Source: http://www.senado.gob.mx/64/gaceta_comision_permanente/documento/95867
Timestamp: 2019-11-21 14:50:12+00:00

Document:
Gaceta: LXIV/1SPR-5/95867
SE DIO TURNO DIRECTO A LA COMISIóN DE JUVENTUD Y DIVERSIDAD SEXUAL DE LA CáMARA DE DIPUTADOS.
Palacio Legislativo de San Lázaro, 13 de mayo del 2019.
La suscrita, Ana Laura Bernal Camarena, Diputada de la LXIV Legislatura del H. Congreso de la Unión, integrante del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo, con fundamento en lo dispuesto en los artículos 71, fracción II, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; y 55 fracción II del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, así como 6, numeral 1, fracción I, 77 y 78 del Reglamento de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, someto a la consideración de ésta Soberanía la Iniciativa con Proyecto de Decreto por el que se adiciona una fracción XXXIV al artículo 9 de la Ley Federal para prevenir y eliminar la Discriminación, recorriendo la subsecuente y, se adiciona un artículo 149 Quáter, al Código Penal Federal, con base en el planteamiento del problema y los siguientes argumentos:
Una realidad social, polémica, que divide sectores de la población y que confronta ideologías religiosas y políticas, es la aceptación de la comunidad lésbico, gay, bisexual, transexual, transgénero, travesti e intersexual, que no son aceptados por la sociedad dominante, prevaleciendo el rechazo.
Actualmente, si bien han existido mejoras sociales y jurídicas para lograr la aceptación de la homosexualidad, el tema es limitado; conforme a datos de la OCDE, México ocupa los últimos lugares de los países integrantes en cuanto a la aceptación.
Ello, es preocupante porque da lugar a la discriminación que lastima a sectores importantes de la población. En la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS) que realizó en 2017 el INEGI, se constató que el porcentaje de población de 18 años y más, que opina que se respetan poco o nada los derechos para los distintos grupos de población, varía de forma importante. Entre los diferentes grupos discriminados, encabeza la lista el grupo de personas trans con 71.9% y el de las personas gays o lesbianas con 65.5 %.
Los datos arrojan un escenario, hoy persiste la creencia entre algunas personas de que la homosexualidad es una enfermedad y puede curarse. Por esta razón, abundan de manera clandestina en diversas fundaciones, asociaciones o clínicas que ofrecen terapias que prometen curar la homosexualidad o transexualidad a quienes se someten a las mismas.
Las llamadas terapias para curar la homosexualidad o desarrollar la heterosexualidad, utilizan los lugares de contacto conocidos, como centros de reunión, lugares públicos y sobretodo las redes sociales para enganchar a los individuos que pagarán por someterse a las terapias que incluyen lecturas obligadas de ideologías, ingesta de medicamentos, tales como Ludomil y Dogmatil que son utilizados para tratar desórdenes psicológicos o neurológicos.
También utilizan las terapias de aversión, y que consiste en inyectar a la persona grandes cantidades de adrenalina, para que una vez que la medicina provocó un miedo extremo, se le obligue a ver proyecciones de imágenes de contenido homosexual erótico, con el fin de que las rechace.
Muchas clínicas u organizaciones son las promotoras de pláticas, incluso con el consentimiento de padres o tutores y disfrazadas de terapias de autoayuda o psicológicas, que son expuestas por personas que no cuentan con los conocimientos apropiados y que su objetivo es la conversión sexual.
El colmo, es el uso de electroshocks, inyecciones o la ingesta de medicamentos que disminuya la producción natural de hormonas, que obviamente disminuye la libido y, aunque es un método prohibido, se realiza en dichos lugares encubiertos o de forma clandestina, que además les suministran medicamentos, que son para tratar diferentes tipos de cáncer.
Todo ello, es realizado bajo presiones, ignorancia de las personas cercanas al integrante de la comunidad LGBTI, con el único resultado de lastimar a mediano y largo plazo a una persona y sembrar odio, es decir homofobia, estrés postraumático, depresión, ansiedad, desadaptación social, confusión e incluso llevarlo al suicidio.
Generalmente, son los padres, tutores, amigos u otro factor de influencia sobre el ser humano que no tiene voluntad propia y es obligado a tomar dichas terapias de conversión; quienes buscan personalmente tomarlas, lo hacen impulsados por el rechazo familiar o social.
La Organización de las Naciones Unidas, tiene presente el problema y reconoce que las terapias de conversión representan una tortura para la comunidad LGBTI y solicitó a nivel mundial el cese de la aplicación de dichas terapias. Actualmente, sólo tres países Brasil, Ecuador y Malta han legislado contra las terapias de conversión, y recientemente el gobierno británico, se comprometió a estar en contra de la utilización de las terapias de conversión.
Artículos 1° y 4º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; los artículos 1°, 2°, 3°, 6°, 7°, 12°, 28°, 29°, 30° de la Declaración Universal de Derechos Humanos; artículos 2°, 5°, 16°, 17°, 26°, 46° del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; artículos 2°, 5°, 10°, 11°, 12° del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; artículos 1°, 2°, 3°, 5°, 7°, 11°, 32° de la Convención Americana sobre Derechos Humanos; artículos 1° párrafo segundo, fracción III, 2°, 4°, 9° fracciones XV, XXVII, XXVIII, 17, y 20 fracciones XXX, XXXI, XXXII y XXXIV de la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación; así como los principios 1, 2, 3, 5, 6, 17, 18 y 29 de los Principios de Yogyakarta: Principios sobre la aplicación de la legislación internacional de derechos humanos en relación con la orientación sexual y la identidad de género.
Conforme al artículo 1º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, artículo 1º de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, así como por la jurisprudencia emitida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la orientación sexual de cada persona está protegida contra la discriminación, y es vital para el desarrollo de la personalidad, sobretodo de la capacidad de atracción afectiva-erótica de una persona a otra sin importar su género, por lo que, nadie puede restringir los derechos de una persona, a partir de su orientación sexual.
Conforme a la Organización Mundial de la Salud, la Organización Panamericana de la Salud y la American Psychological Association, señalan que la homosexualidad es una variación natural de la sexualidad humana, por lo que no es una enfermedad.
La violencia y discriminación generada en las terapias de conversión, transgrede derechos humanos fundamentales, ya que dañan a la persona, no son éticas y carecen de fundamento científico.
Los Principios de Yogyakarta, establecen la prohibición de someter a persona alguna a cualquier forma de tratamiento, procedimiento o exámenes médicos o psicológicos, o a permanecer confinada en un establecimiento médico, por motivo de su orientación sexual o de su identidad de género.
Las Terapias de Conversión, son una forma de violencia y discriminación porque pretende corregir la orientación sexual e identidad de género de una o más personas.
Las terapias de conversión, se denominan como esfuerzos para corregir la orientación sexual o identidad de género, e incluyen como métodos la privación de la libertad, tortura, violaciones correctivas, pláticas de conversión o reparativas, medicalización de los cuerpos, violencia económica o rechazo familiar.
En 1973, la Asociación de Psiquiatría Americana eliminó a la homosexualidad de las páginas de su manual sobre trastornos mentales.
Desde 1990, la Organización Mundial de la Salud retiró la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales. Hasta 2018, la misma organización retiró la transexualidad de la misma lista.
La Asociación Americana de Psicología, se manifiesta por un tratamiento psicológico libre de homofobia.
Los Tratados y Principios Internacionales, La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la Ley Federal para prevenir y eliminar la discriminación, defienden los derechos humanos e implícitamente señalan que las terapias de conversión están en contra del ser humano, por tratar de corregir la orientación sexual e identidad de género de las personas, lo que constituye un atentado al derecho de la libre construcción de la personalidad.
Las violaciones a los derechos humanos derivados de la aplicación de las terapias de conversión van al alza y están generando problemas de salud mental.
El problema abunda en diversas partes del mundo, como son, Estados Unidos, Alemania, Argentina, Brasil, China, España, India, Italia, Japón, Noruega, Reino Unido, Malta y Suecia por señalar algunos.
Nulla Poena Sine Lege, por lo que, ante la falta de concepto, conducta y sanción, se puede atentar contra la voluntad personal, orientación sexual, identidad de género y libre personalidad del ser humano.
Es necesario establecer la noción normativa, que implique entender la discriminación y la probable comisión de un delito que puede añadir otros.
Es lógico que las terapias de conversión realizadas en contra de la voluntad del sujeto, pueden llevar al concurso de delitos, por lo que, también es urgente delimitar la conducta y sanción en el Código Penal, para tener aplicación nacional.
El Consejo Nacional para prevenir la Discriminación, alerta que las terapias de conversión son actos de violencia, emitiendo boletines informativos acerca del riesgo que representa tomarlas.
No existen investigaciones, ni evidencias científicas que demuestren la efectividad de las terapias de conversión.
Al ser un fenómeno que incide en la psique del individuo, puede ser consciente o no del daño provocado, por lo que, debe la representación social perseguir de oficio la investigación, sobre todo por la naturaleza del delito, conforme a lo dispuesto por el segundo párrafo del artículo 19 constitucional que protege el libre desarrollo de la personalidad.
La aplicación de la sanción a los responsables, quedará a interpretación legal del juez en turno que conozca del expediente, por lo que deberá considerar las atenuantes como el parentesco, amistad, profesional del ramo, ideología e incluso el concurso de delitos.
Por lo anteriormente expuesto, se somete a consideración de ésta H. Soberanía, la iniciativa con proyecto de decreto que reforma y adiciona una fracción XXXIV al artículo 9 de la Ley Federal para prevenir y eliminar la Discriminación, recorriendo la subsecuente y, se adiciona un artículo 149 Quáter, al Código Penal Federal, para quedar como sigue:
Se adiciona una fracción XXXIV al artículo 9 de la Ley Federal para prevenir y eliminar la Discriminación, recorriendo la subsecuente:
Art. 9. (…)
XXXIV. Promover, obligar o ejecutar a una o más personas la realización de tratamiento o terapia de conversión, para pretender corregir la orientación sexual o identidad de género.
Se recorre la subsecuente (…)
Se adiciona un artículo 149 Quáter, al Código Penal Federal:
Art. 149, 149 bis y 149 ter
Quáter, no aplica
Artículo 149 Quáter. Se aplicará sanción de uno a ocho años de prisión o de doscientos a quinientos días de trabajo a favor de la comunidad y hasta tres mil uma al que induzca, promueva, coaccione o ejecute terapia, tratamiento o cualquier servicio que pretenda cambiar la orientación sexual y/o identidad de género de una persona en contra de su voluntad.
En mérito de lo anteriormente expuesto y fundado, se estima justificada y motivada la emisión del siguiente:
DECRETO POR EL QUE SE REFORMA Y ADICIONA UNA FRACCIÓN XXXIV AL ARTÍCULO 9 DE LA LEY FEDERAL PARA PREVENIR Y ELIMINAR LA DISCRIMINACIÓN, RECORRIENDO LA SUBSECUENTE Y, SE ADICIONA UN ARTÍCULO 149 QUÁTER, AL CÓDIGO PENAL FEDERAL.
Primero. Se adiciona una fracción XXXIV al artículo 9 de la Ley Federal para prevenir y eliminar la Discriminación, recorriendo la subsecuente.
XXXIV. Promover, obligar o ejecutar a una o más personas la realización de tratamiento o terapia de conversión, para pretender corregir la orientación sexual y/o identidad de género.
Segundo. Se adiciona un artículo 149 Quáter al Código Penal Federal.
Tomado de http://www.beta.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2018/EstSociodemo/ENADIS2017_08.pdf el 22 de abril del 2019.

References: artículo 9
 artículo 149
 artículo 1
 artículo 1
 artículo 19
 artículo 9
 artículo 149
 artículo 9
 artículo 149

Artículo 149
 ARTÍCULO 9
 ARTÍCULO 149
 artículo 9
 artículo 149