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La Economía Social en Iberoamérica vol. 3
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Lorenzo Coronel Saavedra
3 La Economía Social en Iberoamérica vol. 3 Realidad y proyecciones Una visión comparada Mario Radrigán Rubio (Coordinador) Cristina Barría Andrés Lagarrigue Luis Hernández Beatriz Díaz Juan Japa Trinidad Patrocina Edita
4 EDITA FUNDIBES Fundación Iberoamericana de Economía Social C/ Vallehermoso, 15-1º MADRID Tel PORTADA Visualco Barón de Cárcer, 48-3L VALENCIA Tel IMPRESIÓN Gráficas Papallona Pío XI, 40-BJ VALENCIA Tel MAQUETACIÓN Sergio Rubio ISBN Obra completa: (O.C.) (O.C.) VOL III: DEPÓSITO LEGAL V
5 Índice Prólogo. Rafael Calvo Ortega... 7 Presentación. José Mª Pérez de Uralde CAPÍTULO 1. El uso del concepto de economía social en el espacio iberamericano. Tendencias y vocablos alternativos desde una perspectiva teórica CAPÍTULO 2. Los actores y entidades de la economía social. Análisis de la realidad a nivel institucional CAPÍTULO 3. Las cifras de la economía social en Iberoamérica CAPÍTULO 4. Políticas públicas y economía social en Iberoamérica CAPÍTULO 5. Marcos jurídicos y economía social en Iberoamérica CAPÍTULO 6. Análisis sectoriales específicos CAPÍTULO 7. Realidad y tendencias de la investigación y la educación en el campo de la economía social en Iberoamérica CAPÍTULO 8. Principales conclusiones y desafíos de la economía social en España y Latinoamérica Bibliografía ANEXOS El Sector de Economía Social en Cuba: importancia económica y social. Beatriz Díaz La economía social en la República Dominicana. Juan Japa Trinidad
7 Prólogo Rafael Calvo Ortega Ex Ministro de Trabajo y Presidente de la Fundación Iberoamericana de Economía Social Tengo que decir que escribo este Prólogo después del Seminario Iberoamericano de Economía Social celebrado en la Universidad de Valencia los días 29 y 30 de septiembre de Una reunión rigurosa, del máximo interés, dirigida por los Profesores José Luis Monzón, Rafael Chaves y Mario Radrigán y organizada y coordinada con su pericia habitual por el Director General de Fundibes, José María Pérez de Uralde. Muchas han sido las cuestiones que hemos escuchado y debatido sobre aspectos diversos de la Economía Social y bastantes de ellas consideradas como importantes e incluso esenciales para esta actividad y para las entidades que la desarrollan (concepto, definiciones, alternativas, relaciones con los poderes públicos, función como superación de la pobreza, etc.). Algunas de ellas se replantean en este Libro desde la experiencia y autoridad de sus autores; a algunas quisiera referirme con la brevedad de un prólogo pero con la convicción de que se están tocando aspectos del mayor interés para las sociedades iberoamericanas. La definición de la Economía Social es un tema clásico que, como tal, está sometido a un debate frecuente. No es y no debe ser motivo de preocupación que esto sea así. Más aún, cuando las entidades que la realizan pertenecen a tipos jurídicos distintos: cooperativas, sociedades laborales, mutuas de seguros, mutualidades de previsión social, centros especiales de empleo, fundaciones, etc. Lo importante es encontrar esencias que constituyan un núcleo de la actividad de Economía Social y que puedan ser presentadas y explicadas de manera sencilla a la opinión pública y a los poderes públicos. 7
8 LA ECONOMÍA SOCIAL EN IBEROAMÉRICA REALIDAD Y PROYECCIONES. UNA VISIÓN COMPARADA Quiero destacar en estas líneas, como una de estas esencias, la realización por las entidades de Economía Social de una actividad de interés general. Este interés es distinto según la naturaleza de la entidad de que se trate: creación de empleo de calidad, aproximación de los trabajadores a las tomas de decisión en las empresas, realización de actividades suplementarias de la Seguridad Social, ayuda a personas discapacitadas, superación de situaciones de exclusión social, creación de condiciones normativas y fácticas para que los ciudadanos gestionen sus propias necesidades, etc. Podríamos decir que cada tipo de entidades de Economía Social realiza un interés general distinto y propio que tiene siempre un efecto legitimador de la mayor importancia. Este interés general se caracteriza porque beneficia directamente a terceros. La diferencia con el interés privado es clara. Aquí se beneficia de manera directa a una o varias personas; es cierto que indirectamente puede beneficiarse también a terceros, pero no es ésta la finalidad inmediata. El interés general como esencia de la Economía Social ha sido ya recibido por la legislación española e incorporado a nuestro ordenamiento. De forma implícita y sintética por la propia Constitución cuando se dice que Los poderes públicos ( ) fomentarán ( ) las sociedades cooperativas. También establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción (art ). De una manera más abierta la Ley 49/2002, de 23 de diciembre, considera como una de las actividades que cumplen el requisito exigido para la calificación de fines de interés general el fomento de la Economía Social. En resumen, se trata de un reconocimiento legal de las actividades de Economía Social que viene a respaldar la tesis que aquí se mantiene y que se ha sustentado en otras ocasiones del interés general como un núcleo genérico, es decir, aplicable a todas las entidades, aunque su naturaleza jurídica sea distinta. La segunda reflexión que me ha suscitado la lectura de este Libro es la utilización de la Economía Social para la superación de la pobreza en Iberoamérica. Los datos que hemos podido manejar son alentadores y no sólo medidos en términos de creación de riqueza, sino también en la práctica y constitución de hábitos de asociacionismo de la mayor importancia. La Economía Social como vehículo de cohesión social es un gran tema que no ha tenido la atención de los investigadores que se merece. En definitiva, la pobreza se ataca no solo con mecanismos estrictamente económicos, sino también personales como 8
9 PRÓLOGO la puesta en común de recursos humanos e incluso de ilusión y de autoconfianza. Este Libro recoge una realidad esperanzadora de la Economía Social en Iberoamérica; pero también algo más importante: un afán de lucha, de abrirse camino frente a la tenaza de la empresa pública y de la privada capitalista. Estas dos formas de organizar la producción han llegado hasta un punto de desarrollo de los países iberoamericanos que hay que considerar insatisfactorio. Por sí solas no son suficientes. Es la hora de que las empresas asociativas de base personal se abran paso en el mundo de la producción; y, también, que otras figuras altruistas de ayuda a personas, grupos y territorios desfavorecidos demuestren su capacidad en el campo siempre fascinante de la solidaridad. Este Prólogo debe terminar con un amplio reconocimiento a la Dirección General de Economía Social, del Trabajo Autónomo y de la Responsabilidad Social de las Empresas del Ministerio español de Trabajo e Inmigración. Su concurso, mediante su financiación, a la publicación de esta obra es sumamente importante por todo lo que ello representa. Y mi reconocimiento, también, y de manera muy afectuosa, a los autores que han contribuido a que esta investigación colectiva vea hoy la luz. Estoy seguro de que este Libro tendrá la misma acogida favorable que los anteriores. Madrid, octubre
11 Presentación José Mª Pérez de Uralde Director General de FUNDIBES El trabajo que a continuación se desarrolla viene a culminar un proyecto que FUNDIBES ideó desde sus primeros momentos. Se trata de dar una visión completa del estado de la Economía Social en todos (o casi todos) los países de Iberoamérica. Por ahí debía empezarse. Si no se conoce la realidad cualquier propuesta para mejorarla o cambiarla carece de viabilidad. En los dos volúmenes precedentes se analizó la situación de la Economía Social (locución que utilizamos para entendernos inicialmente) en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, España, Honduras, Nicaragua, Uruguay, Venezuela y una visión regional desde el prisma del MERCOSUR (Volumen 1). Además (Volumen 2), en Bolivia, Ecuador, el Salvador, México, Paraguay, Perú, Puerto Rico y Portugal. En el presente trabajo incorporamos a Cuba y República Dominicana. Por tanto, 20 realidades nacionales más una visión supranacional. Es una aproximación rigurosa al análisis de estas realidades, hecha por expertos y estudiosos de los respectivos países, lo que ha evitado una decantación eurocéntrica o demasiado sustentada en algunas zonas de la región. Es la mejor manera de ir acercándonos a ese propósito fundacional de intentar favorecer la construcción de un espacio común de la Economía Social iberoamericana. Pero en este tercer trabajo se hace algo más, se aborda una tarea comparativa de esas realidades, analizadas sobre la base de los siguientes parámetros: concepto de Economía Social; actores y entidades de la Economía Social; las cifras de la Economía Social; políticas públicas, marcos jurídicos; Economía Social y pobreza, desarrollo rural, empleo, integración regional y Globalización. También se aporta un análisis sobre la investigación y la educación en el campo de la Economía Social en Iberoamérica. 11
12 LA ECONOMÍA SOCIAL EN IBEROAMÉRICA REALIDAD Y PROYECCIONES. UNA VISIÓN COMPARADA De todo ello resulta una visión amplia, rigurosa y útil de una realidad compleja. Se deduce que la Economía Social en los distintos países de Iberoamérica presenta perfiles diferenciados. Partiendo de un concepto troncal común se diversifica acomodándose a las distintas historias nacionales y a las diferentes formas de desarrollo social y económico. Para empezar, esa realidad plural no tiene el mismo nombre en todos los países y el concepto también sufre variaciones. La verdad es que la denominación y el concepto de Economía Social tal y como se entiende en Europa no responde al sentir mayoritario y común de los directamente interesados. Los términos Economía Solidaria ó Tercer Sector son más aceptados, y siempre bajo el paradigmático referente del cooperativismo. Aunque con el tiempo y la experiencia parece que se abre paso una Economía Social como nueva posibilidad de aunar conceptos, propósitos y esfuerzos. Sin embargo, no se trata de imponer nada, al contrario. Otro dato relevante que se obtiene de todo este trabajo es la falta de una estructura integradora de los actores y representantes de las distintas entidades de la Economía Social. Este tema es muy importante. Sin una fuerte acción institucional los problemas de visibilidad social, influencia política y trascendencia económica que padece la Economía Social nunca se superarán. Es imprescindible conseguir que todas las familias de la Economía Solidaria ó del Tercer Sector ó de la Economía Social confluyan en foros e instituciones que trabajen por objetivos comunes, sin ello la postración, el ninguneo y la falta de influencia seguirán marcando el camino. Se constata en el presente trabajo una realidad muy esperanzadora con respecto a lo que consiguen los agentes de la Economía Social día a día, tanto desde una visión general, como desde un nivel concreto y de realidades específicas. Lo que está aportando la Economía Social al desarrollo de todos los países analizados es extraordinario. Para algunos puede resultar hasta increíble. Y eso debe conocerse y potenciarse. Muchas veces es una realidad semioculta, secuestrada al conocimiento general o sepultada bajo tópicos planteamientos que se han demostrado siempre insolventes. Los agentes de la Economía Social vienen demostrando con los hechos que sus proyectos funcionan, que son realmente útiles a las personas y a la sociedad donde operan. Que su trabajo social y empresarial es modélico, comprometido y leal a sus principios. Pero también se está demostrando que 12
13 PRESENTACIÓN actúa sin causar permanentes daños colaterales, pensando en las personas y no exclusiva o prioritariamente en los resultados económicos. Está dejando claro que promueve un desarrollo equitativo, humanizado, carente de agresividad. Y eso molesta. Tiene que molestar por fuerza a quienes practican un empresariado feroz, inclemente, corrosivo de los principios éticos más simples y esenciales. De los que creen en la especulación, las prácticas tramposas para ganar dinero y en los resultados egoístas. Por ello no se entiende muy bien que los poderes públicos de muchos países no atiendan más y mejor al sector de la Economía Social. Si el capitalismo sin rostro humano, el hasta ahora triunfante en el mundo, ha demostrado con elocuencia su falsaria propuesta, no es explicable que los estados prefieran practicar lo que alguno ha denominado el socialismo de los ricos, dedicando ingentes cantidades de dinero del pueblo para tapar los agujeros de los incompetentes y los corruptos. Habrá que analizar qué porcentaje del PIB se han gastado, y se gastarán, algunos países en la ayuda humanitaria a los bancos y entidades financieras. Quizá suponga más del 0.7%. Otro de los problemas que se detectan, no sólo a nivel de Iberoamerica como conjunto, sino país a país, es el caótico entramado legislativo en materia de entidades de Economía Social. En ese sentido, una acción común exigiendo reformas legales más razonables es una tarea a realizar por las entidades representativas. De ahí la importancia de una fuerte organización de la Economía Social a nivel local, regional, nacional e iberoamericana. Sin representatividad reconocida, sólida e integrada poco se puede hacer en este campo. Por último, está la realidad que representa lo académico. El estudio y análisis. Es una faceta esencial. El ejemplo de la problemática legislativa puede servirnos para comprender la relevancia de una actuación conjunta de los expertos y los prácticos. En ese sentido, FUNDIBES ya está trabajando con otras entidades, como son la Universidad de Valencia, Universidad de Chile, Universidad de Santiago de Chile, CIRIEC-España, CIRIEC-Brasil, CIRIEC- Argentina y otras, en configurar una red de especialistas a través del Proyecto del Observatorio Iberoamericano del Empleo y de la Economía Social y Cooperativa OIBESCOOP-. En fin, estamos ante un trabajo importante. Un paso más en el proyecto ansiado de fortalecer la Economía Social de Iberoamérica. Precisamente ahora es más necesario que nunca destacar su importancia y su innegable futuro. Los 13
14 LA ECONOMÍA SOCIAL EN IBEROAMÉRICA REALIDAD Y PROYECCIONES. UNA VISIÓN COMPARADA pretendidos axiomas ultraliberales sobre como entender el desarrollo económico, el mercado y la actuación de los agentes sociales no lo eran tanto. Las cosas se ven de otra manera, pero la Economía Social sigue ahí, aportando soluciones, resolviendo problemas, generando riqueza y distribuyéndola mejor. El agradecimiento al Dr. (c) Mario Radrigan y a su equipo es algo que es preciso destacar. Su trabajo ha sido concienzudo y riguroso. Es su forma habitual de hacer las cosas. Los profesores Barría, Lagarrigue y Hernández forman parte de ese elenco de expertos que comparten una visión esperanzadora y confiada en los logros futuros de la Economía Social en Iberoamérica. El reconocimiento a su trabajo es una obligación porque responde a una realidad palpable, a una constatación que ahora podemos manejar en nuestras propias manos. El mismo agradecimiento y alta valoración tiene que ir dirigido a Beatriz Díaz de Cuba y a Juan Japa de República Dominicana. Gratitud también hacia quien ha financiado los tres volúmenes. El Ministerio de Trabajo e Inmigración de España, a través de la Dirección General de la Economía Social, del Trabajo Autónomo y de la Responsabilidad Social de las Empresas. Es una gran satisfacción comprobar que la Administración Pública es sensible a esta trascendente herramienta para superar situaciones en que los seres humanos sufren la injusticia, entendiendo ésta en todas sus facetas. La Economía Social aceptada como parte de las preocupaciones públicas es una garantía para un desarrollo económico y humano con equidad. Este es un buen ejemplo. 14
15 CAPÍTULO 1 EL USO DEL CONCEPTO DE ECONOMÍA SOCIAL EN EL ESPACIO IBERAMERICANO. TENDENCIAS Y VOCABLOS ALTERNATIVOS DESDE UNA PERSPECTIVA TEÓRICA 1.1. Concepto de Economía Social en España y Latinoamérica: definiciones y conceptos alternativos Al momento de realizar un análisis de la Economía Social en España y en América Latina, nos enfrentamos de lleno a una primera dificultad, que dice relación con el debate relativo a las diversas conceptualizaciones y escuelas de pensamiento actuales y pasadas, que han intentado englobar o caracterizar a una serie de instituciones sociales y económicas, que no son parte de los poderes públicos ni de la empresa privada capitalista tradicional, en donde no existe unidad de criterio entre los investigadores y actores de la economía sobre el uso de este concepto, siendo habitual el uso de otros términos, para hacer referencia en ocasiones a las mismas situaciones y entidades. El título de este capítulo se hace sobre la base de uno de los términos que se ocupan más habitualmente a nivel internacional, pero especialmente en el contexto europeo, pero escasamente en América Latina, como es el de Economía Social 1. Sin embargo, es importante tener en cuenta que en la actualidad, inclu- 1. Aunque esta tendencia está cambiando lentamente en los últimos 10 años, especialmente en el mundo académico universitario. 15
16 LA ECONOMÍA SOCIAL EN IBEROAMÉRICA REALIDAD Y PROYECCIONES. UNA VISIÓN COMPARADA so a nivel de las administraciones públicas, existen otros conceptos que son utilizados, y que tienden a abarcar temáticas y organizaciones similares, para lo cual nos detendremos un instante sobre este tema. Podemos partir este análisis con el concepto de Economía de la Solidaridad o Economía Solidaria, de uso alternativo al de Economía Social en América Latina desde hace varias décadas, y que actualmente empieza a ser utilizado también en España. Desde un punto de vista contemporáneo y de procesos sociales, este concepto de extiende y populariza desde mediados de los años 70 principalmente en América Latina, en donde desde un punto de vista económico-social se viven los rigores de la crisis económica del petróleo a lo cual se suma la profundización de un modelo económico neo-liberal, y la recesión internacional de inicios de los 80. A la vez, desde un punto de vista político, la región profundiza en esta época, un ciclo de regímenes autoritarios de derecha, que genera altos niveles de exclusión y represión social. Es en este contexto en el cual se extiende el uso del concepto de Economía Solidaria, principalmente por los esfuerzos de la cooperación internacional no gubernamental (o sea aquella que fluye no a través de los gobiernos sino que a través de las ONGs y otros actores sociales tales como sindicatos y organizaciones de base), y de las diferentes iglesias presentes en la región, especialmente la Iglesia Católica, en donde esta nueva corriente se entronca con el pensamiento social cristiano de larga tradición. Desde el punto de vista intelectual y académico, el desarrollo conceptual y teórico del término de Economía Solidaria, tiene entre sus principales referentes al autor chileno Luis Razeto (ver Razeto 1985, 1986, 1996, 1998), aunque no el único, pues podemos concentrar en la casi totalidad de países de la región una producción intelectual relacionada con el tema (ver por ejemplo la obra del autor brasileño Paul Singer, 1999, 2000 o de Pablo Guerra en el Uruguay, 2002). Es interesante notar que en la actualidad este término tiene una gran difusión en países como Brasil, donde la actual administración de gobierno encabezado por el presidente Luis Ignacio Lula da Silva, ha creado en el contexto del Ministerio del Trabajo una Secretaria de Estado en Economía Solidaria, precisamente a cargo de la cual ya por varios años ha estado el profesor Paul Singer. También a nivel de las administraciones públicas es interesante señalar la situación en Colombia, en donde el antiguo Departamento Nacional de Cooperativas, 16
17 CAPÍTULO 1. EL USO DEL CONCEPTO DE ECONOMÍA SOCIAL... DANCOOP, ha pasado a llamarse desde fines de los 90 Departamento Nacional de Economía Solidaria, DANSOCIAL, ahora dependiente directamente de la Presidencia de la República. Este concepto también ha ido cobrando fuerza en países como Argentina y Uruguay, siendo también frecuente su uso en Chile. En los últimos 20 años se ha ido extendiendo el uso en la región de otro concepto que tiene relación directa con la temática que nos ocupa, como es el término Tercer Sector. Este término pone énfasis en la idea de que la organización económico-social de los países y las sociedades se organiza en torno a tres sectores de la economía. Un primer sector que corresponde al sector de la economía pública, un segundo sector que corresponde a las empresas privadas de carácter capitalista y un tercer sector que reúne a todos las otras formas de empresa y organizaciones, que por lo general se caracterizan por no tienen fines de lucro y en la generación de bienes y servicios de interés público, y sólo en ocasiones por su modo de gestión participativo. La extensión en el uso de este concepto tiene un vínculo directo con el desarrollo del proyecto de investigación comparativa internacional sobre las organizaciones sin fines de lucro, impulsado por la Universidad John Hopkins a través de su Centro de Estudios de la Sociedad Civil, dirigido por el profesor Lester Salamon (ver Salamon 1999, 2004). Este estudio que en la actualidad abarca a más de 40 países, ha ido generando una activa red internacional de investigadores que se nuclea en la Sociedad Internacional para la Investigación sobre el Tercer Sector ( Cabe consignar que en América Latina este estudio se ha realizado en Argentina, Brasil, Colombia, Chile y México, también como en España, arrojando interesantes resultados, considerando especialmente la dimensión económica de las organizaciones no lucrativas clásicas como son las fundaciones y asociaciones. También es importante señalar que por lo habitual el uso del concepto de Tercer Sector es propio de actividades académicas, más que en los propios actores que integran el campo de esta definición. A la par de los términos anteriores, se encuentra extendido en variados países el concepto de Sector de Economía Social, el cual probablemente es el de más larga data, ya que se registra su uso ya en la 1º mitad del siglo XIX en Francia. Si bien su uso hasta mediados de los años 70 se restringía fuertemente a los países francófonos, tales como Francia, Bélgica y la provincia de Québec en Canadá, 17
18 LA ECONOMÍA SOCIAL EN IBEROAMÉRICA REALIDAD Y PROYECCIONES. UNA VISIÓN COMPARADA en los últimos años se ha extendido rápidamente a otros países como España, y algunos países de América Latina, donde en Argentina, por ejemplo, el organismo público que históricamente tenía relación con el sector cooperativo, se denomina en la actualidad Instituto Nacional de Economía Social y Asociatividad (INAES). También es interesante señalar que en países como en México se suele utilizar el concepto de Sector Social de la Economía, como un sinónimo de economía social, como también sucede en Honduras y El Salvador. Una parte significa de la reflexión y acción en torno al término Economía Social se nuclea en el Centro Internacional de Economía Pública, Social y Cooperativa, CIRIEC ( de larga tradición y que cuenta con más de 13 secciones en diferentes países. A nivel europeo específica ha sido la Conferencia Europea Permanente de Cooperativas, Mutualidades, Asociaciones y Fundaciones (CEP-CMAF:2002) quien en el año 2002 ha logrado consolidar y consensuar a través de una Carta de los Principios de la Economía Social, los atributos característicos des este sector de la economía: Primacía de la persona y del objeto social sobre el capital Adhesión voluntaria y abierta Control democrático por sus miembros (excepto para las fundaciones que no tienen socios) Conjunción de los intereses de los miembros usuraos y del interés general Defensa y aplicación de los principios de la solidaridad y responsabilidad Autonomía de gestión e independencia respecto de los poderes públicos Destino de la mayoría de los excedentes a la consecución de los objetivos a favor del desarrollo sostenible, del interés de los servicios a los miembros y del interés general. Es interesante destacar a la vez que a nivel de la Unión Europea, tanto en su estructura de gobierno supraestatal como lo es la Comisión Europea, a través de su Dirección General de Empresas, se ha acogido el uso del concepto Economía Social, generando una directiva sobre Cuentas Satélites de la Economía Social, y que por otra parte el Comité Económico Social Europeo, ha promovido entre los años 2006 y 2007 un amplio estudio sobre la realidad de la 18
19 CAPÍTULO 1. EL USO DEL CONCEPTO DE ECONOMÍA SOCIAL... Economía Social en los actuales 27 países miembros de la Unión (ver Monzon, J.L. y Chaves, R. 2007). Finalmente cabe indicar (aunque es posible encontrar otros términos de uso común como economía popular, economía alternativa, economía de interés general, sociedad civil y otros), que otro término de uso frecuente es el de sector sin fines de lucro, en donde el acento es puesto en al trabajo voluntario de interés público y general que es realizado con un énfasis en su orientación filantrópica. En los últimos años esta línea de acción y pensamiento se ha potenciado con el desarrollo de iniciativas vinculadas a la gestión ética de las empresas y las distintas vertientes de la responsabilidad social empresarial. No es el propósito de esta presentación en profundizar en el análisis y debate de estas distintas definiciones, pero vale la pena destacar que es habitual las confusiones y las confrontaciones entre los distintos defensores de estos diferentes conceptos, lo que tiene sus consecuencias en las definiciones de las respectivas políticas públicas hacia las organizaciones y empresas de este ámbito, y en las vías y posibilidades de avanzar en procesos de integración intersectorial. Teniendo en cuenta las consideraciones anteriores es muy importante tener en cuenta que la utilización del concepto de Economía Social en Iberoamericana, es en parte importante un proceso de construcción colectiva de un campo de investigación y de acción de una colectivo muy grande de actores públicos y privados, que van encontrando en este camino conjunto, un espacio común de dialogo, convivencia y construcción de la sociedad. 19
21 CAPÍTULO 2 LOS ACTORES Y ENTIDADES DE LA ECONOMÍA SOCIAL. ANÁLISIS DE LA REALIDAD A NIVEL INSTITUCIONAL 2.1. Introducción Los actores de la Economía Social, aun no siendo un sistema institucionalizado y rígido para cada país, está conformado constituido por una muy grande variedad de tipos de entidades, que responden a la realidad histórica vivida por cada país, sus propios procesos sociales, económicos y políticos, y en más de algún caso a liderazgos individuales que han marcado el paisaje institucional de lo que podemos reconocer por Economía Social. Por lo anterior, dependiendo de la mayor o menor presencia del sector rural, del mayor o menor peso de las tradiciones sindicales, las tendencias más o menos liberales en lo político y económico, se irá delineando un paisaje más o menos frondoso de diversos tipos de entidades propias de le Economía Social. Especialmente en América Latina existe un esfuerzo muy importante a realizar para lograr perfilar y lograr una adecuada caracterización de la multiplicidad de diferentes entidades que constituyen el sector de la Economía Social, que permita profundizar una serie de iniciativas de muy diferente índole, entre las cuales se destacan la realizadas por FUNDIBES a contar del año 2004 (Perez de Uralde. J.M., 2006 y Perez de Uralde, J.M. y Radrigán, M., 2006). Sin embargo, y más allá de la diversidad propia de cada país, en lo fundamental, tal como sucede en España y Portugal, el sector de Economía Social está básicamente constituido por: 21
22 LA ECONOMÍA SOCIAL EN IBEROAMÉRICA REALIDAD Y PROYECCIONES. UNA VISIÓN COMPARADA 1. Cooperativas, que en la mayor parte de los países tiene un rol central tanto por su número de entidades como de socios, a la vez que por su trayectoria histórica, 2. Mutuales 3. Fundaciones sin fines de lucro 4. Asociaciones con finalidad socio productiva. A continuación se realizará una breve síntesis de las entidades de la Economía Social de mayor presencia en Iberoamerica, estructurada por cada país, para lo cual se ha tomado con referencia principal pero no exclusiva los estudios promovidos por FUNDIBES sobre la caracterización de la Economía Social en Iberoamerica Principales actores de la Economía Social por país Argentina 2 Existe una gran diversidad de actores que pueden considerarse participantes en el sistema de la Economía Social. Es posible observar la existencia de cooperativas, mutuales, fundaciones, organizaciones de la sociedad civil, fábricas recuperadas que funcionan como cooperativas y empresas estatales. Resulta interesante de destacar la inclusión de estas últimas, normalmente no incluidas en el campo de la Economía Social. a) Cooperativas Para la tradición argentina, que responde a una orientación internacional, una cooperativa corresponde a una asociación autónoma de personas que se han asociado de forma voluntaria para satisfacer necesidades económicas, sociales y culturales en común mediante una empresa de propiedad conjunta y de gestión democrática. 2. Esta sección se basa en lo fundamental en Ravina, A. y Ravina, N.M,
23 CAPÍTULO 1I. LOS ACTORES Y ENTIDADES DE LA ECONOMÍA SOCIAL... Son diversas las variantes para la clasificación de las cooperativas, aunque generalmente se categorizar en virtud de su objeto. Es decir, por el fin que se plantean en los objetivos, cuales son: consumo, créditos, vivienda, seguro, electricidad, teléfonos, educación, pescadores, horticultores, floricultores, artesanos, tamberos, ganaderos, agricultores, transporte, servicios públicos, de trabajo, entre tantas otras más. Una clasificación que se complementa con la ya descrita es la federativa. Las cooperativas tienen la capacidad de asociarse con otras y formar diferentes grados de organización federativa. De este modo las cooperativas son organizaciones de primer grado y las federaciones de segundo grado. Por su parte, las confederaciones son organizaciones de tercer grado. Las Confederaciones que tienen participación nacional son CONINAGRO (Confederación Intercooperativa Agropecuaria) y COOPERAR (Confederación Cooperativa de la Republica Argentina). b) Mutuales Son entidades sin fines de lucro creadas con el objeto que, ante alguna emergencia o necesidad de bien o servicio, las personas puedan tener acceso a través de la ayuda mutua. Su financiamiento es a través del aporte de una contribución periódica, cuota social, que se abona mensualmente. Es con esta cuota que son financiados los servicios que la mutual presta a sus asociados. Estos servicios bien pueden ser propios o externalizados a terceros a través de convenios. La democracia interna se expresa en que todos los socios, habiendo cumplido con requisitos específicos contemplados en el Estatuto Social, pueden desempeñar cualquier puesto en los órganos que la conducen y controlan. Tiene una clasificación que entrega dos tipos: cerradas o abiertas. En el primer caso, sus estatutos establecen como condición que trabajen en el mismo organismo o empresa. En el segundo, sus asociados pueden desempeñarse en diferentes establecimientos, públicos o privados, o tener diferentes profesiones o especialidades; no exigen ninguna condición de carácter laboral para asociarse. En la República Argentina, las Mutuales están reguladas por la Ley y una serie de resoluciones emanadas del organismo de contralor, hoy, el INAES. Existen tres confederaciones en el país: la Confederación Argentina de Mutuales 23
24 LA ECONOMÍA SOCIAL EN IBEROAMÉRICA REALIDAD Y PROYECCIONES. UNA VISIÓN COMPARADA CAM -, la Confederación Nacional de Mutualidades -CONAM-, Mutualismo Argentino Confederado -MAC-. c) Empresas Recuperadas Corresponde a un caso especial de empresas que se incorporan en el campo de la Economía Social, a partir de la crisis política y económica de inicios de los años 2000, que genera un alto nivel de desempleo y una crisis en el sector industrial. Las empresas recuperadas son esencialmente cooperativas, aunque no siempre, y se distinguen en tanto son empresas, fábricas o talleres por ejemplo que han sido recuperadas del estado de quiebra por los mismos trabajadores. Esto responde a la necesidad de mantener una fuente laboral permanente. De este modo, son los empleados los que invierten capital personal en la empresa y continúan trabajando de manera autogestionada, pasando a ser dueños y directores. d) Asociaciones En el campo de las definiciones básicas de la Economía Social se incorpora la categoría general de asociaciones, que en la Argentina tienen una larga tradición y una presencia muy significativa en diversos sectores de actividad de prestación de servicios sociales, tal como lo indica el estudio coordinado a fines de los años 90 por Mario Roitter (Roitter, M y otros, 2000). En esta categoría se incorporan diversos tipos de organizaciones como las cooperadoras, las ONGs y las organizaciones de base. e) Fundaciones Corresponde a la definición clásica de organizaciones sin fines de lucro, que organizan sus actividades en los ámbitos de la educación, la salud, los servicios sociales, la cultura y la organización empresarial, que tienen una larga trayectoria en la Argentina, tal como lo señala el mismo estudio de Roitter (Roitter, M. y otros, 2000). 24
25 CAPÍTULO 1I. LOS ACTORES Y ENTIDADES DE LA ECONOMÍA SOCIAL Bolivia 3 Para el caso de Bolivia, la identificación y caracterización general del sector de Economía Social, presenta una situación claramente marcada por la presencia de empresas cooperativas y de ONGs. a) Cooperativas Con cierta seguridad las empresas cooperativas son en Bolivia, el actor de la Economía Social con mayor presencia y trayectoria en el país. Las cooperativas en Bolivia se pueden agrupar preferentemente en los siguientes tipos: Cooperativas Mineras, Cooperativas de Ahorro y Crédito, Cooperativas de Educación, Cooperativas de Transporte, Cooperativas Agropecuarias y Cooperativas de Servicios Básicos, tales como la energía, la electricidad y el agua. En todo caso los sectores cooperativos más importantes tanto en relación con su n de entidades como de distribución geográfica son las cooperativas mineras y las cooperativas de ahorro y crédito. b) Mutuales Las mutuales están presentes en Bolivia, y en base a su definición institucional están preferentemente orientadas a la realización de actividades de ahorro y préstamo, que compiten de igual a igual con la banca privada por una parte, y con las cooperativas de ahorro y crédito por otra parte, incursionando en los últimos años en la mayor parte de las actividades de tipo financiero a nivel nacional. c) Organizaciones no Gubernamentales Un tercer componente muy importante del sector de Economía Social corresponde a la figura de las Organizacione No Gubernamentales, ONG, que tienen una adecuada distribución territorial, y durante las últimas décadas han desarrollado una creciente actividad de inserción en la vida nacional de vastos sectores de actividad. 3. En lo fundamental los antecedentes entregados para el caso de Bolivia se extraen de Mercado, A.,
26 LA ECONOMÍA SOCIAL EN IBEROAMÉRICA REALIDAD Y PROYECCIONES. UNA VISIÓN COMPARADA Las ONGs se desenvuelven en muy diferentes territorios, con predilección en los sectores rurales e indígenas. d) Organizaciones indígenas Una forma particular de entidad de Economía Social en Bolivia corresponde a las organizaciones indígenas, que agrupan a personas de muy variados grupos étnicos residentes de diferentes territorios de Bolivia. Si bien las organizaciones indígenas tienen una larga trayectoria en el país, solo en las dos últimas décadas se han logrado organizar de forma permanente en el tiempo Brasil Para el caso de Brasil la realidad de la Economía Social se encuentra fuertemente influida por la diversidad de las regiones del país, que en variadas ocasiones marca el sello de las entidades ubicadas en cada uno de los Estados que constituyen el Estado Federal Brasileño. a) Cooperativas Representa a uno de los grupos de mayor peso específico al interior del sector de Economía Social, con presencia en la totalidad de los Estados del país. El sector cooperativo está integrado en la Organización de las Cooperativas de Brasil, OCB, que a su vez está integrado tanto por federaciones de carácter sectorial nacional, que agrupan a los diversos tipos de empresas cooperativas, como por entidades en las respectivos Estados del país, lo que implica el desarrollo de una entidad de integración del sector cooperativo con un alto impacto tanto entre autoridades públicas, como también de especialistas y del público en general. b) Asociaciones y fundaciones De acuerdo con los trabajos desarrollados por el Instituto Brasileño de Geografia y Estadísticas, a inicios del siglo XXI existían en Brasil más de asociaciones y fundaciones. 26
27 CAPÍTULO 1I. LOS ACTORES Y ENTIDADES DE LA ECONOMÍA SOCIAL... Específicamente para el caso de las asociaciones están representan el grueso de las entidades de la Economía Social en Brasil, con más de entidades asociativas de base vigentes al año Para el caso de las fundaciones, están desarrollan una actividad de gran relevancia, especialmente para los sectores de más escasos recursos, especialmente en actividades de carácter social o cultural a nivel de base Chile Si bien Chile en términos cuantitativos no posee un número relativamente significativos en el campo de los actores de la Economía Social, si tiene la particularidad de tener una amplia variedad de entidades de la Economía Social. a) Mutuales Son las entidades con una de las mayores antigüedades en el país, siendo la primera de ellas fundada en el año En la actualidad las mutuales se pueden clasificar en tres grandes grupos: (i) las sociedades de socorros mutuos, que está estructurada en 14 federaciones provinciales, como también en una Confederación Mutualista de Chile; (ii) las mutualidades de salud, y (iii) las mutuales de seguro, que a la fecha solo pueden operar en el caso de las ramas de las fuerzas armadas. b) Cooperativas Las empresas cooperativas también una larga trayectoria en el país habiendose creado la primera de ellas el año Luego de una gran expansión en la década de los 60, y como fruto de las políticas económicas impuestas por el Gobierno Militar a partir del año 1973, el sector cooperativo ha sufrido un grave retroceso que no se ha podido revertir a la fecha, aunque su número de asociados ha comenzado a crecer. Sufre también severos problemas en sus mecanismos de integración y representación. c) Fundaciones y corporaciones privadas sin fines de lucro Esta es otra de las expresiones clásicas de la economía social que tiene una larga data de existencia en país, y que a pesar de sus heterogeneidades internas, ha 27
28 LA ECONOMÍA SOCIAL EN IBEROAMÉRICA REALIDAD Y PROYECCIONES. UNA VISIÓN COMPARADA logrado adquirir una mayor visibilidad en los últimos años, especialmente por los esfuerzos de mayor integración, que ha impulsado uno de los sub-sectores de las fundaciones y corporaciones privadas como son las ONGs. d) Asociaciones gremiales Este es un tipo particular de asociaciones que partiendo de una base de actuación democrática y no lucrativa, está integrada particularmente ya sea por empresarios o por profesionales de muy diversa naturaleza. Tanto los grandes empresarios nacionales como los microempresarios están constituidos de una forma muy masiva como asociaciones gremiales. e) Organizaciones comunitarias f) Sindicatos Se ha incluido en esta enumeración a los sindicatos, considerando su dimensión de proveedor de bienes y servicios a sus asociados, más allá de sus objetivos de interlocución y negociación con su empleador. A nivel nacional una gran cantidad de sindicatos son proveedores de una variada gama de servicios a sus asociados en el campo de la salud, de la recreación y cultura, del perfeccionamiento y educación, etc. También los sindicatos han sido utilizados como figura jurídica para organización de trabajadores por cuenta propia de muy variada índole. g) Organizaciones indígenas En los últimos años como fruto de la Ley Indígena promulgada en el año 1993, los distintos pueblos indígenas del país han ido integrándose a través de la forma jurídica de comunidad indígena, que posee la mayor parte de las características propias de las entidades clásicas de la Economía Social. 28
29 CAPÍTULO 1I. LOS ACTORES Y ENTIDADES DE LA ECONOMÍA SOCIAL Colombia 4 Colombia posee una de la presencia más significativa en América Latina en el campo de la Economía Social, que ha logrado un reconocimiento a nivel constitucional, cuyos principales tipos de entidades son las siguientes a) Las cooperativas Al igual que en otros países las cooperativas son la columna vertebral de la Economía Social en Colombia, estando presente en una gran cantidad de variedad de actividades económicas, en donde se destacan las cooperativas en el sector agrícola, de ahorro y crédito y en los últimos años el sector de cooperativas de trabajo. A su vez el sector cooperativo está representado por la Confederación de Cooperativas de Colombia, CONFECOOP. b) Las asociaciones, corporaciones y fundaciones Este segmento corresponde al segundo gran grupo de entidades de la economía social en el país, que tiene entre sus principales representantes al segmento de Organizaciones No Gubernamentales, que realiza una activa labor en diversos ámbitos de provisión de servicios sociales y desarrollo a las diversas comunidades y territorios del país. c) Las asociaciones mutualistas Las asociaciones mutualistas en Colombia cumplen una importante labor en el campo de la asistencia sanitaria y en el nivel de los seguros o microseguros solidarios, y están presentes a través de 4 grandes mutuales. d) Los Fondos de Empleados Finalmente otro tipo de entidad propia de la Economía Social lo representan los fondos de empleados, que son entidades que realizan actividades de crédito solidario a sus asociados, habitualmente organizados en torno a empresas en las cuales laboran, canalizando así ahorros en pequeños montos. 4. La mayor parte de antecedentes de este punto se han extractado de Dávila Ladrón de Guevara, R.,
30 LA ECONOMÍA SOCIAL EN IBEROAMÉRICA REALIDAD Y PROYECCIONES. UNA VISIÓN COMPARADA Costa Rica 5 Costa Rica es el país de la región Centroamericana que cuenta con una de las mayores tradiciones en el campo de la Economía Social, como también en las formas de integración entre sus distintos actores, entre los cuales destacan a) Las cooperativas Las cooperativas tienen una larga tradición en Costa Rica, hundiendo sus raíces hacia fines del siglo XIX. Desde este momento el sector cooperativo se ha extendido a una vasta variedad de actividades económicas tales como el sector agrícola, industrial, servicios públicos (electrificación, salud, transporte, educación, etc.), las cuales se encuentran organizadas en el Consejo Nacional de Cooperativas, CONACOOP. b) Las asociaciones solidarias Regida por una ley general de asociaciones de la década de los 50, que en el año 1984 recibe un respaldo legal directo desde las autoridades políticas, pues se aprueba la ley de asociaciones solidarias. En síntesis la Ley de Asociaciones Solidaristas tienen entre sus fines fundamentales la promoción de la justicia y paz social, la armonia obrero patronal, y el desarrollo integral de sus asociados. c) Los sindicatos con actividad económica productiva Si bien la actividad clásicas de los sindicatos en la mayor parte de los casos esta centrada en aspectos de carácter reivindicativo y de confrontación/dialogo con la empresa, una cantidad no despreciable de ellos realiza o promueve la entrega de bienes o servicios hacia sus asociados que no es despreciable, y esta es también la situación en Costa Rica. 5. En lo referente a la situación de la Economía Social en Costa Rica, en esta sección se siguen los antecedentes entregrados por CONACOOP,
31 CAPÍTULO 1I. LOS ACTORES Y ENTIDADES DE LA ECONOMÍA SOCIAL... d) Las sociedades anónimas laborales Las sociedades anónimas laborales son una de las entidades de la Economía Social de Costa Rica de más reciente data, pues se fija su texto legal solo en el año 1994, para lo cual se tienen como antecedentes la legislación relativa al mismo tipo de empresas generada en España durante la década de los Ecuador Para el caso del Ecuador la identificación de actores relevantes se ha centrado, por una parte muy mayoritaria sobre el sector cooperativo, y en los últimos años en la emergencia de asociaciones de pueblos indígenas. Para el caso de las cooperativas están desarrollan sus actividades en una variada gama de sectores como por ejemplo, en el ahorro y crédito, vivienda, agrícola, consumo y trabajo entre otras, cada una de las cuales cuenta con una federación o unión de cooperativas sectorial. Por otra parte, las organizaciones de muy diversa índole, en el seno de las cuales se encuentran las asociaciones indígenas, son el segundo actor relevante de la Economía Social en el Ecuador El Salvador 6 En El Salvador, no existe un consenso en los ámbitos académicos sobre qué agentes se incluyen en el concepto de economía social en términos generales; aunque hay requisitos que deben cumplir, por ley, una organización en particular. Sin embargo, se acostumbra incluir dentro de la categoría de economía social las siguientes organizaciones: a) Trabajadores por cuenta propia Si bien no es lo habitual y existe un debate en torno la idea de que el trabajo autónomo sea efectivamente una parte activa de la Economía Social, en el caso de El Salvador este grupo representa una sector muy significativo de la pobla- 6. Para el desarrollo de este punto se ha tomado como base el texto de Guerrero, F.,
32 LA ECONOMÍA SOCIAL EN IBEROAMÉRICA REALIDAD Y PROYECCIONES. UNA VISIÓN COMPARADA 32 ción, y es por ello que se le ha incluido como un actor relevante para el caso de este país, especialmente tomando en cuenta que en muchos casos la actividad que desarrollan tiene una base asociativa. b) Grupos solidarios Los grupos solidarios son una categoría específica de organizaciones sociales de base que orientan su actividad de forma colectiva en el campo del crédito solidario, habitualmente impulsada de forma externa por parte de organismos públicos o agencias internacionales promotoras de la metodología de los microcréditos. c) Sindicatos Como parte de los procesos políticos y sociales vividos en El Salvador en los últimos 40 años, que lo ha llevado a vivir un proceso concreto de Guerra Civil en parte importante de este período, ha llevado que el mundo de las organizaciones sindicales haya jugado un rol significativo en cuanto entidad de base orientada a la generación de mínimas condiciones de vida, especialmente en el caso de aquellos sindicatos de nivel de gremio y de trabajadores independientes. d) Cooperativas El sector cooperativo al igual que lo que sucede en otros países de América Latina es la piedra angular del sector de Economía Social en El Salvador, habiendo pasado por diversas etapas desde fines del siglo pasado y hasta la actualidad, siendo especialmente fuerte en el sector rural, ámbito en el cual, sin embargo, ha sufrido diversas dificultades fruto de los procesos políticos que ha vivido el país, especialmente en el marco de los procesos de Reforma Agraria y Contrarreforma Agraria. e) Los movimientos sociales En los últimos años ha adquirido un rol significativo en los procesos sociales, económicos y políticos una diversidad de organizaciones que forman parte de la Economía Social en El Salvador, y que adquieren el nombre genérico de Movimientos Sociales, que incorporan una variada gama de entidades tales como: ONGs, movimientos de mujeres de base, diversas modalidades de orga-
33 CAPÍTULO 1I. LOS ACTORES Y ENTIDADES DE LA ECONOMÍA SOCIAL... nizaciones municipales y también organizaciones indígenas, que han ido aportando una variada gama de metodologías de acción y de organización popular de base España 7 La democracia, las libertades de asociación y expresión y la edificación de un Estado benefactor crearon un medio favorable al desarrollo de la sociedad civil y la Economía Social en España desde el final de la Dictadura, hace ahora casi treinta años. Pero este desarrollo de la Economía Social se explica también por otros factores como los difíciles ajustes a las crisis económicas y las necesarias recuperaciones industriales y tecnológicas, el crecimiento y persistencia del desempleo, la aparición de nuevas demandas sociales -en particular aquellas ligadas al envejecimiento de la población -, la progresiva desertización social y económica del medio rural, así como la persistencia de la pobreza y la exclusión. Actualmente, España cuenta con uno de los porcentajes de empleo en el sector de Economía Social más elevado de Europa. Las cooperativas representan cerca de la mitad de este sector, y siguen a buen ritmo, en particular, entre las cooperativas de trabajo asociado. a) Las sociedades laborales Son empresas reguladas por la Ley 4/1997 de 24 de marzo de Sociedades Laborales. Pueden constituirse bajo la modalidad de sociedad anónima (capital social mínimo de Euros) o de responsabilidad limitada (capital social mínimo de Euros), pero han de cumplir unos requisitos que les confieren un carácter laboralista. El carácter laboralista fue definido legislativamente por primera vez en el año 1986 (primera Ley, de Sociedades Anónimas Laborales) y modificado en 1997, con la citada Ley 4&1997. Los requisitos que han de cumplir son los siguientes: 7. Los antecedentes de esta sección corresponden en lo fundamental a los aportes entregados por Chaves, R.,

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