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Luis Miguel de la Fuente Blázquez
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2 NOELIA FURQUET MONASTERIO A) Presupuestos para su utilización Como primer presupuesto lógico a toda comunicación por fax puede citarse la necesaria disponibilidad de aparatos de fax tanto por los juzgados o tribunales como por las partes y sus destinatarios 716. La segunda condición evidente para que el tribunal pueda enviar una notificación a su destinatario por fax, es disponer del número de fax de éste. Así, en el proceso laboral, el empleo del fax lo supedita la ley procesal a que los interesados faciliten los datos necesarios para su utilización (56.4 LPL). En la LEC también se obliga a las partes a comunicar si disponen o no de medios técnicos y a dar, en su caso, su dirección (art. 162) 717. En realidad, estas dos condiciones exigidas por las leyes: tenencia de aparato y facilitación de datos, pueden subsumirse en una, puesto que la disponibilidad previa del fax por parte del destinatario queda demostrada desde el momento en que se aporta un número de fax. Cuestión distinta, aunque relacionada con esta segunda condición, es la de si las partes o los destinatarios tienen que prestar su consentimiento como requisito previo para que los tribunales puedan enviarles las notificaciones por fax, consentimiento que se presume dado si facilitan su número de fax. En la legislación española la respuesta es que no. La ley no le pide al destinatario su número de fax, sino que este dato puede proporcionarlo la parte contraria, pues aunque la norma se refiere a los interesados o las partes, lo hace aludiendo a éstos de forma genérica. De hecho, el actor está obligado a indicar al tribunal cuantos datos de identificación posea sobre el demandado, entre los cuales se cita expresamente el número de fax 718. En los ordenamientos anglosajones, por el contrario, sí se condiciona el empleo del fax a su aceptación previa por el destinatario, quien deberá mostrar su conformidad a Pocket Part), págs. 118 y 119; y así lo han deducido la totalidad de los autores (FRIEDENTHAL, J.- KANE, M.- MILLER, A., CIVIL PROCEDURE, West Group, St. Paul Minnesotta, 3 ed, 1999, pág. 177, nota 25; SIEGEL, D., The new (Dec 1, 1993) rule 4 of the Federal Rules of Civil Procedure: Changes in summons service and personal jurisdiction (Part I), 151 Federal Rules Decisions, 1994, pág. 450; SINCLAIR, K., Service of process: Amended Rule 4 and the pressumption of jurisdiction, 14 The Review of Litigation, Winter 1994, pág. 179). La bibliografía citada es también válida para tener una visión en profundidad del procedimiento. 716 Así lo declara el LEC. También las siguientes legislaciones procesales estadounidenses: Arkansas Rule of Civil Procedure 5, Oregon Rule of Civil Procedure 9 (í) y South Dakota Codified Laws (f) (1). 717 En el caso del fax, más que una dirección se tratará de un número telefónico. 718 Así lo recoge el LEC. 224
3 LOS ACTOS DE COMUNICACIÓN PROCESALES recibir la notificación por fax 719. Se presume que el destinatario ha prestado su consentimiento cuando facilita su número de fax en una comparecencia o en un documento presentado ante el tribunal 720. Otro elemento que el tribunal puede tener en consideración para decidir si una parte consiente o no en recibir las comunicaciones por fax es la de si ésta se ha servido del mismo medio para comunicarse con la contraria 721 o con el tribunal en el mismo proceso 722. Por último es necesario tener presente que en dichos ordenamientos, al igual que un interesado puede dar su consentimiento, se entiende asimismo que puede revocarlo, siempre que avise con antelación suficiente 723. En realidad, la solución adoptada por la legislación española es, en este sentido, mucho más práctica, al prescindir de valoraciones subjetivas sobre si el destinatario ha 719 En el derecho inglés, la notificación sólo puede efectuarse por fax si la parte o su representante legal han indicado previamente que aceptan ser notificados por fax y proporcionan un número al cual puede dirigirse el documento [PD Part 6, Rule 3.1]. En cuanto al derecho estadounidense las siguientes legislaciones estatales exigen igualmente el consentimiento previo de la parte o de su representante legal: Arizona Rule of Civil Procedure 5 (c), California Code of Civil Procedure, 1013 (e), Illinois Supreme Court Rule. 11, Pennsylvania Rule of Civil Procedure 440 (d) (1) y South Dakota Codified Laws (f),(b). En el caso de California se requiere confirmación por escrito del acuerdo. 720 A pesar de lo anterior, en el derecho inglés la existencia de un número de fax "on a legal representative 's headed notepaper" es suficiente para constituir la aceptación, salvo que se indique lo contrario "Fax number 0000, (not for the purpose of service of any document)" (PD Part 6, Rule 3.1) También la legislación de Nueva York especifica que la designación de un número de fax en la casilla de dirección incluida en un documento presentado o notificado en el transcurso de un proceso constituye aceptación de la notificación por medios electrónicos (New York Civil Practice Law and Rule 2103 (5)). Con motivo de la resolución Levin v.levin (February 14, 1994), el tribunal aclaró que el número de fax tenia que aparecer en un documento presentado al tribunal que se refiriese al proceso, sin que se pudiera considerar como tal el papel de carta usado en la correspondencia oficial de la parte, a pesar de que en él apareciese el número de fax impreso. Posteriormente, las leyes de Pennsylvania y Nebraska introdujeron en su propia normativa como prueba del consentimiento de un abogado a recibir la notificación por fax, la inclusión de su número de fax en un documento presentado ante el tribunal (Nebraska Supreme Court Rules for the use of fax machines in State Courts, 13, Pennsylvania Rule of Civil Procedure 440 (d) (1)). En el caso de Pennsylvania el número de fax puede ser comunicado también en el transcurso de una comparecencia. 721 Así lo prevé, por ejemplo, la Illinois Supreme Court Rule 11 (4) (i), Kansas Supreme Court Rule 119 (i) (4) y South Dakota Codified Laws (í) (2). 722 Así se señala expresamente en la Nebraska Supreme Court Rules for the use of fax machines in State Courts, 13 y en la Kansas Supreme Court Rule 119 (i) (4). Este mismo argumento es utilizado por las STSJ Cataluña (Contencioso-Administrativo) 2 octubre 1997 (A. 2312), Navarra (Contencioso- Administrativo) 16 abril 1999 (A. 1576) para dar validez a unas notificaciones administrativas enviadas por fax, en las que el destinatario había utilizado el mismo medio para comunicarse con la Administración en el primer caso y para interponer el recurso en el segundo. 723 Admiten la revocación del consentimiento la New York Civil Practice Law and Rule 2103 (5), así como la Illinois Supreme Court Rule 11 (4) (i). Lo mismo puede entenderse en el derecho inglés, tal y como se deja constancia en el caso Mayes v Gayton (1993). En él, el abogado había acordado recibir la contestación antes de las 12 de un día determinado. A las 09:20 del mismo, los demandantes enviaron un fax diciendo que no aceptarían la notificación por fax. A las 10:07 los demandados enviaron su contestación, sin haber visto dicho fax. A pesar de la contestación, los demandantes procedieron a la ejecución en rebeldía, afirmando que habían puesto por escrito que no aceptarían la notificación por fax. El tribunal entendió que la parte no podía retirar su consentimiento sin informar a la contraria con antelación suficiente. 225
4 NOELIA FURQUET MONASTERIO prestado o no su consentimiento o si lo ha revocado. Una vez que la ley permite la notificación por este medio no se necesita consentimiento previo de las partes. Un número de fax ofrece tanta confianza como un apartado postal o una dirección de correos. Hechas públicas éstas, en la correspondencia comercial o en listines profesionales o de consulta pública, debe presumirse que una persona o empresa consulta el fax con tanta frecuencia con la que lee su correo 724. Aparte de los anteriores, no se contempla ningún otro presupuesto para la utilización del fax 725. Su empleo no está sujeto a la existencia de determinadas circunstancias o a razones de urgencia en la comunicación 726, de forma que se consagra como un medio de transmisión más, equiparable al correo. Tampoco se restringe su uso ni en función del destinatario, pues pueden enviarse tanto a las partes como a los profesionales que les representen 727 como a otros sujetos que no sean parte 728, ni en función del acto objeto de comunicación, ya sea éste el emplazamiento o citación o los posteriores a la primera comunicación 729. B) Requisitos formales que deben acompañar su utilización La normativa supedita la validez de los actos de comunicación por medios electrónicos al cumplimiento de una serie de garantías, pero no proporciona indicación 724 Esta reflexión, a la cual nos adherimos, es de BENKLER, Y., Rules on the road for the information Superhighway: Electronic communications and the Law, West Publishing Co, StPaul, Minnesota, 1996, pág. 553 y la hace no sólo en relación con el fax sino también respecto al correo electrónico, tema que trataremos en el apartado siguiente. 725 En la legislación de Oregon se especifica que el aparato de fax tiene que encontrarse operativo para poder recibir la notificación (Oregon Rule of Civil Procedure 9 (f)), pero este presupuesto es tan evidente que se sobreentiende pese a no recogerlo la norma. 726 Esto es lo que se prevé en la legislación italiana. También en las primeras versiones del anteproyecto y proyecto. 727 Así parece deducirse del art apartado segundo LEC, según el cual "Las partes y los profesionales que intervengan el proceso deberán comunicar al tribunal el hecho de disponer de los medios antes indicados y su dirección ". 728 Señala el art LEC : "Cuando los juzgados y tribunales y las partes o los destinatarios de la los actos de comunicación dispusieren de medios electrónicos, telemáticos... " 729 En la SAP Barcelona 28 diciembre 1992 (Secc. 16), uno de los motivos por los que la sentencia declaró nulo el emplazamiento era porque se había hecho por fax, cuando el art. 271 LOP J, que permite el uso de los medios técnicos, se refiere a la notificación y no al emplazamiento (RoD 1993, págs ). Sin necesidad de entrar a discutir el alcance que debe darse al término "notificación" del 271 LOPJ, lo cierto es que la redacción de los arts LPL y 162 LEC no dan lugar a duda alguna sobre si el emplazamiento puede o no puede hacerse por fax, al referirse a los actos de comunicación en general. Por otro lado, las SSTSJ Canarias, Las Palmas, (Sala de lo Social) 23 marzo 1993 (A. 1174) y Valencia (Sala de lo Social) 14 enero 1997 (A. 56) constituyen ejemplos en los que la citación se intentó por fax,sin que se impugnara el uso del fax por el hecho de tratarse de la primera comunicación. 226
5 LOS ACTOS DE COMUNICACIÓN PROCESALES alguna sobre los aspectos formales que permitan entender cumplidas éstas. Así el art. 271 LOPJ permite la utilización de cualquier medio técnico que permita la constancia de su práctica y las circunstancias esenciales de la misma según establezcan las leyes procesales. En cuanto a los requisitos exigidos por éstas, el art LPL únicamente hace mención a la necesidad de que se asegure la recepción del acto comunicado, del cual quedará constancia en autos. Por su parte, en la LEC sí se advierte una regulación más completa de los requisitos que deben verificarse en la utilización de los medios electrónicos. En concreto, el art. 162 requiere que se garantice la autenticidad de la comunicación y de su contenido, que quede constancia fehaciente de la remisión y recepción íntegras así como del momento en que se hicieron, en cuyo caso podrá realizarse los actos de comunicación por medios electrónicos con el acuse de recibo que proceda 730. En la propia exposición de motivos de la LEC 1/2000 se menciona la intención de la ley de evitar caer en un reglamentismo, pero ello no parece excusar ni la vaguedad con la que se regulan las exigencias de la comunicación realizada por estos medios, ni la oscuridad con la que está redactado el precepto, sobre todo el segundo párrafo 731. A todo esto, debe añadirse la todavía escasa utilización de los mismos, hecho que ha impedido el establecimiento de una línea jurisprudencial lo suficientemente sólida para proporcionar pistas sobre la materia. Los requisitos exigidos por las leyes procesales para admitir la validez de las comunicaciones efectuadas por medios electrónicos pueden resumirse en los siguientes: - La autenticidad de la comunicación - La integridad del contenido - Constancia fehaciente de la remisión y recepción - Constancia fehaciente del momento en que éstas se hicieron 730 En concreto señala el mencionado art. 162 LEC: "Cuando los juzgados y tribunales y las partes o los destinatarios de los actos de comunicación dispusieren de medios electrónicos, telemáticos, infotelecomunicaciones o de otra clase semejante, que permitan el envío y la recepción de escritos y documentos, deforma tal que esté garantizada la autenticidad de la comunicación y de su contenido y quede constancia fehaciente de la remisión y recepción Integras y del momento en que se hicieron, los actos de comunicación podrán efectuarse por aquellos medios con el acuse de recibo que proceda ". 731 Señala el art LEC: "Cuando la autenticidad de resoluciones, documentos, dictámenes o informes presentados o transmitidos por os medios a que se refiere el apartado anterior sólo pudiera ser reconocida o verificada mediante su examen directo o por otros procedimientos, aquéllos habrán de aportarse o transmitirse a las partes e interesado de modo adecuado a dichos procedimientos o en la forma prevista en los artículos anteriores, con observancia de los requisitos de tiempo y lugar que a ley señale para cada caso ". 227
6 NOELIA FURQUET MONASTERIO Por autenticidad del documento se entiende la coincidencia entre autor aparente y autor real 732. La autenticidad 733 es por tanto la garantía que permite imputar la autoría de un documento a un determinado sujeto. En el caso de los actos que se realizan por escrito esta imputación tiene lugar a través de la firma manuscrita. La autenticidad de los actos de comunicación vendrá en consecuencia acreditada por la firma del funcionario, sea el Secretario judicial o quien éste designe 734. Esto no varía aun cuando el acto de comunicación sea transmitido mediante fax, pues el documento resultante va a reproducir fielmente la firma manuscrita que el funcionario ha estampado en el original 735. En este sentido alguna resolución se ha atrevido a otorgar validez a la firma transmitida por fax 736. El valor de este fax, a efectos probatorios, es el de una copia reprográfica, que surtirá los mismos efectos que el original siempre que el litigante no la impugne 737. Si existen dudas sobre la autenticidad del mismo, deberá aportarse el original 732 Esta es la definición dada por GÓMEZ ORBANEJA, Derecho Procesal Civil, Madrid, 8 a ed., 1979, pág. 342 seguida por ORMÁZABAL SÁNCHEZ, G., La prueba documental y los medios e instrumentos idóneos para reproducir imágenes o sonidos o archivar y conocer datos, La Ley, Madrid, 2000, pág. 76, nota Algunos autores utilizan la expresión autenticación o autentifícación aunque para referirse a lo mismo. De acuerdo al Diccionario del Español Actual, op. cit., la primera es más culta que la segunda. 734 Art. 317 LEC 735 Ya se ha dicho que el documento enviado por fax es la reproducción exacta de un documento original que permanece en poder del emisor. Puede decirse que el fax es una fotocopia del original con la peculiaridad de que ha sido enviada a distancia mediante impulsos electrónicos. Así lo afirma LONGI, F. (Confezione e spedizione di documento per mezzo di terminale fac-similé, Giu. Ita., 1991, IV, pág. 73). Recuerda al respecto el autor que cualquier terminal de fax puede ser utilizado como fotocopiadora. 736 En concreto se trata de una resolución de la Audiencia Provincial de Las Palmas de Gran Canaria, citada por la revista Procuradores, Revista del Consejo General de Procuradores, núm. 24, agostoseptiembre, 1999, págs , de la que curiosamente reproducen los fundamentos jurídicos, pero olvidan mencionar la fecha en que fue dictada. Se trataba de un incidente en el curso de un juicio ejecutivo en el que se había presentado un escrito remitido por fax por la letrada a la procuradora que lo fotocopia y firma, presentándolo así al juzgado. La Audiencia estima el recurso de la parte que mantuvo la validez de la firma transmitida vía fax y rechaza por desorbitada la subsanación pretendida por el juzgado que requirió a la parte a que presentara el original. Considera la resolución en primer lugar que la comunicación vía fax está admitida por la LOPJ (arts. 230 y 272) y en segundo lugar que dicha firma representa el nombre y apellidos en la forma que acostumbra a hacerla quien suscribe el original. " 7 carácter de firma que tiene la estampada en un escrito remitido por fax es indudable, pues si afirma es la representación por escrito del nombre y apellidos, en la forma que se acostumbre a hacerlo, y si escribir, es según el diccionario representar las ideas por medio de signos gráficos, no puede caber la más mínima duda de que el fax (...) contiene la firma de la letrada, máxime teniendo en cuenta casos, en que, como el presente, el escrito contiene la firma original de la procuradora, que es la que realiza la petición concreta de que se trata ". 737 Este razonamiento lo hace ORMÁZABAL SÁNCHEZ teniendo en cuenta lo dispuesto en el art. 267 LEC relativo a la presentación de documentos públicos. Si no se aporta el original opina el autor que estaremos ante una copia reprográfica a la que según el art. 334 LEC no cabe negar virtualidad probatoria (La prueba documental y os medios e instrumentos..., op. cit., pág. 49). Sobre el valor probatorio que, en general, la jurisprudencia otorga al fax, puede verse la STS 28 abril 1999 (A. 3422). Por analogía cabe aplicarse al supuesto de las comunicaciones judiciales. 228
7 LOS ACTOS DE COMUNICACIÓN PROCESALES y comparar ambos, o someterlo a otro tipo de proceso de verificación tal y como permite elart.162.2lec. Además de la autenticidad de la comunicación, el art. 162 LEC requiere garantía de la autenticidad del contenido. Si como hemos dicho antes la autenticidad de la comunicación se refiere a la coincidencia entre el autor real y aparente, queda por resolver qué debe interpretarse por autenticidad del contenido. Una posibilidad sería la de entender, de acuerdo a un sentido amplio del término autenticidad, que el precepto exige la veracidad de los hechos o la sinceridad de las declaraciones contenidas en el acto de comunicación transmitido 738. No obstante, no parece que haya sido ésta la intención del legislador por la sencilla razón de que este extremo no puede acreditarse de ninguna forma con independencia de que el medio utilizado en la transmisión sea o no electrónico. Es más probable que el legislador haya querido referirse a la fidelidad del contenido del acto de comunicación transmitido con relación al original, en lugar de a la comprobación de la veracidad del contenido, lo que normalmente se conoce no como autenticidad sino como integridad. Si esto es así, la mención del artículo a la autenticidad del contenido parece además de inexacta, innecesaria, puesto que un poco más adelante el mismo precepto recoge la exigencia de la constancia fehaciente de la recepción y ' / 739 remisión integras. La integridad del mensaje se refiere a la coincidencia entre el mensaje enviado y el recibido por el destinatario. De esta forma se entiende que un mensaje ha sido remitido íntegramente cuando su contenido no ha sido alterado durante la transmisión. En principio, el documento recibido por fax no tiene por qué sufrir alteración alguna en su contenido durante el envío, pues ya se ha dicho que el fax receptor produce una copia exacta del original, como si de una fotocopia se tratase 740. En el caso de que se utilice el 738 Esta acepción es apuntada por ORMÁZABAL SÁNCHEZ, La prueba documental y los medios e instrumentos..., op. cit., págs. 77, 89 y ss. 739 Del mismo modo el art LEC relativo a la presentación de documentos por medios técnicos, exige únicamente que esté garantizada "la autenticidad de a comunicación y quede constancia fehaciente de la remisión y recepción íntegras y de la fecha en que se hicieron", sin hacer mención alguna a la autenticidad del contenido. Lo cierto es que la redacción de este precepto parece mejor que la del 162 LEC. 740 La SAP Pontevedra 7 julio 1994 (A. 1194) resuelve un proceso civil de rectificación que aunque alejado totalmente del tema de los actos de comunicación resulta de utilidad para extraer la valoración que del fax hace el tribunal como medio de comunicación. Así tras reconocer la sentencia la inexistencia de obstáculo alguno para admitir el fax como medio para el ejercicio del derecho de rectificación afirma sobre éste que "no hay problema en cuanto a la fidelidad del texto transmitido" (FJ 1). '229
8 NOELIA FURQUET MONASTERIO Burofax, la integridad se garantiza con el sello que el funcionario estampa en la copia, tras comprobar su coincidencia con el original. No obstante, sí puede ocurrir que se interrumpa la transmisión por motivos técnicos antes de que haya sido impreso el documento completo, extremo que será detectado por la máquina emisora y que reflejará el correspondiente informe de transmisión, de modo que el emisor únicamente tendrá que repetir el envío. Otros problemas relacionados con el contenido del mensaje, pero que no afectan específicamente a la integridad, sino a la legibilidad y comprensión de éste son aquellos en que el mensaje llega a su destinatario de forma defectuosa, bien por la mala calidad de la impresión o del papel, o bien porque se han mezclado algunas hojas del documento con otras de otros faxes. Estos supuestos pueden solventarse incluyendo en la notificación un número de teléfono, fax o dirección al que pueda dirigirse el receptor para solicitar alguna aclaración o que se repita la comunicación 741. La prueba de la emisión y recepción la proporciona el informe de transmisión emitido por el fax emisor en el que se deja constancia del número al que se ha enviado, del día y hora del envío y de si ha habido algún problema en la transmisión. El informe de la transmisión en el que se refleje un OK junto con el acto original enviado debería constituir prueba suficiente para acreditar la remisión de la notificación y su recepción por el destinatario. A pesar de ello y de que la norma no especifica los requisitos precisos para acreditar la recepción del acto, en alguna sentencia se ha considerado que el informe de transmisión es insuficiente para acreditar tales extremos, requiriéndose constatación de la realización del acto por el fedatario judicial 742. El criterio seguido en estas 741 Del mismo modo, si por equivocación el fax se ha enviado a un número erróneo y por tanto a un destinatario incorrecto, esto tiene fácil arreglo añadiendo una pequeña nota con el número y dirección del tribunal, al que puede dirigirse el destinatario para apercibirle del error. De hecho alguna legislación estatal como la de Pennsylvania requiere una carátula (cover sheet) con un contenido determinado, incluyendo (i) nombre, dirección y número de teléfono de remitente y destinatario, (ii) ambos números de fax, (iii) título del documento y (iv) número de páginas [Pennsylvania Rule of Civil Procedure 440 (d) (2)]. También en Kansas se incluye un formulario [Kansas Supreme Court Rule 119 (j)]. La misma función la podría realizar en nuestro derecho el documento normalizado de notificación. 742 La SAP Barcelona 28 diciembre 1992 (Secc. 16) declara la insuficiencia del informe de transmisión del fax (transmission report) para dotar de fehaciencia pública el emplazamiento impugnado, teniendo en cuenta además que el interesado no se personó para poder entender subsanadas las carencias de constatación señaladas (RGD 1993, págs ). El AAP Málaga, Sección 3 a (penal), 3 mayo 1994 resume los requisitos necesarios para poder admitir la validez de una notificación por fax de la siguiente forma: "que se haga constar el contenido de la resolución que se notifica, el número de fax y la recepción por el destinatario, bajo la fe del Secretario judicial, a través de la. correspondiente diligencia de constancia" (citada por ELIAS BATURONES, J. J., La validez jurídica de las comunicaciones por fax y su aceptación en la Administración de Justicia: Incidencia actual y perspectiva de futuro, 230
9 LOS ACTOS DE COMUNICACIÓN PROCESALES resoluciones resulta acorde con lo dispuesto por la ley y la jurisprudencia para las comunicaciones por correo o telegrama, pero denota al mismo tiempo un formalismo innecesario. No tiene sentido exigir al secretario la expedición de una diligencia de constancia de algo que hace la máquina de forma automática y que es aceptado en el resto de relaciones particulares como prueba de la recepción. Por otro lado el secretario redacta la diligencia de constancia basándose en la información que recoge el informe de transmisión - que la transmisión ha sido OK, esto es, que la información ha sido recibida por la máquina receptora en una fecha y una hora determinada -, datos que el secretario va a limitarse a transcribir en la diligencia 743. Estos aspectos son los únicos que el secretario puede acreditar, pues no puede dar fe, al igual que no lo hace el informe de transmisión, de que la notificación ha llegado a conocimiento del destinatario. Por lo tanto, si la diligencia no aporta ningún otro dato adicional con relación al informe, su exigencia nos parece supèrflua. El gran problema de la comunicación por fax radica precisamente en cómo demostrar que el destinatario de la notificación ha tenido no ya conocimiento sino acceso a la misma. Puesto que el informe de transmisión no recoge este extremo se considera que éste ofrece menos garantías que un acuse de recibo postal o que una diligencia de entrega a una persona, en los que consta la firma de la persona que se ha hecho cargo de la notificación. No obstante, puede pensarse en casos en los que en el acuse de recibo falta la firma de la persona a quien se hizo entrega, es ilegible o ésta no se corresponde con el destinatario, porque al fin y al cabo el funcionario de correos no pide identificación alguna a la persona que firma. De la misma forma, la notificación por correo o la hecha por funcionario judicial no tienen por qué entregarse a la persona destinatària, sino que pueden dejarse a quien se halle presente en el domicilio. Se presume entonces que quien se encuentra en el domicilio del destinatario le hará llegar a éste la notificación. Estableciendo una analogía con lo anterior, puede también presumirse que si la persona destinatària no recoge personalmente el fax, la persona que se haga cargo del mismo se lo hará llegar. En cualquier oficina, empresa, despacho de abogados o de procuradores se supone que la bandeja de un fax es un lugar que se visita de forma regular para comprobar si se ha recibido algún documento y que un fax es un Informática y Derecho, Revista Informática de Derecho Informático, 1998, núms , págs ). En parecidos términos se pronuncia la STSJ Andalucía, Granada, 17 marzo 2000 (A. 1643). 743 Laya citada SAP Pontevedra 7 julio 1994 (A. 1194) (vid. supra) reconoce que mediante el fax puede 231
10 NOELIA FURQUET MONASTERIO documento al que se le presta atención. Por qué iba a ofrecer menos garantías la notificación que se hace por fax que la que se entrega, por ejemplo, a un portero o al vecino? También es verdad que la parte puede simplemente coger el fax y acto seguido tirarlo a la papelera, pero también puede ignorar la nota de correos que encuentre en su buzón en la que se le informa de que puede pasar a recoger una notificación en la oficina de correos durante un determinado periodo, con el agravante de que, en este caso, habrá transcurrido un margen de tiempo considerable pues dispone de un mes para ir a retirarla 744. De nuevo hay que apelar al principio de normalidad en las comunicaciones, los faxes normalmente llegan a sus destinatarios, pues de otra forma su uso no estaría tan extendido en la práctica profesional y privada. Lo que se pretende ilustrar con todos estos ejemplos es que la posibilidad de que una persona evite la recepción es elevada no sólo en el caso del fax sino también en el del correo. Pese a todo lo dicho, lo cierto es que en las contadas ocasiones en que los órganos judiciales se han manifestado sobre la utilización del fax en las comunicaciones judiciales, se han mostrado especialmente cautelosos y así, en un supuesto en que el destinatario no tuvo conocimiento del acto, aun cuando el órgano judicial actuó correctamente y pese a que no se exige para que la notificación produzca sus efectos el conocimiento efectivo del acto por el destinatario, se entendió que se había producido indefensión al considerarse que el órgano judicial había descuidado su deber de asegurar la efectividad del acto de comunicación 745. Como medida para intentar aumentar la seguridad de la recepción del fax por el destinatario, podría exigírsele a éste que envíase a su vez copia de la notificación firmada o una declaración suya a modo de acuse de recibo 746. La utilización del sistema Burofax evita estos problemas, puesto que una de las posibilidades que ofrece el servicio es precisamente la del acuse de recibo. Alguna legislación prevé incluso como requisito adicional el envío de una copia por correo al mismo tiempo que se envía la notificación obtenerse constancia de la fecha y la recepción, aunque no especifica exactamente cómo. 744 Ejemplos de conductas a seguir por todo demandado que quiera evitar la notificación por correo pueden encontrarse en Service of process by mail, op. cit., págs. 393 y ss. 745 En este sentido la STSJ Valencia (Social) 14 enero 1997 (A. 56) consideró nula la citación transmitida por fax a las instalaciones de la empresa, que por causas ajenas al Juzgado de Instancia no llegó a conocimiento del empresario, a pesar de lo cual, el tribunal entendió vulnerado el derecho de defensa del mismo, en virtud del deber del órgano judicial de asegurar la comparecencia del demandado cerciorándose de que los actos de comunicación son recibidos por su destinatario. 746 Esto se plantea sobre todo ante el riesgo de que el transmitente altere o falsifique el informe de transmisión. Lo proponen también ClACCl-VARl, Forme alternative..., op. cit., pág
11 LOS ACTOS DE COMUNICACIÓN PROCESALES por fax 747. Por último, hay quien considera que el problema de la recepción por el destinatario podría asimismo resolverse por el principio de autorresponsabilidad, que podría resumirse diciendo que quien consiente en utilizar los medios técnicos (consentimiento que se entiende dado indicando su número de fax) debe asumir los riesgos inherentes a su utilización 748. El que no haya sido el propio destinatario, sino la otra parte quien haya facilitado el número de fax no varía las cosas. Si una parte disponía del número de fax de la otra, es porque o bien lo había utilizado en sus relaciones con ésta, o bien porque éste aparece en el membrete de la correspondencia comercial o en listados de consulta pública. Y como apuntamos anteriormente, una vez hecha pública tal información puede confiarse en que dicha persona va a preocuparse de consultar el fax tanto como lee su correo. De todas formas, para evitar los inconvenientes que comporta la utilización del fax, la tendencia del derecho comparado es la de limitar su uso a aquellos actos posteriores al emplazamiento y utilizarlo únicamente con los representantes de las partes. Como ya se ha dicho la legislación española no contempla límite alguno en el empleo del fax, ni respecto a los destinatarios a los que puede enviarse, ni en relación con los actos objeto de notificación, de forma que, en principio, puede utilizarse con cualquier destinatario y para todo tipo de actos, incluido el emplazamiento o citación Régimen de los restantes medios electrónicos y telemáticos distintos del fax El primer caso que contempló específicamente la utilización del correo electrónico en los actos de comunicación es una resolución de 1996 dictada por un tribunal inglés que, a solicitud de una firma de abogados londinense, autorizó notificar una orden judicial a través de dicho medio. El cliente de la mencionada firma de abogados, una celebridad televisiva, había recibido una serie de mensajes por correo electrónico en el que se le amenazaba con distribuir por Internet cierto material difamatorio en una fecha determinada. Puesto que no se conocía ni la identidad del emisor ni era posible su localización, la firma de abogados solicitó al juez utilizar el 747 Así por ejemplo, la de Nueva York (New York Civil Practice Law and Rule 2103 (5)). En el caso del derecho inglés, no es necesario pero es altamente recomendable en vista de los términos en que está redactada la PD Part 6 Rule 6 (3) (4): no hay obligación de enviar copia por correo u otro medio, pero de no hacerlo, será un factor a considerar por el tribunal, en caso de que se discuta la no recepción del fax. 748 CIACCI-VARÎ, Forme alternative..., op. cit., pág
12 NOELIA FURQUET MONASTERIO correo electrónico para enviar un requerimiento judicial conforme debía poner fin a dichas amenazas. Ante el convencimiento de que era imposible contactar con el sujeto de ninguna otra forma, el juez encargado del caso accedió. Los abogados utilizaron un servidor que ofrecía la opción de saber cuándo el destinatario había recibido el mensaje, aunque no podían asegurarse de que lo hubiera efectivamente leído. No obstante, en el caso concreto el destinatario contestó al mensaje, lo que sirvió como prueba que efectivamente lo había leído. Aparentemente éste constituye el primer caso mundial de,. 740 estas características. En nuestro país todavía no se ha dado ningún supuesto semejante, si bien hay que destacar, en primer lugar, que el legislador se haya mostrado recepticio a la aplicación de las nuevas tecnologías en los actos de comunicación como lo demuestra su incorporación en la nueva ley de enjuiciamiento civil. Por otro lado se están llevando a cabo una serie de proyectos experimentales, cuyos resultados permitirán estudiar la viabilidad de la implantación de los nuevos medios de comunicación a escala mucho mayor y diseñar un nuevo sistema de comunicaciones totalmente informatizado. En concreto puede citarse el sistema de comunicaciones utilizado por el Colegio de Procuradores de Madrid para recibir las notificaciones provenientes del Tribunal Supremo y el proyecto piloto llevado a cabo en Zaragoza por el Colegio de Procuradores, cuyo funcionamiento tendrá ocasión de analizarse en un epígrafe posterior. En el derecho comparado, mención aparte del derecho inglés que, como consecuencia de la reforma de 1999, contempla la utilización de los medios electrónicos en los actos de comunicación, pocas otras legislaciones cuentan con una regulación específica de la materia. Por poner algunos ejemplos, puede citarse el caso del derecho estadounidense, en el que no se admite su uso con carácter general en la legislación federal 750, aunque sí en algunas legislaciones estatales 751. En el derecho italiano, pese a 749 En concreto se trata de una resolución de 11 de abril de 1996, dictada por el juez Newman de la Queens Bench Division of the Royal Courts of Justice de Londres. A pesar de estos datos no ha sido posible encontrar la resolución original, de forma que nos basamos en el resumen que de la misma hace el articulo de CONLEY, >) Service with a smiley..., op. cit., págs Si son admitidos, no obstante, como medios válidos para solicitar la renuncia de la notificación (waiver of service), puesto que, como se ha dicho anteriormente la FRCP 4 (d) se refiere al correo y a otro medios fiables, expresión lo suficientemente amplia para dar cabida además de al fax, a los medios electrónicos. Así lo entiende CANTOR (Internet Service of Process...,op. cit., pág. 961) 751 La afirmación está fundamentada en la amplitud con que algunas legislaciones estatales se refieren a los medios permitidos para efectuar las notificaciones. No obstante, la terminología que barajan las distintas legislaciones estatales estadounidenses es muy variada y puede inducir a error. Así por ejemplo puede encontrarse un primer grupo de estados que parecen referirse específicamente a la transmisión por 234
13 LOS ACTOS DE COMUNICACIÓN PROCESALES no contemplarlos expresamente, puede recurrirse a los medios electrónicos siempre que, en atención de determinadas circunstancias el juez autorice su uso, en virtud de los ya citados 150 c.p.c y 152 c.p.p A) Presupuestos de utilización Los presupuestos exigidos por las leyes procesales españolas para el empleo de los medios electrónicos son los mismos que los expuestos anteriormente al analizar el uso del fax, puesto que como ya se ha apuntado, la normativa establece un régimen común a todos los medios técnicos. Estos presupuestos son básicamente dos: por un lado, la disponibilidad de dichos medios por los sujetos involucrados en la comunicación, esto es, los juzgados y tribunales y los destinatarios, y por otro, la facilitación de los datos identificativos de los mismos al tribunal 753. Las consideraciones hechas al estudiar el empleo del fax sobre la innecesariedad de que el destinatario preste su consentimiento como requisito necesario para que el tribunal pueda hacer uso de dichos medios, son igualmente trasladables a lo supuestos en los que se empleen medios electrónicos. Lo mismo cabe decir sobre la inexistencia de restricción de su uso por el hecho de que se trate de la primera comunicación o porque los actos de comunicación vayan dirigidos a las partes directamente en lugar de a sus representantes, pues, como ya se apuntó al tratar el fax, no prevé la normativa límite alguno en función del destinatario o del acto objeto de comunicación 754. B) Requisitos formales que deben acompañar su uso fax, para lo cual se sirven de las siguientes variantes: "facsimile transmission " (Arizona, California, Kansas, North Dakota, Ohio, Pennsylvania y South Dakota), "transmission via facsimile machine " (Illinois), "transmitting by facsimile" (Iowa) o "telephonic facsimile communication device" (Oregon). Por otro lado, existe un segundo grupo que utiliza una definición más amplia, en la que podría entenderse incluido los medios electrónicos: "electronic means" (Misssissippi, New York), "electronic transmission " (Arkansas), "facsimile or electronic transmission " (New Mexico) -ü."other reliable means including facsimile transmission " (Wyoming). No obstante, una lectura más atenta de algunas normas y sobre todo de los comentarios a las mismas confirman que, a pesar de la terminología, se está refiriendo únicamente al fax como por ejemplo, en el caso de New York y Arkansas. En el resto no se dice nada. 752 CIACCI-VARÎ, Forme alternative..., op. cit., págs. 179 y ss. 753 Arts LPLy LEC 754 En el derecho inglés que es una de la pocas legislaciones que contemplan la notificación por medios electrónicos, está limitado su empleo a que ambas partes actúen por abogado y siempre que éstos hayan indicado por escrito su voluntad de aceptar la notificación por estos medios y hayan proporcionado su dirección de correo electrónico u otra identificación electrónica [PD,(6) (3)]. Al igual que sucedía en el caso del fax, esta voluntad puede deducirse de la inclusión de una dirección de correo electrónico en el 235
14 NOELIA FURQUET MONASTERIO Como requisitos que debe cumplir toda comunicación transmitida por medios electrónicos la normativa exige que se garantice los siguientes extremos, ya comentados a propósito de las comunicaciones por fax, referentes a: - La autenticidad de la comunicación - La integridad del contenido - Constancia fehaciente de la remisión y recepción - Constancia fehaciente del momento en que éstas se hicieron b. 1) La garantía de la autenticidad y de la integridad de la comunicación a través de laßrma digital 155 Las exigencias de autenticidad de la comunicación e integridad del contenido pueden ser satisfechas de forma razonable por los medios electrónicos a través de la firma digital. Al tratarse de un tema relativamente nuevo parece conveniente detenerse en explicar el funcionamiento de ésta, aunque sea de forma breve. Lo primero que hay que aclarar es la relación entre los conceptos de firma digital y firma electrónica. Del mismo modo que en un documento escrito la autoría se atribuye a través de la firma manuscrita, un documento producido por medios electrónicos es también firmable electrónicamente 756. El art. 2 a) del Real Decreto Ley 14/1999 de 17 de papel de correspondencia oficial del abogado (SiME, A practical approach..., op. cit., pág. 74). 755 Para la elaboración de este epígrafe se ha consultado fundamentalmente los trabajos que a continuación se enumeran. No es nuestro deseo abordar el tema con profundidad, sino tan sólo ofrecer una explicación comprensible de la figura por su indudable relación con la utilización de los medios electrónicos en los actos de comunicación. Para un estudio más completo y detallado de la materia puede verse cualquiera de las obras citadas así como la bibliografía que en ellas se incluye: ALCOVER GARAU, G., La firma electrónica como medio de prueba, Cuadernos de Derecho y Comercio, abril 1994, núm. 13, págs ; GARCÍA MAS, F.J., La firma electrónica: Directiva y Real Decreto-Ley 14/1999 de 17 de septiembre, Act. Civ., 1-7 mayo de 2000, núm. 18, págs ; GARCÍA MAS, F.J., La contratación electrónica: la firma y el documento electrónico, RcDl, mayo-junio 1999, núm. 652, págs ; JULIÀ BARCELÓ, R.- VINJE, T., Hacia un marco europeo sobre firmas digitales y criptografía (La Comisión Europea da un paso adelante en pro de la confidencialidad y seguridad en las comunicaciones electrónicas), Rev. der. mere., 1998, núm. 228, págs ; LLANEZA GONZÁLEZ, Internet y comunicaciones..., op. cit., págs. 295 y ss.; MARTÍNEZ NADAL, Comercio Electrónico..., op. cit., MARTINEZ NADAL, Comentarios de urgencia al urgentemente aprobado Real Decreto-Ley 14/1999 de 17 de septiembre, sobre firma electrónica, La Ley, 1999, núm. 6, págs ; ORMÁZABAL SÁNCHEZ, La prueba documental y los medios e instrumentos..., op. cit., págs. 209 y ss, ORMÁZABAL SÁNCHEZ, La prueba mediante documento electrónico firmado, Act. Civ., 1999, Vol. (1), págs En términos más simples puede consultarse el artículo de ANDRÉS LABORDA., Actos procesales, actos de comunicación y resoluciones. En especial, las comunicaciones telemáticas..., op. cit., al hilo de la explicación sobre las notificaciones telemáticas a través del Colegio de Procuradores. 756 Así lo ha reconocido también la jurisprudencia del Tribunal Supremo en sus tantas veces citadas sentencias de 3 de noviembre de 1997, en las que declara "el documento electrónico (y, en especial, el 236
15 LOS ACTOS DE COMUNICACIÓN PROCESALES septiembre sobre firma electrónica 757 define a ésta como "el conjunto de datos, en forma electrónica, anejos a otros datos electrónicos o asociados funcionalmente con ellos, utilizados como medio para identificar formalmente al autor o a los autores del documento que la recoge". El concepto recogido en la ley es lo suficientemente amplio para dar cabida a todo tipo de sistemas de índole electrónica que tienen como finalidad identificar a una persona y vincularla a la declaración hecha de un documento electrónico 758. De esta forma, técnicas tan simples como el uso de una firma manual previamente escaneada incluida al final de un mensaje o la utilización de un código o un número de identificación personal 759 constituirían una firma electrónica. Puesto que estos sistemas son relativamente fáciles de manipular o falsificar, proporcionan escasa seguridad a efectos de determinar la autenticidad de un documento, en el sentido antes reseñado de coincidencia entre el autor aparente y el real, y tienen una aportación nula respecto a la integridad del contenido. Es por ello que el Decreto-Ley establece junto a la noción general de firma electrónica otra específica referida a la firma electrónica avanzada 760. Este nuevo concepto se define como una firma electrónica en la que deben concurrir una serie de requisitos. Así el art. 2 b) entiende como avanzada "/a firma electrónica que permite la identificación del signatario y ha sido creada por medios que éste mantiene bajo su exclusivo control, de manera que, está vinculada únicamente al mismo y a los datos a los que se refiere, lo que permite que sea detectable cualquier modificación ulterior de éstos". Los requisitos de identificación del signatario, creación por medios bajo su control y vinculación única al mismo permiten garantizar la autenticidad del mismo, es decir, imputar el documento a un determinado documento electrónico con fundón de giro mercantil) esfirmable, en el sentido de que el requisito de la firma autógrafa o equivalente puede ser sustituida, por el lado de la criptografía, por medio de cifras, signos, códigos, barras u otros atributos numéricos que permitan asegurar la procedencia y veracidad de su autoría y autenticidad de su contenido" (A. 8251, FJ 10 y 8252 FJ 11). 757 El mencionado Decreto-Ley fue posteriormente convalidado por el Congreso de los Diputados el 21 de octubre, meses antes de la aprobación de la Directiva 1999/93/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de 13 de diciembre de 1999 (Diario Oficial serie L, núm. 013 de 19 de enero de 2000, págs ). 758 ORMÁZABAL SÁNCHEZ, La prueba documental y los medios e instrumentos..., op. cit., pág El código secreto o PIN (Personal Identification Number) es una de una de las técnicas de autentificación más difundidas, consistente en una identificación de cifras y letras que el sujeto conoce y que se utiliza fundamentalmente para acceder a edificios o dependencias de los mismos y a cajeros automáticos (SANCHÍs CRESPO, C., La prueba por soportes informáticos, Tirant lo Blanch, Valencia, 1999, pág. 90). Existen otros muchos supuestos en los que se utiliza, como por ejemplo, los teléfonos móviles. 760 MARTÍNEZ NADAL, Comentarios de urgencia..., op. cit., pág
16 NOELIA FURQUET MONASTERIO sujeto, mientras que la exigencia de vinculación a los datos que permita detectar cualquier alteración posterior asegura la integridad del documento 761. La firma digital es precisamente una clase de firma electrónica que cumple los requisitos de la avanzada 762 y que se caracteriza por el uso de la criptografía 763 asimétrica o de clave pública 764. Este sistema se basa en el uso de un par de claves asociadas entre sí mediante fórmulas matemáticas: una clave privada que únicamente es conocida por el titular y que tiene que mantenerse en secreto 765 y otra pública relacionada matemáticamente con la privada 766, a la que puede tener acceso cualquier persona. De esta forma cada parte tendrá dos claves diferentes, una privada y una pública. Cómo se firma digitalmente un documento? 767 El procedimiento de firma digital de un documento electrónico se inicia con la creación del mensaje que quiere firmarse. Puesto que la aplicación de criptografía asimétrica sobre todo el mensaje reviste cierta complejidad suele resumirse o comprimirse el contenido del mensaje inicial aplicando una función de hash 769. Este resumen o versión comprimida del mensaje firmada con la clave 761 Ibidem. 162 Ibidem. SANCHÍS CRESPO (La prueba por soportes..., op. cit., págs ) a la que sigue ORMÁZABAL SÁNCHEZ sostiene también que la diferencia entre firma digital y electrónica está en que la primera es una especie de la electrónica (La prueba documenta!y los medios e instrumentos..., op. cit., pág. 212). 763 La criptografía es, de acuerdo a la definición simple proporcionada por LLANEZA GONZÁLEZ, "la ciencia que se ocupa de transformar mensajes en formas aparentemente ininteligibles y devolverlas a su forma original". Para ello se sirve normalmente de fórmulas matemáticas para codificar los datos y hacerlos incomprensibles para quien no posea la clave que permita descifrar los mismos (Internet y comunicaciones..., op. cit., pág. 297). De forma parecida la define SANCHÍS CRESPO, para quien, "la criptografia es una técnica que consiste en el cifrado de mensajes de modo que nadie, salvo quien conozca la clave o claves adecuadas, puede acceder a su contenido. Aún interceptándolos son ilegibles e inalterables" (La prueba por soportes..., op. cit, pág. 91, nota 113). 764 Hasta el desarrollo de la criptografía asimétrica se utilizaba un sistema simétrico o de clave privada caracterizado porque el emisor y el receptor compartían una clave común para cifrar y descifrar los datos, que debía permanecer en secreto, para evitar el acceso a terceros no autorizados. Este sistema fue utilizado, por ejemplo, durante la Segunda Guerra Mundial. 765 De hecho, puede que ni siquiera el titular conozca su propia clave privada, pues normalmente ésta se encontrará incorporada a tarjetas inteligentes, similares a las de crédito, a las que éste accederá a través de un código secreto que sólo él conoce (Guía del Ministerio de Justicia sobre el uso y eficacia de la firma electrónica, consultable en la siguiente dirección: o a través de una identificación biométrica como el iris del ojo, (es el caso italiano), o una huella dactilar (LLANEZA GONZÁLEZ, Internet y comunicaciones..., op. cit., pág. 298) 766 No obstante, el sistema está creado de forma que aun sabiendo la clave pública, no pueda obtenerse de ella la privada. 767 Para esta parte hemos seguido fundamentalmente a ALCOVER GARAU, La firma electrónica..., op. cit., pág. 21; JULIÀ BARCELÓ- VINJE, Hacia un marco europeo..., op. cit.; LLANEZA GONZÁLEZ, Internet y comunicaciones..., op. cit., págs y ORMÁZABAL SÁNCHEZ, La prueba documental y los medios e instrumentos..., op. cit., págs Es palabras de LLANEZA GONZÁLEZ "es el algoritmo que transforma una secuencia de bits en otra menor y que se aplica tanto para la creación como para la verificación de la firma digital" (Internet y comunicaciones..., op. cit., pág. 306). Esta función tiene carácter unidireccional, en el sentido de que no es reversible, esto es, a partir del resumen no puede obtenerse el mensaje completo inicial y a su vez es 238
17 LOS ACTOS DE COMUNICACIÓN PROCESALES privada del emisor es lo que constituye propiamente la firma digital. Esta versión comprimida y firmada se envía junto al mensaje original (cifrado o no cifrado) al destinatario. El receptor, una vez recibido el mensaje, verificará la firma digital con la clave pública del destinatario 769. Si el resultado es positivo se tiene garantía de que el mensaje es auténtico, pues el mensaje cifrado con una determinada clave privada sólo puede ser descifrado con la correspondiente clave pública y como el emisor es el único poseedor de la clave privada (a menos que haya sido descubierta o robada), el receptor puede tener la confianza de que el mensaje fue enviado por éste. Por otro lado, puede tener garantías de que se ha recibido íntegramente comparando el texto descifrado y el recibido. Además de lo anterior, el emisor del mensaje no podrá negar ser el autor de ese mensaje con un contenido determinado con lo que se evita el rechazo en origen. Esta operación descrita aquí de forma esquemática se desarrolla en cuestión de segundos con el programa adecuado 770. Tema distinto de la autenticidad e integridad es el de la confidencialidad de los mensajes, requisito este último que la normativa no exige en las comunicaciones judiciales, a pesar de lo cual no está de más hacer una breve mención sobre el tema. Aunque la firma digital emplee la criptografía, el procedimiento tal y como se ha expuesto no asegura la confidencialidad de los mensajes, puesto que la firma puede añadirse a un mensaje no cifrado 771. En consecuencia, para asegurar la confidencialidad del contenido del mensaje el emisor cifrará con la clave pública del destinatario el mensaje que también ha cifrado con su clave privada, de forma que el destinatario sólo lo podrá descifrar aplicando primero su clave privada y luego la clave pública del emisor 772. única por cuanto no puede obtenerse un segundo mensaje con el mismo resultado o hash (Ibidem). 769 El receptor realizará dos operaciones para verificar la firma: descifrará el hash firmado con la clave privada del emisor aplicando la clave pública del mismo y aplicará la función de hash sobre el mensaje completo que ha obtenido, pues como ya se dijo, esta función es irreversible, y una vez comprimido o resumido un mensaje no puede realizarse la operación contraria y devolver el resumen obtenido a su forma original. Se comparan entonces la versión comprimida recibida y descifrada y el segundo hash obtenido. Si éstos coinciden el receptor tiene la seguridad de que el mensaje recibido ha sido firmado por el emisor con ese contenido. Si uno de los dos elementos ha sido alterado no habrá coincidencia entre los resúmenes. 770 El Decreto-Ley se refiere a los dispositivos de creación y verificación de firma definiéndolos como "un programa o un aparato informáticos que sirve para aplicar los datos de creación de firma" (art. 2 e) y "un programa o un aparato informático que sirve para aplicar los datos de verificación de firma" (art. 2 h). 771 En este sentido hay que diferenciar siguiendo a MARTÍNEZ NADAL los casos en que la criptografía se utiliza para la confidencialidad o para la firma digital (Comercio Electrónico..., op. cit., pág. 46). 772 ALCOVER GARAU, La firma electrónica..., op. cit., pág. 21; LLANEZA GONZÁLEZ, Internet y 239
18 NOELIA FURQUET MONASTERIO La verificación de la autenticidad e integridad de los datos no prueba necesariamente la identidad del autor de la firma digital. Es decir, el destinatario puede estar seguro de que la firma ha sido creada con la correspondiente clave privada del emisor, pero no puede tener la misma certeza acerca de si el emisor es quien realmente dice que es. La solución acogida por la legislación española y comunitaria pasa por la intervención de terceras personas de confianza, que de acuerdo a la denominación del Decreto-Ley 14/1999 reciben el nombre de prestadores de servicios de certificación 113, las cuales tienen como misión certificar que una determinada clave pública se corresponde con cierto titular, cuya identidad ha sido previamente verificada El certificado del prestador de servicio de certificación que avala la identidad del emisor vendrá firmado por la entidad que lo ha expedido y será enviado al destinatario junto con el mensaje firmado digitalmente por el emisor 776. El receptor acudirá a las listas o bases de datos accesibles desde la red para obtener la clave pública de la entidad certificadora y verificará con ella la firma del certificado, el cual contiene la clave pública del emisor comunicaciones..., op. cit., pág También se les conoce por autoridades de certificación, entidades de certificación o proveedores de servicios de certificación. El propio Decreto-Ley los define como "la persona física o jurídica que expide certificados, pudiendo prestar, además, otros servicios en relación con la firma electrónica" (art. 2k). La propia norma contiene como principios generales que deben regir la prestación de servicios de certificación, el régimen de libre competencia (art. 4), el establecimiento de sistemas de acreditación voluntarios de prestadores de servicios de certificación (art. 6) y la creación de un registro en el que deberán solicitar su inscripción, con carácter previo al inicio de su actividad (art. 7). Las condiciones exigibles a los prestadores de servicios de certificación se encuentran reguladas en los arts. Il y 12, mientras que la responsabilidad de las mismas se trata en el art El Decreto-Ley distingue dos categorías de certificados: un certificado ordinario y otro reconocido. Esta último tiene que cumplir unos ciertos requisitos en cuanto a su contenido (art. 8) y tiene que haber sido expedido por un prestador de servicios de certificación en el que concurran unas determinadas exigencias (art. 12) y que asimismo tiene la obligación de comprobar la identidad y otros datos personales del solicitante, por cualquiera de los medios admitidos en derecho (art. 11 a). La distinción tiene importancia en cuanto a los efectos jurídicos que la normativa reconoce a la firma electrónica, pues para que tenga el mismo valor jurídico que la manuscrita, se exige, entre otros requisitos, que se trate de una firma electrónica avanzada basada en un certificado reconocido (art. 3.1). Por Orden de 21 de febrero de 2000 del Ministerio de Fomento se ha aprobado el Reglamento de acreditación de prestadores de servicios de certificación y de certificación de determinados productos de firma electrónica. 775 Otra alternativa al uso de una tercera persona de confianza es la acogida por el art. 16 del Reglamento italiano en el que la autenticación de la firma digital tiene lugar ante notario o funcionario público (LLANEZA GONZÁLEZ, Internet y comunicaciones..., op. cit., pág. 308, nota 309). 776 El certificado tiene también carácter digital pues como apunta ORMÁZABAL SÁNCHEZ si la persona que tuviese que comprobar que una clave pública se corresponde con una determinada identidad, tuviera que desplazarse físicamente acudiendo a la entidad certificadora como quien acude a un Registro público o recabar de la misma un certificado documental se perderían todas las ventajas inherentes al uso de medios telemáticos (La prueba documental y los medios e instrumentos..., op. cit., pág. 216, nota 168). El certificado incluirá, entre otras cosas, la clave pública del solicitante, su identidad, un número de serie y la identidad de la entidad de certificación. Se comprime el mensaje aplicando un función de hash, que será firmada por la entidad con su clave privada. Esta firma junto a la misma información en claro formará el certificado (JULIÀBARCELÓ-VINJE, Hacia un marco europeo..., op. cit., págs ). 240
19 LOS ACTOS DE COMUNICACIÓN PROCESALES necesaria para descifrar el mensaje enviado por el destinatario. En estos directorios puede encontrarse también información relativa a la vigencia de los certificados 777. Por último, hay que señalar que el Decreto-Ley 14/1999 reserva un régimen especial para la utilización de la firma electrónica por las Administraciones Públicas, remitiendo su desarrollo a la normativa estatal o autonómica. En este sentido la Ley 66/1997 de 30 de diciembre de Medidas Fiscales, Administrativas y del Orden Social atribuye en su art. 81 el carácter de prestador de servicios de certificación de comunicaciones electrónicas de las Administraciones Públicas entre sí y de éstas con los particulares a la Fábrica Nacional de la Moneda y Timbre-Real Casa de la Moneda (FNMT) 778. El legislador ha facultado a la propia FMNT en colaboración con Correos y Telégrafos para que facilite a los ciudadanos las relaciones a través de los medios electrónicos y telemáticos así como a los órganos jurisdiccionales, procuradores y abogados para la notificación de los actos procesales por estos mismos medios 779. El Consejo General de Procuradores ha 777 El art. lie) del Decreto-Ley 14/1999 impone la obligación de crear y mantener un registro de certificados, en el que quedará constancia de los emitidos y figurarán las circunstancias que afecten a la suspensión o pérdida de vigencia de sus efectos. Las causas por las quedarán sin efecto los certificados se enumeran en el art. 9 y hacen referencia al transcurso del plazo de vigencia de los mismos estipulado en cuatro años para los certificados reconocidos, a su revocación, pérdida o inutilización por daños del soporte, utilización indebida por un tercero, resolución judicial o administrativa que lo ordene, fallecimiento de su titular o cese del actividad del prestador. 778 En desarrollo de dicho precepto se ha dictado el R.D. 1290/1999 de 23 de julio. 779 Mediante la Ley 55/1999 de 29 de diciembre, de Medidas Fiscales, Administrativas y del Orden Social (BOE, 30 diciembre 1999) se añaden los siguientes apartados al art. 81 de la Ley 66/1997: "Siete: Se faculta a la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre-Real Casa de la Moneda, con la colaboración de la entidad pública empresarial Correos y Telégrafos, a prestar os servicios técnicos, administrativos y de seguridad regulados en este artículo cuando fueren solicitados tanto por los órganos jurisdiccionales, de acuerdos a los procedimientos previstos en la LO. 6/1985, de 1 de julio, del Poder Judicial y sus normas de desarrollo, como por las partes y demás intervinientes en el proceso de acuerdo a las reglas generales de postulación, en relación con los actos de comunicación procesal que de acuerdo con as leyes procesales puedan practicarse a través de técnicas y medios electrónicos, telemáticos e informáticos. "Ocho: Los servicios contemplados en este artículo podrán prestarse por cualesquiera otros proveedores de servicios de certificación distintos de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre-Real Casa de la Moneda y de la entidad pública empresarial Correos y Telégrafos, en condiciones no discriminatorias respecto a la normativa aplicable a los mismos. Hasta tanto se lleve a cabo el desarrollo normativo del Real-Decreto 14/1999, de 17 de septiembre, sobre firma electrónica dichos proveedores de servicios de certificación podrán acogerse a lo dispuesto en la normativa establecida para a Fábrica Nacional de Moneda y Timbre-Real Casa de la Moneda en aquellos aspectos técnicos, informáticos y de seguridad que le sean de aplicación". Existen cuatro servicios de certificación, además de la FMNT está FESTE, ACE y CAMERO AT A. Cada una de ellas, necesita una entidad de registro o inscripción. Para la primera es Correos, de esta forma el ciudadano acudirá primero a Correos, quien le dará su clave, para poder hacer, por ejemplo, la declaración de la Renta por Internet. La entidad de registro para FESTE son los fedatarios (Corredores de comercio y notarios), para la tercera, los bancos y entidades financieras y para la cuarta, las Cámaras de Comercio (ANDRÉS LABORDA, Actos procesales, actos de comunicación y resoluciones. En especial, las comunicaciones telemáticas..., op. cit., pág. 428). 241
20 NOELIA FURQUET MONASTERIO solicitado constituirse como servicio de certificación para garantizar que la persona que está actuando es un Procurador de los Tribunales y la entidad de registro serán los Colegios de Procuradores, es decir, un Procurador acredita su condición ante el Colegio, y éste lo presenta al Consejo General para que emita el certificado de firma electrónica avanzada 780. b.2) La constancia de la remisión y recepción y de la f echa en que se hicieron Además de la autenticidad e integridad de los documentos, la admisión de la utilización de los medios electrónicos en los actos de comunicación está condicionada a que quede constancia de la remisión y recepción de los mismos. En el caso del correo electrónico, que es el medio que tiene más posibilidades por su enorme difusión, la acreditación de los documentos enviados se consigue guardándolos en la bandeja de salida carpeta, o en una determinada carpeta, de hecho se trata de una opción predeterminada en la mayoría de sistemas. Otra posibilidad más sofisticada consiste en que el sistema grabe automáticamente el documento enviado en un CD-Rom, como prevé el proyecto de notificaciones telemáticas del Colegio de Procuradores de Zaragoza, al que nos referiremos más adelante. Se ha propuesto también que la remisión se acredite bajo la fe del Secretario, al igual que sucede con las comunicaciones por correo 781, lo que sin embargo consideramos innecesario, al entender que es suficiente con conservar una copia impresa del documento enviado y guardado en la carpeta correspondiente. En cuanto a la recepción, ésta puede conseguirse a través del propio sistema de correo electrónico, pues algunos permiten hacer un seguimiento del mensaje, cuándo se ha entregado en la cuenta del destinatario, cuándo ha sido abierto, y presumiblemente leído, y en algunos casos este seguimiento se acompaña con el envío automáticamente de un acuse de recibo. La acreditación de la recepción mediante el acuse de recibo es una posibilidad que ofrece el correo electrónico gestionado por los servicios de Correos de un determinado país, por lo que el envío a través de los mismos añade un plus de seguridad. En todo caso, para mayor seguridad, puede exigirse al destinatario que envíe una declaración por el mismo medio al emisor a modo de acuse de recibo. 780 ANDRÉS LABORDA, loe. cit., pág CUBILLO LÓPEZ, La comunicación procesal..., op. cit., pág

References: resolución 
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 Real Decreto 
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