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Timestamp: 2018-02-20 01:38:13+00:00

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Sentencia Civil Nº 118/2010, AP - Cordoba, Sec. 2, Rec 118/2010, 18-05-2010 | Iberley
Sentencia Civil Nº 118/2010, Audiencia Provincial de Cordoba, Sección 2, Rec 118/2010 de 18 de Mayo de 2010
Sentencia Civil Nº 415/2016, AP - Pontevedra, Sec. 1, Rec 603/2016, 19-09-2016
Órden: Civil Fecha: 19/09/2016 Tribunal: Ap - Pontevedra Ponente: Almenar Belenguer, Manuel Num. Sentencia: 415/2016 Num. Recurso: 603/2016
Sentencia Civil Nº 323/2008, AP - Salamanca, Sec. 1, Rec 269/2008, 11-11-2008
Órden: Civil Fecha: 11/11/2008 Tribunal: Ap - Salamanca Ponente: Garcia Del Pozo, Ildefonso Num. Sentencia: 323/2008 Num. Recurso: 269/2008
Sentencia Civil Nº 291/2008, AP - Barcelona, Sec. 18, Rec 722/2007, 21-04-2008
Órden: Civil Fecha: 21/04/2008 Tribunal: Ap - Barcelona Ponente: Noblejas Negrillo, Margarita Blasa Num. Sentencia: 291/2008 Num. Recurso: 722/2007
Sentencia Civil Nº 100/2008, AP - Cadiz, Sec. 5, Rec 733/2007, 26-02-2008
Órden: Civil Fecha: 26/02/2008 Tribunal: Ap - Cadiz Ponente: Sanabria Parejo, Angel Luis Num. Sentencia: 100/2008 Num. Recurso: 733/2007
Órden: Civil Fecha: 29/06/2016 Tribunal: Ap - Alicante Ponente: Ramos, Elisa Miquel Num. Sentencia: 290/2016 Num. Recurso: 196/2016
Órgano: Sg De Impuestos Sobre La Renta De Las Personas Físicas Fecha: 04/08/2014
Núm. Resolución: V2118-14
Resolución Vinculante de DGT, V1055-07, 25-05-2007
Órgano: Sg De Impuestos Sobre La Renta De Las Personas Físicas Fecha: 25/05/2007
Núm. Resolución: V1055-07
Órgano: Sg De Impuestos Sobre La Renta De Las Personas Físicas Fecha: 29/02/2000
Núm. Resolución: 0359-00
Núm. Sentencia: 118/2010
Núm. Recurso: 118/2010
Núm. Cendoj: 14021370022010100215
SENTENCIA Nº 118/10
ROLLO Nº 118/10
AUTOS Nº 727/08
En Córdoba, a dieciocho de mayo de dos mil diez.
Vistos por esta Sala los autos de Juicio de Divorcio nº 727/08 seguidos ante el Juzgado de 1ª Instancia nº 1 de Montilla, entre Don Luis , representado por el Procurador Don Antonio Hidalgo Trapero, y asistido de la Letrada Doña Rosa Clavero Muñoz, contra Doña Guadalupe , representada por la Procuradora Doña Rafaela Aranda Sánchez y asistida de la Letrada Doña Soledad Galán Jordano; pendientes ante esta Audiencia Provincial en virtud del recurso de apelación interpuesto por la parte demandada contra la Sentencia dictada en estos autos. Siendo Ponente el Ilmo. Sr. D. JOSÉ ANTONIO CARNERERO PARRA, quien expresa el parecer de la Sala.
PRIMERO.- Seguido el juicio en todos sus trámites se dictó Sentencia por la Sra. Jueza, cuya parte dispositiva dice: " DEBO ESTIMAR Y ESTIMO PARCIALMENTE la demanda presentada por el Procurador Sr. Hidalgo Trapero, en nombre y representación de DON Luis , frente a DOÑA Guadalupe , y en consecuencia, DECLARO DISUELTO POR DIVORCIO el matrimonio celebrado en la localidad de Montilla el 6 de agosto de 1977 entre DON Luis y DOÑA Guadalupe , con todos los efectos legales inherentes a dicha declaración, manteniendo las medidas contenidas en el Convenio regulador aprobado en la Sentencia de Separación en su día dictada con la particularidad de que el Sr. Luis deberá seguir abonando a la Sra. Guadalupe LA Pensión Compensatoria en su día establecida en la cuantía de 400 euros, si bien durante tres años a partir de la presente resolución.
Sin expreso pronunciamiento en costas."
SEGUNDO.- Contra dicha resolución se interpuso, en tiempo y forma, recurso de apelación por Doña Guadalupe , siendo parte apelada Don Luis . Recibidos los autos en esta Audiencia Provincial, se les dio el trámite establecido en la ley, estándose en el caso de dictar sentencia; personándose en tiempo y forma las Procuradoras Doña Olga Córdoba Ríder y Doña María José Medina Laguna, como partes apelante y apelada, respectivamente.
TERCERO.- La Sala se reunió para deliberación el día 13 de mayo de 2010.
PRIMERO.- Son presupuestos de esta resolución que las partes contrajeron matrimonio en fecha 6 de agosto de 1997, teniendo una hija común nacida el 27 de febrero de 1982, separándose de mutuo acuerdo mediante Sentencia de 23 de diciembre de 2004 , en cuyo Convenio Regulador pactaron una pensión por desequilibrio económico a abonar por el marido a la esposa por cuantía de 400 euros mensuales y sin límite temporal. Al promoverse demanda de divorcio por el primero, en relación a esta pensión solicitó la reducción de la cuantía a 300€ mensuales y la fijación de su extinción en un plazo de dos años desde que se acordase judicialmente la disolución del matrimonio. La Sentencia que decreta el divorcio interpreta que no se ha producido una alteración sustancial de circunstancias en este periodo, por lo que mantiene la pensión compensatoria en la misma cuantía, si bien la limita en el tiempo en un plazo de tres años a partir de esa resolución.
Planteado lo anterior, es la representación de la Sra. Guadalupe quien recurre en apelación la sentencia, fundamentándolo no sólo que no se ha producido esa modificación de las circunstancias que dieron lugar al nacimiento de la pensión con la cuantía fijada de mutuo acuerdo entre las partes, sino que tampoco se ven en la actualidad ni en un futuro próximo razones para entender que pudiera superar la beneficiaria el desequilibrio económico respecto de la posición que mantenía durante el matrimonio. Su pretensión es que la pensión quede fijada con carácter vitalicio.
SEGUNDO.- La idea que subyace en la resolución recurrida es que el derecho a la pensión compensatoria no puede considerarse de carácter permanente o vitalicio, y esa es la razón por la que, pese a entender que no se ha restaurado el equilibrio entre los cónyuges, la limita para un periodo de tres años desde el su dictado, reduciendo su vigencia total a nueve años. Ya el Tribunal Supremo, en su Sentencia de 28 de abril de 2005 , vino a establecer que esta pensión no podía definirse como un derecho de duración indefinida, de modo que el contexto social apoyaba una solución favorable a la temporalidad de la misma. El plazo estaría en consonancia con la previsión de superación del desequilibrio, para lo que habrá de actuarse con prudencia y ponderación, sin perjuicio de aplicar cuando sea oportuno por las circunstancias concurrentes, plazos flexibles o generosos o adoptar las medidas o cautelas que eviten la total desprotección. Esta postura jurisprudencial se ha extendido a la doctrinas de las Audiencias Provinciales, defendiéndose también la naturaleza temporal de este tipo de pensión por esta Audiencia Provincial, entre otras, en sentencias de 26-10-2005, 9-10-2006 y 22-9-2008.
La pensión compensatoria no puede considerarse una renta absoluta e ilimitada en el tiempo porque constituiría una carga insoportable para el obligado a abonarla y un beneficio o enriquecimiento injusto para quien la percibe, debiendo concretarse necesariamente con la posibilidad de rehacer la vida y conseguir un status económico autónomo para el cónyuge perjudicado y con la posibilidad real de poder acceder al mercado de trabajo. Se trata de un derecho real y circunstancial por cuanto depende de la situación personal, familiar, laboral y social del beneficiario, un derecho condicional por cuanto una modificación de las circunstancias concretas en que la pensión fue concebida puede determinar su modificación o supresión, y es por tanto, un derecho limitado en cuanto al tiempo de su duración, por cuanto su finalidad no puede ser otra que la de colocar al cónyuge perjudicado por la ruptura del vínculo familiar en una situación de potencial igualdad de oportunidades a la que habría tenido de no haber mediado el anterior vínculo matrimonial.
Pero si bien debe predicarse como natural el carácter temporal de la pensión compensatoria, muy distinto resulta que judicialmente pueda establecerse apriorísticamente un plazo de duración para la misma. De hecho, la doctrina viene precisando que esa limitación temporal a fijar con carácter previo sólo se concibe para aquellos supuestos de corta duración del matrimonio, ausencia de hijos o expectativas ciertas del beneficiario de incorporarse al mercado de trabajo a corto plazo.
Ello supone que existan supuestos en que la única forma de compensar el desequilibrio económico que la ruptura del vínculo conyugal produce sea la pensión vitalicia, sin que ello obste a que un cambio sustancial de circunstancias, de modo que el beneficiario venga a mejor fortuna, pueda dar lugar a la revisión de ese pronunciamiento.
Por lo tanto, de manera excepcional, la pensión compensatoria se puede configurar con carácter vitalicio siempre que concurran determinadas circunstancias, que pueden concretarse en las siguientes: que el cónyuge beneficiario hubiera dedicado su vida conyugal al sostenimiento y cuidado de la familia, sin realizar actividad laboral remunerada, y ya en edad madura, después de casi una vida entera de sacrificios y esfuerzos en aras de la familia propia, sin cualificación o expectativas profesionales suficientes, vea frustrado su proyecto vital al producirse la ruptura del vínculo matrimonial. En estos casos, resulta equitativo entender que dicho cónyuge es acreedor con creces a una pensión que le permita hacer frente a sus necesidades vitales, o acercarse a su estatus económico durante el matrimonio, a cargo de quien se benefició de sus trabajos y esfuerzos, hasta que, sin límite temporal alguno, su derecho se extinga por algunas de las causas previstas en el art. 101 del Código Civil .
TERCERO.- Y este último criterio es el que las partes adoptaron de mutuo acuerdo en el procedimiento de separación judicial, pues la pensión por desequilibrio económico se constituyó entre ambos cónyuges sin límite temporal alguno. Aunque la idea inicial fuese darle naturaleza vitalicia, ello no puede considerarse vinculante, pudiendo limitarse temporalmente si se produce una alteración de las circunstancias económicas de cualquiera de ellos, tratándose sólo de un elemento de interpretación más.
Pero es que la sentencia recurrida, frente a la postura de la parte actora, llega a la conclusión de que no ha existido una variación sustancial en cuanto a la situación económica de ambos cónyuges, recogiéndose expresamente que la Sra. Guadalupe , quien empezó a trabajar al tiempo de la separación, a tiempo parcial y de manera eventual, para una asociación de niños discapacitados, sigue desempeñando el mismo trabajo y con la misma perentoriedad laboral, percibiendo unos ingresos similares que no alcanzan los 600€ al mes; mientras que el Sr. Luis no sólo no ha empeorado su estatus económico, sino que incluso lo ha mejorado, percibiendo en la actualidad mayores ingresos.
Los otros factores relevantes con los que nos encontramos son la duración del matrimonio, vigente entre 1977 y 2004 en que se produjo la separación, es decir, veintisiete años, en los que la hoy apelante se dedicó de manera exclusiva y permanente a la familia, hasta el punto de que siendo profesora de E.G.B, abandonó su profesión para esa dedicación al hogar familiar y a su hijo, siguiendo en todo momento a su marido. En estas circunstancias, con una edad actual de 57 años, no se puede afirmar que Doña Guadalupe , por su propia voluntad, no haya buscado y alcanzado un mejor status profesional, siendo imposible concebir que pueda reengancharse a la profesión para la cual estudió en su juventud; y, tras tanto tiempo de estar sin trabajar en la calle durante el matrimonio, ya resulta loable que encontrase ese puesto de trabajo eventual y lo consiguiese mantener hasta fecha de hoy, pero que no reequilibra su situación económica anterior durante el matrimonio (de hecho la pensión se pactó teniendo ya ese trabajo).
Por lo tanto, la conclusión de este Tribunal es que, dado el tiempo de duración del matrimonio y el abandono de su profesión por parte de la beneficiaria de la pensión, teniendo en cuenta su edad, resulta prácticamente imposible que pudiese volver a ejercer como profesora de EGB u otra profesión que le permitiese un sueldo digno con el que recuperar su status durante el matrimonio; y además, su falta de cotización durante tanto tiempo también le impide alcanzar un derecho futuro a una pensión de jubilación. Se debe otorgar la razón a la parte apelante en cuanto nos encontramos ante uno de esos casos en los que no es previsible, por mucho que se esfuerce, que en un futuro pueda superar el desequilibrio económico respecto de la posición que tenía durante el matrimonio, por lo que no puede establecerse un plazo que limite de manera temporal ese derecho compensatorio. El recurso debe ser estimado.
CUARTO.- La estimación del recurso no modifica el contenido estimatorio parcial de la resolución de instancia; por lo que se mantiene el pronunciamiento no condenatorio en materia de costas (art. 394.2 L.E.C .).
En lo que respecta a las costas de esta alzada, es de aplicación el párrafo segundo del artículo 398 de la misma Ley procesal, por lo que tampoco se hace declaración expresa de la mismas.
Estimamos el recurso de apelación interpuesto por la Procuradora Doña Rafaela Aranda Sánchez, en nombre y representación que ostenta de Doña Guadalupe , contra la Sentencia de fecha 28 de julio de 2009, dictada en los autos de Juicio de Divorcio núm. 727/08 por la Sra. Juez del Juzgado de 1ª Instancia núm. 1 de Montilla , y en consecuencia, revocamos la aludida resolución en el sentido de no fijar límite temporal a la pensión por desequilibrio económico que percibe, manteniendo el resto de sus pronunciamientos; y sin hacer declaración expresa respecto de las costas de esta alzada.
Notifíquese la presente resolución a las partes y a su debido tiempo remítase, junto con los autos originales, certificación de esta Sentencia, al Juzgado referido, para su conocimiento y cumplimiento, interesándole acuse recibo.

References: Resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 398
 resolución 
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