoría de los encuestados es la frustración con la experiencia democrática. Medvédev acaba de afirmar que el sistema de pluripartidismo se ha consolidado, "funciona de forma estable" y asegura "los derechos y libertades fundamentales de nuestro pueblo", pero se olvidó de la masiva falsificación denunciada por los partidos de oposición en los comicios municipales del pasado 11 de octubre.
En cuanto a la situación económica en casi todos los países existe la opinión mayoritaria de que ahora la gente está "peor". Así, llama la atención el caso de Hungría, donde el 72% de los consultados creen que se está peor, el 16% prácticamente igual, y sólo el 8% dice que mejor. Le sigue Ucrania, con el 62, el 13 y el 12% respectivamente; Bulgaria, con el 62, el 18 y el 13%; Lituania, con el 48, el 15 y el 23%; Eslovaquia, con el 48, el 18 y el 29%; y Rusia, con el 45, el 15 y el 33%. Por contra, en República Checa el 45% cree que están mejor que antes, el 12% más o menos igual y el 39% peor, mientras que en Polonia el 47% creen que la situación económica es mejor, el 12% igual y el 35% peor. Esta es la realidad sentida por la población. Circunstancia que pienso tiene una clara justificación. Siguiendo a Tony Judt, es cierto que uno de los legados más penosos del comunismo fue su herencia económica. En buena parte del aparato productivo se conjugaban la disfunción económica con un desastre ecológico. El capitalismo que se difundió por los países poscomunistas a partir de 1989, se basaba en el mercado. Y este significaba privatización. La liquidación total de bienes de propiedad estatal tras 1989 fue brutal. El culto a la privatización, moda que se había instalado con avidez en el mundo occidental en los años 70 fue el modelo adoptado en los países del Este, pero con grandes diferencias en ambos modelos. Mientras que el capitalismo que se consolidó en el mundo occidental desde en los últimos siglos estuvo regulado por unas leyes, y unos reglamentos, en la mayoría de los países poscomunistas estas leyes y reglamentos eran desconocidas, o fueron ignoradas por los neófitos partidarios del libre mercado. El resultado es conocido: una privatización sin control alguno, en forma de cleptocracia y con grandes dosis de nepotismo, que ha generado una proliferación de grandes multimillonarios, como los 36 rusos que en 2004 habían acaparado una fortuna que alcanzaba a los 110.000 millones de dólares, es decir, el 25% del P.I.B. del país. Rusia ha sido el caso más claro, pero los ejemplos abundan, como en Ucrania, Rumanía… Aquí se ha cometido uno de los mayores latrocinios y expolios de la historia, hasta tal punto que la diferencia entre privatización, apropiación indebida y puro y simple robo desapareció por completo: había mucho que robar- petróleo, gas, minerales, metales preciosos, oleoductos, fábricas, bloques de edificios, infraestructuras- y nada ni nadie que impidiera el robo. Por ende, por cada oligarca sinvergüenza con segunda vivienda en Londres o Cannes, han proliferado millones de pensionistas cabreados y trabajadores en paro. Así ya podemos empezar a entender la desafección de buena parte de la población hacia el sistema capitalista.
14/11/2009 13:11 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.
Algunas reflexiones sobre el secuestro del "Alakrana"
Se ha convertido en noticia nacional durante los últimos días el secuestro del “Alakrana”, que no llevaba bandera española, en el que 36 pescadores -la mitad no eran de nacionalidad española: 8 de Indonesia, 2 de Malasia, 3 de Senegal, 4 de Ghana, 2 de Costa de Marfil y uno de Seychelles- han estado cautivos de una cuadrilla de piratas somalíes. De entrada, en un aviso a navegantes, los culpables de este acontecimiento tan penoso y lamentable, que ha tenido en vilo a las familias, han sido los secuestradores. Insisto, han sido ellos los que han provocado el secuestro. Tampoco debería olvidarse que el patrón-armador-capitán hizo caso omiso de las recomendaciones de no sobrepasar la zona de seguridad para pescar, y por su cuenta y riesgo navegó por una zona peligrosísima donde los piratas campan a sus anchas. De ninguna de las dos circunstancias, parece que deba culparse al Gobierno. Por cierto, Según el Centro de Información sobre la Piratería, órgano dependiente de la Oficina Marítima Internacional (OMI), hubo 306 ataques de piratas en los 9 primeros meses de 2009, de los que 168 fueron cometidos por piratas somalíes. En la actualidad, permanecen secuestrados en aguas del Índico barcos de Alemania, Singapur, China, Islas Vírgenes, dos de Tailandia y de Panamá, tres de Grecia y un yate británico.Y también que algunos secuestros han sobrepasado con creces los 47 días del de Alakrana: el Win Far 161 de Taiwán alcanzó 226 días; el del Ariana de Malta/Reino Unido de 200 días; el de Charelle de Antigua y Barbuda con 150. Conviene recordarlo, porque durante estos días, por los comentarios vertidos desde determinados medios de comunicación (El Mundo, ABC, la COPE, La Razón, Intereconomía…) cabe pensar que para vender más ejemplares y de paso darle caña al moro (Zapatero) hasta que rece el padrenuestro, como también desde determinados partidos políticos, siempre dispuestos a aprovechar cualquier circunstancia para sacar réditos políticos, se ha sembrado la idea, que ha ido calando paulatinamente en amplios sectores de la ciudadanía, de que los auténticos culpables no radicaban en el Cuerno de África, sino en el inquilino del Palacio de la Moncloa. ¡Qué de cosas hemos tenido que leer y escuchar en estos días al respecto¡ Se ha llegado a plantear la pregunta siguiente: ¿Es el Alakrana el Prestige de este Gobierno? Insisto, ya que algunos son duros de mollera, nada de lo ocurrido en estos días hubiera sido posible, sin la intervención de esos piratas somalíes del siglo XXI. Y probablemente tampoco, si el patrón hubiera respetado la zona de seguridad. También deberían hacer una profunda reflexión algunos medios de comunicación, sobre si han estado haciendo el juego y facilitando el trabajo a los secuestradores, al emitir en directo las entrevistas llenas de dramatismo de algunos de los secuestrados.
Dicho todo lo anterior, ante el hecho incuestionable del secuestro, cabían exclusivamente 2 opciones, sin ser excluyentes. Una de ellas, sería la del abordaje al pesquero manu militari, lo que hubiera sido de unas consecuencias imprevisibles, entre las cuales no era descartable la muy posible muerte de algunos de los secuestrados. No quiero ni pensar en los titulares, ni en los artículos de opinión que hubieran aparecido en los anteriormente mencionados medios de comunicación y en las críticas inmisericordes desde determinados partidos políticos. Hubieran sido como para ponerse a temblar. La otra, la adoptada, la que parece lógica, si de lo que se trataba era de salvar la vida de los secuestrados, ha sido la de la negociación y la de pagar el rescate. Por cierto, algunos periodistas y políticos, ante el inesperado desenlace, que con sus palabras trataban de mostrar su “profunda” alegría, al observar con quietud sus gestos, de ellos no se desprendía el mismo estado de ánimo. Estos medios de comunicación, tras afirmar escuetamente la alegría de la liberación, se han lanzado a degüello, con comentarios de la siguiente guisa: España ha dado una imagen lamentable como Estado, el Gobierno ha desacreditado a nuestras Fuerzas Armadas, enviadas teóricamente a prevenir y combatir actos de piratería, no a ser títeres de una política improvisada y ocurrente…. Una peor gestión es difícil de imaginar: falta de medidas preventivas, caos en el gabinete de crisis, disensiones en el Gobierno, mala comunicación con las familias de los tripulantes, errores en decisiones cruciales como traer a los dos secuestradores detenidos, ausencia inexplicada e inexplicable del presidente e incapacidad para formular planes alternativos tanto en el aspecto diplomático como en el militar…
Desde el Partido Popular han salido en tromba-cualquier ocasión es buena si de lo que se trata es de desgastar al Gobierno- han pedido la reprobación de: la vicepresidenta De la Vega -por despreciar su responsabilidad y la descoordinación del gabinete de crisis que dirigía-, el titular de Justicia, Francisco Caamaño -por el «insólito espectáculo de enfrentamiento con la Audiencia Nacional»- y la de Defensa, Carmen Chacón -por su tardanza en abordar la crisis y por trasladar en un principio la responsabilidad del asunto al patrón del barco-. Y hasta del conserje de la Moncloa.
Tengo la impresión de que las críticas estaban ya preparadas, lo único que cambiaría sería el guión, de acuerdo con el desenlace producido. No me parece juego limpio, el jugar con cartas marcadas.
Dicho lo cual, desde el Gobierno deben darse todo tipo de explicaciones que no pongan en peligro a futuras embarcaciones que transiten por el Océano Índico, en sede parlamentaria, de su actuación en este secuestro, ya que hay muchos puntos todavía por aclarar. Es su obligación, ya que estamos en un sistema democrático.
18/11/2009 23:12 dorondon Enlace permanente. sin tema Hay 2 comentarios.
La democracia se diferencia de las dictaduras, entre otra serie de cosas, por la libertad de expresión. Sin ella no hay democracia. Nadie discute esto. Es una obviedad que los distintos medios de comunicación, digitales, escritos u orales, en un sistema democrático, seleccionan e interpretan las noticias desde distintas perspectivas, siguiendo determinadas directrices ideológicas. E igualmente ocurre con las diferentes opciones políticas, que expresan opiniones distintas. Es sano para este sistema político. Por ende, los ciudadanos leen y escuchan donde quieren, donde les parece oportuno según su buen saber y entender. Después forjarán su propia opinión. Y luego esta circunstancia tendrá su reflejo en las urnas en los procesos electorales. Admitido este hecho, quiero plantearme estas preguntas: ¿Puede decirse todo? ¿Hay que establecer algún límite? ¿Se puede mentir, a conciencia?
Acabo de leer en un periódico de dimensión nacional, la siguiente noticia. En un debate reciente en una universidad, el portavoz de un alto organismo del Estado, se vió sorprendido por la circunstancia de que preguntados los universitarios por quién era el responsable del secuestro del atunero Alakrana, todos respondieron sin dudarlo en ningún momento: Zapatero, De la Vega o el Gobierno. Después, se les preguntó por el secuestro de José Antonio Ortega Lara, y nadie tuvo dudas al contestar: Eta. El portavoz, dijo que: Desde luego, ninguno respondió que el responsable de aquel secuestro había sido Aznar. La cuestión me parece que es de suficiente enjundia, como para hacer una reflexión. Si unos universitarios, a los que se supone que ya tienen un nivel de formación superior al nivel medio de la población, han llegado a tal conclusión, podemos imaginarnos lo que pueden llegar a pensar la mayoría de la gente, cuando es bombardeada por determinados medios de comunicación o algún partido político a la hora de transmitir una noticia, sometiéndola a una tergiversación o manipulación interesada, tal como ha ocurrido en el caso del Alakrana.
Lo que parece claro, aunque ya empiezo a dudarlo, es que los auténticos responsables del secuestro son unos piratas somalíes. Como que también, este acto delictivo se vió facilitado porque el armador sobrepasó la zona de seguridad, para conseguir más pesca. Mas, de estas circunstancias que son las auténticas causas, desde determinados medios de comunicación y de algún partido político de una manera maquiavélica, no se ha hablado y se ha corrido un tupido velo. Y se ha montado con gran habilidad otra estrategia, construida sobre una mentira. Entendiendo por mentir según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española: Decir o manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa e Inducir a error . Como señala González Casanova. Una mentira repetida suficientemente, acaba por convertirse en una verdad. La propaganda dirigida al pueblo ha de ser muy simple. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. Si hay que mentir se miente. El causante del secuestro es Zapatero o de la Vega o el Gobierno, que no saben resolver el problema, que han claudicado ante los piratas, pagando un rescate que sale de nuestros bolsillos. Tampoco debe sorprendernos esta estrategia, ya que ha sido utilizada en diferentes ocasiones desde que Zapatero llegó al poder, desde diferentes medios de comunicación en perfecta connivencia con el Partido Popular. ZP va a quitar los conciertos y la clase de religión. Con el Estatuto de Cataluña se rompe España. Con el matrimonio de los homosexuales se destruye la familia. La teoría de la conspiración para llegar al poder tras el 11-M. Se desmantela el Archivo de Salamaca. Traición a los muertos de Eta. El único culpable de la crisis económica es ZP. Y ahora mismo otra mentira nueva. Se culpa al Gobierno de Zapatero de todos los males de la agricultura española, cuando su problemática arrranca de hace décadas. Y podríamos seguir poniendo más y más ejemplos. Lo que menos importa es la verdad. De lo que se trata es de retorcer los hechos para conseguir determinados objetivos políticos. El fin justifica los medios. Lo grave es que estas actuaciones pueden llevar consigo graves riesgos. La actuación de acoso y presión al Gobierno en el caso del Alakrana les ha venido muy bien a los piratas, ya que éstos se dieron cuenta de que cuantos más días pasaran, más fuertes se sentían y mas facilidad tenían para incrementar sus exigencias. El Gobierno se ha visto sometido a una presión de tal calibre, que no ha sufrido ningún otro Ejecutivo de ningún otro país de los que han tenido o tienen todavía algún barco secuestrado en las aguas del Oceáno Índico.
Lo que si parece cierto, lo que no deja de ser grave, es que esta estrategia construida sobre la mentira, ha calado en profundidad como el agua fina en amplios sectores de la sociedad española, hasta en el ámbito universitario. Realmente son muy hábiles.
22/11/2009 22:12 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.
La huelga de hambre iniciada hace unos días por la activista saharaui Aminatu Haidar es un nuevo conflicto diplomático que tiene ante sí el Gobierno español. Todo se originó el 13 de noviembre pasado, cuando el gobierno marroquí le impidió la entrada en El Aaiún, al rellenar en la ficha de entrada que su país era el Sahara Occidental. No era la primera vez que Aminatu actuaba así. Lo hizo ya el 15 de noviembre de 2006, cuando en el control policial de El Aaiún, al rellenar la ficha de entrada escribió lo mismo. El policía marroquí puso gesto de disgusto, señaló que "ese país no existe", tachó las dos palabras y escribió por encima: Marruecos. Después le franqueó la entrada.
Parece que la actuación diferente de ahora del Gobierno marroquí, al negarle la entrada, se debe al discurso reciente del rey Mohamed VI, del 6 de noviembre exigiendo contundencia con los "adversarios de la integridad territorial" de Marruecos. Por ende, unos días más tarde era expulsada ilegalmente hacia Lanzarote, donde fue admitida, también ilegalmente, ya que permitieron que entrara pese a no tener la documentación exigida por el Ministerio del Interior, que establece que los extranjeros, para hacerlo, deben presentar un documento de identidad o de viaje, y pasando por alto el hecho de que la luchadora saharaui manifestara no querer estar en España e intentara volver a El Aaiún, hecho que le fue negado, contradictoriamente, por no poder presentar su pasaporte. ¿Por qué se le permitió entrar en España sin documentación, con una simple tarjeta de residencia? Se trata de un incumplimiento grave de la Ley de Extranjería, que estipula que la tenencia de pasaportes y de documento nacional de identidad es requisito indispensable para entrar en nuestro país. Y más grave aún es que las únicas posibilidades que maneja el Ministerio de Asuntos Exteriores de España sean que ella acepte un nuevo pasaporte marroquí o que se acoja al estatuto de refugiada política, cuando no lo es.
Mas la realidad es la que es, y la activista saharaui lleva ya varios días en huelga de hambre, y que por ello está recibiendo muchos apoyos. Entre ellos el de Saramago, que le acaba de dirigir una carta, en la que entre otras cosas le dice: Querida Aminatu Haidar: Has dado un ejemplo valioso que en todo el mundo se reconoce. No pongas en riesgo tu vida porque te quedan por delante muchas batallas y eres necesaria. Tus amigos, los amigos de tu pueblo, tomaremos el relevo en los foros que sean necesarios. Al Gobierno de España le pedimos sensibilidad. Contigo, con tu gente. Ya sabemos que las relaciones internacionales son muy complejas, pero hace muchos años que se abolió la esclavitud para las personas y para los pueblos. No se trata de humanitarismo: las resoluciones de Naciones Unidas, el Derecho Internacional y el sentido común están de un lado, y en Marruecos y en España se sabe.
En la misma línea Rosa Montero acaba de escribir: Hace ya 33 años que los españoles les traicionamos y que Marruecos les machaca impunemente, mientras los demás miramos para otro lado. Los refugiados, más de 200.000, llevan un tercio de siglo viviendo en la extrema penuria de los campamentos, y a la vez los saharauis que residen en el Sáhara padecen una represión brutal y recalcitrante de la que Aminatu es un ejemplo
La actuación de esta valiente mujer cabe explicarla por el hecho de que su pueblo se ha visto sometido a una de las mayores injusticias que se conocen. Como ha escrito Pedro J. Machado investigador del Centro de Estudios sobre África y Medio Oriente de La Habana (Cuba). En el proceso de descolonización de África iniciado a mitad del pasado siglo XX, que condujo a la formación de nuevos Estados, el caso del Sahara Occidental constituye un asunto único. Es un conflicto que no se quiere concluir según lo establecido, y que además reviste matices vergonzosos. El tema es actualmente una cuestión de muy difícil solución que pudo haberse zanjado fácilmente, pero que ahora transita por los intereses de las grandes potencias, en que: la decisión confusa y miserable de la España colonizadora al repartir el territorio, la intransigencia expansionista de Marruecos, la presencia hegemónica de Francia, primero, y de Estados Unidos, después, así como las características del protagonismo de la ONU, han sido determinantes, sin enumerar otros factores. El desértico territorio de esta ex colonia española con grandes reservas energéticas, como fosfatos, variados minerales, unas costas llenas de pesca, enormes reservas de agua subterránea, así como una situación estratégica privilegiada, constituye el único caso pendiente de descolonización en Afrecha. El Sahara Occidental espera un referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui, que es el aspecto esencial a organizar y que inexplicablemente sigue sin realizarse. Ha transcurrido mucho tiempo desde que el régimen franquista de España se despojó medrosamente de esta colonia. Posteriormente una vez alcanzamos la democracia en España, ningún Gobierno ha apoyado de una manera decidida la causa llena de justicia del pueblo saharaui, de lo que todos los españoles debemos sentirnos profundamente avergonzados, a no ser que la causa de la justicia nos sea indiferente. Nuestros Gobiernos, sin distinción, se han olvidado de la causa del pueblo saharaui por razones de Estado: Ceuta y Melilla, la pesca, las inversiones de nuestras empresas en Marruecos, o las presiones de USA… Es lo que hay.
Lo acaba de afirmar con contundencia Mohamed Abdelaziz, Líder del Frente Polisario: Fue una vergüenza que en 1975 España entregara al pueblo saharaui y a su territorio a Marruecos en bandeja de plata, contra toda moral y contra toda ley. Fue una vergüenza que España participara en financiar el muro militar marroquí de más de 2.700 kilómetros que divide el territorio saharaui, y lo es que ahora financie la renovación del armamento del Ejército que está en ese muro. Es un error que España se haya convertido en el abogado de Marruecos ante la UE, para que alcanzara la situación de estatuto avanzado, como prueba de sus avances en materia de democratización y de derechos humanos. Realmente vergonzoso.
25/11/2009 22:49 dorondon Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.
Hoy, día 26 de noviembre de 2009, se acaba de publicar una editorial por parte de 12 periódicos catalanes, La Dignidad de Cataluña a la que se han sumado emisoras de radio, y numerosas personas e instituciones de la sociedad civil catalana. Es probable que esta fecha y este documento se conviertan en acontecimientos de gran trascendencia histórica. Tiempo al tiempo.
Este escrito tan consensuado en las entrañas de la sociedad civil catalana, se ha generado por la tardanza desde el Tribunal Constitucional a responder al recurso de anticonstitucionalidad, interpuesto por el PP, el Defensor del Pueblo, y las Comunidades Autónomas de Murcia, La Rioja, Aragón, la Comunidad Valenciana y las Illes Balears, contra el nuevo Estatuto de Cataluña, promulgado el 20 de julio del 2006 por el Jefe del Estado, rey Juan Carlos aprobado por el Parlament, con el visto bueno de las Cortes españolas, y ratificado en referéndum por el pueblo catalán.
El escrito emitido desde Cataluña es de gran enjundia y calado. Manifiesta una profunda preocupación, algo totalmente democrático, porque el TC pueda dictar una sentencia que recorte el Estatuto, en aspectos como la desaparición del término nación en el preámbulo del Estatut, con la consiguiente emanación de "símbolos nacionales"; el derecho y el deber de conocer la lengua catalana; la articulación del Poder Judicial en Catalunya, y las relaciones entre el Estado y la Generalitat. Señala que de los 12 jueces, dos ya no pueden participar en la sentencia, uno por estar ya muerto, y otro está recusado. Cuatro más siguen en el cargo después del vencimiento de su mandato. Muestra su preocupación porque una parte significativa del tribunal parece estar optando por posiciones irreductibles. Hay quien vuelve a soñar con cirugías de hierro que cercenen de raíz la complejidad española. Esta podría ser, lamentablemente, la piedra de toque de la sentencia. No nos confundamos, el dilema real es avance o retroceso; aceptación de la madurez democrática de una España plural, o el bloqueo de esta. No sólo están en juego este o aquel artículo, está en juego la propia dinámica constitucional: el espíritu de 1977, que hizo posible la pacífica transición. Hay preocupación en Catalunya y es preciso que toda España lo sepa. Hay algo más que preocupación. Hay un creciente hartazgo por tener que soportar la mirada airada de quienes siguen percibiendo la identidad catalana (instituciones, estructura económica, idioma y tradición cultural) como el defecto de fabricación que impide a España alcanzar una soñada e imposible uniformidad. Los catalanes pagan sus impuestos (sin privilegio foral); contribuyen con su esfuerzo a la transferencia de rentas a la España más pobre; afrontan la internacionalización económica sin los cuantiosos beneficios de la capitalidad del Estado; hablan una lengua con mayor fuelle demográfico que el de varios idiomas oficiales en la Unión Europea, una lengua que en vez de ser amada, resulta sometida tantas veces a obsesivo escrutinio por parte del españolismo oficial, y acatan las leyes, por supuesto, sin renunciar a su pacífica y probada capacidad de aguante cívico. Estos días, los catalanes piensan, ante todo, en su dignidad; conviene que se sepa. Estamos en vísperas de una resolución muy importante. Esperamos que el Tribunal Constitucional decida atendiendo a las circunstancias específicas del asunto que tiene entre manos –que no es otro que la demanda de mejora del autogobierno de un viejo pueblo europeo. Volvemos a recordarlo: el Estatut es fruto de un doble pacto político sometido a referéndum. No estamos ante una sociedad débil, postrada y dispuesta a asistir impasible al menoscabo de su dignidad. No deseamos presuponer un desenlace negativo y confiamos en la probidad de los jueces, pero nadie que conozca Catalunya pondrá en duda que el reconocimiento de la identidad, la mejora del autogobierno, la obtención de una financiación justa y un salto cualitativo en la gestión de las infraestructuras son y seguirán siendo reclamaciones tenazmente planteadas con un amplísimo apoyo político y social. Si es necesario, la solidaridad catalana volverá a articular la legítima respuesta de una sociedad responsable
Como era esperable desde importantes medios de información de la capital de España, como El Mundo, no han tardado en lanzar gravísimas acusaciones contra este escrito: Los partidos catalanes, excepto el PP, se han pronunciado contra una sentencia que todavía no existe, al estilo de lo que hacían los militares en el siglo XIX cuando no estaban conformes con el Gobierno de turno. Ahora bien, en el siglo XIX y principios del XX, no había en España un auténtico Estado de Derecho como el que alumbró la Constitución de 1978. En consecuencia, lo que está pasando ahora, jurídicamente hablando, es mucho más grave que aquellas célebres asonadas militares. Tan grave, que la acción de los miembros del Gobierno catalán constituye presuntamente un claro delito tipificado en nuestro actual Código Penal. Estas afirmaciones son de una profunda gravedad. Como no podía ser de otra manera, desde el PP su secretaria general, María Dolores de Cospedal, ha considerado "absolutamente intolerable" que se presione al Tribunal Constitucional desde el ámbito político "o desde cualquier otro punto de vista" en relación con la decisión que debe tomar sobre el Estatut, al ser preguntada por el editorial conjunto de la prensa de Cataluña. La 'número dos' de este partido ha subrayado que el responsable de la situación actual es el presidente del Gobierno, quien, a su juicio, es "culpable" de que los ciudadanos catalanes "se puedan sentir engañados". La derecha española, incluida la de democracia actual, nunca ha hecho un esfuerzo serio y generoso para entender el problema de Cataluña, que está revoloteando, hace mucho tiempo ya y de gran complejidad su resolución, por otra parte. No ha caído a nosotros de una teja el 14-M. De verdad, la cuestión catalana es más compleja. El tema de incardinar Cataluña dentro de la estructura del Estado español, cabe reconocerlo no es tarea fácil. Ya lo reconoció en tiempos de la II República, Ortega y Gasset. Reconociendo el problema, hay que negociar, pactar, y dialogar. Lo que debe hacerse es tender puentes entre Cataluña y España y no dinamitarlos a cañonazos verbales, y presentando recursos de anticonstitucional contra una Ley Orgánica, que ha sido refrendada por las Cortes españolas, el Parlament de Catalunya y aprobada en referéndum por el pueblo de Cataluña. Entiendo que desde una fuerza política, como el PP, si aspira a gobernar un día en el Estado español, debería retirar inmediatamente el susodicho recurso. De verdad, desde los populares, no entienden nada del gran problema que es el vertebrar los distintos territorios dentro del Estado español. Para los dirigentes del Partido Popular, no existe problema alguno. Y si existe, se toca a rebato a todos sus acérrimos incondicionales a una gran concentración, ya hubo un precedente en nuestra historia, el 28 de julio de 1932 en la plaza de toros de Madrid contra el Estatut catalá. Se concentran todos los de aquí y los de allá, delante de la Puerta del Sol, kilómetro cero, de donde salen en sentido radial todas las carreteras de España,; se leen 19 artículos, elegidos ex profeso, de la Constitución por representantes de cada una de las entidades autonómicas; de una manera fortuita, el segundo leído por el catalán Enric Jardí: “La constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre ellas”. Como colofón Mariano Rajoy proclama que la única nación es la española. Y el problema deja de existir balsámicamente. Y todo está solucionado. Actuaciones como las comentadas demuestran mala fe e irresponsabilidad. Manifiestan no entender el problema en toda su complejidad, y para lo único que sirven, es para enquistarlo todavía más.
26/11/2009 23:24 dorondon Enlace permanente. sin tema Hay 4 comentarios.
Yo no me siento responsable
Que estamos en una de las crisis económicas más profundas de toda la historia del capitalismo, resulta una obviedad. Como también que ha incidido con especial virulencia en nuestro país, porque aquí a las causas internacionales(crisis financiera) se han sumado las propias, como la burbuja inmobiliaria. Se ha dicho que su virulencia se ha debido al descontrol del mercado, al estar subordinada la política a la economía. Eran tantas las expectativas de beneficio en las décadas anteriores, -el que no se enriquecía era bobo- que cualquiera que se hubiera atrevido a cuestionar el funcionamiento del propio sistema económico desde la política, hubiera sido arrojado al Averno sin miramiento alguno. En nuestro país, en estos años pasados, cuando se estaban construyendo pisos y apartamentos sin parar -situación muy buena para la financiación municipal y también para la corrupción- con el consiguiente crecimiento del empleo, aunque mucho de mala calidad, temporal y con escasa remuneración, si algún economista se atrevía a plantear que la burbuja podía explotar, con sus secuelas dramáticas sobre la creación del paro, no era tenido en cuenta, y se la acusaba de aguafiestas. Mas la verdad desagradable ha llegado: la crisis. Sobre alguna de sus consecuencias quiero reflexionar.
Se están produciendo una avalancha de EREs, en la mayoría de las ocasiones llenos de opacidad, sin estar muy claros los motivos, pagando los de siempre, los trabajadores de abajo, cuando cabían y caben otras opciones menos traumáticas e injustas. Recientemente por las periodistas Lourdes Benería y Carmen Sarasúa en “El País” hemos podido conocer que unos hoteles de la cadena Hyatt Hotels Corporación de Boston, despidieron a casi 100 trabajadores de la limpieza, que cobraban 15 dólares por hora y con seguro médico, en su mayoría mujeres negras e inmigrantes, con 20 años en la empresa. A través de una empresa de trabajo temporal, Hyatt ha contratado a nuevas limpiadoras a 8 dólares la hora y sin seguro médico. Los dirigentes adujeron que era totalmente necesaria tomar esta medida. Esta no sería noticia, si no fuera porque La International Association for Feminist Economics (IAFFE) ha señalado que si la empresa trataba de reducir costes para compensar la caída de beneficios hubiera conseguido una reducción mayor recortando un 1% los salarios de los altos ejecutivos que despidiendo a 100 de los empleados peor pagados. En solidaridad con las despedidas, esto sí que es noticia, desde determinadas asociaciones profesionales se está haciendo un boicot a esta cadena de hoteles, al que han respaldado gobernador de Massachusetts y el Ayuntamiento de Boston. Tampoco estaría mal que los trabajadores españoles, si fuéramos solidarios, el que actuásemos de forma muy parecida con aquellas empresas parecidas a los hoteles de la Cadena Hyatt. Ahí va una iniciativa fácil, negarnos a echarnos nosotros mismos el combustible en las gasolineras.¡Qué cantidad de puestos de trabajo han sido eliminados por estas multinacionales del petróleo!
Por mucho que nos dijeran, antes de la crisis no todo era perfecto, ya que había muchos mileuristas, cuando en contrapartida los altos cargos disfrutaban y disfrutan de unos estipendios vergonzosos, injustos y faltos de ética. Pueden servir algunos ejemplos. En 20MINUTOS.ES de 30 de marzo de 2008: Eduardo Zaplana, hasta hace poco portavoz parlamentario del Partido Popular, abandona su escaño en el Congreso de los Diputados después de figurar como 'número tres' de Rajoy en las listas del PP en Madrid. Por este cargo, Zaplana recibirá un sueldo de 600.000 euros. Esa cifra se sumaría a lo que percibiría por los otros dos puestos que también ocupará en los consejos de las filiales Telefónica O2 Europe y Telefónica O2 República Checa. En total, casi un millón de euros.
El nuevo grupo financiero de Caja Madrid -el holding Cibeles- en su Consejo de Administración entraron , entre otros, el ex ministro Ángel Acebes, el ex consejero regional de Madrid Manuel Lamela y el ex secretario de Hacienda Estanislao Rodríguez Ponga. Podríamos seguir poniendo más y más ejemplos, del trasvase que se está produciendo de destacados políticos que pasan al mundo de la empresa merced a sus buenas relaciones con la élite económica., lo que les supone extraordinarios ingresos, además de mantener sus sueldos por haber desempeñado cargos importantes en la Administración. Y luego hablan de patriotismo y de exigir sacrificios a la clase trabajadora.
Del paro creciente, una de sus secuelas es que ya quisieran algunos cobrar 1.000 euros. Hoy, existen muchos trabajadores que se ven obligados a aceptar contratos temporales con sueldos muy por debajo de la cifra anteriormente mencionada, con horarios interminables, y que si no los aceptan van ipso facto a la puñetera calle. Esta situación, en una sociedad sana y solidaria, sería intolerable. Deberíamos sentir todos una profunda vergüenza. ¡Qué cantidad de juventud muy preparada y con ganas de trabajar, no puede hacerlo, y cuando lo hace, es en las condiciones mencionadas, por lo que se ven impedidos de plantearse con seriedad un proyecto vital! Mientras tanto desde las élites político-empresariales todavía nos hablan de la necesidad de reformas estructurales en el ámbito laboral. ¿Qué pretenden? Volver a la situación de la clase trabajadora de mitad del XIX. Entiendo que tienen que cambiar muchas cosas, porque si no lo hacen, nos esperan malos tiempos para todos aquellos que dependemos de una nómina. Podríamos empezar por transparencia en los ingresos de los miembros de los Consejos de Administración de las grandes empresas. Y una vez conocidos, reducirlos. Claridad en los EREs. Como también, exigir responsabilidades a todos aquellos que nos han conducido a esta situación. Porque aquí, nadie es responsable de nada. Yo, como trabajador, no me siento responsable.
29/11/2009 17:39 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

References: artículo 16
 artículo 16
 artículo 16
 artículo 14
 artículo 16
 resolución 
 resolución