Source: http://www.lexureditorial.com/boe/0102/03781.htm
Timestamp: 2013-05-19 02:24:33+00:00

Document:
Programa vigilancia encefalopat�as espongiformes
Orden del Ministerio de Agricultura de 22 de febrero de 2001 por la que se determinan los supuestos excepcionales de incineraci�n previstos en la disposici�n final tercera del Real Decreto 3454/2000, de 22 de diciembre, por el que se establece y regula el programa integral coordinado de vigilancia y control de las encefalopat�as espongiformes transmisibles de los animales.
La Uni�n Europea ha adoptado una serie de medidas en relaci�n con las encefalopat�as espongiformes transmisibles (EET), para evitar su contagio a animales y personas, recogidas en la Decisi�n 2000/418/CE, de la Comisi�n, de 29 de junio, por la que se reglamenta el uso de los materiales de riesgo en relaci�n con las encefalopat�as espongiformes transmisibles y se modifica la Decisi�n 94/474/CE. El Real Decreto 1911/2000, de 24 de noviembre, por el que se regula la destrucci�n de los materiales especificados de riesgo (MER) en relaci�n con las encefalopat�as espongiformes transmisibles, determina cu�les son dichos materiales y cu�l es el tratamiento aplicable para su destrucci�n. La destrucci�n o eliminaci�n de los MER, con car�cter ordinario, se realiza mediante inhumaci�n en un vertedero autorizado previa transformaci�n de acuerdo con el tratamiento previsto en el anexo I del Real Decreto 1911/2000. No obstante, se prev� la posibilidad de utilizar instalaciones de incineraci�n que cumplan los requisitos previstos en la normativa vigente sobre residuos peligrosos, bien previo procesamiento conforme a lo previsto en el anexo III del Real Decreto 2224/1993, de 17 de diciembre, sobre normas sanitarias de eliminaci�n de animales muertos y desperdicios de origen animal y protecci�n frente a agentes pat�genos en piensos de origen animal, o bien mediante incineraci�n directa sin tratamiento previo. La Ley 10/1998, de 21 de abril, de Residuos, establece en su art�culo 2.2.b) que su aplicaci�n ser� supletoria respecto de la eliminaci�n y transformaci�n de animales muertos y desperdicios de origen animal. De otra parte, en la disposici�n final tercera del Real Decreto 3454/2000, de 22 de diciembre, por el que se establece y regula el programa integral coordinado de vigilancia y control de las encefalopat�as espongiformes transmisibles de los animales, se faculta al Ministro de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n para establecer los supuestos excepcionales en que las autoridades competentes de las Comunidades Aut�nomas podr�n permitir la incineraci�n o la inhumaci�n de materiales especificados de riesgo o de cuerpos enteros sin su coloraci�n previa o, cuando proceda, la separaci�n de los materiales especificados de riesgo en las circunstancias previstas en el apartado 2 del art�culo 3 del Real Decreto 2224/1993, de 17 de diciembre, sobre normas sanitarias de eliminaci�n y transformaci�n de animales muertos y desperdicios de origen animal y protecci�n frente a agentes pat�genos en piensos de origen animal, y seg�n un m�todo que evite todo riesgo de transmisi�n de una encefalopat�a espongiforme transmisible, y que cuente con la autorizaci�n y supervisi�n de la autoridad competente, en particular cuando los animales hayan muerto o se hayan matado en el contexto de medidas de lucha. Esta previsi�n responde asimismo a lo establecido en el punto 4 del anexo I de la Decisi�n 2000/418/CE, de la Comisi�n, de 29 de junio, por la que se reglamenta el uso de los materiales de riesgo en relaci�n con las encefalopat�as espongiformes transmisibles y se modifica la Decisi�n 94/474/CE. Por la presente Orden se trata de establecer los supuestos excepcionales en los que, con criterios objetivos, no resulta posible la adopci�n de las medidas previstas en el art�culo 5 del Real Decreto 1911/2000, de 24 de noviembre, o en los que la adopci�n de tales medidas, por las circunstancias en que �stas han de llevarse a cabo, pueda suponer un mayor riesgo para la salud, para el medio ambiente o para ambos. En tales casos, las autoridades competentes de las Comunidades Aut�nomas podr�n autorizar, de manera razonada, la incineraci�n de materiales especificados de riesgo o de cuerpos enteros con las condiciones que se establecen en la presente Orden y que tienen por objeto asegurar la protecci�n de la salud y el medio ambiente. En su virtud, dispongo: Art�culo 1
La presente Orden tiene por objeto determinar los supuestos excepcionales y de car�cter extraordinario a los que hace alusi�n la disposici�n final tercera del Real Decreto 3454/2000, de 22 de diciembre, por el que se establece y regula el programa integral coordinado de vigilancia y control de las encefalopat�as espongiformes transmisibles de los animales, en el marco de lo establecido en la vigente normativa de la Uni�n Europea, en los cuales sea posible una incineraci�n de materiales especificados de riesgo o de cuerpos enteros sin su coloraci�n previa o, cuando proceda, la separaci�n de los materiales especificados de riesgo, as� como concretar las garant�as espec�ficas que, con car�cter m�nimo, debe reunir la autorizaci�n de incineraci�n a la que se refiere la citada disposici�n final con la finalidad de que se garantice por la autoridad competente que no existe riesgo de transmisi�n de la encefalopat�a espongiforme transmisible (EET) o de contaminaci�n del medio ambiente con presencia de agentes pat�genos transmisibles relacionados con esta enfermedad. Art�culo 2
1. Se podr� autorizar la incineraci�n de los materiales especificados de riesgo o de cuerpos enteros sin coloraci�n previa o sin separaci�n de los MER, en los supuestos se�alados en el apartado siguiente del presente art�culo. En todo caso, �nicamente se podr� utilizar este sistema alternativo de tratamiento y destrucci�n del animal, de acuerdo con la presente Orden, cuando no se puedan arbitrar medios especiales de almacenamiento transitorio con las debidas garant�as. 2. Se consideran supuestos excepcionales, a los efectos de lo previsto en la disposici�n final tercera del Real Decreto 3454/2000, los siguientes: a) Cuando no est� disponible u operativa por causas t�cnicas, o fuerza mayor o alguna otra causa de �ndole semejante, una planta de tratamiento de materiales especificados de riesgo (MER), lo suficientemente cercana al lugar donde radique la explotaci�n como para proceder a su tratamiento con arreglo a las disposiciones vigentes, y el traslado de los MER o animales muertos a otra planta pueda suponer, por raz�n de las circunstancias temporales u otras debidamente acreditadas, un peligro objetivo de extensi�n de la enfermedad o de puesta en riesgo de las medidas acordadas para la prevenci�n y erradicaci�n de la EET. b) Cuando los animales muertos o los desperdicios de los mismos se encuentren en lugares de muy dif�cil acceso, o se den circunstancias clim�ticas especiales, o se encuentren en territorios extrapeninsulares que carezcan de planta transformadora de MER, o en la planta transformadora se den los supuestos previstos en la letra a) del presente art�culo, por lo que no sea viable el sistema de tratamiento habitual, y en todos estos supuestos, para garantizar la salud de los animales y de las personas o prevenir la contaminaci�n medioambiental, sea objetivamente necesaria la utilizaci�n de un m�todo alternativo con las m�ximas garant�as posibles. c) Cuando los animales hayan muerto o se hayan matado en un contexto de medidas de lucha y erradicaci�n de la enfermedad y el n�mero de animales muertos sea desproporcionado en relaci�n con los medios disponibles, de tal modo que, valoradas por el �rgano competente de la Comunidad Aut�noma las circunstancias concurrentes, en t�rminos de la l�gica y de la t�cnica se considere necesario, para garant�a de la salud de los animales y de las personas o para prevenir la contaminaci�n medioambiental, hacer uso de la autorizaci�n de incineraci�n a la que se refiere la disposici�n final tercera del Real Decreto 3454/2000. Art�culo 3
M�todo utilizable
1. En los supuestos a que se refiere el art�culo anterior, �nicamente podr� utilizarse excepcionalmente como m�todo de destrucci�n de los materiales especificados de riesgo (MER) la incineraci�n directa de los mismos o de cuerpos enteros sin coloraci�n previa o sin separaci�n de los MER, cuando pueda garantizarse, por las autoridades y servicios t�cnicos de las Administraciones competentes, que se evita todo riesgo de transmisi�n de la encefalopat�a espongiforme transmisible, en el supuesto y en las circunstancias concretas de que se trate, y no se pongan en peligro las medidas de prevenci�n y erradicaci�n de la citada enfermedad. 2. En todo caso, s�lo se podr� utilizar la incineraci�n directa de los materiales especificados de riesgo o de cuerpos enteros sin coloraci�n previa o sin separaci�n de los MER en instalaciones de incineraci�n de despojos y cad�veres de animales que cuenten con las preceptivas licencias de funcionamiento y que garanticen la destrucci�n del pri�n de acuerdo con los requisitos establecidos en el anexo I de esta Orden, as� como con los requisitos de niveles de emisi�n previstos en el anexo II de la misma. 3. El traslado de los MER o, en su caso, de los cuerpos enteros a cualquiera de las instalaciones indicadas en los apartados anteriores del presente art�culo se realizar�, en todo caso, cumpliendo los requisitos establecidos en el art�culo 9 y en el anejo II del Real Decreto 1911/2000, de 24 de noviembre, por el que se regula la destrucci�n de los materiales especificados de riesgo en relaci�n con las encefalopat�as espongiformes transmisibles. Art�culo 4
Autorizaci�n de incineraci�n
1. En el supuesto de que al responsable del animal muerto en la explotaci�n no le fuera posible cumplir con la obligaci�n de destrucci�n del animal de conformidad con la normativa vigente sobre materiales especificados de riesgo, deber� comunicarlo al �rgano competente de la Comunidad Aut�noma a los efectos de la autorizaci�n de incineraci�n prevista en la presente Orden. 2. El �rgano competente de la Comunidad Aut�noma deber� apreciar las circunstancias concurrentes en el caso y determinar expresamente si se da alguno de los supuestos de excepcionalidad enumerados en el art�culo 2 de la presente Orden. En su caso, conceder� la autorizaci�n del m�todo previsto en el art�culo 3, de manera motivada en la forma y con el procedimiento que las Comunidades Aut�nomas determinen en su correspondiente norma de desarrollo. 3. Lo previsto en este art�culo se entiende sin perjucio de la obligaci�n de comunicaci�n de la muerte del animal en el caso de bovinos muertos en granja, debiendo el responsable del animal notificar, en todo caso, la muerte del mismo al �rgano competente de la Comunidad Aut�noma en el plazo de los siete d�as siguientes, de conformidad con lo dispuesto en la letra b) del art�culo 13 del Real Decreto 1980/1998, de 18 de septiembre, por el que se establece un sistema de identificaci�n y registro de los animales de la especie bovina, en la redacci�n dada por el Real Decreto 197/2000, de 11 de febrero. Disposiciones finales
La presente Orden entrar� en vigor el mismo d�a de su publicaci�n en el Bolet�n Oficial del Estado. (Anexos omitidos)
Bolet�n Oficial del Estado de 24 de febrero de 2001
Real Decreto 167/2001, de 23 de febrero,por el que se modifica parcialmente el Real Decreto 1027/1989, de 28 de julio, sobre abanderamiento, matriculaci�n de buques y registro mar�timo.
Orden del Ministerio de Agricultura de 22 de febrero de 2001por la que se determinan con car�cter transitorio los supuestos excepcionales de inhumaci�n previstos en la disposici�n final tercera del Real Decreto 3454/2000, de 22 de diciembre, por el que se establece y regula el programa integral coordinado de vigilancia y control de las encefalopat�as espongiformes transmisibles de los animales.

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 

Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto