Source: http://www.coitiab.es/reglamentos/medio_ambient/reglamentos/rd_108892.htm
Timestamp: 2013-05-25 05:31:38+00:00

Document:
Real Decreto 1088/1992
Real Decreto 1088/1992, de 11 de setiembre, que limita las
emisiones procedentes de las instalaciones de incineraci�n de residuos municipales.
Las Directivas del Consejo 89/369/CEE y 89/429/CEE, de 8 y 21 de junio de
1989, relativas respectivamente a la prevenci�n y a la reducci�n de la contaminaci�n atmosf�rica procedente de las instalaciones
de incineraci�n de residuos municipales, bien sea de las que se consideran nuevas instalaciones por la primera de las Directivas citadas, bien de las conceptuadas por la segunda de ellas como instalaciones ya existentes y que han
sido aprobadas en el seno de la Directiva 84/360/CEE, de 28 de junio de 1984,
relativa a la lucha contra la contaminaci�n atmosf�rica procedente de las instalaciones industriales, establecen un r�gimen especial para la prevenci�n
o reducci�n de la contaminaci�n atmosf�rica, seg�n los casos, al determinar los
valores l�mites de emisi�n de los contaminantes, las condiciones en que debe
realizarse el funcionamiento de las instalaciones, las t�cnicas de medici�n,
y control de la concentraci�n de las sustancias contaminadoras en los gases de
combusti�n, as� como la informaci�n al ciudadano de los resultados de los controles que se efect�en y de las obligaciones y condiciones impuestas a estas
instalaciones de incineraci�n. El presente Real Decreto no tiene, por consiguiente, otro objeto que el de incorporar al derecho interno este r�gimen especial regulado por las Directivas citadas. Es de tener en cuenta, sin embargo, que en la vigente legislaci�n espa�ola ya se establecen las normas necesarias para prevenir la contaminaci�n derivada de aquellas actividades consideradas como potencialmente contaminadoras, por lo que habr� de ser en el seno de esta legislaci�n donde se han de integrar las nuevas normas aprobadas por este Real Decreto. En efecto, la Ley 38/1972, de 22 de diciembre, de protecci�n del ambiente atmosf�rico, dictada a ra�z de la celebraci�n en Estocolmo ese mismo a�o de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio
Humano, establece reglas especiales para prevenir la contaminaci�n atmosf�rica
cualesquiera que sean las causas que la produzcan, al tiempo que determin� la
necesidad de que el Gobierno elaborase un cat�logo de actividades potencialmente
contaminadoras en el que se deber�an incluir aquellas que por su propia naturaleza o por los procesos tecnol�gicos convencionales utilizados, constituyeran focos de contaminaci�n sistem�tica. De este modo, el Decreto 833/1975, de 6 de febrero, que desarrolla la citada
Ley 38/1972, de 22 de diciembre,
establece en su t�tulo V y anexo II el cat�logo de tales actividades, recogiendo en los grupos A y B de este anexo, entre otras muchas, la incineraci�n de residuos industriales, as� como las plantas de tratamiento de residuos urbanos, seg�n su distinta capacidad o tonelaje; determinando adem�s en su anexo IV, apartado 3, los niveles m�ximos de emisi�n aplicables a estos incineradores de residuos s�lidos, que quedan, por consiguiente, sujetos al r�gimen especial de autorizaciones, control e inspecci�n regulado en el t�tulo VI de ese Real Decreto. Por �ltimo, no puede olvidarse tampoco que la Ley 42/1975, de 19 de noviembre,
sobre recogida y tratamiento de los
desechos y residuos s�lidos y urbanos, adaptada al derecho derivado de las Comunidades Europeas por el Real Decreto Legislativo 1163/1986, de 13 de junio,
precept�a en su art�culo 3 que la eliminaci�n de los residuos
s�lidos urbanos deber� llevarse a cabo evitando toda influencia perjudicial para
el suelo, vegetaci�n y fauna, la degradaci�n del paisaje, las contaminaciones
del aire y las aguas y, en general, todo lo que pueda atentar contra el ser
humano o el medio ambiente que le rodea. En consecuencia, este Real Decreto persigue, como ya se ha dicho, la adaptaci�n del derecho interno y singularmente del Decreto 833/1975, de 6 de febrero, citado, a las Directivas 89/369/CEE y 89/429/CEE, mediante la aprobaci�n de las normas especiales y complementarias de este Decreto y, a su vez, de desarrollo de la Ley 38/1972, de 22 de diciembre. En su virtud, a propuesta de los Ministros de Obras P�blicas y Transportes, y de Industria, Comercio y Turismo, de acuerdo con el Consejo de Estado y previa deliberaci�n del Consejo de Ministros en su reuni�n del d�a 11 de septiembre de 1992, dispongo: CAPITULO I Disposiciones generales Art�culo 1. Objeto Este Real Decreto tiene por objeto el establecimiento de un r�gimen especial para prevenir la contaminaci�n atmosf�rica procedente de las nuevas instalaciones de incineraci�n de residuos municipales, as� como para reducir la ocasionada por las instalaciones de incineraci�n ya existentes. Art�culo 2. Definiciones A los efectos de este Real Decreto se entender� por: "Residuos municipales", los de carácter doméstico,
los procedentes de comercios y empresas, y cualquiera otros que por su
naturaleza o composición,
puedan asimilarse a los domésticos. "Instalación de incineración de residuos municipales",
todo equipo técnico dedicado al tratamiento de residuos municipales
por incineración,
con o sin recuperación del calor de combustión producido, con
exclusión de las instalaciones especialmente destinadas, en tierra
o en mar, a la incineración de lodos procedentes de la depuración
de las aguas residuales municipales que contengan residuos que los hagan
peligrosos, residuos químicos, tóxicos o peligrosos, residuos
procedentes de actividades médicas de hospitales, incluso en el caso
de que dichas instalaciones puedan incinerar también residuos municipales.
Redactado según Real Decreto
1217/1997, de 18 de julio, sobre incineración de residuos peligrosos
y de modificación del Real Decreto 1088/1992, de 11 de septiembre,
relativo a las instalaciones de incineración de
residuos municipales. Esta
definición comprende tanto el solar como el conjunto de la instalación
formado por el incinerador, sus sistemas de alimentación de residuos,
los combustibles y el aire, y los aparatos y dispositivos necesarios para controlar
las operaciones de incineración y para registrar y supervisar permanentemente
las condiciones en que se realiza.
Se considera como instalación nueva aquélla cuya autorización
de puesta en marcha y funcionamiento se haya concedido a partir del día
1 de diciembre de 1990, e instalación de incineración ya existente
cuando esa autorización se hubiera otorgado por vez primera antes
"Capacidad nominal de la instalación de incineración",
la suma de las capacidades de incineración de sus hornos, proyectadas
y previstas por el constructor y confirmadas por su titular, expresadas
residuos incinerados por hora, teniendo en cuenta especialmente el poder
CAPITULO II R�gimen aplicable a las nuevas instalaciones de incineraci�n
municipales Art�culo 3. Autorizaciones Las nuevas instalaciones de incineraci�n de residuos municipales requerir�n de las autorizaciones exigidas en los cap�tulos I y II, t�tulo VI, del Decreto 833/1975, de 6 de febrero, por el que se desarrolla la Ley 38/1972, de 22 de diciembre, de protecci�n del ambiente atmosf�rico, o, en su caso, en las normas aprobadas por las Comunidades Aut�nomas en ejercicio de sus competencias. Las autorizaciones se conceder�n siempre que se cumpla con lo establecido espec�ficamente en este Real Decreto. Art�culo 4. Valores l�mite de emisi�n Las nuevas instalaciones de incineraci�n no podr�n superar los valores l�mite de emisi�n, referidos 273 �K de temperatura, 101,3 Kpa de presi�n, 11 por 100 de ox�geno o 9 por 100 de CO2, en gas seco, que figuran en el anexo I. Si las instalaciones de incineraci�n tuvieran una capacidad inferior a una tonelada de residuos por hora, los valores l�mite de emisi�n podr�n referirse a un contenido en ox�geno del 17 por 100; en cuyo caso esos valores no podr�n ser superiores a los determinados en el anexo I, citado, divididos por 2,5. Art�culo 5. Proyecto, construcci�n y equipamiento de las instalaciones. Los proyectos de las nuevas instalaciones de incineración, su construcción
y el conjunto de los elementos que componen su equipamiento, deberán
concebirse y realizarse de manera que se cumplan las siguientes exigencias:
La emisión de los gases residuales a la atmósfera deberá realizarse
de modo controlado y por medio de una chimenea que tenga la suficiente altura
para evitar todo daño a la salud humana y al medio ambiente, así como
toda posible emisión que pueda provocar concentraciones significativas
de contaminación a ras del suelo.
Los gases generados por la combustión de los residuos, incluso en sus
condiciones más desfavorables, deberán alcanzar de manera controlada
y homogénea, después de la última inyección de
aire de combustión, una temperatura no inferior a 850°C durante
al menos dos segundos, en presencia de un 6 % de oxígeno, como mínimo.
El equipamiento de las instalaciones de incineración deberá incluir
quemadores de complemento para las fases de puesta en marcha y de parada de
la instalación que garanticen el mantenimiento permanente de la temperatura
que corresponda, según lo indicado en el apartado anterior, durante
tales fases y durante el tiempo en que los residuos se encuentren en la cámara
de combustión, y que deberán entrar automáticamente
en funcionamiento cuando esa temperatura descienda por cualquier causa.
residuos municipales. Art�culo 6. Condiciones de funcionamiento de las instalaciones Las nuevas incineradoras de residuos municipales cumplir�n durante su funcionamiento en todo momento en que se encuentren en marcha las condiciones siguientes: El grado m�nimo de temperatura y el contenido tambi�n m�nimo de ox�geno establecidos en el apartado b) del art�culo 5, deber�n respetarse permanentemente durante el funcionamiento de la instalaci�n. La concentraci�n de mon�xido de carbono (CO) y de compuestos org�nicos, expresados estos �ltimos en carbono total, en los gases de combusti�n, no deber�n exceder, respectivamente, de 100 mg/m3N y de 20 mg/m3N. Estos l�mites est�n referidos, igualmente, a las condiciones del art�culo 4, 273 �K de temperatura, 101,2 Kpa de presi�n, 11 por 100 de ox�geno, o 9 por
100 de CO2, en gas seco. La concentraci�n de mon�xido de carbono (CO) establecido en la letra anterior, constituye el valor l�mite para la media horaria en todas las instalaciones. Adem�s, en los casos de instalaciones de capacidad nominal
igual o superior a una tonelada de residuos por hora, el 90 por 100, como
m�nimo, de las mediciones efectuadas en un per�odo determinado de veinticuatro horas,
deber�n reflejar una concentraci�n de mon�xido de carbono inferior a 150
mg/m3N.
Para el c�lculo de estos valores medios se tendr� en cuenta �nicamente las horas de funcionamiento efectivo de la instalaci�n, incluidas las fases de
puesta en marcha y de apagado de los hornos. Los valores de concentraci�n de las sustancias que requieren de una vigilancia continua en virtud de lo dispuesto en el apartado 1 del art�culo siguiente, no superar�n, en ning�n caso, el valor l�mite correspondiente a cada una de dichas sustancias, en ninguna media de siete d�as m�viles, ni en m�s del 30 por 100 el valor l�mite correspondiente, en ninguna media diaria. Igualmente,
para calcular estos valores medios s�lo se tendr�n en cuenta los per�odos de funcionamiento efectivo de la instalaci�n, incluidas las fases
de puesta en marcha y de apagado de los hornos. En el supuesto de que s�lo se exigiesen mediciones peri�dicas, seg�n lo preceptuado en el apartado 2 del art�culo siguiente, la exigencia de respetar los valores l�mites de emisi�n se entender� cumplida cuando los resultados de cada serie de mediciones, determinadas conforme a lo que se dispone en este Real Decreto, no supere ese valor l�mite. Art�culo 7. Mediciones de concentraci�n de sustancias y par�metros
funcionamiento En las nuevas instalaciones de incineraci�n de residuos municipales se efectuar�n las siguientes mediciones y controles: 1. Mediciones en modo continuo Se medir� y registrar� permanentemente la concentraci�n de part�culas totales, de mon�xido de carbono (CO), de ox�geno y de �cido clorh�drico (HCL), en los gases de combusti�n procedentes de las instalaciones de capacidad
nominal igual o superior a una tonelada por hora de residuos. Igualmente, se medir� y registrar� permanentemente en la zona en que se cumplan las condiciones impuestas en el apartado b) del art�culo 5, la temperatura de los gases de combusti�n y el contenido en �stos de vapor de agua, pudiendo prescindirse de este �ltimo control siempre que los gases de combusti�n sean secados antes de efectuarse el an�lisis de las emisiones. 2. Mediciones peri�dicas Adem�s de lo exigido en el apartado anterior, peri�dicamente se medir�n y registrar�n las concentraciones de los metales pesados relacionados en el anexo I, de �cido fluorh�drico (HF) y de di�xido de azufre (SO2), en los gases de combusti�n de las instalaciones de capacidad igual o superior a una tonelada
por hora. Igualmente, se medir�n y registrar�n de forma peri�dica las concentraciones de part�culas totales, �cido clorh�drico (HCL), mon�xido de carbono (CO) y de ox�geno, en los gases de combusti�n de las instalaciones de capacidad inferior
a una tonelada por hora de residuos. Con independencia de su capacidad nominal, en toda nueva instalaci�n se medir� y registrar� de forma peri�dica la concentraci�n de compuestos org�nicos en los gases de combusti�n. Adem�s en toda nueva instalaci�n de incineraci�n se deber� comprobar que en las condiciones m�s desfavorables de su funcionamiento, los gases procedentes de la combusti�n de los residuos cumplen las condiciones de temperatura m�nima se�alada en el apartado b) del art�culo 5, y durante el tiempo exigido en este mismo precepto. La referida comprobaci�n deber� realizarse, al menos, al utilizarse por primera vez una nueva instalaci�n. Art�culo 8. Condiciones a las que han de referirse los resultados
de las mediciones. 1. Los resultados de las mediciones previstas en el art�culo anterior, se referir�n a unas condiciones de 273 �K, 101,3 Kpa de presi�n, 11 por 100 de ox�geno
o 9 por 100 de CO2 en gas seco. Sin embargo, en el supuesto de instalaciones
de capacidad nominal inferior a una tonelada, los resultados de las mediciones
podr�n referirse a las condiciones de temperatura y presi�n se�aladas en el p�rrafo anterior y al 17 por 100 de ox�geno en gas seco. 2. Todos los resultados de las mediciones se registrar�n, elaborar�n y presentar�n de modo que la Administraci�n auton�mica pueda comprobar indubitadamente el cumplimiento de las exigencias impuestas a este tipo de
instalaciones. Art�culo 9. Excepciones La Administraci�n auton�mica, con car�cter excepcional, podr� dispensar en la correspondiente autorizaci�n del cumplimiento de alguna de las exigencias determinadas en este cap�tulo, en aquellas instalaciones proyectadas y construidas para quemar exclusivamente combustibles derivados de residuos, con exclusi�n de los de apoyo que se utilicen para la puesta en marcha de la instalaci�n, en los supuestos en que el cumplimiento de estas exigencias supusiera para el titular unos costes excesivos en relaci�n con los resultados que se esperan de la instalaci�n o fueran inadecuados t�cnicamente en funci�n de las caracter�sticas de �stos y siempre que se cumpla con lo determinado en la Ley 32/1972, de 22 de diciembre, y en el Decreto 833/1975, de 6 de febrero, que la desarrolla, o con lo dispuesto, en su caso, en las normas dictadas por las Comunidades Aut�nomas en el ejercicio de sus competencias. A estos efectos, se considera combustibles derivados de residuos los producidos a partir de la fracci�n combustible de los residuos municipales, mediante procedimientos mec�nicos concebidos para potenciar al m�ximo el reciclaje de tales residuos y siempre que no contengan m�s de un 15 por 100 de cenizas antes de la adici�n de las sustancias destinadas a incrementar su combustibilidad. CAPITULO III R�gimen aplicable a las instalaciones existentes de incineraci�n de residuos municipales Art�culo 10. Adaptaci�n de las instalaciones existentes Las Administraciones auton�micas dispondr�n las medidas necesarias para que las instalaciones existentes de incineraci�n de residuos municipales se adapten, teniendo en cuenta su per�odo de vida residual, a lo que se establece en este cap�tulo en el plazo m�s breve posible. En todo caso, las instalaciones cuya capacidad nominal de incineraci�n, medida en toneladas de residuos por hora, sea igual o superior a seis toneladas y las de capacidad nominal menor de seis toneladas, se regir�n, respectivamente, a partir del 1 de diciembre de 1996 y del 1 de diciembre del a�o 2000, por las mismas condiciones y exigencias que, para las nuevas instalaciones de igual capacidad, se establecen en el cap�tulo II, salvo las que se contienen en el art�culo 5, apartado b), y en el art�culo 6, que se sustituyen por las contenidas en el art�culo 12. En el per�odo comprendido entre el 1 de diciembre de 1995 y el 1 de diciembre del a�o 2000, las instalaciones existentes de capacidad nominal inferior a seis toneladas de residuos por hora estar�n sometidas a las condiciones y exigencias que se establecen en el presente cap�tulo. Art�culo 11. Valores l�mite de emisi�n Las instalaciones de incineraci�n existentes con capacidad nominal inferior a seis toneladas de residuos por hora no podr�n superar los valores l�mite de emisi�n, referidos a 273 �K de temperatura, 101,3 Kpa de presi�n, 11 por 100 de ox�geno o 9 por 100 de CO2, en gas seco, que figuran en el anexo II. Si las instalaciones tuvieran una capacidad nominal inferior a una tonelada de residuos por hora, los valores l�mite de emisi�n podr�n referirse a un contenido de ox�geno del 17 por 100, en cuyo caso los citados valores no podr�n ser superiores a los que figuran en el anexo II divididos por 2,5. Art�culo 12. Condiciones de funcionamiento de las instalaciones Las instalaciones existentes de incineraci�n de residuos municipales, durante su funcionamiento y en todo momento en que se encuentren en marcha, cumplir�n, en los plazos fijados en el art�culo 10 para cada categor�a de instalaci�n, las condiciones y exigencias siguientes: Los gases generados por la combusti�n de los residuos, incluso en las condiciones m�s desfavorables, deber�n alcanzar, despu�s de la �ltima inyecci�n de aire de combusti�n, una temperatura no inferior a 850 �C en presencia de un 6 por 100 de ox�geno como m�nimo, debiendo �stos permanecer a la referida temperatura durante al menos dos segundos en las instalaciones de capacidad nominal igual o superior a seis toneladas de residuos por hora, o, durante al menos un lapso de tiempo que deber� determinar la Administraci�n auton�mica, si la capacidad nominal de la instalaci�n es inferior a la se�alada. Si en las
instalaciones de capacidad nominal igual o superior a seis toneladas de residuos
por hora se produjesen importantes dificultades t�cnicas que imposibilitaran el cumplimiento de la exigencia contenida en el p�rrafo anterior, su observancia obligar� a partir del momento en que se proceda a la renovaci�n de los hornos. La concentraci�n de mon�xido de carbono (CO) en los gases de combusti�n, referida igualmente a 273 �K de temperatura, 101,3 Kpa de presi�n, 11 por 100 de ox�geno o 9 por 100 de CO2, en gas seco, no deber� exceder de 100 mg/m3N.
Dicha concentraci�n constituye el valor l�mite para la media horaria en instalaciones de capacidad nominal igual o superior a una tonelada de residuos por hora, y el valor l�mite para la media diaria en instalaciones de capacidad
inferior a una tonelada por hora de residuos. Adem�s, en las instalaciones de capacidad nominal igual o superior a seis toneladas de residuos por hora, el 90 por 100 como m�nimo de todas las mediciones efectuadas en un per�odo determinado de veinticuatro horas, deber�n reflejar una concentraci�n de mon�xido de carbono inferior a 150 mg/m3N.
puesta en marcha y apagado de hornos. Los valores de concentraci�n de part�culas totales, que en virtud de lo dispuesto en el n�mero 1 del art�culo siguiente requieran de medici�n en modo continuo, no superar�n en ning�n caso el valor l�mite correspondiente en ninguna media de siete d�as, ni en m�s del 30 por 100 este valor l�mite en ninguna
media diaria. En los supuestos en que s�lo sean exigibles mediciones peri�dicas en virtud de lo dispuesto en el n�mero 2 del art�culo siguiente, los valores medidos de concentraci�n de part�culas totales no podr�n superar en ning�n caso el valor l�mite correspondiente en ninguna media diaria. Para el c�lculo de estos valores medios s�lo se tendr� en cuenta, igualmente, las horas de funcionamiento efectivo de la instalaci�n, incluidas las fases
de puesta en marcha y parada de hornos. Art�culo 13. Mediciones y controles En las instalaciones de incineraci�n existentes de capacidad nominal inferior a seis toneladas de residuos por hora, se efectuar�n las mediciones de concentraci�n de determinadas sustancias y los controles de par�metros de funcionamiento siguientes: 1. Mediciones y controles en modo continuo: Se medir� y registrar� permanentemente la concentraci�n de part�culas totales de mon�xido de carbono (CO) y de ox�geno en los gases de combusti�n procedentes de las instalaciones de capacidad nominal igual o superior a una tonelada por hora de residuos. Igualmente, se medir� y registrar� permanentemente en toda instalaci�n, cualquiera que sea su capacidad nominal, la temperatura de los gases de combusti�n en la zona en que se cumplan las condiciones impuestas en el apartado a) del art�culo 12. 2. Mediciones y controles peri�dicos: Se medir� y registrar� de forma peri�dica la concentraci�n de part�culas totales, de mon�xido de carbono (CO) y de ox�geno en los gases de combusti�n procedentes de las instalaciones de capacidad nominal inferior a una tonelada por hora de residuos. Adem�s, en toda instalaci�n de incineraci�n existente se deber� comprobar que, en las condiciones m�s desfavorables de su funcionamiento, los gases procedentes de la combusti�n de los residuos cumplen las condiciones de temperatura m�nima se�aladas en el apartado a) del art�culo 12 durante el tiempo exigido en este mismo precepto. La referida comprobaci�n deber� realizarse al menos una vez despu�s de cualquier posible readaptaci�n de la instalaci�n y, en cualquier caso, antes del 1 de diciembre de 1995. Art�culo 14. Condiciones a las que han de referirse los resultados
de las mediciones Los resultados de las mediciones previstas en el art�culo anterior se referir�n a unas condiciones de 273 �K de temperatura, 101,3 Kpa de presi�n, 11 por 100 de ox�geno o 9 por 100 de CO2, en gas seco. Sin embargo, en el supuesto
de instalaciones de capacidad nominal inferior a una tonelada, los resultados
de las mediciones podr�n referirse a las condiciones de temperatura y presi�n se�alados en el p�rrafo anterior y al 17 por 100 de ox�geno en gas seco. 2. Todos los resultados de las mediciones y controles se registrar�n, elaborar�n y presentar�n de modo que la Administraci�n auton�mica pueda comprobar indubitadamente el cumplimiento de las exigencias impuestas a este
tipo de instalaciones. CAPITULO IV Control, inspecci�n y vigilancia del funcionamiento de las instalaciones Art�culo 15. Inspecci�n y vigilancia La Administraci�n auton�mica comprobar� que las instalaciones de incineraci�n de residuos municipales cumplen, adem�s de los requisitos de car�cter general impuestos por la legislaci�n vigente a las actividades potencialmente contaminadoras, con las exigencias determinadas en este Real Decreto, que en todo caso podr�n ser revisadas para adaptarlas a la mejor tecnolog�a disponible y a la situaci�n del medio ambiente. Art�culo 16. Control de las anomal�as en el funcionamiento Cuando de las mediciones efectuadas en las nuevas instalaciones de incineraci�n y en las instalaciones existentes se compruebe que los valores l�mite fijados respectivamente en los anexos I y II, han sido sobrepasados, el titular de la instalaci�n informar� inmediatamente a la Administraci�n auton�mica, que dispondr� la suspensi�n del funcionamiento de la instalaci�n mientras no se adopten las medidas precisas para restablecer el cumplimiento de los valores l�mite de emisi�n. La Administraci�n auton�mica fijar� los per�odos m�ximos admitidos para el no funcionamiento de los dispositivos de depuraci�n como consecuencia de exigencias t�cnicas, durante los cuales la concentraci�n en las emisiones a la atm�sfera de las sustancias que dichos dispositivos deben reducir podr�n superar los valores l�mites de emisi�n fijados. Durante dichos per�odos, el contenido de part�culas no podr� sobrepasar los 600 mg/m3N, y deber�n respetarse las dem�s condiciones, en especial las referentes a la combusti�n. En caso de aver�a, la persona responsable del funcionamiento de la instalaci�n designada por su titular reducir� la combusti�n o detendr� el funcionamiento de la instalaci�n en cuanto sea posible y en tanto que no pueda restablecerse el funcionamiento normal. En ning�n caso podr� seguir funcionando la instalaci�n m�s de ocho horas sin interrupci�n, ni alcanzar en tales condiciones la cifra de noventa y seis horas a lo largo del a�o, trat�ndose de instalaciones nuevas, o m�s de diecis�is horas seguidas, ni acumularse en el a�o en las mismas condiciones m�s de doscientas horas, trat�ndose de instalaciones
ya existentes. Art�culo 17. Informaci�n a la Comunidad Econ�mica Europea La Comisi�n de las Comunidades Europeas ser� informada de los supuestos previstos en las disposiciones adicionales primera y segunda, as� como de
los resultados de las inspecciones que los referidos supuestos pudieran originar. En relaci�n con el deber de informaci�n a la Comisi�n de las Comunidades Europeas derivado de este Real Decreto, ser� de aplicaci�n lo dispuesto en el art�culo 1.Dos.2 del Real Decreto 1316/1991, de 2 de agosto (RCL 1991\2183
y 2498). Art�culo 18. Informaci�n al p�blico Las Administraciones auton�micas pondr�n a disposici�n del p�blico, en cada caso, la informaci�n sobre condiciones de funcionamiento de las instalaciones de incineraci�n, as� como el resultado de las mediciones y controles previstos en los art�culos 6, 7, 12 y 13, salvo lo establecido en las normas aplicables al secreto comercial. DISPOSICIONES ADICIONALES Primera.-Autorizaci�n de nuevas instalaciones de incineraci�n con capacidad inferior No obstante lo dispuesto en el art�culo 5, la Administraci�n auton�mica podr� autorizar la construcci�n y el funcionamiento de nuevas instalaciones de incineraci�n con capacidad nominal inferior a una tonelada de residuos por hora en funci�n de las condiciones particulares de determinados lugares, siempre que dichas incineradoras no superen el valor l�mite de emisi�n de 500 mg/m3N de part�culas totales y cumplan adem�s con lo dispuesto en este Real Decreto y con lo establecido en el Decreto 833/1975, de 6 de febrero. Segunda.-Autorizaci�n de instalaciones de incineraci�n en condiciones diferentes La Administraci�n auton�mica podr� autorizar el funcionamiento de entostalaciones de incineraci�n en condiciones diferentes a las establecidas en el apartado b) del art�culo 5 para nuevas instalaciones y en el apartado 1 del art�culo 13 para instalaciones existentes, cuando se utilicen t�cnicas apropiadas en los hornos, de incineraci�n o en los equipos de tratamiento de los gases de combusti�n, siempre que con la utilizaci�n de dichas t�cnicas los niveles de dibenzodioxinas policloradas (PCDD) y de dibenzofuranos policlorados (PCDF) emitidos, sean equivalentes o inferiores a los obtenidos en las condiciones t�cnicas establecidas respectivamente en dichos apartados. Tercera.-Fijaci�n de valores l�mite de emisi�n para otros contaminantes La Administraci�n competente podr� fijar valores l�mite de emisi�n para contaminantes distintos de los establecidos en los anexos I y II respectivamente del presente Real Decreto, seg�n se trate de nuevas instalaciones de incineraci�n o de instalaciones existentes, en funci�n de la composici�n de los residuos a incinerar y de las caracter�sticas de la instalaci�n de incineraci�n, teniendo en cuenta los posibles efectos perjudiciales de dichos contaminantes para la salud humana y el medio ambiente, as� como la mejor tecnolog�a disponible que no suponga un coste excesivo. Cuarta.-Autorizaci�n de toma de muestras y mediciones La Administraci�n auton�mica autorizar� los procedimientos, m�todos, equipos y puntos de toma de muestras y medici�n necesarios para cumplir con las obligaciones establecidas en los art�culos 6, 7, 12 y 13 de este Real Decreto. En el caso de mediciones peri�dicas, dicha Administraci�n fijar� programas de medici�n apropiados para garantizar resultados representativos del nivel normal de emisi�n de las sustancias consideradas. Los resultados obtenidos deber�n permitir la comprobaci�n de que se han respetado los valores l�mite establecidos. Quinta.- Car�cter b�sico El presente Real Decreto se dicta conforme a lo establecido en el art�culo 149.1.23 de la Constituci�n (RCL 1978\2836 y ApNDL 1975-85, 2875). Sexta.- Incineración de residuos que contengan
sustancias orgánicas halogenadas Introducida por Real Decreto 1217/1997,
de 18 de julio, sobre incineración
de residuos peligrosos y de modificación del Real Decreto 1088/1992,
de 11 de septiembre, relativo a las instalaciones de incineración de
residuos municipales. Las instalaciones en las que se incineren residuos que contengan
del 1 % de sustancias orgánicas halogenadas, expresadas en cloro, estarán
diseñadas y equipadas y funcionarán de tal manera que no se sobrepasen
los siguientes valores límite de emisión en los gases de escape: Valores medios diarios: Sustancias
(HCI) 10 mg/Nm3
Todos los valores medios obtenidos durante un período
de muestreo de treinta minutos como mínimo y ocho horas como
máximo, para instalaciones
nuevas y existentes, serán los mismos que los establecidos
para las instalaciones de incineración de residuos peligrosos.
Mediante las técnicas más avanzadas se reducirá la
de dioxinas y furanos. Todos los valores medios medidos durante un
de muestreo de seis horas como mínimo y ocho horas como máximo
no deberán sobrepasar el valor límite de 0,1 ng/Nm3.
Este valor límite se define como la suma de las concentraciones
de las dioxinas y furanos individuales evaluados con arreglo a la
tabla de factores de equivalencia
para las dioxinas y dibenzofuranos establecida para las instalaciones
Las instalaciones de incineración de residuos municipales ya existentes
no tendrán que cumplir estas obligaciones hasta el día 1 de julio
DISPOSICIONES FINALES Primera.-Vigencia de la legislaci�n anterior El Decreto 833/1975, de 6 de febrero, por el que se desarrolla la Ley 38/1972, de 22 de diciembre, de protecci�n de ambiente atmosf�rico, continuar� vigente en todo lo que no se oponga a lo establecido en el presente Real Decreto. Segunda.- Facultades para el desarrollo de lo establecido en el Real Decreto Se faculta a los Ministerios de Obras P�blicas y Transportes, y de Industria, Comercio y Turismo para dictar, en el �mbito de sus competencias, cuantas disposiciones sean necesarias para la ejecuci�n y desarrollo de lo que en este Real Decreto se establece. Tercera.- Entrada en vigor Este Real Decreto entrar� en vigor el d�a siguiente al de su publicaci�n en el �Bolet�n Oficial del Estado�. ANEXO I Valores l�mite de emisi�n en mg/m3N aplicables a las nuevas instalaciones de incineraci�n de residuos municipales seg�n su capacidad nominal Contaminante
Inferior a 1 T/h
De 1 T/h a 3 T/h
3 T/h o m�s
Part�culas totales
Metales pesados: Pb+CR+CU+Mn
Ni+As -
Cd+Hg -
�cido clorh�drico (HCL)
�cido fluorh�drico (HF)
ANEXO II Valores l�mite de emisi�n de mg/m3N aplicables a las instalaciones existentes de incineraci�n de residuos municipales, seg�n su capacidad nominal Contaminante
Con Capacidad inferior a 1 T
Con capacidad inferior a 6 T res./h
Part�culas totales 600

References: Real Decreto 
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