Source: http://www.europarl.europa.eu/doceo/document/A-8-2015-0218_ES.html
Timestamp: 2019-09-21 03:30:51+00:00

Document:
Procedimiento : 2014/2213(INI)
Ciclo relativo al documento : A8-0218/2015
sobre la dimensión urbana de las políticas de la UE
– Visto el Reglamento (UE) nº 1299/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de diciembre de 2013, por el que se establecen disposiciones específicas relativas al apoyo del Fondo Europeo de Desarrollo Regional al objetivo de cooperación territorial europea(3),
– Vista su Resolución, de 21 de febrero de 2008, sobre el seguimiento de la Agenda Territorial de la UE y de la Carta de Leipzig - Hacia un programa de acción europeo para el desarrollo espacial y la cohesión territorial(5),
– Vista la Comunicación de la Comisión de 18 de julio de 2014 titulada «Dimensión urbana de las políticas de la UE: elementos clave de una agenda urbana para la UE» (COM(2014)0490),
– Vista la Comunicación de la Comisión de 18 de junio de 2014 titulada «Programa de adecuación y eficacia de la reglamentación (REFIT): Situación actual y perspectivas» (COM(2014)0368),
– Vista la Comunicación de la Comisión de 3 de marzo de 2010 titulada «Europa 2020 – Una estrategia para un crecimiento inteligente, sostenible e integrador» (COM(2010)2020),
– Vista la Comunicación de la Comisión de 10 de julio de 2012 titulada «Ciudades y Comunidades Inteligentes - Asociación Europea para la Innovación» (COM(2012)4701),
– Vista la Comunicación de la Comisión de 28 de octubre de 1998 titulada «Marco de actuación para el desarrollo urbano sostenible en la Unión Europea» (COM(1998)0605),
– Vista la Comunicación de la Comisión de 6 de mayo de 1997 titulada «Hacia una Estrategia de la Unión Europea sobre los Derechos de la Infancia» (COM(1997)0197),
– Visto el sexto informe de la Comisión sobre «Cohesión económica, social y territorial: inversión para el empleo y el crecimiento. Fomento del desarrollo y la buena gobernanza en las regiones y ciudades de la UE», de julio de 2014,
– Visto el informe de la Comisión titulado «Ciudades del Mañana: Invertir en Europa», Bruselas, 17-18 de febrero de 2014,
– Visto el informe de la Comisión titulado «Futuros digitales: un viaje hacia las visiones y los retos políticos, las ciudades, los pueblos y las comunidades de 2050», de 2014,
– Visto el informe de la Comisión titulado «Ciudades del mañana: Retos, visiones y caminos a seguir», Bruselas, octubre de 2011,
– Vista la declaración ministerial «Hacia una agenda urbana de la UE», adoptada en la reunión informal de los ministros de la UE responsables de la política de cohesión territorial y las cuestiones urbanas celebrada el 10 de junio de 2015 en Riga,
– Vistas las conclusiones del Consejo adoptadas en Bruselas el 19 de noviembre de 2014 sobre el sexto informe sobre cohesión económica, social y territorial: inversión para el empleo y el crecimiento»,
– Vistas las conclusiones de la Presidencia adoptadas en la reunión ministerial informal de los ministros responsables de la política de cohesión los días 24 y 25 de abril en Atenas,
– Vistas las conclusiones de la Presidencia polaca sobre la dimensión territorial de las políticas de la UE y la futura política de cohesión, aprobadas en la reunión ministerial informal de los ministros responsables de la política de cohesión y el desarrollo territorial y urbano los días 24 y 25 de noviembre de 2011 en Poznan,
– Vista la agenda territorial de la estrategia UE 2020, aprobada en la reunión ministerial informal de los ministros responsables de ordenación del territorio y desarrollo territorial el 19 de mayo de 2011 en Gödöllő,
– Vista la «Declaración de Toledo», adoptada en el Consejo informal de ministros de desarrollo urbano celebrado el 22 de junio de 2010 en Toledo,
– Vista la Carta de Leipzig sobre ciudades europeas sostenibles, aprobada en el Consejo informal de ministros de desarrollo urbano celebrado los días 24 y 25 de mayo de 2007 en Leipzig,
– Visto el dictamen del Comité de las Regiones, de 25 de junio de 2014, titulado «Nueva agenda europea para la integración»,
– Visto el dictamen de 23 de abril de 2015 del Comité Económico y Social Europeo (CESE) sobre la Comunicación de la Comisión titulada «Dimensión urbana de las políticas de la UE: elementos clave de una agenda urbana para la UE» (COM(2014)0490),
– Vistos el informe de la Comisión de Desarrollo Regional y la opinión de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales (A8-0218/2015),
A. Considerando que, en 2014, la mitad de la población mundial(6) y el 72 % de la europea vivían en zonas urbanas(7), y que, en 2050, casi el 80 % de la población del planeta residirá en zonas urbanas(8);
B. Considerando que las «áreas urbanas funcionales» de la UE constituyen una estructura policéntrica única, construida en torno a localidades pequeñas y medianas y sus zonas circundantes, lo que trasciende las fronteras administrativas tradicionales para englobar varios territorios unidos por sus retos económicos, sociales, medioambientales y demográficos;
C. Considerando que las ciudades, los municipios y las áreas urbanas funcionales, como por ejemplo las zonas metropolitanas, no solo desempeñan un importante papel en la democracia participativa, sino que además constituyen pilares económicos y núcleos de creación de empleo que son clave para la UE, dado que la innovación y las nuevas actividades económicas tienen, a menudo, su origen en la ciudad; que representan, por lo tanto, una importante ventaja para la UE en sus relaciones con otras partes del mundo y son asimismo zonas esenciales en las que hay que superar los obstáculos al crecimiento y el empleo y hay que atajar la exclusión social (por ejemplo, los jóvenes con escasa formación en el mercado laboral), la falta de accesibilidad y la degradación del medio ambiente;
D. Considerando que las ciudades, los municipios, las áreas urbanas funcionales y las regiones son responsables del mayor porcentaje de consumo energético y de emisiones de gases de efecto invernadero en la UE; que, por otro lado, desempeñan un papel clave en el logro de una mayor eficiencia y autosuficiencia energética, así como en el desarrollo de nuevas iniciativas (como por ejemplo nuevas formas de actividad económica) que favorezcan la movilidad urbana, los sistemas de transporte competitivos y respetuosos con el medio ambiente y que favorezcan el crecimiento, el empleo, la cohesión social y territorial, la salud y la seguridad;
E. Considerando que algunas ciudades están experimentando envejecimiento y pérdida de población y se enfrentan a problemas cuyo origen se encuentra en la magnitud de las infraestructuras y los servicios que prestan, mientras que, en otras, la población está aumentando, lo que supone un incremento de la presión sobre la infraestructura y los servicios ya existentes (por ejemplo la educación) y un agravamiento de otros problemas tales como el desempleo (juvenil), la exclusión, la congestión del tráfico, el crecimiento urbanístico y la contaminación, lo que aumenta considerablemente la duración de los trayectos y merma la calidad de vida de muchos europeos;
F. Considerando que algunos de los principales retos a los que se enfrentan las ciudades en materia de desarrollo económico y social, cambio climático, transporte y cambio demográfico solo se pueden abordar a través de asociaciones entre las ciudades y sus zonas circundantes; que la expansión en los últimos años de los espacios de interrelación, debido en particular a los progresos en el ámbito del transporte y las comunicaciones, crea la necesidad de desarrollar instrumentos que permitan promover la conectividad;
G. Considerando que las iniciativas políticas europeas tienen una repercusión directa o indirecta en el desarrollo sostenible de las ciudades y en la política urbana;
H. Considerando que alrededor del 70 % de las políticas y de la legislación europeas se aplica a niveles local y regional;
I. Considerando que debería garantizarse una mayor coherencia a nivel de la UE entre sus diferentes iniciativas políticas y sus programas de subvención, haciendo pleno uso del marco estratégico común (título II, capítulo I, artículo 10, del Reglamento (UE) nº 1303/2013 - Reglamento sobre disposiciones comunes) y mejorando la coordinación política entre y con los actores y niveles de gobierno, ya que el planteamiento sectorial de la política de la UE puede dar lugar a unas políticas y una legislación que puede que no favorezcan a las áreas urbanas funcionales;
J. Considerando que, en 1997, la Comisión publicó una Comunicación sobre una agenda urbana para la UE(9), pero que la función de las ciudades europeas en la formulación de políticas de la UE sigue siendo objeto de debate;
K. Considerando que, en el pasado, el Parlamento apoyó la propuesta de la Comisión de presentar una «agenda urbana» como marco de la futura política urbana de ámbito europeo;
L. Considerando que la subsidiariedad, según se define en el TFUE, así como la gobernanza de múltiples niveles, basada en la acción coordinada de la UE, los Estados miembros y las autoridades regionales y locales, junto con el principio de asociación, son elementos esenciales para la correcta aplicación de todas las políticas de la UE y que la asignación de recursos y competencias a las autoridades locales y regionales debería reforzarse consecuentemente;
M. Considerando que el Reglamento del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) (Reglamento (UE) nº 1301/2013) refuerza la dimensión urbana de los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos al asignar al menos un 5 % de su ayuda financiera a acciones integradas para un desarrollo urbano sostenible mediante la delegación de las tareas de gestión en las autoridades urbanas, otorgándoles más responsabilidades en las tareas relacionadas al menos con la selección de las operaciones mediante la creación de herramientas como las inversiones territoriales integradas (ITI) y el desarrollo local impulsado por la comunidad (CLLD, por sus siglas en inglés), asignando un presupuesto específico para las acciones innovadoras con el fin de probar nuevas soluciones relacionadas con el desarrollo urbano sostenible, y creando una red de desarrollo urbano;
N. Considerando que el principio de asociación recogido en el Reglamento por el que se establecen disposiciones comunes (Reglamento (UE) nº 1303/2013) y el Código Europeo de Conducta obliga a los Estados miembros a garantizar la participación temprana de las autoridades urbanas en el procedimiento de formulación de políticas de la UE;
La dimensión urbana de las políticas de la UE
1. Opina que las políticas de la UE deben apoyar y capacitar a los municipios, las ciudades y las áreas urbanas funcionales para que expresen y alcancen su pleno potencial como motores del crecimiento económico, el empleo, la inclusión social y el desarrollo sostenible; cree, por tanto, que estos municipios, ciudades y áreas urbanas deben asociarse más estrechamente al proceso europeo de formulación de políticas en su totalidad;
2. Pide a la Comisión y, cuando proceda, a los Estados miembros que propongan métodos para la introducción de un mecanismo de alerta temprana, adaptando los instrumentos disponibles y con arreglo a lo dispuesto en el artículo 6 del Protocolo sobre la aplicación de los principios de subsidiariedad y proporcionalidad, que ofrezca a los gobiernos subnacionales la posibilidad de observar si se han tenido en cuenta los principios de subsidiariedad y proporcionalidad y permitiéndoles participar en los procesos políticos desde una fase temprana, así como permitiendo la elaboración de estrategias de desarrollo territorial bien fundamentadas y una aplicación más eficaz de la legislación futura;
Hacia una agenda urbana europea integrada
3. Acoge con satisfacción la iniciativa de la Comisión de trabajar en la elaboración de una agenda urbana europea; apoya esta idea como un marco coherente para las políticas de la UE con una dimensión urbana destinado a asociar mejor las soluciones urbanas a los retos a que se enfrenta la UE, con objeto de adaptar mejor las políticas sectoriales y los niveles de gobernanza, orientar mejor la financiación de la UE hacia los retos urbanos locales pertinentes y evaluar mejor las repercusiones territoriales de las políticas sectoriales; opina que la agenda urbana europea debería favorecer en particular el desarrollo de soluciones de gobernanza capaces de responder con éxito a los retos y objetivos de un desarrollo sostenible, económica y socialmente integrador, de los municipios, las ciudades y las áreas urbanas en Europa;
4. Reconoce que, si bien la UE carece de competencias explícitas en materia de desarrollo urbano, existe un amplio abanico de iniciativas de la UE que repercuten de forma directa o indirecta en los municipios, las ciudades y las áreas urbanas funcionales; opina, por lo tanto, que, para poder crear una agenda urbana europea, es indispensable contar con unas políticas urbanas nacionales bien desarrolladas y consolidadas; considera que dicha agenda urbana europea debe constituir una estrategia dirigida a los municipios, las ciudades y las áreas urbanas funcionales de la UE, que a largo plazo daría lugar a una política urbana a escala de la UE; destaca en este contexto que el desarrollo territorial urbano europeo debe basarse en una organización territorial equilibrada con una estructura urbana policéntrica, con arreglo a la Agenda Territorial de la Unión Europea 2020;
5. Está convencido de que la agenda urbana europea debe constituir un esfuerzo común de la Comisión, los Estados miembros, las autoridades locales y otras partes interesadas para racionalizar, coordinar y aplicar las políticas de la UE con una dimensión urbana a través de un planteamiento práctico, integrado y coordinado, además de flexible, dentro de los municipios, las ciudades y las áreas urbanas funcionales y con ellos, teniendo en cuenta las particularidades territoriales locales, y en el respeto de la estructura institucional de cada Estado miembro;
6. Cree que una agenda urbana europea debe alinearse plenamente con los objetivos y las estrategias generales de la UE, sobre todo con Europa 2020, y con los objetivos de cohesión territorial; destaca que las fronteras administrativas son cada vez menos pertinentes a la hora de tratar de resolver los problemas de desarrollo a nivel descentralizado; cree, por tanto, que la agenda urbana europea debe ser integradora y tener en cuenta claramente la diversidad de las entidades territoriales de la UE y los vínculos transfronterizos y entre el mundo rural y el urbano, incluidos los servicios que las áreas urbanas funcionales prestan a sus áreas urbanas aledañas;
7. Insta a la Comisión a que elabore una comunicación en la que se detallen las características de la futura agenda urbana europea sobre la base del «acervo urbano» y de una consulta exhaustiva a las diversas partes interesadas, incluidos los interlocutores económicos y sociales y las organizaciones de la sociedad civil; pide a la Comisión que incluya la agenda urbana europea en su programa de trabajo anual;
Incorporación de un planteamiento de desarrollo territorial integrado a la formulación de políticas y la legislación de la UE
8. Pide a la Comisión que aplique un planteamiento territorial integrado de índole más local al conceptualizar nuevas iniciativas políticas orientadas a las áreas urbanas, con el fin de garantizar la coherencia y capacitar a los municipios, las ciudades y las áreas urbanas funcionales para el cumplimiento de los objetivos de la Estrategia Europa 2020 relativos un desarrollo social y económico inteligente, sostenible e integrador, entre otras cosas mediante la adopción de un planteamiento integrado de la UE para apoyar proyectos inteligentes y sostenibles en ciudades europeas, contribuyendo así a promover el desarrollo social y económico;
9. Pide a la Comisión que introduzca por norma general una evaluación de impacto territorial en la dimensión urbana para garantizar la viabilidad práctica de todas las iniciativas políticas de la UE pertinentes a escala regional y local, que esté abierta a las sugerencias de los niveles descentralizados de gobierno a la hora de elaborar las evaluaciones de impacto y nuevas políticas («planteamiento ascendente»), así como que se cerciore de que todas las políticas sectoriales de la UE traten adecuadamente los problemas a los que se enfrentan los municipios, las ciudades y las áreas urbanas funcionales; pide a la Comisión que concentre estas evaluaciones de impacto territorial en los siguientes elementos: desarrollo territorial equilibrado, integración territorial, aspectos de gobernanza, reglamentarios, de aplicación a nivel local y coherencia con otros objetivos políticos;
10. Insta a la Comisión a que sistematice y analice todos los datos disponibles y los marcos conceptuales comunes («acervo urbano»), con el fin de evitar duplicaciones e incoherencias y ofrecer una definición clara de desarrollo urbano sostenible integrado e identificar así los objetivos comunes coherentes y transparentes de la UE en este ámbito;
11. Está convencido de que, para poder evaluar las áreas urbanas con mayor precisión en lugar de basarse únicamente en el indicador del PIB, es preciso disponer de datos suficientes; considera, por tanto, que Eurostat debe facilitar y recopilar datos locales más detallados y que se debe seguir trabajando en el proyecto de auditoría urbana y en estudios similares; pide asimismo a la Comisión que desarrolle instrumentos que puedan medir los avances y las repercusiones de una agenda urbana integrada a escala de la UE;
12. Alienta a la Comisión a que reduzca la burocracia relacionada con la aplicación de la legislación de la UE vigente a nivel local y a que garantice que toda la reglamentación futura analice exhaustivamente las consecuencias de su aplicación a nivel local;
Instrumentos políticos y financiación de la dimensión urbana de la UE
13. Recuerda que la política de cohesión de la UE y sus instrumentos de financiación están mejor equipados para apoyar estrategias territoriales integradas complejas destinadas a áreas urbanas funcionales a través de una planificación estratégica y unas normas comunes; anima a los Estados miembros a que utilicen plenamente los nuevos instrumentos disponibles, como las ITI y el CLLD, así como los nuevos programas operativos (PO) flexibles, con el fin de apoyar adecuadamente la ejecución de los planes de desarrollo urbano integrados; anima asimismo a los Estados miembros y a la Comisión a que elaboren un conjunto coherente de indicadores adecuados que permitan una mejor evaluación de la dimensión urbana de las acciones e iniciativas desarrolladas con financiación de los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos;
14. Destaca la necesidad de explotar al máximo el potencial de las estrategias macrorregionales para el éxito de la aplicación del enfoque urbano integrado; pide a la Comisión que incluya e integre de forma adecuada los aspectos de la agenda urbana europea y que subraye la dimensión urbana en las estrategias macrorregionales de la UE que representen un modelo de planificación y gobernanza de múltiples niveles;
15. Lamenta que, aunque la nueva política de cohesión tiene aspectos relacionados con la dimensión urbana jurídicamente vinculantes, sobre todo en lo que respecta a la participación de las ciudades en la fase de programación, la participación real de la ciudad y de los representantes urbanos en la configuración de las políticas es escasa, y considera que puede mejorarse a través de la participación temprana en los procesos políticos, por ejemplo mediante consulta, evaluación e intercambio de mejores prácticas y experiencias; pide a la Comisión y a los Estados miembros que garanticen la aplicación del principio de asociación, teniendo asimismo en cuenta el Código de Conducta Europeo para la Asociación (artículo 5, apartado 3, del Reglamento por el que se establecen disposiciones comunes (Reglamento (UE) nº 1303/2013), al ejecutar los programas y proyectos apoyados con cargo a la financiación de la UE, prestando especial atención a la participación de los municipios, las ciudades y las áreas urbanas funcionales en la preparación, gestión y gobernanza de los programas, en particular a nivel transfronterizo;
16. Pide una mayor participación de los municipios y las ciudades en los programas de los Fondos Estructurales y de Inversión; considera que las enseñanzas que se extraigan de esta participación podrían traducirse en recomendaciones políticas importantes para elaborar la política de cohesión después de 2020; pide en este contexto a la Comisión que compruebe la aplicación de la agenda urbana europea en ámbitos temáticos seleccionados que reflejen los problemas de las áreas urbanas («proyectos piloto de carácter urbano»), en particular garantizando la coordinación intersectorial de las diferentes políticas de la UE, suprimiendo los solapamientos existentes y aplicando el modelo de gobernanza de múltiples niveles y llevando a cabo evaluaciones de impacto territorial; pide asimismo a la Comisión que informe periódicamente al Parlamento acerca de los avances y resultados obtenidos a este respecto;
17. Pide que se mejore la coordinación y la integración de las políticas de inversión de la UE susceptibles de garantizar un desarrollo urbano sostenible, integrado y socialmente integrador; pide a la Comisión y a los Estados miembros que utilicen plenamente el marco reglamentario para crear sinergias entre el Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas (FEIE), los programas subvencionados por la UE (como LIFE, Horizonte 2020, Energía Inteligente para Europa, etc.) y los fondos de la política de cohesión, así como las inversiones públicas (por ejemplo nacionales), el capital privado y los instrumentos financieros privados, con el fin de obtener el mayor efecto multiplicador de los fondos invertidos; destaca la necesidad de asegurar la complementariedad de todas las políticas de inversión, así como una mayor sinergia, y de evitar solapamientos y doble financiación;
Un nuevo modelo de «gobernanza de múltiples niveles»
18. Recuerda que los principales retos económicos, sociales y medioambientales de hoy en día trascienden las fronteras administrativas tradicionales y que el creciente desajuste entre las estructuras administrativas y territoriales (cooperación urbana y periurbana, cooperación entre los entornos urbano y rural, etc.) exige nuevas formas de gobernanza flexible con el fin de dar continuidad al desarrollo territorial integrado de las áreas funcionales;
19. Cree que la agenda urbana europea debe basarse en un nuevo método de gobernanza de múltiple nivel que cuente con una participación más intensa del ámbito local en todas las fases del ciclo político, acerque así en mayor medida las políticas a las realidades y las haga más coherentes con las constantes transformaciones de las áreas urbanas funcionales y más sensibles a estas; a este respecto, también el Comité de las Regiones, como representante de las entidades regionales y locales, debe desempeñar un papel;
20. Insta a la Comisión a que proponga elementos para un nuevo modelo de gobernanza de múltiple nivel basado en asociaciones y en una auténtica colaboración, que no se limite a meras consultas de las partes interesadas, un modelo que combine estructuras de gobierno formales con estructuras de gobernanza informales flexibles que correspondan a las nuevas realidades de la sociedad digitalizada en red y que se adapte a la magnitud de los problemas, un modelo que mejore la cooperación de múltiples niveles, tanto vertical como horizontal, con agentes gubernamentales y no gubernamentales de ámbito local, regional, nacional y europeo, acercando así el gobierno a los ciudadanos y mejorando la legitimidad democrática del proyecto europeo; recomienda que este modelo sui generis hecho a medida se convierta en el método de trabajo de la futura agenda urbana europea tras su aceptación por los socios y previa consulta de todas las partes interesadas pertinentes;
Gestión del conocimiento y puesta en común de datos
21. Opina que las plataformas y redes urbanas (como URBACT, la Red de desarrollo urbano) y los demás programas cuya finalidad es el intercambio de conocimientos entre ciudades (como Civitas, el Pacto de los Alcaldes, la iniciativa «Mayors Adapt», la Iniciativa Ciudades y Comunidades Inteligentes, el marco de referencia para las ciudades sostenibles, y la iniciativa ManagEnergy) han ofrecido una excelente oportunidad para la participación de agentes locales, regionales y transfronterizos en el desarrollo urbano y la puesta en común de conocimientos entre agentes; insta a la Comisión a que consolide y garantice una mejor coordinación entre estas plataformas, con el fin de permitir que los agentes locales las comprendan mejor y se relacionen con ellas de un modo más eficaz;
22. Insta a la Comisión y a los Estados miembros a que saquen el máximo partido de las actividades de puesta en común de conocimientos y creación de capacidades que ofrecen los proyectos financiados por la UE y otras actividades en red entre ciudades; anima a la Comisión a que desarrolle mecanismos de mejora de la puesta en común de los resultados de proyectos a través de sus servicios y a que se cerciore de que los resultados se incorporen a los avances políticos tanto nacionales como de la UE;
23. Cree que para formular unas políticas más adaptadas es necesario actualizar y mejorar la base de datos de Urban Audit; anima a Eurostat y a la Comisión a que faciliten y recopilen unos datos más detallados que se recojan donde se aplican las políticas, en muchos casos en el ámbito local; destaca que la recogida de datos de flujo, que miden las relaciones entre ciudades y sus zonas aledañas, así como dentro de las áreas urbanas funcionales, también está adquiriendo importancia a la hora de mejorar la comprensión de estas áreas funcionales complejas y, por lo tanto, insta a la Comisión a que recoja y analice dichos datos y los convierta en datos sobre los que fundamentar avances políticos;
Aplicación de la futura agenda urbana europea
24. Cree que, para que la agenda urbana europea sea una herramienta eficaz, tendrá que ser un marco conceptual compartido que se actualice regularmente y cuyo núcleo temático lo componga una serie de retos en el contexto más amplio de los objetivos de la estrategia Europa 2020 de crecimiento inteligente;
25. Cree firmemente que tales retos deberán responder a los siguientes criterios: 1) se adecuarán al marco conceptual común; 2) serán retos urbanos importantes con repercusiones significativas en los municipios, las ciudades y las áreas urbanas funcionales de los Estados miembros; 3) no podrán resolverlos los Estados miembros de manera unilateral; 4) el planteamiento de la UE aportará un valor añadido claro; pide a la Comisión que inicie el trabajo conducente a catalogar tales retos, así como a identificar los demás obstáculos, incoherencias políticas o déficits de capacidades o conocimientos, en estrecha colaboración con todas las partes interesadas pertinentes, sobre todo las de ámbito local;
26. Insta a la Comisión y a los Estados miembros a que velen por que se garantice un nivel más elevado de coordinación transectorial de las políticas con una dimensión urbana en todos los niveles de gobierno, con el fin permitir una mejor incorporación del desarrollo urbano integrado; pide a la Dirección General de Política Regional y Urbana (DG REGIO), responsable de las políticas urbanas de la UE, que, en estrecha colaboración con el actual Grupo interservicios de la Comisión sobre «Desarrollo Urbano», impulse este proceso y se asegure de que la dimensión urbana se tenga en cuenta en todas las nuevas iniciativas pertinentes; pide al Presidente de la Comisión Europea que designe a un coordinador político dentro del Colegio de Comisarios que confiera una orientación estratégica a las políticas de la agenda urbana e informe anualmente al Parlamento sobre dicha agenda;
27. Pide a la Comisión que designe a un nuevo coordinador especial de asuntos urbanos de la UE, sobre la base de los servicios u organismos ya existentes en el seno de la Comisión, encargado de supervisar y evaluar el desarrollo práctico de esta coordinación de un modo horizontal (que cuente con la participación de todos los sectores políticos relevantes) y vertical (que incluya todos los niveles de gobierno); es de la opinión de que el coordinador especial de asuntos urbanos de la UE deberá, con ayuda del Grupo interservicios de la Comisión sobre «Desarrollo Urbano», crear en la Comisión una «ventanilla única» sobre políticas urbanas y garantizar la recopilación, gestión y divulgación adecuadas de datos referentes a dichas políticas, tanto entre los distintos servicios de la Comisión como con las diferentes partes interesadas, de tal manera que se instaure un mecanismo de información de alerta temprana y participación temprana de los entes locales y regionales en los procesos políticos con repercusiones en los municipios, las ciudades y las áreas urbanas funcionales;
28. Alienta a la Comisión a que, al tiempo que utiliza las estructuras existentes y, por ejemplo, como parte del «proyecto piloto urbano», establezca en los Estados miembros puntos únicos de información sobre la dimensión urbana de las políticas de la UE («ventanillas únicas de asuntos urbanos») con el fin de proporcionar información exhaustiva, en particular, sobre las diversas iniciativas, directrices y posibilidades financieras de la UE en materia de desarrollo urbano;
29. Pide a la Comisión que organice una cumbre urbana periódica basada en el foro de las «Ciudades del mañana» que reúna a partes interesadas de todos los niveles de gobierno y de diversos sectores; cree que dicha cumbre podría suponer una verdadera oportunidad para que las ciudades entablen un diálogo constructivo con los responsables políticos de todos los ámbitos pertinentes y que contribuiría a evaluar el impacto de las políticas de la UE en los municipios, las ciudades y las áreas urbanas funcionales y a determinar el mejor modo de incluirlas en las futuras iniciativas;
30. Insta a los Estados miembros a que asocien íntegramente a las ciudades y las áreas urbanas funcionales y a que las incluyan en el desarrollo y la programación de políticas estratégicas (tales como programas de reforma nacional, acuerdos de asociación y programas operativos); pide a los Estados miembros que fortalezcan su intercambio de experiencia sobre programas nacionales de desarrollo urbano, que capacita a las ciudades para cumplir los objetivos de Europa 2020, mediante la organización periódica de reuniones informales del Consejo en las que participen los ministros responsables de desarrollo urbano;
Dimensión exterior de la agenda urbana europea
31. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que tengan plenamente en cuenta los trabajos preparatorios de la agenda Hábitat III y que garanticen que la futura agenda urbana europea sea enteramente compatible y esté coordinada con las metas y los objetivos de esta agenda urbana mundial; pide a la Comisión que informe regularmente al Parlamento de la dimensión exterior de la agenda urbana europea y opina que la agenda urbana podría convertirse en la contribución de la UE al debate internacional sobre la «Nueva Agenda Urbana» de las Naciones Unidas y la conferencia Hábitat III sobre vivienda y desarrollo urbano sostenible en 2016;
32. Considera que la UE y los Estados miembros deben asumir un compromiso claro, coherente y abierto, que incluya la consulta y contribución de las autoridades locales y regionales, en el marco de la Organización Internacional de Normalización (ISO) en lo que se refiere a la elaboración de nuevas normas de desarrollo urbano sostenible, dentro del respeto del proyecto de directrices internacionales sobre planificación urbana y territorial de las Naciones Unidas; hace hincapié en que las nuevas normas ISO no deben percibirse como una herramienta normativa, sino de apoyo;
33. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión, así como a los Parlamentos nacionales.
DO C 184 E de 6.8.2009, p. 95.
Eurostat - Estadísticas sobre ciudades, 2014.
Comunicación de la Comisión de 6 mayo de 1997 titulada «Hacia una política urbana para la Unión Europea» (COM(1997)0197).
Urbanización en Europa y en todo el mundo
Cada vez más personas viven en ciudades(1), tanto en Europa como en el resto del mundo. El crecimiento poblacional y las nuevas tecnologías, sobre todo, aceleran dicha evolución.
En 1950, un 50,5 % de la población europea vivía en núcleos urbanos. En 2014, dicha cifra ascendía al 72 % y en 2030 podría haber alcanzado el 78 %. Según las proyecciones, la población en los núcleos urbanos de todo el mundo se habrá duplicado desde el 29 % del año 1950 al 59,9 % previsto para 2030, mientras que en 2050 es probable que el 80 % de la población mundial viva ya en ciudades(2). El aumento del crecimiento demográfico en las ciudades plantea nuevas tareas a las políticas de ámbito no solo local y regional sino, asimismo, nacional y europeo para dar respuesta a las necesidades económicas sociales y culturales de cada vez más personas que habitan las ciudades.
El objetivo del presente informe de oficio consiste en analizar los problemas en materia de política urbana que se plantean a las políticas de la UE y desarrollar directrices y límites para una futura política de desarrollo urbano de la UE sostenible.
Las principales preguntas que se formulan en el informe son las siguientes: ¿De qué margen de actuación goza la UE en materia de política urbana? ¿Cómo repercute actualmente la política de la UE en las ciudades, cómo repercutirá en el futuro? ¿Cómo puede mejorarse la coordinación y la coherencia de la política urbana de la UE?
Estas preguntas se recogen, en parte, en la comunicación de la Comisión «La dimensión urbana de las políticas de la UE: elementos clave de una agenda urbana para la UE», publicada en julio de 2014(3). La Comunicación contiene una descripción de la situación de las ciudades y de la política urbana en los Estados miembros de la UE, una propuesta de agenda urbana para la UE y una consulta a grupos de partes interesadas a propósito de este tema.
Cada ciudad es distinta
No hay un único modelo urbano europeo. La estructura de Europa se caracteriza, más bien, por la existencia de numerosos centros urbanos que, con frecuencia, desempeñan una función importante a escala regional. Casi la mitad de los europeos (alrededor de 200 millones) vive en ciudades de menos de 100 000 habitantes.
Para comprender con más exactitud el ámbito geográfico de la UE a niveles local y regional y para poder observar y comparar mejor la evolución de las ciudades, en 2012 Eurostat y la OCDE elaboraron nuevas tipologías basadas en la magnitud y la densidad de población, así como en los flujos de viajeros pendulares(4) (FUA = [functional urban area] área urbana funcional, LUZ = [larger urban zone] zona urbana más amplia).
La ciencia trata de determinar los criterios de validez común, los análisis de funciones y las particularidades que caracterizan una ciudad.
«Un espacio en el que se encuentran dos agentes de mundos distintos, sean empresas, particulares o una ONG. No hay, sin embargo, unas normas que rijan dicho encuentro. La ciudad es un espacio un tanto anárquico.» (5)
«Ya que las ciudades son complejas e incompletas, han sobrevivido a imperios, reinos, repúblicas, dictaduras, cooperaciones multinacionales, empresas. En su carácter incompleto estriba su apertura, la asimilación de material externo, la urbanización»(6).
Sobre todo el intercambio de información y la asignación eficiente de los recursos hacen de las ciudades fábricas (de ideas) y motores de la economía. Tan solo 100 ciudades representan el 30 % de la economía mundial («global cities»)(7) y, en la UE, dos terceras partes del PIB se generan en los espacios urbanos. Sin embargo, en cada Estado miembro existen notables diferencias con respecto a la estructura económica de las distintas ciudades.
La ponente desearía tener en cuenta en su informe todos los tipos de ciudades y áreas urbanas funcionales.
Retos para las ciudades del mañana
En un informe de la Comisión a propósito del futuro de las ciudades en el año 2050 se indica que:
Las «ciudades» se convertirán en megaciudades muy vascularizadas a través de medios de transporte ecológicos y energéticamente sostenibles y llenas de nuevas viviendas y edificios fabricados con materiales de construcción innovadores. Todos los elementos de la ciudad estarán conectados a una «suprarred», la futura Internet, en la que medrará una economía de servicios completamente nueva. Las ciudades de toda Europa competirán entre sí por ser lugares donde estar y desarrollarán sus propias formas de ciudadanía participativa para impulsar una cocreación continua del paisaje urbano y su tejido social multicultural (8).
El crecimiento económico y las estructuras de decisión y gestión de las ciudades se han considerado, con frecuencia, retos para la ciudad del mañana.
El crecimiento económico de las ciudades dependerá cada vez más de la situación económica mundial, el progreso tecnológico y las infraestructuras. Los temas económicos, sociales y medioambientales sobrepasan cada vez más frecuentemente las tradicionales fronteras urbanas. Las ciudades solo pueden resolver múltiples problemas en un contexto nacional o internacional(9):
• Problemas de crecimiento inteligente: a saber, condiciones favorables para la innovación y la generación y divulgación del conocimiento; atracción de talento, mejora del sistema educativo, entorno favorable para los emprendedores;
• Problemas de crecimiento integrador: a saber, gestionar y adaptarse a los cambios demográficos derivados del envejecimiento, los desequilibrios relacionados con este, la movilidad interregional y transnacional y la migración internacional. Adoptar medidas de integración, respecto de la diversidad y participación;
• Problemas ecológicos integradores: a saber, problemas relaciones con infraestructuras verdes, movilidad y transportes urbanos sostenibles, adaptación al cambio climático (escasez de agua, inundaciones, olas de calor, etc.), ciudades energéticamente eficientes;
• Problemas de gestión y gobernanza: necesidad de unas nuevas formas de gobernanza flexible dentro de las áreas urbanas funcionales. Combinación de estructuras de gobierno formales con estructuras de gobernanza informales que correspondan a la magnitud de los problemas existentes; fomento de una normativa más inteligente(10).
Dar forma a las ciudades europeas: ¿qué función desempeñan las políticas de la UE?
Las competencias de la UE se establecen en sus Tratados(11). El principio de subsidiariedad es fundamental en los ámbitos de la política regional y del desarrollo urbano y otorga a la Unión unas competencias limitadas. No obstante, la mayoría de las resoluciones de la UE repercute, al menos de manera indirecta, en la situación de las ciudades europeas.
La europeización de las ciudades se ha visto influida en el pasado, fundamentalmente, por la política de la UE (planteamiento descendente). Todas las instituciones de la UE participan en ello. Las primeras iniciativas orientadas a las ciudades las emprendió la Comisión Europea durante el decenio de 1980. La Comisión Europea participa en el desarrollo urbano en muchos y muy diversos ámbitos políticos, con numerosas reglamentaciones, programas e iniciativas y, sobre todo, a través de la política regional y de desarrollo urbano. Hay, no obstante, otros ámbitos políticos relevantes con dimensión urbana como, por ejemplo, medio ambiente, empleo, transporte y energía(12).
El Parlamento Europeo aprobó dos resoluciones en materia de política urbana en los años 2009 y 2011(13), (14), en las que exigía el fortalecimiento de la dimensión urbana en los ámbitos políticos de la UE. Una serie de reuniones ministeriales informales de los ministros responsables de la política urbana ha determinado a lo largo de los últimos años los objetivos y principios del desarrollo urbano de la UE(15).
Una europeización de las ciudades puede darse también desde abajo hacia arriba (planteamiento ascendente). La creciente demanda de las ciudades de participar en mayor medida en la formulación de las políticas podría dar lugar a la creación de redes de ciudades(16) que fomenten el intercambio de información y ejerzan influencia en las decisiones adoptadas en la UE. Sin embargo, esto no es válido en la misma medida para todas las ciudades. Tan diversos como los intereses y las necesidades de las ciudades de la UE lo es su grado de europeización(17).
Esta diversidad de intereses de las ciudades debe tenerse en cuenta más en las políticas de la UE. Un elemento básico de crítica a las políticas de la UE en relación con las cuestiones urbanas es, sin embargo, la falta de coherencia y coordinación, tanto de los diversos tipos de reglamentación y de programas de la UE como de la cooperación entre la UE y el ámbito local.
La agenda urbana para la UE
Para garantizar una mejor coordinación de las políticas y una integración más adecuada de los objetivos de desarrollo urbano en una mayor cantidad de ámbitos políticos, las organizaciones de ciudades exigen desde hace años la creación de una agenda urbana para la UE(18). En 1997 se publicó ya una primera Comunicación de la Comisión sobre la agenda urbana. En la Comunicación de la Comisión sobre este tema de julio de 2014, «La dimensión urbana de las políticas de la UE: elementos clave de una agenda urbana para la UE», se formulan diversas propuestas que podrían adoptar la forma de una agenda urbana:
• Un método de trabajo para garantizar la coherencia de los diversos tipos de políticas y programas de la UE
Numerosas políticas de ámbito europeo afectan de manera inmediata a los núcleos urbanos, a saber, la política de transporte, la política social y la política de lucha contra el cambio climático. Las ciudades casi siempre se ven afectadas pero las propuestas en cuestión no siempre son coherentes ni están coordinadas entre sí. La coordinación de los numerosos tipos de normas, programas e iniciativas relevantes para las ciudades es, por lo tanto, una prioridad. El principio debe consistir en que la dimensión urbana sea un elemento básico de todas las políticas de la UE pertinentes.
La ponente propone que la Comisión designe a un encargado especial en materia de política urbana dentro de la institución que coordine, horizontalmente, los diversos ámbitos políticos e iniciativas y, verticalmente, optimice y apoye la labor de los distintos niveles decisorios y administrativos.
• Medidas que se centren en un número limitado de retos sociales importantes
A modo de ejemplo de tales retos cabe citar, por ejemplo, la protección frente al cambio climático o la evolución demográfica. Básicamente, los retos en cuestión deben tener importantes repercusiones en las ciudades o las zonas urbanas, no deben poder resolverse de manera satisfactoria por parte de los Estados miembros y las medidas de la UE deben aportar un valor añadido a las ciudades.
La ponente pide a la Comisión que, en colaboración con los representantes de los intereses de ámbito local, presente propuestas para dar respuesta a los retos más urgentes y las medidas necesarias.
• Una estrategia con prioridades a largo plazo
Una agenda urbana para la UE debería adecuarse a los objetivos y las estrategias de la UE, sobre todo a la estrategia Europa 2020. Definiría un marco de actuación relativo a las diversas políticas y a los programas de la UE y una serie de temas que podrían aplicarse de manera prioritaria.
La ponente propone que la agenda urbana para la UE se centre en la consecución de los objetivos de la estrategia Europa 2020 y, sobre todo, en los temas de «inclusión social, cambio demográfico y sostenibilidad» y exige a la Comisión tengan en cuenta la agenda urbana para la UE en su siguiente programa de trabajo y adopten las medidas necesarias para su aplicación.
La ponente propone los siguientes instrumentos básicos para la aplicación de la agenda urbana para la UE:
• Un nuevo modelo de «gobernanza de múltiples niveles»
La política urbana no solo debe aplicarse desde arriba hacia abajo. Las ciudades deben gozar de la posibilidad de aportar sus experiencias y su opinión al proceso legislativo de la UE.
La ponente exige a la Comisión que desarrolle un nuevo «modelo de gobernanza de múltiples niveles» que combine las estructuras de gobierno formales con estructuras informales que tengan en cuenta las nuevas posibilidades de la comunicación digital y las actividades a través de la red. El nuevo modelo debe garantizar, horizontal y verticalmente, el intercambio de información y la participación de la ciudadanía y aumentar así su legitimidad democrática.
• Normativa más inteligente:
Uno de los objetivos de la ponente consiste en simplificar la legislación de la UE para lograr una política de desarrollo urbano eficiente, al objeto de facilitar la aplicación y ocasionar menos costes. Pide a la Comisión que intensifique sus esfuerzos en pro de la creación de un marco jurídico claro, estable y previsible, que fomente el crecimiento y el empleo. En relación con las ciudades debe garantizarse, concretamente, que los beneficios que acarree la labor administrativa conlleven los menores costes posibles.
• Ayudas financieras de la UE adecuadas
Existen diversos fondos (FEDER, FSE, Horizonte 2020, Europa para los Ciudadanos, etc.) que permitirán reaccionar ante los diversos retos relativos a las zonas urbanas.
La ponente anima a encontrar soluciones personalizadas para las distintas ciudades, poner a su disposición una ayuda financiera adecuada y, posiblemente, emplear créditos procedentes de los distintos fondos de un modo coordinado.
• Principio de asociación
Las ciudades se ven directa o indirectamente afectadas por la normativa de la Unión, aunque no siempre las diversas propuestas son coherentes o están coordinadas entre sí ni su aplicación resulta sencilla para las ciudades.
La ponente señala que el principio de asociación de los Fondos Estructurales representa un ejemplo para una cooperación más eficaz de los distintos niveles de gobierno. Una participación temprana del ámbito urbano puede contribuir a que la legislación que tenga repercusiones directas en las ciudades pueda ser utilizada por estas de un modo verdaderamente práctico.
• Un foro de información e intercambio armonizado de datos sobre cuestiones urbanas
La ponente propone crear un foro de información sobre política urbana que se reúna de manera periódica y que ofrezca a los representantes de las partes interesadas de los diversos niveles de gobierno la opción cooperar y debatir y, a la UE, la posibilidad de valorar las repercusiones de sus políticas.
Una mayor armonización de los datos sobre ordenación territorial y urbanística facilitará la aplicación de las políticas de la UE a nivel local y simplificará su examen de manera conveniente.
En resumen, la ponente es de la opinión de que la política de la UE debe adoptar de manera urgente las medidas necesarias para lograr una política o agenda urbana para la UE eficiente, de modo que se pueda ejercer influencia en las consecuencias y en la velocidad de la urbanización en Europa. Solo a través de unas políticas de la UE activas y coordinadas podrán las ciudades desempeñar sus funciones en el futuro y ofrecer a sus habitantes las condiciones de vida que deseen.
La definición exacta del concepto de «ciudad» y «núcleo urbano» es distinta en cada país. En el presente documento, ambos conceptos son intercambiables y se emplearán para la designación de todas las formas de asentamiento urbano.
La dimensión urbana de las políticas de la UE: elementos clave de una agenda urbana para la UE. COM(2014)490.
Dijkstra, Poelman, Cities in Europe the new OECD-EC definition, DG Regio, Regional Focus 01/2012.
Parag Khana, Beyond city limits, foreign policy, 6.10.2014. Europa posee dos ciudades de esta dimensión: Londres y París.
Futurium. En 2011, la Dirección General de Redes de Comunicación, Contenido y Tecnología (DG CNECT) de la Comisión Europea puso en marcha un proyecto denominado «Futuros digitales: un viaje hacia las visiones y los desafíos políticos de 2050». El proyecto se completó en diciembre de 2013. Su objetivo consistió en ofrecer respuestas creíbles y sostenibles a problemas sistémicos tales como el desempleo o la estabilidad financiera. Uno de sus ámbitos temáticos fue el de «Ciudades, pueblos y comunidades en 2050».
Estudio del Ministerio del Interior y Relaciones con el Reino de los Países Bajos, La Haya, 2014: Las implicaciones regionales de la dinámica global determinan en gran medida los mercados de trabajo locales. La cooperación y coordinación a niveles nacional, europeo e internacional superiores representan un requisito previo para unos planteamientos locales eficaces del crecimiento económico.
En nuestra sociedad interconectada, estas redes también trascienden las fronteras tradicionales de los gobiernos, lo que tiene repercusiones en materia de coordinación horizontal y vertical. El cambio del gobierno a la gobernanza entraña que la cooperación y la coordinación con agentes no públicos para la consecución de objetivos públicos ha adquirido una mayor importancia.
Artículo 5 TUE: Subsidiariedad: 1., artículo 4 TFUE: 2. Título XVIII, TFUE, cohesión económica, social y territorial. Protocolo (nº 2) sobre la aplicación de los principios de subsidiariedad y proporcionalidad.
Véase: The urban dimension in other policies of the EU, European Commission, DG Regio, 2011.
(2008/2130(INI) Dimensión urbana de la política de cohesión, 24.3.2009.
2010/2158(INI) Agenda urbana europea y su futuro en la política de cohesión, 2011.
Cabe citar los siguientes documentos principales: Programa de acción, Lille, 2000; Acervo urbano, Rótterdam, 2004; Comunidades sostenibles, Bristol, 2006; Carta de Leipzig sobre ciudades europeas sostenibles, Leipzig, 2007; Aplicación de la Carta de Leipzig, Marsella, 2008; Declaración de Toledo, 2010; Conclusiones de Poznan, noviembre de 2011; Agenda territorial de la UE 2020, 2011; Hacia una agenda urbana de la UE, Atenas, 2014.
Por ejemplo, cooperación entre municipios y cooperación transfronteriza. Existe una necesidad de formas más flexibles de gestión de las políticas de desarrollo urbano, hechas a la medida de unos centros urbanos de tamaños diversos.
Hameldinger y cols.: The Europanization of cities, Techne Press, Amsterdam, 2010: ocho niveles de europeización de las ciudades: a) Responder a las directivas y reglamentos de la UE; b) Gestionar información europea; c) Comunicarse con los sectores privado y público; d) Maximizar las subvenciones de la UE; e) Facilitar la regeneración económica (mediante d); f) Establecer vínculos con otras organizaciones locales que participan en la UE; g) Participar en redes internacionales y cooperar en proyectos comunes; h) Asesorar a la UE en cuestiones de aplicación; i) Hacer más europeas las políticas municipales.
OPINIÓN de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales (8.5.2015)
1. Destaca que las ciudades desempeñan un papel importante en la consecución de los objetivos y metas Europa 2020 en materia de empleo de las políticas de cohesión, y por ello deben asociarse al conjunto del proceso de elaboración de políticas a escala de la UE, algo que puede lograrse, por ejemplo, incluyendo sistemáticamente en los grupos de expertos a representantes de las ciudades, que a su vez deberían consultar a los agentes de la sociedad civil y a los interlocutores sociales; celebra a este respecto la elaboración de una agenda urbana para la UE que garantizará una mejor coordinación de las políticas y la participación de las partes interesadas pertinentes de los núcleos urbanos europeos, y que debe enmarcarse en el contexto más amplio del artículo 4 del TUE;
2. Acoge asimismo con satisfacción la realización de consultas multidisciplinares a órganos de representación de la sociedad civil como son el Comité Económico y Social Europeo u órganos similares en los Estados miembros, así como a asociaciones de ciudadanos y a sus representantes electos, con vistas a optimizar los resultados de las políticas europeas y, especialmente, las de empleo;
3. Considera que, para garantizar que se tengan debidamente en cuenta las opiniones de todas las partes interesadas urbanas, deben analizarse de forma más eficaz las herramientas que ya existen y las estructuras de la UE mediante la consulta, valoración, evaluación de impacto e intercambio de mejores prácticas y experiencias, en especial con respecto a la elaboración de programas operativos;
4. Anima a la Comisión a que siga respaldando el desarrollo de programas de inversión en las ciudades administrados a nivel local;
5. Señala que el crecimiento, la creación de empleo, la investigación y el desarrollo se concentran en las ciudades y regiones urbanas de Europa y que muchas ciudades europeas se enfrentan a grandes retos sociales, en especial las ciudades en rápida expansión y las que experimentan un declive demográfico; recuerda que las ciudades concentran, en un territorio reducido, las mayores fortunas y los fenómenos de exclusión más drásticos;
6. Hace un llamamiento a la Comisión para que, junto con los Estados miembros, ayude a las ciudades y las regiones urbanas proponiendo unas directrices europeas para hacer frente a estos retos, entre los que cabe citar principalmente una alta tasa de desempleo, las crecientes desigualdades sociales, la seguridad, la globalización, los cambios en los modelos de producción, la inmigración y la pobreza, así como la necesidad de promover la integración y proporcionar infraestructuras públicas y vivienda social;
7. Señala que las medidas relativas a asuntos de empleo, sociales, económicos y medioambientales logran un efecto mayor y más rápido en las aglomeraciones urbanas que en otras zonas; pide a la Comisión que tenga en cuenta esta circunstancia a la hora de desarrollar y aplicar sus políticas;
8. Cree que, apoyando proyectos innovadores, inteligentes y sostenibles, las ciudades pueden contribuir significativamente al crecimiento económico, al aumento de las tasas de empleo y a la cohesión social, y que el desarrollo de una economía «basada en el conocimiento» requiere una financiación adecuada para mejorar la infraestructura digital y las competencias en materia de TIC de los ciudadanos en los núcleos urbanos;
9. Pide a la Comisión que refuerce los lazos entre centros y periferias, así como entre zonas urbanas y rurales;
10. Estima que, en el marco del Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas, ha de prestarse especial atención a los proyectos que se lleven a cabo en áreas urbanas para fomentar operaciones de financiación e inversión sostenibles desde el punto de vista ecológico y social y que tengan un gran potencial para la creación de empleo; subraya que el comité de inversión del Fondo que examine los proyectos habrá de prestar especial atención a aquellos que incidan en ámbitos como la vivienda social, la rehabilitación de zonas públicas y edificios, el transporte público estratégico, la enseñanza o los sectores sanitario y asistencial; destaca que las inversiones deberían centrarse también en la creación de empleo de alta calidad y sostenible para prevenir la pobreza entre personas con empleo; pide que los ciudadanos y los actores locales participen en la definición de esas políticas y de los objetivos asociados;
11. Observa que para aumentar el atractivo de las ciudades como zonas en las que invertir y, con ello, contribuir a un crecimiento económico inclusivo e impulsar el empleo, es necesario invertir más en espacios públicos urbanos, rehabilitar territorios abandonados y resolver los problemas que limitan el desarrollo del comercio, especialmente en los servicios, como los centros urbanos mal desarrollados, espacios públicos desiertos o abandonados, núcleos urbanos inseguros o no atractivos y un bajo nivel de participación de los residentes;
12. Pide a la Comisión que estudie la posibilidad de aumentar la flexibilidad presupuestaria, dentro del marco de gobernanza económica para el gasto público, en la lucha contra el desempleo y la pobreza y en el fomento de las inversiones sociales, a fin de que las ciudades puedan incrementar las inversiones productivas, que favorecen la reducción de las distintas formas de desigualdad y la promoción de un equilibrio social en la diversidad; subraya que, en consonancia con la agenda urbana, debe encontrarse una solución para que los jóvenes menos cualificados puedan incorporarse al mercado de trabajo, ofreciendo una formación profesional y en el trabajo libre de barreras y que sea accesible y de calidad para ayudarles a adquirir cualificaciones, teniendo en cuenta que la falta de cualificación puede incrementar el riesgo de desempleo, lo que a su vez aumenta el riesgo de pobreza y conlleva numerosos retos sociales vinculados a la exclusión, la alienación y las dificultades para independizarse; subraya que, para ello, es crucial para las ciudades que se ayude a más jóvenes a continuar sus estudios y adquirir la cualificación necesaria para conseguir un puesto de trabajo y una carrera profesional, y que se garantice un mayor acceso a la educación de alta calidad con proyectos especiales dirigidos a niños procedentes de grupos desfavorecidos y minorías;
13. Llama la atención sobre el problema de la superpoblación de las grandes ciudades que, sin la infraestructura adecuada, puede conducir a problemas de movilidad y viviendas insuficientes o de mala calidad; muestra su preocupación por la problemática del tráfico y la circulación poco fluida en las ciudades, que aumentan significativamente la duración de los trayectos y merman la calidad de vida de muchos europeos; subraya que la falta de infraestructura adecuada puede provocar presión psicológica y estrés en los trabajadores, en detrimento de un buen equilibrio entre la vida profesional y privada;
14. Pide a la Comisión que compruebe si los fondos sin utilizar de la Iniciativa de Empleo Juvenil pueden entregarse directamente, y en qué condiciones, a ciudades especialmente afectadas por un alto índice de desempleo juvenil, siempre que la entrega de esos fondos esté vinculada a proyectos concretos destinados a luchar contra el desempleo juvenil;
15. Llama la atención sobre el hecho de que un diseño urbano y unos servicios que trabajan contra la discriminación por razones de género y promueven la igualdad de oportunidades contribuyen a lograr un beneficio social y económico mayor; pide, por tanto, a la Comisión que fomente el intercambio de buenas prácticas en el ámbito de la presupuestación con perspectiva de género;
16. hace hincapié en el concepto de ciudades accesibles y de la presupuestación para el diseño universal(1), así como de la planificación de ciudades accesibles; hace un llamamiento a las ciudades y a las regiones urbanas para que respeten los compromisos contraídos por la Unión Europea en materia de accesibilidad; pide a la Comisión que supervise la aplicación de las medidas asociadas; insta a que los ciudadanos, incluidas las personas con discapacidad y sus representantes además de los expertos, participen sistemáticamente en el diseño universal del desarrollo urbano;
17. Pide a la Comisión que, cuando asigne los fondos, tenga en cuenta los efectos de la crisis financiera que ha debilitado la capacidad de las regiones urbanas para lidiar con temas importantes como los problemas demográficos, medioambientales, económicos y sociales o la provisión de servicios públicos.
18. Pide a la Comisión que, en el marco de la agenda urbana, fije objetivos ambiciosos para garantizar la aplicación de la Estrategia Europa 2020 en las ciudades y las regiones teniendo en cuenta las características concretas de cada región, y recuerda que una de las prioridades de la agenda urbana, de forma coherente con esta estrategia, es la lucha contra la precariedad, la exclusión social y el problema de las personas sin hogar mediante el fomento de un programa de viviendas de protección social más sostenible;
19. Subraya que las ciudades forman parte de un área funcional más amplia y no pueden tratarse de forma aislada; pide a la Comisión que respete el principio de desarrollo regional sostenible, sobre todo para conseguir, a la hora de elaborar su agenda urbana, un desarrollo urbano más eficiente y sostenible, en especial en los sectores de infraestructuras, servicios públicos (fundamentalmente educación) y sanitario y asistencial, así como unas redes de transporte público coordinadas, integradas, estratégicas y sostenibles que ayuden a reforzar la cohesión social y a mejorar la movilidad de los trabajadores, así como el equilibrio entre la vida privada y la profesional; anima a desarrollar estas redes de transporte en las aglomeraciones transfronterizas, pues los núcleos urbanos deben estar interconectados en términos logísticos no solo a nivel regional o nacional sino también a nivel transfronterizo;
20. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que ayuden a los núcleos urbanos a modernizar sus características económicas, sociales y medioambientales mediante inversiones inteligentes y una mejor coordinación; considera asimismo necesario promover un entorno de vida seguro y de gran calidad;
21. Señala que las ciudades y las regiones urbanas son estructuralmente muy distintas, y muy diversos los retos a que se ven enfrentadas; concluye, por tal motivo, que no puede aplicarse una solución uniforme para todos («talla única»); pide a la Comisión que encuentre nuevas formas de mejorar el intercambio de información y mejores prácticas y que tenga en cuenta las necesidades concretas de las regiones urbanas al legislar, pues las ciudades y los grandes núcleos urbanos son centros importantes de actividad económica y tienen, debido a su cultura, tamaño, infraestructura y estructura económica, problemas sociales específicos que requieren soluciones a medida;
22. Observa que actualmente la cooperación entre los Estados miembros en materia de desarrollo urbano tiene lugar de forma intergubernamental; considera que el desarrollo de una agenda urbana de la UE debe demostrar un claro valor añadido europeo.
como se define en el artículo 2 de la Decisión del Consejo (2010/48/CE).

References: artículo 10
 artículo 6
sui generis
 Resolución 

Artículo 5
 artículo 4
 artículo 4
 artículo 2