Source: https://www.teknofilo.com/analisis-moto-z/2
Timestamp: 2020-07-05 11:11:28+00:00

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por Teknófilo8 enero 2017
Lenovo Moto presentó hace unos meses su nuevo buque insignia, el Moto Z, que además de llegar con unas especificaciones muy potentes, incorpora como principal novedad la posibilidad de acoplar módulos Moto Mods para extender las funcionalidades del teléfono.
Hace unas pocas semanas tuvimos oportunidad de probar el Moto Z Play, que cuenta con unas especificaciones más modestas que el Moto Z pero una gran batería, y en los últimos días hemos estado probando el Moto Z.
El Moto Z llega con una pantalla AMOLED de 5.5″ con resolución QHD, un potente procesador Qualcomm Snapdragon 820, 4GB de RAM, cámaras de 13MP/5MP y batería de 2.600 mAh. Además, como comentábamos, su panel trasero magnético permite acoplar cualquiera de los módulos Moto Mods.
El precio de venta del Moto Z es 599 euros, por lo que se enfrenta a un buen número de smartphones de gama alta que poseen precios comparables. Hemos tenido la oportunidad de analizar a fondo el Moto Z y, a continuación, os contamos nuestras impresiones al respecto.
El Moto Z es un terminal con una generosa pantalla de 5,5″, un tamaño que para algunos puede resultar demasiado grande pero que, personalmente, encuentro muy adecuado.
Visto de frente, su aspecto llama poco la atención ya que el frontal es completamente negro. Incluso el marco que recorre el lateral es gris oscuro con líneas de antena casi negras.
La parte de atrás del teléfono está hecha de cristal, por lo que resulta muy suave al tacto pero también bastante resbaladizo.
Por suerte, Lenovo Moto no espera que lleves el teléfono con la parte de atrás al descubierto, sino que el teléfono está pensado para acoplar un Moto Mod o una cubierta trasera a la parte de atrás.
El frontal del teléfono es muy parecido al de otros teléfonos de Lenovo Moto y, en mi opinión, resulta algo soso ya que no hay ningún elemento que rompa la monotonía del color negro.
El altavoz de la parte inferior que encontramos en algunos teléfonos de la marca ha sido eliminado en este modelo. Lo que no ha cambiado es el botón cuadrado que debutó con el Moto G4, cuyo aspecto no acaba de convencer, que integra un lector de huella dactilar pero no realiza ninguna otra función interesante — a pesar de que es fácilmente confundible con el botón de Inicio.
La parte de atrás no es curvada, como en algunos terminales de Lenovo Moto, sino que es totalmente plana para facilitar el acoplamiento de un Moto Mod. La cámara trasera y el flash se encuentran en una protuberancia circular que sobresale bastante respecto a la superficie trasera, si bien al colocar una cubierta trasera queda a ras.
Los márgenes por encima y por debajo de la pantalla son bastante anchos, y los marcos laterales no son especialmente estrechos. El Moto Z es algo más fino y ligero que el Moto Z Play, ya que pesa 132 gramos y tiene un grosor de tan solo 5,2 mm.
En comparación con otros teléfonos, el Moto Z es sorprendentemente delgado pero debemos tener en cuenta que al añadir una cubierta trasera el grosor aumenta hasta unos 7 mm, que es un grosor bueno pero no tan espectacular.
El Moto Z presenta un buen agarre al utilizar una cubierta trasera aunque, como ya hemos comentado, si no utilizamos una tapa resulta extremadamente resbaladizo.
La cubierta trasera se acopla a la parte de atrás mediante el mismo mecanismo de imanes que se utiliza para los Moto Mods. A primera vista, no parece que quede demasiado firme, aunque a decir verdad durante el tiempo que lo he utilizado no se ha soltado en ningún momento.
La parte frontal del teléfono está ocupada principalmente por la pantalla de 5.5″, que está rodeada de un marco de anchura intermedia a izquierda y derecha.
Encima de la pantalla encontramos el altavoz y, a la izquierda de este, la cámara frontal. Al otro lado del altavoz se encuentra el flash frontal.
Entre la flash y el altavoz se encuentran los sensores de iluminación y proximidad.
El Moto Z no cuenta con LED para notificaciones, aunque gracias a su pantalla que se ilumina cuando recibe una notificación o nos acercamos a ella, no es tan necesario.
Debajo de la pantalla solo encontramos el lector de huella dactilar, situado en una especie de botón con forma cuadrada y aspecto de botón de Inicio pero que, en realidad, no se puede pulsar ya que no es un botón como tal.
El Moto Z no dispone de botones físicos, sino que estos aparecen dibujados en la parte inferior de la pantalla cuando es necesario.
En la parte de atrás encontramos la cámara trasera en una protuberancia circular que sobresale de la superficie del teléfono.
En la parte inferior del círculo se encuentra el flash LED y, entre el objetivo y el flash, se encuentra la palabra ‘moto’.
Cerca del centro, pero todavía en la mitad superior se encuentra el logotipo circular de Moto.
En la parte inferior del teléfono encontramos 16 pines magnéticos que son los encargados de comunicarse con los Moto Mods.
Aunque es posible llevar el teléfono de esta forma, lo normal es colocar una tapa que oculte estos pines y mejore el agarre, como se puede apreciar en la fotografía, ya que la superficie de cristal es bastante resbaladiza. Además, la estética de los 16 pines no es demasiado atractiva, sino que parece que el teléfono esté a medio hacer.
En el lateral derecho encontramos el botón de encendido, bastante pequeño y con una cierta textura, y encima se encuentran los dos botones de volumen que también son bastante pequeños.
Hubiéramos preferido que el botón de volumen fuera de una sola pieza para poder distinguir mejor los distintos botones al tacto ya que los tres botones son muy parecidos.
La parte superior del teléfono cuenta con la bandeja para insertar la tarjeta SIM y la tarjeta micro-SD.
Por último, la parte inferior posee el puerto USB-C de carga y conexión al ordenador, pero carece de conector de auriculares, probablemente debido a lo fino que es el cuerpo del teléfono.
La pantalla cuenta con protección Gorilla Glass, aunque la página web no especifica qué versión de esta protección. En diversas páginas hemos leído que se trata de Gorilla Glass 4.
Lamentablemente no cuenta con una gran resistencia frente al agua, sino solamente frente a derrames y salpicaduras, por lo que debes tener cuidado con que no se te caiga al agua.
Lenovo Moto utiliza un panel Super AMOLED de 5.5″ con resolución Quad HD (2560 x 1440 píxeles) en el Moto Z, lo que implica una densidad de píxeles espectacular de 535 ppp.
El tamaño de la pantalla puede resultar algo grande para algunos usuarios, pero personalmente disfruto mucho de paneles de este tamaño que no llegan a la categoría de phablet y permiten disfrutar de contenidos multimedia, navegación web, etc. con gran comodidad.
El panel del Moto Z es de tipo Super AMOLED, por lo que cuenta con una matriz de sub-pixeles de tipo PenTile.
A igualdad de resolución, las pantallas LCD con matriz RGB se ven más nítidas que las pantallas OLED con matriz PenTile, que poseen una resolución efectiva inferior. A pesar de su matriz PenTile, la densidad de píxeles del Moto Z es tan elevada que resulta extremadamente nítida.
Los textos y los iconos se ven muy nítidos y, por más que hemos intentado fijarnos, no hemos conseguido notar a simple vista el patrón en zig-zag que suele caracterizar a este tipo de paneles.
Aunque habitualmente utilizamos el software profesional CalMAN Ultimate y un colorímetro X-Rite i1Display Pro para medir la calidad de la pantalla, en esta ocasión no hemos podido realizar pruebas tan exhaustivas debido a que la app Calman para Android se cierra inesperadamente en el Moto Z. Por tanto, en esta ocasión nuestras pruebas de pantalla son más limitadas.
El Moto Z ofrece dos modos de color: estándar y brillante. Por defecto está seleccionado el modo brillante, que incrementa la saturación de los colores, pero si buscas colores realistas, te recomendamos que actives el modo estándar..
El brillo máximo se encuentra alrededor de los 514 nits según nuestras propias mediciones. Este valor se consigue activando el control de brillo automático y sometiendo al teléfono a una luz muy elevada, ya que en el modo manual el brillo máximo no supera los 365 nits.
El color blanco presenta una temperatura de color de 7.430 ºK, bastante por encima del nivel de referencia de 6.500 ºK, lo que implica que la pantalla tiene un tinte de color azul dominante. Esto se nota especialmente al utilizar aplicaciones con fondo blanco, como el navegador.
El Moto Z posee un hardware bastante potente ya que incorpora un procesador Qualcomm Snapdragon 820 con cuatro núcleos Kryo a 1.8 GHz y cuatro núcleos Kryo a 1.6 GHz junto a una GPU Adreno 530, todo esto acompañado con 4 GB de RAM LPDDR4.
Estas especificaciones son bastante potentes por lo que, en principio, cabe esperar un rendimiento excelente de este terminal, a la altura de otros smartphones de gama alta del mercado.
A continuación, os presentamos los resultados del teléfono en diversos benchmarks artificiales, lo que nos dará una idea de la potencia de este terminal en comparación con otros teléfonos.
En el benchmark AnTuTu v6 ha dado un resultado de 131.237 puntos, una puntuación excelente en comparación con otros teléfonos de gama alta.
En el benchmark Geekbench 4 ha conseguido 1.395/3.694 puntos en las pruebas mono/multi-núcleo, que son unos resultados buenos en línea con otros teléfonos de gama alta.
En el apartado de almacenamiento, el Moto Z destaca especialmente en las pruebas de AndroBench de velocidad de lectura y escritura.
Hemos comparado los tiempos de carga de varios juegos exigentes — Asphalt 8 y N.O.V.A. 3 (no hemos podido instalar Modern Combat 5 por no ser compatible) — y el teléfono queda en una posición intermedia.
El test de Javacript SunSpider 1.0 ha dado 701 ms, un resultado que es bastante bueno.
En el test de rendimiento general PCMark, ha obtenido una puntuación de 6.322 puntos, un valor bastante elevado en comparación con otros smarphones.
El test 3DMark centrado en las capacidades gráficas del teléfono ha arrojado unos resultados buenos, con una puntuación de 25.474 puntos en Ice Storm Unlimited, aunque no espectaculares.
En la prueba SlingShot de 3DMark el teléfono ha obtenido unos resultados similares a los de otros teléfonos estrella de 2016.
Los resultados que ha obtenido el Moto Z son excelentes, como cabía esperar teniendo en cuenta que posee unos de los componentes hardware más avanzados del momento, al menos hasta que llegue la nueva hornada de smartphones de gama alta de 2017.
El Moto Z responde con rapidez a nuestras órdenes y las aplicaciones más comunes – como Google Maps, Facebook, Twitter, WhatsApp, Instagram, etc. – se abren rápidamente y se manejan con mucha fluidez.
La navegación en webs complejas no presenta ningún problema, y el teléfono responde con suavidad a la hora de hacer zoom o scroll por páginas con muchos elementos gráficos.
La presencia de 4GB de RAM hace que las capacidades multi-tarea del teléfono sean excelentes. Las aplicaciones permanecen en memoria durante mucho tiempo, sin duda ayudadas por el bajo consumo de la capa de personalización de Motorola, que es muy ligera.
En los juegos exigentes que hemos probado – como Asphalt 8 y Unkilled – la fluidez del teléfono también ha sido muy buena. Los juegos se mueven con suavidad y no hemos notado pérdida de frames.
De hecho, utilizando el software GameBench, hemos podido medir diversos parámetros de rendimiento en estos juegos. Estos resultados son excelentes, como se puede apreciar en la tabla.
Asphalt 8 30 100% No disponible 18%
Unkilled 30 100% No disponible 26%
Como todos los teléfonos, se calienta ligeramente al ser sometido a una carga elevada, especialmente en juegos 3D, pero no demasiado. Durante periodos de alta intensidad hemos medido una temperatura en la superficie trasera del teléfono de 36ºC, un valor bastante bajo que todavía es menor si tenemos colocada la cubierta trasera.
El Moto Z posee 32 GB de almacenamiento interno, de los cuales quedan libres unos 24 GB para el usuario nada más sacarlo de la caja.
Por suerte es posible añadir una tarjeta micro-SD de hasta 2 TB de capacidad para ampliar el espacio y además el Moto Z es compatible con la funcionalidad Adoptable Storage de Android, por lo que podemos formatear la tarjeta como si fuera una extensión del almacenamiento interno.
En el aspecto de conectividad, el Moto Z es compatible con Wi-Fi 802.11 a/b/g/n/ac a 2.4 y 5 GHz, Bluetooth 4.1, 3G/HSPA+, 4G/LTE, y GPS-A.
Lamentablemente Lenovo Moto ha decidido prescindir de la radio FM y del emisor de infrarrojos, aunque sí que ha incorporado NFC.
La conectividad 4G es Cat. 7, por lo que puede alcanzar velocidades máximas teóricas de 300 Mbps.
El Moto Z alcanzó los 294 Mbps de bajada y 31 Mbps de subida en Wi-Fi con una conexión de fibra óptica 300/30 Mbps.
En la prueba de conexión 4G hemos obtenido una velocidad de descarga de 17 Mbps y de subida de 4 Mbps, unos resultados bastante más bajos que los que obtenemos con otros smartphones. Hemos repetido la prueba en otro momento utilizando otro servidor y los resultados son similares.
Como ya hemos comentado, el Moto Z cuenta con un sensor cuadrado de huella dactilar en el frontal. Aunque la apariencia del sensor no acaba de convencernos — parece un falso botón de Inicio — el sistema reconoce rápidamente la huella dactilar y la tasa de acierto es bastante elevada.
Cuando la pantalla está apagada, basta con tocar el lector de huella para que el teléfono se encienda y se desbloquee. De igual forma, si mantienes el dedo en el sensor durante medio segundo cuando la pantalla está encendida, el teléfono se bloquea y la pantalla se apaga.
La batería del Moto Z no es reemplazable y posee una capacidad de tan solo 2.600 mAh. Este es el punto más débil de este terminal, ya que esta capacidad resulta bastante escasa para un terminal de este tamaño.
Posiblemente Lenovo Moto ha optado por una batería de capacidad limitada con objeto de mantener el grosor del teléfono al mínimo y que, al acoplar los Moto Mods, el teléfono no resulte demasiado voluminoso.
La combinación de una batería de capacidad escasa con un procesador de alta potencia y una pantalla de una resolución QHD hacen presagiar una autonomía limitada. La compañía afirma que es posible obtener 30 horas de autonomía con este terminal.
En la prueba PCMark de autonomía de la batería, el Moto Z ha aguantado 6 horas y 11 minutos con el brillo de la pantalla calibrado a 200 nits. Como podemos apreciar en la grafica, no es un valor espectacular ni mucho menos.
En la práctica, la autonomía del Moto Z no pasa de correcta y, si eres un usuario que exprima el teléfono al máximo, posiblemente quieras hacerte con el Moto Mod de batería Incipio offGRID Power Pack que añade 2220 mAh.
Lenovo Moto no ha incluido ningún modo de ahorro de batería especial, salvo el que incorpora Android por defecto, consistente en reducir el rendimiento del dispositivo y limitar la vibración del dispositivo, los servicios de ubicación y la mayor parte de transmisión de datos en segundo plano.
El Moto Z es compatible con carga rápida TurboPower de Lenovo Moto. Gracias a la carga rápida, en solo 15 minutos el teléfono consigue 8 horas de autonomía según la compañía.
En total, el proceso de carga completo tarda un total de 1 hora y 11 minutos con el cargador Turbo Charge que viene incluido con el teléfono y en el que, curiosamente, el cable USB está unido al cuerpo del cargador.
En media hora el teléfono se ha cargado algo más de la mitad, y el ritmo de carga es bastante rápido hasta el 80%, y después comienza a disminuir.
Lenovo Moto no ha dotado al Moto Z de carga inalámbrica, una funcionalidad que por ahora está limitada a terminales de gama alta de unos pocos fabricantes.
El Moto Z que hemos probado corre ya Android 7.0 Nougat, la última versión del sistema operativo de Google.
Lenovo Moto es uno de los fabricantes que menos cambios realiza sobre Android, lo cual es toda una ventaja si eres de los que prefieren Android puro sin capas de personalización, que a menudo consumen recursos y modifican la estética.
Además, esto garantiza también que las actualizaciones de Android llegarán al Moto Z antes que a otros teléfonos a los que el fabricante haya incorporado una capa de software por encima con multitud de funcionalidades que deben ser probadas.
Otra ventaja de la ausencia de una capa de software por encima de Android es que el rendimiento del teléfono es muy elevado, algo que no siempre ocurre con teléfonos que incorporan una capa mucho más sofisticada.
Lenovo Moto ha incluido tan solo una aplicación propia en el Moto Z llamada Moto, que permite habilitar el uso de las funcionalidades Acciones, Pantalla y Voz.
Pantalla consiste en que la pantalla se enciende automáticamente para mostrar las notificaciones cuando llegan, y también se enciende cuando el teléfono detecta movimiento, por ejemplo, al levantarlo de una mesa o sacarlo de un bolsillo.
Además, el Moto Z enciende su pantalla al pasar la mano por encima y muestra las notificaciones permanentemente en pantalla. Para mí esta es una de las mejores funcionalidades de Lenovo Moto y, si vives pendiente de las notificaciones, seguro que la aprecias tanto como yo.
Otra funcionalidad es Acciones, que permite realizar diversas acciones mediante gestos: agitar dos veces para activar la linterna, levantar el teléfono para silenciar, girar dos veces la muñeca con rapidez para abrir la cámara, o poner el teléfono boca abajo para silenciar notificaciones y llamadas, deslizar el dedo para empequeñecer la pantalla y usarla con una mano, acercar la mano para activar la pantalla o mantener la pantalla activa mientras miras..
Por último, Voz permite hablar al teléfono, aún con la pantalla apagada, para que realice acciones. Además, el teléfono puede anunciar llamadas y SMS en voz alta.
Otra de las apps que encontramos es Daydream, ya que el Moto Z es compatible con esta plataforma de Realidad Virtual de Google gracias a la actualización a Nougat.
Aunque Lenovo Moto ha incluido pocas aplicaciones en el teléfono, por supuesto podemos descargar cualquier aplicación desde Google Play Store.
Aunque algunos teléfonos de Lenovo Moto cuentan con dos altavoces frontales estéreo, la compañía ha decidido prescindir de esta característica en el Moto Z.
El único altavoz existente es el situado en el auricular de la parte superior del fronta. La calidad del sonido es correcta, pero lógicamente queda lejos de la calidad de sonido de otros teléfonos con altavoces estéreo.
Lamentablemente Lenovo Moto ha decidido prescindir del conector tradicional de auriculares (jack de 3.5mm), por lo que tendrás que utilizar auriculares inalámbricos Bluetooth o emplear el adaptador USB-C que viene incluido.
El Moto Z emplea Play Música de Google como reproductor de música por defecto. Play Música permite organizar nuestras canciones por géneros, artistas, álbumes y títulos.
El precio de una película como Star Trek Más Allá es de 2,99€/3,99€ (SD/HD) para alquiler y 13,99€/16,99€ para compra..
Lenovo Moto ya no incluye la aplicación Galería y ahora solo encontramos Fotos.
La reproducción de vídeos almacenados en el teléfono es buena gracias a la potencia de su procesador, que no tiene problemas a la hora de mover vídeos HD.
Lenovo Moto no ha incorporado una aplicación dedicada para la reproducción de vídeos, sino que estos deben reproducirse a través de la aplicación Fotos.
La cámara principal del Moto Z cuenta con un sensor de 13MP, lente con apertura f/1.8, enfoque ayudado por láser y estabilización óptica, pero aparentemente no cuenta con enfoque por detección de fase. También llega con un flash de dos tonos o, como lo llama Lenovo Moto, un flash LED doble con balance de color.
El interfaz de la cámara es bastante simple, como se puede observar en la imagen. A la derecha encontramos el botón de captura, el icono de modo (manual, cámara lenta, panorámica, vídeo y automática) y el icono de conmutar entre cámara frontal y trasera.
A la izquierda encontramos tres iconos para establecer una cuenta atrás, ajustar el flash (automático, activado o desactivado) y activar HDR (automático, activado o desactivado).
Al pulsar sobre una zona de la pantalla establecemos el punto de enfoque y podemos ajustar manualmente la exposición moviendo el dedo en círculo.
El modo Manual ofrece bastantes opciones para controlar mejor las capturas: balance de blancos, sensibilidad ISO, velocidad de disparo, etc.
A pesar de que el Moto Z no cuenta con enfoque por detección de fase, el teléfono es capaz de enfocar rápidamente. Cuando la luz escasea, el enfoque ayudado por láser ayuda a que el teléfono fije el enfoque con más facilidad para objetos que están cerca.
El Moto Z puede capturar imágenes panorámicas, aunque la calidad no es muy buena ya que la resolución vertical es bastante baja. Aquí podéis ver un ejemplo.
Para analizar la calidad de la cámara, hemos realizado una comparativa entre la cámara del Moto Z (13MP, OIS) con las de varios smartphones de gama alta como el iPhone 7 Plus (12MP, OIS), LG G5 (16MP, OIS) y Samsung Galaxy S7 edge (12MP, OIS). Además también hemos incorporado en la comparativa los resultados con el módulo Moto Mod Hasselblad True Zoom.
La imagen captada por el Moto Z ofrece una buena calidad, aunque la nitidez es menor que en otros smartphones con cámaras de similar resolución, como se puede apreciar al observar las letras del cartel que sobresale o el contorno de los ladrillos en el LG G5 o Samsung Galaxy S7 edge.
Esta otra escena ha sido captada por la noche, cuando ya no había luz solar y, por tanto, los teléfonos tienen grandes dificultades para contener el ruido.
La imagen captada por el Moto Z ofrece una buena calidad, con un nivel de ruido comparable al de otros teléfonos de gama alta, aunque la calidad de imagen captada por el LG G5 y Samsung Galaxy S7 edge parece algo superior — no así la del MotoMod Hasselblad, que ofrece bastante ruido.
Aquí os dejamos con una galería de fotografías tomadas con el Moto Z en tamaño original para que podáis apreciar la calidad de las imágenes en una gran variedad de situaciones.
El Moto Z puede grabar vídeo 4K con una tasa de 30 fps, así como vídeos a 1080p a 60 fps. El modo que produce los mejores vídeos es 1080p a 30 fps ya que es en el que se utiliza estabilización óptica y digital. Además, los vídeos a 60 fps tienen la misma tasa de bits que los tomados a 30 fps ya que el teléfono reduce la calidad de la imagen, por lo que resulta mejor opción grabar a 1080p a 30 fps.
Los vídeos tienen buena calidad y las imágenes son fluidas. A continuación, podemos ver un vídeo capturado por el Moto Z con resolución 4K y con resolución 1080p.
La cámara frontal es de 5 MP con lente con apertura f/2.2 y gran angular de 85 grados, y cuenta con flash LED, algo que no es nada habitual. Además, puede grabar vídeo 1080p, por lo que debería ser más que suficiente para los amantes de los selfies.
La calidad de la imagen es correcta pero no especialmente destacable, como puede apreciarse en la siguiente imagen.
El aspecto más diferencial del Moto Z es, sin lugar a duda, su naturaleza modular que hace que podamos acoplar Moto Mods a la parte de atrás del teléfono para ampliar sus funcionalidades.
En este momento, Lenovo Moto comercializa cutro Moto Mods: el altavoz JBL SoundBoost (89 euros), el proyector Moto-InstaShare (299 euros), la batería Incipio OffGRID Power Pack (79 euros), y la cámara Hasselblad True Zoom (249 euros).
Sin duda se trata de una buena forma de potenciar aquella capacidad del teléfono que más nos interesa en un momento determinado — bien sea la autonomía, el sonido, la cámara — o añadiendo nuevas funcionalidades — como en el caso del proyector.
Hemos tenido oportunidad de probar el Moto Mod de cámara, y el funcionamiento es excelente. El teléfono reconoce rápidamente que hemos acoplado el módulo y podemos empezar a utilizarlo instantáneamente.
Lenovo Moto ha explicado que los Moto Mod del Moto Z serán compatible con el sucesor de este teléfono, por lo que en principio parece ser una buena inversión de futuro.
El Moto Z está a la venta en Amazon España por [amazon template=precio&chan=default&asin=B01KHZ9HGU], un precio acorde con sus especificaciones de gama alta.
Si buscas un teléfono con un diseño muy atractivo, el Samsung Galaxy S7 edge ([amazon template=precio&chan=default&asin=B01BYTVG8A]) posee pantalla Super AMOLED de 5.5″ con resolución QHD, un procesador Exynos 8890 muy rápido, 4GB de RAM, cámara de 12MP, almacenamiento ampliable mediante micro-SD, batería de 3.600 mAh y resistencia al agua.
El LG G5 ([amazon template=precio&chan=default&asin=B01LPO0Y0U]) cuenta con un cuerpo de metal, una pantalla QHD de 5.3″, un procesador Snapdragon 820, 4GB de RAM, 32GB de almacenamiento no ampliable, cámara doble de 16MP con una calidad espectacular, batería de 2.800 mAh y un diseño también modular (aunque con un concepto diferente).
El HTC 10 ([amazon template=precio&chan=default&asin=B01E6U1TCW]) es un teléfono muy atractivo con una pantalla de 5.2″ con resolución QHD, procesador Snapdragon 820, 4GB de RAM, almacenamiento ampliable, cámara principal de 12MP y frontal de 5MP, y batería de 3.000 mAh.
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