Source: https://blog.diplomatie.gouv.fr/Los-derechos-humanos-en-la?lang=fr
Timestamp: 2019-09-15 20:21:08+00:00

Document:
Los derechos humanos en la negociación multilateral. (...) - Carnets diplomatiques
Dejo por una semana la Dirección de las Naciones Unidas en París, tengo una misión de « refuerzo » con mis colegas de la misión permanente de Francia en la ONU, en Ginebra. La 24ª sesión del Consejo de Derechos Humanos son tres semanas de declaraciones y debates, casi 200 países, decenas de idiomas, colores y trajes, litros y litros de café consumidos sin darse cuenta en el Bar du serpent, inmerso en el murmullo de consultas informales, y para terminar, unas cuarenta resoluciones adoptadas (un récor). Llego en la segunda semana, cuando las negociaciones se hacen más intensas antes de votar la semana siguiente.
TGV París-Ginebra. Cómo me transformé.
Llevo la decena de proyectos de resolución de las negociaciones en las que voy a participar. En París ya hemos mirado si hay gato encerrado, hemos examinado todo con lupa, hemos estudiado los costos inducidos. En Ginebra, una vez limpias de escorias, desarticuladas y reconstituidas durante múltiples negociaciones, las resoluciones se adoptarán o pasarán a votación de los 47 Estados miembros del Consejo de Derechos Humanos la próxima semana. En el tren, con « líneas rojas », « puntos duros » y « lenguajes alternativos » en el equipaje, me pregunto de repente cómo se dice en inglés « posición de compromiso ».
En Ginebra, la representación permanente (RP) libra la batalla de la negociación. París es el cuartel general : « La capital » da instrucciones a la RP. París fija el objetivo, Ginebra elige las armas, los hombres y la estrategia.
En Ginebra, nuestros expertos de la RP presentan las enmiendas francesas durante reuniones informales y apoyan estrategias para lograr el mejor texto, la mejor votación. Este año Francia no es miembro (es candidata para 2014-2016) y no vota, pero tiene peso en las negociaciones y puede presentar textos.
En París, la Dirección de las Naciones Unidas transmite a Ginebra la instrucción, elaborada a veces con varios servicios. Es fruto de una posición constituida desde el derecho, nuestros compromisos anteriores y prioridades políticas. Nuestra acción está guiada, sobre todo, por la realidad : las violaciones de los derechos humanos in situ, constatadas por nuestras embajadas, por los mecanismos de las Naciones Unidas, por las ONG. Así, el derecho de esas resoluciones, todavía joven y maleable, va adaptando poco a poco el derecho internacional, que servirá de marco a las legislaciones nacionales y a las políticas de los Estados. La ONU no es sólo una máquina productora de palabras ; esas resoluciones pueden tener un alcance muy concreto : proteger a los más vulnerables, instaurar un mecanismo de vigilancia, etc. Es lo que ocurre con las resoluciones « países » (Siria, RCA, Yemen, Sudán, Somalia).
Abandono mis contribuciones a las notas de reuniones bilaterales, en coreu y otras lenguas nacionales, para entrar a fondo en nuestro trabajo multilateral. Es aún más intenso en estas sesiones trimestrales del Consejo de Derechos Humanos.
Hay textos que gustan (este año, entre otros : « la sociedad civil », « la libertad de asociación y reunión » y, sobre todo, el texto presentado por Francia sobre las « detenciones arbitrarias ») y los que no gustan (y no voy a darles publicidad aquí). Los que secundan el sentido de la Carta, de la Declaración Universal y los grandes pactos de los derechos humanos, y los textos que avanzan en sentido contrario, presentados por los que se termina por llamar, por hartura, los bad guys. Incluso hay resoluciones cuyo único valor no estriba en el contenido sino en su capacidad de estorbar. Se presentan para saturar el orden del día, para concretar una postura política, contaminar el debate, minar el principio de universalidad e indivisibilidad de los derechos (de todos) los hombres. Y uno se pregunta cuándo se presentará la resolución sobre la protección de las personas que miden menos de 1,60 y tienen los pies planos (que, por otra parte, apoyaré personalmente sin reservas). No hay que dejar de lado ninguno de esos textos para evitar que, sin darnos cuenta, se formalicen posiciones que no son las nuestras.
En la segunda semana de esta sesión, sólo quedan tres días para negociar antes de presentar los textos, el jueves, a las 13:00. Al llegar me siento como si fuera ese soldado al que los genoveses decían : « Bienvenido al frente ».
Día 1 : Cómo negocié
Son las 8. Primeras reuniones informales. Cita en el Palacio de las Naciones. Estamos un poco lejos del edificio art déco cuyas dimensiones monumentales son el eco de las esperanzas de la bella Sociedad de Naciones de antaño. En el edifico de los años 1970, las pantallas anuncian la complicada agenda de las muchas reuniones previstas ; cuesta trabajo descifrarlas en la pálida mañana : será en la sala XXVIII.
Nos reunimos entre amigos... core group, grupo de like minded (desde el boletín oficial del 15 de septiembre, utilizaremos el encantador término de « reunión de homodoxos »). Pero eso no quiere decir que todo vaya como la seda : incluso entre amigos hay que ponerse de acuerdo con las palabras del texto, y el wording es como elegir restaurante : no es evidente.
Hoy examinamos el texto de la resolución sobre Siria. Antes de ampliar el grupo de negociadores, terminamos entre nosotros un primer borrador. Queremos que sea corto y unificador. Evitaremos las negociaciones interminables de cualquier resolución larga, que pierde alcance y sustancia. Hay que demostrar la cohesión de la comunidad internacional, la movilización del Consejo, con mensajes fuertes. Pero tengo mis dudas, es un poco jugarse el todo por el todo : ¿saldrá bien la estrategia ? ¿contaremos con los votos favorables ?
Si bien todos tenemos presente que el ataque con armas químicas del 21 de agosto es un crimen de guerra, hay que evitar interferir en la agenda del Consejo de Seguridad. Acordamos ahora la estrategia y « quién hace qué » para conseguir un voto favorable de las delegaciones de los Estados miembros. Incluso podemos pedir formalmente el apoyo de las capitales, diremos que es un « trámite », y para convencerlos utilizaremos los « términos de referencia ».
En Ginebra, los países se personalizan. Ya no son los Estados sin alma, reducidos a dos iniciales y algún estereotipo. Rusia es Olga y su armiño, Reino Unido es Tom con sus rojas mejillas, Perú es ese gran embajador omnipresente. Reconozco a la turca llena de vida y políglota, y a aquel, con la cara de cera y la mirada helada que no querría volver a encontrarme, lejos de nosotros y sin embargo tan hábil. Mis colegas de Ginebra también saben sacar partido de psicologías, actitudes y costumbres cuando me limito a mi lectura del texto y de los intereses de los Estados. Sin embargo, la alquimia humana determina tanto el resultado de la negociación como el valor intrínseco de las posiciones defendidas y de los intereses bien entendidos.
Estas posiciones se coagulan primero en grupos diversos cuyos nombres evocan platos exóticos : los « grulac », « weog », « nams », « europeos », « oci », « escandinavos », « africanos », « brics », « brits » (casi un grupo por sí solos, un poco de la familia : numerosos, están en todos los frentes y son muy buenos). Conocemos bien la gramática de todos, los hiatos, las líneas de fractura. Me decepciona un poco ver que los Estados están donde se prevé. Me gustaría que me sorprendieran, entusiasmarme al ver que Bielorrusia presenta una resolución sobre la protección de los defensores de los derechos humanos. Pero no es así.
Día 2 : Cómo nos indignamos
Cada 30 minutos hay un autobús para llegar al Palacio de las Naciones, la puntualidad suiza puede conmigo. Siempre tengo que correr un poco. Hoy toca diálogo interactivo con la comisión de investigación sobre las violaciones de los derechos humanos en Siria. El presidente de la Comisión Internacional de Investigación sobre Siria, Paulo Pinheiro, describe una situación alarmante : hace dos años, el Consejo se conmovió por los cientos de muertos, manifestantes pacíficos reprimidos en un baño de sangre. « Dos años después, son más de 100.000 muertos, y las violaciones del derecho se han generalizado ». Extraña impresión al ver al representante sirio sentado en el banco de su Estado, solo, aunque las cámaras y los fotógrafos se acerquen cada vez más a su rostro impasible. Responderá el primero, con un tono neutro. Su discurso es el esperado, niega las pruebas acumuladas por todas partes, fuera del territorio. ¿Se lo cree ? ¿Todavía se lo cree ? ¿Quién es él en esa máquina infernal del régimen sirio ?
Después del presidente Pinheiro y los miembros del Consejo, las delegaciones de decenas de países desean intervenir. Agitan con la mano la tarjeta con el nombre de su país para que el presidente los vea. Hará falta más de una jornada para que todos se puedan expresar, incluidas las ONG. El embajador Niemtchinow, representante permanente en la ONU en Ginebra, interviene en nombre de Francia. Es preciso que la comisión de investigación pueda acceder al territorio sirio, continuar su trabajo, documentar los crímenes. Es esencial para la justicia de mañana, para que quienes han cometido crímenes de guerra y de lesa humanidad rindan cuentas. Hay que acudir a la CPI (Corte Penal Internacional). La embajadora británica apoya el mensaje. Más allá de esas encantaciones, ¿cuándo podremos ir donde cuentan las palabras ?
No asistiré al voto de la resolución Siria, adoptada por 40 votos de los 47, con un solo voto negativo (Venezuela). Es un éxito. Unas horas más tarde, en Nueva York, la resolución sobre las consecuencias del uso de armas químicas será adoptada por el Consejo de Seguridad. La comunidad internacional se ha expresado sobre la situación en Siria en Nueva York y en Ginebra, el mismo día.
Ha habido disputa. Sí, hay divergencias entre los Estados : sobre el nivel de responsabilidades, las sanciones que se deben dictar, los mensajes que hay que enviar a una y otra parte. Pero no, las Naciones Unidas no cubrirán con un silencio cómplice las violaciones sistemáticas del derecho, las masacres de civiles, mujeres y niños, con armas prohibidas. Lo han afirmado al unísono, tanto en Ginebra como en París : no habrá impunidad.
Leer la 2a parte del billete : Naming, shaming, acting : Consejo de Derechos Humanos

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