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La reforma/reducción del Sistema Nacional de atención a la Dependencia - PDF
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Laura Iglesias Piñeiro
1 Universidad de Valladolid Facultad de Ciencias del Trabajo Trabajo Fin de Grado La reforma/reducción del Sistema Nacional de atención a la Dependencia Alumna: Mónica Cuevas Truyo Tutor: Antonio Piñeyroa Curso 2012/2013
2 ÍNDICE 1.- Introducción Ley 39/2006 de 14 de Diciembre, de Promoción de la Autonomía personal y Atención a las personas en situación de dependencia Antecedentes de la ley de Dependencia Definiciones de dependencia El Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia Grados de dependencia y valoración de la situación de dependencia Tramitación y solicitud. Reconocimiento del derecho Prestaciones y Catálogo de servicios de atención del sistema para la autonomía y atención a la Dependencia Prestaciones económicas Catálogo de servicios Financiación del sistema y aportación de los beneficiarios Acuerdo de 10 de Julio de 2012 del Consejo Territorial del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia Propuestas de mejora del Sistema para Autonomía y Atención a la Dependencia Real Decreto Ley 20/2012 de 13 de julio. Medidas de racionalización del sistema de dependencia y Ley 17/2012 de 27 de diciembre, Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año Conclusiones. 51 Bibliografía. 55 Anexo 57 2
3 1.- INTRODUCCION El tema que vamos a tratar en este Trabajo Fin de Grado, es el de analizar cómo se ha llevado a cabo la aplicación de la Ley de Dependencia en nuestro país y las reformas posteriores que se han ido planteando. Esta ley supuso un gran esfuerzo de todas las partes implicadas en el proceso y un gran logro para el conjunto de la población en situación de dependencia, en situación de especial vulnerabilidad. La atención a la dependencia, como se pone de manifiesto en la propia exposición de motivos de la ley, forma parte de la cartera de servicios sociales y supone el cuarto pilar del estado del bienestar. Esta ley de la Dependencia, estaba llamada a garantizar los derechos subjetivos de las personas dependientes. Esta Ley fue promovida para proteger a esos ciudadanos en situación de fragilidad y con necesidades de apoyo para vivir plena y dignamente. En España hay un incremento de la población mayor de 65 años y también un aumento del colectivo de población mayor de 80 años, junto con la dependencia por razones de enfermedad u otras causas como la discapacidad o limitación, que hacen necesaria esta Ley de Dependencia, para proteger sus derechos y otorgarles una mejor calidad de vida. Pero, en este trabajo vamos a ver cómo se ha aplicado, si ha llegado a establecerse según el calendario que la propia ley se marcaba, o si ha logrado satisfacer las expectativas que se perseguían. En él analizaremos la Ley 39/2006 de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, y las diversas reformas y modificaciones que se han llevado a cabo. En concreto se ha reformado la ley en tres ocasiones, una reforma recomendada por el Acuerdo del Consejo Territorial del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, donde se exponen medidas de mejoras, que son las que se recogen en el RD ley 20/2012 de 13 de julio (que será la segunda reforma) y una tercera que aparece en los Presupuestos Generales del Estado para el
4 La Resolución de 13 de julio de 2012, en la que se publica el Acuerdo del Consejo Territorial del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, para la mejora del sistema para la autonomía y atención a la dependencia, una vez transcurridos 5 años de la aplicación de la ley, señala una serie de mejoras a llevar a cabo en el Sistema, a la vista de errores que se han ido cometiendo en el transcurso de su andadura. Mejoras que se pondrán de manifiesto en el RD ley 20/2012 de 13 de julio, es decir que recoge las propuestas de mejora que en este Acuerdo se planteaban. Analizaremos también la Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2013, donde veremos si se dota de recursos económicos suficientes para llevar a cabo esta ley, o si por el contrario se recorta presupuesto en la dotación de estos servicios y prestaciones. 2.- LEY 39/2006 DE 14 DE DICIEMBRE, DE PROMOCIÓN DE LA AUTONOMÍA PERSONAL Y ATENCIÓN A LAS PERSONAS EN SITUACION DE DEPENDENCIA ANTECEDENTES DE LA LEY DE DEPENDENCIA El reconocimiento de los derechos de las personas en situación de dependencia ha sido recomendado en numerosos documentos y decisiones de organizaciones internacionales, como la Organización Mundial de la Salud, el Consejo de Europa y la Unión Europea. Concretamente el Consejo de Europa ya recomendaba en 1998, la cobertura de la dependencia forma parte integrante de todo sistema de protección social Incumbe a los poderes públicos garantizar la calidad de los cuidados. Así también en la propia Constitución Española, en sus artículos 49 y 50, se refiere a la atención de personas con discapacidad y personas mayores y a un sistema de servicios sociales promovido por los poderes públicos para el bienestar de los ciudadanos. 4
5 La primera propuesta legislativa, que hace referencia a la dependencia, aparece en la Ley 55/1999, de 30 de diciembre (Ley de Medidas Fiscales, Administrativas y de Orden Social para el año 2000), en su disposición adicional 14ª donde se mencionaba un seguro de dependencia, identificado como mecanismo protector propio de una protección social voluntaria y complementaria privada, ligada, además a los planes de pensiones. Teniendo en cuenta que esos mecanismos propios de la protección social voluntaria requieren de una aportación económica del sujeto protegido que difícilmente se podrían costear la mayoría de los sujetos dependientes, se propuso cambiar el rumbo de la protección social de la dependencia, enmarcándola definitivamente en una dimensión pública de la protección social y considerándola como una necesidad social propia del ámbito social público. Así en el Acuerdo de 9 de Abril de 2001 para la Mejora y el Desarrollo del Sistema de Protección Social, firmado por el Gobierno, CEOE, CEPYME y CCOO, se crea lo que se denominó el Sistema de Protección Social ; sistema en el que aparte de ser público, mínimo y obligatorio de Seguridad Social, habría que encuadrar una política de atención a la dependencia, responsabilidad compartida por todos los poderes públicos (Estado, Comunidades Autónomas y Entes Locales). Pero claro, ahora surge la duda de donde incluir exactamente la dependencia, ya que no se podría incluir dentro de ninguna de las situaciones protegidas por la Seguridad Social, ni en el área contributiva (ya que no está vinculado a una cotización específica por ese riesgo social) ni en el área no contributiva o asistencial, ya que no está vinculado a la carencia de recursos para afrontar el cuidado necesario del dependiente. Se opta finalmente por su integración en el ámbito de la asistencia social externa. Se había de configurar como un derecho universal o derecho social de la ciudadanía que requiriese de una protección económica y técnica universal, es decir, al margen de si la persona que se encuentra en esta situación ha desempeñado o no una actividad profesional, de si ha contribuido o no por ella y de si tiene o no recursos económicos suficientes para cubrir la necesidad especifica que deriva de la situación de dependencia. Así en Octubre de 2003, en el Congreso de los Diputados se aprueba una Renovación del Pacto de Toledo, que en su recomendación adicional 3ª dice 5
6 resulta por tanto necesario configurar un sistema integrado que aborde desde la perspectiva de globalidad el fenómeno de la dependencia, y la Comisión considera necesaria una pronta regulación en la que se recoja la definición de dependencia, la situación actual de su cobertura, los retos previstos y las posibles alternativas para su protección. Ello debe hacerse con la participación activa de toda la sociedad y con la implicación de la Administración Pública a todos los niveles, todo ello a través de la elaboración de una política integral de atención a la dependencia en la que quede claramente definido el papel que ha de jugar el sistema de protección social en su conjunto En 2004 se crea el Libro Blanco de la Dependencia, del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales ( Atención a las personas en situación de dependencia en España, 2004), donde se ha recopilado información, datos y propuestas por parte de las Comunidades Autónomas, Cortes Generales, agentes sociales, comunidad científica, organizaciones representativas de personas mayores, Defensor del pueblo, entidades sociales y organismos internacionales. El Libro Blanco de la Dependencia consta de 12 capítulos, en los que se tratan desde aspectos demográficos, las características de la dependencia, el régimen jurídico, los recursos disponibles, la asistencia sanitaria, los presupuestos y recursos económicos dedicados a la dependencia, hasta la generación de empleo. En definitiva, podríamos decir que el Libro Blanco de la Dependencia significó el paso previo y sentó las bases para la elaboración posterior de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia (Ley 39/2006, de 14 de diciembre). La propia Exposición de Motivos de la LAAD dice, que se configura, esta nueva protección de la dependencia como una nueva modalidad de protección social que amplia y complementa la acción protectora del Estado y del Sistema de la Seguridad Social. La presente Ley regula también las condiciones básicas de promoción de la autonomía personal y de atención a las personas en situación de dependencia mediante la creación de un Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD), con la colaboración y participación de todas las Administraciones Públicas, y la garantía por la Administración General del 6
7 Estado de un contenido mínimo común de derechos para todos los ciudadanos en cualquier parte del territorio español (art.1 de la LAAD). La Ley establece un mínimo de protección, definido y garantizado financieramente por la Administración General del Estado. El Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia responderá a una acción coordinada y cooperativa de la Administración General del Estado y las Comunidades Autónomas, mediante convenios para el desarrollo y aplicación de las demás prestaciones y servicios que se contemplan en la ley. (Exposición de motivos de la LAAD) DEFINICIONES DE DEPENDENCIA El Consejo de Europa define la Dependencia como la necesidad de ayuda o asistencia importante para las actividades de la vida cotidiana o de manera más precisa, es aquel estado en el que se encuentran las personas que, por razones ligadas a la falta o a la pérdida de autonomía física, psíquica o intelectual, tienen la necesidad de asistencia y/o ayudas importantes a fin de realizar los actos corrientes de la vida diaria y, de modo particular los referentes al cuidado personal (Recomendación nº 98 del Comité de Ministros del Consejo de Europa,1998). La dependencia puede afectar a cualquier sector de la población y no sólo a las personas mayores. Si bien es cierto que la dependencia tiende a aumentar con la edad, y que la vejez se caracteriza por aparecer frecuentemente asociada con múltiples problemas de salud, la edad no es el único criterio acerca de este estado. (Consejo de Europa, 1998: Anexo 1). Según la Organización Mundial de la Salud, Dependencia puede entenderse como el resultado de un proceso que se inicia con la aparición de un déficit en el funcionamiento corporal como consecuencia de una enfermedad o accidente. Este déficit comporta una limitación en la actividad. Cuando esta limitación no puede compensarse mediante la adaptación del entorno, provoca una restricción en la participación que se concreta en la dependencia de la ayuda de otras personas para realizar las actividades de la vida cotidiana. (Libro Blanco de la Dependencia, 2004). 7
8 Dependencia es el estado de carácter permanente en que se encuentran las personas que, por razones derivadas de la edad, la enfermedad o la discapacidad, y ligadas a la falta o pérdida de autonomía física, mental intelectual o sensorial, precisan de la atención de otra u otras personas o ayudas importantes para realizar actividades básicas de la vida diaria o, en el caso de las personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental, de otros apoyos para su autonomía personal (art. 2.2 Ley de Dependencia, 2006). Los elementos que definen la dependencia podríamos señalarlos en cuatro: - La existencia de una limitación física, mental intelectual o sensorial que merma determinadas capacidades de la persona; limitación que puede derivarse del envejecimiento, la enfermedad o la discapacidad. - La incapacidad de la persona para realizar por sí misma las actividades básicas de la vida diaria o, en el caso de las personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental, la necesidad de otros apoyos para su autonomía personal. - La necesidad de ayuda de otra u otras personas o de ayudas importantes para realizar actividades básicas de la vida diaria o, en el caso de las personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental, de otros apoyos para su autonomía personal. - La situación de dependencia, ha de tener carácter permanente, es evidente que el estado incapacitante ha de ser definitivo, o cuando menos, previsiblemente definitivo. Parece evidente que existe una estrecha relación entre dependencia y edad. No es extraño por ello que la dependencia se vea como un problema vinculado al envejecimiento demográfico y que algunas veces, se tienda a considerar la dependencia como un fenómeno que afecta sólo a los mayores. Pero en realidad, la dependencia recorre toda la estructura de edades de la población. No se puede circunscribir por ello el fenómeno de la dependencia al colectivo de las personas mayores, aun cuando sean éstas las que con más intensidad se ven afectadas. La dependencia puede aparecer en cualquier momento de la vida. Puede estar presente desde el nacimiento, desencadenarse a consecuencia de un accidente o de una enfermedad aguda en la infancia, la juventud o la vida adulta o, más frecuentemente, ir apareciendo a medida que 8
9 las personas envejecen, como consecuencia de enfermedades crónicas (enfermedad de Alzheimer, artritis, osteoporosis, etc.) o como reflejo de una pérdida general en las funciones fisiológicas, atribuible al proceso global de envejecimiento. La dependencia puede también no aparecer, y de hecho en muchos casos no aparece aunque la persona haya alcanzado una edad muy avanzada. Existen una serie de variables de tipo social y ambiental (además de los factores genéticos) que condicionan la aparición y el desarrollo de los desencadenantes de la dependencia. Esto quiere decir que es posible prevenir la dependencia promoviendo hábitos de vida saludables, mejorando la eficacia de los sistemas de atención de la salud y asegurando el tratamiento precoz de las enfermedades crónicas. Las malformaciones congénitas, los accidentes (laborales, de tráfico, domésticos), las nuevas enfermedades invalidantes, como el sida, y el propio concurso de la edad, bajo determinadas circunstancias físicas y personales, son factores que contribuyen a hacer de la dependencia un problema social de primera magnitud (Libro Blanco de la Dependencia, 2004) EL SISTEMA PARA LA AUTONOMÍA Y ATENCION A LA DEPENDENCIA (SAAD). El Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia tiene como objetivos garantizar las condiciones básicas y el contenido común de la LAAD, y servir de cauce para la colaboración y participación de las Administraciones Publicas, y está integrado por una red de servicios sociales configurados en la Ley como de promoción de la autonomía personal y de atención a la dependencia. De acuerdo con el art. 1.1 de la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de promoción de la Autonomía y Atención a las personas en situación de dependencia, esta ley tiene por objeto regular las condiciones básicas que garanticen la igualdad en el ejercicio del derecho subjetivo de ciudadanía a la promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia, en los términos establecidos en las leyes, mediante la creación de un Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, con la colaboración y 9
10 participación de todas las Administraciones Públicas y la garantía por la Administración General del Estado de un contenido mínimo común de derechos para todos los ciudadanos en cualquier parte del territorio del Estado español. Los objetivos del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) son: 1. Garantizar las condiciones básicas y el contenido común a que se refiere la ley de Dependencia. 2. Servir de cauce para la colaboración y participación de la Administraciones Públicas, en el ejercicio de sus respectivas competencias, en materia de promoción de la autonomía personal y la atención y protección a las personas en situación de dependencia. 3. Optimizar los recursos públicos y privados disponibles. 4. Contribuir a la mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos (art. 6.1 de la LAAD). El SAAD se configura como una red de utilización pública que integra de forma coordinada, centros y servicios, públicos y privados (art.6.2 de la LAAD). Estas prestaciones y servicios se integran en la Red de Servicios Sociales de las respectivas Comunidades Autónomas. La red de centros estará formada por los centros públicos de las CC.AAs, de las Entidades Locales, los centros de referencia estatal para la promoción de la autonomía personal y para la atención y cuidado de situaciones de dependencia, así como los privados concertados. Niveles de protección del sistema: Según el art. 7 de la LAAD, la protección de la situación de dependencia por parte del Sistema se prestará en los términos que establece la ley y de acuerdo con los siguientes niveles: a) Nivel de protección mínimo garantizado por el Estado para cada uno de los beneficiarios del sistema, según el grado y nivel de su dependencia 1, 1 En la Ley 39/2006 LAAD de 14 de Diciembre, todavía se habla de grados y niveles de dependencia, pero más tarde veremos que esta clasificación se modificará por el RDL 20/2012 de 13 de Julio y se mantendrán solamente la división en tres grados, desapareciendo la división de dichos grados en niveles. Esta modificación también la recoge la Resolución de 13 de julio en la que se publica el Acuerdo del Consejo Territorial del SAAD, para la mejora del sistema para la autonomía y atención a la dependencia. 10
11 como condición básica de garantía del derecho a la promoción de la autonomía personal y atención a la situación de dependencia (art. 9.1 LAAD). La asignación del nivel mínimo entre las comunidades autónomas se realizará considerando el número de beneficiarios, el grado de dependencia y la prestación reconocida (art. 9.1 del RDL 20/2012 de 13 de julio) 2 La financiación de este nivel correrá a cargo de la Administración General del Estado que fijará anualmente los recursos económicos en la Ley de Presupuestos Generales del Estado. Se trata la fijación de una cantidad económica que la Administración General del Estado aporta a la financiación del Sistema por cada uno de los beneficiarios reconocidos como dependientes, según su grado y nivel, para las prestaciones de dependencia previstas en el programa individual de atención de cada beneficiario. Al Gobierno le corresponde determinar el nivel mínimo de servicios y/o prestaciones económicas garantizados para cada uno de los beneficiarios del Sistema, en función del grado y nivel de dependencia; pero una vez sea fijado, las condiciones de acceso a las prestaciones, la intensidad de protección de los servicios y la compatibilidad e incompatibilidad entre los mismos, la participación de los beneficiarios en el coste de los servicios y la cuantía de las prestaciones económicas, vendrán determinados por los acuerdos del Consejo Territorial del SAAD. b) Nivel de protección acordado 3. Se refiere al nivel de protección que se convenga acordado en el seno del Consejo Territorial del SAAD por la Administración General del Estado y la Administración de cada una de las Comunidades Autónomas a través de los correspondientes convenios bilaterales. De esta forma, el coste global de los servicios y prestaciones del SAAD en el territorio de 2 Nueva redacción del art. 9.1 de la LAAD, que ha sido modificada por el RDL 20/2012 de 13 de julio. 3 Este nivel queda suspendido por la Ley 17/2012 de 27 de diciembre, Ley de Presupuestos Generales del Estado para
12 cada Comunidad Autónoma será asumido por partes iguales entre ambas administraciones públicas. c) Nivel de protección adicional. Es el nivel adicional de protección que pueda establecer cada Comunidad Autónoma. Las Comunidades Autónomas podrán definir, con cargo a sus presupuestos, niveles de protección adicionales al fijado por la Administración General del Estado, para los cuales podrán adoptar las normas de acceso y disfrute que consideren más adecuadas (art de la LAAD). De estos tres niveles, el nivel mínimo es el único fijado y garantizado por el Estado. Los otros dos podrán existir o no, pero eso sí, si alguna Comunidad Autónoma no tiene convenio bilateral con el Estado, sus ciudadanos tendrán menos derechos, prestaciones e incluso servicios (o de peor calidad) que los ciudadanos de otras Comunidades Autónomas. Pero vamos, resultaría raro ver esta situación y no llegar a un acuerdo (mediante un convenio) con la Administración General de Estado en la que se pudieran mejorar e incluso ampliar el nivel básico de protección. El Consejo Territorial del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia. El Consejo Territorial de Servicios Sociales y del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia es un instrumento de cooperación para la articulación de los servicios sociales y la promoción de la autonomía y atención a las personas en situación de dependencia. (art. 8.1 de la LAAD). El Consejo Territorial del SAAD se crea como un instrumento que junto con la cooperación interadministrativa y los convenios de cooperación entre la Administración General del Estado y las Comunidades Autónomas, sirven para implantar y evitar un desarrollo desestructurado del Sistema. Este Consejo está incluido en la cartera del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, concretamente en la Secretaría de Estado de Servicios 12
13 Sociales e Igualdad, donde la persona titular de dicho Ministerio será el presidente del Consejo, junto con los consejeros competentes en materia de servicios sociales y de dependencia de cada una de las comunidades autónomas. Funciones del Consejo Territorial del SAAD: Establecer los criterios para determinar la intensidad de protección de los servicios previstos en la LAAD. Acordar las condiciones y cuantía de las prestaciones económicas. Adoptar los criterios de participación del beneficiario en el coste de los servicios. Adoptar el baremo a aplicar con los criterios básicos del procedimiento de valoración y de las características de los órganos de valoración. Acordar, planes, proyectos y programas conjuntos. Adoptar criterios comunes de actuación y de evaluación del Sistema. Facilitar la puesta a disposición de documentos, datos y estadísticas comunes. Establecer los mecanismos de coordinación para el caso de las personas desplazadas en situación de dependencia. Informar la normativa estatal de desarrollo en materia de dependencia y en especial las normas que determinen el nivel mínimo de protección garantizado para cada uno de los beneficiarios del Sistema según el grado 4. Servir de cauce de cooperación, comunicación e información entre las administraciones públicas. En el seno del Consejo Territorial del SAAD, también se promoverá la adopción de un plan integral de atención para los menores de 3 años en situación de dependencia, en el que se contemplan las medidas a adoptar por las Administraciones Públicas, sin perjuicio de sus competencias, para facilitar 4 Modificación establecida en el RDL 20/2012 de 13 de Julio, y en el Acuerdo del Consejo Territorial del SAAD de 10 de julio, en la cual desaparecen los niveles de dependencia que se clasificaban en la LAAD. 13
14 atención temprana y rehabilitación de sus capacidades físicas, mentales e intelectuales. (Disposición Adicional 13ª.3 de la LAAD). Los acuerdos del Consejo Territorial se formalizarán mediante Acuerdos del Consejo y serán publicados como tales en el BOE. (Más adelante desgranaremos el Acuerdo de 10 de Julio de 2012 del Consejo Territorial que se aprobó una vez transcurridos los 5 años primeros de aplicación de la LAAD, para acometer la mejoras en el Sistema de la Dependencia) GRADOS DE DEPENDENCIAY VALORACIÓN DE LA SITUACIÓN DE DEPENDENCIA. La situación de dependencia se clasifica en los siguientes grados: 5 a) Grado l. Dependencia moderada: Cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria, el menos una vez al día o tiene necesidades de apoyo intermitente o limitado para su autonomía personal. Se corresponde a una puntuación final del BVD 6 de 25 a 49 puntos. b) Grado II. Dependencia severa: cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria dos o tres veces al día, pero no quiere el apoyo permanente de un cuidador o tiene necesidades de apoyo extenso para su autonomía personal. Se corresponde a una puntuación final del BVD de 50 a 74 puntos. c) Grado III. Gran Dependencia: Cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria varias veces al día y, por su pérdida total de autonomía física, metal, intelectual o sensorial, necesita el apoyo indispensable y continuo de otra persona o tiene necesidades de apoyo generalizado para su autonomía personal. Se corresponde a una puntuación final del BVD de 75 a 100 puntos. La dependencia se gradúa en función de la menor o mayor necesidad de la ayuda para realizar las actividades básicas de la vida diaria, o menor o mayor 5 Según el art. 26 de la LAAD, aunque el RD 20/2012, suprime el apartado 2 del mencionado artículo, haciendo desaparecer la clasificación por niveles que se hacía en la LAAD. 6 BVD es el Baremo de Valoración de la situación de Dependencia, regulada por el RD 174/2011 de 11 de febrero. 14
15 apoyo para la autonomía personal, en el caso de personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental. Varían de un grado a otro, desde un apoyo intermitente o limitado para el grado I, extenso para el grado II e indispensable, continuo y generalizo para el grado III. Valoración de la Situación de Dependencia. El modelo español, como los centroeuropeos, en los que la dependencia forma parte de Sistema de la Seguridad Social, establece el requisito de la valoración previa para adquirir la condición de beneficiario y acceder a las prestaciones del SAAD. Las Comunidades Autónomas determinarán los órganos de valoración de la situación de dependencia, que emitirán un dictamen sobre el grado de dependencia con especificación de los cuidados que la persona pueda requerir. El Consejo Territorial de Servicios Sociales y del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia deberá acordar unos criterios comunes de composición y actuación de los órganos de valoración de las comunidades autónomas que tendrán carácter público (art de la LAAD). En cuanto a los órganos de valoración de la dependencia, son órganos que sólo formulan propuestas; formalmente no deciden. Los grados de dependencia, a efectos de su valoración, se determinarán mediante la aplicación del baremo que se acuerde en el Consejo Territorial del SAAD, para su posterior aprobación por el Gobierno mediante real decreto. En cumplimiento de estas disposiciones el Gobierno, previo acuerdo del Consejo Territorial aprobó el Real Decreto 504/2007, de 20 de abril 7, por el que se aprueba el baremo de valoración de la situación de dependencia y la Escala de Valoración Específica para las personas menores de 3 años a que se refiere la disposición adicional decimotercera de la citada Ley. El baremo tendrá como referencia la Clasificación Internacional del Funcionamiento, la Discapacidad y la Salud (CIF) adoptada por la Organización Mundial de la Salud. 7 Derogado ya por el RD 174/2011 de 11 de febrero. 15
16 El baremo fijará los criterios objetivos de valoración de la capacidad de la persona para realizar por si misma las distintas actividades de la vida diaria, así como del grado de autonomía de la persona; específicamente valorará la necesidad de apoyo y supervisión para su realización en las personas con discapacidad intelectual o con enfermedad mental. Establecerá intervalos de puntuación para la determinación de cada uno de los grados de dependencia, y el protocolo con los procedimientos y técnicas a seguir para la valoración de las aptitudes observadas (art y 27.4 de la LAAD) La valoración se realizará teniendo en cuenta los correspondientes informes sobre la salud de la persona y sobre el entorno en el que viva, y considerando en su caso, las ayudas técnicas, órtesis y prótesis que le hayan sido prescritas (art de la LAAD). Según las Disposición Adicional 9ª de la LAAD, quienes a la fecha de entrada en vigor de la LAAD tengan reconocida la pensión de gran invalidez o la necesidad de asistencia de tercera persona, tendrán reconocido el requisito de encontrarse en situación de dependencia en el grado en que se disponga en el desarrollo reglamentario de dicha ley. El RD 174/2011, de 11 de febrero, es en el que actualmente se aprueba y está en vigor el Baremo de valoración de los grados de Dependencia (BVD) y la escala de valoración específica para los menores de 3 años (EVE). Este baremo de valoración de los grados de dependencia (BVD 8 ) permite determinar las situaciones de dependencia moderada, severa y de gran dependencia. a) Grado l. Dependencia moderada: Se corresponde a una puntuación final del BVD de 25 a 49 puntos. b) Grado II. Dependencia severa: Se corresponde a una puntuación final del BVD de 50 a 74 puntos. c) Grado III. Gran Dependencia: Se corresponde a una puntuación final del BVD de 75 a 100 puntos. 8 Este BVD está recogido en el Anexo I del RD 174/2011, de 11 de Febrero. Observación: de 0 a 24 puntos en este BVD no tiene grado de dependencia reconocido. 16
17 Asimismo, el BVD permitía identificar dos niveles para cada grado de dependencia, en función de la autonomía de las personas y de la intensidad del cuidado que requiere, según el art de la LAAD. Pero como ya hemos indicado con anterioridad, esto ya no está vigente, el posterior RD 20/2012 de 13 de julio lo modifica, y sólo se determinarán los grados de dependencia, pero sin niveles. El BVD es aplicable en cualquier situación de discapacidad y en cualquier edad, a partir de los 3 años. En personas menores de tres años, serán objeto de valoración las situaciones originadas por condiciones de salud de carácter crónico, prolongado o de larga duración, o de frecuente recurrencia. La valoración de las personas de entre 0 y 3 años tendrá carácter no permanente, estableciéndose revisiones de oficio periódicas a los 6, 12, 18, 24 y 30 meses. A los 36 meses todas las personas deberán ser de nuevo evaluadas con el BVD para personas mayores de 3 años. La EVE permite establecer tres grados de dependencia: moderada, severa y gran dependencia que se corresponde con la puntuación final de 1 a 3 puntos 9 obtenida en su aplicación. No se establecen niveles en cada grado realizándose una asignación directa al nivel La EVE establece normas para la valoración de la situación de dependencia y la determinación de su severidad, teniendo como referente la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF), adoptada por la Organización Mundial de la Salud TRAMITACIÓN Y SOLICITUD. RECONOCIMIENTO DEL DERECHO. A.- Procedimiento y determinación de las prestaciones El procedimiento se iniciará a instancia de la persona que pueda estar afectada por algún grado de dependencia, o de quien ostente su representación. 9 Recogido en el Anexo II del RD 174/2011 de 11 de febrero. 10 Actualmente no se establecen niveles en cada grado, porque el RD 20/2012 lo modifica, pero en el RD que aprueba esta escala así lo establecía, se le asignaba directamente el nivel 2 dentro de cada grado. 17
18 La solicitud se podrá presentar en los servicios municipales del domicilio del solicitante, en el registro del órgano competente para reconocer la situación de dependencia. Una vez recibida la solicitud, se procederá a su registro en el Sistema de Información del SAAD (SISAAD) y se trasladará al correspondiente órgano de valoración. Éste requerirá el informe de salud y el informe social y comunicará al interesado el día, la hora y la dirección en la que hay que realizar la valoración. El órgano de valoración examina la documentación del expediente y elabora un dictamen- propuesta que deberá contener como mínimo, diagnóstico, situación, grado de dependencia, cuidados que la persona pueda requerir, así como los servicios o prestaciones que puedan corresponder a la persona interesada de acuerdo con su grado de dependencia. Este dictamen propuesta se le notificará al interesado, para que éste o su representante puedan hacer alegaciones. Por último, una vez emitido el dictamen- propuesta sobre el grado de dependencia y verificado el trámite de audiencia al interesado, el órgano competente dictará la correspondiente resolución. El reconocimiento de la situación de dependencia se efectuará mediante una resolución expedida por la Administración autonómica correspondiente a la residencia del solicitante y tendrá validez en todo el territorio del Estado. (art de la LAAD). Si la resolución estima la condición de dependiente deberá indicar el grado de dependencia de la persona que lo solicita, indicando cuando será efectivo el derecho a las prestaciones de dependencia conforme al calendario que se ha fijado en la Disposición Final 1ª de la LAAD (modificada posteriormente por el RDL 20/2012 de 13 de julio). La Disposición Final 1ª de la LAAD establece el calendario de implantación progresiva del Sistema, así empezarán a producir efectos a partir del 1 de enero de 2007, aquellos casos valorados en el Grado III de Gran Dependencia, El día 1 de enero de 2008 en el supuesto de los valorados en el Grado II de Dependencia severa, y así sucesivamente, pero más adelante analizaremos otra vez este calendario de aplicación de la ley porque como ya hemos indicado se ha modificado en el RD 20/2012 de 13 de julio. 18
19 Dicha resolución determinará los servicios o prestaciones que le corresponden al solicitante según el grado de dependencia. (nueva redacción del art.28.3 de la LAAD modificada por el RDL 20/2012 de 13 de julio). La eficacia de la resolución de reconocimiento de la situación de dependencia quedará aplazada hasta que no se apruebe el correspondiente Programa Individual de Atención (PIA) en el que se determinarán las modalidades de intervención más adecuadas a sus necesidades de entre los servicios y prestaciones económicas previstos en la resolución para su grado y nivel, previa consulta y elección entre las alternativas propuestas del interesado y en su caso de la familia o entidades que le representen (art.29.1 de la LAAD). No obstante, la determinación de la prestación económica por cuidados en el entorno familiar, corresponderá a la Administración competente, a propuesta de los servicios sociales (nueva redacción del art. 29 recogida en el RD ley 20/2012 de 13 de julio). En la mayoría de las Comunidades Autónomas, este Programa Individual de Atención lo llevan a cabo los servicios sociales en materia de atención a la dependencia. Estos recopilan toda la documentación relativa a circunstancias personales, familiares y económicas, y preparan una propuesta con el plan de cuidados que concretará el servicio o prestación más adecuado a la situación del interesado conforme a su grado de dependencia, así como las preferencias entre servicios y prestaciones y darán participación y posibilidad de elección entre las alternativas propuestas a la persona beneficiaria o a la persona que ostente su representación. Una vez elaborado el plan de cuidados serán remitidos al órgano que reconoce la situación de dependencia, para que éste dicte resolución aprobando el Programa Individual de Atención indicando el servicio o servicios prescritos, y de no ser posible un servicio público o concertado de atención y cuidado a la dependencia, la prestación económica sustitutoria o la prestación económica para cuidados familiares o la prestación económica de asistencia personal, así como la participación del beneficiario en el coste de los servicios o el importe de la prestación económica según la capacidad económica del beneficiario. El Programa Individual de Atención puede ser revisado en tres supuestos: A instancia del interesado y de sus representantes legales. 19
20 De oficio. Con motivo del cambio de residencia a otra comunidad autónoma del interesado. B.- Revisión del grado de dependencia y de la prestación reconocida. Aunque en la definición de dependiente se entiende que la situación de dependencia y la necesidad de ayuda de una tercera persona es permanente, la situación puede evolucionar favorablemente o agravarse, dicha calificación podrá ser objeto de revisión. Así el art de la LAAD establece que el grado de dependencia será revisable, a instancia del interesado, de sus representantes o de oficio por las Administraciones Públicas competentes, por alguna de las siguientes causas: Mejoría o empeoramiento de la situación de dependencia. Error de diagnóstico o en la aplicación del correspondiente baremo. La LAAD no establece plazos para la revisión, por lo que esta cuestión queda remitida a la regulación que haga cada Comunidad Autónoma. Así podemos señalar tres tendencias: 1. Unas Comunidades Autónomas que no regulan nada al respecto, con lo cual, se entiende que serán revisables en todo momento. 2. Otras excepcionalmente establecen un plazo mínimo de 2 años para la primera revisión y de 1 año para las siguientes. Este sistema no se ajusta mucho a la evolución del estado de salud y de las condiciones del entorno de las personas dependientes, así que se admite la revisión sin tener que respetar el plazo de espera de dos años cuando se acredite suficientemente la mejoría o empeoramiento de la situación de dependencia o el error en el diagnóstico o en la aplicación del baremo. 3. La mayoría de las Comunidades Autónomas han optado por permitir la revisión en cualquier momento, a instancia de parte cuando se produzca una variación en el estado de salud y/ en las condiciones de entorno de la persona dependiente, y de oficio cuando la Administración autonómica 20
21 tenga conocimiento de que se han producido dichas variaciones, y establecer una revisión automática. La resolución que pone fin al procedimiento de revisión podrá mantener el grado de dependencia, modificarlo, o incluso declarar la inexistencia de dependencia, lo que puede determinar una alteración de las prestaciones de atención a la dependencia (una modificación o extinción de los servicios o prestaciones que inicialmente fueron reconocidos). Si al revisar el grado de dependencia éste variara o cuando se produzca una variación en la salud, en el entorno o en la capacidad económica de la persona dependiente que pudiera motivar una modificación del servicio o prestación económica concedida o de la participación del usuario en el coste del servicio, también deberá revisarse el Programa Individual de Atención del beneficiario 11. Así el art establece que las prestaciones podrán ser modificadas o extinguidas en función de la situación personal del beneficiario, cuando se produzca una variación de cualquiera de los requisitos establecidos para su reconocimiento, o por incumplimiento de las obligaciones reguladas en la presente Ley 12. Las resoluciones pueden determinar la modificación de las prestaciones anteriormente reconocidas o su extinción, El derecho a las prestaciones del Sistema se extinguirá cuando en el beneficiario concurra alguna de las siguientes circunstancias: a) Pérdida de la condición de residente o traslado permanente de su residencia fuera del territorio español. b) Mejoría de la situación de dependencia que determine que el beneficiario no se encuentre en tal situación. c) Incumplimiento de alguna de las condiciones o requisitos específicos exigidos para determinar el derecho a cada una de las prestaciones. d) Percepción de prestación o ayuda incompatible e) Fallecimiento del beneficiario. 11 Esto se establece en el art de la LAAD. 12 Ley 39/2006 de 14 de diciembre, LAAD. 21
22 2.6.- PRESTACIONES Y CATÁLOGO DE SERVICIOS DE ATENCIÓN DEL SISTEMA PARA LA AUTONOMIA Y ATENCION A LA DEPENDENCIA. En primer lugar cabe señalar que serán beneficiarios de los derechos que se establecen en la LAAD aquellos que: Se encuentren en situación de dependencia en alguno de los grados establecidos. Residan en territorio español y haberlo hecho durante cinco años, de los cuales dos deberán ser inmediatamente anteriores a la fecha de presentación de la solicitud. Para los menores de 3 años en situación de dependencia, se establecerá el servicio a domicilio, y en su caso prestaciones económicas vinculadas y para cuidados en el entorno familiar (Disposición Adicional 13ª de la LAAD). El RD 727/2007, de 8 de junio, establece los criterios para determinar las intensidades de protección de los servicios y la cuantía de las prestaciones económicas de la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia (LAAD). Aunque posteriormente ha sido modificado por varios Reales Decretos, ya que se van actualizando las cuantías de las prestaciones. Cabe señalar por ejemplo, el RD 175/2011 de 11 de Febrero que tiene por finalidad modificar los criterios sobre las intensidades de protección de los servicios, el importe de las prestaciones económicas y los requisitos y condiciones de acceso a la prestación económica para cuidados en el entorno familiar que puedan reconocerse a las personas en situación de dependencia en grado I, de dependencia moderada. 13 Prestaciones del sistema: La atención a las personas en situación de dependencia y la promoción de su autonomía personal deberán orientarse a la consecución de una mejor calidad de vida y autonomía personal, en un marco de efectiva igualdad de oportunidades, de acuerdo con los siguientes objetivos: (art.13.1 de la LAAD): 13 Ya que a partir de 1 de enero de 2011 se empezaron a cobrar las prestaciones económicas correspondientes al grado l. 22
23 a) Facilitar una existencia autónoma en su medio habitual, todo el tiempo que desee y sea posible. Esta ley intenta dar cumplimiento a uno de sus fines, que consiste en la promoción de las condiciones para que las personas en situación de dependencia puedan llevar una vida con el mayor grado de autonomía posible (art. 3 h. de la LAAD) Uno de los objetivos de las prestaciones que esta ley regula es el de desarrollar y mejorar la capacidad de las personas dependientes para controlar, afrontar y tomar por propia iniciativa, decisiones personales acerca de cómo vivir de acuerdo con las normas y preferencias propias, así como de desarrollar las actividades básicas de la vida diaria. Las actividades básicas de la vida diaria (ABVD), según la propia ley, se refieren a las tareas más elementales de la persona, que le permiten desenvolverse con un mínimo de autonomía e independencia, tales como: el cuidado personal, las actividades domésticas básicas, la movilidad esencial, reconocer personas y objetos, orientarse, entender y ejecutar órdenes o tareas sencillas (art. 2.3 de la LAAD) b) Proporcional a los beneficiarios un trato digno en todos los ámbitos de su vida personal, familiar y social, facilitando su incorporación activa en la vida de la comunidad. Las prestaciones de atención a la dependencia podrán ser de dos clases: de servicios y de prestaciones económicas, e irán destinadas a la promoción de la autonomía personal, y a atender las necesidades de las personas con dificultades para la realización de las actividades básicas de la vida diaria (art de la LAAD). La prioridad en el acceso a los servicios viene determinada según el grado de dependencia y, a igual grado, por la capacidad económica del solicitante (nueva redacción del art.14.6 de la LAAD). En cuanto a la capacidad económica del solicitante, ésta se determinará en atención a la renta y el patrimonio del solicitante, y sólo se tendrá en cuenta como criterio de desempate en caso de igualdad en la situación de dependencia. 23
24 Los beneficiarios de las prestaciones de dependencia participarán en la financiación de las mismas, según el tipo y coste del servicio y su capacidad económica personal (art de la LAAD). La capacidad económica del beneficiario también se tendrá en cuenta para la determinación de la cuantía de las prestaciones económicas. En el art de la LAAD señala que ningún ciudadano se quedará fuera de la cobertura del Sistema por no disponer de recursos económicos PRESTACIONES ECONÓMICAS. En cuanto al concepto de prestaciones económicas consiste en dar cantidades dinerarias para que sea el propio beneficiario, o su ámbito, el que se encargue de facilitar los servicios o recursos necesarios para su atención. (La Situación de Dependencia, 2009). La cuantía de las prestaciones económicas se acordará por el Consejo Territorial del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, para su posterior aprobación por el Gobierno mediante Real Decreto. Son cuatro tipos de prestaciones económicas agrupadas según su carácter: Con carácter periódico: o Prestación económica vinculada al servicio. Esta prestación económica se reconocerá únicamente cuando no sea posible el acceso a un servicio público o concertado de atención y cuidado, en función del grado y nivel de dependencia y de la capacidad económica del beneficiario (art de la LAAD, modificado por el RDL 20/2012, donde desaparecen los niveles de dependencia). Esta prestación económica está condicionada a la implantación de la red de servicios del propio SAAD, ya que en el art.14.6 se señala que las personas que no puedan acceder a los servicios tendrán derecho a la prestación económica vinculada. o Prestación económica para cuidados en el entorno familiar y apoyo a cuidadores no profesionales. El beneficiario podrá excepcionalmente, recibir una prestación económica para ser atendido por cuidadores no profesionales, siempre que se den 24
25 condiciones adecuadas de convivencia y de habitabilidad de la vivienda y así lo establezca su Programa Individual de Atención (PIA). Cuidadores no profesionales se refiere a la atención prestada a personas en situación de dependencia en su domicilio, por personas de la familia o de su entorno, no vinculadas a un servicio de atención profesionalizado (art. 2.5 de la LAAD). o Prestación económica de asistencia personal. Esta prestación tiene como finalidad la promoción de la autonomía de las personas en situación de dependencia, en cualquiera de sus grados. Tiene como objetivo contribuir a las contratación de una asistencia personal, durante un número de horas, que facilite al beneficiario el acceso a la educación y al trabajo, así como una vida más autónoma en el ejercicio de las actividades básicas de la vida diaria (nueva redacción del art. 19 de la LAAD, que establece el RDL 20/2012 de 13 de Julio) 14. Con carácter de subvención: Son las ayudas económicas dirigidas a facilitar la autonomía personal. Según la Disposición Adicional Tercera de la LAAD, estas ayudas irán destinadas a: o Apoyar a la persona con ayudas técnicas o instrumentos necesarios para el normal desenvolvimiento de su vida ordinaria. o Facilitar la accesibilidad y adaptaciones en el hogar que contribuyan a mejorar su capacidad de desplazamiento en la vivienda. Las prestaciones económicas serán incompatibles entre sí y con los servicios del catálogo establecidos en el art.15 de la LAAD (que vamos a desarrollar inmediatamente), salvo con los servicios de prevención de las situaciones de 14 En la anterior redacción de este artículo, esta prestación sólo estaba destinada a las personas con gran dependencia, ahora en el RDL 20/2012 incluye a todas las personas en situación de dependencia, en cualquiera de sus grados. También se recoge como una de las mejoras que establece el Acuerdo del Consejo Territorial del SAAD, de 10 de Julio de
26 dependencia, de promoción de la autonomía personal y de teleasistencia (art.25 bis que se crea en el RD 20/2012 de 13 de julio) CATÁLOGO DE SERVICIOS. Servicios se entiende por aquellas prestaciones técnicas o materiales o en especie. Los servicios del Catálogo tienen carácter prioritario, es decir preferente, frente a las prestaciones económicas, y se prestarán a través de la oferta pública de la Red de Servicios Sociales por las respectivas Comunidades Autónomas mediante centros y servicios públicos o privados concertados. El RD 727/2007 de 8 de Junio, es el RD en el que están regulados los servicios del Catálogo y determina las intensidades de protección de los servicios. Según el art de la LAAD el Catálogo de servicios comprende los servicios sociales de promoción de la autonomía personal de atención a la dependencia. Y estos son: 1. Los servicios de prevención de las situaciones de dependencia y los de promoción de la autonomía personal. 2. Servicio de Teleasistencia 3. Servicio de Ayuda a domicilio: a. Atención de las necesidades del hogar. b. Cuidados personales. 4. Servicio de Centro de Día y de Noche: a. Centro de Día para mayores. b. Centro de Día para menores de 65 años. c. Centro de Día de atención especializada. d. Centro de Noche. 5. Servicio de Atención Residencial: a. Residencia de personas mayores en situación de dependencia. b. Centro de atención a personas en situación de dependencia, en razón de los distintos tipos de discapacidad. 26

References: Real Decreto 
 Resolución 
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