Source: https://b.se-todo.com/buhgalteriya/19447/index.html
Timestamp: 2020-08-07 12:11:27+00:00

Document:
Representado por la procuradora Dña. Alejandra Anie Martinez, bajo la dirección del abogado D., contra la mercantil iberdrola distribucion electrica, S. A. Unipersonal
descargar 84.3 Kb.
título Representado por la procuradora Dña. Alejandra Anie Martinez, bajo la dirección del abogado D., contra la mercantil iberdrola distribucion electrica, S. A. Unipersonal
tamaño 84.3 Kb.
b.se-todo.com > Contabilidad > Dirección
En Murcia, a ocho de febrero dos mil dos.
Vistos por mi YOLANDA PEREZ VEGA, Magistrada del Juzgado de primera Instancia número Dos de esta Ciudad, los presentes autos le juicio ordinario, tramitado en este Juzgado con el número 578/01 a instancias de D. Felipe-Alejandro Sánchez Guillén actuando en calidad de Presidente de la COMUNIDAD DE PROPIETARIOS DEL EDIFICIO CONTRAPARADA representado por la procuradora Dña. Alejandra Anie Martinez, bajo la dirección del abogado D. , contra la mercantil IBERDROLA DISTRIBUCION ELECTRICA, S.A. UNIPERSONAL representada por el Procurador D. Luis-Tomás Hernández Prieto y asistida por el letrado D. , siendo su objeto la Limitación de la emisión de ruidos que tienen su origen en el centro de transformación y el cese o reducción de la exposición a campos e1ectromagnéticos en el citado inmueble que se producen por el funcionamiento del citado transformador.
Primero.- Por la Procuradora Sra. Anja Martínez en nombre y :representación del Presidente de la Comunidad de Propietarios de1 edificio denominado Contraparada se presentó escrito que por reparto correspondió a este Juzgado promoviendo demanda de juicio ordinario contra la entidad “Iberdrola, S.A.”, en la que tras exponer los hechos que en esencia se describirán posteriormente y fundamentos de derecho que estimaba de aplicación, solicitaba al Juzgado que admitiese la misma, y previos los trámites legales se dicte en su día Sentencia por la que estimando integramente las peticiones de esa parte, se declare la procedencia de La acción que se ejercita, y en consecuencia, se condene a la mercantil demandada tomar las medidas necesarias para limitar la emisión de ruidos a niveles tolerables para la salud de sus representados, así como eliminar La contaminación electromagnética o, en caso de que ello no sea posible, que se limite al máximo ésta indemnizando a sus representados en la cantidad de un diez por ciento del valor de sus viviendas por la depreciación monetaria de las mismas, con expresa imposición de las costas causadas.
Segundo.- Admitida a trámite la demanda y emplazada la sociedad demandada, compareció en tiempo y forma representada por el Procurador Sr. Hernández Prieto, oponiéndose a la demanda en base a los hechos que describe y que se indicarán en esencia en la fundamentación jurídica de esta resolución, y previa cita de los preceptos legales que estimé de aplicación, solicitaba al juzgado, que en su día previos los trámites legales, se dicte sentencia desestimando la demanda con imposición de costas a la parte actora.
Tercero.- Señalado día para la celebración de audiencia previa, comparecieron las partes quienes manifestaron que subsistía al litigio sin que existiere disposición para llegar a un acuerdo, y mantenida controversia sobre los hechos Litigiosos, se propuso por la parte actora prueba documental e interrogatorio de la parte y de testigos y por la demandada prueba documental e interrogatorio de testigos, admitiéndose la misma en los términos que se refleja en el Acta levantada al efecto y señalándose día para la celebración del juicio.
Cuarto.- Compareciendo las partes al acto del juicio, se procedió a la práctica de la prueba solicitada y admitida, formulando seguidamente las partes por su orden sus conclusiones sobre los hechos controvertidos e informando sobre los argumentos jurídicos en que apoyaban sus pretensiones, quedando .los autos conclusos para dictar sentencia.
Quinto.- Con suspensión del término para dictar sentencia, se acordó la práctica de prueba testifical como diligencia final y practicada la misma y efectuado por las partes en el mismo acto las alegaciones que estimaron convenientes en valoración de su resultado, quedaron los autos para sentencia.
Sexto.— En la sustanciación de este proceso se han observado las prescripciones legales.
PRIMERO.- Deduce la parte actora acción de responsabilidad por culpa extracontractual, sustentando su demanda en los hechos básicos siguientes: que en Los bajos del edificio de su propiedad sito en la calle Juan Antonio Hernández del Aguila, : números 19, 21, 23 y 25, durante la construcción del mismo y por La mercantil demandada se procedió, en atención a la legislación vigente que les autoriza al efecto, a la instalación de un centro de transformación, suscribiéndose entre las partes un contrato de suministro de energía eléctrica; que desde momento en que comenzaron a hacer uso de sus viviendas o locales han observado que el nivel de ruidos que producia era superior al permitido; que vienen padeciendo graves alteraciones del sueño y diversas molestias; que solicitado informe técnico sobre La incidencia de los campos electromagnéticos en la salud de las personas a D. Raúl de la Rosa Martínez, efectuó las oportunas mediciones, recogiéndose recogieron como valores medidos en distintos elementos del edificio: -bajo comercial, 2.5OO nanoteslas (en adelante nT) en la zona más próxima al transformador; -piso primero, 1.000 nT en las dependencias de sa1ón y dormitorios; -piso segundo, letras A—B, 600 nT en el salón y dependencias colindantes; piso tercero, 115 nT en las piezas de salón y dormitorios, valores que según el informe “se pueden considerar elevados y no deseables acogiéndonos a las conclusiones de estudios de laboratorio y epidemiológicos independientes, caso del informe Karolinska que constata que hay unos riesgos epidemiológicos a partir de 220 nT.”~. Estiman así los actores que se está produciendo en las viviendas una exposición ilegítima a campos electromagnéticos permanentes y de una alta intensidad provenientes de un transformador de la mercantil demandada que ocasiona un daño permanente a sus moradores, por lo que solicita que por aquélla se adopten las nedidas precisas para limitar la emisión de ruidos a niveles tolerables para la salud y se elimine la contaminación electromagnética o, si ello no fuera posible, se limite al máximo, y se les indemnice en la cantidad de un diez por ciento del valor de sus viviendas por la depreciación monetaria de las mismas
A la pretensión actora se opuso la entidad demandada, aduciendo en esencia:
a) respecto de la emisión de ruidos, que no se aporta por la parte actora prueba alguna de que se superen los limites tolerables, y acompaña sendos informes que indican que la intensidad en decibelios no supera los limites legalmente fijados y considerados como aconsejables.
b) en cuanto a la “contaminación electromagnética” que los niveles que se refieren de 2,5 microteslas están muy por debajo del limite máximo de emisión electromagnética de 100 microteslas que atendiendo al principio de precaución se considera tolerable razonable por la comunidad científica al no confirmarse por debajo de ese nivel evidencia alguna de daños a las personas, aportando numerosa documentación que así lo constata; y que cumpliéndose ese límite no es procedente indemnización alguna.
SEGUNDO.- Postulado por la parte actora, según han quedado expuestos los términos del debate en el precedente Fundamento de Derecho, la condena a la sociedad demandada a adoptar las medidas necesarias para reducir la emisión de ruidos que el funcionamiento del centro de transformación produce, a niveles tolerables para la salud de los usuarios del inmueble. Es de observar que en la exposición fáctica de la demanda —Hecho Tercero— se relata “…que el nivel de ruidos procedente del referido transformador era superior al permitido (el subrayado es propio) ..” por lo que es pilar asentado por reconocimiento de la parte accionante el de estimar como ingerencia tolerable a soportar el nivel de decibelios que no exceda de los limites reglados.. Regulación que sobre la emisión de ruidos se contiene en la Ordenanza Municipal sobre Protección del Medio Ambiente contra la Emisión de Ruidos y Vibraciones de 18 de abril de 200O, que fija los niveles de perturbaciones por ruidos, excedidos los cuales se vulnera la norma, con el consiguiente derecho para el actor de obtener la reducción de tal inmisión. en el caso de autos, ha de destacarse inicialmente la falta de aportación de material probatorio por la parte actora que permita constatar la certeza de su concurrencia para derivar el efecto jurídico pretendido siendo al instante al que le corresponde la carga de la prueba como dispone el articulo 217.2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. No obstante, se ha introducido por la parte demandada elementos de prueba de entidad suficiente para contradecir la afirmación de los demandantes, así acompaña con su escrito de contestación a la demanda, sendos informes por ella solicitados, el primero (obrante a los folios 686 y siguientes de los autos) emitido por D. Hermelando Estellés Belenguer y D. Antonio Uris Martínez, doctores ingenieros industriales y miembros del Grupo de acústica Arquitectónica y del Medio Ambiente de la Universidad Politécnica de Valencia, en el que indican que realizadas dos sesiones de medidas, la primera en periodo diurno, entre las 19 y las 20 horas, y la segunda en periodo nocturno, entre las 23,30 y las 0,30 horas, y en cada sesión dos series de medidas, una en el interior del centro de transformación y otra en el exterior del mismo (en la calle Molinos), efectuando en cada serie de medidas tres mediciones del nivel de ruido de una duración de unos 15 segundos a intervalos de dos o tres minutos obteniendo la serie de resultados que detallan en las distintas tablas que se integran en el informe, para concluir que en período diurno, el ruido procede fundamentalmente del tráfico rodado y en periodo nocturno los niveles de ruido medidos en el interior eran originados por el transformador y se situaban en torno a los 47dBA, y que si los cerramientos del edificio cumplían con la Norma Básica de la Edificación (Condiciones acústicas) (NBE-CA—88) no debería transmitirse ruido a las viviendas colindantes y en el exterior que era difícil imputar Los niveles de ruido medidos al transformador aunque se podía estimar que el ruido generado por el mismo en la zona exterior puede situarse en torno a los 43/44 dBA, no superando en ninguna medición realizada el nivel máximo exigido por la ordenanza de protección del Medio Ambiente contra la Emisión de Ruidos y Vibraciones del Ayuntamiento de Murcia, informe que fue ratificado en el acto del juicio por el Sr. Estellés Belenguer. E1 segundo informe (documento obrante al folio 692 y siguientes) emitido por el arquitecto D. Pascual Saura Gómez y ratificado igualmente en el mismo acto procesal, mantiene que en el interior del transformador el nivel de ruido que produce es del orden de los 47 dBA (según mediciones) y 52 dBA (según proyecto del C.T.) por lo que “de cumpliese el Aislamiento de 55 dBA tanto para Paredes como Elementos Horizontales separadores de salas de máquinas (art. 17.1 de NBE.CA—88), el ruido generado por el transformador no debe influir en la sonoridad de los espacios habitables colindantes; de tal manera que si ello se produce se debe a causas ajenas al transformador, y por tanto a un insuficiente aislamiento acústico de los elementos constructivos del edilicio, incumpliendo la NBE.CA-88.”; en cuanto al nivel ruido originado por el transformador en el exterior que es del orden de 43/44 dBA “… no deben producirse niveles de ruido en el interior de las viviendas superiores a los permitidos: 35 y 30 dBA (día y noche), o 40 y 35 dBA (día y noche) en piezas habitables excepto cocinas; y pasillos, aseos y cocina, respectivamente. Si se rebasan los mencionados niveles, .a causa debe ser ajena al transformador, ya que se trataría, igualmente, a un insuficiente aislamiento acústico de la fachada del edificio (incumpliendo el art. 13 de la NBE.CA—88), pudiendo deberse a un bajo aislamiento acústico global de la fachada de las viviendas, ya que dispone de una gran superficie de huecos frente a la superficie ciega, sobra rodo en la Planta baja.” Por consiguiente, de la prueba realizada se constata que la densidad acústica que manifiestan percibir los demandantes es inferior al nivel máximo que la mencionada normativa recoge, sin perjuicio de que la magnitud del referido como apreciable se deba a un deficiente aislamiento acústico del inmueble, lo que no seria imputable a la compañía de distribución eléctrica contra la que se acciona, por lo que la demanda respecto de la petición. analizada, ha de ser desestimada.
TERCERO.- -Constituye asimismo pretensión de la parte demandante -como ya se ha dejado indicado- la eliminación de la contaminación electromagnética provocada por el aludido transformador ubicado en los bajos del inmueble o, en su defecto si ello no fuere posible, su reducción al máximo, por considerar que el nivel de exposición al que somete a los usuarios del mismo conlleva efectos adversos para su salud.
Hemos de destacar inicialmente que como se desprende de la lectura de la demanda, la acción que se ejercita por la parte actora es la de responsabilidad extracontractual que con apoyo esencial en el artículo 1.902 del Código Civil iría abocada al fracaso pues la obligación de reparar sólo surge cuando se ha producido un daño para la parte actora, y en el supuesto a debate no resulta acreditado, pues consistiendo el daño según se alude en graves dificultades en la conciliación del sueño y diversas molestias, que no se concretan en la demanda, y que del testimonio de los únicos testigos que, de entre los citados en su condición de residentes en el edificio, comparecieron al acto del juicio, D. Jesús Esteban Gómez Hernández y D. Valentin Díaz Parreño -propietarios de los pisos 2º y lº B respectivamente- se menciona por el primero el de padecer al igual que su esposa de alteraciones del sueño desde el año 1998 en que lo habitan y el segundo menciona que se desvele y que su mujer se queja de cansancio; síntomas físicos subjetivos que sólo tienen reflejo en la afirmación de los testigos sin aportación de prueba que lo corrobore, por lo que el daño no resulta evidenciado.
Que no obstante lo anterior, con apoyo legal en lo dispuesto en el articulo 218.1, párrafo segundo de la Ley de Enjuiciamiento Civil, en la mención que se efectúa a la 3entencía dictada por esta Audiencia Provincial de fecha 13 de Febrero de 2001 que enjuicia como Tribunal ad quem la controversia suscitada en torno a los campos electromagnéticos, así como el contenido de la contestación a la demanda que en atención a la dirección de sus argumentos de defensa y de lo consignado en el III de los Fundamentos de Derecho del mismo escrito, dispersa cualquier sospecha de posible infracción del principio de defensa que asiste a la mercantil demandada, se encauza la controversia en el ámbito de la acción negatoria de servidumbre con sustento normativo y en aplicación analógica del articulo 590 del Código Civil, dirigida al cese o limitación de las inmisiones electromagnéticas, considerando como recoge la Sentencia citada de esta Audiencia Provincial la acción de responsabilidad extracontractual como secundaria para, estimada a principal, obtener el resarcimiento pretendido —si bien sólo para el supuesto como se postula en el Suplico de la demanda de que no sea posible el cese absoluto de tales inmisiones—, y ello por entender que la vulneración del articulo 590 citado no conlleva consecuencias indemnizatorias, sino únicamente la obligación de hacer cesar toda inmisión perjudicial o nociva.
Perfilado así el debate, suscita la sociedad demandada como argumento de oposición el de que la parte actora, con la formulación de la demanda, actúa en contra de sus propios actos, queriendo negar la servidumbre otorgada, imprescindible técnicamente y expresamente pactada, que supone la prestación, obligatoria legalmente, del suministro de energía eléctrica por medio del transformador. Alegación que debe ser rechazada al cuestionarse por la parte demandante la instalación del transformador realizada por la empresa eléctrica de conformidad con la legislación vigente, y en este sentido se reconoció expresamente el documento de petición de acometida para el suministro eléctrico del inmueble, la confección del Proyecto correspondiente promovido por la Sociedad Cooperativa de viviendas Contraparada y Molinos Maquileros de quien trae causa la parte actora, la certificación del arquitecto director de obra del edificio de haberse preparado la zona donde se encuentra ubicado el Centro de Transformación, de acuerdo con las directrices marcadas por los servicios técnicos de Iberdrola, así como la suscripción del contrato de fecha 29 de mayo de 1998 entre los Presidentes de “Sociedad Cooperativa de Viviendas Contraparada” y “Sociedad Cooperativa de Viviendas Molinos Maquileros” por una parte y D. Ramón Gomis Verdú en representación de “Iberdrola, S.A.” para la cesión de las instalaciones y la constitución de servidumbre a favor de ésta última (folios 230 y siguientes de los autos), y que todas esas actuaciones se llevaran a efecto en cumplimiento de lo previsto en el artículo 17 del Reglamento de Baja Tensión de 1973 destacando pues que en la instalación del centro de transformación se ha cumplido la normativa para el suministro de energía eléctrica, como así se acredita del Acta de comprobación y autorización de puesta en marcha de la Consejería de Industria, Trabajo y Turismo de la Región de Murcia (folio 267 de las actuaciones) y del informe del Ingeniero Sr. Martín Jiménez en el que se relata que “El referido centro de transformación reúne las características típicas de este tipo de Instalaciones, según el vigente Reglamento sobre condiciones técnicas y garantías de seguridad de Centrales Eléctricas de Subestaciones y Centros de Transformación. Su función y destino es la distribución de energía en baja tensión1 siendo su alimentación mediante una línea vulgarmente denominada de media tensión, a 20 kV., no tratándose, por tanto, de una línea de alta tensión de 220 kV. o superior, de las reseñadas en el Art. 35 de la Ley del Sector Eléctrico, y art. 34 de la anterior Ley eléctrica, de 1.994. Del examen del citado C.T., no observo, en consecuencia, según mi leal saber y entender, ninguna anomalía en el mismo, ni en su aparamento ni en su obra complementaria, que pueden afectar a su funcionamiento. Dicho funcionamiento considero, de la inspección que realizo, que resulta adecuado y normal en esta instalación eléctrica.” (folio 268 de las actuaciones), por lo que no responde a los Hechos que se relacionan ni al Suplico de la demanda el que se preterida por la actora la eliminación del transformador como sostiene la parte demandada, sino que, como ya se ha dejado expuesto, se postula el cese o limitación del nivel de exposición de los campos invaden ilegítimamente sus propiedades.
Que no obstante la legitimidad de la instalación del centro de transformación y su adecuado funcionamiento, la actividad del mismo provoca en el inmueble de la parte actora una exposición a campos electromagnéticos que en el local en planta baja es de 2,5 ( igual a 2.500 nanoteslas, lo que se deja indicado para recoger la medida expresada en el informe que se presenta con la demanda), en la vivienda de la planta primera es 1 microtesla (igual a 1.000 nanoteslas), en la vivienda de la p1anta segunda es de 0,6 microteslas (igual a 600 nanoteslas), según medición a instancias de ésta efectuada por el Sr. de la Rosa, indicando en su informe, que ratificó en trámite de diligencias finales, que “… estos valores se pueden considerar elevados y no deseables acogiéndonos a las conclusiones de estudios de laboratorio y epidemiológicos independientes, caso del Informe Karolinska que constata que hay unos riesgos epidemiológicos a partir de 200 nT.”, por lo que se pretende el cese de la inmisión o su reducción al valor mínimo posible. La mercantil demandada excepciona que en ese informe no se hace referencia alguna al nivel tolerable de 100 microteslas en el ámbito doméstico y a 50 herzios, limite de exposición que el estado de la ciencia actual, como lex artis aplicable a esta materia, considera razonable y aceptable, de forma unánime y abrumadora, y que en el caso de autos no se alcanza, cumpliendo así con los criterios fijados por la Comunidad Científica, por debajo del cual no hay evidencia de efectos adversos para la salud. Y es este aspecto en el que se ha de incidir con detenimiento, en cuanto el exhaustivo material probatorio aportado por la empresa eléctrica va a conducir, a nuestro juicio, a una conclusión distinta a la reflejada en la citada Sentencia de esta Audiencia Provincial de fecha 13 de febrero de 200l, en la que se enjuiciaba un supuesto esencialmente igual al que es objeto de este litigio y al que no se incorporé la documentación de la que en éste se dispone sobre cual es el estado de la ciencia en el ámbito de la exposición a campos electromagnéticos y su influencia en la salud de las personas.
Se hace así necesario para la resolución de esta contienda judicial acudir a los conocimientos científicos sobre la materia, mencionando al respecto el informe emitido y expuesto en las explicaciones que le fueron requeridas por las partas en el acto del juicio, por D. Antonio Hernando Grande, Catedrático de Magnetismo de la Universidad Complutense de Madrid y Miembro de la Comisión de Expertos en materia de electromagnetismo de la Unión Europea, cuyo curriculum obrante en las actuaciones muestran la autoridad de su opinión amén de venir avalada por los trabajos y documentos que relaciona, del que se entresaca lo siguiente: A) La opinión unánime de la Comunidad Científica establece que los campos magnéticos de 50 herzios inferiores a 100 microteslas no producen efectos nocivos conocidos sobre la Comunidad Científica se encuentra dividida respecto a una polémica seria sobre la posible existencia de pruebas de nocividad de los campos, tal aserto es falso. La Comunidad Científica piensa, hoy, que los campos electromagnéticos medioambientales de 50 herzios, originados por la corriente eléctrica de suministro de energía, cuando son inferiores a 100 microteslas, no han puesto de manifiesto ningún efecto nocivo conocido sobre la salud. Cita al efecto el informe de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de 2001 titulado “Posibles efectos de los campos electromagnéticos residenciales sobre la salud humana” que en su primera página resume: “en los últimos años varias comisiones de expertos (Comité of the Nacional Research Council, U.S.A.; Oak Ridge Ass Universities Panel, Proyecto: United Kingdoni Childhood Cancer Study) han señalado que no hay evidencia convincente de que las líneas eléctricas de alta tensión representen un peligro para la salud humana.” —texto del documento que ha sido portado por la parte demandada-, asimismo hace referencia al documento del Consejo de la Unión Europea de 12 de julio de 1999 a: o el titulo “Recomendaciones Relativas a la exposición a campos electromagnéticos” en el que se reconoce que el origen de la alarma social no proviene de los efectos comprobados que tienen realmente los campos electromagnéticos sobre la salud, sino del posible efecto que los campos de 50 herzios pudieran tener sobre la potenciación de la aparición del cáncer y este punto como establece el documento no está probado. La recomendación respecto al nivel de seguridad de la intensidad de campos de SO herzios es que no deben superar los 100 microteslas. Este limite está determinado por la intensidad eléctrica que induciría en el organismo un campo de 50 herzios y 100 microteslas y no por otros posibles efectos desconocidos en la actualidad. Las Recomendaciones de la Unión Europea se han elaborado tras un larguisimo debate de pruebas en una Comisión multidisciplinar de científicos del mayor prestigio. Igualmente e1 Sr. Hernando menciona que quizás la expresión más significativa de la Comunidad Científica sea la recogida en la revista de mayor prestigio de Medicina, “Nex England Jounal of Medicine” (July 3, 1997, vol 337, nº 1 pag. 46) que concluye un largo articulo de revisión de todo lo publicado respecto a los campos electromagnético y la salud del siguiente modo: “Tras muchos años de investigación epidemiológica sobre los efectos de los campos electromagnéticos de extremadamente baja frecuencia sobre la salud se ha creado una paranoia considerable y no se ha avanzado nada en pruebas ni en conocimiento, ya es hora de frenar el derroche de dinero y pasar a investigar las verdaderas causas de la leucemia “b) En su informe el Sr. Hernando rebate asimismo las conclusiones del Documento nº 3 de la demanda emitido por la sociedad “Integralia, S.L.” de la que es gerente e1 Sr. de la Rosa Martínez indicando que se basan en los aparentes resultados de unos pocos y antiguos trabajos. La epidemiología solamente contempla los resultados del denominado informe Karolínska de 1992. Se omite toda la información relativa a cientos de trabajos posteriores con resultados tan distintos que han permitido concluir lo reseñado en las recomendaciones del Consejo de la Unión Europea y en el Real Decreto 1066/2001 de 28 de septiembre de 2001. El mal llamado informe Karolinska -en el documento se considera exclusivamente e1 informe de María Feychiting y Anders Ahlbom y no fue suscrito institucionalmente por el Hospital- contenía un estudio epidemiológico, publicado en 1992, parecía indicar una tendencia a1 incremento de la frecuencia de la leucemia infantil en niños que vivían próximos a las líneas de transmisión de alta tensión, comprobándose inmediatamente que no existía relación entre la intensidad de campo que soportaban en media los niños y la frecuencia de la enfermedad. Desde entonces hasta hoy -sigue indicando el Sr. Hernando- cientos de estudios más completos y profundamente elaborados, tanto epidemiológicos como de laboratorio, han indicado lo contrario. Los resultados de las múltiples experiencias epidemiológicas posteriores, incluidos los derivados del “Informe Karolinska” han sido seriamente evaluados por la comunidad científica multidisciplinar representada por Academias de Ciencias, las revistas más prestigiosas internacionales de Medicina, las Comisiones de expertos nombradas por los Gobiernos y el Consejo de la Unión Europea, e Instituciones Científicas -el Consejo Superior de investigaciones Científicas o el CIEMAT en España—, siendo conclusión común de estos organismos e instituciones científicas e1 ya mencionado de que “No existe evidencia de que los campos electromagnéticos de, 50 herzios de frecuencia, e intensidad inferior a 100 microteslas o 100.000 nanoteslas produzcan efectos nocivos sobre la salud.”; igualmente cuestiona la mención que se hace en el informe de “Integralia, S.L.” a los resultados de un trabajo experimental llevado a cabo en el Hospital Ramón y Caja como investigación realizada sobre embriones de pollo que condujo a algunas conclusiones parciales que de acuerdo con la comunidad científica no pueden extrapolarse de ninguna manera a embriones humanos; que además en su informe el Sr. de la Rosa alude a estudios que él mismo ha realizado sobre ratones expuestos a campos en la Facultad de Biológicas de Valencia, que rechaza por carecer de referencias sobre observaciones experimentales. Es por tanto concluye el Sr. Hernando, aludiendo al informe de “Integralia, S.L.” ratificado por el Sr. de la Rosa y que sustenta la pretensión actora, un Informe, anticuado, incompleto y consecuentemente en clara oposición con la opinión de la Comunidad Científica (dejando aquí constancia por su importancia en el caso que nos ocupa al estar aludiendo de manera reiterada a la comunidad científica y por tanto sin otra pretensión, que el Sr. de la Rosa que como declaró en trámite de diligencias finales no es físico, ni médico, ni biólogo, habiendo realizado estudios universitarios a nivel de filosofía, añadiendo que lleva bastantes años trabajando en el campo del electromagnetismo, y que ha dado clases en universidades -que no identificó— en este campo como experto, y realizado trabajos de biología en la importancia de los contenidos de los documentos aportados por la parte actora en trámite de audiencia previa aludiendo que carecen de rigor científico. C) El Sr. Hernando en su informe refiere asimismo que en la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Murcia se habla de evitar cualquier inmisión de campos electromagnéticos en los hogares, de forma total y absoluta, sin hacer mención a un limite de sus intensidades. Y tal requerimiento sin más llevado a su cumplimiento —la ausencia de campos electromagnéticos- nos impediría vivir y no conduciría a la muerte e impedirla el uso de la energía eléctrica. Sin luz no hay vida y la luz es un campo electromagnético. Cualquier transformador o cualquier cable transportando corriente producen campo magnético. Para que produzcan campo cero no hay otra alternativa que apagarlos. Consecuentemente el cumplimiento de lo indicado en la sentencia nos retraería al nivel tecnológico de la más remota antigüedad. En realidad nos llevaría a una época anterior a la Edad de Piedra ya que no podría existir siquiera el fuego que es fuente de campo electromagnético infrarrojo. No contemplando la inevitable existencia de campos magnéticos en el funcionamiento de los transformadores y las líneas de transmisión, bombillas, lavadoras, neveras, estufas eléctricas, lumbre natural, etc. nos conduciría a la destrucción de la tecnología no solo moderna sino incluso de la más primitiva. D) Finalmente mencionar que el analizado informe del Sr. Hernando refiere en su aplicación al caso concreto, que en fecha 4 de octubre de 2001 realizó medición del campo magnético de 50 herzios en paredes, techo y suelo del local en el que se ubica el transformador en cuestión, así como en la acera próxima tras la que transcurre la conducción eléctrica de media tensión, obteniendo como resultado que los campos en el techo del local llegan a tomar valores máximos de 2.7 microteslas, siendo su valor medio de 1.5 microteslas en las paredes y suelo y en el acera el máximo campo detectado era de 0,5 microteslas, debiendo ser los valores en el interior de las viviendas inferiores al disminuir con la distancia al transformador, valores de magnitud inferiores (aproximadamente una centésima parte) a los limites señalados por la Recomendación de la Unión Europea y por el Real Decreto 1066/2001, señalando que “Los mencionados valores cumplen con el principio de ser tan pequeños como sea posible. Efectivamente, el que dichos campos sean del orden de la centésima parte de los limites recomendados pone de manifiesto que el objetivo de obtener una máxima reducción hasta el valor mínimo posible se ha conseguido con extremada satisfacción.”
Que como reflejo de la opinión de la Comunidad Científica ha de mencionarse también el informe emitido por D. Juan Represa de la Guerra en su calidad de Catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid, Director de Investigación en Biomedicina y Biología Molecular del Consejo superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Miembro del Comité de Expertos en Ondas Electromagnéticas y Salud del Ministerio de Sanidad y Consumo y Miembro de la Comisión de Expertos en Radiaciones Electromagnéticas de la Unión Europea, y autor de numerosos artículos sobre la materia, que tras su argumentada y documentada exposición, en la que incidió en el acto del juicio, emite las siguientes conclusiones:
PIMERA.— Considerando el conjunto de evidencias y conocimientos científicos actuales, más los informes y normativas elaboradas por instituciones y organismos internacionales competentes en salud pública, así como las recientes regulaciones de ámbito nacional; pueden establecerse los efectos biológicos de los campos electromagnéticos y los niveles de exposición a los mismos por debajo de los cuales NO EXISTEN EFECTOS NOCIVOS PARA LOS SERES HUMANOS.
SEGUNDA.- Considerando los aspectos y datos específicos del caso objeto del presente informe, como son las características técnicas del transformador, la ubicación del mismo respecto a la vivienda hipotéticamente afectada y las mediciones electromagnéticas realizadas, puede concluirse que estas personas NO SE ENCUENTRAN EXPUESTAS A NIVELES DE CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS QUE SUPEREN LOS LIMITES ESTABLECIDOS en ninguna de las normativas internacionales ni en la legislación de ámbito nacional. Límites que se fijan en dichas regulaciones en la cuantía de 100 micro—Testas (unidad internacional de medición electromagnética). Nota: Tanto las normativas mencionadas como los datos físicos relativos a los limites de exposición electromagnética se recogen detalladamente en los recuadros y tablas de las páginas 6, 7 y 8 del presente informe.
TERCERA.- Estando claramente establecido en las normativas a informes científicos que el respeto de los limites de exposición electromagnética garantiza la ausencia de efectos nocivos para los seres humanos, y habiendo quedado ya demostrado que los campos electromagnéticos generados por el transformador objeto de este informe están muy por debajo de dichos límites, es decir, respetan con un amplio margen de seguridad las normativas nacionales e internacionales; sobre la base de todo ello puede afirmarse de manera concluyente que dicho transformador de la compañía Iberdrola NO REPRESENTA NINGUN RIESGO OBJETIVO PARA LA SALUD PUBLICA.”
Conclusiones las expuestas que tienen su sustento como indica en su informe en Instituciones y organismos Internacionales de reconocido prestigio y solvencia que han elaborado y hecho público normativas especificas para regular la exposición a los campos magnéticos “no ionizantes”, y que se basan en una rigurosa y exhaustiva revisión de los conocimientos científicos sobre este tema, citando los siguientes: 1.— Comisión de Expertos del Ministerio de Sanidad y Consumo español MSC (documento del 11-05—2001), 2.— Recomendación del Consejo de la Unión Europea (1999/519/EC). UE, 3.-Asociación Internacional para la Protección Radióloga (International Radiation Protection Association) (IRPA), 4.— El Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos de EEUU (Institute of Electrical and Electronics Engíneers ) (IEEE), 5.- El Instituto Nacional de Normativas de Estados Unidos (American National Standards Institute) (ANSI), 6.- La Comisión Internacional para la Protección contra Radiación No Ionizante (International Commission on Non-Ionizing Radiation Protection) (ICNIRP), 7.- El Consejo Nacional de Protección Radióloga del Reino Unido (National Radiological Protection Board) (NRPB), 8.- Consejo Nacional de Protección Radiológica y Medidas de Estados Unidos, 9.- Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (U.S. Federal Communications Comision) (FCC), 10.- El Comité Europeo de Normalización Electrónica (Comité Européen de Normalization Electrotechnique) (CENELEC).
Igualmente ha de resaltarse que el Dr. Represa realiza una crítica puntual rebatiendo los distintos aspectos que se mencionan en el informe realizado por “Integralia, S.L.”, del que recogemos la llamada a que en el mismo no se tienen en cuenta la mayoría de los informes, recopilaciones y revisiones científicas publicados por instituciones académicas y organismos competentes. Que es ejemplo ilustrativo —que se destaca por estimarlo el aspecto básico en el que se apoya la parte actora-, la mención que se hace del estudio desarrollado por el prestigioso Instituto Karolinska de Suecia, estudio del año 1992 que —sostiene el Dr. Represa— no es un informe de dicho instituto sino un estudio epidemiológico de un grupo de investigadores del mismo que la citada institución nunca hizo suyo, que se omiten e ignoran otros 23 trabajos de epidemiología que además de actuales, están considerados muy relevantes y publicados en revistas muy rigurosas en la selección editorial, estudios que no coinciden con los resultados del trabajo realizado en el Karolinska, citando como ejemplos los estudios llevados a cabo en el año 2000 por la American Health Foundation y el centro de Cáncer Memorial Sloan—Kettering, Nueva York, y el publicado en “The New England Jounal of Medicine” en el que investigadores del Instituto Nacional del Cáncer en Bethesda (Mayland, USA) no encuentran relación entre exposición a campos e1ectromagnéticos y cáncer, y calificando el informe en el acto del juicio de no ser científico, aparecer sesgado y poco riguroso; asimismo en este acto procesal el Sr. Represa manifestó respecto de los documentos aportados en trámite de audiencia previa que constituyen juicios de valor que no se recogen en la literatura científica, que no han sido divulgados ni sostenidos en el ámbito científico, que la ciencia no difundida consideración de otros científicos para su contraste, que generan alarma social en personas que no tienen por qué entender de física o medicina; declaró asimismo el Dr. Represa en el acto del juicio que el nivel de exposición tolerable a campos electromagnéticos se cumple en el edificio de autos -como se recogía en su informe-, respetando, incluso más allá, el principio de precaución, principio que se basa, como cita en el informe, “…. en criterios políticos y sociológicos y en ningún caso puede tomarse como sinónimo de incertidumbre en las evidencias científicas”, declarando en el acto del juicio que 1OO microteslas como limite máximo de exposición está establecido con amplísimos márgenes de seguridad en cuanto a los campos de baja frecuencia a 50 herzios (que es el supuesto a rebate para el suministro de energía eléctrica en el ámbito doméstico), que en este caso el principio de precaución establece este nivel entre 50 y 100 veces por debajo de donde se aprecian los primeros efectos biológicos que no efectos nocivos, límite fijado como válido también a largo plazo, que es el que nantiene la Agencia de Protección del Medio Ambiente norteamericana, los institutos nacionales del cáncer norteamericanos o la Organización Mundial de la Salud, esto es con coincidencia de criterios de organismos internacionales; que la ciencia lleva estudiando los efectos de los campos electromagnéticos sobre la salud de las personas, apareciendo las publicaciones más significativas en los últimos treinta años respecto de campos de baja frecuencia a 50 herzios para los que rige el límite de 100 microteslas; que asimismo dio respuesta a cómo explicar que las personas que viven cerca de un centro de transformación presenten cefaleas, migrañas y otros efectos (suponemos que con este término se pretende aludir a alteraciones del sueño o cansancio, pues de la demanda, documentación aportada e interrogatorio de los vecinos del inmueble que comparecieron es a los únicos síntomas a los que se ha hecho mención) manifestando que es a lo que se llama por la asociación europea de Psiquiatria “percepción distorsionada del riesgo”, que se incluye dentro de las fobias y define como la percepción de un riesgo como amenazante para la vida sin que efectivamente lo sea —citando como ejemplo el miedo a volar—, sin que conozca ningún caso en que la causa sea atribuible a los campos electromagnéticos.
Que además de los informes mencionados de los expertos en el ámbito de la exposición a campos electromagnéticos y su influencia sobre la salud de las personas, aporta la mercantil demandada con su escrito de contestación a la demanda, y que han sido citados por el Sr. Hernando y el Sr. Represa, el dictamen de la Real Academia Española de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de fecha 3 de octubre de 2001 (documento número 16), Informe del Ministerio de Sanidad y Consumo del Estado Español de 12 de mayo de 2001 (documento número 18), Informe del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT) (documento número 21), Resumen de los Resultados de la colaboración científica entre la Universidad de Valladolid, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), UNESA y Red Eléctrica de España durante los años 1995-2000 de investigación sobre los efectos biológicos de los campos electromagnéticos de frecuencia industrial en los seres vivos editado en marzo de 2001 y en el que ha participado activamente el testigo Sr. Represa de la Guerra, que se acompaña asimismo al informe emitido por el citado testigo y en el que igualmente se aporta un Resumen del Informe del Consejo Nacional de protección Radiológica del Reino Unido (National Radiological Protection Board) (NRPB) de marzo de 2001. Informes que como se, observa datan de fechas muy recientes, mostrando el actual estado de la ciencia en la materia.
Rescatamos de entre la documentación reseñada el Informe de La Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales sobre ‘Posibles efectos de los campos electromagnéticos residenciales sobre la salud humana”, que fija como Conclusiones que “Sobre la base de lo informado y de lo recogido en la RECOMENDACION DEL CONSEJO de la Comunidad Europea de 12 de julio de 1999, relativa a la exposición del público en general a campos electromagnéticos (O Hz a 300 GHz) <1999/519/CE) —Diario Oficial de las Comunidades Europeas 30.7.1999, L199/59—70-, puede concluirse, en concordancia con el considerando (5) - “Es absolutamente necesaria la protección de los ciudadanos de la Comunidad contra los efectos nocivos para la salud que se sabe pueden resultar de la exposición a campos electromagnéticos”-, que las recomendaciones (I- VII) formuladas, cuyas especificaciones técnicas se recogen en Anexos (I- IV), corresponden a los criterios expuestos en el informe. Por todo ello, la observancia de las restricciones básicas que recoge la recomendación referida garantiza, hasta donde hoy se conoce, la protección de la salud..”, y asimismo citamos el Informe del Ministerio de Sanidad y Consumo en cuyas conclusiones señala que tras la investigación llevada a cabo, el Comité de Expertos constituido a instancias del Ministerio de Sanidad y Consumo para analizar la incidencia de los campos electromagnéticos en la salud concluye que, a la luz de los conocimiento científicos actuales, se pueda afirmar que: —la exposición a campos electromagnéticos no ocasiona efectos adversos para la salud, dentro de los limites establecidos en la Recomendación del Consejo de Ministros de Sanidad de la Unión Europea (l999/519/CE), relativa a la exposición del público a campos electromagnéticos de 0 Hz. a 300 GHz; -el cumplimiento de la citada recomendación es suficiente para garantizar la protección sanitaria de los ciudadanos. Lo cual nos conduce al examen de la nencionada Recomendación, que como señala en el considerando (9) “… tiene como objetivo proteger la salud de los ciudadanos y, , por lo tanto, se aplica en especial a las zonas pertinentes en la que los ciudadanos pasan un lapso de tiempo significativo en relación con los efectos cubiertos por la presente recomendación” y teniendo en cuenta que en el considerando (3) se recoge que “la presente Recomendación no trata de la protecci6n de los trabajadores contra la exposición a los campos electromagnéticos en el lugar de trabajo”, se está actuando para situaciones como las que nos ocupa de exposición a tales campos en vivienda familiar, e igualmente ha de destacarse que en su Anexo I recoge que “A los fines de esta Recomendación, el término campos electromagnéticos (CEM) comprende los campos estáticos, los campos de frecuencia extraordinariamente baja (EEB) y los campos de radiofrecuencia (RF), incluidas las microondas, abarcando la gama de frecuencia de 0 HZ y 300 GHz, deslindando entre lo que denomina “Restricciones básicas” y ‘Niveles de referencia”, recibiendo el nombre de “Restricciones básicas” las restricciones de la exposición a los campos eléctricos, magnéticos y electromagnéticos de tiempo variable, basadas directamente en los efectos sobre la salud conocidos y en consideraciones biológicas y “Niveles de referencia” que se ofrecen a efectos prácticos de evaluación de la exposición para determinar la probabilidad de que se sobrepasen las restricciones básicas. Algunos niveles de referencia se derivan de las restricciones básicas pertinentes utilizando mediciones o técnicas computerizadas, y algunos se refieren a la percepción y a los efectos adversos indirectos de la exposición a los CEM (todo ello como así se recoge en la Nota al apartado B del Anexo (I), restricciones básicas y niveles de referencia para limitar la exposición, que como la propia Nota expone “han sido desarrollados a partir de un minucioso estudio de toda la bibliografía científica publicada.”, y que acudiendo al Informe del Sr. Hernando (documento número 15 de los acompañados con el ascrito de contestación a la demanda) traduce el Cuadro 2 del Anexo III de la Recomendación de niveles de referencia recomendados que asegurará el respeto a las restricciones básicas, para campos eléctricos, magnéticos y electromagnéticos a una frecuencia de 50 Hz, que es el de 100 microteslas.
Así pues la Recomendación del Consejo al fijar el limite de exposición en 100 microteslas, lo hace con sustento en la literatura científica existente en la materia, que como sostuvo el Sr. Represa viene siendo estudiada desde hace treinta años en lo que a campos de baja frecuencia se refiere, siendo éste el criterio de la Comunidad Científica, aunque puedan existir aisladas opiniones discrepantes no sometidas a la crítica científica. Recomendación de la Unión Europea, que por otra parte ha sido ratificada en fecha reciente de 25 de enero de 2002 presentando en Madrid el Comité Científico de la Unión Europea -como así indicó el Sr. Represa en el acto del juicio, de cuyo Comité es miembro- las conclusiones de la última revisión, señalando que “la recomendación del Comité Científico es mantener los niveles de 1999, lo que significa que se está seguro de que protegen la salud de manera holgada y suficiente”; igualmente el Sr. Hernando declaró en el acto del juicio la ratificación de la Recomendación del Consejo del año 1999 por parte del Comité Científico de expertos en la citada fecha, sosteniendo que los limites de exposición recomendados no habían de ser modificados porque así lo sugiere la literatura científica.
Por consiguiente, hemos de concluir que la acción negatoria le servidumbre frente a las inmisiones de campos electromagnéticos con apoyo legal en el articulo 590 del Código Civil no puede prosperar al resultar acreditado de la valoración de la prueba practicada que la invasión que producen por el funcionamiento del transformador en el edificio de titularidad de la parte actora se halla muy por debajo del limite máximo de exposición que han de tolerar o soportar, como así se refrenda con arreglo al “dictamen pericial” al. que el articulo se refiere, que en el caso de autos se contrae a la opinión de la comunidad científica con reflejo en la Recomendación del Consejo del año 1999; de manera que conforme al estado de la ciencia, la exposición a campos electromagnéticos en límites inferiores al fijado por la Recomendación no provoca efectos adversos para la sa1ud de las personas, constatándose la inmisión como no nociva, no suponiendo por tanto ningún riesgo objetivo para la salud de los moradores del inmueble en cuestión, sin que por ello sea exigible una reducción del nivel de exposición que como se sostuvo en el acto del juicio por el Sr. Hernando no seria significativa, y que además postulándose por la parte actora en interés de preservar la salud de los ocupantes del edificio no tendría objeto al no quedar afectada a los valores de exposición que produce el centro de transformación.
CUARTO.- Aludiendo en su demanda la parte actora a la aplicación al supuesto a debate de la Ley 22/1994, de 6 de julio, de responsabilidad civil por los daños causados por productos defectuosos, su ámbito se contrae a supuestos de responsabilidad por los daños causados por los defectos de los productos que los fabricantes y los importadores, respectivamente fabriquen o importen (artículo 1), productos entre los que se incluye expresamente la electricidad (artículo 1.2), y en el caso que nos ocupa, siguiendo el criterio de citada Sentencia de la Audiencia Provincial de Murcia de 13 de febrero de 2001 lo que se plantea en este procedimiento “ … no es directamente una responsabilidad civil por un daño causado por el servicio de suministro eléctrico, sino una acción negatoria que solícita la cesación de una situación de intromisión que perturba el pacífico disfrute de una propiedad y el normal desarrollo de la intimidad personal y/o familiar domiciliaria. En ese sentido, no tiene aplicabilidad ninguna la L 22/1994, pues ni se está discutiendo prima facie de daños resarcibles, ni esos presuntos daños los habría causado un producto defectuoso..”.
QUINTO.— En materia de costas, si bien el articulo 394 de La Ley de Enjuiciamiento Civil disciplina con carácter general que las de la primera instancia se impondrán a la parte que haya visto rechazadas todas sus pretensiones, excepciona el Supuesto de que el tribunal aprecie, y así lo razone, que el caso presentaba serias dudas de hecho o de derecho, y que para apreciar que el caso era jurídicamente dudoso se tendría en cuenta la jurisprudencia recaída en casos similares. En el supuesto a examen si bien se desestima la pretensión actora, se considera que para este caso no le han de ser impuestas a la parte demandante al concurrir la regla de excepción mencionada, al haberse dictado por la Audiencia Provincial de la Región de Murcia sentencia de fecha 13 de febrero de 2001 en un asunto similar acogiendo en esencia lo postulado por el demandante, que aun cuando no crea jurisprudencia, si es de tener en cuenta que se ha producido en el seno de esta Audiencia Provincial, favoreciendo así una razonable expectativa de un Fallo exitoso para la parte accionante al menos en el ámbito de lo peticionado de cese o reducción del limite de exposición a campos electromagnéticos en el dominio privado de los demandantes.
Vistos los artículos citados, y demás de general y pertinente aplicación al caso,
Que desestimando la demanda interpuesta por la Procuradora Dña. Alejandra Ania Martínez en nombre y representación de D. Felipe-Alejandro Sánchez Guillén actuando en calidad de Presidente de la Comunidad de Propietarios del edificio denominado “Contraparada”, debo absolver y absuelvo a la entidad IBERDROLA DISRIBUCION ELECTRICA, S.A. UNIPERSONAL de las pretensiones deducidas en su contra; sin imposición de costas.
Notifiquese esta resolución a las partes, previniéndoles que contra la misma podrán preparar recurso de apelación presentando escrito al efecto en este Juzgado en el plazo de CINCO DIAS hábiles contados desde el día siguiente de la notificación, el cual en su caso una vez interpuesto, se sustanciará ante la Iltma. Audiencia Provincial de esta Capital. Así por esta mi Sentencia, de la que se unirá certificación a los autos, definitivamente juzgando en primera instancia, lo pronuncio, mando y firmo.
DILIGENCIA: Dada, leída y publicada ha sido la anterior 3entencia en el día de la fecha por la Magistrada de este Tribunal, estando celebrando audiencia pública con mi asistencia; doy fe.
Estos cursos representan la continuidad de los iniciados bajo la...
La línea de subtransmisión de 69 kv y subestación de distribución...

References: artículo 1
 artículo 17
 resolución 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 resolución