Source: http://www.cidh.oas.org/countryrep/Cuba76sp/cap.1a.htm
Timestamp: 2018-10-20 10:47:29+00:00

Document:
Cuba 1976 - Capitulo Ia
Cuando los interrogatorios agotadores e interminables y la aplicación del tercer grado, no producen los resultados apetecidos, se inicia la anchísima gama de torturas, del sistema carcelario del Comunismo Internacional, contra la integridad física y moral del preso político, de las cuales se señalarán algunas:
a) La introducción del preso político en habitaciones de elevadas temperaturas frías, desprovisto de toda clase de ropa;
b) La introducción del preso político en habitaciones de elevadas temperaturas calientes, también desprovisto de toda clase de ropa;
c) La colocación del preso político de pié, en un lugar en que cabe una sola persona. En esa posición y en esos lugares son encerrados, permaneciendo de esa forma un lapso, debidamente calculado para producirle terribles dolores en las piernas, que tienen que sostener el peso del cuerpo. En múltiples ocasiones, se le producen al preso político, la ruptura de las venas de las piernas con sus tremendas consecuencias.
d) La colocación del preso político en habitaciones herméticamente cerradas, con las luces encendidas, durante 24, digo las 24 horas del día, de forma de trastornar la psiquis del preso, quitándole la conciencia del tiempo y trastornando su sistema de sueño, al no poder casi dormir por la potencia de las luces de la habitación.
e) El confinamiento solitario, permanentemente, encaminado, también a quebrar la fortaleza del espíritu del preso político, de forma que prefiere admitir cualquier cargo, antes de seguir en esas condiciones.
f) La colocación de agentes de la policía política, en las celdas-prisiones, por semanas y a veces por meses, para que espíen a los presos políticos, para que fingiendo estar atribulados por las acusaciones que pesan sobre ellos, induzcan a los presos políticos a admitir las monstruosas acusaciones de la Policía Política del Estado, además de intentar lograr confesiones.
g) La conducción de los presos políticos, a lugares lejanos de los centros represivos, donde se les simula el fusilamiento, con balas sin pólvora, o balas de fogueo.
h) La conducción de los presos políticos, mar afuera, en embarcaciones de la Policía Política, colocando alrededor del cuello del prisionero una fuerte soga con un lazo corredizo, en cuyo extremo tiene atada una ancla o bloque de concreto, amenazando con lanzarlos al mar, sino confiesan, rápidamente, ser ciertas las imputaciones que les formulan.
i) En ocasiones, los presos políticos son interrogados continuamente, sin descanso, por sucesivos equipos de inquisidores, para romper la integridad. Cuando el preso político, solicita, por piedad, que se le permita dormir, se le dice, que no puede dormir, hasta que no confiese.
j) En ocasiones, los presos políticos, reciben la aplicación de la sinfónica rusa, digo sinfonía rusa, consistente, en amarrar al preso político a un asiento, golpeándose entonces en forma violenta, una sarte, que produce un ruido infernal y ensordecedor que lastima el tímpano del oído.
k) En el campo de las torturas físicas, se utiliza frecuentemente, tomar al preso político por los pies e introducirle la cabeza en una piscina, para que vaya sintiendo los síntomas de la asfixia por ahogamiento.
l) En ocasiones, los presos políticos son obligados a permanecer de pié, sin permitírsele apoyarse sobre algo, produciéndosele trastornos en la circulación de la sangre.
ll) Los presos políticos reciben órdenes de permanecer de pié, con las piernas abiertas y entonces con flejes de acero, se les golpea en los órganos genitales, produciéndole dolores fortísimos, dados los efectos de estos golpes, en parte tan delicada del cuerpo humano.
m) Las tapiadas. Este nombre lo reciben las presas políticas cubanas que introducidas en unas celdas, donde son recluidas por haber transgredido la férrea disciplina del penal. En esas celdas no hay luz, ni casi agua. Las presas permanecen desnudas en un espacio reducidísimo. El alimento se los sirve, a horas diferentes, para que no tenga noción del tiempo. No pueden recibir visitas ni correspondencia. Allí permanecen, en estado de promiscuidad, por semanas enteras.
n) Cuando se trata de un preso político de alguna importancia, lo mantienen encerrado en un cuarto, aislado totalmente del mundo exterior. No le permiten que duerma. Se le colocan altas temperaturas y bombillos eléctricos que permanecen constantemente encendidos. Sudan constantemente, sin permitirles bañarse, ni asearse en forma alguna. Como consecuencia de ello, le brota el salpullido, que al cabo, se convierte en llagas, haciendo sufrir terriblemente, al preso político.
2. En una comunicación de 5 de agosto de 1971, se dice:13
Sus nombres son: ELOY GUTIÉRREZ MENOYO, HUBERT MATOS, PEDRO LUIS BOITEL, CÉSAR PAIZ, T. LAMAS, A. GAMIS, L. BLANCO, J. PUJAL, J. VALLS, y O. FIGUEROA.
Esos 10 hombres en su mayoría, se encontraban en la Prisión de Guanajay y, el día 18 de diciembre, fueron notificados para que recogieran sus míseras y escasas pertenencias e incomunicados totalmente hasta el día siguiente, que fueron trasladados al Castillo de El Príncipe y confinados en la Sección Sexta.
Desde esa fecha (exactamente 7 meses y medio), el único contacto de esos hombres con otras personas, en el día de la visita, una vez al mes, con uno o dos familiares a quienes se permite la entrada. La visita, de una o dos horas, se efectúa en privado (no en un lugar destinado a visitas) y nadie más puede verles, ni ellos pueden ver a nadie.
La Comisión, en nota de 17 de noviembre de 1971, solicitó del Gobierno de Cuba la información correspondiente.
Cumplido el plazo reglamentario sin que el Gobierno de Cuba hubiere dado respuesta a dicha solicitud, la Comisión aprobó en su trigésimo período de sesiones (abril de 1973), una resolución sobre este caso (OEA/Ser.L/V/II.30 doc. 5 rev. 2 de 27 de abril de 1973).
Esta resolución, luego de transcribir el texto de la denuncia en la parte considerativa, se hace referencia a la solicitud de información transmitida al Gobierno de Cuba, basada en la facultad conferida por el Artículo 9 (bis) de su Estatuto y observa el hecho de que, habiendo transcurrido el plazo de 180 días establecido por el Artículo 51 del Reglamento, el citado Gobierno no había dado respuesta a la Comisión.
La Comisión estimó que no tenía objeto alguno hacer recomendaciones a dicho Gobierno, del tipo de las contempladas en los Artículos 9, inciso b) y 9 (bis), inciso b) de su Estatuto, dado el silencio de las autoridades cubanas y, en consecuencia, acordó dar a conocer a la Asamblea la calificación que le merecen los hechos denunciados.
En la parte dispositiva la Comisión da por probados los hechos denunciados, con fundamento en el Artículo 51 del Reglamento y señala a la Asamblea que aquellos constituyen gravísima violación del derecho a la libertad, seguridad e integridad de la persona humana (Artículo I de la Declaración Americana) y que son imputables al Gobierno de Cuba.
Esta resolución fue transmitida al Gobierno de Cuba en nota de 15 de junio de 1973 y puesta en conocimiento de la Asamblea General de la Organización en el informe anual correspondiente a dicho año.14
3. En una comunicación de 5 de abril de 1974, que se incorporó al caso 1905, se acompaña una lista de presos políticos en la cárcel de Guanajay, Provincia de La Habana, los cuales estarían sufriendo de maltratos y falta de asistencia médica. La lista es la siguiente:15
1. Teodoro González Alvarado
2. Pedro Gutiérrez Ascanio
3. José A. Jiménez Caballero
20. Jacinto Bao Ramos
21. Orlando Fonticiella Duquesne
23. Carmelo N. Cartaya
28. Leonel Almeida Matos
29. Raúl Fernández Trevejo
35. Evaristo Paulino Jiménez
39. José Luis Pérez Comendeiro
41. Angel D'Fana
42. Asnoldo Valenciaga Fundora
67. Efraín Calzado
76. Luis F. Sabaleta Pardo
92. José M. Hernández Miranda
105. Ernesto Palomeque Burriel
115. Raúl Cubria Panay
125. Antonio Hernández Padron
126. Jesús Hernández Padron
127. Ramón Hernández Padron
130. Saúl León J.
137. Israel Rodríguez Suárez
138. Julio Alaya Espina
150. Emilio Carvajal Rodríguez
157. Pablo R. Planas Ojedavo
161. Evaristo Bermúdez
163. Francisco José Pérez Herrera
166. Alberto C. Jans Padron
171. Rolando (Fernández) Castro. (Ferrando)
174. Juan Valdés Terán
191. Eusebio Penalber Mazorra
200. René Cruz Cruz
201. Pablo Palmieri Elie
202. César Mas
204. Orlando S. García Flasencia
206. Eduardo de Juan Machado
210. Reinaldo Figueroa Gálvez
211. Alberto Ordaz Acosta
223. Lázaro Quiñones
225. Humberto Victoredo
13 Caso 1721, en los Archivos de la Comisión.
14 OEA/Ser.P/AG/doc.409/74 citado. Ver texto completo de la resolución en Anexo VI.
15 Caso 1805, citado. Con respecto al trámite del caso véase Capítulo I, A, No. 3 de este Informe.

References: resolución 
 Artículo 9
 Artículo 51
 Artículo 51
 resolución 
 resolución