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Timestamp: 2020-08-10 11:06:40+00:00

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Aspectos Legales del Desarrollo de Apps, a cargo de Ivar Cifré. - A definitivas
Aspectos Legales del Desarrollo de Apps, a cargo de Ivar Cifré.
AD 14/2020
Las aplicaciones para teléfonos móviles han cambiado la vida de las personas. Gracias a ellas se han creado nuevas formas de hacer negocios, conocer al amor de tu vida, aprender un nuevo idioma o editar fotografías de forma casi profesional.
El mercado de aplicaciones móviles es colosal, con un volumen total de 194 mil millones de descargas durante el año 2018 y un gasto combinado de los usuarios en las tienda de apps en el mismo periodo que superó los $101 mil millones de dólares[1].
Las aplicaciones ofrecen a los usuarios la posibilidad de aprender o recibir información, por lo que garantizar el acceso a aplicaciones de calidad está directamente vinculado con el derecho a comunicar y recibir libremente información veraz consagrado en la Constitución Española[2].
Por otro lado, la recolección automatizada de datos personales a través de las aplicaciones demanda especial atención por parte de los desarrolladores que deberán cumplir normas cada vez más estrictas de protección de datos, asegurando más transparencia en el tratamiento y mayor control de los usuarios sobre sus datos.
Protección de Datos, Desarrollo de Apps, Políticas de Privacidad, iOS, Android.
Acceso a permisos y ejecuciones en segundo plano
Diligencias relativas a la propiedad industrial
Protección jurídica de las apps
Acuerdos previos al desarrollo
Cumplimiento de las políticas en las tiendas de aplicaciones
Aplicación de Legal Design
Otras políticas complementarias
“Pacta sunt servanda” es una vieja expresión en latín que significa que un contrato es ley entre las partes.
Si en la Antigua Roma bastó con la palabra para dar origen a un acuerdo, en nuestra Era Contemporánea basta con instalar y abrir una app para ser sujetos de un contrato.
En estos tiempos modernos en los que vivimos a través de la pantalla de un teléfono móvil, el código es ley entre las partes. Algo así como “Apps Sunt Servanda”.
Las aplicaciones móviles rigen la mayoría de las actividades que realizamos en el día a día: cómo consumimos información, la forma de relacionarnos con nuestros familiares y hasta lo que podemos comer (que dependerá de los locales registrados en tu código postal).
Pero, ¿qué son estos pequeños íconos que tenemos en la pantalla de nuestros móviles y cada vez saben más información sobre nosotros?
Una aplicación móvil o app es un programa informático que se ejecuta dentro de un sistema operativo en un dispositivo móvil, ya sea en un teléfono, tableta o smartwatch.
Las apps son una serie de códigosque se redactan utilizando varias herramientas e interfaces y dependiendo del lenguaje de programación utilizado, se estructuran de manera distinta.
Por ejemplo, las apps nativas para iOS utilizan el lenguaje de programación Swift (sustituyendo al antiguo Objective-C) y se desarrollan en el IDE (Integrated Development Environment) llamado Xcode. Mientras que la mayoría de las aplicaciones para Android están programadas en Java y Kotlin, éste último llamado a reemplazar a su antecesor, y se desarrollan en Android Studio.
Para finales del 2019, los usuarios de Android tenían la posibilidad de elegir entre 2,90 millones de aplicaciones, lo que convierte a Google Play en la tienda de aplicaciones con la mayor cantidad de apps disponibles. App Store de Apple es la segunda tienda de aplicaciones más grande del mundo con 1,8 millones de apps disponibles para iOS[3].
Los desarrolladores tienen a su disposición varias herramientas para la creación de apps: APIs, frameworks, IDE, SDK y librerías.
Las APIs proveen un conjunto de funciones y procedimientos que permiten interactuar con una plataforma específica. A su vez, los SDK y Frameworks incorporan todas las herramientas necesarias para programar, desarrollar y testear las aplicaciones. Los Frameworks ofrecen un entorno de desarrollo más completo, mientras que los SDK van más dirigidos al desarrollo de aplicaciones exclusivas para un sistema operativo[4].
Aparte de herramientas para el desarrollo de aplicaciones, algunas APIs y SDK integran funcionalidades que complementan las apps con elementos adicionales. Pueden incorporar diferentes características a la aplicación, como son:
Mostrar anuncios (Admob, Chartboost, FAN, Appbrain, etc.);
Enviar notificaciones push (Onesignal);
Seguimiento y análisis del uso (Firebase, Appsflyer, Flurry, MOAT);
Geo-localización (Google Maps, MapKit);
Permitir a los usuarios pagar por productos (Google Play In-App Billing, iOS In-App Purchase, Paypal SDK);
Integración de redes sociales (Twitter, Facebook)
Analizar cualquier problema o error (Crashlytics);
Administrar datos de salud y actividad física (HealthKit, CareKit);
Es importante señalar que los SDK y APIs recopilan datos personales de forma automatizada.
Aunque estos datos suelen ser anónimos, pueden incluir direcciones IP, país donde se encuentra el usuario, fabricante del dispositivo que utiliza, versión del sistema operativo, edad, género o tiempo de uso de la aplicación.
Para utilizar estas herramientas, deberás registrar una cuenta con el desarrollador del kit que te permitirá administrar las funciones y gestionar la información. Se debe controlar el acceso a las plataformas de las tiendas de aplicaciones, SDK y demás plugins integrados, ya que éstas pueden recabar información sobre los usuarios y podría significar una importante fuga de datos para los desarrolladores.
El Reglamento General de Protección de Datos exige una responsabilidad proactiva[5] por parte de los responsables del tratamiento y esto debe traducirse en un incremento en las medidas de efectivas de seguridad y control de acceso a las distintas bases de datos.
No se nos puede olvidar que debemos especificar en nuestra política de privacidad cuáles SDK vienen integrados en nuestra app. Éstas empresas son terceros que intervienen en el tratamiento de datos personales y deben ser indicados a los fines de cumplir con el principio de trasparencia en el tratamiento de datos.
Los desarrolladores deben respetar el acceso a los permisos del dispositivo y únicamente requerir permisos que sean necesarios para el cumplimiento de las funciones de la aplicación, en la medida en que éstas son requeridas por el usuario.
No es proporcional solicitar permiso para acceder a la geo-localización del dispositivo si no se prevé un uso necesario para dicho acceso, que deberá ir vinculado a una funcionalidad específica y previamente aceptada por el usuario.
Por ningún motivo es justificable la ejecución en segundo plano, por ejemplo, de la cámara o del micrófono si la aplicación no está en uso o el usuario no está en conocimiento. Debemos limitar los accesos desproporcionales a permisos del dispositivo en aplicaciones ejecutadas en segundo plano.
Antes de invertir cualquier cantidad de dinero en el diseño, maquetación o desarrollo de la app, debemos estar seguros que nuestra idea no infringe derechos de propiedad industrial o intelectual de terceros.
Esto abarca nombres comerciales, logos, marcas u otros signos distintivos que pudieran estar vinculados con nuestra idea y que pudieran afectar registros de propiedad industrial.
Son comunes los casos en que un desarrollador publica una app en una de las tiendas y luego es retirada por utilizar el mismo nombre que una marca registrada.
No sólo los titulares de registros de propiedad industrial podrían solicitar la retirada de una app por infringir derechos adquiridos, también aquellos que plagien descripciones (breves o completas), capturas de pantallas, videos promocionales o cualquier otro elemento en la ficha de la tienda.
Debemos comenzar nuestra búsqueda de nombres comerciales y marcas registradas en las tiendas de aplicaciones donde queremos publicar. Es el primer paso para saber si nuestro nombre ya está siendo utilizado por otra aplicación.
Intenta crear un nombre, ícono, logotipos y diseños gráficos originales para tu app, que no coincidan con un nombre comercial o marca ya registrada.
Para adquirir mayor protección y limitar el uso de tus signos distintivos por parte de terceros[6], puedes optar por registrar el nombre, logo o icono de tu aplicación como una marca en la Oficina Española de Marcas y Patentes (OEPM).
Es importante señalar que las apps no pueden ser patentadas.
No puedes crear una red social como Pinterest o un editor de fotos como Snapseed e impedir que otros desarrollen apps similares.
Las apps son programas informáticos compuestos por líneas de códigos escritos en el lenguaje de programación utilizado dependiendo del sistema informático y la plataforma de desarrollo.
La protección jurídica sobre el código se configura con el hecho generador consagrado en la Ley sobre Propiedad Intelectual, que establece que la propiedad intelectual de una obra corresponde al autor por el solo hecho de su creación[7].
Al tratarse de un texto escrito por un programador (lo que se conoce como source code o código fuente), entra en el ámbito de protección de los derechos de autor y por tanto, al carecer de necesidad registral, el derecho se origina al momento de la creación del código.
La misma ley establece que los programas de ordenador son objeto de propiedad intelectual[8]. Ésta protección se extiende a los programas de dispositivos móviles ya que la movilidad o no del aparato donde se ejecuta el programa no delimita el alcance de la protección. Aparte, goza de una protección internacional que aplica a los ciudadanos provenientes de los países signatarios del Convenio de Berna[9].
Acuerdos previos al desarrollo.
En el desarrollo de aplicaciones pueden intervenir varios actores dependiendo de quién desarrolle la app.
A menos que se trate de una empresa dedicada al desarrollo de apps, es normal contratar los servicios de una empresa de programación externa para el desarrollo específico del proyecto.
Vamos a centrarnos en el desarrollo externalizado de apps, realizado por diseñadores, programadores y terceros ajenos contratados para la elaborar el diseño, maquetación, UX/UI, programación y/o distribución de la aplicación.
No aconsejamos que presentes tu idea a personas con capacidad de desarrollarla sin disponer antes de protección legal en la forma de un acuerdo de confidencialidad o NDA (por sus siglas en inglés).
Un acuerdo de confidencialidad limitaría la capacidad de actuación de los terceros envueltos en el desarrollo del proyecto y prohibiría el uso de la información compartida por las partes.
Tampoco es necesario firmar un acuerdo de confidencialidad con todas las personas que participan en los procesos previos. Si contratas el diseño de un logo, icono o página web, deberás indicarle al diseñador cuál es la función de tu app o hablar de tu proyecto para que pueda plasmar la personalidad en el diseño.
Además, los inversores son reticentes a firmar un acuerdo de confidencialidad sólo para escuchar una propuesta, por lo que no es aconsejable condicionarlos a la firma de un NDA si estamos buscando financiación para nuestro proyecto.
Si estás completamente seguro de llevar a cabo tu idea y deseas presentar tu proyecto a terceros desconocidos para su ejecución, debes conocer algunos de los acuerdos que pueden desarrollarse en las etapas previas o durante el proceso de desarrollo:
Firmar NDA con el diseñador de la maquetación (UX) y programadores
No es necesario frente a familiares o inversores que desean conocer tu proyecto.
Contrato de Desarrollo del Software:
Es importante asegurarnos en el acuerdo de que el programador cede, sin posibilidad de reclamar, todos los derechos relacionados con la creación del código.
Otros acuerdos que se derivan del SDA (por sus siglas en inglés):
Contrato de Actualización (para integrar nuevas funciones)
Contrato de Mantenimiento (para corregir errores posteriores al lanzamiento)
En los SDA suele incluirse una cláusula de confidencialidad.
Contrato de Maquetación (Wireframe)
Los Wireframes detallan pantalla a pantalla, icono a icono, todos los elementos que componen la aplicación y cómo éstos se integran a la interfaz del usuario.
Contrato de Diseño de UI
UI son las siglas de User Interface, que es el conjunto de elementos gráficos que componen la aplicación. Se trata de las fuentes, colores, diseños, íconos y estilos que integran la interfaz gráfica del usuario.
Registra como una marca elementos como el ícono, logo o nombre, así limitas que otros desarrolladores usen estos diseños en su app.
Ya tienes una aplicación desarrollada, ahora falta publicarla para ponerla a disposición de los usuarios a través de las tiendas de aplicaciones oficiales como Google Play para Android y la App Store para iOS.
Es sumamente importante conocer todas las políticas y directrices para los desarrolladores de ambas tiendas.
Si infringes una de las políticas de desarrolladores, recibirás una notificación para resolver la incidencia. Cuando las infracciones se repitan o sean graves (fraudes, apps maliciosas, etc.) procederán a eliminar la cuenta del desarrollador y aplicaciones asociadas[10], sin posibilidad de recurrir la decisión.
Las infracciones pueden ser variadas y dependiendo del tipo, podrían ser enmendadas.
Entre las infracciones que pueden conllevar la retirada de una app de la tienda se encuentran utilizar elementos gráficos o marcas propiedad de terceros; utilizar servicios de descargas y reviews ilegales; no especificar si la app está dirigida a menores de edad o si muestras anuncios intrusivos o desproporcionales.
Algunas de las infracciones graves no dan oportunidad de enmendar y producen la retirada inmediata de la aplicación y clausura de la cuenta del desarrollador son: publicar apps fraudulentas (malwares); fraudes o delitos cometidos a través de la tienda; o la publicación de apps con contenido prohibido (material sexual, incitación al odio, violencia, acosos, venta de productos peligrosos).
Este es uno de los elementos legales más importantes cuando desarrollamos una app.
La política de privacidad es el documento que especifica detalladamente el tratamiento de los datos personales de los usuarios por parte de desarrollador.
Una política de privacidad debe abordar los siguientes puntos:
Datos personales recopilados (especial atención a datos menores de edad y datos sensibles)
Terceros que participan en el tratamiento
Posibles cesiones internacionales
La política de privacidad es un requisito esencial que deben cumplir todas las apps que desean ser publicadas en las tiendas de aplicaciones. Antes era opcional pero ahora tienes que aportar obligatoriamente una política de privacidad alojada en un domino web antes de subir la ficha a una de las tienda.
Para facilitar que el usuario comprenda el tratamiento de sus datos, se recomienda que la política de privacidad esté disponible tanto dentro de la aplicación como en un sitio web[11].
Las políticas de privacidad siempre han sido documentos engorrosos, pesados y difíciles de entender por parte del público en general, donde suelen utilizarse palabras jurídicas rebuscadas del argot legal.
Política de Privacidad tradicional de Norton Mobile
Existe una nueva tendencia de re-diseñar las políticas de privacidad aplicando lo que se conoce como Legal Design para facilitar la lectura y comprensión del documento por parte de los usuarios, sin que pierda rigurosidad jurídica.
Política de Privacidad aplicando Legal Design de lockIO
Lo que se busca aplicando Legal Design es que el diseño del documento sea ligero o visualmente agradable para el usuario, de modo que pueda comprender la información objeto del tratamiento, quién es el responsable, la finalidad, período de conservación de los datos, terceros involucrados y todos los datos relevantes con mayor facilidad.
Los Términos y Condiciones (también llamados Términos de Uso, del Servicio o TYC) son otro de los elementos legales importantes en el desarrollo de apps.
Los TYC son acuerdos entre desarrolladores y usuarios, en el que se especifica cuáles son las condiciones generales a las que estará obligado el usuario cuando descarga y usa la aplicación.
Entre los clausulas y condiciones que suelen incluirse en el documento se encuentran:
Obligaciones del desarrollador
Licencia sobre derechos de propiedad industrial
Usos prohibidos por parte de los usuarios
Terminación o suspensión de la cuenta
Limitaciones y renuncias de la responsabilidad
Futuros cambios en los TYC
Jurisdicción aplicable en caso de disputas
No debemos confundir un TYC con un EULA. EULA son las siglas de End-User License Agreement (Acuerdo de licencia de usuario final) y que es una licencia de uso de programas informáticos.
Cuando un usuario adquiere un software, este acuerdo limita, restringe y condiciona el uso que deberá hacer el usuario del programa. Es un conjunto de condiciones y limitaciones que los desarrolladores acuerdan para los usuarios donde se establecen las normas de uso, distribución, modificación o cesión del programa informático adquirido, siendo por lo general muy restrictivos en cuanto a la redistribución o modificación del código fuente[12].
Es importante recordar que las apps deben solicitar a los usuarios que acepten sus términos y políticas luego de la instalación y antes de que el usuario utilice la app, permitiendo el alojamiento local de los términos de uso en la app.
Dependiendo de la app que se desarrolle, es probable que debamos complementar las políticas de privacidad y términos de uso con otras políticas, guías o pautas: políticas comerciales, publicitarias, principios, estándares de publicación plataformas (en plataformas con contenido generado por los usuarios) o pautas relativas a medios audiovisuales.
Cabe resaltar que tanto Google como Apple son juez y parte del proceso de distribución de aplicaciones.
Por un lado, estas empresas tienen la capacidad de regular y establecer las políticas de cumplimiento que deberán adecuarse los desarrolladores que deseen publicar aplicaciones en sus tiendas.
Esta libertad de decisión permite, tanto a Google como a Apple, determinar las reglas de su propio juego con total libertad, pudiendo modificar el porcentaje que ingresan de los beneficios generados por las apps (30% en ambos casos), limitar la cantidad de aplicaciones por desarrollador o modificar las condiciones de uso de la plataforma de forma unilateral, sin que los desarrolladores (que son considerados como “socios” en los Términos) puedan hacer nada al respecto.
Por otro lado, ambas empresas desarrollan y distribuyen apps en las tiendas de aplicaciones que ellas mismos regulan.
Estas empresas tienen la capacidad de modificar las condiciones de venta de las aplicaciones a los usuarios, pudiendo alinear sus intereses comerciales con políticas restrictivas a los desarrolladores.
En el caso de Google, empresa que ostenta una clara posición de dominio en el mercado de los sistemas operativos móviles, con una cuota de mercado a nivel mundial de casi el 75% (o dicho en otras palabras, tres de cada cuatro móviles tiene instalado Android) esta situación resulta aún más sensible.
Imagen propiedad de Statcounter (2019)
El TFUE protege a los usuarios ante los abusos de empresas en posición de dominio[13]. Cualquier actuación por parte de una empresa en posición dominante que limite o altere negativamente la competencia dentro del mercado podría resultar anticompetitiva.
Entre alguna de las acciones que atentan contra la libre competencia de los mercados se encuentra la fijación de condiciones de venta discriminatorias. En principio, una empresa dominante puede elevar los precios por encima de los niveles competitivos, ya que entiende que se encuentra a salvo de sus rivales[14].
Google Play es una tienda que pone a disposición y vende aplicaciones a los usuarios, por tanto la fijación de condiciones que limiten la competencia o condicionen a los usuarios dentro del mercado podría resultar una conducta anticompetitiva por parte del gigante americano.
Entiendo que es importante conocer esta independencia y dominio que gozan estas empresas, en especial Google, dentro del mercado de aplicaciones si deseas dedicarte al desarrollo de apps móviles.
En ocasiones las apps se adelantan a las regulaciones de los Estados y crean nuevos modelos de negocios que alteran completamente el espectro socio-económico, forzando la creación de nuevas regulaciones. Es el caso de aplicaciones como Uber, Cabify, AirBnb o Glovo.
Estos modelos disruptivos inciden en las políticas públicas y obligan a los Estados a adoptar nuevas medidas para garantizar el orden jurídico.
Uno de los casos más sonados: AirBnb. El Gobierno español promulgó una serie de decretos[15] y medidas que obligan a los intermediarios de alquiler de pisos turísticos a identificar a los cedentes, cesionarios, la vivienda y el importe por el que cedió[16], con el fin de evitar posibles fraudes fiscales.
Por tanto resulta conveniente verificar cuáles normativas y legislaciones podrían estar vinculadas a nuestra aplicación, para evitar posibles multas o problemas con la administración pública una vez puesta a disposición de los usuarios.
Ivar Cifré.
4 de febrero de 20202
Ivar Cifré
Ivar Cifré es un abogado especializado en Derecho de las Nuevas Tecnologías, Desarrollo de Apps y Protección de Datos. Fundador de JURISPIXEL, consultora legal especializada en Derecho Tecnológico y Desarrollo de Apps; es además desarrollador de la aplicación de seguridad lockIO.
Constitución Española, de 29 de diciembre 1978.
Versión Consolidada del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, publicado en 26 de Octubre de 2012.
Reglamento General de Protección de Datos (UE) 2016/679 Del Parlamento Europeo y del Consejo, de 27 de abril de 2016.
Convenio de Berna para la Protección de las Obras Literarias y Artísticas, enmendado el 28 de septiembre de 1979.
Russo, F., Pieter Schinkel, M., Günster, A. and Carree, M. (2010) “European Commission Decisions on Competition: Economic Perspectives on Landmark Antitrust and Merger Cases”. Reino Unido. Cambridge Press. Pág. 113.
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[1] Statista (28 de diciembre 2019). Number of available apps worldwide 2009-2019. Recuperado en: https://www.statista.com/outlook/318/100/apps/worldwide
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[1] App Annie (16 de enero de 2019) The State of Mobile 2019. Recuperado en: https://www.appannie.com/en/insights/market-data/the-state-of-mobile-2019/
[2] Artículo 20 de la Constitución Española, BOE nº 311, de 29 de diciembre de 1978, páginas 29313 a 29424.
[3] Statista (2019). Number of available apps worldwide 2009-2019. Recuperado en: https://www.statista.com/outlook/318/100/apps/worldwide
[4] Framework, SDK, biblioteca, API: ¿cuáles son las diferencias?. (07 de abril de 2013). Recuperado en : https://www.4rsoluciones.com/blog/framework-sdk-biblioteca-api-cuales-son-las-diferencias-2/
[5] Artículo 5.2 del Reglamento General de Protección de Datos (“Principio de Responsabilidad Proactiva”)
[6] Artículo 34 de la Ley 17/2001, de 7 de diciembre, de Marcas.
[7] Artículo 1 de la Ley de Propiedad Intelectual.
[8] Artículo 10.1i) de la Ley de Propiedad Intelectual.
[9] Artículos 3 y 5 del Convenio de Berna, enmendado el 28 de septiembre de 1979.
[10] Google Play (2019) Centro de Políticas de Desarrolladores: Cumplimiento Obligatorio. Recuperado en: https://play.google.com/intl/es/about/enforcement/enforcement-process/
[11] Agencia Española de Protección de Datos (2019) “El deber de informar y otras medidas de responsabilidad proactiva en apps para dispositivos móviles.” Recuperado en: https://www.aepd.es/sites/default/files/2019-11/nota-tecnica-apps-moviles.pdf
[12] Licencia de Software (2019). Wikipedia. Recuperado en: https://es.wikipedia.org/wiki/Licencia_de_software
[13] Artículo 102 de la Versión Consolidada del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.
[14] Russo, F., Pieter Schinkel, M., Günster, A. and Carree, M. (2010) European Commission Decisions on Competition: Economic Perspectives on Landmark Antitrust and Merger Cases. Reino Unido. Cambridge Press. Pág. 113
[15] Decreto 79/2014, de 10 de julio, por el que se regulan los apartamentos turísticos y las viviendas de uso turístico de la Comunidad de Madrid.
[16] Garrijo, M. (2017) “Así te afecta la nueva regulación si tienes un piso en Airbnb.”. Business Insider. Recuperado en: https://www.businessinsider.es/asi-te-afecta-nueva-regulacion-si-tienes-piso-airbnb-182478

References: Artículo 20
 Artículo 5
 Artículo 34
 Artículo 1
 Artículo 10
 Artículo 102