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LOE - LOMCE TEXTO FUSIONADO - PDF
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Eugenio Iglesias Soler
1 Contenido PREÁMBULO PREÁMBULO TÍTULO PRELIMINAR CAPÍTULO I Principios y fines de la educación Artículo 1. Principios Artículo 2. Fines Artículo 2 bis. Sistema Educativo Español CAPÍTULO II La organización de las enseñanzas y el aprendizaje a lo largo de la vida Artículo 3. Las enseñanzas Artículo 4. La enseñanza básica Artículo 5. El aprendizaje a lo largo de la vida CAPÍTULO III Currículo Currículo y distribución de competencias Artículo 6. Currículo Artículo 6 bis. Distribución de competencias CAPÍTULO IV Cooperación entre Administraciones educativas Artículo 7. Concertación de políticas educativas Artículo 8. Cooperación entre Administraciones Artículo 9. Programas de cooperación territorial Artículo 10. Difusión de información Artículo 11. Oferta y recursos educativos TITULO I LAS ENSEÑANZAS Y SU ORDENACIÓN CAPÍTULO I Educación infantil Artículo 12. Principios generales Artículo 13. Objetivos Artículo 14. Ordenación y principios pedagógicos Artículo 15. Oferta de plazas y gratuidad CAPÍTULO II Educación Primaria Artículo 16. Principios generales Artículo 17. Objetivos de la educación primaria Artículo 18. Organización Artículo 19. Principios pedagógicos Artículo 20. Evaluación Artículo 20. Evaluación durante la etapa Artículo 21. Evaluación de diagnóstico Artículo 21. Evaluación final de Educación Primaria CAPÍTULO III Educación secundaria obligatoria Artículo 22. Principios generales Artículo 23. Objetivos LOE - LOMCE Texto fusionado Página 1
2 Artículo 23 bis. Ciclos de Educación Secundaria Obligatoria Artículo 24. Organización de los cursos primero, segundo y tercero Artículo 24. Organización del primer ciclo de Educación Secundaria Obligatoria Artículo 25. Organización del cuarto curso Artículo 25. Organización de cuarto curso de Educación Secundaria Obligatoria Artículo 26. Principios pedagógicos Artículo 27. Programas de diversificación curricular Artículo 27. Programas de mejora del aprendizaje y del rendimiento Artículo 28. Evaluación y promoción Artículo 29. Evaluación de diagnóstico Artículo 29. Evaluación final de Educación Secundaria Obligatoria Artículo 30. Programas de cualificación profesional inicial Artículo 30. Propuesta de acceso a Formación Profesional Básica Artículo 31. Título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria Artículo 31. Título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria CAPÍTULO IV Bachillerato Artículo 32. Principios generales Artículo 33. Objetivos Artículo 34. Organización Artículo 34. Organización general del Bachillerato Artículo 34 bis. Organización del primer curso de Bachillerato Artículo 34 ter. Organización del segundo curso de Bachillerato Artículo 35. Principios pedagógicos Artículo 36. Evaluación y promoción Artículo 36. Evaluación y promoción Artículo 36 bis. Evaluación final de Bachillerato Artículo 37. Título de Bachiller Artículo 37. Título de Bachiller Artículo 38. Prueba de acceso a la universidad Artículo 38. Admisión a las enseñanzas universitarias oficiales de grado desde el título de Bachiller o equivalente CAPÍTULO V Formación profesional Artículo 39. Principios generales Artículo 40. Objetivos Artículo 40. Objetivos Artículo 41. Condiciones de acceso Artículo 41. Condiciones de acceso y admisión Artículo 42. Contenido y organización de la oferta Artículo 42. Contenido y organización de la oferta Artículo 42 bis. Formación Profesional dual del Sistema Educativo Español Artículo 43. Evaluación Artículo 43. Evaluación LOE - LOMCE Texto fusionado Página 2
3 Artículo 44. Títulos y convalidaciones Artículo 44. Títulos y convalidaciones CAPÍTULO VI Enseñanzas artísticas Artículo 45. Principios Artículo 46. Ordenación de las enseñanzas Artículo 47. Correspondencia con otras enseñanzas SECCIÓN PRIMERA. ENSEÑANZAS ELEMENTALES Y PROFESIONALES DE MÚSICA Y DE DANZA Artículo 48. Organización Artículo 49. Acceso Artículo 50. Titulaciones SECCIÓN SEGUNDA. ENSEÑANZAS PROFESIONALES DE ARTES PLÁSTICAS Y DISEÑO Artículo 51. Organización Artículo 52. Requisitos de acceso Artículo 53. Titulaciones SECCIÓN TERCERA. ENSEÑANZAS ARTÍSTICAS SUPERIORES Artículo 54. Estudios superiores de música y de danza Artículo 55. Enseñanzas de arte dramático Artículo 56. Enseñanzas de conservación y restauración de bienes culturales Artículo 57. Estudios superiores de artes plásticas y diseño Artículo 58. Organización de las enseñanzas artísticas superiores CAPÍTULO VII Enseñanzas de idiomas Artículo 59. Organización Artículo 60. Escuelas oficiales de idiomas Artículo 61. Certificados Artículo 62. Correspondencia con otras enseñanzas CAPÍTULO VIII Enseñanzas deportivas Artículo 63. Principios generales Artículo 64. Organización Artículo 64. Organización Artículo 65. Titulaciones y convalidaciones Artículo 65. Titulaciones y convalidaciones CAPÍTULO IX Educación de personas adultas Artículo 66. Objetivos y principios Artículo 67. Organización Artículo 68. Enseñanza básica Artículo 68. Enseñanzas obligatorias Artículo 69. Enseñanzas postobligatorias Artículo 70. Centros TITULO II EQUIDAD EN LA EDUCACIÓN CAPÍTULO I Alumnado con necesidad específica de apoyo educativo Artículo 71. Principios LOE - LOMCE Texto fusionado Página 3
4 Artículo 72. Recursos SECCIÓNPRIMERA. ALUMNADO QUE PRESENTA NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES Artículo 73. Ámbito Artículo 74. Escolarización Artículo 75. Integración social y laboral SECCIÓN SEGUNDA. ALUMNADO CON ALTAS CAPACIDADES INTELECTUALES Artículo 76. Ámbito Artículo 76. Ámbito Artículo 77. Escolarización SECCIÓN TERCERA. ALUMNOS CON INTEGRACIÓN TARDÍA EN EL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL Artículo 78. Escolarización Artículo 79. Programas específicos SECCIÓN CUARTA.ALUMNADO CON DIFICULTADES ESPECIFICAS DE APRENDIZAJE Artículo 79 bis. Medidas de escolarización y atención CAPÍTULO II Compensación de las desigualdades en educación Artículo 80. Principios Artículo 81. Escolarización Artículo 82. Igualdad de oportunidades en el mundo rural Artículo 83. Becas y ayudas al estudio CAPÍTULO III Escolarización en centros públicos y privados concertados Artículo 84. Admisión de alumnos Artículo 85. Condiciones específicas de admisión de alumnos en etapas postobligatorias Artículo 86. Igualdad en la aplicación de las normas de admisión Artículo 87. Equilibrio en la admisión de alumnos Artículo 88. Garantías de gratuidad CAPÍTULO IV Premios, concursos y reconocimientos Artículo 89. Premios y concursos Artículo 90. Reconocimientos TITULO III PROFESORADO CAPÍTULO I Funciones del profesorado Artículo 91. Funciones del profesorado CAPÍTULO II Profesorado de las distintas enseñanzas Artículo 92. Profesorado de educación infantil Artículo 93. Profesorado de educación primaria Artículo 94. Profesorado de educación secundaria obligatoria y de bachillerato Artículo 95. Profesorado de formación profesional Artículo 96. Profesorado de enseñanzas artísticas Artículo 97. Profesorado de enseñanzas de idiomas Artículo 98. Profesorado de enseñanzas deportivas Artículo 99. Profesorado de educación de personas adultas CAPÍTULO III Formación del profesorado LOE - LOMCE Texto fusionado Página 4
5 Artículo 100. Formación inicial Artículo 102. Formación permanente Artículo 103. Formación permanente del profesorado de centros públicos CAPÍTULO IV Reconocimiento, apoyo y valoración del profesorado Artículo 104. Reconocimiento y apoyo al profesorado Artículo 105. Medidas para el profesorado de centros públicos Artículo 106. Evaluación de la función pública docente TITULO IV CENTROS DOCENTES CAPÍTULO I Principios generales Artículo 107. Régimen jurídico Artículo 108. Clasificación de los centros Artículo 109. Programación de la red de centros Artículo 109. Programación de la red de centros Artículo 110. Accesibilidad CAPÍTULO II Centros públicos Artículo 111. Denominación de los centros públicos Artículo 111 bis. Tecnologías de la Información y la Comunicación Artículo 112. Medios materiales y humanos Artículo 113. Bibliotecas escolares CAPÍTULO III Centros privados Artículo 114. Denominación Artículo 115. Carácter propio de los centros privados CAPÍTULO IV Centros privados concertados Artículo 116. Conciertos Artículo 116. Conciertos Artículo 117. Módulos de concierto TITULO V PARTICIPACIÓN, AUTONOMIA Y GOBIERNO DE LOS CENTROS CAPÍTULO I Participación en el funcionamiento y el gobierno de los centros Artículo 118. Principios generales Artículo 119. Participación en el funcionamiento y el gobierno de los centros públicos y privados concertados Artículo 119. Participación en el funcionamiento y el gobierno de los centros públicos y privados concertados CAPÍTULO II Autonomía de los centros Artículo 120. Disposiciones generales Artículo 121. Proyecto educativo Artículo 122. Recursos Artículo 122. Recursos Artículo 122 bis. Acciones destinadas a fomentar la calidad de los centros docentes Artículo 123. Proyecto de gestión de los centros públicos Artículo 124. Normas de organización y funcionamiento Artículo 124. Normas de organización, funcionamiento y convivencia LOE - LOMCE Texto fusionado Página 5
6 Artículo 125. Programación general anual CAPÍTULO III Órganos colegiados de gobierno y de coordinación docente de los centros públicos SECCIÓNPRIMERA. CONSEJO ESCOLAR Artículo 126. Composición del Consejo Escolar Artículo 127. Competencias del Consejo Escolar Artículo 127. Competencias del Consejo Escolar SECCIÓNSEGUNDA. CLAUSTRODEPROFESORES Artículo 128. Composición Artículo 129. Competencias SECCIÓNTERCERA. OTROS ÓRGANOS DE OORDINACIÓN DOCENTE Artículo 130. Órganos de coordinación docente CAPÍTULO IV Dirección de los centros públicos Artículo 131. El equipo directivo Artículo 132. Competencias del director Artículo 132. Competencias del director Artículo 133. Selección del director Artículo 133. Selección del director Artículo 134. Requisitos para ser candidato a director Artículo 135. Procedimiento de selección Artículo 135. Procedimiento de selección Artículo 136. Nombramiento Artículo 136. Nombramiento Artículo 137. Nombramiento con carácter extraordinario Artículo 138. Cese del director Artículo 139. Reconocimiento de la función directiva TÍTULO VI Evaluación del sistema educativo Artículo 140. Finalidad de la evaluación Artículo 141. Ámbito de la evaluación Artículo 142. Organismos responsables de la evaluación Artículo 142. Organismos responsables de la evaluación Artículo 143. Evaluación general del sistema educativo Artículo 143. Evaluación general del sistema educativo Artículo 144. Evaluaciones generales de diagnóstico Artículo 144. Evaluaciones individualizadas Artículo 145. Evaluación de los centros Artículo 146. Evaluación de la función directiva Artículo 147. Difusión del resultado de las evaluaciones TÍTULO VII Inspección del sistema educativo Artículo 148. Inspección del sistema educativo CAPÍTULO I Alta Inspección Artículo 149. Ámbito LOE - LOMCE Texto fusionado Página 6
7 Artículo 150. Competencias CAPÍTULO II Inspección educativa Artículo 151. Funciones de la inspección educativa Artículo 152. Inspectores de Educación Artículo 153. Atribuciones de los inspectores Artículo 154. Organización de la inspección educativa TÍTULO VIII Recursos económicos Artículo 155. Recursos para dar cumplimiento a lo establecido en la presente Ley Artículo 156. Informe anual sobre el gasto público en la educación Artículo 157. Recursos para la mejora de los aprendizajes y apoyo al profesorado DISPOSICIONES ADICIONALES Disposición adicional primera. Calendario de aplicación de la Ley Disposición adicional primera. Centros autorizados para impartir las modalidades de Bachillerato Disposición adicional segunda. Enseñanza de la religión Disposición adicional segunda. Enseñanza de la Religión Disposición adicional segunda. Requisitos para participar en concursos de méritos para selección de directores de centros públicos Disposición adicional tercera. Profesorado de religión Disposición adicional tercera. Títulos y estudios anteriores a la entrada en vigor de esta Ley Orgánica Disposición adicional cuarta. Libros de texto y demás materiales curriculares Disposición adicional cuarta.promoción de la actividad física y dieta equilibrada Disposición adicional quinta. Calendario escolar Disposición adicional quinta. Calendario escolar Disposición adicional quinta.sistema de préstamos de libros de texto Disposición adicional sexta. Bases del régimen estatutario de la función pública docente Disposición adicional séptima. Ordenación de la función pública docente y funciones de los cuerpos docentes Disposición adicional octava. Cuerpos de catedráticos Disposición adicional novena. Requisitos para el ingreso en los cuerpos de funcionarios docentes Disposición adicional décima. Requisitos para el acceso a los cuerpos de catedráticos e inspectores Disposición adicional undécima. Equivalencia de titulaciones del profesorado Disposición adicional duodécima. Ingreso y promoción interna Disposición adicional decimotercera. Desempeño de la función inspectora por funcionarios no pertenecientes al cuerpo de inspectores de educación Disposición adicional decimocuarta. Centros autorizados para impartir la modalidad de ciencias de la naturaleza y de la salud y la modalidad de tecnología en bachillerato Disposición adicional decimoquinta. Municipios, corporaciones o entidades locales Disposición adicional decimosexta. Denominación de las etapas educativas Disposición adicional decimoséptima. Claustro de profesores de los centros privados concertados Disposición adicional decimoctava. Procedimiento de consulta a las Comunidades Autónomas Disposición adicional decimonovena. Alumnado extranjero Disposición adicional vigésima. Atención a las víctimas del terrorismo LOE - LOMCE Texto fusionado Página 7
8 Disposición adicional vigesimoprimera. Cambios de centro derivados de actos de violencia Disposición adicional vigesimotercera. Datos personales de los alumnos Disposición adicional vigesimocuarta. Incorporación de créditos en los Presupuestos Generales del Estado para la gratuidad del segundo ciclo de educación infantil Disposición adicional vigesimoquinta. Fomento de la igualdad efectiva entre hombres y mujeres Disposición adicional vigesimosexta. Denominación específica para el Consejo Escolar de los centros educativos Disposición adicional vigesimoséptima. Revisión de los módulos de conciertos Disposición adicional vigesimoctava. Convenios con centros que impartan ciclos de formación profesional Disposición adicional vigesimonovena. Fijación del importe de los módulos Disposición adicional trigésima. Integración de centros en la red de centros de titularidad pública Disposición adicional trigesimoprimera. Vigencias de titulaciones Disposición adicional trigesimosegunda. Nuevas titulaciones de formación profesional Disposición adicional trigésima tercera. Titulados en Bachillerato Europeo y en Bachillerato Internacional y alumnos y alumnas procedentes de sistemas educativos de Estados miembros de la Unión Europea o de otros Estados con los que se hayan suscrito acuerdos internacionales Disposición adicional trigésima cuarta. Becas y ayudas al estudio Disposición adicional trigésima quinta. Integración de las competencias en el currículo Disposición adicional trigésima sexta. Admisión a las enseñanzas universitarias oficiales de grado desde las titulaciones de Técnico Superior y Técnico Deportivo Superior y de alumnos y alumnas en posesión de un título, diploma o estudio obtenido o realizado en el extranjero equivalente al título de Bachiller Disposición adicional trigésima séptima. Expertos con dominio de lenguas extranjeras Disposición adicional trigésima octava. Lengua castellana, lenguas cooficiales y lenguas que gocen de protección legal Disposición adicional trigésima novena. Evaluación final de la asignatura Lengua Cooficial y Literatura Disposición adicional cuadragésima. Evaluaciones finales en la enseñanza a distancia de personas adultas Disposición adicional cuadragésima primera. Prevención y resolución pacífica de conflictos y valores que sustentan la democracia y los derechos humanos Disposición adicional cuadragésima segunda. Centro para la Innovación y Desarrollo de la Educación a Distancia (CIDEAD) Disposición adicional cuadragésima tercera. Centros de enseñanzas deportivas de grado superior a distancia DISPOSICIONES TRANSITORIAS Disposición transitoria primera. Maestros adscritos a los cursos primero y segundo de la educación secundaria obligatoria Disposición transitoria primera. Requisitos para participar en concursos de méritos para selección de directores de centros públicos Disposición transitoria segunda. Jubilación voluntaria anticipada Disposición transitoria segunda. Aplicación temporal del artículo 84.3 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación Disposición transitoria tercera. Movilidad de los funcionarios de los cuerpos docentes Disposición transitoria cuarta. Profesores técnicos de formación profesional en bachillerato Disposición transitoria quinta. Personal laboral fijo de centros dependientes de Administraciones no autonómicas LOE - LOMCE Texto fusionado Página 8
9 Disposición transitoria sexta. Duración del mandato de los órganos de gobierno Disposición transitoria séptima. Ejercicio de la dirección en los centros docentes públicos Disposición transitoria octava. Formación pedagógica y didáctica Disposición transitoria novena. Adaptación de los centros Disposición transitoria décima. Modificación de los conciertos Disposición transitoria undécima. Aplicación de las normas reglamentarias Disposición transitoria duodécima. Acceso a las enseñanzas de idiomas a menores de dieciséis años.265 Disposición transitoria decimotercera. Maestros especialistas Disposición transitoria decimocuarta. Cambios de titulación Disposición transitoria decimoquinta. Maestros con plaza en los servicios de orientación o de asesoramiento psicopedagógico Disposición transitoria decimosexta. Prioridad de conciertos en el segundo ciclo de educación infantil Disposición transitoria decimoséptima. Acceso a la función pública docente Disposición transitoria decimoctava. Adaptación de normativa sobre conciertos Disposición transitoria decimonovena. Procedimiento de admisión de alumnos DISPOSICIÓN DEROGATORIA Disposición derogatoria única DISPOSICIONES FINALES Disposición final primera. Modificación de la Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio, reguladora del Derecho a la Educación Disposición final primera. Modificación de la Ley Orgánica 6/2001, de 21 de diciembre, de Universidades Disposición final segunda. Modificación de la Ley 30/1984, de 2 de agosto, de Medidas para la Reforma de la Función Pública Disposición final segunda.modificación de la Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio, reguladora del Derecho a la Educación Disposición final tercera. Enseñanzas mínimas Disposición final tercera. Modificación de la Ley Orgánica 8/1980, de 22 de septiembre, de financiación de las Comunidades Autónomas Disposición final cuarta. Autonomía de gestión económica de los centros docentes públicos no universitarios Disposición final cuarta. Desarrollo reglamentario Disposición final quinta. Título competencial Disposición final quinta. Título competencial Disposición final quinta. Calendario de implantación Disposición final sexta. Desarrollo de la presente Ley Disposición final sexta. Entrada en vigor Disposición final séptima. Carácter de Ley Orgánica de la presente Ley Disposición final séptima bis. Bases de la educación plurilingüe Disposición final octava. Entrada en vigor LOE - LOMCE Texto fusionado Página 9
10 PREÁMBULO Las sociedades actuales conceden gran importancia a la educación que reciben sus jóvenes, en la convicción de que de ella dependen tanto el bienestar individual como el colectivo. La educación es el medio más adecuado para construir su personalidad, desarrollar al máximo sus capacidades, conformar su propia identidad personal y configurar su comprensión de la realidad, integrando la dimensión cognoscitiva, la afectiva y la axiológica. Para la sociedad, la educación es el medio de transmitir y, al mismo tiempo, de renovar la cultura y el acervo de conocimientos y valores que la sustentan, de extraer las máximas posibilidades de sus fuentes de riqueza, de fomentar la convivencia democrática y el respeto a las diferencias individuales, de promover la solidaridad y evitar la discriminación, con el objetivo fundamental de lograr la necesaria cohesión social. Además, la educación es el medio más adecuado para garantizar el ejercicio de la ciudadanía democrática, responsable, libre y crítica, que resulta indispensable para la constitución de sociedades avanzadas, dinámicas y justas. Por ese motivo, una buena educación es la mayor riqueza y el principal recurso de un país y de sus ciudadanos. Esa preocupación por ofrecer una educación capaz de responder a las cambiantes necesidades y a las demandas que plantean las personas y los grupos sociales no es nueva. Tanto aquéllas como éstos han depositado históricamente en la educación sus esperanzas de progreso y de desarrollo. La concepción de la educación como un instrumento de mejora de la condición humana y de la vida colectiva ha sido una constante, aunque no siempre esa aspiración se haya convertido en realidad. El interés histórico por la educación se vio reforzado con la aparición de los sistemas educativos contemporáneos. Esas estructuras dedicadas a la formación de los ciudadanos fueron concebidas como instrumentos fundamentales para la construcción de los Estados nacionales, en una época decisiva para su configuración. A partir de entonces, todos los países han prestado una atención creciente a sus sistemas de educación y formación, con el objetivo de adecuarlos a las circunstancias cambiantes y a las expectativas que en ellos se depositaban en cada momento histórico. En consecuencia, su evolución ha sido muy notable, hasta llegar a poseer en la actualidad unas características claramente diferentes de las que tenían en el momento de su constitución. En cada fase de su evolución, los sistemas educativos han tenido que responder a unos retos prioritarios. En la segunda mitad del siglo XX se enfrentaron a la exigencia de hacer efectivo el derecho de todos los ciudadanos a la educación. La universalización de la enseñanza primaria, que ya se había alcanzado en algunos países a finales del siglo XIX, se iría completando a lo largo del siguiente, incorporando además el acceso generalizado a la etapa secundaria, que pasó así a considerarse parte integrante de la educación básica. El objetivo prioritario consistió en hacer efectiva una escolarización LOE - LOMCE Texto fusionado Página 10
11 más prolongada y con unas metas más ambiciosas para todos los jóvenes de ambos sexos. En los años finales del siglo XX, el desafío consistió en conseguir que esa educación ampliamente generalizada fuese ofrecida en unas condiciones de alta calidad, con la exigencia además de que tal beneficio alcanzase a todos los ciudadanos. En noviembre de 1990 se reunían en París los Ministros de Educación de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, con objeto de abordar cómo podía hacerse efectiva una educación y una formación de calidad para todos. El desafío era cada vez más apremiante y los responsables educativos de los países con mayor nivel de desarrollo se aprestaron a darle una respuesta satisfactoria. Catorce años más tarde, en septiembre de 2004, los más de sesenta ministros reunidos en Ginebra, con ocasión de la 47.ª Conferencia Internacional de Educación convocada por la UNESCO, demostraban la misma inquietud, poniendo así de manifiesto la vigencia del desafío planteado en la década precedente. Si en 1990 eran los responsables de los países más desarrollados quienes llamaban la atención acerca de la necesidad de combinar calidad con equidad en la oferta educativa, en 2004 eran los de un número mucho más amplio de Estados, de características y niveles de desarrollo muy diversos, quienes se planteaban la misma cuestión. Lograr que todos los ciudadanos puedan recibir una educación y una formación de calidad, sin que ese bien quede limitado solamente a algunas personas o sectores sociales, resulta acuciante en el momento actual. Países muy diversos, con sistemas políticos distintos y gobiernos de diferente orientación, se están planteando ese objetivo. España no puede en modo alguno constituir una excepción. La generalización de la educación básica ha sido tardía en nuestro país. Aunque la obligatoriedad escolar se promulgó en 1857 y en 1964 se extendió desde los seis hasta los catorce años, hubo que esperar hasta mediados de la década de los ochenta del siglo pasado para que dicha prescripción se hiciese realidad. La Ley General de Educación de 1970 supuso el inicio de la superación del gran retraso histórico que aquejaba al sistema educativo español. La Ley Orgánica del Derecho a la Educación proporcionó un nuevo y decidido impulso a ese proceso de modernización educativa, pero la consecución total de ese objetivo tuvo que esperar aún bastantes años. La Ley 14/1970, General de Educación y de Financiamiento de la Reforma Educativa, y la Ley Orgánica 8/1985, reguladora del Derecho a la Educación, declaraban la educación como servicio público. La Ley Orgánica de Educación sigue y se inscribe en esta tradición. El servicio público de la educación considera a ésta como un servicio esencial de la comunidad, que debe hacer que la educación escolar sea asequible a todos, sin distinción de ninguna clase, en condiciones de igualdad de oportunidades, con garantía de regularidad y continuidad y adaptada progresivamente a los cambios sociales. El servicio público de la educación puede ser prestado por los poderes públicos y por la iniciativa social, como garantía de los derechos fundamentales de los ciudadanos y la libertad de enseñanza. LOE - LOMCE Texto fusionado Página 11
12 En 1990, la Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo estableció en diez años el período de obligatoriedad escolar y proporcionó un impulso y prestigio profesional y social a la formación profesional que permitiría finalmente equiparar a España con los países más avanzados de su entorno. Como consecuencia de esa voluntad expresada en la Ley, a finales del siglo XX se había conseguido que todos los jóvenes españoles de ambos sexos asistiesen a los centros educativos al menos entre los seis y los dieciséis años y que muchos de ellos comenzasen antes su escolarización y la prolongasen después. Se había acortado así una distancia muy importante con los países de la Unión Europea, en la que España se había integrado en A pesar de estos logros indudables, desde mediados de la década de los noventa se viene llamando la atención acerca de la necesidad de mejorar la calidad de la educación que reciben nuestros jóvenes. La realización de diversas evaluaciones acerca de la reforma experimental de las enseñanzas medias que se desarrolló en los años ochenta y la participación española en algunos estudios internacionales a comienzos de los noventa evidenciaron unos niveles insuficientes de rendimiento, sin duda explicables, pero que exigían una actuación decidida. En consecuencia, en 1995 se aprobó la Ley Orgánica de la Participación, la Evaluación y el Gobierno de los Centros Docentes, con el propósito de desarrollar y modificar algunas de las disposiciones establecidas en la LOGSE orientadas a la mejora de la calidad. En el año 2002 se quiso dar un paso más hacia el mismo objetivo, mediante la promulgación de la Ley Orgánica de Calidad de la Educación. En los comienzos del siglo XXI, la sociedad española tiene la convicción de que es necesario mejorar la calidad de la educación, pero también de que ese beneficio debe llegar a todos los jóvenes, sin exclusiones. Como se ha subrayado muchas veces, hoy en día se considera que la calidad y la equidad son dos principios indisociables. Algunas evaluaciones internacionales recientes han puesto claramente de manifiesto que es posible combinar calidad y equidad y que no deben considerarse objetivos contrapuestos. Ningún país puede desperdiciar la reserva de talento que poseen todos y cada uno de sus ciudadanos, sobre todo en una sociedad que se caracteriza por el valor creciente que adquieren la información y el conocimiento para el desarrollo económico y social. Y del reconocimiento de ese desafío deriva la necesidad de proponerse la meta de conseguir el éxito escolar de todos los jóvenes. La magnitud de este desafío obliga a que los objetivos que deban alcanzarse sean asumidos no sólo por las Administraciones educativas y por los componentes de la comunidad escolar, sino por el conjunto de la sociedad. Por ese motivo y con el propósito de estimular un debate social sobre la educación, con carácter previo a promover cualquier iniciativa legislativa, el Ministerio de Educación y Ciencia publicó en septiembre de 2004 el documento que lleva por título «Una educación de calidad para todos y entre todos», en el que se presentaban un conjunto de análisis y diagnósticos sobre la situación educativa actual y se sometían a debate una serie de propuestas de solución. Tanto las Comunidades Autónomas como las organizaciones representadas en LOE - LOMCE Texto fusionado Página 12
13 los Consejos Escolares del Estado y Autonómicos fueron invitadas formalmente a expresar su opinión y manifestar su postura ante tales propuestas. Además, otras muchas personas, asociaciones y grupos hicieron llegar al Ministerio de Educación y Ciencia sus reflexiones y sus propias propuestas, que fueron difundidas por diversos medios, respondiendo así a la voluntad de transparencia que debe presidir cualquier debate público. Como resultado de ese proceso de debate, se ha publicado un documento de síntesis, que recoge un resumen de las contribuciones realizadas por las distintas organizaciones, asociaciones y colectivos. El desarrollo de este proceso de debate, que se ha prolongado durante seis meses, ha permitido contrastar posiciones y puntos de vista, debatir acerca de los problemas existentes en el sistema educativo español y buscar el máximo grado de acuerdo en torno a sus posibles soluciones. Este período ha resultado fundamental para identificar los principios que deben regir el sistema educativo y para traducirlos en formulaciones normativas. Tres son los principios fundamentales que presiden esta Ley. El primero consiste en la exigencia de proporcionar una educación de calidad a todos los ciudadanos de ambos sexos, en todos los niveles del sistema educativo. Ya se ha aludido al desafío que esa exigencia implica para los sistemas educativos actuales y en concreto para el español. Tras haber conseguido que todos los jóvenes estén escolarizados hasta los dieciséis años de edad, el objetivo consiste ahora en mejorar los resultados generales y en reducir las todavía elevadas tasas de terminación de la educación básica sin titulación y de abandono temprano de los estudios. Se trata de conseguir que todos los ciudadanos alcancen el máximo desarrollo posible de todas sus capacidades, individuales y sociales, intelectuales, culturales y emocionales para lo que necesitan recibir una educación de calidad adaptada a sus necesidades. Al mismo tiempo, se les debe garantizar una igualdad efectiva de oportunidades, prestando los apoyos necesarios, tanto al alumnado que lo requiera como a los centros en los que están escolarizados. En suma, se trata de mejorar el nivel educativo de todo el alumnado, conciliando la calidad de la educación con la equidad de su reparto. El segundo principio consiste en la necesidad de que todos los componentes de la comunidad educativa colaboren para conseguir ese objetivo tan ambicioso. La combinación de calidad y equidad que implica el principio anterior exige ineludiblemente la realización de un esfuerzo compartido. Con frecuencia se viene insistiendo en el esfuerzo de los estudiantes. Se trata de un principio fundamental, que no debe ser ignorado, pues sin un esfuerzo personal, fruto de una actitud responsable y comprometida con la propia formación, es muy difícil conseguir el pleno desarrollo de las capacidades individuales. Pero la responsabilidad del éxito escolar de todo el alumnado no sólo recae sobre el alumnado individualmente considerado, sino también sobre sus familias, el profesorado, los centros docentes, las Administraciones educativas y, en última instancia, sobre la sociedad en su conjunto, responsable última de la calidad del sistema educativo. LOE - LOMCE Texto fusionado Página 13
14 El principio del esfuerzo, que resulta indispensable para lograr una educación de calidad, debe aplicarse a todos los miembros de la comunidad educativa. Cada uno de ellos tendrá que realizar una contribución específica. Las familias habrán de colaborar estrechamente y deberán comprometerse con el trabajo cotidiano de sus hijos y con la vida de los centros docentes. Los centros y el profesorado deberán esforzarse por construir entornos de aprendizaje ricos, motivadores y exigentes. Las Administraciones educativas tendrán que facilitar a todos los componentes de la comunidad escolar el cumplimiento de sus funciones, proporcionándoles los recursos que necesitan y reclamándoles al mismo tiempo su compromiso y esfuerzo. La sociedad, en suma, habrá de apoyar al sistema educativo y crear un entorno favorable para la formación personal a lo largo de toda la vida. Solamente el compromiso y el esfuerzo compartido permitirán la consecución de objetivos tan ambiciosos. Una de las consecuencias más relevantes del principio del esfuerzo compartido consiste en la necesidad de llevar a cabo una escolarización equitativa del alumnado. La Constitución española reconoció la existencia de una doble red de centros escolares, públicos y privados, y la Ley Orgánica del Derecho a la Educación dispuso un sistema de conciertos para conseguir una prestación efectiva del servicio público y social de la educación, de manera gratuita, en condiciones de igualdad y en el marco de la programación general de la enseñanza. Ese modelo, que respeta el derecho a la educación y a la libertad de enseñanza, ha venido funcionando satisfactoriamente, en líneas generales, aunque con el paso del tiempo se han manifestado nuevas necesidades. Una de las principales se refiere a la distribución equitativa del alumnado entre los distintos centros docentes. Con la ampliación de la edad de escolarización obligatoria y el acceso a la educación de nuevos grupos estudiantiles, las condiciones en que los centros desarrollan su tarea se han hecho más complejas. Resulta, pues, necesario atender a la diversidad del alumnado y contribuir de manera equitativa a los nuevos retos y las dificultades que esa diversidad genera. Se trata, en última instancia, de que todos los centros, tanto los de titularidad pública como los privados concertados, asuman su compromiso social con la educación y realicen una escolarización sin exclusiones, acentuando así el carácter complementario de ambas redes escolares, aunque sin perder su singularidad. A cambio, todos los centros sostenidos con fondos públicos deberán recibir los recursos materiales y humanos necesarios para cumplir sus tareas. Para prestar el servicio público de la educación, la sociedad debe dotarlos adecuadamente. El tercer principio que inspira esta Ley consiste en un compromiso decidido con los objetivos educativos planteados por la Unión Europea para los próximos años. El proceso de construcción europea está llevando a una cierta convergencia de los sistemas de educación y formación, que se ha traducido en el establecimiento de unos objetivos educativos comunes para este inicio del siglo XXI. La pretensión de convertirse en la próxima década en la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica, capaz de lograr un crecimiento económico sostenido, acompañado de una mejora cuantitativa y cualitativa del empleo y de una LOE - LOMCE Texto fusionado Página 14
15 mayor cohesión social, se ha plasmado en la formulación de unos objetivos educativos comunes. A la vista de la evolución acelerada de la ciencia y la tecnología y el impacto que dicha evolución tiene en el desarrollo social, es más necesario que nunca que la educación prepare adecuadamente para vivir en la nueva sociedad del conocimiento y poder afrontar los retos que de ello se derivan. Es por ello por lo que en primer lugar, la Unión Europea y la UNESCO se han propuesto mejorar la calidad y la eficacia de los sistemas de educación y de formación, lo que implica mejorar la capacitación de los docentes, desarrollar las aptitudes necesarias para la sociedad del conocimiento, garantizar el acceso de todos a las tecnologías de la información y la comunicación, aumentar la matriculación en los estudios científicos, técnicos y artísticos y aprovechar al máximo los recursos disponibles, aumentando la inversión en recursos humanos. En segundo lugar, se ha planteado facilitar el acceso generalizado a los sistemas de educación y formación, lo que supone construir un entorno de aprendizaje abierto, hacer el aprendizaje más atractivo y promocionar la ciudadanía activa, la igualdad de oportunidades y la cohesión social. En tercer lugar, se ha marcado el objetivo de abrir estos sistemas al mundo exterior, lo que exige reforzar los lazos con la vida laboral, con la investigación y con la sociedad en general, desarrollar el espíritu emprendedor, mejorar el aprendizaje de idiomas extranjeros, aumentar la movilidad y los intercambios y reforzar la cooperación europea. El sistema educativo español debe acomodar sus actuaciones en los próximos años a la consecución de estos objetivos compartidos con sus socios de la Unión Europea. En algunos casos, la situación educativa española se encuentra cercana a la fijada como objetivo para el final de esta década. En otros, sin embargo, la distancia es notable. La participación activa de España en la Unión Europea obliga a la mejora de los niveles educativos, hasta lograr situarlos en una posición acorde con su posición en Europa, lo que exige un compromiso y un esfuerzo decidido, que también esta Ley asume. Para conseguir que estos principios se conviertan en realidad, hay que actuar en varias direcciones complementarias. En primer lugar, se debe concebir la formación como un proceso permanente, que se desarrolla durante toda la vida. Si el aprendizaje se ha concebido tradicionalmente como una tarea que corresponde sobre todo a la etapa de la niñez y la adolescencia, en la actualidad ese planteamiento resulta claramente insuficiente. Hoy se sabe que la capacidad de aprender se mantiene a lo largo de los años, aunque cambien el modo en que se aprende y la motivación para seguir formándose. También se sabe que las necesidades derivadas de los cambios económicos y sociales obligan a los ciudadanos a ampliar permanentemente su formación. En consecuencia, la atención hacia la educación de las personas adultas se ha visto incrementada. Fomentar el aprendizaje a lo largo de toda la vida implica, ante todo, proporcionar a los jóvenes una educación completa, que abarque los conocimientos y las competencias básicas que resultan necesarias en la sociedad actual, que les permita desarrollar los valores que sustentan la práctica de la ciudadanía democrática, la vida en común y la LOE - LOMCE Texto fusionado Página 15
16 cohesión social, que estimule en ellos y ellas el deseo de seguir aprendiendo y la capacidad de aprender por sí mismos. Además, supone ofrecer posibilidades a las personas jóvenes y adultas de combinar el estudio y la formación con la actividad laboral o con otras actividades. Para permitir el tránsito de la formación al trabajo y viceversa, o de éstas a otras actividades, es necesario incrementar la flexibilidad del sistema educativo. Aunque el sistema educativo español haya ido perdiendo parte de su rigidez inicial con el paso del tiempo, no ha favorecido en general la existencia de caminos de ida y vuelta hacia el estudio y la formación. Permitir que los jóvenes que abandonaron sus estudios de manera temprana puedan retomarlos y completarlos y que las personas adultas puedan continuar su aprendizaje a lo largo de la vida exige concebir el sistema educativo de manera más flexible. Y esa flexibilidad implica establecer conexiones entre los distintos tipos de enseñanzas, facilitar el paso de unas a otras y permitir la configuración de vías formativas adaptadas a las necesidades e intereses personales. La flexibilidad del sistema educativo lleva aparejada necesariamente la concesión de un espacio propio de autonomía a los centros docentes. La exigencia que se le plantea de proporcionar una educación de calidad a todo el alumnado, teniendo al mismo tiempo en cuenta la diversidad de sus intereses, características y situaciones personales, obliga a reconocerle una capacidad de decisión que afecta tanto a su organización como a su modo de funcionamiento. Aunque las Administraciones deban establecer el marco general en que debe desenvolverse la actividad educativa, los centros deben poseer un margen propio de autonomía que les permita adecuar su actuación a sus circunstancias concretas y a las características de su alumnado, con el objetivo de conseguir el éxito escolar de todos los estudiantes. Los responsables de la educación deben proporcionar a los centros los recursos y los medios que necesitan para desarrollar su actividad y alcanzar tal objetivo, mientras que éstos deben utilizarlos con rigor y eficiencia para cumplir su cometido del mejor modo posible. Es necesario que la normativa combine ambos aspectos, estableciendo las normas comunes que todos tienen que respetar, así como el espacio de autonomía que se ha de conceder a los centros docentes. La existencia de un marco legislativo capaz de combinar objetivos y normas comunes con la necesaria autonomía pedagógica y de gestión de los centros docentes obliga, por otra parte, a establecer mecanismos de evaluación y de rendición de cuentas. La importancia de los desafíos que afronta el sistema educativo demanda como contrapartida una información pública y transparente acerca del uso que se hace de los medios y los recursos puestos a su disposición, así como una valoración de los resultados que con ellos se alcanzan. La evaluación se ha convertido en un valioso instrumento de seguimiento y de valoración de los resultados obtenidos y de mejora de los procesos que permiten obtenerlos. Por ese motivo, resulta imprescindible establecer procedimientos de evaluación de los distintos ámbitos y agentes de la actividad educativa, alumnado, profesorado, centros, currículo, Administraciones, y comprometer a las autoridades correspondientes a rendir cuentas de la situación existente y el desarrollo experimentado en materia de educación. LOE - LOMCE Texto fusionado Página 16
17 La actividad de los centros docentes recae, en última instancia, en el profesorado que en ellos trabaja. Conseguir que todos los jóvenes desarrollen al máximo sus capacidades, en un marco de calidad y equidad, convertir los objetivos generales en logros concretos, adaptar el currículo y la acción educativa a las circunstancias específicas en que los centros se desenvuelven, conseguir que los padres y las madres se impliquen en la educación de sus hijos, no es posible sin un profesorado comprometido en su tarea. Por una parte, los cambios que se han producido en el sistema educativo y en el funcionamiento de los centros docentes obligan a revisar el modelo de la formación inicial del profesorado y adecuarlo al entorno europeo. Por otra parte, el desarrollo profesional exige un compromiso por parte de las Administraciones educativas por la formación continua del profesorado ligada a la práctica educativa. Y todo ello resulta imposible sin el necesario reconocimiento social de la función que los profesores desempeñan y de la tarea que desarrollan. Una última condición que debe cumplirse para permitir el logro de unos objetivos educativos tan ambiciosos como los propuestos consiste en acometer una simplificación y una clarificación normativas, en un marco de pleno respeto al reparto de competencias que en materia de educación establecen la Constitución española y las leyes que la desarrollan. A partir de 1990 se ha producido una proliferación de leyes educativas y de sus correspondientes desarrollos reglamentarios, que han ido derogando parcialmente las anteriores, provocando una falta de claridad en cuanto a las normas aplicables a la ordenación académica y al funcionamiento del sistema educativo. En consecuencia, conviene simplificar la normativa vigente, con el propósito de hacerla más clara, comprensible y sencilla. Además, la finalización en el año 2000 del proceso de transferencias en materia de educación ha creado unas nuevas condiciones, muy diferentes de las existentes en 1990, que aconsejan revisar el conjunto de la normativa vigente para las enseñanzas distintas de las universitarias. Cuando ya se ha desarrollado plenamente el marco de reparto de competencias, que en materia de educación estableció la Constitución española, las nuevas leyes que se aprueben deben conciliar el respeto a dicho reparto competencial con la necesaria vertebración territorial del sistema educativo. La normativa básica estatal, de carácter común, y la normativa autonómica, aplicable al territorio correspondiente, deben combinarse con nuevos mecanismos de cooperación que permitan el desarrollo concertado de políticas educativas de ámbito supracomunitario. Con esta Ley se asegura la necesaria homogeneidad básica y la unidad del sistema educativo y se resalta el amplio campo normativo y ejecutivo de que disponen estatutariamente las Comunidades Autónomas para cumplir los fines del sistema educativo. La Ley contiene una propuesta de cooperación territorial y entre Administraciones para desarrollar proyectos y programas de interés general, para compartir información y aprender de las mejores prácticas. Los principios anteriormente enunciados y las vías de actuación señaladas constituyen el fundamento en que se asienta la presente Ley. Su objetivo último LOE - LOMCE Texto fusionado Página 17
18 consiste en sentar las bases que permitan hacer frente a los importantes desafíos que la educación española tiene ante sí y lograr las ambiciosas metas que se ha propuesto para los próximos años. Para ello, la Ley parte de los avances que el sistema educativo ha realizado en las últimas décadas, incorporando todos aquellos aspectos estructurales y de ordenación que han demostrado su pertinencia y su eficacia y proponiendo cambios en aquellos otros que requieren revisión. Se ha huido de la tentación de pretender cambiar todo el sistema educativo, como si se partiese de cero, y se ha optado, en cambio, por tener en cuenta la experiencia adquirida y los avances registrados. En última instancia, la Ley se asienta en la convicción de que las reformas educativas deben ser continuas y paulatinas y que el papel de los legisladores y de los responsables de la educación no es otro que el de favorecer la mejora continua y progresiva de la educación que reciben los ciudadanos. De acuerdo con tales supuestos de base, la Ley se estructura en un título preliminar, ocho títulos, treinta y una disposiciones adicionales, dieciocho disposiciones transitorias, una disposición derogatoria y ocho disposiciones finales. El título Preliminar comienza con un capítulo dedicado a los principios y los fines de la educación, que constituyen los elementos centrales en torno a los cuales debe organizarse el conjunto del sistema educativo. En un lugar destacado aparece formulado el principio fundamental de la calidad de la educación para todo el alumnado, en condiciones de equidad y con garantía de igualdad de oportunidades. La participación de la comunidad educativa y el esfuerzo compartido que debe realizar el alumnado, las familias, el profesorado, los centros, las Administraciones, las instituciones y la sociedad en su conjunto constituyen el complemento necesario para asegurar una educación de calidad con equidad. También ocupa un lugar relevante, en la relación de principios de la educación, la transmisión de aquellos valores que favorecen la libertad personal, la responsabilidad, la ciudadanía democrática, la solidaridad, la tolerancia, la igualdad, el respeto y la justicia, que constituyen la base de la vida en común. Entre los fines de la educación se resaltan el pleno desarrollo de la personalidad y de las capacidades afectivas del alumnado, la formación en el respeto de los derechos y libertades fundamentales y de la igualdad efectiva de oportunidades entre hombres y mujeres, el reconocimiento de la diversidad afectivo-sexual, así como la valoración crítica de las desigualdades, que permita superar los comportamientos sexistas. Se asume así en su integridad el contenido de lo expresado en la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género. Asimismo, se propone el ejercicio de la tolerancia y de la libertad, dentro de los principios democráticos de convivencia y la prevención de conflictos y la resolución pacífica de los mismos. Igualmente se insiste en la importancia de la preparación del alumnado para el ejercicio de la ciudadanía y para la participación en la vida económica, social y cultural, con actitud crítica y responsable. La relación completa de principios y fines permitirá asentar sobre bases firmes el conjunto de la actividad educativa. LOE - LOMCE Texto fusionado Página 18
19 De acuerdo con los principios rectores que inspiran la Ley, la educación se concibe como un aprendizaje permanente, que se desarrolla a lo largo de la vida. En consecuencia, todos los ciudadanos deben tener la posibilidad de formarse dentro y fuera del sistema educativo, con el fin de adquirir, actualizar, completar y ampliar sus capacidades, conocimientos, habilidades, aptitudes y competencias para su desarrollo personal y profesional. La Ley concede al aprendizaje permanente tal importancia que le dedica, junto a la organización de las enseñanzas, un capítulo específico del título Preliminar. En ese mismo capítulo se establece la estructura de las enseñanzas, recuperando la educación infantil como una etapa única y consolidando el resto de las enseñanzas actualmente existentes, por entender que el sistema educativo ha encontrado en esa organización una base sólida para su desarrollo. También se regula la educación básica que, de acuerdo con lo dispuesto en la Constitución, tiene carácter obligatorio y gratuito para todos los niños y jóvenes de ambos sexos y cuya duración se establece en diez cursos, comprendiendo la educación primaria y la educación secundaria obligatoria. La atención a la diversidad se establece como principio fundamental que debe regir toda la enseñanza básica, con el objetivo de proporcionar a todo el alumnado una educación adecuada a sus características y necesidades. La definición y la organización del currículo constituye uno de los elementos centrales del sistema educativo. El título Preliminar dedica un capítulo a este asunto, estableciendo sus componentes y la distribución de competencias en su definición y su proceso de desarrollo. Especial interés reviste la inclusión de las competencias básicas entre los componentes del currículo, por cuanto debe permitir caracterizar de manera precisa la formación que deben recibir los estudiantes. Con el fin de asegurar una formación común y garantizar la homologación de los títulos, se encomienda al Gobierno la fijación de los objetivos, competencias básicas, contenidos y criterios de evaluación de los aspectos básicos del currículo, que constituyen las enseñanzas mínimas, y a las Administraciones educativas el establecimiento del currículo de las distintas enseñanzas. Además se hace referencia a la posibilidad de establecer currículos mixtos de enseñanzas del sistema educativo español y de otros sistemas educativos, conducentes a los títulos respectivos. Se aborda en el título Preliminar, finalmente, la cooperación territorial y entre Administraciones, con el fin, por una parte, de lograr la mayor eficacia de los recursos destinados a la educación, y por otra, de alcanzar los objetivos establecidos con carácter general, favorecer el conocimiento y aprecio de la diversidad cultural y lingüística de las distintas Comunidades Autónomas y contribuir a la solidaridad interterritorial y al equilibrio territorial en la compensación de las desigualdades. Asimismo, se dispone la puesta a disposición del alumnado de los recursos educativos necesarios para asegurar la consecución de los fines establecidos en la Ley y la mejora permanente de la educación en España. En el título I se establece la ordenación de las enseñanzas y sus etapas. Concebida como una etapa única, la educación infantil está organizada en dos ciclos que responden LOE - LOMCE Texto fusionado Página 19
20 ambos a una intencionalidad educativa, no necesariamente escolar, y que obliga a los centros a contar desde el primer ciclo con una propuesta pedagógica específica. En el segundo ciclo se fomentará una primera aproximación a la lecto-escritura, a la iniciación en habilidades lógico-matemáticas, a una lengua extranjera, al uso de las tecnologías de la información y la comunicación y al conocimiento de los diferentes lenguajes artísticos. Se insta a las Administraciones públicas a que desarrollen progresivamente una oferta suficiente de plazas en el primer ciclo y se dispone que puedan establecer conciertos para garantizar la gratuidad del segundo ciclo. Las enseñanzas que tienen carácter obligatorio son la educación primaria y la educación secundaria obligatoria. En la etapa primaria se pone el énfasis en la atención a la diversidad del alumnado y en la prevención de las dificultades de aprendizaje, actuando tan pronto como éstas se detecten. Una de las novedades de la Ley consiste en la realización de una evaluación de diagnóstico de las competencias básicas alcanzadas por el alumnado al finalizar el segundo ciclo de esta etapa, que tendrá carácter formativo y orientador, proporcionará información sobre la situación del alumnado, de los centros y del propio sistema educativo y permitirá adoptar las medidas pertinentes para mejorar las posibles deficiencias. Otra evaluación similar se llevará a cabo al finalizar el segundo curso de la educación secundaria obligatoria. Para favorecer la transición entre la primaria y la secundaria, el alumnado recibirá un informe personalizado de su evolución al finalizar la educación primaria e incorporarse a la etapa siguiente. La educación secundaria obligatoria debe combinar el principio de una educación común con la atención a la diversidad del alumnado, permitiendo a los centros la adopción de las medidas organizativas y curriculares que resulten más adecuadas a las características de su alumnado, de manera flexible y en uso de su autonomía pedagógica. Para lograr estos objetivos, se propone una concepción de las enseñanzas de carácter más común en los tres primeros cursos, con programas de refuerzo de las capacidades básicas para el alumnado que lo requiera, y un cuarto curso de carácter orientador, tanto para los estudios postobligatorios como para la incorporación a la vida laboral. En los dos primeros cursos se establece una limitación del número máximo de materias que deben cursarse y se ofrecen posibilidades para reducir el número de profesores que dan clase a un mismo grupo de alumnos. El último curso se concibe con una organización flexible de las materias comunes y optativas, ofreciendo mayores posibilidades de elección al alumnado en función de sus expectativas futuras y de sus intereses. Para atender al alumnado con dificultades especiales de aprendizaje se incluyen programas de diversificación curricular desde el tercer curso de esta etapa. Además, con el fin de evitar el abandono escolar temprano, abrir expectativas de formación y cualificación posterior y facilitar el acceso a la vida laboral, se establecen programas de cualificación profesional inicial destinados a alumnos mayores de dieciséis años que no hayan obtenido el título de Graduado en educación secundaria obligatoria. LOE - LOMCE Texto fusionado Página 20

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