Source: http://convivenciasm.blogspot.com/2010/12/
Timestamp: 2018-07-20 06:58:12+00:00

Document:
Mi Escuela, Lugar de Paz: diciembre 2010
El 50% de los niños que usan celulares e internet antes de dormir sufren insomnio
Posted in Apoderados,Interes General,Profesores | 19:50 | by Ps. Marcia Muñoz
Cuando los celulares y el computador son tan atractivos para los hijos, enviarlos a dormir puede ser todo un desafío. Sin embargo, los trastornos del sueño también pueden afectar a niños y adolescentes.
Un estudio realizado por el Centro Médico John F. Kennedy, en EE.UU., y que analizó a 40 jóvenes de 8 a 22 años, reveló que más del 50% de los chicos que mandan mensajes de texto o usan internet a la hora de acostarse sufren problemas para dormir.
Pero eso no es todo, pues las consecuencias también se ven durante el día: sufren alteraciones del ánimo, el comportamiento y las capacidades cognitivas.
Según el investigador Peter Polos, si los niños y jóvenes comienzan a esa edad con esa conducta, pueden necesitar posteriormente, de una estimulación externa para conciliar el sueño y padecer un trastorno del sueño: no lograr dormir, despertar muchas veces durante la noche y dejar de dormir muy temprano en la mañana.
Para evitar estos problemas futuros, los padres deben mantener horarios y hábitos de descanso regulares, promover la actividad física y proporcionar un dormitorio apropiado.
Fuente:La Tercera on line - 27/12/2010 - 18:50
Estudio revela importancia de la siesta en preescolares
Posted in Apoderados,Interes General | 19:47 | by Ps. Marcia Muñoz
Es normal sentir sueño después de almorzar. Se trata de una respuesta biológica ya que nuestro sistema digestivo requiere más irrigación sanguínea, pero también es una consecuencia de las horas que han pasado desde que nos levantamos.
Por ello, la siesta es y ha sido considerada muy beneficiosa y un estudio norteamericano reveló que las bondades se extienden a todas las edades: en preescolares, dormir media hora luego de almorzar disminuye las posibilidades de sufrir depresión, ansiedad e hiperactividad.
El estudio echa por tierra la idea de muchos padres que prefieren mantener a sus hijos despiertos en las tardes para que descansen mejor durante la noche.
Al analizar las conductas de niños entre 4 y 5 años, 77% de ellos solía dormir una siesta, mientras que el 23% restante permanecía despierto. Tras medir los ciclos de actividad y descanso de los menores y entrevistar a los padres, se confirmó la relación entre el mal dormir con la hiperactividad, ansiedad y depresión en los niños, pero además se demostró que la siesta es la clave para que los pequeños tengan un buen día.
"Yo recomendaría a los padres que incluyeron un tiempo tranquilo de descanso en la rutina diaria, ya que esto permitiría que los niños duerman una siesta si así lo necesitan", aconsejó Brian Crosby, autor principal de la investigación al portal www.neomundo.com.ar.
Fuente: La Tercera on line. 27/12/2010 - 09:53
Decalogos Bullying
Posted in Alumnas,Apoderados,Conceptos,Interes General,Profesores | 16:41 | by Ps. Marcia Muñoz
Ante todo ponte siempre en el lugar del otro. No hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti.
A nadie le gusta que le tiren las cosas, que le insulten, que se rían de él o que le llamen con motes. Aunque creas que no, eso puede hacer mucho daño.
No juzgues a nadie por las apariencias, no te dejes llevar por la opinión de los demás acerca de un compañero. Acércate y trata de conocerle mejor. El hecho de que alguien no te caiga bien, no implica que utilices la violencia de ningún tipo.
No excluyas a nadie de tus actividades, de tus juegos, trata de entender como te sentirías tú si te excluyeran.
No digas mentiras sobre otros, no difundas rumores, no utilices Internet o el anonimato del móvil para hacer daño o amenazar.
Cuando tengas conflictos debes aprender a resolverlos sin violencia. Negocia, dialoga. Cuando creas que puede existir un problema, trata de buscar todas las soluciones pacíficas que se te ocurran. Acude a un adulto si crees que no puedes resolverlo.
El acoso no es solo un daño físico (pegar, empujar,) eres también acosador, cuando hieres con palabras, con insultos, tratando de aislar a alguien, mintiendo sobre el o ella, haciendo que se sienta solo, mal y triste. No lo olvides.
Aunque creas que eres el mejor, el líder, no tienes amigos que te quieran, quizás sólo te teman.
Si utilizas ahora la violencia, ella te acabará utilizando a ti.
La violencia no parará aquí. Si la utilizas hoy, nunca será suficiente, engendrará más y más violencia y puede arruinar tu vida y tu futuro.
No eres culpable de nada. Tú no tienes la culpa de ser agredido. Recuerda que tú no eres el del problema. Es el agresor el que tiene el problema
Tú puedes ser diferente, todos tenemos derecho a ser distintos, a tener una forma de ser propia, un físico, unas ideas. Nadie puede imponerte nada que tú no quieras.
Tú no tienes que hacer frente a esta situación sólo.
No eres inferior, ni cobarde, por no responder a las agresiones, pero tienes que ser valiente para enfrentarte de una vez a la situación. Es hora de actuar.
Si alguien te está haciendo daño y estás sufriendo, acude siempre a un adulto. Los primeros tus padres, y también tu profesor.
Si sientes que no les puedes contar esto a tus padres o que crees que no te apoyan de la manera que necesitas, habla con otro adulto en quien confíes: un familiar, el maestro, el orientador, un psicólogo. Si no te atreves empieza por contárselo a alguien de tu edad, aunque no sea un gran amigo, alguien que veas que puede entenderte y ayudarte.
Habla con quien ha visto las agresiones, para que te apoye, para que vaya contigo. Trata sobretodo de mostrar lo que sufres, no sientas que es una humillación, porque no lo es. Hablar de ello puede salvar tu vida y tu futuro.
Haz que al adulto le quede claro que esa situación te afecta profundamente. Si el acoso es psicológico es más sutil, pero a veces más dañino. Explícalo claramente, intenta describir cómo te sientes, que piensas acerca de esto, como afecta a tu vida. Utiliza todas las palabras que puedas para describir tus sentimientos. Haz un esfuerzo para comunicarte, para que sean conscientes de lo que realmente estás sufriendo.
Si sientes que no puedes hablar, que no te atreves, escríbelo. Una carta, un email, dáselo o envíala a alguien en quien confíes.
Pero sobretodo tienes que saber que no estás solo, que siempre hay una salida, que eres tú quien merece tener toda una vida por delante, y que debes seguir luchando. No dejes que ganen, porque de esa forma, todos perdemos.
Si estás viendo que un compañero o compañeros abusan de otro, tú debes actuar. Decir basta, no reírte, y ponerte del lado de la víctima, acudir a un adulto, es tu obligación. Tú puedes ayudar a que esto pare.
Aunque creas que el compañero que es objeto de burlas o acoso no sufre, eso no es cierto. Está sufriendo un daño que a veces es irreparable y tú puedes ser responsable aunque sólo sea como espectador. Si ejerces o consientes el maltrato, quizás estás consiguiendo alguien sea para siempre una persona infeliz
Decirle a los adultos lo que sucede no es ser acusica. Ni ser cobarde. Eres más cobarde si no actúas. Cobardes son quienes actúan en grupo para hacer daño a otro compañero que está solo.
No son bromas. En las bromas nos reímos todos con todos. No todos de uno. Esa es la diferencia.
Haz que la víctima se lo cuente a sus padres o a otro adulto, a su profesor... Ofrécete para ir con él si eso le hace sentirse más seguro.
Si no se atreve, di que tú puedes hacerlo, y acude a pedir ayuda en su nombre. Si el colegio tiene un programa de informe de agresiones, como una línea de teléfono especial o un buzón, o un email, úsalo. Si no sabes que hacer dirígete a alguna asociación, a algún teléfono de ayuda a menores
No es “ su problema”, no son peleas igualitarias, están abusando de una persona igual que tu, pero más débil o distinto…no te justifiques, no son “cosas entre nosotros”
Recuerda que tú, con el silencio y la pasividad estás alentando a los agresores, ellos piensan que pueden ganar, y no es cierto.
La unión hace la fuerza. Involucra a todos los que puedas, amigos, profesores, a los padres. Pero cuéntalo, haz que los demás entiendan lo que está pasando, trata de que tus amigos te apoyen.
Ayuda al que lo necesite, y cuando tú necesites ayuda, alguien te ayudará.
Posted in Alumnas,Apoderados,Herramientas,Interes General,Profesores | 16:33 | by Ps. Marcia Muñoz
¿Qué hacer cuando uno de nuestros hijos es acosado por los compañeros de clase?
Normalmente los padres no se enteran y si lo hacen es de forma accidental pues alguien próximo al niño (un compañero de clase o un hermano) es el que da la voz de alarma. El principal motivo por el que un niño no explica en su casa lo que le están haciendo en el cole es porque NADIE le ha dicho que es bueno decirlo. Y eso se reviste de un montón de excusas: no querer ser chivato, no aparecer como débil , no preocupar a los padres, o bien creer que nadie puede hacer nada dado que el "Bully" (acosador-matón) es más fuerte que los propios padres.
Así pues, lo primero que debemos decirles a nuestros hijos es que nos gustaría que si les pasara algo parecido a lo que le pasó a Jokin nos lo dijeran. Esa actitud de disponibilidad ha de ser verbalizada. El niño ha de quedarle claro que sus padres querrían saberlo.
En el supuesto que tengamos sospechas o indicios de que algo va mal , es necesario hablarlo con nuestro hijo y que nos diga las acciones concretas de la violencia que se ejerce sobre él. A pesar de la angustia que sentimos cuando nos relata su calvario, los padres (y en especial las madres) hemos de dar muestra de entereza, que no nos vean llorar ni sufrir. Nuestro hijo ya sufre por si mismo, no le carguemos con nuestro dolor , pues eso no le va ha hacer ningún bien . Nos tiene que ver serios ( no nos gusta nada lo que le hacen) y fuertes (vamos a solucionarlo y protegerle).
Una vez nos ha relatado todo su sufrimiento y todas las acciones humillantes que han ejercido contra él, hemos de asegurarle que nosotros le seguimos queriendo, que le agradecemos que nos lo haya contado y que valoramos todo lo valiente que ha llegado a ser por decirlo. Y que no queremos que vuelvan a hacerle daño y no lo vamos a consentir. Si conocemos alguna anécdota propia, o de algún familiar próximo es bueno decirselo : "mira a mi también me pasó una vez..." o "al tio...también le pasó en.....". Eso le ayudará a ver que existen adultos que aún pasando por lo mismo (o parecido) a lo de él han podido superarlo y seguir adelante.
Seguidamente hemos de acordar con él la forma de actuar . Es muy importante que nuestro hijo vaya dando su consentimiento a cada uno de los pasos , primero porque le estamos dando la oportunidad de ser importante en los asuntos de su propia vida y en segundo lugar porque nuestra forma de actuar no le será más dañina , ni le perjudicará más. Nuestro hijo conoce a sus acosadores, y es el que mejor nos puede guiar para atajar la violencia.
Es importante ponerlo en conocimiento del tutor o tutora de clase , y el que en esta primera reunión de los padres con el tutor , también puede estar presente nuestro hijo , en función de la edad . En la adolescencia o pre-adolescencia si el chico lo acepta se recomienda que está presente desde el principio.
La primera medida ha de ser de proteger al menor de cualquier agresión. Con vigilancia extrema y estando siempre acompañado de un adulto , al menos durante los primeros quince dias.
La forma de abordar con eficacia un caso de bullying ha de encuadrarse en la dinámica grupal de la clase; ya sea iniciando talleres nuevos o abordándolo desde las tutorias. No se recomienda abordar el problema sin antes un trabajo previo de la dinámica grupo-clase de unos quince dias . En que se puedan debatir aspectos mejorables de la clase, desde la decoración de la misma , algunas actividades a desarrollar, etc...Una vez el grupo clase esté acostumbrado a tomar decisiones de "mejora" , ya se podrán abordar los problemas de relación entre compañeros ¿qué es lo que más te gusta de los compañeros de clase? y ¿lo que menos?....
Es muy probable que surgan indicios y el tutor ha de saber manejar bien la violencia soterrada , puede encontrar un gran aliado en el idealismo propio de los jóvenes o en el sentido de justicia de los más pequeños.
El tema de las relaciones interpersonales de clase han de seguir tratándose hasta que el chico acosado pueda levantarse y decirlo. Y eso será cuando este chico encuentre un ambiente propicio entre sus compañeros. No va a poder abordarse el caso concreto hasta que el entorno sea suficientemente acogedor. Y nadie mejor que el propio chico para detectarlo.
A partir de aquí, de la verbalización en medio de la clase, el bullying, ya no será nunca más un problema del chico tal o la chica cual; automaticamente se convierte en un problema de toda la clase y por tanto toda ella ha de resolverlo. Quizás sea necesario que el tutor o tutora reciba apoyo y soporte técnico de algún otro profesional , pero la intervención directa con los alumnos le corresponde al tutor. Hacer intervenir a otro profesional directamente con los chicos puede dar la idea a los jóvenes que están frente a algo muy dificil de resolver . Es mucho mejor que sea el tutor quien lo haga. La sensación que así se transmite es que juntos lo pueden resolver bien.
De las "soluciones" que aporten los jóvenes se potenciarán las actitudes que fomenten la integración del chico marginado. Ya que cuando se les deja opinar, los jóvenes pueden llegar a ser muy creativos y solidarios. Además al chico marginado, desde el estamento escolar, se le ha de dar algún tipo de responsabilidad que le ayude a ganar la credibilidad que había perdido.
El chico hasta ahora marginado ha de poder tener un contacto directo y aparte con el tutor para ir viendo cómo van los procesos de integración , de tal manera que cualquier muestra de agresión pueda ser atajada al inicio.
Respecto a los chicos más agresivos de clase , el tutor junto con el director han de hablar con cada uno de los padres de estos niños y ponerles en conocimiento de las acciones de sus hijos y ver la manera de que no se repitan nunca más.
Frente al chico "bully" es recomendable una terapia intensiva por un psicólogo fuera de la escuela, así como un "control- positivo" de sus acciones, se le ha de valorar cada vez que actúe bien con el chico marginado. Y en la medida que el tutor, que es quien mejor lo conoce, vea adecuado, ir haciendole hacer tareas de "cuidar a otros" y que se vea valorado por ello.
Si nada de lo anterior funciona, si no hay colaboración del centro escolar , lo menos malo es cambiar de escuela . Ninguno de nuestros hijos ha de sufrir impunemente agresiones.
Posted in Alumnas,Apoderados,Interes General,Profesores | 16:29 | by Ps. Marcia Muñoz
«Han sucedido desde siempre y no pueden cambiarse» Estas creencias inciden en «que no se intervenga» en la búsqueda de una solución.
Esas agresiones «son cosa de los chavales», como sinónimo de poco importante. Las edades clave son de diez a quince años. Hay un primer tramo, de diez a doce, en el que se comienzan a fraguar las relaciones interpersonales de manera importante. Aquí hay bastante frecuencia de casos. De doce a quince años, los casos se dan menos, pero son los más graves.
El síndrome de Estocolmo del Menor: La sintonía interna (o externa) con el ‘bully’ se da cuando los iguales (o el adulto testigo) asumen en su interior esa inmoralidad, miran para otro lado y la víctima queda sola. Aquí entraríamos en el fenómeno del gregarismo y de amoralismo ético. Evitar y evadir todo conflicto de conciencia (“a mí que me registren...”) (con lo cual el síndrome de Estocolmo se convierte en síndrome de Pilatos).
La violencia en centros educativos es una «respuesta a una provocación»: Como argumentan los agresores o los testigos (“algo habrá hecho”, “que espabile”, “así se hace fuerte”). Esa idea es especialmente peligrosa porque hace al agredido «doblemente víctima» ya que se le considera culpable del suceso.
El agresor no mide las consecuencias de sus actos, no tiene capacidad responsable: «El niño acosador tiene una mentalidad maquiavélica y necesita ayuda psicológica». El agresor «no tiene un pelo de tonto, sabe mentir estupendamente, enreda a los adultos, y acusa y atribuye la provocación a la víctima». El agresor sabe que lo que está haciendo está mal. Esto está muy estudiado. No se trata de un burro inconsciente. Es alguien de mentalidad un poco maquiavélica, que busca siempre una justificación a sus actos: «Es que se lo buscaba», «es que es tonto...».
No notamos nada. Parecen felices: Normalmente los padres no se enteran y si lo hacen es de forma accidental pues alguien próximo al niño (un compañero de clase o un hermano) es el que da la voz de alarma. El principal motivo por el que un niño no explica en su casa lo que le están haciendo en el cole es porque NADIE le ha dicho que es bueno decirlo. Como los protagonistas saben que es una conducta prohibida e indecente, procuran ocultarlo y actúan en los sitios oscuros, físicos y psicológicos. Por ejemplo, pasillos, aseos de colegios, salidas de patio... También dentro del aula, pero de forma oculta. Es un fenómeno que se ubica en el microsistema de los iguales, en donde los niños se comunican sin compartirlo con los mayores. Un niño no explica en su casa lo que le están haciendo en el cole porque NADIE le ha dicho que es bueno decirlo. Y eso se reviste de un montón de excusas: no querer ser chivato, no aparecer como débil, no preocupar a los padres, o bien creer que nadie puede hacer nada dado que el "Bully" (acosador-matón) es más fuerte que los propios padres.
Los profesores «no se enteran» de que están ocurriendo esos incidentes: Los docentes lo saben o lo intuyen, pero «muchos» minimizan el problema o carecen de técnicas de resolución de conflictos.
Los afectados son chic@s problemátic@s: Suelen estar en el grupo de los buenos estudiantes, suelen ser psicológicamente menos fuertes y asertivos, en el sentido de enfrentarse a las agresiones y no afrontarlas...
El síndrome del chivato o del pelota-esquirol: Los compañeros miran para otro lado cuando se producen las agresiones, físicas o psicológicas. El 85% de los alumnos se enteran de las agresiones. Realmente es un fenómeno que se ubica en el microsistema de los iguales, en donde los niños se comunican sin compartirlo con los mayores. No se quiere ser chivato, ni aparecer como débil.
“No es para tanto...”: El suicidio y el asesinato son los efectos más graves del acoso. Se dan muy poco, pero se dan... El acoso puede llevar a la víctima al suicidio. En Suecia, en 1978, se suicidaron sucesivamente y en pocos meses tres niños tras sufrir acoso escolar. A partir de ese momento, el Gobierno sueco hizo el primer estudio de bullying que se conoce. Los suicidas de la escuela Columbine, en Littleton, Colorado, fueron a jugar a los bolos antes de liquidar a tiro limpio a sus compañeros y morir ellos mismos (de ahí el título Bowling for Columbine, de Michael Moore).
Escarmiento punitivo al provocador. Verás cómo se le quitan las ganas: ¿Hay que buscar culpables? Una cosa es impunidad y otra irresponsabilidad. Se tienen que depurar responsabilidades. Si no se aclaran responsabilidades, el fenómeno se puede repetir más de la cuenta. El culpable es una figura que, como estamos hablando de juventud y de infancia, no es necesariamente útil. Es muy importante que el clima de la escuela comprenda lo qué ha ocurrido y que se aclare. Frente al chico "bully" es recomendable una terapia intensiva por un psicólogo fuera de la escuela, así como un "control- positivo" de sus acciones, se le ha de valorar cada vez que actúe bien.
Ya se pasará. Todos hemos pasado por esto: La violencia deja huella en todo el mundo. No sólo en la víctima. En los agresores, las huellas son muy importantes a corto, medio y largo plazo. También deja huella en los testigos. El pensar que quizás se podría haber hecho algo es muy duro para mucha gente. No deja indiferente a nadie. Deja secuelas.
El bullying escolar va en aumento: Lo que está en auge es la búsqueda de transparencia. Faltan datos recientes. Ahora hay maltrato y seguramente lo hubo antes. Y es menor el porcentaje de incidencia que en la UE. El último informe del Defensor del Pueblo, realizado en 1999 con encuestas a 3.000 alumnos de la ESO, destacaba que más del 30% de los escolares declaraba sufrir agresiones verbales con cierta frecuencia y cerca de un 9% amenazas con la finalidad de meterles miedo.
El Buen Trato en la Escuela
Posted in Profesores | 16:15 | by Ps. Marcia Muñoz
Los niños, las niñas e incluso los y las adolescentes son cosificados dentro de las escuelas o colegios porque sus padres o responsables lo permiten y hasta autorizan al maestro/a para que los maltraten.
Esto ocurre porque los padres justifican las acciones diciendo: “Mi hijo o mi hija se lo merece porque es un mal educado, indisciplinado, no hace tareas”, o “péguele no mas”. También es cierto que en muchas escuelas y colegios la enseñanza aún se basa en la amenaza del maltrato. Este comportamiento es preocupante ya que los niños y las niñas pasan la mayor parte de su tiempo en la escuela. La calidad de la relación entre el niño, la niña y el o la adolescente con el maestro/a es vital para el proceso educativo.
Por estos motivos es que la escuela se convierte en un lugar de preferencia para la intervención ya que es posible llegar a poblaciones en riesgo a edades muy tempranas en donde existe una gran variedad y numero de problemáticas psicosociales.
Si hablamos de factores del contexto escolar que inciden en el Buen Trato son: ambiente físico apropiado, actividades variadas y entretenidas, comunicación respetuosa entre los miembros, escucha activa y capacidad para valorarse mutuamente. En este tipo de ambientes clima las personas son sensibles a los problemas del resto y se puede ver la existencia de inteligencia emocional entre quienes componen el equipo o el grupo. De esta forma la convivencia es positiva y agradable, hay un interés en aprender y cooperar, hay confianza y compañerismo.
En los contextos escolares que afectan al Buen Trato se observa: un ambiente cargado de negatividad, insensibilidad a los problemas del resto, invisibilidad de aspectos negativos, interacciones estresantes y se observan conflictos entre los miembros del grupo.
La percepción que los alumnos tienen de la escuela son determinadas por la influencia que de variables familiares. Es así como las actitudes de los estudiantes respecto de la institución escolar podrían relacionarse con aspectos expresivos (valores y actitudes) e instrumentales (percepción del aprendizaje y rendimiento) de la instituciones.
Según Enguita (citada en Arón y Milicic, 2000) existirían cuatro modalidades de vinculación a la escuela basadas en la clasificación de Berstein, estas serian:
Adhesión: se produce cuando hay un máximo de identificación entre los objetivos y valores de la familia y escuela. Acá se encuentran los alumnos pro – escuela.
Rechazo: se produce cuando los valores de la familia y la escuela son antinómicos. Por lo general se produce un rechazo a los valores de la escuela y se opta por los de la familia. Estos son los alumnos anti – escuela.
Acomodación: estos alumnos optan por los valores de la escuela al percibirlos como vehículo para una movilidad social. Esto conduce a actitudes pro – escuela, pero no a una integración grupal.
Disociación: este tipo de alumnos tienen una identificación alta con los aspectos expresivos pero no se identifican con los aspectos instrumentales, es decir no perciben a la escuela como una posibilidad de movilidad y estatus social.
A la importancia del contexto escolar se le suma la relevancia de la figura del profesor ya que como los niños pasan la mayor parte del tiempo en el colegio, es evidente la importancia que tienen los profesores dentro de la protección infantil y la promoción y aplicación del buen trato ya que son quienes están insertos en redes que pueden brindar la ayuda oportuna a estos niños.
Sabemos que los docentes enfrentan numerosos retos. Con frecuencia, se da el problema de clases hacinadas y estudiantes indisciplinados. Una opción fácil es recurrir a su autoridad de docente y mantener el orden mediante la amenaza del castigo. Otra es intentar contribuir un entorno aceptable en el aula donde cada estudiante se respeta plenamente aun cuando su comportamiento no sea el apropiado.
En la vida de los jóvenes, los maestros representan poderosos agentes de cambio. El hecho de concentrarse en la formación de jóvenes equilibrados independientemente de la materia impartida, no sólo beneficia a los estudiantes ya que también facilita la tarea de enseñar.
Anteriormente mencionamos aquellos factores que están bajo o fuera de nuestro control. Entre los primeros se cuenta la actitud del docente hacia cada estudiante, incluso, hacia los problemáticos.
Los docentes que actúan en forma tolerante cosecharán beneficios en términos del comportamiento de la clase y la receptividad de sus alumnos.
Es así como el educador ha de crear las condiciones que favorezcan procesos personales y grupales a través de los cuales los individuos adquieran conocimientos, valores, actitudes y conductas que promocionen su salud integral. Esto ha de traducirse en una disminución de las conductas excesivamente directivas y en un traslado del protagonismo a las niñas, los niños y los adolescentes que parte de la confianza en sus capacidades. Implica, por otra parte, el empleo de técnicas activas a través de las cuales se favorezcan aprendizajes por medio de la experiencia de interacción con los demás y con el entorno. Por tanto, el educador ha de conseguir que todas las capacidades de los educandos se pongan en juego, así como crear las condiciones para que se produzcan nuevos aprendizajes.
Sin embargo, en un modelo educativo que contemple la participación infantil y adolescente y cuyo objetivo sea la satisfacción de necesidades con el fin de alcanzar los mayores niveles posibles de desarrollo personal, ninguna de las dos opciones es válida con carácter general. Por el contrario, la labor del educador ha de consistir en aprovechar las inmensas posibilidades que ofrece la vida cotidiana de los grupos y de los centros —naturalmente conflictiva, como todo lo relacionado con la existencia humana— para transmitir una visión constructiva del conflicto, desarrollar los valores de paz, responsabilidad y respeto —entre otros— y potenciar la adquisición de las habilidades cognitivas y conductuales que permitan la resolución asertiva de los conflictos interpersonales.
Los apoderados también son personajes necesarios ya que en la medida que favorece la colaboración entre el contexto educativo y la familia, y aumenta las probabilidades de que los mensajes que los niños, las niñas y los adolescentes reciben, en uno y otro ámbito, sean consistentes. No se puede perder de vista el hecho de que cualquier acción que se lleve a cabo en los contextos educativos será mucho más eficaz si cuenta con el apoyo de la familia, lo cual convierte en objetivo prioritario lograr, al menos, cierto acuerdo con los progenitores respecto a las líneas de intervención que se seleccionen y a las acciones concretas que se lleven a cabo en este marco, ya que como se menciono anteriormente, los prejuicios y opiniones de los padres influyen en el sentimiento de pertenencia y de identificación con el colegio, sentimientos básicos y necesarios para situar al colegio como un lugar de paz y protección para los derechos del niño.
La educación para el desarrollo sostenible tiene múltiples facetas. Una de ellas es la importancia de formar a los jóvenes de manera de predisponerlos a actuar socialmente responsable hoy, y cuando sean adultos. Si bien los padres juegan un papel preponderante en este sentido, los docentes de estudiantes de primaria y secundaria desempeñan la labor igualmente significativa de formar a jóvenes social y emocionalmente saludables. Entregar a los docentes las destrezas para enfrentar la dimensión emocional, es una forma de dotarlos con los medios necesarios para realizar eficientemente esta tarea.
Recordemos que los padres y los maestros son los modelos de comportamiento adulto para la niñez. El maltrato es un recurso de muchos profesores que no tienen buena pedagogía o que descargan sus frustraciones en los niños, las niñas y adolescentes.
Los golpes no pueden seguir estando presentes en las escuelas, tampoco los insultos, las burlas y menos la negación de su derecho al juego para los niños.
Por lo tanto la forma en la que se puede enfrentar y terminar con el maltrato, es especial dentro de los centros educacionales es:
Contar con normas claras y consistentes de convivencia
Contar con una mayor presencia, cercanía y compromiso de los adultos
Supervisión de adultos, ya sea dentro de la escuela o en la familia
Desarrollar entre los miembros de la comunidad educativa, habilidades para resolver conflicto
Fomentar la tolerancia, la participación, la organización y la cooperación.
Estrechar la relación profesor alumno
Adoptar estilos educativos que favorezcan el Buen Trato
Mejorar la comunicación entre todos los subsistemas que componen al colegio
Involucrar a los padres del proceso educativo
Posted in Alumnas,Apoderados,Herramientas,Interes General,Profesores | 16:07 | by Ps. Marcia Muñoz
La escuela tiene que educar para la vida:
Es por eso que debe facilitar instrumentos y herramientas para una buena autoestima
La Resolución de Conflictos puede ser:
Decidir cual es la mejor alternativa
Poner en practica la alternativa elegida
Como podemos tratar un conflicto
SE ANTICIPA EL CONFLICTO Y TRATAN DE PREVENIRLO: Los conflictos pueden prevenirse con una buena comunicación.
SE INTENTA EVADIR EL CONFLICTO IGNORÁNDOLO: Has personas que prefieren no actuar porque perciben que el problema no es importante o que no disponen de suficiente poder para enfrentarlo.
SE USA UNO DE LOS VARIOS PROCESOS PARA TRATAR DE RESOLVER EL CONFLICTO
Cinco estilos de actitudes frente a un conflicto
Existen dos actitudes básicas ante un conflicto...
ASERCIÓN: Consiste en que el individuo intenta satisfacer sus propios Intereses.
COOPERACIÓN: Es el grado en que el individuo intenta satisfacer las necesidades de las otras personas.
La combinación de estos dos aspectos pueden dar cinco estilos específicos para enfrentar los conflictos:
COLABORADOR: Es un modo asertivo y cooperativo. Se colabora con la otra persona para un fin común.
Sanción escolar
Proceso voluntario, informal
Las partes llegan a un acuerdo mutuamente aceptable
Se realiza directamente sin necesidad de terceros
Proceso de diálogo entre las partes implicadas
Un tercero hace el papel de orientador y puede realizar propuestas
Un tercero decide basado en los intereses de los participes del conflicto
Necesidad de un tercero neutral que facilita la negociación
No interviene en el conflicto
La máxima es “Yo gano, tu ganas”
Características del proceso de mediación escolar
Etapas del proceso de mediación Negociación colaborativa de Harvard:
Posición: Primera solución que se expone
Intereses: El porque de la posición
Relación y comunicación: Planteamiento de diversas posibilidades
Opciones de acuerdo: Conjunto de opciones viables
Mejor alternativa a un acuerdo negociado (MAAN): La mejor posibilidad que puede hacer cada una de las partes.
Bases de la información: Primera aproximación al conflicto
Información previa del conflicto
De la posición a los intereses: Las partes empiezan a comunicarse
Exposición de relatos
Creación de la agenda y trabajo de los puntos clave que la conforman: recogida de los puntos de conflicto y ordenación de la información
Búsqueda de opciones de acuerdo: formulación de posibles acuerdos
Pregunta de replanteo: ¿es posible llegar a soluciones que satisfagan a ambas partes?
Generación mutua de opciones: lluvia de ideas (técnica de los 6 sombreros)
Contraste de opciones: construcción de solución que satisfaga a todos los implicados
El acuerdo: culminar el proceso de mediación
Redacción del acuerdo
Proceso de mediación de Lederach
Previos: que sucede, a quienes y como
Entrada/Encuadre: quien y como
Cuéntame: que ha pasado
Que tratamos: donde estamos
Propongamos: como salimos
Hacia el acuerdo: concretar
Cierre: quien hace que, cuando y como
Proceso de mediación de Fiutak
Es el mas corto y por ende el mas fácil de utilizar dentro de la sala de clases ya sea por el profesor, como por las alumnas
Cuando las niñas son muy pequeñas, es necesario estimularlas para que aprendan y participen del proceso de mediación, es así como surge una técnica conocida como Los 6 sombreros, que entrega una forma lúdica de abordar una resolución de conflictos. Consiste en que las niñas, a medida que se van iniciando los proceso las niñas van utilizando sombreros que la invitan a actuar de una determinada forma.
Sombrero azul: Estructurador de pensamientos
Sombrero blanco: Información
Sombrero negro: Aspectos negativos de la situación
Sombrero rojo: Sentimientos que produce el conflicto
Sombrero amarillo: Parte positiva de la situación
Sombrero verde: Pensamiento creativo
Características de un buen mediador
Independiente del conflicto
Hábil e imaginativo
Elocuente y claro
Sistemas de Mediación en la Sala
Los Directivos pueden hacer el papel de mediadores, árbitros o negociadores
El Profesor como mediador, arbitro o negociador
Y puede existir un Sistema de Ayuda entre Compañeros a través de procesos y actividades como:
Alumno Consejero
10 principios de la mediación
La humildad de admitir que muchas veces se necesita ayuda externa para poder solucionar las propias dificultades
La responsabilidad de los propios actos y sus consecuencias
El respeto por uno mismo. La búsqueda de los propios deseos, necesidades y valores
Respeto por los demás. La comprensión de los deseos, necesidades y valores del otro
La necesidad de privacidad en los momentos difíciles
El reconocimiento de los momentos de crisis y de los conflictos como algo inherente a la persona
La comprensión del sufrimiento que producen los conflictos
La creencia en las propias posibilidades y en las del otro
La capacidad para aprender de los momentos críticos. La puesta por un avance que no siempre puede ser a través de un camino llano
Posted in Alumnas,Apoderados,Interes General,Profesores | 16:02 | by Ps. Marcia Muñoz
La violencia es la fuerza (proviene del latín vis = fuerza) que se ejerce en contra de otra u otras personas. Estas acciones intencionales orientadas a dañar al prójimo admiten gradación. En el ámbito escolar, y en grupos, encontrarnos agresiones físicas a compañeros y educadores que varían en intensidad, robos, deterioro intencionado de material, insultos, burlas, amenazas, etc. Éstas serían algunas manifestaciones de la violencia física o psicológica que más se repite en los centros escolares. Hay casos en los que la situación se vuelve insostenible y algunos profesores y alumnos temen ir al centro.
¿A qué se debe la violencia escolar? Este problema obedece a un conjunto de factores (pluricausalidad). Por un lado, hay que tener presente que la escuela ha experimentado grandes cambios con el aumento de la escolaridad de la enseñanza. Es frecuente observar, que la positiva extensión de la escolaridad obligatoria comporta un incremento de los alumnos desmotivados e indisciplinados. Por otro, los medios de comunicación, y en particular la televisión, ejercen sobre los escolares una gran influencia, a menudo perniciosa. Tampoco hay que olvidar que estamos en una sociedad con altas dosis de violencia y que la escuela no es un campo aislado. Si hay violencia en la familia, en la calle y en los medios, lo extraño sería que no se manifestase también en los centros escolares.
Esta aseveración no es una justificación, sino una constatación de la interdependencia de los diversos ámbitos —tomo bien han descrito los modelos sistémico y ecológico—, así como de la complejidad de la violencia que, exigiría un análisis macroscópico —al menos inicial y teórico—, aunque por razones prácticas nos centremos principalmente en el sistema escolar.
Fernández (1999, 31-41) al analizar las causas de la agresividad distingue entre factores exógenos (contexto social, características familiares y medios de comunicación) y factores endógenos (clima escolar, relaciones interpersonales y rasgos personales de los alumnos en conflicto).
Posted in | 15:57 | by Ps. Marcia Muñoz
Los conflictos son parte inherente de la convivencia entre personas. En la medida en que somos diferentes, pensamos en forma diferente y tenemos intereses, actitudes y preferencias distintas los unos de los otros, es inevitable que surjan conflictos en la convivencia cotidiana.
No todos los conflictos son de la misma naturaleza, hay algunos que se relacionan con los recursos, otros con las ideas y valores y otros con las relaciones de poder entre dos personas o al interior de las organizaciones.
Los conflictos entre dos o más personas se dan siempre en la perspectiva de la historia de esa relación, y es importante tomarla en cuenta en el momento en que se aborda el conflicto. Lo mismo ocurre con el contexto institucional y con la situación específica en que se trata de abordar un determinado desacuerdo. Es decir, además de los contenidos sobre los cuales existe un desacuerdo, hay muchos otros factores que pueden estar influyendo en el problema presentado y también en las posibilidades de solución.
Contextos que facilitan el abordaje de los conflictos:
Existen organizaciones, establecimientos, grupos de trabajo en que es más fácil abordar los conflictos que en otras. Se trata de contextos en que se reconoce la existencia de conflictos como inherentes a las relaciones humanas en la medida en que somos diversos. En estos espacios es posible reconocer y explicitar los conflictos sin que nadie se sienta amenazado.
Este contexto se refiere también al de relaciones en que es clara la voluntad de abordar y resolver el conflicto. Al mismo tiempo hay acuerdo en qué tipo de conflicto se está abordando y hay un estilo respetuoso de las diferencias, empático con las emociones que puedan surgir en el otro y con capacidad de escuchar.
Los contextos adecuados se refieren también a una disposición personal que considera el conflicto como parte natural de la interacción social, que es posible elegir las conductas y actitudes frente a un conflicto y que ellos pueden ser factores de crecimiento cuando se abordan adecuadamente.
Contextos que interfieren con el abordaje de conflictos:
Existen ambientes en que es más difícil el abordaje de conflictos. Son contextos en que se descalifican las relaciones u organizaciones en que existen conflictos. Consideran como amenazante a quien plantea conflictos, lo etiqueta como “conflictivo” y habitualmente lo excluye o lo margina. Estos ambientes niegan la existencia de conflictos y tienden a evitarlos o a reprimirlos en lugar de crear las condiciones para abordarlos abiertamente. En este estilo de interrelaciones, los involucrados se muestran más centrados en sus propios intereses que en la resolución del conflicto y no respetan las diferencias y los intereses del otro. Es frecuente que, en la relación, sólo una de las partes o ninguna desee abordar y resolver el conflicto.
Principios inherentes a las normas de convivencia escolar
Posted in Interes General,Profesores | 14:47 | by Ps. Marcia Muñoz
De subordinación: Esto significa que toda norma de un establecimiento escolar debe estar sujeta a derecho. Por ende, debe ser acorde a la ley chilena y a los instrumentos internacionales de derechos humanos ratificados por el Estado chileno.
De igualdad y no discriminación, establecido en nuestra Constitución Política en el artículo 19 Nº 2, y en la Convención sobre los Derechos del Niño en su artículo 2. En el ámbito escolar, dicho principio significa que todos los niños, niñas y jóvenes son iguales, sin distinción alguna, independientemente de la raza, el color, sexo, el idioma, la religión, la opinión política o de otra índole, el origen nacional, étnico, social, la posición económica, los impedimentos físicos, el nacimiento o cualquiera otra condición del niño, de sus padres o apoderados. Se entiende que la norma es para todos y con igualdad de condiciones. Este requisito está estrechamente vinculado con la eliminación de la “arbitrariedad”, al igual que la aplicación del procedimiento disciplinario. La arbitrariedad daña la relación y es un acto de injusticia en cualquier contexto de convivencia humana.
De legalidad: Este principio comprende dos aspectos: por una parte se espera que las normas describan los comportamientos que se van a sancionar; y por otra que las sanciones que se impongan sean proporcionales a la falta y a la responsabilidad que le cupo a la persona.
De información: Las normas de convivencia deben ser puestas en conocimiento de todos los actores de la comunidad educativa. Este es un principio básico en cualquier sociedad democrática. Y es una condición que obliga, a los que están en el nivel superior de la jerarquía escolar, a difundirlas y a los que están en el nivel inferior de la jerarquía, a buscar acceso a la información. Por tanto, está asociada también a los procedimientos y canales de información de la comunidad escolar.
De formación: En el ámbito escolar, la norma debe tener un carácter formativo para las personas, es decir, que el sentido de la norma sea consecuente con la misión institucional.
Posted in Profesores | 13:42 | by Ps. Marcia Muñoz
Los conflictos forman parte de la convivencia. En personas diferentes las relaciones e interacciones están orientadas por distintos puntos de vista, además cada persona lleva consigo sus experiencias, sus vivencias, que son muy propias y únicas en el sentido que han sido significada de particulares maneras que los demás desconocemos. Por eso cuando las personas no se entienden y por el contrario entran en conflicto, éstas situaciones son probablemente inevitables. Generalmente son momentos en que aparecen en la superficie conflictos que se han mantenido encubiertos, pero siempre constituyen una oportunidad de aprendizaje.
Posted in Profesores | 13:38 | by Ps. Marcia Muñoz
Los límites son verdaderas fronteras no perceptibles, imaginarias, pero que existen para identificar hasta dónde puede llegar la interrelación entre unos y otros. Se establecen en la práctica, en las interrelaciones, en la cotidianeidad o en la norma explícita o implícita. Para graficarlo claramente es lo que separa a un grupo de otro. Los límites no son obstaculizadores de por sí para una adecuada convivencia escolar. Aquellos límites rígidos, inamovibles, resistentes a los cambios, entorpecen la convivencia.
Los límites muy delgados o inexistentes tampoco facilitan de por sí la convivencia, pues producen lo que en psicología social se denomina aglomeración, es decir, no se sabe quien es quien, todos actúan los roles de todos y esa forma de relación provoca inseguridad en muchas personas.
Por eso es que sin estos límites sería imposible observar una estructura social que da forma a las relaciones que se desarrollan.
Los límites entre los subsistemas, o los límites del propio sistema escolar, están dados por pautas y normas según las cuales las personas interactúan entre ellas. Orientan respecto a con quien, cómo y cuándo se realiza una particular acción. Muchos de los límites en el sistema escolar responden a normas establecidas e incluso escritas; explícitas, y también coexisten mecanismos paralelos implícitos de control y regulación de los comportamientos.
Sabemos que el no respeto de estos límites constituye una indisciplina que afecta la vida escolar. Pues bien, si los límites establecidos se basan en acuerdos e incorporan las necesidades y deseos de quienes forman parte de la comunidad escolar, serán más respetados, porque se basarán en relaciones de confianza y se visualizarán en forma clara las consecuencias de su desconocimiento.
Posted in Profesores | 13:35 | by Ps. Marcia Muñoz
Las normas desempeñan un papel fundamental en la creación y consolidación de un ambiente presidido por la convivencia. A continuación se ofrece una relación de recomendaciones pedagógicas que permiten hacer un buen uso de las normas (Cidad 1996, 206-207):
Seleccionar pocas pero necesarias. A medida que los escolares tienen más edad se puede ampliar el número de normas.
Han de ser claras, razonables, realistas y fáciles de cumplir.
Compartidas y no impuestas. Es muy positivo que los educandos se impliquen en el establecimiento de normas.
Secuenciadas según su dificultad. Primero se cumplen las normas más fáciles y paulatinamente se agregan otras de dificultad creciente.
Controlables y no esquivables. Las normas perderán su eficacia si no hay un procedimiento que verifique su cumplimiento.
Coherentes con el modelo pedagógico ofrecido. Las normas son para todos, incluidos los profesores.
Posted in Profesores | 13:29 | by Ps. Marcia Muñoz
En la actualidad, los castigos corporales se han suprimido en el ámbito escolar. No obstante, la conveniencia o no de determinados tipos de castigo es una cuestión compleja sobre la que no hay pleno acuerdo. Para algunos especialistas ciertas formas de castigo, siempre con carácter extraordinario y educativo, pueden ser eficaces para inhibir o suscitar conductas. Entre los aspectos negativos, hay que tener en cuenta que a veces se prestan a múltiples abusos. Algunas investigaciones ponen de manifiesto que los castigos, más que eliminar un comportamiento, lo ocultan. Además, pueden tener efectos colaterales muy perjudiciales y no deseados.
Hay una amplia gama de castigos, cuyas repercusiones dependen de aspectos tan variados como: tipo de punición, intensidad, duración, tiempo que tarda en aplicarse desde la aparición de la acción que se desea eliminar, experiencia anterior y percepción de la persona en relación a dicho castigo, propósito de quien lo administra, etcétera.
En general, en el ámbito escolar personalizado es preferible fortalecer las conductas adecuadas que castigar las inapropiadas. También resulta conveniente que el educando tenga un buen modelo de aprendizaje y, por supuesto, se debe favorecer la reflexión y la comunicación como vías para conocer el motivo y el alcance de la falta, al tiempo que se orienta al alumno sobre cuál ha de ser la acción correcta.
Evidentemente, la disciplina es necesaria, mas, en modo alguno ha de apoyarse en el miedo del educando. Por disciplina entendemos el conjunto de estrategias que se establecen en el aula para el adecuado funcionamiento del grupo. Se pretende que los alumnos, a través de las normas y convenientemente dirigidos por el profesor, alcancen los objetivos de formación previstos.
Plaza (1996. 17-27), tras revisar diversos trabajos, estima que las diversas concepciones sobre la disciplina se pueden agrupar en varias categorías, según se enfaticen unos aspectos u otros del ambiente.
La disciplina como conjunción de necesidades individuales y sociales. La indisciplina surge cuando entran en conflicto los intereses personales y colectivos.
La disciplina como fenómeno dependiente de factores sociales, económicos e ideológicos. Se trata de una visión relativista de la disciplina en la que las circunstancias y la moda adquieren gran importancia.
La disciplina como medio para lograr otros fines educativos y sociales. La disciplina democrática, equidistante entre el autoritarismo y la permisividad, es necesaria para alcanzar las metas educativas.
La disciplina como gestión y control del aula. Desde este planteamiento el profesor es considerado un gestor del clima escolar y un organizador del trabajo.
La disciplina como autogobierno y autocontrol. Este enfoque lleva a contemplar la hetero disciplina como medio y la autodisciplina como meta educativa. Se busca que el educando posea unos principios éticos y que sea dueño de sí.
La disciplina como elemento posibilitador del proceso de enseñanza aprendizaje. Las normas son necesarias para la buena marcha del quehacer educativo.
La disciplina como equilibrio de poder y autoridad. El control que se ejerce sobre el alumno se asienta en una relación asimétrica en la que el profesor es jerárquicamente «superior».
La disciplina como proceso socializacion Se considera que la disciplina favorece la maduración, toda vez que garantiza el respeto interpersonal y facilita las interacciones.

References: resolución 
 resolución 
 Resolución 
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 artículo 19
 artículo 2