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Timestamp: 2018-01-23 12:04:03+00:00

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Primera parte de la Sesion celebrada el dia 23 de octubre de 1914 en la ciudad de Aguascalientes, en, Cronicas y debates de las sesiones de la Soberana Convencion Revolucionaria, recopilacion de Florencio Barrera Fuentes. Captura y diseño, Chantal Lopez y Omar Cortes para la Biblioteca Virtual Antorcha
Lectura y aprobación del acta de la sesión anterior.- Lectura de varios telegramas. Se propone que los delegados gocen de fuero.- Se propone un voto de censura contra los ciudadanos Heriberto Barrón y Ciro B. Ceballos, por su labor de perfidia contra la Convención.- Lectura de otras varias proposiciones que pasan a comisiones.- Lectura de varios dictámenes de las comisiones de Justicia, Guerra y Gobernación.- Discusión sobre las acusaciones que el ciudadano Plank hace al ciudadano gobernador Maytorena.- Acalorada discusión acerca de la suspensión de sesiones por tres días, asunto que se resuelve en sesión secreta.
A las 10.50 a.m., con asistencia del número competente de ciudadanos delegados, según consta en la lista que previamente pasó la Secretaría, se abrió la sesión.
El C. secretario Almanza dio lectura al acta de la sesión anterior, y puesta al debate, el ciudadano Ruiz expuso:
Pido que se haga constar en el acta que yo protesté contra la credencial del general Urbalejo y que procuré que se reconsiderara y que no se me hizo caso. Quiero que se haga constar en el acta.
¿Con las modificaciones indicadas, se aprueba el acta? Los que estén por la afirmativa, sírvanse ponerse de pie.
El ciudadano Ruiz no fundó ninguna protesta contra la credencial que esta Asamblea aprobó en favor del capitán Osterman, simplemente solicitó de la Asamblea que se reconsiderara el punto, a lo cual no accedió esta honorable Asamblea.
El C. secretario Santos dio cuenta con los documentos siguientes:
El subscrito por el ciudadano Eulalio Gutiérrez, en que pide tanto al general Villa como al ciudadano gobernador Maytorena, hagan declaraciones por medio de la prensa, en el sentido de que, estando sujetos a los acuerdos de la Convención, desconocen y reprueban todo acto de rebelión que tome su nombre como bandera.
El subscrito por el ciudadano R. Zubaran y demás firmantes, que proponen se revisen las hojas de servicios de varios militares.
El trámite es: A Guerra.
Tengo presentada una moción, con la cual no se ha dado cuenta, precisamente para evitar tomar en consideración asuntos que infinidad de personas someten a la consideración de la Asamblea.
Yo ruego al señor presidente se sirva dar cuenta con esa moción, porque abrigo la esperanza de que la Asamblea la aprobará, y nos evitaremos así entrar en estudio de asuntos que no tenemos capacidad para tratar. En mi moción propongo que para que un asunto pueda ser tomado en consideración por la Asamblea y discutido, es requisito indispensable que cuando menos uno de los señores delegados se haga solidario de lo que personas que no tienen que ver nada con la Convención, dicen en determinados documentos. Yo creo que de esta manera podremos llegar a un feliz resultado y no entrar en consideraciones de índole diversa a las que aquí se tratan.
Note la Asamblea que el mensaje firmado por Roberto V. Pesqueira y el firmado por un señor Plank, y otros documentos de igual naturaleza, son los que han producido en esta Asamblea cierto espíritu de desunión, y estos señores no tienen ningún derecho para poner a la consideración de esta Asamblea ningún asunto, y estoy en lo justo al pretender que la Asamblea apruebe mi moción en el sentido de que para ser tomado en consideración algún asunto, debe hacerse responsable, cuando menos, uno de los miembros de esta Asamblea.
Ruego, pues, al señor presidente, que antes de pasar adelante y desde el momento que en mi moción hago saber que este asunto es de obvia y urgente resolución, se dé cuenta a la Asamblea con ella.
La Presidencia, por conducto de la Secretaría, informa que ya había dado esa orden; pero por un error mío se le dio lectura.
Pues precisamente por eso, señor presidente, tomé la palabra, porque ese asunto no debe pasar a Guerra. El trámite debe ser: De enterado y al archivo.
Señor presidente: aquí hay en la Asamblea una persona que puede hacerse responsable de ese asunto: el jefe de la Brigada Centupil.
En seguida la Secretaría dio cuenta con los siguientes telegramas:
Del ciudadano Venustiano Carranza, en el que manifiesta que ningún jefe está autorizado para dar ascensos ni expedir despachos, facultad que está reservada únicamente a la Primera Jefatura. A la comisión de Guerra.
Del ciudadano Gertrudis Sánchez, gobernador y jefe de armas del estado de Michoacán, dirigido a varios señores delegados, suplicándoles se sirvan dar los pasos necesarios para que se remitan de la capital de la República a aquella entidad federativa, a los ex federales que se encuentran aprehendidos, a efecto de que se hagan las averiguaciones correspondientes. A las comisiones unidas de Guerra y Gobernación.
Creo que hay entre nosotros algunos comisionados de Coalcomán, que puedan darnos algunos datos.
No está a discusión; pasa a comisión.
¿El telegrama es dirigido directamente a la Convención o a algunos delegados?
Es dirigido a la Convención.
Naco a Aguascalientes, 22 de octubre de 1914.
Habiendo tenido noticia que reos políticos amigos, habían sido recapturados en su viaje, como medida de precaución, mandé detener en su viaje reos de Sonora; hoy que tengo informes haber llegado ésa nuestros amigos ordené completa libertad detenidos que venían a la frontera.
El gobernador J. M. Maytorena.
(Aplausos y siseos)
De Naco a Aguascalientes, 23 de octubre de 1914.
Permítome manifestar a Asamblea, que hace ocho días este gobierno concedió The Cananea Consolidated Copper Co., el permiso que solicitó para introducir petróleo, no habiéndosele puesto, por mi parte, obstáculo alguno para hacer uso de ese permiso. Refiérome su mensaje ayer.
(Siseos y aplausos) (Voces: ¡No se entiende!)
Suplico a la Asamblea que considere que no hay luz, y no se puede ver bien para leer.
La Secretaría pone en conocimiento de la Asamblea que la letra es mala, pues el telegrafista escribió muy mal; no se puede leer y no hay luz.
Del ciudadano gobernador José María Maytorena, transcribiendo el texto del mensaje que por un error envió al campamento de Naco y que mandó transmitir por la telegrafía americana al general B. Hill, así como la contestación que a dicho telegrama dio el expresado general Hill. A la comisión de Guerra.
Del ciudadano Luis Gutiérrez, participando al ciudadano Antonio I. Villarreal, que un tren explorador, con fuerzas del general Villa, llegó a la estación Venus, informándole el jefe de la guarnición que mañana seguirán avanzando para recorrer la vía férrea, y lo participa a dicho señor Villarreal, a fin de que este señor lo comunique al general Robles. A la comisión de Guerra.
A continuación se dio cuenta con el mensaje suscrito por los ciudadanos E. S. Villa y Emilio Reyes, en que manifiestan que, no obstante las órdenes dadas por esta Convención, continúan prisioneros algunos miembros del Ejército Libertador. A la comisión de Gobernación.
Del ciudadano Heraclio Ortiz Rodríguez, en que manifiesta que aun no han sido puestos en libertad los reos políticos que se hallan detenidos en la capital de la República. No se dio trámite. (Voces: ¡Trámite!)
Se me ordenó por la Mesa, no diera trámite.
Acto continuo, se dio cuenta con el dictamen, que dice así:
Los señores doctores Siurob, Ríos Zertuche y Miranda, certifican haber practicado un examen médico a los ciudadanos Julián P. Medina y Josué Benignos, encontrando que el primero de dichos señores padece de un infección intestinal; y el segundo, que si bien es cierto necesita una intervención quirúrgica, ésta no es de urgencia.
Al archivo el primero y comuníquese al general Cándido Aguilar el segundo.
A la petición del señor Ortiz Rodríguez no se había dado nigún trámite por la Mesa, porque no había sido firmado por ningún delegado; ahora que está suscrita por el señor delegado Vito Alessio Robles, se da el trámite de: A Gobernación.
El C. Ricardo González:
He visto que están dos mensajes firmados por el señor Vito Alessio Robles, y yo creo que el señor secretario no tiene derecho para dirigirse al señor Hill directamente, sino por los conductos debidos; él ha firmado el mensaje dirigido al señor general Hill, tomando el nombre de la Asamblea, y, repito, ese mensaje debe dirigirse por los conductos debidos.
La Mesa informa que todos los mensajes que se han mandado al señor general Hill, se han enviado por conducto del Primer Jefe; no directamente, para que si el Primer Jefe lo estima conveniente los dirija al señor general Hill.
Nosotros hemos oído que esos mensajes han sido dirigidos por el señor Alessio Robles, directamente al señor general Hill, y no por conducto del Primer Jefe; los hechos hablan más que laE palabras.
A continuación se dio cuenta con el siguiente dictamen de las comisiones unidas de Guerra y Gobernación:
La comisión de Guerra dictamina en la moción presentada por el señor general Francisco Mariel, lo siguiente:
Es de accederse a la petición que hace dicho general, ordenándole al general Pánfilo Natera permita y ordene, a la vez, que la escolta a que se refiere el C. Mariel, marche a incorporarse a su matriz.
Aguascalientes, octubre 22 de 1914.
Está a discusión. (Voces: ¡Por los conductos debidos!) ¿No hay quién haga uso de la palabra? En votación económica se pregunta si se aprueba el dictamen. Las personas que estén por la afirmativa, sírvanse poner en pie. Aprobado.
El C. C. González:
Tiene la palabra el ciudadano González.
Como por los telegramas recibidos se ve que todavía hay peligro de que se siga derramando sangre en Sonora, porque el general Hill expresa que no cesará las hostilidades, pido que la Mesa haga todo lo posible y enérgicamente se dirija por conducto del Primer Jefe, para que las hostilidades de Sonora cesen desde luego, pues ya parece que el gobernador Maytorena está enteramente dispuesto a acatar las decisiones de esta Asamblea.
El C. scretario:
Se ha presentado una proposición de los ciudadanos M. A. Peralta y tres ciudadanos delegados más, que proponen a esta Asamblea, declare que los miembros de la Convención estén investidos de fuero. A la comisión de Justicia.
Tiene la palabra el ciudadano Muñoz Infante.
Tengo entendido que nosotros presentamos otra proposición por el estilo de esa, con anterioridad. La presentamos los señores doctor Miranda, Eduardo C. González y yo.
Inmediatamente después se dio cuenta con el oficio dirigido a la Mesa Directiva de esta Convención, por el ciudadano M. Triana, el cual adjunta la relación nominal de los jefes, oficiales y tropa que han desertado de los diversos regimientos pertenecientes a la brigada de su mando. A la comisión de Guerra.
Incontinenti, se dio cuenta con una proposición presentada por el ciudadano Roque González Garza, a fin de que esta honorable Convención use un sello oficial en los documentos que expida. A la comisión de Gobernación.
Acto continuo se dio cuenta con un escrito del ciudadano Vasconcelos, en que pide a esta honorable Asamblea, se sirva garantizarle el uso de todos sus derechos a efecto de que pueda vivir en la capital sin sufrir la persecución que le hace la policía, y en caso de que esto no pueda ser, pide se le conceda la gracia que esta honorable Asamblea les otorgó a los señores Bonilla, Domínguez y otros, a quienes se les había impuesto el destierro.
Reclamo el trámite, señor presidente.
Creo que este es un asunto en el cual debemos tomar una resolución inmediata.
Estos documentos se contestan inmediatamente, además de pasar a la comisión respectiva. En este caso seguiré haciendo justamente lo que he hecho en los otros casos; inmediatamente pediré la libertad de ese señor.
Asimismo se dio cuenta con la proposición presentada por los ciudadanos Garcia Aragón, Cabral y Vásquez, que proponen se dé un voto de censura a los ciudadanos Heriberto Barrón y Ciro B. Ceballos, por la labor pérfida en contra de la Convención.
Pido la palabra, señor presidente, para reclamar el trámite.
El C. delegado:
Los que calzan esa: petición solicitan de la Mesa que se resuelva desde luego por ser de obvia y urgente resolución, y solicitan que se dispense a la proposición toda clase de trámites. En consecuencia, que se resuelva desde luego.
La Mesa consulta a la Asamblea si considera de obvia y urgente resolución la petición que se leyó hace un momento.
Tenga usted la bondad de volverla a leer.
Dice así: (Nueva lectura)
No se ha preguntado a la Asamblea.
Sí se ha preguntado.
Reclamo el trámite. La Asamblea no ha aprobado que es de obvia y urgente resolución. Lo primero que se debe hacer es que la Asamblea diga si se considera de obvia resolución.
Se pone a discusión si es de obvia y urgente resolución: si el señor quiere hablar en contra, que hable; si quiere hablar en favor, puede también hacerlo.
Debo decir al señor presidente que debe preguntar a la Asamblea si se considera de urgente y obvia resolución para ponerla a discusión, porque hay personas que quieren hablar en contra de la proposición.
No en contra de la proposición, en contra del trámite.
Yo pido que se ponga a discusión.
Yo pido la palabra en contra de la proposición.
La Mesa pregunta a la Asamblea por conducta de la Secretaría, si considera de obvia y pronta resolución la propuesta por los firmantes de la proposición.
Pido la palabra para decirle a la Asamblea y al señor presidente que si va a empezar a guiarse por la prensa y a tomar notas en los asuntos de la misma, se va a perder el tiempo y vamos a hacernos bolas aquí; por eso quiero que se me separe de esa moción.
La Mesa insiste en preguntar a la Asamblea, por conducto de la Secretaría, si considera de urgente y obvia resolución la proposición de los señores García Aragón, Cabral y coronel Vásquez. Los que estén por la afirmativa, es decir, los que consideren de obvia y pronta resolución el asunto, sírvanse ponerse en pie. No se considera de urgente y obvia resolución. Pasa a la Comisión de Gobernación.
Inmediatamente después se dio cuenta con las proposiciones siguientes:
La suscrita por los ciudadanos Ruiz y José Juan Ríos, a fin de que se envíen emisarios con pliegos cerrados en que se dé a conocer a los jefes revolucionarios de los campos distantes las decisiones de esta Soberana Asamblea. A la comisión de Gobernación.
La presentada por los ciudadanos E. W. Paniagua, M. Chao, D. Cerecedo Estrada y Josué Benignos, que proponen cese desde luego la censura telegráfica que pesa sobre la prensa, y que asi se lo hagan saber a la comisión Neutral Militar. A la comisión de Gobernación.
La suscrita por los ciudadanos E. Gutiérrez, Josué M. Benignos y E. W. Paniagua, para que se haga un severo extrañamiento a los delegados, que por dos veces consecutivas falten a las sesiones de esta Convención. A la comisión de Gobernación.
La presentada por sesenta y dos ciudadanos delegados que proponen se traslade esta honorable Asamblea, a la capital de la República, fijándose por la Mesa Directiva la fecha de la salida de esta ciudad y la de la reanudación de las sesiones en México. A la comisión de Gobernación. (Voces: ¿ Qué fecha tiene?)
Fecha 21 del corriente.
Esa proposición fue presentada por mí y otros colegas ...
Fue presentada por mí esa proposición, apoyada por todos los anteriormente citados, y la comisión de Gobernación aún no ha rendido su dictamen.
Me permito informar al señor Ruiz que el dictamen se ha rendido por la comisión de Gobernación, pero que todavía no se ha leído.
Acto continuo el ciudadano Almanza dio cuenta con la proposición suscrita por el ciudadano E. W. Paniagua, en que pide que al entrar esta honorable Asamblea a deliberar sobre determinados asuntos de importancia, lo primero que se trate sean las reformas que satisfagan las necesidades nacionales que originaron la Revolución triunfante. A la comisión de Programa. (Una voz: ¿Cuál es esa comisión de Programa?)
¡Pero hombre ... hasta usted forma parte de ella y no la conoce!
Acto continuo, el mismo ciudadano secretario dio cuenta con la proposición presentada por el ciudadano S. Bañuelos, consultando: no se permita que los civiles ocupen las galerías, que al elemento militar se le permita el libre acceso a ellas y que, a efecto de que el público se entere de lo que se trata en cada sesión, se fijen boletines en la puerta del edificio que ocupa la Convención. A la comisión de Gobernación. (Voces: no, no. Siseos en las galerías; campanilla)
Entre las firmas, ¿ no está la del señor Paniagua? (Risas)
Pido la palabra para contestar una alusión personal. Que se tengan estas sesiones como serias, no como juguetes de niños de escuela. (Risas, aplausos, campanilla) En seguida la Secretaría dio lectura a los telegramas que siguen:
El suscrito por el ciudadano Pablo González, en que manifiesta que, no obstante la orden de la Convención para el cese de hostilidades con los soldados del Ejército Libertador, éstas continúan. A la comisión de Guerra.
El del ciudadano José María Maytorena, en que manifiesta se recibió en su campamento con beneplácito al ciudadano Ramón V. Sosa. De enterado.
El suscrito por varios alumnos de la clase de Historia Patria de la Escuela Nacional Preparatoria, iniciando ante esta Convención sea izado el día 22 el pabellón, como homenaje al centenario de la promulgación de la Constitución mexicana.
Contéstese que ya fue recibido fuera de tiempo su mensaje.
Palacio Nacional a Aguascalientes. 21 de octubre de 1914.
Ya me dirijo a generales Maclovio Herrera y Arrieta, ordenándoles suspendan hostilidades.
De ese telegrama de los alumnos está la contestación allí, de que llegó fuera de tiempo, pero hubo una moción patriótica de parte del señor González Garza, de que no estuvieran esos señores ignorantes de lo que se hizo aquí; no vayan a decir esos alumnos que pasó desapercibida esa fecha.
Se dará cuenta de lo que se hace con el telegrama.
(En seguida el mismo ciudadano secretario continuó dando cuenta con las proposiciones y comunicaciones que en seguida se expresan)
La presentada por los ciudadanos Antonio de la Barrera, Zertuche, Oyervide y otros ciudadanos delegados, que proponen a esta Convención se declare la inviolabilidad de los miembros de la Asamblea.
La suscrita por los ciudadanos José Muñoz Infante, Casarín y García Lozano, que proponen que los telegramas sean escritos en máquina, para facilitar su lectura. A la comisión de Comunicaciones.
La que dirige el ciudadano Luis Colín al ciudadano Saúl V. Gallegos, manifestándole que por el mal trato dado a los peones se amotinaron en Laureles, Puchuaron y la Florida y pide que la Convención trate este asunto.
El mensaje suscrito por el ciudadano Venustiano Carranza, que dice:
Su atento mensaje de ayer.
Espero contestación a mi mensaje, relativo soberanía de esa Asamblea, para contestar debidamente el de esa Convención, con respecto órdenes movimiento fuerzas. A la comisión de Gobernación.
Reclamo el trámite, señor.
Tengo entendido, y no solamente entendido, tengo la absoluta seguridad de que la comisión de Gobernación ha dictaminado ya sobre este trascendental asunto; ruego, pues, que incontinenti se pase a discusión, porque ya va siendo cargante el asunto,
La comisión dictaminadora, en vista de la forma en que encauzó la discusión de esta honorable Asamblea, ha tenido a bien reformar su dictamen de la manera siguiente:
Estando las fuerzas del coronel Caloca de la primera División del Centro en el Estado de Guanajuato, a las órdenes del gobernador de aquella entidad, general Pablo González de la Garza, la comisión considera que el movimiento que efectuaron por orden de dicho jefe, éste ha sido hecho por los debidos conductos y aunque así se efectuó debió la Primera Jefatura haber dado aviso al jefe de la Primera División del Centro, para su conocimiento, pues el regimiento de Caloca es dependiente de dicha división.
General E. Gutiérrez.
En votación económica se pregunta si se aprueba. Los que estén por la afirmativa, sírvanse ponerse en pie. Aprobado.
A continuación se dio cuenta con los siguientes dictámenes:
De las comisiones unidas de Justicia y Guerra.
Las comisiones unidas que suscriben, dictaminando en el asunto marcado con el número 3, relativo a un telegrama que dirige el ciudadano gobernador de Sonora a su representante en esta Convención, con motivo del acuerdo tomado para que fueran puestos en libertad los presos políticos existentes en aquel Estado, por ser afectos al Primer Jefe don Venustiano Carranza, tienen la honra de someter a la aprobación de la honorable Asamblea la siguiente proposición:
Como este asunto lo origina un telegrama privado que dirige el ciudadano Gobernador de Sonora a su representante en esta Convención, para que obre conforme a las instrucciones que en él le da; y por otra parte, como ya está resuelta la libertad solicitada en favor de los presos, según telegrama leído ayer en esta Asamblea, procede se suspenda por ahora toda discusión sobre el particular.
0restes Pereyra.
S. Herrejón.
De la comisión de Justicia:
La comisión que suscribe tiene la honra de someter a la aprobación de la honorable Asamblea, la siguiente proposición:
Dígase al ciudadano capitán primero José A. Muñoz, Jefe de la Oficina Telegráfica en Lagos, Jalisco, que se dirija a quien corresponda, ministrando los datos que inserta, o sea a la autoridad que conozca de la acusación contra el llamado general Conrado Hernández, a que se refiere.
De la misma comisión de Justicia:
La comisión de Justicia, dictaminando en la solicitud de la señora G. G. de Primo, pára que sea puesto en libertad su esposo, el ciudadano Angel P. Primo, que se halla preso en un cuartel de San Gregorio, Estado de Oaxaca, somete a la consideración de la honorable Asamblea, la siguiente proposición:
Pídanse informes al jefe de las Armas en San Gregorio, Oaxaca, por los conductos debidos, sobre el motivo de la detención del ciudadano Angel P. Primo, a fin de que esta comisión pueda dictaminar respecto a la libertad que se solicita.
De la ya citada comisión de Justicia:
Que en vista de la importancia y trascendencia que tiene el asunto relativo a la inhabilitación de todos los que sirvieron al gobierno de Victoriano Huerta, no debe ser tratado desde luego, sino que se incluya en el programa de labores de esta Convención que está por formarse para que sea tratado con toda la atención y amplitud que demanda.
Aguascalientes, 22 de octubre de 1914.
Tomados desde luego en consideración estos dictámenes, sin debate fueron aprobados sucesivamente en votaciones económicas.
Acto continuo se dio lectura al siguiente dictamen de la comisión de Justicia:
La comisión que subscribe, dictaminó en la acusación presentada por el ciudadano gobernador de Sonora don José María Maytorena, imputándole el dictado de traidor y el delito de malversación de fondos, y tiene la honra de someter a la aprobación de la honorable Asamblea la siguiente proposición:
Dado el espíritu de unión y confraternidad que reina y debe seguir reinando en esta Convención, dígase al acusador que no son de tomarse en cuenta sus imputaciones al ciudadano Maytorena.
Pido una modificación. La de que no es de tomarse en cuenta por ahora.
Señores delegados: la persona que calza con su firma esa acusación injustificada en contra del gobernador Maytorena, ha incurrido en un error. Acusa ante la Convención al señor Maytorena de que es un traidor.
Toda vez que el señor Maytorena ha demostrado en todas las épocas que sabe ser un patriota y que siempre ha estado identificado con los principios y con los anhelos de la Revolución, creo que esa imputación. que le hace Carlos Plank constituye un delito, toda vez que lastima en lo más íntimo la reputación de un individuo, de un ciudadano que siempre ha sido un factor muy importante para lograr en México la conquista de nuestras libertades y de nuestros derechos. Por lo tanto, yo creo que una vez que esta Asamblea le ha dado entrada a esa acusación de Plank ...
¿Algún ciudadano delegado de esta Soberana Convención hizo suyo el telegrama del capitán Plank? (Una voz: ¡No!) Si no es así, entonces, ¿cómo se toma en consideración y se pone a discusión eso?
Tiene la palabra para una aclaración el ciudadano González Garza.
Precisamente el hecho de que la Convención tomara en consideración un mensaje que se ha caracterizado por lo incorrecto, fue lo que motivó que se hiciera la moción de que se desechara eso de plano, y pido de antemano la palabra en contra del dictamen, cuando acaben los oradores.
El señor general Pereyra pide la palabra.
Vuelvo a insistir, señor presidente.
La Mesa, por conducto de la Secretaría, informa a la Asamblea, que a la acusación Plank le dio el trámite de que pasara a la comisión de Justicia, en virtud de que se había tomado el acuerdo que se aprobó.
Tiene la palabra el señor.
Pero es una moción de orden que se puede discutir.
No habiendo hecho suya esa acusación ningún delegado, y habiéndose acordado que mientras ningún delegado tome en consideración un asunto, ni se discuta siquiera, creo yo que no debe darse ese trámite.
La Mesa informa que los acuerdos tomados en esta Convención no tienen efectos retroactivos.
El señor Paniagua está proponiendo algo fuera de lo que se ha resuelto; posteriormente se ha presentado una acusación y se ha tomado en consideración.
Pido la palabra para una aclaración. Roque González Garza hace suya la petición y la calza con su firma.
Insisto, pues, señores, en que no toleremos ni por un momento en que de una manera tan ostensible se falte al respeto y al decoro de esta honorable Convención.
Señores: el señor gobernador Maytorena, consecuente con los deseos que a todos nos animan de solucionar pacífica y decorosamente, y de una manera definitiva nuestros asuntos internos, ha enviado aquí a su representante, que soy yo; de esta manera, señores, ha demostrado hasta la evidencia el señor Maytorena, que está identificado, lo repito, con el sentir de todos vosotros, y si, no obstante esa prueba de alto patriotismo que ha dado el señor Maytorena, siendo consecuente con los deseos que a todos nos animan, se consiente por esta Convención que se le llame traidor, creo que cometemos, no sólo una inconsecuencia, sino que nosotros nos hacemos solidarios de ese delito de Carlos Plank, quien es un enemigo del señor Maytorena.
El señor Plank pretende fundar su acusación contra el señor Maytorena, diciendo que ha desconocido al señor Carranza, como Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, encargado del Poder Ejecutivo; en ese concepto, el cargo que se le hace al señor Maytorena de traidor, es indebido, puesto que en el mismo caso está el glorioso jefe de la División del Norte, que también públicamente ha desconocido de hecho al Primer Jefe, encargado del Poder Ejecutivo, y no por eso el señor general Villa ha de merecer el calificativo de traidor; Zapata, el hombre que se ha sacrificado por más de cuatro años por hacernos libres, por mejorar la situación económica de nuestro pueblo, este hombre que siempre ha tenido muy alto el estandarte de nuestra libertad y de nuestras leyes, y que ha estado buscando siempre el adelanto de nuestro pueblo, también ha desconocido a Carranza, y también, siguiendo el criterio de Carlos Plank, también merece el dictado de traidor. Estando, pues, el señor Maytorena en el mismo caso que los señores generales Villa y Zapata, debemos considerar que el señor Carlos Plank ha cometido el delito de calumniar al señor Maytorena.
Qué, ¿alguno de los compañeros se ha hecho solidario de eso? Entonces la Asamblea no se ha hecho solidaria de nada; no tienen lugar tantos cargos de usted.
No está a discusión la personalidad del señor José María Maytorena.
¿Quién llamó traidor al señor Maytorena?
Carlos Plank.
Pues que se lo diga a Carlos Plank ...
Tiene la palabra para una moción de orden, el ciudadano Hay.
Es muy cierto que la moción referente a que no se tomara en consideración todo asunto que no fuera respaldado o apoyado por algún miembro de esta Convención, mientras estuvo en estudio, fue aprobada esa proposición. Si no tiene efecto retroactivo, sí tiene efecto activo; es decir, ya está en condiciones ese asunto de que se suspenda su discusión desde el momento en que ya hay una moción prohibiendo esa discusión.
Por lo tanto, yo, por moción de orden, pido a la Mesa que suspenda la discusión de este asunto, porque hay una moción en contrario.
Se necesitaría, señor delegado Hay, que la comisión retirara su dictamen, en virtud de que no está suscrita esa acusación por ningún delegado.
Si lo expresara así, ése sería el medio más fácil de acabar con esta discusión.
¡Pues que se retire!
Se necesita que la comisión lo haga.
El C. Orestes Pereyra (dirigiéndose a los miembros de la comisión):
¿La comisión permite que se retire el dictamen? (Los miembros de la comisión contestan por la afirmativa) Pido respetuosamente a la honorable Asamblea permita que se retire el dictamen para presentarlo modificado.
Se pregunta a la Asamblea si permite que se retire el dictamen.
La comisión que subscribe, ha dictaminado en el asunto a que hace referencia el ciudadano Albino Casillas, respecto a la consulta que hace a esta Convención, sobre si pueden juzgarse administrativamente los delitos de imprenta. La comisión, contestando al interesado, tiene la honra de someter a la consideración de esta honorable Asamblea, la siguiente proposición:
Dígase al ciudadano Albino Casillas, que en defecto de las autoridades judiciales, son legítimas las penas impuestas por las autoridades administrativas.
Está a discusión. ¿No hay quién pida la palabra? En votación económica se pregunta si se aprueba el dictamen. Los que estén por la afirmativa, sírvanse poner en pie.
Que tenga la bondad la Secretaría, si no le es molesto, de volver a leer el dictamen.
Pediría yo que la comisión retirara ese dictamen por las razones expuestas anteriormente.
Precisamente iba yo a pedir permiso para que se permita a la comisión retirar ese dictamen.
Se pregunta a la Asamblea si da permiso para retirar este dictamen. Los que estén por la afirmativa, sírvanse poner en pie. Sí se permite.
Inmediatamente después se dio cuenta con el dictamen que sigue:
La comisión de Justicia, que suscribe el presente dictamen, tiene a la vista la solicitud de libertad que hace en su favor el señor doctor Leopoldo E. Calvillo, y de su defensor el señor licenciado Francisco Serra, quienes se encuentran presos en la ciudad de México.
Deseosa la comisión de contestar dicha solicitud con la debida justicia, dados los antecedentes que ella pueda gestionar pidiendo informes, tiene la honra de someter a la deliberación y aprobación de esta honorable Asamblea, la siguiente proposición:
Pídanse informes por la vía telegráfica y por los conductos debidos, al señor inspector general de policía de la ciudad de México, respecto a los motivos que ocasionaron la detención de los ciudadanos doctor Leopoldo E. Calvillo y licenciado Francisco Serra, a fin de que esta comisión pueda resolver sobre el particular.
Yo suplicaría a la comisión Dictaminadora que agregara a ese dictamen: Por los conductos debidos. No debemos dirigirnos al inspector de policía directamente.
Pido la palabra para solicitar de la Asamblea permiso para retirar ese dictamen, porque se encuentra en iguales condiciones que los anteriores.
La Secretaria pregunta si se le permite retirar el dictamen a la comisión.
Hago mía esa petición.
La Secretaría informa que a la solicitud suscrita por el señor doctor Leopoldo Calvillo se le ha agregado lo siguiente:
Hago mía la siguiente petición.
Está a discusión. El dictamen con la modificación mencionada dice así: (Se le dio nueva lectura)
Entiendo que se acaba de decir que se aprueba el dictamen con la adición de que sea únicamente por los conductos debidos.
Yo suplicaba anoche a las comisiones que tienen la confianza de la Asamblea, que las ha nombrado, buscaran todos los conductos debidos para pedir una información, y de esa manera rindieran sus dictámenes, porque si no, nos sucede que se presenta algo en que no hay nada a discusión y perdemos el tiempo.
Está a discusión el dictamen. ¿No hay quién haga uso de la palabra?
Entiendo que parece que nos estamos metiendo aquí a defender a individuos que ni conocemos, y lo que ha aprobado la Asamblea es que sean partidarios de uno y otro partido, y no se debe defender a presos que están por huertistas, porque si no, no vamos a acabar, pues si quieren que cualquier miembro de la Asamblea quiera firmar esta proposición y se haga solidario de ella, creo que no es conveniente y yo tengo la seguridad de que aquellos individuos no son partidarios de ninguno de los dos partidos contendientes.
Pido la palabra para contestar que precisamente la comisión quiere dictaminar con pleno conocimiento de causa, y por eso determinamos pedir datos, porque no sabemos si son reos políticos, huertistas o partidarios de nosotros; por eso pedimos datos.
Ahora, como miembro de la comisión, pido que se retire el dictamen para agregarle los datos.
Creo que el doctor Calvillo está preso por creérsele villista y, además, es un elemento de mucha importancia.
Como miembro de la comisión de Justicia, deseo hacer constar ante la Asamblea, que está en nuestra conciencia el no favorecer en ningún sentido la libertad de ningún reo político, huertista o felicista. (Voces: ¡Muy bien! Aplausos)
Se pregunta a la Asamblea si está suficientemente discutido el punto. Los que estén por la afirmativa, sírvanse poner en pie. Está suficientemente discutido.
Solicito de la Asamblea me dé autorización para retirar el dictamen con objeto de modificarlo.
La comisión pide permiso para retirar el dictamen y modificarlo en el sentido de la discusión. Se pregunta a la Asamblea si da permiso. Los que estén por la afirmativa, sirvanse poner en pie. Se concede el permiso.
La Mesa, por conducto de la Secretaría, informa a la Asamblea que hay otros dictámenes que estén en condiciones exactamente iguales a los anteriores, es decir, que están suscritos por personas que no son delegados, y se consulta a la comisión respectiva si está conforme en que sean retirados.
Pido la palabra para proponer que se dé lectura a esos asuntos, con objeto de que si alguno de los señores delegados quiere hacerlos suyos, lo haga. (Voces: ¡Está bien! ¡No, no!).
(El C. secretario dio lectura al escrito en que solicitan su libertad varios reos políticos, Fulgencio Vargas y socios, presos por haber sido diputados al Congreso local del Estado de Guanajuato. - Granaditas, octubre 18 de 1914)
El C. Vanejo:
¿Me permite usted, señor presidente, hacer una aclaración sobre esas personalidades?
En seguida se dio cuenta con el siguiente dictamen de la comisión de Justicia:
La comisión de Justicia que suscribe, ha dictado sobre la solicitud que hacen los reos políticos que se encuentran en la prisión de Granaditas, y tiene la honra de someter a la deliberación y aprobación de esta honorable Asamblea las siguientes proposiciones:
Primera. Los peticionarios, presos en el Castillo de Granaditas, Estado de Guanajuato, licenciado Juan Olivares, profesor Fulgencio Vargas, ingeniero Francisco Reynoso, farmacéutico Rodolfo R. Ramírez y M. J. Bustamante, están acusados de haber servido al gobierno de la usurpación, como diputados al Congreso local de aquel Estado, y la comisión considera que no es del caso de que se pongan en libertad, sino de que compurguen su responsabilidad con las penas a que se han hecho acreedores.
Segunda. Comuníquese este acuerdo a los interesados.
Está a discusión. ¿No hay quién pida la palabra? En votación económica se pregunta si se aprueba.
No puede ponerse a discusión, porque no lo ha firmado nadie.
¿Habrá un huertista que haga suyo eso? (Voces: ¡Que la haga suya Paniagua!) ¿No hay ningún huertista?
La Secretaria informa que ningún delegado hace suya la solicitud de los presos de Granaditas. Se pregunta a la comisión si está conforme en retirarla.
Yo pedí a la Asamblea que, si tenía la bondad, me diera permiso para que la ilustre sobre quiénes son estas personas.
Se consulta a la Asamblea si da permiso para retirar el dictamen. Los que estén por la afirmativa, que se sirvan ponerse en pie. Se retira el dictamen.
A continuación se dio cuenta con el dictamen que sigue de la comisión de Justicia:
La comisión de Justicia, que subscribe, encargada de estudiar los diversos asuntos que contiene la proposición presentada por el ciudadano Eduardo Ruiz, tiene la honra de someter a la aprobación y deliberación de esta honorable Asamblea lo siguiente:
Respecto al inciso primero, la comisión estima que no debe accederse a la proposición del ciudadano Ruiz, en virtud de que la comisión desechó el día de ayer una proposición análoga, en lo que respecta a juzgar a los miembros de esta Asamblea por medio de un Consejo de Guerra; y, por otra parte, porque ya existen Consejos de Guerra capacitados para juzgar a los delincuentes a que se refiere el proponente.
En cuanto a los incisos segundo, tercero y cuarto de la iniciativa del señor Ruiz, la comisión considera que debe suspenderse su estudio por ahora, hasta que la Convención funcione con todos sus miembros.
Está a discusión en lo general. ¿No hay quien pida la palabra? .En votación económica se pregunta si se aprueba. Aprobado.
Está a discusión en lo particular la primera parte del dictamen, que dice así: (Leyó) ¿No hay quien pida la palabra?
La mente mía, señores, al hacer esa proposición, fue que se conociera, cuando circulaba en esta ciudad y en el seno de esta Convención, un manifiesto del señor general Villa, en que pedía que el gobierno revolucionario se convirtiera inmediatamente en un gobierno constitucional. Yo pedía ahí una manera de conciliar las cosas en esta forma: que para que pudiera entrar en un momento dado, y una vez aprobado por esta Convención, que el gobierno revolucionario entrara a fungir constitucionalmente, se decretara por el Consejo de Guerra la confiscación de bienes y se hiciera la lista de los enemigos de la Revolución, para que, una vez decretado y firmado por esta Convención, se pudiera considerar que el gobierno revolucionario entrara o no al período constitucional.
Este era un medio conciliador, señores, para que los principios invocados por el señor general Villa pudieran ser invocados como principios revolucionarios, siempre que se legislara de antemano, y por toda la Asamblea Nacional, el asunto respecto a un Consejo de Guerra, superior a todos los Consejos y superior a todas las Cortes, y para juzgar a los enemigos de la Revolución, y siempre que de antemano se decretara la confiscación de bienes de aquellos a quienes se debe confiscar, porque son los principios por que hemos venido luchando; y si por algún motivo esta Asamblea no toma en cuenta las intenciones revolucionarias, vamos a pisotear, señores, por primera vez, quizá, pero vamos a pisotear uno de los principios más sanos de la Revolución.
La forma en que puse mi proposición es enteramente factible, es enteramente conciliadora, sea para la comisión que fuere, y no debe vérsele con burla, como lo hizo el señor Mariel.
Esas cosas no debe usted de decírmelas aquí.
Me lastiman, y debo decirlas. La entonación que llevan es conciliadora y es también perfectamente reformada; y quiero que ustedes ...
No me debe usted de decir eso.
Sí debo hacerlo. Aseguro a ustedes que cuando lo hice, es porque muchos me desconocen aquí, pero soy revolucionario mucho más antiguo que muchos de los que usan charreteras. Soy revolucionario desde hace catorce años, desde el tiempo en que el señor Villarreal estaba en la política, y no quiero, ya que se ha presentado la ocasión, que por ningún motivo se dude de mi filiación honrada y patriótica de revolucionario. Las intenciones mías son altamente revolucionarias, son los principios que debemos sostener a todo trance, y después vendrá lo que venga; después vendrán las consideraciones; después vendrá la burla, si acaso quieren destruir esos principios.
Para hablar en pro del dictamen.
Entonces no es moción, señor Berlanga.
Bueno; pues primero la moción. (Risas) El señor Ruiz no ha entendido el dictamen, por eso ha tomado la palabra apoyando lo que él ha propuesto. Hasta allí la moción de orden. Ahora en pro del dictamen.
El dictamen no rechaza la proposición del señor Ruiz; la comisión aplaza el punto principal de esa proposición: la confiscación de los bienes; lo aplaza, y con mucha justicia, para cuando la Convención esté completa, esto es, para cuando ya estén todos los elementos revolucionarios en un Congreso, para que entonces se discuta y entonces sea acuerdo de todos. La comisión de Gobierno incluye en su dictamen lo que tendrá que discutIrse.
La Secretaría hace la aclaración de que el punto que está a discusión, es que no es de accederse a la proposición del ciudadano Ruiz para la formación de un Consejo de Guerra.
Puesto que es oportuno, pido que se me permita retirarla. (Aplausos)
Mientras el dictamen sea sostenido por la comisión, la Mesa informa que no puede retirarse.
La comisión apoya toda la primera parte del dictamen.
La Secretaría informa que la comisión apoya la primera parte del dictamen, que se refiere exclusivamente a la formación de un Consejo de Guerra.
Pido la palabra para una moción de orden. Me permito indicar a la comisión que, en vista de que no había comisión de Programa cuando hizo su dictamen, que pida permiso para retirarlo y pasarlo a la comisión de Programa, y no poner a discusión el dictamen de una comisión cuando corresponde a otra.
Se pregunta a la comisión si está conforme en retirar el dictamen.
En vista de que el señor retiró su proposición, nada más justo que nosotros retiremos el dictamen.
Se pregunta a la Asamblea si da permiso para que la comisión de Justicia retire el dictamen que está a discusión. Los que estén por la afirmativa, sírvanse poner de pie. Sí se da permiso para que se retire. (Los ciudadanos Ruiz y Mariel disputaban)
Sea usted enérgico, señor presidente, ya se va volviendo esto una cena de negros.
Se suplica a los señores Ruiz y Mariel que guarden la compostura debida en este salón.
Yo suplico al señor delegado Ruiz que retire las palabras con que aludió a mi persona, porque son perfectamente injustificadas. Yo le pido que las ratifique o que las retire.
¿Me permite la palabra el señor presidente?
Señores: a todos les consta que no fui yo el que dio motivo a esta cuestión, porque a mí me repugna hacer historia personal; pero cuando se trató y se leyó mi nombre, fue una risa general, como se ha hecho con otros señores delegados. Aquí ustedes han permitido esos choteos, yo no los permito.
El señor Mariel estaba cerca de mí y se rió, y por eso le manifiesto a él, como a otros, de una vez por todas, señores, que yo no permito esos choteos, que yo soy una persona seria que vengo aquí a trabajar por la resolución de los problemas nacionales, como revolucionario que soy. Si se nos chotea, ya veremos a dónde vamos; además, yo no quise ofender directamente al señor Mariel.
La Mesa insiste en que deben guardar la compostura debida; de otra manera, se verá en el caso de tomar medidas enérgicas. (Aplausos)
(El ciudadano Ruiz continúa alterando el orden)
Basta ya, señor Ruiz.
Acto continuo, la Secretaría dio lectura al siguiente dictamen de la comisión de Gobernación:
Considerando que ha faltado orden para tratar los asuntos en esta honorable Convención, dando motivos, por lo consiguiente, a acaloradas discusiones por falta de un Reglamento, esta comisión dictamina:
1° Que es de aceptarse la iniciativa del señor J. Trinidad Cervantes, compuesta de cinco cláusulas, y marcada con el número 1.
2° En vista de que los artículos anteriores no reglamentan debidamente el orden en esta Convención, recomienda esta comisión se acepte el Reglamento que para el régimen interior de la Cámara de Diputados se tiene, con excepción de aquellos artículos que estén en contraposición de los anteriores.
Las cinco cláusulas fueron ya leídas. Está a discusión en lo general. ¿No hay quien haga uso de la palabra? En votación económica se pregunta si se aprueba el dictamen de la comisión. (Voces: ¡En lo general!) Solamente se leyó uno de los puntos del dictamen. Se va a leer el otro. (Leyó el segundo punto) Está a discusión en lo particular. ¿No hay quien tome la palabra?
Yo creo que con esas cinco bases propuestas bastará, porque el Reglamento de la Cámara es complicado y nos traerá dificultades; con esas cláusulas nos basta.
Que la comisión se encargue de revisar el Reglamento de la Cámara de Diputados y tome de él lo que nos sirva para nuestros debates.
Continúa a discusión en lo general. En votación económica se pregunta si se aprueba en lo general. Los que estén por la afirmativa, sirvanse ponerse en pie. Reprobado en lo general.
El dictamen número 2 de la comisión de Gobernación está concebido en los siguientes términos:
Siendo los fines fundamentales de esta Convención el formular bases para la organización, funcionamiento y cuestiones que deba realizar el Gobierno Provisional Interino de la República, es no sólo necesario, sino urgente la creación de una comisión encargada de delinear, entre otras cosas, el programa de reformas inmediatas que deberá poner en práctica dicho Gobierno como emanado de esta Convención, por lo que, en concepto de la comisión que suscribe, debe aprobarse la segunda moción de las formuladas con fecha 20 del corriente por los señores VilIarreal, Roque González Garza, Casarín, Gutiérrez, Mariel y Siurob, marcada con el número 2, por la cual proponen el nombramiento de una comisión encargada de delinear el programa de reformas inmediatas que deberá poner en práctica el Gobierno Provisional que emane de esta Convención. Y considerando que todas las cuestiones que se aprueben en esta Convención deberán ser obligatorias para todos los ciudadanos de la República, deben estar redactadas en términos claros y precisos, por lo cual considera la comisión, indispensable la creación de una comisión de Estilo y opina que debe aprobarse la moción primera formulada por los mismos señores en la misma fecha, y que dice:
Pido la palabra para una aclaración, Creo que se olvidó que era de pronta y obvia resolución. (Voces: ¡No, no!)
Pido la palabra. Yo creo que ese programa no debía darse a conocer desde luego, sino en el caso de que el señor Carranza fuera eliminado del Gobierno.
La Mesa llama la atención al señor delegado Murrieta sobre que no hay nada a discusión.
¿El dictamen fue aprobado en todos sus puntos?
La comisión retiró el dictamen.
¿Entonces por qué lo pone a discusión?
El dictamen número 3 de la misma comisión de Gobernación dice así:
En vista de que el ciudadano general Fidel Avila suscribe la iniciativa marcada con el número 3, en la cual pide que por motivo de pertenecer a la Junta de Gobierno, se le exima de participar en la comisión de Fomento, para la cual fue electo, esta comisión considera que es de accederse a la solicitud por las razones expuestas.
Pido se cambie la palabra accederse por aceptarse.
Pido que se adicione el dictamen en el sentido de que la comisión proponga al candidato que deba substituir al señor Avila, y de esa manera se evita pérdida de tiempo. Yo me permito indicar a la Asamblea el nombre del señor general Rosalío Hernández.
La Mesa pregunta que si con la modificación propuesta por el ciudadano Vigil se aprueba el dictamen. La comisión ha cambiado los términos del dictamen en el siguiente sentido: (Lo leyó con las modificaciones mencionadas)
Pido la palabra, señor presidente. La Junta de Gobierno está fuera de la Asamblea; muchos tenemos comisiones fuera de la Asamblea, la comisión que se le ha dado al general Avila está fuera de la Asamblea; por lo tanto, podremos pedirle que se quede para no desmembrar las comisiones.
La comisión se funda en que la comisión de Gobierno a la cual pertenece el señor Fidel Avila, es una comisión que requiere bastante tiempo de trabajo, y, por consiguiente, se dictaminó en esa forma.
Continúa a discusión el dictamen número 3 de la comisión de Gobernación.
Iba yo a hacer una pregunta al señor Raúl Madero: si el señor Fidel Avila, por razón de la comisión que tiene fuera, deja de concurrir aquí, ¿por qué entonces bien puede desempeñar el trabajo?
No deja de concurrir aquí, y todo el trabajo que tiene la comisión de Gobierno es fuera de la Asamblea, así como la comisión de Fomento, que también tiene que desempeñar.
En votación económica se pregunta si se aprueba el dictamen número 3 de la comisión de Gobernación. Los que estén por la afirmativa, sírvanse poner de pie. Aprobado.
Suplico a la Mesa se sirva poner a la consideración de la Asamblea la adición que he propuesto, para evitar pérdida de tiempo. Propongo como candidato al señor general Rosalío Hernández, en substitución del señor general Avila.
La Mesa pregunta al comité que se nombró para formular candidaturas, si acepta al señor general Rosalío Hernández en substitución del señor general Avila. Los que estén por la afirmativa, sírvanse poner de pie.
La comisión hace suya la proposición del señor Roque González Garza, y la adiciona.
Se pregunta a los miembros del comité de comisiones si tienen objeción para que el ciudadano Rosalío Hernández substituya al ciudadano Avila.
Como es costumbre hacer esta clase de votaciones secretas, yo creo que nos podemos abstener de que dicha votación fuera de carácter secreto, si la Mesa pregunta a la Asamblea si da autorización de que sea en forma económica, y así podremos económicamente votar la adición.
Se nombró un comité para presentar candidaturas de comisiones y la Mesa no quiere pasar sobre el comité, y por eso le pregunta si no tiene objeción a la proposición del señor Roque González Garza.
El señor Ruiz fue el que subscribió la moción en donde sometía a la Asamblea la aprobación de determinado número de comisiones para que estudiaran los asuntos de la Asamblea, y recuerdo que en esa ocasión me adherí, toda vez que en sesión anterior había hecho hincapié en la necesidad que existe de nombrar esas comisiones. Por mi parte, estoy enteramente de acuerdo, y que se sirva decir el señor Ruiz si también lo está.
Que se pongan de pie los miembros de la comisión. (Se pusieron en pie los miembros de la comisión) ¿No tienen ustedes objeción a la petición del señor González Garza, respecto de que el señor general Rosalío Hernández substituya al señor general Fidel Avila en la comisión de Fomento?
La comisión Dictaminadora:
No vemos inconveniente.
Pido a la Asamblea se pregunte si podemos hacer una votación económica, para proceder inmediatamente a esa votación.
Las comisiones no se nombraron por votación económica.
La Mesa pide a la Asamblea se le permita la votación económica.
Los que estén por la afirmativa, de que el señor general Rosalío Hernández substituya al general Avila, sírvanse ponerse de pie. Aprobado. (Aplausos)
En seguida se dio cuenta con el siguiente dictamen de la comisión de Gobernación:
Considerando que es de desearse que todos los jefes con mando efectivo de fuerza, según la misma Convención lo ha expresado anteriormente, estén presentes en esta Convención, es de aceptarse la proposición que hace el ciudadano P. Pulido, marcada con el número 4, en la cual propone se invite al general Jesús H. Salgado y generales que dependan de él, por la vía más rápida, para que participen en esta Convención.
No creo que deba invitarse al señor Salgado como miembro de la Revolución, porque Salgado no tiene un programa político. Junto con Salgado hay otras gavillas revolucionarias que no las hemos invitado, porque precisamente no las consideramos de nuestro credo, sino que se han levantado con un programa político indefinido; más bien, creo que el espíritu de Salgado es Religión y Fueros. (Voces: ¡No, no!)
No lo afirmo, creo que es el espíritu de él, y porque, según tengo informes, de que él no es sino un segundo tomo de Pascual Orozco. También hay junto con Salgado otras gavillas revolucionarias a quienes no hemos invitado ni invitaremos; están Higinio Aguilar (voces: ¡N o, no!; siseos y murmullos), están algunos curas levantados; así, pues, creo que el que ha firmado la iniciativa está en la obligación de fundar o ilustrarnos por qué quiere invitar a Salgado.
Parece que está muy mal informado el señor Berlanga. El señor Jesús H. Salgado ha sido revolucionario desde 1910, y secundó después a Zapata en su lucha contra el gobierno del señor Madero, y ahora después, en esta revolución, desconoció al general Huerta y combatió al lado de la Revolución desde el tiempo del cuartelazo; de tal manera, que no está en el mismo caso de Almazán y otros, porque éstos fueron huertistas. El señor Salgado es gobernador del Estado de Guerrero, no se le ha mandado invitación expresa, ni creo que le haya llegado por falta de comunicaciones. Parece que fue nombrado gobernador del Estado de Guerrero por la reunión de todos los jefes revolucionarios de dicho Estado, y llegó a dominar completamente el Estado de Guerrero.

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