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Análisis de la Directiva Estratégica Militar Nº 1/82 | Espacio de Eduardo Frecha
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Análisis de la Directiva Estratégica Militar Nº 1/82
Publicado el 23 febrero, 2014	por eduardofrecha
Del estudio del documento DEMIL 1/82, según la metodología de Estado Mayor que corresponde formalmente para la solución de problemas militares operativos, permite observar lo siguiente:
1º La omisión del primer paso del proceso de planeamiento, que lleva a la selección de objetivos correctos.
2º La omisión del primer paso del proceso de planeamiento, que lleva a la correcta determinación de las operaciones eficaces para lograrlo.
Estas omisiones se debieron, en primer lugar, a la falta del documento ARENAC (Apreciación y Resolución de Estrategia Nacional que debería haber confeccionado la Junta Militar y que no hizo como paso previo a la confección de la DENAC) y, posteriormente, en el nivel que en estos momentos nos ocupa (nivel Estratégico Militar responsabilidad del Estado Mayor Conjunto), a la falta del documento AREMIL (Apreciación y Resolución Estratégica Militar) como paso previo a la DEMIL.
Debe tenerse en cuenta que una apreciación de situación comprende:
1º Un resumen de la situación.
2º La expresión de una misión.
3º El análisis del poder relativo (comparación entre fuerzas propias, fuerzas en oposición y características del teatro de operaciones).
4º El análisis de las capacidades del enemigo.
5º El análisis de aptitud, factibilidad y aceptabilidad de los modos de acción concebidos, para transformarlos en retenidos.
6º La confrontación de los modos de acción retenidos con las capacidades remanentes del enemigo, para llegar así a la resolución, que es el mejor modo de acción.
Todo lo señalado da una idea aproximada de la dimensión del error que significa comenzar la planificación de la Guerra de Malvinas a partir de una resolución impuesta por la Junta Militar sin un buen trabajo de planeamiento previo.
La Resolución Estratégica Militar (REMIL) de la DEMIL 1/82 (supuestamente el mejor modo de acción pasa alcanzar el objetivo deseado) expresa: (página 4 del documento)
“Emplear parte del Poder Militar para CONQUISTAR, CONSOLIDAR y ASEGURAR el objetivo Estratégico Militar: (imponer a Gran Bretaña una situación militar de hecho, que de solución definitiva al pleno ejercicio de la soberanía argentina en las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur, e impida nuevos intentos de usurpación), esto en el momento y circunstancia más oportuna, previa resolución del Comité Militar, y mantener simultáneamente las previsiones del Caso Chile, a fin del logro de los objetivos políticos (Consolidar la soberanía argentina en las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur y contribuir a afirmar su pleno ejercicio en el Atlántico Sur)”.
Nota: Las frases entre paréntesis no están expresadas en la redacción del documento, pero se deduce su mención de otros documentos, siendo conveniente su inclusión para clarificar el análisis.
Esta REMIL es pasible del siguiente análisis:
1º Aptitud: (Dado por cumplido el modo de acción (tarea de la REMIL) con respecto al efecto deseado (ED) (Propósito de la REMIL).
Naturaleza: (Emplear parte del Poder Militar) es afín con el ED.
Integridad o alcance: (Conquistar, consolidar y asegurar la acción en el ámbito geográfico mencionado) cumple íntegramente con el ED.
Oportunidad o urgencia: (en el momento o circunstancia más favorable) cumple también con el ED.
2º Factibilidad: (medios contrapuestos e influencia del Teatro de Operaciones).
Es el punto crucial del análisis, ya que, evidentemente, si el objetivo hubiese sido “conquistar” en lugar de “conquistar, consolidar y asegurar”, con una consiguiente adecuación del Objetivo Estratégico Militar y del ED, el modo de acción podría haberse considerado “factible”. Pero resulta obvio que no había una capacidad propia para enfrentar a un oponente de tal dimensión por un tiempo prolongado (Consolidar – asegurar), pese a que las capacidades del enemigo fueron enunciadas en forma excesivamente optimistas. La Comisión de Trabajo ad hoc, quien recibió la orden de prever la “ocupación” únicamente, consideró a la misma como factible. El Estado Mayor Conjunto, que debió planificar considerando la reacción británica con eventual participación de Chile, debió llegar a la conclusión de que la operación NO ERA FACTIBLE). Nótese que el COMIL, cuando decide la ejecución de la operación, el 23 de marzo, no consulta al Estado Mayor Conjunto sino a la Comisión de Trabajo respecto a la fecha más temprana y conveniente para la realización.
Las características del Teatro de Operaciones, por otra parte, tampoco resultaban propicias a las fuerzas propias, habida cuenta de que la fecha en que se inician las operaciones bélicas presuponía para la Fuerza Aérea Argentina, accionar en el peor período del año (condiciones meteorológicas adversas, período mínimo de luz diurna). Por otra parte, dichas características climáticas afectaban también, en mayor medida, a las fuerzas terrestres propias que a las del enemigo, mejor adiestrado, equipado y ambientado a este tipo de clima y terreno.
Debe sumarse a ello, el escasísimo aviso previo que se dio a las unidades propias para cumplir misiones de guerra, (lo cual provocó que se enviasen a Malvinas tropas sin adiestramiento ni equipamiento adecuado, que no se hubiese completado la puesta a punto de las Fuerzas Aeronaval y Submarina, la improvisación de tácticas de ataque a buques y armamento a utilizar por parte de la Fuerza Aérea Argentina).
Como consecuencia de lo enunciado se tiene, entonces, un panorama completo de la falta de libertad de acción con que tuvieron que operar las fuerzas argentinas.
Por otra parte, al conocerse que los ingleses enviaban el grueso de su flota, y que era apoyado por los EEUU, el Mercado Común Europeo y la OTAN, debieron actualizarse, en el planeamiento, las capacidades del enemigo, a la luz de las cuales el análisis del poder relativo (comparación de fuerzas) era totalmente desfavorable a las fuerzas argentinas.
3º Aceptabilidad: (Consecuencias en cuanto al costo). No siendo el modo de acción factible, corresponde no hacer el análisis de Aceptabilidad. Ello no obstante, si el análisis de factibilidad hubiese sido “Parcialmente Factible”, las consecuencias en cuanto a riesgo de fracasar habrían condicionado totalmente la aceptabilidad de la operación.
Por lo expuesto en el párrafo anterior, la Resolución de la DEMIL 1/82 se considera:
1º Apta, No factible y por consiguiente No aceptable.
2º Si hubiese resultado apta y parcialmente factible, no habría resistido el análisis de aceptabilidad.
A la luz de este análisis somero surge que un modo de acción más apto, factible y aceptable que el desarrollado en la Resolución, hubiese sido, por ejemplo:
1º “Emplear parte del Poder Militar para CONQUISTAR EL OBJETIVO Estratégico Militar. (Imposición a Gran Bretaña de una situación militar de hecho que propenda a dar solución definitiva a la soberanía argentina en los archipiélagos australes)”; o bien:
2º “Emplear parte del Poder Militar para conquistar las Islas Malvinas a efectos de imponer a Gran Bretaña una situación militar de hecho que permita negociar diplomáticamente la soberanía argentina en los archipiélagos australes desde una posición más favorable”.
Cualquiera de estos dos modos de acción mencionados precedentemente hubieran permitido alcanzar ventajas en las negociaciones a pesar de las fallas producida en el planeamiento de la operación de las fuerzas propias.

References: Resolución 
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