Source: http://www.senado.gob.mx/64/gaceta_del_senado/documento/84374
Timestamp: 2019-10-17 19:08:04+00:00

Document:
Gaceta: LXIV/1PPO-25/84374
La suscrita, Senadora MARÍA GUADALUPE SALDAÑA CISNEROS, integrante del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional en esta LXII Legislatura, con fundamento en lo dispuesto por los artículos 8 numeral 1 fracción II y 276 del Reglamento del Senado de la República, someto a consideración de esta Soberanía, la siguiente PROPOSICIÓN CON PUNTO DE ACUERDO POR EL QUE SE EXHORTA AL EJECUTIVO FEDERAL Y A LAS ENTIDADES FEDERATIVAS, PARA QUE LLEVEN A CABO DE MANERA URGENTE MEDIDAS PARA LA PREVENCIÓN, REDUCCIÓN Y TRATAMIENTO DE LOS PROBLEMAS DE SALUD PÚBLICA CAUSADOS POR LAS ADICCIONES EN MENORES DE EDAD, al tenor de las siguientes:
México enfrenta serios retos estructurales en materia social y de salud pública, que en buena medida determinarán el futuro de las relaciones sociales y de las políticas, así como de las prioridades que deberán asumirse desde los tres órdenes de gobierno: la obesidad y el sobrepeso; la diabetes y las cardiopatías; y el uso y abuso de sustancias adictivas.
Respecto a esto último, debemos reconocer que el Estado mexicano ha dado una deficiente atención a las políticas públicas encaminadas a la prevención, reducción y tratamiento de los problemas de salud pública causados por las adicciones en menores de edad y que es un asunto que, salvo excepciones, está fuera de la agenda nacional.
Sobre este tema, la última Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT 2016-2017) presenta cifras preocupantes que muestran que el consumo de las drogas ilícitas continua en ascenso, mientras que el uso y abuso de las llamadas “drogas lícitas” como el alcohol y el tabaco, no sólo creció, sino que además se reduce la edad de inicio en el consumo y adicción a las mismas.
Los datos de la ENCODAT 2016-2017 registran que el consumo de alcohol, en el indicador de consumo durante el último mes para la población en general se incrementa de 44.3% a 48.1 % en los hombres, mientras que en las mujeres pasó de 19.7% a 24.4% con respecto a la encuesta de 2011.
En el caso de menores de edad (es decir, personas físicas que no han cumplido la mayoría de edad, conforme al artículo 34, fracción I, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos), en el lapso de 2011 a 2016, el consumo excesivo durante el último mes ha aumentado significativamente (se duplicó de 4.3% en 2011 a 8.3% en 2016) y en el caso de mujeres tuvo un incremento de más de 3 veces (de 2.2% a 7.7%).
Los datos nacionales de la ENCODAT sobre el consumo de alcohol en menores, nos revelan que 41% de los varones, y 37.9% de las mujeres de quienes tienen entre 12 y 17 años han consumido alcohol alguna vez en su vida; hecho realmente preocupante porque, de acuerdo con la ley, ningún establecimiento tiene permitido vender bebidas con alcohol o cigarros a menores de edad.
En la población adolescente se encontró que el consumo de alcohol aumentó significativamente, no sólo en el número de jóvenes que se iniciaron en este, sino entre los que consumen con frecuencia: el consumo consuetudinario pasó del 1% a 4.1%, es decir, que se cuadruplicó entre 2011 y 2016, y este crecimiento es notorio en mujeres, pasando de 0.4% a 3.9%, es decir que creció casi 10 veces.
La Encuesta Nacional de Consumo de Drogas en Estudiantes (ENCODE) muestra que entre los estudiantes de Secundaria y Bachillerato, 7.6% de los varones y 5.8 de las mujeres consumen drogas ilícitas con frecuencia, es decir consumo en los últimos 30 días; mientras que los que han consumido alguna droga alguna vez en la vida alcanza 18.6% en los hombres y 15.9% en mujeres.
Lamentablemente no sólo aumenta el número de menores que se inician en el consumo, un porcentaje de estos está pasando del consumo experimental al regular; por ejemplo, el consumo en el último año, alcanza a 13.2% de los hombres y a 11.2% de las mujeres; 9.0% en hombres y 8.7% en mujeres que cursan secundaria y 20.2% y 15.2% respectivamente de los que cursan bachillerato y lamentablemente se registra el consumo entre niños de 11 y 12 años que cursan el 5º y 6º grado de primaria, entre los cuales, poco más de tres de cada 100 están consumiendo alguna droga.
Al menos 5.5 de nuestros estudiantes de secundaria y bachillerato, requieren de un apoyo terapéutico (como consejo breve) y que el 1.3% requiere un tratamiento más especializado, principalmente los varones 7.7%, en comparación con las mujeres 5.9%. Uno de cada 10 estudiantes de bachillerato necesita ayuda.
Por otra parte, los datos epidemiológicos no sólo muestran un notable crecimiento en las cifras de consumo, también en el impacto que tiene en la salud física y mental, en la dinámica familiar y en la sociedad. Este impacto se presenta especialmente en menores de edad, ya que en la medida que es mayor el número de estos que consumen a edades cada vez más tempranas, se presenta un número creciente de menores con dependencia. Situación que se hace compleja dado que las instituciones de salud no cuentan con los recursos, ni están preparadas para enfrentar este fenómeno social emergente.
El consumo de drogas, alcohol y tabaco, sobre todo cuando se presenta en edades tempranas se asocia con el pobre rendimiento y el fracaso escolar, el desarrollo de trastornos emocionales y de la conducta alimentaria; hechos de violencia como el acoso escolar, experiencias de abuso sexual y embarazo, así como actos suicidas, consumados o no, y problemas de conducta y actos antisociales, entre otros.
Las expectativas resultan preocupantes, la dinámica cultural del mundo global se relaciona con el aumento de problemáticas psicosociales en nuestros adolescentes y a ello debemos sumar las limitaciones de las familias y las escuelas para apoyar el desarrollo psicosocial de nuestros menores.
Se estima que el aumento en las cifras de consumo se mantendrá como resultado de la aceptación social que de manera creciente están teniendo los menores hacia las drogas; cada vez disminuye la percepción de riesgo que tienen hacia éstas. Por ejemplo hacia la mariguana, 30% de nuestros menores considera que no es peligroso su consumo. Entre los consumidores la percepción de riesgo disminuye a más de la mitad en el caso de la mariguana y en un 22% aproximadamente para las otras sustancias.
El Sistema de Vigilancia Epidemiológica en Adicciones del país, muestra la relación que tiene el consumo con actos antisociales especialmente en menores de edad. En las instancias de justicia que atienden a menores en conflicto con la ley, se registra que el 24.3% de estos cometió un delito bajo la influencia de alguna sustancia. El robo (72.1%) fue el delito más cometido por los menores. De los menores infractores entrevistados, el 68.1% refirieron consumir habitualmente drogas y la mariguana fue la sustancia más reportada (35.0%), seguida del alcohol (29.8%) y el tabaco (27.3%).
Los grupos de ayuda mutua y los centros especializados de tratamiento reportan un incremento en la demanda de atención para menores con problemas de consumo, incluso desde los 10 años y que no reciben atención porque los servicios disponibles estas diseñados para atender a personas de mayor edad. No se disponen de modelos ni espacios para el tratamiento en régimen de internamiento y los centros especializados para la atención de menores con este tipo de problemas son prácticamente inexistentes.
En cuanto a esta materia, nuestro orden jurídico vigente, encabezado por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la Ley General de Salud y sus disposiciones reglamentarias y administrativas, establece lo siguiente:
El artículo 73, fracción XVI, de la Constitución General crea el Consejo de Salubridad General, como la autoridad constitucional ejecutiva que depende directamente del Presidente de la República, facultada para emitir disposiciones generales obligatorias en el país y medidas en la campaña contra el alcoholismo y la venta de sustancias que envenenan al individuo o degeneran la especie humana, así como las adoptadas para prevenir y combatir la contaminación ambiental, las cuales deben ser revisadas por el Congreso de la Unión en los casos que le competan, pero después de haberse aplicado;
El artículo 13, inciso “C” de la Ley General de Salud, señala que, en materia de salubridad general, la prevención del consumo de narcóticos y la atención de las adicciones es competencia de la Federación y las entidades federativas;
El artículo 184 Bis de la referida Ley que establece que el Consejo Nacional Contra las Adicciones, tiene como objeto “promover y apoyar las acciones de los sectores público, social y privado tendientes a la prevención y combate de los problemas de salud pública causados por las Adicciones que regula la presente ley”;
Asimismo, en la Ley General de Salud se establecen programas preventivos y de tratamiento contra adicciones como el Programa para la Prevención, Reducción y Tratamiento del uso nocivo del Alcohol, la Atención del Alcoholismo y la Prevención de Enfermedades derivadas del mismo, y el Programa contra la Farmacodependencia, así como las acciones que se desarrollen en la ejecución de dichos programas (artículos 182 bis a 193 Bis);
El establecimiento en la misma Ley General de Salud de un capítulo especial en materia de Delitos Contra la Salud en su modalidad de Narcomenudeo, que comprende los artículos 473 al 482, en el que se sanciona penalmente tanto el comercio o suministro como la posesión de estupefacientes, psicotrópicos y demás sustancias o vegetales que determinen la propia Ley y los convenios y tratados internacionales de observancia obligatoria en México, y
La creación del Programa contra el Tabaquismo en la Ley General para el Control del Tabaco, el cual derogó al programa contra el tabaquismo regulado originalmente en la Ley General del Salud, así como lineamientos sobre las acciones para poner en práctica dicho programa (artículos 10 al 13).
En el mismo sentido, el Artículo 50 de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes establece que:
Artículo 50. Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a disfrutar del más alto nivel posible de salud, así como a recibir la prestación de servicios de atención médica gratuita y de calidad de conformidad con la legislación aplicable, con el fin de prevenir, proteger y restaurar su salud. Las autoridades federales, de las entidades federativas, municipales y de las demarcaciones territoriales de la Ciudad de México, en el ámbito de sus respectivas competencias, en relación con los derechos de niñas, niños y adolescentes, se coordinarán a fin de:
En tal virtud, el presente punto de acuerdo pretende hacer patente a las autoridades de salud la urgente necesidad de implementar políticas públicas y acciones concretas a fin de reforzar la detección y tratamiento en menores de edad, así como los programas de prevención de adicciones, para evitar por un lado que los menores se inicien en el consumo de drogas legales como tabaco y alcohol y las ilegales, y por otro fortalecer las capacidades de la Federación y de las entidades federativas para atender al número creciente de menores de edad que ya padecen estos problemas.
Es imperativo que si se desea atender este problema de salud pública, el Ejecutivo Federal trabaje de manera integral para armar un andamiaje estructural y planes pilotos a nivel federal, para poder controlar y prevenir las adicciones en los niños y jóvenes.
En esta materia se requiere un cambio estructural que vaya más allá de las políticas públicas que se han impulsado en los últimos años; acciones de fondo y de carácter integral que vayan a la raíz del problema y que aporten soluciones reales a esta situación de emergencia que amenaza con seguirse agravando.
Entre las acciones inmediatas, sin que sean las únicas, se encuentran algunas que mediante la acción coordinada tanto la Federación como las Entidades Federativas pueden emprenderse para atender el problema de las adicciones en menores de edad, entre ellas:
Que se fortalezcan de manera urgente los programas de prevención universal, selectiva e indicada, dirigidos a menores de edad.
Que se fortalezcan las medidas de vigilancia epidemiológica de las adicciones para determinar el impacto de problema en menores de edad a través del Observatorio Mexicano en Alcohol Tabaco y Otras Drogas (OMEXTAD).
Que se destine un porcentaje de las camas en los centros gubernamentales de tratamiento de adicciones para atender a menores con problemas de adicciones.
Que un porcentaje de los recursos que se destinan para apoyar a los centros de tratamiento de adicciones con modalidad de tratamiento residencial, se etiqueten para atender a menores de edad con problemas de adicciones.
Que las instituciones gubernamentales que atienden problemas de adicciones fortalezcas sus modelos y herramientas terapéuticas para la atención de los menores con problemas de adicciones y sus familias; y,
Que se fortalezcan los acuerdos de coordinación entre el sector salud y las instituciones de justicia que atienden a menores en conflicto con la ley con problemas de adicciones para fortalecer las acciones de tratamiento
De todo lo referido anteriormente, a la luz de los resultados señalados, queda claro que las políticas públicas ejecutadas por el Gobierno federal no han resuelto el problema de las adicciones y menos aún en los menores de edad, por lo cual es urgente que desde este Poder Legislativo exijamos el diseño y aplicación de acciones que permitan enfrentar esta situación.
Desde este Senado debemos llamar la atención del nuevo Gobierno federal que iniciará sus funciones a partir del próximo primero de diciembre, en el sentido de que este es un tema que no debe relegarse u omitirse su atención, cuando las cifras y los datos nos están señalando la urgencia de enfrentarlo adecuadamente.
Por lo antes expuesto, someto a consideración de esta Soberanía la siguiente proposición con:
Primero. El Senado de la República Honorable, del H. Congreso de la Unión, exhorta al titular del Ejecutivo Federal y de las entidades federativas, para que, en coordinación con la Comisión Nacional Contra las Adicciones, lleven a cabo de manera urgente las medidas necesarias para la prevención, reducción y tratamiento de los problemas de salud pública causados por las adicciones en menores de edad, de conformidad las disposiciones indicadas de la Ley General de Salud y de la Ley General para el Control del Tabaco, a fin de atender el alarmante crecimiento del consumo de drogas en este sector de la población y su impacto en la salud física y mental de éstos, en la dinámica familiar y en la sociedad en general.
Segundo. El Senado de la República exhorta respetuosamente a la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados a que en el proceso de análisis, discusión y aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal de 2019 considere un incremento en los recursos asignados para la prevención y atención contra las adicciones, principalmente en menores de edad.
Dado en el Salón de Sesiones de la H. Cámara de Senadores, en la Ciudad de México, a 27 de septiembre de 2018.

References: artículo 34
 artículo 73
 artículo 13
 artículo 184
 Artículo 50

Artículo 50