Source: http://www.ojedayarceo.com/2016/10/14/proyectos/
Timestamp: 2019-07-22 23:42:37+00:00

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Proyectos. - Mediación Ojeda & Arceo
En Ojeda&Arceo trabajamos para impulsar el uso de la mediación en nuestra sociedad. Por esta razón, hemos elaborado distintos proyectos que hemos ido presentando en diversos organismos oficiales, con el objetivo de introducir servicios de mediación en dichas entidades. Desde hace ya algunas décadas, la mediación es entendida como un derecho de la ciudadanía y como una obligación de los poderes públicos. Por esta razón, luchamos para que los ciudadanos puedan tener acceso a ella y, para conseguir esto, que los organismos públicos la implementen como un servicio más de los que ofertan y la den a conocer.
A continuación, publicamos dichos proyectos. Cabe señalar que algunos de ellos ya han sido propuestos y están en fase de seguimiento hasta su implementación, si bien otros están en espera de poder concertar las reuniones oportunas para su correcta presentación.
Mediación Sanitaria: “salud” también significa menos conflictos. Presentada en el Servicio Canario de Salud en Abril 2016.
Mediación Sanitaria. Resolución de conflictos. Fundamentación El conflicto es una realidad de la vida. Desde el mismo momento en que nos constituimos como seres sociales, empiezan también a surgir diferencias, discrepancias, perspectivas opuestas, desacuerdos, luchas entre personas o situaciones. A mayor complejidad del sistema de relaciones, mayor proliferación, diversidad y complejidad de los conflictos que se producen. Nos encontramos así con controversias desde el ámbito más reducido como es en el núcleo familiar hasta alcanzar los más amplios en el ámbito de las relaciones internacionales, pasando por los ámbitos comunitarios (vecinales, locales, municipales, etc.), escolares y organizativos, donde podemos incluir el empresarial-laboral y el sanitario. El sanitario, debido a su naturaleza y complejidad específica, a menudo es considerado un espacio concreto y diferenciado del resto, pese a tratarse de un tipo de conflicto organizacional. No obstante, la organización sanitaria se encuentra intercedida por multitud de factores transversales, tanto emocionales (vulnerabilidad, estrés, incertidumbre, etc.), como laborales (interdisciplinariedad, toma de decisiones, alto grado de responsabilidad, etc.), así como el alcance de las acciones, que abarca desde el nivel individual (el tratamiento específico de un paciente) hasta el nivel global o social (en el caso de la prevención y/o control de pandemias, etc.). Ante este panorama, lo realmente importante es ¿cómo resolvemos estos conflictos? e incluso ¿cómo podemos prevenir muchos de ellos? Existen diversos métodos que permiten resolver toda una gama de problemas. Entre estos, encontramos la mediación, cuya finalidad central es brindar a las personas un medio satisfactorio para resolver disputas en menos tiempo y sin los gastos ni las complicaciones que acarrean los procedimientos legales formales. La organización Sanitaria. Una realidad específica. Como cualquier otro sistema organizativo, el sistema sanitario contiene elementos de complejidad, a los que además hay que añadir factores específicos, como el tipo de servicio que ofrece (en el que tanto las personas usuarias como las/los profesionales se mueven en condiciones de vulnerabilidad y estrés), el espacio de trabajo con un alto contenido emocional, la necesidad de trabajar en equipos interdependientes, así como el tipo de decisiones y relaciones significativas que se establecen. Todas estas condiciones facilitan la proliferación de gran cantidad y variedad de conflictos. Por este motivo, planteamos la mediación sanitaria, la cual permitirá ahorrar los costes derivados del conflicto, mejorar la calidad del servicio así como la percepción del mismo por parte de la ciudadanía y de las y los profesionales. La mediación permite construir un “espacio transversal de gestión de conflictos” , donde se tratan tanto los conflictos internos (entre profesionales) como externos (con las personas usuarias, familias, proveedores, etc.). Y, por ello, no se limita a la simple gestión de conflictos ya existentes, sino que se amplía, incluyendo una serie de actuaciones dirigidas a la prevención, la intervención y la investigación en las que se contempla el asesoramiento, la formación, el coaching directivo y de equipos, además de la gestión propia de los conflictos. Tal como ya indicamos, gestionar los conflictos desde la mediación supondrá un ahorro en los costes (tanto monetarios como temporales), así como una mejora en las relaciones interpersonales. En esta línea, señala el Dr. Juan José Rodríguez Sendin, presidente de la Fundación para la Formación de la Organización Médica Colegial, “La mediación protege al sistema sanitario […] buscando la mejor manera para ponerse de acuerdo, poder compensar las consecuencias de los errores y evitar al máximo la Medicina defensiva, el encarecimiento del sistema y, por supuesto, la desconfianza de los pacientes hacia los profesionales”. Régimen Jurídico: La legislación española, si bien no especifica ni concreta la inserción de la mediación en el ámbito sanitario, constituye la base para introducir la mediación en dicho sistema como mecanismo fundamental para garantizar los derechos que en ella se regulan. En tal sentido, cabe destacar:  Ley 5/2012 de Mediación en Asuntos Civiles y Mercantiles.  Directiva Europea 2008/52/CE del Parlamento Europeo y del Consejo Europeo de 21 de mayo de 2008; así como las normas que la desarrollen.  Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Salud, que recoge una serie de principios como son la promoción y prevención de la salud (art. 3.1), universalidad (art. 3.2), eficacia, celeridad, economía y flexibilidad (art. 7).  Ley 41/2002, de 14 de noviembre, Básica Reguladora de la Autonomía del Paciente y de Derechos y Obligaciones en materia de Información y Documentación Clínica, donde se establece que la información y la documentación clínica (el consentimiento informado y la historia clínica) serán verdaderas y se comunicarán al paciente de forma comprensible y adecuada (art. 1).  Ley 11/1994, de 26 de julio, de Ordenación Sanitaria de Canarias, donde queda recogida la “mejora continua de la calidad de la atención y la asistencia prestados por los servicios” Qué puede aportar Ojeda & Arceo a la mediación sanitaria. Ojeda & Arceo es una empresa especializada en mediación. Nuestro objetivo es el tratamiento del conflicto desde una perspectiva proactiva y constructiva. Haciendo uso de la mediación, consideramos las disputas como oportunidades de cambio y mejora. Nuestra labor no sólo contempla la resolución de conflictos ya existentes, sino la prevención de otros nuevos en el futuro, mejorando las relaciones interpersonales y, con ello, el clima laboral. Para ello, en Ojeda & Arceo, trabajamos fundamentalmente en dos niveles: – Desde el punto de vista de la resolución de conflictos ya existentes, respondemos de forma integradora y rápida. Logramos que las partes implicadas en un conflicto se conviertan también en las responsables de la solución al mismo. Este papel activo en la búsqueda de alternativas resolutivas crea en los sujetos (tanto profesionales como usuarios) un sentimiento de pertenencia al sistema sanitario, es decir, las personas pasan de ser usuarios puntuales o profesionales “ajenos” a ser usuarios y profesionales que pertenecen al propio sistema, con capacidad para intervenir en su rendimiento y eficacia. Con ello, la organización sanitaria ya no es vista como un ente ajeno, puntualmente necesario, sino como “algo propio”. Y, en este sentido, se contribuye a mejorar esa relación de proximidad entre la ciudadanía y el sistema sanitario. – Desde el punto de vista sistémico, donde se tienen en cuenta también los aspectos de prevención, formación, coaching directivo, etc., mejoramos la calidad del servicio ofrecido, así como las relaciones laborales. Al llevar a cabo un análisis de las situaciones concretas, atendiendo a las especificidades propias del ámbito sanitario, la mediación permite prevenir determinados conflictos que, de otro modo, acabarían complicándose. A esta prevención contribuye también la formación de los profesionales, capaces de detectar situaciones, elementos, es decir, indicadores de situaciones conflictivas. Esta detección precoz permite una intervención rápida, proactiva y en las primeras fases del conflicto, mucho antes de que éste escale y se agrave. El coaching directivo permite dotar a los directivos de una serie de instrumentos y recursos para mejorar el clima laboral de todos aquellos profesionales que están bajo su responsabilidad. Todos estos elementos mejoran la calidad del servicio. Ámbito: Para llevar a cabo esta labor, en Ojeda & Arceo abordamos todos los conflictos que asedian a las organizaciones de salud, ya sean externos o internos: – Conflictos externos: se refiere a todas aquellas disputas entre personal de la organización de salud y otras instancias externas con las que se relaciona de manera cotidiana, como son los usuarios, proveedores, etc. En estos casos, se requiere un buen nivel de entendimiento y relación; por ello, cuando se produce un déficit comunicativo, se genera una falta de confianza y, en consecuencia, un deterioro en la calidad de la asistencia y en la satisfacción tanto del profesional como del agente externo (empresa, paciente, familiares, etc.). – Conflictos internos: hace referencia a todas las disputas que puedan aparecer entre profesionales a nivel organizativo, afectando al buen rendimiento de los equipos de trabajo. Estas carencias, de no solventarse, acaban teniendo un impacto en terceras personas (ya sea a nivel interno, con otros equipos de trabajo, ya sea a nivel externo, con usuarios o entidades externas). ¿Gestionamos en Ojeda & Arceo todos los conflictos surgidos, o que puedan surgir, en el sistema sanitario? No. No todos los conflictos que se detectan o se producen en el marco sanitario son susceptibles de ser tratados a través de la mediación. En general, quedan excluidos todos aquellos conflictos donde no se pueda garantizar la total autonomía y responsabilidad de las partes, así como aquéllos donde quede en entredicha la imparcialidad de la persona mediadora. De igual modo, quedan excluidos los expresamente prohibidos por la ley. Algunos de los conflictos más recurrentes en el ámbito sanitario, y de los que sí se puede hacer cargo Ojeda & Arceo, son las agresiones al personal sanitario, los desacuerdos y demoras en la asistencia, la supresión de citas previas o actos quirúrgicos, las actitudes negativas por parte de los profesionales de la sanidad, condiciones de habitabilidad y hacinamiento, consentimiento informado, etc. Objetivos: Nuestros objetivos dentro de la mediación sanitaria abarcan: 1. Promover y fomentar a nivel general el conocimiento y uso de la mediación. Para ello, habría que formar a las personas integrantes del sistema sanitario de modo que pudieran alcanzar un nivel de conocimiento básico de las técnicas de mediación. 2. Llevar a cabo un modelo de prevención, gestión y resolución de los conflictos que se originan en el ámbito de la salud. 3. Implicar a los agentes (tanto usuarios como profesionales) del sistema sanitario en la gestión de sus propios conflictos, fomentando su responsabilidad y participación. 4. Mejorar el clima laboral y el trabajo en equipo, a través de promover habilidades para el tratamiento positivo de las diferencias y la gestión precoz del conflicto, lo que disminuiría la probabilidad de aparición de nuevos conflictos. Para ello, se proporcionaría un sistema de apoyo activo a los directivos. 5. Promover la construcción de la “cultura de la paz”, neutralizando la “cultura de la demanda y la queja”. Actuaciones prioritarias para el abordaje de la mediación sanitaria. Siendo conscientes de la importancia de la mediación para el ámbito sanitario, y también de su inexistencia y desconocimiento (por parte de usuarios y profesionales), desde Ojeda & Arceo proponemos el abordaje de esta ingente labor fundamentalmente en tres líneas de actuación: 1.- Formación. Con el objetivo de dar a conocer el procedimiento de mediación, sus ventajas y beneficios, así como sensibilizar sobre la mediación y su implementación en el área de salud, Ojeda & Arceo puede realizar distintas acciones formativas con diferentes profesionales del servicio. En este sentido, se podrían impartir diversos cursos de formación básica y avanzada para profesionales de la salud, así como una formación más especializada dirigida a directivos. Esta formación se completaría con sesiones informativas abiertas, cuyo objetivo es más divulgativo. 2.-Resolución de conflictos. Sin duda alguna, la resolución concreta de conflictos ya existentes es otra manera de dar a conocer la mediación, así como de mejorar el clima laboral al eliminar las disputas concretas que diariamente obstaculizan el buen desarrollo de las actividades sanitarias. En este sentido, el sistema sanitario puede plantear a las partes en conflicto el uso de la mediación para resolver sus diferencias. En Ojeda & Arceo podemos abordar estas disputas, puesto que estamos especializados en mediación sanitaria. Una vez informadas las partes del proceso y tras su común acuerdo de querer someter sus disputas a mediación, comenzaríamos con el procedimiento en el plazo acordado con las partes (el menor posible). 3.- Creación de una/s unidad/es de mediación sanitaria. Desde Ojeda & Arceo somos conscientes de que la mejor solución para una organización tan grande y compleja como la sanitaria es la creación de una unidad de mediación sanitaria. Esta unidad (o unidades de mediación, según los niveles en los que se quiera implementar) dentro del propio sistema de salud permitiría gestionar de forma positiva, proactiva y preventiva los conflictos que el propio sistema genera debido a su naturaleza. Ojeda & Arceo puede colaborar en dicha creación, asesorando sobre los elementos esenciales que garanticen la efectividad de dicha unidad. Pero también puede colaborar, como empresa externa, para el control de calidad de la misma.
Mediación Familiar: nuestros mayores también cuentan. Presentada en el IASS en Mayo 2016.
Mediación Familiar. Reconstruyendo la familia. Fundamentación. “Familia” es un concepto que todos parecemos comprender desde el más básico sentido común, pero qué es exactamente la familia. La RAE la define, en su primera acepción, como el grupo de personas emparentadas entre sí que viven juntas y que puede referirse también, en su segunda definición, al conjunto de ascendientes, descendientes, colaterales y afines de un linaje. No obstante, esta definición no parece abarcar relaciones entre personas distintas de las anteriormente mencionadas pero que no dudaríamos en calificar de familiares. Lo cierto es que la familia es probablemente la institución o estructura social más básica y antigua que existe, lo que a su vez puede deberse a su flexibilidad, a su adaptabilidad a los cambios relacionales y de mentalidad. Dicho de otro modo, no sólo hablamos de familia para referirnos a la tradicional pareja heterosexual con hijos, sino también para referirnos a parejas humanas (ya sean heterosexuales u homosexuales) con o sin hijos; a personas individuales con hijos (familias monoparentales); a personas unidas por parentesco de sangre o político; a parejas que viven juntas sin lazos legales (parejas de hecho); padres divorciados/separados con hijos; etc. No obstante, a pesar de toda esta diversidad, existen ciertos elementos que son comunes a todos los tipos de familia, léase, emocionales, generacionales, relacionales, sociales, económicos y de poder. Todos estos factores convierten a la familia en una estructura donde los conflictos encuentran unas condiciones idóneas para aparecer (por diferencias ideológicas, relacionales, intergeneracionales, etc.), escalar (debido a los fuertes lazos emocionales que vinculan a las personas involucradas) y estancarse (a menudo en las relaciones familiares los conflictos tienden a estancarse debido al cansancio de las personas involucradas y/o al miedo a perder, por lo que se tiende a “dejar las cosas como están”). La mediación, en general, ha demostrado ser enormemente eficaz a la hora de resolver conflictos, no sólo porque es más rápida, económica y eficaz que otros métodos de resolución de conflictos (jurisdicción ordinaria, arbitraria, negociación, etc.), sino también porque permite restablecer las relaciones que se han visto lesionadas en el desarrollo del conflicto. Y es precisamente en esto en donde radica el valor de la mediación; valor que adquiere un grado exponencial en el caso de la mediación familiar, puesto que incluso en los casos donde no se consigue llegar a un acuerdo sobre un conflicto ya existente, la relación entre las partes se regenera/recupera al restablecerse la comunicación. Sin embargo, no por ello debe confundirse la mediación con la terapia; en mediación no pretendemos “curar” o “sanar” las relaciones (de pareja, paternas, fraternales, filiales, etc.), sino que una vez tomadas las decisiones oportunas (divorcio, cuidado de mayores, herencias, custodias, etc.), la mediación ayuda a alcanzar un acuerdo que beneficie a todos. Régimen Jurídico: La mediación como institución de resolución alternativa de conflictos no es novedosa, pero desde el punto de vista legislativo es relativamente reciente. Esta legislación, si bien no obliga a su uso, sí constituye la base para su introducción en nuestro sistema como mecanismo fundamental para garantizar los derechos que en ella se regulan. En tal sentido, cabe destacar:  Ley 5/2012 de Mediación en Asuntos Civiles y Mercantiles.  Directiva Europea 2008/52/CE del Parlamento Europeo y del Consejo Europeo de 21 de mayo de 2008; así como las normas que la desarrollen.  Ley 30/1981, de 7 de julio, por la que se modifica la regulación del matrimonio en el Código Civil y se determina el procedimiento a seguir en las causas de nulidad, separación y divorcio. Legaliza el divorcio y, por tanto, supone una transformación del perfil de la familia.  Ley 15/2005, de 8 de julio, por la que se modifica el Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil en materia de separación y divorcio; en su Disposición Final Primera: “Las partes pueden pedir en cualquier momento al Juez la suspensión de las actuaciones judiciales para acudir a la mediación familiar, y tratar de alcanzar una solución consensuada en los temas objeto de litigio”.  Ley 15/2003, de 8 de abril, de la Mediación Familiar, modificada por la Ley 3/2005, de 23 de junio, por la que se define la mediación familiar como un proceso extrajudicial y voluntario, en el cual, un tercero, debidamente acreditado, denominado mediador familiar, informa, orienta y asiste, sin facultad decisoria propia, a los familiares en conflicto, con el fin de facilitar vías de diálogo, y la búsqueda por éstos, de acuerdos justos, duraderos y estables, y al objeto de evitar el planteamiento de procedimientos judiciales contenciosos, o poner fin a los ya iniciados o bien, reducir el alcance de los mismos.  Decreto 144/2007, de 24 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento de la Ley de Mediación Familiar.  La Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia de España, más conocida como “ley de dependencia”.  Ley Orgánica 8/2015 de 22 de julio, de modificación del sistema de protección a la infancia y a la adolescencia, donde se establece que a efectos de interpretación y aplicación en cada caso del interés superior del menor, se tendrán en consideración, entre otros criterios, los deseos, sentimientos y opiniones del menor, así como su derecho a participar progresivamente, en función de su edad, madurez, desarrollo y evolución personal, en el proceso de determinación de su interés superior. Asimismo, establece que toda medida en el interés superior del menor deberá ser adoptada respetando las debidas garantías del proceso y, en particular los derechos del menor a ser informado, oído y escuchado y a participar en el proceso de acuerdo con la normativa vigente.  Ley 26/2015, de 28 de julio, de Protección a la Infancia y a la Adolescencia. Qué puede aportar Ojeda & Arceo a la mediación familiar. Ojeda & Arceo es una empresa especializada en mediación. Nuestro objetivo es el tratamiento del conflicto desde una perspectiva proactiva y constructiva. Haciendo uso de la mediación, consideramos las disputas como oportunidades de cambio y mejora. Nuestra labor no sólo contempla la resolución de conflictos ya existentes, sino la prevención de otros nuevos en el futuro, mejorando así las relaciones interpersonales. Para ello, en Ojeda & Arceo, trabajamos fundamentalmente en dos niveles: – Desde el punto de vista de la resolución de conflictos ya existentes, respondemos de forma integradora y rápida. Logramos que las partes implicadas en un conflicto se conviertan también en las responsables de la solución al mismo. Este papel activo en la búsqueda de alternativas resolutivas incentiva en los sujetos la confianza en sí mismos y en sus decisiones, lo que incrementa a su vez las posibilidades de que el acuerdo alcanzado sea respetado y ejecutado. – Desde el punto de vista sistémico, donde se tienen en cuenta también otros aspectos. En este sentido, el objetivo no es tanto llegar a un acuerdo, como provocar un cambio en las relaciones y en la narración. A menudo, en los conflictos familiares, debido a la enorme carga personal y emocional, se produce una dramatización excesiva y una bipolarización de los conflictos, donde los cambios no son aceptados, produciendo fatiga y sensación de impotencia. La mediación permite a las partes en conflicto modificar la narración, considerar otras perspectivas y restablecer la comunicación. Ámbito: Para llevar a cabo esta labor, en Ojeda & Arceo abordamos todos los conflictos que surgen en el seno familiar. Generalmente, cuando se piensa en mediación familiar se tiende a ubicarla exclusivamente en el contexto de la separación y/o divorcio; sin embargo, el ámbito de actuación de la mediación familiar incluye mucho más. Las principales áreas de intervención en mediación familiar, y que ofrece Ojeda & Arceo, son: – Conflictos derivados de la separación y/o divorcio. En estos casos, donde además hay implicados hijos menores, la exposición de motivos de la Ley 15/2005 hace constar que “con el fin de reducir las consecuencias derivadas de una separación o divorcio para todos los miembros de la familia, mantener la comunicación y el diálogo, y en especial, garantizar la protección del interés superior del menor, se establece la mediación como un recurso voluntario alternativo de solución de los litigios familiares por la vía del mutuo acuerdo, con la intervención de un mediador, imparcial y neutral”. – Conflictos derivados de herencias familiares. – Conflictos intergeneracionales, principalmente entre padres e hijos, sobre todo adolescentes. En estos casos, se produce un distanciamiento entre ambos, así como una disminución de la comunicación y dificultad para entender las situaciones y expectativas del otro. – Conflictos entre hermanos, derivados de la necesidad de prestar cuidados a los padres ancianos o dependientes (incluyendo en esta última categoría a las personas con enfermedad/discapacidad mental/intelectual o física). En estas situaciones, los conflictos pueden contribuir al deterioro en la salud física y emocional de los mayores y/o dependientes. – Conflictos relacionados con materias relativas a adopción o acogimiento familiar. Respecto a los conflictos relacionados con menores, la ley 15/2003 establece que los menores pueden intervenir en los procedimientos de mediación si tienen suficiente razón y, en cualquier caso, pueden intervenir los mayores de 12 años. En tal sentido, no sólo hay que considerarlos como sujetos de protección sino también de derecho y, por tanto, hay que tener en cuenta su opinión; escucharles y consultarles, ya que pueden contribuir a facilitar la posible adopción de acuerdos. – Conflictos con personas drogodependientes. Normalmente se ve imposible la viabilidad de la mediación en los conflictos donde se ven involucradas personas consumidoras de sustancias adictivas; no obstante, en estos casos la mediación asumiría una función preventiva. No se trataría de ningún tratamiento ante ningún comportamiento adictivo, pero permitiría identificar y visibilizar un comportamiento de consumo sobre el que se reflexionaría y se tomarían las correspondientes decisiones con relación al tratamiento preciso. Hay que tener en cuenta, además, que la drogodependencia es una cuestión transversal que puede afectar a los demás casos de conflictos, a saber: separación/divorcio, donde alguna de las partes es consumidora; atención y cuidado de hijos, donde alguno de los progenitores es consumidor; situaciones de acogimiento de un hijo de madre/padre consumidor; progenitores que presentan un conflicto relacional e intergeneracional con su hijo que es consumidor de drogas, etc. Todos estos casos presentan una serie de características comunes: – Al tratarse de familias, sus miembros tienen que permanecer, en principio, unidos y manteniendo una vinculación afectiva y emocional. Aquí la mediación es fundamental, no sólo para conseguir un acuerdo, sino para mantener la fluidez de las relaciones. Por ello, aquí hay que trabajar la comunicación familiar, los afectos, las emociones y sentimientos subyacentes a las posiciones que cada uno mantiene. – Estos conflictos, de no solucionarse, acabarán afectando negativamente en toda la unidad familiar y fácilmente pueden escalar y cronificarse, debido entre otras cosas a la interacción constante entre los implicados. Estos casos rara vez se afrontan por la vía judicial sino que, por el contrario, el conflicto se instala en la familia y todos se acomodan al mismo. – Los conflictos que se generan en la unidad familiar tienden a extenderse a la familia extensa (abuelos, tíos, parejas, etc.), ya que los miembros de la misma tenderán a apoyar a una de las partes en detrimento de la otra, generando a su vez conflictos de lealtades. ¿Gestionamos en Ojeda & Arceo todos los conflictos surgidos, o que puedan surgir, en el seno familiar? No. No todos los conflictos que se detectan o se producen en el marco familiar son susceptibles de ser tratados a través de la mediación. En general, quedan excluidos todos aquellos conflictos donde no se pueda garantizar la total autonomía y responsabilidad de las partes, así como aquéllos donde quede en entredicha la imparcialidad de la persona mediadora. De igual modo, quedan excluidos los expresamente prohibidos por la ley. Más concretamente, los casos donde la mediación familiar puede no ser del todo eficaz e, incluso, puede estar contraindicada son: cuando ha habido maltrato a los hijos o negligencia en su cuidado; cuando ha habido repetidas demandas por la vía judicial; cuando alguna de las partes tiene importantes problemas psiquiátricos o comportamientos violentos o antisociales. Objetivos: Nuestros objetivos dentro de la mediación familiar abarcan: 1. Alcanzar acuerdos más efectivos y duraderos. En tanto que las partes involucradas son las que elaboran los acuerdos teniendo presentes todos los aspectos que influyen en el conflicto, los acuerdos responden mejor a las necesidades de todos, ajustándose al esquema Ganar-Ganar. 2. Preservar el interés superior del menor. La mediación logra bajar el nivel de conflicto, por lo que los menores no ven a sus padres enfrentados por su culpa y se sienten protegidos por los dos. Además no tienen que presentarse ante el Juez, reduciendo el posible trauma que esto pudiera ocasionar. Se aumenta la cooperación y la comunicación entre los progenitores entre sí y entre estos y los hijos. Se establece una corresponsabilidad parental, al contribuir a mantener el rol como padres, aunque ya no exista una relación conyugal, lo que racionaliza la situación. 3. Restablecer la comunicación entre las partes implicadas, mejorando y, en ocasiones, restaurando las relaciones que se han visto lesionadas en el proceso de escalada y estancamiento del conflicto. 4. Mejorar las condiciones de aquellas personas que se encuentran ingresadas en algún centro debido a su condición de personas mayores y/o dependientes. En estos casos, los conflictos familiares antes mencionados a este respecto pueden verse incrementados por conflictos surgidos a raíz del ingreso de estas personas en algún centro. En Ojeda & Arceo, al ser expertos no sólo en mediación familiar sino sanitaria también, podemos intervenir en los conflictos surgidos con el centro, mejorando la estancia de estas personas. 5. Promover la construcción de la “cultura de la paz”, racionalizando las situaciones, posibilitando espacios para el diálogo y la reflexión y fomentando la asunción de responsabilidad en los conflictos y su solución. Servicios que ofrece Ojeda & Arceo en mediación familiar. Siendo conscientes de la importancia de la mediación para los conflictos en el ámbito de la familia, desde Ojeda & Arceo proponemos el abordaje de esta labor fundamentalmente en dos líneas de actuación: 1.- Formación. Con el objetivo de dar a conocer el procedimiento de mediación, sus ventajas y beneficios, Ojeda & Arceo puede realizar distintas acciones formativas con los profesionales de los distintos centros (tanto para menores como para mayores y dependientes), con el objetivo de que puedan llevar a cabo detecciones precoces de situaciones conflictivas y puedan afrontarlas de manera preventiva y proactiva, haciendo uso de las herramientas de la mediación. En este sentido, se podrían impartir diversos cursos de formación básica y avanzada para profesionales, así como una formación más especializada dirigida a directivos. Podría elaborarse, a su vez, una formación específica que incorporara nociones básicas de mediación familiar y sanitaria, para aquellos casos donde estén entrelazadas ambas áreas. Esta formación se completaría con sesiones informativas abiertas, cuyo objetivo es más divulgativo. 2.- Resolución de conflictos. La resolución concreta de conflictos ya existentes es otro servicio que ofertamos. Para ello, los profesionales pueden plantear a las partes en conflicto el uso de la mediación para resolver sus diferencias. En Ojeda & Arceo podemos abordar estas disputas, puesto que estamos especializados tanto en mediación familiar como en mediación sanitaria. Una vez informadas las partes del proceso y tras su común acuerdo de querer someter sus disputas a mediación, comenzaríamos con el procedimiento en el plazo acordado con las partes (el menor posible).
Mediación Empresarial: un compromiso. Presentada a diversas empresas y colegios profesionales desde Marzo 2016 hasta la actualidad.
Mediación Empresarial. Un compromiso. La mediación es un método alternativo de resolución de conflictos. Un método eficaz, cuyos principios dimanantes son la flexibilidad, voluntariedad, confidencialidad y celeridad. Una persona neutral, el mediador, ayuda activamente a las partes a trabajar en la consecución de un acuerdo con el que poner fin a una disputa, pero son las partes las que ostentan el control último tanto de la decisión de pactar, o no, como de los términos de dicho acuerdo. Desde el punto de vista empresarial, son muchos los conflictos a los que tiene que hacer frente la empresa, grande o pequeña, tanto a nivel interno (de organización laboral, entre los propios trabajadores, entre los trabajadores y los directivos, entre los trabajadores y la propia organización laboral), como a nivel externo (de relación empresarial, con los clientes u otras empresas). La existencia de estos conflictos no debe frenar o limitar el buen desarrollo y prosperidad de la empresa. La mediación es clave en estos casos, puesto que no sólo resuelve los conflictos ya existentes, sino que previene la aparición de otros nuevos, mejorando el clima laboral al restablecer la comunicación y las relaciones. El “Compromiso de Mediación” es un documento por el cual tu empresa se compromete, llegado el caso, a someter sus conflictos a mediación antes de acudir a cualquier otro método de resolución de conflictos, incluida la vía judicial. ¿Qué es y a qué me obliga la firma de dicho documento? La firma de esta propuesta no obliga nada, ni impide acudir a otros métodos de resolución de conflictos, como la vía judicial, el arbitraje, la negociación, etc. después de intentar la vía de la mediación. La mediación es un proceso totalmente voluntario y sólo se produce si ambas partes están de acuerdo en querer encontrar una solución. Por tanto, se trata de una declaración de intenciones, consistente en someter los conflictos de tu empresa a mediación. No obstante, supone incorporar a tu imagen empresarial los valores de concordia, de paz e, incluso, de racionalidad ante los empleados, clientes y otras empresas. Una imagen donde lo que prima es tu predisposición a alcanzar acuerdos. Por tanto, no es vinculante, ya que no se trata de un contrato; lo único que pone de relieve es tu predisposición a alcanzar acuerdos: la empresa es tuya y tuya la decisión de someter a mediación los conflictos que puedan surgir en el día a día. Tú conoces los orígenes, las causas, la naturaleza, las circunstancias y la proyección de los conflictos que se originan en tu empresa y, por eso, nadie mejor que tú para valorar cuál es el método resolutivo que mejor se adapta a ellos, considerando tiempos, costes y repercusiones. Compromiso de Mediación. Las empresas firmantes del presente documento entendemos que la mediación es un método de resolución de conflictos sencillo, rápido, efectivo y de menor coste que la tradicional jurisdicción ordinaria. Asimismo, somos conscientes de que la mediación nos permite reducir el impacto y el coste de un pleito, mantener las relaciones comerciales establecidas en su día y encontrar soluciones favorables y adaptadas a las necesidades de nuestro negocio. En consecuencia, suscribimos el siguiente COMPROMISO DE MEDIACIÓN Por el cual, _________________________________________ manifiesta su intención de explorar la posibilidad de acudir a mediación en caso de disputa o conflicto, antes de acudir a otros métodos alternativos de resolución de conflictos, incluido el litigio ante los Tribunales. Si cualquiera de las partes involucradas en el conflicto considerase que el mismo no es susceptible de ser sometido a mediación o, si habiendo optado por la mediación, ésta no arroja un resultado satisfactorio, cualquiera de las partes podrá poner fin a la mediación y optar por el método alternativo de resolución de conflictos que le parezca más apropiado. Por tanto, – Tomará en consideración el uso de la mediación en todos aquellos casos en que considere conveniente. – Procurará introducir cláusulas en los contratos en que sea parte que recojan la mediación como el primer recurso a emplear para la resolución de los conflictos que puedan surgir de los mismos. Nombre y Firma del representante: Nombre de la Empresa: Fecha y lugar de firma: Otros datos de contacto: Dirección: Email: Teléfono: Este documento no supone ninguna obligación legalmente vinculante para los arriba firmantes.
Mediación Comunitaria: mejora la convivencia y la cohesión social. Pendiente a su presentación en ayuntamientos.
MEDIACIÓN – MEDIACIÓN COMUNITARIA La mediación es un método de resolución de conflictos alternativo y/o complementario a la vía judicial. En la convivencia diaria surgen cantidad de conflictos y la tendencia es llevarlos al juzgados para que sea un juez el que resuelva la disputa, engrosando así las listas de casos pendientes de los juzgados. La mediación supone un recorrido alternativo al habitual; cuando son llevados a mediación, los conflictos son tratados por las personas involucradas en ellos quienes, ayudados por el mediador, van destapando y desgranando todos sus elementos para, posteriormente, elaborar un acuerdo ajustado a la medida de cada uno. Siendo éste el procedimiento, las partes implicadas ahorran tanto en tiempo (puesto que el proceso de mediación tiene una duración media de como máximo dos meses) como en dinero (puesto que el coste económico del proceso mediador es considerablemente menor que el del proceso judicial). El coste emocional también es reducido, ya que se sacan a la luz todos los elementos involucrados en el conflicto y se restablecen las relaciones inter partes. Es un procedimiento completamente confidencial; “lo que se cuenta en mediación, se queda en mediación”, es decir, todo lo que se hable en una sesión de mediación, no puede ser utilizado posteriormente en otro procedimiento, ya sea judicial, arbitral, etc., en el caso de que la mediación no prospere. El mediador es un profesional imparcial y neutral, no dicta sentencias ni laudos, ni elabora los acuerdos; el mediador es el encargado de asegurar que el proceso se lleve a cabo según las normas establecidas, favoreciendo la comunicación y dotando a las partes de las herramientas necesarias para que éstas puedan moverse desde sus posiciones iniciales a un lugar común dónde sea posible el acuerdo. Para hablar de mediación comunitaria debemos estudiar lo comunitario como el escenario de convivencia más inmediato, el local. El municipio es una unidad administrativa, formada por una población y cierta extensión de territorio alrededor de ella (“término municipal”) regida por un mismo organismo, el Ayuntamiento. Podríamos entender, por tanto, lo comunitario como el grupo de personas que comparten un espacio físico, y que pueden tener preocupaciones sociales, políticas y económicas comunes. Pero a veces, esas personas, o grupos sociales, no coinciden en la forma de cumplir determinados acuerdos (implícitos y/o explícitos) que la propia comunidad se ha dotado para la convivencia cotidiana. Y es cuando pueden surgir los conflictos en la comunidad. Nos referimos al término “mediación comunitaria” como al sistema de gestión de los conflictos que realiza una persona mediadora neutral e imparcial y en el que participan las personas implicadas en el conflicto de forma directa, para encontrar soluciones favorables para todas las partes. Con la mediación comunitaria, se persigue que las partes vean la realidad con una perspectiva diferente, la asuman, y se acerquen a la resolución del conflicto de forma más satisfactoria. Por otro lado, la sociedad occidental actual está inmersa en la exigencia de mayor participación por parte de la ciudadanía en las instituciones que implementan el sistema democrático que la representa. No obstante, dicha participación en las entidades más cercanas a la ciudadanía no sólo consiste en la elección de sus representantes en los Ayuntamientos u otras entidades locales cada cierto periodo de tiempo. Supone la implementación de nuevos métodos que amplíen la dimensión democrática para llevarla a su expresión más cotidiana, la que genera el sentimiento de pertenencia a un determinado lugar, ya sea un barrio, un distrito o una ciudad completa. En este sentido, y desde hace ya algunas décadas, la mediación es entendida como un derecho de la ciudadanía y como una obligación de los poderes públicos. A pesar de que la sociedad democrática es considerada menos problemática, ello no quiere decir que no se desarrollen conflictos entre las personas y/o instituciones o entidades que conviven en el día a día. Y de la forma de enfrentarse a los conflictos, surgen distintos posicionamientos. Así, la mediación comunitaria puede tener dos perspectivas: o Aquella que sin ofrecer un servicio concreto de mediación a la comunidad, sí que trabaja para que se integre y asimile la cultura de la mediación, del pacto, del acuerdo, en todos los integrantes de la comunidad, tanto públicos como privados, de forma que desarrolla las habilidades básicas que fomentarían la convivencia pacífica entre la ciudadanía, la cultura participativa, el fomento del respeto a las diferencias y el respeto a todas las opiniones, así como potenciará el diálogo. En definitiva, acepta la faceta positiva del conflicto y estaríamos hablando de Mediación Preventiva. o Aquella que crea un espacio institucionalizado para la resolución de los conflictos, a través de la mediación por profesionales cualificados, para evitar que los conflictos se conviertan en acciones violentas resultado de enfrentamientos. Estas dos corrientes no son excluyentes, pero por lo general se opta por la segunda opción. ¿QUÉ OBJETIVOS PERSIGUE? Es importante tener en cuenta que, como dijimos anteriormente, la mediación municipal o comunitaria no se centra exclusivamente en los procesos de mediación, sino que los profesionales de la mediación comunitaria deben trabajar coordinadamente con todas las áreas del ayuntamiento (servicios sociales, centros educativos, policía local, oficinas de atención al ciudadano, centros de salud, juzgado, otras organizaciones) y con el conjunto de la ciudadanía, llevando a cabo acciones de difusión de la cultura de la mediación, prevención de conflictos y sensibilización. De esta manera, la mediación comunitaria persigue: o Facilitar el reconocimiento mutuo de las partes en conflicto y la legitimidad de todos los intereses y todas las aportaciones. o Garantizar y respetar la voluntariedad de las partes, tanto en la aceptación como en la continuidad del proceso. o Velar porque todas las partes sean iguales (es lo que se denomina horizontalidad en el proceso). o Utilizar los recursos de forma sostenible. Para la resolución del conflicto se utilizarán los recursos de que dispone la comunidad, de forma que se aproxime a acuerdos reales y posibles. o Asegurar la legitimidad y competencia de las personas mediadoras. Ello redundará en el éxito de la mediación comunitaria. o Desarrollar un modelo de prevención, gestión y resolución de los conflictos que se originan en el municipio. o Promover y fomentar una ciudadanía participativa y responsable. o Implicar a la ciudadanía en la gestión de sus propios conflictos, fomentando su responsabilidad. o Promover la construcción de la “cultura de la paz”, neutralizando la “cultura de la demanda y la queja”. ÁMBITO: En líneas generales, la mediación comunitaria puede actuar en los siguientes ámbitos:  Conflictos de proximidad vecinal:  Medioambientales (ruidos, olores, insalubridad, etc.)  Relacionados con la utilización de espacios públicos.  Causados por el incumplimiento de ordenanzas cívicas de comunidad.  Conflictos familiares:  Intergeneracionales.  Pareja.  Hermanos/familia extensa.  Herencias.  Conflictos Mixtos.  Escolares (absentismo y abandono escolar, problemas de convivencia, relación centro escolar-familia, etc.)  Organizacionales (dentro de la propia organización municipal)  Interculturales, etc. ¿Todos los conflictos surgidos en el sistema sanitario pueden ser gestionados por la mediación sanitaria? No. No todos los conflictos que se detectan o se producen en el marco comunitario son susceptibles de ser tratados a través de la mediación. En general, quedan excluidos todos aquellos conflictos donde no se pueda garantizar la total autonomía y responsabilidad de las partes, así como aquéllos donde quede en entredicha la imparcialidad de la persona mediadora. De igual modo, quedan excluidos los expresamente prohibidos por la ley. RAZONES PARA OPTAR POR LA MEDIACIÓN En resumen, la mediación comunitaria/municipal permite: – Una resolución positiva de conflictos. – Crear un ambiente de corresponsabilidad, donde los poderes políticos, técnicos, municipales y la ciudadanía son corresponsables de la gestión positiva de los conflictos que les atañen. Desde el punto de vista de la resolución de conflictos ya existentes, la mediación permite dar una respuesta de forma integradora y rápida. Las partes implicadas en un conflicto se convierten también en las responsables de la solución al mismo. Este papel activo en la búsqueda de alternativas resolutivas crea en los sujetos un sentimiento de pertenencia al municipio, a la comunidad. Y, en este sentido, la mediación contribuye a mejorar esa relación de proximidad entre la ciudadanía y las instituciones. Por otro lado, desde el punto de vista sistémico, donde se tiene en cuenta también la prevención, la mediación supone una mejora de la calidad en el servicio ofrecido. Al llevar a cabo un análisis de las situaciones concretas, atendiendo a las especificidades propias del ámbito municipal, permite prevenir determinados conflictos que, de otro modo, acabarían complicándose. A esta prevención contribuye también la formación de los profesionales, capaces de detectar situaciones, elementos, es decir, indicadores de situaciones conflictivas. Esta detección precoz permite una intervención rápida, proactiva y en las primeras fases del conflicto, mucho antes de que éste escale y se agrave. Todos estos elementos mejoran la calidad del servicio. En definitiva, la mediación municipal es necesaria: Desde un punto de vista social: – Existe una demanda social de nuevas formas de resolver los conflictos; una forma más activa, co-responsable y participativa. – Necesidad de potenciar la cohesión social y el diálogo constructivo, atendiendo a las diversidades sociales, culturales, etc. Desde un punto de vista político: – Fomentar la participación y corresponsabilidad de la ciudadanía en la resolución de conflictos. – Reflejar posturas de acercamiento a la ciudadanía, transparencia y flexibilidad ante los conflictos que les trasladan los ciudadanos. Desde un punto de vista técnico: – Dar respuesta a las nuevas prestaciones y servicios que la ciudadanía demanda, bajo criterios de máxima calidad. – Completar el catálogo de prestaciones que la administración puede ofrecer a los ciudadanos.

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