Source: https://asean.elibrary.imf.org/view/IMF011/00317-9781451978681/00317-9781451978681/app06.xml?rskey=YfysxJ&result=7
Timestamp: 2019-09-15 17:57:22+00:00

Document:
Apéndice VI. Comunicados de prensa del Comité Provisional y del Comité para el Desarrollo : Informe Anual 1999:
Comité Provisional de la Junta de Gobernadores sobre el Sistema Monetario Internacional
Quincuagésima primera reunión, Washington, 4 de octubre de 1998
Anexo: Asistentes a la reunión celebrada el día 4 de octubre de 1998
Quincuagésima segunda reunión, Washington, 27 de abril de 1999
Anexo: Asistentes a la reunión celebrada el día 27 de abril de 1999
Quincuagésima octava reunión, Washington, 5 de octubre de 1998
Quincuagésima novena reunión, Washington, 28 de abril de 1999
1. El Comité Provisional celebró su 51a reunión en la ciudad de Washington el día 4 de octubre de 1998 bajo la presidencia del Sr. Cario Azeglio Ciampi, Ministro del Tesoro de Italia. El Comité expresó su agradecimiento al Presidente saliente, el Sr. Philippe Maystadt, ex Viceprimer Ministro y Ministro de Hacienda y Comercio Exterior de Bélgica, por su valiosa contribución a la labor del Comité.
2. Evolución de la economía mundial
a. Problemas y desafíos en la economía mundial y los mercados internacionales de capital
Las perspectivas de la economía mundial se han deteriorado considerablemente desde la última reunión que celebró el Comité Provisional en abril, lo que ha llevado a revisar a la baja las previsiones de crecimiento del producto y el comercio exterior. En Japón y varias economías asiáticas de mercados emergentes se ha agudizado la recesión; la crisis financiera de Rusia ha contribuido a una retracción general de los inversionistas de estos mercados; las cotizaciones en los mercados bursátiles de todo el mundo han sufrido bajas significativas tras haber llegado a niveles máximos recientemente, y se ha producido un nuevo descenso de los precios de los productos básicos. Los riesgos de que las perspectivas actuales empeoren aún más se han intensificado apreciablemente. Muchas economías de mercados emergentes enfrentan una situación particularmente difícil, como consecuencia del menor acceso al financiamiento externo y el aumento de las primas de riesgo. Estas tendencias plantean también dificultades para los sistemas financieros y para el desarrollo de un proceso ordenado de ajuste económico y alejan las perspectivas de crecimiento económico. Los problemas recientes se han visto agravados por un debilitamiento generalizado de la confianza de los mercados, debido a la mayor frecuencia e intensidad de los efectos de contagio en una economía cada vez más globalizada. Estos efectos de contagio fueron más evidentes en los países con políticas deficientes e instituciones inadecuadas, pero muchos países con variables fundamentales sólidas tampoco han sido inmunes a este fenómeno.
El Comité también observó que hay algunos elementos positivos que, si se refuerzan, pueden ayudar a llevar adelante las medidas que permitan superar la crisis. En primer lugar, en los países industriales de América del Norte y Europa occidental persiste un crecimiento en general sólido, en un contexto de baja inflación y avance hacia la meta del necesario ajuste fiscal. Segundo, la unión económica y monetaria europea, que está a punto de materializarse, ya está contribuyendo a la estabilidad monetaria. El Comité formula sus mejores votos para el éxito de la UEM, deseando que ésta coadyuve al crecimiento y la estabilidad del sistema monetario internacional. Tercero, en China e India se han mantenido las tasas de crecimiento económico, mientras que en algunos de los países asiáticos afectados por la crisis, los progresos registrados en materia de estabilización financiera y fortalecimiento de las cuentas externas, les han permitido recientemente flexibilizar con prudencia la política macroeconómica. Cuarto, también se ha producido en los últimos años una notable mejora de las variables económicas fundamentales y de la tasa de crecimiento tendencial de varios países en desarrollo y en transición, que ha servido para poner freno a la crisis y ha limitado el recurso a restricciones de los mercados. Quinto, hasta el momento se han podido controlar las presiones proteccionistas.
El Comité consideró detenidamente los problemas que enfrenta la economía mundial. Es su opinión unánime que se requieren medidas enérgicas de parte de los países miembros sobre una amplia gama de políticas que se orienten sobre todo a restablecer la confianza de los mercados y a lograr que se reanude el crecimiento donde sea necesario.
b. Respuestas de política económica a las crisis recientes
Habida cuenta de la gravedad de la actual situación mundial, el Comité considera crucial que todos los países e instituciones participen en un decidido esfuerzo concertado para apoyar a los países que se han visto más perjudicados por los acontecimientos recientes y que están aplicando sólidos programas de ajuste económico. Para detener la crisis, se necesitan medidas de política que restablezcan la confianza, de modo de corregir las causas internas y externas de vulnerabilidad; específicamente, deben adoptarse medidas enérgicas y oportunas en los países afectados por deficiencias profundamente arraigadas.
El Comité examinó y respaldó la estrategia general adoptada por la comunidad internacional para hacer frente a la crisis de Asia. Observó que la estabilidad de las monedas de los países afectados, de mantenerse, permitiría seguir flexibilizando prudentemente la política monetaria. No obstante, el Comité sigue preocupado por la gravedad de la recesión en muchos países de Asia y su impacto negativo en el bienestar social de amplios sectores de su población. Respaldó el margen de maniobra creado para que la política fiscal alivie las presiones sobre el sector real de la economía y, en particular, para apoyar las redes de protección social de los respectivos países, y para absorber los costos de la reestructuración bancaria. El Comité consideró que, a fin de asegurar la recuperación de estas economías, es esencial que estos países sigan corrigiendo con determinación las fallas estructurales de los sectores financiero y empresarial, que son la causa principal de la reciente pérdida de confianza, y que se establezcan mecanismos eficaces para facilitar la reestructuración de su deuda.
En lo que se refiere a la crisis financiera de Rusia, el Comité alentó al nuevo Gobierno a tomar medidas inmediatas para restablecer la confianza en el rublo, recomponer el mecanismo de pagos y colaborar con los acreedores para encontrar una solución concertada a las deudas del país. También hizo hincapié en la necesidad de adoptar medidas enérgicas para atacar las causas profundas de la crisis, sobre todo los persistentes desequilibrios fiscales y las deficiencias del sistema tributario y del sector bancario, reforzando a la vez el imperio de la ley, la competencia de mercado y el sector de empresas privadas, y reduciendo al mínimo el impacto social de la crisis. Los miembros del Comité reafirmaron que la comunidad internacional, incluidas las instituciones financieras internacionales, está preparada para dar su respaldo a medidas convincentes y eficaces de estabilización y reforma de la economía rusa. El FMI debe seguir apoyando plenamente a los países más afectados por la crisis de Rusia que están registrando un buen desempeño en el marco de los respectivos programas de ajuste.
En lo que atañe a las demás economías en desarrollo y economías de mercados emergentes, dado que los mercados de capital son sumamente sensibles a cualquier indicio de deficiencias en las políticas, es esencial que perseveren en la aplicación de una política económica correcta que reduzca su vulnerabilidad a cambios en la actitud de los inversionistas. El Comité observó que muchos países de Asia y de otras regiones están haciendo frente con eficacia a las repercusiones de la crisis. También manifestó su satisfacción por la reafirmación del compromiso de China de no devaluar su moneda, lo que ha constituido un importante factor de estabilización para la región. En América Latina, si bien los avances logrados en la última década en materia de política macroeconómica y reforma estructural han permitido a muchos países sortear las recientes turbulencias de los mercados financieros, persiste en algunos países una imperiosa necesidad de aplicar políticas de saneamiento de las finanzas públicas y fortalecimiento de los sistemas financieros.
El Comité subrayó el importante papel que deben desempeñar los países industriales para respaldar el crecimiento económico mundial, contener los riesgos de deflación y crear un entorno propicio para una solución ordenada de las crisis financieras. Si bien destacó las medidas adoptadas recientemente en ese sentido, el Comité consideró esencial que Japón refuerce su sistema bancario e imprima un estímulo fiscal suficiente y sostenido para revitalizar la demanda interna y restablecer la confianza hasta que la recuperación se consolide. En la mayoría de los demás países industriales, un crecimiento suficientemente vigoroso hace innecesario desviar la política fiscal de sus objetivos a mediano plazo. En vista de las favorables perspectivas con respecto a la inflación y el crecimiento en estos países y teniendo en cuenta la gravedad y repercusión de la crisis de los mercados financieros mundiales, el Comité consideró positiva la reciente reducción de las tasas de interés en Estados Unidos calificándola como un paso importante en este sentido, al igual que la convergencia de las tasas de interés en los países que participan en la zona del euro hacia los niveles más bajos que se registran en esa zona. De agravarse la crisis, o de seguir desacelerándose la actividad económica, razones internas e internacionales harían necesario adoptar medidas adicionales tanto en los países de mercados emergentes como en los países industriales.
El Comité acordó explorar posibilidades de reforzar la capacidad, basándose en el FMI, el aumento general de cuotas de la institución y la creación de los Nuevos Acuerdos para la Obtención de Préstamos, al objeto de proporcionar en forma más eficaz financiamiento para contingencias, de modo de ayudar a los países que están aplicando políticas acertadas a mantener la estabilidad en un entorno financiero mundial difícil.
3. Fortalecimiento de la arquitectura del sistema monetario internacional
El Comité celebró los avances realizados durante los seis últimos meses con respecto a diversos aspectos relacionados con el fortalecimiento de la arquitectura del sistema monetario internacional. No obstante, las crisis recientes han revelado deficiencias más amplias y profundas en el sistema que ponen de relieve la necesidad de ampliar el alcance de las labores recientes para abordar otros aspectos de importancia crucial con respecto al control y la resolución de las crisis financieras. Dichos aspectos se refieren, en particular, a los mecanismos para la asignación del capital y la gestión del riesgo, la reglamentación y la supervisión de los sectores financieros y las normas de transparencia. La función de los diversos componentes institucionales del sistema también deberá ser objeto de un profundo examen, incluida la posibilidad de reforzar o transformar el Comité Provisional, o ambas cosas a la vez. Los miembros del Comité invitaron al Directorio Ejecutivo a orientar su labor hacia estos objetivos, basándose en las contribuciones de los países miembros y empleando la metodología de trabajo que se considere más apropiada para esta tarea.
Con respecto a varios aspectos de gran importancia para la estabilidad del sistema financiero mundial y el eficaz funcionamiento de los mercados internacionales de capital, los trabajos preliminares ya se encuentran muy avanzados, y existe amplio acuerdo en torno a los mismos. Ha llegado el momento de seguir adelante y adoptar rápidamente medidas concretas. Se hizo hincapié en los siguientes puntos:
Es urgente seguir desarrollando y divulgando normas de aceptación internacional con el fin de acrecentar la transparencia de la política económica y permitir una mejor evaluación de la capacidad crediticia de los deudores por parte de los mercados financieros, así como normas sobre las prácticas correctas que puedan servir de referencia.Además, se deben hallar mecanismos apropiados que alienten a los centros financieros extraterritoriales a cumplir estas reglas y normas. El Comité aplaudió la adopción, por parte del FMI, del código de buenas prácticas sobre transparencia fiscal, así como los trabajos en marcha con respecto al código de política monetaria y financiera, y solicitó al Directorio Ejecutivo que concluya urgentemente su labor a este respecto. Además, el Comité observó que es necesario contar con normas y códigos aceptados, similares a éstos, sobre buena gestión empresarial, contabilidad y regímenes de quiebra, y pidió al FMI que colabore estrechamente con las instituciones financieras internacionales pertinentes y otros órganos rectores en esas áreas de importancia operativa menos directa para la institución.
Para lograr un mejor funcionamiento de los mercados financieros es crucial que haya más transparencia e información, tanto en el sector público como en el sector privado. Es necesario que se divulguen con frecuencia y puntualidad datos integrales sobre la situación de los países en materia de reservas internacionales y exposición a riesgos externos. Deben acelerarse las tareas encaminadas a mejorar la disponibilidad de datos sobre las reservas, la deuda externa y otros flujos de capital, especialmente los flujos de capital privado a corto plazo. A tal efecto, el Comité respaldó las propuestas recientes de reforzar las Normas Especiales para la Divulgación de Datos y el acuerdo de adopción de normas mínimas sobre declaración de datos al FMI con respecto a las reservas y otras partidas conexas. El Comité instó al Grupo de tareas interinstitucional sobre estadísticas financieras, creado a instancias del FMI, a que, con carácter prioritario, agilice la labor encaminada a mejorar los sistemas de información sobre la deuda externa.
También se requiere mayor transparencia por parte de los agentes del mercado financiero, para lo cual posiblemente sea necesario establecer nuevas medidas reglamentarias y mayores exigencias de información. En este contexto, el Comité solicitó que los organismos pertinentes realicen un análisis en profundidad de las cuestiones prudenciales y de supervisión que plantean las operaciones de los inversionistas institucionales internacionales, incluidas las operaciones con un alto grado de apalancamiento, con miras a determinar si procede o no adoptar medidas adicionales o normas sobre divulgación de información que posibiliten una mejor evaluación pública de los riesgos inherentes.
El FMI, por su parte, está contribuyendo a la transparencia mediante una mayor apertura en lo que respecta a sus propias políticas y al asesoramiento que proporciona a los países miembros. Estos esfuerzos deben robustecerse con un uso más frecuente de las notas de información al público (incluso sobre las decisiones de política que adopte el FMI), una publicación más amplia de las cartas de intención y de los documentos sobre parámetros de política económica que sirven de base a los programas respaldados por el FMI y una mayor difusión de la información sobre las operaciones y políticas de la institución y de las evaluaciones de dichas operaciones y políticas.
Contribución del sector privado
También es de crucial importancia que el sector privado tenga una mayor participación tanto en la prevención como en la resolución de las crisis financieras. El Comité reconoce que las cuestiones que se plantean en esta esfera son complejas. El FMI podría aprovechar la experiencia de los varios casos planteados en los últimos nueve meses, en los cuales los países miembros, los acreedores y el FMI han hallado enfoques prácticos que han permitido actuar con rapidez y eficacia. En este sentido, el Comité solicita al Directorio que siga estudiando el uso de mecanismos basados en criterios de mercado a los que se podría recurrir para hacer frente al riesgo de cambios repentinos de actitud de los inversionistas que den pie a crisis financieras.
La imposición de controles de capital, o la intensificación de los ya existentes, no es una solución apropiada para corregir con eficacia los desequilibrios económicos fundamentales. Todo margen de maniobra transitorio que este tipo de medidas pudiera crear se vería neutralizado con creces a largo plazo por el daño a la confianza de los inversionistas y las distorsiones que generarían en la asignación de recursos. Dichos controles no pueden sustituir de manera alguna a la erradicación de las causas de los desequilibrios estructurales o macroeconómicos. No obstante, en determinadas circunstancias o en los casos en que la liberalización de los movimientos de capital haya sido prematura, pueden considerarse medidas que restrinjan temporalmente la circulación del capital para respaldar una estrategia de ajuste sólida, siempre que dichas medidas no menoscaben el libre comercio internacional, que sigue siendo un pilar esencial del crecimiento económico y la prosperidad mundial. En este sentido, el Comité solicitó al Directorio que examine la experiencia recogida en la aplicación de controles sobre los movimientos de capital, y las circunstancias en las cuales sería apropiado adoptar medidas de esa índole.
En lo que atañe a la liberalización de los movimientos de capital, es necesario determinar y establecer las condiciones previas para que la apertura de los mercados nacionales tenga resultados satisfactorios. Es esencial evitar que la participación en los mercados mundiales de capital se convierta en un canal o una causa de inestabilidad financiera (en la economía interna), con el consiguiente riesgo de repercusiones negativas en el resto de la economía mundial. La liberalización de la cuenta de capital debe llevarse a cabo de manera ordenada y gradual y conforme a una secuencia adecuada, a un ritmo acorde con el fortalecimiento de la capacidad de los países para hacer frente a sus consecuencias. El Comité subrayó la importancia crucial que reviste a este respecto contar con sistemas financieros internos sólidos y una reglamentación prudencial eficaz. A tal efecto, alentó al FMI a que prosiga su labor, en el contexto de sus actividades de supervisión y de los programas de ajuste, para instar a los países a adoptar medidas adecuadas y a que respalde estos esfuerzos, en estrecha colaboración con el Banco Mundial, por diversos medios, entre ellos la asistencia técnica y la divulgación de normas.
El Comité respaldó la reciente reafirmación por el Directorio de la política de concesión de préstamos a países con atrasos, establecida en 1989, y el acuerdo de los directores de considerar la ampliación del campo de aplicación de esta política, en condiciones establecidas cuidadosamente y en función de las circunstancias de cada caso.
Cambio de fechas de los computadores
En relación con las deliberaciones sobre este tema, el Comité instó a todos los países a prepararse sin demora para una transición fluida al cambio de fechas de los computadores en el año 2000 e invitó al FMI a que contribuya a este objetivo fomentando, en el contexto de sus programas y actividades de supervisión, una mayor toma de conciencia con respecto al problema que planteará dicho cambio.
El Comité solicitó al Directorio Ejecutivo que agilice su labor en todas estas áreas en cooperación con otros foros e instituciones, y que le informe de la marcha de estas actividades en su próxima reunión.
4. Informes sobre otras políticas y operaciones del FMI
a. Liquidez del Fondo, cuotas, NAP y enmienda relacionada con los DEG
El Comité expresó su grave inquietud con respecto a la difícil situación de liquidez del FMI. Subrayó la importancia crucial, en las actuales circunstancias, de aumentar los recursos de la institución e instó a todos los países miembros a acelerar el proceso de implementación del aumento de cuotas acordado. El Comité pidió también que los países concluyan el proceso de adhesión a los Nuevos Acuerdos para la Obtención de Préstamos y acepten cuanto antes la cuarta enmienda del Convenio Constitutivo, que permite una asignación especial de DEG de carácter excepcional. Se consideró que éstas son medidas indispensables en las circunstancias actuales.
b. El SRAE y la Iniciativa para los PPME: Implementación, financiamiento y conclusiones de las evaluaciones y los exámenes; asistencia a los países en etapa de posguerra
El Comité expresó su satisfacción por los avances logrados en la implementación de la Iniciativa para la reducción de la deuda de los países pobres muy endeudados (PPME), la prórroga concedida por el Directorio Ejecutivo, hasta el final del año 2000, del plazo original de dos años para que los países cumplan los criterios de habilitación que les permitan recibir asistencia, y la decisión del Directorio de actuar con mayor flexibilidad al evaluar el historial de resultados de política económica de los países que reciben asistencia en una etapa de posguerra. El Comité alentó vivamente a todos los países que podrían recibir asistencia a iniciar cuanto antes el programa de ajuste necesario como requisito previo para beneficiarse de la Iniciativa, de modo que todo país habilitado al efecto esté ya participando en el proceso para el año 2000.
El Comité subrayó la urgencia de asegurar el financiamiento del SRAE y la Iniciativa para los PPME, y solicitó al Directorio Ejecutivo que tome cuanto antes las decisiones necesarias, una vez concluidas las Reuniones Anuales. Solicitó a los países industriales que aún no han contribuido al Fondo Fiduciario SRAE-PPME a que realicen sin demora sus aportaciones.
El Comité respaldó las propuestas basadas en las recientes evaluaciones interna y externa de las operaciones del SRAE, que tienen por objeto mejorar el diseño y la implementación de los programas respaldados por el SRAE. Consideró que dichas propuestas se inscriben en el continuo esfuerzo de adaptación de la estrategia del FMI para fomentar el crecimiento y el ajuste; en este contexto, alentó a intensificar el diálogo entre el FMI y otras instituciones pertinentes.
El Comité tomó nota del informe conjunto del Banco Mundial y del FMI sobre la asistencia a los países en etapa de posguerra y solicitó al Directorio Ejecutivo que considere sin demora estas cuestiones y estudie nuevos enfoques viables en los que se tengan en cuenta las necesidades especiales de los países en una etapa de posguerra, sobre todo los que han acumulado atrasos en sus pagos a las instituciones financieras internacionales.
c. Colaboración Banco-Fondo
El Comité consideró las recientes iniciativas para reforzar la colaboración entre el Banco Mundial y el FMI. Si bien reconoce que las dos instituciones tienen mandatos específicos, destacó la importancia de que cooperen entre sí, incluso en misiones conjuntas, para ayudar a los países a poner en práctica programas integrados de estabilización y reforma estructural. La intensificación de la colaboración permitirá potenciar al máximo la eficacia de las dos instituciones en un momento en que sus recursos son objeto de una gran demanda. El Comité consideró que es particularmente importante estrechar la colaboración para ayudar a los países a reforzar sus sistemas financieros.
d. La UEM y el Fondo: Cuestiones operativas
El Comité aplaudió la decisión de la Unión Europea (UE) de que 11 de sus países miembros inicien la tercera y última fase de la Unión Económica y Monetaria (UEM) el 1 de enero de 1999. Como consecuencia de la UEM será necesario realizar algunos cambios en los procedimientos operativos del FMI, incluidos los relativos a la supervisión y al financiamiento de la institución. Dada la importancia de la zona del euro, el FMI debe desarrollar sus actividades de supervisión en este ámbito y concluir sus trabajos relacionados con las consecuencias operativas de la puesta en marcha de la UEM. En este contexto, el Comité subrayó la importancia de establecer un fructífero intercambio de puntos de vista con las instituciones pertinentes de la UE, especialmente el BCE.
El Comité Provisional celebrará su próxima reunión en Washington y, en principio, la fecha prevista para la reunión es el 27 de abril de 1999.
Gordon Brown, Ministro de Hacienda del Reino Unido
Chatu Mongol Sonakul, Gobernador del Banco de Tailandia
Antonio Fazio, Gobernador del Banco de Italia (Suplente de Cario Azeglio Ciampi, Ministro del Tesoro de Italia)
E. A. Evans, Secretario, Tesoro del Commonwealth de Australia (Suplente de Peter Costello, Tesorero de Australia)
Dai Xianglong, Gobernador del Banco Popular de China
Marcel Doupamby Matoka, Ministro de Hacienda, Economía, Presupuesto y Financiamiento de Capital de Gabón
Roque B. Fernández, Ministro de Economía y Obras y Servicios Públicos de la República Argentina
Viktor Gerashchenko, Presidente del Banco Central de la Federación de Rusia
José Angel Gurria, Secretario de Hacienda y Crédito Público de México
Marianne Jelved, Ministra de Asuntos Económicos de Dinamarca
Abdelouahab Keramane, Gobernador del Banco de Argelia
Trevor A. Manuel, Ministro de Hacienda de Sudáfrica
Sultan Bin Nasser Al-Suwaidi, Gobernador del Banco Central de los Emiratos Árabes Unidos (Suplente de Mohammed K. Khirbash, Ministro de Estado de Hacienda e Industria de los Emiratos Árabes Unidos)
Pedro Sampaio Malan, Ministro de Hacienda de Brasil
Paul Martin, Ministro de Hacienda de Canadá
Robert E. Rubin, Secretario del Tesoro de Estados Unidos
Yashwant Sinha, Ministro de Hacienda de India
Dominique Strauss-Kahn, Ministro de Economía, Hacienda e Industria de Francia
Sadakazu Tanigaki, Secretario de Estado de Hacienda, Ministerio de Hacienda de Japón
Jean-Jacques Viseur, Ministro de Hacienda de Bélgica
Hans Tietmeyer, Presidente del Banco Federal de Alemania (Suplente de Theo Waigel, Ministro Federal de Hacienda de Alemania)
Gerrit Zalm, Ministro de Hacienda de los Países Bajos)
Yilmaz Akyuz, Jefe, Subdivisión de Políticas Macroeconómicas y de Desarrollo de la UNCTAD
Andrew D. Crockett, Gerente General del BPI
Nitin Desai, Subsecretario-General para Asuntos Económicos y Sociales, NU
Yves-Thibault de Silguy, Comisario para Asuntos Económicos, Monetarios y Financieros de la CE
Wim F. Duisenberg, Presidente del Banco Central Europeo
Donald J. Johnston, Secretario-General de la OCDE
Renato Ruggiero, Director-General de la OMC
Tarrin Nimmanahaeminda, Presidente del Comité para el Desarrollo
1. El Comité Provisional, presidido por el Sr. Cario Azeglio Ciampi, Ministro del Tesoro de Italia, celebró su 52ª reunión en la ciudad de Washington el 27 de abril de 1999.
2. Evolución de la economía mundial; respuestas de política económica a las crisis recientes
a. Evolución de la economía mundial
El Comité consideró alentadores algunos de los hechos acaecidos y varias de las medidas de política adoptadas desde su reunión de octubre de 1998, que han contribuido a aumentar la confianza de los mercados y a reducir los riesgos de una recesión mundial. No obstante, se prevé que el crecimiento de la economía mundial seguirá siendo lento en 1999, si bien se prevé una moderada recuperación para el año 2000. Todavía persisten algunos problemas graves que tardarán cierto tiempo en resolverse.
Entre los hechos positivos, el Comité destacó que:
En la mayoría de las economías de Asia afectadas por la crisis, la actividad parece apuntar hacia una recuperación. La continuación de los avances en materia de reforma estructural ayudarán a restablecer y mantener el dinamismo de la economía a más largo plazo.
En Brasil, la situación se ha estabilizado desde principios de marzo. Los efectos de contagio a otros mercados financieros de la región han sido, en general, moderados, debido en parte a los esfuerzos desplegados en los diez últimos años para reforzar la situación fiscal y construir sistemas financieros sólidos.
Las economías de Estados Unidos y Canadá han seguido creciendo a una tasa notablemente alta, al tiempo que la inflación se ha mantenido en niveles bajos.
La actitud de los inversionistas hacia los mercados emergentes ha mejorado bastante desde el comienzo del año. En los mercados financieros desarrollados, la actitud ha mejorado mucho desde el pasado mes de octubre, a medida que se ha disipado la inquietud ante el riesgo de que se produjera una insuficiencia de liquidez.
A pesar de estos hechos positivos, también hay que mencionar algunos motivos de preocupación. La crisis de Brasil, aunque se ha atenuado desde principios de marzo, ha producido un efecto contractivo en otras economías latinoamericanas y en la economía mundial. En Japón, pese a cierta mejoría, las perspectivas a corto plazo siguen siendo inciertas y el crecimiento en gran parte de Europa ha sufrido una nueva desaceleración y se ha situado por debajo del potencial. En Rusia, la actividad económica se ha venido recuperando con respecto a los bajos niveles de septiembre y se ha reducido la inflación mensual, pero los desequilibrios fiscales y de deuda siguen siendo insostenibles. Los países exportadores de productos básicos—muchos de los cuales han sufrido cuantiosas pérdidas de ingresos de exportación desde el inicio de la crisis de Asia—enfrentan importantes retos en materia de ajuste.
El Comité consideró las políticas que habría que adoptar para corregir el riesgo de desaceleración del crecimiento y otros desafíos de política económica, en particular la continua asimetría en la trayectoria de crecimiento entre Estados Unidos, la zona del euro y Japón, que ha contribuido a un acusado aumento de los desequilibrios comerciales mundiales. Se debe dar prioridad a adoptar una combinación apropiada de medidas macroeconómicas y estructurales que generen una recuperación rápida, vigorosa y sostenida en las economías de mercados emergentes afectadas por la crisis, a las políticas de reestructuración financiera y crecimiento inducido por la demanda interna en Japón y a las políticas encaminadas a respaldar la demanda interna en Europa. A este respecto, el Comité reconoció las importantes iniciativas de política emprendidas en Japón para estimular la demanda interna y atenuar las tensiones del sector financiero, pero subrayó la importancia de aplicar estas medidas de estímulo hasta que se restablezca el crecimiento, sirviéndose de todos los instrumentos disponibles. El Comité aplaudió la reciente reducción de las tasas de interés por parte del Banco Central Europeo. El Comité hizo hincapié en la importancia de que los mercados sean abiertos y competitivos como elemento clave de las medidas para mantener el crecimiento y la estabilidad de la economía mundial. Alentó a intensificar la liberalización del comercio, incluido el acceso de las exportaciones de los países en desarrollo a los mercados, y manifestó su interés por la nueva ronda de negociaciones comerciales que se iniciará en la OMC en noviembre con un temario equilibrado en el que se tengan en cuenta las inquietudes de todos los países miembros de la OMC.
El Comité expresó su satisfacción por la puesta en marcha de la Unión Económica y Monetaria (UEM) de Europa, que debería contribuir a la estabilidad financiera y al crecimiento sostenible en la zona del euro y a escala mundial. Los países miembros de la zona del euro tienen que erradicar las causas del elevado desempleo. Es esencial aplicar una combinación de políticas apropiada para apoyar un fortalecimiento de la demanda interna, acompañadas de reformas estructurales en los mercados de trabajo, capital y bienes, a fin de estimular el crecimiento y mejorar las perspectivas de empleo, especialmente a mediano plazo, de modo que la zona del euro se convierta en una importante fuente de crecimiento para la economía mundial.
El Comité respaldó la estrategia de amplio alcance adoptada por la comunidad internacional para hacer frente a la crisis financiera de Asia y tomó nota de las enseñanzas aprendidas. Destacó los progresos logrados por Corea, Tailandia, Filipinas e Indonesia con la aplicación de programas respaldados por el FMI, que se han adaptado a las circunstancias—incluso mediante el fortalecimiento de las redes de protección social—y han contado con el respaldo de la comunidad internacional. Si bien señaló que lo peor de la crisis ya se ha superado, el Comité subrayó que todavía hay importantes tareas pendientes e instó, por consiguiente, a las autoridades de los países afectados a perseverar en las reformas necesarias y, de esa manera, sentar las bases de una reanudación del crecimiento sostenible y de alta calidad.
Extrayendo enseñanzas de la crisis, el Comité hizo hincapié, en particular, en la necesidad de corregir oportunamente las causas de vulnerabilidad económica, como la inadecuada combinación de políticas económicas que ha dado lugar en particular a importantes desajustes de los tipos de cambio, excesiva acumulación de deuda, adopción de políticas imprudentes de gestión de la deuda, fragilidad del sector financiero—sobre todo en un contexto de insuficiente reglamentación y supervisión financieras—limitaciones en la información disponible para los mercados, fallas en la estructura de las empresas, secuencia inapropiada en la liberalización de la cuenta de capital y control deficiente del riesgo por parte de los acreedores. El Comité también subrayó la crucial importancia de que los países se identifiquen plenamente con los programas.
Con respecto a Brasil, en donde los desequilibrios del sector público han sido la principal causa de la crisis, el Comité manifestó su apoyo al programa económico revisado de las autoridades y subrayó la importancia de aplicarlo en su integridad y de que la comunidad financiera privada siga prestando apoyo a este país.
Al examinar las perspectivas de la economía rusa, el Comité subrayó que, a pesar de las recientes mejoras, es necesario actuar con decisión para erradicar las causas de la crisis, especialmente los persistentes desequilibrios fiscales, las rigideces estructurales y las deficiencias del sector financiero.
En lo tocante a los regímenes cambiarios, el Comité observó que lo que se entiende por régimen deseable puede variar de un país a otro y que todo régimen cambiario debe estar respaldado por medidas de política disciplinadas y sistemas financieros sólidos. Las crisis recientes han demostrado que las políticas necesarias para mantener un tipo de cambio fijo son exigentes, sobre todo en un entorno de creciente movilidad del capital internacional. Sin embargo, al mismo tiempo, el Comité observó que varias economías con regímenes de tipo de cambio fijo, incluidas las cajas de conversión, habían logrado mantener con éxito las paridades cambiarías. Solicitó al Directorio Ejecutivo que considere más a fondo el tema de los regímenes de tipo de cambio apropiados, incluso en un contexto de financiamiento oficial de gran escala.
Basándose en la útil evaluación que ha realizado el Directorio Ejecutivo de los programas respaldados por el FMI en la crisis financiera de Asia, el Comité solicitó al Directorio que estudie la forma de mejorar aún más la supervisión y los programas del FMI para que reflejen en mayor medida los cambios producidos en la economía mundial, en particular los movimientos de capital transfronterizos de gran escala que puedan producirse de forma repentina.
El Comité tomó nota de que se había logrado un amplio consenso en los aspectos clave de una arquitectura reforzada y expresó su satisfacción por las medidas adoptadas por el FMI en varias esferas importantes. No obstante, aún están por desarrollar más algunas cuestiones y hay que poner en práctica varias de las propuestas que se han presentado. Es preciso reforzar el sistema financiero internacional para reducir los riesgos que plantean las deficiencias de la política económica y la volatilidad de los flujos de capital, y también para facilitar el acceso a los mercados de capital a los muchos países que aún no se han beneficiado de la globalización. Consciente de todo ello, el Comité consideró varios de los elementos interrelacionados del programa de reforma e hizo un llamado al sector privado, a las autoridades nacionales, así como al FMI y a otros foros e instituciones para que lleven adelante esta labor en los próximos meses. El Comité solicitó al Directorio Ejecutivo que estudie más a fondo los aspectos sistémicos de la prevención. Reconoció la importancia crucial de la supervisión que ejerce el FMI para llevar adelante este programa de reforma.
a. Prevención y resolución de crisis financieras
El Comité hizo hincapié en que la prevención de las crisis sigue siendo crucial. Respaldó la decisión del Directorio Ejecutivo de crear una línea de crédito contingente en el FMI. Este nuevo instrumento es un elemento importante del proceso actualmente en marcha para fortalecer la arquitectura del sistema monetario internacional. La nueva línea de crédito contingente ayudará a los países a aplicar políticas acertadas y sostenibles para mantener la estabilidad, aun en el caso de que se produzca un deterioro de la situación financiera mundial. Esta línea constituirá un importante instrumento de prevención de crisis, en la medida en que creará nuevos incentivos para que los países adopten políticas firmes, sobre todo políticas cambiarías sostenibles y de gestión de la deuda, respeten las normas aceptadas internacionalmente y logren la participación constructiva del sector privado, conteniendo por ende los riesgos de contagio en los mercados financieros y teniendo en cuenta, al mismo tiempo, el posible impacto en la liquidez del FMI.
Es necesario seguir trabajando en la prevención de las crisis, sobre todo, en colaboración con el sector privado: mejorar la evaluación del riesgo y su reflejo en los precios, mejorar los datos—incluidos los relativos a los flujos de capital del sector privado—, intensificar el seguimiento de los flujos de capital, en particular los de corto plazo, divulgar más información sobre las políticas económicas de los países y las evaluaciones que de las mismas realiza el FMI, respetar las normas reconocidas internacionalmente, fortalecer los sistemas financieros y mejorar las normas de vigilancia de las instituciones con alto nivel de apalancamiento, incluidos los fondos especulativos de cobertura y los centros bancarios extraterritoriales.
El Comité respaldó la intención del FMI de intensificar su labor con los gobiernos de los países miembros para instrumentar, lo antes posible, mecanismos que puedan facilitar la prevención o la resolución ordenada de las crisis, entre otros, los siguientes:
Aplicar principios sólidos de gestión de la deuda, evitar la excesiva acumulación de deuda a corto plazo y, con carácter más general, mantener una estructura apropiada de pasivos.
Establecer sistemas de seguimiento muy frecuente de los pasivos externos privados.
Mantener una comunicación eficaz con los mercados de capital privados.
Mantener suficiente liquidez en divisas, considerando incluso la posibilidad de establecer líneas de crédito contingente, opciones de compra o mecanismos similares con acreedores privados.
Respaldar propuestas encaminadas a eliminar el sesgo actual de la reglamentación en favor de las líneas de crédito interbancario a corto plazo.
Identificar otros mecanismos que permitan mantener con más seguridad el financiamiento privado en momentos de posibles tensiones.
El Comité observó también que, en las futuras emisiones internacionales de bonos soberanos, se debe considerar la inclusión de cláusulas que faciliten una resolución ordenada de las crisis de deuda. El Comité invitó al Directorio y a otros foros pertinentes a considerar formas apropiadas de incorporar cláusulas de acción colectiva en las emisiones de bonos soberanos.
El Comité alentó también a que se estudien más a fondo las medidas que procede adoptar en casos de graves crisis de liquidez y subrayó la importancia de tratar de lograr la participación adecuada del sector privado con carácter de colaboración. El Comité reafirmó el principio general de que los prestatarios deben pagar sus deudas. Tomó nota del hecho de que el FMI esté dispuesto, en condiciones apropiadas y en situaciones extremas, a prestar a países con atrasos en sus pagos a acreedores privados, lo que permitiría a la institución fomentar un eficaz ajuste de la balanza de pagos durante el período de negociaciones—posiblemente prolongadas—con los acreedores. El Comité solicitó al Directorio Ejecutivo que prosiga su labor con respecto a todas estas cuestiones, y que le presente un informe, incluso sobre formas de lograr renegociaciones más ordenadas de la deuda.
b. Reforma institucional y fortalecimiento y/o transformación del Comité Provisional
El Comité acordó que el FMI debe seguir siendo el elemento central del sistema monetario internacional, al mismo tiempo que mejora en forma pragmática el modus operandi de sus componentes institucionales y la cooperación con otras instituciones y foros.
El Comité solicitó a los suplentes y al Directorio Ejecutivo que estudien más a fondo las posibilidades de realizar mejoras institucionales, incluso con respecto al Comité Provisional, y que presenten un informe en la próxima reunión de dicho Comité.
c. Movimientos de capital
El Comité alentó al FMI a proseguir sus trabajos con respecto al ritmo y la secuencia apropiados de la liberalización de la cuenta de capital y, en particular, a analizar más a fondo la experiencia acumulada por los países con el uso de los controles de capital y estudiar otras cuestiones relativas a la función que podría desempeñar el FMI en un enfoque ordenado y con el respaldo apropiado de la liberalización de la cuenta de capital.
El Comité reiteró la importancia de contar puntualmente con datos completos sobre los flujos de capital para que el FMI pueda ejercer una supervisión eficaz en este campo. Expresó su satisfacción, como un primer paso importante, por el acuerdo alcanzado para mejorar los datos sobre los pasivos a corto plazo del sector oficial en el contexto del fortalecimiento de las Normas Especiales para la Divulgación de Datos (NEDD), y por los acuerdos para facilitar el acceso a los datos sobre deuda externa, elaborados por el FMI, el Banco Mundial, el BPI y la OCDE sobre la base de la información proporcionada por los acreedores. El Comité instó a avanzar con prontitud en los procesos actualmente en marcha para mejorar los datos sobre flujos de capital.
d. Normas internacionales y supervisión del FMI
El Comité aplaudió los progresos logrados por el FMI en la formulación y divulgación de normas aceptadas internacionalmente, así como en el seguimiento de su ejecución, habida cuenta de que la observancia de normas contribuirá al fortalecimiento del sistema monetario internacional. En particular, el Comité expresó su satisfacción por:
El fortalecimiento de las NEDD, sobre todo, por la adopción de una planilla integral que permite la divulgación de los datos sobre reservas internacionales y pasivos conexos. El Comité animó firmemente a todos los países miembros que aún no lo hayan hecho a acogerse a las NEDD. Pidió también que se redoblen los esfuerzos para participar en el Sistema General de Divulgación de Datos. El Comité pidió a todos los países suscriptores de las NEDD que comiencen a divulgar datos conforme a la nueva planilla de reservas y alentó a concluir la labor sobre planes de transición para los datos sobre deuda externa y los indicadores de solidez del sector financiero.
La conclusión del Manual de transparencia fiscal para ayudar a los países miembros a implementar el Código de buenas prácticas sobre transparencia fiscal. El Comité alentó a todos los países miembros a que se esfuercen en aumentar la transparencia fiscal, en consonancia con lo estipulado en el Código.
Los progresos logrados en la preparación de un Código de buenas prácticas de transparencia en las políticas monetarias y financieras y el amplio esfuerzo mancomunado que, a tal efecto, han realizado el FMI y otros organismos y entidades internacionales. El Comité alentó al Directorio a concluir sus trabajos de preparación del Código lo antes posible, a más tardar para la fecha de las Reuniones Anuales, y a proceder sin demora a la preparación de un documento complementario del Código en colaboración con las instituciones pertinentes.
El Comité también tomó nota de los avances realizados en la formulación de otras normas pertinentes para el funcionamiento del sistema financiero internacional (contabilidad, auditoría, supervisión bancaria, quiebras, gobierno de sociedades, reglamentación de seguros y del mercado de valores, sistemas de pagos, etc.). Alentó a las entidades y organismos encargados de establecer normas a que perseveren en sus esfuerzos por desarrollar normas integrales. El Comité expresó su satisfacción por la labor del FMI en materia de leyes de insolvencia. Solicitó al FMI que siga colaborando con el Banco Mundial, la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional (CNUDMI) y otras instituciones pertinentes para promover sistemas eficaces que permitan hacer frente a la insolvencia. Si bien destacó el carácter voluntario de las nuevas normas, el Comité alentó firmemente a los países a adoptarlas a medida que se vayan formulando.
En el contexto de la supervisión del FMI, el Comité alentó al FMI a desarrollar el proceso, de modo de incluir las normas y los códigos pertinentes para la estabilidad financiera internacional. Celebró la iniciativa del FMI de recurrir a estudios de casos experimentales en la preparación de informes sobre transparencia y sobre las evaluaciones previstas de la estabilidad del sistema financiero, a fin de identificar y abordar mejor las cuestiones prácticas que haya que considerar. El Comité alentó a hacer extensivo el experimento a un grupo amplio de países y a tener en cuenta estas experiencias para mejorar la labor en este campo y animó también al FMI a utilizar los informes sobre transparencia con carácter experimental en el marco de la supervisión.
e. Transparencia: Progreso reciente y perspectivas
El Comité subrayó la importancia de aumentar notablemente la transparencia: en las políticas de los gobiernos nacionales, en la declaración de datos del sector privado y por parte de las instituciones financieras internacionales, incluido el FMI. Celebró los progresos logrados por el FMI para fomentar la transparencia en las políticas económicas de los países miembros y en sus propias operaciones, incluidos:
Una mayor utilización de las notas de información al público para las deliberaciones del FMI sobre las políticas.
La presunción de que se divulgarán las cartas de intención, los memorandos sobre políticas económicas y financieras y los documentos sobre parámetros de política económica en que se basan los programas respaldados por el FMI.
La publicación de una declaración del Presidente del Directorio Ejecutivo en la que se recojan los principales puntos de las deliberaciones tras la aprobación o el examen por el Directorio de los acuerdos con los países miembros.
La liberalización del acceso a los archivos del FMI.
Un proyecto piloto para la publicación voluntaria de los informes sobre las consultas del Artículo IV.
El Comité solicitó al Directorio Ejecutivo que prosiga su labor para fomentar la transparencia e instó a que participe en el proyecto piloto un mayor número de países para que dicho proyecto tenga éxito. El Comité subrayó que las iniciativas encaminadas a fomentar la transparencia no deben menoscabar la función que desempeña el FMI como asesor confidencial de los países miembros. Reafirmó la importancia de intensificar la contribución del FMI a la transparencia divulgando más información sobre sus operaciones y políticas, así como las evaluaciones de las mismas.
4. Iniciativa para los PPME y SRAE
El Comité observó que ha llegado el momento de dar nuevo impulso a los planes para reducir aún más la deuda de los países de bajo ingreso que estén aplicando sólidos programas de ajuste. El Comité expresó su satisfacción por la nueva evaluación de la Iniciativa para los PPME y alentó al Directorio Ejecutivo del FMI a formular—junto con el Directorio del Banco Mundial—propuestas más concretas para reforzar el marco actual, a fin de aumentar el alivio de la deuda de los países necesitados, de manera de reforzar los incentivos para que adopten sólidos programas de ajuste, reforma y buen gobierno. Este alivio debe permitir superar claramente las situaciones de endeudamiento insostenible. En este contexto, el Comité reconoció la necesidad de que la carga se distribuya en forma apropiada entre los acreedores. El Comité manifestó su interés en recibir un informe, para la fecha de su próxima reunión, sobre posibles modalidades para reforzar el vínculo entre la asistencia de la Iniciativa para los PPME y la reducción de la pobreza.
En vista de los mayores costos que entrañarán los cambios propuestos en la Iniciativa para los PPME, y dado que las contribuciones siguen siendo mucho menores que las necesidades de financiamiento del SRAE transitorio y la Iniciativa para los PPME, el Comité subrayó la necesidad de redoblar los esfuerzos para asegurar el pleno financiamiento de estas iniciativas. También instó al Directorio Ejecutivo a adoptar cuanto antes las decisiones necesarias para garantizar que dichas iniciativas se financien totalmente. El Comité aplaudió los notables progresos logrados en la obtención de recursos adicionales en forma de préstamos para el SRAE actual. Alentó firmemente a los países miembros a proporcionar lo antes posible los recursos necesarios para financiar las operaciones del SRAE hasta que entre en funcionamiento el SRAE transitorio en el año 2001.
5. Asistencia del FMI a los países en etapa de posguerra
El Comité aplaudió las medidas aprobadas por el Directorio Ejecutivo para aumentar la asistencia del FMI a los países en etapa de posguerra, incluidas la mejora de las condiciones de dicha asistencia de emergencia en estos casos y la provisión de un mayor acceso durante un período más largo en circunstancias apropiadas. También expresó su satisfacción por la disposición del Directorio Ejecutivo a considerar, teniendo en cuenta las circunstancias particulares de cada caso, la posibilidad de flexibilizar las exigencias de pago al FMI como prueba de cooperación para los países en etapa de posguerra con atrasos en sus pagos a la institución, a condición de que el país en cuestión esté cooperando en materia de política y que otras instituciones multilaterales adopten como mínimo medidas similares. El Comité observó que el problema de la carga de la deuda de los países pobres muy endeudados en etapa de posguerra tendría que abordarse en última instancia en el marco de la Iniciativa para los PPME. El Comité solicitó al Directorio Ejecutivo que considere otras medidas en colaboración con el Banco Mundial.
6. Repercusiones económicas regionales de la crisis de Kosovo
El Comité respaldó la necesidad dé que la comunidad internacional de una respuesta rápida, sustancial y coordinada para hacer frente a las consecuencias económicas de la crisis de Kosovo. Esta respuesta es necesaria para garantizar que se brinde suficiente asistencia para aliviar el sufrimiento de los refugiados de Kosovo y para asegurar que los países vecinos de la región tengan acceso a financiamiento externo que respalde sus esfuerzos en pro de la estabilidad macroeconómica y la reforma estructural. El Comité subrayó que sería muy lamentable que los notables progresos logrados por los países afectados en la reforma de sus economías sufrieran un retroceso por falta de financiamiento externo, en condiciones apropiadas, para hacer frente a estas mayores necesidades. Hizo hincapié en que todos los costos de la ayuda humanitaria deben financiarse mediante asistencia externa y donaciones. Otras necesidades de financiamiento externo que se produzcan como consecuencia directa de la crisis deberán cubrirse con recursos de fuentes bilaterales y multilaterales. Las instituciones financieras internacionales deben desempeñar un importante papel en este empeño. El financiamiento externo de los costos presupuestarios y de balanza de pagos de los países afectados que pueden recibir asistencia en el marco del SRAE también debe proporcionarse en condiciones muy concesionarias y el Comité manifestó su interés en las deliberaciones que se están celebrando actualmente en el marco del Club de París con respecto a la deuda externa de los países afectados. El Comité solicitó a los funcionarios del FMI y del Banco Mundial que prosigan su labor de coordinación de las iniciativas internacionales para hacer frente al impacto económico de la crisis en estrecha cooperación con otros organismos y donantes interesados.
7. Cuotas, NAP y cuarta enmienda del Convenio Constitutivo
El Comité manifestó su satisfacción por la entrada en vigor de los Nuevos Acuerdos para la Obtención de Préstamos (NAP) y el aumento de cuotas aprobado en el marco de la undécima revisión general, que proporcionarán al FMI los recursos financieros necesarios para cumplir su misión como eje del sistema monetario internacional. El Comité observó que los avances en la aceptación, por parte de los países miembros, de la cuarta enmienda del Convenio Constitutivo que permite efectuar una asignación de DEG de carácter excepcional, están siendo relativamente lentos. El Comité solicitó a los países miembros que no lo hayan hecho todavía que concluyan sin demora los trámites necesarios.
El Comité Provisional celebrará su próxima reunión en la ciudad de Washington el 26 de septiembre de 1999.
Cario Azeglio Ciampi
Antonio Casas González, Presidente del Banco Central de Venezuela
Antonio Fazio, Gobernador del Banco de Italia (En representación de Cario Azeglio Ciampi, Ministro del Tesoro de Italia)
Peter Costello, Tesorero de Australia
Liu Mingkang, Subgobernador del Banco Popular de China (En representación de Dai Xianglong, Gobernador del Banco Popular de China)
Emile Doumba, Ministro de Hacienda, Economía, Presupuesto y Privatización de Gabón
Pedro Pou, Presidente del Banco Central de la República Argentina (en representación de Roque B. Fernández, Ministro de Economía y Obras y Servicios Públicos de la República Argentina)
Sultán Bin Nasser Al-Suwaidi, Gobernador del Banco Central de los Emiratos Árabes Unidos (en representación de Mohammed K. Khirbash, Ministro de Estado de Hacienda e Industria de los Emiratos Árabes Unidos)
Kiichi Miyazawa, Ministro de Hacienda de Japón
Syahril Sabirin, Gobernador del Banco de Indonesia
Bimal Jalan, Gobernador del Banco de Reserva de India (En representación de Yashwant Sinha, Ministro de Hacienda de India)
Nitin Desai, Secretario General Adjunto de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas
Yves-Thibault de Silguy, Comisario encargado de los asuntos económicos, monetarios y financieros de la CE
Wim F. Duisenberg, Presidente del BCE
Katherine Ann Hagen, Directora General Adjunta de la OIT
Donald J. Johnson, Secretario General de la OCDE
Renato Ruggiero, Director General de la OMC
John Toye, Director, División de la mundialización y las estrategias de desarrollo de la UNCTAD
Javad Yarjani, Jefe del Departamento de Análisis del Mercado del Petróleo de la OPEP
1. La 58a reunión del Comité para el Desarrollo se celebró en la ciudad de Washington el 5 de octubre de 1998, bajo la presidencia del Sr. Tarrin Nimmanahaeminda, Ministro de Hacienda de Tailandia1.
2. Anwar Ibrahim: El Comité expresó su profundo agradecimiento al Sr. Anwar Ibrahim por su hábil desempeño como anterior Presidente del Comité.
3. Consecuencias de la crisis de Asia: En esta ocasión, el Comité prestó especial atención a las prioridades en materia de desarrollo y a la respuesta del Grupo del Banco Mundial.
4. Los ministros reconocieron que las repercusiones económicas y sociales de la crisis han sido más graves de lo que se había previsto. Ahora la crisis se ha propagado de Indonesia, Corea, Tailandia y Malasia a otros lugares y sus ramificaciones a nivel mundial han acrecentado la vulnerabilidad de todos los países. En consecuencia, los ministros señalaron la necesidad de respaldar en forma temprana y sostenida la recuperación en Asia oriental, de contener los riesgos de que se produzcan crisis en otros lugares, y de prestar asistencia más general a los países a fin de crear las condiciones necesarias para el crecimiento económico sostenible en un sistema financiero y económico internacional más integrado.
5. Los ministros se mostraron de acuerdo en que una estrategia concertada para restablecer el crecimiento sostenible e invertir el extraordinario aumento de la pobreza en Asia oriental debería incluir los siguientes elementos fundamentales: i) mantenimiento y aceleración de las reformas estructurales, incluidas las estructuras de buen gobierno indispensables para el funcionamiento eficiente de los mercados; ii) reestructuración del sistema bancario y el sector empresarial y, en el corto plazo, reanudación del crédito a las empresas viables; iii) movilización de recursos suficientes para financiar el crecimiento; iv) reactivación de la demanda, y v) preservación del medio ambiente. Para todos estos elementos es esencial concentrar la atención en las cuestiones sociales y atenuar los efectos más perniciosos de la crisis en la población pobre.
6. Asimismo, los ministros observaron que si se permite que persistan las turbulencias financieras podrían producirse importantes retrocesos en la economía mundial, y particularmente en el progreso alcanzado por la mayoría de los países en desarrollo en los años noventa. El Comité coincidió en la necesidad de adoptar medidas para ayudar a restaurar la confianza y a evitar el contagio en caso de que los mercados se vean sometidos a presiones. Los países con mercados emergentes deberían fortalecer sus políticas e instituciones en una etapa temprana a fin de reducir al mínimo su vulnerabilidad frente a variaciones desfavorables de las actitudes de los inversionistas. Los países industriales no deberían tardar en adoptar firmes medidas para ayudar a recuperar o mantener el impulso del crecimiento y la estabilidad financiera mundial. Todos los países deberían seguir abriendo sus mercados y oponer resistencia al proteccionismo. Todos los países y las instituciones financieras internacionales deben asignar una alta prioridad a la promoción de prácticas de buen gobierno y a la lucha contra la corrupción.
7. Los ministros recalcaron que, dada la magnitud de la inversión de los flujos de capital que se ha producido en Asia oriental y en otras regiones, para la recuperación económica es fundamental que se reanude la afluencia de capitales privados. También destacaron la importante función catalítica que cumplen los flujos oficiales procedentes de organismos multilaterales y fuentes bilaterales.
8. En este contexto, el Comité se mostró de acuerdo en que, además de responder a la crisis inmediata, y paralelamente a los esfuerzos que se están llevando a cabo para mejorar la arquitectura financiera internacional, es necesario actuar en forma concertada para ayudar a los países a consolidar sus políticas estructurales y sociales y sus instituciones. Tales medidas comprenden el fortalecimiento del sector financiero; el establecimiento de un clima empresarial propicio; el fomento del buen gobierno en el sector público y el sector privado, sobre todo en lo que respecta a la transparencia y la rendición de cuentas, y una mayor protección social. Los ministros señalaron que la función primordial del Banco Mundial es ayudar a eliminar la pobreza y a aumentar el bienestar social, en consonancia con las metas internacionales en materia de desarrollo. En consecuencia, alentaron al Banco Mundial a trabajar con las Naciones Unidas, el FMI y otros asociados a fin de formular principios generales de prácticas recomendadas en materia de políticas estructurales y sociales (incluidas las normas laborales).
9. Respuesta del Grupo del Banco Mundial: El Comité acogió con beneplácito la pronta respuesta del Grupo del Banco Mundial a la crisis, que incluyó la promesa de proporcionar financiamiento por un monto de hasta US$17.000 millones para los países afectados de la región. Los ministros expresaron su agradecimiento por las importantes medidas que ya ha tomado el Grupo del Banco para ayudar a los países a hacer frente a las consecuencias sociales de la crisis; a reestructurar sus sectores financiero y empresarial, y a intensificar las reformas estructurales. Aplaudieron la intención del Grupo del Banco de seguir aumentando, en el marco del Pacto Estratégico, su capacidad de respaldar los programas estructurales y de desarrollo social de los gobiernos de los países miembros (incluso mediante posibles nuevos instrumentos).
10. El Comité hizo notar las recientes decisiones y recomendaciones del Directorio Ejecutivo en relación con la dinámica de los ingresos del Banco. Habida cuenta de la creciente demanda sobre los recursos financieros de la institución, los ministros pidieron al Directorio Ejecutivo que estudiara alternativas adecuadas para asegurar que el Banco pueda seguir respondiendo rápida y eficazmente a las necesidades de desarrollo de sus países miembros. Los ministros reafirmaron la importancia fundamental de que el Banco mantenga su solidez financiera.
11. Colaboración del Banco y el Fondo: El Comité hizo alusión a las importantes funciones que deben cumplir las instituciones financieras internacionales para abordar los retos nuevos y diversos a que se ve enfrentada la comunidad internacional. En este contexto, el Comité expresó su agradecimiento por los intensos esfuerzos desplegados por el Fondo y el Banco para ayudar a los países a hacer frente a la crisis y a sus consecuencias de amplio alcance. Subrayaron la prioridad que atribuyen a una coordinación eficaz entre ambas instituciones. Los ministros tomaron nota del informe conjunto del Director Gerente del Fondo y el Presidente del Banco, en el cual se exponen las respectivas responsabilidades de las dos instituciones y la manera en que cada una de ellas apoyaría la política macroeconómica y los programas de reforma estructural de los gobiernos de los países miembros. Los ministros acogieron con satisfacción las medidas propuestas para mejorar los mecanismos operacionales y las condiciones para la colaboración, incluido el intercambio de información, con miras a aumentar la capacidad de ambas instituciones para atender las necesidades de sus países miembros. Los ministros pidieron que el Directorio Ejecutivo del Banco y el del Fondo continuaran examinando la aplicación de esas medidas y las posibilidades de intensificar aún más la colaboración.
12. Los ministros instaron a los Directorios Ejecutivos del Fondo y del Banco a que examinaran las funciones del Comité Provisional y el Comité para el Desarrollo como parte de las medidas que se están considerando para fortalecer la arquitectura financiera internacional.
13. Asociaciones de colaboración: Los ministros celebraron también el continuo fortalecimiento de las asociaciones de colaboración entre el Banco Mundial, el Banco Asiático de Desarrollo, el Banco Africano de Desarrollo y otros organismos multilaterales y bilaterales para hacer frente a la crisis y a sus repercusiones a más largo plazo. (Los ministros esperan con interés el informe sobre el progreso logrado en el fortalecimiento de la colaboración del Banco Mundial con los bancos regionales de desarrollo que presentará el Presidente del Banco Mundial en la próxima reunión del Comité.) En vista de la importancia que reviste el comercio para una recuperación económica duradera, los ministros pidieron encarecidamente a las instituciones financieras internacionales que intensifiquen la cooperación en el marco integral para el suministro de asistencia técnica sobre asuntos comerciales a los países en desarrollo. Alentaron también al Banco Mundial a que trabajara en estrecha colaboración con la OMC, la UNCTAD y otras partes interesadas en el fortalecimiento de las capacidades de los países pobres a fin de que estén preparados para una nueva ronda mundial de negociaciones comerciales multilaterales. Asimismo, los ministros recomendaron especialmente una mayor cooperación entre las instituciones financieras internacionales y el sistema de las Naciones Unidas al nivel de los países.
14. Aplicación de la Iniciativa para la reducción de la deuda de los países pobres muy endeudados (PPME): Los ministros se mostraron optimistas por los progresos realizados durante los primeros dos años de la Iniciativa para los PPME. Tomaron nota de que hasta la fecha nueve países han alcanzado el punto de decisión, y que el total de compromisos para los siete países que requieren asistencia en el marco de la Iniciativa asciende a unos US$6.100 millones en alivio del servicio de la deuda en cifras nominales (U$$3.100 millones en valor neto actualizado). Los ministros celebraron el hecho de que Bolivia hubiera alcanzado el punto de culminación como resultado de su sólido y continuo buen desempeño en la aplicación de sus políticas; el ahorro en forma de alivio del servicio de la deuda en términos nominales fue de unos U$$760 millones (es decir, alrededor de US$450 millones en valor neto actualizado). El Comité aplaudió también el acuerdo reciente en el sentido de que Malí había llegado al punto de decisión, y que se esperaba que alcanzara el punto de culminación en diciembre de 1999.
15. Los ministros expresaron su respaldo firme y continuado a la Iniciativa. Apoyaron la prolongación del plazo que tienen los países para poner en marcha programas de ajuste, de septiembre de 1998 a finales del año 2000, y la decisión de aplicar cierta flexibilidad en la evaluación del historial de resultados en materia de políticas de los países en etapa de posguerra que reciban asistencia. Los ministros alentaron a los países que podrían reunir las condiciones para acogerse a la Iniciativa, incluidos los países que salen de un conflicto, a que emprendan lo antes posible los programas necesarios que respaldan el Banco y el Fondo, de manera que llegado el año 2000 puedan incluirse en ella todos los países elegibles. Recalcaron asimismo la importancia de efectuar aportes adicionales a la Iniciativa a fin de ayudar a todas las instituciones multilaterales, en particular al Banco Africano de Desarrollo, a sufragar la parte de los costos que les corresponde.
16. Los ministros propugnaron el establecimiento de vínculos más estrechos entre el alivio de la deuda y el respaldo para reducir la pobreza como una manera de avanzar en el logro de las metas internacionales en materia de desarrollo. Los ministros respaldaron también el plan para llevar a cabo un examen completo de la Iniciativa en 1999, incluida una actualización de las estimaciones de costos.
17. Asistencia a los países que salen de un conflicto: Los ministros analizaron los problemas especiales que enfrentan los países en etapa de posguerra. Observaron que el Banco y el Fondo, así como las organizaciones del sistema de Naciones Unidas y otros asociados bilaterales, han proporcionado apoyo de diversos tipos a esos países. Los ministros alentaron a todos ellos a que, en el marco de sus mandatos respectivos, prestaran asistencia a esos países en lo relativo a políticas eficaces para evitar conflictos, con lo cual podrían preparar el terreno para una resolución duradera y satisfactoria de las situaciones de posguerra. No obstante, los ministros reconocieron que en el caso de varios países, sobre todo aquellos que tienen atrasos cuantiosos y prolongados en sus pagos a las instituciones multilaterales, la comunidad internacional debería estudiar nuevas vías para prestarles asistencia más rápida y eficaz. En particular, los ministros subrayaron la necesidad de efectuar transferencias netas positivas (y, si es necesario, aumentarlas) de los acreedores oficiales a los países en etapa de posguerra que están aplicando políticas económicas y sociales acertadas. El Comité acogió con satisfacción la labor inicial realizada por el Banco y el Fondo para identificar los problemas. Reconocieron que la concesión de asistencia adicional, en especial la proveniente de instituciones financieras internacionales, planteaba importantes cuestiones en materia de políticas y de recursos que tendrían que analizarse más a fondo. En vista de la necesidad de apoyar más eficazmente a los países que salen de un conflicto, los ministros pidieron que el Banco y el Fondo, en cooperación con el Banco Africano de Desarrollo y otros acreedores importantes, formulen una estrategia para orientar la asistencia a esos países atendiendo a las circunstancias de cada caso, teniendo en cuenta las capacidades específicas de cada institución. Se solicitó al Banco y al Fondo que presentaran un informe al respecto en la próxima reunión del Comité.
18. Recursos del FMI y la AIF: Los ministros pidieron encarecidamente a todos los miembros que adoptaran las medidas necesarias para que entre en vigor cuanto antes el aumento convenido de su cuota en el FMI a fin de asegurar que la institución cuente con recursos suficientes para atender las cuantiosas demandas adicionales sobre sus recursos. Los ministros recalcaron también que urge asegurar el financiamiento del SRAE. Asimismo, habida cuenta de la necesidad vital de recursos en condiciones concesionarias para poder continuar apoyando la reducción de la pobreza en los países pobres, sobre todo en África, instaron a los Suplentes de la AIF a concluir en forma satisfactoria las negociaciones relativas a la duodécima reposición de los recursos de la Asociación antes de que termine el año en curso.
19. Secretario Ejecutivo: El Comité prolongó hasta octubre de 1999 el mandato de Alexander Shakow como Secretario Ejecutivo.
20. Próxima reunión: La próxima reunión del Comité está programada provisionalmente para el 28 de abril de 1999 en la ciudad de Washington.
1. La 59a reunión del Comité para el Desarrollo se celebró en la ciudad de Washington el 28 de abril de 1999, bajo la presidencia del Sr. Tarrin Nimmanahaeminda, Ministro de Hacienda de Tailandia2.
2. Iniciativa para los PPME: Los ministros, alentados por los progresos realizados en los dos años y medio últimos, declararon que continuarían apoyando decididamente la Iniciativa y reafirmaron su objetivo fundamental de reducir la pobreza. Examinaron distintas formas de fortalecer la Iniciativa y expresaron su satisfacción por los resultados del amplio proceso de consultas externas emprendido a este respecto. El Comité aprobó el examen—actualmente en curso—de distintas opciones para conseguir que la Iniciativa pudiera contribuir a aliviar la carga de la deuda en forma más amplia, profunda y acelerada. Los ministros subrayaron de nuevo la importancia de establecer un vínculo explícito entre el alivio de la deuda y las metas del desarrollo sostenible y la reducción de la pobreza, y declararon que esperaban con interés los resultados de las consultas que se estaban celebrando en ese sentido. Expresaron que los programas de reforma subyacentes debían tener, desde un principio, un enfoque integral del crecimiento en favor de los pobres. Los programas en el marco de la Iniciativa debían reflejar plenamente las dimensiones sociales y, para ello, debían proteger los gastos destinados a este sector.
3. Los ministros aprobaron una serie de principios que deberían aplicarse al considerar la modificación del actual marco de la Iniciativa para los PPME. Entre estos principios rectores, figuraba la recomendación de que el alivio de la deuda complementara la gama más amplia de instrumentos con que contaba la comunidad internacional para promover el desarrollo sostenible y la reducción de la pobreza; reforzara los incentivos para que los países deudores aprobaran y aplicaran programas de reforma económica y social; ofreciera una verdadera solución para el problema de la deuda insostenible, teniendo en cuenta las vulnerabilidades externas de todos los países con derecho a recibir asistencia, y fuera compatible con la necesidad de mantener la solidez de las instituciones financieras internacionales. Además, todas las modificaciones que se introdujeran debían simplificar la puesta en práctica de la Iniciativa.
4. Los ministros tomaron nota de las estimaciones revisadas y de los costos superiores del marco actual, así como de los costos de posibles modificaciones o mejoras, y de la importancia de una reducción temprana del servicio de la deuda. Recalcaron que el examen de esas modificaciones debería continuar basándose en estimaciones de costos realizadas por el Banco y el FMI en las que se tuviera en cuenta qué países reunirían los requisitos para recibir alivio de la deuda, y una estimación del total de los recursos necesarios así como de la duración probable de los gastos. El examen tendría que ir acompañado de un esfuerzo de amplia base para encontrar soluciones apropiadas y equitativas en materia de financiamiento. En particular, era necesario que aumentaran las contribuciones bilaterales al Fondo Fiduciario para la reducción de la deuda de los PPME—previendo una distribución equitativa de la carga—a fin de ayudar a los acreedores multilaterales que no pudieran cubrir los costos adicionales con sus propios recursos. Además, los ministros destacaron la necesidad de obtener financiamiento para el Fondo Fiduciario y el SRAE del FMI. Si bien tenían en cuenta las dificultades financieras de los acreedores multilaterales, los ministros les instaron a que examinaran más a fondo el financiamiento que podían proporcionar en el marco de la Iniciativa para los PPME. Solicitaron que, en la próxima reunión del Comité, se sometieran a su consideración las modificaciones del marco de la Iniciativa para los PPME y los planes de financiamiento correspondientes, incluidas algunas propuestas concretas de que las instituciones multilaterales proporcionaran asistencia para mejorar el flujo en efectivo en el período comprendido entre los puntos de decisión y culminación.
5. Los ministros también acogieron con satisfacción las propuestas de los acreedores bilaterales acerca de la posibilidad de aumentar la asistencia para el alivio de la deuda, incluso con respecto a las deudas de determinados PPME relacionadas con la AOD. El Comité apoyó la idea de mejorar la coordinación para asegurar que el nuevo financiamiento se concediera a esos países en forma de donaciones o en condiciones muy favorables. Los ministros recomendaron que se redoblaran los esfuerzos tanto en la esfera del comercio como de la concesión de asistencia y subrayaron que el alivio de la deuda proporcionado en el marco de la Iniciativa para los PPME no bastaría por sí solo para alcanzar la meta fundamental, es decir, el objetivo global del desarrollo internacional de reducir a la mitad, antes del año 2015, el porcentaje de personas que viven en la pobreza absoluta.
6. Asistencia a los países que salen de un conflicto: Los ministros tomaron nota de los progresos hechos por el Banco y el FMI para mejorar su capacidad de prestar asistencia a los países que salen de un conflicto. Expresaron su satisfacción por el acuerdo a que había llegado recientemente el Directorio Ejecutivo del FMI para aumentar la asistencia financiera de emergencia en la etapa de posguerra y para tener en cuenta, caso por caso, las circunstancias especiales de países que se encontraran en esa situación y que estuvieran atrasados en sus pagos al FMI. El Comité también estaba satisfecho con los progresos realizados por el Banco en el diseño de instrumentos financieros destinados a asegurar transferencias netas positivas de recursos a los países que, después de un conflicto, aplicaran políticas que promovieran la estabilización, el crecimiento y la reducción de la pobreza. Los ministros hicieron hincapié en la necesidad, dondequiera que fuera pertinente, de vincular esos esfuerzos con los preparativos para que los países participaran en la Iniciativa para los PPME. Alentaron a las dos instituciones a que continuaran colaborando entre sí y con los organismos de las Naciones Unidas, con entidades bilaterales y con otras instituciones a fin de reforzar su asistencia a los países que salen de un conflicto y de otorgar lo antes posible su ayuda a los países concretos, en el contexto de políticas macroeconómicas y estructurales apropiadas. Destacaron que esas iniciativas deberían complementar los esfuerzos redoblados de la comunidad internacional por facilitar una transición ordenada y rápida de la etapa de conflicto a la de estabilización y crecimiento económico. Subrayaron la necesidad de que las partes previamente en conflicto demostraran su determinación de mantener una paz duradera a fin de que los donantes y los acreedores pudieran brindar apoyo con carácter excepcional.
7. Capacidad financiera del Grupo del Banco: El Comité acogió complacido la conclusión del acuerdo para la duodécima reposición de los recursos de la AIF y el aumento general del capital del OMGI, lo cual permitirá disponer de recursos esenciales para dos componentes clave del Grupo del Banco Mundial. Los ministros también expresaron su satisfacción por la importancia que el Directorio Ejecutivo del Banco y la administración asignaban a la cuestión de la solidez financiera del BIRF y la CFI. Los ministros reiteraron su firme determinación de mantener la integridad financiera de ambas instituciones. Reconocieron que tanto una como la otra debían atenerse a límites financieros apropiados en la conducción de sus operaciones. En consecuencia, pidieron al Directorio Ejecutivo que examinara las prioridades del BIRF y la CFI teniendo en cuenta, en particular, la reciente evolución económica y financiera mundial, y presentaran al Comité, en su próxima reunión, un informe con opciones equilibradas para mantener y apoyar la capacidad financiera de las dos instituciones a fin de que en el futuro pudieran hacer frente a las necesidades de desarrollo de los países miembros prestatarios.
8. Marco Integral de Desarrollo: El Comité acogió complacido el enfoque global del desarrollo sostenible previsto en ese marco. Los ministros tomaron nota con reconocimiento de que en él se destacaba la importancia fundamental de la identificación de los países con el proceso de toma de decisiones, así como de la asociación y coordinación entre el gobierno, la sociedad civil, el sector privado y otros agentes multilaterales y bilaterales en sus esfuerzos por reducir la pobreza, que es la meta fundamental del Banco. Subrayaron la importancia, dentro de ese marco, de que cada entidad participante se fijara objetivos bien definidos. Tomaron nota de que muchos gobiernos habían expresado interés en colaborar con el Banco en la formulación del Marco Integral de Desarrollo. Reconocieron que la prueba más concluyente de su utilidad sería su aplicación en la práctica, y pidieron al Directorio que evaluara los progresos alcanzados en los países donde el Marco se está aplicando con carácter experimental, y que siguiera de cerca su evolución en los próximos 18 meses.
9. Colaboración con los bancos multilaterales de desarrollo: Los ministros acogieron complacidos el informe del Presidente sobre el fortalecimiento de la cooperación entre el Banco Mundial y los bancos de desarrollo regionales, que constituían un importante grupo de colaboradores en la tarea de promover el desarrollo. Subrayaron la importancia de que el Banco continuara fortaleciendo su cooperación con esas instituciones y con el FMI. Estimaban que el aumento de esa colaboración—respetando al mismo tiempo el mandato propio de cada institución—podía mejorar la eficiencia y la eficacia de las operaciones de financiamiento; instaron a que los bancos multilaterales de desarrollo adoptaran nuevas medidas concretas, por ejemplo, para desarrollar métodos comparables que permitieran evaluar la eficacia de las actividades de desarrollo y recomendar prácticas en materia de adquisiciones en los bancos multilaterales.
10. Principios y prácticas recomendadas en materia de políticas sociales: Los ministros tomaron nota de que el Banco y el FMI habían hecho una importante contribución a los esfuerzos por reforzar la estructura del sistema financiero internacional participando en la formulación de normas, principios y prácticas óptimas en el plano internacional. Al reflexionar sobre las enseñanzas de la crisis financiera reciente, los ministros reafirmaron que era importante aunar esfuerzos para ayudar a los países a fortalecer sus políticas e instituciones sociales. Examinaron una nota preliminar sobre principios y prácticas recomendadas en materia de políticas sociales, preparada por el Banco Mundial en colaboración con las Naciones Unidas y otras instituciones a petición del Comité. Los ministros convinieron en que lo mejor sería que la formulación de estos principios sociales básicos prosiguiera en el marco de las Naciones Unidas, como parte de las actividades de la comunidad internacional para aplicar la Declaración de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social celebrada en Copenhague. Los ministros instaron al Banco a que ayudara a los países a movilizar los recursos internos y externos necesarios para aplicar estos principios y compartir información sobre las prácticas óptimas para la utilización eficaz de esos recursos. Recalcaron la importancia de que el Banco, basándose en su vasta experiencia operacional en el fomento de actividades amplias de desarrollo para reducir la pobreza, reforzara su apoyo a los países miembros para que pudieran llevar a la práctica estos principios generales en el plano nacional. Esa experiencia debería ser una parte sustancial de la contribución del Banco al examen y la formulación de principios en el marco de las Naciones Unidas. Destacaron la importancia y urgencia de los esfuerzos del Banco y el FMI por ayudar a los países a mejorar su capacidad de hacer frente a situaciones de crisis, y por conseguir que, cuando se declare la crisis, los grupos más vulnerables estén protegidos y se mantenga el proceso de desarrollo a largo plazo; los ministros pidieron al Banco Mundial que en las Reuniones Anuales informara al Comité sobre las políticas y prácticas pertinentes que podrían respaldar la aplicación nacional e internacional de estos objetivos.
11. Fortalecimiento de los foros internacionales: Los ministros examinaron distintas opciones para fortalecer el Comité para el Desarrollo y el Comité Provisional. Reconocieron que era importante llegar a un acuerdo lo antes posible y pidieron a los dos Directorios Ejecutivos que formularan propuestas para que los Comités las examinaran en sus próximas reuniones.
12. La crisis en los Balcanes: Los ministros fueron informados de los resultados de la reunión especial de alto nivel que los gobiernos y organismos internacionales sostuvieron el 27 de abril. Convocada por el Banco Mundial y el FMI, la reunión tuvo como tema central el impacto económico de la crisis de Kosovo en los países vecinos de la región de los Balcanes. El Comité acogió con beneplácito la atención que se está prestando a las necesidades financieras inmediatas de la región, así como el enfoque a mediano plazo para la estabilidad económica de esos países. Los ministros destacaron que los conflictos y las situaciones de posguerra en otros lugares del mundo requieren también gran atención de parte de la comunidad internacional. Se mostraron complacidos con la solicitud de que el Banco Mundial y la Unión Europea coordinaran estos esfuerzos para la crisis en los Balcanes. Los ministros expresaron su interés en ser informados a su debido tiempo sobre las medidas que se adopten más adelante.
13. La próxima reunión del Comité está programada para el 27 de septiembre de 1999 en la ciudad de Washington.
1Intervinieron ante la sesión plenaria los Sres. James D. Wolfensohn, Presidente del Banco Mundial, Michel Camdessus, Director Gerente del Fondo Monetario Internacional, y Abdelkrim Harchaoui, Ministro de Hacienda de Argelia y Presidente del Grupo de los Veinticuatro. Asistieron también observadores de muchas otras organizaciones internacionales y regionales.
2Intervinieron ante la sesión plenaria los Sres. Renato Ruggiero, Director General de la Organización Mundial del Comercio, James D. Wolfensohn, Presidente del Banco Mundial, Michel Camdessus, Director Gerente del Fondo Monetario Internacional, y G.L. Peiris, Ministro de Justicia y Asuntos Constitucionales y Étnicos y Viceministro de Hacienda de Sri Lanka y Presidente del Grupo de los Veinticuatro. Asistieron también observadores de muchas otras organizaciones internacionales y regionales.

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución