Source: https://es.scribd.com/document/59640685/LA-TRADICION
Timestamp: 2017-11-21 23:23:45+00:00

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Cargado por Barbara Devia Arce
1. Concepto y alcances. 1. Tradición como modo de adquirir. Artículo 670. ³La tradición es un modo de adquirir el dominio de las cosas y consiste en la entrega que el dueño hace de ellas a otro, habiendo por una parte la facultad e intención de transferir el dominio, y por otra la capacidad e intención de adquirirlo´.
³En las ventas .1. Validación retroactiva. ³La tradición. aunque la venta se haga en pública subasta´. En cuanto a la capacidad. Aspectos del consentimiento. Facultad de adquirir.  Decreto Ley 1939. a) Concepto. En cuanto a la capacidad. a. a.2. son capaces). c.. Facultad para transferir.  Artículo 1798. y a los jueces. Segundo requisito. d. 6. abogados.1. Artículos 672 inciso 2º.2. ³Es nulo el contrato de compraventa entre cónyuges no divorciados perpetuamente. Artículo 1575 inciso 2º. c) La facultad de adquirir. y entre el padre o madre y el hijo sujeto a patria potestad´.  Sanción. Consentimiento del tradente y del adquirente. y que se vendan a consecuencia del litigio. Rigen las reglas generales. rigen las reglas generales. Voluntad en la representación. ¿Capacidad? Es legitimación. si el vendedor adquiere después el dominio de ella.3.a otro una cosa ajena. 5.1. se mirará al comprador como verdadero dueño desde la fecha de la tradición´. 673 inciso 2º. d.2. a) Hecha voluntariamente. Por el adquirente o su representante. Artículo 674. Artículo 673. procuradores o escribanos los bienes en cuyo litigio han intervenido.  Incluye al mandatario o representante legal. Ejemplos. b) Caso en que falta la voluntad.2.2.. b) Caso de las ventas forzadas. c.  Artículo 1796. Nulidad. Artículo 672.1. ³Para que la tradición sea válida debe ser hecha voluntariamente por el tradente o por su representante´. ³Al empleado público se prohíbe comprar los bienes públicos o particulares que se vendan por su ministerio. Por el tradente o su representante. c. ³Se llama (.) adquirente la persona que por la tradición adquiere el dominio de la cosa recibida por él o a su nombre´.2. Artículo 672 inciso 1º. b) Requisitos. El adquirente. Intención de adquirir. d) La intención de adquirir. 6.  Prohibición de enajenar. requiere también el consentimiento del adquirente o de su representante´. d) Facultad de transferir y capacidad del tradente. sino en cuanto el que paga tiene facultad de enajenar´. Caso en que éste es incapaz y el representante no. para que sea válida. ³Para que sea válida la tradición en que intervienen mandatarios o representantes legales. En cuanto a la legitimación (o sea.1. ³Tampoco es válido el pago en que se debe transferir la propiedad. 6. se requiere además que éstos obren dentro de los límites de su mandato o de su representación legal´. Artículo 671 inciso 3º. b. a) Regla general. Artículo 671. b.
forzadas que se hacen por decreto judicial a petición de un acreedor. se les suele llamar hechos jurídicos propiamente tales. 6. Ojo quién firma. que son aquellos que producen efectos jurídicos. etc. pero que no persiguen directamente la consecución de efectos jurídicos. No lo hace (lo que es regla general en Derecho Civil).. No toda subasta pública es forzada. En la doctrina nacional. a) Error en la cosa tradida. b) Error en la persona. y por otra donación. Una parte entiende que hay un título traslaticio de dominio y la otra entiende que sólo hay título de mera tenencia. de la comisión de delitos. b. suele distinguirse entre hechos jurídicos. es válida la tradición´. . Artículo 676 inciso 1º.1.1. c) Error en el título. pero diferentes. d) Caso de mandatarios. a. c. en pública subasta.2. Alcances del consentimiento. Artículo 676 inciso 2º. o sea cuando por las dos partes se suponen títulos translaticios de dominio. ya sea de la voluntad del hombre´. que provienen ya sea de la naturaleza. Generalmente la exposición relativa a esta materia comienza con la descripción de los llamados ³hechos jurídicos´. ³Se requiere también para la validez de la tradición que no se padezca error en cuanto a la identidad de la especie que debe entregarse («)´ a. b. una entiende compraventa y la otra donación. una entiende donación y la otra comodato. Excepción. Error en el nombre. sea cuando una sola de las partes supone un título translaticio de dominio. b. b. Ambas partes entienden que hay un título traslaticio de dominio. Artículo 984 CPC. Artículo 2465. b.2. ³El error en el título invalida la tradición. en el segundo. ya sea que provengan de la naturaleza. b. como cuando por una parte se tiene el ánimo de entregar a título de comodato. Artículo 1453.2. Fundamento: derecho de prenda general. Por ejemplo. ya sea del hombre. ) La teoría del acto jurídico El tema ha sido abordado desde distintos puntos de vista por la doctrina moderna. Vicia el consentimiento (anula).1. Regla general. Esto incluye a los mandatarios. en cambio. Por ejemplo. En el primer caso. Artículo 677. y actos jurídicos. Incluye la quiebra y los procedimientos ejecutivos. y el juez su representante legal´. actos jurídicos.1. que son aquellos que sí se dirigen a la producción de efectos jurídicos.3. como si por una parte se supone mutuo. Artículo 676 inciso 1º.3. c. pero se equivocan en cuanto a la naturaleza del mismo. y por otra se tiene el ánimo de recibir a título de donación. como sería el caso de la muerte.3.2. ³Si se yerra en el nombre sólo. ³Se requiere también para la validez de la tradición que no se padezca error en cuanto («) a la persona a quien se le hace la entrega´. la persona cuyo dominio se transfiere es el tradente.
es un acto o un hecho jurídico. entrega material o instrumental. al menos. coinciden en que debe sostenerse una posición intermedia. aunque conceptualmente la distinción existe en nuestro derecho nacional. en uno y otro caso. es verdad que las partes. la posesión o el dominio. Víctor Vial y Avelino León. La calificación de la tradición como modo de adquirir el dominio es muy antigua: se advierte ya en obras como las Instituciones de Gayo. cuyas causas -que no pueden ni deben ser consideradas todas como actos jurídicos. 1556 del mismo cuerpo legal. 446 del Código Civil español. la adquisición de la propiedad por tradición es el efecto o el hecho resultante. Como ejemplos de los primeros se pueden señalar el art. como porque el derecho lo autoriza. habla de la tradición como modo de adquirir el dominio. en el sentido de que los actos producen los efectos queridos por las partes. pero también es cierto que el derecho se encarga de traducir a términos jurídicos los fines empíricos que las partes han tenido en mente al efectuar dicho acto. nos corresponde analizar si la tradición. en ese sentido. o de mera tenencia. acto jurídico válido que lo sustente (causa o título). o también un cúmulo de causas que condicionan un efecto jurídico. hay que hacer un esfuerzo por localizar la categoría en la que puede ubicarse cómodamente el ³modo de adquirir tradición´. relativo al efecto extintivo del pago o cumplimiento´.Por lo que se refiere a que los efectos se produzcan por obra de la voluntad del autor o de las partes -según se trate de acto unilateral o bilateral-. o solo en virtud del imperio del derecho. difieren. La tradición es una figura problemática en el sentido de que es un acto con diversos significados y alcances. La definición de nuestro Código Civil. . Etimológicamente hablando. recogida en el art.son variadas: capacidad jurídica del tradente y del adquirente. El argumento de esta segunda posición . independientemente de que el sujeto que los lleva a cabo los persiga o no. mientras que el término negocio jurídico encaja con nuestro ³acto jurídico´. Sin embargo.es que las partes. propiedad en el tradente o. y una vez que se desarrolla la construcción dogmática referida al acto jurídico. pero esta entrega puede conferir la mera tenencia. viene de tradere. cuando celebran un acto jurídico. los términos que se utilizan. que dota de protección interdictal al que ha tomado posesión de una cosa. En otras palabras. que sostiene que estas deben pretender efectos jurídicos para que el acto pueda llamarse con propiedad jurídico. Tradicionalmente se habla de la tradición como modo de adquirir el dominio. Se trata de la categoría que distingue entre actos jurídicos propiamente tales o en sentido estricto. Pensamos. lo que en el derecho comparado se llama acto jurídico. Uno de los ejemplos clásicos de este supuesto de hecho que conduce a un resultado (adquisición de la propiedad) es el caso de la tradición. al celebrar un acto jurídico. Los primeros consisten en declaraciones de voluntad que producen los efectos que el ordenamiento jurídico predispone. suele afirmarse que basta con que la voluntad persiga un fin práctico o empírico. Cuando se habla de tradición. generalmente se hace referencia a esta última acepción. que ambas posiciones no representan puntos de vista demasiado discordantes. Tradición. mientras los segundos se manifiestan como expresiones de voluntad encaminadas directamente a la producción de efectos jurídicos. que significa entregar. y el art. En nuestro derecho. tanto porque las partes así lo han querido. y negocios jurídicos. según dice el título de este trabajo. en la elaboración de la teoría. y que hemos comentado ampliamente. En efecto. ordinariamente desconocen los efectos jurídicos que ese acto pueda producir. esencialmente desean satisfacer una necesidad y. En lo relativo a los efectos que persiguen las partes. y no como un traspaso meramente posesorio. siguiendo en esto a Vial. 670. En el caso que nos interesa. En el derecho comparado se hace una distinción terminológica que en la doctrina nacional no ha sido en general acogida.más moderna. coincide con la nomenclatura ³hecho jurídico del hombre´. b) La naturaleza jurídica de la tradición en Chile en el marco de la teoría del acto jurídico Una vez que han quedado claros los conceptos fundamentales de la teoría del acto jurídico. Se ha dicho más arriba que. en contra de la doctrina tradicional. que debe ser además traslaticio de dominio. el derecho alemán construye un concepto llamado supuesto de hecho (Tatbestand) que consiste en un conjunto de factores que producen un resultado reconocido por el derecho. persiguen un fin práctico.
que depende de un supuesto de hecho de naturaleza compleja. la voluntad en el momento de la entrega es irrelevante en orden a la transferencia. sino cuando concurren el resto de las condiciones requeridas. o instrumental. aptitud jurídica o legitimación del adquirente para recibir en virtud de ese título específico o. susceptible de ser analizado desde la perspectiva de la declaración de voluntad. solo cabe decir que la adquisición de la propiedad por tradición es un resultado o un efecto. el título y la entrega material. puesto que el solo hecho de poner la cosa a disposición del adquirente no produce la adquisición dominical. las consecuencias jurídicas están predeterminadas. a estos efectos. El título sí que es un verdadero acto jurídico. mientras que en el hecho jurídico. que. falta en la tradición-entrega aquel conjunto de requisitos que son necesarios para la conclusión de un acto jurídico válido: capacidad de celebrar actos jurídicos. como tal. entrega material o instrumental. el poder para recibir a nombre del adquirente. que tambien en la tradición se remite al acuerdo referido al título (art. Pero la entrega material. del legitimado según el título: la declaración de voluntad. susceptible de ser analizado desde la perspectiva de la declaración de voluntad. ce a un resultado (adquisición de la propiedad) es el caso de la tradici6n33. sino esencialmente dependiente. al no ser la tradición una figura pura y simple y al producir todos sus efectos solamente cuando confluyen aquella serie de factores ya mencionados. solo cabe decir que la adquisición de la propiedad por tradición es un resultado o un efecto. según hemos visto. y. Dentro de los elementos que forman el supuesto de hecho. en la tradición del derecho chileno no es independiente de su causa. Dentro de los elementos que forman el supuesto de hecho. Dicho de otra manera. los requisitos de existencia y validez. etc. puesto que el solo hecho de poner la cosa a disposición del adquirente no produce la adquisición dominical. es un mero hecho jurídico. que es esencialmente subordinada y carente de voluntariedad específica. En definitiva.autorización para entregar a nombre de él. según el caso.son variadas: capacidad jurídica del tradente y del adquirente. el título y la entrega material. según el caso. En este sentido. que en la tradición está vinculada esencialmente a la facultad de enajenar del tradente. según hemos visto. Tradicionalmente se dice que lo que determina la existencia de un acto jurídico es la voluntad34. mientras que la conducta de permitir la aprehensión material de la cosa. es un mero hecho jurídico. cuyas causas -que no pueden ni deben ser consideradas todas como actos jurídicos. una voluntad que se manifiesta a través de una declaración en la que el o los declarantes autorregulan sus propios intereses y objetivos. al no ser la tradición una figura pura y simple y al producir todos sus efectos solamente cuando confluyen aquella serie de factores ya mencionados. al menos. pues. que en la tradición está vinculada esencialmente a la facultad de enajenar del tradente. que depende de un supuesto de hecho de naturaleza compleja. en la tradición del derecho chileno no es independiente de su causa. que debe ser además traslaticio de dominio. al menos. En definitiva. trasladándola a la esfera de poder del adquirente. aptitud jurídica o legitimación del adquirente para recibir en virtud de ese título específico o. que también en la tradición se remite al acuerdo referido al título (art. coincidencia en las declaraciones recíprocas. o instrumental. Por otra parte. la voluntad en el momento de la entrega es irrelevante en orden a la transferencia. falta en la tradición-entrega aquel conjunto de requisitos que son necesarios para la conclusión de un acto jurídico válido: capacidad de celebrar actos jurídicos. 677 del Código Civil). El título sí que es un verdadero acto jurídico. el efecto de la adquisición de dominio se produce porque la ley lo dispone sobre la base de la existencia del título válido y del resto de los factores antes descritos. acto jurfdico válido que lo sustente (causa o título). que. adquieren especial relevancia. y. coincidencia en las declaraciones recíprocas. En otras palabras. a estos efectos. autorización para entregar a nombre de él. esto es. al menos. 677 del Código Civil). de modo que a la ley no le preocupa lo que quiera el sujeto. los requisitos de existencia y validez. la adquisición de la propiedad por tradición es el efecto o el hecho resultante. adquieren especial relevancia. que es esencialmente subordinada y carente de voluntariedad específica. esto es. En el caso que nos interesa. propiedad en el tradente o. etc. Por otra parte. decimos que el título es el acto jurídico. el poder para recibir a nombre del adquirente. como tal. sino cuando concurren el resto de las condiciones requeridas. del legitimado según el título: la declaración de voluntad. no tiene una voluntariedad consistente desde el punto de vista jurfdico. sino más bien su comportamiento externo. Pero la entrega material. Dicho de otra manera. .
Si se hiciera así. y este cambio no produce. modifica o extingue derechos. en consecuencia. en ningún caso. estarian de más. nos aleja de la tradición jurídica de la que somos herederos. Los mismos que sostienen esta opinión afirman que deben aplicarse a la tradición las normas del pago. sino más bien su comportamiento externo. mientras que la conducta de permitir la aprehensión material de la cosa. en cambio. una modificación del derecho en sí mismo. Por cierto. pero sí se divide la doctrina entre aquellos que la sitúan como convención modificadora o extintiva de derechos. sea un contrato. hay ciertos contratos reales en los que la tradición no es un acto de pago o de extinciún de obligaciones. no tiene una voluntariedad consistente desde el punto de vista jurfdico.Tradicionalmente se dice que lo que determina la existencia de un acto jurídico es la voluntad. no persigue extinguir nada. no existe una voluntad negocia1 independiente de la causa que soporta la entrega. trasladándola a la esfera de poder del adquirente. habría que concluir que la ³tradición-pago´ es valida en cuanto transfiere el dominio e inválida en cuanto traspasa la mera posesión. ya que los artículos 682-683 ³validan´ la tradición hecha por el no-dueño39. lo cual es incorrecto. y. Otro sector de la doctrina se ha empeñado en encajar la tradición en la categotía de convención extintiva de derechos. lo cual casi siempre arroja. Según decíamos más arriba. c) Análisis de las normas relativas u la tradición de nuestro Código Civil a la luz de la teoría del acto jurídico Generalmente se habla de la tradición como una convención (acto jurídico bilateral). que contiene en sí mismo una voluntad traslativa y adquisitiva consistente. Repasemos. el efecto de la adquisición de dominio se produce porque la ley lo dispone sobre la base de la existencia del título válido y del resto de los factores antes descritos. En este sentido. a nuestro juicio. que es el paradigma de convención extintiva de obligaciones. sino ineficaz para transferir inmediatamente el dominio. de modo que a la ley no le preocupa lo que quiera el sujeto. donde la tradición es causada. No creemos que la tradición pueda ser calificada como una convención que modifica derechos3¶. y nos coloca en el contexto de derechos foráneos. sino esencialmente dependiente. pues. en ese åmbito jurídico. tanto la voluntad del acto causal como el resto de los requisitos de existencia y validez referidos al título. como resultado. en el contexto de este derecho. Cierto es que resulta a veces difícil hacer una separación conceptual de dos realidades (causa y modo) que parecen tener una unidad. ya que más que de validez se trata aquí de eficacia inmediatamente adquisitiva de dominio. una voluntad que se manifiesta a través de una declaración en la que el o los declarantes autorregulan sus propios intereses y objetivos. Pero no es así. lo que sí puede y debe encajarse en la categoría y clasificaciones propias del acto jurídico. discusiones insolubles. tampoco es acertado3s. sí que parece plenamente coherente sostener que la tradición es un acto jurídico de disposición36. de ser así. En sistemas como el nuestro. en este sentido. ya que el derecho no queda modificado en ningún sentido. esta opinión choca abiertamente con principios como el de la validez de la venta de cosa ajena. e independiente de la causa que lo sustenta. Que esta adquisición produzca en la practica la extinción de una obligación que tenía el tradente. como es el caso del derecho alemán. Al tratarse de un modo esencialmente derivativo. los problemas derivados de encasillar la tradición -considerada como acto jurídico. y.como convención que crea. por ejemplo. de modo que una entrega hecha por un no dueño no es inválida. pero es del todo imprescindible esta división teórica. las consecuencias jurídicas están predeterminadas. mientras que en el hecho jurídico. Por lo demás. es un resultado de hecho y no un objetivo de la entrega. No parece haber quienes sostengan que la tradición cree derechos y que. o sea como un acto jurídico. la tradición es un acuerdo real abstracto. lo cual. el derecho que se transfiere permanece intacto. La figura se dirige a un resultado adquisitivo de propiedad. es el título que sustenta la tradición. En definitiva. no puede decirse que la tradición sea en sí misma un acto jurídico de disposición. Alguna eficacia tiene eso sí: la de permitir que el adquirente pueda más adelante ganar por prescripción el dominio. 10 único que cambia es la persona de su titular. al ser la . al menos para comprender que el hecho de considerar la entrega como una realidad jurídica consistente. ya que. decimos que el título es el acto jurídico. En otras palabras. en consecuencia. sino más bien el modo de perfeccionar el contrato. En efecto.
existen dos tendencias en la doctrina. la tradición no es nula. permite pensar que caben todas estas posibilidades47. Cuando el mandante ha facultado al mandatario tanto para celebrar el acto (título) como para efectuar la entrega. la situación es distinta. pues. En efecto. o quien ha recibido poder para adquirir a nombre de otro. y puede plantearse la cuestión de definir si puede realmente un hecho jurídico como la entrega ser objeto de mandato o representación. El art. en dueño. la adquisición dominical no se produzca. que hace que. la segunda parte del texto dice que una tradición realizada de este modo. expuesta por Planiol. que consiste en la facultad de enajenar. en la terminología chilena. puede también ratificar el acto que le era inoponible y convertirse. no se plantea en estos artículos un problema de nulidad de la tradición: lo que falla es un requisito externo. que es válido. por su parte. quien puede. afirma que el mandato no puede referirse . de todos modos. De este modo. ratificar lo obrado por el mandatario. La primera. Pero no se plantea el problema de la validez o no del título en el que interviene el mandatario. 673w: una persona adquiere a nombre de otra sin ser realmente su representante. como todo acto jurídico. cuando la tradición se hace por intermedio de mandatario o representante. lo que trae como consecuencia que la entrega es inoponible al ³adquirente´. 672´¶ se habla de la falta de facultad de enajenar en el tradente. es también susceptible de ser estudiada desde la perspectiva de los vicios del consentimiento y del resto de las condiciones generales de validez de los actos jurídicos³³. o bien ratificar la enajenación. Algo similar ocurre en el art. en los que se cree ver la regulación relativa a los requisitos de validez de la tradición. según sean los casos. la facultad o poder de disponer de la cosa. porque no era dueño ni representante del dueño´?. Cuando el mandante celebra personalmente el acto en que consiste el título pero confiere mandato solo para efecto7 de realizar la entrega. 67446. como un hecho jurídico. estas disposiciones dan pie para que se piense que la tradición. la entrega misma no tiene más significado que el que ya hemos explicado. según se ha dicho más arriba. aunque fundamental. Al menos por lo que se refiere al mandato. o para ambas cosas. 2154 del Código Civil. y la legitimado para recibir que ostenta únicamente quien ha manifestado esta intención en un título. asume ese mandatario frente a su mandante. por la ratificación. no hace más que aplicar las reglas generales del mandato. La historia de la norma. de acuerdo con lo que señala el art. Creemos que los artículos 672 a 677 del Código Civil. en definitiva. o bien reivindicar la cosa enajenada por quien no era dueño. se actúe dentro de los límites del mandato. En el art. aunque la redacción de artículo no es del todo clara. sin embargo. la tradición produce plenamente sus efectos dominicales. Y las consecuencias que se producen en caso de faltar esas condiciones se restringen a la inoponibilidad del traspaso respecto del verdadero dueño o del adquirente. Sin embargo. en cuyo caso.tradición una institución típica y esencialmente causada. lo que faltaba era precisamente que la cosa fuese enajenada por quien tuviese facultad para hacerlo porque era el dueño o representante del dueñod3. El dueño puede. En otras palabras. y exigir que. en cambio. y susceptible de ser analizado desde el punto de vista de su validez y eficacia para transferir posteriormente el dominio. si se los analiza detalladamente. sino a aquel conjunto de factores necesarios para que la tradición produzca sus efectos naturales de adquisición dominical. Y aquel en cuyo nombre se adquirió sin haberlo autorizado. pudiendo afirmarse. en el que entrega. que solo tiene el dueño o quien se encuentra habilitado jurídicamente para ello. no puede entenderse sino en el sentido de que falta. queda validada retroactivamente por la ratificación del dueño o del que puede enajenar como representante del dueño. pero también puede ser ratificada por este con efecto retroactivo´ En definitiva. que el título sí es verdaderamente un acto jurídico. La entrega. y habla de una tradición hecha sin voluntad del tradente. Por esto. y la sanción para quien actúe fuera de los límites del mismo es la responsabilidad que. se aplican las reglas generales del mandato. necesariamente bilateral. o para realizar la entrega. no se refieren a la tradición misma considerada como entrega. ya que produce algunos efectos: el adquirente se hace poseedor y podría adquirir el dominio pleno por prescripción. Debe advertirse que no queda claro en el artículo si el mandato ha sido conferido para celebrar el acto jurídico en que consiste el título. en cambio. pero inoponible al mandante. solo puede ser calificada.
no creemos necesario sostener que la tradición es uno de aquellos actos intuitrt ~>ersonarj~. Con esta norma queda zanjada definitivamente la antigua antinomia entre los textos de Ulpiano y Juliano. Aquí no hay más que decir: la nulidad afecta al título de la tradición. Parece ser que la consideración de acto intuito personae que se da la tradición es un resultado de aplicar a esta institución las normas del pago. Como consecuencia de lo anterior. como es el caso del título. ya sea ratificarlo. estaba legitimada para recibir. no nos parece correcto. Es. si el vendedor creía entregar al comprador y entrega por equivocación a una persona distinta. ya sea desconocer el acto realizado por el mandatario. Si suponemos que el título es una compraventa. a lo sumo puede ser ineficaz desde el punto de vista de la adquisición del dominio. Tampoco el art. en relación con la tradición. sea cuando una sola de las partes supone un título traslaticio de dominio y la otra no.la que pueda verse afectada por la nulidad. El error en el título. sea cuando ambas partes suponen títulos traslaticios pero de distinta naturaleza. mientras que la segunda tendencia. que. es claro que cuando entre el vendedor y el comprador no hay un acuerdo sustancral en cuanto a la cosa que se vende y se compra. En caso de no existir título traslaticio de dominio. 6754g. deben remitirse al título. quien puede. entonces. incide en el tema de la validez de la tradición en sí misma. la entrega que se hace no transfiere el dominio. Pensamos. en consecuencia. lo anula. Con esto queda además defrnitivamente esclarecido el tema de la definición de tradición de nuestro Código Civil. que debe ser válido respecto de la persona a quien se transfiere. en cuyo caso el adquirente no se hace dueño. el título quedará anulado por ese solo hecho. la eficacia de la tradición como modo de adquirir el dominio se subordina a la eventual ratificación el mandante. sino en el de la presencta de uno de los factores ya mencionados: el título traslaticio de dominio.670 en conexión con el que analizamos en esta parte. un argumento sólido para afirmar que la tradición es esencialmente dependiente de su título y que no hay un error que pueda afectar a . Igual sucede cuando el mandatario del adquirente obra fuera del contenido del mandato. como n un simple hecho jurídico. invalida la tradición. la segunda. en el sentido de que solamente pueden ser satisfechos en favor de la determinada persona que es titular del mismo. según el título específico de adquisición (compraventa).1 Oso. pero no es la tradición-entrega -independiente de la causa. no puede hablarse de nulidad. es decir. a la causa de la tradición. tambien en este caso. hay evidentemente un error que afecta al contrato y que. cuando una entrega a título de mutuo y la otra recibe u título de donación. Ni el inc. 677¶³. que ya en su momento comentamos: aunque ambos títulos sean traslaticios de dominio. mayoritaria. Lo mismo sucede respecto del error relativo a la persona a quien se hace la entrega: una tradición puede adolecer de nulidad solo en cuanto se entregue una cosa a una persona a quien por error se estime legitimada para recibirla según el título. por último. que el mandato y la representación pueden referirse sin problemas. a la ratificación del mandante. De serlo así. porque una entrega realizada de esta manera. 670 se hacen presentes los principios generales del error. 2´´ causa un problema de nulidad: se refiere igualmente al título. se detiene en el error en cuanto al título mismo. por ejemplo. dice el artículo. pues. fundamentalmente por dos razones: la primera porque no se puede predicar la nulidad respecto de un mero hecho jurídico.sino a actos jurídicos. precisamente porque puede ser ratificada por el mandante. Si se estudia el art. vemos claro que lo que importa no es la ³intención general de transferir y de adquirir´ sino el acuerdo voluntario específico en que se funda una entrega. como ya hemos dicho. tampoco puede considerarse al adquirente como poseedor civil. además. todos los derechos personales lo serían. se aplica igualmente el criterio de que se trata de una conducta inoponible al mandante. Tomando el mismo ejemplo anterior. En el art. cuando una parte tiene el ánimo de entregar a título de comodato y la otra de recibir a título de donación. y en realidad no lo estaba. por ejemplo. como es la entrega. El art. lo cual. en su inc. Y si se produce una extralimitación de poderes en la misma entrega. pero no nula. La eficacia de la entrega en su función de traslación de dominio queda supeditada. si las partes no están de acuerdo en el fundamento específico de la adquisición. tanto a un acto jurídico. cuando se ha producido una extralimitación en cuanto a los poderes del mandatario. sucede que ha errado en cuanto a la persona que. En fin. sostiene que el mandato puede recaer sobre todo tipo de actos4Y. lo que hace que la entrega no pueda ser eficaz desde el punto de vista traslaticio de dominio.
por faltar el consentimiento del tradente en el trámite de la inscripción. El inciso 2´ del art. esto es. 6805s. El resto de los artículos deben ser entendidos a la luz de esa serie de factores que parecen necesarios para producir. reviste un mayor grado de dificultad. Lo interesante es constatar que el argumento que utiliza la parte demandante es que falta en este caso el consentimiento del adquirente ya que había terminado. por cierto. da a la figura un estatus de acto independiente: como todo acto jurídico. . en el significado de la entrega misma. inmediatamente adquisitivo o definitivamente dominical. el hecho de considerar la tradición simplemente como acto jurídico podría conducir a los intérpretes del derecho a soluciones que no son del todo acertadas. que describe la situación de la reserva de dominio por el no pago del precio.la ³convención tradici6n´55. que quede cancelada la inscripción existente en favor de la compradora. En ese contexto. intenta. no pudiendo tener consistencia fuera de este contexto. donde se niega valor a dicha cláusula6´. De esta forma deben interpretarse. la ³intención de transferir y de adquirir´. que parece sugerir a los autores que se trata de un típico acto jurídico de carácter bilateral. etc. Concretamente. varios de los artículos que ya hemos analizado. en algunos casos. el mandato innominado en que consiste la clausula ³se faculta al portador´. Años más tarde se concede la posesión efectiva de la herencia. Algo parecido puede decirse respecto de la tradición sometida a condición. la naturaleza específica del título. por medio de su representante legal. si claramente no se señalara en el título la existencia de esta condición. particularmente los referidos al error y a las condiciones que pueden afectar a la tradición (art. 673 y 674. como la que se encuentra en el fallo dictado en recurso de casación en el fondo. es susceptible de estar sujeto a determinadas modalidadesS6. en realidad. 677. y el poder conferido para recibir a nombre del legitimado. d) Repercusiones judiciales relativas al concepto ³tradición´ Podría pensarse que las reflexiones hechas en este trabajo no tienen realmente repercusiones en el ámbito de la práctica judicial. esta es rechazada porque ya el inmueble había sido inscrito a nombre de la compradora. al solicitarse la inscripción especial de herencia a favor de la sucesión. exigiendo. de requisitos de existencia y validez. y 680). que decreta la nulidad de una inscripción conservatoria. en consecuencia. y que repercute. La otra comunera. un par de meses después. en consecuencia. 675. mediante escritura pública. porque ambas la adquirieron por causa de muerte. lo5¶. 680 inc. Podría pensarse también que el hecho de que la tradición pueda ser sometida a condición. En el art. de modalidades. una propiedad inmueble a una de sus hijas y. y luego. la que ha inducido a algunos autores a sostener que se trata de un acto jurídico independiente. deben interpretarse los artículos 672. En efecto. que es la compraventa.pertenece a la sucesión. Veamos el contenido de la sentencia: una persona vende. El art. la entrega produciría -si se cumplen las demás condiciones necesarias. pero vemos que sí la tienen y de graves dimensiones. Es más. que nos habla de la tradición que transfiere el dominio bajo condición suspensiva o resolutoria. una demanda contra esta última. provisto de voluntad. la adquisición del dominio. como son la capacidad jurídica y la facultad de enajenar. referido a la compraventa. muere. en el sentido de que son pactos o clausulas que producen una alteración en cuanto al funcionamiento regular de un contrato que se dirige a la transferencia de la propiedad. 676. alegando que la propiedad -única pertenencia inmueble de la difunta. según se trate de uno u otro supuesto de condición. que la da. por muerte de la vendedora. también se observa lo que hemos venido señalando a lo largo de este trabajo: la tradición depende esencialmente del título para producir sus efectos. por su parte. afectada por la inscripción exclusiva hecha por su hermana. debido a que plantea una solución contraria a la que contempla el art. a nuestro juicio. Pero nuevamente estamos ante una cláusula que afecta al título. 18745g. pues. así como la legitimidad para recibir. en su conjunto. En este artículo. las condiciones se refieren al título.el efecto normal. Pensamos que es quizá la propia definición que da el Código Civil para la tradición. no hace más que corroborar lo que ya hemos venido sosteniendo: la tradición depende esencial -aunque no esclusivamentedel título para producir efectos traslativos de dominio. nos parece que ha de referirse definitivamente al título: es allí donde se concentra el ánimo de transferir y de adquirir.
670 del Código Civil se hace presente. como tal. La manifestación de voluntad en orden a la compra y a la venta es. y que la intención a la que alude el referido artículo solo puede referirse al mismo. siendo aquí donde se manifiesta sustancialmente la voluntad específica de transferir y de adquirir. que en el caso que estudiamos procede mediante la inscripción del extracto del título. La doctrina. debido a que lo determinante en la tradición es el título traslaticio de dominio. conociendo de un recurso de casación interpuesto por la parte vencida. en primer lugar. admite una de las pretensiones de la demandante. no tiene por sí solo la virtud de transferir el dominio. el cons. que. al ser la tradición un acto jurídico de carácter bilateral. 670 al hablar de ³facultad e intención de transferir el dominio y de capacidad e intención de adquirirlo´. ya pertenecía a la comunidad formada por la demandante y la demandada. faltando solamente los trámites tendientes a la inscripción conservatoria. en el juicio que analizamos no se plantea esta cuestión directamente: se da por sentado que se trata de un mandato. siendo necesario que concurra el modo de adquirir llamado tradición. conferido por una pluralidad de mandantes y que impone al mandatario una obligación de hacer (la inscripción) que es de suyo indivisible. y en la no extinción del mandato por muerte de este último. según lo dispone claramente el art. ya había muerto la vendedora. La Corte Suprema. 6´.La defensa de la parte demandada se concentra en la validez del mandato innominado. ya que falta el consentimiento del mandatario62. pudiendo la parte sobreviviente (comprador) proceder a la inscripción. por tanto. la que se expresa en el título. perfecta y completa. pudiendo cualquiera de los mandantes -incluso sus . y. 5´ dice que el contrato de compraventa deja constancia clara del consentimiento o voluntad de la vendedora y que ello es suficiente en orden a la transferencia de la propiedad. De este modo. 7´ añade que la clausula en cuestión es un mandato peculiarísimo. de modo que cualquiera de los mandantes (comprador o vendedor) puede exigir su cumplimiento. antes de haberse inscrito la compraventa celebrada entre la madre y una de sus hijas. necesita del consentimiento de ambas partes involucradas. de modo que el consentimiento o intención de las partes que exige el art. La sentencia de primera instancia es doctrinariamente muy consistente: el cons. en la que se olvida que la figura compleja que llamamos tradición exige tan solo una voluntad. Pero es aquí donde se advierte una solución distinta en la sentencia de primera instancia )¶ en el recurso de casación. Pese a no estar suficientemente claro que la cláusula sea un mandato. Es cierto que para adquirir el dominio y la posesión del inmueble es necesario hacer la inscripción. pero añade elementos que logran en definitiva complicar el asunto y preparar el terreno para que el máximo tribunal termine por anular ambas sentencias de grado. ya que. tanto por la pluralidad de mandantes. a juicio del máximo tribunal. en el mismo título de la compraventa. En mérito de todo lo anterior. como porque impone al que lo acepta una obligación de hacer. En consecuencia. la cual suele ser considerada como un mandato. La sentencia de segunda instancia confirma la de primera. en sustancia. Pensamos que puede verse en este fallo una aplicación demasiado literal del art. termina con la muerte del mandante o mandatario. Un punto que añade complicaciones al caso que analizamos es el d la cláusula ³se Faculta al portador´. de carácter indivisible. circunstancia que produjo la extinción del mandato. a la fecha en que esta fue practicada. estableciendo que la posesión legal de la herencia fue adquirida en común por las herederas al momento de la muerte de la causante. se autoriza al portador de copia autorizada a realizar la transferencia del inmueble. Por otra parte. la inscripción hecha por la compradora es nula. En el primer fallo se establece que se trata de un mandato especial. que aparece especialmente desarrollada en el cons. y que. para lo cual en la misma escritura se faculta al portador de copia autorizada para requerir y firmar las inscripciones y anotaciones que sean necesarias. la propiedad era de la sucesión de la madre y. basta con que se haya expresado en el título la intención de transferir el dominio. pero no hay inconveniente que este acto lo efectúe aquel que fue encargado aunque la persona que confirió el encargo ya haya muerto en el momento de la inscripción. que fue conferido por el comprador y el vendedor. que el contrato de compraventa es solo un título traslaticio de dominio. pues. podemos agregar que incluso la vendedora estaba dispuesta a entregar ya que. Y aunque no es relevante a estos efectos. se rechaza la demanda y se declara valida la inscripción hecha en favor de la compradora. La solución de la Corte Suprema no nos parece acertada. dice. según las reglas generales. al no exigirse una expresión de voluntad para hacer efectiva la tradición-entrega. 670 del Código Civil. Y luego agrega que.
que la obligación impuesta al mandatario es de naturaleza indivisible. pueda surtir plenamente efectos. únicamente puede decirse que la adquisición de la propiedad por tradición es un resultado o efecto de una serie de factores que actúan en conjunto. 676 y 677. La Corte Suprema. sin que quede trabada por defectos posteriores que nada tienen que ver con la referida intención de transferir y de adquirir. La tradición es una institución que depende esencialmente de su título. ya que esta disposición se refiere a la muerte del mandante y no se pone en la situación de ser varios los mandantes. Quizás las cosas se habrían simplificado si la compradora hubiese pedido la cancelación de la inscripción realizada en favor de la sucesión. No nos parece que la definición de tradición de nuestro Código Civil sea lo suficientemente exacta. que es relevante tan solo en el título. las únicas distinciones que no violentan la naturaleza de la tradición son las que. que contempla las cláusulas que. La interpretación que hemos dado a la normativa de la tradición. de modo que la voluntad de transferir y de adquirir el dominio se remite necesariamente a él. dando a los textos legales una interpretación literal y poco profunda. en desmedro de la causa típica y específica. 680. y que cualquiera de los acreedores puede exigir su cumplimiento. Si se quiere entender la tradición en el marco de la teoría general del acto jurídico.exigir su cumplimiento. tanto por lo que se refiere al consentimiento. 2163. que da al título concreto en que se funda la transferencia un rol decisivo y determinante. pero no con el chileno. en cambio.herederos. referido a la exigencia de un título traslaticio de dominio para que la tradición tenga valor. La solución es correcta desde el punto de vista jurídico. a pesar de la muerte de la vendedora. y no se contradice con el art. manifiestan que la tradición no tiene sentido sino en subordinación a la causa objetiva y típica que le da sustento. en primer lugar. 1527 del Código Civi163. inc. Es más. por encima de las causas típicas. De este modo se hace una aplicación fina del art. y. que hemos llamado ³supuesto de hecho´ producen un resultado jurídico: la adquisición de la propiedad. que exige un acuerdo voluntario sustantivo en el momento de la transferencia. como por lo que atañe a la subsistencia de la cláusula. pues. ya que no se da al título una virtud directamente traslaticia del dominio. que sigue siendo un sistema causado. declara que el mandato debe extinguirse sin más por la muerte del mandante. y el art. de inspiración romanística. que regulan el error en el título. la lectura que hace la Corte Suprema respecto del caso en cuestión. de no haberse incluido en el mismo cuerpo legal los artículos que permiten comprender la institución a cabalidad. Sin embargo. implique un desconocimiento del principio de la bilateralidad de la adquisición dominical. 675. que era incompatible con la que había conseguido como compradora del inmueble. los art. pues. y que uno de ellos est8 vivo. y en cualquier caso. solamente pretende que la voluntad manifestada de común acuerdo y vertida en un título válido y eficaz. al estilo de la que se observa en el derecho alemán. y al que sí pueden aplicarse sin problemas las categorías y distinciones La . nos parece que se aviene mejor con otros sistemas jurídicos como el alemán. insertas en el título modifican los efectos normales de la transferencia. Dentro de ese supuesto de hecho podemos localizar elementos que son en sí mismos actos jurídicos: el título que fundamenta la entrega. El único concepto que puede predicarse cómodamente de la tradición considerada como figura unitaria es el de ³modo de adquirir el dominio´. en este sentido.5´ del Código Civil. No pensamos que la opinión desarrollada mis arriba en relación con el caso que se discute. Nos parece que es una solución que no alcanza a discernir la complejidad de la cuestión. a efectos teóricos. en segundo lugar. y sin advertir. y. Esta consideración arranca de causas históricas. que se trata de una pluralidad de mandantes. nos parecen plenamente convincentes los argumentos dados por el tribunal de primera instancia. podría entenderse que estamos en el contexto de una tradición abstracta. El art. sin reparar. Aquel cúmulo de condiciones. entre las que resalta la tendencia de los juristas bizantinos a desquiciar la voluntad de su raíz específica y a erigir el ánimo como elemento básico sobre el que gira todo acto jurídico. CONCLUSIONES definición de tradición de nuestro Código Civil claramente destaca el ánimo o intención de transferir y de adquirir. que la muerte de uno de los mandantes (uno de los acreedores de la obligación indivisible) no extingue el mandato impuesto al mandatario de obligación indivisible. Debe entenderse. se hacen a propósito de los modos de adquirir el dominio.
como figura unitaria. Las clasificaciones que tradicionalmente se hacen a propósito de la tradición como acto jurídico. suelen causar diferentes problemas. puede decirse que la tradición. lo cual es una prueba más de que se intenta colocar la institución en moldes que le son inapropiados. encaminado a producir unos determinados efectos jurídicos. no es un acto jurídico. ni como una convención modificadora ni como extintiva de obligaciones. De este modo. Lo que sí puede ser considerado autónomamente como acto jurídico es el título que sustenta la entrega. Las disquisiciones que se hacen a fin de dilucidar si la tradición es un hecho o un acto jurídico. por esta razón. sino un complejo supuesto de hecho y. aun tratándose de un hecho voluntario en el sentido de que debe producirse de una manera consciente. La entrega material de la cosa no puede ser considerada en sí misma como acto jurídico. que es realmente un acto voluntario.propias del concepto. y otros que pueden ser calificados tan solo de hechos: la entrega material de la cosa. no puede ser considerada. ya que. Las importantes repercusiones prácticas que se derivan de una u otra opinión son ostensibles en el caso desarrollado en este trabajo . no se hacen solo a efectos teóricos. esa voluntad no es suficiente como para constituir un acto jurídico.
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References: Artículo 670
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 Artículo 1575
 Artículo 674
 Artículo 673
 Artículo 1796
 Artículo 672
 Artículo 672
 Artículo 671
 Artículo 671
 Artículo 676
 Artículo 676
 Artículo 984
 Artículo 2465
 Artículo 1453
 Artículo 677
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