Source: https://martinbecerra.wordpress.com/2012/02/27/controles-en-politica-de-medios-y-tv-alternativa/
Timestamp: 2016-10-22 23:29:45+00:00

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Controles en política de medios y tv alternativa | QUIPU
Controles en política de medios y tv alternativa	27
Entrevistado por Natalia Vinelli de Barricada TV, Martín Becerra señaló que “hace falta una auditoría social y política más diversa que la del propio gobierno” en relación a la aplicación de la ley de servicios de comunicación audiovisual en la Argentina. En la entrevista se examinan los concursos convocados por la autoridad regulatoria para abrir nuevos canales de televisión digital, la oportunidad para los medios comunitarios y alternativos y las contradicciones del proceso en curso. Por otro lado, numerosas organizaciones de medios alternativos se reunieron con la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) para reclamar condiciones de acceso a la titularidad de licencias razonables para el sector no lucrativo, tal como expresa la nota de Ailín Bullentini en Página 12. También se incluye una columna de opinión de Pascual Calicchio en donde reconoce avances y limitaciones de la política de comunicación en el sector de medios comunitarios y alternativos, en La Ventana, de Página 12.
“Hace falta algún tipo de auditoría social y política más diversa que la del propio gobierno”
Barricada TV / Las resoluciones 685 y 686 “no son una buena inauguración” de la apertura del juego de licencias en televisión digital”, sostuvo Martín Becerra, especialista en planificación de la comunicación que siguió de cerca la construcción y los debates sobre la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Entrevistado por el noticiero popular de Barricada TV, el canal alternativo que funciona en el cuarto piso de la fábrica recuperada IMPA, en Almagro, opinó que para “toda organización pequeña es cuesta arriba el valor de los pliegos”.
Estas resoluciones llaman a concurso para la adjudicación 220 de licencias en televisión digital terrestre en todo el país, y en la Ciudad de Buenos Aires fijan montos que van de 40 mil a 140 mil pesos para acceder a los pliegos. Esos valores “están al alcance de las grandes organizaciones, no de las de pequeña escala”, afirmó, para luego destacar que esto “se contradice con el espíritu general de la ley de medios”.
Becerra, docente universitario e investigador en la Universidad Nacional de Quilmes, dijo que es necesaria una planificación a mediano plazo, y que debe existir sobre ella “algún tipo de auditoría social y política, una mirada social y política más diversa que la del propio gobierno, otros actores que participen, porque eso le da más legitimidad. Pensando en la protección de la ley de medios –subrayó-, hace bien que haya miradas sociales y políticas sobre la traducción de esta ley en medidas concretas”.
En este sentido, consideró que dentro del 33 por ciento del espectro destinado a las organizaciones sin fines de lucro “debería hacerse algún tipo de discriminación positiva a favor de aquellas experiencias pequeñas de carácter alternativo, comunitario, barrial”. Y que el proceso de la TDT en nuestro país es original y a la vez contradictorio: original, porque el Estado se hace cargo integralmente del desarrollo de esta nueva tecnología, porque se han puesto al aire nuevas emisoras como Paka Paka o Encuentro “que oxigenan” con sus contenidos y su calidad. Y contradictoria porque “la presencia de los privados en la dieta de la TV digital es completamente irregular. Son señales que no se presentaron a ningún concurso: estamos hablando de C5N de Daniel Hadad, de CN23 de Sergio Spolsky, de Gol TV de Paco Casal y Francescoli; estamos hablando de señales que tampoco ganaron concursos en TV analógica y que sin embargo tienen la prioridad” para emitir en televisión digital.
“En contrapartida –continuó- no hay ninguna emisora de carácter no lucrativo excepto la de la UOCRA, que es un enorme sindicato y que no se corresponde con los postulados o principios de la ley cuando definía las organizaciones sin ánimos de lucro, o por lo menos no agota esa definición ni por lejos”.
Respecto de legalización en analógico de las televisoras alternativas, comunitarias y populares, lo que las habilitaría a disputar el ingreso a la grilla del cable, Becerra consideró que el reclamo es “súper lógico”, y que la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual establece que “los operadores de cable tienen que incorporar las señales en abierto de la localidad”. Además, el apagón analógico “está pensado para 2019”, y “uno de los motivos por los cuales en la Argentina se va a demorar la implantación de la TV digital en los hogares es justamente la masividad que tiene el sistema de TV por cable, que llega a más del 70 por ciento de los hogares. Para la inmensa mayoría de los argentinos mirar televisión es sinónimo de mirar televisión por cable. En consecuencia el reclamo me parece súper lógico”, sobre todo teniendo en cuenta “las dificultades para llegar con las señales analógicas, por estar fuera de la grilla de cable”, concluyó.
Las TV alternativas, nucleadas en el Espacio Abierto de Televisoras Alternativas, Populares y Comunitarias, vienen planteando el debate desde que se conocieron las restrictivas resoluciones 685 y 686. Realizaron un “aguantazo cultural” frente a las puertas de AFSCA y luego fueron recibidas por el directorio en los primeros días de agosto. Realizaron foros y actividades de propaganda llamando la atención sobre la postergación del 33 por ciento destinado a las organizaciones sin fines de lucro en TV digital, y plantearon reivindicaciones básicas para el sector comunitario: legalización en analógico, concursos específicos para TV digital con participación en la elaboración de los pliegos y elección de jurados, y una señal nacional gestionada por los colectivos. En los primeros días de septiembre el AFSCA se había comprometido a dar una respuesta a las demandas. Sin embargo la reunión todavía no se realizó, pese a reiterados llamados, por lo que se aguarda en estado de movilización mientras se sigue visibilizando el conflicto.
PROTESTA DE MEDIOS TELEVISIVOS COMUNITARIOS
FRENTE AL EX COMFER
Ruidos que no los dejan escucharse
Mientras asociaciones de televisoras comunitarias se concentraron ayer frente a la autoridad de aplicación de la nueva ley de medios para reclamar nuevas condiciones de licitación, los funcionarios aseguran que están trabajando en ese sentido.
Los medios televisivos comunitarios, autogestivos y populares son una pata fundamental dentro del multidisciplinario grupo de organizaciones sociales creador de los 21 puntos que consolidaron la base conceptual de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, así como bastiones de lucha por la aprobación y aplicación de esa norma. Sin embargo, a casi dos años de haber nacido la conocida “ley de medios”, quienes crearon y sostienen proyectos comunicacionales de ese estilo se reunieron ayer en la puerta de la flamante Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca) para reclamar reconocimiento. “Siguen tratándonos con desigualdad. Se niegan a trabajar concursos de licitaciones específicos para medios comunitarios, con requerimientos que tengan en cuenta nuestro funcionamiento”, explicó Natalia Vinelli, una de las creadoras de Barricada TV. Su descontento comenzó con la puesta en marcha de la licitación de 220 licencias de televisión abierta digital, cuyas bases los medios comunitarios reclaman que los “dejan afuera”. Desde la Afsca explicaron, en cambio, que todavía no se abrió la licitación para medios de baja potencia (ver aparte).
Hace poco más de dos meses, luego de conocer mediante su publicación en el Boletín Oficial la existencia de dos resoluciones, la número 685 y la 686, que anunciaban el inicio de un concurso para licitar las licencias de televisión abierta digital, unas quince televisoras comunitarias de todo el país se organizaron y solicitaron una reunión con las autoridades de Afsca para expresarse en desacuerdo. “No nos están teniendo en cuenta. Los pliegos nos excluyen por el dinero que cuestan y las cosas que nos piden para participar. Si no reclamamos ahora por un espacio nos vamos a quedar afuera”, apuntó Marías Mafut, de Canal 4 Darío y Maxi, de Avellaneda.
Las televisoras exigieron tres puntos fundamentales a la Autoridad Federal. La creación de concursos específicos para medios comunitarios alternativos y populares, “que estén construidos en base a nuestra situación real, y en cuya elaboración podamos participar, debatir los requerimientos, proponer jurados”, amplió Mafut; la legalización de las señales comunitarias y populares censadas y reconocidas como emisoras de baja potencia entre fines de 2009 y principios de 2010 para que puedan acceder a una señal en la televisión por cable; y la posibilidad de poder gestionar una o varias señales nacionales en colectivo con otros medios comunitarios.
Según las televisoras, ninguno de esos temas fue tenido en cuenta por la Autoridad Federal, que los esperó en el último encuentro, concretado el martes pasado, con la noticia de la elaboración de un nuevo concurso para medios locales de alcance geográfico limitado. “En cierto punto, la exclusión provocada con la 685 y la 686 se subsanaría con estos concursos, que ofrecerían la posibilidad a los comunitarios de transmitir inmediatamente”, apuntó Néstor Busso, titular del Foro Argentino de Radios Comunitarias y flamante presidente del Consejo Federal de Comunicación, asesor y a la vez ente controlador de Afsca. Los precios de los pliegos del nuevo concurso serían ampliamente menores, pero el alcance de las señales que ofrecen son de 17 kilómetros como máximo. No hay información acerca de los requerimientos solicitados para concursar.
En ese sentido, Vinelli apuntó: “Nos dijeron que no nos pueden tomar como medios comunitarios porque la ley no habla de nosotros con ese concepto. Sí aparecemos en un glosario que se encuentra en el inicio de la norma. Pero, además, ahora también nos limitarían en el alcance. Siguen tomándonos como al último orejón del tarro”.
“La cuestión de los recursos necesarios para sostener una señal de televisión, y lo mismo en el caso de las radios, es un tema que se debe discutir aún, ya que la ley no especifica de dónde el Estado sacaría los recursos que dice destinará a organizaciones sin fines de lucro, ni el monto, ni cuándo los pondrá a disponibilidad. Hasta tanto no se defina eso, es ilógico discutir el valor de los pliegos”, consideró Busso.
Para Ariel Tcach, de Faro TV, la cuestión es grave: “Nos preocupa el total desconocimiento de la existencia de medios comunitarios, cuando fuimos el apoyo y a la vez el argumento principal de la nueva ley: la transformación del esquema comunicacional convencional”, remarcó.
Ayer por la tarde volvieron a recordárselo a las autoridades federales, en compañía de organizaciones sociales, medios gráficos alternativos y autogestionados y radios comunitarias con las que comparten la Coordinadora en Defensa de la Comunicación Comunitaria Alternativa y Popular (CoorDeCCAP). A través de un nuevo acampe cultural –llevaron a cabo uno a fines de julio con el que consiguieron que el directorio del organismo los reciba–, que realizaron desde las 17 frente al edificio de la Autoridad, exigieron reconocimiento jurídico, inclusión de los medios comunitarios en la distribución de los recursos estatales para la comunicación y el cese de las restricciones técnicas, económicas, legales y políticas al acceso a las licencias.
A partir de la resolución de la Afsca de llamar a concurso público para la adjudicación de nuevas licencias para televisión abierta digital, Pascual Calicchio expone sobre logros y dificultades en la materia para los medios populares y comunitarios.
Por Pascual Calicchio *
En el mes de junio la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual dictó las resoluciones 685 y 686 que llaman a concurso público para la adjudicación de licencias para prestar un servicio de comunicación audiovisual de televisión abierta digital (TDA) en la norma ISDB-T y aprueban los pliegos de bases que regirán los mismos.
Por primera vez en muchos años se hace un llamado a licitación de nuevas licencias de TV, 220, de las cuales la mitad serán otorgadas al sector sin fines de lucro, en sintonía con la ley 26.522. Se hace sobre la base de utilizar la plataforma estatal de Arsat, por lo cual los licenciatarios se ahorran el costo de instalación de antenas y transmisores, pero deben pagar un alquiler mensual de 24.000 pesos a la empresa.
Esta noticia, que en principio debería ser para festejar, trajo una serie de cuestionamientos y dudas en relación con la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Las televisoras populares que están en funcionamiento (en muchos casos previamente a la ley) y que tenían expectativas de obtener una licencia se encontraron con obstáculos difíciles de sortear, por lo que empezaron a juntarse en búsqueda de soluciones en el Espacio Abierto de Televisoras Populares, Comunitarias y Alternativas.
Entre otras actividades se realizaron movidas culturales frente al Afsca, proyecciones en la muestra DOCA 2011 y un debate muy interesante en la carrera de Comunicación de la UBA, con la participación de un heterogéneo conjunto de participantes que iban de la izquierda al kirchnerismo, donde estuvieron como panelistas el director de la carrera, Glenn Postolski; el presidente del Consejo Federal de Comunicación Audiovisual, Néstor Busso; el profesor Carlos Mangone y representantes de las televisoras convocantes.
El debate puso en evidencia que todavía hay mucho por discutir, que la ley abre un camino pero que no hay una sola forma de recorrerlo, que hay intereses en pugna y que hay que hacer un trabajo militante, tejer alianzas y poner el debate en la sociedad.
Debate en el que se requiere una gran dosis de paciencia para articular posiciones, para superar aquellas que no dan lugar a la posibilidad de cambios porque “está todo bien y no hay que cuestionar la ley” o “está todo mal y dentro del capitalismo todos son parches” y poder encontrar soluciones. Tarea ardua pero posible, como lo demostró el trabajo de la Coalición por una Radiodifusión Democrática cuando elaboró los 21 puntos.
En ese camino hay avances como los señalados por Postolski al considerar muy positivo las 220 licitaciones y las 53 autorizaciones otorgadas. O que el Estado se haya hecho cargo de la plataforma de emisión digital evitando a los canales una inversión de miles de pesos, como remarcó Busso. Pero también hay obstáculos como una burocracia heredada del viejo Comfer que desconoce “la realidad de los medios comunitarios y alternativos”, como explicó Natalia Vinelli, de Barricada TV. En el mismo sentido se expresó Ariel Tcach, de Faro TV: “Hay un fortalecimiento de la comunicación pública pero no de la comunicación popular”. La principal crítica: el costo de los pliegos (rondan los 100.000 pesos según la ubicación geográfica), haciendo prácticamente imposible el acceso a los mismos a las organizaciones comunitarias.
“Para nosotros los medios alternativos no son lo mismo que ‘sin fines de lucro’”, dijo Vinelli. Pliegos y precios diferenciados, subsidios, fondos de fomento, nuevos llamados a licitación para que los medios ya existentes accedan a una licencia y puedan seguir transmitiendo en analógico mientras se reconvierten rumbo al apagón analógico del 2019, fueron algunas de las propuestas que surgieron del debate.
Ecos de este debate parecen haber llegado a la Afsca: a través de la resolución Nº 1657 reconoció errores y postergó el llamado a concurso hasta diciembre. Ignacio Cingolani, director nacional de Planeamiento y Desarrollo de la Afsca, y su presidente, Gabriel Mariotto, anunciaron nuevos concursos para televisoras de bajo alcance y con pliegos más económicos, aunque dichos anuncios todavía no se plasmaron en resoluciones concretas.
Los desafíos no son sólo para el Estado. Las organizaciones populares también tienen que encontrar su rol en este camino, desde la creación de nuevas agendas y nuevas estéticas que rompan con los paradigmas de los medios comerciales y a la vez sean populares, hasta la búsqueda de fuentes de financiamiento que hagan sustentables sus televisoras con la mejor calidad y la máxima llegada. Como se dijo en el debate: “La comunicación popular se hace en la calle”. Se están dando los primeros pasos.
* Docente de Políticas y Planificación de la Comunicación UBA – UCES @pascualicchio

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