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Timestamp: 2017-09-20 16:29:07+00:00

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Sentencia A.P. Salamanca 420/2013 de 30 de diciembre. Accidente de tráfico. Atropello. Indemnización. Comunidad hereditaria. Concurrencia de culpas. Error en la valoración de la prueba. Error de derecho. Falta de legitimación activa. Estimación - Portal Asesoría y Empresas Thomson Reuters
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Sentencia A.P. Salamanca 420/2013 de 30 de diciembre
Accidente de tráfico: Reclamación de indemnización derivada de atropello de peatón. Falta de legitimación activa: Es una decisión nula de pleno derecho. Tacha: Examen de su contenido y efectos. Culpa: Se ha acreditado que corresponde, en exclusiva, al conductor y no a la víctima quien cruzó por el paso de peatones.
SENTENCIA: 00420/2013
SENTENCIA NÚMERO 420/13
En la ciudad de Salamanca a treinta de diciembre de dos mil trece.
La Audiencia Provincial de Salamanca ha visto en grado de apelación el JUICIO ORDINARIO N.º 1031/12 del Juzgado de Primera Instancia N.º 6 de Salamanca, Rollo de Sala N.º 408/13; han sido partes en este recurso: como demandantes-apelantes-apelados DON Franco, DON Isidro, DON Pascual, DOÑA Leocadia, DON Silvio Y DOÑA Ruth representados por el Procurador Don Angel Martín Santiago y bajo la dirección del Letrado Don Pedro Rivas Blanco y como demandada-apelante-apelada ALLIANZ COMPAÑÍA DE SEGUROS Y REASEGUROS, S.A. representada por la Procuradora Doña María Angeles Prieto Laffargue y bajo la dirección del Letrado Don Francisco Cañadas Sánchez.
1.º- El día 27 de septiembre de 2013 por el Ilmo. Sr. Magistrado-Juez del Juzgado de Primera Instancia N.º 6 de Salamanca se dictó sentencia en los autos de referencia que contiene el siguiente: "FALLO: Que estimando parcialmente la demanda presentada por el Procurador Sr MARTIN SANTIAGO en nombre y representación de Franco, Leocadia, Silvio, Ruth, Pascual, Isidro contra ALLIANZ CIA DE SEGUROS Y REASEGUROS, representada por la Procuradora Sra PRIETO LAFFARGUE, debo condenar y condeno a la demandada a que abone al actor la suma de 4778,795 euros, con los intereses del artículo 20 de la Ley de Contrato de Seguro que de dicha suma procedan. Cada parte deberá abonar las costas devengadas a su instancia y las comunes por mitad."
2.º- Contra referida sentencia se interpusieron recursos de apelación por ambas partes, en tiempo y forma, quienes después de hacer las alegaciones que estimaron oportunas en defensa de sus pretensiones terminaron suplicando la legal representación de la parte demandante se dicte sentencia en la que con estimación del presente recurso se revoque la de instancia conforme al suplico de escrito de apelación; por la legal representación de la parte demandada se suplicó se dicte sentencia mediante la que se estime íntegramente el presente recurso de apelación completando la de la instancia para desestimar íntegramente la demanda y con imposición de costas en ambas instancias en la forma preceptiva.
Dado traslado de dichos escritos a la representaciones jurídicas de ambas partes por las mismas se presentaron escritos en tiempo y forma oponiéndose al recurso de apelación formulado de adverso para terminar suplicando la legal representación de la parte demandante se dicte sentencia desestimatoria del Recurso de Apelación formulado de contrario con expresa imposición a la parte apelante de las costas procesales causadas; y por la legal representación de la parte demandada se suplicó: Primero.- Desestime el recurso adverso y todas las pretensiones planteadas por la parte actora-recurrente. Segundo: Estimando íntegramente el recurso formulado por esta parte demandada, se revoque la sentencia y se absuelva íntegramente a nuestra representada, en los términos expuestos en nuestro escrito de recurso de apelación. Tercero.- Se imponga expresamente a la parte actora-recurrente el pago de las costas procesales.
3.º- Recibidos los autos en esta Audiencia se formó el oportuno Rollo y se señaló para la votación y fallo del presente recurso de apelación el día dieciocho de diciembre de dos mil trece pasando los autos al Ilmo. Sr. Magistrado-Ponente para dictar sentencia.
4.º- Observadas las formalidades legales.
Primero.—El presente juicio ordinario ha versado sobre un accidente de tráfico por atropello y muerte de un una mujer peatón en el Paseo de Canalejas de esta ciudad.
La sentencia de primera instancia estimó la falta de legitimación activa del demandante para actuar en nombre de la comunidad hereditaria, admitiendo sólo su actuación como actor personalmente perjudicado, pero no en nombre de ninguna comunidad hereditaria. Asimismo, dicha sentencia, apreciado aprecia la existencia de una concurrencia de culpas al 50%, porque la peatón cruzó el Paseo de Canalejas delante, y, por tanto fuera, del paso de peatones existente, de manera que de la cantidad de 179.000 € solicitados, estimó sólo la demanda en 4000 €.
Contra dicha sentencia se ha interpuesto recurso de apelación tanto por la Compañía de Seguros demandada, sobre la base del error en la valoración de la prueba, por entender que al haber culpa exclusiva de la víctima, la demanda debe ser íntegramente desestimada; como por la parte demandante, por error de derecho, ya que sí que existe legitimación activa, y en cuanto al fondo, por entender que la culpa del presente accidente es exclusivamente del conductor asegurado en la Compañía demandada.
Segundo.—Así las cosas, es preciso indicar inmediatamente que a los folios 180 y 181 de los autos consta unido el Auto de fecha 14 de Marzo 2013, dictado después de la Audiencia Previa en la que se insistió por la parte demandada en la falta de legitimación activa de los demandantes, y éstos, los demandantes, presentaron un escrito de personación. Auto, decimos, en cuya parte dispositiva se acuerda admitir la intervención en el presente en el presente proceso de Isidro, Pascual, Leocadia, Silvio, y Ruth, que serán considerados como parte demandante a todos los efectos. Dicho auto, basado en la aplicación el presente supuesto del artículo 13.1 LEC, es un auto firme, por lo que por aplicación del artículo 214LEC es ya invariable, al no haber sido recurrido y haber adquirido firmeza. De manera que la decisión de la sentencia ahora apelada en lo relativo a la falta de legitimación activa de los demandantes, es una decisión nula de pleno derecho, porque va en contra de la firmeza y de la fuerza de cosa juzgada de dicho Auto, en el que se declaró la consideración de todos los intervinientes del presente proceso como parte demandante a todos los efectos. Sin que tampoco quepa alegar respecto a su intervención como demandantes ninguna prescripción, que debió haber sido alegada en la primera instancia en la fase de alegaciones, sin que puedan hacerse en esta apelación, por aplicación del artículo 456, en relación con el art. 136 LEC, alegaciones de hecho distintas de las planteadas en la primera instancia.
Declarada, pues, la existencia de legitimación activa por parte de todos los demandantes a todos los efectos, hay que indicar a continuación en cuanto al fondo del asunto que ambos recursos, tanto el de la Compañía de Seguros demandada, como el de la parte demandante, no se centran sino en determinar si la peatón atropellada cruzó o no por el paso de cebra existente en el Paseo de Canalejas en el punto donde se produjo el accidente por atropello. Cuestión a cuyo respecto es preciso indicar que hay en autos dos testigos directos que declararon en la vista oral que la peatón sí que cruzó el Paseo de Canalejas por el paso de cebra existente. Como son el señor Eduardo, conductor del Peugeot 406, que circulaba por el carril izquierdo de la calzada sentido plaza de España, que declaró que paró para que pasase la señora porque pasaba por el paso de peatones, incluso a preguntas de la Compañía de Seguros manifestó el testigo que si la peatón no hubiese estado en el paso de peatones él no la hubiera cedido el paso. Y asimismo el conductor del otro vehículo, que estaba situado justo detrás del Peugeot 406, en el carril izquierdo dirección plaza España, Hilario, el cual declaró en el juicio que la peatón cruzaba por el paso de peatones. Sin que por el hecho de que dicho testigo no hubiese prestado declaración en el atestado policial, y fuese dueño de la tienda donde compraba algún los demandante, pueda, ex art. 376 LEC, desestimarse sin más su testimonio, cuando no se ha llevado a cabo ninguna tacha en forma legal del mismo. La tacha, como es sabido, es un procedimiento para cuestionar, en principio, la prueba testifical, al suponer una alegación de parte con la pretensión de desvirtuar la fuerza probatoria de lo declarado por los testigos. Viene a suponer, pues, una garantía de la objetividad del testimonio, que debe ser emitido a tales efectos por un tercero al proceso, no vinculado directa ni indirectamente con las partes, a fin de obtener de su declaración cierta objetividad, y por ende, credibilidad. Para ello, aparte de las preguntas generales de la ley, se articula un sistema de tachas, las cuales no excluyen a un testigo como tal, sino que constatan una circunstancia que cuestiona su imparcialidad, circunstancia que habrá de ser tenida en cuenta, en su caso, al valorar la prueba, junto con otras circunstancias y en conjunto con el resto de las demás pruebas. De ahí que tras el procedimiento previsto sobre la tacha, no se dicte resolución sobre la misma. Con las tachas no se acredita la falta de veracidad de un testigo, sino sólo la justificación de la sospecha de que puede no haber dicho la verdad, y por ello, la declaración de dicho testigo es "válida", sin perjuicio del valor que le dé el tribunal al apreciar la prueba testifical, conforme a las reglas de la sana crítica, a que hace referencia el artículo 376 LEC. "Las tachas, que no incapacitan al testigo para serlo, no son más que motivos de recelo o sospecha que si hacen que se preste atención, al valorar la prueba, al influjo que las circunstancias que los determinan han podido ejercer en la fidelidad del testimonio, no impiden que éste sea tenido en cuenta y creido por el sentenciador si adquiere el racional convencimiento de que el testigo tachado se ha conducido verazmente en su declaración" (SSTS de 26 noviembre 1943, 6 mayo 1983, 3 noviembre 1984 y 12 junio 1998). Tacha que, como se ha dicho, en absoluto se ha tramitado en el presente caso, en el que como decimos, no hay, pues, dato alguno que permita dudar de la veracidad de dicho testimonio. A todo lo cual debe añadirse que el testigo llamado Pedro, al que sí se refiere la sentencia impugnada, a preguntas del señor letrado de la parte demandante, reconoció claramente que él salía del portal de su piso, iba hacia la plaza de España, por la misma cera, mirando en dirección a la plaza de España, así como que el accidente se produjo en el lado contrario de aquel por el que él iba andando. Asimismo manifestó que oyó el accidente y miró, y vio donde cayó la persona atropellada. Tratándose por consiguiente no de un testigo que viese el accidente, sino que tan solo oyó el golpe y vio las consecuencias del mismo, pero no como éste se produjo, según él mismo declaró en la vista oral del presente juicio, declaraciones que a los efectos de la presente sentencia son las que cumplen los requisitos y garantías de contradicción exigidos por el artículo 24 CE.
De esta suerte, habiéndose acreditado por medios de tales testigos directos y perfectamente creíbles que el accidente objeto de juicio consiste en el atropello de una peatón mientras está cruzaba por el paso de peatones establecido al efecto, no cabe hablar ni mucho menos de culpa exclusiva de la víctima, sino por el contrario de culpa exclusiva del conductor del vehículo de motor, el cual por aplicación del artículo 1 LRCSVM, en relación con el artículo 1902 CC, es responsable de todos los daños y perjuicios derivados del presente accidente, respecto de cuya reclamación no ha acreditado la Compañía de Seguros demandada ninguna pluspetición, inexistente de conformidad con los baremos legales vigentes. Lo que conlleva, por aplicación de los citados artículos, la estimación del recurso de apelación interpuesto por la parte demandante, y consiguientemente, la desestimación del recurso de apelación interpuesto por la Compañía de Seguros demandada. De manera que no cabe sino llevar a cabo la estimación íntegra de la presente demanda. Todo ello con imposición de las costas de la primera instancia a la parte demandada, por aplicación del artículo 394.1 LEC.
Tercero.—Por aplicación del artículo 398.2 LEC, no se hace imposición de las costas de este recurso a ninguna de las partes.
Que estimando el recurso de apelación interpuesto por el Procurador Don Ángel Martín Santiago en nombre y representación de DON Franco, DON Isidro, DON Pascual, DOÑA Leocadia, DON Silvio Y DOÑA Ruth y desestimando el recurso de apelación interpuesto por la Procuradora Doña María Angeles Prieto Laffargue en nombre y representación de ALLIANZ COMPAÑÍA DE SEGUROS Y REASEGUROS, S.A contra la sentencia dictada por el Ilmo. Sr. Magistrado-Juez del Juzgado de Primera Instancia N.º 6 de Salamanca, con fecha 27 de septiembre de 2013, en los autos originales de que el presente Rollo dimana, revocamos la misma, y, en consecuencia, estimamos íntegramente la demanda interpuesta por DON Franco, DON Isidro, DON Pascual, DOÑA Leocadia, DON Silvio Y DOÑA Ruth contra ALLIANZ COMPAÑÍA DE SEGUROS Y REASEGUROS S.A. condenando a la entidad demandada a que pague a los demandantes la cantidad de 179.908,63 €, de las que a cada uno corresponden las siguientes cantidades:
-a don Isidro, le corresponde la cantidad de 115.321,25 €, más intereses moratorios;
-a don Franco, le corresponde la cantidad de 9.610,02 €, más intereses moratorios;
-a don Pascual, le corresponde la cantidad de 19.220,12 €, más intereses moratorios;
-a doña Leocadia, le corresponde la cantidad de 19.220,2 € más intereses moratorios;
-a don Silvio, le corresponde la cantidad de 8.268,56 €, más intereses moratorios;
-a doña Ruth le corresponde la cantidad de 8.268,56 €, más intereses moratorios.
Intereses moratorios que serán los del artículo 20 LCS. Todo ello con imposición expresa de las costas de la primera instancia a la Compañía de Seguros demandada. Y sin hacer imposición de las costas de la segunda instancia a ninguna de las partes.
Leída y publicada fue la anterior sentencia por el Ilmo. Sr. Magistrado, hallándose la Sala celebrando audiencia pública en el día de su fecha. Doy fe.-

References: artículo 20
e contrario
 artículo 13
 artículo 214
 artículo 456
 resolución 
 artículo 376
 artículo 24
 artículo 1
 artículo 1902
 artículo 394
 artículo 398
 artículo 20