Source: https://hemisferiozero.wordpress.com/2012/03/05/movimientos-sociales-en-america-latina-i-la-lucha-de-los-ngabe-bugle-en-panama/
Timestamp: 2018-07-20 12:27:02+00:00

Document:
Movimientos sociales en América Latina (I): La lucha de los Ngäbe-Buglé en Panamá | Hemisferio Zero
Por Karen Bocanegra
“El pasado dice cosas que interesan al futuro. Si los valores que los indios reales, los indios vivos, encarnan todavía, no tuvieran más que un valor arqueológico, ellos no seguirían siendo objeto de encarnizada represión, ni estarían los dueños del poder tan interesados en divorciarlos de la lucha de clases y de los movimientos populares de liberación. En nuestros días, la conquista continúa. Los indios siguen expiando sus pecados de comunidad, libertad y demás insolencias”
¿Qué tienen en común los siguientes nombres: Puno, Huarmey, San Luis de Potosí, Tinogasta, Izabal, la Araucanía, Cochabamba, Ngäbe-Buglé…?
Todos son nombres de pueblos latinoamericanos; pero, no se trata de una elección al azar. Actualmente, en todos estos lugares se desarrollan importantes movilizaciones sociales que buscan defender los recursos naturales frente al uso indiscriminado que hacen o pretenden hacer de ellos las empresas transnacionales -contando con el respaldo de los gobiernos de turno-, movilizaciones que exigen condiciones de vida dignas. Son pueblos que están luchando contra la exclusión y el olvido.
En algunos medios de comunicación se mencionan aisladamente las movilizaciones en Bolivia para evitar la construcción de una carretera a través del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), o en Perú contra la actividad minera en la región de Puno. No obstante, desde Río Grande hasta Tierra del Fuego, no hay un solo país en América Latina que no sea escenario de estas luchas.
Se trata de movimientos que tienen como principales protagonistas a las propias comunidades locales afectadas –en gran parte, pueblos indígenas-, bien luchando por mantenerse en sus tierras o por evitar el daño ambiental y social que pueden producir los enormes proyectos mineros, hidroeléctricos o forestales que se pretenden llevar a cabo.
Nuestro recorrido arranca en Panamá con la lucha del pueblo Ngäbe-Buglé contra la explotación minera y la construcción de hidroeléctricas en el territorio de su comarca.
Inicios de la movilización
Panamá ha sido testigo de la fiebre del oro desde la época colonial. De ello, fray Bartolomé de las Casas daba cuenta ya en el siglo XVI en su Historia de las Indias[2] cuando relataba el afán de Cristóbal Colón en la búsqueda de las minas de oro durante sus expediciones en las tierras de Veraguas.
Y ese afán por explotar el oro y otros metales no ha cesado. Por el contrario, ha continuado hasta la actualidad con numerosos altibajos determinados fundamentalmente por las condiciones de los mercados internacionales[3]. A comienzos del siglo XX, con el arranque de las licitaciones del proyecto de Cerro Colorado[4], diversas organizaciones internacionales hablaban nuevamente del sueño dorado de los panameños[5].
Pero así como la ambición no es de reciente data, tampoco lo es la lucha de los pueblos que viven esta región. En la actualidad, el protagonismo lo tiene la comunidad indígena Ngäbe-Buglé que se ha movilizado para evitar la explotación minera y la construcción de hidroeléctricas en su territorio.
Este pueblo que habita la comarca Ngöbe–Buglé ubicada al occidente del país entre las provincias de Chiriquí, Veraguas y Bocas del Toro[6], ya estaba en pie de lucha contra los proyectos mineros de la región desde finales de la década de los setenta.
Mapa político-administrativo de Panamá
Sin embargo, las mayores movilizaciones se vienen organizando desde febrero del año 2011, cuando se aprobó la Ley 277 que reformaba el Código de los Recursos Minerales. Las manifestaciones contra esta Ley se ubicaron en Colón, Veraguas y Chiriquí, y contaron con el apoyo de ecologistas y campesinos que denunciaban el daño ambiental que podía generar la reactivación del proyecto minero de Cerro Colorado.
En esta oportunidad, las protestas fueron duramente reprimidas. Según la organización Human Rights Everywhere en su Informe preliminar sobre violaciones a los derechos humanos en las jornadas de protesta contra la reforma minera en Panamá, enero-marzo 2011, los heridos ascendieron a 21 víctimas y se efectuaron numerosas detenciones.
Asimismo, en el informe se denunció el uso excesivo de la fuerza por parte de las Unidades de Control de Multitudes y del GAS de la Policía de Panamá en el control de las manifestaciones públicas de los pueblos originarios de Panamá; la falta de debido proceso y de garantías procesales en las detenciones realizadas; así como el veto a la prensa, que se hizo evidente con el arresto y expulsión del país de los periodistas y miembros de esta organización Pilar Chato y Francisco Gómez Nadal[7].
Ante la presión por el cierre de la principal arteria del país -la carretera Interamericana-, el gobierno de Ricardo Martinelli firmó un acuerdo, mediante el cual se comprometía a derogar el código y suspender la explotación minera en la comarca a cambio de la reapertura de la carretera (Acuerdos de San Félix).
Un año después: la historia se repite
Ngäbes en contra de la minería y las hidroeléctricas. Foto: Eliezer Oses/La Estrella
Sin embargo, exactamente un año después de alcanzar un acuerdo, hemos sido testigos del resurgimiento de la lucha de los Ngäbe-Buglé en enero de 2012.
El 30 de enero, se iniciaron las protestas cuando el Congreso eliminó el artículo 5° del Proyecto de Ley No. 415, mediante el cual se establece un Régimen especial para la protección de los recursos minerales, hídricos y ambientales en la comarca Ngäbe-Buglé (artículo pactado con las comunidades indígenas tras las negociaciones del año anterior), que establece:
“Se cancelan todas las concesiones otorgadas y vigentes a empresas nacionales o extranjeras, para la exploración y explotación de los recursos minerales y para la construcción de proyectos hidroeléctricos dentro de la Comarca Ngabe-Buglé, áreas anexas territorios y comunidades Ngabe-Buglé, fuera de la Comarca y se suspenden de inmediato todos los trabajos que estén llevando a cabo dichas empresas.”
Así, se cerró nuevamente la carretera Panamericana y se exigió al gobierno el reinicio del diálogo. No obstante, cuando las protestas cumplían una semana, la represión policial dejó dos manifestantes muertos, decenas de heridos, aproximadamente cientos cincuenta detenidos y algunas denuncias por violaciones de mujeres de la comunidad durante los días 04 y 05 de febrero[8].
A pesar de la dura represión, la solidaridad se hizo presente en todo el país, tanto por parte de otros pueblos indígenas como los Kuna Yala como de otros sectores de la población civil que se sumaron a la lucha. Un testimonio de lo ocurrido es ofrecido en el portal Otramérica, por el cineasta panameño y miembro del pueblo kuna, Orgún Wagua, quien ha estado enviando informes y material audiovisual sobre la situación a distintos medios informativos.
En virtud de esta situación, el gobierno firmó el Acuerdo de San Lorenzo el 07 de febrero, aceptando todas las propuestas del pueblo Ngäbe-Buglé e iniciando nuevamente las negociaciones a cambio del levantamiento del cierre de las calles. Uno de los puntos aceptados fue reconsiderar la incorporación y discusión del artículo 5° del Proyecto de Ley 415 mencionado anteriormente.
No obstante, la lucha continúa en Panamá. A pesar de este nuevo acuerdo, aún no se ha logrado un consenso sobre el tema de las hidroeléctricas, ante lo cual la comunidad ha vuelto a manifestarse en las calles y en la Asamblea del país, generando nuevos enfrentamientos.
Una evaluación completa del impacto de la construcción de hidroeléctricas en estos territorios fue realizada por la Alianza Ambiental Pro Desarrollo Integral “Unidos por Panamá” (AAPRODIUPA) y puede verse en el siguiente documental “Hidroeléctricas, un negocio”.
En la propuesta que presentó el pueblo Ngäbe sobre este tema, se solicita al gobierno dar por terminado el contrato de concesión del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco y no tramitar ninguna concesión en el Río Changuinola hasta que se realice una nueva delimitación de la Comarca.
Finalmente, se decidió trasladar la Mesa de Diálogo entre la Coordinadora por la Defensa de los Recursos Naturales y Derecho del Pueblo Ngäbe Buglé y representantes del gobierno de la Asamblea Nacional a las oficinas de Naciones Unidas en Panamá a partir del día 03 de marzo[9]. Tendremos que esperar el desarrollo de las negociaciones para la resolución del conflicto, pero sobre todo si el gobierno cumple con lo pactado o la historia se repite.
La lucha del pueblo Ngäbe-Buglé nos invita a reflexionar sobre varios aspectos del conflicto. En primer lugar, el gobierno panameño parece olvidar los instrumentos jurídicos vigentes en el país que amparan a los pueblos indígenas.
Aunque Panamá no ha ratificado el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo[10], existen otros instrumentos jurídicos que avalan las solicitudes de los pueblos indígenas para decidir sobre las actividades económicas que se llevan a cabo en sus territorios[11] como la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas –ratificado por Panamá- que establece en su artículo 32 la necesidad de consultar a los pueblos indígenas para emprender cualquier proyecto en sus tierras, especialmente si afectan a los recursos naturales[12].
En el ámbito nacional, se ha pasado por alto la Ley N° 41 de 1 de julio de 1998 sobre tierras comarcales, en cuyo artículo 103 establece que: “En caso de actividades, obras o proyectos, desarrollados dentro del territorio de comunidades indígenas, los procedimientos de consulta se orientarán a establecer acuerdos con los representantes de las comunidades, relativos a sus derechos y costumbres, así como a la obtención de beneficios compensatorios por el uso de sus recursos, conocimientos o tierras pueblos y comunidades indígenas”
La cacica Silvia Carrera con el texto del acuerdo en San Lorenzo. Foto: Eliezer Oses/La Estrella
En segundo lugar, destaca el liderazgo de Silvia Carrera, primera mujer cacique de la comarca Ngäbe-Buglé, que ha sido la vocera oficial de su pueblo durante el último año. No es la primera vez que una mujer ejerce un rol destacado en la comunidad Ngäbe Buglé: en 1962, Delia Bejerano Atencio –conocida como Mamá Chi- inició un movimiento reivindicativo. Sin embargo, su papel estuvo más orientado hacia la parte espiritual; mientras que Silvia Carrera está ejerciendo un amplio rol que desborda los límites de la comarca para influir en toda la esfera política de Panamá[13].
En tercer lugar, durante el conflicto se ha evidenciado el trato discriminatorio que funcionarios del gobierno han dado a los indígenas buscando claramente deslegitimar la lucha que llevan a cabo. Las declaraciones de la diputada Marilyn Vallarino en las que afirmaba que “‘los originarios borrachos y drogados no tienen nada que perder, están perjudicando a todo un país. Ahora se hacen víctimas de su irresponsabilidad’”[14] son sólo una muestra de esa “Maldición de Malinche” que tan bien describe Gabino Palomares en las estrofas de la canción con el mismo nombre:
(…) Hoy en pleno siglo XX
como extraño por su tierra (…)
Como respuesta a esta situación, la comunidad indígena está haciendo uso de internet y de algunas redes sociales para dar a conocer sus iniciativas y su versión de los acontecimientos que se suscitan, así como hacer peticiones a los funcionarios de gobierno. Podemos encontrar información de primera fuente en el blog de Prensa Ngäbe-Buglé y el twitter de Silvia Carrera.
A pesar de todos los obstáculos presentes y futuros, la lucha de este pueblo es uno de los ejemplos del despertar de América Latina. América no fue descubierta en 1492. El pueblo latinoamericano se está descubriendo a sí mismo hoy. Con cada día de lucha, con cada nueva protesta, con cada nueva movilización desvela todo su potencial liberador.
“No existe, creo, mejor manera de rendir homenaje a los indios, los primeros americanos, que desde el Ártico hasta la Tierra del Fuego han sido capaces de atravesar sucesivas campañas de exterminio y han mantenido viva su identidad y vivo su mensaje. Hoy día ellos continúan brindando a toda América, y no solo a nuestra América Latina, claves fundamentales de memoria y profecía: dan testimonio del pasado y a la vez encienden fuegos alumbradores del camino.”Eduardo Galeano[15]
[1] Galeano, Eduardo. “Para que América se descubra a sí misma”. En: Revista Casa de las Américas, N° 186, enero–marzo de 1992, pp. 101-103.[En línea]: http://www.casadelasamericas.com/premios/literario/2012/obras.html (Fecha de consulta: 10 de febrero de 2012)
[2] CASAS, Bartolomé de las. Historia de las Indias. Tomo 3 / escrita por Fray Bartolomé de Las Casas, ahora por primera vez dada a la luz por el Marqués de la Fuensanta del Valle y D. José Sancho Rayón. Reproducción digital de la ed. de Madrid, Imp. de Miguel Ginesta, 1875. Alicante: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2007, p. 112-152. .[En línea]: http://bib.cervantesvirtual.com/FichaObra.html?Ref=26666&portal=0 (Fecha de consulta: 10 de febrero de 2012)
[3] Una cronología de esta situación se presenta en el artículo de CAJAR PÁEZ, Arístides. “La montaña mágica”. En: La Prensa, 25 de febrero de 2012. [En línea]: http://www.prensa.com/impreso/panorama/la-montana-magica/67393 (Fecha de consulta: 28 de febrero de 2012)
[4] La reserva fue descubierta por Robert Terry (Sinclair Oil Company), descubrió venas mineralizadas de cobre. Según algunos estudios publicados, Cerro Colorado se considera la segunda reserva de cobre más grande del mundo.
[5] BARROSO, Arnulfo. El sueño dorado de los panameños. Servicio Informativo Iberoamericano, 1998.[En línea]: http://www.oei.org.co/sii/entrega1/art01.htm (Fecha de consulta: 10 de febrero de 2011)
[6] Esta comarca fue creada en el año 1997 y cuenta con una población de 156,747 habitantes. Ver Ley N° 10 del 7 de marzo de 1997, por la cual se crea la Comarca Ngöbe–Buglé y se toman otras medidas, Gaceta Oficial N° 23242, 11 de marzo de 1997. [En línea]:http://www.asamblea.gob.pa/APPS/LEGISPAN/PDF_GACETAS/1990/1997/23242_1997.PDF (Fecha de consulta: 10 de febrero de 2012).
Para ampliar los datos estadísticos, consultar el Instituto Nacional de Estadística y Censo de Panamá. Censos Nacionales 2010- Resultados básicos finales. [En línea]: http://estadisticas.contraloria.gob.pa/Resultados2010/mapas.aspx (Fecha de consulta: 10 de febrero de 2012)
[7] Reporteros Sin Fronteras. “La expulsión de Paco Gómez Nadal y Pilar Chato marca una negación de la libertad de expresión”, 2 de marzo de 2011. [En línea]: http://es.rsf.org/panama-dos-periodistas-espanoles-28-02-2011,39642.html (Fecha de consulta: 17 de febrero de 2012)
[8] El Diario “La Estrella” de Panamá ofrece un compilado especial de las noticias sobre las protestas indígenas disponible en: http://www.laestrella.com.pa/online/indigenas.asp (Fecha de consulta: 03 de marzo de 2012)
[9] La Estrella Online. “Diálogo minero sale de la Asamblea y se trasladará a la Ciudad del Saber”, 02 de marzo de 2012. [En línea]: http://www.laestrella.com.pa/online/noticias/2012/03/02/dialogo-minero-sale-de-la-asamblea-y-se-trasladara-a-la-ciudad-del-saber.asp (Fecha de consulta:: 03 de marzo de 2012)
[10] Panamá mantiene vigente el Convenio 107 relativo a la protección e integración de las poblaciones indígenas y de otras poblaciones tribuales y semitribuales en los países independientes, que entró en vigor en 1959 y que fue sustituido por el Convenio 169 en 1989. Mientras el artículo 2 del Convenio 107 establece que “incumbirá principalmente a los gobiernos desarrollar programas coordinados y sistemáticos con miras a la protección de las poblaciones en cuestión y a su integración progresiva en la vida de sus respectivos países”, incluyendo los aspectos de desarrollo económico y social; en el artículo 7 del Convenio 169 se establece que los pueblos indígenas y tribales tienen el derecho de “decidir sus propias prioridades en lo que atañe al proceso de desarrollo, en la medida en que éste afecte a sus vidas, creencias, instituciones y bienestar espiritual y a las tierras que ocupan o utilizan de alguna manera, y de controlar su propio desarrollo económico, social y cultural”.
[11] Un trabajo interesante sobre la legislación panameña y los recursos naturales puede encontrarse en el trabajo de: VALIENTE LÓPEZ, Aresio. Panamá y el derecho de consulta de los pueblos indígenas en territorios receptores de megaproyectos. [En línea]: http://www.redunitas.org/Panama_derechos_consulta_territorios_receptores_megaproyectos.pdf (Consulta: 20 de febrero de 2012)
[12] El artículo 32 establece las siguientes disposiciones:
[13] Algunos artículos interesantes para acercarse a la figura de esta mujer, se pueden consultar en: GÓMEZ NADAL, Paco “¿Quién es Silvia Carrera?”. En: Otramérica, 08 de febrero de 2012. [En línea]: http://otramerica.com/personajes/quien-es-silvia-carrera/1529 y la entrevista de ARROCHA MORÁN, Vannie. “Los pasos de una líder”. En: Revista Ellas Virtual, Edición 1042, 05 de marzo de 2010. [En línea]: http://otramerica.com/opinion/el-triunfo-ngabe-bugle-y-la-figura-de-la-cacica/1530 (Consulta: 15 de febrero de 2012); MOSQUERA DE SUMICH, Maritza. “El triunfo Ngäbe Buglé y la figura de la Cacica”. En: Otramérica, 08 de febrero de 2012. [En línea]: http://otramerica.com/opinion/el-triunfo-ngabe-bugle-y-la-figura-de-la-cacica/1530 (Consulta: 15 de febrero de 2012) y MURGAS TORRAZZA, Rafael. “Cacique ngäbe relevo de Mama Chi”. En: La Estrella, 12 de abril de 2012. [En línea]: http://www.laestrella.com.pa/online/impreso/2011/12/04/cacique-ngabe-relevo-de-mama-chi.asp (Consulta: 15 de febrero de 2012)
[14] QUINTERO, Abdiel. “Marilyn Vallarino declarada ‘non grata’”. En: El Siglo, 08 de febrero de 2012. [En línea]: http://www.elsiglo.com/mensual/2012/02/08/contenido/474238.asp (Consulta: 10 de febrero de 2012)
[15] Galeano, Eduardo. Op.Cit.
Filed under América, Opinión, Series · Tagged with América Latina, indígenas, minería, movimientos sociales, Ngäbe-Buglé, Panamá
← El Comité Internacional de la Cruz Roja: una aproximación histórica (I)
“El alto el fuego en Somalia es una prioridad y una urgencia” →

References: artículo 5
 artículo 5
 resolución 
 artículo 32
 artículo 103
 artículo 2
 artículo 7
 artículo 32