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Reformas legales para la inserción laboral de los pensionados por vejez. en foco - PDF
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1 ISSN Reformas legales para la inserción laboral de los pensionados por vejez en foco 32 Reformas legales para la inserción laboral de los pensionados por vejez* Luis Lizama Portal * El presente documento considera los valiosos comentarios formulados por Solange Bernstein. Sin perjuicio de lo señalado, cualquier error es absolutamente imputable al autor.
2 Introducción El objeto de este trabajo es analizar los márgenes normativos que impiden el ingreso de la población de la Tercera Edad al mercado laboral. En particular, de aquella que ha obtenido su jubilación por vejez conforme a cualquiera de los regímenes de pensiones vigentes en el país, ya se trate de afiliados a las cajas de previsión o a las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFPs). Para tal efecto, se examinan los incentivos y rémoras de nuestro sistema jurídico que estimulan o desalientan el trabajo por cuenta ajena de los pensionados por vejez. Lo anterior, para delimitar claramente las fronteras de esta breve investigación. Finalmente, en las conclusiones se plantean las soluciones legislativas que permitirían eliminar las barreras de entrada que imposibilitan el trabajo de ciertos jubilados. Incentivos normativos que favorecen la inserción laboral Sin perjuicio de que existen obstáculos normativos que atentan contra la inserción laboral de los pensionados por vejez, nuestra legislación social contempla varias reglas que permiten que la población de la Tercera Edad se integre al mercado de trabajo. En efecto, la legislación laboral, en lo relativo al pago de remuneraciones y al término del contrato de trabajo, contempla reglas que promueven la contratación y la continuidad laboral de los Adultos Mayores. Entre ellas: a) El artículo primero de la Ley Sin perjuicio de que existen obstáculos normativos que atentan contra la inserción laboral de los pensionados por vejez, nuestra legislación social contempla varias reglas que permiten que la población de la Tercera Edad se integre al mercado de trabajo. N , del 31 de mayo de 1994, establece un ingreso mínimo mensual para los trabajadores mayores de 65 años (y menores de 18 años) que es inferior a la remuneración mínima mensual para la población general (1). Este precepto legal no señaló un porcentaje del ingreso mínimo general (1) Conforme a la Ley Nº , a contar del 1 de julio de 2004 el ingreso mínimo mensual ascenderá a la suma de $ En el caso de los trabajadores menores de 18 años y mayores de 65 años, es de $
3 para estos grupos etarios a diferencia del 75% fijado por el Código del Trabajo en el caso de los trabajadores de casa particular, sino que entregó su monto a una decisión legislativa (2). b) El Código del Trabajo no contempla como causal de término del contrato de trabajo la jubilación del dependiente. De este modo, el que el trabajador se jubile no constituye un hecho que permita al empleador invocar el término de la relación. La propia Dirección del Trabajo sostiene esta interpretación entre otros en los dictámenes N 6.690/308, del 2 de diciembre de 1996, y N 3.283/96, del 12 de agosto de En ellos concluye que, en caso de jubilación del trabajador, procede que el empleador invoque alguna de las causales establecidas en el artículo 159 del Código del Trabajo. La única excepción a esta regla la constituyen los dependientes afiliados al régimen provisional de la ex Caja de Previsión de Empleados Particulares. En este caso, conforme al artículo 17 de la Ley N , el contrato de trabajo se extingue por el solo ministerio de la ley a contar del pago de la pensión de vejez. Una situación distinta ocurre con el personal docente que se desempeña en el sector municipal. Para ellos, de acuerdo con el artículo 72, letra d), del Decreto con Fuerza de Ley Nº 1 de 1996, del Ministerio de Educación que aprobó el texto refundido del Estatuto Docente, el obtener una pensión de jubilación en una AFP configura la causal legal de término de su contrato de trabajo. Sin perjuicio de esto, la corporación municipal empleadora tiene la facultad de invocar la aplicación efectiva de la causal indicada. Esto es, puede solicitar la jubilación del trabajador para extinguir la relación laboral, situación que de no concretarse hará que subsista el contrato de trabajo (3). c) La Ley N , que reformó el Código del Trabajo en el año 2001, eliminó la falta de adecuación laboral o técnica del trabajador como constitutiva de la causal de término del contrato de trabajo denominada necesidades de la empresa, establecimiento o servicio. La falta de adecuación laboral o técnica se entendía vinculada a la capacitación de los (2) Esta disposición tiene como fin estimular la contratación de trabajadores mayores de 65 años de edad. (3) Al respecto, véase dictamen de la Dirección del Trabajo Nº 4.325/312, del 17 de octubre de
4 trabajadores, en términos tales que se sostenía que esta causal debía operar solo si los esfuerzos por la reconversión o formación profesional del trabajador no prosperaban. No hay duda que la eliminación de esta causal del Código del Trabajo beneficia a la Tercera Edad, porque impide su despido en caso de ausencia de adecuación laboral o técnica para el desempeño de sus labores. Por su parte, la legislación de seguridad social también contempla normas que facilitan el trabajo dependiente de los jubilados. Desde ya, habría que señalar que el Decreto Ley Nº no obliga sino que faculta a los afiliados que cumplen 65 ó 60 años de edad, en el caso de los hombres y de las mujeres, respectivamente, a disponer del saldo de su cuenta de capitalización individual con el objeto de constituir una pensión de vejez. De esta manera, conforme con los artículos 3 o y 61 del mencionado cuerpo legal, los trabajadores afiliados al nuevo régimen de pensiones no deben pensionarse al cumplir la edad fijada por la ley. Si bien el antiguo sistema previsional tampoco obligaba a los afilia- dos de las ex cajas de previsión social a jubilar por vejez al cumplir los requisitos para ello, estos tienen más dificultades para trabajar una vez obtenida su pensión de vejez. Esto, en el sentido que, conforme con las instrucciones emanadas de la Superintendencia de Seguridad Social entre otros, en los dictámenes Nº 6.467, Si bien el antiguo sistema previsional tampoco obligaba a los afiliados de las ex cajas de previsión social a jubilar por vejez al cumplir los requisitos para ello, estos tienen más dificultades para trabajar una vez obtenida su pensión de vejez. del 8 de abril de 1998, y en el Nº 4.221, del 2 de marzo de 1999, los pensionados del sistema antiguo que realizan nuevas labores remuneradas (y que continúan como imponentes de las ex cajas de previsión) deben seguir cotizando, porque no existe disposición legal alguna que les exima de aportar tales fondos (4). Esto se aplica para el antiguo sistema previsional, en el cual el trabajador deberá afiliarse a la caja de previsión que corresponda, según la naturaleza de su actividad. Este esquema, en todo caso, es (4) La única manera de que los jubilados en el antiguo régimen previsional queden exentos de pagar las cotizaciones previsionales para financiar las pensiones de vejez, invalidez y sobrevivencia es que se afilien a una AFP. 3
5 incompatible con la condición de jubilado del régimen de la ex Caja de Previsión de Empleados Particulares, con la de imponente del mismo. En efecto, de acuerdo a lo dispuesto por el artículo 5º del Decreto Ley Nº 3.501, las remuneraciones que perciban los trabajadores imponentes del antiguo sistema previsional estarán afectas a cotizaciones hasta la parte que no exceda de 60 Unidades de Fomento (5). Conforme al artículo 69 del Decreto Ley Nº 3.500, el afiliado mayor de 65 años de edad (si es hombre) o mayor de 60 (si es mujer), o aquel que estuviere pensionado por vejez y que continúe trabajando como dependiente, deberá cotizar en un fondo de salud. Esta corresponde a un 7% de su remuneración imponible, la que debe ser destinada a una institución de salud previsional o al Fondo Nacional de Salud, según sea la elección del imponente, quien estará exento de la obligación de cotizar para financiar pensiones de vejez, invalidez y sobrevivencia (10% de su remuneración imponible en su cuenta de capitalización individual, además de una cotización adicional en ella), monto que se calcula sobre la misma base determinada por cada AFP y que se destinará a su financiamiento, incluido el pago de la prima de seguro de invalidez y sobrevivencia (6). La justificación del tratamiento desigual de los pensionados por vejez que trabajan tanto en el antiguo como en el nuevo régimen de previsión social se encuentra en la distinta naturaleza de ambos, ya que uno establece un sistema de reparto y el otro de capitalización individual. En este último sistema, los beneficios de los afiliados están relacionados en forma directa con su capacidad de ahorro previsional durante su vida laboral, ya sea a través de cotizaciones obligatorias, voluntarias, depósitos convenidos con su empleador o cualquiera de las fórmulas del ahorro previsional voluntario. De esta manera, cuanto mayor sea el fondo que el afiliado acumule en su cuenta individual, mayor será la pensión de vejez que (5) Esta disposición no contiene ninguna excepción para los casos de trabajadores que ya reciban pensión del mismo régimen. (6) Si el afiliado acogido a pensión de vejez en el régimen de AFP continúa trabajando como dependiente, y efectuadas sus correspondientes cotizaciones no obtiene otra pensión, solo podrá disponer de los nuevos fondos previsionales acumulados en su cuenta de capitalización individual con posterioridad a la obtención de la referida pensión. De esta manera, solo verá incrementado el monto de su pensión con estos fondos y únicamente podrá optar, en el caso de las rentas vitalicias, por la modalidad en que hará efectivo dicho saldo. 4
6 podrá obtener. Por ello, la ley permite que el pensionado que cotiza en las AFPs y que decide continuar trabajando como dependiente no efectúe aportes previsionales para solventar los gastos de un estado de necesidad que ya se encuentra financiado en forma íntegra por su esfuerzo individual. En cambio, como el financiamiento de las pensiones en el sistema de reparto es sobre la marcha, o sea, es de cargo de los trabajadores activos, no es posible que un dependiente aunque esté jubilado quede eximido de la obligación de efectuar cotizaciones previsionales. Márgenes normativos que impiden la inserción laboral La legislación previsional chilena establece un conjunto de restricciones aplicables a los pensionados por vejez que se manifiestan en una incom- La legislación previsional chilena establece un conjunto de restricciones aplicables a los pensionados por vejez que se manifiestan en una incompatibilidad para percibir pensiones asistenciales. Sin perjuicio de esto, existe un tratamiento diferente para estas incompatibilidades, según se trate de pensionados del régimen de las ex cajas de previsión o de las AFPs. patibilidad para percibir pensiones asistenciales. Sin perjuicio de esto, existe un tratamiento diferente para estas incompatibilidades, según se trate de pensionados del régimen de las ex cajas de previsión o de las AFPs. Las pensiones asistenciales (PASIS) (7) reguladas por el Decreto Ley Nº 869 se otorgan a todas las personas mayores de 65 años de edad, a condición de que carezcan de recursos y tengan una residencia mínima de tres años en el país. Este decreto dispone que carece de recursos la persona que no tiene ingresos propios o que, de tenerlos, ellos sean inferiores al 50% de la pensión mínima (8) establecida en el inciso segundo del artículo 26 de la Ley Nº y (7) Estas pensiones se financian mediante aportes fiscales a un fondo especial y los encargados de resolver las peticiones son los Intendentes Regionales, quienes deben otorgarlas sujetos a un marco presupuestario anual que no debe excederse. Su monto, en tanto, corresponde aproximadamente a la mitad de la pensión mínima y estas se reajustan una vez al año, en un 100% de la variación experimentada por el Índice de Precios del Consumidor. También son beneficiarios de estas pensiones asistenciales los inválidos mayores de 18 años y los deficientes mentales que no sean causantes de asignación familiar. En ambos casos, siempre que no tengan recursos económicos en los términos señalados. (8) A contar del 1 de diciembre de 2003 el monto de la pensión mínima asciende a la suma de $ , para los menores de 70 años, y $ , para los mayores de esa edad. 5
7 siempre que además, en ambos casos, el promedio de ingresos de su núcleo familiar, si lo hubiera, sea también inferior a dicho porcentaje. Este promedio se determina al dividir el ingreso total del núcleo familiar por el número de personas que lo integran y se entiende que componen el núcleo familiar aquellas personas que, unidas o no por vínculos de parentesco, conviven en forma permanente bajo un mismo techo. De este modo, el solo hecho que un individuo posea ingresos propios no lo inhabilita para postular o mantener, según sea el caso, una pensión asistencial (9). Los postulantes que califican para este beneficio deben solicitarlo a la Municipalidad correspondiente a su domicilio, la que verifica su situación socioeconómica a través de una encuesta de estratificación social denominada CAS II. Sobre la base de esta encuesta, el aspirante obtiene un puntaje con el cual concreta su postulación, trámite que, de resultar exitoso, le dará derecho a una pensión asistencial, según el puntaje que obtenga y los cupos de pensión asistencial disponibles en la respectiva Intendencia Regional. Estas pensiones son incompatibles con cualquier otra pensión, cualquiera sea su naturaleza, y sus beneficiarios gozan de asistencia médica gratuita, conforme lo señalado en el artículo 6 o, letra e) de la Ley Nº Sin perjuicio de esto, el Decreto Ley Nº 869 establece la posibilidad de que los beneficiarios de las ex cajas de previsión social que cumplan con los requisitos para optar a una pensión asistencial puedan acceder a ella, previa renuncia a su pensión de origen. En el caso de los pensionados en conformidad al Decreto Ley Nº 3.500, no pueden ejercer el derecho de opción antes indicada, puesto que las pensiones otorgadas de acuerdo a dicho régimen tienen un carácter irrenunciable. Además, cabe tener presente que tratándose de afiliados al nuevo régimen, el Estado les garantiza el pago de la pensión mínima, siempre que cumplan con los requisitos que establece el Decreto Ley Nº y que la suma de todas las pensiones, rentas y remuneraciones imponibles que reciban sea inferior a dicha pensión. Esta garantía estatal opera si se (9) El sistema anterior a 1975 año de vigencia del Decreto Ley Nº 869 otorgaba pensiones asistenciales a través del Servicio de Seguro Social a todas aquellos asegurados declarados inválidos y a los mayores de 60 ó 65 años que no cumplieran con los requisitos necesarios para obtener la pensión usual. 6
8 agota el saldo de la cuenta de capitalización individual, en el caso de los afiliados bajo cualquiera de las modalidades de pensión. En el caso de las pensiones de vejez, en tanto, se deben cumplir los siguientes requisitos: (a) tener 60 ó 65 años de edad, según se trate de mujeres u hombres, (b) no percibir ingresos iguales o superiores a la pensión mínima de vejez, (c) registrar en la cuenta de capitalización un saldo menor o igual a dos pensiones mínimas, si se está acogido al régimen de retiros de dicha cuenta, y (d) tener 20 años de cotizaciones en cualquiera de los sistemas previsionales. Sin perjuicio de lo señalado, la Superintendencia de Seguridad Social establece que si a estos pensionados se les agotan los fondos de sus cuentas individuales, o bien, sus beneficios son de monto igual a cero, de todas formas existe la posibilidad de optar a una pensión asistencial. Esto, sin necesidad de ejercer opción alguna, puesto que debe entenderse que se ha perdido la condición de pensionado del nuevo régimen previsional y, por lo tanto, no se plantea el problema de incompatibilidad ya referido (10). Conclusiones Atendido lo señalado es posible extraer las siguientes conclusiones: 1) La legislación laboral contempla reglas que incentivan la incorporación de la población de la Tercera Edad al mercado laboral a través de: (i) la fijación de un ingreso mínimo mensual inferior para los mayores de 65 años, (ii) la calificación de la jubilación por vejez como no constitutiva de término del contrato de trabajo, y (iii) la eliminación de la falta de adecuación laboral o técnica del dependiente como causal de despido por necesidades de la empresa. 2) La legislación previsional prevé en principio normas que favorecen el trabajo de los pensionados por vejez porque: (i) el cumplimiento de la edad legal para jubilar no determina la obligación de pensionarse por tal causa, y (ii) la contratación laboral posterior a la jubilación por vejez no lo obliga a efectuar cotizaciones previsionales en el nuevo régimen de pensiones para financiar prestaciones de vejez, invalidez y sobrevivencia. (10) Al respecto, véanse los dictámenes de la Superintendencia de Seguridad Social Nº , del 15 de septiembre de 1999, y Nº , del 14 de octubre de
9 3) Las rémoras legislativas que impiden la inserción laboral de los jubilados corresponden básicamente a la existencia de reglas que establecen la incompatibilidad para percibir en forma simultánea pensiones de vejez y asistenciales. En el caso de los jubilados del antiguo sistema se les ofrece el derecho de optar a una pensión asistencial si ella le conviene a sus intereses. Tratándose de afiliados al régimen de AFP, estos solo podrían obtener pensiones asistenciales en caso de que se agoten sus fondos previsionales o estas sean iguales a cero. 4) La solución para eliminar las barreras que desfavorecen el trabajo de los jubilados por vejez podría expresarse en una revisión del Decreto Las rémoras legislativas que impiden la inserción laboral de los jubilados corresponden básicamente a la existencia de reglas que establecen la incompatibilidad para percibir en forma simultánea pensiones de vejez y asistenciales. Ley Nº 869, de 1975, sobre pensiones asistenciales, aumentando los ingresos que el beneficiario podría percibir a través de un contrato de trabajo sin que le signifique la pérdida de las prestaciones otorgadas por la pensión asistencial. Del mismo modo, es posible evaluar la modificación del cuerpo legal mencionado para permitir que el beneficiario opte por mantener la asistencia médica gratuita propia de la pensión asistencial, o bien, goce de los beneficios conforme al sistema de salud de Fonasa o una institución de salud previsional, atendida su calidad de trabajador dependiente. Finalmente, también podría plantearse una solución a aquellos afiliados al nuevo régimen, cuyas pensiones sean inferiores a las asistenciales, para que gocen de ellas en igualdad de condiciones respecto de los imponentes de las ex cajas. 8
10 Autor Luis Lizama Portal Abogado, Magíster y candidato a Doctor en Derecho (Universidad de Chile). Profesor de Derecho del Trabajo (Universidad de Chile), profesor de Teoría del Derecho (Universidad Diego Portales) y Presidente de la Sociedad Chilena de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social EXPANSIVA La serie en foco recoge las investigaciones de EXPANSIVA que tienen por objeto promover un debate amplio sobre los temas fundamentales de la sociedad actual. Este documento, cuya presente edición fue editada por Cony Kerber y contó con la colaboración de Uca Pérez, es parte de un proyecto de la Corporación que funcionó con el objetivo de promover ideas para frenar la inseguridad que afecta a los adultos mayores, las mujeres y los jóvenes. Esta iniciativa fue apoyada por la Fundación Ford y coordinada por Javier Couso. Estos documentos, así como el quehacer de EXPANSIVA, pueden ser encontrados en Se autoriza su reproducción total o parcial siempre que su fuente sea citada. 9 ALFABETA ARTES GRÁFICAS

References: artículo 159
 artículo 17
 artículo 72
 artículo 5
 artículo 69
 artículo 26
 artículo 6