Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-III/2013/as201321138L.html
Timestamp: 2019-03-23 00:28:18+00:00

Document:
as201321138L
Expediente: C-16-08-S
Partes: José Wilfran Sandoval c/ Patricio Vargas Ledezma
VISTOS: El recurso de casación de fojas 172 y vuelta, interpuesto por Constancia Sandoval Hidalgo en representación legal de José Wilfran Sandoval, contra el auto de vista de 7 de diciembre de 2007, pronunciado por la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, en el proceso ordinario de declaración judicial de paternidad, seguido por la recurrente contra Patricio Vargas Ledezma, la respuesta de fojas 175 y vuelta, el auto concesorio de fojas 176, los antecedentes procesales, y:
Que, tramitada la causa, el Juez Primero de Partido Mixto de la Localidad de Sacaba – Cochabamba, dicto la sentencia de 18 de mayo de 2006, cursante de fojas 142 a 145, declarando improbada la demanda de fojas 18; probada la excepción de falta de acción suscitada por el demandado e improbada la demanda reconvencional, sin costas por ser juicio doble.
En grado de apelación, deducida por ambas partes, la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, mediante Auto de Vista Nº 162 de 7 de diciembre de 2007, cursante de fojas 169 a 170, confirma la sentencia apelada.
Contra el auto de vista, Constancia Sandoval Hidalgo, por memorial de fojas 172 y vuelta, interpone recurso de casación.
Denuncia que, en el tercer considerando del auto de vista recurrido, el vocal relator refiere que los artículos 1283 del Código Civil y 375 del Código de Procedimiento Civil, obligan tanto al demandante, como al demandado a probar las pretensiones de su demanda y las excepciones tendientes a destruirla, concluyendo de manera equivocada que el demandante no ha probado ser hijo biológico del demandado Patricio Vargas Ledezma por todos los medios de prueba a su alcance, olvidando que existe en obrados una prueba de ADN efectuada por el laboratorio IDENTIGENE, donde se determina en un 99.998 % que el padre biológico del demandante es el demandado; indica que, el tribunal de apelación basó su resolución en la negativa del juez a quo para no considerar este examen como prueba; manifiesta que, se ha dejado a un lado lo dispuesto en el artículo 195 – II de la Constitución Política del Estado, que establece que la filiación se establecerá por todos los medios que sean conducentes a demostrarla, al no considerar la prueba científica de ADN la que cursa de fojas 13 a 15; denuncia que, a fojas 82 se presentó una ratificación del laboratorio IDENTIGENE, sobre el resultado de estudio de paternidad realizada en fecha 15 de noviembre de 2002 a requerimiento del Juzgado de Partido de Sacaba, ratificación que fue admitida en el proceso por decreto de 27 de mayo de 2007 como prueba de reciente obtención; indica que, cuando se señaló audiencia para un nuevo examen pericial el demandante no concurrió por problemas laborales y cuando se solicitó nueva audiencia no se le dio curso.
Finaliza el recurso, solicitando al tribunal de casación case el auto de vista recurrido y deliberando en el fondo se declare probada la demanda de declaración judicial de paternidad, sea con costas daños y perjuicios.
Que, así planteado el recurso de casación en el fondo, se ingresa a su consideración y análisis, partiendo de las siguientes consideraciones:
El Tribunal ad quem al confirmar la sentencia de primera instancia, ha expresado que los artículos 1283 del Código Civil y 375 del Código de Procedimiento Civil, obligan tanto al demandante como al demandado a probar las pretensiones de su demanda y las excepciones tendientes a destruir la primera, y que en el caso de autos el demandante no ha demostrado por todos los medios de prueba ser hijo biológico de Patricio Vargas Ledezma, al considerar que el informe de IDENTIGENE acompañado a la demanda fue rechazado como prueba por auto ejecutoriado, que a las tres audiencias señaladas en ambas instancias para el peritaje científico de ADN, no se presentó el actor que tiene mayor interés ni el demandado, y que la prueba pericial de ADN propuesta expresamente por una de las partes debe ser realizada por un perito de un laboratorio especializado previo juramento para emitir su informe, lo que no ha ocurrido en el presente caso.
De lo señalado precedentemente, se establece que, la conclusión a la que llega el tribunal de alzada, no parece ser el resultado de un examen prolijo de los datos del proceso, ni condice con una correcta y lógica valoración de la prueba, mucho menos con las disposiciones legales aplicables al caso que se examina, lo que la hace censurable en casación, por cuanto no se dio cabal aplicación a la previsión del artículo 207 del Código de Familia, que dispone que "la paternidad puede declararse con el auxilio de todos los medios de prueba que sean idóneos para establecerla con certeza". Disposición legal que encuentra su correspondencia, con lo normado en el artículo 373 del Código de Procedimiento Civil, que establece como medios probatorios en general: “todos los medios legales así como los moralmente legítimos aunque no especificados en este Código, serán hábiles para probar la verdad de los hechos en que se fundare la acción o la defensa”.
Dentro del contexto legal señalado, en los casos de averiguación de paternidad, la prueba fundamental de comprobación por su importancia en el contexto social, reside en la utilización de las muestras de ADN, en consideración a su precisión científica y su valor probatorio indiscutible en estrados judiciales, lo que hace que se constituya en un instrumento muy valioso para la moderna pericia forense y, lo que es más importante, para un más satisfactorio ejercicio del derecho a la tutela judicial efectiva.
En el caso de autos, se evidencia que el demandado no produjo prueba alguna que desvirtúe la posibilidad de haber mantenido relaciones sexuales con la actora en el tiempo presuntivo de la concepción como para descartar la paternidad que se le imputa, máxime si la paternidad como hecho biológico puede demostrarse, como se tiene dicho, por todos los medios de prueba conducentes a establecerla, tal como lo indica el artículo 207 del Código de Familia, recurriendo inclusive, a presunciones que pueden admitirse cuando estas son graves, precisas y concordantes, no pudiendo escapar a la prudencia y criterio del juzgador, que la prueba pericial de ADN, propuesta por el demandado en el otrosí 3ro del memorial de fojas 59 y vuelta, considerándose por ofrecida por decreto de fojas 60, así como por el demandado en el memorial de fojas 56 a 57 y admitida en el proceso, no fue producida independientemente de la inasistencia del demandante, por la renuencia del demandado, no obstante de ser convocado tanto en primera instancia como en segunda instancia, lo que hacia aplicable lo establecido en el articulo 477 – II del Código de Procedimiento Civil y 1320 del Código Civil, al tratarse de una presunción que no requiere la concurrencia de otros medios probatorios complementarios. Respecto a lo anterior, cabe citar lo expresado en el A.S. Nº 237 de 14 de Diciembre de 2005, que dice: "La jurisprudencia de la Corte Suprema ha sido y es uniforme cuando se trata de la prueba científica del ADN. Si el demandado ha sido renuente a someterse a ella el Tribunal Supremo ha considerado que esa forma de eludir la comprobación de la paternidad que otorga la mayor seguridad que ha alcanzado la ciencia importa una presunción seria y grave de acuerdo al artículo 477 del Código de Procedimiento Civil, cuyo párrafo segundo dispone: "Una sola presunción podrá constituir prueba cuando a juicio del juez tuviere caracteres de gravedad y precisión suficientes para formar convencimiento”, transcurriendo en la misma línea el A.S. Nº 198/2009 de 8 de septiembre.
Por otra parte, los jueces de instancia no supieron apreciar el contexto histórico al momento de dictar sus resoluciones en relación al existente al momento de promulgarse el Código de Familia para negar la pretensión contenida en la demanda, primero al rechazar la documental aparejada a la demanda de fojas 13 a 15 consistente en un informe de INDENTIGENE que consideraba la no exclusión del 99.998 % de Patricio Vargas Ledezma como padre biológico del demandante José Wilfran Sandoval, que si bien, no podía ser considerada como prueba pericial al no haber sido producida dentro del proceso observando el procedimiento establecido, no existía ningún óbice legal para considerarla como prueba documental preconstituida y valorarla en sentencia, tomando en cuenta que este informe fue elaborado a requerimiento judicial de la ex juez en proceso anterior; segundo, el Tribunal ad quem no ha considerado el informe ratificatorio de fojas 82 emitido por el laboratorio IDENTIGENE, y que fue ofrecido y aceptado por el juez de la causa como prueba de reciente obtención; tercero, resulta absurda y atentatoria al principio de igualdad la conclusión del Tribunal ad quem al establecer que le corresponde al actor el mayor interés para someterse al peritaje científico de ADN, eximiendo al demandado de la carga de la prueba que también le imponen los artículos 1283 del Código Civil y 375-II del Código de Procedimiento Civil, y de esta manera denegar una paternidad que el demandado pudo desvirtuar con todos los medios de prueba incluyendo la científica de ADN, y demostrar en juicio que no tuvo ninguna relación de enamoramiento con madre del demandante para desvirtuar la paternidad que se le acusa, y de la que bien pudo excluirse como faculta el artículo 209 del Código de Familia, con la consiguiente liberación de la asistencia familiar a la que está natural y legalmente obligado como padre del demandante, lo contrario resulta afectar los derechos del demandante cuya identidad se reclama y que es obligación de las autoridades garantizar.
Finalmente, por la importancia que reviste para el Estado la protección del derecho a la identidad de todo niño, niña y adolescente, resulta útil referir, para ilustración de las partes, que actualmente se halla vigente el D.S. Nº 0011 de 19 de febrero de 2009, que establece la presunción de filiación, decreto que guarda estricta concordancia con la nueva Constitución Política del Estado, que en su articulo 65 que determina: "En virtud del interés superior de las niñas, niños y adolescentes y de su derecho a la identidad, la presunción de filiación se hará valer por indicación de la madre o el padre. Esta presunción será válida salvo prueba en contrario a cargo de quién niegue la filiación".
Consiguientemente, al haber los jueces de instancia omitido analizar la prueba en su conjunto, valorando en sentencia aquella esencial y decisiva como resulta para el presente caso las presunciones graves, precisas y concordantes para forman convicción en el juzgador y definir adecuadamente una causa, resultan evidentes las infracciones denunciadas, por lo que corresponde resolver el recurso planteado dando aplicación a la previsión de los artículos 271-4) y 274 del Código de Procedimiento Civil.
POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por la disposición transitoria octava, artículo 42 – I – 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial de 24 de junio del 2010, el parágrafo II del artículo 8 de la Ley 212 de Transición del Órgano Judicial, CASA el auto de vista recurrido de fojas 169 a 170, y deliberando en el fondo declara probada la demanda de fojas 18 a 19. En consecuencia se declara judicialmente la paternidad de Patricio Vargas Ledezma con relación al demandante José Wilfran Sandoval, nacido en la Localidad de Santa Rita, Provincia Chapare del Departamento de Cochabamba, el 7 de diciembre de 1983, debiendo en ejecución de sentencia el juez a quo librar la correspondiente Provisión Ejecutorial ante la Dirección Departamental del Registro Civil de Cochabamba, para que en la partida registrada en la Oficialía Nº 3041, Libro Nº 15, Partida Nº 31, Folio Nº 69, de 6 de diciembre de 1984, correspondiente a José Wilfran Sandoval, se adicione el apellido paterno “Vargas”, debiendo quedar en definitiva quedar como José Wilfran Vargas Sandoval, debiendo además agregarse en la casilla correspondiente al padre de familia el nombre de Patricio Vargas Ledezma, reconociéndose en favor del demandante todas las prerrogativas que la ley le confiere.
Libro Tomas de Razón 138/2013

References: resolución 
 artículo 195
 artículo 207
 artículo 373
 artículo 207
 artículo 477
 artículo 209
 artículo 42
 artículo 8