Source: https://www.unidadvictimas.gov.co/en/node/125
Timestamp: 2019-07-19 00:13:24+00:00

Document:
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AMUCI El Zulia
La Asociación de Mujeres Campesinas e Indígenas de El Zulia (AMUCI El Zulia, Norte de Santander) se crea en 1985. El 17 de diciembre de 1992 recibe la Personería Jurídica mediante Resolución 01110 entregada por el Ministerio de Agricultura. Es una organización gremial del género, de servicio social y sin ánimo de lucro, constituida por las asociaciones municipales de mujeres campesinas e indígenas cuyas asociadas estén vinculadas al área rural y urbana, que adelanten actividades relacionadas con las producción y comercialización agrícola, pecuaria, artesanal, minera, pesquera, de mercadeo y oficios afines, o que hayan sido desplazadas por la violencia. La asociación llegó a contar con más de 300 asociadas distribuidas en 17 veredas. En la actualidad, está compuesta por 81 personas, aproximadamente.
AMUCI El Zulia ingresa a la ruta de Reparación Colectiva mediante la modalidad de oferta, en el año 2012, siendo reconocida en el Registro Único de Víctimas mediante Resolución No. 2013-49173 del 18 de junio de 2013. Posteriormente, se desarrollan las fases de Alistamiento y Diagnóstico del Daño. Tras la concertación entre la Unidad para las Víctimas y la Asociación, es aprobado el Plan Integral de Reparación Colectiva en sesión del 08 de octubre de 2013 del Comité Territorial de Justicia Transicional (CTJT), siendo modificadas dos medidas en el CTJT de noviembre de 2014.
Descripción sobre el proceso que se lleva a cabo con el sujeto y estado de la ruta de reparación colectiva
Desde la aprobación del PIRC, se han implementado las siguientes medidas:
Fortalecimiento organizativo: A través de la Resolución 00427 de 2016 la organización ejecutó 90 millones de pesos entregados por la Unidad para las Víctimas, realizando actividades previamente concertadas, entre los meses de junio y diciembre, en los siguientes componentes: Convenio con el Sena para formación en manejo de Excel, Word e inicios contables; Ejecución del plan de Acción del componente de Fortalecimiento organizativo de la estrategia Entrelazando; Adquisición de elementos requeridos para el buen desarrollo de las actividades propias de la organización; Formación y formulación de 3 proyectos relacionados con los objetivos de la organización; Acto de cierre (encuentro con organizaciones sociales, rueda de prensa, mesa de trabajo institucional, acto simbólico).
Sede: En diciembre de 2015, la Unidad para las Víctimas efectuó el pago del inmueble elegido por la organización. Así mismo, se entregó la dotación requerida con el apoyo de Consejo Noruego para Refugiados, Casa Ensamble, GIZ y otros aliados.
Acto público de perdón y dignificación: a través de los actos llevados a cabo con el apoyo de la Unidad para las Víctimas y otras entidades, en 2014, 2015 y 2016.
Construcción de un monumento en el parque principal de El Zulia, donde se destaque la labor de Martha Hernández como lideresa-fundadora: tras concertar con la organización, la Unidad para las Víctimas desarrolló dos acciones para dar cumplimiento a esta medida: mural y placa en homenaje a Martha Hernández y a las mujeres campesinas.
Actualmente, están en proceso de implementación las siguientes medidas:
Proyectos productivos: A través del convenio 1448 de 2014 entre la Unidad para las Víctimas, la Gobernación de Norte de Santander y la Alcaldía de El Zulia, se llevó a cabo la primera fase del proyecto productivo de cárnicos. La organización cuenta con un predio (planta de transformación y zona de cría de cerdos), así mismo, ha contado con capacitación (OIM y SENA) y dotación (OIM). A través de la Resolución 00427, se formularon los proyectos que darían continuidad a la implementación de la medida en temas de cárnicos, aves, huevos y hortalizas.
Implementar la medida de rehabilitación comunitaria y reconstrucción del tejido social Entrelazando: A cargo de la Unidad para las Víctimas se ha implementado formación e implementación del componente “Fortalecimiento Organizativo”. Se realizó formación en “Iniciativas de Memoria”, quedando pendiente su implementación. Para 2017, se planea desarrollar formación e implementación de los componentes “Imaginarios, Incidencia Social y Duelos Colectivos”.
Restitución del predio: La solicitud ha sido presentada ante la URT para su evaluación y Registro, en caso de proceder.
Legalización del predio en El Mestizo: en trámite ante la Alcaldía Municipal de El Zulia.
Programas de atención en prevención y promoción en salud: Se dio inicio a la implementación de esta medida a través de la Estrategia de Recuperación Emocional, llevada a cabo por la Unidad para las Víctimas. Esta acción se complementa con la atención por parte del ente territorial.
Documentar (Memoria histórica) / Reconstrucción de la memoria / Recuperación de prácticas sociales y culturales: En el marco de esta medida se han desarrollado acciones por parte de GIZ, consistentes en: línea de tiempo (construida participativamente y ubicada en la sede), video de la historia de la Asociación, museo de la memoria (tejiendo la memoria) y recuperación del grupo de danzas.
Asociación de Mujeres Afro por la Paz – AFROMUPAZ
La Asociación de Mujeres Afro por la Paz – AFROMUPAZ, es un colectivo de jóvenes, hombres y mujeres que se auto-reconocen como afrocolombianas víctimas del conflicto armado. Sus integrantes son, en su mayoría, madres cabeza de hogar que cuentan con un reconocimiento público y un posicionamiento político en materia de defensa y promoción de los derechos humanos de la población víctima del desplazamiento forzado en la ciudad de Bogotá. Con más de diez años de experiencia en el ejercicio de una labor social y humanitaria, AFROMUPAZ ha dirigido su trabajo en el territorio a la protección y defensa de los derechos de las mujeres, especialmente de las mujeres víctimas de violencia sexual y otras formas de violencia basada en género, en el marco del conflicto armado, ejerciendo una labor de denuncia e incidencia política por una vida libre de todo tipo de violencias, a partir de los saberes étnico-ancestrales.
La organización estuvo constituida aproximadamente por unas 500 familias en todo el país, en la actualidad este número ha disminuido y en Bogotá se cuenta actualmente con alrededor de 70 núcleos familiares. AFROMUPAZ está integrada en su mayoría por mujeres afrocolombianas que han tejido el significado de la defensa de los derechos humanos de las mujeres a partir de las experiencias personales, colectivas y organizativas que antecedieron el desplazamiento forzado, pero que a partir de su ocurrencia se convirtieron en fuente de supervivencia. Si bien resaltan la importancia de los aprendizajes derivados del compartir con otras mujeres y con otras organizaciones que también defienden los derechos de las mujeres víctimas, posicionan la construcción propia que tienen de esa fuerza denominada “el feminismo negro”, aquel que entiende a la “mujer, como testimonio de poder”, y que se encuentra presente en la historia misma de la liberación antiesclavista.
AFROMUPAZ a través de su trabajo de incidencia y gestión de ayudas humanitarias, apoyó iniciativas productivas en donde se comercializaban productos de las mismas mujeres, y actividades con la comunidad en sus comedores comunitarios, facilitando su inclusión en los diferentes programas creados por la organización para atender a madres gestantes, menores de edad, jóvenes, y adultos(as) mayores, trabajo que se vio multiplicado no solamente en Usme, sino en otras localidades.
Sus ejes de trabajo político, organizativo y cultural están integrados como un todo y los identifican así con sus propios saberes ancestrales, en lo psicosocial está la estrategia “La huerta al perejil”; en lo productivo está “Expomingueras”; y en lo político el Seminario “En cuerpo y cara de Mujer”.
Descripción sobre el inicio del proceso
La presentación formal de la Ruta de Reparación Colectiva a la organización, se realizó en una primera jornada de acercamiento el 25 de febrero de 2014, y posterior a esto, en el mes de abril, se hizo la firma del acta de voluntariedad y conformación del Comité de Impulso, integrado por doce (12) personas de diferentes localidades de Bogotá, con una fuerte presencia de jóvenes y dos hombres, quienes hacen parte activa del proceso, a pesar de ser una organización mayoritariamente de mujeres.
El 29 de abril del 2014, con el comité de impulso, se realizó la toma del Formato Único de Declaración – FUD para la solicitud de inscripción en el Registro Único de Víctimas-RUV como Sujeto de Reparación Colectiva. Ese día se concretaron dos encuentros más con el Comité de Impulso con el objetivo de definirse el procedimiento a seguir para elaborar el diagnóstico del daño, así como la metodología, la convocatoria, los lugares de realización y demás aspectos logísticos.
El diagnóstico del daño se hizo en el mes de junio de 2014 en tres sesiones con un grupo de 65 personas aproximadamente. En este documento de diagnóstico del daño se pueden identificar los principales hechos victimizantes sufridos por el colectivo: violencia sexual-tortura, secuestros y retenciones, homicidios, amenazas persecución y ofensas verbales, desplazamiento forzado y desplazamiento forzado intraurbano, destrucción y robo a bienes de la organización. Estos hechos sufridos y la violación de derechos individuales y colectivos han generado entre otros, los siguientes daños:
Daño político, al tejido social y la identidad de la organización
Daño frente a la identidad cultural
Daños sobre la propiedad y el patrimonio económico de la organización.
Daño en el bien jurídico de seguridad y acceso a la Justicia
Daño Psicosocial y a la integridad física y emocional de las mujeres
Durante julio y agosto de 2014 se sistematizaron las herramientas aplicadas para luego usarlas como insumos en la construcción del documento de diagnóstico del daño, revisado y complementado por AFROMUPAZ, el equipo de la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas, la ACDVPR con quienes se trabajó en todo el proceso de reparación colectiva de la organización y el equipo de la Delegada para los Derechos de las Mujeres y los Asuntos de Género de la Defensoría del Pueblo.
En septiembre de 2014, se presenta a la organización en espacios concertados para tal fin, la ruta de reparación individual y de retornos y reubicaciones por parte de la Unidad para las víctimas.
En octubre de 2014 se lleva a cabo el alistamiento institucional, además de la socialización de los resultados del diagnóstico del daño. También, se realiza la formulación del Plan Integral de reparación colectiva.
Durante enero y febrero de 2015 se reúne al comité de impulso, con el fin de realizar ajustes pertinentes al Plan Integral de Reparación colectiva, quienes validan finalmente la formulación.
Entre febrero y abril de 2015 se lleva a cabo alistamiento institucional y es el 24 de abril en el marco del comité de Justicia Transicional Distrital en donde se aprueba el Plan Integral de Reparación colectiva de AFROMUPAZ presentado por la Unidad para las víctimas como coordinador del SNARIV, con el apoyo de la Alta consejería para los derechos de las víctimas, la paz y la reconciliación.
AFROMUPAZ se encuentra en fase de implementación del PIRC, en el marco de la cual cabe destacar la articulación entre las entidades del Distrito y las entidades a Nivel Nacional, logrando:
Acompañamiento jurídico de la Defensoría del Pueblo a la organización.
Apoyo en la formulación de una propuesta de protección colectiva, presentada ante el CERREM.
La Secretaría de la Mujer ha desarrollado un proceso de formación en el marco de la estrategia de protección a lideresas.
Implementación de la estrategia de reparación integral a mujeres víctimas de violencia sexual, por parte de la Unidad, con el grupo de mujeres identificado al interior de la asociación, previa concertación con Afromupaz.
Implementación de los 14 pasos de la Huerta al Perejil - AFROMUPAZ adaptado para jóvenes de la organización.
Implementación de la estrategia de rehabilitación "La Tiña del Rebulú": Huerta al Perejil - AFROMUPAZ adaptado para hombres de la organización.
Implementación de la estrategia de rehabilitación basada en verdades ancestrales “Huerta al Perejil” - AFROMUPAZ para mujeres.
Avance en la implementación de la estrategia “Entrelazando”, construida de manera participativa.
Apoyo a la organización para la realización del Congreso intercambio por la Paz, en Cuerpo y Cara de Mujer, durante 2015 y 2016 y los encuentros preparatorios.
Apoyo para el desarrollo de campañas anuales que promuevan los cambios en los imaginarios y patrones históricos de discriminación racial y de género, dirigidas a la visibilización, eliminación y re significación de imaginarios bajo la múltiple discriminación en tanto víctimas - mujeres-afros - orientaciones sexuales no normativas.
Avance en el Fortalecimiento organizativo a través de formaciones, talleres y/o foros.
Avance en la recuperación de prácticas culturales e identitarias tales como: fiestas patronales, festividades (San Pachito), ritos funerarios, ritos de nacimiento, entre otras.
Realización de jornadas de documentación y gestión para el avance en la ruta de reparación individual de las personas que integran el Sujeto.
Apoyo para el Fortalecimiento a la estrategia productiva denominada “EXPO-Mingueras – AFROMUPAZ”.
Avances en el fortalecimiento organizativo a través de acompañamiento y asesoría a nivel administrativo y jurídico que permita el saneamiento de la organización.
Socialización e impulso de la ruta de retornos y reubicaciones de las personas que integran el Sujeto.
Gestiones para el impulso de la formulación e implementación de una estrategia de sanación para niños y niñas que promueva su reconocimiento como sujetos de derechos, el goce efectivo de estos y la protección integral.
Asociación de Mujeres Productoras del Campo (ASOMUPROCA)
La Asociación de Mujeres Productoras del Campo fue constituida desde el año 1996 en el municipio de Ciénaga, en el Departamento de Magdalena, inicialmente con 89 integrantes provenientes de los municipios de Barranquilla, Ciénaga, Soledad, Sitio Nuevo, Rio frio, Santa Marta, Fundación, El Retén, Pivijay, Aracataca, Media Luna, Valledupar, El Paso y Bellavista, organizadas en torno a la exigencia del derecho a la propiedad de la tierra por parte de las mujeres.
Actualmente ASOMUPROCA se encuentra conformada por 75 mujeres, en su mayoría residentes en los municipios de Ciénaga, Puebloviejo y Aracataca, y con integrantes a nivel nacional. La organización cuenta con un amplio reconocimiento a nivel local, nacional e internacional por parte de organizaciones, redes, espacios de la sociedad civil, entidades estatales y organismos internacionales encargados de la protección de los derechos humanos de las mujeres. La Asociación ha continuado su lucha en la exigibilidad de derechos, incluyendo la exigibilidad de la implementación del proceso de reparación integral, de sus integrantes individualmente consideradas, del colectivo como sujeto de reparación, y la solicitud de restitución del predio Parcelación los Playones.
Así, entre 2013 y 2014 se realizaron actividades propias de las fases de identificación y alistamiento, en las mismas se logró cumplir con el objetivo de contar con información precisa y suficiente sobre las características del posible sujeto de Reparación Colectiva y avanzar en la concertación de la agenda propia del proceso.
Desde el año 2014, y junto con el reconocimiento en 2015 de ASOMUPROCA como víctima colectiva, se ha venido avanzando en la implementación del programa de reparación colectiva mediante la implementación de herramientas de diagnóstico, desarrollo de acciones de fortalecimiento organizativo y gestión de espacios autónomos de la organización.
El análisis de la información, resultado de las acciones de diagnóstico del daño colectivo, evidenció la necesidad de ser ampliado, por lo que durante el año 2016 se avanzó en la identificación de hechos, daños e impactos, dando cierre al documento diagnóstico del daño a la par que a la formulación y validación con el sujeto de un Plan Integral de reparación colectiva ASOMUPROCA pendiente de aprobación en los Comités Territoriales de Justicia Transicional de asiento de la organización.
Asociación Nacional de Mujeres Campesinas, Negras e Indígenas de Colombia (ANMUCIC)
La Asociación Nacional de Mujeres Campesinas, Negras e Indígenas de Colombia –ANMUCIC es una organización sin ánimo de lucro, de carácter gremial y de género, que surge en la década de los ochenta con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las mujeres rurales. Está constituida por asociaciones departamentales con presencia en: Región Caribe: Guajira, Atlántico, Bolívar, Sucre, Cesar y Magdalena; Región Pacífica: Nariño, Cauca, Valle del Cauca y Chocó; Región Andina: Cundinamarca, Bogotá, Boyacá, Huila, Santander, Norte de Santander, Caquetá, Risaralda y Caldas; Región Amazónica: Meta y Amazonas. De manera reciente se está dando la reactivación de los capítulos departamentales en Antioquia y Arauca.
A su vez, cuentan con asociaciones municipales en más de 70 municipios del territorio nacional. Cada uno de los capítulos departamentales y municipales de ANMUCIC cuenta con líneas de trabajo particular, teniendo un importante énfasis en el desarrollo de proyectos productivos que permitan mejorar las condiciones de vida de las mujeres, así como de fortalecer su autonomía y reconocer su papel en el trabajo en el campo.
Sumado al trabajo relacionado con la tierra; las mujeres de ANMUCIC cuentan con más de 30 años de experiencia en incidencia política y legislativa, aportando de manera significativa en leyes de protección a las mujeres en relación a la tierra, la tenencia de la misma, el acceso a derechos, la erradicación de las violencias, y aportes en el acuerdo de paz FARC – Gobierno en la Habana, específicamente en el reconocimiento de la voz de las mujeres campesinas en la construcción de paz.
Las mujeres de ANMUCIC habían expresado la necesidad de reconocerles la reparación colectiva como un derecho, dadas las múltiples afectaciones que han vivido en el marco del conflicto armado, además del impacto desproporcionado en razón de ser mujeres campesinas, indígenas y afrocolombianas; no obstante, es a partir de la ley 1448 de 2011 que la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas inicia un proceso de identificación y acercamiento con la organización en el año 2013, ingresando como sujeto de reparación colectiva por oferta. De esta manera, el 18 y 19 de mayo de 2013 se reúnen en la ciudad de Bogotá aproximadamente 45 mujeres de la organización pertenecientes a 21 departamentos, donde manifiestan su voluntad de dar inicio a un proceso de reparación colectiva.
Descripción y estado de la ruta
En 2013 conforman el comité de impuso con una integrante por departamento y tres integrantes de la Junta Directiva Nacional quienes actúan como enlace entre dicho comité y la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas.
La primera reunión del Comité se llevó a cabo en julio de 2013, definiéndose el procedimiento a seguir para elaborar los diagnósticos territoriales, así como la metodología, la convocatoria, los lugares de realización y demás aspectos logísticos.
Para la realización del Diagnóstico del Daño, se diseñó un guion de trabajo que fue aplicado en todas las regiones y en el que participaron los equipos de Reparación Colectiva, Grupo Mujer y Género y Estrategia Entrelazando; este proceso contó con el apoyo de la OIM, GIZ y NRC. Las herramientas metodológicas utilizadas para los diagnósticos del daño regionales fueron: cartografías sociales del antes y el después de los hechos victimizantes de la organización, la construcción colectiva del perfil e historia de la organización, círculos concéntricos para la identificación de hechos y afectaciones, herramienta de clima emocional para la identificación del estado de ánimo colectivo, y actividades de cierre y apertura (el abrazo y la hamaca humana). Se realizaron 10 jornadas regionales en las que se convocaron mujeres de 22 departamentos. Así mismo, se realizó, en Ciudad de Guatemala, una jornada que contó con la participación de cinco mujeres de ANMUCIC en situación de exilio en diversos países y dos integrantes del Comité de Impulso.
Para el 2014, se contaba con el diagnóstico del daño y se inició la preparación para la formulación del Plan de Reparación Colectiva, el cual se reglamenta a través de la Resolución No. 0306 del 5 de abril de 2016, contando con un plan que contiene 15 medidas y 61 acciones de competencia de varias entidades del Estado.
En mayo del 2016, se inicia proceso de implementación a través de la medida de fortalecimiento organizativo, con la Resolución No. 0414 de 2016 a través de la cual la organización demostró su capacidad administrativa, política y logística.
Colectivo de Mujeres de Asociación de Afrodescendientes Desplazados (AFRODES)
El Colectivo nace como respuesta a las afectaciones sufridas en el marco del conflicto armado interno por la población afrocolombiana, en específico las mujeres afrocolombianas quienes se vieron obligadas a desplazarse de sus comunidades y territorios de origen para proteger su vida y la de sus familias, afectando así las tradiciones y prácticas culturales que las definen.
El colectivo tiene más de 15 años de existencia y está ligado al proceso organizativo amplio de la Asociación de Afrodescendientes Desplazados. Las mujeres de este colectivo tienen presencia a nivel nacional, específicamente en la Región Caribe: en Cartagena y Guajira; en la Región Sur: en Nariño, Valle del Cauca y Chocó y en la Región Andina: Bogotá, Arauca y Santanderes.
En 2015 se inician acercamientos entre el Colectivo de Mujeres y la UARIV, por lo que en Diciembre de ese año Luz Marina Becerra, representante de la organización, realiza la declaración ante la Defensoría del Pueblo, en la que resalta hechos victimizantes relacionados con desaparición forzada; ejecuciones extrajudiciales; homicidio; delitos contra la libertad e integridad sexual; lesiones personales; tortura o tratos crueles, inhumanos y degradantes; detención arbitraria y prolongada; amenazas a la vida, a la Integridad y a la Seguridad Personal; desplazamiento forzado; discriminación y reclutamientos de niños, niñas y adolescentes.
El 8 de marzo de 2017 se realiza el evento de notificación de la Resolución No. 2016 – 244846 del 22 de diciembre de 2016, a través de la cual se inscribe al Colectivo de Mujeres de AFRODES en el RUV. En esta se hace referencia a dos derechos colectivos que fueron vulnerados:
Derecho a la integridad cultural: Los delitos cometidos por los actores armados en contra de las mujeres del colectivo atentaron contra la dignidad y la libertad de las integrantes del mismo, afectando los objetivos y actividades adelantadas por las líderes y restringiendo la posibilidad del rescate de los valores culturales afrocolombianos y de la defensa de los derechos de las mujeres afrocolombianas víctimas del conflicto armado, lo cual va en detrimento de la pervivencia de las tradiciones.
Derecho a la Autonomía: Las vulneraciones de la integridad cultural como las afectaciones sistemáticas que, de manera individual, sufrieron sus integrantes se configuran como una vulneración a la autonomía.
Grupo Distrital de Seguimiento e Incidencia al Auto 092 “Mujer y Desplazamiento”
El Grupo Distrital de Seguimiento e Incidencia al Auto 092 “Mujer y Desplazamiento” (GDSA 092) es una plataforma de incidencia integrada por mujeres lideresas y delegadas de organizaciones sociales que fueron víctimas del conflicto armado, principalmente de desplazamiento forzado. El grupo consiste en una iniciativa política, social y civil de incidencia, orientado a la exigibilidad de los derechos de las mujeres en el marco del efectivo cumplimiento del Auto 092 de 2008 por parte de las instituciones del nivel nacional y distrital.
El GDSA 092 fue constituido en octubre de 2008 y desde un principio ha contado con el acompañamiento por parte de organizaciones defensoras de derechos humanos de las mujeres.
El Grupo Distrital de Seguimiento e Incidencia al Auto 092 de 2008 “Mujer y Desplazamiento” se dedica específicamente a desarrollar acciones de carácter social y político, mediante la ejecución de talleres y actividades formativas orientadas a la difusión y comprensión del Auto 092 de 2008, el empoderamiento de género y acciones de incidencia política como presentación de informes de incumplimiento a los mandatos constitucionales y elaboración de documentos y agendas de discusión pública. En este proceso han elaborado derechos de petición y tutelas para el cumplimiento de los derechos por parte de las entidades responsables, documentando casos de mujeres a quienes se les han vulnerado sus derechos, han hecho denuncias públicas, movilizaciones y visibilización del trabajo del grupo, han sido protagonistas de participación ciudadana en diferentes espacios autónomos e institucionales, y han participado en la articulación de acciones con otras organizaciones sociales y reuniones de seguimiento a políticas públicas con entidades del Estado.
El Grupo Distrital desarrolla sus actividades en la ciudad de Bogotá, en articulación con las instancias de incidencia del nivel nacional.
El acceso del GDSA 092 a la ruta de oferta de Reparación Colectiva se da por gestión de la Alta Consejería para los Derechos de las Víctimas, la Paz y la Reconciliación de la Alcaldía Mayor de Bogotá. En el año 2013, esta entidad propuso a la Unidad priorizar a este colectivo y en el mes de febrero de 2014, se realizó la presentación de la Ruta de Reparación Colectiva al Grupo.
Alistamiento: Se llevaron a cabo 8 jornadas consistentes en: Tres jornadas de formación con la Escuela de Reparaciones; Presentación de ENTRELAZANDO y ECOS; Sensibilización en enfoques diferenciales y de Género y liderazgos de las mujeres; Presentación de Entrelazando y PAPSIVI componente comunitario. Valores de la comunicación; Taller de ECOS; Balance del proceso y sensibilización en valores femeninos colectivos.
Registro: Se llevó a cabo la toma del FUD los días 20 y 26 de septiembre de 2014, por parte de la Defensoría del Pueblo y el acompañamiento de la Unidad para las Víctimas. La Dirección de Registro y Gestión de la Información decidió INCLUIR al GDSIA 092, mediante resolución de inclusión del 13 de abril de 2015, con No. 2015-55551, la cual fue notificada el 23 de julio de 2015.
Diagnóstico del Daño: Se llevó a cabo entre el 17 de julio y el 13 de agosto de 2015, desarrollando dos jornadas con las integrantes del sujeto y revisión de los documentos entregados por la Alta Consejería para los Derechos de las Víctimas, la Paz y la Reconciliación de la Alcaldía Mayor de Bogotá.
Formulación del PIRC: Esta fase se llevó a cabo entre agosto y diciembre de 2015, elaborando el borrador de matriz. El Plan fue aprobado en Comité Distrital de Justicia Transicional el 1 de diciembre de 2015, incluyendo 10 medidas de reparación colectiva
En la actualidad, el proceso se encuentra en fase de Implementación.
La Mesa LGBT Comuna 8
La mesa LGBT comuna 8, compuesta por 10 personas, es un grupo social que se conformó en el mes de noviembre de 2006, caracterizado por gozar de reconocimiento histórico, tener un proyecto de vida en común, realizar labores sociales, tener reglamentos internos, haber sido víctimas por la naturaleza de su oficio y haber suspendido temporalmente sus funciones como consecuencia de las afectaciones sufridas. Después de realizar diferentes actividades, empezaron las amenazas y hostigamientos por parte de grupos armados ilegales hacia sus integrantes. “Mientras planeábamos el Carnaval por la diversidad nos dijeron que si lo llegábamos a realizar nos iban a tirar una bomba, que iban a volar plumas y sangre”, afirmó Andrés Gutiérrez, líder de la Mesa. La persecución hizo que dos de sus líderes, entre ellos Andrés, se desplazaran de la Comuna. El colectivo, que ha venido trabajando desde 2007, se ha centrado en varios objetivos. Por un lado, buscan la apropiación de lugares en los que la comunidad no ha podido visibilizarse. Por el otro, han creado espacios de participación y formación en el que distintos integrantes han aprendido sobre asuntos de género e identidad.
La Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas incluyó en el Registro Único de Víctimas a este colectivo el 25 de enero de 2016. Este sería el primer caso en Colombia en el que una comunidad LGBTI es reconocida ante el Estado como víctima del conflicto armado.
La Liga de Mujeres Desplazadas es una organización de mujeres de base que surge en 1998 con la misión de luchar por la restitución y defensa de los derechos humanos, individuales y colectivos de las mujeres desplazadas y sus familias, tanto a nivel nacional como internacional; la defensa de los derechos a la protección de la población civil en los conflictos armados; los derechos de la mujer en general y de las mujeres en situación de desplazamiento en particular, en el marco del conflicto.
Actualmente, la organización está conformada por aproximadamente 300 mujeres de diversos rangos de edad, entre sus integrantes hay una diversidad importante en cuanto a su pertenencia étnica incluyendo indígenas, blancas o mestizas y morenas (designación local de personas afrodescendientes) o afrodescendientes. Se encuentran asentadas en los municipios de Carmen de Bolívar, Turbaco, San Jacinto y Cartagena. Entre sus principales logros se encuentra el acompañamiento en el acceso de las mujeres a la justicia, la capacidad de incidencia en espacios de toma de decisiones sobre agendas de género, y el proceso de acceso al derecho a la vivienda en “La ciudad de las mujeres” ubicada en Turbaco.
Teniendo en cuenta los objetivos de la organización respecto de la restitución de los derechos de las víctimas, la Liga de Mujeres Desplazadas, con el liderazgo de sus asociadas y en el marco de la ley 1448 de 2011, buscó la implementación de un proceso de reparación colectiva de la organización que reconociera su estructura y conformación.
La Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas, mediante el liderazgo de la Subdirección de Reparación Colectiva, y con el apoyo de los equipos de Mujeres y Género y de Envejecimiento y Vejez, basados en las características del sujeto de reparación colectiva Liga de Mujeres Desplazadas inició un proceso de identificación y acercamiento por oferta con la organización en el año 2013, para reconocerla como sujeto de reparación colectiva.
Durante el año 2013, se adelantaron acciones de alistamiento, registro, e inició la fase de diagnóstico del daño de la organización mediante jornadas en los municipios de San Jacinto, Turbaco, Carmen de Bolívar y Cartagena. La información recopilada ha sido sistematizada en varios documentos que se consolidaron como insumos del diagnóstico del daño colectivo, documento que pasó un proceso de revisión y ajuste con miras a incorporar los contenidos propuestos por la organización, el documento fue validado por la organización junto con el Plan Integral de Reparación Colectiva que resultó del ejercicio de construcción colectiva a partir de los daños identificados. Actualmente el proceso de reparación colectiva de la Liga de Mujeres Desplazadas, se encuentra en la fase de formulación del plan integral de reparación colectiva pendiente de aprobación en los Comités Territoriales de Justicia Transicional de asiento de la organización.
Narrar para Vivir, en sus propias palabras, es “la red de mujeres víctimas sobrevivientes de la violencia por conflicto armado interno de los 15 municipios de la región de los Montes de María. La organización agrupa a 840 mujeres que decidieron organizarse, desde el año 2000, como estrategia de resistencia civil de las mujeres y como una forma de superación del dolor y de la pérdida del sentido de la vida, y una vía para procesar los duelos postergados por perder a sus seres queridos”.
Su trabajo en la región conformada por los municipios de Córdoba, El Carmen de Bolívar, El Guamo, María La Baja, San Jacinto, San Juan Nepomuceno y Zambrano en el Departamento de Bolívar y por Chalán, Colosó, Los Palmitos, Morroa, Ovejas, San Antonio de Palmito, San Onofre y Tolú Viejo, en el departamento de Sucre, se orienta a visibilizar y promover la participación de las mujeres víctimas de la violencia por conflicto armado en la región de los Montes de María y contribuir a su empoderamiento mediante acompañamiento psicosocial, en procesos de exigibilidad de derechos, acceso a la justicia y reconstrucción de la memoria histórica.
La agencia de las integrantes de Narrar para Vivir en la exigibilidad hacia el Estado colombiano de implementar acciones de protección colectiva frente a las múltiples violaciones a los Derechos Humanos que han sufrido, incentivó que la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas mediante un proceso de constante dialogo, avanzara en la identificación de la organización como un posible sujeto de reparación colectiva en 2013. Dadas las condiciones particulares de este sujeto, su estructura organizativa regional, incidencia y relacionamiento con la institucionalidad, en el marco del proceso de reparación colectiva, las fases de acercamiento, alistamiento y diagnóstico del daño se desarrollaron de forma simultánea entre 2013 y 2014. El plan de reparación colectiva de la Red de Mujeres Narrar para Vivir fue aprobado en 2014 en los Comités Territoriales de Justicia Transicional de Sucre y Bolívar, por lo que se vienen adelantando las fases de implementación y seguimiento del Plan Integral de Reparación Colectiva, conformado por quince medidas.
A 2017, se cuenta con avances significativos en la implementación de Garantías de no Repetición, medidas de rehabilitación, satisfacción y restitución, que se han materializado mediante la confluencia de las entidades del SNARIV y de entidades cooperantes, entre otras, en la entrega y dotación de la sede de la organización, actos de dignificación y recuperación del buen nombre de la organización y sus integrantes, implementación de la estrategia Entrelazando, desde una perspectiva de derechos de las mujeres que reconoce y potencia el trabajo desarrollado históricamente por la organización en el ámbito psicosocial, fortalecimiento organizativo construido de manera participativa, acompañamiento a procesos formativos y de exigibilidad de derechos de las mujeres, formulación e implementación de proyectos, protección colectiva, y acompañamiento a iniciativas de reconstrucción de la memoria histórica de la organización.
La Organización Femenina Popular es una organización social de mujeres de base, sin ánimo de lucro, nacida hace cuarenta y cuatro (44) años en el municipio de Barrancabermeja (Santander), defensora de los Derechos Humanos de las mujeres, cuyo quehacer se materializa en programas y acciones para dignificar la vida de las mujeres y sus familias y contribuir directamente en el cambio o transformación de sus realidades.
Hoy la Organización Femenina Popular tiene una apuesta incluyente por el desarrollo de la región, en donde las mujeres puedan transformar los paradigmas que inciden directamente en la generación de violencias y construir paz con justicia social.
Adicionalmente continúa con la apuesta por la reconstrucción del tejido social fragmentado por la violencia social y política que han tenido que vivir las comunidades durante varias décadas.
En el mes de octubre de 2013, la Organización firmó un acta con la Unidad de Atención y Reparación Integral para las Víctimas, luego de que el Estado colombiano ofertara realizar un proceso de reparación colectiva, con el fin de dar inicio a la etapa de alistamiento de acuerdo con lo regulado por la Ley 1448 de 2011, por la cual se dictan medidas de atención, asistencia y reparación integral a las víctimas del conflicto armado interno, del cual resaltamos en este trabajo:
De manera autónoma realizaron el diagnóstico del daño colectivo de la Organización Femenina Popular y la Propuesta Autónoma de Reparación Colectiva.
Concertación metodológica para brindar solidez al proceso, reconstruir la confianza y verificar garantías de cumplimiento.
Conformación de comité de observación y apoyo internacional al proceso (Embajadas, Agencias de Cooperación, etc.).
Asistencia técnica y política del proceso y retroalimentación con organizaciones sociales y de mujeres.
En la actualidad el proceso se encuentra en fase de Implementación.

References: Resolución 
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