Source: http://www.legalinfo-panama.com/articulos/articulos_16c.htm
Timestamp: 2018-01-20 18:52:53+00:00

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En este punto hay que considerar la excepción constitucional al deber de testificar en un proceso. Así tenemos el artículo 25 de la Constitución Nacional de la República de Panamá, artículo contenido dentro del capítulo 1°, denominado de las Garantías Individuales. Dicho artículo es del siguiente tenor:
Si analizamos textualmente este artículo constitucional podríamos pensar que únicamente esta garantía es extensible a los casos de policía, criminal o correccional; sin embargo, nosotros consideramos que este derecho recogido por nuestra Carta Magna, es extensible a la prueba testimonial practicada dentro de todo tipo de proceso, y en el caso que nos ocupa, al laboral.
El artículo 807 de la ley de procedimiento laboral establece que cuando una corporación o entidad se vea afectada por un proceso, sus miembros podrán declarar como testigos. Este artículo dice así:
Artículo 807. Los miembros de corporaciones que representen entidades de orden público y los de congregaciones, comunidades o asociaciones, pueden declarar en los procesos que afecten a tales entidades o corporaciones.
Otro punto de importancia con relación al testimonio y específicamente con las deposiciones de testigos, recogido por el artículo 803 de nuestro Código de Trabajo, lo es la salvaguarda del secreto profesional5, cuando dicho artículo establece una lista de aquellas personas que con motivo de su ministerio, oficio o profesión, no están en la obligación de rendir testimonio dentro de un proceso laboral; dicho artículo reza así:
Artículo 803. No están obligados a declarar sobre aquello que se les ha confiado o ha llegado a su conocimiento por razón de su ministerio, oficio o profesión:
2. Los abogados, médicos, enfermeras, auditores o contadores en relación con hechos amparados legalmente por el secreto profesional.
El Código de Trabajo recoge claramente el procedimiento para que los testigos puedan comparecer al proceso a rendir su declaratoria. Para ello transcribiremos los artículos 820 al 823 y el artículo 825, los cuales consignan dicho trámite. Estos artículos dicen lo siguiente:
Artículo 820. Las personas que deban declarar como testigos, serán citadas por el secretario del tribunal por medio de una boleta en que se expresará el día, la hora y el local en que deban presentarse, y el objeto de la citación.
Si la persona se negare a firmar, el portador de la boleta, si fuere el portero, llamará un testigo, quien firmará por el citado. En este caso el portero levantará un acta sucinta que firmará con el testigo. El mismo efecto tendrá la constancia que deje en la boleta un miembro de la Guardia Nacional en esos casos o cuando el portador de la boleta sea un particular. En el caso de que las personas que se citen no supieran o no pudieran firmar se permitirá que lo haga a su ruego el testigo que aquélla lleve. Al testigo se le entregará copia de la boleta.
Artículo 821. Se exceptúan de la obligación de comparecer; el Presidente de la República; los Ministros de Estado; el Contralor General; los Jefes de las instituciones autónomas, semi-autónomas y descentralizadas, los Diputados a la Asamblea Nacional, mientras gocen de inmunidad; los Magistrados de la Corte Suprema; el Procurador General de la Nación; el Rector de la Universidad Nacional; los Magistrados de los Tribunales Superiores; los Embajadores y Ministros; el Secretario General de la Corte Suprema; los Jueces; los Fiscales; los Personeros; los Gobernadores de las Provincias; el Obispo Católico de la diócesis de Panamá; los Comandantes de la Guardia Nacional, los miembros del Estado Mayor, el Director General del Departamento Nacional de Investigaciones. Todas estas personas declararán por medio de certificación jurada, para cuyos efectos el Juez de la causa les pasará oficio acompañado de copia de lo necesario.
Cualquiera de estos funcionarios que se abstenga de dar o demore las certificaciones a que está obligado, faltará al cumplimiento de sus deberes y, por lo tanto, para hacer efectiva la responsabilidad, el Juez, si no fuere competente para reconocer de las causas contra dichos funcionarios, pondrá el hecho en conocimiento de la autoridad encargada de juzgarlos para que les aplique la sanción disciplinaria correspondiente. Esto sin perjuicio de que siempre se expida la certificación y se agregue en cualquier estado del proceso.
Artículo 822. Si antes de que se ejecutoriare la providencia que señale la fecha de la audiencia, la parte solicitare que por Secretaría se cite el testigo, correrá dicha citación a cargo del Secretario del respectivo Tribunal.
Artículo 823. Si el proponente de la prueba lo solicitare, se podrá citar a los testigos por correspondencia recomendada, por telegrama o por cualquier otro medio viable, a juicio del Secretario.
Los empleadores no pueden negar permiso a los trabajadores para ausentarse del lugar donde ejecuten sus labores cuando éstos deban comparecer como testigos o actuar en alguna otra diligencia ante los jueces y funcionarios de trabajo. Tampoco pueden rebajarles sus salarios por tal motivo si los trabajadores muestran por anticipado la respectiva orden de citación, y, después, la constancia de haber asistido a la diligencia.
Artículo 825. A los Embajadores, Ministros o Agentes Diplomáticos de naciones extranjeras, cuyos testimonios se solicite, se les pasará una nota suplicatoria acompañada de copia de los interrogatorios y de los contra-interrogatorios; y si el Agente o Ministro así citado se presentare a declarar, lo hará por medio de certificación escrita.
Esta disposición comprende a las personas de la comitiva, y a las de la familia de los Embajadores, Ministros o Agentes Diplomáticos.
Cuando el testimonio solicitado fuere el de algún empleado doméstico de tales funcionarios diplomáticos, se recibirá en la forma ordinaria, previa autorización del respectivo funcionario.
La nota se dirigirá por conducto del Ministerio de Relaciones Exteriores.
5. Es importante recordar que el secreto profesional consiste en el deber ético y jurídico que tiene toda persona que tenga conocimiento de alguna intimidad de otra, en virtud de su arte, profesión u oficio, de reservarse para sí dicha información, sin poder revelarla a terceras personas, en la medida que no medie autorización del interesado, o bien cuando no sea con la finalidad de salvaguardar un interés mayor. La transgresión de este principio acarreará la comisión de un hecho punible, debidamente tipificado por nuestro Código Penal.

References: artículo 25
 artículo 807

Artículo 807
 artículo 803

Artículo 803
 artículo 825

Artículo 820

Artículo 821

Artículo 822

Artículo 823

Artículo 825