Source: http://www.foroenfermeria.es/wordpress2/2011/11/alegaciones-al-real-decreto-sobre-la-regulacion-de-la-prescripcion-enfermera/
Timestamp: 2013-05-21 15:32:20+00:00

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Foro de la Profesión Enfermera » Alegaciones al Real Decreto sobre la regulación de la Prescripción Enfermera
Isabel dice:	13 noviembre, 2011 a las 00:23	Hola en el Decreto de Baleares somos personal de enfermeria. Para el caso que nos ocupa, lo correcto seria: enfermeras/os, matrones/as y fisioterapeutas. Para especificar en la ley odontolos y podologos no hay ninguna ambiguedad.
Responder	Lilita dice:	13 noviembre, 2011 a las 00:58	Hola Isabel y gracias por comentar. Un inciso: curiosamente, a los fisioterapèutas se les a obviado en esta decreto incluso en el de Baleares… Directamente no están… Sin embargo a los podólogos, con menos créditos de farmacología, el mismo grado o diplomatura en su caso, se les da la misma potestad para prescribir, se les faculta automáticamente, como a los médicos sin ningún curso de capacitación. ¿Y dime donde tienen los médicos un curso de prescripción??
Responder	Enfermeras acreditadas para el ejercicio profesional avanzado « ENFERMER@invisible dice:	13 noviembre, 2011 a las 12:24	[...] otra parte, el Foro Profesión Enfermera, ha elaborado un documento, colgado en google docs, de acceso libre, con la opción de participar [...]
Responder	KIMAKI dice:	13 noviembre, 2011 a las 13:28	Que puedes encontrar, si quieres participar, en:
https://docs.google.com/document/d/1ydGeAtQrAkrv4zfeD56czSIIYebDiFkwSNX-yDzgTN8/edit?pli=1&pli=1#
Responder	Carlos Tardío Cordón dice:	19 noviembre, 2011 a las 13:28	Se nos pide al Enfermero que aportemos “alegaciones” a un proyecto de norma jurídica; ¡luego!, … habrá que saber de “leyes”, como se dice ¿Qué alegamos, entonces? Lo único que podemos alegar es que venimos utilizando medicamentos y productos sanitarios desde que tenemos uso de razón profesional. Luego íbamos al Médico a que nos lo firmara, ¡y punto! Como los “pedidos” a la Farmacia del Hospital, que deberían ir firmada por el “jefe de servicio”, eso que llaman ahora “orden de dispensación hospitalaria”, pero que hace una Enfermera sin ese “requisito” de firma. Así, manteniendo ese “statu quo”, te tienen “cogido” por ahí; no te puedes extralimitar, o te “corta los vuelos” ¿Sí o sí?
¡Vamos a ver! ¿a qué Enfermera se le va a ocurrir prescribir medicamentos y productos sanitarios de los que desconozca sus efectos? ¡Es más!, tampoco lo hará si no tiene la suficiente experiencia. Es posible que existan personas así de atrevidas, pero para eso está el Derecho punitivo, para sancionar esas conductas imprudentes, negligentes, culposas, … Las Enfermeras, como cualquier persona sensata, incluidos MIR y Adjuntos, actuaremos según nuestros conocimientos. En los demás casos reclamaremos la intervención de alguien al que le supongamos conocimientos más amplios, como venimos haciendo. Eso que se dice y hace: voy a llamar al Médico. Una compañera suele expresarse así: voy a llamar “porque no me gusta cómo caza la perrita”, evitando una disertación científica de la evolución negativa del cuadro clínico respecto del tratamiento.
También los hay atrevido, como buenos ignorantes -los cuales, además, son felices-, que, en lugar de vigilar la evolución de un paciente, manteniendo una constante vigilancia de la evolución de los parámetros vitales, sobre todo cuando se administran determinados medicamentos, como antiarrítmicos, decide todo lo contrario ¿Sabe ese Enfermero qué efectos produce el antiarrítmico? ¡Seguro que no! Pero, ¿a quién le preocupa eso? ¿Acaso a la Administración Sanitaria? ¡Desde luego que no! Entonces, si las propias administraciones sanitarias son conscientes de esas burradas, adscribiendo a Enfermeros a unidades especializadas, ¿cómo se le puede ocurrir cercenar los derechos de los que entiendan, que son la mayoría, de indicación, uso y autorizar la dispensación de esos medicamentos y productos sanitarios?
Ya vemos que la “administración” no existe. Es ocupada por otra clase, los de la OMC, que no quieren legalizar lo que es una realidad. Eso de no tener que ir mendigando una “firma” por los medicamentos y productos indicados y usados por nosotros, es una “pérdida” de poder no permitida.
Hemos dicho al principio que no podemos hacer los Enfermeros alegaciones a un proyecto de norma, puesto que desconocemos el derecho, pero sí podemos hablar de lo que hacemos todos los días, sobre todo a partir de ciertas experiencias profesionales.
Podemos hablar de arritmias, de los muchos factores que las precipitan o empeoran, como la isquemia, la hipoxia, la acidosis o alcalosis, los trastornos de electrolitos, exposición excesiva a catecolaminas, influencias del sistema nervioso autónomo, toxicidad por drogas -sustancias: yatrogenia-, o la presencia de cicatrices en evolución, después de sufrir un infarto agudo de miocardio, o tejido muerto en el mismo. Cualquiera de estos u otros trastornos pueden causar fallos en la formación del impulso cardíaco, en su conducción o ambos, que deben ser vigilados estrechamente por una Enfermera. A ésto último es a lo que se refiera, entre otros supuestos, el párrafo tercero del artículo 77.1 de la Ley del medicamento, hablando de Protocolos y Guías. Pero los previstos en el párrafo segundo del mismo artículo y apartado, los no sujetos a prescripción médica, es todo una tomadura de pelo. Más aún si observamos que a los podólogos, con menos formación que un Enfermero, se les permite, no sólo prescribir medicamentos no sujetos a prescripción médica, sino que los incluye dentro de los que lo pueden hacer con carácter “excluyentes” respecto de los demás: los llamados “sujetos” a prescripción médica.
En otro artículo hemos asegurado que no puede existir esa exclusión de unos respecto de los demás, porque todas son llamadas igual: Profesiones Sanitarias, tituladas y reguladas. Cosa diferente es el grado de conocimientos del asunto, que configura su lex artis ad hoc una vez cumplidos los requisitos legales.
Al Gobierno no debe importarle incluir a la Profesión Enfermero como prescriptora, porque, en todos los casos, ¡bien debería revisar sus actos!, cuando adscribe a Enfermeras a unidades cuyo cometido es complejo, tanto como el que hemos expuesto aquí a título indicativo ¿Conocen las sustituciones y los formas de llevarlas a cabo? ¿Se preocupa la Administración de estos “enormes” detalles?
Pues, entonces, si se sustituye a una Enfermera por otra, de eso que llaman bolsa de trabajo, o con un “mensatel”, a sabiendas de la complejidad de la misión que se les encomienda ¿por qué les entra ahora la preocupación que demuestran con ese bodrio de proyecto?
Señores de la Administración: son ustedes unos inconsecuentes, pero no cualquier inconsecuente, sino de los atrevidos. Es decir, ¡sustituyen ustedes a una Enfermera de una unidad, por otra que viene de la calle o de unidad completamente distinta, y eso no les importa! Pero sí parece importarles que podamos “prescribir” un AINE ¿Alguien puede entender ésto? Les recordamos los casos publicados en los medios, a los que dicen ustedes, incluido nuestro Consejo General, que pondría remedio. Sí, el de expresarlo públicamente para luego hacer todo lo contrario: ahí están las reposiciones de puestos de trabajo, que les importa un bledo ¿O es que exigen ustedes un cursillitos de seis crétidos ECTS -¡vaya broma!-para ello?
Responder	Isabel dice:	13 noviembre, 2011 a las 13:19	No creo que necesitemos ninguna acreditación, nuestra titulación nos capacita.
Si creo que como para todas nuestras actividades, los planes de formación continuada, tanto en A. Primaria como A. Especializada se deberán incorporar la puesta al día y reciclaje en prescripción, como una actividad formativa, en este caso, prioritaria.
Esto no puede servir para montar cursos de capacitación, ni pruebas de competencia, ni parafernalias varias, promocionadas por el Consejo, Colegios………..
Responder	José Luis dice:	14 noviembre, 2011 a las 11:40	Isabel estoy completamente de acuerdo contigo.
Ya está bien de nuevas acreditaciones oficiales. con lo del DUE ya fué bastante vergonzoso, a ver si va a volver a suceder ahora con lo de la prescripción, el grado y luego con lo primero que se les ocurra.
Siempre le toca este tipo de “renovaciones ” a la carrera de enfermería, no conozco otra que tenga que hacer algo parecido.
Quien tenga que hacer uso de la prescripción ya se encargara de ponerse al día (será su responsabilidad). Eso si los colegios profesionales que faciliten dicha formación y gratuita.
Responder	Lilita dice:	15 noviembre, 2011 a las 17:42	Una participante de lujo!! Me acaba de mandar Maria Jesus Montero Consejera de Salud de Andalucía las alegaciones al Proyecto de Decreto!
INFORME DE LA CONSEJERÍA DE SALUD DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA SOBRE EL BORRADOR DE PROYECTO DE REAL DECRETO /2010, DE ….. , POR EL QUE SE REGULA LAS INDICACIÓN, USO Y AUTORIZACIÓN DE DISPENSACION DE MEDICAMENTOS Y PRODUCTOS SANITARIOS DE USO HUMANO POR PARTE DE LOS ENFERMEROS
Desde la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía consideramos de gran importancia y potencial repercusión en el funcionamiento del SNS el establecimiento de un marco normativo adecuado que proporcione soporte a la prescripción por parte de la profesión de enfermería, como permite el texto (una vez modificado por el parlamento) del artículo 77.1 de la Ley 29/2006, de 26 de julio, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios. Prueba de nuestra convicción es el Decreto 307/2009 por el que se define la actuación de las enfermeras y los enfermeros en el ámbito de la prestación farmacéutica del Sistema Sanitario Público de Andalucía, que viene reconociendo y permitiendo esta práctica profesional de la enfermería en esta Comunidad Autónoma, bajo determinadas condiciones y requisitos, siempre con el objetivo fundamental de garantizar la seguridad y el mayor beneficio de los pacientes. En el caso de Andalucía, este desarrollo normativo no es un elemento aislado, sino que forma parte de una nueva visión sobre el desarrollo potencial de la profesión enfermera en numerosos ámbitos de competencias, formulada en la Estrategia de Cuidados de Andalucía. Esta visión, siempre desde la perspectiva del trabajo en equipo, se expresa en nuevas tareas y actividades de complejidad creciente, sustentadas en un itinerario formativo ampliado tanto en el grado, como en el desarrollo de las especialidades, como en la formación continuada. La cirugía menor, el triaje avanzado o los cuidados del paciente terminal constituyen, junto al desarrollo de la prescripción, ejemplos de los nuevos ámbitos de competencias de la enfermería que vienen desarrollándose de manera progresiva en Andalucía.
Por tanto, es la apuesta por el desarrollo del máximo potencial de la profesión enfermera la que ha llevado al Sistema Sanitario Público de Andalucía a propiciar que estos profesionales puedan prescribir medicamentos y productos sanitarios. Y esto sólo se entendería desde una convicción y una premisa: los profesionales de enfermería tienen la misión de prestar cuidados orientados a la promoción, el mantenimiento y recuperación de la salud, así como la prevención de enfermedades y discapacidades. En este contexto, dentro de sus competencias, está la resolución de situaciones donde puede ser necesaria la prescripción de productos sanitarios o de medicamentos que no requieren receta, así como el seguimiento protocolizado de determinados tratamientos farmacológicos individualizados sujetos a indicación médica, enmarcados en la actuación del equipo de salud. La prescripción de productos sanitarios y determinados medicamentos por parte de la enfermería puede mejorar la accesibilidad y la continuidad de la asistencia, tanto para los pacientes como para los cuidadores, ofreciendo una atención integral, optimizando los tiempos de atención y el uso de los recursos. La actuación de las enfermeras y de los enfermeros en el ámbito de la prestación farmacéutica debe basarse en criterios terapéuticos de evidencia científica demostrada, de seguridad, eficiencia y de trabajo en equipo. A su vez, el modelo de trabajo debe ser sencillo, práctico, reproducible y adaptado a las necesidades asistenciales y organizativas. La experiencia de Andalucía en este periodo, que ha exigido un gran esfuerzo de la organización sanitaria para dotar a los profesionales de formación adecuada, elaborar protocolos específicos y circuitos correspondientes, adaptar herramientas tecnológicas y administrativas de prescripción y definir un procedimiento específico de acreditación para el seguimiento protocolizado de tratamientos farmacológicos individualizados, dentro del modelo de acreditación de competencias profesionales de Andalucía, puede considerarse un éxito, que ha demostrado su utilidad de forma específica en casos tan relevantes como la pasada pandemia de Gripe A. Por tanto consideramos que esta experiencia, así como los valores que inspiraron en Andalucía la incorporación de los profesionales de enfermería a la prestación farmacéutica, deben extenderse al conjunto de de nuestro país bajo unos parámetros similares que permitan también, la inserción en los mismos de la estructura y procedimientos creados a tal efecto en esta Comunidad Autónoma. La experiencia andaluza ha sido extraordinariamente satisfactoria y gratificante para todos: para el colectivo enfermero que está desarrollando todo su potencial, como para los pacientes puesto que mejora su accesibilidad a ciertas prestaciones. En septiembre hizo dos años que es posible que las enfermeras prescriban en Andalucía. La normativa establece que los profesionales podrán indicar sobre el uso de productos sanitarios (vendas, gasas, apósitos estériles, absorbentes de incontinencia urinaria…) y 96 medicamentos –comercializados en 400 presentaciones diferentes-, entre los que se encuentran antiácidos, laxantes, medicamentos para el dolor y la fiebre, antiinflamatorios, vitaminas o antihistamínicos.
Desde septiembre de 2009 a agosto de 2011, las enfermeras han realizado 1.143.554 indicaciones enfermeras de las que 1.129.505 han sido de productos y accesorios y 14.049, de medicamentos no sujetos a prescripción médica. Además, se han desarrollado cursos de formación en todas las provincias de Andalucía que ha permitido que a octubre del 2011 haya en Andalucía un total de 6.658 enfermeras acreditadas para la prescripción de productos, accesorios y medicamentos no sujetos a prescripción médica. Se han desarrollado cursos de formación acreditada para los Seguimientos Protocolizados del Tratamiento Farmacológico Individualizado (SPTFI) en pacientes con Diabetes, Anticoagulación Oral, se encuentran formadas 65 enfermeras que están concluyendo su acreditación por la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía. Se van a desarrollar en los meses de octubre y noviembre más cursos de SPTFI en diabetes, TAO, Sedación Paliativa y Riesgo Cardiovascular (Tratameinto Hipolipemiante-Antihipertensivo). Se espera tener formadas y acreditadas a más de 200 enfermeras antes de cerrar el año 2011.
Dada la excelente experiencia de la prescripción enfermera en Andalucía, no podemos más que compartir la extensión de la experiencia al resto de España en base a un esquema práctico, adaptado a las necesidades asistenciales, y que garantice la seguridad y calidad de la atención.
Sin embargo, el borrador que se ha remitido a las CC.AA. para alegaciones no cumple estas expectativas, por el contrario, entendemos que, lejos de dar respuesta a las necesidades de los pacientes, los profesionales y el SNS, configura un modelo complejo, sustentado en procedimientos de carácter burocrático, que ubica sus referencias lejos del ámbito asistencial, que establece requisitos excesivos para practicas sencillas como la prescripción de productos y que diseña una autorización única para actividades distintas y complejas, por lo que no compartimos el proyecto del Decreto en su formulación actual. Nos gustaría recordar que apenas se han producido modificaciones respecto al anterior documento, que fue presentado y rechazado de forma unánime en la Comisión Permanente de Farmacia y en la Comisión Delegada del Consejo Interterritorial del SNS. De hecho, los mínimos cambios introducidos no pueden sino suscitar el mismo rechazo por parte de esta Comunidad Autónoma que ya originó el borrador anterior en base a los mismos argumentos, básicamente redunda en la burocratización porque dificulta la viabilidad, es farragoso y escasamente práctico, además de confuso al situar la adquisición de las competencias relacionadas con la prescripción tanto en el ámbito de la formación de grado, como en la formación especializada y en la formación continuada. Por todo ello, la Comunidad Autónoma de Andalucía expresa su desacuerdo con el proyecto de Real Decreto en su versión actual, solicitando su remisión a las comisiones correspondientes del CISNS para una nueva formulación de acuerdo con los criterios expresados por la práctica totalidad de sus integrantes.
Se señalan a continuación alegaciones sobre algunos aspectos de especial relevancia:
1: Debe situarse la competencia de acreditación en las Comunidades Autónomas. Si bien la Ley 29/2006 en su literalidad del artículo 77 (que tiene carácter básico) establece que el Ministerio de Sanidad, con la participación de las organizaciones colegiales, acreditará con efectos en todo el Estado, a los enfermeros para las actuaciones previstas en este artículo, dicha previsión debe interpretarse conforme al artículo 149.1.16ª de la CE (competencia del Estado para las bases y coordinación general de la sanidad, mientras que la ejecución corresponde a las CC.AA.) y la jurisprudencia constitucional sobre el mismo, conforme a la cual el Estado sólo puede regular los criterios básicos y requisitos mínimos exigibles que luego sean desarrollados por las CC.AA. En este sentido la función que cabe esperar que asuma el Ministerio es la de establecer los criterios y requisitos básicos de la acreditación, con la participación de las organizaciones colegiales y la de observatorio del desarrollo de los sistemas de acreditación vigentes en las distintas CCAA, así como la de armonización de guías y protocolos, en caso de que se detecten discordancias entre ellas que puedan afectar a la calidad de la asistencia sanitaria. Por el contrario, tanto el procedimiento de acreditación de profesionales como el de validación de las distintas guías deben ser competencias de las CC.AA, no sólo por cuestiones competenciales, sino porque el sentido común dicta que debe establecerse en el ámbito asistencial de los servicios de salud regionales, integrándolos con las estrategias de desarrollo profesional y de mejora de la calidad asistencial, que sólo pueden desarrollarse en este contexto, y facilitando la tramitación al desburocratizar los procesos, haciendo más rápida y coherente la acreditación profesional y su correlación con la actividad asistencial efectiva.
2. La acreditación debería ser en todo caso específica para procesos. La acreditación que se propone en el texto es genérica para todos los medicamentos sujetos a receta médica que se puedan protocolizar. Ello resulta absolutamente ajeno a la realidad asistencial donde la prescripción colaborativa solo cabe imaginarse en contextos clínicos específicos de alta experiencia profesional y formación específica sobre la guía correspondiente. En el caso de Andalucía se enmarcan en el ámbito de los distintos procesos asistenciales integrados, o planes integrales de salud, como es el caso de las guías ya publicadas: diabetes, anticoagulación oral, sedación paliativa, hiperlipemia e hipertensión, con distintos fármacos protocolizados en cada una de ellas. Se trata de determinar la expertez de las profesionales en los distintos ámbitos y formarlas en la adquisición de competencias que permitan desarrollar la prescripción en determinados procesos pero no en todos, lo cual sería inabarcable para la profesión.
3. La indicación de efectos y accesorios, como la de medicamentos no sujetos a prescripción médica debe extraerse del ámbito de la acreditación, por exceder el propio mandato real de las modificaciones incluidas en la actual Ley 29/2006 de Garantías y Uso racional del medicamento (texto modificado por la Ley 28/2009, de 30 de diciembre) y porque en todo caso supone añadir requisitos de complejidad innecesaria para tareas que ya son asumidas por muchos profesionales de enfermería con plena capacidad y solvencia.
4. Debe clarificarse a qué ámbito formativo corresponde la formación específica, no siendo admisible que se sitúe en todos los posibles (formación de grado, formación especializada y formación continuada), salvo que lo fuera en alguno de ellos con carácter transitorio en tanto se incorpora al bagaje formativo de la enfermera generalista. Entendemos que, por las razones expresadas en el punto 2, sólo cabe situarlas en el ámbito de la formación continuada de las profesiones sanitarias o, alternativamente, en el de la formación especializada, debiendo reservarse la formación en el grado para las competencias generales de prescripción de medicamentos no sujetos a prescripción médica, así como de productos sanitarios. En todo caso no cabe, como aparece en el proyecto de RD, aplicar al ámbito de la formación especializada ni al de la formación continua el sistema ECTS (European credit transfer system) que corresponde al Espacio Europeo de Educación Superior, esto es, al ámbito exclusivo de la formación universitaria.
Responder	Anónimo dice:	18 noviembre, 2011 a las 01:51	[...] [...]
Responder	Carlos Tardío Cordón dice:	18 noviembre, 2011 a las 15:22	Hay quienes propugnan la realización de cursos sobre prescripción, olvidando algo elemental: la fisiopatología del cuadro que se nos presenta. Por conocer un poco la materia, hablamos de Cardiología, y para ello no tenemos más remedio que conocer el cómo y por qué del Corazón. Si desconocemos su topografía, anatomía, fisiología, irrigación e inervación, mal podemos prescribir fármacos de clase alguna. Tenemos que saber cómo se irriga, sus fibras de condución, a qué obedecen, cómo y por qué se estimulan y por donde se irradian hasta terminar en su fibras, que es donde comienza el estímulo. Quién lo produce y cuáles son sus células automáticas y sus células de transmisión del impulso. Y lo mismo debería saber respecto de su función, porque no sólo deja de funcionar, en su caso, ese músculo, es que, además, afecta al funcionamiento del riñón y termina por afectar al mismísmo pulmón. A partir de aquí, sabiendo los mecanismos de despolarización y repolarización podemos hablar de prescribir, simpaticótonicos y vagotónicos; simpaticolíticos o vagolíticos. Otro tanto tenemos que saber sobre diabetes y su influencia en los vasos sanguíneos, porque resulta vital para las arterias coronarias. Y por añadidura, tenemos que conocer la diferencia entre “trombo rojo y trombo blanco”, porque interesa sobre manera a la cardiología y su seguimiento. No son cursos de prescripción, porque lo interesante será conocer cual será la bioquímica que se produce en estos supuestos. No tenemos autoridad para hablar de las miocardiopatías, pero sí saber qué y cuáles son los mecanismos, para poder dar soporte de ayuda a la persona necesitada. Ya no nos pueden hablar de cifras de presión arterial, sino que tenemos que conocer los mecanismos fisiopatológicos desencandenates de los problemas que presenta la persona atendida. No vale hablar, insistimos, de hiper o hipotensión, porque ello estrá influencido, en estos casos, con la capcidad del Carazón para cumplir con la función vital de mantenernos con vida y calidad.
El proyecto de real decreto con el que se pretende regular la indicación, uso y autorizarnos para dispensar medicamentos y productos sanitarios, su contenido, es una broma de mal gusto, ya que se pretende “meternos” un cursillito de seis horas -o menos- para acallar a la otra parte. Un dato significativo: no existen competencias exclusivas de nadie ni para nadie; lo único válido, legalmente hablando, es lo que autorice la Ley. Le decimos para los “sabios de hortaleza”, que parece que han nacido sabiéndolo todo; cuando todos hemos visto cómo se empieza y con qué carácter termina.
Responder	Carlos Tardío Cordón dice:	18 noviembre, 2011 a las 15:31	Estamos bastante de acuerdo con el informe de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía. Y lo estamos por la sencilla razón de que antes que se modificara la Ley del medicamento, en Diciembre, el Gobierno Andaluz publicó el Decreto sobre el asunto en septiembre de ese mismo año 2.009.Y qué decir del concepto crédito, que es, ciertamente, un término académico, no profesional ni de formación continuada. El proyecto es un bodrio de los que jamás podría pensar que pudieran elaborarse sin que se les caiga la cara de verguenza. Someter a criterio de una Profesión Sanitaria un proyecto de “norma” es pedir más de lo debido. Es algo así como si le pidiéramos un un jurídico que nos hablara de nuestros temas Profesionales, que no daría pié con bola. El Decreto es una abarración respecto del contenido de la mismísma Ley. Esto todo un abuso del dercho.
Responder	Toni Martin dice:	21 noviembre, 2011 a las 12:12	Antibióticos y prescripción enfermera
Responder	Lilita dice:	28 noviembre, 2011 a las 19:16	Bueno, creo que ya dejamos el tiempo el prudente y con las aportaciones, vamos a redactar ya el doc final.! Gracias a todos!
El doc final se trabajará en el mismo enlace, quien quiera aportar, que lo comente allí! Gracias
Responder	clemente cano cegarra dice:	18 diciembre, 2011 a las 13:35	A los enfermeros, nos pasan estas cosas, por que somos una panda y quien nos dirigen tres cuartos de lo mismo. No termino de entender, como es posible, que para realizar nuestro trabajo y por tanto nuestras competencias, nos obliguen ha utilizar impresos, como la orden de dispensacion,indicacion etc, al final terminaremos llamandola receta, les guste más o menos a los demas. Como es posible que para recetar un paracetamol, nos exijan, primero una formacion y despues una acreditacion, claro los mancebos de algunas famacias le dan todo o casi todo lo que le solicita el cliente con y sin receta y estos no necesitan ni formacion ni acreditacion y esto biene ocurriendo durante toda la vida.Personalmente entiendo que la formacion deberia ser obligatoria y chapo por el cosejo a pesar de que algunos llamen cursillitos a la fomacion que ofrece el consejo y gratuita entre comillas.La acreditacion sobra. Podologos si, enfermero no como se traga uno esto. diplomados unos, diplomados otros, farmacologia unos si, otros igual o menos. Pero bueno acaso no somos todos iguales ante la ley y el constitucional para que esta de que forma se ha negociado este engendro, yo lo unico que pido es que me faciliten los medios necesarios para realizar mi trabajo, y no tener que pedir y, responsabilizar a otro profesional de algo que no ha visto y por por tanto no es consciente de su evolucion. (Pedir recetas )para un paciente que ni ha visto. Por favor los emfemero sabemos muy bien lo que tenemos que recetar para realizar nuetro trabajo y dejen de crear alarma social a los ciudadanos, que estos si que son tontos.
Responder	clemente cano cegarra dice:	18 diciembre, 2011 a las 13:38	A los enfermeros, nos pasan estas cosas, por que somos una panda y quien nos dirigen tres cuartos de lo mismo. No termino de entender, como es posible, que para realizar nuestro trabajo y por tanto nuestras competencias, nos obliguen ha utilizar impresos, como la orden de dispensacion,indicacion etc, al final terminaremos llamandola receta, les guste más o menos a los demas. Como es posible que para recetar un paracetamol, nos exijan, primero una formacion y despues una acreditacion, claro los mancebos de algunas famacias le dan todo o casi todo lo que le solicita el cliente con y sin receta y estos no necesitan ni formacion ni acreditacion y esto biene ocurriendo durante toda la vida.Personalmente entiendo que la formacion deberia ser obligatoria y chapo por el cosejo a pesar de que algunos llamen cursillitos a la fomacion que ofrece el consejo y gratuita entre comillas.La acreditacion sobra. Podologos si, enfermero no como se traga uno esto. diplomados unos, diplomados otros, farmacologia unos si, otros igual o menos. Pero bueno acaso no somos todos iguales ante la ley y el constitucional para que esta de que forma se ha negociado este engendro, yo lo unico que pido es que me faciliten los medios necesarios para realizar mi trabajo, y no tener que pedir y, responsabilizar a otro profesional de algo que no ha visto y por por tanto no es consciente de su evolucion. (Pedir recetas )para un paciente que ni ha visto. Por favor los emfemero sabemos muy bien lo que tenemos que recetar para realizar nuetro trabajo y dejen de crear alarma social a los ciudadanos, que estos si que no son tontos.
Responder	kalanos dice:	26 mayo, 2012 a las 23:58	Tenéis un status social, económico y laboral que no se corresponde con la realidad. Debería existir una única figura de enfermero+auxiliar encuadrado en un CFGS y punto. (esto ya se intentó, de alguna manera, como ya sabréis en el 95.) Sois una panda de consentidos desde 1978 y a partir del 80 a convalidar…
en cuanto a vuestros estudios, cómo tenéis la vergüenza de compararos con los de medicina. La medicina es una ciencia y aplica el método científico (incluido en la prescripción) lo vuestro es mera ayuda asistencial al paciente y las familias. Mucho dinero se podría ahorrar si se hubiese hecho de la forma que digo a partir del 78 (o es que los hospitales no funcionaban antes con los ATS?).
Saludos y a censurar!!!
(2600)Carta abierta a la Ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad

References: Real Decreto 
 artículo 77
 REAL DECRETO 
 artículo 77
 resolución 
 Real Decreto 
 artículo 77
 artículo 149
 real decreto