Source: http://www.enarenasmovedizas.com/2012/
Timestamp: 2017-05-28 20:26:07+00:00

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En arenas movedizas: 2012
El fin de año son días propicios para hacer balance. Considerando la situación del Sáhara Occidental, de 2012 yo reseñaría las declaraciones del enviado especial del secretario general de la ONU, Christopher Ross en la escala que hizo en Madrid dentro de su histórica visita a la zona, incluyendo los territorios ocupados por Marruecos y los liberados bajo control del Polisario. Fue en la capital española sin embargo, donde Ross subrayó que este conflicto se ha prolongado “demasiado tiempo”. Sus declaraciones son una advertencia para quienes suelen enarbolar argumentos de supuesta política realista para no obligar a Marruecos a cumplir el derecho internacional y poner fin a una anexión que la comunidad internacional nunca declaró legal: “Aunque para algunos pueda parecer tentador creer que es arriesgado buscar opciones para lograr la paz y que el statu quo al menos es estable, estoy convencido de que eso sería un error de cálculo, especialmente cuando el statu quo está ahora amenazado por el auge de elementos criminales, terroristas y extremistas de la región del Sahel", dijo refiriéndose a las bandas islamistas que han aprovechado el vacío de poder creado por la rebelión Malí para tomar posiciones en el Azawad.” Estos dos últimos mes han sido densos de noticias para el resto del Sahel, donde el conflicto en el vecino Malí ha establecido vasos comunicantes con el del Sáhara Occidental convirtiendo toda la zona en un gran dominó. Por ejemplo, tenemos reciente la visita del primer ministro Hollande a Argelia, haciendo por fin lo que Francia debería haber hecho hace tiempo pero, a pesar de la "liberté, egalité y fraternité" la ha costado 50 años: reconocer que su guerra en Argelia para impedir la independencia de los argelinos fue una salvajada. Pero, ¿habría sido posible este giro sin la preocupación que le ha provocado a los franceses la alianza argelino-estadounidense para oponerse a sus planes de intervención en Malí?La semana pasada el Consejo de Seguridad de la ONU, bajo la presidencia de Marruecos, aprobó una nueva resolución que, por fin, accede en parte a ese deseo francés de volver a poner orden en el norte de Malí al dar luz verde al envío de una fuerza internacional. Pero sólo es en parte, puesto que la resolución todavía no permite que esa fuerza marche hacia el Azawad a acabar con la secesión de los tuaregs ni la insurgencia de bandas islamistas, franquicia de Al Qaeda. Y, por otra parte, Hollande dijo cosas en Argel muy llamativas como, por ejemplo, que su postura sobre el conflicto maliense está ahora en la misma onda que la de los argelinos, es decir, la que considera algo irrealista que se pueda resolver el desorden con una intervención armada. También dijo algo llamativo en relación al conflicto del Sáhara Occidental: que Francia está por una solución basada en las resoluciones de la ONU. ¿Qué habrá querido decir? En Argelia es la pregunta de moda.P. D. Que tengáis todos una feliz Navidad, felices fiestas y entrada de Año Nuevo. Mi belén como véis, está optimista en cuanto al Sáhara Occidental. Por cierto, haciendo guardia al arcángel juro que hay un tuareg con el arco y la flecha en ristre por si algún enemigo intenta desviar a los Reyes Magos de su camino....
del prestigio y autoridad moral necesarios para afrontar los desafíos que impone su convalecencia, el PSOE se ha lanzado a rescatar el pasado para recordar que hoy, 2 de diciembre, se cumplen 30 años desde que
Felipe González, juró ante el rey Juan Carlos, como primer presidente de Gobierno socialista tras haber logrado una mayoría que nunca más se ha vuelto a repetir . El África hispana constituye un buen ejemplo de la trayectoria con el que iba a ser el “Gobierno del cambio”, se convirtió en una gran estafa a la ilusión de sus electores, víctimas de la ingenuidad juvenil y la inexperiencia política tras 40 años de hibernación en una dictadura deplorable y miserable. El
caso más evidente fue el del pueblo saharaui al que Felipe González ya estaba traicionando antes incluso de jurar la Constitución. Siempre que se toca este asunto, es de ley recordar el solemne discurso en los campamentos saharauis donde dijo eso de que él estaba allí para algo más
que prometer, porque eso ya lo habían hecho muchos otros y no se había cumplido. Lo suyo, les dijo a los saharauis, iba a ser lo propio de un gobierno que iba a cortar amarras con el pasado: “Sabemos que vuestra experiencia es la de haber recibido muchas promesas nunca cumplidas. No prometeros algo sino comprometerme con la historia. Nuestro partido estará con vosotros hasta la victoria final”. Este
discurso de 1976 (arriba tenéis el vídeo completo), se ha convertido en
el símbolo de la segunda traición española al pueblo saharaui tras los acuerdos del 14 de noviembre de 1975 con el que el último gobierno de Franco los había entregado, como decía González, a los "gobiernos reaccionarios de Marruecos y Mauritania". Sin embargo, no fue más que uno de los muchos actos de denuncia de los acuerdos de Madrid en una
línea de oposición que Felipe González no alteró hasta su triunfo en las urnas.
Tan claro tenía entonces el PSOE que los mal llamado acuerdos de Madrid eran nulos de pleno derecho que el XXVII Congreso del PSOE adoptó una resolución que ratificaba el comunicado conjunto aprobado en su visita al Sáhara liberado reiterando su denuncia del falso tratado. “Ante la situación planteada en el Sáhara Occidental por el abandono del régimen franquista de las obligaciones que le correspondían como potencia administradora en el proceso de descolonización de este territorio, el PSOE manifiesta su profundo rechazo del acuerdo tripartito de Madrid del
14 de noviembre de 1975, mediante el cual se entregó el territorio a los regímenes marroquí y mauritano…” En
septiembre de 1977, el entonces Secretario General del PSOE, junto al secretario General adjunto del Frente Polisario, Bachir Mustafá Sayed, hicieron público un comunicado en el que se afirmaba que España, como potencia administradora, no podrá extinguir sus responsabilidades mientras el pueblo saharaui no haya obtenido el efectivo ejercicio de su
autodeterminación e independencia. Respaldando a Felipe González estaban otros importantes dirigentes socialistas como Luis Yáñez Barnuevo, Javier Solana y Luis Fajardo. Entonces
no se hablaba de solidaridad sino de vergüenza y obligaciones incumplidas de España. De acuerdo con la promesa que había hecho a los
saharauis de tomar todas las iniciativas posibles en el plano interior y
exterior para anular oficialmente los acuerdos de Madrid, en 1979 González envió a la Mesa del Congreso de los Diputados una proposición no de ley en la que se pedía al Gobierno la denuncia formal del acuerdo tripartito. Durante
esos años de oposición, la oposición socialista denunció al entonces gobierno de UCD de Adolfo Suárez de “irresponsabilidad histórica” e, incluso de corrupción por ratificar el acuerdo pesquero con Marruecos, señalando el peligro que para la seguridad de las islas Canarias supone dar facilidades al expansionismo de un Estado gamberro como es el marroquí. Pero, antes de que Felipe González jurase la Constitución, su ministro de Exteriores Fernando Morán ya había declarado el 30 de noviembre en un claro aviso de lo que iba a venir: “No solamente no haremos nada para desestabilizar al rey de Marruecos sino que realizaremos todo lo que esté en nuestra mano para mantener su estabilidad”. Felipe González en 2009. Marruecos es el país más demócrata del mapa musulmán y no hay explotación ilegal de los recursos saharauis por parte de los invasores del territorio saharaui. Efectivamente,
así fue. La anulación de los mal llamados Acuerdos de Madrid fue enterrada en el olvido con alevosía y premeditación, empezando por el silencio en la prensa bajo su esfera de influencia. Se firmaron nuevos acuerdos pesqueros y se hicieron todo tipo de concesiones a Hassán II, entre ellas obstaculizar la divulgación de las violaciones de los derechos humanos y la campaña a favor de los desaparecidos por la represión marroquí. Sin contar con que Narcís Serra gestionó una venta de armas a Marruecos sin precedentes.Se le echó la culpa de la metamorfosis a la CIA y al
Pentágono. Pero no hay que excluir que, como ocurrió en el caso de Guinea Ecuatorial, también abandonada por Felipe González a la tiranía del sátrapa Obiang, el fenómeno no tuviese que ver con la apremiante necesidad del nuevo gobierno de lograr el apoyo de Francia en la lucha contra Eta, entonces en uno de sus momentos de máximo recrudecimiento, o
la entrada en la Comunidad Europea que en Bruselas habían ido aplazando con el pretexto de las dudas sobre el cambio democrático español mientras en la trastienda
política se desarrollaba un duro pulso en el que España tuvo que hacer graves concesiones a Italia y, sobre todo, Francia, a costa de su producción agrícola y, en el caso de Inglaterra, a costa del olvido sobre Gibraltar. La pista francesa con la obsesión de la grandeur imperial por francofonizar y extender su hegemonía a los retales de la presencia española en el continente africano, también asoma en Guinea Ecuatorial.
En su momento, la oposición ecuatoguineana a la dictadura de Obiang (entre ellos Severo Moto) denunció que en la cumbre hispano-francesa de La Granja, en 1983, se había cedido a las pretensiones imperiales francesas a cambio de contrapartidas en otros escenarios más urgentes para España. Morán lo negó pero la trayectoria que siguió refleja una entrega progresiva de la influencia política y económica: el ingreso de
Guinea en la comunidad de países africanos francófonos, la renuncia a la moneda respaldada por la peseta y su sustitución por la moneda de la zona del franco, respaldada por Francia; el repentino cambio de opinión por el que, al último momento, en lugar de enviar un contingente de la Guardia Civil como estaba previsto, se decidió no hacerlo propiciando así la aparición de la nefasta guardia marroquí que durante años ha maltratado al pueblo guineano...
Vídeo de la expulsión
de un mitin de Rubalcaba en Santa Cruz de Tenerife en las últimas elecciones de simpatizantes de la causa saharaui que desplegaron banderas de la RASD. Rubalcaba se limitó a comentar ante el desenlace poco democrático de la escena: "Lo que siente es que ahora quedan asientos libres y hay gente afuera"
Desde ese primer Gobierno de Felipe González de 1982, el PSOE no sólo
no ha hecho nada por la causa saharaui sino que, por lo contrario, ha sumado todo tipo de gestos en ayuda del anexionismo marroquí: desde expulsar de sus mítines a los votantes que todavía osan enarbolar banderas saharauis a legalizar asociaciones de “víctimas del terrorismo” en Canarias y aprobar iniciativas para tergiversar los hechos de la historia cuyo único objetivo es equiparar al Frente Polisario con Eta con una desvergonzada soltura, impensable en los firmantes de los acuerdos de Madrid.
El paso del tiempo ha demostrado que la conversión promarroquí de Felipe
González fue sincera en lo referente al corazón. De lo contrario, una vez distanciado de sus responsabilidades del Gobierno, como mínimo, hubiese podido mantener un prudente y disimulado silencio. Pero no, donde ha podido, ha exhibido un gran entusiasmo a favor de los intereses de Marruecos dice él, por el bien de España y de los españoles. Publicado por
Por primera vez, Marruecos ha asistido a una Cumbre Iberoamericana formando parte del selecto grupo de invitados especiales que gozan de la categoría de observador asociado. La marroquí se ha convertido así en la única representación africana en el evento que esta semana se ha celebrado en Cádiz, cumpliendo ese compromiso de Rajoy con una política exterior centrada en el vínculo iberoamericano y “el papel de la lengua española como nexo de unión e instrumento económico de primer orden”. No está mal, la idea de celebrar la XXII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estados y de Gobierno con el telón de fondo del Bicentenario de la Constitución de Cádiz (La Pepa), rescatando el mérito histórico que fue la elaboración de una constitución democrática ejemplar para la Europa que en 1812 seguía en lucha contra el absolutismo del antiguo régimen y con la participación de 60 representantes de las que todavía eran colonias iberoamericanas. Pero llama la atención el privilegio dado a Marruecos en un evento volcado en la hispanidad y que, en cambio, se haya hecho caso omiso de los pueblos de Guinea Ecuatorial y el Sáhara Occidental, los únicos en el continente africano que se aferraron con lealtad y pasión a la lengua y cultura española.
En el caso guineano podría aducirse que la tiranía de Obiang no va a juego con los valores que alumbraron La Pepa y que tan decisiva influencia tuvieron para las independencias al otro lado del Atlántico. Pero, Marruecos, un país donde los jueces permiten que los presos políticos sean apaleados incluso en el tribunal, tampoco es ejemplo digno de La Pepa. En cualquier caso, la Cumbre Iberoamericana ha coincidido este mes con el 44 aniversario de la incorporación de este pequeño país como miembro de pleno derecho de Naciones Unidas (el 126 de 193). El 12 de noviembre de 1968 (la independencia había sido proclamada el 12 de octubre), el representante ecuatoguineano ante Naciones Unidas, Saturnino Ibongo se había convertido en el primer delegado africano que intervenía en español ante un pleno de la ONU. En su discurso inaugural, Ibongo dedicó un especial saludo a los países hispanoamericanos y los lazos comunes de idioma y cultura”.
“En América, nuestra ex potencia administradora, España, se fundió y creó lo que un sociólogo mexicano ha llamado la raza cósmica", dijo Ibongo. "Nosotros, al participar en el ámbito cultural de la hispanofonía, sin perder nuestra auténtica personalidad africana, la enriquecemos haciendo de ella una de las fuerzas humano-culturales más comoscéntricas del globo, al extenderse sobre cuatro continentes. Esto no puede ser un estribillo lírico. No es una nostalgia; es una esperanza, un ariente para el futuro. Queremos ser el puente de Iberoamérica hacia África”. Pocos meses después Ibongo murió torturado por el primer presidente Macías, tío del actual dictador Teodoro Obiang, con cuya complicidad exterminó a toda una generación de intelectuales en nombre del antiespañolismo. Desde entonces, lucha por la libertad y defensa de la hispanidad han ido de la mano en la causa por la democracia de un pueblo con un sufrimiento a sus espaldas tan inmenso como su riqueza petrolera. Su heroica contribución a las "afinidades culturales y linguïsticas" de la Cumbre Iberoamericana (las que se supone Marruecos ha cumplido para poder ser observador), bien hubiese merecido una mención de apoyo en Cádiz. P.D. En la foto, Saturnino Ibongo y el embajador Jaime de Piniés al izarse la bandera de Guinea Ecuatorial en Naciones Unidas, el 20 de noviembre de 1968. / UN Photo/Teddy Chen
Españoles y saharauis exigiendo la condena de la violación de los derechos humanos en el Sáhara Occidental en la protesta del sábado en Madrid. Foto de Ricardo Aznar. ¿Podría el régimen marroquí fabricar una organización terrorista para desprestigiar al Frente Polisario? Mohamed Dihani, activista saharaui secuestrado y condenado a diez años de cárcel por las autoridades marroquíes que ocupan el Sáhara Occidental desde hace 37 años, asegura que a él lo torturaron y violaron salvajemente para forzarle a colaborar en un proyecto de este tipo: poner el rostro al supuesto jefe de un grupo terrorista saharaui que se adhiriese a la vez al islamismo radical y la lucha del Frente Polisario. Mohamed Dihani, de 26 años, es actualmente el centro de una campaña internacional por parte de diversas organizaciones de prestigio en la lucha contra las violaciones de los derechos humanos. Gracias a ello, parte de su siniestro y dramático caso ha sido aireado en la prensa digital (la de papel, ni una línea). Estas informaciones, por ejemplo, han dado a conocer que Dihani fue detenido por miembros de los servicios de seguridad en las proximidades de su casa en El Aaiún y que, durante seis meses, estuvo desaparecido en Temara, una cárcel secreta marroquí donde fue torturado y violado salvajemente mientras su familia intentaba inutilmente recabar noticias sobre su paradero de las autoridades marroquíes. Pero incluso en estos reportajes han quedado excluidos una serie de datos inquietantes no sólo para quienes se sienten comprometidos en la lucha por las libertades y la dignidad humana sino, también, para los encargados de garantizar la seguridad ante posibles amenazas terroristas. ¿Tendrá que ver en ello el respeto que todavía infunde en los informadores el poder que Marruecos demostró tener en España contra periodistas críticos como el recientemente fallecido José Luis Gutiérrez?
Los informes de las organizaciones que han recabado el testimonio de saharauis que coincidieron en la cárcel con Dihani y miembros de su familia que han podido visitar al preso hacen constar que el joven activista acusa a las autoridades marroquíes de retenerlo en prisión por haber denunciado el plan con el que sus carceleros pretendían que se prestase a hacerse pasar como el jefe de una célula yihadista simpatizante del Frente Polisario. Según este relato de Dihani, en Temara sus verdugos le ofrecieron acabar con el tormento al que lo habían sometido, la libertad e, incluso, compensarle con dinero y una vida cómoda, si se plegaba a reivindicar operaciones terroristas que otros se encargarían de efectuar contra los cascos azules de la Minurso, la cinta de los fosfatos de Bu Craa y otros objetivos. El joven no sólo se negó a ello sino que le contó lo ocurrido a Brahim Dahane una de las figuras más relevantes del movimiento de derechos humanos en el Sáhara Occidental, presidente de la Asociación Saharaui de Víctimas de Violaciones de los Derechos Humanos (ASVDH) que coincidió con él en la cárcel tras haber sido detenido por haber visitado los campamentos de refugiados del Frente Polisario en Tinduf. En cuanto Dahane recuperó su libertad, denunció el montaje del que había sido víctima su antiguo compañero de prisión en una rueda de prensa y ante el comité de Derechos Humanos de la ONU. Según han relatado familiares del joven preso a los abogados del Observatorio aragonés para el Sahara Occidental, ello le costó a Dihani ser sometido de nuevo a terribles vejaciones con las que sus carceleros intentaron obligarle a que se retractase públicamente de la versión que le había dado a la ASVDH. La Sección de Derechos Humanos del Real e Ilustre Colegio de Abogados de Zaragoza, Asociación Pro Derechos Humanos de España (APDHE), Western Sahara Human Rights Watch (WSHRW), la Asociación Española para el Derecho Internacional de los Derechos Humanos (AEDIDH) son algunas de las prestigiosas organizaciones que han denunciado con firmeza la arbitrariedad con que la justicia marroquí ha acabando manteniendo en la cárcel a Dihani y exigen que se le de al activista un juicio justo cuando mañana (12 de noviembre) su caso se volverá a juzgar en un tribunal de Rabat. Estas organizaciones consideran una burda farsa el juicio que le halló culpable de acusaciones tan graves (de ser ciertas) como las que le atribuyen formar parte de un grupo yihadista que iba a atacar en Italia una línea de ferrocarril entre Livorno y Roma o la de preparar un atentado contra una alta personalidad del Vaticano. Según los expertos legales de estas organizaciones, estas acusaciones no se han apoyado en más prueba que la de la mera palabra de los verdugos que lo torturaron brutalmente para arrancarle la confesión que Dihani se ha negado a ratificar ante el juez y en el hecho de que el joven activista ha residido en Italia (en su pasaporte consta que es residente de Cinigiano (Grosseto) donde trabajó como camarero y vendimiador. El padre de Mohamed Dihani en su casa de El Aaiún en una foto de uis Mangrané, abogado del Observatorio aragonés para el Sahara Occidental que lo entrevistó en septiembre. Los aliados del anexionismo marroquí podrán decir que Dihani se ha inventado la historia para favorecer la causa del Frente Polisario y de la autodeterminación del Sáhara Occidental por la que ya había sido detenido en otras ocasiones. Sin embargo, lo sorprendente, es que, pese al gran interés que hay en Marruecos por acusar de terrorismo y extremismo islámico a los saharauis que luchan contra la ocupación marroquí, se haya corrido un tupido velo sobre la condena de Dihani. De ser cierto lo de sus planes terroristas contra el Vaticano, lo normal es que estuviesen aireando el tema urbi et orbe para dar fuerza a la tesis con la que Mohamed VI intenta demostrar que un estado independiente saharaui se convertiría en un peligro para la paz internacional.
Christopher Ross recupera en su viaje al Sáhara la confianza del Frente Polisario en la ONU Arriba, Christopher Ross en El Aaiún junto a Aminetu Haidar y otros activistas de los derechos humanos con los que se encontró en su gira. Abajo, en los territorios liberados junto al ministro de Defensa Mohamed Lamine Uld Buhali. El Frente Polisario está de lo más satisfecho con la visita de Christopher Ross al Sáhara Occidental. “Ha dado un mensaje claro de que la comunidad internacional quiere dar una solución al conflicto”, dictamina Bucharaya Beyun, representante en Madrid del Frente Polisario. La razón de este optimismo es que esta parte de la gira del diplomático norteamericano por la región es histórica no sólo porque, por primera vez en 37 años de conflicto, Ross es el primer enviado personal del secretario general de la ONU que visita los territorios saharauis ocupados por Marruecos, sino por las formas y contenido que ha impuesto el diplomático estadounidense.
Para empezar, Christopher Ross se plantó en El Aaiún en un avión que llevaba bien visibles las insignias de la ONU. El “gobernador” títere de la administración marroquí lo esperaba a pie de pista junto al diplomático alemán Wolfgang Wolfgang Weisbrod-Weber que es desde el pasado junio el Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas en el Sáhara Occidental y jefe de la MINURSO (Misión de la ONU para el Referéndum del Sáhara Occidental). Tras desembarcar, Ross se limitó a saludar al representante de la administración ocupante cortésmente pero, allí lo dejó al marcharse en un coche de la ONU, sin invitarle a compartir el recorrido dejando claro que a quien correspondía recibirle, era a su colega alemán. Algo se le debía de haber advertido a las autoridades marroquíes, que ni se habían molestado en preparar los habituales comités de bienvenida con miembros del Corcas y notables supuestamente adheridos a las tesis de un Sáhara marroquí. Por el contrario, desde su llegada a El Aaiún Ross no paró de celebrar encuentros con representantes de las diversas organizaciones de derechos humanos (de los que la foto de grupo que aquí publicamos sólo es una limitada muestra), lo que supone otro importante cambio de cara a la población saharaui: la ONU que hasta ahora hacía la vista gorda a las maniobras con que los marroquíes impedían que los saharauis se acercasen libremente a sus instalaciones, reconoce implícitamente que la voz de la población del interior no se limita ni a la representación del Frente Polisario en Tinduf ni, mucho menos, a los interlocutores saharauis impuestos a dedo desde Rabat. Pero, además, en El Aaiún, Ross visitó lugares aparentemente ajenos al circuito político onusiano como Cabeza playa, el puerto situado a unos treinta kilómetros de distancia de la capital de la ex provincia española donde se embarca el fosfato de los yacimientos de Fos Bucraa que explotan ilegalmente los invasores. Una curiosidad de turista quizás, pero muy propia de quien está decidido a dejar claro que lo quiere ver todo y, muy importante, que está decidido a moverse por la ciudad y alrededores sin restricciones y sin acompañamiento que no haya elegido él.
Un gesto que seguramente no habrá gustado a las autoridades marroquíes es que Ross se trasladó desde El Aaiún a Tifariti, la “capital” de la RASD en esa franja del territorio que quedó liberada de la ocupación marroquí hasta hoy y que, cíclicamente, Marruecos amenaza con invadir para que no se pueda decir que hay territorios saharauis liberados sobre los que la RASD ejerce su gobierno. Ross llegó allí en un helicóptero de la ONU y, además de entrevistarse con el ministro de Defensa saharaui, paseó a su gusto, tomándose su tiempo visitando el museo, la escuela, el dispensario y otras instalaciones. Normalmente las visitas de los representantes onusianos al Sáhara controlado por el Polisario suelen ser de horas, pero Ross se quedó en Tifariti a pasar la noche. Luego, desde allí, de nuevo en helicóptero hasta Mahbés, en territorio ocupado, con un rumbo que restablece una unidad entre las partes del territorio dividadas por los muros marroquíes.Es significativa la discreción sobre la visita de Ross que han mantenido los medios de prensa oficialistas marroquíes, que limitan sus comentarios a los mensajes a favor de la anexión que los representantes políticos transmitieron al diplomático estadounidense en su paso por Rabat y suelen obviar lo que pasó a partir de su salida de la capital marroquí. Da la impresión de que en Rabat prefieren no introducir datos que interfieran en el mensaje con el rey Mohamed, en su discurso para celebrar la Marcha Verde con la que en 1975 su padre invadió la provincia española, ha vuelto a insistir ayer ante su opinión pública en que no ha habido cambios en la política de hechos consumados anexionista. Hay quien ha señalado que los informativos marroquíes censuraron unas declaraciones de Ross en Rabat en las que el Sáhara se quedó sin el “Occidental” y se borró el término “autodeterminación” poco acorde con la versión oficial marroquí de que hay que buscar una solución de consenso. Aunque, también hay que decir, que Ross volvió a utilizar esa coletilla de que la solución debe ser “mutuamente aceptable” en su visita del lado Polisario.En cualquier caso, Ross ha marcado un giro a favor del prestigio de la ONU al tomarse la molestia de marcar distancias con las autoridades de la administración invasora, como corresponde al representante de una organización que nunca ha reconocido la pretendida soberanía marroquí sobre el territorio. Tener que decir que Ross ha dado un giro haciendo lo que debería ser lo normal en un alto cargo de Naciones Unidas, corresponde a una situación en la que, como diría el embajador norteamericano Frank Ruddy, eran los agresores marroquíes los que imponían su voluntad, condiciones y hasta su bandera (en las propias instalaciones de Naciones Unidas) a los representantes onusianos. Una situación en la que la confianza en la ONU de los saharauis de la calle tanto en las zonas ocupadas como de los campamentos ha descendido a niveles tan mínimos, que a duras penas lograron los dirigentes saharauis contrarrestar las peticiones de regreso a la guerra en su último Congreso.
La misteriosa aparición de un avión militar español en El Aaiún Christopher Ross en El Aaiún ante el avión de la fuerza aérea española que facilitó sus traslados por la región.
Otro detalle interesante sobre la visita de Ross: como ya avanzamos en la página del diario de entradas cortas (pinchar aquí está por si no lo sabéis), en este complejo viaje apareció un avión de las fuerzas aéreas españolas. Lo hizo el sábado en El Aaiún, adonde Ross volvió para viajar desde allí a Tinduf, en Argelia, para iniciar la visita a los campamentos de refugiados. Este avión también lo trasladó a Mauritania, adonde el diplomático estadounidense siguió su gira el martes. Al parecer, fue Ross quien pidió a España que le prestase ayuda en el trasporte durante las entrevistas que se celebraron en la sede de Nueva York de la ONU durante la Asamblea General y el Gobierno de Rajoy ha respondido con el envío del aparato militar, en consonancia con su compromiso de dar pleno apoyo a los esfuerzos del enviado personal para reactivar el proceso en busca de una solución al conflicto. España también contribuyó durante el Gobierno de Aznar con un avión militar al traslado del antecesor norteamericano de Ross, el ex secretario de Estado James Baker cuando hizo una gira por la región. Entonces a Mohamed VI no le hizo mucha gracia este detalle. Suponemos que tampoco habrá sido plato de su gusto ahora ya que con ello Ross viene a recordar públicamente que, en relación al Sáhara, lo normal es que la ONU le pida ayuda a España y no a otra potencia por el papel que le corresponde desempeñar en la solución del conflicto como potencia administradora que sigue siendo de este territorio no autónomo pendiente de llevar a término su proceso de descolonización. Digan lo que digan el PP o el PSOE.
P.D.: Más cosas sobre los efectos de la visita de Ross al Sáhara ocupado: Al parecer, Marruecos está intentando acabar con todos los testigos extranjeros en los territorios ante el peligro de que las protestas que su represión no ha hecho más que multiplicar se extiendan con el inminente segundo aniversario de los trágicos sucesos de Gdeim Izik. Fuentes saharauis aseguran que ya son 14 los extranjeros expulsados de los territorios ocupados, diez españoles y el resto noruegos. Aquí os dejo dos informaciones que elaboré con la periodista saharaui Salambuha Bubacar lecuara sobre los últimos acontecimientos en el Sáhara: Mohamed VI atacado de los nervios, recurre a los imanes para tratar de tranquilizar a los saharauisMarruecos no quiere testigos extranjeros en el Sáhara
Refugiado de Malí en Burkina Faso. Foto: UNHCR / H. Caux
Por ahora, no hay mandato de la ONU para la intervención de los países de la Comunidad Económica de los Estados del África Occidental (CEDEAO) en Malí. En la reunión de ayer para tratar la cuestión, Ban Ki-moon le dio la razón a Francia y sus aliados africanos: la secesión tuareg está convirtiendo el norte del país en un santuario terrorista. Pero, a la hora de tomar medidas, se ha limitado a recomendar al Consejo de Seguridad unas “sanciones selectivas, financieras y la prohibición de viajar, para individuos y grupos de Malí que estén implicados en actividades terroristas, extremismo religioso y actividades criminales”. Los portavoces de la CEDEAO han respondido que, pese a no tener la resolución que esperaban lograr, seguirán con los preparativos del despliegue de 3.300 hombres y lo harán sobre terreno. Dicen que todavía confían en lograr el mandato antes de entrar en acción.En términos parecidos, reaccionó Gerard Araud, el embajador francés ante la ONU en Nueva York. Algo crispado, vino a decir que la fuerza africana que París apoya, puede pasar de resolución de la ONU para actuar porque, legalmente, para intervenir en Malí, basta con que se lo pida el Gobierno de Bamako y eso está hecho. Pese a ello, Francia va a seguir intentando obtener una resolución de la ONU. Se supone que prefieren no correr el riesgo de que les acusen de violar la legalidad de la ONU, como le ocurrió al presidente Bush cuando lideró la intervención en Irak que acabó con Sadam Hussein. Puede que tengan otra oportunidad para ello el día 11. Publicado por
Campos de refugiados tuareg de Malí en Burkina Faso. Foto: UNHCR / H. Caux
Recapitulando y concluyendo: el día 28 el Gobierno español anuncia una súbita operación urgente para rescatar a los cooperantes españoles en los campamentos. Los amigos del pueblo saharaui sospechan que lo del “peligro yihadista” oculta una maniobra para desprestigiar al Frente POLISARIO y, una semana después, García-Margallo reconoce que esta operación había sido “demasiado radical”. Pero el peligro en la zona sirve para anunciar un apoyo a una intervención en Malí que interesa mucho a Francia de cara al debate que hoy está previsto se desarrolle en la ONU. No ha quedado demostrado en qué consistía el peligro (sin novedad desde el pasado diciembre) pero Rajoy ha evitado una posible polémica sobre la intervención. ¿Hubiese logrado lo mismo sin el show del ministro Margallo de Alerta en el Sáhara?
El Gobierno de Rajoy hasta ahora no se había pronunciado sobre el proyecto francés de hacer intervenir una fuerza “africana” en Malí y eso que, desde abril, Francia se mueve con determinación y sin pausa a la caza de adhesiones a su plan, especialmente entre los socios de la Unión Europea. En junio, por ejemplo, la "necesidad” de actuar en Malí contra la secesión tuareg (lo que ocurra en Bamako le importa menos a París) se convirtió en uno de los temas estrellas de la reunión que celebraron en la capital francesa los ministros de defensa de Francia e Italia. Sus conversaciones tenían en principio como objetivo el relanzamiento de un proyecto de defensa europeo. Pero, héte ahi que, en la rueda de prensa que siguió al encuentro, el ministro francés anunció con solemnidad que Francia e Italia desean "una acción común" de los países europeos especialmente de los que se sientan afectados directamente por la crisis del Sahel" para dar una "respuesta global". El ministro italiano se limitó a matizar que “no hay que pensar siempre en una intervención militar y que la cooperación, el apoyo, es la fuerza de Europa”.España es uno de los países de la UE, por sus intereses en el norte de África y vecindad geográfica, más autorizados para jugar el papel de “afectado” que le conviene a la causa de la intervención de Francia que se juega con la secesión tuareg un duro golpe a su hegemonía en el norte de África. Seguro que, igual que los franceses hablaron con los italianos para conseguir su apoyo, lo hicieron con el Gobierno de Rajoy que no se ha decidido hasta que la reunión del Consejo de Seguridad que hoy analiza su plan, se echaba encima. Es lógico que el Gobierno del PP se lo pensase, ya que los intereses de España y Francia en este tablero no son del todo coincidentes: Francia con esta iniciativa busca restablecer un orden que ha asegurado, desde la independencia de Malí, la permanencia en Bamako de una clase política muy sumisa y favorable a las interferencias de la madre-patria, especialmente en lo relativo a la estrategia francesa para frenar la hegemonía regional de la rebelde Argelia. Sumemos a sus razones que el funcionamiento del interruptor de la luz de los hogares franceses depende de un programa energético cuya materia prima es el uranio de Níger y Malí.España, en cambio, en esta partida habrá tenido que tener en cuenta las reticencias de Argelia, vecino del que depende nuestro abastecimiento de gas y aliado clave en la lucha contra el terrorismo islámico. El Gobierno presidido por Buteflika, hasta ahora, se ha opuesto a la intervención en Malí como por otra parte ya se opuso a la intervención internacional en Libia, dando con ello motivos a los franceses motivos para sospechar que un estado independiente del Azawad entraría en una indeseable órbita de los argelinos.
El ministerio de Exteriores español sí se había adherido a las condenas internacionales contra el auge de las bandas terroristas islamistas y la destrucción del patrimonio cultural realizado por estos yihadistas que, curiosamente, no quieren la independencia del Azawad. Quienes declararon la independencia el 6 de abril son los tuareg del Movimiento de Liberación Nacional del Azawad que, curiosamente, aseguran haber tomado las armas contra el Gobierno central con el propósito de expulsar a las bandas islamistas radicales que pululan por la región desde hace diez años gracias, dicen estos rebeldes, a la tolerancia y complicidad de la clase política de Bamako a la que acusan de haberse enriquecido actuando como mediadores en los muchos secuestros de europeos que ha habido en la zona. Difícil aclarar cuál es la versión buena, si la de quienes dicen que los islamistas y los del MLNA van de la mano, o la de los tuaregs enfrentados a los grupos islamistas de Ansar el Dine, Mujao y Al Aqmi, pero lo que sí han advertido los expertos del Real Instituto Elcano, dependiente del Ministerio de Exteriores, es que una intervención militar internacional podría dar alas a las fuerzas yihadistas y aumentar el riesgo de golpe terrorista contra España, lo que no favorecía un apoyo que al final se ha acabado dando.Otro problema para Rajoy era el de la posible reacción de la opinión pública española: dados los precedentes, lo normal es que le tema más que a un nublado a un nuevo “No a la guerra” como el que hubo contra Aznar por la intervención en Irak, y más estando de por medio ese potente movimiento social de amigos del pueblo saharaui que se ha vuelto muy sensible a todo movimiento francés (y por tanto promarroquí) en los aledaños del pueblo saharaui.El peligro de nuevos secuestros de cooperantes españoles, en cambio, ha acabado con estos obstáculos: casi, casi, a los simpatizantes del pueblo saharaui les ha parecido bien que España se una a un plan que, supuestamente, va a permitir que los españoles sigan cooperando en los campamentos sin temor a ser secuestrados. La pregunta del millón ahora es qué gana España en todo esto: tal como están las cosas no estamos para exigir sino cruzar los dedos. Además, le debemos un favor a los que nos ayudaron a lograr la liberación de los tres cooperantes secuestrados en el Sáhara (el Gobierno de Bamako y Burkina Faso) grandes promotores de la intervención y sumisos aliados de la estrategia francófona en el continente africano. -capítulo 5 y FIN
PD. Con esto se acaba esta serie con la que he intentado
recuperar el tiempo perdido en la ausencia del mes de julio y, sobre todo, las
piezas del rompecabezas que creo faltaban para encajar el misterio de la súbita
repatriación de los cooperantes. Con estos elementos, que cada uno saque sus
conclusiones. Lo importante ahora, es que pasará hoy en Nueva York, si en el
Consejo de Seguridad de la ONU por fin hablan de Malí.
Huidos del conflicto de Malí en el campamento de refugiados
de Mangaizé, en Níger. /Foto: UNHCR/ H. Caux
Visto lo visto, si alguien ha salido beneficiado hasta ahora de la polémica sobre la amenaza yihadista en los campamentos del Frente Polisario, es Francia, y con mucha distancia respecto a Marruecos. Mañana el Consejo de Seguridad de la ONU puede que adopte una medida que puede marcar el comienzo de una nueva fase en la geopolítica del norte de África, la de la intervención militar en Malí, una misión africana en cuanto a contingente humano pero esencialmente francesa en su espíritu. Para Francia, la adhesion española es muy importante porque uno de sus ases con los que espera convencer al Consejo de Seguridad para que de luz verde a la misión militar que ya está lista para aterrizar en Bamako es que tiene en este asunto el respaldo de la Unión Europea tanto en el plano político como en el económico.Respecto a lo político, ya hemos dicho que para Francia esto de impedir que se consolide un estado tuareg en el Sahel es prioridad número 1 y, aunque contará mañana con la gran ventaja de que este mes preside el Consejo de Seguridad, no las tiene todas consigo para salirse con la suya. En cuanto al asunto financiero, cuando le han preguntado a Gérard Araud, el representante francés ante la ONU, quién se va a hacer cargo del coste de la misión de 3.000 militares africanos de la MICEMA (que los tiempos no están para bromas), él ha contestado que la Unión Europea.
Todo hay que decirlo, Araud también ha hablado de gasto “bilateral” lo que Francia ya está aplicando demostrando así que, cuando se trata de sus intereses imperiales en África, no hay recortes que valgan. Por ejemplo, el presidente de Costa de Marfil, Allassane Ouattara acaba de ser agraciado con la condonación de la deuda de su país con Francia en una de esas muchas idas y venidas que ha tenido a París para coordinar con el Gobierno de Sarkozy, y ahora de Hollande esa intervención que supuestamente es iniciativa de la CEDEAO, la Comunidad Económica de Estados Africanos del África Occidental) de la que el Ouattara es ahora el presidente en ejercicio. Pese a que la francofilia de Ouattara es tan antigua y leal como para que Francia no parase en la ONU hasta promover una acción armada en Costa de Marfil que le puso de nuevo en la presidencia, esta ayuda de la deuda le va a venir de perlas al dirigente africano para callar las voces críticas por sus muchas cuentas pendientes con el respeto a los derechos humanos.Este detalle del gasto que tendrá la MICEMA no es menor. Como ha dicho en un artículo (uno de los muchos aparecidos en la prensa francesa haciendo campaña a favor de la intervención), el antiguo asesor del presidente François Mitterrand Jacques Attali, para acabar con la secesión en el norte de Malí “hará falta una acción militar sobre el terreno, con un apoyo logístico a distancia, medios de observación, drones y una capacidad de encuadramiento estratégico. ¿Quién puede hacer todo esto? Evidentemente, no el gobierno maliense por sí solo, que no tiene armas ni autoridad. Tampoco la CEDEAO que no tiene los medios suficientes para asegurar el conjunto de las acciones necesarias”.
¿Y cuál es la solución que ofrece Attali? Allá va: “Europa tendrá evidentemente que estar unida y ponerse en situación de decidir y actuar…si las actuales mediaciones fracasan, habrá que reflexionar sobre la posibilidad de poner en marcha una coalicion del tipo de la que ha funcionado en Afaganistán, antes de que un equivalente del 11 de Septiembre nos lo acabe imponiendo”. Habrá que ver qué dice Angela Merkel del asunto, ella que es tan estricta con los temas económicos cuando se trata de achuchar a España. En principio este tipo de gasto no es lo que le va al pelo al tambaleante euro pero, quién sabe si los yihadistas tienen entre sus objetivos acabar con la moneda única en la Unión Europea: bastaría con facilitarle la tarea al presidente Hollande con un nuevo 11-S o (11-M) al que alude Attali. Ni la Merkel ni ninguno del resto de los socios podría decirle que no sin cargársela con sus votantes. Por cierto: habría que pedirle a García-Margallo en qué va a consistir el apoyo español, si es un asunto meramente moral o saldrá del recorte al subsidio de los parados (por ejemplo). Continuará-4

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