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Timestamp: 2020-04-07 16:16:54+00:00

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Review Gigabyte Aorus GTX 1080Ti Xtreme Edition 11G - Hardwadictive
Review Gigabyte Aorus GTX 1080Ti Xtreme Edition 11G
3 VISTAZO RAPIDO
4 AORUS GRAPHICS ENGINE
5.1 Test Sinteticos
6 OVERCLOCK, TEMPERATURAS Y SONORIDAD
Hace unos meses el gigante verde de Santa Clara, Nvidia, anunciaba su nuevo buque insignia de esta generación enfocado al sector de los videojuegos, la GTX 1080Ti, una tarjeta gráfica que cuenta con unas generosas especificaciones muy similares a las de la GTX Titan X Pascal, orientada al sector profesional, y que mejor manera de retomar el trabajo tras un tiempo de parón mientras terminamos de rematar nuestro proyecto como comunidad web que tener el placer de traeros una review de la que es uno de los mejores modelos existentes actualmente en el mercado, la Aorus GTX 1080Ti Extreme Edition 11G de la marca Gigabyte, veamos lo que nos ofrece esta “pequeña” bestia.
La Aorus GTX 1080Ti Extreme Edition 11G es una tarjeta gráfica con arquitectura Pascal que cuenta con chip el GP102 fabricado bajo una litografía de 16nm trabajando a unas frecuencias base de 1632 MHz que con el Boost se elevan automáticamente hasta los 1746 MHz en su modo OC, 3584 procesadores CUDA (56 SMs con 64 procesadores CUDA por SM / vs 3840 CUDAS del chip GP102 completo), 88 ROPs, 224 TMUs y un total de 11Gb de memoria GDDR5X firmadas por Micron trabajando a una frecuencia base de 1404/1431 Mhz (11232/11448 MHz efectivos) en sus respectivos modos Gaming/OC, que unidas a un bus de 352 bits arroja unas transferencias de 494,2Gb/s, unas características muy similares a las de la Titan X Pascal con las únicas diferencias de que esta última cuenta con 12Gb GDDR5X y un bus de 384 bits, el resto de especificaciones se complementan con soporte Directx 12.1, OpenGL 4.5, Vulkan, multi-gpu SLI con un máximo de 2 tarjetas gráficas, soporte multimonitor Surround y las tecnologías propias Ansel para la captura de juegos en 360º y los efectos exclusivos Gameworks.
Lo primero que nos encontramos en el frontal de su caja es un imponente halcón, nueva marca de la gama Aorus de Gigabyte, predominando en color gris sobre un fondo negro junto al nombre del modelo, debajo de este nos adelanta sus características como son el RGB Fusion, sistema de refrigeración Windforce, VR Link y donde también podemos comprobar que este modelo cuenta con 4 años de garantía, todo un signo de calidad.
En el lado izquierdo inferior tenemos algunas de sus especificaciones como son compatibilidad con Directx 12 y sus tecnologías propias como son GameWorks, Ansel y VRWorks, mientras que en su parte superior nos indica que es una tarjeta gráfica preparada para poder ejecutar videojuegos en realidad virtual.
En sus laterales nos indica que es una tarjeta gráfica con 11Gb de VRAM y que su sistema de refrigeración cuenta con 3 ventiladores.
Su parte trasera nos detalla algunas de sus características, que además de las mostradas en su parte frontal como son sus sistema de refrigeración e iluminación, también nos enseña su sistema de alimentación y backplate, las cuales pasaremos a repasar a continuación.
Nada más abrir su caja nos encontramos un sobre con toda su documentación, como es una guía de instalación, instrucciones para registrar la tarjeta gráfica en la web de Gigabyte y poder hacer efectiva la garantía extendida de 4 años, unas instrucciones para su correcta utilización con dispositivos de realidad virtual y un CD con los drivers y software entre el que se encuentra el Aorus Graphics Engine necesario para exprimir tanto su características de personalización como su rendimiento al máximo, un adaptador de 2 conexiones de 6 pines a una de 8 pines y un stick adhesivo con el emblema de la gama Aorus.
Debajo de este tenemos la tarjeta gráfica correctamente protegida dentro de una bolsa antiestática envuelta por un acolchado para evitar cualquier desperfecto que se pueda producir por una mala gestión durante su transporte.
Con la tarjeta gráfica en las manos lo primero que nos llama la atención es su imponente sistema de refrigeración Windforce Stack X3 que cuenta con 3 ventiladores de 10 cm para refrigerar los dos bloques de aletas que son atravesados por 6 heatpipes de cobre los cuales están unidos a una base del mismo material que hace contacto sobre el núcleo y la memoria VRAM de la tarjeta gráfica mediante almohadillas termo-conductoras, mientras que el otro bloque de aletas se encarga de mantener a raya la temperatura de su sistema de alimentación, ademas como hemos visto en anteriores modelos de la marca también cuenta con el sistema Fan-Stop, con el que los ventiladores no se ponen en funcionamiento hasta que el núcleo de la GPU alcanza los 60º manteniendo su sonoridad a 0db en situaciones en las que no se necesite una exigente demanda gráfica, perfecto para garantizar una larga vida útil de los ventiladores.
Cabe destacar que gracias a la posición de sus ventiladores a distintas alturas la Aorus GTX 1080Ti Extreme Edition 11G no alcanza los 30cm de largo, donde nos encontramos los laterales sobrepuestos sobre el central, el cual además gira en sentido inverso al de los otros dos para mejorar el flujo de aire a través de los radiadores.
En su parte trasera tenemos su blackplate con el logo de Aorus, el cual no solo se encarga de mantener perfectamente rígida la tarjeta gráfica si no que además mejora su refrigeración al hacer contacto mediante una base de cobre colocada sobre la parte trasera del núcleo y sobre algunos componentes de sus sistema de alimentación mediante almohadillas.
En su lateral exterior tenemos las conexiones SLI con el logotipo de Aorus junto a dos conexiones de 8 pines encargadas de alimentarla correctamente, mientras que en su lateral interior únicamente se encuentra su conexión PCI-Express 3.0 X16.
Por el lado de sus conexiones disponemos de un HDMI y un DVI-D extras comparado con las versiones de referencia, algo de agradecer, quedando de la siguiente manera:
3 conexiones Display-Port 1.4 con una resolución máxima de 7680×4320 a 60 Hz cada una, lo que también nos garantía una resolución 4K a 144 Hz.
2 conexiones HDMI 2.0b con una resolución máxima de 4096X2160 (4K) a 60 Hz.
1 conexión Dual-link DVI-D compartida con una de las salidas HDMI (solo se podrá usar una de ellas a la vez), y que ademas no soporta salida analógica, por lo que será necesario un adaptador activo para su uso.
En su lado opuesto también tenemos otro puerto HDMI estratégicamente colocado que combinado con los Display Port nos permite conectar dispositivos de realidad virtual, como son las HTC Vive y las Oculus Rift, de manera rápida y sencilla.
Su sistema de alimentación es de la más alta calidad con un impresionante VRM de 12+2 fases que también comparte algunas características tanto con la primera GTX Titan Pascal como con las GTX 1080/1070 como es su controladora de voltaje, alimentado mediante 2 conexiones de 8 pines que junto al puerto PCI-Ex nos indica que esta tarjeta gráfica está preparada para llegar a un consumo maximo de 375W.
Otro punto importante es su acabado estético, el cual cuenta con un bonito sistema de iluminación RGB Fusion en todos sus laterales visibles con una X en el centro de los ventiladores y los logotipos de Aorus en su parte lateral y backplate, quizás el material de la carcasa es algo que no guste demasiado al ser de un plástico que da sensación de endeble, aunque bien acabo, al tratarse de una tarjeta gráfica de esta gama, pero hay que tener en cuenta que de haberse utilizado materiales de más calidad su peso podría haberse visto aumentado, que ya de por si no es poco con 1,45 Kg, o su precio incrementado para algo que a fin de cuentas no aportaría ninguna mejora de rendimiento, por lo que desde nuestro punto de vista cumple de sobra con su cometido ya que por lo general derrocha calidad en todos sus componentes y puntos importantes como son por ejemplo los ya mencionados sistema de refrigeración y alimentación.
La Aorus GTX 1080Ti Extreme Edition 11G cuenta con unas medidas de 29,3 cm de largo, 14,2 cm de ancho y 5,5 cm de alto, ocupando 3 bahías completas a diferencia de las 2 bahías y media que suelen ocupar las tarjetas gráficas de esta gama, un punto negativo a la hora de montar 2 en SLI viéndose perjudicadas sus temperaturas al tener un espacio más reducido entre ellas.
El software Aorus Graphics Engine que nos viene con el CD de la tarjeta gráfica permite controlar tanto los perfiles overclock como la iluminación RGB de la misma, con el que también podemos monitorizar tanto las frecuencias del núcleo y la memoria así como elegir el perfil del ventilador entre semi-pasivo y activo o actualizar su BIOS a las versiones que se lancen para ella de manera sencilla.
OC Mode: Velocidad base del núcleo: 1632 MHz / Boost: 1746 MHz – Velocidad memoria: 11448 MHz.
Gaming Mode: Velocidad base del núcleo: 1607 MHz / Boost: 1721 MHz – Velocidad memoria: 11232 MHz.
Silent Mode: Velocidad base del núcleo: 1480 MHz / Boost: 1582 MHz – Velocidad memoria: 11000 MHz.
User Mode: Es el modo en el cual podemos ajustar de forma manual tanto las frecuencias como los voltajes, temperatura y limite de energía (este ultimo hasta un 50% de su valor de serie), para entregar el máximo rendimiento que alcancen el núcleo y las memorias mediante overclock, además nos permite guardar los perfiles para poder usarlos posteriormente dependiendo de las necesidades de cada juego.
En el menú LED tenemos el control sobre los distintos estilos de iluminación y el color de los LED de sus sistema RGB Fusion entre un total de 16,8 millones de combinaciones.
Los equipos empleados para las pruebas constan de un procesador de 8 núcleos / 16 hilos @ 4 GHz utilizado para los test sintéticos buscando la máxima puntuación que alcance la Aorus GTX 1080Ti Xtreme Edition 11G, mientras que para juegos se ha utilizado un procesador de 6 nucleos / 12 hilos @ 4,5 GHz buscando la máxima proximidad a entornos reales que puedan darse mas cotidianamente.
Para la comparativa de rendimiento hemos elegido los SLIs de GTX 1070 G1 y GTX 980Ti que ya pudimos probar en una anterior review.
Podemos comprobar como la GTX 1080Ti queda un 17,5% de media por debajo de los SLIs de GTX 980Ti/1070 en 3D Mark, nada mal para tratarse de una mono-GPU, mientras que en los test Unigine queda 14,6% de media por debajo en Heaven y un 3,7% por encima en Valley, cabe destacar que el test Superposition no es compatible con sistemas multi-GPU.
En los juegos compatibles con multi-GPU vemos como la GTX 1080Ti a una resolución 1080p y 2K queda vencedora en 3 ocasiones pero con distintos juegos, mientras que a 4K queda a una media de 7,5 fps por debajo en todas las pruebas, nada mal para tratarse de una sola tarjeta gráfica compitiendo con un SLI de la anterior tope gama, en el resto de juegos como Batman Arkham Knight o Call of Duty Infinite Warfare no funcionan las configuraciones multi-GPU, mientras que en Doom no lo hace bajo la API Vulkan y en Battlefield 1 tampoco bajo la API Directx 12, por lo que obviamente la GTX 1080Ti sale vencedora en dichos títulos.
Teniendo en cuenta las nuevas APIs vemos como la GTX 1080Ti obtiene una mejora de rendimiento bajo Vulkan comparada con OpenGL en el juego Doom, mientras que en juegos compatibles con DirectX 12 queda una media de 10 fps por debajo de DirectX 11 en Battlefield 1, mientras que en Rise of the Tomb Raider con DirectX 12 mejora 12 fps a resolución 1080p, dando un rendimiento muy similar a 2k y perdiendo a 4k por poco menos de 3 fps en el peor de los casos comparado con DirectX 11.
OVERCLOCK, TEMPERATURAS Y SONORIDAD
En las pruebas de overclock hemos conseguido mantener el núcleo a 2075 MHz y las memorias a 1500 MHz, obteniendo una ganancia de rendimiento entre un 5% y poco mas de un 8% como máximo dependiendo del escenario en los test 3DMark, aunque hemos notado que a pesar de mantener la tarjeta gráfica a buenas temperaturas con una curva de uso del ventilador personalizada, su limite viene impuesto por un valor máximo en ellas, donde el núcleo se mantiene por debajo de los 70º, y también por su TDP el cual se mantiene sobre el 115%, llegando a casi un 120% en contadas ocasiones, a pesar de tener ampliado su limite hasta el 130% en su programa Aorus Extreme.
Con una temperatura ambiente aproximada de 25º, se mantiene sobre los 54º idle, con sus ventiladores parados la mayor parte del tiempo incluso cuando ejecutamos aplicaciones 3D con una carga no extremadamente exigente, los cuales se activan automáticamente al pasar de 60º gracias a su sistema Fan-Stop, llegando a unas máximas de 81º con el núcleo trabajando a 2 GHz, ha esta temperatura el ventilador sube automáticamente hasta el 71% de uso a unas 2050RPM, siendo ligeramente audible a unos 90 Cm de ella en linea recta a la altura del oído, empezando a ser molesto si se lleva hasta el 90% de uso manualmente a 2590RPM, por lo que podemos decir de ella que es la tarjeta gráfica mas silenciosa que hemos probado dentro de esta gama, otro punto a tener en cuenta por los amantes del silencio.
Bajo overclock con el núcleo a 2,075 Mhz y con el ventilador al 100º manualmente conseguimos mantener por debajo de los 65º su núcleo en el test FurMark a una resolución 5120X2160 con el antialiasing 8X MSAA, una vez superada esta temperatura el reloj del núcleo baja automáticamente a los 2,064 MHz a pesar de ser unas temperaturas que se pueden considerar bajas teniendo en cuenta que estamos muy próximos a los 2,1 GHz que normalmente tienen como limite estos modelos de tarjetas gráficas.
El máximo overclock conseguido en su núcleo a sido de 2,1 GHz, pero debido a los anteriores motivos no se mantiene estable llegando a los 66º, por lo que podemos decir que el limite que alcanza esta gráfica no viene impuesto por llegar a un punto de inestabilidad por exceso de frecuencias/temperaturas/voltaje, si no mas bien por un limite establecido por su BIOS, la cual al contrario que anteriores arquitecturas todavía no ha podido ser modificada, demostrando que también han implementado un sistema de seguridad al contar esta con 4 años de garantía para evitar llevarla a unos limites excesivos que puedan perjudicar su vida útil, o por el contrario para evitar que canibalice futuras arquitecturas puesto que es una tarjeta gráfica que tiene pinta de subir bastante sin dichos limites impuestos.
Con las lecturas obtenidas por nuestro medidor podemos deducir que la GTX 1080Ti tiene un consumo aproximado de 17/20W en idle a 4K, , llegando a los 250/260W de consumo al 100% de carga en juegos (25/30% carga del procesador), y ligeramente por debajo de los 300W de máxima bajo overclock limitados por el Boost, cabe recordar que la Aorus GTX 1080Ti XE esta prepara para llegar hasta los 375W de consumo.
Poco queda por decir que no se haya visto ya en las pruebas realizadas, un rendimiento excelente a 4K, motivo por el cual es considerada la primera tarjeta gráfica capaz de ejecutar juegos en calidades ultra bajo esta resolución y mantener una tasa de imágenes por segundo que en ocasiones supera los 60 fps, que junto a unos componentes de primera calidad hacen de la Aorus GTX 1080Ti Xtreme Edition 11G uno de los modelos mas atractivos de los que hay disponibles actualmente en el mercado.
Recomendamos esta tarjeta gráfica para aquellos usuarios que dispongan de un monitor 4K/60Hz o uno 2K/144Hz con parámetros en Ultra y que quieran evitarse altas temperaturas y consumos producidos por soluciones multi-GPU y opten por la efectividad de una sola GPU la cual les va a funcionar sin problemas en todos los juegos independientemente de su compatibilidad con SLI.
Para soluciones 4K/144 Hz con los últimos monitores anunciados todavía no se obtiene un rendimiento que pueda aprovechar en ultra a esa alta tasa de frecuencia de actualización, por lo que sus usuarios tendrán que bajar ajustes gráficos en los juegos u optar por una segunda GTX 1080Ti montada en SLI.
Por otro lado no consideramos justificable su adquisición para aquellos usuarios que dispongan de monitores 1080p/60-144 Hz ni 2k/60 Hz puesto que no se aprovecharía el rendimiento ni el coste a pagar de esta tarjeta gráfica, existiendo en el mercado modelos mas económicos destinados a ejecutar videojuegos a dichas resoluciones como son las GTX1070/1080, otra opción es que se tenga pensado adquirir un monitor 4K/60Hz o 2K/144 Hz en un futuro, por lo que de momento podría ser empleada con el reescalado de resolución DSR buscando un mejor provecho de la misma.
Por su parte AMD no tiene una tarjeta gráfica capaz de ofrecer un rendimiento similar, donde como alternativa solo queda esperar el lanzamiento de su nueva arquitectura VEGA para ver si es capaz de competir en el sector de la gama extrema.
Podemos encontrar la Aorus GTX 1080Ti Xtreme Edition 11Gb desde los 824€, aunque se mantiene sobre los 830€ de manera general, cabe recordar que la anterior tope gama Maxwell, la GTX 980Ti G1, costaba de salida hace 2 años 750€, la GTX 1070 G1 lo hacia a un precio aproximado de 525€ hace un año aproximadamente, mientras que la primera GTX Titan Pascal a la que es equivalente en rendimiento lo hacia a un precio aproximado de 1300€.
Tras la pruebas realizadas y las conclusiones obtenidas estrenamos y otorgamos el certificado -H Plus Platinum- a la Aorus GTX 1080Ti Xtreme Edition 11G.

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