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Sentencia T.S.J. Madrid 1234/2013 de 2 de octubre. Nombres comerciales mixtos. Marcas anteriores. Riesgo de confusión - Portal Asesoría y Empresas Thomson Reuters
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Sentencia T.S.J. Madrid 1234/2013 de 2 de octubre
Patentes y marcas: Anulación y denegación de la concesión de registro de nombre comercial para servicios de publicidad, gestión de negocios comerciales y trabajos de oficina. Oposición: Requisitos. Similitud de marcas: Entre los distintivos enfrentados y la marca oponente prioritaria existe una evidente similitud, así como una manifiesta relación entre las áreas comerciales en las cuales despliegan sus efectos, con riesgo de confusión. Existencia de similitud fonética y denominativa, así como conceptual, gráfica y visual.
C/ General Castaños, 1 - 28004
33009710
NIG: 28.079.33.3-2010/0165739
RECURSO 467/2010
SENTENCIA NÚMERO 1234
D. Juan Francisco López de Hontanar Sánchez
D. José Daniel Sanz Heredero
D.ª Elvira Adoración Rodríguez Martí
D.ª Fátima Blanca de la Cruz Mera
D. Francisco Bosch Barber
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Vistos por la Sala, constituida por los Señores del margen, de este Tribunal Superior de Justicia, los autos del recurso contencioso-administrativo número 467/2010, interpuesto por D.ª Sara, representada por el Procurador D. Francisco Javier Soto Fernández, contra la resolución, dictada, en 11 de octubre de 2010, por la Oficina Española de Patentes y Marcas, por la que, con estimación del recurso de alzada interpuesto por el codemandado D. Eduardo, contra la resolución dictada en 5 de abril de 2010, concediendo el registro del nombre comercial mixto Filtración y Depuración Aqua Norte, n.º 289.316, con grafico, para clase 35, anula dicha concesión a la actora y deniega el citado nombre comercial, en razón a la oposición del mencionado codemandado, representado por la Procuradora D.ª María Dolores Martin Cantón.
Han sido partes demandadas la Oficina Española de Patentes y Marcas, representada por el Abogado del Estado, y como codemandado el indicado Sr. Eduardo.
Primero.—Que previos los oportunos trámites, la parte actora recurrente, AC Hoteles formalizó su demanda mediante escrito presentado el 17 de marzo de 2011, en que tras exponer los hechos y fundamentos de derecho que estimó pertinentes, terminó suplicando sentencia estimatoria del recurso interpuesto y las declaraciones correspondientes en relación con la actuación administrativa impugnada y no solicito el recibimiento a prueba del recurso.
Segundo.—Que asimismo se confirió traslado a la representación de la parte demandada, para contestación a la demanda, presentando contestación en 20 de abril de 2011, oponiéndose a la misma, tras exponer los hechos y fundamentos de derecho que estimo oportunos, y solicitando su desestimación.
Por su parte, la codemandada, en escrito de fecha 20 de junio de 2011, tras exponer los hechos y fundamentos de derecho que estimo aplicables, se opuso a la demanda e intereso su desestimación.
Tercero.—Por Auto de 22 de junio de 2011, se acordó tramite de conclusiones, que se llevo a efecto, y se declararon conclusas las actuaciones, quedando las mismas pendientes de señalamiento, y en fecha 26 de septiembre de 2013 se celebró el acto de votación y fallo de este recurso, quedando concluso para Sentencia.
VISTOS.- Siendo Magistrado Ponente el Ilmo. Sr. D. Francisco Bosch Barber.
Primero.—El presente recurso tiene por objeto la impugnación de la resolución, dictada en 11 de octubre de 2010, por la Oficina Española de Patentes y Marcas, en la que, con estimación del recurso de alzada interpuesto contra la resolución, dictada el 5 de abril de 2010, que había concedido a la actora solicitante el registro del nombre comercial mixto Filtración y Depuración Aqua Norte n.º 289.316, con grafico, en clase 35, para servicios de publicidad, gestión de negocios comerciales, administración comercial y trabajos de oficina, solicitado, se anula la concesión y se deniega el citado nombre comercial.
La precitada resolución estima que concurre la causa de prohibición de registro contenida en el artículo 6.1. b de la Ley de Marcas 17/2001, en relación con el art. 88.c, por existir, entre los distintivos enfrentados, Filtración y Depuración Aqua Norte, nombre comercial solicitado, y la marca oponente prioritaria Aquanor el prioritario, ambos en clase 35, una evidente similitud, así como una manifiesta relación entre las aéreas comerciales en las cuales despliegan sus efectos, con riesgo de confusión.
Segundo.—La parte recurrente muestra su disconformidad con la resolución impugnada, alegando que no resulta aplicable la prohibición del art. 6.1. b de la Ley, dado que los signos confrontados, Filtración y Depuración Aqua Norte y Aquanor no son en conjunto similares, denominativa, conceptual, fonética y gráficamente, así como la falta de total identidad aplicativa, y por ello sin riesgo de confusión con la prioritaria, ni el término No es relevante, además de existir una marca Aquanor registrada, con actividad idéntica y en la misma zona geográfica, a la de la oponente, sin riesgo de confusión, interesando la estimación de la demanda y la concesión del nombre comercial marca solicitado.
Por su parte, el Abogado del Estado, en la representación en que actúa, se muestra conforme con el criterio recogido en la resolución impugnada, existiendo suficientes similitudes de conjunto entre los signos, denominativas y fonéticas, además de la relación aplicativa existente, interesando la desestimación de la demanda.
La codemandada, en su contestación, alega que la solicitante está utilizando el signo de manera distinta a la registrada, con claro riesgo de confusión, añadiendo que la solicitante trabajo para la empresa Aquanor, no existiendo diferencias fonético- denominativas y siendo el grafico no determinante, además de que el elemento esencial de la solicitada es Aqua Norte, muy parecido a Aquanor, con similitud aplicativa, e interesando la desestimación de la demanda.
En el expediente administrativo consta la solicitud de la actora D.ª Sara, en fecha 28 de octubre de 2009, de registro de nombre comercial n.º289.316, filtración y depuración Aqua Norte, con grafico, para la clase 35, en concreto para servicios de publicidad, gestión de negocios comerciales, administración comercial y trabajos de oficina, oponiéndose D. Pablo, con una marca denominativa prioritaria, Aquanor, en clase 35, en concreto para servicios de importación, exportación, representación y exclusivas de equipos, productos químicos y en general de toda clase de aparatos relacionados con el análisis y tratamiento de aguas, alegando la existencia de notoria similitud fonético-denominativa y conceptual entre Aquanor y Aquanorte, entre los signos confrontados y sin que el elemento grafico de la solicitante sea relevante, al prevalecer el elemento denominativo, además de la identidad aplicativa, en la clase 35, dado que la dedicación de la empresa solicitante es la filtración y depuración de aguas, refiriendo la aplicación del art. 6.1.b de la Ley de Marcas, con evidente riesgo de confusión y de asociación; la Oficina suspendió el expediente, y la solicitante contesto a la suspensión, alegando que se trata de conjuntos distintos, fonética, conceptual, grafica y denominativamente, y con distinta relación aplicativa; y en resolución de fecha 5 de abril de 2010 la OEPM concedió totalmente el nombre comercial mixto solicitado, para clase 35, no estimando aplicable la referida prohibición del art. 6.1.b por tratarse el solicitado de signo suficientemente diferenciado en su conjunto grafico y conceptual del oponente, siendo signos compatibles, interponiendo alzada la citada oponente, reiterando sus alegaciones de similitud denominativa y fonética de conjunto entre los signos confrontados, sospechosamente parecidos, además de referir la relación aplicativa, por dedicarse la solicitante a filtración y depuración de aguas, oponiéndose la solicitante a la alzada; y en resolución, de fecha 11 de octubre de 2010, la OEPM estimo la alzada, anulando y denegando la concesión del nombre comercial mixto solicitado, haciendo constar la existencia de una evidente similitud entre los signos enfrentados, nombre comercial Filtración y Depuración Aqua Norte, con grafico, el solicitado, y marca prioritaria Aquanor, además de una manifiesta relación entre las aéreas comerciales en las cuales despliegan sus efectos, con riesgo de confusión, existente cuando los productos, servicios o actividades que designan la marca y el nombre comercial confrontados son de idéntica o análoga naturaleza, o coinciden en su comercialización, o aplicación, o en una finalidad complementaria o relacionada.
Tercero.—En primer lugar, examinado el contenido de las resoluciones impugnadas, así como las alegaciones vertidas por las partes personadas, para la correcta resolución de la cuestión litigiosa objeto del presente recurso debemos tener en cuenta que el artículo 6.1 de la antedicha Ley de Marcas, señala que " no podrán registrarse como marcas los signos:
Que sean idénticos a una marca anterior que designe productos o servicios idénticos.
Que, por ser idénticos o semejantes a una marca anterior y por ser idénticos o similares los productos o servicios que designan, exista un riesgo de confusión en el público; el riesgo de confusión incluye el riesgo de asociación con la marca anterior ".
Dicho precepto viene a posibilitar que el titular de una marca anterior pueda oponerse al registro de una marca solicitada con posterioridad cuando exista identidad entre los signos y los productos o servicios distinguidos por ellos. Cuando ello sucede, la marca no podrá cumplir la función distintiva que le es propia, dada la imposibilidad de que el público distinga el distinto origen de los productos o servicios a los que se le aplican las marcas idénticas; obviamente ello es de aplicación a los nombres comerciales, en aplicación del citado precepto en relación al art. 88.c de la citada Ley, como sucede en el presente supuesto.
A este respecto, resulta adecuado consignar la doctrina jurisprudencial de la Sala Tercera del Tribunal Supremo expuesta en la sentencia de 4 de octubre de 2006 (RC 7075/2003), en relación con el concepto de marca a que alude el artículo 1 de la Ley 32/1988, de 10 de noviembre, de Marcas (recordada, entre otras, en las Sentencias de dicho Alto Tribunal de 11 de mayo y 6 de julio de 2011), y que resulta adecuado para comprender el significado del presupuesto de distintividad de las marcas referido en el artículo 4 de la Ley vigente de 7 de diciembre de 2001 cuando estipula que " se entiende por marca todo signo susceptible de reproducción gráfica que sirva para distinguir en el mercado los productos o servicios de una empresa de los de otras": "(...) la distintividad de la marca es su función esencial que va a permitir su segura identificación y reconocimiento por la generalidad de los consumidores. Por esta razón, no basta que la marca identifique al producto, sino que es preciso además que proporcione una suficiente capacidad de diferenciación entre los productos marcados y todos los demás. La distintividad de la marca se constituye así en un dato que afirma que el objeto designado por ella pertenece a la clase de objetos que llevan esa marca, operando en la mente del receptor del signo como una señal, que sin necesidad de una gran reflexión le permite discernir sobre la naturaleza y el origen del producto, es decir, que todos los productos marcados con ese signo tienen una procedencia común y son homogéneos. Esta operación que se produce por efecto reflejo en la mente del sujeto receptor le va a permitir recordar con facilidad la imagen que el signo representa. De aquí, que deban rechazarse aquellos que o bien por su simplicidad no dicen nada o bien son tan complejos que su aprehensión no es posible ".
Es igualmente doctrina jurisprudencial la que sostiene que la concretización aplicativa del artículo 6.1 b) de la Ley 17 de Marcas, ha de efectuarse por los órganos jurisdiccionales contencioso-administrativos desde el análisis hermenéutico teleológico, de conformidad con los cánones constitucionales que refiere el artículo 51 de la Constitución, al reconocer como principio rector de la política social y económica la defensa de los derechos e intereses de los consumidores y usuarios, conforme a la finalidad de la norma legal de garantizar el acceso al registro de las marcas en su consideración de signos distintivos que constituyen instrumentos eficaces y necesarios en la política empresarial y que suponen un importante mecanismo para la protección de los consumidores, como advierte la Exposición de Motivos de la mentada Ley de Marcas, de modo que, en la comparación de las marcas opositoras en que puedan existir identidad o semejanza denominativa, fonética, gráfica o conceptual, la Sala Tercera del Tribunal Supremo no sólo atiende a asegurar la tutela de intereses conectados a garantizar la competencia empresarial y la transparencia en las transacciones económicas de productos o servicios, sino que fundamentalmente garantiza la protección de los derechos de los consumidores que se proyecta en el acto de elección de productos o servicios, permitiéndoles distinguirlos sin error posible unos y otros en razón de la indicación de su procedencia empresarial, de su prestigio adquirido, y de su calidad.
En este sentido, como nos recuerda la ya citada Sentencia del Tribunal Supremo de 11 de mayo de 2011, no resulta ocioso recordar los postulados que informan la nueva regulación de las prohibiciones de registro establecidas en la Ley 17/2001, de 7 de diciembre, de Marcas, que persigue armonizar el Derecho español de Marcas con el Derecho europeo y el Derecho internacional de Marcas, según se expone en la Exposición de Motivos: " En orden a los compromisos adquiridos por el Estado español, la presente Ley da cumplimiento a los mismos, respondiendo a los altos niveles de armonización impuestos en el seno de la Comunidad Europea e Internacional.
La armonización comunitaria en materia de marcas se ha operado fundamentalmente a través de la Primera Directiva 89/104/CEE del Consejo, de 21 de diciembre de 1988, relativa a la aproximación de las legislaciones de los Estados miembros en materia de marcas. Sus disposiciones, que ya fueron incorporadas por la Ley 32/1988, de Marcas, también han sido objeto de una plena transposición en la presente Ley. De las normas que se transponen deben destacarse las siguientes: nuevo concepto de marca, reformulación de las causas de denegación y nulidad del registro, extensión al ámbito comunitario del agotamiento del derecho de marca, incorporación de la figura de la prescripción por tolerancia y reforzamiento de la obligación de uso de la marca; y de las sanciones por su incumplimiento.
La Ley que ahora se aprueba contiene asimismo las reglas necesarias para adaptar nuestro Derecho a los esfuerzos armonizadores realizados en el seno de la Comunidad Internacional. De este modo, se incorporan las normas que permiten la aplicación en España del Protocolo concerniente al Arreglo de Madrid relativo al Registro Internacional de Marcas, de 27 de junio de 1989, el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio (Acuerdo ADPIC), que forma parte integrante del Acuerdo por el que se establece la Organización Mundial del Comercio (OMC), de 15 de abril de 1994, así como el Tratado sobre el Derecho de Marcas y su Reglamento, de 27 de octubre de 1994 ".
En este sentido, cabe recordar que, conforme es doctrina de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo, expuesta en las sentencias de 18 de noviembre de 2005 (RC 2084/2003) y de 25 de enero de 2006 (RC 3857/2003), que a los efectos de valorar el riesgo de confusión entre marcas, los órganos jurisdiccionales, en el ejercicio de su función constitucional de controlar la legalidad de las resoluciones registrales, deben ponderar globalmente y de forma interdependiente todos los factores del supuesto concreto que resulten pertinentes y, en particular, tener en cuenta los elementos distintivos y dominantes de los signos enfrentados, atendiendo a la identidad o similitud de las marcas opuestas y a la identidad o similitud de los productos o servicios reivindicados, al grado de conocimiento de la marca en el mercado, y a la asociación que puede hacerse con el signo registrado; en el presente caso entre filtración y depuración Aqua Norte y Aquanor los grados de similitud son patentes, en su examen conjunto, dado que entre Aquanor y Aqua Norte no hay diferencias mínimamente suficientes como para evitar cualquier riesgo de confusión.
Cuarto.—Debemos significar asimismo que es doctrina jurisprudencial reiterada del Tribunal Supremo, como nos recuerda la Sentencia de dicho Alto Tribunal de 6 de julio de 2011, que " en los casos de marcas combinadas o mixtas, integradas por fonemas con la adición de formas especiales de representación gráfica, la confundibilidad habrá de ser dilucidada tomando todos los elementos en su conjunto, y atendiendo a las figuras, los dibujos, el color, etc, tanto como a las denominaciones; y determinando de este modo la posible existencia del error en los consumidores, después de una apreciación en la que se pueda destacar los elementos más llamativos; pues cuando alguno o algunos de los elementos que, utilizados por las marcas, tienen especial eficacia individualizadora, es este particular elemento el que, por la peculiaridad singularizante del elemento común, ha de ser preferentemente contemplado, para decidir si la marca impugnada puede provocar confusión en el tráfico mercantil, a costa de la marca prioritaria ". Resulta evidente que los signos confrontados, filtración y depuración de aguas, en minúsculas, como figura en la solicitud, con Aqua Norte en mayúsculas, elemento esencial del nombre comercial denominativo interesado, aun con el grafico, que no consta en el signo denominativo oponente, guardan parecido suficiente como para aplicar la citada prohibición relativa, dado que los respectivos conjuntos son denominativa, fonética, conceptual, y visualmente semejantes, y el hecho de que Nor y Norte puedan tener apreciaciones distintas, los indicados conjuntos llevan consigo la indicada similitud, como refiere la resolución impugnada, dado que filtración y depuración en minúsculas no conllevan la alegada diferenciación mínimamente suficiente, debiendo ratificarse por ello lo referenciado en la resolución combatida, con lo que se cumple el primero de los requisitos exigidos, dado que además se solicita el nombre comercial como denominativo, aun siendo de facto mixto.
Como igualmente nos recuerda la precitada Sentencia de 6 de julio de 2011, con cita de la dictada el 27 de noviembre de 2003, debemos considerar que " el criterio prevalente que permite valorar la licitud de las marcas enfrentadas se expresa en el axioma de que no toda semejanza entre marcas es suficiente para declarar su incompatibilidad, sino solo aquélla que suponga un riesgo de confusión en el mercado sobre los productos o servicios de ambas, desde un examen de conjunto de todos los elementos integrantes de cada denominación confrontada sin descomponer su unidad fonética, gráfica y conceptual, al deber, asimismo, valorar la relación de identidad o similitud de los productos o servicios designados ".
Por ello, y con el examen fonético y denominativo, conceptual, grafico y visual, de los signos confrontados, la Sala entiende que no resultan conjuntos diferentes, como se ha dicho, con lo que del examen conjunto de los signos confrontado se infiere la alegada semejanza y son por ello similitudes suficientes como para desestimar la demanda, dado que no cabe efectuar otro examen que el global de ambos signos, sin descomponerlos.
Es claro, por tanto, que si los signos confrontados son conjuntos cuasi idénticos semejantes y por ello resultan claramente confundibles, procede la desestimación del recurso planteado y confirmar la denegación de registro del nombre comercial interesada, dado que también se acredita el riesgo de que el mercado o los consumidores de los específicos productos y servicios de ambas, asimismo análogos, puedan confundir los signos y sus respectivos orígenes empresariales, en cuanto que no cabe negar las similitudes denominativas, conceptuales, visuales, graficas y fonéticas entre los conjuntos, lo que supone, como se ha dicho, que se cumple el primero de los requisitos exigidos en múltiple jurisprudencia del T.S., y por ello se provoca riesgo de confusión y de asociación; es claro, por tanto, que los conjuntos no son mínima y suficientemente diferentes, y que guardan entre si la exigible similitud o semejanza para la aplicación de la prohibición, debiendo añadirse que aunque no toda coincidencia es suficiente para declarar la incompatibilidad sino únicamente aquella que sea susceptible de producir realmente error o confusión, ya que la comparación de los signos debe hacerse desde una visión de conjunto sintética, desde los elementos integrantes de la denominación confrontada, sin descomponer su unidad fonética y grafica, y desde la perspectiva de conjunto denominativo, es lo cierto que entre el nombre comercial interesado y la marca prioritaria oponente se acredita la semejanza, denominativa, fonética, conceptual y visual exigible, como establece la resolución impugnada, cuyos fundamentos se comparten, al tener los signos una análoga composición denominativa, fonética, y conceptual, lo que no dota a los conjuntos de diferencias cuando menos ciertas, con el consiguiente riesgo de confusión, como sucede en signos como los relacionados entre paréntesis (sentencias del T.S. de 27 de abril de 2004, de 28 de julio de 2006 y de 21 de diciembre de 2006 referidas a marcas Capricho- Capricho Cuétara, Pepe Jeans- Pepe Moya, Pepe Catala-Don Pepe, Pepe Pardo-Don Pepe), e incluso en casos de signos combinados o mixtos, integrados por fonemas con la adición de formas especiales de representación grafica, la confundibilidad debe ser dilucidada tomando todos los elementos en su conjunto y atendiendo a las figuras, los dibujos, el color, etc, tanto como a las denominaciones, como establece la sentencia del T.S. de fecha 6 de julio de 2011, además de la de fecha 27 de noviembre de 2003, confundibilidad evidente en el caso.
Quinto.—En otro orden de cosas, no debemos perder de vista que la fundamentación de la protección dispensada por el precepto que nos ocupa, artículo 6.1.b) de la Ley 17/2001, es la de garantizar la función distintiva de la marca respecto al origen empresarial de los productos o servicios designados con ella (principio de la especialidad), de tal forma que, en principio, un mismo signo puede perfectamente cumplir su función distintiva respecto a productos o servicios dispares, que no guarden una relación de similitud.
Es sabido que son muchas las circunstancias que pueden tenerse en cuenta para valorar la relación de similitud entre los productos o servicios. Con carácter general, hay que precisar que no es posible determinar la similitud entre los productos o servicios atendiendo a la Clasificación Internacional de Productos y Servicios del Arreglo de Niza de 15 de junio de 1957, dado que ésta es simplemente una clasificación administrativa, aunque tampoco puede excluirse su toma en consideración " como factor eventualmente apreciable " (Sentencia del Tribunal Supremo de 27 de marzo de 2003). Por el contrario, habrá que atender a la naturaleza y características de los productos o servicios, a su destino, y a los canales de distribución (entre otras, Sentencia del Tribunal Supremo de 28 de enero de 2008).
Pues bien, en el supuesto que nos ocupa, y como se ha hecho constar, la existencia de una evidente relación aplicativa, en cuanto a la clase 35 interesada, se desprende del propio nombre comercial solicitado, al referir " filtración y depuración", obviamente de aguas, lo que acredita la real dedicación de la empresa solicitante, como asimismo se infiere de las documentales aportadas, con lo que se cumple también el segundo de los requisitos exigidos, por cuanto se trata de idénticos servicios e iguales aéreas comerciales, con lo que al cumplirse asimismo el primero de ellos, debe aplicarse la prohibición, como hace la resolución combatida, por lo que procede desestimar el recurso origen de las presentes actuaciones, confirmando la resolución impugnada, al ser conforme a derecho.
Sexto.—Según lo dispuesto en el apartado primero del artículo 139.1 de la Ley 29/1998, de 13 de julio, reguladora de la Jurisdicción Contencioso-administrativa, no procede efectuar imposición a la actora de las costas procesales, por no acreditarse suficientemente temeridad o mala fe.
VISTOS.- Los artículos citados y demás de general y pertinente aplicación.
Que debemos desestimar y desestimamos el recurso contencioso-administrativo interpuesto por el Procurador D. Francisco Javier Soto Fernández, en nombre y representación de D.ª Sara, contra la resolución, de 11 de octubre de 2010, de la Oficina Española de Patentes y Marcas, que estimó el recurso de alzada interpuesto por el codemandado contra la resolución, de 5 de abril de 2010, que había concedido el registro del nombre comercial solicitado" filtración y depuración Aqua Norte", con grafico, n.º 289.316, para proteger productos y servicios de la clase 35, anulando y denegando la concesión del registro de dicho nombre comercial a la parte actora solicitante, por la oposición del codemandado D. Eduardo, representado por la Procuradora D.ª María Dolores Martin Cantón; y Confirmamos dicha resolución de 11 de octubre de 2010, por ser conforme a derecho; todo ello sin efectuar imposición a la actora de las costas procesales.
Notifíquese la presente resolución a las partes en legal forma, haciéndoles saber que contra la misma cabe interponer recurso de casación ante el Tribunal Supremo que se deberá preparar ante esta Sala en el plazo de diez días a partir de su notificación, previa constitución del depósito previsto en la Disposición Adicional Decimoquinta de la Ley Orgánica del Poder Judicial, bajo apercibimiento de no admitir a trámite dicho recurso.
Dicho depósito habrá de realizarse mediante el ingreso de su importe en la Cuenta de Depósitos y Consignaciones de estas Sección n.º 2612 (Banesto), especificando en el campo concepto "Recurso" 24 Contencioso-Casación (50 Euros). Si el ingreso se hace mediante transferencia bancaria, el código y tipo concreto de recurso debe indicarse justamente después de especificar los 16 dígitos de la cuenta expediente (separado por un espacio).
En su momento, devuélvase el expediente administrativo al departamento de su procedencia, con certificación de esta resolución.
Así, por esta nuestra sentencia, juzgando, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.
D. Juan Francisco López de Hontanar Sánchez D. José Daniel Sanz Heredero
D.ª Elvira Adoración Rodríguez Martí D. Miguel Ángel García Alonso
D.ª Fátima Blanca de la Cruz Mera D. Francisco Bosch Barber

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 artículo 4
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 artículo 6
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 artículo 139
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