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Timestamp: 2020-02-25 22:17:22+00:00

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﻿ Auto 2013-00243 de agosto 28 de 2013
AUTO 2013-00243 DE 28 DE AGOSTO DE 2013
CONTENIDO:PROCESO DISCIPLINARIO POR ACOSO LABORAL. PARA QUE SE CONFIGURE EL ACOSO LABORAL ES NECESARIO DEMOSTRAR UNA DE LAS CONDUCTAS DESCRITAS EN EL ARTÍCULO 7º DE LA LEY 1010 DE 2006. EN EL CASO BAJO ESTUDIO, SE DETERMINÓ QUE LA FORMA DE EXPRESARSE AL LLAMAR LA ATENCIÓN SON ASPECTOS QUE JAMÁS PUEDEN TRADUCIRSE EN ACOSO LABORAL.
TEMAS ESPECÍFICOS:ACOSO LABORAL, MAGISTRADO
Auto 2013-00243 de agosto 28 de 2013
Rad.: 110010102000-2013-00243-00
Aprobado en Acta Nº 67 de la fecha
Bogotá, D.C., ventiocho de agosto de dos mil trece.
Decidir si se abre o no investigación disciplinaria contra la Dra. XXX, en calidad de Magistrada de la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional de la Judicatura de Santander.
Mediante escrito anónimo, radicado el 28 de enero del presente año y dirigido a esta Sala, se denunció presuntos comportamientos de la Dra. XXX que podrían constituir acoso laboral.
En efecto, en el ignoto, se señala que la funcionaria maltrata verbalmente a los empleados a su cargo, los presiona y les impone tareas excesivas y, en algunas oportunidades, “absurdas”, ocasionando un pésimo clima laboral. Y citaron como testigos a algunos servidores de la Corporación para la cual labora la denunciada.
Por Auto del 5 de marzo del presente año, se inició indagación preliminar. En dicha etapa se arrimó la documentación que acredita la calidad de disciplinable de la denunciada y varios testimonios de empleados y ex-empleados de la Secretaría de la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional de la Judicatura de Santander.
De acuerdo con los artículos 256-3(1) de la C.P. y 112-3(2) de la Ley 270 de 1996, la Sala es competente para conocer y decidir en única instancia las indagaciones disciplinarias impulsadas a los magistrados de los consejos seccionales de la Judicatura, entre otros funcionarios.
Como se señaló en el acápite de los hechos, personas que no se identificaron remitieron un escrito en el cual dan a conocer que la Dra. XXX, ejerce presiones contra los empleados, les impone tareas excesivas y asume una actitud que genera un pésimo ambiente laboral.
Pues bien, a pesar de tratarse de denunciante anónimo, la imprecisión de la queja y la ausencia de soportes de la misma, por cuyas características era posible rechazarse(3), se dispuso practicar diligencias de indagación preliminar con el fin de establecer la realidad de lo allí señalado, lo cual no fue posible, puesto que escuchados en declaración los empleados, ninguno de ellos dio fe de las inexactitudes plasmadas en ese enigmático libelo.
En efecto, al expediente se arrimaron los testimonios de los profesionales del derecho N.M.P. —Secretaria de la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional de la Judicatura de Santander—, M.E.S.R. —empleada del Juzgado Quinto de Familia de Bucaramanga—, M.E.A.L. —empleado de la Sala Seccional—, F.A.G.L. —inspector de Tránsito y Transporte de Piedecuesta— y la estudiante de derecho A.T.R., quienes de manera clara y coherente fueron contestes en señalar que si bien en alguna oportunidad han recibido llamados de atención de la magistrada XXX, ha sido con ocasión de las baraúndas que se presentan en la secretaría de esa colegiatura, precisamente por el cúmulo de procesos que maneja el corporativo, pero que en manera alguna constituyen acoso laboral para los mismos.
De manera indivisible rescataron el temple santandereano de la funcionaria, al punto que es reconocida por su seriedad y compromiso con la administración de justicia, sin que ello implique la imposición de tareas exageradas, torpes o ineptas que en nada redundan al cargo que ostenta y, por el contrario, lo que en veces generó un ambiente tenso fue precisamente el volumen de trabajo que al interior de esa Seccional se baraja; verbi gratia, la Dra. S.R., señaló: “… ella nos indicaba lo pertinente al trámite, nos hacía las correcciones y nos daba parámetros para seguir, siempre entre los límites del respeto, de exigencia propia del cago y del cumplimiento que nos asistía a nosotros, ese era el clima laboral y en particular conmigo, el trato siempre fue cortés, cuando era necesario corregirme con firmeza lo hacía, sin embargo, no me sentí en ningún momento agredida, sino por el contrario, lo abordaba como una oportunidad de aprendizaje”(4).
M.E.A.L., fue enfático en expresar la responsabilidad de la funcionaria, pues se mantiene muy pendiente del impulso de sus procesos y constantemente les da directrices sobre la forma como deben hacerlo, pero jamás ha recibido trato descortés y menos lo ha advertido respecto de sus compañeros(5).
Por su parte, la Secretaria de la Sala, aunque reconoció la diversidad de temperamentos, dados sus arraigos santandereano y bogotano, y, por supuesto, las formas para decir las cosas y enfrentar un llamado de atención, entre ella y la Dra. XXX, sin que ello implique acoso laboral o maltrato, refirió que la magistrada “… no impone tareas excesivas ni absurdas, las funciones que tenemos cada uno de los empleados de las secretaria de la Sala Disciplinaria son previamente reglamentadas en Sala, las tareas excesivas que tenemos son el producto de la falta de personal que hay en la corporación mas no por funciones autoritarias o unilaterales impuestas por la Dra. XXX”(6).
El actual inspector de transportes y tránsito de Piedecuesta, Dr. F.A.G.L., también se refirió no solo al sentido de pertenencia de la funcionaria, en tanto, se encargaba de dar las instrucciones sobre sus expedientes y la preparación de las audiencias, pero lo hacía de manera normal, sin faltar al respeto, sino igualmente, sobre la rigidez que se presentaba en el trabajo, pero por “… la cantidad de trabajo, teniendo en cuenta que se manejaban muchos expedientes, habían varios atrasos en el tema del archivo y preocupación por la mora en los trámites, normalmente trabajamos contra reloj para prevenir el vencimiento de términos, para pasar oportunamente los procesos al despacho”(7).
Y la estudiante de derecho, A.T.R., indicó que la relación con la Dra. XXX, tanto personal como laboral “… era muy buena, era persona que se preocupaba mucho por el desempeño y la formación”, y con relación a las instrucciones que daba, indicó: “La doctora tiene una manera de hablar que es fuerte, es precisa y le dice las cosas a uno como son”(8).
Testimonios todos estos que en sentir de la Sala merecen crédito, no solo porque provienen de personas ilustradas, sino porque no se avizora en ellas interés de perjudicar o beneficiar a la funcionaria, pues en la misma forma que señalaron sus cualidades destacaron su recia personalidad, como la forma de expresarse cuando de llamar la atención se trataba, aspecto que jamás puede traducirse en acoso laboral, puesto que para ello se precisa la demostración de una de las conductas descritas en el artículo 7º de la Ley 1010 de 2006(9) y que sea “repetida”.
En esencia, lo que se advierte del anónimo es un interés de dañar el buen nombre de quien de manera dinámica y valiente ha respondido a las expectativas de la función de administrar justicia y, en ese sentido, no puede la Sala reprochar su comportamiento, máxime cuando el material probatorio analizado le dio un cariz de espurio a lo expresado por quienes de manera cobarde se resguardan en un misterioso escrito.
Así las cosas, como no es posible continuar la actuación disciplinaria contra la doctora XXX, pues su comportamiento no constituye falta disciplinaria, en aplicación de lo normado en los artículos 73(10) y 210(11), en consonancia con el 164(12), de la Ley 734 de 2002, se dispondrá la terminación de la actuación y el archivo definitivo.
1. TERMINAR LA ACTUACIÓN disciplinaria seguida contra la doctora XXX, en su condición de magistrada de la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional de la Judicatura de Santander, por las razones expuestas.
2. En consecuencia, se dispone el ARCHIVO DEFINITIVO de las diligencias, conforme con los razonamientos antes expuestos.
3. Por la Secretaría de la Sala, notifíquese la presente decisión.
Magistrados: Wilson Ruiz Orejuela, Presidente—José Ovidio Claros Polanco, Vicepresidente—Julia Emma Garzón de Gomez—Angelino Lizcano Rivera—María Mercedes López Mora—Pedro Alonso Sanabria Buitrago—Henry Villarraga Oliveros—
Secretaria Judicial, Yira Lucia Olarte Avila
(1) ART. 256.—Corresponden al Consejo Superior de la Judicatura o a los consejos seccionales, según el caso y de acuerdo a la ley, las siguientes atribuciones:
(2) ART. 112.—“… Corresponde a la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura:
3. Conocer, en única instancia, de los procesos disciplinarios que se adelanten contra los magistrados de los tribunales y consejos seccionales de la Judicatura, el Vicefiscal, los fiscales delegados ante la Corte Suprema de Justicia y los tribunales”.
(3) Según los parámetros del artículo 27 de la Ley 24 de 1992 y el 38 de la Ley 190 de 1995, al indicar: “Lo dispuesto en el artículo 27 numeral 1º de la Ley 24 de 1992 se aplicará en materia penal y disciplinaria, a menos que existan medios probatorios suficientes sobre la comisión de un delito o infracción disciplinaria que permitan adelantar la actuación de oficio”.
(9) “a) Los actos de agresión física, independientemente de sus consecuencias;
n) El envío de anónimos, llamadas telefónicas y mensajes virtuales con contenido injurioso, ofensivo o intimidatorio o el sometimiento a una situación de aislamiento social”.
(10) ART. 73.—“Terminación del proceso disciplinario. En cualquier etapa de la actuación disciplinaria en que aparezca plenamente demostrado que el hecho atribuido no existió, que la conducta no está prevista en la ley como falta disciplinaria, que el investigado no la cometió, que existe una causal de exclusión de responsabilidad, o que la actuación no podía iniciarse o proseguirse, el funcionario del conocimiento, mediante decisión motivada, así lo declarará y ordenará el archivo definitivo de las diligencias”.
(11) El archivo definitivo de la actuación disciplinaria procederá en cualquier etapa cuando se establezcan plenamente los presupuestos enunciados en el presente código.
(12) ART. 164.—“En los casos de terminación del proceso disciplinario previsto en el artículo 73 y en el evento consagrado en el inciso 3º del artículo 156 de este código, procederá el archivo definitivo de la investigación. Tal decisión hará tránsito a cosa juzgada.

References: ARTÍCULO 7
 artículo 7
 artículo 27
 artículo 27
 artículo 73
 artículo 156