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Timestamp: 2017-11-18 15:25:25+00:00

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APROGC - La guardia civil - Benem rita upor qu se conoce a la guardia civil como la benem rita
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¿POR QUÉ SE CONOCE A LA GUARDIA CIVIL COMO “LA BENEMÉRITA”?
"Digno de galardón o premio por su bondad".
"Digno de gran estimación por los servicios que ha prestado”.
"Digno de recompensa".
Al día de hoy, la identificación pública del sustantivo con el Instituto armado de naturaleza militar español es tan generalizada que… ¡incluso la propia ETA se ha referido en ocasiones a la Guardia Civil como “la Benemérita”!
Para entenderlo, es imprescindible hacer un pequeño viaje histórico que partiendo desde su Fundación en 1844 termine en el momento actual. Es necesario saber que la Guardia Civil fue creada en uno de los periodos más turbulentos de la Historia de España, en un contexto de desorden generalizado, de falta de respeto a la Autoridad, de carencia de instrumentos vertebradores de la acción de Gobierno, de desafección de los ciudadanos con respecto al poder establecido. Tenía por delante la difícil misión de llevar paz, orden y seguridad a una Nación que acababa de perder su imperio colonial apenas 25 años antes, había salido de una guerra de independencia tras la ocupación francesa 35 años antes y se encontraba inmersa en guerras civiles por cuestiones de sucesión dinástica (las guerras carlistas) y conflictos sociales, económicos y políticos recurrentes. A priori, lo lógico hubiera sido presagiar que fracasaría en su empeño igual que habían fracasado todas las fuerzas de seguridad, de orden y de policía creadas con anterioridad; igual que fracasaron todas las que fueron coetáneas a lo largo de varias décadas con posterioridad a su fundación.
El porqué de la aceptación que rápidamente la Guardia Civil obtuvo y del reconocimiento público que inmediatamente se granjeó es complejo de explicar en pocas líneas, pero no parece difícil sacar algunas conclusiones sobre el carácter diferencial de esta Fuerza con respecto a otras coexistentes en el siglo XIX a partir del análisis de cuáles fueron los principios inspiradores de su organización (militar), su funcionamiento (sometido a estrictas reglas morales) y su modo de relación con los ciudadanos y autoridades (seriedad, deferencia y educación). De hecho, para llegar a estas conclusiones basta con analizar algunos de los preceptos de la Circular emitida por su fundador, elDuque de Ahumada, el 16 de enero de 1845. En esta Orden Circular que sirvió de base para la redacción de lo que sería la famosa “Cartilla de la Guardia Civil”, ya se perfilaron los ejes característicos del ser, hacer y estar del guardia civil, aquello que lo diferenciaría en muchas ocasiones de otros muchos militares y de otros muchos policías:
"Los enemigos del orden de cualquier especie temerán más a un guardia civil sereno en el peligro, fiel a su deber, siempre dueño de sí mismo, llenando sus funciones con dignidad, prudencia y firmeza que al que con amenazas y malas palabras no logra más que malquistarse con todos”.
Los preceptos de esta Circular efectivamente fueron incorporados a la “Cartilla de la Guardia Civil” en la cual quedaron fijados algunos de los preceptos que los guardias civiles de todos los tiempos hemos venido manteniendo:
Art. 6: “El Guardia Civil no debe ser temido sino de los malhechores, ni temible sino a los enemigos del orden. Procurará ser siempre un pronóstico feliz para el afligido, y que a su presentación el que se creía cercado de asesinos, se vea libre de ellos; el que tenía su casa presa de las llamas, considere el incendio apagado; el que veía a su hijo arrastrado por la corriente de las aguas, lo crea salvado; y por último, siempre debe velar por la propiedad y seguridad de todos."
Art. 34: “En caso de que ocurra incendio, acudirá inmediatamente al punto donde tenga lugar,cuidando especialísimamente de proteger a todas las personas que se encuentren en el sitio de la desgracia, asegurando sus intereses y evitando que se introduzcan en la casa gentes que, con el pretexto de auxiliar, llevan el de robar o cometer otros excesos.”
Con el paso del tiempo, el Gobierno terminaría haciendo oficial ese reconocimiento a la Institución en sí misma pues popularmente a la Guardia Civil ya se la venía denominado como “Benemérita” y eran incontables los casos de guardias civiles que habían sido condecorados con cruces de la Orden Civil de Beneficencia a título individual. Así, mediante Real Decreto 2.088, de 4 de octubre de 1929, el Consejo de Ministros concedió al Cuerpo de la Guardia Civil la Gran Cruz de la Beneficencia a propuesta del Ministro de la Gobernación, don Severiano Martínez Anido, con arreglo a lo dispuesto en los artículos 5º y 8º del Real Decreto de 29 de julio de 1910 (Gaceta de Madrid nº 214, de 2 de agosto) por el que se refundían en una sola las distinciones honoríficas denominadas Cruz de Epidemias y Orden Civil de Beneficencia. Concretamente el Real Decreto sancionado por S.M. el Rey D. Alfonso XIII decía así (Gaceta de Madrid º 279):
"Al transmitir a todos el Real decreto que antecede y por el cual S.M. el Rey (q.D.g.) premia vuestros relevantes servicios, felicito a los Generales, Jefes, Oficiales y Tropa por tan señalada distinción y en una forma tan sincera como es la satisfacción que con vuestra conducta me hacéis sentir. Más obligados aún a la fiel interpretación de nuestros Reglamentos, yo, que ya os conozco, no necesito exhortaros a ello. Sois dignos de los que supieron ganar para la Institución el título de Benemérita, y está orgulloso de mandaros, vuestro General Director. José Sanjurjo".
Art. 2: “El mayor prestigio y fuerza moral del Cuerpo es su primer elemento; y asegurar la moralidad de sus individuos, la base fundamental de la existencia de esta Institución."
En el mismo sentido, la normativa de aplicación a la Guardia Civil se ha actualizado recientemente, han quedado derogados formal y oficialmente el Reglamento Militar y el Reglamento para el servicio, pero su espíritu deontológico ha quedado igualmente recogido en las recientísimas normas reguladoras como queda de manifiesto si se analiza el contenido de las Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas, aprobadas por Real Decreto 96/2009, de 6 de febrero, y declaradas de aplicación para la Guardia Civil por Real Decreto 1437/2010, de 5 de noviembre.

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
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