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Actas del Cabildo de Salta de 1810
En estos documentos se puede vivenciar la historia de la Independencia de nuestra Nación desde el territorio salteño
Transcripción realizada por Fatima Colombo
NOMBRAMIENTO DE ISASMENDI COMO GOBERNADOR INTENDENTE
14 de marzo de 1809
Para la Excelentísima Junta Gobernativa del Puerto de Buenos Aires Por el Cabildo, Justicia y Regimiento de la Capital de Salta. Contra el Gobernador Intendente de Nuestra Provincia. Año de 1810.
Don Santiago Liniers y Bremond,1 Caballero del Orden de San Juan, Comendador de Ares del Maestre en la de Moteza, Jefe de Escuadra de la Real Armada, Virrey, Gobernador y Capitán General interino de las Provincias del Río de la Palta, y sus Dependientes, Presidente de la Real Audiencia Pretorial de Buenos Aires, Súper Intendente General, Subdelegado de Real Hacienda, Rentas de Tabaco y Naipes, del Ramo de Azogues y Minas, y Real Renta de Correos y Comandante General del Apostadero de Marina. Por cuanto estando vacante el Gobierno Intendencia de Salta, por fallecimiento del Señor Don Rafael de la Luz, conviene en las actuales circunstancias, y en las de ser trasladado a Charcas el Señor Teniente de ella, Don José de Medeiros, en quien recayó interinamente el mando político y de Real Hacienda, con arreglo a la Real ordenanza, hacer nombramiento de un Gobernador Intendente, en el cual se hallen reunidas todas las jurisdicciones, para que así se desempeñe mejor el servicio del Rey, y del público, y cesen en la misma forma los inconvenientes, y embarazos que han ocurrido desde la vacante con la división del Mando de las armas, que no ha podido desempeñarse por un solo individuo, y aún ha llegado el caso de ejercerse por un oficial subalterno, con no poco atraso, y ejercicio de los asuntos de mayor interés: Por tanto, he venido en elegir, como por el presente dijo, por Gobernador Intendente de dicha Provincia de Salta, al Coronel de Milicias, Don Nicolás Severo de Isasmendi, así por las buenas calidades y circunstancias que concurren en su persona, y la constituyen más a propósito para desempeñar cumplidamente el Real encargo: como porque teniendo que entender el Jefe de la Provincia en la demarcación de límites del nuevo obispado, y en otros interesantes arreglos, prevenidos por Reales Cédulas, ninguno mejor que él podrá practicarlo por los conocimientos que le asisten de las mimas Provincias; concediéndoles en su virtud, toda la facultad necesaria, para que use y ejerza el referido empleo, puramente en comisión y provisionalmente, hasta otra resolución de esta Superioridad, sin que deba obstarle para ello el ser natural de la ciudad de Salta, cuyo impedimento se dispensa en cuanto dependa de las facultades de este Gobierno: Y en su consecuencia mando que pronto, en mi presencia, el nominado Don Nicolás Severo de Isasmendi, el correspondiente juramento, de que bien y fielmente servirá este encargo, se le reconozca, haya, y tenga por todas las personas a quienes tocare, y tocar pueda, por tal Gobernador Intendente interino, se obedezcan, y cumplan por las que deban hacerlo, sus providencias y disposiciones por escrito, y de palabra, sin réplica, ni dilación alguna, y se le guarden bien, y cumplidamente las honras, preeminencias, prerrogativas, y privilegios que le pertenezcan. Para todo lo cual, le hice expedir este Título, firmado de mi mano, sellado con el sello de mis Armas, refrendad o por el Excelentísimo Mayor de este Virreinato, del que se tomará razón en el Tribunal de Cuentas del mismo, y en las Reales Cajas de Salta.
Dado en Buenos Aires a catorce de marzo de mil ochocientos nueve.
Santiago Liniers. Por mandado de Su Excelencia. Don José Ramón de Basavilbaso.
RELEVAMIENTO TEMPORARIO DEL CARGO DE GOBERNADOR INTENDENTE DE NICOLÁS SEVERO DE ISASMENDI
2 de junio de 1810
En la ciudad de Salta, a dos de junio de mil ochocientos diez años. Los Señores del Muy Ilustre Cabildo, Justicia y Regimiento, abajo firmados: estando congregados a efecto de celebrar el acuerdo semanal y tratar los asuntos de la causa pública. En este estado se abrió un oficio dirigido a este Ilustre Ayuntamiento, por el Excelentísimo Señor Virrey de estas Provincias; en extraordinario del día de ayer, el cual abierto, es del tenor siguiente:
A consecuencia de la solicitud que en oficio de veinte de abril último, me ha hecho el Señor Don Nicolás Severo de Isasmendi, manifestando los motivos que le imposibilitan continuar al mando de ese Gobierno-Intendencia, cuyo relevo solicita: He venido en acceder a él por decreto de esta fecha nombrando para que le suceda interinamente hasta la llegada del provisto por su Majestad, al Teniente Coronel Don Joaquín Maestre, a quien, luego que presente a V. Señoría el título que le he mandado librar, lo reciba y pondrá en posesión de este empleo con las formalidades acostumbradas. Dios guarde a V. Señoría muchos años.
Buenos Aires, once de mayo de mil ochocientos diez.
Baltasar Hidalgo de Cisneros. Señores del Cabildo, Justicia y Regimiento de la Ciudad de Salta.
De cuyo tenor impuesto su Señoría, acordó darle el obedecimiento que es debido a dicho superior mandato, copiándose en el libro respectivo y archivándose para su constancia. Y no habiendo otra cosa que tratar, se cerró este, que firma su Señoría, de que doy fe. Mateo Gómez Zorrilla. José Antonio Fernández Cornejo. Nicolás Arias. José Francisco Boedo. Juan Esteban Tamayo. Ante mí, Marcelino Miguel de Silva, Escribano Público de Cabildo y Comercio.
“CONGREGADOS A TOQUE DE CAMPANA EN ESTA SALA DE SU AYUNTAMIENTO, PARA TRATAR LOS ASUNTOS DE LA CAUSA PÚBLICA”
16 de junio de 1810
En la ciudad de Salta, a dieciséis de junio de mil ochocientos y diez años. Los Señores del Muy Ilustre Cabildo, Justicia y Regimiento, abajo firmados, estando congregados a toque de campana en esta sala de Su Ayuntamiento, para tratar los asuntos de la causa pública: En este estado se trajeron a la vista dos oficios remitidos a este ilustre Ayuntamiento por el Excelentísimo de la capital de Buenos Aires, y el segundo por la Junta Gubernativa provisional de dicha capital, instalada a efecto de mantener estas Provincias bajo del gobierno y pacificación consiguiente al buen orden y método de su conservación: teniendo por base la obediencia a nuestro Rey y Señor, Don Femando Séptimo, que Dios guarde, Religión y Patria, con otros ejemplares impresos, así de órdenes y bandos, relativos al indicado fin, como de proclamar de la misma Junta y oficio del Excelentísimo Señor Virrey, Don Baltasar Hidalgo de Cisneros, al Excelentísimo Cabildo de la Capital de Buenos Aires. E impuesto Su Señoría este Ilustre Cabildo de dichos	antecedentes, acordó diferir su tratamiento y conferencia para mejor oportunidad, atento a la gravedad de su contenido. En este estado se recibió un oficio del Señor Gobernador Intendente, dirigido a este Cabildo, en el que acompaña otro del Secretario de Cámara de la Real Audiencia Pretorial del Distrito, rotulado a su Señoría, el señor Gobernador e ilustre Cabildo de esta Capital, con una copia de otro pasado a la dicha Real Audiencia, por la nueva Junta creada en Buenos Aires, todos concernientes al contenido de las anteriores; y en vista acordó se difiriese igualmente su conferencia, y, quedando estos copiados, se le devuelvan a dicho señor Gobernador Intendente. Y no habiendo otra cosa que tratar, se cierra este, que firma Su Señoría, por ante mí, de que doy fe. Mateo Gómez Zorrila, José Antonio Femández Cornejo. Nicolás Arias. Juan Antonio de Murúa. Ante mí; Marcelino Miguel de Silva, Escribano Público de Cabildo y Comercio.
DESIGNACIÓN DE DÍA Y HORA PARA CELEBRAR EL ACUERDO RESPECTO A LA NUEVA JUNTA CREADA EN BUENOS AIRES
18 de junio de 1810
En la ciudad de Salta a diez y ocho de Junio de mil ochocientos diez años. Los Señores del Muy Ilustre Cabildo, Justicia y Regimiento, abajo firmados, estando congregados en esta sala de su Ayuntamiento, presididos del Señor Intendente Gobernador y Capitán General interino, Coronel Don Nicolás Severo de Isasmendi, y con asistencia del Señor Síndico Procurador, a efecto de destinar día y hora para celebrar el acuerdo diferido el dieciséis del corriente, y tratar en él sobre los asuntos que en él se tuvieron presentes; acordó Su Señoría que respecto a la proximidad del correo intermedio en que debe darse cuenta del resultado de dicho asunto a las superioridades respectivas: se señala por día perentorio para el acuerdo insinuado, el de mañana, diez y nueve a las ocho de ella, para cuyo efecto, y el de que dicho Cabildo sea general; se pasará oficio convocatorio al Ilustrísimo Señor Obispo de este Diócesis y Cabildo Eclesiástico con recado de atención, por medio del Portero de este Cabildo, a los Reverendos Prelados de las religiones, Tribunales y vecinos caracterizados, debiendo todos y cada uno de por sí expresar su voluntad en cuanto a los puntos sobre que rueda tan interesante asunto, y que se les pondrá de manifiesto, leyéndose en altas e inteligibles voces, los oficios dirigidos de la Capital de Buenos Aires para este fin, todo lo cual aprobado por Su Señoría, el Señor Gobernador, lo firmaron y doy fe. Nicolás Severo de Isasmendi. Mateo Gómez Zorrilla. José Antonino Fernández Cornejo. José de Perizena. Juan Antonio de Murúa. Ante mí, Marcelino Miguel de Silva, Escribano Público de Cabildo y Comercio.
SOBRE LA DEPOSICIÓN DEL VIRREINATO LA CREACIÓN DE LA NUEVA JUNTA EN BUENOS AIRES
19 de junio de 1810
En la ciudad de Salta a diecinueve de junio de mil ochocientos diez años. Los Señores del Muy Ilustre Cabildo, Justicia y Regimiento, a saber: Don Mateo Gómez Zorrilla y Don Antonino Fernández Cornejo, Alcaldes ordinarios: Don José Francisco Boedo, Don José de Perizena y Don Juan Antonio de Murúa, Regidores electivos. Estando congregados en esta sala de su Ayuntamiento, presididos del Señor Gobernador Intendente y Capitán General y con asistencia del Síndico Procurador general y concurrencia del Ilustrísimo Señor Obispo Diocesano Doctor Don Nicolás Videla del Pino; Cabildo Eclesiástico, Curas Rectores, Prelados de las religiones de San Francisco, la Merced y Betlemitas, Rector del Colegio Seminario y demás Cuerpos y Vecinos mandados estar en el acuerdo que se celebró ayer, mandaron sus Señorías leer públicamente los oficios e impresos dirigidos a este Ayuntamiento y Señor Gobernador Intendente, por el Excelentísimo Don Baltasar Hidalgo de Cisneros, Real Audiencia y Excelentísimo Cabildo, juntamente con el de la Junta Provisional Gubernativa de la Capital de Buenos Aires, e impuesto todos los dichos Señores de los referidos contenidos, mandó Su Señoría, el Señor Gobernador empezase dicha votación por Don Domingo Santibáñez, quien poniéndolo en efecto dijo ser de su parecer que, para contestar a la nueva Junta de Buenos Aires se pasen oficios al Excelentísimo Señor Virrey a la Real Audiencia y al Excelentísimo Cabildo, a fin de que se sirvan instruir de los motivos que han tenido para la deposición de dicho Señor Virrey y creación de la expresada Junta, quedando el exponte pronto, y sometido a las legítimas autoridades que gobiernan esta Provincia y a la defensa del Rey, la Religión y la Patria, y lo firma Domingo de Santibáñez. En seguida expresó Don Francisco Avelino Costas, que adhiere a la solicitud del Excelentísimo Cabildo de Buenos Aires, siempre que el gobierno sea con arreglo a las leyes. - Francisco Avelino Costas-. Don Lino Rosales dijo que se conforma con las determinaciones del Excelentísimo Cabildo de Buenos Aires. -Lino de Rosales-. Don Manuel Brizuela dijo que se conforma igualmente con la anterior exposición inmediata. - Manuel Brizuela-. Don Pedro Martínez Vinueza dijo convenir en todo con lo determinado por el Excelentísimo Cabildo de Buenos Aires y demás autoridades, con el arreglo prevenido por la nueva Junta. -Pedro Martínez de Vinueza-. Don Domingo Cardo dijo que prestaba igual conformidad que Don Lino de Rosales - Domingo Cardo-. Don Hermenegildo Hoyos dijo subscribir su parecer al antecedente -Hermenegildo Hoyos-. Don Pedro José de Ibazeta dijo conformarse con todo lo determinado en la Capital de Buenos Aires así en cuanto a la nueva Junta, como en el nombramiento de Diputado, a la mayor brevedad - Pedro José de Ibazeta-. Don Santiago Mazeira dijo remitirse a la exposición anterior -Santiago Mazeira-. Don Francisco Anseda y Graña dijo conformarse con las determinaciones del Excelentísimo Cabildo de Buenos Aires -Francisco Anseda y Graña-. Don Juan Francisco Nevares dijo conformarse con la exposición de Don Pedro José de Ibazeta -Juan Francisco de Nevares-. Don Juan Manuel Quirós dijo que se conforma y obedece las disposiciones de la capital de Buenos Aires -Juan Manuel Quirós-. Don Francisco Javier Castellanos dijo que obedece y reconoce por legítima la Junta instalada y demás dispuesto -Francisco Javier Castellanos-. Don José Vicente Toledo Pimentel prestó la misma conformidad con la votación antecedente -José Vicente Toledo Pimentel-. Don Marcos de Beche dijo que adhiere a lo resuelto por el Cabildo de la Capital de Buenos Aires, uniéndose en todas sus partes sus intenciones son las que ha manifestado aquel Excelentísimo Cuerpo - Marcos de Beeche-. Don José Ignacio de Gorostiaga dijo reiterar a la anterior exposición -José Ignacio Gorostiaga-. Don Francisco Antonio González y San Millán dijo remitirse en todo con lo expuesto por Don Marcos de Beeche - Francisco Antonio González y San Millán-. Don Juan Nadal y Guarda, Administrador Subalterno de temporalidades dijo que, como fiel vasallo de nuestro aprisionado Rey y Señor Natural Don Fernando Séptimo, y por lo mismo súbdito rendido a sus legítimas autoridades quedaba asombrado de oír y leer lo acaecido nuevamente en Buenos Aires, de la deposición del mando del Excelentísimo Virrey Don Baltasar Hidalgo de Cisneros y creación de una Junta Gubernativa a mérito de unas funestas noticias de nuestra madre España traídas a este continente por un barco inglés venido de Gibraltar. El asunto pide reflexión madura y al mismo tiempo saber los dictámenes de los vecinos de las ciudades subalternas de este Gobierno, y por consiguiente es de parecer que, sin pérdida de tiempo, a momento, se impartan las órdenes a ellas, a fin de que enterada esta Capital, siempre fiel a sus soberanos, vaya acorde con sus provincianos, para mejor acierto de lo que deba hacer en las del Virreinato los diputados que se elijan -Juan Nadal y Guarda­. Don José Tomás Sánchez dijo que, considerada la abdicación del mando del Excelentísimo Señor Virrey, sus prevenciones y las de la Real Audiencia Pretorial, se conforma con los prudentes principios explicados por el Excelentísimo Cabildo y Junta de Gobierno de Buenos Aires -José Tomás Sánchez-. Don Andrés Surlin, Capitán de Ejército, dijo remitirse todo a la anterior exposición -Andrés Surlin-. Don Tomás de Arrigunaga y Archondo, Teniente Coronel graduado, dijo que, como fiel vasallo, se conforma con todas las determinaciones tomadas por el Excelentísimo Cabildo de Buenos Aires y demás autoridades. Según se manifiesta en los oficios que se han leído, siendo en sí como lo expresan -Tomás de Arrigunaga-. El Señor Administrador de la Real Renta de Tabacos, Don Gregorio Iñiguez Pérez dijo confiarse en todo a la capital de Buenos Aires - Gregario Iñiguez Pérez-. El licenciado Don José Gavino Blanco, abogado de las Reales Audiencias del Virreinato, por sí y a nombre de los demás abogados que se hallan presentes y firman abajo, dijo que todo su Cuerpo se halla penetrado de los mismos sentimientos del Excelentísimo Cabildo de Buenos Aires y en su conciencia es de parecer que inmediatamente se mande el Diputado que se exija por su Excelencia y Junta Gobernativa, para cuya elección se haga nueva citación por medio de un Mando Público - Licenciado José Gavino Blanco-. Doctor Alejandro de Palacios. Doctor Pedro Antonio Arias Velásquez. Licenciado Santiago de Saravia. Licenciado Mariano Boedo. Licenciado Pedro José Toranzos. Licenciado Andrés Zenarruza. José Lorenzo Ruiz de Villegas. El Señor Coronel Don Pedro José Saravia, por sí y a nombre de su Cuerpo y de los oficiales veteranos y de este Regimiento de Voluntarios dijo que, obedeciendo como debemos, las órdenes superiores del Excelentísimo Señor Virrey, comunicadas a este Gobierno-Intendencia la abdicación de mando e instalación de la Junta éramos de sentir que en el congreso del día se nombre el Diputado que se pide y ordena para los fines tan justos y arreglados. Pedro José Saravia. José Francisco Tines. Mariano de Alvizuri. Norberto Montezola. Juan Estanislao Peñalba. Francisco Asensio de Lezama. Ángel Vicente Sánchez. Jerónimo López. José Félix Arias. Manuel Femando de Aramburu. Gaspar Castellanos. Ante mí, Marcelino Miguel de Silva, Escribano Público de Cabildo y Comercio
CONVOCATORIA PARA LA ELECCIÓN DE DIPUTADOS
El muy Ilustre Cabildo de Justicia y Regimiento de esta Capital, para cumplir con las órdenes superiores en punto a elección de Diputado, poder e instrucción que se le ha de dar, convoco a los señores siguientes, para el lunes veinticinco del corriente a las nueve de ella, que deberán concurrir a la sala capitular de este Ayuntamiento.
El Ilustrísimo Señor Obispo y Cabildo Excelentísimo
Los señores curas, rectores.
Prelado de San Francisco Id. de la Merced
Id. de Betlemitas
Rector del colegio Seminario
Don Pedro José Gabriel de Figueroa
Don Santiago Pucheta
Ministros de Real Hacienda
Administradores de Tabacos, Correos y Temporalidades
Diputado de Comercio
El Sr. Coronel Don Pedro José Saravia
El Sargento Mayor Don José Francisco Tines
Ayudantes Mayores: Don Mariano Alvizuri Y Don Norberto de Montezola
Don Manuel Antonio Tejada
Don Pedro Ugarteche
Don Javier Figueroa
Don Apolinario de Figueroa
Don Estanislao Peñalba
Don Jerónimo López
Don Fernando Aramburu.
Don Antonio Agüeda
Don Elías Iriarte
Don José Felix Arias
Don Gaspar Castellanos
Don Alejandro Palacios
Don Gaviño Blanco
Don Pedro Arias Velázquez
Don Santiago Saravia
Don Mariano Boedo
Don Francisco Claudio Casero
Don Francisco Gurruchaga
Don Juan Manuel Güemes
Don Andrés Zenarruza
Don Pedro José Toranzos
Don Lorenzo Ruiz de Villegas
Don Severo Alvarado
Noble Vecindario
Don Nicolás León de Ojeda
Don Vicente Toledo Pimentel
Don Francisco González y San Millán
Don Francisco Poveda
Don Tomás Archondo
Don Lino de Rosales
Don Francisco Aráoz
Don Francisco Graña
Don Domingo Santibáñez
Don Miguel Francisco Gómez
Don Javier Castellanos
Don Pedro José Ibazeta
Don Hermenegildo Hoyos
Don Juan Francisco Nevares
Don Juan Manuel Quirós
Don José Arias Castellanos
Don Domingo Cardo
Don Pedro Arias Castellanos
Don Ignacio de Benguria
Don Marcos de Beeche
Don Ramón Saravia
Don Santiago Mazeira
Don Mariano San Millán
Don Pedro Martínez de Vinueza
Don Andrés Castellanos
Don Román Tejada
Don Manuel Brizuela
Don Avelino Costas
Don Calixto Sanzetenea
Don José Antonio Santibáñez
Don Ángel Vicente Sánchez
Firmantes: Nicolás Severo de Isasmendi, Mateo Gómez Zorrilla, José Antonio Fernández Cornejo, Calixto Gauna, José Francisco Boedo, Juan Antonio de Murúa.
Salta y junio 23 de 181O
POSTERGACIÓN DE LA ELECCIÓN DE DIPUTADOS
En la ciudad de Salta, a veinte y tres de Junio de mil ochocientos diez años. Estando los Señores del muy Ilustre Ayuntamiento de esta Capital congregados en esta sala de su Ayuntamiento, a toque de campana, a efecto de celebrar el acuerdo ordinario de costumbre y tratar en él los asuntos de la causa pública, juntamente con la elección de diputado de la Junta General que se ha de formar en la capital de Buenos Aires, cuyo acto se difirió para este día en el acuerdo anterior; y estando dicho Ayuntamiento presidido del Señor Gobernador Intendente, con asistencia del Síndico Procurador y vecindario que concurrió por haber llegado un extraordinario que se dijo ser de Buenos Aires, y creerse traería tal vez algunas disposiciones no conformes con las anteriores, o algunas prevenciones para el acierto de estas, y asimismo, por no haber asistido el Cuerpo Eclesiástico por un equivocado concepto, y que era ya tarde para convocarlo nuevamente, se resolvió por Su Señoría el Señor Gobernador Intendente e Ilustre Cabildo, diferir la elección de diputado para el lunes veinte y cinco del corriente , a las nueve de la mañana: que el Ilustre Cabildo convocase a los vecinos votantes por medio de esquelas y que asistiesen a la votación los que así fuesen convidados y no otros; tomándose, para el efecto y para evitar toda confusión y desorden, las correspondientes precauciones. Y no habiendo otra cosa que tratar se cerró este que firman Sus Señorías y doy fe. Nicolás Severo de Isasmendi. Mateo Gómez Zorrilla. José Antonino Fernández Cornejo. José Francisco Boedo. Juan Antonio de Murúa. Ante mí, Marcelino Miguel de Silva, Escribano Público de Cabildo y Comercio.
CONFLICTOS POR EL PEDIDO UNA NUEVA POSTERGACIÓN DE LA ELECCIÓN DE DIPUTADOS
En la ciudad de Salta, a veinte y seis de Junio de mil ochocientos diez años. Los Señores del muy Ilustre Cabildo, Justicia y Regimiento que al presente lo componen por ausencia de los demás Señores vocales, y que abajo firman; estando congregados en esta sala de su Ayuntamiento, con asistencia del Síndico Procurador y presididos del Señor Intendente Gobernador y Capitán General interino, Coronel Don Nicolás Severo de Isasmendi, a efecto de celebrar acuerdo extraordinario, sobre los urgentes puntos del día, en orden a la elección de Diputado, que debió de hacerse el día de ayer, para la Junta General mandada establecer en la Capital de Buenos Aires: expuso dicho Señor Procurador que el día de ayer concurrió a esta sala capitular, la mayor parte del más noble y distinguido vecindario, convocado por esquelas por este Ilustre Cuerpo, en conformidad de lo acordado el veinte y tres del corriente, día en que para de ayer, se difirió la votación de Diputado de esta Capital, y que estando formado el congreso, se leyó una presentación de un corto número de vecinos, los más soldados licenciados, en que expresándose injuriosamente contra todo el Pueblo, solicitaban se les admitiese a la votación acordada, como a parte del sano y noble Pueblo. Que oída por los nobles vecinos asistentes, pidieron se inquiriese el autor de dicho escrito y se castigase como a seductor, sin duda por conocer que los firmantes no eran capaces por su buena conducta, de incurrir en tal delito, sin ser seducidos y engañados. Que proponiendo Su Señoría, el Señor Gobernador Intendente, si sería conveniente diferir dicha votación para el sábado próximo, citando para ello por carteles a todo el vecindario, el ilustre Cabildo fue de contrario parecer y se opuso a la asistencia de los referidos presentantes, ínterin que por el correspondiente sumario no se esclareciese la seducción que habían padecido y el exponente viendo que su Señoría el Señor Gobernador resolvió recoger votos de los nobles vecinos congregados, para resolver por el mayor número de estos, si se había de diferir, o no la votación, y si a esta había de entrar los presentados relacionados y resto del pueblo, a que accedió el mayor número; hizo la protesta de nulidad de cuanto así se determinase, por ser peculiar al Ilustre Cabildo citar a la parte más sana que contemple y juzgue más apta del pueblo noble y distinguido; porque de citarse o convocar para dicha votación a los del escrito relacionado, era forzoso presentarse igualmente a lo que pudieran pedir otros vecinos, y para evitar continuadas demoras, sería preciso un Cabildo abierto. Que esta especie de congresos en que la plebe tendría el mayor partido, por ser crecida, y escasa de la debida atención y respeto, es la más (temible), y que protestaba igualmente todas las resultas perjudiciales a la sociedad. Que sobre todo lo dicho no se halla resolución escrita y que convenía se acordase y determinase el modo de dar satisfacción al vecindario por el injurioso escrito relacionado. Si no obstante lo expuesto deba prevalecer la convocación general del pueblo, o con arreglo a las órdenes del caso, la que dispusiere el Ilustre Cabildo en cumplimiento de su acuerdo anterior, y que se acuerde igualmente la forma de votación que se ha de observar, y si se han de guardar sobre el particular las disposiciones comunicadas por la Superior Junta Central, sobre elección de Diputado. E inteligenciado el Ilustre Ayuntamiento de la anterior exposición, dijo Su Señoría que para resolver sobre los puntos contenidos en ella, se llamasen a esta sala a los letrados Licenciado Don José Gavina Blanco; ídem Don Santiago Saravia, e igual Don Francisco Claudio de Castro, quienes impuestos de los documentos y acuerdos que van relacionados, presten su dictamen en unidad, a conforme fuesen de parecer, para en su vista proceder este Ilustre Ayuntamiento a la determinación que corresponda. Teniendo asimismo presente el escrito presentado al Señor Gobernador Intendente, y pasado por Su Señoría a este Ilustre Cabildo, por decreto de ayer, en orden a la queja de los vecinos que lo suscriben. Y en consecuencia de lo mandado, habiendo sido llamados los nominados letrados, se personaran en esta sala, e impuestos de los antecedentes de la materia, dijeron en uniformidad, que ante todas cosas, y con la mayor brevedad, se procediese a descubrir el autor del escrito presentado, y sobre todo lo demás que sea conducente, para los efectos que puedan convenir a la quietud y tranquilidad pública respecto del espíritu de seducción que en él se advierte; y de su resultado saldrán los dictámenes para los demás puntos consultados. Y en este estado dijo Su Señoría, el Señor Gobernador Intendente, que conviniendo la pronta resolución sobre el nombramiento de diputado, que debe caminar a la mayor brevedad para la Capital de Buenos Aires, debe no interrumpirse ni retardarse este acto por otras diligencias que perturben el buen orden, unión y tranquilidad tan necesaria, para realizar los fines indicados por la superioridad, todo sin perjuicio de las providencias que sobre el particular deban tomarse por Su Señoría en unión de este Ilustre Ayuntamiento. E inteligenciado Su Señoría el Ilustre Cabildo, así del parecer de los expresados letrados, como de lo expuesto por el Señor Gobernador Intendente, dijo el Señor Alcalde de primer voto, conformarse en todo con el parecer de los señores letrados, y que se evacúe inmediatamente la sumaria prevenida, a efecto de que con igual prontitud se efectúe la diputación que Su Señoría el Señor Gobernador encarga en su exposición, comunicándose para el efecto de dicha información, al Señor Alcalde de segundo voto, Don Antonino Fernández Cornejo, respecto a la escasa salud del señor exponente. El Señor Alcalde de segundo voto, en unidad con el Señor Alguacil Mayor, dijeron conformarse con la exposición antecedente, constituyéndose el primero a la comisión que en ella se le confiere. El Señor Regidor Don José Francisco Boedo dijo que, siendo el objeto principal de este Ilustre Ayuntamiento la paz, la tranquilidad y buen orden en todas sus determinaciones, las que no se pueden conciliar sin el debido obedecimiento a las leyes y respectivas autoridades; ordenó el Ilustre Cabildo la convocación al noble vecindario y fuese en todo arreglada a lo dispuesto en el Capítulo diez del bando impreso pasado por el Excelentísimo de Buenos Aires; y habiendo sido en esta forma convocada la sana parte del pueblo para la votación que se había de verificar el día de ayer, todo como consta de la nómina que para el efecto se hizo, subscripta del Señor Gobernador Intendente y demás Capitulares, que se deberá estampar en este libro de acuerdos, para su debida constancia, todo lo interrumpió el escrito anterior de que se ha hecho relación, en cuyo caso fue de sentir el señor exponente, que por ningún motivo debía retardarse la votación y elección de Diputado, en atención a hallarse ya juntos y congregados todos los que la habían de hacer, conforme a lo dispuesto por la Superioridad; y de no verificarse así protesta solamente de las resultas no ser responsable; que son consiguientes a la retardación de unos actos, los más ejecutivos, y por consiguiente se conformaba en todo con el dictamen de los letrados, respecto a que, no averiguada la causa como corresponde, sería arriesgada cualesquiera resolución y asimismo se conforma con la votación de los señores que anteceden. El Señor Regidor Don Juan Antonio Murúa, dijo conformarse con lo expuesto por el Señor Alcalde de primer voto y parecer de los letrados consultados. Con lo cual, y estando concluido este acuerdo, con aprobación de Su Señoría el Señor Gobernador, se cerró esta acta y lo firman con dichos letrados, de que doy fe. Nicolás Severo de Isasmendi. Mateo Gómez Zorrilla. José Antonino Fernández Cornejo. Calixto Gauna. José Francisco Boedo. Juan Antonio de Murúa. Juan Esteban Tamayo. Licenciado José Gavino Blanco. Francisco Claudio de Castro. Licenciado Santiago Saravia. Ante mí, Marcelino Miguel de Silva, Escribano Público de Cabildo y Comercio
REUNIÓN EXTRAORDINARIA DEBIDO A UNA CONVOCATORIA A VOTAR A TODOS LOS ESPAÑOLES AMERICANOS Y EUROPEOS
29 de junio de 1810
En la ciudad de Salta, a veintinueve de junio de mil ochocientos diez años. Los Señores del Muy Ilustre Cabildo, Justicia y Regimiento abajo firmados, estando congregados en esta sala de Su Ayuntamiento, con asistencia del Síndico Procurador, a efecto de celebrar acuerdo extraordinario, por las críticas y urgentes circunstancias del día, que, aunque feriado y de fiesta, se habilita con motivo de unos carteles, mandados fijar en las esquinas principales de esta ciudad por el Señor Gobernador interino, convocando a todos los españoles americanos y europeos, para que todo el que quisiese concurra a las nueve del día de mañana en estas casas consistoriales, a votar la elección del Diputado que se ha de enviar a la capital de Buenos Aires, como también del acto proveído por dicho señor Gobernador el día de ayer, veinte y ocho de Junio, mandando suspender y remitir a su Juzgado las diligencias judiciales, que de comisión de este ilustre Ayuntamiento está siguiendo el Señor Alcalde de segundo voto para averiguar el autor de un escrito atrevido, insultante y seductivo, que días pasados se le había presentado, y sobre todo lo demás que con este motivo tenga relación, con la paz y tranquilidad pública; dijo Su Señoría el Ilustre Cabildo, después de haber tratado sobre la materia y oído el dictamen de los letrados consultados en el anterior acuerdo, que igualmente se llamaron para este. Que en cuanto a lo primero, se estuviese en todo y por todo a lo resuelto y determinado por este Ilustre Ayuntamiento en el referido acuerdo consentido, aprobado y confirmado por dicho Señor Gobernador; y en consecuencia se le pase el correspondiente oficio, para que haga retirar dichos intempestivos carteles, anunciando al público se hará dicha elección en el modo, forma y tiempo que este Ilustre Ayuntamiento acordare. Y en cuanto a lo segundo se le prevenga también en dicho oficio sobresea enteramente, dejando obrar libremente a dicho Señor Alcalde de segundo voto, lo que asimismo se prevenga a este, protestando como protesta este Ilustre Ayuntamiento en el primer caso, esto es, que, insistiendo Su Señoría el Señor Gobernador, en efectuar la votación que ha anunciado al público, no ser arte ni parte en ese acto. Que no reconocerá por tal Diputado al que así se elija, y todo lo demás que hubiere lugar en decreto; y en el segundo caso, la nulidad y atentado de todo cuanto obrare últimamente, para que no haya demora en todo cuanto ocurriese sobre estos particulares, acordó Su Señoría, el Ilustre Cabildo, dar, como efectivamente da, todas las facultades en derecho necesarias al referido Señor Alcalde de segundo voto, para que forme las respectivas competencias y contestaciones que ocurrieren hasta fenecerlas, con todo lo demás, su incidente y anexo. Y no habiendo otra cosa que tratar, mandó Su Señoría cerrar esta acta, que firma con dichos letrados, por ante mí, de que doy fe. Mateo Gómez Zorrilla. José Antonio Fernández Cornejo. Calixto Gauna. Juan Esteban Tamayo. Licenciado José Gavino Blanco. Licenciado Santiago de Saravia. Francisco Claudio de Castro. Ante mí, Marcelino Miguel de Silva, Escribano Público de Cabildo y Comercio.
PETITORIO PARA QUE SE RESPETE EL MODO DE ELCCIÓN DEL DIPUTADO ACORDADO EL 26 DE JUNIO
Señor Gobernador Intendente. Habiendo acordado este Ilustre Ayuntamiento en su acta de veinte y seis del que expira, se suspendiese tratar sobre el tiempo, modo y forma en que se debería hacer la elección del Diputado que se ha de enviar a la capital de Buenos Aires hasta que se evacuasen las diligencias judiciales que asimismo se acordaron practicar sobre el esclarecimiento del autor del insultante, atrevido y seductivo escrito, que se había presentado a Vuestra Señoría por varios vecinos que para el efecto habían sido incitados y seducidos; no ha podido menos de escandalizarse este Ilustre Ayuntamiento al ver echadas por tierra unas resoluciones acordadas con V.S mismo, cuando acaba de ver fijados en los parajes públicos unos carteles convocando para dicha elección a todos los españoles americanos y europeos, abrogándose más facultades que son propias y privativas de este Ayuntamiento; y del mismo modo cuando ha entendido que Vuestra Señoría usando de un (Fragmento ilegible) que no conocen nuestras leyes, ha mandado sobreseer en dicha causa; y que se le remita todo lo actuado sobre ella. En esta virtud. ha acordado este Ilustre Ayuntamiento en cuanto a lo primero: se guarde y cumpla lo acordado, y resuelto en dicha acta del veinte y seis del que expira, y se suplique a V.S mande retirar dichos carteles, fijándose otros que anuncien al público que dicha elección se practicará en el tiempo, modo Y forma que este Ilustre Cabildo aproximadamente acordará, protestando de lo contrario la nulidad y atentado, y no reconocer al Diputado que así se eligiere; y en orden de lo segundo, que deje V.S obrar libremente al Juez comisionado en la causa bajo de las mimas protestas de nulidad y atentado de cuanto V.S actuare sobre el particular y sus incidencias por convenir así a la paz y tranquilidad pública; lo que se previene a V.S para su debida inteligencia, y que dicho juez comisionado lo es también para todas las competencias, y contestaciones que ocurrieren sobre ambos negocios en todos sus incidentes y anexidades. Dios guarde a V.S muchos años.
Sala capitular de Salta, y junio veintinueve de mil ochocientos diez. Mateo Gómez Zorrilla. José Antonino Fernández Cornejo. Calixto Gauna.
Juan Esteban Tamayo. Señor Coronel Don Nicolás Severo de Isasmendi.
Es copia. Silva, Escribano (firma)
REMOCIÓN DEL GOBERNADOR INTENDENTE: DON NICOLÁS SEVERO ISASMENDI
Cerciorado este Cabildo de los nocivos efectos que causa toda disposición contraria a nuestras sabias leyes, y experimentando los que padecía este vecindario con el Gobernador de esta Provincia, elevó su justa representación al Excelentísimo Señor Virrey y Real Audiencia Pretor del Distrito, solicitando las más prontas providencias para contener el despotismo, violencia y atentados con que obraba este jefe, sin más regla que la torpeza de sus pasiones y caprichos, los que han tenido a esta ciudad en continuo movimiento fomentando la discordia contra este Ilustrísimo Obispo Diocesano y la abierta desavenencia, desprecio y ultraje de este respetable cuerpo.
Si no se engaña este Cabildo, hizo lugar su exclamación, pues no tuvo otra contesta de la superioridad Excelentísimo Señor Virrey Don Baltasar Hidalgo de Cisneros, de la que recibimos con fecha de Mayo último en que participa ha relevado por decreto de la misma fecha a Don Severo Isasmendi, y nombrar en su lugar al Teniente Coronel Don Joaquín Maestre, ordenando que presentado el título que se le sería librado se le reviese, la cual orden fue obedecida en todas sus partes y así se contestó (a él) Y se comunicó de oficio a otro nuevo Gobernador-intendente interino.
(Fragmento Ilegible) que estando relevado por la superioridad competente, el Señor Don Nicolás Severo de Isasmendi del cargo de gobernador intendente, debía (ceder) en el acto que se le hizo saber dicha superior resolución y pasar el gobierno al (Fragmento ilegible)
(Fragmento ilegible) no dejó de entenderlo así este Cabildo, pero esperando de un día para otro (Fragmento ilegible) quiso usar de la atención de hacer novedad, creído se reportaría en sus operaciones viendo al fenecer su representación, pero ninguna atención ha podido contener sus orgullosos, ilegítimos y atentados procedimientos.
No se trata de informar (a) todos los padecidos porque sería no (acabar) y contrayéndose a los graves sucesos del día, hace presente este Cabildo a S.E de que habiendo recibido su superior orden para el reconocimiento del nuevo gobierno instalado, y elección del Diputado que se pide para esta capital, se avocó este relevado gobernador la facultad concedida a este Cabildo de citar a la más sana parte del pueblo, como V.E lo habrá visto en el testimonio que acompañó con el obedecimiento acordado y prestado a esa superioridad, en que también advertirá S.E que se determinó que la elección de Diputado se había de hacer por votación de los mismos que habían obedecido a esa superioridad.
Llamados por dicho gobernador relevado los individuos de este cuerpo, les consultó en su casa, diferente convocación de vecinos, pues agregaba muchísimas personas, que sólo se conocían por soldados licenciados, pulperos y herreros. Lo resistió el cuerpo y acordó sobre el particular en el día veinte y tres del que expira y remendó, presente el artículo 1O del Bando publicado por ese Excelentísimo Cabildo.
Resolvió este con asistencia y aprobación del actual relevado Gobernador Intendente que fuesen citados los vecinos por esquelas que debía mandar el Cabildo y que no se permitiesen a los vecinos que aún no fuesen llamados, tomando al efecto, las precauciones debidas.
Se señaló para esta votación el día veinte y cinco del mismo mes y, habiendo asistido al Congreso todos los nobles vecinos convidados, se vieron estos de repente mezclados entre pulperos y soldados, que, preguntados el motivo de su concurrencia, dijeron haber sido enviados para votar por el Gobernador Intendente. Enterado de esto, el Síndico Procurador reconvino a dicho Jefe, que cómo se había dado paso a aquellos no convidados, siendo así que el Cabildo le había pedido, dispusiese, se pusieran guardias en las tres puertas principales de las casas consistoriales, con orden de no permitir en su interior, ni dar paso a los que no manifestasen la esquela citatoria, a lo que contestó, se había olvidado de dar la orden, y al mismo tiempo hizo leer en público un escrito, el más insultante y atrevido contra este Cabildo y noble Congreso presentado por veinte y dos sujetos entre pulperos y soldados retirados, licenciados, y un desertor, herreros, etc.
El noble Congreso quedó escandalizado de semejante atrevimiento y más del arbitrio ilegítimo con que el Gobernador trataba de indisponer los ánimos, en vez de propender a la quietud y tranquilidad del vecindario. La solicitud de los presentantes era de que se les admitiese a la votación y, presentes estos trato el Gobernador de elogiarlos hasta ponerlos por la más sana parte del pueblo notificándose expresamente que (dichos han de ser) de los primeramente citados, y que en la lista del Cabildo habían sido desatendidos.
El pueblo clamó por la justa y debida satisfacción de tanta injuria, que prescindiendo de si debían o no ser admitidos, por lo pronto, se inquiriese sumariamente el autor de aquel libelo y se le castigase como correspondía. Resuelve el Gobernador que acuerde el Cabildo la determinación debida. Resuelve este que no se debe diferir la votación de Diputado, acordada hacer en otro día con término perentorio por aquella punible presentación; y el Gobernador desprecia esta resolución, y pide que el Congreso dé su voto, expresando que el Cabildo en aquel acto no tenía autoridad y que sus capitulares eran como cualesquiera de los concurrentes.
Se opone el Cabildo, protesta con su Procurador la nulidad y agravio y resultas: hace ver con el mayor número de letrados asistentes, se le usurpaba la facultad privativa de resolver el asunto y que no competía al vecindario, ni podía el Gobernador desprenderse de la autoridad que obtenía con su cuerpo, pero todo fue en vano: hizo efectiva la votación, fiado en los atraídos e introducidos violentamente por su ilegal determinación premeditada y maliciosa. Así logró, sin orden ni formalidad el que se dijera que la mayor parte era de parecer que asistieron a la votación los presentantes, y demás que quisiesen y que, al efecto, se suspendiese la elección para el treinta de junio último.
Segunda vez se opuso el Cabildo a igual resolución asentada; y protestando el Procurador las infalibles consecuencias de un cabildo general y abierto, se levantó el Gobernador; dando el asunto por concluido, y sin dejar constancia de cosa alguna, pues no se escribió la acta debida.
En el día veinte y seis se congregó este Cabildo a celebrar acuerdo extraordinario sobre la decisión de otros asuntos, que no la había legítima y válida: concurrió al Acto este gobernador, y proponiendo el Procurador General que lo relacionado no constaba: que era preciso tratar de la satisfacción debida al público injuriado, y para el acierto de la votación del Diputado, determinar, si en esta se habían de observar las supremas órdenes y prevenciones comunicadas por la suprema (fragmento ilegible) central, en orden a las cualidades que debía tener el electo para Diputado, qué renta gozaría y el Ramo que deba sufragar estos gastos.
Enterado el Cabildo, prevenido del Gobernador, determinó llamar tres letrados, para que diesen su dictamen en el particular, y sobre el relacionado escrito injurioso, que el Gobernador, por decreto del 29 del mismo mes, pasó al Cabildo para su conocimiento. Los letrados comunicados fueron de parecer que primeramente, para el correspondiente sumario, se averiguase el autor de aquel insultante y sedicioso escrito, y que, efectuado esto, abrirían dictamen sobre los demás puntos. Se conformaron todos los capitulares con dicho dictamen, y el Señor Gobernador igualmente, con la calidad, de que, si convenía tomar alguna providencia para no retardar la votación de Diputado, lo haría en unión del Cabildo; y resistiéndose al conocimiento de dicha causa, en varias instancias que se le hicieron, resolvió con el cuerpo, el qué conociera de ella, el alcalde de segundo voto.
Dio principio a su comisión este juzgado; y sabiendo el gobernador que los que firmaron dicho escrito no se negaban a la verdad, bajo del juramento que prestaban, y que se descubría que su propio escribano había hecho firmar con engaños y pretextos el relacionado escrito, sin que los más de los firmantes se inteligencias en de su contenido, y que todo era maquinado de convenio con Don Tomás Sánchez para partir sus votos entre este y su hermano, el deán Don Vicente Anastasio de Isasmendi; ofició a otro Alcalde de segundo voto par que cesara en el conocimiento de aquella causa y se la devolviera en el acto con todo lo obrado.
Dicho Alcalde de segundo voto decretó que sin perjuicio del seguimiento de la causa, se pasase la orden oficiada del Gobierno a este Cabildo, de quien demandaba su comisión, participando en contexto al gobernador esta determinación, el que tomó por arbitrio el embarazar el comparendo de los presentantes, para que no presentasen su declaración al pretexto de que no allanaba el fuero militar, pero como este arbitrio no borraba las declaraciones tomadas y, peligraba con estas el efecto de la expresada maquinación combinada, antes de que se hiciera más pública, resolvió por sí solo, y ejecutó la inesperada de citar en el día veinte y nueve a todo el pueblo por carteles públicos para la votación de Diputado a las nueve de la mañana del día siguiente, treinta de Junio.
En este conflicto, tuvo por conveniente este Cabildo congregase a las seis de la tarde del día citado veinte y nueve, sin embargo de ser feriado, y consultando el (fragmento ilegible) arbitrio, para evitar el malicioso atentado anunciado, resolvió igualmente con dictamen del tres letrados, oficiar al Señor Gobernador para que recogiera los carteles, que había dado al Público, previniendo se haría la citación por el Cabildo y que no embarazase, ni impidiese el seguimiento de las relacionada causa, bajo las protestas debidas; y que en las competencias que ocurriesen, se entendiese con el Alcalde ordinario de segundo voto para evitar así las demoras de continuados acuerdos.
Al día siguiente, treinta de junio, como a las nueve de él, se apareció el Escribano de Gobierno a casa del Alcalde de segundo voto a efecto de notificarle en contesto de los citados oficios un dilatado auto, del que se negó a dejar la debida copia, y a admitir el correspondiente contesto; asociado dicho escribano del ayudante de estas milicias regladas Don Norberto Montezola y otro que se supone ser escribiente: como fue tan pronta dicha notificación, no podrá expresarse el contenido del referido auto, pero sí, por las operaciones consiguientes, debe inferirse que fue dirigido a que el cuerpo del Cabildo asistiese a las casa consistorial a presenciar y experimentar insultos y vejaciones en un acto meditado por el Gobernador con sus miras y fines.
Consultando la paz y tranquilidad, el Alcalde de segundo voto dijo en aquel acto de la notificación que concurriría al Ayuntamiento; y habiéndose conducido allí, pretendió forzársele y violentarle para que accediese a la elección del Diputado; y no habiendo adherido a las insinuaciones tomadas del Gobernador, se retiró a su casa, adonde, por el escribano de Cabildo enviado por dicho gobernador, se le mandó pedir las llaves de las cajas donde se custodian los archivos del Cabildo: El Alcalde de segundo voto, con dictamen de los letrados, que le aconsejaban, respondió que no podía desprenderse de las llaves sin que estuviese presente el Cabildo en su Ayuntamiento.
Esto fue bastante para que el Gobernador, llevando sus miras adelante, mandase un piquete de doce hombres con el Ayudante de la Plaza, Don Norberto Motezola, a la posada de dicho Alcalde de segundo voto con orden de llevar arrestado al Asesor de Cabildo, Licenciado Don José Gavino Blanco, hombre que por su literatura genio íntegro, y demás prendas que le caracterizan, es apreciado por todas aquellas personas de ilustración. A este letrado se le ha puesto preso en uno de los calabozos de la real cárcel, con escándalo de todo el pueblo espectador de unos procedimientos los más violentos y desesperados, que la audacia de este Gobernador pudo premeditar para poner en la más triste consternación a este pueblo, que sin exageración, es el más fiel, el más quieto y pacífico de todo el Virreinato.
Como las medidas que había tomado el Gobernador para hacer efectivo a sus fines la elección de diputado, fueron desde su principio estrepitosas y violentas, así fueron los medios para su consecución; y la conclusión de todo fue que la elección de Diputado recayese con el mayor número de votos en un hombre delincuente y en su hermano el Deán, el primero es Don José Tomás Sánchez (fragmento ilegible) de consecuencia que se halla preso en esta capital desde el año de 1804, procesado criminalmente por falencia, quiebra y mala versación en la Real Renta de Tabacos, y cuya causa y proceso se halla pendiente en la superioridad y en vista del Seño Fiscal de S.M.
Como el Cabildo (fragmento ilegible) por algunos antecedentes verídicos que este mismo delincuente promovía medios para hacer partido y que alucinando a aquella gente menos ilustrada, conseguiría por este reprobado arbitrio el ser elegido para el honroso encargo de Diputado de esta ciudad, considerando al mismo tiempo que una representación tan digna no debía desempeñarse por un hombre monstruo de la iniquidad, que lejos de haber dado pruebas de su fidelidad en el manejo de los sagrados intereses del Rey, los dilapidó, malversó y disipó hasta que se descubrió quebrado y fallido en la cantidad de más de sesenta y tantos ¿94? mil pesos que es el alcance que la Dirección General de Tabaco le tiene ajustado en el proceso que pende en esa superioridad, no perdió de vista este Cabildo que no sería decoroso a su conducta ni a la decencia, ni a su pueblo, ni a la alta representación de la Junta que un hombre procesado criminalmente estando pendiente la causa y esperándose su resolución, fuese a ser socio de buenos y fieles vasallos, como lo son los que dignamente se hallan destinados para desempeñar los muchos negocios que ocupan la atención de esa Junta.
Aún a más se avanzaron los procedimientos de este Gobernador, que públicamente y a presencia de su atraído congreso, dispuso proceder a la prisión del Alcalde de segundo voto, a cuyo hecho se le opusieron algunos individuos, que allí se hallaban congregados, con cuyo motivo suspendió este más enorme atentado: No pararon aquí sus depravadas ideas que había meditado para conseguir el fin que se propuso, para cuyo logro admitió en su congreso con voto activo a Don Fernando de Camara, preso dos días antes por el Alcalde de segundo voto, hallándose en actual prisión en uno de los cuartos del Cabildo, sería demasiado molestoso a la atención de la Junta el referir la serie de desórdenes en que incurrió este Gobernador precipitado, pues estos se extienden, sin exageración, aún más allá de los que pueden caber en la premeditación de un hombre desalmado.
Este Cabildo sabe muy bien que V.E vela y activa sus esfuerzos para que la Real Hacienda permanezca en el ser más relevante: que este es uno de los objetos que le interesan, para dar a conocer su integridad a todo el Reino, y que el desentenderse de poner en la sabia consideración de la Junta a que el delincuente Sánchez es uno de aquellos reos que la calidad de la causa es digno de que este Cabildo lo recomiende a N.E por su pronto y ejemplar castigo, ha creído y se persuade de que es uno de los mayores servicios que hace a S.M y a la causa pública.
Para evitar el que a la vista de todo el pueblo que escucha y mira sus ultrajes, en ningún tiempo se empeña con más ardor en sostenerlo en paz y	tranquilidad, que ahora que se ve agitado y conmovido por este Gobernador que ha pervertido todo el orden y organización pública. Para este fin será inalienable la constancia de este Ilustre Cuerpo, y protesta a V.E que para sus operaciones ulteriores hasta la de la elección y nombramiento del Diputado que ha de personarse en esta capital, no seguirá ni adoptará las máximas tumultuantes, atrevidas y desastradas de este Gobernador, sino que, eligiendo aquellos medios más suaves y prudentes que le parezcan más oportunos y conducentes para conservar el orden público y tranquilidad del vecindario, procederá con el juicio, acierto y meditación que exige un negocio de tanta importancia.
Más entre tanto este Cabildo trabaja en estas consideraciones, como que son de su mayor cuidado, eleva su queja a esa Junta en el estrechado tiempo de las agitaciones en que se halla, causadas para este Gobernador, solicita de N.E el desagravio de los insultos, ultrajes y vejaciones que ha sufrido este Cabildo, Su Alcalde de segundo voto y asesor; pide la más pronta providencia de su remoción con la brevedad que exige el caso, pasando el mando político y militar a aquellas personas que por las leyes y reales órdenes está prevenido, y protesta instruir este informe por el próximo correo ordinario con testimonio de los acuerdos hasta aquí celebrados, y otros documentos, que todos acreditarán hasta la evidencia la juiciosa conducta de este Ilustre Cuerpo.
Dios guíe a V.E. Salta, 1º de julio de 1810.
Mateo Gómez Zorrilla. José Antonino Cornejo. José Francisco Boedo. Juan Evaristo Tamayo.
PRISIÓN SORPRESIVA A LOS CABILDANTES POR PARTE DEL GOBERNADOR ISASMENDI
En la ciudad de Salta, a cinco de Julio de mil ochocientos diez años. Los Señores del Muy Ilustre Cabildo, Justicia y Regimiento, a saber: Don Mateo Gómez de Zorrilla, Alcalde ordinario de primer voto, presidente: Don Calixto Ruiz Gauna; Regidor Alguacil mayor; don José de Perizena y Don Juan Antonio de Murúa, Regidores electivos. Estando congregados en este sala de su Ayuntamiento·, a toque de campana, con asistencia del Síndico Procurador general de la ciudad, a efecto de celebrar acuerdo extraordinario, y acordar en él sobre asuntos de urgente necesidad y peculiares a la causa pública; manifestó el Señor Alcalde de primer voto un oficio de su compañero, el de segundo voto, cuyo tenor es el siguiente:
Me hallo arrestado en mi casa con cuatro prelados y un cabo, en fuerza de Auto asesorado del Gobernador Intendente, en el expediente que está siguiendo sobre avocarse al conocimiento del escrito seductivo e injurioso que se leyó en público Cabildo, y por decreto del mismo Señor Gobernador se halla su conocimiento pasado a este, por cuya comisión estoy conociendo en dicha causa, cuya exhibición se me ha intimado; y resistiéndola por la incompetencia del juzgado, y por haberla remitido a la superioridad competente, como tengo contestado; sufro en la hora la más escandalosa y estrepitosa prisión, que ha conmovido a todo el público, según los movimientos que he observado. Usted, como presidente del Ilustre Cabildo, de quien dimana mi comisión, y en vista de las leyes del caso, parece se halla en la precisión de citar a Cabildo para acordar lo más conveniente en defensa de la Jurisdicción y del bien público, abrazando en todo caso los arbitrios legales y menos estrepitosos y disponiendo, si tiene por conveniente transferir mi comisión para que (fragmento ilegible) para lo que ocurra, así en las presentes circunstancias, como en vista de las resultas de las Superioridad.
Salta, y Julio cinco de mil ochocientos diez.
José Antonio Fernández Cornejo; Señor Alcalde ordinario de primer voto Don Mateo Gómez Zorrilla.
Del que enterado Su Señoría el Ilustre Cabildo, como igualmente del acuerdo anterior, y por el que se le ofició para que se abstuviese el Señor Gobernador de perturbar o impedir la Jurisdicción que legítimamente ejerce el Señor Alcalde de segundo voto, por comisión de este Ilustre Cabildo, sobre cuyo particular no ha tenido el menor contento este Ilustre Cuerpo, ignorando los motivos porque Su Señoría el Señor Gobernador Intendente trata de entenderse con el Delegado Y no con el Delegante, en punto de quererse avocar un conocimiento que no quiso tomarlo y del que este Ilustre Cabildo resumió, con aprobación del mismo Señor Gobernador, a la competente jurisdicción, para conocer y proceder en dicho juicio inquisitorio, por el desprendimiento formal de dicho Señor Gobernador, para entender en él. Todo lo cual conferenciado latamente, como así mismo la expectación en que se hallaba el Pueblo por los términos o continuos movimientos de armas que se experimentaban en un pueblo, el más pacífico, sosegado e incapaz de insurrección. Acordó Su Señoría el Ilustre Cabildo, con dictamen del Licenciado Don Santiago Saravia, único asesor de los tres que tiene nombrados para estos asuntos, que se ha hallado capaz de presentarlo, por hallarse el uno preso por Su Señoría el Señor Gobernador y el otro ausente. En este estado, estando presente dicho asesor dijo: quería exponer si parecer, que después de estampado, resolvería Su Señoría si se conformaba o no; y, habiéndose accedido, dijo:
Que siendo tan notorios y públicos los procedimientos atentados del dicho Señor Gobernador Intendente, dirigidos a usurpar la jurisdicción y poder de este Ilustre Ayuntamiento, hasta llegar al exceso escandaloso de proveer y decretar la prisión y arresto del Señor Alcalde de segundo voto de esta Capital, sin jurisdicción para ello, pues no se reconoce en los cuerpos del derecho ley alguna que le autorice y le faculte para una tan desviada e ilegal operación que (cede) inmediatamente en agravio y ultraje de todo el Ilustre Cuerpo Capitular; era de sentir que en atención a que estos procedimientos eran sumamente nocivos y contrarios al bien, orden y tranquilidad pública, de cuya consolidación debe tratar este Ilustre Cabildo, estableciendo la paz y armonía que es la que debe reglar sus operaciones, principalmente en el día y en las circunstancias actuales, que no hallaba otros arbitrios ni remedios legales, para remediar los males que sufre este Pueblo y los que pueden esperarse en lo sucesivo, sino que el Ilustre Ayuntamiento, con conocimiento que tiene y que está palpando al presente, acuerde como corresponde, que el Gobernador Intendente debe dejar el mando político y militar para convenir así al mejor servicio de Dios, del Rey y de la causa pública, pues solamente de este modo encuentra el asesor consultado, se logrará la tranquilidad y reposo tan (reencargado) por las leyes en todos los dominios, de Su Majestad Católica; que para esto debe tenerse presente los acaecimientos y movimientos de tropas , cañones y demás armas introducidas a estas casas consistoriales, sin que el Pueblo fiel y pacifico dé motivos para que se le trate como a insubordinado, infiel y desleal ; y que sobre todo para dicha (difusión) y entera separación de dicho gobierno político y militar, da sobrado mérito la renuncia y admisión de ella por el Excelentísimo Señor Virrey, don Baltasar Hidalgo de Cisneros, por ser conforme a derecho y que así lo trae el Señor Solórzano en su política Indiana, que cuando se renuncia un empleo de Jurisdicción en manos del superior, y es admitida por este, ipso iure, queda el renunciante sin regreso para volver a reasumir en si la jurisdicción que obtuvo; que esta doctrina la afianza con muchos doctores que cita, y solamente la limita en el caso de ser hecho por miedo, fuerza, o por otras concusiones semejantes, lo que no concurre en lo hecho por dicho Señor Gobernado, porque fue de su espontánea voluntad; y que por último debe el Ilustre Cabildo acordar, que dichos mandos, político y militar, se depositen con arreglo a las leyes, en el Señor Alcalde de primer voto y oficial militar de mayor graduación que haya en esta ciudad, y que se le oficie al dicho señor oficial militar de mayor graduación, según lo acuerde el Ilustre Cabildo, para que se haga cargo inmediatamente del mando de las armas, y que con la misma prontitud, reitre todas las tropas y aparatos de guerra con que dicho Gobernador esta intimidando y oprimiendo al pueblo, sin que las circunstancias, ni la necesidad lo exija. Y que últimamente se le pase otro oficio al dicho Gobernador, haciéndole saber que ha cesado en el mando político y militar, protestándole en caso contrario todas las resultas que se siguiesen, y dando cuenta con todo a la Excelentísima Junta Provisional, Gubernativa; y lo firma: Santiago de Saravia.
Y visto por Su Señoría el Ilustre Cabildo el parecer que antecede, dijo: de común acuerdo, que sin perjuicio de elevar la queja correspondiente a la competente Superioridad, por los atentados procedimientos del señor Gobernador Intendente, se tentasen por ahora los arbitrios legales más conocidos y menos estrepitosos, como el pasar a dicho Señor Gobernador segundo oficio, formándole competencia de jurisdicción, sobre la contenida y relacionada causa y a que se contrae el último acuerdo y oficio del Señor Alcalde de Segundo voto, exhortándole, con arreglo a derecho, para que se abstenga de conocer y proceder en ella y remita a dicho Juzgado todo lo que hubiese obrado y fuese (anexo) Y concerniente por ser el competente y legítimo. Que aunque ha quitado Su Señoría el Señor Gobernador Intendente, los soldados que dispuso para la prisión de dicho Señor Alcalde, no se halla por diligencia formal, ni decreto alguno constancia de la suspensión o revocación de dicha prisión; y que al efecto se le exhorte igualmente a Su Señoría el Señor Gobernador Intendente, haciéndole presente por lo que toca al movimiento que se experimenta (fragmento ilegible) y tropa, no haber necesidad de este y que no pudiendo surtir otro efecto, que el de intimar al Pueblo y hacerle entrar en malicias y sospechas, que pueden ser muy perjudiciales, se le pida que cesando dicho movimiento, deje al pueblo en el estado de antes, con el seguro de que no es capaz de incurrir en el menor atentado o insulto. Con lo cual mandando asimismo se saque de este el correspondiente testimonio, para dar cuenta a Su Excelencia La Junta Provisional Gubernativa de la Capital del Buenos Aires, la firma Su Señoría, de que doy fe. Mateo Gómez Zorrilla. Calixto Gauna. José de Perizena. Juan Antonio de Murúa. Ante mí, Marcelino Miguel de Silva, Escribano Público de Cabildo y Comercio.
En la ciudad de Salta, a cinco de Julio de mil ochocientos diez. Habiendo concluido el Acuerdo que antecede, y tratando de salir este Ilustre Cuerpo de estas casas consistoriales, ya de retiro, se encontró con la inesperada novedad de su prisión, exponiendo el cabo de Guardia, Ildefonso Villafuerte, tenía orden de no dejar salir ni al escribano o portero; y obedeciendo este Ilustre Cabildo, regresó a su sala capitular y acordó que yo, el escribano de él, certificase dicho acaecimiento, y que por oficio respondiesen las causas a dicho Señor Gobernador y las que habían dado mérito para tan ruidosa e inaudita prisión. Y cumpliendo yo, dicho escribano, con el mandato inserto, certifico en toda forma de derecho, sea verdad que el Cabo de Guardia nombrado y centinela que se halla en la puerta de la escala de estas casas consistoriales, impidieron la (salida) de los Señores capitulares, diciendo tener orden para ello del Señor Gobernador, como igualmente la mía y la del portero; con lo cual, y estando concluido este acuerdo, lo firma Su Señoría y doy fe. Mateo Gómez de Zorrilla. Calixto Gauna. José de Perizena. Juan Antonio de Murúa. Juan Esteban Tamayo. Ante mí, Marcelino Miguel de Silva, Escribano Público de Cabildo y Comercio.
PETITORIO PARA SUSPENDER TODO MOVIMIENTO, Y ESTRÉPITO DE ARMAS POR TEMOR DE QUE PUEDAN RESULTAR OTROS MALES PERNICIOSOS
Señor Gobernador Intendente. En acuerdo de esta fecha se ha determinado pasar a Vuestra Señoría este segundo oficio consecuente al que se le remitió en virtud de lo acordado el veinte y nueve de junio último, de que no tuvo contestación, (fragmento ilegible) al nombre de Su Majestad que Dios guarde, se sirva abstenerse de conocer y proceder en la causa que en acuerdo del veinte y seis del mismo junio pasó Su Señoría para su conocimiento a este Ilustre Cuerpo, desprendiéndose del que le competía, por decreto formal, puesto en el escrito que le encabeza, presentado por varios vecinos, solicitando tener votación en la elección de Diputado, y que compitiendo el conocimiento de esta causa al Alcalde ordinario de segundo voto por haberle encargado legítimamente por este Ilustre Cuerpo: se sirva Su Señoría pasarle a su juzgado cuanto hubiese actuado sobre el mismo asunto, y que ha dado mérito a incomodarle en el uso de Su Jurisdicción hasta el extremo de arrestarlo por no haber cedido su conocimiento, sin que conste posteriormente por el respectivo decreto, la suspensión o revocación de dicha prisión, sobre cuyo particular igualmente ha acordado este Cuerpo exhortar a Su Señoría se sirva librar el correspondiente auto de soltura para aquietar la expectación del público, y que siendo este pueblo el más pacífico y sumiso, asegurándole a V.S que nunca incurrirá en la menor insubordinación, alboroto, o desacato ; le suplica se sirva suspender todo movimiento, y estrépito de armas que no pueden causar otro efecto que la desconfianza, recelo y temor de que pueden resultar otros males perniciosos. Dios guarde a V.S. muchos años.
Sala capitular de Salta y Julio cinco de mil ochocientos diez.
Mateo Gómez Zorrilla. Calixto Gauna. José de Perizena. Juan Antonio de Murúa. Señor Coronel Don Nicolás Severo de Isasmendi
“SÍRVASE V.S EN EL ACTO EXPRESAR LAS CAUSALES A ESTE ILUSTRE CUERPO DE TAN ESCANDALOSA PRISIÓN”
Estando en acuerdo, recibimos de Vuestra Señoría un recado por medio del Ayudante de la Plaza, Don Norberto Montezola acompañado del Escribano de Gobierno, Isidro Matorras reducido a extrañarnos del acuerdo en que estaba este Ilustre Cuerpo sin aviso de N. S y preceptuando se le remitiese un tanto de lo acordado (fragmento ilegible)
Las leyes (fragmento suprimido) a este Ilustre Cuerpo para acordar con dar aviso a V. S. en los asuntos en que V.S. se aparte, y aún para hacerle salir del acuerdo, siempre que ocurran asuntos de dicha naturaleza y por ser esto tan sabido, parece no debe extrañar V.S. el que no se le diese aviso, ni por los asuntos ocurridos el que se hayan acordado aquellos en que Vuestra Señoría es parte. Por el oficio adjunto se	enterará V.S del contenido del acuerdo celebrado y eso no le basta, aunque es contra derecho el testimonio que solicita, no habrá embarazo para franqueárselo con aviso de V.S.
Mateo Gómez Zorrilla. Calixto Gauna. José de Perizena. Señor Coronel Don Nicolás Severo de Isasmendi. Señor Gobernador Intendente.
Concluidos de firmar los dos oficios que acompaña, se ha hallado este Ilustre Cuerpo con la inesperada novedad de que por orden de Vuestra Señoría se halla preso e impedido, aún para mandar los oficios correspondientes, pues no se permite paso al escribano, ni portero. Sírvase V.S en el acto expresar las causales a este Ilustre Cuerpo de tan escandalosa prisión, bajo las protestas y resultas que sean de derecho.
Dios guarde a V.S muchos años.
Mateo Gómez zorrilla. Calixto Gauna. José de Perizena. Juan Antonio de Murúa. Señor Coronel Don Severo de Isasmendi.
DE NICOLÁS SEVERO DE ISASMENDI
En vista de tres oficios de V.S que acabo de recibir en esta hora, he proveído el auto del tenor siguiente: Salta y Julio cinco de mil ochocientos diez:
Vistos los tres oficios que con fecha de este día, y bajo de una sola cubierta, acaba de pasar, pocos momentos hace, a este Gobierno, el Ilustre Cabildo de esta capital, por medio de su Excelentísimo: se le extraña, que con agravio de la verdad exponga que no se le haya hecho saber la resolución tomada, a consecuencia del oficio acordado en 29 del inmediato Junio, constando del expediente, que han quedado enterados, según diligencia que han firmado los capitulares, que de propósito se ausentaron, que escondieron; se extraña que se hubiese atrevido a causar a su jefe inmediato, considerándole parte, según se explica; se le extraña que insista en el conocimiento de una causa, en que confiesa obrar por comisión de este Gobierno, debiendo saber, que no subsisten las facultades de un Delegado, sino el tiempo que tiene por conveniente el Delegante; y finalmente, entre otras cosas se le extraña, le mala adhesión de las leyes, para celebrar acuerdos extraordinarios, y a horas intempestivas, con expectación, y escándalo de un pueblo, que ciertamente es fiel, obediente, moderado y pacífico. Por consecuencia, se proviene a los vocales del Ilustre Cabildo concurrentes, y al Síndico Procurador General, que se cree director; que manden inmediatamente testimonio del acuerdo que se dice acaba de celebrar, y también la actuación obrada que anoche, y esta mañana gestionaban, por medio del Alcalde de segundo voto, ya que el Cabildo quiere constituirse juez de competencia, a que ha lugar; y entre tanto se detendrán en la sala ciertos de que este Gobierno cuidará de no retardar la disposición congruente. Lo que transcribo a Vuestra Señoría para inteligencia y cumplimiento. Dios guarde a V.S
Salta, Julio 5 de 181O.
Nicolás Severo de Isasmendi. Ilustre Cabildo, Junta y Regimiento de esta Capital
ACUERDO ORDINARIO DE COSTUMBRE Y TRATAMIENTO LOS ASUNTOS DE LA CAUSA PÚBLICA
7 de julio de 1810
En la ciudad de Salta, a siete de julio de mil ochocientos y diez años. Los Señores del Muy Ilustre Cabildo, Justicia y Regimiento, que al presente lo componen y abajo firman. Estando congregados en esta sala de su Ayuntamiento, a toque de campana, a efecto de celebrar el acuerdo ordinario de costumbre, y tratar los asuntos de la causa pública, dijo Su Señoría que (contemplados) e inhabilitado para proceder a acuerdo alguno, respecto a estar hasta el presente momento sin la libertad que le es competente, según así lo declara el oficio del Señor Gobernador, fecha cinco del presente, en que después de mandar que los capitulares de este Ayuntamiento; esto es, el Señor Alcalde de primer voto y tres Regidores se retiren a sus casas, junto con el escribano y portero, reservando tomar al día siguiente la providencia que corresponda. Que sólo se exprese en esta diligencia, que debe reputarse puramente de asistencia en cumplimiento de sus deberes: se pase a Su Señoría el Señor Gobernador Intendente, un oficio relativo a hacer ver a su Señoría los motivos que van expuestos, y por consiguiente los demás asuntos que este Ayuntamiento tiene a bien expresarle en las presentes circunstancias. Con lo cual, y estando concluido este acto, lo firma Su Señoría, de que doy fe. Mateo Gómez Zorrilla. Calixto Gauna. José de Perizena. Ante mí, Marcelino Miguel de Silva, Escribano Público de Cabildo y Comercio.
“FANTASÍA, ORGULLO, Y PERVERSAS PASIONES DE ESTE GOBERNADOR INTENDENTE”
Excelentísima Junta Provisional Gubernativa
Hallándose este Cabildo en su sala de Ayuntamiento tratando lo conveniente para libertar a este afligido pueblo de los insultos, tropelías y atentados que está ejecutando el Gobernador Interino Don Nicolás Severo de Isasmendi con el objeto de llevar adelante el sistema que se ha propuesto con las sabias ; justificadas ideas de esa Excelentísima Junta Gubernativa acerca de la elección de Diputado para ella, acaban de ser arrestados en la misma sus individuos mis compañeros por la fuerza, y yo en mi posada, por cuyo motivo omitiendo dirigir a V.E el informe correspondiente para cuando tengamos libertad y proporción, sólo le remito del modo que me es posible los documentos que le ofrecimos en el informe preventivo que pasamos a sus respetables manos en fecha (del) 1º del corriente por los que, aunque simplificada mente se descubre el dañado, infiel, despótico y turbulento animo de este Jefe. Y en consecuencia espero fundadamente de la inseguridad de N.E se digne tomar en el particular la más pronta y eficaz providencia que corte de raíz estos y más graves males, que de lo contrario esperamos porque ya vemos que los prudentes medios que hemos tomado hasta tocar los extremos del más vergonzoso abatimiento dejar de obrar lo buenos efectos que debían producir, incrementan más y más la fantasía, orgullo, y perversas pasiones de este Gobernador Intendente.
Dios guarde a V.E Salta, 9 de julio de 1810
CORONEL DE EJÉRCITO DON FELICIANO CHICLANA GOBERNADOR INTERINO DE LA INTENDENCIA DE SALTA
13 de julio de 1810
Accediendo la Junta a lo que Ud. propone en su oficio de 1º de julio de este año, ha venido en relevar a Don Severo de Isasmendi del gobierno de la Provincia, que ejercía interinamente: y siendo necesario poner al frente de esa recomendable ciudad un jefe de probidad, conocimiento y acreditado patriotismo concurriendo estas circunstancias conocidamente y a entera satisfacción de la Junta en el Coronel de Ejército Don Feliciano Chiclana, ha venido en conferirle el empleo de gobernador interino de la Intendencia de Salta, con todos los ramos de su dependencia. Lo que comunica a Ud. esta Junta esperando de su celo por el mejor servicio del Rey y de la Patria con que se procure apartarlos de tan justa y prudente determinación.
Julio, 13 de 1810
Señor Gobernador Intendente e Ilustre Cabildo de Salta.
“OBEDECERÁN”
Pondrá Ud. a disposición del Coronel del Ejército Don Feliciano Chiclana un obedecerán y seguirán a dicho Señor para el desempeño de una importante comisión, que le ha encomendado.	"
Julio 14 de 181O
El Coronel del Regimiento de Caballería de la Patria.
RELEVO DEFINITIVO DEL GOBERNADOR INTERINO DON NICOLÁS SEVERO DE ISASMENDI
La Junta Provisional gubernativa en las Provincias del Río de la Plata a nombre del Señor Don Femando Séptimo releva a Ud. del gobierno interino de esa provincia, y habiendo nombrado para sucesión suya a el Coronel del Ejército Feliciano Chiclana, espera y manda que apenas se presente en esa Ciudad le entregue Ud. el gobierno con todos los ramos militares política y de hacienda de su dependencia.
Julio 16 de 181O
Señor Don Severo de Isasmendi.
COMUNICADO SOBRE LA DESIGNACIÓN DEL CORONEL DEL EJÉRCITO DON FELICIANO DE CHICLANA COMO GOBERNADOR INTERINO
Por consideraciones importantes a el mejor servicio del Rey y de la Patria ha relevado esta Junta del gobierno interino de esa Provincia al Coronel Don Severo de Isasmendi, y habiendo nombrado en su lugar al Coronel del Ejército Don Feliciano de Chiclana, manda la Junta se le reconozca por tal gobernador intendente interino con todos los ramos militares y políticos de su dependencia: lo que se comunica a Ud. para su puntual cumplimiento en la parte que le toca.
Julio 16 de 1810
Cabildo de Santiago- de Tucumán- de Luján.
A los Ministros de Real Hacienda. A Don F Tines. Al Obispo. Al Cabildo Excelentísimo.
Hará Usted saber de orden de esta Junta a Don Tomás Sánchez y Don Isidoro Matonas, que dentro de cinco días salgan de la ciudad de Salta y su jurisdicción, trasladándose a la ciudad de San Luis sin (tocar) en esta capital, donde permanecerán hasta segunda orden de la Junta, por ser así conveniente al servicio del Rey y bien de sus personas.
Julio 29 de 1810
Señor Don Feliciano Chiclana

References: resolución 
e contrario
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 1
 resolución 
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