Source: http://comunidad-escolar.pntic.mec.es/822/tribuna.html
Timestamp: 2017-11-20 02:06:27+00:00

Document:
Tribuna COMUNIDAD ESCOLAR 822
En la presente colaboración, que se complementará con una segunda parte en el próximo número de Comunidad Escolar, su autora reflexiona sobre la situación actual de un factor tan determinante en el proceso educativo como es el referido a
la autonomía pedagógica de los centros, y dedica este primer artículo al proyecto educativo de centro, completando la colaboración con un segundo artículo sobre el proyecto curricular de etapa y la Programación docente.
de los centros (I)
A flexibilidad del sistema educa-
tivo lleva aparejada necesariamente la concesión de un espacio propio de autonomía a los centros docentes. La exigencia que se le plantea de proporcionar una educación de calidad a todo el alumnado, teniendo al mismo tiempo en cuenta la diversidad de sus intereses, características y situaciones personales, obliga a reconocerle una capacidad de decisión que afecta tanto a su organización como a su modo de funcionamiento.
Aunque las Administraciones deban establecer el marco general en que debe desenvolverse la actividad educativa, los centros deben poseer un margen propio de autonomía que les permita adecuar su actuación a sus circunstancias concretas y a las características de su alumnado, con el objetivo de conseguir el éxito escolar de todos los estudiantes. Es necesario que la normativa combine ambos aspectos, estableciendo las normas comunes que todos tienen que respetar, así como el espacio de autonomía que se ha de conceder a los centros docentes.
La actividad de los centros docentes recae, en última instancia, en el profesorado que en ellos trabaja. Conseguir que todos los jóvenes desarrollen al máximo sus capacidades, en un marco de calidad y equidad, convertir los objetivos generales en logros concretos, adaptar el currículo y la acción educativa a las circunstancias específicas en que los centros se desenvuelven, conseguir que los padres y las madres se impliquen en la educación de sus hijos, no es posible sin un profesorado comprometido en su tarea. Uno de los distintos ámbitos de intervención del profesorado, es una toma de decisiones sobre la elaboración de los documentos de Autonomía Pedagógica de los centros, tal y como se recoge en el Real Decreto 82/1996, de 26 de enero, por el que se aprueba el Reglamento Orgánico de las Escuelas de Educación Infantil y de los Colegios de Educación Primaria en su Titulo IV, Capítulo I, referente a la Autonomía Pedagógica de los Centros, en el se precisa que “Los centros dispondrán de autonomía para definir el modelo de gestión organizativa y pedagógica, que deberá concretarse, en cada caso, mediante los correspondientes proyectos educativos, curriculares, y de sus respectivos reglamentos de régimen interior”.
La ley Orgánica de Educación de 3 de mayo de 2006, en el capítulo II, artículo 120 presta particular atención a esta autonomía, tanto en lo pedagógico, a través de la elaboración de sus proyectos educativos, como en lo que respecta a la gestión económica de los recursos y a la elaboración de sus normas de organización y funcionamiento.
La LOGSE reconoce a los centros la autonomía pedagógica para desarrollar y completar el currículo en el marco de su programación (preámbulo), permite que completen y desarrollen el currículo de los niveles, ciclos, grados y modalidades (art. 57.1) y posibilita que las Administraciones educativas fomenten la autonomía pedagógica y administrativa de los centros (art. 57.4). Lo que antes se consideraba como algo posible e interesante, ahora se convierte en algo obligatorio para todos los centros en la línea de "proporcionar un marco global a la Institución escolar que permita la actuación coordinada y eficaz del equipo docente".
La LOE sigue en la misma línea y otorga mayor protagonismo a los órganos colegiados de control y gobierno de los centros, que son el Consejo Escolar, el Claustro de Profesores y los órganos de coordinación docente, y aborda las competencias de la dirección de los centros públicos, el procedimiento de selección de los directores y el reconocimiento de la función directiva., tal y como queda especificado en el citado capítulo II de Autonomía de los centros en su Artículo 120 dice que los centros docentes dispondrán de autonomía para elaborar, aprobar y ejecutar un proyecto educativo y un proyecto de gestión, así como las normas de organización y funcionamiento del centro En dicha ley se define el proyecto educativo del centro.( Artículo 121.) como el documento que recogerá los valores, los objetivos y las prioridades de actuación. Asimismo, incorporará la concreción de los currículos establecidos por la Administración educativa que corresponde fijar y aprobar al Claustro, así como el tratamiento transversal en las áreas, materias o módulos de la educación en valores y otras enseñanzas Dicho proyecto, que deberá tener en cuenta las características del entorno social y cultural del centro, recogerá la forma de atención a la diversidad del alumnado y la acción tutorial, así como el plan de convivencia, y deberá respetar el principio de no discriminación y de inclusión educativa como valores fundamentales, así como los principios y objetivos recogidos en esta Ley y en la Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio, Reguladora del Derecho a la Educación.
Podemos encontrar unas características que definen un Proyecto educativo, y estas notas las notas que caracterizan a un proyecto educativo son:
b) Se debe elaborar en equipo y con la participación de todos los miembros de la Comunidad Escolar. Nunca podrá ser de todos si no participan todos en su elaboración.
d) Debe servir de punto de referencia en la elaboración de los sucesivos documentos o instrumentos para desarrollar el proceso educativo en un centro. O sea, tiene que ser vinculante...
En los últimos años, por citar la referencia histórica más reciente, el ordenamiento jurídico ha recogido en menor o mayor medida este principio de la autonomía de los centros escolares en los ámbitos de autonomía a los que nos referimos habitualmente: curricular, pedagógico, económico, organizativo, de gestión de personal, etc.
La Ley Orgánica del Derecho a la Educación (LODE) recoge explícitamente la autonomía de centros escolares determinando en su artículo 15, que los centros tendrán autonomía para establecer materias optativas, adaptar los programas a las características del medio (...), adoptar métodos de enseñanza y organizar actividades culturales y extraescolares. Se trata de una autonomía escasa y referida en exclusiva al ámbito cultural y metodológico, sin que exista referencia alguna al concepto de autonomía organizativa, económica o de gestión.
La Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE) ratifica el principio de autonomía, aunque lo sigue situando dentro de los límites de la actuación pedagógica de los centros. Establecía que las Administraciones Educativas fomentarán la autonomía pedagógica y organizativa de los centros y favorecerán y estimularán el trabajo en equipo de los profesores. Por otra parte, se refería también a que los centros docentes estarán dotados de los recursos educativos, humanos y materiales necesarios para garantizar una enseñanza de calidad, y dispondrán de autonomía en su gestión económica en los términos establecidos en las leyes.
El Real Decreto 82/1996, de 26 de enero, por el que se aprueba el Reglamento Orgánico de las Escuelas de Educación Infantil y de los Colegios de Educación Primaria en el Artículo 47, relativo a la Autonomía pedagógica de los centros, dice que “los centros dispondrán de autonomía para definir el modelo de gestión organizativa y pedagógica, que deberá concretarse, en cada caso, mediante los correspondientes proyectos educativos, curriculares, y de sus respectivos reglamentos de régimen interior”, dedicando su Artículo 48 al Proyecto educativo.
La Ley Orgánica de Calidad de la Educación (LOCE), desarrolla el principio de autonomía de los centros educativos en los ámbitos pedagógico, organizativo y de gestión, indicando que los centros dispondrán de la necesaria autonomía pedagógica, organizativa y de gestión económica para favorecer la mejora continua de la educación. Las administraciones educativas, en el ámbito de sus competencias, fomentarán esta autonomía y estimularán el trabajo en equipo del profesorado. Los centros estarán dotados de personal y de recursos educativos y materiales necesarios para garantizar una enseñanza de calidad.

References: Real Decreto 
 artículo 120
 Artículo 120
 Artículo 121
 artículo 15
 Real Decreto 
 Artículo 47
 Artículo 48