Source: http://www.europarl.europa.eu/doceo/document/A-8-2015-0233_ES.html
Timestamp: 2019-11-18 02:18:22+00:00

Document:
Procedimiento : 2012/0134(NLE)
Ciclo relativo al documento : A8-0233/2015
383k 90k
PE 557.215v02-00 A8-0233/2015
sobre el proyecto de Decisión del Consejo relativa a la celebración del Protocolo por el que se fijan las posibilidades de pesca y la contrapartida financiera previstas en el Acuerdo de colaboración en el sector pesquero entre la Comunidad Europea y la República de Guinea- Bisáu
– Visto el proyecto de Protocolo por el que se fijan las posibilidades de pesca y la contrapartida financiera previstas en el Acuerdo de colaboración en el sector pesquero entre la Comunidad Europea y la República de Guinea-Bissau (11671/2012),
– Vista la solicitud de aprobación presentada por el Consejo de conformidad con el artículo 43 y con el artículo 218, apartado 6, párrafo segundo, letra a), y apartado 7, del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (C8-0278/2014),
– Vista su Resolución no legislativa, de …(1) , sobre el proyecto de Decisión,
– Vista la recomendación de la Comisión de Pesca y las opiniones de la Comisión de Desarrollo y de la Comisión de Presupuestos (A8-0233/2015),
2. Encarga a su Presidente que transmita la Posición del Parlamento al Consejo y a la Comisión, así como a los Gobiernos y Parlamentos de los Estados miembros y de República de Guinea-Bissau.
El primer Acuerdo de pesca celebrado entre la Comunidad y Guinea-Bissau data de 1980. Las flotas de los Estados miembros de la CEE/UE tienen desde entonces acceso a posibilidades de pesca en sus aguas. Desde esa fecha hasta el 15 de junio de 2012 estuvieron en vigor sucesivos protocolos de aplicación del Acuerdo.
El 10 de febrero de 2012 se acordó un nuevo Protocolo de aplicación entre las partes, adoptado por la Comisión Europea el 5 de junio de 2012. Se preveía una duración de tres años, del 16 de junio de 2012 al 15 de junio de 2015. Sin embargo, debido al golpe de Estado perpetrado en la República de Guinea-Bissau el 12 de abril de 2012, los procedimientos necesarios para la firma de este nuevo Protocolo fueron suspendidos por la UE. Las flotas de los Estados miembros de la UE que faenaban en la zona económica exclusiva de Guinea-Bissau en virtud del presente Acuerdo recibieron instrucciones para cesar la actividad en este ámbito al considerarse que no podía garantizarse su seguridad. En mayo de 2014 se celebraron elecciones en el país y el 24 de noviembre de 2014 se firmó finalmente un nuevo Protocolo de aplicación del Acuerdo de pesca entre la UE y Guinea-Bissau, por una duración de tres años.
La contrapartida financiera prevista es de 9,2 millones de euros anuales y comprende 6,2 millones de euros por el acceso a los recursos en la zona económica exclusiva de Guinea-Bissau y 3 millones de euros para apoyar el desarrollo del sector pesquero de Guinea-Bissau.
Las posibilidades de pesca concedidas a las flotas de la Unión Europea son: 3 700 TRB (toneladas de registro bruto) para arrastreros camaroneros congeladores y 3 500 TRB para arrastreros congeladores (especies de aleta y cefalópodos); 28 buques atuneros cerqueros congeladores y palangreros de superficie y 12 atuneros cañeros.
Con la suspensión de las negociaciones con Mauritania, el Acuerdo de pesca UE-Guinea-Bissau adquiere una mayor importancia, pudiendo incluso considerarse que se trata de uno de los más importantes actualmente en vigor. Es de los pocos acuerdos de pesca de la UE que permite el acceso a pesquerías mixtas.
Guinea-Bissau está situada en la costa occidental de África, entre Senegal y Guinea (Conakry), con una superficie total de 36 125 km2. La población de Guinea-Bissau se estima en unos 1,4 millones de habitantes, una cuarta parte aproximadamente de los cuales vive en la capital y el resto en las zonas rurales. Considerado como uno de los Países Menos Adelantados, una parte importante de la población vive por debajo del umbral de pobreza (se estima en dos tercios el número de hogares que viven por debajo de este umbral). Su PIB per cápita es uno de los más bajos del mundo. En 2008, alrededor de una tercera parte de los ingresos públicos procedía de los denominados donantes internacionales, entre ellos la UE, responsable de aproximadamente un tercio de la ayuda. Su economía depende en gran medida de la agricultura, en particular de una única producción: los anacardos. La diversificación de la producción es uno de los retos a los que se enfrenta el país.
En este contexto, el final de las preferencias arancelarias concedidas unilateralmente y la entrada en vigor de los denominados acuerdos de asociación económica suponen una importante restricción, lo que conlleva riesgos y daños considerables para el país. La existencia de una extensa plataforma continental, alimentada por ríos, y la aparición estacional de las corrientes oceánicas («upwelling») contribuyen a la riqueza en recursos pesqueros, incluidas las especies costeras y las oceánicas. Las principales poblaciones con valor comercial son especies de peces demersales, pequeños pelágicos, grandes pelágicos migradores, crustáceos (gamba, en especial de profundidad) y cefalópodos (calamar y pulpo).
La pesca artesanal, incluida la pesca de subsistencia, garantiza la supervivencia de algunos miles de pescadores (las cifras varían según las diferentes estimaciones), algunos de ellos procedentes de los países vecinos, y de sus familias. Tres cuartas partes de las aproximadamente 1 500 embarcaciones registradas en 2009 eran del tipo canoa (construidas a partir de troncos). Se ha impedido el comercio de productos de la pesca con la UE debido al incumplimiento de las medidas sanitarias exigidas por la UE. Se espera que el desarrollo de las capacidades de Guinea-Bissau en este ámbito, con la instalación de un laboratorio de sanidad (en julio de 2014), pueda contribuir a que cambie esta situación. El Acuerdo de pesca con la UE es responsable de una gran parte del conjunto de transferencias de la UE a Guinea-Bissau (en 2010 representaba una cuarta parte del total de transferencias).
El ponente recomienda que el Parlamento dé su aprobación a la celebración del presente Protocolo, al considerar que es de gran importancia tanto para Guinea-Bissau como para las flotas de la UE que faenan en las aguas de este país.
Sin embargo, el ponente cree que es necesario realizar una evaluación y ponderación más pormenorizada de este Acuerdo, de sus antecedentes y de sus perspectivas de futuro. Teniendo en cuenta el papel y las competencias del Parlamento Europeo en este ámbito, el ponente considera oportuno y necesario aprobar una resolución no legislativa sobre este Acuerdo, en el que se incluyan puntos de vista y recomendaciones que se espera que la Comisión Europea tenga en cuenta durante el período de validez del presente Protocolo y en posibles futuras negociaciones.
El ponente destaca algunos aspectos en los que no se ha hecho especial hincapié.
A pesar de que el primer Acuerdo de pesca entre la UE y la República de Guinea-Bissau se firmó hace 35 años, los resultados obtenidos hasta la fecha en el ámbito de la cooperación sectorial son claramente escasos. Esta es una realidad que urge modificar. El Acuerdo deberá promover un efectivo desarrollo sostenible del sector pesquero de Guinea-Bissau y de las industrias y actividades conexas, incrementando el valor añadido que permanece en el país como consecuencia de la explotación de sus recursos naturales.
Es necesaria una mejor vertebración entre el apoyo sectorial prestado en el marco del Acuerdo de pesca y los instrumentos disponibles en el marco de la cooperación al desarrollo, en particular el Fondo Europeo de Desarrollo (FED), bien a través de la programación nacional bien mediante la programación regional, en la región del África occidental.
El ponente considera que la Comisión Europea debe adoptar las medidas necesarias — incluidos la posible revisión y el aumento de la parte del acuerdo relativa al apoyo sectorial, al igual que la creación de otras y mejores condiciones para aumentar la tasa de absorción de dicha ayuda— para desandar el camino seguido en las últimas décadas. No se llevan a cabo los necesarios esfuerzos para que los escasos avances positivos registrados en los últimos años puedan verse intensificados y producir resultados importantes.
A semejanza de lo que sucede en otros países de la región, es necesario mejorar la cantidad y la fiabilidad de la información sobre las capturas y, en general, sobre el estado de conservación de los recursos pesqueros, así como el apoyo al desarrollo de las propias capacidades de adquisición de esa información por parte de Guinea-Bissau.
Por último, el ponente hace hincapié en que debe mantenerse al Parlamento inmediata y plenamente informado, en todas las etapas, de los procedimientos relativos al Protocolo o a su renovación. Se propone que se presente cada año al Parlamento y al Consejo un informe sobre los resultados del programa sectorial plurianual descrito en el artículo 3 del Protocolo, así como sobre el cumplimiento de la obligación de declarar las capturas.
sobre la propuesta de Decisión del Consejo relativa a la celebración del Protocolo por el que se fijan las posibilidades de pesca y la contrapartida financiera previstas en el Acuerdo de colaboración en el sector pesquero entre la Comunidad Europea y la República de Guinea-Bisáu
Guinea-Bisáu es uno de los países más pobres y menos desarrollados del mundo y se encuentra sumamente endeudado. También cuenta con uno de los niveles de PIB per cápita más bajos del mundo.
Su economía depende en gran medida de la agricultura, en particular de la producción de anacardos. Por otra parte, Guinea-Bisáu es extremadamente rica en recursos pesqueros y la dependencia alimentaria de la pesca es alta debido a la falta de fuentes alternativas de proteína animal.
La situación política en el país sigue siendo inestable. El golpe militar del 12 de abril de 2012 fue condenado por la comunidad internacional, que se negó a reconocer a las instituciones establecidas por los cabecillas del golpe y exigió la restauración del orden constitucional.
La evolución positiva desde mayo de 2014, cuando se celebraron elecciones presidenciales, llevó a la UE a reanudar su cooperación con Guinea-Bisáu, incluida la reanudación de la negociación del Protocolo del Acuerdo de asociación en el sector pesquero.
El Protocolo actual abarca un período de tres años a partir de la fecha de su firma. Se trata de un acuerdo multiespecies, ya que cubre no sólo el atún, sino también las gambas y los cefalópodos. La contribución financiera asciende a 9 200 000 euros/año, incluidos 3 000 000 euros/año en concepto de apoyo a la política pesquera de Guinea-Bisáu.
El Protocolo ofrece posibilidades de pesca para los buques de la UE en la zona económica exclusiva de Guinea-Bisáu dentro de los límites del excedente disponible. El Acuerdo de colaboración en el sector pesquero reviste una gran importancia para Guinea-Bisáu desde un punto de vista económico, pero también por lo que respecta a la reconstrucción de su sector pesquero y el desarrollo de su industria pesquera local (incluida la artesanal). Es una herramienta fundamental para añadir valor al esfuerzo pesquero y, en última instancia, para exportar productos de la pesca a la UE.
Además, puede ayudar a reducir la dependencia de Guinea Bisáu de la producción de anacardos y de la ayuda internacional, así como reforzar la economía del país, cuya debilidad, unida a su inestabilidad política, económica y financiera, ha permitido que los cárteles de la droga sean cada vez más poderosos, lo que está desestabilizando en gran medida el país.
La Comisión de Desarrollo pide a la Comisión de Pesca, competente para el fondo, que recomiende la aprobación de la celebración del Protocolo por el que se fijan las posibilidades de pesca y la contrapartida financiera previstas en el Acuerdo de colaboración en el sector pesquero entre la Comunidad Europea y la República de República de Guinea-Lisboa.
sobre el proyecto de Decisión del Consejo relativa a la celebración del Protocolo por el que se fijan las posibilidades de pesca y la contrapartida financiera previstas en el Acuerdo de colaboración en el sector pesquero entre la Comunidad Europea y la República de República de Guinea-Bisáu
Sobre la base del mandato que recibió del Consejo, la Comisión Europea entabló negociaciones con la República de Guinea-Bisáu con el fin de renovar el Protocolo del Acuerdo de colaboración en el sector pesquero entre la Comunidad Europea y la República de Guinea-Bisáu.
Como resultado de esas negociaciones, el 10 de febrero de 2012 se rubricó el nuevo Protocolo. El Protocolo se firmó sobre la base de una decisión y se ha venido aplicando provisionalmente a partir de la fecha de su firma.
El Protocolo y su anexo se aplicarán por un período de tres años desde el inicio de su aplicación provisional.
Las Partes interesadas han sido consultadas antes de la negociación en el marco del Consejo Consultivo Regional de Larga Distancia, que engloba al sector pesquero y a ONG medioambientales y de desarrollo. También han sido consultados en el marco de reuniones técnicas los expertos de los Estados miembros. De estas consultas se desprende el interés de mantener un Protocolo de pesca con la República de Guinea-Bisáu.
La propuesta de Decisión del Consejo tiene por objetivo celebrar el Protocolo acordado entre la UE y Guinea-Bisáu por el que se fijan las posibilidades de pesca y la contrapartida financiera previstas en el Acuerdo de colaboración en el sector pesquero entre las dos Partes actualmente en vigor.
El objetivo principal del Protocolo del Acuerdo es:
• ofrecer posibilidades de pesca a los buques de la Unión Europea en aguas de Guinea-Bisáu dentro de los límites de los excedentes disponibles;
• reforzar la cooperación entre la Unión Europea y la República de Guinea-Bisáu a fin de instaurar un marco de colaboración que favorezca el desarrollo de una política pesquera sostenible y la explotación responsable de los recursos pesqueros en la zona de pesca de Guinea-Bisáu, en beneficio de ambas Partes.
REPERCUSIONES PRESUPUESTARIAS: La contrapartida financiera total del Protocolo se elevará a 27 972 millones EUR de 2012 a 2015 (gastos administrativos incluidos).
La contrapartida financiera global del Protocolo, que asciende a 9,2 millones EUR para todo el periodo, se basa en:
• un máximo de 40 autorizaciones para buques atuneros y de 7 200 TRB para arrastreros, con una contrapartida financiera de 6,2 millones EUR;
• un apoyo al desarrollo de la política del sector pesquero de la República de Guinea-Bisáu que se cifra en 3 millones EUR. Este apoyo responde a los objetivos de la política nacional en materia de pesca.
La aplicación del presente Protocolo podrá suspenderse a iniciativa de una de las Partes, previa consulta en la Comisión mixta, en caso de que se cumplan una o varias de las siguientes condiciones: a) cuando circunstancias anormales, distintas de un fenómeno natural, impidan el desarrollo de las actividades pesqueras en la ZEE de Guinea-Bisáu; b) a raíz de una alteración significativa de los objetivos políticos que propiciaron la celebración del presente Protocolo; c) cuando una de las Partes vulnere aspectos esenciales y fundamentales de los derechos humanos y los principios democráticos, etc. En caso de suspensión, las Partes seguirán realizando consultas con objeto de encontrar una solución amistosa al litigio que las enfrenta. En tal caso, se contemplarán medidas financieras específicas.
La Comisión de Presupuestos pide a la Comisión de Pesca, competente para el fondo, que recomiende la aprobación del proyecto de Decisión del Consejo relativa a la celebración del Protocolo por el que se fijan las posibilidades de pesca y la contrapartida financiera previstas en el Acuerdo de colaboración en el sector pesquero entre la Comunidad Europea y la República de República de Guinea-Bisáu.
La Comisión de Presupuestos sugiere a la Comisión de Pesca que apruebe además una Resolución no legislativa que incluya los siguientes apartados:
• Pide a la Comisión que presente cada año al Parlamento y al Consejo un informe sobre los resultados del programa sectorial plurianual descrito en el artículo 3 del Protocolo y sobre el cumplimiento por parte de los Estados miembros de los requisitos de información;
• Pide a la Comisión que, antes de que expire el Protocolo o se inicien las negociaciones para su posible sustitución, presente al Parlamento y al Consejo una evaluación ex post del Protocolo, incluidos un análisis de la rentabilidad y una descripción del modo en que se utilizan y controlan los fondos asignados a Guinea-Bisáu.

References: artículo 43
 artículo 218
 Resolución 
 resolución 
 artículo 3
 Resolución 
 artículo 3