Source: http://hrcorvalan.wordpress.com/
Timestamp: 2013-12-05 17:28:43+00:00

Document:
saber&poder | ¿Qué saberes determinan al poder político en nuestra época? ¿Qué nuevos poderes se liberan de un saber ilimitado?
Uncategorized	on octubre 25, 2012 at 11:52 pm
Dejar un comentario	SABER: ¿COMPETENCIA O COOPERACIÓN?
La comunidad nacional siempre ha reconocido y respetado el saber. La representación de ese respeto, sin embargo, se ha ido modificando a medida que la educación media de la sociedad se fue elevando y consolidando. Allá por 1930, los sectores populares aspiraban a que sus hijos fueran maestros o empleados de banco. Se trataba de saberes no comunes, que además cumplían funciones sociales bien definidas. Veinte años después, le tocó a miles de egresados de escuelas técnicas ponerse al hombro la implementación de la sustitución de importaciones que el país necesitaba por las dificultades de comercio exterior de la posguerra y que además se promovía, como parte de la visión estratégica peronista. Los candidatos a abogados, médicos, ingenieros, transitaron en todo ese período por las universidades, pero provistos en su amplia mayoría por los sectores con poder económico basado en la tierra, el gran comercio; por los dueños previos del país. Es en los últimos 50 años que comienza un entrelazado más complejo entre el conjunto de la sociedad y el saber. Los hijos de la clase media aspiran a ser egresados universitarios; los hijos de los sectores más humildes también, aunque lo ven como una esperanza las más de las veces utópica. Ser universitario pasó a ser una expectativa generalizada de progreso social y económico. Sin embargo, en la enorme expansión de la matrícula está el germen de tensiones de nuevo tipo, a las cuales hay que darles cauce y solución. Centenares de miles de egresados del sistema educativo en su fase superior siempre encuentran el reconocimiento de su nuevo saber, al menos en su ámbito familiar y social, pero no siempre se les asignará roles tan inmediatos y claros como a los maestros o empleados de banco de hace 80 años. Las crisis económicas reiteradas han contribuido a esta disociación entre saber y trabajo. Hasta hace bien poco había carreras que se cursaban con la casi total certeza que los egresados irían a trabajar al exterior, como los ingenieros aeronáuticos o los físicos, por mencionar sólo dos casos. O había abogados, contadores o diseñadores industriales resignados a dedicar su esfuerzo a trabajos no necesariamente vinculados a aquello aprendido. No son sólo las crisis las responsables del problema, sin embargo. Hay una cuestión estructural – y bien seria – cuando se cuenta con un sistema de formación superior de libre acceso y una red productiva y social a la cual se integran los egresados dependiendo de las iniciativas individuales de muchos miles de emprendedores u organizaciones de lo más diversas. Compatibilizar ambos flujos – de egreso y de inserción – seguramente deja muchas vocaciones postergadas o frustradas y además establece variadas formas de competencia entre miembros de una misma rama. Hay dos formas de esa puja para destacar. Una primera es una deformación del concepto de educación permanente – legítima idea -, que podríamos llamar carrera permanente. Los egresados de grado son estimulados al posgrado local, el posgrado internacional, diversos doctorados, como si en esa búsqueda se accediera a un saber definitivamente superior y a la vez se dejara atrás a los eventuales competidores en el mundo del trabajo. Eso se ha magnificado sobre todo en períodos de estancamiento económico, desgastando a miles de jóvenes, que no está claro ni para ellos qué es lo que buscan. Una segunda distorsión, si se quiere más peligrosa que la anterior, pero vinculada a ella, es que muchos de quienes transitan por esa secuencia de título tras título, culminan su camino como docentes e investigadores, que realimentan su decisión de vida construyendo el culto a la excelencia del conocimiento. ¿Qué vendría a ser la excelencia, en este campo? Pues lo mejor, lo superior, lo que pocos o ninguno tienen. ¿Cómo se muestra que se ha llegado a la excelencia? Compitiendo en los ámbitos del saber – revistas especializadas, congresos -, colocándose un paso por delante, en ocasiones evitando compartir información que simplificaría a otros llegar a nuestro lugar. Esta idea es antitética con el liderazgo social, ya que el líder es justamente quien es capaz de diseminar conceptos, propuestas, metodologías a escala masiva. La excelencia, concebida como se ha descrito, en lugar de vincular, termina aislando. Aparece aquí una paradójica fractura con la sociedad. En lugar de tener su origen en el poder económico, la fractura esta vez, se origina en la competencia por la cúspide del saber. Un proyecto popular necesita como el aire a quienes han acumulado saber y están dispuestos a seguirlo haciendo como proyecto de vida. No obstante, varios procesos históricos han mostrado la dificultad de sumar a muchas de estas mentes brillantes, que han aceptado la competencia como modalidad de vínculo, antes que la cooperación. Ha sido un error en varios países y circunstancias creer que la sociedad se puede arreglar sin ellos o en todo caso, convertirlos en objetos de lujo, a los que se admira pero que no aportan a la mejora de calidad de vida general. Tal vez el camino pase por redefinir la idea de excelencia. Por supuesto no es una cuestión de diccionario, sino que es un proceso político y social. ¿Qué tal si calificáramos la excelencia por el efecto comunitario de aplicar una idea o un conjunto de ellas? Si pretendiéramos que alcanzar la cima del reconocimiento – objetivo y subjetivo – pase a ser una cuestión validada por las soluciones brindadas a la comunidad, en lugar de surgir de competencias entre pares aislados de sus compatriotas, daríamos un gran paso adelante en un proceso de construcción de liderazgos. Por supuesto, si se decide recorrer este camino, se plantean exigencias que no son unilaterales, no son sólo para quienes hoy buscan excelencias que los aíslen. Como contraparte de esas demandas el sistema de gobierno, en todos sus niveles, debe estar dispuesto a reconocer el valor del conocimiento en el planteo y solución de problemas de todo tipo; debe evitar improvisar; debe convocar en tiempo y forma a quienes hayan dedicado su vida a analizar problemas de incumbencia pública; debe preocuparse por la diseminación de la información y de cada uno de los saberes necesarios. En rigor, el desafío es mucho mayor para el sistema de administración pública, para la dirigencia política, que para quienes han transitado por esta particular forma de competencia que los condena a jugar en estadios cada vez más pequeños y sin público.
Enrique Martínez, La excelencia del saber. Buenos Aires, 2011.
Publicado en Uncategorized	on septiembre 18, 2011 at 8:04 am
Dejar un comentario	Carta al Fiscal de Control Administrativo
Dr. Julio F. Vitobello
En su Nota OA/DI/MFH Nº 497/09 del 20 de febrero de 2009, dirigida al Sr. Ministro de Educación de la Nación, solicitaba ubicar y remitir el Expediente nº 868/04 del Ministerio, supuestamente extraviado. Los pedidos de información y/o remisión del Coordinador de Investigaciones de la Oficina Anticorrupción se iniciaron, al menos, a partir de marzo de 2006 (ver Nota CFCyE Nº 1211/6). Entre esa fecha y su Nota, el expediente en cuestión estuvo en poder, sucesivamente, de la Dirección General de Cultura y Educación y de la Secretaría General del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires (ver Consulta de movimientos del Exp. nº 868/04 del 21-01-2010). Nunca fue remitido a las autoridades que lo solicitaban. Como ejemplo de esta actitud, y ante la solicitud de remisión del expediente por parte del Ministerio de Educación del 7 de agosto de 2008, la respuesta por indicación del Secretario General Dr. José Scioli, fue el archivo del mismo el 28 de octubre de 2008 (ver Nota U.C.I Nº 12/08 de la Subsecretaría Legal, Técnica y de Asuntos Legislativos y Consulta de movimientos del Exp. nº 868/04). Ante la insistencia del Ministerio, la Secretaría General declaró el extravío e inició los trámites para su reconstrucción (ver Nota U.C.I Nº 334/08 del 7-11-2008). Sin embargo, el expediente estuvo en esa dependencia hasta el 10 de noviembre de 2008 (ver Consulta de mov.). Por todo lo expuesto, surge la sospecha de ocultamiento del Expediente Nº 868/04 por parte de altos funcionarios de la Dirección General de Cultura y Educación y de la Secretaría General de la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires. En consecuencia, solicito a Ud., iniciar las acciones judiciales pertinentes a la gravedad del asunto tratado.
Héctor R. Corvalán
Carta Expreso Plus EU811039830AR
Publicado en Uncategorized	on septiembre 14, 2010 at 8:19 am
Dejar un comentario	Resolución Nº 223 SSCA
Mediante Resolución nº 223 SSCA del 2 de diciembre de 2009, la Subsecretaría de Coordinación Administrativa del Ministerio de Educación de la Nación resuelve:
ARTÍCULO 1º.- Tener por reconstruido el expediente Nº 868/04 del registro del entonces MINISTERIO DE EDUCACIÓN, CIENCIA Y TECNOLOGÍA sobre la base de la documentación colectada en autos.
Publicado en Uncategorized	on enero 2, 2010 at 10:33 pm
Dejar un comentario	Resolución Nº 325 SSCA
Mediante Resolución nº 325 del 5 de mayo de 2009, la Subsecretaría de Coordinación Administrativa del Ministerio de Educación de la Nación resuelve:
ARTÍCULO 1º.- Tener por extraviado el expediente Nº 868/04 del registro del entonces MINISTERIO DE EDUCACIÓN, CIENCIA Y TECNOLOGÍA.
ARTÍCULO 2º.- Reconstruir el expediente mencionado en el artículo 1º de la presente medida, a cuyo fin se solicitará a todas las dependencias que hubieran tenido intervención en la tramitación de los obrados respecto de los cuales se ordena la reconstrucción así como al interesado, la incorporación de copias de los escritos, providencias, informes y dictámenes que tuvieran en su poder, como así también todo otro antecedente sobre el particular.
CARTA AL DR. MARTÍN MONTERO
NUEVA CARTA A LA DRA. PUIGGRÓS
NUEVA CARTA AL MINISTRO DANIEL FILMUS
resolución	on mayo 12, 2009 at 6:33 am
Publicado en Uncategorized	on abril 15, 2009 at 2:37 am
Dejar un comentario	CRIÓNICA
Publicado en criónica
ettinger	on marzo 19, 2009 at 2:17 am
Comentarios (1)	Tags: alcor, criónica
Mientras los escenarios de la cultura se atarean positivamente en la nueva inestabilidad, saludan al caos y celebran las inconsecuencias, desde hace pocos años, a partir de círculos ecológicos y ampliada luego por los económicos, se está imponiendo una discusión de nuevo cuño sobre el desarrollo sostenible -sustainability-. Poco a poco se comprende que la actual way of life y el largo plazo son, estrictamente, dos magnitudes que se excluyen mutuamente. El debate, auspiciado por los economistas-ecologistas, prueba que la inteligencia dominante ha llegado tarde, por detrás del rasgo fundamental más peligroso del industrialismo: se admite, todavía con una cuidadosa dosificación, que se sabe que el entero sistema está enraizado en la ideología de una productividad no reproductiva -lo que viene a ser una variante económica del diagnóstico de nihilismo. El proceso industrial a gran escala destruye más “reservas” humanas y naturales de las que él mismo puede producir y regenerar. En esa medida resulta ser tan autopoiético como un cáncer, tan creador como un fuego de artificio, tan productivo como una plantación de drogas. Lo que hace más de doscientos años fuera celebrado casi sin discusión como productividad humana, se hace crecientemente visible en su carácter destructivo y creador de adicción. A través de una entera secuencia de cambios generacionales, generaciones de jóvenes más sensibles, más dadas al consumo, más desvalorizadas han sucedido a generaciones mayores que ellas, relativamente conservadoras, relativamente ahorradoras, relativamente más pobres en vivencias. Ésta es una secuencia cuyo comienzo puede fijarse en la juventud de la Revolución francesa, a lo más tardar en la juventud de 1870 y en las vitalistas rebeliones contra los mundos de los padres burgueses. Lo que llama la atención por primera vez en el caso del último de los seres humanos -el solitario sin retorno-, se pone continuamente de manifiesto en artículos de consumo no retornables, en materias primas no retornables, en especies animales no retornables y finalmente en biotopos y atmósferas no retornables. A la vista de cosas que se agotan o de naturalezas terminales, los últimos seres humanos no son capaces de sacar sus propias conclusiones. De ahí que la hiperpolítica -sea lo que quiera que sea- es la primera política para los últimos hombres. En la medida en que organiza la capacidad de convivir de los últimos, tiene que hacer una apuesta con muchas pretensiones, para la que no hay precedentes; se enfrenta a la tarea de hacer, a partir de la masa de los últimos, una sociedad de individuos que, en adelante, tomen sobre sí el ser mediadores entre sus ancestros y sus descendientes. La sociedad hiperpolítica es una sociedad de apuestas, que en el futuro jugará también a mejorar el mundo; lo que tiene que aprender es un procedimiento para obtener sus ganancias de modo que, después de ella, también puedan darse ganadores. Esto presupone que la hiperpolítica será la continuación de la paleopolítica por otros medios. Pues tampoco en una sociedad de últimos hombres puede olvidarse la más antigua de las artes, la repetición de los hombres por obra de los hombres. El libro sobre esto, lo más grande de lo grande, aún no se ha escrito. Si un día encontrara su autor, su título podría ser éste: “La horda abierta y sus enemigos”. Su tema sería el favorecimiento de los hombres por obra de los hombres, y contaría la historia de nuestra Species como una aventura de mecenazgo.
productividad no reproductiva	on octubre 5, 2008 at 10:43 pm
Dejar un comentario	SOCIEDADES FUTURAS
Publicado en autodestrucción
mentalidad	on mayo 10, 2008 at 10:27 am
Comentarios (1)	El CAPITAL FINANCIERO Y EL AGRO
La rentabilidad del negocio de los granos hoy – con las actuales retenciones – es superior a la de cualquier alternativa industrial o financiera o también del propio campo, si se compara con ganadería u otras variantes. A pesar de lo anterior, los actores del sistema confrontan su renta presunta con la que hubieran obtenido si no se hubieran aumentado las retenciones de la soja y el girasol, incluso con la que obtendrían si no hubiera retención alguna, y se sienten despojados. En algunos casos, la sensación es inevitable, cuando la medida se tomó estando la cosecha en pleno desarrollo. A diferencia de la producción industrial, la producción agropecuaria se funda en un factor de producción como la tierra, no ampliable, cuya propiedad otorga derechos de renta per se. Esto ha sido así siempre y en todo lugar. La tradición del campo argentino, en particular, es justamente que la existencia de grandes extensiones en manos de poca gente convirtió en arrendatarios a quienes, disponiendo de pequeñas superficies o de ninguna, se equiparon para trabajar campos de terceros asumiendo parte del riesgo agrícola. El trabajo de la tierra, con un porcentaje de la cosecha destinado a recompensar a los dueños de los predios, es tan antiguo casi como nuestra historia económica. Hay una convergencia de dos factores, sin embargo, que han cambiado totalmente el perfil productivo agropecuario, en los últimos 20 años. Por un lado, la muy rápida difusión de la siembra directa, con aplicación de herbicidas y fertilizantes, que minimizan las labores necesarias y permiten trabajar grandes superficies en mucho menor tiempo que hace dos décadas. Por el otro, la aparición de capitales financieros enteramente ajenos al campo, pero que basados en la mayor predictibilidad de los actuales sistemas de siembra y cosecha y en la asociación práctica con empresas de labranza, comparan la renta posible con las ganancias del plazo fijo o aún de situaciones mucho más volátiles como la bolsa de valores u otros esquemas de especulación financiera, y la concretan. La irrupción acelerada de estos capitales pudo ser posible asumiendo mayores riesgos que los arrendatarios tradicionales. En lugar de pagar un porcentaje, debieron pagar – y pagan –sumas fijas por hectárea, eliminando todo riesgo en cabeza de los dueños de la tierra. La muy alta rentabilidad reitero, comparada con el mundo financiero, atrajo inversores como moscas a la miel. Aumentó la renta de la tierra y luego el valor de la tierra, de manera nunca vista antes en nuestra historia. Finalmente puso a los propietarios ante los siguientes dilemas:
b. Propietario grande de 1000 hectáreas.¿Recibo 500.000 dólares al año de renta fija o aspiro a 800.000 asumiendo los riesgos? Son muchos – muchísimos –los que disfrutan de la primera opción. Tengamos presente que estos propietarios son los que siempre han dado en arriendo una parte de su tierra. Solo que ahora las tasas son astronómicas.
c. En ambos casos – grandes o chicos –se abrió el camino de una suerte de cadena de la felicidad, ya que al percibir arriendos en dinero, éste puede ser luego invertido en los propios fondos de inversión, aumentando aún más la rentabilidad, sin involucrarse directamente en labor agraria alguna.
Las consecuencias sociales de la dominancia productiva de los fondos de inversión han sido expuestas en numerosos foros y no son exageradas en absoluto. La despoblación rural y el empobrecimiento de los sectores de servicios de los pueblos del interior son consecuencias directas del nuevo modelo. El bajo interés por las rotaciones; el riesgo de contaminación hídrica por exceso de nitratos o fosfatos; el riesgo asociado a la diseminación sin ton ni son de envases de herbicidas, no puede ni debe ser subestimado. El esquema de retenciones, como se ha visto más arriba, no elimina el negocio de los fondos. Lo más probable, en realidad, es que el aumento de retenciones provoque la disminución del costo de los arrendamientos a futuro, pero mantenga el negocio de estos grupos. En lo antedicho está el auténtico núcleo del problema agrario de hoy. Siempre hubo propietarios chicos y grandes; quienes explotaron sus campos y quienes no. Pero el actual modelo de producción rompió la relación entre el capitalista agrario y la tierra. La instalación del capital financiero como el dinamizador de la producción agropecuaria provoca infinidad de distorsiones negativas, que cualquier programa sectorial debe intentar corregir.
Enrique Martínez, La cuestión agraria en la Argentina de hoy. INTI, 2008. Publicado en agro
tierra	on marzo 29, 2008 at 12:01 am
Buenos Aires(1966), Argentina. diciembre 2013
SABER: ¿COMPETENCIA O COOPERACIÓN?
Carta al Fiscal de Control Administrativo
Resolución Nº 223 SSCA
Resolución Nº 325 SSCA
El CAPITAL FINANCIERO Y EL AGRO
RT @GoetheInstBsAs: En esta nota publicada el sábado por Revista Ñ, el pensador alemán Rüdiger Safranski indaga los derroteros de la... htt…Pressed	16 hours ago
Scarlatti - Sonatas (Murray Perahia) youtube.com/watch?v=upYUjt…Pressed	3 days ago
Amos Oz: El conflicto entre israelíes y palestinos es un choque trágico entre dos antiguas víctimas de Europa cultura.elpais.com/cultura/2013/1…Pressed	5 days ago
Tokatlian: EE.UU nunca se fue de América Latina elpais.com/elpais/2013/11…Pressed	6 days ago
Invisible - En una lejana playa del Animus youtube.com/watch?v=FUja8T…Pressed	6 days ago
Seguir “saber&poder”

References: Resolución 
 Resolución 

ARTÍCULO 1
	Resolución 
 Resolución 

ARTÍCULO 1

ARTÍCULO 2
 artículo 1

resolución	

Resolución 

Resolución