Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/AS/civil/C0-2019/as201920132.html
Timestamp: 2019-11-20 02:11:03+00:00

Document:
as201920132
Auto Supremo: 132/2019
Expediente: SC – 75 – 18 - S
Partes: Carlos Tarabillo Añez y otra c/ Silvia Mamani Condori.
VISTOS: El recurso de casación cursante de fs. 892 a 906, interpuesto por Carlos Tarabillo Añez y Mario Enrique Tarabillo Paz a través de su apoderado Jorge Patricio Olea Tejada contra el Auto de Vista Nº 121/2018 de 24 de abril, cursante de fs. 857 a 859 vta., pronunciado por la Sala Civil, Familia, Niñez y Adolescencia, Violencia Intrafamiliar o Doméstica y Pública Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, dentro el proceso de reivindicación y otros, seguido por los recurrentes contra Silvia Mamani Condori; el Auto de concesión de fs. 909; Auto Supremo de Admisión Nº 555/2018 – RA, cursante de fs. 916 a 917 vta.; los antecedentes del proceso; y:
1. Carlos Tarabillo Añez y Dorys Elddy Paz Limpias de Tarabillo, mediante memorial cursante de fs. 24 a 25 vta., plantearon demanda de reivindicación, acción negatoria, mejor derecho de propiedad, desocupación y entrega de inmueble, pago de daños y perjuicios contra Silvia Mamani Condori, arguyendo que en su calidad de propietarios entregaron a la demandada un lote de terreno en calidad de ocupante a título gratuito, es decir casera el año 2001, por intermedio de Fidel Suárez Menacho y a solicitud de Efrén Pesoa Ramírez pastor de la Iglesia Evangélica, en consideración a que no tenía donde vivir comprometiéndose a entregarlo cuando se lo soliciten e incluso se elaboró un documento que ella se habría comprometido a firmar, empero no faltó el diligente abogado que le dio la idea de permanecer en el terreno.
Citada la demandada contestó de manera negativa y reconvino por usucapión decenal, cursante de fs. 60 a 61 vta.
2. El Juez Público en lo Civil y Comercial Nº 13 de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, pronunció Sentencia Nº 42/2016 del 28 de noviembre, cursante de fs. 790 a 794, declarando IMPROBADA la demanda principal de reivindicación, acción negatoria, mejor derecho de propiedad, desocupación y entrega de inmueble y pago de daños y perjuicios, PROBADA la demanda reconvencional de usucapión decenal interpuesta por Silvia Mamani Condori, declarándola judicialmente propietaria del bien inmueble ubicado en la U.V. 30, Mz. 54, Zona Sud Oeste con una superficie de 334,27 m2, cuyas medidas y colindancias son las siguientes: al norte, colinda con calle Pampa Grande y mide 21,52 m; al sur, colinda con Carlos Hoyos, y mide 24,89 m.; al este colinda con calle Piraimiri y mide 10,9 m.; y al oeste, colinda con Katya Maturana y mide 13,22 m. Declarando a la demandada propietaria de las mejoras introducidas en el mismo, conforme disponen los arts. 87, 110, 138 y 1492 del Código Civil. Se ordenó la inscripción del derecho propietario a favor de la demandada, en la Oficina de Derechos Reales conforme disponen los arts. 1540 inc. 13) y 1546 del sustantivo civil para que sirva de suficiente título de propiedad, tanto del lote de terreno como de las mejoras existentes. Se salvan del alcance de la Sentencia las áreas verdes municipales y aquellas zonas destinadas a planificación del área urbana de la ciudad.
3. Resolución de primera instancia que fue recurrido en apelación por los demandantes Carlos Tarabillo Añez y Mario Enrique Tarabillo Paz, mereciendo el Auto de Vista Nº 121/2018 de 24 de abril, cursante de fs. 857 a 859 vta., que CONFIRMA totalmente la Sentencia 42/2016 de 28 de noviembre, sin costas. Bajo los siguientes argumentos:
El Tribunal Ad quem arguyó respecto a la falta de valoración probatoria de los comprobantes de pago de impuestos, aclaración de superficie y demás documentación del derecho propietario del actor como fundamento para iniciar la acción reivindicatoria, siendo que existe una excepción a la regla cuando se produce la adquisición de la propiedad mediante usucapión, lo que ocurrió en el presente caso. En lo referido a la errónea valoración de la carta notariada de fs. 9, si bien la misma se encuentra notariada y dirigida a la demandada para que esta desocupe el inmueble, empero, dicha misiva no tiene constancia de entrega a Silvia Mamani Condori, por lo que carece de eficacia. Lo mismo acontece en el “contrato casero del inmueble”, cursante de fs. 14 a 16, que no cuenta con la firma de la demandada y respecto al contrato de fs. 19 y vta., el mismo no tiene relación alguna con la demandada. Por otra, se consideró el acta de fs. 28, literal que fue contrastada con los demás medios de prueba ofrecidas. En cuanto a la falta de ofrecimiento y ratificación de las pruebas de fs. 279, 280, 302, 311, 319 a “232”, 355, 356, 582, 583 y 665, no existe constancia del reclamo efectuado en su oportunidad procesal.
De los agravios expuestos por los demandantes Carlos Tarabillo Añez y Mario Enrique Tarabillo Paz a través de su representante legal, Jorge Patricio Olea Tejada, se extraen de manera ordenada y en calidad de resumen, los siguientes:
1. Acusaron con relación al acápite IV del Auto de Vista recurrido en su punto 1, indicando que de fs. 857 a 859 vta., no hay ningún análisis, violentándose los arts. 134 y 145 del Código Procesal Civil, que obliga a fundamentar las resoluciones emitidas y valorar todas y cada una de las pruebas, no estándo permitido referirse a las mismas en forma genérica, causándoles agravios tal omisión.
2. Con referencia al acápite IV, en el punto 2 del Auto de Vista Nº 121/2018, respecto a su acusación en apelación sobre la falta de valoración probatoria de los comprobantes de pago de impuestos, aclaración de superficie y demás documentos que acreditan su derecho propietario como fundamento para su acción reivindicatoria, el Tribunal de Alzada procedió a citar el art. 1454 del Código Civil, indicando que la excepción consiste en la existencia del trámite de usucapión invocada por la demandada, interpretando erróneamente la norma citada. Además al estar registrado su derecho de propiedad en Derechos Reales, se han vulnerado los arts. 1538, 1542 y 1534 todos del compilado sustantivo civil.
3. Arguyeron que el Tribunal Ad quem al igual que el inferior en grado, ignoraron por completo las pruebas de cargo, violentando el art. 180 de la Constitución Política del Estado, en su vertiente verdad material y art. 145 del Código Procesal Civil, habiendo incurrido en violación, interpretación errónea y por ende en aplicación indebida de la ley, error de derecho y de hecho en la apreciación de las siguientes pruebas:
a) No consideraron los comprobantes de pago de impuestos del terreno visibles de fs. 1 a 6, que demuestran que pagaron impuestos porque son únicos propietarios.
b) No consideraron el documento sobre la aclaración de superficie con firmas reconocidas de fs. 7 a 8, aclaración efectuada para registrar su derecho de propiedad.
c) La carta notariada de 15 de marzo de 2016, cursante de fs. 9, dirigida a Silvia Mamani Condori, solicitando la entrega del lote y que no realice mejoras, ingresando a petición del pastor de su iglesia, está carta denota que la posesión de la usucapiente no fue pacífica sino hostil, razón por la cual se le pidió la entrega. Además de la existencia de un contrato firmado por la persona que le entregó el lote de terreno para que viva y lo cuide, cursante de fs. 15 a 16, sin llevar la firma de la demandada y el documento de fs. 19 y vta., ambos contratos tienen relación sobre cómo se ingresó al lote de terreno. También se debe considerar el Acta Notarial de fs. 28 y fotos donde se evidencia que la demandada no vive en el terreno.
d) No se consideraron los documentos de fs. 57 a 58, que consiste en la demanda iniciada por Silvia Mamani Condori, en la cual miente diciendo que está en forma pacífica en el terreno cuando había cartas notariadas y documentos, que demuestran lo contrario.
e) No consideraron el testimonio de los actuados judiciales del Juzgado Sexto de Partido (en ese entonces) donde fue anulada la Escritura 56/1994 y Poder 259/93, documentos con los que se transfirió el terreno de mayor superficie dentro del cual está el terreno base de la Litis, cursante de fs. 69 a 107.
f) Tampoco consideraron los documentos originales de Carlos Tarabillo Añez, cursante fs. 104 a 133, que son prueba fehaciente de su derecho de propietario.
g) No se compulsaron las literales de fs. 159 a 275, consistentes en un proceso ordinario entre la Constructora Ingenbol contra Carlos Tarabillo Añez, proceso que reconoció su derecho propietario y del cual se desprendió el lote que ostenta ilegalmente la demandada.
h) Reclamaron que no consideraron el memorial presentado por los recurrentes de fs. 539 a 540 en el Juzgado Tercero de Partido en lo Civil, dentro del proceso iniciado por Silvia Mamani en el que indicaba desconocer el paradero de los demandados, cuando ya estaban litigando documentos que fueron sustraídos por Silvia Mamani.
i) Pese haberse ofrecido como prueba bajo juramento de reciente obtención por memoriales de fs. 547 y 580 se entregaron el pago de impuestos de la gestión 2011 a nombre de Carlos Tarabillo Añez, pero no se dieron cuenta que no estaba respaldado por el acta de juramento.
j) Ignoraron los documentos de fs. 592 a 593, ofrecidos mediante memorial, cursante a fs. 594, consistentes en dos contratos de cuidantes del mismo lote obejto de litigio, ambos de fecha 9 de marzo de 2001, en el cual interviene Fidel Suárez Menacho, que fue la persona que llevó a la demandada Silvia Mamani Condori a vivir en dicho lote. Esos documentos demuestran por sí solos que la demandada miente, y no tiene derecho a usucapir.
k) Tampoco consideraron ni valoraron las pruebas de fs. 605 a 606.
l) No consideraron las certificaciones de fs. 604, 605 y 629 con los cuales se demuestra que el nombre de Pedro Donatto Vilmar mencionado en la Sentencia fue un error de arrastre de Derechos Reales, no atribuible al recurrente.
m) Soslayaron las pruebas de fs. 630 a 637 que hacen a la tradición del lote de terreno y siendo inadmisible que tantos documentos demuestran el derecho de propiedad que hayan sido ignorados por el Tribunal de alzada.
n) No valoraron las pruebas de fs. 673 a 684, con los cuales se demuestra quien es el propietario del terreno.
o) No consideraron el documento alodial de Derechos Reales, cursante de fs. 690, de donde se evidencia que no aparece ya el nombre de Pedro Donatto Vilmar y que ha sido corregido el error en Derechos Reales.
p) No consideraron el plano de fs. 695 a nombre de Carlos Tarabillo Añez y no fue valorado.
q) Ignoraron las pruebas de fs. 727 a 733.
r) No consideraron el alodial de fs. 736 y 748, donde consigna el nombre de Carlos Tarabillo Añez como único y legítimo propietario del lote de terreno.
s) Tampoco consideraron las pruebas de fs. 751 a 758 que importan el derecho de propiedad.
4.- Manifestaron que el Auto de Vista procedió a compulsar las pruebas de descargo siendo las siguientes:
a) Se consideró las pruebas de descardo de fotocopias de los testigos de contrario, lo cierto es que las fotocopias simples de cédulas de identidad no prueban nada.
b) Valoraron el certificado de la Junta Vecinal de fs. 279, sin que hubiera sido ofrecido o ratificado dentro del periodo de prueba, teniendo la demandada 5 días para ofrecer y ratificar su prueba y no lo hizo, el memorial de fs. 325 solo ofrece prueba testifical y no documental, ni otras. El Tribunal Ad quem debió observar porque no se puede considerar una prueba que no cumple con el voto de la ley, aunque no hubiesen observado, primero se debieron revisar si hay nulidades.
c) La lista de firmas de los vecinos está fuera de término y no debió ser considerado, debido a que no está judicializada como establece el procedimiento, que no fue ordenado por el Juez y tampoco consta el Acta de Juramento, violentando el art. 145 del Código Procesal Civil.
d) La certificación del párroco no es prueba a considerar porque debió responder con oficio emanado del juzgado, por lo que se violentó el art. 145 del Código Procesal Civil.
e) El certificado de fs. 302, no debió considerarse por cuanto no fue reconocido tampoco incorporado al expediente como corresponde procesalmente, vulnerando el art. 145 del Código Procesal Civil.
f) El certificado del Gobierno Municipal, además de manifestar que Silvia Mamani estaba habitando el lote, indica claramente que se encuentra registrado a nombre de la Empresa Constructora. Está claro que falsificaron el poder y los documentos de Carlos Tarabillo Añez.
5.- Denunciaron que no se consideraron todas las pruebas de la parte demandada, quien no ofreció ni ratificó la prueba documental de fs. 279, 280, 28, 302, 311, 319 a 232, 355, 356, 582, 583 y 665, por cuanto fue notificada con el Auto que traba la litis el 19 de agosto de 2013, cursante de fs. 316 y su memorial de ofrecimiento de prueba testifical presentado el 23 de agosto de 2013, pero solo con la prueba testifical como se nota en fs. 325.
6.- Indicaron con relación al acápite IV punto 3 del Auto de Vista, en referencia a la Carta Notariada de fs. 9, sostiene que no fue recepcionada por la demanda como es lógico pensar que no la firmaría, por ello el Notario de Fe Pública, colocó “pasó ante mí” y da fé, siendo que no es la primera vez que rehúsa firmar por lo que se deduce que nunca rechazó la misma. Por otra, en el contrato de fs. 14 a 16, el pastor Fidel Suárez Menacho firmó el documento quien se encontraba inicialmente en el terreno y la demandada demuestra que no tuvo la posesión pacífica del terreno y finalmente se mencionan las pruebas de fs. 279, 280, 281 y 311 pero se olvidan que la certificación de fs. 311, es referente al Código Catastral que está a nombre de la Empresa Constructora. Las certificaciones de fs. 179 y listas de firmas de fs. 280 son todos hermanos de su iglesia, siendo que esta prueba no se presentó dentro del plazo previsto con base al juramento de reciente obtención, violentando el art. 145 de Código Procesal Civil.
7.- Señalaron con referencia al acápite IV, punto 5 del Auto de Vista que el Tribunal Ad quem, sostuvo que no se habría observado la falta de ofrecimiento de pruebas y ratificación de fs. 279, 280, 302, 311, 232, 355, 582, 583 y 665, de parte del recurrente, cuando aquello es falso, debido a que se reclamó sobre los errores procesales y convalidación de actos ilegales además de solicitar saneamiento procesal e incluso el juez tiene la obligación de sanear el proceso antes de pronunciar Sentencia, habiéndose violentado el art. 5 del Código Procesal Civil faltando a la verdad material.
8.- Arguyeron en el punto 6, sobre el instituto jurídico de la usucapión, haciendo referencia al Auto Supremo Nº 986/2015 de 28 de octubre, que trata sobre el modo de adquirir la propiedad, e indica finalmente que la Sra. Mamani nunca tuvo la posesión pacífica del terreno y ello se demostró durante todo el proceso.
9.- Acusaron que el Auto de Vista violenta el debido proceso, así manifiesta en el punto 7, para lo cual cita las Sentencias Constitucionales Plurinacionales Nros. 0412/2017-S1 de 12 de mayo, 0731/2014 de 10 de abril, 1093/2012 de 5 de septiembre, 0112/2010-R de 10 de mayo, 0752/2002-R de 25 de junio, entre otras. Para señalar que el inferior en grado y el Tribunal de alzada no pronunciaron un fallo motivado y acorde a los datos del proceso existiendo total ausencia de motivación y fundamentación en el Auto de Vista recurrido.
10.- Denunciaron la falta de congruencia y fundamentación del Auto de Vista en el punto 8, siendo que está huérfano de congruencia con relación a la Sentencia de primer grado y lo que es peor, hay una falta de apego a la verdad material de las pruebas aportadas de la parte demandante. Asimismo indican que el Auto de Vista carece de total falta de fundamentación y ello importa caer en la incongruencia del Auto pronunciado y la Sentencia. Hace mención a las SSCC 1302/2015-S2 de 13 de noviembre y 1083/2014 de 10 de junio. También hacen alusión a la demanda reconvencional que alegan es un maremágnum de cosas mal dichas, que traen consigo una nebulosa de peticiones, y estas vienen a incidir en una sentencia infundada, reñida con la verdad material de las pruebas aportadas y cuya inseguridad jurídica al cual consideran estar sometidos.
11.- Alegaron en el punto 9, sobre la falta de fundamentación del Auto de Vista que se recurre desde el Tribunal Supremo de Justicia, haciendo alusión al Auto Supremo Nº 229/2016 de 15 de marzo, que refiere las Sentencias Constitucionales Nros. 0012/2006-R de 4 de enero, 2023/2010-R de 9 de noviembre, 0903/2012 de 22 de agosto, 0075/2016-S3 de 8 de enero. Indica que el Auto de Vista recurrido carece de fundamentación jurídica porque apoya en supuestos y chismes, en vez de revisar los documentos en el proceso, que dicen otra cosa diferente. Además la Sentencia contiene imprecisiones, contradicciones e interpreta y copia textualmente lo expresado en la defectuosa demanda, debiendo circunscribirse a los aspectos apelados como señala el art. 236 del Código Procesal Civil, norma que violentó el Auto de Vista.
12.- Arguyeron en el punto 10 bajo el título de actuaciones amañadas que debió corregir el Tribunal de Alzada, sobre la notificación con la Sentencia, señalando que debió haber sido notificado en su domicilio real para no dejarlos en indefensión garantizando el debido proceso, a la defensa y una justicia plural, oportuna, transparente y sin dilación como señala el art. 115.II de la Constitución Política del Estado, por lo que al notificarles el 9 de enero de 2017, les sometieron a indefensión.
Solicitaron casar el Auto de Vista recurrido y deliberando en el fondo declaren probada la demanda principal e improbada la demanda reconvencional.
Contestación al recurso de parte de Silvia Mamani Condori.
Refiere sobre la notificación realizada con la Sentencia que fue objeto de nulidad mediante decreto de 2 de febrero de 2017, que dejó sin efecto la diligencia de fs. 795, sólo en cuanto a la demandante Elddy Paz Limpias de Tarabillo, por lo que indico que la parte del inmueble correspondiente a Carlos Tarabillo Añez se encuentra ejecutoriada. Sostuvo también que el recurso de apelación interpuesto, lo hicieron en su calidad de sucesores de Dorys Elddy Paz Limpias de Tarabillo, siendo que el Tribunal de alzada confirmó totalmente la Sentencia emitida por el Juez de instancia que realizó una valoración cabal y precisa de lo demostrado y probado dentro del proceso. Por lo que en virtud de lo analizado y valorado pide se sirva declarar infundado el recurso de casación con costas.
III.1. Usucapión decenal.
Respecto a la usucapión decenal el Auto Supremo Nº 1061/2017 de 5 de octubre, ha determinado: “Para el caso de auto corresponde referirnos de manera específica a la usucapión decenal o extraordinaria para cuyo entendimiento debemos citar lo orientado en el Auto Supremo Nº 986/2015 de 28 de octubre, que al respecto señaló: “ …el art. 110 del CC., de manera general refiere: “ la Propiedad se adquiere por ocupación, por accesión, por usucapión…” asimismo en cuanto al tema de la usucapión el art. 138 del mismo cuerpo Sustantivo Civil refiere: “ La propiedad de un bien inmueble se adquiere también por solo la posesión continuada durante diez años.” acudiendo a la doctrina podemos citar a Carlos Morales Guillem, quien en su obra Código Civil, Comentado y Concordado en cuanto al tema de la usucapión refiere: “La usucapión es la prescripción adquisitiva del régimen anterior, o modo de adquirir la propiedad de una cosa por la posesión de la misma, durante un tiempo prolongado.” De todo lo referido se puede advertir que el elemento esencial en este tipo de acción es la posesión, criterio que se encuentra en consonancia con el aforismo "sine possesione usucapio contingere non potest" el cual significa "sin la posesión no puede tener lugar usucapión alguna", el art. 87 del citado Código, señala que la posesión consiste en el poder de hecho ejercido sobre una cosa mediante actos que denotan la intención de tener sobre ella el derecho de propiedad, empero, a través de la doctrina y la jurisprudencia se ha establecido que para la procedencia de la posesión es necesario entre otros la existencia de dos elementos constitutivos, uno objetivo, el otro subjetivo: a) el corpus possessionis, es decir, el poder de hecho del sujeto sobre la cosa, el elemento material de la posesión, b) el ánimus possidendi o intención de actuar por su propia cuenta o de alegar para sí un derecho real sobre la cosa.
De lo que se concluye, que la posesión está integrada por dos elementos el corpus y el ánimus (objetivo y subjetivo), al respecto Ihering citado por Néstor Jorge Musto nos indica “…la determinación del elemento corpus depende fundamentalmente de la naturaleza de las cosas y de la forma habitual u ordinaria en que el dueño se comporta frente a ellas, según su especie y según el destino económico que cumplan (…), y lo mismo ocurre con los inmuebles que pueden estar defendidos por obstáculos materiales o, por el contrario, estar abiertos y libres, de modo que no se trata de posibilidades físicas sobre las cosas y de exclusión, también física, de injerencias de extraños, sino más bien de las invisibles barreras creadas por el orden jurídico que hacen posible el uso económico de las cosas, en orden a la satisfacción de las necesidades humanas”. En cambio respecto del ánimus, indica que se requiere de la presencia, en el sujeto, de una voluntad determinada, de tratar la cosa como si le perteneciera, como si fuera dueño. Al respecto Savigny, a tiempo de desarrollar la teoría subjetiva de la posesión, sostuvo que la misma se distingue de la mera tenencia por el hecho de que consta no solo del dominio físico sobre el objeto (o corpus) sino también de la voluntad de comportarse en cuanto a ese objeto como dueño y propietario (animus domini o “intención de tratar como propia la cosa que debe formar el objeto de la posesión”). A partir de esa postulación se conoce y acepta que la posesión supone la existencia de dos elementos que la componen: el corpus y el ánimus, referidos a la relación de hecho del hombre con las cosas y su provecho material sin dependencia o subordinación a otra voluntad.”.
Por otra parte de manera más amplia a través del Auto Supremo Nº 142/2015 de 06 de marzo, se ha orientado que: “…corresponde señalar que el art. 138 del Código Civil refiere que “La propiedad de un bien inmueble se adquiere también por sólo la posesión continuada durante diez años”. Respecto a lo anterior la doctrina y la jurisprudencia se encargaron de establecer en primer lugar qué debe entenderse por posesión y los elementos que esta debe reunir, es decir el ánimus y el corpus, y en segundo lugar los caracteres o requisitos que debe reunir la posesión para que ésta sea útil a efectos de lograr la usucapión, en ese sentido, de una interpretación lógica y sistemática de las normas contenidas en los arts. 135 y 137 del Código Civil, se desprende que la posesión útil para fundar la usucapión debe ser: continua e ininterrumpida, pública, y pacífica.
Con relación a los requisitos o caracteres mencionados debemos referir que éste Tribunal Supremo mediante línea jurisprudencial consolidada en sus diferentes Autos Supremos, ha razonado que:
1) La posesión continua, supone que la misma ha sido ejercida de manera sucesiva y permanente; en sentido contrario la discontinuidad conlleva la suspensión, interrupción o pérdida de la posesión.
En relación a lo anterior, Planiol, citado en la obra “Tratado de Los Derechos Reales” de Arturo Alessandri R. y otros, hace referencia a dos tipos de interrupción de la prescripción: 1) La interrupción natural de la prescripción, que está ligada a la pérdida o interrupción material de la posesión y en los casos en que dicha pérdida genera efectos interruptivos de la prescripción. 2) La interrupción civil de la prescripción, que está relacionada a la actividad desplegada del que se pretende verdadero dueño de la cosa, que sale de su pasividad y expresa, ante el poseedor y por medios legales, su inequívoca intención de no abandonar el derecho de propiedad que afirma tener, oponiéndose a la posesión de aquél.
No obstante, para que opere la interrupción civil de la prescripción adquisitiva, quien considere tener derecho de dominio sobre el bien debe accionar judicialmente sobre el poseedor, a efectos de hacer valer respecto a él el derecho que pretende, oponiéndose a la posesión que aquel ejerce. El art. 1503 del Código Civil expresa que: "I.La prescripción se interrumpe por una demanda judicial, un decreto o un acto de embargo notificados a quien se quiere impedir que prescriba, aunque el Juez sea incompetente". Cuando la norma alude al término demanda, debemos entender que en un sentido amplio hace referencia a todas aquellas peticiones judiciales que importen una manifestación de la voluntad de mantener vivo su derecho, es decir que de manera inequívoca demuestren la intención de no permanecer en inactividad o silencio respecto a su derecho. Resultando que para que ese acto sea efectivo se requiere que el mismo: 1) debe ser deducido ante un órgano jurisdiccional; 2) debe demostrar inequívocamente la voluntad de ejercer su derecho de propiedad deduciendo oposición a la posesión del poseedor; y 3) debe ser notificado a quien se quiere impedir que prescriba.
Establecidos esos aspectos generales, corresponde precisar que, no toda acción o controversia judicial genera el efecto interruptivo de la prescripción adquisitiva, sino sólo aquellas que conlleven los tres requisitos enunciados, y siempre que a través de aquella se demuestre de manera inequívoca la intención de oponerse a la posesión, pues, pueden existir múltiples pretensiones relativas a otros aspectos que si bien evidencian litigiosidad entre partes, empero no interrumpen la posesión, toda vez que para que esto suceda la pretensión opuesta al poseedor inequívocamente debe estar orientada y dirigida a repulsar la posesión.
2) La posesión pública, en términos generales es aquella que se ejerce frente a la sociedad, es decir, aquella en la que los actos del poseedor se realizan de forma no clandestina u oculta, que por el contrario el corpus y el animus se manifiestan públicamente.
La posesión clandestina es aquella que se opone a la posesión pública. En otras palabras es clandestina la posesión que se ejerce ocultándola a quienes tienen derecho para oponerse a ella. No es necesario que se oculte a todos, basta con que se oculte a la persona que tiene derecho a oponerse a ella. La clandestinidad es un vicio de carácter temporal, porque este vicio cesa desde que el poseedor deja de ocultarla a las personas que tienen derecho a oponerse a ella.
3) Sobre la posesión pacífica o no violenta, entendida por la doctrina como aquella que está exenta de violencia física y moral. Este requisito implica que no haya mediado violencia para adquirirla o mantenerla, significa que el poder de hecho ejercido sobre la cosa no se mantenga por la fuerza o violencia. La pacificidad equivale al mantenimiento de la posesión sin necesidad del uso de una violencia indebida durante todo el tiempo invocado para efectos de la prescripción. Por tanto, aun habiendo sido obtenida violentamente (violencia inicial), pasa a haber posesión pacífica una vez que cesa la violencia. En ese sentido se expresa el art. 135 del Código Civil; de lo que se trata es que el derecho no puede admitir un estado de hecho violento sobre el cual se pretenda fundar un derecho.
En ese marco, como sostiene el Autor peruano Moisés Arata Solís, este requisito debe entenderse dentro de ciertos límites, pues su aplicación extensiva implicaría que nadie pueda ganar la propiedad por usucapión, si es que antes no ha adquirido la posesión por medio de una entrega voluntaria.
Por otro lado si la posesión pacífica fuese aquella que no lesiona la situación jurídica de otra persona, entonces la usucapión no tendría objeto. Por la misma razón, la posesión pacífica no significa que ésta sea incontrovertida, ya que este requisito no se encuentra previsto en la norma. En otras palabras las discusiones que se susciten en relación a la titularidad de la propiedad, por ejemplo, no alteran el hecho pacífico de la posesión, incluso una acción reivindicatoria o cualquier otra acción de tutela de la posesión, lo que logran es interrumpir la usucapión, pero no eliminan la posesión pacifica ni la tornan violenta. Pacifica posesión no es sinónimo de no controversia, como erradamente se entiende, puede controvertirse sobre la validez de títulos, sobre el derecho de propiedad o incluso sobre la posesión misma y ello no significa que la posesión sea considerada violenta o no pacífica porque, como se señaló la pacífica posesión es aquella que se mantiene en ausencia de violencia, aspecto que así se entiende de manera uniforme por la doctrina especializada.”
En mérito al recurso de casación interpuesto, corresponde absolver los agravios planteados:
1.- En relación al acápite IV del Auto de Vista recurrido en su punto 1 indica que de fs. 857 a 859 vta., no hay ningún análisis, violentándose los arts. 134 y 145 del Código Procesal Civil, que obliga a fundamentar las resoluciones emitidas y valorar todas y cada una de las pruebas, no estando permitido referirse a la misma en forma genérica causándoles agravios tal omisión.
Corresponde señalar que en el punto 1 del Auto de Vista recurrido se mencionan en cuanto a la acción reivindicatoria y al proceso de usucapión los Autos Supremos Nros. 756/2014 de 12 de diciembre, 24/2012 de 27 de febrero, 257/2013 de 23 de mayo y 182/2016 de 3 de marzo, como una manera de contar con el marco doctrinal y jurisprudencial referido a resolver la presente causa, donde se exponen los razonamientos a efectos de otorgar las pretensiones de las partes siendo importante en una resolución a efectos de tener establecidas las razones jurisprudenciales para llegar a la decisión.
Por otra parte, no siendo obligatorio que en el acápite IV del Auto de Vista se efectúe la valoración de todas y cada una de las pruebas, en este contexto, no han vulnerado los arts. 134 y 145 del Código Procesal Civil, siendo que se trata de una parte de los fundamentos de la resolución que tiene su complemento en el resto de los numerales del Auto de Vista, donde se ha procedido a la valoración de los medios probatorios y en otros numerales de la resolución analizada. Tomando en cuenta que el recurrente se circunscribe en su agravio al numeral 1 del acápite IV del Auto de Vista, esta no cuenta con el sustento legal.
2.- Con referencia al acápite IV, en el punto 2 del Auto de Vista Nº 121/2018, cuya acusación trata sobre la falta de valoración probatoria de los comprobantes de pago de impuestos, aclaración de superficie y demás documentos que acreditan su derecho propietario, empero el fundamento del Tribunal de alzada se circunscribe en citar el art. 1454 del Código Civil, indicando la excepción consistente en la existencia de la reconvención de usucapión, que concluye con otorgar la usucapión decenal favorable a la demandada, y que no se sabe de dónde emerge su derecho, generándose una interpretación erróneamente del art. 1454 del Código Civil. Además al estar registrado su derecho de propiedad en la Oficina de Derechos Reales, se han vulnerado los arts. 1538, 1542 y 1534 todos del sustantivo civil.
En la presente causa se cuenta con una demanda de reivindicación, acción negatoria, mejor derecho propietario, desocupación y entrega de inmueble y pago de daños y perjuicios cursante de fs. 24 a 25 vta., por su parte, la demandada contesta y reconviene por usucapión decenal de fs. 60 a 61 vta., admitida por decreto de 27 de mayo de 2011 en fs. 63, siendo que el demandante contesta a la demanda reconvencional negando en todos sus extremos de fs. 155 a 157, trabándose la relación procesal mediante Auto de 29 de abril de 2013 de fs. 315. Por lo que, el proceso en la fase de postulación se han concretado las pretensiones de las partes estableciéndose la relación procesal, calificando el proceso y fijando los puntos de hecho a probar para cada una de las partes intervinientes.
Con relación al agravio que señala respecto al punto 2 del Auto de Vista indicando que hubo una errónea interpretación del art. 1454 de Código Civil, al respecto se puntualiza conforme se tiene plasmado en el punto 1 del acápite IV de la resolución recurrida en casación que primero se explica jurisprudencialmente sobre la reivindicación y la usucapión mencionando varios Autos Supremos entre estos los Nros. 756/2014 de diciembre, 24/2012 de 27 de febrero, 257/2013 de 23 de mayo, 182/2016 de 3 de marzo, referidos a la decisión a tomar en el fondo de la presente causa, donde se efectúa la explicación en función del entendimiento del art. 1454 del Código Civil, que implica que el propietario puede demandar reivindicación de la cosa en cualquier momento, excepto cuando se haya operado la usucapión y estando planteada tal acción se toma en cuenta el efecto declarativo del fallo que acoge la usucapión, en cuyo mérito el efecto adquisitivo se retrotrae al momento en que se operó la usucapión, quitando la titularidad al propietario usucapido.
En ese sentido, que el Tribunal Ad quem explica sobre la acción reivindicatoria con relación a la demanda reconvencional de usucapión, al haberse declarado probada la usucapión señala que no es necesario ingresar a considerar la demanda de reivindicación, pese a la existencia de derecho propietario de parte del demandante, que fue extinguido por efecto de la usucapión.
Por lo que, del análisis efectuado no se percibe que el Ad quem haya desconocido los documentos de propiedad del demandante y por otra tampoco se ha vulnerado los arts. 1538, 1542 y 1534 del Código Civil, ya que se tratan del registro de propiedad del demandante, empero tal como se ha explicado al haberse declarado la usucapión decenal tiene su consecuencia con el registro de propiedad que dispuso el A quo, no tratándose de una vulneración porque está respaldado por el proceso ordinario contradictorio y que fue decidido conforme a las pretensiones de las partes.
En conclusión el Auto de Vista en su acápite IV, punto 2 no ha omitido valorar las pruebas ni ha interpretado erróneamente el art. 1454 del Código Civil.
3.- En cuanto a que ignoraron por completo las pruebas de cargo violentando el art. 180 de la Constitución Política del Estado, en su vertiente de verdad material y el art. 145 del Código Procesal Civil, habiendo incurrido en violación, interpretación errónea y por ende en aplicación indebida de la ley, error de derecho y de hecho en la apreciación de las siguientes pruebas:
a) No consideraron los comprobantes de pago de impuestos del terreno visibles de fs. 1 a 6 que demuestran que pagaron impuestos porque son únicos propietarios.
Al respecto, el pago de impuestos siendo un deber consagrado en el núm. 7 del art. 108 de la Constitución Política del Estado, obliga a todas las personas a realizar el pago del impuesto anual a la propiedad, empero, este pago de impuestos no implica directamente ostentar el título de propiedad, sino solo que ha cumplido un requisito de exigencia para la consolidación de un derecho de propiedad de bien inmueble.
b) No consideraron el documento sobre la aclaración de superficie con firmas reconocidas de fs. 7 a 8, efectuada para registrar su derecho de propiedad.
El citado documento de aclaración del demandante refleja que anteriormente existía un solo lote de terreno, pero cuando se urbanizó fue fraccionado en dos los lotes de terreno por el trazado de la calle; como el mismo señala la aclaración de superficie de los dos lotes de terreno efectuada el 2 de agosto de 2004 de fs. 7 a 8, no afecta a la demanda reconvencional de usucapión.
c) La carta notariada de 15 de marzo de 2016, cursante de fs. 9, dirigida a Silvia Mamani Condori, solicitándole la entrega del lote y que no realice mejoras, ya que ingresó a vivir en el lote a petición del pastor de su iglesia, está carta denota que la posesión de la usucapiente no fue pacífica sino hostil, razón por la cual se le pidió la entrega. Además de la existencia de un contrato firmado por la persona que le entregó el lote de terreno para que viva y lo cuide, cursante de fs. 15 a 16, sin llevar la firma de la demandada y el documento de fs. 19 y vta. Estos contratos tienen íntima relación sobre cómo se ingresó al lote de terreno. También se debe considerar el Acta Notarial de fs. 28 y fotos donde se evidencia que la demandada no vive en el terreno.
En primer lugar, la carta notariada de 15 de marzo de 2006, cursante de fs. 9, donde se solicita la desocupación del terreno a la demandada, haciéndole recuerdo que su ingreso fue como cuidante a partir del 15 de mayo de 2003, teniendo la firma y sello de la Notaria de Fe Pública, empero, no se verifica que se haya notificado o se haya entregado a Silvia Mamani Condori, por lo que no tiene el efecto legal que equivocadamente quiere la parte demandante hacer valer.
En segundo lugar, el contrato de cuidante o casero de inmueble de 15 de mayo de 2003, cursante de fs. 15 a 16, donde se tiene como suscribientes a Fidel Suárez Menacho y Silvia Mamani Condori, conteniendo 7 cláusulas, lleva tan solo la firma del representante de Carlos Tarabillo (propietario del lote de terreno), empero, la demandada no firmó dicho contrato, siendo que no dio su consentimiento, pese a estar reconocidas las firmas figurando tan solo la de Fidel Suárez Menacho, no teniendo el valor correspondiente al no haberse concretado la conformidad a través de la firma de la demandada, por lo que, tampoco goza de la eficacia, ni sus efectos del contrato afectan a la demandada.
En tercer lugar, el documento privado del 23 de septiembre de 2010 de fs. 19 y vta., donde intervienen Carlos Tarabillo Añez y Fidel Suárez Menacho, en su cláusula cuarta señala el compromiso de desocupación de terrenos entre estos de Silvia Mamani Condori como cuidante. El documento mencionado solo tiene efecto jurídico con relación a los firmantes no contra un tercero. En este caso la demandada no firma el documento, por lo que no tiene la eficacia respectiva de acuerdo al art. 523 del Código Civil.
Por último, el Acta de Verificación Notarial del 1º de octubre de 2010, cursante de fs. 28, efectuado por la Notaria de Fe Pública, es un documento que concretamente señala que se trata de una verificación notarial física que denota la existencia del lote de terreno y describe otros bienes, no habiéndose producido entrevista alguna con las personas que habitan, por lo que tampoco se evidencia que la demandada no vive en dicho terreno de la litis.
En ese sentido, la apreciación del Tribunal Ad quem en cuanto a las pruebas señaladas han sido conformes a la apreciación establecida dentro de la verdad material, ya que el acta de verificación notarial es unilateral así como los documentos privados donde no ha sido parte ni dio su consentimiento la demandada y con esto no se ha demostrado que la posesión de la demandada fuera ilícita, clandestina o violenta, no siendo conducentes los documentos mencionados supra a desvirtuar la usucapión acogida.
d) No se consideraron los documentos de fs. 57 a 58, que consiste en la demanda iniciada por Silvia Mamani Condori, en la cual miente diciendo que está en pacífica posesión cuando había carta notariada y documentos.
Ciertamente consta la presentación de una demanda de usucapión decenal de Silvia Mamani Condori de fs. 57 a 58, en la que manifestó que tiene la posesión de forma pacífica, quieta, continua e interrumpida, lo cual no es desvirtuada por la carta notariada y los contratos privados adjuntados contando con la valoración respectiva en el inc. c) de la presente resolución las mismas no comprueban que la posesión haya sido violenta.
e) Soslayaron el testimonio del Juzgado Sexto de Partido (en ese entonces) donde fue anulada la Escritura 56/1994 y Poder 259/93, documentos con los se transfirió el terreno de mayor superficie dentro del cual se encuentra el terreno base de la litis, cursante de fs. 69 a 107.
Este testimonio describe el proceso de nulidad y en la Sentencia declara probada la demanda de nulidad de la Escritura Nº 56/1994 y Poder Nº 259/93, disponiendo la reposición en Derechos Reales en favor de Carlos Tarabillo Añez y Elddy Paz de Tarabillo. Por lo que, dicha restitución de propiedad no afecta a la posesión de la usucapiente, ya que no significa interrupción que impida la usucapión decenal. En consecuencia no se considera como prueba esencial y decisiva el testimonio mencionado a efectos de ser gravitante en cuanto a la reconvención de usucapión. Asimismo, tal como señala que la nulidad de escritura tiene la calidad de cosa juzgada con efecto entre las partes conforme el art. 1541 del Código Civil, y además que la usucapiente no es heredera ni causahabiente de las partes del referido proceso de nulidad.
f) No se tomó en cuenta los documentos originales de Carlos Tarabillo Añez, cursante de fs. 104 a 133, que son prueba fehaciente de su derecho propietario.
En el transcurso de la presente causa, se ha ido complementando la documentación que acredita el derecho propietario de Carlos Tarabillo Añez con la prueba de fs. 104 a 133 y otras adjuntas de fs. 736 a 759. Empero, la existencia de la demanda de usucapión decenal conlleva a otra situación jurídica distinta, ya que se trata de una acción extintiva del derecho de propiedad. Por lo que, al no haber tomado en cuenta los documentos de propiedad del demandante, el Tribunal Ad quem no ha vulnerado el derecho propietario, ya que el debate se centra en la reconvención de usucapión.
Al respecto se hizo referencia en el inciso e) supra de la presente resolución al cual nos remitimos.
h) No se asimiló el memorial presentado por los recurrentes en el Juzgado Tercero de Partido en lo Civil, cursante de fs. 539 a 542, dentro del proceso iniciado por Silvia Mamani que señaló desconocer el paradero de Carlos Tarabillo Añez y otros, donde se denunció que los documentos fueron sustraídos.
En cuanto al memorial de fs. 539 a 542, que corresponde a otro proceso seguido a instancias de Silvia Mamani Condori en contra de Fernando Tarabillo Paz y presuntos propietarios dentro del proceso de usucapión decenal en el cual se presenta un incidente de nulidad de obrados presentado por Carlos Tarabillo Añez y Eldy Paz de Tarabillo solicitando nulidad de obrados que no se sabe cómo fue resuelto por el Juez Tercero de Partido en lo Civil y Comercial ya que no se presentan otros actuados. Por lo que no se tiene documentado los datos sobre la sustracción de los documentos en el referido proceso.
El memorial analizado no tiene incidencia en cuanto a la discusión de la usucapión decenal ni tampoco contiene confesión en favor de los actores.
i) Pese haberse ofrecido como prueba bajo juramento de reciente obtención por memoriales de fs. 547 y 580, se entregaron pago de impuestos de la gestión 2011 a nombre de Carlos Tarabillo Añez, pero no se dieron cuenta que no estaba respaldada por el acta de juramento.
Dichos documentos presentados respaldan el derecho propietario de Carlos Tarabillo Añez sobre el bien inmueble de litis en la presente causa, empero no tienen eficacia para enervar la conclusión de los de instancia respecto a la demanda reconvencional de usucapión.
j) Ignoraron los documentos de fs. 592 a 593, ofrecidos mediante memorial cursante a fs. 594, consistentes en dos contratos de cuidantes del mismo lote objeto de litigio, ambos de 9 de marzo de 2001, en el cual interviene Fidel Suárez Menacho, que fue la persona que llevó a la demandada Silvia Mamani Condori a vivir en dicho lote. Esos documentos demuestran por sí solos que la demandada miente, y no tiene derecho a usucapir.
Los documentos privados citados no tienen reconocimiento de firmas teniendo efectos jurídicos sólo entre las partes suscribientes, como señala el art. 519 del Código Civil, no teniendo incidencia en cuanto a la usucapión litigada.
k) Tampoco consideraron ni valoraron las pruebas, cursante de fs. 605 a 606.
El Testimonio Nº 56/1994, refleja la intervención de las personas que celebraron el contrato que fue declarado nulo como producto del proceso de nulidad planteado por Carlos Tarabillo Añez, siendo intrascendente para el proceso de usucapión, que está fundada en la posesión de la reconvencionista.
l) Con relación a los cargos descritos en los incs.: l), m), n), o), p) r), s), todos tratan sobre documentos que conllevan la propiedad sobre el lote de terreno motivo de la litis.
Todas las pruebas mencionadas han acreditado el derecho propietario de los demandantes, sin embargo, el Tribunal Ad quem para resolver el fondo de la causa analizó y llegó a la conclusión que se produjo la posesión de más de 10 años, por lo que se descarta mayor argumentación y valoración sobre el derecho de propiedad de los actores que no se desconoce en la resolución, ni tampoco implica vulneración a la verdad material.
4.- Manifestaron que el Auto de Vista procedió a compulsar las pruebas de descargo vulnerando el principio de la verdad material, siendo las siguientes:
a) Se consideró las pruebas de descargo de fotocopias de los testigos de contrario, lo cierto que las fotocopias simples de cédulas de identidad no prueban nada.
Las pruebas que menciona el recurrente no son pruebas para evidenciar hechos, estas permiten contar con las generales de ley de los testigos, en la presente causa de acuerdo a la revisión del Auto de Vista no se evidencia que el Ad quem les haya valorado las fotocopias simples de cédula de identidad de los testigos.
b) Con relación a las pruebas descritas en los inc. b), c) y d), es decir, de aquellas insertas a fs. 189, 180 y 182 de obrados, referidas al certificado de la Junta Vecinal de fs. 279, la lista de firmas de los vecinos y la certificación del párroco, estas pruebas fueron presentadas cuando todavía no se había citado legalmente a los demandantes con la reconvención, ya que no figura de antecedentes la citación respectiva, por lo que la parte demandada por memorial de fs. 282, adjuntó los tres documentos mencionados que no fueron objetados en momento oportuno por la parte demandante dejando pasar las fases del proceso, primero la fase de la relación procesal y segunda la etapa probatoria, habiendo convalidado conforme señala el art. 16.II de la Ley Nº 025, siendo un aspecto de forma y no de fondo y por otra conforme señala el art. 380 del Código de Procedimiento Civil, permite ofrecer todos los medios legales de prueba, no señala que se proceda a la ratificación de las pruebas, debido a que de manera expresa no señalan los arts. 379 y 380 del compilado procesal civil.
Además tomando en cuenta el principio de la verdad material (art. 1 núm. 16 del Código Procesal Civil), las tres pruebas han corroborado la posesión dentro la demanda reconvencional de usucapión decenal, los cuales fueron correctamente valorados por el Tribunal Ad quem.
c) Con relación al agravio del inc. e) sobre el certificado de fs. 302, en sentido de que no debió considerarse por cuanto no fue reconocido tampoco incorporado al expediente como corresponde procesalmente, vulnerando el art. 145 del Código Procesal Civil. En cuanto al documento mencionado se advierte que esta prueba es intrascendente debido a que solamente señala que no se tiene registro sobre bienes inmuebles a nombre de Silvia Mamani Condori, revisada la Sentencia, cursante de fs. 790 a 794, no se advierte que haya sido asimilada como prueba decisiva y determinante en la presente causa, por lo que el reclamo efectuado no tiene el asidero legal.
d) En cuando a la acusación del inc. f) respecto al certificado del Gobierno Municipal, además de manifestar que Silvia Mamani estaba habitando el lote, está registrado a nombre de la Empresa Constructora. Está claro que falsificaron el poder y documentos de Carlos Tarabillo Añez.
Revisando la certificación del Gobierno Autónomo Municipal de Santa Cruz cursante de fs. 311, que fue remitida al Juez de la causa el 15 de marzo de 2013, donde evidentemente se consigna datos del lote de terreno del litigio. Asimismo de la inspección efectuada se encuentra habitada por Silvia Mamani Condori y señala que revisado el RUAT se constata que se tiene asignado el Código Catastral a nombre de la Empresa Constructora, no existiendo los archivos de ninguna documentación, por lo que es un documento que ha ingresado al proceso por determinación del juez en su poder que tiene de generar prueba para tener mayores elementos de convicción, conforme el art. 24 núm. 3) del Código Procesal Civil, mediante esta prueba se verifica que habita en dicho predio la demandada de la presente causa y por otra no tiene mayor relevancia sobre el registro del bien inmueble a nombre de la Empresa Constructora, siendo cierto que se procedió a la transferencia del bien inmueble de la litis con documentos falsos, empero, dicha situación no incide en la decisión sobre la demanda reconvencional de usucapión.
5.- En cuanto a que no se consideraron todas las pruebas de la parte demandada, quien no ofreció ni ratificó la prueba documental de fs. 279, 280, 28, 302, 311, 319 a 232, 355, 356, 582, 583 y 665, por cuanto fue notificada en el Auto que traba la litis de 19 de agosto de 2013 de fs. 316 y su memorial de ofrecimiento de prueba solo postuló prueba testifical.
Al respecto cabe hacer mención con relación a los documentos reclamados de fs. 279, 280 y 281, que ya fueron expuestas las razon es para ser valoradas en el punto 4 inc. b) de la presente resolución al cual nos remitidos.
Sobre la prueba cursante de fs. 302, como se ha señalado línea supra, es intrascendente porque no aporta datos para verificar la usucapión.
En cuanto a las pruebas de fs. 311, nos hemos referido en el inc. d) del punto 4, habiendo sido producido por el mismo Juez tiene la validez correspondiente.
En relación las literales de fs. 319 a 313 y de fs. 330 a 333, se tratan de fotocopias simples de cédulas de identidad de los testigos de cargo sin sus declaraciones, claro está que no comprueban nada en la presente causa, solo sirven para acreditarlos y habilitarlos para que efectúan su declaración testifical.
La literal de fs. 355, es un plano de ubicación dentro del proceso de usucapión cuya demandante fue Silvia Mamani Condori contra Fernando Tarabillo Paz, plano que está inmerso en el legajo de la demanda que ha sido acumulada por la parte demandante mediante memorial de fs. 547 como fotocopias legalizadas del original, por lo que no existe ninguna situación procesal que impida su valoración correspondiente.
Con relación a la prueba sobre la matrícula de Derechos Reales de fs. 582 a 583, que reclama el recurrente en este agravio la prueba presentada de reciente data como es la matrícula tiene su respaldo a fs. 614, donde la demandada Silvia Mamani Condori presta su juramento que las pruebas de fs. 582 a 583, son de reciente obtención. De esta prueba se verifica que el bien inmueble fue restituido a Carlos Tarabillo Añez, con el mismo sentido se responde a la prueba inserta a fs. 665 y vta., siendo un documento inconducente que a la postre sufrió modificación en favor del demandante.
El recurrente no ha especificado en su agravio cómo fueron los reclamos efectuados no señala las fojas ni los actuados donde reclamó el saneamiento procesal, ya que su conducta asumida fue pasiva lo cual conlleva la convalidación de las pruebas ya que como se ha señalado debió plantear las objeciones en los momentos oportunos y no después de emitida la Sentencia en apelación por lo que dejó precluir su derecho conforme señala el art. 16.II de la Ley Nº 025.
Tomando en cuenta las literales analizadas muchas de ellas no fueron esenciales ni decisivas para definir la causa, de todo el elenco probatorio que fue objeto de reclamo consideradas como primordiales para la definición de la Sentencia confirmada por el Auto de Vista, siendo la literal de fs. 311, un documento que no requiere de juramento posterior debido a que se introdujo al proceso por orden del juez.
Por otra parte con respecto a los documentos de fs. 279, 280 y 281, debido a la falta de reclamo oportuno convalidaron los demandantes al no plantear objeción con relación a estas pruebas.
En ese sentido el Auto de Vista está en lo correcto al afirmar que la acusación debió ser de manera oportuna, por lo que no se ha violentado el art. 5 del Código Procesal Civil, siendo observaciones de forma y no así asuntos de fondo que merecerían otro tratamiento.
6.- En cuanto al acápite IV punto 3 del Auto de Vista, en referencia a la Carta Notariada de fs. 9, sostiene que no fue recepcionada por la demandada, empero es lógico pensar que lo firmaría por ello la Notaria de Fe Pública, colocó “pasó ante mí y da fe”, siendo que no es la primera vez que rehúsa firmar por lo que se deduce que nunca rechazó la misma. Por otra en el contrato de fs. 14 a 16, se tuvo la decencia del pastor Fidel Suárez Menacho de firmar el documento y convocar a la demandada demuestra que no tuvo la posesión pacífica del terreno y finalmente se mencionan las pruebas de fs. 279, 280, 281 y 311 pero se olvidan que la certificación de fs. 311 es referente al Código Catastral está a nombre de la Empresa Constructora. Las certificaciones de fs. 279 y listas de firmas de fs. 280 son todos los congregados de su iglesia, siendo que esta prueba no se presentó dentro del plazo previsto en base a juramento de reciente obtención violentando el art. 145 de Código Procesal Civil.
Al respecto se deduce que al no contar con alguna certificación o diligencia de habérsele hecho conocer a la demandada de la Carta Notaria, pese a la existencia de la firma de la Notaria de Fe Pública no es válido a efectos de tener por establecido la notificación para de este forma interrumpir la posesión, situación que no se tiene verificada, por lo que se resta la afirmación efectuada por los recurrentes no teniendo asidero legal.
Sobre las pruebas de fs. 279, 280 y 281 reclamadas fue absuelto dicho agravio en el punto 5 al cual nos remitimos.
7.- Respecto al agravio del acápite IV punto 5 del Auto de Vista que el Tribunal Ad quem se ha absuelto conforme los fundamentos explanados en el punto 5, al cual nos remitimos.
8.- Arguyeron en el punto 6 sobre el instituto jurídico de la usucapión haciendo referencia al Auto Supremo Nº 986/2015 de 28 de octubre, que trata sobre el modo de adquirir la propiedad, e indica finalmente que Silvia Mamani Condori nunca tuvo la posesión pacífica del terreno y ello se demostró durante todo el proceso.
La parte recurrente hizo cita del Auto Supremo Nº 986/2015 de 28 de octubre, que trata sobre la usucapión decenal o extraordinaria donde se indica sobre el modo de adquirir la posesión y al final en dos líneas infiere que nunca tuvo la demandada la posesión pacífica que se demostró en el proceso, sin embargo, los recurrentes omiten explicar con precisión la relación fáctica en cuanto a la inexistencia de la posesión pacífica de la demandada, ya que no se especificó la norma infringida o violada o el error, tampoco se señala la similitud entre el Auto Supremo invocado y el caso presente.
Por lo que, al no efectuar los recurrentes una explicación detallada sobre la posesión, efectuando una descripción de los hechos con relación a las pruebas donde se pudiese identificar haber incurrido ya sea en error de hecho o de derecho, en consecuencia no se han dado cumplimiento a los requisitos establecidos en el art. 274.I núm. 3 del Código Procesal Civil, no permite efectuar mayores consideraciones.
9.- En cuanto a los agravios establecidos en los puntos 9, 10 y 11 del Considerando II de la presente resolución se resuelve de manera conjunta al tratarse la acusación de manera coincidente sobre la vulneración del debido proceso en su vertiente falta de congruencia, motivación y fundamentación en el Auto de Vista.
En los tres agravios analizados de manera conjunta de manera coincidente el recurrente ha realizado cita de Sentencias Constitucionales con relación a la congruencia, motivación y fundamentación. Estos agravios carecen de la explicación en detalle de los elementos fácticos ya que no puntualiza sobre el caso concreto con relación a las normas violadas que hubo incurrido el Auto de Vista, pues de manera genérica se tiene que se está cuestionando el debido proceso como vulnerado en sus vertientes congruencia y fundamentación.
Conforme al examen efectuado del Auto de Vista, este ha cumplido con las exigencias de las Sentencias Constitucionales, anotadas ya que cuenta con la decisión fundamentada conteniendo la coherencia interna y dando la explicación respectiva sobre la decisión asumida. Además se ha resuelto las pretensiones alegadas por las partes e ingresa al fondo de la causa tomando en cuenta la demanda y la reconvención, conforme establece el art. 1454 del Código Civil. En consecuencia con relación a la Sentencia Constitucional Nº 1842/2003 – R y las Sentencias Constitucionales Plurinacionales Nros. 1302/2015 – S2 de 13 de noviembre y 1083/2014 de 10 de junio, que tratan sobre la congruencia de las resoluciones, en ese sentido, el recurrente no hace una explicación sobre cómo habría incurrido en incongruencia el Tribunal Ad quem.
En cuanto a la reconvención de usucapión formulada por la demandada los recurrentes contestan a la reconvención sin plantear incidente ni excepción en el momento oportuno, así se tiene la contestación a la reconvención punto por punto solicitando finalmente declarar probada la demanda e improbada la demanda reconvencional de fs. 155 a 157. Por lo que, al no plantear las correcciones reclamadas en su momento han convalidado y precluyó la protesta posterior conforme señala el art. 16.II de la Ley Nº 025.
Debido a que el recurrente ha efectuado una fundamentación genérica no se puede hacer el análisis correspondiente para dejar plenamente establecido si se hubiese incurrido que la resolución vulnera lo establecido en el Auto Supremo Nº 229/2016 de 15 de marzo y las Sentencias Constitucionales Nros. 0012/2006 – R de 4 de enero, 2023/2010 – R de 9 de noviembre, 0903/2012 de 22 de agosto y 0075/2016-S3 de 8 de enero. Por lo que los agravios planteados en el presente recurso fueron absueltos, conforme la decisión asumida por el juez A quo decisión confirmada por el Tribunal Ad quem.
10.- En relación al punto 10 bajo el título de actuaciones amañadas que debió corregir el Tribunal de alzada, sobre la notificación con la Sentencia señalando que debió ser notificado en su domicilio real para no dejarlos en indefensión garantizando el debido proceso, a la defensa a una justicia plural, oportuna, transparentes y sin dilación como señala el art. 115.II de la Constitución Política del Estado, por lo que al notificarles con la Sentencia el 9 de enero de 2017, les sometieron a la indefensión.
De acuerdo a los antecedentes del presente caso, se notificaron a las partes intervinientes con la Sentencia de fs. 790 a 794, el 9 de enero de 2017, cursante de fs. 795, contra dicha resolución la demandada solicita aclaración y enmienda mediante memorial de 10 de enero de 2017, que fue rechazada por estar fuera de término (fs. 797). El 27 de enero de 2017, Silvia Mamani Condori presenta memorial donde solicita emitir el correspondiente certificado de ejecutoria de la Sentencia (fs. 798) y el demandante, Carlos Tarabillo Añez, incidenta nulidad de notificación el 31 de enero de 2017, cursante de fs. 800 a 801. Ante la explicación realizada en el escrito del incidente debido a que falleció la co – demandante Dorys Elddy Paz Limpias, el juez de la causa ordena la publicación por edicto que constituirá en notificación con la Sentencia; y en cuanto a Carlos Tarabillo Añez se estará al incidente presentado. Finalmente Carlos Tarabillo Añez en su condición de esposo y Mario Enrique Tarabillo Paz, como hijo, plantean apelación en contra de la Sentencia emitida el 26 de abril de 2017.
Este hecho denunciado no se trasunta en un agravio propiamente dicho sino un incidente dentro del desarrollo del proceso ya que no pueden los recurrentes adelantar criterio calificando actuaciones amañadas, empero, revisados los antecedentes ambas partes fueron notificadas con la Sentencia y la presentación de la complementación y enmienda de la parte demandada que no fue notificada a la parte demandante posibilita la presentación del recurso de apelación del demandante conjuntamente su hijo estando dentro del plazo y procedimiento estipulados en los arts. 264.V y 273 del Código Procesal Civil. Asimismo, se toma en cuenta la regla general en cuanto a las notificaciones realizadas después de la citación con la demanda y la reconvención, las actuaciones judiciales en todas las instancias y fases del proceso deberán ser inmediatamente notificadas a las partes en la secretaría del juzgado o tribunal, existiendo la carga de asistencia al tribunal o juzgado en todos los grados en consonancia a los arts. 82 y 84 del citado código adjetivo, independientemente de las denuncias presentadas contra la oficial de diligencias, por lo que no se vulneró el derecho a la defensa debido a que la parte demandante presentó su recurso de apelación y que posteriormente posibilitó que se presente el recurso de casación. En este entendido no se ha vulnerado el art. 115.II de la Constitución Política del Estado.
Con relación a la contestación nos remitimos a los fundamentos expuestos en la presente causa; y siendo que la demandada solicitó declarar infundado el recurso de casación.
Por lo manifestado, corresponde a este Tribunal emitir falló en la forma prevista por el art. 220.II del Código Procesal Civil.
POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42.I núm. 1 de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial, en aplicación del art. 220.II del Código Procesal Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación formulado por Carlos Tarabillo Añez y Mario Enrique Tarabillo Paz a través de su apoderado Jorge Patricio Olea Tejada contra el Auto de Vista Nº 121/2018 de 24 de abril, cursante de fs. 857 a 859 vta., pronunciado por la Sala Civil, Familiar, Niñez y Adolescencia, Violencia Intrafamiliar o Doméstica y Pública Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz. Con costas y costos.
Se regulan los honorarios profesionales para el abogado que contestó el recurso en la suma de Bs.1.000 (Mil 00/100 Bolivianos).

References: Resolución 
e contrario
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
e contrario
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