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Timestamp: 2017-09-20 06:28:41+00:00

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MODULO IV FIGURA DEL EDUCADOR
Publicada porCebrián Landaverde Modificado hace 3 años
Presentación del tema: "MODULO IV FIGURA DEL EDUCADOR"— Transcripción de la presentación:
1 MODULO IV FIGURA DEL EDUCADOR 4.1 ¿Cómo debe ser el educador adulto de referencia? 4.2 Figuras de la intervención cotidiana 4.3 Características del educador 4.4 Funciones del Equipo Educativo 4.5 Acción tutorial 4.6 Los Instrumentos de la Planificación Educativa 4.7 Metodología 4.8 Resolución de conflictos e intervención en crisis 4.9 Protocolos de actuación 4.10 Bibliografía
2 4. 1 ¿CÓMO DEBE SER EL EDUCADOR ADULTO DE REFERENCIA
La Fiob lleva varios años realizando un modelo de intervención con menores en situación de conflicto social, de una forma eminentemente práctica. Este supone una continua evolución y evaluación de la forma de hacer de los centros. Cada educador, cada director, cada clínico, tiene su propio estilo, pero todos parten de un marco común necesario y que da base a las intervenciones con estos menores. Que duda cabe, que el trabajo con menores es intenso y precisa para ello, que las personas dedicadas a la intervención y educación de los menores, posean una serie de competencias. Fundamental es el equilibrio emocional, que permite manejar las situaciones de manera adecuada. Y fundamental también, es que el educador posea vocación, profesionalidad y pasión por su trabajo
3 En los centros terapéuticos todos sus componentes son piezas claves para el buen funcionamiento de los mismos; desde las personas que conocen la problemática y el abordaje de la misma en base a un diagnóstico previo (equipo clínico), la persona que marca la línea general de trabajo (director), y los que se encargan de la intervención educativa (equipo educativo). Pero sin duda, los educadores son los que mejor conocen a los menores, puesto que están día a día con ellos, comparten sus alegrías, actividades, descanso, enfados, frustraciones y por ello, deben saber interpretar en cada situación al menor y saber trasmitir esa información primordial para el buen funcionamiento del centro y beneficio del menor, al resto del equipo.
4 4.2 FIGURAS DE LA INTERVENCION COTIDIANA
Como hemos apuntado brevemente en el Módulo I, en el apartado del organigrama del centro, éste se compone de las siguientes figuras de intervención, que pasamos a detallar: Dirección: aplica el Reglamente de Régimen Interno. Orienta al menor sobre su situación personal y judicial/administrativa. Atiende a las necesidades del menor. Equipo Clínico: atienden a las necesidades generadas por la psicopatología del menor. Supervisión de la correcta aplicación de las Pautas de intervención cotidianas, contratos de contingencias, etc. Establecen conductas objetivo, eventos de estímulos a controlar, inventarios de refuerzos y castigos, etc. Se encargan de la elaboración de los correspondientes programas individualizados.
5 Educadores: dan información y aplican refuerzos y castigos según los criterios establecidos en cuanto a conductas adecuadas e inadecuadas y faltas leves, graves y muy graves especificadas en el Reglamento de Régimen Sancionador. Tutor del menor: además de cumplir su función como educador, se encargará del seguimiento y correcta aplicación de los correspondientes contratos de tutoría o de contingencias con el menor. Mantiene una relación privilegiada con el menor actuando como primer referente del mismo en el centro.
6 4.3 CARACTERÍSTICAS DEL EDUCADOR
En el trabajo con menores es muy importante la formación (tanto la formación reglada como la complementaria, acorde con el perfil profesional desarrollado), pero también es muy importante el estilo personal del profesional que se enfrenta al trabajo diario con los chicos y chicas. Algunas características importantes a destacar son: Trabajo en equipo (los centros cuentan como ya hemos comentado con un equipo multidisciplinar, y por ello es necesario la coordinación entre todos los miembros del equipo, para actuar de manera conjunta y coordinada en cada momento). Iniciativa y decisión (el proyecto nos marca los límites, y el educador debe moverse entre ellos; lo ideal es que organicemos y planifiquemos, pero no olvidemos que trabajamos con personas, y esto hace que en ocasiones, no todo se pueda planificar y concretar). Resolución de problemas y conflictos (de forma asertiva, tranquila, serena y adecuada) Flexibilidad y capacidad de adaptación (los centros son proyectos, y como tales, han de evaluarse, reflexionar sobre ellos y si es necesario cambiar dinámicas, con el fin de llevar a cabo propuestas de mejora). Compromiso y co-responsabilidad Tolerancia a la frustración
7 Autocontrol Expresión y comunicación (el educador es el adulto de referencia para los menores, y por ello debe un modelo en todo, pero especialmente en el estilo y habilidades de comunicación). Asunción de normas y procedimientos Baja ansiedad y manejo del estrés Motivación Sentido del humor Planificación y organización Capacidad didáctica (la creatividad, el modelado, el andamiaje, son claves para el aprendizaje de los menores). Creatividad Capacidad de análisis y observación Asertividad y empatía
8 Educador/a 4.4 FUNCIONES Y RESPONSABILIDADES DEL EQUIPO EDUCATIVO
Educador/a Objetivos del puesto: Atender y supervisar continuamente a los menores; Diseñar y ejecutar los itinerarios educativos; Tutorizar al menor asignado por Dirección. Funciones y responsabilidades: Evaluación y planificación de necesidades educativas en colaboración con el equipo clínico Diseño, programación e impartición de talleres/aula Elaborar informes Velar por la integridad de los menores, interviniendo en la contención psíquica, física y mecánica Proporcionar los cuidados básicos (atención primaria) del menor (comida, descanso, aseo) Intervenir en las distintas actuaciones referidas al menor, tipificadas en el Reglamento de Régimen Interno del Centro y/o protocolos Participar activamente en las reuniones de equipo Efectuar traslados y acompañamientos de menores Ejercer de tutor
9 Educador/a auxiliar Objetivos del puesto:
Atender y supervisar continuamente a los menores Funciones y responsabilidades: Proporcionar los cuidados básicos (atención primaria) del menor (comida, descanso, aseo) Velar por la integridad física de los menores, desde la óptica del cuidador, interviniendo en la contención psicológica, física y mecánica Acompañar a los menores en el desarrollo de los talleres aula y actividades de ocio y tiempo libre Cumplimentar registros (averías, partes diarios, comportamiento del menor, etc) Intervenir en las distintas actuaciones referidas al menor, tipificadas en el Reglamento de Régimen Interno del Centro y/p protocolos Ejercer labores de observación del menor en su entorno cotidiano, registrarlas e informar al equipo educativo Participar en las reuniones semanales de equipo Atender las incidencias que ocurran en horario nocturno. Aplicar las medidas para obtener un buen descanso. Realizar acciones que faciliten el buen funcionamiento del Centro Acompañar a los menores en aquellas actividades individualizadas que impliquen salida del grupo educativo Practicar primeros auxilios en caso de necesidad
10 4.5 ACCIÓN TUTORIAL Ante una situación de desprotección social de los menores, la Administración Pública puede aplicar las siguientes medidas de protección: La ayuda o el apoyo familiar en situaciones de riesgo (medida de prevención y reparación de las situaciones que provocan dicha situación). b) La guarda del menor. La entidad pública asumirá la guarda del menor cuando previamente haya sido declarado en desamparo, a solicitud de los padres cuando concurran circunstancias graves que impida a aquellos el cuidado de los hijos, o cuando lo acuerde el juez. c) La asunción de la tutela por ministerio de la ley, previa declaración de la situación de desamparo del menor, que conllevará siempre la guarda del menor.
11 Cuando se da una situación de riesgo hacia un menor, el Equipo Municipal de Servicios Sociales Generales (EMSSG) del municipio de residencia del menor procede a la apertura del expediente administrativo de dicho menor. Si la intervención del EMSGG no es suficiente para solucionar el problema familiar, se derivará a la autoridad pública competente en temas de menores que ahondarán en la situación y seguirán con la elaboración del expediente. El expediente de un menor es el documento mediante el cual se recoge toda la información sobre su vida a todos los niveles: Situación legal y motivos por los que ha llegado al centro, informes de derivación, etc. Situación sanitaria y desarrollo físico de la salud Situación escolar y desarrollo de las capacidades cognitivo-intelectuales así con la adaptación e integración escolar. Desarrollo de las capacidades afectivo-emocionales Situación de adaptación e integración familiar. Desarrollo de las habilidades sociales y/o de autonomía personal Adaptación e integración residencial y adaptación e integración comunitaria.
12 El expediente del menor es un documento vivo, es decir, a nuestras manos llega una primera elaboración a través de los EMSGG o de la autoridad pública competente en temas de menores que, debemos ir completando en todas sus facetas, puesto que de aquí deberemos tomar las pautas de intervención que, se llevarán a cabo a través del Equipo Educativo. Durante el tiempo que el menor resida en el centro, se recogerá toda la información disponible y se archivará con el resto de documentos a fin de dejar constancia de todo lo que concierne al menor y su bienestar completando así su expediente.
13 ¿Qué diferencia hay entre tutor/a y acción tutorial?
Como ya hemos comentado, la responsabilidad de la tutela o de la guarda de un menor recae sobre la administración pública competente en materia de menores, la cual delega esta competencia en los directores de los centros. Son ellos los que asumen el cuidado, la responsabilidad que ello conlleva y las decisiones que se tomarán para y por el bienestar del menor. Nosotros como educadores vamos a ejercer un rol de “tutor/a” que no tiene nada que ver con la realidad legal del menor. El tutor es seleccionado para cada menor de entre el equipo educativo atendiendo a las características del menor. Es la figura de referencia del menor en el centro, atendiendo a sus necesidades de primera instancia. El menor nos llama tutor/a. Somos nosotros los que interactuamos con él, siendo modelo de referencia y apoyo a lo largo de su estancia. Lo cierto es que la función de tutor compete única y exclusivamente al director del recurso donde el menor se encuentre y, el educador realizará la acción tutorial necesaria bajo la supervisión del Equipo directivo (Director/a, subdirector/a, psicólogo/a y trabajador social). Al margen de esta realidad, nos vamos a considerar tutores de los menores, puesto que el director de nuestro centro ya ha delegado en nosotros, para desarrollar un plan de intervención con el menor en función de las características y condiciones que le han llevado al ingreso en el recurso, con el fin de dotar al menor de autonomía y confianza suficiente para vivir en sociedad y todo lo que ello conlleva.
14 La figura del Tutor en el Contexto terapéutico
El tutor es una figura esencial en el modelo de intervención de la FIOB con menores. Especialmente importante esta figura en los centros especializados, por lo que supone de figura de referencia para los menores. Dicha figura es seleccionada para cada uno de los residentes, de entre el equipo educativo, atendiendo a las características personales y específicas de cada uno de los menores. Dicha selección la realiza la dirección del centro de acuerdo a una serie de criterios y estilos personales del personal educativo a propuesta del equipo clínico. En el ámbito de la intervención que se lleva a efecto en el centro especializado, las características y diferentes tipologías de menores con las que podemos encontrarnos en los centros hacen que la intervención pueda verse complicada. Ante las situaciones que dificultan la labor de los clínicos para el abordaje individual, el educador, tutor de los menores puede contar con una serie de ventajas y que hacen referencia a la posibilidad de mantener un contacto continuado con el menor día a día, algo que difícilmente puede realizar el clínico. Estas son: Acompañamiento diario en las actividades del menor, siendo una figura de referencia continua y presente para el menor, con quien puede establecer una relación de cercanía y confianza. Posibilidad de mantener una relación de intimidad. Mediante los espacios que potencia y facilita la tutoría, la cual se lleva a efecto principalmente en el espacio del menor (habitación). Posibilidad real de llegar a establecer una vinculación afectiva.
15 Funciones terapéuticas del Tutor
Ofrecer al adolescente contención: Procurar al adolescente un sostén en su crisis, acompañarlo en su miedo y en su angustia. Enseñar a controlar el comportamiento: Poniendo límites a las conductas inadecuadas y ayudando a encontrar alternativas en la expresión de la frustración y la angustia. Ayudar al joven a decidir: En aquellas áreas que todavía no está preparado para realizar una toma de decisiones autónoma, a hacerse un adulto responsable de sí mismo. Ayudar a desplegar su capacidad creativa: Promoviendo el desarrollo de aquellas áreas más sanas o más libres de conflicto, potenciando de este modo su identidad positiva. Facilitar al joven una mirada más amplia de su mundo objetivo: Devolviéndole una visión de conjunto de su mundo relacional, que en ocasiones resulta inaccesible aojos del adolescente al que “el árbol no le deja ver le bosque”. Generar espacios para pensar: Para reflexionar en común, y para que el adolescente empiece a elaborar por sí mismo, sustituyendo poco a poco la tendencia a la actuación irresponsable, por la capacidad de simbolización y de asumir sus propios actos. Ayudar al adolescente a paliar la distancia entre el espacio real y el espacio social que fantasea: favoreciendo las posibilidades de adaptación a los contextos normalizados.
16 ¿Con qué recursos contamos?
REUNION DE EQUIPO Es un recurso que engloba al Equipo directivo, y al Equipo Educativo, de carácter semanal y cuyo objetivo es transmitir información relevante para el funcionamiento del equipo y recibir la información oportuna para ir coordinando la línea de trabajo con los menores. En la reunión, ente otros asuntos más específicos, se plantea como son los menores (evaluación de cada menor, su evolución, aspectos a destacar, estado de ánimo, problemas encontrados, y pautas de intervención para los mismos); se realiza la coordinación educativa (aportaciones, comentarios y propuestas; es un espacio para que todo el equipo pueda llevar a reunión aquellos aspectos que les interesen que sean tratados) y se realiza también la Asamblea de menores ( uno de los educadores lee al equipo las demandas y propuestas que los menores han planteado en la asamblea de la semana anterior; desde dirección y siempre consultando a todo el equipo, se les da respuestas a las demandas planteadas, que les serán comunicadas a los menores en la asamblea de ese día).
17 HOJA SEMANAL DEL TUTOR En las reuniones del Equipo Técnico que se hacen semanalmente, hay un apartado con el epígrafe Menores, en el que cada tutor pone sobre el tapiz lo acontecido en la semana de los menores a su cargo, se intercambia información con los demás compañeros y se establecen nuevas pautas de intervención si fuera necesario, para la consecución de los objetivos propuestos para la semana siguiente. Por parte de los tutores, todas las semanas se hacen tutoría individual con cada menor al cargo, en la que se registran las incidencias, se valora el grade de consecución de los objetivos de la semana anterior y se proponen nuevos en caso de que sea necesario, la metodología a seguir y los refuerzos que potenciarán las conductas positivas que se consigan, se toma nota de todo aquello que el menor demanda y, sobre todo se recoge también todo aquello que le preocupa, lo que le alegra, lo que le pone triste, su estado de ánimo, deseos, etc.
18 ¿Qué es un tutoría? Una tutoría es un instrumento o herramienta cuya función es la de mantener un contacto directo e individualizado, que establezca pautas compartidas y comprometidas entre tutor y menor a fin de favorecer su desarrollo y autonomía personal. El objetivo de la tutoría, además del ya mencionado, es el de asegurar el completo desarrollo del menor en las áreas de desarrollo personal y las áreas de adaptación e integración en los contextos significativos. La acción tutorial debe potenciar e incrementar estas habilidades a través de intervenciones y/o actividades encaminadas a establecer pautas de atención individualizada con los menores, que luego se trabajarán en colaboración con el resto del Equipo Técnico.
19 Las áreas de desarrollo personal comprenden:
Desarrollo cognitivo-intelectual  esta área hace referencia a qué es lo que conoce el menor y cómo organiza y estructura este conocimiento. Desarrollo afectivo-emocional  hace referencia al estado emocional y, en concreto, a la estrategia principal de organizar y estructurar la expresión de sentimientos y controlar la conducta en la interacción con los demás. Esta área está relacionada con los sentimientos, valores y motivaciones del menor. Desarrollo de las habilidades instrumentales  hace referencia a aquellas habilidades que facilitan la adquisición de conductas independientes y autosuficientes, así como el aprendizaje de habilidades de competencia social. Desarrollo físico y salud  hace referencia a las variables biológicas, físicas y psicológicas relacionadas con el estado de salud y el cuidado de los menores atendidos.
20 Las áreas de adaptación e integración en los contextos significativos comprenden:
Contexto familiar  hace referencia al núcleo familiar de convivencia del que procede el menor, y aquellos familiares o personas significativas para él, o bien, que están implicadas en su educación y cuidado. Contexto escolar/laboral  hace referencia al ámbito en el que el menor adquiere la formación intelectual y/o instrumental básica. Es así mismo, un contexto estructurado donde progresa la socialización, sobre todo, en lo referente a la adquisición de normas de funcionamiento social. Contexto residencial  la residencia es un lugar estructurado que acoge temporalmente al menor para atender aquellas necesidades que no han sido resueltas adecuadamente por el contexto familiar de origen. El objetivo prioritario que nuestra atención debe plantearse es la integración y adaptación del menor al contexto de convivencia que presenta la institución. Contexto comunitario  es el lugar donde está inmerso el menor y su familia, y se caracteriza por un espacio físico compartido, unas relaciones y lazos comunes, la interacción social entre sus miembros y la existencia de unos recursos sociales de uso común.
21 Registro de admisión El registro de admisión cumple el objetivo de conocer y registrar el grado de aceptación del recurso residencial durante la primera semana de estancia del menor en el centro, conocer las reacciones emocionales y manifestaciones conductuales del inicio del internamiento, y por último, conocer y registrar las acciones maltratantes recibidas por el menor previas al ingreso. Se comenzará a rellenar el registro con la información disponible en el momento del ingreso. El resto de información contenida en los registros se cumplimentará durante la primera semana de estancia en el centro. Se encargará de cumplimentarlo el educador que reciba al menor. El resto de información será rellenada por el educador referente (tutor).
22 Registro de admisión El registro contiene las siguientes categorías:
Circunstancias previas al ingreso Características que presenta el menor en el momento del ingreso Actitudes durante la primera semana de estancia en el centro Otras impresiones u observaciones a destacar por el educador Posibles malos tratos recibidos por el menor Registro de pertenencias: Este registro tiene como finalidad dejar constancia, de las pertenencias que el menor trae consigo al centro. Cuando el menor llega al centro debe dejar sus pertenencias en la sala de educadores para que el educador lleve a cabo las siguientes tareas: revisar, contar y marcar la ropa; retirar y guardar todo aquello que no sea necesario y/o peligroso para el menor u otros menores del centro; registrar por escrito todas las pertenencias del menor.
23 Registro de admisión Registro de Evaluación Inicial:
El objetivo de este registro es proporcionar un instrumento unificado de evaluación a través de unas variables de observación sobre el funcionamiento global del menor. Se comenzará a realizar después de la primera semana de estancia en el centro. El periodo indicado para su cumplimentación es de 30 a 45 días, según la cantidad de información que se disponga del menor. El encargado de realizarlo será el educador de referencia o tutor, pero no hemos de olvidar contrastar la información con el resto de compañeros del equipo técnico puesto que ellos también están en contacto directo con el menor. Se elabora un registro para cada una de las áreas de intervención que anteriormente hemos mencionado.
24 “En este Manual hemos querido darte unas breves pinceladas de la figura del educador como tutor del menor. Sin embargo, será “tu tutor de acogida en el centro” el encargado de explicarte todos estos aspectos con mayor profundidad, y enseñarte los protocolos de actuación, el registro y elaboración de informes, los recursos con los que cuentas, y todo aquello que concierne a la tarea de educador/tutor”.
25 4.6 LOS INSTRUMENTOS DE LA PLANIFICACIÓN EDUCATIVA En los centros terapéuticos es necesario programar y planificar toda la intervención con los menores residentes. Éstos deben conocer el recurso, sus actividades, quien las lleva a efecto, en qué lugar se desarrolla la actividad y a qué hora. Los menores deben de saber qué se espera de ellos, cuales son los objetivos que nos proponemos y que ellos se proponen. Todo debe ser explícito. Este conocimiento favorece la tranquilidad de los menores y de los educadores. Esta planificación debe ir de lo general a lo particular. Se debe crear un marco común que sirva de referencia a todos y a partir del cual podemos ir a lo particular de cada caso. Veámoslo más esquemáticamente:
26 LOS DOCUMENTOS DE CENTRO: NIVELES DE CONCRECIÓN
PROYECTO EDUCATIVO DE CENTRO (PEC) 1º NIVEL PLAN ANUAL DE ACTIVIDADES 2º NIVEL PROGRAMACION INDIVIDUAL (PII) 3º NIVEL
27 En este sentido, el marco más general viene definido por el Proyecto de Centro (PEC), y de ahí se generan diferentes niveles de concreción hasta llegar a lo más específico, que son los Programas de Intervención Individuales (PII). 1º NIVEL DE CONCRECIÓN: EL PEC El Proyecto de Centro, es el primer nivel, donde debe quedar perfectamente definido el tipo de centro al que se refiere y su tipología. También quedará definido el marco legal y normativo que rige el proyecto, que vendrá marcado por las leyes, decretos y normativas de la Comunidad Internacional Estatal y Autonómica. Igualmente recogerá el objetivo general y los objetivos específicos del proyecto, el personal y sus funciones, la línea metodológica y las diferentes líneas de intervención clínica, educativa, familiar, y el diseño de la intervención individual (fases por las que debe pasar el menor durante la intervención y estancia en el recurso). También se reflejará el horario general del centro y el Reglamento de Régimen Interno (normativa interna del centro).
28 2º NIVEL DE CONCRECIÓN: PLAN ANUAL DE ACTIVIDADES
En este segundo nivel, encontraremos las actividades que desarrollamos con el grupo. El centro realiza este tipo de intervención a través de las actividades que se llevan a cabo en los diferentes talleres que el equipo educativo programa anualmente. Estos talleres que se llevan a cabo en el centro están organizados por áreas a desarrollar: Área formativo- laboral: en estos talleres se dota a los adolescentes de habilidades necesarias para superar con éxito actividades relacionadas con la escuela/aula (donde se abordan dificultades de aprendizaje y contenidos educativos básicos, correspondientes a su nivel educativo) y se les orienta en la búsqueda de un primer empleo. Área social: en este tipo de talleres se pretende que los menores puedan hacer uso de sus habilidades y su imaginación, (habilidades sociales, higiene y salud, taller de deporte…). Área de ocio y tiempo libre: se pretende que los menores aprendan a utilizar de forma saludable su ocio y tiempo libre, a la vez que con estos talleres se permite el aprendizaje de tareas, y el desarrollo de aspectos de la personalidad como la tolerancia, la impulsividad, etc. Ej: taller de artesanía o manualidades, debate social, relajación y dramatización, salidas de ocio.
29 3º NIVEL DE CONCRECIÓN: PROGRAMACION INDIVIDUAL
Es el último nivel de concreción, ya que se aborda la problemática individual de cada caso. El objetivo consiste en planificar una intervención en función de unas carencias individuales y necesidades educativas específicas de cada caso. La metodología que se lleva a cabo para abordar la intervención individual es la siguiente: Figura del educador: intervenciones educativas puntuales, refuerza actitudes de manera positiva o negativa, escucha, da información, explica y traslada situaciones, etc. La acción tutorial: la figura primordial en el proceso de la intervención educativa individual es el tutor. En la tutoría se crean espacios y tiempos claramente definidos, el igual que en la psicoterapia, donde se conversa con el menor de su situación, comportamientos y evolución. Los aspectos más destacados se recogen en registros destinados para ello. Proyecto de Intervención Individual: los objetivos del PII son marcados por el psicólogo, el menor, y el tutor, debiendo ser realistas con actuaciones concretas que se basan en conductas medibles. Los objetivos se materializan en actuaciones basadas en propiciar situaciones acordes con los fines propuestos y evaluadas periódicamente. Estos objetivos y actuaciones abarcan las distintas áreas de desarrollo personal (área afectivo-emocional, habilidades sociales, desarrollo físico y de la salud, familiar, escolar y laboral, ocio y tiempo libre, y área comunitaria).
30 4.7 METODOLOGÍA Para poder llevar a cabo un proyecto como éste, es necesario crear un ideario de trabajo que oriente y dirija la forma en la que debe implantarse en el día a día. Esto es lo que denominas Metodología de Trabajo. En este sentido es necesario tener claro cuál es el objetivo a alcanzar, los objetivos específicos que permitirán ese logro, el diseño de cómo vamos a alcanzarlos y las acciones que finalmente nos llevarán a conseguirlos.
31 OBJETIVO GENERAL DEL CENTRO ESPECIALIZADO
“Potenciar el desarrollo integral del menor, a través de la mejora de su competencia psicosocio-educativa, dotándole de recursos, herramientas, habilidades y valores éticos y morales, que favorezcan y faciliten su inserción tanto social como laboral”. OBJETIVOS ESPECÍFICOS DEL CENTRO ESPECIALIZADO Atender las necesidades básicas de los menores residentes Potenciar en ellos la interiorización de límites y normas básicas de comportamiento social Promover el desarrollo cultural de los menores Garantizar la contención y tratamiento de los trastornos psico-afectivos Facilitar el acceso a la vida laboral Promocionar la normalización de relaciones personales y familiares. Los objetivos específicos responden a contenidos transversales que se desarrollan e integran dentro de tres áreas genéricas (socio-psico-pedagógicas): Formativo-laboral, Sociocomunitaria, y Ocio y Tiempo Libre, y que se desarrollan en el Plan Anual de Actividades.
32 ACCIONES DEL ÁREA CLÍNICA
Diagnóstico y tratamiento psicoterapéutico en abordaje individual y grupal Atención de las necesidades sanitarias de los menores Reuniones de asesoría y coordinación entre los profesionales, a efectos de mantener coherencia entre las diferentes áreas. Establecimientos de relaciones con los servicios sociales de referencia para mantener una coherencia en la tarea que se desarrolla ACCIONES DEL ÁREA EDUCATIVA Programa de Intervención Individualizado (PII) Acuerdo con la Inspección de Educación para el establecimiento de las fórmulas de escolarización convenientes Realización de taller de aula para el desarrollo de actividades curriculares
33 ACCIONES DEL ÁREA SOCIAL
Talleres que implican la realización de actividades de empleo (Inserción laboral, bricolaje, huerto, jardinería) Realizar actividades de integración en el entorno comunitario (cine, deporte, biblioteca) Reuniones de asesoría y coordinación entre los profesionales, a efectos de mantener coherencia entre las diferentes áreas. Seguimiento de las familias de los menores a fin de facilitar su colaboración en la intervención. La realización de talleres y actividades de esta área se destina a la normalización de los menores, la utilización del entorno y la coordinación con el entorno comunitario del recurso. Igualmente el trabajo con las familias es fundamental, pues el menor debe regresar al entorno del que viene y la familia es el referente del menor. ACCIONES DEL ÁREA DE OCIO Y TIEMPO LIBRE Utilización y conocimiento de diferentes recursos dirigido a aprender a gestionar su tiempo libre.
34 PRINCIPIOS METODOLÓGICOS
Los principios metodológicos hacen referencia a la filosofía de trabajo que se lleva a cabo en el Centro y cómo se pueden hacer operativos los objetivos planificados. Principio de resocialización: el menor residente continúa formando parte de la sociedad, por lo que el Centro favorecerá los vínculos sociales y familiares, los contactos positivos con el exterior, y su participación en las entidades sociales, a fin de preparar su futura vida en sociedad. Principio de integridad: contemplar al menor como una totalidad, un ser integral. Principio de individualización: considerar a su vez las características individuales de cada menor, adaptando la intervención a su momento evolutivo y haciéndole protagonista de su propio proceso. Principio de progresividad: la estancia del menor en el centro se regirá por un sistema de etapas progresivas, en función del ritmo, evolución y objetivos alcanzados.
35 Principio de flexibilidad: adaptación a la tipología de los menores residentes en el centro.
Principio de coherencia y continuidad: unidad de criterios en la intervención y coordinación de todas las áreas de la institución. Principio de retroalimentación: estar en continua revisión de lo que se hace y lo que se consigue, con el fin de corregir errores que se pudieran producir, y mejorar de este modo la intervención con los menores. Principio sistémico: la intervención debe ser entendida como un sistema, es decir, es preciso que la intervención, al realizarse desde la interdisciplinaridad, cuente con la continua interacción entre los diferentes profesionales que intervienen en el proceso, siendo necesarios todos y cada uno de ellos, así como su coordinación para poder conseguir los objetivos propuestos de una manera coherente, progresiva y desde el consenso.
36 LÍNEA METODOLÓGICA Facilitar un marco de confianza y seguridad. Ofrecer un Centro con un ambiente cálido es importante para los menores, en tanto que la relación interpersonal afectuosa hace posible que se establezca un vínculo, de tal manera que aprovechando éste, el menor pueda hablar libremente con los educadores, lo que le facilita cierta seguridad emocional que le permita al menor creer en lo que los profesionales dicen. El poder facilitar esta confianza hace también que los profesionales al poner límites en distintas situaciones, establezcan unas pautas educativas correctas, como figura de autoridad, de respeto y confianza. La metodología a seguir en todas las actuaciones del recurso es que sea, pedagógicamente, lo más individualizada posible, por lo tanto se tienen en cuenta aspectos individuales en las actividades grupales y sobre todo, en aquellas actividades que se realizan con cada uno de los menores individualmente. De esta manera permitimos que el menor siga su propio ritmo aún realizando actividades grupales, tratando de tener presente el grupo como estructura social y que sea posible la interacción entre sus miembros atendiendo a la diversidad.
37 4.8 RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS E INTERVENCIÓN EN CRISIS
___________________________________________________________________________ El perfil de los menores residentes en centros específicos con Trastorno de Comportamiento requiere de manera prioritaria una atención especializada. Este perfil de los usuarios precisa de una organización, planificación y estructura física contenedora que permita al menor percibir y ser consciente de una autoridad y límite externo, inicialmente, que le es necesario para poder en un futuro llegar a un control interno (contención interna). Desde que un menor entra en el centro debe percibir la contención a la que hacemos referencia. Una contención externa que viene definida por el propio edificio (contención física) y por su organización (control de espacios y tiempos). Esta contención sirve para poner orden a un menor con dificultades para asumir la autoridad, sin límites y con una organización interna caótica. La organización de espacios y tiempos va a servir para organizar al menor. Para tranquilizarle y que pueda conocer de primera mano lo que se espera de él en cada espacio y lugar. En el momento de ingreso es importante explicar al menor la organización física del centro. Para que sirve cada espacio y en qué momento se utiliza (qué horario tiene el centro).
38 Esta explicación no es sólo verbal por parte del director del centro, sino que debe ser práctica. Se le enseña el centro y se le explica en cada espacio para qué sirve y cuando se utiliza. Esto comienza con la llegada del centro. La organización de espacios y tiempos parte de una estructura física y contenedora del edificio. En este sentido debemos organizar el espacio de la siguiente manera: Zona de Profesionales: de acceso prohibido a los menores. Es un espacio en el que los profesionales del proyecto llevan a efecto la planificación, reuniones, etc. Este espacio debe contar con: Despacho de Dirección Despacho de Subdirección Despacho de equipo clínico Sala de Educadores Sala de pertenencias de menores Sala de reuniones Sala de atención a visitas y familias Cocina Lavandería Almacén
39 De estos espacios, Dirección y sala de atención a familias y visitas serán los únicos a los que podrá acceder un menor en momentos puntuales (entrevistas con dirección e intervenciones familiares). Es precisamente en estos espacios en los que se recibe al menor a su llegada y por los que pasará cuando salga del centro de manera definitiva. Zona de Intervención Clínica: se trata de un espacio intermedio entre la zona de profesionales y la zona de menores. La ubicación es ésta porque se trata de un espacio de profesionales, pero para beneficio de los chicos. Su ubicación intermedia hace que el menor entienda que el trabajo en esta zona le acerca a su evolución y salida adecuada al proyecto (objetivo prioritario de los menores y profesionales). En ella debe haber acceso desde ambas zonas con puertas diferentes y debe contar con: Despacho de intervención del psicólogo Despacho de intervención del psiquiatra Sala de trabajo en grupo Sala de psicomotricidad Enfermería Salas de contención clínica
40 En el caso de las salas de contención es obvio que el único acceso debe ser desde la zona de menores. Además dichas salas deben cumplir una serie de requisitos específicos como son: Aislamiento de ruidos Paredes lisas acolchadas Luz natural Puerta de contención con ojo de buey. Zona de menores: es el espacio de los residentes. En el mismo debe interferir lo menos posible todo aquel personal que no sea del centro. Las visitas al recurso deben avisarse a los menores (es su casa) y deben realizarse con respeto. Cualquier persona externa al centro que pase a la zona de menores es una interferencia importante para el menor y para el recurso. La zona de menores debe cuidarse especialmente. El cuidado del espacio es contenedor en sí mismo. Es evidente que un espacio cuidado, limpio, en orden, en el que cada vez que hay un incidente, accidente, desperfecto … se repara, los menores aprenderán a vivir en esa situación de cuidado, de orden y limpieza. En definitiva, sentirán el centro de mejor manera, porque no se trata de que vivan en el recurso sintiéndolo como su casa, especialmente porque no es su casa y así deben entenderlo, pero sí respetarlo y vivirlo. En esta zona de menores debemos contar con los siguientes espacios diferenciados:
41 _____________________________________________________________________
Zonas de descanso: habitaciones individuales. En una primera fase con baños dentro de la propia habitación. Zonas de aseo: baños compartidos, en zonas comunes y en zonas de descanso en una fase intermedia Zonas de Ocio: salón, ludoteca, patio con zona deportiva, etc Zonas de nutrición: comedor y cocina Zona de menores _____________________________________________________________________ Zona Clínica Zona de Profesionales
42 La zona de menores podrá ser dispuesta por módulos, lo que refleja de manera más visual las fases de intervención con los menores. Dichos módulos deben contar con los mismos espacios, siendo más contenedores en unas primeras fases y más normalizados en fases más avanzadas. Máxima contención Mínima normalización Mínima contención Máxima normalización Una forma de estructura más los espacios consiste en que las diferentes zonas tengan también diferentes colores. De este modo la identificación por colores de los espacios ayudará a organizar los mismos y, en definitiva, a estructurar a nuestros menores. En cualquier caso se debe evitar el abuso del color blanco y estilo hospitalario, asó como los colores oscuros. Las llaves del centro Un aspecto importante en los centros viene determinado por el control de los espacios. El educador gestiona el espacio y el tiempo y no los menores. El educador debe estar seguro en este control, de tal manera que si surge un incidente puede responder de manera inmediata.
43 Resulta obvio que el educador controle los espacios “obligando” a los menores a estar en el espacio correspondiente al tiempo en el que se encuentren, es decir, si por ejemplo, es ocio estarán en el salón y si algún menor quiere ir a otro espacio, debemos asegurarnos de que en caso de ser necesario acceder a esta petición, el equipo educativo no pierde el control del espacio por tener que dividirse. En caso de duda es preferible explicar al menor que no se puede acceder a su petición y que debe esperar a otro momento, a ceder y perder el control del espacio. Igualmente, el control de estos espacios viene determinado por el uso de cerraduras. Los espacios que no se usan deben estar cerrados, así como los accesos a la calle, zona de clínicos y zona de profesionales. Dicho uso de espacios depende del horario y del educador de manera exclusiva. Nunca un menor puede imponer el uso de espacios. Para ello, cada educador tendrá un juego de llaves del centro. Dicho juego será registrado por el equipo directivo con un número de referencia y será de uso personal e intransferible. En el caso de pérdida de las llaves o robo de un juego por parte de los menores, se debe proceder al cambio inmediato de todos los bombines del centro. Las llaves no se dejarán a ningún menor, bajo ningún concepto.
44 Gestión de la Crisis La organización de espacios y tiempos unida a la propia contención física del edificio provoca inicialmente en los menores, importantes frustraciones difíciles de superar. Esto deriva en acciones impulsivas, y en ocasiones agresivas. Es lo que podemos denominar un “momento de crisis”. La forma de gestionar estos momentos debe seguir siempre el orden: Contención Verbal  Contención Física  Contención Química  Otros Medios Hay que tratar de solucionar la situación con este sentido y siempre con personal del centro. La asistencia al centro de personal externo, especialmente policía, debe ser el último recurso. La aparición de agentes de seguridad no hace más que reforzar la situación provocada por el menor y desautorizar a los educadores, quienes verán mermada su autoridad con los residentes a partir de ese momento. En cualquier caso, la primera acción es la de separar al menor del resto del grupo, con el fin de evitar que se produzca un contagio en el grupo. En caso de que no se pueda realizar esta acción puede resultar más sencillo movilizar al grupo y dejar al conflictivo en el espacio de origen. Es importante diferenciar el hecho que provoca esta situación de los hechos derivados de una descompensación. En este sentido, no se debe sancionar al menor imponiéndole una medida educativa por los hechos producidos durante una descompensación clínica.
45 a) Contención Verbal La contención verbal consiste en tratar de dialogar con el menor. En este momento inicial es muy importante no elevar el tono de voz. Mantenerse firme en la postura y decisión inicial (posiblemente la que ha derivado en el conflicto). No es un momento de negociación, sino de calmar, explicar el motivo o situación que se está provocando y viviendo y las consecuencias que pueden derivarse de esto. Este momento es importante, pero no debe ser eterno. Es decir, hay un momento de diálogo, de reflexión, de exposición de los hechos, de empatía … pero no de negociación y cesión a las pretensiones del menor. No debemos evitar el conflicto entrando en el juego del menor. Igualmente, es un momento en el que debemos evitar la lucha de poder. En este sentido suele funcionar el cambiar de tema, romper el esquema que ha creado el menor, utilizar el humor. En el momento en el que el educador detecte que no razona, o que no se cambia la situación, se ha agotado esta fase de diálogo. Esto debe comunicarse al menor.
46 b) Contención Física Antes de este tipo de contención se deben ofrecer alternativas al menor (utilizar el tiempo fuera, una ducha, medicación SOS pautada para esos momentos por el clínico del centro, …). Es el paso siguiente a la contención verbal. En muchas ocasiones simplemente consiste en invitar al menor a salir de un espacio. Evitando inicialmente tocarle (eso puede interpretarlo el menor como una provocación). Antes de realizar una contención física debemos avisar al menor y explicarle porqué tomamos esa decisión. Las contenciones no son una lucha o demostración de fuerza. Son una herramienta para el educador que le sirve para evitar que le hagan daño y evitar que el menor se dañe. Por este motivo, no debe realizarla una única persona. Se debe pedir ayuda. Suele producirse una descarga emocional tras la que el menor se relaja. De no ser así, deberíamos pasar a la siguiente fase de contención.
47 c) Contención Química En el caso de fracasar las anteriores es posible que nos encontremos ante una descompensación clínica del menor. En estos casos se precisa farmacología pautada por el psiquiatra del centro. En este sentido hay dos opciones: 1. Vía oral. 2. Vía intravenosa (administrado por enfermero o psiquiatra). Una vez administrada la medicación se procede a la separación del menor en su habitación o sala clínica de tiempo fuera, según determinen psiquiatra y dirección. d) Otros Medios Son utilizados cuando fracasan los pasos anteriores. Se trata de medios de contención clínicos, por lo que en cualquier caso debe ser autorizado previamente por el psiquiatra del centro quien determina y autoriza el uso de los mismos por prescripción clínica. Al tratarse de una medida médico-psiquiatra “extrema” debe informarse a representantes legales (administraciones) de las medidas adoptadas y siempre debe formalizarse el protocolo escrito de todo lo sucedido con la firma de los educadores intervinientes, psiquiatra y dirección. Algunas de estas medidas de contención son: Sala de contención Sujeción mecánica
48 Protocolo de Intervención
Ante el riesgo de violencia Estas medidas se realizarán de forma simultánea: Medidas de autoprotección: no dar nunca la espalda, al menos tener pensada una vía de escape (controlar el espacio). Alejar al resto de menores de la situación de violencia (para evitar el contagio de que se unan a la agresión y se produzca un motín). Si es posible, separar al agitado/violento a otro espacio físico distinto de dónde están los otros menores. Si no es posible, habrá que separar al resto de los menores, llevarles a otro espacio y darles una ocupación, lo mejor sería que hicieran lo que estuviera programado en ese momento, y si no es posible, buscar alternativas. Advertir al menor que no se va a tolerar la violencia de una forma firme pero neutra.
49 Protocolo de Intervención
Ante el riesgo de violencia Proponerle resolver cualquier problema por la vía del diálogo: Contención verbal: el estilo debe ser calmado, tranquilo, sin prisa, firme, un punto distante, pero nunca amenazante. Evitar invadir el espacio personal del menor, no tocarle. Intentar crear empatía, decir que se va a intentar ayudarle. Escuchar sus preocupaciones, dejarle hablar y reconocer sus miedos, enfado o malestar. No entrar en discusiones, evitar dar órdenes y suavizar las demandas. El tiempo suele ir calmando la ansiedad pero si claramente no se está llegando a ningún sitio, no conviene prolongar la entrevista. No cuestionar los delirios existentes, no asustarse ante las ideas, identificar los peligros inminentes que se deriven del contenido de las ideas delirantes. Una vez tranquilizado se valora la sanción (intervención educativa) correspondiente y se ejecuta, pasando a continuar con la actividad que se estuviese realizando. Emisión de informe del incidente.
50 Si no se hubiese tranquilizado:
Consultar, si la situación lo permite, al psiquiatra del centro la necesidad de tratamiento farmacológico. Si hay que dar tratamiento: pasar a punto nº 4 Si no hay que dar tratamiento: pasar a punto nº 5 y nº 7 Ofrecer tratamiento farmacológico que le ayude a ver las cosas más relajadamente y tranquilizarse. Si lo acepta: intentar desviar su atención hacia otros intereses lúdicos o que pase un tiempo en su habitación para tranquilizarse. Nuevamente valoración y ejecución de la sanción (intervención educativa). Emisión de informe. Durante este tiempo intervendrán directamente los educadores con el menor. Los vigilantes de seguridad, en caso de que los hubiese, deberán estar preparados antes de que se les necesite, no de forma presencial pero si supervisando la situación y serán requeridos por los educadores en el momento en que lo consideren necesario. Si no lo acepta: informarle de que se recurrirá a la contención física y/o utilización de sala de Tiempo Fuera, si la ocasión lo requiriese (explicarle que si no se puede controlar él mismo, lo tendremos que controlar nosotros para que no se haga daño o haga daño a otros). Volver a ofrecer por segunda y última vez el tratamiento farmacológico.
51 Si no acepta el tratamiento farmacológico y la agitación/agresión continúa:
Contención física y llevar al menor a un sitio donde no pueda hacerse daño. Se le conducirá a la habitación de Tiempo Fuera donde aseguraremos que no pueda autolesionarse. Si continúa el cuadro de agresividad/agitación/ o de autolesiones: Tras la autorización por el psiquiatra y Dirección del centro se decide: se pondrá en conocimiento de personal facultativo externo que actuará en consecuencia adoptando las medidas que crean pertinentes. Uso de la sala de contención Aplicación de la sujeción mecánica. Procedimiento para el uso de la contención mecánica: Una vez decidida la inmovilización, se le informará al menor de que se le va a sujetar por haber perdido el control; entonces, es cuando no se puede rectificar. No se entrará en diálogos con el menor puesto que serán infructuosos y complicarán aún más el procedimiento.
52 No mostrarse agresivo ni verbal ni físicamente y evitar responder a provocaciones e insultos.
La contención la realizarán cinco personas. Cada persona sujetará un miembro inferior o superior, y la quinta persona la cabeza. Se le sujeta a la cama, manteniendo cuatro personas la sujeción física de los miembros, mientras la quinta persona pondrá las sujeciones mecánicas a las cuatro miembros y cintura. Asegurar que estén bien fijadas las sujeciones, de que no hay sitios de roce de piel sin acolchar, retirar adornos, cinturones, ropa ajustada o cualquier otro objeto con el que se pudiera dañar a forcejear con la contención o en el caso de que se pudiera liberar algún miembro. Ofrecer pauta de agitación vía oral una vez y si no la acepta el personal de enfermería administrará lo pautado vía intramuscular. Seguimiento, supervisión del menor en contención mecánica. Retirada de la sujeción: deben estar al menos tres personas en el momento de la retirada. Llevar al menor a la habitación. Si la agitación fue provocada por agitación o desencadenante clínico, consultar pauta de psiquiatría y dirección.
53 Necesidades Generales del Espacio
NECESIDADES BÁSICAS PARA LA DOTACIÓN DE UN CENTRO TERAPÉUTICO: MOBILIARIO: Habitaciones: camas ancladas al suelo con somier completo de hierro, armario de obra, escritorio de obra, sillas: interruptores y enchufes antibandálicos, en el caso de la existencia de radiadores se necesitaría un cubreradiador metálico; luces empotradas y cubiertas con rejilla; ventana de cristal blindado, con rejas y laterales abatibles; sistema de persiana con manivela o eléctrica; puerta blindada con cerradura y ojo de buey. En función del trabajo con los menores se puede incluir en el menaje de las habitaciones, mesillas, estores, corchos … Zonas Comunes: sofás de 3 plazas (no metálicos); sillas, mesas bajas de centro (no metálicas y sin cristal); mesas de juego en madera con sillas o taburetes; mueble de obra; interruptores y enchufes antibandálicos; en el caso de la existencia de radiadores, se necesitaría un cubreradiador metálico; luces empotradas y cubiertas con rejilla, ventana traslúcida (que pueda pasar la luz pero preserve la intimidad) de cristal blindado, con rejas; sistema de persiana con manivela o eléctrica; puerta blindada con cerradura y ojo de buey.
54 Aulas y zonas de taller: pupitres con sus respectivas sillas; mesas de profesor y sillas, pizarra vileda grande, corchos empotrados en la pared, armarios metálicos con llave, papeleras de plástico, interruptores y enchufes antibandálicos, en el caso de la existencia de radiadores, se necesitaría un cubreradiador metálico, luces empotradas y cubiertas con rejilla, ventana traslúcida (que pueda pasar la luz pero preserve la intimidad) de cristal blindado, con reja y laterales abatibles; sistema de persiana con manivela o eléctrica; puerta blindada con cerradura y ojo de buey. Comedor: carritos camareras, mueble de obra, mesas de madera y sillas para comensales, corcho amarrado a la pared, interruptores y enchufes antibandálicos; en el caso de la existencia de radiadores se necesitaría un cubreradiador metálico, luces empotradas y cubiertas con rejilla, ventana traslúcida, etc.
55 MENAJE: Vajillas completas de loza, ensaladeras de plástico, cubertería de plástico y de metal. Cuchillos de punta roma en todos los casos, vasos de plástico, cuencos de desayuno de plástico, bandejas de plástico, vajillas completas de plástico, etc. OTROS: En la zona de profesionales, a la cual los chicos no tendrían acceso, dependiendo de la estructura del edificio, se necesitarían un mínimo de dependencias: despachos (dependiendo de lo que permita la estructura del edificio), sala de visitas, sala de reuniones, sala de educadores, mobiliario normalizado en función de la estructura. La cocina, a la que no tienen acceso los menores, debe ser de tipo industrial, al igual que la lavandería. Colchones ignífugos, ropa de cama y cubrecolchones, mantas y colchas ignífugas, estores ignífugos. Para el comedor son necesarios manteles de hule o plástico. La zona de duchas será sin cortinas, de obra y comunes. Se necesitarán toallas de todos los tamaños y albornoces.
56 4.9 PROTOCOLOS DE ACTUACIÓN
_________________________________________________________________________ “Serie de pautas y actuaciones encaminadas a abordar cada uno de los procesos por lo que los menores pasan durante su estancia en el centro. Orientan la labor de los profesionales durante toda la intervención”. Los protocolos de intervención clarifican lo que debe realizar el adulto y el joven en el centro, desde que se levantan hasta que se acuestan y termina el día, así como desde el momento del ingreso hasta el último día en el recurso. Protocolos unificados de Intervención en los centros terapéuticos de la FIOB Dentro de la labor educativa es fundamental la intervención en todos lo ámbitos de la vida diaria, no sólo a nivel formativo, mediante la asistencia a centros educativos, institutos, cursos de formación laboral, etc., sino también de relación e inserción mediante talleres de habilidades sociales, desarrollo de la competencia social, de vida cotidiana, etc.
57 Es importante protocolizar las nuevas pautas de actuación a seguir con cada menor dentro de una normativa general que se flexibiliza para cada caso y circunstancia, mediante diferentes niveles de concreción. En este sentido es el Proyecto Educativo del Centro (PEC) el que recoge de manera general el ideario del centro, los objetivos desde el punto de vista educativo y clínico, la metodología de trabajo, recursos, organización y sistemas de coordinación, etc; y que se concretan en programas por turnos y talleres hasta el mayor nivel de concreción con el Programa Educativo Individual (PEI). Líneas de actuación La intervención precisa de una serie de actuaciones comunes y generales para todos los menores y que permiten al equipo y al menor conocer la norma y pauta de actuación en cada momento. Esto facilita, debido a la gran cantidad de personal que interviene con los menores, mostrar de manera clara y precisa una unidad de criterios básicos.
58 PROTOCOLO DE NUEVOS INGRESOS
Definición de protocolo Entendemos por protocolo una serie de pautas y actuaciones encaminadas a abordar cada uno de los procesos por los que los menores residentes van pasando a lo largo de su estancia en el centro. Dichos protocolos orientan la labor de los profesionales que intervienen directamente con los menores desde su ingreso hasta el alta, durante las diferentes fases de ingreso, intervención y alta. PROTOCOLO DE NUEVOS INGRESOS Consideraciones generales Los ingresos, salvo orden judicial, se efectuarán en horas diurnas. Al ingreso del menor se deberá tener autorizado el ingreso, con la recepción de la resolución judicial del expediente/s de referencia así como la autorización procedente del organismo oficial correspondiente para disponer de una plaza en el centro. Si es un ingreso no previsto, consultar previamente con Dirección.
59 Al ingreso del menor se deberá tener autorizado el mismo, con la recepción de la resolución judicial del expediente/s de referencia así como la autorización procedente del organismo oficial correspondiente para disponer de una plaza en el centro. Si es un ingreso no previsto, consultar previamente con Dirección. En la medida de lo posible el menor llegará acompañado de una persona de referencia o de algún familiar. En la asamblea previa de menores más cercana a la fecha de ingreso, se informará de la llegada del menor al grupo y se organizará como realizar la bienvenida. Al momento del ingreso El menor será recibido por un miembro del equipo Directivo y por el tutor en la medida de lo posible. Se formalizará el ingreso con la correspondiente firma de la diligencia dispuesta a tal efecto por parte de las personas que acompañan al menor (2 copias). El menor será registrado por el auxiliar de intervención en presencia de un educador siguiendo la legislación vigente a tal efecto.
60 El auxiliar, en presencia del menor y su tutor (u otro educador), revisará sus pertenencias y retirará todas aquellas que estén prohibidas según el Reglamento de Régimen interno del Centro o Reglamento educativo interno y la normativa de convivencia. Se dejará constancia de TODAS las pertenencias que el menor trae al momento del ingreso, con la firma de la correspondiente diligencia de pertenencias. Las pertenencias autorizadas se le introducirán en la zona de menores, el resto quedarán custodiadas hasta que el menor pueda hacer uso de ellas. Aquellas que deban ser puestas a disposición de la autoridad judicial, se dejarán en el despacho de Dirección para ser remitidas a ésta con la mayor brevedad posible. Antes de entrar en la zona de menores, en una reunión con Dirección y su tutor: Se cumplimenta la ficha de Identificación del menor. Se le explicará de forma clara su situación legal en el centro. Se le explicará de forma breve y precisa el Reglamento de Funcionamiento del centro. Se le hace entrega al menor de una copia de la Normativa de Convivencia del centro, el menor revisará este documento exhaustivamente junto con su tutor y este responderá a cualquier duda que pudiera surgir.
61 El mismo día del ingreso, el menor deberá ser examinado por el personal de enfermería para cubrir las necesidades primarias que pudiera presentar relativo al ámbito de la salud y dejar constancia, mediante informe, del estado en que ingresa el menor (especial interés a estado de salud general y control de tóxicos). Ingreso en zona de menores Antes de cualquier otra cosa se cubrirán las necesidades primarias que pudiera presentar el menor de higiene personal, alimentación y vestuario. Se le hace entrega de los objetos de higiene íntima que pudiera necesitar así como el neceser personal de aseo. Se le enseña el centro y se le asigna habitación (esto puede realizarlo un compañero designada previamente junto con un educador siempre que no interfiera en las actividades que se estén desarrollando). Se le presenta al grupo en un clima de cordialidad y respeto mutuo. Incorporación a actividades y rutinas del centro de forma paulatina.
62 En los tres días siguientes deberá ser examinado por personal facultativo sanitario según se recoge en el Plan higiénico sanitario dispuesto a tal efecto y se le realizarán todas aquellas pruebas diagnósticas que se estimen convenientes. El día de la llegada al centro se le organizará una fiesta de bienvenida, acordada en la asamblea de menores. PROTOCOLOS EN LA INTERVENCIÓN Protocolo Área Educativa La atención que se ofrece desde este recurso se caracteriza por la heterogeneidad de los profesionales que intervienen pero es primordial hacer hincapié en la importancia de la labor del equipo educativo en ella, ya que es quien acompaña a todo momento al joven y el que esta presente en todos los procesos por los que pasa desde su ingreso hasta su alta. Por ello es primordial protocolizar cada una de ellas de forma que la intervención sea coherente y consistente lo cual le da al menor la seguridad y contención necesaria, y asegura que esta sea eficaz y que se alcancen los objetivos que con él se marcan. Recogemos en este apartado aquellas situaciones en los que son necesarios criterios y pautas de actuación unitarias. Para ello nos referimos a cada una de ellas situándolas en las distintas fases en las que se divide nuestra intervención.
63 PROTOCOLOS DE HABITACIÓN CON PUERTA ABIERTA
Pautas generales Decisión de equipo a propuesta de tutor. Se trabaja como objetivo de tutoría. Valoración del equipo clínico al respecto. Pasos: Propuesta en tutoría (menor y tutor) Propuesta tutoría equipo clínico y dirección Valoración clínica y equipo directivo (pros y contras). Propuesta a equipo educativo y decisión. Condiciones para propuesta: Criterios evaluables: Autonomía (momento evolutivo, objetivos de trabajo y proximidad al alta). Contención (control interno vs externo, potencial auto y hetero-agresivo). Comportamiento (respeto, responsabilidades, asunción de límites,…).
64 PROTOCOLOS DE MÁXIMOS Y MÍNIMOS EN LA HABITACIÓN DE LOS MENORES
Pautas generales En el momento del ingreso es imprescindible retirar objetos que puedan ser peligrosos para la integridad física de los menores o el personal del centro. Sería conveniente que conservaran a su entrada algún objeto personal significativo e inocuo, que facilitara la transición a un entorno desconocido y potencialmente ansiógeno. La decisión a cerca de los objetos de que puede disponer a su entrada se llevará a cabo teniendo en cuenta la información previa de que se disponga y, en caso de no tener información suficiente como para anticipar los efectos de esos objetos, se retrasará su entrega hasta que no supongan una amenaza para el menor. Dicha decisión la tomarán conjuntamente dirección y equipo clínico. Las limitaciones en cuanto a lo que puedan tener en la habitación las marcarán el espacio físico, los acuerdos con el tutor y el nivel de autonomía personal y de responsabilidad. En la medida de lo posible se intentará que los objetos incluidos en la habitación procedan del dormitorio que hubiera estado usando hasta el momento de su ingreso.
65 PROTOCOLOS DE MÁXIMOS Y MÍNIMOS EN LA HABITACIÓN DE LOS MENORES
Al momento del ingreso Registro por escrito de las pertenencias con las que llega al centro. Teniendo en cuenta el punto tercero de las condiciones generales, entre el tutor y el tutorado, se decidirán los objetos. Fases evolutivas y consecuencias en la habitación Partiendo de unos mínimos en el momento del ingreso, lo habitual es que el menor vaya conformando su entorno más personal a su gusto y comodidad, como reflejo de su identidad y su evolución en el recurso. Esto lo irá obteniendo o bien porque su desarrollo así lo requiere, o bien por acuerdos con su tutor, atendiendo en cualquier caso a las necesidades del menor.
66 PROTOCOLOS DE CAMBIO DE IMAGEN EN MENORES
Pautas generales La apariencia, estado nutricional e higiene al momento del ingreso de los menores es un punto de referencia para valorar su evolución y los cambios producidos hasta su regreso. Debido al grupo etario al que pertenecen donde la identificación con la moda y sus pares es de suma importancia para consolidar la propia imagen ocurre que se presenten solicitudes para hacerse tatuajes y pearcings. Este protocolo se llevará a cabo en aquellas circunstancias en las que el menor pretenda hacer un cambio o en caso de que se de alguna fuga y aparezca un cambio como los antes mencionados. Al momento del ingreso Durante el reconocimiento de valoración al ingreso, el personal del centro registrará las perforaciones y tatuajes que presente el menor. En caso de presentar infección en alguno de los puntos anteriores, se retirará para su correcto tratamiento. Una vez curado correctamente se devolverán los pendientes para que el menor pueda continuar con la imagen con la que ingresa en el centro.
67 Durante su estancia en el centro
No se valorará nada del menor referente a estas peticiones sin previo aviso y consentimiento de los técnicos. Cualquier cambio de imagen debe pedirse previamente en tutoría. Una vez realizada la petición del menor, se escribirá dicha petición y se adjuntará al contrato conductual con el tutor, si se considera como refuerzo positivo. La petición y el contrato (en caso de que vayan relacionados) se harán llegar a la reunión de equipo y a dirección, donde se valorará si se puede llevar a cabo. Si el equipo y dirección deciden continuar con la petición del menor se comunicará a los técnicos del mismo para que autoricen o no la misma. Una vez se tenga la respuesta de los técnicos se comunicará al menor la respuesta mediante tutoría. Un enfermero se encargará de realizar la perforación. Se acompañará al menor al lugar indicado para realizar este tipo de tratamiento sin riesgos. En caso de ser un tatuaje se indicará donde poder realizarlo sin riesgo. En caso de ser fuera del centro se acompañará al menor. En caso de que vengan con cambios tras una fuga El tutor valorará los cambios y el estado de higiene y salud que presenta, retirándolos para su correcto tratamiento y evitar infecciones si lo cree oportuno. Se hará un registro de los cambios sufridos en la fuga y se comunicará a los técnicos correspondientes junto con el comunicado de regreso al centro que realiza la dirección. Además, se solicitará la autorización para continuar con el proceso normal del protocolo.
68 PROTOCOLO DE LLAMADAS Consideraciones Generales para recibir llamadas Todos los menores podrán recibir llamadas telefónicas en los tiempos programados para estos. Se establecerá un tiempo máximo de comunicación, con el fin de no interferir en la dinámica diaria del centro y permitan las comunicaciones de todos los menores residentes. Las llamadas se recibirán en el centro y será supervisadas por el personal educativo. En el caso de que éstas no cumplan unos mínimos de cordialidad, educación y respeto, podrán ser redirigidas e incluso interrumpidas. Consideraciones Generales sobre emisión de llamadas El menor podrá emitir llamadas telefónicas en los tiempos programados para éstos. Durante las mismas estará presente un educador para supervisarlas. En caso de ser preciso llamar para obtener alguna información, búsqueda de trabajo, etc., se valorará la posibilidad de facilitar al menor el que llame desde el teléfono del centro. Así como cualquier otro caso excepcional. Al finalizar la conversación telefónica Se cumplimentará un registro de la llamada emitida o recibida.
69 PROTOCOLO DE COMUNICACIONES ENTRE MENORES CON JUECES, MINISTERIO FISCAL, ABOGADOS, TÉCNICOS Y OTRAS AUTORIDADES PROFESIONALES Los menores o jóvenes tienen derecho, siempre que lo pidan, a comunicarse por teléfono, carta o comparecencia personal, con la autoridad judicial de la que dependen, con el ministerio fiscal, con su letrado y con los responsables del Área de coordinación de Centros. El menor o joven que desee ponerse en contacto telefónico con las personas mencionadas en la línea anterior lo solicitará al director del Centro. Éste el mismo día, si el horario lo permite o el día hábil siguiente, comunicará la solicitud y concertará los días y horas para la comparecencia o comunicación telefónica. El lugar de la comunicación personal con la autoridad judicial y el ministerio fiscal será la que estos determinen. La comunicación personal con el abogado se llevará a cabo en el centro y con los responsables del área de Coordinación de centros se llevará a cabo en el lugar establecido por los técnicos. En el momento de la visita el abogado ha de presentar al director del centro el carnet profesional y/o el documento que lo acredite como defensor o representante del interno.
70 Estas comunicaciones telefónicas o presénciales se llevarán a cabo garantizando su reserva.
Estas comunicaciones precisan del establecimiento preliminar de vías de comunicación bien definidas y pautadas para evitar que se produzcan malos entendidos referentes a la información que se maneja en dichas comunicaciones entre los distintos profesionales y el menor, evitando que esas interfieran negativamente en el desarrollo de la intervención llevada a cabo con el menor. Antes de notificar cualquier información extraordinaria la dirección del centro y los distintos profesionales considerarán la forma óptima de transmisión y quién es la persona más adecuada para hacerlo dependiendo del contenido. En caso de que fuera necesario, el equipo clínico asesorará sobre la manera idónea teniendo en cuenta el momento evolutivo del menor. Para que el menor valore la importancia de anticipar y evitar en base a necesidades inmediatas, conocerá los horarios para recibir dichas comunicaciones y que estas no están sujetas al capricho sino a un trabajo continuado, por lo que habrá de prever lo que quiere hablar con los profesionales de referencia antes de la llamada y saber que no se dará respuesta inmediata a sus peticiones, hasta que se tenga en cuenta cómo puede afectar esa decisión o la transmisión de cierta información a su proceso terapéutico.
71 Teniendo en cuenta todo lo especificado con anterioridad en relación a la comunicación entre el menor y los profesionales de referencia, es importante que aquel pueda, por iniciativa propia, contactar con este último de acuerdo con un procedimiento de actuación, creando una vía de comunicación bidireccional. De esta forma se transmite al menor que está capacitado para tomar decisiones sobre su propia vida y de seguir las vías adecuadas para ello, al ser el profesional de referencia una figura clave en este sentido. Los contactos telefónicos han de ser prefijados y con conocimiento previo por ambas partes de los horarios y días para realizarlos. Si fuera necesario para favorecer la intervención con el menor, la dirección del centro informaría previamente a dichos profesionales del contenido de la conversación.
72 PROTOCOLO DE VISITAS PROTECCIÓN
Consideraciones generales Todos los menores podrán recibir visitas. Las visitas deben ser solicitadas a la dirección del centro por aquellas personas que deseen llevarlas a efecto, acordando, lugar, fecha y hora de la misma, así como duración y personas que intervendrán en la misma. Las visitas se realizarán siguiendo la normativa del centro y de la que se informará a los participantes en una reunión previa con dirección y equipo clínico. En caso de producirse una vista en el interior del centro y fuera del espacio destinado para las visitas en el mismo, deberá contar con la aprobación de dirección. Las visitas se graduarán en función del tiempo que el menor lleve en el centro, así como de su evolución e idoneidad de las mismas. Se informa de las visitas a los propios menores desde dirección. Las visitas grupales a todos los menores dentro del Centro se intentarán organizar por la dirección del centro para que no interfieran en la dinámica diaria del centro. En cualquier caso se informará previamente a los menores de la misma en la asamblea de menores más cercana a la visita.
73 PROTOCOLO DE VISITAS PROGRAMADAS
Los menores y jóvenes ingresados en el centro tienen derecho a recibir las visitas de sus padres, representantes legales, familiares y otras personas conocidas y a comunicarse libremente con ellos, siempre que no exista ninguna restricción judicial al respecto. Las visitas se realizarán en el horario previsto por el Centro. Condiciones de la visita La duración de la visita no será inferior a treinta minutos ni superior a dos horas, quedando establecido como norma una duración aproximada de una hora. No podrá visitar al menor o joven, más de dos personas simultáneamente. El número podrá ser ampliado por Dirección en casos justificados siempre y cuando cuente con el visto bueno del equipo clínico del centro. Las personas con derecho a visita la tendrán que haber solicitado como mínimo el último día laborable antes de la fecha, y esta deberá estar autorizada por escrito en registro dispuesto a tal efecto. Las visitas fuera del horario previsto serán autorizadas por Dirección con la solicitud y justificación previas. Toda visita que se realice a menores o jóvenes ingresados en el centro, quedará registrada en el Libro de visita. Los visitantes deberán acreditar su identidad y su relación con el menor o joven visitado con documento oficial.
74 Suspensión de las vistas
Se podrá solicitar la suspensión inmediata de cualquier visita a Dirección en los siguientes casos: Cuando el menor o joven sea amenazado, coaccionado o agredido física o verbalmente por las personas que lo visitan Cuando haya razones fundadas para creer que los comunicantes preparan alguna actuación delictiva o que atente contra la convivencia o seguridad del centro. Cuando los comunicantes no observen un comportamiento correcto. De los hechos acontecidos durante la visita, que originaron la solicitud de suspensión de la misma, se emitirá informe por escrito y se entregará en Dirección. Paquetes Los menores o jóvenes ingresados en el centro podrán recibir y entregar paquetes libremente. Los paquetes recibidos se entregarán al educador encargado de la visita para proceder según Reglamento de Régimen Interno. En todo caso, si algún paquete recibido contiene sustancia u objetos prohibidos por la normativa interna del centro, se le retirarán y se procederá según la legislación presente.
75 PROTOCOLO DE SALIDAS Las salidas del Centro por parte de los menores podrán ser supervisadas o no, directamente por el personal educativo del Centro. Salidas con supervisión En el momento que el menor deba abandonar el centro por causa justificada se solicitarán los correspondientes permisos con la suficiente antelación. El educador que acompañe a dicho menor deberá mantener en todo momento control y supervisión de dicho menor. En el caso de realizar una salida a domicilio familiar y sea acompañado por un educador, este acompañará al menor en todo momento hasta el domicilio o dónde esté previsto el encuentro y permanecerá presente, si así se prevé antes de la salida, desde dirección y responsables del menor. El tutor se encargará de dejar planificado: medicación, teléfonos de contacto, recorrido, etc.
76 Salidas sin supervisión
Antes de solicitar la salida sin supervisión de personal de centro (en caso de que fuera necesario), el menor tendrá que cumplir con el correspondiente contrato de contingencias en el que se establecerán los objetivos de cumplimiento durante el desarrollo de la misma, así como las posibles consecuencias en caso de incumplimiento. En el caso de ser una salida a domicilio familiar sin la presencia de un educador, se acompañará al menor hasta el medio de transporte en el que debe acudir a la cita y el tutor dejará preparado todo lo referente a la medicación, ropa, etc., durante el tiempo estimado. Se llevará un control de pertenencias que el menor saque del centro y luego traiga consigo para dejar constancia de las que el menor se lleva a la salida sin supervisión. Se comprobará que se lleve la medicación correspondiente al periodo en el que esté de visita junto con la pauta escrita de manera clara e inteligible. Si durante el transcurso de la salida, se tuviese constancia de algún incidente ocurrido con el menor se pondrá en conocimiento de la dirección del centro y en su caso de las fuerzas y cuerpos de seguridad y/o asistencia de su localidad, se anotará el incidente en el registro correspondiente y se comunicará a los Organismos pertinentes realizándose el seguimiento del mismo.
77 Cuando el menor retorne
El menor será registrado antes de reincorporarse a las actividades. Se comprobarán las pertenencias para dejar constancia de lo que trae al incorporarse tras la salida. Se le realizará un exploración general para comprobar el estado físico en el que llega el menor. Se emitirá informe de la exploración, en caso de ser necesario, se le realiza el control de consumo de tóxicos para comprobar posibles interacciones con la medicación prescrita. Incorporación a actividades. PROTOCOLO DE FUGAS/NO RETORNO Poner en conocimiento de la dirección del centro Informar a las Fuerzas de seguridad del Estado con competencia, primero telefónicamente y posteriormente en persona para interponer la denuncia por desaparición. Notificar a los organismos competentes del menor (judiciales administrativos) lo ocurrido. Cumplimentar los registros pertinentes al protocolo de fugas y no retornos: Registro de fugas/no retornos Informe detallado de los hechos en caso de ser una fuga, en el que quede reflejado el turno, educadores, descripción de los hechos. Este documento irá dirigido a la coordinación del turno y a la dirección del centro.
78 Al regreso de la fuga o no retorno, se procederá de la siguiente manera:
Registro del menor y pertenencias que pueda traer. Cualquier objeto prohibido o que no se reconozca, como propio del menor, le será retirado hasta comprobar el origen del mismo. Recoger muestra de orina para análisis clínico. Control de enfermería para establecer estado de salud al momento del reingreso. Comunicar a las fuerzas de Seguridad del Estado con competencia el retorno del menor y retirar denuncia interpuesta en el momento de la desaparición. Notificar a los organismos competentes (judiciales administrativos) del menor el retorno y circunstancias en las que se produce. PROTOCOLO DE SANCIONES GRAVES Y MUY GRAVES PARA MENORES EN RÉGIMEN DE PROTECCION Condiciones generales Siguiendo el Reglamento de Régimen Interno en el que quedan recogidas los diferentes comportamientos con su tipificación y sanción correspondiente, a la hora de imponer medidas educativas a los menores se deben tener en cuenta las siguientes pautas de actuación:
79 Procedimiento Cuando un menor cometa una falta tipificada según el Reglamento de Régimen Interno como Grave o muy grave será sancionado siguiendo el debido procedimiento. Se podrá adoptar una medida cautelar de carácter provisional mediante acuerdo motivado, que ha de notificarse al menor, que asegure la eficacia de la resolución final que se pueda dictar. Las medidas educativas y/o disciplinarias en firme deberán ser impuestas únicamente por la Dirección del centro. Los profesionales del centro presentes en el momento de los hechos informará a una persona que actuará de instructor. Dichos profesionales elaborarán un informe de los hechos ocurridos. El instructor, deberá ser informado de los hechos cometidos por el menor, tipificación de la falta, antecedentes del menor y la descripción de los hechos. Al menor se le comunicará su derecho a presentar las alegaciones que considere oportunas. En este sentido aclarar que:
80 Si el menor decide hacer las alegaciones deberá firmar el expediente disciplinario y podrá proponer una medida educativa. Si se niega a firmar el recurso este se validará y se le dará el curso legal estipulado, dejando constancia escrita por parte del instructor del expediente y testigo. El instructor propondrá la correspondiente medida educativa según el Reglamento Educativo o disciplinario del Centro. Si lo considera oportuno, el equipo clínico del centro podrá realizar alegaciones. Se le hará entrega del expediente disciplinario y del Informe de los hechos a la dirección del centro, que resolverá en base a las alegaciones clínicas, del menor y la propuesta del instructor la medida en firme. (Se realizará comunicación oficial del proceso al organismo oficial de referencia). PROTOCOLO DE SANCIONES GRAVES Y MUY GRAVES PARA MENORES EN RÉGIMEN DE REFORMA Los menores y jóvenes de Reforma se regirán en lo referente al régimen disciplinario, al protocolo establecido en el Reglamento de funcionamiento Interno de los Centros de reeducación para menores y jóvenes sometidos a medidas privativas de libertad vigente en cada Comunidad Autónoma.
81 PROTOCOLO DE ALTA Como parte importante en la intervención con los menores, la salida del centro es un momento de especial inquietud entre los chicos, por lo que supone para ellos la despedida y la elaboración del duelo. Se trata de menores que han vivido por norma general situaciones de abandono, por lo que es importante enseñarles a elaborar despedidas tanto desde lo clínico como lo educativo. Ante las altas y salida del Centro, los menores muestran ansiedad y retrocesos en sus comportamientos, que hay que tener en cuenta a la hora de intervenir. En cualquier caso, se facilita el que aprenda a asumir la nueva situación y que exprese las emociones y sentimientos que esta nueva etapa despierta en cada menor de manera diferente. Previo a la salida se trabajan aspectos desde la tutoría, el equipo educativo y el equipo clínico. Se iniciará el trabajo de la despedida con la anticipación suficiente para que el menor pueda asimilar la situación de cambio que se va a producir. Esto es variable, pero podría ser dos meses antes de la fecha prevista para su salida del Centro. Se favorecerá desde el centro los espacios necesarios para que se pueda llevar a efecto el acompañamiento del proceso de cada menor.
82 En todo alta diferenciamos dos partes:
Cerrar: toas aquellas cuestiones que el menor ha ido trabajando y ha desarrollando en el centro. Abrir: nuevas posibilidades y planes de futuro favoreciendo la adaptación al nuevo recurso. Se contacta con el nuevo recurso y/o familia receptora, se planifica conjuntamente como realizar el alta y objetivos trabajados para la misma con el fin de que se continúe con la misma línea de trabajo. Se informará del nuevo recurso al menor y si es posible irá antes de su salida a conocerlo acompañado preferentemente de su tutor y/o dirección y conocerá a las nuevas personas de referencia (tutor, educadores, director, compañeros, etc) del nuevo recurso. Se facilitará al nuevo recurso y técnicos del menor un informe de alta por parte del equipo clínico, así como un informe de carácter educativo con los objetivos trabajados por parte del tutor, a través de los canales establecidos. Se realizará el último día una fiesta de despedida en la que el menor pueda de manera adecuada cerrar su estancia en el recurso. Antes de marcharse del centro el menor escribirá en un diario unas palabras que sirvan para los menores que se quedan y los nuevos menores que lleguen. Es una manera de facilitar que se despida. Despedirse es difícil, pero por escrito suele resultar más fácil.
83 4.10 BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA
________________________________________________________________________ Delval, J. El desarrollo humano. Ed. Siglo XXI de España Editores.1994. Echeburua, E. y del Corral, P. Manual de violencia familiar. Ed. Siglo XXI Goldstein, A.P., Sprafkin, R.P., Gershaw, N.J. y Klein, P. Habilidades sociales y autocontrol en la adolescencia: Un programa de enseñanza. Ed. Martínez Roca Rutter, M., Giller, H. y Hagell. A. La conducta antisocial de los jóvenes. Ed. Cambridge University Press 2000. Callabed, J. Cómo puedo ayudar a un adolescente. Laertes ediciones. Barcelona 2002. Fiorenza, Andrea. Niños y adolescentes difíciles. Integral. México 2004. Palacios, J., Marchensi, A. y Coll, C. Desarrollo psicológico y educación. Ed. Alianza Editorial
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