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Ley de Instrucción pública / Claudio Moyano Samaniego / 9 setiembre 1857
[ Claudio Moyano Samaniego ] Ley de Instrucción pública, sancionada por S. M. en 9 de Setiembre de 1857 Madrid,Imprenta Nacional—1857. Ministerio de Fomento—Instrucción pública
Ilmo. Sr.: En vista de las dificultades ocurridas para la puntual ejecución de algunas de las disposiciones provisionales que contiene el Real decreto de 23 de Setiembre próximo pasado, señaladamente en lo relativo a los estudios que han de hacerse durante el presente curso en la Universidad Central, a causa del crecido número de alumnos matriculados en ella; y siendo además necesario rectificar uno que otro error material en el texto de las mismas, tal cual se publicó en la Gaceta de 24 del citado mes, la Reina (Q. D. G.) se ha servido mandar que se haga en la Imprenta Nacional una edición de la Ley de Instrucción pública, seguida de las disposiciones provisionales para su ejecución, la cual deberá tenerse por texto único oficial para la inteligencia y aplicación de estas últimas en todos los establecimientos de enseñanza.
De Real orden lo digo a V. I. para su inteligencia y efectos consiguientes. Dios guarde a V. I. muchos años. Madrid 1.º de Octubre de 1857.= Moyano.= Sr. Director general de Instrucción pública.
DOÑA ISABEL SEGUNDA por la gracia de Dios y de la Constitución de la Monarquía española Reina de las Españas: a todos los que las presentes vieren y entendieren, sabed que las Cortes han decretado y nos sancionado lo siguiente:
Artículo 1.º Se autoriza al Gobierno para formar y promulgar una Ley de Instrucción pública, con arreglo a las siguientes bases:
1.ª La enseñanza puede ser pública o privada. El Gobierno dirigirá la enseñanza pública y tendrá en la privada la intervención que determine la Ley.
2.ª La enseñanza se divide en tres períodos, denominándose en el primero, primera; en el segundo, segunda, y en el tercero, superior.
3.ª La primera enseñanza podrá adquirirse en las Escuelas públicas y privadas de primeras letras y en el hogar doméstico. La Ley determinará las condiciones con que han de ser admitidos a los otros períodos de la enseñanza los que hayan recibido en sus casas la primera. La segunda enseñanza se dará en los establecimientos públicos y privados. La Ley determinará qué [6] partes o materias de este período de instrucción pueden cursarse en el hogar doméstico, y con qué formalidades adquirirán carácter académico. La enseñanza superior sólo se dará en establecimientos públicos. Son establecimientos públicos de enseñanza aquellos cuyos Jefes y Profesores son nombrados por el Gobierno o sus delegados.
4.ª Unos mismos libros de texto, señalados por el Real Consejo de Instrucción pública, regirán en todas las Escuelas.
5.ª Los Establecimientos de Instrucción pública se costearán:
En el Estado, respecto a las Universidades y a las Escuelas profesionales superiores. Al sostén de las Escuelas superiores de las provincias contribuirán estas, en justa proporción, con los respectivos Ayuntamientos y con el Estado.
7.ª En el presupuesto del Estado se consignará anualmente la cantidad necesaria para auxiliar a los pueblos que no puedan costear por sí propios la Instrucción primaria.
8.ª Para ejercer el Profesorado es indispensable haber obtenido el título correspondiente.
9.ª El Profesorado público constituye una carrera facultativa en la que se ingresará por oposición, salvo los casos que determine la Ley, y se asciende por antigüedad y méritos contraídos en la enseñanza. Los Profesores de establecimientos públicos no podrán ser separados sino en virtud de sentencia judicial o de expediente gubernativo, oyendo a loa interesados. [7]
13. Al lado de la Administración superior habrá un Real Consejo de Instrucción pública, y un Consejo universitario en cada cabeza de distrito. Habrá también en cada capital de provincia una Junta para el fomento y prosperidad de la enseñanza primera y segunda.
Art. 2.º Se autoriza asimismo al Gobierno para invertir, conforme a la organización que dé a los estudios, las sumas consignadas en el presupuesto del año actual para las atenciones de Instrucción pública: haciendo las trasladaciones de créditos de unos capítulos a otros que sean necesarias para la puntual ejecución de la Ley.
Art. 3.º El Gobierno dará cuenta a las Cortes del uso que haga de esta autorización.
Dado en Palacio a diez y siete de Julio de mil ochocientos cincuenta y siete.= YO LA REINA.= Refrendado.= El Ministro de Fomento, Claudio Moyano Samaniego. [9]
DOÑA ISABEL II por la gracia de Dios y la Constitución de la Monarquía española Reina de las Españas: a todos los que las presentes vieren y entendieren, sabed: que, en uso de la autorización concedida al Gobierno por la ley de 17 de Julio de este año, he venido en resolver, conformándome con el parecer de mi Consejo de Ministros, que rija desde su publicación en la Península e Islas adyacentes, la siguiente
Sección PrimeraDe los estudios
Título IDe la Primera Enseñanza
Artículo 1.º La primera enseñanza se divide en elemental y superior.
Art. 2.º La primera enseñanza elemental comprende:
Tercero. Escritura. [10]
Art. 3.º La enseñanza que no abrace todas las materias expresadas, se considerará como incompleta para los efectos de los artículos 100, 102, 103, 181 y 189.
Art. 4.º La primera enseñanza superior abraza, además de una prudente ampliación de las materias comprendidas en el artículo 2.º:
Art. 5.º En las enseñanzas elemental y superior de las niñas se omitirán los estudios de que tratan el párrafo sexto del artículo 2.º y los párrafos primero y tercero del art. 4.º, reemplazándose con:
Art. 6.º La primera enseñanza se dará, con las modificaciones convenientes, a los sordo-mudos y ciegos en los establecimientos especiales que hoy existen y en los demás que se crearán con este objeto; sin perjuicio de lo que se dispone en el artículo 108 de esta Ley.
Art. 7.º La primera enseñanza elemental es obligatoria para todos los españoles. Los padres y tutores o encargados enviarán a las Escuelas públicas a sus hijos y pupilos desde la edad de seis años hasta la de nueve; a no ser que les proporcionen suficientemente esta clase de instrucción en sus casas o en establecimiento particular.
Art. 8.º Los que no cumplieren con este deber, habiendo Escuela en el pueblo o a distancia tal que puedan los niños concurrir a ella cómodamente, serán amonestados y compelidos por [11] la Autoridad y castigados en su caso con la multa de 2 hasta 20 rs.
Art. 9.º La primera enseñanza elemental se dará gratuitamente en las Escuelas públicas a los niños cuyos padres, tutores o encargados no puedan pagarla, mediante certificación expedida al efecto por el respectivo Cura párroco y visada por el Alcalde del pueblo.
Art. 10. Los estudios de la primera enseñanza no están sujetos a determinado número de cursos: las lecciones durarán todo el año, disminuyéndose en la canícula el número de horas de clase.
Art. 11. El Gobierno procurará que los respectivos Curas párrocos tengan repasos de Doctrina y Moral cristiana para los niños de las Escuelas elementales, lo menos una vez cada semana.
Título IIDe la Segunda Enseñanza
Art. 12. La segunda enseñanza comprende:
Primero. Estudios generales.
Art. 14. Los estudios generales del primer período de la segunda enseñanza son:
Doctrina cristiana e Historia sagrada.
Art. 15. Los estudios generales del segundo período son:
Religión y Moral cristiana.
Retórica y Poética. [12]
Elementos de Aritmética, Álgebra y Geometría.
Lenguas vivas. Los Reglamentos determinarán cuáles se han de enseñar y estudiar en este período.
Art. 16. Son estudios de aplicación:
Dibujo lineal y de figura.
Y cualesquiera otros conocimientos de inmediata aplicación a la Agricultura, Artes, Industria, Comercio y Náutica, que puedan adquirirse sin más preparación científica que la que expresa el art. 18.
Art. 17 Para principiar los estudios generales de la segunda enseñanza se necesita haber cumplido nueve años de edad y ser aprobado en un examen general de las materias que abraza la primera enseñanza elemental completa.
Art. 21. En el segundo período empezarán las lecciones el día 1.º de Setiembre y terminarán el 15 de Junio.
Art. 24. Terminados los estudios de aplicación correspondientes [13] a la segunda enseñanza, los alumnos podrán recibir un certificado de peritos en la carrera a que especialmente se hayan dedicado.
Título IIIDe las facultades y de las enseñanzas superior y profesional
Art. 28. Igualmente determinarán los Reglamentos qué parte de los estudios generales o de aplicación de la segunda enseñanza se ha de exigir a los alumnos que hayan de matricularse en las Escuelas profesionales; entendiéndose que la duración de aquellos estudios previos ha de ser menor que la señalada en el artículo precedente.
Art. 29. Después del grado de Bachiller en Artes o de los estudios preparatorios prescritos en los artículos 27 y 28, se exigirán uno o más años de ampliación, según la índole de las facultades o carreras a que hayan de dedicarse los alumnos, y en la forma que determinen los Reglamentos.
Art. 30. Ninguna facultad ni carrera superior o profesional podrá exceder de siete años en la duración de sus estudios, inclusos los de ampliación. En las facultades se exigirán uno o dos años más para el grado de Doctor.
Capítulo IDe las facultades
Art. 31. Habrá seis facultades, a saber:
De Ciencias exactas, físicas y naturales. [14]
Art. 32. Los estudios de facultad se harán en tres períodos, que habilitarán respectivamente para los tres grados académicos de Bachiller, Licenciado y Doctor. No podrán los alumnos pasar de un período a otro sin haber recibido el grado correspondiente.
Literatura de las lenguas neo-latinas.
A la facultad de Filosofía y Letras corresponden también los estudios de Hebreo y Caldeo, Árabe y demás lenguas orientales, cuya enseñanza tenga por conveniente establecer el Gobierno.
Art. 34. La facultad de Ciencias exactas, físicas y naturales comprende los estudios siguientes:
Álgebra, Geometría y Trigonometría.
Botánica. [15]
Art. 35. La facultad de Ciencias exactas, físicas y naturales se dividirá en tres secciones, a saber:
De Ciencias físico-matemáticas, de Ciencias químicas y de Ciencias naturales.
Art. 36. Los estudios de la facultad de Farmacia son:
Historia crítico-literaria de la facultad.
Art. 37. Los estudios de la facultad de Farmacia se organizarán de modo que, recibido el grado de Bachiller y probada la práctica suficiente, pueda obtenerse, previos los ejercicios que determine el Reglamento, título de Farmacéutico habilitado. Este título solo dará derecho para ejercer la profesión en pueblos que no pasen de 5.000 almas.
Art. 38. Los estudios de la facultad de Medicina son:
Aplicación de la Física, Química e Historia natural a la Medicina.
Anatomía. [16]
Historia crítico-literaria de la Medicina.
Art. 39. Los estudios de la facultad de Medicina se organizarán de modo que, recibido el grado de Bachiller, pueda obtenerse, previos los ejercicios que el Reglamento prescriba, título de Médico-cirujano habilitado. Este título sólo dará derecho para ejercer la profesión en pueblos que no pasen de 5.000 almas.
Art. 40. Queda suprimida la enseñanza de la Cirugía menor o ministrante.
El Reglamento determinará los conocimientos prácticos que se han de exigir a los que aspiren al título de Practicantes.
Art. 41. Igualmente determinará el Reglamento las condiciones necesarias para obtener el título de Matrona o Partera.
Art. 43. Los estudios de la facultad de Derecho son:
Prolegómenos de Derecho.
Historia e instituciones del Derecho romano.
Instituciones del Derecho civil, penal, mercantil, político y administrativo de España.
Historia y ampliación del Derecho civil, penal y mercantil [17] de España, con el estudio de los Códigos y Fueros provinciales.
Disciplina general de la Iglesia, y particular, de la de España.
Art. 44. La facultad de Derecho se dividirá en tres secciones: de Leyes, de Cánones, y de Administración.
Se reserva el Gobierno la facultad de hacer uso, con respecto a ellos, de la autorización que le concede la ley de 17 de Julio último, cuando se verifique el arreglo definitivo de los mismos estudios en los Seminarios conciliares, o antes, si pareciere conveniente.
Capítulo IIDe las enseñanzas superiores
Art. 47. Son enseñanzas superiores:
La de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos.
La de Ingenieros de Montes. [18]
Art. 48. La carrera de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos comprende los estudios siguientes:
Carreteras y ferro-carriles.
Art. 49. La carrera de Ingenieros de Minas comprende los estudios siguientes:
Geometría subterránea. [19]
Legislación de minas, y Derecho administrativo aplicado a la minería.
Art. 50. Los estudios de la carrera de Ingenieros de Montes son:
Historia de la Dasonomía. [20]
Art. 51. La carrera de Ingenieros agrónomos comprende:
Art. 52. La carrera de Ingenieros industriales comprende:
Construcciones industriales. [21]
Art. 53. La carrera de Ingenieros industriales se dividirá en dos secciones: de Ingenieros mecánicos, y de Ingenieros químicos.
Art. 55. En la carrera de Bellas Artes se comprenden las de Pintura, Escultura, Arquitectura y Música.
Art. 56. Los estudios de Pintura y Escultura son:
Teoría e historia de las Bellas Artes.
Art. 57. La carrera de Arquitectura abraza:
Mineralogía. [22]
Construcciones civiles o hidráulicas.
Historia de la Arquitectura; análisis de los monumentos de todas las épocas.
Estudio de la Instrumentación.
Un Reglamento especial determinará todo lo relativo a las enseñanzas de Música vocal e instrumental y Declamación, establecidas en el Real Conservatorio de Madrid, como asimismo a los estudios preparatorios, matrículas, exámenes, concursos públicos y expedición de los títulos propios de estas profesiones.
Art. 59. La carrera de Diplomática abraza los estudios de:
Paleografía general.
Latín de los tiempos medios, y conocimiento del Romance, del Lemosín y Gallego.
Art. 60. Los estudios de la carrera del Notariado son:
Nociones de Derecho mercantil, administrativo y penal, en lo concerniente al ejercicio de la fe pública. [23]
Capítulo IIIDe las enseñanzas profesionales
Art. 61. Son enseñanzas profesionales:
Art. 62. La carrera de veterinaria comprende:
Anatomía general y descriptiva de todos los animales domésticos, Fisiología, Higiene, Patología, Terapéutica, Farmacología y Arte de recetar, Obstetricia, Medicina operatoria y Clínica con aplicación a las mismas especies de animales.
Arte de forjar y de herrar.
Art. 63. El Reglamento determinará qué parte de estos estudios y qué práctica habrán de exigirse para obtener el título de Veterinario de segunda clase y demás títulos de auxiliares subalternos.
Art. 64. Los estudios correspondientes a la enseñanza de los Profesores mercantiles abrazarán las materias que siguen:
Cálculo mercantil aplicado a toda clase de negociaciones. [24]
Historia general del Comercio.
Elementos de Derecho internacional mercantil.
Conocimiento de las primeras materias y de las manufacturas y objetos comerciales que con ellas se fabrican y nociones de Física y Química indispensables para este estudió.
Art. 65. Los estudios de la enseñanza de Náutica son:
Pilotaje y maniobras.
Dibujo lineal, topográfico, geográfico e hidrográfico.
Elementos de Mecánica aplicada y resistencia de materiales.
Construcción y arquitectura naval.
Art. 67. La carrera de Maestros de obras, Aparejadores y Agrimensores comprende:
Principios generales de Construcción y Montea.
El Reglamento determinará qué parte de éstos estudios habrá de exigirse para obtener el título correspondiente a cada uno de los ramos de esta carrera.
Catecismo explicado de la Doctrina cristiana. [25]
Art. 69. Para ser Maestro de primera enseñanza superior se requiere:
Art. 70. Para ser Profesor de Escuela normal se necesita además haber estudiado:
Art. 71. Para ser Maestra de primera enseñanza se requiere:
Segundo. Estar instruida en principios de Educación y Métodos de enseñanza.
Art. 73. En todas las carreras de la enseñanza superior y [26] profesional principiarán las lecciones el 15 de Setiembre y concluirán el 15 de Junio.
Título IVDel modo de hacer los estudios
Art. 74. Los Reglamentos determinarán el orden en que han de estudiarse las asignaturas, el tiempo que ha de emplearse en cada una de ellas, y el número de Profesores que ha de haber para enseñarlas encada establecimiento. El Gobierno, oído el Real Consejo de Instrucción pública . podrá modificar, disminuir o aumentar las materias que quedan asignadas a cada enseñanza siempre que así lo exija el mayor lustre de los estudios, o lo aconsejen los progresos de los conocimientos humanos.
Sin embargo, cualquiera podrá matricularse en las asignaturas que le convenga, pagando los correspondientes derechos de matrícula, y obtener, previo examen, certificación de asistencia y aprovechamiento; pero los estudios hechos de esta suerte no producirán efectos académicos sino para las carreras cuyos Reglamentos lo permitan.
Art. 76. Se estudiarán en las facultades de Filosofía y Letras y en las de Ciencias exactas, físicas y naturales, las materias pertenecientes a ellas que forman parte de otras facultades o carreras; y los estudios comunes a varias enseñanzas se harán [27] en una misma cátedra, a no impedirlo la situación del establecimiento o el excesivo número de alumnos.
Art. 77. Los estudios hechos académicamente en una carrera serán de abono para todas las demás en que se exijan.
Art. 78. Se prohíbe la simultaneidad de los cursos académicos exigidos para cada carrera, así como los abonos, permutas y dispensas de estudios.
Art. 79. Para obtener los grados académicos y títulos de las carreras superiores y profesionales, será preciso sujetarse a exámenes y ejercicios generales sobre las materias que cada grado o título suponga, y satisfacer los derechos que para cada caso se señalan en la tarifa adjunta a esta Ley.
Art. 80. Los alumnos tendrán por punto general en todas las carreras dos lecciones diarias a lo menos, y en la segunda enseñanza tres.
Art. 85. A los alumnos que sobresalieren en aplicación, progresos y conducta, se les distribuirán anualmente premios que podrán consistir en diplomas especiales, medallas, obras e instrumentos, y en la relevación del pago de derechos de matrícula, grados y títulos. [28]
Título VDe los libros de texto
Art. 86. Todas las asignaturas de la primera y segunda enseñanza, las de las carreras profesionales y superiores, y las de las facultades hasta el grado de Licenciado, se estudiarán por libros de texto: estos libros serán señalados en listas que el Gobierno publicará cada tres años.
Art. 87. La Doctrina cristiana se estudiará por el Catecismo que señale el Prelado de las diócesis.
Art. 88. La Gramática y Ortografía de la Academia Española serán texto obligatorio y único para estas materias de la enseñanza pública.
Art. 90. En las demás materias de la primera enseñanza no pasará de seis el número de obras de texto que se señalen para cada asignatura, ni de tres el de las que se aprueben para las asignaturas de segunda enseñanza e instrucción superior y profesional.
Art. 91. Para proveer de obras de texto aquellas asignaturas en que no las haya a propósito, el Gobierno abrirá concursos o atenderá por otro medio a las necesidades de la enseñanza, oyendo siempre al Real Consejo de Instrucción pública.
Art. 93. De los libros que el Gobierno se propusiere señalar para ejercicios de lectura en la primera enseñanza, se dará conocimiento a la Autoridad eclesiástica con la anticipación conveniente. [29]
Título VIDe los estudios hechos país extranjero.
Art. 94. Serán admitidos a incorporación en los establecimientos literarios los años académicos cursados en país extranjero, siempre que se acrediten hechos con buena nota los estudios al efecto requeridos en nuestras Escuelas, y en igualdad de extensión y tiempo; completándose en caso contrario las materias o el tiempo que faltaren.
Art. 95. Para cada incorporación será necesaria una autorización especial del Gobierno, que podrá concederla oído el Real Consejo de Instrucción pública. Los agraciados pagarán los derechos de matrícula que habrían satisfecho si hubieran estudiado en España.
Sección SegundaDe los establecimientos de enseñanza
Título IDe los establecimientos públicos
Capítulo IDe las Escuelas de primera enseñanza
Art. 97. Son Escuelas públicas de primera enseñanza las que se sostienen en todo o en parte con fondos públicos, obras pías u otras fundaciones destinadas al efecto. [30]
Estas Escuelas estarán a cargo de los respectivos pueblos, que incluirán en sus presupuestos municipales, como gasto obligatorio, la cantidad necesaria para atender e ellas, teniendo en su abono los productos de las referidas fundaciones.
Todos los años, sin embargo, se consignará en el presupuesto general del Estado la cantidad de un millón de reales, por lo menos, para auxiliar a los pueblos que no puedan costear por sí solos los gastos de la primera enseñanza. El Gobierno dictará, oído el Real Consejo de Instrucción pública, las disposiciones convenientes para la equitativa distribución de estos fondos.
Art. 102. Los pueblos que no lleguen a 500 habitantes deberán reunirse a otros inmediatos para formar juntos un distrito donde se establezca Escuela elemental completa, siempre que la naturaleza del terreno permita a los niños concurrir a ella cómodamente; en otro caso cada pueblo establecerá una Escuela incompleta, y si aun esto no fuera posible, la tendrá por temporada.
Las Escuelas incompletas y las de temporada se desempeñarán por adjuntos o pasantes, bajo la dirección y vigilancia del Maestro de la Escuela completa mas próxima. [31]
Art. 103. Únicamente en las Escuelas incompletas se permitirá la concurrencia de los niños de ambos sexos en un mismo local, y aun así con la separación debida.
Los Ayuntamientos podrán establecerla también en pueblos de menor vecindario cuando lo crean conveniente, sin perjuicio de sostener la elemental.
Capítulo IIDe las Escuelas normales de primera enseñanza
Art. 110. Toda escuela normal tendrá agregada una Escuela práctica, que será la superior correspondiente a la localidad, para que los aspirantes a Maestros puedan ejercitarse en ella.
Art. 111. Los gastos de las Escuelas normales provinciales se satisfarán por las respectivas provincias, quedando a beneficio [32] de estas el importe de las matrículas que paguen los aspirantes a Maestros.
Art. 113. Los gastos de la Escuela normal central se satisfarán por el Estado, salvos los que correspondan respectivamente a la Diputación y al Ayuntamiento de Madrid: a este, por la Escuela práctica; y a aquella, por la parte de Escuela normal provincial.
Art. 114. El Gobierno procurará que se establezcan Escuelas normales de Maestras para mejorar la instrucción de las niñas; y declarará Escuelas-modelos, para los efectos del art. 71, las que estime conveniente, previos los requisitos que determinará el Reglamento.
Capítulo IIIDe los establecimientos públicos de segunda enseñanza
Art. 116. Los Institutos serán además provinciales o locales, según que estén a cargo de las provincias o de los pueblos.
Art. 117. Cada provincia tendrá un Instituto que comprenda todos los estudios generales de la segunda enseñanza y los de aplicación que el Gobierno estime conveniente establecer, oída la Junta provincial de Instrucción pública. En Madrid habrá por lo menos dos.
Art. 118. Las provincias están obligadas a incluir en sus presupuestos la cantidad a que asciendan los sueldos de entrada de todos los Catedráticos y los demás gastos del establecimiento; teniendo en su abono las rentas que posea el Instituto y los derechos académicos que satisfagan los alumnos. [33]
Art. 119. El Gobierno podrá hacerse cargo de sostener los Institutos de las provincias que tenga por conveniente, mediante una cantidad alzada que la provincia ha de entregar anualmente al Estado.
Art. 120. No habrá Instituto local sino donde el Gobierno lo permita, previo expediente en que se justifique su conveniencia, y se acredite la posibilidad de sostenerlo, después de cubiertas las demás obligaciones municipales.
Art. 121. Los Institutos locales se sostendrán:
Primero. Con las rentas que posean.
Segundo. Con el producto de las matrículas y demás derechos académicos.
Art. 123. No podrá suprimirse ni reformarse un Instituto local sin autorización del Gobierno, previo expediente gubernativo, hasta cuya resolución continuará el pueblo obligado a satisfacer los gastos del establecimiento en la forma prescrita al autorizar su creación.
Art. 125. En los pueblos donde existan Escuelas de esta clase y no Instituto, se procurará establecerlo, y en tal caso se estará a lo dispuesto en el artículo anterior.
Capítulo IVDe los establecimientos públicos de enseñanza superior y profesional
Art. 126. Las Universidades y Escuelas superiores y profesionales serán sostenidas por el Estado; el cual percibirá las rentas de estos establecimientos, así como los derechos de matrícula, grados y títulos científicos. [34]
Art. 127. Para la enseñanza de las Facultades habrá diez Universidades: una central, y nueve de distrito.
Art. 132. La Facultad de derecho existirá en todas las Universidades hasta el grado de Licenciado, inclusive, en la sección de Leyes; en la sección de Cánones, en Oviedo, Salamanca y Sevilla; y en la de Administración, en Barcelona, Sevilla y Valladolid.
Art. 133. Habrá Facultad de Teología, hasta el mismo grado de Licenciado, en Oviedo, Salamanca, Santiago, Sevilla y Zaragoza.
Art. 136. Para el estudio y enseñanza de las Ciencias exactas físicas y naturales, en su mayor extensión, habrá en Madrid una Escuela superior de Ciencias exactas, Física y Química, un Museo de Historia natural y un Observatorio astronómico. Estas tres Escuelas reunidas constituyen la Facultad de Ciencias.
Cada uno de estos Establecimientos tendrá un local independiente, y un reglamento particular en que se dispondrán los [35] estudios de modo que los alumnos hagan frecuentes ejercicios prácticos de las asignaturas que cursaren.
Art. 137. Habrá en Madrid una Escuela de Bellas Artes para los estudios superiores de Pintura, Escultura y Grabado, además de los elementales; otra de Arquitectura, y un Conservatorio de Música y Declamación.
Art. 138. Las enseñanzas superiores de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, y de Minas, se darán en las Escuelas de estos ramos establecidas en Madrid; la de Ingenieros de Montes, en la Escuela de Villaviciosa; la de Ingenieros agrónomos, en las de Madrid y Aranjuez; la de Ingenieros industriales, en el Real Instituto industrial de Madrid, y en las Escuelas superiores de Barcelona, Gijón, Sevilla, Valencia y Vergara; la de Diplomática, en la Escuela de Madrid, y la del Notariado, en las de Madrid, Barcelona, Granada, Oviedo y Valladolid.
Art. 139. La enseñanza de los Ayudantes y demás subalternos de que trata el art. 54, se dará en los puntos que el Gobierno determine.
Art. 140. La enseñanza profesional de Veterinaria de primera clase se dará en la Escuela de Madrid; y la de segunda, en las de Córdoba, León y Zaragoza.
La de Maestros de obras, Aparejadores y Agrimensores se dará en la Escuela de este ramo agregada a la de Arquitectura en Madrid; y en provincias, en las Escuelas agregadas a las respectivas Academias provinciales. [36]
Capítulo VDe los colegios
Art. 143. Se aplicarán a los colegios, salvos los derechos de familia, todas las prebendas o becas que por cualquier título correspondan a estudios de Gramática, Filosofía u otros de los que comprende ahora la segunda enseñanza; pero respetándose siempre el derecho de patronato, y siguiéndose en el orden de llamamiento la voluntad de los fundadores.
Art. 144. El Gobierno establecerá, donde lo tenga por conveniente, colegios de internos para la enseñanza superior.
Art. 145. La mitad de los productos líquidos de los colegios se aplicará al sostenimiento de las Escuelas a que estén adjuntos, y el resto se invertirá en becas gratuitas.
Art. 146. Las becas de gracia de que se habla en el artículo anterior se proveerán, parte en alumnos pensionistas del mismo colegio que se hayan hecho acreedores a este premio por su conducta y aprovechamiento, parte en jóvenes pobres y sobresalientes.
Art. 147. Los agraciados perderán el derecho a la pensión si dejaren de matricularse, o no fueren aprobados en algún curso; a no ser por causa involuntaria y legítima.
Título IIDe los establecimientos privados
Art. 148. Son establecimientos privados los costeados y dirigidos por personas particulares, Sociedades o Corporaciones.
Art. 149. Todo el que tenga veinte años cumplidos de edad, [37] y título para ejercer el Magisterio de primera enseñanza, puede establecer y dirigir una Escuela particular de esta clase, según lo que determinen los Reglamentos.
Segundo. Que el Director tiene título de Licenciado en cualquiera facultad, o su equivalente en carrera superior.
Art. 151. Los estudios hechos en colegios privados tendrán validez académica mediante los requisitos siguientes:
Tercero. Que los estudios se hagan por los libros de texto designados por el Gobierno, y en el mismo orden y con sujeción a los mismos programas que en los establecimientos públicos.
Art. 152. Las Sociedades y Corporaciones, debidamente autorizadas por las leyes, podrán establecer Escuelas o Colegios [38] privados para la primera y segunda enseñanza; pero tanto en un caso como en otro necesitan la autorización del Gobierno, que la concederá con sujeción a lo dispuesto en el art. 150, pudiendo relevarlas de la obligación de prestar fianza.
Art. 153. Podrá el Gobierno conceder autorización para abrir Escuelas y Colegios de primera y segunda enseñanza, a los institutos religiosos de ambos sexos legalmente establecidos en España, cuyo objeto sea la enseñanza pública, dispensando a sus Jefes y Profesores del título y fianza que exige el art. 150.
Art. 154. Los Reglamentos de las Escuelas superiores y profesionales señalarán los casos en que puedan servir para las respectivas carreras los estudios hechos en Establecimientos privados.
Art. 155. Los estudios de Facultad hechos privadamente no tienen valor ninguno académico; sin embargo, los Catedráticos de Instituto podrán optar a los grados de Licenciado y Doctor que necesiten para ascender en el Profesorado, estudiando privadamente las materias que les falten para aspirar a ellos, y computándoseles cada tres años de enseñanza por un año académico de los que aquellos grados requieran.
Título IIIDe la enseñanza doméstica
Art. 156. Serán admitidos a los exámenes de ingreso para la segunda enseñanza, los que hayan adquirido la primera en casa de sus padres, tutores o encargados de su educación, aun cuando no la hubieren recibido de Maestro con título.
Art. 157. también podrán estudiar los alumnos el primer período de la segunda enseñanza en casa de sus padres, tutores o encargados de su educación, bajo las condiciones siguientes:
Primera. Que tengan la edad señalada en el art. 17.
Segunda. Que se matriculen en el Instituto local o provincial respectivo, para lo cual deberán ser aprobados en un examen general de primera enseñanza, y satisfacer la mitad de los derechos de matrícula. [39]
Título IVDe las academias, bibliotecas, archivos y museos
Art. 161. Se pondrá al cuidado de la Real Academia de San Fernando la conservación de los monumentos artísticos del reino y la inspección superior del Museo nacional de Pintura y Escultura, así como la de los que debe haber en las provincias; para lo cual estarán bajo su dependencia las Comisiones provinciales de Monumentos, suprimiéndose la central.
Art. 162. Para establecer Academias u otras cualesquiera Corporaciones que tengan por objeto discutir o estudiar cuestiones relativas a cualquier ramo del saber humano, se necesita autorización especial del Gobierno, que podrá concederla, oído el Real Consejo de Instrucción pública.
Art. 164. Igualmente cuidará el Gobierno de que se establezca [40] en cada capital de provincia un Museo de Pintura y Escultura, el cual correrá al inmediato cargo de la respectiva Comisión de Monumentos.
Art. 165. Se organizará el servicio de Archivos, determinando cuáles han de ser tenidos como generales o históricos, y cuáles como de provincia; la clase de documentos que han de conservarse en ellos: las épocas en que habrán de remitírseles, y la inspección que al Gobierno corresponde sobre los de las localidades y corporaciones.
Art. 166. Se creará un Cuerpo de empleados en los Archivos y Bibliotecas, exigiendo a los que aspiren a entrar en él especiales condiciones de idoneidad; señalándoles digna remuneración , y asegurándoles la estabilidad que exige el buen servicio de estos ramos.
Sección terceraDel profesorado público
Título IDel profesorado en general
Art. 167. Para ejercer el Profesorado en todas las enseñanzas se requiere:
Primero. Ser español, circunstancia que puede dispensarse a los Profesores de Lenguas vivas y a los de Música vocal e instrumental.
Art. 168. No podrán ejercer el profesorado:
Primero. Los que padezcan enfermedad o defecto físico que imposibilite para la enseñanza.
Segundo. Los que hubieren sido condenados a penas aflictivas o que lleven consigo la inhabilitación absoluta para cargos públicos y derechos políticos, a no obtener una rehabilitación suficiente y especial para la enseñanza.
Art. 169. El nombramiento de Profesores de los establecimientos [41] públicos corresponde al Gobierno o a sus delegados que lo harán, previas las formalidades que se dirán en los títulos respectivos.
Art. 170. Ningún Profesor podrá ser separado sino en virtud de sentencia judicial que le inhabilite para ejercer su cargo, o de expediente gubernativo, formado con audiencia del interesado y consulta del Real Consejo de Instrucción pública, en el cual se declare que no cumple con los deberes de su cargo, que infunde en sus discípulos doctrinas perniciosas, o que es indigno por su conducta moral de pertenecer al Profesorado.
Art. 171. Los Profesores que no se presenten a servir sus cargos en el término que prescriban los Reglamentos, o permanezcan ausentes del punto de su residencia sin la debida autorización, se entenderá que renuncian sus destinos: si alegaren no haberse presentado por justa causa se formará expediente en los términos prescritos en el artículo anterior.
Art. 173. Cuando el Gobierno lo estime conveniente para mayor economía o provecho de la enseñanza, podrá encargar a un Profesor, además de la asignatura de que sea titular, otra mediante la gratificación que para el caso se establezca.
Art. 174. El ejercicio del Profesorado es compatible con el de cualquier profesión honrosa que no perjudique al cumplido desempeño de la enseñanza, e incompatible con todo otro empleo o destino público.
Art. 175. Ningún Profesor de establecimiento público podrá enseñar en establecimiento privado ni dar lecciones particulares sin expresa licencia del Gobierno.
Art. 177. Los Profesores que después de haber servido en propiedad sus plazas por espacio de diez años dejen la enseñanza para pasar a otros destinos públicos, podrán ser nombrados de nuevo para cargos del Profesorado de igual clase que los que hubieren servido, contándoseles los años de antigüedad que llevaban al salir de la carrera de la enseñanza, y recobrando la categoría que antes hubieren obtenido. [42]
Art. 178. Los Profesores que por supresión o reforma quedaren sin colocación percibirán las dos terceras partes del sueldo que disfrutaban, hasta tanto que vuelvan a ser colocados.
Art. 179. Los Catedráticos de los establecimientos sostenidos por el Estado tendrán derecho a jubilación, y trasmitirán a sus viudas y huérfanos el derecho a pensión, conforme a las disposiciones generales vigentes para clases pasivas, respetándose los derechos adquiridos.
Capítulo IDe los Maestros de primera enseñanza
Art. 180. Además de los requisitos generales, se necesita para aspirar al Magisterio en las escuelas públicas:
Primero. Tener veinte años cumplidos.
Art. 181. Quedan exceptuados de este último requisito los que regenten Escuelas elementales incompletas; los cuales, como igualmente los Maestros de párvulos, podrán ejercer mediante un certificado de aptitud y moralidad expedido por la respectiva Junta local y visado por el Gobernador de la provincia, en la forma y términos que determine el Reglamento.
Art. 182. Serán nombrados por el Rector del distrito los Maestros de Escuelas públicas cuyo sueldo no llegue a 4.000 reales, y las Maestras dotadas con menos de 3.000. Corresponde a la Dirección general de Instrucción pública proveer las plazas de Maestros cuyo haber sea menor de 6.000 rs., y las de Maestras cuyo sueldo no llegue a 5.000. Serán de nombramiento Real los cargos de la primera enseñanza que tengan mayor remuneración.
Art. 183. Se exceptúan de esta regla las Escuelas sujetas a derecho de patronato, cuya provisión se hará conforme a lo dispuesto por el fundador, en personas que tengan los requisitos que exige la presente Ley, y con la aprobación de la Autoridad a quien, a no mediar el derecho de patronato, correspondería hacer el nombramiento.
Art. 184. Cuando los Patronos no hagan la provisión en los plazos que los Reglamentos señalaren, perderán por aquella vez el derecho de elegir, que se trasladará a la Administración. [43]
Art. 185. Las plazas de Maestros, cuya dotación no llegue a 3.000 rs., y las de Maestras cuyo sueldo sea menor de 2.000, se proveerán sin necesidad de oposición; pero se anunciará la vacante, señalándose un término para presentar solicitudes; y se hará el nombramiento a propuesta de la Junta provincial de Instrucción pública, teniendo en cuenta los méritos de los aspirantes.
Art. 187. Los Maestros y Maestras que hubieren obtenido Escuela por oposición, podrán ser nombrados, si lo solicitaren, para otra de la misma clase, aunque tenga mayor dotación, sin necesidad de nuevos ejercicios.
Art. 188. Los Reglamentos determinarán la forma en que han de hacerse las oposiciones, y el orden que ha de observarse en las traslaciones y ascensos.
Art. 189. En las Escuelas elementales incompletas podrán agregarse las funciones de Maestro a las de Cura párroco, Secretario de Ayuntamiento u otras compatibles con la enseñanza. Pero en las Escuelas completas no se consentirá semejante agregación sin especial permiso del Rector, que tan sólo podrá darlo para pueblos que no lleguen a 700 almas.
Art. 191. Los Maestros de Escuelas públicas elementales completas disfrutarán:
Primero. Habitación decente y capaz para sí y su familia.
Segundo. Un sueldo fijo de 2.500 rs. anuales, por lo menos en los pueblos que tengan 500 a 1.000 almas; de 3.300 rs. en los pueblos de 1.000 a 3.000; de 4.400 rs. en los de 3.000 a 10.000; de 5.500 rs. en los de 10, a 20.000; de 6.600 rs. en los de 20.000 a 40.000; de 8.000 rs. en los de 40.000 en adelante, y de 9.000 reales en Madrid.
Art. 192. Los Maestros y Maestras de las Escuelas percibirán, además de su sueldo fijo, el producto de las retribuciones de los niños que puedan pagarlas. Estas retribuciones se fijarán [44] por la respectiva Junta local, con aprobación de la de provincia.
Art. 193. En los pueblos que tengan menos de 500 almas el Gobernador fijará, oyendo al Ayuntamiento, la dotación que éste ha de dar al Maestro, o la cantidad con que ha de contribuir para dotar al del distrito que se forme, según lo prevenido en el art. 102.
A este fin se dividirán en cuatro clases, y pasarán de una a otra, según su antigüedad, méritos y servicios en la enseñanza en la forma que determinen los Reglamentos.
La clasificación se hará en cada provincia; y los Maestros o Maestras que pasen de una provincia a otra dejarán de percibir el aumento de sueldo correspondiente a su clase, hasta tanto que ocurran vacantes, para las cuales serán nombrados.
Art. 197. Los Maestros y Maestras de las tres primeras clases disfrutarán un aumento de sueldo sobre el que corresponda a sus escuelas, que consistirá:
Para los de tercera, en 200 rs.
Para los de segunda, en 300.
Para los de primera, en 500.
El sueldo de los Maestros o Maestras de cuarta clase será el que corresponda a la Escuela que desempeñen.
Art. 198. El Gobierno adoptará cuantos medios estén a su alcance para asegurar a los Maestros el puntual pago de sus dotaciones; pudiendo, cuando fuere necesario, establecer en las capitales de provincia la recaudación y distribución de los fondos consignados para este objeto, y para el material de Escuelas, [45] a fin de que los pagos se hagan con la debida regularidad y exactitud.
Art. 199. Las condiciones que han de exigirse a los profesores de las Escuelas de sordo-mudos y ciegos; y los sueldos que han de disfrutar serán objeto de disposiciones especiales.
Capítulo IIDe los Maestros de Escuelas normales de primera enseñanza
Art. 200. Para ser Maestro de Escuela normal de provincia, se requiere haber probado los estudios necesarios para obtener el título de Maestro superior, y estudiado posteriormente en la Escuela normal central el curso propio de los Maestros normales.
Art. 201. De cada cinco plazas vacantes de Maestro de Escuela normal, se proveerá una por concurso entre los Regentes de las Escuelas prácticas normales que hayan servido su cargo con buena nota por espacio de diez años.
Art. 202. El sueldo de los Directores de Escuela normal de provincia será de 12.000 rs. en las de primera clase, y de 10.000 en las de segunda y tercera.
El número, clase y sueldo de los Profesores de estas Escuelas y de la central, se determinará en el Reglamento.
Art. 203. Los Profesores del curso superior para Maestros de Escuela normal e Inspectores de primera enseñanza, establecido en la central de Madrid, tendrán el sueldo y categoría de Directores de Escuela normal provincial de primera clase, con opción, en la forma que determine el Reglamento, a una mejora gradual de dotación que no podrá pasar de 15.000 rs.
Art. 204. En el Magisterio de las Escuelas normales se entrará por oposición y se ascenderá por concurso, con sujeción a los trámites que establezcan los Reglamentos, y sin perjuicio de lo dispuesto en el art. 201.
Art. 205. No podrán ascender a Profesor del curso superior para Maestros de Escuela normal establecido en la central de Madrid, los que no tengan el título de Bachiller en Artes. [46]
Capítulo IIIDe los Catedráticos de Instituto
Art. 206. Se consideran Catedráticos de Instituto para los efectos de esta Ley:
Primero. Los de los Estudios generales de la segunda enseñanza.
Segundo. Los de los Estudios de aplicación de que trata el artículo 16.
Art. 207. Para aspirar a cátedras de instituto se requiere:
Primero. Tener veinticuatro años cumplidos.
Este será, en los Estudios generales de segunda enseñanza el grado de Bachiller en la Facultad a que corresponda la asignatura.
Los Profesores de Lenguas vivas y Dibujo, y los de Música vocal e instrumental y Declamación no necesitan título.
Art. 208. Las cátedras de los Institutos de tercera clase y las de las Escuelas elementales de que se habla en los artículos 124 y 125, se proveerán por oposición; las de los Institutos de segunda clase, por concurso entre los Catedráticos de Instituto de tercera, y las vacantes de los de primera, por concurso entre los Catedráticos de Institutos de segunda.
El Reglamento determinará la forma en que han de hacerse las oposiciones, y la tramitación de los expedientes de concurso. En estos últimos será atribución del Real Consejo de Instrucción pública hacer la propuesta en terna para la vacante.
Art. 209. El sueldo de entrada de los Catedráticos de Instituto será, en los dos de primera clase 12.000 rs. anuales; en los de segunda 10.000, y en los de tercera 8.000.
Art. 210. Se formará un escalafón general de todos los Catedráticos de Instituto del Reino, en el que ascenderán por [47] antigüedad y mérito. Para ello se dividirán en cuatro secciones, de las cuales tres gozarán un aumento de sueldo en esta forma:
De 6.000 rs. la primera.
De 4.000 la segunda.
Y de 2.000 la tercera.
En ningún caso podrá exceder de 30 el numero de los comprendidos en la primera sección; de 60 el de los que ingresen en la segunda; ni de 120 el de los que compongan la tercera.
Art. 211. No se incluirán en el escalafón los Catedráticos de los Institutos locales, ni los de las Escuelas elementales de aplicación no agregadas a Instituto; pero los que hubieren obtenido por oposición cátedras en estos Establecimientos, podrán ser nombrados para otras de la misma asignatura en los Institutos provinciales de tercera clase, sin necesidad de nuevos ejercicios.
Art. 212. Los Catedráticos de Instituto se auxiliarán unos a otros en vacantes, ausencias y enfermedades. Cuando esto no fuere posible, nombrará el Jefe del Establecimiento un sustituto, con la gratificación que prevengan los Reglamentos.
Capítulo IVDe los Catedráticos de enseñanza profesional
Art. 213. Se consideran, para los efectos de esta Ley, Catedráticos de enseñanza profesional, los de aquellas para cuyo estudio se exija a los alumnos la preparación de que trata el artículo 28.
Art. 214. Para aspirar a cátedras de Escuelas profesionales se requiere:
Segundo. Tener el grado de Licenciado en la Facultad a que corresponda la asignatura, o el título profesional, término de la respectiva carrera.
Art. 215. Las cátedras de las Escuelas profesionales se proveerán, [48] según los casos, por oposición o concurso, en la forma que determinen los Reglamentos.
Art. 216. El sueldo de entrada de los Catedráticos de que trata este capítulo, será de 14.000 rs. en Madrid; 12.000 en las provincias de primera y segunda clase, y 10.000 en las restantes. Percibirán además derechos de examen.
Art. 217. Los Catedráticos de enseñanza profesional formarán un escalafón, en el que se ascenderá por antigüedad y mérito, en los términos que previene el art. 210; guardándose en el número do los ascensos la misma proporción allí establecida respecto al total de Catedráticos, y siendo los aumentos sucesivos de 4, 6 y 8.000 rs.
Art. 218. Son aplicables a estos Catedráticos las disposiciones del art. 212.
Capítulo VDe los Catedráticos de Facultad
Art. 219. Se consideran Catedráticos de Facultad para los efectos de esta Ley:
Primero. Los de las Universidades.
Segundo. Los de las enseñanzas superiores que no pueden comenzarse sin haber obtenido el título de Bachiller en Artes o la preparación equivalente de que trata el art. 27.
Art. 220. Para ser Catedrático de Facultad se necesita:
Primero. Tener veinticinco años de edad.
Este será en las enseñanzas superiores el que se obtenga al terminar los estudios; en la Facultad de Ciencias, el de Doctor en ella o los de Ingeniero o Arquitecto: en las demás Facultades, el de Doctor. Cuando la Facultad tenga varias secciones, el título de Doctor ha de ser en aquella a que pertenezca la asignatura.
Art. 221. Los Catedráticos de Facultad se dividen en numerarios y supernumerarios.
Art. 222. Las plazas de Catedráticos supernumerarios se proveerán por oposición, y no excederán de una tercera parte de las de Catedráticos de número. Los Reglamentos determinarán la forma en que han de verificarse las oposiciones. Exceptúanse [49] las de la Universidad central y las de las enseñanzas superiores establecidas en Madrid, que se proveerán alternando una por oposición y otra por concurso, entre los Catedráticos supernumerarios de las Universidades y Escuelas de distrito, y a propuesta del Real Consejo de Instrucción pública.
Art. 223. Se exceptúan de las reglas señaladas en los dos artículos anteriores las enseñanzas de Pintura, Escultura y Música, a cuyo desempeño podrá proveer el Gobierno en la forma que determinen los Reglamentos.
Art. 225. Es obligación de los Catedráticos supernumerarios:
Primero. Sustituir a los numerarios en ausencias, enfermedades y vacantes.
Art. 227. En las vacantes que ocurran en la Universidad Central y en las Escuelas superiores establecidas en Madrid, serán llamados a concurso, además de los supernumerarios de las mismas, los Catedráticos de número de las Universidades y Escuelas de distrito, y los de Instituto de Madrid. Y a las que ocurran en las Universidades y Escuelas de distrito podrán aspirar, en concurrencia con los Catedráticos supernumerarios, los de Instituto que tengan la edad y título científico competente y desempeñen cátedra de la Facultad y sección, o bien de la enseñanza superior a que corresponda la asignatura vacante, y lleven tres años de antigüedad en ella.
Esta escala será compuesta del modo siguiente: treinta Catedráticos a 18.000 rs.; sesenta a 16.000, y ciento veinte a 14.000; los demás a 12.000. [50]
Art. 230. Los Catedráticos de Facultad estarán además constituidos en tres categorías: de entrada, de ascenso y de término. Corresponde a la de entrada, las tres sextas partes de los Catedráticos de Facultad; podrán optar a la de ascenso las dos sextas partes; y a la de término, la otra sexta parte.
Art. 231. Para la distribución de categorías se dividirán las cátedras de Facultad en secciones, comprendiendo en cada una las enseñanzas para cuyo desempeño se requiera el mismo título científico, y señalándose el número de categorías que puedan proveerse en cada sección, con arreglo al número de cátedras que comprenda.
Art. 232. Las categorías de ascenso y término se concederán por el Gobierno a propuesta en terna del Real Consejo de Instrucción pública, con presencia de los méritos y servicios que cada Catedrático haya contraído en la enseñanza, señaladamente con la publicación de obras y otros trabajos literarios o científicos, calificados por el mismo Consejo, con anterioridad a la vacante, como títulos para ascender en categoría; atendiéndose, en igualdad de circunstancias, a la mayor antigüedad de cada uno.
Art. 233. Ningún Catedrático podrá ascender en categoría sin llevar cinco años de antigüedad en la inmediata inferior.
Art. 234. El sueldo de los Catedráticos de Facultad será el que les corresponda por su antigüedad y categoría acumuladas. Continuarán además disfrutando los derechos de examen.
Art. 235. La categoría de ascenso aumenta en 4.000 rs. el sueldo de antigüedad; y la de término, en 8.000.
Art. 236. Los Catedráticos de Facultad en Madrid disfrutarán 4.000 rs. de aumento sobre el sueldo que les corresponda por su antigüedad y categoría.
Art. 237. Los Reglamentos determinarán las circunstancias que han de tener y las condiciones a que habrán de sujetarse los Profesores de las Escuelas superiores y de la de Ciencias que sean individuos de los Cuerpos facultativos sostenidos por el Estado; así como los de las Escuelas dependientes de las [51] mismas, de que trata el art. 54. Pero estos Profesores no figurarán en la escala general, ni disfrutarán otro haber que el que les corresponda por los Reglamentos del Cuerpo a que pertenezcan.
Art. 238. Las Cátedras de la Universidad central, correspondientes a los estudios posteriores al grado de Licenciado que determine el Reglamento, podrán proveerse en personas de elevada reputación científica, aunque no pertenezcan al Profesorado.
Art. 239. En los casos de que trata el artículo anterior presentará un candidato, para obtener la cátedra, el Real Consejo de Instrucción pública; otro la Facultad de la Universidad central a que pertenezca la vacante, y otro la Real Academia a cuyo Instituto corresponda la ciencia objeto de la asignatura. Si la vacante no correspondiere a ninguno de los ramos del saber que se cultivan en las Reales Academias, propondrá dos candidatos el Real Consejo de Instrucción pública.
El Gobierno proveerá la cátedra en uno de los candidatos presentados por las expresadas Corporaciones.
Art. 240. Los Catedráticos así nombrados no figurarán en la escala de Profesores, y gozarán desde luego el sueldo anual de 30.000 rs., que será compatible con el goce del haber que les corresponda por cesantía.
Art. 241. Los Catedráticos de otras asignaturas que fueren nombrados para estas cátedras, serán borrados del escalafón general; observando por lo demás todos los derechos adquiridos.
Art. 242. El Gobierno podrá nombrar Profesores encargados de auxiliar a los Catedráticos en las operaciones prácticas, o de desempeñar los cargos de las Facultades y Escuelas superiores y profesionales que señale el Reglamento; proveyéndose estas plazas por oposición cuando tengan carácter facultativo. Los Reglamentos determinarán los sueldos, derechos y obligaciones de los que desempeñaren aquellas plazas. [52]
Sección cuartaDel gobierno y administración de la Instrucción pública
Título IDe la Administración general
Capítulo IDel Ministro de Fomento, y del Director general de Instrucción pública
En este concepto le incumbe:
Primero. Aconsejar al Rey en todos los asuntos relativos a esta parte de la Administración Pública, y refrendar las Reales disposiciones.
Segundo. Presidir las sesiones del Real Consejo de Instrucción pública y de las demás Corporaciones del ramo, siempre que asista a ellas.
Tercero. Conferir el grado de Doctor.
Capítulo IIDel Real Consejo de Instrucción pública
Art. 245. El Real Consejo de Instrucción pública se compondrá de treinta individuos y un Presidente, nombrados por el Rey. [53]
Art. 246. El nombramiento de Consejero podrá recaer:
Primero. En los que hayan sido Ministros de Instrucción pública, Directores generales del ramo, Consejeros del mismo, o por espacio de seis años, a lo menos, Rectores de Universidad.
Tercero. En individuos de las Reales Academias, no pudiendo haber a la vez más de uno en concepto de representante de cada una de ellas.
Art. 247. El Gobierno podrá proveer hasta cinco plazas de Consejeros en personas que, aunque no pertenezcan a las categorías expresadas, hayan dado por sus escritos o trabajos científicos o literarios positivas pruebas de eminente saber en cualquiera de los ramos que comprende la Instrucción pública.
Art. 248. Habrá cinco plazas de Consejeros dotadas con el sueldo anual de 40.000 rs. Estas habrán de recaer precisamente en Catedráticos de Facultad o enseñanza superior, que hayan llegado a la categoría de término, o sido Rectores por espacio de tres años, y cuentan además en uno y otro caso quince años de antigüedad en el Profesorado.
Art. 250. El Director general de Instrucción pública, el Rector de la Universidad central, el Fiscal del Tribunal de la Rota y el Vicario eclesiástico de Madrid son Consejeros natos.
Art. 253. El Real Consejo de Instrucción pública se dividirá en cinco secciones: [54]
Primera. De primera enseñanza.
Segunda. De segunda enseñanza, de Bellas Artes, y de Filosofía y Letras.
Tercera. De enseñanzas superiores y profesionales, de Ciencias exactas, físicas y naturales.
Segundo. En la creación o supresión de cualquier Establecimiento público de enseñanza, y en las autorizaciones que exige esta Ley para los Establecimientos privados. Exceptuase la creación de Escuelas de primera enseñanza.
Tercero. En la creación o supresión de cátedras.
Sétimo. En los demás casos que previene esta Ley o expresen los Reglamentos.
Art. 257. Consultará también el Gobierno al Consejo, haciéndolo en pleno o por secciones, siempre que lo estime conveniente en los casos de duda y de importancia.
Art. 258. Será Secretario general del Real Consejo de Instrucción pública un Oficial de Secretaría del Ministerio de Fomento, nombrado por el Gobierno. [55]
Título IIDe la Administración local
Capítulo IDivisión territorial
Art. 259. Para los efectos de la Enseñanza pública se divide el territorio español en tantos distritos cuantas son las Universidades, del modo siguiente:
Distrito de Madrid.
Comprenderá las provincias de Madrid, Ciudad-Real, Cuenca, Guadalajara, Segovia y Toledo.
Distrito de Barcelona.
Comprenderá las provincias de Barcelona, Gerona, Lérida, Tarragona e Islas Baleares.
Distrito de Granada.
Comprenderá las provincias de Granada, Almería, Jaén y Málaga.
Distrito de Oviedo.
Comprenderá las provincias de Oviedo y León.
Comprenderá las provincias de Salamanca, Ávila, Cáceres y Zamora.
Distrito de Santiago.
Comprenderá las provincias de la Coruña, Lugo, Orense y Pontevedra. [56]
Distrito de Sevilla.
Comprenderá las provincias de Sevilla, Badajoz, Cádiz, Islas Canarias, Córdoba y Huelva.
Distrito de Valencia.
Comprenderá las provincias de Valencia, Albacete, Alicante, Castellón y Murcia.
Distrito de Valladolid.
Comprenderá las provincias de Valladolid, Álava, Burgos, Guipúzcoa, Palencia, Santander y Vizcaya.
Distrito de Zaragoza.
Comprenderá las provincias de Zaragoza, Huesca, Logroño, Navarra, Soria y Teruel.
Capítulo IIDe la administración de los distritos universitarios
Art. 260. En cada distrito universitario habrá un Rector, jefe inmediato de la Universidad respectiva y superior de todos los Establecimientos de Instrucción pública que haya en él.
Art. 262. El cargo de Rector recaerá precisamente en personas comprendidas en alguna de las siguientes categorías:
Primera. Los que hayan sido Ministros de la Corona.
Segunda. Los Directores generales de Instrucción pública o Consejeros del ramo.
Cuarta. Los Magistrados de los Tribunales Supremos, Regentes de las Audiencias territoriales o Presidentes de Sala de las mismas. [57]
Sexta. Los Catedráticos de Facultad y de enseñanza superior que tengan la categoría de ascenso o de término y lleven diez años de antigüedad en el desempeño de su cargo.
Art. 263. Cuando un Catedrático sea nombrado Rector conservará su lugar en el escalafón, sin número; y si fuere de ascenso, podrá aspirar a la categoría de término, del mismo modo que si continuara ejerciendo la enseñanza; pero se proveerán, por los medios que el Reglamento determine, la cátedra, la categoría y el premio de antigüedad que disfrute, sin perjuicio de que al cesar en el referido cargo vuelva a percibir el haber íntegro que le corresponda hasta ingresar de nuevo en el ejercicio del Profesorado.
Art. 264. El Rector de la Universidad central tendrá el sueldo anual de 40.000 rs.; y los de las Universidades de distrito, el de 30.000.
Art. 265. Para suplir al Rector en vacantes, ausencias y enfermedades, habrá un Vicerrector nombrado por el Rey de entre los Catedráticos de término o ascenso. El Vicerrector percibirá la tercera parte del sueldo señalado al Rector, cuando esté vacante este cargo, y además el haber íntegro que por Catedrático le corresponda: en las demás circunstancias, su destino será meramente honorífico.
Art. 267. El Secretario general disfrutará el mismo sueldo que los Catedráticas numerarios de entrada de la Universidad a que pertenezca; y percibirá cada cinco años una sexta parte de aumento hasta llegar en Madrid a 24.000 rs., y en las provincias a 20.000.
Art. 269. Los Consejos universitarios se compondrán: [58]
Del Rector, Presidente.
De los Decanos de las Facultades y Directores de las Escuelas superiores.
De los Directores de las Escuelas profesionales y de los Institutos.
Será Secretario del Consejo el del distrito. Capítulo IIIDel régimen interior de los Establecimientos de enseñanza
Art. 270. Al frente de cada Facultad habrá un Decano nombrado por el Gobierno de entre los Catedráticos de la misma, a propuesta del Rector. Para ello se dividirán por antigüedad los Catedráticos en dos secciones iguales en número, y la propuesta deberá componerse de individuos pertenecientes a la sección de los más antiguos.
Art. 271. Cada Escuela superior, profesional e Instituto tendrá un Director nombrado por el Gobierno. Este cargo podrá recaer en un Profesor del Establecimiento.
Art. 272. A los Decanos y Directores corresponde gobernar bajo las órdenes del Rector, las Facultades o Establecimientos que tengan a su cargo.
Segundo. Los Jefes de las Escuelas e Institutos que no tengan su residencia en la misma población que la Universidad.
Art. 274. En las Facultades, Institutos y Escuelas profesionales desempeñará el cargo de Secretario un Catedrático nombrado por el Rector, a propuesta del Decano o Director respectivo.
Art. 275. Los Reglamentos señalarán la retribución de los cargos de Decanos, Directores y Secretarios de las Facultades, Escuelas e Institutos, sin perjuicio de lo dispuesto en el art. 202.
Art. 276. Compondrán el Claustro ordinario de cada Universidad los Catedráticos de la misma; y el extraordinario, además de los expresados Catedráticos, los Directores y [59] Profesores de todos los establecimientos públicos de enseñanza que existan en la población, como también los Doctores residentes en ella. Este sólo se convocará para los actos públicos y solemnes.
Art. 279. Los Reglamentos determinarán los casos y forma en que se han de reunir los Claustros y las Juntas de Profesores, así como los asuntos que se han de tratar en ellos.
Art. 280. Las Juntas de Profesores tendrán también el carácter de Consejos de disciplina para conocer de las faltas académicas de los alumnos, cuya represión encomienden los Reglamentos a esta clase de corporaciones. Capítulo IVDe las Juntas de Instrucción pública
Art. 281. En cada capital de provincia habrá una Junta de Instrucción pública, compuesta del Gobernador, Presidente; de un Diputado provincial, un Consejero provincial, un individuo de la Comisión provincial de Estadística, un Catedrático del Instituto, un individuo del Ayuntamiento, el Inspector de Escuelas de la provincia, un Eclesiástico delegado del Diocesano, y dos o más padres de familia.
Art. 283. El sueldo de estos Secretarios será: de 9.000 reales en las provincias de primera clase, 8.000 rs. en las de segunda, y 7.000 en las de tercera. El Secretario de la de Madrid disfrutará 10.000 rs.
Art. 284. El Gobierno nombrará los individuos de las Juntas [60] provinciales de Instrucción pública a propuesta en terna del Gobernador.
Art. 285. Cuando el todo o parte de las rentas del Instituto provincial consistiese en fundaciones piadosas, agregadas al mismo en virtud de convenio con los patronos, serán individuos de la Junta uno o más de estos, si estuviere así establecido.
Art. 286. Corresponde a estas Juntas:
Primero. Informar al Gobierno en los casos previstos por esta Ley y demás en que se les consulte.
Segundo. Promover las mejoras y adelantos de los Establecimientos de primera y segunda enseñanza.
Art. 287. Habrá además en cada distrito municipal una Junta de primera enseñanza, compuesta:
Del Alcalde, Presidente.
Art. 289. Las Juntas locales tendrán, respecto de las Escuelas de primera enseñanza establecidas en el pueblo, las mismas atribuciones que el art. 286 señala a las Juntas provinciales respecto de los Establecimientos cuyo cuidado se les encomienda; con la diferencia de que las locales dirigirán sus comunicaciones a la provincial en lugar de hacerlo al Rector o al Gobierno.
Art. 292. Cuando los Presidentes de las Juntas de [61] Instrucción Pública asistan a los actos académicos de los Establecimientos que les estén encomendados, ocuparán la presidencia, a no estar presente el Rector del distrito o algún Inspector general de Instrucción pública. Título IIIDe la intervención de las autoridades civiles en el gobierno de la enseñanza
Art. 293. Los Gobernadores y los Alcaldes, como delegados del Gobierno de las provincias y pueblos, tienen, además de las atribuciones de que trata el capítulo anterior, las facultades que les señalarán los Reglamentos; y deberán vigilar sobre el cumplimiento de las leyes en todos los ramos de la Instrucción pública, pero sin mezclarse en el régimen interior, ni en la parte literaria, ni en la administrativa de los Establecimientos, y limitándose en todo caso a dar cuenta a los Rectores y al Gobierno de cuanto adviertan que a su juicio sea digno de corrección o reforma. Título IVDe la Inspección
Art. 295. Las Autoridades civiles y Académicas cuidarán, bajo su más estrecha responsabilidad, de que ni en los Establecimientos públicos de enseñanza ni en los privados se ponga impedimento alguno a los RR. Obispos y demás Prelados diocesanos, encargados por su ministerio de velar sobre la pureza de la doctrina de la Fe y de las costumbres, y sobre la educación religiosa de la juventud, en el ejercicio de este cargo.
Art. 296. Cuando un Prelado diocesano advierta que en los libros de texto, o en las explicaciones de los Profesores, se emiten doctrinas perjudiciales a la buena educación religiosa de la juventud, dará cuenta al Gobierno; quien instruirá el [62] oportuno expediente, oyendo al Real Consejo de Instrucción pública, y consultando, si lo creyere necesario, a otros Prelados y al Consejo Real.
Art. 297. En la primera enseñanza, el Gobierno vigilará por medio de sus Inspectores especiales: en todos los ramos sin distinción, por medio de Inspectores generales de Instrucción pública. Los Rectores de las Universidades, por sí o por medio de Catedráticos, a quienes para ello designen, visitarán todos los Establecimientos de su distrito, y ejercerán en ellos la más constante inspección.
Art. 298. Los inspectores serán nombrados por el Rey.
Art. 300. Para optar a este cargo se necesita haber terminado los estudios de Escuela normal central, y haber ejercido la primera enseñanza por espacio de cinco años en Escuela pública, o de diez en Escuela privada.
Art. 301. Los Inspectores provinciales de primera enseñanza tendrán de sueldo 10.000 rs. anuales en las provincias de primera clase; 9.000 en las de segunda, y 8.000 en las de tercera, con cargo al presupuesto provincial respectivo.
Art. 302. Para los ascensos en la carrera, según los méritos y años de servicio, se dividirán los Inspectores en tres secciones, prescindiendo de las provincias donde sirvieren. Una quinta parte pertenecerán a la primera sección; dos quintas partes a la segunda, y otras dos a la tercera. Los de las dos primeras tendrán un aumento de sueldo sobre el que les corresponda por la clase de la provincia en que sirvan; cuyo aumento consistirá en 1.000 rs. para los de segunda sección, y en 3.000 rs. para los de la primera.
Art. 303. Los Inspectores provinciales visitarán las Escuelas de primera enseñanza de todas clases establecidas en su provincia, a excepción de las normales de Maestros y Maestras; y se ocuparán en los demás servicios del ramo que determinen los Reglamentos. [63]
Art. 304. Además habrá tres Inspectores generales de primera enseñanza, que serán nombrados de entre los Inspectores de provincia de primera clase, Directores de Escuela normal de igual categoría o Maestros del curso superior de la Escuela normal central; todos deberán llevar cinco años de ejercicio en su último destino y tener el título de Bachiller en Artes.
Los inspectores generales de primera enseñanza disfrutarán 18.000 rs. de sueldo anual.
Art. 305. Los Inspectores generales de primera enseñanza visitarán las Escuelas normales de Maestros y Maestras; vigilarán los trabajos de las provinciales, y prestarán los demás servicios que les encomiende el Gobierno.
Art. 307. El Gobierno publicará, oyendo al Real Consejo de Instrucción pública, un Reglamento que determine las obligaciones y facultades de los Inspectores generales, y señale las cantidades que han de percibir por vía de indemnización cuando salgan del lugar de su residencia en desempeño de su destino. Disposiciones transitorias
Primera. El Gobierno dictará las disposiciones provisionales que estime necesarias, para acomodar a las prescripciones de esta Ley lo vigente en la actualidad, así en cuanto al orden de los estudios como en punto a la organización del Profesorado público, respetando siempre los derechos adquiridos.
Segunda. Podrán ser declarados Catedráticos supernumerarios los Regentes, Agregados o Sustitutos permanentes con diez años de antigüedad y cinco de desempeño de su cargo, o con sólo tres años de servicio en su plaza, si la hubiesen ganado por oposición.
Tercera. Los Catedráticos interinos que tengan siete años de antigüedad podrán ser declarados numerarios. Lo serán también todos aquellos a quienes con anterioridad a esta Ley les estuviere declarado derecho a la propiedad de las cátedras que sirven.
Cuarta. Los Maestros y Catedráticos propietarios, a cuyos cargos corresponda, según esta Ley o los Reglamentos que se [64] den para su ejecución, menor sueldo que el que ahora les está señalado, continuarán percibiendo el que en la actualidad disfruten.
Quinta. Una ley especial determinará los derechos pasivos de los Maestros y Profesores que no perciban sus haberes con cargo al presupuesto general del Estado.
Sexta. Los Directores de Colegios privados de segunda enseñanza que a la publicación de esta Ley llevaren diez años de ejercicio al frente de un Establecimiento de aquella clase, con buena nota, podrán ser facultados para continuar al frente de los mismos con dispensa del título de Licenciado, previa consulta del Real Consejo de Instrucción pública.
Sétima. El Gobierno podrá aumentar, disminuir o suprimir los derechos de matrícula señalados en la tarifa que acompaña a esta Ley, teniendo para ello en cuenta la conveniencia del servicio público, y oyendo al Real Consejo de Instrucción pública.
Dado en Palacio a nueve de Setiembre de mil ochocientos cincuenta y siete.= YO LA REINA.= El Ministro de Fomento, Claudio Moyano Samaniego. [65]
Tarifade los derechos de matrícula, grados, títulos y certificados profesionales
MatrículasReales vellón
Por la matrícula en las escuelas normales80
Por id. en los estudios generales de segunda enseñanza120
Por id. en los estudios de aplicación de segunda enseñanza60
Por id. en las Facultades de Filosofía y de Ciencias exactas, físicas y naturales200
Por id. en las Facultades de Farmacia, Medicina, Derecho y Teología280
Por id. en las escuelas de Ingenieros de Caminos, Montes y de Minas280
Por id. en la de Agrónomos60
Por id. en las de Diplomática y del Notariado200
Por id. en la de Arquitectura100
Por id. en la de Pintura y Escultura60
Por id. en el Conservatorio de Música y Declamación60
Por id. en las Escuelas industriales, de Comercio y Náutica100
Por id. en las de Veterinaria100
Por cada asignatura suelta en la segunda enseñanza40
Por id. en Facultad o carrera profesional60
Grados Por el grado de Bachiller en Artes200
Por id. en Facultad400
Por id. de Licenciado en Filosofía, Ciencias, Cánones y Administración2.000
Por el grado de Licenciado en Farmacia, Medicina, Leyes y Teología3.000
Por el de Licenciado en una de las tres secciones de la Facultad de Derecho, el que ya lo sea en otra satisfará la mitad de lo que está señalado en esta tarifa. Por el de Doctor en todas las Facultades3.000
Títulos Por el de Médico-cirujano habilitado1.500
Por el de Farmacéutico habilitado1.500
Por el de Ingeniero de Caminos, de Montes y de Minas3.000
Por el de Ingeniero agrónomo1.000
Por el de Arquitecto2.000
Por el de Ingeniero industrial de primera clase1.000
Por el de id. de segunda clase500
Por el de Maestro de obras1.000
Por el de Aparejador500
Por el de Agrimensor320
Por el de Profesor de Pintura, de Escultura, de Grabado, de Música o Declamación500
Por el de Catedrático de Instituto o supernumerario de Facultad500
Por el de Catedrático numerario de Facultad1.000
Por el de Categoría de ascenso o de término500
Por el de Maestro de primera enseñanza superior320
Por el de id. elemental280
Por el cambio de título de Maestro elemental por el de superior140
Por el cambio del título de Maestro de tercera o cuarta clase por el de elemental100
Por el de mejora de censura para Maestros100
Por duplicados de cualquiera clase100
Por el de aspirante a Ingeniero de cualquiera clase400
Por el de Veterinario de primera clase1.500
Por el de id. de segunda clase1.200
Por el cambio de títulos a los antiguos Veterinarios de primera clase320
Por el de Capataces de las Escuelas de Almadén y Asturias60
Por el de Profesor mercantil600
Por el de Practicante800
Por el de Matrona800
Certificados Por el de aptitud para Archivero-bibliotecario800
Por id. para el ejercicio de la fe pública800
Por el de Castrador800
Por el de Herrador de ganado vacuno600
Por el de Perito en cualquiera de las carreras que comprende la segunda enseñanza300
Por el de Maestro de párvulos100
Madrid 9 de Setiembre de 1857 = Aprobado por S. M. = Moyano [68]
SEÑORA: El art. 256 de la Ley de Instrucción pública, que V. M. se ha dignado sancionar en 9 del actual, señala entre las atribuciones del Real Consejo del ramo la de ser oído en la formación de los Reglamentos generales y especiales que deberán expedirse para el cumplimiento de la referida Ley. Constituida en el día 19 del actual aquella Corporación, en conformidad a lo dispuesto en la Real orden de 17 del mismo, inmediatamente y con todo el celo e inteligencia que son de esperar de la ilustración de sus dignos individuos, se ocupará en el examen de los proyectos reglamentarios formados al efecto en el Ministerio de mi cargo a fin de que, en el término más breve posible, puedan ser sometidos, con su dictamen, a la soberana aprobación de V. M.; mas siendo necesario dictar desde luego, y con toda urgencia, las reglas a que han de atenerse los Rectores y los Jefes locales de los establecimientos de enseñanza, para la inmediata aplicación de la Ley en todos aquellos puntos en que conviene y es posible aplicarla desde ahora, ha llegado el caso de que el Gobierno haga uso de la autorización que le concede la primera de sus disposiciones transitorias.
Sin embargo, el Ministro que suscribe da tal importancia a la cooperación del Real Consejo de Instrucción pública, y espera tan confiadamente que en el transcurso del próximo año académico habrá dado cima al examen de los Reglamentos definitivos, que sólo para ese año juzga necesario hacer uso de la referida [69] autorización; y así tiene la honra de proponerlo a V. M. en el adjunto proyecto de decreto.
Tal es, Señora, el carácter de las Disposiciones provisionales que por él se someten a la sabiduría de V. M. No son ni pueden ser un Reglamento completo para la ejecución de la Ley, que tampoco lo necesita hoy en realidad, toda vez que el de 10 de Setiembre de 1852 le es aplicable en la mayor parte de los puntos de gobierno y de disciplina, y supuesto que, para todas aquellas enseñanzas que con urgencia los reclaman, se han formado en la Dirección general de Instrucción pública Reglamentos particulares que se irán sometiendo sucesivamente dentro de un breve plazo a la aprobación de V. M., si bien con el carácter de provisionales. Siendo tantas y de tan delicada índole las materias a que un Reglamento completo habría de aplicarse, sería preciso resolver en él de plano una multitud de cuestiones que, a más de requerir maduro examen, están por otra parte subordinadas, en virtud de la Ley, a tramites de que no es posible prescindir para resolverlas en justicia. Baste citar, entre otras, la de clarificación de los derechos nuevamente concedidos a los Profesores, y la del arreglo personal del Profesorado entre los varios establecimientos de enseñanza. Algunos de estos deben refundirse en otros a la vez que se refundan también en una sola no pocas de las diferentes cátedras que actualmente existen en ellos para unas mismas asignaturas, de lo que ha de resultar gran provecho para los estudios y notable economía para el Estado. Fuerza será, por consiguiente, que queden sin colocación algunos Profesores; y justo es, Señora, a la par que muy conforme con las maternales miras de V. M., que en la designación de los que han de continuar o cesar en cargos de la enseñanza, se proceda con extremado pulso y detenimiento, a fin de no lastimar derechos adquiridos, y de que la preferencia recaiga siempre en los más dignos. Hay también que establecer algunas enseñanzas nuevas, y no es posible improvisar ni el Profesorado que ha de darlas, ni los medios materiales con que se las ha de proveer. A todo, Señora, atenderá el Ministro que suscribe procurando conciliar, hasta donde sea dable, la actividad con la prudencia, e impedir toda perturbación sensible en el tránsito del plan antiguo al que ha de regir nuevamente; y a fin de que tenga efecto desde ahora este propósito, cumpliéndose [70] así los nobles deseos de V. M., siempre solícita por el bien moral y material de sus pueblos, es la primera de las siguientes disposiciones que principie el año académico en la época acostumbrada, y no se interrumpan, por consiguiente, ni un solo día, las útiles tareas de la juventud estudiosa.
Madrid 23 de Setiembre de 1857.= SEÑORA.= A L. R. P. de V. M., Claudio Moyano Samaniego.
Tomando en consideración las razones que me ha expuesto mi Ministro de Fomento, vengo en mandar que rijan durante el curso académico de 1857 a 1858 en todos los establecimientos públicos de enseñanza del Reino, las siguientes
3.ª Continúan en vigor, hasta la publicación de los reglamentos definitivos para la ejecución de la Ley de Instrucción pública, el general de 10 de Setiembre de 1852 y los particulares de los varios establecimientos de enseñanza, en todo aquello en que no se opongan a la letra y espíritu de la citada Ley, ni al tenor de estas disposiciones. [71]
En enterarse del estado en que se encuentra el pago de estas obligaciones, y en proponer al Gobierno las medidas más eficaces para que se satisfagan con exactitud y puntualidad; y si lo [72] consideran conveniente, la centralización de fondos, indicando el medio más a propósito para llevarla a efecto;
En proponer la cuota de las retribuciones, o la cantidad que en su compensación convendría pagar al Maestro con cargo a fondos municipales, según pareciese más oportuno, atendidas las prácticas y demás circunstancias de la localidad. . .
En abrir registros de los Maestros y Maestras en ejercicio, con expresión de las circunstancias señaladas en la disposición 9.ª de los títulos que se expidan, y de las autorizaciones concedidas para dar la enseñanza en las Escuelas incompletas o para dirigir las de párvulos;
En promover la creación de Escuelas normales de maestros en las provincias donde no las haya, y las de Maestras donde convenga establecerlas.
14. Las Escuelas normales continuarán hasta el fin del curso de 1857 a 1858 como en los anteriores, tanto en lo relativo a la educación y enseñanza como en lo concerniente a su sostenimiento. [73] Una vez terminado el curso, correrá cada una a cargo de la respectiva provincia.
17. Los Inspectores continuarán visitando las Escuelas, y cuidarán del cumplimiento de la Ley, requiriendo como delegados del Rector o del Gobernador a las Autoridades locales cuando fuere necesario, y suspendiendo do sueldo a los Maestros y Maestras en casos graves, dando inmediatamente cuenta de esta disposición y de sus motivos al Rector del distrito.
Primera lección.— Aritmética y Álgebra. [74]
23. Hasta tanto que el Gobierno provea las cátedras de latinidad y rudimentos de lengua griega, creadas por el art. 15 de [75] la Ley, los Directores de los Institutos se atendrán a lo dispuesto por el 212, para que desde luego se empiece a dar esta enseñanza.
29. Uno de los Maestros superiores de las Escuelas públicas, nombrado por el Director del Instituto respectivo, se encargará por ahora de los ejercicios de lectura, escritura, aritmética y conocimiento práctico de los mapas geográficos que el art. 15 de la ley establece para los alumnos del primer período de la segunda enseñanza. Este Profesor disfrutará la gratificación que para cada caso se determine, a propuesta del Rector.
Unos y otros satisfarán por depósito para este ejercicio y expedición de título la cantidad de 380 rs.
32. Los estudios de la Facultad de Filosofía y Letras se harán en seis años de esta manera: [76]
Lengua hebrea, lección diaria.
Literatura española, lección alterna.
Literatura hebrea, lección diaria.
33. Los que en la sección de Literatura de la antigua Facultad de Filosofía hayan ganado algún año o años, podrán matricularse [77] en el siguiente inmediato; y respectivamente harán los estudios que se determinan a continuación:
Los que pasen a quinto se matricularán con protesta de recibir antes del día 1.º de Febrero próximo, el grado de Bachiller, en el ejercicio del cual no serán examinados de las asignaturas que les faltan. Las que estudiarán en el curso presente son:
Historia de la Filosofía, lección alterna.
Física, lección diaria. [78]
Ejercicios prácticos, lección diaria. [79]
35. Los alumnos que en la sección de Ciencias físico-matemáticas y químicas de la antigua Facultad de Filosofía hayan ganado el primer año, se matricularán al segundo, de la [80] sección de Ciencias físico-matemáticas de la nueva Facultad, estudiando en el curso de 1857 a 1858 las materias siguientes:
Algebra, lección diaria.
Los que hayan ganado el tercer año ingresarán en el cuarto, cuyas asignaturas han de ser: [81]
Los alumnos que tuvieren ganado el cuarto año, se matricularán al quinto con protesta de recibir, antes del día 1.º de Febrero próximo, el grado de Bachiller. En los ejercicios de este no se preguntará a los alumnos sobre Algebra, Geometría y Trigonometría; cuyas asignaturas y las de Zoología (vertebrados e invertebrados ) habrán de estudiar académicamente en todo el curso, probándola a su término.
38. Los estudios de la Facultad de Farmacia se distribuirán de la manera siguiente i
Práctica de oficina farmacéutica. [82]
Con estos ejercicios y práctica, los alumnos serán admitidos al grado de Doctor
Anatomía descriptiva, lección diaria hasta el día 30 de Abril; repaso, estudiando en las piezas anatómicas, desde 1.º de Mayo a fin de curso. [83]
Probados los expresados cinco años, serán admitidos los cursantes al grado de Bachiller en la Facultad de Medicina, y podrán [84] (previos los ejercicios que oportunamente se prescriban) obtener el título de Médico-cirujano habilitado.
Probados estos dos cursos en la Universidad central, podrán los Licenciados aspirar al grado de Doctor:
41. Los cursantes de Medicina, para acomodarse a las prescripciones de la nueva Ley y al orden de estudios antes referido, tendrán que hacer los que a continuación se expresan, según las respectivas Universidades: [85]
Anatomía quirúrgica, lección alterna desde 1.º de Enero a 31 de Marzo.
Patología médica; con los alumnos de cuarto.
Obstetricia, lección diaria los cuatro primeros meses del curso.
Obstetricia; con los alumnos de quinto año.
Patología de la mujer y de los niños, lección alterna los cinco últimos meses.
Clínica quirúrgica, lección diaria. [86]
Clínica de Obstetricia y de las enfermedades de la mujer y de los niños, lección diaria.
42. Los que concluido el curso de 1857 a 1858 fuesen aprobados en segundo o tercer año de Medicina, continuarán la carrera desde el curso de 1858 a 1859 estudiando las materias señaladas en la 40 de estas disposiciones. Pero siendo ahora imposible que los escolares que se matriculen al cuarto y quinto año simultaneen en ellos las materias que no han estudiado en los anteriores, a fin de poder gozar del derecho concedido en la Ley a los Bachilleres de Medicina que sigan el nuevo orden de asignaturas, se graduarán de Bachilleres al concluir el quinto año, sin poder aspirar al título de Médico-cirujano habilitado hasta haber concluido el sexto, según el presente arreglo.
43. Los que en el año actual se matricularen para cursar los estudios superiores de esta Facultad, se arreglarán a lo dispuesto en el orden general, según se expresa en la 40 de estas disposiciones.
Patología general, lección diaria desde 1.º de Febrero a fin de curso.
Ejercicios de disección, desde 1.º de Noviembre a 30 de Abril. [87]
Operaciones, Vendajes y Apósitos, lección diaria los seis últimos meses del curso.
Obstetricia, Patología de la mujer y de los niños; en la forma señalada para la Universidad Central.
Obstetricia y Patología de la mujer y de los niños, con los alumnos de quinto.
45. Los que concluido el curso de 1857 a 1858 fueren aprobados en el segundo o tercer año de Medicina, continuarán la [88] carrera desde el curso de 1858 a 1859 estudiando las materias señaladas en la 40 de estas disposiciones. Pero siendo imposible que los escolares que ahora se matriculen al cuarto y quinto año simultaneen en ellos todas las materias que no han estudiado en los anteriores, a fin de poder gozar del derecho concedido en la Ley a los Bachilleres de Medicina que sigan el nuevo orden de asignaturas, se graduarán de Bachilleres al concluir el quinto año, y no podrán aspirar al título de Médico-cirujano habilitado hasta haber concluido el sexto año, según el presente arreglo.
47. Los que en segundo y tercer año prueben las materias arriba señaladas, continuarán sus estudios desde el cuarto con sujeción al nuevo arreglo consignado en la disposición 40 de este Real decreto; pero siendo imposible que cuantos hayan de matricularse ahora, desde cuarto año inclusive en adelante, puedan simultanear las materias que anteriormente no estudiaban, continuarán su carrera, siguiendo el orden y método de estudios que se van a expresar.
Obstetricia y enfermedades propias de las mujeres y niños, lección alterna.
Patología general, lección alterna los seis últimos.
Ejercicios de operaciones, Anatomía quirúrgica, Apósitos y Vendajes, todos los días desde 1.º de Enero a 30 de Abril. [89]
Clínica de obstetricia y enfermedades de la mujer y de los niños, lección diaria.
Medicina legal, lexicología e Higiene pública, lección diaria.
Ejercicios de Operaciones, Anatomía quirúrgica y Arte de recetar, todos los días desde 1.º de Enero a 1.º de Marzo. Y probado el sétimo año, podrán aspirar al grado de Licenciado en la Facultad de Medicina.
Filosofía, (Ética y ampliación de la Psicología y Lógica), lección diaria. [90]
Derecho político y administrativo, lección diaria.
Sexto año.Común a Leyes y Cánones.
Sexto año.Administración.
Sétimo año.Leyes.
Práctica forense, lección alterna. [91]
Sétimo año.Cánones.
Octavo año.Leyes y Cánones.
Sétimo año.Administración.
Noveno año.Leyes y Cánones.
51. Los alumnos que hubieren cursado el primer año de la Facultad de Jurisprudencia podrán matricularse en segundo de la de Derecho, simultaneando con sus estudios el de la Literatura latina, de que deberán examinarse antes de pasar al tercer año. Los que hubieren probado el segundo, se matricularán al tercero, estudiando además las asignaturas de Filosofía moral y Literatura latina, de las que habrán de examinarse antes de pasar a cuarto. [92] Los que hubieren ganado el tercero, pasarán al cuarto, debiendo simultanear con los estudios propios de éste o del siguiente año las asignaturas referidas en el párrafo anterior y la de Literatura general y española, las cuales habrán de probar antes de recibir el grado de Bachiller en Derecho. Los que hayan estudiado el cuarto año, podrán ingresar en la matrícula del quinto, y estudiarán en él:
En este curso y en los siguientes estudiarán además, las asignaturas de la Facultad de Filosofía y Letras ya expresadas, y la de Historia general y particular de España; todas las cuales deberán probar antes de licenciarse en cualquiera de las tres secciones. Probado el quinto año, podrán los alumnos aspirar al grado de Bachiller en Derecho. Los Bachilleres en Jurisprudencia se matricularán en el presente curso en el sexto año; estudiando en lugar de la asignatura de Disciplina general de la Iglesia, y particular de la de España, la de Códigos españoles, Ampliación del derecho civil y Fueros provinciales. Los que hubieren ganado el sexto año, se matricularán al sétimo, en las asignaturas de:
54. Los Bachilleres en Derecho podrán matricularse a su tiempo en sexto año de la sección de Cánones; y seguirán sus estudios en la forma prescrita en la disposición 50 de este decreto. [93]
55. Los cursantes de Administración que hubieren seguido al mismo tiempo la Facultad de Jurisprudencia, y en esta hubiesen ganado cualquiera de los cuatro primeros años, continuarán ambas carreras reunidas en la facultad de Derecho, sujetándose a lo prescrito en la disposición 51, y abonándoseles a su tiempo los estudios o años que tuvieren hechos académicamente en la antigua sección de Administración para aspirar al grado de Licenciado en ella.
Los que hubieren ganado alguno de los años posteriores al cuarto de Jurisprudencia, continuarán los estudios de esta Facultad, con sujeción a lo prevenido en la disposición citada; y podrán seguir también los de Administración completando las asignaturas y años que les falten en el orden siguiente: El alumno que haya probado el primer año de Administración, se matriculará al segundo estudiando:
Elementos de derecho político y administrativo. Los que hayan de matricularse a tercero, cursarán las asignaturas de:
Teoría y práctica de los procedimientos judiciales. El cuarto año comprenderá:
Economía política industrial y mercantil. Y el quinto la ampliación del Derecho administrativo con aplicación a la Hacienda pública, y la legislación de Aduanas comparada.
Con estos estudios podrán aspirar al grado de Licenciado en Filosofía, sección de Administración.
Los alumnos que tengan ganado más de un año podrán matricularse en el siguiente, según el orden que se acaba de establecer. Para el Doctorado harán los estudios que determina la disposición 50 de este decreto.
Historia general y particular de España. [94]
Los que tuvieren ganado ya el segundo de Administración, podrán igualmente matricularse en primero de Derecho, compensándoseles a su tiempo un año de la manera anteriormente expresada, si pretenden obtener título de Bachiller en Derecho.
Si no quisieren aspirar a este grado, ingresarán en la matrícula del tercer año de Derecho. Probado éste, estudiarán en un solo curso cuarto y quinto año, teniendo en cuenta la compensación y orden de asignaturas indicados. Y ganado éste y el sexto podrán aspirar al título de Licenciado en Filosofía, sección de Administración.
Los que al empezar el presente curso hubieren ganado el tercero o cuarto año de Administración, optarán como los de segundo entre el ingreso en la Facultad de Derecho o la continuación en aquella carrera. En este último caso habrán de matricularse en las asignaturas mencionadas, al cuarto y quinto año de Leyes, terminando sus estudios hasta el grado de Licenciado en Filosofía, sección de Administración por el orden ya enunciado.
57. Los Rectores dispondrán lo conveniente para que los estudios de la facultad de Filosofía y Letras, que por estas disposiciones se exigen a los alumnos de Derecho, se den en caso de necesidad por Catedráticos supernumerarios u otros profesores auxiliares, en lección diaria o alterna y en cátedras separadas, según lo exijan el número de alumnos y el de las asignaturas correspondientes a cada año de la carrera; pero de ello deberán dar oportunamente cuenta al Gobierno.
58. En las Universidades de Oviedo y Salamanca sólo se dará en el próximo curso la enseñanza del primer año de Teología.
59. Los estudios de la enseñanza superior de Diplomática se harán de la manera siguiente:
Arqueología y Numismática, tres lecciones semanales.
Bibliografía; Clasificación y arreglo de Archivos y Bibliotecas, tres lecciones semanales. [95]
Historia de España en los siglos medios, tres lecciones semanales.
60. Los alumnos que hubieren terminado el segundo curso, concluirán la carrera en la forma establecida por disposiciones anteriores.
61. Los estudios de la enseñanza superior del Notariado son:
62. Para matricularse en la enseñanza del Notariado se requiere el título de Bachiller en Artes. [96]
63. Los alumnos que al empezar el presente curso tuvieren ganado y probado algún año de la carrera del Notariado, la concluirán en la forma prescrita por el Real decreto de 13 de Abril de 1844.
64. Los cursantes que por razón de las alteraciones introducidas en el orden de los estudios tuviesen que simultanear en el año a que estuvieren matriculados, asignaturas sueltas de la misma o de otras Facultades, serán admitidos a matricularse en ellas con exención de pago de derechos.
65. Los estudios de las facultades de Filosofía y Letras y de Ciencias, como asimismo los de la carrera de Diplomática se pueden simultanear, pagando los oportunos derechos de matrícula y examen, con los de cualesquiera otras facultades y carreras. Dado en Palacio a veintitrés de Setiembre de mil ochocientos cincuenta y siete.= Está rubricado de la Real mano.= El Ministro de Fomento, Claudio Moyano Samaniego.
Transcripción íntegra del texto contenido en un opúsculode 96 páginas impreso en Madrid en 1857.

References: Real decreto 

Artículo 1

Artículo 1
 artículo 2
 artículo 2
 artículo 108
 resolución 
 artículo 16
 artículo 28
 Real decreto