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Timestamp: 2018-11-14 20:30:16+00:00

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LAS HERMANAS DE LUIS – Ráfagas Jurídicas
Autor rafaelferrermolinaPublicado el octubre 6, 2016 octubre 6, 2016 Categorías casos practicos,oposición,Rafael Ferrer,rafaga_juridica
17 comentarios en “LAS HERMANAS DE LUIS”
octubre 17, 2016 en 2:34 pm
HERMANAS DE LUIS
En este supuesto, debemos comenzar por considerar que todos los sujetos tienen vecindad civil común por lo que se les aplicará el derecho común. Asimismo suponemos que los matrimonios de Celia y Celio y Delia y Delio se rigen por el sistema matrimonial de sociedad de gananciales al establecer el caso que ambas hermanas disponen de un patrimonio privativo y ganancial, esquema característico de este régimen económico matrimonial.
En primer lugar debemos establecer que no se trata de un supuesto de conmoriencia, ya que el caso estipula el orden de los fallecimientos con una hora de diferencia entre cada uno de ellos. En caso de desconocer el orden de fallecimientos deberíamos aplicar el artículo 33 del CC y no tendría lugar la transmisión de derechos de unos a otros salvo prueba en contrario.
Además, el supuesto nos dice que todas las persona fallecidas no habían otorgado testamento en el momento de su fallecimiento. Debemos estimar que se aplicarán las reglas de la sucesión intestada. Siguiendo el orden de los fallecimientos debemos analizar en primer lugar el caso de Celia. Al fallecer intestada se aplicarán los artículos del Capitulo III del Título III del Libro III del Código Civil. Como bien señala el art. 930 CC la sucesión corresponde en primer lugar en línea recta descendente, siendo su hijo Celito el heredero en este caso.
En el momento fallece Celito, también se abre su sucesión intestada y por aplicación del art. 935 CC, en defecto de descendientes heredarán sus ascendientes. Por lo que su heredero sería su padre, Celio.
En cuando a Delia, resultaría aplicable lo mismo que a Celia, heredando su hijo Delito. Pero con el fallecimiento de Delito heredaría su padre Delio en aplicación del art. 935 CC.
Una vez practicada la partición de ambas herencias, en aplicación del 1068 CC cada heredero adquiere la propiedad exclusiva de los bienes adjudicados, y el propietario de los bienes puede disponer libremente de ellos conforme el art. 348 CC.
En conclusión, atendiendo a la exposición realizada podemos entender que Celio y Delio son los propietarios de los bienes de las personas difuntas al ser sus herederos ab intestato y como tales pueden disponer libremente de sus bienes.
Antes de entrar a analizar el caso concreto, debemos advertir que, como el supuesto no fija reglas al respecto, entendemos que todos los sujetos mencionados son de nacionalidad española, tienen vecindad de Dº común y tiene capacidad para suceder.
En primer lugar, se nos dice que Celia, Celito, Delito y Delia fallecen en un accidente. Al fallecer con ocasión de un mismo siniestro, hay que averiguar el orden de los fallecimientos, pues puede tener trascendencia en el orden sucesorio de quienes vayan a sucederles.
Podría ser de aplicación la presunción de conmoriencia del art. 33 CC y, a falta de prueba sobre quién ha muerto primero, se entienden todos fallecidos al mismo tiempo y no tiene lugar la transmisión de derechos de unos a otros.
Sin embargo, el supuesto nos dice que fallecen con intervalos de una hora: Celia, Celito, Delito y Delia. Por tanto, entendemos que se ha probado el orden de los fallecimientos y no tiene lugar la conmoriencia.
Así, Celia fallece en primer lugar, intestada con un gran patrimonio privativo y ganancial. Será heredero su hijo Celito por aplicación de los arts. 930 a 934 CC y su cónyuge Celio tendrá derecho al usufructo del tercio destinado a mejora en virtud del art. 834 CC. Además, habría que liquidar los gananciales, de forma que la mitad se integraría en la herencia de Celia y la otra mitad quedaría para su cónyuge Celio.
Después fallece intestado Celito, siendo heredero su padre Celio en virtud de los arts. 935 y 937 CC. No obstante, aquí hay que tener en cuenta la posible existencia de la reserva lineal del art. 811 CC. Entendemos que tiene lugar porque se dan sus presupuestos, es decir:
–	Celio (ascendiente) hereda de Celito (descendiente)
–	Bienes que Celito ha adquirido por título lucrativo (herencia) de Celia (otro ascendiente).
–	Por tanto, debe reservar los que adquiera por ministerio de la ley (en este caso, sucesión intestada)
–	En favor de los parientes que estén dentro del tercer grado y pertenezcan a la línea de donde los bienes proceden.
El reservista sería Celio. Los reservatarios serían Luis y Delia, que son tíos de Celito y están dentro del tercer grado (aunque Delia también fallece después y Luis quedará como único reservatario). Puede plantearse si consideramos también a Delio (cónyuge de Delia) como reservatario pues también es pariente dentro del tercer grado. Pero consideramos preferible mantener que no, porque es pariente por afinidad, no por consanguinidad y entendemos que es necesario el parentesco por consanguinidad.
Por tanto, Celio no puede vender los bienes como libres sin consentimiento de Luis, que sería el reservatario. Para que Luis tenga derecho a los bienes sujetos a reserva, es necesario que viva cuando Celio fallezca, en cuyo momento, podrá reclamar los bienes al heredero de Celio e impugnar las enajenaciones que éste pudiera haber realizado.
También cabe plantearse si Luis podría renunciar a la reserva o prestar su consentimiento para que Celio enajene los bienes como libres:
–	Se puede entender que no, porque la mayoría de la doctrina y la jurisprudencia entienden que la renuncia del reservatario en la reserva lineal no implica la de su estirpe, la haga vivo o muerto el reservista. Y lo mismo si presta su consentimiento a la enajenación de los bienes como libres, pues si el reservatario fallece dejando descendientes con derecho a reserva, éstos podrán reclamar los bienes reservables.
–	Sin embargo, en el presente caso, entendemos que es preferible mantener una posición afirmativa, pues aunque Luis renuncie a la reserva o preste su consentimiento a la enajenación de los bienes reservables, si después tiene algún descendiente, éste no tendrá derecho a los bienes reservables porque estaría más allá del tercer grado por la línea de donde los bienes proceden.
Pasamos ahora a analizar la sucesión de Delito, que fallece intestado, siendo herederos sus padres Delio y Delia por aplicación de los arts. 935 y ss CC.
Y finalmente, fallece Delia intestada con un gran patrimonio privativo y ganancial, siendo heredero su cónyuge Delio por aplicación de los arts. 943 a 945 CC. Habría que liquidar los gananciales del matrimonio, aunque la mitad correspondiente a Delia la heredaría su cónyuge Delio por ser su heredero intestado. Por tanto, entendemos que aquí no se plantea ninguna particularidad y Delio sí que podrá vender los bienes y marcharse al extranjero.
octubre 23, 2016 en 6:08 pm
Para dar solución a este supuesto práctico, estructuraremos la respuesta en cuatro partes, relativas, cada una de ellas, a las sucesiones de los cuatro sujetos fallecidos.
1)	En primer lugar, fallece Celia, abintestato y casada en gananciales con Celio. Su patrimonio hereditario está compuesto por todos sus bienes privativos y pos los bienes gananciales que le sean adjudicados tras la disolución de la sociedad conyugal. De todos estos bienes será heredero abintestato su único hijo Celito (art. 930 Cc).
2)	En segundo lugar, fallece Celito, también abintestato. En su patrimonio hereditario se integra el ius delationis referido a la herencia de su madre, al haber muerto sin aceptar o repudiar dicha herencia (art. 1006 Cc.). A este derecho deberán sumarse los demás bienes que tuviere a su fallecimiento.
A su herencia será llamado, como heredero abintestato, su padre Celio. Éste será heredero directo de los bienes propios de Celito. Sin embargo, en cuanto a los bienes que pudiera recibir en virtud del ius delationis referido a la herencia de Celia: si seguimos la tesis tradicional (la que considera que Celio heredaría a Celito como segundo causante o transmitente), surgiría una reserva lineal del art. 811 Cc., a favor de Luis (no incluimos a Delia por cuanto que ésta premuere a Celio, el reservista); por el contrario, si seguimos la doctrina moderna, derivada de la STS 11 septiembre 2013 (la que considera que Celio, como transmisario sucede a Celia como primera causante), podría surgir una reserva viudal del art. 968 Cc, que queda excluida por cuanto que ya no quedan hijos de su matrimonio con Celia.
3)	En tercer lugar, fallece Delito, abinstestato. De su caudal hereditario, formado por los bienes que pudiera tener, son herederos abintestato sus padres Delia y Delio por partes iguales (arts. 935 y 936 Cc). Delia fallece sin haber aceptado o repudiado, entrando en juego el ius delationis del art. 1006 Cc.
4)	Por último, fallece Delia, también sin testamento y casada en régimen de gananciales con Delio. Su patrimonio hereditario estará compuesto por los bienes gananciales que se le adjudiquen a la disolución de la sociedad conyugal y por sus bienes privativos, en que se incluirá el ius delationis a la herencia de su hijo (art. 1346.2º Cc).
De todo ello será heredero abintestato Delio (art. 944 Cc), que pasará a ser titular del pleno dominio de los bienes gananciales. Y, en cuanto al ius delationis, si seguimos la interpretación tradicional del art. 1006 Cc, podría surgir una reserva viudal, que se excluye por cuanto que no quedan hijos de su matrimonio con Delia; y siguiendo la tesis modera tampoco surgiría reserva alguna.
En conclusión, Celio y Delio sí podrán disponer de los bienes recibidos de las herencias de sus esposas e hijos. Sólo por lo que se refiere a Celio podrá existir reserva lineal a favor de Luis en cuanto a los bienes que pudiera adquirir por medio del ius delationis de su hijo referido a la herencia de Celia, y sólo en el caso de que sigamos la tradicional interpretación del art. 1006 Cc, por la que el transmisario sucede al segundo causante o transmitente.
Debemos comenzar por distinguir las dos familias que se nos presentan en este caso.
En primer lugar nos encontramos con el matrimonio compuesto por Celia y Celio que tienen un hijo llamado Celito, a su vez Celia tiene un hermano llamado Luis y una hermana llamada Delia.
En segundo y último lugar tenemos al matrimonio compuesto por Delia y Delio que tienen un hijo llamado Delito y a su vez Delia tiene un hermano llamado Luis y una hermana llamada Celia.
Una vez distinguidas ambas familias, nos centramos en tratar los hechos que son los siguientes:
Mueren en un accidente de tráfico con una hora de diferencia, en el orden siguiente e intestadamente
Celia, Celito, Delito, Delia.
Al morir sus mujeres e hijos Delio y Celio deciden vender sus patrimonios que tenían tanto privativamente como gananciales con sus esposas e irse al extranjero. Se plantea la duda de si pueden hacerlo y a quien le pertenece el patrimonio.
Pues bien, el patrimonio les corresponde a ambos en relación con cada una de sus esposas y por consecuencia podrán vender, todo esto en base a los siguientes argumentos.
La primera persona que muere es Celia, dejando un hijo un cónyuge y dos hermanos, la sucesión tiene lugar en primer lugar en línea recta descendiente (art 930 cc) y por lo tanto su patrimonio compuesto por mitad de gananciales y sus bienes privativos irán a su hijo Celito.
En segundo lugar muere Celito, dejando un padre y un primo y tres tíos. Dado que en defecto de hijos y descendientes le corresponde la sucesión a los ascendientes (art 935 cc) y en caso de que uno de los padres hubiese fallecido le corresponderá al otro que hubiera sobrevivido (art 937).
En tercer lugar muere Delito, dejando dos padres y un tío, en base los argumentos anteriores, sucederán los padres en toda la herencia de su hijo (art 935).
En cuarto y último lugar muere Delia, dejando un hermano y un cónyuge, este será quien suceda a Delia en todo su patrimonio (art 944) que al igual que el de su hermana también estará compuesto por sus privativos y su mitad de gananciales si tras la disolución del sociedad por el fallecimiento, se hubiera practicado la liquidación de la misma. Delio sucede a Delia con preferencia a su hermano Luis, porque los cónyuges suceden con preferencia a los colaterales.
Esto último se entiende, salvo que Delio y Delia estuviesen separados legalmente o de hecho a la muerte de Delia en cuyo caso, Delio pierde todo derecho sobre su herencia (art 945), y le correspondería la misma al hermano de Delia, Luis ( art946). Por lo tanto Delio no podría vender su parte de patrimonio.
Como no es el caso que se nos plantea, ambos tiene la propiedad de los dos patrimonios y poder de disposición sobre cada uno de ellos respectivamente y por consecuente podrán vender sin problemas.
Opositora1991 dice:
Antes de empezar a analizar el supuesto, debemos establecer ante qué legislación vamos a ordenar la sucesión. Como del supuesto no se establece que los sujetos pertenecen a ninguna comunidad con régimen foral o especial, nos remitiremos para ordenar la sucesión de Celia, Celito, Delito y Delia al Derecho Común.
En primer lugar, destacar que no tiene lugar la aplicación del articulo 33 del Código Civil (CC), porque a pesar de que todos los cuatro fallecidos lo han sido con ocasión de un mismo siniestro, se ha probado el fallecimiento anterior de uno respecto de los otros. Por lo que llevaremos acabo cuatro sucesiones diferentes.
Como establece el supuesto, todos fallecen intestados, por lo que se regirá por las reglas de la sucesión intestada del Derecho Común, estando sometidos a los artículos 912 y siguientes del CC.
Empezando con la primera fallecida, CELIA, se liquidará la sociedad de gananciales, y de lo que resulte tras las operaciones correspondientes, se aplicará la mitad de la misma a Celio. Respecto de la otra mitad de los gananciales y los bienes privativos de Celia, le corresponderán a su hijo Celito, en virtud del artículo 930 CC, que en sede de sucesión intestada, establece que la sucesión corresponde, en primer lugar, en linea recta descendiente. Sin embargo, aunque Celio queda fuera de la sucesión intestada, conserva su legítima al usufructo en virtud del articulo 834 CC, por lo que tiene derecho al usufructo del tercio destinado a la mejora, porque el artículo 945 del Código Civil sólo le priva de su cualidad de heredero intestado único.
Seguidamente, tiene lugar otra sucesión por fallecer CELITO. En cuanto al mismo, también intestado, serán herederos, a falta de hijos y descendientes, sus ascendientes como establece el articulo 935 del CC. Como su madre ha fallecido, se le atribuirá la totalidad de la herencia a su padre, Celio, en virtud del articulo 937 del CC.
Tras dichas sucesiones que tienen lugar sucesivamente por fallecer Celia antes que Celito, y por lo tanto, transmisión de derecho de unos a otros por llamar a sucederse entre ellos, finalmente Celio, adquiere la totalidad de los bienes, y por lo tanto, puede disponer de ellos frente a un extraño, como se dispone en el supuesto, y Luís no tiene ningún derecho sobre los mismos.
Por su parte, en la sucesión de Delito y Delia, en este caso, fallece en primer lugar DELITO. Si Delito tiene bienes (cosa que se desconoce) a falta de hijos, se le atribuirán por mitad a Delio y Delia por partes iguales en virtud del artículo 935 y 936 del CC. Seguidamente, se ordena también la sucesión de DELIA, en cuyo caso, en primer lugar se debe de liquidar la sociedad de gananciales, quedando la mitad para Delio y la otra mitad en la masa hereditaria de Delia. Dicha mitad y sus bienes privativos (incluyendo los que hubiera podido recibir de Delito) le corresponderán a falta de hijos y descendientes, y a falta de padres y ascendientes, por lo establecido en el artículo 944 CC, al cónyuge sobreviviente. Por lo que en este caso, también sucede Delio con preferencia a su cuñado Luís y puede disponer de los bienes tal y como se establece en el supuesto. Todo ello entendiendo que no existe separación judicial ni de hecho al tiempo de la muerte de Delia entre ésta y Delio.
NADASC:
Aplicando las normas de la sucesión intestada de los arts. 912 y siguientes del CC, suponiendo que todos tienen capacidad para suceder es decir, no están incapacitados por la ley (art.744) y no concurre en ellos causa de indignidad (art.756), entendemos:
Por la muerte de Celia en primer lugar procede la liquidación de la sociedad de gananciales, constituyendo su caudal hereditario sus bienes privativos y la mitad de los bienes gananciales.
Corresponde a Celito la sucesión en toda la herencia de Celia por derecho propio de conformidad con el art.932, aunque corresponderá a Celio el usufructo del tercio destinado a mejora en aplicación del art.834.
Celio, al morir Celito, le sucede en toda su herencia ex art. 937, incluyendo su herencia el ius delationis relativo a la sucesión de Celia, ya que falleció sin aceptar ni repudiar, de acuerdo con lo dispuesto en el art.1006.
Por su parte, Delia sucede a Delito en la mitad de su herencia al concurrir con Delio, conforme a lo dispuesto en el art.936.
Finalmente Delio sucede a Delia en todos sus bienes conforme al art. 944, incluyendo la facultad de aceptar o repudiar la herencia de Delito.
El derecho a la adquisición de los bienes corresponde por tanto a Delio y Celio, sin que Luis tenga derecho alguno en la herencia de sus hermanas.
octubre 24, 2016 en 7:09 pm
En primer lugar, a la hora de resolver el caso partimos de los datos proporcionados por el mismo y de dos presunciones importantes a la luz de los hechos relatados. Tales presunciones serían las siguientes:
1.	Los hijos no tienen patrimonio.
2.	No hay más sujetos de los expuestos.
Partiendo de los hechos y de las presunciones expuestas llegamos a las siguientes conclusiones:
1.	Fallece Celia, intestada, y al contar en ese momento con Celito como descendiente, todos sus bienes privativos y su mitad de gananciales van a parar a Celito, por el juego de los artículos 930 y ss del Cc.
Al morir Celito, intestado, y no tener descendientes y contar únicamente con un progenitor, todo su patrimonio, es decir, lo que acaba de heredar de su madre, pasa a ser propiedad de Celio, vía artículo 935 y 937 del Cc.
El problema que se plantea en este caso es que nos encontramos ante un claro supuesto de reserva del artículo 811 del Cc. Y, por tanto, aunque Celio deviene propietario de los bienes se ve limitado por la reserva. Así pues, podrá disponer de los mismos, pero si a su muerte le sobrevive Luis, éste tendrá derecho al precio de 2/3 partes de los bienes reservables y enajenados, por aplicación del artículo 838 del Cc, al entender junto con la doctrina y jurisprudencia mayoritaria que en la sucesión intestada la reserva sólo jugará en la legítima.
2.	Por su parte, Delito muere intestado, pero como entendemos que nada tenía en vida, nada transmite. En cualquier caso, de existir bienes al momento de su muerte irían a parar a Delia y Delio por mitades iguales, al carecer Delito de descendientes, según los artículos 935 y 936.
A continuación fallece Delia y lo hace intestada y sin ascendientes ni descendientes, pero casada en gananciales con Delio, por lo que a él corresponde la totalidad de su patrimonio, tanto el privativo como la mitad de los gananciales, por vía del artículo 944.
Finalmente, tener en cuenta que partimos de la presunción de que no existían más sujetos de los expuestos, pero si Delia y Delio, hubiesen tenido otro hijo común podría llegar a surgir una reserva de los artículos 968 y ss del Cc si Delio contrae segundo matrimonio. Pero nunca podría darse una reserva del artículo 811 pues Delio recibió los bienes de Delia y no de Delito. Así pues, puede disponer de la totalidad de los mismos con plena libertad.
opositora8 dice:
octubre 24, 2016 en 9:04 pm
Debemos comenzar nuestra exposición haciendo referencia al ART. 33 CC, del cual entendemos que fallecidas varias personas en un mismo siniestro, cuando alguna de ellas hubiere muerto primero, se producirá entre ellas la transmisión de los derechos sucesorios correspondientes en cada caso.
Teniendo en cuenta que no se ha indicado en el supuesto la vecindad foral de las personas intervinientes, ni la incapacidad o sometimiento a ninguna institución jurídica que limite su capacidad de obrar, y sabiendo que fallecen todos intestados, (aplicando por tanto a partir de ahora las reglas que rigen la sucesión intestada), pasamos a examinar el siguiente supuesto.
A) En cuanto al matrimonio entre CELIA y CELIO:
Al fallecer primero Celia, según el ART. 807.1 CC, Celito es el heredero forzoso de esta, y por ello, según los ARTS. 924, 925 y 927 del Código Civil, Celito representa a Celia en la herencia de los abuelos, ya que al morir Celia, la hermana de esta, Delia, todavía vive, y por tanto Celito concurre con su tía. En caso de que la herencia de los padres de Celia ya se hubiese deferido en favor de sus hijos Luis, Celia y Delia (cosa que no se indica en el supuesto), deberíamos hablar también de lo recogido en el ART. 1006 CC, por el cual si estos no hubieren aceptado la herencia antes de fallecer, pasaría a los suyos el mismo derecho que estos tenían.
En cuanto a la propia herencia de Celia, a Celito según lo dispuesto por el ART. 808.1 CC, le corresponderían dos terceras partes del haber hereditario de esta.
Respecto a CELIO, tratándose este del cónyuge viudo de Celia, por lo dispuesto en el ART. 834 CC, en un principio le correspondería el usufructo del tercio de mejora sobre la herencia de esta, pero tras morir Celito, pasarán a Celio todos los bienes, tal y como indica el ART. 937 CC; y este por tanto podría disponer de todos ellos.
B) En cuanto al matrimonio entre DELIA y DELIO:
Al fallecer primero Delito, a este le sucederán sus padres según lo dispuesto por el ART. 807.2 CC; y lo harán por partes iguales de acuerdo con el ART. 810 CC.
Posteriormente fallece Delia, y en aplicación de los ARTS. 944 y 945 CC, en defecto de ascendientes y descendientes sucederá en todos los bienes el cónyuge sobreviviente (Delio) con preferencia a los parientes colaterales, por lo que este también podrá proceder a la venta de todos sus bienes y marcharse al extranjero.
En CONCLUSIÓN, diremos que Celio y Delio sí que podrán disponer de todos los bienes, entendiendo por tales los que pertenecían tanto a sus respectivas esposas como a sus hijos. Además, no debemos olvidar mencionar que Luis recibirá su parte correspondiente en la herencia de sus padres.
Para resolver el dictamen, en primer lugar, debemos presumir que todos los involucrados están sujetos al derecho común, son mayores de edad y tienen plena capacidad para suceder, en funcion del artículo.744 CC, puesto que no se señala lo contrario.
Además, deducimos que todos mueren intestados, puesto que no menciona que otorgarán ninguno testamento, de acuerdo con el artículo. 912.1 CC. Por lo tanto, estamos ante varias sucesiones legítimas que se defieren por Ministerio de ley, como indica el artículo 658 CC.
Antes de acudir al orden de los llamamientos del CC, debemos tener cuenta que no estamos ante un caso de conmoriencia, del artículo 33 CC, puesto que murieron con un intervalo de una hora cada uno. Pero se deberá probar la muerte de las partes mediante las actas del RC, puesto que la hora y el día son transcendentales respecto a la sucesión, puesto que es en ese momento en el que el heredero abintestato debe existir y tener capacidad para suceder. Y también es relevante el orden de fallecimiento.
Una vez puntualizado lo anterior, procedemos a analizar la sucesión de cada uno de los fallecidos en el orden en que fallecieron. En primer lugar, respecto la sucesión de Celia, deducimos que está casada bajo gananciales con Celio, por lo que se deberá proceder a la disolución y posterior liquidación de la sociedad de gananciales, por lo tanto de acuerdo con el artículo.1404 a Celio le corresponderá la mitad del haber ganancial. Y en la sucesión de Celia se incluirá el 50% de sus bienes gananciales y todo su patrimonio privativo. De acuerdo, con el orden intestado de los llamamientos del CC junto con el artículo 930 del CC, heredera en primer lugar sus descendientes, por tanto Celio, que existe y presumimos la capacidad de suceder, ya que todavía no ha fallecido. Y como actualmente se admiten a Celio le corresponderá el usufructo del tercio destinado a mejora, en virtud del artículo 834. Por tanto, siendo Celio el sucesor abintestato de Celia.
Respecto a la sucesión de Celio, de acuerdo con el orden de llamamientos intestado; al no tener descendientes, le sucederá sus ascendientes en virtud del artículo 935, pero al haber fallecido la madre una horas antes, y teniendo en cuenta el artículo.938 le sucederá en toda su herencia Celio. Por lo tanto Celio recibirá todo el haber de Celito que está formado por los bienes que recibió de Celia, entre otros. Adquiriendo la nuda propiedad del usufructo del tercio que ostentaba, adquiriendo el pleno dominio.
También cabría plantearse si estamos ante una reserva linial del artículo 811 puesto que Celio hereda bienes de su descendiente Celito que había heredado por título lucrativo, es decir, herencia; de su Madre, y según el artículo deberá reservarlo Celio a favor de los parientes del tercer grado en el cual se encontraría Luis, al ser colateral privilegiado según el art 918 ya que debe computarse desde Celito. Y la mayoría de la doctrina sostiene que la línea debe formarse entre el descendiente heredado y el otro ascendiente de quien procedían los bienes, y sólo pueden ser reservatario quienes eran consanguíneos de ambos, como el caso de Luis.
Además se cumplen los requisitos al haber sido adquirido el bien por Celito a título gratuito y ser adquiridos por el ascendiente por Ministerio de Ley, algunos autores discuten si se aplica a la testada o la intestada, pero autores como Vallet lo aplican siempre a la intestada.
Por lo tanto, en este caso, si sostenemos que estamos ante una reserva linial Celio podría enajenar los bienes recibidos de Celito en la sucesión de Celia; pero Luis, el reservatario, puede recuperar tales bienes. Y Luis puede impuganar las enajenaciones mediante una acción de anulabilidad como sostiene la mayoría de la doctrina.
En cuanto, a la sucesión de Delito; de acuerdo con el orden de llamamiento intestado al carecer de descendientes, de acuerdo con el art 935 le sucederá sus padres. Y como viven ambos, según el art. 936 le herederan por partes iguales. Por tanto, el 50% de la herencia le corresponde a Delia y el otro a Delio.
Y por último, respecto a la sucesión de Delia, también está casada bajo gananciales y sucederá lo mismo que con Celia, su patrimonio estará formado por el 50% de gananciales y sus bienes privativos entre los que se incluyen los recibidos en la sucesión de su hijo Delito de acuerdo con el art.1346.2 CC. Siguiendo el orden de llamamientos abintestato al no tener descendientes ni ascendientes le sucederá su cónyuge viudo, es decir, Delio, como indica el art.944 siempre que no estuviera separada de Delia en el momento de fallecimiento de la misma, entendemos que no.
Por tanto, su sucesor es Delio en todo su haber hereditario. Al no tener mas hijos y descendientes con Delia a parte de Delito, no podría haber lugar a la reserva ordinaria o vidual.
En este caso Delio al tener la plena propiedad de los bienes que ha adquirido de la sucesión legítima de Delia, tendrá plenos poderes dispositivos sobre los mismos y podrá enajenarlos libremente.Para resolver el dictamen, en primer lugar, debemos presumir que todos los involucrados están sujetos al derecho común, son mayores de edad y tienen plena capacidad para suceder, en funcion del artículo.744 CC, puesto que no se señala lo contrario.
Respecto a la sucesión de Celio, de acuerdo con el orden de llammientos intestado; al no tener descendientes, le sucederá sus ascendientes en virtud del artículo 935, pero al haber fallecido la madre una hors antes, y teniendo en cuenta el artículo.938 le sucederá en toda su herencia Celio. Por lo tanto Celio recibirá todo el haber de Celito que está formado por los bienes que recibió de Celia, entre otros. Adquiriendo la nuda propiedad del usufructo del tercio que ostentaba, adquiriendo el pleno dominio. También cabría plantearse si estamos ante una reserva linial del artículo 811 puesto que Celio hereda bienes de su descendiente Celito que había heredado por título lucrativo, es decir, herencia; de su Madre, y según el artículo deberá reservarlo Celio a favor de los parientes del tercer grado en el cual se encontraría Luis, la ser colateral privilegiado según el art 918 ya que debe computarse desde Celito. Y la mayoría de la doctrina sostiene que la línea debe formarse entre el descendiente heredado y el otro ascendiente de quien procedían los bienes, y sólo pueden ser reservatario quienes eran consanguíneos de ambos, como el caso de Luis.
Por lo tanto, en este caso, si sostenemos que estamos ante una reserva linial Celio podría enajenar los bienes recibidos de Celito en la sucesión de Celia; pero Luis, el reservatario, puede recuperar tales bienes. Y Luis puede impuganar las enajenaciones mediante una accion de anulabilidad como sostiene la mayoría de la doctrina.
Y por último, respecto a la sucesión de Delia, también está casada bajo gananciales y sucederá lo mismo que con Celia, su patrimonio estará formado por el 50% de gananciales y sus bienes privativos entre lso que se incluyen los recibidos en la sucesión de su hijo Delito de acuerdo con el art.1346.2 CC. Siguiendo el orden de llamamientos abintestato al no tener descendientes ni ascendientes le sucederá su cónyuge viudo, es decir, Delio, como indica el art.944 siempre que no estuviera separada de Delia en el momento de fallecimiento de la misma, entendemos que no. Por tanto, su sucesor es Delio en todo su haber hereditario. Al no tener mas hijos y descendientes con Delia a parte de Delito, no podría haber lugar a la reserva ordinaria o vidual.
En este caso Delio al tener la plena propiedad de los bienes que ha adquirido de la sucesión legítima de Delia, tendrá plenos poderes dispositivos sobre los mismos y podrá enajenarlos libremente.
Comenzaremos el presente supuesto práctico advirtiendo que presumimos que todos los sujetos intervinientes están sujetos al Derecho Común, y que todos ellos tienen, además, plena capacidad sucesoria ex arts 662 y ss CC, sin que exista tampoco causa alguna de incapacidad relativa ni indignidad. También entenderemos que no existen más descendientes que los mencionados.
Es de destacar que no es de aplicación el artículo 33 CC, pues aunque todos los fallecidos lo hacen con ocasión del mismo siniestro, se tiene conocimiento del orden de las defunciones.
Para la resolución del supuesto, analizaremos la sucesión de cada fallecido, atendiendo al orden en que tuvieron lugar las respectivas muertes, y prestando atención en todo caso a los arts 930 y ss del CC, al haber fallecido todos ellos intestados.
1º	Comenzamos con la sucesión de CELIA.
Al fallecer Celia, que tiene un amplio patrimonio privativo y ganancial, le quedan dos sucesores: su hijo Celito y su marido Celio.
–	Celito es el único heredero abintestato de la totalidad de la herencia, ex art 930 CC. A Celito le corresponderá la totalidad del patrimonio privativo de Celia y la mitad del patrimonio ganancial correspondiente a la misma. Todo sin perjuicio de la legítima de Celio, como ahora veremos.
–	Celio, por su parte, ostenta la otra mitad del patrimonio ganancial, el cual no se integra en la sucesión de Celia, pues le corresponde a él por derecho propio.
No es sucesor abintestato de Celia, ex arts 943 y 944 CC.
Sin embargo, tiene la condición de legitimario, ex art 807.3º CC, consistiendo su legítima, al concurrir con un descendiente, en el usufructo del tercio de mejora, ex art 834 CC. De modo que Celio adquirirá el usufructo de 1/3 de todo lo heredado por Celito de su madre.
2º Sucesión de CELITO:
Al fallecer Celito, entendemos que sin descendientes ni cónyuge, le queda como único heredero abintestato su padre, Celio, quien adquirirá la totalidad del patrimonio de Celito, ex art 937 CC (es decir, heredará todo lo que Celito heredó de su madre más el patrimonio propio que pudiera tener el mismo).
Además, lógicamente, el usufructo que ostentaba sobre la herencia de Celia quedará extinguido por consolidación, ex art 513.3º CC.
Sin embargo, como consecuencia de la muerte de Celito, se produce un caso de aplicación de la reserva lineal del 811 del CC, pues Celio es un ascendiente que hereda de su descendiente (Celito) bienes que dicho descendiente había adquirido por título lucrativo de otro ascendiente (la madre de Celito).
–	En cuanto a los elementos reales de esta reserva, Celio se halla obligado a reservar los bienes adquiera por ministerio de la ley de la sucesión de Celito. Es decir, únicamente lo que adquiera por legítima, lo que se traduce en que la mitad del haber hereditario de Celito está sujeto a reserva, ex art 809 CC.
–	En cuanto a los elementos personales, el reservatario será Luis, que cumple los requisitos de ser pariente consanguíneo de Celito, dentro del tercer grado, y pertenecer a la línea de donde los bienes proceden (línea que une a Celito con Celia).
3º	Sucesión de DELITO:
Al fallecer Delito, entendiendo que sin descendientes ni cónyuge, serán sus sucesores abintestato de la totalidad de su herencia sus padres, por partes iguales, ex arts 935 y 936 CC.
No nos consta que Delito hubiese adquirido bienes a título gratuito de algún ascendiente o hermano, por lo que entenderemos que no existen bienes sujetos a la reserva lineal de 811 CC.
4º	Sucesión de DELIA:
Delia fallece sin descendientes, por la premoriencia de su único hijo, y dejando como único heredero abintestato a su marido Delio, ex art 944 CC. De esta manera, Delio adquiere, como parte del patrimonio hereditario de su esposa, la totalidad del patrimonio privativo de ésta, su mitad de gananciales y la parte del patrimonio de Delito heredada por Delia.
a) Delio deviene heredero único de la totalidad del patrimonio de Delia, por lo que sí que podría vender todos esos bienes, al ser el único propietario de los mismos.
b) Sin embargo, respecto de Celio, la cuestión es distinta. La mitad del patrimonio de adquiere de la sucesión de Celito está sujeto a reserva, por lo que podrá disponer de esa mitad, pero el gravamen de la reserva subsistirá, ya que Luis adquirió su derecho a los bienes reservables desde el mismo momento en que murió Celito y heredó Celio. Es decir, no podrá Celio disponer como libres de los bienes reservables, siendo de aplicación a estas enajenaciones los artículos 975 y 976 CC, y también serán aplicables las obligaciones de los arts 977 y 978 CC, todo ello por analogía, ex art 4 CC
octubre 24, 2016 en 11:20 pm
Como se indica Celia y Delia tienen gran patrimonio privativo y ganancial, presumimos que están casadas bajo el régimen legal de gananciales. Entendemos igualmente que todos los mencionados están sometidos al derecho común, son mayores de edad y tienen plena capacidad de obrar.
Celio y Delio tras el accidente en el que fallecieron sus hijos y esposas pretenden vender todos los bienes con la intención de marcharse al extranjero.
En la sucesión intestada el título material es el llamamiento legal, el Código Civil en los artículos 912 a 956 indica quiénes y en qué orden son los llamados a suceder al causante, pero éste no es suficiente el título formal viene representado por la declaración de herederos abintestato (Artículo 55 a 57 Ley Notariado) que Celio y Delio deberán instar o requerir para determinar si finalmente pueden o no realizar la venta.
La primera solución siguiendo el orden de fallecimientos que se expone y teniendo en cuenta que la sucesión intestada opera en base a llamamientos que operan unos en defecto de otros es la siguiente:
1º Fallecimiento de Celia: Tendría lugar la disolución de la sociedad de gananciales, sucediendo Celito (artículo 930) en la mitad que le corresponda tras la liquidación a su madre y en la totalidad del patrimonio privativo. Sucede como heredero, pues la sucesión intestada es a título universal, sin embargo pueden coexistir con la cuota usufructuaria que correspondería a Celio como legitimario.
2º Fallecimiento de Celito: De acuerdo con los artículos 935 y 937 le sucede en toda su herencia Celio.
3º Fallecimiento de Delito: De acuerdo con los artículos 935 y 936 suceden por partes iguales sus padres Delia y Delio.
4º Fallecimiento de Delia: De conformidad con el artículo 943 sucedería su cónyuge Delio en todos sus bienes.
Otra posible solución se centra en cuestionar el orden de fallecimientos que tiene lugar a intervalos de una hora.
En caso de afirmar la conmoriencia de todos los fallecidos no operaría la transmisión de derechos de uno a otro, tan solo tendrían que probar que existe un estado de duda acerca de la hora la muerte, ya que la muerte simultánea es la presunción que se desprende del Artículo 33. y la misma releva de prueba al favorecido.
En esta línea hay que tener en cuenta, el sistema seguido en algunas legislaciones forales como Cataluña que exige para que opere el llamamiento, haber sobrevivido al causante al menos 72 horas.
En este supuesto de acuerdo con los artículos 943 y 944 Celio y Delio sucederían en todos los bienes de sus cónyuges.
octubre 25, 2016 en 4:31 am
Partiendo de que todos los intervinientes del supuesto practico son mayores de edad , plenamente capaces y sometidos a vecindad civil común ,nos corresponde examinar la sucesión de cada uno de ellos para determinar a quién pertenecen los bienes y , por tanto , si serían válidos los actos dispositivos que pretenden otorgar Celio y Delio.
La primera en fallecer es Celia : su heredero intestado sería su hijo DElito ( 930yss cc).
A su vez fallece Celito con intervalo de una hora , por lo que es evidente que no acepta la herencia de su madre . Su heredero intestado sería su padre Celio ( 935 y ss cc). Si este aceptare la herencia de Celito adquirirá la facultad de aceptar la herencia a la que fue llamado su hijo , el ius delationis , 1006 cc, y así adquirirá el patrimonio privativo de Celia y la mitad de sus gananciales. Más el 811 cc dice ” el ascendiente que heredare de su descendiente bienes que este hubiere adquirido a título lucrativo de otro ascendiente … se halla obligado a reservar … A favor de los parientes del tercer grado por la línea de donde los bienes procedan “. Por lo que nos hallamos en presencia de una reserva lineal o troncal que limita la libre disposición de Celio ( reservista ) en favor de los reservatarios ( en este caso Luis , por cuanto Delia ya ha fallecido )
En lo que atañe a la otra hermana de Luis , Delia , fallece Delito a la hora de Celito . Su heredero legítimo sería su madre Delia(935 ysscc) . Está a su vez fallece con un gran patrimonio privativo además de su mitad de gananciales . Su heredero legítimo sería Delio , que por la aceptación de la herencia de su esposa adquirirá la totalidad de los bienes sin limitación alguna
octubre 25, 2016 en 1:36 pm
Lo primero que se plantea en el caso es si se ha producido la conmoriencia, ficción jurídica que prevé el art 33 CC para el caso del fallecimiento de varias personas, llamadas a sucederse, en un mismo accidente.
En principio debe descartarse, ya que consta el orden cronológico del fallecimiento de cada una. Entiendo que dichos intervalos de tiempo resultan de los certificados médicos de defunción de cada una de ellas (ya que debe constar la hora de la muerte), de lo contrario, todos se consideran muertos al mismo tiempo y no se transmiten derecho alguno entre ellos, sin perjuicio de lo que pueda corresponder a Celio y Delio, que veremos a continuación.
A) Si entendemos que hay conmoriencia porque finalmente no puede acreditarse oficialmente la muerte anterior de unos a otros, el resultado será:
– respecto a Celia: su heredero será únicamente Celio (art. 944 CC)
– respecto a Celito: su heredero será solo Celio (art. 937 CC)
– respecto a Delito: el heredero será solo Delio (art. 937 CC)
– respecto a Delia: el heredero será solo Delio (art. 944 CC)
B) Si no existe conmoriencia:
Para determinar si Celio y Delio pueden vender todo el patrimonio de Celia y Delia, es necesario observar las siguientes cuestiones:
1)	Recordemos que la apertura de la sucesión se produce desde el mismo momento de la muerte (art. 657 CC), y los herederos suceden al difunto por el solo hecho de su muerte (art. 661 CC)
2)	Cuáles son los derechos sucesorios de Celio y Delio.
En este caso, se abre la sucesión intestada, en cuanto mueren sin haber otorgado testamento (art. 912.1 CC). El orden de sucesión se establece en los arts. 930 y siguientes del CC y deberá respetarse el orden de fallecimiento, así pues:
Sucesión de Celia y Celito:
Como fallece primero Celia, le sucede su hijo Celito (art. 930 y 931 CC), y aunque fallece una hora más tarde y no puede aceptar la herencia, éste derecho (para aceptar o repudiar la herencia de Celia) – ius delationis– pasa a los sucesores de Celito (art. 1006), que en este caso es Celio, su padre, que le sucede en toda su herencia (art. 937 CC).
Apuntar que incluida en la herencia de Celito se encuentra la mitad del haber de la sociedad de gananciales, que se liquida por el fallecimiento de Celia (arts. 1392.1 y 1404 CC).
Con relación al ius transimisionis ha existido discusión:
a)	si el transmisario (heredero del que fallece sin aceptar) debe primero aceptar la herencia del transmitente para poder aceptar o repudiar la herencia del primer causante (en cuanto que se considera que entre el caudal hereditario se encuentra el ius delationis)
b)	si el transmisario sucede directamente al primer causante a través del ejercicio del ius delationis, que trae causa del transmitente pero se ejercita en la herencia del primer causante(postura que ha adoptado recientemente la DGRN en resolución de 26 de Marzo de 2014).
Si seguimos la primera opción, se plantea si puede admitirse en Derecho Común, que tenga lugar el ius transmisionis de la legítima, como se permite expresamente en algunos derechos forales (vg. 451-1 del libro de sucesiones del CC de Cataluña).
Si tiene lugar el ius transmisionis de la legitima: no solo se faculta a los sucesores para aceptar o repudiar la herencia, sino para ejercitar otros derechos que se reconocen a los legitimarios (vg. solicitar la reducción de donaciones inoficiosas, art. 655 CC o ejercitar la acción del art. 1001 CC).
Sucesión de Delito:
Como Delito no tiene descendientes, le suceden sus padres, Delio y Delia, por partes iguales (art. 935 y 936 CC), vivos en el momento de su muerte.
Sucesión de Delia:
Fallece una hora más tarde que su hijo, por lo que adquiere derechos sucesorios sin llegar a aceptar/repudiar la herencia, el ius delationis pasa a sus herederos (art. 1006 CC), que a falta de descendientes y ascendientes (y antes que los colaterales), corresponde a su cónyuge supérstite (art. 944 CC), Delio.
En este caso, la mitad del haber de la sociedad de gananciales que corresponde a Delia(art. 1392.1 CC) pasará a Delio, que es su heredero.
En ambos casos (tanto si hay conmoriencia como si no), Celio adquirirá derechos sucesorios en las herencias de Celia y Celito (y lo mismo respecto de Delio, Delia y Delito), pero en este caso, al no transmitirse derechos sucesorios entre Celia- Celito y Delito-Delia, no entrará en juego el derecho de transmisión del art. 1006 CC.
De acuerdo con lo expuesto anteriormente, considero que no existe conmoriencia y que el transmisario sucede directamente al primer causante, y no es preciso que Celio y Delio acepten en primer lugar las herencias de Celito y Delia, para poder aceptar las herencias de Celia y Delito. Esta opción me parece más adecuada porque, por un lado se evita la discusión acerca del ius transmisionis de la legítima, reconociendo a Celio y Delio como legitimarios, con los efectos favorables antes expuestos y por otro, se evita que deban aceptar dos veces (en sendas herencias) cuando el resultado será el mismo (la sucesión esta ordenada por ley).
En primer lugar, suponemos que los sujetos están sujetos al régimen común, a efectos de determinar las legítimas y demás especialidades en materia de sucesiones. Además, al señalar el caso que mueren en una hora distinta cada uno y de forma sucesiva, excluimos la aplicación del articulo 33 CC no considerando la conmoriencia.
Por otra parte ambas hermanas están casadas en el régimen de gananciales, por lo que tras su fallecimiento se procederá a la liquidación del mismo y se deberá adjudicar al cónyuge supérstite la parte que le corresponda.
Comenzando con el fallecimiento de Celia, intestada, sus bienes, tanto privativos como su parte de gananciales ex art.930 CC pasarán a su hijo Celito, sin olvidar la legítima que le corresponde a Celio ex art 834, es decir, tendrá derecho al usufructo del tercio de mejora.
Sin embargo, al morir Celito, sin descendencia, sus bienes así como los recibidos por herencia de su madre pasarían a su padre Celio, pero este está sujeto a la reserva del artículo 811 CC, por lo que la parte que constituya la herencia de la madre estará obligada a reservarla en favor de los parientes dentro del tercer grado por la misma línea de procedencia., al haber recibido dichos bienes por ministerio de la ley, en este caso, sucesión intestada. Por lo tanto surge la obligación de reservar en favor de su tío Luís y a sú tía Delia, que aún vive en ese momento. No pudiendo Celio disponer libremente de dichos bienes.
Pasando ahora a la muerte de Delito, los posibles bienes, derechos y obligaciones, de que pusiese ser titular pasarían por mitad a sus padres, Delia y Delio, ex, arts. 935 y 936 CC.
Pero al morir Delia, también intestada, en defecto de descendientes y ascendientes, sucederá en sus bienes su cónyuge Delio (art.944 CC), al no constar que están separados ni legalmente ni de hecho. En este caso no surge la obligación de reservar a la que antes hemos hecho referencia. Por lo que si podrá disponer libremente de los bienes.
octubre 25, 2016 en 6:56 pm
Del texto del dictamen cabe deducir que no existen otras personas ni bienes distintos de los mencionados (presumiéndose que los hijos Celito y Delito no tienen en su patrimonio bienes heredados de sus abuelos). En el caso analizado, ex art. 33 CC, a los interesados en la muerte anterior de cualquiera de los fallecidos corresponde su prueba, en defecto de la cual, se presumirán muertos al mismo tiempo y no tendrá lugar la transmisión de derechos de uno a otro. Presumiendo que tal prueba existe (pues se dice que mueren uno después de otro, con intervalos de una hora), el supuesto se resuelve como sigue:
– La primera fallecida es Celia, a la cual, ex art. 930 CC, sucederá su hijo Celito (que todavía vive), y ello sin perjuicio del derecho de su marido Celio al usufructo del 1/3 de mejora (art. 834 CC). Además, a Celito, como heredero de su madre, correspondería liquidar la SG con el cónyuge sobreviviente y recibir las adjudicaciones de gananciales que por la misma procedan (art. 1.404 CC).
– El segundo fallecido es Celito, hijo de Celia. Ex art. 935 CC, a Celito le sucederá su padre, Celio. Así, a Celio corresponderá la herencia de Celito que, ante la falta de mención de otros bienes, comprenderá la delación a su favor de la herencia de su madre, “ius delationis” que ex art. 1.006 CC se transmitirá a Celio quien, en caso de aceptar la herencia de Celito, podrá aceptar asimismo la de su difunta mujer Celia; adquiriendo, así, todos los bienes privativos y libres de ésta, consolidando el pleno dominio de los bienes sobre que ostentaba el usufructo (1/3 de mejora, como se ha dicho), y adjudicándosele todos los bienes gananciales.
– El tercer fallecido es Delito. Ex arts. 935 y 936 CC sucederán a éste sus padres por partes iguales.
– La cuarta fallecida es Delia. Al carecer de descendientes (por haberle premuerto su hijo) y ascendientes (que, según el texto del dictamen, ya habían fallecido anteriormente), ex art. 944 CC le sucede en todos sus bienes el cónyuge sobreviviente, Delio. Al no tener Delia otros herederos, los bienes gananciales, en caso de liquidación, se adjudicarán en su totalidad a Delio, como se deduce del art. 1.404 CC. Por último, como se ha dicho, al no extraerse lo contrario del texto del dictamen, cabe deducir que en la herencia de Delito no existen bienes que éste hubiese heredado de sus abuelos, ya que, en caso contrario, ex art. 811 CC, estos bienes deberían reservarse a favor de Luis (pues la reserva se aplica también en sucesión abintestato, art. 942 CC) y no corresponderían a Delio.
Analizado todo ello, cabe concluir que Celio (siempre que acepte la herencia de Celito y posteriormente la de Celia en virtud del “ius transmissionis” del art. 1.006 CC) y Delio serán titulares de todos los bienes privativos y gananciales mencionados, pudiendo, por tanto, y siempre que tengan capacidad suficiente y poder de disposición, disponer de ellos libremente.
En relación con el supuesto que se nos plantea vamos a analizar las distintas sucesiones que se nos plantean a fin de determinar a quien corresponden los diversos patrimonios conforme a las reglas establecidas respecto de la sucesión intestada en los arts. 930 y ss. del Código Civil.
Centrándonos en primer lugar en Celia y su sucesión, tal y como se nos plantea premuere a su hijo Celito, por lo que conforme a las disposiciones citadas la sucesión correspondería a Celito, previa liquidación de gananciales. Sin embargo, una hora después de Celia muere Celito, y en este caso se plantea cuales son los derechos que corresponden a Celio. Al respecto de esto, debemos señalar que le corresponderá la sucesión deferida por su hijo Celito, y por tanto le pertenecerán todos los bienes que se encuentran integrados en el momento del fallecimiento de su hijo, además de que podrá aceptar la herencia de Celia deferida a Celito, en base al ius transmisionis previsto en el art. 1006 C.c., considerándose dicho ius transmisionis como un activo integrante del patrimonio deferido por Celito, y en consecuencia, deberá aceptar la herencia de Celia en base al mismo para poder pasar a ser el titular de dicho patrimonio, no produciéndose dicho tránsito automáticamente al aceptar la sucesión de su hijo.
En cuanto a la sucesión de Delia y Delito, en este caso Delito es el primero en fallecer, y a falta de descendientes la sucesión deferida por el mismo corresponderá a sus progenitores, dividiéndose por mitad entre ambos. Una hora después fallece Delia, y en este caso Delio adquirirá los derechos a la sucesión de su esposa en defecto de descendientes y ascendientes, y por su parte, el ius transmisiones respecto de la parte correspondiente a Delia en consideración a la sucesión de su hijo Delito.
Será necesario que se ejerza tanto las respectivas aceptaciones, como el correspondiente ius transmisionis en los respectivos casos para que estén legitimados respecto de la enajenación de los diferentes bienes, siendo diferente el transito y camino seguido por los mismos para su efectiva adquisición.
T. G. J. dice:
Para determinar los derechos de Luis, Celio y Delio, hay que estudiar las siguientes cuestiones.
1. Derechos sucesorios:
Sucesión de Celia: Celia fallece intestada, por lo que aplicando las normas de la sucesión legítima, Celito heredará todo el patrimonio de Celia, por ser el único hijo ( arts. 930 y ss). Celito fallece una hora después de Celia, por lo que se cumple la exigencia de existir en el momento del fallecimiento del causante.
Celio conservará sus derechos legitimarios; es decir el usufructo sobre el tercio de mejora ( art 834)
Sucesión de Celito: también fallece intestado, y a falta de descendientes, le suceden sus ascendientes ( art 935); como su madre Celia ya ha fallecido, su padre Celio le sucede en toda su herencia ( art 938). Todo ello sin perjuicio de la reserva lineal que luego veremos.
Sucesión de Delito: fallece intestado, a falta de descendientes le suceden sus ascendientes, diviéndose la herencia por partes iguales entre su madre Delia y su padre Delio ( art 936)
Sucesión de Delia: fallece intestada, a falta de descendientes ( Delito ha premuerto) y de ascendientes ( los padres de Delia también han fallecido), sucede su cónyuge Delio en todos sus bienes ( art. 944)
2. Reserva lineal:
En la sucesión de Celito existe una reserva lineal del art 811, pues estamos ante un ascendiente ( Celio) que hereda de sus descendiente ( Celito) bienes que este ha adquirido por título lucrativo de otro ascendiente (sucesión intestada de Celia), estando por tanto obligado a reservar los bienes que haya adquirido por ministerio de la ley en favor de los reservatarios
¿Quienes son los reservatarios? Son los parientes que estén dentro del tercer grado y pertenezcan a la línea de donde los bienes proceden.
En cuanto a la línea, serán los de la línea materna, y
En cuanto al tercer grado, el cómputo se hace a partir del descendiente causante, siendo reservatarios Luis y Delia ( ¿ Qué pasa con su derecho a la reserva cuando fallece? Para ser reservatario definitivo es necesario sobrevivir al reservista, pero en caso de premoriencia se admite el derecho de representación a favor de los descendientes que vivan en el momento de fallecer el reservista, discutiéndose si en este derecho de representación se aplica el límite del tercer grado – en cuyo caso, los descendientes de Delia no tendrían derecho a la reserva- o si una vez adquirido el derecho de reserva por una persona que esté dentro del tercer grado se admite el derecho de representación sin límite. En cualquier caso, Delia fallece sin descendientes por lo que el único reservatario eventual es Luis.)
¿ Qué bienes son reservables? Se plantea si la reserva se extiende a todos los bienes que Celio recibe de Celito; pudiendo sostenerse dos posturas:
La reserva se refiere sólo a la mitad de los bienes porque sólo la mitad de los bienes se adquiere por ministerio de la ley, al ser la legímita del ascendiente el mitad de la herencia; y la otra mitad por voluntad “presunta” del descendiente
La reserva se extiende a todos los bienes porque en la sucesión intestada todo el patrimonio se adquiere por ministerio de la ley, siendo esta la postura más correcta.
3. Derechos del reservista
Celio puede enajenar los bienes reservables, pero esta enajenación sólo subsistirá si a su muerte no quedan reservatarios ( se entiende aplicable a la reserva lineal el art 975 relativo a la reserva ordinaria). El adquirente no tendría por lo tanto un derecho definitivo y a la muerte del reservista, los reservatarios pueden impugnar la enajenación y reclamar los bienes reservables
¿ Puede enajenar el reservista con el consentimiento del reservatario? Aunque Luis preste su consentimiento, subsiste la reserva sobre los bienes enajenados. El derecho del reservatario no es definitivo, no consolida el derecho hasta la muerte del reservista.
No hay seguridad de quienes serán los reservatarios, en este momento es Luis, pero si fallece antes que Celio puede existir un derecho de representación a favor de un posible hijo, que podrá impugnar la enajenación y reclamar los bienes reservables ( si admitimos el derecho de representación de los descendientes sin límite).
Tampoco puede salvarse por la renuncia de Luis, pues renuncia a su derecho, pero no al derecho a la reserva que podría corresponder a sus descendientes.
Por lo tanto Celio y Delio pueden enajenar el patrimonio adquirido por sucesión, pero la enajenación de los bienes reservables no es firme hasta el momento en que fallezca Celio sin que existan en ese momento reservatarios o bien, que los que existan a su fallecimiento renuncien a la reserva.
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