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Educaci贸n Especial, una modalidad
Educación Especial, una modalidad del sístema
educativo en Argentina: orientaciones I / coordinado por Daniel López. - 1a ed. - Buenos Aires:
Ministerio de Educación de la Nación, 2009.
64 p.; 28x20 cm.
ISBN 978-950-00-0728-3
1. Educación Especial. I. López, Daniel, coord.
Fecha de catalogación: 14/10/2009
Permitida la transcripción parcial de los textos
incluidos en este documento, hasta 1.000 palabras, según Ley 11.723, art. 10º, colocando el
apartado consultado entre comillas y citando la
fuente; si éste excediera la extensión mencionada deberá solicitarse autorización a la
Lic. Ana María Moyano
Este documento se elaboró con la participación de representantes del gobierno de
la educación de diferentes niveles y modalidades de todas las jurisdicciones en el
En un trabajo conjunto de todas las jurisdicciones, se desarrollaron el esquema de
obra, los contenidos, los materiales y la organización de las consultas a los equipos
docentes, la sistematización de las respuestas y las sucesivas reescrituras del documento hasta su versión final. Estas tareas fueron posibles gracias a la colaboración
de todas las jurisdicciones y por la dedicación de los representantes de cada región:
Adriana Díaz (Chubut), Flavia Mena (Entre Ríos), María de los Ángeles Romero
(Formosa), Silvia Cerutti (Mendoza) y Ana María Dato (Tucumán).
La primera versión de esta publicación fue analizada en cada jurisdicción en febreromarzo del año 2009. Las respuestas recibidas de equipos técnicos y docentes de
Buenos Aires, Chaco, Chubut, Entre Ríos, Formosa, Mendoza, Misiones, La Rioja, Río
Negro, San Juan, Santa Cruz y Tucumán permitieron ampliar el documento.
La tarea fue coordinada por Daniel López, con la colaboración de Mariano
Ambrogetti, Adelina Canosa, Mercedes Gómez, Inés Lanusse, Nora Limeres, Andrea
Mirc, Susana Said, Silvana Veinberg y Julio Vergara, del equipo nacional de la
Modalidad. Participaron Verónica Travi y Corina Guardiola, por Desarrollo
Curricular del Ministerio de Educación de la Nación.
Presentación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13
La modalidad Educación Especial . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15
Los marcos normativos y el Sistema Educativo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
La modalidad Educación Especial en la Ley de Educación Nacional . . . . . . . . . . .
La inclusión, un enfoque y un desafío . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Políticas de inclusión con integración . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Las personas con discapacidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
La producción de información desde la Modalidad. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
El enfoque del sujeto de derecho . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
El diálogo en el Sistema Educativo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Las trayectorias educativas desde la Modalidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 31
Una trayectoria educativa integral . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Repensar las trayectorias educativas integrales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Las “derivaciones” y las trayectorias educativas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Las alternativas educativas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Las configuraciones de apoyo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Fuentes de información y consulta . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 41
Instrumentos legales consultados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 42
Anexo I. Síntesis orientada a la elaboración de normativas . . . . . . . . . . . . . . . . .
Anexo II. El Modelo Social: una definición de la discapacidad . . . . . . . . . . . . . . .
Anexo III. Recomendaciones de la 48ª Reunión de la Conferencia
Internacional de Educación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Anexo IV. Metas Educativas 2021. La educación que queremos para
la generación de los Bicentenarios (Extracto). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
l propósito del presente documento es sistematizar orientaciones respecto
de la modalidad Educación Especial y su proyección en el Sistema Educativo
nacional. Este material es producto de una elaboración conjunta por parte de
representantes de gobiernos educativos provinciales, responsables de la
Modalidad y de otros niveles. La convocatoria desde el proceso de reflexión
es clara; la Educación Especial debe pensarse en el marco de un contexto
mayor, real y factible en cuanto a expectativas y logros, coordinando acciones
al interior de cada nivel de enseñanza y haciendo posible trayectorias educativas integrales para las personas con discapacidad en el Sistema Educativo.
Las condiciones institucionales y curriculares deberán garantizar el pleno ejercicio del derecho a la educación. En pos de ese objetivo, y en el marco del Plan
Nacional de Educación Obligatoria, se promueve una acción transformadora
coordinada entre los equipos nacionales y provinciales, a fin de priorizar objetivos y metas que expresen acuerdos comunes. La modalidad Educación
Especial es parte de esa acción mancomunada, promoviendo líneas de acción
que incrementen los niveles de responsabilidad frente a los desafíos de la educación obligatoria.
La trayectoria educativa integral de todas y todos los estudiantes exige el trabajo conjunto entre los equipos de los niveles y de las diferentes modalidades
como recorrido de aprendizajes en contextos institucionales. Esas travesías no
suponen un trayecto lineal, prefigurado, cada una de ellas constituye una
experiencia educativa. Es propósito que sus actores sean partícipes y tomen
decisiones que los implican y trascienden. En ese sentido, la modalidad
Educación Especial aporta capacidades para desarrollar configuraciones de
apoyo que hagan posible las trayectorias educativas de las personas con discapacidad desde cada uno de los equipos y la escuela.
Este Ministerio presenta a la comunidad educativa una publicación que es producto de debates y reflexiones ocurridas en el marco de un proceso que contó
con la amplia participación de supervisores, directivos y docentes junto a otros
profesionales de la educación. Al ponerlo en circulación, hacemos nuestras las
orientaciones que de él se derivan y que apuntan a la construcción de acuerdos nacionales sobre este capítulo esencial de la inclusión educativa, con calidad y equidad, metas permanentes de nuestro trabajo cotidiano.
l documento Educación Especial, una
modalidad del Sistema Educativo en
Argentina, Orientaciones 1, es resultado
del trabajo en encuentros regionales y
nacionales organizados desde la modalidad de Educación Especial, Ministerio de
Educación de la Nación, con la participación de otros niveles y modalidades
educativas durante el año 2008 y el
primer semestre del año 2009. El desafío
ha sido generar una sistematización y un
documento reflexivo que exprese acuerdos con un alto nivel de consenso sobre la
modalidad Educación Especial en el
Sistema Educativo nacional. La reflexión
busca establecer relaciones entre la nueva
Ley de Educación Nacional, las políticas
públicas en educación y las prácticas
educativas en los procesos de cambio.
Este documento procura aportar orientaciones al proceso de cambio a nivel
nacional y en cada jurisdicción; también
pretende favorecer el conocimiento de
normas, políticas, sujetos y sentidos
sobre las intervenciones educativas y los
desde una modalidad que debe trabajar
articuladamente dentro del Sistema
Educativo y con otras políticas públicas,
especialmente con salud.
Estas reflexiones concluyen con una
“Síntesis orientada a la elaboración de
normativas”, en el Anexo I, en este documento, para orientar las tareas
desde la modalidad Educación Especial
en el Sistema Educativo, atendiendo
aspectos fundamentales respecto de
los cambios orientados por la Ley de
Al mismo tiempo, el trabajo pretende
ser una herramienta para la consulta al
interior de los Ministerios de Educación
nacional y provinciales; una producción
para seguir avanzando en cuestiones
pendientes que exigen mayor desarrollo, como los desafíos de la educación
temprana, la alta complejidad de las
escuelas especiales o los problemas de la
modalidad vinculados con la evaluación
y la acreditación.
La “modalidad” comprende una perspectiva de transversalidad al Sistema
Educativo y, por eso, la articulación y la
coordinación son requisitos centrales en
su propio funcionamiento. Esta perspectiva debería analizarse desde todos los
ámbitos, incluida la Educación Especial,
para desarrollar trayectorias educativas
integrales de alumnos con discapacidad
en todo el Sistema Educativo.
En los comentarios sobre este documento en su primera versión (febrero 2009),
desde varias provincias se planteó la
necesidad de profundizar la discusión
compartida entre los integrantes de la
modalidad con los diferentes niveles. Se
señaló que hace falta una mayor implicación con los docentes del Nivel Inicial,
Nivel Primario y Nivel Secundario, y de
Plan Nacional de Educación Obligatoria, aprobado por Resolución Nº 79/09 del Consejo Federal de Educación, Buenos Aires, 28
de mayo de 2009. La presentación del Plan contó con la valiosa colaboración de la Jefatura de Asesores del Ministerio de
Educación, de la Subsecretaría de Planificación, y de integrantes de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Federal de Educación, en
articulación con las Direcciones Nacionales, Directores, Coordinadores de Modalidad, Áreas y el equipo de la Subsecretaría de
las otras modalidades, para asegurar la
inclusión educativa y la articulación en
En ese sentido debemos tener en cuenta
el Plan Nacional de Educación Obligatoria aprobado recientemente.1 La Primera Parte justifica la necesidad de diseñar un Plan Nacional de Educación
Obligatoria, describe los objetivos
políticos, los principales problemas y
desafíos de la educación inicial y la
educación obligatoria, las estrategias
previstas para superarlos, las características del gobierno educativo y los
planes provinciales. La Segunda Parte
es una matriz que organiza la programación para los próximos tres años, en
torno a dos ejes centrales: las principales políticas educativas de igualdad,
calidad y fortalecimiento de la gestión
y los tres niveles educativos responsables de su implementación: edu-
cación inicial, educación primaria y
educación secundaria. La incorporación
de las líneas de acción específicas de las
modalidades y de las áreas transversales establecidas por la Ley, se define
por una lógica que reconoce las particularidades de cada nivel y los procesos
transversales que se despliegan a través
de toda la educación obligatoria.
Desde el Ministerio de Educación de la
Nación agradecemos los esfuerzos y
compromisos de quienes han querido
aportar a la reflexión y ser partícipes en
la elaboración de políticas. Especialmente señalamos la cooperación en el
trabajo desde las cinco regiones que
integran nuestro país y la responsabilidad asumida por cada responsable
regional elegido por los pares; también,
las respuestas sistematizadas y los
comentarios de los equipos docentes
desde cada provincia.
La modalidad Educación Especial
Los marcos normativos y el Sistema
Los marcos normativos y las políticas
públicas procuran direccionar, desarrollar
y acompañar los cambios. Nuevos marcos
legales y políticas públicas favorables para
la inclusión educativa exigen a todos los
adultos repensar algunos problemas cotidianos, especialmente reformulando los
planteos elaborados desde paradigmas
contradictorios con esos marcos, para
analizar dispositivos y encuadres, generar
normas jurisdiccionales que deben ser
actualizadas, proponer políticas públicas
que se articulen desde las diferentes
áreas, etcétera.
La Constitución Nacional establece el
derecho de enseñar y aprender.3 Esta
consagración se ha visto reforzada con
la jerarquización constitucional de tratados del derecho internacional de los
derechos humanos que contienen
artículos específicos relativos al derecho
a la educación.4 En ese marco, a fines del
año 2006 se sancionó la Ley de Educación Nacional Nº 26.206, en la cual se
establece que la educación y el conocimiento son un bien público y un derecho personal y social, garantizados por
La Ley de Educación Nacional afirma
que la educación es una prioridad
nacional y se constituye en política de
Estado para construir una sociedad
justa, reafirmar la soberanía y la identidad nacional, profundizar el ejercicio de
la ciudadanía democrática, respetar los
derechos humanos y libertades fundamentales, y fortalecer el desarrollo
económico-social de la Nación.
La Ley establece que se debe garantizar la
inclusión educativa a través de políticas
universales y de estrategias pedagógicas y
de asignación de recursos que otorguen
prioridad a los sectores que más lo necesitan. Se trata de medidas destinadas a
enfrentar situaciones de injusticia, marginación, estigmatización y otras formas
de discriminación, derivadas de factores
socioeconómicos, culturales, geográficos,
étnicos, de género o de cualquier otra
índole, que afecten el ejercicio pleno del
derecho a la educación, asegurando una
educación de calidad con igualdad de
posibilidades, sin desequilibrios regionales, ni inequidades sociales. (Ley de
Educación Nacional, art. 79.)
El Sistema Educativo nacional se define
como el conjunto organizado de servicios
y acciones educativas regulados por el
Estado que posibilitan el ejercicio del
derecho a la educación. Lo integran los
servicios educativos de gestión estatal y
privada, de gestión cooperativa y social
de todas las jurisdicciones del país. La Ley
establece que la obligatoriedad escolar se
extiende desde los cinco años hasta la
finalización del Nivel Secundario.
Véase Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología y Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo: Educación integral de
adolescentes y jóvenes, Buenos Aires, 2008.
Constitución Nacional, art. 14, “Todos los habitantes de la Nación gozan de los siguientes derechos, conforme las leyes que
reglamenten su ejercicio, a saber: (…) de enseñar y aprender”.
Constitución Nacional, art. 75, inc. 22.
En las prácticas educativas se recurre cotidianamente a los marcos legales vigentes
y se presentan cuestiones sobre qué se
debe hacer, qué no debe hacerse o cómo
intervenir a partir de normas –supuestas o
explícitas–. La práctica funciona como una
categoría legitimadora de ciertas decisiones educativas, a través de ella se naturalizan intervenciones; muchas veces las
normas están supuestas en las prácticas
como costumbre o tradición. En el mismo
sentido, los actores perciben la distancia
de los marcos legales vigentes, lo cercano
son las normas “acostumbradas”. Por eso,
un proceso de cambio necesita habilitar la
participación para que pueda repensarse
las normas implícitas, especialmente cuando contradicen las vigentes o cuando se
limitan derechos protegidos.
En más de una ocasión, las prácticas
resultan percibidas como ajenas a las
políticas. Sin embargo, los deberes que
cada práctica conlleva son resultado de
normativas, políticas, costumbres, y, por
tanto, requieren revisión. Por ejemplo,
se suele afirmar que “los padres tienen
poder de decisión sobre la educación de
sus niños y, muchas veces, no aceptan la
escolaridad especial, ni el apoyo de la
modalidad”. Sin embargo, este problema así formulado no puede dejar de
vincularse a las políticas de debilitamiento del Sistema Educativo, a la percepción de la Educación Especial como
un destino de marginación de sus alumnos, a la decisión puesta en los padres
para que elijan entre acciones que
deberían presentarse articuladas, etc.
De acuerdo con los nuevos marcos, las
propuestas que se comunican a las
familias deberían realizarse desde el
Sistema Educativo, de tal forma que
madres y padres puedan visualizar la
complementariedad entre el nivel y la
modalidad educativa; las orientaciones
a las familias habilitarían intervenciones
favorables para el desarrollo de las
El Plan Nacional de Educación
Obligatoria señala:
“Para dar cumplimiento a la política
educativa plasmada en las leyes
nacionales y garantizar una educación de calidad para todos, el
Sistema Educativo argentino debe
atender un conjunto de problemas y
desafíos que son consecuencia, entre
otros factores, de tres tendencias de
nuestra historia política y económica
reciente: creciente desigualdad social que comienza a revertirse en los
últimos años, fragmentación del
Sistema Educativo e importante incremento de la matrícula en la educación inicial y secundaria. Los principales problemas de la educación
obligatoria están relacionados con el
acceso a la escolarización, las trayectorias escolares de los alumnos y las
condiciones organizacionales y pedagógicas en que se inscriben, la calidad de los aprendizajes, la organización de las instituciones educativas,
el planeamiento y la gestión administrativa del Sistema. Estos problemas
atraviesan los tres niveles educativos,
en sus diferentes ámbitos y modalidades y adquieren en cada caso una
especificidad particular.”
La Ley de Educación Nacional establece
ocho modalidades de educación. En el
Plan Nacional de Obligatoriedad se
expresa la visión de unidad del Sistema
Educativo como base de un trabajo compartido entre niveles y modalidades.
“El Plan Nacional abarca la educación obligatoria definida por la
Ley 26.206: la sala de cinco, la educación primaria y la educación
secundaria con sus modalidades de
educación rural, especial, artística,
de jóvenes y adultos, intercultural
bilingüe, en contextos de privación
de libertad y domiciliaria y hospitalaria. Comprende la educación inicial definida por la Ley como una
unidad pedagógica que atiende a
los/as niños/as desde los cuarenta y
cinco (45) días hasta los cinco (5)
años de edad. La educación técnico
profesional, de carácter obligatoria,
se rige por las disposiciones de la Ley
26.058, y como se trata de una
modalidad de la educación secundaria, el Plan Nacional establece
mecanismos de coordinación con las
políticas del Instituto Nacional de
Educación Tecnológica, organismo a
cargo de su planificación y gestión.
De la misma manera, debe tener
una estrecha vinculación con el
Docente para articular acciones con
los profesorados de formación
docente inicial y las estrategias de
desarrollo profesional.”
La Educación Especial es la modalidad del
Sistema Educativo destinada a asegurar el
derecho a la educación de las personas
con discapacidades, temporales o permanentes, en todos los niveles y modalidades del Sistema. Se rige por el principio
de inclusión educativa y brinda atención
educativa en todas aquellas problemáticas específicas que no puedan ser abordadas por la educación común. Se debe
garantizar la integración de los/as alumnos/as con discapacidades en todos los
niveles y modalidades según las posibilidades de cada persona. (Ley de Educación
Nacional, art. 42.)
Las autoridades jurisdiccionales, con el
propósito de asegurar el derecho a la
educación, la integración escolar y la
inserción de las personas con discapacidades, dispondrán las medidas necesarias para:
a) Posibilitar una trayectoria educativa
integral con acceso a saberes tecnológicos, artísticos y culturales.
b) Contar con personal especializado
que trabaje en equipo con docentes
de la escuela común.
c) Asegurar la cobertura de los servicios
educativos especiales –transporte,
recursos técnicos y materiales para el
d) Propiciar alternativas de continuidad
para la formación a lo largo de toda
e) Garantizar la accesibilidad física de
todos los edificios escolares. (Ley de
Educación Nacional, art. 44.)
Se deberá crear instancias institucionales y técnicas para la orientación de
la trayectoria escolar más adecuada de
alumnos/as con discapacidades, en todos
los niveles de la enseñanza obligatoria,
así como las normas que regirán los procesos de evaluación y certificación escolar. Deben articularse los organismos del
Estado que atienden a personas con discapacidades para garantizar un servicio
de mayor calidad. (Ley de Educación
Nacional, art. 45.)
Las provincias y la Ciudad de Buenos
Aires, en el marco de la articulación de
niveles de gestión y funciones de los
organismos competentes para la aplicación de la Ley Nº 26.061, establecerán
los procedimientos y recursos para identificar tempranamente las necesidades
educativas derivadas de la discapacidad
o de trastornos en el desarrollo, a fin de
darles la atención interdisciplinaria y
educativa para lograr la inclusión desde
Los equipos docentes que analizaron la
primera versión de este documento proponen repensar los proyectos educativos
teniendo en cuenta las normas y sus jerarquías, los sujetos de la educación y los
fines institucionales. Partiendo de este
análisis plantean:
- la educación inclusiva como un desafío
de trabajo conjunto al interior del
Sistema Educativo y en relación con el
conjunto de políticas públicas;
- interrogantes sobre las configuraciones
prácticas que pueden adoptar cada
uno de los apoyos que se brindan
desde la Modalidad;
- preguntas sobre los apoyos de Educación Especial y los aportes específicos
para la educación inicial, primaria,
secundaria, técnica, formación laboral
- considerar los indicadores que dan
cuenta de dificultades sociales, educativas, materiales, simbólicas que inciden en las trayectorias escolares;
- relacionar permanentemente las necesidades educativas de las personas con
discapacidad con las barreras para la
participación en cada contexto;
- estrategias de educación para las personas con discapacidad temporal o
permanente para cada nivel del
- definir propuestas desde la Modalidad
favoreciendo los acuerdos entre instituciones educativas y familias;
- generar estrategias pedagógicas alternativas y mayor asignación de recursos que otorguen prioridad a los sectores que más lo necesitan.
La inclusión, un enfoque y un desafío
La inclusión se presenta como un enfoque filosófico, social, político, económico y especialmente pedagógico para:
• La aceptación y la valoración de las
diferencias en una escuela que es de
todos, para todos y para cada uno.
• La definición de políticas que protejan
el interés superior del niño y de los
• El desarrollo del sentido de comunidad, solidaridad y pertenencia plural.
• La promoción de las alfabetizaciones
• El aprendizaje constructivo y la valoración de las capacidades de todos los
• Una cultura educativa, en la cual todos
se sientan partícipes.
(UNESCO) define la inclusión como “una
estrategia dinámica para responder en
forma proactiva a la diversidad de los
estudiantes y concebir las diferencias
individuales no como problema sino
como oportunidades para enriquecer el
aprendizaje”.5 Las diferencias en educación son lo común y no la excepción, y
la inclusión consiste precisamente en
transformar los sistemas educativos y
otros entornos de aprendizaje para
responder a las diferentes necesidades
La inclusión es, por tanto, una nueva
visión de la educación basada en la
diversidad, en la que se destacan cuatro
• La inclusión es un proceso, una
búsqueda permanente de la mejor
manera de responder a las diferencias.
• La inclusión busca identificar y
remover barreras, estar atentos a los
obstáculos al aprendizaje y la participación, y hallar la mejor manera de
• La inclusión se refiere tanto a la presencia como a la participación y el
logro de todos los estudiantes.
• La inclusión pone especial cuidado en
aquellos grupos de estudiantes con
mayor riesgo de ser marginados,
excluidos o de tener rendimientos
menores a los esperados.6
La educación inclusiva se refiere a la
capacidad del Sistema Educativo de
atender a todos, niñas y niños, sin exclusiones de ningún tipo. Para ello, es necesario abordar la amplia gama de diferencias que presentan los estudiantes y
asegurar la participación y el aprendizaje de cada uno de ellos en el marco de
servicios comunes y universales. En
definitiva, la educación inclusiva apunta
UNESCO (2005). Guidelines for Inclusión: Ensuring Access to Education for All, París, Ediciones de la UNESCO, pág. 12.
a que todos los estudiantes de una
determinada comunidad aprendan juntos independientemente de sus condiciones personales, sociales o culturales.
Los equipos consultados señalan que la
inclusión debe ser una responsabilidad
de todo el Sistema Educativo, de cada
uno de los niveles y modalidades del
Sistema, también de la educación superior. Pero sostienen que en reiteradas
situaciones se identifican problemas de
inclusión con responsabilidades exclusivas de la Educación Especial. Proponen
entonces el desarrollo compartido de
culturas y políticas para el logro de prácticas inclusivas. Afirman la necesidad de
trabajar el concepto en los diferentes
ámbitos para profundizar acuerdos
respecto de su interpretación. Asimismo,
consideran que en este marco debe
repensarse el concepto de integración.
También vinculan el concepto inclusión
educativa a la formación que deben
recibir los docentes de todo el Sistema
para trabajar con las diferencias y la
El proyecto institucional o escolar, la
propuesta curricular, el proyecto de aula
y el plan de atención individual deben
aportar a una verdadera inclusión
educativa, constituyen un marco de
reglas y criterios, habilitan el tratamiento de los desacuerdos entre los participantes –incluidos los alumnos–, conforman los encuadres para la tarea cotidiana de enseñar. Así, el currículo podrá
ser una herramienta dinámica y flexible,
y atender al desarrollo de cada niño
tomando en cuenta la realidad social y
cultural del entorno.
Algunos equipos consultados reflexionan y advierten que, al procurar
“incluir” a alumnos de culturas diferentes, no se dé tratamiento a esas
diferencias culturales y se termine
“patologizando” conductas relativas a
formas de vida propias de la cultura de
origen. Pareciera necesario explicitar
mejor las concepciones de integración e
inclusión, para progresar en las discu-
siones y los debates acerca de “quiénes”
son los alumnos que se incluyen y/o se
integran. ¿Son los mismos? ¿Son todos?
O la pregunta debería centrarse en las
instituciones: ¿cuáles son las escuelas
inclusivas/integradoras?, ¿son las mismas?, ¿son todas?
El enfoque de inclusión desde las instituciones educativas debería plantear
• Crear culturas inclusivas. Orientadas
hacia la creación de una comunidad
escolar segura, acogedora, colaboradora y estimulante, en la que cada
uno sea valorado, fundamentalmente
para que todos los alumnos tengan
mayores niveles de logro. Se pretende
desarrollar valores inclusivos, compartidos por todos los docentes, los estudiantes, los miembros del consejo
escolar y las familias, de tal forma que
impliquen a todos los miembros de la
• Elaborar políticas inclusivas. Asegurar
que la inclusión esté en el corazón de
los procesos, el proyecto escolar, para
que mejore el aprendizaje y la participación de todos los estudiantes. Estas
políticas aumentan la capacidad de
una escuela para atender las diferencias del alumnado, hacen que los
apoyos desde la Modalidad se desarrollen desde la perspectiva del derecho a la educación de los estudiantes.
• Desarrollar prácticas inclusivas. Las
prácticas de las instituciones abordan
la cultura y las políticas inclusivas. Se
intenta asegurar que las actividades
en el aula y las actividades extraescolares motiven la participación de
todos los alumnos y tengan en cuenta
el conocimiento y la experiencia de los
estudiantes fuera del contexto escolar.
La docencia y los apoyos se integran
de tal forma que se puedan superar
las barreras para el aprendizaje y la
Políticas de inclusión con integración7
La Educación Especial como modalidad
se rige por el principio de inclusión y
exige una clara comprensión de la
necesidad de articular creación de culturas, elaboración de políticas y desarrollo de prácticas inclusivas, para evitar
procesos y experiencias diseñadas e
implementadas sólo desde un ámbito
como lo fue hasta ahora la escuela/educación especial. Muchos docentes de
Educación Especial consideran que los
planteos de integración e inclusión
educativa se han asociado exclusivamente a la Educación Especial.
La Educación Especial se concibe como
un conjunto de propuestas educativas y
recursos de apoyo educativo, especializados y complementarios, orientados a
la mejora de las condiciones de enseñanza y aprendizaje para quienes presenten
discapacidades. La educación inclusiva
centra su preocupación en el contexto
educativo y en cómo mejorar las condiciones de enseñanza y aprendizaje para
que los estudiantes participen y se beneficien de una educación de calidad.
La inclusión supone un sistema unificado e integrado para todos, lo que implica la exigencia de un currículum común
con la posibilidad de desarrollar adaptaciones curriculares para atender las
diferencias y las particularidades de
cada estudiante. Ese currículum procura
garantizar la igualdad en el derecho a la
educación. Y, en un sentido amplio, las
adaptaciones curriculares son parte de
la tarea diaria de cualquier docente.
El concepto de integración ha sido clave,
con suma frecuencia se ha resaltado su
dimensión ética en relación con el derecho de los estudiantes a ser admitidos, a
estar en los mismos espacios o a que
todas y todos disfruten de los mismos
servicios. En el proceso de integración, el
Sistema permanece más o menos intacto, mientras que los estudiantes tienen
la tarea de adaptarse con el acompañamiento de quienes los asisten y/o los
educan. Muchas veces las políticas de integración han asumido que la exclusión
de las personas con discapacidad “por
razones de normalidad” se podía modificar desde la Educación Especial.
En cambio, la educación inclusiva requiere de un marco institucional que conjugue la educación en general y la
Educación Especial para ser parte de un
sistema único. Las políticas educativas
inclusivas exigen intervenciones coordinadas desde el Sistema Educativo y políticas públicas concurrentes. La inclusión no
significa una ruptura de los fines que persiguen los procesos de integración; implica una reorganización de todo el Sistema
Educativo, para posibilitar el acceso, la
permanencia y los logros de todos los
alumnos. Las necesidades de los estudiantes son vistas como necesidades de la
institución y las diferencias están dadas
por los estilos, ritmos, motivaciones para
Inclusión e integración deben vincularse
y repensarse en las prácticas. Entonces,
la inclusión es principio, proceso, acción
social, colectiva, que resulta de una construcción simbólica de los grupos
humanos, de las comunidades educativas, contribuyendo a mejorar las condiciones de los entornos para acoger a todos. Proponemos pensar la integración
como “un medio estratégico-metodológico”. La integración es una estrategia
educativa que hace posible la inclusión
de muchos sujetos con discapacidad en
la escuela común.
Anexo III, Recomendaciones de la 48ª Reunión de la Conferencia Internacional de Educación (extracto), 2008, en este documento.
“El debate sobre la educación inclusiva
y la integración no se refiere a una
dicotomía entre políticas y modelos de
integración e inclusión –como si se
pudiera integrar sin incluir o incluir sin
integrar–, sino más bien a determinar
en qué medida se está avanzando en
el entendimiento de que toda escuela
tiene la responsabilidad moral de
incluir a todos y cada uno. En los últimos quince años aproximadamente, el
concepto de educación inclusiva ha
evolucionado hacia la idea de que
todos los niños y jóvenes, no obstante
las diversidades culturales, sociales y
de aprendizaje, deberían tener oportunidades de aprendizaje equivalentes
en todos los tipos de escuelas.
“El centro de atención se sitúa en la
creación de entornos inclusivos, lo cual
implica: a) el respeto, la comprensión y
la atención a la diversidad cultural,
social e individual (respuesta de los sistemas educativos, escuelas y docentes
a las expectativas y necesidades de los
alumnos); b) el acceso en condiciones
de igualdad a una educación de calidad; c) la estrecha coordinación con
otras políticas sociales.
“En todos estos puntos se debe tomar
en cuenta las expectativas y las
demandas de las partes interesadas y
los actores sociales.”8
de sus posibilidades, la integración y el
pleno ejercicio de sus derechos. (Ley de
Educación Nacional, art. 11.)
Personas con Discapacidad9 también asegura un sistema de educación inclusivo
para todos los niveles de enseñanza y a
lo largo de la vida. Se trata de:
• Desarrollar plenamente el potencial
humano y el sentido de la dignidad y
la autoestima y reforzar el respeto por
los derechos humanos (…).
• Desarrollar al máximo la personalidad,
los talentos y la creatividad de las personas con discapacidad, así como sus
aptitudes mentales y físicas.
• Hacer posible que las personas con discapacidad participen de manera efectiva en una sociedad libre.
Los Estados deben asegurar que: a) las
personas con discapacidad no queden
excluidas del sistema general de educación; b) accedan a una educación primaria y secundaria inclusiva, en igualdad de condiciones en la comunidad en
la que vivan; c) se hagan ajustes razonables en función de las necesidades
individuales; d) se preste el apoyo necesario en el marco del sistema general de
educación para facilitar su formación
efectiva; e) se faciliten medidas de
apoyo personalizadas en entornos que
fomenten al máximo el desarrollo
académico y social, de conformidad con
el objetivo de la plena inclusión.
Entre los fines y objetivos de la política
educativa, la Ley de Educación Nacional
establece que se debe brindar a las personas con discapacidades, temporales o
permanentes, una propuesta pedagógica que les permita el máximo desarrollo
Debe propiciarse la participación plena y
en igualdad de condiciones en educación
y en cada comunidad, facilitar el aprendizaje del Braille, la escritura alternativa,
otros modos, medios y formatos de comunicación aumentativos o alternativos, y
habilidades de orientación y de movili-
UNESCO, Conferencia Internacional de Educación. “La educación inclusiva: el camino hacia el futuro”. Ginebra, 25 - 28 de
noviembre de 2008, cuadragésima octava Conferencia.
La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y su Protocolo Facultativo fueron aprobados por la Asamblea
General de las Naciones Unidas el 13 de diciembre de 2006, y quedaron abiertos a la firma el 30 de marzo de 2007. La Convención
y su Protocolo Facultativo entraron en vigor el 3 de mayo de 2008.
dad, así como la tutoría y el apoyo entre
pares; alentar el aprendizaje de la lengua
de señas y la promoción de la identidad
lingüística de las personas sordas; asegurar que la educación de las personas ciegas, sordas o sordociegos se imparta en
los lenguajes y los modos y medios de
comunicación más apropiados y en
Los Estados asegurarán que las personas
con discapacidad tengan acceso general
a la educación superior, la formación
profesional, la educación para adultos y
el aprendizaje durante toda la vida sin
discriminación y en igualdad de condiciones con las demás.
Definimos la discapacidad desde el modelo social sostenido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y por
el marco de las Convenciones y principios de derechos humanos. Para este
modelo, la discapacidad no es un atributo de la persona, sino un conjunto de
condiciones que responden a la interacción entre las características del individuo y el contexto social.
Las diferentes definiciones de discapacidad en el ámbito internacional muestran una marcada evolución hacia un
modelo social. Las diferencias entre las
clasificaciones establecidas por la OMS
pueden ilustrar esta evolución. En 1980,
cuando se publica la Clasificación
Internacional de Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías, la discapacidad se
define como “toda restricción o ausencia (debida a una deficiencia) de la capacidad de realizar una actividad en la
forma o dentro del margen que se considera normal para un ser humano”.10
La discapacidad desde un modelo biomédico es un problema de la persona,
directamente causado por una enfer-
medad, trauma o condición de salud.
Varios equipos docentes relacionan dicho
modelo con algunas prácticas, por ejemplo, cuando la intervención educativa
está totalmente determinada desde los
equipos de salud que también diagnostican la necesidad educativa. Asimismo,
cuando un certificado médico habilita o
no la intervención educativa desde la
modalidad. A veces, cuando la admisión
de un niño a la escuela (Educación
Especial) se deriva de una consulta neurológica. En cuanto a los niños sordos,
cuando se trabaja partiendo del déficit o
pensando en rehabilitar al alumno.
En cambio, en la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (2001), la OMS
incluyó en su definición de discapacidad los factores contextuales en los que
vive el individuo.11 La inclusión de los
factores contextuales es de gran relevancia.12 Se puede decir que esta evolución ha ido de la mano con una mirada
que ha dejado de centrarse en el déficit
y se ha enfocado en la evaluación de
necesidades. No importa tanto la deficiencia del individuo como sus potencialidades y lo que pueda llegar a hacer
mediante la eliminación de barreras
contextuales y el apoyo necesario.
Los docentes que hicieron una lectura
crítica de este documento en su versión
preliminar afirman que se aborda un
modelo social cuando se permite generar
espacios para llevar a cabo integraciones e
inclusiones, en un trabajo educativo sobre
las potencialidades de los niños y no sobre
sus dificultades. Comentan que en una
escuela de campo los niños hipoacúsicos
son abordados en forma integral y para
garantizar su inclusión no se los excluye de
su contexto cultural, sino que se trabaja
junto con otras instituciones en la flexibilización del currículo y en la revisión de las
prácticas pedagógicas tradicionales.
OMS (1980), Clasificación Internacional de Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías. Manual de Clasificación de las consecuencias de la enfermedad.
CIE-10 es la Clasificación Internacional de Enfermedades, décima revisión, de la OMS.
P. Ibáñez (2002). Las discapacidades. Orientación e intervención educativa, Madrid, Editorial Dykinson.
Los mismos docentes señalan que frecuentemente desde los quehaceres escolares, tanto de escuelas comunes como
especiales, se evidencian prácticas entrecruzadas entre un “modelo médico” y
uno social. Destacan que para transitar
hacia un modelo social es importante
pasar de una mirada puesta en las
“necesidades educativas especiales” a
otra de “barreras para el aprendizaje
relacionadas con la participación”, de
esta forma se permite redefinir las dificultades que los alumnos encuentran.
Desde una perspectiva de derechos es
particularmente relevante conocer la
definición de la Convención sobre los
Derechos de las Personas con Discapacidad, primera Convención del siglo XXI.
En su artículo Nº 1, señala que “las personas con discapacidad incluyen aquellas
que tengan deficiencias físicas, mentales,
intelectuales o sensoriales a largo plazo
que, al interactuar con distintas barreras,
puedan impedir su participación plena y
efectiva en igualdad de condiciones con
las demás”.13 En esta definición queda en
evidencia la adopción de un modelo
social de discapacidad. En este sentido, la
discapacidad es un resultado negativo de
la interacción entre una condición personal (la deficiencia) y el medio (debido a
sus barreras).
Las barreras son fundamentalmente culturales, se manifiestan en aspectos legales o normativos, arquitectónicos, de
acceso a bienes culturales (por falta de
apoyos, por ejemplo, ausencia de medios y lenguajes alternativos de comunicación, tecnológicos, etc.). Los gobiernos
deberán revisar las barreras existentes
en todos los órdenes con el fin de eliminarlas, prevenir obstáculos e impedimentos para la participación de las personas con discapacidad, apuntando al
diseño universal de productos, entornos,
medida posible sin necesidad de adaptación, ni diseño especializado. El diseño
universal no excluirá las ayudas técnicas.
Un desafío consiste en formular las
condiciones de una “escuela para todas
y todos”. Las personas tienen derecho,
sin exclusiones, a una educación de calidad y son los sistemas educativos los que
deben ajustarse para satisfacer las necesidades de todos.14 Esto marca la imperiosa necesidad de dar la oportunidad,
por ejemplo, a todos los niños de aprender junto a sus pares, siempre que sea
posible. En el avance hacia este nuevo
enfoque, juegan un papel fundamental
la legislación y las políticas que los países llevan adelante, y en este contexto la
información se transforma en un elemento fundamental.
desde la Modalidad
Vernor Muñoz pone énfasis en la notoria
ausencia de información estadística sobre
la cantidad de población con discapacidad y aun menos datos sobre la cantidad
de personas con discapacidad escolarizadas.15 También son escasas las informaciones sobre los índices de abandono o
deserción escolar de niños, niñas y adolescentes con discapacidad, datos sobre
éxito o fracaso escolar, movimientos institucionales de esta población, etcétera.
La falta de información dificulta la definición y la retroalimentación de políticas,
así como la estimación de los recursos
necesarios para atender de forma integral
las necesidades educativas de este colectivo. Precisamente es la UNESCO quien
tiene el mandato de coordinar y dinamizar actividades de cooperación en pro
ONU (2006), Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.
Naciones Unidas, Asamblea General, Consejo de Derechos Humanos, Informe del Relator Especial sobre el Derecho a la
Educación, Vernor Muñoz (2007). Aplicación de la Resolución 60/251 de la Asamblea General, 15 de marzo de 2006, El derecho a
la educación de las personas con discapacidades.
de la educación para todos. El Programa
de Educación para Todos es un compromiso de los países con el logro de una
educación de calidad a la que toda la
población tenga acceso sin exclusiones, y
los compromisos adquiridos en Dakar
contemplan un monitoreo permanente
de los resultados logrados con los objetivos propuestos.16
En la Argentina, recientemente se produjo un documento resultado de un
esfuerzo coordinado entre el Área de
Educación Especial y la Dirección
Nacional de Información y Evaluación de
la Calidad Educativa (DINIECE) del
Ministerio de Educación de la Nación. El
objetivo final fue introducir los cambios
necesarios a fin de obtener información
relevante del área para la toma de decisiones en el marco de la Ley de
Educación Nacional. A través de
reuniones se trabajó con representantes
provinciales en la modificación del
cuadernillo del Relevamiento Anual de
Estadísticas Educativas que completan
los establecimientos.17
En ese documento se proponen definiciones para las categorías de relevamiento que surgen de los aportes de
los responsables de Educación Especial y
de los equipos técnicos de cada jurisdicción. En relación con la matrícula, se
acuerdan definiciones para la discapacidad; entre otras, la discapacidad visual,
la auditiva, la motora pura o asociada
con otras problemáticas, las personas
con más de una discapacidad, el retardo
mental, los trastornos generalizados del
desarrollo. También se hizo necesario
incluir la categoría alumnos sin discapacidad, para evitar que se fuercen
las actuales definiciones sobre alumnos
que actualmente asisten a la escuela
especial o reciben apoyo de ella. La categoría se refiere, por ejemplo, a la
matrícula que, dependiendo de cada
jurisdicción, era consignada en “desviaciones normales de la inteligencia” y/o
“alto riesgo social”.
Al mismo tiempo, se proponen definiciones en relación con Niveles / Estrategias de Enseñanza. La categoría integración se analiza según el tipo de asistencia a la escuela común o de adultos;
los talleres de capacitación en el nivel
primario; otro cambio altamente consensuado fue el de la denominación
educación temprana; la educación integral para adolescentes y jóvenes. Al
mismo tiempo, se revisaron definiciones
en relación con los docentes –maestro
de apoyo a la integración, maestro de
educación temprana, preceptor/celador,
maestro de apoyo pedagógico en
Se espera que los cambios y precisiones
alcanzados permitan mejorar los relevamientos y los datos producidos desde el
Sistema Educativo para el desarrollo de
políticas de inclusión para todas y todos, y
El Plan Nacional de Educación Obligatoria establece, entre otras cuestiones,
fortalecer los sistemas de información y
“La Subsecretaría de Planeamiento
Educativo ha elaborado informes por
jurisdicción como un aporte sustantivo
para la construcción de la línea de
base de las metas del Plan Nacional de
Educación Obligatoria. Los datos facilitan la identificación de los principales problemas utilizando las últimas
series estadísticas elaboradas por la
DINIECE y constituyen el punto de partida para el diseño e implementación
del monitoreo y evaluación de las acciones del Plan Trienal que tengan en
“Marco de Acción. Educación para todos: cumplir nuestro compromisos comunes”, texto aprobado por el Foro Mundial de la
Educación, Dakar, Senegal, 26-28 abril de 2000.
Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, Dirección Nacional de Gestión Curricular y Formación Docente, Unidad de
Información (2007), “Educación Especial, Información estadística para la toma de decisiones: Un camino recorrido y por recorrer”,
cuenta las problemáticas particulares y
específicas de cada jurisdicción, vinculadas a aspectos de carácter local.”
El enfoque del sujeto de derecho
Diversos grupos docentes explicitan que
el sujeto que aprende es un sujeto de
derecho, pero que cotidianamente se
encuentran prácticas docentes y profesionales con ausencia de mirada hacia el
niño como ese sujeto de derecho.
El derecho a la educación de las personas
con discapacidad requiere de una formación específica desde los profesorados de
las distintas áreas y niveles educativos en
conceptos clave como sistemas de protección, relaciones entre igualdad y diferencias, el derecho a ser escuchados y otros
conceptos para potenciar la formación de
sujetos de derecho. La capacitación debe
favorecer la desnaturalización de ciertas
El estrechamiento de la alianza entre los
movimientos de "derechos humanos" y
los de "discapacitados" se produce a fin
de reaccionar ante la exclusión y ha promovido el paradigma educativo actual de
educación inclusiva. Según el informe de
Vernor Muñoz,18 la educación inclusiva se
basa en el principio de que siempre que
sea posible todos los niños deben estudiar juntos, sin establecer ningún tipo de
diferencias. El planteo reconoce que todo
niño tiene características, intereses,
capacidades y necesidades de aprendizaje
particulares, y que los alumnos con necesidades educativas deben tener acceso al
sistema de educación general mediante
una pedagogía centrada en el niño.
La educación inclusiva, al tener en cuenta
la diversidad existente entre los alumnos,
trata de luchar contra actitudes discriminatorias, crear comunidades donde sean
bien acogidos, lograr una educación para
todos, así como mejorar la calidad y la eficacia de la educación en la enseñanza.
Los sistemas educativos deberían dejar de
considerar a las personas con discapacidad como “problemas que hay que solucionar”, y actuar de manera positiva ante
la diversidad del alumnado, reconociendo
las diferencias individuales como otras
tantas oportunidades para enriquecer la
enseñanza para todos. En el informe
antes mencionado se sostiene que el
parámetro por considerar es justamente
el criterio de participación plena, autodeterminación, interdependencia y autonomía, como también el concepto de trabajar por la calidad de vida de las personas
con discapacidad, con especial atención a
las necesidades que fueran presentando.
Todas las personas tienen derecho a la
educación. El ser humano necesita ayuda
y dirección de otros; es a través de la educación que el ser humano se constituye en
“plenamente humano”. Este carácter
humanizador otorga a la educación un
valor en sí misma y la constituye en derecho humano fundamental para todas las
personas. La principal finalidad que
establecen los instrumentos del derecho
como la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la Convención sobre los Derechos
del Niño o la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, es
precisamente el pleno desarrollo de la
persona humana.19
Pero, además de ser el motor del desarrollo humano individual, lo es del
desarrollo colectivo: así como a través
de la educación se desarrollan las personas, a través de la educación se
desarrollan las sociedades. A esta vertiente se vincula directamente un
segundo argumento a favor de un
enfoque de derechos en educación: el
derecho a la educación está estrecha-
OREALC/UNESCO (2007). Educación de calidad para todos: un asunto de derechos humanos. Santiago, Chile.
mente relacionado con la ciudadanía,
hace posible el ejercicio de otros derechos. Que el derecho a la educación sea
un derecho humano implica que es exigible y justiciable, y que el Estado está
obligado a respetarlo, asegurarlo, protegerlo y promoverlo.
Desde el derecho internacional se considera que la educación en todas sus formas y en todos los niveles presenta las
siguientes cuatro características:
a) Disponibilidad: debe haber instituciones y programas de enseñanza en
b) Accesibilidad: las instituciones y los
programas de enseñanza han de ser
accesibles a todos, sin discriminación.
La accesibilidad consta de tres dimensiones:
i) No discriminación.
ii) Accesibilidad material.
iii) Accesibilidad económica.
c) Aceptabilidad: las personas tienen
derecho a acceder a una educación
de calidad; refiere a criterios de calidad educativa.
d) Adaptabilidad: la educación ha de
tener la flexibilidad necesaria para
adaptarse a las necesidades de sociedades y comunidades, y responder a
esas necesidades en contextos culturales y sociales diferentes.20
Los cuatro factores mencionados se
pueden agrupar en tres principios que
sustentan un enfoque de educación
basado en los derechos:
1. Acceso a una educación obligatoria
2. El derecho a una educación de calidad.
3. Igualdad, inclusión y no discriminación.21
El derecho a la educación ha de ser, para
que cumpla su cometido, el derecho a
una educación de calidad.22 Desde una
perspectiva coherente con un enfoque de
derechos, una educación de calidad necesariamente tiene que ser equitativa. El
concepto de equidad alude a la idea de
igualdad de oportunidades. También
tiene que ser relevante: es fundamental
plantearse cuáles son las finalidades de la
educación, y si estas finalidades representan las aspiraciones del conjunto de la
sociedad y no sólo de algunos grupos.
Además, la calidad se relaciona con lo
pertinente, tiene que cobrar significado
para las diferentes comunidades y las
diferentes personas involucradas, tiene
que adaptarse a las necesidades de los
diferentes contextos sociales y personas,
atendiendo a sus diferencias. La eficacia y
la eficiencia pueden ser considerados
atributos de la acción pública y responden
a la necesaria rendición de cuentas a los
ciudadanos. Por eso, si bien son importantes, no son suficientes para hablar de
calidad educativa, y tienen que ir acompañados de los demás atributos.
El derecho a la educación implica igualdad, inclusión y no discriminación. La
discriminaciones en la esfera de la enseñanza entiende por discriminación toda
distinción, exclusión, limitación o preferencia que tenga por finalidad o por
efecto destruir o alterar la igualdad de
trato en la esfera de la enseñanza. No
discriminar implica que los individuos y
grupos accedan a una educación de calidad en cualquier nivel educativo, sea
donde fuere que estén escolarizados, la
zona geográfica en la que habiten, sus
características personales, o su procedencia social y cultural.
La no discriminación en educación exige
eliminar las prácticas que limitan no sólo
el acceso a la educación, sino también la
K. Tomasevski (2004). Manual on Rights Based Education, Bangkok, Ediciones de la UNESCO.
UNESCO (2005). Guidelines for inclusión: Ensuring Access to Education for All, París, Ediciones de la UNESCO.
El concepto de calidad de la educación de este marco conceptual está extraído de OREALC/UNESCO (2007), Educación de calidad para todos: un asunto de derechos humanos, Chile, Santiago.
continuidad de estudios y el pleno desarrollo y aprendizaje de cada persona.
Asimismo, implica no segregar mediante
sistemas de enseñanza separados, y educar juntos a los niños de la comunidad,
independientemente de su condición
social, cultural o individual. En definitiva, la no discriminación exige el desarrollo de escuelas inclusivas.23
Los valores que promueve el paradigma
de la inclusión se basan en el reconocimiento de la persona con discapacidad
como sujeto de derecho. Ello implica en la
ética profesional el ejercicio del derecho a
expresarse y a opinar, y la exigencia de
escuchar atentamente al otro para que
sea partícipe en la toma de decisiones.
Dado que la representación de la persona
con discapacidad y sus lazos sociales es
una construcción social, para generar
prácticas que habiliten el mayor grado de
protagonismo se necesita revisar actitudes, creencias, acciones y relaciones con
la alteridad; rever sentidos y prácticas con
la “alteridad deficiente” –el otro considerado desde el déficit–; también poder
formular una autocrítica a los valores
imperantes desde la “normalidad”, y una
crítica a todo enunciado que excluya a
otros seres humanos porque los considera
“cuasi humanos”, no “seres humanos
“Mejorar la calidad implica colocar la
enseñanza en el centro de las preocupaciones y desafíos de la política educativa, a los efectos de garantizar el derecho de todos los niños, niñas, jóvenes y
adultos a acceder a los conocimientos
necesarios para la participación en la
vida de manera crítica y transformadora. Esto supone desarrollar políticas que
tengan como preocupación las propuestas que la escuela ofrece, no sólo
en términos de contenidos sino también respecto de los procesos de trans23
misión, las formas de organización así
como las condiciones pedagógicas y
materiales en que tiene lugar. Producir
mejores condiciones para el cotidiano
escolar tanto para alumnos como para
docentes implica una preocupación
por los modos en que es posible verificar la igualdad en el acceso a los
conocimientos para todos los niños,
jóvenes y adultos.”
El diálogo en el Sistema Educativo
La vigencia del derecho a la educación de
las personas con discapacidad exige una
coordinación de las políticas de educación, ciencia y tecnología con las de cultura, salud, trabajo, desarrollo social,
deportes y comunicaciones, para atender
integralmente las necesidades de los sujetos, aprovechando al máximo los recursos
estatales, sociales y comunitarios.24
Al mismo tiempo, el diálogo como herramienta, la comunicación y el deseo de
construir modelos institucionales y relacionales basados en una cultura de la
participación, deberían atravesar todas
las instancias de las políticas educativas:
desde los niveles superiores de gestión
hasta los contextos del cotidiano escolar
Un sistema educativo que se rige por el
principio de educación inclusiva debe
trabajar de modo articulado y coresponsablemente, para lo cual habrá
de definir, construir y sostener acciones
conjuntas hacia el interior y exterior del
mismo. Nos referimos a los distintos niveles, modalidades y ámbitos en los que
se desarrolla la educación, y a los organismos nacionales, provinciales y municipales que garantizan los derechos.
El principio de inclusión requiere de una
acción mancomunada de las distintas
instancias políticas y jerárquicas de decisión. En este sentido, la propuesta para
OREALC/UNESCO (2007), Educación de calidad para todos: un asunto de derechos humanos. Chile, Santiago.
Ley de Educación de la Nación, artículo 11, “Fines y objetivos de la política educativa”.
comenzar a transitar la misma se basa
en el respeto y la aceptación por la
diferencia, la participación plena de las
familias, de los alumnos dentro de sus
posibilidades y de los docentes.
lado, y la común por otro, en sus distintos
niveles y modalidades. Para modificar
esta situación, es necesario superar la
fragmentación desde las instancias políticas y jerárquicas de decisión.
Obligatoria propone políticas
de fortalecimiento institucional:
Los encuentros regionales y federales de
Educación Especial han favorecido la
reflexión sobre las políticas educativas, la
revisión de los dispositivos y las estrategias propios de la Modalidad. En los
encuentros participaron las direcciones
provinciales y la Coordinación Nacional
de Educación Especial, también los
equipos técnicos que trabajan en esta
Modalidad, como los funcionarios provinciales y técnicos de otros niveles y modalidades.25 Se considera indispensable recuperar algunos debates y acuerdos:
“El fortalecimiento institucional procura reforzar el vínculo entre los gobiernos educativos jurisdiccionales de cada
nivel y sus instituciones, con estrategias
dirigidas a los equipos políticos y técnicos de las provincias y de las instituciones. Acompañar a las instituciones en
sus procesos de cambio requiere del fortalecimiento de los equipos y de su formación en herramientas para el diseño,
desarrollo y evaluación de las políticas.
Los desafíos se orientan a brindar a las
instituciones condiciones para renovar
sus proyectos políticos para la igualdad
y la calidad, democratizar su gobierno y
la vida institucional, renovar los formatos institucionales y las condiciones
pedagógicas en que se inscribe el trabajo docente y la organización de los
equipos docentes y las trayectorias escolares de los alumnos. Este acompañamiento apuesta al desarrollo de
dispositivos de trabajo conjunto con las
instituciones, espacios horizontales de
cooperación entre las instituciones y
entre las jurisdicciones, así como ampliar el horizonte del gobierno para la
participación de otros sectores, ámbitos
del gobierno y organizaciones de la
sociedad que puedan contribuir con el
desarrollo institucional.”
Los dispositivos para la inclusión deben
abordar la conflictividad de las situaciones con decisiones no coactivas. El sistema educativo que se rige por el principio de educación inclusiva debería trabajar de modo articulado y no como suele
suceder, la Educación Especial por un
• Una primera cuestión es que desde la
Modalidad se trata de pensar e intervenir para hacer posible la trayectoria
educativa integral de personas con
discapacidad. La educación integral
debe realizarse en el desarrollo de
una trayectoria en el Sistema Educativo; se habilitan entonces diferentes
intervenciones que deben estar coordinadas en relación con los tiempos,
recursos y necesidades educativas de
• El Estado debe actuar con celeridad en
las situaciones de inclusión en las cuales
resulta imperioso desplegar recursos
que permitan los apoyos específicos,
para asegurar una educación que
responda a las necesidades educativas
de la personas y, especialmente, de las
• El principio de inclusión debe transitarse desde las instancias políticas y
jerárquicas de decisión, ya que si hay
fragmentación, es difícil la integración y el respeto a las diferencias
• Los procesos inclusivos que se han iniciado desde otros niveles educativos y
requieren apoyos desde la Educación
Encuentros regionales Centro, Cuyo, NEA, NOA y Patagonia, y encuentros nacionales de la modalidad Educación Especial en
Argentina durante los años 2007 y 2008.
Especial se deben regular y sistematizar.
También se deberá revisar el paradigma
inclusivo hacia adentro de la Educación
Especial; entre otras cuestiones, el criterio de organización de las escuelas
especiales por discapacidad.
Se deberá continuar con la revisión de
las políticas para la evaluación, la promoci��n, la acreditación y la certificación desde la Modalidad y con las
instancias de cada Ministerio de Educación en el territorio nacional, proceso ya iniciado entre todos los niveles y
La trayectoria educativa integral es
trazada para y con cada alumno. Así
se determinan las distintas etapas del
proceso escolar en función de las
mejores posibilidades, necesidades y
aspiraciones; se define la continuidad
en los servicios con estrategias que
implican al Sistema Educativo en su
Se debe acordar la configuración de
servicios de apoyo y las políticas relativas a la atención, la orientación, el
asesoramiento, la capacitación, la provisión de recursos, la cooperación y el
La Educación Especial deberá desarrollar su actividad en diferentes ámbitos
según el nivel por el que transite el
alumno, en función de sus posibilidades de participación.
Todas las personas poseen necesidades
educativas; pero se procura revisar
enfoques, representaciones y prácticas
sobre las “necesidades educativas” y las
“necesidades educativas especiales”.
En relación con la necesidad de revisar
los términos propios de determinadas
políticas, se recuperan dos párrafos de la
Conferencia Internacional de Educación:
“Tradicionalmente e incluso en la actualidad en distintas regiones del
mundo –por ejemplo, en Europa oriental y Sureste europeo, así como en la
Comunidad de Estados Independientes (CEI) y en algunas partes de
Asia–, el concepto y la práctica relativos
a la educación inclusiva se han limitado
principalmente a los estudiantes categorizados como alumnos con necesidades especiales, lo que significa principalmente los discapacitados físicos y/o
mentales, así como los refugiados.
Desde este punto de vista, los enfoques
y las respuestas que se dan a las necesidades de los alumnos han sido fundamentalmente medidas remediales y
correctivas, estableciendo y aumentando el número de escuelas especiales, de
estructuras curriculares diferenciadas, y
de docentes de Educación Especial.
“Una consecuencia significativa de las
estructuras curriculares e institucionales diferenciadas para los estudiantes categorizados como alumnos con
necesidades especiales ha sido su segregación y aislamiento en el Sistema
Educativo. No obstante, la premisa en
que se basa, es decir, que hay niños con
“necesidades especiales” es discutible,
ya que todos los niños pueden tener
dificultades de aprendizaje, muchos
niños con discapacidad no tienen problema alguno para aprender, y es frecuente que niños con insuficiencias intelectuales se desempeñen muy bien en
determinadas áreas de estudio.”26
UNESCO, Conferencia Internacional de Educación. “La educación inclusiva: el camino hacia el futuro”, Ginebra, 25 - 28 de
Las trayectorias educativas desde la Modalidad
En períodos de “crisis”, tal como se acostumbra decir, de decadencia o
renovación, cuando una institución está en parpadeo, la provocación a
pensar reúne en ese preciso instante el deseo de memoria y la exposición de un porvenir, la fidelidad de un guardián lo suficientemente fiel
como para querer mantener hasta la posibilidad del porvenir (…)
Ahora bien, ¿es posible guardar memoria y mantener la posibilidad?
¿Cómo sentirse responsable de lo que no se tiene y que además
todavía no está? (…) no sé si es posible guardar memoria y a la vez
mantener posibilidad. Más bien me siento tentado a pensar que una
no se guarda ni se mantiene sin la otra.
Jacques Derrida (1990).
Una trayectoria educativa integral
“Una educación acaba de hecho siendo
posible más allá de su propia imposibilidad… Todos nosotros –pequeños de otrora– nos embarcamos en la travesía en la
medida en que invertimos la demanda
educativa, tallando, cada cual, un lugar
para sí en los sueños de otros.”27 Proponemos asir la educación, no entendida
como una lógica de certezas, sino como
un encuentro que posibilita la incertidumbre, la duda, la crítica y la creación;
el descubrir al “Otro” en su condición de
diferente, un encuentro desde un estar
siendo únicos y singulares.
La formación integral es un concepto que
está presente en todos los principios que
rigen los proyectos educativos como
política universal y como enfoque pedagógico; consiste en una preparación para
el ejercicio como ciudadanos, es un modelo personalizado, crítico y activo. La formación integral es estímulo de diversas
potencialidades intelectuales, físicas, éticas, estéticas. Implica garantizar un proceso de desarrollo de capacidades de
encuentro entre personas para ser
partícipes de un proyecto colectivo y de la
vida pública.28
El concepto trayectoria educativa integral
hace referencia a múltiples formas de
atravesar la experiencia educativa, ellas
no implican recorridos lineales por el
Sistema Educativo. Un conjunto de imágenes simbolizan y suponen itinerarios
“normales” configurados a partir de una
particular geometría escolar: escaleras,
peldaños y pirámides, cúspides o vértices
que prevalecen en un espacio simbólico.
Hay un camino prefigurado trazado con
independencia de quienes son los caminantes, donde las rectas se ubican en un
lugar privilegiado. En contraste, lo sinuoso y curvo del camino se percibe como
déficit, desvío o atajo del caminante.
Las formas en las que se configuran las
trayectorias educativas de cada estudiante dependen de un conjunto complejo de factores que han experimentado
decisivas transformaciones y sobre los
cuales es imprescindible profundizar la
mirada. Pensamos las trayectorias como
Leandro de Lajonquiere (2008), “Sobre el derecho a la educación”, en Infancia, legalidad y juego en la trama del lenguaje,
Buenos Aires, Noveduc.
Martha Nussbaum (2006), El ocultamiento de lo humano. Repugnancia, vergüenza y ley, Buenos Aires, Katz Editores.
un recorrido de vida, de aprendizajes en
contextos institucionales (familiar, escolar,
laboral). Los recorridos posibles de los
sujetos son singulares, pero en el seno del
Sistema Educativo deben ser articulados,
acompañados e historizados. Son desarrollados en sucesivas propuestas organizadas curricularmente, diseñadas y evaluadas por los equipos escolares interdisciplinares con un posicionamiento de cada
uno como sujeto.
En este sentido, se destaca la importancia de la participación de los alumnos en
la toma de decisiones que los involucren
habilitando la palabra y escuchándolos
activamente, propiciando desde la escuela la formación para una ciudadanía
plena en el ejercicio de los derechos
culturales, políticos, civiles, sociales, y
una educación que les permita desarrollar su proyecto de vida. Ello supone el
análisis de condiciones institucionales y
curriculares para ofrecer a los alumnos
todas las posibilidades que brinda el
Sistema Educativo de cada provincia.
Asimismo, implica la articulación intersectorial con otros organismos provinciales, nacionales y de la sociedad civil.
La trayectoria educativa integral de los
alumnos requiere:
1. Itinerarios personalizados (desde un
máximo de singularidad posible).
2. La atención de las necesidades educativas, sociales y subjetivas de los distintos momentos de la vida del estudiante.
3. La adopción de un modelo social de discapacidad para transformar las barreras. Proponer y desarrollar los apoyos para la participación de las personas con discapacidad, apuntando al
diseño universal de productos, entornos, programas y servicios, precisando
las ayudas técnicas.
4. Que el Sistema Educativo en su conjunto considere al alumno como un
sujeto con derecho a educarse.
5. Co-responsabilidades entre niveles y
modalidades entre escuela común,
escuela especial y apoyos desde la
Modalidad; trabajo colaborativo
entre los actores involucrados y complementariedad de los equipos en el
Sistema Educativo en pos de alcanzar
Algunos docentes afirman: ”Creemos
que es algo complejo pero no imposible,
se necesita el accionar de todos los
agentes que deben intervenir, los cuales
deben comprometerse y asumir el rol
que a cada uno le compete”.
Repensar las trayectorias educativas
¿Quiénes intervienen en las decisiones
sobre la trayectoria educativa integral?
¿Quiénes asumen qué responsabilidades? La trayectoria educativa integral
deberá definirse al igual que los apoyos
requeridos con la participación de los
equipos interdisciplinarios de cada nivel
y/o modalidad; supervisores técnicos de
cada nivel o modalidad; familia y alumno. Debe realizarse conforme a la legalidad, atendiendo el principio de jerarquía normativa y las políticas públicas de
La Modalidad ha desarrollado una gran
experiencia de trabajo compartido con el
Nivel Primario y con el Nivel Inicial. Sin
embargo, las nociones de trayectoria
educativa integral se diferencian en los
niveles, ya que están estrechamente vinculadas a los sujetos que atienden, a los
modelos organizativos y a las finalidades
educativas. La experiencia con Primaria
responde generalmente a modelos institucionales muy instalados en el propio
nivel (gradualidad y anualización, por
ejemplo). En Inicial, por otro lado, el trabajo conjunto es más reciente y sujeto a la
revisión de nuevas categorías y legalidad.
En el Nivel Secundario, la experiencia es
menor y se plantean varios desafíos vinculados a su obligatoriedad y a la educación
integral de jóvenes y adultos.
Los procesos de reflexión y planificación
conjunta entre los diferentes niveles y
modalidades del Sistema Educativo permitirán la elaboración de propuestas
para el diseño de las trayectorias educativas integrales.
trayectorias teóricas. El tercer rasgo es la
anualización de los grados de instrucción, que establece el tiempo previsto
para el cumplimiento de esos grados.
A partir de un artículo de F. Terigi,29
reflexionamos sobre cuestiones vinculadas a las trayectorias educativas:
- Los rasgos que operan en la determinación de las trayectorias teóricas son
tres arreglos independientes, que
cuando se combinan pueden derivar en
resultados indeseados. Por ejemplo,
contra lo que suele considerarse, la
gradualidad no produce per se la repitencia: la misma combinada con la anualización produce la repitencia. Numerosos países no incluyen la repitencia
entre las trayectorias teóricas de sus
estudiantes secundarios, porque no
asocian gradualidad y anualización. La
regla es la promoción conjunta de los
alumnos pertenecientes a un mismo
grupo, y la diferenciación de los recorridos de aprendizaje dentro de los
grupos, en el marco de sólidos cuestionamientos a la eficacia de la repetición. Estas prácticas, que en nuestro
país serían catalogadas rápidamente
de "disminución en las exigencias", las
aplican países de resonante éxito
educativo en las mediciones internacionales, como Finlandia, Noruega y
Australia (Briseid y Caillods, 2004).30
- Las trayectorias escolares de muchos que
asisten a las escuelas en calidad de alumnos están desacopladas de los recorridos
esperados por el Sistema. Lo que había
sido catalogado como problema individual fue reformulado como problema
del Sistema Educativo general que debe
ser atendido sistemáticamente.
- Es necesario introducir la distinción
entre trayectorias teóricas y trayectorias
reales. El Sistema Educativo define, a
través de su organización y sus determinantes, lo que llamamos trayectorias
escolares teóricas. Éstas expresan itinerarios en el Sistema que siguen la progresión lineal prevista y los tiempos marcados por una periodización estándar.
- Las trayectorias teóricas se caracterizan
principalmente por tres rasgos del
Sistema Educativo: la organización del
Sistema por niveles; la gradualidad del
currículo; y la anualización de los grados
de instrucción. La organización del
Sistema por niveles es una disposición
centenaria del sistema escolar; la gradualidad establece el ordenamiento de
los aprendizajes de todas las asignaturas
que componen el currículo en etapas o
grados de instrucción, y determina la
secuenciación temporal del aprendizaje
de saberes y la progresión por etapas,
mediando evaluaciones que acreditan la
satisfacción de los criterios de logro. El
avance por grados, el acoplamiento de
todas las asignaturas del currículo en
pasos sucesivos, tiene efectos sobre las
- Nuestros desarrollos didácticos se apoyan en los ritmos que prevén las trayectorias teóricas y continúan basándose
en el supuesto de la biografía lineal
estándar. Suponen que enseñamos al
mismo tiempo los mismos contenidos a
sujetos de la misma edad, con dispersiones mínimas. No se trata de que no
sepamos que en las aulas se agrupan
chicas y chicos de distintas edades; se
trata de la relativa inflexibilidad de
nuestros desarrollos pedagógico-didácticos para dar respuestas eficaces
frente a la heterogeneidad.
Flavia Terigi (2008), “Los desafíos que plantean las trayectorias escolares”. III Foro Latinoamericano de Educación: “Jóvenes y
docentes en el mundo de hoy”, Buenos Aires, Fundación Santillana.
Ole Briseid y Françoise Caillods (2004), “Trends in secondary education in industrialized countries: are they relevant for African
countries?”, Paris, IIEP- UNESCO.
Las ideas anteriores centran la atención
sobre puntos críticos en los recorridos de
los adolescentes y jóvenes en las escuelas, y sugieren la importancia de dar visibilidad a ciertas problemáticas.31
El mismo texto toma, además, la expresión "escolaridad de baja intensidad"
para caracterizar los modos de permanencia en la escuela de adolescentes y jóvenes
en conflicto con la ley (Terigi, 2008). Se
trata de una escolaridad caracterizada
por el “desenganche de las actividades
escolares”. En líneas generales, continúan
inscriptos, concurren de manera más o
menos frecuente según los casos, pero sin
realizar casi ninguna de las actividades
escolares: jamás estudian una lección ni
cumplen las tareas, no llevan los útiles y
no les importa mucho las consecuencias
de no hacerlas.32
- El “desenganche” presenta dos versiones: disciplinada, el estudiante no
realiza las actividades escolares, pero
tampoco genera problemas de convivencia; indisciplinada, desde el punto
de vista de la escuela, el estudiante
participa en problemas de disciplina
y/o faltas graves a los regímenes de
convivencia. En ambos casos, hay un
vínculo tenso con la escuela, siempre
cerca de la ruptura o de la implosión
- La caracterización podría extenderse a
otros adolescentes y jóvenes que desarrollan una relación con la escuela que
también puede considerarse de “baja
intensidad”. Muchos chicos y chicas ingresan a la escuela media pero no logran "enganchar" con ella; viven una
experiencia escolar desdibujada y el no
involucrarse en las actividades de
aprendizaje. El abandono de la escuela
es un desenlace al que se llega paulatinamente.
Se hace necesario considerar el análisis
anterior y la diversidad de prácticas para
repensar las intervenciones desde la
Modalidad. El itinerario escolar es único,
personal, intransferible, es constitutivo de
la identidad. El ritmo, la solvencia, la
motivación con la cual se transita el itinerario educativo, influye directamente en
la construcción de la auto-percepción; en
definitiva, en la construcción de la propia
subjetividad. Se deben proponer estrategias institucionales basadas en diferentes
agrupamientos, espacios y tiempos organizados, teniendo como base las potencialidades de cada sujeto escolar.
La realización de trayectorias educativas
que necesitan propuestas conjuntas entre
diferentes niveles y modalidades plantea
varios interrogantes. En relación con el
trabajo conjunto entre la Modalidad y el
Nivel Primario, surgen preguntas. Varios
equipos consultados proponen repensar
la gradualidad como criterio para las
trayectorias educativas, tal como se ha
orientado desde la Modalidad. Se abren
preguntas sobre la posibilidad de trabajar
en Educación Especial flexibilizando la
estructura dentro de las escuelas especiales. Se cuestionan los criterios por utilizar en cuanto a la agrupación de los
alumnos, si se tienen en cuenta los ritmos
de aprendizaje, si se da respuesta a la heterogeneidad del grupo y si se busca que
cada alumno alcance un desarrollo óptimo de sus aprendizajes.
Por otra parte, las Escuelas Especiales
tienen una matrícula cada vez más compleja en la atención a las personas con discapacidad y enormes desafíos en relación
con las trayectorias educativas integrales;
un problema son los criterios de ingreso a
la Escuela Especial. Además, deben trabajar y orientar las trayectorias con otras
escuelas. Y algunas/os profesionales de la
educación observan que el término “especial” resulta discriminatorio en sí mismo,
Ibid. Este análisis aporta a los intercambios de la modalidad Educación Especial con los niveles de enseñanza y con otras modalidades.
Kessler (2004), en F. Terigi (2008), op.cit.
sobre todo para los alumnos cuando son
plenamente conscientes, sienten vergüenza y no se identifican con la institución.
Según los equipos docentes, deberían
afianzarse las experiencias y el trabajo
con el Nivel Inicial y Nivel Primario.
Entre otras, proponen sistematizar criterios para las trayectorias en educación
temprana. Muchos señalan la necesidad
de intensificar el trabajo y la formación
en la detección de casos, con mayores
lineamientos para complementar las
intervenciones desde salud y educación,
con capacidad de establecer acuerdos y
redes interinstitucionales para acompañar trayectorias educativas integrales.
La expresión “educación temprana” da
cuenta de una intervención educativa,
más que la “estimulación temprana”
que puede ser uno de los abordajes. La
educación temprana se plantea como un
trabajo cooperativo en forma de redes
entre instituciones educativas del Nivel
Inicial con la modalidad Educación
Especial, otros ministerios y actores sociales. En ese marco se promueven los
apoyos a los jardines maternales como
parte del trabajo en red, por eso es
necesario trabajar en la normativa que
fortalezca ese accionar. La formación
docente debe contener las propuestas
curriculares para estos desarrollos.
La Modalidad desarrolla políticas y experiencias institucionales en la educación
integral para jóvenes y adultos. Entre
otras sistematizaciones, pueden ser consultados los documentos Educación e
inclusión para las jóvenes (2007) y
Educación integral de adolescentes y
jóvenes (2009). Ambas publicaciones dan
cuenta de parte del trabajo compartido
con el Nivel Secundario y con las escuelas
técnicas, de formación profesional y de
adultos. Se coincide sobre la necesidad de
pensar en nuevos espacios de integración
e inclusión socio-educativa para adolescentes y jóvenes que representen oportunidades para construir aprendizajes significativos, reconocidos y validados socialmente, en el seno de una comunidad que
se recrea en forma permanente. En algunas jurisdicciones, también se recomienda
la integración de alumnas/os hasta
edades más avanzadas y la extensión de
certificaciones válidas para la sociedad y
para el ejercicio de algún oficio.
Desde la Modalidad, los equipos proponen pensar las categorías que utilizamos
en sus contextos y momentos históricos.
Por ejemplo, pensar en la educación en
general y de adolescentes y jóvenes en
particular, requiere imprescindiblemente
del conocimiento de las particularidades
y características comunes de esa etapa de
vida. Ello implica, a su vez, considerar y
reconocer que la adolescencia y la juventud son conceptos sociales, en los cuales
intervienen distintos aspectos humanos y
a los que no es conveniente definir, caracterizar y/o delimitar sólo por la coincidencia etárea. También es necesario
tener en cuenta, dado el carácter de
“construcción social” de estas etapas del
desarrollo, que los conceptos al respecto
han variado (y varían en muchos casos)
histórica-geográfica y culturalmente.
Pensar al sujeto (adolescente-joven) de
este trayecto educativo (la escuela
media-secundaria) como sujeto de derecho, posibilitará que todas las propuestas que se generen tengan sustento en
una educación para todo ser humano,
para la persona como ciudadano.
Muchas experiencias desde la Modalidad muestran la articulación con la
escuela nocturna, para dar a los jóvenes
la posibilidad de seguir “su recorrido
pedagógico” con un grupo acorde con
sus intereses y en un ámbito diferente al
de la Escuela Especial.
Distintos equipos sostienen que en las
intervenciones desde la Modalidad, para
proponer trayectorias educativas integrales y para formular criterios evaluativos de las situaciones, se deben tomar
en cuenta los contextos diversos y plurales. La adaptación de los criterios de
evaluación debe dar prioridad a los
aprendizajes que se consideren básicos, a
los procedimientos y a las actitudes. Una
buena estrategia para la adaptación de
los criterios de evaluación consiste en formularlos de manera que permitan
establecer niveles de aprendizaje; esto
posibilita, a su vez, diseñar actividades
que se correspondan con esos grados de
aprendizaje, detectar y acompañar los
progresos de los alumnos y alumnas en la
adquisición de los saberes establecidos.
fesionales intervinientes, con acuerdo
de los padres. Deberíamos preguntarnos
sobre los supuestos y fundamentos que
legitiman las derivaciones (¿se trata de
un paradigma biomédico?). Nuestras
preguntas remiten a los marcos legales
vigentes para tratar de dar cuenta de
intervenciones que pongan el acento en
En relación con los logros observados en
la práctica dentro de la Modalidad, se
destaca que la modalidad Educación
Especial favorece la generación de alternativas organizativas. Otros logros identificados son la flexibilidad evaluativa, la
educación no graduada cronológicamente y la movilidad dentro del Sistema
Educativo. También, las redes de trabajo
sostenidas en el tiempo, con los maestros
orientadores integradores de la zona de
incumbencia, las escuelas comunes y especiales, y las estrategias que permiten
propiciar un lenguaje en común en el trabajo con los supervisores escolares, el
apoyo y la confianza en los criterios de
trabajo establecidos por el servicio. Se valoran los procesos de integración exitosos
y las adaptaciones curriculares que posibilitan superar dificultades, que permiten
la continuidad y el egreso de los estudiantes. En algunas experiencias se observa que desde la implementación del modelo bilingüe para sordos en la institución
mejoró el desempeño escolar en los alumnos. Se logró una mejor asistencia del
alumnado. Hubo buenas integraciones,
especialmente con alumnos ciegos.
La derivación se realiza desde un ámbito
a otro, por ejemplo, desde una institución de salud hacia un servicio de educación temprana. O puede darse de una
institución educativa a otra, de una
escuela común a una Escuela Especial, o
de una Escuela Especial a un centro
educativo-terapéutico.
Las “derivaciones” y las trayectorias
El término “derivación” utilizado frecuentemente necesita ser revisado en el
campo educativo. “Derivación”, etimológicamente, quiere decir “desviación”, “desviar el curso de un río”. Hasta
el momento, nos hemos referido al
traslado que realiza un niño/a, adolescente o joven con discapacidad, de una
institución a otra, por decisión de los
equipos interdisciplinarios, o de los pro36
La derivación supone conflictos de derechos y/o los produce. Cuando una familia reclama un lugar para la educación
de sus hijos, cuando un docente solicita
apoyos para una inclusión real de un
alumno, cuando hay chicos que demandan ser escuchados, cuando dos instituciones o equipos conciben de modo
diferente la trayectoria de un/a alumno/a, se visualizan conflictos de derechos y se deben lograr acuerdos para
La prácticas de derivación muchas veces
son vinculadas a prácticas tutelares,
propias de la ley del patronato; en ellas,
unos deciden en nombre de un sujeto
que no es consultado, no hay acuerdos
entre los adultos, no se sostiene la dirección exigida desde el ejercicio de los
derechos. Por eso, la derivación puede
plantearse como una limitación de derechos. La reflexión procura comunicar
modos de intervención desde la Modalidad que contribuyan a posicionamientos como sujetos en la realización de las
Muchos docentes de Educación Especial
consideran necesario el reemplazo de la
expresión “derivación” por definición
participativa de trayectorias educativas
integrales. Sostienen que la idea de
intervención para hacer una derivación
puede ser un gran obstáculo para definir y apoyar efectivamente una trayectoria educativa integral porque implica
un modelo muy diferente. Un grupo de
docentes valoriza el tránsito para entender la derivación como orientación,
tanto en el término como en la caracterización de una práctica diferente.
La intervención de la Modalidad es una
tarea educativa, debe generar configuraciones prácticas de apoyo y desarrollo de
trayectorias educativas. La derivación se
enmarca en modelos no educativos. Los
equipos de apoyo interdisciplinarios intervinientes deben realizar las orientaciones
necesarias para cambiar el modelo de
intervención, para que resulte más participativo e inclusivo. Se deben promover
espacios de articulación para “pensar”
juntos sobre la trayectoria integral.
Las alternativas educativas
Las alternativas educativas desde la
Modalidad durante el proceso de desarrollo, enseñanza y aprendizaje se
enmarcan en las políticas públicas.
Según el Plan Nacional de Educación
“Las políticas de calidad incluyen las
acciones de carácter estatal tendientes
a promover mejores condiciones de
enseñanza y aprendizaje en las escuelas. En este sentido, son políticas orientadas a fortalecer los prácticas de enseñanza de manera de construir modos
más pertinentes de transmisión de
saberes y de organizar una experiencia
escolar que les posibilite a todos los
niños, jóvenes y adultos, una plena
inclusión en la vida cultural, social,
económica y política.”
En este sentido, destacamos algunas
prestaciones fundamentales:
- provisión de medios de acceso al currículo,
- provisión de currículo diversificado, y
- atención a la estructura social y el clima
emocional donde tiene lugar la educación.33
Los medios de acceso al currículo tienen
carácter permanente para que el proceso
de enseñanza se produzca en las mejores
condiciones posibles. Se trata de condiciones materiales y simbólicas. Entre las
condiciones simbólicas, deberíamos atender, entre otras, cuestiones relativas al
prejuicio y a la discriminación.
El acceso al currículo depende de diversas
condiciones físico-ambientales (la eliminación de barreras arquitectónicas, insonorización de aulas, timbres luminosos,
pisos de madera, espejos, rampas, distribución del espacio, ubicación del alumno, luminosidad, etcétera). También, el
uso de materiales, equipamientos y ayudas técnicas que permitan a los estudiantes participar en las actividades con
autonomía. A veces implica equipamientos específicos (máquina Perkins, materiales técnicos de audición, emuladores de
teclado, sintetizadores de voz, etc.) y
otras es suficiente con modificaciones a
materiales de uso común (aumentar el
tamaño de la letra de un texto, simplificar
una estructura gramatical, incorporar
imanes a puzzles…).
Resulta indispensable considerar el uso de
códigos de comunicación alternativos
aumentativos complementarios, o alternativos al lenguaje oral o escrito (lengua
de señas, Braille y otros).34 Se hace necesario en este punto remarcar las diferencias que existen entre lo que significa
acceder al currículo a través de la lengua
Véase Comisión de Expertos de Educación Especial (2004), “Nueva perspectiva y visión de la Educación Especial”. Informe de la
Comisión de Expertos, Chile, Santiago, MINEDUC.
Véase R. Blanco (1999), “La atención a la diversidad en el aula y las adaptaciones del currículo”, en A. Marchesi, C. Coll y J.
Palacios (1999), Desarrollo psicológico y educación III. Necesidades educativas especiales y aprendizaje escolar, Madrid, Alianza psicología.
de señas y el acceso a través de códigos de
comunicación relacionados con el español.
Mientras las lenguas de señas poseen
una complejidad comparable a cualquier otra lengua, el Braille, por ejemplo, es un código que se deriva del
español. Proveer el medio lingüístico
accesible para los alumnos sordos
implica el manejo léxico, gramatical y
discursivo de una lengua que usa
estrategias visuales en la marcación de
sus estructuras. Si se equipara un
idioma a un código, se pierde la posibilidad de elaborar herramientas educativas que sean accesibles para estos
También se puede hablar de adaptaciones
curriculares cuando el currículo se
enriquece o compacta para atender las
necesidades de los estudiantes.36 Para
estas tareas de apoyo, debemos recuperar
la crítica a la idea de neutralidad del currículo. Esa “no neutralidad” obliga a
plantearse con insistencia y en actitud
políticamente vigilante el problema de la
elaboración curricular.37 La justicia curricular se identifica con el cumplimiento de
tres principios en el currículo: la atención
de los intereses de los menos favorecidos,
la participación y la escolarización común
o principio de ciudadanía y la producción
histórica de la igualdad.38
Las diversificaciones curriculares se realizan en el qué, cómo y cuándo enseñar
y evaluar. Abarcan, por tanto, objetivos,
contenidos y su secuenciación, metodología, criterios y procedimientos de evaluación. Es imprescindible no perder de
vista que, si bien el currículo responde a
una cultura a partir de la cual se transmiten ciertos saberes, el quehacer docente necesita de la participación del
sujeto de aprendizaje desde sus propios
deseos y su propio proyecto de vida.
La necesidad de una particular atención a
la estructura social y el clima emocional
donde tiene lugar la educación puede
tomar varias formas. Algunos estudiantes
necesitan la intimidad que se genera en
los pequeños grupos para participar y
aprender; otros requieren la seguridad
que ofrecen las escuelas pequeñas frente
a los establecimientos grandes; algunos
precisan una organización especial, por
ejemplo, escuelas que establezcan y
respeten claros límites de conducta.39
Las diversificaciones del currículo pueden
o no ser significativas. Estas últimas
afectan elementos prescriptivos del currículo oficial y pueden por tanto tener
efectos en la certificación. Este tipo de
ajustes ocurren cuando es necesario priorizar algunas capacidades y por tanto
determinados contenidos y criterios de
evaluación; introducir aspectos no contemplados en el currículum común o que
forma parte del ciclo o etapa anterior, o
ampliar determinados aspectos; o eliminar objetivos, contenidos y criterios de
evaluación del currículo oficial.35
El acceso al currículo, las diversificaciones curriculares o la atención al
ámbito donde tiene lugar la enseñanza
requieren de apoyos desde la modalidad
- Con diferentes tipos de organización
(tipo de ayudas que se necesitan).
- En función de las necesidades de los
estudiantes con discapacidad (apoyo
previo, simultáneo o posterior al trabajo en sala de clases).
- Identificando funciones de los profesionales de apoyo (apoyo a la escuela,
al docente, a los estudiantes, a las
familias o a la comunidad) y trabajo
Véase Maryorie Benavides et al (2004), La educación de niños con talento en Iberoamérica. UNESCO. Oficina Regional de
Educación para América Latina y el Caribe.
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R. Blanco, C. Duk, M. Pérez (2002), Servicios de apoyo a la integración educativa. Principios y orientaciones, Santiago, HINENI,
FONADIS.
vinientes.40
Las configuraciones de apoyo
estudiantes requiere configuraciones de
apoyo en los diferentes niveles y modalidades del Sistema Educativo. En cuanto
a la trayectoria educativa integral de las
personas con discapacidad, se trata de
precisar las configuraciones de apoyo
desde la modalidad Educación Especial.
Denominamos apoyos a las redes, relaciones, posiciones, interacciones entre
personas, grupos o instituciones que se
conforman para detectar e identificar
las barreras al aprendizaje y desarrollan
estrategias educativas para la participación escolar y comunitaria. Estos
apoyos procuran diseñar, orientar, contribuir a la toma de decisiones educativas para el desarrollo de capacidades y
potencialidades del Sistema, las instituciones y los equipos. Acompañan con
estrategias pedagógicas a las personas
con discapacidades para desempeñarse
en el contexto educativo y comunitario
con el menor grado de dependencia y el
mayor grado de autonomía posible.
La Modalidad, ya se trate de escuelas
especiales, gabinetes u otras formas de
organización, debe definir sus propios
proyectos institucionales mediante las
configuraciones prácticas de apoyo, considerando las diferentes tareas que pueden realizar, los contenidos propios, las
necesidades educativas de las personas
con discapacidad, y los trabajos con todas
y todos en una comunidad educativa para
la sensibilización sobre la lengua de señas,
campañas contra la discriminación de personas con discapacidad o para transformar barreras educativas, entre otras.
Un recurso por sí solo no constituye un
apoyo. Sólo pasa a serlo cuando éste es
activado por un agente (persona, grupo)
con una intencionalidad o propósito
educativo. Estos apoyos se desarrollan a
través de configuraciones prácticas:
atención, asesoramiento y orientación,
capacitación, provisión de recursos,
cooperación y colaboración, seguimiento e investigación.
Las configuraciones prácticas que
pueden adoptar los apoyos serán definidas sobre la base de la evaluación y la
valoración de las discapacidades de los
estudiantes, las barreras al aprendizaje,
las necesidades educativas de los alumnos/as, el contexto y los recursos de las
instituciones. Como intervenciones, las
configuraciones de apoyo afectan la
dimensión personal. Es deseable comprender la relación de apoyo como una
forma de vínculo educativo para y con la
Las configuraciones deben tener un
carácter flexible, complementario y contextualizado para favorecer la selección
de estrategias apropiadas. Estas últimas
serán documentadas formalmente en
convenios y/o acuerdos interinstitucionales. En los procesos de construcción
de acuerdos, se debe privilegiar el
interés superior de las personas, especialmente de niñas, niños y jóvenes con
discapacidad; en este sentido, se atenderá el derecho a ser escuchados.
La atención de los estudiantes implica
diversos apoyos y un mismo alumno
puede recibir más de uno de acuerdo
con sus necesidades. Por ello, se recomienda que el equipo que decide la
trayectoria educativa integral sea interdisciplinario. Todos los profesionales
aportan sus conocimientos para tener
una mirada integral del niño/a.
La función del equipo está centrada en
el acompañamiento en la trayectoria
escolar del alumno/a y en la realización
de trayectos flexibles, con seguimiento,
monitoreo y evaluación del proceso. Se
Véase Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología y PNUD (2008), Educación integral de adolescentes y jóvenes,
trata de resignificar el trabajo de los
equipos interdisciplinarios desde un
enfoque que garantice las finalidades
do de forma colaborativa. Mediante
esta configuración se proponen instancias de formación y encuentros pedagógicos participativos y horizontales.
Como ya se mencionó, las configuraciones prácticas que pueden adoptar los
apoyos educativos pueden ser:
• Provisión de recursos
• Cooperación y acción coordinada
• E incluso, investigación
• Provisión de recursos. El apoyo educativo como provisión de recursos supone por lo general actividades mediadoras de difusión, por parte del
agente o del sistema; desde personas,
grupos o centros que producen (diseñan y elaboran) determinados recursos y materiales hasta las instituciones
escolares para su utilización. Se incluyen: equipamientos, medios técnicos,
recursos didácticos, programas y materiales curriculares, documentos, libros
de consulta, manuales, ejemplificaciones, normativas.
Proponemos entonces algunas definiciones:
• Atención. En esta instancia se lleva a
cabo la valoración de las necesidades
educativas y las barreras al aprendizaje para su identificación y toma de
decisiones respecto de las modificaciones de las condiciones y del proceso
educativo. Contempla instancias de
aplicación de procedimientos y evaluación, programación de atención y
• Asesoramiento y orientación. Informa lo que se puede y lo se debe
hacer. Su carácter es preventivo. Se
parte de un enfoque institucional, de
las concepciones sobre los procesos
de enseñanza-aprendizaje, de las
prácticas educativas y de los modelos
de gestión y organización. Favorece
la eficacia de las reuniones, la coresponsabilidad de los implicados en
el cumplimiento de los acuerdos, el
seguimiento de las acciones y su puntual y correcta evaluación y revisión.
Facilita la creación de redes de comunicación en la comunidad educativa.
• Capacitación. El apoyo educativo puede configurarse como una actividad
formativa intencional para el desarrollo de conocimientos y capacidades de
docentes y familias; de comunidades
educativas y de trabajos interinstitucionales. Se trata de construir una
nueva cultura institucional basada en
principios, como aprender investigan40
• Cooperación y acción coordinada. En
esta configuración del apoyo educativo, las actividades, sean cuales fueren,
se desarrollan conjuntamente entre
los integrantes del sistema de apoyo y
otros de diferentes áreas, niveles e
instituciones para garantizar la trayectoria educativa integral.
• Seguimiento. Comienza con la atención
de personas, equipos, grupos e instituciones, e implica procedimientos y diseño de la trayectoria educativa integral
de cada alumno con la definición de los
acompañamientos. Se precisan planes,
tiempos, espacios, objetivos, participantes, roles y modos de evaluación. El
seguimiento es de procesos, relaciones,
ambientes, aprendizajes y sujetos.
• Investigación. Las configuraciones
prácticas requieren este ejercicio en
general y especialmente para el análisis de casos. Los procesos de investigación facilitan la construcción de lo
público y la acción educativa en tal
sentido; nos habilitan para preguntar,
formular hipótesis, contrastar con bibliografía, construir casos, sistematizar y realizar ajustes y mejoras. Se
trata de enseñantes que investigan
en espacios planificados y mediante
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los Derechos del Niño (artículos 4 y 42, y párrafo 6 del
artículo 44).
Discapacidad (adoptada el 13 de diciembre de 2006, ratificada por la Argentina el 30 de marzo de 2007). Disponible en:
DE PROTECCIÓN INTERAMERICANO (OEA)
Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de
San José de Costa Rica),1969.
SÍNTESIS ORIENTADA A LA ELABORACIÓN DE NORMATIVAS
A continuación se procuró sintetizar argumentos
y reflexiones citados en este documento, con la
intención de proponer enunciados normativos
fundamentales en relación con los temas planteados y con los cambios orientados por la Ley de
a) Los marcos normativos y el Sistema Educativo
El Sistema Educativo nacional se define como el
conjunto organizado de servicios y acciones
educativas regulados por el Estado que posibilitan el ejercicio del derecho a la educación.
como las normas que regirán los procesos de evaluación y certificación escolar. Deben articularse los
organismos del Estado que atienden a personas
con discapacidades para garantizar un servicio de
mayor calidad. (Ley de Educación Nacional, art. 45).
Las provincias y la Ciudad de Buenos Aires, en el
marco de la articulación de niveles de gestión y
funciones de los organismos competentes para la
aplicación de la Ley Nº 26.061, establecerán los procedimientos y recursos para identificar tempranamente las necesidades educativas derivadas de la
discapacidad o de trastornos en el desarrollo, a fin
de darles la atención interdisciplinaria y educativa
para lograr la inclusión desde el Nivel Inicial.
c) La inclusión, un enfoque y un desafío
b) La modalidad Educación Especial en la Ley de
La Educación Especial es la modalidad del Sistema
Educativo destinada a asegurar el derecho a la
educación de las personas con discapacidades,
temporales o permanentes, en todos los niveles y
modalidades del Sistema.
Las autoridades jurisdiccionales, con el propósito
de asegurar el derecho a la educación, la integración escolar y la inserción de las personas con
discapacidades, dispondrán las medidas necesarias para:
• Posibilitar una trayectoria educativa integral con
acceso a saberes tecnológicos, artísticos y culturales.
• Contar con personal especializado que trabaje
en equipo con docentes de la escuela común.
• Asegurar la cobertura de los servicios educativos especiales –transporte, recursos técnicos y
materiales para el desarrollo del currículo.
• Propiciar alternativas de continuidad para la
• Garantizar la accesibilidad física de todos los edificios escolares. (Ley de Educación Nacional, art. 44).
Se deberán crear instancias institucionales y técnicas para la orientación de la trayectoria escolar más
adecuada de alumnos/as con discapacidades, en
todos los niveles de la enseñanza obligatoria, así
La inclusión se presenta como un enfoque filosófico, social, político, económico y especialmente
pedagógico para:
• La aceptación y la valoración de las diferencias
en una escuela que es de todos, para todos y para
• La definición de políticas que protejan el interés
superior del niño y de los sujetos de la educación.
• La promoción de las alfabetizaciones múltiples.
• El aprendizaje constructivo y la valoración de las
capacidades de todos los estudiantes.
• Una cultura educativa en la cual todos se sientan partícipes.
d) Políticas de inclusión con integración
La educación inclusiva requiere de un marco institucional que conjugue la educación en general y
la Educación Especial para ser parte de un sistema
único. Las políticas educativas inclusivas exigen
intervenciones coordinadas desde el Sistema
Educativo y políticas públicas concurrentes.
La inclusión supone un sistema unificado e integrado para todos, lo que implica la exigencia de
un currículum común con la posibilidad de desarrollar adaptaciones curriculares. Ese currículum
procura garantizar la igualdad en el derecho a
La Educación Especial se concibe como un conjunto de propuestas educativas y recursos de
apoyo educativo, especializados y complementarios, orientados a la mejora de las condiciones
de enseñanza y aprendizaje para quienes presenten discapacidades.
La inclusión no debería significar una ruptura de
los fines que persiguen los procesos de integración; implica una reorganización y reestructuración de todo el Sistema Educativo, para
posibilitar el acceso, la permanencia y los logros
de todos los alumnos. Las necesidades de los
estudiantes son vistas como necesidades de la
institución y las diferencias están dadas por los
estilos, ritmos, motivaciones para el aprendizaje.
La integración es “un medio estratégico-metodológico”, puede ser definida como una práctica
para que la escuela sea inclusiva.
La promoción de entornos inclusivos debe estar
orientada por valores: el respeto, la comprensión
y la atención a la diversidad cultural, social e individual (respuesta de los sistemas educativos,
escuelas y docentes a las expectativas y necesidades de los alumnos); el acceso en condiciones
de igualdad a una educación de calidad; y la
estrecha coordinación con otras políticas sociales.
e) Las personas con discapacidad
Los Estados deben asegurar que las personas con
• no queden excluidas del sistema general de
• accedan a una educación primaria y secundaria
inclusiva, en igualdad de condiciones en la comunidad en la que vivan;
• se hagan ajustes razonables en función de las
necesidades individuales;
• se preste el apoyo necesario en el marco del sistema general de educación para facilitar su formación efectiva;
• se faciliten medidas de apoyo personalizadas en
entornos que fomenten al máximo el desarro-llo
Se realizarán progresivamente planes, programas y
apoyos para facilitar el aprendizaje del Braille, la
escritura alternativa, otros modos, medios y formatos de comunicación aumentativos o alternativos y habilidades de orientación y de movilidad,
así como la tutoría y el apoyo entre pares; favorecer el aprendizaje de la lengua de señas y la promoción de la identidad lingüística de las personas sordas; asegurar que la educación de las personas ciegas, sordas o sordociegos se imparta en los lenguajes y los modos y medios de comunicación más
apropiados y en entornos que permitan alcanzar su
máximo desarrollo académico y social.
Los Estados asegurarán que las personas con discapacidad tengan acceso general a la educación
superior, la formación profesional, la educación
para adultos y el aprendizaje durante toda la vida
sin discriminación y en igualdad de condiciones
Deberá entenderse la discapacidad como un conjunto de condiciones que responden a la interacción entre las características del individuo y el
contexto social. No importa tanto la deficiencia
del individuo como sus potencialidades y lo que
pueda llegar a hacer mediante la eliminación de
barreras contextuales y el apoyo necesario. Por
eso, los gobiernos deben revisar en todos los
órdenes las barreras materiales y simbólicas existentes con el fin de eliminarlas, y prevenir futuras
configuraciones de obstáculos e impedimentos
para la participación de las personas con discapacidad en orden a sus derechos, apuntando a
diseños universales, es decir, que pueden utilizar
todas las personas. Ese diseño universal no
excluye las ayudas técnicas.
f) La producción de información desde la
Se producirá información estadística sobre la cantidad de población con discapacidad y sobre las escolarizadas; sobre los índices de abandono o deserción escolar de niños, niñas y adolescentes con discapacidad; datos sobre éxito o fracaso escolar y los
movimientos institucionales de esta población.
Se debe favorecer un trabajo coordinado con
documentación y herramientas de otros niveles y
modalidades y con la Coordinación de Educación
Especial y la Dirección Nacional de Información y
Evaluación de la Calidad Educativa (DINIECE) del
g) El enfoque del sujeto de derecho
El derecho a la educación de las personas con discapacidad requiere una formación específica desde
los profesorados de las distintas áreas y niveles
educativos en conceptos clave, como sistemas de
protección, relaciones entre igualdad y diferencias,
el derecho a ser escuchados y otros conceptos para
potenciar la formación de sujetos de derecho. La
capacitación debe favorecer la desnaturalización
de ciertas prácticas discriminatorias.
Los sistemas educativos deberían dejar de considerar a las personas con discapacidad como
“problemas que hay que solucionar”, y actuar de
manera positiva ante la diversidad del alumnado,
reconociendo las diferencias individuales como
otras tantas oportunidades para enriquecer la
enseñanza para todos. Debe atenderse los criterios de participación plena, autodeterminación,
interdependencia y autonomía, y trabajar por la
calidad de vida de las personas con discapacidad,
con especial atención a las necesidades educativas que fueran presentando.
proyectos educativos como política universal y
como enfoque pedagógico, consiste en una
preparación para el ejercicio como ciudadanos, es
un modelo personalizado, crítico y activo.
La formación integral es estímulo de diversas
potencialidades intelectuales, físicas, éticas,
estéticas; implica garantizar un proceso de desarrollo de capacidades de encuentro entre personas para ser partícipes de un proyecto colectivo
y de la vida pública.
La trayectoria educativa integral no implica
recorridos lineales por el Sistema Educativo. Los
recorridos posibles de los sujetos son singulares,
pero en el seno del Sistema Educativo deben ser
articulados, acompañados e historizados; son
desarrollados en sucesivas propuestas organizadas curricularmente, diseñadas y evaluadas por
los equipos escolares interdisciplinares.
Debe tenerse en cuenta la participación de los
alumnos y de sus familias en la toma de decisiones sobre sus trayectorias educativas propiciando la formación para una ciudadanía plena
h) El diálogo en el Sistema Educativo
b) Repensar las trayectorias educativas integrales
El derecho a la educación de las personas con discapacidad exige una coordinación de las políticas
de educación, ciencia y tecnología con las de cultura, salud, trabajo, desarrollo social, deportes y
comunicaciones, para atender integralmente las
necesidades de los sujetos, aprovechando al máximo los recursos estatales, sociales y comunitarios.
El principio de inclusión requiere de una acción
mancomunada de las distintas instancias políticas
y jerárquicas de decisión.
La trayectoria educativa integral es trazada para y
con cada alumno. Así se determinan las distintas
etapas del proceso escolar en función de las mejores
posibilidades, necesidades y aspiraciones; se define
la continuidad en los servicios con estrategias que
implican el Sistema Educativo en su conjunto.
La trayectoria educativa desde la Modalidad
a) Una trayectoria educativa integral
La formación integral es un concepto que está
presente en todos los principios que rigen los
La trayectoria educativa integral deberá definirse
al igual que los apoyos requeridos con la participación de los equipos interdisciplinarios de cada
nivel y/o modalidad, los supervisores técnicos de
cada nivel o modalidad, y la familia y los alumnos.
Debe realizarse conforme a la legalidad, atendiendo al principio de jerarquía normativa y a las
políticas públicas de cada jurisdicción.
Los procesos de reflexión conjunta entre los niveles
y modalidades con los cuales interviene la modalidad Educación Especial permitirán la elaboración
de propuestas para las trayectorias educativas integrales personalizadas desde la educación temprana
hasta la adultez. Se apunta a reglamentar un modelo organizativo y pedagógico.
La Modalidad desarrolla políticas y experiencias
institucionales en la educación integral para
jóvenes y adultos. Se requieren nuevos espacios
de integración e inclusión socio-educativa para
adolescentes y jóvenes que representen oportunidades para construir aprendizajes significativos,
reconocidos y validados socialmente.
c) Las “derivaciones” y las trayectorias educativas
La intervención de la Modalidad es una tarea
educativa, debe generar configuraciones prácticas de apoyo y desarrollo de trayectorias educativas. La derivación se enmarca en modelos no
Los equipos de apoyo interdisciplinarios intervinientes deben realizar las orientaciones necesarias para cambiar el modelo de intervención,
para que resulte más participativo e inclusivo. Se
deben promover espacios de articulación para
“pensar” juntos sobre la trayectoria integral.
d) Las alternativas educativas
El acceso al currículo, las diversificaciones curriculares o la atención al ámbito donde tiene lugar la
enseñanza requiere apoyos que pueden tener
diferentes tipos de organización, en función de
las necesidades de los estudiantes con discapacidad, con identificación de las funciones de los
profesionales de apoyo en un trabajo colaborativo entre equipos intervinientes.
Los medios de acceso al currículo tienen carácter
permanente para que el proceso de enseñanza se
produzca en las mejores condiciones posibles. Se
trata de condiciones materiales y simbólicas.
Entre otras, dependen de diversas condiciones
físico-ambientales (la eliminación de barreras
arquitectónicas, pisos de madera, espejos, etc.).
También, del uso de materiales, equipamientos y
ayudas técnicas que permitan a los estudiantes
participar en las actividades con autonomía.
Resulta indispensable considerar el uso de códigos de comunicación alternativos aumentativos
complementarios, o alternativos al lenguaje oral
o escrito. Se debe diferenciar el acceso al currículo a través de la lengua de señas y el acceso a
través de códigos de comunicación relacionados
Las diversificaciones curriculares se realizan en el
qué, cómo y cuándo enseñar y evaluar. Abarcan
objetivos, contenidos y su secuenciación, metodología, criterios y procedimientos de evaluación.
Pueden o no ser significativas; estas últimas afectan
elementos prescriptivos del currículo oficial y
pueden, por tanto, tener efectos en la certificación.
La atención a la estructura social y el clima emocional donde tiene lugar la educación puede
tomar varias formas. Algunos estudiantes necesitan la intimidad que se genera en los pequeños
grupos; otros requieren la seguridad que ofrecen
las escuelas pequeñas frente a los establecimientos grandes; hay quienes precisan una organización especial, por ejemplo, escuelas que
establezcan y respeten claros límites de conducta.
e) Las configuraciones de apoyo
La trayectoria educativa integral de los estudiantes requiere configuraciones de apoyo en los
diferentes niveles y modalidades del Sistema
Educativo. En cuanto a la trayectoria educativa
integral de las personas con discapacidad, se trata
de precisar las configuraciones de apoyo desde la
modalidad Educación Especial.
Denominamos apoyos a las redes, relaciones, posiciones, interacciones entre personas, grupos o instituciones que se conforman para detectar e identificar las barreras al aprendizaje y desarrollan
estrategias educativas para la participación escolar y
comunitaria. Estos apoyos procuran diseñar, orientar, contribuir a la toma de decisiones educativas
para el desarrollo de capacidades y potencialidades
del Sistema, las instituciones y los equipos.
Acompañan con estrategias pedagógicas a las personas con discapacidades para desempeñarse en el
contexto educativo y comunitario con el menor
grado de dependencia y el mayor grado de
Las configuraciones prácticas que pueden adoptar los apoyos educativos son: atención, asesoramiento y orientación, capacitación, provisión
de recursos, cooperación y acción coordinada,
seguimiento e incluso investigación.
La Modalidad, ya se trate de escuelas especiales,
gabinetes u otras formas de organización, debe
definir sus propios proyectos institucionales
mediante las configuraciones prácticas de apoyo,
considerando las diferentes tareas que pueden
realizar, los contenidos propios, las necesidades
educativas de las personas con discapacidad, y los
trabajos con todas y todos en una comunidad
educativa, para la sensibilización sobre la lengua
de señas, campañas contra la discriminación de
personas con discapacidad o para transformar
barreras educativas, entre otras.
Las configuraciones prácticas que pueden adoptar
los apoyos serán definidas sobre la base de la evaluación y la valoración de las discapacidades de los
estudiantes, las barreras al aprendizaje, las necesidades educativas de los alumnos/as, el contexto y
los recursos de las instituciones. Como intervenciones, las configuraciones de apoyo afectan la
dimensión personal. Es deseable comprender la
relación de apoyo como una forma de vínculo
educativo para y con la persona con discapacidad.
Las configuraciones deben tener un carácter flexible, complementario y contextualizado para
favorecer la selección de estrategias apropiadas.
Estas últimas serán documentadas formalmente
en convenios y/o acuerdos interinstitucionales. En
los procesos de construcción de acuerdos, se debe
privilegiar el interés superior de las personas,
especialmente, de niñas, niños y jóvenes con discapacidad; en este sentido, se atenderá el derecho a ser escuchados.
La atención de los estudiantes implica diversos
apoyos y un mismo alumno puede recibir más de
uno de acuerdo con sus necesidades. Por ello, se
recomienda que el equipo que decide la trayectoria educativa integral sea interdisciplinario. Todos
los profesionales aportan sus conocimientos para
tener una mirada integral del niño/a.
La función del equipo está centrada en el acompañamiento en la trayectoria escolar del alumno/a y en la realización de trayectos flexibles, con
seguimiento, monitoreo y evaluación del proceso. Se trata de resignificar el trabajo de los
equipos interdisciplinarios desde un enfoque que
garantice las finalidades del Sistema Educativo.
EL MODELO SOCIAL: UNA DEFINICIÓN DE LA DISCAPACIDAD1
El avance en la comprensión de la discapacidad
no es un proceso aislado de la realidad. Está interrelacionado e impulsado por los acontecimientos
socio-políticos, culturales y económicos que suceden en determinados momentos históricos.
Así, desde las décadas de los años sesenta y setenta del siglo XX, especialmente en el contexto de
Estados Unidos, Gran Bretaña y países escandinavos, aparecen diversos movimientos sociales
por parte de colectivos “desfavorecidos”, como
personas de raza negra y otras minorías étnicas,
mujeres y personas con discapacidad, que denuncian su situación de marginación y piden el
reconocimiento de sus derechos civiles como ciudadanos y ciudadanas en situación de igualdad
social. En Estados Unidos, por ejemplo, surge el
denominado Independent Living Movement
(Movimiento de Vida Independiente) y diversos
grupos en otros países. Estos movimientos son
promovidos por personas con discapacidad y sus
familias, al rechazar la vida en instituciones
apartadas y ser sometidos a programas de rehabilitación, sin tener ningún control sobre sus
vidas. Estas personas manifiestan sentirse “oprimidas” y reclaman sus derechos para tomar por sí
mismas control para sus vidas.
En referencia a lo anterior se destacan dos elementos o fuerzas que se interrelacionan para
favorecer la nueva comprensión de la discapacidad: por una parte, la investigación y la reflexión
teórica, donde confluyen distintos campos del
saber (psicología, sociología, pedagogía, economía, política…), así como la expansión del
conocimiento (que no queda reducido a los
“expertos”); por otra, la extensión del movimiento social de las personas con discapacidad.
Por tal motivo, en diferentes ritmos y momentos
según el país, la dinámica políticosocial general, el
interés de investigadores y de profesionales por el
tema, la sensibilización y la movilización de las
propias personas implicadas, una aceptación progresiva de los nuevos análisis, sus postulados y sus propuestas de acción práctica, han permitido una evolución esencial de las teorías sobre la discapacidad
durante los últimos veinticinco años conformando el
denominado “Modelo Social de la Discapacidad”.
Este Modelo Social de la Discapacidad sitúa los orígenes sociales en la existencia de una sociedad
organizada por y para gente sin discapacidad. La
primera declaración fundamentada del modelo
social se atribuye a la UPIAS (Unión of the Physically
Impaired Against Segregation), adoptando las
definiciones diferenciadas de deficiencia y discapacidad. Se considera que existen diversos elementos en el entorno físico o social de la persona
que limitan o restringen su vida (handicaps o barreras), como son: las actitudes, el lenguaje y la cultura, la organización y la distribución de los servicios de asistencia e instituciones, y las relaciones y
estructuras de poder que constituyen la sociedad
(John Swain et al., 1993). Así pues, el Modelo Social
concibe la discapacidad más como la restricción
social que aísla y excluye a la persona de la plena
participación en la vida social, que como una consecuencia de las condiciones particulares (de la naturaleza) del individuo.
La UPIAS lleva a la diferenciación de los conceptos de Impaired, Disability y Handicap, retomados
posteriormente por la Organización Mundial de
la Salud en su orientación para la Clasificación
Internacional de las Deficiencias, Discapacidades
y Minusvalías publicada en 1980, señalando que
es la sociedad la que incapacita realmente a las
personas con “deficiencias”, para entenderlo es
necesario comprender la distinción entre la “deficiencia física” en la interacción con la situación
social, a la que se llama “discapacidad”.
En Desarrollo de Competencias Docentes para la Atención Educativa de Adolescentes y Jóvenes con Discapacidad. Enfoque
Educativo. Documento elaborado en el marco del Proyecto “Fortalecimiento de los Procesos de Enseñanza en la Formación y la
Capacitación para la Vida y el Trabajo de Jóvenes con Discapacidad en su Transición al Empleo Productivo”. México, Secretaría de
Educación Pública / Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral de la Organización de Estados Americanos (CIDI/OEA), 2009.
El Modelo Social ha permeado a todas las personas con discapacidad, de manera progresiva,
independientemente de las “deficiencias específicas” que puedan presentar.
sociedad para prestar servicios apropiados y para
asegurar adecuadamente que las necesidades de
las personas con discapacidad sean consideradas
dentro de la organización social.
Mike Oliver señala “(…) la discapacidad como
una restricción social, sea que las restricciones se
produzcan como consecuencia de entornos arquitectónicos inaccesibles, de las cuestionables ideas
sobre inteligencia y competencia social, de la
incapacidad de la gente en general para usar el
lenguaje de signos, de la falta de material de lectura en Braille, o de actitudes públicas hostiles,
hacia personas con deficiencias visibles.”2
En segundo lugar –la utilidad para la comunidad–,
se considera que las personas con discapacidad
tienen mucho que aportar a la sociedad, o que, al
menos, la contribución será en la misma medida
que el resto de personas –sin discapacidad–. De este
modo, partiendo de la premisa de que toda vida
humana es igualmente digna, es particularmente
valioso enfatizar las capacidades sobre las discapacidades; desde el Modelo Social se sostiene
que lo que puedan aportar a la sociedad las personas con discapacidad se encuentra íntimamente
relacionando con la inclusión y la aceptación de la
diferencia. En este orden de ideas, las niñas, los
niños, jóvenes y adultos con discapacidad deben
tener las mismas oportunidades de desarrollo, en
donde, por ejemplo, la educación –que permite la
inclusión– considere las necesidades de todos y
todas, independientemente de la etnia, cultura,
religión, condición psicobiológica, posición
Las implicaciones políticas del Modelo Social se
sitúan en fomentar la lucha colectiva por un cambio social y el florecimiento de organizaciones
por todo el mundo, no sólo locales, a pequeña
escala, sino organizaciones nacionales e internacionales3 adoptando un enfoque más amplio, con
el fin de abarcar diversos aspectos de la vida de la
persona con discapacidad, como son las relaciones personales, la sexualidad y las experiencias
directamente relacionadas con la deficiencia,4
motivo por el cual las personas con discapacidad
se pronuncian por ser consideradas “individuos”
y crear conciencia. Las barreras externas discapacitantes pueden crear situaciones sociales y
económicas de desventaja.
En este sentido, se pueden señalar dos premisas
importantes en el Modelo Social.
En primer lugar, las causas que originan la discapacidad no son religiosas ni científicas, sino
sociales o al menos, preponderantemente
sociales. Según este modelo, no son las limitaciones individuales las raíces del problema, sino
un mundo construido sin considerar la discapacidad; esto es, las limitaciones de la propia
El Modelo Social sostiene que deben considerarse las
necesidades de las personas en todos los contextos
sociales: en este sentido, el empleo no sería, ni debe
ser, la primera o única posibilidad de inclusión en la
sociedad; resalta la importancia de que el efecto
sobre la discapacidad sea abordado desde un
enfoque holístico. Así, el uso de tiempo libre, la cultura, los deportes, entre otras, son actividades que
permiten participar en la vida social, a la vez que
desarrollar las capacidades y los intereses particulares. Por ello, se otorga igualmente importancia a la
accesibilidad –como requisito previo– a la realización
de dichas actividades, en igualdad de condiciones.
Mike Oliver (1990), The individual and social models of disability, en
http://www.leeds.ac.uk/disabilitystudies/archiveuk/Oliver/in%20soc%20dis.pdf
Como el British Council of Disabled People, o el Comité de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI); e internacionales, como el Foro Europeo de Personas con Discapacidad, Disabled People’s International (DPI), o Disability World. Todas ellas
dirigidas por y para personas con discapacidad.
Liz Crow, 1997; Alexia Schriempf, 2001.
RECOMENDACIONES DE LA 48ª REUNIÓN
DE LA CONFERENCIA INTERNACIONAL DE EDUCACIÓN1
Nosotros, los Ministros de Educación, Jefes de
Delegación y Delegados de 153 Estados miembros, reunidos en la cuadragésima octava
Conferencia Internacional de Educación (en
Ginebra, del 25 al 28 de noviembre de 2008),
junto con representantes de 20 organizaciones
intergubernamentales, 25 ONGs, fundaciones y
demás instituciones de la sociedad civil, hemos
participado en un debate constructivo y repleto
de desafíos sobre el tema “La educación inclusiva:
el camino hacia el futuro”.
Al término de nuestros trabajos, los participantes
recordamos que el artículo 26 de la Declaración
Universal de Derechos Humanos estipula que
Asimismo, afirmamos que una educación inclusiva y de calidad es fundamental para alcanzar el
desarrollo humano, social y económico.
Estimamos de común acuerdo que los gobiernos,
así como todos los demás actores sociales, desempeñan un importante papel para proporcionar una
educación de calidad para todos y, por ello,
deberían reconocer que es esencial disponer de un
concepto más amplio de educación inclusiva que
sea capaz de responder a las distintas necesidades
de todos los educandos, y que dicha educación sea
al tiempo pertinente, equitativa y efectiva.
Todas las previsiones hacen pensar que la crisis
financiera mundial tendrá repercusiones desproporcionadas para los pobres, es decir, los que
menos responsabilidad tienen en esta situación.
Con este telón de fondo, reafirmamos la importancia de la educación inclusiva para reducir la
pobreza y mejorar la salud, los ingresos y los
medios de subsistencia. En consecuencia, a pesar
de la actual crisis financiera mundial, insistimos
en que la financiación de la educación debería ser
una de las principales prioridades y que la crisis
financiera no debería usarse como excusa para
reducir los recursos destinados a la educación,
tanto en la esfera nacional como internacional.
Sobre la base de los resultados de las nueve
reuniones preparatorias y las cuatro conferencias
regionales sobre la educación inclusiva organizadas
por la Oficina Internacional de Educación de la
UNESCO, y fundándonos en los resultados de las
reuniones plenarias y de las deliberaciones de los
talleres de la presente Conferencia, hacemos un llamamiento a los Estados miembros para que
adopten el enfoque de la educación inclusiva en la
concepción, la aplicación, el seguimiento y la evaluación de las políticas educativas, como medio
para acelerar aún más el logro de los objetivos de
la Educación Para Todos (EPT) y para contribuir así
a la construcción de sociedades más inclusivas. Con
este objetivo en mente, se puede concebir el concepto más amplio de educación inclusiva como un
principio rector general para reforzar la educación
para el desarrollo sostenible, el aprendizaje a lo
largo de toda la vida para todos y un acceso a las
oportunidades de aprendizaje en condiciones de
igualdad para todos los niveles de la sociedad, de
modo que se apliquen los principios de la educación inclusiva.
Por consiguiente, recomendamos a los Estados
I. Enfoques, alcance y contenido
1. Que reconozcan que la educación inclusiva es
un proceso permanente, cuyo objetivo es ofrecer
una educación de calidad para todos, respetando
la diversidad y las distintas necesidades y aptitudes, características y expectativas de aprendizaje de los educandos y de las comunidades, eliminando toda forma de discriminación.
Recomendaciones de los Ministros de Educación, Jefes de Delegación y Delegados de 153 Estados miembros, cuadrágesima
octava Conferencia Internacional de Educación (CIE) (Ginebra, 25 - 28 de noviembre de 2008); participaron representantes de 20
organizaciones intergubernamentales, 25 ONGs, fundaciones y otras instituciones de la sociedad civil.
2. Que luchen contra la desigualdad social y los
niveles de pobreza como prioridades, puesto que
constituyen serios obstáculos para la aplicación
de políticas y estrategias de educación inclusiva; y
que afronten dichos problemas en un marco de
políticas intersectoriales.
3. Que promuevan culturas y entornos escolares
adaptados al niño, que sean propicios para un
aprendizaje efectivo y que integren a todos los
niños y niñas, que sean saludables y protectores y
que respeten la igualdad entre los géneros;
asimismo les recomendamos que promuevan el
rol activo y la participación de los propios educandos, sus familias y sus comunidades.
4. Que recaben y utilicen los datos pertinentes
relacionados con todas las personas excluidas,
independientemente del tipo de exclusión, con el
fin de desarrollar mejor las políticas y las reformas educativas encaminadas a su inclusión; y que
desarrollen mecanismos nacionales de seguimiento y evaluación al respecto.
5. Que consideren pertinente la ratificación de
todas las convenciones internacionales relacionadas con la inclusión, y en particular la Convención sobre los Derechos de las Personas con
Discapacidades, adoptada en diciembre de 2006.
6. Que impartan la educación teniendo en cuenta
el interés público y que refuercen las medidas de
que dispone el gobierno para orientar, promover y
garantizar el seguimiento del desarrollo equitativo
de la educación de gran calidad, en estrecha alianza con la sociedad civil y el sector privado.
promuevan el uso de la lengua materna durante
los primeros años de escolarización.
9. Que insten a las partes interesadas en la educación a diseñar marcos curriculares efectivos,
que incluyan todas las etapas, desde la infancia
en adelante, adoptando al mismo tiempo un
enfoque flexible para dar cabida a las necesidades y situaciones locales; y que diversifiquen las
III. Sistemas, inter faces y transiciones
10. Que garanticen la participación y la consulta
de todas las partes interesadas en los procesos de
toma de decisiones, puesto que la responsabilidad general de la promoción de la inclusión
implica el compromiso activo de todos los actores
sociales, en el que el gobierno desempeña un
papel de liderazgo y las funciones de órgano normativo de conformidad con la legislación nacional, cuando proceda.
11. Que refuercen los vínculos entre las escuelas y
la sociedad, con el fin de permitir a las familias y
a las comunidades participar y contribuir en el
12. Que desarrollen programas de atención y
educación de la primera infancia (AEPI) que promuevan la inclusión, así como detecciones e intervenciones precoces relacionadas con todo el
13. Que refuercen el uso de las TIC, con el fin de
garantizar un mayor acceso a las oportunidades
de aprendizaje, en particular en las zonas rurales,
alejadas y desfavorecidas.
7. Que formulen políticas para proporcionar
apoyo pedagógico a las distintas categorías de
educandos, con el fin de facilitar su desarrollo en
las escuelas regulares.
14. Que proporcionen oportunidades educativas
no formales de gran calidad que puedan gozar
del reconocimiento formal de las competencias
adquiridas en estructuras no formales.
8. Que consideren que la diversidad lingüística y
cultural en el aula es un recurso valioso, y que
15. Que redoblen los esfuerzos para reducir el
analfabetismo y así trabajar en aras de la
inclusión, teniendo presente la importancia que
tiene para la educación de los niños que padres y
madres sepan leer y escribir.
21. Que tengan en consideración la protección de
los educandos, de los docentes y de las escuelas
IV. Educandos y docentes
V. Cooperación inter nacional
16. Que refuercen el papel de los docentes mediante la mejora de su estatus y condiciones de
trabajo; que desarrollen mecanismos para
emplear a candidatos adecuados y seleccionen a
los docentes calificados que estén sensibilizados
con las distintas necesidades de aprendizaje.
22. Que reconozcan el papel de liderazgo que
desempeña la UNESCO en la educación inclusiva:
• Promoviendo el intercambio y la difusión de
• Proporcionando, cuando se solicita, asesoramiento a los países sobre el mejor modo de desarrollar y
aplicar las políticas de educación inclusiva.
• Fomentando la cooperación Sur-Sur y Norte-Sur-Sur
en aras de la promoción de la educación inclusiva.
• Alentando los esfuerzos para aumentar los
recursos destinados a la educación, tanto en la
esfera nacional como internacional.
• Haciendo esfuerzos especiales para apoyar a
los países menos adelantados y a los países afectados por conflictos en la aplicación de las
17. Que formen a los docentes dotándolos de las
capacidades y los materiales necesarios para enseñar
a distintas poblaciones estudiantiles y satisfacer las
distintas necesidades de aprendizaje de las diferentes categorías de educandos, mediante métodos
como el desarrollo profesional a nivel de la escuela,
la formación inicial sobre inclusión y una instrucción
en la que se tenga en cuenta el desarrollo y los puntos fuertes de cada educando.
18. Que respalden el papel estratégico de la
enseñanza superior en la formación inicial así
como la formación profesional de los docentes
sobre prácticas de educación inclusiva mediante,
entre otros, la asignación de recursos adecuados.
19. Que promuevan la investigación innovadora
sobre procesos pedagógicos y de aprendizaje
relacionados con la educación inclusiva.
20. Que proporcionen a los administradores de
las escuelas las capacidades necesarias para
responder con eficacia a las distintas necesidades
de todos los educandos y para promover la educación inclusiva en el seno de sus escuelas.
23. Que insten también a las demás organizaciones a respaldar a los Estados miembros en la
aplicación de las mencionadas recomendaciones
24. Que difundan entre los actores y socios de la
comunidad educativa internacional las presentes
Conclusiones y Recomendaciones, adoptadas
unánimemente en la clausura de la cuadragésima
octava reunión de la CIE, con el fin de inspirar,
guiar, respaldar y formular políticas educativas
inclusivas que gocen de fuerzas renovadas y de
un firme convencimiento.
LA EDUCACIÓN QUE QUEREMOS PARA LA GENERACIÓN
DE LOS BICENTENARIOS1 (EXTRACTO)
Los Ministros de Educación reunidos en El Salvador
el 19 de mayo de 2008 aprobaron en su declaración
final un compromiso que puede tener enormes
repercusiones para la educación iberoamericana:
Acoger la propuesta “Metas Educativas 2021: la
educación que queremos para la generación de los
Bicentenarios”, comprometiéndose a avanzar en la
elaboración de sus objetivos, metas y mecanismos
de evaluación regional, en armonía con los planes
nacionales, y a iniciar un proceso de reflexión para
dotarle de un fondo estructural y solidario.
Se iniciaba en esa Conferencia un ambicioso
proyecto para reflexionar y acordar en 2010 un
conjunto de metas e indicadores que diera un
impulso a la educación de cada uno de los países. El
objetivo final es lograr a lo largo de la próxima
década una educación que dé respuesta satisfactoria a demandas sociales inaplazables: lograr que
más alumnos estudien, durante más tiempo, con
una oferta de calidad reconocida, equitativa e
inclusiva y en la que participen la gran mayoría de
las instituciones y sectores de la sociedad. Existe,
pues, el convencimiento de que la educación es la
estrategia fundamental para avanzar en la cohesión y en la inclusión social.
El proyecto surge cuando se celebran los 200 años
del traslado de la Corte Portuguesa a Brasil y cuando varios países iberoamericanos se preparan para
celebrar el bicentenario de su independencia. Y se
formula con el horizonte de otro año, 2021, en el
que otros tantos países vivirán una conmemoración
similar. Parece, pues, que es el tiempo oportuno, de
la mano del bicentenario de las independencias,
para plantearse un proyecto colectivo que contribuya a dar sentido a las ansias de libertad que
recorrieron Iberoamérica hace doscientos años (…)
Pobreza y extrema pobreza en la región
Posiblemente las dos características más profundas
y lacerantes de la región sean la pobreza y la
desigualdad. Aunque los datos apuntan a una disminución de la pobreza desde 2003, en estrecha
relación con el crecimiento económico, los niveles
absolutos y relativos de la pobreza siguen siendo
alarmantes. Según las estimaciones de la CEPAL
(2005),2 los pobres en América Latina y el Caribe
son el 40,6% de la población, algo más de 213 millones de personas. El número de indigentes, aquellos que viven en la pobreza extrema, llegan hasta
79 millones, casi el 15% de la población (…).
Junto con la pobreza, la desigualdad es otra característica que desgraciadamente define a la inmensa mayoría de los países de la región. Un dato
expresivo de esta situación es que el índice de Gini
de todos los países es superior al 0,43. En términos
de la distribución del ingreso, la región es la más
Como señala el Informe sobre Cohesión Social
(CEPAL-SEGIB, 2007),3 un rasgo distintivo de la
desigualdad se manifiesta en las diferencias
enormes entre los ingresos del decil más rico de la
población en comparación con el siguiente.
Mientras que en los países europeos el ingreso del 10%
de la cúpula supera en no más de 20% ó 30% el ingreso del decil siguiente, en América Latina esa distancia es
superior al 100% y, en algunos países, al 200%.
El texto que aquí se presenta en forma parcial fue elaborado a partir del acuerdo alcanzado en la XVIII Conferencia
Iberoamericana de Educación celebrada en El Salvador el día 19 de mayo de 2008, convocada por la Organización de Estados
Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura, la Conferencia Iberoamericana de Ministros de la Educación, y la
Secretaría General Iberoamericana. El objetivo de esta primera versión fue facilitar el debate que hiciera posible llegar a un acuerdo entre todos los países sobre la educación a la cual se aspira para la generación de los bicentenarios.
CEPAL (2005). Panorama social de América Latina 2005. Santiago de Chile, Naciones Unidas.
CEPAL-SEGIB (2007). Cohesión social. Santiago de Chile, CEPAL.
Una situación similar se encuentra en los ingresos
laborales. En buen número de países, el 10% de las
personas con mayores ingresos percibe entre el 35%
y el 45% de las rentas de trabajo. En cambio, el 20%
de los trabajadores con menores ingresos capta sólo
entre el 2,5% y el 5% de los ingresos laborales.
La pobreza y la desigualdad son los mecanismos
principales que contribuyen a perpetuar la reproducción social y la limitación de la movilidad: bajos
ingresos, condiciones desfavorables en el hogar,
problemas de alimentación y de salud, dificultades
para mantener a los hijos en la escuela, bajo
rendimiento escolar de los hijos, abandono temprano o escasa preparación, acceso a trabajos poco
cualificados o con niveles de salarios inferiores y
formación de una nueva familia que repite el
esquema básico anterior. (…)
La diversidad étnica de la población de América
Latina y el Caribe, que cuenta con casi 580 millones
de habitantes en 2007, representa un enorme
potencial de desarrollo. Los pueblos indígenas y los
afrodescendientes, cuyas poblaciones se estiman
alrededor de 58 millones y 174 millones, respectivamente, se encuentran entre los grupos étnicos
más desfavorecidos de la región.
Desgraciadamente, todavía no ha sido suficientemente reconocida la riqueza que supone para
Iberoamérica y para el mundo esta diversidad de
culturas, lenguas, modos de vida y experiencias
históricas acumuladas.
Existen más de 400 grupos indígenas en América
Latina. De acuerdo con datos censales, Bolivia es el
país con mayor proporción indígena –66%–. En el
otro extremo, Brasil registró un 0,4% en el censo.
En términos absolutos, México es el país con un
mayor volumen de población indígena, seguido de
Los datos muestran sostenidamente mayor incidencia de la pobreza, menor ingreso, escolaridad y
esperanza de vida, mayor mortalidad infantil y
materna, y menor acceso a la salubridad y al agua
potable. Hay que agregar, además, la situación de
exclusión y discriminación histórica (…).
Diferencias en el acceso a la educación
La pobreza y la desigualdad tienen su específica
manifestación en el retraso educativo de amplios
sectores de la población y en las diferencias existentes entre los más pobres y los más ricos. Basta
señalar que el porcentaje de personas analfabetas
se sitúa en torno a las 34 millones de personas, lo
que supone casi el 10% de la población. La
desigualdad entre países es también notable.
Mientras en varios de ellos no hay apenas analfabetismo entre la población mayor de 16 años
(menos del 5% en España, Cuba, Portugal,
Argentina, Chile, Costa Rica y Uruguay), en otros
países como Guatemala, Nicaragua y El Salvador, el
analfabetismo afecta a más del 18% de los alumnos. Junto a ello, el 40% de los jóvenes y adultos de
la región, unos 110 millones, no han terminado sus
Las desigualdades se manifiestan también al comparar las posibilidades educativas de los diferentes
sectores de la población. Estudios recientes señalan
que el porcentaje de alumnos que completan la
educación secundaria es cinco veces superior entre
aquellos que se encuentran en el quintil más rico
de ingresos familiares que aquellos que se encuentran en el quintil más pobre. Mientras que el 23%
de los primeros terminan la educación superior,
sólo el 1% de los más pobres lo consiguen. El
promedio de escolarización del quintil superior es
de 11,4 años mientras que en el quintil inferior de
ingresos es de 3,1 años. (…)
Principales retos para mejorar la calidad
Los retos principales a los que se enfrentan la mayoría de los países de la región se refieren a la falta
de competitividad de las escuelas públicas, al
reducido tiempo de aprendizaje de los alumnos, a
los insuficientes recursos para hacer frente a las
demandas de los alumnos, a la situación del profesorado, a las dificultades de los centros para ofrecer
un currículo atractivo que mantenga a los alumnos
en la escuela, a las insuficiencias en la gestión de los
recursos públicos y a los reducidos resultados
académicos obtenidos en comparación con los países desarrollados.
El aumento de la escolarización en todos los países,
sin que se produjera un incremento similar en el
gasto público y en la gestión eficiente de los recursos destinados a la educación, ha conducido a un
deterioro de la escuela pública y a un dualismo
entre los sistemas educativos que refleja, y en cierta
manera tiende a mantener, las diferencias sociales:
una escuela pública gratuita y mayoritaria a la que
acceden los alumnos de los sectores populares que
o bien no tienen una escuela privada cercana o bien
no pueden pagarla; y una escuela privada minoritaria, en la que se escolariza principalmente los
alumnos de la clase media-alta de la población.
insatisfacción su incorporación al empleo. Además,
las tasas de desempleo están fuertemente condicionadas por el nivel educativo alcanzado (…).
En el deterioro de la escuela pública intervienen
múltiples factores. Ya se ha hecho referencia al
primero de ellos y posiblemente el más determinante: el incremento del alumnado sin los recursos
suficientes para hacer frente a las exigencias educativas con garantías de éxito. Pero hay otros también importantes, sin duda relacionados con la
escasez de los recursos. Por una parte, habría que
apuntar las limitaciones en las condiciones básicas
para asegurar la igualdad en los procesos educativos: falta de garantías de que todos los alumnos
tengan cinco horas lectivas en la educación primaria y al menos seis horas en la educación secundaria; reducido número de escuelas con horario
integral, lo que supone que asistan a cada escuela
varios turnos de alumnos con la limitación que ello
supone para la atención educativa y las posibilidades de alternativas formativas al término del
horario establecido; e insuficientes medios para
una enseñanza activa: bibliotecas, ordenadores,
espacios para la música, el arte, el deporte o para
una atención educativa especializada a determinados alumnos. (…)
De otra forma, existe el grave riesgo de que los
jóvenes, especialmente aquellos que tienen más
dificultades para mantenerse en las escuelas, sientan que los contenidos de aprendizaje están totalmente alejados de su forma de vida y que apenas
les va a servir para abrirse camino en el entorno en
el que se desenvuelven. Por ello, el análisis de las
culturas juveniles es indispensable para afrontar los
desafíos de una educación que llegue a todos y en
la que todos aprenden para integrarse de forma
activa en la sociedad.
Una de las mayores contradicciones de la sociedad
latinoamericana es el binomio formado por educación y empleo: la actual generación de jóvenes es
la que ha tenido más años de escolaridad y ha
alcanzado mayor nivel educativo, pero es la que
tiene más dificultades, no sólo para encontrar
empleo sino también para que esté acorde con la
formación alcanzada.
En parte debido a las mayores competencias laborales exigidas, en parte a la falta de articulación
entre el mercado laboral y el mundo educativo, y
en parte también a la propia inestabilidad del mercado de trabajo, lo cierto es que los jóvenes en la
actualidad viven con mucha mayor inseguridad e
Comprender las culturas juveniles
Los proyectos educativos no pueden formularse al
margen de sus destinatarios. Por el contrario, han
de plantearse a partir de la comprensión de cuáles
son los intereses, los valores y las formas de relación
que mantienen las nuevas generaciones.
Los estudios recientes sobre la juventud han destacado la importancia de comprender las culturas
juveniles y los cambios profundos que se han producido en ellas, en gran medida por la hegemonía
de las tecnologías de la información, por las nuevas
formas de relación que ellas comportan, por el predominio de la imagen y por las nuevas formas de
conformar la identidad de los jóvenes y su sentido
de pertenencia al grupo. La juventud no puede
considerarse una cultura marginal cuyos miembros
deben abandonar para incorporarse a la cultura
adulta, sino que tiene una especificidad propia en
la que sus miembros asumen su identidad personal
en la medida en que se apropian de los objetos simbólicos colectivos: normas, valores, formas de consumo, relaciones, comunicación, rituales, diversiones y expresiones personales y colectivas conforman los ejes que diferencian a los que están dentro
de los que están fuera, a los que están en el centro
Hay que tener en cuenta que no existe una única
cultura juvenil, sino que en función del contexto
social en el que se desenvuelven, pueden aparecer
formas específicas de relacionarse y de vivir la
pertenencia al grupo común. Aparecen entonces
“tribus urbanas”, en las que existen códigos lingüísticos y estéticos propios y en las que las normas
comunes operan como auténtica barrera a la pre59
sencia de extraños. El desplazamiento de estos
códigos de conducta compartidos hacia actitudes
violentas y de oposición a una sociedad capaz de
ofrecer posibilidades, pero incapaz de facilitar su
logro, explica la presencia de grupos juveniles con
actitud de permanente agresión. (…)
En síntesis: educación, culturas, ciencia
(…) La conmemoración de los bicentenarios de las
independencias, desde el final de esta década hasta
el 2021, ha de servir para bucear en las señas de
identidad nacionales pero también en los procesos
de identidad iberoamericanos, conscientes de que
la apuesta decidida por una mejor educación para
todos los ciudadanos es la garantía para el progreso social y económico de cada uno de los países y de
la región en su conjunto. La construcción de la
identidad iberoamericana ha de basarse en las
raíces culturales, lingüísticas e históricas comunes,
pero también en proyectos colectivos que se
proyecten en el futuro y que manifiesten la fuerza
y la solidaridad iberoamericana. El proyecto de las
Metas Educativas 2021 alcanza todo su sentido en
En este contexto han de interpretarse las once
metas que constituyen el núcleo fundamental de la
bicentenarios:
El impulso a la educación no puede proceder solamente de la acción de aquellos sectores comprometidos habitualmente con el mejor funcionamiento del sistema escolar. Hace falta buscar
nuevos aliados en la sociedad, ampliar el
movimiento a favor de la educación y desarrollar
programas que aborden los problemas sociales y
educativos de forma integrada.
La diversidad de alumnos y de alumnas es la
situación habitual en las escuelas y en la sociedad.
La meta que se plantea pretende que los sistemas
educativos fortalezcan las políticas atentas a la
diversidad y compensadoras de sus insuficiencias de
partida, de manera especial en la defensa de los
derechos de las alumnas y en el apoyo a la inclusión
social y educativa de los alumnos más vulnerables,
especialmente las minorías étnicas, las poblaciones
indígenas y afrodescendientes, los que se encuen60
tran en condiciones sociales desfavorables y los
alumnos que presentan necesidades educativas
especiales asociadas a condiciones de discapacidad.
Garantizar la educación infantil o inicial para todos
los niños y niñas desde sus primeros años de vida es
una garantía para su desarrollo y aprendizaje posteriores, pero lo es especialmente para aquellos
niños y niñas que se desenvuelven en contextos
sociales desfavorables. Por ello es necesario asegurar una oferta suficiente para todos en la que se
garanticen las mejores condiciones educativas.
4. Universalizar la educación básica
y mejorar su calidad
Asegurar que todos los niños y niñas iberoamericanos estudien durante al menos doce años es la
mejor estrategia para el progreso de la región, la
cohesión social y la reducción de las desigualdades.
Esta oferta de puestos escolares suficientes debe
acompañarse de programas que animen a las
familias a mantener a sus hijos en las escuelas, de
estrategias que resuelvan el grave problema de la
repitencia escolar y de iniciativas en múltiples campos para mejorar la calidad de la enseñanza. Al
mismo tiempo, es necesario que el acceso a estos
estudios se realice de forma equitativa, de tal manera que los colectivos que a lo largo de la historia
han estado más alejados de ellos, como las poblaciones indígenas o afrodescendientes, tengan un
porcentaje de acceso a estos estudios similar al del
5. Asegurar que todos los alumnos alcancen
El acceso universal a la educación básica y las condiciones para su calidad son imprescindibles, pero
también lo es lograr que todos los alumnos y alumnas alcancen las competencias básicas para proseguir estudios posteriores, para incorporarse a la
sociedad de forma activa y para ejercer sus derechos y deberes como ciudadanos libres y responsables. Ello supone ofrecer un currículo significativo
que potencie, al menos, la educación en valores,
que incorpore la lectura y el uso del computador en
el proceso de enseñanza y de aprendizaje, en el
que la educación artística tenga un papel relevante
y que estimule el interés por la ciencia entre las
alumnas y los alumnos.
6. Incrementar el acceso de los jóvenes
a la enseñanza postobligatoria
Se pretende que el mayor número de alumnas y de
alumnos prosigan sus estudios en la Educación
Secundaria Superior, en la Educación Técnico
Profesional y en la Universidad, de tal manera que
la mayoría de la población tenga en el año 2021
estudios postobligatorios.
7. Conectar educación y empleo a través
de la Educación Técnico Profesional
Para asegurar el desarrollo e incremento de la competitividad de Iberoamérica, es necesario reforzar y
coordinar los sistemas educativos y laborales de
gestión de la Educación Técnico Profesional. Al
mismo tiempo, es preciso diseñar y desarrollar una
oferta suficiente que ha de ser innovadora, cualificada, basada en las competencias profesionales y
adaptada al contexto socioeconómico.
Universalizar la alfabetización, la educación básica
y otras oportunidades de capacitación para jóvenes
y adultos a lo largo de toda la vida, con diferentes
metodologías y, en especial, con las nuevas tecnologías, es una estrategia fundamental en la
lucha contra la pobreza, a favor de la inclusión, así
como para extender e incrementar el capital del
conocimiento en Iberoamérica.
Lograr que el profesorado esté preparado y motivado para ejercer con acierto su tarea profesional
es sin duda el factor que más influye en la mejora
de la calidad de la enseñanza. Para ello, es necesario cuidar la formación inicial y continua de los
docentes, el acceso al trabajo docente y sus
primeros años de desempeño profesional, sus
condiciones laborales y su desarrollo profesional.
Hace falta, al mismo tiempo, plantear nuevas
estrategias que ayuden al profesorado, entre las
que cabe destacar el apoyo a la creación de redes
de escuelas y de profesores, la ampliación de los
programas de innovación, evaluación e investigación educativa, y la formulación de proyectos de
formación que relacionen la teoría y la práctica, y
que orienten de forma preferente hacia equipos de
profesores que trabajan en la misma escuela.
10. Contribuir a la configuración del espacio
iberoamericano del conocimiento y a la
El desarrollo del espacio iberoamericano del
conocimiento es la meta que se han marcado los
países de la región para reforzar la creación de
redes universitarias de postgrado, la movilidad de
estudiantes e investigadores, y la colaboración de
investigadores iberoamericanos que trabajan fuera
de la región. Sus ejes principales se encuentran en
el incremento del número de investigadores en
cada uno de los países y en su movilidad así como
en el aumento sostenido de la inversión en investigación y desarrollo. El fortalecimiento del Centro
de Altos Estudios Universitarios de la OEI es una de
las principales estrategias para dinamizar el espacio
iberoamericano del conocimiento. Su objetivo general consiste en fortalecer y mejorar la calidad de
los procesos de modernización de la educación, la
ciencia y la cultura, a través de la constitución y el
impulso de redes de formación e investigación
11. Conseguir más recursos para la educación
e invertir mejor
El enorme esfuerzo que va a suponer el logro de las
metas 2021 exige un estudio riguroso de su coste
económico por cada uno de los países, así como
una respuesta solidaria de aquellos con mayor
potencialidad económica. Por ello, se incluye en el
proyecto un conjunto de programas de acción compartidos para avanzar juntos y se formula la necesidad de un esfuerzo solidario para invertir más y
mejor, en el que se establece la posibilidad de crear
un Fondo Internacional Solidario para la Cohesión
Andrea Fabiana Marttin

References: Resolución 
 Resolución 
 artículo 11
 artículo 44

artículo 44
 artículo 26