Source: http://www.concejomdp.gov.ar/expedientes/ficha_expediente.php?enviado=ok&anio=2016&tipo=E&numero=1779
Timestamp: 2019-10-21 14:59:37+00:00

Document:
2016 E 1779 0 0
F. Ingreso: 29/08/2016
Carátula Proyecto de Resolución
Iniciador AGRUPACION ATLANTICA PRO Categoría PROYECTOS DE BLOQUES
Autor CJAL. SERVENTICH PATRICIA MABEL
Estado ARCHIVADO Desde 11/06/2019
Expresando Reconocimiento a la Fundación Fauna Argentina, por su labor desarrollada desde el año 1982 en la conservación de la fauna, el ambiente, y la protección de la reserva faunística de lobos marinos del Puerto de nuestra ciudad.-
N° Sanción Fecha Sanción N° Prom. Fecha Prom. Fecha Veto
R-4026 10/11/2016
033 EDUCACION Y CULTURA 31/08/2016 21/10/2016 Aprobado
030 MEDIO AMBIENTE 21/10/2016 03/11/2016 Aprobado
Mar del Plata, 23 de Agosto de 2016
Sr. Presidente del
del Partido de Gral. Pueyrredon
Los concejales que suscriben, elevan para consideración del Honorable Concejo Deliberante, el siguiente PROYECTO DE RESOLUCIÓN
La Fundación Fauna Argentina
La Fundación Fauna Argentina (FFA) es una organización no gubernamental (ONG) sin fines de lucro y ha sido concebida para la protección de la fauna y el ambiente. Para llevar a cabo este objetivo dirige sus esfuerzos en: a) Crear áreas y reservas protegidas, b) Programas de conservación de especies, c) Educación y divulgación, d) Investigación científica, e) Contribuir a la redacción de legislación, f) Accionar legalmente, y g) Gestionar ante organismos públicos y privados.
Tal como lo establece el artículo tercero de su estatuto: "Esta Fundación tendrá como objeto la conservación y la protección de la fauna y su medio, dentro del territorio de esta República, para la cual podrá promover e inculcar el respeto por los animales como seres vivos que habitan nuestro planeta, quienes tienen igual derecho a la vida que los seres humanos", realizando a tal fin acciones diversas.
Los orígenes de la Fundación Fauna Argentina se relacionan con el comienzo de la reaparición -en la década del 40-, de lobos marinos dentro del puerto marplatense. Al ir creciendo paulatinamente en número, estos animales fueron ocupando distintos sustratos artificiales, tales como espigones -uno de ellos era el de ingreso al sector de marinas del Club Náutico- y banquinas, así como también embarcaciones pesqueras.
En este contexto, en el año 1982, un grupo de personas se organizaron y nuclearon como delegación Mar del Plata de la Sociedad Argentina Protectora de los Animales, que luego en el año 1987 constituyó la Fundación Fauna Argentina.
Una de sus principales preocupaciones fue la protección de los lobos marinos del puerto local, debido a que se los podía apreciar sin ningún tipo de cuidado, evidenciando graves afectaciones en su estado sanitario. La situación era principalmente provocada por aros plásticos incrustados en sus cuellos, denominados genéricamente como sunchos.
Este problema, conocido posteriormente en el mundo como "enmallamiento incidental", se originaba en el calce de dichos elementos en el cuerpo de los ejemplares que, en forma progresiva, les provocaba laceraciones y una muerte agónica y segura si no se los retiraba.
Con los pocos medios existentes, el grupo de trabajo formado organizó dos campañas para salvar a los animales incrustados con sunchos. El método utilizado consistió en sedar a los ejemplares afectados con dardos narcotizantes de fabricación artesanal -por intermedio de cerbatana-, para que una vez tranquilizado el animal permitiera un acercamiento y así poder cortar el aro. .
Durante la década del 80, la dispersión de muchos lobos marinos por distintos sectores del puerto, entre ellos sobre lanchas de pesca y en lugares operativos, causaba algunos inconvenientes; tanto para las actividades de los pescadores como para los propios animales. Ante tal conflictiva situación y con la necesidad de proteger al lobo marino, la mencionada entidad conservacionista decidió intentar unificar la colonia en un solo lugar, difícil objetivo que -con mucho esfuerzo- logró concretar en un sector precario y, posteriormente, reubicarla en el área definitiva que constituye actualmente la Reserva Faunística. .
Entre los diversos objetivos de la FFA establecidos en su estatuto cabe mencionar: "La elaboración y redacción de proyectos de leyes, reglamentaciones y ordenanzas, así como las modificaciones necesarias a las ya existentes, las que serán enviadas a los legisladores para su aprobación".
En ese sentido, la Fundación Fauna Argentina presentó en el año 1994 el proyecto legislativo para que el lobo marino de un pelo (Otaria flavescens) fuese declarado "Monumento Natural" del Partido de General Pueyrredón, por reunir valores estéticos, históricos, culturales y científicos. De tal forma, a partir de su aprobación como Ordenanza 9440, se estableció el compromiso municipal para su protección de la especie.
No fue esta la única propuesta legislativa de la entidad ya que, con posterioridad, se presentó en el año 1999 el proyecto de ley provincial destinado a la creación de la Reserva Natural "Restinga del Faro" -obtuvo media sanción y continúa en tratamiento- y, más recientemente, una iniciativa similar para proteger al delfín Franciscana por medio de su declaración como "Monumento Natural" de la provincia de Buenos Aires.
La protección de la Reserva Faunística
Después de varios años de seguimiento de los lobos marinos en el Puerto de Mar del Plata, la Fundación Fauna Argentina pudo abocarse a la difícil tarea de agrupar a los ejemplares para solucionar los problemas de interferencias con las operaciones de la estación marítima. Para ello se comenzó con un grupo en el Muelle 10, aprovechando la cercanía de los animales a un morro de piedra existente al inicio desde tierra de la Escollera Sur.
Después del arduo trabajo que demandó el acondicionamiento de dicho espacio con gran cantidad de arena, integrantes de la Fundación condujeron por tierra a ese sitio a un pequeño número de animales, en una operación a la que identificaron como "atracción por ambientación natural". Mediante este procedimiento se logró agrupar en el año 1986 a todos los lobos marinos, llegándose a contabilizar una cantidad de 700 ejemplares aproximadamente.
El nucleamiento en un solo lugar resultó favorable, tanto para los animales -que adoptaron la conformación de colonia-, como para la operatividad del Puerto de Mar del Plata; ya que dejaron de ocupar muelles y lanchas de pesca. De tal forma, el personal de la Fundación Fauna Argentina pudo desarrollar técnicas de acercamiento, así como también diseñar y emplear herramientas para cortarles los sunchos a los ejemplares afectados.
La agrupación de la colonia facilitó la realización de dichas tareas de salvataje de los lobos marinos en forma sencilla y masiva, posibilitando además la visita continua al asentamiento por parte de los integrantes de esa entidad. Ello les permitió el desarrollo de métodos para la realización de diversos trabajos de investigación, destacándose los referidos a población, comportamiento, migración y contaminación, contribuyendo a un mayor conocimiento de la especie.
Luego de años de mantenimiento sostenido de la colonia, su ubicación próxima a un sector degradado -con embarcaciones semihundidas- y al muelle de descarga de combustibles, evidenciaba no ser la más conveniente. El reacondicionamiento de un área cercana como amarradero y el riesgo de contaminación por derrames para los animales, determinó que el Consorcio Portuario Regional de Mar del Plata propusiera a la Fundación realizar un traslado de la lobería a un sitio más seguro.
Se trataba de un gran desafío, ya que los antecedentes referidos a un intento similar habían terminado en un rotundo fracaso, tal lo ocurrido décadas atrás cuando otro grupo programó transportar la colonia a Barranca de los Lobos. Ahora se buscaba movilizarla a un espacio libre alejado de la zona operativa, situado unos 1.000 metros del asentamiento hacia el extremo (morro) de la Escollera Sur, otorgándosele a tal efecto en enero de 2002 -mediante la Resolución 057-06/02- el sector donde se encuentra actualmente la Reserva. .
La FFA realizó una experiencia piloto en el año 2007, a efectos de atraer a los animales al lugar elegido con estímulos audiovisuales y olfatorios, procedimiento al que denominaron "atracción por estimulación sensitiva", el cual tuvo un éxito parcial ya que muchos animales fueron atraídos al lugar pero no se instalaron en el mismo. Los trabajos continuaron en el tiempo, utilizando diversas alternativas para lograr el desplazamientote de todos los ejemplares.
En enero del año 2010 la entidad conservacionista comenzó otra experiencia basada en condicionamiento clásico, utilizando señuelos acústicos y comida (pescado) en la zona de vanguardia -Banquina Chica-, operación que se repitió durante agosto del mismo año en un área de playa alejada de la zona de inflamables. Finalmente; el día 3 de septiembre registraron la salida a la playa objetivo, situada como se indicó en la Escollera Sur, del primer grupo de 9 lobos marinos, lográndose en los días posteriores la llegada de cientos de ejemplares al lugar, concretando así la reubicación de los mismos fuera del área operativa.
El traslado de la colonia constituyó un enorme éxito, debido a lo dificultoso -por no decir casi imposible- que resulta erradicar sin acciones violentas a los lobos marinos del lugar que ha constituido su hábitat en el tiempo, y lograr que acepten y adopten un nuevo lugar como asentamiento. A partir de entonces, la colonia posee un asentamiento definitivo sin conflictos con las actividades portuarias.
Sin lugar a dudas, el arduo trabajo desarrollado por la Fundación Fauna Argentina, aprovechando su vasta experiencia con estos animales y la perseverancia por accionar para su protección, posibilitó resolver el inconveniente y permitió que la colonia constituya una Reserva Faunística de notable visualización. Su ubicación dentro de un área portuaria y su cercanía para ser observada por la población, le otorgan un carácter destacable, habiéndose constituido en uno de los atractivos naturales más reconocidos de la ciudad de Mar del Plata.
Programa Lobo de Mar
La política de conservación de los pinnípedos de la Fundación Fauna Argentina se concreta mediante el desarrollo del "Programa Lobo de Mar", en el que se priorizan las visitas diarias realizando seguimientos de todos los ejemplares y relevando su estado sanitario. Para ese fin la entidad desarrolló herramientas especiales y técnicas de acercamiento, a fin de evitar situaciones de stress innecesario hacia los animales.
El trabajo directo con los lobos marinos se ha visto complementado con importantes gestiones que tuvieron un éxito total. Entre ellas se deben destacar: la iniciativa para que la especie esté declarada por la Municipalidad como "Monumento Natural" del Partido de General Pueyrredón, y el traslado de la lobería desde el su sitio original al actual lugar de asentamiento.
Asimismo, como parte del Programa, se fueron ejecutando continuas tareas para minimizar la contaminación del asentamiento, periódicas acciones de investigación científica aplicada para el aporte al conocimiento de la especie, y la realización de denuncias públicas y en organismos de aplicación contra actos de maltrato. Durante los últimos años se viene trabajando, también, en la concreción del proyecto para la construcción del imprescindible Centro de Interpretación de la Reserva Faunística.
La industrialización de la pesca genera desechos que pueden afectar a aves, tortugas y mamíferos marinos, victimas de entallamientos incidentales, ingesta de materiales plásticos o, como se detectó en el Puerto de Mar del Plata, lobos marinos con restos de redes o sunchos insertados en sus cuellos. Estos anillos de material plástico -utilizados para embalar pescado congelado en cajas de cartón- les pueden producir heridas cortantes, infecciones y asfixia.
Una de las principales y prioritarias acciones que vienen emprendiendo desde el año 1982 los integrantes de la Fundación Fauna Argentina, es la extracción de sunchos que afectan a lobos marinos. Para ello organizaron inicialmente dos campañas para sedar a los pinnípedos afectados, utilizando dardos caseros y cerbatanas para impulsarlos, no siendo bueno el resultado pudiendo cortar solo algunos sunchos y con mucho trabajo.
Con la creación de la lobería a mediados de la década del 80, y mediante una herramienta especial de diseño propio que denominaron "cortasuncho", la Fundación Fauna Argentina comenzó -en forma sistemática con una frecuencia diaria- a extraer los sunchos a los animales, facilitando la maniobra y no disturbando a los mismos, teniendo un 100 % de efectividad. El éxito de ese trabajo ha permitido evitar la muerte de cientos de estos animales.
En algunos casos, debido a la complejidad de los sunchos, las heridas que en ocasiones les provocan, y la susceptibilidad de los animales perjudicados, se utilizó el cortasunchos combinado con dardos narcotizantes propulsado con rifle y pistola neumática. Al no existir en el momento bibliografía sobre anestésicos en trabajos de campo, esta entidad conservacionista puso a punto las dosis adecuadas que permitieron sedar a estos pinnípedos sin riesgo.
Una vez establecida en 1986 la colonia de lobos marinos en la Escollera Sur del Puerto de Mar del Plata, personal de la Fundación Fauna Argentina observó que un gran porcentaje de los ejemplares que la habitan, en su totalidad machos, abandonaban el asentamiento durante un corto período de la época estival, en coincidencia con el periodo reproductivo de la especie.
Con el propósito de establecer los vínculos posibles de intercambio de esta colonia con otras existentes en el sur de nuestro país y Uruguay, la Fundación Fauna Argentina comenzó en el año 1991 el trabajo de marcado de animales con un novedoso sistema de diseño propio, que consiste en sellos intercambiables de numeración correlativa y siglas de la Fundación (FFA), utilizando agua oxigenada y decolorante. Posteriormente, se difunden los datos de los ejemplares marcados a otros investigadores del sur de Brasil, Uruguay y Argentina, quienes notifican en caso de avistaje de los lobos marcados.
Como resultado de estas tareas se pudo comprobar la migración de los ejemplares marplatenses a las loberías uruguayas y de la Patagonia. También por marcado de pinnípedos que realizaron en los lobos del puerto Quequén en el año 1997, determinaron la interacción de esta colonia con asentamientos reproductivos y con la de Mar del Plata.
Como parte del Programa Lobo de Mar, la Fundación Fauna Argentina viene proponiendo y solicitando apoyo para concretar el proyecto la creación del Centro de Interpretación de la Reserva Faunística, a efectos de brindar al público en general e Investigadores y docentes en particular la posibilidad del acceso directo al estudio de los lobos marinos.
La construcción del Centro es fundamental e indispensable para proteger la Reserva y poder ejecutar el Programa con comodidad, seguridad y eficacia, al contar con un lugar físico que permita: guardar el material utilizado en las distintas tareas, resguardar a los guardafauna y técnicos para la observación de los lobos marinos -trabajando durante todo el día independientemente de las condiciones climáticas-, controlar el asentamiento, y desarrollar los planes de concientización de los visitantes, especialmente para los escolares,
Programas de extensión educativa
La función de educación destinada a niños y adolescentes, es considerada por la Fundación Fauna Argentina como objeto de atención preferencial y exigirá la implementación de programas especiales de desarrollo. Una parte considerable de estos programas se dirigirán a brindar a las escuelas recursos específicos para la complementación de la enseñanza de las ciencias del mar. Se enumeran a continuación algunas propuestas centrales para el logro de estos objetivos.
Se ofrecerá, como actividad permanente, actividades regulares de visitas programadas dirigidas a las escuelas correspondientes a la enseñanza primaria. Estos temas se coordinarán previamente con los organismos estatales responsables del área educacional correspondiente, y se implementarán a través de visitas colectivas de los alumnos de un determinado grado y escuela.
Para una visita tipo, se acordará previamente el día y el tema de la misma, recibiendo luego la escuela una carpeta con materiales referidos al contenido específico. Estos materiales tendrán que corresponderse con una determinada programación escolar y estarán destinados a que en el propio grado se desarrollen actividades preparatorias al programa del tema de la visita.
Al arribar los alumnos serán conducidos primero a la sala de exposición del Centro de Interpretación, donde puedan actuar con objetos vinculados con la exhibición ulterior. Luego los niños asistirán a la proyección de un audiovisual a través del cual puedan observar, por ejemplo, los organismos vinculados con el tema interactuando en su ambiente natural.
Al final de esta exhibición, con ayuda de guías y fichas especialmente diseñadas, y con el asesoramiento de un docente entrenado, tendrán que registrar sus observaciones, dibujar, identificar, reconocer, relacionar, etc. La visita terminará con un periodo de descanso y una conversación evaluativa entre los docentes participantes y alumnos.
También se realizarán en el Centro talleres de ciencias naturales, que estarán destinados a complementar y a enriquecer el aprendizaje de las ciencias naturales en un contexto experimental del que, por lo general, no disponen los alumnos en el ámbito escolar primario o secundario. En ellos podrán realizarse actividades flexibles de laboratorio, desde trabajos individuales o grupales que se complementen en horas, hasta cursillos de mayor duración; los que promoverán la participación activa del alumno a fin de desarrollar su creatividad científica y la comprensión de los principios básicos de la investigación en la naturaleza.
Programa Tortuga Marina
El desconocimiento de las poblaciones de tortugas marinas en Argentina y especialmente su disminución relacionada a la actividad antrópica, impulsó a la Fundación Fauna Argentina a implementar un programa de conservación e investigación de tortugas marinas de largo plazo.
Para los principios de la década del '80, las tortugas marinas en Argentina eran poco conocidas y estudiadas aunque se presumía que ingresaban a sus aguas siguiendo corrientes cálidas utilizando el área para alimentación, así la pesquería que opera sobre todo en la provincia de Buenos Aires llegaba a capturar en forma incidental estos quelonios.
La Fundación Fauna Argentina fue la primera organización del país que comenzó a trabajar en la conservación de las tortugas activamente en la Argentina entre los años 1984 y 2000, evitando la captura de estas especies para fines de exhibición.
En el año 1984 la Fundación Fauna Argentina advierte en el Centro Comercial del puerto de Mar del Plata tortugas marinas exhibidas en pequeñas bachazas o piletas plásticas. Si bien en nuestro país no existe en su cultura el consumo de la carne y manufacturas realizadas con tortugas de mar, estas se traían a puerto solo para exponerlas como una curiosidad.
Fue en ese momento que FFA comienza con el trabajo de conservación de estos animales, sabiendo que se encontraban en peligro de extinción y protegidas por legislación internacional. La actividad consistió en solicitar los ejemplares cautivos para inmediatamente liberarlos, teniendo que recurrir en algunas oportunidades a la justicia cuando no querían ser cedidos.
La campaña además fue acompañada con difusión en los medios, a través de folletería y afiches que se repartieron en la zona portuaria a las diferentes asociaciones de pescadores, así como asistiendo a otros organismos donde se explicaba sobre la biología de las especies en cuestión y la importancia de su preservación, describiendo inclusive técnicas de resucitación para el caso de tortugas posiblemente sofocadas en redes de arrastre.
La labor se continuó en los años siguientes registrando 22 ejemplares -17 liberados y 5 muertos-; la caguama o cabezona (Caretta caretta) con 14 ejemplares ha sido la más frecuente; tinglada o laúd (Dermochelys coriacea) 4 ejemplares; tortuga verde (Chelonia mydas) 3 ejemplares y 1 tortuga golfina (Lepidochelys olivacea) siendo el primer registro de esta especie para Argentina.
Con lo actuado mediante esta campaña que se extendió hasta el 2000, se logró detener la captura para exhibición de estos animales en el puerto de Mar del Plata, dejando un importante precedente.
A raíz de la investigación incipiente en nuestro país, y al tomar conocimiento sobre la falta de protección de estos animales en sus potenciales áreas de alimentación, la poca información de mortalidad por captura incidental, los perjuicios que le ocasionan la contaminación y la basura de origen antrópico en el mar, impulsó a la FFA a implementar el Programa Tortuga Marina que involucra la conservación, investigación, educación y legislación a largo plazo.
Ante dicha situación, necesariamente se deben implementar proacciones de conservación de tortugas marinas que permitan cumplir con los objetivos del programa diseñado por FFA, el cual se desarrolla en el área que comprende el litoral centro y sur de la provincia de Buenos Aires y la provincia de Río Negro.
En función del Programa se elaboró un Manual para Pescadores de la Flota Costera, especialmente diseñado para quienes trabajan con las típicas lanchitas amarillas del puerto de Mar del Plata, en el que se difunden las características de las tortugas marinas que ocurren a la costa argentina; técnicas de primeros auxilios en caso de posibles ejemplares sofocados en las artes de pesca; se solicita colaboración para las tareas de marcado de ejemplares llevados a cabo por la Fundación. Cabe destacar que esta iniciativa es apoyada por la Prefectura Naval Argentina, la Sociedad de Patrones Pescadores, y la Cooperativa Marplatense de Pesca.
También se confeccionó, para el público en general y pescadores, un materia gráfico instructivo -con formato de tríptico- que tiene información sobre la morfología de las especies que se pueden encontrar en nuestro país; además de poseer un cuestionario sobre datos de importancia para la investigación científica, tales como: posición geográfica de la tortuga, datos climáticos, medidas estándar del ejemplar, si se encuentra viva o no, actividad del animal, si presenta marcas metálicas -datos de la misma- y otras observaciones.
Asimismo, como parte de las preacciones de conservación, el Programa desarrolla una de las principales claves para la conservación: la de generar conocimiento. Para ello se trabaja en el marcado, que se realiza para obtener información sobre los movimientos, migraciones, varamientos, distribución y mortalidad.
Históricamente, el marcado ha sido la actividad más valiosa en el avance del conocimiento de las tortugas marinas y sus necesidades de conservación en relación con su complejo ciclo de vida, caracterizado por sus lentas tasas de crecimiento -para algunas de las especies-, madurez sexual tardía, y localización de zonas de alimentación; temas poco estudiados en nuestro país.
El propósito de la Fundación Fauna Argentina es llevar a cabo el marcado sistemáticamente en el tiempo para lograr sus objetivos. Cuenta la entidad, para este trabajo, con marcas metálicas y pinza especial, adquiridas en el Archie Carr Center For Sea Turtle Research de Estados Unidos, siguiendo el protocolo establecido por dicho Centro.
Cabe destacar que el Programa Tortuga Marina, por iniciativa de la Fundación Fauna Argentina, fue declarado de Interés por la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires. La aprobación del proyecto implicó la indicación al Poder Ejecutivo para que gestione, a través de la Dirección Provincial de Pesca, a efectos de la adopción de las medidas necesarias para minimizar la captura incidental de las especies de tortugas marinas y del delfín franciscana, especies declaradas en peligro de extinción por la UICN.
Programa de Conservación del delfín Franciscana
La mortalidad directa e incidental de mamíferos marinos en las pesquerías artesanales e industriales, es un problema a escala mundial. En particular, la captura incidental de pequeños cetáceos en redes de pesca artesanal en Argentina, Brasil y Uruguay, se ha visto reflejada en numerosos estudios dirigidos a estimar la mortalidad incidental del delfín franciscana.
La Franciscana (Pontoporia blainvillei) o delfín del Plata es un pequeño delfín endémico, de pico extremadamente largo y una cabeza abultada. Es el único miembro del grupo de delfines de río que vive en el mar y prefiere aguas costeras poco profundas; posiblemente habite hasta las 30 millas náuticas y a una profundidad de hasta 30 metros en relación con sus hábitos alimentarios.
Solo se encuentran en aguas templadas del este de Sudamérica, pudiendo ser observados principalmente cercanos a la tierra en aguas de profundidad menor a nueve metros. Son más comunes en el estuario del Río de La Plata, pero no se aventuran río arriba más allá de Buenos Aires y raramente se les ve durante los meses de invierno.
Estudios sobre la ecología y la biología son escasos y la información existente sobre su biología ha sido obtenida de individuos muertos, por ser una especie de difícil estudio en la naturaleza debido a su pequeño tamaño y a la turbidez de las aguas en las que habita. Debido a la ausencia de estudios poblacionales, estimaciones de abundancia e información sobre patrones de migración, esta especie fue considerada por la IUCN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) como "insuficientemente conocida".
Debido a la continua mortalidad incidental a lo largo de toda su distribución, la Franciscana es la especie de pequeños cetáceos más amenazada en la región. Las capturas ocurren en redes de agalla de pesquerías artesanales a lo largo de su distribución.
Otras amenazas que esta especie endémica del Atlántico sudoccidental enfrenta son: la reducción de presas, la pérdida del hábitat, las molestias humanas, la contaminación química, y la contaminación acústica. Los juveniles son los más frecuentemente afectados, siendo que la mortalidad total en todo el rango de distribución supera los 1.500 individuos.; motivo por el cual las estimaciones de abundancia indican que las capturas no serían sostenibles y en pocos años la especie podría encontrarse extinta.
La Fundación Fauna Argentina propone un Programa de Conservación de la Franciscana donde se evaluarán estrategias de manejo, se delimitarán áreas prioritarias para la conservación y se realizarán actividades de divulgación y participación local, tendientes a promover el conocimiento de la especie por los habitantes locales como forma de valoración del patrimonio natural de la zona.
Es importante destacar que, por iniciativa de la Fundación Fauna Argentina, se presentó en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires un proyecto de ley con el objeto de declara al delfín Franciscana "Monumento Natural", lo que permitirá la implementación de una serie de acciones destinadas a lograr la conservación de tan importante especie. Cabe destacar que este H. Cuerpo tiene en tratamiento un proyecto de Resolución por medio del cual se apoya dicha iniciativa legislativa.
Proyecto Barrera Medanosa Austral
En la región sur-sudeste de la Pampa Ondulada, se adosó y/o superpuso sobre viejos acantilados la Barrera Medanosa Austral. Además de ser la primera barrera al ingreso de agua marina al continente, las dunas son la reserva de arena para la playa durante los días de temporal extremo.
Actualmente, la dinámica de las barreras está siendo significativamente alterada localmente con la fijación, forestación, urbanización, extracción de arena de duna y de playa, eliminación de la duna costera, incremento en la escorrentía superficial por impermeabilidad superficial e introducción de vías de drenaje artificiales que incrementaron los problemas de erosión costera, y por la escasez o contaminación de aguas subterráneas.
En el marco de las estrategias para la conservación de los Ambientes Costeros, la Fundación Fauna Argentina ha propuesto el Proyecto Barrera Medanosa Austral en el mencionado sector del litoral marítimo de la provincia de Buenos Aires. El objetivo general del mismo es conservar este importante ecosistema como recurso costero de uso económico, estético, recreativo, científico y educativo.
Los principales objetivos particulares del Proyecto son: Instrumentar estrategias de conservación de los ambientes costeros, tendiente a asesorar a los organismos de decisión acerca de las posibles actividades a desarrollar a corto y largo plazo; y realizar subproyectos de investigación básica y aplicada que sustenten y mejoren las estrategias para la conservación del ambiente estudiado.
Otro importante objetivo, consiste en concientizar a la población de los beneficios aportados por la conservación de la Barrera Medanosa Austral y su biodiversidad, mediante la implementación de talleres, charlas, cursos y medios de comunicación. Entre las acciones a desarrollar en función del Proyecto, se ha establecido la creación de Centros de Interpretación.
Proyecto Compromiso Oceánico
En el marco del Programa Estrategias para la Conservación de los Ambientes Costeros, la Fundación Fauna Argentina ha desarrollado el Proyecto Compromiso Oceánico, dirigido a mitigar principalmente la contaminación costera del ambiente marino.
Desde hace algunos años, la FFA percibe en sus recorridas habituales que las costas hacia el norte de la ciudad se hallan fuertemente impactadas con residuos depositados por la marea, ocupando una franja de unos 60 Km. de longitud. Posteriores análisis hacen inferir que el origen de este fenómeno sería producido en las calles de la ciudad de Mar del Plata.
Efectivamente, la ciudad creció en los últimos años de gran forma cambiando rápidamente sus usos y costumbres; hoy vemos con más frecuencia que las personas consumen en la vía pública alimentos y bebidas contenidos en envases descartables de difícil o muy lenta degradación. Al no haber suficientes recipientes donde deponerlos, terminan en las aceras y calles de la urbe llegando luego al mar, por efectos de la lluvia y la escorrentía, y a través de los desagües pluviales.
Con la finalidad de impedir que los residuos urbanos generados en la vía pública terminen contaminando nuestras costas, y a fin de evitar el consecuente perjuicio al ecosistema marino, la Fundación Fauna Argentina impulsa el proyecto Compromiso Oceánico. Por medio del mismo, se propone la colocación de cestos para desperdicios ubicados estratégicamente en la vía pública, acompañados con difusión en los distintos medios.
Este proyecto fue presentado para su tratamiento al municipio, siendo declarado de Interés por el Concejo Deliberante del partido de General Pueyrredon el 10 de junio de 2004, intentándose por el mismo dar solución a la problemática planteada, que no solamente afecta estéticamente a las playas comprometidas sino que perjudica a importantes ecosistemas marinos y costeros como así también a la vida marina en su conjunto. En ese sentido, son conocidos los enmallamientos de mamíferos marinos y la ingesta de elementos plásticos por parte de las tortugas marinas, causal de muerte de estas especies.
El fundamento de esta iniciativa es el "compromiso" por el cual se aspira conseguir la adhesión de todos los estratos de la sociedad, crear conciencia y así evitar que los residuos urbanos lleguen al mar; sobre la base de que todos somos parte del problema y entre todos tenemos que solucionarlo.
La colocación de recipientes para residuos en las principales arterias de la ciudad, acompañada con una fuerte campaña de difusión que se sostenga en el tiempo, será la principal medida para dar solución a este inconveniente.
Reserva Natural Restinga del Faro
Según investigaciones científicas, solo el 4 % de los mares del mundo no fueron perturbados por el hombre. Los daños incluyen reducciones de biomasa de especies ícticas y otros animales marinos, problemas en arrecifes de coral, lechos de hierbas marinas, manglares y arrecifes rocosos, entre otros.
En la plataforma marina de la costa de Mar del Plata, en un sector ubicado precisamente frente al Faro Punta Mogotes se halla la denominada "Restinga del Faro". Se trata de una maravillosa zona con rasgos únicos que contiene un ecosistema particular en el que se destaca la presencia de fauna bentónica, peces, aves, mamíferos y tortugas marinas.
Es una formación constituida de rocas ortocuarcitas y su origen data de 450 a 495 millones de años. Posee similar constitución geológica que las conocidas lomas de Santa Cecilia o Stella Maris, situadas dentro del ejido urbano de la ciudad, pero con la diferencia que la restinga no ha sido modificada por la mano del hombre.
Este lugar y su mar adyacente, reúnen condiciones especiales para el desarrollo de biodiversidad. En este sector pueden encontrarse variedad de esponjas, anémonas de mar, ceriantarios, aguas vivas, planarias, caracoles, mejillones, ratones de mar, erizos, estrellas de mar, cangrejos, diferentes algas, y pasto marino.
Este especial ecosistema, en caso de no ser protegido, corre riesgo debido al desarrollo costero, la pesca excesiva y la contaminación. Por iniciativa de la Fundación Fauna Argentina, desde el año 2009 se viene impulsando la creación en el lugar de la Reserva Natural de Objetivos Definidos Faunístico y Geológico, abarcando el sector de la "Restinga del Faro".
A tal efecto se elaboró el respectivo proyecto de ley, contando con fundamentación y evaluaciones técnicas de los organismos oficiales responsables del desarrollo sustentable, motivo por el cual está a punto de convertirse en la primera Reserva Natural exclusivamente marina de nuestro país, lo que constituirá un precedente sumamente importante para fomentar la creación de nuevas áreas marinas protegidas.
No importando el status de conservación de especies a las que la Fundación Fauna Argentina se ha venido dedicando, resulta evidente la existencia de factores antrópicos (causados por el hombre) que influyen negativamente y en forma acelerada a nivel general del ambiente como en la flora y la fauna en particular.
La alteración del hábitat, la contaminación o el deterioro de un ecosistema, hacen que una población que poco tiempo atrás se encontraba en una situación favorable o normal, esté en el presente esté en condiciones de vulnerabilidad.
Ante esta situación, esta entidad asumió la conservación de la colonia de lobos marinos del Puerto de Mar del Plata -desde principios de la década del ´80- en forma integral y utilizando diversos instrumentos. Estos animales, que naturalmente habitaban las costas de la actual Mar del Plata, luego de ser erradicados volvieron al poco tiempo y se asentaron dentro de la terminal portuaria.
El continuo y arduo accionar de la entidad conservacionista respecto a los lobos marinos del Puerto, se ha visto reflejado en el éxito obtenido al lograr que los ejemplares se asienten en un solo sector, alejado del área de operaciones portuarias -evitando interferencias- y en condiciones sanitarias adecuadas.
Además de dicha labor relevante, la Fundación Fauna Argentina viene desarrollando continuos trabajos de investigación, recuperación, concientización y educación con referencia a esta especie emblemática. Uno de ellos es el Programa Lobo de Mar, con el objeto de la conservación y manejo de la colonia; actividades todas ellas realizadas en conformidad del Consorcio Portuario Regional de Mar del Plata, institución que le otorgó la tenencia del sector donde se encuentra situada la Reserva Faunística a efectos de la protección de los animales mediante el programa de acciones planteado.
El personal de este organismo no gubernamental desarrolla sus tareas en dicho lugar en condiciones precarias, ya que no cuentan mínimamente con un baño ni con dependencias donde recibir a los visitantes, que de a cientos de miles por año van a ver los lobos marinos de Mar del Plata, razón por la cual vienen requiriendo apoyo para construir el imprescindible Centro de Interpretación de la Reserva Faunística.
La Fundación Fauna Argentina nunca recibió asistencia económica de ninguna dependencia nacional, provincial ni municipal, a pesar de haberla solicitado reiteradamente sin obtener respuesta, recayendo en sus integrantes todo el esfuerzo para poder cumplir con las demandas sociales y ambientales de mantener limpio el asentamiento, tarea ardua ya que desde el mar llegan en forma periódica toneladas de desperdicios plásticos.
Son importantes las tareas que debe ejecutar la FFA día a día para el resguardo de los animales de la Reserva, siendo uno de sus principales objetivos la protección y puesta en valor de la misma. Además de hacerse cargo de su funcionamiento y del saneamiento general, la entidad debe -sin aportes económicos- resolver las necesidades de obras edilicias, el mantenimiento de los alambrados perimetrales y el trabajo del personal imprescindible para el cuidado de la Reserva.
La dedicación de los integrantes de esta entidad ha asegurado la preservación de este singular grupo de mamíferos, posibilitándose además un estudio sistematizado del mismo, que ha contado con la participación de investigadores de la Universidad de Siena (Italia) en un estudio de alto nivel científico.
Cabe destacar que la Fundación Fauna Argentina es autora de numerosos trabajos científicos publicados y presentados en congresos internacionales. Asimismo es reconocida su rápida y valiosa intervención cada vez que se ha registrado la presencia en las playas bonaerenses de ejemplares de pingüinos, elefantes marinos o lobos marinos, entre otras especies, con problemas de supervivencia.
En síntesis, la Fundación Fauna Argentina es una prestigiosa entidad que trabaja desde hace ya muchos años en la conservación del medio ambiente, especialmente en la protección de la fauna silvestre. Sus logros obtenidos en la protección de la colonia de lobos marinos del puerto, así como en la defensa, salvataje y recuperación de los numerosas especies y ejemplares afectados -especialmente mamíferos marinos-, en el marco de su objetivo central: la preservación de la fauna y el medio ambiente en general, viene siendo reconocida, no solo por la población de nuestra ciudad, sino que ha trascendido a nivel nacional e internacional.
Mar del Plata tiene un privilegio que muchas otras ciudades desearían: el poseer una Reserva Faunística de lobos marinos en un lugar tan accesible como es la Escollera Sur de su Puerto. Los residentes de la ciudad pueden apreciar fácilmente a la especie autóctona -que ya habitaba este territorio cuando llegaros los primeros seres humanos-; al igual que los turistas que nos visitan y que aprovechan de este atractivo tan especial.
Ello es posible gracias a que existe -desde hace ya más de treinta años- una entidad como la Fundación Fauna Argentina que ha contando solo con el trabajo y la dedicación de sus integrantes, careciendo de los necesarios recursos materiales y económicos que requieren las múltiples tareas que demandan, tanto el mantenimiento y equipamiento de la Reserva como el desarrollo de sus diversos programas de conservación.
La Fundación Fauna Argentina, siendo una organización no gubernamental sin fines de lucro, viene cumpliendo muchas e importantes funciones que deberían ser asumidas por el Estado, subsistiendo sin el correspondiente apoyo gracias a un tremendo esfuerzo. Este enorme y loable trabajo solidario hacia la ciudad y el ambiente en general, y por la conservación de la fauna y flora en particular, merece y debe ser reconocido a nivel oficial por este H. Concejo Deliberante.
Por los fundamentos expuestos, los concejales del Bloque Agrupación Atlántica- PRO que suscriben solicitan la sanción favorable del siguiente PROYECTO DE
Artículo 1º.- El Honorable Concejo Deliberante del Partido de General Pueyrredon expresa su reconocimiento a la Fundación Fauna Argentina por la labor que viene desarrollando desde el año 1982, con el objeto de la conservación de la fauna y el ambiente en general, y la protección de la reserva faunística de lobos marinos situada en el Puerto de Mar del Plata en particular.
Artículo 2º.- Entregar copia de la presente a representantes de la Fundación Fauna Argentina en un acto a realizarse al efecto en el Recinto de Sesiones.
Artículo 3º.- Comunicar, etc.
BLOQUE AGRUPACIÓN ATLÁNTICA - PRO

References: Resolución

 RESOLUCIÓN

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 Resolución 
 Resolución 
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Artículo 1

Artículo 2

Artículo 3