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Conservas vegetales. Franquismo y política salarial. Salarios. Relaciones laborales.
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José Sandoval Cuenca
1 DETERMINACION DE LOS SALARIOS DE HOMBRES Y MUJERES EN LA INI:)USTRIA DE CONSERVAS VEGETALES, Domni,ir o Antonio Manzanares 1VIarthzez* RESUMEN: Este artículo analiza el proceso de determinación de los salarios en el sector de las conservas vegetales en España durante la dictadura franquista. Se estudia la política salarial establecida por el Estado entre los años , así como la evolución y composición de los salarios para las distintas categorías profesionales dedicadas a la fabricación en esta actividad industrial, diferenciando, a su vez, entre las retribuciones de los hombres y de las mujeres. PALABRAS CLAVE: Conservas vegetales. Franquismo y política salarial. Salarios. Relaciones laborales. ABSTRACT: This paper analyses the wage policy in vegetables canning industry sector in Spain during Franco 's regime. Wage policy established by the government f om Profesor Titular de Escuela Universitaria de Historia e Instituciones Económicas. Facultad de Ciencias del Trabajo de la Universidad de Murcia %Í11L3.1/() / ` 1 it-s-r
2 32 / D.A. MANZANARES DEFERNw;AQÓN DE LOS SALARIOS DE HOMBRES Y MUJERES 1939 to 1975 is studied as well as its evolution and composition for different professional levels in this sector. Results are shown comparing men and women. KEY WORDS: Vegetables canning industry. Franco 's Dictatorship and wage policy. Wages. industrial relations. 1. INTRODUCCIÓN Esta investigación tiene por objeto explicar el proceso de determinación de los salarios y su evolución en el sector de las conservas vegetales durante la dictadura franquista. El estudio se plantea a escala nacional, con algunas referencias a Murcia, una región en la que históricamente el peso de esta actividad ha sido y es muy significativo. Se centra en la evolución y composición de los salarios de las categorías profesionales dedicadas a la fabricación, ya que en ellas está el núcleo más importante de la mano de obra que se emplea, ya sea como trabajadores fijos o como eventuales, siendo la fuerza de trabajo en estas categorías mayoritariamente femenina y la eventualidad su rasgo fundamental. El período elegido para este trabajo se circunscribe a los años que van entre 1939 y 1975, etapa claramente acotada en términos, políticos y socioeconómicos, en la que la intervención del Estado en sus diversas formas determinó la estructura general de fijación de los salarios. Se trata de un contexto institucional donde se prohibe legalmente la libertad de sindicación obrera y el derecho a la huelga de los trabajadores, lo que significa que se elimina la posibilidad de una negociación libre para el establecimiento de las condiciones salariales, y en el que se ejerce una fuerte intervención del gobierno que actúa bajo los principios del corporativismo y una represión declarada en los casos de trasgresión de las normas establecidas. Este período se subdivide, a su vez, en dos etapas: antes y después de En la primera de ellas, las condiciones del trabajo se fijan mediante reglamentaciones laborales en los diversos sectores y, en la segunda etapa, la ley de convenios colectivos sindicales de 1958 constituye el comienzo de un nuevo sistema que responde a las necesidades de liberalización de la economía española, desarrollándose un método de determinación de los salarios más flexible que el.anterior. Por tanto, se puede hablar de un primer franquismo intervencionista y un segundo franquismo que autoriza la negociación tutelada, vigilada o "su.i genesis", como la -definen los laboralistas. Para delimitar el proceso de fijación de los salarios y su evolución en las: conservas vegetales se ha acudido a la bibliografía y fuentes disponibles. Se ha reciamdo a ala, //Ltt. I/tl I: / //rrr /Ivr (kl,,' t.ti..v / / i/, :/ /'
3 D.A. MANZANARES DETERPoIINAcIÓN DE LOS SALARIOS DE HOMBRES Y MUJERES / 33 literatura económica' y del derecho del trabajo=, que ha estudiado el funcionamiento de los salarios en España desde dos perspectivas diferentes al tiempo que complementarias, la óptica económica y la institucional y jurídico-salarial, además de la literatura histórica3. Respecto de las fuentes, el problema es mayor. No ha sido posible acceder a fuentes empresariales del sector y la estadística oficial de salarios de España (salarios agrarios del Ministerio de Agricultura, encuesta de salarios del INE o la serie de la contabilidad naciornal) no recoge específicamente las conservas vegetales. Por ello se ha optado por la reconstrucción de los datos salariales a partir de las fuentes institucionales: salarios publicados por la Dirección General de Trabajo en 1941, los de la Reglamentación del Trabajo de la Conserva de 1947 y las órdenes que los modifica, y la de los convenios colectivos de ámbito nacional firmados a partir de Estas fuentes permiten conocer los salarios - base y los `flecos extrasalariales', como denominan los economistas a otras percepciones que incrementan el sueldo y el poder adquisitivo del trabajador. 2. ESTRUCTURA DE LOS SALARIOS EN EL PRIMER FRANQUISMO 2.1. LA REGULACIÓN INSTITUCIONAL La activa intervención del Estado en la regulación socioeconómica en estos años obedece a la idea del 'estado totalitario', definiéndose a sí mismo como aquel al servicio del pueblo y del bien común. El profesor Montoya Melgar (1992) señala que "la primera legislación franquista se esfuerza en exteriorizar sus bases ideológicas, que no son otras que la ideología totalitaria, tributaria en muchas ocasiones del fas italiano, y en otras del nacional-socialismo alemán ". La nueva ordenación-cismo salarial se basa en la "afirmación del fracaso de/liberalismo económico, que llevaba a la dictadura de/patrono o del obrero, y en la necesidad de que el Estado regulase las condiciones de trabajo y su «quantum»" (Duréndez Sáez, 1997:32). Con tales argumentos es el Estado el que asume la tarea de fijar los salarios, en función de las estadísticas e informaciones de los organismos ordenadores de la producción, y, por tanto, los sustrae a la ley de la oferta y de la demanda. En el sector de las vegetales este papel lo cumple el Sindicato Nacional de Frutos y Productos Hortícolas4. 1. Jané Sola (1969), Serrano y Malo de Molina (1979), Malo de Molina (1983), Toharia (1986), Espina (1995), Dolado y Felgueroso (1997), Pérez Camarero e Hidalgo Vega (2000), etc. 2. Camps Ruiz (1985), Liceras y Murillo (1992), Montoya Melgar (1992), Duréndez Sáez (1997), Simón Pérez (1997), Merchá i Bravo (2001). entre otros. 3. Nicolás Marín (1982), Carreras (1989), Peinado (1992), Maluquer de Motes (1993), Ballester (1993), Babiano (1996), Martínez Romero (1996), Soto Carmona (1998), Muñoz Abeledo (1998), Molinero e Ysas (1998), etc. 4. Este sindicato se crea por Decreto de 1 de agosto de 1941 (BOE, ) del Ministerio de Agricultura y Secretaría General del Partido, como desarrollo de la Ley de Organización Sindical, de 6 de diciembre de 1940, :y de la Ley de 23 de junio de 1941, de Clasificación Nacional de Sindicatos. TI..I i 7 r, rni('/i if Jl,O(, b1;.n,n 1 k: Jo. W 1) I -.54
4 34 / D.A. MANZANARES DETERMINACIóN DE LOS SALARIOS DE HOMBRES Y MUJERES En este primer período, la estructura normativa que determina los salarios en su conjunto, así como los del sector de hortalizas y frutas, descansa sobre tres leyes, el Fuero del Trabajo, la de Bases de la Organización Sindical y la de Reglamentaciones de Trabajo. El Fuero del Trabajo (Decreto de 9 de marzo de 1938) es el texto legal fundamental en el que se plasma el ideario del `Nuevo Estado' sobre el trabajo y su régimen jurídico. En su Declaración III proclama que la "retribución del trabajo será, como mínimo suficiente para proporcionar al trabajador y a su familia una vida moral ydigna", anticipa la estatalización de las bases para la regulación del trabajo y eleva el principio de estabilidad en el empleo al máximo rango al prometerse que "el Estado velará por la seguridad y continuidad en el trabajo". La Ley de Bases de la Organización Sindical, de 6 de diciembre de 1940, refleja la orientación de los viejos ideales corporativos de armonización de intereses de los obreros y de los patrones, donde se concibe a la empresa como "una comunidad.de fines y una solidaridad de intereses, establecida a base de los principios de lealtad y asistencia recíprocas al servicio de la Patria". La misión de los nuevos sindicatos deja de ser reivindicativa y se concreta en hacer llegar al Estado las aspiraciones y necesidades que, en el orden económico y social, sean `sentidos' por los "elementosproductores de la Nación". La misión de estos entes sindicales, según el artículo 8 de la ley, es el "encuadramiento de los productores, su representación y disciplina'', y define al sindicato como una "corporación de derecho público" (art. 9). Esta ley fija la regulación de las relaciones de producción en su exclusiva faceta de relaciones de trabajo'. M. Aparicio (1980: 107), señala que con ello se consigue asegurar la compra de la fuerza de trabajo al precio fijado por el gobierno y su utilización por el empresario sin interferencias de actividades sociales o políticas de los trabajadores; se conservan las relaciones de dominación en el seno del proceso productivo; se cumple la reglamentación de las relaciones laborales efectuadas por.el gobierno y se incapacita, desde el punto de vista jurídico y político, a patronos y obreros para que regulen por sí mismos sus relaciones laborales en el interior de la empresa. El proceso de atribución al Estado de la competencia exclusiva para _ la regulación sistemática y general, mediante normas escritas, de las condiciones a las que debían de ajustarse las relaciones laborales culmina con la Ley de. Reglamentaciones de Trabajo de 16 de octubre de Ésta establece que es competencia del Minister rio de Trabajo la "aprobación, aplicación e inspección de las leyes de trabajo" y la "regulación sistemática de las condiciones mínimas a que han de ajustarse las relaciones laborales en las distintas ramas y actividades" (ar-t. 1), lo que significa la :deter-- minación de los salarios por el Estado a través de la administración laboral. 5. Un estudio interesante sobre el significado y alcance del. "relaciönismo" -es: el,d& Serúpere Navaíro.'(1982). 17?A&i10 17 U. I/ew(rrr 21)07 7/.O $f319 l.s,.4 `,
5 D.A. MANZANARES DF ERMINACION DE LOS SALARIOS DE HOMBRES Y MUERES / 35 A partir de esta estructura normativa, que se desarrolla a través de múltiples decretos y reglamentos, se va configurando el modelo intervencionista de fijación de los salario. En la década de los cuarenta y cincuenta el nivel de salarios decretado por el Estado estaba próximo a los mínimos de subsistencia, muy en correspondencia con los intereses nacionales de la época. Los bajos salarios contribuyen al empobrecimiento de la clase trabajadora, que empeora sus condiciones de vida por el racionamiento de alimentos, y se favorece la expansión del mercado negro. Sin embargo, en opinión de Jané Sola (1969:8) "no existieron normas dirigidas a realizar una política de salarios coherente y global, entendida política de salarios como el conjunto de medidas tendentes a aumentar la productividad y mantener la capacidad real de adquisición del salario" SALARIOS NOMINALES POR CATEGORÍAS Y MODALIDADES DE CONTRATACIÓN El contexto normativo expuesto anteriormente explica cómo se determinan en estos años los salarios en las vegetales, así como su cuantía. La primera referencia conocida de este período sobre retribuciones del sector data de los inicios de la década de los cuarenta. La Dirección General de Trabajo estableció los salarios mínimos diarios para la fabricación de conservas vegetales de todas clases en 1941, que se especifican en la tabla 1. TABLA 1. SALARIOS MÍNIMOS DIARIOS EN PESETAS PARA LAS CONSERVAS, 1941 CATEGORÍAS HOMBRES MUJERES Diferencia H-M Oficiales de primera 10,00 - Oficiales de segunda 9,00 - Especialistas/obreras especializadas 9,00 6,50 27,8 Obreras de primera 5,50 - Obreras de segunda 4,50 - Peones/auxiliares femeninos 7,50 4,00 46,7 Pinches/pinchas (18 a 20 años) 5,00 4,00 20,0 Pinches/pinchas (16 a 18 años) 3,50 3,00 14,3 Aprendices/aprendizas 2,50 2,50 0,0 Fuente: Salarios mínimos aprobados por la Dirección General de Trabajo, , en Memoria Comercial de 1943 de la COCl/V de Murcia. Se han calculado las diferencias salariales entre hombres y mujeres en tantos por ciento. 6. En Molinero e Ysas (1998:44-51) se exponen las claves de la política económica de los cuarenta y cincuenta. I1d.4H ' // Nv'l' '»
6 36 / D.A. MANZANARES DÉ r m' aón DE LOS SALARIOS DE HOMBRES Y MUJERES Los jornales diarios expresados se refieren a una jornada de ocho horas, que es la duración legal establecida en la época, y las distintas categorías especificadas corresponden sólo al personal de fabricación. Las cifras ponen de manifiesto quejas diferencias entre hombres mujeres en sus salarios a igual categoría son importantes, llegando hasta el 46% de diferencia para el caso de peones y auxiliares, categorías en la que se encuentran el mayor número de los trabajadores empleados en el sector. Para dar significado al valor nominal de los salarios fijados en 1941 es necesario un elemento de comparación. Para ello se utilizan los datos de las retribuciones salariales de las Bases de Trabajo de 1936, establecidas por el Jurado Mixto del trabajo de las conservas de todas clases de Murcia, que se recogen en la tabla 2. En términos generales, los incrementos son desiguales. Para los obreros especialistas se cifran en un 5,8% y para los peones en un 7%, mientras que para las mujeres especialistas se sitúan entre un 36,8 y un 44,5%, y para los auxiliares femeninos en un 23%. TABLA 2. JORNALES MÍNIMOS DIARIOS PARA LAS CONSERVAS EN MURCIA, 1936 Hombres Pesetas Mujeres Pesetas Cerradores de botes Fondeadores 8,50 Fondeadoras de máquina automática 5,50 Fogonerosoneros 8,50 Maestro escaldador 8,50 Maestro de cocina 8, 50 uinales y ayudantes de cubo 8,00 Soldadores 800 Soldadoras 4,75 A dadores y timbadores 7,50 Cortadores de ho j alata y troquel 7,50 Cortadoras de hojalata 4,90 Carpinteros auxiliares 7,50 Obreros de patio 7,00 Apretadoras y pesadoras 4,25 Jaulas 5,00 Pestañadoras 4,00 Cazos 5,00 Engomadoras 3,75 Acarreadoras 3,25 Estáadoras 300 Partidoras de fruta 2,50 Fuente: Bases de Trabajo aprobadas el 20 de mayo de 1936, por el,jurado Mixto del trabajo We las conservas de todas clases de Murcia, Biblioteca Nacional, Madrid. Pero. estos datos no explican el peso real de los salarios. Toda la literatura económica al respecto señala que tras la guerra civil los salarios reales caen a causa del incremento de los precios de consueno, la inflación aumentó por encima de los tipos de salario y el estancamiento económico de la postguerra. Maluquer,(1993) señala que en la industria los salarios descendieron al finalizar el conflicto a tan sólo el 65% de sus niveles reales de preguerra. Para contrastar este hecho se ha :calculado el índice de salarios reales para los años con los salarios recogidos por el Instituto de Reformas Sociales IRS ( ) para la industria,de la alimentación -1161H, r '. rrrwi,'.i! /(,(, t,rs.,t. / ^^,-., fç).fix..
7 D.A. MANZANARES DEFERMINACION DE LOS SALJ10S DE (HOMBRES y síuji is / 37 de Murcia, los de las Bases de Trabajo de 1936 y los de la Dirección General de Trabajo de 1941, aplicando los índices de precios para España del IRS y los que se recogen en los anuarios estadísticos que continúan la serie. El gráfico 1 muestra que la subida nominal es ficticia, y que, efectivamente, los salarios reales de los obreros calificados en 1941 habían perdido un 52,4% con respecto a 1936, y las mujeres de igual categoría un 69,3%. GiÁjico 1 Fuente: Elaboración propia a partir de los salarios-hora de los obreros calificados de la industria de la alimentación en Murcia del IRS ( : salarios-hora medios de los especialistas en las Bases de Trabajo de 1936 y los salarios-hora de los obreros especializados aprobados por la Dirección General de Trabajo en Los índices de precios del IRS j' AEE. Base 100=1914. La Orden de 20 de septiembre de 1947 del Ministerio de Trabajo aprueba la Reglamentación de trabajo de la industria de conservas vegetales (vigente hasta su derogación en junio de 1986), y regula las relaciones laborales entre las empresas dedicadas a las vegetales y el personal que en ellas presta sus servicios. En lo concerniente a retribuciones salariales el artículo 29 señala que "los sueldos y salarios que se establecen por estas ordenanzas tienen el carácter de mínimos, ypor ello son susceptibles de aumentarporparte de las empresas, respetando al verificarlos, la obligada jerarquía de categorías profesionales existentes". Delimita otros complementos retributivos como son el plus de cargas familiares (consistente en el 10% del importe de la nómina de la empresa), la participación en beneficios (plus de un 5% de los salarios mínimos correspondientes a la categoría profesional, incrementados por los aumentos de antigúedad). y las gratificaciones para que los trabajadores "solemnicen las fiestas conmemorativas de la Natividad del Señor y el 18 de julio, fiesta de la Exaltación del Trabajo"' IxI1I l.ifo / r Fhw/ro 'fill,
8 38 / D.A. MANZANARES DE- ERMINAQÓN DE LOS SALARIOS DE HOMBRES Y MES (art. 38). Asimismo, define un suplemento del 20% sobre la retribución base para los trabajos nocturnos (aquellos comprendidos entre las veintiuna y las seis), y el incremento del 25% del salario hora por categoría para las horas extraordinarias. La reglamentación de trabajo de la conserva estableció, en su artículo 30, a efectos de remuneraciones la división del territorio nacional en cinco zonas$, sin referirse a criterio alguno de clasificación, aunque observándolas se deduce que primaban las valoraciones económicas. Estas diferencias salariales iban dirigidas a reconocer los distintos índices del coste de la vida y, en consecuencia, trataban de adaptarse a la situación existente en la zona donde la industria estaba enclavada. La división del territorio nacional en zonas supone que las designadas como zona 1a tuvieran estipulada una remuneración mayor que las siguientes y en grado decreciente. Hemos calculado tales diferencias en porcentajes poniendo como base la zona la, obteniendo los siguientes resultados: la zona 2a percibe entre un 6 y un 8% menos según categorías; la zona 3a entre un 11 y un 15% menos; la zona 4a entre un 16 y un 20% menos; siendo la zona 53 la que registra una mayor diferencia con la primera, en concreto entre un 20 y un 25% menos. Finalmente, las tablas salariales se organizan por grupos y categorías profesionales, estipulando la retribución mensual o diaria de cada una de ellas según la costumbre de pago existente, de tal modo que para el personal del grupo de los técnicos y administrativos se establece la retribución mensual, y para todos aquellos calificados como personal de fabricación su retribución es diaria. Los salarios fijados tenían el carácter de mínimos, por lo que se podría deducir que las empresas los mejoraban a través de acuerdos con los trabajadores. J. Babiano (1996) sostiene que las empresas, entre los años , tenían una cierta capacidad de maniobra para establecer salarios distintos de los estipulados en las reglamentaciones de trabajo, argumentando que las grandes empresas industriales muy integradas, para poder retener al personal más cualificado y aumentar su productividad, establecieron salarios diferentes a los fijados oficialmente, señalando el caso del Metro de Madrid, o el gremio de fabricantes textiles de Sabadell. Igualmente, Maluquer (1993: 969) afirma que "la remuneración efectiva recibida por los obreros industriales fue, en realidad, bastante distinta al salario sujeto a reglamentación a causa de los pluses, complementos ypagas extraordinarias que se le fueron incorporando para atenuar la erosión producida por el rápido aumento de los precios", citando el caso de los obreros metalúrgicos de Vizcaya. Si trasladamos estos planteamientos al sector conservero se observa que no son aplicables porque su realidad económica es diferente. Para cuestionar las tesis del profesor Babiano, señalaremos que las características de la empresa conservera en. los años cuarenta y cincuenta no son propicias para sostener salarios diferentes de los fijados 7. Las gratificaciones consistían en quince días de sueldo o salario en Navidad y diez.en ;la.fiesta.de 18 de julio, a los trabajadores que integran los grupos técnicos y administrativos; y diez días de sueldo o saiano en arribas fiestas para los subalternos y obreros. /1L1N;1/Cl! t' IF,wlivr 'O(n
9 IDS..4'.N I/:()- ;N1'.í 1-7-# -zas -mentacio D.A. MANZANARES DmRM.1INACIo. DE LOS SALARIOS DE HOMBRES Y MUJERES, 39 en la normativa. Se trata de empresas familiares pequeñas, con dificultades importantes de acceso a las materias primas básicas hojalata y azúcar, por la autarquía y escasez de la época, lo que cuestiona su propia supervivencia, con una actividad estacional muy marcada, con mayoría de mujeres empleadas, con escasa conciencia obrera, localizadas en zonas de tradición y cultura agraria, etc. Estos argumentos son suficientes para plantear que no había remuneraciones superiores a las fijadas en las ordenanzas, muy al contrario, los salarios eran inferiores a los fijados oficialmente si damos crédito a la encuesta llevada a cabo en Murcia en 1964 por la Juventud Obrera Cristiana-Hermandad Obrera de Acción Católica CJOC-HOAC ). Además, el sector no tiene la tradición de lucha obreras que en esos años tenían los demás sectores industriales tradicionales, el tamaño de las empresas, la cultura urbana, un proletariado desarrollado, etc. Tampoco es aplicable el planteamiento de Maluquer para el caso de las conservas murcianas. Tomando como válidas las conclusiones de la encuesta del 64 en Murcia (en las que se ponía de manifiesto el incumplimiento sistemático de lo establecido en las ordenan por parte de los empresarios) y las memorias de solicitud de nuevas industrias'', en las que en el apartado de gastos de personal se aplicaba estrictamente el salario base recogido en la normativa, permiten sostener que existían salarios poco diferentes de los delimitados oficialmente. Además, en 1944 y 1948 se publicaron dos decretos relativos a condiciones salariales en los que se declaraban nulos los acuerdos de elevación de los salarios mínimos siempre que afectaran a la totalidad de las empresas de un sector de actividad, lo que en la práctica significaba una política de tasas salariales mínimas y máximas a la vez". 8. Es muy prolijo referir las cinco zonas en que quedó dividido el territorio nacional, porque no está organizado por territorios sino por localidades. Así que sólo pondremos un ejemplo de cada zona a modo de ilustración: zona 1', Barcelona y su provincia; zona 2'. Murcia (capital); zona 3', resto de la provincia de Murcia; zona 43, resto de la provincia de Salamanca; zona 5, resto de la provincia de Cáceres. 9. Los conflictos laborales en la conserva aparecen a partir de 1976 en Molina de Segura, cuando ya se ha desarrollado el proceso de salarización completo de las unidades familiares, debido al fuerte crecimiento del sector a partir de los años En algunas memorias de los expedientes, presentados en el Ministerio de Industria en los años 40 y 50, de solicitud de nuevas fábricas de conservas en Murcia, consultados en el AGA, se recogían los gastos de personal estimados, cuyos cálculos se establecían a partir de los datos recogidos en las ordenanzas, sola considerando los salarios-base, no estimándose otros componentes del salario recogidos en la-mente normativa. Pongamos dos ejemplos, el expediente tramitado por José Olmos Caballero en 1957 (AGA; 34/ 3248) y el expediente de Vicente Laborda Hernández de 1957 (AGA, 71/6557). 11. El Decreto de 21 de marzo de 1944 (BOE, de 31 de marzo) en su artículo 1 señala que "serán nulos, carecerán de todo valor)' efecto, considerándose jurídicamente inexistentes, todos los acuerdos adoptados por los empresarios que entrañen elevación de los salarios mínimos señalados para su personal por regla nes o normas de trabajo, siempre que afecten a la totalidad o una gran parte de las empresas de una rama o actividad, en una provincia o localidad determinada" salvo que fueran aprobados por el Ministerio de Trabajo. El Decreto de 16 de enero de 1948 (BOE de 28 de enero) extendió la necesidad de autorización para los aumentos que pretendieran establecer las empresas, consideradas individualmente, que ocuparan normalmente un mínimo de cincuenta trabajadores, cuando dichos aumentos afectaran a todos los trabajadores de una categoría profesional.
10 /k,i/1a/u J ^ ti /Itue/,a.S,.N F/_i(,-.f^+/9 40 / D.A. MANZANARES DE ERMINAQÓN DE LOS SALARIOS DE HOMBRES Y MUJERES Por tanto, los salarios del período 1940 hasta 1962, año en que se firmó el primer convenio colectivo de ámbito nacional para la conserva acogido a la ley de convenios colectivos de 1958, eran retribuciones próximas a la subsistencia, salarios bajos ajustados a los determinados en las tablas salariales oficiales. A modo de ejemplo, se presenta el caso de los salarios-base de los obreros especialistas (tabla 3) donde está la serie de TABLA 3. SALARIOS-BASE DIARIOS DE LOS ESPECIALISTAS FIJOS EN MURCIA, En pesetas corrientes CATEGORfAS 1947 (1) 1950 (2) 1954 (2) Zona 2' Zona 3' Zona 2' Zona 3' Zona 2' Zona 3' Zona 2' Zorra 3` Fijos Event Cizalladoras ,75 12,72 11, ,50 27,00 25,25 56,96 55,76 Estampadoras 10, , , ; ' Soldadores. Hombres 17, ,82 19, ,08 40,00 37,50 91,04 89,20_ Soldadores: Mujeres , , ,00 56,72' Fsstañadose ,70 10, , ,36 Cenadores: Hombres ,00 20,82 19, , ,50 91,04 89,20 Cenadores: Mujeres ,00 14,34 13, , ,75 58,00 56,72 Engomadoras 10,60 9, ,70 14,64 13,50 24,75 25,25 56,96 55,76: Sirvientes de maquinas: Hombres 14, ,28 15,90 19,92 18,30 35,25 33,00 80, Sirvientes de maquinas: Mujeres 9, ,70 10,80 13,50 12,42 24,00 22,50 50, Escaldadores: Hombres 15, , ,04 37,50 35,00 85,28 83,60 Escaldadores: Mujeres 10,60 9,75 12,72 11,70 14,64 13,50 25,25 23,50 53,04 52,00 Fogoneros ,00 20,82 19,20 23,94 22,08 40,00 37,50 91,04 89,20 Cocedores 16,25 15,00 19,50 18,00 22,44 20,70 38, , Fuente: Elaboración a partir de las órdenes de , , , y Resolución de Notas: (1). Según la Reglamentación de trabajo de las vegetales de 1947, Murcia capital se incluye en la zona salarial 2a y el resto de la provincia pertenece a la zona 3a De ahí. que se hayan señalado las remuneraciones relativas a la zona 2a y 3a, de las cinco zonas en las que se dividió el territorio nacional. El convenio colectivo de 1962 eliminó las,. zonas y fijo un salario único. (2) Se ha aplicado el 20% correspondiente de plus de carestía de vida para la elaboración de la tabla salarial de cada año, como señalan las ordenes ministeriales, de y El análisis de los salarios de las conservas vegetales en Murcia, pone de relieve las diferencias, retributivas que se aplicaban según las dos zonas en las, que se dividió, la provincia. Murcia capital estabaincluida en la zona 2a,: con salarios entre un 6 y u1, 8,5% superiores a la zona 3a, que comprendía el resto de la provincia, distinción :que estuvo vigente hasta la aplicación del convenio colectivo interprovincial de 1962, que las eli ninó. Por tanto, existen unas diferencias importantes entre categorías,:: además, de' una: discriminación salarial oficialmente bendecida que se producía entre hombres, y mujeres:
11 D.A. MA1vziEs DcmBMNAQlÓN DE LOS _S.AiAfucv DE HOMBRES Y MULERE, / 41 La literatura tanto laboral como económica sobre este período resalta que el Ministerio de Trabajo raramente legisló subidas superiores por encima de los precios de consumo. Sin embargo, dado el desajuste que se producía entre el nivel de precios y el de salarios sí que se decretaron subidas extraordinarias para compensar los continuos desfases entre el crecimiento de los precios y los salarios, que se denominaban `pluses de carestía de vida". En el sector de la conserva vegetal se aplicaron dos, uno en 1950 del 20% de incremento sobre los salarios base, que quedó subsistente en la nueva tabla salarial de 1954 y otro en marzo 1956, también del 20%, que fue integrado en la nueva tabla salarial de octubre de Los aumentos eran menores en relación con el aumento de los precios oficiales, como han puesto de manifiesto los estudios de Jane Solá (1969), Serrano y Malo de Molina (1979), Maluquer (1993) o Molinero e Ysas en Además, la orden de 23 de marzo de 1956 fijó las nuevas remuneraciones de la conserva vegetal, y matizó las diferencias económicas interzonales al simplificar las cinco zonas preexistentes a tres, de tal modo que las localidades adscritas anteriormente a las zonas 43 y 5 3 pasaron a estar integradas en la 3a, lo que suponía en la práctica un aumento extra del poder adquisitivo de los trabajadores de dichos territorios. 3. LA REGULACIÓN SALARIAL EN EL SEGUNDO FRANQUISMO, A finales de los 50 se produce una inflexión en la ordenación de la economía española con el Plan de Estabilización de 1959 y en el marco de relaciones laborales con la Ley de Convenios Colectivos Sindicales de 1958, que puso de manifiesto el fracaso de la idea totalitaria del régimen y de la política económica autárquica llevada a cabo, dando inicio a la etapa conocida como segundo franquismo. Los cambios que se introducen no fueron espontáneos, sino el resultado de la conjunción de varios acontecimientos que terminaron por modificar aspectos substantivos del funcionamiento de la economía y de las relaciones laborales. Las modificaciones obedecen a distintos hechos. Primero, a la percepción que tienen los politicos del régimen desde comienzos de los años 1950 de que los recursos ideológicos ya no bastan para extender y ni siquiera para estabilizar socialmente los apoyos a la dictadura (Pérez Picazo, 1996: ); segundo, a la presión y recomenda algunos organismos internacionales en los que se había integrado España en-ciones de 12. No conviene olvidar que las dos subidas que decretó el Ministerio de Trabajo en 1956 (marzo y octubre) que afectaron a las conservas vegetales y a otros sectores de actividad, respondieron al clima de tensiones laborales que se estaban produciendo en estos últimos años, hecho que ponía de relieve la incapacidad de la legislación laboral franquista para mantener los salarios bajos frente a unos,precios. que se habían disparado. Además, en junio de ese mismo año se derogó el decreto de 10 de enero de 1948 que prohibía los incrementos salariales pactados entre empresarios y trabajadores al margen de las reglamentaciones de trabajo. 721 /frll(.i / - I!/Ii'/ W 2(1 Y, > 1- r / /, i(r. ice/'; - -
12 42 / D.A. MANZANARES DEIERNuNAcíóN DE LOS SALARIOS DE HOMBRES Y MUJERES los cincuenta", destacando las de la OIT sobre la necesidad de nuevos instrumentos y mecanismos en el sistema de relaciones laborales; tercero, los problemas de una economía que generaba inflación -aumento de los precios, perdida del poder adquisitivo de los trabajadores que se traducía en una restricción de la demanda interna de consumo-, escasez de materias primas, desarrollo del mercado negro, falta de estímulos al crecimiento, etc.; y, por último, a la presión de los trabajadores que no cejan de perseguir una mejora en sus condiciones de trabajo dentro y fuera de las estructuras sindicales oficiales, que se había traducido en una serie de huelgas por todo el país, la reconstrucción de los sindicatos en la clandestinidad, la aparición de asociaciones nacidas en el seno de la Iglesia como la HOAC, USO, y no tardando mucho las primeras Comisiones Obreras. El nuevo modelo económico de industrialización que se pretende desarrollar desde finales de los años cincuenta exigía una revisión de la política laboral, en especial de la política salarial existente (Serrano y Malo de Molina, 1979:37-39), cuyos objetivos se concretan en incrementar los niveles salariales a fin de potenciar la ampliación del mercado y la expansión y mantenimiento de la demanda efectiva; aumentar la productividad, para elevar la competitividad del sector industrial frente al exterior, nuevas tecnologías, cualificación de la mano de obra, nuevas técnicas y métodos de producción14, etc.; y flexibilizar el propio sistema salarial, para que el mercado recuperase algunas de sus funciones como mecanismo de asignación de recursos, papel que hasta el momento había ejercido el Estado a través de su intervencionismo en materia salarial EJES EXPLICATIVOS DEL MODELO SALARIAL El modelo salarial del segundo firanquismo se sustenta sobre tres ejes normativos. La aceptación de una negociación colectiva con la Ley de Convenios Colectivos Sindicales de 24 de abril de , el establecimiento del salario mínimo interprofesional garantizado por Decreto de 17 de enero de 1963, que inaugura una larga saga de normas reguladbras del mismo que continúan hasta hoy día, y los distintos decretos dictados a partir de 1965 sobre tasas máximas de crecimiento de los salarios monetarios. Sus antecedentes se encuentran en las normas dictadas entre 1956 y 1958, que establecen los primeros intentos de descongelación salarial. El Decreto de 8 de junio 13 En la década de los 50 España se incorporó a la Organización Mundial de la Salud en 1951; volvieron los embajadores en 1952; la firma de -los Acuerdos Hispanoamericanos.y del Concordato con.-la Santa Sede y la entrada en la Organización Internacional del Trabajo en 1953; ingreso en la.onu.eh 1955; al Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y la OECE en Entre ellos la aplicación de la organización científica del trabajo, que empezó desarrollarse a:finales,de los cincuenta en las grandes empresas. Un ejemplo de-estos.nuevos métodos aplicados a la producción se puede consultar en Gómez Alén (1996) o en Díaz Sánchez (1996). I /! ;Cr ;/1 31=je^
13 D.A. MANZANARES Dn 1 un,^c1ó DE Lar SAL RlOS DE HOMBRES Y mrl'iere, 43 de 1956 deroga las normas precedentes que prohíben los aumentos salariales, y aprueba explícitamente en su artículo i que las empresas podrán establecer libremente, sin necesidad de autorización del Ministerio de Trabajo. condiciones superiores a las generales -y mínimas fijadas en las reglamentaciones de trabajo". El Decreto de 21 de marzo de 1958 fomenta los incrementos de los salarios", como señala su exposición de motivos: "Es preocupación constante del Gobierno e imperativo inexcusable de su política social, definida en el Fuero del Trabajo, la elevación gradual del nivel de vida de los trabajadores mediante el aumento de su capacidad adquisitiva que sólo puede incrementarse para lograr la integridad de sus efectos en tanto se corresponda con el desarrollo equivalente de la producción y de la riqueza del pa is". La Ley de Convenios Colectivos Sindicales de 1958 constituye el comienzo de un nuevo sistema de relaciones laborales. Tiene dos objetivos fundamentales, la devolución, aunque fuera parcialmente, de la capacidad de negociación ele las condiciones laborales a empresarios y trabajadores, buscando el compromiso entre ellos, y la creación de los mecanismos capaces de estimular el crecimiento económico a través del incremento de la productividad. La incorporación del convenio colectivo al sistema de normas laborales tuvo como consecuencia directa el refuerzo de la Organización Sindical y la reducción del protagonismo normativo, hasta entonces absoluto, del Ministerio de Trabajo. Esta ley incorpora un sistema de determinación de los salarios más flexible, sin llegar a ser un sistema de negociación colectiva completamente libre, ya que el Estado intervenía por medio de disposiciones legales que limitaban su crecimiento''. de ahí que los juristas la califiquen de negociación su i gener is'. No obstante, los convenios colectivos pasan a ser el principal instrumento para determinar el nivel de los salarios. La estructura salarial establecida es compleja, puesto que al salario base se añaden las pagas extraordinarias, las primas y distintos pluses, vinculados sobre todo al rendimiento, a la productividad, que constituye la parte variable del salario. Un segundo eje explicativo para determinar el sistema de fijación de los salarios en el segundo franquismo fue el establecimiento del Salario Mínimo Interprofesional Garantizado (SMIG) en Su precedente está en el salario mínimo establecido en el decreto de 16 de octubre de 1956 y en diversas órdenes ministeriales de 26 de octubre]$ que afectaban a la industria y a los servicios. Quedó fijado en 36 pesetas 15 Esta ley se modifica por la de Convenios Colectivos Sindicales de Trabajo de 19 de diciembre de Sobre el alcance de estos decretos ver Camps Ruiz (1985: 72-75) y Duréndez Sáez (1997: 81-96). 17 El Estado se reservó siempre el derecho a un control estricto de la evolución salarial. Por ejemplo, la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos fijó, en 1964, el criterio de que los salarios no podían crecer más que la productividad media de la economía. 18 Como consecuencia del Decreto 8 de junio de 1956 sobre aumento de salarios, se promulgaron en octubre de ese año toda una serie de órdenes ministeriales donde se recogía un salario mínimo para las actividades afectadas, permaneciendo la diferenciación en tres zonas. No obstante, en opinión de Duréndez Sáez (1997) no existe en estas fechas ninguna noria específica que recogiese explícitamente la idea de salario mínimo como en 1963 se va a establecer. '17G11í.1!()! ' I 1/rrt'lrvr.'I
14 44 / D.A. MANZANARES DETERMINACIÓN DE LOS SALARIOS DE HOMBRES Y MUJE[{FS diarias para la zona 1a (Madrid y las grandes capitales), en 33 para la 2a y en 31 para la 3a zona. En el caso de las vegetales se estableció la tarifa del salario mínimo que se aplicaba a la categoría de peones y ayudantes de 18 a 20 años. El decreto sobre SMIG establece por primera vez en nuestro país un salario mínimo sin distinción de actividades referido a los trabajadores mayores de dieciocho años, con niveles salariales decrecientes en función de la edadl9, sin zonas geográficas, ni discriminación de sexo, puesto que la Orden de 5 de febrero de 1963 que lo desarrolla señala en su artículo 10 que "los salarios mínimos del articulo 1 del Decreto (de 17 de enero) se aplicarán tanto a los trabajadores varones como a las mujeres, sin discriminación por razón de sexo; afectan inclusive, en las cuantías señaladas en dicho artículo a las actividades específicamentefemeninas". El contenido de este artículo y su relevancia en orden a establecer salarios mínimos iguales a trabajos de igual valor entre hombres y mujeres no es gratuito, sino que hay que relacionarlo con la promulgación de la Ley de 22 de julio de 1961 sobre Derechos Políticos, Profesionales y de Trabajo de la Mujer, que en su artículo 4 0, 2, dice que "las disposiciones laborales reconocerán el principio de igualdad de retribución de los trabajos de igual valor". Una cuestión relevante que se suscita en tomo al SMIG es tratar de determinar el papel que jugó en la estructura de los salarios, al menos en los años sesenta y primeros setenta, en la medida que existen interpretaciones distintas sobre su alcance. Duréndez Sáez (1997) afirma que el decreto de salario mínimo no constituyó una auténtica norma de política salarial tendente a la fijación de un salario más justo, sino más bien se caracteriza por ser una norma de carácter técnico dirigida a elevar el salario de un sector de la población trabajadora-`0. Toharia (1986) defiende que es discutible que el salario mínimo fiera un elemento fundamental de la política salarial del gobierno, aunque reconoce que tenía influencia en dos ámbitos, orientaba el crecimiento de los salarios base de los convenios colectivos y constituía el nivel mínimo de las bases de cotización a la Seguridad Social. Otros como Cruz y Serrano (1972) denominan al SMTG la "piedra angular" del sistema salarial. Serrano y Malo de Molina (1979) señalan su escasa incidencia directa dado los bajos niveles que siempre mantuvo, y que lo verdaderamente significativo fue su incidencia indirecta en la negociación colectiva y en la estructura económica y financiera de la Seguridad Social. Nuestra posición frente a ésta controversia es que el salario rnínüno interprofesional fue un procedimiento de intervención de la Administración en la estructura salarial de los 19 Se establece un salario mínimo interprofesional diferenciado por edades (trabajadores hasta 17 años, de 17 años y mayores de 18 años) hasta 1990, que se simplifica a dos grupos (mayores y menores de 18 años), y, recientemente, en 1998 se elimina tal distinción, quedando ; por tanto, un único salario mínimo 'interprófesional. 20 Jane Sola (1969) 10 enfocaba en los mismos 'términos. Sin embargo, Secano y. Malo de Molina (1979=68)' afirman que la realidad que perseguía el salario mínimo no era tanto a de fijar unsa/ano,mínimo acorde con!as ezgencias de satisfacción de las necesidades básicas de sus preceptores cuanto lafijaczón de dala= ríos base bajos susceptibles de ser mejorados en relación a: la mayor intensificación o extensión del esfuerzo. de trabajo". /Íí4!3: 11O 1- l 11ur 11.a 2r' f.ti,5'.v. 1!_^F^-,:I4Í' i?te e}
15 D.A. MANZANARES DETFFt1^fir ACION DE LOS SALARIOS DE HOMBRES Y %It?IFms / 47 sesenta y primeros setenta, que condicionó los salarios base en la negociación colectiva y la estructura económica y financiera de la Seguridad Social y que ayudó a mantener salarios bajos en las categorías menos cualificadas, tales como peonaje, subalternos y oficios auxilia -res de la conserva vegetal. Para demostrarlo se ha realizado la tabla 4, con los datos de los convenios colectivos firmados en el sector conservero entre 1962 y 1973, en el que se recogen todas aquellas categorías cuyo salario base se ajustaba al salario mínimo. TABLA 4. CATEGORÍAS PROFESIONALES DE TRABAJADORES FIJOS DE LA CONSERVACUYO SALARIO BASE DIARIO COINCIDE CON EL SALARIO MÍNIMO INTERPROFESIONAL DIARIO, Categorías Base I Total Base I Total Base Total Base I Total Base I Total Base I Total Subalternos pesas Auxiliar técnico Almacenero Pesador - basculen Listero -Vigilante Portero Ordenan S Botones de 14 a 16 años S Botones de 16 a 18 años Botones de 18 a 20 afos Ofldos auxdllares Aprendiz 14 a 16 albos Apnindsz16a18aflos j Peonaje Peón Pinches de 14á16 años Finches de 16a 18 años Pinchas de 14 a 16 años Pinchas de 16 a I8 años Personal femenino Ayudanta 'de 14 a 16 años Ayudanta de 16 a 18 a os Auxiliares femeninos Cenado a manual Fscaldadora manual Soldadora manual Cebadora semiautomática Cizalladosa Estampadora Soldadora automática Fri madona Sirvienta de máquina Fuente: Convenios colectivos de los años correspondientes de ámbito interprovincial de la conserva vegetal. Arbias.' - La columna `Base'se refiere al salario base diario de cotización aplicado a las distintas categorías que es el mismo que la tarifa de! salario mínimo correspondiente a cada año. Este salario es el que se tiene en cuenta a efectos de antigüedad, vacaciones, gratificaciones retribución dominical y días festwos recuperaables, horas extraordinariasy Seguridad Social. De hecho en los convenios de esta columna base se denomina tarifa de cotización. -La columna Total' recoge el salario total diario percibido pore! trabajadores cada categoría según figura en la tabla del convenio. Su cuantía es mayor que el salario base porque los convenios incluyen en sus tablas salariales aumentos o pluses que determinan una retribución total superiorpara estimular la asistencia, puntualfdad yy rendimiento, aumentos que no son tenidos en cuenta a efectos de cotización a la Seguridad Social. /7L4./i1/v I. It /hjolint 20í1r,.iv_ / / i^,-, SS I'J i 1 1
16 46 / D.A. MANZANARES DETERMINACIÓN DE LOS SALARIOS DE HOMBRES Y MUJERES Los datos expuestos erija tabla 4 ponen de relieve varias cuestiones y explican los, tradicionalmente, bajos salarios del sector de las vegetales. En primer lugar, el salario mínimo establecido en cada año orienta los niveles de los salarios base de bastantes categorías de trabajadores fijos (también afecta a los eventuales), justamente en aquéllas donde se encuentra el grueso de los trabajadores empleados, y por tanto tiende a mantener unos salarios de cotización` y unas retribuciones finales bajas en ambos casos; en segundo lugar, se aplica el salario mínimo sin distinción de sexo a las categorías de igual valor, sin embargo se mantiene la discriminación salarial en la retribución total hasta 1971 por vía de los aumentos o pluses de convenio; en tercer lugar, es más frecuente su aplicación en las categorías de trabajadores menores de 18 años, ya sea el estrato años ó el años, y en las menos cualificadas; y finalmente, hasta 1970, se aplicó más a las categorías de las obreras especializadas, como otro mecanismo de mantener salarios bajos para las mujeres, mientras que las categorías homónimas ocupadas por los hombres tenían unos salarios base superiores. El tercer eje sobre el que gira la determinación de los salarios en este período y muestra la intervención del Estado, son los distintos decretos dictados a partir de 1965 sobre tasas máximas de crecimiento salarial22. La política seguida durante el franquismo en los años 60 consistió en fijar topes al incremento de los salarios monetarios pactados en los convenios colectivos. Estas medidas fueron bastante eficaces hasta 1973, que hubo un cambio en los criterios utilizados para fijar la tasa máxima,de crecimiento de los salarios, ya que hasta el momento no guardaban ninguna referencia con la inflación. A partir del Decreto-ley de 30 de noviembre de 1973 se estableció que los salarios no debían de superar la tasa de inflación del año precedente y, en casos excepcionales, podían rebasarse en un 5%. La Administración justificaba el control salarial por la necesidad de compatibilizar la mejora del nivel de vida de los asalariados con la estabilidad del crecimiento económico. Así, desde 1965 hasta 1973 la negociación colectiva estuvo jalonada de constantes intervenciones que limitaban la capacidad de crecimiento salarial, fijando topes. El Decreto de 17 de diciembre de 1965 estableció un límite del crecimiento de los salarios monetarios del 8%, que permaneció hasta que el Decreto-ley de 27 de noviembre de 1967 suspendió la negociación colectiva y congeló los salarios hasta el 31 de diciembre de No obstante, el Decreto-ley de 16 de agosto de 1968 derogó 21 Además, las otras categorías del grupo de los obreros mantenían unos sálários base muy próximos al mínimo interprofesional. Hemos calculado que éstos eran un 3,6% superiores en 1971, un 3,8% en 1972 y un 4,8% en Por ejemplo, el Decreto-ley de 9 de diciembre de 1969 sobre regulación de salarios, rentas no salariales y precios, arbitra a la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos" cuando el eor^veruo incluya cláusula de repercusión positiva en los precioso repercusiones ieale,s, ecoríóxnicas superiores át'$9/ó en los convenios colectivos pactados por dos años y al 6,5% en los dé duración í ferior 7RADu JU li7ic' h'ü 2006 Í.s.s.N. llar-3s
17 D.A. MANZANARES Dn 1 \linac» DE LOS.:u:u<IOS DE 1-IOMIS ES Y -oun tt,,, 47 el anterior y estipuló una descongelación parcial a partir del mes de octubre y un tope de 5,9 % para el año Desde 1970 a 1973 la situación fue de "libertad vigilada" (Molinero e Ysás, 1998), es decir, existía un límite al crecimiento salarial, que en caso de ser superado en la negociación colectiva tenía que ser aprobado por la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos COMPOSICIÓN DE LOS SALARIOS DE LOS TRABAJADORES FIJOS 1' EVENTUALES La tabla 5 recoge los datos de la retribución total diaria que figuran en las tablas salariales de los convenios colectivos sindicales interprovinciales firmados para el período , que son los salarios aplicables en la industria conservera murciana para estos años. Para ilustrar el ejemplo, se presentan algunas de las categorías de fijos del personal de fabricación más características. TABLA 5. RETRIBUCIÓN TOTAL DIARIA PARA ALGUNAS CATEGORLAS DE FIJOS EN MURCL^, Fn na- tas o s Eticargad o Co nserva s Cerrador HOMBRES Peón Pinche (16-18 años) Encargad a Conserva s Cerradora MUJERES Auxiliar femni eno Pincha (16-18 dos) , ' ,8 37,8 1964* , , , ,0 80, , ' , , , , ' , , * , 0 120, , , ,0 196, , ,0 235, , ' ,0 303, , , 0 Fuente: Convenios colectivos interprovinciales de la conserva vegetal, Nota: En los años marcados con asterisco (*) los salarios se han estimado aplicando el porcentaje de incremento aprobado. Para 1968 se ha tenido en cuenta el Decreto-ley de 16 de agosto que suprimía las limitaciones impuestas al aumento de las rentas salariales por Decreto-ley de Si se comparan las percepciones de 1962 (primer convenio colectivo de la conserva) con las fijadas en 1976, se puede decir que el aumento que se produjo fue de uri 127,9% en un plazo de seis años, que obedece a la voluntad de incrementar los salarios de los trabajadores. Sin embargo, desde el convenio de 1962 hasta la firma del nuevo en 1965 no hemos encontrado elemento alguno que indique que se hubieiizib,4f 0 r7 t i-iuhth'a t')(x. 'i.s.11^' :;'I-^ í
18 TRABAJO.í7 l', Huelva 2006 r.s.s.n / D.A. MANZANARES DFIERMINAOOÓN DE LOS SALARIOS DE HOMBRES Y MUJERES ra producido un aumento para los años 1963 y , por lo que hemos optado por mantener las mismas percepciones para dichos años. A partir de hasta 1973 se van incrementando los salarios con lo establecido en los convenios y los decretos de topes salariales; y en el convenio de 1974 los aumentos se relacionan con el crecimiento del IPC. Así, este último convenio señala que los salarios para ese año son los fijados en las tablas salariales anexas y para el año 1975 "se incrementarán con el porcentaje de aumento experimentado por el coste de vida en el conjunto nacional en el primer año de vigencia, más tres enteros" (artículo 3 0 ). A fin de conocer el peso de los salarios de la conserva se ha comparado algún caso con las retribuciones conocidas de otros sectores. Díaz Sánchez (1996), recoge datos de salarios diarios de trabajadores de tres sectores de actividad para 1975, cuya categoría es oficial de primera, que se pueden cotejar con sus homólogos de la conserva. Un oficial de primera confitero percibía al día 333 ptas., en el textil 249, en el metal 365 y en la construcción 594 pesetas, lo que supone que en la conserva un oficial de primera cobraba un 34,9% más que el del textil, un 7,9% menos que el del metal y un 43,4% menos que el de la construcción. Qué hay debajo de las cifras expuestas en la tabla 5? La pregunta no es retórica si se tiene en cuenta que las cuestiones que más controversia generan en la negociación colectiva de los años sesenta y setenta son las que giran en torno al salario24. Analizando la estructura salarial que se va pactando en los diferentes convenios colectivos firmados entre 1962 y 1975 para los trabajadores fijos, se observa la complejidad de su composición. Desde el convenio de 1962 hasta el de 1967 los salarios están integrados por el salario base de cotización -que se tiene en cuenta a efectos de antigüedad, vacaciones, gratificaciones del 18 de julio y Navidad, retribución dominical y de días festivos recuperables o no y horas extraordinarias-, el plus de asistencia, puntualidad y rendimiento, -que tiene el carácter de mejora voluntaria y no está sujeto a cotización a la Seguridad Social, y determina la retribución total diaria o mensual, según el caso, que percibe el trabajador-, el plus familiar y los,aumentos periódicos por años de servicio -cuatrienios cuya cuantía es el 5% del salario de convenio-. En los convenios firmados entre 1970 y 1973 la estructura es la misma que la descrita anteriormente, pero con una salvedad imlportante, las tablas salariales de estos años recogen por un lado la tarifa de cotización con sólo efectos ante la Seguridad Social y la columna de retribución total a partir de la cual se calculan las. 23 Por ejemplo, el salario mínimo interprofesional establecido. en 1963 estuvo vigente con las mismas,cantidades. hasta 1966 en que se modificó. 24 Disponemos. del Acta de la Comisión deliberadora del Convenio Colectivo Interprovincjálde Trabajo:para, las Industrias de Conservas Vegetales de 1974, donde se recoge el proceso de negociación entre la representación social y la económica de las condiciones económicas a pactar, :y se observa claramente ; los. intereses de una y otra parte hasta llegar a un acuerdo definitivo sobre fijación de los salanos y sus complementos. AGA, 34/3561.
19 1R,1BAl0 l Huelva -1uti(, I:S;S.11'. 1!_yc "i _3879!- D.A. MA.NZANAKES L)t_n:Rti(1VA(,W)\ rw ui'. s \L11tli1> I NoNI15BL> Y \11'IERF[- 49 cuantías de todos los complementos. añadiendo uno nuevo, la prima de permanencia, equivalente a veinte días de salario, para el personal fijo con una antigüedad mínima de cuatro años al servicio de la misma empresa. Con respecto a los eventuales, el convenio colectivo de 1962 distinguió entre traba -jadores fijos y eventuales a efectos salariales, estableciendo sus salarios-base un 7% por debajo de los de tiempo indefinido, además de el plus de asistencia, puntualidad y rendimiento, que constituye la parte variable del salario. La estructura de su salario se concreta en el artículo 6 del convenio colectivo de que dice: 'parer el personal eventual queda establecido el salario global gi.iefigztta bajo tal c1ewomm nación en el anexo Il de este convenio, y en el cual quedan comprendidos los siguientes conceptos: salarlo base y partes proporcionales diarias de las gratificaciones extrdotdl1,ztti -ias de ló' cle julio, Navidad, vacaciones, domingos _y festivos no recitpetables 1- plus de asistencia". De tal forma que el salario-hora cíe los eventuales para 1967 se compone de salarlo-base, más las partes proporcionales siguientes: el 16,66"%e por los domingos y el 26,0% por extras, festivos y vacaciones más el plus de asistencia. Las siguientes negociaciones del salario de estos trabajadores se centran en aumentar el porcentaje de las partes proporcionales diarias, por ejemplo, en 1971 éstas ascienden al í3,7%'; en 1974 al 45,4%, y en 1978 al 52,33%. En 1979 se introducen salarios diferenciales y se pactan distintos porcentajes, según zonas, para determinar las partes proporcionales: en Murcia se calculan sobre 61,1 ió, mientras que en Navarra, Logroño, Aragón y Valladolid quedan al 52,33% y Extremadura y el resto de España al 51.24%. Con la finalidad de clarificar la estructura salarial. el Gobierno aprobó el Decreto de 17 de agosto de 1973 sobre la retribución del trabajo por cuenta ajena, donde estableció las normas a las que debían de ajustarse los salarios. Así, el artículo 4" dice que "en la estructura de las retribuciones por cuenta ajena, se distinguirá el salario base y los complementos del mismo". Define el salario base como la parte de la retribución del trabajador fijada por unidad de tiempo, y los complementos salariales como las cantidades que, en su caso, deban adicionarse al salario base'. En su disposición final 1 3 señala que "el presente Decreto entrare! el-- L'igor el 1 de octubre de 25 El desglose de este porcentaje es el siguiente según establece el convenio colectivo de 1971 en una nota a las tablas salariales: "El inípo 1e de la columna tercera parles prop scion ale.c" con tsp,,rcle a domingos el 16,66%; gratificación 18dejulio, 30clías: Navidad, 30 días: Jesthns no recuperables. 9días t c acacia,zes, 10 días, 27,049íi, totalizando el indicado porcentaje de 43.7U'. 26. Los complementos salariales atienden a alguna de las modalidades siguientes (artículo 5 ): pe? oaralcs (tales como antigüedad, aplicación de títulos, conocimientos especiales), de puesto de trabajo (incrementos por penosidad, toxicidad, peligrosidad, suciedad, máquinas, trabajos nocturnos o cualquier otro por razón de las características del puesto de trabajo), por calidad o cantidad de trabajo (primas e incentivos, pluses de asistencia o asiduidad, horas extraordinarias), de vencimiento pei*íclico superior al mes (gratificaciones extraordinarias), en especie (manutención, alojamiento) y de residencia (provincias insulares y las plazas de Ceuta y Melilla).
20 50 / D.A. MANZANARES DE1DL^f NAQÓN DE LOS SALARIOS DE HOMBRES Y MUJERES 1973, y a partir de esta fecha todas las disposiciones que se promulguen y los Convenios Colectivos Sindicales que-se concierten habrán de ajustarse a sus normas, facultándose al Ministerio de Trabajo para dictar las órdenes que fuesen precisas al desan-ollo y aplicación de este Decreto ". Otra cuestión importante a reseñar, en relación con los salarios, lo constituye la Orden de 22 de noviembre de 1973, que estableció un modelo de recibo individual justificativo del pago de salarios. Disponer de un modelo de nómina normalizado es importante como se deduce del testimonio de un enlace sindical de la conserva vegetal de Molina de Segura entrevistado (JSA). A la pregunta de cómo cobraban?, responde: "El cobro se solía hacer en sobres anónimos en donde te ponían la cantidad que tenías que ganar, sin saber las horas que te computaban ni lo que te decían tus cuentas. Para reclamar, no podías porque no podías justificar con claridad las horas ni el trabajo desempeñado. Los sindicatos de aquellos momentos, yo era enlace sindical en aquella época (se refiere a los años 60) luchamos para que por lo menos, en los sobres apareciera el membrete o anagrama de la factoría, para que si teníamos que reclamar en magistratura poder hacerlo. (...) Este fue el primer paso para conseguir las futuras nóminas. Una vez conseguido esto volvimos a machacar para que en el sobre apareciera un resumen de una posible nómina: empresa, obrero, cantidad de horas trabajadas, total de pesetas. Con el tiempo aquel 'vale' se convirtió en una nómina en la que ya aparecía: nombre de la empresa, nombre del trabajador, número de horas trabajadas, horas extraordinarias. Con esto ya se daba un conato de lo que mas tarde en los 70 llegaría a ser la nómina". De hecho, observando la documentación y los testimonios de otros trabajadores se pueden confirmar todos los extremos de la declaración anterior. Inicialmente se entregaba a los trabajadores el "sobre" con una información mínima, nombre del trabajador y la cantidad total a percibir. Más tarde se le fueron incorporando otros datos como las horas trabajadas, y ya en los años , atendiendo a la entidad de la empresa, empiezan a aparecer el "vale" que terminará siendo la nómina con todos sus datos. Por los argumentos expuestos, se explica la importancia del decreto mencionado anteriormente que define el recibo individual justificativo de pago. Se trata de procedimientos que mejoran la información a la que tenía derecho todo trabajador sobre la composición de su retribución. 27 Los resultados de la encuesta de 1964 de la JOC-HOAC en Murcia se publicaron en el semanario; católico "Signo" ( ), teniendo eco en la prensa extranjera. En el Boletín -de Régimen Interior`de la: Embajada Española en Roma se publicó lo siguiente: "El 70% de las obras que trabajan en lasfdbr cas de conservas de Murcia no tienen hoja de salarios, lo que signa que están desprovistas de todafarms de>gs&stencza o previsión social'. Igualmente en L`Unita de Roma, Le Monde y en el Soci de Santiago de Chile. Fondos de 77.1a i1c, 1- I' Hitch a S.S-N tá'79 ;%1 1 PQ

References: artículo 8
 artículo 29
 artículo 30
 artículo 1
 Resolución 
 artículo 10
 artículo 4
 artículo 6
 artículo 4