Source: http://upndsalta.blogspot.com.ar/2017/02/
Timestamp: 2017-12-18 03:24:42+00:00

Document:
Unión de los Pueblos de la Nación Diaguita Salta - UPNDS: febrero 2017
La salteña Natalia Aguiar quien vive en Buenos Aires y escribió el libro “El señor de la Corte” – que indaga sobre el juez supremo Ricardo Lorenzetti – informo que su trabajo fue retirado de las librerías.
“¿Qué razones tendrá Lorenzetti para frenar una investigación periodística?”, se preguntó Natalia Aguiar, quien escribió la biografía del presidente de la Corte.
La autora del libro “El Señor de la Corte, la historia de Ricardo Lorenzetti” denunció que su libro recientemente publicado sobre el titular de la Corte Suprema de Justicia de la Nación fue retirado de las librerías de todo el país, e incluso no es posible comprarlo por Internet.
Natalia Aguiar se expresó a través de las redes sociales para dar a conocer este hecho, del cual responsabiliza al propio Lorenzetti. “La venta del libro El señor de la Corte (pese a la demanda) fue suspendida en las librerías de todo el país. Censura….una vez más?”, se preguntó la periodista.
“¿Qué razones tendría Lonrenzetti para frenar una investigación periodística? La respuesta las dan las páginas del libro que desde ayer nadie puede comprar y compromete al presidente de la Corte Ricardo Luis Lorenzetti… por lo menos, a dar explicaciones ante el Senado de la Nación. Sin prensa libre no hay democracia. Inquietante”, advirtió.
Publicado en: http://www.cuartopodersalta.com.ar/censuran-a-una-saltena/
Cuando la Ciudad ya no les daba felicidad, Stella Maris y Guillermo decidieron hacer lo que todos sueñan, pero hacerlo de verdad: comprar un pedazo de tierra e irse a vivir al campo. Tardaron siete años en hacerse su casa y un buen día hubo que tomar la decisión: decirle chau al cemento y darle la bienvenida al canto de las aves. Este matrimonio que hace treinta y dos años que están casados, hizo un cambio de vida. Hoy, viven de la venta de productos orgánicos y ultiman detalles para ofrecer una casa para pasar días de campo en Las Flores.
Los comienzos no fueron fáciles, pero esa primera etapa de transición pasó rápido, el rocío, el canto de las aves y las actividades propias de la vida de campo ayudaron. Stella Maris es una mujer que habla pausada pero con determinación: “Yo quería hacer algo, y se me ocurrió hacer mermeladas, no tenía ningún conocimiento, pero aprendí” El campo donde viven ella y Guillermo en Las Flores tiene 150 hectáreas y es un verdadero paraíso, han plantado allí 4.000 árboles, muchos de ellos frutales. Caminar por el parque es hacerlo en una frutería a cielo abierto, durazneros, cítricos, nogales, ciruelos y toda clase de árboles frutales. Detrás hay dos cerdos y un gato: “Son amigos, están siempre juntos”
Con la primera etapa lista, la siguiente fue hallar una casilla para poner en la entrada del campo, a un costado de la ruta 3 para poder vender la producción orgánica. Es todo un mundo aparte, los puestos en la ruta. “Hay fidelidad en los clientes, algunos te dicen que pasan en quince días y hasta te dan el número de teléfono y cuando están a unos kilómetros llaman y yo los espero con mis productos” La naturaleza les da todo, y ellos retribuyen: cuidan sus árboles como si fueran familiares, hasta las liebres –animal huidizo- se acerca a la pulcra y limpia casa de Stella Maris y Guillermo: “Saben que nosotros cuidamos y protegemos la tierra. Ellas se dan cuenta”, asegura el segundo quien tuvo en la ciudad un accidente cardiovascular y el campo le mejoró la salud.
“Tiene que ver mucho la calidad de vida que uno lleva acá. No se puede comparar con nada, la vida acá. Manejas tus tiempos. Estar en convivencia en la naturaleza te hace bien”, razona Guillermo, y Stella Maris completa con una mirada femenina acerca de la vida en el campo: “Vivis más descontracturada. No te importa si tenes una cana más o una menos. Acá uno tiene que estar tranquila, tenes que estar cómoda. Usar ropa que te permite estar ágil. Si una remera tiene una mancha o se te enganchó en una rama es lo normal, lo que importa es que esté limpia. Todos los días te llama la atención una cosa nueva. Todos los días el amanecer cambia, y siempre hay un ruido diferente, los pájaros que llegan otros que se van” El matrimonio me cuenta la historia de un cardenal copete amarillo que apareció en el 2009 y se quedó en los árboles. “Viene a cantarnos a la ventana”
Las mermeladas que hace Stella Maris pronto fueron un producto deseado por los viajeros y los turistas que llegan a Las Flores para hospedarse en alguna de los distintos emprendimientos del colectivo de Turismo Rural “Naturalmente Las Flores” que contiene a “A Casa mía” y “La Gracia”, “Yamay” y “Churrinche” entre otras propuestas que entienden que no hay mejor manera para que una idea tenga éxito que la unión. Todos los emprendedores de Las Flores se ayuden entre sí. Los fines de semana, el INTA organiza una feria de productos agroecológicos, donde Stella Maris también vende sus productos.
La producción orgánica posibilita que el matrimonio pueda vivir tranquilo en su campo y soñar con proyectos para que otros puedan compartir la felicidad de despertarse con la sinfonía de jilgueros. Hace un tiempo atrás comenzaron a remodelar una antigua casa rodeada de los frutales, ahora ultiman detalles, planean hacer allí un lugar donde ofrecer alojamiento a quienes desean vivir unos días en contacto con la naturaleza. A la soberanía alimentaria que tienen, hay que sumarle la independencia energética: la energía solar brinda la electricidad que necesitan para vivir.
“Acá bajas la velocidad, incluso vas más lento en la ruta, y esto te cambia a vos internamente. Vivis a la velocidad que la naturaleza te pide, que es lenta. No tiene sentido correr, el dia es largo. Pelamos ciruelas, hacemos dulce entre los dos. A la noche nos sentamos a mirar las estrellas” En un mundo en donde tanta gente no sabe qué hacer en departamentos pequeños y amurallados, Stella Maris y Guillermo, hicieron un trato con las semillas y la tierra, con las aves y ovejas, liebres y cascarudos: todos se respetan y todos se ayudan para vivir. Mal no les va.
¿Dónde comprar los productos Stella Maris? En el km 187, de ingreso a Las Flores, a un costado de la Estación YPF, está el trailer con los productos orgánicos.
Remarcando los años de lucha, el gobernador dijo: "A la responsabilidad la asumimos juntos con el objetivo de lograr la calidad educativa y, nosotros seguimos apostando a este camino".
Esta mañana se llevó a cabo la presentación del Decreto de Reglamentación de la Ley N° 7446 de Escuelas Públicas de Gestión Comunitaria Bilingüe Intercultural Indígena, en el Salón General Manuel Obligado de la Casa de Gobierno. “Reivindica la educación pública, la igualdad de oportunidades, la inclusión y la erradicación de la discriminación”, remarcó el gobernador.
En la oportunidad, estuvieron presentes el gobernador de la provincia Oscar Domingo Peppo, el ministro de Educación Daniel Farías, y los subsecretarios de Interculturalidad y Plurilingüismo Elizabeth Guadalupe Mendoza, de Calidad y Equidad Viviam Polini y de Relación con la Comunidad Edgardo Pérez. Además, la presidenta del Instituto del Aborigen Chaqueño Andrea Charole, la secretaria Técnica Legal Nadia Amud, y el director general de Asuntos Jurídicos y Control de Gestión y coordinador general del Ministerio de Educación Edgardo Fernández. También, representantes de las comunidades aborígenes.
La Ley N° 7446, que fuera aprobada el 14 de agosto del 2014, explica en su artículo primero que la Educación Pública de Gestión Comunitaria Bilingüe Intercultural Indígena, es aquella que se implementa en establecimientos educativos ubicados en comunidades indígenas, con mayoría de alumnos indígenas y la participación de un Consejo Comunitario, reconocido por la comunidad de referencia.
Durante la presentación, el gobernador Domingo Peppo destacó la importancia que tiene para la educación provincial “Significa la reivindicación de las luchas, una necesidad de la comunidad y de que hoy se pueda materializar esto, que viene de un proceso muy largo con el objetivo de lograr mejor reglamentación y mejor calidad educativa”.
Además, mencionó que esta reglamentación reivindica la educación pública, la igualdad de oportunidades, la inclusión y la erradicación de la discriminación en la búsqueda de la igualdad. “La educación nos permite contar con las herramientas necesarias para mantener la identidad cultural, la historia, el valor y sobre todo, las 3 etnias que habitan la provincia”, dijo el gobernador.
El mandatario enfatizó en la responsabilidad que tiene el Estado y los docentes de las Escuelas Públicas de Gestión Comunitaria Bilingüe Intercultural Indígena respecto al rol del seguimiento y la mirada del control social en la administración de los centros educativos. La responsabilidad la asumimos juntos con el objetivo de lograr la calidad educativa y nosotros seguimos apostando a este camino”.
Peppo explicó también que el compromiso educativo es responsabilidad del docente, de la sociedad y de los roles que cada uno cumple en el mismo: “El Estado defiende los derechos y la oportunidad de estudiar y por esto lanzaremos una serie de programas de apoyo en el que pretendemos que el Estado vaya a la escuela”. Por otro lado, agregó: “Quiero valorar el trabajo de Andrea Charole por su trabajo constante para poder anunciar esto, ya que fue un desafío de poder ponerlo a funcionar”.
Por último, cerró destacando el valor de la lucha de las comunidades aborígenes para conseguir que este decreto reglamentario entre en vigencia: “Ustedes le dieron el valor que tiene, y esto va a quedar en la historia“
FARÍAS: “ES UN DÍA HISTÓRICO”
El ministro de Educación Daniel Farías, resaltó que: “se trata de un día histórico, porque es el primer paso de la tan ansiada reparación histórica educativa”. “Ahora tenemos que seguir trabajando, concientizando a las comunidades sobre la ley, para poder avanzar a partir de allí, en la concreción de escuelas que tengan estas características”, dijo.
Farías anunció: “Hemos tomado una decisión en conjunto con la subsecretaria de Interculturalidad y Plurilingüismo de que, a partir de la concreción y firma de este decreto, las nuevas escuelas que surjan en comunidades indígenas, ya nacerán como escuelas de gestión comunitaria y no con el sistema viejo”.
Además mencionó: “El próximo decreto que firmará el gobernador en relación a las comunidades indígenas, muy próximo a salir, plantea que la dirección de Interculturalidad se convertirá en Dirección General con tres direcciones, una para cada etnia, garantizando la participación activa de todas las comunidades indígenas”.
En referencia a la decisión del Ministerio de Educación de la Nación de modificar el organigrama eliminando la coordinación de Interculturalidad, el titular de cartera educativa dijo: “Nosotros queremos garantizar el compromiso del gobernador, Domingo Peppo, de seguir trabajando en interculturalidad, porque tenemos claros nuestros objetivos: se trata de una política de continuidad, que busca reparar a las comunidades indígenas, a las tres etnias que pueblan nuestro territorio, de las que estamos orgullosos”.
Finalizó destacando que “el 19 de abril estarán todos los instrumentos legales terminados, para la titularización de auxiliares docentes y maestros bilingües”.
CHAROLE: “ESTAMOS REIVINDICANDO EL DERECHO DE NUESTRAS COMUNIDADES INDÍGENAS”
Por su parte, Andrea Charole, presidenta del Instituto del Aborigen Chaqueño, expresó. “Una vez más estamos reivindicando el derecho de nuestras comunidades indígenas”, y destacó el compromiso y el acompañamiento educativo que tiene el gobernador del Chaco.
Charole agradeció “el compromiso, el cariño y la decisión política de firmar la reglamentación de esta ley, que ha sido muy trabajada durante más de 6 años”.
“Esto tiene un valor muy grande para la comunidad indígena, porque la educación es lo principal para nosotros; el perfeccionamiento de nuestra comunidad, a la que siempre han dejado de menos, hoy tiene un avance muy importante, porque hay directores, profesores, maestros bilingües, que hoy se incorporan al sistema educativo”, dijo.
“Estamos contentos trabajando con el ministro de Educación en articulación con todo su equipo, porque queremos tener educación para nuestros hijos, y este es un avance muy importante que quedará en nuestra comunidad”, concluyó.
RESEÑA DE LA LEY N° 7446 DE ESCUELAS PÚBLICAS DE GESTIÓN COMUNITARIA BILINGÜE INTERCULTURAL INDÍGENA
En noviembre del 2010, ingresó al poder legislativo el proyecto de Ley 4372 de “Escuela Pública de Gestión Social Indígena”, iniciativa del poder ejecutivo. El mismo constaba de 14 artículos para ser incorporados como Título V a la Ley de Educación Provincial, en números correlativos desde el 191 al 204.
El 15 de diciembre 2010, se realizó el primer tratamiento con preferencia en la Cámara de Diputados de la provincia, en la cual por pedido del IDACH, pasa a la etapa de consulta a las comunidades.
En marzo del 2011 el IDACH convocó a la docencia indígena en Ñu Pora, para la conformación de una “Comisión de Seguimiento de la Ley” elegidos en Asamblea por la Comunidad Educativa allí reunida; dicha comisión de seguimiento es reconocida por Resolución del Ministerio de Educación.
También se llevaron a cabo consultas a través de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados: en 2011, en Sáenz Peña y Pampa del Indio; en 2012, en Resistencia y Villa Ángela; en 2013, en Misión Nueva Pompeya. Por su parte, el Ministerio de Educación a través de la Subsecretaria de Interculturalidad y Plurilingüismo con talleres y foros a gran cantidad de comunidades desde el 2010 hasta el 2014.
Durante los años 2013 y 2014 se hicieron mesas de trabajo entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, junto a la Comisión de Seguimiento de Docentes Indígenas y el IDACH, para la redacción del texto final, donde se cambia el título de la ley.
El 14 de agosto del 2014, se sanciona la Ley 7446 por unanimidad de la Cámara de Diputados con una totalidad de 28 artículos, y la promulgación por el gobernador a cargo Bacileff Ivanoff.
En octubre de 2015, la Comisión de Seguimiento de Docentes Indígenas junto a la Subsecretaria de Interculturalidad y Plurilingüismo terminan la reglamentación de la misma.
En el año 2016, se realizan mesas técnicas entre el IDACH, la Comisión de Seguimiento y el Ministerio de Educación, para aunar criterios en la letra final de dicha reglamentación.
Publicado en: http://www.diariochaco.com/noticia/fue-reglamentada-la-ley-de-educacion-bilingue-intercultural-es-una-reivindicacion-de-los
EL GOBIERNO DE LA RIOJA POR MEDIO DE UNA ORDENANZA AUTORIZÓ LA EXPLOTACIÓN MINERA EN LA RESERVA NATURAL LAGUNA BRAVA, UN SITIO PROTEGIDO POR LEYES NACIONALES E INTERNACIONALES.
La Reserva Laguna Brava está incluida en la lista de Humedales de Importancia Internacional de la Convención de Ramsar, con una extensión de 405.000 hectáreas, es una reserva de vicuñasy de ecosistemas propios de la región andina riojana. El sitio incluye un sistema de lagunas altoandinas de aguas salinas e hipersalinas de escasa profundidad, y de gran belleza, algunas de las cuales se hallan a más de 3000 metros sobre el nivel del mar.
La Resolución N° 286 reconoce la necesidad de proteger la Reserva ya que “cumple con funciones hidrológicas fundamentales en un ambiente donde el recurso hídrico es un factor limitante, que cuenta con la presencia de poblaciones significativas de aves acuáticas endámicas vulnerables y/o amenazadas, y de aves acuáticas migratorias en una etapa crítica de su ciclo biológico”
“Que el Estado Nacional y el Estado Provincial, al incorporar a un sitio en la lista Ramsar, asumieron el compromiso de conservar y propender a la protección del mismo, y en tal entendimiento un Plan de Usos es la génesis de un Plan de Manejo, herramienta fundamental en la protección y conservación del área protegida de características internacionales.
“Que es interés de la Provincia el cuidado y conservación del ambiente y la protección de los recursos naturales que en ella existen, asegurando a las generaciones presentes y futuras la calidad ambiental y la diversidad biológica, conforme lo establece el Art. 68 de la Constitución Provincial”
Hasta aquí la Resolución habla de toda clase de obligaciones que tienen con respecto a la Reserva, y a su conservación. A pesar de esto, ya en el año 2012 el director general de Fiscalización Ambiental de la Provincia, Víctor Gigena reconoció que en la zona había empresas haciendo tareas exploratorias. Los ambientalistas a lo largo de estos años han advertido que la Reserva está en la mira de las empresas extractivistas.
El punto de inflexión acerca del uso comercial que se autoriza sobre la Reserva está en el Capítulo 3 de la Resolución N° 286. El titulo de capítulo lo dice todo: “Del Uso Minero”, allí se hace mención a:
Artículo 21.- Zonas Intangibles y Zonas de Amortiguamiento. La actividad minera solo podrá desarrollarse en aquellas zonas no declaradas como Intangibles o de Amortiguamiento, las que serán determinadas en el plan de manejo respectivo.
Artículo 22.- Registro de Empresas Mineras: Por medio de la presente, se crea el “Registro de Empresas Mineras de Laguna Brava” a cargo de esta Secretaría, en el cual deberán registrarse todas aquellas empresas dedicadas a la actividad minera que pretendan realizar trabajos en la Laguna Brava.
Artículo 23o.- Requisitos de Inscripción. Las empresas mineras que pretendan realizar la actividad dentro de Laguna Brava, deberán observar los siguientes requisitos…”
A continuación se especifican los requisitos que los estados provinciales les piden a las empresas mineras, requisitos que jamás se presentan y si es así, siempre de dudosa procedencia, por ejemplo se les solicita a las mineras que hagan un estudio de impacto ambiental, lo que ya es una contradicción porque Laguna Brava es una Reserva Natural, cualquier intervención humana allí, y mucho más si es extractivista, provocaría un alto impacto sobre la naturaleza. En el artículo 24 les exige a las mineras que sean responsables con su actividad “debiendo resarcir los daños y perjuicios que se causare a la Laguna Brava”
A pesar de esta Resolución, el secretario de Ambiente de la provincia Santiago Azulay, negó que existan empresas mineras trabajando en la zona. Lo cierto es que ya quedó legalizado: la Laguna Brava es una Reserva Natural abierta a la industria minera.
Publicado en: http://www.elfederal.com.ar/el-gobierno-riojano-autorizo-la-explotacion-minera-en-la-reserva-laguna-brava/
Thelma Gómez Durán Feb 11, 2017
Hace cuatro horas la camioneta 4x4 dejó la ciudad de Oaxaca y se internó en los caminos de la sierra norte. Aún falta una hora para llegar a San Juan Yaeé. Si este viaje se realizara en transporte público —en un camión que solo pasa una vez al día—, el trayecto duraría ocho horas. Quizá más.
El tiempo depende de la espesura de la niebla que cobija estas tierras casi todas las tardes. También de si la lluvia no deja a su paso derrumbes o troncos caídos. Son pocos los que se internan en los caminos angostos y más profundos de la sierra. Son contados los que visitan las pequeñas comunidades zapotecas salpicadas entre montañas y bosques. La camioneta 4x4 color gris recorre estos senderos con frecuencia. Hoy lleva, amarrados sobre su techo, una escalera, cinco delgados tubos de cobre y un mástil metálico de más de tres metros de altura.
Con esos fierros encima es difícil que pase inadvertida. Para las dos mujeres que se dirigen a pie hacia San Juan Yaeé, la camioneta es su salvación. Se paran en medio del camino y piden un aventón. Con sonrisas tímidas agradecen que se les ahorre una hora de trayecto. Con los desconocidos hablan poco; entre ellas platican en zapoteco. Al llegar a su destino se atreven a preguntar en español: “¿Ustedes son de la telefonía?”. En la tienda, en la presidencia municipal y en la escuela primaria rural “Mártires de la Revolución”, la camioneta 4x4 cargada con sus fierros provoca las mismas preguntas.
“¿Ya vienen a arreglar la señal? ¿Cuándo va a quedar? ¿Hoy podremos hablar?”, pregunta, impaciente, David, campesino que también tiene una tienda. “El celular nos hace mucha falta. Yo lo necesito para hablar con mis hijos que estudian en la ciudad, allá en Oaxaca”.
“En estos días hemos estado sin señal y no podemos comunicarnos con los esposos cuando van al campo”, explica María, una de las mujeres que llevan el almuerzo a la primaria para compartirlo con sus hijos durante el recreo.
Desde el amplio patio de la escuela, mujeres y niños miran cómo Agustín Hernández y Javier de la Cruz, técnicos de Telecomunicaciones Indígenas Comunitarias (TIC, A. C.), bajan de la camioneta tubos, escalera, rollos de alambre de cobre y cajas de herramienta. Se preparan para subir el cerro Las Tres Marías. La misión no es fácil, mucho menos cuando se tienen que cargar todos esos fierros y herramientas. En la cima de ese cerro está la antena que hoy se cambiará y que sostiene parte del equipo —creado con software y hardware libre— con el que es posible que este pueblo tenga su propia red de telefonía celular. Con los técnicos, en plena faena, están el secretario municipal y los regidores de Educación, Hacienda y Salud; fueron elegidos por usos y costumbres para ocupar esos puestos como parte del tequio, trabajo comunitario que rige la vida social de estas tierras.
San Juan Yaeé, comunidad de poco más de mil habitantes, fue una de las primeras en sumarse a la Telefonía Celular Comunitaria, iniciativa impulsada por Rhizomática y Redes por la Diversidad, Equidad y Sustentabilidad, A. C., organizaciones que desde 2013 trabajan con pequeñas localidades para que operen y administren su propia red de telefonía móvil, una red autónoma que no depende de las grandes empresas que durante años se han negado a llevar el servicio a estas pequeñas poblaciones.
En México, de acuerdo con cálculos de la organización Redes, cerca de 50 000 localidades no tienen telefonía celular; son comunidades con menos de 5000 habitantes, número necesario de pobladores para que grandes empresas consideren otorgar el servicio.
La Telefonía Celular Comunitaria comenzó como un experimento. Hoy es una red presente en 17 comunidades de Oaxaca. Una red que permite a casi 3000 personas comunicarse con celular pagando tarifas mínimas, que ha demostrado que los pueblos rurales e indígenas pueden operar su propia infraestructura en telecomunicaciones y, sobre todo, que ha abierto caminos alternativos para que estas poblaciones tengan acceso a la tecnología.
DE NIGERIA A OAXACA
Para entender cómo nace esta telefonía, hay que contar parte de la historia de un estadounidense, graduado en estudios urbanos por la Universidad de Pensilvania. En Estados Unidos, Peter Bloom conoció a nigerianos exiliados y el sitio de internet que crearon para difundir información censurada en su país: Saharareporters.com. Su interés por los medios independientes tomó fuerza. Viajó al país africano y colaboró con organizaciones que usaban el celular como aliado para divulgar violaciones a los derechos humanos. La herramienta tecnológica comenzó a perder eficacia cuando el gobierno empezó a espiar y a intervenir los teléfonos de los activistas. Además, el costo por mandar mensajes de datos era elevado. Ahí fue cuando Peter se preguntó: cómo hacer que una infraestructura, que la comunicación misma, no estuviera atada a las grandes compañías. Con esa idea fundó Rhizomática.
En Nigeria, Peter realizó experimentos para crear una red descentralizada de celulares. Tuvo avances, pero el proyecto no prosperó. Dejó África y en 2010 llegó a México. En tierras oaxaqueñas comenzó a colaborar con Palabra Radio, iniciativa que impulsa la apropiación de la tecnología en las comunidades y la creación de contenidos para las radiodifusoras comunitarias e indígenas. Conocer el contexto de estas radiodifusoras, su funcionamiento con pocos recursos, su historia de resistencia y el papel central que juegan en los pequeños pueblos —la mayoría sin servicios de telefonía— reactivaron sus reflexiones. ¿Si ya existe la red de radiodifusoras comunitarias —se preguntó— por qué no evolucionar hacia otras redes en el terreno de las telecomunicaciones?
Las herramientas que lo podrían ayudar las encontró en el mundo hacker. En Estados Unidos y Alemania se desarrollaban un par de proyectos de software y hardware libres para instalar redes de telefonía móvil; se trataba solo de experimentos para ser utilizados en festivales de música. Peter entró en contacto con esos hackers. En eso estaba cuando, en noviembre de 2011, conoció a Erick Huerta, abogado que, a mediados de la década de 1990, egresó de la Universidad Iberoamericana.
Erick realizó su servicio social en comunidades oaxaqueñas. Ahí conoció el “México profundo”, aquel que describió Guillermo Bonfil Batalla y que aún persiste. Durante un buen tiempo, Erick dividió su vida en dos. Trabajaba en un despacho especializado en telecomunicaciones y cuando podía viajaba a comunidades indígenas —varias de ellas ligadas al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN)— para conocer más sobre sus formas de organización y la defensa de su autonomía.
Durante el sexenio de Vicente Fox, Erick encontró la oportunidad de unir sus dos vidas. En esos años se dieron las reformas al Artículo 2 de la Constitución, para reconocer que las comunidades indígenas tienen derecho a operar y administrar sus propios medios de comunicación, así como a tener acceso a la red de comunicaciones. Al final del sexenio de Fox, Erick trabajó en la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), como director de acceso a tecnologías de información y comunicación. Ahí conoció el proyecto de los centros digitales que formaban parte del programa sexenal e-México, para “llevar internet a las comunidades más alejadas”. Comprobó que “los centros se montaban sin entender las necesidades de las comunidades y sin que existiera la infraestructura necesaria para que funcionaran”. Él intentó corregir esas fallas, pero no logró mucho.
El sexenio de Fox terminó y, con él, la etapa de Erick en el gobierno federal. Lo que siguió fue su interés en continuar trabajando con las comunidades, pero ahora desde la sociedad civil. Creó Redes por la Diversidad, Equidad y Sustentabilidad, A. C., organización que trabaja el tema de la comunicación comunitaria.
En un encuentro de comunicadores comunitarios, realizado en Talea de Castro, Oaxaca, a finales de 2011, Peter conoció a Erick. Le explicó sus ideas de crear una red de telefonía celular para las comunidades, utilizando equipos con software libre. Erick, desde Redes, comenzó a estudiar las posibilidades para obtener el permiso. Peter, con Rhizomática, buscó la forma de obtener el equipo que, en ese entonces, costaba cerca de 35 000 dólares.
La idea de Peter llegó hasta oídos de Minerva Cuevas, artista conceptual que se entusiasmó tanto con el proyecto que consiguió fondos para comprar el equipo; después de utilizarlo en una de sus instalaciones lo donó a Rhizomática. Entre 2011 y 2012 se hicieron las primeras pruebas en la sierra norte de Oaxaca. Se demostró que el equipo sí funcionaba en estas tierras dominadas por los cerros. Lo que seguía era tener una comunidad decidida a instalar la primera red. Esa comunidad fue Talea de Castro.
En 2013, justo cuando estaban las discusiones de la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones, Redes, Rhizomática y la comunidad de Talea de Castro solicitaron a la entonces Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) una concesión experimental para su telefonía celular. La obtienen y el momento no podía ser mejor. Gracias a esa concesión, las organizaciones —sobre todo Redes— lograron incidir para que en la Ley Telecom se estableciera que en el espectro de telecomunicaciones se debe incluir el “uso social”, para que se garantizara el derecho de las comunidades indígenas a tener sus propios medios de comunicación y acceso a las telecomunicaciones.
LA LUCHA CONTRA GOLIAT
Entre los cerros que forman la sierra de Juárez de Oaxaca está Talea de Castro, lugar donde la Telefonía Celular Comunitaria mostró sus virtudes, pero también sus debilidades. Y, sobre todo, el sitio donde esta apuesta se enfrentó a las grandes empresas.
No puede decirse que Talea de Castro es un pueblo. Tampoco llega a ser una ciudad. Es la cabecera municipal adonde muchos habitantes de la sierra llegan para comprar lo que en sus comunidades no hay, para comercializar el café o para hacer trámites burocráticos. Aquí, a diferencia de muchos de los pueblos de la sierra, una gran parte de la población es mestiza. Aun así, los usos y costumbres marcan su organización social y política.
La noche de un martes de septiembre conocí a Keyla Ramírez, administradora de la red de Telefonía Celular Comunitaria en Talea de Castro. Me habían advertido que ya no quería hablar sobre el proyecto de telefonía. Pero ese día acepta contar lo que sucedió. Todo empezó con la radio comunitaria de Talea de Castro, Dizha Kieru (“Nuestra Palabra”, en zapoteco), la cual era operada por jóvenes. La radio los llevó a conocer a Peter Bloom y su idea de la telefonía celular. “Nos emocionamos mucho —recuerda Keyla—, porque en Talea no había servicio de telefonía. El municipio lo había solicitado varias veces a las compañías, pero ninguna quería instalarlo porque decían que no era costeable”.
El primer equipo se instaló en 2013. Cuando comenzó a funcionar, los pobladores hacían filas para activar su celular. En unas cuantas semanas se tuvo poco más de 300 usuarios. Al ver la gran demanda, las autoridades municipales decidieron adquirir un equipo con mayor capacidad y, por lo tanto, más caro. En ese entonces el costo era de 380 000 pesos. Las autoridades hipotecaron terrenos y pidieron préstamos para reunir el dinero. El nuevo equipo llegó en 2014. Para recuperar la inversión comenzó a cobrarse 30 pesos al mes por usuario. La red de telefonía celular de Talea llegó a tener 500 celulares activados. “Era tanta la demanda —cuenta Keyla— que la red se saturaba y comenzaba a fallar. Decidimos poner restricciones, como no activar teléfonos a menores de edad. Al principio tuvimos muchos dolores de cabeza. No sabíamos qué hacer cuando la red se caía, cuando se iba la luz y el equipo no se reiniciaba. Ahorita ya sabemos cómo resolverlo porque hemos tenido capacitaciones, pero al principio nos tocó enfrentar la prueba-error”.
Llegó 2015 y, con él, los cambios políticos que se viven en los municipios oaxaqueños regidos por usos y costumbres; en ellos, cada año, cambian las autoridades. Al nuevo presidente municipal la telefonía comunitaria no le agradaba, sobre todo porque el proyecto fortalecía aún más a la radio, la cual no era bien vista por varios políticos de la región.
Los problemas técnicos —las llamadas se cortaban y la red se caía con frecuencia—, así como la deuda que aún tenía el municipio, fueron los argumentos que utilizaron las nuevas autoridades para golpear el proyecto de telefonía. Decidieron no apoyarlo. Obligaron a los jóvenes de la radio a reintegrar los 380 000 pesos invertidos. Por lo que se regresó el equipo a los fabricantes y ellos devolvieron el dinero. Las autoridades municipales ocuparon esos recursos para pagar la instalación de una antena telefónica de Movistar. Como arte de magia, a Talea de Castro llegó una de las grandes empresas que durante años se había negado a pisar estas tierras. Y arribó con promociones de celulares al dos por uno, regalando fichas de recarga, camisetas, banderines y globos. Muchos globos verdes.
Keyla decidió seguir con la telefonía comunitaria. Rhizomática llevó a Talea de Castro un equipo nuevo que, hasta ahora, se sigue pagando. De los 500 usuarios que llegó a tener la red comunitaria de Talea de Castro ahora solo continúan 40. “¿Usas Movistar o la comunitaria?”, es una pregunta que se llega a escuchar en Talea. Si la respuesta es Movistar, la reflexión es: “¡Claro, tú tienes dinero!”. Usar el servicio de una empresa otorga un estatus diferente en la comunidad, no importa que sea más caro e ineficiente. Cuando hay niebla —algo muy cotidiano—, la red de Movistar presenta varias fallas.
A veces Keyla ha tenido ganas de no seguir porque con dificultad reúne el dinero que se necesita para mantener la red. Para ahuyentar esa idea piensa en las mujeres que cada mes activan su teléfono para hablar con sus esposos e hijos migrantes que viven en Estados Unidos. Hay otra razón por la que no se da por vencida. Y es el orgullo de saber que Talea de Castro fue la primera comunidad en mostrar que era posible tener otras alternativas y no depender de las grandes compañías. El orgullo de saber que gracias a que ellos se atrevieron otras comunidades adoptaron la Telefonía Celular Comunitaria.
A tres horas de Talea de Castro, al otro lado de los cerros, está Villa Alta, lugar en donde la telefonía comunitaria tiene más usuarios: poco más de 650. La demanda ha sido tal que ya se instalaron dos antenas y hay planes para colocar una tercera.
Santiago Nuyoo fue la comunidad número 17 que se sumó a la red. En julio pasado estrenaron su equipo y ya tiene 150 usuarios. Hoy poco más de 2700 personas —tanto en la sierra norte como en la sierra mixe de Oaxaca— son un eslabón de la red de Telefonía Celular Comunitaria a la que autoridades y Movistar trataron de frenar. Pero, como dicen las abuelas: lo que no mata, fortalece.
Antes de que venciera el plazo de la concesión experimental que permitió la operación legal de las primeras redes de esta telefonía comunitaria, Rhizomática, Redes y más de una decena de comunidades formaron la asociación civil TIC, A. C. Bajo esa figura solicitaron al Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) una concesión para “uso social”. Uno de los argumentos que usaron en su solicitud fue la resolución de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), la cual reconoce la importancia de impulsar a pequeños operadores comunitarios para la cobertura social.
En julio de 2016, el IFT otorgó la concesión para “uso social” a TIC, A. C., la cual permite extender esta telefonía no solo en otras áreas de Oaxaca, también en Chiapas, Veracruz, Guerrero y Puebla. Esa concesión es pionera en el mundo. En ningún otro país se ha otorgado parte del espectro de telecomunicaciones para “uso social”. Erick Huerta, de Redes, lo califica como una revolución en el mundo de las telecomunicaciones.
“El esquema tradicional —explica Erick— considera que todo es un gran mercado, el cual se debe regir por la competencia. En ese esquema se supone que las grandes empresas van a dar servicio a esas comunidades, pero en realidad no lo hacen porque no es rentable para ellas. Al incluir el espectro para uso social no apuestas por un mercado, no apuestas por rentabilidad, apuestas por la sostenibilidad. Permites que entren otros modelos”.
UNA TELEFONÍA “DE NOSOTROS”
En la sierra norte de Oaxaca hay una región conocida como El Rincón. Ahí se habla una de las variantes del zapoteco; a quienes son originarios de estas tierras se les conoce como los xhidza. Santa María Yaviche es una de las comunidades que están en este rincón. Tiene poco más de 700 pobladores. Los papeles dicen que forma parte del municipio de Tanetze de Zaragoza, pero hace tiempo que la comunidad decidió ser autónoma. Eligieron no depender de otros para encontrar soluciones a sus necesidades. Su apuesta les funcionó. Abrieron una secundaria y un bachillerato, crearon la Fundación de Santa María, A. C. —enfocada a proyectos agroforestales—, e hicieron sonar su propia radio bautizada como Bue Xhidza (Aire Zapoteco). Pero había algo que no lograban conseguir: el servicio de telefonía celular.
Osvaldo Martínez, quien regresó a su pueblo después de estudiar agronomía en Chapingo, aún conserva los oficios que en agosto de 2008 presentaron en las oficias de Telmex y Movistar para solicitar que llevaran sus servicios a Santa María Yaviche. “Nos dijeron que no era posible porque somos un pueblo chico”.
En 2013, Osvaldo conoció el proyecto de la telefonía comunitaria durante un taller de radiodifusoras indígenas, en Guelatao de Juárez. Regresó a su pueblo y en una asamblea explicó que sí era posible tener servicio de telefonía y para ello no necesitaban de las empresas. En esa asamblea hubo quienes veían el celular como un peligro para su comunidad.
“Ya no vamos a tener comunicación persona a persona”, dijo alguno.
“Se van a romper nuestros usos y costumbres”, temió otro.
“Se va a dar más infidelidad”, advirtió alguien más.
“Si la telefonía va a ser de nosotros, no de una empresa, nosotros vamos a tener el derecho de apagarla si se están haciendo cosas indebidas, si no nos beneficia. Así que vamos a probar”, explicó un hombre mayor.
Al final, la comunidad aprobó que la radio comunitaria
—coordinada por Osvaldo— se hiciera cargo de la telefonía. Osvaldo recuerda que “se hizo la cooperacha” y compraron un equipo que, a diferencia del de Talea de Castro, era mucho más barato. Un palo de bambú sirvió como torre para instalar el equipo. Así funcionó varios meses hasta que se consiguieron recursos para tener una torre de metal.
En septiembre de 2016, Santa María Yaviche cumplió tres años con su red de Telefonía Celular Comunitaria. Tiene cerca de cien usuarios. Los recursos que reúnen cada mes no solo se utilizan para el funcionamiento de la red, también les alcanza para pagar los gastos de operación de la radio comunitaria. “La radio permitió que tuviéramos telefonía, ahora la telefonía hace fuerte a la radio —dice Osvaldo—. La telefonía ha sido muy importante en el proceso de autonomía. Ha mostrado que nosotros, los pueblos, podemos tener nuestros propios medios de comunicación”.
Las mujeres —asegura Osvaldo— son las que más usan la telefonía. Llaman a una tienda para preguntar el precio de los huevos o el aceite. Después llaman a la otra tienda y preguntan lo mismo. Así deciden dónde comprar. Si llega alguien a preguntar por su marido y él está en el campo, ya no tienen que ir a buscarlo o enviar a uno de sus hijos. Solo le llaman por teléfono.
En Santa María Yaviché, los celulares también han servido para que el campesino que se cortó con el machete avise a su familia. Para alertar cuando entra alguien desconocido al pueblo. Para llamar a la radio comunitaria para que avisen al pueblo que ese día, en su casa, se vende frijol o carne de cerdo. Y sí, los celulares también han sido aliados de los infieles. Un día, recuerdan en el pueblo, los restos de un celular amanecieron regados al pie de una ventana. Pronto se supo que el teléfono fue destruido por un marido que descubrió a su esposa enviando mensajes amorosos a otro hombre. El marido ya no quiso saber nada de los celulares.
No sucede lo mismo con otras personas del pueblo. Cada vez son más los pobladores, sobre todo jóvenes, que preguntan: “¿Cuándo vamos a tener internet?”. Incluso, un día antes de encontrarme con Osvaldo, dos mujeres fueron a buscarlo cuando miraron pasar la camioneta 4x4 cargada de fierros que se dirigía a San Juan Yaeé. “Creo que son los del internet”, le dijeron.
—Ya nos estamos preparando para cuando llegue internet —dice Osvaldo—.
—¿Cómo? —pregunto.
—Con educación. Nosotros tomamos de afuera lo que nos ayuda y lo adoptamos a nuestra realidad. Lo que no nos sirve lo desechamos. Así está pasando con la radio y la telefonía, como son de nosotros podemos usarlos desde lo que somos como comunidad, como pueblo.
La experiencia de la telefonía llevó a que Osvaldo y otros jóvenes —que estudiaron en las ciudades y regresaron a su comunidad— se interesaran por el software libre; tanto que ahora ya dan cursos sobre esta herramienta a estudiantes de bachillerato. Incluso, están probando hacer aplicaciones para celular, entre ellos algunos juegos que ayuden a fortalecer el uso del zapoteco entre los niños.
¿SOLUCIÓN TECNOLÓGICA? NO, UN MOVIMIENTO SOCIAL
En las faldas del cerro del Fortín, en la ciudad de Oaxaca, están las oficinas de Rhizomática y de TIC, A. C. Son las 11 de la mañana de un lunes. Después de cinco horas de viaje, al lugar llegan los cuatro hombres que representan a San Juan Yagila. Hoy formalizarán la entrada de la comunidad en la red de Telefonía Celular Comunitaria.
En un pizarrón blanco Peter traza algunos dibujos para ilustrar cómo funciona la red, el porqué es necesario tener una conexión de internet —que proporciona una pequeña empresa local llamada Protokol— para acceder a un servicio de transmisión de voz en línea VoIP y realizar llamadas de larga distancia. También explica cómo se distribuyen los recursos financieros. Al mes cada usuario debe cooperar con 40 pesos, para tener activo su celular en la red comunitaria. De esa suma, 25 pesos se quedan en la comunidad —para pagar la luz y el servicio de internet; si sobra dinero, la comunidad decide a qué destinarlo—, y 15 pesos se integran a TIC, A. C.
Las llamadas a otros teléfonos que forman parte de la red no tienen costo. Si se quiere llamar a un número que no esté en la red es necesario realizar una recarga. Esas llamadas, así sean al extranjero, tienen un costo de 70 centavos el minuto.
En San Juan Yagila, como en otras pequeñas comunidades, hasta ahora la única forma de hablar por teléfono es en casetas, donde se cobra entre cinco y ocho pesos el minuto. “Sale muy caro. Y luego no hay privacidad cuando uno habla, porque en la caseta todo mundo oye”, dice Vicente Paulino, presidente municipal de San Juan Yagila. Vicente —como muchos de sus vecinos— ya tiene un celular, pero no lo puede usar en su comunidad, solo le sirve cuando viaja a Ixtla o a Oaxaca.
A diferencia de otras comunidades, en donde los hombres son los que deciden en las asambleas, en San Juan Yagila fueron las mujeres —organizadas en una cooperativa— las que votaron a favor de la telefonía comunitaria. Y fue así porque ellas prestaron los 150 000 pesos que costará el equipo. Ese dinero se le tendrá que regresar, poco a poco, cuando la telefonía comience a funcionar.
Un mes, por lo menos, tardará en llegar el equipo que se instalará en San Juan Yagila. Cuando eso suceda será la comunidad número 18 en tener esta telefonía. La Telefonía Celular Comunitaria ha decidido crecer a paso lento. Y no es por falta de comunidades interesadas en sumarse —cerca de 200 la han solicitado—; Peter explica que se decidió bajar el ritmo de crecimiento, por el momento, para realizar ajustes técnicos en las comunidades donde ya funciona, por ejemplo, instalar sistemas de pararrayos y de protección a las variaciones de corriente eléctrica para evitar daños a los equipos.
“Nosotros —explica Peter— le estamos apostando más a ser un movimiento social que una solución tecnológica. Nuestra intención es detonar procesos para que la gente tome conciencia de que pueden hacer estas cosas, pero sobre todo que pueden hacerlo de una manera razonable en precios y complejidad. Y que hacerlo implica responsabilidades, pero también fortalece su autonomía”.
La estructura de la Telefonía Celular Comunitaria se basa en los principios de autonomía y de formación de redes. Son las comunidades las que tienen el control sobre su red, ellas la administran y operan. El plan es que también sean quienes las instalen, reparen y actualicen. Para lograr esto se diseñó un diplomado para formar promotores técnicos comunitarios, en donde se enseñará cómo construir un transistor, softwarelibre, montar enlaces de telefonía y wifi.
Erick explica que el modelo de la telefonía comunitaria se rige bajo los principios de San Andrés. También toma formas de organización puestas en marcha en India para tener acceso a internet: “Una estructura de red es más difícil destruirla porque no está centralizada”.
Redes y Rhizomática buscan que este modelo de telefonía se replique en otros estados del país y en Latinoamérica. Por lo pronto, comunidades afromestizas y de misquitos, en Nicaragua, ya lo comenzaron a hacer; con la asesoría de estas organizaciones están instalando su propia red de telefonía y dando los primeros pasos para que su gobierno les otorgue una concesión para “uso social” de telecomunicaciones.
Un obstáculo para la expansión de la telefonía comunitaria en Oaxaca y otros estados del país es que muchas comunidades no tienen ninguna forma de acceder a internet. En esos lugares, esta red solo serviría para hacer llamadas dentro de la misma comunidad, porque sin internet no es posible realizar llamadas de larga distancia.
“En Oaxaca —explica Peter— tenemos una serie de problemas con la infraestructura básica. Las redes de fibra óptica llegan solo a unas cuantas ciudades y las tienen sobrevendidas, porque no dejan pasar suficiente ancho de banda, para mantener precios altos. Nosotros con el tema de los celulares estamos lidiando con la última milla, lo local, que es la parte más desatendida. La infraestructura que hay en Oaxaca es de ciertas empresas; ellas deciden qué hacer con eso y lo que deciden es no atender estas comunidades. Tampoco dejan que otras empresas lo hagan, porque les cobran muy caro acceder a su fibra óptica. Es un juego muy sucio. Eso hace que no se expanda el acceso a internet como debería ser”.
Este juego sucio no solo afecta a las comunidades al dejarlas sin acceso a internet. También tiene un impacto económico. En San Juan Yaeé, por ejemplo, Fermín Lorenzo instaló un pequeño negocio en donde renta cinco computadoras conectadas a internet. Para tener acceso a dos megas de internet, Fermín paga 1600 pesos al mes a una de las contadas empresas que ofrecen servicios de internet en pequeñas comunidades de la sierra norte. Para poder reunir esos 1600 pesos, Fermín renta a sus vecinos tiempos de conexión a wifi; una hora tiene un costo de ocho pesos.
Si Nigeria fue el lugar que activó en Peter sus reflexiones sobre el control que tienen las grandes empresas en la infraestructura que usamos para comunicarnos, Oaxaca es el sitio en donde Rhizomática y Redes están buscando caminos alternativos para que las comunidades puedan acceder a internet.
Las radiodifusoras comunitarias ayudaron a dar vida a la Telefonía Celular Comunitaria. Ahora, la telefonía impulsa el siguiente paso: construir una infraestructura autónoma para que las comunidades tengan acceso a internet.
Tener una red autónoma de internet no es un sueño descabellado. Un ejemplo es Guifi.net, una red libre, abierta y neutral que funciona en España y con la que Redes ya comenzó a tener contacto.
Peter, de Rhizomática, explica que el objetivo es instalar su propia fibra óptica. “Es un proyecto grandísimo —reconoce—, pero factible”. El plan es tener una línea de fibra óptica entre Puebla y Oaxaca. Para ello requieren de una inversión aproximada de cuatro millones de dólares. “Esta fibra permitiría entregar conectividad a empresas pequeñas como Protokol y a nosotros que queremos llevar internet a zonas indígenas que ahora no tienen acceso. No queremos convertirnos en un proveedor de servicios de internet en Oaxaca. La idea es entregar eso a la gente con precios muy por debajo de lo que ahora están. Nuestra intención no es competir en el mercado. Lo que buscamos es que las comunidades tengan acceso, pero que también fortalezcan su autonomía y tengan soberanía en la infraestructura”.
El camino legal que permitió a TIC, A. C. obtener una concesión para “uso social” del espectro es una herramienta más para que las comunidades tengan su propia red de internet. Erick, de Redes, comenta que ahora que muchos se preguntan cómo conectar a los millones de personas en el mundo que no tienen acceso a internet, “la respuesta es a través de estos sistemas de uso social”.
Si no se tiene un control sobre la infraestructura, advierte Erick, es difícil garantizar los derechos digitales. “Hay que construir infraestructura y dispositivos. Cuando tienes control de la infraestructura tu lucha es otra”.
La defensa de los derechos digitales, señala Peter, es un frente importante, pero se ha abandonado el debate sobre la infraestructura, sobre cómo se conectará a internet la mitad del mundo que aún no lo está. “Para mí esa es la batalla, ver qué va a pasar con esa gente que es la que vive en las condiciones más vulnerables, con más pobreza y más desafíos. ¿Queremos que Facebook y Google les lleven internet con drones? ¿Se pueden ver otras alternativas?”
Peter recuerda que las grandes corporaciones en telecomunicaciones, así como empresas que nacieron con internet —como Facebook—, invierten justo para conectar a la gente que falta, “pero es una inversión mínima comparada con la riqueza que van a generar al tener los datos de todos, eso sin pensar en el control social y político... Entrar en internet tiene sus cosas positivas, pero también negativas. Es entrar a espionaje masivo y a que comercialicen con tus datos. En las comunidades en donde no hay internet les toca comenzar a concienciarse y preguntarse: ¿Queremos entrarle? ¿Bajo qué términos? ¿Qué control vamos a tener sobre esto? Si la infraestructura es de ellos, ellos son los que podrán decidir cómo van a entrarle a estas tecnologías”.
Después de tres días de trabajos en la cima del cerro Las Tres Marías, de lidiar con la niebla y con la lluvia, los técnicos de TIC, A. C. y las autoridades municipales consiguieron cambiar la antena, instalar un sistema que funcionará como pararrayos y volver a echar a andar la red de Telefonía Celular Comunitaria de San Juan Yaeé, la cual también da servicio a la comunidad de San Miguel Reagui.
Entre los 180 usuarios de la red de San Juan Yaeé se cuenta Lizeth López. Aún no cumple cuarenta años y pronto será abuela. Cuando se entera de que ya se reactivó la señal de la telefonía comunitaria, deja a un lado el telar de cintura en el que da forma a un rebozo. Le llama a su hija que vive en Oaxaca y está embarazada. Después se apura para preparar las cenas que vende en el pueblo. Toma su celular y manda un mensaje colectivo a sus clientes, para informarles sobre el menú: “Hoy hay tacos dorados de pollo”. En menos de un minuto comienza a recibir mensajes con respuestas como esta: “Mándame una orden”, “Yo quiero tres”... Ella prepara los pedidos y su hija pequeña se alista para repartirlos por el pueblo. Lizeth se despide con una frase: “¡Ya ve cómo nos hace falta el celular!”.
Publicado en: http://www.diariopuntual.com/nacional/2017/02/11/44934#.WKoKUbjMnYY.twitter
La Comunidad Diaguita Kallchakí “Las Pailas” convoca e invita a participar del “GRAN KARNAVAL KALLCHAKÍ”, a realizarse el día domingo 26 de febrero de 2017 en el espacio colectivo “Resistencia Kallchakí”, en Territorio Comunitario de Pailas.
Invitamos a todos los hermanos y hermanas Diaguitas, a copleros y bagualeros de los territorios, a los pueblos hermanos y a la sociedad en general a compartir en reciprocidad esta celebración ancestral.
Esta celebración emerge de las propias entrañas del sentir de un pueblo milenario, vivo y presente.
Como Pueblos Originarios preexistentes nos convocamos a vivir el tiempo y espacio del Karnaval Kallchakí, donde desenterraremos al Pujllay del Karnaval, reviviremos y compartiremos momentos de algarabía y bien significativos de nuestra cultura ancestral, revalorizando nuestra identidad y cosmovisión.
Cada año y cada ciclo, el Valle Diaguita Kallchakí en cada uno de sus Territorios desentierra el Pujllay del carnaval para dar lugar a la celebración ancestral y milenaria
Los preparativos para esta celebración se realizan a la par del devenir cotidiano en cada territorio Diaguita, dónde comuneros, comuneras, delegados, delegadas, y autoridades comunitarias trabajan colectivamente cada uno de los ciclos, propiciando los mejores territorios para la siembra, cultivando, criando y cosechando lo propio, preparando los instrumentos, las comidas y los brebajes necesarios que le darán contención, color y sabor a este momento de alto espíritu celebratorio.
Hs. 11:00 - Recepción y recibimiento con harina y albahaca a las Autoridades Tradicionales, a Delegados, a miembros de las diferentes comunidades Diaguitas, a hermanos y hermanas de otros Pueblos Originarios, a bagualeros, y copleros y a los visitantes en general.
12:00-13:00 - Almuerzo Comunitario – Asao de vaquillona, choclo, queso, papa, ensaladas de tomate, etc.
Colaboración - $10 la bandeja
13:00 – Apertura del Patio Carpero con la actuación de:
SANGRE VALLISTA
15:00 - Desentierro del Pujlláy con la actuación de:
LOS KJARKIS
15:30-16:20 - LA BANDA KEVIN
16:30-17:20 - SENTIMIENTO JUVENIL
17:30-18:20 - BENGALA SUPER STAR
18:30-19:20 - LOS DANDIS
19:30-20:20 - LA BANDA KEVIN
20:30 - Cierre de Jornada
Contactos: 0387 15 4892412/ 0387 15 6833148
Los pueblos indígenas tienen una ricas culturas ancestrales que consideran sus sistemas sociales, económicos, ambientales y espirituales interdependientes. Y gracias a sus conocimientos tradicionales y su comprensión de la gestión de los ecosistemas hacen un aporte valioso al patrimonio de la humanidad.
“Por desgracia, a menudo los pueblos indígenas pagan el precio de ser diferentes y con demasiada frecuencia sufren discriminación”, subrayó el FIDA, que realizó una Reunión Global sobre el Foro de Pueblos Indígenas del 10 al 13 de este mes en la capital italiana.
Desde hace siglos, las comunidades indígenas han sido“despojadas de sus tierras, territorios y recursos y perdieron el control sobre sus estilos de vida. Representa cinco por ciento de la población mundial, pero 15 por ciento de los pobres”, precisa el FIDA.
Potencial de las mujeres indígenas desaprovechado
El FIDA, también llamado “banco de los pobres” porque ofrece préstamos y créditos de bajo interés a comunidades rurales pobres, reconoce el potencial desaprovechado de las mujeres indígenas como administradoras de los recursos naturales y de la biodiversidad, como guardianas de la diversidad cultural y como agentes de paz e intermediarias en la mitigación de conflictos.
Foto: En la mayor parte de los Andes, se estima que la erosión del suelo es uno de los principales factores que limitan la producción agrícola. Crédito: Juan I. Cortés/©IFAD

References: Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 

Artículo 21

Artículo 22

Artículo 23
 artículo 24
 Artículo 2
 resolución