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ARTÍCULO 2. Apertura de la sucesión. La sucesión se abre al momento de la muerte del causante. - PDF
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Marta Araya Aguilera
1 LIBRO SEXTO DERECHO DE SUCESIONES TÍTULO I. DISPOSICIONES PRELIMINARES ARTÍCULO. Sucesión por causa de muerte. La sucesión por causa de muerte es la transmisión de los derechos y de las obligaciones del causante que no se extinguen por su muerte. ARTÍCULO. Apertura de la sucesión. La sucesión se abre al momento de la muerte del causante. ARTÍCULO. Clases de transmisión sucesoria. La sucesión puede ser testamentaria, intestada o mixta, pero no, contractual. ARTÍCULO. Sucesión testamentaria. La sucesión testamentaria es la que resulta de la voluntad declarada en un testamento. ARTÍCULO. Sucesión intestada. La sucesión intestada es la que establece la ley para cuando no existen o no rigen disposiciones testamentarias. ARTÍCULO. Sucesión mixta. La sucesión mixta es la que resulta, en parte, por la voluntad declarada en un testamento y, en parte, por disposición de ley. ARTÍCULO. Herencia. La herencia comprende los derechos y las obligaciones transmisibles por causa de la muerte de una persona, ya sea que los derechos excedan las obligaciones; que las obligaciones excedan los derechos, o, incluso, que sólo se trate de obligaciones. La herencia también comprende las donaciones computables y los derechos y las obligaciones que le son inherentes después de abierta la sucesión. ARTÍCULO. Heredero y legatario. El heredero es la persona que sucede al causante en todos los derechos y las obligaciones transmisibles, a título universal. El legatario es la persona que sucede al causante en bienes específicos o en una parte alícuota, designada a título particular. TÍTULO II. TRANSMISIÓN SUCESORIA CAPÍTULO I. LA CAPACIDAD PARA SUCEDER Y LA INDIGNIDAD ARTÍCULO. Capacidad sucesoria de la persona natural.
2 Tiene capacidad sucesoria la persona nacida o concebida al momento de la apertura de la sucesión. No obstante, el testador puede designar heredero al hijo no concebido de una persona determinada y viva al momento de la apertura de la sucesión. Cuando, de conformidad con la ley, el causante ha expresado su voluntad de fecundación asistida póstuma con su material genético, el hijo nacido se considera concebido al momento de la apertura de la sucesión. ARTÍCULO 0. Capacidad sucesoria de la persona jurídica. Tiene capacidad para suceder la persona jurídica que ha quedado constituida al momento de la apertura de la sucesión. El testador puede crear u ordenar crear una persona jurídica para que quede constituida después de la apertura de la sucesión. Esta persona jurídica tendrá capacidad sucesoria desde que tenga personalidad, pero los efectos de su aceptación se retrotraen al momento de la delación. ARTÍCULO. Las causas de indignidad. Es indigno para suceder: (a) el que abandona, prostituye o corrompe al causante; (b) el convicto por haber atentado contra la vida del causante, de su cónyuge, de sus descendientes o de sus ascendientes, del ejecutor o de otro llamado a la herencia cuya muerte favorezca en la sucesión al indigno; (c) el convicto por acusar o denunciar falsamente al causante de la comisión de un delito que conlleva una pena grave; (d) el convicto por dejar de pagar durante tres () meses consecutivos o seis () alternos cualquier tipo de prestación económica establecida judicialmente a favor del causante o de sus hijos; (e) el que, mediante dolo, intimidación, fraude o violencia, indujo al causante al otorgamiento de un testamento o a su revocación o su modificación, o le impidió realizar estos actos; o el que, conociendo estos hechos, los utilizó para su beneficio; y (f) el que destruye, oculta o altera el testamento del causante. ARTÍCULO. Calificación de la indignidad. La calificación de la indignidad sucesoria se atiende en el momento de la delación. ARTÍCULO. Efectos de la indignidad. Si se declarase la indignidad, sus causas producirán efecto cuando las invoquen personas que resultarán favorecidas en la sucesión. Una vez declarada, sus efectos se retrotraen al momento de la delación. La indignidad declarada priva al indigno de la herencia o del legado y, en su caso, de la condición de legitimario. ARTÍCULO. Deber de restitución.
3 El incapaz o el indigno que hubiere entrado en posesión de los bienes de la herencia o del legado tiene que restituirlos con sus accesiones y con los frutos y las rentas percibidas. ARTÍCULO. Rehabilitación del indigno. Las causas de indignidad sucesoria no surten efectos: (a) si el causante, conociéndolas al momento de otorgar el testamento, hace disposiciones a favor del indigno; y (b) si el causante, conociéndolas, se reconcilia con el indigno por actos inequívocos o le perdona en documento público o privado. La reconciliación y el perdón son irrevocables. ARTÍCULO. Caducidad de la acción. La acción para declarar la indignidad caduca transcurridos cinco () años desde que el indigno esté en posesión de los bienes en calidad de heredero o legatario. CAPÍTULO II. LA HERENCIA YACENTE ARTÍCULO. Definición. La herencia yacente es el estado transitorio de la herencia desde la muerte del causante hasta su aceptación. ARTÍCULO. Administración. La administración de la herencia yacente corresponde a la persona designada por el causante o, en su defecto, al albacea. A falta de tal designación, le corresponde a los llamados a suceder. Si no hay acuerdo entre los herederos, el tribunal nombrará a un administrador provisional. ARTÍCULO. Deber del administrador. El administrador de la herencia yacente debe conservar los bienes del caudal hasta que ocurra la aceptación o la repudiación. Si el testador ha nombrado el administrador tiene las facultades que este le asigne. En caso de que no se asignaran las facultades, o de que no haya testamento éstas serán las que le corresponde al administrador judicial según la ley. El administrador está autorizado para realizar las reparaciones necesarias, pero las útiles sólo puede realizarlas con autorización judicial. ARTÍCULO 0. Notificación del estado de embarazo. Cuando la mujer conoce que está embarazada y el nacimiento del póstumo puede afectar la participación hereditaria de otras personas, debe notificarlo. Se dispensa a la mujer de dar el aviso cuando el causante haya reconocido en documento público o privado la certeza del embarazo. ARTÍCULO. Alimentos durante el embarazo.
4 La mujer embarazada del causante tiene derecho a alimentarse con cargo a los bienes de la herencia, pero se tomará en consideración la parte que pueda tener el póstumo en ellos. ARTÍCULO. Extinción de la yacencia. El estado de yacencia se extingue por la aceptación de la herencia. En el supuesto de pluralidad de personas llamadas, la aceptación de uno no hace que cese la yacencia en cuanto a los que no han aceptado, salvo en caso de llamamiento conjunto. CAPÍTULO III. ACEPTACIÓN Y REPUDIACIÓN ARTÍCULO. La delación. La delación es el llamamiento particular de la ley a aceptar la herencia o el legado o a repudiarlo. ARTÍCULO. Momento de la delación. La delación ocurre en el momento de la muerte del causante, excepto: (a) cuando la institución de heredero o de legatario está sujeta a una condición suspensiva o a un plazo, lo que ocurre al cumplirse la condición o al vencer el plazo, si el llamado no ha renunciado antes a su derecho; (b) cuando la institución de heredero o de legatario está sujeta a una condición resolutoria, lo que ocurre cuando el instituido afiance el cumplimiento de la condición; (c) en los supuestos de sustitución o de representación, lo que ocurre cuando el llamado repudia la herencia o no puede aceptarla; (d) en la institución a favor de un heredero o de un legatario póstumo, lo que ocurre cuando tenga lugar el nacimiento; y (e) cuando la personalidad del instituido deba determinarse por un hecho futuro, lo que ocurre cuando se determine la personalidad del instituido. ARTÍCULO. Aceptación o repudiación. La persona llamada a una herencia puede aceptarla o repudiarla una vez tenga conocimiento de que se ha producido la delación a su favor. Si son varios los llamados a la herencia, cada uno de ellos puede aceptarla o repudiarla con independencia de los demás. ARTÍCULO. Unilateralidad e irrevocabilidad. La aceptación y la repudiación de la herencia son actos unilaterales e irrevocables. ARTÍCULO. Efecto retroactivo. Los efectos de la aceptación o de la repudiación se retrotraen al momento de la apertura de la sucesión. ARTÍCULO. Prohibición. La aceptación y la repudiación de la herencia no pueden hacerse parcialmente, ni bajo plazo o condición.
5 ARTÍCULO. Llamamiento como heredero y legatario. El llamado como heredero y legatario simultáneamente puede aceptar la herencia por un concepto y repudiarla por otro. ARTÍCULO 0. Llamamiento en una sucesión mixta. En una sucesión mixta, el llamado por testamento y por ley que repudia por el primer título se entiende que repudia por ambos, salvo que en el mismo acto manifieste su voluntad de aceptar el llamamiento por ley. En este último caso, el llamado está sujeto a las mismas modalidades, limitaciones y obligaciones que impuso el testador. Si el llamado por ley repudia la herencia sin tener conocimiento de su llamamiento por testamento, todavía puede aceptarla. ARTÍCULO. Aceptación y repudiación de la persona natural. La persona mayor de edad no incapacitada puede aceptar una herencia. El menor de edad, aunque esté emancipado, necesita la asistencia que requiere la ley para repudiarla. La aceptación de la atribución deferida a un menor de edad o a un incapacitado sometido a tutela o a autoridad familiar prorrogada o rehabilitada corresponde a su representante legal, pero, para repudiarla, necesita autorización del tribunal. Denegada la autorización judicial, se entenderá automáticamente aceptada la atribución sucesoria. Aunque ambos padres son representantes de su hijo, cualquiera de ellos, conforme a lo dispuesto en, puede aceptar la herencia en nombre de él; sin embargo, la repudiación exigirá la intervención de ambos. ARTÍCULO. Aceptación y repudiación de la persona jurídica. El legítimo representante de una persona jurídica con capacidad para adquirir puede aceptar o repudiar la herencia a la que éstas sean llamadas. ARTÍCULO. Interpelación. Transcurridos treinta (0) días desde que se haya producido la delación, cualquier persona interesada puede solicitar al tribunal que le señale al llamado un plazo, para que manifieste si acepta la herencia o si la repudia el cual no excederá de sesenta (0) días. El tribunal apercibirá al llamado de que, si transcurrido el plazo señalado no ha manifestado su voluntad de aceptar la herencia o de repudiarla, se dará por aceptada. ARTÍCULO. Formas de la aceptación. La aceptación de la herencia puede ser expresa o tácita. La aceptación expresa es la que hace el llamado en un documento público o privado. La aceptación tácita es la que se hace por actos que suponen necesariamente la voluntad de aceptar, o que no hubiera tenido derecho de ejecutar sino en su calidad de heredero. ARTÍCULO. Aceptación tácita.
6 La herencia se acepta tácitamente cuando el llamado: (a) dona o trasmite, a título oneroso, su derecho a la herencia o a alguno de los bienes que la componen; (b) renuncia a favor de uno o de algunos de los llamados a la herencia; y (c) sustrae u oculta bienes de la herencia. ARTÍCULO. Actos que no implican aceptación tácita. La herencia no se acepta tácitamente cuando el llamado realiza actos posesorios, de conservación, de vigilancia o de administración o cuando paga los impuestos que gravan la sucesión, salvo que, con tales actos, tome el título o la cualidad de heredero. Tampoco acepta tácitamente la herencia el llamado que renuncia gratuitamente a ella a favor de las personas a las que se transmite la cuota del renunciante. ARTÍCULO. La repudiación. La repudiación de la herencia es el acto por el cual el llamado a suceder manifiesta su voluntad de no ser heredero. ARTÍCULO. Forma de repudiar. La repudiación de la herencia se hace mediante una escritura pública o un escrito dirigido al tribunal. ARTÍCULO. Repudiación en perjuicio de acreedores. Si el llamado a suceder repudia la herencia en perjuicio de sus acreedores, éstos pueden acudir al tribunal para aceptarla en nombre de aquél. Esta aceptación sólo aprovecha a los acreedores en la parte en la que perjudica sus derechos. En el sobrante de la herencia, si lo hay, subsistirá la repudiación. El derecho de los acreedores para solicitar la autorización caduca a los cuatro () años, que comienzan a contarse a partir de la repudiación. ARTÍCULO 0. Acreedores del heredero. Los acreedores del heredero no pueden intervenir en las operaciones de la herencia aceptada hasta que se paguen las obligaciones del causante y los legados, pero pueden pedir la retención o el embargo del remanente que pueda resultar a favor del heredero. ARTÍCULO. Transmisión del derecho a aceptar la herencia o a repudiarla. Si el llamado muere sin aceptar la herencia del causante o sin repudiarla, se transmite a los herederos del llamado el mismo derecho que aquél tenía de aceptarla o repudiarla, salvo expresa disposición testamentaria en contrario. CAPÍTULO IV. RESPONSABILIDAD DEL HEREDERO ARTÍCULO. Límite de la responsabilidad del heredero. El heredero responde por las obligaciones del causante, por los legados y por las cargas hereditarias exclusivamente con los bienes hereditarios que reciba.
7 ARTÍCULO. Extensión de la responsabilidad del heredero. Cuando las obligaciones de la herencia exceden el valor de los activos del caudal, el heredero responde con su patrimonio si enajena, consume o emplea bienes hereditarios para el pago de obligaciones hereditarias no vencidas. También responde de la pérdida o el deterioro que, por su culpa o negligencia, se produzca en los bienes hereditarios. ARTÍCULO. Cargas hereditarias. Se consideran cargas hereditarias: (a) los gastos del funeral del causante; (b) los gastos del inventario y las demás operaciones de la partición; (c) los gastos de la conservación y administración de los bienes de la herencia; (d) los gastos de entrega del legado; (e) la retribución de los ejecutores; y (f) los demás gastos de naturaleza análoga. ARTÍCULO. Separación de patrimonios. La confusión de patrimonios no se produce en perjuicio del heredero ni de quienes tengan derechos sobre el caudal relicto. La aceptación de la herencia no produce la extinción de los derechos y los créditos del heredero contra la herencia, ni de los de ésta contra aquél. ARTÍCULO. Embargo de bienes del heredero. El heredero puede oponerse al embargo de bienes de su patrimonio basado en créditos contra la herencia. La oposición debe contener un inventario de los bienes relictos recibidos, el cual puede impugnar el acreedor en el mismo procedimiento. CAPÍTULO V. LA PETICIÓN DE HERENCIA Y EL HEREDERO APARENTE ARTÍCULO. La petición de herencia. Mediante la petición de herencia, se solicita el reconocimiento del título de heredero y la entrega total o parcial de la herencia por quien la posee a título sucesorio como heredero aparente y niega el derecho del peticionario. ARTÍCULO. Imprescriptibilidad de la acción. La acción de petición de herencia es imprescriptible, sin perjuicio de la usucapión de bienes particulares. ARTÍCULO. Entrega de la herencia. Una vez el tribunal ordena la entrega de los bienes hereditarios, aplican los efectos de las relaciones reales en cuanto a la destrucción de la cosa, los productos, los frutos y las mejoras y, en general, todo cuanto no resulte modificado en el presente Capítulo. Si la entrega de los bienes es imposible, se cumplirá con el pago de una suma equivalente a su valor y de la indemnización de los daños y perjuicios.
8 Es poseedor de mala fe el que conoce o debe conocer la existencia de herederos preferentes o concurrentes que no saben que están llamados a la herencia. ARTÍCULO 0. Derechos del heredero aparente. Si el heredero aparente satisface obligaciones del causante con bienes no provenientes de la herencia, tiene derecho a que el heredero se los reembolse. ARTÍCULO. Actos de administración del heredero aparente. Los actos de administración del heredero aparente son válidos salvo que él y el tercero con quien contrata hayan actuado de mala fe. ARTÍCULO. Actos de enajenación del heredero aparente. El heredero aparente de buena fe que hubiera enajenado bienes de la herencia sólo tiene que restituir al heredero el precio o el bien que haya obtenido como contraprestación con la enajenación onerosa o con lo que haya adquirido con ellos, subrogándose en las acciones para reclamar el precio o el bien que aún se debiera. ARTÍCULO. Reivindicación de bienes enajenados por el heredero aparente. El heredero puede reivindicar los bienes de la herencia enajenados por el heredero aparente, salvo cuando los adquirentes gocen de los efectos protectores de la fe pública registral. CAPÍTULO VI. COMUNIDAD HEREDITARIA ARTÍCULO. Definición. Existe una comunidad hereditaria cuando concurre a la sucesión una pluralidad de personas con derechos en la herencia expresados en cuotas abstractas. ARTÍCULO. Carencia de personalidad jurídica. La comunidad hereditaria no tiene personalidad jurídica. ARTÍCULO. Régimen. En lo que no está previsto en este Capítulo, el estado de comunidad hereditaria se rige por las disposiciones relacionadas con las normas de administración de la herencia y con las de la comunidad de bienes. ARTÍCULO. Negativa injustificada. El tribunal puede autorizar a cualquiera de los coherederos a otorgar un acto para el cual es necesario el consentimiento de otro coheredero, si la negativa injustificada de éste pone en peligro el interés común. ARTÍCULO. Medidas urgentes. El tribunal puede ordenar, a solicitud de cualquier persona con un interés legítimo en la herencia, las medidas urgentes que se requieren para la conservación de los bienes comunes.
9 ARTÍCULO. Frutos. Los frutos de los bienes comunes pertenecen a la herencia hasta que se realice la partición. ARTÍCULO 0. Disposición de cuotas. El heredero puede disponer de su cuota en la herencia sin que sea necesario el consentimiento de los demás coherederos. ARTÍCULO. Derecho de tanteo en la cuota hereditaria. El coheredero puede ejercer el derecho de tanteo si alguno de los coherederos decide enajenar su cuota a un extraño. Cuando dos o más coherederos ejercen su derecho de tanteo, sólo podrán hacerlo a prorrata de la porción que tengan en la comunidad hereditaria. ARTÍCULO. Indivisión. La indivisión de la comunidad hereditaria puede establecerse por: (a) voluntad del testador; (b) pacto entre los herederos; y (c) disposición de ley. ARTÍCULO. Indivisión impuesta por el testador. El testador puede imponer a los herederos la indivisión de la herencia por un plazo no mayor de diez (0) años. Esta indivisión no alcanza a los bienes que constituyen la legítima. El tribunal puede autorizar, la división total o parcial de la herencia antes de vencer el plazo y a solicitud de un coheredero, si concurren circunstancias graves o razones de manifiesta utilidad. ARTÍCULO. Pacto de indivisión. Los herederos pueden convenir la indivisión de la comunidad hereditaria por un plazo que no exceda de cinco () años, el cual puede prorrogarse por nuevos convenios que no excedan de cinco () años cada uno. ARTÍCULO. Plazo ajustado. Cualquier plazo impuesto por el testador o convenido por los coherederos que sea superior al máximo permitido se entiende reducido al plazo legal. ARTÍCULO. Modos de extinción. La comunidad hereditaria se extingue por: (a) las mismas causas que se extinguen los derechos reales; (b) la reunión de todas las cuotas en una misma persona; y (c) la partición de la herencia. CAPÍTULO VII. DERECHO DE REPRESENTACIÓN
10 ARTÍCULO. Representación sucesoria. Por la representación sucesoria, los descendientes tienen derecho a heredar en el lugar y en el grado de su ascendiente y a recibir la herencia que le correspondería a él. ARTÍCULO. Supuestos en que opera la representación. La representación opera cuando el llamado: (a) premuere al causante; (b) es declarado indigno o incapaz; (c) ha sido desheredado; o (d) repudia la herencia. ARTÍCULO. Líneas en que opera. El derecho de representación tiene lugar en la línea recta descendente del causante, pero nunca en la línea recta ascendente. En la línea colateral sólo tiene lugar en favor de los colaterales preferentes. ARTÍCULO 0. División por estirpes. Cuando se hereda por representación, la división de la herencia se hace por estirpes, de modo que el representante no hereda más de lo que heredaría su representado, si hubiese podido heredar. ARTÍCULO. Representación en la repudiación. Puede representarse al ascendiente cuya herencia se ha repudiado. CAPÍTULO VIII. DERECHO DE ACRECER ARTÍCULO. Derecho de acrecer. El derecho de acrecer es el incremento que se produce en la cuota de un heredero cuando la porción de otro heredero queda vacante, salvo el derecho de representación, cuando tiene lugar. El derecho de acrecer es irrenunciable. ARTÍCULO. En la sucesión intestada. Cuando en la sucesión intestada hay varios parientes del mismo grado y alguno no quiere suceder o no puede hacerlo, su parte acrece a los otros del mismo grado. ARTÍCULO. En la sucesión testamentaria. El derecho de acrecer en la sucesión testamentaria tiene lugar cuando en un llamamiento conjunto existe una porción vacante sin que haya sustituto para recibirla. ARTÍCULO. Llamamiento conjunto. Hay un llamamiento conjunto cuando se llama a dos personas o más a una misma herencia, a un mismo legado o a una misma porción de éstos, sin especial designación de participación. 0
11 Se entiende hecha la designación de partes sólo cuando el testador ha determinado expresamente una cuota para cada sucesor. ARTÍCULO. Porción vacante. La porción vacante surge por premoriencia, repudiación, incapacidad o por indignidad del instituido. También surge por no haberse cumplido la condición impuesta o por la nulidad de la cláusula testamentaria. TÍTULO III. LA LEGÍTIMA CAPÍTULO I. DISPOSICIONES GENERALES ARTÍCULO. La legítima. La legítima es la parte de la herencia que la ley reserva para determinadas personas, denominadas legitimarios. ARTÍCULO. Los legitimarios. Son legitimarios, en el orden y en la medida que establece este Código: (a) los descendientes; (b) los ascendientes; y (c) el cónyuge supérstite. ARTÍCULO. La libre disposición. El causante que tiene legitimarios puede disponer libremente de la mitad de sus bienes, pero, si no los tiene, puede disponer libremente de la totalidad de sus bienes. ARTÍCULO 0. Porción legítima. A cada legitimario corresponde la mitad de sus respectivos derechos en la sucesión intestada, aplicándole las reglas de concurrencia y orden de exclusión establecidas para este tipo de sucesión. ARTÍCULO. Derecho del cónyuge supérstite a la vivienda familiar. El cónyuge supérstite puede solicitar la atribución preferente de la vivienda familiar. Cuando sus cuotas hereditarias y las gananciales no alcancen el valor necesario para tal atribución, el cónyuge supérstite puede solicitar el derecho de habitación en forma vitalicia y gratuita en proporción a la diferencia existente entre el valor del bien y la suma de sus derechos. La diferencia de valor grava la cuota de libre disposición del causante. El derecho de habitación que concede este artículo se extingue si el cónyuge supérstite contrae un nuevo matrimonio o si vive en concubinato. ARTÍCULO. Prohibición de gravar la legítima.
12 El causante sólo puede imponer gravámenes a sus legitimarios cuando los llama a la porción de libre disposición. Los gravámenes sobre la legítima se tienen por no puestos. Se entiende por gravamen toda carga, condición, término, modo, usufructo, obligación, prohibición o limitación que el testador imponga al título sucesorio. ARTÍCULO. Ineficacia de la renuncia a la legítima. La renuncia o el convenio sobre la legítima futura es ineficaz. Un legitimario puede reclamar su legítima aunque haya obtenido algún beneficio por renunciar o por convenir la legítima futura. Al beneficio recibido, se le aplican las normas de la donación. CAPÍTULO III. LAS ACCIONES PROTECTORAS ARTÍCULO. La preterición. El testador incurre en preterición cuando omite instituir a uno, a varios o a todos sus legitimarios. La calificación de la preterición se atiende en el momento de la apertura de la sucesión. Los legitimarios de un descendiente no preterido lo representan en la herencia del causante. ARTÍCULO. Clases de preterición. La preterición puede ser voluntaria o involuntaria. Es voluntaria cuando el testador omite al legitimario con conocimiento de su existencia. Es involuntaria cuando el testador omite a su legitimario por desconocer su existencia. ARTÍCULO. Efectos de la preterición voluntaria. La preterición voluntaria de un legitimario anula la institución de heredero, pero subsisten los legados, siempre que no sean inoficiosos. ARTÍCULO. Efectos de la preterición involuntaria. La preterición involuntaria de un legitimario no anula la institución de heredero y conlleva la división de la legítima entre el total de los legitimarios. ARTÍCULO. El complemento de la legítima. El legitimario a quien el testador haya dejado, por cualquier título, menos de la legítima que le corresponde, puede pedir el complemento. CAPÍTULO III. LA DESHEREDACIÓN ARTÍCULO. Definición. La desheredación es la disposición testamentaria que priva a un legitimario de su derecho a la herencia por alguna de las causas que señala este Código. ARTÍCULO 0. Forma de hacerla.
13 La desheredación y su causa deben constar expresa y claramente en el testamento. ARTÍCULO. Prueba de la causa. Si el legitimario impugna la desheredación por inexistencia de causa, le corresponde al heredero probarla. Si alega reconciliación o perdón, le corresponde al desheredado probarla. En cualquiera de los casos, la acción de impugnación caduca por el transcurso de dos () años desde que se conoce la desheredación. ARTÍCULO. Efectos de la desheredación injusta. La desheredación produce los efectos de la preterición voluntaria cuando se hace: (a) sin expresión de causa; (b) por una causa impugnada cuya certeza no pueda probarse; y (c) por una causa que no sea una de las señaladas en este Código. ARTÍCULO. Desheredación de descendientes. Además de la indignidad, son justas causas para desheredar a los descendientes: (a) haber negado, alimentos al testador sin motivo legítimo; (b) haber maltratado o injuriado gravemente al testador; y (c) haber sido negligente en tomar a su cuidado al testador cuando se encontró enfermo o sin poder valerse por sí mismo. ARTÍCULO. Desheredación de ascendientes. Además de la indignidad, son justas causas para desheredar a los ascendientes: (a) haber sido privado de la autoridad parental sobre el testador; (b) haber negado, alimentos al testador sin motivo legítimo; (c) haber sido negligente en tomar a su cuidado al testador cuando éste se encontró enfermo o sin poder valerse por sí mismo; y (d) haber atentado uno de los padres contra la vida del otro, si no hubiere habido entre ellos reconciliación. ARTÍCULO. Desheredación del cónyuge. Además de la indignidad, son justas causas para desheredar al cónyuge: (a) las que dan lugar al divorcio, siempre que los cónyuges no vivan bajo el mismo techo; (b) haber sido privado de la autoridad parental sobre los hijos comunes; (c) haber negado, alimentos al testador sin motivo legítimo; y (d) haber atentado contra la vida del testador. ARTÍCULO. Efectos de la reconciliación. La reconciliación posterior entre el ofensor y el ofendido priva a éste del derecho a desheredar, deja sin efecto la desheredación ya hecha y produce, a su vez, los efectos de la preterición involuntaria. TÍTULO IV. LA SUCESIÓN TESTAMENTARIA
14 CAPÍTULO I. DISPOSICIONES GENERALES ARTÍCULO. El testamento. El testamento es el acto jurídico solemne, personalísimo, unilateral y esencialmente revocable, mediante el cual una persona natural dispone, total o parcialmente, el destino de sus bienes después de su muerte y ordena su propia sucesión dentro de los límites y las formalidades que señala la ley. Las disposiciones de carácter no patrimonial contenidas en el testamento son válidas, aunque el acto se limite a ellas. ARTÍCULO. El testamento mancomunado. Dos personas o más no pueden testar en un mismo acto, aunque lo autorice las leyes del Estado donde se hubiere otorgado el testamento. ARTÍCULO. El idioma. El testamento abierto se redactará según los requisitos generales respecto al idioma en los instrumentos públicos dispuestos en la legislación notarial. El testador puede redactar el testamento ológrafo o el cerrado en cualquier idioma. ARTÍCULO 00. Documento auxiliar. El testador puede referirse en su testamento a cualquier otro documento que lo aclare, lo modifique o lo complemente, siempre que lo identifique adecuadamente y que éste cumpla con los requisitos del testamento ológrafo. ARTÍCULO 0. Capacidad para testar. Puede testar la persona natural que, en el momento de otorgar el testamento, sea mayor de catorce () años y posea suficiente discernimiento para entender la finalidad, el contenido y la trascendencia del acto. Las personas mayores de edad son las únicas que pueden otorgar un testamento ológrafo. ARTÍCULO 0. Dación de fe de capacidad. Cuando el testamento sea autorizado por un notario, éste se asegurará de que, a su juicio, el testador tiene la capacidad legal necesaria para testar y así se hará constar en el instrumento. En los testamentos en que no se requiera la presencia del notario, serán los testigos instrumentales los que se asegurarán del cumplimiento de este requisito. ARTÍCULO 0. El testamento en intervalo lúcido. El declarado incapaz por condiciones que afectan su discernimiento puede otorgar, en un intervalo lúcido, un testamento abierto. En tal caso, el notario debe requerir la comparecencia de dos () médicos siquiatras, para que examinen al testador y manifiesten que éste se encuentra en un estado
15 lúcido, de todo lo cual el notario dará fe. Los médicos comparecerán como testigos instrumentales del otorgamiento y el notario deberá consignarlo en el testamento. ARTÍCULO 0. Conocimiento. El notario y los testigos que comparezcan al acto, deben conocer al testador y, a su vez, el notario debe conocer a los testigos. No conociéndolos personalmente, el notario debe atenerse a los medios supletorios de identificación, según dispone la legislación notarial. ARTÍCULO 0. Capacidad para ser testigo. Puede ser testigo toda persona natural que cumpla los requisitos que establece la legislación notarial y que goce de solvencia moral. ARTÍCULO 0. Prohibición para ser testigo. En el testamento otorgado ante notario no puede ser testigo el que no cumple los requisitos establecidos en la legislación notarial. Tampoco puede serlo el favorecido en alguna disposición testamentaria, o los parientes del heredero o legatario instituido dentro de los grados prohibidos. CAPÍTULO II. LAS CLASES DE TESTAMENTOS ARTÍCULO 0. Las clases de testamento. El testamento puede ser común o especial. Son comunes el ológrafo, el abierto y el cerrado. Son testamentos especiales los otorgados en caso de epidemia o en peligro inminente de muerte. ARTÍCULO 0. El testamento abierto. Es testamento abierto el otorgado por el testador en escritura pública manifestando su última voluntad en presencia del notario y dos () testigos. Se indicará la hora de su otorgamiento y se observan las formalidades de toda escritura pública de acuerdo a las disposiciones de la legislación notarial. ARTÍCULO 0. El testamento ológrafo. Es ológrafo el testamento autógrafo, fechado y firmado por el propio testador, en el que manifiesta su última voluntad. El testador debe salvar con su firma las palabras tachadas, enmendadas o entre renglones que contenga el documento. ARTÍCULO 0. Lugar del otorgamiento del testamento ológrafo. Los domiciliados en Puerto Rico pueden otorgar testamento ológrafo en el extranjero, el que será válido si cumple los requisitos prescritos. ARTÍCULO. Adveración del testamento ológrafo. La persona que tiene un testamento ológrafo en su poder debe presentarlo en el tribunal para su adveración dentro de los diez (0) días siguientes de tener noticia de la
16 muerte del testador. También puede presentarlo cualquier persona que tenga interés legítimo en el testamento. ARTÍCULO. Protocolización del testamento ológrafo. Una vez concluye el procedimiento de adveración, el testamento ológrafo debe protocolizarse para que sea eficaz. ARTÍCULO. Caducidad del testamento ológrafo. El testamento ológrafo caduca si no se presenta para su adveración dentro del plazo de cinco () años, contado a partir de la muerte del testador. ARTÍCULO. El testamento cerrado. El testamento cerrado es aquél que el testador redacta por sí mismo privadamente, recogiendo su última voluntad y, luego lo presenta dentro de un sobre cerrado ante el notario y dos () testigos. ARTÍCULO. Prohibición para el otorgar testamento cerrado. No puede otorgar testamento cerrado el ciego ni el que no sepa leer o no puede hacerlo. ARTÍCULO. Fase privada del testamento cerrado. Si el testamento es autógrafo, debe estar fechado y firmado al final. Si utiliza algún medio mecánico o a su ruego lo redacta otra persona, el testador debe además firmar cada una de sus páginas. Cuando el testador no sabe o no puede firmar debe expresar en el testamento la causa de la imposibilidad y debe estampar las huellas digitales. Si el documento contiene palabras tachadas, enmendadas o entre renglones, el testador o la persona designada debe salvarlas con su firma. ARTÍCULO. Fase pública del testamento cerrado. En la fase pública del testamento cerrado se observarán las formalidades siguientes: (a) El testador, ante los testigos, entregará personalmente el testamento al notario y manifestará que el documento cubierto es su testamento y la forma en que fue redactado y firmado. Si el testador está imposibilitado de hablar, deberá redactar en el sobre esta manifestación. (b) El testamento debe estar cubierto de tal manera que no pueda leerse. (c) El notario recibirá el documento cubierto, lo colocará en un sobre que cerrará y sellará, de modo que no pueda extraerse el documento sin romper el sobre o alterarlo. (d) El notario procederá a certificar mediante testimonio en la cubierta del sobre la identidad del documento contenido en el sobre. Esta certificación irá fechada por el notario bajo su firma y sello y cumplirá los requisitos de los testimonios de la legislación notarial. En el testimonio el notario incluirá el número del acta y la fecha en que se ha expedido.
17 (e) El notario levantará un acta de la entrega del testamento cerrado, conforme a la legislación notarial. ARTÍCULO. Contenido del acta del testamento cerrado. En el acta de entrega del testamento cerrado el notario autorizante hará constar: (a) las firmas de todos los comparecientes y sus iniciales al margen de todos los folios; (b) la fecha y la hora de la autorización; (c) cómo se cerró y se selló el sobre; y (d) su fe expresa de haber cumplido con los requisitos que establece la legislación notarial en cuanto a la fe de conocimiento o a la utilización de los medios supletorios de identificación, así como de su juicio de capacidad del testador, y de la observancia de todas las formalidades. ARTÍCULO. Unidad de acto del testamento cerrado. La fase pública del testamento cerrado se practicará en un solo acto, sin que sea lícita ninguna interrupción. ARTÍCULO 0. Entrega al testador. Finalizada la fase pública del testamento cerrado, el notario entregará el testamento cerrado al testador, quien podrá conservarlo en su poder, encomendar su guarda a una persona de su confianza o dejarlo depositado en poder del notario autorizante. ARTÍCULO. Presentación al tribunal. El notario o la persona que tiene en su poder el testamento cerrado debe presentarlo al tribunal dentro del plazo de diez (0) días, contados desde que tiene conocimiento de la muerte del testador. ARTÍCULO. Testamentos especiales. En caso de epidemia o cuando el testador se halle en peligro inminente de muerte, puede otorgar testamento ante tres () testigos sin que sea necesaria la presencia de notario. En estos casos deben observarse las demás formalidades señaladas en este Capítulo, pero el testamento se escribirá, si fuere posible. ARTÍCULO. Caducidad de los testamentos especiales. El testamento especial caduca por el transcurso de dos () meses desde que cesa el peligro de muerte o la epidemia. Si el testador muere en dicho plazo, el testamento también caduca, si dentro de los tres () meses siguientes a la muerte no se presenta para su adveración. ARTÍCULO. Apertura y protocolización. Para la apertura, la adveración y la protocolización de los testamentos, se observará lo dispuesto en la legislación procesal.
18 CAPÍTULO III. LA INSTITUCIÓN TESTAMENTARIA SECCIÓN PRIMERA. INSTITUCIÓN DE HEREDEROS ARTÍCULO. Definición. La institución de herederos es la designación hecha en un testamento de la persona que sucederá al testador, como heredero o como legatario, en la titularidad de los bienes que integran la herencia. ARTÍCULO. Testamento sin institución de herederos. El testamento es válido aunque no contenga la institución de herederos o ésta resulte ineficaz. ARTÍCULO. Prohibición. No produce efecto la institución testamentaria que haga: (a) el menor no emancipado a su tutor, mientras no se haya aprobado la cuenta final de la tutela o si no tuviese que rendirla; o (b) el enfermo a las personas que le brindan asistencia médica o espiritual durante su última enfermedad, si la institución se otorga durante la enfermedad. Sin embargo, la institución es válida si se hace a favor del cónyuge o de los ascendientes, los descendientes, los hermanos o los sobrinos del causante o del cónyuge supérstite. ARTÍCULO. Alcance de las prohibiciones. Las prohibiciones establecidas en el artículo se aplican a las personas allí mencionadas y a sus parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad, segundo grado de afinidad y a la iglesia, la comunidad o el instituto del clérigo religioso o ministro. ARTÍCULO. Institución sin designación de partes. Los herederos instituidos sin designación de cuota heredan por partes iguales. ARTÍCULO 0. Motivo falso o contrario a derecho. La invocación de un motivo falso no anula la designación de heredero o del legatario, excepto cuando del propio testamento surja que la eficacia de la institución depende completamente de la existencia del motivo invocado y que el testador, de haber conocido la falsedad, no hubiera hecho la designación. La expresión de un motivo contrario a derecho se considera no escrita. ARTÍCULO. Institución de herederos individuales y colectivos. Si el testador instituye a una persona y a sus hijos, se entiende que todos son instituidos simultáneamente. Si el testador instituye individualmente a unos herederos y a otros colectivamente, se entiende que todos son llamados individualmente, a no ser que conste de un modo claro que ha sido otra su voluntad.
19 ARTÍCULO. Identificación. El testador identificará al instituido de la forma más clara, precisa e indudable. Se tiene por no escrita la institución en favor de persona incierta, a menos que por algún evento pueda resultar cierta. ARTÍCULO. Error en la identificación. El error en la designación del instituido no vicia la institución cuando del contexto del testamento o mediante prueba extrínseca puede identificarse con certeza cuál es la persona designada. ARTÍCULO. Sustitución. El testador puede designar a un sustituto para el instituido cuando éste no quiera aceptar la herencia o no pueda. Salvo que el testador disponga otra cosa, la sustitución ordenada para uno de estos supuestos es válida para el otro. ARTÍCULO. Reciprocidad en la sustitución. Si los herederos instituidos se sustituyen recíprocamente, la cuota del instituido que no llegue a ser heredero se deferirá a los demás en proporción a sus respectivas cuotas. Si son sólo dos () los instituidos, la cuota del que no llegue a ser heredero se deferirá íntegramente al otro. ARTÍCULO. Limitaciones y modalidades en la sustitución. El sustituto sucede al causante con las mismas limitaciones y modalidades de la institución, salvo que el testador lo haya dispuesto de forma diferente, o que éstas hayan sido impuestas en consideración a los atributos personales del instituido. ARTÍCULO. Prelación. El derecho de transmisión prevalece sobre la sustitución, y ésta, sobre el acrecimiento. ARTÍCULO. Encomienda. El testador puede encomendar a una persona: (a) la elección de las personas así como la distribución de las cantidades que deje en general a determinadas clases formadas por un número ilimitado de individuos; y (b) la elección de los actos de beneficencia o de los establecimientos públicos o privados a los cuales deban adjudicarse los bienes. Cuando el testador no designa a la persona para realizar la encomienda, ésta le corresponde al albacea y, en su defecto, al contador partidor. ARTÍCULO. Limitaciones a la encomienda. El testador no puede dejar al arbitrio de un tercero la subsistencia de la institución ni el monto de la cuota de la herencia destinada a los propósitos del artículo. SECCIÓN SEGUNDA. MODALIDADES DE LA INSTITUCIÓN DE HEREDEROS
20 ARTÍCULO 0. Disposición testamentaria condicional. La disposición testamentaria, a favor del heredero o del legatario, puede hacerse bajo condición suspensiva o resolutoria. ARTÍCULO. Normas que rigen las condiciones. Las condiciones testamentarias se rigen por lo dispuesto en esta Sección y, supletoriamente, por las normas para las modalidades del acto jurídico. ARTÍCULO. Condición imposible o ilegal. Es nula la condición absolutamente imposible y la contraria a las leyes o a las buenas costumbres. ARTÍCULO. Condición de no contraer matrimonio. La condición de no contraer matrimonio es nula. Es válida la disposición por la cual el testador deja a una persona el usufructo, el uso, el derecho de habitación o una pensión o prestación personal por el tiempo que permanezca soltera. ARTÍCULO. Condición de hacer disposición testamentaria. Es nula la condición que requiere al instituido que establezca en su testamento alguna disposición a favor del testador o de otra persona. ARTÍCULO. Condición potestativa positiva. La condición potestativa positiva debe cumplirse, excepto cuando ya cumplida, no pueda reiterarse. ARTÍCULO. Condición potestativa negativa. Cuando el testador impone una condición potestativa negativa, el instituido puede recibir la herencia si afianza que no hará o no dará lo que se le prohibió y que, en caso de contravención, devolverá, lo percibido con sus frutos e intereses. El testador puede dispensar al instituido del requisito de fianza. ARTÍCULO. Condición casual. La condición casual puede realizarse o cumplirse antes de la muerte del testador o después, excepto cuando éste disponga otra cosa. La condición se tiene por cumplida cuando el testador ignora, en el momento del otorgamiento, que el hecho incierto ha ocurrido ya. Si lo sabe, la condición sólo se tiene por cumplida cuando sea de tal naturaleza que no pueda ocurrir nuevamente. ARTÍCULO. Institución de heredero a plazo. El testador puede establecer la fecha en que ha de comenzar o cesar el efecto de la institución de heredero. En ambos casos, se entiende llamado el heredero legítimo hasta que llegue el término señalado o después que éste concluya. Más en el primer caso, 0
21 no entrará éste en posesión de los bienes sino después de hacer inventario de los bienes y de prestar fianza suficiente, con intervención del instituido. ARTÍCULO. Efecto del plazo incierto. El plazo incierto dispuesto por el testador, únicamente a los fines de suspender la ejecución de la institución o la disposición testamentaria hasta que ocurra un evento seguro y determinado, no le impide al heredero o al legatario adquirir sus respectivos derechos y transmitirlos a sus herederos, aun antes de que se verifique su cumplimiento. ARTÍCULO 0. La institución modal. Mediante la institución modal, el testador impone al instituido alguna obligación, que incluye la de destinar el bien transmitido a un fin especial. Esta disposición no se entiende como condición sino como obligación modal, salvo cuando surja ser otra la voluntad del testador. ARTÍCULO. Fianza y transmisión de la obligación modal. El derecho del heredero o del legatario bajo obligación modal es inmediato, y se transmite a los herederos, debiendo éstos afianzar el cumplimiento de la obligación y la devolución de lo percibido, con sus frutos e intereses, si incumpliesen. El testador puede dispensar del requisito de fianza y de la devolución de lo percibido, con sus frutos e intereses. ARTÍCULO. Incumplimiento de la obligación modal. Cuando la obligación modal no puede tener efecto en los mismos términos en los que ha ordenado el testador y no ha mediado culpa o hecho propio del heredero o del legatario, debe cumplirse en otros términos análogos y conformes a su voluntad. Cuando el interesado en el cumplimiento o incumplimiento de la obligación modal lo impida, sin culpa o hecho propio del heredero o del legatario, ésta se considera cumplida. Cualquier persona interesada en la herencia o en el legado puede solicitar el cumplimiento de la obligación modal. Si ésta afecta al interés público, la autoridad competente puede solicitarlo. ARTÍCULO. Institución fideicomisaria. La institución fideicomisaria es el llamamiento a un heredero con la obligación de conservar y de entregar a otro heredero. La institución debe contener un orden sucesivo inequívoco que no puede exceder de dos () llamamientos sucesivos, salvo que los llamados vivan al momento de la muerte del testador. La nulidad de la institución fideicomisaria no perjudica la validez de la institución ni al llamado en primer orden. SECCIÓN TERCERA. EL LEGADO ARTÍCULO. Noción.
22 El legado es la disposición testamentaria, a título particular, de bienes determinados o genéricos. ARTÍCULO. Petición y entrega. El legatario debe pedir la entrega de la cosa legada al heredero o al albacea; no puede ocuparla por su propia autoridad. ARTÍCULO. Entrega del legado por el heredero. El heredero debe entregar la misma cosa legada con todos sus accesorios en el estado en el que se encuentra al morir el testador. El heredero no tiene facultad para sustituir el legado por otra cosa. El legado de dinero debe pagarse en esa especie, aunque no lo haya en la herencia. ARTÍCULO. Legado de cosa ajena. El legado de cosa ajena es válido si el testador, al legarla, sabe que no le pertenece. El heredero está obligado a adquirir la cosa para entregarla al legatario, pero, si no fuese posible, debe darle su justa estimación. La prueba de que el testador sabía que la cosa era ajena le corresponde al legatario. Si el testador ignora que la cosa legada es ajena, el legado es nulo, pero si la adquiere después de otorgado el testamento, es válido. ARTÍCULO. Legado de cosa propia del legatario. El legado de cosa propia del legatario cuando se hace el testamento no produce efecto, aunque después haya sido enajenada. Si el legatario la ha adquirido por título oneroso después de esa fecha, puede pedir al heredero lo que ha dado por adquirirla. Si el testador dispone expresamente que la cosa sea liberada de ese derecho o gravamen, vale el legado en cuanto a esto. ARTÍCULO. Legado de cosa empeñada o hipotecada. Cuando el testador lega una cosa que ha sido dada en garantía de alguna deuda exigible, el legatario será el encargado de pagarla, a menos que el testador haya dispuesto que el heredero la libere de la obligación. ARTÍCULO 0. Legado de cosa sujeta a derecho real de goce. Si la cosa legada está sujeta al disfrute de algún derecho real de goce, el legatario respetará este derecho hasta que se extinga legalmente. ARTÍCULO. Ineficacia de los legados de crédito o de condonación de deuda. El legado de un crédito o de una condonación de deuda es ineficaz si el testador, con posterioridad al otorgamiento del testamento presenta la demanda judicial. ARTÍCULO. Legado de condonación general de deudas.
23 El legado de condonación general de deudas sólo comprende las existentes al momento de otorgarse el testamento, salvo que el testador expresamente disponga otra cosa. ARTÍCULO. Legado hecho a un acreedor. El legado hecho a un acreedor no es imputable como pago de su crédito, salvo que el testador lo declare expresamente. En este caso, el acreedor tiene derecho a cobrar el exceso del crédito o del legado. ARTÍCULO. Legado de una cosa genérica. El legado de una cosa mueble genérica es válido, aunque no haya cosas de su género en la herencia. El legado de una cosa inmueble no determinada sólo es válido si la hay de su género en la herencia. La elección será del heredero, quien cumplirá con dar una cosa de similar calidad a la legada que no sea de calidad inferior ni de superior. ARTÍCULO. Legados genéricos o alternativos. Cuando el legado es genérico o alternativo, aplican las normas para las obligaciones genéricas o alternativas, salvo las modificaciones que se deriven de la voluntad expresa del testador. ARTÍCULO. Legado de educación. El legado de educación subsiste hasta que el legatario sea mayor de edad, salvo que el testador disponga otra cosa. ARTÍCULO. Legado de alimentos. El legado de alimentos subsiste mientras viva el legatario, salvo que el testador disponga otra cosa. ARTÍCULO. Determinación de la cuantía. Cuando el testador no ha señalado una cantidad para el legado de educación o de alimentos, ésta se fija de acuerdo con la necesidad del legatario y el caudal de la herencia. También se tomar en consideración la forma y la cuantía acostumbradas por el testador, si esto no resulta en una desproporción con el caudal de la herencia. ARTÍCULO. Legado de pensión periódica. Si el legado consiste en una pensión periódica, el legatario puede exigir el primer pago desde la muerte del testador. Los demás pagos puede exigirlos al comienzo de cada período, sin que haya lugar a la devolución por el hecho de su muerte antes que termine el período comenzado. ARTÍCULO 0. Prelación de pago de los legados. Cuando los bienes de la herencia no alcanzan para cubrir todos los legados, el pago se hace en la siguiente prelación:

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