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Timestamp: 2016-07-01 09:54:13+00:00

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Vigencia desde 24 de Octubre de 2007. Esta revisi�n vigente desde 27 de Julio de 2012
Vigente desde 24/Octubre/2007 hasta 27/Julio/2012
BIBLIOTECA RECOMENDADA Casos fiscales con repercusiones contables Manuel Gutiérrez Viguera Más info
��ndices ac�sticos
�Aplicaci�n de los �ndices ac�sticos
Zonificaci�n ac�stica. Objetivos de calidad ac�stica
�Delimitaci�n de los distintos tipos de �reas ac�sticas
�Revisi�n de las �reas de ac�sticas
�Servidumbre ac�stica
�Delimitaci�n de zonas de servidumbre ac�stica
�Delimitaci�n de las zonas de servidumbre ac�stica en los mapas de ruido
�Delimitaci�n de las zonas de servidumbre ac�stica en �reas urbanizadas existentes
�Servidumbres ac�sticas y planeamiento territorial y urban�stico
�Zonas de servidumbres ac�sticas. Plazo de vigencia
�Zonificaci�n ac�stica y planeamiento
�Objetivos de calidad ac�stica para ruido aplicables a �reas ac�sticas
�Cumplimiento de los objetivos de calidad ac�stica para ruido aplicables a �reas ac�sticas
Emisores ac�sticos. Valores l�mite de emisi�n e inmisi�n
�Emisi�n de ruido de los veh�culos de motor y ciclomotores
�Emisi�n de ruido de los veh�culos de motor destinados a servicios de urgencias
�Emisi�n de ruido de embarcaciones de recreo y motos n�uticas
�Emisi�n de ruido de las aeronaves subs�nicas civiles
�Emisi�n de ruido de las maquinas de uso al aire libre
�Valores l�mite de inmisi�n de ruido aplicables a nuevas infraestructuras viarias, ferroviarias y aeroportuarias
�Valores l�mite de inmisi�n de ruido aplicables a nuevas infraestructuras portuarias y a nuevas actividades
�Cumplimiento de los valores l�mite de inmisi�n de ruido aplicables a los emisores ac�sticos
�Valores l�mite de vibraci�n aplicables a los emisores ac�sticos
Procedimientos y m�todos de evaluaci�n de la contaminaci�n ac�stica
�M�todos de evaluaci�n de los �ndices ac�sticos
�M�todos de c�lculo del Ld, Le y Ln,
�M�todos de evaluaci�n de los efectos nocivos
�Instrumentos de medida
�Entidades que realizan la evaluaci�n
Evaluaci�n de la contaminaci�n ac�stica. Mapas de ruido
�Elaboraci�n de mapas de ruido
�Delimitaci�n del �mbito territorial y contenido de los mapas de ruido no estrat�gicos
�Determinaci�n del nivel de emisi�n sonora a veh�culo parado
�Actividades e infraestructuras nuevas
�Infraestructuras de competencia estatal
�Infraestructuras de competencia auton�mica y local
�Uso de instrumentos de medida del ruido del tipo 2/clase 2
�Modificaci�n del Real Decreto 1513/2005, de 16 de diciembre, por el que se desarrolla la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del Ruido, en lo referente a la evaluaci�n y gesti�n del ruido ambiental
�ndices de vibraci�n
.� Objetivos de calidad ac�stica
.� Emisores ac�sticos. Valores l�mite de inmisi�n
.� M�todos y procedimientos de evaluaci�n para los �ndices ac�sticos
M�todos de evaluaci�n para los �ndices de ruido
M�todos de evaluaci�n para el �ndice de vibraciones.
.� Criterios para determinar la inclusi�n de un sector del territorio en un tipo de �rea ac�stica
RD 1038/2012 de 6 Jul. (modificaci�n del RD 1367/2007 de 19 Oct., desarrolla la Ley del ruido, en lo referente a zonificaci�n ac�stica, objetivos de calidad y emisiones ac�sticas) Ocultar / Mostrar comentarios Tabla A del Anexo II redactada por el art�culo �nico del R.D. 1038/2012, de 6 de julio, por el que se modifica el R.D. 1367/2007, de 19 de octubre, por el que se desarrolla la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del ruido, en lo referente a zonificaci�n ac�stica, objetivos de calidad y emisiones ac�sticas (�B.O.E.� 26 julio).
Sentencia TS Sala 3.� 20 Jul. 2010 (anula la expresi�n �Sin determinar� que figura en relaci�n con el Tipo de �rea Ac�stica, f), de la Tabla A del anexo II del RD 1367/2007 de 19 Oct.) Ocultar / Mostrar comentarios Expresi�n �sin determinar� que figura en relaci�n con el Tipo de �rea Ac�stica, f), dedicado a los "Sectores del territorio afectados a sistemas generales de infraestructuras de transporte, u otros equipamientos p�blicos que los reclamen", de la Tabla A del Anexo II anulado por Sentencia TS Sala 3.�, Secci�n 5.� de 20 de julio de 2010 (�B.O.E.� 26 octubre).
L 5/2010, de 17 Mar. (modificaci�n de la L 48/1960, de 21 Jul., de Navegaci�n A�rea) Ocultar / Mostrar comentarios Los plazos previstos en la presente disposici�n adicional afectar�n tanto a los objetivos ambientales de los planes de acci�n a que se refiere dicha disposici�n, como a los sobrevuelos, frecuencias e impactos ambientales asociados a tales objetivos, en conformidad con el establecido en el apartado 3 de la disposici�n transitoria de la Ley 5/2010, de 17 de marzo, por la que se modifica la Ley 48/1960, de 21 de julio, de Navegaci�n A�rea (�B.O.E.� 18 marzo).
La Directiva 2002/49/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de junio de 2002, sobre evaluaci�n y gesti�n del ruido ambiental marca una nueva orientaci�n respecto de la concepci�n de la contaminaci�n ac�stica en la normativa de la Uni�n Europea. Con anterioridad, la reglamentaci�n comunitaria se hab�a centrado en las fuentes del ruido, pero la comprobaci�n de que diariamente inciden sobre el ambiente m�ltiples focos de emisiones sonoras, ha hecho necesario un nuevo enfoque del ruido ambiental para considerarlo como un producto derivado de m�ltiples emisiones que contribuyen a generar niveles de contaminaci�n ac�stica inadecuados desde el punto de vista ambiental y sanitario. La Directiva 2002/49/CE define el ruido ambiental como �el sonido exterior no deseado o nocivo generado por las actividades humanas, incluido el ruido emitido por los medios de transporte, por el tr�fico rodado, ferroviario y a�reo y por emplazamientos de actividades industriales como los descritos en el anexo I de la Directiva 96/71/CE del Consejo, de 24 de septiembre de 1996, relativa a la prevenci�n y al control integrados de la contaminaci�n�. La Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del Ruido, que incorpora parcialmente al derecho interno las previsiones de la citada Directiva, regula la contaminaci�n ac�stica con un alcance y un contenido m�s amplio que el de la propia Directiva, ya que, adem�s de establecer los par�metros y las medidas para la evaluaci�n y gesti�n del ruido ambiental, incluye el ruido y las vibraciones en el espacio interior de determinadas edificaciones. Asimismo, dota de mayor cohesi�n a la ordenaci�n de la contaminaci�n ac�stica a trav�s del establecimiento de los instrumentos necesarios para la mejora de la calidad ac�stica de nuestro entorno. As�, en la citada Ley, se define la contaminaci�n ac�stica como �la presencia en el ambiente de ruido o vibraciones, cualquiera que sea el emisor ac�stico que los origine, que implique molestia, riesgo o da�o para las personas, para el desarrollo de sus actividades o para los bienes de cualquier naturaleza, incluso cuando su efecto sea perturbar el disfrute de los sonidos de origen natural, o que causen efectos significativos sobre el medio ambiente�. Posteriormente, el Real Decreto 1513/2005, de 16 de diciembre, por el que se desarrolla la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del Ruido, en lo referente a la evaluaci�n y gesti�n del ruido ambiental, complet� la transposici�n de la Directiva 2002/49/CE y precis� los conceptos de ruido ambiental y sus efectos sobre la poblaci�n, junto a una serie de medidas necesarias para la consecuci�n de los objetivos previstos, tales como la elaboraci�n de los mapas estrat�gicos de ruido y los planes de acci�n o las obligaciones de suministro de informaci�n. En consecuencia, el Real Decreto 1513/2005, de 16 de diciembre, ha supuesto un desarrollo parcial de la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, ya que �sta abarca la contaminaci�n ac�stica producida no s�lo por el ruido ambiental, sino tambi�n por las vibraciones y sus implicaciones en la salud, bienes materiales y medio ambiente, en tanto que el citado real decreto, s�lo comprende la contaminaci�n ac�stica derivada del ruido ambiental y la prevenci�n y correcci�n, en su caso, de sus efectos en la poblaci�n. Por ello el presente real decreto tiene como principal finalidad completar el desarrollo de la citada Ley. As�, se definen �ndices de ruido y de vibraciones, sus aplicaciones, efectos y molestias sobre la poblaci�n y su repercusi�n en el medio ambiente; se delimitan los distintos tipos de �reas y servidumbres ac�sticas definidas en el art�culo 10 de la Ley 37/2003, de 17 de noviembre; se establecen los objetivos de calidad ac�stica para cada �rea, incluy�ndose el espacio interior de determinadas edificaciones; se regulan los emisores ac�sticos fij�ndose valores l�mite de emisi�n o de inmisi�n as� como los procedimientos y los m�todos de evaluaci�n de ruidos y vibraciones. En este sentido, el cap�tulo I, �Disposiciones generales�, contiene los preceptos que establecen el objeto de esta norma y una serie de definiciones que permitan alcanzar un mayor grado de precisi�n y seguridad jur�dica a la hora de aplicar esta disposici�n de car�cter marcadamente t�cnico. El cap�tulo II establece los �ndices para la evaluaci�n del ruido y de las vibraciones, en los distintos periodos temporales de evaluaci�n, de los objetivos de calidad ac�stica en �reas ac�sticas o en el espacio interior de edificaciones y de los valores l�mite que deben cumplir los emisores ac�sticos. En el anexo I se incluye la definici�n de cada uno de ellos. En el cap�tulo III se desarrolla, por una parte, la delimitaci�n de las �reas ac�sticas atendiendo al uso predominante del suelo, en los tipos que determinen las comunidades aut�nomas y, por otra, la regulaci�n de las servidumbres ac�sticas. Adem�s se prev� que los instrumentos de planificaci�n territorial y urban�stica incluyan la zonificaci�n ac�stica y se establecen objetivos de calidad ac�stica aplicables a las distintas �reas ac�sticas y al espacio interior habitable de las edificaciones destinadas a vivienda, usos residenciales, hospitalarios, educativos o culturales. En el anexo II se fijan los valores de los �ndices ac�sticos que no deben superarse para el cumplimiento de los objetivos de calidad ac�stica en �reas urbanizadas existentes. El cap�tulo IV regula el control de las emisiones de los diferentes emisores ac�sticos, incluidos los veh�culos a motor, para los que se prev�, adem�s, un r�gimen espec�fico de comprobaci�n de sus emisiones ac�sticas a veh�culo parado. Asimismo, se fijan en el anexo III los valores l�mite de inmisi�n de ruido aplicable a las infraestructuras nuevas viarias, ferroviarias y aeroportuarias, as� como a las infraestructuras portuarias y a actividades. La disposici�n adicional segunda establece las actividades e infraestructuras que tienen la consideraci�n de nuevas. De este modo, se pondera de forma equilibrada el tratamiento de las infraestructuras preexistentes y nuevas, pues aun cuando las obligaciones establecidas en las declaraciones de impacto ambiental de las infraestructuras preexistentes han supuesto un nivel de protecci�n ac�stica adecuado, el progreso del conocimiento cient�fico y del desarrollo tecnol�gico hace posible y razonable alcanzar un nivel m�s ambicioso de protecci�n contra el ruido a la hora de proyectar y acometer la construcci�n de nuevas infraestructuras. Asimismo, para atender los costes derivados de la aplicaci�n de este Real Decreto a las infraestructuras de competencia estatal, en la disposici�n final tercera se prev� la adopci�n de las medidas presupuestarias necesarias para que los Ministerios responsables de su aplicaci�n puedan afrontarlos sin menoscabo de la ejecuci�n de los planes que tengan establecidos. El cap�tulo V regula las condiciones de uso respecto de los objetivos de calidad ac�stica de los m�todos de evaluaci�n de la contaminaci�n ac�stica, as� como el r�gimen de uso de los equipos de medida y procedimientos que se empleen en dicha evaluaci�n. El anexo IV fija los m�todos de evaluaci�n para los �ndices ac�sticos definidos en este real decreto. Por �ltimo, la regulaci�n de mapas de contaminaci�n ac�stica se contiene en el cap�tulo VI, en aplicaci�n de la habilitaci�n prevista en el art�culo 15.3 de la Ley 37/2003, de 17 de noviembre. En la elaboraci�n de este real decreto han sido consultados los agentes econ�micos y sociales interesados, las comunidades aut�nomas y el Consejo Asesor de Medio Ambiente. Los t�tulos competenciales que amparan al Estado para regular la materia contenida en este real decreto son las reglas 16.� y 23.� del art�culo 149.1. de la Constituci�n, en materia de bases y coordinaci�n general de la sanidad y de legislaci�n b�sica sobre protecci�n del medio ambiente. Ello sin perjuicio de que la regulaci�n de servidumbres ac�sticas de las infraestructuras estatales y el r�gimen especial de aeropuertos y equipamientos vinculados al sistema de navegaci�n y transporte a�reo se dicte de conformidad con lo establecido en los p�rrafos 20.�, 21.� y 24.� del apartado 1 del citado art�culo 149. En su virtud, a propuesta de los Ministros de Medio Ambiente y de Sanidad y Consumo, de acuerdo con el Consejo de Estado y previa deliberaci�n del Consejo de Ministros en su reuni�n del d�a 19 de octubre de 2007, DISPONGO: CAP�TULO IDisposiciones generales
Objeto y finalidad Este real decreto tiene por objeto establecer las normas necesarias para el desarrollo y ejecuci�n de la Ley 37/ 2003, de 17 de noviembre, del Ruido en lo referente a zonificaci�n ac�stica, objetivos de calidad y emisiones ac�sticas. Articulo 2
Definiciones A efectos de lo establecido en este real decreto, adem�s de lo dispuesto en el art�culo 3 de la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, y en el art�culo 3 del Real Decreto 1513/2005, de 16 de diciembre, se entender� por: a) �rea urbanizada: superficie del territorio que re�na los requisitos establecidos en la legislaci�n urban�stica aplicable para ser clasificada como suelo urbano o urbanizado y siempre que se encuentre ya integrada, de manera legal y efectiva, en la red de dotaciones y servicios propios de los n�cleos de poblaci�n. Se entender� que as� ocurre cuando las parcelas, estando o no edificadas, cuenten con las dotaciones y los servicios requeridos por la legislaci�n urban�stica o puedan llegar a contar con ellos sin otras obras que las de conexi�n a las instalaciones en funcionamiento. b) �rea urbanizada existente: la superficie del territorio que sea �rea urbanizada antes de la entrada en vigor de este real decreto. c) Ciclomotor: tienen la condici�n de ciclomotores los veh�culos que se definen como tales en el Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo, por el que se aprob� el texto articulado de la Ley sobre el tr�fico, circulaci�n de veh�culos a motor y seguridad vial.
d) Efectos nocivos: los efectos negativos sobre la salud humana o sobre el medio ambiente. e) �ndice de vibraci�n: �ndice ac�stico para describir la vibraci�n, que tiene relaci�n con los efectos nocivos producidos por �sta. f) LAeq,T : (�ndice de ruido del periodo temporal T): el �ndice de ruido asociado a la molestia, o a los efectos nocivos, durante un periodo de tiempo T, que se describe en el anexo I. g) LAmax : (�ndice de ruido m�ximo): el �ndice de ruido asociado a la molestia, o a los efectos nocivos, producidos por sucesos sonoros individuales, que se describe en el anexo I. h) Law : (�ndice de vibraci�n): el �ndice de vibraci�n asociado a la molestia, o a los efectos nocivos, producidos por vibraciones, que se describe en el anexo I. i) LKeq, T : (�ndice de ruido corregido del periodo temporal T): el �ndice de ruido asociado a la molestia, o a los efectos nocivos por la presencia en el ruido de componentes tonales emergentes, componentes de baja frecuencia y ruido de car�cter impulsivo, durante un periodo de tiempo T, que se describe en el anexo I. j) LK,x : (�ndice de ruido corregido a largo plazo del periodo temporal de evaluaci�n �x�) : el �ndice de ruido corregido asociado a la molestia, o a los efectos nocivos a largo plazo, en el periodo temporal de evaluaci�n �x�, que se describe en el anexo I. k) Molestia: el grado de perturbaci�n que provoca el ruido o las vibraciones a la poblaci�n, determinado mediante encuestas sobre el terreno. l) Nuevo desarrollo urban�stico: superficie del territorio en situaci�n de suelo rural para la que los instrumentos de ordenaci�n territorial y urban�stica prev�n o permiten su paso a la situaci�n de suelo urbanizado, mediante las correspondientes actuaciones de urbanizaci�n, as� como la de suelo ya urbanizado que est� sometido a actuaciones de reforma o renovaci�n de la urbanizaci�n. m) Valor l�mite: un valor de un �ndice ac�stico que no debe ser sobrepasado y que de superarse, obliga a las autoridades competentes a prever o a aplicar medidas tendentes a evitar tal superaci�n. Los valores l�mite pueden variar en funci�n del emisor ac�stico, (ruido del tr�fico rodado, ferroviario o a�reo, ruido industrial, etc.), del entorno o de la distinta vulnerabilidad a la contaminaci�n ac�stica de los grupos de poblaci�n; pueden ser distintos de una situaci�n existente a una nueva situaci�n (cuando cambia el emisor ac�stico, o el uso dado al entorno). n) Veh�culo de motor: veh�culo provisto de motor para su propulsi�n definido en el Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo. o) Vibraci�n: perturbaci�n producida por un emisor ac�stico que provoca la oscilaci�n peri�dica de los cuerpos sobre su posici�n de equilibrio. p) Objetivo de calidad ac�stica: conjunto de requisitos que, en relaci�n con la contaminaci�n ac�stica, deben cumplirse en un momento dado en un espacio determinado, incluyendo los valores l�mite de inmisi�n o de emisi�n. CAP�TULO II�ndices Ac�sticos
�ndices ac�sticos 1. A efectos del desarrollo del art�culo 11 de la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, referente a la determinaci�n de �ndices ac�sticos, se establecen: a) Para la evaluaci�n del ruido, adem�s de los establecidos en el Real Decreto 1513/2005, de 16 de diciembre, los siguientes �ndices: LAmax, para evaluar niveles sonoros m�ximos durante el periodo temporal de evaluaci�n. LAeq, T para evaluar niveles sonoros en un intervalo temporal T. LKeq, T para evaluar niveles sonoros en un intervalo temporal T, con correcciones de nivel por componentes tonales emergentes, por componentes de baja frecuencia o por ruido de car�cter impulsivo. LK,x para evaluar la molestia y los niveles sonoros, con correcciones de nivel por componentes tonales emergentes, por componentes de baja frecuencia o por ruido de car�cter impulsivo, promediados a largo plazo, en el periodo temporal de evaluaci�n �x�. b) Para la evaluaci�n de los niveles de vibraci�n se aplicar� el �ndice de vibraci�n siguiente: Law para evaluar la molestia y los niveles de vibraci�n m�ximos, durante el periodo temporal de evaluaci�n, en el espacio interior de edificios. Art�culo 4
Aplicaci�n de los �ndices ac�sticos 1. Se aplicar�n los �ndices de ruido Ld, Le y Ln tal como se definen en el anexo I, del Real Decreto 1513/2005, de 16 de diciembre, evaluados de conformidad con lo establecido en el anexo IV, para la verificaci�n del cumplimiento de los objetivos de calidad ac�stica aplicables a las �reas ac�sticas y al espacio interior de los edificios, as� como, para la evaluaci�n de los niveles sonoros producidos por las infraestructuras, a efectos de la delimitaci�n de las servidumbres ac�sticas. 2. En la evaluaci�n del ruido, para verificar el cumplimiento de los valores l�mite aplicables a los emisores ac�sticos, que se establecen en los art�culos 23 y 24 , se aplicar�n los �ndices ac�sticos que figuran en las correspondientes tablas del anexo III, tal como se definen en el anexo I del Real Decreto 1513/2005, de 16 de diciembre, y en el anexo I de este real decreto respectivamente, evaluados de conformidad con lo establecido en el anexo IV. 3. En la evaluaci�n de las vibraciones para verificar el cumplimiento de los objetivos de calidad ac�stica aplicables al espacio interior de las edificaciones, y lo establecido en el art�culo 26, se aplicar� el �ndice ac�stico Law, tal como se define en el anexo I, evaluado de conformidad con lo establecido en el anexo IV. CAP�TULO IIIZonificaci�n ac�stica. Objetivos de calidad ac�stica
Secci�n 1Zonificaci�n ac�stica
Delimitaci�n de los distintos tipos de �reas ac�sticas 1. A los efectos del desarrollo del art�culo 7.2 de la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, en la planificaci�n territorial y en los instrumentos de planeamiento urban�stico, tanto a nivel general como de desarrollo, se incluir� la zonificaci�n ac�stica del territorio en �reas ac�sticas de acuerdo con las previstas en la citada Ley. Las �reas ac�sticas se clasificar�n, en atenci�n al uso predominante del suelo, en los tipos que determinen las comunidades aut�nomas, las cuales habr�n de prever, al menos, los siguientes: a) Sectores del territorio con predominio de suelo de uso residencial. b) Sectores del territorio con predominio de suelo de uso industrial. c) Sectores del territorio con predominio de suelo de uso recreativo y de espect�culos. d) Sectores del territorio con predominio de suelo de uso terciario distinto del contemplado en el p�rrafo anterior. e) Sectores del territorio con predominio de suelo de uso sanitario, docente y cultural que requiera de especial protecci�n contra la contaminaci�n ac�stica. f) Sectores del territorio afectados a sistemas generales de infraestructuras de transporte, u otros equipamientos p�blicos que los reclamen. g) Espacios naturales que requieran una especial protecci�n contra la contaminaci�n ac�stica. Al proceder a la zonificaci�n ac�stica de un territorio, en �reas ac�sticas, se deber� tener en cuenta la existencia en el mismo de zonas de servidumbre ac�stica y de reservas de sonido de origen natural establecidas de acuerdo con las previsiones de la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, y de este real decreto. La delimitaci�n territorial de las �reas ac�sticas y su clasificaci�n se basar� en los usos actuales o previstos del suelo. Por tanto, la zonificaci�n ac�stica de un t�rmino municipal �nicamente afectar�, excepto en lo referente a las �reas ac�sticas de los tipos f) y g), a las �reas urbanizadas y a los nuevos desarrollos urban�sticos. 2. Para el establecimiento y delimitaci�n de un sector del territorio como de un tipo de �rea ac�stica determinada, se tendr�n en cuenta los criterios y directrices que se describen en el anexo V. 3. Ning�n punto del territorio podr� pertenecer simult�neamente a dos tipos de �rea ac�stica diferentes. 4. La zonificaci�n del territorio en �reas ac�sticas debe mantener la compatibilidad, a efectos de calidad ac�stica, entre las distintas �reas ac�sticas y entre estas y las zonas de servidumbre ac�stica y reservas de sonido de origen natural, debiendo adoptarse, en su caso, las acciones necesarias para lograr tal compatibilidad. Si concurren, o son admisibles, dos o m�s usos del suelo para una determinada �rea ac�stica, se clasificar� �sta con arreglo al uso predominante, determin�ndose este por aplicaci�n de los criterios fijados en el apartado 1, del anexo V. La delimitaci�n de la extensi�n geogr�fica de un �rea ac�stica estar� definida gr�ficamente por los l�mites geogr�ficos marcados en un plano de la zona a escala m�nima 1/5.000, o por las coordenadas geogr�ficas o UTM de todos los v�rtices y se realizar� en un formato geocodificado de intercambio v�lido. 5. Hasta tanto se establezca la zonificaci�n ac�stica de un t�rmino municipal, las �reas ac�sticas vendr�n delimitadas por el uso caracter�stico de la zona. Art�culo 6
Revisi�n de las �reas de ac�sticas La delimitaci�n de las �reas ac�sticas queda sujeta a revisi�n peri�dica, que deber� realizarse, como m�ximo, cada diez a�os desde la fecha de su aprobaci�n. Art�culo 7
Servidumbre ac�stica 1. A los efectos de la aplicaci�n de este real decreto se consideran servidumbres ac�sticas las destinadas a conseguir la compatibilidad del funcionamiento o desarrollo de las infraestructuras de transporte viario, ferroviario, a�reo y portuario, con los usos del suelo, actividades, instalaciones o edificaciones implantadas, o que puedan implantarse, en la zona de afecci�n por el ruido originado en dichas infraestructuras. 2. Podr�n quedar gravados por servidumbres ac�sticas los sectores del territorio afectados al funcionamiento o desarrollo de las infraestructuras de transporte viario, ferroviario, a�reo, y portuario, as� como los sectores de territorio situados en el entorno de tales infraestructuras, existentes o proyectadas. 3. En los sectores del territorio gravados por servidumbres ac�sticas las inmisiones podr�n superar los objetivos de calidad ac�stica aplicables a las correspondientes �reas ac�sticas.
4. En los sectores del territorio gravados por servidumbres ac�sticas se podr�n establecer limitaciones para determinados usos del suelo, actividades, instalaciones o edificaciones, con la finalidad de, al menos, cumplir los valores l�mites de inmisi�n establecidos para aqu�llos. 5. La delimitaci�n de los sectores del territorio gravados por servidumbres ac�sticas y la determinaci�n de las limitaciones aplicables en los mismos, estar� orientada a compatibilizar, en lo posible, las actividades existentes o futuras en esos sectores del territorio con las propias de las infraestructuras, y tendr�n en cuenta los objetivos de calidad ac�stica correspondientes a las zonas afectadas. 6. En relaci�n con la delimitaci�n de las zonas de servidumbre ac�stica de las infraestructuras nuevas de competencia estatal, se solicitar� informe preceptivo de las administraciones afectadas, y se realizar� en todo caso el tr�mite de informaci�n p�blica y se tomar�n en consideraci�n las sugerencias recibidas. Asimismo, se solicitar� informe preceptivo de la administraci�n afectada en relaci�n con la determinaci�n de las limitaciones de aplicaci�n de tal zona, a que hace referencia el apartado 4. Art�culo 8
Delimitaci�n de zonas de servidumbre ac�stica Las zonas de servidumbre ac�stica se delimitar�n por la administraci�n competente para la aprobaci�n de mapas de ruido de infraestructuras, mediante la aplicaci�n de los criterios t�cnicos siguientes: a) Se elaborar� y aprobar� el mapa de ruido de la infraestructura de acuerdo con las especificaciones siguientes: 1.� Se evaluar�n los niveles sonoros producidos por la infraestructura utilizando los �ndices de ruido Ld, Le y Ln, tal como se definen en el anexo I del Real Decreto 1513/2005, de 16 de diciembre. 2.� Para la evaluaci�n de los �ndices de ruido anteriores se aplicar� el correspondiente m�todo de evaluaci�n tal como se describe en el anexo IV. 3.� El m�todo de evaluaci�n de los �ndices de ruido por medici�n solo podr� utilizarse cuando no se prevean cambios significativos de las condiciones de funcionamiento de la infraestructura, registradas en el momento en que se efect�e la delimitaci�n, que modifiquen la zona de afecci�n. 4.� Para el c�lculo de la emisi�n ac�stica se considera la situaci�n, actual o prevista a futuro, de funcionamiento de la infraestructura, que origine la mayor afecci�n ac�stica en su entorno. 5.� Para cada uno de los �ndices de ruido se calcular�n las curvas de nivel de ruido correspondientes a los valores l�mite que figuran en la tabla A1, del anexo III. 6.� Para el c�lculo de las curvas de nivel de ruido se tendr� en cuenta la situaci�n de los receptores m�s expuestos al ruido. El c�lculo se referenciar� con car�cter general a 4 m de altura sobre el nivel del suelo. 7.� Representaci�n gr�fica de las curvas de nivel de ruido calculadas de acuerdo con el apartado anterior. b) La zona de servidumbre ac�stica comprender� el territorio incluido en el entorno de la infraestructura delimitado por la curva de nivel del �ndice ac�stico que, representando el nivel sonoro generado por esta, est� mas alejada de la infraestructura, correspondiente al valor limite del �rea ac�stica del tipo a), sectores del territorio con predominio de suelo de uso residencial, que figura en la tabla A1, del anexo III. Art�culo 9
Delimitaci�n de las zonas de servidumbre ac�stica en los mapas de ruido Las zonas de servidumbre ac�stica, establecidas por aplicaci�n de los criterios del art�culo anterior se delimitar�n en los mapas de ruido elaborados por las administraciones competentes en la elaboraci�n de los mismos. Asimismo, estas zonas se incluir�n en los instrumentos de planeamiento territorial o urban�stico de los nuevos desarrollos urban�sticos. Art�culo 10
Delimitaci�n de las zonas de servidumbre ac�stica en �reas urbanizadas existentes 1. Cuando se delimite una zona de servidumbre ac�stica en un �rea urbanizada existente, se elaborar� simult�neamente el correspondiente plan de acci�n en materia de contaminaci�n ac�stica. 2. El plan de acci�n en materia de contaminaci�n ac�stica contendr� las medidas correctoras que deban aplicarse a los emisores ac�sticos vinculados al funcionamiento de la infraestructura, atendiendo a su grado de participaci�n en el estado de la situaci�n, y a las v�as de propagaci�n, as� como los responsables de su adopci�n, la cuantificaci�n econ�mica de cada una de aquellas y, cuando sea posible, un proyecto de financiaci�n. 3. Cuando dentro de una zona de servidumbre ac�stica delimitada como consecuencia de la instalaci�n de una nueva infraestructura o equipamiento existan edificaciones preexistentes, en la declaraci�n de impacto ambiental que se formule se especificar�n las medidas que resulten econ�micamente proporcionadas, tomando en consideraci�n las mejores t�cnicas disponibles tendentes a que se alcancen en el interior de tales edificaciones unos niveles de inmisi�n ac�stica compatibles con el uso caracter�stico de las mismas. Art�culo 11
Servidumbres ac�sticas y planeamiento territorial y urban�stico 1. El planeamiento territorial y urban�stico incluir� entre sus determinaciones las que resulten necesarias para conseguir la efectividad de las servidumbres ac�sticas en los �mbitos territoriales de ordenaci�n afectados por ellas. En caso de que dicho planeamiento incluya la adopci�n de medidas correctoras eficaces que disminuyan los niveles sonoros en el entorno de la infraestructura, la zona de servidumbre ac�stica podr� ser modificada por el �rgano que la delimit�. Cuando estas medidas correctoras pierdan eficacia o desaparezcan, la zona de servidumbre se restituir� a su estado inicial. 2. Con el fin de conseguir la efectividad de las servidumbres ac�sticas, los instrumentos de planeamiento territorial y urban�stico que ordenen f�sicamente �mbitos afectados por las mismas deber�n ser remitidos con anterioridad a su aprobaci�n inicial revisi�n o modificaci�n sustancial, al �rgano sustantivo competente de la infraestructura, para que emita informe preceptivo. Esta regla ser� aplicable tanto a los nuevos instrumentos como a las modificaciones y revisiones de los ya existentes. 3. Los titulares de las infraestructuras para cuyo servicio se establecen las servidumbres ac�sticas podr�n instar en la v�a procedente su aplicaci�n, sin perjuicio de que el incumplimiento sea imputable en cada caso al responsable del mismo. Art�culo 12
Zonas de servidumbres ac�sticas. Plazo de vigencia 1. Las zonas de servidumbre ac�stica mantendr�n su vigencia por tiempo indefinido. 2. Se deber� revisar la delimitaci�n de las servidumbres ac�sticas cuando se produzcan modificaciones sustanciales en las infraestructuras, que originen variaciones significativas de los niveles sonoros en el entorno de las mismas. 3. En el proceso de revisi�n de las zonas de servidumbre ac�stica, en el que se podr�n revisar las limitaciones asociadas a la misma, se aplicar� el procedimiento establecido en los art�culos anteriores. Art�culo 13
Zonificaci�n ac�stica y planeamiento 1. Todas las figuras de planeamiento incluir�n de forma explicita la delimitaci�n correspondiente a la zonificaci�n ac�stica de la superficie de actuaci�n. Cuando la delimitaci�n en �reas ac�sticas est� incluida en el planeamiento general se utilizara esta delimitaci�n. 2. Las sucesivas modificaciones, revisiones y adaptaciones del planeamiento general que contengan modificaciones en los usos del suelo conllevar�n la necesidad de revisar la zonificaci�n ac�stica en el correspondiente �mbito territorial. 3. Igualmente ser� necesario realizar la oportuna delimitaci�n de las �reas ac�sticas cuando, con motivo de la tramitaci�n de planes urban�sticos de desarrollo, se establezcan los usos pormenorizados del suelo. 4. La delimitaci�n por tipo de �rea ac�stica de las distintas superficies del territorio, que aplicando los criterios del art�culo 5, est�n afectadas por la zonificaci�n ac�stica, deber� estar terminada, con car�cter general, antes de cinco a�os, a partir de la fecha de entrada en vigor de este real decreto, y en las aglomeraciones de mas de 250.000 habitantes antes del 1 de enero de 2008. 5. Las comunidades aut�nomas velaran por el cumplimiento de lo establecido en el p�rrafo anterior dentro de los plazos fijados, arbitrando las medidas necesarias para ello. La adecuaci�n del planeamiento a lo establecido en este real decreto se realizar� en la forma y con el procedimiento que disponga la normativa auton�mica. Secci�n 2Objetivos de calidad ac�stica
Objetivos de calidad ac�stica para ruido aplicables a �reas ac�sticas 1. En las �reas urbanizadas existentes se establece como objetivo de calidad ac�stica para ruido el que resulte de la aplicaci�n de los siguientes criterios: a) Si en el �rea ac�stica se supera el correspondiente valor de alguno de los �ndices de inmisi�n de ruido establecidos en la tabla A, del anexo II, su objetivo de calidad ac�stica ser� alcanzar dicho valor. En estas �reas ac�sticas las administraciones competentes deber�n adoptar las medidas necesarias para la mejora ac�stica progresiva del medio ambiente hasta alcanzar el objetivo de calidad fijado, mediante la aplicaci�n de planes zonales espec�ficos a los que se refiere el art�culo 25.3 de la Ley 37/2003, de 17 de noviembre. b) En caso contrario, el objetivo de calidad ac�stica ser� la no superaci�n del valor de la tabla A, del anexo II, que le sea de aplicaci�n. 2. Para el resto de las �reas urbanizadas se establece como objetivo de calidad ac�stica para ruido la no superaci�n del valor que le sea de aplicaci�n a la tabla A del anexo II, disminuido en 5 decibelios. 3. Los objetivos de calidad ac�stica para ruido aplicables a los espacios naturales delimitados, de conformidad con lo establecido en el art�culo 7.1 la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, como �rea ac�stica tipo g), por requerir una especial protecci�n contra la contaminaci�n ac�stica, se establecer�n para cada caso en particular, atendiendo a aquellas necesidades espec�ficas de los mismos que justifiquen su calificaci�n. 4. Como objetivo de calidad ac�stica aplicable a las zonas tranquilas en las aglomeraciones y en campo abierto, se establece el mantener en dichas zonas los niveles sonoros por debajo de los valores de los �ndices de inmisi�n de ruido establecidos en la tabla A, del anexo II, disminuido en 5 decibelios, tratando de preservar la mejor calidad ac�stica que sea compatible con el desarrollo sostenible. Art�culo 15
Cumplimiento de los objetivos de calidad ac�stica para ruido aplicables a �reas ac�sticas Se considerar� que se respetan los objetivos de calidad ac�stica establecidos en el art�culo 14, cuando, para cada uno de los �ndices de inmisi�n de ruido, Ld, Le o Ln, los valores evaluados conforme a los procedimientos establecidos en el anexo IV, cumplen, en el periodo de un a�o, que: a) Ning�n valor supera los valores fijados en la correspondiente tabla A, del anexo II. b) El 97 % de todos los valores diarios no superan en 3 dB los valores fijados en la correspondiente tabla A, del anexo II. Art�culo 16
Objetivos de calidad ac�stica aplicables al espacio interior 1. Sin perjuicio de lo establecido en el apartado 2, se establece como objetivos de calidad ac�stica para el ruido y para las vibraciones, la no superaci�n en el espacio interior de las edificaciones destinadas a vivienda, usos residenciales, hospitalarios, educativos o culturales, de los correspondientes valores de los �ndices de inmisi�n de ruido y de vibraciones establecidos, respectivamente, en las tablas B y C, del anexo II. Estos valores tendr�n la consideraci�n de valores l�mite. 2. Cuando en el espacio interior de las edificaciones a que se refiere el apartado anterior, localizadas en �reas urbanizadas existentes, se superen los valores l�mite, se les aplicar� como el objetivo de calidad ac�stica alcanzar los valores de los �ndices de inmisi�n de ruido y de vibraciones establecidos, respectivamente, en las tablas B y C, del anexo II. Art�culo 17
Cumplimiento de los objetivos de calidad ac�stica aplicables al espacio interior 1. Se considerar� que se respetan los objetivos de calidad ac�stica establecidos en el art�culo 16, cuando: a) Para cada uno de los �ndices de inmisi�n de ruido, Ld, Le o Ln, los valores evaluados conforme a los procedimientos establecidos en el anexo IV, cumplen, para el periodo de un a�o, que: i) Ning�n valor supera los valores fijados en la correspondiente tabla B, del anexo II. ii) El 97 % de todos los valores diarios no superan en 3 dB los valores fijados en la correspondiente tabla B, del anexo II. b) Los valores del �ndice de vibraciones Law, evaluados conforme a los procedimientos establecidos en el anexo IV, cumplen lo siguiente: i) Vibraciones estacionarias: Ning�n valor del �ndice supera los valores fijados en la tabla C, del anexo II. ii) Vibraciones transitorias. Los valores fijados en la tabla C, del anexo II podr�n superarse para un n�mero de eventos determinado de conformidad con el procedimiento siguiente: 1.� Se consideran los dos periodos temporales de evaluaci�n siguientes: periodo d�a, comprendido entre las 07:00-23:00 horas y periodo noche, comprendido entre las 23:00-07:00 horas. 2.� En el periodo nocturno no se permite ning�n exceso. 3.� En ning�n caso se permiten excesos superiores a 5 dB. 4.� El conjunto de superaciones no debe ser mayor de 9. A estos efectos cada evento cuyo exceso no supere los 3 dB ser� contabilizado como 1 y si los supera como 3. 2. Se considerar� que, una edificaci�n es conforme con las exigencias ac�sticas derivadas de la aplicaci�n de objetivos de calidad ac�stica al espacio interior de las edificaciones, a que se refiere el art�culo 20, y la disposici�n adicional quinta de la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, cuando al aplicar el sistema de verificaci�n ac�stica de las edificaciones, establecido conforme a la disposici�n adicional cuarta de dicha Ley, se cumplan las exigencias ac�sticas b�sicas impuestas por el C�digo T�cnico de la Edificaci�n, aprobado mediante Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo. CAP�TULO IVEmisores ac�sticos. Valores l�mite de emisi�n e inmisi�n
Emisi�n de ruido de los veh�culos de motor y ciclomotores 1. Los veh�culos de motor y ciclomotores en circulaci�n deber�n corresponder a tipos previamente homologados en lo que se refiere a niveles sonoros de emisi�n admisibles, de acuerdo con la reglamentaci�n vigente, por aplicaci�n del Real Decreto 2028/1986, de 6 de junio, por el que se dictan normas para la aplicaci�n de determinadas directivas comunitarias, relativas a la homologaci�n de tipos de veh�culos autom�viles, y del Decreto 1439/1972, de 25 de mayo, de homologaci�n de veh�culos autom�viles en lo que se refiere al ruido por ellos producido. 2. Sin perjuicio de lo establecido en la disposici�n adicional primera, el valor l�mite del nivel de emisi�n sonora de un veh�culo de motor o ciclomotor en circulaci�n se obtiene sumando 4 dB(A) al nivel de emisi�n sonora que figura en la ficha de homologaci�n del veh�culo, correspondiente al ensayo a veh�culo parado, evaluado de conformidad con el m�todo de medici�n establecido en el procedimiento de homologaci�n aplicable al veh�culo, de acuerdo con la reglamentaci�n vigente. 3. Todos los conductores de veh�culos de motor y ciclomotores quedan obligados a colaborar en las pruebas de control de emisiones sonoras que sean requeridas por la autoridad competente, para comprobar posibles incumplimientos de los l�mites de emisi�n sonora. Art�culo 19
Emisi�n de ruido de los veh�culos de motor destinados a servicios de urgencias 1. Los veh�culos de motor destinados a servicios de urgencias deber�n disponer de un mecanismo de regulaci�n de la intensidad sonora de los dispositivos ac�sticos que la reduzca a unos niveles comprendidos entre 70 y 90 dB(A), medidos a tres metros de distancia y en la direcci�n de m�xima emisi�n, durante el per�odo nocturno, cuando circulen por zonas habitadas. 2. Los veh�culos destinados a servicio de urgencias disponen de un a�o, a partir de la entrada en vigor de este real decreto, para instalar el mecanismo a que se refiere el apartado anterior. Art�culo 20
Emisi�n de ruido de embarcaciones de recreo y motos n�uticas Las embarcaciones de recreo con motores intraborda o mixtos sin escape integrado, las motos n�uticas, los motores fueraborda y los motores mixtos con escape integrado deber�n dise�arse, construirse y montarse de manera que las emisiones sonoras no superen los valores l�mite de emisi�n sonora que se establecen en el Real Decreto 2127/2004, de 29 de octubre, por el que se regulan los requisitos de seguridad de las embarcaciones de recreo, de las motos n�uticas, de sus componentes y de las emisiones de escape y sonoras de sus motores. Art�culo 21
Emisi�n de ruido de las aeronaves subs�nicas civiles 1. Los aviones de reacci�n subs�nicos civiles cuya masa m�xima al despegue sea igual o superior a 34.000 Kg. o cuya capacidad interior certificada para el tipo de avi�n de que se trate sea superior a 19 pasajeros, excluidos los asientos reservados a la tripulaci�n, s�lo podr�n ser utilizados en los aeropuertos civiles espa�oles cuando previamente hayan obtenido una certificaci�n ac�stica correspondiente a las normas enunciadas en el anexo 16 al Convenio de Aviaci�n Civil Internacional, segunda edici�n (1988), volumen I, segunda parte, cap�tulo 3. 2. Se except�a del cumplimiento del apartado anterior las excepciones a que hace referencia el Real Decreto 1422/1992, de 27 de noviembre, sobre limitaci�n del uso de los aviones de reacci�n subs�nicos civiles. Art�culo 22
Emisi�n de ruido de las maquinas de uso al aire libre La maquinaria utilizada en actividades al aire libre en general, y en las obras p�blicas y en la construcci�n en particular, debe ajustarse a las prescripciones establecidas en la legislaci�n vigente referente a emisiones sonoras de maquinaria de uso al aire libre, y en particular, cuando les sea de aplicaci�n, a lo establecido en el Real Decreto 212/2002, de 22 de febrero, por el que se regulan las emisiones sonoras en el entorno debidas a determinadas m�quinas de uso al aire libre, y las normas complementarias. Art�culo 23
Valores l�mite de inmisi�n de ruido aplicables a nuevas infraestructuras viarias, ferroviarias y aeroportuarias 1. Las nuevas infraestructuras viarias, ferroviarias o aeroportuarias deber�n adoptar las medidas necesarias para que no transmitan al medio ambiente exterior de las correspondientes �reas ac�sticas, niveles de ruido superiores a los valores l�mite de inmisi�n establecidos en la tabla A1, del anexo III, evaluados conforme a los procedimientos del anexo IV. 2. As� mismo, las nuevas infraestructuras ferroviarias o aeroportuarias no podr�n transmitir al medio ambiente exterior de las correspondientes �reas ac�sticas niveles de ruido superiores a los establecidos como valores l�mite de inmisi�n m�ximos en la tabla A2, del anexo III, evaluados conforme a los procedimientos del anexo IV. 3. De igual manera, las nuevas infraestructuras viarias, ferroviarias o aeroportuarias deber�n adoptar las medidas necesarias para evitar que, por efectos aditivos derivados directa o indirectamente de su funcionamiento, se superen los objetivos de calidad ac�stica para ruido establecidos en los art�culos 14 y 16. 4. Lo dispuesto en este art�culo se aplicar� �nicamente fuera de las zonas de servidumbre ac�stica. Art�culo 24
Valores l�mite de inmisi�n de ruido aplicables a nuevas infraestructuras portuarias y a nuevas actividades 1. Toda nueva instalaci�n, establecimiento o actividad portuaria, industrial, comercial, de almacenamiento, deportivo-recreativa o de ocio deber� adoptar las medidas necesarias para que no transmita al medio ambiente exterior de las correspondientes �reas ac�sticas niveles de ruido superiores a los establecidos como valores l�mite en la tabla B1, del anexo III, evaluados conforme a los procedimientos del anexo IV. No obstante, ser�n de aplicaci�n los valores l�mite previstos en el art�culo 23 al tr�fico portuario, as� como al tr�fico rodado y ferroviario que tenga lugar en las infraestructuras portuarias. 2. De igual manera, cuando por efectos aditivos derivados, directa o indirectamente, del funcionamiento o ejercicio de una instalaci�n, establecimiento o actividad de las relacionadas en el apartado anterior, se superen los objetivos de calidad ac�stica para ruido establecidos en los art�culos 14 y 16, esa actividad deber� adoptar las medidas necesarias para que tal superaci�n no se produzca. 3. Ninguna instalaci�n, establecimiento, actividad industrial, comercial, de almacenamiento, deportivo-recreativa o de ocio podr� transmitir a los locales colindantes en funci�n del uso de �stos, niveles de ruido superiores a los establecidos en la tabla B2, del anexo III, evaluados de conformidad con los procedimientos del anexo IV. A estos efectos, se considerar� que dos locales son colindantes, cuando en ning�n momento se produce la transmisi�n de ruido entre el emisor y el receptor a trav�s del medio ambiente exterior. 4. Los niveles de ruido anteriores se aplicar�n, asimismo, a otros establecimientos abiertos al p�blico no mencionados anteriormente, atendiendo a razones de analog�a funcional o de equivalente necesidad de protecci�n ac�stica. 5. En edificios de uso exclusivo comercial, oficinas o industrial, los l�mites exigibles de transmisi�n interior entre locales afectos a diferentes titulares, ser�n los establecidos en funci�n del uso del edificio. A los usos que, en virtud de determinadas normas zonales, puedan ser compatibles en esos edificios, les ser�n de aplicaci�n los l�mites de transmisi�n a interiores correspondientes al uso del edificio. Art�culo 25
Cumplimiento de los valores l�mite de inmisi�n de ruido aplicables a los emisores ac�sticos 1. En el caso de mediciones o de la aplicaci�n de otros procedimientos de evaluaci�n apropiados, se considerar� que se respetan los valores l�mite de inmisi�n de ruido establecidos en los art�culos 23 y 24, cuando los valores de los �ndices ac�sticos evaluados conforme a los procedimientos establecidos en el anexo IV, cumplan, para el periodo de un a�o, que: a) Infraestructuras viarias, ferroviarias y aeroportuarias, del art�culo 23. i) Ning�n valor promedio del a�o supera los valores fijados en la tabla A1, del anexo III. ii) Ning�n valor diario supera en 3 dB los valores fijados en la tabla A1, del anexo III. iii) El 97 % de todos los valores diarios no superan los valores fijados en la tabla A2, del anexo III. b) Infraestructuras portuarias y actividades, del art�culo 24. i) Ning�n valor promedio del a�o supera los valores fijados en la correspondiente tabla B1 o B2, del anexo III. ii) Ning�n valor diario supera en 3 dB los valores fijados en la correspondiente tabla B1 o B2, del anexo III. iii) Ning�n valor medido del �ndice LKeq,Ti supera en 5 dB los valores fijados en la correspondiente tabla B1 o B2, del anexo III. 2. A los efectos de la inspecci�n de actividades, a que se refiere el art�culo 27 de la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, se considerar� que una actividad, en funcionamiento, cumple los valores l�mite de inmisi�n de ruido establecidos en el art�culo 24, cuando los valores de los �ndices ac�sticos evaluados conforme a los procedimientos establecidos en el anexo IV, cumplan lo especificado en los apartados b. ii) y b. iii), del p�rrafo 1. Art�culo 26
Valores l�mite de vibraci�n aplicables a los emisores ac�sticos Los nuevos emisores ac�sticos, de los relacionados en el art�culo 12.2 de la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, deber�n adoptar las medidas necesarias para no transmitir al espacio interior de las edificaciones destinadas a vivienda, usos residenciales, hospitalarios, educativos o culturales, vibraciones que contribuyan a superar los objetivos de calidad ac�stica para vibraciones que les sean de aplicaci�n de acuerdo con el art�culo 16, evaluadas conforme al procedimiento establecido en el anexo IV. CAP�TULO VProcedimientos y m�todos de evaluaci�n de la contaminaci�n ac�stica
M�todos de evaluaci�n de los �ndices ac�sticos Los valores de los �ndices ac�sticos establecidos en este real decreto se determinar�n de conformidad con los m�todos de evaluaci�n descritos en los apartados A y B, del anexo IV. Art�culo 28
M�todos de c�lculo del Ld, Le y Ln, 1. Los valores de los �ndices de ruido Ld, Le y Ln, se podr�n determinar aplicando los m�todos de c�lculo descritos en el punto 2, del apartado A, del anexo IV. 2. Hasta tanto se adopten m�todos de c�lculo homog�neos en el marco de la Uni�n Europea, se podr�n utilizar m�todos de evaluaci�n distintos de los anteriores, adaptados de conformidad con el anexo IV. En este caso, se deber� demostrar que esos m�todos dan resultados equivalentes a los que se obtienen con los m�todos a que se refiere el punto 2, del apartado A, del anexo IV. Art�culo 29
M�todos de evaluaci�n de los efectos nocivos Los efectos nocivos se podr�n evaluar seg�n las relaciones dosis-efecto a las que se hace referencia en el anexo III del Real Decreto 1513/2005, de 16 de diciembre. Art�culo 30
Instrumentos de medida 1. Los instrumentos de medida y calibradores utilizados para la evaluaci�n del ruido deber�n cumplir las disposiciones establecidas en la Orden del Ministerio de Fomento, de 25 de septiembre de 2007, por la que se regula el control metrol�gico del Estado de los instrumentos destinados a la medici�n de sonido audible y de los calibradores ac�sticos. 2. En los trabajos de evaluaci�n del ruido por medici�n, derivados de la aplicaci�n de este real decreto, se deber�n utilizar instrumentos de medida y calibradores que cumplan los requisitos establecidos en la Orden del Ministerio de Fomento, de 25 de septiembre de 2007, a que se refiere el apartado anterior, para los de tipo 1/clase 1. 3. Los instrumentos de medida utilizados para todas aquellas evaluaciones de ruido, en las que sea necesario el uso de filtros de banda de octava o 1/3 de octava, deber�n cumplir lo exigido para el grado de precisi�n tipo1/clase1 en las normas UNE-EN 61260:1997 �Filtros de banda de octava y de bandas de una fracci�n de octava� y UNE-EN 61260/A1:2002 �Filtros de banda de octava y de bandas de una fracci�n de octava�. 4. En la evaluaci�n de las vibraciones por medici�n se deber�n emplear instrumentos de medida que cumplan las exigencias establecidas en la norma UNE-EN ISO 8041:2006. �Respuesta humana a las vibraciones. Instrumentos de medida�. Art�culo 31
Entidades que realizan la evaluaci�n Con el fin de que los resultados obtenidos en los procesos de evaluaci�n de la contaminaci�n ac�stica sean homog�neos y comparables, las administraciones competentes velar�n por que las entidades encargadas de la realizaci�n de tales evaluaciones tengan la capacidad t�cnica adecuada. Asimismo, velar�n por la implantaci�n de sistemas de control que aseguren la correcta aplicaci�n de los m�todos y procedimientos de evaluaci�n establecidos en este real decreto, para la realizaci�n de evaluaciones ac�sticas. CAP�TULO VIEvaluaci�n de la contaminaci�n ac�stica. Mapas de ruido
Elaboraci�n de mapas de ruido 1. En desarrollo del art�culo 15.3 de la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, se establecen los tipos de mapas de ruido siguientes: a) Mapas estrat�gicos de ruido, que se elaborar�n y aprobar�n por las administraciones competentes para cada uno de los grandes ejes viarios, de los grandes ejes ferroviarios, de los grandes aeropuertos y de las aglomeraciones. b) Mapas de ruido no estrat�gicos, que se elaborar�n por las administraciones competentes, al menos, para las �reas ac�sticas en las que se compruebe el incumplimiento de los objetivos de calidad ac�stica. 2. Los mapas estrat�gicos de ruido a que se refiere el apartado 1,a), se elaborar�n de acuerdo con las especificaciones establecidas en este Real Decreto y en el Real Decreto 1513/2005, de 16 de diciembre. Art�culo 33
Delimitaci�n del �mbito territorial y contenido de los mapas de ruido no estrat�gicos 1. Para la delimitaci�n del �mbito territorial y contenido de los mapas de ruido no estrat�gicos que se elaboren en aplicaci�n del apartado b), del art�culo 14.1 de la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, que correspondan a �reas ac�sticas en las que se compruebe el incumplimiento de los objetivos de calidad ac�stica, se aplicar�n los criterios que establezca la administraci�n competente para la elaboraci�n y aprobaci�n de estos tipos de mapas de ruido. 2. En el caso de que no se disponga de criterios espec�ficos de delimitaci�n del �mbito territorial para los mapas de ruido no estrat�gicos se aplicar�n los establecidos en el art�culo 9 del Real Decreto 1513/2005, de 16 de diciembre. 3. Sin perjuicio de normas m�s espec�ficas que se pudieran establecer, los mapas de ruido no estrat�gicos cumplir�n los requisitos m�nimos establecidos en el anexo IV del Real Decreto 1513/2005, de 16 de diciembre. DISPOSICIONES ADICIONALES
Determinaci�n del nivel de emisi�n sonora a veh�culo parado En el caso de que la correspondiente ficha de caracter�sticas de un veh�culo, debido a su antig�edad u otras razones, no indique el nivel de emisi�n sonora para el ensayo a veh�culo parado, o que este valor, no haya sido fijado reglamentariamente por el Ministerio competente en la homologaci�n y la Inspecci�n T�cnica de Veh�culos, dicho nivel de emisi�n sonora se determinar�, a efectos de la obtenci�n del valor l�mite a que se refiere el art�culo 18.2, de la forma siguiente: a) Si se trata de un ciclomotor, el nivel de emisi�n sonora ser� de 87 dB(A). b) Para los veh�culos de motor, la inspecci�n t�cnica deber� dictaminar que el veh�culo se encuentra en perfecto estado de mantenimiento. En estas condiciones, se determinar� el nivel de emisi�n sonora para el ensayo a veh�culo parado siguiendo el procedimiento reglamentariamente establecido. El nivel de emisi�n sonoro as� obtenido ser�, a partir de este momento, el que se considerar� para determinar el valor l�mite de emisi�n aplicable al veh�culo. Disposici�n adicional segunda
Actividades e infraestructuras nuevas 1. A los efectos de lo previsto en este Real Decreto tendr�n la consideraci�n de actividades nuevas aqu�llas que inicien la tramitaci�n de las actuaciones de intervenci�n administrativa previstas en los p�rrafos a), b) y c) del art. 18.1 de la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del ruido, con posterioridad a la entrada en vigor de este Real Decreto. 2. Asimismo, lo dispuesto en este Real Decreto para las infraestructuras nuevas ser� de aplicaci�n, teniendo en cuenta lo dispuesto en la disposici�n adicional tercera, a aquellas de competencia de la Administraci�n General del Estado, cuya tramitaci�n de la declaraci�n de impacto ambiental se inicie con posterioridad a la entrada en vigor de este Real Decreto. A estos efectos, se entender� como inicio de la tramitaci�n la recepci�n por el �rgano ambiental del documento inicial del proyecto, procedente del �rgano sustantivo, conforme a lo dispuesto en la legislaci�n en materia de evaluaci�n de impacto ambiental. 3. Las actividades e infraestructuras nuevas se someter�n a los valores l�mite de inmisi�n establecidos en el Anexo III, teniendo en cuenta lo dispuesto en el art�culo 10 en caso de tratarse de una zona de servidumbre ac�stica de una infraestructura. Disposici�n adicional tercera
Infraestructuras de competencia estatal 1. Las competencias que se atribuyen a la Administraci�n General del Estado en el art�culo 4.2 de la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del Ruido, en relaci�n con las infraestructuras viarias, ferroviarias, portuarias y aeroportuarias de competencia estatal, corresponder�n al Ministerio de Fomento. 2. A efectos de la Disposici�n adicional segunda de la Ley 37/2003, de 18 de noviembre, del ruido, y de este Real Decreto, tendr�n la consideraci�n de nuevas infraestructuras de competencia estatal: a) La construcci�n de un nuevo trazado en el caso de las carreteras o ferrocarriles, que requiera declaraci�n de impacto ambiental. b) Las obras de modificaci�n de una infraestructura preexistente sujetas a declaraci�n de impacto ambiental, que supongan, al menos, la duplicaci�n de la capacidad operativa de la infraestructura correspondiente, entendi�ndose por tal: - En el caso de un aeropuerto, cuando las obras de modificaci�n del mismo permitan duplicar el n�mero m�ximo de operaciones por hora de aeronaves; - en el caso de una carretera, cuando las obras de modificaci�n permitan la duplicaci�n de la m�xima intensidad de veh�culos que pueden pasar por ese tramo de carretera. La intensidad se expresar� en veh�culos por hora; - en el caso de un puerto, cuando se duplique la superficie del suelo destinada al tr�fico portuario; - en el caso de una infraestructura ferroviaria, cuando la obra de modificaci�n permita duplicar la capacidad de adjudicaci�n de la infraestructura preexistente. 3. A los efectos de la aplicaci�n del art. 14.1.a) en relaci�n con las infraestructuras de competencia estatal, los planes zonales espec�ficos se referir�n �nicamente a los planes de acci�n previstos en el art�culo 10 que elabore y apruebe la Administraci�n General del Estado. 4. Los objetivos ambientales de los planes de acci�n a los que se refiere el apartado anterior aplicables a las infraestructuras estatales preexistentes, se alcanzar�n antes del 31 de diciembre de 2020, en los t�rminos y de acuerdo con los principios establecidos en el primer p�rrafo del apartado 3 de la disposici�n adicional segunda de la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del ruido.
Los plazos previstos en la presente disposici�n adicional afectar�n tanto a los objetivos ambientales de los planes de acci�n a que se refiere dicha disposici�n, como a los sobrevuelos, frecuencias e impactos ambientales asociados a tales objetivos, en conformidad con el establecido en el apartado 3 de la disposici�n transitoria de la Ley 5/2010, de 17 de marzo, por la que se modifica la Ley 48/1960, de 21 de julio, de Navegaci�n A�rea (�B.O.E.� 18 marzo).
Infraestructuras de competencia auton�mica y local En lo relativo a las infraestructuras de competencia auton�mica o local, las Comunidades Aut�nomas determinar�n los plazos y condiciones de aplicaci�n de: - Los objetivos de calidad ac�stica establecidos en el art�culo 14.1, en relaci�n con el Anexo II, para las infraestructuras preexistentes. - Los valores l�mite de inmisi�n establecidos en el art�culo 23, en relaci�n con el Anexo III, para las nuevas infraestructuras. Disposici�n adicional quinta
Prevenci�n de riesgos laborales En materia de protecci�n de la salud y seguridad de los trabajadores, se estar� a lo dispuesto en la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales, y su normativa de desarrollo y, espec�ficamente, en el Real Decreto 1311/2005, de 4 de noviembre, sobre la protecci�n de la salud y la seguridad de los trabajadores frente a los riesgos derivados o que puedan derivarse de la exposici�n a vibraciones mec�nicas, y en el Real Decreto 286/2006, de 10 de marzo sobre protecci�n de la salud y seguridad de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposici�n al ruido, respecto a la protecci�n de los trabajadores frente a los riesgos que en ellos se contemplan. DISPOSICIONES TRANSITORIAS
Zonas de servidumbre ac�stica En tanto no se apruebe el mapa ac�stico o las servidumbres ac�sticas procedentes de cada una de las infraestructuras de competencia de la Administraci�n General del Estado, se entender� por zona de servidumbre ac�stica de las mismas a efectos de lo dispuesto en este Real Decreto y, especialmente, de sus art�culos 10 y 23, el territorio incluido en el entorno de la infraestructura delimitado por los puntos del territorio, o curva is�fona en los que se midan los objetivos de calidad ac�stica que sean de aplicaci�n a las �reas ac�sticas correspondientes. Disposici�n transitoria segunda
Uso de instrumentos de medida del ruido del tipo 2/clase 2 1. Durante un periodo de siete a�os, a partir de la fecha de publicaci�n de este real decreto, se podr�n utilizar en los trabajos de evaluaci�n del ruido por medici�n, derivados de la aplicaci�n de este real decreto, instrumentos de medida que cumplan los requisitos establecidos en la Orden del Ministerio de Fomento, de 25 de septiembre de 2007, por la que se regula el control metrol�gico del Estado de los instrumentos destinados a la medici�n de sonido audible y de los calibradores ac�sticos, para los de tipo 2/clase 2. 2. Se except�a de la aplicaci�n del apartado anterior, a los trabajos de evaluaci�n del ruido por medici�n que sirvan de base para la imposici�n de sanciones administrativas o en los procesos judiciales. En estos casos se utilizar�n instrumentos de medida que cumplan los requisitos establecidos por la Orden citada en el apartado anterior, para los de tipo 1 / clase 1. DISPOSICIONES FINALES
Modificaci�n del Real Decreto 1513/2005, de 16 de diciembre, por el que se desarrolla la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del Ruido, en lo referente a la evaluaci�n y gesti�n del ruido ambiental El Real Decreto 1513/2005, de 16 de diciembre, por el que se desarrolla la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del Ruido, en lo referente a la evaluaci�n y gesti�n del ruido ambiental, queda modificado como sigue: Uno. El apartado b) del art�culo 3, queda redactado del siguiente modo: �b) Efectos nocivos: los efectos negativos sobre la salud humana o sobre el medio ambiente.�
Dos. El apartado j) del art�culo 3 queda redactado del siguiente modo: �j) Molestia: el grado de perturbaci�n que provoca el ruido o las vibraciones a la poblaci�n, determinado mediante encuestas sobre el terreno.�
Tres. Se sustituye el Anexo III del Real Decreto 1513/2005, de 16 de diciembre, por el que se desarrolla la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del Ruido, en lo referente a la evaluaci�n y gesti�n del ruido ambiental por el siguiente: �ANEXO III M�todos de evaluaci�n de los efectos nocivos 1. Las relaciones dosis-efecto se utilizar�n para evaluar el efecto del ruido sobre la poblaci�n. 2. Las relaciones dosis-efecto que se establezcan para la adaptaci�n de este anexo a la normativa comunitaria se referir�n en particular a lo siguiente: - la relaci�n entre las molestias y los valores de Lden por lo que se refiere al ruido del tr�fico rodado, ferroviario, a�reo y de fuentes industriales, - La relaci�n entre las alteraciones del sue�o y los valores de Ln por lo que se refiere al ruido del tr�fico rodado, ferroviario, a�reo y de fuentes industriales. 3. En caso necesario, podr�n presentarse relaciones dosis-efecto espec�ficas para: - Viviendas con aislamiento especial contra el ruido, seg�n la definici�n del anexo VI, - viviendas con fachada tranquila, seg�n la definici�n del anexo VI, - distintos climas o culturas, - grupos de poblaci�n vulnerables, - ruido industrial tonal, - ruido industrial impulsivo y otros casos especiales. 4. En tanto no se establezcan en la normativa comunitaria procedimientos comunes para determinar el grado de molestia, basados en las relaciones dosis-efectos del ruido sobre la poblaci�n, se considerar�n como valores admisibles de referencia en relaci�n con las molestias y alteraciones del sue�o, los que se determinen reglamentariamente. Disposici�n final segunda
Titulo competencial Este real decreto se dicta al amparo de lo dispuesto en el art�culo 149.1.16.� y 23.� de la Constituci�n, que atribuye al Estado la competencia exclusiva en materia de bases y coordinaci�n general de la sanidad y de legislaci�n b�sica sobre protecci�n del medio ambiente. Ello sin perjuicio de que la regulaci�n de servidumbres ac�sticas de las infraestructuras estatales y el r�gimen especial de aeropuertos y equipamientos vinculados al sistema de navegaci�n y transporte a�reo se dicte de conformidad con lo establecido en los p�rrafos 20.�, 21.� y 24.� del apartado 1 del citado art�culo 149. Disposici�n final tercera
Financiaci�n Por los Ministerios competentes se adoptar�n las medidas presupuestarias necesarias para la aplicaci�n de este Real Decreto sobre las infraestructuras de competencia estatal. Disposici�n final cuarta
Habilitaci�n para el desarrollo reglamentario 1. Se habilita a los titulares de los Ministerios de Sanidad y Consumo, de Medio Ambiente, de Fomento, de Vivienda y de Industria, Turismo y Comercio para dictar conjunta o separadamente, seg�n las materias de que se trate, y en el �mbito de sus respectivas competencias, cuantas disposiciones sean necesarias para el desarrollo y aplicaci�n de este real decreto. 2. Se faculta a los titulares de los Ministerios de Sanidad y Consumo y de Medio Ambiente para introducir en los anexos de este real decreto, cuantas modificaciones fuesen precisas para adaptarlos a lo dispuesto en la normativa comunitaria. Disposici�n final quinta
Se establecen los tres periodos temporales de evaluaci�n diarios siguientes: 1�) Periodo d�a (d): al periodo d�a le corresponden 12 horas; 2�) Periodo tarde (e): al periodo tarde le corresponden 4 horas;
La administraci�n competente puede optar por reducir el per�odo tarde en una o dos horas y alargar los per�odos d�a y/o noche en consecuencia, siempre que dicha decisi�n se aplique a todas las fuentes, y que facilite al Ministerio de Medio Ambiente informaci�n sobre la diferencia sistem�tica con respecto a la opci�n por defecto. En el caso de la modificaci�n de los periodos temporales de evaluaci�n, esta modificaci�n debe reflejarse en la expresi�n que determina los �ndices de ruido.
b) Los valores horarios de comienzo y fin de los distintos periodos temporales de evaluaci�n son: periodo d�a de 7.00 a 19.00; periodo tarde del 9.00 a 23.00 y periodo noche de 23.00 a 7.00, hora local.La administraci�n competente podr� modificar la hora de comienzo del periodo d�a y, por consiguiente, cu�ndo empiezan los periodos tarde y noche. La decisi�n de modificaci�n deber� aplicarse a todas las fuentes de ruido.
c) A efectos de calcular los promedios a largo plazo, un a�o corresponde al a�o considerado para la emisi�n de sonido y a un a�o medio por lo que se refiere a las circunstancias meteorol�gicas.
a) �ndice de ruido continuo equivalente LAeq,T.El �ndice de ruido LAeq,T, es el nivel de presi�n sonora continuo equivalente ponderado A, en decibelios, determinado sobre un intervalo temporal de T segundos, definido en la norma ISO 1996-1: 1987.
- Si T= d, LAeq,d es el nivel de presi�n sonora continuo equivalente ponderado A, determinado en el per�odo d�a; - Si T = e, LAeq,e es el nivel de presi�n sonora continuo equivalente ponderado A, determinado en el per�odo tarde;
- Si T = n, LAeq,n es el nivel de presi�n sonora continuo equivalente ponderado A, determinado en el per�odo noche;
b) Definici�n del �ndice de ruido m�ximo LAmax.El �ndice de ruido LAmax, es el mas alto nivel de presi�n sonora ponderado A, en decibelios, con constante de integraci�n fast, LAFmax, definido en la norma ISO 1996-1:2003, registrado en el periodo temporal de evaluaci�n.
c) Definici�n del �ndice de ruido continuo equivalente corregido LKeq,T.El �ndice de ruido LKeq,T, es el nivel de presi�n sonora continuo equivalente ponderado A, (LAeq,T), corregido por la presencia de componentes tonales emergentes, componentes de baja frecuencia y ruido de car�cter impulsivo, de conformidad con la expresi�n siguiente:
- Kt es el par�metro de correcci�n asociado al �ndice LKeq,T para evaluar la molestia o los efectos nocivos por la presencia de componentes tonales emergentes, calculado por aplicaci�n de la metodolog�a descrita en el anexo IV;
- Kf es el par�metro de correcci�n asociado al �ndice LKeq,T, para evaluar la molestia o los efectos nocivos por la presencia de componentes de baja frecuencia, calculado por aplicaci�n de la metodolog�a descrita en el anexo IV;
- Ki es el par�metro de correcci�n asociado al �ndice LKeq,T, para evaluar la molestia o los efectos nocivos por la presencia de ruido de car�cter impulsivo, calculado por aplicaci�n de la metodolog�a descrita en el anexo IV;
- Si T = d, LKeq,d es el nivel de presi�n sonora continuo equivalente ponderado A, corregido, determinado en el per�odo d�a;
- Si T = e, LKeq,e es el nivel de presi�n sonora continuo equivalente ponderado A, corregido, determinado en el per�odo tarde;
- Si T = n, LKeq,n es el nivel de presi�n sonora continuo equivalente ponderado A, corregido, determinado en el per�odo noche;
d) Definici�n del �ndice de ruido continuo equivalente corregido promedio a largo plazo LKx.El �ndice de ruido LK,x, es el nivel sonoro promedio a largo plazo, dado por la expresi�n que sigue, determinado a lo largo de todos los periodos temporales de evaluaci�n �x� de un a�o.
Donde: n es el n�mero de muestras del periodo temporal de evaluaci�n �x�, en un a�o (LKeq,x)i es el nivel sonoro corregido, determinado en el per�odo temporal de evaluaci�n �x� de la i-�sima muestra.
a) Para la selecci�n de la altura del punto de evaluaci�n podr�n elegirse distintas alturas, si bien �stas nunca deber�n ser inferiores a 1,5 m sobre el nivel del suelo, en aplicaciones, tales como:
4� la preparaci�n de medidas locales para reducir el impacto sonoro en viviendas espec�ficas y
5� la elaboraci�n de un mapa de ruido detallado de una zona limitada, que ilustre la exposici�n al ruido de cada vivienda.
b) Cuando se efect�en mediciones en el interior de los edificios, las posiciones preferentes del punto de evaluaci�n estar�n al menos a 1 m de las paredes u otras superficies, a entre 1,2 m y 1,5 m sobre el piso, y aproximadamente a 1,5 m de las ventanas. Cuando estas posiciones no sean posibles las mediciones se realizar�n en el centro del recinto.
En la evaluaci�n de los niveles sonoros en el ambiente exterior mediante �ndices de ruido, el sonido que se tiene;n cuenta es el sonido incidente, es decir, no se considera el sonido reflejado en el propio paramento vertical.
Definici�n del �ndice de vibraci�n Law.
El �ndice de vibraci�n, Law en decibelios (dB), se determina aplicando la f�rmula siguiente: Siendo:
- aw : el m�ximo del valor eficaz (RMS) de la se�al de aceleraci�n, con ponderaci�n en frecuencia wm, en el tiempo t, aw(t), en m/s�.
- a0 : la aceleraci�n de referencia (a0 = 10-6 m/s�). Donde:
- La ponderaci�n en frecuencia se realiza seg�n la curva de atenuaci�n wm definida en la norma ISO 2631-2:2003: Vibraciones mec�nicas y choque - evaluaci�n de la exposici�n de las personas a las vibraciones globales del cuerpo - Parte 2 Vibraciones en edificios 1 - 80 Hz.
- El valor eficaz aw (t) se obtiene mediante promediado exponencial con constante de tiempo 1s (slow). Se considerar� el valor m�ximo de la medici�n aw. Este par�metro est� definido en la norma ISO 2631-1:1997 como MTVV (Maximum Transient Vibration Value), dentro del m�todo de evaluaci�n denominado �running RMS�.
ANEXO II Objetivos de calidad ac�stica
Tabla A. Objetivos de calidad ac�stica para ruido aplicables a �reas urbanizadas existentes
Sectores del territorio con predominio de suelo de uso sanitario, docente y cultural que requiera una especial protecci�n contra la contaminaci�n ac�stica.
Sectores del territorio con predominio de suelo de uso recreativo y de espect�culos.
Sectores del territorio afectados a sistemas generales de infraestructuras de transporte, u otros equipamientos p�blicos que los reclamen. (1)
Tabla A del Anexo II redactada por el art�culo �nico del R.D. 1038/2012, de 6 de julio, por el que se modifica el R.D. 1367/2007, de 19 de octubre, por el que se desarrolla la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del ruido, en lo referente a zonificaci�n ac�stica, objetivos de calidad y emisiones ac�sticas (�B.O.E.� 26 julio).Vigencia: 27 julio 2012
Tabla B.- Objetivos de calidad ac�stica para ruido aplicables al espacio interior habitable de edificaciones destinadas a vivienda, usos residenciales, hospitalarios, educativos o culturales. (3) Uso del edificio
Nota: Los objetivos de calidad aplicables en el espacio interior est�n referenciados a una altura de entre 1,2 m y 1,5 m.
Tabla C. Objetivos de calidad ac�stica para vibraciones aplicables al espacio interior habitable de edificaciones destinadas a vivienda, usos residenciales, hospitalarios, educativos o culturales.
�ndice de vibraci�n Law
A los efectos de lo establecido en el punto 4 del Anexo III del Real decreto 1513/2005, de 16 de diciembre, se considerar�n como valores admisibles de referencia, en relaci�n con las molestias y alteraciones del sue�o, los que se establecen en las tablas de este y el siguiente anexo.
ANEXO III Emisores ac�sticos. Valores l�mite de inmisi�n
Tabla A1. Valores l�mite de inmisi�n de ruido aplicables a nuevas infraestructuras viarias, ferroviarias y aeroportuarias.
Sectores del territorio con predominio de suelo de uso sanitario, docente y cultural que requiera una especial protecci�n contra la contaminaci�n ac�stica
Tabla A2. Valores l�mite de inmisi�n m�ximos de ruido aplicables a infraestructuras ferroviarias y aeroportuarias.
Tabla B1. Valores l�mite de inmisi�n de ruido aplicables a infraestructuras portuarias y a actividades.
Tabla B2. Valores l�mite de ruido transmitido a locales colindantes por actividades. Uso del local colindante
ANEXO IV M�todos y procedimientos de evaluaci�n para los �ndices ac�sticos A.
Los valores de los �ndices ac�sticos establecidos por este real decreto pueden determinarse bien mediante c�lculos o mediante mediciones (en el punto de evaluaci�n). Las predicciones s�lo pueden obtenerse mediante c�lculos.
A los efectos de la inspecci�n de actividades por las administraciones p�blicas competentes, la valoraci�n de los �ndices ac�sticos se determinara �nicamente mediante mediciones.
M�todos de c�lculo de los �ndices Ld, Le y Ln.
Los m�todos de c�lculo recomendados para la evaluaci�n de los �ndices de ruido Ld, Le y Ln, son los establecidos en el apartado 2, del anexo II del Real Decreto 1513/2005, de 16 de diciembre.
M�todos y procedimientos de medici�n de ruido. 3.1.
Adaptaci�n de los m�todos de medida.
Las administraciones competentes que opten por la evaluaci�n de los �ndices de ruido mediante la medici�n in situ deber�n adaptar los m�todos de medida utilizados a las definiciones de los �ndices de ruido del anexo I, y cumplir los principios, aplicables a las mediciones para evaluar niveles de ruido en determinados periodos temporales de evaluaci�n y para promedios a largo plazo, seg�n corresponda, expuestos en las normas ISO 1996-2: 1987 e ISO 1996-1: 1982.
Correcci�n por reflexiones.
Los niveles de ruido obtenidos en la medici�n frente a una fachada u otro elemento reflectante deber�n corregirse para excluir el efecto reflectante del mismo.
Correcci�n por componentes tonales (Kt), impulsivas (Ki) y bajas frecuencias (Kf).
Cuando en el proceso de medici�n de un ruido se detecte la presencia de componentes tonales emergentes, o componentes de baja frecuencia, o sonidos de alto nivel de presi�n sonora y corta duraci�n debidos a la presencia de componentes impulsivos, o de cualquier combinaci�n de ellos, se proceder� a realizar una la evaluaci�n detallada del ruido introduciendo las correcciones adecuadas.
El valor m�ximo de la correcci�n resultante de la suma Kt + Kf + Ki no ser� superior a 9 dB.
En la evaluaci�n detallada del ruido, se tomar�n como procedimientos de referencia los siguientes: Presencia de componentes tonales emergentes:
Para la evaluaci�n detallada del ruido por presencia de componentes tonales emergentes se tomar� como procedimiento de referencia el siguiente:
a) Se realizara el an�lisis espectral del ruido en 1/3 de octava, sin filtro de ponderaci�n. b) Se calcular� la diferencia:
Lf, es el nivel de presi�n sonora de la banda f, que contiene el tono emergente.
Ls, es la media aritm�tica de los dos niveles siguientes, el de la banda situada inmediatamente por encima de f y el de la banda situada inmediatamente por debajo de f.
c) Se determinar� la presencia o la ausencia de componentes tonales y el valor del par�metro de correcci�n Kt aplicando la tabla siguiente:
d) En el supuesto de la presencia de m�s de una componente tonal emergente se adoptar� como valor del par�metro Kt, el mayor de los correspondientes a cada una de ellas.
Para la evaluaci�n detallada del ruido por presencia de componentes de baja frecuencia se tomar� como procedimiento de referencia el siguiente:
a) Se medir�, preferiblemente de forma simult�nea, los niveles de presi�n sonora con las ponderaciones frecuenciales A y C.
b) Se calcular� la diferencia entre los valores obtenidos, debidamente corregidos por ruido de fondo:
c) Se determina la presencia o la ausencia de componentes de baja frecuencia y el valor del par�metro de correcci�n Kf aplicando la tabla siguiente:
Para la evaluaci�n detallada del ruido por presencia de componentes impulsivos se tomar� como procedimiento de referencia el siguiente:
a) Se medir�, preferiblemente de forma simult�nea, los niveles de presi�n sonora continuo equivalente ponderado A, en una determinada fase de ruido de duraci�n Ti segundos, en la cual se percibe el ruido impulsivo, LAeq,Ti, y con la constante temporal impulso (I) del equipo de medida, LAleq,Ti
c) Se determinar� la presencia o la ausencia de componente impulsiva y el valor del par�metro de correcci�n Ki aplicando la tabla siguiente:
Procedimientos de medici�n.
Los procedimientos de medici�n in situ utilizados para la evaluaci�n de los �ndices de ruido que establece este real decreto se adecuar�n a las prescripciones siguientes:
a) Las mediciones se pueden realizar en continuo durante el periodo temporal de evaluaci�n completo, o aplicando m�todos de muestreo del nivel de presi�n sonora en intervalos temporales de medida seleccionados dentro del periodo temporal de evaluaci�n.
b) Cuando en la medici�n se apliquen m�todos de muestreo del nivel de presi�n sonora, para cada periodo temporal de evaluaci�n, d�a, tarde, noche, se seleccionar�n, atendiendo a las caracter�sticas del ruido que se est� evaluando, el intervalo temporal de cada medida Ti, el n�mero de medidas a realizar n y los intervalos temporales entre medidas, de forma que el resultado de la medida sea representativo de la valoraci�n del �ndice que se esta evaluando en el periodo temporal de evaluaci�n.
c) Para la determinaci�n de los niveles sonoros promedios a largo plazo se deben obtener suficientes muestras independientes para obtener una estimaci�n representativa del nivel sonoro promediado de largo plazo.
d) Las mediciones en el espacio interior de los edificios se realizar�n con puertas y ventanas cerradas, y las posiciones preferentes del punto de evaluaci�n cumplir�n las especificaciones del apartado 3.b), del anexo I A, realizando como m�nimo tres posiciones. Cuando estas posiciones no sean posibles las mediciones se realizar�n en el centro del recinto.
e) Atendiendo a la finalidad, la evaluaci�n por medici�n de los �ndices de ruido que se establecen en este real decreto se adecuar� adem�s de lo indicado en los apartados anteriores a las normas espec�ficas de los apartados siguientes:
Evaluaci�n de los �ndices de ruido referentes a objetivos de calidad ac�stica en �reas ac�sticas.
a) Se realizar� una evaluaci�n preliminar mediante mediciones en continuo durante al menos 24 horas, correspondientes a los episodios ac�sticamente m�s significativos, atendiendo a la fuente sonora que tenga mayor contribuci�n en los ambientes sonoros del �rea ac�stica.
b) Se determinar� el n�mero de puntos necesarios para la caracterizaci�n ac�stica de la zona atendiendo a las dimensiones del �rea ac�stica, y a la variaci�n espacial de los niveles sonoros.
c) El micr�fono se situara preferentemente a 4 metros sobre el nivel del suelo, fijado a un elemento portante estable y separado al menos 1,20 metros de cualquier fachada o paramento que pueda introducir distorsiones por reflexiones en la medida. Para la medici�n se podr�n escoger otras alturas, si bien �stas no deber�n ser inferiores a 1,5 m sobre el nivel del suelo, y los resultados deber�n corregirse de conformidad con una altura equivalente de 4 m. En estos casos se justificaran t�cnicamente los criterios de correcci�n aplicados.
Evaluaci�n de los �ndices de ruido referentes a los niveles sonoros producidos por los emisores ac�sticos. a) Infraestructuras viarias, ferroviarias y aeroportuarias.
- Se deber�n realizar al menos 3 series de mediciones del LAeq,Ti, con tres mediciones en cada serie, de una duraci�n m�nima de 5 minutos (Ti = 300 segundos), con intervalos temporales m�nimos de 5 minutos, entre cada una de las series.
- La evaluaci�n del nivel sonoro en el periodo temporal de evaluaci�n se determinar� a partir de los valores de los �ndices LAeq,Ti de cada una de las medidas realizadas, aplicando la siguiente expresi�n:
T, es el tiempo en segundos correspondiente al periodo temporal de evaluaci�n considerado. Ti, intervalo de tiempo de la medida i.
n, es el n�mero de mediciones del conjunto de las series de mediciones realizadas en el periodo de tiempo de referencia T.
El valor del nivel sonoro resultante, se redondear� increment�ndolo en 0,5 dB(A), tomando la parte entera como valor resultante.
- Cuando la finalidad de las mediciones sea la inspecci�n de actividades, los titulares o usuarios de aparatos generadores de ruidos, tanto al aire libre como en establecimientos o locales, facilitar�n a los inspectores el acceso a sus instalaciones o focos de emisi�n de ruidos y dispondr�n su funcionamiento a las distintas velocidades, cargas o marchas que les indiquen dichos inspectores, pudiendo presenciar aquellos todo el proceso operativo.
- La medici�n, tanto para los ruidos emitidos como para los transmitidos por los emisores ac�sticos, se llevar� a cabo en el lugar en que su valor sea m�s alto.
- La medici�n, tanto de los ruidos emitidos al ambiente exterior de las �reas ac�sticas, como de los transmitidos al ambiente interior de las edificaciones por los emisores ac�sticos, se llevar� a cabo en el punto de evaluaci�n, en que su valor sea m�s alto.
- Cuando, por las caracter�sticas del emisor ac�stico, se comprueben variaciones significativas de sus niveles de emisi�n sonora durante el periodo temporal de evaluaci�n, se dividir� �ste, en intervalos de tiempo, Ti, o fases de ruido (i) en los cuales el nivel de presi�n sonora en el punto de evaluaci�n se perciba de manera uniforme.
- En cada fase de ruido se realizar�n al menos tres mediciones del LKeq,Ti, de una duraci�n m�nima de 5 segundos, con intervalos de tiempo m�nimos de 3 minutos, entre cada una de las medidas.
- Las medidas se considerar�n v�lidas, cuando la diferencia entre los valores extremos obtenidos, es menor o igual a 6 dBA.
- Si la diferencia fuese mayor, se deber� proceder a la obtenci�n de una nueva serie de tres mediciones.
- De reproducirse un valor muy diferenciado del resto, se investigar� su origen. Si se localiza, se deber� repetir hasta cinco veces las mediciones, de forma que el foco origen de dicho valor entre en funcionamiento durante los cinco segundos de duraci�n de cada medida.
- Se tomar� como resultado de la medici�n el valor m�s alto de los obtenidos.
- En la determinaci�n del LKeq,Ti se tendr� en cuenta la correcci�n por ruido de fondo. Para la determinaci�n del ruido de fondo, se proceder� de forma an�loga a la descrita en el punto anterior, con el emisor ac�stico que se est� evaluando parado.
- Cuando se determinen fases de ruido, la evaluaci�n del nivel sonoro en el periodo temporal de evaluaci�n se determinar� a partir de los valores de los �ndices LKeq,Ti de cada fase de ruido medida, aplicando la siguiente expresi�n:
T, es el tiempo en segundos correspondiente al periodo temporal de evaluaci�n considerado (>=Ti). Ti, es el intervalo de tiempo asociado a la fase de ruido i. La suma de los Ti =T.
n, es el n�mero de fases de ruido en que se descompone el periodo temporal de referencia T.
En la realizaci�n de las mediciones para la evaluaci�n de los niveles sonoros, se deber�n guardar las siguientes precauciones:
a) Las condiciones de humedad y temperatura deber�n ser compatibles con las especificaciones del fabricante del equipo de medida.
b) En la evaluaci�n del ruido transmitido por un determinado emisor ac�stico no ser�n v�lidas las mediciones realizadas en el exterior con lluvia, teni�ndose en cuenta para las mediciones en el interior, la influencia de la misma a la hora de determinar su validez en funci�n de la diferencia entre los niveles a medir y el ruido de fondo, incluido en �ste, el generado por la lluvia.
c) Ser� preceptivo que antes y despu�s de cada medici�n, se realice una verificaci�n ac�stica de la cadena de medici�n mediante calibrador sonoro, que garantice un margen de desviaci�n no superior a 0,3 dB respecto el valor de referencia inicial.
d) Las mediciones en el medio ambiente exterior se realizar�n usando equipos de medida con pantalla antiviento. As� mismo, cuando en el punto de evaluaci�n la velocidad del viento sea superior a 5 metros por segundo se desistir� de la medici�n.
M�todos de evaluaci�n para el �ndice de vibraciones. 1.
M�todos de medici�n de vibraciones.
Los m�todos de medici�n recomendados para la evaluaci�n del �ndice de vibraci�n Law, son los siguientes: a) Con instrumentos con la ponderaci�n frecuencial wm,Este m�todo se utilizar� para evaluaciones de precisi�n y requiere de un instrumento que disponga de ponderaci�n frecuencial wm, de conformidad con la definici�n de la norma ISO 2631-2:2003.
Se medir� el valor eficaz m�ximo obtenido con un detector de media exponencial de constante de tiempo 1s (slow) durante la medici�n. Este valor corresponder� al par�metro aw, Maximum Transient Vibration Value, (MTVV), seg�n se recoge en la norma ISO 2631-1:1997.
Cuando los instrumentos de medici�n no posean ponderaci�n frecuencial y/o detector de media exponencial, o como alternativa a los procedimientos descritos en los apartados a) y c), se podr� recurrir a la grabaci�n de la se�al sin ponderaci�n y posterior tratamiento de los datos de conformidad con las normas ISO descritas en el apartado a). c) Calculando la ponderaci�n frecuencial wm,Teniendo en cuenta que este procedimiento no es adecuado cuando se miden vibraciones transitorias (a causa de la respuesta lenta de los filtros de tercio octava de m�s baja frecuencia (108 s ) respecto a la respuesta �slow�) su uso queda limitado a vibraciones de tipo estacionario.
Cuando los instrumentos no dispongan de la ponderaci�n frecuencial wm se podr� realizar un an�lisis espectral, con resoluci�n m�nima de banda de tercio de octava de acuerdo con la metodolog�a que se indica a continuaci�n.
El an�lisis consiste en obtener la evoluci�n temporal de los valores eficaces de la aceleraci�n con un detector de media exponencial de constante de tiempo 1s (slow) para cada una de las bandas de tercio de octava especificadas en la norma ISO 2631-2:2003 (1 a 80 Hz) y con una periodicidad de c�mo m�nimo un segundo para toda la duraci�n de la medici�n.
A continuaci�n se multiplicar� cada uno de los espectros obtenidos por el valor de la ponderaci�n frecuencial wm (ISO 2631-22003)
En la siguiente tabla se detallan los valores de la ponderaci�n wm (ISO 2631-2:2003) para las frecuencias centrales de las bandas de tercio de octava de 1 Hz a 80 Hz.
Seguidamente se obtendr�n los valores de aceleraci�n global ponderada para los distintos instantes de tiempo (para cada espectro) mediante la siguiente f�rmula:
- aw,i,j : el valor eficaz (RMS, slow) de la se�al de aceleraci�n expresado en m/s�, para cada una de las bandas de tercio de octava (j) y para los distintos instantes de la medici�n (i).
- wm,j : el valor de la ponderaci�n frecuencial wm para cada una de las bandas de tercio de octava (j).
- aw,i : el valor eficaz (RMS, slow) de la se�al de aceleraci�n global ponderada para los distintos instantes de la medici�n.
Finalmente, para encontrar el valor de aw (MTVV) debe escogerse el valor m�ximo de las distintas aceleraciones globales ponderadas, para los distintos instantes de medici�n
Procedimientos de medici�n de vibraciones.
Los procedimientos de medici�n in situ utilizados para la evaluaci�n del �ndice de vibraci�n que establece este real decreto se adecuar�n a las prescripciones siguientes:
a) Previamente a la realizaci�n de las mediciones es preciso identificar los posibles focos de vibraci�n, las direcciones dominantes y sus caracter�sticas temporales.
b) Las mediciones se realizar�n sobre el suelo en el lugar y momento de mayor molestia y en la direcci�n dominante de la vibraci�n si esta existe y es claramente identificable. Si la direcci�n dominante no est� definida se medir� en tres direcciones ortogonales simult�neamente, obteniendo el valor eficaz aw,i(t) en cada una de ellas y el �ndice de evaluaci�n como suma cuadr�tica, en el tiempo t, aplicando la expresi�n:
c) Para la medici�n de vibraciones generadas por actividades, se distinguir� entre vibraciones de tipo estacionario o transitorio.
i) Tipo estacionario: se deber� realizar la medici�n al menos en un minuto en el periodo de tiempo en el que se establezca el r�gimen de funcionamiento m�s desfavorable; si este no es identificable se medir� al menos un minuto para los distintos reg�menes de funcionamiento.
ii) Tipo transitorio: se deber�n tener en cuenta los posibles escenarios diferentes que puedan modificar la percepci�n de la vibraci�n (foco, intensidad, posici�n, etc.). A efectos de la aplicaci�n de los criterios se�alados en el art�culo 17, apartado 1.b), en la medici�n se deber� distinguir entre los periodos diurno y nocturno, contabilizando el n�mero de eventos m�ximo esperable.
d) En la medici�n de vibraciones generadas por las infraestructuras igualmente se deber� distinguir entre las de car�cter estacionario y transitorio. A tal efecto el tr�fico rodado en v�as de elevada circulaci�n puede considerarse estacionario.
i) Tipo estacionario: se deber� realizar la medici�n al menos en cinco minutos dentro del periodo de tiempo de mayor intensidad (principalmente de veh�culos pesados) de circulaci�n. En caso de desconocerse datos del tr�fico de la v�a se realizar�n mediciones durante un d�a completo evaluando el valor eficaz aw.
ii) Tipo transitorio: se deber�n tener en cuenta los posibles escenarios diferentes que puedan modificar la percepci�n de la vibraci�n (p.e: en el caso de los trenes se tendr� en cuenta los diferentes tipos de veh�culos por cada v�a y su velocidad si la diferencia es apreciable). A efectos de la aplicaci�n de los criterios se�alados en el art�culo 17, apartado 1.b), en la medici�n se deber� distinguir entre los periodos diurno y nocturno, contabilizando el n�mero de eventos m�ximo esperable.
e) De tratarse de episodios reiterativos, se realizar� la medici�n al menos tres veces, d�ndose como resultado el valor m�s alto de los obtenidos; si se repite la medici�n con seis o m�s eventos se permite caracterizar la vibraci�n por el valor medio m�s una desviaci�n t�pica.
f) En la medici�n de la vibraci�n producida por un emisor ac�stico a efectos de comprobar el cumplimiento de lo estipulado en el art�culo 26 se proceder� a la correcci�n de la medida por la vibraci�n de fondo (vibraci�n con el emisor parado).
g) Ser� preceptivo que antes y despu�s de cada medici�n, se realice una verificaci�n de la cadena de medici�n con un calibrador de vibraciones, que garantice su buen funcionamiento.
ANEXO V Criterios para determinar la inclusi�n de un sector del territorio en un tipo de �rea ac�stica 1.-
1. La asignaci�n de un sector del territorio a uno de los tipos de �rea ac�stica previstos en el art�culo 7 de la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, depende del uso predominante actual o previsto para el mismo en la planificaci�n general territorial o el planeamiento urban�stico.
2. Cuando en una zona coexistan o vayan a coexistir varios usos que sean urban�sticamente compatibles, a los solos efectos de lo dispuesto en este real decreto se determinara el uso predominante con arreglo a los siguientes criterios:
a) Porcentaje de la superficie del suelo ocupada o a utilizar en usos diferenciados con car�cter excluyente.
b) Cuando coexistan sobre el mismo suelo, bien por yuxtaposici�n en altura bien por la ocupaci�n en planta en superficies muy mezcladas, se evaluara el porcentaje de superficie construida destinada a cada uso.
c) Si existe una duda razonable en cuanto a que no sea la superficie, sino el n�mero de personas que lo utilizan, el que defina la utilizaci�n prioritaria podr� utilizarse este criterio en sustituci�n del criterio de superficie establecido en el apartado b).
d) Si el criterio de asignaci�n no esta claro se tendr� en cuenta el principio de protecci�n a los receptores m�s sensibles
e) En un �rea ac�stica determinada se podr�n admitir usos que requieran mayor exigencia de protecci�n ac�stica, cuando se garantice en los receptores el cumplimiento de los objetivos de calidad ac�stica previstos para ellos, en este real decreto.
f) La asignaci�n de una zona a un tipo determinado de �rea ac�stica no podr� en ning�n caso venir determinada por el establecimiento de la correspondencia entre los niveles de ruido que existan o se prevean en la zona y los aplicables al tipo de �rea ac�stica.
Para la delimitaci�n de las �reas ac�sticas se seguir�n las directrices generales siguientes:
a) Los limites que delimiten las �reas ac�sticas deber�n ser f�cilmente identificables sobre el terreno tanto si constituyen objetos construidos artificialmente, calles, carreteras, v�as ferroviarias, etc. como si se trata de l�neas naturales tales como cauces de r�os, costas marinas o lacustre o l�mites de los t�rminos municipales.
b) El contenido del �rea delimitada deber� ser homog�neo estableciendo las adecuadas fracciones en la relimitaci�n para impedir que el concepto �uso preferente� se aplique de forma que falsee la realidad a trav�s del contenido global.
c) Las �reas definidas no deben ser excesivamente peque�as para tratar de evitar, en lo posible, la fragmentaci�n excesiva del territorio con el consiguiente incremento del n�mero de transiciones.
d) Se estudiar� la transici�n entre �reas ac�sticas colindantes cuando la diferencia entre los objetivos de calidad aplicables a cada una de ellas superen los 5 dB(A).
A los efectos de determinar los principales usos asociados a las correspondientes �reas ac�sticas se aplicar�n los criterios siguientes:
�reas ac�sticas de tipo a).- Sectores del territorio de uso residencial: Se incluir�n tanto los sectores del territorio que se destinan de forma prioritaria a este tipo de uso, espacios edificados y zonas privadas ajardinadas, como las que son complemento de su habitabilidad tales como parques urbanos, jardines, zonas verdes destinadas a estancia, �reas para la practica de deportes individuales, etc..Las zonas verdes que se dispongan para obtener distancia entre las fuentes sonoras y las �reas residenciales propiamente dichas no se asignaran a esta categor�a ac�stica, se considerar�n como zonas de transici�n y no podr�n considerarse de estancia.
�reas ac�sticas de tipo b).- Sectores de territorio de uso industrial: Se incluir�n todos los sectores del territorio destinados o susceptibles de ser utilizados para los usos relacionados con las actividades industrial y portuaria incluyendo; los procesos de producci�n, los parques de acopio de materiales, los almacenes y las actividades de tipo log�stico, est�n o no afectas a una explotaci�n en concreto, los espacios auxiliares de la actividad industrial como subestaciones de transformaci�n el�ctrica etc.
�reas ac�sticas de tipo c).- Sectores del territorio con predominio de uso recreativo y de espect�culos: Se incluir�n los espacios destinados a recintos feriales con atracciones temporales o permanentes, parques tem�ticos o de atracciones as� como los lugares de reuni�n al aire libre, salas de concierto en auditorios abiertos, espect�culos y exhibiciones de todo tipo con especial menci�n de las actividades deportivas de competici�n con asistencia de p�blico, etc.
�reas ac�sticas de tipo d).- Actividades terciarias no incluidas en el ep�grafe c): Se incluir�n los espacios destinados preferentemente a actividades comerciales y de oficinas, tanto publicas como privadas, espacios destinados a la hosteler�a, alojamiento, restauraci�n y otros, parques tecnol�gicos con exclusi�n de las actividades masivamente productivas, incluyendo las �reas de estacionamiento de autom�viles que les son propias etc.
�reas ac�sticas de tipo e).- Zonas del territorio destinadas a usos sanitario, docente y cultural que requieran especial protecci�n contra la contaminaci�n ac�stica Se incluir�n las zonas del territorio destinadas a usos sanitario, docente y cultural que requieran, en el exterior, una especial protecci�n contra la contaminaci�n ac�stica, tales como las zonas residenciales de reposo o geriatr�a, las grandes zonas hospitalarias con pacientes ingresados, las zonas docentes tales como �campus� universitarios, zonas de estudio y bibliotecas, centros de investigaci�n, museos al aire libre, zonas muse�sticas y de manifestaci�n cultural etc.
�reas ac�sticas de tipo f).- Sectores del territorio afectados a sistemas generales de infraestructuras de transporte y otros equipamientos p�blicos que los reclamen Se incluir�n en este apartado las zonas del territorio de dominio p�blico en el que se ubican los sistemas generales de las infraestructuras de transporte viario, ferroviario y aeroportuario.
�reas ac�sticas de tipo g).- Espacios naturales que requieran protecci�n especial. Se incluir�n los espacios naturales que requieran protecci�n especial contra la contaminaci�n ac�stica. En estos espacios naturales deber� existir una condici�n que aconseje su protecci�n bien sea la existencia de zonas de cr�a de la fauna o de la existencia de especies cuyo h�bitat se pretende proteger.Asimismo, se incluir�n las zonas tranquilas en campo abierto que se pretenda mantener silenciosas por motivos tur�sticos o de preservaci�n del medio.
(3) Los valores de la tabla B, se refieren a los valores del �ndice de inmisi�n resultantes del conjunto de emisores ac�sticos que inciden en el interior del recinto (instalaciones del propio edificio, actividades que se desarrollan en el propio edificio o colindantes, ruido ambiental transmitido al interior). Ver Texto ');

References: Real Decreto 
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