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Timestamp: 2019-05-22 01:26:05+00:00

Document:
Resolución No Vinculante de DGT, 1560-03, 07-10-2003 | Iberley
Fecha: 07 de Octubre de 2003
Ley 37/1992, Art. 99; Ley 40/1998, Art. 26
Posibilidad de deducir las pérdidas habidas en las declaraciones del IVA o del IRPF.
El consultante, propietario de un estanco, fue objeto de robo en su establecimiento siéndole sustraídos (según atestado de denuncia que acompaña) dinero, objetos personales y existencias (tabaco).
Ni en la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido (BOE del día 29), ni en la restante normativa aplicable en relación con dicho Impuesto, se establece la posibilidad de deducir las pérdidas por robo.
Sin embargo, en el supuesto objeto de consulta habrá de considerarse lo dispuesto en el artículo 99, apartado dos de la Ley del Impuesto sobre el Valor Añadido:
"Las deducciones deberán efectuarse en función del destino previsible de los bienes y servicios adquiridos, sin perjuicio de su rectificación posterior si aquél fuese alterado.
No obstante, en los supuestos de destrucción o perdida de los bienes adquiridos o importados, por causa no imputable al sujeto pasivo debidamente justificada, no será exigible la referida rectificación".
Por lo tanto, si los bienes sustraídos hubieran sido adquiridos o importados por el consultante en el desarrollo de su actividad empresarial o profesional, el consultante no tiene que rectificar las deducciones de las cuotas soportadas por la adquisición o importación de los bienes sustraídos que en su momento hizo, o podrá ejercer el derecho a la deducción de las mismas en los plazos establecidos en el Título VIII de la Ley 37/1992.
Por lo que respecta al IRPF, se hace necesario distinguir entre las existencias, por un lado, y, por otro, el dinero y objetos personales.
En cuanto a las existencias, al tratarse de una actividad económica en estimación directa, la remisión genérica a las normas del Impuesto sobre Sociedades que realiza el artículo 26.1 de la Ley 40/1998, de 9 de diciembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y otras Normas Tributarias (BOE del día 10), nos lleva al artículo 10.3 de la Ley 43/1995, de 27 de diciembre, del Impuesto sobre Sociedades (BOE del día 28), donde se establece lo siguiente:
"En el régimen de estimación directa, la base imponible se calculará, corrigiendo, mediante la aplicación de los preceptos establecidos en la presente Ley, el resultado contable determinado de acuerdo con las normas previstas en el Código de Comercio, en las demás leyes relativas a dicha determinación y en las disposiciones que se dicten en desarrollo de las citadas normas"
Por tanto, el robo de existencias incidirá en la determinación del rendimiento neto de la actividad económica a través del resultado contable, ya que el robo se tendrá en cuenta en la valoración de las existencias finales como un menor importe de las mismas. A su vez, si se percibiese algún tipo de indemnización por tenerlas aseguradas, el importe que se perciba se considerará como un ingreso extraordinario del ejercicio.
Respecto al resto de elementos sustraídos (dinero y objetos personales), el artículo 31.1 de la Ley 40/1998 define las ganancias y pérdidas patrimoniales como "las variaciones en el valor del patrimonio del contribuyente que se pongan de manifiesto con ocasión de cualquier alteración en la composición de aquél, salvo que por esta Ley se califiquen como rendimientos".
Conforme con esta definición, el robo de los citados elementos constituye una pérdida patrimonial. Ahora bien, la letra b) del apartado 5 de este mismo artículo determina que no se computarán como pérdidas patrimoniales las debidas al consumo. En consecuencia, para determinar la pérdida patrimonial que corresponde al robo de los objetos personales deberá minorarse su precio de adquisición en el importe correspondiente a la depreciación que pudieran haber experimentado como consecuencia de su uso. Por otra parte, si se percibiera alguna indemnización por la existencia de un seguro, esta tendrá la consideración de valor de transmisión a efectos de la determinación de la ganancia o pérdida patrimonial.
Por último, el importe de la ganancia o pérdida patrimonial se integrará en la parte general de la base imponible en la forma y con los límites establecidos en el artículo 38 de la Ley del Impuesto (en la redacción vigente en el período impositivo en que se produjo el robo: 2002). En su virtud, se integrarán y compensarán entre sí las ganancias y pérdidas patrimoniales distintas de las que deben integrarse en la parte especial de la base imponible. Si el resultado de dicha integración y compensación arrojase saldo negativo, su importe se compensará con el saldo positivo de las rentas del artículo 38 a), con el límite del 10 por 100 de este último. Si aún existiese saldo negativo su importe se compensará en los cuatro años siguientes y en el mismo orden.
Sentencia Administrativo Nº 288/2014, TSJ Castilla-La Mancha, Sala de lo Contencioso, Sec. 2, Rec 458/2010, 07-05-2014
Orden: Administrativo Fecha: 07/05/2014 Tribunal: Tsj Castilla-la Mancha Ponente: Perez Yuste, Miguel Angel Num. Sentencia: 288/2014 Num. Recurso: 458/2010
Resolución Vinculante de DGT, V0278-18, 07-02-2018
Órgano: Sg De Impuestos Sobre La Renta De Las Personas Físicas Fecha: 07/02/2018 Núm. Resolución: V0278-18

References: artículo 99
 artículo 26
 artículo 10
 artículo 31
 artículo 38
 artículo 38

Resolución