Source: http://muslimpolitic.ru/2017/01/los-10-acontecimientos-mas-importantes-en-2016-el-cambio-de-rumbo-de-turquia-la-influencia-de-alepo-en-mosul-lo-que-traera-la-era-trump-y-mucho-mas/
Timestamp: 2018-01-20 03:11:01+00:00

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ПОЛИТИЧЕСКИЙ ОБОЗРЕВАТЕЛЬ МУСУЛЬМАНСКОГО МИРА » TOP 10. Acontecimientos principales ocurridos en 2016 con perspectivas al año 2017: el cambio de rumbo de Turquía, la influencia de Alepo en Mosul, lo que traerá “la era Trump” y mucho más
El año 2016, sobre todo en su parte final, estuvo lleno de acontecimientos importantes y significativos, algunos de los cuales impusieron cambios en la agenda internacional, y otros que tendrán mucha influencia en los procesos del mundo.
La mayor parte de estos acontecimientos, están estrechamente vinculados entre sí, y por lo tanto, en lugar de exponerlos de forma cronológica, serán analizados en conjunto. En la primera parte de nuestro análisis expondremos a nuestro juicio, los acontecimientos más “candentes” ocurridos en Medio Oriente…
1) El cambio en la política exterior de Turquía
Como el primero de los acontecimientos más importantes ocurridos en 2016, debe destacarse el cambio de rumbo de la política exterior de Turquía, ya que ocasionó cambios notables no sólo para Oriente Medio, sino quizás para el mundo entero.
Como es sabido, durante mucho tiempo, uno de los postulados principales de la política exterior de Turquía fue el principio de “cero problemas con los vecinos”, pero paulatinamente, Ankara decidió apartarse de él. En cambio, las autoridades turcas comenzaron a tomar parte activa para influir no sólo en los procesos políticos regionales, y por ésta razón, muchos expertos llegaron a expresar la opinión sobre la aparición del denominado “neo-otomanismo”, es decir, el resurgimiento en el gobierno de Turquía de ambiciones otomanas.
Esa nueva postura turca desató serios conflictos con los países vecinos y socavaron gravemente el potencial económico del país. Otra de las amenazas más graves que se presentó ante Ankara fue la posible aparición de una región federada kurda en el norte de Siria. Todo esto, junto con otros factores, condujo a que el Gobierno turco decidiera volver al curso de política exterior anterior, comenzando a reconstruir las relaciones deterioradas no solo con Rusia, sino también con Irán, Egipto, e incluso con Israel.
Curiosamente, este proceso se lleva a cabo en un contexto de deterioro de relaciones con la Unión Europea, aunque en los últimos años, ambas partes emprendieron muchos pasos para cumplir compromisos adquiridos el uno con el otro, y así poder comenzar el proceso de la adhesión de Turquía a la UE. Per por otro lado, existe la sensación de que los europeos no quieren esto, y en consecuencia, siempre han aparecido nuevos pretextos para posponer las conversaciones una y otra vez, y como resultado, el proceso de negociación en general quedó “congelado”. De hecho, Europa volvió la espalda a Turquía, y las autoridades turcas volvieron su mirada hacia el Oriente.
Uno de los resultados más importantes del giro dado por Ankara fue la reanudación de las negociaciones con Rusia sobre la construcción del gasoducto “Turk Stream”. Si este proyecto llega a realizarse, será difícil minimizar su importancia, porque todos los países por los que pasa (en tránsito) el gas ruso a Europa, perderán su importancia para el Viejo Continente. También se reducirá sensiblemente la influencia de Estados Unidos sobre los países europeos en este asunto.
Cabe señalar otro aspecto: en los medios de prensa a menudo se hace referencia al mito de que el fallido intento de golpe de estado perpetrado por militares turcos inspiró el cambio en la política exterior de Ankara, lo que no se corresponde con el desarrollo cronológico de los acontecimientos – el golpe fue resultado del cambio de rumbo, como puede verse por las fechas. Así, a finales de marzo, la policía turca llevó a cabo la detención de A. Celik, acusado por Moscú como responsable de la muerte del piloto ruso O. Peshkov. Al tiempo, que el presidente turco R. Erdogan, por primera vez, casi de forma oficial expresó la necesidad de restablecer la cooperación entre Turquía y Rusia. Posteriormente, a principios de mayo, el entonces Primer Ministro A. Davutoglu anunció su renuncia. En su lugar, fue nombrado B. Yildirim, un aliado próximo al presidente turco, conocido por su rechazo a cualquier tipo de conflicto con Rusia.
A finales de junio, R. Erdogan envió una carta al presidente ruso, V. Putin en la que expresó su profundo pesar por el caza derribado por Turquía y por la muerte del piloto ruso. Fue entonces cuando ocurrió en Turquía el intento de golpe de estado, que es el próximo de los 10 acontecimientos más importantes ocurridos en el año 2016.
2) El intento de golpe de Estado en Turquía
La revuelta de los militares en Turquía, llevada a cabo en la noche del 15 al 16 de julio, se convirtió en el quinto golpe perpetrado en la historia moderna de ese país, pero, a diferencia de los anteriores, la asonada fracasó por completo. Existen varias versiones que explican la razón por la cual fracasó el golpe.
La primera versión destaca la espontaneidad y la falta de preparación de los organizadores y participantes del fallido golpe de estado. Lo que es comprensible. Si la revuelta fue consecuencia del cambio en la política exterior de Ankara – en este caso, el tiempo de preparación fue realmente poco, porque como se ve ahora, la transformación de la política exterior de Turquía se produjo con mucha rapidez, lo que condujo a cambios geopolíticos serios.
La segunda versión (que complementa la primera) – fue la valiente y exitosa actitud que mostró el presidente Erdogan ante los golpistas. Al menos en dos ocasiones, el líder turco escapó de la muerte: a) a bordo de su avión que pudo ser derribado por un caza de combate en poder de los golpistas; y b) incluso antes, en la localidad de Marmaris, donde el jefe de estado logró salir tan sólo media hora antes de que llegaran los usurpadores. En este último caso, y de acuerdo con varios informes de prensa, los servicios de inteligencia rusos jugaron un papel muy importante, porque supuestamente advirtieron a Erdogan sobre la inminencia de un atentado contra él. Y si se tiene en cuenta que para ese entonces estaba prevista una visita del presidente turco a la ciudad rusa San Petersburgo, para la firma de acuerdos bilaterales importantes, semejante advertencia se ajusta perfectamente a la lógica de los acontecimientos.
La tercera razón importante para explicar el fracaso del golpe (que se deriva de la segunda) fue la participación de la población turca, que en respuesta al llamado de su presidente, salieron a las calles, confundiendo todas las cartas que jugaron los golpistas. Una vez más, esto demuestra la importancia que tiene para el gobierno de un país el apoyo de su población, lo que en la era moderna es casi imposible sin una política social justa.
Por último, una cuarta versión (que defiende un grupo reducido de expertos) considera que el golpe fue orquestado o permitido por las autoridades turcas. Porque realmente, el fracaso de los rebeldes consolidó aún más la autoridad y prestigio de Ankara. ¿Pero, se puede suponer que el gobierno y los servicios de inteligencia turcos sabían o adivinaban los planes de los militares e incluso permitieron que los hicieran? En verdad, pensamos que es muy poco probable…
De cualquier manera, el fracaso del golpe militar ocasionó en Turquía cambios significativos en su política nacional y exterior. En el interior del país, comenzó una campaña de destituciones, despidos y detenciones de escala colosal en casi todos los ámbitos – desde el político-militar hasta el económico y educativo. En primer lugar, esto afectó a los acusados principales ​​– los militantes de la organización FETÖ (los llamados “Gulenistas”), no sólo en Turquía, sino también en otros países.
En política exterior, las autoridades turcas en mayor medida confirmaron que el cambio de rumbo fue una decisión adecuada debido a que los golpistas evidentemente, fueron apoyados por determinadas fuerzas “pro-occidentales”. Al menos, el presidente Erdogan declaró abiertamente que al apoyar esa rebelión, EEUU, la UE y las monarquías árabes: “habían hundido a Turquía un cuchillo en la espalda”.
Y no obstante, los intentos de influir en Ankara no han terminado – el pasado 19 de diciembre, el embajador ruso en Turquía, Alexander Charles fue asesinado en la capital turca. (Incluso el asesino resultó ser un aspirante al cargo de guardaespaldas de Erdogan!). Anteriormente, este tipo de atentados pudo conducir a un grave empeoramiento de las relaciones bilaterales, incluso hasta la declaración de guerra. Pero la sensatez política manifestada por los líderes de ambos países impidió que se desataran las negativas consecuencias que pudo ocasionar ésta provocación.
El curso emprendido por Ankara de aproximarse a Moscú y Teherán produjo cambios significativos en la situación en Siria, y uno de esos cambios fue la operación militar turca en el norte del territorio sirio.
3) “El Escudo del Éufrates”
La operación militar turca “El Escudo del Éufrates”, alude claramente al objetivo principal de Ankara: impedir la unión de dos enclaves kurdos en el norte de Siria y la aparición allí de una región federal kurda. Es un hecho, que desde hace tiempo, las autoridades turcas declararon la existencia de una denominada “Línea Roja” cuya intersección, por parte de las tropas kurdas, será considerada absolutamente inaceptable por Turquía. Ésa “línea” pasa por el río Éufrates.
Para Ankara, la situación se tornó crítica después de que las fuerzas kurdas ocuparan la localidad de Manbij, a mediados del pasado mes de agosto, y continuaran con sus planes posteriores de avanzar hacia Dzharablus y Al-Bab. De hecho, los kurdos abren el camino hacia Afrin – la segunda capital del enclave kurdo, en el norte de Siria. Lo que para Ankara significaría la aparición de una autonomía kurda unificada bajo el control del “Partido Unión Democrática” (PYD), estrechamente vinculado con el “Partido de los Trabajadores del Kurdistán” (PKK), cerca de la frontera con Turquía…
Otro de los objetivos de Ankara es la expulsión de esta zona de los militantes de la organización EIIL, y el establecimiento allí de una denominada “Zona de Contención”, que quedaría en manos de sus aliados, el “Ejército Sirio Libre” (ESL), supeditados directamente al comando del ejército turco.
En la primera fase de la operación, que comenzó el pasado 20 de agosto, la ofensiva fue dirigida contra Dzharablus, que fue tomada muy pronto, allí los rebeldes casi no opusieron resistencia. Y el 3 de septiembre, comenzó la segunda fase, dirigida hacia otros dos asentamientos – Al-Rai y Al-Bab. Pero si en la primera batalla los guerrilleros del EIIL fueron expulsados con relativa facilidad, la culminación de la segunda fase no ha sido fácil. Precisamente en los combates para ocupar Al-Bab los militares turcos se vieron obligados a participar de forma activa y directa, mientras que antes, únicamente se limitaron a proporcionar un apoyo de segunda importancia a las tropas del ESL. En los combates para ocupar Al-Bab, los rebeldes del EIIL decidieron oponer una feroz resistencia, y en consecuencia, la ofensiva para ocupar la ciudad continuó en 2017. Un aspecto muy importante, sin el cual Turquía no hubiera podido comenzar su propia operación militar en Siria, fue un acuerdo tácito entre Damasco, Teherán y Moscú. Esta circunstancia la confirma al menos dos hechos: a) “El Escudo del Éufrates” comenzó después de varias visitas de representantes de los servicios secretos turcos a Damasco, con la aproximación entre Ankara y Moscú, como telón de fondo; b) en la operación militar participa la Fuerza Aérea de Turquía, que desde finales de noviembre de 2015, no había volado sobre el espacio aéreo sirio, debido a los sistemas de defensa antiaérea rusos emplazados en el territorio sirio.
Por último, a favor de la existencia del acuerdo, se destaca el hecho de que aviones de combate rusos apoyaron a Ankara durante el asalto a Al-Bab y que el gobierno turco reaccionó con mucha calma ante la derrota de las fuerzas opositoras en los combates para conquistar la parte oriental de Alepo, una batalla que se convirtió en otro acontecimiento importante en 2016.
4) La batalla por la zona oriental de Alepo
Muchos expertos consideran que la batalla para liberar la zona oriental de Alepo, si no fue un punto de inflexión, al menos constituyó un hecho extremadamente importante y significativo desde el punto de vista de todo el conflicto sirio. Y existen varias razones – por ejemplo, esta región estuvo en poder de las fuerzas de la oposición desde el verano de 2012, es decir, durante más de 4 años. Por otro lado, aunque al final, la oposición sólo controló una la parte de la urbe, Alepo es la ciudad más grande en comparación del resto de las ciudades sirias, a menudo, Alepo se conoce como la “segunda capital” de Siria. Finalmente, en la zona oriental de Alepo operan las sedes de muchas organizaciones opositoras y los centros de operación de diversas alianzas y coaliciones.
Otra evidencia de la importancia de la batalla de Alepo fue el armisticio acordado por Damasco con la mayor parte de las agrupaciones armadas opositoras, y que ocurrió exactamente después de que concluyeran los combates por la conquista de la ciudad. (El régimen de alto el fuego, también es un acontecimiento muy importante, pero debido a su estrecha relación con la batalla de Alepo, y al hecho de que entró en vigor sólo a partir el pasado 30 de diciembre, es prematuro hacer comentarios al respecto).
En cuanto a su cronología, la fase preliminar de la batalla de Alepo comenzó a finales de junio y concluyó con el bloqueo completo de las fuerzas de la oposición. Y aunque en agosto los opositores pudieron romper el asedio en algunas partes, se trató de victorias temporales, porque a comienzos de septiembre, la parte oriental de Alepo de nuevo quedó completamente rodeada.
Después de una breve pausa, comenzó una nueva fase de la operación, que permitió las tropas gubernamentales consolidar posiciones en varios barrios de la ciudad. El 20 de octubre, con la mediación de las fuerzas internacionales fue declarada una pausa humanitaria, durante la cual, se establecieron corredores especiales para la evacuación de civiles y para los combatientes de la oposición que aceptaron su traslado a la vecina provincia de Idlib.
El 15 de noviembre, comenzó el asalto a los últimos reductos de las fuerzas opositoras en el oriente de Alepo. De hecho, la culminación de la operación se produjo entre el 25 y el 26 de noviembre, cuando los grupos opositores fueron expulsados del barrio Hanano, y sus tropas quedaron divididas en dos partes. Después de eso, casi todos los expertos despejaron todas sus dudas respecto al resultado final de la batalla. De hecho, los combates terminaron el 13 y el 14 de diciembre, después de que la mayoría de las agrupaciones armadas opositoras aceptaran los términos de la capitulación y comenzara su evacuación hacia Idlib. Algunos grupos intransigentes continuaron atacando a las tropas gubernamentales durante algunos días, pero pronto fueron eliminados todos los focos armados. El 22 de diciembre es considerado como el final de la batalla de Alepo.
Es evidente que el factor principal del éxito de Damasco y el fracaso de la oposición fue el componente militar. En este sentido es necesario destacar que del bando gubernamental, en los combates participaron no sólo las tropas del ejército sirio, y las milicias chiíes, sino también agrupaciones suníes, entre ellas, las integradas por antiguos refugiados de Palestina. (Muchos grupos armados de la oposición aterrorizaron sin piedad a las minorías palestinas, llegando incluso a las ejecuciones públicas de niños, y esto por supuesto, despertó entre las milicias palestinas un odio feroz hacia la oposición).
Además de todo esto, también hay que destacar el factor de la diplomacia, pues sin su concurso, las hostilidades pudieron prolongarse mucho tiempo. Es bien sabido que parte de los grupos opositores estaban patrocinados por Ankara, y en general, la misma Turquía no suministró la ayuda que esperaron recibir los opositores durante el bloqueo. En este sentido, no es casual que muchos de ellos opinen que las autoridades turcas “entregaron Alepo”, y las monarquías árabes abiertamente acusaron a Ankara de “traicionar los intereses árabes”.
Como ya se mencionó, muchos expertos consideran que la batalla por Alepo fue “decisiva” desde el punto de vista de toda la crisis de Siria. Mientras que los expertos israelíes estiman que el restablecimiento del control sobre esta ciudad por parte de Damasco supone su victoria en el conflicto. Otros analistas comparan este acontecimiento con la batalla de Mosul, que comenzó casi al mismo tiempo en Irak, vecino de Siria.
5) La ofensiva de Mosul
El comienzo de la operación para la liberación de Mosul, ya había sido anunciado por las autoridades iraquíes varias veces, y cada vez, por razones diferentes, esas ofensivas terminaron casi antes de empezar, o bien quedaron interrumpidas muy lejos de la ciudad. Por ejemplo, en marzo y agosto del año pasado, las tropas del ejército y las fuerzas kurdas en dos ocasiones emprendieron el ataque contra la “capital” de EIIL, pero terminaron en algún lugar a 40-50 kilómetros de la ciudad.
Por eso, cuando el pasado mes de octubre se anunció una nueva ofensiva contra Mosul, la noticia no se tomó demasiado en serio. Además, muchos analistas y expertos advirtieron sobre la heterogeneidad de la composición del atacante. En efecto, en la ofensiva participó el ejército gubernamental iraquí, las tropas “Peshmerga” kurdas, las milicias chiítas y sunitas, además de una coalición internacional liderada por Washington, e incluso soldados turcos. Y aunque todos ellos comparten el objetivo común de expulsar al Estado Islámico de Mosul, cada uno tiene además sus propios intereses que a menudo, no coinciden entre sí. Por otro lado, en el contexto de los combates en Alepo y la proximidad de las elecciones presidenciales en EEUU, dominó la sensación de que la liberación de la ciudad sería un acontecimiento consumado.
La primera fase de la operación, que comenzó el 16 y 17 de octubre avanzó como sobre ruedas, y ya el 31 de octubre, las primeras unidades del ejército llegaron directamente hasta los barrios periféricos, lo que nunca antes se había logrado en la lucha contra el EIIL. Entonces, parecía que la muy esperada y completa liberación de la ciudad no sería muy prolongada.
Al mismo tiempo, dominaba la opinión de que existía un guión previamente escrito, según el cual, la segunda ciudad más grande de Irak debería ser conquistada antes que Alepo. Una prueba de ello, sería la opinión expresada por militares de EEUU cuando afirmaron que: “Al salir de la Casa Blanca, los demócratas consideran la toma de Mosul como la carta ganadora en el juego electoral, pues en juego está la victoria de H. Clinton”. Esto pudo ocurrir únicamente en el caso de que los extremistas al entregar la ciudad, o bien se rindieran, o escaparan hacia Siria. Si esta teoría es correcta, entonces este plan tan hábilmente preparado evidentemente falló antes de comenzar, y muy probablemente, debido a que la información sobre su realización quedó al descubierto. Después de esto, las milicias iraquíes empezaron a tomar el control de las posibles rutas por las que pudieran escapar los insurgentes, más aún, hasta Rusia expresó la necesidad de vigilar la frontera sirio-iraquí insinuando la posibilidad de utilizar su aviación de combate para atacar las posiciones del EIIL no sólo en territorio sirio sino también en Irak.
Como resultado, la batalla por Mosul quedó retrasada seriamente y ya continúa en 2017. Es verdad que el pasado 29 de diciembre comenzó una nueva fase, y durante recientes combates, las fuerzas gubernamentales han logrado progresos significativos. Pero hay que tener en cuenta que los combates se desarrollan en la parte oriental de la ciudad, que, aunque es más grande, también está menos poblada que la parte occidental, y en este sentido, la batalla por Mosul puede durar varios meses. Lógicamente, si una vez más, no ocurre algo extraordinario. Como por ejemplo, que el EIIL decida movilizar refuerzos de Raqqa y que el ejército iraquí agotado, no pueda detener el avance de los extremistas hacia Bagdad. En este caso, los kurdos, por supuesto, no van a intervenir, y la coalición liderada por Washington se apartaría a un lado, utilizando a los radicales para llevar a cabo planes de largo alcance contra Irán. ¿Será posible teniendo en cuenta el retorno de comandos de élite de los marines de EEUU a Afganistán? Desafortunadamente, si es muy posible.
Es una paradoja, pero en los últimos tiempos, en Medio Oriente, los cambios inesperados se han convertido en algo muy común. Por ejemplo, en Irak – que afronta una nueva crisis política interna. En este momento, Bagdad espera el regreso a la gran política del depuesto ex primer ministro N. al-Maliki, que como es sabido, llegó al cargo con ayuda de EEUU. Y en el contexto de un posible ataque relámpago del EIIL, es probable que al-Maliki pueda volver al poder a Irak.
En 2016, los acontecimientos importantes no sólo ocurrieron en Oriente Medio, sino también en otras partes del mundo. Y muchos de ellos estuvieron relacionados con dramáticos cambios políticos ocurridos en las estructuras de poder de varios países. Sobre éstos y otros acontecimientos importantes tratará la segunda parte de nuestro análisis annual…
6) El debilitamiento de la “zona roja” en América Latina
Para la región de América Latina, últimos años marcaron una transformación a fondo de los regímenes políticos, sobre todo, en los países del llamado “Cinturón rojo”. Así, en el otoño de 2015 tuvo lugar un cambio de poder en Argentina, y a la presidencia llegó un representante de los “liberales conservadores”. En abril de 2016, quedó claro que al poder en el Perú también habían llegado partidarios de la ideología liberal. Pero el objetivo principal de los adversarios al socialismo fue Brasil, el país más grande de la región. El resultado de una larga campaña política fue la impugnación de la presidenta brasileña D. Rousseff y su destitución definitiva del poder, a finales del pasado mes de agosto.
Durante el último año, el presidente de Venezuela N. Maduro, heredero del fallecido líder bolivariano H. Chávez afronta una situación muy difícil. En el contexto de los bajos precios del petróleo y una economía débil, y erosionada por fuerzas externas e internas, su situación cada vez es muy vulnerable. En mayo del año pasado, la oposición logró incluso presentar una petición para convocar un referéndum para la destitución de Maduro del poder. Y aunque las autoridades venezolanas aseguran que la propuesta del plebiscito quedó neutralizada, es posible que en 2017 el gobierno de Caracas afronte dificultades aún mayores.
En la Cuba socialista también ocurrieron cambios políticos importantes – la administración B. Obama logró restablecer con La Habana relaciones relativamente buenas, elevándolas al nivel más alto en la historia reciente de ambos países. ¿Cuál será el rumbo que tomará ahora la “Isla de la Libertad”? por el momento, los expertos se abstienen a opinar de forma definitiva. Especialmente después de la muerte del líder de la revolución cubana, F. Castro, el pasado mes de noviembre.
¿Y cuál podría ser la causa de esa metamorfosis en una región que parecía que ya había quedado “enrojecida” completamente? Aquí la explicación sólo puede ser una – Washington comenzó a ocuparse muy en serio de América Latina. Es evidente que cada uno de los países latinoamericanos tiene sus propios problemas económicos y políticos, ¿y quién no los tiene? Sin embargo, precisamente aquí, como por arte de magia, EEUU comenzó un proceso de repartición de “zanahorias” para algunos regímenes anti-estadounidenses y “garrotazos” para los demás. ¿No será demasiada extraña semejante coincidencia? Teniendo en cuenta que la administración de Obama siempre acusó a George. W. Bush por dedicar demasiada atención a Oriente Medio, lo que condujo a la perdida de América Latina. En este sentido, no puede parecer extraño el cambio de prioridades que tuvieron lugar en EEUU bajo la administración Obama. Y esas prioridades exactamente fueron la reorientación de sus fuerzas principales de Medio Oriente hacia la región del Pacífico (con el objetivo de presionar a China y América Latina e impedir el fortalecimiento de más alianzas bolivarianas abiertamente anti-norteamericanas.
Es difícil afirmar si esa política continuará después de Obama, o bien puede debilitarse, o por el contrario, aumentar. Sin embargo, con alto grado de probabilidad, si se puede predecir que simplemente así como así, no desaparecerán los problemas de cada uno de los países latinoamericanos. Una ayuda para solucionar parte de sus dificultades económicas podría ser los ajustes en los precios de las materias primas energéticas, y aquí inspira cierto optimismo el acuerdo firmado a finales del año pasado, entre la OPEP y varios países principales exportadores de petróleo…
7) El acuerdo del petróleo
El acuerdo sobre la reducción de la extracción mundial de petróleo estuvo precedida de largas negociaciones durante varios meses y reuniones al más alto nivel. Los primeros progresos serios en este sentido se produjeron en enero del año pasado, cuando Rusia expresó su disposición de coordinar con los países miembros de la OPEP asuntos relacionados con petróleo. En febrero, representantes de la OPEP y Rusia alcanzaron un acuerdo preliminar y quedaron en sintonía para la pronta firma de un acuerdo. Todo parecía indicar que la reunión celebrada en abril entre la OPEP y algunos países no miembros de esa organización pondría los puntos sobre las “íes”, pero eso no ocurrió. No se logró la firma del documento, y quedó la impresión de que tampoco tenía sentido esperar una reanudación de las negociaciones.
Sin embargo, en septiembre el presidente ruso, V. Putin, relanzó la idea de reanudar consultas y posteriormente, en los campos de la cumbre del G-20 Rusia y Arabia audita firmaron una declaración conjunta sobre la estabilización del mercados del petróleo. Según los economistas, esta declaración dio un fuerte impulso a la discusión posterior y amplia de este problema. En el mismo mes en Argelia tuvo lugar un encuentro crucial de países miembros de la OPEP en el que se logró llegar a un acuerdo en cuanto a una reducción de la extracción, y a finales de noviembre en Viena, los países miembros del cartel petrolero firmaron el documento oficial correspondiente. Finalmente, el 10 de diciembre la organización de los países exportadores de petróleo y otros once países firmaron un acuerdo en que se comprometieron reducir la extracción de petróleo.
Los expertos calificaron el acuerdo de “histórico” y, en cierta medida, también se trata de un documento excepcional porque fue la primera vez que los principales productores y exportadores de crudo del mundo firmaron un acuerdo conjunto. Anteriormente, éste tipo de convenios eran adoptados únicamente en el marco de OPEP. Los principales promotores del nuevo acuerdo petrolero fueron Rusia y Arabia Saudita, debido a que los presupuestos de ambos países se reducen cada vez más y más. Riad, por ejemplo, tuvo que bajar los salarios, imponer nuevos impuestos y cancelar proyectos importantes. Incluso se planteó la necesidad de buscar créditos y aumentar la deuda.
Con todo y esto, cabe destacar que Arabia Saudita es considerada uno de los iniciadores de la “guerra” de precios del petróleo, que comenzó en 2014. A primera vista, esta situación parece absurda, pero de acuerdo con algunas versiones, la explicación es bastante simple – los saudíes se vieron obligados a tomar esta medida presionados por los estadounidenses. Ambas partes tenían sus propios intereses: Arabia Saudita quería debilitar a Irán y EEUU pretendía afectar a Rusia, y, en cierta medida, también por el conflicto sirio, donde estadounidenses y saudíes tienen intereses comunes. Pero el límite de solidez de Riad poco a poco se agotó sin que se pudieran lograr los resultados esperados. Como resultado de ello, las autoridades saudíes llegaron a la conclusión de era necesario poner fin a esa política autodestructiva.
El gobierno ruso desempeñó un papel crucial. En primer lugar, Moscú aceptó reducir sus volúmenes de extracción de petróleo como lo exigían los saudíes, ya que sin el cumplimiento de esa condición, difícilmente se habrían podido firmar el acuerdo. Además, tras el fracaso de las negociaciones en abril, los rusos no perdieron el ánimo y, de hecho, se erigieron en los promotores principales del proceso negociador: el Secretario General de la OPEP reconoció la valiosa contribución de Rusia.
Tras la firma del acuerdo, el precio del petróleo tuvo una notable subida, y aunque a veces (debido a factores objetivos y subjetivos), de nuevo baja, su tendencia al alza es notable a simple vista. ¿Quién se beneficiará de esto? Prácticamente todos los países productores de petróleo. Los perdedores principales fueron aquellas fuerzas que querían que se repitiera el escenario de 1980, cuando a consecuencia de maniobras similares, se desplomó el precio del crudo en el mercado mundial, y la economía de la Unión Soviética comenzó su caída hacia el abismo.
Los países importadores de materias primas de cierta forma también perdieron – algunos más, otros menos, pero en general, ya tienen otro problema más. La Unión Europea no fue la excepción, que además, en 2016 soportó una de las pruebas más duras contra su estabilidad…
8) El Brexit
El año pasado trajo a la UE algo que antes parecía absolutamente imposible – el Reino Unido decidió abandonar la Unión Europea. Y la decisión no fue adoptada por la familia real o de la élite política, sino por la población británica corriente.
El referendo sobre la salida o permanencia de los británicos de la UE, celebrado el 23 de junio, fue una de las promesas electorales del primer ministro, D. Cameron, que de ninguna manera pudo ignorar. El primer ministro apostó por la permanencia de Reino Unido en la UE y dedicó todos esfuerzos para conseguirlo. Sin embargo, los propios británicos decidieron lo contrario, después de lo cual, Cameron se vio obligado a dimitir, con el correspondiente cambio de gobierno en el país. Londres sin tener ninguna otra opción, comenzó el proceso de su salida de la Unión Europea. (Por cierto, con respecto a Gran Bretaña existe una versión de que ciertas fuerzas detrás del “partido democrático” de EE.UU., ahora planean desarrollar su política más que todo con la ayuda de ese país, ya que en EEUU ya no tendrán el control de los mecanismos del poder al menos durante algunos años).
La salida de Reino Unido de esta estructura supranacional no tendrá un efecto destructivo para la UE – de todas maneras, Londres siempre se comportó de una manera muy independiente, suficiente recordar que mantuvo su propia moneda, a diferencia de otros países europeos que reemplazaron sus francos, marcos y otras monedas nacionales por el “euro”. Pero el referendo británico impuso entre los europeos la moda del Brexit (abreviatura hecha con las palabras “Britain” y “Exit”, que fue el nombre dado al referendo). Este acontecimiento dio un nuevo impulso a los partidarios de que los países de la UE deben tener más autonomía de gobierno nacional, en contraposición al sistema “anticuado, burocrático y corrupto”, que su juicio, encabeza Bruselas. Varios políticos europeos ya han anunciaron la necesidad de convocar este tipo de referendos en sus propios países, y, en el caso de asuman cargos importantes, es muy probable que los realicen.
Y finalmente, ¿Cuál será el rumbo que emprenderán los europeos? De esta pregunta depende el destino no sólo de la propia Europa, sino también de todo el mundo, pues la influencia del conjunto europeo es innegable. Es posible que la respuesta a esta importante pregunta se conozca en 2017, sobre todo porque el principal aliado de la UE al otro lado del Atlántico comienza una nueva era, – “la era Trump”.
9) La victoria de Trump
La victoria de D. Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, el pasado 8 de noviembre, fue tal vez el acontecimiento más importante y al mismo tiempo el más inesperado del año 2016. Parecía que todas las posibilidades estaban a favor del otro candidato – H. Clinton, pero por lo visto, los “demócratas” demasiado pronto consideraron segura la victoria, y calcularon muy mal el estado de ánimo del común de la población.
Sobre los motivos de la derrota de Clinton se puede ser hablar mucho: del cansancio de los estadounidenses de ver siempre a las mismas figuras en el poder; de la insatisfacción por la administración del “demócrata” Obama; por la desenvoltura y carisma de Trump, para muchos de los estadounidenses “su nuevo hombre”; y por muchas otras razones más. Sin embargo, los representantes de la “partido democrático” decidieron explicar su derrota con las presuntas “maquinaciones de piratas informáticos rusos”, sin darse cuenta de que, si incluso logran imponer esa versión como la principal, todavía quedan a juicio de la opinión pública la publicación de los documentos revelados por WikiLeaks. Y la publicación de esos documentos es tan seria, que incluso el jefe del FBI se ha visto obligado a tomar cartas en el asunto a pesar de su militancia demócrata.
Pero estos son problemas internos de los partidos que interesan muy poco a la comunidad de expertos. La pregunta que se hacen los analistas es sobre la capacidad de trabajo del “equipo de Trump”, en el sentido de que está integrado por personas muy diferentes y con vectores ideológicos muy distintos. Además, en los últimos años, el “Partido Republicano” se ha convertido en una verdadera “ensalada ideológica”. De la capacidad del nuevo presidente de superar todas las contradicciones dentro de su equipo, dependerá si no todo, al menos una parte importante de la eficacia de su gestión.
Pero la pregunta principal que se hacen los expertos es: Cuál será la política que desarrollará el nuevo presidente de Estados Unidos? ¿Optara por el aislamiento, o buscará la unión con unos para enfrentarse contra otros, o lo uno, y lo otro al mismo tiempo? Por ahora, todo parece indicar que Trump tratará de poner en marcha un escenario nuevo. Y en este caso, el papel de “aliado” se ofrecerá a Rusia, mientras que el adversario será China. Otro rival seguramente será Irán, mientras que el aliado más incondicional será Israel. El nuevo plan se ve muy atractivo, pero no hay que olvidar que el queso gratis únicamente se encuentra en las ratoneras.
Curiosamente, durante la administración Obama todo fue exactamente al revés: en primer término, el principal ideólogo “demócrata” Z. Brzezinski trató de poner en práctica la llamada “Chimerica” (China + América), dirigida contra Moscú; en su segundo mandato presidencial, Obama trató de “hacer amistades” con Irán y en todo sentido “indisponerse” contra Israel…
10) La resolución histórica
La última “riña” entre la administración B. Obama y Tel Aviv ocurrió el pasado 23 de diciembre, cuando el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución que condenó a Israel por construir asentamientos en los territorios palestinos ocupados. De forma intencionada escribimos la palabra “riña” entre comillas, porque el hecho es que la administración Obama no se enfrenta contra Israel como país, sino contra el gobierno en el poder, y, más que todo, contra el primer ministro B. Netanyahu.
Los “demócratas” son tan aliados de Tel Aviv, como los “republicanos”, y nunca emprenderán medidas que puedan perjudicar a Israel como estado. Una prueba de ello es, por ejemplo, las declaraciones de Clinton cuando dijo que, “la mejor manera de ayudar a Israel – es cambiar el gobierno de Damasco.”
Lo que pasa es que cada uno de estos partidos ve el destino de Israel de una manera diferente. Así, los “republicanos” (especialmente los “neoconservadores”), en su mayoría apoyan el curso de Netanyahu de ignorar los problemas de los palestinos y de reforzar la intransigencia incluso mediante la construcción de más asentamientos. Mientras que los “demócratas”, consideran que esa política conduce a la intensificación del conflicto árabe-israelí, y para resolver la situación, proponen la creación de un estado palestino independiente. Ambas posturas tienen sus simpatizantes en Israel, tanto entre la gente común, como a nivel de la élite política. Pero en la sociedad israelí la línea dura con respecto a los palestinos es tan fuerte, que cualquier propuesta de negociación se considera casi como una “traición”, que puede incluso conducir a la muerte de personalidades de alto rango. Así es como, por ejemplo, sucedió en 1995 con I. Rabin, asesinado por un extremista de ultraderecha.
Debe entenderse que la presión de Obama y sus aliados europeos sobre Tel Aviv no es tanto para defender a los palestinos, sino más bien con la esperanza de un cambio del gobierno israelí. Y el hecho de que la administración Obama no impidió la aprobación de la reciente resolución del Consejo de Seguridad, se enmarca claramente dentro de este esquema. (No es coincidencia que, justo después de la aprobación de la resolución, Netanyahu fue convocado para ser interrogado por sospechas de corrupción). Por su parte, la reacción del primer ministro israelí a la resolución del Consejo de Seguridad fue tan brusca que, prácticamente declaró la “guerra” a todo el mundo. Para resaltar su indignación, Netanyahu incluso pidió a los judíos abandonar a Francia, por el hecho de que París fue uno de los iniciadores de la discusión del documento en el Consejo de Seguridad.
En cuanto al carácter excepcional de la resolución, realmente también puede considerarse un documento histórico, porque la última vez que se aprobó una resolución de ese tipo fue en 1980, es decir, hace más de 35 años Desde entonces, los proyectos de resolución, o bien no llegaban hasta la votación, o simplemente EE.UU invariablemente utilizaba su derecho al veto y bloqueaba prácticamente cualquier documento en contra de Israel.
Es evidente que la aprobación de la resolución, por sí misma, no está en condiciones de cambiar la situación de los palestinos. Pero en primer lugar, como ya se dijo, este acontecimiento si puede desatar a una fuerte presión interna sobre el gobierno de Israel hasta conseguir la dimisión del primer ministro. En segundo lugar, la resolución también puede entorpecer significativamente los contactos diplomáticos y hasta convertirse en pretexto para la adopción de sanciones. Por último, y en tercer lugar, ahora el proceso de reconocimiento del Estado palestino puede ir a toda marcha, lo que para Tel Aviv sería una derrota política y diplomática desastrosa.
Es posible que el año 2017 demuestre hasta qué punto pueden convertirse en realidad los escenarios anteriormente descritos. En cualquier caso, podremos ser testigos de algo que todavía no ha sucedido. Aunque, como dice el dicho: lo nuevo no es nada más que la repetición de cosas muy viejas, que sencillamente, ya estaban muy bien olvidadas…
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