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Timestamp: 2019-01-19 12:56:39+00:00

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TÉCNICAS DE INTEGRACIÓN CEREBRAL®: EFECTIVIDAD DE LAS TÉCNICAS DE INTEGRACION CEREBRAL
EFECTIVIDAD DE LAS TÉCNICAS DE INTEGRACION CEREBRAL
EFECTIVIDAD DE LAS TÉCNICAS DE INTEGRACIÓN CEREBRAL
TECNICAS DE INTEGRACIÓN CEREBRAL™ PARA LA RESOLUCIÓN DEL TRAUMA PSICOLÓGICO EN ALUMNOS DE LA U.C.V.
AUTORES: Ps. DÍAZ DÍAZ, PABLO
Ps. VÁSQUEZ CARRASCO, EDUARDO ANDRÉS
La presente investigación, de diseño experimental, explora la efectividad de las Técnicas de
Integración Cerebral™ ( Solvey y Solvey, 2000) en la resolución del malestar asociado a
experiencias traumáticas. Para tal fin se trabajó con una muestra de cinco participantes por
cada grupo, uno experimental y otro control, atendidos en el consultorio psicológico de la UCV,
a quienes se les aplicó la Escala de Impacto de Eventos (Horowitz, 1979), utilizándose la formula estadística T de Student. Entre los resultados obtenidos se observa que existen
diferencias significativas entre las post mediciones entre los grupos control y experimental,
tanto a nivel global del trauma psicológico, así como en los síntomas de intrusión.
Palabras Claves: Trauma psicológico, Técnicas de Integración Cerebral™, Tratamiento de
trauma psicológico, síntomas de evitación, síntomas de intrusión.
Las Técnicas de Integración Cerebral™ (Solvey y Solvey,2000) han demostrado, a nivel de la
praxis clínica, una alta eficacia en la resolución del trauma psicológico. La intención de la
presente investigación es demostrar, a nivel metodológico, esta eficacia. Para tal fin se ha
definido al trauma psicológico, a nivel operacional, como toda experiencia que al ser evaluada
con la Escala de Impacto de Eventos obtenga un nivel clínico de malestar. Asimismo, a nivel
teórico, se define al trauma psicológico como toda experiencia que al ser recordada perturbe.
Las técnicas utilizadas en el procedimiento investigativo fueron las Técnicas de un ojo por vez (Cook y Bradshaw,2000) y la Técnica de los Anteojos Hemisféricos™ ( Solvey y Solvey,
2000) siguiendo el procedimiento estandarizado.
A la fecha no existen investigaciones que validen las Técnicas de Integración Cerebral™ ni que versen sobre el trauma psicológico como variable. A pesar de ello, existen trabajos que utilizan EMDR y Terapia Cognitiva Conductual sobre patología clínica relacionada al trauma
psicológico, tal es el caso del TEPT (trastorno por estrés postraumático). En tales estudios se observan mejorías significativas en los tratamientos, a corto y mediano plazo, más no
especifica el proceso de mejora a largo plazo.
En la presente investigación se plantea la eficacia de las Técnicas de integración cerebral™ en la resolución del trauma psicológico, entendido según los indicadores de los síntomas de
evitación e intrusión. La hipótesis de investigación es la existencia de diferencias significativas en las mediciones post tratamiento, al comparar los grupos experimental y control.
Siempre se ha prestado atención científica a los efectos psicológicos que se dan ante eventos traumáticos, y el estudio del trauma psicológico ha estado ligado persistentemente a las circunstancias sociales y políticas de los contextos mundiales donde se ha dado. Es lo que algunos teóricos han venido a denominar la psicotraumatología moderna.
En épocas anteriores, el trauma psicológico se ha estudiado ampliamente como fenómeno. Ya sea en forma de estudio de la histeria, o bajo la denominación de neurosis de guerra o más recientemente en la forma de violencia doméstica y sexual, el trauma psicológico ha estado bajo el prisma de los investigadores. Los principales promotores de la psicotraumatología han sido el movimiento republicano anticlerical en Francia en el siglo XIX, los movimientos antibelicistas y pacifistas durante las grandes guerras del siglo XX y recientemente el movimiento feminista.
A pesar de lo anterior, después de cada oleada de interés en este tema, los resultados de estas investigaciones han caído rápidamente en el olvido de la colectividad científica. Luego de cada punto álgido de estos movimientos ha venido un decaimiento del interés que se ha traducido en el descuido de los resultados que estos estudios han proporcionado.
Además el estudio del trauma psicológico se encontraba desligado de las técnicas terapéuticas para el alivio de éste, y lo continúa estando. Los investigadores estaban más interesados en estudiar al trauma psicológico, que en comprobar el funcionamiento de técnicas terapéuticas eficaces para la resolución de este.
Recientemente, desde hace más o menos 20 años a esta parte, se han ido desarrollando y
perfeccionando técnicas basadas en teorías novedosas, como la neurofisiología y la psicología de la energía, que buscan aliviar el trauma psicológico en un tiempo bastante breve, reduciendo costos y sufrimiento psicológico. Algunos investigadores, por lo general a partir de las postguerras, se han volcado al estudio del tratamiento del trauma psicológico, utilizando técnicas terapéuticas breves y prometedoras.
A nivel nacional, el estudio del trauma psicológico ha estado ligado a las secuelas de los
acontecimientos sociales y naturales, en los que se enmarca el terrorismo, catástrofes
naturales, violencia estructural y conflictos armados con países limítrofes. Asimismo, siguiendo la corriente internacional, las investigaciones están orientadas al estudio teórico de este fenómeno, desligadas de la investigación referida al tratamiento del trauma psicológico. Este estudio ha estado mayormente enfocado desde un punto de vista psicosocial, en desmedro del ámbito clínico.
En el ámbito local no se han registrado estudios referidos al trauma psicológico de manera
específica. Sin embargo, se han encontrado investigaciones cuyos temas abarcan situaciones estresoras causantes de posibles traumas. Institucionalmente el interés académico se ha orientado al estudio de poblaciones víctimas de violencia estructural y sus características consecuentes.
En la presente investigación se ha considerado la aplicación de las técnicas de integración
cerebral, específicamente, la técnica de un ojo por vez y la técnica de los anteojos como opción de tratamiento. Estas técnicas están enmarcadas dentro del ámbito clínico y terapéutico, concretamente, en los descubrimientos recientes de las neurociencias, en la especialidad de la neurofisiología y su aplicación terapéutica.
El inconveniente radica en que estas técnicas incluidas dentro del grupo de las llamadas
terapias de avanzada no han sido tan prolíficamente estudiadas en contextos controlados
experimentalmente. No sólo son poco conocidas por parte de los profesionales dedicados al
quehacer terapéutico, sino que no existen investigaciones que verifiquen el funcionamiento de estas técnicas de avanzada. La bibliografía es escasa y no está muy difundida.
En conclusión, el trauma psicológico ha sido estudiado regularmente, pero también
rápidamente olvidado, obedeciendo a los intereses sociales y políticos imperantes en cada
época de la historia. Muchos menos, el estudio del tratamiento del trauma psicológico ha
recibido menos interés por parte de los investigadores. Se conoce la existencia de técnicas
terapéuticas prometedoras, pero que no cuentan con el sustento de investigación necesario, a pesar de su conocida eficacia clínica. La presente investigación va orientada a eso, cubrir el vacío existente en el estudio del trauma psicológico y específicamente, el estudio del tratamiento del trauma psicológico.
1.1.1.- Selección del Problema
Los criterios empleados para la selección del problema fueron los siguientes:
- Existen pocas investigaciones a nivel internacional y nacional sobre el tratamiento del trauma psicológico. Mientras que a nivel local no existen investigaciones de este tipo.
- Existen pocas investigaciones a nivel internacional y nacional que estudian el trauma
psicológico. Mientras que a nivel local no existen investigaciones de este tipo.
- Existe un 4.8% de investigaciones a nivel local que estudian diferentes variables en
poblaciones víctimas de trauma psicológico, pero no el trauma en sí.
¿Cuál es la efectividad de la aplicación de las Técnicas de Integración Cerebral™ en la
percepción del malestar asociado a experiencias traumáticas, presentadas por alumnos de la
UCV atendidos en el Consultorio Psicológico?
1.1.3.- Justificación
La investigación permitirá en el futuro mejorar la discusión de los resultados de posteriores
investigaciones, así como difundir la aplicabilidad de las técnicas de integración cerebral.
La metodología que se empleó, consistió en los siguientes pasos: primero se escogieron a los sujetos según los criterios de inclusión y exclusión, luego fueron asignados a los grupos
aleatoriamente, luego se aplicó la técnica de integración cerebral al grupo experimental en una sesión al cabo de un mes se aplicó el post test a ambos grupos.
La presente investigación está orientada a la validación empírica de una técnica para la
resolución del trauma psicológico, cuyo aporte al alivio de este padecimiento será de provecho para los profesionales de la salud mental quienes dispondrán de una herramienta innovadora, sencilla, útil y de bajo presupuesto reconocida a nivel internacional, no obstante desconocida en nuestro medio.
Asimismo, se beneficiará la población que no dispone de tiempo ni de dinero para participar en terapias tradicionales de larga duración sin resultados sostenibles a largo plazo y que necesitan resolver sus padecimientos psicológicos logrando de esa manera una adecuada calidad de vida.
1.1.4.- Limitaciones
- Una de las limitaciones de la presente investigación fue la restricción para generalizar los
resultados de la variable trauma psicológico sólo a los indicadores del instrumento utilizado
para realizar las mediciones dentro del diseño empleado, es decir, sólo se pudo concluir la
relación entre las técnicas de integración cerebral y trauma psicológico, en tanto se entienda éste último, como definido por los indicadores de la escala de medición empleada y no por otro instrumento o definición teórica alternativa.
- Otra limitación fue la imposibilidad de generalizar los resultados a poblaciones similares a la
utilizada en esta investigación. Sólo se puede generalizar los resultados para nuestra población estudiada y usarse únicamente como referencia para otras poblaciones.
- Debido a la escasa difusión bibliográfica de las técnicas de integración cerebral se contó con escasa información y antecedentes para realizar una adecuada discusión de resultados.
1.2.1.- General:
- Establecer si la aplicación de las Técnicas de Integración Cerebral™ (Solvey y Solvey, 2000)
en alumnos de la UCV atendidos en el consultorio psicológico, disminuye significativamente el malestar asociado a experiencias traumáticas.
- Determinar si existen diferencias significativas entre el grupo control y experimental, en la
percepción del malestar asociado a las experiencias traumáticas, antes y después de la
aplicación de las Técnicas de Integración Cerebral™ en alumnos de la UCV.
percepción del malestar generado por los síntomas de evitación asociados a experiencias
traumáticas, antes y después de la aplicación de las Técnicas de Integración Cerebral™ en
alumnos de la UCV.
percepción del malestar generado por los síntomas de intrusión asociados a experiencias
1.3.1.- Hipótesis General:
§ HG: Si se aplican las Técnicas de Integración Cerebral™ en alumnos de la UCV atendidos en
el Consultorio Psicológico, entonces la percepción del malestar asociado a experiencias
traumáticas disminuirá.
1.3.2.- Hipótesis Específicas:
§ Hi1: Existen diferencias significativas en la percepción del malestar asociado a experiencias
traumáticas entre el grupo control y experimental, antes y después de la aplicación de las
Técnicas de Integración Cerebral™ en alumnos de la UCV, atendidos en el Consultorio
§ Hi2: Existen diferencias significativas en la percepción del malestar generado por los
síntomas de evitación asociado a experiencias traumáticas entre el grupo control y
experimental, antes y después de la aplicación de las Técnicas de Integración Cerebral™ en
alumnos de la UCV, atendidos en el Consultorio Psicológico.
§ Hi3: Existen diferencias significativas en la percepción del malestar generado por los
síntomas de intrusión asociado a experiencias traumáticas entre el grupo control y
1.4.- Variables – Indicadores
1.4.1.- Variable Independiente: Técnicas de Integración Cerebral™.
1.4.1.1.- Técnica de los Anteojos Hemisféricos™ (Solvey y Solvey, 2000):
Esta técnica consiste en la utilización de unos anteojos especiales, en donde está tapado
completamente el acceso de estimulación visual de un ojo, y 3/5 del lado interno del otro;
permitiendo que la luz entre con un ángulo de incidencia que impresione sobre la parte nasal de la retina del hemisferio opuesto al que se pretende activar. Esto permite que se activen por separado los dos hemisferios cerebrales, logrando que la persona afectada pueda percibir dos puntos de vista propios y diferentes respecto a la situación perturbadora.
Esta técnica permite que mientras observamos o percibimos la situación perturbadora de una manera secuencial por ambos hemisferios; se logre la integración de las percepciones,
disminuyendo la intensidad de la perturbación hasta desaparecer.
Los indicadores son : tema a tratar, evaluación con ambos ojos, evaluación con ojo derecho
(hemisferio izquierdo), evaluación con ojo izquierdo (hemisferio derecho), cambio alternado de
hemisferios y rechequeo Final.
1.4.1.2.- Técnica de un ojo por vez (Cook y Bradshaw, 2000): Básicamente consiste en
observar la situación perturbadora con un solo ojo alternadamente, tapando el otro con la mano del mismo lado. De esta manera se activan los hemisferios cerebrales por separado.
Al hacer uso de esta práctica, se busca la integración de la información referida en ambos
hemisferios cerebrales acerca del evento traumático, para que de esta forma; desaparezca la perturbación asociada al mismo. Si esto no se consigue con el procedimiento básico de la
técnica, entonces se pasa a los siguientes procedimientos donde se pueden buscar dos cosas.
Lo primero es el “shock” o incredulidad acerca de lo sucedido, lo cual es algo común en
situaciones altamente traumáticas y/o estresantes. La resolución del “shock” o incredulidad es la única forma de lograr la desensibilización del trauma o perturbación.
Lo segundo que se busca es la presencia de ciertos puntos del campo visual, denominados
“nudos”; los cuales aparecen al hacer recorrer un ojo por vez todo el campo visual de forma
lenta mientras el cliente piensa en la situación perturbadora. En estos nudos se concentran las emociones disfuncionales, las cuales aparecen ligadas a sensaciones físicas. Una vez que se “masajean” estos nudos con una técnica apropiada, quedan disueltos, y el problema comienza a ser procesado y a extinguirse o se reduce a una expresión que no provoca malestar significativo.
Los indicadores son : procedimiento básico, procedimiento avanzado I, búsqueda de Shock,
búsqueda de Nudos/Saltos/Stops, procedimiento avanzado II y rechequeo final.
1.4.2.- Variable Dependiente: Trauma psicológico: Toda experiencia, que al ser evaluada
con la Escala de Impacto de Eventos, logra una puntuación de 26 puntos o más.
Los indicadores son: síntomas de evitación y síntomas de intrusión.
1.4.3.- Variables de Control.
1.4.3.1.- Variable Temporal: Las características del momento en que se aplican las Técnicas
de Integración Cerebral que influyen sobre el cambio de la percepción del malestar asociado al trauma psicológico.
Hora. La aplicación de las TIC™ se realizó entre las 8 a.m. y 2 p.m.
1.4.3.2.- Variable Espacial: Las características del ambiente en que se aplican las Técnicas de Integración Cerebral™ que influyen sobre el cambio de la percepción del malestar asociado al trauma psicológico.
Los indicadores son : Ruidos. La aplicación de las Técnicas de Integración Cerebral™ se
realizó en los ambientes del Consultorio Psicológico. El ruido se controló manteniendo aislado el ambiente de consulta cerrando puertas y ventanas. Iluminación. Se utilizó luz artificial blanca y natural durante la sesión.
1.4.3.3.- Variable de control referida a los investigadores: Los investigadores, para poder
realizar este proyecto, han formado parte de un curso formativo en Técnicas de Integración
Cerebral™ en una institución local de formación psicoterapéutica. La duración de dicho curso fue de 30 horas académicas.
1.5.- Diseño de Ejecución
1.5.1.- Tipo de Investigación
Según Hernández, Fernández & Baptista (2006) la investigación es de tipo experimental ya que se utilizan dos grupos, uno control y otro experimental y se realiza una medición pretest y otra medición postest. Se efectúa la medición antes y después de la aplicación de la variable independiente, en este caso las técnicas de integración cerebral en cualquiera de sus dos formas.
Para Hernández, Fernández & Baptista (2006) el diseño es de tipo experimental con
preprueba-posprueba y grupo de control cuyo esquema es el siguiente:
GE O1 X O3
GC O2 ______ O4
X: Técnicas de Integración Cerebral
O1 y O2: Pretest
O3 y O4: Postet
1.5.2.- Población – Muestra
1.5.2.1.- Población:
La población está constituida por los alumnos de la UCV Trujillo atendidos en el Consultorio
Psicológico de dicha casa superior de estudios, en el semestre académico 2007-II. Durante
dicho semestre académico se atendieron 600 alumnos en las modalidades de atención
individual, grupal y talleres psicológicos.
1.5.2.2.- Criterios de Inclusión
· Aquellas personas que obtengan un puntaje de 26 o más en la escala de impacto de eventos.
· Alumnos de la UCV.
· Cuyas edades abarquen entre 17 y 29 años.
· Atendidos en el consultorio psicológico de la UCV.
· Que deseen participar voluntariamente.
1.5.2.3.- Criterios de Exclusión
· Aquellas personas que estén participando de alguna consejería o terapia psicológica.
· Aquellas personas que se encuentren en tratamiento psicofarmacológico o estén
consumiendo psicofármacos (automedicándose).
1.5.2.4.- Muestra:
En la presente investigación se utilizó el muestreo no probabilística de tipo circunstancial o sin normas (Sánchez & Reyes, 1998). Se trabajó con una muestra de diez (10) alumnos atendidos
en el consultorio psicológico, cinco (05) de ellos participaron en el grupo control y los otros
cinco (05) en el grupo experimental.
La selección de la muestra y la posterior separación de los integrantes de la misma en los
grupos de control no experimental y experimental fueron de manera circunstancial,
considerando que cumplan con los criterios de inclusión y exclusión.
1.5.3.- Técnicas e Instrumentos
1.5.3.1. Técnica utilizada
El procedimiento sistematizado que se usó fue la encuesta en su forma de cuestionario
1.5.3.2. Instrumento usado: Escala de impacto de eventos
Horowitz (1979) publicó un instrumento llamado “Escala de impacto de eventos” utilizado en la medición del malestar generado por eventos traumáticos. La escala cuenta con quince ítems y tiene dos subescalas. Una subescala de intrusión, que mide los síntomas intrusivos del trauma psicológico, y otra subescala de evitación, que mide los síntomas de evitación del trauma psicológico.
Las alternativas de respuesta son “nunca”, “rara vez”, “a veces” y “a menudo” con una
puntuación de 0, 1, 3 y 5 para cada uno respectivamente. La Escala de Impacto de Eventos
(IES) se clasifica de la siguiente forma: 0 puntos para la columna “NUNCA”; 1 punto para la
columna “RARA VEZ”; 3 puntos para la columna “A VECES”; 5 puntos para la columna “A
Horowitz (en Solvey & Solvey, 2006) postula que la clasificación promedio para las personas
expuestas a alguna situación traumática es de 44 puntos. Otros autores (Corneil; Beaton;
Solomon, en Solvey & Solvey, 2006) sugieren la siguiente puntuación para esta escala. De 0 a
8 puntos un rango sub clínico, de 9 a 25 puntos un rango leve, de 26 a 43 puntos un rango
moderado y de 43 a más puntos un rango severo. Es decir, a partir de 26 puntos puede
considerarse una reacción clínicamente significativa.
Es necesario aclarar que esta escala no es utilizada como instrumentos diagnóstico, ni como
evaluador de la funcionalidad de la persona, sino como un instrumento útil para medir el
II. MARCO REFERENCIAL CIENTÍFICO
2.1.1.- Internacionales
Figley & Carbonell. (1999), desarrollaron la investigación titulada “A Systematic Clinical
Demonstration of Promising PTSD Treatment Approaches” en la Florida State University.
En el mismo se pusieron a prueba cuatro tratamientos no tradicionales y controversiales.
Los cuatro tratamientos elegidos fueron: TFT (Thought Field Therapy o Terapia del Campo
del Pensamiento), TIR (Traumatic Incident Reduction o Reducción de Incidente
Traumático), EMDR (Eye Movement Desensitization and Repprocesing o Desensibilización
y Reprocesamiento por Movimientos Oculares), y VKD (Visual Kinesthesic Dissociation o
Disociación Viso Kinestésica). Los cuatro demostraron ser muy efectivos en un rango de 4
a 8 horas de tratamiento. Todos ellos requieren que el paciente se “sintonice” de alguna
manera con el hecho traumático, y tres de ellos incluyen algún tipo de movimiento de ojos
(que según se cree participan de alguna manera en el procesamiento de la información).
Lange & Cols. (2003), desarrollaron una investigación titulada “Interapy: Treatment of Posttraumatic Stress via the Internet” desarrollada en el Departamento de Psicología Clínica de la Universidad de Ámsterdam en los Países Bajos. Trata sobre el tratamiento cognitivo
conductual para TEPT de leve a severo vía internet. 69 personas fueron sometidas al
grupo experimental y 32 permanecieron en la lista de espera. Se concluyó una
considerable mejoría del grupo experimental en comparación con la lista de espera en
cuanto a los síntomas relacionados con el trauma y la psicopatología en general. El
tratamiento se mostró efectivo sobre todo en personas con trauma intencional y aquellos
que no habían hablado del suceso con otras personas significativas antes del tratamiento.
Asimismo se notó un aumento notable de la adaptación cognitiva durante el tratamiento.
Rogers (1998), desarrolló una investigación titulada “An Alternative Interpretation of
"Intensive" PTSD Treatment Failures”, publicado en el “Journal of Traumatic Stress, Vol.
11, No. 4” que versa sobre los fracasos de algunos programas de tratamiento “intensivo”
de TEPT. En ella se evalúan dichos fracasos de tratamientos en relación a pacientes
postraumáticos de experiencias de combates de guerra. Se concluye que el foco del
tratamiento, en estos casos de aparente fracaso deben centrarse en otros problemas o
áreas problemáticas de la persona y no enfocarse tanto en el trauma del combate. Además
se ultima que en estos casos no se utilizan a profundidad ni sistemáticamente los
procedimientos de tratamiento validado para TEPT.
Ricci & Cols. (2006), realizaron una investigación titulada “Some effects of EMDR on
previously abused child molesters: Theoretical reviews and preliminary findings”, en la
Radford University, The Counseling Centre, y el Mental Research Institute todos en
Estados Unidos y publicado en “The Journal of Forensic Psychiatry & Psychology”. El
tratamiento de EMDR de psicotrauma fue aplicado en diez abusadores infantiles con
historias de abuso sexual en la infancia como complemento del tratamiento estándar de
prevención de recaídas cognitivo conductual (CBT-RP) de terapia grupal. Se realizaron
mediciones pretest y postest con la “Sexual Offender Treatment Rating Scale (SOTRS)”.
Se observó una disminución del despertamiento sexual anormal en comparación con la
condición de control. También se observó una disminución de pensamientos de tipo
sexual, una mayor motivación para el tratamiento y aumento de la empatía con sus
víctimas. Esto es importante porque el despertamiento sexual anormal está asociado a una
Zimmermann & Cols. (2007), publicaron la investigación titulada “Long-Term Course of
Post-Traumatic Stress Disorder (PTSD) in German Soldiers: Effects of Inpatient Eye
Movement Desensitization and Reprocessing Therapy and Specific Trauma Characteristics
in Patients with Non-Combat-Related PTSD”, que fue realizado en el Hospital de las
Fuerzas Armadas Alemanas de Hamburgo. Se evaluaron 89 soldados alemanes que
recibieron el tratamiento hospitalario para TEPT desde el año 1998 hasta el año 2003. Un
grupo recibió como tratamiento EMDR y otro grupo recibió el tratamiento general del
hospital y educación en relajación. Se realizó un seguimiento de hasta 29 meses, para tal
fin se usaron la “Impact of Event Scale” y la “Post-Traumatic Stress Scale (PTSS-10)”
como parámetros de mejoría. La “Impact of Event Scale” demostró que los pacientes que
habían recibido tratamiento de EMDR para el trauma psicológico habían mejorado el curso
y, a largo plazo, el resultado era más pobre para aquellos soldados que estuvieron
enfrentados a la muerte durante el tratamiento. También concluyen que no se puede
afirmar que los resultados del tratamiento se mantengan con el tiempo ante un tratamiento
que tenga solo semanas de duración. Finalmente sugieren incluir en el tratamiento de
soldados con TEPT la inclusión del aspecto espiritual en el tratamiento y la participación en
2.2.1. Trauma psicológico
- Definición Conceptual: Trauma psicológico es toda experiencia, que al ser recordada, causa
perturbación (Solvey & Solvey, 2006).
- Definición Operacional: Trauma psicológico es toda experiencia, que al ser evaluada con la
Escala de Impacto de Eventos, logra una puntuación de 26 puntos o más.
2.2.2. Técnicas de integración cerebral
- Técnica de un ojo por vez: Técnica en la que se compara las diferentes lecturas que cada
hemisferio tiene acerca del tema problema. El objetivo es la integración de ambos hemisferios,
y se agrega el escaneo de puntos de concentración de la perturbación que hubiere en el campo visual del paciente.
- Técnica de los anteojos hemisféricos™: Técnica en la cual se activan, con unos anteojos
especiales diseñados a tal efecto, ambos hemisferios cerebrales por separado. Se obtiene una lectura diferente del problema a tratar con cada hemisferio cerebral, permitiendo la
comparación de la percepción que cada hemisferio tiene del tema, lográndose una integración de ambas lecturas, y permitiendo que en la amplia mayoría de los casos, en pocos minutos de trabajo, se reduzca drásticamente la perturbación que el sujeto traía.
La psicotraumatología o traumatología psicológica es el estudio del trauma psicológico
(Cazabat, 2001). Cuando se hace mención de estudio se abarcan definiciones, clasificaciones, historia, formas, tipos, criterios diagnósticos, factores, modelos explicativos, tratamiento, etc. Cazabat (2001) define el hecho traumático como la interrupción de la línea histórica normal de la vida de la víctima, produciendo profundas alteraciones a nivel biológico, emocional, cognitivo y relacional. Asimismo, Solvey & Solvey (2006) definen al trauma psicológico como toda experiencia que al ser recordada genera perturbación. Debido a la reciente formulación de este nuevo campo del conocimiento psicológico denominado psicotraumatología, por parte de algunos teóricos, en la cual se hace referencia a teorías que abarcan los fundamentos biológicos, psicodinámicos y la teoría del procesado de la información de base cognitivoconductual; éstas resultan ser poco conocidas por los profesionales de la salud, a pesar que a través de la historia se le ha prestado cierto interés, bajo otros nombres, como histeria o neurosis de guerra.
A pesar de ello, se ha observado que en la realidad psicosocial de la región existe una
presencia cada vez mayor de situaciones consideradas por algunos autores (Solvey & Solvey,
2006) como potencialmente traumáticas. Ejemplo de ello son las diversas experiencias
traumáticas observadas en los participantes de este estudio, como abuso sexual, asalto, intento de secuestro, duelo, etc. Es por ello que se consideró necesario validar nuevos tratamientos de psicotrauma que puedan ser utilizados por los profesionales de la salud y brindar antecedentes para posteriores investigaciones. Esto se plantea a partir de las explicaciones de la efectividad de dichas técnicas terapéuticas.
Se ha observado, a raíz de la recopilación de información, que el estudio del trauma psicológico ha estado desligado del estudio del tratamiento de éste. A partir de la década de los 90’s se empezaron a validar tratamientos breves y eficaces para la resolución del trauma psicológico, en sus diferentes manifestaciones clínicas. Tal es el caso de las Técnicas de Integración Cerebral™, en sus variantes de Un ojo por vez y de los Anteojos Hemisféricos™, desarrollados por Audrey Cook y F. Schiffer y Solvey y Ferrazzano de Solvey en el año 2000. Ambas técnicas fueron derivadas de un análisis neurofisiológico del psicotrauma. Este análisis concluyó que el hemisferio izquierdo o dominante; almacena los recursos, los sentimientos y pensamientos o creencias positivas. Mientras que el hemisferio derecho o no dominante, almacena los traumas, los sentimientos y pensamientos o creencias negativas. Con las Técnicas de Integración Cerebral™ al activar los hemisferios cerebrales de manera alternada y secuencialmente; se produce la activación rápida y secuencial de ambos hemisferios, provocando un intercambio de información por medio del cuerpo calloso.
De esta manera, sea cual fuere el hemisferio cerebral que este activado en ese momento,
ambos hemisferios tienen una gran capacidad de comunicarse entre sí. Por lo tanto, si se
comienza a cotejar y ligar rápidamente emociones y creencias negativas que pertenecen al
hemisferio cerebral derecho, con las soluciones y recursos del hemisferio cerebral izquierdo,
hasta que se logre una integración de ambos hemisferios; trae como consecuencia la
modificación de pensamientos y sentimientos negativos, y se logra una visión más realista,
viable y adaptativa de percibir el entorno.
La patología aparece cuando la comunicación interhemisférica se bloquea parcial o totalmente. Esto ocurre cuando la persona vive una situación estresante, o está en shock, o cuando está incrédula. En ese momento los hemisferios cerebrales pierden la capacidad de comunicarse y adaptarse; apareciendo los síntomas de la perturbación (Solvey & Solvey, 2006).
A continuación se presentará el análisis de las hipótesis de trabajo, en relación a la efectividad de las Técnicas de Integración Cerebral™, en la resolución del trauma psicológico en alumnos de la UCV:
Luego de la aplicación de las Técnicas de Integración Cerebral™ se observaron diferencias
significativas en la percepción del malestar asociado a experiencias traumáticas entre el grupo
control y experimental, esto evidencia la efectividad de la técnica terapéutica empleada, ya que la disminución de las puntuaciones muestra una reducción del malestar asociado a la
experiencia traumática vivenciada. Esto corrobora lo mencionado por los creadores de la
técnica, en tanto se produce el reprocesamiento de la experiencia traumática a través de la
conexión interhemisférica, desbloqueándose la sintomatología traumática y permitiendo el
intercambio de información entre los hemisferios cerebrales. Al contener ambos hemisferios
cerebrales diferentes formas de experimentar lo vivido, el objetivo de la estimulación bilateral es lograr un equilibrio de activación de ambos hemisferios al recordar el hecho traumático. Puesto que la experiencia traumática se almacena en el hemisferio derecho, este inhibe los recursos del hemisferio izquierdo referidos a los sentimientos positivos, a la capacidad de resolver problemas y la temporalidad de los hechos; que permiten superar el trauma psicológico. (Solvey & Solvey, 2006).
En cuanto a la percepción del malestar generado por los síntomas de evitación asociado a
experiencias traumáticas no se han encontrado diferencias significativas luego de la aplicación
de las Técnicas de Integración Cerebral™. Entendiéndose los síntomas de evitación como los
esfuerzos de la persona por evitar pensamientos, sentimientos, actividades, lugares, etc. que le recuerden el hecho traumático (Montt & Hermosilla 2001). Este hallazgo se explica por la persistencia de estímulos relacionados a la experiencia traumática, luego del tratamiento, tales como cicatrices corporales producto de un asalto e intento de secuestro, convivencia con personas relacionadas al hecho en el caso de abuso sexual e intento de violación, necesidad de recordar la experiencia como en el caso de duelos, bullyng o acoso en el caso de una ruptura de relación sentimental y la necesidad de realizar actividades cotidianas en el caso de compulsiones. Asimismo, Rogers (1998) recomienda centrar el foco del tratamiento en estos casos en asuntos relacionales y otras áreas de la persona y prestar menos atención al hecho traumático en si, usándose otros enfoques terapéuticos que abarquen el aspecto interaccional de la persona como terapia de apoyo, familiar, etc.
En cuanto a la percepción del malestar generado por los síntomas de intrusión asociado a
experiencias traumáticas se han encontrado diferencias significativas luego de la aplicación de las Técnicas de Integración Cerebral™. Estos síntomas son definidos por Montt & Hermosilla (2001) como irrupciones recurrentes de pensamientos, sentimientos e imágenes relacionados al evento traumático. Para este grupo de síntomas, las Técnicas de Integración Cerebral™ se han mostrado eficaces. Estos síntomas, al ser de carácter intrapsíquicos, se ven modificados positivamente por el mecanismo de las técnicas terapéuticas empleadas. Asimismo, estos síntomas tienen un carácter neurofisiológico que se ve modificado por la integración interhemisférica. Además este grupo de síntomas no requiere de estímulos ambientales para ser activados, situación contraria a los síntomas de evitación que se mantienen por estímulos externos, muchas veces ecológicos, es decir, que puede cumplir una función positiva.
Las Técnicas de Integración Cerebral™ parecen ser efectivas para la disminución del malestar
general asociado a experiencias traumáticas en alumnos de la UCV atendidos en el Consultorio Psicológico.
No existen diferencias significativas en la percepción del malestar generado por los síntomas
de evitación asociado a experiencias traumáticas entre el grupo control y el grupo experimental, después de la aplicación de las Técnicas de Integración Cerebral™ en alumnos de la UCV.
Existen diferencias significativas en la percepción del malestar generado por los síntomas de
intrusión asociado a experiencias traumáticas entre el grupo control y el grupo experimental, después de la aplicación de las Técnicas de Integración Cerebral™ en alumnos de la UCV.
Difundir las Técnicas de Integración Cerebral™, dada la eficacia encontrada en la resolución
del malestar asociado a experiencias traumáticas; para el beneficio de instituciones que
cuenten con poblaciones similares como universidades, institutos y ámbitos académicos en
Incluir otras sesiones subsiguientes, dos en promedio, enfocando en la intervención el trabajo con los síntomas de evitación.
Incluir a las Técnicas de Integración Cerebral™ como tratamiento de elección en alteraciones
que contemplen síntomas de intrusión y que tengan un origen traumático, dada la aparente
efectividad encontrada en estas técnicas terapéuticas.
APA (1995). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. DSM-IV-TR.
Barcelona. Masson S. A.
Cazabat, E. (2002). “Un breve recorrido a la traumática historia del estudio del trauma
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EFECTIVIDAD DE LAS TÉCNICAS DE INTEGRACION CEREBRA...

References: RESOLUCIÓN 
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