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Timestamp: 2020-07-15 08:59:09+00:00

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Plazo para reclamar indemnización por accidente laboral
Contenido actualizado: abril 19, 2020
Plazo para reclamar una indemnización por accidente laboral
El derecho a una indemnización en caso de accidente laboral
Plazo para reclamar una indemnización
¿Cómo puedo paralizar la prescripción?
¿Qué sucede si se solicita recargo de prestaciones?
El trabajador tiene derecho a reclamar una indemnización a la empresa por los daños y perjuicios físicos, psíquicos o económicos en caso de accidente laboral o enfermedad profesional cuando exista algún tipo de negligencia o responsabilidad por parte de la empresa.
Sobre la cuantía a reclamar te recomiendo que leas este artículo, en este nos centraremos en el plazo que tiene el trabajador para reclamar.
Derecho del trabajador en caso de accidente de trabajo o enfermedad profesional.
El artículo 59 del Estatuto de los Trabajadores establece que el plazo para reclamar una indemnización es de un año desde que se pudo reclamar, la cuestión más importante es determinar cuando empieza a contar dicho año.
De manera resumida, el plazo empieza a contar cuando el trabajador conoce el alcance de los daños personales y los daños patrimoniales provocados por el accidente o enfermedad.
Desde un punto de los daños personales, el dies a quo (día inicial) comienza cuando se produce la estabilización lesional, es decir, cuando se pueden determinar las secuelas y el alcance de los perjuicios sufridos físicos. Y esta situación nunca ocurrirá mientras el trabajador esté de baja médica como consecuencia del accidente o enfermedad profesional. Por lo tanto, como mínimo, el plazo de un año empezará a contar desde el día que le den el alta médica.
Hay que partir del hecho que para reclamar una indemnización de daños y perjuicios es necesario conocer que perjuicio hemos tenido, y no podemos cuantificarlo hasta que sepamos que secuelas tenemos, considerando ésta como la limitación física, psíquica o estética de carácter permanente que sufre el trabajador después de haber recibido el tratamiento médico correspondiente.
Es decir, una secuela es aquella dolencia que ya no es posible curar o mejorar después de recibir el tratamiento rehabilitador correspondiente y ya sólo podemos recibir un tratamiento paliativo.
La cuestión de que se puede considerar secuela es algo subjetivo y siempre hay que valorarlo desde un punto de vista médico, y por ello a veces es discutible cuando una dolencia se convierte en secuela y se puede considerar que comienza a computar el plazo para reclamar.
En cualquier caso, los tribunales consideran que la interpretación de las reglas sobre prescripción deben de aplicarse de manera restrictiva en la reclamación por daños y perjuicios derivados del accidente laboral o enfermedad profesional para no perjudicar al trabajador.
Desde un punto de vista de los daños económicos, todo dependerá del perjuicio sufrido por el trabajador, ya que en caso de que se le conceda una incapacidad permanente el plazo empieza a contar desde que al trabajador se le conceda dicha incapacidad permanente, ya sea en vía judicial o administrativa.
Además, como más adelante detallaremos, en caso de que se solicite por parte del trabajado o conceda un recargo de prestaciones, el plazo no empezará a contar hasta que no sea firme la decisión judicial o administrativa.
Todas estas cuestiones son importantes, ya que la indemnización que reclama el trabajador es la suma de los daños físicos, esto es tiempo de curación más la secuelas, y el daño económico, entendiendo como tal la pérdida patrimonial sufrida por los ingresos dejados de percibir, conocido como lucro cesante.
Por ejemplo, un trabajador que cae desde un desnivel y sufre un pérdida de movilidad de en un tobillo, después de estar cuatro meses de tratamiento rehabilitador con su correspondiente baja médica, una vez recibido el alta sólo acude al médico sólo de manera de manera esporádica para no perder más movilidad. En ese caso, el plazo empieza a contar cuando le den el alta médica, reclamando una indemnización por cada día de baja laboral además de las secuelas padecida por la pérdida de movilidad en un tobillo.
La paralización de la prescripción se realiza mediante la presentación de la correspondiente papeleta de conciliación laboral reclamando la indemnización por daños y perjuicios que corresponda.
La presentación de una denuncia en inspección de trabajo no paraliza la prescripción, por lo que lo conveniente es iniciar las reclamaciones judiciales correspondientes.
Es conveniente señalar, que en la jurisdicción social, no es necesario abogado o graduado social para presentar una demanda ante los Juzgado de lo Social.
El recargo de prestaciones es la sanción que recibe el empresario cuando no ha cumplido la prevención de riesgos laborales y esa falta de prevención ha ocasionado de manera directa el accidente de trabajo o la enfermedad profesional.
La solicitud del recargo de prestaciones no altera los daños físicos sufridos por el trabajador, pero sí que puede variar los daños económicos, puesto que si se le concede un recargo de prestaciones, la pensión que perciba en caso de incapacidad permanente será mayor.
Por ello, la presentación de un recargo de prestaciones ya sea en vía administrativa o judicial, sí que paraliza el plazo de prescripción de un año para reclamar la indemnización correspondiente. Esta paralización se produce hasta la firmeza ya sea de la resolución administrativa o judicial.
Así lo ha considerado el Tribunal Supremo en la sentencia de 21 de noviembre de 2019.
Lo que en ningún caso paraliza el plazo, es si la demanda de recargo de prestaciones la presenta la empresa impugnando la resolución administrativa que le es desfavorable.
En relación con lo indicado en este artículo, son especialmente ilustrativas las sentencias del Tribunal Supremo de 21 de noviembre del 2019, así como las sentencias de 14 julio 2015 (rec. 407/2014) , 4 julio 2006 (rec. 834/2005):
La citada sentencia del 2019 hace un breve resumen de todo lo indicado en esta entrada:
la aplicación e interpretación de las reglas sobre prescripción de la acción por daños y perjuicios derivados del accidente laboral deben ser restrictivas;
el plazo general de un año estipulado en el artículo 59 del Estatuto de los Trabajadores es el que gobierna la prescripción de la acción ejercida;
que el día inicial del cómputo es el de la firmeza de la resolución (administrativa o judicial) que aquilata las consecuencias del accidente, pues sólo entonces cabe conocer el modo de repercutir las prestaciones de la Seguridad Social sobre los daños y perjuicios;
que el recargo de prestaciones y la responsabilidad indemnizatoria poseen notables diferencias, pero en aspectos como la relación de causalidad despliega sus efectos la cosa juzgada de una institución respecto de la otra;
que carece de efectos sobre el cómputo del plazo de un año el que se siga un proceso en el que la empresa reclama frente a la imposición del recargo de prestaciones,
que el plazo para la imposición del recargo de prestaciones queda interrumpido cuando el trabajador reclama judicialmente responsabilidad indemnizatoria derivada del accidente laboral padecido.
la resolución judicial que desestima la demanda empresarial contra la decisión administrativa que impone el recargo no es hábil para incidir en el plazo de prescripción de la acción por daños y perjuicios que asiste al trabajador.
junio 8, 2020 a las 14:55
Tuve un accidente laboral trabajando para mi empresa (accidente de moto mientras iba de un cliente a otro, soy Autoventas – comercial viajante, tuvo la culpa otro vehículo). En este accidente, me fracturé un pie bastante y no llevaba EPI (Botas de Seguridad) porque la empresa no me lo indicó ni me dio ningún tipo de protección, ni para el reparto de la mercancía, ni para conducir el vehículo de la empresa (que a veces era una moto y a veces una furgoneta). He estado 18 meses de Incapacidad Temporal hasta que la seguridad social me ha dado el alta médica. He vuelto a la empresa, me han hecho un reconocimiento médico con un resultado de APTO CON RESTRICCIONES y la empresa me ha realizado un despido OBJETIVO porque no tiene un puesto de trabajo para mí. Al ir a comunicarme el despido (no firmé nada), todos mis compañeros llevaban ya las botas de seguridad (hecho que según los médicos que me han atendido, si yo las hubiera llevado no me hubiera pasado esta lesión). Actualmente, me tienen que operar y tengo además un nervio roto (entre otras secuelas de por vida).
¿Podría denunciar ante la Inspección de Trabajo este hecho? (tengo fotos, informes médicos…) ¿Me corresponde una indemnización por parte de la empresa? Me han dejado con secuelas, sin cobrar mis dos últimas nóminas y en la calle de una patada.
junio 15, 2020 a las 13:32
Puedes denunciar, pero si quieres conseguir una indemnización, deberás reclamarla en los juzgados a través de una demanda. Además, habría que analizar el despido realizado para ver si existe posibilidad de nulidad.

References: artículo 59
 resolución 
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 artículo 59
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