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Timestamp: 2019-05-27 05:37:18+00:00

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Una crítica a los Planes Nacionales de Formación Docente. Apuntes sobre la formación docente en los institutos superiores en el gobierno de CFK (2010-15) : Corriente Nacional 9 de abril // Lista Marrón
Una crítica a los Planes Nacionales de Formación Docente. Apuntes sobre la formación docente en los institutos superiores en el gobierno de CFK (2010-15)
Hernán Perriere[1]
Los gobiernos con discursos y sus políticas desprestigian la formación docente
Desde el gobierno nacional de CFK, pasando por los distintos gobiernos provinciales y Macri han unificado una posición muy clara: desprestigiar la tarea docente. A principios de 2012 CFK inauguraba las secciones del congreso diciéndonos vagos y mandándonos a trabajar, de esta forma se hacía eco de lo que Macri dijo a los docentes porteños algunos meses antes. Las y los trabajadores docentes de Santa Cruz, San Luis en 2010 enfrentaron las mismas acusaciones. En Neuquén el fusilamiento de Fuentealba, bajo el gobierno kirchnerista, marcó un salto en la represión de los gobiernos provinciales para frenar las demandas de los docentes cuando salimos a luchar:
“Después de lamentarse por no haber podido garantizar el inicio de clases en todo el país, Cristina Kirchner disparó: Con trabajadores que gozan de estabilidad frente al resto de los trabajadores, con jornadas laborales de 4 horas y 3 meses de vacaciones, cómo es posible que sólo tengamos que hablar de salarios y no hablemos de los pibes que no tienen clases¨” (Clarín, 2/03/12)
“Alberto Sileoni, acusó al gobierno porteño de falta de ¨previsión¨ y de ¨políticas activas¨ en el sector educativo y denunció que si el jefe comunal, Mauricio Macri, “llama a los docentes ‘ñoquis y vagos’, él mismo está estimulando el déficit de maestros” (Página 12, 13/07/12)
“El gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti, ratificó la posición de la administración provincial de descontar los días de paro a los docentes. ¨Hemos perdido ya nueve días de clases con estas 72 horas que vienen, algún costo tienen que tener, si no habrá paros in eternum para conseguir lo que quieran¨, explicó el titular del Ejecutivo santafesino” (La Capital. com.ar, 19 de marzo 2012)
Este desprestigio se complementa con las políticas hacia los trabajadores: el magro salario (que está muy por debajo de la canasta familiar), las pésimas condiciones de infraestructura de nuestros lugares de trabajo, el impuesto a las ganancias, el des-financiamiento de la educación púbica y el aumento de subsidios a la educación privada.
El gobierno de CFK vota junto al macrismo la nueva ley de ART contra los trabajadores y en la provincia de Buenos Aires IOMA está paralizada y sin atender los problemas de salud de miles de docentes. Se profundiza el ajuste y la reducción del presupuesto.
Si todas estas políticas pudieron avanzar fue por la complicidad de la burocracia sindical de la Celeste en la CTERA y la CTA. El ala Micheli fue funcional a todas estas políticas mientras compartieron la CTA unificada.
A pesar de los discursos del gobierno nacional, los provinciales y el de CABA y el desprestigio que le asigna el estado a la tarea docente, muchos estudiantes deciden ser docentes integrando los institutos de superiores de todo el país. Hay un aumento en la matrícula de ingreso y según el Plan Nacional de Formación Docente (2012/15), 140.000 jóvenes se han sumado a los institutos de formación docente. Sin embargo el aumento de matrícula no significa la inclusión o permanencia en los mismos.
¿Qué docentes formamos? ¿Para que sociedad?
Para la reflexión de que educación se imparte en general y en particular en los institutos formadores de docentes, considero importante discutir algunas cuestiones. En primer lugar que la educación es un proceso histórico y que por lo tanto, al decir de Marx, es transitorio y cambiante. Lo que determina las características de la educación es el resultado de los modos de producción y las relaciones sociales que se establecen. El surgimiento histórico del sistema educativo moderno es la necesidad de la burguesía de imponer su dominio. La necesidad de contar con una fuerza de trabajo servil al modo de producción capitalista y la legitimación de la ideología dominante fueron y son los principales objetivos de la educación bajo el sistema capitalista.
Pero gracias a las luchas obreras y populares, actualmente el sistema educativo mantiene conquistas: la expansión del conocimiento a grandes sectores, su gratuidad, el acceso libre y su laicidad. La escuela, como producto histórico de nuestra época, es un instrumento importante de los estados modernos para reproducir la ideología dominante. Lo hace con una cantidad de políticas, que muchas veces pasan desapercibidas: por medio de los contenidos, la estructura jerárquica escolar, los planes de estudios, la graduación, los actos escolares, entre otros.
Sin embargo y resumidamente, ante esto hay distintas teorías pedagógicas que defienden distintos compañeros y compañeras en los institutos de formación docente. Algunos consideran que el sistema educativo se cambia desde el aula, aportando al pensamiento crítico de los estudiantes. Ven en los intersticios del currículum una forma de generar una idea alternativa. Pero los cambios en el aula y del currículum no cambian la matriz de dominación. Por el contrario, otros compañeros se resignan y piensan que es imposible cambiar el sistema educativo porque la estructura estatal establece distintas formas de dominación y control. Esta posición se adapta a la educación capitalista. Otra tendencia, son aquellas ideas que se preocupan por generar espacios alternativos a la educación que establece el Estado capitalista de forma paralela, defendiendo una coexistencia pacifica con el control de la clase dominante.
Ante estas visiones extendidas en los institutos de formación docente es importante retomar la idea de Marx: para que la educación cambie hay que cambiar la sociedad. Esto no significa esperar estáticos nuevos procesos revolucionarios, sino mantener las conquistas y avanzar en quitarle al estado capitalista el control de los planes de estudio, el presupuesto y el destino de los fondos y ponerlos en las manos de los verdaderos interesados: los que defendemos la educación publica, gratuita y laica.
Planes Nacionales de Formación Docente: desde la gestión de la LEN y el ajuste hasta el control de la participación
Si se analizan los “Objetivos y Acciones 2010/11 y 2012/15 de los Planes Nacionales de Formación Docente (Anexo Resolución CFE N° 101/10 y CFE N°167/12)” poco tiene que ver con la política de “integración” y el “mejoramiento de la organización pedagógica y el apoyo a los estudiantes”[2],que dicen promover, sino más bien profundizan la LES (Ley de Educación Superior) y la LNE (Ley Nacional de Educación) con un mayor control del estado en los institutos y una política muy alejada de los problemas reales que atraviesan el sistema educativo.
En líneas generales una de las primeras cuestiones de estos Planes de Formación Docente es justificar que son consecuencias de “un proceso de construcción colectiva de consensos, que permiten garantizar que las problemáticas, estrategias y líneas de acción podrán ser abordadas de manera conjunta por la Nación y las jurisdicciones en los plazos establecidos”[3]. Esta falacia de democracia es engañosa, no solo porque en la discusión no participamos los docentes, estudiantes, ni auxiliares de la educación, sino también porque demuestra que es una política unidireccional del Estado hacia los institutos de formación docente. Es la estructura burocrática del estado la que a partir de la LEN crea el Instituto Nacional de Formación Docente (INDF) dependiente del Ministerio de Educación encargado de impulsar estas políticas.
Por otro lado, estos planes de formación docente, profundizan la política educativa de la LEN 26.206, argumentando que con ella se “inició un profundo proceso de revisión de su sentido político, su institucionalidad y del propio proceso formativo” [4], sin embargo lo que vemos es la profundización de la inclusión de sectores privados, del trabajo precario de los docentes, una formación alejada de la práctica y planes de estudios más largos, entre otros.
a) Identidad ajena a la formación docente:
Entre las estrategias, se plantea el fortalecimiento de la identidad del sistema de formación docente y como objetivo “impulsar alianzas estratégicas con sectores y actores de relevancia para el cumplimiento de las políticas de formación docente”. Leído de esta forma parece interesante. Sabemos que la identidad de nuestros institutos está conformada por una gran cantidad de mujeres, muchas de ellas madres, por jóvenes que trabajan de manera precarizada y estudian, por sectores de inmigrantes y de pueblos originarios. Estas identidades se mezclan con otras cuando ejercemos la docencia. Están los estudiantes escolarizados, jóvenes los marginados de la escuela, sus padres que son trabajadores o desocupados, los sindicatos, los comedores, y si vamos más allá, la pobreza y la desigualdad social.
Sin embargo estas identidades están ausentes en los Planes de Formación Docente, el fortalecimiento de la identidad propuesto es realizar “convenios de cooperación con la OEI, OEA, UNESCO, UNICEF, la Formación Permanente de Formación Docente del MERCOSUR…”. Todos organismos internacionales con posiciones claramente privatistas de la educación, que impulsan el financiamiento externo de los organismos multinacionales de crédito como el Banco Mundial. Nada más parecido al modelo neoliberal menemista que lo que plantean estos planes.
Para fortalecer su identidad, los institutos superiores deberían dar respuestas a las necesidades de los estudiantes y docentes. Deben abrir la discusión sobre que régimen de cursada se adapta mejor a sus necesidades estudiantiles, la creación de guarderías para que las estudiantes que son madres no dejen de estudiar. Garantizar los concursos públicos con transparencia para la elección de docentes. Para esto es necesario organizarnos en asambleas inter-claustros para debatir y luchar por nuestras demandas.
b) Evaluación ¿qué evaluar?
Algo muy presente en los dos planes es que recurre al viejo modelo neoliberal de evaluación de docentes y estudiantes, dice una “cultura de la evaluación permanente… para formar mejores maestros y profesores”[5].
Este sistema de monitoreo y de autoevaluación institucional es realizado por personal jerárquico y capacitado. Los equipos técnicos evaluaran el impacto de los institutos según sus propios parámetros por fuera de las decisiones de los miles de estudiantes y docentes. Son controles del gobierno que desconocen la carrera docente y pretenden la diferenciación salarial de aquellos que el estado considere que están más capacitados para evaluar a sus pares. Estás instancias evaluatorias, además, ponen el riesgo la estabilidad laboral basada en un “buen o mal desempeño” según la lógica del estado y los organismos internacionales. Además generan un tercer problema que al evaluar los rendimientos del docente, se lo responsabiliza del mal funcionamiento de la educación, tarea cuya responsabilidad es del sistema estatal[6].
c) “Participación Controlada”:
La participación y la autonomía son otros de las estrategias que se presentan en los planes: “Fortalecimiento de instancias y formas participativas estudiantiles, el análisis de las trayectorias de nuestros estudiantes para mejorar su transito y su autonomía a lo largo de la carrera”[7]. “Promover el desarrollo de estrategias tendientes a la participación estudiantil, a la democratización institucional, al reconocimiento cultural y el involucramiento en experiencias solidarias”[8]. Sin embargo estas formas participativas y la democratización institucional son gestionadas desde el estado por dos resoluciones que reglamentan la participación en los Consejos Académicos Institucionales (CAI) y la resolución para el funcionamiento de los Centros de Estudiantes.
Sabemos que en la mayoría de los institutos de formación docente la participación de docentes y alumnos está controlada. La reglamentación sobre los Consejos Académicos Institucionales (CAI) profundiza la política de aplicación de la LNE y son los directores los que predicen dichos consejos cuya finalidad es gestionar el ajuste. La Resolución N° 4044/09 reglamenta el funcionamiento de estos consejos que son controlados por los Consejos Escolares de cada distrito que funcionan como juntas electorales. Además de esto, son órganos antidemocráticos donde los estudiantes son una minoría en relación a los docentes (cada 200: 2 estudiantes; 3 docentes y 1 no docente) y los requisitos de presentación son tener el 80% de la carrera cursada y aprobado primer año.
Por el lado de las organizaciones estudiantiles, la Resolución 4900/05 reglamenta la conformación y características de los Centros de Estudiantes. De esta forma establece objetivos y fines, los requisitos de los integrantes, las funciones de la comisión directiva, las penas a los miembros que falten. El reglamento permite la figura de “Consejero Docente” quién puede presenciar las reuniones, asesorar “todo lo relativo a la normativa vigente en materia docente y curricular y evaluar las consultas referidas al que hacer institucional” [9].
La abundante legislación sobre los centros de estudiantes va en contra de los principios democráticos que los planes dicen fomentar. Lo necesario es que los estudiantes se organicen de forma libre e independiente, así como los docentes tenemos nuestros sindicatos, para luchar por sus reivindicaciones que son diferentes a los intereses de la gestión.
Mientras muchos directores aplican los ajustes del gobierno, los estudiantes son históricamente defensores de la educación pública. Además la formación de centros de estudiantes independientes de las autoridades, permiten establecer lazos con las luchas docentes y de otros trabajadores.
d) Fomento de la iniciativa privada:
Los planes afirman como estrategia: “promover un modelo organizativo abierto que articule la gestión estatal y privada de la formación docente” y “Propiciar instancias de dialogo e intercambio entre los actores de la gestión estatal y privada vinculado a la formación docente”[10].
Según datos la educación privada creció en las últimas décadas un 28% a nivel nacional, un 30% en la provincia de Buenos Aires y un 50% en CABA. Los gobiernos nacionales y provinciales siguen subvencionando a las escuelas privadas. Muchas de ellas son católicas a pesar de que la educación asume un perfil laico. Según el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), el estado provincial aporta para salarios docentes en el 65% de las escuelas privadas. Esto representa el 13% del presupuesto educativo. Entre 1993 y 2006 la inversión estatal destinada a educación privada se duplicó en términos reales[11]. Entre 2003 y 2010 el porcentaje de alumnos de escuela privada sufrió un aumento de 3,3 puntos: recuperando lo que había perdido en los últimos años y avanzó aún más en el proceso privatizador: “a simple vista puede corroborarse que el crecimiento de los subsidios es mayor después del 2003 que en los años 90” [12].
Frente a los discursos de los diferentes gobiernos referidos a la escuela pública y su diferencia con las políticas neoliberales, los índices marcan que el incremento de la trasferencia de los gobiernos kirchneristas a la educación privada duplicó a la inversión de la década menemista:“Al igual que en el anterior cuadro que agrupaba la evidencia por períodos presidenciales, se vuelve a observar que en los últimos 6 años del gobierno menemista, el incremento de la transferencia al sector privado de la educación es algo menor a la mitad que lo que se incrementan estos recursos para los 7 años de la administración inaugurada en 2003: Claramente, sendas políticas educativas en el nivel nacional como en el nivel provincial convalidan financieramente al crecimiento de la matrícula privada[13].
e) Formando docentes ¿para el trabajo?
Otras de las estrategias que plantean los planes tienen que ver con la formación del futuro docente, dicen: “Favorecer la construcción del rol social, político y cultural del futuro docente”, “Construcción del sentido ético, político y transformador del docente, su pertenecía institucional y autonomía”[14]. Éste sentido que le otorgan los planes a la formación docente está muy alejado de la realidad y de la práctica.
En primer lugar, la modificación de los planes de estudio extendiendo la carrera de 3 a 4 años no fue consensuada ni por docentes ni alumnos. ¿Quién organizó los contenidos?, ¿Cuáles fueron los objetivos? Estos cambios en las carreras de primaria, inicial y especial no fueron debatidos en ninguna instancia y la mayoría de los estudiantes lo perciben como una traba.
Por otro lado ¿por qué en los planes no se debaten sobre los problemas de las escuelas o de los egresados al recibirse? Nada se dice del abandono de jóvenes en las escuelas secundarias alcanza el 50%[15]. Tampoco de que en el primer año de los profesorados abandonan el 50% de los estudiantes y les resulta difícil cursar doble turno para hacer las prácticas.
Los planes omiten alusión directa a la precarización laboral que involucra a los que recién se reciben: suplencias cortas sin continuidad, el Plan Fines que mantiene contrato de 3 meses, superpoblación y carencia de cargos y salarios miserables.
f) Financiamiento Educativo en la matriz del ajuste:
“Garantizar el financiamiento del sistema de formación docente en el marco de las disposiciones de la LEN y de la norma que regule el Financiamiento Educativo”[16]. Lo cierto es que la ley de Financiamiento Educativo concluyó en el 2010. Esta ley significó una mísera inversión del 6% del PBI en educación dividido entre inversiones nacionales y provinciales, generando una desigualdad entre los sistemas educativos provinciales. Desde hace dos años que no hay una nueva ley que discuta como financiar el sistema educativo en el marco de las políticas de ajuste para pagar la deuda externa.
Durante el 2009, el pago de la duda cuadruplicó lo destinado en educación, durante el 2010, el dinero destinado a la deuda fue cinco veces mayor a los destinados para salud y educación. Discutir que los fondos que, en vez de ir a educación y salud del pueblo trabajador, van a las arcas de la deuda externa y a los bolsillos de los empresarios en un punto importante para avanzar sobre que tipo de educación queremos y con que fondos.
La demanda de triplicación del presupuesto educativo en base al no pago de la deuda externa y los impuestos a las grandes fortunas y a que cesen los subsidios a la educación privada es aún más necesaria frente a las políticas de ajuste de los gobiernos nacional y provinciales.
A modo de cierre: algunas propuestas para el debate
El análisis de los objetivos de los planes de formación docente presenta distintas problemáticas. En primer lugar profundiza el ajuste y la reducción de presupuesto educativo, de esta forma se avanza con los proyectos privatistas y la creación de institutos de enseñanza privada. Intencionalmente se profundiza el desconocimiento de la realidad de la práctica docente y de las problemáticas reales de lo estudiantes que cursan en los institutos: los estudiantes que estudian y trabajan y las mujeres que a parte de estudiar son madres y algunas además trabajan. No mencionan a la precarización laboral a la que muchos docentes recién recibidos deben enfrentarse. Tampoco a los contextos de pobreza y desigualdad social que se manifiestan en las escuelas entre tantos otros problemas cotidianos.
De esta forma la educación de los futuros trabajadores de la educación está mercantilizada, desfinanciada y si hay vías para la organización, como los CAI y los centros de estudiantes, son totalmente reglamentadas para su control.
Ya no basta con decir que es necesario generar en los futuros docentes un pensamiento crítico. El pensamiento crítico es positivo siempre y cuando esté acompañado de organización y acciones que modifiquen esa realidad que se cuestiona. La defensa de la educación pública es necesaria para mantener nuestras conquistas. Pero también la enseñanza puede ser pública sin estar bajo el control del gobierno.
El cambio en la educación tiene que ser el comienzo de la pelea por la transformación de la sociedad para impulsar un cambio profundo en las políticas educativas. Es necesario luchar por arrancar de las manos del estado el control de los planes de estudio, del presupuesto y el destino de los fondos y ponerlos al servicio de los verdaderos interesados en la educación pública: padres, docentes, estudiantes, organizaciones obreras y sociales.
La militancia en los sindicatos docentes para formar agrupaciones clasistas, independientes de los gobiernos y de la oposición patronal y de las burocracias, que le dispute el control a la burocracia sindical es un paso necesario. Para esto con agruparnos solo los trabajadores de la educación no vasta. Es necesaria la unidad con otros sectores que trabajadores que también se enfrentan a burocracia y que están disconformes con este sistema de explotación. Unimos nuestra pelea por la defensa de la escuela pública y el trabajo docente con la lucha de otros sectores de trabajadores. Nos reconocemos como pertenecientes a una misma clase que enfrenta enemigos comunes y debe entrelazar sus fuerzas. Solo así la educación se verá liberada de las cadenas que la condicionan a la sociedad de clases.
[1] Profesor y Licenciado en Historia, UNS. Docente de escuelas secundarias, el INFD N°3 y del Conservatorio de Música de Bahía Blanca. Corriente Nacional 9 de abril. Lista Marrón SUTEBA Bahía Blanca. PTS.
[2] Resolución CEF N° 101/10, p. 1.
[4] Resolución CFE N°167/12. Anexo I, p. 2
[5] Ídem, p. 4.
[6] Acevedo, C, C Flores y L. Marrone: Carrera docente y evaluación. Volver a los 90: http://congresonacionaleducacion.blogspot.com.ar/p/formacion-docente-inicial-y-continua.html
[7] Resolución CFE N°167/12. Anexo I, p. 5.
[8] Anexo Resolución CFE N°101/10, p. 10.
[9] Resolución 4900/05
[10] Ídem, p. 6
[11] Reck, María: Ante la reforma a la escuela secundaria en la Provincia de Buenos Aires. Cambiar algo para que nada cambie. Revista Cuestionando desde el Marxismo. 2010, p. 29-30
[12] Narodowski M y M, Moschetti: La educación privada en Argentina después de los neoliberales y de los antineoliberales: http://sintesis-educativa.com.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=1118:la-educacion-privada-en-argentina&catid=2:colaboraciones&Itemid=5
[14] Resolución CF E N°167/12, p. 15.
[15] Inquietante diagnóstico de la educación secundaria. Diario La Nación, 24 de julio 2012: www.lanacion.com.ar/1492945-inquietante-diagnostico-de-la-educacion-secundaria
[16] Anexo Resolución CFE N° 101/10, p. 4.
18/11/2012 a las 19:22
[…] Una crítica a los Planes Nacionales de Formación Docente. Apuntes sobre la formación docente en l… […]

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