Source: http://xn--caribea-9za.eumed.net/sector-construccion/
Timestamp: 2017-03-28 02:31:20+00:00

Document:
Caracterización del sector construcción en Venezuela
Yurma Josefina Maya Fuentes(CV)yurmamaya@hotmail.comUniversidad Nacional Experimental de Guayana Descargar en PDF
En esta investigación el objetivo se centra en identificar las particularidades y características del sector de la construcción en Venezuela y sus antecedentes como esfera de la gestión de los entes ejecutores de las políticas y programas de construcción, como punto de partida necesario para avanzar en las soluciones de un problema que impacta a la mayoría de habitantes del planeta, como es el caso especifico de las necesidades de viviendas. Para ello se revisan las especialidades, propiedades, cualidades y divergencias más significativas del sector, desde las perspectivas de las diferentes teorías del desarrollo que se han implementado a lo largo de los años. Los aspectos teóricos de la investigación estarán representados en los tópicos referidos al desarrollo y crecimiento económico – social – financiero y a la caracterización general, con la posibilidad de abordar un estudio del sector de la construcción, complementados con las bases legales relacionadas con el tema. Los resultados de la investigación permitirán concluir que al sector de la construcción presenta significativas limitaciones que se expresan en una concentración de inversiones de parte del sector privado y publico en una sola área de este sector (vivienda), una escasa atención a otras áreas como de infraestructura e industria, que puedan ser acometidos por las empresas privadas, mixtas y publicas. Basada en la revisión de fuentes impresas acerca de las realizaciones en materia construcción, entre 1999 – 2012 y reseñas sobre la situación actual.
Palabras clave: Venezuela, producto interno bruto (PIB), desarrollo, sector construcción, empresas e instituciones públicas y privadas, políticas públicas, programas sociales.
In this research the focus is on identifying the features and characteristics of the construction sector in Venezuela and his background as a management area of the executing agencies of the policies and programs of construction, as a starting point needed to advance solutions problem that impacts most people in the world, as is the case of specific housing needs. For this specialty, properties, qualities and significant differences in the sector, from the perspectives of the various theories of development that have been implemented over the years are reviewed. The theoretical aspects of the research will be represented on the topics relating to development and economic growth – social – financial and general characterization, with the possibility of dealing with a study of the construction sector, complemented by the legal basis related to the topic. The research results allow concluding that the construction sector has significant limitations that are expressed in a concentration of investments by the private sector and the public in one area of this sector (housing), scant attention to other areas as infrastructure and industry that can be undertaken by private, mixed and public enterprises. Based on reviews from printed sources about the achievements in construction, between 1999 – 2012 and reviews the current situation.
Keywords: Venezuela – gross domestic product (GDP) – development – construction sector companies and public and private institutions – public policies – social program.
JEL Codes: B1, H1, P2 / UNESCO: 531203
El comportamiento del sector de la construcción en Venezuela se ha venido desarrollando, en forma paradójica. Por un lado, se han formulado opiniones y estudios altamente positivos para el sector y, a la vez, se han establecido reservas respecto a las posibilidades de desarrollo del mismo, así como identificado las diversas dificultades que presenta el sector para poder proyectar su desempeño de manera eficiente desde el punto de vista económico-financiero.
En Venezuela, la caída del producto interno bruto[1] (PIB) por habitante, en los años 80 del siglo XX, reflejó una deuda externa creciente y un incremento global de los precios, con lo que se duplicó la pobreza y se triplicó la indigencia. Esa situación se agregaba a la incapacidad del Estado para redistribuir la renta y sus deficiencias en la gestión de los servicios públicos, como consecuencia de no asumir acciones propicias para enfrentar elementos de corrupción tales como: el clientelismo, el control partidista sobre la función del servicio social, la descomposición y la ausencia del control social. Por ello, el sector de la construcción, uno de los más dinámicos y crecientes de la economía venezolana, en cuanto a la demanda de viviendas de interés social y de otras infraestructuras, posee una combinación particular que describe su participación en el PIB situado entre un 5% y 7%. Como parte de su particularidad este es un sector que impacta la economía en tres dimensiones: familia, empresa y Estado. Esta esfera de actividad económica depende de la inversión pública, y demanda recursos tales como: tierra, capital, mano de obra, maquinarias, materiales, bienes, tecnología, servicios públicos, telecomunicaciones y recursos financieros. También realiza obras civiles y de edificación, que generan salarios, ingresos, utilidades, intereses e impuestos. Por tanto, su proyección e impacto es directamente social y económico-financiero.
DESARROLLO Y CARACTERISTICAS DEL SECTOR CONSTRUCCIÓN.
La posibilidad real de abordar un estudio del sector de la construcción, en Venezuela, esta condicionada por identificar sus particularidades y evolución en los últimos años. Eso es punto de partida necesario para avanzar en las soluciones de un problema que impacta a la mayoría de habitantes del planeta. Lo condiciona el objetivo de esta investigación, que se centra en mostrar las particularidades y características del sector de la construcción en Venezuela y sus antecedentes como esfera del sector público. 1.1 Antecedentes del sector.
Durante el segundo periodo del gobierno de Carlos Andrés Pérez (1989-1992) se anunció un nuevo modelo económico y político, debido a la situación económica del país unida a la crisis estructural de la economía mundial, que llevó a la adopción de “políticas de ajuste” impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para los países del “Tercer Mundo” o de países desarrollados, con paquetes de medidas sustentadas en el neoliberalismo. Con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial, los autores neoliberales determinaron que los países tercermundistas seguirían el camino al desarrollo a través del capitalismo. En función de estas posturas, el aumento de la producción para abastecer las necesidades de la población era clave para el desarrollo. Sostiene que el crecimiento económico determina el desarrollo económico, en virtud de que se considera que la renta o el producto per-cápita indican el grado de desarrollo, como los que siguen el FMI y el Banco Mundial. Sin embargo, devastador efecto constituyo a ampliar la brecha entre ricos y pobres.
En este contexto, se describen las características del neoliberalismo, considerando la retirada del Estado como la “solución mágica” a los problemas de desarrollo, el cual fue condenado como centralista e intervencionista; de esta forma, se abandonaron las prerrogativas del mismo en la planificación económica. Por ejemplo, se disminuyeron la regularización del mercado laboral y los controles de precios y salarios. Por lo tanto el resultado de la aplicación del modelo neoliberal fue la expansión e intensificación de males sociales como el hambre, la pobreza, la desigualdad y la exclusión social, política y económica, el racismo y el clasicismo.
En consecuencia, la creciente desigualdad generada por aquel modelo limitaba el ejercicio de las garantías y derechos de los ciudadanos, a quienes por la privatización de las entidades públicas ejecutoras de esta actividad, genero desigualdad social. Acá la clave era la privatización porque todas las empresas del sector construcción, debían ser de carácter privado y transnacional, imperando el dominio del poder económico. Por lo tanto, para Venezuela, al imponerse la lógica de la maximización de la ganancia, el neoliberalismo negó las potencialidades del desarrollo endógeno y sustentable, en función de priorizar los negocios financieros y petroleros eminentemente transnacionalizados, sin tener en cuenta el impacto en la generación de empleo productivo y desarrollo endógeno. Desde esa óptica, es posible identificar evidentemente que, en Venezuela, la destrucción de los espacios económicos locales y regionales de carácter endógeno y relativamente autosuficiente ha tenido varias etapas, entre las cuales, se pueden mencionar las siguientes[2] :
1. La invasión europea de finales del siglo XV destruyó las formas de producción indígenas en casi todas las regiones del país.
2. La férrea dictadura de Juan Vicente Gómez (1908-1935) que impuso la centralización política, económica y el rentismo petrolero, desbarató las tradiciones productivas de las regiones, arruinó la agricultura y la producción artesanal.
3. El modelo desarrollista que buscó la industrialización sin cuestionar los patrones de consumo impuestos por el capitalismo mundial y sin contemplar las tradiciones productivas propias.
4. Las medidas de ajuste neoliberal que pretendieron homogeneizar el espacio económico nacional con la estrategia privatizadora y aperturista al mercado mundial.
Con las medidas de ajustes mencionadas, fueron eliminadas las autonomías regionales, tanto económicas como políticas, imponiendo el centralismo y una dependencia creciente de los aparatos de dominación del capitalismo transnacional, negándose la posibilidad del desarrollo endógeno. De esta forma la posición de los neoliberales intentaba reinsertar a Venezuela en su nuevo orden mundial, imponiendo la preeminencia del mercado sobre la sociedad y el Estado. Por otra parte se buscaba que el rol asignado al país fuera desde arriba y desde afuera, o sea el de suministrador seguro y confiable de petróleo, llevado nuevamente al patrón impuesto por el imperialismo desde 1920 e implementado por la oligarquía criolla, por igual en tiempos de dictaduras militares o de dictaduras civiles, de aplicación, ya fuera en el contexto del modelo desarrollista o del modelo neoliberal. Para ello veamos a continuación un cuadro comparativo de las principales particularidades de los modelos de desarrollo conocidos:
Cuadro Nº 1: Modelos de desarrollos conocidos: Modelo capitalista
El orden social y económico que se deriva del usufructo de la propiedad privada sobre el capital como herramienta de producción. (Desarrollo neoliberal y exógeno)
Una forma de organización y combate que la clase obrera rusa creó y que el proletariado de todos los países se ha asimilado.
Mejora la distribución de los ingresos, la promoción de los servicios de seguridad social.
Desarrollo a escala humana, con énfasis en lo local, centrado en los derechos humanos efectivos, la protección ambiental la perspectiva del género, la solidaridad, la interrelación de los procesos socio-productivos para el desarrollo social y la sustentabilidad de los procesos socioeconómicos entre otros valores.
Está edificando una nueva sociedad sin explotadores.
Generan más y mejores empleos, la reducción del costo de las viviendas, el freno a la especulación financiera y el combate a la corrupción.
Busca la satisfacción de las necesidades básicas, la participación de la comunidad, la protección del ambiente y la localización de la comunidad en un espacio determinado. (Desarrollo endógeno y sustentable)
Fuente: Elaboración propia a partir de Antecedentes Referenciales. En consecuencia, ninguno de los modelos[3] señalados contribuyó a implementarlas políticas que debían transformar la estructura económica y social del país a favor de las mayorías sociales y de la soberanía nacional. Esas políticas eran perfectamente posibles por los enormes ingresos derivados de la exportación petrolera. El fracaso del neoliberalismo, se confirmó plasmado en la pobreza, la desigualdad, la exclusión y la desnacionalización, y determinó hechos históricos como:
•La rebelión popular de febrero de 1989 contra la implementación de las medidas de ajuste estructural.
•Las rebeliones militares de febrero y noviembre de 1992 contra el gobierno que pretendió aplicar políticas contra la voluntad de las mayorías.
•El triunfo de la opción bolivariana en las elecciones presidenciales de diciembre de 1998 con una agenda alternativa de gobierno, de corte humanista.
De esta forma, se abre un espacio para que con el desarrollo de la Revolución Bolivariana se respondiera a las demandas de las mayorías sociales, contrarias al neoliberalismo, ello determinó el proceso de debate público sobre el modelo de desarrollo requerido por la Nación, sobre la mejor manera de aplicarlo y, sobre los retos inherentes a los períodos históricos de cambio social. Por ello este proceso objetivo y esencial, de restituir los equilibrios que hagan posible la independencia con igualdad y justicia social, orientada hacia la suprema felicidad de los pueblos, tal como lo manifestó nuestro Libertador Simón Bolívar, está contemplado en el plan de desarrollo económico y social de la Nación (2007-2013).[4]
El desarrollo de la Revolución Bolivariana[5], se orientó a cambiar la conceptualización de los países subdesarrollados, acogiéndose a la teoría del marxismo-leninismo, que sostiene que aunque estos países realicen reformas tanto en el contexto interno como externo, jamás llegarán al desarrollo, ya que los países que han alcanzado el desarrollo, con una a economía que depende del ámbito internacional y sujetos a los fallos políticos internacionales, lo impiden porque no es conveniente; es decir, que para desarrollarse debe hacerse otro modelo económico alternativo, debido al carácter y condiciones particulares de la propiedad sobre los medios de producción fundamentales y de los objetivos económicos de las clases dominantes. Esta postura tomó fuerza a fines de los sesenta, para debilitarse en los ochenta y noventa con la caída de la URSS, y el campo socialista euro – oriental.
El modelo de desarrollo armónico e integral emprendido por la Revolución Bolivariana que garantiza alcanzar la independencia con igualdad y justicia social avanza hacia la restitución progresiva de los equilibrios económico, social, político, territorial e internacional de Venezuela. Sin embargo, existen obstáculos derivados de la persistencia del modelo de desarrollo consumista-depredador, que generan grandes contradicciones en la actual etapa de tránsito, orientada al cambio social, para formar una sociedad socialista e incluyente que se corresponda con las realidades y particularidades propias de Venezuela. Por ello El Gobierno bolivariano ejerce, con este nuevo modelo de desarrollo una lucha social contra la pobreza y la exclusión social. Se trata de un modelo de desarrollo endógeno socialista de Venezuela, considerado como alternativo que busca el establecimiento de metas y visiones distintas del futuro posible, para retomar el desafío de la industrialización, orientada hacia mercados externos, promoviendo la generación de progreso técnico, tomando en consideración las capacidades propias de la región y al pueblo como protagonistas. (Vera, 2006). Como parte de los sectores de actividad que interactúan con las capacidades de desarrollo socio económico y que influyen directamente sobre este, se encuentra el sector de la construcción.
1.2 Marco teórico referencial. La identificación y características del sector de la construcción en Venezuela, transita por el análisis de las corrientes de pensamiento que, en este contexto, han prevalecido en la historia reciente de la actividad constructiva en el país. Por ello, se hace necesario pasar revista a las ideas más significativas acerca de ese proceso. Con el objetivo antes mencionado la autora ha seleccionado un conjunto de autores que, por su proyección pueden considerarse como lo más representativo, como se muestran en el siguiente cuadro:
Cuadro Nº 2: Las corrientes de pensamiento de la actividad de construcción en Venezuela.
Gómez 1999
Evaluación económica y dimensión de la empresa constructora
La estabilidad financiera de las empresas de la construcción, se evidencian en las grandes empresas, que tienen mayor soportes financieros y facilidades de acceso al sistema financiero.
Greco 2003
Importancia de la banca regional en el fortalecimiento del sector financiero del estado Anzoátegui.
En el sector de la construcción se hace necesario construir o desarrollar una estructura financiera ajustada a las características de la región y a su dinámica económica.
Peña 2003
Medición de la cartera de inversión y su incidencia en el progreso económico del estado Bolívar
La inversión en los proyectos de construcción de la zona, requiere ser incrementada, planteando opciones diversas y flexibles, para expandir la estructura financiera existente.
Lesaza (2004)
Evaluación del uso y aplicación de fondos como medidas financieras emergentes para desarrollar el sector construcción en Ciudad Guayana.
Expresa la necesidad de que se expandan las opciones financieras en la región, para que se pueda atender aquellas empresas del sector construcción que no cuentan aun con un respaldo financiero sólido, para un desarrollo en forma sostenida y segura.
Propuesta de un Manual Financiero para inversiones del sector construcción en el Municipio Roscio, estado Bolívar
Que en las empresas de construcción no se manejan parámetros definidos para la realización de inversiones en el sector, como base financiera que favorezca el constituirse en un sector económico de crecimiento.
Pérez y Adarmes (2005)
Estudio de las capacidades tecnológicas en el sector productivo local de la construcción en el estado Táchira
Expresan las limitaciones que se vinculan con el crecimiento y desarrollo del sector construcción, destacándose las características del mercado y la dependencia de los recursos financieros aportados por el Estado.
Modelo integral de competitividad para las empresas, con un diseño de campo desarrollado a través de encuestas previamente elaboradas de acuerdo a las variables de interés.
Confirma la importancia de condiciones y sistemas de financiamiento adecuados que se ajusten a las características de las empresas y a la dinámica de la realidad social y económica en la cual se desenvuelven dichas empresas.
Fuente: Elaboración propia a partir de Antecedentes Referenciales.
En general, cuando se analizan los aspectos que se muestran en el cuadro, no se confirma la importancia de condiciones y sistemas de financiamiento adecuados que se ajusten a las características de las empresas y a la dinámica de la realidad social y económica en la cual se desenvuelven dichas empresas. Es decir, aun cuando la competitividad constituye un concepto vinculado a las capacidades internas de la empresa, depende también de factores externos y, la presencia de un sistema de financiamiento adecuado constituye un componente clave para que los niveles de competitividad se consoliden. En relación con el sector de la construcción y el carácter o papel de la empresas, existen proyecciones de actores que no deben ser ignoradas, y que, en ocasiones pudieran interpretarse como contradictorias. Eso cobra mayor importancia cuando se tiene en cuenta las particularidades de la política pública y su diseño estratégico. En torno al sector construcción, a nivel conceptual prevalecen tradicionalmente dos perspectivas. Desde la primera Alcaide (2001, p.21) señala que “desde el punto de vista de la oferta se la considera como una rama industrial dentro del llamado sector secundario de la economía”. Por el contrario, desde el punto de vista de la demanda, la construcción “es un componente de la demanda de inversión, que forma parte de la formación bruta de capital, en que se considera la realización de inversión en infraestructuras o en edificación” (Robles, 2000, p. 7).
Desde la perspectiva de la demanda parece interesante también hacer algunas precisiones sobre el contenido y significado de la formación bruta de capital (FBC), al ser éste el eje esencial de definición de la construcción por esta vía. En tal sentido, la formación bruta de capital se puede definir como “el gasto que realizan las empresas en plantas industriales, equipos diversos y existencias así como, por convenio, la adquisición de viviendas nuevas por parte de las familias” (Robles, 2000, p. 7). De otro lado, y en cuanto al punto de vista de la oferta, la exposición del subsector, radica en ser determinado como núcleo empresarial, y por tanto bajo un prisma de carácter microeconómico. Bajo la perspectiva mencionada, la empresa constructora ha sido definida por diversos autores. Por ejemplo Wolkstein (1998, p. 49) indica que la empresa constructora o contratista es aquella “cuya actividad consiste en ejecutar un trabajo específico de construcción que se acuerda por medio de un contrato, con un precio determinado o determinable”.
En la misma línea de manifestaciones se encuentran Quesada et al (1999, p. 21), quienes señalan que “se denomina constructora por ser la unidad económica organizada de producción que combina un conjunto de factores para fabricar un bien determinado según las condiciones de diseño o proyecto”. Desde esta visión microeconómica, hay que señalar que la empresa constructora es un eslabón más del complejo negocio de la promoción y ejecución de obras, quizás el de mayor importancia, si se consideran las repercusiones económicas que tiene para el conjunto de la economía, siendo el eslabón ejecutor, y por tanto el que materialmente realiza lo decidido y proyectado por otros participantes en el proceso. Por todo ello, claramente se observa que, en toda construcción intervienen dos partes: el contratista y el propietario, también considerado como inversionista.[6]
Con independencia de que se muestren criterios de diferentes autores, se considera útil que la autora defina un concepto. En este sentido se puede expresar que una empresa de construcción representa una persona jurídica y financiera, que constituye un factor de desarrollo económico y social importante, en la medida que posibilita la reactivación de la economía de un país, con la generación de empleos, disminución de la pobreza, mejora de servicios y de la calidad de vida de los ciudadanos, al dar respuesta a sus necesidades. Ya que se valen de recursos materiales, financieros, humanos y de capital de trabajo, en el proceso de ejecución de proyectos y obras de carácter público y privado. De esta forma, se presentan varias consideraciones acerca del papel del proceso de construcción según varios autores de prestigio, como se muestra a continuación:
Cuadro Nº 3: Proceso de construcción de obras.
Galeazzi, 2000
Destino del Producto final, de tres grandes categorías
Edificación residencial, edificación no residencial e ingeniería civil.
Gutiérrez, 2002
De carácter general, como tres subsectores básicos
Ingeniería civil, construcción industrial, viviendas y construcciones residenciales.
Buisán y Pérez, 1997
Grandes proyectos de obras públicas e infraestructuras, de uso colectivo.
Subsector de obras de ingenierías
Construcción de edificios destinados a fines agrarios, industriales, prestación de servicios, es decir, para el desarrollo de una actividad publica.
Subsector de obras industriales y no residenciales
Construcción para ser utilizadas como vivienda familiar o colectiva.
Subsector de edificación residencial o viviendas
Fuente: Elaboración propia, según diferentes autores.
Obviamente, es necesario que la autora emita su opinión en relación con los criterios de los procesos de edificación y con cual coincide, o define, siempre desde una visión crítica. En virtud de lo cual, se puede señalar que Galeaza (2000), clasifica puntualmente las actividades del proceso productivo de las empresas constructoras, en virtud de que abarca todos los sectores y niveles de las edificaciones al definirlas como “las construcciones necesarias para hacer realizables las actividades económicas y sociales de una colectividad”.
En cuanto al carácter social del promotor, la distinción entre obra pública y obra privada, dependiendo de si es la Administración Pública en sus diversas manifestaciones (estadales, regionales, locales) o la iniciativa particular quien encarga la ejecución de los proyectos. Esta distinción simplemente se refiere a la procedencia del capital y no al tipo de uso o beneficios que prestará el producto final de la actividad productiva desarrollada. En términos generales, se puede afirmar que la actividad de construcción representa un sector de la economía de cierta complejidad, cuya comprensión se logra en la medida que se asumen las diversas actividades y procesos que se encuentran implicados en la ejecución de las obras y en la variedad de fines y propósitos a los cuales se encuentran destinados los productos finales.
En consecuencia, ese sector está entre los de mayor influencia en el desempeño económico nacional, lo que se sustenta en tres características principales: su tamaño, el hecho de que provee predominantemente bienes de inversión y, tercero, que el Estado representa su principal cliente. Así mismo, desde el punto de vista de la política social dispone de una fuerza de trabajo de 900.000 empleos directos y 1.800.000 indirectos para el año 2012 (según datos del Instituto Nacional de Estadística-INE y la Cámara de la Construcción). Su impacto sobre el nivel de desempleo es apreciable. Además, el sector construcción ha representado más del 50% de la formación bruta de capital fijo que se crea en Venezuela, lo cual contribuye a determinar la evolución a largo plazo del crecimiento y la productividad de la economía (Dornbusch y Fischer, 2012). Las tres características mencionadas, junto con otros rasgos propios de su estructura, como son: oferta escasamente elástica y con limitada estandarización, alta capacidad instalada y disponible, con predominio de pequeñas y medianas empresas, demanda elástica, etc., diferencian al sector construcción del resto de los sectores productivos de la economía y proveen la clave para la inter-relación entre el sector de la construcción y el resto de sectores de la economía.
Dadas esas peculiaridades es determinante definir e identificar las empresas de este sector económico. Las empresas de construcción son personas naturales o jurídicas que se dedican a la elaboración y ejecución de proyectos de construcción, aunque puede darse el caso, que los contratos sean adquiridos por terceros. Su objetivo principal es la construcción de obras. Se encarga de la proyección, planificación y ejecución de una obra para un beneficiario, puede ser público o privado. Las obras pueden ser clasificadas en varios tipos dependiendo del ente interesado (públicas, o privadas) o dependiendo del financiamiento o interés (obras civiles, eléctricas, vialidad). También por las actividades inherentes: Edificación de viviendas, conjuntos residenciales y recreacionales, plantas industriales, edificios para la administración pública, obras de vialidad, puentes, obras hidráulicas y sanitarias, inmuebles para oficinas, iglesias, edificaciones educativas, otros. Por ello, se puede decir que este sector de la construcción, está definido por cuatro grandes grupos de características distintivas y que podrían ser compartidas por otros sectores económicos, lo que hace tan particular al sector construcción. Estas características son: la naturaleza física del producto y la diversidad de la oferta; la estructuración y las vinculaciones internas del sector; la determinación de la demanda y la fijación del precio.
Por otra parte, vale la pena destacar que las empresas del sector pueden clasificarse de acuerdo a la especialidad en: movimiento de tierra, pavimentos, puentes, túneles, servicios de obras civiles, fundaciones y pilotajes, estructuras de concreto, estructuras metálica, instalaciones eléctricas, instalaciones sanitarias, instalaciones mecánicas. Y de acuerdo a la actividad que realizan: vialidad, edificaciones, vivienda, obras industriales, obras hidráulicas, obras sanitarias. Las cuales, hacen uso intensivo de mano de obra, dependen del Estado y tienen una actividad cíclica. La oferta que este sector realiza al mercado se ha caracterizado por una amplia variedad de productos finales, en general de elevado costo, dispersos en unas extensas áreas geográficas y en gran medida elaboradas bajo especificaciones individuales de cada cliente, lo cual dificulta y limita la posibilidad de establecer una estandarización de la oferta por las grandes industrias y empresas privadas del sector en cuestión; permitiendo de esta forma la creciente especulación inmobiliaria, que ha hecho de la tenencia de la tierra y de la adquisición de una vivienda una mercancía que se inserta en un mercado de alta competitividad, limitando el acceso de los ciudadanos de menores ingresos. Lo que demandó una política pública apropiada para resolver ese problema.
En este sentido, la política económica es crucial como componente a tener en cuenta en la solución a este problema, ya que ella desempeña el papel de columna vertebral para el diseño de políticas públicas, a tono con las particularidades del régimen socioeconómico, y en correspondencia con el carácter y el grado de realización de las formas de propiedad en su base económica. Este hecho deja su impronta en las particularidades de la estructura económica y social y se proyecta, por así decirlo, hacia la superestructura de la sociedad de cualquier país. Allí, matiza y caracteriza el proceso de toma de decisiones y, por ende, los mecanismos, desde el diseño hasta la instrumentación y evaluación de la política pública[7]. Es así que, las políticas públicas, son la unidad mínima de transacción del sector público, desde el punto de vista analítico y operativo. Ellas condicionan el buen arte de gobernar a su diseño, ejecución y evaluación, en las mejores condiciones y con la mayor utilidad social, contribuyendo a garantizar la dirección del proceso social trazado en la estrategia. Para ello, se requiere considerar las características que describen el deber ser del sector construcción. (Lahera, 2000: 9):
Ser representativas, esto es corresponder a un punto de la agenda pública y satisfacer una demanda social prioritaria. La falta de representatividad es un defecto de origen que se paga en democracia;
Corresponder a las tareas propias del gobierno y no restar espacio a la comunidad o al sector privado. Esta es, por supuesto, una decisión de la ciudadanía, pero en términos generales al gobierno le corresponde proveer bienes públicos y generar externalidades, con un enfoque solidario y subsidiario a la vez;
Estar integrada con otras políticas en un programa consistente, jerarquizado y financiable. Esta es una condición de viabilidad de todas y cada una de las políticas. Ella, sumada a la anterior, debería lograr un apoyo político sostenido para los programas de gobierno, en la medida en que predomine la racionalidad en los sistemas políticos;
Ser especificada en un diseño claro e integrado, esto es, que considere orientaciones sustantivas, pero también los respectivos aspectos institucionales y de recursos humanos y materiales;
Clarificar la responsabilidad del sector público, pero que también abra la participación de la comunidad y del sector privado en un muy vasto número de temas;
Considerar ya en su diseño, y de modo expreso, el cómo debe realizarse su evaluación;
Tener la gestión más adecuada a su propósito, estableciendo mayores responsabilidades en los ejecutores, sumada a mayor transparencia y responsabilidad;
Ser objeto de controles internos y externos claros y rápidos;
Ser evaluada en todos los casos, y
Permitir una fluida relación del sector público con la comunidad, en cada una de las etapas mencionadas. Por tanto, la política pública que responde al perfeccionamiento y evolución de la sociedad podría ser definida como (Pons, 2000: 15):
Un curso de acción propuesto por el gobierno para resolver una necesidad o problema social, que se asume vinculado a las condiciones histórico-concretas que lo generan y a los intereses sociales predominantes, en el que las medidas que se aplican persiguen el perfeccionamiento material y espiritual de la colectividad, en pos del creciente bienestar de la sociedad en su conjunto. Es ese el concepto de política pública el que la autora asume para el desarrollo de esta investigación, en tanto su vínculo con un sector de la economía que se caracteriza, por su fuerte influencia social.
PROCEDIMIENTO DE GESTIÓN Y CALIDAD E EL SECTOR CONSTRUCCIÓN. 2.1 Panorama general. En las actividades económicas, el sector de la construcción es una de las determinantes en el desarrollo del PIB, tanto por su volatilidad como por su alta participación dentro del aparato productivo nacional, que ejerce una actividad altamente pro-cíclica debido a los efectos multiplicadores que su desempeño ejerce sobre otras ramas de actividad económica. El comportamiento del sector en el período comprendido entre 2000 y 2013, ha sido un tanto contradictorio, como se evidencia en el siguiente cuadro: Cuadro Nº 3: Comportamiento del sector construcción PIB en construcción
Fuente: Informe variación (%) PIB construcción, Banco Central de Venezuela, cálculos para los años del 2000 al 2013.
Entre los años 2000 y 2001 el sector repuntó para luego contraerse en los dos años siguientes, como resultado del paro petrolero y sus consecuencias sobre el resto de la economía. A partir del año 2004, experimenta una recuperación importante, alcanzando un máximo en 2006 de 30,6% para luego descender progresivamente y cerrar con variaciones negativas en 2009 de -0,2 y para el 2010 de -0,7%. Ahora bien, la contracción en el sector durante 2002 de -8,4% y para el 2003 de -39,5, puede explicarse como ya se indicó, por el paro petrolero y sus efectos posteriores. Sin embargo para el año 2012, la consolidación del sector construcción como política de la Misión Vivienda[8] , fue un motor importante para el crecimiento del PIB, ya que experimentó un meteórico ascenso de 16,8 de acuerdo al (BCV) Al referirse a aquel tema, el presidente del BCV, Nelson Merentes, señalaba que se venía de una caída del PIB y en ese momento todos los factores estaban en su máximo dinamismo.
En virtud de que el principal objetivo de la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV) es saldar el déficit habitacional del país, heredado de gobiernos anteriores y que ronda los 2,7 millones de viviendas. Lanzada en abril de 2011 por el presidente Hugo Chávez. Estos resultados del sector de la construcción permiten plantear un objetivo mucho mayor para nuevas viviendas para las familias venezolanas. Por ello representa una actividad que se explica principalmente por la construcción formal, realizada por empresas constituidas en sociedades, bajo la dependencia directa de la administración pública, que en general ha asumido cerca del 70% de las obras ejecutadas en el país, el resto del porcentaje corresponde a la construcción informal. Resultando, de esta manera que la construcción formal ha sido de mayor demanda, primordialmente por el sector público en un 80% y en un 20% por el sector privado (CVC, 2012).
La construcción pública puede discriminarse en residencial y no residencial. Por muchos años, la no residencial representó casi la totalidad de las construcciones del sector, a diferencia de estos últimos años 2011-2012 que están representadas por construcciones residenciales de carácter social. Por su parte, históricamente la construcción realizada por el sector privado ha estado orientada principalmente a la edificación de obras de carácter residencial y de infraestructuras de altos costos, incrementándose con esto la especulación inmobiliaria, por las necesidades existentes de viviendas en el país, y , con un predominio en construcción de viviendas multifamiliares, a diferencia del sector público que ha estado más orientado a la construcción de viviendas unifamiliares y para los años 2010 a 2012 se han incrementado las multifamiliares como parte de la ejecución de los planes del estado venezolano.
Sin embargo para el 2013 el sector construcción registró una caída de 6% en el segundo trimestre, como lo informó el BCV[9], que el descenso se debió a la desaceleración de la demanda de 7,9% en el sector público, como consecuencia de una menor ejecución de la Gran Misión Vivienda. Estos resultados tuvieron una fuerte incidencia en el promedio del PIB que cerró el trimestre en 2,6% para un crecimiento promedio de 1,6% en el primer semestre del año, viéndose afectado de manera significativa ya que experimentó un abrupto descenso de -2,3% para el cierre del año. Sin embargo el sector privado se aceleró 0,7% por la edificación de centros comerciales, complejos industriales y oficinas.
En esta dimensión de contradicciones, la Asamblea Nacional en pro de dar solución a la demanda creciente de viviendas que ha venido generado una serie de problemas, como es el caso de la especulación inmobiliaria[10]. Para ello ha sanciona la normativa legal: Ley contra la Estafa Inmobiliaria, instrumento legal que cuenta con 43 artículos, 3 disposiciones transitorias y 2 disposiciones finales. El sector construcción muestra preocupación ante parte del articulado de la ley. El artículo 26, por ejemplo, establece que el retardo en la entrega y culminación de la obra por parte del constructor, contratista, promotor o productor de vivienda, lo obliga a pagar al comprador dos unidades tributarias por cada día de retardo en la entrega del inmueble. De igual manera, obliga a los constructores a pagar el alquiler a los compradores durante el tiempo que dure el retardo en la entrega de la vivienda.
Esta situación hace que el sector pierda su atractivo para los potenciales inversionistas ya que en la mayoría de los casos, los retrasos se deben a factores externos que no dependen directamente ni de las constructoras ni de los promotores inmobiliarios. Este es el caso del suministro de materiales, que además en su mayoría, está en manos del Estado, y otros en el sector privado. Es indudable que estos hechos influyen de manera extraordinaria en la eficiencia de la economía del sector y de manera específica, en la asignativa, la capacidad de asignar, distribuir y asegurar los insumos, tiene una demanda doble. No solo influye la distribución misma, también la propia calidad de la materia prima y los productos que van a participar en la construcción de viviendas e instalaciones. Esto hace de la relación eficiencia – calidad un aspecto necesario a tratar. La calidad en esa actividad económica generalmente se mide por los insumos básicos, el cual ha representado otro de los problemas del sector construcción, ya que estos deben responder a las normas y técnicas, requeridos por el sector como factores determinantes en el desarrollo, el cumplimiento de los planes y de los proyectos establecidos a nivel nacional en un lapso determinado, como es el caso de la producción de cemento y de cabillas. La situación de estas producciones llevó al gobierno venezolano durante el año 2008, a expropiar la filial de la cementera mexicana Cemex y a adquirir los activos de la francesa Lafarge y la suiza Holcim. En ese año, Cemex era la responsable del 50% de la producción de cemento en el país y la otra mitad de la producción estaba a cargo de las manos privadas. Es obvio que esto indicaba un alto grado de centralización de la producción, que concentraba la capacidad de la gestión en pocas manos. Esto limitaba la adopción de medidas apropiadas en función de loa objetivos de gobierno en interés social. En ese mismo año, en el país se produjeron 10,2 millones de toneladas métricas de cemento, de las cuales un poco más de 5 millones fueron fabricados por Cemex. El gobierno venezolano justificó la toma de estas empresas argumentando que la mayoría de esa producción se exportaba, situación que generaba un déficit y retrasos en la construcción de viviendas en el país.
Pero la nacionalización dejó sus consecuencias. En el año 2010, Lafarge notificaba a las constructoras que se reducirían los despachos debido a que se habían registrado problemas con la calidad del producto, situación que la obligaba a entregar una menor cantidad de sacos. Luego, los trabajadores de la cementera indicaron que la producción de la planta de los Valles del Tuy, se redujo de 3.500 toneladas diarias a sólo 2.000. Cemex también presentaba problemas. Exhibía fallas de distribución en el Área Metropolitana de Caracas y en algunos estados centrales por falta de unidades de transporte. Y con los problemas laborales presentados en SIDOR[11] durante 2010 también impactaron en el sector por el lado de la producción de cabillas. La escasez de cemento y cabillas ha contribuido a la aparición de revendedores que procuran colocar el producto en el mercado a precios que en algunos casos duplica su valor.
Otro de los factores que determinan la calidad y la eficiencia del sector, en función a la solución del déficit habitacional que se evidencia en el país, es el índice de precios de insumos de la construcción. Según las cifras manejadas por la Cámara Venezolana de la Construcción, para el cierre del 2010 el índice de precios de insumos de la construcción a nivel de productor llegó a 22,3%, mientras que a final de 2009 se ubicó en 21,4%. Hasta noviembre de 2009, el índice se ubicaba en 17,1%. Según las cifras, en doce meses los productos de acero se incrementaron 18,5%. Mientras que tan sólo en noviembre el precio del cemento se incrementó en más de 18%. Con la Gaceta Oficial N° 39.829 del 28 de diciembre de 2011, se oficializó el incremento en los precios del cemento. La Resolución señala que las empresas del Estado productoras de cemento deben ajustar sus precios desde el momento de entrada en vigencia de la norma, “sin esperar el agotamiento de los envases en el inventario para la venta”. El precio máximo de venta al público del cemento gris Portland Tipo I, se ubicó en Bs. 20. Igual precio corresponde al cemento adicionado con caliza bruta. Por su parte, el cemento Portland Tipo III tendrá un precio de Bs. 22. Tratando con esto de contrarrestar y controlar, el efecto negativo del incremento de la materia prima necesaria para el sector construcción, que no afecta la calidad, costo y tiempo de ejecución de las obras desarrolladas o a desarrollar.
Al finalizar el tercer trimestre de 2011, el (BCV) informaba que la construcción demandada por el sector público se había incrementado 17,6%, a consecuencia de una mayor ejecución de las obras requeridas tanto por el Gobierno Central, como por las empresas petroleras y no petroleras, principalmente de índole residencial. Sin embargo, en el sector privado la situación fue bastante distinta. La construcción permitida y demandada por el sector privado disminuyó 12,2%, debido al menoscabo en la ejecución de obras, tanto de carácter residencial como no residencial. El mismo BCV afirma que el nivel de actividad en el sector es consecuencia de la menor disponibilidad de insumos básicos, que para los años 2012 y 2013 se ha incrementado, por la escases y las especulaciones en los precios de los insumos, generando un incremento en el costo de las obras de contracciones, así como la paralización en muchos de los casos. Reflejándose la actividad del sector construcción dedicada a dar solución al problema de viviendas, que a otros tipos de nuevas construcción y mejoras obras ya existentes.
Fundamentos del sistema de construcción de viviendas en Venezuela.
La base del sistema de construcción de vivienda en el país es el sistema nacional de vivienda y hábitat, que tiene como objetivo garantizar la satisfacción progresiva del derecho a la vivienda y hábitat digno, definido en la Ley de Régimen Prestacional de Vivienda y Hábitat en su artículo 27[12]. Este sistema nacional de vivienda y hábitat, forma parte del sistema de seguridad social, y está definido en el artículo 28 cómo el conjunto de componentes que interrelacionados entre sí, en todos sus niveles, contribuirán a lograr los objetivos planteados en esta ley. El sistema nacional de vivienda y hábitat se caracteriza por ser un ente descentralizado, democrático, integrado e integral, participativo, desconcentrado, flexible y adaptable en el tiempo y el espacio, y que se estructura de manera orgánica y funcional e integra en un mismo régimen todos los órganos, las instituciones y entes públicos y privados que actúan en materia de vivienda y hábitat en los diferentes ámbitos territoriales de actuación definidos en el artículo 29 que su carácter será (Ley del Régimen Prestacional de Vivienda y Hábitat):
a) Integral: Se garantizará el tratamiento del desarrollo integral, asociado a las dimensiones política, económica, social, territorial y ambiental; mediante el empleo de los instrumentos de gestión del proceso de producción de vivienda y hábitat, tales como políticas, planes, programas, proyectos y ejecución. Estos deberán estar articulados y coordinados con los mismos instrumentos aplicados para las cinco dimensiones de desarrollo referidas.
b) Integrado: Se articulará la estrecha relación entre las áreas residenciales y su hábitat específico, con el hábitat de su entorno expresado en el sistema urbano rural de los ámbitos territoriales de actuación definidos en esta Ley. En tal sentido, los ámbitos regionales y estadales conformarán un eje articulador entre el ámbito nacional y el local, constituido por ámbitos municipales, parroquiales y comunitarios.
c) Desconcentrado: Se refiere a la transferencia de funciones y recursos que defina el Ejecutivo Nacional, desde el ámbito nacional hacia las regiones, desde el ámbito estadal hacia el municipal y, desde el ámbito municipal hacia los ámbitos parroquiales y comunitarios.
d) Descentralizado: Se refiere a la transferencia de atribuciones, competencias y recursos de un nivel territorial de gobierno a otro, que permita ofrecer el soporte integral a las unidades de gobierno más cercanas al ciudadano, con la finalidad de involucrar más directamente a las comunidades y las instituciones locales con su proceso de desarrollo.
El Sistema Nacional de Vivienda y Hábitat se rige por los principios dispuestos en esta Ley, además de los principios de cooperación, solidaridad, concurrencia, corresponsabilidad, interdependencia, coordinación y subsidiariedad, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 4 y 165 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.( Ley de régimen prestacional de vivienda art. 30). De igual forma en el artículo 31 se refleja el fundamento del de este sistema y que hace referencia a un proceso de toma de decisiones, centrado en la participación protagónica de los individuos, las familias y las distintas expresiones de organización de la sociedad, en conexión con todas las instancias administrativas y territoriales del Sistema. Los órganos que componen el Sistema Nacional de Vivienda y Hábitat deberán garantizar la oportuna y fluida información en el proceso de toma de decisiones. Por ello este sistema es de importancia, porque abarca un proceso de construcción, desarrollo social y económico completo, donde participan:
Entes contratantes: Instituto Nacional de la Vivienda (INAVI), Fundación Misión Hábitat, Centro Simón Bolívar, Ministerio del Poder Popular para la Vivienda y Hábitat a Nivel Central: Dir. de Ordenación del Territorio Urbanístico y Dir. Equipamiento Territorial, Misión Ribas, Mincomunas, Concejos Comunales Organizados, Gobernaciones: Inviobras. Alcaldías, Empresas del Estado Venezolano: PDVSA: Constru-Patria; Corporación venezolana de Guayana, CVG, CVG Edelca, CVG Venalum, CVG Bauxilum, CVG Ferrominera del Orinoco.
Instituciones de financiamiento de obras e inversión pública: Instituciones bancarias, Fondo Simón Bolívar, Fondo de Ahorro Obligatorio de Viviendas, gaveta hipotecaria, endeudamiento obligatorio, programas sociales empresas del Estado y por vía petrolera y tributarias
Financiamiento del proyecto Tierra, Urbanismo, Servicios , Permisos, Diseño, Ingeniería ,Arquitectura, Consultores.
Fabricantes de equipos y materiales de construcción.
Distribuidor de equipos y materiales de construcción.
Subcontratista, Recursos Humano, Materiales, Equipos, Renta permanente.
Constructor, Recursos Humanos, Materiales, Equipos Renta permanente
Autogestión con la participación directa de las comunidades afectadas
Propietario, Operador.
Promotor: inmobiliarias, gobernaciones, asociaciones civiles, comunidades activas, entre otras.
Usuario Final: a través de los distintos medios de adquisición o adjudicación de viviendas en los diferentes sectores: financiamiento privado, programas sociales del estado: según niveles de ingresos, por desastres naturales (dignificados), a sectores desprotegidos y en zonas de riesgos por reubicación.
Por otra parte el sistema de construcción es de fácil y rápida reactivación ya que esta caracterizado por requerir de fuerza de trabajo con una oferta estable de empleos directos e indirectos, por el inmediato efecto multiplicador positivo sobre el crecimiento de la economía y que a la vez representa el instrumento más eficaz de política social a corto plazo, con alta capacidad instalada disponible, que eleva el valor agregado nacional, y que representa de esta forma un factor determinante del desarrollo social y económico del país.
Las particularidades del sector de la construcción en Venezuela muestran que el mismo ha atravesado de relativo estancamiento con anterioridad al triunfo de la revolución bolivariana. Ese periodo estuvo caracterizado por el desarrollo de actividades constructivas dirigidas fundamentalmente al aseguramiento de infraestructuras vinculadas a la actividad productiva. Un elemento importante en la caracterización del sector de la construcción radica en la consolidación del sistema de construcción de viviendas y hábitat como resultado de la orientación del Gobierno bolivariano hacia la elevación de la calidad de vida de la población venezolana.
Sin embargo cumplir con ese objetivo implicó cambios en el marco regulatorio de la actividad constructiva, tanto en lo jurídico como en lo organizacional y económico. Lo anterior condujo al rediseño de las bases del sistema de construcción del país, y puso en evidencia las contradicciones entre los objetivos a alcanzar por las entidades estatales y la coordinación y participación de las entidades privadas vinculadas al sector. Como parte de ese perfeccionamiento del sector de la construcción y en especial de la construcción de viviendas, se consolidaron formas y mecanismos de control que han posibilitado avanzar paulatinamente en cumplir los objetivos fundamentales de vivienda y hábitat.
BIBLIOGRAFIA 1 Capitalismo - Wikipedia, la enciclopedia libre. Ccaracterísticas generales del capitalismo se encuentra la motivación basada Usufructo - ‎Capital (economía) - ‎Historia del capitalismo - ‎Mercancía. Disponible en: es.wikipedia.org/wiki/Capitalismo. Consultado en 14/05/2014 a 11:19 pm.
2 CHávez, H. Proyecto Bolivariano las tres raíces. Caracas: Ediciones de la Presidencia, 2001.
3 CLIENTO A., HERNANDEZ H., LÓPEZ A. (1996) “Vivienda y Construcción en el Siglo XXI”. Cuadernos de CENDES, 99-116.
4 CLIENTO, A. UCV Cambio de Paradigma dela Hábitat. Caracas: UCV/CDCHIDEC, 1999. 233P. Versión digital: http://w.w.w.fau.ucv.ve/idc/paginas/publicsarli.html.
5 Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Caracas. Gaceta Oficial Nº 5.453 de fecha 24 de marzo de 2000.
6 Desarrollo endógeno – Monografias.com. Los modelos de desarrollo implantados en Latinoamérica. Disponible en: www.monografias.com › Política de desarrollo endógeno y sustentable. Consultado en 14/05/2014 a 11:19 pm. 7 El desarrollo económico de la Rusia Soviética. Disponible en: www.hindustria.com.ar/images/client…/HindustriaNo9CrespoMalaguti.p. Consultado en 14/05/2014 a 11:19 pm.
8 El socialismo del siglo XXI. Hugo Chávez Frías. Colección cuadernos para el debate. Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información. Caracas-Venezuela.www.minci.gob.ve / publicaciones@minci.gob.ve.
9 Francisco Piña. Manual Nuevo Estado Venezolano, p.20. Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Año 2012, editorial Ministerio del Poder Popular para la Defensa. www.edugn.mil.ve.
10 Alfredo González G., Modelos Económicos Socialistas: Escenarios Cuba años noventa, INIE, mayo 1993. Publicada también en Cuba: Investigación Económica, INIE, octubre 1995.
11 LAS HERAS, J. MARÍA. Estado Eficiencia. Administración financiera gubernamental. Un enfoque sistemático. Osmar d. Buyatti, Librería Editorial. Año: 2004.
12 LAHERA, A. (2004). “La participación de los trabajadores en la democracia industrial”. Ed. Los libros de la catarata. Madrid, España.
13 LAHERA, E. (2007). “Política y Políticas Públicas”, serie Políticas Sociales LC/L.2176-P/E, serie Políticas Sociales Nº 95 División Social CEPAL, Chile.
14 LANDER, L. “Bases para una Política de Vivienda”. Publicaciones del Banco Obrero. Caracas, agosto 1961.
15 Ley del Régimen Prestacional de Vivienda y Hábitat. (Gaceta Oficial N° 38.182 del 9 de mayo de 2005). ASAMBLEA NACIONAL. DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA.
16 Ley Contra la Estafa Inmobiliaria. (Gaceta Oficial N° 39.912 del 30 de abril de 2012). LA ASAMBLEA NACIONAL. DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA. 17 Pons, H. (2004); Diseño, análisis y evaluación de políticas públicas. Material docente. Impreso. Centro de Estudios de Economía y Planificación. Ministerios de Economía. La Habana. Cuba.
18 Prensa El Nacional, Economía, Pág. A-4. (Economía y Finanzas) 23/08/2013. 19 Producto Interno Bruto - Banco Central de Venezuela. Informe del PIB. De Estadísticas Económicas para solventar limitaciones en el suministro de los 7,2000. 8, Actividades, Año, 2do.sem. IV Trim, Ene./Sept. III Trim, ler.sem. Disponible en: www.bcv.org.ve/excel/5_2_4.xls. Consultado en 10/03/2013 a 12:11 am./ 15/04/2014 a 9: 40 am.
20 Yurma, M. (2007). Sistema de Financiamiento para el sector Construcción en el Municipio Heres, del estado Bolívar. Tesis de Maestrea. Universidad de Oriente. UDO-Bolívar. Ciudad Bolívar. Venezuela.
[1] El Producto Interno Bruto (PIB) es el valor total de la producción corriente todos los de bienes y servicios de un país, durante un período de tiempo determinado, que por lo general de es un trimestre o un año. Para el cálculo del PIB sólo se tiene en cuenta la producción que se realiza en el país, dentro de las fronteras geográficas de la nación, sin importar si ésta producción fue realizada por personas o empresas nacionales o extranjeras. El producto interno puede ser expresado en términos “brutos” o “netos”. Al calcular el producto, si se tiene en cuenta la depreciación, que es la pérdida de valor, a través del tiempo, de la maquinaria, el equipo u otro tipo de bien de capital debido al uso, estamos hablando de producto “neto”. Cuando la depreciación no se tiene en cuenta en los cálculos, estamos hablando de producto “bruto”. (CVC, 2012)
[2] Francisco Piña. Manual Nuevo Estado Venezolano, p.20. Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Año 2012, editorial Ministerio del Poder Popular para la Defensa. www.edugn.mil.ve.
[3] En este contexto, la autora determina utilizar el concepto de modelo, como fuera definido por el investigador Alfredo González Gutiérrez, Modelos Económicos Socialistas: Escenarios Cuba años noventa, INIE, mayo 1993. Publicada también en Cuba: Investigación Económica, INIE, octubre 1995. [4] El socialismo del siglo XXI. Hugo Chávez Frías. Colección cuadernos para el debate. Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información. Caracas-Venezuela.www.minci.gob.ve / publicaciones@minci.gob.ve. [5] Es el término acuñado por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para designar el cambio político económico y social comenzado desde su acceso al gobierno. La revolución está basada, en el ideario del libertador Simón Bolívar, en las doctrinas de Simón Rodríguez, quien proponía que Latinoamérica inventase su propio sistema político, y el General Ezequiel Zamora (Tierras y Hombres Libres. Terror a la Oligarquía), quien defendía la tenencia de la tierra para los campesinos que la trabajaban. Tiene como fin llegar a un nuevo socialismo.
[6] El propietario, encarga la ejecución de la obra al constructor, basada en el proyecto redactado por el ingeniero y bajo la dirección técnica que corresponda, a cambio de un precio a satisfacer según el convenio establecido entre ambos y el contratista se encarga de la ejecución de la obra en atención dicho convenio.
[7] Pons, H. (2004); Diseño, análisis y evaluación de políticas públicas. Material docente. Impreso. Centro de Estudios de Economía y Planificación. Ministerios de Economía. La Habana. Cuba.
[8] Es un plan social, que propone solucionar el déficit y cambiar el modelo habitacional, que impero por muchos años en el país, con la construcción de viviendas dignas y participación popular, a los efectos que satisfacer las necesidades para la vida plena. [9] Resumen de Prensa El Nacional, Economía, Pág. A-4. (Economía y Finanzas) 23/08/2013. [10] Ley Contra la Estafa Inmobiliaria. (Gaceta Oficial N° 39.912 del 30 de abril de 2012). LA ASAMBLEA NACIONAL. DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA. “La Ley tiene como objeto establecer un conjunto de normas dirigidas a regular, controlar y sancionar la construcción, venta, preventa, perisología y protocolización de viviendas; considerando el proceso de la construcción y todos los convenios entre particulares, cualesquiera sea su denominación contractual”, expresa el artículo 1 de la ley. [11] Siderúrgica del Orinoco “Alfredo Maneiro“ o SIDOR C.A, es un complejo siderúrgico venezolano, fundado durante el gobierno de Marcos Pérez Jiménez y ubicado cerca de la ciudad de Puerto Ordaz, para la producción de acero con tecnologías de Reducción Directa y Hornos Eléctricos de Arco, con recursos naturales disponibles en la región Guayana . Esta planta es uno de los complejos más grandes de este tipo en el mundo. La industria fue vendida a consorcios privados durante el segundo gobierno de Rafael Caldera porque según informes del Ejecutivo, arrojaba «pérdidas al Estado». el gobierno de Hugo Chávez anunció en abril de 2008 su renacionalización. [12] Ley del Régimen Prestacional de Vivienda y Hábitat. (Gaceta Oficial N° 38.182 del 9 de mayo de 2005). ASAMBLEA NACIONAL. DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA.
Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato: Maya Fuentes, Yurma Josefina: "Caracterización del sector construcción en Venezuela" en Revista Caribeña de Ciencias Sociales, junio 2014, en http://caribeña.eumed.net/sector-construccion/	Revista Caribeña de Ciencias Sociales es una revista académica, editada y mantenida por el Grupo eumed•net de la Universidad de Málaga.

References: artículo 26
 Resolución 
 artículo 27
 artículo 28
 artículo 29
 artículo 31
 artículo 1