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Timestamp: 2018-02-20 17:36:27+00:00

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EL SEGURO ANTE EL DAÑO AMBIENTAL by José Ignacio Urueta Montero - issuu
AUTOR: ROLDAN SOTO SALAZAR. Egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Federico Villarreal. e-mail:rsotosalazar@hotmail.com. Cel: 95648712
Trabajo publicado en www.ilustrados.com La mayor Comunidad de difusiﾃｳn del conocimiento
EL SEGURO ANTE EL DAﾃ前 AMBIENTAL
“La rutina es un esqueleto fósil cuyas piezas resisten a la carcoma de los siglos. No es hija de la experiencia; es su caricatura. La una es fecunda y engendra verdades, estéril la otra y las mata. En su orbita giran los espíritus mediocres. Evitan salir de ella y cruzar espacios nuevos, repiten que es preferible lo malo conocido a lo bueno por conocer” José Ingenieros
INTRODUCCION Desde los inicios registrables de la historia , la primera reacción humana ante el daño fue la violencia y la venganza como reacción privada, luego de un transcurso dialéctico-histórico vendría la intervención del Estado para cumplir la función de sancionar a las acciones humanas que causan daño a otros seres humanos y evitar de esa manera la acción privada del perjudicado mediante la venganza, en ese sentido a decir de Bustamante Alsina1 La Ley de las Doce Tablas marca el inicio de esta intervención estatal, de ahí se produce una notable transformación que claramente marca la delimitación en el desdoblamiento de la reacción estatal ante el daño; por un lado “la responsabilidad” 2 penal que persigue el castigo y la represión del culpable y por otro lado la responsabilidad civil que tiene como finalidad el resarcimiento a la víctima del daño sufrido. Pero esta responsabilidad civil en un inicio fue de carácter objetivo( es decir era innecesario la culpa), como lo indica el mismo Bustamante Alsina3 ni en la Ley Aquilia ni en la Ley de las Doce Tablas no se tenía noción de culpa, sólo era suficiente la relación material del daño causado, es decir la lesión de un derecho ajeno (injuria), recién con la intervención de los jurisconsultos clásicos de fines de la república romana se introduce la noción de culpa, que más tarde sería considerado como sinónimo de injuria. En el derecho medieval la responsabilidad toma un carácter moralista que se identifica con la idea de pecado, y se concretiza el principio “no hay responsabilidad sin culpa”. Ya en el derecho moderno se siente las influencias de las ideas liberales e individuales despojando la idea de pecado como antecedente de la responsabilidad, afirmándose de manera más racional del principio no hacer daño a nadie y si se causa daño como manifestación de una conducta individual debe resarcirlo, siempre que se presente responsabilidad con culpa. En esta parte de la historia que nos toca vivir, la responsabilidad a pasado de ser simplemente un sistema unidimensional(es decir subjetivo) a un sistema bimensional(objetivo y subjetivo), debido a que el principio de “no hay responsabilidad sin culpa” resultó ineficaz ante la ocurrencia de daños producidos por los avances abrumadores de la tecnología que en esta parte de la historia hacen intrascendente e innecesario y a veces imposible reconocer o demostrar el sistema subjetivo de culpa, por que los daños muchas veces no sólo son ahora resultado de conductas individuales culposas como en la edad moderna, sino de conductas colectivas que ocasiona incluso no sólo daños individuales, sino daños sociales, como los daños nucleares y los daños ambientales. Estos fenómenos constituyen el reto que afronta la responsabilidad civil.
Jorge Bustamante Alsina.”Teoría General de la Responsabilidad Civil” Octava Edición Ampliada y Actualizada. Abeledo-Perrot. Argentina.1993. 2 La palabra “responsabilidad” implica una singular característica propia de los seres humanos de aceptar las consecuencias de sus actos libremente, exigiendo además una relación necesaria de persona a persona, es decir sólo se es responsable un sujeto frente a otro. Pero el concepto responsabilidad se subdivide históricamente en civil y penal con la Ley de las Doce Tablas como lo mencionamos en la introducción de este trabajo; sin embargo la posibilidad de diferenciar la noción de responsabilidad en civil y penal ha causo todo un drama en la doctrina civilista; pero a fines de este trabajo hablemos sólo de la responsabilidad civil 3 Bustamante Alsina. Ob.cit.
En ese sentido María del Carmen Carmona Lara citando al jurista Italiano Guido Alpa 4 resume el trance histórico de la responsabilidad civil en tres modelos: “…el tradicional, el innovador y el del futuro. El tradicional que se rige por las reglas de “ninguna responsabilidad sin culpa”, “ilicitud = “lesión de derecho subjetivo absoluto”, y daño = “múltiples aspectos de clasificación de los efectos del hecho ilícito”, un sistema en el cual los intereses están colocados idealmente en una jerarquía tendencialmente inmutable, más favorable a los intereses económicos (como los que rondan en torno a la institución de la propiedad) y menos a los intereses que dan relieve a la persona. Con ello la responsabilidad civil se entendería como mecanismo sancionador. El modelo intermedio o innovador, delineado por la doctrina como reacción frente al modelo antiguo: “de la sanción a la reparación”. La responsabilidad civil pierde, o mejor, atenúa su carácter sancionador para asumir el del complejo de mecanismos dirigidos a tutelar a la “víctima”, asegurar el resarcimiento, y por lo tanto, todos los criterios de imputación alternativos a la culpa. Se amplía el número de intereses tutelados: la propia figura del “derecho subjetivo” se encuentra atemperada con aquélla, más accesible y fácilmente concretizable, de la situación jurídica subjetiva, confiriéndose así a los derechos de crédito y a los de goce, como a las expectativas o incluso a los intereses legítimos. La noción de daño se fragmenta: junto al daño a la vida de relación-al daño futuro, al daño por lesión moral –toman cuerpo nuevos tipos de daños, desde el biológico hasta el “meramente económico”, algunos de ellos creados ad hoc , para asegurar una más amplia protección a la persona”. Así con el modelo innovador se intenta superar el interés individual por intereses de categoría difusos (caso de protección al consumidor, actividades nucleares, el seguro obligatorio de responsabilidad y medio ambiente). El modelo del futuro de la responsabilidad civil vuelve al carácter sancionador de la responsabilidad como forma impositiva que es de resarcimiento pecuniario, aparece como forma de control de actividades riesgosas (medio ambiente y derechos de consumidores). La tendencia ahora de la responsabilidad es a la progresiva objetivación de la misma y es en los casos de los daños ambientales donde ha tenido mayor eco. Por ello en este presente trabajo trataremos de los daños considerados como los de mayor importancia para la permanencia de la especie humana en la tierra, los daños ambientales.
ROLDAN SOTO SALAZAR
María del Carmen Carmona Lara. “Notas para el análisis de la Responsabilidad Ambiental y el Principio de Quien Contamina Paga, a la luz del Derecho Mexicano. Pg 11. Publicado en : www.bibliojuridica.org/libros/libro.htm?/=141.
CONSIDERACIONES GENERALES PARA EL DESARROLLO DEL PROBLEMA 1.-Concepto de medio ambiente: Comencemos el programa, con la definición técnica que se le brinda al medio ambiente : El conjunto de elementos abióticos (energía solar, suelo, agua y aire) y bióticos (organismos vivos) que integran la delgada capa de la Tierra llamada biósfera, sustento y hogar de los seres vivos. Sin embargo para fines de nuestro estudio, esta definición estricta y técnica no es suficiente para nuestro propósito por ello, considero que el presente trabajo no debe comenzar sin antes precisar “el interés” o hallar la naturaleza jurídica de lo que entendemos por medio ambiente, en el sentido de definir “el objeto” que es lesionado con el daño ambiental(daño ocasionado al medio ambiente), como decía Guido Alpa 5: “…es evidente entonces que la naturaleza jurídica del daño ambiental no puede prescindirse del objeto lesionado, esto es la noción de ambiente…”, pero se ha gastado bastante tinta en la doctrina para la formulación de este concepto, de lo cual considero que no es necesario compartir o discrepar con alguna formulación doctrinal, por el contrario reflexiono que lo mejor resultaría sustraer las características esenciales de dichas formulaciones doctrinales para fines de nuestro presente trabajo. En ese sentido el jurista italiano Guido Alpa 6 nos indica: “los bienes ambientales son “complejos de cosas que contienen aquello quien podría decirse un valor colectivo, individualizado por la norma como objeto de una tutela jurídica. Sin embargo, el bien ambiental es público…”, “…ambiente es un valor de conjunto, tiene un sustrato material, pero considerado en sí es un valor.”, por consiguiente resume el concepto de ambiente como “un interés colectivo privado de materialidad”. Al ser el medio ambiente “un interés” ello se aproxima a lo que es “el bien jurídico” (como el interés jurídicamente tutelado) pero un “bien jurídico colectivo”en la forma de disfrutar, aprovechar y gozar de su titularidad (no excluyendo su titularidad a cada individuo al medio ambiente) y un “bien jurídico complejo” ya que puede ser objeto de un derecho y deber a la vez.7 Todo esto materializado en la fórmula jurídica del “derecho al ambiente saludable”, cuya naturaleza jurídica es aun más compleja 8 que incluso en la actualidad ha tomado rango constitucional 9 Retomando los considerandos anteriores, podemos decir finalmente entonces que el “medio ambiente” es un bien jurídico colectivo y complejo de resguardo constitucionalmente. 5
Guido Alpa, Responsabilidad Civil y Daño. Primera Edición 2001.Gaceta Jurídica. Traducción por Juan Espinoza. Espinoza Pg. 388 Ibid. ,pg 387 7 María del Carmen Carmona Lara Ob. Cit. pg 60-61 8 Establecer cual es la naturaleza jurídica del derecho al medio ambiente saludable es sumamente interesante en la doctrina, pasible de otro estudio adicional, así Guipo Alpa se refiere al derecho al medio ambiente como un “derecho ad hoc” producto de la construcción del derecho a la salud y del derecho al ambiente”, mientras que Luca Volpi la considera como un derecho subjetivo público que se configura como “el derecho de cada uno de disfrutar de un medio ambiente sano y saludable 9 Sin embargo no sólo se comprende el medio ambiente como bien jurídico, sino como un derecho de nivel constitucional, un derecho humano universal de tercera generación .Decimos ello debido a que el derecho a gozar de un medio ambiente saludable ecológicamente equilibrado y adecuado para el desarrollo de la vida es sumamente importante porque implica el respeto del derecho a la persona y a sus derechos patrimoniales y derechos extramatrimoniales, dentro de ellos el derecho a la vida, a la salud, derecho al descanso, a la propiedad privada etc. En el Perú el derecho al ambiente saludable se infiere del artículo 2 inciso 22 de la Constitución, y mas aun el nuevo Código Procesal Constitucional, reconoce la protección del medio ambiente mediante la institución del proceso de amparo según el articulo 37 del mismo cuerpo de leyes, otorgando legitimidad procesal a cualquier persona jurídica o natural 6
Al establecer las características del medio ambiente, hemos apreciado que ello no constituye punto de comparación con cualquier otro bien jurídico tradicional, por ello el menoscabo que sufre este “bien jurídico colectivo y complejo de protección constitucional”, es a la vez distinto y complejo por el cual es preciso hacer unas consideraciones al respecto.
2.-Concepto de daño ambiental: 2.1-La Relación jurídica.-Uno de las instituciones sumamente importantes del Derecho es sin lugar a dudas la Relación jurídica, presente tanto en el derecho privado y el derecho público, cuyos elementos a saber son: sujeto, objeto, causa generadora y el vínculo. Siendo que las relaciones jurídicas que pueden establecerse pueden ser ínter subjetivas, entre dos sujetos como puede pasar en el derecho de obligaciones donde se percibe a un deudor, acreedor, y la prestación, o una relación entre el titular y la cosa, como ocurre en el derecho real, sin embargo la doctrina , la cual compartimos, considera a una nueva forma de relación jurídica moderna merecedora de protección, pues bien esta nueva relación sería el derecho ambiental, así citando al autor Luis Moisset de Espanés 10 dice: “ pues bien, precisamente el derecho ambiental y la necesidad de proteger las relaciones entre cosas que no son sujetos con el sentido del sujeto hombre, único titular de derechos subjetivos desde el punto de vista activo, me permite atisbar una evolución del derecho actual, del derecho moderno, respecto al concepto básico de relación y admitir que la relación meramente entre cosas o personas tiene en muchos casos una entidad tal que merece la protección del derecho, contra todos aquellos que puedan atentar contra esa relación.”, más adelante agrega: “…en este caso no aparece un individuo como titular de la relación que se debe proteger; no hay, como en los derechos reales, un “dueño” de las cosas. Lo importante es que todos somos sujetos pasivos, y tenemos el “deber” de respetar las relaciones que la naturaleza establece entre las cosas, la naturaleza por una doble razón, no sólo nuestro interés individual en cuanto a que el daño ambiental incide en nuestra vida, en nuestra salud y en nuestro patrimonio, sino también por el interés social de la especie humana, si deseamos que ella sobreviva…” En base a la razón del profesor Moisset de Espanes, es necesario replantear el concepto tradicional de relación jurídica desde otro ángulo, y tomar conciencia del daño ambiental como un problema serio y actual que rebasa toda expectativa meramente dogmática del derecho, de ahí nuestra razón de poder prevenirlo y combatirlo. Por ello conozcamos las características que encierra el daño ambiental.
La Ley General de Ambiente Ley Nº 28611 en su artículo 142.2 define el daño ambiental como todo menoscabo material que sufre el ambiente y/o alguno de sus componentes que 10
Luis Moisset de Espanes. “El daño Ambiental” articulo publicado en : www.acader.unc.edu.ar/ardañoambiental.pdf.
pueden ser causado contraviniendo o no disposición jurídica, y que genera efectos negativos y actuales o potenciales; cito este concepto para poder partir de esta idea inicial ,y así comenzar a ensayar nuestro propio concepto de lo que se entiende por daño ambiental, ya que nos ayudará a establecer los parámetros de nuestro objeto de estudio, es esto es el seguro ambiental como posible herramienta jurídica ante esta clase de daños.11Dado que si nos dedicaremos al tratamiento del seguro ambiental, es necesario saber qué es lo que se pretende prevenir con la figura jurídica del seguro. Giovanna Visintini12 manifestaba que evaluar el daño derivado del incumplimiento del hecho ilícito significa en primer lugar identificarlo sobre la existencia del daño y, en segundo lugar, convertirlo en valor monetario equivalente que implica cuantificación del daño, en ese sentido para poder nosotros evaluar el daño ambiental y ensayar una herramienta jurídica ante la ocurrencia de éstos, como es el seguro ambiental, considero ,a decir de esta autora italiana, necesario identificar el daño, esto en la lógica de poder diferenciar y darnos cuenta en que momento nos encontramos ante un supuesto de daño ambiental, para ello es preciso saber sus características, y en segundo lugar evaluar el seguro ambiental como herramienta jurídica, , que implicaría en sí la monetarización de los daños ambientales. Comenzaremos describiendo las características del daño ambiental: a)Es un daño intolerable, qué significa esto, en la vida del hombre existen ciertas actividades que en sí ya generan daño, pero que sin embargo la sociedad las acepta o tolera, porque consideran que ello genera un beneficio importante a la humanidad, por ejemplo como el profesor Trazegnies Granda13 decía, que si para evitar los daños ocasionados por accidentes de tránsito sólo se permitiera que todos vehículos viajen a 60 km por hora, imagínense el drama que ocasionaría dicha hipótesis, por ello la sociedad no quiere desterrar todos los daños a cualquier costo. Algunos daños los considera parte de la vida normal y, por tanto, nadie se puede quejar por eso. Sin embargo esto no puede ser argumento para que se produzca daños so pretexto que lo contrario sería caótico para la humanidad, por ello la sociedad considera intolerables ciertos daños cuando éstos se tornan en excesivos o abusivos , es lo que también decía el profesor Trazegnies Granda 14 “ …no todo daño es antisocial, sino sólo aquél que la sociedad considera abusiva o excesiva…”, y son aquéllos daños que la sociedad quiere impedir a todo costo, en nuestro caso, no todo daño ambiental es pasible de responsabilidad, sino se podría decir sólo los daños que ha pasado el límite de lo permitido llamados daños intolerables. Ahora la doctrina ha clasificado los daños ambientales, se entiende daños intolerables, en daños individuales y daños ecológicos puros, en el primer caso existe un daño al ambiente 1111
Existen conceptos relacionados con daño ambiental, así tenemos: el desequilibrio ecológico, contaminación y contaminante. Por el primero se entiende a la alteración de la relaciones de interdependencia entre los elementos naturales que conforman el ambiente, que afecta negativamente la existencia, trasformación y desarrollo del hombre y demás seres vivos; por el segundo se refiere a la presencia en el ambiente de uno o mas contaminantes o de cualquier combinación de ellos que cause desequilibrio ecológico, y por el último se entiende como toda materia o energía en cualquiera de sus estados físicos o formas, que al incorporarse o actuar en la atmósfera, agua, suelo, flora, fauna o cualquier elemento natural, altera o modifique su composición natural. 12
Giovanna Visintini. Articulo. “El daño resarcible”, traducido por Eugenia Ariana Deho en el libro Responsabilidad Civil. Edición bajo la dirección de Juan Espinoza. Palestra Editores. Lima-2005. pg 208-209. 13
Fernando de Trazegnies Granda. Artículo: “Estrategias de Derecho Privado para conservar la naturaleza y luchar contra la contaminación ambiental”, en el libro: Derecho Civil Patrimonial. Alfredo Bullard y Gastón Fernández (Editores). Primera Edición Octubre 1997Fondo Editorial PUCP. 1997.pg 369. 14 Fernando de Trazegnies Granda. Ob. Cit. pg 370.
pero existen sujetos individualmente afectados, en el segundo caso se trata el menoscabo sufrido por los elementos de la naturaleza sin recaer directamente en personas o cosas jurídicamente tuteladas, afectando en forma indirecta la calidad de vida de los diversos seres vivientes del planeta 15 Pero esta clasificación “ex post facto” la considero innecesaria, porque para fines de nuestro trabajo, es importante analizar el daño ambiental sin mirar al sujeto pasivo a quien recaerá el daño, sólo considero importante el fin a que se debe apelar con el seguro por daños ambientales: “la preservación del medio ambiente”, en ese sentido concluir si es efectiva o no un sistema de prevención, como lo es el sistema de seguros. b) Es un daño continuo, ya que sus efectos pueden perdurar en el tiempo. c) Es un daño difuso, dado lo indeterminable de las personas que intervienen, tanto como agraviados o autores por daños ambientales, por ejemplo cuando numerosas empresas o industrias vierten en el mismo curso de un río sus desechos industriales. d) Es un daño futuro, se refiere a que determinados daños no son susceptibles de ser advertidos en un momento determinado, sino mas bien sus efectos recién pueden manifestarse en el futuro. e) La dificultad de su reparación in natura, consiste en la imposibilidad de la restitución del bien dañado al estado que se encontraba antes de sufrir una agresión, y es por tanto la única reparación razonable desde el punto de vista ecológico. f) La imposibilidad exacta de cuantificación de sus daños, esto lo desarrollaremos mas adelante con mayor amplitud. Estos resultarían ser las características más importantes del daño ambiental, en base a ello podemos darnos la licencia de decir que daño ambiental, es aquel daño intolerable al bien jurídico colectivo y complejo de protección constitucional; es decir al medio ambiente, de carácter difuso, continuo, en cierto casos con efectos al futuro, cuya cuantificación monetaria y reparación in natura resultan de suma dificultad, por no decirlo imposible. 3.-El Sistema de Responsabilidad del Daño Ambiental: Una vez identificado el daño en base a la descripción de sus características desarrolladas en líneas anteriores, es preciso comenzar esta parte del trabajo responsabilizando (la responsabilidad en general) al contaminador por los daños que cause, porque si quienes contaminan se ven obligados a sufragar los costes relacionados con el daño causado, reducirán sus niveles de contaminación posiblemente hasta el punto en que el coste marginal de la descontaminación resulte inferior al importe de la indemnización que habría tenido que abonar, de este modo se habla de responsabilidad ambiental, cuyo principio 15
Laura A. Noailles, artículo publicado en: www.base/.int/legalmatters/regworkshops/Argetina/11.ppt. pg.2
“quien contamina paga” ayudó al desarrollo del derecho ambiental, pero la inspiración de dicho principio tiene su origen en el derecho internacional, en los principios 22 de la Declaración de Estocolmo y 13 de la Declaración de Río, diciendo ésta última a la letra. “Los Estados deberán desarrollar la legislación nacional relativa a la responsabilidad y la indemnización respecto a la víctimas de la contaminación y otros daños ambientales. Los Estados deberán asimismo cooperar de manera expedita y más decidida en la elaboración de nuevas leyes internacionales sobre responsabilidad e indemnización por los efectos adversos de los daños ambientales causados por actividades realizadas dentro de su jurisdicción o bajo su control, en zona situadas fuera de su jurisdicción”. Como se aprecia este principio refiere que la responsabilidad y la indemnización por daños ambientales debe ser desarrollado a nivel interno cada Estado, por ello en torno al daño ambiental se han desarrollado figuras jurídicas internas para combatirla o prevenirla, como la responsabilidad ambiental en vía administrativa, penal y civil. La responsabilidad ambiental administrativa se expresa en el Perú a partir de la entrada en vigencia de la Ley General del Ambiente (Ley Nº 28611), de cuyo artículo 138 se desprende que la responsabilidad ambiental administrativa constituye una responsabilidad independiente de la responsabilidad civil o penal que pudieran derivarse del mismo hecho generador del daño ambiental, sin embargo ello no quiere decir, por lo menos no debe ser así, “sistema de responsabilidad ambiental administrativa aislada”, dado que como la misma jurista italiana Giovanna Vissitini16 opina, es necesario una coexistencia de los sistemas de responsabilidad con el único fin de la protección del medio ambiente, en ese sentido, la misma ley citada en su artículo 149 describe la necesaria coexistencia entre la responsabilidad ambiental en el ámbito penal y administrativa, al establecer verbigracia como requisito de procebilidad penal para la formalización de la denuncia por delitos tipificados en el Décimo Tercer del libro Segundo del Código Penal “opinión fundamentada por las entidades sectoriales competentes sobre si se ha infringido la legislación ambiental”. La ineludible coexistencia y cooperación de sistemas de protección ambiental, no tiene otro sentido que la de poseer una visión más técnica y exacta de la naturaleza compleja del daño ambiental ocurrido. En la responsabilidad ambiental en el ámbito civil ha originado una serie de discusiones doctrinales de no acabar, pues a los problemas ya existentes en la responsabilidad civil tradicional, se ha agregado el asunto de un daño no tradicional, extramatrimonial, que vulnera un bien jurídico colectivo y complejo de protección constitucional, “el daño ambiental”. En esa razón es necesario tratar algunos puntos en torno a ello. En primer término, es lógico apreciar que los daños al medio ambiente constituyen un tipo de responsabilidad extracontractual, debido a que no existe ningún tipo de relación jurídica previa al incumplimiento, empero existe un acto ilícito que genera la responsabilidad de resarcirlo. Ahora en el sistema de la responsabilidad civil extracontractual existen dos alternativas el sistema subjetivo, basado en la culpa y el sistema objetivo. 16
Giovanna Vissintini. Responsabilidad Contractual y Extracontratual. Ara Editores. 1era. Edición Mayo 2002.Traducido por Leysser León. Pg. 459.
Resulta aplicable en los casos de daño ambiental el sistema subjetivo, siempre en cuando exista una conducta contraria a derecho, dado que el daño ambiental es una especie de daño causado por otro con dolo o culpa, que está obligado a indemnizarlo(cláusula general de la responsabilidad civil subjetiva artículo 1969 del Código Civil). Sin embargo en palabras del profesor Enrique Ferrando 17: “el sistema subjetivo de la responsabilidad civil extracontractual no toma para nada en cuenta las nuevas condiciones de la sociedad moderna. Ignora los avances tecnológicos y el crecimiento de la demanda han incrementado considerablemente la capacidad del hombre de modificar el ambiente, y por consiguiente, de dañarlo, y en ese contexto es el potencial agente el que tiene a su alcance los mecanismos económicos y sociales para prevenir la producción de daños y distribuir socialmente el costo de aquellos inevitables” El daño ambiental necesariamente debe tener como base el sistema de responsabilidad objetiva, pues parten del supuesto de que el mismo favorece la consecución de los objetivos medioambientales. Así mismo otro presupuesto para ser considerado como sistema objetivo es el presupuesto del factor objetivo de atribución, pues el deber de solidaridad social requiere la abstención de todo hecho que pudiera comprometer la salud o la vida de las personas. Así también y quizás, la razón más preponderante de considerar al daño ambiental como un daño de carácter objetivo, es “la gran dificultad a la que se enfrentan los demandantes para probar la culpabilidad de la parte demandada en los juicios de responsabilidad ambiental” 18. Ello debido a las características peculiares del daño ambiental, es decir un daño de carácter difuso, continuo, en cierto casos con efectos al futuro, cuya cuantificación monetaria y reparación in natura resultan de suma dificultad, por no decirlo imposible. Por ello sólo es necesario producido o evidenciado el daño, demostrar que dicho daño es producto de una actividad o inactividad, o lo que en la doctrina se llama como el principio: “quien contamina paga”. Otro motivo es el planteamiento según el cual la asunción del riesgo por posibles daños derivados de una actividad intrínsicamente peligrosa no corresponde a la víctima ni al conjunto de la sociedad, sino a los responsables de la misma. Ese mismo razonamiento es del profesor Fernando de Trazegnies 19 al referirse que la responsabilidad por daño ambiental, como daño intolerable, es un caso típico de la responsabilidad por riesgo a que se refiere el artículo 1970 del Código Civil. El profesor refiere que el causante, al infringir un reglamento destinado a evitar la producción de un determinado riesgo, crea un riesgo adicional y que tiene objetivamente todas sus consecuencias, es decir se refiere que el daño ambiental como daño intolerable, es una actividad de carácter riesgoso cuando se infringe el reglamento respectivo, pero no solamente es de carácter riesgoso cuando se infringe el reglamento, el profesor también refiere que es de carácter riesgoso aun cuando se cumple en reglamento, debido a que(en palabras del profesor):” los daños por contaminación son socialmente intolerantes per se debido a la gravedad y a la amplitud del riesgo que crean de tal manera, estos daños deben ser también incluidos en el campo de paliación del articulo 1970”. 17
Artículo de Enrique Ferrando G. publicado en el libro: “Responsabilidad por el daño ambiental en el Perú”, Sociedad Peruana de Derecho Ambiental. Lima, Agosto 2000. pg 12 18 El Libro Blanco sobre la Responsabilidad Ambiental. Dirección General de Medio Ambiente. Comisión Europea, 2000, pg 19. 19 Fernando de Trazegnies.”La Responsabilidad Civil”.PUCP.1999-Volumen.IV..Pag.354-355
Sin embargo haremos reserva en cuanto se refiere el profesor Trazeniegs 20que: “…por su propia naturaleza (conforme lo hemos visto) el daño socialmente intolerable cancela toda posibilidad de difusión del riesgo: por consiguiente, en vez de orientarse a borrar la existencia de responsables individuales (como sucede cuando se aplica el principio de difusión), esta categoría tiene a individualizar un responsable a aislarlo del contexto y a hacerle sufrir todo el peso del daño. Mientras que la difusión del riesgo substrae el peso del daño de un individuo en particular y lo diluye en el medio social, la noción de daño socialmente intolerable concentra el daño en un individuo en particular”. Esta reserva es debido a que como en un inicio lo dijimos, el trabajo está destinado a analizar el seguro en los daños ambientales, como ya está en aplicación en otras realidades jurídicas del mundo, dado que el seguro es un claro ejemplo de difusión social del riesgo. Al margen de lo anterior, en resumen, una vez establecido que el sistema de la responsabilidad ambiental puede ser penal, administrativo y civil, dentro de este último como sistema de responsabilidad extracontractual objetivo, es preciso pasar al siguiente capítulo, tendiendo en cuenta los argumentos anteriores.
II DESCRIPCIÓN DEL PROBLEMA 20
1.-Perspectiva Social: Si reflexionamos alrededor de nuestro hábitat, la modernidad y toda esa parafernalia llamada Globalización está acabando con nuestra naturaleza (el derecho a gozar de un ambiente saludable), y lo peor de todo, nosotros estamos contribuyendo con ese drama, por ejemplo siendo Lima “La ciudad de los Reyes”, es la ciudad de la miseria y la podredumbre en conservar la salud de sus habitantes; uno de sus principales motivos son la excesiva contaminación ambiental en el aire que respiramos, vasta con pasar suavemente uno de los dedos por las ventanas de nuestra casa para darnos cuenta el nivel de aire contaminado que respiramos, lo que lleva consigo innumerables enfermedades respiratorias en los habitantes de esta capital. Pero el problema de la contaminación ambiental no es sólo de nivel local; frecuentemente recepcionamos información sobre el calentamiento global de la tierra, debido a las excesivas emisiones contaminantes, lo que estaría ocasionando el derretimiento de superficies glaciares. Expertos estudiosos manifiestan que el calentamiento de la tierra se inicia desde la época industrial, cuando se comienza a depredar los recursos naturales y la concentración de los gases que calientan la atmósfera. Esto viene causando cambios climáticos en el planeta tierra, cuya proyección durante este siglo es que la temperatura se elevará 6 º C más de lo normal, la eventual alteración de la temperatura mundial durante el próximo siglo supondría la extinción de 30% de las especies, la caída de la producción agrícola y una elevación del nivel del mar cuatro a seis metros debido a la disminución de la superficie glaciar en todo el planeta, y ello además originaría la disminución de agua en las costas de los países, en el caso del Perú el problema es aún mas serio, debido a que el 60% de la población radica en la costa con sólo el 1.8% de agua de todo el Perú. La gran mayoría de los expertos coinciden en que el ser humano es el principal causante del proceso de calentamiento, también conocido como efecto invernadero. Y que son los países industrializados los que tienen a agravar la amenaza. 21 En ese sentido, desde una perspectiva social y antropológica se dice que el hombre es la especia que se distingue del resto, porque es la especia que posee una historia, como decía el gran filósofo Ortega y Gasset o porque es una especie que construye su propia existencia o ser como decía el filosofo existencialista Jean Paúl Sastre. Sin embargo en la actualidad ello resultaría insuficiente. A ello le agregaría que es la única especia que arruina su propio habita, el lugar donde vive, es la especia que “destruye” su existencia. Marcos Kaplan22 al analizar la crisis del medio ambiente desde una perspectiva histórica estructural concluye que ello se debe a las interrelaciones entre las fuerzas estructurales y procesos de sistemas sociales y de los subconjuntos que lo constituyen.
Diario El Comercio.22 de abril del 2007.pag. a2 y b2. Kaplan, Marcos. Articulo : “La crisis ambiental: análisis y alternativas”, publicado en //www.bibliojuridica.org/libros/1/141/4.pdf
Kaplan Refiere que la especia humana actúa sobre la naturaleza en función de sus necesidades virtualmente ilimitadas; la domina, explota, la trasforma, depreda y eventualmente destruye. La especie humana se ha convertido en el centro que controla las fuerzas de toda índole, se ha convertido en el agente decisivo de la evolución de la biosfera, y en el principal predador del planeta al que degrada hasta amenazar su propia supervivencia. Esta constante histórica, según Kaplan, se amplifica y se acelera a partir y a través de la constelación de la modernidad constituida por el capitalismo, la industrialización, las revoluciones científico-tecnológicas, la hipertuburización, el Estado moderno, la internalización. Este pensador mexicano no deja de tener razón, por ejemplo: debido a las necesidades ilimitadas de vivienda, educación, empleo, etc. de muchos peruanos postergados por la falta de oportunidades y atraídos por el centralismo que representa la ciudad de Lima, trajo como consecuencia uno de los grandes problemas que sufre la ciudad capital, la hipertuburización, y con ello la degradación del medio ambiente. En vista a ello, inclusive la presencia de algunos problemas sociales se encuentran relacionados directamente o indirectamente con la degradación del medio ambiente, los llamados conflictos socio ambientales, cuya presencia se percibe mas en las localidades o provincias que gozan de algún plus económico debido a sus recursos naturales , como la minería, cuya actividad y extracción muchas veces genera problemas socio-ambientales, por los cuales cierta población se siente vulnerada y reacciona de manera violenta, como la toma de carreteras por los lugareños cercanos a centros mineros porque refieren que la empresa minera no cumple su compromiso con el medio ambiente. La Defensoria del Pueblo, en su informe extraordinario: “Los Conflictos socio ambientales por industrias extractivas en el Perú” a solicitud del Congreso de la República, identifica como causa fundamental de dichos conflictos a la falta de confianza en el Estado por parte de los sectores históricamente postergados de nuestra sociedad. El Estado es percibido como un desesperado promotor de la inversión y, a la vez como distraído protector del ambiente y de los derechos fundamentales.23 Pero el calentamiento global que ya esta sufriendo la tierra como causa de la contaminación, es un hecho inevitable, lo que los expertos manifiestan que los países en vías de desarrollo como es el Perú, será uno de los mas afectados, por ello sugieren una respuesta colectiva de todos los sectores comprometidos y no comprometidos por el medio ambiente, dado que es ello el medio de nuestra subsistencia, de la especie humana. Nosotros como operadores del derecho, debemos comprometernos con ese fin, porque el derecho como ciencia es un medio de respuesta para la mejor convivencia en sociedad, más aun en el Perú que nuestra legislación ambiental es una de las menos desarrolladas y estudiadas. 2.-Perspectiva jurídica: En el Perú aun no se presenta una respuesta jurídica eficiente en torno al problema de la contaminación ambiental, inclusive nuestra institución encargada de resarcir los daños, la
Diario El Comercio.22 de abril del 2007.pag. a6.
responsabilidad civil, no se adapta al daño ambiental, cuyas consecuencias como lo dijimos anteriormente, ya no solo involucran al danificado, sino a la humanidad. Por ello el doctor Enrique Ferrando G.24 ha manifestado que: “…la responsabilidad civil ambiental no ha sido legislada explícitamente en el Perú, con excepción de algunas disposiciones legislativas aisladas referidas a la responsabilidad civil de corte ambiental derivada de alguna actividad muy especifica, no existe en el Perú un marco que integre en forma sistemática y ordenada los principios que la informan, ni los mecanismos y sistemas para afrontarla”. No deja de ser cierto este planteamiento dado que en el Perú sólo existe la Ley General Ambiental de corte administrativo, que incluso muchas de sus disposiciones no tienen sus reglamentos pertinentes. No contamos con una legislación ambiental desarrollada en temas de responsabilidad civil, dado el daño ambiental genera no sólo responsabilidad administrativa sino civil y penal. Ante esta carencia el daño ambiental ha sido visualizada a través de los sistemas de responsabilidad del Código Civil, es decir a través de la responsabilidad subjetiva (articulo 1969) y responsabilidad objetiva (1970), esto ultimo de mayor aceptación en la doctrina. Sin embargo el análisis de la responsabilidad civil ambiental a través de los sistemas de responsabilidades del Código Civil Peruano ha traído una serie de problemas en vez de soluciones. La razón, la puede dar el mismo doctor Fernando De Trazegnies 25 en sus palabras: “la dificultad obedece a que la responsabilidad extracontractual ha sido pensado fundamentalmente en daños interindividuales entre partes perfectamente definidas. En cambio, los daños ambientales se producen usualmente en condiciones masivas donde no siempre es posible una fácil identificación del responsable, ni de la victima: no se sabe bien quién entre los muchos que han actuado de manera contaminante es en particular el que causa el daño específico que se reclama: y tampoco se sabe con precisión cuantas personas han sido dañadas por esa actividad contaminante. De esta manera, la antigua responsabilidad y el antiguo interés que tenía un carácter individual y específico, se convierten en responsabilidades e intereses colectivos y muchas veces difuso” Como el mismo autor citado lo dijo, nuestro sistema de responsabilidad civil, no ha sido pensando en esta nueva clase de daños, esto se puede apreciar de la confrontación de las características propias de nuestro sistema de responsabilidad civil con las características propias en sí del daño ambiental. Pasemos de manera resumida a confrontar sólo unas cuantas características: 1.-La Función reparadora: En la responsabilidad extracontractual la función reparadora se hace efectiva mediante el restablecimiento a la situación anterior a la comisión del hecho ilícito, y en defecto del 24
Ob.Cit. Enrique Ferrando G pag.10. Véase el Articulo Titulado “Estrategias de Derecho Privado para conservar la naturaleza y luchar contra la contaminación ambiental”, por Fernando de Trazegnies, publicado en el libro: Derecho Civil Patrimonial. Alfredo Bullard y Gastón Fernández, Editores. Fondo Editorial PUCP. 1997.Pag. 382. 25
restablecimiento integral existe la compensación económica a través del pago de daños y perjuicios una vez individualizado el daño y el causante. En ambos casos exige la individualización del daño y del causante. Pero en el caso de los daños ambientales es casi imposible la reparación in natura o integral del medio ambiente, anterior a la ocurrencia del hecho ilícito, porque generalmente en los daños ambientales resulta difícil individualizar al daño y al factor o factores causantes del mismo (necesariamente pediríamos apoyo a los técnicos ambientalistas), como también es dificultoso establecer quienes realmente sufren las consecuencias del daño producido; también porque las características propias del medio ambiente como conjunto de elementos abióticos (energía solar, suelo, agua y aire) y bióticos (organismos vivos) lo hacen en sí imposibles. En su defecto de la reparación integral( reparación in natura)existe la alternativa de la compensación económica, pero si se pretendiera una indemnización como paliativo ésta resultaría de cuantificación exorbitante o imposible, dado también las características sine qua ad nom el medio ambiente como bien jurídico, por lo menos eso se entiende en nuestra doctrina nacional. Doctrina extranjera nos ofrece posibilidades de solución a través de los sistemas de valoración de daños ambientales. Para ello citemos al doctor Roberto Ruiz Piracés 26. Uno de los sistemas más simples para avaluar los daños ambientales, especialmente en casos de inducción de sustancias tóxicas o de petróleo, es efectuar mediciones en la fuente misma del agente causante del daño (discharge level). Esto se traduce, por ejemplo, en fijar una tasa monetaria por cada litro de petróleo vertido, método que aporta facilidades en la tasación misma del daño, pues el obedecer a criterios uniformes la tarea de valoración suele ser más simple y menos costosa. Otro tipo de sistema de valoración se encuentra en la Ley de Responsabilidad por Daño ambiental en Italia, en su artículo 18 inciso 16 de la Ley Nº 349, cuyo mandato dispone a que el juez tomo como criterios básico para medir monetariamente los daños ambientales en base a los costo de rehabilitación, grado de culpabilidad del autor del daño y la ganancia obtenida por el causante, en este último criterio por ejemplo, si una empresa omite realizar inversiones tecnológicas para el tratamiento de sus residuos mineros que le hubieran costa cerca de 10, 000 dólares, entonces esta obteniendo una ganancia de 10, 000 dólares, al no internalizar sus costos del cuidado ambiental, entonces si dicha omisión generaría un daño ambiental irreparable, la compensación económica equivaldría a la suma de 10, 000 dólares. Volviendo a lo anterior, a veces resulta factible individualizar el daño y los factores que provocaron un determinado daño ambiental, y con ello la posibilidad de una reparación en concreto de los bienes dañados del accionante mediante una indemnización de daños y perjuicios, por ejemplo un agricultor podría accionar judicialmente a cierta empresa minera que vertió sus desechos mineros en las aguas que sirven de riego al campesino, dado que dicho relieves mineros contaminaron el riego y con ello la cosecha del campesino. 26
Véase el articulo titulado “Monetarización de daños ambientales: una visión desde el derecho ambiental”, publicado en www.cipma.c/RAD/2001/2_Ruiz.pdf.
Podemos decir resumiendo lo dicho anteriormente, que el daño ambiental desafía el principio de la función reparadora de la responsabilidad civil clásica , porque debido a este daño la doctrina tradicional tuvo que reconocer a la reparación integral como una simple ilusión27 y renovar su discurso al llamado principio de valoración equitativa, que según la doctrina italiana significa no una ilusoria reparación integral del daño sufrido, sino la reparación equitativa mediante la determinación equivalente en dinero a la suma que debió costar su precaución y prevención ambiental, estimación o apreciación aproximativa que lo realizan propiamente los que se encargan de resolver los conflictos ambientales. Por ello el concepto que se acoge en estos días es la función preventiva de la reparación civil sobre la base de la mejor posición preventiva y distribución de los riesgos. Dicha función preventiva se debe a los aportes del Análisis Económico del Derecho que justamente plantea la internalización de los costos que origina el daño ambiental mediante un sistema de responsabilidad civil preventiva antes que reparadora dada la ineficiencia de la reparación in natura. 2.-Legitimidad para obrar: Otra dificultad que genera el daño ambiental es cuando pretendemos individualizar al perjudicado por los daños ambientales, y mejorar de esta manera el panorama de la legitimidad para accionar ante estos daños. Esto es un problema para la ciencia procesal porque establecer un medio de defensa encaminada a la protección del medio ambiente en sí alteraría el concepto de legitimidad e interés para obrar clásico, la doctrina trata de salvar esta dificultad mediante la figura de “la acción publica” en el derecho privado para hacer efectiva la exigencia de responsabilidad civil por daños causados al medio ambiente. Cierta doctrina autorizada dice que en estos casos no se habla de legitimidad sino de representación.28 En los EE. UU formularon originales métodos de legitimación para demandar mediante proceso judicial denominado “class action”29. En el Perú de la interpretación sistemática de los artículos: IV del Título Preliminar y artículo 82 del Código Procesal Civil, artículo IV del Título Preliminar de la Ley General del Ambiente y artículo 37 inciso 23 del Código Procesal Constitucional, se desprende cierta contradicción al reconocer en primer lugar a toda persona natural o jurídica a poder accionar ante un daño ambiental, pero en el artículo 82 del Código Adjetivo estipula que la legitimidad en estos procesos de interés difuso le corresponde sólo al Ministerio Publico y a las asociaciones sin fines de lucro. Sin embargo existe un caso emblemático donde la legitimidad en intereses difusos puede ser planteados por cualquier ciudadano, es el caso de la firma Lucchetti cuando instaló sus plantas industriales frente a la Zona Reservada de los Pantanos de Villa, lo que motivó que 27
Ricardo de Ángel Vásquez. Algunas Previsiones sobre el futuro de la Responsabilidad Civil. Ediciones Cuadernos Civitas Madrid1995,p 16 28 29
Juan Monroy Gálvez. Introducción al Proceso Civil. Tomo I. Santa Fe de Bogota. 1996.
Ricardo de Ángel Vásquez. Algunas Previsiones sobre el futuro de la Responsabilidad Civil. Ediciones Cuadernos Civitas. Madrid1995.p.92.
la ciudadana Rossina Luz Prieto Llanos solicitase una medida cautelar de no innovar fuera del proceso ante el Tercer Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, que declaró procedente dicho pedido, fundamentando su decisión en el hecho de que nuestro Código Procesal Civil conceda interés y legitimidad para obrar al Ministerio Publico y asociaciones sin fines de lucro.30 3.-Los responsables de los daños ambientales: Ocurre que cuando se acciona judicial o administrativamente ante un daño ambiental, la parte demandada es generalmente una persona jurídica (una empresa minera por ejemplo), es decir, en la responsabilidad civil por daño ambiental en la mayoría de casos se emplaza a una organización de personas naturales. Sabemos que una persona jurídica goza de la independencia de los miembros que la conforman como también de la representatividad de sus órganos de gobierno, por eso se considera a la persona jurídica también como un centro de derechos y obligaciones, en consecuencia, pasible de ser responsable por los daños ambientales que pueda generar en el desarrollo de sus actividades. Empero la persona jurídica sólo puede ser pasible de responsabilidad de carácter objetivo, porque es la que inserta el riesgo en la sociedad y ella misma debe asumir los daños que se produzcan como consecuencia de los actos que realicen sus órganos, representantes o dependientes en el ejercicio de sus funciones. Únicamente se considera dentro de la responsabilidad subjetiva a los seres humanos, por ello la doctrina considera a la persona colectiva correctamente calificada como responsable civil más no como autor, porque ser autor implicaría dominio funcional del hecho, es decir, la voluntariedad31. Hasta el momento, todo bien en cuanto a la responsabilidad de carácter objetivo de una persona jurídica por los posibles daños ambientales que pueda causar. El problema se inicia cuando escudriñamos supuestos de aplicación de responsabilidad objetiva en una persona jurídica en nuestro sistema legal. Esto dado que en nuestro sistema de responsabilidad civil, no se ha previsto supuesto alguno sobre la responsabilidad civil de las personas jurídicas. Ante esta carencia, cualquier solución practica se ha llevado a cabo, aunque no necesariamente la mas acertada, como el caso de algunos Jueces que acuden a una aplicación de los artículos 1981 y 1325 del Código Civil, sin embargo ello implica interpretar supuestos de responsabilidad contractual y responsabilidad extracontractual de manera asistemático32. 4.-El nexo causal:
Para mayores detalles ver el caso Lucchetti en la revista: Dialogo con la Jurisprudencia numero 9 año 1998 Carlos Alberto Mispireta Gálvez, en su artículo titulado. “En Apuntes sobre la Jurisprudencia en casos de responsabilidad de la persona jurídica”. Publicado en la revista: “Dialogo con la Jurisprudencia.2001”, donde refiere el caso de la sentencia emitida en el expediente número 13419-2000 del Décimo Noveno Juzgado Civil de Lima. Pag 08 y siguientes. 32 Idem.pag. 7 31
El nexo causal como elemento de la responsabilidad extracontractual señala la necesidad de un lígamen de causa a efecto entre la acción humana y el daño producido. En el caso de la ocurrencia de un daño ambiental la relación de causalidad no funciona o no se adapta a las características propias del daño ambiental, ni siquiera a las ya conocidas teorías de la relación de causalidad como la teoría de equivalencia de condiciones, de la relación causal adecuada, de la causa eficiente, etc. Es por esta razón que la doctrina ha moderna ha ofreciendo alternativas de solución distintas con el fin de hacer frente a este nuevo supuesto de daño ambiente, por ejemplo citando a Jorge Mosset Iturraspe 33 nos describe las siguientes teorías alternativas: -La teoría de la proporcionalidad, según la cual la reparación, la condena a indemnizar “debe ser proporcionada a la probabilidad de causación del daño, por ejemplo si en un caso determinado hay el treinta por ciento de probabilidades de que el demandado haya originado el daño, éste deberá resarcir el treinta por ciento del total del perjuicio padecido. -La teoría Holandesa, por la cual ante la imposibilidad de probar el vínculo causal, debido al elevado número de posibles agentes se hace solidariamente responsables a todos ellos. -La teoría de la responsabilidad empresarial, que se aplica en el supuesto donde hay varios demandados que son fabricantes de un determinado producto, habiendo todos de ellos desarrollado la misma actividad fabril, que puede haber dado lugar a responsabilidad. Cada uno responde con su parte o presencia en el mercado. -La teoría de la persona “mas probablemente víctima” (most likely victim), en virtud de la cual, en los supuesto en que haya varias personas que aleguen haber sufrido un daño, debe resarcirse a la que pruebe una mayor probabilidad de causalidad entre el daño sufrido y la actividad del demandado. Sin embargo en el Perú hasta el momento no se conoce precedente judicial alguno que intente de solucionar la imposibilidad de demostrar el nexo causal del daño ambiental mediante alguna u otra alternativa posible, lo que expresaría que no solamente estamos en épocas infantiles en legislación ambiental, sino también en la impartición de justicia en materia conflictos ambientales. En síntesis, cuando nosotros describimos el problema del daño ambiental, desde una óptica social, relacionamos los daños ambientales con estructuras y fuerzas sociales que hacen del hombre un ser depredador de su medio ambiente, ante la necesidad de satisfacer sus necesidades más inmediatas; ocasionando problemas globales y de agenda mundial en la tierra, como es “el calentamiento global”. Entendidos en la materia refieren que las consecuencias del calentamiento global son ineludibles y ya la estaría experimentando esta generación, sin embargo desde la toma de conciencia de este problema macro, se han tomado medidas desde todos los frentes para apalear o adaptar los efectos del efecto invernadero. Uno de esos frentes es sin lugar a dudas el derecho. 33
Jorge Mosset Iturraspe. Articulo Titulado “La relación de causalidad en la responsabilidad extracontractual”.
El derecho no podría ser ajeno a este fenómeno adverso, por ello cuando nosotros enfocamos el problema del daño ambiental desde el ángulo jurídico nos damos con la ingrata presencia de grandes vacíos legales en nuestra realidad peruana. Así comenzando por nuestro sistema de responsabilidad civil, encargada de resarcir todo forma de daño, en virtud al principio “el que causa un daño a otro esta obligado a indemnizarlo”, no esta previsto ningún supuesto especial de daños ambientales, como lo exige las características propias de este daño, ante ello la solución no necesariamente debe ser una barita mágica de expedición de normas legales especiales34, sino el estudio doctrinario previo de nuestro sistema de responsabilidad civil, que conduce al enriquecimiento de nuestro sistema de responsabilidad decimonónico, con ello adaptar nuestro sistema de responsabilidad ante nuevos supuesto dañinos de este milenio, o en su defecto recién pensar en la expedición de una nueva ley especial. Pero en el Perú ocurre todo lo contrario nos hemos mal acostumbrado a crear “soluciones” mediante la expedición de una norma legal especial, sin tener el afán y el trabajo previo de estudiar los principios y supuestos generales para enriquecerlos y adaptarlos ante nuevos desafíos. Nos hemos convertido en buenos en dar leyes que muchas veces ni siquiera se cumplen, antes que juristas. En el Perú se cuenta con abundantes leyes especiales, en vez de soluciones integrales. Por ejemplo cuando referimos que la función reparadora de la responsabilidad civil es una simple ilusión ante los daños ambientales, ello ha ayudado a entender que el principio general de la reparación integral del daño ha sido superado, y esto gracias a la doctrina mas no a la expedición de una ley especial. En cuanto a la legitimidad para obrar por daños ambientales, como hemos vistos de la interpretación sistemática de los cuerpos legales afines a esta institución como son los artículos IV del Título Preliminar y 82 del Código Procesal Civil, artículo IV del Título Preliminar de la Ley General del Ambiente y artículo 37 inciso 23 del Código Procesal Constitucional, la ley en este cada no nos brinda una solución claro en este extremo, más si el estudio doctrinario de los principios que inspira dicha institución procesal en caso de daños ambientales, por eso en el Perú existe un caso emblemático de legitimidad para obrar por daños ambientales (caso Luchetti), demostrando una vez mas que a veces la solución no esta necesariamente en la ley. En relación a la responsabilidad de carácter objetivo de una persona jurídica por daño ambiental, la solución si debe entenderse como legislativa, dado que en nuestro Código Sustantivo no lo dispone de manera apropiada. Pero en el caso de la relación de causalidad, si pasa por un estudio minucioso doctrinario de las diversas teorías modernas que tratan de superar la imposibilidad del nexo causal en el daño ambiental, y tomar posición por una de ellas, en este extremo la doctrina nacional tiene la palabra. 34
En el año 2001 la bancada de la Alianza electoral Unidad Nacional presento un proyecto de ley congreso de la Republica denominado “Ley de Responsabilidad Civil por Daño Ambiental”. Véase en www2.congreso.gob.pe/sicr/tradocestproc/clproley2001.nsf/pley/74DB4378CC.
Finalmente, en estas líneas he tratado de explicar lo que se dijo hasta este momento, sin embargo el asunto no termina aquí, en vista que propongo revisar como una posible alternativa para tratar de aminorar o superar estos problemas doctrinales de carácter procesal y sustantivo descritos anteriormente, mediante la figura de los seguros ante el daño ambiental. Pero esto no es solo la justificación única, sino como lo dijimos, y quizás la mas importante, desde una perspectiva social, lo que se intenta es salvaguardar nuestro medio ambiente con las mejores y más eficaces instituciones del derecho, para ello analizaremos si el seguro ambiental cubre esas expectativas.
III PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA Como se sabe en común uno de los mecanismos más importantes y eficientes para cubrir las indemnizaciones en casos de accidentes son los seguros, siempre que los costos de la restauración se encuentren cubiertos por una póliza. En ese sentido, las empresas para llegar a realizar un contrato de seguro conforme con sus intereses, realiza un estudio del
riesgo a cubrir con la póliza, a fin de evaluar el costo de la prima y las posibles sumas a indemnizar. Como consecuencia de ello, la empresa o entidad a asumir un seguro por los posibles accidentes ambientales que podría generar en la realización de sus actividades, asumirá el efecto disuasivo del mismo, y tratará de evitar la ocurrencia de daños ambientales. En ese contexto el seguro ambiental tomaría dos efectos importantes, en palabra de Mariana Valls y Rossana Bril35, un efecto es de garantizar la indemnización de los accidentes, y el de prevención. En la actualidad en los países industrializados existe la tendencia, de obligar a todo tipo de actividades a asegurar su responsabilidad por causa de contaminación por medio de algún mecanismo financiero o garantías económicas, lamentablemente en el Perú desconozco un antecedente similar. Sin embargo aún en los países industrializados, máxime en el Perú, las empresas aseguradoras son rehacías en asimilar la idea de cubrir los riesgos ambientales, o han restringido de un modo importante la suscripción de esta clase de riesgos, toda vez que la figura tradicional del seguro no está prevista para solucionar todas las incidencias ambientales, ya que esta clase de riesgo presenta algunos problemas de espinoso resolución. Citemos dos ejemplos en los seguros medioambientales: a) Es respecto al origen de los daños ambientales (el nexo causal), dado que estos daños pueden ser causa de una contaminación accidental, como por ejemplo un derrame petrolero, o también producto de una contaminación gradual, como a la emisión continua, repetida y acumulativa de sustancias contaminantes que en su conjunto producen el daño ambiental. En vista a lo anterior, tratar delimitar la frontera entre la contaminación accidental y la gradual, es aún dificultoso. Es importante de delimitarlo, ya que en el seguro de responsabilidad por daños es necesario que se pruebe la relación de causal entre el daño y el hecho que lo produjo, es decir establecer si el daño producido es de carácter accidental o gradual. b) Como lo dijo la misma autora argentina citada anteriormente 36, el problema de mas extraordinaria complejidad en la posibilidad de seguros ambientales viene a ser el financiamiento, así lo refiere: “… la evaluación financiera de los daños derivados de la realización del siniestro, y muchas veces la magnitud del siniestro es tal que escapa a la propia capacidad financiera de las aseguradoras”. Resalta Maria del Carmen Sánchez-Friera Gonzáles 37 al decir que el financiamiento del seguro de responsabilidad civil por contaminación es: “una asignatura pendiente dentro del sector asegurador, y que su aporte a la solución del deterioro ambiental, es sólo parcial”.
Mariana Valls y Rossana Bril .Véase el articulo titulado: “Prevención y Compensación frente al daño ambiental-El Seguro Ambiental”, pag. 5, publicado en www.estudiovalls.com.ar/seguroambiental.doc 36 Idem. 37 María del Carmen Sánchez-Friera Gonzáles. “La Responsabilidad civil del empresario por deterioro del medio ambiente”.Edición J.M Bosch Editor S.A.-1992. pg 314.
En vista a estas dificultades, las inversiones privadas desalientan la contratación de una cobertura de seguros por daños derivados de siniestros ambientales. A pesar de lo beneficioso que resultaría no sólo para las partes contratantes sino para la humanidad en general. Por ello considero que el planteamiento central del problema debe ser: 1.-Primero, debemos responder a la pregunta de si es o no eficiente los seguros de responsabilidad civil, como medio defensa jurídico-preventivo contra la contaminación ambiental. 2.-Segundo, como solucionar de la mejor forma las limitaciones del contrato de seguro clásico para cubrir el riesgo ambiental. Seguidamente desarrollaremos los considerandos anteriores, para hallar soluciones y contribuir desde este frente jurídico al enemigo de la humanidad, “el calentamiento global”. .
IV DESARROLLO DEL PROBLEMA 1.-Introducción: Como hemos visto, en los daños ambientales no siempre se consigue los fines y principios de nuestra institución de responsabilidad civil, de ahí que en los últimos años se haya iniciado la trasformación de políticas ambientales alternativas en varios países del
mundo, mas no en el Perú, con el fin de disminuir los efectos de la contaminación al asumir el costo de la actividad contaminante, y contar con mecanismos suficientes para restaurar los bienes ambientales que hayan sufrido daños a causa de actividades contaminantes de un agente en particular. En ese sentido, la magnitud que implica imputar y probar el nexo causal entre la ocurrencia del daño y la actividad contaminante, ha llevado, en palabras de José Juan Gonzáles Márquez38 : “…ha plantear la necesidad de establecer mecanismos colectivos de reparación, que van más allá de la simple idea de la responsabilidad solidaria y que plantean la socialización de la responsabilidad de los daños ambientales con base en el principio de solidaridad”. Pero no siendo los únicos problemas mayúsculos del daño ambiental ante la responsabilidad civil clásica, el interés último de la sociedad, ósea la protección del medio ambiente, debe ser el principio que ilumine al derecho para que éste proporcione los medios a través de los cuales se llegue a la exigencia de este principio sin lugar a discusiones. Para ello los seguros pueden ser la institución jurídica que permita esa socialización de la responsabilidad por daño ambiental. 2.-Antecedentes generales del seguro: Se dice que el primer antecedente del seguro en la responsabilidad civil se encuentra en los seguros marítimos del siglo XIV, en el llamado abordaje, así en los tiempos remotos se sostenía que el asegurador debía responder por los daños que el buque asegurado causare en el buque abordado, cuando la modalidad del abordaje sea de tal naturaleza que importe una responsabilidad para el armador asegurado. El principio era que el asegurador respondía por todos los daños derivados del mar, sin excluir ninguno, ni por culpa del capitán ni de los tripulantes. La doctrina de Rotiman citado Luis Alberto Meza Carbajal 39 precisa que conforme iba tomando acogida los principios de la responsabilidad civil objetiva y se quebraba el principio de no hay responsabilidad sin culpa, se fueron introduciendo los seguros por responsabilidad, siendo su primer reconocimiento jurisprudencial de validez ocurrió en la Corte de Paris con el famoso caso de las compañías francesas “L’ Automédon” y “La Seine” que aseguraron la responsabilidad de los propietarios de caballos y coches por accidentes causados a terceros40. Ahora con la evolución del mundo contemporáneo desde la revolución industrial, y con el fin de principalmente de proteger a las víctimas de los daños propios de la industrialización, el seguro se ha convertido en una de las ramas mas eficientes y de mayor porvenir, por ello resulta interesante su estudio y técnica, a fin de combatir a uno de los flagelos mas peligrosos del mundo contemporáneo, la contaminación ambiental. 38
José Juan Gonzáles Marques. “La Responsabilidad por el daño ambiental en América Latina”. Primera Edición. Diciembre-2003. México. D.F. pg. 96 39 Luis Alberto Meza Carbajal, “El Siniestro en el Seguro de la Responsabilidad Civil” Primera Edición Agosto-1995 pag.67 40 Idem. Pg 69
3.-El seguro y la Responsabilidad Civil: En nuestra época contemporánea, la institución de la responsabilidad civil ha evolucionando a la par con el seguro, en el sentido que a mayor número de supuesto de responsabilidad se originaba, mayor se incrementaba los seguros. Este incremento a decir de Tunc citado por Luis Alberto Meza Carbajal41 ha traído beneficios importantes y algunas controversias, por ejemplo hay quienes subrayan que el seguro de responsabilidad civil libera a la parte responsable de su deber de pagar la indemnización, enfrentándolo con la filosofía de la responsabilidad. Además-añade el autor-parece que el seguro realiza cierta colectivización o socialización de la responsabilidad, la persona declarada responsable de un daño demanda que el asegurador se haga cargo de la indemnización, pero este no responderá sino en base a un fondo colectivo formado con las primas de seguro. Por ello, la responsabilidad civil no importa más el traslado del daño de un individuo sobre otro sino que tiende a diluirlo según los principios del seguro. Empero considero que para aquellas actividades donde trasladar el deber de indemnizar a los responsables resulta oficiosa, es necesario el seguro, teniendo en cuenta que las teorías clásicas del nexo causal tiene limitaciones, como ocurre en el caso del daño ambiental, además en lógica si logramos trasladar el deber de indemnizar a los responsables por daño ambiental, tal vez según las alternativas de las teorías modernas del nexo causal, la pregunta sería ¿podría esta persona natural o jurídica afrontar la indemnización del medio ambiente dañado? creo que los seguros conformado por fondos colectivos formado por primas de seguro, en estos caso podría ser una buena alternativa. 4.-El seguro contra daños: Los seguros pueden clasificarse entre seguros sobre cosas y sobre personas, esta clasificación se basa en la naturaleza del objeto asegurado. Así los seguros sobre cosas, son aquellas que se realizan para prevenir los daños que un acontecimiento puede causar en parte o e la totalidad de los bienes del asegurado. Los seguros de personas son aquellos por virtud de los cuales es la misma persona del asegurado la que toma en cuenta para la realización del seguro. Al tratar el seguro sobre cosas, no se plantea la divergencia, cuando se quiere dar una definición o sentar la finalidad del seguro, es decir reparar mediante la indemnización el daño sufrido por el asegurado(función reparadora), situación que no pasa con el seguro sobre personas, dado que por ejemplo en el seguro de vida, una vez que se produce el evento previsto en el contrato de seguro, éste no responde a un previo calculo del daño efectivamente producido, sino que consiste en el pago de la cantidad fijada con carácter previo a la producción de dicho evento, es decir en el seguro de personas la tesis 41
Idem.pg 74
indemnizatoria no cumple su fin que es reparar mediante la indemnización el daño sufrido por el asegurado, por eso que en los daños a la persona corresponde la llamada tesis de la necesidad eventual42, mientras que en el seguro por cosas le corresponde la tesis indemnizatoria. En el caso del establecimiento de los seguros ante daños ambientales, la naturaleza del objeto asegurado, lo constituirá la preservación del medio ambiente, pero no encajaría este tipo de seguro en la clasificación anteriormente descrito, dado que el objeto asegurado no tiene una naturaleza de cosa en sí ni de personas, ni mucho menos el interés asegurado no es particular, sino un interés difuso, esto debido a las características propias del medio ambiente como bien jurídico colectivo y complejo de carácter difuso Estando a que la función reparadora civil (reparación in natura) en los daños ambientales es de suma dificultad, la compensación económica (tesis indemnizatoria), seria la mejor alternativa, pero si se pretendiera una indemnización como paliativo ésta resultaría de cuantificación exorbitante o imposible. Pero considero que el problema no pasa por la cuantificación exorbitante de una posible indemnización por daños ambientales, sino porque pensamos que ante la imposibilidad de la función reparadora es mejor una indemnización, debido a que opino que ante la imposibilidad de la función reparadora civil es mejor la función preventiva, en ese sentido no una reparación in natura sino equitativa mediante la determinación equivalente en dinero a la suma que debió costar su precaución y prevención ambiental, estimación o apreciación aproximativa que lo realizan propiamente los que se encargan contratar el seguro, conforme a la teoría de la necesidad eventual, al decir que el calculo del daño producido no responde al calculo del daño efectivamente producido, sino que consiste en el pago de la cantidad fijada con carácter previo a la producción de dicho evento, esta cantidad fijada por las partes basada en la precaución y prevención ambiental. En otras palabras, el seguro ambiental como función preventiva, posibilita la reparación equitativa, pero no sobre el cálculo del objeto asegurado, sino sobre la cantidad fijada previo a la producción del daño, como ocurre en los seguros sobre personas, por lo menos así lo considero. Empero esta cantidad fijada se basara en casos de daños ambientales en estudio previos y cálculos aproximados de un posible daño, en ese sentido existen teorías como la hemos visto citando al profesor Roberto Ruiz Piracés. 5.-El Contrato de Seguro: Nuestra finalidad no es hacer un análisis exhaustivo del contrato de seguro, sino para fines de nuestro trabajo es necesario dedicarle algunas líneas para entender los seguros ambientales. El seguro como contrato es un acuerdo bilateral, de un lado una persona natural o jurídica interesada en cubrir el riesgo llamada asegurado, y por el otro lado un empresario 42
Consejo General del Poder Judicial. “Cuadernos de Derecho Judicial, Derecho de Seguros”. Director José Manuel Mario Cos. Madrid Junio 1995. pg 84.
autorizado denominado asegurador. Es posible también una tercera parte llamada beneficiario que no necesariamente es parte en el contrato, como es el caso del seguro de vida por riesgo de muerte. A decir de Gunther Gonzáles Barrón 43 , el contrato de seguro se basa en la existencia del riesgo, es decir en la eventualidad dañosa que afecta a una persona. Ese riesgo deber existir objetivamente, es decir que las partes deben saber que ocurrió el siniestro y que se haya materializado. El seguro implica, que el riesgo-añade el autor-que afecta a una persona es trasladado económicamente al asegurador, quien a su vez y como contraprestación, tiene derecho al pago de una cantidad de dinero llamada “prima”. Pero esta prima no se determina al azar, por el contrario, implica un cálculo previo de acuerdo a complejos fundamentos técnicoseconómicos en función al “estado” o características de la asunción de riesgo asumida. En otras palabras a mayor riesgo, más prima; y a menor riesgo, menor prima.44 Una característica importante del contrato de seguro es que su basamento esta en el elemento fortuito45, en ese sentido podrá asegurarse solamente los eventos de carácter fortuito, es decir los accidentes. En nuestro caso aquellos daños ambientales ocasionados de manera deliberada o dolosa no corresponderían con la naturaleza propia de los contratos de seguro, y entonces ante esta limitación se buscaría otras formas de combatir el daño al medio ambiente, como la responsabilidad administrativa. Siendo la naturaleza del Contrato de seguro es un contrato aleatorio, entonces el capital, como añade el autor citado Gunther H. Gonzáles, se debe solamente en el caso que ocurra el evento previsto (siniestro). Empero para regular la cuantía de la indemnización hay que tomar en cuenta varios detalles: a) La suma asegurada, que es el valor que se le asigna a la cosa, o el valor convenido al momento de celebra el contrato con respecto a la vida humana. El asegurador no responde nunca más allá del límite. A mi parecer los seguros ambientales se le asignaría el valor convenido previo estudio de impacto ambiental, porque asignarle el valor según la cosa, seria aun asumir la teoría indemnizatoria en daños ambientales, cuestión que hemos negado en líneas anteriormente. b) El valor del interés, es decir, el valor real de la cosa o derecho, al momento del siniestro. En este punto, el medio ambiente como objeto asegurable comprendería un valor real de suma dificultad, pero como hemos visto, existen sistemas más simples para avaluar los daños ambientales, especialmente en casos de inducción de sustancias tóxicas o de petróleo, es efectuar mediciones en la fuente misma del agente causante del daño (discharge level). Esto se traduce, por ejemplo, en fijar una tasa monetaria por cada litro de petróleo vertido, método que aporta facilidades en la tasación misma del daño, pues el obedecer a criterios uniformes la tarea de valoración suele ser más simple y menos costosa.
Gunther H. Gonzáles Barrón. “El Contrato de Seguro en el Perú”. Edición Abril 2002. Jurista Editores, pg.117 . Idem. Véase www.base/.int7legalmatters/regworkshops/argentina/11.pdf. pg 4.
c) Franquicias o deducibles, que son porcentajes del daño que no se indemnizan, y que por lo tanto ese riesgo corre a cargo del asegurado46. Además de ser el contrato de seguro un contrato aleatorio, es a la vez un contrato con base a cláusulas generales47, es decir de cada relación contractual en un contrato con cláusulas generales, una de las partes tiene el poder para diseñar las cláusulas generales, mas no las cláusulas particulares, cosa diferente que sucede en los contratos por adhesión donde existe una total inflexibilidad en el diseño de las cláusulas en general por una de las partes, generalmente el que posee el poder económico. Basados en ello en un contrato de seguro ambiental, como una especie de seguro, el diseño de la oferta no estaría en manos sólo de una parte sino también en la participación relativa de la otra parte, y más que nada en cuanto los seguros ambientales por cuanto la suma asegurable se le debe asignar un valor convenido mas no impuesto. Resumiendo podemos decir que el contrato de seguro, es un contrato con cláusulas generales, aleatorio y bilateral, que siendo así su naturaleza jurídica, la posible asegurabilidad de daños ambientales debe ceñirse o adaptarse a esas características, o de lo contrario adaptar el contrato de seguro a los daños ambientales, resultando en ese un contrato de seguro sui generis. 6.-El Riesgo Asegurable: El riesgo se define como la posibilidad de que por azar ocurra un hecho, que para ser considerado asegurable no debe proceder del dolo del asegurado. La particularidad de este riesgo hace que el seguro obre de manera preventiva, de ahí que se diga que el asegurado deber ser mantenido indemne y que la prestación principal del asegurador consista en pagar, dentro de los límites fijados en el contrato, la indemnización que el asegurado haya de satisfacer en concepto de responsabilidad civil al tercero damnificado.48 En el caso de daños ambientales establecer que actividades riesgosas se puede asegurar, es realizar una estimación del hipotético daño que cada una de ellas pudiera ocasionar al ambiente y, mensurar en términos dinerarios esa estimación. La realización de esta tarea preliminar se verá muy simplificada en los casos en que se efectúen estudios del impacto ambiental, ya que los resultados que estos arrojen podrán tomarse como base49. 7.- La Prima: Es el importe que determina la aseguradora, como contraprestación o pago, por la protección que otorga en los términos del contrato de seguro o póliza. 46
Estos detalles para regular la cuantía de la indemnización es una cita del mismo autor citado anteriormente, Gunther H. Gonzáles Barrón. En su libro: “El Contrato de Seguro en el Perú”, al cual hemos agregado la comparación en el posible caso de seguros ambientales. Ob. Cit. pg 119. 47 Manuel, De la Puente y Lavalle. “Estudios del Contrato Privado”. Tomo I pg. 307 48 Luis Alberto Meza. Ob.Cit. pg 101. 49 Véase www.estudiovalls.com.ar/seguroambiental.doc.
La aseguradora, para saber cuanto debe cobrar y que cantidad de riesgo va a correr, recurre a las estadísticas. Gracias a ella detecta con que frecuencia ocurre cada incidencia cubierta y con ella hace los cálculos de lo que tendría que cobrar para cubrir ese gasto al que hay que añadir el beneficio y otros gatos, como la gestión de la aseguradora. Basándose en esas estadísticas, se aplican diferentes tarifas a las pólizas y en algunos casos, incluso se evita hacerles el seguro. En los daños ambientales no sería suficiente el estudio de las estadísticas para determinar el cobro de las primas, sino un estudio sobre la línea de impacto ambiental como condición previa a suscribir el contrato para determinar fácilmente el estado del ambiente ex ante del siniestro, y poder deslindar de esa forma los daños ambientales sobrevivientes al siniestro de los daños futuros. 8.-La Póliza: Es el documento principal que recoge el contrato de seguro, que a efectos probatorios debe constar por escrito. La póliza debe contener un aserie de elementos del contrato como las partes, las obligaciones y derechos de las partes, el riesgo cubierto, el interés, la suma asegurable, el importe de la prima y las condiciones generales del contrato que en ningún caso podrán ser abusivas para los asegurados. En la discusión doctrinaria sobre determinar la formalidad del contrato de seguro, es decir es un contrato “ad probationem o ad solemnitatem” la doctrina peruana se inclina mayoritariamente por determinarlo como de formalidad ad probationem, porque del articulo 377 del Código de Comercio se ha colegido que aparte de la póliza de seguros, pueden existir otros documentos que acrediten la existencia del contrato de seguro50. En ese sentido el contrato de seguros ambientales se podría consignar por escrito, en póliza o en otro documento público o privado suscrito por las partes. 6.-El Seguro Ambiental: Los seguros son un importante mecanismo de indemnización en los casos de daños por accidentes, siempre que los costos de la restauración se encuentren cubiertos por una póliza. El otorgamiento de un seguro ambiental es realidad en otros países del mundo, y en esa realidad las aseguradoras, se realizan una evaluación del riesgo a los fines de evaluar los costos de la prima y las posibles sumas a indemnizarse, como lo dijimos, esto lo vincula a la calidad de la gestión d riesgo de la empresa lo que tendrá un efecto disuasivo y fomentará una previsión de accidentes mas adecuada y otros tipos de controles ambientales de la actividad económica.
Gunther H. Gonzáles Barrón. Ob. Cit. Pg 121.
Actualmente la tendencia es obligar a algunos tipos de industrias y actividades a asegurar su responsabilidad por causa de contaminación por medio ambiente de algún mecanismo financiero o garantías económicas. Sin embargo lamentablemente en el Perú no existe un antecedente como ello, salvo solo en algunos sectores industriales muy restringidos, tal vez por la falta de voluntad de proponerlo como alternativa de resguardo del medio ambiente, o de políticas estatales y privadas ambientalista. La doctrina argentina51 reconoce asimismo la tendencia actual de los seguros hacia la especialización de los contratos de seguros ambientales, dentro de la amplia gama de seguros de daños ambientales que existen en el mundo, merecen destacarse los denominados all risk y named peril. Los primeros amparan todo aquello que no esta expresamente excluido, en tanto que, en los segundos, la cobertura es mucho mas restrictiva, habida cuenta de que se cubre únicamente el riesgo especifico que esta expresamente establecido. Las coberturas que suelen brindarse en estos seguros pueden sistematizarse así: -indemnización, incluye los daños personales, materiales y morales. -clean-up, es decir, los gastos de limpieza, así como también los necesarios para detener, neutralizar y aminorar la contaminación. -reembolso de los gastos realizados por el asegurado para evitar un daño que se esta por producir en forma inminente, como una especie de salvamento -gastos judiciales. -establecimiento de fianzas, relacionadas con la responsabilidad del asegurado. Entre las muchas exclusiones-añade el autor citado-generales que habitualmente se incluyen en las pólizas de seguros ambientales, pueden mencionarse, de manera meramente enunciativa las siguientes: los actos dolosos, derivados de guerras y terremotos, multas y sanciones impuestas al asegurado, daños ocurridos por la falta de mantenimiento de las instalaciones, derivados de energía nuclear, daños que no podían ser previstos según el estado de la técnica, daños genéticos, lluvia ácida, daños causados por campos electromagnéticos52. Estas exclusiones en los contratos de seguros mencionadas por Waldo Augusto, propios de la experiencia Argentina, sostiene nuestro estudio en el sentido que no todo daño al medio ambiente puede ser asegurable, necesariamente las partes al momento de contratar un seguro ambiental, deberán realizar previamente un estudio de impacto ambiental, como requisito sine qua nom, para que las partes pueden manifestarse contractualmente mas específicos en el sentido de la actividad contaminante que se pueda asegurar, de la prima que se pagara, del riesgo que se asumirá, etc. A todo ello como lo manifestamos anteriormente, los seguros son una forma de socialización del concepto de responsabilidad civil, así también en caso de cubrir riesgos ambientales, la aplicación del seguro ambiental implica una suerte de socialización del 51 52
Waldo Augusto R. Sobrino. “Seguros y Responsabilidad Civil”. Editorial Universidad. Buenos Aires. Junio.2003. pg 186 . Idem. Pg.187
concepto de responsabilidad civil, en la que se pasa del otorgamiento de una cobertura del asegurado responsable a la cobertura de la victima, es decir del ambiente. Con respecto a la dificultad que ofrece probar el nexo causal entre el daño ambiental y el hecho, para que el seguro de responsabilidad opere, tranquilamente la solución apuntaría a los términos de la póliza al exigir que sólo puede ser asegurable el daño accidental, imprevisible y calculable, dejando a fuera de su cobertura todo riesgo de contaminación que sea progresivo y duradero, por ejemplo en la contaminación permanente y repetitiva, fruto de la actividad productiva del contaminador, por su carácter de esperada e intencional, no es objeto de cobertura53. Claro esta que para determinar que cierta actividad contaminante es fruto de manera accidental o permanente es necesario un estudio especializado de impacto ambiental. Ahora uno vez ocurrido el siniestro ambiental, la necesidad de un lígamen de causa a efecto entre la acción humana y el daño producido, se hace necesario recurrir a la doctrina moderna quienes han ofreciendo alternativas de solución distintas con el fin de hacer frente a este nuevo supuesto de daño ambiente, como hemos visto las teorías modernas de relación de causalidad citadas por Jorge Mosset Iturraspe. En cuanto al problema de hacer frente al financiamiento del riesgo ambiental, la enorme cuantía de las indemnizaciones que pueden derivarse de daños a personas o cosas a consecuencia de la alteración del medio ambiente, hace difícil afrontar el seguro ambiental por las empresas aseguradoras. Se ha experimentado diversas formas de financiamiento del riesgo ambiental, unas ideadas por los poderes públicos, otras por las compañías aseguradoras y otras diseñadas por las mismas empresas contaminantes. Así en el caso de las empresas contaminantes en un supuesto de responsabilidad por contaminación medioambiental, crean un fondo de auto seguro, sin transferir por lo tanto el riesgo a un tercero asegurador, esto implicaría la internalización del costo de la contaminación, es decir que el fondo de auto seguro forma parte del costo del proceso de producción, pero aparece un inconveniente, al internalizarse el costo, el proceso de producción se incrementa, lo que tal vez puede originar incremento de los precios del producto, disminución asalarial u otro efecto. Para determinar cual será el monto del auto seguro, se deberá realizar una evaluación del riesgo, del mismo modo que lo hacen las compañías de seguros antes de fijar las condiciones de contratación. La ventaje comparativa del auto seguro respecto de las otras figuras radica en que el aporte que efectúa el auto seguro, si bien sale de su patrimonio al efectuar la reserva, tiene vocación de volver si no se registrara ninguno de los siniestros previstos. Lo cual redundará, seguramente, en una conducta más cuidadosa del ambiente por conveniencia económica.
María del Carmen Sánchez-Friera Gonzáles. Ob. Cit. pg 314.
Sin embargo recordando lo vasto que puede ser un infortunio de carácter ambiental, se recomienda la combinación de este sistema con otro que permita la tan referida atomización del riesgo. Así, de escogerse la alternativa del auto seguro, esta debería abarcar un monto limitado y sujetar a un contrato de seguro y sucesivos reaseguros, el monto excedente. Una forma de financiamiento diseñada por las mismas compañías aseguradoras son a través de la creación de Pools de aseguradores, que permitan ofrecer unas facilidades asegurativas que para los asegurados individuales son difíciles de alcanzar, tanto, en cuento a límites aseguradores, como en cuanto a riesgos cubiertos, por ejemplo, contaminación gradual, gastos de recuperación del medio ambiente, etc. Estos Pools de aseguradores suelen llevarse a cabo cuando legalmente se impone un seguro obligatorio para cubrir determinados riesgos como por ejemplo ocurre en energía nuclear, o responsabilidad civil de productos farmacéuticos. Es una formula existente en varios países europeos, como es el caso de Francia, donde existe el Pool ASSURPOL-GARPOL que implica a sesenta y dos compañías y asegura riesgos repetitivos, graduales y repentinos, o también en Italia donde el Pool ANIA agrupa a sesenta aseguradores, el MAS opera en Holanda con sesenta compañías y el CEILIF en Gran Bretaña 54. En España cuenta con el Pool Español de Riesgos Medioambientales. En el Perú los seguros ambientales no son de carácter obligatorio ni mucho menos existe experiencias como los Pools.
V CONCLUSIONES Desde la primera reacción humana ante el daño, hasta los más sofisticados métodos para responsabilizar a alguien por el daño ocasionado, han pasado miles de años. Desde la responsabilidad subjetiva(primer modelo)en el derecho medieval, hasta la responsabilidad objetiva(segundo modelo), ante presencia de la era industrial, el hombre ha tenido la necesidad de hacerle frente al daño que ocasionaba uno al otro, sin embargo justamente desde el inicio de la era industrial, ya no se percibe a individuo determinado como damnificado, sino que la debido a la alteración del medio ambiente como conjunto de elementos bióticos y abióticos nos ha puesto en el mismo plano de damnificados a la humanidad entera.Ante esto se ha llegado a la conclusión que el daño ambiental, es el principal agente que pone en riesgo nuestro planeta y la humanidad en general. El
Idem. Pg. 318.
derretimiento de las superficies glaciales, el cambio climático, sequías, incremento del nivel del mar, y otras consecuencias mas son las formas de expresión de este daño. Conscientes de este grave problema la humanidad ha reaccionado desde todos los frentes sociales, económicos, políticos y jurídicos para apalear o disminuir las consecuencias del “efecto invernadero irreversible”. Desde el punto de vista jurídico se ha tenido que revisar, justamente a la institución comprometida con prevenir o reparar los daños ocasionados por otros, la responsabilidad civil, esta confrontación trajo como consecuencia la presencia de limitaciones de esta institución clásica del derecho civil ante esta clase de daños. Se han ensayado diversas teorías que tratan de superar las limitaciones de la responsabilidad civil clásica como del nexo causal, de la función reparadora, de la legitimidad para obrar ante daños ambientales, etc. Los resultados fueron alentadores, y con ello se habla del tercer modelo de la responsabilidad civil-el futurista. Pero la preservación del medio ambiente no podía esperar un tercer modelo, por ello se ensayo recurrir a los seguros de la responsabilidad civil para evitar todo el embrollo de iniciar acciones legales por daños ambientales y saltar la baya de legitimidad para obrar, probar el nexo causal, etc. Se recurrió a los seguros de la responsabilidad civil como función preventiva, debido a la imposibilidad relativa de la restauración o reparación del medio ambiente una vez dañado. Pero la institución de los seguros también se plasmó como clásico o decimonónico ante la novedad del daño ambiental. Por ello la intención de este trabajo fue primero analizar brevemente si es si es o no eficiente los seguros de responsabilidad civil, como medio defensa jurídico-preventivo contra la contaminación ambiental y luego solucionar de la mejor forma las limitaciones del contrato de seguro clásico para cubrir el riesgo ambiental. En ese sentido considero que el seguro ambiental como función preventiva, posibilita la reparación equitativa, pero no sobre el cálculo del objeto asegurado (el medio ambiente), sino sobre la cantidad fijada previo a la producción del daño, como ocurre en los seguros sobre personas, por lo menos así lo considero. Empero esta cantidad fijada se basará en casos de daños ambientales en estudio de impacto ambiental y cálculos aproximados de un posible daño, en ese sentido existen teorías como la hemos visto citando al profesor Roberto Ruiz Piracés. Ahora analizando los elementos del seguro como contrato bilateral, oneroso, fortuito y ad probationem, en el caso del riesgo asegurable en los daños ambientales se puede establecer que actividades riesgosas se puede asegurar, para ello es importante un estudio del hipotético daño que cada una de ellas pudiera ocasionar al ambiente y, mensurar en términos dinerarios esa estimación. La realización de esta tarea preliminar se verá muy simplificada en los casos en que se efectúen estudios del impacto ambiental, ya que los resultados que estos arrojen podrán tomarse como base. Asimismo en el cobro de las primas de los contrato de seguros, un estudio de impacto ambiental como condición previa a suscribir el contrato es importante para determinar fácilmente el estado del ambiente ex ante del siniestro, y poder deslindar de esa forma los daños previstos, daños continuos y daños ambientales sobrevivientes al siniestro de los daños futuros. Ahora para la efectiva implementación de un contrato de seguro por daño
ambiental, dependerá fundamentalmente de la obtención de una formula económica que haga atractiva la contratación del seguro respecto a ambas partes-asegurado y asegurador- .De modo que el gran beneficiario sea la comunidad y la obtención de una ecuación que refleje el equilibrio justo entre la prima y el interés asegurable(conservación del medio ambiente) de modo que haga conveniente la celebración del contrato para ambas partes a la vez, que se opere una adecuada protección del ambiente. Ante la limitación financiera de cubrir los riesgos por daños ambientales, es interesante ensayar la participación de los Pool de aseguradoras que en otras realidades se esta llevando a cabo, porque las aseguradoras en su conjunto podría hacer frente de manera mas efectiva la prevención y la indemnización por daños ambientales que de manera individual. Las aseguradoras desarrollan un papel importante en la prevención de los riesgos, aunque no necesariamente lo evitan. Ninguna aseguradora dará cobertura sin antes cerciorarse de que el asegurado haya tomado determinadas medidas para evitar la realización del siniestro. En segundo lugar, el monto de la prima descenderá sensiblemente en los casos en que se verifique una adecuada gestión ambiental por parte de la actividad del asegurado, y en contrapartida, esta podrá alcanzar montos muy elevados y hasta prever la posibilidad de no cubrir el riesgo. Desde este punto de vista, la compañía aseguradora podría constituirse en un verdadero auditor en materia ambiental y la contratación de seguro en una útil herramienta de gestión ambiental. En el Perú lamentablemente, y deseo estar equivocado, los contratos de seguro aun no ven la posibilidad de cubrir los riesgos ambientales, tal vez por la falta de iniciativa del Estado para fomentar la inversión privada en este rubro y por la falta de obligar a la contratación de seguros en casos de actividades contaminantes, solo existen paramentos de corte administrativo, que muchas veces se ven limitados, por ello ante su defecto debería existir la cobertura de los daños ambientales mediante los seguros, como ocurre en la mayoría de países del mundo.
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EL SEGURO ANTE EL DAÑO AMBIENTAL
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El medio ambiente y el ámbito del seguro

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 artículo 138
 artículo 149
 artículo 1969
 artículo 1970
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 artículo 82
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in fine
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