Source: https://es.scribd.com/document/266921225/Avances-Del-Plan-Estrategico-Caracas-Metropolitana-2020
Timestamp: 2020-08-15 02:57:01+00:00

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Avances Del Plan Estratégico Caracas Metropolitana 2020 | Urbanismo | Alcalde
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Curriculum de Pascualina Curcio
ENtRE 1 (Digital)
De La Genética a La Ciudad La Espacialización de Los Híbridos Urbanos
El Valle de Mis Quereres
ant sc (1)
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA Alcaldía del área Metropolitana de Caracas
Alcalde del Área Metropolitana de Caracas
Directora de Planificación y Gestión Metropolitana
CARACAS METROPOLITANA 2020
2008 - 2012 Experiencia de un nuevo modo de gestión
ALCALDÍA DEL ÁREA METROPOLITANA DE CARACAS
Ariana Tarhan Directora de Planificación y Gestión Metropolitana
EDICIÓN CARTOGRÁFICA Ylsi Vásquez Directora de Sistema de Información Geográfica Metropolitana
DISEÑO GRÁFICO Sulfato Mix C.A.
Depósito Legal: If24220127112264
Carta Alcalde Antonio Ledezma
UN PACTO DE GOBERNABILIDAD POR LA CIUDAD
Carta Alcalde Sucre Carta Alcalde Baruta Carta Alcalde Hatillo Carta Alcalde Chacao
1 ¿POR QUÉ UN PLAN PARA CARACAS?
El marco institucional Los antecedentes de la planificación urbana en Caracas Gestiones precedentes de la Alcaldía del Área Metropolitana de Caracas Un Plan Estratégico para la ciudad El contexto político La necesidad de innovar
2 LA METODOLOGÍA
Proceso de construcción del Plan Asociación Civil Caracas Metropolitana 2020
3 UNA TRANSFORMACIÓN CUALITATIVA
Prioridad al espacio público, la inversión en bienes públicos y la cultura ciudadana Desarrollar nuevas formas de movilidad Garantizar una adecuada relación entre la vivienda y la ciudad Hacer de Caracas una ciudad hermosa, orgullo de sus ciudadanos Impulsar los mecanismos de la participación democrática Convertir a Caracas en una ciudad productiva Asumir la dimensión metropolitana
4 EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LA CIUDAD
5 EL ÁREA METROPOLITANA DE CARACAS Y SU CONTEXTO
Caracas Metropolitana en el mundo Caracas en la región
6 SITUACIÓN ACTUAL DEL ÁREA METROPOLITANA DE CARACAS
Aspectos físicos - naturales Superficie y densidad del AMC Población Estructura urbana del AMC La vivienda de los caraqueños La economía de la ciudad Movilidad Espacios públicos Equipamientos El estado de la infraestructura Caracas y la seguridad ciudadana Cultura ciudadana Gobernabilidad Reflexiones a partir del diagnóstico
7 PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE UNA VISIÓN COMPARTIDA DE CIUDAD
8 CARACAS ACCESIBLE Y EN MOVIMIENTO
Movilidad no motorizada Gestión de la movilidad Aspectos legales e institucionales
9 CARACAS SEGURA E INTEGRADA
Espacio público Vivienda y habilitación de los sectores populares caraqueños Seguridad ciudadana
10 CARACAS AMBIENTALMENTE SOSTENIBLE
La adecuación al cambio climático y la gestión de riesgos Conservación de la biodiversidad
4 Gestión integrada de los recursos hídricos La gestión integrada de los residuos y desechos sólidos La promoción del consumo responsable
11 CARACAS PRODUCTIVA Y EMPRENDEDORA
Plan Metropolitano de Ciencia, Tecnología e Innovación Equipamientos integrales CRECE en zonas de barrio
12 CARACAS GOBERNABLE
13 CARACAS CIUDADANA
Educación para la Movilidad y Seguridad Vial Cultura Ciudadana y espacio público Educación ciudadana y ambiente Seguridad Ambiental Plan Metropolitano de Seguridad Ciudadana
PROPUESTAS DE INTERVENCIONES EN LA ESTRUCTURA URBANA DEL AMC
Planes de renovación urbana Áreas de expansión Habilitación de los barrios caraqueños Rehabilitación de las urbanizaciones populares
15 PROGRAMA DE ACTUACIONES PARA EL ÁREA METROPOLITANA DE CARACAS
16 PROYECTOS 2011-2012
Centro para Educación, Cultura y Arte “Simón Díaz” (CECASD) Integración CECASD con su entorno Transmetrópoli Serie de los cuatrocientos. Aniversario de Caracas: ciudad, cultura y convivencia Concurso “La Carlota: Parque verde metropolitano y su integración con la ciudad” Concurso “Caracas a pedal” Plan de desarrollo urbano local del Municipio Chacao Plan de desarrollo urbano local del Municipio El Hatillo Plan especial de diseño urbano Eje Vizcaya – Plaza Las Américas – El Encantado, Municipios Baruta, El Hatillo y Sucre del Estado Miranda Plan especial de diseño urbano Urbanización Boleita. Municipio Sucre del Estado Miranda
PLATAFORMA DE APOYO TECNOLÓGICO
Sistema de Información Urbano Metropolitano (SIUM) Caracas en un Click
UN PLAN EN CONSTRUCCIÓN
Figuras, cuadros y Gráficos
1. Plano de la circulación futura por las nuevas avenidas. Plan de Caracas 1939
2. Plano regulador de Caracas
3. Área Metropolitana de Caracas. Plano uso de la tierra 1990: hipótesis probable
4. Área Metropolitana de Caracas. Plano prioridades viales
5. Plano de Caracas en 1578
6. Plano de Caracas en 1875
7. Plano de Caracas en 1936
8. Plan Monumental de Caracas en 1938
9. Evolución histórica del crecimiento del Área Metropolitana de Caracas
10. Región Metropolitana de Caracas
11. Área Metropolitana de Caracas. División político - territorial
12. Área Metropolitana de Caracas. Áreas Bajo Régimen de Administración
Especial (ABRAE) y área urbana
13. Área Metropolitana de Caracas. Usos generalizados del suelo
14. Área Metropolitana de Caracas. Unidades de Planificación Física
15. Macrosectores del Área Metropolitana de Caracas
16. Sectores del Área Metropolitana de Caracas
17. Área Metropolitana de Caracas. Densidad de población por Macrosectores
18. Área Metropolitana de Caracas. Áreas potenciales de expansión urbana
19. Área Metropolitana de Caracas. Densidad de empleo por Macrosectores
20. Área Metropolitana de Caracas. Red vial principal
21. Área Metropolitana de Caracas. Rutas de transporte público
22. Área Metropolitana de Caracas. Sistema de transporte masivo en operación
23. Área Metropolitana de Caracas. Áreas de parques de recreación decretados
24. Área Metropolitana de Caracas. Metros cuadrados de área verde acondicionada por habitante por macrosector
Producción y distribución del sistema de acueducto de la Región Metropolitana
Relleno sanitario y plantas de transferencia. Empresas de recolección por municipio
27. Área Metropolitana de Caracas. Vialidad propuesta. Año 2020
28. Propuesta de transporte sistema Metro 2020
29. Área Metropolitana de Caracas. Sistema de espacios públicos propuestos. Año 2020
30. Área Metropolitana de Caracas. Áreas susceptibles de renovación urbana
31. Caracas 2020. Una sola ciudad
1. Caracas: Crecimiento de los desarrollos no controlados 1959-1990
2. Las 21 ciudades más pobladas de América latina 2010
3. Las mejores ciudades para hacer negocios en América latina. Ranking 2011
4. Área Metropolitana de Caracas. Población total por año, según municipio (ABS. Y REL.)
5. Área Metropolitana de Caracas. Déficit habitacional. Primer trimestre 2011
6. Área Metropolitana de Caracas. Red vial expresa y arterial
7. Área Metropolitana de Caracas. Cuantificación de la vialidad. Año 2008
8. Área Metropolitana de Caracas. Principales ejes peatonales
9. Área Metropolitana de Caracas. Áreas decretadas como parques
de recreación bajo competencia del Instituto Nacional de Parques (INPARQUES)
Área Metropolitana de Caracas. Parques de recreación de ámbito general e
intermedio bajo competencia de gobiernos locales y organismos privados
Plantas generadoras de electricidad para el sistema de la Gran Caracas
12. Área Metropolitana de Caracas. Producción de residuos sólidos por municipio. Año 2010
13. Parques de recreación decretados a incorporar al sistema metropolitano de espacios públicos. Año 2020
14. Parques propuestos en el Área Metropolitana de Caracas. Año 2020
15. Ejes metropolitanos propuestos dirección este-oeste. Año 2020
16. Ejes metropolitanos propuestos dirección norte-sur. Año 2020
17. Áreas susceptibles de renovación urbana
18. Programa de inversiones derivado del Plan Estratégico Caracas Metropolitana 2020. Período 2011-2020
19. Referencia de inversiones en proyectos urbanos de otras ciudades
20. Programa de actuaciones para el área Metropolitana de Caracas
1. Área Metropolitana de Caracas. Población total y tasa de crecimiento. Período 1990-2050
2. Área Metropolitana de Caracas. Pirámides de población. Años: 1990, 2010, 2020 y 2040
3. Distribución del área neta vendible de metros cuadrados ubicados en centros comerciales por municipio (stock)
4. Área Metropolitana de Caracas. Cuantificación de la vialidad. 2008
5. Distribución de viajes en el área metropolitana de Caracas por modo y municipio, año 2005
6. Área Metropolitana de caracas. Distribución modal de los viajes internos por tipo de transporte público. Año 2005
8. Oferta pública y privada de planteles de educación básica por municipio
9. Oferta pública y privada de planteles de educación diversificada por municipio
10. Número de camas por cada 1.000 hab. por municipio
11. Relación de oferta-demanda de superficie de mercados municipales por municipio
12. Esquema de distribución de electricidad
13. Producción de desechos sólidos recolectados por municipio por mes
14. Visión compartida de ciudad
15. Proyección de homicidios en la ciudad de caracas para el año 2020
16. Inversiones, proyectos y obras 2011-2020. Plan Estratégico Caracas Metropolitana 2020
Superficie decretada y acondicionada de parques de recreación por municipio
Al igual que un país, una ciudad y con mayor razón una gran ciudad, sólo puede
construir su futuro con el apoyo consciente de la ciudadanía, para lo cual no sólo
es necesario que esa ciudadanía sea consultada, sino que además se le presente un
mapa preciso de la ruta a través de la cual sus gobernantes se proponen alcanzar los objetivos que junto con ella han identificado.
Y es que “una ciudad sólo puede encontrar soluciones de futuro a partir del
momento en el que sabe lo que quiere ser”, como ha afirmado Jaime Lerner, el alcalde que a partir de la experiencia de la brasileña Curitiba dio inicio al ciclo de extraordinarias transformaciones que en los últimos años han conocido muchas ciudades latinoamericanas y que Caracas no va a dejar pasar.
Desde que acepté la candidatura a la Alcaldía Metropolitana de Caracas tenía muy claro que ese debía ser el norte de mi gestión: convocar a la ciudadanía para que expresara cuál era la ciudad que deseaba y aunar fuerzas para que, todos juntos, diseñáramos ese plan y emprendiéramos el camino de su puesta en práctica. Por ello, al asumir la Alcaldía en diciembre de 2008, una de nuestras primeras preocupaciones consistió en integrar el equipo del Instituto Metropolitano de Urbanismo, responsable de la elaboración del Plan Estratégico Caracas Metropolitana 2020 y, por consiguiente, de las actividades dirigidas a la identificación de lo que la ciudad “quiere ser”.
En la búsqueda de ese objetivo se nos han interpuesto infinidad de obstáculos que han hecho más accidentada la ruta, pero no han logrado sacarnos de ella:
nada ha sido suficiente para impedir que la Alcaldía Metropolitana cumpla con su responsabilidad, poniendo un énfasis especial en la relación directa con los ciudadanos, fundamental sobre todo en los casos en los cuales, apartándose de sus
obligaciones legales, algunas instituciones vinculadas al Gobierno Nacional eluden su responsabilidad en el indispensable esfuerzo compartido de rescate de la ciudad
y formulación del Plan Estratégico, del cual se presenta ahora un primer avance.
Esa relación con los ciudadanos en la elaboración del Plan, apuntalada por la activa participación de expertos de los distintos ámbitos de la cuestión urbana, ha sido no solamente fundamental, sino que además le ha impreso su sello distintivo a través de los talleres y mesas de trabajo dirigidos a la construcción de la visión compartida de la ciudad, esa indagación acerca de la ciudad que queremos los caraqueños: una amplia convocatoria de líderes comunitarios y gremiales, representativos de todas las corrientes políticas y de cada uno de los cinco municipios que integran la ciudad, permitió, a través de una serie de discusiones en grupos focales, ponerle pasión y voluntad a los diagnósticos y visiones técnicas de los expertos.
Esta tarea no ha concluido y deberá ampliarse en el futuro inmediato; sin embargo, debe decirse que nunca antes se había hecho un esfuerzo organizado de semejante calidad y escala para poner a hablar a la ciudad misma acerca del destino al que aspira.
A través de este esfuerzo hemos podido constatar cómo los caraqueños de todos los
estratos sociales, sin menospreciar temas indudablemente apremiantes como los de
despachoalcalde@alcaldiametropolitana.gob.ve
la seguridad, la vivienda o la movilidad, colocan en el rango más alto la necesidad de construir y desarrollar los valores de responsabilidad personal, solidaridad y tolerancia como las bases esenciales de la ciudad deseada.
Esa constatación del alto espíritu cívico de los caraqueños, de su capacidad para poner en el plano más elevado sus deberes sin por ello renunciar a los derechos que legítimamente les corresponden, es lo que nos ha sostenido en este desigual combate contra un autoritarismo absorbente e infecundo.
Es así que, confiados, ponemos en las manos de los ciudadanos este avance del Plan Estratégico para su discusión y revisión, para seguir pensando juntos y empezar a construir la ciudad que queremos.
PALABRAS DEL ALCALDE CARLOS OCARIZ
Si observamos el desarrollo de la ciudad de Caracas, es evidente la poca coordinación entre los diferentes entes que tienen a su cargo su mantenimiento y consolidación. Servicios de infraestructura discontinuos, carencia de integración entre sistemas de transporte, creciente informalidad en los servicios de salud, educación y recreación dan cuenta de la ejecución de obras parciales que no satisfacen en definitiva, las necesidades diversas de los ciudadanos que cada vez exigimos mayor calidad de vida.
Como causa de lo anterior, podemos identificar muchas: gobiernos con visiones distintas de ciudad, recursos económicos escasos, dificultad de coordinación entre
12 diferentes niveles de gobierno, entre otros. Sin embargo, la razón medular es la falta de planificación, de una visión de ciudad integrada, como una entidad dinámica que requiere reinventarse continuamente en favor de sus múltiples usuarios y necesidades.
Desde la Alcaldía del Municipio Sucre, celebramos el esfuerzo de la Alcaldía Metropolitana en la elaboración del Plan Estratégico Caracas Metropolitana 2020, cuyos lineamientos serán la guía de desarrollo de Caracas en función a la valoración del ciudadano y su desempeño en una ciudad tan compleja, que necesita volver a ser una referencia como gran capital, tanto a nivel nacional como internacional.
El aporte del Municipio Sucre en esta visión compartida de ciudad, se ha materializado en la definición de sus líneas estratégicas de intervención urbana al darle prioridad a la recuperación de espacios públicos a través de más de 40 intervenciones de calidad que revitalizan parques, plazas, boulevares o crean nuevos lugares de encuentro. Esto, en sintonía con una visión metropolitana de una Caracas Ambientalmente Sustentable, para la consolidación de un sistema de espacios públicos.
Asimismo, entender a los barrios como parte integrante de la ciudad, ha sido el motor para que la Alcaldía de Sucre oriente importantes inversiones en las mejoras y adecuación de los servicios en estas zonas, minimizando su dependencia de las zonas formales y motorizando su productividad económica.
Otra área de intervención importante en nuestra gestión es la actividad deportiva, como una acción que permite disminuir la delincuencia. Es por ello que han sido recuperadas por lo menos una cancha deportiva en todos los barrios de Sucre. Por otra parte, somos promotores del Deportivo Petare, equipo de fútbol de primera división de la clasificación nacional, lo cual ha impulsado la construcción de campos con grama artificial en La Dolorita, Villa Esperanza, Plan de la “I”, entre otros. Asi- mismo, la construcción del gimnasio vertical El Dorado y el Parque Polideportivo Mesuca, aumentará la oferta de estos espacios en áreas de alta concentración de población.
Otra experiencia en nuestro Municipio que se enmarca dentro de los lineamientos del PECM2020, es el rescate de la cultura ciudadana a través de campañas de concientización como Para, Mira y Cruza y No al Ruido, donde los mimos han practicado a modo de ejemplo, cual es el comportamiento ciudadano que debe privar en el caraqueño.
La cultura ha sido otra área importante de nuestra gestión. De allí que la repoten- ciación del Casco Histórico de Petare como centro de la actividad cultural de Sucre. Mejoras en su infraestructura, la reinauguración del Teatro César Rengifo y una programación diversa y novedosa ha generado una nueva zona de entretenimiento en la ciudad.
Son muchas otras las acciones emprendidas en Sucre que corroboran la importancia de la existencia de una visión clara de desarrollo de ciudad en una escala local.
Nos queda mucho trabajo por hacer, pero somos optimistas y confiamos en que trabajando coordinados, con visión y objetivos claros, haremos de Caracas un lugar de oportunidades para todos por igual.
PALABRAS DEL ALCALDE GERARDO BLYDE
Las ciudades deben ir adaptándose a los requerimientos del
ser humano. Deben ser planificadas, construidas e incluso modernizadas conforme
el propio hombre evoluciona. No puede haber calidad de vida en una ciudad si sus
servicios públicos no crecen y se fortalecen a diario.
En estos tiempos de tanta improvisación hemos visto como desde el gobierno
nacional se toman espacios verdes de la ciudad, se acaba con decenas de árboles
y se expropian parcelas y lotes de terreno para tratar de darle viabilidad a la
construcción de conjuntos habitacionales sin que exista ninguna planificación previa
y mucho menos los servicios mínimos indispensables para que puedan incorporarse
a lo existente.
Los gobiernos locales luchamos a diario con servicios que no dependen de nosotros pero que afectan la vida diaria de nuestros habitantes, tales como viejos, improvisados
y mal planificados sistemas de distribución de aguas blancas, colectores de aguas
servidas fracturados y deteriorados, vialidad insuficiente para el modelo vehicular
de ciudad que alguna vez se escogió, insuficiencia de generación eléctrica para los requerimientos de las áreas públicas y su alumbrado, entre otros.
A nuestra querida y maltratada Caracas le hace falta un Plan que la repiense y
la coordine. Ninguno de los cinco municipios que la componemos somos islas en las cuales puedan ejecutarse soluciones parciales sin que las mismas estén plenamente enmarcadas dentro de un gran rediseño de nuestra ciudad al servicio de sus ciudadanos.
El municipio es una pieza fundamental del desarrollo controlado de una ciudad y el respeto a la descentralización, la coordinación con los entes del poder central y el acatamiento de un plan maestro por todas las autoridades de todos los niveles constituye la única posibilidad real de rescatarla para hacerla vivible y no inmersa en el caos permanente actual.
El plan de desarrollo sustentable de la ciudad debe comprender todas las aristas:
servicios de agua, cloacas, energía, vialidad, transporte, ambiente, espacios públi- cos, control sobre los espacios urbanizados y por urbanizar. Este plan no puede edificarse sin contar con la activa participación de quienes somos los más directos dolientes de nuestra ciudad, sus habitantes.
La ciudad debe servir al hombre y no el hombre sobrevivir en la ciudad. Por ello somos firmes creyentes de que la existencia misma de la Alcaldía Metropolitana se basa en la obligatoria necesidad de parir este plan estratégico para toda el Área Metropolitana, que diseñe los lineamientos fundamentales para su transformación y que coordine su ejecución a futuro.
Decenas de ciudades en nuestra Latinoamérica ya lo han logrado o están en vías de hacerlo. Nuestra capital también podrá repensarse, rediseñarse y modernizarse.
PALABRAS DE LA ALCALDESA MYRIAM DO’NASCIMENTO
La Alcaldía Metropolitana es una instancia indispensable para la gestión y manejo de la ciudad, en especial desde la perspectiva de la planificación de una metrópoli como Caracas, cuya agitada dinámica ocurre con indiferencia de los límites territoriales de los 5 municipios que la conforman.
Caracas ha sido objeto de numerosos estudios y muchos esfuerzos en el campo de la planificación urbana, sin embargo los logros y beneficios obtenidos de la ejecución de los mismos no ha ido a la par; entre otras razones la falta de éxito, se debe a la poca coordinación de las políticas públicas y definición de las prioridades de la ciudad como conjunto.
Se persiguen visiones aisladas de sectores de ciudad (municipios) acorde a la visión del gobernante de turno y en función de los intereses más locales en una forma inmediatista casi siempre en detrimento del bien general; lo ideal es lograr resolver los problemas locales mediante soluciones de ámbito local que vayan sumando aportes a la solución de los problemas a escala metropolitana.
14 En este sentido el Plan Estratégico Caracas Metropolitana 2020 (PECM2020) como instrumento que diseña las directrices para promover la transformación de la ciudad en los ámbitos de seguridad, movilidad, espacios públicos, ambiente, ciudadanía, empleo y servicios, entre otros, es un aporte trascendental para la evolución de una mejor ciudad y una mayor calidad de vida.
La Alcaldía El Hatillo ha estado involucrada en el desarrollo del PECM2020 desde sus inicios como parte de la junta Directiva del Instituto Metropolitano de Urbanismo Taller Caracas y a través de nuestra participación en los diferentes Comités de Trabajo, organizados sobre las áreas temáticas estratégicas para el desarrollo de la ciudad.
La mejora de la accesibilidad mediante mejoras de la infraestructura vial y el fortalecimiento de las redes y sistemas de transporte; la protección del patrimonio ambiental, la mejora y desarrollo de nuevos espacios públicos como elementos de integración urbana; la generación de empleo y bienestar; la mitigación del riesgo y la dotación de servicios y equipamientos de calidad para los ciudadanos; son todos elementos coincidentes entre los lineamientos macro de las propuestas del Plan
Estratégico y los lineamientos más detallados de desarrollo, propuestos por nuestro Plan de Desarrollo Urbano Local PDUL-El Hatillo 2030.
Esta sinergia de trabajo ha permitido evitar el solape de esfuerzos y concentrar las actuaciones urbanísticas en pro del logro de mejoras de las necesidades locales con aporte a la consecución de objetivos para el bienestar de la ciudad a escala metropolitana.
PALABRAS DEL ALCALDE EMILIO GRATERÓN
Estamos celebrando los 20 años de la autonomía del municipio Chacao y los 13 años de Protección Civil y Ambiente. Es una fecha propicia para ratificar el compromiso de seguir avanzando hacia el desarrollo sostenible. Nos hemos convertido en referencia de gestión porque tenemos una planificación a corto, mediano y largo plazo en cada una de las áreas de desarrollo:
seguridad, salud, educación, infraestructura, gestión ambiental y de riesgos, gestión urbana, gestión social, deportes y cultura; para prestar servicios de calidad a todos los ciudadanos.
Lo importante no es sólo la planificación, sino la voluntad de seguir ejecutando políticas públicas, creando nuevas obras y programas para elevar la calidad de vida de todos los ciudadanos. En tres años de gestión hemos sumado a la infraestructura del municipio 21 parques, 19 plazas, 3 gimnasios al aire libre. Entre estas obras vale mencionar: la nueva Plaza Los Palos Grandes; los parques Boyacá y Beatriz Alcántara; la renovación de la plaza Bolívar y el majestuoso teatro municipal recientemente inaugurado, un nuevo espacio para la cultura en el corazón del municipio, entre otros. También construimos el Boulevard Arturo Uslar Pietri, en aras de continuar generando espacios peatonales y aumentar la capacidad de disfrute de la ciudad.
También finalizamos la construcción del ambulatorio de Los Palos Grandes; consolidamos un eficiente servicio de aseo urbano; iniciamos los programas de clasificación de desechos en origen en los sectores populares y las urbanizaciones Bolívar y La Floresta; estamos diseñando el nuevo modelo de manejo de desechos en alianza con la CAF y arrancamos la construcción del circuito ecológico en la cuenca media de la quebrada Chacaíto para ofrecer al ciudadano el disfrute de 9,5 hectáreas de bosque urbano.
Por su parte, desde finales del año 2009, la Oficina Local de Planeamiento Urbano ha llevado a cabo el desarrollo del Plan de Desarrollo Urbano Local (PDUL) con una metodología que propicia la participación de las comunidades y que se enmarca en una visión de alcance metropolitano al considerar los lineamientos de planificación superior expresados en el Plan Estratégico Caracas Metropolitana 2020 que adelanta la Gerencia de Gestión para la Ciudad de la Alcaldía Metropolitana de Caracas. Hasta los momentos hemos completado la fase de diagnóstico y está en marcha la etapa de Propuesta y Opción de Desarrollo.
Para garantizar la sostenibilidad de esta gestión, colocamos al ciudadano como protagonista de cada una de las iniciativas promovidas por el gobierno local, entendiendo que la corresponsabilidad en la gestión pública facilita la ejecución de políticas públicas.
Avanzar en la construcción de una nueva cultura ciudadana para transformar la ciudad es nuestro norte. De allí la importancia de estar cada día más cerca del ciudadano para conocer sus necesidades, identificar los problemas y promover la corresponsabilidad a través de programas de formación en valores a funcionarios y líderes comunitarios, optimización del currículo de nuestras escuelas municipales en la formación de valores, fomentando 1200 actividades culturales, creación de espacios para la convivencia, promoción y difusión de conocimiento como la plaza de Los Palos Grandes que, además, cuenta con tecnología 2.0. Esa es la filosofía
que hemos aplicado durante estos tres años de gestión y ha dado frutos, pues tenemos resultados concretos para mostrar.
Gracias al trabajo de cada uno de nuestros servidores públicos hemos logrado convertirnos en una referencia en materia de seguridad ciudadana, desarrollo urbano, gestión de riesgos y gestión ambiental.
Estamos dispuestos en convertirnos en el primer municipio ecológico y en promover la cultura ciudadana como herramienta efectiva para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Chacao avanza hacia el desarrollo sostenible, porque lo que define una ciudad sustentable es la calidad de vida de sus ciudadanos, el trabajo constante de los gobiernos por promover el desarrollo urbano en equilibrio con el ambiente, el correcto manejo de los desechos, la promoción del reciclaje, el mejoramiento de la movilidad, la construcción de espacios públicos de calidad para el encuentro, la cultura, el respeto a la tradición y la incorporación del ciudadano a todos estos procesos de cambio para garantizar la permanencia en el tiempo de las iniciativas impulsadas desde el gobierno local.
EL ROL DE CARACAS EN EL DESARROLLO NACIONAL
Caracas no es sólo la ciudad más grande de Venezuela por tamaño poblacional, sino también la más emblemática, centro político, financiero y cultural. Su condición de capital de la República no es concesión de ningún gobierno sino consecuencia de una serie de hechos históricos ocurridos a lo largo del secular proceso de conformación de la sociedad nacional. Fundada en 1567, once años después se convierte en capital de la Provincia de Venezuela, condición que mantendrá a lo largo del tiempo, con el advenimiento de la República y por encima de los más dispares avatares políticos y bélicos. 1
Pero no es sólo que Caracas ostenta legalmente la capitalidad de Venezuela sino que se ha consagrado como la indiscutible capital espiritual de los venezolanos.
1 Después de consolidada la independencia, Valencia ostentará esa condición por un breve período del
cual, sin embargo, se guarda escasa memoria.
Ramón J. Velásquez, un distinguido compatriota y profundo conocedor de la idiosincrasia nacional, ha afirmado con propiedad que Venezuela es una expresión
de Caracas. Ya en el turbulento siglo XIX, plagado de guerras de todos los calibres, ningún caudillo podía considerarse victorioso hasta no ocupar Caracas al punto que
la llamada hegemonía andina, caracterizada por la prolongada continuidad de pre-
sidentes nacidos en los Andes desde Cipriano Castro en 1899 hasta Isaías Medina Angarita en 1945, no hizo otra cosa que fortalecer el peso de la ciudad capital.
EL CARÁCTER DE LA CIUDAD METROPOLITANA
Hacia 1930, en la estela del crecimiento de las exportaciones petroleras, se iniciará
la transición demográfica y urbana venezolana que, en escasas décadas, conducirá
a la transformación de un país profundamente rural en uno de los tres más
urbanizados de América Latina. En el transcurso de ese proceso Caracas no hará otra
cosa que reafirmar su capitalidad, dejando atrás su carácter de ciudad tradicional
y convirtiéndose en la segunda mitad del siglo XX en una ciudad metropolitana, integrando en su área de influencia un número creciente de las aglomeraciones urbanas circundantes.
Lo anterior no es banal: en la dinámica de las sociedades contemporáneas se juega en las metrópolis algo más que el destino de la ciudad y sus habitantes, ya que ellas, por su incidencia en el sistema nacional de ciudades, cumplen un rol estratégico en el desenvolvimiento del país como un todo. Si las ciudades han sido instrumentos
claves del desarrollo a lo largo de toda la historia de la humanidad, hoy, en un mundo interconectado y virtualmente urbanizado en su totalidad, donde el conocimiento
se convierte cada vez más en la variable decisiva, esta verdad adquiere una vigencia
Ese rol ha estado asociado tradicionalmente a la capacidad que tienen las ciudades, particularmente las grandes aglomeraciones metropolitanas como Caracas, para
concentrar externalidades y actividades de distinta índole, en especial las ligadas
a la generación de innovaciones; pero en los años más recientes, debido a la
creciente importancia que asume un tipo específico de externalidades, como son la producción de conocimientos y el desarrollo de las telecomunicaciones, su rol tradicional como centro neurálgico de los intercambios y de la producción y difusión de información y saberes ha registrado una potenciación sin precedentes, dando origen a los llamados territorios inteligentes donde lo característico es que
las ciudades operan como nodos de las redes que articulan y organizan la economía global.
Sin embargo, esos nodos no emergen al azar sino que, tanto en el ámbito mundial como en el nacional, se localizan en un número determinado de ciudades. Siendo
la extrema movilidad una de las características más resaltantes del mundo actual,
llama la atención la estabilidad de esos polos de atracción, asociada a la existencia de un conjunto de factores locales específicos que algunos han denominado medio urbano y que no es otra cosa que una serie de condiciones en parte naturales, pero sobre todo producidas en lapsos históricos relativamente largos: infraestructuras, patrimonio cultural y tradiciones, institucionalidad y capital humano, que inciden directamente en la calidad de vida de la población. Ellas ofrecen tanto los anclajes que posibilitan el funcionamiento de las redes globales como el cemento necesario para integrar a los sujetos locales en los nodos de tales redes.
La capacidad de las ciudades para responder a los estímulos de la competencia global no depende mecánicamente de la mayor o menor riqueza del medio urbano:
para ello es necesario que en su seno surjan las redes sociales capaces de convertirlas en actores colectivos de la escena mundial y neutralizar o limitar las condiciones de exclusión y marginación. No obstante, un medio urbano de calidad constituirá siempre un aporte decisivo tanto para el mejoramiento de la competitividad económica como para alcanzar la integración social y la sustentabilidad ambiental y cultural; para, en definitiva, hacer realidad lo que, desde los estudios pioneros de Henri Lefebvre, se conoce más propiamente como el derecho a la ciudad.
LA CRISIS Y EL POTENCIAL ROL DE LA METRÓPOLI
Entre 1980 y 2005 la economía venezolana registró un crecimiento por habitante negativo de 1,2% anual en promedio, con una caída total acumulada de 34,7% y los consiguientes efectos erosivos sobre el entramado social; los excepcionalmente altos precios del petróleo que se han registrado en los años recientes no parecen haber sido suficientes para revertir de manera definitiva esa sostenida crisis.
Aunque esa situación también ha impactado a la infraestructura urbana y la calidad de vida en Caracas y las demás ciudades venezolanas, con grave daño al medio urbano, la experiencia histórica debería ser suficiente para demostrar cómo, en ese contexto, las grandes áreas metropolitanas pueden cumplir una relevante función estratégica dentro de las políticas orientadas a revertir la situación y emprender un curso sostenido de desarrollo asentado sobre bases de mayor sustentabilidad.
Hoy existe amplio consenso en cuanto a que, aun siendo muy importantes, los recursos naturales no garantizan por sí mismos el desarrollo: son las ciudades con su infinidad de actividades productivas y creativas, con su población trabajadora y generadora de conocimientos, las grandes articulaciones que permiten transformar
el crecimiento económico en desarrollo social y bienestar de la población. Y si bien,
como ya se ha dicho, el contar con un medio urbano de calidad no es condición suficiente para alcanzar esos objetivos, sí es, indiscutiblemente, una condición necesaria.
Planteada la cuestión en esos términos, resulta claro que, por el liderazgo que en el ámbito nacional ejerce la ciudad capital, al Plan Estratégico Metropolitano Caracas 2020 le corresponde asumir la responsabilidad de contribuir a romper la inercia del pasado y señalar un nuevo rumbo de desarrollo que garantice el derecho a la ciudad para todos.
LA METRÓPOLI COMO DIVERSIDAD INTEGRADA
Si Caracas logra poner en acto sus fortalezas como metrópoli y no como simple
agregado de municipios más o menos bien administrados, podrá desplegar
a plenitud su potencial aporte al desarrollo nacional y, además, ofrecer a todos
sus habitantes niveles de calidad de vida compatibles con sus potencialidades, el
progreso tecnológico y los modernos derechos de ciudadanía.
Ella es, ciertamente, una realidad diversificada, lo que incide en su riqueza social
cultural que en parte se expresa en su división en municipios, pero solamente
integración de esa diversidad permitirá crear las condiciones para su inserción
exitosa en la dinámica del progreso económico y social mundial.
Aunada a la secular dificultad de los gobiernos nacionales para entender las
potencialidades de la ciudad capital y para impulsar sus dinámicas de transformación,
la incapacidad demostrada hasta ahora por los gobiernos locales para resolver esa
ecuación es una de las causas más importantes que subyacen a la actual crisis de Caracas y a su consecuente ineficacia para estimular el desarrollo.
El PECM 2020 no es el mero resultado de un acuerdo entre técnicos, sino el proceso colectivo de construcción de un “pacto de ciudad”. Una invitación al debate y al activismo ciudadano. Un manifiesto político, que servirá de instrumento para recobrar la fe en la posibilidad de transformar nuestra ciudad, la capital de la República.
Por qué un plan para
El Distrito Metropolitano de Caracas, conjuntamente con sus órganos de gobierno –la Alcaldía Metropolitana de Caracas, el Cabildo Metropolitano y el Consejo de Gobierno del Distrito Metropolitano– fue creado por la Asamblea Nacional Constituyente en el año 2000, cuando promulgó la Ley Especial sobre el Régimen del Distrito Metropolitano de Caracas (G.O. N° 36.906 del 08/03/2000), quedando integrado el mismo por el municipio Libertador del Distrito Capital y los municipios Baruta, Chacao, El Hatillo y Sucre del estado Miranda.
Entre las competencias asignadas al nuevo ente destaca “Planificación y ordenación urbanística y ambiental, arquitectura civil y viviendas de interés social”. Dentro de ese marco, el Cabildo Metropolitano promulga la Ordenanza que crea el Instituto Metropolitano de Urbanismo Taller Caracas (G.O.M. Nº 0074 del 11/10/2005, reformada según G.O.M. Nº 0057 del 29/12/2006). Dicha Ordenanza establece que corresponde al IMUTC “actuar como autoridad superior en la ordenación
urbanística dentro de la jurisdicción del Distrito Metropolitano de Caracas; la gestión
y coordinación de las competencias en materia de planificación y ordenación
urbanística, ambiental, arquitectura civil y vivienda de interés social; planificación
y ordenación de los parques y espacios abiertos de carácter metropolitano; planificación de la vialidad urbana” (Artículo 2).
Más específicamente, el Artículo 4, numeral 1, establece entre sus atribuciones:
“Formular y ejecutar el Plan Urbano del Distrito Metropolitano de Caracas en todas las escalas de sus competencias. En coordinación con el resto de los actores públicos y privados con competencia en materia urbanística”.
La competencia de la Alcaldía del Área Metropolitana de Caracas para la elaboración de este plan de carácter urbanístico, tiene su fundamento jurídico en leyes nacionales, ordenanzas de carácter metropolitano, e inclusive en decisiones jurisdiccionales, a saber:
POR QUÉ UN PLAN PARA CARACAS
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Art. 178 numeral 1; Ley Orgánica del Poder Público Municipal, Artículos 56 numeral 2°, literal a); 61; 88 numeral 10; 95 numeral y 266; Ley Orgánica para la Ordenación del Territorio:
artículo 8; Ley Orgánica de Ordenación Urbanística. Art. 10 numeral 1; 10°; Ley Especial del Régimen Municipal a Dos Niveles del Área Metropolitana de Caracas, Artículo 5 numeral 1°; Ordenanza Metropolitana sobre los Lineamientos Urbanos del Distrito Metropolitano, Artículo 9° numeral 2; Ordenanza de Creación del Instituto Metropolitano de Urbanismo Taller Caracas, Artículos 2°; 4° numeral 1°; 8° y 9°; la Sentencia Nº 00-2658 de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia de fecha 12 de diciembre de 2000, que señala: “Corresponde a nivel metropolitano
22 la planificación y ordenación urbanística…Esto presupone una ordenación legal referente a lo general del área…”
El Plan Estratégico de Desarrollo Urbano Metropolitano (PEDUM) es un instrumento de carácter normativo por disposición de dos leyes, la Ley Orgánica de Ordenación Urbanística (LOOU) y la Ley Orgánica del Poder Público Municipal (LOPPM); su elaboración, aprobación y promulgación es competencia exclusiva de las autoridades locales, en nuestro caso, el PEDUM lo elabora la Alcaldía Metropolitana a través de su dependencia encargada de la planificación y ordenación urbanística. Como se expresa legalmente a través de una Ordenanza, lo discute, somete a consulta pública y lo sanciona el Cabildo Metropolitano y finalmente, lo promulga el Alcalde Metropolitano.
Es importante destacar que por mandato expreso de estas Leyes corresponde a los municipios que conforman el Área Metropolitana la elaboración de sus respectivos Planes de Desarrollo Urbano Local (PDUL), sin embargo, hasta la fecha no los han dictado, por lo que regulan su actividad urbanística y usos del suelo, a través de
diferentes Ordenanzas de Zonificación, que generalmente son las herramientas de aplicación de los Planes 2 .
Entre abril y mayo de 2009, pocos meses después de haber resultado electo Alcalde Metropolitano Antonio Ledezma, el primer representante de la oposición democrática que alcanzaba esa posición, la Asamblea Legislativa Nacional aprobó dos leyes, en algunos aspectos violatorias de la propia Constitución Nacional, claramente destinadas a reducir los recursos y competencias de la Alcaldía Metropolitana 3 .
El proceso culminó en el mes de octubre con la derogación de la ley del año 2000 y su sustitución por la Ley Especial del Régimen Municipal a Dos Niveles del Área Metropolitana de Caracas (G.O. Nº 39.276 del 01/09/2009). Ésta introduce una serie de importantes cambios en relación a la precedente: se mantienen la Alcaldía Metropolitana, aunque significativamente disminuida en competencias, y el Cabildo Metropolitano, pero se elimina el Consejo de Gobierno; el ámbito original de la entidad político-territorial, pasa de ser el Distrito Metropolitano de Caracas a ser el Área Metropolitana de Caracas. Pese a esos cambios, a la llamada ahora Alcaldía del Área Metropolitana de Caracas el Artículo 5 de esta última Ley le reconoce competencias en ámbitos tales como “la planificación y coordinación en materia de ordenación urbana y urbanística; protección del ambiente y el saneamiento ambiental” y el desarrollo de programas de “asistencia técnica dirigi- dos a municipios”.
2 Los municipios El Hatillo y Chacao han elaborado sus respectivos PDUL y están a la espera de su
aprobación por la Cámara Municipal.
3 Se trata de la Ley Especial sobre la Organización y Régimen del Distrito Capital (G.O. Nº 39.156 del
13/04/2009) y la Ley Especial de Transferencia de los Recursos y Bienes Administrados Transitoriamente por el Distrito Metropolitano de Caracas al Distrito Capital (G.O. Nº 39.170 del 04/05/2009). Esta segunda Ley implicó una brutal reducción en el presupuesto de la Alcaldía Metropolitana.
El Instituto Metropolitano de Urbanismo Taller Caracas
Dentro del marco de competencias descrito, el Instituto Metropolitano de Urba- nismo, en ejecución de las atribuciones que le confiere la Ley, ha coordinado desde 2009 la formulación del Plan Estratégico Metropolitano de Caracas 2020.
De acuerdo a la Ordenanza de creación 4 , su Junta Directiva la integran un Presidente y seis directores, todos de libre designación y remoción por parte del Alcalde, debiendo ser uno de ellos postulado por el Cabildo Metropolitano. Para garantizar la máxima representatividad del IMUTC, durante la gestión actual se solicitó a los cinco alcaldes municipales de la ciudad que postularan sus representantes; solamente el Alcalde del Municipio Libertador ha ignorado esa invitación.
LOS ANTECEDENTES DE LA PLANIFICACIÓN URBANA EN CARACAS
En 1938, la Dirección de Urbanismo del Gobierno del Distrito Federal, asistida por una Comisión Técnica Consultiva y asesorada por los urbanistas franceses Lambert, Prost, Rotival y Wegenstein, será la responsable de la redacción del primer plan urbanístico de la ciudad.
El plan de 1939
En 1939 se presenta oficialmente el Plan Monumental de Caracas, el primer plan urbanístico en sentido moderno de la ciudad. Aunque hace referencias al ámbito
4 Ordenanza de creación del Instituto Metropolitano de Urbanismo Taller Caracas (G.O.DM Nº Ext. 0057
del 29 de diciembre de 2006).
regional e incluso internacional, incide exclusivamente sobre una parte del Distrito Federal: su límite este es la quebrada Chacaíto, frontera geográfica y administrativa pero en rigor no social ni urbanística con el estado Miranda. Está inspirado en la necesidad de controlar el crecimiento de una ciudad todavía pequeña en población pero que había conocido una expansión demográfica muy importante durante el transcurso del siglo: había pasado de 73.000 habitantes en 1891 a 240.000 en 1936, pero manteniéndose predominantemente como una ciudad de edificaciones de un solo piso, con una trama prácticamente inmodificada y sin un aumento significativo de la superficie ocupada, de modo que la densidad pasó de 117 hab/ha en la primera de esas fechas a 434 hab/ha en la segunda.
El Plan ponía un énfasis particular en la vialidad, al punto que lo que define como “trabajos indispensables” está abrumadoramente constituido por la construcción de nuevas calles y avenidas y la prolongación, ensanche o mejora de otras. La máxima prioridad se otorga a la ejecución de la llamada Avenida Central, de 30 metros de ancho (las calles de la ciudad de entonces raramente superaban los 6 metros) y que se desarrolla entre el parque Los Caobos y la colina de El Calvario “comprendiendo la unión de tres plazas de carácter monumental”; claramente inspirada en los bulevares parisinos, a ella se la concibe como una suerte de detonante que debía marcar el desarrollo futuro de la ciudad: “el carácter estético de todas las ciudades lo determina la ejecución de una porción de ella, a menudo insignificante en relación con la superficie total”. Esta es probablemente la razón por la cual su concepción es objeto de una formulación morfológica, única en la historia de los planes urbanos de Caracas.
Otros aspectos que merecen ser destacados es que, conforme a las tendencias de la época, estableció la segregación de usos para las áreas de nuevo desarrollo, confinó los desarrollos de vivienda obrera al oeste de la ciudad y creó un instrumento de
Figura 1. PLANO DE LA CIRCULACIÓN FUTURA POR LAS NUEVAS AVENIDAS.
expropiación que fue el que, en la práctica, permitió la ejecución de la Avenida Central, ahora rebautizada Avenida Bolívar; aunque se proponen algunas vías peatonales en el casco histórico, no hay previsiones en materia de transporte públi- co. Con el título de Plan Rector, fue aprobado por el Concejo Municipal en 1942.
Los planes de la década de 1950
En 1950 el relevo de aquella primera experiencia será asumido por dependencias del Gobierno Nacional; esta nueva generación de planes abarca ahora la totalidad del valle del Río Guaire (Área Metropolitana de Caracas) y se los puede definir como desarrollistas en el sentido que su objetivo primordial es apoyar el proceso de expansión de la ciudad. Este plan, redactado por la Comisión Nacional de Urbanismo (CNU) 5 , ratifica los criterios de segregación de usos (“áreas residenciales, de trabajo, de comercio, centros financieros y administrativos, etc.”) pero ignora las áreas de desarrollo informal.
PLAN DE CARACAS 1939
El de 1958, redactado por la Dirección de Urbanismo del Ministerio de Obras Públicas, destaca cómo, aparte de que la dinámica de crecimiento de la ciudad desbordó las previsiones del anterior, las autoridades se limitaron a aprobar la “reglamentación del uso de la tierra”, pero que ésta debió acompañarse de “otra serie de disposiciones legales y administrativas, que no llegaron a desarrollarse por una serie de causas circunstanciales, originando, con su ausencia, ciertas distorsiones y viciamientos (sic) de desarrollo en algunos de los aspectos contemplados en el Plan de 1950” 6 . Se insiste en la preocupación por la congestión vehicular, se
Fuente: Revista Municipal del Distrito Federal, año 1, Nº 1, noviembre 1939.
ratifican las orientaciones del anterior, se destaca la expansión de las áreas de desarrollo informal (señala “34.000 ranchos censados en Caracas”) aunque no propone acción específica alguna y se hace un énfasis particular en las relaciones de la ciudad con la Región Central, que constituiría el entorno que haría posible el pleno despliegue de sus exigencias de desarrollo. Además de insistir en los aspectos mencionados, este Plan abrió las puertas a la creación de la OMPU.
5 Creada en 1946 y disuelta en 1956, fue responsable de la redacción de los planes reguladores de las
principales ciudades venezolanas de entonces.
6 “Plan General de Desarrollo para el Área Metropolitana de Caracas”, Integral, Nº 12, Caracas 1958.
Figura 2. PLANO REGULADOR DE CARACAS
Se observa que el área abarcada incluye Catia y El Valle, así como Petare. Fuente: Plan Regulador de Caracas. 1952
CUADRO 1. CARACAS: CRECIMIENTO DE LOS DESARROLLOS
NO CONTROLADOS 1959-1990
DESARROLLOS NO CONTROLADOS
% población en
(hab.) Desarrollos no controlados
1.201.643
1.797.162
2.175.800
935.306
1.161.418
2.932.430
En la actualidad habitan en los barrios más del 45% de la población del AMC y ocupan el 25% del área ocupada.
Fuente: Oficina Metropolitana de Planeamiento Urbano, Estrategia para un programa de acción en el Área Metropolitana de Caracas, 1974-1979, Cuadro Nº 3, p. 13, OMPU, Caracas 1974; Baldó, Josefina y Federico Villanueva, Un plan para los barrios de Caracas, Consejo Nacional de la Vivienda, Caracas 1998
Los planes de la OMPU (1960-1990)
En 1960, la Oficina Municipal de Planeamiento Urbano del Distrito Federal, centra su gestión inicial en la aplicación de la Ordenanza del Plan de 1958 y el análisis de las áreas de desarrollo informal, que ya entonces habían alcanzado una dimensión preocupante.
La Oficina Metropolitana de Planeamiento Urbano (OMPU), asume las funciones de planificación y control del desarrollo urbano del Área Metropolitana de Caracas (AMC) 7 . Se crea igualmente la Comisión Metropolitana de Urbanismo como “máximo organismo directivo, consultivo y asesor en materia de ordenación urbana del área metropolitana de Caracas, cuya competencia es fijar las directrices generales de la labor de la OMPU”. Éste resultó ser un organismo bastante abigarrado, donde había representación del gobierno nacional, los colegios profesionales, las cámaras empresariales y las organizaciones vecinales, quedando en definitiva los gobiernos locales en posición minoritaria.
Como ha sido generalmente reconocido, la OMPU alcanzó un nivel profesional muy elevado y produjo importantes documentos de interpretación de la dinámica del AMC que culminaron en el Plan Rector del Área Metropolitana de Caracas y el Litoral Vargas, conocido también como Plan Rector Caracas 2000, de noviembre de 1983. Sus estrategias principales pueden resumirse en los siguientes puntos:
• Frenar la expansión poblacional del AMC, orientando “de manera decidida y planificada” el crecimiento adicional hacia el Tuy Medio y Guarenas-Guatire.
7 El AMC estaba integrada por los departamentos Libertador y Vargas, luego se incorpora el Distrito Sucre.
Figura 3. ÁREA METROPOLITANA DE CARACAS.
PLANO USO DE LA TIERRA 1990: HIPÓTESIS PROBABLE
Fuente: Oficina Metropolitana de Planeamiento Urbano, 1981. Caracas 2000 Plan General Urbano. Plano Nº 24.
• Mejorar el nivel de prestación de servicios en las “áreas marginales” y promover su integración efectiva a la red vial urbana y a los sistemas de transporte público y redes de infraestructura.
• Evitar la aparición de nuevas “áreas marginales” enfatizando el papel urbanizador del sector público, en particular desarrollando “áreas de recepción dirigida” pa- ra los nuevos habitantes de la ciudad, que garanticen su localización dentro de la trama urbana en terrenos dotados de los servicios y equipamientos fundamentales.
• Completar la red básica del sistema Metro, desestimular el uso del auto privado,
potenciar y mejorar el transporte público, completar la red vial matriz mínima de
• Desestimular la densificación en áreas con problemas de accesibilidad y de servicios
y asegurar la preservación de las áreas de reserva natural y las ecológicamente frágiles.
• Estimular el desarrollo de un sistema polinuclear de centralidades.
• Fortalecer la fiscalidad de los gobiernos locales y proceder a la revisión de las tarifas de los servicios públicos dentro de un esquema de subsidios cruzados.
• Reformar la administración de la ciudad, estableciendo una administración metropolitana para todo el ámbito funcional del área metropolitana.
Incomprensiblemente, en 1990 los alcaldes de los municipios Libertador y Sucre, resolvieron deshacer el convenio de Mancomunidad Urbanística, lo cual significó
la liquidación automática de la OMPU. Ésta no fue sustituida por nada equivalente
hasta el año 2006, cuando se creó el IMUTC. Durante todo ese tiempo se privó
a la ciudad del cerebro que podía pensarla como un todo integrado y dejando
huérfanas las propuestas del Plan de 1983, particularmente las que tenían carácter
supra municipal.
Plan Estratégico Caracas Metropolitana 2010
Por iniciativa de los entonces Alcalde del Municipio Libertador del Distrito Federal
y Presidente de la C. A. Metro de Caracas, en septiembre de 1995 se constituyó
la Fundación Plan Estratégico Caracas Metropolitana (FPECM) con el objeto de “promover la formulación, el seguimiento y la actualización continua de un plan estratégico para la Ciudad de Caracas, incorporando la participación activa de los
PLANO PRIORIDADES VIALES
Fuente: Oficina Metropolitana de Planeamiento Urbano, 1981.Caracas 2000 Plan General Urbano. Plano Nº 34.
actores fundamentales de la Ciudad”. En su formulación se consiguió incorporar no sólo a los gobiernos locales sino también a las empresas de servicios en red, las dependencias del Gobierno Nacional con competencias sobre la ciudad y otras instituciones de carácter cultural y académico. Aunque no tuvo continuidad, contribuyó a la comprensión de los problemas que a fines del siglo pasado confrontaba Caracas y sentó un ejemplo por su capacidad para convocar a los principales actores urbanos a propósito de formular una visión compartida de futuro para la ciudad.
Caracas es reconocida internacionalmente como centro de negocios, de cultura y de prestación de servicios especializados en salud y en la industria del conocimiento. Es una metrópoli agradable, organizada, segura, con servicios públicos de alta calidad y excelentes sistemas de transporte y comunicaciones internacionales. Está socialmente integrada y prevalece una cultura ciudadana, con conciencia de patrimonio, identidad y alto sentido ético. Los gobiernos locales trabajan coordinadamente con el gobierno metropolitano y demás agentes de la sociedad civil, sobre la base de una orientación estratégica compartida.
La visión de futuro del Plan 2010
Esa experiencia, que además no tuvo carácter oficial y por tanto no generó obligaciones para las autoridades, se clausuró en el año 2000. Su aporte más trascendental fue la “Propuesta a la Asamblea Nacional Constituyente” (julio de 1999) para atender el déficit de gobernabilidad de la ciudad metropolitana, originado en el diverso carácter y elevado número de las entidades político-administrativas que entonces la integraban. Aunque alterada en aspectos fundamentales, ella dio origen a la “Ley Especial sobre el Régimen del Distrito Metropolitano de Caracas” de marzo de 2000 que creó la Alcaldía Metropolitana de Caracas y a la cual ya se ha hecho referencia.
GESTIONES PRECEDENTES DE LA ALCALDÍA DEL ÁREA METROPOLITANA DE CARACAS
La gestión del Alcalde Alfredo Peña
Al conocido periodista Alfredo Peña, quien ya había ocupado cargos en el Gabinete del Presidente Chávez, le correspondió ser el primer Alcalde Metropolitano electo de Caracas entre 2000 y 2004 y, por consiguiente, de proceder a su organización. Los aspectos relativos al ordenamiento físico de la ciudad fueron distribuidos en tres secretarías, a saber: la Secretaría de Planeamiento Urbano, la de Transporte Urbano
28 y la del Ambiente. Aunque no se llegó a elaborar un plan urbano en cuanto tal, la primera de esas secretarías si alcanzó a formular el documento intitulado “Caracas siempre: un movimiento continuo – Territorio fraccionado en busca de integración”, en el cual se propone realizar un plan general para el conjunto metropolitano en el que se establecían los siguientes lineamientos:
A. Visión de la ciudad del nuevo milenio:
• Articulación de los diferentes ambientes geográficos: valle, montaña y mar.
• Incorporación de los barrios al tejido urbano formal.
• Creación de espacios públicos de recreación al alcance de las grandes mayorías.
• Estructuración de un sistema integral de transporte.
• Conservación e integración de los activos patrimoniales e históricos a la vida cultural.
• Modernización de eficientes sistemas de redes de servicios (agua y cloacas, electricidad, desechos, teléfonos).
• Planificación y gestión de sistemas de educación, salud, deportes, vivienda que cubra los déficit existentes.
B. Propuestas concertadas:
• Respeto y valorización del hábitat, conservación patrimonial y sistemas de espacios públicos:
• Ordenanza metropolitana del espacio público.
• Eje civil Catia – Petare.
• Plan maestro del sistema verde metropolitano.
• Inventario de patrimonio vegetal monumental de la ciudad.
• Sistema de saneamiento ambiental e incorporación al paisaje urbano de los ríos Guaire y el Valle.
• Parque lineal de la cota mil y sistemas de acceso al Parque Nacional el Ávila.
• Accesibilidad y movilidad:
• Articulación del sistema de transporte público superficial al sistema de transporte subterráneo y superficial del Metro de Caracas.
• Sistema de circulación peatonal en las áreas centrales de la ciudad.
• Sistemas de paradas de autobuses.
• Sustentabilidad, renovación y productividad, seguridad, prevención de riesgo y emergencia:
• Plan de mercadeo de la ciudad.
• Mapa de riesgo de la ciudad (II Etapa).
• Mapa de densidades poblaciones y emprendedores para desarrollar un modelo dinámico de la ciudad.
• Planes zonales para incentivar la inversión privada en la renovación urbana de los sectores: San Bernardino, Los Caobos, Plaza Venezuela – Maripérez, Boleíta, Los Cortijos – Intercomunal del Valle, Catia y La Rinconada.
• Integración, equidad social y vivienda:
• Mapas de los equipamientos y redes de los servicios de la ciudad: escolar, sanitario, deporte y recreación, seguridad urbana, telecomunicaciones, acueductos, alcantarillados, alumbrado público, y gestión de los desechos sólidos.
• Desarrollo de los proyectos en ejecución: Petare Norte, La Vega, Antímano, Ojo de Agua – Libertador, Las Minas – Santa Cruz del Este, La Palomera, Ojo de Agua, Baruta y Hoyo de la Puerta.
• Desarrollo de los estudios de las unidades de planificación física y unidades de diseño Urbano previstos en el plan de habilitación de barrios.
La gestión del Alcalde Juan Barreto
Otra figura muy cercana al Presidente Chávez, Juan Barreto ocupó la Alcaldía Metropolitana entre 2004 y 2008. Durante su gestión, como ya se vio, se procedió a la creación del IMUTC y a la redacción de lo que se llamó el Plan Urbano Metropolitano (PUM) 8 .
La documentación consultada es bastante confusa y, aparte de una serie de planteamientos genéricos, termina expresándose en un considerable número de esquemas arquitectónicos con niveles variables de elaboración, casi ninguno de los cuales llegó a materializarse en la realidad.
8 La referencia más completa que hemos podido consultar es una lujosa publicación de la Alcaldía, sin
fecha, titulada La Caracas que estamos construyendo. Del Poder Popular al Plan Urbano Metropolitano al Poder Popular. La Nueva Geo-Política urbana y producida por el IMUTC. Todas las citas entre comillas en las líneas que siguen proceden de esta publicación.
Bajo la premisa de la “ciudad socialista”, el PUM propone la creación de una ciudad/ región, “basada en la solidaridad y en el humanismo socialista”. Esta ciudad región deberá ser policéntrica, con un sistema de planificación siempre dinámico, que funcione sobre la base de la participación ciudadana.
Entre las líneas estratégicas / Elementos Estructurantes, destacan:
• Generar un sistema de espacios abiertos que incluye: accesos vehiculares y peatonales, parques urbanos metropolitanos, sistema hídrico y nodos ecológicos.
• Unir sectores de la ciudad caracterizados por su dinámica urbana particular.
• Interconectar la red de infraestructura de servicios.
• Crear y/o reforzar la estructura comunitaria.
Adicionalmente el PUM propone como meta, crear una ciudad/ región que logre “autoabastecerse” y donde la comunidad ejerza contraloría social de los planes y proyectos a realizar. En definitiva, la propuesta de este plan radica en entregar el poder de decisión y contraloría de los planes al nivel comunal.
Dentro del PUM se inscribe el Plan Metropolitano de Vivienda y Hábitat, que sería “el encargado de estudiar y proyectar las soluciones para atender el problema habitacional del Distrito Metropolitano mediante políticas de descongestión y desconcentración, específicamente, en las zonas populares, a través de distin- tos programas, a saber: Transbarrio, SUVI (Sustitución de Viviendas), Plan Ejes y Clase Media”.
Programa Transbarrio El programa Transbarrio (Transformación Integral de los Barrios Populares Urbanos), del cual no se conoce ningún caso efectivamente realizado, parece un intento de
reemplazar el abandonado Programa de Habilitación de Barrios que adelantara el Consejo Nacional de la Vivienda (CONAVI) entre 1999 y 2000, mientras que el SUVI es equivalente al de “viviendas de sustitución” que acompañaba al citado programa del CONAVI. Aparentemente consistía en tres tipologías únicas, preconcebidas en el IMUTC, de una de las cuales la llamada Casa Ave- se llegaron a construir algunas unidades.
Plan Ejes Se planteaba como “la desconcentración urbana hacia zonas periféricas con la posibilidad de desarrollar sobre los ejes de conexión con la ciudad, preservando el ambiente y propiciando el desarrollo endógeno”. Entre estas propuestas se cuenta, en el llamado Eje Maiquetía-Catia, dentro de la Zona Protectora del Parque Nacional El Ávila, la “Ciudad Socialista Camino de los Indios” o “Ciudad Caribia”, cuya primera etapa, desarrollada en verdad no por la Alcaldía Metropolitana sino por el Ministerio de la Vivienda y el Hábitat, se inauguró en 2011. El desarrollo está planteado con edificios de 4 pisos y una vez concluido deberá contar con 20.000 unidades de vivienda. Cuesta sin embargo entender su inclusión dentro del Plan Ejes desde que, aun cuando está a 2,4 kms. de la autopista Caracas-La Guaira, es accesible solamente con vehículos de doble tracción.
Programa Clase Media Consideraba aspectos como la adquisición de terrenos para la creación de un banco de tierras o la renovación urbana de sectores que pudieran densificarse. En la práctica se limitó a una oleada de ocupaciones de edificios con fines expropiatorios, la mayoría de las cuales nunca fueron canceladas.
Un plan estratégico para la ciudad
Del análisis de los antecedentes no puede concluirse sino que desde 1990, cuando fue liquidada la OMPU, la ciudad ha carecido de un órgano capaz de pensar integralmente y guiar su dinámica urbana; más aún, que las sabias y a la vez sensatas estrategias propuestas por esa oficina en su Plan de 1983, el último que alcanzó a formular, quedaron huérfanas, carentes de un ente capaz de llevarlas a la práctica. Puede decirse que desde entonces el único logro significativo correspondió al Plan Estratégico Caracas Metropolitana 2010, que, con su “Propuesta a la Asamblea Nacional Constituyente” de julio de 1999, consiguió que se creara, más allá de las distorsiones introducidas a la propuesta original, un sistema metropolitano de gobierno.
La realidad es que esta situación ha incidido en la ya comentada pérdida de competitividad de Caracas y en la drástica disminución de la calidad de vida de sus habitantes, evidenciada en los altos niveles de inseguridad 9 , el creciente congestionamiento vial, el acentuado déficit de espacios públicos, la desorganización y deterioro del transporte público, el irregular servicio de recolección de desechos sólidos y la alta proporción de población viviendo en sectores de barrios con déficit de empleo y servicios, entre otros problemas.
Más allá del mandato legal, no hay duda de que es un deber ciudadano de primer orden dar urgente respuesta a semejante situación, que conspira tanto contra el desarrollo de la nación como contra los derechos de cada uno de los caraqueños.
9 En su Informe del año 2007 el Centro de Estudios para la Paz y los Derechos Humanos de la Universidad
Central de Venezuela registra un acelerado crecimiento de la tasa de homicidios en Caracas, que de los ya altos 63 por 100 mil habitantes de 1998 pasó a 130 en 2007.
Aunque la Constitución Nacional define a Venezuela como “un Estado federal descentralizado”, son bien conocidos los esfuerzos del Gobierno Nacional por desmontar el proceso de descentralización iniciado en 1989: una de las evidencias más importantes es la ya descrita situación en la que se encuentra la Alcaldía Metropolitana, pero también la sistemática y exagerada subestimación de los ingresos petroleros en la formulación de los presupuestos de la Nación, un modo de disminuir recursos a las alcaldías y gobernaciones.
En el caso de la Alcaldía Metropolitana de Caracas pueden señalarse otras evidencias, como la no incorporación de la Alcaldía del Municipio Libertador a la junta Directiva del IMUTC después de casi tres años de haber sido invitada por primera vez y el silencio sistemático de las empresas de servicios en red del Estado -cuya cooperación es indispensable en el gobierno de la ciudad- incluso cuando se les solicita información. Más recientemente se registra la creación de la Oficina de la Vicepresidencia de la República y un Ministerio de Estado, para la Transformación Revolucionaria de la Gran Caracas, que operan sin planes conocidos y en total desconexión con los gobiernos metropolitano y municipales, así como el gobierno del Distrito Capital, con la excepción de la citada Alcaldía del Municipio Libertador.
Tanto la grave decadencia de la ciudad, en parte explicable, como se dijo, por el prolongado vacío en materia de planificación, obligan entonces al diseño de un instrumento original, capaz de conducir a resultados pese a la extrema adversidad del contexto. Es así que el PECM 2020 ha tenido muy presentes las experiencias exitosas que han ocurrido en los años recientes, particularmente en algunas
ciudades latinoamericanas 10 , pero reconociendo que entre éstas y la circunstancia
caraqueña hay una diferencia crucial: en todos los casos conocidos, aunque ha sido frecuente la no coincidencia de afiliación política entre las autoridades locales
y las nacionales, siempre ha privado la cooperación y el mutuo respeto de las competencias de cada uno.
El Alcalde metropolitano en conjunto con el equipo del IMUTC identificó en la
planificación estratégica, la metodología que más se adaptaba al desafío de recuperar la calidad de la vida urbana en una ciudad metropolitana institucionalmente débil, fraccionada en términos político-administrativos y sometida además a una polarización política, con situaciones de gran desorden en la prestación de ciertos servicios fundamentales y con un acentuado grado de deterioro en algunas de sus infraestructuras más importantes, pero entendiendo que en el singular contexto político venezolano ella es insuficiente; por esto se estimó necesario poner especial atención en algunos aspectos particulares, dirigidos a fortalecer la legitimidad del Plan y construir el más amplio espectro de alianzas posible. En esa dirección se acentuó el énfasis en lo siguiente:
• La realización de un intenso esfuerzo por integrar a los principales actores urbanos -tanto individuales como institucionales- en la formulación del Plan por medio de su incorporación a la construcción de la visión compartida de ciudad; se puso un cuidado particular en garantizar la participación en dicho proceso de todas las corrientes políticas, evitando incluso la autoexclusión que dinámicas como ésa inducen. Se aspira a que los participantes se conviertan no sólo en constructores del Plan sino además en sus principales activistas.
10 El Centro Iberoamericano de Desarrollo Estratégico Urbano (CIDEU) www.cideu.org contiene una extensa
base de datos de planes y proyectos estratégicos de ciudades iberoamericanas.
• El desarrollo de un amplio programa de cultura ciudadana orientado a lograr que la ciudadanía tome consciencia de que es posible revertir la indeseable situación actual, pero que para lograrlo debe identificar metas y movilizarse en el reclamo de sus derechos. Esas metas se irán estableciendo, en un proceso de elaboración continua, por el Plan Estratégico; se espera que cada comunidad sea capaz de identificar las metas o proyectos de mayor interés para ella, reconocer la institución responsable por su ejecución y movilizarse para exigir que se ejecute. Más en general, este programa aspira a la creación de una ciudadanía consciente de sus deberes y derechos como la mejor garantía para lograr la transformación de la ciudad.
• La identificación, conjuntamente con las instituciones y gobiernos locales dispuestos a cooperar, de aquellos proyectos de “microcirugía urbana” que puedan ser llevados efectivamente a cabo con los recursos disponibles y tengan el potencial de convertirse en efecto-demostración de la factibilidad y utilidad del Plan en su integralidad.
• El despliegue de un vasto programa de alianzas institucionales. Éste, naturalmente, debe incluir los gobiernos locales y regionales del AMC, pero también insistir con las instituciones del Gobierno Nacional a través de un sistemático asedio democrático. A lo anterior deben sumarse las universidades y academias, colegios profesionales, gremios, sindicatos y ONG vinculadas al tema de la ciudad, así como los medios de comunicación masiva. Esta propuesta particular se concreta en la Asociación Civil Caracas Metropolitana 2020 que se desarrolla más adelante.
• Asegurar la difusión masiva del Plan a través de una comunicación eficaz e intensiva, con el objetivo de que ningún caraqueño ignore su existencia.
Se trata, en definitiva, de lograr que la ciudadanía, en el más amplio sentido, se adueñe del Plan y se convierta tanto en su contralora como su activista.
La Planificación Estratégica Urbana es una forma sistemática de manejar el cambio y de crear el mejor futuro posible para la ciudad.
proceso de construcción del plan
En consonancia con las consideraciones precedentes, la Alcaldía Metropolitana de Caracas ha asumido como responsabilidad fundamental la de promover, coordinar
y servir de mediador entre los más diversos actores para la construcción del PECM
2020, entre ellos, como ya se señaló, las cinco alcaldías que conforman el Área
Metropolitana de Caracas, el Distrito Capital, la Gobernación del estado Miranda, las empresas de servicio del Estado y los ministerios. Para ello se ha apoyado en una estrategia de diálogo abierto y permanente, atendido con responsabilidad
y entusiasmo por especialistas, activistas, comunidades, alcaldías e instituciones. Un proceso que, a pesar de notorias y lamentables ausencias, le ha otorgado legitimidad y peso a esta propuesta.
El Plan se entiende como un proceso continuo, como es en definitiva la ciudad, en consecuencia de lo cual también la dinámica de consultas se ha diseñado de esa manera, involucrando entre otros, a especialistas, líderes comunitarios y gerentes municipales. A través de talleres, foros y debates se procede a recabar información y propuestas, asumiendo la coordinación metropolitana para avanzar todos en una misma dirección.
Un hito de especial relevancia será la convocatoria del Consejo de Ciudad, al cual se hará referencia en el aparte concerniente a la Asociación Civil Caracas Metropolitana 2020. El Plan fue organizado en cuatro fases que, por la complejidad de las dinámicas urbanas y políticas de la ciudad, se han ido solapando a medida que se avanzaba en su desarrollo. Esto, que desde una perspectiva académica pudiera aparecer como una debilidad, en realidad expresa la capacidad del Plan para dar respuesta a una situación no precisamente ortodoxa sino contradictoria, compleja y en más de un aspecto insólita como es la de la Caracas actual.
Esas fases, descritas aquí secuencialmente, son las siguientes: 1. el diagnóstico; 2. la visión compartida de ciudad; 3. las líneas estratégicas; y 4. la consolidación de un catálogo de proyectos estratégicos y de grandes temas para el debate. La compleja dinámica de su elaboración, que ha conducido a los solapamientos señalados, ha hecho que ellas no sólo se imbricaran sino que exigieran de reformulaciones sucesivas para dar respuesta a los nuevos escenarios que iban apareciendo.
La elaboración del Diagnóstico se basó en los numerosos estudios, investigaciones y documentos que existen sobre Caracas, provenientes de diversas fuentes como organismos públicos, universidades y expertos, así como talleres expresamente convocados, donde participaron tanto el equipo de la Alcaldía como especialistas de distintas áreas. Una atención particular se prestó a los antecedentes en materia de planificación de la ciudad, tratando de extraer lecciones tanto de sus éxitos como de sus fracasos.
La fase de Visión Compartida se ha desarrollado a partir de los resultados obtenidos de una serie de talleres con líderes comunitarios que permitieron avanzar en un horizonte consensuado para la ciudad de Caracas al año 2020.
El desarrollo de las Líneas Estratégicas, como grandes ejes ordenadores del Plan, se trabajó bajo diversas modalidades con el fin de establecer objetivos específicos, estrategias y acciones que deberán cumplirse para alcanzar el horizonte propuesto. Una de las modalidades fue a través de talleres con especialistas, organizaciones no gubernamentales, foros y comités metropolitanos por tema, mediante los cuales se convocaban a las autoridades competentes.
El objetivo siempre fue alcanzar los consensos necesarios mediante el trabajo colectivo entre distintos actores de la ciudad con la participación activa de técnicos y especialistas, referentes académicos, sociales y culturales, así como de instituciones
de la ciudad. El proceso debe continuar con el desarrollo de un conjunto de proyectos concretos y acciones específicas que permitirán plasmar las directrices representadas por las líneas estratégicas. Una de las modalidades que se ha buscado implementar para el desarrollo de los proyectos, es a través de los concursos de ideas o de anteproyecto como forma de democratizar las intervenciones urbanas entre un mayor número de actores.
Finalmente, es preciso tener presente que hoy las ciudades metropolitanas se constituyen como procesos, es decir como realidades abiertas, en constante cambio y que la misma puesta en ejecución del Plan es una forma de intervenir en la realidad que muchas veces da origen incluso a cambios no previstos. Para poder dar respuesta a esos cambios constantes en los escenarios de la ciudad, el Plan mismo se ha concebido como un proceso abierto, que se retroalimenta continuamente, para lo cual es indispensable garantizar la continuidad institucional que haga posible coordinar su seguimiento, actualización y mejora permanente. Es en esa necesidad que se fundamenta la creación de la Asociación Civil Caracas Metropolitana 2020, como un organismo de la ciudad en su sentido más amplio, que, incluyéndola con todo el peso que les corresponde, trasciende sus instituciones de gobierno para asegurar su continuidad más allá de los naturales avatares de la vida política.
La Asociación Civil Caracas Metropolitana 2020 asume como antecedente a la Fundación Plan Estratégico Caracas Metropolitana 2010 (FPECM), presidida por el Ing. José González Lander y responsable de la elaboración del primer Plan Estratégico para la ciudad entre 1995 y 2000. Aunque difería de su propuesta original en aspectos decisivos, ella, como ya se ha señalado, obtuvo su logro más importante con la promulgación, en ese último año, de la Ley Especial sobre
el Régimen del Distrito Metropolitano de Caracas, la cual dio origen a los actuales órganos de gobierno metropolitano.
Sin embargo, como se ha visto y pese a que ella fue elaborada por la propia
Asamblea Nacional Constituyente, la vida de las instituciones metropolitanas, afectada por el clima político reinante en el país, ha sido bastante azarosa y de logros escasos, en particular en cuanto al insatisfactorio cumplimiento de las obligaciones que en materia de coordinación y planificación metropolitana corresponden a la Alcaldía. Incluso, ya se explicó cómo intereses políticos circunstanciales llevaron
a la derogación de aquella Ley y su sustitución por otra que redujo brutalmente
las competencias de la Alcaldía Metropolitana y la colocó al borde de la asfixia
En todo caso, la prolongada interrupción del clima de discusión y reflexión que en aquellos años había promovido la FPECM no sólo ha incidido negativamente en el debilitamiento del debate público sobre el destino de la ciudad, sino que también facilitó la ejecución de esos cambios, que tan seriamente han afectado las competencias de la Alcaldía y del Cabildo Metropolitano. Sin ignorar la gravedad de las fracturas políticas que hoy afectan a nuestra sociedad y las consiguientes dificultades para entablar un diálogo fructífero y a las cuales ya se ha hecho referencia, la Alcaldía Metropolitana ha considerado urgente reabrir el más amplio espacio de debate acerca del futuro de la ciudad y las estrategias para alcanzarlo, incorporando el mayor número posible de actores metropolitanos.
Es para ello que propuso la creación de la Asociación Civil Caracas Metropolitana 2020 (ACCM 2020), que recoja la herencia de la FPECM promoviendo la planificación estratégica de Caracas Metropolitana a partir de la creación de diversos espacios de
participación, entre los cuales destaca el Consejo de la Ciudad, abiertos al diálogo
y la concertación en torno a los principales problemas de la capital.
La ACCM 2020 y el Plan Estratégico Caracas 2020
La tarea principal que asumirá la Asociación Civil será, en efecto, garantizar la continuidad en la formulación del Plan Estratégico Caracas Metropolitana con horizonte al año 2020, iniciado en el Instituto Metropolitano de Urbanismo Taller Caracas pero que a partir de su constitución efectiva quedará bajo la responsabilidad de la Asociación. Con esto no se pretende sustituir en sus responsabilidades a la Alcaldía Metropolitana ni a ninguna de las demás instituciones legalmente responsables del gobierno de la ciudad, sino, como expresamente lo señalan su Acta Constitutiva y Estatutos Sociales, “coadyuvar en la promoción y coordinación del
proceso de planificación estratégica de la ciudad de Caracas Metropolitana, como instrumento para construir y actualizar continuamente, con la participación y el consenso de las instituciones competentes, públicas y privadas, y de sus habitantes, una visión común de estrategias y proyectos para alcanzarla, contribuyendo así a elevar la competitividad económica de la ciudad y a mejorar la calidad de vida de sus habitantes”. Para ello, desarrollará las siguientes funciones:
• Promover, gestionar y/o realizar estudios e investigaciones técnicas dirigidos a profundizar el conocimiento de la situación económica, social, cultural, urbanística y ambiental de la ciudad.
• Fomentar el encuentro, la cooperación y el compromiso de los actores públicos y privados en torno a la formulación e implantación de una estrategia urbana, con visión global, participativa e integral de ciudad.
• Impulsar la identificación y ejecución de proyectos estratégicos, innovadores, que garanticen la transición a un nuevo modelo de desarrollo sostenible que nos permitan enfrentar y resolver 3 problemas estructurales que debemos afrontar:
rentismo, pobreza y cambio climático.
A lo largo del año 2010 se desarrolló una intensa campaña para divulgar los
objetivos de la Asociación y captar a los principales actores urbanos como miembros fundadores.
En ese esfuerzo se contactaron cerca de sesenta instituciones que incluían todas las
alcaldías del Área Metropolitana de Caracas, empresas operadoras de los servicios públicos, organizaciones académicas y un grupo de las ONG, así como los gremios
de trabajadores y empresarios vinculados a la problemática urbana.
La Asociación quedó legalmente constituida el 7 de julio de 2011, liderizada por una Junta Directiva provisional constituida por representantes de la Asociación Civil “Por la Caracas Posible”, Universidad Central de Venezuela, Universidad Metropolitana, Universidad Simón Bolívar y Colegio de Arquitectos de Venezuela.
Una semana después, el viernes 15 de julio de 2011, se realizó la primera Asamblea General con la participación de las siguientes instituciones:
• Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA)
• Universidad Monteávila
• Academia de la Ingeniería y el Hábitat
• Cámara de Comercio de Caracas
• Cámara Venezolana de Centros Comerciales, Comerciantes y Afines
• Cámara Venezolana de la Construcción
• Cámara Inmobiliaria Metropolitana
• Consejo Nacional del Comercio y los Servicios
• Colegio Nacional de Periodistas
• Fundación Fondo Andrés Bello
• Fundación Instituto Botánico de Venezuela Dr. Tobías Lasser
• Fundación de la Vivienda Popular
• Fundación de la Memoria Urbana
• Fundación Espacio
• Sociedad de Ciencias Naturales La Salle
• Instituto Latinoamericano de Comunicaciones
• Asociación Civil Por la Caracas Posible
• Asociación Civil La Escuela de Ciudadanos
• DOCOMOMO-Venezuela.
• Alcaldía del Área Metropolitana de Caracas
• Alcaldía de Baruta
• Alcaldía de El Hatillo
• Gobierno del estado Miranda
Por las características de sus integrantes, la misma Asamblea General de la Asociación, que en el tiempo podrá ampliarse con otros miembros asociados, constituye una importante instancia de participación. Ella se valdrá de la asistencia de un Consejo Asesor como órgano de consulta y asesoría técnica, el cual estará formado por personas naturales de reconocida y destacada trayectoria profesional en sus áreas de conocimiento. El mecanismo de participación más amplio será el Consejo de la Ciudad, una instancia que aún debe ser normada por la Asamblea General pero que deberá recoger la más amplia representación de los habitantes de la ciudad para discutir periódicamente los progresos en la labor de formulación del Plan Estratégico, convirtiéndose además en su principal multiplicador. Se prevé que tan importante órgano de participación ciudadana celebre cuando menos una reunión anual, manteniendo viva una participación cotidiana a través de las redes sociales.
Ejecutiva y Técnica
Para lograr la gobernabilidad del Área Metropolitana de Caracas, condición indispensable para solucionar los problemas que padecen los caraqueños, la Asociación Civil Caracas Metropolitana 2020 se propone construir las estructuras necesarias para el desarrollo de una gestión integrada, orientada por el signo de la cooperación entre los niveles de gobierno, que permita promover la elaboración de las políticas públicas necesarias para la restitución de las competencias y recursos de la Alcaldía Metropolitana de Caracas, a los fines de hacer posible el ejercicio de una gestión eficaz, armoniosa y de cooperación.
Más allá de las muchas críticas posibles, no cabe la menor duda acerca del im- portantísimo rol que ha jugado en Venezuela el proceso de urbanización ocurrido a partir de la segunda década del siglo XX. Consecuencia, y a la vez causa, de numerosos procesos de muy diferente carácter, representa nada menos que el hecho de que recientes generaciones de venezolanos –nuestros padres y abuelos– dejaron de vivir en donde tradicionalmente lo habían hecho para adoptar unos
modos de vida, crear unos espacios y desarrollar unos valores radicalmente nuevos de manera acelerada y muchas veces traumática. En la segunda mitad del siglo
esa dinámica alcanzó dimensiones que desbordaron todas las previsiones 11 , de
modo que aquel país profundamente rural de hace cien años, donde era difícil
encontrar alguna aglomeración merecedora del nombre de ciudad, entra al siglo
XXI compitiendo por el primer lugar entre los más urbanizados del continente.
11 En 1950 solamente cuatro áreas metropolitanas superaban los 100.000 habitantes, concentrando poco
menos de un cuarto de la población nacional; al finalizar el siglo más de treinta áreas metropolitanas entraban en esa categoría, alojando casi dos tercios de la población nacional.
La nave-insignia de ese proceso fue Caracas, la ciudad capital, que hasta finales de la década de 1980 era un referente continental. Sin embargo, mientras en el resto de América Latina otras ciudades han encarado exitosos procesos de renovación urbana, fortalecimiento de sus instituciones de planificación y puesta al día de los mecanismos de gobierno para abordar los retos del nuevo siglo, nuestra ciudad, como se ha señalado en páginas precedentes, ha entrado a partir de entonces en un proceso de franca decadencia que amenaza no sólo con conducirla a la ruina, sino incluso con transformarla en una rémora para el desarrollo de la nación como un todo.
Es precisamente esa peligrosa tendencia la que se propone enfrentar el Plan Estratégico Caracas 2020. Para ello es necesario abordar una transformación cualitativa, fuertemente innovadora de la ciudad y de sus instituciones, lo cual se resume en el objetivo fundamental de hacer de ella una ciudad sustentable no sólo, como se lo suele entender, en términos ambientales, sino también en términos económicos, sociales, políticos y culturales.
UNA TRANSFORMACIÓN CUALITATIVA
La cultura ciudadana está asociada con valores más generales de ciudadania, tales como responsabilidad personal, tolerancia, solidaridad y respeto al otro, así como aspiración a la integración social.
Para lograrlo, es preciso establecer unas orientaciones conceptuales de orden general que guíen el crecimiento de la ciudad en los próximos años y que tienen que ver, fundamentalmente, con los aspectos que se analizan en los párrafos que siguen, los que dan sustrato real a lo que se ha dado en llamar el derecho a la ciudad, que es la base de la sustentabilidad.
Prioridad al espacio público, la inversión en bienes públicos y la cultura ciudadana
Como lo demuestran innumerables estudios teóricos, pero también las experiencias
40 más exitosas no sólo en América Latina sino en el mundo entero, el factor clave para la recuperación de las ciudades es el rescate del espacio público, que no es sólo el espacio de encuentro de todos los ciudadanos sino aquel donde ese encuentro ocurre en condiciones de igualdad.
Además, también el aumento de los índicesde inseguridad está asociado en una medida importante al deterioro y uso inadecuado del espacio público, por lo que su recuperación tiende a repercutir en mejoras en la seguridad.
La afirmación anterior requiere de una traducción concreta en términos de políticas, la cual se expresa en que las autoridades deben otorgar la más alta prioridad a la inversión en bienes públicos, es decir en transporte y espacio públicos, escuelas, equipamientos deportivos, bibliotecas y edificaciones culturales en general. Pero no sólo es necesario producirlos, sino además mantenerlos en el tiempo, para lo cual es imprescindible involucrar a la ciudadanía.
Es importante entender, sin embargo, que no se trata solamente de destinar recursos suficientes a esos fines: además será necesario hacer un magno esfuerzo
educativo dirigido a modificar los patrones de comportamiento ciudadano; sin ello no sólo será difícil adelantar cambios como los señalados en el medio físico de la ciudad, sino que los que eventualmente se lograran tendrán pocas probabilidades de perdurar.
Particularmente en una ciudad tan descuidada por tanto tiempo como Caracas, el concepto de espacio público ha dejado de existir, si es que existió alguna vez, en el imaginario ciudadano: basta contemplar cómo la mayoría acepta como cosa normal la invasión de los retiros de frente y las aceras por los automóviles en unos casos y por los vendedores ambulantes en otros, o la “privatización” de calles y parques con el argumento de la inseguridad.
No obstante, aunque sin duda las alimenta la incapacidad o irresponsabilidad de las autoridades para hacer cumplir las normas, se debe reconocer que esas conductas tienen muchas veces bases en la realidad de una ciudad con graves fallas de funcionamiento, inadecuada oferta de estacionamientos y altas tasas de desempleo
y de criminalidad, por lo que ninguna campaña educativa podrá tener éxito si en paralelo no se procede a subsanar las fallas en cuestión.
Ahora bien, el tema de cultura ciudadana no tiene que ver únicamente con el buen uso del espacio público, sino que está asociado además, como se pudo comprobar en los Talleres para la Construcción de la Visión Compartida de Ciudad, con valores más generales de ciudadanía tales como responsabilidad personal, tolerancia, solidaridad y respeto al otro, así como aspiración a la integración social.
Estimular la práctica de estos valores es fundamental, pues, como se ha demostrado
a través de innumerables estudios de casos, ellos juegan un rol central en el éxito de las ciudades metropolitanas contemporáneas, basadas en el desarrollo del conocimiento y la creatividad.
Desarrollar nuevas formas de movilidad
Se dará una importancia particular a las formas alternativas de movilidad, específicamente a los desplazamientos en bicicleta y peatonales, prestando especial atención a mejorar las condiciones para personas con movilidad reducida.
La fantástica pero accidentada geografía caraqueña manda un mensaje en materia de movilidad que no sería responsable ignorar: en la medida en la que se incrementen los desplazamientos en automóviles privados, la movilidad tenderá a disminuir. Ésta, que es una verdad ampliamente reconocida en ciudades geográficamente menos complicadas, en Caracas obliga a aguzar la inteligencia para establecer políticas que, una vez evaluadas las variables de rapidez, seguridad, costo y confort, lleven a preferir el transporte público al automóvil privado.
La ciudad tiene la ventaja de contar con un sistema Metro de gran calidad aunque actualmente muy deteriorado y no desarrollado en su totalidad, pero que sin duda constituye un importante punto de partida.
En contra conspiran las absurdas facilidades que las políticas nacionales dan al automóvil privado 12 , una arraigada cultura que hace de éste una suerte de inconmovible emblema del progreso y el caos inextricable de un transporte público superficial, en manos de una miríada de pequeños propietarios.
Éste debe ser reestructurado radicalmente para sustituirlo por un moderno Sistema Integrado de Transporte Público que le ofrezca al ciudadano un servicio de la misma calidad que en sus mejores tiempos ofreció el Metro. Como se ha demostrado en otras ciudades de la región, esa reestructuración, tomadas las previsiones del caso, puede perfectamente incorporar a los propietarios y operadores del sistema actual.
12 Obsceno subsidio a la gasolina, que en el año 2010 alcanzó a más de US$ 15.000.000.000, y
congelamiento de las tarifas de estacionamiento que hace que mientras en Caracas se paga el equivalente a dos dólares por estacionar durante toda la jornada laboral, en la vecina Bogotá se paguen veinte dólares; en el pasado reciente el Programa Venezuela Móvil exoneraba a la compra de automóviles del pago del IVA.
Dentro de ese mismo orden de cosas, se dará una importancia particular a la formas alternativas de movilidad, específicamente a los desplazamientos en bicicleta y peatonales. El diseño del espacio público deberá concebirse de modo de facilitarlos, teniendo en cuenta, especialmente en el caso de los últimos, las características climáticas de la ciudad y la forma ejemplar como ellas fueron abordadas por Villanueva con los pórticos de El Silencio y los pasillos cubiertos de la Ciudad Universitaria, sin olvidar la benévola complicidad de la arborización tropical.
Garantizar una adecuada relación entre la vivienda y la ciudad
No es improbable que algo de lo que a continuación se diga sorprenda a los es- pecialistas, pero una de las cosas que es necesario que el Plan tenga fuertemente presente es el valor urbano de la vivienda, es decir: que cumpla con una plena integración a la trama urbana, accesibilidad a los equipamientos y adecuada dotación de servicios.
En el caso de Caracas la anomalía más evidente son los barrios populares de autoconstrucción o informales, que han crecido como aglomeraciones exclusivas de viviendas conectadas tardíamente y mal a los servicios de la ciudad, prácticamente
sin equipamientos urbanos (escuelas, parques, ambulatorios, no se hable ya de bibliotecas o espacios para el deporte) y carentes de centros generadores de empleo, todo lo cual lo deben buscar sus habitantes casi siempre fuera del barrio, muchas veces a gran distancia (horizontal, pero también verticalmente).
Algo parecido ocurre con las urbanizaciones de clase media, desarrolladas en áreas entonces periféricas después de la segunda Guerra Mundial a partir del modelo del suburbio norteamericano. La mayoría de ellas, si no la totalidad, han terminado siendo absorbidas por la ciudad, perdiendo sus características originales y constituyéndose en nuevas centralidades que demandan renovación urbana y densificación.
Para evitar errores como, citando un caso, el cometido en la urbanización Campo Alegre, en la cual se autorizó una fuerte densificación a partir de la misma estructura parcelaria y la misma red de servicios, sin prever la incorporación de nuevos equipamientos. En el futuro dichos procesos deberán partir de Planes Especiales, donde, a través de mecanismos de transferencia de derechos, se posibilite la dotación de los servicios y equipamientos correspondientes sin perjudicar los intereses de los propietarios ni someter a las instituciones públicas a costosas expropiaciones.
Hacer de Caracas una ciudad hermosa, orgullo de sus ciudadanos
El Plan preverá todas las medidas necesarias para hacer de Caracas una ciudad hermosa, donde la arquitectura, el arte y el paisaje concurran al fomento de la imaginación y el desarrollo del espíritu.
Su implantación geográfica es un notable activo de la ciudad; ella no sólo debe ser preservada sino potenciada, estableciendo corredores paisajísticos que integren
el Ávila con las colinas del sur, que incluyan la recuperación de las quebradas, replanteando el Guaire como la gran espina vegetal que atraviesa la ciudad de oeste a este, utilizable por peatones, trotadores y ciclistas, acondicionando y preservando los puntos de la topografía que mejor se adapten a servir como miradores sobre la ciudad y su paisaje, abriendo al público los grandes espacios verdes privados de localización central garantizando eficientes políticas de conservación y equipamiento para el nuevo uso.
Sin descuidar el patrimonio colonial y el del siglo XIX, se pondrá especial énfasis en la recuperación de la extraordinaria arquitectura de la modernidad caraqueña, pero no como simples edificaciones aisladas sino reactivando y potenciando el tejido urbano en que se insertan, desestimulando el uso del auto privado y creando facilidades para los desplazamientos a pie.
Impulsar los mecanismos de la participación democrática
Hoy no es concebible una ciudad planificada de espaldas a sus habitantes: una condición esencial para el éxito del Plan es que la ciudadanía se apropie de él, no en consecuencia de políticas más o menos complacientes dirigidas a ofrecerle lo que, acertadamente o no, se supone que quiere, sino a través de un verdadero diálogo democrático inscrito dentro de las políticas de cultura ciudadana.
Para ello se propone, como el gran canal de participación, la Asociación Civil Caracas Metropolitana 2020, a la cual ya se ha hecho referencia, y dentro de ella, muy particularmente, el Consejo de Ciudad.
No se trata, desde luego, de desplazar a los órganos tradicionales de la democracia representativa los Concejos Municipales y el Cabildo Metropolitano, los cuales más
bien se verán enriquecidos en su actuación por una participación ciudadana amplia y bien organizada.
Convertir a Caracas en una ciudad productiva
Como todas las ciudades venezolanas, Caracas, a través del situado constitucional, ha sido una ciudad excesivamente dependiente de la renta petrolera. Esto, evidentemente, limita su autonomía, pero además propicia la pasividad de los gobiernos ya que el situado se percibe independientemente del buen o mal rendimiento de la gestión.
Para acceder a la modernidad ella no tiene otra opción que transformarse en una ciudad productiva, capaz por una parte de ofrecer a todos sus trabajadores empleos modernos y de calidad y, por otra, de generar recursos suficientes para asegurar al máximo su autorreproducción y su autonomía de gestión, enmarcados bajo parámetros que respeten el equilibrio ambiental.
Asumir la dimensión metropolitana
Aunque la normativa que rige a la Alcaldía del Área Metropolitana de Caracas limita sus competencias a los cinco municipios que la integran, el Plan no puede ignorar el contexto regional en que se inscribe: lo que el proyecto de MINDUR de 1994 denominó Sistema Metropolitano de Caracas (v. 3.2).
A la espera de una futura normativa, que defina las formas de relacionarse con los restantes componentes de dicho sistema, el Plan toma las previsiones adecuadas para atender a la población foránea que acude a ella en busca de empleo y servicios, no sólo en el sentido de prever la oferta requerida sino también en el de garantizarle una movilidad segura y eficiente.
Figura 5. PLANO DE CARACAS EN 1578
Caracas fue fundada en 1567 por Diego de Losada con el nombre de Santiago de León de Caracas; su primer plano es dibujado en 1578 por el gobernador Juan de Pimentel, habiendo trazado Diego de Henares la cuadrícula sobre el terreno.
Durante el primer siglo de su existencia el crecimiento de la ciudad fue muy débil, al punto de que en 1700 su población alcanzaba apenas los 6.000 habitantes. El impacto sobre la economía y la demografía de la actividad de la Compañía Guipuzcoana durante el siglo XVIII hace que ya para la segunda mitad de ese siglo la ciudad supere los 15.000 habitantes, alcanzando los 35.000 en 1783 según el Censo español de ese año. Hacia 1810, en vísperas de la guerra de independencia, la población se ubica entre los 45.000 y los 50.000 habitantes que sin embargo, se verán disminuidos rápidamente como consecuencia del terremoto del Jueves Santo de 1812 (10.000 muertos estimados) y de la cruenta guerra de independencia, al punto que habrá que esperar hasta la octava década del siglo XIX para recuperar cotas poblacionales similares.
Figura 6. PLANO DE CARACAS EN 1875
Los compromisos que en 1863, tras cinco años de espantosa guerra, condujeron a la finalización de la guerra federal, hicieron posibles la dinamización de la actividad económica y las reformas modernizadoras impulsadas por el varias veces Presidente Antonio Guzmán Blanco, quien directamente o por interpuesta persona ejerció un dominio indiscutible sobre la nación entre 1870 y 1887. Caracas, que entonces se asienta en el Distrito Federal, creado en 1864, fue importante beneficiaria de ese proceso. Durante aquellos años se construyen los que por décadas serían sus principales monumentos, entre ellos el Palacio Legislativo y el teatro Guzmán Blanco (hoy Municipal), así como algunas importantes esculturas.
En lo relativo a infraestructuras destacan la construcción del ferrocarril Caracas-La Guaira, el primero que se construyó en el país, el acueducto de El Calvario que se surtía del río Macarao y los primeros ensayos con el alumbrado eléctrico; en 1882 se inicia el servicio de tranvías tirados por caballos, que en 1906 se electrificarán.
Fuente: http://i3.photobucket.com/albums/y83/veneradio/Planos_de_Caracas/
Esas intervenciones sin embargo se hicieron sin modificar la retícula colonial: en algunos casos de lo que se trató fue de construir sobre terrenos previamente ocupados por edificios que fueron demolidos, mientras que en otros lo que se hizo fue remodelar edificios existentes.
Tampoco hubo expansión de la mancha urbana: sólo en 1891 comienza a construirse, promovida por la Compañía de Tranvías, la urbanización El Paraíso, la primera que se localiza fuera del casco fundacional. Sin embargo, como ha sido ampliamente reconocido, es en esos años y en gran medida gracias a esas reformas que se consolida definitivamente la capitalidad de Caracas.
En los años sucesivos y especialmente durante la larga dictadura de Juan Vicente Gómez (1909-1935), la ciudad vuelve a una situación de relativo letargo en materia de urbanismo y obras públicas pese a la rápida expansión demográfica que comenzará a registrar ya en la tercera década del siglo XX.
En efecto, al igual que la nación, la ciudad conocerá una rápida transición demográfica a partir de los años 20 del siglo pasado, vinculada al surgimiento y expansión de la economía petrolera: para 1920 el Censo oficial registraba para Caracas apenas 92.212 habitantes, poco menos de 250.000 en 1936 (incluyendo las parroquias foráneas) y 1.336.119 para 1961; entre 1941 y 1950, con 7,76%, alcanzará su tasa promedio anual más elevada.
Sin embargo, durante el período gomecista, aparte de algunas medidas muy puntuales vinculadas sobre todo a los primeros balbuceos de los programas de vivienda popular urbana, no hay una acción urbanística, ni siquiera arquitectónica que se corresponda con la nueva realidad: la ciudad absorbe el crecimiento po- blacional con respuestas espontáneas, asociadas sobre todo con un inverosímil fraccionamiento y la consiguiente degradación de la retícula tradicional, al tiempo
Figura 7. PLANO DE CARACAS EN 1936
Figura 8. PLAN MONUMENTAL DE CARACAS EN 1938
que la población de ingresos más altos, favorecida por el acceso al automóvil privado, escapa hacia las nuevas urbanizaciones que crecen más allá de los límites de la ciudad colonial.
La situación cambiará radicalmente a la muerte de Gómez: en 1938 el Gobierno del Distrito Federal crea la Dirección de Urbanismo con la finalidad de proceder “a la elaboración de un plano (sic) director de la parte urbana de la Ciudad” y practicar estudios especiales a fin de reglamentar su desarrollo; el resultado fue el Plan Monumental de Caracas, primer plan urbano de la ciudad en el que se da una curiosa mezcla de los principios del neoclasicismo arquitectónico con los del racionalismo urbanístico.
El inicio de la segunda guerra mundial colocó en alguna forma ese plan en hibernación, pero sin embargo se desarrollaron importantes intervenciones arquitectónicas con fines educativos y culturales; sobre todo, en contradicción con el plan, se proyectó y construyó el conjunto de El Silencio (Carlos R. Villanueva, 747 apartamentos y 207 locales comerciales), sin lugar a dudas, por la escala y la calidad de la propuesta, la intervención más importante que Caracas había conocido desde su fundación, a la vez que se da inicio a ese nuevo y hasta ahora insuperado hito que será la Ciudad Universitaria.
Al terminar la segunda guerra mundial, con jurisdicción sobre todo el país, se crea la Comisión Nacional de Urbanismo (CNU), que en 1950 concluye el Plan Regulador de Caracas que por primera vez reconoce como ámbito el área metropolitana. Desaparecida la CNU, la Dirección de Urbanismo del Ministerio de Obras Públicas produce en 1958 el Plan General de Desarrollo para el Área Metropolitana de Caracas. En todo caso durante esos años ocurre una fuerte intervención sobre la ciudad caracterizada por el desarrollo de las obras de la Ciudad Universitaria, el Sistema de La Nacionalidad, el Centro Simón Bolívar, el trazado de nuevas avenidas
que en muchos casos atravesaron sin contemplaciones de ningún tipo el viejo centro histórico, demoliendo centenares de edificaciones, la construcción de un elevado número de kilómetros de autopistas urbanas y extraurbanas y, bajo el impulso de la iniciativa privada, una fuerte expansión residencial hacia el este que tiende a replicar el modelo del suburbio norteamericano.
Una mención particular merece el desarrollo del llamado programa de superbloques del Banco Obrero, que en el corto lapso de 1953 a 1957 y en el ámbito más restringido de Caracas el actual municipio Libertador llegó a construir casi 18.000 apartamentos, la mitad de ellos en un único conjunto, la urbanización 23 de Enero, en una intervención urbana de magnitud sin precedentes.
Puede afirmarse, en síntesis, que al concluir la década de los cincuenta Caracas es una ciudad radicalmente distinta, cualitativa y cuantitativamente, de la que, apenas veinte años antes, había visto morir al dictador Gómez.
En 1960 se crea la Oficina Municipal de Planeamiento Urbano (OMPU) del Distrito Federal, dependiente del Concejo Municipal, al cual debía asistir en todo lo relacionado con el estudio y el control del desarrollo urbanístico de la capital. En 1972 las municipalidades del Distrito Federal y del Distrito Sucre del estado Miranda firman el Convenio de Mancomunidad Urbanística del Área Metropolitana,
creando una institución única con competencia en materia urbanística: la Oficina Metropolitana de Planeamiento Urbano.
Durante esa segunda mitad del siglo se produce una acentuada expansión de la ciudad informal, construida al margen de todos los planes y normativas y que ya
en 1959 alojaba al 20 por ciento de los caraqueños; hoy vive en ella alrededor de
acción urbanística más importante ejecutada sobre Caracas desde la recuperación
del orden democrático en 1958, lo constituye sin duda la construcción del Metro, el
sistema subterráneo de transporte masivo, cuyo primer tramo entró en operación en 1982, pero que sin embargo no corresponde a una actuación del gobierno local sino del nacional.
A la fecha el sistema dispone de cuatro líneas con un recorrido total de 63,5
kilómetros y un volumen de pasajeros movilizados del orden de 1,6 millones al día. Actualmente está en construcción el tramo Zona Rental-Parque del Este de la llamada Línea 4 (en realidad una extensión de la Línea 2) con un desarrollo de 7,5 kilómetros.
Aparte de su efecto sobre la movilidad de la población, el Metro, gracias a algunas de sus intervenciones en superficie, ha sido también un importante agente de recalificación urbana en algunos puntos neurálgicos de la ciudad.
Durante ese período la ciudad conoció otras importantes intervenciones de escala urbanística (el Parque del Este de R. Burle Marx, el conjunto de viviendas, comercios y oficinas Parque Central de Siso y Shaw, la ampliación y consolidación del núcleo cultural de Plaza Morelos, el desarrollo de tres nuevos campus universitarios y de varios centros comerciales de gran escala, etc.), además de una notable animación
partir de 1989, dentro de un vasto proyecto de reforma del Estado que concibe
descentralización administrativa como su pivote fundamental, fueron tomadas
algunas decisiones que han influido directamente sobre las autonomías locales y los procesos de planificación urbana.
Vista aérea de la Universidad Central de Venezuela
Vista aérea de la Urbanización Simón Rodríguez
Una de ellas, la elección directa de los gobernadores de estado (antes de libre designación y remoción del Presidente de la República), introdujo una evidente anomalía en el caso del Área Metropolitana de Caracas, constituida por dos entidades federales: el Distrito Federal y el estado Miranda, manteniéndose el viejo régimen de designación para el gobernador de la primera y el nuevo de elección directa para el de la segunda.
Otra novedad importante la constituye el otorgamiento de una mayor autonomía a las municipalidades y la elección directa de los alcaldes como su instancia ejecutiva. En el caso del Área Metropolitana de Caracas tradicional, antes dividida en dos municipalidades, la nueva situación estimuló la fragmentación: el antiguo Distrito Federal perdió uno de sus municipios, transformado en estado Vargas, y el antiguo Distrito Sucre del estado Miranda se dividió en cuatro municipios, Sucre, Chacao, Baruta y El Hatillo.
Los efectos de esa fragmentación se agravaron por la liquidación de la OMPU en
Vista aérea del Conjunto Parque Central
Vista aérea de la Plaza de los Museos y el Museo de Ciencias
1990, única instancia de coordinación urbanística en el ámbito metropolitano hasta
creación de la Alcaldía Metropolitana de Caracas en 2000, al no renovar los
alcaldes el correspondiente convenio de mancomunidad.
La figura a continuación muestra la evolución histórica de la ciudad haciendo én- fasis en cinco períodos.
Figura 9. EVOLUCIÓN HISTÓRICA DEL CRECIMIENTO DEL ÁREA METROPOLITANA DE CARACAS
el área metropolitana de Caracas
CARACAS METROPOLITANA EN EL MUNDO
La localización de Caracas al norte de la América del Sur con acceso inmediato al Mar Caribe le proporciona una posición geográfica privilegiada, la cual debería facilitar sus conexiones con el resto del mundo. Hasta cierto punto esa condición natural, de suerte de centro geográfico del continente, fue aprovechada en el pasado, contribuyendo a colocarla en posición de ventaja respecto a sus pares de la región; sin embargo, en la medida en que en ella ha ido registrándose un rezago relativo en lo referente a las inversiones que determinan la competitividad de las ciudades, tal ventaja ha mermado significativamente.
En relación a su tamaño poblacional, el país ocupa el sexto lugar entre las naciones latinoamericanas, y es la capital de una de las más urbanizadas con 93,4% de población urbana, sin embargo las estimaciones de la División de Población de las Naciones Unidas para el año 2010 ubican a Caracas en el puesto 18 entre las ciudades de la región, por detrás de varias capitales provinciales brasileñas,
mexicanas e incluso colombianas. También es oportuno destacar que después de Sao Paulo, con el 10,4% de la población brasileña, Caracas, con el 10,7% de la venezolana, es la ciudad principal que concentra el menor porcentaje de la población nacional en América Latina.
En materia de calidad de vida, Caracas registra un bajo desempeño según los estudios que diferentes organismos han realizado durante los últimos años. En el ¨Estudio Mundial sobre Calidad de Vida 2011¨ elaborado por Mercer Consulting que evalúa a 211 ciudades de todo el mundo en aspectos como: entorno socio-cultural, económico, político y social, salud y salubridad, educación y escuelas, servicios públicos, transporte, oferta de ocio y alojamiento, vivienda, bienes de consumo y medio ambiente, Caracas se ubica en el puesto 164 sólo por encima de Managua (166), San Salvador (168) y La Habana (189).
El estudio también mide el nivel de seguridad personal de cada ciudad para los que se evalúan factores como: nivel de criminalidad, estabilidad interna, efectividad en
EL ÁREA METROPOLITANA DE CARACAS Y SU CONTEXTO
Caracas ocupa el puesto 164 de 211 ciudades del mundo en calidad de vida, según Mercer Consulting en su reporte de noviembre 2011.
CUADRO 2. LAS 21 CIUDADES MÁS POBLADAS DE AMÉRICA LATINA 2010
POB. MILES
% POB. NAC.
% POB. URB.*
* Se refiere a cada país como un todo
Fuente: United Nations Department of Economic and Social Affairs Population Division World Urbanization Prospects: The 2010 Revision.
Última información obtenida según proyecciones cada 5 años.
la aplicación de la ley y relaciones internacionales del país. Caracas es la ciudad de la región peor evaluada en esta medición que la ubica en el puesto 205 del total de las 211 ciudades del mundo. En lo que se refiere a competitividad, que como ya se vio está fuertemente asociada a la calidad del medio urbano, el reciente desempeño de Caracas es muy poco satisfactorio. El informe 2011 de la revista América Economía sobre las mejores ciudades para hacer negocios en América Latina, pese a que su PIB la ubica en la posición 17, coloca a Caracas en el lugar 44 entre las 45 ciudades estudiadas 13 .
De las variables con peor desempeño dos están vinculadas con el contexto nacional más que con la ciudad, en el marco social y político la puntuación de Caracas es 56,9/100, marco y dinamismo económico 50,5/100, mientras que en Poder de Marca obtiene la puntuación de 42,5/100, sólo por encima de Managua (40,7/100), C. de Guatemala (39,9/100), San Salvador (38,4/100), Tegucigalpa (36,2/100) y Belém (34/100).
Existen otras variables donde Caracas obtiene una mejor calificación, éstas son en Capital Humano (70,6/100) y Sustentabilidad Ambiental (81,4/100), así como en kilómetros de transporte eléctrico por superficie urbana que reporta un índice de 0,028 en comparación con Miami que reporta 0,054 y São Paulo 0,233, siendo las ciudades que ocupan el primer y segundo lugar respectivamente en el ranking.
El estudio Prices and Earnings de la Unión de Bancos Suizos (UBS) para 2009, que analiza un conjunto de 73 ciudades en todo el mundo, arroja una serie de resultados para Caracas que llaman la atención y tienden a confirmar algunas de las conclusiones que sugiere el análisis de América Economía:
13 Se trata de un estudio que se efectúa todos los años desde el 2000 y que entre las variables que
considera incluye algunas típicas del medio urbano como la sustentabilidad ambiental, la calidad de vida, la seguridad, las opciones para el uso del tiempo libre, la conectividad física y el capital intelectual.
CUADRO 3. LAS MEJORES CIUDADES PARA HACER NEGOCIOS EN AMÉRICA LATINA. RANKING 2011
Pob. 2010
ICUR (1) 2011
2010(US$)
(1) Índice de Competitividad Urbana
Fuente: Revista América Economía. Ranking 2011: Las mejores ciudades para hacer negocios en América Latina, publicado en su portal web: http://rankings.americaeconomia.com/2011/ciudades/ranking.php
• Es la 12ª ciudad más cara del mundo (con 91,0 puntos contra 112,5 para Oslo, que ocupa la primera posición), a la par de París o Munich y muy por encima de la siguiente ciudad más cara de América Latina, Sao Paulo, que ocupa el lugar 42 con 63,3 puntos.
• En cambio, cae al 54º lugar por nivel de salarios (20,1 puntos contra los 125,5 de Copenhagen, la de salarios más altos) y al 61º por poder adquisitivo (22,0 puntos), por debajo de Sao Paulo, Río de Janeiro, Bogotá, Buenos Aires, Santiago de Chile y Lima, colocándose únicamente por encima de Ciudad de México entre las latinoamericanas.
• El gasto en bienes y servicios se coloca en US$ 2.702 (el promedio en las metrópolis de Europa Occidental es de US$ 2.670), 30% por encima de Sao Paulo (US$ 1.879) que es la ciudad latinoamericana que más se le acerca.
• En materia de alimentos las distorsiones son todavía mayores: la cesta estándar de alimentos propuesta por la UBS cuesta en Caracas US$ 604, 51%, por encima de Sao Paulo (US$ 295) que también en este aspecto es la ciudad latinoamericana que más se le acerca. De hecho la anomalía llama la atención de los redactores del informe que le dedican un largo párrafo a comentarla y tratar de explicarla:
“Una tendencia destacable es el rápido incremento de los precios en Venezuela. Desde nuestra medición de 2006 la capital venezolana saltó 34 lugares para llegar al número 4. Ahora nuestra cesta estándar de alimentos cuesta US$ 600 con base en la tasa oficial de cambio. Esto es más que el doble del promedio suramericano. Una posible razón para este extraordinario incremento de precios en la capital venezolana es su alta tasa de inflación de más del 30% durante los últimos tres años, que una reducción en la tasa oficial de cambio, atada al dólar desde marzo de 2005, no ha podido compensar” 14 .
Los estudios citados permiten concluir que el desempeño de Caracas está siendo seriamente afectado por las políticas macroeconómicas del gobierno, que, combinando una alta tasa de inflación con lo que parece una evidente sobrevaluación de la moneda nacional aun después de la devaluación mencionada, está causando los efectos paradójicos de convertirla en una de las ciudades más caras del mundo y, a la vez, una de las que registra peor calidad de vida y cuya población tiene más bajo poder adquisitivo. En la medida en que esa situación se mantenga en el tiempo, es notable que impactará también la infraestructura urbana por la baja capacidad de la población para pagar las tarifas de los servicios urbanos e incluso el mantenimiento de los inmuebles de su propiedad. Si no se la supera, solamente una elevada capacidad de subsidio estatal, basada en altos precios del petróleo, permitiría paliar esa situación. Pero ya se sabe que, a la larga, esa no es una solución.
CARACAS EN LA REGIÓN
El AMC forma parte de una región ubicada en el centro norte del país y es el núcleo del denominado Sistema Metropolitano de Caracas 15 , integrado por las áreas metro- politanas de Caracas, Guarenas-Guatire, Altos Mirandinos, Litoral Vargas y Valles del Tuy. Su población para 2010 era del orden de los 5.100.000 habitantes, correspondientes al 18% del total nacional; dentro de la región, la población del AMC representa el 64% del total.
14 Hay que señalar que con posterioridad a ese estudio fue eliminado el cambio CADIVI de 2,50 BsF/$,
pasando todos los productos que se importaban a esa tasa (mayoritariamente alimentos y medicinas) a la de 4,30 BsF/$, con los consiguientes efectos inflacionarios pero también con una reducción de los salarios y de los precios internos expresados en dólares.
15 MINDUR, 1994. Proyecto de Resolución Ministerial Plan de Ordenación Urbanística del Sistema
Ese sistema funciona como una mega-región donde todas las partes son mutuamente dependientes: el Litoral Vargas aloja el aeropuerto internacional de Maiquetía, el principal del país, y el puerto marítimo de La Guaira, además de un importante número de balnearios y clubes recreacionales que sirven sobre todo a la población del AMC. Por su parte, los Altos Mirandinos, los Valles del Tuy y Guarenas-Guatire, aunque localizan algunas industrias, son fundamentalmente núcleos residenciales, cuya población depende en una elevada medida del AMC en materia de empleo y de servicios urbanos. Se trata en los hechos de un sistema fuertemente desequilibrado, con el 80% del empleo y el 90% de los servicios especializados en salud, educación y cultura concentrados en el AMC.
El Proyecto de Resolución Ministerial Plan de Ordenación Urbanística del Sistema Metropolitano de Caracas antes citado, elaborado por el antiguo Ministerio del Desarrollo Urbano, partía del reconocimiento de esa situación y planteaba los lineamientos, determinaciones y disposiciones para orientar su desarrollo urbanístico como unidad territorial, espacial y funcionalmente integrada.
Este plan, que no se concluyó entonces, fue retomado por el Ministerio de Infraestructura en el año 2004 sin que a la fecha se conozcan resultados.
El ámbito funcional de la región fue dividido en cinco componentes y está conformado por 17 municipios, a saber saber (ver Figura Nº 10):
Componente Área Metropolitana de Caracas: municipios Libertador y Chacao, Sucre, Baruta, El Hatillo del estado Miranda, más la parroquia El Junko del estado Vargas.
Componente Altos Mirandinos: municipios Los Salias, Carrizal y Guaicaipuro, a excepción de las parroquias Tácata y Altagracia. Comprende además de Los Teques (municipio Guaicaipuro), capital del estado Miranda, las áreas desarrolladas y de
El AMC contiene:
64% de la población de la RMC 84% del empleo en comercios y servicios 90% de la oferta en educación superior 90% de la oferta cultural-recreativa 95% de la oferta deportiva.
Figura 10. REGIÓN METROPOLITANA DE CARACAS
futura expansión de los centros poblados de San Antonio, San José, San Diego y Carrizal.
Componente Litoral Vargas: estado Vargas, sin incluir la parroquia El Junko.
Componente Guarenas - Guatire: municipios Plaza y Zamora del estado Miranda.
Componente Valles del Tuy Medio: municipios Cristóbal Rojas, Urdaneta, Lander, Simón Bolívar, Paz Castillo e Independencia del estado Miranda.
Como ya se señaló, los cuatro componentes distintos del AMC generan una menor proporción de empleo y de servicios con respecto a la población que se asienta en ellos, por lo cual terminan funcionando como zonas residenciales del AMC, “ciudades dormitorio” como se las suele llamar. Esto genera una fuerte presión sobre la capital con el resultado de una población durante el día que supera significativamente la estadísticamente registrada como residente.
Esto ha originado que se actué sobre el mejoramiento de la accesibilidad hacia la capital: en el año 2008 entró en servicio el Metro de Los Teques, que conecta a esa ciudad y en el futuro al resto de los Altos Mirandinos con el Metro de Caracas en la estación Las Adjuntas; Cúa y Charallave, en los Valles del Tuy, están conectadas desde el año 2006 con un tren de cercanías que empalma con el Metro de Caracas en la estación La Rinconada; para Guarenas y Guatire se prevé un Metro elevado, actualmente en construcción, que llegaría a Caracas a la estación Warairarepano del Cable Tren, también en construcción, y que conectaría finalmente con el Metro de Caracas en la estación Petare.
Aun cuando para el AMC no se ha elaborado un Plan de Ordenación Urbanística que le correspondería por Ley, el Ministerio de Infraestructura, en la primera década de los años 2000, se avocó a la formulación de este tipo de instrumento para
los Valles del Tuy, el Litoral Vargas y Guarenas-Guatire. En el caso de los Altos Mirandinos, los municipios Carrizal y Los Salias cuentan con su respectivo Plan de Desarrollo Urbano Local.
Estos instrumentos de planificación permiten conducir el crecimiento de los centros poblados de manera acorde a sus potencialidades y necesidades, sin embargo, han sido planes que no se han aplicado y los centros poblados de estos componentes siguen creciendo sin estar acompañados de las obras de infraestructura y equipamientos requeridos.
La problemática que se detecta en la región en su conjunto requiere de acciones inmediatas en planificación y construcción de obras estructurantes que, además de facilitar el tránsito dentro de la capital, fortalezcan las áreas metropolitanas que la circundan con equipamientos, fuentes de empleo y actividades educativas, cultura- les y recreacionales de calidad, para minimizar los desplazamientos hacia el AMC.
SITUACIÓN ACTUAL DEL ÁREA
Caracas es la capital de la República, asiento de los órganos del Poder Nacional y ciudad primada del país. La Ley Especial del Régimen Municipal a Dos Niveles del Área Metropolitana de Caracas (AMC) 2009, establece la unidad político territorial de la ciudad de Caracas que integra en un sistema de gobierno municipal a dos niveles, el municipio Bolivariano Libertador del Distrito Capital y los correspondientes del estado Miranda, a saber: Baruta, Chacao, El Hatillo y Sucre.
Está ubicada al centro norte de Venezuela y de América del Sur, en los 66° 56’ de longitud Oeste y 10° 24’ de latitud Norte.
El área está conformada por tres tipos de relieve: el macizo de la Cordillera de la Costa con 2.765 metros de altitud en el Pico Naiguatá, el valle de Caracas con altitudes menores a 900 metros y las colinas ubicadas al este, oeste y sur del valle de Caracas con altitudes entre 1.200 y 1.500 metros.
El Área Metropolitana de Caracas tiene 30.393,96 hectáreas de Áreas Bajo Régimen
de Administración Especial (ABRAE): Parque Nacional El Ávila, Parque Nacional Macarao, Zona Protectora del Área Metropolitana de Caracas, Zona Protectora Cerro El Volcán, Zona Protectora del Embalse La Pereza y Zona Protectora el Valle el Algodonal.
El colector principal de agua es el río Guaire, que nace en el Parque Nacional
Macarao. La cuenca de captación dentro del sector es de aproximadamente 652 kilómetros cuadrados. Sus afluentes principales aguas arriba son el río San Pedro
y el río Macarao. Las quebradas del Ávila son tributarias de este río en su margen
izquierda y se le unen en su tramo medio. El río El Valle que viene del embalse de
La Mariposa y la quebrada La Guairita, se le unen en su margen derecha.
El clima está afectado por los vientos alisios de dirección nor-noreste y del sur- sureste. Su ubicación en la zona de convergencia intertropical y la topografía de la montaña El Ávila favorecen un clima inestable.
SITUACIÓN ACTUAL DEL ÁREA METROPOLITANA DE CARACAS
Figura 11. ÁREA METROPOLITANA DE CARACAS. DIVISIÓN POLÍTICO - TERRITORIAL
Caracas cuenta con dos parques nacionales y cuatro zonas protectoras que ocupan 30.393,96 hectáreas de las 77.000 que conforman los cinco municipios.
La precipitación tiene un promedio anual de 900 mm, con un máximo de precipitación en el mes de noviembre, la temperatura oscila entre los 15 y los 30 grados centígrados.
Se encuentran dos tipos de vegetación, en las colinas del parque nacional, el bosque húmedo o nublado; en la otra el bosque seco donde jabillos, indios desnudos, guatacaros, ceibas, mijaos, samanes y otros árboles, que han sobrevivido a los intensos procesos de sabanización causados por la intervención humana, son las especies más notorias.
Los bosques nublados constituyen auténticos refugios de la biodiversidad, con una gran variedad de fauna y flora, donde se aprecia una gran diversidad de aves (colibríes, loros, querrequerres, guacharacas), de insectos (hormigas, mosquitos, mariposas), reptiles (culebras) y mamíferos (osos hormigueros, venados, acures), así como de especies vegetales (helechos, orquídeas, musgos, árboles).
Debido al proceso de urbanización, se aprecian áreas fuertemente erosionadas, procesos agudos de sedimentación en los valles, inestabilidad en las laderas y contaminación del aire y el agua. Los antiguos cultivos coloniales, café en las laderas y caña de azúcar en los valles, han cedido frente a este proceso.
La ciudad de Caracas ha crecido sobre un territorio complejo, de valles, colinas, sobre conos de deyección y lagunas, hasta hace poco tiempo activas, en un basamento rocoso meteorizado, capaz de generar deslizamientos en las zonas de colinas, especialmente aquellas que previo al uso residencial, fueron minas, como es el caso de Antímano, o cerca de taludes logrados por corte y relleno, donde se han construido barrios o urbanizaciones como Colinas de Santa Mónica, Alto
Prado, Colinas de Bello Monte. La roca está más fracturada debido a la voladura con explosivos, produciéndose la caída de grandes bloques en temporada de lluvias.
La ciudad está drenada por ríos torrenciales desde los ríos Macayapa y Blandín, por
el oeste, hasta las quebradas Galindo y Caurimare, por el este; cuyos cauces se han
ocupado, haciendo vulnerables a ingentes cantidades de población que habitan en
los barrios y edificios construidos en las márgenes de las quebradas.
Su zona plana del norte está asentada sobre profundos rellenos naturales, peligrosos desde el punto de vista sísmico, drenados también por pequeñas quebradas, algunas enterradas por el desarrollo urbano que se manifiestan de vez en cuando en profundos e intempestivos hundimientos masivos del terreno, como ocurre en La Pastora o Agua de Maíz, con crecidas repentinas muy difíciles de predecir, cuyas aguas inundan violentamente la autopista Francisco Fajardo y el aeropuerto La Carlota. Esto sin olvidar las zonas de Caracas que hasta tiempos históricos, fueron lagunas como Catia o zonas de inundación fluvial del río Guaire como El Paraíso o La California Sur.
La ciudad está rodeada por fallas sismogénicas locales como la falla de El Ávila
- Tacagua, peligrosa porque puede activar movimientos sísmicos particularmente
destructivos en edificaciones pequeñas como las casas construidas en los barrios
y por fallas regionales como la de San Sebastián o La Victoria, que pueden afectar
a los edificios dúctiles o con rigideces diferenciales, ubicados en todas las zonas planas del valle.
Más del 40% de las edificaciones formales están construidas fuera de la norma sismorresistente vigente y muchas fueron construidas sin normativa, por no hablar de los barrios como Petare, con edificios de hasta 8 pisos, inaccesibles para los cuerpos de seguridad y atención de emergencias.
La ciudad de Caracas es vulnerable tanto por la escasa capacitación de sus habitantes, como por la poca coordinación y cooperación entre sus instituciones, cuyos ámbitos de actuación obligan a la planificación sectorial y territorial restringida a unos límites impuestos por determinantes históricas y políticas.
Caracas está ubicada en una zona única a nivel mundial por su biodiversidad. En el entorno del Área Metropolitana de Caracas tiene su inicio la región biodiversa conocida como Andes Tropicales que abarca desde Venezuela hasta Chile y Argentina, y que está catalogada en el primer lugar en el mundo por concentrar en un territorio inferior al 1% de la superficie del planeta el 25% de todas las especies conocidas.
La existencia de la Zona Protectora y los Parques Nacionales (El Ávila y Macarao) son una condición favorable para la conservación de este patrimonio. No obstante, están sometidos a procesos de invasión, cuya falta de regulación y control genera sobre ellos una presión excesiva de la actividad humana que en muchos casos produce un deterioro irreparable sobre el patrimonio ambiental. Por eso es necesario la definición y ejecución de áreas de amortiguación que propicien una mejor relación -equilibrada y sustentable- entre la ciudad y estas áreas protegidas con el objetivo de garantizar una disminución de la presión urbana y de las actividades, la generación de puertas a los parques con amplias zonas de recreación, interpretación y contacto con la naturaleza asociadas, que permitan concentrar las intensidades de uso en zonas más aptas, en vez del interior del parque nacional.
SUPERFICIE Y DENSIDAD DEL AMC
Del total del área de los cinco municipios 77.663 hectáreas, el 40% correspondiente a 31.332,62 hectáreas (313,32 Km 2 ) se encuentra ocupado con uso urbano, siendo la densidad bruta aplicada sobre la mancha urbana de 102 hab/ha, que equivale a 10.278 hab/Km 2 .
El 21% de su territorio podría ser potencialmente urbanizable, previos estudios de sus condiciones naturales; el resto corresponde a Áreas Bajo Régimen de Administración Especial, entre los que destaca el Parque Nacional El Ávila, límite norte, y el Parque Macarao, al oeste, así como la Zona Protectora, al sur.
Internamente, la población del AMC se distribuye de manera desigual en su territorio, siendo los sectores más poblados de la ciudad: Petare al este, en el municipio Sucre, y en el oeste, Catia y Casco Central en el municipio Libertador.
Figura 12. ÁREA METROPOLITANA DE CARACAS. ÁREAS BAJO RÉGIMEN DE ADMINISTRACIÓN ESPECIAL (ABRAE) Y ÁREA URBANA
Para el año 2010, la población estimada del Área Metropolitana de Caracas era
de 3.220.540 habitantes distribuidos de la siguiente manera: municipio Libertador
(65,4%), Sucre (20,3%) Baruta (9,8%), Chacao (2,2%) y el Hatillo (2,2%) del total
de la población del AMC.
Es preciso señalar que con los nuevos desarrollos que se están construyendo en el municipio El Hatillo, su población puede alcanzar los 150.000 habitantes en 2020.
El Área Metropolitana de Caracas inicia la década superando ligeramente los 3
64 millones de habitantes y actualmente se estima que ya ha sobrepasado los 3,2 millones. Si se verifican las tendencias de la fecundidad, la mortalidad y la migración previstas según las proyecciones de población elaboradas a partir del censo 2001, la
CUADRO 4. ÁREA METROPOLITANA DE CARACAS. POBLACIÓN TOTAL POR AÑO,
SEGÚN MUNICIPIO (ABS. Y REL.)
2.103.404
2.131.710
2.157.862
3.220.540
3.284.645
3.333.487
Fuente: INE. Proyecciones de Población 2000-2050.
ciudad continuará creciendo a un ritmo cada vez más lento tendiendo a estancarse y eventualmente a decrecer a partir de 2030.
En el caso venezolano las evidencias acumuladas durante el período 1981-2000 han revelado que el AMC ha venido perdiendo su grado de primacía. El AMC, en su conjunto, es la región del país que más ha avanzado en su transición demográfica. La población metropolitana fue precursora de este proceso por cuanto fue la primera en recibir los beneficios de los factores modernizantes que contribuyeron a reducir los riesgos frente a la muerte y a la reproducción.
En el curso de la década 1991-2000 mientras la población nacional crecía a una tasa superior al 2%, la población metropolitana apenas se incrementaba a un ritmo de 0,4%. Con frecuencia se tiene la percepción de que la población metropolitana debe ser más numerosa y debe estar creciendo a un ritmo superior al que revelan
Gráfico 1. ÁREA METROPOLITANA DE CARACAS.
POBLACIÓN TOTAL Y TASA DE CRECIMIENTO. PERÍODO 1990-2050

References: Artículo 4

artículo 8
 Artículo 5
 Artículo 9
 Artículo 5
 Resolución 
 Resolución