Source: http://convergenciasocialista.org.mx/1programa.html
Timestamp: 2017-08-19 03:25:37+00:00

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I. Conquistar la democracia
II. Independencia Politica de los trabajadores
III. Contra la carestia de la vida
IV. Convergencia Socialista y la Lucha de los Campesinos
V. Por una reforma urbana integral
VI Por la democratizacion de los centros de ensenanza y apoyo a las luchas
VII. Por la liberacion de la mujer
VIII. Por una lucha consecuentamente ecologista
IX. Por la lucha en contra del imperialismo
X. Por el internacionalismo proletario
XI. Por un gobierno de obreros y campesinos
XII. Medidas para llevar a la practica el Programa de Convergencia Socialista.
La propuesta en torno a la que se ha organizado Convergencia Socialista es la de una nueva sociedad, una nueva organización social en el marco del socialismo.
Es esta una definición básica en la declaración de principios de la agrupación. Sin embargo, Convergencia Socialista no se conforma como un grupo de propaganda ideológica en torno a este objetivo socialista, sino que se constituye como una Asociación para la acción, educación y formación política que une la lucha actual del pueblo trabajador con ese objetivo. Por eso no respondemos a las necesidades, demandas y luchas actuantes simplemente con la propuesta de un futuro socialista indeterminado en el tiempo, sino que proponemos un programa de acción que busca responder a las necesidades actuantes, inmediatas, del pueblo mexicano pero que al mismo tiempo crea las condiciones tanto materiales como de organización y conciencia y experiencia política para unirlo a la perspectiva del socialismo.
En consecuencia propagandizamos el objetivo socialista no como un mero ideal indeterminado e indefinido para el futuro, sino como una utopía a la que es posible acercarse por medio de la acción política y luchando en torno a un programa de transición entre la situación actual, caracterizada por la globalización de la explotación capitalista y la falta de democracia en nuestro país, así como por el justo reclamo de cada vez más amplios sectores del pueblo de poner fin a esta situación, por un lado, y el objetivo socialista por el otro.
I.Conquistar la democracia
El obstáculo principal e inmediato para el desarrollo político económico y social del pueblo trabajador, pero también en general para la nación en su conjunto, especialmente en cuanto al debilitamiento de la soberanía nacional, lo constituye la existencia del sistema de partido de Estado prevaleciente en nuestro país después de la derrota de las masas campesinas y populares en la revolución de principios de siglo. Aun en el marco del capitalismo este sistema político se caracteriza por la falta de democracia, por esta circunstancia el interés por conquistar la democracia obviamente va más allá de los socialistas y de las fuerzas proletarias y se convierte cada vez más en un reclamo nacional. La lucha por la democracia tiene por ello una dinámica revolucionaria pues cuestiona la base del sistema sobre las que se fundan todas las desigualdades e injusticias. La conquista de la democracia puede ocurrir por medio de la acción político del pueblo trabajador y en unidad con sectores democráticos de otras clases sociales, pero no existen bases en la experiencia histórica para prever un acuerdo de fin de régimen con los representantes de ese régimen en agonía. Será la acción y unidad del pueblo el que finalmente imponga el cambio a la democracia. Para lograrla será necesario:
Sufragio efectivo. Respeto al voto y contra todo tipo de fraude electoral
La consigna histórica de 1910 mantiene su validez ante la persistencia de un sistema que no respeta el voto y recurre a diversas formas de fraude, modernizando desde el antiguo robo de urnas hasta el fraude cibernético. Desde diversos sectores de la sociedad van surgiendo las demandas particulares que impidan esta burla al voto, tales como el sacar al gobierno de los órganos electorales, el contar con un nuevo y confiable padrón electoral, topes en los gastos de campaña y equidad en los medios de comunicación. Todas estas demandas particulares apuntan al objetivo político de lograr que el derecho constitucional a elegir sea respetado.
Independencia de poderes. Representación proporcional completa e integral en el Legislativo
Para acabar con el presidencialismo despótico que subordina al Ejecutivo a los otros poderes debe lograrse una real independencia entre los mismos. En el caso del Legislativo proponemos que su integración sea por medio de la representación proporcional de todas y cada una de las fuerzas políticas que participen en el proceso electoral, sin cláusulas de gobernabilidad ni sobrerepresentación de ninguna fuerza. La falta de democracia en el partido del gobierno y la subordinación de sus legisladores al Ejecutivo cuando hay sobrerepresentación en el Legislativo del partido de gobierno, subordina al Legislativo como tal. Si hubiera representación proporcional completa obliga a las fuerzas representadas a un debate y acuerdo por la vía democrática y no por medio del mayoriteo antidemocrático.
Plena libertad de asociación y organización políticas. Contra el sistema de registros
El derecho constitucional de asociación ha sido limitado y restringido por leyes secundarias, particularmente las electorales. En el afán totalitario de que el Estado debe tener el control de todo lo que ocurre en la sociedad se han establecido sistemas de registro legal que limitan el derecho de asociación al imponerle condicionantes y buscar someterles a controles y chantajes por medio de ese reconocimiento legal. Con los partidos y agrupaciones políticas se repite el esquema del reconocimiento legal de los sindicatos, limitando un derecho que debería ser de exclusiva responsabilidad de los interesados. El reconocimiento de los derechos de asociación no debería estar condicionada a porcentajes de votación o la entrega de listas de afiliados con nombres y domicilios de los mismos ni la definición estricta de los contenidos de los documentos básicos de cada partido u organización político, elementos que son responsabilidad de los miembros de cada agrupación. Los porcentajes de votación de cada agrupación deben ser el criterio para definir los cargos de elección popular mas si hubiera representación proporcional completa y no para condicionar el reconocimiento legal de los partidos y agrupaciones políticas, la libertad de asociación para ser completa debe incluir la afiliación individual y voluntaria a los partidos y eliminar la afiliación forzosa y forzada, es decir corporativa, de los sindicatos y organizaciones campesinas y populares al partido del gobierno. El corporativismo también debe acabarse en las organizaciones empresariales.
Reforma democrática municipal para hacerlo realmente libre
La descentralización y la invocación al federalismo que se hace en la actualidad no son suficientes para acabar con el centralismo que existe en el país como expresión adicional del presidencialismo y la ausencia de democracia, Para darle sustento al municipio se requiere una reforma que redistribuya las facultades y competencias en materia hacendaria entre la federación y los estados para que la descentralización no sea simplemente el reparto de la miseria que mantenga la subordinación de las autoridades municipales al poder central. Al mismo tiempo la democratización tiene que darse a nivel local y asegurar el cabildo abierto y las asambleas populares para que haya participación y debate amplios sobre las decisiones que afectan a la comunidad.
Respeto a los derechos y la participación ciudadana
En medio de la crisis actual y como buena señal de una posible salida democrática a la misma hay una creciente participación política ciudadana, particularmente de gente no organizada previamente en partidos y organizaciones políticas. El carácter excluyente y antidemocrático del sistema actual se hace más evidente frente a ese ascenso. Este ascenso acerca las posibilidades del reconocimiento o respeto a derechos tales como el de referéndum para reformas y adiciones constitucionales el plebiscito en torno a decisiones fundamentales de gobierno o la iniciativa popular para promover leyes o la realización de referéndums y plebiscitos. Todo ello deberá ser práctica normal y democrática en una sociedad cada vez más participativa. Debido a la actual crisis del sistema político a los ojos de muchos ciudadanos que hoy participan en busca de un cambio democrático, se identifica el desprestigio del sistema de partido de Estado con el concepto mismo de partido. La evolución de la crisis dará lugar seguramente a un nuevo reacomodo de fuerzas y, por tanto, que la crisis del sistema de partidos de lugar a nuevos o redefiniciones de los existentes. De todos modos el derecho de ciudadanos a participar políticamente en proyectos particulares, ecológicos, de respeto a Los derechos humanos, de cuestiones de género, o de iniciativas ciudadanas más constitucionales, debe ser respetado y se deben crear las condiciones para su desarrollo, sin creer que la participación político debe ser obligadamente en proyectos globales de nación de tipo partidario. Por eso, suprimiendo el sistema de registro de partidos, es decir, acabando con el monopolio de los partidos reconocidos legalmente para postular candidaturas a cargos de elección popular, debe reconocerse igualmente el derecho a candidaturas independientes de ciudadanos sin partido. Se trata de una medida necesaria para recuperar el respeto al derecho constitucional a elegir y ser elegido para todos y todas.
Representación equitativa de las mujeres en cargos de elección popular, de decisión política y de gobierno
La tradicional, reaccionaria y paternalista exclusión de las mujeres del mundo de lo público debe terminar para conquistar realmente la democracia. No puede haber democracia si es que más de la mitad de la población sea discriminada, marginada, excluida por razones de género enfrenta dificultades adicionales para que su opinión e intereses sean tomados en cuenta en razón de su género. En todos los niveles de la vida buscamos acabar con la discriminación y opresión de la mujer, pero en terreno político pugnamos por lograr una representación paritaria en todos los cargos de responsabilidad política y de gobierno. No podrá haber defienda consecuente y permanentes de los mismos centros de decisión y si la proporción de mujeres no es suficiente para que sus opiniones sean tomadas en cuenta. En este caso como en todas las luchas, nadie salva a un sector explotado u oprimido si ese sector no lucha por si mismo. Esto es más claro en el caso de las mujeres que no son un sector particular sino más de la mitad de la humanidad. Es un ejemplo evidente de la falta de democracia por constituir una mayoría con derechos limitados. Por eso apoyamos propuestas que apunten a lograr una representación equitativa de las mujeres en los cargos de decisión aún cuando en un momento dado parezcan artificiales determinados porcentajes de cuotas de representación. Esto allana el camino para que más mujeres se integren a los espacios públicos. Paralelo a lo anterior luchamos por el equilibrio entre los espacios públicos y privados, estos últimos como elementos básicos para la verdadera emancipación de la mujer. Por eso nuestro objetivo va más allá de las cuotas porque a lo que aspiramos es lograr una representación realmente equitativa.
Autonomía regional pluriétnica
El otro ejemplo de la falta de democracia en nuestro país es la discriminación, opresión, y marginación de los pueblos indios, los descendientes de los habitantes originarios de nuestro continente. El respeto a los pueblos indios no puede restringirse al respeto a sus culturas, costumbres e idioma, sino al derecho de autodeterminación y de gobierno, como garantía de que sus necesidades y problemas sean enfrentados directamente por los interesados. La autonomía no implica, como sugiere la propaganda reaccionaria, una escisión o separación de la Federación, una federación, por cierto, en muchos sentidos inexistente por la reaccionaria existencia del presidencialismo y del centralismo, pero si implica el derecho al autogobierno de los pueblos indios en regiones pluriétnicas. Lo anterior implica el reconocimiento también de los usos y costumbres de los pueblos indios en este terreno asegurando, simultáneamente, el respeto a los derechos humanos y las garantías individuales a hombres y mujeres, infantes y jóvenes. Hoy, a lo que aspiramos es al reconocimiento de sus derechos políticos y de una nueva relación con el conjunto de la nación.
Por la libertad de todos los presos y desaparecidos políticos
No puede haber democracia con la existencia permanente de presos, desaparecidos y perseguidos políticos. Es por eso que durante décadas la lucha contra la represión y por la libertad de los presos políticos han sido una constante demanda democrática.
Durante cerca de diez años y antes del 68, el reclamo de la libertad de los presos políticos, especialmente del movimiento ferrocarrilero, fue constante y vino a confluir con el propio movimiento estudiantil convirtiéndose en una de sus banderas, simbolizadas en el reclamo de la libertad para Vallejo y Campa. Después del 68 la lista de presos políticos aumentó considerablemente con la represión al movimiento estudiantil. A principios de los setentas se logró la liberación de la mayoría de los presos, pero una nueva generación vino a poblar las cárceles públicas y ahora en gran escala, las cárceles clandestinas por medio de la bárbara práctica de la desaparición. De nuevo, la amnistía del 78 logró la libertad de la mayoría de los presos, perseguidos y exiliados políticos, pero mantuvo desde entonces en la prisión clandestina a la absoluta mayoría de desaparecidos. Desde entonces, la lucha contra la represión tuvo como organismos aglutinadores permanentes al Comité “Eureka” y al Frente Nacional Contra la Represión.
La existencia de estos organismos durante más de diez años permitió la liberación de la mayoría de los presos de la década de los setentas y ochentas y la presentación con vida y su consecuente liberación de más de cien desaparecidos, así como una disminución sensible de esta práctica, calificada por las Naciones Unidas como crimen de lesa humanidad. Sin embargo, no es una práctica absolutamente cancelada como lo demuestra la desaparición de Ramón García Gómez, dirigente del Partido Revolucionario de los Trabajadores en Cuautla, a sólo 16 días del inició del gobierno de Salinas de Gortari.
Por todas estas razones es que la lucha por la libertad de todos los presos y desaparecidos políticos mantiene su vigencia. Nuestro objetivo no puede ser simplemente un indulto aunque es responsabilidad del gobierno encontrar la fórmula legal para resolver el problema, sino una verdadera amnistía general que libere a los presos y desaparecidos, suspenda las órdenes de aprehensión y seguimiento a perseguidos políticos y cancele definitivamente los procesos pendientes para algunos ex presos políticos que lograron su liberación bajo fórmulas legales que les hacen posibles víctimas de represalias.
Recientemente, el caso más significativo de presos políticos es el de los presuntos zapatistas que aún siguen en prisión. Su caso es significativo por lo escandalosamente prefabricada que es toda la acusación y la insistencia en mantenerlos en prisión contra todo derecho. De hecho, los presuntos zapatistas presos son rehenes del gobierno en el diálogo con el EZLN. Son además una señal ominosa sobre la falta de voluntad de diálogo y solución político al conflicto por parte del gobierno pues es conocido su papel activo.
Ligado a lo anterior está la exigencia de la disolución de todos los cuerpos policíacos ilegales y la no utilización del ejército con fines de represión y vigilancia política. También aquí ha habido éxito en la desarticulación de algunos de los múltiples grupos como la Dirección Federal de Seguridad, la Brigada Blanca, la Dirección de Investigación y Prevención de la Delincuencia, la Dirección de inteligencia, pero frecuentemente estos simplemente cambian su nombre y hasta los agentes son los mismos, por lo que la exigencia mantiene vigencia así como la necesidad de desarrollar, desde la sociedad civil, una vigilancia permanente. Junto con la disolución de estos cuerpos está la necesidad de la supresión de cárceles clandestinas que son frecuentes centros de operación y tortura.
Una serie de Iibertades y derechos políticos formales reconocidos por la Constitución u otras leyes están siendo permanentemente recortados o limitados en la práctica o por medio de legislaciones restrictivas. Deben ser defendidos ahora, en primer lugar por los trabajadores.
Los derechos de reunión y manifestación reciben constantes ataques y restricciones, incluso en ocasiones como el Día del Trabajo. La libertad de expresión sólo existe en forma amplia para los capitalistas, quienes tienen en sus manos los medios de información masiva como la radio, la televisión, las grandes rotativas y las imprentas. Los órganos de difusión independientes se enfrentan a los altos costos de impresión y al monopolio del papel que el gobierno maneja arbitrariamente. Las concesiones para medios de difusión electrónica, radio y televisión, están prácticamente vedadas a organizaciones independientes de los grandes monopolios. El derecho de los trabajadores, de los campesinos, de las organizaciones políticas e intelectuales a disponer de tribunas para expresar sus demandas y opiniones en forma masiva en la práctica está vedado. Lo más que se ha concedido es un tiempo, reducido en extremo, en la radio y la televisión para los partidos registrados legalmente.
A estas limitaciones casi estructurales, debe agregarse la intimidación política que implica el alto número de asesinatos de comunicadores, especialmente de periodistas de medios escritos en los últimos años. La mayor parte de estos crímenes permanecen sin aclaración satisfactoria.
Con la colaboración reaccionaria del PAN al gobierno zedillista los riesgos de limitaciones y restricciones a derechos políticos y garantías individuales, incluso reconocidas constitucionalmente, se han incrementado aún más si esto fuera por la gravedad que implica esa restricción a la libertad de la persona.
La intentona más grave ha sido las restricciones que se buscan imponer con motivo de los derechos reconocidos por el artículo 16 constitucional. Eso significan intentos como los de la legalización del espionaje telefónico, de los soplones, de la reducción de la edad penal, etc.
Con el neoliberalismo al mismo tiempo que supuestamente ocurre un alejamiento del Estado con respecto al terreno de la economía, hay un incremento de las funciones represivas. Estas reformas legales, así como las prácticas policíacas que se incrementan en las ciudades, la utilización del ejército para actividades policíacas, con el pretexto del combate al narcotráfico, y la coordinación de organismos policíacos, con el ejército y la Dirección de Seguridad Nacional son ejemplo de lo anterior. En este contexto, la defensa de las libertades políticas e incluso de las garantías individuales reconocidas antes por la Constitución adquieren mayor relevancia y urgencia.
II. Independencia política de los trabajadores
La lucha por la independencia política de los trabajadores es un objetivo estratégico de nuestra Agrupación Política.
El control despótico que durante más de cincuenta años ha ejercido el gobierno, por medio de las burocracias sindicales, ha permitido que el movimiento obrero sea preso de la ideología de la patronal y su gobierno. La afiliación forzosa al PRI, ha sido de las prácticas que han hecho para imponer su control. En ese sentido los trabajadores han carecido de una política propia como clase, porque no tienen un partido que represente verdaderamente sus intereses inmediatos y de largo plazo. Este control ha sido un pilar fundamental en el sistema de dominación de la burguesía y le ha permitido hacer pasar sus políticas económicas asegurando el control de los salarios a través de la firma de pactos que hacen pagar a los trabajadores los resultados de la crisis.
Convergencia Socialista se opone a la afiliación forzosa, que hacen las centrales charras al PRI. La mayor parte de las veces los trabajadores ni siquiera están enterados de que por el simple hecho de estar en un sindicato integrante de las centrales que pertenecen al Congreso del Trabajo, está considerado como un afiliado al PRI. Los trabajadores deben ser quienes decidan y verifiquen qué partido representa y defiende verdaderamente sus intereses y, por lo tanto, deben ser ellos quienes decidan a qué partido deben afiliarse.
En ese sentido Convergencia Socialista llama a los trabajadores a que rompan con el PRI y con el gobierno, a que formen su propio partido con una política propia de clase y, por lo mismo, los invitamos a que participen en la construcción de ese partido uniéndose a las filas de nuestra organización. La independencia política de clase es un problema fundamental. El PRI es el que cotidianamente vende las huelgas, el que sacrifica los salarios de los trabajadores en beneficio de los charros y de los patrones, el que no lucha por fuentes de trabajo, el que se enriquece con las cuotas sindicales, etc. Por todo esto, debemos luchar porque no haya afiliación obligatoria al PRI. Por eso los invitamos a unirse a la construcción de Convergencia Socialista.
Junto con la afiliación forzosa, el PRl y su gobierno han convertido a los sindicatos en organizaciones corporativizadas, antidemocráticas. Las decisiones son siempre tomadas por unos cuantos sin consultar a la base trabajadora. Cualquier trabajador puede entender el carácter antidemocrático de los charros respondiendo a las siguientes preguntas: ¿cuándo le han pedido su opinión para firmar los contratos colectivos, aumentos salariales y aceptar el despido de millones de trabajadores?, ¿cuántas veces han respetado su voto en el sindicato?
Por eso es necesario luchar porque quienes estén en las direcciones sindicales realmente representen a los trabajadores, porque los organismos fundamentales de dirección y conducción funcionen democráticamente y en vinculación estrecha con la base trabajadora, porque los comités ejecutivos sean realmente la máxima dirección del sindicato respetando fielmente la voluntad de los trabajadores por consejos de representantes, de delegados, etc. Debemos luchar porque exista libertad de tendencia en los sindicatos y en las centrales, porque exista libertad de expresión. Si estamos luchando por la democracia sindical, estaremos luchando contra los que han manoseado el movimiento obrero con prácticas ajenas a él; es decir, estaremos luchando en contra de la burocracia sindical y del control que han impuesto sobre los trabajadores.
En contra de las restricciones al derecho de huelga
En los últimos años, el gobierno y los patrones han tratado de quitar esa arma de la clase trabajadora a través de la represión, la “calificación” de inexistencia, la intervención de cuerpos policíacos y el ejército, la amenaza o utilización de la requisa, ésta es una situación que no hay que dejarnos imponer; si se le arrebata al trabajador el instrumento de la huelga, la explotación capitalista será macho mayor. Ante esta situación, hay que entender que la única alternativa es defender el derecho de huelga con la huelga misma.
Por los derechos de organización, sindicalización y contratación colectiva
Más de la mitad de la clase trabajadora mexicana no participa en ningún sindicato. Las centrales charras para nada se han preocupado de este problema. El gobierno ve en estos millones de trabajadores una forma indirecta de subsidiar a los patrones, y a los patrones les interesa que no estén sindicalizados ya que con ello las ganancias son mucho más grandes. El no sindicalizado es una especie de bracero en su país: no tiene ningún derecho, ninguna prestación. Esta situación afecta en particular a miles de mujeres que trabajan en la industria maquiladora. Normalmente, su salario siempre es inferior del mínimo. Por eso, debemos luchar por la sindicalización de todos los trabajadores.
Otros cientos de miles de trabajadores mexicanos no tienen contrato colectivo, ni derecho a huelga. Estos son los trabajadores que están situados bajo el apartado B del artículo 123 de la Constitución Mexicana. A estos trabajadores, se les ha maniatado durante muchos años, con la idea de que es imposible que los trabajadores al servicio de un Estado nacionalista revolucionario hagan huelgas, como cualquier otro trabajador. Aquí la lucha es muy concreta: por la desaparición de los apartados del 123 y en contra del arbitraje estatal. Pero debemos entender que esto no lo va a lograr una sección en lucha o un solo sindicato. Es necesario preparar al conjunto de los trabajadores para lograrlo.
Existen otros miles de trabajadores agrupados en el sindicalismo universitario, a los que se les impuso una reglamentación especial que les impide organizarse en un solo sindicato nacional y lastima sus derechos laborales, sobre todo de los trabajadores académicos. Ante esta situación, Convergencia Socialista reivindica el derecho de los trabajadores universitarios a luchar en contra de toda legislación restrictiva, por la formación de un sindicato nacional, y por hacer respetar todos sus derechos laborales.
En fin, se podrían mencionar muchos más sindicatos y trabajadores que están siendo afectados por esta política, los compañeros trabajadores bancarios a los cuales no se les permite sindicalizarse en el apartado A y, por lo tanto, no tienen contrato colectivo de trabajo; o los trabajadores de la salud, fundamentalmente los médicos, que llevan años de lucha y han sido permanentemente agredidos por el gobierno, negándoles precisamente estos derechos democráticos.
En contra de los bajos salarios
Es sistema capitalista, es decir, el sistema donde dominan los patrones, siempre se ha distinguido por hacer pagar a los trabajadores las crisis económicas producidas por la insaciable sed de ganancias de los patrones. Para lograr esto golpean los salarios, impidiendo que existan aumentos y permitiendo que los precios de los productos de primera necesidad aumenten muy por arriba de los salarios. La puesta en práctica de los pactos de la burocracia sindical, los patrones y el gobierno ha sido una clara muestra de cómo los patrones y el gobierno han impedido que los salarios de los trabajadores se eleven y por el contrario, les sean reducidos.
Los trabajadores deben luchar por la escala móvil de salarios. Dicha demanda tiene como objetivo principal que a cada aumento de precios se dé un aumento de salarios igual, por eso es necesario luchar porque en los contratos colectivos de trabajo se ponga una cláusula que especifique claramente esta norma nombrando a una Comisión Sindical en asambleas, que se encargue de medir el alza de precios cada mes para definir el aumento salarial necesario que automáticamente deben recibir los trabajadores. En la lucha por la restitución del poder de compra de los trabajadores, es donde verdaderamente se podría observar con claridad quienes actúan en favor de los trabajadores y quienes no. Convergencia Socialista lucha por un aumento general de salarios para todos los trabajadores igual a los aumentos de precios y la inflación y por la escala móvil de salarios, porque está a favor de los trabajadores; las burocracia, él PRI, el gobierno y el imperialismo son los que se benefician con la carestía. Es necesario luchar porque los dirigentes de las organizaciones obreras asuman su papel de auténticos representantes y no sacrifiquen a los trabajadores en nombre de la patria.
La política de modernización desarrolla por el régimen priísta en los últimos años, a pesar de prometer elevar los niveles los niveles de vida del trabajador y garantizarle el empleo, ha significados un deterioro en el nivel de vida de los trabajadores, pero además también mayores despidos. En México como en todos los países capitalistas, la salida a sus problemas inicia con el despido de los trabajadores, reajustando o cerrando definitivamente las fuentes de empleo. Entendemos que aunque haya trabajo nadie nos asegura que en los próximos meses nos despidan. Por eso esta lucha es del conjunto de los trabajadores, sin importar si están desempleados o no. Para esto es necesario plantear la escala móvil de horas de trabajo, que en síntesis, quiere decir que el conjunto de horas laborales sean repartidas entre el conjunto de trabajadores, sin que esto traiga como consecuencia reducción en el salario.
Contra la elevación de las cargas de trabajo
El proyecto de modernización de la planta productiva en México está basado en dos aspectos: la elevación de la productividad, control de la calidad y la modernización tecnológica. Esto significa mayores despidos pero al mismo tiempo incremento de la productividad, inclusive a un aumento de salarios, habrá trabajadores que realicen lo que hacían entre varios. La burocracia sindical no tan sólo cierra los ojos ante esto sino que le da su total aprobación reduciendo enormemente las condiciones de trabajo y de vida de los trabajadores. Convergencia Socialista está en contra de la elevación de cargas de trabajo. Esto significa una explotación cada vez mayor de los trabajadores.
La patronal y el Estado, en consonancia con la política neoliberal buscan rentabilizar el conjunto de la economía privatizando todos los servicios públicos. Así, servicios como el agua y la recolección de basura, el servicio de limpia, el transporte urbano, con la excusa de su privatización significarán encarecimiento de estos servicios y golpeo mayor al nivel de vida de los trabajadores. Es necesario luchar, contra esto, pues los servicios públicos son conquistas que le han costado muchas luchas al pueblo trabajador. A esto hay que agregarle que, es el pueblo trabajador el que diariamente paga con sus impuestos el costo de estos servicios. No es el Estado el que graciosamente otorga estos servicios, que son pagados por los trabajadores y, por lo tanto, no son ningún proteccionismo del gobierno como argumentan los empresarios estadounidenses. Por eso nos oponemos a la reducción de los servicios públicos, porque los pagamos y porque son el producto de las luchas de los trabajadores.
Por la defensa de la seguridad social, los derechos y las conquistas de los trabajadores
La política del gobierno, buscando la rentabilidad y la reducción de los costos del gusta social, ha lanzado una furiosa embestida contra la seguridad social, imponiendo una nueva ley que privatiza el fondo de las pensiones y jubilaciones con la creación de las llamadas AFORES. Disminuye así el monto de lo que percibirán los futuros pensionados y jubilados, aumentando el número de años para tener derecho, debilita el financiamiento al IMSS poniendo en riesgo su existencia y abriendo la puerta a la privatización del servicio médico. Es evidente que después de golpear a los trabajadores del Apartado A, buscarán extender los mismos criterios al ISSSTE y que tan sólo esperan el momento más oportuno para hacerlo. Pretenden además modificar la Ley Federal del Trabajo para eliminar conquistas y derechos que significan un costo económico para la patronal como por ejemplo la sustitución del pago por jornada por el de horas o bien flexibilizando las condiciones de trabajo. En una palabra buscando mayor explotación de los trabajadores y mayores ganancias a los capitalistas. Frente a esta situación Convergencia Socialista Iucha y llama a luchar a los trabajadores para lograr la abrogación de la ley del seguro social y pugnar por el más amplio frente de los trabajadores para enfrentar esta ofensiva antiobrera.
Contra la modernización productiva antiobrera
Los actuales proyectos de modernización productiva han significado la privatización o el cierre de la mayor parte de empresas del sector social, el cierre de diversas fuentes de trabajo, la firma de acuerdos para elevar la productividad , la modificación de contratos colectivos para introducir cláusulas que permitan elevar la productividad vía nuevos métodos de trabajo o nueva tecnología sin que esto esté regulado con el sindicato, está significando cambios graves en la estructura sindical, incluso se exige, por los patrones, que haya una modificación a la Ley Federal del Trabajo que le de facilidades a los patrones para lograr sus objetivos. No nos oponemos a la modernización de la planta productiva, pero ésta no debe hacerse a espaldas de los trabajadores ni en contra de sus conquistas y derechos. La privatización, el cambio tecnológico y la introducción de nuevos métodos de trabajo sólo ha significado quitarle conquistas a los trabajadores, destruir contratos, como en la industria textil, en Pemex y en Volswagen en los últimos tiempos. Por eso Convergencia Socialista se opone a este tipo de procesos, sólo los trabajadores pueden determinar cómo deben hacerse los cambios para que no signifiquen golpes a ellos ni a sus organizaciones.
Contra el Tratado de Libre Comercio (TLC)
En enero del 94 entró en vigor el TLC con Canadá y Estados Unidos. Según el gobierno, haberlo suscrito representa la única forma para que el país pueda crecer y satisfacer las aspiraciones del nivel de vida de los trabajadores y es el camino para “llevar a México al primer mundo”. El TLC es el camino para que México ingrese al primer mundo pero siendo el sirviente del país más desarrollado, es decir, de Estados Unidos. El TLC es el proyecto de la burguesía nacional para transformar este país de acuerdo sus intereses, por eso no existe en el texto apartado alguno que recoja los intereses de los trabajadores, nada hay sobre los trabajadores migratorios (braceros), tampoco sobre el medio ambiente, por eso no existen a lo largo del texto garantía de que los campesinos pobres tendrán mejores condiciones de vida; por eso los inversionistas de E.U. exigen que los servicios sociales que hay en México sean eliminados porque son subsidios que favorecen una competencia desleal contra ellos; para ellos una competencia leal es que los trabajadores de EU, México y Canadá gocen de iguales condiciones de vida y trabajo, pero reduciéndolas hacia el país que tenga las peores. En síntesis, es un tratado que le da garantías a los capitales transnacionales para invertir, crecer, acumular ganancias, etc. No estamos en contra de que los pueblos de diferentes países tengan relaciones comerciales o de otro tipo, siempre y cuando sea decisión de los pueblos, no de un gobierno o un presidente que, como en México, violenta incluso sus propias leyes y pasa sobre las instancias de gobierno y finalmente suscribe un pacto lesivo a los intereses populares. Por eso Convergencia Socialista se pronuncia contra todo tratado que no tome en cuenta los derechos de los trabajadores y del pueblo en general, al mismo tiempo, que llama a todo el pueblo de México a luchar contra el tratado actual.
Contra la corrupción y especulación
Los saca dólares, los funcionarios corruptos, los especuladores de las casas de balsa dilapidan recursos que le pertenecen al pueblo. Deben ser castigados y expropiados en beneficio del pueblo. La actual crisis política no puede ser resuelta si al mismo tiempo no se procesa y castiga a todo el grupo salinista que hundió en la miseria más grande al pueblo mexicano y que, como se ha evidenciado con el caso de Raúl Salinas, se enriquecieron ilegal y desorbitadamente.
Esta demanda, motor de la Revolución de 1910-17, sigue siendo una reivindicación importante en el campo mexicano. Los latifundios encubiertos o no, siguen existiendo y mientras los haya existirán tierras que repartir. Esto es una muestra del fracaso de la Reforma Agraria que tanto ha pregonado el gobierno y que hoy da por terminada con las modificaciones al Artículo 27 que cancela el derecho constitucional de los campesinos a pedir tierras y la obligación del gobierno a dotarlas. De igual manera el programa implementado por el gobierno salinista del “Fin del Rezago Agrario” deja a miles de campesinos, no contemplados en los convenios establecidos con las diferentes organizaciones campesinas, a su suerte. Ahora tendrán que enfrentarse para la resolución de sus problemas agrarios ante nuevos mecanismos contemplados en la Nueva Ley Agraria, como son los Tribunales Agrarios. Por ello, es preciso apoyar todo tipo de luchas campesinas por el derecho a la tierra, luchas que hay pasan por la ocupación directa de las tierras reclamadas, después de agotar los recursos legales. Por lo anterior es que así como hubo resistencia a la reforma alemanista, que introdujo entonces el amparo agrario, ahora nos oponemos a la reforma salinista que en los hechos profundiza la contrarreforma agraria.
Por la defensa del ejido y la comunidad
El objetivo fundamental de la contrarreforma salinista es privatizar el campo mexicano, modificar de raíz la estructura agraria y completar el esquema neoliberal que necesitó el salinismo para entrar de lleno al Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá. La legalización del rentismo y venta de la parcela ejidal tiende sin duda a acentuar esta dinámica que de manera ilegal venía ocurriendo, debido no a la falta de voluntad de hacer productivas las tierras sino a la escases de recursos a los que tiene acceso la mayoría del campesinado. La prioridad que se le brinda ahora a cualquier tipo de asociación de la propiedad colectiva con el capital privado tiende a convertir al campesino en jornalero en su propia parcela. Defendemos la asociación superior de los productores para elevar la productividad de las unidades agropecuarias y luchamos porque el campesinado tenga el control del proceso productivo la comercialización de sus productos y los insumos para la producción. Nos pronunciamos porque la crisis en la que está sumergido el campo mexicano sea resuelta con mecanismos que engloben al conjunto de la población rural desde el ejido y la comunidad y no con artificios privatizadores que sumirán todavía más en la miseria a la mayoría del campesinado mexicano.
Por la centralización independiente del movimiento campesino
Este es el eje organizativo estratégico hacia el movimiento campesino. Con las modificaciones al artículo 27 y la nueva ley agraria los viejos mecanismos tradicionales de control y corporativismo político se ponen en cuestión, se abre para los ejidos y las comunidades cierta autonomía en sus decisiones más elementaIes, donde antes la Secretaría de la Reforma Agraria se entrometía. Sin embargo, el salinismo se apresuró a impulsar un nuevo modelo de corporativismo, fundamentalmente a través del denominado Nuevo Movimiento Campesino y el PRONASOL. El desprestigio de las organizaciones campesinas charras hace indispensable ofrecer una alternativa políticamente independiente, capaz de nuclear en su derredor el descontento campesino. El reto consiste en impulsar la convergencia más amplia y plural del movimiento campesino. Luchar para que esta convergencia tenga como condición plena independencia política y autonomía. Una centralización campesina basada en su democracia interna y que tenga como arma fundamental la movilización. Todo esto independientemente de que impulsemos la lucha por el derecho de los jornaleros agrícolas a sindicalizarse, o que impulsemos y participemos en la organización de productores por ramas, etc. La centralización de la lucha campesina a de permitir, además, el acercamiento del movimiento campesino con el movimiento obrero, en la perspectiva de unificar y coordinar sus luchas.
Los pueblos indios en nuestro país han sido explotados y oprimidos por más de 500 años, violándose constantemente sus derechos humanos y libertades democráticas, lo que ha llevado a que este sector sea uno de los más oprimidos y explotados sometidos a condiciones infrahumanas de marginalidad y pobreza. Esta situación de marginación no obedece a características socio-culturales o étnicas de las poblaciones indígenas, sino a las relaciones de desigualdad y subordinación a que han estado sometidos, excluidos político y socialmente.
Se les ha negado su cultura, sus valores sociales, espirituales, su identidad y formas específicas de organización. Los pueblos indios han conformado sus propias prácticas sociales, culturales, económicas y de conservación y equilibrio de sus ecosistemas lo que le ha dada una riqueza cultural y pluralidad étnica a nuestro país.
Durante muchos años han dado una lucha para ser reconocidos y así mantener la diversidad de este país. El surgimiento del zapatismo es apenas una expresión de lo que significan los rezagos históricos hacia los pueblos indios. Es hasta enero del 94 que logran los indígenas de Chiapas ser escuchados. Los sin rostro y los sin voz tuvieron voz y pudieron decir su palabra y exigir sus derechos como publos indios. El derecho a la autodeterninación de sus pueblos. En los últimos años el neoliberalismo es una política que pretende eliminar a los indigenas por medio de políticas que socavan su territorio, organización, unidad interna y sustento socioeconómico.
Es así como Convergencia Socialista considera que los publos indios tienen derecho a vivr en condiciones de libertad e igualdad y mantener vigente su lengua, costumbres, tierras y territorio y forma de gobierno; tienen el derecho como pueblos a fortalecer su cultura, recursos y desarrollo integral, contando para esto con la participación en las instancias de decisión y representación políticas.
Convergencia Socialista considera que los pueblos indios tienen derecho a una autonomía plena que recoja la pluralidad y diversidad, la igualdad entre todos los mexicanos (indos y mestizos); la autonomía que se propone por parte de los pueblos indios no busca separar, sino por el contrario armonizar y reconocer el legítimo derecho histórico de los pueblos indios. Este regimen tiene que ser incluyente, que garantice la igualdad de oportunidades, de trato y representación. Garantizando la paridad entre hombres y mujeres en los órganos de decisión, buscando formas de organización y participación con equidad.
El terreno es de quien lo ocupa o vive en él
El fracaso de la reforma agraria, el monstruoso centralismo político, económico, etc., han permitido el desarrollo de cinturones de miseria en las ciudades más importantes del país. Se han querido señalar como los culpables de esta situación a los miles de campesinos que emigran hacia las ciudades. Los únicos culpables son el gobierno y la clase patronal que han fracasado totalmente en el campo creando en las ciudades un ejército industrial de reserva para cuando los trabajadores organizados quieran hacer huelgas o pedir mayores salarios Muchos de los habitantes de esos cinturones de miseria son también los que conforman los millones de trabajadores no sindicalizados que, como ya hemos visto, no tienen ninguna prestación y reciben salarios por debajo del mínima. Estos millones de mexicanos se ven obligados a ocupar cualquier terreno deshabitado y construir ahí su casa. Por eso Convergencia Socialista plantea: la ocupación inmediata de todos los terrenos baldíos, occiosos, por aquellos grupos de mexicanos que no tengan donde vivir. Sin embargo, esto no es más que el primer paso. Luego hay que luchar por la legalización de dichas tomas y, por lo tanto, por la creación de servicios públicos para los nuevos habitantes (agua, drenaje, luz, pavimento, servicios médicos, etc.). En todo caso, hay que dar una lucha sin cuartel en contra de los pulpos camioneros y fraccionadores.
La casa debe ser de quien la habita
Todos los días leemos en los periódicos como numerosas familias mexicanas se quedan sin casa porque son lanzadas a la calle por los casatenientes. La lucha contra estos casatenientes es muy parecida a la que dan los campesinos en contra de los terratenientes. Hay que luchar por la expropiación de las casas-habitación en favor de los inquilinos. El primer paso para lograr dicha expropiación, es la de luchar por un congelamiento de las rentas
Al crear el INFONAVIT el gobierno le ha hecho creer al trabajador que rápidamente va a tener su casa. Sin embargo, la realidad es muy distinta. El INFONAVIT es un organismo que sirve fundamentalmente para aumentar el control sobre los trabajadores, en tanto esta totalmente supeditado a la política del charrismo sindical; por otro lado, las casas que construye el INFONAVIT tienen precios prohibitivos para los trabajadores de ingresos reducidos (la inmensa mayoría en este país). Por eso es necesario luchar por un real control por parte de los trabajadores del INFONAVIT. Para esto es necesario poner verdaderos representantes de sus intereses en la dirección sindical. Además ahora con el auge neoliberal habrá que impedir de todos modos la desaparición de esta institución como parte de la ola privatizadora.
Por la centralización del movimiento urbano popular
Miles de habitantes de colonias populares se han lanzado a la lucha por vivienda y servicios en todo el país, creando formas de organización propias y muchas veces rompiendo con las centrales del PRI; sin embargo, esa nueva organización no está coordinada a nivel nacional, lo que deja en una situación débil a muchas luchas heroicas, permitiendo que el gobierno las golpee y a veces las derrote.
Coordinar y organizar en un solo frente a todas estas luchas, es una tarea central del movimiento urbano y popular, que Convergencia Socialista ha hecho suya.
VI. Por la democratización de los centros de enseñanza y apoyo a las luchas de los estudiantes
La política neoliberal del actual régimen, ha implicado un proceso de privatización en todos los terrenos. La educación pública arrancada por el Constituyente de 1917, hoy también es presa de este objetivo. Pero no sólo eso, lo más grave es la distorsión y tergiversación de nuestra propia historia como un intento de justificación de esa política.
Contra el eficientismo en la educación
Convergencia Socialista llama a luchar contra la política eficientista en la educación que ha sido disfrazada con la idea de la excelencia académica, porque consideramos que es la aplicación de los planes de austeridad en la educación, y esto trae consigo el desplazamiento de muchos trabajadores de la educación. Estamos en contra de esta política en tanto es la correa de transmisión de la ideología de la patronal y del gobierno. No nos oponemos a la utilización de técnicas modernas en la educación. A lo que nos oponemos es que a nombre de dichas técnicas se suspendan a maestros o se liquide a trabajadores administrativos. Nos oponemos a su carácter selectivo y exclusivo, que con el pretexto de elevar el nivel académico, busca limitar el carácter masivo de la educación.
Por la democratización de los centros de estudio
Sin lugar a dudas, han habido constantes movimientos por lograr la democratización de las universidades. Convergencia Socialista plantea la necesidad de transformar la estructura antidemocrática de las universidades. Desde luego, seguimos considerando que la enseñanza debe ser polivalente, que en las universidades se debe dar información sobre el conjunto de las teorías; que en el domino de las ideas todo es permitido.
En contra de la rentabilización de la educación
El gobierno y la iniciativa privada pretenden optimizar su inversión en la educación; para lograr esto compran el futuro de los estudiantes por medio de las becas- crédito y el aumento continuo a los costos de los servicios más elementales como las bibliotecas. Otro mecanismo que se está utilizando es la creación de los centros de excelencia, a donde solamente los escogidos (filtración clasista) podrán llegar. Hoy las licenciaturas están por demás devaluadas y cada vez ceden más el paso a las maestrías y doctorados, a las que solamente los que tienen considerables recursos pueden acceder. Es decir, a pesar de que las universidades sufren un proceso de masificación, los criterios selectivos en vez de desaparecer se agudizan y se perfeccionan. Por supuesto, no podrá alcanzarse la excelencia académica a ningún nivel educativo, si a los profesores e investigadores se les siguen pagando salarios miserables, se niega la definitividad en el empleo y se impone la ruptura de la contratación colectiva del personal académico a través de los denominados estímulos.
En defensa de la educación pública democrática y de masas a todos los niveles educativos
Por el respeto a la libertad de cátedra e investigación, la profesionalización de la enseñanza y el derecho a la sindicación del personal académico de las universidades
Por casas habitación, comedores y demás servicios asistenciales para el estudiante pobre
Por la creación de una organización nacional de estudiantes independiente de partidos y autoridades que realmente represente las necesidades y reivindicaciones de los estudiantes, que rompa con la violencia, antidemocracia y despolitización en los centros de enseñanza
VII. Por la liberación de la mujer
Por la liberación de las mujeres
Aunque la Constitución afirma que no puede haber discriminación en contra de las mujeres en virtud de su sexo, la realidad social, económica y política de las mujeres es la subordinación y la relegación a un segundo plano en todos los terrenos. Las mujeres son discriminadas al ingresar a las instituciones de educación, al pedir trabajo, en el otorgamiento de ascensos, al pagarseles menores salarios que a los hombres por el mismo trabajo desarrollado, al despedírseles primero, al estar relegadas a un papel secundario en todos los aspectos de la vida social, al tener a su cargo el trabajo doméstico y el cuidado de los niños, al depender económicamente de la familia y al ser representada y considerada como un objeto sexual.
Esta situación no resulta solamente del no cumplimiento de la Constitución, sino de la naturaleza misma de la estructura de la sociedad capitalista que tiene como uno de sus pilares a la familia en su forma actual, familia que necesita para su subsistencia la total subordinación de las mujeres y los niños.
Debemos luchar porque la mujer sea la única que controle sus funciones reproductoras, proporcionándole a la población entera una educación sexual auténtica, distribuyendo en forma gratuita los anticonceptivos y reconociendo el derecho de cada mujer a recurrir al aborto si lo estima necesario sin tener que recurrir a la autorización de institución alguna o individuo, en condiciones médicas óptimas, y en forma gratuita.
La maternidad debe ser libre y voluntaria. Por ello deben echarse abajo el control natal y la esterilización forzosa impuesta por el gobierno a miles de mujeres.
Luchamos también contra la violencia, el hostigamiento sexual y los golpes a las mujeres, que no sólo requieren de un tratamiento penal, legislativo y asistencia para las víctimas, sino que tienen que ver con la lucha en contra del sistema capitalista, generador de la violencia y discriminación hacia las mujeres. La atención a las víctimas de violaciones, hostigamiento, golpes o violencia doméstica debe ser considerada como una prioridad en los planes de salud pública. Para lograr que las demandas específicas de las mujeres se logren, es necesario, en primer lugar, impulsar su organización autónoma en el ejido, la colonia, el sindicato, la oficina y la escuela.
VIII. Por una lucha consecuentemente ecologista
En Convergencia Socialista, entendemos que este problema trasciende las fronteras de los países; pero reconocemos que son los trabajadores, los campesinos, las mujeres, los colonos, es decir, los de abajo los que consecuentemente pueden enfrentar este grave problema de deterioro ambiental. Se trata no sólo del medio ambiente. Es una lucha donde todo ser humano debe ser consciente de ese impacto ambiental en los medios acuático, terrestre y atmosférico, que se abate la riqueza de lo vivo y que ésta es fundamental para nuestra propia supervivencia. Sin embargo, estamos en contra de responsabilizar por igual a cualquier ciudadano sin distinción de raza, sexo o nacionalidad; por el contrario, tiene que ver de manera central con las clases sociales en las que está dividida nuestra sociedad. No somos los trabajadores los responsables de ese deterioro ambiental; son los patrones y sus instrumentos de control y poder social y político —el aparato y las formas del Estado—, los que tienen la responsabilidad, pues en su afán de lucro no escatiman ningún nivel de deterioro al ambiente.
Convergencia Socialista lucha por exigir que los patrones y su gobierno asignen presupuestos suficientes para procesos de reforestación, el mantenimiento, control y manejo de parques y zonas de reserva ecológica con la participación decisiva de las comunidades campesinas e indígenas. Convergencia Socialista exige la aplicación de impuestos a empresarios cuyas industrias contaminen cuerpos de agua, atmósfera, suelos y subsuelos.
Nos manifestamos porque se revisen los acuerdos del TLC en relación a este problema para tener igualdad de condiciones y normas con Estados Unidos y Canadá. Nos manifestamos en contra de que los países de América Latina y, en particular el nuestro, sean tratados como basureros de los países industrializados.
Convergencia Socialista defiende las formas organizativas y de producción de las comunidades y pueblos indios que como una manifestación de resistencia contra el colonialismo y actualmente contra las formas capitalistas de producción agrícola. Se trata de una forma comunal y de policultivos —que hoy se denominan, desarrollo sustentable— para mantener un proceso equilibrado entre las necesidades humanas y un uso racional de los recursos naturales. Como este ejemplo, en el conjunto de la sociedad humana y muy especialmente entre los de abajo existen alternativas viables para el equilibrio ambiental que se necesita.
IX. Por la lucha contra el imperialismo
En contra de la intervención del Fondo Monetario Internacional (FMI) en los asuntos económicos y políticos del país
El gobierno mexicano ha firmado pactos con el FMI por medio de los cuales se compromete a seguir determinadas políticas económicas y sociales. Este hecho vale más que cualquier discurso populista del gobierno mexicano. Nosotros decimos: ese pacto no hecho por los trabajadores o por los campesinos, sino por la burguesía y su gobierno. Por lo tanto llamamos a los trabajadores a no sujetarse a ninguno de esos pactos, a luchar por su anulación y rescatar la soberanía nacional que es entregada por la burguesía.
Por la defensa de los trabajadores indocumentados
Otra vez diremos que el fracaso de la reforma agraria ha orillado a muchos mexicanos a salir del país, a cruzar la frontera y sumergirse en un pantano de malos tratos y explotación; pero, insistimos, esto no es culpa de esos compañeros campesinos, sino es una muestra palpable de la inoperancia e incapacidad de este sistema que vivimos, por ello los trabajadores mexicanos radicados en el extranjero deben gozar plenamente de todos los derechos ciudadanos, desde el trabajo hasta vivir en paz, sin la amenaza de la deportación, las fronteras deben estar abiertas.
El endeudamiento externo en que el gobierno del PRI ha sumido al país, de alrededor de los 100 mil millones de dólares, además de hipotecar al país, pone su destino en manos de los bancos internacionales y gobiernos extranjeros, que controlan lo más importante de nuestra economía y la producción. Los millones de dólares que se pagan como créditos al exterior deben usarse para beneficio de los trabajadores mexicanos. Por ello la deuda externa debe ser desconocida y convocar a las naciones deudoras a hacer lo mismo.
En su desenfrenada política privatizadora, el gobierno se ha propuesto que los ferrocarriles, carreteras, puertos, petroquímica secundaria, electricidad y otros sean un campo de inversión del capital privado. El patrimonio nacional está siendo destruido y hoy atentan contra una adquisición producto de la lucha de los trabajadores y del pueblo mexicano contra las empresas extranjeras: Pemex. La venta de las empresas de la petroquímica secundaria, que forman parte de Pemex, significaría transformar a la industria petrolera nacional en el simple papel de suministradora de materia prima a las grandes empresas trasnacionales. Ello no sólo afectará los intereses y derechos de los trabajadores petroleros, sino que acentuará la subordinación del país a los intereses extranjeros y en lugar de ser un factor de desarrollo lo será de atraso.
X.Por el internacionalismo proletario
Por el apoyo a la lucha de los países coloniales y semicoloniales en contra del imperialismo y por su liberación nacional
Los trabajadores y los campesinos mexicanos deben apoyar la lucha de los pueblos en contra del imperialismo, como es el caso del pueblo palestino o la resistencia de la revolución cubana frente a las provocaciones imperialistas. Su lucha es parte e nuestra liberación.
Los trabajadores mexicanos deben también mostrar su solidaridad con todos aquellos sectores de la clase obrera, en cualquier lugar del mundo, que estén luchando por la destrucción del sistema de explotación capitalista. Es parte de nuestra lucha por acabar con toda forma de explotación y opresión, es decir, por el socialismo.
Por la alianza obrera y campesina, por un gobierno de obreros y campesinos
Desde el principio mismo de alguna lucha de obreros o campesinos debemos plantear la necesidad de la alianza de estos dos sectores. Una de las grandes tragedias de la Revolución de 1910 consistió precisamente en que no se dio dicha alianza. Es imposible llevar a cabo una transformación social en México solamente con la clase obrera y a la vez como ya se demostró, es imposible transformar las relaciones de propiedad sin los obreros. Por eso Convergencia Socialista trabaja por la alianza de los obreros y los campesinos y, así, en ese camino, trabaja por la creación del único gobierno de las mayorías, es decir, por el gobierno obrero y campesino. Solamente ese gobierno es el que puede darle una salida favorable, para los sectores mayoritarios de la población, a la crisis actual. Solamente un gobierno de esa naturaleza puede satisfacer las necesidades de las clases explotadas. Solamente un gobierno de esa naturaleza puede darle salida a todas esas reivindicaciones que planteamos. Dicho gobierno debe estar basado en la autoorganización de los obreros, campesinos, colonos y trabajadores en general, tanto del campo como de la ciudad, quienes tendrían en sus manos las decisiones fundamentales en el país.
XII. Medidas para llevar a la práctica el Programa de Convergencia Socialista
En cumplimiento del artículo 26 del COFIPE, Convergencia Socialista expone las medidas y medios que utilizará para realizar su programa.
a) Para realizar sus principios y alcanzar sus objetivos, así como las soluciones políticas propuestas, Convergencia Socialista presenta su proyecto de organización social al pueblo trabajador para que lo discuta, lo modifique, lo apoye y lo haga suyo. Todos los mexicanos de acuerdo con este programa actuarán a través de sus organizaciones sociales, en los comicios electorales, por medio de concentraciones populares, realizando huelgas y acciones reconocidas por la Constitución, para aplicar y defender sus posiciones. Así, las medidas a adoptar por Convergencia Socialista para conseguir los objetivos señalados en su programa, quedan englobadas en la movilización de masas, en la acción organizada y unidad del pueblo.
b) La acción de masas será más eficaz en la medida en que los mexicanos de acuerdo con este programa sean más conscientes de su situación y responsabilidad. La mayor comprensión sólo se consigue a través de la propia experiencia en la lucha, estudio y la aplicación profunda de los principios y líneas políticas que Convergencia Socialista sostiene. La afirmación y desarrollo de una conciencia política se convertirán en realidad mediante la más amplia y organizada actividad de propaganda y educación política. Para ello, Convergencia Socialista editará periódicos, revistas, libros y toda clase de publicaciones, y utilizará, de acuerdo con sus derechos legales, los medios de información. Al mismo tiempo, organizará escuelas, efectuará conferencias y toda clase de reuniones de estudio. Las medidas para elevar la comprensión de sus asociados y de las mesas trabajadoras en general de su programa serán la realización de la más amplia propaganda y educación política. La formación ideológica y político deberá infundir en los miembros de Convergencia Socialista el respeto al adversario y a sus derechos en la lucha política tanto de Convergencia Socialista, como de la sociedad en general. Acorde con sus principios a favor de la lucha democrática asegurará los medios para preparar la participación activa de sus miembros en los procesos electorales, por medio de cursos de capacitación, educación y práctica política para contribuir a que se respete el derecho democrático a elegir y que el voto sea respetado.

References: artículo 16
 artículo 123
 Artículo 27
 resolución 
 artículo 27
 artículo 26