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Timestamp: 2017-02-21 14:12:00+00:00

Document:
Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas - Ley 3394.24-Set-1964 - Costa Rica
Ley 3394.24-Set-1964
Estimando que una convención internacional sobre relaciones, privilegios e inmunidades diplomaticas contribuirá al desarrollo de las relaciones amistosas entre las naciones, prescindiendo de sus diferencias de régimen constitucional y social.
Reconociendo que tales inmunidades y privilegios se conceden, no en beneficio de las personas, sino con el fin de garantizar el desempeño eficaz de las funciones de las misiones diplomáticas en calidad derepresentantes de los Estados.
Han convenido en lo siguiente: ARTICULO
1 A los efectos de la presente Convención:
a) por "jefe de misión" se entiende la persona encargada por el Estado acreditante de actuar con carácter de tal; b) por "miembros de la misión", se entiende el jefe de la misión y los miembros del personal de la misión; c) por "miembros del personal de la misión", se entiende los miembros del personal diplomático, del personal administrativo y técnico y del personal de servicio de la misión; d) por "miembros del personal diplomático", se entiende los del personal de la misión que posean la calidad de diplomático; e) por "agente diplomático", se entiende el jefe de la misión o un miembro del personal diplomático de la misión; f) por "miembros del personal administrativo y técnico", se entienden los miembros del personal de la misión empleados en el servicio administrativo y técnico de la misión; g) por "miembros del personal de servicio", se entiende los miembros del personal de la misión empleados en el servicio doméstico de la misión; h) por "criado particular", se entiende toda personal al servicio doméstico de un miembro de la misión, que no sea empleada del Estado acreditante; i) por "locales de la misión", se entiende los edificios o las partes de los edificios, sea cual fuere su propietario, utilizados para las finalidades de la misión, incluyendo la residencia del jefe de la misión, así como el terreno destinado al servicio de esos edificios o de parte de ellos. ARTICULO 2
El establecimiento de relaciones diplomáticas entre Estados y el envio de misiones diplomáticas permanentes se efectúa por
a) representar al Estado acreditante ante el Estado
proteger en el Estado receptor los intereses del Estado acreditante
y los de sus nacionales, dentro de los límites permitidos por el derecho internacional;
negociar con el gobierno del Estado receptor;
enterarse por todos los medios lícitos de las condiciones y de la evolución de
los acontecimientos en el Estado receptor e informar sobre ello al gobierno del
Estado acreditante;
fomentar las relaciones amistosas y desarrollar las relaciones económicas,
culturales y científicas entre el Estado acreditante
y el Estado receptor.
Ninguna disposición de la presente Convención se interpretará de modo que
impida el ejercicio de funciones consulares por la misión diplomática.
El Estado acreditante deberá asegurarse de que la
persona que se proponga acreditar como jefe de la misión ante el Estado
receptor ha obtenido el asentimiento de ese Estado.
El Estado receptor no estará obligado a expresar al Estado acreditante
los motivos de su negativa a otorgar el asentamiento.
El Estado acreditante podrá, después de haberlo
notificado en debida forma a los Estados receptores interesados, acreditar a un
jefe de misión ante dos o más Estados, o bien destinar a ellos a cualquier
miembro del personal diplomático, salvo que alguno de los Estados receptores se
oponga expresamente.
Si un Estado acredita a un jefe de misión ante dos o más Estados, podrá
establecer un misión diplomática por un encargado de
negocios ad interim en cada uno de los Estados en que
el jefe de la misión no tenga su sede permanente.
El jefe de misión o cualquier miembro del personal diplomático de la misión
podrá representar al Estado acreditante ante
cualquier organización internacional.
o más Estados podrán acreditar a la misma persona como jefe de misión ante un tercer
Estado, salvo que el Estado receptor se oponga a ello.
perjuicio de lo dispuesto en los artículos 5, 8, 9 y 11, el Estado acreditante nombrará libremente al personal de la misión.
En el caso de los agregados militares, navales o aéreos, el Estado receptor podrá
exigir que se le sometan de antemano sus nombres, para su aprobación.
Los miembros del personal diplomático de la misión habrán de tener, en
principio, la nacionalidad del Estado acreditante.
Los miembros del personal diplomático de la misión no podrán ser elegidos entre
personas que tengan la nacionalidad del Estado receptor, excepto con el
consentimiento de ese Estado, que podrá retirarlo en cualquier momento.
El Estado receptor podrá reservarse el mismo derecho respecto de los nacionales
de un tercer Estado que no sean al mismo tiempo nacionales del Estado acreditante.
El Estado receptor podrá, en cualquier momento y sin tener que exponer los
motivos de su decisión, comunicar al Estado acreditante
que el jefe u otro miembro del personal diplomático de la misión es persona no grata,
o que cualquier otro miembro del personal de la misión no es aceptable. El
Estado acreditante retirará entonces a esa persona o
pondrá término a sus funciones en la misión, según proceda. Toda persona podrá ser
declarada non grata o no aceptable antes de su llegada al territorio del Estado
Si el Estado acreditante se niega a ejecutar o no
ejecuta en un plazo razonable las obligaciones que le incumben a tenor de lo
dispuesto en el párrafo 1, el Estado receptor podrá negarse a reconocer como
miembro de la misión a la persona de que se trate.
Se notificará al Ministerio de Relaciones Exteriores, o al Ministerio que se
haya convenido, del Estado receptor:
el nombramiento de los miembros de la misión, su llegada y su salida definitiva
o la terminación de sus funciones en la misión;
la llegada y la salida definitiva de toda persona perteneciente a la familia de
un miembro de la misión y, en su caso, el hecho de que determinada persona
entre a formar parte o cese de ser miembro de la familia de un miembro de la
la llegada y la salida definitiva de los criados particulares al servicio de
las personas a que se refiere el inciso a) de este párrafo y, en su caso, el
hecho de que cesen en el servicio de tales personas;
la contratación y el despido de personas residentes en el Estado receptor como
miembros de la misión o criados particulares que tengan derecho a privilegios e
Cuando sea posible, la llegada y la salida definitivamente se notificará también
A falta de acuerdo explícito sobre el número de miembros de la misión, el
Estado receptor podrá exigir que ese número este dentro de los límites de lo
que considere que es razonable y normal, según las circunstancias y condiciones
de ese Estado y las necesidades de la misión de que se trate.
El Estado receptor podrá también, dentro de esos límites y sin discriminación
alguna, negarse a aceptar funcionarios de una determinada categoría.
Estado acreditante no podrá, sin el consentimiento
previo y expreso del Estado receptor, establecer oficinas que forme parte de la
misión en localidades distintas de aquella en que radique la propia misión.
Se considerarán que el jefe de misión ha asumido sus funciones en el Estado
receptor desde el momento en que haya presentado sus cartas credenciales o en
que haya comunicado su llegada y presentado copia de estilo de sus cartas
credenciales al Ministerio de Relaciones Exteriores, o al Ministerio que se
haya convenido, según la práctica en vigor en el Estado receptor, que deberá
aplicarse de manera uniforme.
El orden de presentación de las cartas credenciales o de su copia de estilo se
determinará por la fecha y hora de llegada del jefe de misión.
embajadores o nuncios acreditados ante los Jefes de Estado, y otros jefes de
misión de rango equivalente;
enviados, ministros o internuncios acreditados ante los Jefes de Estado;
encargados de negocios acreditados ante los Ministros de Relaciones Exteriores.
Salvo por lo que respecta a la procedencia y a la etiqueta, no se hará ninguna
distinción entre los jefes de misión por razón de su clase.
Estados se pondrán de acuerdo acerca de la clase a que habrá de pertenecer los
jefes de sus misiones.
La precedencia de los jefes de misión, dentro de cada clase, se establecerá
siguiendo el orden de la fecha y hora en que hayan asumido sus funciones, de
conformidad con el artículo 13.
Las modificaciones en las cartas credenciales de un jefe de misión que no
entrañen cambio de clase no alterarán su orden de precedencia.
Las disposiciones de este artículo se entenderán sin perjuicio de los usos que
acepte el Estado receptor respecto de la precedencia del representante de la
jefe de misión notificará al Ministerio de Relaciones Exteriores, o al
Ministerio que se haya convenido, el orden de precedencia de los miembros del
personal diplomático de la misión.
procedimiento que se siga en cada Estado para la recepción de los jefes de
misión será uniforme respecto de cada clase.
Si queda vacante el puesto de jefe de misión o si el jefe de misión no puede
desempeñar sus funciones, un encargado de negocios ad-interim
actuará provisionalmente como jefe de misión. El nombre del encargado de
negocios ad-interim será comunicado al Ministerio de Relaciones
Exteriores del Estado receptor, o al Ministerio que se haya convenido, por el
Jefe de Misión, o , en el caso en que éste no pueda hacerlo, por el Ministerio
de Relaciones Exteriores del estado acreditante.
Caso de no estar presente ningún miembro del personal diplomático de la misión
en el Estado receptor, un miembro del personal administrativo y técnico podrá,
con el consentimiento del Estado receptor, ser designado por el Estado acreditante para hacerse cargo de los asuntos administrativos
corrientes de la misión.
misión y su jefe tendrán derecho a colocar la bandera y el escudo del Estado acreditante en los locales de la misión, incluyendo la residencia
del jefe de la misión y en los medios de transporte de éste.
El Estado receptor deberá, sea facilitar, la adquisición en su territorio de
conformidad con su propias leyes, por el estado acreditante,
de los locales necesarios para la misión o ayudar a éste a obtener alojamiento
Cuando sea necesario, ayudará también a las misiones a obtener alojamiento adecuado
Los locales de la misión son inviolables. Los agentes del estado receptor no
podrán penetrar en ellos sin consentimiento del jefe de la misión.
El Estado receptor tiene la obligación especial de adoptar todas las medidas
adecuadas para proteger los locales de la misión contra toda intrusión o daño y
evitar que se turbe la tranquilidad de la misión o se atente contra su
Los locales de la misión, su mobiliario y demás bienes situados en ellos, así
como los medios de transporte de la misión, no podrán ser objeto de ningún
registro, requisa, embargo o medida de ejecución.
El Estado acreditante y el jefe de la misión están
exentos de todos los impuestos y gravámenes nacionales, regionales o
municipales, sobre los locales de la misión de que sean propietarios o
inquilinos, salvo de aquellos impuestos o gravámenes que constituyan el pago de
servicios particulares prestados.
La exención fiscal a que se refiere este artículo no se aplica a los impuestos
y gravámenes que, conforme a las disposiciones legales del Estado receptor,
estén a cargo del particular que contrate con el Estado acreditante
o con el jefe de la misión.
archivos y documentos de la misión son siempre inviolables, dondequiera que se
Estado receptor dará toda clase de facilidades para el desempeño de las
funciones de la misión.
perjuicio de sus leyes y reglamentos referentes a zonas de acceso prohibido o
reglamento por razones de seguridad nacional, el Estado receptor garantizará a
todos los miembros de la misión la libertad de circulación de tránsito por su
El Estado receptor permitirá y protegerá la libre comunicación de la misión
para todos los fines oficiales. Para comunicarse con el gobierno y con las
demás misiones y consulados del Estado acreditante, dondequiera
que radiquen, la misión podrá emplear todos los medios de comunicación
adecuados, entre ellos los correos diplomáticos y los mensajes en clave o en
cifra. Sin embargo, únicamente con el consentimiento del Estado receptor podrá
la misión instalar y utilizar una emisora de radio.
La correspondencia oficial de la misión es inviolable. Por correspondencia
oficial se entiende toda correspondencia concerniente a la misión y a sus
exteriores visibles indicadores de su carácter y sólo podrán contener
documentos diplomáticos u objetos de uso oficial.
El correo diplomático, que debe llevar consigo un documento oficial en el que
conste su condición de tal y el número de bultos que constituyan la valija,
estará protegido, en el desempeño de sus funciones, por el Estado receptor.
Gozará de inviolabilidad personal y no podrá ser objeto de ninguna forma de
detención o arresto.
El Estado acreditante o la misión podrán designar
correos diplomáticos ad-hoc. En tales casos se aplicarán también las
disposiciones del párrafo 5, de este artículo pero las inmunidades en el mencionadas dejarán de ser aplicables cuando dicho correo
haya entregado al destinatario la valija diplomática que se le haya
La valija diplomática podrá ser confiada al comandante de una aeronave
comercial que haya de aterrizar en un aeropuerto de entrada autorizado. El
comandante deberá llevar consigo un documento oficial en el que conste el
número de bultos que constituyen la valija, pero no podrá ser considerado como
correo diplomático. La misión podrá enviar a uno de sus miembros, a tomar
posesión directa y libremente de la valija diplomática de manos del comandante
derechos y aranceles que perciba la misión por actos oficiales están exentos de
todo impuesto y gravamen.
persona del agente diplomático es inviolable. No puede ser objeto de ninguna
forma de detención o arresto. El Estado receptor le tratará con el debido
respeto y adoptará todas las medidas adecuadas para impedir cualquier atentado
contra su persona, su libertad o su dignidad.
La residencia particular del agente diplomático goza de la misma inviolabilidad
y protección que los locales de la misión.
Sus documentos, su correspondencia y, salvo lo previsto en el párrafo 3 del
artículo 31, sus bienes, gozarán igualmente de inviolabilidad.
El agente diplomático gozará de inmunidad de la jurisdicción penal del Estado
receptor. Gozará también de inmunidad de su jurisdicción civil y
administrativa, excepto si se trata:
de una acción real sobre bienes inmuebles particulares radicados en el
territorio del Estado receptor, a menos que el agente diplomático lo posea por
cuenta del Estado acreditante para los fines de la
de una acción sucesoria en la que el agente diplomático figure, a título
privado y no en nombre del Estado acreditante, como
ejecutor testamentario, administrador, heredero o legatario;
de una acción referente a cualquier actividad profesional o comercial ejercida
por el agente diplomático en el Estado receptor, fuera de sus funciones
El agente diplomático no podrá ser objeto de ninguna medida de ejecución, salvo
en los casos previstos en los incisos a), b) y c) del párrafo 1 de este
artículo y con tal de que no sufra menoscabo la inviolabilidad de su persona o
La inmunidad de jurisdicción de un agente diplomático en el Estado receptor no
le exime de la jurisdicción del Estado acreditante.
El Estado acreditante puede renunciar a la inmunidad
de jurisdicción de sus agentes diplomáticos y de las personas que gocen la inmunidad
conforme al artículo 37.
La renuncia ha de ser siempre expresa.
Si un agente diplomático o una persona que goce de inmunidad de jurisdicción
conforme al artículo 37 entabla una acción judicial, no le será permitido
invocar la inmunidad de jurisdicción respecto de cualquier reconvención
directamente ligada a la demanda principal.
La renuncia a la inmunidad de jurisdicción respecto de las acciones civiles o
administrativas no ha de entenderse que entraña renuncia a la inmunidad en
cuanto a la ejecución del fallo, para lo cual será necesaria una nueva
Sin perjuicio de las disposiciones del párrafo 3 de este artículo, el agente
diplomático estará, en cuanto a los servicios prestados al Estado acreditante, exento de las disposiciones sobre seguridad
social que estén vigentes en el Estado receptor.
La exención prevista en el párrafo 1 de este artículo se aplicará también a los
criados particulares que se hallen al servicio exclusivo del agente
diplomático, a condición de que:
no sean nacionales del Estado receptor o no tengan en él residencia permanente;
estén protegidos por las disposiciones sobre seguridad social que estén vigentes
en el Estado acreditante o en un tercer Estado.
El agente diplomático que emplee a personas a quienes no se aplique la exención
prevista en el párrafo 2 de este artículo, habrá de cumplir las obligaciones
que las disposiciones sobre seguridad social del Estado receptor impongan a los
La exención prevista en los párrafos 1 y 2 de este artículo no impedirá la
participación voluntaria en el régimen de seguridad social del Estado receptor,
a condición de que tal participación esté permitida por ese Estado.
Las disposiciones de este artículo se entenderán sin perjuicio de los acuerdos
bilaterales o multilaterales sobre seguridad social ya concertados y no
impedirán que se concierten en lo sucesivo acuerdos de esa índole.
agente diplomático estará exento de todos los impuestos y gravámenes personales
o reales, nacionales, regionales o municipales, con excepción:
de los impuestos indirectos de la índole de los normalmente incluidos en el
precio de las mercaderías o servicios;
de los impuestos y gravámenes sobre los bienes inmuebles privados que radiquen
en el territorio del Estado receptor, a menos que el agente diplomático los
posea por cuenta del Estado acreditante y para los
fines de la misión;
de los impuestos sobre las sucesiones que corresponda percibir al estado
receptor, salvo lo dispuesto en el párrafo 4 del artículo 39;
de los impuestos y gravámenes sobre los ingresos privados que tengan su origen
en el Estado receptor y de los impuestos sobre el capital que graven las
inversiones efectuadas en empresas comerciales en el Estado receptor;
de los impuestos y gravámenes correspondientes a servicios particulares
salvo lo dispuesto en el artículo 23, de los derechos de registro, aranceles
judiciales, hipoteca y timbre, cuando se trate de bienes inmuebles.
Estado receptor deberá eximir a los agentes diplomáticos de toda prestación
personal, de todo servicio público cualquiera que sea su naturaleza y de cargas
militares tales como requisiciones, las contribuciones y los alojamientos
El Estado receptor, con arreglo a las leyes y reglamentos que promulgue,
permitirá la entrada, con exención de toda clase de derechos de aduana,
impuestos y gravámenes conexos, salvo los gastos de almacenaje, acarreo y
servicios análogos;
de los objetos destinados al uso oficial de la misión;
de los objetos destinados al uso personal del agente diplomático o de los
miembros de su familia que formen parte de su casa, incluidos los efectos
destinados a su instalación.
El agente diplomático estará exento de la inspección de su equipaje nacional, a
menos que haya motivos fundados para suponer que contiene objetos no
comprendidos en las exenciones mencionadas en el párrafo 1 de este artículo, y
objetos cuya importación esté prohibida por la legislación del Estado receptor
o sometida a sus reglamentos de cuarentena. En este caso, la inspección sólo se
podrá efectuar en presencia del agente diplomático o de su representante
Los miembros de la familia de un agente diplomático que formen parte de su casa
gozarán de los privilegios o inmunidades especificados en los artículos 29 a
36, siempre que no sean nacionales del Estado receptor.
Los miembros del personal administrativo y técnico de la misión, con los
miembros de sus familias que formen parte de sus respectivas casas, siempre que
no sean nacionales del Estado receptor ni tengan, en él residencia permanente,
gozarán de los privilegios e inmunidades, mencionados en los artículos 29 a 35,
salvo que la inmunidad de la jurisdicción civil y administrativa del Estado
receptor especificada en el párrafo 1 del artículo 31, no se extenderá a los
actos realizados fuera del desempeño de sus funciones. Gozarán también de los
privilegios especificados en el párrafo 1 del artículo 36, respecto de los
Los miembros del personal de servicio de la misión que no sean nacionales del
Estado receptor ni tengan en el residencia permanente,
gozarán de inmunidad por los actos realizados en el desempeño de sus funciones,
de exención de impuestos y gravámenes sobre los salarios que perciban por sus
servicios y de la exención que figura en el artículo 33.
Los criados particulares de los miembros de la misión, que no sean nacionales
del Estado receptor ni tengan en él residencia permanente, estarán exentos de
impuestos y gravámenes sobre los salarios que perciban por sus servicios. A
otros respectos, sólo gozarán de privilegios e inmunidades en la medida
reconocida por dicho Estado. No obstante, el
receptor habrá de ejercer su jurisdicción sobre esas personas de modo que no
estorbe indebidamente el desempeño de las funciones de la misión.
Excepto en la medida en que el Estado receptor conceda otros privilegios e
inmunidades, el agente diplomático que sea nacional de ese Estado o tenga en él
residencia permanente sólo gozará de inmunidad de jurisdicción e inviolabilidad
por los actos oficiales realizados en el desempeño de sus funciones.
Los otros miembros de la misión y los criados particulares que sean nacionales
del Estado receptor o tengan en él su residencia permanente, gozarán de los
privilegios e inmunidades únicamente en la medida en que lo admita dicho
Estado. No obstante, el Estado receptor habrá de ejercer su jurisdicción sobre
esas personas de modo que no estorbe indebidamente el desempeño de las
Toda persona que tenga derecho a privilegios e inmunidades gozará de ellos
desde que penetre en el territorio del Estado receptor para tomar posesión de
su cargo o, si se encuentra ya en este territorio, desde que su nombramiento
haya sido comunicado al Ministerio de Relaciones Exteriores o al Ministerio que
se haya convenido.
Cuando terminen las funciones de una persona que goce de privilegios e
inmunidades, tales privilegios e inmunidades cesarán normalmente en el momento
en que esa persona salga del país o en el que expire el plazo razonable que le
haya sido concedido para permitirle salir de él, pero subsistirán hasta
entonces, aun en caso de conflicto armado.
embargo , no cesará la inmunidad respecto de los actos
realizados por tal persona en el ejercicio de sus funciones como miembro de la
En caso de fallecimiento de un miembro de la misión, los miembros de su familia
continuarán en el goce de los privilegios e inmunidades que les correspondan
hasta la expiración de un plazo razonable en el que puedan abandonar el país.
En caso de fallecimiento de un miembro de la misión que no sea nacional del
Estado receptor ni tenga en él residencia permanente, o de un miembro de su
familia que forme parte de su casa, dicho Estado permitirá que se saquen del
país los bienes muebles del fallecido, salvo los que hayan sido adquiridos en él
y cuya exportación se halle prohibida en el momento del fallecimiento. No serán
objeto de impuestos de sucesión los bienes muebles que se hallaren en el Estado
receptor por el solo hecho de haber vivido allí el causante de la sucesión como
miembro de la misión o como persona de la familia de un miembro de la misión.
Si un agente diplomático atraviesa el territorio de un Tercer Estado que le
hubiere otorgado el visado del pasaporte si tal visado fuere necesario, o se
encuentra en él para ir a tomar posesión de sus funciones, para reintegrarse a
su cargo o para volver a su país, el tercer Estado le concederá la
inviolabilidad y todas las demás inmunidades necesarias para facilitarle el
En circunstancias análogas a las previstas en el párrafo 1 de este artículo los
terceros Estados no habrán de dificultar el paso por su territorio de los
miembros del personal administrativo y técnico, del personal de servicio de una
misión o de los miembros de sus familias.
Los terceros Estados concederán a la correspondencia oficial y a otras
comunicaciones oficiales en tránsito, incluso a los despachos en clave o en
cifra, la misma libertad y protección concedida por el Estado receptor.
Concederán a los correos diplomáticos a quienes hubieren otorgado el visado del
pasaporte si tal visado fuere necesario, así como a las valijas diplomáticas en
tránsito, la misma inviolabilidad y protección que se halla obligado a prestar
el Estado receptor.
Las obligaciones de los terceros Estados en virtud de los párrafos 1, 2 y 3 de
este artículo serán también aplicables a las personas mencionadas
respectivamente en esos párrafos, así como a las comunicaciones oficiales y a
las valijas diplomáticas, que se hallen en el territorio del tercer Estado a
Sin perjuicio de sus privilegios e inmunidades, todas las personas que gocen de
esos privilegios e inmunidades deberán respetar las leyes y reglamentos del
Estado receptor. También están obligadas a no inmiscuirse en los asuntos
internos de ese Estado.
Todos los asuntos oficiales de que la misión esté encargada por el Estado acreditante han de ser tratados con el Ministerio de
Relaciones Exteriores de ese Estado o por conducto de él, o con el Ministerio
que se haya convenido.
Los locales de la misión no deben ser utilizados de manera incompatible con las
funciones de la misión tal como están enunciadas en la presente Convención, en
otras normas del derecho internacional general o en los acuerdos particulares
que estén en vigor entre el Estado acreditante y el
agente diplomático no ejercerá en el Estado receptor ninguna actividad
profesional o comercial en provecho propio.
funciones del agente diplomático terminarán, principalmente:
cuando el Estado acreditante comunique al Estado
receptor que las funciones del agente diplomático han terminado;
cuando el Estado receptor comunique al Estado acreditante
que, de conformidad con el párrafo 2 del artículo 9, se niega a reconocer al agente
diplomático como miembro de la misión.
Estado receptor deberá, aun en caso de conflicto armado, dar facilidades para
que las personas que gozan de privilegios e inmunidades y no sean nacionales
del Estado receptor, así como los miembros de sus familias, sea cual fuere su
nacionalidad, puedan salir de su territorio lo más pronto posible. En especial,
deberá poner a su disposición, si fuere necesario, los medios de transporte
indispensables para tales personas y sus bienes.
caso de ruptura de las relaciones diplomáticas entre dos Estados, o si se pone
término a una misión de modo definitivo o temporal:
el Estado receptor estará obligado a respetar y a proteger, aun en caso de
conflicto armado, los locales de la misión así como sus bienes y archivos;
el Estado acreditante podrá confiar la custodia de
los locales de la misión, así como sus bienes y archivos, a un tercer Estado
aceptable para el Estado receptor;
el Estado acreditante podrá confiar la protección de
sus intereses y de los intereses de sus nacionales a un tercer Estado aceptable
para el Estado receptor.
el consentimiento previo del Estado receptor y a petición de un tercer Estado
no representado en él, el Estado acreditante podrá
asumir la protección temporal de los intereses del tercer Estado y sus
En la aplicación de las disposiciones de la presente Convención, el Estado
receptor no hará ninguna discriminación entre los Estados.
Sin embargo, no se considerarán como discriminatorio:
que el Estado receptor aplique con criterio restrictivo cualquier disposición de
la presente Convención, porque con tal criterio haya sido aplicada a su misión
en el Estado acreditante;
que, por costumbre o acuerdo, los Estados se conceden recíprocamente un trato
más favorable que el requerido en las disposiciones de la presente Convención.
presente Convención estará abierta a la firma de todos los Estados Miembros de
las Naciones Unidas o de algún organismo especializado, así como de todo Estado
Parte en el Estatuto de la Corte Internacional de Justicia y de cualquier otro
Estado invitado por la Asamblea General de las Naciones Unidas a ser parte en
la Convención, de la manera siguiente; hasta el 31 de octubre de 1961, en el
Ministerio Federal de Relaciones Exteriores de Austria; y después, hasta el 31
de marzo de 1962, en la Sede de las Naciones Unidas de Nueva York.
presente Convención está sujeta a ratificación. Los instrumentos de
ratificación se depositarán en poder del Secretario General de las Naciones
presente Convención quedará abierta a la adhesión de los Estados pertenecientes
a alguna de las cuatro categorías mencionadas en el artículo 48. Los
instrumentos de adhesión se depositarán en poder del Secretario General de las
en que haya sido depositado en poder del Secretario General de las Naciones
Unidas el vigésimosegundo instrumento de ratificación
Para cada Estado que ratifique la Convención o se adhiera a ella después de
haber sido depositado el vigésimosegundo instrumento
de ratificación o de adhesión, la Convención entrará en vigor el trigésimo día
a partir de la fecha en que tal Estado haya depositado su instrumento de
Secretario General de las Naciones Unidas comunicará a todos los Estados
pertenecientes a cualquiera de las cuatro categorías mencionadas en el artículo
qué países han firmado la presente Convención y cuáles han depositado los
instrumentos de ratificación o adhesión, de conformidad con lo dispuesto en los
artículos 48, 49 y 50;
en qué fecha entrará en vigor la presente Convención, de conformidad con lo
dispuesto en el artículo 51.
original de la presente Convención, cuyos textos chino, español, francés,
inglés y ruso son igualmente auténticos, será depositado en poder del
Secretario General de las Naciones Unidas, quien remitirá copia certificada a
todos los Estados pertenecientes a cualquiera de las cuatro categorías
mencionadas en el artículo 48.
testimonio de lo cual, los plenipotenciarios infraescritos,
debidamente autorizados por sus respectivos Gobiernos, han firmado la presente
en Viena, el día dieciocho de abril de mil novecientos sesenta y uno.

References: artículo 13

artículo 31
 artículo 37
 artículo 37
 artículo 39
 artículo 23
 artículo 31
 artículo 36
 artículo 33
 artículo 9
 artículo 48
 artículo 51
 artículo 48