Source: http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/rd599-2011.html
Timestamp: 2018-10-23 13:20:14+00:00

Document:
Publicado en BOE n�m. 117 de 17 de Mayo de 2011
Art�culo 2 �Vigilancia sanitaria en el ganado porcino
Art�culo 3 �Comunicaci�n de informaci�n
Art�culo 4 �Infracciones y sanciones
ANEXO I .�Enfermedades
ANEXO II .�Criterios aplicables para considerar una explotaci�n sospechosa de enfermedad, en la que se deber� efectuar una investigaci�n epidemiol�gica
La Ley 8/2003, de 24 de abril, de sanidad animal, regula, en el cap�tulo I de su t�tulo III, la necesidad de una adecuada ordenaci�n sanitaria de las explotaciones de animales, mereciendo una especial consideraci�n, entre otros aspectos, y de acuerdo con sus art�culos 36 y 44, el establecimiento de las condiciones sanitarias b�sicas y la regulaci�n de la calificaci�n sanitaria de las explotaciones.
A su vez, tambi�n precept�a en su art�culo 5 del t�tulo I la obligaci�n de comunicar, por parte de toda persona, f�sica o jur�dica, p�blica o privada, a la autoridad competente la sospecha de cualquier proceso patol�gico que pueda ser compatible con enfermedades de declaraci�n obligatoria, as� como cualquier evidencia de riesgo o peligro que pueda comprometer la salud humana o animal.
El Real Decreto 617/2007, de 16 de mayo, por el que se establece la lista de las enfermedades de los animales de declaraci�n obligatoria y se regula su notificaci�n, establece en su anexo I las enfermedades de los suidos sujetas a declaraci�n obligatoria.
A la luz de la experiencia adquirida en la lucha frente a las enfermedades de declaraci�n obligatoria en porcino, la situaci�n epidemiol�gica en los pa�ses de nuestro entorno y de nuestros socios comerciales, junto con los resultados favorables obtenidos en los �ltimos a�os gracias al sistema de vigilancia descrito en el Real Decreto 1186/2006, de 13 de octubre, por el que se establecen las bases del plan de vigilancia sanitaria serol�gica del ganado porcino, que incluye la peste porcina africana, la peste porcina cl�sica y la enfermedad vesicular, se hace necesaria su modificaci�n con objeto de adecuarlo al riesgo que estas enfermedades, de gran impacto econ�mico para el sector, vuelvan a aparecer en nuestro pa�s. Dada la entidad de las modificaciones, por seguridad jur�dica, se aprueba una nueva norma b�sica a tal efecto.
Con este real decreto se fijan las bases t�cnicas en las que se apoya la vigilancia, que ser�n posteriormente desarrolladas y adaptadas mediante el correspondiente Programa Nacional de Vigilancia, en funci�n de cada escenario epidemiol�gico, pues las circunstancias frente a cada enfermedad objeto de vigilancia pueden variar, requiriendo un r�pido cambio de la metodolog�a de la vigilancia, por lo que se considera m�s �gil modificar anualmente, o cuando sea necesario, el correspondiente Programa Nacional que modificar constantemente este texto normativo, el cual debe estar llamado a configurar un marco jur�dico dentro del cual deban moverse las diferentes acciones y, por ello, debe ser amplio, para as� dotar al sistema de la correspondiente flexibilidad, fijando, eso s�, los l�mites de acci�n, de manera que, solo si alg�n futuro programa o medida se apartara de este marco, s� ser�a necesario entonces modificar de nuevo el real decreto.
De esta manera, con el presente real decreto se posibilita, manteniendo un eficaz sistema de alerta, reducir el n�mero de muestras a analizar para detectar las enfermedades objeto de vigilancia, dado que el riesgo de brotes ha disminuido.
Dado el car�cter marcadamente t�cnico de esta disposici�n, se considera ajustada su adopci�n mediante real decreto.
La presente disposici�n ha sido sometida a consulta de las comunidades aut�nomas y de las entidades representativas de los intereses de los sectores afectados.
Este real decreto se dicta en virtud de la habilitaci�n contenida en la disposici�n final quinta de la Ley 8/2003, de 24 de abril.
En su virtud, a propuesta de la Ministra de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino, de acuerdo con el Consejo de Estado, y previa deliberaci�n del Consejo de Ministros en su reuni�n del d�a 29 de abril de 2011,
El presente real decreto tiene por objeto establecer las medidas sanitarias para la detecci�n precoz de las enfermedades del ganado porcino que figuran en el anexo I y regular un plan de vigilancia que permita garantizar en nuestro pa�s el mantenimiento del estatus sanitario de libre frente a ellas.
Art�culo 2 Vigilancia sanitaria en el ganado porcino
La vigilancia sanitaria en el ganado porcino, incluidas las granjas de jabal�es, se basar� en un programa de vigilancia pasiva y un programa de vigilancia activa.
1. El programa de vigilancia pasiva tendr� por objeto garantizar la detecci�n precoz de las enfermedades listadas en el anexo I. Este programa se basar�:
a) En la comunicaci�n por parte de los propietarios o responsables de los animales, comerciantes, importadores, exportadores, transportistas, y los profesionales que ejerzan actividades relacionadas con la sanidad animal, sean personas f�sicas o jur�dicas, descritos en el art�culo 7.1 de la Ley 8/2003, de 24 de abril, de sanidad animal, de la aparici�n de alguno de los signos cl�nicos o anatomopatol�gicos descritos en el anexo II, a las autoridades sanitarias de las comunidades aut�nomas o ciudades de Ceuta y Melilla, donde radique la explotaci�n.
b) En la realizaci�n de una investigaci�n epidemiol�gica por parte de dichas autoridades sanitarias tras esa comunicaci�n referida en la letra a) que permita descartar o confirmar la infecci�n por parte de alguna de las enfermedades listadas en el anexo I.
2. El programa de vigilancia activa ser� examinado por el Comit� Nacional del Sistema de Alerta Sanitaria Veterinaria, regulado en los art�culos 27 y 28 de la Ley 8/2003, de 24 de abril, que podr� elevar a las autoridades competentes de las comunidades aut�nomas o ciudades de Ceuta y Melilla o al Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino, las correspondientes recomendaciones o propuestas.
Este programa tendr� por objeto garantizar y verificar el mantenimiento del estatuto de libre frente a las enfermedades listadas en el anexo I y cumplir� con los siguientes requisitos m�nimos.
a) Estar� basado en un muestreo con una periodicidad m�nima anual de las explotaciones de porcino de manera que permita garantizar, con un 95 por ciento de confianza, la ausencia de enfermedad, si esta estuviese presente con una prevalencia igual o superior al 1 por ciento. El muestreo ser� distribuido proporcionalmente entre las comunidades aut�nomas atendiendo al censo de explotaciones porcinas. El n�mero total de explotaciones objeto de muestro se fijar� en los Programas Nacionales de Vigilancia atendiendo a las variaciones del censo de explotaciones y distribuy�ndolo atendiendo al censo de explotaciones porcinas de cada comunidad aut�noma. El n�mero de animales a investigar en cada explotaci�n se fijar� igualmente en cada Programa Nacional de Vigilancia atendiendo al censo de porcino y a las condiciones de bioseguridad de cada explotaci�n.
b) Sin menoscabo de lo anterior, las autoridades sanitarias de las comunidades aut�nomas o ciudades de Ceuta y Melilla, en virtud de las competencias que tienen asumidas estatutariamente en el �mbito de la sanidad animal, podr�n intensificar los controles adapt�ndolos a las circunstancias epidemiol�gicas que acontezcan en cada momento.
Art�culo 3 Comunicaci�n de informaci�n
Anualmente, antes del 15 de febrero, las autoridades sanitarias de las comunidades aut�nomas y ciudades de Ceuta y Melilla remitir�n al Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino, a trav�s de la Direcci�n General de Recursos Agr�colas y Ganaderos, los resultados del programa de vigilancia porcina.
Art�culo 4 Infracciones y sanciones
En caso de incumplimiento de lo dispuesto en este real decreto, ser� de aplicaci�n el r�gimen de infracciones y sanciones previsto en la Ley 8/2003, de 24 de abril, y, en su caso, en el Real Decreto 1945/1983, de 22 de junio, por el que se regulan las infracciones y sanciones en materia de defensa del consumidor y de la producci�n agroalimentaria, sin perjuicio de las responsabilidades civiles, penales o de otro orden a que hubiera lugar.
Queda derogado el Real Decreto 1186/2006, de 13 de octubre, por el que se establecen las bases del plan de vigilancia sanitaria serol�gica del ganado porcino.
Este real decreto se dicta al amparo de la habilitaci�n contenida en el art�culo 149.1.16.� de la Constituci�n, que atribuye al Estado la competencia exclusiva en materia de bases y coordinaci�n general de la sanidad.
Se faculta al Ministro de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino, previa consulta con las comunidades aut�nomas, para modificar el contenido de los anexos de este real decreto, para su adaptaci�n a las modificaciones que introduzca la normativa comunitaria o internacional.
Peste porcina cl�sica.
Criterios aplicables para considerar una explotaci�n sospechosa de enfermedad, en la que se deber� efectuar una investigaci�n epidemiol�gica
Las autoridades sanitarias de las comunidades aut�nomas y ciudades de Ceuta y Melilla deber�n realizar una investigaci�n epidemiol�gica cuando los particulares descritos en el art�culo 7.1 de la Ley 8/2003, de 24 de abril, comuniquen la sospecha de presencia de las enfermedades incluidas en el anexo I, bas�ndose en las evidencias cl�nicas descritas en:
a) El cap�tulo III del anexo de la Decisi�n 2003/422/CE, de la Comisi�n, de 26 de mayo de 2003, por la que se aprueba un manual de diagn�stico de la peste porcina africana, en el caso de peste porcina africana.
b) El cap�tulo III del anexo de la Decisi�n 2002/106/CE, de la Comisi�n, de 1 de febrero de 2002, por la que se aprueba un manual de diagn�stico en el que se establecen procedimientos de diagn�stico, m�todos de muestreo y criterios de evaluaci�n de las pruebas de laboratorio con fines de confirmaci�n de la peste porcina cl�sica, en el caso de la peste porcina cl�sica.
c) El cap�tulo IX del anexo de la Decisi�n 2000/428/CE, de la Comisi�n, de 4 de julio de 2000, por la que se establecen procedimientos de diagn�stico, m�todos de muestreo y criterios para la evaluaci�n de los resultados de las pruebas de laboratorio con fines de confirmaci�n y diagn�stico diferencial de la enfermedad vesicular porcina, en el caso de la enfermedad vesicular porcina.

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 real decreto 
 real decreto 
 real decreto 
 real decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 real decreto