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Diciembre de 2012: modelo para reprimir | Considerando en frío
Diciembre de 2012: modelo para reprimir
Publicado en 30 noviembre, 2014 por fperezarceibarr
-Francisco Pérez Arce Ibarra-
Tremendos días de diciembre
Días de diciembre cargados de significados. La escenografía: El Palacio Legislativo cercado por muros metálicos y policías con su habitual equipo intimidatorio. Peña Nieto tomaría posesión. Afuera, miles de jóvenes protestaban contra la imposición anunciada. En el Ángel, MORENA convocó a miles de personas que también condenaban al presidente impuesto. Y en otras 31 ciudades había protestas. Los manifestantes del Palacio Legislativo se movieron hacia el Centro. Peña Nieto daría su primer discurso en Palacio Nacional. La clase política uniformemente vestida de traje negro, y ataviada de gestos satisfechos pero severos, como de prohombres en horas históricas, presenció el discurso largo y, esencialmente, aburrido. Sus seis ejes y 13 decisiones no tienen verdadera sustancia. Pero para eso están los locutores de la TV para encontrar sustancia donde no la hay, y contagiar con sus propios gestos satisfacción nacional. Pero en la calle había violencia. Un grupo de manifestantes muy agresivo estalló contra policías y aparadores comerciales. La respuesta de la policía fue extraordinariamente violenta, y no para combatir a los grupos violentos, sino a todos los manifestantes que había. El resultado fue lamentable: dos heridos muy graves, y decenas de heridos no tan graves o leves. Y más de cien detenidos. Las imágenes volaron, como siempre, en las redes sociales. La televisión prepara, apunta y fuego. Intentan dejar la impresión que todas las manifestaciones del día fueron irracionalmente violentas. Un grupo lo fue, pero los provocadores no fueron detenidos, y violenta fue la policía, más violenta y más irracional. Y sobre todo arbitraria. Los detenidos eran manifestantes, pero no habían realizado actos violentos. 69 seguían presos tres días después. Todos, o casi todos, inocentes de lo que se les acusa: actos violentos. Son manifestantes que se expresaban libremente. Se convirtieron en presos políticos. Se dice que fueron detenidos en flagrancia: pero los vídeos muestran que es mentira. Fueron detenidos en lugares distintos a aquellos donde acciones violentas. Los que fueron agarrados en flagrancia fueron los policías del D.F. Las redes los exhiben arbitrarios y brutales.
Días violentos dan la bienvenida a Enrique Peña Nieto y la despedida de Marcelo Ebrard.
El conjunto de estampas parece anunciar una forma de gobierno, una lección ejemplar, un cierre de filas de la clase política con el presidente. El broche de oro: la firma de un pacto por México que fue firmado por el PRI, el PAN y el PRD con Peña Nieto. Quedaron deslindados los campos: El PRD está mucho más cerca del PRI que de MORENA.
Publicado en 8 diciembre, 2012
– La policía detiene a 69 manifestantes o transeúntes en el centro del D.F. Hubo actos violentos en sitios distintos al de las detenciones.
– Las redes ofrecen muchos videos que muestran que las detenciones son arteras, que los detenidos son manifestantes pacíficos, que no se encuentran en los lugares donde hubo violencia. No se ve por ninguna parte la flagrancia que alega la policía.
– Organizaciones de derechos humanos, abogados, parientes y amigos de los detenidos protestan cotidianamente por las detenciones ilegales y violatorias de los derechos humanos.
– La Comisión de los Derechos Humanos del D.F. documenta ampliamente las detenciones ilegales de decenas de los detenidos.
– El jefe de gobierno, Migue Ángel Mancera, declara que se revisaran todos los casos y los inocentes serán liberados. (Nomás faltaba que declarara algo distinto.)
– Si los jueces, la procuraduría y el gobierno actúan con la mínima decencia, los 69 presos serán liberado. (Respiro de alivio.)
– Pero no basta. 69 ciudadanos inocentes han pasado varios días en la cárcel. ¿Por qué? ¿No se viola la ley al detener a inocentes? ¿No hay culpables de esas violaciones?
– Si no se actúa contra los que violaron la ley, la impunidad tiene permiso. Quizá se consiguió lo que se buscaba: criminalizar la protesta social. Se detuvo a manifestantes que se expresaban libre y pacíficamente y se les metió en la cárcel. Que salgan libres nueve días después no cambia el hecho: se castigó a quienes protestaban pacífica y legalmente.
– El mensaje: “mejor no te manifiestes, aunque lo hagas de manera pacífica y legal puedes ser confundido con vándalo, y en lo que son peras o son manzanas te vamos a meter a la cárcel al menos una semana”.
La del 1 de diciembre fue una razzia vil.
Dejaron en la cárcel a 14 y liberaron a 56. Con este hecho, el gobierno, la Procuraduría y la juez han reconocido, plenamente, que hubo una razzia ilegal ordenada por los mandos policíacos. Una razzia, ni más ni menos, en la que detuvieron a inocentes, manifestantes pacíficos y hasta transeúntes. ¿A eso hemos llegado en el D.F.? ¿A operativos policíacos en forma de razzias? Porque no hay ninguna duda de que eso fue. El hecho de que hayan liberado a 56 detenidos reconociendo que son totalmente inocentes, deja a los policías y sus mandos en calidad de culpables. Si los policías cumplieron órdenes, eso no los exculpa, pero señala a los mandos como los principales culpables. Los delitos cometidos por policías y gobierno no pueden quedar impunes. Las razzias atentan contra las garantías individuales y los derechos humanos. Nada justifica que decenas de ciudadanos haya sufrido 9 días de cárcel sin motivo. Si no se castiga a los culpables, si prevalece la impunidad, entonces en cualquier día un jefe policíaco, un procurador o un jefe de gobierno pueden ordenar razzias a su antojo. Ha sido el peor ataque a la Constitución y contra la convivencia pacífica en mucho tiempo. Y se hizo precisamente en la ciudad de México, cuya fama es tener el gobierno más progresista del país.
¿Y por qué dejaron a 14 presos? Quizá como coartada, sólo para no reconocer que los verdaderos culpables andan libres y ni siquiera son perseguidos. La mayoría o todos (los 14) son también inocentes. Pero la juez y el gobierno creen que salvan la cara. Al contrario, se hunden en una mayor vergüenza porque a una injusticia añaden otra. Y atribuirles el delito de ataque a la paz pública, es un insulto al sentido común y a cualquier idea de justicia. La posibilidad de sentenciarlos a penas de hasta 45 años de prisión es una atrocidad.
El gobierno de Mancera empezó bajo el ominoso signo de la represión (aunque él no la haya ordenado), y con la carga de 14 presos políticos. Muchos habitantes de la ciudad nos sentimos agraviados y levantaremos la voz de indignación mientras los 14 sigan presos. Son nuestros presos políticos: como lo fueron los del 68, los de Atenco, los de la APPO.
R9, R9, permiso para detener
“¡R9!, ¡R9!, ¡ya!” Fue la orden que recibió la policía del D.F. el 1 de diciembre. R9: significa detener. Esa fue la orden, pasar de la contención a la detención. Y llegó la orden de quién sabe quién, porque el jefe de la policía Mondragón ya no lo era, y alguien usó su clave; entonces puede presumirse que venía del jefe de gobierno, Marcelo Ebrard.
R9, R9… De la contención a la detención… Es decir: permiso para detener a los manifestantes, a los que se pueda, y no a los que hubieran cometido delitos. Así sucedió en el ya famoso cerco de Filomeno Mata: detenciones en masa. Los policías sabían que no estaban deteniendo a quienes habían provocado la violencia, no a quienes habían ido preparados con bombas molotov, no a los grupos provocadores. Esos ya se habían esfumado. Detuvieron a quienes se manifestaba pacíficamente y no agredían a nadie.
Videos, fotos y testimonios fueron contundentes. Los detenidos son inocentes. La juez no tuvo más remedio que dejar en libertad a la gran mayoría. Sólo quedaron 14. Pero contra esos 14 tampoco hay pruebas. Es evidente que el grupo organizado de provocadores no fue tocado ni con el pétalo de una detención.
Los 56 que obtuvieron su libertad nunca debieron perderla. Pasaron 9 días en la cárcel sin motivo alguno. Sus garantías individuales y sus derechos humanos fueron violados arteramente. Como lo siguen siendo los de los 14 que faltan.
El presidente del Tribunal superior de Justicia del D.F. insiste en que las detenciones de los 70 ¡fueron legales! Y suelta algo que parece una amenaza: recordó que los 56 fueron liberados con las reservas de ley.
Quienes alteraron el orden público, quienes atacaron la paz pública, fueron los policías que atendieron la orden superior: R9, R9.
Ecos del 68 en la lucha por liberar a “los 14 que nos faltan”
Manifestaciones ayer, 13 de diciembre, demandaron la libertad de “los 14 que nos faltan”. Exigen, como en el 68, libertad a los presos políticos. Son nuestros 14 presos políticos de hoy. Están privados de su libertad por haber manifestado pacíficamente sus ideas el 1 de diciembre. La policía los agarró cuando recibieron la orden de detener… y no detuvieron a los culpables de los actos violentos, sino a quienes se manifestaban pacíficamente… los agresores se habían esfumado. La policía lo sabe. Lo sabe el ministerio público y la juez. Por eso liberaron a 56 de los 70 detenidos. “Los catorce que nos faltan” no son casos distintos de los ya liberados.
La Procuraduría de justicia de D.F., los policías que los “remitieron”, y la juez 47 que ordenó que siguieran presos, los acusan de “ataques a la paz pública”, tipificado en el artículo 362 del Código Penal del D.F., un delito de carácter político, equiparable al de terrorismo, por el cual se pueden aplicar penas de 5 a 30 años de prisión (sin derecho a fianza), y pueden ser aumentados en 50% si se presenta el agravante de haber sido cometido “en pandilla”. Es decir, se pueden aplicar penas de hasta 45 años de prisión. Diría que es desproporcionado si no fuera porque es estúpidamente injusto. Ayer, los manifestantes levantaron, con toda razón, la demanda de derogar el 362.
56 de los 70 fueron liberados. Se reconoce así que fueron detenidos injustamente y perdieron 9 días de su vida en libertad. Sin razón alguna. Por acciones y omisiones de autoridades policíacas y judiciales. Además hay denuncias de tortura física y psicológica. Si tales comportamientos de las autoridades no se sancionan, se tolera y santifica la impunidad. Hay voces que exigen, con toda razón, “deslinde de responsabilidades”: que se investigue y sancione a los culpables de violar las garantías individuales y los derechos humanos de los 70 detenidos.
En el 68, los estudiantes levantaron como bandera un pliego de 6 puntos. Tres de ellos hoy se repiten:
1) Libertad presos políticos. Entonces los presos eran los líderes ferrocarrileros, culpables de haber encabezado una huelga en 1959. Hoy son “los 14 que nos faltan”, culpables de ejercer su derecho a manifestarse pública y pacíficamente.
2) Derogar los artículos 145 y 145 bis del Código Penal Federal, que tipificaban el delito de “disolución social”, delito político, que se aplicaba a dirigentes sociales, con el que se mantenía en prisión a los líderes ferrocarrileros. Hoy se pide derogar el artículo 362 del código penal local, que tipifica el delito de “ataque a la paz pública”, del que se pretende acusar a “los 14 que nos faltan”.
3) Deslinde de responsabilidades. Entonces, en julio del 68, hubo heridos y muertos, y evidentemente había responsables en el gobierno. “El deslinde de responsabilidades” era la exigencia mínima contra la impunidad. Ahora también hay heridos. Afortunadamente no hay muertes que lamentar. Pero se violaron los derechos de 70 ciudadanos a quienes se privó injusta y arbitrariamente de su liberad. A 56 de ellos durante 9 días. Y a “los 14 que nos faltan”, por un tiempo que aún no termina. Cada día que permanecen en prisión es un día más de injusticia.
De aquellos 6 puntos del 68, hoy se repiten 3. Es lamentable que el gobierno al que en estos días se exige su cumplimiento, sea el de la ciudad de México, un gobierno de izquierda que, nadie puede ignorarlo, está ligado históricamente con los movimientos anti autoritarios y justicieros de nuestro pasado reciente.
Rita Emilia Neri es inocente
La juez María del Carmen Patricia Mora Brito dictó auto de formal prisión a Rita Emilia Neri Moctezuma basándose en imágenes de las cámaras de seguridad del D.F. en las que aparece cerca de sujetos que lanzan piedras contra policías. Dice la Juez: ese comportamiento denota conformidad con los actos violentos.
A ver si entendí, señora juez, ¿Rita Emilia está presa porque en imágenes de un video del D.F. aparece cerca de quienes están tirando piedras?
¿No sería mejor, señora juez, sugerirle al Ministerio Público que presente a quienes lanzaban las piedras y no a una persona que aparece junto a ellos sin participar en la agresión? ¿Es justo mantener en la cárcel a Rita Emilia por el delito de aparecer en las imágenes cerca de los violentos? ¿Decir que el comportamiento de Rita “denota conformidad con los actos violentos”, no es una apreciación subjetiva? Y en todo caso ¿no son los culpables los que ejecutaron las acciones violentas y no una persona cuya cercanía, según usted, “denota conformidad con los actos violentos”? ¿Cuál es el delito, entonces, que se le imputa a Rita: “denotar conformidad con los actos violentos”? Su alegato en realidad confirma que la policía no agarró a los violentos y en cambio detuvo los que andaban por ahí “denotando” su conformidad.
En caso de encontrarla culpable, señora juez, la sentencia diría: culpable de tener una actitud que “denota conformidad” con los actos violentos.
El alegato de la juez Mora Brito lo único que hace es confirmar que tienen presa a una joven inocente, y que dejaron en la calle a los culpables de las acciones violentas
Derogar el 362 es absolutamente necesario
Derogar el artículo 362 del Código Penal del D.F. es indispensable para que sea efectivo el derecho de los ciudadanos a manifestar públicamente sus ideas, para garantizar el derecho a la libertad de expresión y de tránsito. Los 14 que nos faltan, los 14 presos políticos que fueron detenido el 1 de diciembre, son inocentes. Permanecen presos por decisión de la Procuraduría del D.F. (del gobierno de izquierda) y de una juez que interpretó absurdamente la presencia de los detenidos cerca de quienes realizaron agresiones violentas (de quienes rompieron vidrios de aparadores comerciales e hicieron destrozos en inmuebles públicos). Los hoy presos políticos se manifestaban pacíficamente, o simplemente ejercían su derecho de tránsito en las calles de la ciudad. Mantenerlos en prisión es una advertencia para cualquiera que convoque o participe en mítines y marchas. La provocación de un grupo infiltrado puede llevar a inocentes a la cárcel, y se les puede acusar de “ataques la paz pública”, delito tipificado en el artículo 362, con lo cual podrían recibir condenas de hasta 30 años de prisión (o el 50% adicional si se supone el agravante de haber actuado en pandilla). Los acontecimientos del 1 de diciembre, y la actitud del gobierno del D.F. ante los 14 presos políticos, limitan, acotan, advierten, inhiben el derecho de manifestación. Es una barbaridad que los 14 que nos faltan sigan presos. Es también una barbaridad que se les quiera aplicar el 362.
Los asambleístas de los partidos de izquierda han presentado una iniciativa para derogar el artículo 362 del Código Penal del D.F. Se trata de una reforma absolutamente necesaria. Como es también absolutamente necesaria la libertad de los 14 que nos faltan. Su permanencia en la cárcel nos agravia a todos
Insostenible el artículo 362 del Código Penal del DF
El texto del 362:
Se le impondrá de 5 a 30 años de prisión y suspensión de derechos políticos hasta por 10 años al que mediante la utilización de sustancias tóxicas, por incendio, inundación o violencia extrema realice actos en contra de las personas, las cosas o servicios públicos, que perturben la paz pública, menoscaben la autoridad del Gobierno del DF o presionen a la autoridad para que tome una determinación.
Es, por decir lo menos, ambiguo. ¿En qué pensaban los legisladores cuando tipificaron este delito contra quienes perturban la paz pública mediante la utilización de sustancias tóxicas, por incendio, inundación o violencia extrema? Parece que tenían en mente algo parecido al terrorismo. Cuando hablan de inundación, no creo que pensaran en alguien que tapa el caño de una casa y produce una inundación para estropear la alfombra. Sino en quien revienta tuberías y causa una verdadera gran inundación. ¿Y lo de sustancias tóxicas? No creo que pensaran en alguien que altera una bebida para dormir a un borracho y robarlo, sino en alguien que busca intoxicar a mucha gente dispersando gases en, por ejemplo, una estación del metro.
Y dónde tenía la cabeza el Agente del Ministerio Público (y qué diablos pensaba la juez), cuando aplicó este artículo a #Los14QueFaltan. Desde luego no inundaron la ciudad, ni intoxicaron a nadie, ni incendiaron edificio alguno. Queda entonces la frase: “violencia extrema”. Pero si se atreven a calificar de violencia extrema a acciones como arrojar proyectiles contra aparadores o causar destrozos en inmuebles públicos, y cosas por el estilo… Entonces ¿qué sería disparar un fusil automático contra seres humanos? ¿Súper violencia extrema? ¿Y detonar una granada en medio de un mitin? ¿Súper violencia extrema plus? ¿Y colgar a un muerto en un puente o arrojar cabezas humanas recién cercenadas en una cantina? ¿Súper violencia extrema plus agravada?
#Los14QueFaltan son completamente inocentes. No emplearon violencia extrema ni no extrema. Simplemente estaban manifestándose pacíficamente cerca (y no tanto) de los lugares donde hubo acciones violentas. Pero aun quienes arrojaron piedras y causaron daños en inmuebles públicos y privados (a quienes la policía no detuvo), están muy lejos de cualquier definición de terrorismo. Si el Ministerio público no lo ve, y la juez no se da cuenta, están, para decirlo suave, aplicando criterios que nada tienen que ver con el texto de la ley, ni con lo que sucedió el 1 de Diciembre, ni con el sentido común, ni con su obligación de procurar justicia y aplicar la ley.
La última frase del texto del 362: “que perturben la paz pública, menoscaben la autoridad del Gobierno del DF o presionen a la autoridad para que tome una determinación”, parece dirigirse a manifestaciones políticas. Una manifestación por, digamos, exigir la libertad de los presos políticos, busca presionar a la autoridad para que tome una determinación justa. Si en esa manifestación un grupo acelerado o infiltrado arroja piedras o daña inmuebles, puede repetirse el 1 de diciembre, la policía puede meter a la cárcel a manifestantes por estar cerca de los violentos y acusarlos de ataques a la paz pública.
El artículo 362 es insostenible; tiene que ser derogado. #Los14QueFaltan son inocentes; tienen que salir libres
#Los14QueFaltan siguen en la cárcel.
Nuestros presos políticos, #Los14QueFaltan, siguen en la cárcel. Pasarán ahí la navidad. Los asambleístas no derogaron el artículo 362. Pueden hacerlo en la próxima sesión. Los representantes panistas se oponen, les gusta un artículo de esa clase, que facilite la represión, que criminalice la protesta. Ojalá no tengamos que avergonzarnos de los representantes de los partidos de izquierda. Ojalá el gobierno de Mancera no siga manchando sus primeras semanas con la vergüenza de esta injusticia.
Esta es la carta que enviaron #Los14:
Reclusorio Norte, DF a 22 de diciembre de 2012
Agradecemos profundamente a toda la ciudadanía, organizaciones, activistas, por los que pelean por sus derechos, garantías individuales, vidas dignas, unidas y plenas.
Comunicamos directamente al jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera, al Presidente de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal Manuel Granados y a toda la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, para que se dé la resolución en base a la derogación del artículo 362, a su vez exigimos nuestra pronta liberación, ante los abusos, irregularidades e incongruencias de parte de las autoridades en todo nuestro proceso y en la errónea y arbitraria imputación de delitos.
Nos mantenemos fuertes, unidos y nos pronunciamos sistemáticamente en ayunos de 48, 72 hrs y algunos compañeros continuaremos a una huelga de hambre, esto a partir del día 24 de diciembre a las 12:00 hrs hasta obtener una respuesta positiva de nuestra liberación.
Así convocamos a toda la ciudadanía que se ha generado por todos los presos desde el 1 de diciembre a que se sumen a la lucha sistemáticamente de acuerdo a sus posibilidades y capacidades.
La libre democracia y las leyes siempre deben ser a favor del pueblo, de la sociedad y para la gente, para los dignos Mexicanos.
Todos libres, unidos y Fuertes
Todo mundo lo sabe: #Los14 son inocentes.
El 362 era insostenible por todos lados. Un delito sin definiciones claras, “Ataques a la paz pública”, que permitía igualar la rotura de un vidrio con un acto terrorista; que busca castigar actos de “violencia extrema”, sin definir qué diablos es eso. Aplicarlo para los hechos del 1 de diciembre era absurdo. Ninguno de los actos perseguidos fue, ni de lejos, comparable con un acto terrorista. Y por criticables que fueran, las agresiones al mobiliario urbano y a establecimientos comerciales, aplicarles penas de hasta 30 años de cárcel a quienes la cometieron era absolutamente desproporcionado. El problema del 362 es que no define con claridad el delito que se propone castigar, y al no hacerlo resulta una ley defectuosa. Por eso debe derogarse. La reforma aprobada ayer, 26 de diciembre, le quita una de sus puntos criticables: la desproporción de las penas. Por eso es aplaudible. También porque permitirá a los 14 inocentes encarcelados obtener su libertad (aunque sea bajo fianza).
#Los14 que faltan deberían salir de la cárcel por otra razón: porque no han cometido ningún delito; porque no agredieron a nadie; porque no fueron detenidos en flagrancia. Se manifestaban pacíficamente un día confuso en unas calles convulsionadas en las que junto a manifestaciones pacíficas sucedieron actos violentos. Son tan inocentes como los miles que ese día se manifestaron ejerciendo su derecho pleno. Son presos inocentes. Son presos políticos. Es tan obvia su inocencia que creo que lo sabe hasta la juez que les dio la formal prisión. Creo que Mancera lo sabe. Lo sabe el procurador. Y La Santanera, también lo sabe, lo sabe, como en la vieja canción. Los 14 podrán salir libres (aunque sea bajo fianza) y nos alegraremos por eso. Y aunque sigan bajo proceso, todos sabemos que son inocentes. Y aunque el 362, con su nueva redacción, siga vigente, seguirá siendo un adefesio insostenible.
El 362 reformado: “muy redondo para huevo…”
Publicado en 29 diciembre, 2012
Artículo 362 original:
Se le impondrá de 5 a 30 años de prisión y suspensión de derechos políticos hasta por 10 años al que mediante la utilización de sustancias tóxicas, por incendio, inundación o violencia extrema realice actos en contra de las personas, las cosas o servicios públicos, que perturben la paz pública, menoscaben la autoridad del Gobierno del DF o presionen a la autoridad para que tome una determinación
Artículo 362 reformado:
Se les impondrán de 2 a 7 años de prisión y suspensión de derechos políticos hasta por 10 años, a los que mediante la utilización de sustancias tóxicas, por incendio, por inundación o violencia, realicen actos en contra de las personas, de los bienes públicos o privados o servicios públicos que perturben la paz pública.
La reincidencia se estará a lo que establezca éste Código.
(Gaceta Oficial del Gobierno del DF del 27 de diciembre del 2012)
El cambio más significativo es la disminución de la penalidad; fue lo que permitió a #Los14 obtener el beneficio de la libertad bajo fianza, puesto que la media aritmética entre las penas mínima y máxima es menor a 5 años, dejó de ser un delito grave.
Pero hay otros cambios también significativos: el texto original hacía referencia a acciones realizadas mediante “violencia extrema”. En el texto reformado desaparece la palabra “extrema”, lo cual es de aplaudirse porque se trataba de una valoración subjetiva. A la juez Mora Brito le pareció que arrojar piedras era un acto de “violencia extrema” (lo cual en mi opinión es de una extrema estupidez), por lo que los detenidos eran probables responsables de ataques a la paz pública.
También desaparecieron las últimas líneas del texto original que proscribían las acciones descritas cuando “menoscaben la autoridad del Gobierno del DF o se presione a una autoridad para que tome una determinación”. Esto también me parece un acierto: lo primero porque quién sabe qué quiera decir eso de que “menoscaben la autoridad del Gobierno”; y lo segundo porque borra la intención de criminalizar la protesta social al ya no referirse expresamente a acciones que “presionen a las autoridades para que tomen un determinación”.
Los cambios, pues, son acertados. El problema es que el artículo sigue siendo ambiguo e impreciso. Me parece que el gran problema del 362 es que busca tipificar dos delitos distintos y no atina a ninguno:
El primero es el de “terrorismo”. El texto original, con la referencia a la “utilización de sustancias tóxicas, por incendio, inundación o violencia extrema”, y la pena de hasta 30 años de prisión, parece referirse a actos de terrorismo. Pero falla terriblemente la puntería al aplicarse a conductas como las del 1 de diciembre, para las cuales las penas consideradas resultan desproporcionadas.
El segundo es el de “vandalismo”, que corresponde más a las acciones de los grupos que el 1 de diciembre causaron destrozos en inmuebles públicos y establecimientos comerciales, y arrojaron piedras a los policías.
El artículo original era un adefesio, simplemente insostenible y merecía ser derogado. El reformado mejoró un poco, pero sigue siendo un engendro incapaz de tipificar adecuada y claramente las conductas delictivas que se busca perseguir. Como quien dice: “muy redondo para huevo, muy largo p’aguacate”.
Los presos políticos quedaron libres. Fue un triunfo para el movimiento que exigía su libertad. Pero quedó definido un método para criminalizar la protesta, para inhibir manifestaciones, para reprimir marchas pacíficas con el pretexto de combatir a grupos violentos. El nuevo modelo de represión policíaca fue utilizado en el 2013 contra el magisterio y el 20 de diciembre del 2014 contra el movimiento de Ayotzinapa.

References: artículo 362
 artículo 362
 artículo 362
 artículo 362
 artículo 362
 artículo 362
 artículo 362
 artículo 362
 resolución 
 artículo 362

Artículo 362

Artículo 362