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Timestamp: 2016-02-12 20:27:31+00:00

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Real Decreto 782/2001, de 6 de julio, por el que se regula la relaci�n laboral de car�cter especial de los penados que realicen actividades laborales en talleres penitenciarios y la protecci�n de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad.
Publicado en BOE n�m. 162 de 07 de Julio de 2001
Vigencia desde 08 de Julio de 2001. Esta revisi�n vigente desde 19 de Enero de 2009
Vigente desde 8/Julio/2001 hasta 19/Enero/2009
Vigente desde 19/Enero/2009
2000 Soluciones Laborales Damián Beneyto Calabuig, Víctor M. Herrero Guillem, José Miguel Prados de Sol&a
113 € + IVA Real Decreto-Ley 17/1977, de 4 de marzo, sobre relaciones de trabajo	varios
90,43 € + IVA 2015 Práctica Laboral para Abogados Salvador del Rey Guanter (Coordinador) 36,00 € + IVA Sumario
��mbito de aplicaci�n y exclusiones
�Sujetos de la relaci�n laboral
�Acceso a los puestos de trabajo
�Objeto y finalidad de la relaci�n laboral
�Derechos laborales
�Deberes laborales
Duraci�n de la relaci�n laboral
�Inicio y duraci�n de la relaci�n laboral
�Promoci�n en el trabajo
Causas de suspensi�n y de extinci�n de la relaci�n laboral
�Suspensi�n de la relaci�n laboral
�Extinci�n de la relaci�n laboral
�Organizaci�n y direcci�n del trabajo
�Control de la actividad laboral
�Participaci�n
�Movilidad
Salarios y calendario laboral
�R�gimen retributivo
�Pago de las retribuciones
�Tiempo de trabajo
�Permisos e interrupciones
Protecci�n de Seguridad Social de los internos que trabajen en talleres penitenciarios
�Acci�n protectora de la Seguridad Social
�Afiliaci�n, altas, bajas y cotizaci�n
�Obligaci�n de cotizar
Protecci�n de Seguridad Social de los sentenciados a la pena de trabajo en beneficio de la comunidad
�Protecci�n de la Seguridad Social
�Relaciones jur�dicas de Seguridad Social
RD 2131/2008 de 26 Dic. (modifica RD 782/2001 de 6 Jul., relaci�n laboral de car�cter especial de penados en talleres penitenciarios y protecci�n de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad) Ocultar / Mostrar comentarios Cap�tulo IX, que contiene los art�culos 22 y 23, redactado por el art�culo �nico del R.D. 2131/2008, de 26 de diciembre, por el que se modifica el R.D. 782/2001, de 6 de julio, por el que se regula la relaci�n laboral de car�cter especial de los penados que realicen actividades laborales en talleres penitenciarios y la protecci�n de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad (�B.O.E.� 19 enero 2009).
RD 1599/2004 de 2 Jul. (desarrolla la estructura org�nica b�sica del Ministerio del Interior) Ocultar / Mostrar comentarios T�ngase en cuenta que el organismo aut�nomo Trabajo y Prestaciones Penitenciarias ha pasado a denominarse organismo aut�nomo Trabajo Penitenciario y Formaci�n para el Empleo, conforme establece el n�mero 1 de la disposici�n final tercera del R.D. 1599/2004, de 2 de julio, por el que se desarrolla la estructura org�nica b�sica del Ministerio del Interior (�B.O.E.� 3 julio).
La Ley 55/1999, de 29 de diciembre, de Medidas fiscales, administrativas y del orden social, en su art�culo 21, encomienda al Gobierno la regulaci�n de dos aspectos diferenciados en relaci�n con los penados: por un lado, le habilita para articular la relaci�n laboral de car�cter especial de los penados que realicen actividades laborales en talleres penitenciarios, contemplando, adem�s, un marco de protecci�n de Seguridad Social de este colectivo acorde con sus especiales caracter�sticas. Y as� mismo, determina que a las cotizaciones a la Seguridad Social que hayan de efectuarse por las contingencias cuya cobertura se establezca, se les aplicar�n las bonificaciones generales que se otorguen a favor de los trabajadores con especiales dificultades de inserci�n laboral o las que espec�ficamente se fijen para este colectivo. Por otro lado, le habilita para regular la protecci�n de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad.
As� mismo, la Ley 14/2000, de 29 de diciembre, de Medidas fiscales, administrativas y del orden social, en su art�culo 24, apartado cuarto, introduce una nueva disposici�n adicional trig�sima en el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, aprobado por Real Decreto legislativo 1/1994, de 20 de junio, por la que se establecen determinadas bonificaciones en las cotizaciones a la Seguridad Social por los conceptos de recaudaci�n conjunta, respecto de los penados que realicen actividades laborales en instituciones penitenciarias, y declara aplicables a las cuotas empresariales por contingencias comunes las bonificaciones generales que se otorguen a la contrataci�n de trabajadores con especiales dificultades de inserci�n laboral. Por otro lado, la citada Ley 14/2000, en su disposici�n adicional trig�sima primera (actualmente derogada), declar� aplicable el Programa de Fomento del Empleo al colectivo anteriormente mencionado, y prorrog� el Programa para el a�o 2000 establecido en el art�culo 28 de la Ley 55/1999, hasta el 17 de mayo de 2001. El Real Decreto-ley 5/2001, de 2 de marzo, de medidas urgentes de reforma del mercado de trabajo para el incremento del empleo y mejora de su calidad, incluye nuevamente al colectivo citado en el Programa de Fomento de Empleo para el a�o 2001, derogando el anterior.
El primer aspecto, es decir, la relaci�n laboral especial de los internos en los centros penitenciarios tiene como antecedentes pr�ximos el art�culo 25.2 de la Constituci�n, en cuanto que establece el derecho de los condenados a penas de prisi�n a un trabajo remunerado y a los beneficios correspondientes de la Seguridad Social, el cap�tulo II del T�tulo II, y en particular el art�culo 27.2, de la Ley Org�nica 1/1979, de 26 de septiembre, General Penitenciaria, que establece que el trabajo directamente productivo que realicen los internos ser� remunerado y, por otro lado, el p�rrafo c) del apartado primero, del art�culo 2 del texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, aprobado por Real Decreto legislativo 1/1995, de 24 de marzo, que enuncia como relaci�n laboral de car�cter especial la de los penados en las instituciones penitenciarias.
Estas previsiones fueron desarrolladas en el cap�tulo IV del T�tulo V del Reglamento Penitenciario, aprobado por Real Decreto 190/1996, de 9 de febrero.
En virtud del Real Decreto citado anteriormente y del Real Decreto 326/1995, de 3 de marzo, de regulaci�n del Organismo Aut�nomo Trabajo y Prestaciones Penitenciarias, �ste y el organismo auton�mico equivalente tiene atribuidas, entre otras funciones, la gesti�n del trabajo de los internos.
Dentro de este marco el art�culo 28 de la Ley 55/1999, regula el Programa de Fomento del Empleo para el a�o 2000, incluyendo, entre los colectivos beneficiarios de los incentivos previstos, a las empresas y entidades sin �nimo de lucro que contraten, indefinida o temporalmente, trabajadores desempleados en situaci�n de exclusi�n social figurando entre ellos los internos de centros penitenciarios cuya situaci�n penitenciaria les permita acceder a un empleo, as� como los liberados condicionales y ex-reclusos.
Estos tres aspectos destacados anteriormente suponen un gran avance en el fomento de las pol�ticas de inserci�n laboral del colectivo de reclusos, liberados condicionales y ex-reclusos, que es uno de los que presenta un mayor riesgo de exclusi�n social.
Por lo que respecta a los internos en r�gimen abierto que accedan a un empleo en el exterior del centro penitenciario, a los liberados condicionales y a los ex-reclusos, su relaci�n laboral se somete a la normativa com�n. Sin embargo, en el caso de los dem�s internos los principios b�sicos de la misma se contemplan actualmente en el Reglamento Penitenciario.
La habilitaci�n que el art�culo 21 de la Ley 55/1999 hace al Gobierno, las modificaciones que en la normativa laboral com�n se han producido en los �ltimos a�os, las medidas citadas en materia de fomento del empleo que afectan en particular a este colectivo y los propios cambios introducidos por la pol�tica penitenciaria para acomodarse a las nuevas tendencias en materia de formaci�n integral de la persona adulta o de formaci�n profesional ocupacional justifican su desarrollo reglamentario.
Esta norma est� presidida por una concepci�n del trabajo de los internos que conjuga aspectos de formaci�n y de ejercicio de una actividad laboral que tienen como finalidad �ltima facilitar su futura inserci�n laboral.
Entre las novedades m�s relevantes que este Real Decreto incorpora destacan las siguientes: su propia filosof�a general, combinando formaci�n y actividad laboral; la incorporaci�n de un cat�logo de oferta de los puestos de trabajo existentes por actividades que, en la medida de lo posible, han de seguir la tendencia del sector laboral, con el fin de que la tarea de inserci�n laboral sea lo m�s f�cil posible; la posibilidad de que la labor de preparaci�n para la inserci�n no se vea interrumpida con motivo de traslados entre centros penitenciarios, en determinadas condiciones; una mayor concreci�n en la regulaci�n de aquellas situaciones en que la organizaci�n del trabajo se lleva a cabo en colaboraci�n con personas f�sicas o jur�dicas del exterior, que contribuyen as� al objetivo de reinserci�n, proporcionando puestos de trabajo en el interior de los centros penitenciarios y constituyendo aut�nticas unidades productivas en los mismos; y por �ltimo, se establece el marco normativo de protecci�n de Seguridad Social de este colectivo, acorde con sus especiales caracter�sticas, tal como dispone el art�culo 21 de la Ley 55/1999.
En cuanto al segundo aspecto, esto es, la regulaci�n de la protecci�n de la Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad, se debe tener presente que una de las novedades m�s importantes del sistema de penas de la Ley Org�nica 10/1995, de 23 de noviembre, del C�digo Penal, es la pena de trabajo en beneficio de la comunidad. Con ella se evita alguno de los inconvenientes de las penas privativas de libertad, como la separaci�n del delincuente de la sociedad, y, al mismo tiempo, se le hace part�cipe de intereses p�blicos, al tener que cooperar con actividades que tienen ese car�cter.
Seg�n el art�culo 49 del C�digo Penal �Los trabajos en beneficio de la comunidad, que no podr�n imponerse sin consentimiento del penado, le obligan a prestar su cooperaci�n no retribuida en determinadas actividades de utilidad p�blica�. Consiste, por lo tanto, en una obligaci�n asumida voluntariamente por el penado para prestar su cooperaci�n en ciertas actividades de utilidad p�blica.
El Real Decreto 690/1996, de 26 de abril, por el que se establecen las circunstancias de ejecuci�n de las penas de trabajo en beneficio de la comunidad y de arresto de fin de semana, adem�s de establecer las circunstancias de ejecuci�n de esta pena, aporta a la definici�n de la misma, por una parte, que la actividad de utilidad p�blica a la que se preste la colaboraci�n personal tenga �inter�s social� y �valor educativo�, haciendo �nfasis en la prevenci�n especial, y, por otra parte, que �sirva de reparaci�n para la comunidad perjudicada�, es decir, que sirva como retribuci�n por el delito cometido.
Tanto el C�digo Penal como el Real Decreto citado disponen que los sentenciados a la pena de trabajo en beneficio de la comunidad gozar�n de la protecci�n dispensada a los penados por la legislaci�n penitenciaria en materia de Seguridad Social. No obstante, el art�culo 132 y siguientes del Reglamento Penitenciario regula el trabajo de los internos en los centros penitenciarios, como una actividad productiva y remunerada, caracter�sticas que no concurren en la pena de trabajo en beneficio de la comunidad por no tratarse de una relaci�n laboral. La protecci�n que en este caso se les dispensa es, al modo como se protegen las prestaciones personales obligatorias, la derivada de su inclusi�n en la acci�n protectora del sistema de la Seguridad Social en los casos de accidente de trabajo y enfermedad profesional.
En su virtud, a propuesta conjunta del Vicepresidente Primero del Gobierno y Ministro del Interior y del de Trabajo y Asuntos Sociales, previo informe del Consejo General del Poder Judicial y del Consejo Econ�mico y Social, de acuerdo con el Consejo de Estado y previa deliberaci�n del Consejo de Ministros en su reuni�n del d�a 6 de julio de 2001,
�mbito de aplicaci�n y exclusiones 1. El presente Real Decreto regula la relaci�n laboral de car�cter especial existente entre el Organismo Aut�nomo Trabajo y Prestaciones Penitenciarias u organismo auton�mico equivalente y los internos que desarrollen una actividad laboral en los talleres productivos de los centros penitenciarios, as� como la de quienes cumplen penas de trabajo en beneficio de la comunidad.
2. Queda excluida de su �mbito de aplicaci�n la relaci�n laboral de los internos en r�gimen abierto, sometidos a un sistema de contrataci�n ordinaria con empresarios, que se regular� por la legislaci�n laboral com�n, sin perjuicio de la tutela que en la ejecuci�n de estos contratos pueda realizarse por la autoridad penitenciaria.
3. Tambi�n quedan excluidas de esta regulaci�n las diferentes modalidades de ocupaci�n no productiva que se desarrollen en los establecimientos penitenciarios, tales como la formaci�n profesional ocupacional, el estudio y la formaci�n acad�mica, las ocupacionales que formen parte de un tratamiento, las prestaciones personales en servicios auxiliares comunes del establecimiento, las artesanales, intelectuales y art�sticas y, en general, todas aquellas ocupaciones que no tengan naturaleza productiva.
4. La relaci�n laboral especial penitenciaria se regula por lo dispuesto en este Real Decreto. Las dem�s normas de la legislaci�n laboral com�n, incluido el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, aprobado por Real Decreto legislativo 1/1995, de 24 de marzo, s�lo ser�n aplicables en los casos en que se produzca una remisi�n expresa desde este Real Decreto o la normativa de desarrollo.
5. Las cuestiones litigiosas derivadas de los conflictos individuales que se promuevan por los internos trabajadores encuadrados en la relaci�n laboral especial penitenciaria se regir�n por el texto refundido de la Ley de Procedimiento Laboral, aprobado por Real Decreto legislativo 2/1995, de 7 de abril. Para demandar al Organismo Aut�nomo Trabajo y Prestaciones Penitenciarias u �rgano auton�mico equivalente, ser� requisito previo haber reclamado en v�a administrativa en la forma establecida en el art�culo 69 y siguientes del texto refundido de la Ley de Procedimiento Laboral y en el art�culo 125 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de R�gimen Jur�dico de las Administraciones P�blicas y del Procedimiento Administrativo Com�n.
Sujetos de la relaci�n laboral 1. A los efectos del presente Real Decreto son trabajadores los internos que desarrollen actividades laborales de producci�n por cuenta ajena en los talleres productivos de los centros penitenciarios.
2. Tambi�n a dichos efectos el empleador ser� en todos los casos el Organismo Aut�nomo Trabajo y Prestaciones Penitenciarias u �rgano auton�mico equivalente.
Acceso a los puestos de trabajo 1. El Organismo Aut�nomo Trabajo y Prestaciones Penitenciarias u �rgano auton�mico equivalente mantendr� una oferta de puestos de trabajo acorde con las disponibilidades econ�micas, ordenada en un cat�logo y clasificada por actividades, especificando la formaci�n requerida y las caracter�sticas de cada puesto.
2. El Organismo Aut�nomo Trabajo y Prestaciones Penitenciarias elaborar� peri�dicamente la lista de puestos vacantes en los talleres productivos, detallando sus caracter�sticas. La Junta de Tratamiento, como �rgano administrativo competente, adjudicar� los puestos a los internos, siguiendo el siguiente orden de prelaci�n:
1.� Los internos en cuyo programa individualizado de tratamiento se contemple el desarrollo de una actividad laboral.
2.� Los internos penados sobre los preventivos.
3.� La aptitud laboral del interno en relaci�n con las caracter�sticas del puesto de trabajo.
4.� La conducta penitenciaria.
5.� El tiempo de permanencia en el establecimiento penitenciario.
6.� Las cargas familiares.
7.� La situaci�n prevista en el art�culo 14.1 de este Real Decreto.
Objeto y finalidad de la relaci�n laboral 1. La finalidad esencial del trabajo es la preparaci�n para la futura inserci�n laboral del interno, por cuya raz�n ha de conectarse con los programas de formaci�n profesional ocupacional que se desarrollen en los centros penitenciarios, tanto a efectos de mejorar las capacidades de los mismos para el posterior desempe�o de un puesto de trabajo en los talleres productivos como para su futura incorporaci�n laboral cuando accedan a la libertad.
2. El trabajo que realice el penado objeto de relaci�n laboral, deber� ser productivo y remunerado.
3. Con el fin de propiciar que la oferta de puestos de trabajo siga la evoluci�n de la demanda del sector productivo, se revisar� la misma, cuando las circunstancias as� lo aconsejen.
CAP�TULO IIDerechos y deberes laborales
Derechos laborales 1. Los internos trabajadores tendr�n los siguientes derechos laborales b�sicos:
a) A no ser discriminados para el empleo o una vez empleados, por razones de nacionalidad, sexo, estado civil, por la edad, dentro de los l�mites marcados por la legislaci�n laboral penitenciaria, raza, condici�n social, ideas religiosas o pol�ticas, as� como por el idioma.
b) A su integridad f�sica y a una adecuada pol�tica de prevenci�n de riesgos laborales, de acuerdo con lo dispuesto en la legislaci�n vigente sobre dicha materia.
c) Al trabajo productivo y remunerado que pudiere ofertar la Administraci�n penitenciaria, as� como a la percepci�n puntual de la remuneraci�n establecida por la legislaci�n penitenciaria, al descanso semanal y a las vacaciones anuales.
d) Al respeto a su intimidad, con las limitaciones exigidas por la ordenada vida en prisi�n, y a la consideraci�n debida a su dignidad, comprendida la protecci�n frente a ofensas verbales o f�sicas de naturaleza sexual.
e) A participar en la organizaci�n y planificaci�n del trabajo en la forma y con las condiciones establecidas en la legislaci�n penitenciaria.
f) A la formaci�n para el desempe�o del puesto, as� como a la promoci�n en el trabajo.
2. Asimismo, tendr�n derecho a que se valore el trabajo productivo realizado y la laboriosidad del interno en orden al r�gimen y tratamiento penitenciario, as� como para la concesi�n de beneficios penitenciarios cuando se cumplan los requisitos establecidos por la legislaci�n.
Deberes laborales Los internos trabajadores tendr�n los siguientes deberes laborales b�sicos:
a) Cumplir con las obligaciones concretas de su puesto de trabajo, con arreglo a las reglas de la buena fe, diligencia y disciplina, as� como con las que se deriven de la actividad laboral comprendida en su programa individualizado de tratamiento.
b) Observar las medidas de prevenci�n de riesgos laborales que se adopten.
c) Cumplir las �rdenes e instrucciones del personal responsable de la organizaci�n y gesti�n de los talleres, en el ejercicio regular de sus funciones.
d) Contribuir a conseguir el cumplimiento de los fines de la relaci�n laboral, tanto desde el punto de vista de su preparaci�n para la inserci�n laboral, como en relaci�n con el cumplimiento de los objetivos de la actividad laboral que se le encomienda.
CAP�TULO IIIDuraci�n de la relaci�n laboral
Inicio y duraci�n de la relaci�n laboral 1. La relaci�n laboral especial penitenciaria se formalizar� con la inscripci�n del interno en el correspondiente Libro de Matr�cula, con efectos desde la fecha en que se produzca el alta efectiva en el puesto de trabajo. Tambi�n se anotar� en dicho Libro la extinci�n de la relaci�n laboral, as� como su suspensi�n por causa de traslado del interno a otro centro penitenciario por tiempo no superior a dos meses.
2. La duraci�n de la relaci�n laboral coincidir� con la de la obra o servicio que se le encomiende.
CAP�TULO IVPromoci�n
Promoci�n en el trabajo 1. Los internos trabajadores, atendiendo a su nivel de conocimientos, capacidad laboral y funciones desempe�adas, ser�n clasificados en las siguientes categor�as:
a) Operario base: los que desempe�en el conjunto de tareas necesarias para el funcionamiento de los talleres productivos.
b) Operario superior: los que, adem�s de desempe�ar las tareas necesarias para el funcionamiento de los talleres productivos, colaboran en su organizaci�n y su desarrollo.
2. Esta distinci�n se tendr� en cuenta en la fijaci�n del m�dulo retributivo.
CAP�TULO VCausas de suspensi�n y de extinci�n de la relaci�n laboral
Suspensi�n de la relaci�n laboral 1. La relaci�n laboral especial penitenciaria podr� suspenderse por las siguientes causas:
c) Maternidad y riesgo durante el embarazo. En el supuesto de parto la suspensi�n tendr� una duraci�n de diecis�is semanas ininterrumpidas, ampliables en el supuesto de parto m�ltiple en dos semanas m�s por cada hijo a partir del segundo, distribuidas antes o despu�s del parto a opci�n de la interesada, siempre que seis semanas sean inmediatamente posteriores al mismo.
2. Asimismo, la relaci�n laboral especial penitenciaria podr� suspenderse por las siguientes causas:
a) Suspensi�n de empleo y sueldo por el cumplimiento de sanciones disciplinarias penitenciarias de aislamiento.
c) Por traslados de los internos siempre que la ausencia no sea superior a dos meses, as� como durante el disfrute de los permisos o salidas autorizadas.
3. La suspensi�n de la relaci�n laboral exonerar� de las obligaciones rec�procas de trabajar y de remunerar el trabajo. En estos supuestos, el Director del centro penitenciario podr� designar a otro interno trabajador para el desempe�o del puesto de trabajo mientras dure la suspensi�n.
Extinci�n de la relaci�n laboral 1. La relaci�n laboral especial penitenciaria se extinguir�:
b) Por la terminaci�n de la obra o servicio.
c) Por ineptitud del interno trabajador conocida o sobrevenida con posterioridad al desempe�o del puesto de trabajo adjudicado.
d) Por muerte, gran invalidez o invalidez permanente total o absoluta del trabajador penitenciario.
e) Por jubilaci�n del interno trabajador.
f) Por fuerza mayor que imposibilite definitivamente la prestaci�n del trabajo.
g) Por renuncia del interno trabajador.
h) Por falta de adaptaci�n del trabajador a las modificaciones t�cnicas operadas en su puesto de trabajo, siempre que hayan transcurrido, como m�nimo, dos meses desde que se introdujo la modificaci�n.
2. Asimismo, la relaci�n laboral especial penitenciaria se extinguir�:
a) Por la excarcelaci�n del trabajador penitenciario.
b) Por contrataci�n con empresas del exterior en el caso de internos clasificados en tercer grado.
c) Por razones de tratamiento apreciadas por la Junta de Tratamiento.
d) Por traslado del interno trabajador a otro establecimiento penitenciario por un per�odo superior a dos meses.
e) Por razones de disciplina y seguridad penitenciaria.
f) Por incumplimiento de los deberes laborales b�sicos en la relaci�n laboral especial penitenciaria.
3. La extinci�n de la relaci�n laboral penitenciaria se acordar�, previa valoraci�n de las circunstancias de cada caso, por el Director del centro penitenciario en su calidad de delegado del Organismo Aut�nomo Trabajo y Prestaciones Penitenciarias u organismo auton�mico equivalente.
CAP�TULO VIOrganizaci�n del trabajo
Organizaci�n y direcci�n del trabajo 1. Corresponde al Organismo Aut�nomo Trabajo y Prestaciones Penitenciarias u �rgano auton�mico equivalente la planificaci�n, organizaci�n y control del trabajo desarrollado por los internos en los talleres penitenciarios.
2. El trabajo de los internos en los talleres penitenciarios podr� organizarse directamente por el Organismo Aut�nomo Trabajo y Prestaciones Penitenciarias u �rgano auton�mico equivalente o en colaboraci�n con personas f�sicas o jur�dicas del exterior. En todo caso, el Organismo aut�nomo u �rgano auton�mico equivalente no perder� su condici�n de empleador en relaci�n con los internos trabajadores.
3. La organizaci�n y los m�todos de trabajo que se apliquen en los talleres penitenciarios tratar�n de asemejarse lo m�s posible a los de las empresas del exterior, con el fin de favorecer su futura inserci�n laboral.
4. La actividad desarrollada en los talleres penitenciarios estar� sometida a la normativa correspondiente en materia de prevenci�n de riegos laborales, sin perjuicio de las adaptaciones que fueren necesarias en funci�n de las especifidades del medio penitenciario.
5. Sin perjuicio de lo previsto en el apartado segundo de este art�culo, en el caso de que el trabajo se organice en colaboraci�n con personas f�sicas o jur�dicas del exterior, �stas vendr�n obligadas a asegurar que se cumplan las obligaciones, de evaluaci�n de riesgos y planificaci�n de su prevenci�n en el trabajo, de formaci�n preventiva y de cumplimiento de las medidas preventivas que correspondan en funci�n de la actividad desarrollada, de acuerdo con lo establecido en la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales. Asimismo estar�n obligadas a respetar la intimidad y dignidad del interno trabajador, a conservar adecuadamente las instalaciones que ocupe, a colaborar con el Organismo Aut�nomo Trabajo y Prestaciones Penitenciarias u �rgano auton�mico equivalente en cuantos aspectos e informaciones le sean requeridas y, en general, a cumplir los compromisos acordados en el acuerdo de colaboraci�n suscrito por ambas partes.
6. La direcci�n y control de la actividad concreta de los internos corresponde al Director del establecimiento penitenciario y al personal encargado de realizar las funciones de direcci�n y gesti�n de los talleres.
7. En sus relaciones rec�procas, el Organismo Aut�nomo Trabajo y Prestaciones Penitenciarias u �rgano auton�mico equivalente y los trabajadores penitenciarios se someter�n a las exigencias de la buena fe.
Control de la actividad laboral El Organismo Aut�nomo Trabajo y Prestaciones Penitenciarias u �rgano auton�mico equivalente podr� adoptar las medidas que estime m�s oportunas de vigilancia y control para verificar el cumplimiento por el trabajador de sus obligaciones y deberes laborales.
Participaci�n Para la mejora de los resultados, los internos que realicen trabajos productivos podr�n participar, siempre que no interfieran los planes productivos establecidos por el organismo aut�nomo u �rgano equivalente auton�mico, en la organizaci�n y planificaci�n del trabajo, con arreglo a los siguientes criterios:
a) Aportando ideas, individual o colectivamente, sobre los planes de trabajo y los sistemas laborales.
b) Participando en la evaluaci�n y an�lisis de los sistemas de producci�n y formulando, a trav�s de las comisiones sectoriales correspondientes, propuestas para la fijaci�n anual del m�dulo retributivo por el Consejo de Administraci�n del Organismo Aut�nomo Trabajo y Prestaciones Penitenciarias u �rgano auton�mico equivalente.
c) Formando parte de los equipos encargados del control y mantenimiento de los sistemas de seguridad y prevenci�n de riesgos laborales.
Movilidad 1. Con el fin de propiciar que la preparaci�n para la inserci�n laboral no se vea interrumpida con ocasi�n de traslados entre centros penitenciarios motivados por razones de arraigo familiar u otras que redunden en beneficio del interno, los internos que hubiesen desempe�ado un puesto de trabajo en un centro penitenciario por un per�odo superior a un a�o, siempre que este desempe�o haya sido valorado positivamente por el centro de procedencia, tendr�n prioridad a la hora de acceder a puestos de trabajo vacantes del centro penitenciario de destino.
2. En caso de traslado del interno a otro centro penitenciario se le expedir� certificaci�n acreditativa de todas sus circunstancias laborales.
CAP�TULO VIISalarios y calendario laboral
R�gimen retributivo 1. La retribuci�n que reciban los internos trabajadores se determinar� en funci�n del rendimiento normal de la actividad de que se trate y del horario de trabajo efectivamente cumplido.
2. Para la determinaci�n de la retribuci�n, se aplicar�n los par�metros se�alados en el apartado anterior a un m�dulo, para cuyo c�lculo se tomar� como referencia el salario m�nimo interprofesional vigente en cada momento, de tal manera que el salario resultante se fijar� proporcionalmente al n�mero de horas realmente trabajadas y al rendimiento conseguido por el trabajador.
3. El m�dulo retributivo a que se refiere el apartado anterior, que se determinar� anualmente por el Consejo de Administraci�n del Organismo Aut�nomo Trabajo y Prestaciones Penitenciarias u �rgano auton�mico equivalente, incluir� la parte proporcional de la retribuci�n de los d�as de descanso semanal y de vacaciones anuales retribuidas, as� como las gratificaciones extraordinarias, en su caso.
4. Las retribuciones podr�n calcularse por producto o servicio realizado, por tiempo o por cualquier otro sistema, aplicando lo se�alado en los apartados anteriores. Si el sistema aplicado es el de producto, y en el caso de que la organizaci�n del trabajo se lleve acabo en colaboraci�n con personas f�sicas o jur�dicas del exterior, el Organismo Aut�nomo Trabajo y Prestaciones Penitenciarias u �rgano auton�mico competente se reserva el derecho a establecer los m�todos y tiempos aplicables en la elaboraci�n de los distintos productos.
5. El Organismo Aut�nomo Trabajo y Prestaciones Penitenciarias u �rgano auton�mico equivalente podr� establecer primas a la producci�n, en funci�n de la mejora de la calidad del trabajo, de la superaci�n de determinados niveles de producci�n o de cualquier otra variable que se determine.
Pago de las retribuciones 1. El Organismo Aut�nomo Trabajo y Prestaciones Penitenciarias u �rgano auton�mico equivalente efectuar� el pago de las retribuciones mediante su ingreso mensual en la cuenta de peculio del interno.
2. Las retribuciones del trabajo de los internos s�lo ser�n embargables en las condiciones y con los requisitos establecidos para el salario en el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores.
Tiempo de trabajo 1. El Director del centro penitenciario, en su calidad de delegado del Organismo Aut�nomo Trabajo y Prestaciones Penitenciarias u organismo auton�mico equivalente, establecer� el calendario laboral que regir� a lo largo del a�o, incorporando, en su caso, las especifidades que proceda, sistemas de jornada continua, partida, nocturna o por turnos.
2. Los internos trabajadores tendr�n derecho a un descanso semanal de d�a y medio ininterrumpido que se disfrutar�, con car�cter general, la tarde del s�bado y el d�a completo del domingo, excepto en el sistema por turnos que se estar� a lo establecido para la actividad de que se trate. Tambi�n ser�n d�as de descanso las fiestas laborales de la localidad donde radique el centro penitenciario.
3. El horario de trabajo, dentro de los l�mites establecidos legalmente para la jornada de trabajo, ser� el necesario para el correcto desarrollo de la actividad productiva.
4. Previo acuerdo con los trabajadores, el Director del centro penitenciario podr� modificar, cuando las circunstancias excepcionales de producci�n lo exijan, el calendario laboral aprobado o la jornada habitual.
5. Las vacaciones anuales de los internos trabajadores tendr�n una duraci�n de treinta d�as naturales o la parte proporcional que corresponda en su caso. El momento de disfrute se condicionar� a las orientaciones del tratamiento y a las necesidades de trabajo en los sectores laborales.
Permisos e interrupciones El trabajador, previo aviso y justificaci�n, podr� ausentarse del trabajo durante cualquier clase de permiso o salida autorizada. Las ausencias del trabajo no ser�n retribuidas.
CAP�TULO VIIIProtecci�n de Seguridad Social de los internos que trabajen en talleres penitenciarios
Acci�n protectora de la Seguridad Social Los internos trabajadores sujetos a la relaci�n laboral especial penitenciaria quedar�n incluidos en el R�gimen General de la Seguridad Social y gozar�n de la prestaci�n de asistencia sanitaria, as� como de la acci�n protectora del mismo en las situaciones de maternidad, riesgo durante el embarazo, incapacidad permanente, muerte y supervivencia derivadas de enfermedad com�n y accidente no laboral, jubilaci�n y situaciones derivadas de las contingencias de accidente de trabajo y enfermedad profesional. Asimismo, estar�n protegidos por la contingencia de desempleo cuando sean liberados de prisi�n, en los t�rminos establecidos en el T�tulo III del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, aprobado por Real Decreto legislativo 1/1994, de 20 de junio.
Afiliaci�n, altas, bajas y cotizaci�n 1. El Organismo Aut�nomo Trabajo y Prestaciones Penitenciarias o el �rgano auton�mico equivalente competente asumir�, respecto de estos trabajadores, las obligaciones de afiliaci�n, alta, baja y cotizaci�n, que las normas de Seguridad Social imponen al empresario.
2. Con car�cter general, la cotizaci�n se realizar� conforme a las normas siguientes:
a) El tipo de cotizaci�n ser� el correspondiente a las situaciones por contingencias comunes incluidas en la acci�n protectora de estos internos.
b) La cotizaci�n por las contingencias profesionales se efectuar� aplicando la tarifa de primas vigente a las retribuciones efectivamente percibidas en funci�n de las horas trabajadas, sin que, con car�cter general, dicha base sea inferior a las bases m�nimas de cotizaci�n por contingencias profesionales aplicables a los contratos a tiempo parcial.
c) En la cotizaci�n por la contingencia de desempleo se aplicar� el tipo de cotizaci�n establecido para la contrataci�n indefinida vigente en cada momento.
Obligaci�n de cotizar 1. La obligaci�n de cotizar se mantendr� mientras dure la relaci�n laboral.
2. En los casos de suspensi�n de la relaci�n laboral �nicamente continuar� la obligaci�n de cotizar en las situaciones de maternidad y riesgo durante el embarazo.
Protecci�n de la Seguridad Social
Los sentenciados a la pena de trabajo en beneficio de la comunidad que se encuentren cumpli�ndola �nicamente estar�n incluidos en la acci�n protectora del R�gimen General de la Seguridad Social a efectos de las contingencias de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales por los d�as de prestaci�n efectiva de dicho trabajo. La cobertura de dichas contingencias corresponder� al Instituto Nacional de la Seguridad Social.
El Ministerio del Interior asumir� las obligaciones que para la cobertura de las contingencias indicadas se establecen en el art�culo siguiente.
Cap�tulo IX, que contiene los art�culos 22 y 23, redactado por el art�culo �nico del R.D. 2131/2008, de 26 de diciembre, por el que se modifica el R.D. 782/2001, de 6 de julio, por el que se regula la relaci�n laboral de car�cter especial de los penados que realicen actividades laborales en talleres penitenciarios y la protecci�n de Seguridad Social de los sometidos a penas de trabajo en beneficio de la comunidad (�B.O.E.� 19 enero 2009).Vigencia: 19 enero 2009
Relaciones jur�dicas de Seguridad Social
1. A efectos de la cotizaci�n por la cobertura prevista en el art�culo anterior se proceder� a la afiliaci�n y/o alta de dichos penados en el R�gimen General de la Seguridad Social, con efectos desde el d�a inicial del cumplimiento de la pena. La baja en el citado r�gimen se solicitar� una vez que finalice la ejecuci�n de la pena, con efectos desde el d�a de finalizaci�n de �sta y sin que proceda la comunicaci�n de altas y bajas intermedias por los d�as de prestaci�n efectiva de trabajo.
2. La cotizaci�n por las contingencias de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales se efectuar� aplicando al tope m�nimo de cotizaci�n fijado en cada ejercicio en el R�gimen General de la Seguridad Social el tipo de cotizaci�n establecido en la tarifa de primas vigente que corresponda a la actividad econ�mica de prestaci�n de servicios a la comunidad en general (
.84.2), efectu�ndose el ingreso de las cuotas que procedan a favor de la Tesorer�a General de la Seguridad Social con car�cter anual, dentro de los 15 primeros d�as del mes de diciembre de cada ejercicio.
A tal efecto, el Ministerio del Interior certificar� los importes adeudados correspondientes a las cotizaciones devengadas en los 12 meses naturales anteriores, en los t�rminos y con los requisitos que se determinen por la Tesorer�a General de la Seguridad Social.
3. A efectos del reconocimiento y pago de las prestaciones que pudieran causarse por las contingencias indicadas y como t�tulo acreditativo para su cobertura, el Ministerio del Interior emitir� los partes de accidentes de trabajo por el procedimiento legalmente establecido cuando estos se produzcan como consecuencia de los trabajos realizados en cumplimiento de las penas en beneficio de la comunidad.
Derogaci�n normativa 1. Quedan derogadas todas las normas de igual o inferior rango en lo que contradigan o se opongan a lo dispuesto en el presente Real Decreto.
a) El Decreto 573/1967, de 16 de marzo, por el que se asimilan a trabajadores por cuenta ajena, a efectos de su inclusi�n en el R�gimen General de la Seguridad Social, a los reclusos que realicen trabajos penitenciarios retribuidos.
b) Los art�culos 134 a 152, ambos inclusive, del Reglamento Penitenciario, aprobado por Real Decreto 190/1996, de 9 de febrero.
Desarrollo normativo Se autoriza a los Ministros del Interior y de Trabajo y Asuntos Sociales a dictar, en el �mbito de sus respectivas competencias, cuantas disposiciones sean necesarias para el desarrollo y ejecuci�n de lo dispuesto en este Real Decreto, sin perjuicio de las habilitaciones espec�ficas de desarrollo conferidas al Organismo Aut�nomo Trabajo y Prestaciones Penitenciarias u �rgano auton�mico equivalente en otros preceptos del mismo.
Entrada en vigor El presente Real Decreto entrar� en vigor el d�a siguiente al de su publicaci�n en el �Bolet�n Oficial del Estado�. No obstante lo anterior, respecto de las cotizaciones a la Seguridad Social y dem�s conceptos de recaudaci�n conjunta se aplicar� con efectos desde el d�a 1 de enero de 2001.

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
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