Source: http://www.senado.gob.mx/index.php?ver=sp&mn=2&sm=2&id=66859
Timestamp: 2018-06-19 14:38:59+00:00

Document:
Gaceta: LXIII/2PPO-36/66859
La suscrita, Lorena Cuéllar Cisneros, Senadora de la República en la LXIII Legislatura del Congreso de la Unión e integrante del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática, con fundamento en lo dispuesto por la fracción II del artículo 71 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y la fracción I del artículo 8 del Reglamento del Senado de la República, someto a la consideración de esta Soberanía, la siguiente INICIATIVACON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE REFORMA EL SEGUNDO PÁRRAFO DEL ARTÍCULO 14 DE LA LEY FEDERAL DE PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR, al tenor de la siguiente:
La Ley Federal de Protección al Consumidor tiene por objeto promover y proteger los derechos y cultura del consumidor y procurar la equidad, certeza y seguridad jurídica en las relaciones entre proveedores y consumidores.
En general, distintos sondeos de opinión señalan que son muy pocas las personas que conocen y saben ejercer sus derechos como consumidor, mismos que protege el ordenamiento en comento.Dichos derechos son:
Derecho a la compensación: Si un proveedor vende un producto de mala calidad o que no cumple con las normas, se tiene el derecho a la reposicióno a la devolución del dinero y, en su caso, a una bonificación no menor a 20 por ciento del precio pagado. También debe bonificarse cuando no se proporcione un servicio o se otorgue de forma deficiente. También se tiene el derecho a una indemnización por los daños y perjuicios ocasionados.
Derecho a la protección:Las autoridades deben proteger al consumidor exigiendo la aplicación de las leyes. También se tiene el derecho a organizarse con otros consumidores para defender intereses comunes.
Derecho a la información: La publicidad, las etiquetas, los precios, los instructivos, las garantías y, en general, toda la información de los bienes y servicios que se ofrezcan debe ser oportuna, completa, clara y veraz, de manera que puedas elegir qué comprar, con pleno conocimiento.
Derecho a la educación: Puede recibirse instrucción en materia de consumo, conocer los derechos y la forma en que protege la ley, así como la organización con familiares o vecinos para aprender a consumir mejor y de manera más inteligente.
Derecho a elegir: Al escoger un producto o servicio, nadie puede presionar, condicionar la venta a cambio de comprar algo que no se quieras o exigir pagos o anticipos sin que se haya firmado un contrato.
Derecho a la seguridad y la calidad: Los bienes y servicios que se ofrecen en el mercado deben cumplir con las normas y las disposiciones en materia de seguridad y calidad. Además, los instructivos deben incluir las advertencias necesarias y explicar claramente el uso adecuado de los productos.
Derecho a no ser discriminado: Al comprar un producto o contratar un servicio, no lo pueden negar, tampoco discriminar o tratar mal por razones de sexo, raza, religión, condición económica, nacionalidad, orientación sexual, ni por tener alguna discapacidad.
En este contexto, artículo 14 de dicha Ley que establece los términos de prescripción de estas afectaciones para los consumidores, señalando para ello en términos generales un año, excepto cuando se trate de niñas, niños y adolescentes que el plazo se amplía a 10 años. El objetivo de la presente reforma es añadir a este último supuesto al sector de los adultos mayores.
Esto es importante, en primer lugar, por el cambio demográfico que atraviesa nuestro país hacia una sociedad más envejecida, ya que esto impactará de distintas maneras en la sociedad, la política, la cultura y muy especialmente en la economía a causa de los patrones de consumos que se observarán en este mercado.
Por mencionar algunos ejemplos, PROFECO ha señalado que la alimentación de los adultos mayores, que debe responder a las necesidades de consumo en caso de algún padecimiento o enfermedad, ocupa el primer lugar entre los gastos promedios mensuales de la población.
El estudio Aproximación sociológica a las necesidades y al consumo de los mayores, elaborado por la misma dependencia, muestra que los adultos mayores compran diariamente pan y tortillas, bebidas no alcohólicas, leche y sus derivados; y mensualmente productos como café, té y chocolate, así como productos de limpieza personal y del hogar.
Las decisiones de consumo en alimentos y bebidas no están orientada a satisfacer las necesidades propias del adulto mayor, sino de todas las personas con las que vive, y es común que antes de comprar fijen su atención en la información nutrimental de los productos a adquirir para valorar la calidad y relación con el precio.
La salud de la familia en general y del adulto en particular, está estrechamente relacionada con la alimentación, sector en el que se debe proponer actuar no solo en el logro del acceso sostenible de alimentos sino garantizar la seguridad nutricional adecuada.
Distintos estudios han señalado que en el mercado las empresas transnacionales no piensan en los adultos mayores como consumidores con características específicas, pese al porcentaje que representan, además se considera que las personas mayores de 50 años son los menos informados sobre sus derechos y deberes como consumidores, aunque sus gastos son similares a los de cualquier familia, pero con ingresos inferiores, por ello la necesidad de proteger con mayor fortaleza sus derechos como consumidores.
Por otra parte, el mercado de las personas adultas mayores tiene muchas singularidades puesto que el conocimiento de recursos tecnológicos, el nivel de ingresos, la salud y la autonomía dan lugar a diferentes tipologías de consumidor.
No olvidemos que, en distintos estudios de consumidor, este sector de la población se siente en riesgo de engaño en sus relaciones con instituciones financieras y empresas de servicios básicos por lo que suelen delegar este tipo de toma de decisiones a familiares o personas de confianza.
Además el escaso conocimiento de tecnologías de la información entre adultos mayores, aumenta el riesgo de exclusión en muchas operaciones que se realizan por medios electrónicos, particularmente del sector financiero, transporte o servicios básicos.
Por lo tanto, si bien el plazo que en la actualidad contempla la Ley es suficiente para que una persona decida si quiere o no presentar alguna inconformidad, en el caso de los adultos mayores, por los motivos ya enunciados, la percepción y uso de un determinado bien puede requerir más tiempo y por tal motivo debe ampliarse el plazo que contempla la Ley para incoformarse.
ARTÍCULO 14.- El plazo de prescripción de los derechos y obligaciones establecidos en la presente ley será de un año, salvo otros términos previstos por esta ley.
En caso de afectaciones a los derechos de las niñas, niños, adolescentes y adultos mayores, el término de prescripción será de diez años.
ÚNICO. Se REFORMAel segundo párrafo del artículo 14 de la Ley Federal de Protección al Consumidor, para quedar de la siguiente manera:
Dado en el salón de sesiones de la Cámara de Senadores del H. Congreso de la Unión, los25 días del mes de octubre de 2016.
http://www.senado.gob.mx:80/index.php?ver=sp&mn=2&sm=2&id=66859

References: artículo 71
 artículo 8
 ARTÍCULO 14
 artículo 14

ARTÍCULO 14
 artículo 14