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Timestamp: 2017-09-21 21:12:58+00:00

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Concepto 294 de 2006 Oficina Jurídica Nacional
OJN - 0294
Bogotá, D.C., 06 de abril de 2006
M. CAROLINA SPINEL G.
En atención a la consulta formulada en el oficio VDA -059 del 7 de marzo de 2006, esta Oficina emite concepto sobre la inquietud planteada de la siguiente manera.
¿Cómo incide el parágrafo 3 del artículo 74 del Acuerdo 011 de 2005 del Consejo Superior Universitario frente al concepto de "administración de programas curriculares de pregrado y postgrado", referido en el artículo 33 del Estatuto General, o éste sólo involucra aspectos tales como: reglamentaciones y/o decisiones para adecuarse a las disposiciones generales del Estatuto, los cargos de dirección adicionales y los comités que requieran, según el proyecto de organización que cada Facultad sustente?
Con la expedición del Acuerdo 011 del 2005 del CSU se han propiciado unas modificaciones en la estructura y funcionamiento de la Facultad, lo que significa cambios en la administración de los programas curriculares de pregrado y postgrado, empero, mientras haya reformas pendientes en la materia es necesario dar aplicación al artículo 74 del citado Acuerdo en lo pertinente, de tal forma que se dé el tránsito ordenado y fluido, de lo consagrado en el antiguo Estatuto General a lo que estipula el nuevo, en cuanto a lo que se relaciona con la gestión de los programas en cuestión.
Se parte así de la definición que el artículo 41 del Acuerdo 011 de 2005 del Consejo Superior Universitario brinda de programas curriculares.
Por otro lado, se tiene que el artículo 33 del Acuerdo 011 de 2005 del Consejo Superior dispone:
ARTÍCULO 33. La Facultad: La Facultad es una estructura básica de organización de la Universidad, que agrupa profesiones o disciplinas afines o complementarias. Será la encargada de administrar los programas curriculares de pregrado y postgrado, de investigación, de extensión y de creación artística.
Administrará el personal académico y administrativo, los bienes y recursos tanto materiales como culturales, incluidos los que constituyen patrimonio, que se le asignen.
De la lectura del artículo 33 se desprende en primer lugar una definición de Facultad y en tal sentido se dice que es una estructura básica de organización de la Universidad, que agrupa profesiones o disciplinas afines o complementarias.
A continuación se exponen las funciones más básicas y fundamentales de la Facultad: administrar los programas curriculares de pregrado y postgrado, de investigación, de extensión y de creación artística y administrar el personal académico y administrativo, así como los bienes y recursos que se le asignen, tanto materiales como culturales, incluidos los que constituyen patrimonio.
Luego se señalan cuáles son las unidades que compondrán una Facultad, de acuerdo con las funciones que cumplan dichas unidades, a saber, Departamentos, Centros e Institutos, aunque se contempla conservar las denominaciones de Escuela, Conservatorio u Observatorio, siempre y cuando que las funciones de estas últimas correspondan a las de un Departamento.
Seguidamente, se indica que la Facultad estará dirigida y orientada por un Consejo de Facultad y un Decano y además se determina que las Facultades, para el desarrollo de sus funciones, contarán como mínimo con un Vicedecano, un Secretario de Facultad y un Director de Bienestar.
De todas formas, la norma contempla la posibilidad de que la Facultad solicite al Consejo Superior Universitario, para su adecuado funcionamiento y dependiendo de su complejidad, la creación de otros cargos o dependencias.
Desde luego, cabe anotar que en los artículos 41 y siguientes del Acuerdo 011 de 2005 del CSU se consagran adicional mente figuras como los directores de programas curriculares, el comité de directores de programas curriculares y comités asesores tanto para programas de pregrado como de postgrado.
En síntesis, aunque el Acuerdo 011 de 2005 del Consejo Superior Universitario no define que se entiende por la administración de los programas curriculares, si indica que dicha actividad corresponde a la Facultad y para ello se le dota de unas determinadas unidades académicas y de ciertos órganos y cargos. Es decir, la Facultad desarrolla su función de administrar los programas curriculares a través de su estructura y de las funciones asignadas a los distintos órganos y cargos de que dispone. Se trata por lo tanto de una labor compleja que depende de los elementos mencionados y de la manera en que éstos se interrelacionan entre sí, con fundamento en lo que disponen las normas internas de la Universidad, en particular el Acuerdo 011 de 2005 del CSU.
Para ilustrar mejor el anterior aserto se acude al análisis del artículo 34 y siguientes del Acuerdo 011 de 2005 del CSU. En este orden de ideas, el artículo 34 del Acuerdo 011 dispone que el Consejo de Facultad es el principal órgano de gobierno de la Facultad, mientras que el artículo 35 del Estatuto General estipula las funciones de dicho cuerpo colegiado, entre las que se destacan aquellas que, de una u otra manera, guardan relación con el tema de la administración de programas curriculares, como:
- Definir las políticas específicas de la Facultad y adoptar los reglamentos internos que, conforme a la normatividad sean de su competencia, e informar de ello al Consejo de
- Proponer al Consejo Superior Universitario la creación, modificación o supresión de unidades académicas básicas.
- Proponer la creación, modificación o supresión de programas curriculares de acuerdo con el nuevo Estatuto y sus reglamentos.
- Coordinar la elaboración del proyecto de presupuesto de la Facultad.
- Recomendar al Consejo de Sede el número máximo de estudiantes que pueden admitirse en cada programa curricular y para cada período académico.
- Decidir en primera instancia los asuntos académicos y administrativos de los docentes y estudiantes que no estén atribuidos a otra autoridad universitaria.
- Aprobar el Plan de Acción de la Facultad.
- Conceptuar sobre los informes de gestión presentados por el Decano, los Directores de los Departamentos, Institutos, Centros y por las demás directivas de la Facultad y recomendar las acciones que considere pertinentes.
Por su parte, el Decano es definido en el artículo 36 del Acuerdo 011 de 2005 del CSU como la autoridad responsable de la dirección académica y administrativa de la Facultad. Entretanto, el artículo 37 del Estatuto General señala las funciones del Decano, entre las cuales se resaltan las que atañen a la administración de los programas curriculares, como:
- Responder por la administración y buen funcionamiento de los programas curriculares que se impartan en la Facultad.
- Designar a los Vicedecanos, al Secretario, al Director de Bienestar, a las autoridades responsables de las Unidades Académicas Básicas y a los Directores de Programas Curriculares.
- Orientar las acciones de la Facultad promoviendo la integración de la docencia, la investigación, la extensión, la interdisciplinariedad y los altos niveles de calidad en las actividades misionales de la Universidad.
- Evaluar periódicamente el cumplimiento y la calidad de los programas curriculares de la Facultad así como el rendimiento de los estudiantes y formular con los Departamentos e Institutos planes de mejoramiento.
Así mismo, el artículo 39 del Acuerdo 011 de 2005 define la figura del Vicedecano y consagra para éste las siguientes funciones en materia de administración de programas curriculares:
- Dirigir, de acuerdo con las orientaciones del Decano, las actividades de docencia, investigación, extensión, evaluación y gestión de la Facultad, procurando la armonía de las funciones de docencia e investigación y el trabajo interdisciplinario.
- Colaborar con el Decano en la administración de los programas curriculares de pregrado y posgrado, coordinar su diseño, programación, desarrollo y evaluación, así como la formulación de planes de mejoramiento de los mismos, con el apoyo de los Directores de Programas Curriculares.
- Promover la colaboración entre Unidades Académicas Básicas.
- Ejecutar las políticas en materia de programas curriculares y calidad de la docencia que imparta la Vicerrectoría Académica.
También se tiene en cuenta que el artículo 42 del Acuerdo 011 de 2005 del CSU consagra la figura de los directores de programas curriculares en estos términos:
ARTÍCULO 42. Directores de Programas Curriculares. Serán los directores académicos de los programas de pregrado y de posgrado que se les asignen. Tendrán como función apoyar al Decano y al Vicedecano en el diseño, programación, coordinación y evaluación de los programas curriculares de la Facultad. Deben velar por la calidad de los programas, por el mejoramiento de la docencia y del trabajo académico de los estudiantes, la innovación pedagógica y, en general; por la ejecución de las políticas que sobre la docencia formule la Vicerrectoría Académica.
Tampoco hay que olvidar que el inciso segundo del artículo 41 del Estatuto General establece que en cada Facultad funcionará con carácter permanente un Comité de Directores de Programas Curriculares como instancia consultiva y asesora del Consejo de Facultad.
Adicionalmente, el artículo 43 instituye los comités asesores de pregrado y postgrado para cada programa curricular.
Por último, el artículo 44 del Estatuto General entra a detallar las Unidades Académicas Básica, entre las que se destaca aquí el Departamento y el Instituto, que corresponden respectivamente al numeral primero y segundo de dicha norma, ya que son los espacios en los que hoy se desarrollan los programas curriculares de pregrado y postgrado:
Bajo la dirección de las autoridades académicas de la Facultad, el Departamento está obligado a atender las necesidades docentes de la Universidad, contribuye a definir la estructura de los programas curriculares de pregrado y posgrado, promueve el desarrollo estratégico de la investigación en su campo y coordina los Grupos de investigación y difusión que formen sus docentes (subrayado fuera del texto).
2. Instituto. Su función principal es gestionar, coordinar y promover la actividad investigativa disciplinaria o interdisciplinaria en un campo específico, común a las disciplinas del área correspondiente a la Facultad y proyectar a la universidad en un campo estratégico para el país. En coordinación con la Facultad, el Instituto podrá proponer programas curriculares y asignaturas de pregrado y postgrado.
A su vez el artículo 45 del Acuerdo 011 contempla que las Unidades Académicas Básicas tendrá cada una su director:
Corresponde al Director de Departamento programar v distribuir las labores docentes entre el personal académico adscrito al mismo, según los requerimientos institucionales y teniendo en cuenta la formación y experiencia de los docentes, velar por el cumplimiento de los programas de trabajo de éstos, así como promover el trabajo en equipo, el sentido de pertenencia, el desarrollo profesional, el bienestar de los docentes que conforman la Unidad y promover la participación de los profesores en el desarrollo de programas curriculares (subrayado fuera del texto).
Las normas que conforman el Capítulo VI del Estatuto General, que son las que se han citado aquí hasta el momento, sientan los elementos mínimos que las Facultades deben tener en consideración para su organización y funcionamiento y, por lo mismo, para desempeñar su cometido de administrar los programas curriculares de pregrado y postgrado.
Del estudio de los artículos en comento se percibe en la Facultad una estructura que comprende unas directivas, unas jerarquías, unos órganos, unas segmentaciones y unas funciones, todo con el fin de propiciar una organización que oriente, racionalice y distribuya, con base en los elementos precitados, la tarea de administrar los programas curriculares. Por ende, la administración de los programas curriculares es una labor que engloba un sinnúmero de actividades coordinadas, desarrolladas por una variedad de funcionarios y órganos, conforme a la organización y funcionamiento de la Facultad señalada en el Estatuto General.
Universidad Nacional de Colombia. Oficina Jurídica Nacional. Oficio No. OJN -0294/06
Así, la administración de los programas curriculares corresponde a la Facultad como un todo y no sólo a una parte de ésta, puesto que se trata de una tarea de conjunto que no se podría realizar satisfactoriamente de otra forma. De allí que el diseño de la organización y funcionamiento de la Facultad, consagrado en las normas de la Universidad, no sea gratuito y por el contrario obedezca a una lógica que busca optimizar, a través de una determinada estructura, la administración de los programas curriculares.
En este sentido, estructura y función van de la mano, y no es posible concebir la una sin la otra, circunstancia que claramente da a entender Acuerdo 011 de 2005 del CSU. Nótese cómo el Estatuto General señala en su artículo 34 que el Consejo de Facultad es el máximo órgano de gobierno de la misma y en tal capacidad, a demás de definir las políticas de la Facultad y coordinar la elaboración del proyecto de presupuesto de ésta, decide en primera instancia ciertos asuntos académicos y administrativos de docentes y estudiantes, a lo que se suma la supervisión de la gestión del Decano, los Directores de las Unidades Académicas Básicas y demás directivas de las Facultad, al igual que tiene un rol importante en la creación, modificación o supresión de Unidades Académicas Básicas y programas curriculares, como en la determinación del número máximo de estudiantes que pueden admitirse en cada programa curricular para el respectivo período académico, todo esto de acuerdo con el artículo 35 del 011. No obstante, el Decano, según el artículo 36 del Estatuto es la autoridad responsable de la dirección académica y administrativa de la Facultad, lo que comprende, de conformidad con el artículo 37, responder por la administración y buen funcionamiento de los programas curriculares que se impartan en la Facultad, es decir, velar por el cumplimiento, calidad y mejoramiento de los programas curriculares, en concordancia con las normas, políticas y directrices de naturaleza académica, financiera y administrativa trazadas por las diversas autoridades de la Universidad. Para esto le corresponde al Decano designar, entre otros, al Vicedecano y a los Directores de las Unidades Académicas Básicas y de los programas curriculares, quienes a su vez le rinden cuentas a aquél.
Por su parte, el Vicedecano, en atención al artículo 39 del Acuerdo 011 de 2005 del CSU, colabora con el Decano en la administración de los programas curriculares, participa en la ejecución de las políticas sobre la materia y coordina el diseño, programación, desarrollo, evaluación y mejoramiento de dichos programas. Los Directores de Programa Curricular, en concordancia con el artículo 42 del Estatuto General, tendrán la dirección académica del programa de pregrado o postgrado que les corresponda y apoyarán al Decano y Vicedecano en el diseño, programación, coordinación, evaluación y mejoramiento del respectivo programa curricular. Los Directores de Programa Curricular velarán también por la calidad de los programas curriculares, de la docencia y del trabajo académico de los estudiantes y adicionalmente presidirán el Comité Asesor de su programa curricular. Finalmente, los Directores de Unidad Académica Básica responden ante el Decano por la buena marcha de la unidad a su cargo; programan y distribuyen las labores docentes entre el personal académico adscrito al mismo, según los requerimientos institucionales y teniendo en cuenta la formación y experiencia de los docentes; velan por el cumplimiento de los programas de trabajo de los profesores; etc.
Lo cierto es que, gran parte de la razón de ser de una Facultad es la realización de programas curriculares y por consiguiente su organización está enfocada para tal objetivo. De la estructura de la Facultad, plasmada en el capítulo VI del Acuerdo 011 de 2005 del CSU, se desprenden una serie de actividades que comprenden diversos aspectos de la administración de los programas curriculares. Es posible observar una dimensión que abarca lo que es el diseño, programación, ejecución y evaluación de los programas curriculares. Empero, sin el personal docente sería imposible llevar a cabo los programas curriculares, por lo que esta es otra faceta que involucra la disponibilidad de los profesores, la programación y distribución de sus labores, el velar por el cumplimiento de sus programas de trabajo, la atención del bienestar de los educadores, etc. A lo que se agrega el manejo de otro recurso humano muy importante, el cuerpo administrativo que brinda soporte a las actividades de los profesores y estudiantes. Por último, para el adecuado desarrollo de los programas curriculares se debe contar con los bienes y elementos materiales que se requieran, al igual que el dinero, por lo que la gestión de dichos recursos hace parte indispensable de la administración de los programas en mención.
En resumen, la administración de los programas curriculares de pregrado y postgrado es una tarea compleja que depende de la interacción de los distintos elementos que configuran una Facultad y que va más allá de la gestión académica. Se pone de presente que existe una interrelación entre la organización de la Facultad y su funcionamiento. Desde luego esto se traduce en que un cambio en la estructura de la Facultad implica la modificación de la forma en que se administran los programas curriculares. Precisamente, el Acuerdo 011 de 2005 del CSU plantea transformaciones en el diseño de la Facultad y con ello se generan igualmente mutaciones en la administración de los programas curriculares en la medida en que se introduce la figura de los directores de programas curriculares, por áreas que apruebe el Consejo Superior Universitario, y se les da relevancia al hacerlos partícipes del Consejo de Facultad y de sendos comités, del mismo modo, también se replantean un poco las ahora llamadas Unidades Académicas Básicas y se les define mejor.
Ahora bien, tomando en consideración lo dicho hasta aquí sobre la administración de los programas curriculares, corresponde el análisis de la incidencia en este tema de la transitoriedad planteada en el artículo 74 del Acuerdo 011 de 2005 del CSU.
El artículo 74 del Acuerdo 011 de 2005 del CSU señala:
PARÁGRAFO l. Cada Facultad deberá presentar al Consejo Superior Universitario, dentro de los 120 días hábiles siguientes a la entrada en vigencia del presente Estatuto, un proyecto de organización en el que sustente, de acuerdo con el tamaño y complejidad, los cargos de dirección adicionales y los comités que requiera para su adecuado funcionamiento. A partir de la presentación de la propuesta el Consejo Superior Universitario tendrá 60 días hábiles para aprobarla o improbarla.
PARÁGRAFO II. Dentro de los 60 días hábiles siguientes a la entrada en vigencia del presente Estatuto, los docentes de carrera o en período de prueba que no estén adscritos a un Departamento deberán solicitar su adscripción a uno afín con su actividad académica y el Departamento tendrá la obligación de aceptarlos.
PARAGRAFO III. Mientras se adoptan las decisiones y medidas de que trata este artículo, continuarán rigiendo las disposiciones que el presente Estatuto sustituye, modifica o reforma.
Resulta lógico que al expedir un nuevo Estatuto General para la Universidad se requiera adecuar la normatividad de la Universidad a la reciente disposición. Para agilizar tal asunto, se fija a los cuerpos y autoridades de la Universidad un plazo de 120 días hábiles, contados a partir de la fecha de entrada en vigencia del nuevo Estatuto, para que expidan las reglamentaciones y/o decisiones adecuándose a lo que en éste se dispone. Si bien se trata de un término que había que procurar acatar, en la práctica se han presentado inconvenientes de distinta naturaleza que han retrasado el proceso de ajuste al Acuerdo 011 de 2005 del CSU y en el entretanto continuarán rigiendo las disposiciones que el nuevo Estatuto sustituye modifica o reforma. Desde luego, las Facultades deben hacer todo lo que está su alcance para adaptarse al Acuerdo 011 de 2005 lo más pronto posible.
En todo caso, lo importante es tener claro que el artículo 74 del Acuerdo 011 de 2005 del CSU abre un espacio para que se dé en la praxis el tránsito ordenado y fluido de la Universidad, en su
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organización y funcionamiento, de aquello que consagró el antiguo Estatuto General a lo que estipula el nuevo. En otras palabras, se está reconociendo que se han propiciado unos cambios en la estructura y funcionamiento de la Universidad con la expedición del Acuerdo 011 del 2005 del CSU. A nivel de la Facultad, dichas transformaciones significan, tal como ya se había anotado previamente, modificaciones en la administración de los programas curriculares de pregrado y postgrado. Así, desde la entrada en vigencia del nuevo Estatuto General, las Facultades deben hacer todo lo que esté en sus manos para cumplir, en el menor tiempo posible, con lo que manda el
Acuerdo 011 de 2005 sobre el particular, empero, a través del artículo 74 de la aludida normatividad, se establece que los puntos que vayan quedando pendientes de ser adecuados al mencionado Estatuto se sigan rigiendo por las disposiciones que aquel sustituye, modifica o reforma.

References: artículo 74
 artículo 33
 artículo 74
 artículo 41
 artículo 33

ARTÍCULO 33
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 artículo 34
 artículo 34
 artículo 35
 artículo 36
 artículo 37
 artículo 39
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 artículo 74
 artículo 74
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