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Timestamp: 2019-10-23 07:54:02+00:00

Document:
Aplicación Práctica De Los Modelos De Prevención, Atención Y Sanción De La Violencia Contra Las Mujeres Protocolos de actuación para Veracruz | Igualdad social | Violencia contra las mujeres
Aplicación Práctica De Los Modelos De Prevención, Atención Y Sanción De La Violencia Contra Las Mujeres Protocolos de actuación para Veracruz
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Estado, Politica, Ficalidad y Pactos Sociales
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Codigo de Etica Ideario
Fines Objs Ley Educ Nac 26206 06 Prov 6691 10
Anailisis de La Constitucion IV GREY
APLICACIÓN PRÁCTICA DE LOS MODELOS DE PREVENCIÓN, ATENCIÓN Y SANCIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
Protocolos de actuación para Veracruz
Edición, revisada, integrada y aumentada
Aplicación práctica de los Modelos de Prevención, Atención y Sanción de la Violencia de Género contra las Mujeres Protocolos de actuación
SEGUNDA PARTE ........................................................................................................................................................................................................................................ 3
LOS PROTOCOLOS DE ACTUACIÓN ....................................................................................................................................................................................................... 3
INTRODUCCIÓN ......................................................................................................................................................................................................................................... 3
Los contenidos y la visión de conjunto ............................................................................................................................................................................................. 3
Las definiciones generales .................................................................................................................................................................................................................. 5
Conceptos básicos .............................................................................................................................................................................................................................. 6
Prevención de la violencia de género contra las mujeres ........................................................................................................................................................... 6
La atención de la violencia de género y su fundamentación normativa ................................................................................................................................ 7
El acompañamiento en los procesos de procuración y administración de justicia ............................................................................................................... 8
Proceso permanente de armonización legislativa ......................................................................................................................................................................10
Contención emocional para las personas que atienden a mujeres víctimas de violencia de género ............................................................................15
Tratamiento a los agresores ..............................................................................................................................................................................................................18
Presentación de los protocolos adaptados al estado de Veracruz.........................................................................................................................................20
EL PROTOCOLO PARA LA ELABORACIÓN DE UN PROGRAMA ESTATAL DE PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO ..................................................26
Aspectos generales............................................................................................................................................................................................................................26
La construcción de un programa de política pública de prevención a través de los componentes del modelo ........................................................27
La violencia en contra de las mujeres es un fenómeno altamente extendido en nuestro país. Es una problemática multidimensional que afecta el
desarrollo social y la salud de las mujeres, viola sus derechos y vulnera el estado de derecho nacional. Tiene su origen en la desigualdad y
discriminación en contra de mujeres y como se sabe, echa raíz en las relaciones asimétricas de poder que prevalecen aún entre mujeres y
hombres, acentuadas por las desigualdades sociales y las condiciones de género.
La violencia la viven las mujeres mexicanas en distintas formas y modalidades, tiene repercusiones múltiples en diversas áreas de su vida y presenta
consecuencias impredecibles, durante periodos de tiempo indeterminados. Representa entonces un atentado contra la integridad y dignidad de
las mujeres, así como una violación grave a sus derechos humanos, por esta razón es para el Gobierno Mexicano una prioridad su atención, a fin de
disminuir el impacto y secuelas en la vida de las mujeres y con ello fortalecerlas para enfrentar de mejor manera las condiciones de desigualdad a
través de diversas formas de empoderamiento.
Este documento que contiene cinco protocolos de actuación, corresponde a una acción más para orientar la atención que se brinda a las mujeres
que viven violencia y es el resultado del trabajo conjunto desarrollado por las y los participantes del Diplomado Aplicación práctica de los Modelos
de Prevención, Atención y Sanción de la Violencia contra las Mujeres, impartido en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, del 8 al 26
de noviembre de 2010, tal como se explica en la primera parte de esta obra. En este trabajo se contó con la colaboración de las y los asistentes al
Diplomado que laboran en instituciones académicas y prestan servicios a organismos encargados de la atención a la violencia, acompañadas por
académicas especialistas contratadas por la UNAM.
Es un documento elaborado de manera conjunta con participantes de instituciones dedicadas a la atención y al estudio de la violencia en contra
de las mujeres acompañadas por especialistas del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, de las Universidades Autónomas de
Aguascalientes, Baja California Sur y Sinaloa, así como del Centro de Estudios e Investigaciones en Antropología Social Peninsular con sede en
Yucatán, en el marco del Convenio a que se hace referencia en el documento sobre el Proceso de Formación. Su finalidad es contar con
herramientas que guíen las acciones, procedimientos, actitudes y perfiles del personal que trabaja en las instituciones que, por ley, deben prevenir,
LOS CONTENIDOS Y LA VISIÓN DE CONJUNTO
El documento integral fue elaborado de manera conjunta con participantes de instituciones dedicadas a la atención y al estudio de la violencia en
contra de las mujeres acompañadas por especialistas del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, de las Universidades Autónomas de
Yucatán, en el marco del Convenio que suscribió cada una de las instituciones con CONACYT. Su finalidad es contar con herramientas que guíen
las acciones, procedimientos, actitudes y perfiles del personal que trabaja en las instituciones que, por ley, deben prevenir, atender, sancionar y
Se entiende que un protocolo de actuación es una herramienta que orienta las acciones, procedimientos, actitudes y perfiles del personal que
debe cumplir, en este caso, con las disposiciones de la Ley General de Acceso y su Reglamento.
Se trata de directrices básicas homologadas a través del proceso de formación, discusión y análisis que recoge las mejores prácticas
internacionales y la conjugación de experiencias del grupo piloto.
Los cinco protocolos tienen un eje conceptual en el que se resumen conceptos básicos que atraviesan todas estas herramientas de apoyo:
♀ Violencia de género;
♀ Teoría de género;
♀ Construcción de ciudadanía;
♀ Prevención de la violencia de género;
♀ Atención de la violencia de género y su fundamentación normativa;
♀ Acompañamiento en los procesos de procuración y administración de justicia;
♀ Armonización legislativa;
♀ Contención emocional para las personas que atienden mujeres víctimas de violencia de género, y
♀ Tratamiento a los agresores de mujeres.
Cada Estado elaboró cinco documentos a partir de una guía ofrecida
por la UNAM, de tal suerte que, cuando se deba reproducir este
ejercicio en otras entidades, deberá completar los documentos con
los antecedentes tanto históricos como normativos que le son propios,
y adaptar los puntos específicos de acuerdo a su propia
Los cinco protocolos proponen una nueva visión de la política pública
con tres puntos de enfoque:
♀ La mujer que es víctima y sus necesidades, de tal
manera que con estos documentos pueden ser
atendidas todas las mujeres que lo requieran, vivan en
zonas urbanas o rurales, sean indígenas o mestizas,
nacionales o migrantes. Con independencia del tipo o
modalidad de violencia que hayan sufrido, de su
religión, clase social, edad u opción sexual.
♀ La acción de justicia con reparación del daño que
implica la garantía de no repetición y esto, a su vez, el
trabajo con los agresores.
♀ El cuidado y protección de las personas que atienden
las necesidades de las mujeres que son víctimas de
LAS DEFINICIONES GENERALES
Cada uno de los protocolos contiene el concepto del tema que trata, un glosario de términos, su justificación normativa, los objetivos que se
persiguen y sus procedimientos.
Así, se entiende que:
♀ Prevención es el conjunto de acciones, estrategias, iniciativas, programas o políticas públicas promovidas o desarrolladas por el
Estado o por un sector del gobierno que tiene como propósito evitar que se cometan actos de violencia contra las mujeres en
razón de su género, en cualesquiera de sus tipos, modalidades o manifestaciones, teniendo como escenario el antes de la
perpetración del hecho y como objetivo contribuir a la protección o salvaguarda de los derechos humanos de las mujeres a fin de
evitar que sean afectadas a través de la comisión de conductas discriminatorias, delictivas, ilícitas u omisas. Este protocolo fue
elaborado bajo la coordinación y guía de la Maestra Gabriela Igartúa Méndez
♀ Atención es la serie de estrategias complejas, articuladas, multidisciplinarias y coordinadas que aglutinan un “conjunto de servicios
integrales, profesionales, gratuitos y expeditos que buscan reducir el impacto de la violencia en la vida de las mujeres” de
conformidad con lo que establece la Ley General de Acceso. Este protocolo fue elaborado bajo la coordinación y guía de la
Maestra Margarita Guillé Tamayo.
♀ Acompañamiento es la asistencia y apoyo que debe otorgarse a las mujeres víctimas de la violencia de género desde el momento
en que tiene contacto con las instituciones, redes de apoyo o refugios, hasta el momento en que sea satisfecha su necesidad y, de
ser posible, reconstituida su ciudadanía mediante la sanción al responsable y la reparación del daño sufrido.
 Es un proceso complejo que conjuga la orientación jurídica, el apoyo psicológico y la vigilancia;
 Los procesos de investigación y jurisdiccionales;
 La aplicación de la Ley;
 El otorgamiento de órdenes de protección así como la observación de su eficacia, y
 La justa sanción y reparación del daño.
Este protocolo fue elaborado bajo la coordinación y guía de la Doctora Alicia Elena Pérez Duarte y Noroña
♀ Intervención con los agresores de mujeres es un conjunto de acciones acompañadas de los procesos de justicia y reparación del
daño, enfocados a modificar las acciones y respuestas violentas reconociendo que son acciones volitivas que pueden transformarse.
Se proponen como fundamentos teóricos de esta intervención: la perspectiva de género, el enfoque humanista y los enfoques
narrativos posmodernos. Este protocolo fue elaborado bajo la coordinación y guía de la Doctora Noemí Díaz Marroquín.
♀ Contención es el conjunto de medidas para tranquilizar y devolver la confianza a la persona que trabaja de manera directa con
mujeres víctimas de violencia y que, por ese contacto cotidiano, se encuentra expuesta a un desgaste emocional por empatía o
cansancio y provoca respuestas agresivas o de sobreprotección. Este protocolo fue elaborado bajo la coordinación y guía de la
Doctora Hilda Díaz Marroquín.
PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO CONTRA LAS MUJERES1
La prevención de la violencia contra las mujeres se define como “cualquier acción, programa, política pública o iniciativa promovida o
desarrollada por el gobierno o por la sociedad civil, que tiene como propósito evitar que se cometan actos de violencia contra las mujeres en razón
de su género, en cualesquiera de sus tipos, modalidades o manifestaciones, teniendo como escenario el antes de la perpetración del hecho, y
como finalidad, contribuir a la protección y salvaguarda de los derechos humanos de las mujeres y evitar su afectación mediante la comisión de
conductas discriminatorias, delictivas, ilícitas u omisas”.
En el marco de un modelo de política pública de prevención de la violencia contra las mujeres, se entiende que ésta comprende un conjunto de
acciones, estrategias, iniciativas, programas o políticas públicas promovidas o desarrolladas por un sector del gobierno.
Al ser la violencia contra las mujeres un problema estructural donde convergen distintos factores que atañen a la sociedad en su conjunto,
prevenirla implica realizar acciones desde diferentes sectores, de tal suerte que puede ser de índole jurídica, penal, criminológica, de salud o
sociocultural y tener distintos alcances y niveles. Sin embargo, también tiene un carácter de integralidad dado por las perspectivas de derechos
humanos y de género y por ende vincula prácticamente la totalidad de las acciones del Estado y de la sociedad.
De manera esquemática, un programa de prevención debe:
♀ Diseñar, planear, desarrollar, controlar y evaluar acciones bajo las perspectivas de género y de derechos humanos de las mujeres;
♀ Considerar acciones afirmativas;
♀ Ser congruente con la idea de que la prevención es prioritaria;
♀ Etiquetar de manera clara y específica recursos públicos para la prevención;
♀ Involucrar a la sociedad civil (academia, sector privado y organismos sociales);
♀ Incorporar a los medios de comunicación radiales, televisivos, impresos y electrónicos;
♀ Ser integral, contemplando que todas sus partes son indivisibles, aunque pueden llevarse a cabo bajo una estrategia incremental y
♀ Contemplar que las acciones, programas, políticas e iniciativas son progresivas;
♀ Considerar que existen acciones, programas, políticas e iniciativas de corto, mediano y largo plazo;
1 Ver Modelos de Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia Contra las Mujeres. La Prevención, op. cit.
♀ Incluir acciones, programas o iniciativas destinadas a los hombres;
♀ Ser multidisciplinario y considerar las especificidades.
Los objetivos generales de todo programa de prevención de la violencia de género contra las mujeres deben tener al menos estos dos elementos:
♀ Promover y desarrollar de manera articulada e incremental, políticas públicas de prevención de diferente índole y nivel, para evitar
que se cometan actos de violencia contra las mujeres en razón de su género, en cualesquiera de los tipos o modalidades que
establece la Ley, sin discriminación alguna por motivos de edad, escolaridad, características socioculturales, económicas y/o de
♀ Determinar las estrategias y sus respectivas líneas de acción que deberán realizar las instancias públicas de los diferentes sectores y
órdenes de gobierno, bajo los mecanismos de coordinación establecidos y considerando la participación de la sociedad civil, el
sector privado y la academia, así como de organismos interamericanos e internacionales vinculados el tema, a fin de contribuir a
garantizar el goce del derecho de las mujeres a una vida libre de violencia.
Además, debe considerar los objetivos estratégicos que se enmarcan en los componentes señalados en el Protocolo que se trabaja a
Participan en su elaboración y desarrollo las dependencias e instituciones encargadas de Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia
contra las Mujeres en los términos de la Ley General de Acceso, cada quien, de conformidad con sus propias competencias y lineamientos
LA ATENCIÓN DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO Y SU FUNDAMENTACIÓN NORMATIVA
La atención a la violencia en contra de las mujeres, es una de las estrategias emprendidas por el gobierno mexicano para disminuir las secuelas que
causa, revertir los daños, promover el acceso a la justicia y el empoderamiento de las mujeres a fin de erradicar este flagelo. Debido a la
complejidad de dinámicas, creencias y factores múltiples que originan la violencia, la atención se refiere a labores de cierta complejidad y
articulación ya que requiere de un enfoque multidisciplinario y de la colaboración de diversas instancias gubernamentales, de todos los niveles, así
como de las organizaciones de la sociedad civil.
La labor de brindar atención a las mujeres y niñas víctimas de violencia es una obligación del Estado Mexicano, misma que ha asumido de manera
decidida para ofrecerla con integralidad y calidad tal y como lo establece la Convención Interamericana para Prevenir, Erradicar y Sancionar la
Violencia contra la Mujer (Convención de Belém do Pará) de 1994, de la cual México es signatario. En ella se establece el deber de adoptar todos
los medios apropiados, medidas orientadas a prevenir, sancionar y erradicar dicha violencia (artículo 7).La atención es un elemento fundamental
en la estrategia para abolir la desigualdad y para erradicar y prevenir la violencia contra las mujeres. Por esta razón, los Estados firmantes de la
Convención tienen el deber de tomar medidas y generar programas para ofrecer servicios de atención especializados y apropiados que incluyen
incluso los servicios de orientación para toda su familia, de cuidado y custodia de las niñas y niños afectados, así como garantizarles el acceso a
programas eficaces de rehabilitación y capacitación que les permitan retomar sus vidas (artículo 8). Según lo establecido en ese mismo
documento, los servicios de atención no sólo deben ser especializados y apropiados, sino que, además, deben tomar en consideración cualquier
situación que aumente la vulnerabilidad de la mujer (artículo 9).
México ha modificado su marco legal federal para generar esa obligatoriedad en la atención a la violencia contra las mujeres, de manera que la
Ley General de Acceso recoge los parámetros exigidos por la Convención de Belém do Pará y las observaciones del Comité de la CEDAW.
Dicha norma establece que la atención se debe garantizar a todas las mujeres que han sufrido violencia, independientemente de los tipos o
modalidades de la que fueron víctimas, con lo cual se amplía el ámbito tradicional que se había centrado en la violencia familiar y en la sexual,
reconociendo los distintos tipos de violencia, los espacios en los que ésta se da y la diversidad de agentes que la cometen, incluyendo el mismo
Estado o bien quienes a éste sirven (artículo 3).
Esta misma norma establece que, es deber de la Federación, formular y conducir la política nacional integral desde la perspectiva de género para
prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres y tienen facultades para ello desde diferentes perspectivas: la Secretaría de
Gobernación (artículos 41, fracción I y 42, fracciones IV y V); la Secretaría de Desarrollo Social (artículo 43, fracción VI); la Secretaría de Seguridad
Pública (artículo 44 de la Ley General de Acceso, fracción I); la Secretaría de Educación Pública (artículo 45, fracción X, XI y XIV); la Secretaría de
Salud (artículo 46 fracciones I, VI y VIII). Acciones que se conjugan con lo dispuesto en el artículo 20 Constitucional en relación a los derechos de las
En el concepto de atención que se prevé en los ordenamientos legales, prevalece un enfoque de derechos, con el cual las mujeres víctimas de
violencia tienen derecho a cierto tipo de atención a la violencia y determinadas características del servicio. Así mismo, los servicios de atención
deben resguardar sus derechos, de esta forma la atención que se preste debe ajustarse a la Ley General de Acceso, por lo que debe
proporcionarse con respeto a la dignidad y considera entre los derechos de esta contar con protección inmediata y efectiva proporcionada por
las autoridades; recibir información veraz y suficiente para decidir sobre las opciones de atención; contar con asesoría jurídica gratuita y efectiva; y
recibir información médica y psicológica y la posibilidad de acudir a un refugio, en caso de que lo necesite. Si se trata de un caso de violencia
familiar, puede dirigirse al refugio acompañada de sus hijas e hijos, además, tiene el derecho a ser valorada y educada, libre de estereotipos de
comportamiento y prácticas sociales que impliquen desigualdad o inferioridad (artículo 52).
En el capítulo V, artículo 54 de esta misma ley, se establece que corresponde a los refugios proporcionar a las mujeres la atención necesaria para su
recuperación física y psicológica, que les permita participar plenamente en la vida pública, social y privada (fracción II).
Estas disposiciones han sido retomadas de manera casi textual y con ligerísimas variantes, en todas las entidades federativas a través de las leyes de
acceso de las mujeres a una vida libre de violencia locales.
EL ACOMPAÑAMIENTO EN LOS PROCESOS DE PROCURACIÓN Y ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA
Tal como se observa en el documento Modelos para prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, 2 hablar de justicia
debería implicar el ejercicio del poder coercitivo del Estado representado en la sanción de todos los actos que irrumpen la paz social y violentan
derechos, como es el caso de la violencia de género contra las mujeres, acompañada de la reparación del daño y la garantía de la no repetición,
de conformidad con los estándares internacionales en la materia.
Sin embargo, uno de los grandes problemas de las mujeres, es precisamente el acceso a los espacios de justicia, por ello, en este ejercicio se
propone un esquema que les permita atravesar los laberintos de procuradurías y tribunales hasta encontrar las soluciones justas que buscan. Este
protocolo responde a esta necesidad en el marco del Reglamento de la Ley General de Acceso, es decir, se visualizan también, los proceso de
armonización legislativa y su evaluación.
Glosario del acompañamiento
Es el proceso de asistencia, guía, asesoría y apoyo integral que dan a las víctimas de violencia contra las mujeres, las instituciones –de
gobierno o de la sociedad civil- y el personal que labora en ellas con el fin de verificar el estricto cumplimiento de la Ley en los procesos,
para que ellas puedan elegir y tomar decisiones con base en sus derechos y la exacta y veraz información que se les proporcione. El
acompañamiento se instala desde el momento de la detección de la violencia y debe continuar hasta la sanción civil, penal o
administrativa, según sea el caso, y la reparación del daño. Si, por decisión de la mujer víctima de violencia, no se transita todo el camino,
el acompañamiento incluye la salvaguarda de la información que podrá ser utilizada en momentos posteriores.
2 ÁLVAREZ DE LARA, Rosa María y Alicia Elena PÉREZ DUARTE Y NOROÑA (coord.), CONACYT-UNAM, México 2010.
Este acompañamiento es indispensable pues el momento en que la mujer corre más riesgo de vivir una escalada de violencia que la
pueda llevar a ser lesionada de manera irreparable o a la muerte, es precisamente cuando decide dar por terminada la relación que la
vincula con su agresor.
Son las medidas cautelares o precautorias de urgente aplicación, necesarias para salvaguardar la integridad física y psíquica de las
mujeres que son víctimas de cualquier tipo y modalidad de violencia. Estas pueden ser según la Ley General de Acceso o sus homologas
en las entidades federativas: de emergencia, preventivas y de naturaleza civil y familiar.
Tienen como finalidad dar apoyo, cuidado, defensa y protección para evitar el riesgo inmediato de nuevos actos de violencia contra la
mujer que las solicita y evitar daños mayores.
Es el derecho que tiene la víctima mediante el acceso a la justicia de solicitar el restablecimiento del orden jurídico perturbado y la
garantía de no repetición, encaminado a la reconstrucción de ciudadanía.
En la teoría jurídica mexicana se señala que la reparación del daño es una sanción de tipo pecuniario que se impone a la persona
sentenciada como obligación de restablecer el llamado status quo anterior a la comisión del ilícito y resarcir los perjuicios causados. Es un
derecho que permite a la víctima participar en la solución del ilícito o del conflicto y reconstruir sus derechos y su ciudadanía.
Son las medidas estipuladas en las leyes para tratar de asegurar su respeto y cumplimiento y, en caso contrario, remediar los efectos de su
incumplimiento. Son mecanismos intrínsecos a los ordenamientos jurídicos para evitar la posibilidad del incumplimiento de sus normas.
En otras palabras, la sanción tiene por objeto subsanar el desequilibrio que se produce en los diversos ordenamientos por la vulneración
de una de sus normas. Se dice que es una norma perfecta cuando establece derechos y obligaciones, así como la sanción en caso de
incumplimiento. Por lo tanto, la sanción se construye con las medidas coercitivas que se imponen a quien transgreda la esfera jurídica de
una persona o grupo, en este caso de las mujeres víctimas de violencia a fin de garantizar a la afectada su integridad y la reparación del
♀ Brindar atención, oportuna e inmediata, especializada y confidencial, así como con calidez y empatía, a las demandas,
necesidades, denuncias y solicitudes expresadas por las mujeres que solicitan los servicios de atención, para posteriormente permitir
que las instancias de justicia penales, civiles o administrativas, una vez interpuesta la denuncia o demanda, investiguen, procuren e
impartan justicia en el marco de las disposiciones aplicables y de sus respectivas competencias;
♀ Creer en el dicho de las víctimas, de tal suerte que la atención que se les brinde partirá de la confianza que genera confianza y
elimina la desconfianza o las sospechas así como los argumentos sexistas que obstaculiza en el acceso a la protección, a los servicios
de salud, a la justicia y a la reparación del daño;
♀ Valorar el nivel de riesgo que enfrenta la víctima (alto, medio o bajo);
♀ Referir personalmente el caso a la instancia correspondiente (médica, legal, gubernamental, no gubernamental, laboral, de
protección, refugios, policial y judicial o ministerial) y no abandonar a la mujer que se acompaña hasta asegurarse que está siendo
atendida como corresponde;
♀ Proporcionar información pronta y veraz de tal suerte que se permita a la víctima tomar decisiones basadas en el conocimiento
amplio de los factores que están en marcha, acordes al respeto de su tiempo y estado emocional sin generar falsas expectativas,
esto es, trazar con la mujer una ruta crítica de acuerdo a las necesidades que manifieste y a los recursos de apoyo con que cuente;
♀ Registrar cada uno de los pasos que dé la mujer que se acompaña en su ruta crítica;
♀ Respetar las decisiones de las víctimas y validar sus acciones; admitir y aceptar sus determinaciones o resoluciones frente a los
diferentes pasos que dé en su proceso tanto de búsqueda de justicia como de rehabilitación;
♀ Dar seguimiento a través del sistema único de datos en el cual los datos personales de la víctima deben estar salvaguardados con
rigurosa metodología;
♀ Entender que las víctimas son mujeres que, al momento de acudir a un centro de atención, iniciaron un proceso de transformación
que les permitirá conseguir cambios permanentes y la posibilidad de dar un nuevo significado a su proyecto de vida, fuera de la
condición de violencia vivida.
Estos principios ayudan a solucionar los problemas y salvar los obstáculos que normalmente enfrenta una mujer víctima de violencia de género ante
las procuradurías y ante los tribunales si decide llegar a esas instancias, tales como:
♀ Poder de decisión limitado;
♀ Exposición acrecentada a los riesgos de violencia;
♀ Sobrecarga en el uso de sus tiempos;
♀ Falta de acceso a los diversos recursos;
♀ Invisibilidad de la violencia de género que sufre;
♀ Estigmatización de la “histeria femenina”;
♀ Limitados recursos económicos.
El acompañamiento debe iniciar desde el primer contacto de la mujer con cualquiera de las instituciones responsables de conducirla, si así lo
decide, a las instancias de justicia, ya sea por la vía penal o las vías familiar y administrativa.
Este proceso responde a los siguientes esquemas de actuación:
♀ Especialización;
♀ Integralidad;
♀ Interdisciplinariedad;
♀ Interinstitucionalidad;
♀ Confidencialidad.
Tiene un carácter personalísimo, por lo cual se basa además, en los principios que establece la Ley General de Acceso:
♀ Igualdad;
♀ No discriminación;
♀ Respeto a la libertad y dignidad de las mujeres.
PROCESO PERMANENTE DE ARMONIZACIÓN LEGISLATIVA
El desarrollo de mecanismos internacionales de protección de los derechos humanos introduce cambios significativos en la visión que se tiene en la
teoría política y del Estado de las personas de tal suerte que ahora el campo de sus derechos trasciende las fronteras y se les considerada como
sujetos internacionales de derecho. México ha optado por reconocer la validez de estos mecanismos y sus instrumentos convencionales por lo cual
la responsabilidad del Estado Mexicano se ha incrementado con la firma y ratificación de diversos ordenamientos internacionales en materia de
derechos humanos. En nuestro país los tratados de derechos humanos establecen obligaciones del Estado frente a la sociedad y la principal es la
obligación de respetar y hacer respetar los derechos humanos de las personas.
En este contexto, la armonización legislativa es un ejercicio de revisión permanente que responde a los avances del marco jurídico internacional
que contiene estos derechos humanos y a las necesidades de la sociedad que por su naturaleza, son evolutivas.
♀ Conocer las herramientas de promoción de reformas normativas, para armonizar la legislación federal y local con los compromisos
internacionales en materia de derechos humanos de las mujeres;
♀ Incorporar los compromisos suscritos por México en materia de derechos humanos de las mujeres en el ámbito internacional, así
como las recomendaciones hechas por los mecanismos de promoción y protección de los derechos humanos tanto del sistema de
Naciones Unidas como de la Organización de los Estados Americanos;
♀ Adecuar la legislación nacional y local de manera permanente en congruencia con los compromisos asumidos por el Estado
Mexicano en el ámbito Internacional, de acuerdo a las convenciones más relevantes en materia de derechos humanos de las
mujeres con el propósito de contribuir a la igualdad de condiciones, la no discriminación, el respeto a la dignidad y a una vida libre
En virtud de las aportaciones realizadas en el ámbito del derecho internacional respecto del reconocimiento de los derechos humanos de las
mujeres y concretamente en relación con la condena categórica de la discriminación basada en el género y la violencia que le es intrínseca, en
nuestro país se han promulgado distintos ordenamientos jurídicos (acciones afirmativas) cuyo contenido normativo armoniza las disposiciones de los
instrumentos internacionales e incorpora la perspectiva de género como elemento sine qua non para abordar la problemática de las mujeres y
conjuntar esfuerzos a partir de la elaboración, instrumentación y ejecución de programas orientados a situar en un plano de igualdad real a las
Conceptos básicos en la armonización legislativa
Es uno de los pasos o etapas para llevar a cabo la investigación social y consiste en separar los factores que intervienen en los fenómenos
sociales: económicos, psicológicos, políticos, históricos, cultural, entre otros.
Alude al estado material general de las mujeres, es decir su acceso y disfrute de ingresos y salarios adecuados y equitativos, alimentación,
educación, salud, vivienda, educación, etcétera. Los proyectos dirigidos a atender estas necesidades prácticas, ayudan a mejorar la
Las cuotas de participación política de las mujeres son uno de los mecanismos de acción afirmativa más recientes que se han articulado
jurídica y políticamente para tratar de “romper” la hegemonía masculina en la política y en los procesos de toma decisión. Estas cuotas se
adoptaron tomando en cuenta que el derecho al sufragio no ha generado los resultados esperados en la participación y representación
de los intereses femeninos en la esfera pública.
Los derechos humanos son atributos, facultades, prerrogativas, intereses y bienes de carácter cívico, político, económico, social y cultural,
adscritos a la dignidad humana y los cuales están reconocidos por instrumentos jurídicos nacionales e internacionales. La importancia de
estos derechos radica en su finalidad: proteger la vida, la libertad, la justicia, la integridad, el bienestar y la propiedad de cada persona
frente a la autoridad. En virtud de su fundamento jurídico y filosófico, los derechos humanos son imprescriptibles, universales, indivisibles,
inherentes a las personas, integrales, dinámicos, históricos e inalienables.
Se habla de derechos humanos de las mujeres para reconocer la brecha que existe entre la ley y el ejercicio de los derechos, es decir,
subrayar las condiciones necesarias para ejercer dichos derechos en igualdad real con los hombres.
Distancia y/o asimetría de derechos, oportunidades y bienes entre mujeres y hombres. Los informes del Programa de Naciones Unidas
para el Desarrollo indican que no hay un país del mundo en el que las mujeres dispongan y gocen, aunque exista igualdad jurídica, de las
mismas oportunidades que los hombres. Esta situación ha derivado en que las mujeres reciban salarios o ingresos inferiores a los hombres
en trabajos similares, que les afecte en mayor medida el desempleo, exista y se tolere la violencia de género, que ocupen menos cargos
de toma de decisión y que sean quienes principalmente asuman el trabajo doméstico.
De acuerdo con el artículo 4° de la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, este concepto se define como “…toda
distinción, exclusión o restricción que, basada en el origen étnico o nacional, sexo, edad, discapacidad, condición social o económica,
condiciones de salud, embarazo, lengua, religión, opiniones, preferencias sexuales, estado civil o cualquier otra, tenga por efecto impedir
o anular el reconocimiento o el ejercicio de los derechos y la igualdad real de oportunidades de las personas”. Esta definición concuerda
con la de la CEDAW, en la cual se especifica que la discriminación puede darse en las esferas política, económica, social, cultural y civil o
La equidad es un principio de justicia emparentado con la idea de igualdad sustantiva y el reconocimiento de las diferencias sociales.
Ambas dimensiones se conjugan para dar origen a un concepto que define la “equidad” como “una igualdad en las diferencias”,
entrelazando la referencia a los imperativos éticos que obligan a una sociedad a ocuparse de las circunstancias y los contextos que
provocan la desigualdad con el reconocimiento de la diversidad social, de tal forma que las personas puedan realizarse en sus propósitos
según sus diferencias. Por ello, la equidad incluye como parte de sus ejes el respeto y garantía de los derechos humanos así como la
Se refiere a la idéntica titularidad y garantía de los mismos derechos fundamentales independientemente del sexo de las personas que las
ostentan. Esta definición pone el acento en la igualdad de los resultados de las políticas del desarrollo y la igualdad de oportunidades
entre mujeres y hombres, lo que indica que el logro de la igualdad debe comenzar por desarrollar acciones afirmativas que nivelen las
desigualdades históricas entre mujeres y hombres.3
Se refiere a utilizar el lenguaje de manera no discriminatoria, tiene dos objetivos: el primero busca visibilizar a las mujeres y la diversidad
social; el segundo, equilibrar las asimetrías de género.
La creación y el fortalecimiento de mecanismos institucionales en el plano nacional para el adelanto de la mujer han fortalecido
sustancialmente la capacidad de los Estados para lograr los objetivos de la Plataforma de Acción aprobada por la Cuarta Conferencia
Mundial sobre la Mujer, celebrada en Beijing en 1995.
3 FERRAJOLI, Luigi, Derechos y garantías. La ley del más débil, Trotta, Madrid, 2001, p. 73.
La principal tarea de esos mecanismos nacionales es apoyar la incorporación transversal de la perspectiva de género en todos los
órganos gubernamentales tanto en las esferas normativas, incluida la legislación, como en la concepción, aplicación, supervisión y
evaluación de todas las políticas y los programas.
Permanencia del proceso
Hacia finales del siglo XX en México emerge un proceso que construye una perspectiva de fomento a la producción y cumplimiento de
los derechos humanos, dicha perspectiva es fortalecida por el movimiento internacional de defensa y promoción de estos derechos, que
hoy incorpora actividades encaminadas a su protección, buscando alcanzar la paz y la democracia. Esta perspectiva se encuentra
legitimada por el reconocimiento de instituciones nacionales e internacionales que han incorporado a sus normatividades la exigencia de
este cumplimiento para el fortalecimiento de sus instituciones y de la propia democracia.
Las constituciones y el marco normativo tanto de la federación como de las entidades federativas de nuestro país son el instrumento
idóneo mediante el cual se hace la incorporación de los derechos humanos reconocidos en los Instrumentos internacionales a la vida
nacional. En este orden de ideas, las entidades federativas tienen la obligación de instrumentar y articular sus legislaciones y sus políticas
públicas, en concordancia con la política nacional integral, con el fomento y respeto de los derechos humanos, por ello, es necesario dar
la importancia que requiere el proceso de armonización de cada Estado de la República y de la propia Federación.
Normas Prioritarias para los procesos de armonización legislativa en materia del derecho de las mujeres a una vida libre de violencia
En términos generales, todos los instrumentos normativos deben ser revisados para atender los principios de igualdad y no discriminación;
en este sentido, un primer paso debe ser el cambio del lenguaje sexista excluyente por otro incluyente y respetuoso de la diversidad de la
población así como para establecer los vínculos y las formas en que deben incorporarse todos los instrumentos de derechos humanos del
ámbito internacional y las recomendaciones que los mecanismos internacionales de promoción y protección de los derechos humanos
han hecho a México.
En especial se debe mantener una permanente vigilancia en las normas siguientes:
♀ Constitución
♀ Código penal
♀ Código de procedimientos penales
♀ Código civil
♀ Código de procedimientos civiles
Contar con un marco jurídico sólido que efectivamente tutele los derechos de las mujeres e impulsar la aprobación de una agenda
legislativa permanente en términos de la prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia de género contra las mujeres,
implica otorgar cumplimiento a las observaciones realizadas por el Comité de Expertas de la Convención para la Eliminación de todas las
formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW).
También implica trabajar por el cumplimiento de las disposiciones jurídicas emanadas de la Convención de Belém do Pará por conducto
de su órgano de seguimiento, la Comisión Interamericana de Mujeres y del Mecanismo de Seguimiento de la Implementación de la
Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer “Convención de Belén Do Pará” (MESECVI).
Un efectivo seguimiento implica concientizar al Poder Legislativo de tal suerte, que se aprueben las propuestas de reformas que permitan
la armonización de nuestras leyes para una igualdad entre mujeres y hombres, sin negociaciones políticas que los desvirtúen. Para ello, es
conveniente contar con herramientas de evaluación, seguimiento y supervisión, tales como indicadores de impacto y de cambios, que se
generan con las reformas a favor de la igualdad.
Para realizar la evaluación de una disposición o norma es necesario partir de la perspectiva de género. Esta es la mirada que explica,
interpreta y reconstruye el mundo, partiendo del reconocimiento de las relaciones históricas de poder establecidas entre los géneros y
que son favorables para los hombres como grupo social y desfavorable para las mujeres. También se denomina “enfoque de género” a la
mirada que pretende la integración en el diseño político de las situaciones, necesidades, deseos y capacidades especificas de las
La evaluación de la armonización legislativa cuestiona la neutralidad de las políticas respecto de su influencia en la posición de los
ciudadanos y ciudadanas. El objetivo de esta evaluación es que las medidas neutralicen los efectos discriminatorios y fomenten la
Así, la evaluación del impacto de género de las normas se define como un método que facilita vigilar el impacto que una propuesta
política tendrá sobre las relaciones de género. Se trata pues de prever las repercusiones que una determinada medida o acuerdo
administrativo tiene sobre la situación de hombres y de mujeres.
Este proceso es multidimensional, transita de la acción legislativa a las propuestas que surgen del análisis de las necesidades y demandas
de las mujeres, en lo general, y de las que son víctimas de violencia de género, en lo particular, de manera bidireccional. Implica una
visión específica que es la perspectiva de género, como posicionamiento ideológico y como metodología analítica. Requiere de
instrumentos de valoración compuestos por indicadores que enfoquen las brechas entre la norma y la realidad; las causas y efectos de la
segregación, los ámbitos de representatividad de las mujeres en sus familias, comunidades y sociedad, así como su poder real en los
Este procesos es dinámico de tal suerte que el tipo de valoración –positiva o negativa- determina la dirección de las siguientes accione
legislativas, tanto como la valoración del impacto de las normas ya aprobadas.
Armonización legislativa e
Teniendo en cuenta demandas de las mujeres
de género en la norma.
Valoración Identificación en el
Reformulación de la norma.
negativa. ámbito de actuación de Evaluación
mujeres y hombres de: diagnóstica.
 Brechas;
 Segregación;
 Representación,
 Tomas de Si Elaboración de informe de
Valoración decisión. evaluación del proceso de
positiva. armonización.
Ejecución de la norma. Evaluación de
CONTENCIÓN EMOCIONAL PARA LAS PERSONAS QUE ATIENDEN A MUJERES VÍCTIMAS DE VIOLENCIA DE GÉNERO
Contención emocional se refiere a la implementación de medidas para tranquilizar y devolver la confianza a la persona que se encuentra
afectada emocionalmente por el desarrollo de una actividad profesional específica, en este caso las personas que atienden cotidianamente a
mujeres víctimas de violencia cuyo trabajo las expone a este tipo de riesgo de desgaste por empatía con las mujeres a las que atiende. Tratándose
de violencia de género, la repercusión puede ser aún mayor debido a que el personal trabaja desde sus propios valores y creencias, con su propia
persona y dificultades de vida así como con sus aspectos emocionales de tal suerte que su influencia –tanto para bien como para mal– puede ser
mayor. Por lo mismo, se hace necesario que las y los profesionales aprendan a manejar sus reacciones emocionales frente a los hechos que se les
presentan para que no las proyecten en forma inadvertida e inconsciente en las mujeres a las que atienden.
Es necesario que las personas que atienden a estas mujeres se conozcan suficientemente para identificar el momento de saturación y estar en
posibilidades de establecer la distancia adecuada entre sus emociones y las necesidades de la mujer a la que atienden. Si la o el profesional no se
conocen a sí mismos existe una alta probabilidad de repetir en forma automática e inconsciente pautas de conducta conocidas –a costa de la
flexibilidad necesaria– cuando se está en contacto con situaciones de violencia que de alguna u otra manera remiten a vivencias propias similares.
Al no percatarse de ello el personal que atiende a víctimas corre el riesgo de comprometer su ejercicio profesional con situaciones personales –
inconclusas o no- que conlleven –de manera implícita o explícita- violencia de género, sea esta vivida, infringida o presenciada, al proyectar estas
situaciones al caso que atiende.
Este riesgo existe porque la violencia de género se encuentra tan integrada a la vida cotidiana de sociedades como la nuestra que hace difícil
darse cuenta de las defensas y reacciones inconscientes que se han implementado frente a ella; ésta se convierte en la manera habitual de
relacionarse y se estructura en el carácter de muchas personas. Llega a ser una ‘segunda naturaleza’ difícil de discernir e identificar por sí misma.
Situación que reviste un riesgo mayor cuando se trata de autoridades y/o acompañantes que atienden a mujeres víctimas de violencia de género
pues la normalización de esta forma de relacionarse impide reconocer la urgencia de la acción que se requiere para preservar la vida y la
integridad de una mujer en particular o de todas las que requieren de la asistencia de autoridades para salir de la situación que viven.
Para evitar estos riesgos es indispensable el autoconocimiento y el conocimiento de técnicas de contención y relajación que puedan implementar
por sí mismas para favorecer su auto-cuidado y su estabilidad emocional en el ámbito profesional.
Las personas que atienden a mujeres víctimas de violencia, se enfrentan a situaciones y circunstancias adversas, generalmente sin darse cuenta de
la sobrecarga emocional y el desgaste físico y mental que esto implica.
Las manifestaciones de las y los profesionales que cuidan y ayudan, llamadas también “de desgaste por empatía”, son: el trauma vicario, el
síndrome de estrés postraumático secundario y la fatiga de compasión.
A diferencia de los anteriores, –cuya manifestación es súbita– por su aparición lenta, prolongada y crónica, se presenta el llamado síndrome de
burn out del “quemado” con tres manifestaciones principales: saturación emocional o sensación de estar exhausta o exhausto; despersonalización,
esto es, insensibilización o indiferencia ante el dolor, y el de baja realización personal o falta de interés en el trabajo o en la vida en general. 4
En virtud de lo anterior, es necesario que el personal que se enfrenta con las situaciones y circunstancias que la mujer víctima de violencia le
presenta, se atienda de manera pertinente y se beneficie de un programa de contención para lograr el restablecimiento del equilibrio emocional y
el desempeño óptimo en el trabajo.
Las disposiciones de apoyo a víctimas contenidas en el artículo 20 constitucional apartado C, así como la naturaleza específica de la violencia de
género, determinan la necesidad de crear estructuras de apoyo psicológico para las personas que atienen profesionalmente a las mujeres que son
Es relativamente reciente la preocupación por la manera en que un trabajo, tan demandante emocionalmente –como es el de las personas que
atienden a otras en situación de crisis o violencia– repercute también en ellas. Estas y estos profesionales se encuentran en contacto constante con
situaciones emocionales que los conmueven y confrontan a nivel personal. La naturaleza misma del trabajo los expone a reacciones de dolor,
impotencia, frustración o desesperanza, lo cual puede provocar dificultad en lograr una proximidad adecuada y que puede manifestarse en un
rango que va desde el sobre-involucrarse hasta la insensibilización que repercute negativamente en su propio trabajo al tiempo que afecta a la
mujer que atiende y favorece su revictimización.
La o el profesional se identifica de tal manera con la víctima que absorbe su sufrimiento y dolor como si fuera propio; mantiene una
preocupación excesiva por la mujer a la que atiende; su atención se encuentra cooptada por la situación, hay un gran pesar y dolor. En
ocasiones puede desear agredir al agresor de la víctima. Es una reacción que se presenta por el sobre-involucramiento y la falta de
distancia adecuada al tratar con personas que se encuentran afectadas por situaciones de dolor y sufrimiento intenso. La capacidad de
compasión que es una cualidad deseable en las y los profesionales, se revierte y actúa en contra de estas personas y de las mujeres a las
La o el profesional repite en su persona la experiencia traumática de la mujer víctima; manifiesta los síntomas de ansiedad y tensión,
miedo o pánico que aquella experimenta. Existe por un proceso de sobre-identificación con la víctima, se reproducen los mismos síntomas
sin poder diferenciarse.
Estrés postraumático secundario
La o el profesional presenta exactamente los mismos síntomas de tensión, ansiedad, pánico, sensación de vulnerabilidad o desprotección
que manifiesta la mujer víctima de violencia a la que atiende como efectos del trauma sufrido y del estrés post-traumático.
A diferencia de los anteriores que se presentan súbitamente, este síndrome se manifiesta en forma insidiosa, lenta e imperceptible hasta
que se establece como una afección crónica que puede tener tres modalidades principales:
♀ Sensación de estar exhausta o exhausto, colapso o agotamiento emocional;
♀ Despersonalización o insensibilización al dolor;
4 Además de una amplia sintomatología física y emocional, como ansiedad, inestabilidad emocional, impulsividad, depresión, alteraciones en el dormir y en el
comer, retraimiento, entre otros, que conllevan un gran sufrimiento.
♀ Baja realización personal y sensación de vacío y falta de sentido.
Aunque también puede haber síntomas físicos como: úlcera, colitis, hipertensión, cefaleas, neurodermatitis, insomnio, anorexia, bulimia o
síntomas emocionales como: depresión, angustia, irritabilidad, impulsividad, intolerancia, agresividad, retraimiento.
Triángulo del rescatador
La actitud del rescatador o rescatadora implica tratar de salvar a la víctima, querer resolverle todo, sobre-involucrarse y sobreprotegerla,
decidir y vivir por ella.
En este triángulo se presenta también la actitud de persecutor o persecutora que implica sentimientos de enojo porque la víctima, desde
su punto de vista, permite la violencia; se impacienta o irrita porque, siempre desde su visión, la mujer a la que atiende se tarda o no se
decide a dejar al agresor; tiene sentimientos de desprecio o juicios de valor hacia la víctima, le ve más los defectos que sus cualidades; la
presiona para que haga lo que se debería hacer; considera que la mujer es tonta o culpable por la situación que vive.
La actitud de víctima de la mujer víctima a la que se atiende, implica sentirse culpable porque ésta no sale adelante; la o el profesional
considera que tiene más fallas y fracasos que logros en el caso concreto; tiene miedo de herir los sentimientos de la mujer que atiende;
tiene miedo al enojo de esta mujer, quiere agradarla, ser reconocida o reconocido por ella.
Etimológicamente se reconoces como los impulsos de llevan a la acción; son fenómenos psicofisiológicos que implican formas de
adaptación personal a ciertos estímulos externos o internos; sociales o personales. Desde el punto de vista conductual, sirven para ubicar
la posición de la persona que las siente con el entorno que vive en un momento determinado.
Hay dos grandes grupos dentro de las emociones: las que representan vulnerabilidad como miedo, ternura, amor, compasión y las que
representan fuerza como enojo, autosuficiencia, asertividad. La o el profesional detectará con qué grupo de emociones se siente más
cómoda o cómodo en su actuar cotidiano o en su relación con un caso concreto.
Enseñar a la y el profesional a detectar las principales emociones que no se permiten sentir es imperativo en el trabajo de atención a
mujeres víctimas de violencia de género porque si bien es cierto que se trata de emociones que no son funcionales en la vida de esa
persona en particular, también es cierto que pueden ser contraproducentes, y normalmente lo son, porque limitan su capacidad de
respuesta y la calidad del contacto con las mujeres víctimas de violencia, lo cual genera a su vez problemas de contención. Las
emociones que no se permiten sentir se proyectan en la mujer que se atiende sin percatarse de ello.
La salud emocional implica identificar, aceptar y permitirse sentir las emociones –implícitas o subyacentes– de la índole que sean.
Resiliencia vicaria
La resiliencia se reconoce como la capacidad que tiene una persona para seguir actuando de manera positiva para sí y su entorno, a
pesar de acontecimientos violentos, desestabilizadores traumáticos; de condiciones de vida, complejas o graves. Se dice que es vicaria
en el caso de la contención emocional porque en un trabajo tan demandante emocionalmente como el de la y el profesional que
atiende a mujeres víctimas de violencia no sólo existe el riesgo de recibir descargas negativas. En ocasiones presentan hay aprendizajes
de vida importantes, que ayudan a la y el profesional a mantener la esperanza, la confianza y la fe en sí misma o mismo y en su entorno.
Esto sucede porque es posible identificar los recursos, la fuerza y la enseñanza que ha obtenido al trabajar con mujeres víctimas de
violencia y a valorar cómo, dentro de circunstancias desfavorables las personas pueden sacar recursos y fortalezas insospechadas. Este
aprendizaje también es un recurso de contención para la y el profesional.
TRATAMIENTO A LOS AGRESORES
Sus razones y fundamentos
La violencia ejercida contra las mujeres es considerada en la actualidad, un problema de salud pública a nivel mundial.
El trabajo que se ha desarrollado en torno a este tema ha pasado por diferentes momentos, los esfuerzos iniciales se centraron en primer lugar, en
hacer visible el problema, de manera tal que pudiera enfatizarse la importancia de construir programas encaminados a su detección, prevención y
atención. La mayor parte de los esfuerzos se han centrado en el trabajo con las mujeres, al ser éstas quienes padecen clara y directamente las
consecuencias de dicho problema; sin embargo el trabajo con hombres para erradicar la violencia en contra de las mujeres ha cobrado
relevancia en todo el mundo.
Dirigir la mirada hacia los hombres que ejercen violencia en contra de las mujeres, significa el reconocimiento de que la violencia de género es un
problema relacional y que su erradicación implica trabajar con todos los actores involucrados.
La Ley General de Acceso establece en el artículo 8 fracción II, como parte de las obligaciones del Estado, “brindar servicios reeducativos
integrales, especializados y gratuitos al Agresor para erradicar las conductas violentas a través de una educación que elimine los estereotipos de
supremacía masculina y los patrones machistas que generaron su violencia”. Del mismo modo, en su artículo 9 fracción IV, considera que para
contribuir a la erradicación de la violencia contra las mujeres, se debe “incluir como parte de la sentencia, la condena al Agresor a participar en
servicios reeducativos integrales, especializados y gratuitos”.
En esta misma ley, en el capítulo III, que corresponde a la distribución de competencias en materia de prevención, atención, sanción y
erradicación de la violencia contra las mujeres, en el artículo 41 fracción VIII, se especifica que es tarea de la Federación “coordinar la creación de
programas de reeducación y reinserción social con perspectiva de género para agresores de mujeres”; en el artículo 44 fracción V, se establece
que corresponde a la Secretaría de Seguridad Pública, “establecer las acciones y medidas que se deberán tomar para la reeducación y
reinserción social del agresor”; en el artículo 46 fracción V, se considera que es tarea de la Secretaría de Salud, “brindar servicios reeducativos
integrales a las víctimas y a los agresores, a fin de que logren estar en condiciones de participar plenamente en la vida pública, social y privada”.
Así mismo, se establece en el artículo 53 que, “el agresor deberá participar obligatoriamente en los programas de reeducación integral, cuando se
le determine por mandato de autoridad competente”.
Para muchas personas, hoy en día, el trabajo con hombres que ejercen violencia contra las mujeres carece de sentido, la rehabilitación les parece
tan impensable como imposible y, por lo tanto, su ideal de intervención es la exclusión y el aislamiento de los mismos; sin embargo, es evidente que
en nuestro país las medidas penales carecen de una función rehabilitadora, es decir, la cárcel no rehabilita a nadie, en todo caso lo empeora.
Si además tomamos en cuenta que en la realidad actual un alto porcentaje de las mujeres maltratadas siguen viviendo con su pareja, ya sea por
falta de recursos económicos o, en gran parte de los casos, por dependencia afectiva o el hecho de que incluso después de que las mujeres han
dado el gran paso de denunciar, que han cambiado de casa, de trabajo, etc., los agresores terminan por encontrarlas y acaban hostigándolas o
asesinándolas, la importancia de desarrollar programas que centren su atención hacia éstos varones se hace evidente.
Nos parece muy importante resaltar que estar de acuerdo con dar tratamiento a los agresores no significa, bajo ninguna circunstancia,
considerarlos no responsables. De hecho, uno de los objetivos primordiales del tratamiento es que asuman la responsabilidad de su conducta.
Sabemos que el estudio de la eficacia de la intervención con maltratadores se encuentra en una fase incipiente, sin embargo de acuerdo con
algunos especialistas, la intervención psicológica con los maltratadores es posible, particularmente si los sujetos cuentan con una mínima
Otro argumento que justifica el invertir recursos en el desarrollo de programas de intervención con hombres que ejercen violencia contra su pareja
es un dato proporcionado por el Instituto Vasco de la Mujer, que revela que aproximadamente el 40% de las mujeres cuya pareja fracasaba en la
terapia tomaba la decisión de separarse, lo que lleva a pensar que el resultado negativo del trabajo con los agresores sirve, cuando menos, como
un estímulo para favorecer que las mujeres se separen de ellos y rehagan su vida; cifras que son coincidentes con la experiencia mexicana.
Siempre para los especialistas como Echeburúa, las razones para realizar un tratamiento con los hombres violentos con sus parejas se resumen a:
♀ En caso de separación de la pareja:
 Riesgo de homicidio contra la ex esposa;
 Acoso, hostigamiento y reiteración de la violencia;
 Relación obligada de la mujer con el agresor por diversos vínculos (familiares, económicos, sociales, etc.) que la ponen en
peligro de ser maltratada;
 Posibilidad de reincidencia de los malos tratos con otra mujer.
♀ Casos de convivencia de la pareja:
 Peligro de que el maltrato continúe o de que, si cesó anteriormente, aparezca de nuevo;
 Alta probabilidad de que la violencia se extienda a otros miembros de la familia (hijos e hijas, personas mayores, etc.);
 Malestar psicológico del agresor, de la víctima y del resto de las personas que conviven en el hogar.
Presentación de los protocolos adaptados al estado de Veracruz
Los protocolos para la Prevención, Atención, Erradicación y Sanción de la violencia contra las mujeres 5 y niñas son integrales y buscan la
participación del Estado en coordinación con la sociedad civil para transformar la vida de las mujeres víctimas de violencia.
El tratamiento de la violencia contra las mujeres implica el reconocimiento de su carácter multidimensional, lo que se traduce en una atención
integral, sistémica y multidisciplinar de los factores que inciden sobre la misma. Por ello, se requiere una actuación coordinada de todas las áreas
con competencia en la materia y con criterios idóneos y profesionales análogos que permitan la adopción de medidas rápidas y eficaces.
El Estado de Veracruz, en su aspiración por consolidar una vida plena de derechos en una cultura libre de violencia para todos/as sus
ciudadanos/as, tiene como prioridad eliminar la violencia de que son sujetas las mujeres, niñas y personas con identidad de género femenina que se
traduzca en acciones que garanticen la erradicación de la desigualdad y asimetrías de sus derechos.
El protocolo de Prevención hace necesario combatir la violencia contra las mujeres, desde las causas estructurales que la hacen posible para evitar
se ejerza la violencia. Se busca eliminar las condiciones que han permitido el surgimiento de la violencia de género y cuestiona el modelo
dominante que denigra a las mujeres. La Prevención promueve la sensibilización y concientización del reconocimiento pleno de los derechos
humanos de las mujeres y niñas, las revalora como sujetos e impulsa su participación efectiva como ciudadanas.
La Prevención activa mecanismos, estrategias y líneas de acción donde intervienen distintos actores sociales en diversas instancias: salud,
educación, comunicación, etc. Y en diversos niveles: familiar, comunitario, institucional. Incluye la formación y capacitación de las y los servidores
públicos, la difusión de los derechos humanos de las mujeres, la vinculación entre sectores, el diseño de contenidos y materi ales, el seguimiento, la
La perspectiva de género es, en palabras de Pérez Duarte6: “un enfoque analítico y metodológico que tiene como fundamento la teoría de género
(…) visualiza a hombres y mujeres en tanto sujetos históricos, construidos socialmente, producto de una organización social determinada.” Esta
perspectiva deriva de la teoría de género, que se constituye de los planteamientos teóricos, filosóficos, éticos y políticos requeridos para
comprender la red de relaciones complejas de poder que determina la desigualdad entre hombres y mujeres.
Al hablar de perspectiva de género, no se trata de exclusivamente mujeres, sino de todas las relaciones de poder entre los sexos y los géneros.
Entre estas relaciones se cuentan las de parentesco, económicas, políticas, educativas, laborales, etcétera; es decir, todas aquellas que se
presentan en las dimensiones de la vida cotidiana; no obstante, se ha demostrado que son las mujeres quienes reciben violencia de forma
sistemática y estructural, por lo que el foco está puesto en sus necesidades, problemáticas y derechos, ya que en términos generales, son los
hombres quienes históricamente se encuentran en posiciones hegemónicas, de poder y dominio.
5 Al decir mujeres nos referimos a seres humanos de sexo femenino desde el nacimiento hasta la muerte.
6 Pérez- Duarte, A. Derecho de familia. FCE. México 2007.p34.
Partiendo de estas desigualdades, el aporte de la perspectiva de género es el cuestionar, analizar y proponer nuevas formas de vivir y visualizar los
géneros, en sociedades respetuosas de la diversidad y los derechos humanos, partiendo de que hay diferencias que pueden implicar inequidad y
desigualdad. Es decir, estas implicaciones deben transformarse para transitar a una cultura libre de violencia, comprensiva y justa.
El abordaje de las identidades de género implica la multidisciplina para tener un panorama holístico del fenómeno; el término género que resulta
de utilidad, es el propuesto por Robert Stoller en 1968, quién inició con la diferencia conceptual entre sexo y género para comprender casos en los
cuales no existía adecuación entre el sexo de una persona y la vivencia y desarrollo social de su personalidad. Este concepto es resultado de un
proceso de construcción social mediante el que se adjudican simbólicamente expectativas y valores que cada cultura atribuye a los hombres y las
mujeres. El género se diferencia del sexo, porque el primero es una construcción cultural, un aprendizaje, el resultado de un proceso de formación y
socialización, en tanto que el sexo corresponde a las diferencias biológicas y físicas entre mujeres y hombres.
Siguiendo esta línea, el género es el contenido ideado, deseado e impuesto por cada cultura para que las personas se formen como hombres o
como mujeres de manera claramente diferenciada; para que se identifiquen con las maneras de pensar, desear, sentir y actuar establecidas como
necesarias, adecuadas, irrefutables y válidas, sanas y normales para cada cual. La identidad de género es la manera en que cada persona logra,
frente a sí misma y frente a las demás, ser hombre o mujer de acuerdo con lo establecido por su cultura y la sociedad en que vive. Es el proceso en
el que los particulares se identifican con el desiderátum genérico, se reconocen en él y lo asumen.7
Es preciso modificar la condición de género y transitar hacia una nueva cultura de género que se basa en la mismidad, la sororidad y la solidaridad,
como valores éticos y como metodologías políticas para generarla. No obstante no son sólo puntos de partida sino además fines de esa cultura.
Son también los finos hilos del sentido que guía nuestras decisiones y prioridades y nuestros procederes. La solidaridad entre mujeres y hombres se
apoya en la igualdad como principio ético-político de las relaciones entre los géneros, y en la justicia genérica como un objetivo compartido por
mujeres y hombres.8
Mujeres-hombres: lo natural y lo construido
En otras palabras, el género no proviene de la naturaleza, sino que se refiere a los roles socioculturales que mujeres y hombres practican en la vida
cotidiana. Como consecuencia de ese aprendizaje cultural, unos y otras manifiestan los roles e identidades que les han sido asignados por el
género. De ahí, la preponderancia de lo masculino y la subalternidad de lo femenino que definen las relaciones de poder de los hombres sobre las
mujeres y dan origen de la violencia de género.
Es posible indicar el sexo como la serie de elementos naturales (gonádicos, hormonales, musculares, óseos, genitales) que sirven como
clasificadores socioculturales y el género como los aspectos simbólicos, culturales, arbitrarios, de la identificación-producción de los
comportamientos, deseos y nombres que se designan como femenino o masculino.
Por otra parte, lo biológico no existe en sí desligado de connotaciones simbolizadas, que entremezclan el conocimiento y el poder. Al asumir la
visión antropológica, partimos que la exploración, observación y vivencia de los cuerpos no es totalmente individual, sino socializada. Por ello, se
presenta una paradoja: mientras que las identidades femenina y masculina se construyen culturalmente, son vividas, por lo general, como algo
natural e incuestionable.
7 Cazés Menache, D. Nociones y definiciones básicas de la perspectiva de género. Recuperado en la web el 28 de marzo 2012
http://www.robertexto.com/archivo17/nociones_genero.htm#Semejanzas
8 Lagarde. M. Identidad de género y derechos humanos .La construcción de las humanas. Recuperado en la web el 28 de marzo 2012
La asignación sexo-genérica marca las obligaciones, prohibiciones y atributos eróticos, económicos, sociales, culturales, psicológicos, de identidad
y políticos, aunque en la práctica esto es bastante más móvil de lo que parece. En la orientación de Lacan, ser hombre o mujer está asociado con
un proceso de sexuación de una estructura simbólica, que hace existir seres hablantes que se encuentran todos en la función fálica (a los que
podemos denominar hombres) y seres hablantes que no están todos en la función fálica (a quienes podemos denominar mujeres). En términos
amplios, la biología, no determinan la identidad de género. Al contrario, se modifica o revierte la investidura biológica del cuerpo desde el orden
imaginario, que incluye la identidad, conciencia, autodeterminación, percepción y valoración del cuerpo y simultáneamente, en las elaboraciones
simbólicas, conformadas entre otros aspectos por el empuje de la búsqueda de un significante, de una estructuración, el impulso del deseo. Hay
hombres que transitan hacia lo que socialmente se designa como mujer o viceversa.
Masculinidades y paternidades.
Los esquemas culturales de asignación de funciones de género en la vida pública y privada se han ido adaptando a las transformaciones
determinadas por el proceso macro estructural (como la globalización) colocando a los individuos frente a formas inéditas de convivencia que a su
vez, provocan transformaciones en las sociedades. En estos procesos, los varones se enfrentan a la modificación de prácticas tradicionales de
relación con la mujer y la familia.
Este panorama ha generado comportamientos y respuestas agresivas contra las mujeres y nuevas prácticas de atención a los hijos y el hogar, con
lo que se puede analizar diferentes dimensiones de lo que social y culturalmente se espera de los hombres para identificar comportamientos,
prácticas y actitudes que obstaculizan la igualdad de trato, de oportunidades, de acceso a los bienes, servicios y desarrollo en general.
El estudio de las masculinidades ayuda a comprender la prevalencia de un modelo tradicional que ubica a los varones en una posición de poder y
autoridad sobre las mujeres; es decir, la masculinidad se define como “Las expectativas sociales y culturales del comportamiento de los hombres” 9
y se manifiesta en las relaciones de género, se expresa espacial y materialmente por medio de prácticas y se codifica dentro de los espacios
sociales. A su vez, es dinámica y sujeta a negociación, especialmente en situaciones en las cuales existen cambios en las estructuras y relaciones
sociales y de poder. Existen distintas masculinidades dentro de una sociedad y se define en relación con lo “No-masculino”. Se asocia con
“Cuerpos, objetos, lugares y espacios mucho más allá de cuestiones biológicas y sexuales” 10 y se define, se negocia y se trasforma por medio de
prácticas culturales; entonces tiene tanto una expresión material, como simbólica y metafórica.
Ese es el sentido que pretende resaltar estos protocolos: la transformación de la masculinidad interiorizada, sabiendo que implica un gran esfuerzo
Se reconoce que la violencia contra las mujeres es una expresión de estructuras sociales basadas en la desigualdad y el abuso de poder,
fundamentados, a su vez, en la asignación de roles diferentes a mujeres y hombres en función de su sexo, y del otorgamiento de un valor superior a
los considerados como masculinos; se reconoce que mitos y arquetipos que se encuentran en la base de la cultura nacional, dan forma a las
estructuras sociales que generan, reproducen y multiplican la violencia en general, y la violencia de género contra las mujeres en particular.
Esta situación que se ha referido al reconocimiento de la ciudadanía de las mujeres, se traslada a todos los otros campos de la vida económica y
social en donde las inequidades de género ponen en desventaja a las mujeres en todos los terrenos, como una constante en sociedades
patriarcales, como la veracruzana.
9 Van Hoven y Hoschelmann, Spaces of Masculinities, Routledge, New York.2005
La Asamblea General de las Naciones Unidas en1993, aprobó la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y ha manifestado
su preocupación por que la violencia contra la mujer es un obstáculo para la igualdad, el desarrollo y la paz y ha reconocido que “la violencia
contra la mujer constituye una manifestación de relaciones de poder históricamente desiguales entre el hombre y la mujer, que han conducido a la
dominación de la mujer y a la discriminación en su contra por parte del hombre e impedido el adelanto pleno de la mujer, y que la violencia contra
la mujer es uno de los mecanismos sociales fundamentales por los que se fuerza a la mujer a una situación de subordinación respecto del hombre” 11
Además de definir el fenómeno, la Declaración establece las obligaciones de los Estados en el combate de este fenómeno, entre las cuales
figuran: condenar la violencia contra las mujeres sin invocar costumbres, tradiciones o consideraciones religiosas que le permitan eludir este
compromiso, y aplicar todos los medios y las políticas apropiados para eliminar esta violencia.
Se presenta aquí el artículo 2 de la Convención Belém do Pará, que refiere el concepto de violencia que se utilizará:
 Que tenga lugar dentro de la familia o unidad doméstica o en cualquier otra relación interpersonal, ya sea que el agresor comparta o
haya compartido el mismo domicilio que la mujer y que comprende, entre otros, violación, maltrato y/o abuso sexual;
 Que tenga lugar en la comunidad y sea perpetrada por cualquier persona y que comprende, entre otros, violación, abuso sexual, tortura,
trata de personas, prostitución forzada, secuestro y acoso sexual en el lugar de trabajo, así como en instituciones educativas,
establecimientos de salud o cualquier otro lugar, y que sea perpetrada o tolerada por el Estado o sus agentes, donde quiera que ocurra.
 Que sea perpetrada o tolerada por el Estado o sus agentes, donde quiera que ocurra.
En el marco internacional, la Convención Belém do Pará, en su artículo 7, recuerda a los Estados miembros, entre los que figura México, el deber de
adoptar medidas para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujeres y niñas.
Así mismo en los artículos 8, 9 y 10 se manifiestan las condiciones y recursos necesarios para materializar los servicios de atención encaminados a
eliminar la violencia contra las mujeres y a informar sobre las medidas adoptadas para cumplir tal propósito.
En México, es a partir de febrero de 2007, entró en vigencia la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia12 que en su
artículo 1 señala: La ley tiene por objeto establecer la coordinación entre la Federación, las entidades federativas, el Distrito Federal y los municipios
para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, así como los principios y modalidades para garantizar su acceso a una vida libre
de violencia que favorezca su desarrollo y bienestar conforme a los principios de igualdad y de no discriminación, así como para garantizar la
Declaración Sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas 48/104 del 23 de febrero de 1993,
preámbulo, 6º párrafo.
12LEY GENERAL DE ACCESO DE LAS MUJERES A UNA VIDA LIBRE DE VIOLENCIA .Última Reforma DOF 28-01-2011.
democracia, el desarrollo integral y sustentable que fortalezca la soberanía y el régimen democrático establecidos en la Constitución Política de los
Para consolidar la obligatoriedad de la ley, se añadió un párrafo reformado en 2009, que contempla que las disposiciones de esta ley son de orden
público, interés social y de observancia general en la República Mexicana.
Concretamente en Veracruz, desde 2008, se cuenta con la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, así como su
correspondiente Reglamento para garantizar su operación y cumplimiento.
Es en este último instrumento, donde se menciona el carácter de la atención, en sus artículos 22 y 23:
Artículo 22. La Atención tiene como objetivo, garantizar la seguridad de las mujeres, su integridad, su libertad, su dignidad y su vida e incluye
servicios integrales especializados tanto médicos, psicológicos, jurídicos, como económicos y sociales.
Artículo 23. La finalidad de las medidas de la Atención es el reconocimiento, goce y ejercicio pleno de los Derechos Humanos de las Mujeres y su
En términos más específicos el Reglamento de Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para el Estado de Veracruz, en su
capítulo V señala la creación de las Unidades de Atención Integral y Protección a las mujeres y niñas. Para especificar las funciones de las
Unidades, el artículo 39 detalla:
I. Fomentar el desarrollo social desde la visión de promoción integral y respeto a los derechos humanos de las mujeres, bajo los principios de
igualdad sustantiva y no discriminación.
II. Promover el conocimiento de los derechos, de los procesos y de los mecanismos para acceder a la prevención, atención, sanción y erradicación
III. Realizar acciones tendientes a mejorar las condiciones de las mujeres que se encuentren en situación de exclusión y pobreza.
IV. Aplicar las medidas reeducativas, integrales, especializadas y gratuitas a las personas agresoras que acudan voluntariamente o por mandato
La Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para el Estado de Veracruz, define lo que es la Prevención como: “Estrategias y
acciones coordinadas y anticipadas para evitar la violencia contra las mujeres, las actitudes y los estereotipos existentes en la sociedad acerca de
las mujeres y los hombres” (Art. 4, XXIV)
La Ley Estatal de las Mujeres a Una vida Libre de Violencia establece ampliamente medidas para la prevención. Considera que “se deben eliminar
las condiciones que justifican, alientan y reproducen la violencia de género contra las mujeres”. Es necesario: “Homologar, definir, impulsar y
ejecutar la política integral de gobierno para la prevención de la violencia contra las mujeres y las niñas.” Y promueve que se deben “instaurar
Modelos de Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la violencia contra las mujeres y las niñas”.
Establece mecanismos de prevención:
En el ámbito educativo, promover: “La educación libre de estereotipos y la información de alerta sobre el estado de riesgo que enfrentan las
mujeres en una sociedad desigual y discriminatoria.” Y “El diseño de un sistema de monitoreo del comportamiento violento de los individuos y de la
sociedad contra las mujeres”
“Impulsar y fomentar el conocimiento, la promoción y el respeto a los derechos humanos de las mujeres y las niñas”
“Transformar los modelos socioculturales de conducta de mujeres y hombres, incluyendo la formulación de programas y acciones de educación
formal y no formal, en todos los niveles educativos y de instrucción, con la finalidad de prevenir, atender y erradicar las conductas estereotipadas
que permiten, fomentan y toleran la violencia contra las mujeres.”
“Educar, especializar y actualizar, en materia de derechos humanos de las mujeres y niñas al personal encargado de la procuración de justicia,
policías y demás funcionarios encargados de las políticas de prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres.
“Fomentar y apoyar programas de educación pública y privada, destinados a concientizar a la sociedad sobre las causas y las consecuencias de
la violencia contra las mujeres.”
En los medios de comunicación: “Promover que los medios de comunicación eviten fomentar la violencia contra las mujeres y que favorezcan la
erradicación de todos los tipos de violencia, para fortalecer el respeto a los derechos humanos y la dignidad de las mujeres y de las niñas.”
“Instar a los medios de comunicación para que no promuevan imágenes sexistas estereotipadas de mujeres y hombres para superar patrones de
conducta generadores de violencia; al mismo tiempo, promover la adopción de códigos de ética por parte de los medios de comunicación,
tendientes a erradicar la violencia de género contra las mujeres y las niñas y la promoción de sus Derechos Humanos.”
En el área de investigación: “Garantizar la investigación y la elaboración de diagnósticos sobre las causas, la frecuencia y las consecuencias de la
violencia contra las mujeres su acceso a una vida libre de violencia en todas las esferas de su vida.”
La Ley estatal de las Mujeres especifica ámbitos de competencia, confiriéndole al Instituto Veracruzano de las Mujeres, con el apoyo de las
instancias locales “Realizar campañas de información, con énfasis en la doctrina de la protección integral de los derechos humanos de las mujeres,
en el conocimiento de las leyes, las medidas y los programas que las protegen, así como de los recursos jurídicos que las asisten” además de: “la
evaluación de las medidas de prevención, atención, sanción y erradicación, y la información derivada de cada una de las instituciones
encargadas de promover los derechos humanos de las mujeres en el estado y los municipios y dar a conocer públicamente los resultados.”
Especifica los mecanismos en prevención que deben llevar a cabo determinadas dependencias, La Secretaría de Gobierno: “realizar un
diagnóstico estatal y otros estudios complementarios de manera periódica con perspectiva de género sobre todas las formas de violencia contra
las mujeres, en todos los ámbitos, que proporcione información objetiva para la elaboración de políticas gubernamentales en materia de
prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres”; La Secretaría de Desarrollo Social y Medio Ambiente “Realizar
acciones tendientes a mejorar las condiciones de las mujeres y sus familias que se encuentren en situación de exclusión y de pobreza”; La
Secretaría de Seguridad: “Diseñar con una visión transversal, la política integral para la prevención de delitos violentos contra las mujeres”; La
Secretaría de Educación: “Desarrollar programas educativos, en todos los niveles de escolaridad, que fomenten la cultura de una vida libre de
violencia contra las mujeres, así como el respeto a su dignidad, integridad y libertad”; la Secretaría de Secretaría de Salud: “En el marco de la
política de salud integral de las mujeres, diseñar con perspectiva de género la política de prevención, atención, sanción y erradicación de la
violencia en su contra.”
Avances en torno a la Prevención de la Violencia de Género en el Estado
La Creación en Veracruz del Sistema Estatal para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la violencia contra las mujeres “el cual tiene por objeto la
conjunción de esfuerzos, instrumentos, políticas, servicios y acciones interinstitucionales para la prevención, atención, sanción y erradicación de la
violencia contra las mujeres y niñas.”
La Ley Estatal, en su artículo 17 determina que el Sistema Estatal expedirá un Programa Estatal para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la
violencia contra las mujeres, bajo una perspectiva de género y de derechos humanos.
EL PROTOCOLO PARA LA ELABORACIÓN DE UN PROGRAMA ESTATAL DE PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO
Identificar los elementos para el diseño y desarrollo de una política pública de prevención de la violencia contra
las mujeres que conforme un modelo integral, incremental y multi-inter-transdisciplinario, bajo las perspectivas de
género y de derechos humanos de las mujeres, en el marco de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una
Vida Libre de Violencia y las normas locales en la materia.
Perfiles y competencias de quien lo aplica
Equipos multidisciplinarios de la administración pública del poder ejecutivo y/o de los sectores privado, académico y social formados por personas
♀ Tengan entre sus atribuciones y funciones el diseño, ejecución y evaluación de políticas públicas de prevención de la violencia
♀ Conozcan la problemática de la violencia contra las mujeres, así como el marco normativo internacional y nacional, su aplicación y
las mejores prácticas para prevenir la violencia de género contra las mujeres.
♀ Estén capacitadas en la utilización adecuada de la perspectiva de género, así como en planeación y programación de políticas
♀ Representen las diferentes áreas del conocimiento reflejadas en los componentes propuestos.
De manera coordinada en las instituciones de la administración pública que integran el Sistema para la Prevención, Atención, Sanción y
Erradicación de la Violencia de Género en contra de las Mujeres y Niñas.
De forma sistemática, continua e incremental, de preferencia al inicio de cada administración, con metas a corto, mediano y largo plazo para los
tres niveles de intervención: acciones dirigidas a prevenir la violencia antes de que ocurra; medidas encaminadas a dar respuestas inmediatas a la
violencia cuando ya se dio, para evitar la repetición e intervenciones centradas en la atención prolongada después de actos violentos, como la
rehabilitación y la reintegración; y con acciones dirigidas a la población en general. Así como a personas consideradas en mayor riesgo de
padecer o cometer actos violentos y a las que tienen antecedentes de vivencias de violencia o comportamiento violento, debiendo considerar
acciones afirmativas, la participación de la sociedad civil y de los medios de comunicación.
A través de los diez componentes propuestos en el Modelo correspondiente, después de un proceso de diagnóstico de la situación de violencia
contra las mujeres, de una revisión y actualización sistemática del marco jurídico y de la evaluación constante de los programas existentes con el fin
de valorar el impacto que han tenido y priorizar las necesidades por atender a corto, mediano y largo plazo.
LA CONSTRUCCIÓN DE UN PROGRAMA DE POLÍTICA PÚBLICA DE PREVENCIÓN A TRAVÉS DE LOS COMPONENTES DEL MODELO
Componente 1. Transformación de patrones socioculturales
Los patrones socioculturales son estructuras de pensamiento y comportamiento, conscientes e inconscientes, construidas y transmitidas socialmente.
Contienen valores, creencias, roles y normas de acción socialmente legitimados para los grupos, considerando estatus, clase, género y edad.
Existen patrones hegemónicos que, para el caso de la violencia en contra de las mujeres, inciden en relaciones asimétricas de poder y acceso de
recursos entre hombres y mujeres, benéficas para éstos. El sexismo, la misoginia y la cultura patriarcal son expresiones de los patrones socioculturales
dominantes en las relaciones de género.
El objetivo a largo plazo de este componente es propiciar un cambio social a través de:
♀ El reconocimiento y visibilización de los patrones socioculturales sexistas.
♀ La modificación y ruptura de ideas, percepciones, actitudes, prácticas o conductas estereotipadas que subordinan y discriminan a
las mujeres y naturalizan la violencia de género;
♀ La toma de conciencia y adopción de una cultura congruente con los principios de la igualdad entre las mujeres y los hombres, no
discriminación y respeto a la dignidad y libertad de las personas;
♀ El fortalecimiento de una cultura de respeto a los derechos humanos de las mujeres y niñas, de la legalidad y la denuncia;
♀ El fortalecimiento de una cultura de cero tolerancia a la violencia contra las mujeres y niñas en todas sus modalidades y tipos, con el
rechazo y sanción social correspondientes.
♀ Sexistas y discriminatorios hacia las mujeres y niñas;
♀ Recurrentes en la medida en que impactan en la producción y reproducción de conductas u omisiones que subordinan y violentan
a las mujeres y niñas;
♀ Normalizados e irreflexivos
Requiere acciones precisas y la toma de decisiones políticas para:
♀ Promover conductas que eviten la violencia de género contra las mujeres y niñas, así como su discriminación.
♀ Incorporar de manera prioritaria en las políticas públicas de prevención, a corto, mediano y largo plazo, acciones que transformen
las conductas no deseadas de los patrones socioculturales de una sociedad patriarcal.
♀ Diseñar estrategias eficaces y concretas que impacten en las trasformaciones buscadas a partir de las políticas públicas de
♀ Seleccionar los ámbitos en que se trabajará cada estrategia y línea de acción (individual, relacional, comunitaria, social,
institucional), el tipo de intervención que se considera más apropiado para cada nivel (generales, seleccionadas, indicadas) y el
nivel de la acción particular (primario, secundario, terciario);
♀ Definir las estrategias más adecuadas para el cumplimiento de cada objetivo y la dirección de las acciones (campañas, población
objetivo, medios empleados, educación, etcétera);
♀ Asignarán las Secretarias de Educación y Salud a las instancias responsables del seguimiento de las acciones específicas en
vinculación con el Sistema Estatal para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres y niñas;
♀ Apoyar a la creación de grupos de monitoreo formados por asociaciones y sociedad civil, con el compromiso de vigilar que las
acciones de prevención se lleven a cabo de acuerdo a los planes establecidos.
♀ Diseñar, desarrollar y evaluar la realización de una política de prevención integral y de acciones afirmativas que promuevan el
cambio social mediante la incorporación de las perspectivas de género y derechos humanos de las mujeres y niñas en todas las
acciones públicas involucradas en el desarrollo social, con la finalidad de transformar los patrones culturales y valores que sustentan
a la cultura patriarcal y el machismo;
♀ Promover el desarrollo de campañas informativas, con perspectiva de género, para difundir la igualdad entre hombres y mujeres, los
derechos humanos de las mujeres y niñas y fomentar la cultura de la denuncia y el acceso a la justicia.
♀ Elaborar un diagnóstico que permita reorientar y diseñar las políticas públicas del estado, así como sentar con ello las bases para una
evaluación y seguimiento de los avances en la materia.
♀ Concretar el plan de transformación social y la realización de campañas para fomentar la transformación de los patrones
♀ Elaborar un diagnóstico cuantitativo y cualitativo de los resultados obtenidos en las campañas realizadas en las diferentes
instituciones públicas para reorientar y rediseñar las políticas públicas;
♀ Difundir y fomentar la cultura de la denuncia de la violencia contra las mujeres en la entidad;
♀ Diseñar materiales que contengan información sobre las causas y consecuencias de la violencia de género;
♀ Aplicar procedimientos de detección de violencia de género contra las mujeres a grupos de riesgo determinados;
♀ Identificar los estereotipos sexistas recurrentes para su erradicación;
♀ Instrumentar acciones que promuevan la sanción social a la violencia y la cultura a favor de la igualdad entre mujeres y hombres, así
como desarrollar campañas para promover acciones de rechazo a la violencia de género y sus estereotipos;
♀ Profundizar los procesos democráticos y la ciudadanía de las mujeres;
♀ Promover la asignación de recursos públicos para las acciones afirmativas;
♀ Incorporar a la sociedad civil y los medios de comunicación;
♀ Incluir acciones progresivas a corto, mediano y largo plazo que contemplen los distintos tipos y modalidades de violencia.
Componente 2. Participación de los medios de comunicación
Los medios masivos de comunicación son instrumentos mediadores de cultura que permiten el flujo e intercambio de información. Es por esto que
tienen la responsabilidad de emitir contenidos que fomenten el respeto a los derechos humanos de las mujeres, entre ellos el de una vida libre de
violencia, la no discriminación, la eliminación de estereotipos sexistas y propiciar el empoderamiento de las mujeres y niñas .
Debido al alcance e impacto que tienen los medios de comunicación en la mayoría de la población, tienen la responsabilidad de ofrecer y difundir
contenidos congruentes con la deconstrucción de patrones socioculturales sexistas, misóginos, violentos y discriminatorios.
El objetivo a largo plazo de este componente es que los medios de comunicación eliminen mensajes sexistas y discriminatorios que denigran la
dignidad de las mujeres y que fomenten la prevención de la violencia contra las mujeres en todas sus tipos y modalidades incluyendo la
explotación sexual y la trata; las relaciones de igualdad y respeto entre mujeres y hombres y la dignidad y los derechos de las mujeres, a través de:
♀ El desarrollo de códigos de ética que fomenten una cultura de respeto a los derechos de las mujeres en todos los medios;
♀ La creación de mecanismos que eliminen o prohíban los mensajes misóginos y discriminatorios hacia las mujeres y niñas;
♀ El fomento de una cultura de la prevención sobre todos los tipos y modalidades de violencia de género contra las mujeres y niñas.
Este componente implica la integración de contenidos que:
♀ Estén libres de estereotipos sexistas y discriminatorios que naturalicen la violencia contra las mujeres en todos los medios de
♀ Estén construidos con una temática y un lenguaje adecuado a la población a la que se dirigen (clasificación);
♀ Fomenten la igualdad entre hombres y mujeres y el respeto a los derechos de las mujeres.
Requiere de acciones y toma de decisiones políticas y administrativas para:
♀ Fortalecer el marco regulatorio de los medios de comunicación;
♀ Sancionar a los responsables con multas, vetos y evidenciar a los medios de comunicación que promuevan la inequidad de género,
violencia de género, y discriminación entre otros.
♀ Acordar a nivel estatal que incluya el compromiso permanente de difundir en tiempo y hora (horarios estelares) los mensajes
tendientes a la prevención de la violencia de género. Incluyendo la difusión de los programas de prevención, atención, sanción, y
erradicación de la violencia de género contra las mujeres y niñas.
♀ Firmar convenios entre los medios de comunicación e instituciones para elaborar programas y campañas de prevención de la
violencia de género en lenguas indígenas.
♀ Formar en Perspectiva de Género a todo el personal que labore en medios de comunicación (incluyendo al personal directivo y
♀ Fortalecer la participación de institutos, organizaciones de la sociedad civil y el gobierno, para el monitoreo de los contenidos en
medios de comunicación y en su caso, denunciar cualquier mensaje que humille, agravie o violente a las mujeres y niñas;
♀ Garantizar el derecho de las mujeres y hombres a la participación y creación de medios – comunitarios, feministas, libres, populares-
para el fortalecimiento de la perspectiva de género.
♀ Definir las estrategias adecuadas para el cumplimiento de cada objetivo y la dirección de las acciones (campañas, población
objetivo, medios empleados, educación, etc.);
♀ Definir las instancias responsables del seguimiento de las acciones específicas cuya coordinación deberá estar en el Sector Medios
de Comunicación en vinculación con los grupos de monitoreo ciudadano y en la medida de lo posible formar parte del Sistema
♀ Capacitar en perspectiva de género a las personas encargadas de generar mensajes, para que fomenten el empoderamiento de
las mujeres, muestren imágenes incluyentes, eliminen contenidos estereotipados y sexistas y promuevan el derecho de las mujeres a
vivir una vida libre de violencia;
♀ Vigilar en los medios de comunicación el apego a la ley y el respeto a los derechos humanos de las mujeres, en particular el de vivir
una vida libre de violencia;
♀ Construir un acuerdo con los medios de comunicación, que favorezca las acciones de prevención de la violencia contra las mujeres
♀ Contar con profesionistas que tengan estudios sobre perspectiva de género.
♀ Impulsar la inclusión de las mujeres, capacitadas y sensibilizadas en perspectiva de género, en las diversas tareas de los medios de
comunicación: periodistas, guionistas, locutoras, etc. Así como en la elaboración de contenidos, análisis, y resultados de los medios.
♀ Firmar un convenio de colaboración de los poderes del estado con los diferentes medios masivos de comunicación para garantizar
la prevención de la violencia y crear alianzas;
♀ Monitorear los contenidos de medios de comunicación y evidenciar los contenidos misóginos, sexistas o discriminatorios;
♀ Asegurar mediante el monitoreo ciudadano e institucional la aplicación de los códigos de ética, manuales periodísticos y campañas
en materia de género y prevención de la violencia de género;
♀ Creación de espacios virtuales para monitorear los contenidos de los medios de comunicación, análisis, y resultados.
♀ Buscar espacios en todos los medios de comunicación para difundir las acciones de los programas de prevención, atención, sanción
y erradicación de la violencia de género contra las mujeres y niñas;
♀ Promover la inclusión de la perspectiva de género en el diseño curricular y planes de estudio, en las licenciaturas de comunicación,
periodismo, mercadotecnia, publicidad, cinematografía, diseño gráfico, etc., así como en la formación docente y en todas las
actividades de difusión y divulgación que dichas instituciones realizan;
♀ Convocar a los medios de comunicación impresos y electrónicos, así como a periodistas, investigadores e investigadoras,
representantes de la sociedad civil, académicos y académicas, y estudiantado, a la presentación de propuestas multimodales de
revisión de contenidos dirigidos a la eliminación de estereotipos de género, tales como uso de lenguaje sexista, imágenes y/o
discursos que agravien a las mujeres y niñas, que no contribuyan a promover el respeto a sus derechos humanos y su participación
equitativa en la sociedad;
y erradicación de la violencia de género contra las mujeres;
♀ Convocar a las universidades a participar en foros para promover el diseño e implementación de códigos de ética, manuales
periodísticos y campañas en materia de género y prevención de la violencia de género;
♀ Impulsar alianzas con los medios de comunicación para que desarrollen, modifiquen o actualicen contenidos basados en el respeto,
dignidad, igualdad y rechazo a todos los tipos y modalidades de violencia contra las mujeres.
Componente 3. Acciones Dirigidas al Sistema Educativo Estatal
En el sistema educativo es donde se pueden articular, plantear y desarrollar algunas de las directrices en la conformación de los ideales colectivos.
Así, la educación formal se convierte en un espacio idóneo para construir una nueva simbolización de las diferencias e igualdades entre los
La educación es la base transformadora de una sociedad, es un componente preventivo fundamental de cualquier tipo de violencia contra las
mujeres, ya que es un medio para entender las estructuras de una sociedad, deconstruir, construir, formar y reformar estereotipos o roles acerca de
lo que se cree debe ser una mujer o un hombre.
El objetivo a largo plazo de este componente, es propiciar una educación que fomente la convivencia social libre de violencia contra las mujeres y
niñas, así como sentar las bases para su empoderamiento, mediante:
♀ La creación y actualización constante de las acciones de prevención de la violencia contra las mujeres y niñas en el sistema y
subsistemas educativos, ya sea en educación básica, media superior y superior, pública y privada, incluyendo la educación
comunitaria, especial, la indígena y la de personas adultas;
♀ El combate a los estereotipos de género y la promoción del cambio de actitudes y comportamientos a favor de la igualdad entre
mujeres y hombres, el respeto a los derechos humanos, la no discriminación y la no violencia contra las mujeres en todas sus
modalidades y tipos;
♀ La garantía de igualdad de oportunidades de educación para niñas, jóvenes y mujeres, en todos los niveles y modalidades
♀ La formación de una conciencia y una conducta congruente con los principios de la igualdad entre las mujeres y hombres, la no
♀ El fomento de una cultura de cero tolerancia a la violencia contra las niñas y mujeres en el desarrollo de las actividades educativas,
en todos sus niveles y modalidades, así como la cultura de la denuncia, el rechazo y la sanción correspondiente.
♀ El impulso de programas y campañas de alfabetización para mujeres y niñas, en donde se creen las condiciones adecuadas para un
acceso consciente a tal oferta.
Este componente implica la integración de contenidos educativos que:
♀ Estén libres de estereotipos sexistas y discriminatorios que naturalicen la violencia contra las mujeres en todos los programas, libros de
texto y materiales educativos aplicados o empleados en todos los niveles y modalidades educativas;
♀ Estén construidos con una temática y un lenguaje adecuado al nivel educativo al que se dirigen;
♀ Fomenten la igualdad entre hombres y mujeres y el respeto a los derechos de las mujeres, en todos los niveles y modalidades
Requiere acciones y decisiones políticas para:
♀ Conformar cuerpos docentes, directivos y personal administrativo debidamente capacitados en los temas de perspectiva de
género, los derechos de las mujeres en general, y en particular a una vida libre de violencia;
♀ Fomentar la participación de la sociedad civil y de los sindicatos en la promoción de los principios de igualdad de oportunidades
educativas, para mujeres y hombres.
♀ Impulsar la intervención de sindicatos, de consejos escolares de participación social, asociaciones de padres de familia,
organizaciones de la sociedad civil, organizaciones similares e instancias de investigación especialistas en el tema de educación y
género, en las acciones de prevención de la violencia contra las mujeres en todos los niveles y modalidades de educación;
♀ Definir programas específicos adecuados a cada nivel educativo para la promoción de la igualdad entre mujeres y hombres, así
como del respeto al derecho de las mujeres a una vida libre de violencia;
♀ Crear un sistema de evaluación sobre el impacto y la efectividad de los programas de prevención;
♀ Definir las estrategias más adecuadas para el cumplimiento de cada objetivo y la dirección de las acciones;
♀ Definir las autoridades responsables del seguimiento de las acciones específicas cuya coordinación debe estar en el Sector
♀ Involucrar activamente en la aplicación y el monitoreo de los protocolos a prestadores y prestadoras de servicios públicos de los
gobiernos municipales y las secciones magisteriales e instancias locales del sector educativo para consolidar la promoción de una
cultura libre de violencia contra las niñas y mujeres en el ámbito local.
♀ Formar un comité estatal multisectorial e interdisciplinario encabezado por instancias coordinadoras SEV-a través de la Unidad de
género, por ejemplo y el IVM) que monitoree el contenido educativo.
♀ Diseñar e Implementar indicadores cuantitativos y cualitativos sobre igualdad de género en el sistema educativo estatal
(conformado por un comité vigilante o supervisor que esté formado por los órganos internos de control y monitores ciudadanos.)
♀ Reformular el carácter de ciertos festejos del calendario escolar desde el modelo de equidad de género a fin de erradicar la
discriminación y violencia contra las mujeres y niñas.
♀ Vincular las acciones del CONAFE y el IVEA con el Sistema Estatal para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las
♀ Formar y profesionalizar al personal docente en perspectiva de género para promover y monitorear los contenidos educativos;
♀ Promover y realizar acciones de prevención de la violencia contra las mujeres en todos los niveles educativos para combatir los
estereotipos de género, la discriminación y la violencia contra las mujeres;
♀ Incorporar como plataforma clave contenidos y materiales que fomenten la cultura de igualdad entre mujeres y hombres y de
respeto a los derechos de las mujeres;
♀ Involucrar a funcionarias y funcionarios públicos, grupos estudiantiles y docentes del sector educativo en las acciones de prevención
de los diferentes tipos y modalidades de violencia que viven las mujeres y niñas.
♀ Incluir en las opciones formativas (cursos, talleres seminarios, diplomados, etc) de los docentes, la perspectiva de género en el área
académica y didáctica.
♀ Promover la inclusión de las universidades públicas y privadas al proyecto de institucionalización de la perspectiva de género en la
♀ Elaborar y distribuir material educativo que visibilice la violencia contra las mujeres y difundir materiales cuyos contenidos estén
orientados a la prevención de la violencia de género contra las mujeres y niñas;
♀ Difundir un mecanismo de prevención de la discriminación, acoso y hostigamiento que se establezca en el ámbito educativo;
♀ Instituir en cada escuela un comité de equidad de género que esté constituido por las y los integrantes de las asociaciones de
madres y padres de familias así como por docentes y administrativos sensibilizados en materia de equidad de género;
madres y padres de familias así como por docentes y personal administrativo sensibilizados en materia de equidad de género;
♀ Generar material didáctico interactivo para las personas encargadas de la formación capacitación;
♀ Acompañar a las escuelas en las acciones necesarias para obtener la certificación en materia de equidad de género
♀ Transversalizar la perspectiva de género en todos los planes y programas de estudio de las universidades.
♀ Diseñar planes y programas de estudio en las universidades, para la especialización de servidoras y servidores públicos responsables
de la prevención y atención de las mujeres que viven violencia de género;
♀ Diseñar e instrumentar la mediación pedagógica del modelo de equidad de género.
♀ Sensibilizar a la comunidad educativa de todos los niveles de instrucción en materia de derechos humanos, tipos, modalidades y
consecuencias de la violencia de género hacia las mujeres y niñas;
♀ Diseñar materiales que contengan información sobre las causas y consecuencias de la violencia de género y capacitar a profesoras
y profesores para difundir y analizar estas causas y consecuencias de la violencia, así como las formas de prevenirlas y atenderlas
desde su ámbito educativo;
♀ Generar y distribuir difusión de materiales educativos con perspectiva de género adecuados y pertinentes para el alumnado,
madres y padres de familia, así como a docentes, tomando en cuenta a personas adultas, indígenas, migrantes y personas con
♀ Diseñar y operar campañas con perspectiva de género que vinculen las escuelas con la comunidad.
♀ Utilizar los programas de atención ciudadana de los gobiernos municipales/ locales para la difusión e información del modelo de
♀ Utilizar los espacios de comunicación y formativos de las instituciones educativas y del Gobierno del Estado para la difusión e
información del modelo de equidad de género.
♀ Formar un comité estatal multisectorial e interdisciplinario encabezado por instancias coordinadoras, que monitoree los contenidos
♀ Incluir en el calendario escolar la conmemoración del día 25 de noviembre, para la prevención de la violencia de género y la
♀ Promover la reformulación de los festejos que fomentan los estereotipos de género (10 de mayo, por ejemplo)
♀ Generar proyectos de investigación con el tema de la violencia de género;
♀ Realizar evaluaciones de los contenidos de planes y programas de estudio, que favorezcan la mediación de los avances en la
perspectiva de género, para que a partir de los resultados rediseñen los programas y acciones educativas de prevención tanto a
indígenas como a personas adultas, migrantes y con discapacidad;
♀ Implementar un programa de formación integral y multidisciplinario a largo plazo, que permita acompañar, asesorar y evaluar los
planes y programas de formación de las instituciones educativas prevenir la violencia contra las mujeres y niñas;
♀ Realizar un análisis sobre el contenido de los programas de estudio, de todos los niveles educativos, incluyendo las escuelas normales,
encargadas de formar a los futuros profesores y profesoras, que permita detectar y eliminar contenidos que reproduzcan estereotipos
sexistas y que naturalicen la violencia contra las mujeres y niñas;
♀ Impulsar programas con tutoras y tutores, mediadoras y mediadores formados en perspectiva de género, para sensibilizar sobre
temas de violencia de género, derechos humanos, equidad, violencia sexual entre otros.
Componente 4. Formación, capacitación y profesionalización del personal a cargo de las políticas de prevención de la violencia contra las
Este componente hace referencia específica a la necesidad de profesionalizar a las funcionarias y funcionarios públicos encargados del diseño y
ejecución de las políticas públicas, en materia de la perspectiva de género, derechos de las mujeres y los tipos y modalidades de la violencia en su
contra, de tal forma que el desempeño de sus funciones, el impacto en beneficio del respeto de esos derechos y la prevención de la violencia
contra las mujeres, sea cada vez más significativo.
El objetivo a largo plazo de este componente es propiciar un cambio institucional a través de:
♀ La formación y profesionalización de las y los servidores públicos en materia de prevención de la violencia contra las mujeres desde
las perspectivas de género y derechos humanos;
♀ Impulsar la modificación de actitudes y comportamientos de las y los servidores públicos para evitar y combatir la violencia
institucional contra las mujeres y niñas a partir de instaurar un proceso permanente dirigido al desarrollo de la prevención de la
violencia contra las mujeres mediante la apropiación de capacidades conceptales, metodológicas, técnicas y prácticas;
♀ Monitorear y evaluar la estadística cualitativa del proceso de formación y profesionalización a servidoras y servidores públicos de las
instancias involucrados en la materia, para medir la efectividad y el impacto a favor de la prevención de la violencia contra las
♀ Fortalecer las políticas públicas tanto estatales como municipales fundamentadas en las leyes y convenios estatales, nacionales e
internacionales para garantizar la protección y el respeto a los derechos humanos de las mujeres y niñas, de la legalidad y la no
violencia en todas sus modalidades y tipos hacia las mujeres y niñas, con el rechazo y sanción correspondientes.
Este componente implica el reconocimiento de patrones de conducta institucional que son:
♀ La discriminación, inequidad, omisión, invisibilización, dilación u obstaculización en el acceso a los diferentes servicios y en general a
las políticas públicas;
♀ La victimización hacia las mujeres en la búsqueda de servicios, apoyos o programas gubernamentales y en general en el ejercicio de
♀ El maltrato institucional contra las mujeres que buscan apoyo en la atención de la violencia en sus diferentes tipos y modalidades a la
Requiere acciones y decisiones de política pública para:
♀ Seleccionar las mejores estrategias educativas, incorporando las innovaciones tecnológicas, para acercar a un mayor número de
personas a los procesos formativos, buscando la forma de incrementar el impacto de las acciones de prevención;
♀ Establecer metodologías y estrategias de amplia cobertura en el diseño, instrumentación y seguimiento de las políticas públicas y
formar al personal del servicio público en su manejo adecuado;
♀ Estimular la participación del sector académico en los procesos formativos del personal del servicio público, buscando la pluralidad
de ideas, la garantía de programas sólidos en su constitución curricular y la evaluación sistemática;
objetivo, medios empleados, educación, etc.) y las autoridades responsables del seguimiento y evaluación de los programas
formativos de las y los funcionarios públicos.
♀ Fortalecer la formación, capacitación, profesionalización y educación continua de las y los servidores públicos a cargo del diseño y
la ejecución de las políticas públicas, en materia de prevención de violencia contra las mujeres y niñas;
♀ Instaurar un proceso permanente de desarrollo de capacidades conceptuales y metodológicas además de modificar las actitudes y
comportamientos para evitar y combatir la violencia institucional contra las mujeres.
♀ Intensificar la profesionalización continua de las y los servidores públicos encargados de diseñar y aplicar las políticas públicas en
materia de prevención de violencia contra las mujeres y niñas, y así mismo reforzar sus conocimientos sobre perspectiva de género.
♀ Asignar a los órganos internos de control la verificación y seguimiento de los programas desarrollados para la formación y
profesionalización de las y los servidores públicos.
♀ Promover e implementar la integración de grupos de monitoreo ciudadano con la finalidad de que en el ejercicio de la ciudadanía
estos grupos puedan llevar a cabo evaluaciones cualitativas en torno a la calidad de la prestación de servicio.
♀ Verificar la incorporación al programa de capacitación anual, temáticas relacionas con violencia de género, derechos humanos, la
no discriminación y masculinidades;
♀ Focalizar la capacitación, formación y profesionalización del personal del servicio público así como de quienes integran el poder
legislativo y promover acciones para la certificación de las funcionarias y funcionarios en perspectiva de género;
♀ Aplicar procedimientos de detección de violencia de género contra las mujeres a grupos de riesgo determinado;
♀ Vincular a la administración pública con instituciones de educación superior, sector privado y sindicatos para trabajar de manera
transversal en el tema de la violencia de género contra las mujeres;
♀ Elaborar un manual intersectorial que contenga las herramientas metodológicas y técnicas, que permitan desarrollar los materiales
educativos que fortalezcan, especialicen y continúen con la educación en materia de violencia contra las mujeres, perspectiva de
género y derechos humanos de las mujeres;
♀ Promover la instauración de disposiciones legales y administrativas que obliguen la capacitación, formación, especialización y
actualización permanente de las y los servidores públicos;
♀ Dar continuidad y fortalecer la inclusión de los temas o contenidos relacionados con las masculinidades;
♀ Evaluar continua y sistemáticamente el desempeño de las y los funcionarios públicos en relación con la aplicación de la perspectiva
de género en las políticas públicas;
♀ Institucionalizar un programa integral de capacitación, formación y profesionalización de quienes intervienen en el diseño, ejecución,
seguimiento y evaluación de las políticas públicas;
♀ Incentivar la participación del sector académico y la sociedad civil para la elaboración, diseño, ejecución y evaluación del
programa integral de capacitación, formación, especialización y profesionalización;
instituciones públicas, para reorientar y rediseñar las políticas públicas;
♀ Difundir la cultura de la denuncia.
♀ Promover la colaboración de la administración pública estatal y municipal, con instituciones de educación superior y sector privado
de manera transversal en el tema de violencia de género contra las mujeres.
♀ Codiseñar con las instituciones encargadas de impartir justicia y salud, programas de atención, prevención y eliminación de violencia
♀ Promover la instauración de disposiciones legales y administrativas que obliguen la formación y profesionalización permanente de las
y los servidores públicos.
♀ Evaluación continua y sistemática del desempeño de las y los servidores Públicos en relación con la aplicación de la PEG, en las
políticas públicas; con esto se puede obtener un diagnóstico de los resultados obtenidos en las campañas realizadas en las diferentes
instituciones públicas, para orientar y rediseñar las políticas públicas.
♀ Elaborar materiales que contenga herramientas metodológicas y técnicas para fortalecer los conocimientos en materia de PEG y
Componente 5. Acciones en el Sistema de Salud
La perspectiva de género y la atención al problema de violencia que enfrentan las mujeres deben operar en los niveles de atención médica que
componen el Sistema Mexicano de Salud, sin embargo, para los objetivos del Modelo de Prevención se considera que es en la atención básica
donde se debe llevar a cabo una reorientación favorable para la prevención de la violencia en contra de las mujeres, por ser el espacio utilizado
con mayor frecuencia por la población y el de primer contacto.
En el campo de la salud, la Norma Oficial 046-2005, es la que puntualiza los criterios para la prevención en este ámbito, así como las estrategias y
acciones que deben de observar las y los prestadores de servicios de salud en las tres vertientes: educación para la salud; participación social; y
El objetivo a largo plazo de este componente es propiciar que las acciones que se promueven en las instancias que conforman el Sistema Estatal
de Salud garanticen su ejecución con enfoque de género y en una lógica de respeto y protección a los derechos humanos de las mujeres, a través
♀ La intensificación de las acciones de prevención y detección de la violencia contra las mujeres en las instancias del sistema de salud;
♀ La divulgación de los estudios y estadísticas sobre la relación de la violencia contra las mujeres y la salud;
♀ Promover acciones de difusión de la Norma Oficial Mexicana NOM-046-SSA2-2005. Violencia familiar, sexual y contra las mujeres.
Este componente implica el reconocimiento de programas y acciones de salud que:
♀ Difundan y promuevan los derechos de las usuarias de servicios de salud en materia de violencia de género, en centros de atención
a la salud, tanto de primer nivel, como clínicas y hospitales públicos y privados, para prevenir actos u omisiones que discriminen o
violenten la dignidad de las mujeres y las niñas.
♀ Prevengan de manera consciente, permanente y efectiva la violencia contra las mujeres y niñas;
♀ Detecten los actos de violencia contra las mujeres y niñas;
♀ Permitan el seguimiento de las acciones de prevención y la evaluación sistemática, cuantitativa y cualitativa de su impacto.
♀ Se reorienten los programas y acciones de Prevención de acuerdo a resultados obtenidos en evaluaciones de impacto.
Requiere de acciones y decisiones de política pública para:
♀ Implementar una estrategia integral y continua de profesionalización de las y los servidores públicos que proporcionan servicios en el
sector salud público y privado, específicamente al personal médico, de enfermería, trabajo social, y psicología que trabaja
directamente en los casos de atención de las mujeres que sufren violencia de género, para el desarrollo de capacidades
conceptuales, metodológicas, técnicas y prácticas de aplicación de la Ley General de Acceso, así como de los protocolos médicos
y psicológicos, a fin de que protejan y respeten sus derechos humanos y trabajen con perspectiva de género;
♀ Impulsar la participación ciudadana, de organizaciones de la sociedad civil y de sindicatos en el desarrollo, seguimiento y vigilancia
de las acciones y programas de educación para la salud y de prevención de la violencia contra las mujeres;
♀ Definir las estrategias más adecuadas para el cumplimiento del objetivo y la dirección de las acciones;
♀ Seleccionar los ámbitos en que se trabajará cada estrategia de acción (individual, relacional, comunitario, sociedad) así como el
tipo de intervención que se considera más apropiado para cada nivel (generales, seleccionadas, indicadas) y el nivel de la acción
particular (primario, secundario, terciario);
♀ Desarrollar diagnósticos cuantitativos y cualitativos sobre las acciones de prevención que permitan conocer los avances y los retos a
enfrentar en las instituciones de salud para medir el cumplimiento en materia de educación para la salud y prevención;
♀ Definir las autoridades responsables del seguimiento de las acciones específicas cuya coordinación debe estar en el área del Sector
♀ Convocar a diversos sectores sociales tales como Instancias Municipales de las Mujeres, instituciones educativas, Medios de
Comunicación y Autoridades locales para garantizar la difusión de la Norma 046046-SSA2-2005 entre la población.
♀ Impulsar la obligatoriedad de la aplicación de la Norma Oficial Mexicana 046-2005 (Violencia familiar, sexual y contra las mujeres.
Criterios para la prevención y atención) en todos los centros de atención a la salud públicos y privados
♀ Fortalecer acciones de debida diligencia por parte de los prestadores de servicios de salud para garantizar la seguridad y proteger
los derechos de las mujeres y niñas.
♀ Diseñar e Implementar indicadores cuanti y cualitativos sobre igualdad de género en el sistema educativo estatal (conformado por
un comité vigilante o supervisor que este formado por los órganos internos de control y monitores ciudadanos.)
♀ Impulsar la participación ciudadana y de organizaciones de la sociedad civil en el diseño, desarrollo, seguimiento y vigilancia de las
acciones y programas de educación para la salud y de prevención de la violencia contra las mujeres y niñas;
Criterios para la prevención y atención) en todos los centros de atención a la salud;
♀ Diseñar y ejecutar un programa integral e interdisciplinario de capacitación, formación y actualización en la aplicación de la Ley
General de Acceso, la Norma Oficial 046-2005, con perspectiva de género y derechos humanos de las mujeres, a personal médico,
de enfermería, de trabajo social y psicología, especialmente al que atienda a mujeres víctimas de violencia de género.
♀ Diseñar y ejecutar un programa educativo integral universitario para formar profesionales con capacidades, habilidades y actitudes
apropiadas para la atención cálida y propicia a mujeres y niñas víctimas de violencia de género;
♀ Contar con comités de equidad de género en todas las instituciones de salud;
♀ Identificar a usuarias que viven violencia de género y notificar oportunamente al Ministerio Público de conformidad con la Norma
Oficial 046-2005;
♀ Aplicar el protocolo de detección de la violencia de género así como realizar el debido llenado de la historia clínica y del formato
específico del Programa de Violencia Familiar con énfasis en mujeres embarazadas atendidas en las unidades de la secretaría y
notificar oportunamente al Ministerio Público mediante el formato correspondiente de la Norma Oficial 046-2005;
♀ Priorizar los casos de mujeres embarazadas atendidas en las unidades de la secretaría y notificar oportunamente al Ministerio Público
mediante el formato correspondiente de la Norma Oficial 046-2005;
♀ Sensibilizar a personal de salud (directivos, administrativo, etc.) acerca de los beneficios de la prevención de la violencia de género
en términos de economía y salud pública.
♀ Crear un sistema de sanción por clínica, centro de salud y hospital de servicios públicos y privados para quienes omitan notificar al
Ministerio Pública de manera oportuna.
♀ Promover la creación de comités sociales de género y violencia contra las mujeres que participen en las etapas de diseño y
desarrollo de las acciones preventivas;
♀ Instaurar observatorios ciudadanos o contralorías sociales que vigilen que el manejo de la información y el desempeño de las y los
prestadores de servicios atienda a la promoción y respeto de los derechos humanos de las mujeres con una perspectiva de género.
Componente 6. Desarrollo político, social, humano, económico y cultural de las mujeres
Este componente parte del principio de que el derecho a una vida libre de violencia es inherente a la vigencia de los derechos civiles, políticos,
económicos, sociales y culturales de las mujeres, por lo que se debe impulsar y garantizar la participación en el ámbito gubernamental, la
representación política de las mujeres y el goce de su ciudadanía, así como el acceso a la igualdad de oportunidades que favorezcan su
independencia económica, educación, autonomía y empoderamiento que les asegure un desarrollo humano integral y adecuado.
El objetivo a largo plazo es propiciar que se garantice que las mujeres gocen de sus derechos y tengan un desarrollo humano integral y social
sustentable que se traduzca en su autonomía y empoderamiento como una condición que contribuya sustantivamente a prevenir cualquier acto
de violencia en su contra por razón de género, a través de:
♀ El conocimiento y toma de conciencia del problema de violencia que afecta a las mujeres y su distinción de la violencia social en
general, así como de los derechos humanos de las mujeres por parte de quienes integran los poderes legislativo, judicial y ejecutivo;
♀ La adopción de los principios de igualdad entre las mujeres y hombres, no discriminación y respeto a la dignidad y libertad en el
desempeño de la función pública y de quienes toman las decisiones en sus respectivos campos de acción (legislativo, judicial,
ejecutivo, órganos autónomos, etc.);
♀ El posicionamiento en la agenda política y gubernamental de las necesidades de las mujeres a partir de sus propias experiencias y
carencias, con el fin de participar y ser reconocidas en igualdad de derechos y oportunidades garantizando sus condiciones de
♀ El fortalecimiento de mecanismos que aseguren la participación de las mujeres en la vida política y en las instituciones de gobierno
en igualdad de oportunidades, para acceder a puestos directivos y de toma de decisiones;
♀ La elaboración de una propuesta de integración transversal de perspectiva de género, derechos humanos y prevención de la
violencia contra las mujeres en el Plan de Desarrollo, y por ende, la construcción de políticas públicas de los sectores de desarrollo
social, humano y económico, rural, agrario, medio ambiente y de seguridad pública, considerando la incidencia que pueden tener
en el desarrollo humano, sostenible y democrático de la entidad, y por ende en la prevención de la violencia que se ejerce contra
♀ El desarrollo de mecanismos de seguimiento, control y evaluación que midan el impacto de las políticas públicas tanto en el
desarrollo social sustentable de las mujeres, su autonomía y empoderamiento, como en la prevención de la violencia en su contra
por el hecho de ser mujeres;
♀ La revisión del proceso de transversalización de la perspectiva de género en la administración pública y sus diferentes sectores,
verificando que esté considerado el impacto que los programas o acciones puedan tener sobre la prevención de la violencia contra
las mujeres y la visión adecuada de sus derechos humanos.
♀ La incorporación y transversalización de la perspectiva de género en la educación formal (planes y programas de estudio en todos
los niveles educativos)
Requiere también:
♀ Realizar por sector, la detección, mapeo y revisión de los programas gubernamentales para fortalecer la perspectiva de género, los
derechos humanos y la prevención de la violencia contra las mujeres en razón de su género;
♀ Promover el funcionamiento del Sistema y el Consejo para la Erradicación de la Violencia de Género contra las Mujeres, para que se
realice la coordinación intersectorial e intergubernamental correspondiente y se logre el objetivo de los programas de prevención;
♀ Fomentar la participación de la sociedad civil en las diferentes etapas de las políticas públicas que directa o indirectamente incidan
en la prevención de la violencia contra las mujeres motivada por su género;
♀ Definir las estrategias y líneas de acción para el cumplimiento de cada objetivo establecido;
♀ Diseñar mecanismos de seguimiento y evaluación (cuantitativa y cualitativa) que midan el impacto de las políticas públicas tanto en
el desarrollo humano integral de las mujeres, su autonomía y empoderamiento, como en la prevención de la violencia en su contra;
♀ Definir las autoridades responsables del seguimiento de las acciones de este componente, cuya coordinación debe estar en las
dependencias del Sector Trabajo y Desarrollo Social y Económico.
♀ Promover en las distintas dependencias y secretarias del estado así como organismos autónomos la transversalización de la PEG en su
actuar diario a través de buscar la certificación en equidad de género 13.
♀ Promover y asegurar la coordinación interinstitucional en los órdenes de gobierno para que los programas de los sectores de
desarrollo sustentable social, económico, regional, humano, medio ambiente y de seguridad pública se desarrollen bajo la
perspectiva de género y derechos humanos fortaleciendo su contribución a la prevención de la violencia contra las mujeres y niñas;
♀ Impulsar acciones concertadas entre partidos políticos y sociedad civil en la coyuntura electoral encaminadas a la prevención de la
♀ Impulsar la formación de grupos de la sociedad civil para monitoreo y que se coordinen con las dependencias estatales a partir de
promoción de distintas temáticas de mujeres.
♀ Seleccionar los sectores y programas en que se trabajará a corto, mediano y largo plazos (desarrollo social, humano, económico,
cultural, rural, medio ambiente y de seguridad pública, entre otros);
♀ Analizar los presupuestos públicos para establecer estrategias que garanticen la asignación de recursos etiquetados y realizar el
cabildeo para garantizarlos así como promover la asignación de presupuesto etiquetado para la operación de la Ley General de
♀ Impulsar, reconocer y fortalecer las áreas responsables para la observancia de la Ley General de Acceso y su Reglamento ya
existente en las dependencias y entidades de Administración Pública (Unidades de Género).
♀ Crear un fondo para fomentar la creación de expresiones culturales para que las mujeres promuevan sus derechos y combatan los
estereotipos sexistas; en donde las instancias ejecutoras deberán ser El Instituto Veracruzano de la Cultura, y trabajará de manera
coordinada con el Instituto Veracruzano de la Juventud, CDI, UV y organizaciones de sociedad civil.
♀ Construir una plataforma estatal de acción consensuada, tendiente a la incorporación de acciones en materia de igualdad de
género, inclusión de la perspectiva de género, derechos humanos de las mujeres, y en especial, el derecho a una vida libre de
♀ Difundir entre la población los contenidos y correcta aplicabilidad de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de
Violencia; así como formar a las personas invitadas a participar en los grupos de monitoreo ciudadano en dicha temática.
♀ Establecer la coordinación y colaboración entre las instancias responsables del desarrollo social, sustentable, político, económico y
cultural de las mujeres;
♀ Establecer compromisos con el poder legislativo para la asignación de recursos públicos para promover el desarrollo humano, social
y sustentable, así como el empoderamiento de las mujeres; educación y promoción de políticas públicas para la igualdad, respeto a
la diversidad y construcción de masculinidades.
♀ Impulsar la aplicación y seguimiento del modelo de institucionalización de la PEG que promueve el IVERMUJERES,
♀ Incorporar a dicho modelo el tema de la no violencia contra las mujeres y niñas en todos los programas sujetos a reglas de operación
del sector de desarrollo social y sustentable y estudiar el impacto en la prevención de la violencia contra las mujeres y niñas;
13 Para el estado de Veracruz se considera estratégico y crucial que la Universidad Veracruzana, los Servicios de Salud de Veracruz, la Procuraduría General de
Justicia y la Secretaria de Educación y Cultura sean los primero en prepararse para este proceso de certificación.
♀ Formar e institucionalizar un consejo consultivo integrado por el sector público, privado y social para dar seguimiento y observancia a
la aplicación de esta estrategia;
♀ Desarrollar mecanismos que aseguren la participación efectiva de las mujeres en la toma de decisiones y la visión de perspectiva de
género en los programas gubernamentales tendientes a fortalecer el tejido social, ordenamiento territorial, elevar la seguridad y
garantizar el libre tránsito de las mujeres.
Componente 7. Participación de la sociedad civil
La participación de la sociedad civil en los asuntos de interés público – como lo es la violencia de género contra las mujeres – es un factor
determinante para el respeto y protección del derecho de las mujeres a vivir sin violencia, y, desde luego, para la prevención de dicha expresión
Se concibe a la sociedad civil como un conjunto heterogéneo de actores, redes y espacios sociales diferentes al Estado, que adquiere expresiones
diversas, tales como: organizaciones y asociaciones civiles, indígenas, campesinas, profesionales, sindicatos, fundaciones, entre otros. Éstas se
involucran e interactúan en los diversos campos de la vida pública, política, social, cultural y económica del país, a través de formas y tipos de
participación e incidencia que van desde la planeación hasta la evaluación de las políticas públicas.
El objetivo a largo plazo de este componente es incorporar la intervención de la ciudadanía y de la sociedad civil en diferentes formas y etapas de
las políticas públicas, programas o acciones de prevención de la violencia contra las mujeres, a fin de favorecer el desarrollo del capital social y la
efectividad de las decisiones y acciones gubernamentales, a través de:
♀ Establecer mecanismos de discusión con la sociedad civil y definir agendas comunes de trabajo para intensificar su participación en
la prevención de la violencia contra las mujeres;
♀ Promover en la Cámara de Diputados la asignación de recursos etiquetados para fomentar la participación de organizaciones de la
sociedad civil en los programas de prevención de la violencia contra las mujeres y de promoción de sus derechos humanos;
♀ Vigorizar y fomentar la participación del sector empresarial, sindicatos y otras agrupaciones a fin de desarrollar políticas internas y
externas a favor de la igualdad de género y de la prevención de la violencia contra las mujeres, mediante distintivos, certificaciones
o incentivos fiscales y de otra índole a las empresas y/o organizaciones que implementen políticas de igualdad de género de
manera integral en sus prácticas y políticas de operación que tenga por objeto prevenir la violencia de género.
♀ Destinar presupuestos para el impulso de propuestas desde la sociedad civil para generar acciones de prevención a nivel regional y
♀ Generar convocatorias dirigidas a la sociedad civil para el desarrollo de programas específicos referentes a la prevención de la
♀ Fomentar el apoyo a la realización de proyectos de información, sensibilización y educación no formal a nivel comunitario (acerca
de la violencia contra las mujeres, igualdad y derechos humanos).
Requiere de acciones y decisiones políticas para:
♀ Informar y capacitar sistemáticamente a las y los actores de la sociedad civil en materia de derechos humanos de las mujeres,
marco jurídico internacional y nacional de protección, perspectiva de género y prevención de la violencia en contra de las mujeres,
así como realizar acciones de sensibilización, de información y capacitación especializada que abarque todo tipo y modalidades de
♀ Realizar acciones de sensibilización, de información y formación especializada que abarque los tipo y modalidades de violencia de
♀ Diseñar mecanismos de seguimiento y evaluación (cuantitativa y cualitativa) que midan el impacto de la participación de la
sociedad civil en la prevención de la violencia contra las mujeres;
♀ Definir las estrategias y líneas de acción para el cumplimiento de cada objetivo establecido y a las autoridades responsables del
seguimiento de las acciones específicas sobre participación de la sociedad civil, en coordinación con el Consejo para la
Erradicación de la Violencia de Género contra las Mujeres.
♀ Intensificar la participación de la sociedad civil en el diseño, desarrollo y evaluación de los programas de prevención de la violencia
♀ Alentar la interacción sociedad civil-gobierno, con la finalidad de posicionar en la agenda pública el tema de los derechos humanos
y la prevención de la violencia contra las mujeres.
♀ Actualizar y mejorar los mecanismos jurídicos y administrativos que incrementen la participación activa de la sociedad civil como
órganos consultivos para el diseño, ejecución y evaluación de políticas públicas en la materia;
♀ Crear un comité, consejo consultivo o red social, integrado por personas expertas de la academia, de la sociedad civil, sector
empresarial y de medios de comunicación, así como de diferentes disciplinas: humanista, científica, jurídica y social a fin de que
constituyan un cuerpo asesor, consultor o evaluador que participe en el diseño, seguimiento, evaluación de las políticas públicas en
materia de prevención de violencia contra las mujeres;
♀ Promover la existencia y operación de observatorios de violencia de género y contribuir a que este observatorio incorpore la
perspectiva de género en la construcción de indicadores de violencia contra las mujeres, de tal manera que las acciones de
prevención dispongan de información actualizada, crítica y oportuna en la materia;
♀ Promover y desarrollar mecanismos de participación ciudadana, que fomenten el capital social, la cultura de la denuncia, la
transparencia y la rendición de cuentas, entre otras, así como intensificar la participación en el diseño, desarrollo y evaluación de
programas de prevención de la violencia contra las mujeres, incorporando a las organizaciones civiles que todavía no se han
involucrado en este campo, a que sumen la perspectiva de género y la reflexión crítica e incluyan en su agenda el monitoreo de los
programas y acciones en materia de prevención de violencia contra las mujeres;
♀ Fomentar la participación de empresas privadas para que desarrollen acciones y brinden apoyos financieros o en especie, para
proyectos institucionales o de organizaciones de la sociedad civil dirigidos a prevenir la violencia contra las mujeres;
♀ Capacitar a las organizaciones de la sociedad civil en materia de los derechos humanos de las mujeres, marco jurídico internacional,
nacional y local para prevenir la violencia contra las mujeres, la transparencia y rendición de cuentas;
♀ Fortalecer la asignación de recursos de parte del gobierno, para destinarlos a proyectos y acciones de prevención de la violencia
contra las mujeres y niñas;
♀ Gestionar la apertura de convocatorias en el Programa de Coinversión Social, para que participen en proyectos enfocados hacia la
prevención de la violencia contra las mujeres, así como a la trata de mujeres y niñas.
Componente 8. Coordinación Interinstitucional E Intergubernamental
El Estado tiene la obligación de proporcionar los medios necesarios para asegurar el ejercicio de los derechos humanos de las mujeres en
condiciones de igualdad y en específico a una vida libre de violencia, en los ámbitos tanto público como privado, para lo cual se crean el Sistema
Nacional de Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la violencia contra las Mujeres y el Programa para Prevenir, Atender, Sancionar y
Erradicar la Violencia de Género contra las Mujeres como mecanismos de coordinación de los trabajos en la materia.
El objetivo a largo plazo de este componente es contar, de manera permanente, con mecanismos de coordinación entre los tres órdenes de
gobierno y los diferentes actores del quehacer público, para conjuntar los esfuerzos, instrumentos, políticas, servicios y acciones interinstitucionales,
que garanticen a las mujeres una vida libre de violencia, a través de:
♀ La celebración de convenios de cooperación entre las instancias del gobierno y las autoridades de la Administración Pública
♀ La promoción de la armonización de las políticas públicas para la prevención de la violencia contra las mujeres que se generen en
los tres órdenes de gobierno;
♀ El establecimiento de mecanismos interinstitucionales de coordinación para la prevención de la violencia contra las mujeres.
♀ Establecer mecanismos para generar, sistematizar e intercambiar información sobre la violencia contra las mujeres en los tres niveles
de gobierno, involucrando a la academia;
♀ Promover la armonización de las políticas públicas estatales, para la Prevención de violencia en contra de las mujeres que se
generen en los tres órdenes de gobierno.
♀ Buscar convenios de colaboración y cooperación entre las instancias de gobierno y las autoridades de la Administración
Pública Federal, Estatal y Municipal.
♀ Establecer estrategias adecuadas para el cumplimiento del objetivo y la dirección de las acciones y las autoridades
responsables del seguimiento de las acciones especificas en el tema de Violencia en contra de las mujeres y niñas.
♀ Analizar e Identificar si algunas instituciones estatales ya trabajan con PEG de acuerdo con lo establecido dentro del Plan de
♀ Implementar y dar seguimiento al programa integral para atender la violencia tal como lo estipula la Ley General de Acceso.
♀ Fortalecer los fondos destinados a la promoción y desarrollo de las instancias y mecanismos para el adelanto de las mujeres;
♀ Definir las estrategias más adecuadas para el cumplimiento del objetivo y la dirección de las acciones y las autoridades responsables
del seguimiento de las acciones específicas.
♀ Implementar, dar continuidad y fortalecer los programas de prevención de la violencia contra las mujeres y PEG.
♀ Promover el apoyo para que se fortalezcan los programas y acciones de las instancias de las mujeres;
♀ Robustecer los fondos destinados a la promoción y desarrollo de las instancias y mecanismos para el adelanto de las mujeres, así
como a las acciones institucionales de fomento para la sociedad civil, el fortalecimiento de la asesoría y apoyo técnico;
♀ Promover la armonización de las políticas públicas en el tema;
♀ Generar instrumentos de coordinación para dar cumplimiento a los programas de prevención de la violencia contra las mujeres y a
la aplicación de la Ley General de Acceso;
♀ Promover mecanismos para generar, sistematizar e intercambiar información de violencia contra las mujeres, entre ellas la
correspondiente a la alerta de género y concertar con los gobiernos la asignación de recursos presupuestales así como estrategias y
mecanismos de difusión;
♀ Establecer un calendario de reuniones con la participación de representantes de las distintas instituciones involucradas en la
prevención de la violencia contra las mujeres, para dar seguimiento y evaluar las acciones realizadas;
♀ Celebrar convenios interinstitucionales e intergubernamentales para monitorear, evaluar y dar seguimiento a los programas;
Componente 9. Investigación académica e interdisciplinaria
La investigación académica se caracteriza por construir, reflexionar, visualizar y dar respuestas a problemas teóricos y prácticos del pensamiento, la
sociedad, la cultura y la naturaleza, creando nuevos campos de conocimiento, así como aumentando, complementado o sustituyendo,
conocimientos anteriores de campos ya existentes, como lo es la prevención de la violencia contra las mujeres y niñas.
La investigación interdisciplinaria implica el cruce, intercambio y enriquecimiento de metodologías y corrientes del pensamiento entre académicas
y académicos de diferentes áreas del conocimiento, en el abordaje, desarrollo y solución de problemas con los cuales se enfrentan y trabajan,
enriqueciéndolos mediante la armonización de las diferentes disciplinas en interrelación. Se diferencia de la investigación multidisciplinaria en que
ésta aborda el objeto de estudio sin realizar un entramado de conocimientos, y de la que es transdisciplinaria, en que ésta pretende fundar una
nueva organización del saber que articule y dé cuenta de la complejidad de los sistemas más allá de los conocimientos locales de las disciplinas.
El objetivo a largo plazo de este componente es fomentar la investigación académica interdisciplinaria y con perspectiva de género, en materia
de prevención de la violencia contra las mujeres así como de sus derechos humanos, a través de:
♀ La realización y fortalecimiento de convenios interinstitucionales que fomenten y apoyen la investigación académica en temas de
género, especialmente la condición de las mujeres;
♀ La realización y actualización sistemática de estudios cuantitativos y cualitativos que permitan el reconocimiento de las formas de la
violencia en contra de las mujeres y generen propuestas interdisciplinarias para su prevención, por parte de las instituciones
♀ El fortalecimiento y continuidad de financiamientos y otros recursos necesarios para la investigación y difusión de sus resultados.
♀ La transversalización de la perspectiva de género en los tomadores de decisiones legislativas (diputados, senadores) a través de la
asesoría y evaluación de los asesores de estos servidores públicos.
♀ Generar líneas de investigación que articulen reflexiones y metodologías de diversas disciplinas para el conocimiento de la violencia
de género en contra de las mujeres, específicamente en el campo de la prevención;
♀ Respaldar a las instituciones para fomentar, apoyar y difundir las investigaciones y sus resultados;
♀ Incidir en el diseño, ejecución y evaluación de las políticas públicas encaminadas a prevenir la violencia en contra de las mujeres.
♀ Fomentar la colaboración entre académicas y académicos con perspectiva de género en la creación, ejecución y análisis de sus
♀ Promover el compromiso institucional continuado y sostenido para las investigaciones en la materia con perspectiva de género;
♀ Seleccionar los temas prioritarios para la investigación;
♀ Definir las estrategias más adecuadas para el cumplimiento del objetivo y la dirección de las acciones (campañas, población
objetivo, medios empleados, educación, etc.) y las autoridades responsables del seguimiento de las acciones específicas cuya
coordinación debe estar en el área de la Secretaría de Educación.
♀ Diseñar y operar mecanismos de auténtica distribución del conocimiento, que se traduzca en propuestas y/o acciones sobre la
deconstrucción de estereotipos y prejuicios que inciden en la violencia contra las mujeres.
♀ Impulsar la realización de investigaciones diagnósticas, cualitativas y cuantitativas en temas vinculados con temas de violencia
contra las mujeres, que permitan conocer las distintas aristas del problema y establecer una línea de base respecto de la cual se
puedan fijar objetivos y evaluar los progresos realizados.
♀ Financiar y/o facilitar el acceso a recursos para proyectos de atención basados en el modelo de equidad de género de forma que
se ejecuten y respondan a situaciones concretas de violencia contra las mujeres.
♀ Socializar los resultados derivados de las investigaciones emanadas de los posgrados con las secretarías /dependencias
encargadas implementar programas o proyectos especiales con la intención de prevenir la violencia contra las mujeres.
♀ Difundir investigaciones sobre violencia de género contra las mujeres en la entidad;
♀ Invitar a las y los docentes, investigadoras e investigadores, alumnas y alumnos de nivel superior a realizar investigaciones
relacionadas con la violencia de género hacia las mujeres;
♀ Promover convenios entre instituciones académicas y dependencias u organismos que atienden la violencia;
♀ Crear una red de personas expertas para analizar los estudios de los tipos y modalidades de la violencia;
♀ Concertar la realización de evaluaciones de impacto de las políticas públicas, programas y acciones preventivas desarrolladas a
nivel nacional y fomentar la difusión de los resultados;
♀ Establecer compromisos con el poder legislativo para la asignación de recursos públicos para promover el desarrollo humano y
empoderamiento de las mujeres;
♀ Promover, en educación superior, la realización de investigaciones (cuantitativas y cualitativas) sobre temas de violencia de género,
como opción de titulación a nivel licenciatura;
♀ Consultar información cuantitativa y cualitativa sobre tipos y modalidades de violencia existente;
♀ Promover investigaciones focalizadas en grupos vulnerables como: indígenas, migrantes, personas con preferencias sexuales
diferentes, violencia feminicida y prostitución forzada;
♀ Crear espacios que monitoreen los programas de grupos vulnerables.
♀ Planear el diseño de opciones formativas (especializaciones, maestrías, doctorados) basados en los principios del MEG.
Componente 10. Cooperación regional e internacional
El trabajo que se realiza respecto al tema de la prevención de la violencia contra las mujeres debe ser complementado con el que se produce a
nivel regional e internacional, con el fin de obtener un intercambio de experiencias y conocimientos, además de apoyos en diversas actividades
que contribuya a la protección de los derechos humanos de las mujeres, específicamente el de una vida libre de violencia.
La cooperación regional e internacional se refiere al conjunto de acciones que se generan entre el gobierno mexicano y las instituciones e
instancias gubernamentales y no gubernamentales que pertenecen tanto al Sistema de Naciones Unidas como al Interamericano, involucradas en
la prevención de violencia contra las mujeres y niñas.
El objetivo a largo plazo es propiciar que el trabajo conjunto de intercambio entre nuestro país y las instituciones e instancia regionales e
internacionales involucradas en el tema de la violencia contra las mujeres, se continúe, fortalezca y amplíe, lo que se llevará a cabo a través de:
♀ El conocimiento de los instrumentos internacionales que ha suscrito y ratificado el Estado mexicano en la materia;
♀ El conocimiento y vinculación con las instituciones, programas, tipos de apoyo (económico, científico, de investigación, de asesoría,
técnico, etc.) y colaboración en el ámbito interamericano e internacional;
♀ El fortalecimiento de los mecanismos, acuerdos, compromisos y recomendaciones internacionales que contemplen líneas de
♀ Establecer compromisos de ayuda y colaboración entre instancias e instituciones regionales e internacionales y México;
♀ Actualizar constantemente el trabajo de prevención de la violencia contra las mujeres derivado de los acuerdos interamericanos e
internacionales establecidos en la materia;
♀ Propiciar el intercambio de experiencias y conocimientos.
♀ Exhortar la participación del sector no gubernamental en lo que hace al trabajo de prevención;
♀ Propiciar el debate local en materia de trata de mujeres, niñas y niños, fortaleciendo el mecanismo encargado de dicho seguimiento
donde haya una retroalimentación de experiencias para lograr acotar el problema;
♀ Crear instancias que sancionen el incumplimiento del país a las recomendaciones que emiten los organismos internacionales;
♀ Definir las autoridades responsables del seguimiento de las acciones específicas cuya coordinación debe estar en el área de la
♀ Estrechar los vínculos con las instancias internacionales e interamericanas así como con los organismos involucrados en la violencia
♀ Promover la búsqueda de asesoría de expertas y expertos, así como la búsqueda de fondos internacionales para financiar acciones
de prevención de la violencia de género contra las mujeres.
♀ Diseñar una base de datos de organizaciones locales, municipales estatales, federales e internacionales y nombrar una comisión de
difusión y recolección de información para estar constantemente nutriendo la base de datos que será difunda a nivel estado. Esta
comisión deberá encargarse de actualizar los requerimientos y vinculación con organismos internacionales y nacionales para
acceder a financiamientos para proyectos para trabajo con mujeres y la no violencia.
♀ Conocer los avances en materia de prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia de género contra las mujeres con
énfasis en los casos de los países miembros de la Organización de Estados Americanos;
♀ Vincularse en la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en México para conocer los avances
en materia de generación de indicadores sobre violencia de género, así como las dependencias participantes y las áreas de
♀ Vincularse con los organismos e instancias internacionales e interamericanas que se involucren en la violencia contra las mujeres;
Componente 11: Programa de prevención de la violencia contra las mujeres: trabajo con masculinidades.
Para garantizar la integralidad de la prevención y consolidar una cultura libre de violencia y de igualdad de género, se hace necesario considerar
la totalidad de los actores involucrados; en ese sentido la atención a las masculinidades como estrategia para la eliminación de estereotipos y
replantear las identidades de género basadas en el respeto a la dignidad humana.
Generar procesos psicosociales en los que se promocionen las herramientas teóricas para la autoreflexión hacia la práctica de las masculinidades
que eviten las conductas violentas.
El objetivo central sería concientizar sobre la necesidad de construcción masculinidades que respeten los derechos humanos de las mujeres. El
trabajo con masculinidades implicaría la sensibilización de la sociedad en sus diferentes sectores dirigido a deslegitimar la violencia hacia las
♀Impulsar y apoyar las investigaciones y estudios en materia de masculinidades.
♀Coordinación con organizaciones y centros de estudios dedicados al trabajo de masculinidades.
♀Destinar los recursos necesarios para financiar proyectos especializados en masculinidades.
♀Promover el tema de masculinidades en las diferentes áreas de gobierno que atienden la violencia contra la mujeres y niñas.
♀Elaboración de los programas de trabajo que impulsen las masculinidades coordinándose las diversas instancias de gobierno y éstas con
organizaciones y asociaciones interesadas en el tema.
♀Capacitación en masculinidades a prestadores y prestadoras de servicios públicos.
♀Deconstruir el modelo de masculinidad dominante en los distintos niveles educativos y a través de los medios de comunicación.
♀Impulsar la realización de actividades diversas (talleres, foros, seminarios, etc) con sectores variados (estudiantado, niños, etc) y espacios
diferentes (rural, urbano) sobre masculinidades.
♀Promover en los medios de comunicación las masculinidades que no subordinen ni denigren, ni fomenten la violencia hacia las mujeres,
sancionando a quien reproduzca modelos violentos.
♀Realizar campañas específicas que resignifiquen y visibilicen las masculinidades diversas que no atenten contra los derechos humanos de las
♀Incluir en programas de estudios el tema de masculinidades, en educación básica, media y superior de escuelas públicas y privadas.
♀Difundir directorios de organizaciones y profesionistas que trabajen masculinidades, así como la publicación de sus investigaciones fomentando
la profundización de los estudios
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References: artículo 20
 artículo 54
 artículo 4
 artículo 20
 artículo 8
 artículo 9
 artículo 41
 artículo 44
 artículo 46
 artículo 53
 artículo 2
 artículo 7

artículo 1
 resolución 

Artículo 22

Artículo 23
 artículo 39
 artículo 17