Source: https://www.ciudadano2cero.com/aviso-legal-web/
Timestamp: 2019-03-25 12:50:54+00:00

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por Nando Olcina, últ. act. el 19 de diciembre del 2018
Éste es un post de invitado de Nando Olcina. Nando es abogado de profesión desde hace 14 años y bloguea sobre Derecho General y Derecho Digital en particular en su blog El Abogado Digital. En su blog trata cuestiones relativas al derecho de internet y las TIC, así como otros temas como contratación civil y/o mercantil que en relación con tu startup o, simplemente, como usuario de Internet, te puedan resultar de interés.
Unas de las preguntas más frecuentes que recibimos son las preguntas que giran en torno a qué cuestiones relacionadas con la legalidad y fiscalidad implica la creación de un blog o un sitio web en general. Cosas como qué tipo de aviso legal necesita una web o sí ingresar una pequeña cantidad de dinero por publicidad AdSense implica obligaciones fiscales.
Imagen de Shutterstock - © BrAt82
Hemos dado algunas pinceladas puntuales al tema, pero hace tiempo que queríamos abordarlo como se merece puesto que efectivamente, sí que existe un marco legal que has de tener en cuenta a la hora de crear una web que tiene su enjundia y que afecta incluso a las personas que la crean como un simple entretenimiento personal, sin ánimo profesional o de lucro.
Y para hacerlo bien, hemos contado con el abogado Nando Olcina, conocedor de estas cuestiones y autor de un blog que se centra precisamente en ellas.
Así que hecha esta pequeña introducción, damos paso a Nando 🙂
¿Cuándo estoy obligado a tener un aviso legal en mi web?
1. Términos de uso (o condiciones de uso)
3. El aviso legal y las cookies
Este post es el primero de una serie de posts que iremos publicando a lo largo de los próximos meses donde resolveremos todas las dudas legales importantes sobre el llamado “derecho digital” que más te inquietan, junto con las cuestiones fiscales que también se plantean en el momento en que tu web empiece a generar ingresos.
Hoy nos centraremos en el tema del aviso legal.
Nos referimos al conocido “Aviso legal”, como el compendio de textos o menciones de carácter legal que una web debe contener, a los que se accederá mediante un link o enlace, ubicado en un lugar visible que redirija a ese contenido, de forma permanente y obviamente gratuita.
No es necesario que dicho link se denomine “Aviso legal”; pueden hacerse constar expresiones tales como “Información jurídica de interés para el usuario”, “Cuestiones legales de interés” o cualquier otra equivalente, siempre y cuando quede claro que el usuario de la web encontrará en ese link toda la información de carácter legal correspondiente a la página.
De hecho, habrá menciones legales que no necesariamente deban constar en el texto del aviso legal, sino que exigencias tales como la descripción básica de los productos o servicios ofertados en una web, o el precio de los mismos pueden hacerse constar en cualquier otro sitio de la web, como por ejemplo en la ficha de producto.
Estaremos obligados a tener un aviso legal que contenga las menciones de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información (LSSI), que sería como la norma marco de los prestadores de servicios a través de Internet, siempre y cuando:
Se trate de una web de empresa.
Sea un blog corporativo (asociado a una empresa o negocio).
A través de la web obtengamos ingresos, tanto de forma directa a través de actividades de comercio electrónico mediante la oferta de bienes y/o servicios, como si esos ingresos se perciben de forma indirecta como, por ejemplo, mediante contratos de publicidad y, ¡atención!, independientemente del volumen de ingresos que se generen.
El contenido del aviso legal de una web, como puede parecer obvio, dependerá del tipo de web a que nos refiramos.
Así, si nos referimos a un blog en el que únicamente se cuelgan artículos, no se recaban datos personales mediante ningún tipo de formulario, ni tampoco se instalan cookies en el dispositivo del usuario pues, lógicamente, no haría falta ningún tipo de aviso legal. Pero claro, es muy raro, o quizá imposible, encontrarnos con un blog que no cumpla ninguna de las premisas anteriores.
Si, por el contrario, se trata de una web que recaba datos personales pero a través de la cual no se obtiene ningún ingreso, y en la que tampoco se instalan cookies, pues el aviso legal se compondrá únicamente de una política de privacidad.
Y así podemos ir haciendo las combinaciones que consideremos.
Por tanto, si a través de una web se obtienen ingresos de manera directa o indirecta, se recaban datos, se instalan cookies, y se pueden contratar productos o servicios, dicha página deberá tener un aviso legal que, desde mi punto de vista, debe componerse de cuatro grandes bloques:
Política de cookies (como parte de la política de privacidad).
Me encuentro de forma habitual con la circunstancia de que se confunden estos términos. Por ello, vamos a intentar explicar qué debe contener cada uno de esos bloques:
Se trata del clausulado dedicado al uso de la web por cualquier internauta que tenga acceso a la misma, por el hecho de teclear el dominio o por hacer click sobre un enlace que le redirija a ella. Puede que no contrate ningún servicio, pero tenemos la obligación de informar al usuario-internauta de una serie de extremos:
Las menciones del artículo 10 de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y del Comercio Electrónico (en adelante, LSSI), de forma obligatoria, permanente, fácil, directa y gratuita:
Nombre o denominación social del titular de la web, así como el domicilio o domicilio social y/o cualquier otro dato que permita establecer una comunicación directa y efectiva.
El número de identificación fiscal (N.I.F o C.I.F).
Si se trata de una sociedad mercantil (una Sociedad Limitada, por ejemplo), deben hacerse constar los datos de inscripción en el Registro Mercantil de la provincia de que se trate.
Si la actividad estuviese sujeta a un régimen de autorización administrativa previa, deben hacerse constar los datos relativos a dicha autorización, así como el órgano administrativo encargado de su supervisión.
Si se ejerce una profesión regulada (arquitecto, abogado, médico…), deberán indicarse los datos del Colegio Profesional al que en su caso pertenezca y el número de colegiado, el título oficial o profesional con el que cuente y el Estado de la Unión Europea y del Espacio Económico Europeo en el que se expidió dicho título y, en su caso, la correspondiente homologación de dicho título. También deberán hacerse constar las normas profesionales o códigos de conducta aplicables al ejercicio de su profesión y los medios a través de los cuales se pueden conocer (valdría un link a la página donde se recojan del Colegio Profesional de que se trate).
Deben facilitarse de forma clara y exacta los precios del producto o servicio que ofertamos, indicando si incluye o no los impuestos aplicables y, en su caso, sobre los gastos de envío o en su caso aquello que dispongan las normas de las Comunidades Autónomas con competencias en la materia.
También podemos incluir distintos tipos de cláusulas, cuya finalidad no es otra que informar al usuario de qué manera queremos que se haga uso de nuestra web:
Resulta cuanto menos, conveniente, hacer constar en los términos de uso quién es el titular (propietario o licenciatario) de los contenidos de una web, así como cuestiones tales como cuál es el régimen al que queremos someter los contenidos de nuestra web: con una reserva absoluta de derechos o si optamos por las figuras del “copyleft”, cediendo o licenciando nuestros contenidos, estableciendo o no límites a esa licencia o autorización de uso. Obviamente dependerá del producto o servicio que ofrezcamos a través de nuestra web. Si, por ejemplo, a través de nuestra web ofrecemos software libre, tendremos que establecer de qué manera permitimos el uso de ese software.
También podemos establecer condiciones relativas a cómo queremos o cómo no queremos que nos enlacen el resto de páginas, como por ejemplo, prohibir deep-links, enlaces IMG o de imagen, frames, que puedan hacer entender al usuario que están en otra web que no es la nuestra. Al final, si quieren enlazarnos de esa manera, lo harán, pero por lo menos no podrán esgrimir que no se lo advertimos.
Cláusulas relativas al derecho de exclusión de acceso a la web
Destinadas para informar que no podrán acceder a la web a aquellos que incumplan las condiciones establecidas en los términos de uso.
Podemos incluir una reserva del derecho a modificar los términos de uso, pero dejando claro que la modificación tendrá efecto con respecto a los que usen de la web con posterioridad a esa modificación.
Y cualesquiera otras cláusulas que estimemos necesarias para regular el uso que de la web hagan aquellos internautas que la visitan.
La política de privacidad no es otra cosa que las menciones que debe contener nuestro aviso legal en relación con los datos de carácter personal que, en su caso, recabemos, a través de los diferentes formularios que hayamos dispuesto por toda nuestra web.
No importa para qué sea ese formulario: de contacto, para comentar el blog de la web, para pedir información, para contratar un servicio, etc. En todos esos formularios recabamos datos personales, entendiendo por datos personales “cualquier información concerniente a personas físicas identificadas o identificables” (artículo 3. a) de la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD).
En cuanto a qué debe contener la política de privacidad de mi blog, trataremos este tema en profundidad en un post posterior.
Aunque la estamos tratando como un tema aparte de la política de privacidad, no nos equivoquemos, la política de cookies forma parte indisoluble de aquélla, toda vez que las cookies son archivos de información que el servidor de un sitio web envía al dispositivo (ordenador, smartphone, tablet, etc.) de quien accede a la página para almacenar y recuperar información sobre la navegación que se efectúa desde dicho equipo.
En el año 2012 se modificó el artículo 22.2 de la LSSI y a esa se le vino a llamar la “Ley de cookies”, cuando en realidad se trataba de la modificación de un sólo artículo que regulaba esta cuestión.
Las cookies no recaban datos personales, pero sí pueden proporcionar muchísima información sobre los hábitos de navegación del usuario, e incluso de la IP, y como quiera que esa información podría en algunos casos servirnos para identificar al interesado, debemos informar del uso de cookies a los usuarios con arreglo a lo dispuesto en la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD).
Nadie se lo tomó muy en serio al principio, pero cuando la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) sancionó por primera vez en 2014 a una empresa con una multa de 3.500 € por no avisar del uso de cookies, todo el mundo se “puso las pilas” en materia de información del uso de cookies.
En definitiva, para que nuestra web utilice cookies, debemos recabar el consentimiento del usuario a la utilización de las mismas, previamente a su instalación. Sí, previamente a su instalación, por lo que es más que recomendable que no se instalen todas las cookies nada más entrar a la web, si no, tras la aceptación por parte del usuario de la instalación de las mismas.
3.1 ¿Cuándo debo disponer de una política de cookies?
No será necesario advertir del uso de cookies ni de disponer de una política de cookies – según el artículo 22.2 de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información (LSSI) – si las cookies se instalan “al solo fin de efectuar la transmisión de una comunicación por una red de comunicaciones electrónicas o, en la medida que resulte estrictamente necesario, para la prestación de un servicio de la sociedad de la información expresamente solicitado por el destinatario”.
Se está refiriendo el citado artículo 22.2 de la LSSI a las cookies que sean inherentes al funcionamiento de la web o, por ejemplo, al caso de las cookies que se instalan para el funcionamiento del “carrito de la compra”, para recordar el idioma de la web o para el mantenimiento actualizado de los precios de los productos ofertados en un e-commerce.
Si nuestra web instala cualquier otro tipo de cookie (de Google Analytics, Disqus, Optimizely, Doubleclick, etc…) en los dispositivos de los internautas que acceden a nuestra web, tendremos que obtener el consentimiento de tales usuarios antes de que se proceda a la instalación de los mismos, realizando una advertencia del uso de las cookies y disponiendo de una política de cookies a la que remitirnos para informar al usuario.
3.2 ¿Cómo debo informar del uso de cookies?
¿Basta solo con el plugin de “esta web utiliza cookies” que salta nada más entrar a la web?
La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha tenido ocasión de pronunciarse respecto a la forma de informar al usuario y obtener su consentimiento a la utilización de cookies en su Guía de Cookies. No obstante, dicha guía seguro que en los próximos meses sufrirá modificaciones, por lo que habrá que estar atentos.
Entre los métodos más comunes destacar:
A través de la aceptación de los “Términos y condiciones de uso” o de su “Política de privacidad” al solicitar el alta en un servicio.
Durante el proceso de configuración del funcionamiento de la página web o aplicación (Settings-led consent).
En del momento en que se solicite una nueva función ofrecida en la página web o aplicación. (Feature-led consent).
La denominada, información por capas
El método de información por capas
Es el método más extendido.
Una primera capa sería el banner o ventana de aviso que salta automáticamente al entrar en una web (mediante la instalación de un plugin), que ya nos es tan familiar a todos y en el que debemos de informar de que la web utiliza cookies y si son de la propia web (propias) o de otras webs (de terceros), describiendo de una manera clara, aunque sintética, la finalidad para la que se instalan, emplazando al usuario a obtener más información en un link o enlace que redirija a la política de cookies, advirtiendo que si sigue navegando por la web podría entenderse que se está aceptando la utilización de cookies.
Es muy importante que si las cookies se van a instalar para conocer los hábitos de consumo del usuario o para realizar análisis estadísticos, se exprese ya así en la primera capa de información sobre cookies.
“Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación y para realizar análisis estadísticos. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí”
Y una segunda capa, que sería el texto relativo a la política de cookies al que nos remitiría el enlace que habremos dispuesto en la palabra “aquí” de la primera capa, en el que tendrán que detallarse los siguientes aspectos:
Definición y función de las cookies en un sentido amplio.
Información a través de un cuadro o listado sobre el tipo de cookies que utiliza la página web y su finalidad. No es necesario especificar cómo se llama cada cookie que instalamos en el dispositivo del usuario, sino decir si se trata, por ejemplo, de cookies técnicas, analíticas, publicitarias, comportamentales (las cookies de “retargeting” que sirven para que nuestra web “siga” al usuario por otras webs durante su navegación), etc.
Información sobre la forma de desactivar o eliminar las cookies a través de las funcionalidades facilitadas por la propia web o mediante las herramientas proporcionadas por el navegador o el terminal, así como la forma de revocación del consentimiento ya prestado.
Información sobre la identificación de quién utiliza las cookies, esto es, si la información obtenida por las cookies es tratada solo por nuestra web y/o también por terceros con los que nuestra web haya contratado la prestación de un servicio para el cual se requiera el uso de cookies, con identificación de estos últimos.
En definitiva, de lo que se trata es de obtener del usuario un consentimiento informado o, dicho de otra forma, que nadie pueda decir que el usuario no dispone de información para conocer qué cookies se instalan en su ordenador, tablet o smartphone, cuando accede a nuestra web. Otra cosa es que no se lo lea pero que, si quiere informarse, disponga de medios proporcionados por nosotros.
Llegamos al cuarto pilar sobre el que debe sostenerse nuestro aviso legal.
¿Cuándo debo tener en el aviso legal de mi web las condiciones de contratación? Pues, sencillamente, cuando a través de nuestra web ofrecemos productos o servicios, cuya contratación se realiza a través de la web.
Las condiciones de contratación no son más que las cláusulas del contrato que el titular de la web “formaliza” de manera electrónica con aquellos que se interesan por los productos o servicios que se ofertan a través de la misma.
Debemos ser muy cuidadosos con la redacción de esas condiciones de contratación, pues debemos informar al cliente de todos los aspectos que nos exige la Ley, antes de la contratación y cumplir con las obligaciones legales después de la contratación.
Información que debe proporcionarse al usuario antes de la contratación
Como decíamos, debemos proporcionar al cliente que tenga la consideración de consumidor, la siguiente información antes de que contrate nuestros productos o servicios:
Precio (incluidos impuestos y gastos de envío)
Medios de pago y fecha de entrega
Existencia de garantía legal (2 años)
Duración del contrato y condiciones de permanencia si existen
Existencia del derecho al desistimiento en los términos legalmente establecidos (14 días- Si no informamos de ese derecho, el usuario tendrá un plazo de 2 años para desistir del contrato sin dar explicación alguna)
Interoperabilidad necesaria (Por ejemplo el Sistema Operativo compatible)
Procedimiento para atender reclamaciones y en su caso, si estamos adheridos a algún sistema extrajudicial de resolución de conflictos.
Si va a archivar el documento electrónico del contrato y si va ser accesible
Los medios técnicos que pone a su disposición para identificar y corregir los errores en la introducción de los datos antes de confirmarlos.
La lengua o lenguas en las que puede formalizarse el contrato
La descripción detallada del proceso de compra.
El derecho al desistimiento por un plazo mínimo de 14 días.
La obligación de devolver todos los gastos (precio y gastos de envío) en caso de desistimiento, etc.
Y mucho ojo con las cláusulas que pueden considerarse abusivas, puesto que los Servicios de Consumo realizan inspecciones y pueden iniciar un expediente sancionador por incluir cláusulas de este tipo en nuestras condiciones de contratación.
Por otra parte, esas cláusulas pueden ser declaradas nulas por un tribunal y tenerse por no puestas. Así que no pongamos cláusulas “por ponerlas” y pensemos antes si realmente nos van a favorecer.
A modo de ejemplo, no me resisto a comentar el caso de que algunos Servicios de Consumo están considerando como cláusula abusiva hacer constar en las condiciones de contratación la mención de “los precios de los productos ofertados son los que aparecen en la web, salvo error tipográfico”.
Esta coletilla de “salvo error tipográfico”, es interpretada por los Servicios de Consumo (de hecho conozco casos de expedientes sancionadores iniciados por Servicios de Consumo autonómicos por este motivo) como que el titular de la web puede cambiar arbitrariamente el precio de un producto de manera arbitraria, de ahí que se considere abusiva. De modo que hemos de tener cuidado con este aspecto.
Otra cosa con la que me suelo encontrar es con una incorrecta redacción de las cláusulas relativas a la ley aplicable y el fuero para el caso de controversia: El fuero consiste en determinar qué juzgado o tribunal conocerá del litigio en caso de controversia. Es decir, dónde me van a demandar o dónde voy a demandar. También pueden establecerse mecanismos de arbitraje con entidades como “Confianza On Line”, pongamos como ejemplo.
¡Ojo! No podemos establecer el fuero que más nos convenga como, por ejemplo, el domicilio donde nos encontramos, pues la ley de consumidores entiende que debe demandarse en el domicilio del consumidor. Si ponemos otra cosa, esa cláusula tendría la consideración de abusiva, no sirviendo además para nada, porque regiría el fuero establecido por la ley.
Obligaciones legales después de la contratación
Y ahora quiero hablarte también de algunas obligaciones legales después de la contratación.
Confirmar la recepción de la aceptación del cliente
En el plazo de las 24 horas siguientes a la recepción de la aceptación del cliente, hay que confirmarle al cliente o usuario que se ha recibido su aceptación a través de un medio equivalente al que se haya utilizado en el procedimiento de contratación (en la pantalla tras el proceso de compra, mediante un e-mail…). Además de una exigencia legal es algo que por sentido común dará seguridad al cliente
Confirmación del contrato celebrado en un soporte duradero
En un plazo razonable después de la celebración del contrato a distancia, a más tardar en el momento de la entrega de los bienes o antes del inicio de la ejecución del servicio, debe proporcionarse al usuario una copia del contrato en soporte duradero. El consumidor podría solicitar la anulación del contrato en caso contrario.
Mi agradecimiento al lector que haya llegado hasta aquí sin esbozar un bostezo 🙂
Soy consciente de que la materia no es especialmente atractiva, pero creo que debemos concienciarnos de la importancia de estas cuestiones a la hora de emprender nuestro proyecto on-line.
Desde aquí recomiendo a los lectores de Ciudadano 2.0. que tengan una web que revisen su aviso legal teniendo en cuenta lo que hemos comentado en el post para comprobar si están cumpliendo la legalidad y cualquier cosa, quedo a su disposición.
Si os ha gustado el post, o al menos os ha resultado interesante, espero veros en las siguientes entregas que estamos preparando codo con codo con los amigos de Ciudadano 2.0. dónde desentrañaremos un poco más esas cuestiones que nos preocupan. Desde aquí mi agradecimiento por la invitación. Es toda una responsabilidad y un verdadero placer.
(34 valoraciones, media: 4,62 sobre 5)
Acerca del autor: Nando Olcina
Soy abogado (colegiado ICALI nº 6242), apasionado del baloncesto y del derecho digital. Como suelo decir: “el derecho es como la tónica, hay que aprender a amarla”, pues entiendo que es difícil amar lo que no se conoce. El llamado derecho digital es ya una realidad, pero queda mucho camino por recorrer y no me lo quiero perder. ¿Me acompañáis?
24 de mayo del 2018 al 16:52
Hola, me llamo Isabel y gestiono un blog personal. No es un blog corporativo, ni incluye publicidad ni genera ingresos. He añadido el tema de las cookies mediante un windget de Jetpack, pero el tema de la política de privacidad y el aviso legal me queda algo grande. Después de leer tu artículo creo entender que el aviso legal no estoy obligada a ponerlo pero la política de privacidad si en tanto que mi blog admite comentarios y también tiene añadido un windget de suscripción a través del correo electrónico aunque no tengo ninguna ventana emergente de suscripción a newsletter.
Soy autodidacta y no tengo nada claro este tema. Me sirve con copiar una política de privacidad estandard y ponerla en alguna parte visible de mi blog? Tampoco tengo ni idea de como poner la ventanita de acepto la política de privacidad en los comentarios. Yo no manipulo para nada los datos que puedan dejar mis lectores o suscriptores que por otra parte son muy pocos, almenos no soy consciente de ello. Gracias.
@bitemebill
José Muñoz Domínguez dice
30 de octubre del 2017 al 19:47
Mi opción es hacer una web principalmente con contenido visual (fotos y algún vídeo corto) y, en un futuro, ofrecer algunos productos para la venta online y no quiero publicarlo antes de hacer un mínimo aviso legal.
¿Qué mínimos me aconseja para lanzar, en principio, mi página?
26 de abril del 2017 al 5:38
Tengo una web de contenido de información relacionada al Bitcoin. Además, mi web tiene formulario de suscripción y publicidad Adsense y tengo entendido que han cerrado cuentas Adsense por no haber habilitado esta función de info legal. En mi caso, ya tengo las políticas de las cookies, pero como mi web también monetiza, quiero saber realmente qué debo hacer en este caso, qué clase de texto sobre las políticas de privacidad debo aplicar a mi sitio.
10 de noviembre del 2016 al 16:37
Tengo una web que monetizo como afiliado de Amazon. No estoy inscrito en ningún registro como par aponer cif o similar.
¿Qué debo hacer en este caso? Soy novato y aun no he empezado a ganar pasta…
12 de agosto del 2016 al 7:56
Gracias por este post, Nando, porque me ha resuelto muchas dudas. Es difícil encontrar artículos tan completos y claros sobre este tema. Esta es información muy útil, creo que hay mucho desconocimiento sobre el derecho digital. Comparto y propongo el hashtag #DerechoDigital para que nos leamos todos 🙂
@@momo29ndf
18 de julio del 2016 al 13:13
A pesar de que estoy estudiando el tema, creía que en profundidad, te doy mi enhorabuena por el post; me ha aclarado más de una duda que tenía.
@medinajover
wilesker Dias dice
16 de julio del 2016 al 19:05
Hola gracias por este maravilloso articulo.
Quería preguntarte si en Venezuela también hay que crear también artículos legales para un blog que genera ingresos, utiliza cookies y presta servicios.
Y si es así quisiera que me recomendaras a alguna persona para que pueda realizarlo por mi.
5 de julio del 2016 al 17:50
Aunque yo soy mexicano, me interesa sobremanera proteger mi trabajo y evitar cualquier lío. Tu información me ha servido para darme una idea de cómo debo realizar mi aviso legal.
@otrevinoq86
22 de junio del 2016 al 22:29
Mi nombre es Javier y me interesa muchísimo el tema.
Estaría encantado de poder recibir una orientación de cara a una renovación total de un portal web+blog+foro para una comunidad de jugadores (clan o guild) que estoy programando y publicaré en breve.
En este portal de comunidad o clan, se publicarán noticias generales de ese juego, en concreto mediante un blog, así como realizar podcast o incluso algún vídeo y publicarlo en youtube. Aparte, dispondré de un foro para otros comentarios, gestiones, ayudas, tutoriales u organización de la comunidad.
Ni qué decir que la página es sin ánimo de lucro y que no se vende nada en ella. Lo único que contemplo es colocar un botón de “DONACIÓN” para recibir ayuda para poder cubrir los gastos de gestión y mantenimiento como el dominio, hosting y servidor de VoIP tipo TeamSpeak, Ventrilo,…
No me queda claro qué he de incluir en la sección de “Aviso legal” y qué texto. ¿Sabe si hay algún generador automático de estos textos? En caso contrario, ¿me podría recomendar textos tipo o modelo para adaptarlos a mis necesidades?
Mi desconocimiento es total en asuntos legales y me he puesto a buscar para evitar tener problemas en un futuro.
Muchísimas gracias anticipadamente por su atención y ayuda.
13 de junio del 2016 al 14:11
Mi duda es: ¿En qué lengua deben estar los textos legales de una web? ¿Deben estar en más de una lengua? ¿Pueden estar sólo en inglés, si el público de mi sitio es también español?
Gracias de antemano y felicidades por su sitio web, que provee siempre información interesante.
Nando Olcina dice
16 de junio del 2016 al 9:35
Si estás establecido en España, y tus productos/servicios están dirigidos a españoles, deberás disponer de tus contenidos (y no sólo los textos legales) al menos en español, conforme a lo previsto en el Texto Refundido de la Ley General de Defensa de los Consumidores y Usuarios.
Si diriges tus productos/servicios a otras nacionalidades, deberás traducir tus contenidos (incluidos los textos legales) a las lenguas correspondientes a esas nacionalidades.
Kenth dice
27 de abril del 2016 al 20:27
¿En mi aviso legal puedo poner las mismas leyes y artículos que tú mencionaste (soy ecuatoriano)? Busqué si en mi país era igual, pero no dicen artículos ni leyes, solo funcionan en España.
@Encalada_Ken
2 de mayo del 2016 al 13:55
Hola Kenth:
Como abogado español que soy, lamento no poder ayudarte con respecto a la legislación ecuatoriana de aplicación. Quizá lo mejor es que te pusieran en contacto con un abogado de tu país.
5 de abril del 2016 al 14:08
Buenas, me gustaría saber algo sobre la política de privacidad para una tienda web que quiero crear sobre productos descargables y la verdad que no tengo ni idea sobre todo esto de las políticas que debería meter en mi web, no soy empresa quería también aclarar y no se si para ello debería ser empresa o puedo hacerlo sin serlo, mi intención es vender mis trabajos que realizo como modelador 3D y música que creo yo para proyectos de desarrollo de videojuegos, ¿existe alguna web donde yo por las opciones que elija se me creara mi política de privacidad ajustada a mis necesidades? si me pudiera guiar se lo agradecería, un saludo!
6 de abril del 2016 al 10:21
Son muchas las preguntas que planteas en tu comentario. Trataré de contestarlo todo:
Debes disponer de unas condiciones de contratación de tus servicios. En el caso de que los destinatarios de los mismos sean consumidores, deberás contemplar las menciones obligatorias que exige el Texto Refundido de la Ley General de Defensa de los Consumidores y Usuarios.
Por otra parte debs disponer de una política de privacidad en la que informas al destinatario entre otras cosas de la finalidad de la obtención de sus datos, y la inclusión en un fichero inscrito en la Agencia Española de Protección de Datos.
Por otra parte, te recomiendo la redacción de unos términos de uso en los que se regula cómo debe utilizarse la web y las responsabilidades tanto del usuario, como de prestador del servicio.
Todas estas obligaciones debn cumplirse independientemente de que lleves a cabo tu actividad como persona física o jurídica, es decir como empresario individual o a través de una empresa.
En cualquier caso, no olvides tus obligaciones de alta en la Seguridad Social y en hacienda para desarrollar una actividad.
Yo mismo podría redactar esos términos condiciones y políticas. Puedes contactarme a través de mi blog http://www.elabogadodigital.com.
Pau Moscardó dice
17 de marzo del 2016 al 13:58
Primero de todo agradecerte la publicació, me parece de muy gran utilidad para todos los que estemos en este sector.
Quería comentarte una pequeña duda que tengo. He empezado un pequeño negocio de diseño de páginas web y me gustaría saber si yo mismo puedo generar el aviso legal para mis clientes segúnestas directrices o tiene que hacerlo alguien titulado.
6 de abril del 2016 al 10:14
Creo que ya te respondí a esta pregunta en mi blog. No obstante, como ya te indiqué, no es necesaria ninguna titulación, sin perjucio de que es mejor que lo realice un especialista en la materia.
Un saludo. Muchas gracias por tu comentario.
2 de marzo del 2016 al 23:55
No, no he bostezado, pero después de estar durante varias horas buscando información sobre el tema, a ver si me puedes aclarar exactamente qué necesitaríamos añadir para una web-blog donde se comparten noticias, vídeos y se utiliza formulario de registro para poder comentar… Sólo el de cookies, uso de Google Analytics y, posiblemente, Google AdSense? Te lo agradecería enormemente.
6 de abril del 2016 al 10:12
Desde el punto de vista legal, siempre y cuando dicho blog genere algún tipo de rendimiento económico, debéis de disponer de unos términos de uso de la web que contenga las menciones de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y del Comercio Electrónico (LSSI-CE) y una política de cookies. Además, como recabáis datos personales, debéis disponer de una política de privacidad, en la que se explique cómo tratáis los datos que recabáis, la finalidad de os mismos y dónde pueden los usuarios dirigirse para ejercitar los llamados derechos ARCO (acceso, rectificación, cancelación y oposición).
Por otra parte, habría que analizar más en detalle quién comparte esos artículos de noticias y vídeos, quiénes son los autores y demás aspectos relativos a la propiedad intelectual de tales contenidos.
Es difícil poder abordar todos esos temas en una respuesta a un post.
24 de febrero del 2016 al 6:33
Excelente información, desconocía totalmente sobre el tema.
¿Debo contratar a un abogado para redactar un aviso legal o puedo hacerlo yo misma mirando como referencia los avisos legales de otros sitios relacionados con mi nicho?
Desconozco las leyes de mi pais (Argentina), pero puedo buscar información en el amado-odiado Google, eso no es problema.
25 de febrero del 2016 al 10:35
Como abogado, me veo obligado a recomendarte que te pongas en manos de un compañero argentino. No obstante, y como es obvio puedes “inspirarte” en otros avisos legales de otras webs, pero siempre corres el riesgo de copiar algo que es incorrecto o que no se ajusta a tu negocio.
10 de febrero del 2016 al 21:25
Yo estoy montando una tienda online y mi proveedor de hosting me avisa de que el día 15 de Febrero entra en vigor una nueva normativa europea sobre resolución de conflictos online (Online Dispute Resolution, http://ec.europa.eu/consumers/odr/ ).
En este link podéis ver el documento entero que fundamenta esta nueva vía 12 hojas, más bien cortito ( http://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/PDF/?uri=CELEX:32013R0524 ):
REGLAMENTO (UE) No 524/2013 DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 21 de mayo de 2013 sobre resolución de litigios en línea en materia de consumo y por el que se modifica el Reglamento (CE) no 2006/2004 y la Directiva 2009/22/CE
25 de febrero del 2016 al 10:32
La cuestión es que España todavía no ha incorporado al ordenamiento nacional la Directiva que en relación con el Reglamento que refieres, obliga a los estados a establecer las entidades de resolución de conflictos. Por lo que, sin perjuicio de que el e-commerce debe informar de la existencia de este Reglamento, en España, todavía no se puede acudir a ese procedimiento de resolución de conflictos.
4 de febrero del 2016 al 12:28
Enhorabuena por el post. Me ha aclarado muchos puntos sobre este tema, pero tengo una duda en relación a los idiomas en que debe presentarse el aviso legal de las webs. ¿Hay alguna norma que obligue a poner la información de la web en otro idioma que no sea el español? Yo entiendo que si la empresa es española, la ley aplicable es la española y, por tanto, toda la información que marca la LSSICE, la LOPD y todo lo aplicable, debe aparecer en español, si se pone en otro idioma será más por cortesía, ¿no?
4 de febrero del 2016 al 20:24
En mi opinión, la cuestión es a qué público diriges tu producto y/o servicio. Si lo diriges a público español, está claro que el idioma debe ser el castellano.
Pero, ¿qué ocurre si te diriges a un público europeo? Posiblemente estemos obligados a cumplir con la normativa de cada país al que nos dirigimos, por lo que sería recomendable traducir nuestros contenidos (y no sólo el aviso legal) para que ese cliente de otro país europeo que ha comprado nuestro producto o servicio no diga que incumplimos el deber de información en la venta de productos.
29 de enero del 2016 al 22:54
Soy escritora y tengo una web de reciente publicación donde simplemente informo y resumo el contenido de mis publicaciones (título y sinopsis), sin enlaces para comprar nada, ni formularios de contacto, etc. Todo puramente informativo. ¿Requiere mi web de aviso legal? Por lo que he leído, diría que no, pero me gustaría confirmarlo.
1 de febrero del 2016 al 11:29
Muchas gracias por tu comentario. Procedo a intentar aclarar tus dudas:
Si efectivamente no recabas datos personales de ninguna índole no necesitarás una política de privacidad. No obstante si tienes habilitada la funcionalidad de que tus lectores dejen comentarios y a tal fin rellenan algún formulario, deberás disponer de esa política de privacidad y asegurarte de que la acepten antes de facilitar sus datos.
Por otra parte, y en relación con las menciones exigidas por la Ley de Servicios de la Información y del Comercio Electrónico (LSSI-CE), dicha norma, dice en su Anexo que Servicio de la sociedad de la información es: “todo servicio prestado normalmente a título oneroso, a distancia, por vía electrónica y a petición individual del destinatario.
El concepto de servicio de la sociedad de la información comprende también los servicios no remunerados por sus destinatarios, en la medida en que constituyan una actividad económica para el prestador de servicios”
Así pues, según me indicas, todo parece indicar que tu web no tiene una finalidad comercial. No obstante, me queda la duda de si podría considerarse que esa web tiene la finalidad de promocionar tus libros, por lo que al fina si podríamos estar ante una actividad económica.
No cuesta nada tener un sencillo aviso legal en el que te identificas como responsable de la web y especificas la finalidad de la misma. Con eso, considero que no tendrías ningún tipo de problema.
2 de febrero del 2016 al 10:40
Me entran dudas al leer tu comentario. En cierto modo sería una promoción, imagino, pero no se pueden acceder a los enlaces de compra de ninguno de los artículos desde mi web. Solo leer un breve resumen acerca del contenido.
3 de febrero del 2016 al 10:34
Disculpa si te he liado más. Como te comentaba, una web que tenga una finalidad comercial, está obligada a cumplir con la LSSI-CE, por lo que, al menos, deberá disponer de un aviso legal en el que se diga quién es el titular de la web. Además deberá tener una política de cookies, en el caso de que la web instale cookies de las no exceptuadas (analíticas, publicitarias, de retargeting, etc.)
En tu caso, no vendes artículos, pero cabe la posibilidad de que se considere que la web tiene una finalidad comercial, en tanto que sirve para promocionar la venta de determinados artículos.
Por ello, quizá sería conveniente que tuvieras un aviso legal en el que indicaras quién es el/la titular de la web y dispusieras de una política de cookies.
Si realmente no recabas datos personales de ninguna clase, obviamente no necesitarás una política de privacidad.

References: artículo 10
 artículo 22
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