Source: http://revistas.usta.edu.co/index.php/cife/article/view/4665/html
Timestamp: 2018-12-15 04:03:32+00:00

Document:
Incidencia de los factores competitivos en la gestión de aguas y vertimientos de la Curtiembre Pedraza en el barrio San Benito: estudio de caso*
Blanca Xiomara Pedraza Camacho**
Manuel Darío Quiroga Torres***
Rubén Darío Díaz Mateus****
* Artículo producto del proyecto de investigación,"Incidencia de los factores competitivos en la gestión de las empresas". Financiado por la Facultad de Ciencias Administrativas y Contables de la Universidad de La Salle. Citar como: Pedraza, B, Quiroga, M & Díaz, R. (2017). Incidencia de los factores competitivos en la gestión de aguas y vertimientos de la Curtiembre Pedraza en el barrio San Benito: estudio de caso. CIFE, 19(31), 61-89. DOI: https://doi.org/10.15332/s0124-3551.2017.0031.03
** Administradora de Empresas, Universidad de La Salle. Correo electrónico: bpedraza06@unisalle.edu.co.
*** Administrador de Empresas, Universidad de La Salle. Correo electrónico: mquiroga58@unisalle.edu.co.
**** Docente investigador del Programa de Contaduría Pública y líder del grupo de investigación Desarrollo y Sociedad de la Facultad de Ciencias Administrativas y Contables, Universidad de La Salle. Economista de la UPTC. (DEA) Magíster en Fundamentos de Economía, Universidad Santiago de Compostela (España). Magíster en Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente, Universidad de Manizales. Estudiante del doctorado en Agrociencias, Universidad de La Salle. Correo electrónico: rudiaz@unisalle.edu.co
Recibido: 16 de mayo de 2017 - Revisado: 29 de junio de 2017 - Aprobado: 31 de octubre de 2017
Palabras clave: agua, competitividad, curtiembre, productividad, vertimiento de residuos.
Clasificación JEL: D20, D60, E20, L60
Keywords: competitiveness, productivity, tannery, waste discharge, water.
Classification JEL: D20, D60, E20, L60
Las empresas dedicadas a la actividad del curtido y preparado de cueros en Colombia para el año 2005, según la clasificación por tamaño el total, representó porcentualmente el 1 % como gran empresa, un 3 % mediana empresa, 19 % en pequeñas empresas y en su mayoría con el 77 % microempresas; en conjunto se estima que estas producen 378696 pieles por mes (Ministerio de Ambiente Vivienda y Desarrollo Territorial, 2006, p. 12). En consecuencia, la economía colombiana ubica a dichas empresas en el cuarto productor a nivel Latinoamericano y en el decimotercer puesto en el ámbito mundial con el 1.3 % de la producción (DAMA, 2004, p. 18). Asimismo, la Mesa Nacional Del Cuero evidencia que el 50 % de las curtiembres del país están localizadas en Bogotá en el barrio San Benito, perteneciente a la localidad sexta de Tunjuelito, donde se producen alrededor de 114600 pieles mensuales, lo que ubica a este sector como el principal productor de Colombia (Zuluaga, 2006, p. 8). Por tanto, La Curtiembres Pedraza1objeto de estudio desarrolla la actividad económica paralelo a más de 300 empresas del barrio San Benito (Vásquez, 2012, p. 19).
De igual forma, los atributos ambientales del barrio San Benito proporcionan un valor significativo de aglomeración empresarial alrededor de las fuentes hídricas, en este caso, se cuenta con el rio Tunjuelito, además, las condiciones territoriales como la cercanía a los frigoríficos y al casco urbano motivó a los curtidores de Cundinamarca, principalmente de los municipios de Villapinzón, Chocontá y algunos otros del altiplano Cundiboyacense a trasladar sus industrias a este barrio. El uso del suelo que inicialmente fue para la agricultura cambia de vocación para fines industriales, comerciales y residenciales; destacando el incremento, alrededor de las zonas industriales, de la construcción de viviendas destinadas a obreros y empleados de las empresas curtidoras (Vásquez, 2012).
La forma en que operan las curtiembres en el barrio San Benito genera impacto ambiental por el consumo excesivo y contaminación de las fuentes hídricas del territorio. Así, las grandes cantidades de agua utilizadas por estas empresas son vertidas al alcantarillado sin algún tratamiento de los residuos industriales generados en todo el proceso, cuyo efecto ambiental recae sobre el Río Tunjuelito (Secretaría Distrital de Ambiente, 2015). La mayoría de los procesos que realizan las curtiembres se desarrollan en empresas improvisadas, donde no adaptan una infraestructura adecuada para el desarrollo de los diferentes procesos del curtido; así, se destacan aspectos irregulares en el manejo responsable de residuos peligrosos y el vertimiento de líquidos, situación causada por falta de tecnologías que contribuya a un proceso más limpio, en consecuencia, se considera que solo un 20 % de las curtiembres poseen algún grado de mecanización (Vásquez, 2012).
De acuerdo con lo anterior, la preocupación del sector curtiembres en los últimos años ha girado en torno a la baja capacidad tecnológica, carencia de equipos, capacitación del personal y a la importación de productos sintéticos provenientes de China para la fabricación de bolsos, zapatos, chaquetas entre otros (Aktiva Servicios y Asesoría Financiera, 2013); sumado a esto, el deterioro causado al medio ambiente limita la productividad y rentabilidad de las mismas (Amaya, 2010). Esta situación representa un obstáculo para que las empresas colombianas del sector puedan crear ventajas competitivas, lo que ha ocasionado una disminución en la producción y venta de cueros en los últimos quince años (Pedraza, 2017); asimismo, las curtiembres han tenido que afrontar sanciones y sellamientos que han puesto en riesgo su continuidad. El 20 de noviembre de 2016 de las 300 empresas que se ubican en San Benito fueron cerradas 277 por no cumplir con la normatividad de vertimiento2, reglamentada en el artículo 28 del Decreto 3930 de 2010 exigida por el Ministerio del Medio Ambiente, para disminuir la contaminación del rio Tunjuelo (Redacción Bogotá, 2016).
Este escenario problémico convocó a instituciones como la Alcaldía Mayor de Bogotá, la Secretaria Distrital del Medio Ambiente, el Programa de Gestión Ambiental Empresarial y las Instituciones académicas de educación superior a trabajar en proyectos que contribuyan a mitigar el impacto socioambiental, formulando la guía ambiental dirigido al sector de las curtiembres, donde permite el desarrollo de estrategias para disminuir los riesgos ambientales y el conocimiento normativo regulador de esta actividad, para lo cual, la investigación se centra en la gestión de agua coherente con la Política Nacional para la Gestión Integral del Recurso Hídrico3 (Secretaría Distrital de Ambiente, 2015). El efecto de esta transición puede generar posiciones diversas desde la dimensión social o económica en el sector de las curtimbres. Según Chamorro (2002) los empresarios en general pueden adoptar dos posiciones en cuanto a la gestión ambiental, por un lado, está el enfoque negativo, donde se ve la incorporación de la gestión ambiental como un factor que puede disminuir la competitividad en las empresas, por lo que esta puede incurrir en más costos representados en impuestos, controles de emisión y residuos, seguros ambientales, capacitación de empleados, entre otros aspectos. Por otro lado, se encuentra la adopción de un enfoque positivo donde las empresas pueden ver en la gestión ambiental un factor para construir ventajas competitivas, que surgen por ejemplo en la implementación de nuevas tecnologías que contribuyan a disminuir el impacto ambiental y al mismo tiempo mejoren los procesos de las empresas (Cerda, 2003).
Las curtiembres están llamadas a desarrollar procesos de gestión ambiental de mayor eficiencia en el uso de los recursos naturales que permitan garantizar el aprovechamiento de las generaciones futuras. Por lo tanto, el artículo está estructurado de la siguiente manera: en la primera parte se aborda la fundamentación conceptual de competitividad y productividad para comprender como la gestión ambiental y la normatividad inciden en la sostenibilidad de las curtiembres; en la segunda parte, se adopta una metodología de tipo descriptivo donde se aplican instrumentos de recolección de datos cualitativos y cuantitativos en la muestra objeto de estudio; para la tercera parte, se analiza los resultados obtenidos en relación a las categorías de estudio de tipo socioeconómico, factores de competitividad y desempeño ambiental para compararlos con la dinámica de empresa Curtiembres Pedraza; por último, se establece la discusión entre las ventajas y desventajas en la implementación de los planes y tratamientos de aguas residuales generados por los proceso de curtido para determinar la incidencia de estos en la competitividad de las curtiembres del barrio San Benito.
El término competitividad es muy usado en diferentes ámbitos socioeconómicos: los gobiernos hacen referencia a políticas en temas económicos de salud, manejo de presupuesto, empleo, inversión o el medio ambiente; de igual forma, los países lo usan frecuentemente para comparar las dinámicas de crecimiento económico; los empresarios en sus organizaciones lo emplean como un medio para alcanzar sus objetivos; finalmente, los académicos lo estudian y lo difunden entre el ciudadano, el comerciante, el deportista y otros participantes de la sociedad; por tanto, la historia permite clasificar el concepto desde diferentes contextos socioeconómicos (Berdugo, 2014).
Según Ivancevich y lorenzi (1997); Morales y Pech (2000) y Rodríguez (2006), la competitividad de los países está relacionada con la producción de bienes y servicios en un entorno de libre comercio, superando de la mejor manera los retos que impone la globalización, a su vez interpretan el concepto desde la macroeconomía y la microeconomía; la primera se relaciona con políticas económicas formuladas por los gobiernos para mejorar las condiciones en los mercados internacionales, en segundo lugar, la microeconómica establece una coherencia al interior de la organización con aspectos estratégicos para incrementar la rentabilidad de la empresa; de esta manera los dos enfoques tiene como objetivo garantizar el desempeño del sistema productivo (en Meraz, 2014, pp. 81-86).
Paralelamente Romo y Abdel (2005), conecta la competitividad de la empresa con las ventajas competitivas con el objetivo de lograr mejores métodos de producción y organización, los cuales se traducen en el servicio, precio y calidad del producto o servicio para satisfacer las necesidades y expectativas del cliente. Por su parte Morales y Pech (2000) señalan la ventaja competitiva como el logro de involucrar los recursos humanos, materiales, financieros, tecnológicos para configurar la aplicación de estrategias creadas a partir del análisis interno y externo con los que cuenta la empresa en términos de eficiencia. Asimismo, Porter (1980) enfatiza el logro de las empresas mediante la creación de ventajas competitivas al obtener una rentabilidad superior, y esto lo consigue al reducir los costos del negocio o diferenciando el producto de alguna forma que los consumidores lo valoricen y estén dispuestos a pagar más por él (en Hill, 2011).
Con respecto a la competitividad y el medio ambiente Galarza y Arellano (2016) citan a Porter (2007) quien plantea la existencia de una fuerte relación entre la competitividad y las normas ambientales en el entorno empresarial, favoreciendo el crecimiento y perdurabilidad. Por esta razón, los daños ambientales causados por la acción del ser humano son más evidentes como la contaminación del aire, del agua, del suelo contribuyendo al cambio climático, situación que amenaza la habitabilidad de la tierra para la presente y futuras generaciones; es decir, estos impactos ambientales sobre el medio ambiente generados por un esquema lineal en la producción no se reconocían en las políticas públicas de los gobiernos alrededor del mundo, no obstante, los países desarrollados están adoptando medidas para mitigar los impactos ambientales causados por los modelos económicos (Cerda, 2003).
Las tareas orientadas al uso, aprovechamiento y conservación de los recursos naturales y el medio ambiente en general se reconocen como gestión ambiental, esto incide en factores competitivos, como la reducción de costos, mejora en el ambiente laboral, incremento en la productividad, entre otros, están relacionados en generar buenas prácticas ambientales como:
En la industria se debe realizar acciones encaminadas a hacer el medio ambiente laboral más sano para los trabajadores, reducir el consumo de energía y de agua, haciéndolo optimo en relación con la producción. Así, el ahorro de energía y de agua, deben considerarse como objetivos de la gestión ambiental de la empresa. El proceso debería mejorar la salud y la productividad, reducir los peligros ambientales y proteger los recursos naturales para que puedan sostener el desarrollo social y económico. (Gómez, 2007, p. 15)
En este sentido, la competitividad de una empresa además de ser la capacidad que tiene para aumentar su cuota en el mercado con base en la disminución de costos y ofrecer un producto diferenciado, se le suma ahora la variable ambiental. Los asuntos medio ambientales se han convertido en un factor de consideración para un número importante de empresas por razones como: “las regulaciones ambientales internas o externas al país, la búsqueda de la eficiencia productiva, las presiones de los consumidores, la estrategia publicitaria, la oportunidad de negocio o simplemente la conciencia ambiental de sus directivos” (Cerda, 2003, pp. 4-5).
En palabras de Porter (2004) “la productividad depende del valor de los bienes y servicios producidos medidos a precios de mercado y la eficiencia con los cuales pueden producirse. Por tanto, la verdadera competitividad la mide la productividad (en Aguilar, 2009, pp. 6-7). Por otro lado, la Organización para la Cooperación Economica Europea (OCEE) en 1950 define productividad como “el cociente que se obtiene de dividir el monto de lo producido entre alguno de los factores de producción” (en Soto, 2007, p. 23).
De esta manera Soto (2007) señala que los factores de producción son los recursos e insumos que utiliza una empresa para producir bienes o servicios: en primer lugar el capital humano o la mano de obra corresponde a las capacidades y conocimiento que adquieren los trabajadores en los diferentes espacios de aprendizaje y experiencia; seguido el capital físico conforme a la sumatoria de planta, maquinaria y equipo; en tercer lugar, los recursos que aporta la naturaleza como materia prima de productos; y finalmente los conocimientos tecnológicos ligados al aprendizaje que tiene la sociedad en las mejores prácticas de producción que surgen por la creación o mejora de métodos, procesos y tecnologías. Así, las prácticas ambientales incoporadas en los procesos generan eficiencia ambiental donde los beneficios no son solo económicos sino sociales.
Por consiguiente, la empresa competitiva debe aumentar los índices de productividad desde diferentes dimensiones socioeconómicas y ambientales para producir productos con la misma cantidad de insumos, crear la misma cantidad de productos con menos insumos o elaborar mayor volumen de productos y reducir los insumos; de igual forma, la productividad se sigue mediante las siguientes fases: fijar objetivos de productividad, determinar estrategias y acciones concretas para su logro, y finalmente medir los resultados que se obtienen (Echeverría, López y Majano, 2008).
En consecuencia, cuando la empresa aumenta la productividad está favoreciendo la creación de ventajas competitivas y la permanencia en el mercado, por lo que logra ser más eficaz y eficiente, entendiendo el primer término como la capacidad de una organización de alcanzar los objetivos deseados y el segundo como la capacidad de alcanzar los objetivos con un mínimo de insumos en la elaboración de productos y servicios (García, 1998), por tanto, la disminución de costos, mejoramiento de la calidad, precios competitivos, generan un valor agregado ante los consumidores y fomentan el trabajo con salarios justos, Figura 1.
3. Marco normativo relacionado con el uso de aguas y vertimientos en Colombia
El agua es un recurso indispensable para la supervivencia de las distintas formas de vida que habitan el planeta tierra, el uso indiscriminado de las fuentes hídricas por el ser humano, tanto a nivel doméstico como industrial, está poniendo en riesgo a los ecosistemas. Por tanto, el agua es un bien común que se puede agotar; así, se requiere de la existencia de un programa de gestión de aguas y vertimientos que sirva como guía para su uso racional, permitiendo la implementación de las buenas prácticas y medidas basadas en la reutilización de este recurso para disminuir el consumo y el impacto ambiental que causan los vertimientos de aguas residuales (Funiber, 2017).
Por esta vía, entidades como la Secretaria de Medio Ambiente deberá establecer sanciones a aquellas productoras de cuero que incumplan el artículo 79, el cual menciona que todas las personas deben gozar de un ambiente sano, preservando la integridad del ambiente y conservar las áreas ecológicas. A su vez , el artículo 80 dice que el Estado deberá velar por el aprovechamiento de los recursos ambientales que garanticen su desarrollo sostenible, conservación, restauración o sustitución (Costitución Política de Colombia, 1991).
En lo correspondiente al decreto 3930 de 2010 relacionado con el uso del agua y residuos líquidos en Colombia y para el cumplimiento de los establecido en el artículo 80 de la Constitución Política de Colombia, el Estado debe “garantizar la calidad del agua para el consumo humano y, en general, para las demás actividades en que su uso sea necesario” (p. 1). Por tanto, este debe ejercer un control sobre los vertimientos que son introducidos a las fuentes hídricas, como podrían ser los ríos o mares, y así evitar focos de contaminación que puedan causar daño en cualquier forma de vida que pueda ser expuesta a estas aguas residuales.
El decreto 3930 de 2010 a su vez afirma que cuando se habla de vertimientos se refiere al medio líquido que contiene contaminantes y es descargado finalmente a un cuerpo de agua, alcantarillado o al suelo; existen dos clases de vertimiento: el puntual y no puntual, en el primero es posible precisar el lugar justo de descarga a un cuerpo de agua a través de tuberías y alcantarillas, en cambio, en el segundo no es posible determinar el punto exacto de descarga, como son los vertimientos que se originan de la aplicación de agroquímicos, escorrentía, lotes para pastar ganado, entre otros.
En este sentido, para el cumplimiento de sus obligaciones, el Estado en la resolución 0631 de 2015, reglamenta en el artículo 28 del decreto 3930 de 2010, el control de las sustancias contaminantes que son vertidas a las fuentes hídricas, disponiendo que esta resolución debe ser cumplida por aquellos individuos que realicen actividades industriales, comerciales o servicios, que generen vertimientos. Este control será ejercido por autoridades competentes que tendrán que hacer seguimiento y control al cumplimiento de lo establecido por la ley mediante permisos de vertimientos que serán otorgados, si se cumplen las normas, los parámetros fisicoquímicos y los límites máximos de las sustancias que son descargadas a los cuerpos de agua por las diferentes actividades productivas (Ministerio del Medio Ambiente, 2017).
En la Tabla 1 se pueden evidenciar algunos parámetros fisicoquímicos y valores límites máximos permisibles en los vertimientos puntuales a cuerpos de agua superficiales y a los sistemas de alcantarillado público, de las actividades correspondientes al sector de las curtiembres.
Es así como las curtiembres deben implementar procesos de gestión de aguas y vertimientos para cumplir los parámetros y los valores límites permisibles en los vertimientos puntuales en los cuerpos de agua, por un lado para poder obtener el permiso de vertimientos que le permita desarrollar legalmente su actividad económica y por otro para disminuir los costos que se incurren en las tasas retributivas y compensatorias según los expuesto en el artículo 42 de la ley 99 de 1993:
La utilización directa o indirecta de la atmósfera, el agua y del suelo, para introducir o arrojar desechos o desperdicios agrícolas, mineros o industriales, aguas negras o servidas de cualquier origen, humos, vapores y sustancias nocivas que sean resultado de actividades antrópicas o propiciadas por el hombre, o actividades económicas o de servicio, sean o no lucrativas, se sujetará al pago de tasas retributivas por las consecuencias nocivas de las actividades expresadas. (p. 156)
La implementación de las tasas retributivas por el uso del recurso hídrico como vertedero, busca que las industrias que causan contaminación como las curtiembres, se concienticen sobre el uso responsable del agua y que se den cuenta que al reducir la contaminación se reduce el pago que deben realizar al Estado; por tanto, este instrumento afecta directamente la estructura de costos de las empresas cuyas decisiones y comportamientos no sean amigables con el medio ambiente. Así, a este tipo de organizaciones les puede resultar más costoso seguir actuando de manera irresponsable, que efectuar los cambios pertinentes en sus procesos productivos por medio de la implementación de buenas prácticas y acceso a tecnologías que permitan mitigar el impacto ambiental que causan (Secretaría Distrital de Desarrollo Económico, 2013).
Esta investigación es de tipo descriptivo, dado que busca determinar la incidencia de la gestión de aguas y vertimientos en la competitividad de las curtiembres; por tanto, se analizan quince empresas con respecto a las 30 que cuentan con el permiso de vertimientos vigente en el barrio San Benito (Bogotá D.C.), con el fin de contrastar información del sector y de la Curtiembres Pedraza donde se analizaron datos socioeconómicos, factores competitivos, beneficios y desventajas de la implementación de sistemas de gestión de aguas y vertimientos de residuales en las curtiembres (Salkind, 1999, p. 11). Este tipo de investigación adopta técnicas como la encuesta, la entrevista, la observación y la revisión documental (Bernal, 2006, p. 113).
Conforme a la naturaleza y análisis de la información, esta investigación será de índole cualitativa con datos secundarios de origen cuantitativos. La investigación cualitativa usualmente corresponde a los métodos de recolección de datos donde no se tiene en cuenta la medición numérica y el conteo, su esencia parte de reconstruir la realidad mediante la observación directa de los miembros de un sistema social que está definido previamente (Gómez, 2006, p. 60), dentro de las tradiciones de investigación cualitativa abordaremos el estudio de caso de la Curtiembres Pedraza. Eisenhardt (1989) concibe un estudio de caso como “una estrategia de investigación dirigida a comprender las dinámicas presentes en contextos singulares” (p. 4). En este contexto, la estrategia puede ir dirigida a un caso en específico o a varios, donde se pueden utilizar distintos métodos para la recopilación de datos cualitativos o cuantitativos para de esta forma describir, verificar o generar teoría, no obstante, existen limitaciones en la información por circunstancias de seguridad en la localidad; por tanto, se mantienen en reserva los nombres de las personas y empresas que colaboraron en las entrevistas y encuestas realizadas (Martínez, 2006).
A efectos de obtener información cualitativa se realiza una serie de entrevistas a dueños o gerentes de las curtiembres objeto de estudio, incluida la empresa Pedraza, para identificar cómo sus procesos de gestión de aguas y vertimientos han contribuido a la creación de ventajas competitivas. Asimismo, se consiguen datos de índole cuantitativos a través de una encuesta de percepción que busca explicar actitudes de los empresarios del sector para actuar en contra o a favor de implementar buenas prácticas ambientales en sus compañías (Briones, 1988, p. 40). La encuesta se realizó en tres etapas: primero, datos socioeconómicos en lo correspondiente al tamaño de las empresas, nivel educativo de los trabajadores, tipo de asociación; en segundo lugar se avalúan según el grado de importancia factores competitivos como: la participación en el mercado, productividad, talento humano, innovación y tecnología, certificación de calidad, gestión de aguas y vertimientos; por último, el desempeño ambiental, con el propósito, de señalar aspectos importantes de medición para la evaluación del desempeño ambiental, conocer el promedio de consumo de agua en metros cúbicos por tonelada de piel procesada (m^3/t) de la muestra objeto de estudio, finalmente determinar el nivel de incidencia de la gestión de aguas y vertimientos en las ventajas o desventajas, para la competitividad de la Curtiembres Pedraza y el sector.
5. Análisis de resultados estudio de caso
5.1. Caracterización de proceso de la Curtiembres Pedraza
La Industria Curtidora Curtiembres Pedraza S.A.S surge por una tradición familiar que viene desde 1970, esta empresa se dedica a la trasformación de cuero de pieles de ganado bovino en cuero a pelo, al igual que la mayoría de las empresas curtidoras del sector de San Benito; así, durante muchos años los procesos habían sido principalmente artesanales pero en la actualidad se han implementado actividades para que su operación genere un mínimo de impacto ambiental, por medio de procesos productivos y sostenibles donde se han logrado avances en metas de crecimiento, productividad, rentabilidad y permanencia en el mercado.
Los proveedores de pieles de la Curtiembres Pedraza son generalmente de clima frío de la región Cundiboyacense, por tanto, el cuero a pelo es un producto que tiene una gran demanda internacional, “comercializándose el 100 % con Estados Unidos, China y diferentes países de Europa” (Gerente Pedraza, 2017). En la Tabla 2, se puede evidenciar el proceso de curtido que maneja la Curtiembres Pedraza, inicialmente se parte de la etapa de piquelado y finaliza con etapa de empaque, donde el producto cuenta con características de suavidad y textura en la piel para otros procesos intermedios de diferentes sectores de la industria manufacturera.
El proceso para la implementación de la producción más limpia en la Curtiembres Pedraza, según información suministrada por los propietarios de la empresa, comienza después de haber recibido información sobre la contaminación generada por la industria curtidora en las fuentes hídricas del sector; razón por la cual la empresa decide iniciar un trámite legal para adquirir el permiso de vertimientos, condicionado por la Secretaria Distrital de Ambiente de Bogotá, institución de control sancionadora de prácticas ineficientes, la cual podría establecer multas o castigos jurídicos para la empresa. Por ello se inicia la investigación e inversión con el objetivo de ser una empresa productiva y competitiva para cumplir con la normatividad ambiental.
Siguiendo los requisitos de las instituciones se realizaron reuniones y se estableció información con el apoyo de la Secretaria Distrital de Ambiente de Bogotá y lo dispuesto en su Guía Ambiental del sector curtiembre para disminuir los efectos negativos que causa la empresa Curtiembres Pedraza, por consiguiente, se aplicaron estrategias relacionadas con las buenas prácticas propuestas en la guía ambiental, destacándose el uso de medidores y la revisión permanente de mangueras, para controlar los consumos y evitar fugas de agua (Tabla, 3); de igual forma se implementó un sistema de salud ocupacional seguido de un análisis en los procedimientos y tecnologías para hacer una producción más limpia con la ejecución de las siguientes actividades: implementación de una planta de tratamiento para recurso hídrico con la contratación de una empresa especializada en el manejo de residuos peligrosos, permitiendo acreditar permisos de vertimientos para cumplir con los parámetros fisicoquímicos y valores límites máximos permisibles en los vertimientos; la adecuación de espacios de trabajo y nueva maquinaria; se capacitó al personal para adaptarse a las mejoras de la empresa y finalmente, se realizan trámites legales para acceder al certificado de calidad en el control de almacenamiento y manejo de productos y sustancias químicas como el ácido sulfúrico (H2SO4) al Ministerio de justicia y la policía Nacional.
Bajo esta normatividad ambiental el análisis se describe en la gestión del recurso agua para evidenciar los consumos del recurso hídrico y el funcionamiento del sistema de tratamiento de aguas residuales en la Curtiembres Pedraza: según datos proporcionados por los propietarios de esta empresa (Resolución 5589, 2011 ), se fabrican alrededor de 600 pieles, para lograr esta producción de acuerdo con la información suministrada por la fuente de abastecimiento de agua la Empresa de Acueducto, Alcantarillado y Aseo de Bogotá E.S.P (EAAB–ESP), y los datos que se tienen sobre Aguas lluvias (ALL), se estableció que en promedio el consumo de agua corresponde a 75m3 por mes (Tabla 4).
En la Curtiembres Pedraza en general se realizan por mes cuatro tratamientos de agua correspondientes a los subprocesos de curtido y recurtido de pieles en pelo (en este proceso no se realiza remojo, ni pelambre, ni desencalado de pieles); de cada neutralización de aguas residuales no domesticas (A.R.n.D) se generará un volumen de máximo de siete lonas de desecho denominado lodo, con un peso total de 250 kilogramos. El proceso inicia con la sedimentación de lodos por medio de cajas y tanques de neutralización, para ser removidos posteriormente por rastrillos y motobombas, adicionalmente se realizan procesos como precipitación química, coagulación, flotación, tratamiento físico y por último el tratamiento de estabilización de lodos donde estos se secan para ser empacados y recolectados por las empresas autorizadas; los insumos ecológicos utilizados por la Curtiembres Pedraza han permitido omitir la etapa de tratamiento secundario (Tabla 5).
Por medio de la implementación de este sistema de tratamientos de aguas residuales que exige la normatividad, se evidencia que en los resultados de algunos parámetros en los estudios de aguas residuales realizados por las autoridades competentes en la curtiembre Pedraza cumple con los límites establecidos en el artículo 13 de la resolución 0631/2015. (Tabla 6).
6. Análisis comparativo de la incidencia en la gestión de aguas y vertimientos de la Curtiembres Pedraza, con otras empresas que cuentan con el permiso de vertimientos en el barrio San Benito
6.1. Datos socioeconómicos del sector
En la muestra de estudio, incluida la Curtiembres Pedraza, tiene una representatividad en la categoría de pequeña empresa, en la medida que cuentan con una planta de personal inferior a diez empleados, de estos se determina que el 90 % aplica el conocimiento empírico y el 10 % el adquirido mediante la educación superior en sus actividades laborales. Para el funcionamiento de las empresas así como para la elaboración e implementación del plan de tratamientos residuales, se necesita del profesional en áreas como: Administración de Empresas, Contaduría Pública, Ingeniería Química, Derecho, entre otras.
A partir de la información obtenida por la muestra objeto de estudio, se evidencia que el 100 % pertenecen a la asociación PIESB S.A.S, proyecto asociativo realizado inicialmente para implementar un esquema competitivo en el barrio San Benito con el fin de promover un desarrollo sostenible y ecoeficiente por medio de un ecoparque que está actualmente en estudio de factibilidad (United Nations, 2017).
6.2. Factores competitivos
Desde la perspectiva de los factores competitivos en las curtiembres, en la Figura 2 se estima el grado de significancia, evidenciando en el orden de importancia de factores en la muestra de estudio un primer factor como muy importante la gestión de aguas y vertimientos con el 100 % seguido de la certificación de calidad con el 66 %; en segundo lugar se ubica un grupo de factores catalogado como importantes, entre ellos la participación en el mercado, la productividad, el talento humano, la innovación y tecnología con un porcentaje de 80 %. Por tanto, los aspectos ambientales en este caso como la gestión de aguas y permiso de vertimientos como un factor de competitividad moderno en la industria de las curtiembres, ha superado en importancia factores tradicionales en el análisis de competitividad, destacando como nuevo factor de competitividad la implementación de procesos ambientales al interior de la organización, así, el certificado de calidad y el permiso de vertimientos son necesarios para que las empresas curtidoras laboren de manera formal, disminuyan el impacto ambiental, aumenten la productividad y accedan a nuevos mercados locales e internacionales con exigencias en una producción más limpia.
6.3. Desempeño ambiental
Para evaluar el desempeño ambiental se hallan dos aspectos importantes, la muestra estimó como relevante la medición del estado de contaminación de las aguas de salida con el 80 % y los residuos sólidos generados para el 20 % (Figura 3); por tanto, para la mayoría de las curtiembres es importante medir la calidad del agua que es vertida, principalmente para aprobar los controles realizados por la Secretaria del Medio Ambiente y conseguir la renovación del permiso de vertimientos, así, la Curtiembres Pedraza realiza el tratamientos de aguas residuales en cuatro momentos en el mes según lo mencionado en la Tabla 5.
Asimismo, se analiza el consumo promedio de agua por tonelada de piel procesada en algunos países de Latinoamérica, haciendo un comparativo con Colombia y finalmente en la Curtiembres Pedraza. En México una curtiembre utilizaba para el 2004 entre 12 y 20 metros cúbicos por tonelada de piel (m3/t), por otro lado, estudios realizados el mismo año por CIATEC en otros dos países Centroamericanos estableció consumos por encima de 64 m3/t (Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA), 2006, p. 11). Por su parte el centro de Promoción de Tecnologías Sostenibles (en Cárdenas, 2012, p. 36) determinó un consumo nacional en las curtiembres de Bolivia entre 15 y 40 m3/t de piel fresca; en el caso Colombiano el Centro Nacional de Producción más limpia estableció un consumo promedio entre 11 y 26 m3/t (2004, p. 10).
Dado lo anterior y aclarando que la información recopilada es de varios años atrás, se observa una evolución positiva en el consumo de agua en relacion a los datos históricos de la región por parte de la Curtiembres Pedraza; para el 2017 teniendo en cuenta un peso aproximado por piel salada de 25Kg, con una produccion mensual de 600 unidades, se establece un consumo promedio de 5 m3/t (Tabla 7).
De igual forma, se realiza un comparativo de los consumos de agua y unidades de cuero producidas por mes entre la muestra de estudio y la Curtiembres Pedraza. Con base en informacion suministrada por la empresa de acueducto, alcantarillado y aseo de Bogotá (EAAB-ESP), se estableció un consumo promedio de 50m3 mensual para la Cutiembres Pedraza escluyendo las aguas lluvias, de igual forma se obtiene que el 93.33 % de la muestra objeto de estudio usa entre 30-50 m3 en el mismo periodo de tiempo, en cuanto a la producción se observa una oscilación entre 501 y 700 unidades de cuero en el mes para el 80 %, evidenciándose un consumo de agua con respecto a la producción semejante entre las empresas que cuentan con el permiso de vertimientos y la Curtiembres Pedraza (figuras 4 y 5).
En relación con los ventajas que se logran al implementar planes y sistemas para el buen uso del recurso hídrico y tratamientos de aguas residuales, según el nivel de incidencia de 1 a 5, donde 1 es poco y 5 es mucho, se obtiene la siguiente escala: en primer lugar con un nivel de incidencia 5, se ubica el mejoramiento de la imagen corporativa (100 % ) y la disminución del impacto ambiental (93 %); en segundo lugar, se ubica el nivel de incidencia con un nivel 4 el aumento de la participación en el mercado (53 %); finalmente se ubica en un nivel 3 el beneficio de incrementar la productividad con un porcentaje del 67 % (Figura 6). Lo anterior describe que todas las empresas reconocen una mejora en la perspectiva de productividad y competitividad por parte de los clientes, a medida que disminuye el impacto ambiental.
En cuanto al nivel de dificultad de las desventajas en la implementación de planes y sistemas para el buen uso de recurso hídrico y tratamiento de aguas residuales, los empresarios identifican con un nivel de dificultad 5 al grupo de factores como: la financiación y el incremento de costos representando el 87 %, el acceso a nuevas tecnologías y la informalidad con un 80 % (Figura 7).
Se puede destacar el incremento en costos al estar explicado en un 60 % de la muestra, predominando un aumento de residuos sólidos entre el 30 % y 40 % que tienen que ser manejados por empresas especializadas al implementar planes para una producción más limpia; sin embargo, aspectos como la capacitación no simboliza un nivel elevado de dificultad al delegar la responsabilidad a las instituciones públicas (Secretaria del Medio Ambiente), como agentes dinamizadores de espacios para el aprendizaje de los empleados.
Las etapas de tratamiento de aguas residuales que usan las empresas de la muestra son principalmente el tratamiento preliminar con un 42 %, primario con un 42 % y secundario está representado en el 16 % (Figura 8); no obstante, la Curtiembres Pedraza no implementa el tratamiento secundario por lo que los químicos que usa permiten disminuir la remoción de la DBO5 y los SST desde el inicio y final del proceso productivo.
La implementación de gestión de aguas y vertimientos para el uso eficiente del recurso hídrico permite cumplir con la normatividad exigida por la Secretaria de Ambiente para funcionar de manera legal, adicionalmente, la productividad aumenta en la medida que se optimiza el uso del agua y los insumos químicos, dando como resultado una mejora en la imagen corporativa para acceder a nuevos mercados nacionales e internacionales que exigen una producción más limpia. Además, se abren espacios de formación por instituciones diferentes a la dimensión ambiental donde “las empresas pueden acceder a capacitación con el acompañamiento del SENA y acceso gratis a las ferias internacionales más importantes sobre el sector del cuero y marroquinería patrocinadas por la Secretaría del Medio Ambiente” (Líder del sector, 2017).
No obstante, la muestra de estudio al igual que la Curtiembres Pedraza poseen el permiso de vertimientos y el acceso a nueva tecnología, situación que ha significado un incremento en los costos de producción; igualmente, se ha logrado que el agua vertida salga con un índice de contaminación mínima, pero sin contar con el reúso del agua en otros procesos de la organización.
Otros aspectos que afecta a las empresas que implementa planes de gestión de aguas y vertimientos corresponde a la competencia ilegal con precios muy bajos y sin el permiso de vertimiento, por lo que se hace necesario un mayor control a este tipo de empresas, las cuales evaden costos como el manejo de residuos sólidos por empresas especializadas, personal capacitado, inversión de infraestructura, normatividad, impuestos, adquisición de nuevas tecnología, entre otros; afectando la imagen de todo el gremio con efectos en la participación de los mercados.
Es necesario hacer frente a la ilegalidad, pero por medio de mecanismos que permitan una transición a una producción más limpia de las empresas que aún no cuentan con permiso de vertimientos; según Líder del sector (2017) “se han dado casos positivos como en el municipio de Villapinzón donde las curtiembres, en su mayoría empresas de familia, son apoyadas por la gobernación”.
En consecuencia “los esfuerzos de los líderes del sector giran en torno a que todas las empresas trabajen de manera formal contando así con el permiso de vertimientos, y que conformen un clúster” (Líder del sector, 2017); en palabras de Porter clúster es ¨una agrupación de empresas e instituciones relacionadas entre sí, pertenecientes a un mismo sector o segmento de mercado, que se encuentran próximas geográficamente y que colaboran para ser más competitivos” (Clusterfoodmasi, 2017). Con base en esto, en el sector de San Benito no todas las curtiembres producen la misma línea de cuero, como puede ser vestinapa, napa, forro, quebracho, cuero en pelo, por tal motivo un clúster podría ser una buena iniciativa para que estas empresas se unieran y pudieran ofrecer un portafolio más amplio y así acceder a clientes potenciales a nivel nacional e internacional.
El presente artículo analizó cómo la gestión de aguas y vertimientos inciden en la competitividad de la Curtiembres Pedraza y en algunas empresas del sector del barrio San Benito; para este fin fue necesario describir generalidades sobre la competitividad, la productividad, la problemática tanto en la crisis económica como ambiental, la normatividad que rige a este tipo de industria y lo propuesto por la guía para una producción más limpia para el sector curtiembres de Bogotá, enfocada en la vertimientos y residuos de la Secretaria Distrital de Ambiente.
La gestión ambiental ha tomado gran auge en la actualidad como un factor generador de ventajas competitivas, por tanto, las empresas que cuentan con permiso de vertimientos y gestión de aguas lo asimilan como un factor moderno de competitividad. Así, la implementación de planes para el uso eficiente del agua y vertimientos permite a estas empresas cumplir con la normatividad ambiental para seguir operando de manera formal y a su vez potencializa otros factores que favorecen la competitividad común durante la historia como: la participación en el mercado, la productividad, talento humano, innovación y tecnología, también se destaca que para obtener el certificado de calidad es indispensable el permiso de vertimientos.
La gestión de aguas y vertimientos también tiene una incidencia pesimista en la competitividad al evidenciar una serie de desventajas en la implementación del Plan de tratamientos de aguas residuales(PTAR), por una lado, el acceso a financiación para las empresas que buscan implementar estos planes ha sido difícil, los costos se incrementaron en consideración al invertir en nueva tecnología y tener que capacitar o acceder a profesionales para el manejo de la misma y, a su vez contratar empresas para el manejo de residuos peligrosos. Esta situación coyuntural establece dificultades para competir con empresas informales que no cuentan con permiso de vertimientos y que no incurren en los costos anteriores pero que impactan en el medio ambiente.
Por último, se debe identifica un proceso de transición con incentivos positivos para migrar a prácticas limpias sin recurrir a la sanción y sellamiento de las empresas que no cuentan con permiso de vertimientos; así, la generación de valor compartido tanto de la Curtiembres Pedraza como de las demás empresas pasa por que todas puedan acceder al permiso de vertimientos y así trabajar de manera formal y asociativa. La competencia en un mercado globalizado demanda una tendencia hacia una producción a gran escala, el clúster que se está empezando a fomentar entre las empresas que cuentan con permiso de vertimientos podrá ofrecer las diferentes líneas de cuero que producen y así aumentar su portafolio de productos a clientes potenciales que buscan todos los insumos en un solo proveedor para fortalecerlos niveles de competitividad y productividad en el sector.
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1 Curtiembres Pedraza corresponde a un seudónimo de la empresa objeto de estudio, por motivos de confidencialidad y por consentimiento de los dueños.
2 El decreto 3930 de 2010 señala el concepto de vertimiento como “la descarga final a un cuerpo de agua, a un alcantarillado o al suelo, de elementos, sustancias o compuestos contenidos en un medio líquido” (p. 5).
3 Según El Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial (2010) la gestión integral del recurso hídrico (GIRH) “es el reto de garantizar la sostenibilidad del recurso, entendiendo que su gestión se deriva del ciclo hidrológico que vincula una cadena de interrelaciones entre diferentes componentes naturales y antrópicos” (p. 5).

References: artículo 28
 artículo 79
 artículo 80
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 resolución 
 artículo 28
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 artículo 42
 artículo 13
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