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Timestamp: 2018-02-20 09:32:55+00:00

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Libia | América despierta
¡Aquí no será igual!
¿Se atreverán a aplicar el guión libio? La situación regional es muy distinta, pero el ansia de las potencias por conjurar la crisis y su atávica avaricia puede impelerlos. América quiere gobernar el mundo, pero a nuestra América no le dará órdenes el jefe del Comando Sur
Mientras en Venezuela se ultiman los preparativos de una maniobra inédita que debe concluir en las arcas de su Banco Central, en medios financieros de Occidente se propagan el pánico y la zozobra. En los bancos de Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia, Suiza y Panamá donde el país andino depositó desde 1980 el 63 por ciento de sus reservas en divisas, 211 mil 35 toneladas de oro que equivalen a 11 mil 58 millones de dólares, algunos trinan y otros temen que ello signifique hasta la quiebra de sus entidades.
Cuando el oro alcanza precios históricos –mil 800 dólares la onza troy– el propio gobernador del principal ente bancario venezolano, Nelson Merentes, no oculta que su gobierno planea reinvertir las reservas en los mercados de países emergentes. Y se habla de Brasil, India y Sudáfrica, por ejemplo, donde hay más confianza que en las inseguras economías europea y estadounidense.
Atinado, un colega comentó que repatriar ese oro será una empresa digna de verse, pues por el Océano Atlántico se transportarán más de 17 mil lingotes estándar de 400 onzas de puro oro cada uno, la mayor movilización de ese metal precioso en muchos años.
¿Será un disparate? Alí Rodríguez Araque, ministro del Poder Popular para la Energía y que pronto encabezará la Unión de Naciones Sudamericanas, Unasur, confiesa que es muy racional, porque el imperio trata de aislar internacionalmente y crear el desorden interno en Venezuela; desprestigiar al país y a su líder. Fue lo que buscaron con el golpe de estado de 2002, con el golpe petrolero, con sus maniobras actuales, de modo que es lícito poner esas reservas bajo seguro de peligros de muy diversa naturaleza.
O sea, a resguardo no solo del atraco vulgar y grosero de las potencias, añadió Araque en entrevista para Correo del Orinoco, sino de acuerdos que imponen el FMI y el BM y de los que parte de América Latina se ha ido librando. Y trajo a colación que Libia fue despojada de sus reservas, nada menos que 200 mil millones de dólares depositados en instituciones del occidente civilizado y cristiano que las potencias se apropiaron con la coartada de que eran cuentas personales de Muammar al Gadafi, una actitud “escandalosamente delictiva” que acompañó a los bombardeos, las muertes de civiles, la violencia sin nombre, el magnicidio brutal.
Si le impusieran sanciones a Venezuela ¿dudarían EE UU y Europa en congelar sus fondos? No. De hecho, en agosto un editorial del Financial Times admitió que la nación sudamericana actúa así ante la eventualidad de que sus reservas custodiadas en bancos que controlan gobiernos capitalistas puedan ser inmovilizadas.
Otra medida de Venezuela que lleva de los pelos a la oligarquía financiera es la nacionalización de la explotación del oro, para incorporar la producción a las reservas. ¡Y de que calibre! Hoy Venezuela ocupa el 13 puesto en razón de esos recursos, y el presidente Hugo Chávez asegura que en la zona sur del rió Orinoco existe uno de los yacimientos de oro más grandes del mundo.
Estos laudos soberanos incomodan a las potencias. Lógico. Pero el líder de la revolución bolivariana tiene poderosas razones. “Aquí que nadie se atreva a venir a aplicar la fórmula libia o la que sea”, dijo poco después del atroz linchamiento y asesinato del Ghadaffi. Según Barack Obama el formato puede aplicarse en cualquier parte. “Una amenaza directa contra el mundo, y nosotros estamos en la lista” punteó Chávez. Pero: “Si se atreven les saldría muy caro”.
Eludiendo presiones, Venezuela ha adquirido aviones, helicópteros de combate y armas en China y Rusia. Sabia decisión. En agosto llegaron 25 tanques, morteros, misiles y cientos de equipos de alta tecnología, como sistemas de defensa antiaérea y de artillería de costa y montaña. Otra partida acaba de arribar. “Nos hace falta para la defensa del país”, dijo el gobernante.
¿Se atreverán a aplicarnos el guión libio? Busco antecedentes, datos, posibles escenarios. Cientos de documentos aportan innumerables consideraciones, todas de rigor. Falta espacio para glosar, porque sobran infamias, atropellos, invasiones y magnicidios.
El imperio, afirma Luís Britto García, no maneja otra política que la carnicería. El escritor, profesor e historiador venezolano recuerda los asesinatos de Benjamín Zeledón, Francisco Madero, Emiliano Zapata, Pancho Villa, César Augusto Sandino, Fabricio Ojeda, Alberto Lovera, Che Guevara, Salvador Allende, Oswaldo Letellier, monseñor Oscar Romero, Francisco Caamaño, y los inexplicables accidentes aéreos que costaron la vida del presidente de Ecuador, Jaime Roldós, y el de Panamá, Omar Torrijos.
Luís Gutiérrez Esparza, experto del Círculo Latinoamericano de Estudios Internacionales (CLAEI), ve en peligro la estabilidad de los procesos de democratización en la región. “La guerra de la OTAN contra Libia aparentemente también es preparada logísticamente en América Latina”. A la sombra del poder militar gringo, añade, la OTAN tiene una estructura cada vez más amplia y complicada.
Según CLAEI, el organismo global y supranacional supedita los intereses políticos a las grandes decisiones geoestratégicas tomadas en los círculos superiores de la Casa Blanca y el Pentágono. En América Latina, pues, actúa directamente con asociaciones, maniobras militares y estatus especiales, o a través de la potencia. “Las bases de EE UU en América Latina son bases de la OTAN”.
Vale pues consignar que la Alianza mantiene 29 bases militares entre Ciudad Juárez y Tierra del Fuego, 10 de ellas secretas: Como sabemos, existen otras 16 bases gringas así como tres británicas (en las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur) y 10 en México, producto de una discreta negociación bilateral con EEUU.
¿Justificación para tamaño despliegue?: La recurrente lucha contra las drogas y el terrorismo, y en defensa de la democracia. De modo que esta visión que impulsa Washington se proyecta sobre nuestra América con el objetivo de cercar militarmente a los gobiernos insumisos. Y no olvidar, entre las proyecciones del ente figuran los recursos naturales de la región más allá del petróleo y los minerales estratégicos: el agua y la biodiversidad
Igualmente para Reiner Braun, director para Europa de Abogados Internacionales Contra las Armas Nucleares, la presencia de la Alianza amenaza a los gobiernos que mantienen una postura crítica frente al imperio. “Existe el riesgo –aduce el jurista– de que los caminos de desarrollo independientes sean bloqueados”.
Otros condimentos picantes de este ajiaco son los cinco comandos operativos antidrogas que realizan misiones secretas en Centro, Sudamérica y el Caribe, y la IV Flota, que patrulla aguas latinoamericanas con armas nucleares pese al Tratado de Tlatelolco, que desde 1967 declaró a la región zona desnuclearizada.
En cualquier caso, sobre nuestros países y justo encima de los gobiernos que desarrollan políticas progresistas y soberanas aumenta la inminencia del daño, porque el método que empleó la OTAN en Libia es aplicable en otros países y para Gringolandia y el complejo militar industrial que tutela su destino, la Venezuela de inmensos recursos que como recién dijo Fidel se apresta a derrotar a la oligarquía que quiere reasumir el gobierno, es un mal ejemplo. Lo son Ecuador y Bolivia, Nicaragua, y lógicamente Cuba. ¿Cómo conjurar el peligro? Primero, aquilatando que Estados Unidos ataca a rivales que considera débiles e inermes. Segundo: denunciando, desnudando y enfrentando las contingencias. Y lo más importante: reforzando al máximo la unidad real entre nosotros. Porque en nuestra América, carajo, no cabe una solución “Libia”.
Esta entrada se publicó en En Nuestra América y está etiquetada con América Latina, Estados Unidos, Latinoamérica, Libia, terrorismo en 20 Diciembre 2011 por Maggie Marín.
Con la fórmula desplegada en la agresión contra Libia por la OTAN, se intenta configurar un nuevo patrón, aplicable a otros países con algunas variantes. Según declaró Ben Rhodes, vice jefe del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos en entrevista con Foreign Affairs, el “método” utilizado por la administración de Obama en el país norafricano es “más efectivo” al de gran despliegue de tropas aplicado por Bush en Iraq y Afganistán. Cabría añadir que continuado por el actual inquilino de la Casa Blanca, y superado en el segundo país, pero no nos distraigamos. El tema fundamental ahora es la grave amenaza de repetición de este engañoso y taimado esquema en otros países con recursos de interés estratégico para Washington y sus aliados o intolerables posturas políticas independientes, como unos cuantos en América Latina y el Caribe.
Rhodes, un apellido, por cierto, de alcurnia colonialista como pocos, apunta: “El hecho es que la marcha de los libios dentro de Trípoli, no sólo proporciona una base de legitimidad sino también un contraste con la situación cuando un gobierno extranjero es el ocupante”. Según él Obama “subrayó” desde el comienzo de la intervención en Libia dos principios. Primero, era mucho “más legítimo y efectivo” para el “cambio de régimen” el que fuera perseguido por un movimiento “autóctono” y no por Estados Unidos. Segundo, poner énfasis en “compartir la carga” y recibir una “significativa” contribución internacional en lugar de cargar con el grueso del “esfuerzo”. A confesión de parte relevo de pruebas. Así que la zona de exclusión aérea para “proteger a la población” -reclamada insistentemente por Obama, Sarkozy y Cameron a fin de conseguir la aprobación de la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU- era una burda mentira pues el verdadero objetivo, confiesa Rhodes, era el cambio de régimen. Claro, se necesitaba mucha candidez para creer lo de la “protección a la población” pero Rusia y China, con cuestionable perspectiva estratégica, optaron por la omisa abstención. Sin contar las bocinas asalariadas, no faltaron intelectuales y analistas incautos que llevaran agua al molino de la agresión con prédicas suspendidas en el vacío que minimizan el principio de no intervención.
Una vez arrancada la resolución al exclusivo y selecto club que controla la ONU, la OTAN la hizo trizas a punta de matar civiles y destruir gran parte de la infraestructura de Libia con bombardeos no autorizados por aquel, siempre en función de arrasar los lugares por donde debían avanzar la pandilla de Bengazi. Es obvio que también pensando en la “reconstrucción” por compañías de países de la propia alianza atlántica, que no reconstruyen nada pero ganan mucho dinero. No conforme con eso, vulneró groseramente una prohibición expresa de la resolución al entrenar y armar a los alzados y lanzar a la guerra fuerzas y medios militares terrestres de Estados Unidos, Francia, Inglaterra, las contrarrevolucionarias monarquías del Consejo de Cooperación del Golfo y la jordana. En síntesis, lo que se suponía tenía el propósito de proteger a la población libia se convirtió en una intervención militar extranjera de considerable magnitud contra esa misma población. Eso sí, presentada mediante trucos y detestables montajes mediáticos, como una idílica proeza de los idealistas “rebeldes” libios. Para colmo, la fuerza que ocupó Trípoli no está formada por la anárquica y aventurera tropa de Bengazi sino por fogueados militantes libios de Al Quaeda con apoyo de tribus bereberes de las montañas Nafusa, entrenados por fuerzas especiales estadunidenses.
Se machaca por numerosos papagayos mediáticos la semejanza de Gadafi con Chávez, algunos invitando abiertamente a aplicarle, como a Cuba, la solución “libia”, que estrafalariamente vinculan con un 15M. En realidad, se trata de repetir, principal -pero no únicamente- contra los países de la Alternativa Bolivariana para las Américas el guión de la “rebelión reprimida por el dictador” y la operación aérea para proteger a la población. Como tal escenario no va a ocurrir en países donde el pueblo es protagonista del poder, la viabilidad de la intervención depende del montaje de una realidad virtual aprovechando el control monopólico mediático de Washington. Denunciarlo y desnudarlo desde ahora y prepararse para enfrentarlo en todos los terrenos es trascendental para la independencia y la paz de nuestra América y del mundo.
Esta entrada se publicó en En el mundo, En Órbita y está etiquetada con Angel Guerra, guerra, Libia, OTAN en 3 Septiembre 2011 por Maggie Marín.
Stella Calloni, prestigiosa periodista argentina colaboradora de PL
Se trataba de un grupo al estilo de la “contra” (que actuó contra Nicaragua sandinista en los años 80) basado en Estados Unidos “denominado Ejército Nacional Libio”. Jalifa se había Unido en 1987 al Frente de Salvación Nacional Libio “el principal grupo de oposición a Gadafi, que contaba con el respaldo de la CIA estadounidense”.
Advierte Martin que ninguna de las cadenas de televisión ocupadas en alabar a los “luchadores por la libertad” del este de Libia, se ha molestado en informar que estas fuerzas están al mando de un antiguo colaborador”de la CIA. Considera que la rebelión inicial fue “secuestrada por el imperialismo”.
Según el rotativo-que citó Telesur- en los últimos días Estados Unidos estableció una vigilancia aérea de 24 horas sobre las zonas controladas por el Gobierno libio, en lo que hasta ahora ha sido la más intensa serie de ataques perpetrados sobre ese país. El periódico informó que en este operativo “la nación norteamericana empleó aviones no tripulados “Predator” que detectaron. Siguieron y en ocasiones hasta llegaron a disparar contra las fuerzas de Khadafi.
Se aceptó que estos in tener territorio ocupado conformaran el Banco Central de Bengazhi a fines de marzo pasado y que negociaran el petróleo. Este nuevo modelo de intervención e marca otra escalada. Ya nadie disimula que fueron por petróleo, agua, gas, oro y para instalar allí al sede del comando Africom de Estados Unidos que controlará Africa si el mundo no lo detiene. Ni siquiera utilizaron el remanido argumento del “terrorismo internacional con que justifican su expansión fascista de estos tiermpos.
Esta entrada se publicó en En el mundo, En Órbita y está etiquetada con guerra, Libia, OTAN en 3 Septiembre 2011 por Maggie Marín.
En Libia no hay rebelión democrática ni progresista, pues la democracia no se impone asesinando más de 1.200 civiles indefensos con 7.037 bombardeos acumulados en cinco meses, ni la promueven monárquicos Ydristas, mercenarios ni fieles colaboradores de aquel a quien ahora llaman tirano.
En Libia no hay victoria militar. Hitler rindió en cinco días a Francia con bombardeos masivos. Cinco meses llevan los franceses más los ingleses más los italianos más los españoles más los alemanes más Estados Unidos más otros 42 países más fuerzas mercenarias más el club de ex funcionarios de Gadafi a quienes los medios llaman “los rebeldes”, bombardeando con tal ineficacia, que ahora recurren a la invasión abierta. La guerra contra Irak acabó en una semana, pero prosigue nueve años después. La guerra contra Libia no acaba en cinco meses, pero podría ser eterna.
La aniquilación de Libia no aportará bienestar, derechos ni democracia. Los saqueadores ya pillaron 270.000 millones de dólares de sus reservas internacionales; sin ellas desaparecerán los avances en educación, salud y seguridad social conseguidos por Gadafi; para saquearlo mejor, el país será dividido: ello desencadenará una guerra civil inacabable.
La inmolación de Libia arruinará a los gobiernos que la consienten. Con bases en Libia, Estados Unidos y la Otan pondrán de rodillas a la Unión Africana y la Liga Árabe. Con energía saqueada, reducirán a la miseria las regalías para las entreguistas autocracias petroleras del Consejo de Cooperación del Golfo, las cuales caerán al no tener ingresos que redistribuir.
El saqueo de Libia no salvará a los siete países hegemónicos que destruyeron sus economías reales, entregándose a la economía virtual del capitalismo financiero. Si triunfa el pillaje imperial, éste seguirá contra los miembros de la Opep hasta que el Imperio pueda estrangular a Rusia, China y la India con un bloqueo energético que llevará a la Última Guerra Mundial.
Libia decide nuestro destino. Denuncié que desde 2007 una ibérica “Fundación para el Análisis y Estudios Sociales” impulsada por José María Aznar adelanta una “Agenda de la Libertad” para América Latina que incluye una Internacional de sus derechas y privatización de su educación superior. También miente que la Triple Frontera “ha sido desde años un centro neurálgico de financiación de grupos terroristas islámicos”, y ordena que “América Latina debe cooperar en materia de seguridad y lucha contra el terrorismo internacional junto a Europa y América del Norte, mediante la creación de una asociación estratégica entre la Otan y Colombia. Asimismo, con aquellos otros países latinoamericanos que deseen sumarse a ella”. Suscriben este llamamiento a la invasión Julio Borges, Leopoldo López, Plinio Apuleyo Mendoza, Álvaro Vargas Llosa, Carlos Alberto Montaner, Andrés Pastrana…
PD: Comienza por fin la preproducción de La planta insolente, de Román Chalbaud, sobre la invasión a Venezuela por seis Imperios…
Esta entrada se publicó en En el mundo, En Órbita y está etiquetada con Libia, Luis Britto García en 30 Agosto 2011 por Maggie Marín.
Ahora la clave es capturar a Gadafi
Muy completo y esclarecedor este comentario del colega de PL, quien con la economía de espacio propia de un avezado periodista de agencia noticiosa, logra entregarnos claves vitales para discernir lo que está pasando de verdad en Libia
Jefe de la redacción África-Medio Oriente de Prensa Latina.
Los acontecimientos en Libia se precipitan con el paso de las horas y la OTAN y el autodesignado Consejo Nacional (CNT) apresuran la cacería humana contra Muamar el Gadafi. Esa premura tiene una explicación: de su captura depende el éxito de meses de bombardeos y muerte para controlar Libia y sus recursos, pero también es un paso importante en la estrategia africana y medioriental de las potencias occidentales.
Evidencia de esa lógica es el esfuerzo con que las heterogéneas milicias del CNT entraron en Trípoli, la capital de la Jamahirya (estado de masas, en árabe) creada por Gadafi, la cual, aunque con pobre efecto práctico, tiene un impacto sicológico y de imagen pública para apoyar el empuje sobre todo de Francia e Italia para conseguir la aceptación universal de los insurgentes como representantes legítimos libios.
De nuevo el martes pasado la OTAN machacó el complejo de Bab el Aziziya, aunque es dable suponer que el objetivo no era apresar al elusivo líder libio, sino dar un golpe de efecto, en la misma línea de razonamiento que la alianza y sus protegidos del CNT siguieron al tomar la capital libia.
Aunque en la práctica es un ejercicio en futilidad, porque si en algún lugar no estaba Gadafi era justo en ese conjunto de construcciones, el esfuerzo tiene un propósito político: demostrar que están en control de la situación en el atormentado país del norte africano, en el contexto de la reunión de urgencia convocada por la Liga Árabe para el jueves 25 de este mes.
El jueves medios del CNT aseguraban tener rodeado un edificio en Trípoli en el cual suponían estaban guarecidos el líder libio y sus hijos, una hipótesis de dudosa pronóstico, cuenta habida del estado de cosas en la capital libia y la capacidad elusiva de que ha dado muestras Gadafi, quien esta semana reiteró que permanecerá en su país hasta la victoria o el martirio.
Pero la línea seguida por los insurgentes rindió frutos el jueves cuando la Liga de Países Arabes (LPA) acordó, a petición de su Comité de Iniciativas de Paz, conceder al CNT el asiento libio, un espaldarazo que lo hace, con un golpe de dados diplomático, representante legítimo del país a los ojos de los estados miembros con todo el peso que tal decisión conlleva.
La decisión, en rigor, era esperada, ya que la LPA desde el inicio condonó las sanciones económicas y políticas acordadas contra Libia por las potencias occidentales, ha estado a lo largo del conflicto del lado de los opositores de Gadafi y, además, condonó la agresión de la OTAN, iniciada al amparo de la Resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU.
Aunque ese texto sólo alude a la adopción de medidas para proteger a la población civil de alegados abusos de los derechos humanos en Libia y, en modo alguno, avala los ataques aéreos de la OTAN, alianza castrense que no es miembro del sistema de la ONU, la Liga cobró de esa manera a Gadafi sus frecuentes desplantes.
Y entre los países miembros, Catar, que participa en el esfuerzo castrense contra el gobierno libio y envió fuerzas especiales para que sirvieran de guardaespaldas a los miembros del CNT, todos ex ministros de la Jamahirya.
Los militares cataries compartieron esa tarea con colegas del SAS, el cuerpo de élite británico; la Fuerza Delta estadounidense y el Groupe des commando parachutiste de Francia, acorde con precisiones del sitio digital israelí debka.com, especializado en temas castrenses.
Pero el fenómeno libio encierra un grupo de complejidades que resulta ingenuo pasar por alto:
Gadafi sigue libre y en paradero desconocido; existen interrogantes sobre la repentina desaparición del panorama de algunas de sus unidades blindadas y, en perspectiva, las dificultades que comporta el control del vasto territorio libio constituyen una incógnita a tener en cuenta en la compleja ecuación.
Significativas porciones de ese país son en gran parte desérticas y coto privado de tribus beduinas que se consideran sus propios gobiernos y cuyas lealtades el CNT tiene que ganarse, una tarea de resultado impreciso.
Ese es uno de los factores que mueve a este cronista a considerar que en Libia, tampoco, la historia ha llegado a su fin.
Esta entrada se publicó en En el mundo, En Órbita y está etiquetada con guerra, Libia en 30 Agosto 2011 por Maggie Marín.
Libia, proyecto piloto de la OTAN
El proyecto consiste en alegar que un grupo en el país en cuestión está siendo atacado por un dictador y, recurriendo a burdas manipulaciones, sobredimensionarlo en los “medios”. Éstos se encargan de crear una imagen idílica del primero (suplantado rápidamente, si es necesario, como hicieron con el movimiento juvenil de Bengazi, por el mercenario Consejo Nacional Transitorio) y de demonizar al villano de turno, aunque haya sido “amigo” hasta el día antes (caso de Gadafi). Con la presión mediática y diplomática –en Libia fue decisiva la complicidad de la Liga Árabe y la abstención de China y Rusia- se logra una ambigua resolución del Consejo de Seguridad para proteger a los civiles. La OTAN la trasmuta en un plan de cambio de régimen, que combina una feroz campaña de bombardeo aéreo con acciones de infantería “rebelde”, a la que entrena y arma, y la participación en los combates decisivos de un andamiaje de inteligencia satelital de Estados Unidos, apoyado por expertos y fuertes grupos de tropas especiales “aliadas” sobre el terreno. Así cayeron sobre Trípoli.
En el plan de la OTAN los medios de difusión dominantes han cumplido una función militar de primer orden, tal vez como nunca antes en una guerra de rapiña imperialista. No es casual que como se hizo en su momento con la televisión de Serbia, otra vez fueran destruidas como objetivos militares las instalaciones de la televisión pública libia. Claro, con las correspondientes bajas “colaterales” entre su personal.
Se trata, además, de otro jalón de la contrarrevolución montada por Estados Unidos y el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) –grupo ultrareaccionario de satrapías fundamentalistas bajo el comando de Arabia Saudita- contra la rebelión de los pueblos árabes, que, con distintas variantes y resultados, se ha aplicado también en Túnez, Egipto, Bahrein, Yemen y Siria. Ha sido el megamillonario y ambicioso emirato de Quatar el que dentro del CCG ha dedicado sus mejores afanes a empujar la intervención “humanitaria” en Libia. Cuánta semejanza con el ataque burgués-aristocrático contra la Revolución de 1848. Con una gran diferencia. Ésta se desarrolló cuando el capitalismo entraba en una de sus mayores etapas de auge y necesitaba impulsar la producción aunque tuviera que hacer algunas concesiones a los trabajadores. La sublevación árabe, en cambio –como otros episodios de la rebelión juvenil internacional en curso-, estalla cuando el capitalismo sufre la peor crisis de su historia y su elite dirigente no muestra ningún interés en la mínima redistribución de riqueza.
La acción de la OTAN en Libia, y la que eventualmente aplicaría en Siria si se lograra otra resolución del Consejo de Seguridad -¿o pasarán por encima de éste?- contradice los principios de soberanía, libre determinación de los pueblos, no intervención y solución pacífica de las controversias, codificados en la carta de la ONU gracias a la lucha de los pueblos contra el fascismo y el colonialismo. En Libia, como ya ha ocurrido en Afganistán e Irak, la OTAN no va a llevar ninguna democracia –ni siquiera la meramente representativa ya cuestionada por los pueblos en rebelión- ni va a haber un minuto de paz en muy largo tiempo. Los imperialistas agresores de Libia odian la democracia real, verdadera, como gobierno del pueblo. Cegados por su arrogancia colonial no pueden tratar más que como subordinados y atrasados a los pueblos “de color”. La democracia que quieren para nuestros pueblos es su sumisión al ganador en la enconada disputa por el control territorial de la energía, el agua, el oro, otros minerales estratégicos y los alimentos.
Esta entrada se publicó en En el mundo, En Órbita y está etiquetada con Angel Guerra, Libia, OTAN en 27 Agosto 2011 por Maggie Marín.
Según un informe de Debkafile ( http://www.debka.com/article/21234/), lejos de ser meramente un levantamiento rebelde, el enfrentamiento en Trípoli en las últimas 48 horas está siendo “dirigido” por fuerzas especiales de operación británicas, francesas, jordanas y qataríes. “Esta es la primera vez que tropas terrestres occidentales y árabes han combatido en el mismo campo de batalla en cualquiera de las revueltas árabes de los últimos nueve meses y la primera vez que soldados árabes participan en una operación de la OTAN”, informa Debkafile.
En una entrevista reciente, Samir Amin manifestó que toda la operación montada en contra de Khadafi no tiene que ver con el petróleo, porque las potencias imperialistas ya lo tienen en sus manos. Su objetivo es otro, y ésta es la segunda razón de la invasión: “Establecer el Africom (el Comando Militar de Estados Unidos para África), actualmente con sede en Stuttgart, Alemania, dado que los países africanos, no importa lo que se piense de ellos, se negaron a aceptar su radicación en África”. Lo que requiere el imperialismo es establecer una cabeza de playa para lanzar sus operaciones militares en Africa. Hacerlo desde Alemania, aparte de poco práctico, es altamente irritativo, por no decir ridículo. Ahora tratarán de que el régimen lacayo que se instale en Trípoli acepte la amable “invitación” que seguramente le cursará la OTAN.
Esta entrada se publicó en En el mundo, En Órbita y está etiquetada con guerra, Libia en 24 Agosto 2011 por Maggie Marín.
Periodistas internacionales se encuentran cercados dentro de hotel en Trípoli
Rolando Segura, periodista cubano, corresponsal de Telesur en Trípoli. Siga este enlace y vea su reporte para la televisora multinacional: http://www.telesurtv.net/secciones/noticias/96834-NN/periodistas-internacionales-se-encuentran-cercados-dentro-de-hotel-en-tripoli/
Cerca de 37 periodistas internacionales se encuentran cercados en el hotel Rixos, ubicado en la ciudad de Trípoli, según reportó desde sus instalaciones el enviado especial de teleSUR a Libia, Rolando Segura.
Desde uno de los pasillos del hotel, el periodista indicó que las afueras del Rixos están tomadas por francotiradores por lo que no pueden salir del lugar.
“No tenemos contacto con el exterior. No puede entrar, ni salir nadie. El día de hoy se produjeron fuertes enfrentamiendos en dos momentos del dia. A mitad de mañana, duraron dos o tres horas y nos resguardamos en el sótano. Luego, sobre las 5 de la tarde, comenzaron nuevamente estos ataques y tuvimos que resguardarnos en otra área durante seis horas a la espera del desenlace del tiroteo”.
Describió que han vivido “momentos de tensión y mucha incertidumbre” pues temen el ingreso de las fuerzas de Consejo Nacional de Transición (CNT) a las instalaciones del hotel.
Precisó que para mantenerse a resguardo, los reporteros de diversos medios internacionales se mantienen unidos en distintos puntos del Rixos, pues las habitaciones podrían ser blanco fácil de los grupos armados.
“Estamos trabajando en los pasillos, en determinadas áreas que pueden ser más seguras, a resguardos de los disparos de los francotiradores”, dijo Segura tras describir que no se puede asomar a las ventanas del hotel porque podrían resultar heridos.
Relató que horas de la mañana el equipo técnico de transmisión de Reuters resultó dañado por balas mientras se encontraban “haciendo sus despacho” desde el balcón de su habitación.
Rolando Segura indicó que entre los 37 periodistas que se encuentran dentro del Rixos prevalece la solidaridad en momentos donde su vida corre peligro, pues solamente los protegen algunos miembros del Ejército Libio, leales al líder libio Muammar Al Gaddafi.
El periodista de teleSUR resaltó que sólo quedan periodistas internacionales dentro de las instalaciones el Hotel, “no hay personal de servicio. Los peridistas se han organizado en función de poder limpiar cuando la áreas se ensucian.”
Segura informó que los alimentos y el agua han comenzado a escasear por lo que “los propios periodistas hemos tenido que buscar en varias áreas del hotel alimentos”.
“Se han encontrado reservas de alimentos y un cheff y un periodista prepararon algunas comidas, unas papas, que ha sido el único plato del día”, reportó el periodista atrapado en las instalaciones del Hotel Rixos.
Desde el pasillo del Hotel ubicado a tan sólo cinco kilómetros de la zona residencial de Bab Al- Aziziya, invadida en su totalidad por fuerzas del CNT, Segura indicó que los corresponsales optaron por “no dormir”
“Todo el tiempo hemos estado unidos en una misma zona para evitar situaciones de manera individual”, afirmó.
Mientras emitía su reporte el periodista tuvo que colocarse elementos de protección como casco y chaleco antibalas ante el sonido de una fuerte explosión que “estremeció el lugar”.
Del mismo modo, reseñó que a las afueras del Rixos se escuchaban “intercambios de disparos” que elevaban la tensión.
Señaló que entre el grupo de aproximadamente 37 personas también se encuentra un ex congresista estadounidense, que “al parecer estaba en Libia investigando lo que ocurría en el país”.
“Es una persona de edad avanzada que recibe la solidaridad de todos los profesionales de la prensa para que pueda superar estos momentos sin mayores dificultades”, precisó.
Recalcó que la preocupación es que hasta ahora los profesionales de la comunicación no han podido recibir respuestas de ningún ente sobre sus garantías.
“No tenemos confirmación de respuesta (…) hemos enviado solicitudes de ayuda a la Cruz Roja Internacional, Departamento de Estado de EE.UU. y a la Organización Internacional de Migraciones pero no hemos recibido respuestas”, indicó.
Por último, insistió en que pese a la situación, los periodistas esperan que la situación pueda solucionarse “resguardando la libertad de prensa y el derecho a informar desde diferentes perspectivas”.
“Nadie quiere pensar en la posibilidad de que seamos objetos del conflicto (…) este es un conflicto que por lo que hemos podido apreciar merece ser conocido por la comunidad internacional, pensemos que en aras de la información se respete el derecho de principales cadenas de información”, aseveró.
El jefe de Consejo Nacional de Transición (CNT), Mahmoud Jibril, anunció este martes que con la toma de la zona residencial de Bab Al- Aziziya, ubicado en Trípoli, se inició el proceso de transformación de la “nueva Libia”, país que sufre desde hace tres meses una invasión armada por parte de la Organización del Atlántico Norte (OTAN), dirigida por Estados Unidos y Europa.
Indicó que tenían el control de 80 por ciento de la capital de Libia y que aún estaban luchando con los leales a Muammar Al Gaddafi para imponerse en el sur del país.
Las últimas declaraciones que se transmitieron de Gaddafi fueron de un llamamiento a resistir ante el ataque de los insurgentes apoyados por la OTAN.
Esta entrada se publicó en En el mundo, En Órbita y está etiquetada con guerra, Libia, petróleo en 24 Agosto 2011 por Maggie Marín.
4.- Cuenta Tolstoy que un oso ataca a dos campesinos: uno escala un árbol, cediendo al otro el privilegio de defenderse solo. Éste vence, y cuenta que las últimas palabras de la fiera fueron: “Quien te abandona no es tu amigo”. La Liga Árabe, la Unión Africana, la OPEP trepan al árbol de la indecisión esperando el turno de ser descuartizadas. Al abandonar a las víctimas te abandonas.
5.- Como en los tiempos cuando el fascismo asaltaba África, hoy Italia, Alemania, Inglaterra, Francia y otros sicarios de la OTAN sacrifican armamentos y efectivos en una guerra que sólo favorecerá a Estados Unidos. Impedido por su Congreso de invertir fondos abiertamente en el conflicto, Obama regaña a sus cómplices de la OTAN porque sacrifican al gasto militar menos del 2% de sus PIB, y les ordena inmolar por lo menos el 5%. Son instrucciones inaplicables cuando la protesta social, la crisis financiera, la deuda pública impagable y el mismo gasto armamentista socavan los gobiernos del G-7. Ante tales requerimientos, Italia opta por no participar más en en el agavillamiento. La Agencia Internacional de Energía autoriza para gastar de las reservas que no tiene sesenta millones de barriles de petróleo en dos meses. Estados Unidos derrocha para 2010 un gasto militar de 698.000 millones de dólares, 43% del total mundial de 1.600.000 millones de dólares (Confirmado.net 17-6-2011). Así se dilapilan en muerte los recursos que deberían salvar la vida. Si montas guerras para devorar a otro, las guerras te devorarán a ti.
6.-Como en épocas de Alí Babá y los cuarenta ladrones, los banqueros internacionales que tan benévolamente recibieron 270.000 millones de dólares en depósitos y reservas de Libia asaltan el botín y estudian traspasarlo a quienes intentan asesinar a los legítimos dueños. También le crean a los monárquicos de Benghazi un banco central y una divisa secesionistas. Son los mismos financistas cuyo latrocinio cuesta a la humanidad el actual colapso económico: no indagues a quién roban los banqueros: te desfalcan a ti.
7.- Al estilo de las blitzkrieg nazis, el presidente de Estados Unidos inicia guerras sin autorización de sus legisladores y las prolonga ignorando al Congreso, donde diez diputados denuncian al Presidente y al secretario de Defensa saliente Robert Gates y vetan los fondos para la agresión contra Libia tachándola de ilegal e inconstitucional. No averigües si debes imponer a tiros la democracia a otros pueblos: antes acaba con los vestigios de ella que quedaban en tu propio país.
8.- Cada hombre es pieza del continente, parte del todo, insiste John Donne. Los enemigos del hombre no cesan de fragmentarlo para destruirlo mejor. Los imperios, que son inestables rompecabezas de piezas juntadas a la fuerza, en el exterior fomentan o inventan el conflicto de civilización contra civilización, la rencilla del iraní contra el kurdo, del chiíta contra el sunita, del hindú contra el musulmán, del serbio contra el croata, del descendiente contra el ascendiente, del ancestral contra el menos ancestral, del libio contra el libio, del venezolano contra el venezolano. De cada variante cultural pretenden hacer un paisito y de cada paisito un protectorado. Quien nos separa nos hace añicos, quien me divide me mutila. No indagues cómo trizan Libia: te descuartizan a ti.
9.- Todo pillaje arranca con promesas de golpe fácil y se empantana en carnicería insoluble. Las guerras de Afganistán, Irak, Libia, Yemen y la agresión contra Pakistán despegan como paseos triunfales, se estrellan en holocaustos catastróficos y ninguna concluye ni se decide. La resistencia de sus pueblos retarda la inmolación de la que no te librarán ni vetos omitidos ni organizaciones abstencionistas ni banqueros carteristas ni Congresos nulificados. No preguntes por qué son asesinados los patriotas libios: están muriendo por ti.
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Nóbel a Nóbel: carta abierta a Barack Obama de Adolfo Pérez Esquivel
Carta abierta a Barack Obama de Adolfo Pérez Esquivel
Esta entrada se publicó en En el mundo, En Nuestra América, En Órbita y está etiquetada con Abu Graib, Afganistán, Argentina, Barack Obama, EEUU, Estados Unidos, Guantánamo, Haití, Irak, Libia, ONU, Osama Ben Laden, OTAN, Pérez Esquivel, Premio Nóbel, Vietnam en 7 Mayo 2011 por Maggie Marín.

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