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Timestamp: 2019-09-18 04:19:20+00:00

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Demandas Actuales del Pueblo Mapuche - Pueblos Originarios de Chile Ser Indigena
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¿Cuáles son las principales demandas del pueblo mapuche?
Esta pregunta de frecuente recurrencia está relacionada con la potencia de un pueblo "el mapuche" que por más de cinco siglos se ha mantenido vigente en el territorio chileno, gracias a su férrea determinación de continuar, sobre la tierra de sus ancestros, viviendo su propia identidad.
Hoy con más de un millón de personas se pronuncia sobre los derechos y requerimientos que como pueblo visualizan les llevarán a un futuro más humano, donde se reivindiquen sus más sentidas demandas.
1. Reconocimiento constitucional de los derechos mapuches como pueblo distinto con símbolos e historia compartidos y una propuesta específica de futuro político.
2. Recuperación de la autonomía política y organización de instituciones (como, por ejemplo, un Parlamento Autónomo Mapuche) que permitan la autodeterminación y la participación de los indígenas alrededor del Estado y no dentro de él.
3. Restitución de los terrenos ocupados históricamente por el pueblo mapuche, incluyendo el control y la propiedad sobre los recursos territoriales (agua, suelo, subsuelo, aire, bosques, animales, etcétera); respeto al sistema normativo mapuche ante la reforma del Código de Procedimientos Penales, y retiro de las empresas forestales del territorio mapuche".
Las demandas territoriales mapuche: El porqué de las demandas y movilizaciones por la tierra mapuche
Los últimos conflictos en la VIII y IX región han provocado muchísima alarma, la prensa y los medios lo han tratado con un lenguaje bélico (Comandante, infiltrados, etc.-), se habla de un "estado amenazado" al sugerir aplicar la ley de seguridad Interior del Estado, se mencionan, incluso vinculaciones con movimientos guerrilleros extranjeros, etc., todo para referirse a unos cuantos atentados a especies materiales arrojando pérdidas mucho menores, a bienes privados (y que gozan de seguros), que las catástrofes generadas por Las Empresas de Energía Eléctrica, por ejemplo. que comprometen bienes y servicios públicos y privados con altísimas pérdidas. Los protagonistas, son en realidad comunidades en estado desesperado de postración económica que tienen, sin duda alguna, sus razones. pero estas se presentan muy distorsionadas, por apasionamiento o por mezquinos intereses, es bueno, por tanto, recorrer algunas cifras para dimensionar correctamente las cosas:
l.- SOBRE EL PRECIO DE LA RESTITUCIÓN
Sectores Empresariales se han quejado de las altas cifras que se han invertido en las comunidades, principalmente para la compra de tierras a los mapuche y argumenta que estas no han producido desarrollo sino mayor pobreza, y ven como culpable de todo esto al artículo 13 de la ley 19.253 que restringe la venta, impide el embargo y por lo tanto provoca que los propietarios indígenas no puedan conseguir préstamos porque no pueden usar la tierra como respaldo. Antes que nada, veamos cuanto es lo que CONADI ha comprado para restituir a comunidades mapuche
Año Superficie en has. Familias Inversión
1994 6.883,80 477 1.570.766.000
1995 4.236,90 248 636.005.938
1996 4.236,90 205 1.512.111.286
1997 6.200,46 449 2.043.596.400
1998 6.894,35 511 4.836.799.000
1999 5.823,53 697 6.981.777.476
Totales 31.411,68 2.587 17.581.056.100
Fuente: Depto Fondo de Tierras y Aguas Indígenas/MDG/pcp/18-04-2000
No todo debe comprarse. Las Tierras que son fiscales y que son reclamadas por comunidades pueden cederse en forma gratuita a los mapuche (Extraido de El Mercurio, domingo 21 marzo)
Es verdad que el gobierno ha pagado precios sobremercado para comprar tierras indígenas, el año 98 llegó a pagarse 1,6 millones de pesos por hectárea, pero esto ocurre porque no se le ha asignado ningún elemento de control a CONADI en el momento de la transacción, en esto operan simplemente las leyes de mercado y para convencer a un particular de la venta solo tiene que elevarse la oferta económica. No es culpa de los mapuche que los últimos gobiernos, sea por razones ideológicas políticas o económicas, renunciaron a utilizar mecanismos legales sociales de coerción para recuperar la administración de tierras que cayeron en manos de particulares, ni siquiera han destacado, en el momento de la transacción, los argumentos de que la propiedad en juego surge de un despojo, de modo que la presión en este sentido solo la aportan las comunidades indígenas.
Lo que si es claro es que El mapuche solo recibe la Tierra, las cuestiones de precio no es problema indígena, si el Estado tiene que pagar los avalúos fiscales, los precios de mercado o elevarse a altos costos (se podría afirmar incluso, que son malos negociantes) es problema del propio gobierno y de CONADI.
II.- LAS RAÍCES DEL DESEQUILIBRIO.
Hablando en cifras, El territorio mapuche abarcaba en 1880 alrededor de 5 millones de hectáreas, según cálculos de Bengoa, y éstas descendieron violentamente. Después que se decretó el territorio mapuche como fiscal y los mapuche fueron automáticamente convertidos de habitantes nativos en simples ocupantes. Una vez terminado el trabajo de la "Comisión Radicadora de Indígenas" En 1890, se entregaron 3.078 títulos de merced con una extensión aproximada de 475.000 hectáreas que "favorecieron" a unas 78.000 personas (Se calcula, proyectando el Censo de 1907, que 40.000 mapuches no fueron radicados). después por razones de despojo y usurpación (de las formas más burdas hasta las más sofisticadas) estas quinientas mil hectáreas de territorios mapuche fueron disminuyendo aún mas. Durante el gobierno militar, (principalmente por medio del nefasto decreto 2.568 que divide las comunidades entregando título de dominio individual), fueron entregados a la voracidad del mercado los siguientes territorios:
Superficie de remensura (Hás) de títulos obtenidos en Reservas Indígenas
AÑO VIII IX X TOTAL
1979 7.71 9779.00
1980 5892.45 59681.63
1981 45249.52 38869.75 14919.43 64526.08
39613.90 14370.53 53984.43
1983 331.56 35031.90 12154.96 47518.42
1984 194.07 40034.45 4686.59 44915.11
1985 15.45 36659.81 3510.03 40185.29
1986 39731.76 1415.74 41147.50
1987 28021.10 901.88 28922.98
TOTAL 6441.24 307874.63 76344.55 390660.42
Fuente: Indap/Dasin
Con estas cifras, las 20.000 hectáreas reclamadas hoy por comunidades mapuche, según consta en los registros de CONADI (47 comunidades que abarcan 600 familias aproximadamente) no parecen grandes pretensiones
Las cifras sociales
Es importante dimensionar bien a los sujetos protagonistas en estos asuntos, en términos de situación socio/económica, según encuesta CASEN 96:
Población indígena Pob. no indígena Total del país
Indigente 10.6 5.5 5.7
Pobre no indigente 25.0 17.2 17.5
No pobre 64.4 77.3 76.8
Y específicamente la situación mapuche arroja las siguientes cifras:
Indigente 11.7 %
Pobre no indigente 26.7 %
No pobre 61.6 %
Debemos destacar que estas cifras están enfocadas a la situación rural, lo que junto con el análisis regional hace afirmar al antropólogo Rodrigo Valenzuela que "Se hace evidente que la mayor pobreza se concentra en la Araucanía" (Situación de los Pueblos Indígenas de Chile, Análisis de la Encuesta CASEN 96, enero de 1998) Esta es la cruda realidad, demás está decir que los empresarios Forestales quedan fuera de esta encuesta, la información acerca de su situación socio económica habría que buscarla en el "Mapa de la extrema Riqueza" de Fernando Dahsé o los trabajos de Hugo Fazio, o quizás en la historia de la "Fronda Aristocrática" , dejamos esto de tarea.
Tampoco queremos abordar aquí el tema de qué sector debe apoyar el Gobierno a la hora de los conflictos ni cuestionar de donde surge su mandato ni para qué.
Importa saber, para tener una visión amplia, cuanto territorio manejan las empresas Forestales, la contraparte en este conflicto, para ello echaremos mano del artículo de Ricardo Carrere aparecido en el libro "La tragedia del Bosque Chileno" editado por los Defensores del Bosque nativo en 1998:
-El estado forestó 420.000 hectáreas entre 63 y el 73, que luego, en el momento de explotar fueron traspasadas a empresarios privados.
-Entre los años 73 al 79 la dictadura devolvió a sus anteriores dueños alrededor de 4.000 predios que habían sido expropiados por la Reforma Agraria. se redistribuyó el 28% del total expropiado en el país lo que favoreció enormemente la actividad forestal.
-La actual empresa celulosa Arauco y Constitución cuyas dos plantas de pulpa (ARAUCO y CELCO) que estaban en manos del Estado, fueron vendidos en 1977 y 79 respectivamente, a COPEC la Empresa privada mas grande del país.
-Forestal ARAUCO que en el año 64 era propietaria de 64.000 hás de plantaciones, fué adquirida el 79 por COPEC
-INFORSA, con una planta de Celulosa, una de papel y miles de hás de plantaciones, fue adquirida en el 96 por el grupo VIAL.
Arauco: Arauco es el nombre genérico con que se denomina al conjunto de empresas industriales y forestales organizados bajo la propiedad de la sociedad anónima chilena "Celulosa Arauco y Constitución S.A. "En Chile, Arauco es el principal productor y exportador nacional de celulosa y madera aserrada. Posee la mayor masa forestal del país, con un patrimonio de 510.00 hectáreas plantadas fundamentalmente de pino radiata. Las reservas forestales de Arauco totalizaron 770.000 hectáreas, de las cuales 510.000 corresponden a plantaciones, 123.000 son bosque nativo y las restantes 137.000 incluyen áreas protegidas, plantaciones futuras, caminos, y otros usos (De un folleto publicitario de la propia empresa lanzado en 1999)
No contenta con estos traspasos a precios deteriorados, la empresa privada presionó y obtuvo otra serie de otros incentivos que luego veremos.
"Las plantación forestal de 290 mil hectáreas en 1973 a 1.300.000 el presente año, significa haber plantado 1 millón de hectáreas durante este gobierno"
Augusto Pinochet, 11 noviembre de 1986
III.- LOS IMPRESCINDIBLES SUBSIDIOS
La Derecha tiene razón, territorios sin planes de ayuda y desarrollo para nuestras comunidades no sirven, pero la solución está muy lejos de la derogación del artículo 13, pues la historia ha demostrado que cuando se liberan los territorios pequeños al mercado pasa muy poco tiempo para que engruesen las fincas de grandes latifundistas privados, con esto no se hace más que favorecer la migración y transformar la pobreza rural en marginalidad urbana
La tradición chilena ha sido entregar facilidades y/o subsidios a extranjeros o particulares: Mediante varias leyes entre 1870 y 1898 se favoreció la colonización en el sur en los siguientes términos: =>A los colonos extranjeros se les entregó 40 hás por cada jefe de familia y 20 hectáreas mas por cada hijo varón, se les financiaban totalmente los pasajes y el viaje, mas una vaca parida, un caballo y herramientas, a esto se agrega la tierra que pudieron comprar con el dinero que traían en los remates de la tierra que el estado no redistribuyó
=>El "botín de guerra" para los sargentos fueron 51 hectáreas y cada Tte. coronel 220 hás y como capital (a modo de subsidio) el equivalente a seis meses de sueldo.
=>Para colonos chilenos fueron hasta 50 hectáreas por cada padre de familia y 20 por cada hijo legítimo mayor de 12 años.
Para los mapuche significó el origen de las "Reducciones" lo que originó que actualmente existan familias tratando de subsistir en 5 hectáreas.
Subsidios" a las grandes empresas:
Además de comprar a precios "botados" de manos del Estado, la empresa privada obtiene otras ayudas: desde los subsidios directos a las plantaciones, (75% del Costo), al manejo (Subsidios de podas y raleos) y la administración (vigilancia, cercados), hasta asegurar mano de obra barata, mediante la prohibición de la actividad sindical y la represión del movimiento obrero y campesino. sigamos a Carrere:
"La actividad forestal chilena ha recibido apoyo de organismos internacionales de créditos, como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y de otras agencias multilaterales. Por ejemplo, la investigación forestal ha sido promovida a través del programa Investigación y Desarrollo Forestal, financiado por CONAF, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la FAO. En 1991, se inició con un proyecto para desarrollar un Plan de Acción Forestal para Chile, una iniciativa apoyada por el Banco Mundial y la Fao, que promueve la inversión Forestal y vincula los intereses de los consultores y la industria forestal transnacional con los de las elites empresariales y los departamentos forestales del sur."
"Cabe mencionar la reciente ley que determinó el aumento de la bonificación de los costos de forestación de un 75 a un 90%, lo que no dudo contribuirá a mantener el ritmo anual de las plantaciones forestales"
Augusto Pinochet, 11 de septiembre de 1984
IV.- LOS MOTIVOS DE LA URGENCIA
En los intentos de negociación algunas madereras están dispuestas a vender, con la condición de explotar antes la totalidad de las plantaciones y entregar un terreno deforestado, lo que ha entrampado las negociaciones, veamos porqué:
La actividad forestal es básicamente la sustitución de bosque nativo. Unas 50 mil hectáreas de bosque nativo desaparecieron en la VII y VIII Región entre 1978 y 1987 y también han desaparecido los bosques de la costa en la VIII Región. para sustituirlos por plantaciones industriales de pino y eucaliptus. Esto ha afectado directamente la biodiversidad, la frondosidad vegetal es considerada maleza y se la elimina, junto con ello sufren directamente especies como el pudú, la guiña, el zorro chilote, la comadreja trompuda, el huemul, el monito del monte y la ranita de Darwin y si pensamos que la mayor de las veces se deforesta la vegetación nativa con fuego la crueldad es mayor y es lo que casi ha extinguido el copihue en la región del Bio Bio.
Otra consecuencia directa es la transformación del paisaje, hermosos parajes son convertidos en monótonas alfombras de pinos que perjudican directamente el turismo (la industria sin humo), sobre todo el turismo aventura y no dejan posibilidad alguna para el etnoturismo.
El pino consume enormes cantidades de agua (evapora 60% mas de agua que un árbol nativo) modificando el ciclo hidrológico y los procesos industriales asociados generan contaminación. Las vertientes se secan y el suelo se convierte en desierto, ya que no solo extraen del suelo muchos mas nutrientes de los que devuelven provocando una disminución paulatina de la fertilidad.
Una vez que se explota viene el proceso de la quema de residuos, que según estudios de CONAF, en la VII región muestran que la práctica de quema residual, tal como se realiza en la actualidad, genera una pérdida de suelo que fluctúa en un rango que va de 35 a 566 ton/hectárea al año, en circunstancias que la pérdida tolerable máxima para los suelos forestales no debiera ser superior a 4 ton/hectárea por año. Además que cuando un bosque se explota, los caminos de penetración y arrastre de los troncos cuesta abajo abren profundas huellas por los cuales las lluvias del siguiente invierno arrastran la capa superficial del suelo y las acículas no descompuestos.
A Quien se favorece:
Los censos de población prueban que las superficies cubiertas con mayor superficie cubierta por plantaciones son las que han expulsado una mayor proporción de campesinos, mientras que, en el extremo opuesto, las comunas agrícolas del valle central, dedicadas a los cultivos tradicionales, no expulsaron población agrícola. Incluso se reconoce oficialmente que la pobreza se ha visto agravada por fuertes migraciones producto del proceso expansivo de la silvicultura moderna y que las zonas con alta concentración de plantaciones registran los efectos de la migración forzada, con altos niveles de pobreza y marginación (PAF 1992, Informe síntesis) con el asociado incremento de índices de alcoholismo y prostitución. Incluso han surgido a la orilla de los caminos, de ríos o antiguas líneas férreas poblados que se han denominado "poblaciones callampas forestales".
Si la industria forestal no favorece a los campesinos ni mapuche, se podría creer que favorece al país, pero además de las cifras en cuanto a deterioro ambiental (Que nos afectan a todos) están las cifras de desigualdad de distribución de la riqueza: según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) el 40% del ingreso nacional queda en manos del 10% de la población mas rica (Una parte de aquél la ocupara la mitad de ese grupo). Es decir, Chile ocupa entre el 5º y 6º lugar con la peor distribución del ingreso en América Latina (vía remuneración) .
Las comunidades indígenas están en situación de pobreza, no cabe duda y los planes del gobierno no han sido muy efectivos, pero eso no implica retroceder, derogar artículos de ley (especialmente el art. 13 de la ley 19.253) que son muy recientes y que ni siquiera tienen casi jurisprudencia (y que han costado años del esfuerzo de muchos) no son solución, menos frente a una alternativa que si está demostrado que es un fracaso, desde O´Higgins, que con buena voluntad decretó que los mapuche eran iguales a cualquier chileno (y por lo tanto podían firmar documentos) hasta el decreto 2.568 del régimen militar, solo han significado para el indígena despojo, expropiación y empobrecimiento. Más aún, la ley 19.253 es un avance en el sentido de que se ajustan a las modernas tendencias jurídico/sociales en el ámbito internacional.
Tampoco se trata de involucrar comunidades en el negocio de la explotación Forestal. Para eso existe el etnodesarrollo en que se debe consultar a los implicados y preguntarles qué tipo de desarrollo quieren, lo que si queda claro es que las acciones de restitución territorial deben ir complementados con planes de desarrollo con fondos importantes para su implementación, de lo contrario serían inversiones truncas que seguirán motivando dolorosas fricciones
Bibliografía (a modo de reconocimientos):
Importantes textos de este trabajo fueron extraídos del artículo de Fernando Carrere, incluido en el libro "LA TRAGEDIA DEL BOSQUE CHILENO" editado en 1998 por Los "Defensores del Bosque Chileno", otros del texto de José Bengoa "HISTORIA DEL PUEBLO MAPUCHE" y cifras del documento de Mideplán "SITUACION DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS EN CHILE" Análisis de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (CASEN 1996), documento preparado por el antropólogo Rodrigo Valenzuela en enero de 1998, y otras fuentes fueron artículos de prensa en "El Mercurio" y periódico "Punto Final"
ALGUNOS ARTÍCULOS LEY 19.253 (LEY INDÍGENA)
Artículo 1º: Es deber de la sociedad en general y del Estado en particular, a través de sus instituciones respetar, proteger y promover el desarrollo de los indígenas, sus culturas, familias y comunidades, adoptando las medidas adecuadas para tales fines y proteger las tierras indígenas, velar por su adecuada explotación, por su equilibrio ecológico y propender a su ampliación.
......La propiedad de las tierras indígenas a que se refiere este artículo (art. 12), tendrá como titulares a las personas naturales indígenas o a la comunidad indígena definida por esta ley. Las tierras indígenas estarán exentas del pago de contribuciones territoriales.
Artículo 13.- Las tierras a que se refiere el artículo precedente (Tierras indígenas), por exigirlo el interés nacional, gozarán de la protección de esta ley y no podrán ser enajenadas, embargadas, gravadas, ni adquiridas por prescripción, salvo entre comunidades o personas indígenas de una misma etnia.
Artículo 19.- Los indígenas gozarán del derecho a ejercer comunitariamente actividades en los sitios sagrados o ceremoniales, cementerios, canchas de nguillatún apachetas, campos deportivos y otros espacios territoriales de uso cultural o recreativo, que sean de propiedad fiscal.
La Comunidad Indígena interesada podrá solicitar la transferencia a título gratuito de los inmuebles referidos en el inciso anterior Existiendo dos o más Comunidades interesadas, todas ellas tendrán derecho a solicitar la transferencia del inmueble. Mediante resolución expedida a través del Organismo público respectivo, se calificarán, determinarán y asignarán los bienes y derechos.
Del Fondo para Tierras y Aguas Indígenas
Artículo 20.- Créase un Fondo para Tierras y Aguas Indígenas administrado por la Corporación. A través de este Fondo la Corporación podrá cumplir con los siguientes objetivos:
Artículo 22.- Las tierras no indígenas y los derechos de aguas para beneficio de tierras indígenas adquiridas con recursos de este Fondo, no podrán ser enajenados durante veinticinco años, contados desde el día de su inscripción. Los Conservadores de Bienes Raíces, conjuntamente con la inscripción de las tierras o derechos de aguas, procederán a inscribir esta prohibición por el solo ministerio de la ley En todo caso será aplicable el artículo 13
Del Fondo de Desarrollo Indígena
Artículo 23.- Créase un Fondo de Desarrollo Indígena cuyo objeto será financiar programas especiales dirigidos al desarrollo de las personas y comunidades indígenas, el que será administrado por la Corporación.
A través de él se podrán desarrollar planes especiales de crédito, sistemas de capitalización y otorgamiento de subsidios en beneficio de las Comunidades Indígenas e indígenas individuales. Le corresponderá, especialmente, el cumplimiento de los siguientes objetivos;
De las Areas de Desarrollo Indígena
Artículo 26.- El Ministerio de Planificación y Cooperación, a propuesta de la Corporación, podrá establecer áreas de desarrollo indígena que serán espacios territoriales en que los organismos de la administración del Estado focalizarán su acción en beneficio del desarrollo armónico de los indígenas y sus comunidades.
Artículo 27.- La Corporación, en beneficio de las áreas de desarrollo indígena, podrá estudiar, planificar coordinar y convenir planes, proyectos, trabajos y obras con ministerios y organismos públicos gobiernos regionales y municipalidades; universidades y otros establecimientos educacionales corporaciones y organismos no gubernamentales; organismos de cooperación y asistencia técnica internacional, y empresas públicas o privadas.
ENCUENTRO MAPUCHE / CONACIN
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Estado Chileno Y Derechos Mapuche
I.- ORGANIZACION POLITICA MAPUCHE EN EL DEVENIR HISTORICO:
1º Diversos autores en variadas circunstancias han dudado de la existencia de una forma política en lo que fue la organización social Mapuche en el devenir histórico , cuestión que es fundamental determinar, ya que de ahí se desprende la existencia o no de los Derechos del Pueblo Mapuche. Sobre lo mismo y de acuerdo al aporte de historiadores mapuches e indigenistas a través de sus relatos, han señalado que antes de la preexistencia del Estado chileno en el territorio Mapuche, el Pueblo Mapuche mantenía socialmente plena autarquía en lo político y económico, es decir, decidían libremente en sus destinos como pueblo-nación y a la vez, asumían la realización de todas aquellas necesidades que se hacen imprescindibles.
2º Esta marcada autarquía social, implica que el Pueblo Mapuche ejercía plena autonomía en su territorio como asimismo, mantenía una coherencia entre todas las agrupaciones mapuches existentes al interior del territorio lo que se traducía en momentos difíciles en una inmediata cohesión, como era en los casos de guerras. Estos elementos señalados, como son la Autarquía, la autonomía, la coherencia y cohesión, demostrarían, según los criterios de algunos autores de Derecho y Ciencias Políticas, que por lo menos, el Pueblo Mapuche reunía los elementos básicos para constituir una organización política, contraponiéndose a aquellos que afirman que sólo existió una etapa prepolítica en una sociedad mapuche absolutamente primitiva.
3º Estos elementos, junto a otros singulares como son la lengua, cultura, raza, religión y un Territorio, como espacio físico en que se desenvuelve su propia existencia, son los que mantienen al Pueblo-Nación Mapuche, como una organización política que conlleva a su vez, Derechos inherentes.
II.- ESTADO CHILENO: (Instrumento de dominación)
1º Ejecutada la ocupación bélica en el territorio Mapuche por parte del Ejercito chileno desde fines del siglo XIX hasta principios del XX, se impone un sistema estatal en virtud de una posesión social y política, que se basa en el control ilegal del territorio Mapuche, principalmente para fines económicos. Además, debido a la falta de conciencia histórica y de identidad en el origen del Estado chileno, hace que al imponerse como instrumento de dominación actúe como una forma imperfecta de ordenador social, lo que provoca la progresiva abolición y negación de la existencia del Pueblo Mapuche y de su territorio.
2º Al hablar de falta de conciencia histórica en el origen del Estado chileno, esto queda demostrado por no haber surgido como una evolución histórica, con tradición, con identidad. Todo lo contrario, el Estado chileno surgió sólo como un instrumento de organización de comunidad por la necesidad espontánea producida por las guerras, campañas militares, movimientos migratorios, conquista, centralización de la autoridad y el empleo de la fuerza para imponer sus normas sociales. Esto, explicaría, del porqué al interior de su estructura se ha negado y conculcado la existencia de una pluridiversidad étnica y cultural, como ha ocurrido en el caso Mapuche.
3º En teoría, de haber primado un principio de respeto sobre la base de libertades singulares del Pueblo Mapuche, lo que debió haberse incorporado en la construcción interna del Estado chileno, esto habría generado ciertos derechos y deberes recíprocos. Sin embargo, por la actitud contraria, se entiende que el Estado chileno ocupante pierde la cualidad de beligerante legítimo, lo que hace, en el contexto actual, que la traslación de la soberanía respecto del territorio mapuche no haya sido completa, por tener una procedencia ilegítima. Según Del Vecchio (Teoría del Estado) y también en el Pacto de la sociedad de las Naciones - Carta de las Naciones Unidas, una traslación de esta naturaleza sólo puede llegar a producirse "jurídicamente" por el acuerdo de voluntades (concluida la Paz) o con motivo de la cesación de las hostilidades, y por lo que se entiende en la actualidad, esto aún no ocurre , por las fuertes hostilidades entre el Estado Chileno y el Pueblo Mapuche, en el reclamo de su territorio (ver conflictos de tierras).
A pesar de la posesión ilegítima del territorio Mapuche por parte del Estado, esto no ha significado la extinción de su Derecho inherente a la tierra, lo que queda demostrado en el fracaso Estatal de tender a unificar los heterogéneos elementos étnicos, no pudiendo hacer coincidir el vínculo nacional ni político. En suma, el ordenador jurídico del Estado no es real, es sólo virtual subsistiendo al interior de un solo Estado, diversos elementos del Pueblo Mapuche.
III.- LOS DERECHOS MAPUCHES:
1º Así como subsiste el territorio Mapuche, los que fueron ilegalmente vinculados a la potencia mandataria del Estado a través de la acción militar, sólo subordinando su condición, de igual forma ocurre con los sistemas de relaciones jurídicas mapuche. Estos son Derechos preexistentes, propios de la naturaleza que se han proyectado universalmente como válidos, inmutables e incluso infalibles. Son simplemente Derechos que en Teoría jurídica se denominan "Consuetudinarios".
2º La relación jurídica Mapuche, está vinculada estrechamente con la cosmología y cosmovisión , los que han sido objeto de negación por el sistema jurídico chileno. Ante esto, la Ley escrita (positivista chilena) sólo se remite a este Derecho como "usos y costumbres", aceptándolos como materia supletoria o menor (ej: Art. 2º Código Civil - Ley Indígena). De esta forma, los Derechos Mapuches No Existen al interior del sistema jurídico, el que se ha proyectado como un instrumento de dominación y dependencia..
3º Varios son los autores de distintas disciplinas que se refieren al concepto de Pueblo, algunos hacen énfasis en el espacio físico o "territorio común"; otros en el "Status Jurídico" que poseen. Tanto la una como la otra se traducen a un elemento matriz "Los Derechos de un Pueblo". Por un lado el poseer un elemento básico para su subsistencia como es el territorio se traduce en el "Derecho a la Vida", el que se ejerce a través de su Status Jurídico, que le permite ser titular de "Derechos y obligaciones civiles y Políticas".
- DERECHOS POLITICOS
4º En la actualidad, a pesar que en la situación Mapuche estamos en presencia de la existencia de un "Pueblo", es decir, unido por una misma tradición, con procedencia de un mismo origen racial, que mantiene un idioma, cultura y matices de religiosidad común, y provenientes de un "Territorio común", su condición de tal es absolutamente negada y conculcada al interior del Ordenamiento Jurídico del Estado chileno. Hoy, legalmente se niega la existencia de un Pueblo, del reconocimiento de su territorio y la imposibilidad de ejercer sus Derechos de acuerdo a su Status Jurídico, en suma , se niega el Derecho a subsistir, el Derecho a la Vida.
5º Este Derecho básico (Derecho a la vida), sólo se puede ejercer al interior de un territorio común que permita su subsistencia. Según la OIT en su convenio Nº 169 de 1989 (art. 13º), el territorio es el espacio adecuado para que un pueblo originario cubra sus necesidades actuales, no sólo económicas, sino sociales, culturales y espirituales"...... " Además, es el espacio - hábitat para atender a sus perspectivas de futuro: crecimiento demográfico y sus proyectos de desarrollo integral"... Es decir, la pertenencia de la tierra y territorio es lo que permite a un Pueblo el "Derecho a la vida", que invoca el acceso a la alimentación, a la salud, a la reproducción, a la cultura y al desarrollo de las familias y las comunidades.
"Un Pueblo = Un territorio"
Los Derechos Territoriales del Pueblo Mapuche que están en deuda, no sólo involucra la superficie, sino también sus elementos, como son los recursos naturales, al medio ambiente y a los patrimonios culturales e históricos mapuches. Recién aquí, estaríamos en presencia de un reconocimiento "territorial".
DERECHOS TERRITORIALES MAPUCHES.
- Derecho a los Recursos Naturales
(aguas - bosques - subsuelo - riberas)
- Derecho al Medio Ambiente
-Derecho a los Patrimonios Culturales
e Históricos Mapuches.
6º Sin lugar a dudas, en materias legislativas es mucho lo que se debe avanzar para un verdadero reconocimiento de la existencia del Pueblo Mapuche en el ejercicio de sus Derechos colectivos y el resguardo de su aplicación, que permita su subsistencia, desenvolvimiento y proyección. Quedan pendientes entonces diversas normativas como son la Reforma Constitucional; ratificación del Convenio OIT Nº 169; incorporación real de normas internacionales; junto a una verdadera transformación política y legal.
7º En materia de los Derechos Políticos, como conjunto de normas jurídicas para regular la forma, organización y atribuciones del Pueblo Mapuche ante el Estado Chileno, estableciendo las normas de garantías individuales, estos deberían comprender:
a) Derecho a la libredeterminación, como derecho a elegir su propio destino y participar libremente en una discusión constructiva con el Estado del que se forma parte.
b) Derecho al control territorial, como reconocimiento de las entidades territoriales como espacios sociales de control mapuche, lo que puede ser muy ventajoso tanto para el Estado como para el Pueblo Mapuche, por cuanto se asegura la preservación de la integridad del mismo Estado y la promoción de la coexistencia pacífica.
c) Derechos consuetudinarios en justicia pública penal, debido a la necesidad de una pluridiversidad jurídica, que permita la aceptación y validez de un Derecho alternativo, con una aplicación especial al interior de las entidades territoriales mapuches. Necesariamente, se debe insertar esto, en una Reforma de Justicia Penal, en caso contrario el Derecho Penal, seguirá siendo otro elemento de un sistema de dominación y abolición Mapuche.
d) Derecho al Desarrollo, siendo este un Derecho colectivo que permita el propio desenvolvimiento económico, junto al social y cultural., en la búsqueda de mejorar los estándares de vida, con plena identidad y plena capacidad de decidir respecto a los valores, objetivos, prioridades y estrategias de desarrollo, aún cuando sean distintos a los adoptados por el Estado nacional o por otros segmentos de la sociedad chilena.
"DERECHOS POLITICOS MAPUCHES"
- Derecho a la libredeterminación
- Derecho al control territorial
- Derechos Consuetudinarios en Justicia Penal
- Derechos al Desarrollo (económico-social y
8º.- En materia de los Derechos civiles serán tratados indistintamente por su complejidad, ya que involucra el ejercicio de Derechos Privados y no públicos, donde se referirá a la condición de ser Mapuche como sujeto de derecho, las relaciones de familia y su régimen, entre otras.
Mientras no se incorporen jurídica y socialmente los elementos pluriétnicos en la conformación de la estructura estatal, continuaremos en presencia de una sociedad formada sin identidad ni tradición, con una tendencia absolutamente discriminatoria hacia los Pueblos originarios. Por tanto, urge replanteares una transformación social y jurídica, que no actúe como un sistema depredador ni de dominación:
Derechos Pueblo Mapuche:
TERRITORIO-MAPUCHE
DERECHO A LAVIDA
LIBREDETERMINACION
- DERECHO AL CONTROL
- DºS. CONSUETUDINARIOS
EN JUSTICIA PUBLICA PENAL
(Económico-Social-Cultural)
Alfredo Seguel H.
www.galeon.com/pewman/publicacion/derecho.htm
De los pueblos que sean visto obligados a reinventarse en la historia, quizás pocos han tenido que hacerlo de una manera tan persistente como el pueblo mapuche en Chile. En este sentido, el indio mapuche de hoy tiene nada o muy poco han tenido que hacerlo de una manera tan persistente como el pueblo mapuche en Chile. En este sentido, el indio mapuche de hoy tiene nada o poco que ver con el indio de la pre-conquista. Su cultura no solo ha sido alterada por el "otro", sino también continuamente transformada por "el mismo" como un imperativo que resulta de sus propias luchas por sobrevivir. Como han observado etnólogos como Lindig y Münzel:
El pequeño campesino araucano de Chile es hoy más frecuentemente Español que los de las comunidades vecinas .Pero, por otra parte, los araucanos, en comparación con los campesinos de los Andes centrales, han preservado una clara y profunda conciencia de su identidad indiana y se plantean frente al resto de la población como un grupo diferente
en efecto, la asimilación de elementos culturales externos a la sociedad mapuche no excluye el fortalecimiento de su identidad, e incluso esa es en algunas ocasiones una condición ((pues, como ya ha sido observado en anteriormente)) , la noción de etnia no alude a sociedades, son en todo caso mucho más abiertas que las sociedades mercantiles o capitalistas, las que por lo común marginan y/o segregan a todos aquellos sectores que no se encuentran en condiciones de jugar de acuerdo a sus reglas de juego. Los mapuches han asimilado muchos elementos "étnicos" del "enemigo" y al mismo tiempo, es uno de los pueblos indios con mayor identidad en el continente.
Ese medio millón de personas (aproximadamente) que a la llegada de los españoles vivían entre los Ríos Itata y el Río Cruces (Loncoche), poseían diversos conocimientos acerca de la agricultura, la pesca y la caza. Como constata José Bengoa:
Los mapuches se encontraban en un estado de desarrollo proto-agrario, esto es, conocían la producción de ciertas especies vegetales en pequeña escala, pero no habían desarrollado aún una agricultura propiamente tal.
Agrega el mismo autor:
La llegada de los españoles encontró al mapuche en una situación muy especial en una situación muy especial en comparación con la evolución de otros pueblos aborígenes invadidos por los europeos. Era una sociedad que aún no había sufrido en plenitud la revolución agrícola, por lo tanto, no se habían asentado todavía en comunidades productoras sedentarias(...). Pero el pueblo mapuche tampoco estaba en el estadio evolutivo de las bandas de cazadores sin organización ni asentamiento alguno.
Los mapuches han pasado a la historia como un pueblo de altas dotes militares. No, obstante, antes de la llegada de los españoles a Chile, los mapuches estaban lejos de construir una sociedad militar. Por de pronto, no existía ninguna razón para ello , no había disputas por la propiedad territorial, tampoco por escasez de alimentos, ni esclavitud, ni rapto de mujeres . Pero desde el momento de en que irrumpieron los españoles, los mapuches, a fin de sobrevivir, tuvieron que convertirse rápidamente en un pueblo guerrero. Eso quiere decir que el impacto de la guerra alteraría muchas de las relaciones sociales y políticas originarias. en lo político la guerra trajo consigo una extrema centralización, con el consiguiente fortalecimiento del poder de los caciques. .
De igual manera, a fin de contrarrestar las embestidas del enemigo, el mapuche aprendió a conocer su lógica de guerra. No solo se apropió de las armas y de los conocimientos bélicos de los españoles, sino también de sus animales.De este modo, los mapuches pasaron a convertirse en un pueblo de avezados jinetes, identidad étnica adquirida que conservan hasta hoy.
La sociedad colonial también introdujo profundos cambios en la sociedad mapuche, especialmente en la economía. De pueblos de cazadores nómadas pasaron a convertirse en un pueblo ganadero con tendencias sedentarias. La permanente guerra contra los españoles no impidió la adopción de costumbres y relaciones sociales. Sin embargo, donde la guerra tuvo mayor influencia fue en la demografía . Del millón de indios que habitaban el territorio Chileno en 1540, hacía 1570 restaban apenas 600.000.-
La capacidad guerrera de los mapuches alcanzó un desarrollo tan elevado que hacia comienzos de 1600 los araucanos unidos habían derrotado prácticamente a los españoles y, en sus territorios liberados, construyeron un poder político alternativo. Los españoles fueron prácticamente obligados por los indios a parlamentar de pueblo a pueblo. Puede decirse sin exagerar que en Chile, durante el periodo colonial, se estableció una suerte de poder dual, geográficamente delimitado. Al sur del Río Bio-Bio, los araucanos reestructuraron una verdadera república indiana basada en una cultura militar. Así por ejemplo, a partir de los seis años los niños aprendían el uso de las armas y el manejo del caballo .
Pero no todo fue guerra en el periodo colonial. También hubo periodos de tensa coexistencia pacífica entre españoles e indios. Además de intercambio de mercancías, tuvieron lugar adopciones de costumbres por ambos bandos, las que fueron transformando radicalmente la personalidad étnica de los mapuches. Por ejemplo, a lo largo del siglo XVIII la economía mapuche se reafirmó como ganadera. Con la intensificación del comercio fueron exteriorizadas normas cambiarias dentro de las propias comunidades.
La fijación a espacios determinados, así como las exigencias derivadas del comercio externo, obligaron a los mapuches a una práctica intensiva de la agricultura. En lo político, tanto la guerra como la ganadería y la agricultura, incidieron en el fortalecimiento de los caciques locales. No obstante, nada de eso obligó a los mapuches a adoptar la propiedad privada sobre los medios de producción. En lo esencial, la estructura económica mapuche continuó siendo igualitaria, con fuertes tendencias colectivistas . Es posible decir entonces que, en virtud de las tres actividades mencionadas, el pueblo mapuche reencontró un lugar en la sociedad colonial. Por esas razones, no hay que extrañarse que cuando llegó el momento de la independencia del estado chileno respecto al español, los mapuches no la apoyaran mayoritariamente. los mapuches, efectivamente presentían que un nuevo estado significaría la reestructuración de todo el sistema de relaciones externas que había contraído y eso, a su vez, significaría incurrir en nuevas alteraciones interétnicas .
La actitud desconfiada de los mapuches contrastaba aparentemente con la de los mentores de la independencia nacional, quienes en su entusiasmo antiespañol habían reconstruido una imagen de lo indio que representaba simbólicamente las fuerzas vitales de la nación oprimida .
Si bien las guerras de independencia fueron relativamente breve, el periodo de consolidación de los sectores criollos en el poder se extiende a lo largo de todo el siglo XIX. Eso se explica por las profundas divisiones ideológicas y económicas que existían entre ellos. quizás debido a que estaban demasiado ocupados con ellos mismos, los criollos no diseñaron una política coherente en relación a los indios, quienes, desde Temuco al sur, pudieron gozar de cuarenta años de paz en los cuales lograron consolidar sus instituciones internas. Al no poder, o no querer organizar el estado sus relaciones con los mapuches optó por delegar el poder a caciques locales, vieron fortalecidas las posiciones que habían alcanzado en la sociedad colonial. No exageramos al afirmar que durante esos años los mapuches practicaron formas de autogobierno, recreando no tanto una etnicidad sino que, de hecho, una nacionalidad. Chile llegó a ser así, en la práctica, un país con dos naciones: la chilena y la mapuche. Esto no quiere decir que los mapuches se hubieran cerrado a las influencias externas. Por el contrario mostrando gran flexibilidad, continuaron apropiándose, selectivamente, de elementos culturales ajenos .
Recién los mapuches entraron en un proceso de enclaustramiento cultural cuando tuvo lugar la que aquí denominamos "segunda conquista", y que en los manuales de historia se conoce como "la pacificación de la Araucanía". De hecho, la Araucanía se había autopacificado cuando los peligros externos no eran tan evidentes.
Hasta 1860 aproximadamente, los mapuches no habían permanecido ajenos a los conflictos que tenían lugar en la llamada "sociedad chilena". Por lo general, tendían a apoyar a todas aquellas fuerzas provincianas que se movilizaban en contra del gobierno central. Los mapuches, al igual que otros sectores de la sociedad chilena, utilizaron las "guerras civiles" del siglo XIX para renegociar sus propios intereses con el estado, incluso, como ocurrió en 1851, los mapuches se levantaban ocasionalmente en armas, pero lo hacían no tanto en su condición de mapuches sino en la de campesinos, en contra del poder central. Fue también a partir de la década de los cincuenta cuando empezó a llevarse a cabo "la segunda conquista". Este hecho coincide, como lo ha hecho notar J. Bengoa, con el proceso de "ocupación de los interiores" que tenía lugar en muchos países de la tierra, con lo que se prueba al mismo tiempo que el colonialismo interior que recién hoy observan algunos sectores indigenistas, no es contradictorio sino complementario con el colonialismo externo. No es casual tampoco que la "segunda conquista" se haya realizado en el mismo periodo en que Chile inicio una campaña de expansión contra Bolivia y Perú. En efecto, desde hacía algún tiempo, los latifundistas de la zona central esperaban únicamente la ocasión propicia para apoderarse de las tierras araucanas. Por esas razones, no vacilamos en afirmar que con los ataques militares al pueblo mapuche se escribieron algunas de las páginas mas negras de la historia de Chile. Los mapuches fueron literalmente masacrados. Los militares, fuera de control, se entregaron a una verdadera orgía de sangre. Hasta la capital, Santiago, llegó el eco de las masacres y algunos de los parlamentarios y periódicos, así como fracciones del clero, elevaron voces de protesta. demasiado tarde. Las tropas comandadas por Cornelio Saavedra, quien en algunos libros de historia aparece como un héroe, llevaron a cabo lo que no pudieron realizar las tropas españolas en todo el periodo colonial. No por azar, en esos años fue intentada poner de moda en algunos círculos intelectuales la contradicción civilización-barbarie y con la inmolación del pueblo mapuche, el estado chileno pretendía hacer su entrada en una modernidad a la cual, hasta ahora, todavía no tiene acceso.
Si llama la atención la infinita crueldad con que fueron sometidos los mapuches más sorprende todavía la capacidad de ese pueblo para sobreponerse a la situación y continuar existiendo como tal. Por de pronto, asumieron su condición de derrotados y aceptaron parlamentar y negociar con "los vencedores". Los mapuches, hacía 1870, captaron que la tarea que tenían por delante ya no podía ser impedir la ocupación de sus tierra, sino impedir que esa ocupación fuera total. Poco a poco iban aprendiendo a manejar un arma que durante el siglo XX utilizarían activamente: la política.
Sin embargo, antes de pasar a la fase de la adaptación política, los mapuches jugaron su última carta para conservar su identidad nacional. En 1881 tuvo lugar la insurrección general del pueblo mapuche. Como en los tiempos de la conquista, volvieron a luchar hasta la muerte. Fue el canto del cisne. Derrotados, aunque existiendo, los mapuches intentarían reubicarse en el nuevo orden de cosas, Esta vez no ya como una nación sino como pueblo. Eso quiere decir que, hasta nuestros días, los mapuches no vivirían en una cultura de la guerra sino, lo que es parecido, pero distinto, en una cultura de la resistencia. Las reducciones en que fueron encerrados expresan, como el nombre lo indica, una nación reducida.
Nuevamente los mapuches emprendieron una tarea a la que ya están acostumbrados: redefinir sus relaciones ínter y extra étnicas.
La radicalización transformó socialmente a los mapuches -escribe J. Bengoa -. Se recortó un espacio de producción y de reproducción y debieron cambiar costumbres, hábitos productivos, sistemas alimentarios, en fin, todo su mundo cultural se transformó en una sociedad agrícola de pequeños campesinos pobres, en que los cultivos de subsistencia y la ganadería en pequeña escala será hasta hoy la base de su mantención. una suerte de campenización forzosa fue lo ocurrido a esta sociedad .
Ahora bien, definido su lugar social dentro de un campesinado marginal y pobre, los mapuches, advirtieron que su pertenencia "ciudadana" a la nación Chile ya era un hecho consumado, entraron a organizarse a fin de lograr algunas reivindicaciones mínimas, en términos sociales como campesinos, y en términos políticos como pueblo. En esa orientación han demostrado poseer una extraordinaria capacidad para la negociación política pues han sabido unir, mucho mejor que muchos teóricos la cuestión étnica con la cuestión social. De acuerdo alas circunstancias han desdoblado su personalidad apareciendo en la escena a veces como campesinos, a veces como indios y, cuando las buenas condiciones se dan, como ambas a la vez.
El ascenso de los sectores medios, el surgimiento del movimiento obrero y el auge de las movilizaciones campesinas, son rasgos que marcan la historia social de Chile en los comienzos del siglo XX. En el marco determinado por esa nueva constelación, los mapuches comenzaron a contraer alianzas con sindicatos obreros y campesino, pero sin descuidarlos mecanismos de autorepresentación. Así, en 1910, fue fundada la primera organización política auténticamente mapuche: la "Sociedad Caupolicán Defensora de la Araucanía". Sus fundadores fueron en su mayoría, profesores mapuches de escuela y mapuches residentes en las ciudades. Debe ser destacado que la emigración de algunos a las ciudades, y la formación profesional que pudieron alcanzar algunos hijos de caciques, no los ha desindianizado como ha ocurrido en otros países, sino que por el contrario, han servido para crear "enclave urbanos de representación étnico cultural. El caso de los mapuches urbanos muestra claramente como el tema de la indianidad no es exclusivamente como ha querido ser permanentemente presentado, incluso por simpatizantes de la causa indígena.
La Sociedad Caupolicán, a veces apoyada por los partidos de izquierda, logro existir durante más de veinticinco años denunciando los atropellos cometidos a los indios, así como reclamando derechos sociales y políticos. La permanencia constante de la actividad política de los mapuches hizo posible inclusive que a comienzo de los años veinte, fuese llevado al parlamento el primer representante mapuche. También en esos años fue fundada la "Federación Araucana" de marcado carácter indianista y anti-integracionista. Esa organización se planteó como tema principal la defensa delas tradiciones culturales y religiosas de los mapuches, lo mismo que la lucha por el mantenimiento de sus estructuras interétnicas, como es el caso de la poligamia, estructura muy importante, pues a partir de ella las diversas comunidades locales, mediante la representación casilla, realizan importantes alianzas. La Federación fue la más radical en sus exigencias. Hacia los años treinta, periodo de efervescentes movilizaciones sociales, llego a plantear como estrategia la formación de una República Araucana dentro de la nación chilena.
No obstante, los temas más recurrentes de la política mapuche a lo largo del siglo veinte han sido el de las relaciones de propiedad, la consiguiente defensa de la autonomía territorial de las comunidades y la autonomía cultural. Para entender el sentido de tales temas hay que recordar que el estado concibió el establecimiento de reducciones sobre la base de un sistema mixto, mediante el cual se confiere títulos de propiedad ("Títulos de merced") a los caciques quienes los administraban dentro de las comunidades . De este modo han sido mantenidas en Chile las tradiciones colectivas de los indios, al mismo tiempo que han sido fortalecidos los poderes locales de los cacicazgos. desde los años treinta, empero, viene observándose una tendencia a imponer definitivamente la propiedad dentro de las comunidades, lo que en la practica significaría que las propias comunidades dejarían de existir. Es por esas razones que la defensa de las comunidades ha sido la principal consigna de las luchas indígenas de presente siglo en Chile. Sin embargo incluso con la imposición de la propiedad privada, los mapuches se las han ingeniado para mantener formas colectivas en las relaciones de trabajo, como la "vuelta a mano" o ayuda de uno al otro sobre la base de una eventual restitución en el futuro .
En su lucha esencialmente defensiva, los mapuches aprendieron a utilizar los mecanismos populistas caracterizaron la actividad política chilena hasta los años setenta. Por ejemplo, han sabido negociar sus votos políticos estableciendo relaciones de clientela política con diferentes partidos sin fijar adhesiones definitivas con ninguno de ellos. Así, en 1939, durante el periodo de los frentes populares, lograron que se constituye un frente único araucano que fue reconocido por el estado. Durante el periodo populista del Gral. Carlos Ibáñez (1952-1958), lograron transformar la Sociedad Caupolicán en una organización muy amplia llamada "Corporación Araucana". En ese mismo periodo fueron elegido dos diputados mapuches quienes dieron forma legal a una serie de reivindicaciones indígenas, como la ampliación de los sistemas de salud, de escolaridad de servicios públicos. De igual manera fueron logrados los reconocimientos de muchos títulos de propiedad agraria, que hasta entonces solo poseían una aceptación informal.
Pero el juego político no solamente implicó ventajas al pueblo mapuche. También la adhesión al sistema partidario trajo consigo bastantes divisiones ideológicas dentro de las comunidades tanto el partido Demócrata Cristiano (PDC) como los Partido de la Izquierda Marxista, los cuales plantearon la subordinación de la cuestión étnica a la cuestión social. En ese sentido la izquierda Chilena no se ha diferenciado dela de otros países latinoamericanos, por lo menos en dos puntos. El primero es su obsesión modernista, de acuerdo a la cual todos los sectores "marginales" han de ser incorporados en la lógica del "crecimiento", del "progreso" y del "desarrollo". El segundo punto es su obsesión clasista, de acuerdo a la cual las luchas étnicas carecen de especificidad dado que constituyen sólo "formas secundarias de lo social".
Por medio del tradicional sistema de cooptación tanto el PDC como los partidos izquierda integraron a sus filas mapuches con formación profesional (especialmente profesores de escuela ) e incluso caciques. Atrayendo a los mapuches con más influencia, tales partidos lograron captar la adhesión de muchas comunidades para sus "planes de desarrollo", principalmente para realización de reformas agrarias cuyos signos industrialistas y tecnicistas no consideraban siempre el sentido comunitario y tradicionalista de las reivindicaciones indígenas. Así, poco a poco, tiene lugar, en nombre de la defensa del pueblo mapuche, un progresivo deterioro de sus comunidades, cuyo golpe de gracia le sería propinado por el dictador Augusto Pinochet en 1978. Pero ya en 1966, apenas 322.916 araucanos vivían en sus comunidades. El año 1976 se calcula que más 150.000 mapuches vivían en las principales ciudades de Chile, razón de más para pensar que el tema indígena no es puramente agrario .
Sin embargo, también debe ser dicho que con el torbellino político que desataron los procesos de reformas agrarias, muchos mapuches, casi intuitivamente aprovecharon la nueva coyuntura para iniciar una campaña de "recuperación de tierras", no ausente de enfrentamientos armados con terratenientes y con la policía . En muchos casos, bajo los signos dela "lucha de clase" los mapuches llevaban a cabo en verdad "movilizaciones étnicas" ,estableciendo alianzas incluso con partidos extraparlamentarios de izquierda como el MIR, que no compartía los principales puntos del programa agrario del gobierno de la Unidad Popular (1970-1973). En esas luchas los mapuches recuperaron parte de sus olvidadas tradiciones (o quizás las reinventaron) y realizaron convocatorias y fiestas cuyo exacto sentido era incomprensible para todos los técnicos agrarios y para los dirigentes de los partidos citadinos. Dicho en términos generales, tanto la izquierda como el PDC, pese a las buenas intenciones de algunos de sus personeros, raramente entendían el carácter y sentido de las movilizaciones mapuches pues en los territorios ganados a los terratenientes, o intentaban establecer cooperativas capitalistas agrarias o haciendas estatales, pero casi nunca las antiguas comunidades.
La enorme capacidad de movilización de que dio muestras el pueblo mapuche en el periodo de "la lucha de clases" es una de las razones que explica la violencia con que procedió la dictadura militar en contra de sus organizaciones. Miles de indios fueron asesinados, hechos prisioneros, o enviados al exilio. no fue ninguna casualidad que en la provincia mapuche de Cautín la represión haya sido aún más fuerte que en el resto del país. El año 1978 el dictador Pinochet se propuso terminar para siempre con el problema indígena" en Chile dividiendo y parcelando las comunidades que restaban. Pocas veces un gobierno ha ostentado un más claro Propósito etnocida que el de Pinochet.
En la lógica de la dictadura, el exterminio del pueblo mapuche aparecía como algo coherente. Desde el punto de vista económico ultraliberal que profesaba el régimen una economía que no se rigen absolutamente por leyes del mercado debe ser considerada una anomalía y, por tanto debe ser erradicada. Además, según el criterio geopolítico que sustentaba la dictadura, conceptos como "nación multiétnica" o "estado binacional" o simplemente "pluralismo cultural", son verdaderas aberraciones por cuanto atentan contra el estrecho concepto de la "seguridad nacional". Así se explica que después del exterminio físico, la dictadura haya pasado a la fase del exterminio jurídico; esto es, a la chilenización forzosa del pueblo mapuche. El inciso último del articulo I de la ley (Nº) 2568 que suprimía las comunidades, establece:
A partir de la inscripción en el registro de propiedad del conservador de bienes raíces de las hijuelas, resultado de la división, las reservas (o reducciones) dejaran de ser consideradas tierras indígenas e indígenas sus dueños o adjudicatorias.
Pero como ya ha sido dicho, los mapuche aprenden siempre de sus experiencias. Posponiendo las divisiones políticas que mantenían durante el periodo democrático, decidieron unirse en defensa de la preservación delas comunidades. Por otra parte, si antes habían definido un sistema de alianzas con los partidos reformistas y de izquierda, durante la dictadura sellaron un pacto tácito con la iglesia católica, teniendo así lugar un reencuentro entre aquellas iglesias que rompían con su pasado oligárquica y aquel pueblo que con mucha fuerza había defendido sus propias tradiciones religiosas, aun aquellas incrustadas o subsumidas en el cristianismo impuesto. Quizás por primera vez, el encuentro con la iglesia no se traducía en nuevas formas de "aculturación". Por el contrario, frente a la amenaza común los mapuches han reconstruido antiguas tradiciones, revitalizando instituciones como la de la "machi", que ya se pensaba pertenecían solo al recuerdo.
Al mismo tiempo que se mantenían unidos en la defensa de su economía y de su cultura, los mapuches descubrieron que a nivel internacional se había desarrollado una nueva sensibilidad frente a los temas étnicos. Los fracasos generalizados de las vías de desarrollo modernizante en América Latina han abierto nuevos canales de expresión a los indios latinoamericanos, los que utilizan cada vez más activamente. Es en ese marco que los mapuches, recurriendo a su antigua sabiduría política, tejen nuevas estrategias de sobrevivencia que van desde la recuperación de los territorios arrebatados, hasta presionar por el reconocimiento de lo que son (o han llegado a ser): un pueblo .
De la aceptación de los mapuches como un pueblo en una nación depende también la futura identidad, nacional y política de Chile. Nacional, porque poco a poco comienza a saberse que una nación no solo no excluye la diversidad, sino que además ésta es una condición para su existencia. Política, porque mediante la marginación de pueblos y culturas, nunca podrá hablarse seriamente de democracia. Ni en Chile ni en ningún país.
... Los mapuches muestran, entre varios otros ejemplos, como hoy los pueblos indios no solamente se definen en relación a si mismos , sino en un permanente proceso de intercambio con "el mundo exterior ". Entre esos intercambios no queda descartada por cierto, la posibilidad de conflictos violentos. La reproducción de los antagonismos que plantea el proceso de resistencia de los pueblos indios, define al mismo tiempo la multiplicidad de las alianzas sociales y políticas que ellos deben contraer. y a través de esos complejos mecanismos que definen los enfrentamientos y las alianzas, los pueblos y culturas indias elaboran sus proyectos . De la misma manera , la redefinición del porvenir les entrega nuevos medios para reentender y reinventar el pasado y nuevamente proyectarse utópica y políticamente . La indianidad es un proyecto: siempre redifinible: siempre cambiable , y en él se interiorizan las derrotas y los fracasos, pero también los éxitos que los gran los indios en sus incesantes procesos de definición histórica. Ahora bien, precisamente a partir de estas observaciones se afirma nuestra impresión inicial en el sentido de que ninguna etnia existe fuera de su propio proceso de constitución. La etnia es también la historia de una etnia
(De su libro: "El Discurso de la Indianidad" . La cuestión indígena en América Latina".Ediciones Abya - Yala. Colección 500 años, Nº 53. Quito, Ecuador. Junio de 1992. Págs. 120 - 132. )
http://www.encuentroindigena.cl

References: artículo 13
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Artículo 1

Artículo 13

Artículo 19
 resolución 

Artículo 20

Artículo 22
 artículo 13

Artículo 23

Artículo 26

Artículo 27