Source: https://www.senado.gob.mx/64/gaceta_comision_permanente/documento/97450
Timestamp: 2019-12-07 05:15:06+00:00

Document:
Gaceta: LXIV/1SPR-23/97450
De la Dip. María Rosete, del Grupo Parlamentario del Partido Encuentro Social, con proyecto de decreto por el que se reforman diversos artículos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
CON PROYECTO DE DECRETO, POR EL QUE SE REFORMA ARTÍCULOS DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, EN MATERIA DE ASISTENCIA DE LEGISLADORES A SESIONES DE PLENO, AMPLIACIÓN DE PERÍODO DE SESIONES Y TRABAJO EN COMISIONES, A CARGO DE LA DIPUTADA MARÍA ROSETE, DEL GRUPO PARLAMENTARIO DEL PES.
La que suscribe, diputada María Rosete, integrante del Grupo Parlamentario del PES de la Sexagésima Cuarta Legislatura de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, con fundamento en el artículo 71, fracción II de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; del artículo 122 de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, y del artículo 6, numeral 1, fracción I, 77 y 78 del Reglamento de la Cámara de Diputados, somete a la consideración de esta Soberanía Iniciativa con Proyecto de Decreto por el que se reforman artículos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia de asistencia de legisladores a sesiones de Pleno, ampliación de período de sesiones y trabajo en comisiones, al tenor de la siguiente
Las reformas y adiciones a la Constitución que ha propuesto el gobierno de la República al Congreso de la Unión y a los congresos de las entidades federativas tienen el claro objetivo de perfeccionar la vida política, económica y social de México.
A través de las modificaciones legales, el Poder Legislativo ha sido actor principal y muy participativo. Las reformas a los preceptos constitucionales han surgido de consultar a la población, interviniendo partidos políticos, organizaciones sociales, instituciones académicas y ciudadanos en general.
Se han escuchado a todos los grupos que se interesan por ser parte de estos cambios, se han expresado y defendido sus ideas y posiciones con irrestricta libertad.
Se consultó y la mayoría decidió. Así funciona el verdadero mecanismo de las democracias.
Para que una reforma sea sólida, duradera, prevalezca en la sociedad y su impacto sea benéfico, tiene que ser platicada, analizada, criticada, discutida por la población.
Esta práctica está caracterizando un nuevo quehacer legislativo.
Es preciso resaltar que México tiene una historia rica en tradición parlamentaria. El Congreso de la Unión ha sido un factor principal en la construcción de las instituciones, en la salvaguarda de la soberanía y del interés nacional, en la defensa de las libertades democráticas, en el impulso de la justicia social y en la promoción y práctica permanente de la cooperación, la solidaridad y el respeto entre las naciones.
Estamos convencidos de la tarea trascendente que compete a los parlamentos en la vida de los países y hoy, en un mundo más interdependiente y complejo, confiamos en que su influencia política y su fuerza moral estén al servicio de las mejores causas de las personas.
A los parlamentos toca la responsabilidad de lograr el fortalecimiento permanente de una sociedad plural. Como foros de libertad y democracia representan la estabilidad, al tiempo que promueven el cambio.
El trabajo legislativo tiene la función principal de establecer, reformar y adecuar las leyes que gobernantes y gobernados deben cumplir, así como guiar su conducta dentro del marco legal; también, se encuentra la función de control y contrapeso que realiza sobre la actuación de los órganos administrativos y de gobierno encargados de ejercer el poder público en nombre y beneficio de la sociedad.
Por consiguiente, en el parlamento debe prevalecer el diálogo entre el poder constituyente y los poderes constituidos, entre gobernantes y gobernados, entre la representación nacional y el Poder Ejecutivo, entre mayorías y minorías.
Una mayor y más frecuente presencia del Congreso de la Unión en el quehacer nacional fortalecerá, sin duda, la vigencia de nuestras instituciones.
En la medida en que nuestra vida política se ha modernizado y ha avanzado, el Legislativo ha dejado de ser un Poder de mero trámite y, de acuerdo con sus facultades, se ha convertido en una tribuna abierta al sentir de la Nación, en un centro de debate que expresa la voz de una sociedad plural y diversa y, en consecuencia, democrática.
Es por ello por lo que debemos profesionalizar al Poder Legislativo, tenemos que cambiar su rostro ante la sociedad, darle un perfil serio y de compromiso.
A pesar del trabajo realizado por el Poder Legislativo, éste goza de mala reputación, es reprobado por una parte importante de la sociedad y la ciudadanía no tiene confianza en este órgano.
Además, es preocupante el ausentismo que se da no solo en las sesiones del Pleno, sino es alarmante lo que sucede en las reuniones de comisiones, donde muchas de ellas se suspenden por falta de quórum o se llevan a cabo con la asistencia mínima.
El sábado 1 de septiembre de 2018, la asistencia a la Sesión de Congreso General para iniciar los trabajos de la Sexagésima Cuarta Legislatura fue de 480 diputados; 14 tuvieron inasistencia justificada; tres, permisos de Mesa Directiva, y dos inasistencias.
La sesión de Congreso General el 1 de febrero de 2019, para arrancar con el segundo período de trabajo legislativo, inició con la asistencia de 301 diputados y 77 senadores.
El promedio de asistencia durante el primer y segundo períodos ordinarios de sesiones del primer año de esta Legislatura, fue de entre 400 y 450 diputados, y de 450 durante los tres períodos extraordinarios.
Incluso, todos fuimos testigos cuando se votó el dictamen con proyecto de decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de los artículos 3, 31 y 73 de la Constitución en materia educativa en el Senado, en donde no se alcanzó la votación por la ausencia de seis legisladores necesarios, por 39 votos en contra y dos abstenciones, por lo que el dictamen fue devuelto a la Cámara de Diputados con las modificaciones ya aprobadas.
Ya no podemos cargar con la imagen de que, “los legisladores, en particular los diputados, trabajan poco y ganan mucho”.
Tenemos dos compromisos, asistir a las reuniones de comisiones y a las sesiones de Pleno. No puede haber un deber superior que impida cumplir con las responsabilidades legislativas, a menos que se tenga una encomienda propia del Congreso, pero aún así no es justificable el ausentismo de manera constante.
No es cuestión de descontar los días de dieta por los que se falten, sino que es un trabajo serio que se tiene que cumplir. Peor aún, es inaceptable que los legisladores falten a sus labores y, aun así, no reciban ningún descuento y se les justifique su ausencia de manera exagerada y maliciosa.
Además, existe la práctica nociva de algunos legisladores de registrar asistencia de inicio y votar algunos dictámenes, cumpliendo con el mínimo, y ausentarse del resto de la sesión.
El panorama es similar en las legislaturas de las entidades federativas, donde el ausentismo puede ser, incluso mayor.
Acabemos con la irresponsabilidad y desinterés de muchas personas que utilizan el cargo para beneficio personal, olvidando el bien común para el que fueron electos.
Es momento de terminar con esta práctica del ausentismo de legisladores, la sociedad no merece tener representantes populares ineptos, incapaces, falsos y traidores de la confianza ciudadana.
Por ello, la presente iniciativa propone terminar con tantas consideraciones hacia los legisladores faltistas y si no demuestran compromiso, obligación, interés, profesionalismo, deben ser dados de baja de tan alta responsabilidad que les fue conferida y llamar al suplente para que concluya con el cargo.
Además, junto con este proyecto de iniciativa de reforma constitucional, presentaré dos proyectos más, uno para reformar la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, y uno más para modificar los reglamentos de la Cámara de Diputados y del Senado de la República, en materia de asistencia a sesiones de Pleno y de comisiones, así como modificar los períodos de sesiones y los días para que se lleven a cabo y, sobre todo, el mecanismo de operación de las comisiones, que son los órganos medulares del trabajo parlamentario, los espacios en los cuales se discuten los asuntos que les son turnados y, dentro del proceso legislativo, son las que dictaminan las iniciativas y minutas por las que se reforman disposiciones legales o se emiten nuevas leyes que permiten que las Cámaras cumplan con sus atribuciones constitucionales y legales.
Debemos agilizar de manera considerable el trabajo de comisiones, que es en donde recae la mayor responsabilidad, así como disminuir el ausentismo.
El problema no es si se aprueba un período más de sesiones en el Congreso de la Unión, mientras exista desinterés y falta de responsabilidad y compromiso de los legisladores para cumplir con sus obligaciones, mientras las comisiones sigan siendo improductivas y no desarrollen sus trabajos conforme a lo estipulado, seguirá yéndose a la basura el trabajo parlamentario que muchos de nosotros presentamos por no ser dictaminado en tiempo y forma.
No tiene caso tener más sesiones si no contamos con materia para discutir. La productividad legislativa no se debe medir solamente por quien presente un mayor número de iniciativas, sino por su participación en los debates, su asistencia a las reuniones de comisiones, sus aportaciones para enriquecer los dictámenes, entre otros.
Los diputados y senadores no debemos ser minimizados en nuestro trabajo por la incapacidad de algunas áreas que no cumplen cabalmente con su función, ni por extrañas formas de evaluación en cuanto a productividad.
Demos un paso para que el Poder Legislativo de muestras de cambio, de que no será comparsa de malas prácticas ni protector de integrantes que no tiene interés ni respeto por el cargo para el que fueron electos.
A continuación, se presenta un cuadro comparativo con las modificaciones propuestas:
Artículo 63. Las Cámaras no pueden abrir sus sesiones ni ejercer su cargo sin la concurrencia, en cada una de ellas, de más de la mitad del número total de sus miembros; pero los presentes de una y otra deberán reunirse el día señalado por la ley y compeler a los ausentes a que concurran dentro de los veinte días siguientes, con la advertencia de que si no lo hiciesen se entenderá por ese solo hecho, que no aceptan su encargo, llamándose luego a los suplentes, los que deberán presentarse en un plazo igual, y si tampoco lo hiciesen, se declarará vacante el puesto. Tanto las vacantes de diputados y senadores del Congreso de la Unión que se presenten al inicio de la legislatura, como las que ocurran durante su ejercicio, se cubrirán: la vacante de diputados y senadores del Congreso de la Unión por el principio de mayoría relativa, la Cámara respectiva convocará, sin omisión, a elecciones extraordinarias de conformidad con lo que dispone la fracción IV del artículo 77 de esta Constitución; la vacante de miembros de la Cámara de Diputados electos por el principio de representación proporcional, será cubierta por la fórmula de candidatos del mismo partido que siga en el orden de la lista regional respectiva, después de habérsele asignado los diputados que le hubieren correspondido; la vacante de miembros de la Cámara de Senadores electos por el principio de representación proporcional, será cubierta por aquella fórmula de candidatos del mismo partido que siga en el orden de lista nacional, después de habérsele asignado los senadores que le hubieren correspondido; y la vacante de miembros de la Cámara de Senadores electos por el principio de primera minoría, será cubierta por la fórmula de candidatos del mismo partido que para la entidad federativa de que se trate se haya registrado en segundo lugar de la lista correspondiente.
Se entiende también que los diputados o senadores que falten cuatro días consecutivos, sin causa justificada o sin previa licencia del presidente de su respectiva Cámara, o siete con los permisos mencionados, con la cual se dará conocimiento a ésta, renuncian a concurrir para el cargo que fueron electos, por lo que serán llamados los suplentes para concluir la legislatura para la que fueron electos, salvo los casos que a juicio de la Cámara respectiva evalúe que requieren de mayor tiempo de ausencia.
Si no hubiese quórum para instalar cualquiera de las Cámaras o para que ejerzan sus funciones una vez instaladas, se convocará inmediatamente a los suplentes para que se presenten a la mayor brevedad a desempeñar su cargo, entre tanto transcurren los veinte días establecidos.
Artículo 66. Cada período de sesiones ordinarias durará el tiempo necesario para tratar todos los asuntos mencionados en el artículo anterior. El primer período no podrá prolongarse sino hasta el 15 de diciembre del mismo año, excepto cuando el Presidente de la República inicie su encargo en la fecha prevista por el artículo 83, en cuyo caso las sesiones podrán extenderse hasta el 31 de diciembre de ese mismo año. El segundo período no podrá prolongarse más allá del 30 de junio del mismo año.
III. Resolver los asuntos de su competencia; recibir durante el receso del Congreso de la Unión las iniciativas de ley, las observaciones a los proyectos de ley o decreto que envíe el Ejecutivo y proposiciones dirigidas a las Cámaras y turnarlas para dictamen a las comisiones de la Cámara a la que vayan dirigidas, a fin de que se despachen dentro de los términos establecidos en el inmediato periodo de sesiones;
Por lo anteriormente expuesto, someto a consideración del Pleno de esta Soberanía la
por el que se reforma artículos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para quedar como sigue:
ARTÍCULO ÚNICO. Se REFORMAN el artículo 63; el primer párrafo del artículo 66, y la fracción III del artículo 78 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
ARTÍCULO SEGUNDO. Con la entrada en vigor de este Decreto, se deberán hacer las adecuaciones necesarias a todas las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas que se opongan al mismo.

References: artículo 71
 artículo 122
 artículo 6

Artículo 63
 artículo 77

Artículo 66
 artículo 83
 artículo 63
 artículo 66
 artículo 78