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Timestamp: 2017-11-20 21:21:52+00:00

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Código civil y comercial - Docsity
tania-paredes3 de septiembre de 2017
código civil y comercial , Otro de Derecho Civil. Universidad Católica de Santiago del Estero
Derecho Civil,Ciencias Políticas
contiene el comentario de los artículos del nuevo código civil y comercial de la nacion
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CODIGO CIVIL COMENTADO - LORENZETTI TOMO VIII
RICARDO LUIS LORENZETTI Director
MIGUEL FEDERICO DE LORENZO
PABLO LoR_ENZETTI Coordinadores
Arts. 1614 a 1881
Talcahuano 442 — Tel. (011) 4373-0544 — C1013AA1 Buenos Aires Salta 3464 — Tel. (0342) 401,9300 — 53000CMV Santa Fe
Compartido por: Walter Gonzalves - FD - UNCuyo
Queda hecho el depósito que dispone la ley 11.713
Talcahnano 442 — Tel. (011) 4373-0544 — C1013AM Buenos Aires
1614 a 1631
1632 a 1648
1649 a 1665
1666 a 1707
1709 a 1715
1716 a 1720
1721 y 1722
1726 a 1736
1737 a 1748
1749 y 1750
1751 a 1756
1757 a 1759
1760 a 1762
1763 a 1768
1769a 1771
1772 a 1780
1781 a 1799
1800 a 1881
CARLOS A. HERNÁNDEZ JULIETA B. TRIVISONNO
SANDRA A. FRUSTAGLI
MARÍA PAULA ARIAS
M. CONSTANZA GARZINO
JORGE MARIO GALDÓS PABLO LORENZETTI FEDERICO ZONIS
Uns R. J. SÁENZ
SEBASTIÁN PICASSO LUIS R. J. SÁENZ
LUIS R. J. SÁENZ
JORGE MAMO CALDOS
WN 978-987-30-0517-6 (obra completa edición encuadernada) 53N 978-987-30-0515-2 (obra completa edición rústica)
zzgentina. Códigos Código civil y comercial de la Nación comentado / dirigi-
do por Ricardo Luis Lorenzetti - 1G ed. - Santa Fe: Ru- binzal-Culzoni, 2015
v. 8, 992 p. ; 23 x 16 cm
ISBN 978,987-30-0589-3 (edición rústica) ISBN 978-987-30-0590-9 (edición encuadernada)
1. Derecho Civil. Lorenzetti, Ricardo Luis, dir. II. Título CDD 346
Introducción. La cesión de derechos en los Fundamentos de la Comisión de Reformas
"Hemos preferido utilizar del nombre de cesión de derechos Daza este contrato, siguiendo la nomenclatura conocida, porque ello se en- marca en el propósito que hemos perseguido a lo largo de todo el Anteproyecto, consistente en utilizar vocablos conocidos, comprensi- bles y que faciliten la labor de los justiciables. En lo demás, se si- gue al Proyecto de 1998, el que, a su vez, tomó en cuenta el Proyecto de 1987, el Proyecto de 1993 (PEN) y el Proyecto de 1993 (CF).
"Se establece que hay contrato de cesión cuando una de las partes transfiere a la otra un derecho. Se aplican a la cesión de derechos las reglas de la compraventa, de la permuta o de la donación, según que se haya realizado con la contraprestación de un precio en dinero, de la transmisión de la propiedad de un bien, o sin contraprestación, r&-z- pectivamente, en tanto no estén modificadas por las reglas que se prevén específicamente en el Capítulo. Si la cesión es en garantía, las normas de la prenda de créditos se aplican a las relaciones entre cede' Ite y cesionario.
"En cuanto al objeto, la norma es amplia: todo derecho puede ser cedido. , excepto que lo contrario resulte de la ley, de la convención que lo origina, o de la naturaleza del derecho. No pueden cederse los derechos inherentes a la persona humana
"La cesión debe hacerse por escrito, sin perjuicio de los casos en que se admite la transmisión del título por endoso o por entrega manual. Deben otorgarse por escritura pública: la cesión de derechos derivados
de un acto instrumentado por escritura pública, la cesión de derechos hereditarios; la cesión de derechos litigiosos. Si la cesión no involucra derechos reales sobre inmuebles, también puede hacerse por acta judicial.
"Se contempla las obligaciones del cedente, efectos, concurrencia de cesionarios, quiebra del cedente, actos conservatorios, cesión parcial, garantías, besión del derecho inexistente.
"Se regula la cesión con garantía señalando que si el cedente ga- rantiza la solvencia del deudor cedido, se aplican las reglas de la fianza con sujeción a lo que las partes hayan convenido. El cesionario sólo puede recurrir contra el cedente después de haber excutido los bienes del deudor, excepto que éste se halle concursado.
"Siguiendo el modelo del Proyecto de 1998, se regula la cesión de deuda, la asunción de deuda y la promesa de liberación.
"También se sigue al Proyecto de 1998 en la regulación de la cesión de la posición contractual. En los contratos con prestaciones pendientes cualquiera de las partes puede transmitir a un tercero su posición contractual, si las demás partes lo consienten antes, simultá- neamente o después de la cesión. Si la conformidad hubiese sido previa a la cesión, ésta sólo tendrá efectos una vez notificada a las otras partes, en la forma establecida para la notificación al deudor cedido".
Art. 1614 Definición. Hay contrato de cesión cuando una de las partes transfiere a la otra un derecho. Se aplican a la cesión de de- rechos las reglas de la compraventa, de la permuta o de la donación, según que se haya realizado con la contraprestación de un precio en dinero, de la transmisión de la propiedad de un bien, o sin contraprestación, respectivamente, en tanto no estén modificadas por las de este Capítulo.
El artículo comentado brinda una definición del contrato de cesión, haciendo hincapié como elemento tipificante en la transmisión de la titularidad de un derecho, sin limitarse a la cesión de créditos. Se deja
en claro que la existencia o inexistencia de contraprestación a cargo del cesionario no constituye un elemento tipificante de la figura, pero sí resulta de relevancia a fin de determinar qué normas se consideran supletorias.
II) Concordancias
Novación por cambio de acreedor (art. 937); dación en pago (arts. 942 y 943); compraventa (arts. 1123 y ss.); permuta (arts. 1172 y ss.); depósitos bancarios (art 1392); contrato de factoraje (art. 1423); do- nación (art. 1542); dr...e:os cartulares (art. 1835); títulos valores a la orden (arts. 1839 y 1841); cesión de herencia (art. 2302).
111) Interpretación de la norma
111.1) La cesión en el Derecho 'Romano y en el sistema jurídico romanista
En el Derecho Romano regía el principio de la intransmisibilidad de las obligaciones, vinculado a razones procesales (la estructura típica de la actio in personam) y ligado íntimamente a la concepción de la obligado como un vínculo de tipo personal caracterizado por la sujeción del deudor al cumplimiento de la obligación'. .
La intransmisibilidar' persistió incluso luego de la ley hetelia Pa- pino, que introdujo el principio de la responsabilidad y satisfacción patrimonial de las oblipánsues. En primer término se admitió la trans- misibilidad de las obligaciones mortis causa, partiendo del concepto de successio in ius, como Seso del heredero en la posición jurídica del difunto; pero se desconocía el instituto de la cesión como instru- mento apto para transmitir derechos por actos inter vivos y a título particular.
Sin embargo, las exigecriPs del tráfico mercantil hicieron necesario contar con alguna forma pai,. lograr la circulación de las obligaciones. El efecto práctico de la cesión se obtenía, por un lado, recurriendo a la novación, la delegado, que extinguía la obligación primitiva y creaba
ASTUT1, Unido, Enciclopedia del Diritto, Giuffra, Milano, t. VI, ps. 805 y ss.
una nueva en cabeza de un acreedor diferente. Pero para ello era ne- cesario obtener el consentimiento del deudor, quien bien podía negarse a cambiar de acreedor2.
Por otro lado, para evitar la necesidad de la colaboración del deudor_ se recurrió también a la figura de la proc_r-o in rem suam, como forma de representación judicial indirecta econocida por el procedi- miento formula?. Quien quisiese transmitir un crédito constituía al adquirente como su representante en juicio facultándolo para retener para sí la suma obtenida de la realización del juicio. De acuerdo a las normas del procedimiento La Lidiar el "cesionario" ini- ciaba el juicio en noMbre del "cedente" Ilorinulando así la intentio. pero en virtud de la pi-ocuratio, solicitaba la conclemnatio a su propio favor. Esto ya no haeía necesario contar con el consentimiento del deudor, y al no crearse una nueva obligación —como ocurría con la novación— se lograba mantener todos los accesorios de la obligación, las garantías y no se purgaba la mora del deudor.
No obstante ello, el riesgo corrido por el "cesionario" era impor- tante, porque en el transito del proceso, hasta que no se produjera la litis contestado que tenía efecto novatorio, el "cedente" todavía era titular del derecho, y por ende podía disponer de él, cobrar el crédito, o revocar el poder en perjuicio del adquirente. Para evitar que se produjeran estos riesgos la legislación imperial introdujo algunos re- medios: a) la denuntiatio, mediante la cual se informaba al deudor la transmisión de la obllgación con el efecto de no poder liberarse de la misma pagando al cedente (C. 8, 41, 3). La denuntiatio es vista como el antecedente históriCo de la notificación al deudor que hoy es exigida por la mayoría de lo códigos modernos; b) el recurso al emperador solicitando el ius contestationis por el cual el cesionario quedaba de- finitivamente investido del crédito como si ya se hubiese producido la litis contestatio, y c) como paso ulterior en reconocimiento de la transferencia del derecho, se le otorgó al cesionario una actio utilis que le permitía accionar en nombre propio para el cobro del crédito evitando el riesgo que conllevaba la procurado in rem suam.
2 ASTUTI, ob. cit, ps 1 . 805 y ss.
3 ASTUT1, ob. cit., jis. 805 y ss.; SPOTA, Alberto, Instituciones de Derecho Civil. Contratos, Depalma, Buenos Aires, 1980, t. IV. p. 267.
En este racconto histórico, cabe recordar que la mayoría de los códigos civiles del sistema jurídico romanista se inclinan por reconocer directamente la figura de la cesión de derechos, aunque con algunas diferencias metodológicas. Algunos códigos, entre ellos el código civil francés, incluyen a la transmisión de derechos dentro del título dedi- cado a la compraventa, quitándole carácter de contrato autónomo e independiente (arts. 1689 a 1695). Lo mismo ocurre con el código civil español (arts. 1526 a 1536). Otros ordenamientos normativos, como el código civil alemán (BGB, §§ 398 a 413), el código civil italiano de 1942 (arts. 1260 y ss.), el código suizo de las Obligaciones (arts. 164 y ss.), incluyen a la cesión de derechos como un capítulo dentro de la teoría general de las obligaciones. Por su parte, en el subsistema latinoamericano, el código civil chileno (1855) regula a la cesión como una figura contractual autónoma (arts. 1901 y ss.), criterio que posteriormente siguió Vélez Sársfield para el código civil argen- tino. No ocurre lo mismo con los códigos latinoamericanos más re- cientes que incluyen a la cesión dentro de la teoría general de las obligaciones, en apartados dedicados a la transmisión de las obliga-
ciones'.
III 2) • La cesión de derechos. Metodología del Código
En lo que respecta al contrato de cesión, el Código adopta una nueva metodología (ver Introducción). En primer término, incluye al- gunas disposiciones relativas a la cesión de derechos en general y luego regula algunos subtipos que ameritan normas específicas teniendo en cuenta las particularidades del negocio o de los derechos cedidos (arts. 1614 a 1640). Es decir que, el tipo contractual genérico com- prende otros subtipos específicos tales como la transmisión de créditos (arts. 1614 a 1631), de deudas (arts. 1632 a 1635), de posición con- tractual (arts. 1636 a 1640), de herencia (arts. 2302 a 2309), de créditos
prendarios (art. 1625). De este modo, se logran superar las críticas metodológicas señaladas
4 Código civil boliviano de 1975 en los arts. 384 y ss.; Código civil peruano de
1984 en los arts. 1206 y ss.; el Código civil paraguayo de 1985 en los arts. 524 y ss., y el Código civil brasiles° de 2002 en los arts. 286 a 298.
con respecto al Código derogado, en el cual el título dedicado a este contrato hacía referencia sólo a la "cesión de créditos", mientras que en el articulado se incluían algunas normas relativas a la cesión de derechos que no son créditos_ se omitía regular la cesión de contratos
sztlo se incluían algunas disposiciones relativas a la cesión de derechos berSitarios.
A pesar de la problemática metodológica, la doctrina no encontraba mayores dificultades para admitir la cesión de derechos en general, aplicando las normas de la cesión de créditos y en base al principio de autonomía de la voluntad ya se reconocía la posibilidad de que se -:- .1.izaran cesiones de cont-aros y cesiones de derechos hereditarios, wecando aquellas normas en cuanto fueren compatibles con las ca- rnrísticas de estos negocáb.ss.
En este marco se inscribe las normas pertinentes del nuevo Código, que regulan a la cesión como contrato, reafirmando la autonomía que la figura tiene actualmente en el derecho argentino. Así, se aparta de aquella visión que consideraba que la cesión debía ser tratada como un capítulo dentro de la transmisión de derechos en el marco de la teoría general de las obligaciones6. Como se señalara supra, esta misma dirección es seguida en otros códigos civiles del sistema jurídico ro- manista, entre ellos el BGB (§§ 398 a 413) y el código civil italiano de 1942 (arts. 1260 y ss.). Para la valoración del criterio seguido por el legislador nacional no pue--L-- prescindirse del acierto de pensar a la cesión más allá de los límites &i vínculo obligatorio, lo que posibilita considerar otras perspectivas q-ae resultan de su emplazamiento como negocio contractual.
ru 3) La definición de la cpciép," El artículo comentado brinda una definición del contrato de cesión
5 GREGORINI CLUSELLAS, Edo, en Código Civil y normas complemen- tarias. Análisis doctrinario y jurispztal, dir. por Alberto J. Bueres y Elena I. Riatton, Harrunurabi, Buenos Aires. Mir., t 4, vol. A, ps. 1 y ss.; ARIZA, Ariel, en LORENZEITI, Ricardo Luis (cfn. Código Civil comentado. Contratos. Parte especial, Rubinzal-Culzoni, Santa Fe_ 2006, t. I, ps. 302 y ss.
6 LAFAILLE, Héctor, Tratado de las obligaciones, 2' ed. act. y ampl. por Alberto Bueres y Jorge Mayo, La Ley-Fdiar, Buenos Aires, 2009, t. I, ps. 471 y ss.
de derechos en general, cuya función radica en hacer viable la trans- misión de todo tipo de derechos patrimoniales por vía convencional, sin limitarse a la cesión de créditos.
De acuerdo a la definición comentada, el elemento tipificante del contrato es la transmisión de la titularidad de un derecho. Cabe pre- guntarse si en la formulación actual de la norma basta para la trans- ferencia del derecho el solo acuerdo de voluntades de las partes (efecto traslativo), o bien si el contrato crea la obligación de transferirlo (efecto declarativo).
La terminología utilizada en el artículo que se anota claramente se inclina por el efecto traslativo de la cesión entre partes, clausurando el debate habido en ocasión del código derogado. Es evidente que si el legislador hubiera optado por la tesis que exige contrato y modo, hubiera empleado otro giro. Por lo demás, la misma conclusión resulta del artículo 1619, que al regular las obligaciones del cedente hace referencia solamente a la entrega al cesionario de los documentos pro- batorios del derecho cedido, dando por supuesto que la transferencia se ha operado con el mero acuerdo. La entrega de los documentos, constituirá simplemente un acto de ejecución del contrato. En cambio, respecto de terceros, los. efectos se producirán por medio de la noti- ficación al deudor cedido en caso de cesión de créditos, y si se trata de derechos registrables teniendo en cuenta las exigencias especiales que la ley estableciere al respecto'. De todas formas, en cuanto a la adquisición de derechos reales aun entre partes, cabe dejar a salvo las exigencias de título y modo que estableciere la ley para cada caso en particular.
Por otra parte, cabe destacar que no constituye un elemento tipi- ficante del contrato de cesión de derechos la existencia de una con- traprestación a cargo del cesionario, pues solamente se requiere que el acuerdo de partes tenga por objeto la transmisión de la titularidad de un derecho, independientemente de que ésta se realice a título one-
7 En el marco del código derogado, la mayoría de la doctrina sostenía que la propiedad del crédito entre cedente y cesionario se transfería por el solo acuerdo de partes con base en el artículo 1437 que disponía: "La propiedad de un crédito pasa al cesionario por el efecto de la cesión, con la entrega del título si existiere". La entrega del título se consideraba un simple acto de cumplimiento del contrato.
roso o gratuito. Esta ultima circunstancia será relevante a los efectos de determinar las normas que se aplican supletoriamente al contrato. En este-sentido, el artículo 1614 dispone la integración normativa de estos negocios ton las disposiciones propias de la compraventa, la
1 permuta y la donació , según las partes hubiesen o no acordado una contraprestación a cargo del cesionario. Por lo tanto, si la contrapres- tación consiste en el págo de un precio en dinero, el contrato se integra con las normas correspondientes a la compraventa (arts. 1123 y ss.); siendo la contraprestación la entrega en propiedad de una cosa se remite a las normas de la permuta (arts. 1172 y ss.), y por último, si es a título gratuito el negocio se integrará con las normas de la donación (arts. 1542 y ss.).
Cabe destacar qué el artículo que se glosa dispone la aplicación supletoria de las normas de la compraventa cuando la contraprestación consista en la "transmisión de la propiedad de un bien". Por un lado, la expresión utilizada hace pensar que por hacer referencia al derecho de propiedad en realidad se quiso utilizar la palabra "cosa" en lugar de "bien". Pero, por Otro lado, si se hace referencia a que la contra- prestación a cargo del cesionario fuese la transmisión de un bien que no fuera una cosa, se dataría de una especie de intercambio de derechos, una cesión atípica, y no una cesión-permuta, a la cual no sería adecuado aplicar supletoriamente las reglas de la permutas.
La integración normativa dispuesta por el Código no implica la falta de carácter autónomo del contrato de cesión, dado que esta figura posee su régimen jundico propio, adecuado a las particularidades que plantea la trasmisión de la titularidad de derechos, y las normas de los restantes contratos resultan aplicables en tanto no estén modificadas por el capítulo corre‘ondiente a la cesión.
111.4) La importanc a de la figura
Luego de haber slclo cuestionada en su autonomía como negocio típico, y en su carácter mismo de contrato, la cesión de derechos, se
8 LÓPEZ DE ZAVALÍA, Fernando J., Teoría de los contratas. Parte especial, Zavalía, Buenos Aires, 1976, t. 1, p. 561, y ARIZA, Ariel C., en Fundamentos de Derecho contractual. Parle especial, dir. por Noemí L. Nicolau y coord. por Ariel C. Ariza y Carlos A. Hernández, La Ley, Buenos Aires, 2009, t. II, ps. 165 y ss.
ha reafirmado paulatinamente como una figura independiente y autó- noma, con un objeto y una finalidad propios.
En los últimos años ha contribuido a la profundización de este fenómeno el cambio operado en la economía capitalista, en virtud del cual para medir la riqueza económica adquieren mayor .—rlortancia los bienes y derechos que no son cosas materiales, tales Domo, los derechos intelectuales (marcas, patentes, etc.), derechos óeportivos,
derechos de autor, etcéteras. Al ser la cesión el instrumento típicamente idóneo para la circu-
lación de estos derechos resulta de alto interés económico sr_ regulación
de acuerdo a las particularidades que plantea la operación- Incluso se han ido reafirmando en la práctica algunas figuras que se cesprenden de la cesión, verbigracia, el contrato de factoring (arts. 1421 a 1428)
y la cesión en garantía (art. 1615). Finalmente, no puede olvidarse que la cesión satisface importantes
intereses prácticos relacionados no sólo con la vida comercial sino también con la vida civil, tales como permitir al cedente obtener el beneficio derivado de la obligación transmitida antes de su vencimiento y al cesionario la posibilidad de lucrar con esta adquisición asumiendo cierto rango de riesgo, permitir la consolidación de derechos litigiosos o confusos, o bien poder realizar negocios por cuenta de out cuando no se tengan poderes suficientes'''.
IV) Significado de la reforma
El Código recoge la visión de los anteriores proyectos de reforma de la legislación civil y comercial, que en su mayoría tipificaban la cesión
9 LORENZETTI, Ricardo L., Tratado de los contratos, Rubinr-i-Zu. lzoni Santa
Fe, 2007, t. II, ps. 10 y ss.; GALGANO, Francesco, Diritto Chile e Comérciale,
Cedam, Padova, 1993, volume secando, ps. 3 y ss.; La globalización en el espejo
del Derecho, Rubinzal-Culzoni, Santa Fe, 2005, ps. 19 y ss.. LORENZETTI, Tratado de los contratos cit.,
t. n, ps. 10 y ss.; BORDA,
Guillermo A., Tratado de Derecho Civil. Contratos, La Ley, Buenos Aires, 2008,
t. I, p. 419, N' 488; GREGORINI CLUSELLAS, en Código Civil y normas comple-
mentarias. Análisis doctrinario y jurisprudencia( cit, ps. 1 y ss.; ARIZA, en Funda-
mentos de Derecho contractual. Parte especial cit., ps. 302 y ss.
de derechos en general como una figura autónoma e independiente (Anteproyecto de Llambías, Anteproyecto de 1987, Proyecto de 1998).
Asifnism- o, la nueva reglamentación toma decisiones metodológicas que se presentan 'como más adecuadas, al concebir a la cesión en términos generales sin limitarse a la transmisión de créditos e incor- porar subtipbs tan relevantes tales como la cesión de créditos, la cesión de deudas y la cesión de posición contractual.
Art. 1615 Cesión en garantía. Si la cesión es en garantía, las normas de la prenda de créditos se aplican a las relaciones entre cedente y cesionario.
La norma anotada reconoce y regula un subtipo de contrato de cesión: la cesión de créditos en garantía, estableciendo que resultan aplicables a ella las normas previstas para la prenda de créditos.
Cesión (arts. 1614 y ss.); efectos de la cesión respecto de terceros (arts. 1620 a 1623); prenda (arts. 2219 y ss.); prenda de créditos (arts. 2232 y ss.).
III) Interpretación de la norma
111.1) Naturaleza presumida de la cesión de créditos en garantía
El artículo 1615 introduce en el derecho vigente la figura de la cesión de créditos en garantía que no se hallaba regulada en forma expresa en el marco del código civil derogado.
Tradicionalmente se ha discutido la naturaleza jurídica de la cesión de créditos en garantía, explicándose el tema desde dos perspectivas diversas. Por un lado, se la observa como negocio fiduciario que implica
-la transmisión de la titularidad plena de un derecho con la finalidad de administración, facilitación de encargos o bien de garantía, y con
la obligación del adquirente de restituir el derecho al transmitente o transferirlo a im tercero una vez cumplida dicha finalidad. Se trataría así, de un negocio indirecto dado que Citl- os resultados podrían ob- tenerse sin que sea necesaria la transmisión de la titularidad del de- recho". En cambio, desde otra postura se ha dicho que "asiste razón a quienes afinan que la cesión de ered. kba en garantía debe ser vista como prenda Je créditos, y por ende LLA-....) negocio válido, fundados en que la cesk*. de créditos no es sino In vehículo para la transmisión de créditos, sin una causa objetiva típica más allá de esa atribución patrimonial de transmisión, lo que puede operarse con la finalidad de transmitir derectos de distinta jerarquía: puede transmitirse la propie- dad, puede erzjenarse sólo a título de garantía; y ello autoriza natu- ralmente a ene las partes pacten el u.xnenido de cada negocio en particular, con la sola limitación de que la causa final objetiva perse- guida resulte merecedora de la protección judicial"". Por este encua- dre, el objeto de la cesión de derechos en garantía no sería la trans- misión en propiedad, sino la transferencia en garantía, motivo por el cual se aproxima a la prenda de créditos, gozando el cesionario de la posición jurídica del acreedor prendario, incluido el privilegio o pre- ferencia propios de tal calidad. Se dice así que por este negocio el
" GUASTAVLNO, Elías P., La transmisión de créditos en garantía, en J. A. 1972-18-504; PrZA_RRO, Ramón D. y VALLESPINCS, Carlos, Instituciones de De-recho Privado. Obligaciones,
Hammurabi, Buenos Aires, 1999, t. 3, ps. 361 y ss. Desde esta postura se explica que la operación está compuesta por dos actos: a) un acto de carácter disposinvo, el contrato de cesión mismo. par el cual el cedente transmite el crédito en propiedad al cesionario, por lo que éste aparece frente a terceros investido de las facultades que son propias de un cesionario ex: malquiera de las modalidades típicas previstas, debiendo el deudor cedido cuma de tal modo, la prestación a favor del cesionario (fiduciario), y b) un pacto de fu-aect, paralelo a la traslación del derecho, celebrado entre el cedente y el cesionario par el cual éste se obliga a restituir el crédito cuando se le pague la deuda garantizada. A.1.--ses-ro puede verse: MIQUEL, Juan L. y MIDITE-L, Silvina, La cesión en garantía_ es- i.—:omenaje a Vélez Sársfield, Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Córdoba, Córdoba, 2000, t. II, ps. 197 y SS.
12 RIVERA., Julio César, Cesión de créditos en gaiwitia , en L. L. 1991-C-867 y ss. Concuerda también con esta postura sobre la nacuraleza jurídica de la cesión López de Zavalía, señalando que "A nuestro juicio ic que las partes han querido es una prenda, y el negocio tendrá en consecuencia todos los efectos de una prenda que no sean incompatibles con la idea de un derecho pcsal", ob. cit., ps. 906 y ss.
crédito permanece en el ',patrimonio del cedente, sin perjuicio de la facultad de cobro que el acreedor prendario adquiere por medio del
En este marco • de debate conceptual y práctico, el artículo 1615 del Código vigente se er4ola claramente en esta última concepción, al establecer que en el caso de cesión de créditos en garantía las relaciones
entre cedente y cesionarió se rigen por las normas relativas a la prenda de créditos comprendidas entre los artículos 2232 y 2237 del mismo Código. En esta sección se establece que cualquier crédito que puede ser cedido autoriza ser objeto de prenda, con tal de que se encuentre documentado (ver art. 2232), quedando constituida la prenda cuando se notifica al deudor cedido la existencia del contrato (art. 2234).
Sin perjuicio de elloT y más allá de la discusión acerca de la na- turaleza jurídica de está figura contractual y de la letra del artícu- lo 1615, es preciso reconocer que la cesión de créditos en garantía celebrada como negocio fiduciario resulta viable en nuestro ordena- miento jurídico, dentro del marco de la autonomía de la voluntad y siempre que no se afecten normas de carácter imperativo'''. La regla parte de la calificación presumida por el legislador, pero ello no empece admitir un pacto expreso que le atribuya naturaleza fiduciaria. Para
13 CNCom., sala D, 28-8r2012, "Santamarina, Ramón y otro c/Gexal SA y otro". D. J. del 21-2-2013, p. 71. Allí se señaló que "En efecto, si la figura da lugar a una prenda de créditos, el acreedor prendario no es titular del crédito cedido en garantía, y la propiedad del crédito permanece en cabeza del cedente (constituyente de la prenda), sin perjuicio de la facultad de cobro que el acreedor prendario adquiere en cumm, tal". Por esa circunstancia, en la referida causa se debatió la naturaleza jurídica de la cesión en garantía, puesto que si se la veía como una prenda de crédito, cabía preguntarse si el cesionario (o acreedor prendario) debía verificar en la quiebra del cedente la obligación principal con privilegio prendario. Sobre el particular algi~c autores sostienen que se traía de una garantía autoliquidable y concursado el cedente el acreedor prendario no está obligado a solicitar la verificación de su crédito; ot-m consideran que el cesionarió o acreedor prendario debe verificar la acreencia en el concurso del cedente con e privilegio que posee. En el fallo citado, en el voto del Dr. Heredia se consideró que se trata de una garantía autoliquidable, pero no procede el remate extrajudicial porque el supuesto no encuadra en la excepción al régimen verificatorio que resulta del art. 23 de la ley 24.522.
14 RIVERA, ob. cit., ps. 867 y ss. Un estudio exhaustivo del tema puede veis. en BORETTO, Mauricio, Las garantías autoliquidables, Rubinzal-Culzoni, Santa Fe,
2010, ps. 228 y ss.
distinguir cuándo se está en presencia de una garantía o de una trans- misión fiduciaria debe examinarse el contrato, el comportamiento de las partes con anterioridad, si existen acreencias anteriores cuyo cum- plimiento se pretende asegurar y si la cesión es accesoria o no de esta ds—..ada principalb. En un sentido similar se dijo recientemente que
para establecer si un crédito cedido 'en garantía' debe ser consi- -' ado un negocio fiduciario -cesión fiduciaria de créditos- 1...1 o ti, por el contrario, la constitución de una prenda de créditos [...] ineludiblemente debe examinarse cuál fue la voluntad negocial de las canes, ya que no parece pueda brindarse para todos los casos posibles una única respuesta"16.
Aquí se encuentra la clave del régimen vigente. Cada caso en par- ticular debe ser examinado en pos de desentrañar la intención de las 2artes en relación con la naturaleza y la finalidad del acto celebrado. Es preciso determinar cómo éstas han querido obligarse y en base a ello cuáles son las consecuencias jurídicas que se derivan.
Hl 2) Efectos frente a terceros
En su última parte, el texto que se anota dispone que "...las normas de la prenda de créditos se aplican a las relaciones entre cedente y cesionario". Por tanto, es preciso destacar que en relación con los efectos de la cesión de créditos en garantía respecto de terceros ajenos al acto, rigen las normas de los artículos 1620 a 1623. En virtud de ello_ será necesaria la notificación al deudor cedido a fin de que el acreedor pueda ejercer el privilegio propio del crédito con garantía prendaria, y en caso de concurso o quiebra del cedente la cesión sólo tendri efectos contra los acreedores si es notificada antes de la sentencia
de izát. bra o de la presentación en concurso.
Pfl Slimificado de la reforma
La reforma introduce en el derecho vigente el subtipo de la cesión de créditos en garantía, asimilando -como principio- su régimen al de la prenda de derechos. Se toma partido en relación con la inter-
LORENZETT1, ob. cit., p. 79. 131 CI8Com., sala D, "Santamarina, Ramón y otro c/Gexal SA y otro", p. 71.
CONTRATOS EN PARTICULAR Art. 1617
pretación de este negocio COMO una garantía y no corno un negocio
fiduciario, dotándolo de -sr. régimen que se adecúa a esta finalidad. De todas formas, no se descara que en el marco del derecho vigente las partes puedan Concele. a la cesión de créditos en garantía como un negocio fiduciario con la estructura analizada c el comentario a este artículo, en tanto d'En fuere así pactado.
Art. 1616 Derechos que pueden ser cedidos. Todo derecho puede ser ce- dido, excepto qate lo contrario resulte de la ley, de la conven- ción que lo orna, o de la naturaleza dd derecho.
Art. 1617 Prohibición. No pueden cederse los deicLoos inherentes a la persona humarw..
Los artículos comentados regulan el objeto mediato de la cesión, es decir cuáles son los derechos que pueden válidamente ser cedidos por medio de este tipo contractual. Se adopta al respecto una regla general de gran amplitud de acuerdo a la cual todo derecho puede ser cedido salvo prohibición legal, convencional o derivada de la naturaleza del derecho cedido. La cuestión de la prohibición convencional plantea el interrogante acerca de la pusibilidad de que las partes t"-nten la intrans- misibilidad absoluta de ut derecho. La prohibición de ceder derivada de la "naturaleza del dcwho" plantea la problemáfica del alcance de esta categoría. Lo mismo ocurre con la incesibilidad ne los "derechos inherentes a la persona hin:lana", categoría de difícil catczprualización que ya generaba opiniones encontradas en el marco del c-átsto derogado.
Objeto de los actos jurídicos (arts. 279 y ss.); oblinación de ali- mentos (art. 539); libertad de contratación (art. 958n objeto de los contratos (arts. 1003 y ss.); leasing (art. 1247); renta vitalicia (art. 1605); concurso público (arts. 1807 y ss.); garantías ttnr.a-erales, cesión (arts. 1810 y 1813); conjuntos inmobiliarios (art. 2083); habitación (art. 2160); cesión de herencia (art. 2302).
LCD Interpretación de las normas
111.1) El principio general relativo al objeto de la cesión
Los artículos comentados se refieren al objeto mediato de la cesión, es decir a los derechos que pueden ser transferidos por medio de esta figura contractual. En el artículo 1616, el Código vigente recoge una regla general según la cual todo derecho puede ser cedido, salvo prohi- bición legal o convencional en contrario o imposibilidad de ceder de- rivada de la naturaleza del derecho en cuestión.
De esta manera se reafirman los amplios contornos que el contrato de cesión tiene en el derecho argentino'''. El actual legislador ha de- cidido incluso no realizar referencias expresas a ningún caso en par- ticular, a diferencia de Vélez que, luego de enunciar la regla general, incluía una serie de artículos en donde trataba expresamente algunos supuestos de cesiones permitidasts.
En este marco, y a modo meramente ejemplificativo, puede enten- derse que son cesibles todos los derechos que integran el patrimonio, sean derechos personales, reales e intelectuales, así corno también las acciones que de ellos se derivan'9, los derechos sometidos a condición o a plazo, los derechos litigiosos, los derechos futuros, los derechos ajenos —más allá de los límites resultantes del artículo 1008—, los de- rechos sobre cosas futuras, los derechos hereditarios20, entre otros,
17 LORENZETTI, Tratado de los contratos cit., t. III, ps. 33 y ss.; SPOTA, Ins- tituciones de Derecho Civil. Contratos cit., t. IV, ps. 288 y ss.; LÓPEZ DE ZAVALÍA, Teoría de los contratos. Parte especial cit., t. 1, ps. 623 y ss.; ARIZA, en Fundamentos de Derecho contractual. Parte especial cit., ps. 184 y ss.
18 De este modo se superan las críticas efectuadas al código derogado, Entre muchas voces, se recuerda aquí la de Guillermo A. Borda, quien sobre el particular señalaba que "En rigor hubiera bastado• con la enunciación de la regla general esta- blecida en el art. 1114 y con la,mención de las excepciones para definir con precisión el campo de aplicación de este contrato. Pero el Codificador creyó necesario enumerar también algunos Casos que podrían originar dudas y en los cuales la cesión es lícita", Tratado de Derecho Civil. Contratos cit., t. I, p. 429.
19 GREGORINI CLUSELLAS, en Código Civil y normas complementarias. Aná- lisis doctrinario y jurisprudencial cit., ps. 57 y ss.
20 Se ha realizado esta enumeración a modo ejemplificativo, siguiendo algunas re- ferencias expresas realizadas en el código civil derogado (en sus arts. 1445 a 1448),
CONTRATOS ES PARTICULAR
siempre dentro de los límites trazados por las normas relativas al objeto de los actos jurídicos (arts. 279 y 280) y al objeto de los contratos (arts. 1003 a 1011). Incluso, pueden ser objeto de cesión los derechos eventuale& expresamente mencionados en el código derogado, siempre y cuando no se vulnerasen demasiado los contornos de la determinación del objeto como requisito de este elemento estructural del contratou.
Un comentario especial merecen los derechos reales en relación con el tipo contractual de la cesión. El Código vigente contiene una serie de disposiciones comunes a todos los derechos reales, entre ellas el artículo 1906 que dispone que todos los derechos reales son trans- misibles, szlvo disposición legal en contrario. El dominio y el condo- minio son Transmisibles pero no por vía de cesión, sino que son idóneos otros tipos contractuales tales como la compraventa, la donación o la
permutar, cuya finalidad típica se relaciona con la transferencia de la potestad plena que se tiene sobre una cosa. En cambio, los restantes derechos reales podrían ser objeto de cesión salvo que la transferencia hubiese sido prohibida expresamente por el ordenamiento jurídico. Así, el usufructo puede ser objeto de cesión de acuerdo a lo prescripto por el artículo 2142 del Codigo, siendo la vida del usufructuario originario el límite máximo de duración del mismo, y debiendo el adquirente dar garantía suficiente al nudo propietario por la conservación y la devolución de la cosa. La duda que se plantea es si el usufructuario originario continúa siendo responsable frente al nudo propietario, tal como lo dispoa el cbldigo derogado, dado que el nuevo régimen sólo aclara esto respecto a la constitución de otros derechos reales sobre el usufructo_ La misma normativa resulta aplicable al derecho de uso, de acuerdo a le dispuesto por el artículo 2155. Por el contrario, la habitación w es transmisible por acto entre Vivos, ni por causa de muerte, impidIézdose al habitador que constituya derechos reales o
a fin de graficar en cierta forma la amplitud de la regla sobre el objeto de la cesión.
No obstante ene_ clara la intención del Código vigente de sentar el principio en
forma amplia, sca hacer enumeraciones casuísticas de ninguna clase.
21 BORDA, T.--aado de Derecho Civil. Contratos cit., t. I, p. 429.
SPOTA. Ir-..tuciones de Derecho Civil. Contratos cit., p. 290; LÓPEZ DE
Z.AVALÍA, Fernando J., Teoría de los contratos, 3' ed., Zavalia, Buenos Aires, 2000,
t. 2, p. 887.
personales sobre la cosa (art. 2160), dado que es un derecho real que
se concibe intuitu persone& En el caso de las servidumbres, el artícu- lo 2172 dispone que las servidumbres reales no pueden ser transferidas con independencia del inmueble dominante, por lo tanto si no se trans- fiere la propiedad, no puede aisladamente cederse la servidumbre, dado que ésta se manifiesta como inherente al fundo dominante.
1112) Prohibición de ceder derivada del acuerdo de partes
Como excepción a la regla general sobre la amplia cesibilidad de los derechos, el artículo 1616 contempla la posibilidad de que la prohi- bición de ceder un derecho tenga origen convencional, en franca apli- cación del principio de autonomía de la voluntad (art. 958), en cuyo ejercicio las partes pueden delimitar los contornos de los derechos que crean, siempre y cuando no dejen sin efecto las leyes de orden
público. Del texto del artículo se desprende que la prohibición de ceder
haya sido pactada por las partes en el mismo contrato que le da origen al derecho, es decir, que conste en el título mismo, al igual que en el código derogado. El fundamento de tal exigencia se encuentra en la protección de los terceros, quienes al contratar con el cedente no ten- drían oportunidad de conocer la existencia de la prohibición si ella no constase en el instrumento en que tal derecho fue creado. No obs- tante esto, se ha sostenido que la prohibición de ceder podría acordarse con posterioridad a la creación del derecho, siendo este acuerdo exigible entre las partes pero inoponible a terceros23.
Cabe preguntarse si las partes pueden pactar la intransmisibilidad de un crédito en forma absoluta. En el marco del código derogado se generó a este respecto una discusión a nivel doctrinario. Por un lado, se propiciaba la aplicabilidad a la cesión de los limites establecidos para la compraventa en materia de cláusulas de no enajenar, agregando que de esta manera se evita una lesión a la libertad individual y se protege la circulación de los bienes'. En contrario, se sostuvo que las normas relativas a la cesión son normas especiales que regulan la
23 BORDA, Tratado de Derecho Civil. Contratos cit., t. I, p. 434.
24 LORENZETTI, Tratado de los contratos cit., t. II, ps. 39 y ss,
transmisibilidad de derechos en general, no siendo aplicables todos los principios relativos a la transmisión del dominio por vía de la compraventa; estas normas son complementarias para las cesiones one- rosas siempre que no resulten contrarias al régimen de la cesión. Es más, en muchos casos la creación de un derecho personal está ligada a su intransmisibilidad, tal como ocurre en el contrato de locación, en el cual es perfectamente válida la cláusula de no ceder la posición contractuars. En el marco del Código vigente, puede reproducirse este debate dado que en el artículo 1972 prohibe pactar la inenajenabilidad absoluta en los actos a título oneroso. Sin embargo, la prohibición se introduce en el capítulo dedicado al derecho de dominio y no en el correspondiente a la compraventa. Este cambio metodológico denota el sentido de la prohibición, estrechamente ligada a la protección del derecho de dominio y a favorecer su libre circulación y alejada por lo tanto de la figura contractual de la cesión.
111.3) Prohibición de ceder derivada de la ley
La prohibición de ceder en este caso deriva de los supuesos pre- vistos en la ley en forma expresa. En el código derogado, se hablaba de prohibiciones legales expresas y de prohibiciones implícitas en la ley, incluyéndose en esta última categoría aquellas cesiones incompa- tibles con la índole de la obligación26. También se entendían como prohibiciones imPlícitas aquellos casos en que la cesión es contraria a principios fundamentales.
Algunos supuestos de cesiones prohibidas expresamente por la ley son los siguientes: a) derechos sobre bienes que se encuentran fue- ra del comercio (art. 234); derechos inherentes a la persona humana (art. 1617) —ver comentario indicado en el punto 111.5—; b) derecho a reclamar y a percibir alimentos futuros (art. 539). Por el contrario, las
29 ARIZA, en Código Civil comentado. Contratos. Parte especial cit., ps. 334 y ss. 26 GARBINI, Beatriz, en Código Civil y leyes complementarias, comentado,
anotado y concordado, dir. por Augusto C. Belluscio y coord. por Eduardo A. Zannoni, Astrea, Buenos Aires, 1998, t. 7, ps. 1 y ss.; GREGORINI CLUSELLAS, en Código Civil y normas complementarias. Análisis doctrinario y jurispruden- cial cit., ps. 1 y ss.; ARIZA, en Código Civil comentado. Contratos. Parte espe- cial cit., ps. 334 y ss.
prestaciones alimentadas devengadas y no percibidas sí pueden ser objeto de cesión a título oneroso o gratuito (art. 540); c) el derecho de habitación (art. 2160); d) los derechos del beneficiario emergentes de las garantías unilaterales no pueden transmitirse separadamente del contrato o relación con la que la garantía está funciorannente vinculada, antes de acaecer el incumplimiento o el plazo que habilita el reclamo contra el emisor, excepto pacto en contrario (an. :813); e) el uso de los bienes comunes en los conjuntos inmobiliarios :,art. 2083); 0 los beneficios de la seguridad social, declarados tales por los regímenes especiales respectivos, habida cuenta de su penea=„cia a un estatus específico27.
111.4) Prohibición derivada de la naturaleza del deecho
El artículo 1616 establece que la cesión no puede tener lugar si la imposibilidad de ceder deriva de la "naturaleza del derecho". El nuevo texto legal parece referirse a lo que se definía en el marco del código derogado como prohibiciones implícitas en la ley, aquellas cesiones que resultan incompatibles con la índole de la obligaciónn, verbigracia, la cesión de un derecho propter reno si se retiene el derecho de do- minio29. También se entendían como prohibiciones implícitas aquellos casos en que la cesión es contraria a principios fundamentales o con- traria a las buenas costumbresn.
Esta categoría actúa como género de otras, tal el caso de la prohi- bición de ceder relativa a "derechos inherentes a la persona".
111.5) Los "derechos inherentes a la persona humana"
El artículo 1617 prohibe la cesión de aquellos derechos que sean
27 LORENZET11, Tratado de los contratos cit., 38 y ss. 28 GARBENI, en Código Civil y leyes complementarias comentado, anotado y
concordado cit., t. 7, ps. 1 y ss.; GREGORINI CLUSF1 I AS, en Código Civil y normas complementarias. Análisis doctrinario y jurisprudenciaj cit, ps. I y ss.; ARI-ZA, en Código Civil comentado. Contratos. Parte especial cit., ps. 302 y ss.
29 GREGORINI CLUSELLAS, en Código Civil y normas complementarias. Aná- lisis doctrinario y junSprudencial cit., ps. 1 y ss.
39 ARIZA, en Código Civil comentado. Contratos. Parte especial cii, ps. 302 y SS.
"inherentes a la persona humana". Esta fórmula, que sigue a la utilizada por el código derogado, no deja de despertar algunas vacilaciones dado que nó se brinda ningún criterio orientativo que permita deter- minar cuándo un derecho es "inherente a la persona".
Llambías señalaba que "un crédito o deuda es inherente a la persona cuando no puede ser concebido sino en conexión con el originario acreedor o deudor, lo cual resulta impuesto por la naturaleza de la relación jurídica de que Se trate o por la voluntad del legislador. En el primer caso el concepto que se indaga es puramente científico, y
en el otro se trata de una noción legal"31.
Si la determinación del derecho como inherente surge de la ley, no existen mayores dificultades, es, por ejemplo, el caso del derecho a revocar la donación por causa de ingratitud, la revocación de un testamento, el derecho a hacer valer el instituto de la lesión. En cambio, si surge de la naturaleza misma de la relación, se tratará de derechos tales como los derechos personalísimos y los derechos de familia (por ejemplo, la patria potestad, la tutela, la curatela). La incesibilidad de estos derechos no implica que no puedan ser cedidas las derivaciones
patrimoniales de ellosn Tobviamente dentro del límite de su respectiva
legitimación"—. Recientemente, se ha señalado que la fórmula legal comprende los
31 LLAMBÍAS, Jorge Joaquín, Código Civil anotado, Abeledo-Perrot, Buenos -
Aires, 1983, t. ps. 22 y as.
32 Vinculado a esta problemática se ha dicho que "Del carácter personalísimo del interés o derecho vulnerado no se sigue, necesaria y forzosamente, que también lo sea la acción enderezada a su reparación, sobre todo si ella se resuelve en la deter- minación y cobro de una suma de dinero, que es el objeto mismo de su promoción", C l'CCom. de Bahía Blanca, sála I, 9-5-2006, "Nicomedes, Fléctor Mauricio c/Ocampo, Jorge y otro", L. L. Online, AR/JUPJ11309/2006.
31 El artículo 1741 sobre indemnización de las consecuencias no patrimoniales dispone que "Está legitimado para reclamar la indemnización de las consecuencias no patrimoniales el damnificado directo. Si del hecho resulta su muerte o sufre gran discapacidad también tienen 'legitimación a título personal, según las circunstancias, los ascendientes, los descendientes, el cónyuge y quienes convivían con aquél reci- biendo trato familiar ostensib e. La acción sólo se transmite a los sucesores universales del legitimado si es interpuesta por éste. El monto de la indemnización debe fijarse ponderando las satisfacciones sustitutivas y compensatorias que pueden procurar las sumas reconocidas".
derechos cuya acción está concebida en virtud de condiciones perso- nales del titular, los derechos que se conceden en virtud de que el titular tiene un estatus jurídico incesinie (por ejemplo, el de cónyuge),
los que son intuitu persone y los dcechos personalisimos34. Si bien es diversa a la formulación de Llarribías, permite englobar dentro de
sí a los mismos derechos. Se trata derechos que por algún moti-
vo están kwirlsolublemente ligados a -Ea individualidad de una persona
(ver arts II 51 y 55), sin que elle implique excluir per se aquellos
derechos que son de contenido patrimonial o que tienen consecuencias patrimonbirs, por ejemplo, la acción de revocación de la donación
por ingradmd.
En lo que respecta al objeto de la cesión la reforma mantiene la regla general amplia según la cual todo derecho patrimonial es cesible. Sin embargo, el nuevo régimen simplifica metodológicamente la cues- tión sin referirse a casos particulares de cesión como lo hacía el anterior codificador luego de enunciar la regla general mencionada. Por otra parte, se habla de derechos como objeto de este tipo contractual, de- jando de lado la fórmula utilizada por Vélez S ársfield, que hablaba de "objeto incorporal, derecho y acción".
Art. 1618 Forma. La cesión debe hacerse por escrito, sin perjuicio de ¡os casos en que se admite la ransmisión del título por en- doso o por entrega manual. Deben otorgarse por escritura pública:
a) la cesión de derechos herecieta" rios;
b) la cesión de derechos lititdosos. Si no involucran derechos reales sobre inmuebles, tauMién puede hacerse por acta judicial, siempre que el sist—mn informático asegure la inal- terabilidad del instrumenta:
34 LORENZETTI, Tratado de los conatos cit., t. 11, ps. 36 y ss.
CONTRATOS EN PARTICULAR Art. 1618
El artículo 1618 impone por regla general la forma 08.Crit.a para todos los contratos de cesión, salvo aquellos casos en que se admita expresamente la transferencia por endoso o por entrega man1,21. Para algunos supuestos especiales, se profundiza la exigencia, recai-ñéndose la celebración de una escritura pública. La norma no eslyiece las consecuencias jurídicas derivadas del incumplimiento de la :Lima, re- sultando aplicable lo establecido en el artículo 1018 del Código que admite la conversión del acto jurídico.
11) Concordancias
Forma y prueba del acto jurídico (arts. 284 y ss.); forma de los contratos (arts. 1015 y ss.); contratos que deben realizarse por escritura pública (art. 1017); depósito a plazo (art. 1392); cesión de herencia: forma y oponibilidad (art. 2302, inc. b).
TM Interpretación de la norma
111.1) La regla general sobre la forma del contrato de cesión y sus excepciones
El artículo comentado establece como regla general la forma escrita para todo contrato de cesión de derechos, dejando a salvo aquellos su- puestos en que la ley admita la transmisión por vía de endoso (v. gr, depósitos a plazo) o entrega manual (títulos al portador).
La exigencia de la forma escrita alcanza también a la cesión de aquellos derechos que no se encuentren documentados en nn instru- mento escrito, tal como ocurría en el marco del código derogado en virtud de lo dispuesto por el viejo artículo 1454. Lo ri;c,rro resulta del derecho vigente dado que se prescribe la forma escrita sin distinguir si el derecho cedido se encuentra documentado o no.
En cambio, algunas cesiones en particular se excepcionan de la regla general, debiendo ser realizadas bajo la forma de escrittra pública. Ellas son: a) la cesión de derechos hereditarios. Este subtipo de la cesión de derechos debe ser realizado en escritura pública, sin que la
ley admita para ningún supuesto el recurso al acta judicial, a diferencia de lo que ocurre con los derechos litigiosos. De todos modos, la opo- nibilidad se logra mediante el acceso al expediente sucesorio (art. 2302, inc. b); b) la cesión de derechos litigiosos. Cuando se trata de cesiones que involucran derechos reales sobre inmuebles, la forma de escritura pública es insalvable. La solución es concordante con lo dispuesto en el artículo 1017 que exige el otorgamiento de escritura pública para aquellos contratos que tengan por objeto la adquisición, modificación o extinción de derechos reales sobre inmuebles (inc. a) y derechos litigiosos o dudosos sobre inmuebles (inc. b). En caso de tratarse de derechos sobre cosas muebles, o bien derechos creditorios, la cesión puede también ser realizada por acta judicial; c) cesión de derechos derivados de un acto instrumentado por escritura pública. En este caso, lo establecido en el artículo comentado es concordante con lo previsto en el artículo 1017, inciso c, que exige que sean realizados por escritura pública todos los actos que sean accesorios de los contratos otorgados 'en escritura pública.
IR 2) Las consecuencias jurídicas derivadas del incumplimiento de la forma exigida
El artículo no establece cuáles son las consecuencias jurídicas que se derivan de la falta de cumplimiento de la forma establecida, se trate de la forma escrita o !de la escritura pública. A fin de determinar dichos efectos es preciso recurrir a las normas sobre la forma incluidas en la parte general del contrato.
Resulta aplicable el artículo 1018 del Código. Al no requerirse una forma determinada bajo sanción de nulidad, el otorgamiento pendiente del instrumento previsto por la ley constituye una obligación de hacer. En consecuencia, ante la negativa de una de las partes a otorgar el documento, la norma citada permite que el juez lo haga en su repre- sentación, siempre que se encuentren cumplidas las prestaciones o bien se garantice su cumplimiento. Para mayor profundización al res- pecto se remite al comentario del artículo 1018.
IV) Significado deda reforma
Él código derogado klisponía que el incumplimiento de la forma pre-
vista 'para la r-. -1 /4-ión acarreaba la nulidad del acto (arts. 1454 y 1455). Sin embargo. de acuerdo a la opinión de la doctrina mayoritaria la falta de fo)escrita o de escritura yeica si se trataba de acciones litigiosas, ni.- _huducía la nulidad del sino que al tratarse de
una forma ad probationem, frente a la ata del instrumento las partes podrían demostrar la existencia de la cesión recurriendo a otros medios probatorios. D,-de otro punto de vista: la formalidad prevista para la
cesión conrinda una forma ad sacuara/atan relativa, que implicaba que el conti4., quedaba concluido coa- negocio en el que las partes se obligaban a otorgar el instrumento ruerido, admitiéndose la con- versión del acto de acuerdo a lo que diczyinía el antiguo artículo 1185 del código. En lo relartivo a la forma de la cesión, la reforma recoge la opinión de la doctkna mayoritaria eliminando las referencias a la pena de nulidad derivada del incumplimiento de las solemnidades pres- criptas, y haciendo posible la conversión del acto (art. 1018). Por otra parte, al regularse expresamente el subtipo de la cesión de herencia (arts. 2302 y ss.) se establece la necesidad de realizar este contrato por medio de escritura pública.
Art. 1619 Obligaciones del cedente. El cedente debe entregar al cesiona- rio los docUmentos probatorios del derecho cedido que se en- cuentren el su poder. Si la cesión e parcial, el cedente debe en- tregar al ceSionario una copia certificada de dichos documentos.
El artículo 1619 regula uno de los efe= que se producen entre las
partes en virtud de la !celebración de la cesión: la obligación del cedente de entregar los documentos probatorios del dr.....Á.lio cedido. De la norma puede colegirse, junto a otros argumentos, que el contrato de cesión en nuestro derecho se concibe —en principio con efecto traslativo— quedando a salvo las exigencias de título y modo que se establezcan en relación con los derechos reales. Por aplicación &J, principio general de que
nadie puede transmitir a otro un derecho más extenso del que tiene (art. ' 399), la cesión comprende también todo el contenido del derecho cedido.
Transmisión de los derechos (art. 399); obligaciones y derechos principales y accesorios (art. 856); cesión (art. 1614); efectos de la cesión respecto de terceros (arts. 1620, 1621, 1622, 1623, 1624); títulos valores (art. 1818); título y modo (art. 1892).
DI) Interpretación de la norma
111.1) Los efectos del contrato de cesión. Las obligaciones del cedente y del cesionario
En el plano de los efectos del contrato de cesión cabe distinguir dos cuestiones. Una de ellas, relativa a la eficacia entre las partes del contrato, que se alcanza con el mero acuerdo de voluntades; la segunda concemiente a la eficacia frente a terceros, que se da por intermedio de la notificación al deudor35. Sobre esta última, se remite al comentario
del artículo 1620. La norma anotada se ocupa sólo de la eficacia del contrato entre
las partes, que son el cedente y el cesionario. En el caso de cesión de créditos el deudor cedido no tiene carácter de parte, sino que per- manece ajeno al acto al igual que otros terceros, si bien cabe reconocer que posee un interés especial en la cesión.
En su contenido, el artículo 1619 sigue los textos de los Proyectos de unificación de 1987 y de 1998, y establece que como consecuencia del contrato de cesión el cedente tiene la obligación de entregar al cesionario los documentos probatorios del derecho cedido que tenga en su poder. La entrega de los documentos es un acto de ejecución, de cumplimiento del negocio, dado que el contrato es consensual, y queda perfeccionado con el mero acuerdo de voluntades36.
35 Existe consenso en la doctrina nacional en relación con esta lectura de los efectos del contrato de cesión. Al respecto puede verse a: Spota, Gregorini Cluselas, Ariza, Garbini, ente otros.
36 BORDA, Tratado de Derecho Civil. Contratos cit., t. I, ps, 443 y ss.
Coherente con ello< en caso de cesión parcial, se dispone que el cedente debe entregar a su contraparte una copia certificada de los documentos. De esta forma, se tutela el interés de ambos contratantes, que quedarán constituidos como coacreedores en la misma relación obligatoria. Con esta disposición se resuelve una dificultad que se planteaba -en el marco del código derogado, que nada preveía a este respecto. La doctrina consideraba que el cedente no tenía obligación de entregar el título porque seguía conservando el carácter de acreedor, pero que debía ponerlo a disposición del cesionario si le fuese necesario para proceder a la defensa de sus derechosn.
Otros efectos que se producen entre cedente y cesionario además de la entrega de los documentos son los siguientes: a) la transmisión de la titularidad del crédito al cesionario, con todos sus accesorios; b) la obligación del cesionario de cumplir con la prestación a su cargo, si se hubiese pactado, es decir el pago del precio, la transferencia del dominio de una cosa o bien la transferencia de la titularidad de un de- recho. Cada una de estas obligaciones se regirá supletoriamente por las normas de la compraventa, la permuta o la misma cesión (art. 1614); c) la obligación del cedente de responder por la evicción en las cesiones onerosas. Al respecto habrá de remitirse al comentario correspondien- te a los artículos 1628 a 1630; d) la facultad del cedente y del cesio- nario para efectuar los actos tendientes a la conservación del dere- cho cedido. Al respecto, se reenvía al comentario efectuado en el ar- tículo 1624.
111.2) Momento desde el que opera la transferencia del derecho al cesionario
Como se ha apuntado en el comentario inicial a este capítulo del Código, el contrato de cesión de derechos se perfila por regla general con efectos traslativos entre las partes. Es decir, que la transmisión de la titularidad del derecho se produce en el momento mismo del Derfeccionamiento del negocio, y constituye su efecto jurídico más relevante.
De lo contrario, la norma se hubiese referido a la "obligación de
37 Ídem, ps. 472 y 473.
transmitir el derecho" y no la hubiese dado por supuesta como lo hace, reglando únicamente la entrega del título como obligación a cargo del cedente.
Sin embargo, cabe tener en cuenta que en el marco del nuevo Código la cesión abarca todo tipo de derechos patrimoniales, no sólo créditos, motivo por el cual es preciso aclarar que respecto a los de- rechos reales resta dejar a salvo las particulares exigencias para la transferencia de estos tipos de derechos en relación con la teoría del título y modo. Al respecto se remite a los comentarios del artículo 1892 y concordantes.
111.3) Alcances de la transferencia del derecho
Los derechos que son objeto mediato de la cesión se transmiten al patrimonio del cesionario con todo su contenido, sus accesorios, garantías, vicios, cargas y restricciones que tuvieran. Ello es así pues rige en materia de transferencia de derechos el principio general en virtud del cual nadie puede transmitir un derecho mejor o más extenso que el que gozaba, y nadie puede adquirir un derecho mejor o más extenso que el que tenía su causahabiente (art. 399)38. Es también reflejo del principio según el cual lo accesorio sigue la suerte de lo principal (obligaciones principales y accesorias, arts. 856 y 857)39.
Manifestaciones de lo dicho ya se reconocían en el código derogado, en cuanto su artículo 1458 establecía que la cesión transmitía la fuerza ejecutiva del crédito si es que la poseía, los derechos accesorios, tales como la fianza, la hipoteca, la prenda, los intereses vencidos y los privilegios del crédito que no fuesen personales. En relación con los derechos accesorios se consideró acertadamente que la enumeración realizada por el artículo citado resulta meramente ejemplificativa40.
Evidentemente en relación con la cesión el nuevo Código ha con- siderado superfluo referirse a esta cuestión que puede colegirse del
38 LORENZETTI, Tratado de los contratos cit., t. E, ps. 17 y SS.; GREGORINI CLUSELLAS, en Código Civil y normas complementarias. Análisis doctrinario y jurisprudencial cit., ps. 1 y SS.; ARIZA, en Código Civil comentado. Contratos. Parte especial cit., ps. 302 y SR
33 LORENZETTI, Tratado de los contratos cit., t. II, p. 42. 4° LÓPEZ DE ZAVALLA, Teoría de los contratos cit., t. 2, p. 823.
mencionado principio general, estructurado en el régimen vigente sobre la base del artículb 856. En otros casos, sin embargo, ha es- tablecido de forma exprása que la transferencia comprende los ac- cesorios que son inherentes a la prestación incorporada. Tal sucede
en materia de títulos valores (art. 1818).
Para la formulación de la norma del artículo 1619, el Código se ha valido de los Proyectos de Reformas de 1987 y de 1998, recogiendo las consideraciones de la doctrina y la jurisprudencia en relación con el efecto traslativo de la cesión, y la consideración de la entrega del documento como una consecuencia del contrato y no como un requisito relativo al perfeccionamiento del mismo. Se abandona en este sentido el texto del código derogado que a este respecto se prestaba a confu- siones. Por otra parte, el artículo 1619 resuelve las dificultades rela- cionadas con la existencia de una cesión parcial 'en lo relativo a la entrega del documento probatorio del derecho que se transmite por
medio del negocio.
Art. 1620 Efectos respecto de terceros. La cesión tiene efectos respecto
de terceros desde su notificación al cedido por instrumento público o privado de fecha cierta, sin perjuicio de las reglas especiales relativas a los bienes registrables.
Art. 1621 Actos anteriores a la notificación de la cesión. Los pagos hechos
por el cedido al cedente antes de serle notificada la cesión, así como las demás causas de extinción de la obligación, tienen
efecto liberatorio para él.
Art. 1622 Concurrenc'a de cesionarios. En la concurrencia entre cesio-
narios sucesivos, la preferencia corresponde al primero que ha notificado la transferencia al deudor, aunque ésta sea pos-
terior en fecha.
Art. 1623 Concurso o quiebra del cedente. En caso de concurso o quiebra
del cedente, la cesión no tiene efectos respecto de los acreedores si es notificada después de la presentación en concurso o de la sentencia declarativa de la quiebra.
El conjunto de artículos comentados se ocupa de reglamentar los efectos que acarrea el conzato de cesión frente a los terceros que no son parte de él, con inak-acia central en lo que concierne a la cesión de créditos. El Código adopta el sistema de la nclicación al cedido como momento a par& cia cual se desencadenanchos efectos tor- nando a la cesión opociSe a todos los terceros arios al acto. Con- secuencia lógica de esto es la norma del artículo 1621 según la cual la extinción de la obligación por pago o por alanza otra causal pro- ducida antes de la noefaión, libera al deudor cedido. También los conflictos que pudiesen sescitarse entre cesionarios sucesivos y entre el cesionario y los acreedores del cedente reunidos en el concurso o la quiebra, son resueltos tomando como punto de referencia el mo- mento en que se ha producido la notificación de la cesión. En este agru- pamiento de artículos corresponde también tener en cuenta al artícu- lo 1626 que se comenta en forma conjunta con el artículo 1622.
Buena fe (art. 90); fraude (art. 338); pago (art. 865); legitimación para recibir pagos (art. 883); causales extintivas de las obligaciones (arts. 931 a 956); efecto relativo (art. 1021); obligaciones del cedente (art. 1619); cesión de herencia (art. 2302, incs. b, yc Ley 11.723, enajenación de derechos intelectuales (art. 53); cesión -mal o parcial de
derechos temporales o espaciales de explotación de películas cinema- tográficas (art. 34). Lev 24.481, patente o modelo inÓ:snial (art. 38).
III) Interpretación de Lls normas
111.1) Los terceros en el contrato de cesión
Las normas que se anotan, aunque seguramente pe- -adas para re-
solver los conflictos generados en el ámbito de la csión de créditos, exhiben una marcada generalidad y plasticidad, que resu...tra acorde con la
metodología seguida. 1 -2S partes del contrato son únicamente el cedente
y el cesionario, y eventualmente sus sucesores; el resto son considerados terceros respecto del negocio, entre ellos, el mismo cedido.
Algunos terceros tienen un interés legítimo en la cesión que puede verse afectado por el negocio celebrado. Entre estos terceros se en- cuentra en primer lugar el deudor cedido, que si bien es ajeno al contrato de cesión, tiene un interés directo en el mismo por ser quien debe cumplir con la obligación cedida, motivo que justifica la notifi- cación del traspaso del derecho'. De todas maneras sigue siendo ajeno al negocio y por ende no resulta posible que se oponga exitosamente a la cesión.
Los acreedores del cedente y del cesionario son también terceros que poseen un interés legítimo en el contrato de cesión, los primeros porque puede afectarles la salida de un bien del patrimonio de su deudor, y los segundos porque pueden beneficiarse con la consolidación de la cesión a favor del cesionario incorporando un nuevo bien a su patrimonio'''. El perjuicio que pueden sufrir los acreedores de las partes es equivalente al que les produciría cualquier otro contrato de cambio, como una compraventa o una donación, porque éstos tienen la virtua- lidad de hacer ingresar o salir bienes del património43. Las herramientas jurídicas de las que disponen los acreedores para proteger sus intereses afectados por la cesión de derechos son instrumentos generales tales como el embargo y las acciones de fraude o simulación.
En forma similar a los acreedores, también son terceros interesados los sucesivos cesionarios, tanto del primer cesionario como del cedente originario". Se analizará cómo se producen los efectos de la cesión respecto de ellos al comentar el artículo ,1622.
41 El deudor cedido ha sido calificado como "el principal tercero en relación con la cesión", o bien un "tercero especial o diferente", como el "tercero más cercano". En este sentido puede verse: LORENZETTI, Tratado de los contratos cit., t. II, ps. 53 y ss.; GREGORINI CLUSELLAS, en Código Civil y normas complementarias. Aná- lisis doctrinario y jurisprudencia! cit., ps. 116 y ss.; GARBINI, en Código Civil y leyes complementarias, comentado, anotado y concordado cit., p. 87; LÓPEZ DE ZAVALÍA, Teoría de los contratos cit., t. 2, ps. 839 y ss.
42 LORENZETT1, ob. cit., p. 53. 43 LÓPEZ DE ZAVALÍA, Teoría de los contratos cit., t. 2, ps. 863 y ss. 44 LORENZETTI, Tratado de los contratos cit., t. a p. 53; GREGORINI CLU-
III 2) Los efectos de la cesión respecto de terceros: la notificación al cedido. El alcance del artículo 1620
De acuerdo a lo dispuesto en el artículo 1620 la cesión surte efectos respezip de terceros desde que se realiza la notificación al cedido. Si bien .2 transmisión se produce con el acuerdo de voluntades, la noti- ficación adquiere relevancia dado que marca el inicio de la oponibilidad erga ...7ynnes del negocio.
Tradicioñalmente, la doctrina ha considerado que la notificación se impone respecto de los derechos creditorios, dado que sólo en ellos existe deudor a quien notificar. Por tanto, se ha considerado que la exigencia no operaba respecto de otras cesiones'''.
En el régimen vigente, teniendo en cuenta la salvedad establecida en el m-
tículo 1620, puede interpretarse que la notificación opera como forma de publicidad en la cesión de créditos, dado que para los otros casos de cesión de derechos registrables rige el sistema de publicidad particular establecido para cada caso. Así sucede con la enajenación de derechos inteleCtuales —artículo 53 de la ley 11.72346—, la cesión total o parcial de derechos temporales o espaciales de explotación de películas cinematográficas —artículo 34 de la ley 11.723—, o la patente o modelo industrial —artículo 38 de la ley 24.481—. Un supuesto especial se presenta con relación a la cesión de herencia, cuya oponibilidad se
SELLAS, Código Civil y nonas complementarias. Análisis doctrinario y juris- prudenezcl ps. 116 y ss.; LÓPEZ DE ZAVALIA,
Teoría de los contratos cit., t. 2, ps. 5155 y ss. 45
Sin embargo, se planteó la necesidad de notificar al propietario en caso de cesión de usufracra así BORDA, Tratado de Derecho Civil. Contratos cit., t. I, p. 448. 46 Ausgle
la ley parece exigir el registro de los actos de transmisión de ciertas obras, ID* pena de invalidez, la doctrina ha sostenido que "..z1 legislador ha querido
indicar, Joe el contrato no será oponible a terceros a menos que esté registrado (lo cual tiene mayor sentido), y no, como surge de la interpretación literal de la norma, que el
es inválido si no está inscripto", en VLBES, Federico P., El sistema registra! de: derecho de autor,
en L. L. 2008-C-795. El criterio es tomado de SPOTA, Instirucionc de Derecho Civil. Contratos cit..
t. IV. La misma interpretación ha pre- valecido la jurisprudencia. Así, en la CNCiv., sala A. en autos."Velich, Emilio R.
c/Sadaic", zIlada el 15-5-80, L. L. 1981-C-497, ha dicho que "Aunque el art. 53 de la ley 11.7.23 no distingue entre las partes y los terceros, la exigencia de la inscripción de la enajenación o cesión total o parcial de la obra sólo se refiere a los últimos y no a los contratantes para los cuales tiene valor".
logra mediante la incorporación de la escritura pública de formalización al expediente sucesorio (art. 2302, inc. b). Sin embargo, coherente
con la herfrienéutica que se , propone en este comentario, el artícu-
lo 2302, inciso c, dispone 1, que la oprr7 bilidad de los créditos de la
herencia, se alcanza con lá respectiva zodficación al deudor.
La notificación es un acto unilatazi recepticio por medio del =al
se comunica al deudor la existencia de ta cesión'. El Código la aibpta como un sistema de publiCidad de la transmisión de derechos -bási-
camente creditorios- frente a todos los terceros48 . Se mantiene el cri-
terio seguido por el códigb derogado_ ei que fuera criticado en czud de que respecto a los restantes tercerz la notificación al deué-er no es más que una ficción, pues nada garantiza que ellos tengan conoci- miento del negocio por esta vía9. En los hechos la notificación no cumple la función práctica de anoticiar a los terceros interesados dis- tintos del deudor, aunque se utilice la escritura pública; es por ello que se ha propuesto la utilización de un sistema de publicidad regisual, sobre todo en cuestiones de transferencia de carteras de crédito en donde pueden encontrarse involucrados los consumidores50. Como se
advierte esta perspectiva no ha sido seguida. En cuanto a la forma de la notificación, el artículo 1620 dispone
que debe ser realizada Por instrumento público o privado con fecha cierta. De esta manera, se dirimen algunas dudas que se suscitaban en el régimen del código derogado, que no regulaba específicamente este aspecto, estableciendo solamente que para que la notificación =- viese efectos respecto a los otros interesados debía hacerse por
público. Es por ello que se sostenía que frente al deudor no se requería forma especial alguna, pero frente a terceros debía recurrirse al acto
público5l. •
41 LÓPEZ DE ZAVALTA, Teoría de los contratos cit.., t. 2, ps. 863 y ss.;
GORINI CLUSELLAS, en Código Civil y normas complementarias. Análisis dros.'^-,:
nado y jurisprudencia1 cit., p. 118.
48 LORENZETTI, Tratado de los cortsrr—d' s cit, t. II, p. 55; GREGORENI =-
SELLAS, en Código Civil 5, normas complementarias. Análisis doctrinario y
bit., p. 117. 49 BORDA,
Tratado de Derecho CiviL Contratos cit., t I, p. 448.
50 LORENZETTI, Tratado de los cona- rasos cit., t. II, p. 58.
55 LORENZETTI, Trdado de los contratos cit., t. E, ps. 56 y 57; GREGORTNI
Algunas cuestiones de relevancia quedan por resolver en la nueva
normativa, entre ellas: a) Sujetos: La notificación puede ser realizada por cualquiera de las partes, cedente o cesionario. Éste tiene un interés especial en efectuada a fin de consolidar la transmisión operada en su favor, sustrayendo la cesión del ataque de los acreedores del cedente (embargos, ejercicio de acciones subrogatorias)52. Usualmente las par-
tes delegan en un tercero tal actividad, por ejemplo, en un escribano actuante. El destinatario de la notificación es el deudor cedido o el. representante con facultades para pagar. Si existiesen varios deudores, y la obligación fuese mancomunada, todos ellos deben ser notificados. En cambio, si la deuda es solidaria, se ha sostenido que basta con la notificación a uno de los deudores, aunque se ha destacado que resulta conveniente notificarlos a todos para evitar que uno de los codeudores ignorando la cesión pagase toda la deuda al cedente53. b) Lugar de la
notificación: Dado que se impone la notificación por escrito, ya sea por medio de instrumento público o privado con fecha cierta, es precisa su realización en el domicilio real del deudor. En caso de cesión de un crédito derivado de un contrato entre cedente y deudor, no se con- sidera válida la notificación al domicilio constituido en el contrato, porque éste tiene sólo efectos entre partes54. c) Oportunidad de la
notificación: El código no establece ningún plazo dentro del cual deba ser realizada la notificación, sin embargo cabe destacar que es de enorme interés para el cesionario realizarla con la mayor celeridad
CLUSELLAS, en Código Civil y normas complementarias. Análisis doctrinario y
jurisprudencia1 cit., ps. 119 y ss.; LÓPEZ DE ZAVALÍA, Teoría de los contratos cit.,
t. 2, ps. 845 y SS. 52 LORENZETTI, Tratado de los contratos cit., t. II, p.
55; GREGORINI CLU-
SELLAS, en Código Civil y normas complementarias. Análisis doctrinario y juris-
prudencia( cit., p. 121. 53 LORENZETTI, Tratado de los contratos cit., ps. 56 y
57; GREGÓRINI CLU-
prudencial cit., p. 122; LÓPEZ DE ZAVALIA, Teoría de los contratos cit., p. 844;
ARIZA, en Código Civil comentado. Contratos. Parte especial cit., ps. 302 y SS.
5' Éste es el criterio que ha seguido la mayoría de la doctrina. Al respecto puede verse: GREGORIN1 CLUSELLAS, en Código Civil y normas complementarias Aná-
lisis doctrinario y jurisprudencia( cit., ps. 123 y ss.; GARBINI, en Código Civil y
leyes complementarias, comentado, anotado y concordado cit., p. 93; ARIZA, en
Código Civil comentado. Contratos. Parte especial cit., ps. 302 y ss.
CONTRATOS EN PARTICCL,1/4_R
posible, teniendo en cuenta los graves perjuicios que puede sufrir mien- tras el negocio no tern eficacia frente a terceros, verbigracia, embargos de acreedores del cedente, -0 el pago válidamente realizado por el deudor al cedente, o la existencia de un cesionario posterior que no- tifique al deudor ames- que él, etcétera55. d) Contenido de la notifica- ción: El artículo 14.5Ci del código derogado disponía a este respecto que no resultaba n----sario que en la notificación se le transcribiese al deudor cedido todo el contenido de la cesión. Bastaba entonces hacerle conocer la nuibrmación necesaria que permita al deudor indi- vidualizar el clédito cedido y la persona que será su nuevo acreedor. No es preciso que el deudor tome conocimiento integral del negocio de cesión y de todas las condiciones pactadas, pues ello concierne sólo a las partes. Teniendo en cuenta que ello es así en virtud del principio del efecto relativo de los contratos (art. 1021), podría seguirse el mismo criterio en el marco del nuevo Código.
111.3) Actos anteriores a la notificación de la cesión. El artículo 1621
A este respecto se mantiene en líneas generales el régimen que adoptaba el código derogado en sus artículos 1468 y 1469.
De acuerdo a lo dispuesto por el artículo 1621, mientras no se efec- tivice la notificación de la cesión al deudor cedido, los pagos que éste hubiese efectuado al cedente tendrán efecto liberatorio. En consecuencia, el cesionario no podrá reclamar el pago al deudor cedido, sino que deberá accionar contra el cedente por incumplimiento contractual o bien por evicción si el crécao fue pagado con anterioridad a la cesión por considerarse un supuac de cesión de derecho inexistente (art. 1629)5'.
De haberse produc-Sde el pago de la deuda en estas circunstancias
55 GREGORIN1 CLUS=—JtS en Código Civil y normas complementarias. Aná- lisis doctrinario y jurisprzz-x-ncial cit., ps. 123 y SS.; GARBINI, en Código Civil y leyes complementarias, c...~..rado, anotado y concordado cit., ps. 93 y 94; ARIZA, en Código Civil comenrn;-- Contratos. Parte especial cit., ps. 302 y SS.
56 GREGORLNI CLI25=—AS, en Código Civil y normas complementarias. Aná- lisis doctrinario y jurisprreiencial cit., ps. 125 y SS.; GARBINI, en Código Civil y leyes complementarias, comentado, anotado y concordado cit., p. 97; ARIZA, en Código Civil comentado. Contratos. Parte especial cit., ps. 302 y SS.
57 Ídem. ps. 302 y SS.
se plantea una dificultad relativa a la prueba de la fecha del mismo, dado que se cuestiona la validez de los recibos otorgados por el cedente, que generalmente son instrumentos privados carentes de fecha cierta, y en principio inoponibles al cesionario. Sin embargo, la doctrina ma- yoritaria ha considerado que no es exigible la fecha cierta teniendo en cuenta que en la generalidad de las operaciones los recibos se otorgan sin fecha cierta; además el deudor tiene posibilidad de oponer al cesionario todas las defensas o excepciones que tenía contra el ce- dente y cualquier otra causa de extinción de la obligación".
En base al artículo comentado, la liberación del deudor cedido tam- bién tiene lugar en caso de verificarse con anterioridad. a la notificación cualquier otra causal de extinción de las obligaciones entre el cedente y el deudor cedido antes de la notificación, entre ellas la confusión, la novación, la prescripción liberatoria, la compensación, la transacción, etcétera. En consecuencia, ocurrida alguna de estas causales en el mo- mento oportuno, antes de la notificación, el deudor cedido podrá oponerle al cesionario todas las defensas o excepciones que de ello se deriven".
111.4) Conflictos entre cesionarios sucesivos. El artículo 1622 y el artículo 1626
El supuesto de hecho que aborda la norma del artículo 1622 es el caso en que existan distintos cesionarios sucesivos del mismo derecho, circunstancia que puede tener origen en el error ola mala fe del cedente.
El conflicto que se genera entre los cesionarios se resuelve dando prioridad al cesionario que notificó al deudor en primer término. La solución es coherente con el sistema de la notificación como acto que otorga efectos a la cesión frente a los terceros, pues los distintos ce- sionarios no son más que terceros respecto de los contratos celebrados por los otros con el cedente60.
La fecha relevante para dirimir el conflicto entre los cesionarios
58 GREGORINI CLUSELLAS, en Código Civil y normas complementarias. Aná- lisis doctrinario y jurisprudencial cit., ps. 142 y SS.; ARIZA, en Código Civil co- mentado. Contratos. Parte especial cit., ps. 302 y SS.
GREGORINI CLUSELLAS, en Código Civil y normas complementarias. Aná- lisis doctrinario y jurisprudencia/ cit., p. 144.
6° Ídem, p. 147.
:VI. 1623
es la de la notificación, sin que resulten relevantes las fechas en que se hubiesen celebrado las distintas cesiones.
En caso de que las notificaciones hubiesen sido realizadas en el mismo día sin haberáe indiCado la hora de las mismas, todos los ce- • sionarios quedan en igual rango, de acuerdo a lo dispuesto en el ar-
tículo 1626. En- consecuencia., los cesionarios deberán repartirse el cré- dito a prorrata, y por la parte no percibida tendrán acción contra el cedente en virtud de la garantía de evicción, al igual que los cesionarios
totales que hubiesen sido desplazados. Cabe observar que de a:cuerdo a la redacción del artículo 1626 si
pudiera saberse la hora de la notificación de cada una de las cesiones concurrentes, diversa sería 'la solución del caso. Pareciera ser que se otorgaría prioridad de acuerdo a la hora de notificación. En sentido contrario, en el código derogado se aclaraba con precisión que la hora de la notificación no resultaba relevante para resolver la preferencia
entre los cedentes. Por último, cabe observar que el código derogado establecía en
forma expresa que si alguno de los cesionarios sucesivos era de mala fe (v. gr., conocía la existencia de otras cesiones) o había cometido una grave imprudencia, no obtendría la preferencia frente a los otros cedentes aunque notificaáe en primer lugar (antiguo art. 1463). La misma conclusión puede colegirse del régimen vigente por aplicación
del principio de buena fe (art. 9°).
111.5) Conflictos entre cesionario y acreedores
• del cedente. El artículo 1623
Como ya se mencionar' a, la ley no regula ningún plazo dentro del
cual deba imperativamente notificarse la cesión, y en consecuencia ésta podría ser realizada: en cualquier momento. Sin embargo, en el artículo 1623 el Código la fin de resolver el conflicto que se suscita entre los acreedores del cedente y el cesionario, establece dos supuestos que determinan el fin del: tiempo útil para que la notificación produzca sus efectos. De este mdclo, si la notificación se realiza luego de la presentación en concursb o de la sentencia declarativa de quiebra del cedente, la cesión ya no resulta oponible a la masa de acreedores,
Esta disposición, tuitiva de los intereses de la masa de acreedores, resulta una lógica consecuencia del juego del desapoderamiento que se opera con la quiebra y del sistema de la notificación de la cesión para que operen los efectos frente a terceros. Ocurrido el desapode-
ramiento sin que la cesión hubiese sido notificada, el dere:- .S.:" cedido
ingresa a formar parte de la masa de bienes afectados a la quiebra y
destinados a satisfacer las deudas del cedente61.
La norma del código derogado, que en sustancia e— similar al artículo comentado, señalaba que la notificación carecía de efectos respecto a los acreedores de la masa fallida si se "hiciese -k-spués del
juicio de la declaración de quiebra". Esta expresión suscinba algunas discusiones en la doctrina, prevaleciendo la opinión de quites con- sideraban que el artículo hacía referencia a la sentencia declarativa de
la quiebra del cedente62. Esta opinión es la que recoge el artículo del nuevo Código, agregando el momento de la presentación del concurso
del cedente. Asimismo, el Código no resuelve expresamente el conflicto que
puede suscitarse entre el cesionario y los acreedores del cedente que hubiesen embargado el crédito cedido. El código derogado disponía que el embargo del crédito cedido ocurrido con anterioridad a la cesión priva de efectos a la notificación. De todas formas, puede llegarse a la misma conclusión aplicando la regla general del artículo 1620. El embargo prevalecerá si es anterior a la notificación de la cesión y viceversa, prevalecerá la cesión si la notificación de la misma fuese anterior a los embargos de los acreedores63.
Es importante destacar que el Código vigente, a diferencia del an- terior, consagra a la notificación de la cesión al deudor cedido como único sistema de publicidad frente a terceros del contrato de cesión.
61 GREGORINI CLUSELLAS, en Código Civil y normas complementarias. Aná-
lisis doctrinario y jurisprudencial cit., ps. 132 y SS.; GARBINI, en Código Civil y
leyes complementarias, comentado, anotado y concordado cit., p. 101.
62 GREGORINI CLUSELLAS, en Código Civil y normas complementarias. Aná-
lisis doctrinario y jurisprudencia1 cit., p. 132.
63 ídem, p. 133; LORENZETTI, Tratado de los contratos cit., p. 61.
Es decir que a partir de este anoticiamiento, el contrato resulta oponible no sólo frente al deudor sino también frente a todos los restantes terceros que - puedan tener algún interés legítimo en contestarla.
El derecho vigente elimina a la aceptación como mecanismo para que el contrato adquiera efectos frente a terceros, tal como lo preveía el antiguo artículo 1459 del código derogado. La aceptación consistía en el mero reconocimiento expreso o tácito del deudor de estar enterado de la existencia de la cesión. El problema más grave que se planteaba era en tomo a la forma en la cual debía ser realizada la aceptación para ser considerada eficaz, dado que nada se establecía al respecto, generándose incertidumbre con relación a un tema de tanta relevancia como la oponibilidad del contrato frente a terceros".
Art. 1624 Actos conservatorios. Antes de la notificación de la cesión, tanto el cedente como el cesionario pueden realizar actos conserva- torios del derecho.
El artículo 1624 vuelve sobre el tema de los efectos que se derivan entre las partes en virtud del contrato de cesión, refiriéndose específi- camente a la facultad que poseen cedente y cesionario para tomar me- didas conservatorias del derecho cedido mientras no se haya producido la notificación del deudor cedido, contribuyendo a evitar riesgos que puedan llegar a afectar la futura percepción del crédito por el cesionario.
Obligaciones del cedente (art. 1619); actos anteriores a la notifi- cación de la cesión (art. 1621).
" Algunos autores consideraban que la aceptación se encontraba sujeta a la misma forma que la notificación, debiendo realizarse por acto público para ser eficaz frente a los otros terceros distintos del deudor, mientas que otros consideraban que la acep- tación no estaba sometida a ninguna forma en particular. Respecto a estas discusiones puede verse: GREGORIN11 CLUSELLAS, en Código Civil y normas complementarias. Análisis doctrinario y juKsprudencial cit., ps. 123 y ss.; GARBLNI, en Código Civil y leyes complementarias, comentado, anotado y concordado cit., p. 96; LÓPF7 DE ZAVALÍA, Teoría de los contratos cit., t. 2, ps. 848 y ss.
El artículo comentado regula uno de los efectos que se producen entre las panes del contrato de cesión, Efectos que se verifican con el mero acueráb entre las mismas.
Según lo dw. one la norma anotada, ates de la notificación tanto cedente come zesionario pueden realizar actos de conservación del derecho cedido, Es decir, aquellos actos ce sin constituir el ejercicio actual de un derecho, tienen por finalidad asegurar el futuro ejercicio del mismo". Entre ellas se podría citar la interrupción del curso de la prescripci,±.. la acción subroeatoria, itaibición del deudor, acción de separación de patrimonios, inventaries de bienes, oposición a par- ticiones, el efrirengo, etcétera.
Hasta que no se opere la notificación de la cesión, el cedente con- serva incluso las facultades de disposición del crédito, dado que puede recibir válidamente el pago del deudor (art. 1621), o celebrar con él cualquier otro acto extintivo de la obligación; e incluso en vigencia del código derogado se ha admitido que pueda demandar el pago ju- dicialmente, independientemente de la responsabilidad contractual en la que incurra respecto del cesionario". Es por ello que resulta lógico que teniendo el cedente estas facultades de disposición antes de la notificación, tenga también la facultad de tomar las medidas conser- vatorias que resulten pertinentes".
Recientemente se ha señalado que esta facultad del cedente de rea- lizar actos conservatorios constituye un d jeries colateral de protección del crédito que él tiene frente al cesionario como efecto del contrato
65 GARBLN-L en Código Civil y leyes comp —lesuarias, comentado, anotado y concordado ck, p. 127; ARIZA, en Código Civil comentado. Contratos. Parte es- pecial cit, ps. 302 y ss.
GARBEN-1, en Código Civil y leyes complesirr., as, comentado, anotado y concordado eit_ p. 127.
67 BORDA, Tratado de Derecho CiviL Contraes it., 11, ps. 446 y ss.; ORE-GORINI CLL'SP7 AS, en Código Civil y normas complementarias. Análisis doctri- nario y jurisprudencia( dt, p. 153; ARIZA, CÓál7,3 Civil comentado. Contratos. Parte especial cii, ps. 302 y ss.
68 GREGORINI CLUSELLAS. en Código Civil y normas complementarias. Aná- lisis doctrinario y jurisprudencia! cit.. p. 153.
ri V111 LE I - IL11.121-1-LWA.
CONTRATOS EN PARTICULAR ,
de cesión. Este deber se extiende hasta la notificación del deudor cedido, momento a partir del cual se produce la transferencia de los rieszos
En relación con el cesionario se ha cuestionado el interés prácdco que podría tener su facultad de tomar medidas conservatorias del cré-
dito, dado que dispone del , la notificación, herramienta más poderosa
que hace al Contrato oponible erga omites, y le permite tomar cualquier
tipo de medidas, no sólo conservatorias. Sin embargo, el interés podría presentarse cuando existiesen dificultades de hecho que hagan arcil
la notificación, tales come, la incapacidad del deudor y la ausencia de
un representante legal, ansencia de hecho del deudor, el deszoroci-
miento de su domicilio, ItcéteraT).
El artículo 1624 resuMe en sí a las anteriores disposiciones vigentes del código derogado en ta materia (los derogados arts. 1472 y 1473), motivo por el cual con relación a este aspecto no se han producido
Art. 1625 Cesión de crédito prendario. La cesión de un crédito garanti-
zado con una l prenda no autoriza al cedente o a quien tenga la cosa prendada en su poder a entregarla al cesionario.
I) Resumen El texto expresa los; límites que tienen el cedente y cesionario con
relación a la cesión de un crédito garantizado con una prenda sobre cosas.
TI!) Interpretación de la norma
El ámbito de aplicación de esta norma está dado por la cesión de un crédito que se encuentre garantizado con una prenda. La cesión de derechos comprende también la transmisión de todos sus accesorios, tal como se ha mencionado en el comentario al artículo 1619, por
ende, comprenderá la transmisión de la prenda. Sin embargo, el artículo anotado dispone que la cesión no autoriza
al cedente o al tercero que tenga la cosa prendada en su poder a entregarla al cesionario. Bastaría por tanto, según lo dispuesto en el artículo 1619 que el cedente entregue al cesionario los documentos probatorios del derecho cedido. La restricción parece encontrar justi- ficación en la circunstancia que la posesión de la cosa ha sido entregada por el deudor al acreedor prendario en el marco del negocio de prenda, salvo que se hubiese designado un tercero en ocasión de la formali- zación de aquél (art. 2221). Esta situación no puede variarse por la cesión del crédito, de la cual no participa el deudor o constituyente. Tal hermenéutica es coherente con las restricciones que el Código vigente impone al acreedor prendario respecto de la cosa prendada
(art. 2226).
La solución consolida los criterios vigentes en el código derogado, en especial lo dispuesto en los artículos 3206, 3207, 3208 y concor-
Art 1626 Cesiones realizadas el mismo día. Si se notifican varias cesiones
en un mismo día y sin indicación de la hora, los cesionarios
quedan en igual rango.
Ver comentario al artículo 1622.
Art. 1627 Cesión parcial. El cesionario parcial de un crédito no goza de
ninguna preferencia sobre el cedente, a no ser que éste se la
haya otorgado expresamente.
II) Concordancias Cesión (art. 1614) accesoriedad (art. 2186); prenda (arts. 2219
y as.); prenda de cosals (art. 2224); uso y abuso (art. 2226); prenda
de créditos (art. 2232).
69 LORENZETTI, Tratado de los contratos cit., ps. 44 y 52.
7° GARBINI, en Código Civil y leyes complementarias, comentado, anotado y
concordado cit, ps. 127 y1128; LÓPEZ DE ZAVALIA,
Teoría de los contratos cit.,
t. 2, ps. 821 y ss.
El artículo regula ., supuesto en que cedente y cesionario resulten cotitulares del crédito en virtud de una cesión Darcial, estableciendo que cualquier tipo de preferencia debe ser práducto del acuerdo de las partes. No debe confundirse con el conflic--. que se plantea frente a la concurrencia de cesionarios totales y sucesi‘us de un mismo crédito (art. 1622).
Obligaciones del cedente (art. 1619); cesión de bienes determinados (art. 2309); privilegios (art. 2573); privilegio, origen legal (art. 2574).
El supuesto de hecho al cual se refiere la norma anotada es el caso en que el cedente transmita una parte del crédito al cesionario, con- servando la titularidad sobre la restante. De esta manera, cedente y cesionario devienen en cotitulares de un mismo crédito.
Si nada se estableció al respecto, se prescribe qUe el cesionario no tiene ninguna preferencia sobre el cedente, lo qw resulta concordante con la regla general del artículo 2574. Ello impau que si los bienes del deudor resultan insuficientes para afrontar el pago, cada uno de ellos asumirá la pérdida proporcionalmente.
El pacto entre cedente y cesionario puede establecer prioridades más o menos amplias a favor de este último, siempre con el límite de no perjudicar a terceros. Es por ello que se In sostenido que para el caso de quiebra del deudor cedido sólo puede pactarse una prefe- rencia puramente interna entre cedente y cesionario pero no es posible pactar que el cesionario tenga prioridad sobre otros acreedores del deudor'.
7i Ídem, p. 823.
El artículo 1627 reproduce el texto del código derogado, eliminando solamente la referencia que este último contenía en cuanto a la posi- bilidad de que el cedente garantice el crédito del cesionario de alguna manera.
La supresión de esta última frase no implica que sea imposible pensar en la constitución de una garantía a favor del cesionario parcial, sino que simplemente se trata de cuestiones diversas que la norma ha querido desvincular.
Art. 1623 Garantía por evicción. Si la cesión es onerosa, el cedente ga- rantiza la existencia y legitimidad del derecho al tiempo de la cesión, excepto que se trate de un derecho litigioso o que se lo ceda como dudoso; pero no garantiza la solvencia del deudor cedido ni de sus fiadores, excepto pacto en contrario o mala fe.
Art. 1629 Cesión de derecho inexistente. Si el derecho no existe al tiempo de la cesión, el cedente debe restituir al cesionario el precio recibido, con sus intereses. Si es de mala fe, debe además la diferencia entre el valor real del derecho cedido y el precio de la cesión.
Art. 1630 Garantía de la solvencia del deudor. Si el cedente garantiza la solvencia del deudor cedido, se aplican las reglas de la fianza, con sujeción a lo que las partes hayan convenido.
Art. 1631 Reglas subsidiaria& En lo no previsto expresamente en este Capítulo, la garantía por evicción se rige por las normas es- tablecidas en los artículos 1033 y siguientes.
Los artículos anotados regulan el alcance de la garantía legal por evicción en el contrato de cesión, los supuestos de cesión que quedan excluidos de la misma, así como también los efectos de la evicción
Art. 1631 CONTRATOS EN PARTICULAR
producida (arts. 1628, 1629). Para el caso de las cesiones de crédito, se regula expresamente la'llamada garantía de hecho o de solvencia del c..n.lor :cedido, que puede tener origen en la mala fe del cedente o en tal pacto expreso entre las partes, haciendo aplicables las reglas de le lanza (art. 1630).
Obligación de saneamiento (arts. 1033 y ss.); responsabilidad por unrriniento (art. 1039); responsabilidad por daños (art. 1040); res- ponwhilidad por evicción (arts. 1044 y ss.); permuta (art. 1174); do- nación (arts. 1556 y 1557); fianza simple (art. 1583); cesión de posición comistual (art. 1639).
III) Interpretación de las normas
El grupo de artículos aquí comentados da cuenta del régimen de la garantía por evicción en el marco del contrato de cesión, como un efecto natural del mismo que se produce entre las partes en tanto se trate de negocios onerosos.
Como se ha visto en ocasión de los comentarios a los artículos 1044 y siguientes, la evicción encuentra tratamiento en la teoría general del contrató, en el contexto de una regulación más amplia que principia con la obligación del saneamiento. De acuerdo a lo establecido por el artíctki 1631, estas reglas generales operan como subsidiarias para todo aquello que no hubiese sido previsto en el grupo de artículos que aqmí se comentan.
La transmisión del derecho objeto del contrato de cesión sólo pue- de generar responsabilidad por evicción, y no por vicios redhibito- rios, que por definición se manifiestan en la materialidad de una cosas-.
A diferencia del código derogado la tipificación del contrato abarca la transmisión de todo tipo de derechos patrimoniales, no sólo los credititos: por lo tanto las normas sobre evicción aquí previstas en
LORENZETTI, Tratado de los contratos ciÉ., ps. 44 y ss.
principio son aplicables a cualquier tipo de cesión, salvo que en virtud de su contenido sean concernientes a la transmisión de créditos.
Tradicionalmente respecto de la evicción en la cesión se ha dis- tinguido entre: a) la garantía legal o de derecho, aquella prevista su- pletoriamente en la ley como efecto natural del contrato de cesión (art. 1628), y b) la garantía de hecho o convencional, como cláusula contractual en la que se garantiza la solvencia del deudor cedido73. La garantía de la solvencia es propia de la cesión de créditos.
111.1) La garantía legal por evicción en la cesión
La garantía legal o de derecho prevista en el artículo 1628 com- prende "la existencia y legitimidad del derecho al tiempo de la cesión". Es decir que al transmitir el derecho, el cedente garantiza al cesionario los siguientes &aremos:
— La existencia del derecho: Implica que el derecho cedido exista en su patrimonio, es decir, que es titular del mismo. Se considera que el derecho es inexistente cuando el cedente transmite un crédito que no le pertenece o que nunca existió, o bien cuando el derecho existió en su patrimonio pero se extinguió por una causal anterior a la cesión. Por ejemplo, en el caso de una cesión de créditos, la extinción del mismo por pago o alguna otra causal extintiva de las obligaciones74.
— La legitimidad del derecho: Se vincula —en principio— a la co- rrecta constitución del mismo, es decir, a la ausencia de vicios que puedan dar lugar .a la nulidad, entre ellos vicios del con-
73 GARBINI, en Código Civil y leyes complementarias, comentado, anota- do y concordado cit., ps. 134 y ss.; GREGORINI CLUSELLAS, en Código Ci- vil y normas complementarias. Análisis doctrinario y jurisprudencial cit., ps. 158 y ss.; ARIZA, en Código Civil comentado. Contratos. Parte especial cit., ps. 387 y SS.
74 LORENZETTI, Tratado de los contratos cit., p. 47; GARBINI, en Código Civil y leyes complementarias, comentado, anotado y concordado cit., ps. 134 y ss.; GREGORINI CLUSELLAS, en Código Civil y normas complementarias. Análisis doctrinario y jurisprudencial cit., ps. 158 y ss.; LÓPEZ DE ZAVALÍA, Teoría de los contratos cit., ps. 827 y ss.; ARIZA, en Código Civil comentado. Contratos. Parte especial cit., ps. 387 y ss.
La responsabilidad por daños en el nuevo código civil y comercial
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Derecho Mercantil990
Derecho Privado50

References: artículo 1619
 artículo 1437
 artículo 1614
 artículo 1615
 artículo 1615
 artículo 1616
 artículo 1008
 artículo 1906
 artículo 2142
 artículo 2155
 artículo 1616
 artículo 1972
 artículo 1616
 artículo 1617
 artículo 1741
 artículo 1618
 artículo 1018
 artículo 1454
 artículo 1017
 artículo 1017
 artículo 1018
 artículo 1018
 artículo 1185
 artículo 1619
 artículo 1620
 artículo 1619
 artículo 1892
 artículo 1458
 artículo 1619
 artículo 1619
 artículo 1621
 artículo 1622
 artículo 1620
 artículo 1620
 artículo 1620
 artículo 14
 artículo 1621
 artículo 1621
 artículo 1622
 artículo 1626
 artículo 1622
 artículo 1626
 artículo 1623
 artículo 1623
 artículo 1620
 artículo 1459
 artículo 1624
 artículo 1624
 artículo 1619
 artículo 1619
 artículo 1622
 artículo 2574
 artículo 1627
 artículo 1628