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Régimen Jurídico del Automotor. Sus principales caracteres
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Álvaro Vega Soler
1 Régimen Jurídico del Automotor. Sus principales caracteres Por Lidia E. Viggiola y Eduardo Molina Quiroga 1. Sistema Legal argentino 1.1. Introducción El automotor constituye actualmente un elemento que se ha incorporado a diversos planos de la vida social, más allá de su utilización como medio de transporte. Es una herramienta de trabajo y un medio para el esparcimiento, pero lo que es más relevante, es su inserción en el aparato productivo nacional y mundial, como fuente de riqueza, generadora de puestos de trabajo, relaciones comerciales, etc. Desde un punto de vista más vinculado al derecho, los automotores son materia de estudio como objeto de relaciones reales, por integrar prestaciones contractuales, e interesan especialmente por su potencialidad de generar daños. Ta m b i é n constituyen objeto y medio para cometer ilícitos penales, faltas y contravenciones. Desde una perspectiva fiscal, son materia imponible en sí mismos, y como elemento de exteriorización del patrimonio de las personas. Pero por sobre todas las cosas, configuran una clase de bienes muebles muy particular. La importancia económica de los automotores, y la complejidad de las relaciones que a su alrededor se generan, llevaron al Poder Ejecutivo Nacional, en 1958, a dictar el Decreto-Ley 6582/58 1, estableciendo un Registro único de la Propiedad del Automotor, con características muy especiales. En este trabajo intentaremos desplegar los principales rasgos que presenta el sistema legal vigente en la República Argentina, y algunos de sus institutos más singulares Concepto de automotor. Enumeración legal Hemos descripto al automotor como 1 Ratificado por Ley Nº , modificado por la Ley Nº , Texto Ordenado por Decreto Nº 1114/97 (BO ). 2 Para un estudio más detallado de la cuestión remitimos a nuestra obra Régimen jurídico del Automotor, Editorial La Ley SA, mayo
2 una cosa mueble, que está provista de un mecanismo de autopropulsión, incorporado en su cuerpo o vinculada a éste, que se desplaza fundamentalmente por tierra, destinada al transporte de personas o cosas. 3 Alguna doctrina lo ha caracterizado como un vehículo destinado a circular por el suelo, equipado para el trans - porte de cosas o personas y provisto para su propulsión de una máquina generadora de fuerza, que es el mo - tor. 4 El Decreto-Ley 6582/58, si bien no realiza una definición legal, enumera una serie de vehículos que se consideran automotores, tales como los automóviles, camiones, tractores, inclusive los llamados tractores para semirremolque, las camionetas rurales, jeeps, furgones de reparto, ómnibus, microómnibus y sus respectivos remolques y acoplados. No es necesario que estos vehículos estén carrozados (art. 5º). La norma deja abierta la especie automotor al atribuir al Poder Ejecutivo Nacional la facultad de disponer, por vía de reglamentación, la inclusión de otros vehículos en esta categoría. En tal sentido, la Resolución de la Secretaría de Justicia de la Nación Nº 586/88 incorporó en este régimen a los motovehículos, accediendo al reclamo de las entidades que nuclean a los fabricantes de motos o motovehículos, que habían manifestado su interés en incorporarse al sistema del automotor, para tener mayor seguridad jurídica sobre la propiedad del bien, y observando las recomendaciones que la doctrina nacional venía haciendo en el mismo sentido. 5 Más recientemente se han incluido en el sistema a las maquinarias agrícolas, a las maquinarias viales y todas aquellas que se autopropulsen. 6 Se considera Maquinaria agrícola a todos los equipos utilizados en las tareas agrarias, incluyendo accesorios, acoplados, trailers y carretones específicamente diseñados para el transporte de máquinas agrícolas o partes de ellas. Unidad Tractora es el tractor agrícola, 3 Ver nuestro Régimen jurídico del Automotor, Capítulo I. 4 Halperín, Isacc; Morandi, Juan C. F; Stiglitz, Rubén S. Anteproyecto de ley de seguro obligatorio de responsabilidad civil por el uso de automotores, 1978, citado por Borella, Alberto Omar en Régimen registral del automotor, Editorial Rubinzal-Culzoni, 1993, pág Conforme se expresa en los fundamentos de dicha Resolución. 6 La Ley Nº (BO 28460, ) modificó el artículo 5 del Decreto-Ley Nº 6582/58 e incorporó como automotores a las maquinarias agrícolas incluidas tractores, cosechadoras, grúas, maquinarias viales... La Disposición DN Nº 948/97 (BO 28742, ) finalmente puso en vigencia la obligatoriedad de su inscripción en los Registros de la Propiedad del Automotor. 37
3 camión, camioneta o cosechadora, mientras cumplan la función de traccionar el tren, y a su vez Tren es el conjunto formado por un tractor y los acoplados remolcados (cinta transportadora, vivienda, trailers portaplataforma, carrito de herramientas, carro de combustible, porta agua, tolva, acopladito rural, etc.). 7 Con el agregado de la Ley refiriendo como automotores a todas las máquinas que se autopropulsen se ha configurado una categoría abierta, ya que además de acentuar el carácter no taxativo de la enumeración, permite que cualquier nueva especie que cumpla con la condición de autopropulsión, pueda ser considerada automotor Naturaleza jurídica del automotor En el actual régimen legal argentino, los automotores son cosas muebles registrables. Como sabemos, el patrimonio de las personas está integrado por bienes materiales e inmateriales, y a los primeros, el Código Civil argentino los llama cosas (art. 2312). Las cosas pueden ser muebles o inmuebles. Son muebles, según el art del Código Civil, las cosas que pueden transportarse de un lugar a otro, sea moviéndose por sí mismas o por una fuerza externa. Las cosas también pueden clasificarse como principales y accesorias. Son cosas principales aquellas que pueden existir por sí mismas y para sí mismas (art C. Civ.). Su existencia y naturaleza no dependen de otra cosa, y no están adheridas a otra cosa (art C. Civ.). Una tercera clasificación distingue a las cosas desde su individualidad, en fungibles y no fungibles. Se denominan fungibles aquellas cosas en que todo individuo de la especie equivale a otro de la misma especie y que, por lo tanto, es posible sustituir unas por otras de la misma calidad y en igual cantidad (art C. Civ.). Se consideran cosas no fungibles las que no responden a dicha caracterización, es decir que cada ejemplar es no reemplazable por otro, aunque pertenezca a la misma especie. Los automotores constituyen cosas muebles, no fungibles y registrables Cosa mueble Los automotores son cosas muebles, ya que son transportables de un lugar a otro. Dentro del género de los muebles, los automotores son cosas que pueden moverse por sí mismas, como los llamados semovientes. Precisamente una de las denominaciones más comunes de algunos automotores es la de automóviles. Su desplazamiento au- 38
4 tónomo responde a la impulsión de un motor alimentado por diversos tipos de combustible. Los automotores son cosas muebles (semovientes), principales y no fungibles. Veremos que además, de acuerdo a nuestro sistema legal son cosas registrables, en el marco de un sistema particular de adquisición y transmisión de su dominio La no fungibilidad de los automotores El vehículo es el resultado final de un complejo proceso industrial, durante el cual se unen y articulan una serie de cosas muebles, conforme a las reglas técnicas de la industria automotriz. Cuando nos referimos a la categoría de vehículo, que es todo artefacto apropiado para conducir personas o cosas de un lugar a otro, lo distinguimos del automotor, que es una especie dentro del género. Aunque todos los automotores de la misma marca, modelo y año, o aún del mismo color puedan parecer, a primera vista, sustituibles (fungibles) entre sí, en rigor ello no es tal, dado que cada individuo de esta especie tiene particularidades que lo hacen único. Cada vehículo automotor es único en su especie y está dotado de una serie de elementos identificatorios que lo convierten en una cosa no f u n g i b l e. Estos elementos identificatorios aparecen desde que el vehículo es despachado por la fábrica terminal, desde donde sale con determinadas señas o signos que lo individualizan. Así se distinguen la marca, el modelo y el año de fabricación, la marca y número de motor y la marca y número de chasis o bastidor, y según recientes disposiciones, otras autopartes. El proceso de individualización del vehículo se completa al otorgarle el Registro de la Propiedad del Automotor un código alfanumérico 8 que es su matrícula, habitualmente denominado dominio, o más vulgarmente, patente. Todo vehículo automotor recién salido de fábrica 9, ya aparece identificado con dos códigos alfanuméricos o numéricos, que convierten a esa cosa en un ejemplar distinto a cualquier otro, aún cuando sus caracteres externos aparezcan como similares o idénticos. Las fábricas terminales de automotores individualizan a cada ejemplar que egresa de sus plantas en dos partes, que son componentes esenciales: el motor y el chasis. Los números o códi- 8 Hoy diríamos que se le otorga un ID (un código identificador único de una serie de elementos). 9 Existen otros casos de inscripción inicial, además de los llamados 0 Km. Automotores, para lo cual remitimos a nuestro Régimen jurídico del Automotor, Cap. IV. 39
5 gos del motor y del chasis se insertan físicamente en cada una de estas partes de la cosa, y se asientan en un documento llamado certificado de fabricación. En consecuencia, el carácter de cosa no fungible que revisten los automotores, resulta de la combinación de tres factores: a) la marca de fábrica; b) el código alfanumérico o numérico que la fábrica le asigna al motor y c) el código numérico o alfanumérico que se asigna al chasis. Esto implica que, aún cuando en una primera impresión, todos los automotores que salen de fábrica, y que coincidan en modelo y color puedan parecer la misma cosa, es decir ser sustituibles (fungibles) entre sí, ello no es tal. No resulta lo mismo un vehículo que otro, desde el punto de vista que estamos comentando. Reiterando lo expuesto, la cosa vehículo 10, aún antes de su inscripción inicial, ya tiene detalles en su composición, que convierten a cada individuo de la serie en un ejemplar único, no sustituible ni reemplazable, en cuanto cada uno de ellos cuenta con un motor y un bastidor o chasis que han sido identificados individualmente. A ello se agrega la marca y el año de fabricación, y en algunos casos especiales, las carrocerías u otros dispositivos, como los cilindros de GNC. 11 Estas circunstancias son suficientes para caracterizar a los vehículos como cosas no fungibles, aunque el proceso se completará luego, en el Registro, con la inscripción inicial Identificación El motor es una máquina o aparato que produce u origina movimiento, y que en el caso del automotor produce o genera la energía necesaria para que la cosa se desplace, alimentada por los diversos combustibles que hoy se conocen (naftas, gasoil, fueloil, GNC, etc.). 1 2 El chasis es la armazón o bastidor del vehículo. No debe confundirse con la carrocería, que generalmente es la carcasa, comúnmente de chapa o metal, pero que también puede ser de madera o plástico, que recubre la parte superior del automotor El Anexo O del Decreto reglamentario de la Ley establece como definición: Configuración del vehículo: combinación única de una configuración de carrocería, configuración de motor, inercia del vehículo y las relaciones de transmisión desde el volante del motor hasta la rueda incluida. 11 Ahora los cilindros de GNC que se instalen en un automotor deben estar identificados y son registrables según la Sección 13ª del Título II, Capítulo III, incorporada en el DNTRA por la Disp. DNR- PAyCP 208/ El anexo O del Decreto reglamentario de la Ley establece como definición: Configuración de motor: combinación única de una familia de motores, cilindrada, sistema de control de emisiones de gases, sistema de alimentación de combustible y sistema de ignición. 13 El anexo O del Decreto reglamentario de la Ley establece como definición: Configuración de carrocería: combinación única de partes, piezas y componentes que caracterizan a la carrocería del vehículo, por su estilo, volumen y aerodinámica. 40
6 Para identificar al motor y al chasis, en las fábricas se insertan códigos alfanuméricos, que se componen de un conjunto de letras y números, mediante el grabado en el cuerpo de ambos componentes, o por colocación de chapas adheridas a los mismos, con cuños. Este procedimiento apunta a mantener inalterable esta identificación durante toda la vida útil del automotor. Su alteración o deterioro genera serios inconvenientes, e incluso puede constituir un ilícito penal. Estos datos identificatorios se incluyen en la documentación que expiden los Registros tanto para acreditar titularidad como para circular con el vehículo. En alguna ocasión nos hemos tomado la licencia semántica de denominar vehículo al automotor antes de su registración, para hacer más explícito el carácter tan particular que reviste el sistema registral de la propiedad del automotor en la legislación nacional. Cuando un vehículo sale de fábrica, con sus códigos identificatorios de motor y chasis, es acompañado por un instrumento donde constan estos datos. Cuando el automotor es de fabricación nacional se denomina certificado de fabricación. Cuando se trata de un vehículo importado, el equivalente es el certificado de Aduana. El poseedor de un vehículo, para adquirir el dominio inicial del mismo, debe cumplir obligatoriamente, con su inscripción en el Registro de la Propiedad del Automotor. 14 Al ser inscripto por primera vez en un Registro Seccional de la Propiedad del A u t o m o t o r, el vehículo que ya contaba con los tres elementos identificatorios que mencionamos (marca y año de fabricación, números de motor y chasis) recibe, cuando el trámite ha concluido, un tercer código, que es el número de dominio, vulgarmente conocido como la patente del vehículo. 1 5 Se completa así el proceso de identificación del vehículo que, a partir de ese momento, se convierte en un automotor, en la denominación que empleamos para distinguirlo del vehículo no inscripto. Precisamente esta incorporación de la cosa a un registro público, le otorga una identidad también pública (que se exterioriza en las placas patentes), y por eso frecuentemente decimos que es como si fuera el nombre y apellido del automotor. El dominio es el elemento de identificación más visible, porque debe estar a la vista del público, en placas adosadas en el frente y la parte posterior de todo automotor, aunque, como hemos visto, no es el único elemento identificatorio. 14 Para ver en detalle, nuestro Régimen Jurídico del Automotor, Capítulo IV. 15 Visible en las placas a que alude el art. 24 del Régimen Jurídico del Automotor. 41
7 Su estructura responde a un sistema alfanumérico que corresponde a la matrícula registral del automotor. Este dominio debe estar inserto en el Título, en la cédula que sirve para circular y, como adelantamos, en un juego de placas metálicas, colocadas en las partes anterior y posterior del vehículo. Es su señalización más visible. Actualmente el sistema de identificación de dominio está compuesto por un conjunto de seis (6) dígitos: tres (3) letras y tres (3) números, que se van combinando en forma correlativa. Esta nueva modalidad, impuesta por la llamada Convocatoria al repatentamiento del parque automotor, reemplazó a la original, que se componía de una letra, que correspondía al distrito en el que se había registrado inicialmente el dominio del automotor, y una serie de números que alcanzó a los siete dígitos en algunos casos. La frecuente alteración y los numerosos ilícitos que se cometieron, principalmente alterando la apariencia externa de los automotores con chapas extraídas de otros, quitó seguridad al sistema que combinaba una letra (la correspondiente al distrito donde se había producido el alta registral) y números correlativos. Dicho método no permitía una numeración única, y por supuesto hacía más difícil el control. Cuando la existencia de autos mellizos, trillizos, etc. alcanzó proporciones preocupantes, pareció necesario cambiarlo por el sistema actual, que además de otorgar un número único en todo el parque automotor nacional a cada vehículo, contiene otros elementos de seguridad El automotor como cosa registrable En general es bastante conocido el sistema registral inmobiliario, que constituye un medio de publicidad de los actos de constitución, transmisión y extinción de derechos reales, de naturaleza declarativa (arts. 2505, 3135 y conc. del Código Civil). 16 El Registro Nacional de la Propiedad del Automotor es un instituto absolutamente distinto, que ha incorporado al ordenamiento positivo argentino un sistema especial de inscripción de derechos reales, sobre cosas muebles, de naturaleza constitutiva. 17 De resultas de este singular sistema, los derechos reales sobre un automotor nacen con la inscripción registral, lo que convierte a estas cosas en bienes registrables Régimen jurídico del automotor. Fuentes normativas El sistema legal argentino que regula la propiedad del automotor está inte- 16 Ver Ley , arts. 2 y conc. 17 Ver art. 1 régimen legal. 42
8 grado por un conjunto complejo de normas de diversa jerarquía. En primer término corresponde ubicar al Decreto-Ley Nº 6582/58, ratificado por la Ley Nº , modificado por las Leyes Nº y , al que denominaremos Régimen jurídico del Automotor, ya que contiene las regulaciones básicas de este particular ámbito de las relaciones jurídicas. En segundo lugar nos encontramos con el denominado Digesto de Normas Técnico-Registrales (DNTRA), cuya última edición fuera aprobada por la Disposición Nº 36/1996 de la Dirección Nacional de los Registros Nacionales de la Propiedad del Automotor y Créditos Prendarios, dependiente del (hoy) Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación. 18 Su entrada en vigencia fue dispuesta posteriormente por la Disposición DN Nº 410/ , y ha sufrido numerosas modificaciones. 20 Además de estos cuerpos centrales que componen la normativa en materia de automotores, deben tenerse en cuenta los Decretos del Poder Ejecutivo Nacional, como por ejemplo el Decreto Nº 335/88 reglamentario del Régimen jurídico del automotor, las Resoluciones del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, como por ejemplo la Resolución Nº 684/2000; de la Secretaría de Justicia y Asuntos Legislativos; de la Subsecretaría de Justicia y Asuntos Registrales y de la autoridad de aplicación que es la Dirección Nacional de los Registros Nacionales de la Propiedad del Automotor y Créditos Prendarios. En esta materia pueden encontrarse regulaciones dictadas por delegación, directa o indirecta (o mediata). Podemos citar la Resolución del ex Ministerio de Educación y Justicia Nº 947/84, que delegó en el entonces Secretario de Justicia la facultad conferida por el Decreto Nº 2281/76, para ampliar la enumeración del articulo 5º del Decreto-Ley Nº 6582/58, en virtud de la cual, dicho Secretario dictó la Resolución Nº 586/88, incorporando a los moto-vehículos al régimen jurídico del automotor. Otras normas delegadas son las Resoluciones del Secretario de Justicia estableciendo los aranceles que deben cobrarse por los servicios registrales del automotor; determinando los emolumentos que deben percibir los Encargados de los Registros Seccionales; creando nuevos Registros Seccionales y fijando o modificando su jurisdicción y nombrando a los Encargados Ti t u l a r e s. 18 Boletín Oficial del 08/01/ Boletín Oficial 30/04/ El Digesto de Normas Técnico Registrales está organizada en tres volúmenes: I - Parte General; II - Parte Especial y III - Normas Transitorias y Apéndice. 43
9 Disposiciones de la Dirección Nacional La Dirección Nacional de los Registros Nacionales de la Propiedad del Automotor y Créditos Prendarios tiene sus particularidades, ya que ejerce también facultades que le han sido delegadas no sólo indirectamente, por la vía el Decreto reglamentario Nº 335/88 u otros, sino también directamente en la norma básica, es decir el Régimen Jurídico del Automotor (Decreto-Ley Nº 6582/58). Por ejemplo, el artículo 7º expresamente dispone que la Dirección Nacional será el Organismo de aplicación y tendrá a su cargo el Registro de la Propiedad del Automotor. La Dirección Nacional ejerce su potestad reglamentaria, delegada en forma directa o indirecta, dictando las llamadas Disposiciones (que se individualizan como Disposiciones D.N, para indicar que emanan de la Dirección Nacional) Clases de Disposiciones Aunque formalmente no se las diferencie, existen, de acuerdo a su contenido o a la materia que regulen, dos clases de Disposiciones D.N.. Una clase que distinguiremos como reglamentos internos y otra, que consideramos reglamentos externos y preferimos denominar Disposiciones Técnico Registrales Reglamentos internos Son las normas dictadas por la Dirección Nacional que corresponden a la actividad puramente interna de la administración, relacionadas con el personal de la Dirección Nacional, con su régimen administrativo, con los entes cooperadores, y con la superintendencia que ejerce sobre los Registros Seccionales. En esta materia se incluyen las Disposiciones que ordenan inspecciones e intervenciones en los Registros Seccionales, o en departamentos de la propia Dirección, la instrucción de sumarios administrativos; la asignación y desafectación de Encargados Suplentes e Interinos; el otorgamiento de licencias a los Encargados; la habilitación de locales para el funcionamiento de Registros Seccionales o Delegaciones, etc. Estas Disposiciones constituyen reglamentos internos, pues no crean ni regulan relaciones jurídicas entre la Administración y los administrados, y no requieren publicación, sino notificación a los interesados Normas Técnicas Registrales Otras Disposiciones D.N., en cambio, contienen las normas administrativas y de procedimiento relativas a los tramites registrales y fijan los requisitos de la documentación que expida el Registro, tal como autoriza el artículo 2º inc. c), Decreto Nº / 8 8. Deben incluirse en este grupo a las siguientes Disposiciones: 44
10 Las que aprueban convenios con autoridades nacionales, provinciales y municipales respecto a los procedimientos a aplicar para una mejor racionalización de los tramites registrales (artículo 2º, inc. h), Decreto Nº 335/88). Las que exigen que se verifique que los automotores no hayan sufrido cambios o adulteraciones en las partes que los conforman como tales. Las que exigen también que las transferencias se inscriban en el Registro dentro del término fijado por la ley ( a rtículo 2º, inc. l), Decreto Nº 335/88). Las que disponen la exhibición de automotores, su documentación y la presentación de declaraciones juradas ( a rtículo 2º, inc. m), Decreto Nº 335/88). Estas Disposiciones de la Dirección Nacional son verdaderos reglamentos externos, ya que aún cuando contienen instrucciones dirigidas a los Encargados de los Registros Seccionales, es indudable que también reglamentan la conducta que deben observar los usuarios en los trámites legislados por el régimen jurídico del automotor. Sus destinatarios no sólo son los órganos administrativos, sino también los particulares. Ello implica que es ineludible su publicación, para que sean obligatorios. Actualmente se publican en el Boletín Oficial de la Nación. Por otro lado, aunque restringido al ámbito de los Registros Seccionales, estas Disposiciones son también consultables en el sitio de la Dirección Nacional en la red Internet. 21 Coincidimos con la conveniencia de denominar a este tipo de normas, tal como ocurre en los Registros de la Propiedad Inmueble, Disposiciones Técnico Registrales 2 2, distinguiéndolas claramente de las restantes Disposiciones de la Dirección Nacional, cuyo ámbito de aplicación es eminentemente interno a la Administ r a c i ó n Importancia de las Disposiciones D. N. Técnico Registrales Constituyen no sólo la fuente cuantitativamente más importante del Régimen Jurídico del Automotor, sino que desde el punto de vista cualitativo permiten uniformar en todo el país la aplicación de las normas del Régimen Jurídico del Automotor y de su decreto reglamentario. Además, si no se dictaran las Disposiciones Técnico Registrales los particulares desconocerían el procedimiento para ejercer sus derechos y cumplir sus obligaciones en esta mate Borella, ob.cit. 45
11 ria y quedarían librados al criterio arbitrario de cada Encargado de Registro. Se les asigna, por lo tanto, relevante importancia como fuentes del régimen registral del automotor. No se concibe el análisis de esta materia sin el conocimiento teórico y práctico de las Disposiciones Técnico Registrales dictadas por la Dirección Nacional. Como hemos señalado, la mayoría de estas normas están contenidas en el Digesto Instrucciones de servicio y circulares Se han definido diciendo que son prescripciones que los superiores dan a los funcionarios colocados bajo su autoridad en lo que concierne a la interpretación y aplicación de las leyes y reglamentos. Su fundamento jurídico dimana, por una parte del poder discrecional que tiene el superior de dar órdenes al inferior y, por la otra, del poder de autolimitación que tiene todo órgano en el ámbito de su actividad disc r e c i o n a l. 2 3 La mayoría de los autores considera a las instrucciones de servicio y circulares, típicas manifestaciones de la actividad interna de la administración. 24 Se discute si son o no fuentes del Derecho, pues en realidad no crean normas jurídicas. Son indicaciones que interesan a las relaciones del superior jerárquico con sus subordinados. Si basándose en ellas, los funcionarios dictan algún acto que modifique la esfera jurídica de los administrados, pueden considerarse fuentes indirectas de Derecho Administrativo. En esta materia existen diferencias entre las instrucciones singulares y las circulares Instrucciones singulares. Ordenes de servicio y consultas La Dirección Nacional de los Registros de la Propiedad del Automotor suele impartir, de oficio o en respuesta a una consulta, instrucciones u órdenes de servicio a un Registro Seccional. Siempre se trata de casos individuales. La nota respondiendo al pedido de un usuario o la respuesta a la consulta formulada por el Encargado, emanada usualmente de Departamentos técnicos de la Dirección Nacional, es cur- 23 Diez, Manuel, M, Derecho Administrativo, Bibliográfica Omeba, t.i, ps. 462 y Bielsa, Rafael, Derecho Administrativo, p. 561; Diez, ob. cit., p En contra: Gordillo, Agustín A. (Procedimiento y recursos administrativos, Ed. Jorge Alvarez, 1964). quien sostiene que si bien una circular, instrucción u orden administrativa dirigida de un órgano a otro no obliga a los particulares y sí sólo a los funcionarios públicos, es de destacar que en la medida que dichos particulares puedan invocar los derechos que de ella emergen, están relacionados con la administración y en consecuencia el procedimiento no es sino externo (p. 18). 46
12 sada sólo al Registro Seccional interviniente, impartiéndole instrucciones o sugerencias bajo la forma de dictámenes u opiniones, para actuar en el caso concreto. Obligan solamente al Registro Seccional al que van dirigidas y respecto a la solución de la cuestión planteada. Cuando la Dirección Nacional entiende que la generalización puede resultar útil a los restantes Registros Seccionales, acuerda a la instrucción singular carácter vinculante, publicándola en el Boletín. Así, el criterio administrativo expuesto en la instrucción se toma obligatorio para todos los Registros Seccionales que deban resolver un caso similar. C o n f o rme lo establecido en la Circular R.A. 10/84 2 5, las consultas que efectúan los Encargados de los Registros Seccionales deben ir acompañadas de la opinión fundada de los mismos, ya sea que se eleven por petición del usuario o por propia iniciativa Circulares Son instrucciones u órdenes de servicio, pero no singulares sino generales, es decir dirigidas a todos los Registros Seccionales. Hay Circulares emanadas de la Dirección Nacional (Circulares DN) y Circulares emanadas de unidades dependientes de la Dirección, como son el Departamento Normativo, el Departamento Técnico Registral, entre otros. 2. Régimen registral del automotor 2.1. El sistema registral como método de publicidad de los derechos La publicidad es un modo de exteriorizar una situación determinada. Si acotamos el análisis al campo jurídico, y en particular a los derechos reales, observamos que la publicidad inmobiliaria aparece como uno de los sistemas más difundidos para poner en conocimiento del público el estado jurídico de los bienes inmuebles, o al menos, posibilitar dicho conocimiento. La publicidad es un modo de exteriorización de la situación destinada al conocimiento general, por oposición al conocimiento o noticia individual que podría surgir de la intervención del afectado, o de su notificación. También podemos decir que lo público es contrapuesto a lo clandestino u oculto. Cuando lo que se lleva a conocimiento público es un hecho jurídico, un acto jurídico, o una relación o situación jurídica, es decir una circunstancia que genera derechos y obligaciones, decimos que la publicidad es jurídica Boletín de la DNRPA Nº 130, p Cf. Papaño, Kiper, Dillon y Cause, Derechos Reales, tomo 3, capítulo
13 Se han distinguido en doctrina tres aspectos de la publicidad: a) calidad que adquiere lo publicado; b) acción que se concreta en la toma de razón y c) puesta a disposición por los medios legales de los hechos jurídicos publicados. 2 7 Lo cierto es que desde las legislaciones más antiguas, ha existido una preocupación por instrumentar mecanismos de publicidad, part i c u l a rmente con relación a las cosas inmuebles, que han transitado desde los actos rituales, más o menos vinculados con la religión, hasta los llamados sistemas registrales. En el derecho romano (Justiniano) la publicidad de los derechos reales sobre inmuebles era la tradición, que si bien en nuestro actual sistema ocurre, cuando una de las partes entregare voluntariamente una cosa, y la otra voluntariamente la recibiese ( a rt Cód. Civil), en Roma estaba rodeada de formalidades, con un origen de ceremonia religiosa. En el derecho germánico al principio se efectuaba la tradición junto con el convenio de transmisión. En el medioevo vino la investidura judicial. Estas sentencias (primero litigio real y luego fingido) se guardaban en registros o libros especiales y por la seriedad y certeza que presentaban, adquirieron la misma eficacia que el título justificativo o testimonio judicial. Así el testimonio pasó de ser elemento probatorio a ser el elemento esencial o hecho constitutivo de la modificación patrimonial, aunque luego se retrocedió al recibir la influencia del sistema romanista de la tradición. En el derecho francés (Código Civil francés) se consagró la tradición como forma de publicidad, reservando la registración solamente para las donaciones e hipotecas. Esta es la concepción que incorporó Vélez Sarsfield en el Código Civil argentino, como ilustra la nota al artículo 577. Sin embargo, en Francia, la inseguridad provocada por la falta de un sistema publicitario más confiable, obligó ya en 1855, a crear el registro inmobiliario, para hacer oponibles a terceros los actos de disposición de inmuebles. La tradición, como modo de publicidad, es equívoca, porque depende de la intención de las partes. Todos sabemos que en la entrega (tradición) de una cosa pueden estar involucrados diversos significados (venta, donación, locación, simple tenencia, etc). Se trata de una forma que carece de permanencia, es fugaz y efímera y también carece de universalidad, e incluso puede estar desprovista de signos materiales que la exterioricen (pensemos en la llamada traditio brevi manu 28 o el constituto posesorio 29 ). 27 López de Zavalía, Fernando Curso Introductorio al Derecho Registral, citado por Papaño y otrs. Op.cit supra. 28 Art C.Civ.: No es necesaria la tradición de la cosa, sea mueble o inmueble, para adquirir la posesión, cuando la cosa es tenida a nombre del propietario, y éste por un acto jurídico pasa el 48
14 Los registros inmobiliarios aparecen entonces como medios más aptos y eficaces para la publicidad inmobiliaria. Estos Registros incluyen las mutaciones en materia de derechos reales, y también situaciones personales que pueden incidir sobre el estado o disponibilidad jurídica de los inmuebles. 30 Asimismo, se reconoce que la publicidad constituye un valioso elemento para otorgar seguridad a las transacciones y ayuda a fomentar el crédito Clasificación de los sistemas de registro No existe un sistema único de registración, y al solo efecto de ejemplific a r, realizaremos una breve enumeración de las clasificaciones más conoc i d a s. Por la técnica de conservación de la i n f o rmación, los registros pueden ser clasificados en sistemas de trascripción, en los que se reproduce íntegramente el documento que refiere el acto o contrato, y los denominados de inscripción, en los que solamente se vuelca un resumen o parte de los datos, que se consideran esenciales (extracto). La Ley argentina Nº que organiza el Registro de la Propiedad Inmueble adopta este tipo de sist e m a. 3 1 Como veremos, el sistema registral de la Propiedad del automotor también observa esta metodología. Otra posible clasificación, entre registros personales y reales, distingue según el tipo de dato que se considera fundamental para la organización del registro. Los llamados registros personales, que eran la regla antes de la introducción del sistema de folio real, en general asentaban, por orden de presentación, cada una de las operaciones o documentos que se les presentaban. Su posterior recuperación se realizaba en base al lugar físico en que se ubicaba el asiento, comúnmente denominado tomo y folio. La metodología de registrar en base a las cosas, o registros reales, considera como unidad al objeto (inmueble o automotor), cuyas mutaciones jurídicas debe asentar. La información se estructura en base a las cosas Inmuebles o automotores), cada una de las cuales recibe una matrícula o un legajo ///dominio de ella al que la poseía a su nombre, o cuando el que la poseía a nombre del propietario, principia a poseerla a nombre de otro. (situación conocida como traditio brevi manu ). 29 Art : inc. 3. El que transmitió la propiedad de la cosa, y se constituyó poseedor a nombre del adquirente... Inc. 6. El que continuase en poseer la cosa después de reconocer que la posesión o el derecho de poseerla pertenece a otro. 30 Ver art. 2 Ley ver art. 12 ley
15 individual, en el que se van asentando todas las novedades que se produzcan en las relaciones dominiales, o las anotaciones de carácter personal que tengan incidencia sobre la disponibilidad de esa cosa. Vale la pena aclarar que con los avances de la tecnología informática, hoy es muy sencillo recuperar la información de los registros, tanto si la búsqueda se orienta a la cosa, como hacia las personas que son titulares de esas cosas. Existen registros de publicidad completa y otros de publicidad incompleta. Pero lo que más nos interesa desde el punto de vista de este trabajo, es distinguir entre los sistemas llamados declarativos y los constitutivos. Los registros declarativos o publicitarios no inscriben actos sino documentos, y fundamentalmente, su función principal es permitir la oponibilidad del acto frente a terceros, con eficacia jurídica. Esto significa que el título de dominio o de propiedad en sentido amplio no depende del registro para su validez. El título nace cuando se conjugan la causa mediata (título en sentido estricto), es decir el acto jurídico eficaz para producir esa mutación real, y la causa inmediata (modo) que en las trasmisiones bilaterales es la tradición (art. 577 Código Civil). El llamado título, que se inscribe, es en realidad el soporte documental, que integra el título en tanto forma esencial (art Cód.Civil). En los sistemas declarativos o publicitarios, el título ha nacido antes de la registración y su inscripción sólo le agrega la posibilidad de oponer válidamente ese acto frente a terceros, pero no lo constituye al derecho ni lo convalida. En cambio, en los sistemas de registro constitutivo, la inscripción en el mismo es un elemento esencial para la constitución o nacimiento del derecho. Antes de la registración no existe derecho real, sino simplemente personal. Es el caso del sistema argentino en materia de propiedad automotor. Existen sistemas conocidos como abstractos o sustantivos, que conllevan un factor de saneamiento de títulos y publicidad convalidatoria. La inscripción queda apartada de la causa, del contrato que dio origen a la transmisión. Estos sistemas pueden dividirse en sistemas de fe pública registral, que otorgan una fuerza convalidatoria relativa y de inscripción atributiva convalidatoria, es decir que la inscripción produce un efecto de fuerza convalidatoria absoluta. También se conoce el llamado sistema Torrens, que podríamos considerar un sistema constitutivo absoluto. Hay registros centralizados y descentralizados; facultativos y obligatorios, etc. 50
16 El sistema de la Propiedad del Automotor se basa en un Registro centralizado, único, pero desconcentrado en numerosas secciones, de naturaleza constitutiva, con técnica de inscripción y estructura real y publicidad abierta Antecedentes nacionales El Código Civil estableció un sistema para la transmisión entre vivos del dominio y constitución de los demás derechos reales ejercibles por la posesión, que se conoce como título y modo. El título es el antecedente negocial jurídico apto para transferir el dominio o derecho real (título de adquisición; justa causa), integrado instrumentalmente (forma esencial o constitutiva) con la escritura pública (art Código Civil). El modo, como anticipamos, generalmente es la tradición (577 y 3265). 32 La tradición para Vélez Sarsfield cumplía una doble función. Era un modo esencial de constitución del derecho, pero también un medio de publicidad como condición de oponibilidad a terceros. Solamente para la hipoteca adoptó el sistema de título, más inscripción registral, pero para los demás derechos reales juzgó suficiente medio de publicidad la escritura pública y la tradición o ejercicio del derecho (serv i d u m- bres). 33 No aceptó la registración por considerar que era inconveniente para el estado de desarrollo del país (ver nota 3198 in fine), pero revela que conocía los distintos sistemas, e incluso parece aconsejar un sistema de folio real (genealogía, catastro, etc). Daba cuatro razones para justificar su temperamento: en primer término, que había que analizar la experimentación en otros países; en segundo lugar, que era necesaria una magistratura especializada para no convalidar títulos viciados. También creía que podía convertirse en un entorpecimiento para el desarrollo del crédito inmobiliario por el costo de implementar un registro y proponía esperar que tuvieran mayor valor los inmuebles y finalmente denunciaba la falta de recursos humanos idóneos. También hay una crítica al sistema registral en la nota al artículo 577 del Código Civil, donde afirma que el dominio es un derecho absoluto, y no puede ser que sólo sea oponible erga omnes a partir de su inscripción. Desde 1899 hubo proyectos de modifica- 32 Art. 577: antes de la tradición de la cosa el acreedor no adquiere sobre ella ningún derecho real. (se apartó del Code y dice seguir a Freitas, V.nota, aunque en realidad éste no sólo adoptó la tradición sino también la transcripción- art.3809 Esbozo)) 3265: todos los derechos que una persona trasmite por contrato a otra persona sólo pasan al adquirente de esos derechos por la tradición, con excepción de lo que se dispone respecto a las sucesiones. 33 ver nota art. 577 supra transcripta. 51
17 ciones legislativas casi todos basados en la modalidad constitutiva hasta el Tercer Congreso Nacional de Derecho Civil Córdoba (1961), antecedente inmediato de la reforma de 1968 al art del Código Civil actual. La Ley modificó el artículo 2505 del Código Civil 34 y estableció que La adquisición o transmisión de derechos reales sobre inmuebles sólo se juzgará perfeccionada mediante la inscripción de los respectivos títulos en los registros inmobiliarios de la jurisdicción que corresponda. Esas adquisiciones o transmisiones no serán oponibles a terceros mientras no estén registradas. Casi simultáneamente se sancionó la Ley , que reglamenta el funcionamiento del Registro de la Propiedad Inmueble Principios registrales en la Ley De la mencionada ley la doctrina ha reseñado los llamados principios registrales, que consideramos de interés por su aplicación en general, al sistema de la propiedad del automotor, con las aclaraciones que en cada caso efectuaremos. 1. Rogación o instancia: significa que el Registro no procede de oficio, sino a instancia de parte interesada. 35 Hay algunas excepciones, en las que se actúa de oficio, como son la caducidad de inscripción de hipoteca y de embargos, anotaciones provisorias o los efectos de los certificados. 2. Inscripción: (es necesaria y declarativa) Especialidad (descripción inmueble, titular, monto gravamen) Tracto sucesivo (orden regular de los sucesivos titulares registrales)-encadenamiento. 38 No procede cuando hay usucapión, y está como excepción del tracto abreviado Legalidad: función calificadora del registrador (arts. 8 y 9), es decir la facultad que tiene el registro de revisar o controlar que el título reúna los requisitos legales. 34 Anterior: Los derechos reales se adquieren y se pierden, según las disposiciones de este Código relativas a los hechos o a los actos por medio de los cuales se hace la adquisición, o se causa la pérdida de ellos. 35 Ver arts. 6 y 7 Ley Ver arts. 2 y 3 Ley Ver el Cap. III Ley (Matriculación) de la Ley ver art. 1 Ley ver art. 16 Ley
18 6. Prioridad: según el tiempo u orden Presunción registral o Legitimidad (se presume veraz el asiento registral). 41 Cuando no admite prueba en contrario es fe pública registral (no está previsto en nuestro sistema). 8. Publicidad: acceso de los interesados mediante consultas, informes o certificados. 42 Deben acreditar interés legitimo 43 : Estado Nacional, Provincial o Municipalidades; Poder Judicial; abogados, escribanos, procuradores, ingenieros, agrimensores; martilleros públicos; gestores asuntos judiciales y administrativos reconocidos por el Registro y personas autorizadas. 9. Presunción de completividad o integridad (lo no registrado no perjudica a los terceros) Registración de automotores Evolución del sistema Hasta el dictado del Decreto-Ley 6582/58, la adquisición o transmisión del dominio sobre los automotores, como el de las restantes cosas muebles o inmuebles, se operaba mediante la tradición hecha al adquiriente por el enajenante con título suficiente para transferir la propiedad. 45 A partir del régimen jurídico del Automotor se produjo una importante innovación: la inscripción registral se convirtió en un elemento constitutivo del derecho de propiedad y no solo una forma moderna de darle publicidad a esta situación jurídica. 46 En materia de automotores, la primera diferencia importante con el sistema de publicidad inmobiliaria que hemos reseñado precedentemente, es que la inscripción en el registro es un requisito esencial para la adquisición del dominio, o de cualquier otro derecho real sobre un automotor. Se trata de un sistema constitutivo y no declarativo o publicitario como el de la Ley El modo más común de la adquisición del dominio es la tradición, y en materia de cosas muebles, como no se exi- 40 Ver arts. 17, 18 y 19 Ley Ver art. 22 Ley Ver arts. 22, 23 y 25 Ley Art.60 Dec.Ley 2080/80 y su modific. 44 Ver arts. 2, 20 y 22 de la Ley Conf. arts. 577, 3265, 2601, 2602 y conc. del Código Civil. 46 CNCiv., Sala B, Widler, Oscar c. Fernández, Angel O., (JA, 980-IV-572): La propiedad de un automotor sólo se acredita con la inscripción en el Registro del Automotor, esta severa regla que conjuró en su época una epidemia de robos nacionales e internacionales de dichos vehículos, trata de dar seguridad a los terceros ; ya sean contratantes con el propietario, como no contratantes. La inscripción del automotor no es sólo publicitaria, sino constitutiva ; no vale ni siquiera entre las partes si no se encuentra inscripta en el Registro (art. 1, decreto 6582/58 ratificado por ley (Disidencia del doctor Vernengo Prack. 53
19 ge la escritura pública, existe una regla o presunción establecida en el artículo 2412 del Código Civil, que indica que la posesión de buena fe, de una cosa mueble (que no haya sido robada ni perdida) permite a su poseedor rechazar la acción de reivindicación. Esta posesión de buena fe no alcanza en materia de automotores, aunque estos sean cosas muebles Carácter constitutivo El dominio de un automotor nace a partir de la inscripción en el Registro respectivo, y recién a partir de ese momento se producen los efectos de la transmisión entre las partes. Contrariamente a lo que cree la mayoría de los usuarios de automotores, el derecho de dominio de esta categoría de cosas, no nace cuando se produce la tradición, aun cuando se haya pagado el precio y se ejerzan, de hecho, todos los actos materiales sobre la cosa que pueda llevar a cabo un propietario. 48 La naturaleza constitutiva del sistema registral en materia de automotores implica que la inscripción no sólo hace oponible el domino frente a terceros, como sucede con los inmuebles, sino que, recién a partir de la registración, es cuando se producen efectos, incluso entre las partes. 49 El artículo 1º del régimen jurídico del Automotor dice: la transmisión del dominio de los automotores sólo pro - ducirá efectos entre las partes y con re - lación a terceros, desde la fecha de su inscripción en el registro Nacional de la Propiedad del Automotor. El artículo 2º agrega:... la inscripción de buena fe de un automotor en el Re - gistro, confiere al titular de la misma, la propiedad del vehículo y podrá re - peler cualquier acción de reivindica - ción, si el automotor no hubiese sido hurtado o robado. 47 CNCiv., Sala F, , Varela, Aurora c. Berrín, Norberto J., (JA, 979-IV-52): Los automotores afectados al sistema del Registro Nacional de la Propiedad del Automotor están fuera del régimen general de las cosas muebles previsto por el art. 2412, Cód. Civil ídem: CNCiv., sala F, , La Nación, Cia de seguros c. Paludi, Ricardo O. yu otro, (LA LEY, 1979-B, JA, 979- II-572). Ver además nuestro Régimen jurídico del Automotor, capítulo XVII. 48 C5aCC Córdoba, , Martínez, Sixto c. Molina, Martín A. y otro, JA, 981-I-348: La inscripción del automotor en el Registro tiene carácter constitutivo, lo que equivale a expresar que mientras no se efectúa, no se produce la adquisición del dominio, sin que tenga trascendencia que el comprador haya o no recibido efectivamente la posesión del automóvil ; CApel. Junín, Vargas, Omar y otro c. Elena, Alfredo, DJBA, ): No puede argumentarse que debido al pago que hiciera el demandado de la totalidad del precio del camión, ha adquirido la propiedad total de este puesto que, para que se hubiere operado la modificación dominial en su favor, en el supuesto en que los hechos extintivos a que alude se hubieren concretado, es necesario cumplir aun entre partes, con el requisito de la inscripción dominial en el Registro de la Propiedad, de lo contrario no se concreta modificación de derecho real alguno (Disidencia del doctor Venini). 49 Art. 1 Decreto ley 6582/58 ratificado por Ley modificado por Ley
20 La inscripción en el registro es el modo de adquirir el dominio. A semejanza del sistema germánico de inscripción inmobiliaria, la propiedad del automotor sólo se adquiere cuando se inscribe en el registro la inscripción inicial o una transferencia de dominio. 50 En nuestro sistema no se inscriben títulos, sino acuerdos transmisivos. Los títulos los otorga el Registro Carácter abstracto Una característica del sistema registral en materia de automotores, que no siempre es debidamente advertida, es su naturaleza abstracta. Ello significa que la inscripción en el Registro, ya sea en forma inicial o cualquier mutación posterior, tienen efectos jurídicos per se, con independencia de la causa o negocio jurídico que los precedió. Para decirlo más claramente, una persona no adquiere el derecho real de dominio porque realizó un contrato de compraventa del automotor, sino porque inscribió la transferencia en el Registro correspondiente. 51 Es el instrumento denominado Solicitud-Tipo el único que valdrá como referencia para acreditar la existencia del derecho real, con total independencia (abstracción) de los otros instrumentos, públicos o privados, que sirvan de soporte documental a la compraventa (boletos de compraventa, los denominados acuerdos sobre responsabilidad civil, etc.). Es decir que existe un negocio jurídico base, que es la causa mediata de la adquisición del dominio del automotor (compraventa, permuta, donación, sucesión mortis causa, etc.), que produce efectos jurídicos antes y después de la inscripción registral (por ejemplo, en materia de vicios redhibitorios), pero la adquisición del derecho real sólo se produce por la inscripción registral, con independencia de las circunstancias que hayan rodeado al negocio jurídico base. La causa inmediata de mi título sobre el automotor es la inscripción CApel. CC Santa Fe, sala III, Romero, Oscar D. c. Darras, Horacio, (Z, ): Conforme al art. 1 decreto_ley (Adla, XVIII_A, 1079), y sus modificaciones, la transmisión del dominio de los automotores deberá formalizarse por instrumento público o privado y sólo producirá efectos entre las partes y con relación a terceros desde la fecha de su inscripción en el Registro de Propiedad Automotor, y, la mencionada norma legal es constitutiva del dominio por cuanto resulta un requisito indispensable, aun entre partes, para que se opere la transferencia del derecho real, y que se suma a la tradición. 51 CSJN, ), Clama S.A. c/ Buenos Aires, Provincia de y otro s/ cobro de pesos (El Dial desde la creación del Registro Nacional de la Propiedad del Automotor se implantó un sistema registral constitutivo, de manera que antes de la inscripción no se constituye ni transmite el derecho real (art. 1 del decreto-ley 6582/58). El instrumento público o privado sirve de título a la transmisión de la propiedad y es plenamente válido -aunque no esté inscripto- como contrato que hace nacer entre las partes derechos personales, pero es insuficiente para transferir el dominio. 52 Cf.: Borella, ob.cit
PRESCRIPCIÓN ADQUISITIVA DE AUTOMOTORES Villegas Luciana Abogada Tutor: Dr. Eugenio Rojas Molina Universidad Abierta Interamericana Facultad de Derecho Julio 2006, Castelar 1 Resumen. A través de este

References: Resolución 
 artículo 5
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 7
 artículo 2
 artículo 577
in fine
 artículo 577
 artículo 2505
 artículo 2412
 artículo 1
 artículo 2