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Timestamp: 2019-09-15 22:58:01+00:00

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La señora VICEPRESIDENTA (Nicolás Martínez): Se abre la sesión. Buenos días, señorías.
En primer lugar, someto a la consideración de sus señorías la aprobación, si procede, del acta de la sesión anterior, celebrada el día 22 de octubre. Dicha acta ha sido distribuida a los portavoces de los grupos parlamentarios, por lo que, si la comisión está de acuerdo, puede aprobarse por asentimiento.
¿Están de acuerdo los portavoces? (Asentimiento).
MODIFICACIÓN DEL NÚMERO DE REPRESENTANTES DEL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA EN LA PONENCIA DE ESTUDIO SOBRE EL DESARROLLO DE LAS PYMES Y COOPERATIVAS ESPAÑOLAS EN IBEROAMÉRICA
La señora VICEPRESIDENTA (Nicolás Martínez): Antes de entrar en el primer punto del orden del día, solicito a la comisión, al amparo del artículo 71.4 del Reglamento, que se modifique el número de representantes del Grupo Parlamentario Socialista en la Ponencia de estudio sobre el desarrollo de las pymes y cooperativas españolas en Iberoamérica. Así, el número de representantes pasaría de 2 a 3.
¿Están de acuerdo los portavoces de la comisión? (Asentimiento).
PONENCIA DE ESTUDIO SOBRE EL DESARROLLO DE LAS PYMES Y COOPERATIVAS ESPAÑOLAS EN IBEROAMÉRICA, CONSTITUIDA EN EL SENO DE LA COMISIÓN DE ASUNTOS IBEROAMERICANOS
AUTOR: COMISIÓN DE ASUNTOS IBEROAMERICANOS
La señora VICEPRESIDENTA (Nicolás Martínez): Como consecuencia de este acuerdo, solicito a la comisión la ampliación del orden del día, al amparo del citado artículo, con objeto de llevar a cabo la designación del senador don Juan Andrés Tovar Mena, del Grupo Parlamentario Socialista, para formar parte de la referida ponencia.
Gracias. Queda aprobado por asentimiento.
En consecuencia, el senador Tovar Mena pasa a formar parte de la ponencia de estudio, que queda integrada a partir de ahora por 11 miembros.
COMPARECENCIA DEL SECRETARIO EJECUTIVO DE LA CONFERENCIA MUNDIAL AFROMADRID 2015, D. GUILLERMO PONCE MORALES, ANTE LA COMISIÓN DE ASUNTOS IBEROAMERICANOS, PARA INFORMAR DE DICHO ENCUENTRO EN MADRID.
(Núm. exp. 715/000351)
La señora VICEPRESIDENTA (Nicolás Martínez): Pasamos al siguiente punto del orden del día, consistente en la comparecencia del secretario ejecutivo de la Conferencia Mundial Afromadrid 2015, don Guillermo Ponce Morales, para informar de dicho encuentro en esta ciudad.
La comparecencia ha sido solicitada por el Grupo Parlamentario Catalán en el Senado Convergència i Unió.
Doy la palabra al secretario ejecutivo de la Conferencia Mundial Afromadrid, don Guillermo Ponce Morales, a quien, por supuesto, le damos la bienvenida a esta comisión en nombre de todas sus señorías.
El señor PONCE MORALES (Secretario ejecutivo de la Conferencia Mundial Afromadrid 2015): Muchas gracias. Buenos días, señorías.
Señorías, compañeras y compañeros miembros del comité organizador de la Conferencia Mundial Afromadrid 2015 que me acompañan, agradezco profundamente a la Comisión de Asuntos Iberoamericanos del Senado, a su presidente y a todos los portavoces y senadores de los grupos parlamentarios la oportunidad que nos brindan de presentar ante todos ustedes la Conferencia Mundial Afromadrid 2015 y dedicar parte de su tiempo a esta iniciativa. Se trata de un hecho histórico que abordará cuestiones trascendentales para la vida de millones de personas.
Quiero manifestar mi especial agradecimiento y respeto al senador don Josep Maldonado por proponer la solicitud de esta comparecencia y por su compromiso desde el primer momento en que le presentamos este proyecto, que encierra el deseo de que España, Europa y el mundo sean lugares más amables y mejores para la convivencia de todos.
Y quiero mencionar también a la Comisión de Cooperación Internacional para el Desarrollo, del Senado, por haber sido la artífice de la moción de respaldo a Afromadrid, moción aprobada el 27 de noviembre de 2013, la cual insta al Gobierno español a colaborar activamente en su realización por considerarla de especial interés para la lucha contra el racismo, la xenofobia y la discriminación racial.
Señorías, debo comenzar esta intervención con un sencillo homenaje a don Emilio Castelar, que, en uno de sus discursos en pro de la abolición de la esclavitud ante las Cortes Españolas en 1870, expresó: Veo en cada hombre la dignidad de toda nuestra especie.
La afrodescendencia tiene inserta una seña de identidad politizada, que es la negritud, ya definida desde hace décadas por Frantz Fanon, Aimé Césaire y otros teóricos de la época, pero que cobra actualidad porque deriva en la principal seña fenotípica para generar discriminación, subordinaciones, exclusiones, que dan lugar al racismo, cuya tendencia actual se denomina xenofobia.
Uno de los más importantes líderes en la lucha por los derechos humanos en España, don Esteban Ibarra, quien nos acompaña, en el Cuaderno de Análisis número 52, elaborado por el Movimiento contra la Intolerancia, refiere: La negrofobia es el imaginario del racismo, de la discriminación racial, aunque otras realidades de diversos colectivos humanos hayan sido objeto de otras persecuciones racistas: judíos, gitanos, indígenas...
Cuando hablamos de negrofobia hablamos de rechazo, de la incomodidad que produce la cercanía de personas negras, de sentimiento aversivo y perjuicio, de hostilidad y discriminación. Hablamos también de agresiones provocadoras y violencia por el hecho de tener el color de la piel negra. Hablamos de aversión, de odio cuando una persona negra rompe con su estereotipo, sobresale y alcanza una responsabilidad cultural, social o política. Sirva de ejemplo su identificación con los monos, hecho generalizado que alcanza a las ministras de los Gobiernos francés e italiano, e incluso al presidente Obama. Fin de la cita.
La Conferencia Mundial Afromadrid 2015, que hoy les presento, es una iniciativa del movimiento afrodescendiente de España y de otras regiones del mundo, particularmente de las Américas y de Europa, en alianza con organizaciones y ONG de derechos humanos y de desarrollo, que tendrá como eje central para la reflexión la educación en valores para el desarrollo, la justicia y el reconocimiento de los afrodescendientes y la diáspora africana, ya que entendemos que la educación en valores y por la diversidad es la herramienta más adecuada para luchar contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y todas las formas conexas de intolerancia.
Señorías, nuestro querido líder Nelson Mandela dijo: La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo.
La Asamblea General de Naciones Unidas, en su Resolución 49/1834, señala que la educación en la esfera de los derechos humanos debe abarcar más que el mero suministro de información y constituir, en cambio, un proceso amplio que dure toda la vida, por el cual los individuos, cualquiera que sea su nivel de desarrollo y la sociedad en que vivan, aprendan a respetar la dignidad de los demás y los medios y métodos para garantizar ese respeto en todas las sociedades.
Afromadrid 2015 está enmarcada en el Decenio Internacional de los Afrodescendientes, que cubre el periodo comprendido entre el 1 de enero de 2015 y el 31 de diciembre de 2024, según la resolución A/68/L34 de la Asamblea General de Naciones Unidas, aprobada por consenso de todos los Estados miembros el pasado 30 de diciembre de 2013, que tiene como lema: Afrodescendientes: reconocimiento, justicia y desarrollo, y en cuyo texto se puede leer: Reiterando que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y tienen la capacidad de contribuir de manera constructiva al desarrollo y bienestar de la sociedad, y que todas las doctrinas de superioridad racial son científicamente falsas, moralmente condenables, socialmente injustas y peligrosas, y deben rechazarse, al igual que las teorías con que se pretende determinar la existencia de distintas razas humanas. Reconociendo los esfuerzos realizados y las iniciativas emprendidas por los Estados para prohibir la discriminación y la segregación y promover el goce pleno de los derechos económicos, sociales y culturales, así como de los derechos civiles y políticos. Poniendo de relieve que, a pesar de la labor llevada a cabo a este respecto, millones de seres humanos siguen siendo víctimas del racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia, incluidas sus manifestaciones contemporáneas, algunas de las cuales adoptan formas violentas.
Este decenio es el resultado de la persistencia de la sociedad civil mundial por colocar el tema de las negritudes y sus múltiples factores de exclusión como asunto prioritario en la agenda de los gobiernos involucrados. Fue así como en diversos eventos que tuvieron lugar en 2011, declarado Año de los Afrodescendientes por la Asamblea General de Naciones Unidas en su Resolución 64/169, el tema cobró actualidad y sirvió de detonante para lograr que se hiciera realidad esta apuesta.
Señorías, permítanme compartir con ustedes que, junto a nuestro representante en Ginebra, tuve el honor de participar en los debates del Grupo de Trabajo sobre Afrodescendientes en abril de 2012 y 2013, donde se acordó el plan de acción de este decenio. También considero oportuno manifestarles que la presidenta de ese grupo de trabajo, perteneciente al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, doña Mireille Fanon, es la vicepresidenta del Comité Internacional de Expertos de Afromadrid 2015. A su vez, el presidente del comité internacional, don Doudu Diène, fundador del programa La Ruta del Esclavo, de la Unesco, es exrelator especial del Consejo de Derechos Humanos sobre racismo, discriminación social y formas conexas de intolerancia y actualmente es relator especial para el conflicto palestino−israelí. Ellos, junto a los expertos afro y no afrodescendientes nacionales e internacionales, son la garantía de la seriedad, el nivel y profundidad que tendrán los debates y acuerdos que se adopten en la Conferencia Mundial Afromadrid 2015.
Señorías, la XXII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, celebrada en Cádiz, España, en noviembre de 2012, declaró el Decenio Afro Iberoamericano para el período comprendido entre el 1 de enero de 2013 al 31 de diciembre de 2023, en cuyo comunicado especial expresa lo siguiente: …reconocen la importancia de impulsar la creación, conforme a las prácticas de la conferencia iberoamericana, de un programa de apoyo a la población y cultura afrodescendiente (…), así como de recomendar, en los casos en que proceda, estrategias nacionales y regionales para promover la plena inclusión de personas de ascendencia africana, disminuir la desigualdad y eliminar el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia.
Otros organismos internacionales, como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe, Celac, la Organización de Estados Americanos, OEA, y la Unión Africana, en sus últimas cumbres de Jefes de Estado y de Gobierno han aprobado la resolución de respaldo al Decenio de los Afrodescendientes.
Afromadrid hunde sus raíces en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, de 1948, en la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, de 1981, en la Directiva 2000/43, del Consejo de Europa, relativa a la igualdad de trato de las personas independientemente de sus características raciales o étnicas, en la Declaración y Plan de Acción de la III Conferencia Mundial contra el Racismo, celebrada en Durban en 2001, o en la Declaración y Plan de Acción de la I Cumbre Mundial de la Diáspora Africana, de 2012.
En España bebemos de los artículos 10 y 14 de la Constitución española. El artículo 10 dice: “La dignidad de la persona, los derechos inviolables que les son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás son fundamentos del orden político y de la paz social.” Y el artículo 14 de la Constitución española señala: Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.”
También cabe citar la Declaración de la revisión de los Acuerdos de Durban, realizada en Burgos en 2009, y liderada por Afrohispanos. Y una proposición no de ley en la que, el 17 de febrero de 2010, el Congreso de los Diputados reconoce a la comunidad negra dado su notorio arraigo en España, tanto por su diversidad geográfica y étnica como por el tejido asociativo creado, e insta al Gobierno a apoyar la integración de las cuestiones relacionadas con las poblaciones afrodescendientes en las agendas internacionales en las que España participe activamente.
La Asociación Afrohispanos, que tengo el honor de presidir, asumió la responsabilidad de liderar la organización de esta conferencia mundial tras el mandato de la sociedad civil reunida en la Primera Cumbre Mundial de Afrodescendientes, en La Ceiba, Honduras, lo cual fue comunicado y compartido con los líderes del movimiento afrodescendiente que participaron en el evento de alto nivel Afro XXI de Salvador de Bahía, Brasil, en noviembre de 2011, que fue organizado por el Gobierno de Brasil y contó con la presidenta Dilma Rousseff a la cabeza y con la coordinación de la Secretaría General Iberoamericana y organizaciones de la sociedad civil.
Como parte del trabajo encaminado a la Conferencia Mundial Afromadrid, en febrero de 2012 organizamos en Madrid el primer simposio afroeuropeo, que formó parte de las iniciativas impulsadas en el Año de los Afrodescendientes y del bicentenario de la Constitución de Cádiz de 1812. Otros eventos importantes de ese año fueron el IV Encuentro Internacional de Afrodescendientes, celebrado en Caracas, Venezuela, o la Cumbre Mundial de Jóvenes Afrodescendientes, en San José, Costa Rica. Todos estos grandes eventos permitieron acordar un grupo de iniciativas, lo cual demuestra la unanimidad de las propuestas del movimiento social afrodescendiente mundial y el grado de receptividad que estas encuentran entre los mandatarios y organismos internacionales. Por solo mencionar alguna, les diré que la ONU, la Secretaría Iberoamericana y otros organismos internacionales acordaron la proclamación del Decenio de Afrodescendientes, a lo que ya se ha dado cumplimiento; la creación del fondo para el desarrollo de afrodescendientes; que se cree el foro permanente de afrodescendientes en el seno de los organismos internacionales; la creación de un observatorio sobre poblaciones afrodescendientes; que los países miembros de la ONU, en particular los países europeos, hagan mayores esfuerzos en la lucha contra las manifestaciones de racismo, xenofobia e intolerancia y crímenes de odio que sufren mayoritariamente las poblaciones afrodescendientes y de ascendencia africana en su territorio.
En relación con estas propuestas, nos consta que los países iberoamericanos están trabajando en la creación del observatorio y del fondo afroiberoamericano, además de en los centros para la recuperación de la memoria. Lamentablemente, no tenemos suficiente información sobre el punto en el que se encuentran estas iniciativas tan trascendentales para la vida de millones de personas y a las que esta comisión bien podría dar un impulso.
Somos conscientes de que el relevo en la Secretaría General Iberoamericana y los cambios en la estructura dinámica del sistema iberoamericano han jugado su papel en contra del desarrollo de estas iniciativas, pero confiamos en que la nueva secretaria general, doña Rebeca Grynspan, dé prioridad a las políticas para afrodescendientes, al igual que hizo durante su largo mandato su antecesor, don Enrique Iglesias.
Nuestra Asociación Afrohispanos se constituyó en 2007 en representación y defensa de los intereses y derechos de los afrodescendientes, por lo que pretende liderar, potenciar e impulsar las organizaciones de la sociedad civil afrodescendiente en España creando una red con las asociaciones iberoamericanas y europeas. Igualmente, formamos parte del grupo de asociaciones de la Red de apoyo del Consejo de Víctimas de Delitos de Odio y Discriminación, Covidod, una iniciativa pionera en Europa que arranca de la decisión de organizar a las víctimas y contar con el apoyo explícito de expertos y entidades especializadas en este sector, y que tiene como primera tarea abordar el estatuto de la víctima, que ahora se encuentra en el Congreso de los Diputados, y promover una ley de protección de las víctimas de crímenes de odio que garantice, mediante su asistencia jurídica, atención humanitaria y medidas de protección, información y recuperación integral, la adecuación de la legislación y otras medidas.
Señorías, para poder asumir con éxito el reto de organizar esta conferencia mundial hemos compartido la responsabilidad con un importante número de organizaciones y entidades nacionales e internacionales, entre las cuales quiero destacar el Movimiento Contra la Intolerancia, el Centro Unesco de Getafe, la Fundación Ciudadanía y Valores, la Asociación Yo soy el Otro, la Fundación Mundo en Armonía, presidida por su alteza real doña Irene de Grecia, la Fundación Cultura de Paz, que preside don Federico Mayor Zaragoza, la Asociación de Parlamentarios y Exparlamentarios Europeos por África, presidida en España por el senador don Josep Maldonado, y otras más que no voy a mencionar.
En el grupo del comité internacional se encuentran diversas autoridades, entre las que quiero destacar a don Hilary Becker, presidente de la Comisión de Reparaciones del Caricom; a don Jesús “Chucho” García, embajador de Venezuela en Mali; a don Romero Jorge, embajador de Uruguay para temas afrodescendientes; a don Pastor Murillo, miembro de la Comisión para la Eliminación del Racismo y la Discriminación Racial, de Naciones Unidas; a James Early, del Instituto Smithsonian, Museo Afrodescendiente de Washington; a doña Alissandra Cummins, de Barbados, la última presidenta del Consejo Permanente de la Unesco; a doña Epsy Campbell, parlamentaria de Costa Rica; a doña Edna Roland, relatora independiente para el cumplimiento de los acuerdos de Durban; y a doña Mischa Thompson, coordinadora política de la Comisión Helsinki del Congreso de los Estados Unidos, con quien nos hemos reunido en más de 5 ocasiones, la última hace un mes. Además, cabe hablar de una comisión internacional de personalidades que apoyan e impulsan este proyecto, entre las que voy a mencionar a don Enrique Iglesias y a Lilian Thuram, exfutbolista del Barcelona y de la selección francesa, que tiene un destacado trabajo en la lucha contra la discriminación racial y es autor de un best seller titulado Mis estrellas negras, y que el próximo año estará con nosotros en Madrid.
Quiero informar aquí también que es altamente probable que podamos contar con la presencia de importantes y reconocidas figuras mundiales. Por mencionar alguna de ellas, la ministra de Justicia de Francia, doña Christiane Taubira, que es miembro de honor de nuestro comité de Afromadrid, don Danny Glover, destacado cineasta norteamericano, doña Irina Bokova, quien nos ha manifestado recientemente en París, en la sede de Unesco, su interés por participar en esta conferencia y don Ignacio Lula da Silva, expresidente de Brasil.
La Conferencia Mundial Afromadrid 2015 se justifica por la tremenda preocupación que causan a los Estados democráticos, los organismos internacionales y la sociedad civil el aumento de las manifestaciones de intolerancia, racismo e incitación al odio, en especial las que tienen lugar en las redes sociales e internet, en los discursos políticos de muchos partidos con responsabilidades de gobierno, en el auge de los partidos de ultraderecha y xenófobos, en las manifestaciones racistas que ocurren en los eventos deportivos y en los medios de comunicación −recientemente el Ideal de Granada hizo una publicación muy racista−. Y aún más grave es el aumento del número de víctimas de crímenes por odio y discriminación.
Debemos señalar que en el avance de los objetivos de Desarrollo del Milenio en las regiones con alta densidad de población afrodescendiente la educación es uno de los objetivos en que menos se ha avanzado dados los altos índices de analfabetismo y escasa accesibilidad a niveles primario, medio y superior de educación de las poblaciones vulnerables, en particular los afrodescendientes. En Iberoamérica más del 20% de los niños afrodescendientes no culminan la educación primaria, tan solo un 3% de nuestros jóvenes afrodescendientes acceden a la universidad, y el 40% de los adultos son analfabetos; y estas cifras son aún mayores en el caso de las mujeres. Y por poner un ejemplo de país, en Jamaica tienen un porcentaje de analfabetismo del 80% de su población como consecuencia del colonialismo. En nuestro país, el desempleo, que afecta a la sociedad en general, es aún mayor en el caso de las poblaciones más vulnerables, entre ellas, los afrodescendientes.
Hay que tener en cuenta que en la actualidad, a pesar de que no hay un censo oficial desagregado por etnias, en muchos países se cree que somos más de 300 millones de afrodescendientes en el mundo, de los cuales más de 200 millones viven en los países iberoamericanos, 180, en Brasil y Norteamérica, entre 15 y 20 millones, en Europa, y no menos de un millón y medio, en España, cifras que podrían aumentar ya que no se tiene en cuenta que hay países que no recogen datos desagregados y, en el caso de España y Europa, a los no regularizados. El no poder contar con cifras oficiales es una clara manifestación de la invisibilidad a que estamos sometidos desde las instituciones, lo que impide la adopción de medidas y políticas efectivas en beneficio de los afrodescendientes.
Señorías, Afromadrid tiene cada día más sentido, y eso nos quedó claro la semana pasada cuando, invitados a la presentación de un estudio sobre la percepción de la discriminación en España, tuvimos la sorpresa de que 2400 encuestados solo manifestaron su rechazo a la etnia gitana, invisibilizando la realidad social de este país, donde los negros somos la minoría étnica mayoritaria y el imaginario del racismo. Tampoco se tuvo en cuenta ni a judíos ni a indígenas. Lo grave es que estos son los documentos que sirven de referencia a nuestros representantes para hacer las políticas públicas.
Tampoco estamos en los foros en que se habla de discriminación. No tenemos interlocutores en nuestra sociedad civil con las instituciones, y nuestras víctimas de discriminación, las más numerosas, apenas denuncian debido al miedo, la impotencia y la falta de confianza en las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Cada día asistimos impotentes al espectáculo en las vallas de Ceuta y Melilla, donde nadie tiene duda de que se violan los derechos de las personas que huyen del hambre, la guerra y la miseria, mientras los europeos no encontramos soluciones que den respuesta al respeto, a la dignidad y a la vida humana.
Por todo ello, señorías, consideramos que Afromadrid es el escenario propicio para proponer estrategias que permitan superar las trabas que impiden el desarrollo de los afrodescendientes, que se mantienen en un gran porcentaje en riesgo de exclusión social. Y resulta también una ocasión propicia para que representantes de la sociedad civil, instituciones del Estado y organismos internacionales debatamos juntos sobre la temática principal y otros temas relacionados, y que de las mesas de trabajo previstas salgan acuerdos y propuestas concretas.
Entre los objetivos que nos proponemos con Afromadrid mencionaré los más importantes: proponer a los gobiernos y organismos oficiales acuerdos de transformación de los planes de educación para la inclusión de la historia, los aportes y el legado de los pueblos afrodescendientes en el desarrollo de la humanidad. Que se establezcan mejores políticas públicas más eficaces para la erradicación del racismo, la xenofobia, el antisemitismo, los crímenes de odio y cualquier forma conexa de intolerancia, para la inclusión social, cultural, económica y política de las minorías. Propuestas concretas para incluir políticas afrodescendientes en los objetivos de Desarrollo del Milenio. Crear un fondo para el desarrollo de los afrodescendientes en materia educativa. Crear el foro permanente de afrodescendientes en las Naciones Unidas, en la Secretaría Iberoamericana y en otros organismos internacionales. Que se pueda crear el museo europeo de la historia y la cultura afrodescendiente. Que se cree la oficina y el relator especial europeo para pueblos afrodescendientes y africanos descendientes. Impulsar la creación del sistema afroiberoamericano, con especial dedicación a la cooperación y el desarrollo cultural entre España, Portugal, países latinoamericanos y africanos con lengua, cultura e historia común. Que se creen becas europeas para jóvenes afrodescendientes. La creación de la secretaría de Estado para las relaciones con las distintas etnias en el ministerio que corresponda. La creación del consejo de afrodescendientes y de la diáspora africana en España. Y la inclusión en la Constitución española, en una posible e hipotética modificación y actualización, de que somos un país multicultural, multirracial y multiétnico, como primer paso para la aceptación de la diversidad étnico-racial de esta sociedad.
Durante los más de tres años que llevamos trabajando hemos ido presentando Afromadrid a todas las instituciones y ministerios. Solo voy a mencionar los siguientes: el Ministerio de Educación, el Ministerio de Asuntos Exteriores, el Ministerio del Interior, el Ministerio de Justicia, Ministerio de Empleo, con la Secretaría de Igualdad. Todos ellos, así como los grupos políticos en el Congreso y los partidos políticos, tienen amplia información personalizada de Afromadrid. No mencionaré a los responsables políticos, por no hacer interminable esta comparecencia.
Quiero mencionar que el ministro de Asuntos Exteriores, señor García−Margallo, su jefe de gabinete, el secretario de Estado de Cooperación y para Iberoamérica, don Jesús Gracia, la vicepresidenta del Gobierno, doña Soraya Sáenz de Santamaría, el propio presidente del Senado, don Pío García−Escudero, conocen de nuestra propia voz directamente Afromadrid. También hemos informado puntualmente a todos los grupos parlamentarios, como he dicho, en el Congreso y en el Senado.
La segunda reunión de expertos y lanzamiento mundial de Afromadrid tuvo lugar en la sede de la Secretaría Iberoamericana en Madrid los pasados días 23, 24 y 25 de abril, con la participación de destacados representantes de las instituciones del Estado, del Gobierno, de las embajadas, y con el acompañamiento de muchos de los expertos que forman parte del Comité Internacional de Afromadrid.
Llegados a este punto, es el momento de mencionar que hemos conseguido importantes apoyos de instituciones del Estado que dan solidez a este proyecto: la declaración de Afromadrid como evento de interés para la política española de cooperación internacional para el desarrollo por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores el 27 de mayo de 2014; como mencioné anteriormente, la moción de apoyo de la Comisión de Cooperación del Senado, que tuvo lugar el 27 de noviembre del año pasado; y recientemente, el pasado 24 de septiembre de este año, se aprobó en el Congreso de los Diputados, propuesta por Afrohispanos, una PNL en apoyo a Afromadrid 2015.
A nivel internacional –voy a ser muy rápido porque creo que estoy pasado de tiempo, pero ya me queda muy poquito−, hemos realizado una amplísima labor en estos tres años y medio de trabajo presentando Afromadrid 2015; la secretaria general de Afromadrid, doña Yolanda Atance, me ha bautizado como Willy Fog. Vaya aquí un homenaje para la secretaria general, que es el alma de este evento.
Hemos presentado Afromadrid ante la Organización de Estados Americanos, OEA, en su sede central en Washington, hasta en 3 ocasiones, ante la Comisión de Asuntos Jurídicos y Políticos, que ha recibido su respaldo. La Secretaría General Iberoamericana, con el apoyo escrito de su anterior secretario general, don Enrique Iglesias. La Organización de Estados Iberoamericanos, cuyo secretario, don Álvaro Marchesi, también manifestó su respaldo en una carta. La Organización de Naciones Unidas, con la que hemos estado en reuniones permanentes en la Unesco, el PNUD, UNFPA, Unicef, ONU SIDA, entre otras, lo han respaldado en distintas reuniones y encuentros en Ginebra y en Nueva York. Las embajadas que están en España de Brasil, Ecuador, Colombia, Uruguay, Cabo Verde, Angola, Guinea Ecuatorial, Sudáfrica, Japón, Israel, Estados Unidos y otras. Hemos estado en las misiones diplomáticas españolas de Panamá, Washington, Malabo, Ginebra, Unesco, OEA. Hemos presentado Afromadrid en las sesiones del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en los trabajos del Grupo sobre Afrodescendientes de Ginebra en 2012 y 2013. En Unesco, tras varias reuniones en su sede de París: con la directora general Irina Bokova; con las embajadas ante la Unesco de Guinea Ecuatorial, Senegal, España, Benín, Cuba, Venezuela, Brasil, Angola, Mozambique, Estados Unidos e India. También ante la presidenta del Consejo Permanente, la Oficina de Prioridad África y la oficina del proyecto Ruta del esclavo, y hemos recibido de todos ellos el apoyo para llevar al debate de dicho organismo en su próxima Asamblea General de noviembre de 2015 los acuerdos e iniciativas que surjan de Afromadrid 2015.
Señorías, a pesar de este trabajo pormenorizado y que supone más del 95% de la preparación, organización y gastos de este proyecto, realizado de manera voluntaria y con recursos extraídos de nuestro salario y patrimonio familiar, seguimos sin que el Gobierno español –que nos ha dado el apoyo político e institucional en numerosas ocasiones− dote de los mínimos recursos logísticos y financieros que permitan el normal desarrollo y éxito de esta iniciativa, lo que pone en claro riesgo este proyecto y, por supuesto, la marca España. La falta de concreción en los apoyos recibidos es la causa de que los gobiernos, organismos internacionales, empresas privadas y fundaciones se mantengan expectantes y sin poder avanzar mucho en su apoyo logístico para la financiación de este proyecto. Es más, en casi todas las reuniones con los ministerios de exteriores e inmigración se nos ha indicado la presentación a las distintas subvenciones para ir cubriendo los gastos de presentación, oficina, material, etcétera. Desgraciadamente, el Ministerio de Asuntos Exteriores nos denegó una ayuda aun cuando cumplíamos con los requisitos y siendo ellos quienes nos instaron y nos dieron la declaración de interés.
Para situar a sus señorías de qué gastos estamos hablando, debemos decir que Afromadrid prevé la asistencia de no más de 250 delegados, que trabajarán en 8 mesas temáticas durante dos días y un tercer día para la realización de un evento de alto nivel con representantes de los gobiernos y organismos internacionales; asimismo, proponemos la realización de un encuentro parlamentario. Para todo ello requerimos que se pueda asumir que el 25%-50% de nuestros expertos y delegados puedan ser becados por la organización; que otro 25% solamente reciba media beca para alojamiento, transporte y alimentación, y el resto de los delegados vendrían por sus propios medios, pero debemos garantizarles en España alimentación y movimientos en tierra; a todos estos gastos habría que añadir unos gastos mínimos de oficina, personal, material de trabajo y página web.
Llegados a este punto y para culminar, hacemos petición a este Senado, a través de la Comisión de Asuntos Iberoamericanos, tenga a bien colaborar con este comité organizador en la medida de sus posibilidades, impulsando, en primer lugar, una moción de apoyo de esta comisión instando al Pleno del Senado a impulsar este proyecto. Pedimos que se haga una solicitud al presidente del Senado para que interceda ante la Presidencia del Gobierno para que lo antes posible manifieste el liderazgo y apoyo a la Conferencia Mundial Afromadrid. Solicitamos la comparecencia del ministro de Asuntos Exteriores para que exponga la estrategia con referencia a la conferencia. Que el Gobierno establezca una comisión de coordinación interministerial para trabajar en conjunto con este comité organizador. Que se incluya Afromadrid 2015 en el Programa para afrodescendientes de la Secretaría General Iberoamericana a petición del Gobierno de España. Que se produzca el respaldo a una enmienda de los Presupuestos Generales del Estado, que en este momento están en discusión en el Congreso, para que se incluya una partida que permita la realización de Afromadrid. Instar a la Asamblea de Madrid y al Ayuntamiento de la capital para que se sumen al respaldo institucional y el apoyo logístico junto con el Gobierno central, ya que se trata de un evento que tendrá lugar en esta ciudad. Proponemos que esta comisión lidere un foro parlamentario paralelo a Afromadrid, cuya propuesta fue lanzada en la moción de la Comisión de Cooperación Internacional por el Grupo Socialista.
Señorías, muchísimas gracias por su atención. Ha sido una exposición en la que hemos intentado resumir todo el trabajo de más de tres años, y antes de culminar quiero agradecer muy particularmente a los compañeros y compañeras que me acompañan, doña Yolanda Atance, Esteban Ibarra, Sikitu Massimango, Martín, del Centro Unesco−Getafe, porque ellos son testigos junto a otros muchos miembros del movimiento afrodescendientes, la sociedad civil, instituciones y organismos, del trabajo que venimos realizando.
Y a mí me gusta terminar mis intervenciones evocando 2 frases, las frases que la Organización de Desarrollo Étnico Comunitario, Odeco, líder de la primera cumbre mundial, lleva utilizando en sus veinte años de trabajo. Ellos dicen y nosotros también decimos: “Estamos buscando voces que acallen el silencio”. Y nosotros, afrohispanos, decimos: “Porque hay cosas por las que vale la pena luchar”.
La señora VICEPRESIDENTA (Nicolás Martínez): Muchas gracias, señor Ponce.
A continuación, como solicitante de la comparecencia, tiene la palabra la el señor Maluquer por el Grupo de Convergència i Unió.
En primer lugar, quiero dar la bienvenida a nuestro compareciente. Ha hecho una exposición en la que ha explicado su gestión. Aparte de esa sensibilización de hacernos conscientes de la importancia que tiene la población afrodescendiente en España −un 10% de esta diáspora mundial−, yo pienso que ha quedado muy claro que es una oportunidad para España, para Madrid, traer esta conferencia mundial a Europa, y hacerlo a través de nuestro país. Creo que en Europa, que en este momento está en fase de construcción, que está queriendo marcar diferencias con el resto de países emergentes que están llevando a cabo otras políticas, tenemos realmente un pósito para poder ser ejemplares en muchos ámbitos, en el mundo de la ecología, en tantos y tantos campos, en la defensa de los derechos humanos, y para ello qué mejor que una conferencia de este calibre para poder poner en valor, precisamente, la situación de nuestro entorno y hacer una llamada al mundo para que sea consciente.
Usted ha citado muchísimas cosas que me preocupan mucho. Han realizado una ingente labor en estos tres años, una labor realmente encomiable. Estoy seguro de que mi compañero, Joan Maldonado, presidente de los parlamentarios por África, tiene contacto con ustedes y con otras organizaciones. Cuando por parte de la sociedad civil se impulsan iniciativas de este calado, las administraciones dicen que intervienen numerosos organismos de la Administración General del Estado, como el Ministerio de Educación, el de Asuntos Exteriores, el de Empleo, el de Interior, el de Justicia y también la Vicepresidencia. Y ahí, una organización como la suya seguro que se pierde.
A mí me gustaría saber si desde que esta comisión, en su momento, en 2013, debatió el dar apoyo a esta iniciativa de celebrar en España la Conferencia Mundial de Afrodescendientes Afromadrid 2015, han tenido un interlocutor único, porque veo que usted nos ha acabado pidiendo una comisión interministerial. Todo esto es problemático y me preocupa. Yo pienso que en el Senado deberíamos instar a ello, en todo caso, ya lo decidiremos en su momento. Pero sí me gustaría saber su opinión sobre si tienen ese interlocutor único y hasta qué punto le está ayudando o no, porque ha contado tantas cosas sobre las subvenciones que les dan, que, francamente, me preocupa que esto sea un éxito en abril cuando estamos en noviembre, y por lo que me ha quedado en el consciente de esa nebulosa sobre la tramitación de sus iniciativas.
Por el momento, nada más. Muchas gracias, presidenta. Muchas gracias, señor Ponce.
La señora VICEPRESIDENTA (Nicolás Martínez): Gracias, señor Maluquer.
Muchas gracias, señor Ponce, por su intervención, que me ha parecido muy completa. Ha llegado al seno de esta comisión porque usted ha planteado las cosas desde el punto de vista teórico y desde el punto de vista práctico con una gran precisión. Por tanto, bienvenido a esta comisión. Suscribimos todas y cada una de sus palabras, que nos parecen francamente acertadas y, sobre todo, la posibilidad de reunir esta gran conferencia en Madrid y empezar a andar, porque en este tipo de cosas lo difícil es ir venciendo resistencias. Y esta puede ser una oportunidad que, salga como salga, siempre será un éxito en el sentido de que antes no había nada y ahora, por lo menos, va a haber la posibilidad de una referencia en nuestra historia reciente.
Como le he dicho, no tengo grandes preguntas porque usted lo ha explicado todo. Usted hablaba de que en España había, aproximadamente, 1,5 millones de afrodescendientes y en Europa entre 15 y 20 millones. ¿Hay algún tipo de organización, aparte de la que ustedes están impulsando, no solamente en Madrid, sino en el resto del Estado español, de afrodescendientes afrohispanos? Es decir, si están organizados, pero no por países, sino como afrodescendientes afrohispanos.
En relación con la conferencia, sí me gustaría saber la cantidad aproximada que ustedes demandan a la hora de plantear el costo de una conferencia de este tipo. No creo que sea un costo excesivo para el planteamiento de esos 250 delegados. Claro, si hay que pagar los viajes, sí es un coste excesivo, pero si es simplemente la propia conferencia y lo que eso supone, lógicamente, no será excesivo; indudablemente, si es una cantidad pequeña, los partidos políticos con representación parlamentaria sí se podrían comprometer a través de una enmienda que fuera aprobada en los próximos presupuestos.
Usted ha planteado el asunto de la moción. Está muy bien, pero yo casi me atrevería a proponerle más que una moción, que a fin de cuentas está bien y origina un debate, una declaración institucional del propio presidente del Senado. Aquí, casi semanalmente, al inicio de cada Pleno, suele haber una declaración institucional. La semana pasada hubo una en relación con un joven que desapareció en Amberes y en este Pleno va a haber una declaración institucional en relación con los 43 estudiantes desaparecidos en México. Yo creo que con una redacción que ustedes nos facilitarían, cabría la posibilidad de que todos los grupos la hiciéramos nuestra y, si se la presentáramos al presidente, el presidente la haría suya. Se podría llevar también al Congreso de los Diputados y a los distintos parlamentos que hay en el Estado español. Indudablemente, sería un buen documento de trabajo para que se visualizara el apoyo que las Cortes Generales y el sistema parlamentario le están dando, apoyo con el que siempre se abren más puertas. La moción también está bien. Se puede plantear una moción que gastaría cupo de todos o de ninguno, pero la declaración institucional quizás tenga más fuerza.
Simplemente quería hacer este planteamiento. Muchas gracias, señor Ponce; muchas gracias, presidenta.
La señora VICEPRESIDENTA (Nicolás Martínez): Gracias, señor Anasagasti.
Por el Grupo Parlamentario Entesa pel Progrés de Catalunya, tiene la palabra el señor Saura.
Señor Ponce, muchas gracias por su asistencia hoy aquí y por el trabajo que está haciendo, porque creo que es fundamental el trabajo de memoria histórica que usted ha relatado, es decir, de los afrodescendientes y del conocimiento de cuál ha sido la historia. Es fundamental que en un momento de tensiones, de rupturas, de desigualdades en el mundo, haya espacios de diálogo y de tolerancia. Desde ese punto de vista, quiero felicitarle.
Le voy a formular 3 o 4 preguntas. En primer lugar, si no he entendido mal, usted ha dicho que había cierta preocupación por el incremento de las manifestaciones de intolerancia y de los delitos de odio. ¿Cuál es la reflexión que ustedes hacen en relación con este punto? ¿Usted cree que la crisis económica actual tiene incidencia sobre este incremento de delitos de odio o de episodios de intolerancia?
En segundo lugar, y en la línea que decía el señor Anasagasti, me parece que sería importante hacer la declaración y la moción. La declaración es una declaración genérica y la moción creo que debería contener aspectos concretos que posibilitaran que la conferencia mundial se hiciera bien.
También me gustaría saber cuál es el presupuesto global que ustedes estiman, cuál es la ayuda que solicitan a las administraciones y cómo está esta situación, porque me ha parecido entender que, en relación con esta celebración, estaba en un cierto impasse.
Por otro lado, me gustaría saber, en concreto, en España, cuáles son las acciones más urgentes que, desde su perspectiva, se deberían tomar, qué es lo más urgente que hay que hacer. Sería bueno que en esta comisión se pudiera celebrar un debate y tomar algún acuerdo en este sentido.
Ha citado Ceuta y Melilla y, aunque no lo ha mencionado, el terrorismo yihadista está muy presente, lo que está significando un incremento de las medidas de seguridad. ¿Qué incidencias ha tenido todo esto sobre su colectivo? ¿Aparecen hoy problemas por ser de una determina etnia en relación con la seguridad?
También quisiera saber si, aparte del Gobierno español, hay otras instituciones que en estos momentos están prestando o quieren prestar o pueden prestar ayuda a la celebración de la conferencia.
Propongo que ustedes nos pudieran redactar la moción o hacernos una propuesta que pudiera ser consensuada por todos los grupos parlamentarios. Yo creo que estaría bien que hubiera un acuerdo que no fuera iniciativa de nadie en concreto, de ningún grupo, sino que todos los grupos pudiéramos presentar una iniciativa previa consulta o que ustedes la realizaran.
Termino felicitándole en nombre de mi grupo por el trabajo que están haciendo, que es muy importante, especialmente —como he indicado antes— en estos momentos, y sería bueno que nos dijera por qué cree que hay más intolerancia, cuál es la relación con la crisis, cuáles son las ayudas que piensan que les podríamos dar y, desde el punto de vista español, cuáles son los temas que a usted le preocupan más.
La señora VICEPRESIDENTA (Nicolás Martínez): Gracias, señor Saura.
Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la señora Fernández.
La señora FERNÁNDEZ PENA: Bienvenido.
Suscribo todas las palabras de mis compañeros y el agradecimiento por su extensa exposición, así como por las muchas conclusiones que hemos podido sacar. Y, por supuesto, creo que han acertado con el mote de Willy Fog, en el sentido de que han conseguido ustedes un montón de contactos por todo el mundo, que es importante. Por lo tanto, les felicitamos, en primer lugar, por el trabajo realizado y por la exposición hecha.
Yo también sigo la línea del senador Saura. Creo que, aparte de la iniciativa de declaración institucional, que es positiva en el Pleno, es importante que la moción se presente en comisión. Quizás esa moción debería llevar algún acuerdo a nivel económico, ya que es lo que puede llegar a hacer fracasar esta iniciativa.
Mi primera pregunta sería: si no existiera un compromiso gubernamental fijo o serio, ¿podría llegar a fracasar? ¿O tienen alternativas económicas que pudieran suplir esa falta de compromiso del Gobierno?
En relación con el mundo afroamericano, querría hacer algunas preguntas, quizás por desconocimiento, que a todos nos pueden ayudar a aclarar la situación.
En cualquier caso, suele haber discriminación para quien se enfrenta a ella —y usted es un ejemplo claro—, pero también hay quien asimila esas conductas discriminatorias y las asume como propias —el endoracismo que se suele llamar—. Yo quisiera saber si el endoracismo en España, en su colectividad, puede hacer fracasar iniciativas de este tipo o puede hacer fracasar cualquier tipo de actividad que quieran desarrollar; es decir, si dentro de su propio colectivo puede haber gente que de alguna manera oculte esta lucha contra la discriminación.
Antes ha afirmado que España había presentado 2 iniciativas en forma de proposición no de ley sobre el mundo afroamericano. Por lo que he estado leyendo, en los últimos años Latinoamérica ha avanzado mucho en materia legislativa: Brasil, Ecuador, Honduras o Uruguay han legislado para este colectivo. Pero aunque estos cambios legislativos se aprecian positivos, en primer lugar, quisiera saber su opinión sobre si realmente alcanzan objetivos para los que fueron diseñados o simplemente se han convertido en buenas declaraciones de intenciones. No sé si consigo explicar lo que le quiero preguntar. Me gustaría saber su opinión sobre si la aprobación de estas normas u organismos que se puedan ir creando a lo largo de los territorios han supuesto una mejoría real de la situación del colectivo afroamericano en Latinoamérica. Aparte de los que ha mencionado —que conozco—, que son Brasil, Colombia, Ecuador, Honduras o Uruguay, ¿hay otros países latinoamericanos que han adoptado también medidas legislativas al respecto? ¿Cuáles de ellos se mantienen alejados de toda posibilidad? Y me gustaría saber si, además de España, se han impulsado iniciativas respecto a este colectivo en algún país europeo.
Antes ha hecho alusión a la discriminación que sufren y sobre todo a los datos alarmantes sobre el alfabetismo, el trabajo, etcétera. Sorprende el dato que dio sobre el 40% de analfabetismo entre las mujeres. La mujer está sometida por su propio papel, en todas las razas y culturas, a una discriminación en el ámbito laboral con respecto al hombre, con salarios más bajos y dificultades para acceder a puestos de trabajo. Yo quisiera saber si en el caso de las afroamericanas esa discriminación se da también entre mujeres; es decir, si tienen menos posibilidades de acceder a un puesto laboral que una española en unas mínimas condiciones de formación. Imagino que la respuesta va a ser que sí, pero quisiera saber si detectan muchos casos de ese tipo de discriminación mayoritaria en la mujer.
Usted ha hecho una mención, que no dejó de sorprenderme y que no quisiera pasar por alto, y es que, como bien ha señalado, en los últimos años estamos asistiendo —impasibles, en algún caso- a un fenómeno que tendría que avergonzarnos. La falta de apoyo de la cooperación internacional en origen está provocando el éxodo de muchos africanos a Europa, muchos de ellos por conflictos bélicos, pero otros muchos buscando una vida mejor, que a veces se acaba en el propio Estrecho. Quisiera saber su opinión sobre lo que está sucediendo en las fronteras de Ceuta y Melilla —ya lo mencionó— como algo que no debería estar sucediendo, y cómo creen ustedes que se podría llegar a una solución en la que, garantizando el derecho de la protección de las fronteras, también garanticemos los derechos humanos de los ciudadanos que quieren atravesarlas.
La señora VICEPRESIDENTA (Nicolás Martínez): Muchas gracias, señora Fernández.
En último lugar, por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra el señor De España.
El señor DE ESPAÑA MOYA: Muchas gracias, presidenta. Con la venia.
Ante todo, quiero mostrar el agradecimiento a don Guillermo Ponce Morales por venir a informar sobre Afromadrid 2015 y hacerlo de una forma detallada y amplia.
Creo que es una realidad insoslayable las vicisitudes de los africanos a partir de los siglos XV y XVI, que motivan la existencia de hoy de los afrodescendientes. Y no podemos sino rechazar desde una perspectiva actual la motivación de su génesis: la esclavitud; es decir, proveerse de una mano de obra barata o gratuita, prescindiendo del concepto de ser humano del colectivo africano, que fue trasladado al continente americano y posteriormente al europeo en contra de su voluntad y libertad; también de las colonias y del trato de los colonos a los nativos de África y los intereses en que no progresasen en su educación y en su formación. Hay que rendir homenaje a los millones de personas que, colectiva o individualmente, con el paso del tiempo han tenido el coraje y la convicción moral de luchar por la abolición de la esclavitud en el mundo, así como condenar la esclavitud como comportamiento inhumano sufrida por el pueblo africano. Aun hoy en día, objetivamos con espanto y preocupación formas de esclavitud que exigen un compromiso de los gobiernos para combatir este fenómeno que constituye una violación gravísima de los derechos humanos. El racismo, la xenofobia, el tráfico de personas y otras formas de discriminación exigen iniciativas para lograr un mundo más igualitario.
Desde 1948, con la Declaración Universal de los Derechos Humanos por las Naciones Unidas, han sido muchos los pasos dados, que están refrendados en documentos que resume la Asamblea General de las Naciones Unidas. Así, en su sexagésimo octavo período de sesiones y presentado por su presidente, un proyecto de resolución de proclamación del Decenio Internacional de Afrodescendientes, que comenzará el 1 de enero de 2015 y terminará el 31 de diciembre de 2024, con el tema “Afrodescendientes: reconocimiento, justicia y desarrollo”. Hay que recordar que ya son 3 los decenios de lucha contra el racismo y la discriminación racial, y que sus objetivos todavía no se han alcanzado. Es cierto que la situación que motivó los guantes negros de Tommie Smith y Carl Williams y los planteamientos del Gobierno americano con Cassius Clay y Muhammad Ali han cambiado, pero todavía hay mucho que avanzar.
Decía Nelson Mandela —una aseveración que no admite réplica—: La educación y la enseñanza son las armas más poderosas que se pueden utilizar para cambiar el mundo. Lo he leído y lo he oído aquí en esta sesión. Si los países del mundo más avanzados son capaces de conseguir que la formación, con una alimentación adecuada, llegue a los diferentes territorios del continente africano, evitaremos muchos de los conflictos que hoy fuerzan la migración de los africanos huyendo de las guerras, de la hambruna y de las enfermedades.
Este sustrato de necesidad incontrolable nos puede desbordar a los países más desarrollados y, aunque sea por motivos egoístas, nos debe impulsar a normalizar, o a tratar de normalizar, al continente africano. Pero creo que Afromadrid es un objetivo más profundo y ambicioso, y que nos hace falta a todos, que vivimos en una sociedad compleja donde los valores a veces se ven condicionados por los intereses y hay que buscar los equilibrios, como en la sanidad se trabaja en la prevención de la salud para luego evitar las epidemias. Por eso creo que Afromadrid, educación en valores para el desarrollo de la justicia y el reconocimiento de los afrodescendientes y la diáspora, va dirigido también y sobre todo a los pueblos de los países de las Naciones Unidas, independientemente de su desarrollo y capacidad económica.
Por todos estos motivos y muchos más, que ocuparía mucho tiempo en enumerar, el Congreso de los Diputados, a través de su Comisión de Igualdad, con fecha 17 de febrero ha instado al Gobierno a una proposición no de ley en la que reconoce a la comunidad negra, dado su notorio arraigo en España, tanto por su diversidad geográfica y étnica como por su tejido asociativo creado, y apoya la integración de las cuestiones relacionadas con las poblaciones afrodescendientes en las agendas internacionales en las que España participa activamente.
Los grupos parlamentarios del Senado, el 7 de noviembre de 2013, presentaron una moción conjunta. La Comisión de Cooperación Internacional para el Desarrollo acogió con satisfacción la celebración en Madrid de la Conferencia mundial sobre afrodescendientes y la diáspora, solicitando al Gobierno que estudie la posibilidad de respaldo. Igualmente, el Gobierno, a través del secretario general de Cooperación Internacional para el Desarrollo, don Gonzalo Robles Orozco, declara de interés para la política española de cooperación internacional para el desarrollo el proyecto de la Conferencia Afromadrid 2015, de la Asociación Afrohispanos, el 27 de marzo de 2014.
Ahora solo queda esperar la colaboración de todos, que sea productiva y eficaz, para el bien de la convivencia pacífica de los pueblos en el mundo, un sueño que hay que convertir en realidad. El camino no es fácil, exige esfuerzos importantes de los Gobiernos y de los ciudadanos que conviven con los afrodescendientes, y de los afrodescendientes, que aún tienen por delante un camino de esfuerzo e integración, recorrido en gran parte por muchos, pero en el que aún existen desconfianzas, en parte justificadas por las actitudes de grupos minoritarios interesados pero poderosos.
Quiero hacerle unas cuantas preguntas, pocas: ¿Cómo interpreta este futuro y cómo tiene orientado su estudio Afromadrid 2015? ¿En qué entorno plantea Afromadrid la diversidad cultural, religiosa, económica, social y política de receptores y recibidos? Hace poco leía un artículo de Diógenes Díaz, venezolano, sobre afrodescendientes y movimientos sociales, que defiende líneas políticas muy definidas, y no precisamente con un pasado y un presente esperanzador. ¿Qué opina Afromadrid de estas orientaciones?
La señora VICEPRESIDENTA (Nicolás Martínez): Muchas gracias, señor De España.
A continuación, tiene la palabra el secretario ejecutivo de la Conferencia Mundial Afromadrid, el señor Ponce.
El señor PONCE MORALES (Secretario Ejecutivo de la Conferencia Mundial Afromadrid 2015): Muchas gracias, presidenta, y gracias a los senadores que han intervenido. Son muchas preguntas y poco tiempo para contestar, pero voy a intentar responderlas en bloque.
Respecto a la pregunta del senador de Convergència i Unió sobre el interlocutor, le diré que en buena medida hemos llegado a este punto, y hemos tenido que exponer la situación de falta de coordinación del Estado, del Gobierno en concreto, con este comité organizador. En junio de 2013, celebramos una reunión con representantes de los ministerios implicados que tienen que ver con este asunto, y desde entonces no tenemos respuesta. En esa reunión demandamos la necesidad de una interlocución directa y válida, creando una comisión entre los distintos ministerios con el comité organizador. Pero no solo pedimos eso. Hemos mantenido muchas reuniones e intercambios con el secretario de cooperación, don Gonzalo Robles, que inicialmente era nuestro interlocutor, pero por distintas razones –algunas personales, e incluso por mucho trabajo, nos consta–, no ha habido fluidez y hemos seguido buscando y demandando esa interlocución del Gobierno. Pero le transmitimos una solución válida. Afromadrid nace en la cumbre de Honduras de 2011, con un mandato de todos los delegados, más de 1400, y seguimos el esquema de AfroXXI, evento que organizó Brasil con la Secretaría Iberoamericana, que nació del grupo Afrodescendientes de Iberoamérica, del cual somos parte. Nació en Rio de Janeiro, en una reunión del grupo en 2010, y a mí me correspondió transmitirle esa iniciativa al secretario iberoamericano, Enrique Iglesias, en una reunión en su despacho. La hicieron suya el Gobierno de Brasil y la Secretaría General Iberoamericana, y nosotros el esquema, el modelo de evento que proponemos es el mismo: que la Secretaría General Iberoamericana incluya Afromadrid en el Programa afrodescendientes de Iberoamérica, a petición del Gobierno español así lo dijo el secretario iberoamericano: tiene que pedirlo el Gobierno español- y que se ponga al frente, junto con la Secretaría General Iberoamericana y la sociedad civil. Esa es la solución, y por ello hemos acudido a la vicepresidenta y al presidente del Senado, porque nosotros no somos capaces como usted bien dijo–, se nos escapa, son muchísimos ministerios, hay muchísimo entramado institucional y no tenemos capacidad para llegar tan lejos, y es urgente que haya una interlocución válida y una decisión firme del Gobierno para que esto sea viable y exitoso.
Me han preguntado qué pasaría en caso de que no hubiera una respuesta positiva. Pues bien, nosotros contemplamos un plan B, no tanto en lo logístico como en la determinación de celebrar la conferencia. La semana pasada mantuve una reunión con la secretaria de inmigración, una más, y le transmití mi preocupación porque se nos está yendo de las manos una iniciativa noble, de expertos, moderada en sus planteamientos y en sus discusiones así lo estamos organizando-, porque los miembros del comité internacional están muy molestos y muy preocupados, y nosotros no queremos que una iniciativa, como dije, noble, necesaria y útil, se convierta en un evento de protesta y de denuncia, que no va a ser agradable. Por tanto, cuando digo que se nos va de las manos es porque aún seguimos sin esa respuesta clara del Gobierno español, que es vital y urgente. Hemos sido muy pacientes y moderados, y seguimos siéndolo, pero es urgente que esto se resuelva.
Nosotros compartimos la idea de que se haga una declaración institucional, y también que se presente una moción de apoyo a esta comisión, porque genera debate, como bien dicen ustedes; pero consideramos fundamental la declaración institucional del presidente del Senado.
Me preguntan si la crisis es causa del aumento del racismo. Evidentemente, pero no solamente la crisis, también la dejadez de nuestros responsables políticos, de nuestros dirigentes. Se producen manifestaciones de este tipo en el fútbol, por ejemplo, recientemente le tiraron un plátano a Dani Alves, y no pasó nada. En cambio, en la misma semana, un responsable de un equipo de baloncesto en Estados Unidos hizo unas manifestaciones racistas hacia a una persona negra y el presidente Obama actúo, se puso a la cabeza denunciando manifestaciones semejantes. Aquí no pasa igual, y ya es hora de que haya conciencia en los más altos niveles para dar una respuesta a cada manifestación pública de este estilo. Ayer oí en la radio a un conocido y afamado comunicador –no voy a decir su nombre− que llamaba al presidente Chávez, ya fallecido, gorila. No me importa la persona. No comparto ideas políticas con el presidente Chávez, pero no se puede llamar gorila a una persona en la radio y que no pase nada. Es evidente que no solo influye la crisis. Nuestras instituciones han de tomar medidas mucho más serias para que esto vaya en otra dirección y que no siga creciendo; por supuesto, también hay que poner freno al auge de los partidos xenófobos, como en Francia, a Jean-Marie Le Pen.
¿Qué es lo más urgente? Lo más urgente para nosotros es que el Gobierno español, que las instituciones del Estado, que estas Cortes, asuman y acojan esta iniciativa, porque del debate sosegado en el que venimos trabajando −y para ello hemos celebrado 2 reuniones de expertos en Madrid− saldrán muchas de las propuestas que ya he mencionado y que son nobles y necesarias. La creación de un consejo estatal para las relaciones con la comunidad negra de España es necesaria e inevitable. No tenemos interlocución con el Estado, en cambio, los gitanos, sí; los afrodescendientes, siendo mayoría en una población de minoría étnica en este país, no la tenemos. Por supuesto, si en algún momento se produce la modificación de la Constitución española, será una oportunidad para que, como muchas constituciones en América Latina, se reconozca la diversidad étnicorracial, cultural y lingüística de este país, que no solamente incluya al País Vasco, a Cataluña y a Galicia, también a los que venimos de otros países y que tenemos distintas características étnico-raciales, culturales y a veces lingüísticas. Por tanto, es el momento para ser reconocidos en la Constitución española, y a partir de ahí, generar las leyes y una política dirigida a este fin, que no solamente afecta a los afrodescendientes.
Por supuesto, proponemos que España impulse la creación de una oficina especial para el seguimiento de las políticas hacia los pueblos afrodescendientes en Europa. Sabemos que FRA hace una labor fundamental, pero no es suficiente.
Me preguntan si hay otros países en América Latina que han desarrollado legislación y si eso ha transformado la realidad de los pueblos afrodescendientes. Sin duda, hay un pionero en América Latina: Colombia, que aprobó la Ley 70 en los años noventa. La Ley 70 reconoce las tierras y muchas cosas a los afrocolombianos, pero también les ha dado 2 curules, o sea 2 representantes en el Congreso. Desde la Ley 70, se ha pasado por distintas leyes y transformaciones, como la creación del Ministerio para la promoción de la igualdad racial en Brasil, el Ministerio de la etnia negra e indígena de Honduras y el reconocimiento en las constituciones de Ecuador y Bolivia de los afrodescendientes. En América Latina hay una gran corriente de respaldo desde las instituciones, lo que ha transformado la realidad de los pueblos afrodescendientes en las Américas. Por supuesto que falta mucho por hacer y en algunos países se producen retrocesos, en concreto en Honduras el Ministerio de los pueblos afrodescendientes y afrohondureños e indígenas ha desaparecido con este nuevo Gobierno. Tuvimos la oportunidad de hablar con el presidente recientemente en su visita a España y nos dio una explicación sobre este acontecimiento. En las legislaciones de América Latina hay ejemplos para proponer en España, y eso es Afromadrid. ¿Qué más podemos hacer? ¿Qué ejemplos existen en América Latina y en otros países del mundo para poder avanzar en las propuestas que nosotros traemos?
¿Cuál es nuestra opinión en relación con Ceuta y Melilla? Lo dejé expreso en el discurso. En primer lugar, hay una violación permanente de los derechos de las personas. También somos conscientes, lo reconocemos, de que se producen intentos de asalto a la valla con agresividad, y, por supuesto, creemos que esto tampoco es tolerable. Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado de este país hacen su trabajo con muy pocos recursos y sin un protocolo adecuado para actuar. Los responsables políticos y la sociedad civil tenemos la obligación de denunciar lo que allí está ocurriendo, y lo hacemos, y también de proponer, y nuestra propuesta concreta la hemos estado discutiendo en Afrohispanos recientemente: así como en los países donde hay grandes conflictos bélicos se producen centros de refugiados atendidos por Naciones Unidas con fondos de los distintos gobiernos, ¿por qué no en el territorio marroquí, donde están los africanos, no se crean centros de refugiados donde puedan ser acogidos, y no que vivan a la intemperie en ese Monte Gurugú, donde recientemente supimos que se quemó algún campamento? Las Naciones Unidas, las instituciones para los refugiados han de asumir la responsabilidad, con fondos europeos y de todos los países. Esa puede ser una respuesta: que se atienda a esas personas de manera humanitaria, que no se permita que asalten la valla y que se les dé el trato humanitario que corresponda y la repatriación a los países que corresponda, y aquellos que han de ser acogidos como refugiados políticos, que se les dé la acogida que establece la ley. Esa es nuestra propuesta ante tan complejo y difícil fenómeno.
En relación con qué presupuesto consideramos que puede ser suficiente o necesario para esta iniciativa, hay fórmulas para disminuir los gastos en especie. Por ejemplo, la Secretaría de Cooperación nos comprometió la Casa de América para realizar este evento. Hemos adaptado la conferencia, y de 1000 delegados hemos pasado a 250, porque así se nos pidió, y era lógico por la crisis que vive España. Se nos comprometió la Casa de América, pero hoy, después de un año y medio, no es oficial, no tenemos la confirmación de que eso sea así. La partida económica no supera los 150 000 euros. Tenemos un estudio hecho y pensamos que podemos asumir toda la conferencia con no más de 150 000 euros, para la contratación de personal, la creación de una oficina y los gastos de los 50 expertos, que han de tener garantizados todos los gastos. Es una partida viable y no excesiva por todo lo que estamos aportando.
No sé si me he dejado alguna pregunta relevante sin contestar, pero ya no tengo tiempo.
La señora VICEPRESIDENTA (Nicolás Martínez): Esta Presidencia, en nombre de todos los grupos parlamentarios, señor Ponce, le agradece su interesantísima exposición. Todos tomamos nota de sus propuestas y de las acciones que a partir de este momento estamos seguros que vamos a llevar a cabo.
El señor ponce morales (Secretario Ejecutivo de la Conferencia Afromadrid 2015): Gracias a usted. (Pausa).
COMPARECENCIA DEL DIRECTOR GENERAL DE COOPERATIVAS AGRO ALIMENTARIAS, D. EDUARDO BAAMONDE NOCHE, ANTE LA COMISIÓN DE ASUNTOS IBEROAMERICANOS, A EFECTOS DE LOS TRABAJOS DE LA PONENCIA DE ESTUDIO SOBRE EL DESARROLLO DE LAS PYMES Y COOPERATIVAS ESPAÑOLAS EN IBEROAMÉRICA, CONSTITUIDA EN EL SENO DE LA COMISIÓN.
(Núm. exp. 715/000357)
AUTOR: COMISIÓN DE ASUNTOS IBEROAMERICANOS.
La señora VICEPRESIDENTA (Nicolás Martínez): Señorías, va a dar comienzo la segunda parte de la Comisión de Asuntos Iberoamericanos con la comparecencia del director general de Cooperativas Agroalimentarias, don Eduardo Baamonde Noche, ante esta comisión a efectos de los trabajos de la ponencia de estudio sobre el desarrollo de las pymes y cooperativas españolas en Iberoamérica.
En primer lugar, tiene la palabra el señor Baamonde.
El señor BAAMONDE NOCHE (director general de Cooperativas Agroalimentarias): Muchísimas gracias, señora presidenta.
Antes de nada quiero agradecer la invitación del Senado para comparecer ante ustedes y explicarles, más que las cooperativas españolas en Iberoamérica, el cooperativismo agroalimentario como palanca de desarrollo.
Evidentemente en países como los iberoamericanos las cooperativas están contribuyendo, de forma importante en algunos casos –en otros todavía no−, al desarrollo económico, social y territorial en un sector como el agroalimentario, que afortunadamente está superando la crisis económica y sobre todo tiene unas perspectivas muy favorables habida cuenta de que el incremento del número de habitantes en el planeta –vamos a llegar en el 2050 a 9000 millones de habitantes− va a suponer un reto, sobre todo alimentario, porque va a exigir que incrementemos la producción mundial de alimentos en un 70%.
Les he preparado una presentación muy amplia, referida casi al cooperativismo en el mundo. Les invito a que lean un libro que tuve el honor de coordinar, es un libro que se hizo en la Fundación Cajamar titulado El cooperativismo agroalimentario a nivel mundial, que tienen a su disposición, y que de alguna forma intenta recoger el papel del cooperativismo agroalimentario en los 5 continentes, y sobre todo el papel que está condenado a jugar en los próximos años. No tengo un powerpoint, pero ustedes tienen la presentación, y me gustaría comenzar –creo que dispongo de veinte minutos− explicándoles qué es una cooperativa.
Evidentemente todos sabemos qué es la cooperativa de nuestro pueblo, pero a nivel internacional resulta más complicado decir qué es una cooperativa, sobre todo porque han evolucionado mucho en los últimos años. Todo el mundo coincide en que una cooperativa es un instrumento para mejorar la renta de los productores asociados a través de una mejor eficiencia desde el punto de vista productivo y sobre todo una mejor eficiencia desde el punto de vista comercializador. Pero las cooperativas tienen otra misión importante. Evidentemente formamos parte de la economía social, somos empresas de personas y estamos muy arraigadas en el territorio. Yo creo que el carácter territorial es universal en las cooperativas. Estamos muy comprometidas con el territorio que nos vio nacer, tanto en España como en Latinoamérica, América del norte o Asia, y, francamente, créanme que las cooperativas nacen para quedarse en el territorio que les ha visto nacer.
El problema es que las cooperativas evolucionan, y el grado de evolución es muy diferente, tanto en España como en Iberoamérica. Las cooperativas suelen nacer en territorios con una iniciativa común para comprar suministros o para vender materias primas, pero en la medida en que van avanzando, las cooperativas se van aproximando cada vez más a los últimos eslabones de la cadena agroalimentaria y llegan incluso a convertirse en empresas, en industrias transformadoras y comercializadoras, hasta llegar a los clientes finales, que son la distribución minorista, que en gran medida, como comentaré más adelante, está dominada por las grandes cadenas de distribución, que están de alguna forma determinando nuestra estrategia, y sobre todo, nuestra dimensión.
En Latinoamérica conviven modelos muy heterogéneos, porque Iberoamérica está formada por países muy heterogéneos –y luego me referiré Argentina y Brasil, que son dos casos muy significativos del cooperativismo agroalimentario−. Muchas veces las cooperativas nacen como una unión de agricultores para comprar los insumos básicos para poder desarrollar su actividad o para vender su materia prima sin necesidad de transformarla, pero en países más avanzados, los más agrícolas, con un desarrollo agrario más importante, como pueden ser Brasil y Argentina, las cooperativas son grandes empresas que operan en los mercados internacionales y que se convierten en actores globales de primer nivel. Por tanto, no piensen ustedes que el cooperativismo es una figura económica de 4 o 5 agricultores que se unen para sobrevivir, que también, sino que realmente el cooperativismo es un fenómeno económico, es un modelo económico que está evolucionando mucho a lo largo de los últimos años, y modelos más avanzados, como pueden ser Estados Unidos; Canadá; en Latinoamérica, Brasil y Argentina; España; Holanda y Dinamarca, son auténticos conglomerados económicos en el sector agroalimentario o en sectores no agroalimentarios, donde se configuran grupos económicos de primer nivel. Así pues, hablar del cooperativismo es complejo.
También quiero poner de manifiesto el momento en el que nos encontramos, que yo denomino “la tormenta perfecta”. En el panorama agroalimentario –y es de lo que yo sé− en la actualidad están coincidiendo en el tiempo 4 fenómenos que están marcando la estrategia agroalimentaria a nivel mundial. Uno es la globalización de los mercados. Tenemos cada día más competencia procedente de lugares lejanos, pero también tenemos más oportunidades que se encuentran en lugares lejanos, sobre todo en países emergentes, donde se está produciendo un incremento de la población y sobre todo un incremento del poder adquisitivo. Esta mañana el ministro italiano, que está en España, decía que en los próximos quince años se van a incorporar a la clase media 800 millones de personas. Esas personas no solo van a comer más, sino mejor. ¿Y esto qué significa? Pues pasar de los hidratos de carbono a las proteínas, incorporar frutas, hortalizas, vino y aceite en la dieta. Son grandes retos pero también grandes oportunidades para el sector agroalimentario que debemos aprovechar, y si los agricultores quieren aprovecharlo van a tener que unirse a través de cooperativas y empresas que les permitan estar en esos mercados. Luego la globalización es una amenaza para algunos, pero sobre todo una oportunidad para el sector agroalimentario.
La crisis económica ha cambiado, evidentemente, el panorama del mercado, porque el consumidor, sobre todo en Europa y en los países más afectados por la crisis, es cada día más selectivo y las cadenas de distribución, que son nuestros clientes, cada día enfocan más en el precio su estrategia comercial. Luego, hay una gran compresión en precios. Ustedes, como consumidores que son, recibirán cantidad de ofertas que, según nuestros estudios, están por debajo del precio de compra, pero su sentido es atraer clientes, atraer flujo. En definitiva, los productos alimentarios son un reclamo que es utilizado, no solo en España sino en muchos países, con cierta frecuencia por las cadenas de distribución. Tenemos evidentemente que reconocer que la crisis ha comprimido todavía más los precios, sobre todo en aquellos países más afectados, como el nuestro.
Los instrumentos de regulación de mercado de carácter público, que estaban contenidos en la política agrícola comunitaria y que también existen en Estados Unidos, en Japón o en Noruega y en los países iberoamericanos donde también existe la intervención, están desapareciendo, de tal forma que ya el Estado no suele intervenir ante fluctuaciones de precios de mercado. Lo que se conoce como “volatilidad de precios” cada día es mayor, y cada día los Estados y las administraciones están dejando que operen los mercados con más libertad y con una menor capacidad de intervención. ¿Eso qué supone para los agricultores del mundo? Que tenemos que sobrevivir cada día a situaciones de precios muy oscilantes, que en un momento determinado permiten ganar dinero, pero que en otros momentos pueden causar la ruina. Si cuando sube el precio de los cereales, que son la materia prima básica para la alimentación animal, baja el precio de la leche, llega un momento en que los ganaderos pierden dinero. Ese es un fenómeno que exige a los agricultores ser cada día más eficientes tanto desde el punto de vista productivo como comercializador. Por lo tanto, el papel de las cooperativas posiblemente va a ser lo está siendo en el presente más relevante en el futuro.
El cuarto elemento es la concentración de la demanda en el mundo. Cada día tienen mayor peso en la distribución alimentaria las grandes cadenas de distribución, sobre todo en los países desarrollados. Eso significa que somos muchos a vender y pocos a comprar. En un gráfico, que no les muestro, se puede ver que la facturación de grandes operadores de la gran distribución, Walmart, Carrefour, Tesco, que son empresas europeas, supera el producto interior bruto de algunos de los países más pequeños del mundo. Estos son nuestros clientes. Luego, esto pone de manifiesto la necesidad de que los agricultores y ganaderos del mundo, para poder enfrentarse a un mercado global con muchas oportunidades, pero también con mucha competencia y con grandes operadores, tengan la necesidad de unirse.
El fenómeno de las cooperativas es internacional. No es solo español o europeo. La cooperativa más grande del mundo está en Japón, lo cual pone de manifiesto que el cooperativismo no es un fenómeno de los países en vías de desarrollo o de los antiguos países comunistas, donde, por cierto, el cooperativismo como concepto se deterioró tanto que, incluso, en los nuevos Estados miembros de la Unión Europea hablar de cooperativas es casi casi como mentar la bicha. El cooperativismo está desarrollándose fundamentalmente en los países desarrollados. La cooperativa más grande del mundo es japonesa. Es verdad que es multiproducto. Tiene también seguros, banca, pero estamos hablando de facturaciones que superan los 50 000 millones de euros.
La segunda cooperativa más importante del mundo en volumen de facturación es norteamericana, CHS, con 32 000 millones de euros. La tercera es de Nueva Zelanda, que es el primer operador mundial de leche, Fonterra. La cuarta es otra cooperativa norteamericana. A partir de ahí están ya las cooperativas europeas, volúmenes económicos en el top 10 mundial que superan los 8000 millones de euros. Por tanto, el primer paradigma que hay que romper es que las cooperativas no son necesariamente las empresas de los 4 agricultores, sino que se han convertido en verdaderos actores mundiales, lo cual si hay tiempo para el debate podemos discutirlo no significa perder el arraigo que tiene en el territorio. Al contrario, en Japón se han desarrollado precisamente para garantizar el abastecimiento alimentario, que fue considerado en Japón, después de la segunda guerra mundial, como estratégico. En Japón entendieron que la mejor forma de garantizar el abastecimiento y la soberanía alimentaria era organizar a los propios agricultores e incorporar tecnología, lo que de manera particularmente importante hacen las cooperativas.
En la Unión Europea las cooperativas producen en torno a un 50% de la producción final agraria europea. En la Unión Europea hay 13 millones de agricultores y 7 millones están asociados a las cooperativas. Hay 38 000 cooperativas y facturan 360 000 millones de euros. Ahora hay un gran debate en la Unión Europea: el desequilibrio de la cadena agroalimentaria, como decía antes, muchos a vender y pocos a comprar, liderados por la gran distribución, está provocando que, incluso, el Parlamento europeo, la Comisión Europea, las instituciones europeas, vean al cooperativismo como una fórmula útil para reequilibrar la cadena. ¿Qué ocurre? Que los nuevos Estados miembros ven a las cooperativas como una reminiscencia del pasado y son muy reacios a esa fórmula económica. Lo que tenemos que hacer nosotros con esos nuevos Estados miembros y cuando digo nosotros digo las cooperativas de los viejos Estados miembros es enseñarles que una cooperativa es un instrumento económico, no es un fin político; un instrumento económico con una sensibilidad social y territorial. Eso es lo que deberíamos también trasladar a Iberoamérica porque en algunos Estados consideran el cooperativismo casi casi como un instrumento político más que como un instrumento económico.
En el cooperativismo agroalimentario de la Unión Europea hay una gran heterogeneidad. En la medida en que subimos hacia el norte las cooperativas son de mayor dimensión y esto tiene mucho que ver también con la dimensión de sus propios socios. Las cooperativas de Dinamarca tienen una dimensión media de 450 millones de euros y los socios tienen una facturación media de más de 300 000 euros por cooperativa. En España, según bajamos hacia el sur, tenemos muchas cooperativas, muy vinculadas al territorio, en algún caso centenarias, que forman parte de la propia historia del pueblo, que cubren un papel social y territorial fundamental, pero que, evidentemente, nos llevan a dimensiones medias considerablemente más bajas que en el norte de Europa. Nosotros tenemos una dimensión media que no llega a los 7 millones de euros. Pero estamos en el mismo mercado que los colegas del norte de Europa, incluso en un mercado global donde competimos con cooperativas argentinas y brasileñas, con multinacionales argentinas, brasileñas y de todo el mundo, que nos lleva necesariamente a tener que integrarnos. Por eso, ustedes han aprobado, recientemente, en el Congreso y en el Senado, la Ley de integración cooperativa que pretende, precisamente, propiciar la fusión, la integración de las cooperativas en España, sobre todo desde el punto de vista comercializador para que no seamos tantos a vender lo mismo a los mismos, porque eso provoca que, al final, lo único que nos diferencie ante nuestros clientes sea el precio a la baja.
En Europa, en definitiva, las cooperativas están entre un 40 y un 50% de la producción final agraria. En España estamos en ese entorno, en un nivel medio. Hay países como Holanda, Dinamarca, Suecia, Finlandia, sobre todo los países que son tremendamente competitivos en el mercado internacional, donde el cooperativismo alcanza cuotas del 90% de la producción, con cooperativas que están lideradas por actores mundiales como Frieslandcampina o Arla, que llegan a superar en sus volúmenes de facturación los 9000 millones de euros. Fíjense ustedes que la producción final agraria española es de 40 000 millones de euros. Tener una cooperativa con 10 000 millones de euros en España significaría casi casi el 25% de la facturación total.
En Latinoamérica ustedes lo saben mejor que yo , la situación de cada país es tremendamente heterogénea, pero les voy a dar un dato. Según la FAO, Latinoamérica contribuye a la producción mundial de alimentos en un 11%, a pesar de que tiene una superficie agrícola útil del 24; es decir, tiene un largo camino que recorrer para mejorar su productividad por hectárea. La FAO estima que, efectivamente, es necesario incrementar la productividad mundial en un 70% para poder estar en condiciones de alimentar a una población creciente que, en el caso de Latinoamérica, de aquí a 2050, va a crecer un 35%. Esa población no solamente va a consumir más en volumen, como decía antes, sino que va a consumir productos más variados y va a ampliar su dieta. Insisto en que esto es una gran oportunidad, pero para que los agricultores la aprovechen van a tener que organizarse porque, si no, al final, serán empresas de carácter mercantil las que se aprovechen de estos nuevos mercados.
El cooperativismo en América Latina llegó de la mano de los emigrantes europeos muchos de ellos españoles e italianos a finales del siglo XIX, y de alguna forma estuvo también muy vinculado a la Iglesia católica. En algunos países el cooperativismo incluso formaba parte de la revolución, y ahí se quedó, pero en otros muchos como explicaré más adelante , sobre todo en el caso de Chile, Argentina o Brasil, el cooperativismo ha evolucionado y se ha convertido en una herramienta muy útil para permitir a los agricultores de estos países estar en el mercado internacional como primeros actores.
En América Latina existen 22 000 cooperativas de todos los sectores, no solamente el agrario. Esto pone de manifiesto que el cooperativismo, en términos generales, es una figura conocida en Latinoamérica. De hecho, en su día el presidente de la Alianza Cooperativa Internacional fue un brasileño.
En Argentina existen 798 cooperativas agrarias, con 112 000 asociados. Dan empleo a 500 000 personas, es decir, es un movimiento importante. Y dicen, según los datos que tenemos nosotros, que facturan el 53% del total de cooperativas. En definitiva, las cooperativas agroalimentarias argentinas facturan 18 000 millones de euros. En España estamos en 25 000. Esto quiere decir que las cooperativas tienen ya un peso importante en la actividad agraria de este país. Representan el 22% de la producción final agraria, mientras que en España estamos superando el 40%. Su base social está en las explotaciones de carácter familiar, hecho que yo diría que es universal. Los socios de las cooperativas agroalimentarias a nivel mundial son fundamentalmente explotaciones familiares que ven en la cooperativa una fórmula para estar en los mercados en condiciones de más eficiencia y ganar economías de escala que ellas, en principio, no tienen en su estructura de explotación.
Y un hecho importante: cuando en este estudio que hicimos para Cajamar se preguntaba a las cooperativa italianas qué le pedirían al Estado, muchas contestaban: que no suba los impuestos. Porque, efectivamente, en países como Argentina, que son grandes exportadores de cereales y de soja, la recaudación impositiva en gran medida se basa en las exportaciones de este tipo de productos, y para ellos es muy difícil hacer planificaciones con sus clientes cuando desconocen cómo puede variar el nivel impositivo. De hecho, muchos de ellos nos decían que lo que le pedían al Estado es que no hiciera nada se referían fundamentalmente al plano impositivo . Saben ustedes que allí además de cobrar aranceles a las importaciones, que los cobran, también aplican tasas a las exportaciones.
Nosotros mantenemos relaciones frecuentes con las cooperativas del vino de Mendoza, en Argentina. Las cooperativas del vino en España representan el 70% del vino español, y en las cooperativas de La Mancha, que mueven grandes volúmenes de vino a granel en el mercado internacional, cada día tenemos una mayor relación con cooperativas de Mendoza y de Chile. Incluso hace unos meses nos reunimos en Ciudad Real las cooperativas vitivinícolas de Argentina, Chile, Brasil, España e Italia para intentar entendernos y, en lugar de competir, estar en condiciones de establecer alguna alianza. Es complejo porque los vinos son distintos y cada uno tiene sus propias especificidades, pero posiblemente lo que está marcando es un camino. Las cooperativas tenemos que vernos como aliados porque nuestra misión, como decía al principio, es mejorar la renta de nuestros agricultores y no tener un beneficio empresarial a corto plazo, sino estar en condiciones de rentabilizar al máximo posible la explotación de nuestros agricultores. Muchas veces, cuando competimos en el mercado internacional y las cooperativas llegan a alcanzar un determinado nivel, estamos destruyendo valor y, al fin y al cabo, estamos destruyendo la rentabilidad de las explotaciones de nuestros socios.
Brasil también es un primer actor a nivel mundial. Fíjense ustedes en que es el tercer exportador mundial de alimentos, sobre todo de materias primas: azúcar, soja, cereales, etcétera. Tiene un superávit comercial agroalimentario de 63 000 millones de euros. España tiene un superávit comercial de 7000 millones de euros, y podemos decir con orgullo que el sector agroalimentario es el que tiene la balanza comercial más positiva de todos los sectores de la economía española me refiero a todos los sectores industriales, no los servicios . En definitiva, Brasil tiene un superávit comercial que casi multiplica por 10 el superávit comercial español. Esperan incrementar su superficie agrícola útil en 30 millones de hectáreas en los próximos quince años. Ellos sí han detectado las oportunidades y el incremento de la demanda. Sepan ustedes que aumentar en los próximos quince años 30 millones de hectáreas es más que la superficie agrícola útil que tiene España. En eso están trabajando.
En Brasil hay 2 modelos de cooperativas que incluso dependen de 2 ministerios distintos: la cooperativa de subsistencia, que intenta mejorar la viabilidad de las explotaciones familiares, y cooperativas de primer nivel, que alcanzan cuotas en algún caso del 39% de las exportaciones de azúcar, o el 25,6% de las exportaciones de soja, o el 16,9% de las exportaciones de carne. Hay 1544 cooperativas agrarias y yo diría que 900 000 socios y 146 000 empleos directos.
El cooperativismo agroalimentario, que es el que yo conozco, en países latinoamericanos que son primeras potencias mundiales, como Argentina, Chile o Brasil, es un cooperativismo desarrollado. Nosotros tenemos un convenio de colaboración con la Confederación Brasileña de Cooperativas y, francamente, quedamos sorprendidos por el nivel de desarrollo que tienen nuestros interlocutores, que insisto, no son las cooperativas de indígenas, sino actores mundiales en materia de exportación. Cada día tenemos que estar más en contacto con ellos, y ahora, con nuestros colegas de cooperativas holandesas, estamos creando una red de técnicos, de expertos cooperativistas, que van desde juristas hasta ingenieros o presidentes de cooperativas, con la intención de ir a Latinoamérica a explicarles a los agricultores no solo las bondades de agruparse, sino sobre todo el funcionamiento de las cooperativas para que sean instrumentos rentables, eficientes y orientados al mercado. Si quieren podemos hablar de esto más adelante.
En relación con las cooperativas en España, para terminar mi intervención, les he puesto un gráfico. En España somos cerca de 900 000 agricultores, el valor de la producción final agraria está entorno a los 43 000 millones de euros y en 2012 las cooperativas facturamos 25 696 millones de euros, y somos casi 4000 3800 concretamente . Hay 30 000 industrias agroalimentarias, incluyendo también las cooperativas, que en 2012 facturaron 86 000 millones de euros. En la actualidad estamos ya en 90 000 millones de euros. La balanza comercial positiva es de 7500 millones de euros, y fíjense ustedes en que frente a esos 950 000 agricultores, esas 4000 cooperativas y esas 30 000 industrias agroalimentarias, en España el top 5 de la gran distribución comercializa el 60% de lo que los españoles comemos. Esto provoca una gran asimetría en el poder de negociación. Cuando nosotros salimos a comprar como consumidores, tenemos que ser conscientes de que la cuota de mercado de Mercadona es de más de un 20%. Sumadas las cuotas de Mercadona, Carrefour, Eroski, Alcampo y Día estamos hablando de un 56% de lo que compramos los españoles de productos agroalimentarios. Necesariamente tenemos que provocar la fusión y la integración de estas 4000 cooperativas. ¿Qué ocurre? Que es difícil porque el propio arraigo y el carácter español muchas veces las lleva a querer hacer las cosas cada una por su cuenta. Pero gracias a la vía de la integración cooperativa, y creo que también a la necesidad del mercado, cada día son más las cooperativas que están unificando su estructura comercializadora. ¿Para qué? Para que en lugar de ir a vender todos lo mismo a los mismos se unifique en una estructura comercial, en una cooperativa especializada en la comercialización formada por cooperativas de primer grado especializadas en la producción. Quien vende, por tanto, es una cooperativa de segundo grado y los que producen son las cooperativas de primer grado.
En todo caso, el número de cooperativas está descendiendo poco, aunque descendiendo, debido fundamentalmente a integraciones y fusiones, lo cual es bueno, y el volumen de facturación se está incrementando. Nuestra facturación en 2012 les hablo de los tiempos de la crisis fue de 25 696 millones de euros, y todavía estamos recopilando la información de 2013. Esto supuso un incremento de facturación con respecto a 2006 y pongo como referencia el periodo de crisis 2006 2012 del 27,9%, fundamentalmente debido a las exportaciones. La producción final agraria durante el mismo periodo creció un 16% y nosotros un 27,9%. La producción bruta industrial creció un 9,6% y nosotros un 27,9%. ¿Por qué? Porque en gran medida mucha de la gente que se quedó sin trabajo ha vuelto al campo y la mejor forma que ha encontrado de colocarse en el mercado ha sido a través de una cooperativa. Nosotros hemos crecido en número de asociados y, como les comentaré más adelante, hemos incrementado el empleo. Les daré los datos por comunidades autónomas por si les resulta de interés, incluso por sectores.
No voy a insistir en ello, pero sí me quiero detener en la internacionalización. Las cooperativas en España exportamos el 27% del total de las exportaciones agroalimentarias de este país, fundamentalmente potentes en frutas y hortalizas, aceite de oliva, vino y cada vez más en productos ganaderos. Hay cooperativas que dedican el 96% de su producción a la exportación. Murcia y, como se pueden imaginar, todo el Mediterráneo se orienta fundamentalmente hacia los grandes mercados europeos y cada día más hacia los mercados más lejanos de oriente: China, Japón, Corea del sur, así como Estados Unidos y Canadá.
En cuanto al empleo, tengo que decir con orgullo sobre todo en el Senado, foro importante y crucial de la actividad política de España que las cooperativas hemos crecido desde 2007 hasta 2011 un 8,25%. Si me permiten la expresión, le diré que en la época de bonanza económica éramos de alguna forma el patito feo y ahora empezamos a ser más relevantes; y uno de los elementos importantes es precisamente la creación de empleo.
Señorías, el cooperativismo en España es muy heterogéneo. Somos un país diverso, tanto en lo cultural y social como en lo productivo. No hay un país en la Unión Europea que tenga una mayor diversidad agronómica que el nuestro. Combinamos producciones mediterráneas con continentales, tropicales y atlánticas; tenemos todo tipo de producciones. España es el segundo país en volumen de producción de Europa y cuenta también con una estructura de cooperativas muy diferente: conviven cooperativas muy pequeñas con cooperativas de mayor dimensión. Y lo que realmente está alcanzando una mayor dimensión en España es la integración en cooperativas de segundo grado. Mientras que en el norte la integración se produce a través de la fusión, en España, 4, 6, 20 y hasta 80 cooperativas se integran a través de una cooperativa de segundo grado, que es la que hace de cabeza comercializadora o de negociadora a la hora de la compra de suministros. Les daré un dato. El 72% de las cooperativas de España tienen una dimensión inferior a 5 millones de euros, pero el 28% restante factura el 86% del total. Con lo cual, contamos con un modelo dual sustentado en gran medida por estas cooperativas de segundo grado, que son una fórmula muy utilizada en el sur por las cooperativas de primer grado para no perder el arraigo, y que tienen una gran especialización productiva.
Termino con unas conclusiones. La primera pregunta que todos nos hacemos es: en el siglo XXI, ante un mercado global, ¿el modelo cooperativo es un modelo vigente? Yo diría que el siglo XXI se ha convertido realmente en un revulsivo del cooperativismo agroalimentario mundial, fundamentalmente en países como Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda y la Unión Europea, y dentro de Iberoamérica, en países como Argentina, Chile y Brasil. La única posibilidad que tienen muchos agricultores pequeños de poder aprovecharse de las oportunidades de un mercado emergente y creciente como el agroalimentario es unirse, y todos debemos hacer un esfuerzo por trasladar lo mejor de cada uno. No sé si las cooperativas españolas, sobre todo por cuestiones culturales e idiomáticas, podríamos ser un referente en Iberoamérica, pero sí trasladarles, más de lo que lo estamos haciendo, las iniciativas que estamos desarrollando en nuestro país. Nos ha llamado la atención que sean las cooperativas holandesas las que hayan creado una institución que está dando apoyo y soporte técnico a las cooperativas de Latinoamérica. Nosotros vamos más por libre, se trata más de relaciones bilaterales entre cooperativas que no de una colaboración estructurada, que no existe, entre el cooperativismo agroalimentario español y el cooperativismo latinoamericano, posiblemente porque haya demasiados interlocutores. Yo tuve ocasión de reunirme con el ministro peruano de Agricultura que nos decía: ¿Por qué no vienen ustedes a Perú a explicarnos qué hacen y cómo lo hacen? Nosotros estaríamos encantados, pero no puede ser flor de un día. Nos gustaría que se desarrollaran políticas continuadas en el tiempo que permitiesen el intercambio de experiencias, y no únicamente desde España hacia Latinoamérica. Nosotros también podemos aprender de Latinoamérica muchas cosas interesantes. De hecho, las cooperativas vitivinícolas de Chile, Argentina o Brasil, con las que tenemos más relación, nos están enseñando cosas que realmente ponen de manifiesto que se trata de cooperativas muy dinámicas y que están haciendo muy bien las cosas.
Las cooperativas hemos de ser capaces de contrarrestar el desequilibrio que existe en la cadena agroalimentaria. Los agricultores no van a poder vender el hecho de quedarse con los márgenes comerciales si no están convenientemente estructurados. Al final, en la cadena manda el que más vende. En España, de las 4000 cooperativas que tenemos, prácticamente 5 comercializan el 60% de lo que comen los españoles. Evidentemente, se produce un desequilibrio. Y este desequilibrio no existe solo en España. En el fenómeno de la concentración de la demanda de la gran distribución se encuentran países desarrollados como la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá o Japón. El problema es que en países como Holanda, Dinamarca o Suecia no hay agricultores que no estén integrados en una estructura cooperativa. La concentración de la oferta es mayor, la dimensión de las cooperativas también y, en consecuencia, su capacidad negociadora con la gran distribución también es mayor. Esta es la asignatura pendiente que hemos de conseguir superar en nuestro país.
La volatilidad de precios es algo que también va a crecer durante los próximos años. La única posibilidad de mantenernos en el mercado de forma continuada es diversificar nuestros mercados, no tener los huevos en la misma cesta; nunca mejor dicho. Y para diversificar nuestros mercados tenemos que aprovechar las oportunidades de los mercados emergentes que están lejos. Y vuelvo a repetir: las cooperativas somos para muchos agricultores el único instrumento de poder estar en estos mercados. Para el que vende en el mercado de proximidad con valor añadido, perfecto; pero el mercado de proximidad no da para vender el 40% de la producción final agraria española. La internacionalización es por tanto una oportunidad.
Y para que todo esto sea posible debemos mentalizar a los consejos rectores de que una cooperativa es una empresa de agricultores, dirigida por agricultores, donde los agricultores son los dueños y por lo tanto deciden el destino de su cooperativa. Lo que tenemos que compatibilizar es la mentalidad de agricultor con la mentalidad de consejo de administración. Un agricultor miembro de un consejo rector no deja de ser miembro de un consejo de administración de una empresa que ha de tener capital para poder invertir, para poder innovar, para poder atraer talento. Y la capitalización de las cooperativas en España es reducida. ¿Por qué? Porque los ingresos de la cooperativa se destinan fundamentalmente a la liquidación de los precios pagados a los socios. Y los socios deben entender que si su empresa, la cooperativa, no está convenientemente capitalizada, difícilmente se van a aprovechar de las oportunidades del mercado.
En cuanto a la integración, hemos de conseguir convencer a los consejos de la necesidad y conveniencia de la integración. La Ley de integración cooperativa aprobada el año pasado es un instrumento que todos esperamos sea eficaz.
Y tenemos también que compatibilizar el arraigo territorial con la internacionalización y las alianzas, lo que muchas veces nos lleva a tener que aliarnos no solamente con el pueblo de al lado, con la comunidad autónoma de al lado y con el país de al lado. Aquí, en España, tenemos una ley de cooperativas nacional y 16 leyes autonómicas, con lo cual, la fusión de cooperativas en España ya no es solamente una cuestión de mentalidad del consejo rector o de los consejos rectores, sino que desde el punto de vista legislativo es complicado. La proliferación normativa de nuestro país nos complica enormemente la integración, y el Senado es una Cámara donde deberían tratarse este tipo de temas, porque para enfrentarnos a un mercado cada día más competitivo, más globalizado y más tensionado, donde los actores y protagonistas reales son la gran distribución, macroempresas con volumen de facturación mucho mayores que los nuestros, necesitamos integrar cooperativas, independientemente de la comunidad autónoma donde estén ubicadas.
Yo lo dejaría aquí. He intentado mostrar un panorama internacional, centrándome en el español. No obstante, quedo a su disposición para cualquier aclaración, sugerencia o comentario.
La señora VICEPRESIDENTA (Nicolás Martínez): Muchísimas gracias, señor Baamonde, por esa magnífica exposición.
En primer lugar, por el Grupo Parlamentario Vasco, tiene la palabra el señor Anasagasti.
Su intervención ha sido muy interesante, sobre todo, porque ha puesto el dedo en la llaga en aquello que habría que hacer. Solamente tengo un par de preguntas. Usted ha finalizado diciendo que las cooperativas son empresas comerciales. Lo que pasa es que son empresas de agricultores que tienen consejos de administración, y muchas veces el agricultor piensa de una manera y el consejo de administración, de otra. Eso es normal. Además, las cooperativas en España nacieron en los años cincuenta al calor de la encíclica, de los papas, siempre había un cura por detrás... Pero, claro, la situación ha cambiado muchísimo y ahora las cooperativas ya son otra cosa. Y si en esa internacionalización se buscan alianzas con otros países, quisiera saber si son alianzas con cooperativas, alianzas con empresas convencionales, y si hay algún tipo de planteamiento para tratar de radicar esas cooperativas también en esos países en los cuales se trabaja. Es decir, no solo exportar, sino tratar de crear cooperativas para trabajar quizá de una manera mucho más eficaz, con ese planteamiento que usted ha hecho sobre el futuro de la internacionalización.
También me gustaría saber la manera en que ha afectado a las cooperativas la crisis que hay en este momento en Rusia o Ucrania en relación con la exportación de alimentos.
Finalmente, le voy a hacer una pregunta que se planteó también por parte de uno de los senadores cuando un representante de las cooperativas de Mondragón estuvo aquí y habló de las embajadas. Él decía que en las agregadurías comerciales de las embajadas el problema era que los agregados comerciales estaban muy poco tiempo. Llegaban, conocían, y se iban. Que como mucho podían estar cuatro años, y ese no era un planteamiento serio para tratar de conocer el país y, sobre todo, para lograr anudar relaciones un poco más sólidas. ¿Comparte usted este criterio?
La señora VICEPRESIDENTA (Nicolás Martínez): Muchas gracias, señor Anasagasti.
Por Convergència i Unió, tiene la palabra el señor Maluquer.
El señor MALUQUER FERRER: Gracias, presidenta.
Tan solo voy a formular una pregunta. En este entorno de crisis, me gustaría que desarrollara más la cuestión de la lucha contra el desempleo, porque, si bien entiendo que las cooperativas no están enfocadas a la búsqueda del beneficio sino al mantenimiento de los sitios de empleo, no sé cómo les afecta el tema de los precios, que siempre son a la baja, máxime en el sector agroalimentario, en el que, como decía el ministro, hay que buscar el potencial de una mejor calidad de los hábitos de consumo y, por tanto, mejores productos. No sé si esa relación con las cooperativas americanas podría pasar por exportar esa especialización en unos productos de más calidad, que podrían tener nuestras cooperativas precisamente para aumentar el precio y mantener puestos de trabajo. De la misma forma que ustedes están organizados en confederaciones de cooperativas, se podría buscar este único organismo internacional, o al menos entre España e Iberoamérica.
La señora VICEPRESIDENTA (Nicolás Martínez): Muchas gracias, señor Maluquer.
Por el Grupo Socialista, tiene la palabra el señor Tovar.
El señor TOVAR MENA: Gracias, presidenta, y gracias, señor Baamonde, en nombre del Grupo Socialista.
Cuando creamos esta ponencia lo hicimos con la perspectiva de conocer las dificultades con que se encuentran las pequeñas y medianas empresas y las cooperativas a la hora de su internacionalización. Sabíamos que las grandes empresas del IBEX están ya en el mundo entero, fundamentalmente en América Latina, y que con la crisis había muchos pequeños y medianos empresarios y cooperativas que se planteaban salir y que tenían serias dificultades. Por tanto, nos gustaría conocer con qué dificultades se encuentran, fundamentalmente para trasladárselo al Gobierno de España y que este tome las medidas oportunas. A este respecto, me gustaría saber cuáles son las debilidades de este sector a la hora de externalizarse o a la hora de importar. Sabemos que exportar se exporta bastante, pero no tenemos mucho conocimiento acerca de que las cooperativas se hayan externalizado, en el sentido de producir fuera de España; y eso no quiere decir trasladarse a, sino, mediante esa internacionalización, potenciar lo que se tiene en casa.
También nos gustaría saber si el papel de nuestras embajadas y de nuestros agregados comerciales está en esa línea de apoyo a estas pequeñas y medianas empresas. Si la reforma de la PAC ha tenido alguna incidencia en esa externalización. Si tienen líneas de crédito específicas y suficientes para trabajar en ese sentido. Que se refiriera al papel del ICEX, que creemos que también es importante en las pequeñas empresas y las cooperativas. Que hablara de la formación de nuestros pequeños y medianos empresarios, de nuestros dirigentes de cooperativas -y me refiero a la formación a la hora de salir- y saber si hay programas específicos para esa formación.
En definitiva, quisiera que profundizara un poquito en las dificultades con las que se pueden encontrar a la hora de salir en general de España, pero de forma específica hacia Iberoamérica. En esta comisión, en la que no se habla solo de asuntos Iberoamericanos, pero sí de forma más general de estos asuntos, somos conscientes de que hay una serie de países en Iberoamérica en plena expansión que pueden ser el lugar al que puedan llegar nuestras pequeñas empresas y cooperativas. De entrada, el idioma es común, lo que es una ventaja importante, y tenemos también una cultura muy similar. Por tanto, pensamos que ese puede ser un camino para fortalecer a este tejido empresarial.
La señora VICEPRESIDENTA (Nicolás Martínez): Muchas gracias, señor Tovar.
Por último, por el Grupo Popular, tiene la palabra la señora Durán.
La señora DURÁN VADELL: Muchas gracias, presidenta.
En primer lugar, también le manifiesto mi agradecimiento, señor Baamonde, por su brillante exposición, en particular, por las cuestiones que tienen que ver con la dimensión internacional del movimiento cooperativista y, sobre todo, con las relaciones de las cooperativas españolas, del movimiento cooperativista español, con respecto al movimiento cooperativista tanto en Iberoamérica como en la Unión Europea.
Tal como señalaba el senador Tovar, es interés de esta comisión conocer las dificultades con las que las empresas españolas se enfrentan a la hora de intentar su internacionalización. En particular, en la ponencia se planteó, además de las relativas a las pymes, las dificultades con las que se podían enfrentar las cooperativas. Por eso, con su comparecencia nos trae una realidad, la de las cooperativas agroalimentarias, que, a tenor de sus cifras de negocio, de su empleabilidad y de su facturación, era imprescindible conocer, particularmente en su dimensión internacional.
Por otra parte, si hablamos en clave interna, el papel de las cooperativas en la economía agraria española y en el mundo rural ha sido básico, y no solamente en sus inicios –como ha dicho- por su compromiso con el territorio, sino también por la capacidad de aumentar el poder de negociación de agricultores y ganaderos, de mejorar su competitividad. Ahora, cuando el mercado es cada vez más difícil, y la globalización, tal como usted ha apuntado, facilita algunos procesos, también se plantean mayores retos. Lo cierto es que consideramos trascendental la labor que llevan a cabo cooperativas agroalimentarias en su apuesta por la formación de sus socios, la introducción de nuevas tecnologías y la difusión de conocimientos para mejorar la eficiencia productiva de sus asociados.
Y aunque repito que su exposición ha sido enormemente instructiva, quiero plantearle algunas cuestiones relativas a la dimensión internacional de las cooperativas agroalimentarias. En los datos que nos hizo llegar se planteaba que en el 2012 las cooperativas representaron un 27% de la facturación exportadora del conjunto de las industrias alimentarias españolas. Por otro lado, ha apuntado que las industrias agroalimentarias están en primer lugar en cuanto a exportación respecto del resto de industrias. Sin embargo, si tiene ese dato, me gustaría saber cuál es exactamente ese porcentaje, es decir, qué representa, dentro de los sectores económicos, el sector agroalimentario en su conjunto, no solamente el de las cooperativas.
A la vista de los datos que configuran el cooperativismo en el sector agroalimentario, el senador Tovar le preguntaba sobre los obstáculos con los que habían tenido que enfrentarse en ese proceso de internacionalización. Yo, además de por esos obstáculos, quiero preguntarle por las oportunidades que han encontrado las cooperativas españolas.
Además del marco regulatorio común que hay en la Unión Europea, me gustaría que hablara de las diferencias que encuentran las cooperativas españolas a la hora de internacionalizarse entre el marco europeo y el iberoamericano. Asimismo, de cómo se da esa relación con las cooperativas agroalimentarias en función de las diferentes características que ha apuntado entre países, entre los 3 grandes: Chile, Argentina o Brasil, y los otros.
Por otro lado, quisiera saber si podemos decir que la internacionalización es imprescindible para la continuidad del sistema cooperativista o si este puede subsistir sin recurrir a ella. Y, por último, si la clave de la internacionalización de las cooperativas agroalimentarias es su dimensión, o lo son otros factores que pesan tanto o más que ellas.
La señora VICEPRESIDENTA (Nicolás Martínez): Muchas gracias, señora Durán.
A continuación, tiene la palabra el señor Baamonde para contestar a los portavoces de los diferentes grupos.
El señor BAAMONDE NOCHE (Director General de Cooperativas Agro-alimentarias): Muchas gracias.
No sé si contestaré a todas y cada una de las preguntas, aunque he ido recogiéndolas. En cualquier caso, voy a empezar con el señor Anasagasti y después responderé al resto.
Efectivamente, en el País Vasco el cooperativismo agroalimentario, el cooperativismo en general, está muy arraigado, y los ejemplos que usted ha mencionado son toda una referencia. En todo caso, lo más difícil es, con la mentalidad del agricultor que es consejero de una cooperativa, compatibilizar la visión a corto plazo que le exigen los productores asociados -yo quiero que mi vino, mi trigo, mi leche... se me remunere al mejor precio posible, porque vivo de esto- con la necesidad de invertir. La necesidad de invertir exige necesariamente capitalización, y en muchos casos es difícil que la cooperativa pueda alcanzar esa capitalización precisamente porque una parte de su cuenta de resultados va a la liquidación al socio. Seguramente conocerá el ejemplo de Iparlat o el de la bodega de La Rioja Alavesa, la Unión de Cosecheros de Labastida.
Al final, para poder internacionalizarse y hacer inversiones se necesita un capital que no se tiene, por lo que a veces se recurre a la financiación ajena, a los créditos. Y hay que decir –y contesto a otra pregunta− que en este momento no hay problema de acceso al crédito, el crédito es accesible. De hecho, hay entidades especializadas en el sector agrario, las cajas rurales, Cajamar, pero también el resto de entidades financieras ven ahora en el sector agroalimentario un sector seguro, con lo cual yo diría que en este momento es un sector muy atractivo, incluso para las entidades financieras; luego no es un problema de capitalización externa. El problema es que el nivel de endeudamiento a veces pesa en la cuenta de resultados. Y lo que nosotros estamos recomendando, sobre todo para acometer inversiones, ya sea en infraestructuras, en innovación, en atraer talento, o en redes comerciales, es que hagan lo que hacen las cooperativas en el resto del mundo, que muchas veces es conseguir la economía de escala a través de una integración para la comercialización. ¿Cómo? Permaneciendo las cooperativas de base en los pueblos, pero especializadas en la producción; y a la hora de comercializar, sobre todo en el mercado internacional, que se aprovechen las economías de escala de varias cooperativas para que la comercialización en países terceros sea lo más eficiente posible sin tener que acudir a una financiación ajena, que pesa mucho en la cuenta de resultados. Porque –y con esto también contesto a varias preguntas− la internacionalización no es una estrategia a corto plazo, es una estrategia que requiere una visión a largo plazo. Y es que es totalmente distinto internacionalizarse que exportar.
Se ha comentado también lo de las embajadas, lo de los cuatro años. Pues bien, lo mismo que para una empresa la internacionalización es una apuesta a largo plazo, para un Estado, para una Administración, también lo tiene que ser. Independientemente de que el embajador de turno sea una persona u otra, la estrategia de internacionalización de un país debería ser una política de Estado con una visión a largo plazo. Y eso sucede en otros países, donde, independientemente de quien esté gobernando, las oficinas comerciales funcionan como un auténtico reloj.
A veces, sobre todo en época de bonanza económica, ha habido una proliferación de las medidas de incentivo a la exportación, que fomentaban la exportación y la participación en ferias, pero no la internacionalización. Y les pongo un ejemplo. Una cosa es acudir a una feria internacional y otra tener una oficina comercial en un país determinado. El caso de Rusia. Para nosotros, para el sector de frutas y hortalizas y para el vino, Rusia es un país con una enorme potencialidad. ¿Qué ocurre? Que tenemos que estar implantados en Rusia para conocer canales, conocer legislación, conocer socios, porque si no los conocemos operar en Rusia es muy arriesgado; el riesgo de impagados es muy alto. Eso exige, no solamente hacer una operación puntual con un determinado importador ruso –hemos tenido muchos fracasos−, sino estar implantados en destino, y la implantación en destino es una inversión a largo plazo que requiere de una economía de escala para poder mantenerla. Y si somos una cooperativa con 20 millones de euros de facturación, tenemos dificultades, pero si somos una cooperativa de 6 millones, es absolutamente imposible.
Es decir, la dimensión –y contesto a lo que ha dicho a la senadora Durán− es condición necesaria, pero no suficiente; se necesita también conocimiento, se necesita estrategia, se necesitan personas. Una cooperativa es una empresa, por supuesto, pero es una empresa en la que el proceso de toma de decisiones es democrático. Pero hay que diferenciar el ámbito de actuación del consejo del ámbito de actuación de la asamblea. Cuando la asamblea se pone a dirigir lo coyuntural, nos equivocamos. La asamblea tiene que ratificar las grandes decisiones estratégicas, y el consejo tiene que vigilar que se cumpla efectivamente la estrategia; pero hemos de tener directores y departamentos con gente técnica especializada para estar en condiciones de aprovechar las oportunidades del mercado. Eso no lo puede tener una cooperativa pequeña de un pueblo, o tendría muchas dificultades para tenerlo, porque para retener el talento hay que dar perspectiva.
Y les voy a hablar de un problema que tenemos las cooperativas. Cuando las cooperativas superamos la dimensión pyme, es decir, 50 millones de euros de facturación y 250 trabajadores, perdemos el acceso a determinadas ayudas a las inversiones de la política agrícola común, porque, efectivamente, en Europa se potencian fundamentalmente las inversiones en las pymes. Para nosotros eso es una contradicción con el espíritu de integración que queremos promover, y ustedes, los legisladores en el ámbito nacional y en el ámbito comunitario, tienen que entender que una cooperativa, por muy grande que sea, aunque supere los 50 millones de euros de facturación y los 250 empleados –ojalá tuviésemos más−, no deja de ser el sumatorio de microempresas, que son las explotaciones de los socios; por tanto, deberíamos tener un tratamiento diferencial. En el vino, por ejemplo, el apoyo a las inversiones que contempla la política agrícola comunitaria se reduce en la medida que se superan los 50 millones de euros de facturación. Una cooperativa, por muy grande que sea, como la cooperativa de Labastida, que no llega a ese nivel de facturación, o, por ejemplo, la de Alcázar de San Juan, que es una cooperativa de segundo grado que factura un millón de hectólitros y que opera en el mercado internacional, factura 80 millones de euros, pero no deja de ser la suma de 30 000 explotaciones de los viticultores de Castilla−La Mancha. Por tanto, como digo, deberíamos tener un tratamiento diferencial, porque somos empresas de empresas. Y de personas.
Rusia para nosotros ha significado un problema tremendo, porque el mercado de Rusia es muy interesante, como he dicho al principio, pero es un mercado de regulación. Para conservar los precios altos en la Unión Europea en momentos puntuales de excedentes nosotros exportamos a Rusia grandes volúmenes en el vino y en frutas y hortalizas. Estamos temblando para ver qué pasa con la campaña de cítricos, lo que pasa es que no lo podemos decir muy alto, porque cuanto más nos preocupemos por la situación en Rusia más nos bajan los precios en la Unión Europea. Consideramos que es injusto, y un mensaje equivocado desde la Unión Europea, que una decisión geopolítica que tomaron y que no tiene nada que ver con el sector agroalimentario la esté pagando el sector, y encima se plantee como compensación las indemnizaciones de los pagos directos que reciben los agricultores. Eso es una contradicción. La PAC no puede sufragar los gastos derivados de decisiones geopolíticas, que, como digo, no tienen capacidad presupuestaria ni desde un punto de vista conceptual tiene mucho sentido.
La crisis y el desempleo. En la crisis ha ocurrido que mucha gente se ha quedado sin trabajo. ¿Y adónde ha vuelto? Ha vuelto donde podía; y el medio rural siempre ha sido un colchón en lo familiar y en lo económico. Ha vuelto mucha gente al campo, y esa gente, como les decía antes, en muchos casos se ha incorporado como socios de cooperativas. ¿Es algo coyuntural o es estructural? Cuando encuentren trabajo en otro sitio, ¿se irán? Entendemos que una parte importante se va a quedar, porque ahora la rentabilidad que se está produciendo en determinados sectores es superior a la que se puede encontrar en otras actividades económicas y, francamente, el panorama está todavía muy mal como para pensar que puede haber una recuperación del empleo que de alguna forma compita, como compitió con el sector agrario. Nosotros hemos crecido con tasas importantes, pero no solo como consecuencia de la crisis, sino de las oportunidades que se están generando en el mercado agroalimentario, insisto, no tanto en la Unión Europea, sino fuera. Una parte del empleo que se está incorporando ahora es empleo especializado, sobre todo de comerciales, ingenieros y gente preparada para hacer cosas que no se estaban haciendo. ¿Comerciales para operar en China? Pues el perfil de un comercial para operar en China o en Japón es totalmente distinto al que se necesita para operar en el mercado comunitario.
Precios y calidad. Esto da para un debate de un día. La calidad, percibida como seguridad alimentaria, se le supone. El consumidor considera que desde el momento que un producto está en un lineal cumple, porque así debe ser, con las condiciones máximas de seguridad alimentaria. Luego, superado ese temor, va a precio. Las denominaciones de origen, las marcas, ¿pueden influir como elementos diferenciadores a la hora de la opción de compra? En algunos casos sí, pero el problema es que, con el deterioro de las rentas, el consumidor va a los precios más bajos, y el crecimiento de la marca de distribución en España ha sido el más grande de la Unión Europea, lo que se conoce como marca blanca. Esto pone de manifiesto que en el mercado comunitario, extraordinariamente regulado en materia de seguridad alimentaria, el consumidor considera que un producto más caro no es más seguro. Podrá tener otros componentes diferenciadores, pero, desde luego, no es la situación de hace veinte o treinta años, cuando se compraba algo que se pensaba que era mejor desde el punto de vista de la seguridad. No, la seguridad ya se da por supuesto.
Colaboración con los países de América Latina. Aquí tenemos 2 problemas, uno es la distancia geográfica -podría estar atenuada por la proximidad cultural e idiomática, pero no deja de ser un problema- y otro es la inestabilidad política de determinados países. Nosotros necesitamos interlocutores estables, tanto desde el punto de vista empresarial como institucional, para poder hacer políticas que requieren de una visión a largo plazo, como es la política de colaboración con las cooperativas de estos países. Hay una gran colaboración, por ejemplo, en el ámbito de las frutas y hortalizas, porque las cooperativas españolas establecen relaciones comerciales con cooperativas y operadores del hemisferio sur para ir a contrastación. Y eso está funcionando, pero a veces no necesariamente con cooperativas. ¿Por qué? Porque si la cooperativa tiene un peso social y político muy elevado, la desconfianza es mayor, porque puede ser más volátil, y a veces la confianza –es curioso, es una paradoja− que nos da una empresa mercantil es mayor. Pero lo que sí es cierto es que cuando se consigue la confianza y la estabilidad en las relaciones con una cooperativa, duran muchísimo tiempo, porque se comparten principios y valores; y cuando se comparten principios y valores, y la visión es coincidente, las alianzas duran mucho tiempo. De hecho, hay cooperativas que están trabajando en el hemisferio sur, en Latinoamérica, con cooperativas españolas que tienen relaciones desde hace mucho tiempo.
Producir fuera de España. Esta pregunta también daría para otro día entero. Tenemos que pensar que en un principio nosotros vendíamos lo que producíamos. Y pongo el ejemplo del delta del Ebro, que su señoría va a entender muy bien: si producimos arroz, tenemos que vender arroz. Pero se da la paradoja de que ahora nuestros clientes, la gran distribución, quieren tener un proveedor que no solo les provea de un determinado producto, sino también de otras cosas, para que, en definitiva, haya una mejora en la eficiencia de la logística, etcétera. Entonces necesariamente hay que buscar alianzas que no solo incorporen más dimensión al producto comercializado, sino que incluso gestione lo que ellos llaman una categoría, como son, por ejemplo, los productos frescos o lo que ellos denominan productos secos, como el arroz o las pastas. Pero muchas veces hay productos que las cooperativas no tienen y que les piden sus clientes, y el gran debate que se plantean las cooperativas es: si somos productores y no podemos producir lo que nos están pidiendo, ¿vamos a incorporar a un productor de fuera de la comunidad autónoma, de fuera del pueblo, de fuera del país?
Una de las grandes cooperativas de Europa es Agrial, que tiene sede social en Normandía; son los de la marca Florette, que es la primera marca en ensaladas, en cuarta gama. Pues bien, el planteamiento que hicieron en Normandía fue el siguiente: si nosotros seguimos vendiendo tomates, cuando se incorpore España a la Unión Europea dejaremos de venderlos porque no somos competitivos. Llegaran los murcianos, los de Almería… Tenemos que hacer otra cosa: aportar valor. Y de ahí salió la cuarta gama, la ensalada. Pero se dieron cuenta de que tenían tal demanda, que no la podían producir solo en Normandía. Y actualmente la distribución de Florette en España se produce fundamentalmente en Navarra. Ellos dijeron que pasaban de producir para vender a vender para producir. Para seguir produciendo en Normandía tienen que buscar socios en Navarra, en Polonia, en Chequia y en Alemania. Pues yo creo que eso es la internacionalización, que al final nos lleva no solamente a vender en mercados exteriores, sino que para vender en mercados exteriores posiblemente también tengamos que buscar aliados exteriores que produzcan fuera. ¿Para qué? Para seguir produciendo dentro. Es una paradoja, pero que tenemos que tener todos en la cabeza.
El ICEX. Efectivamente, yo creo que había una proliferación de ayudas porque todos queremos estar en los stands −la feria de referencia a nivel internacional de frutas y hortalizas es la de Berlín, Fruit Logistica, y en España se celebró Fruit Attraction hace unas semanas en Madrid−. Las comunidades autónomas financian la participación en ferias y el ICEX lo mismo, pero posiblemente sería más eficiente que los que vayan al mercado internacional fuesen de forma conjunta, porque las economías de escala que se generan son enormes y deberíamos buscar también políticas que agrupasen, en lugar de que cada uno se vaya con el maletín a vender al mercado exterior; insisto, porque la internacionalización es una política a largo plazo.
En cuanto a la reforma de la PAC, señora presidenta, les propongo que me inviten otro día y yo encantado de hablarles sobre ello. Desde nuestro punto de vista, la reforma de la PAC tiene dos pilares: el primero son las ayudas y el segundo son las medidas de carácter estructural, las inversiones. El primer pilar es más de lo mismo, prácticamente la única novedad es que se habla de concentración de la oferta y de la necesidad de dar a los productores un mayor protagonismo vía precisamente organizaciones de productores, que en su inmensa mayoría son cooperativas. Pero el verdadero debate que hubo en Bruselas no fue un debate sobre qué necesidades tiene el sector agroalimentario, qué necesidades tiene el mundo desde el punto de vista agroalimentario; el debate en Bruselas fue cómo nos repartimos el dinero entre Estados miembros.
Ahora bien, el segundo pilar, que es donde están los programas de desarrollo rural, que gestionan en gran medida las comunidades autónomas y que ahora también habrá un plan nacional –que pedimos nosotros−, es donde realmente se puede hacer política y donde realmente se pueden orientar las ayudas a la comercialización, a la concentración de la oferta, y es donde se va a financiar en el Plan nacional de desarrollo rural la integración cooperativa; la Ley de integración cooperativa va a financiarse y ya contempla un presupuesto de 150 millones de euros para la integración cooperativa en el período 2015−2020. Nos gustaría que las comunidades autónomas tuviesen también políticas de integración y favoreciesen la integración, porque si no hay integración, créanme, la capacidad de negociación que tenemos con nuestros clientes es mínima y la capacidad de internacionalizarnos con una visión a largo plazo, también.
¿Qué nos falta? Nosotros hemos hecho una reflexión interna: nos falta también mentalidad a largo plazo, a las propias cooperativas, y yo creo que estamos trabajando mucho en ese sentido. Intentar salvar la campaña no nos resuelve el problema a largo plazo; las cooperativas tienen que pensar en qué quieren ser dentro de diez años, y eso es un problema de formación, de educación, de mentalización. ¿Qué les pedimos a las políticas, tanto territoriales como estatales? Que sean conscientes de la necesidad de converger. En nuestra confederación tenemos una estructura federal, tenemos 17 federaciones, una por comunidad autónoma, y estamos propiciando precisamente el encuentro y la integración entre cooperativas de distintos ámbitos autonómicos, porque cuando se trata de integración autonómica son las federaciones las que la impulsan. Pues se da la paradoja de que cuando se comparte visión, principios y valores, la integración es sencilla; pero, insisto, a veces las políticas y la legislación van por otro lado. Si queremos hacer una gran cooperativa del sector lácteo español y juntamos los principales actores del cooperativismo lácteo tenemos: Central Lechera Asturiana, Asturias; Iparlat/Kaiku, País Vasco/Navarra; Feiraco, Galicia; Covap, Andalucía. Si realmente todas estas juntas se integraran serían la primera industria láctea de España, pero francamente, veo imposible que se puedan integrar manteniendo la fórmula cooperativa, porque no tendrían ningún encaje legislativo para hacerlo. Hay una ley nacional, sí, pero la ley nacional dice que la ley que deberá regir será aquella donde tengan la mayor parte de su actividad, luego remite finalmente a una comunidad autónoma, con lo cual sería muy difícil imaginar que fusionamos o que integramos esas estructuras.
Al final habrá que ir a una fórmula mercantil. Como nosotros somos muy pragmáticos, si ese es el instrumento, hágase, pero no perdamos la misión que he comentado al principio. Porque si se necesita capital externo, como las cooperativas no operamos en bolsa, si necesitamos un socio y ese socio es una empresa mercantil, lo que va a pedir es un resultado a corto. Luego créanme, la única posibilidad de crecer que tenemos las cooperativas es integrarnos y les pido que nos ayuden, desde el punto de vista político y legislativo. Para vender leche en España –yo lo conozco bien; ya habrán notado que soy gallego− nuestro principal competidor es Lactalis y nuestros principales clientes Mercadona y las grandes cadenas de distribución, y lo que nos piden es precio, precio, precio, precio. Y para poder rentabilizar la actividad de los ganaderos necesitamos tener una dimensión que ahora mismo no tenemos, y les hablo de leche pero les puedo hablar de aceite, les puedo hablar de arroz, de frutas, de hortalizas, de cereales, etcétera.
Me habrán quedado muchísimas preguntas por responder, pero yo estoy a su disposición, tanto hoy como cuando quieran, para poder profundizar en todos los temas que estimen oportunos.
La señora VICEPRESIDENTA (Nicolás Martínez): Muchísimas gracias, señor Baamonde, por estas aportaciones interesantísimas y completas para el trabajo de la ponencia de estudio que se ha constituido en el seno de la Comisión de Asuntos Iberoamericanos. En nombre de todos los portavoces y de todos los senadores de esta comisión, le agradecemos su intervención y le deseamos mucho éxito en ese interesantísimo proyecto que es esa confederación española de cooperativas agrarias.

References: artículo 71
 Resolución 
 resolución 
 Resolución 
 resolución 
 artículo 10
 artículo 14
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