Source: http://ebola88.blogspot.com/2014/05/
Timestamp: 2018-04-25 08:48:51+00:00

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La Realidad Ignorada..: mayo 2014
El Movimiento "Nueva Jerusalén" contempla apoderarse de tres Estados del Este, cerca de un centro de producción de opio. Una segunda "nación" de Israel hoy está casi a punto de concretarse justo en medio de la principal región productora de drogas, el Triángulo de Oro de Birmania, localizado justo en la frontera entre India y la dictadura militar ahora conocida como Myanmar, que es el verdadero modelo del futuro humano.
Las actividades que presagian la creación de un segundo Estado israelí son bien conocidas en India, pero no en otras partes. Casi todos recuerdan cómo el primer Israel apareció en la escena mundial en 1948 y ha continuado asesinando en masa a sus vecinos y a naciones desventuradas que han caído bajo su dominio desde entonces. Precisamente, movimientos políticos sigilosos durante las tres décadas pasadas y un agresivo esfuerzo de divulgación por parte de "rabinos de Israel" para convertir a los habitantes de las tres provincias más orientales de India al judaísmo han sido reportados durante años por patriotas indios en las estribaciones de los Himalayas que procuran que su país retorne a su muy añorada libertad pre-británica.
El Deccan Chronicle, un periódico de Hyderabad, informó que por medio de "un baño ritual" los rabinos prometen a los conversos cristianos, musulmanes y paganos de situación miserable un viaje a Israel y un status de empleo preferencial, y luego la compra de votos de campesinos, el hacerse cargo de las administraciones locales y la aprobación de leyes para legalizar sus manipulaciones, del mismo modo que ellos lo hacen en todas las demás partes.
Mientras que lo principal en esta expansión geopolítica del Imperio monetario Rothschild-Rockefeller que controla el mundo es la proximidad a los centros, de siglos de antigüedad, de la producción de opio manejada por los generales en Birmania (Myanmar), la creación de un nuevo Estado israelí en el centro exacto de China, India y del Sudeste de Asia es un pésimo augurio para los pueblos de la región, como el actual nivel de desestabilización entre los vecinos de Israel en el Oriente Medio claramente lo ilustra.
Y no debe ser olvidado que el más antiguo yacimiento petrolífero del mundo todavía en funcionamiento está localizado en esta zona, y que el Estado de Tripura está flotando en un mar de gas natural.
Ésta es una historia que avergonzaría a los estadounidenses si ellos supieran acerca de ella. Ya en la Segunda Guerra Mundial el Camino de Birmania fue esencialmente construído con el dinero de los contribuyentes estadounidenses para proporcionar una ruta alternativa para transportar el opio desde China, debido al bloqueo japonés.
El veterano de Vietnam y escritor Philip Ledoux escribe:
«El Camino de Birmania fue construído por Estados Unidos y Francia so pretexto de ayuda humanitaria al gobierno chino. En el viaje de regreso, los camiones suministrados y tripulados por estadounidenses sacaron del Golfo de Bengala cientos de toneladas métricas de opio blanco chino para los mercados internacionales».
Los patriotas de Bharat en el estado himalayo de Himachal Pradesh hoy describen la región como la nueva capital mundial del cultivo de cáñamo, con israelíes en cada comunidad dirigiendo la industria sin obstáculos hasta la frontera indo-tibetana.
Las últimas noticias de aquella hermosa zona fronteriza son que la ciudad de Dharamshala se convirtió en la capital de facto del Dalai Lama tibetano desde que los chinos se anexaron el Tíbet. Algunos de los líderes de perfil más alto del mundo y estrellas de Hollywood (como Richard Gere) son visitantes regulares.
En estas pacíficas zonas, ¿qué están haciendo 20.000 y más israelíes?. Muchos en la ciudad de Manali y sus pueblos circundantes hablan hebreo. Cerca de Dharamshala los israelíes se han apropiado de no menos de 10 pueblos. Se sabe desde hace tiempo que el Dalai Lama recibe un estipendio anual muy grande de la CIA, y planea crear una nación independiente budista a través del Himalaya, desde Ladakh en Cachemira a Arunachal Pradesh en el Noreste de India. La guerra contra Afganistán y Paquistán llevada a cabo por Estados Unidos es una guerra de drogas. Los lugareños quieren acabar con las drogas, pero los judíos y Estados Unidos quieren seguir sacando ganancia de este mecanismo de hacer dinero, porque durante siglos esta particular industria secreta literalmente ha gobernado el mundo con sus ganancias.
La creación de un Nuevo Israel exactamente en el centro de los principales mercados de Asia del Este arroja nueva luz sobre los asaltos militares estadounidenses en Paquistán y Afganistán, mientras su guerra contra los musulmanes de la región se parece cada vez más a un apoderamiento (cooptation) político y una opresión militar en el Oriente Medio dominados por los judíos.
Millones de hindúes sin dinero y campesinos de Bangladesh han proporcionado durante siglos el trabajo esclavo a los jefes supremos británicos que siempre han gobernado Birmania con marionetas y quienes han plagado a China e India con su opio. China en particular tiene todo el derecho de tener seriamente rencor contra los judíos Sassoon del mundo que controlan las mentes de la gente por medio de la explotación de sus debilidades.
Ésta es la base para toda la riqueza —las más "respetables" familias estadounidenses y británicas— que ha sido robada y depositada en los cofres sangrientos del candado mental corporativo occidental.
Y los pueblos del mundo que buscan libertad sufren poderosamente con este arreglo "comercial".
Ésta es la historia más asombrosa desde que el rabino Moisés Hess, Benjamin Disraeli y Lionel Rothschild escribieron el Manifiesto Comunista y provocaron la Guerra Civil estadounidense.
Y la ampliación del dominio judío nunca cesa. Mizoram, Manipur y Nagaland. Éstos son los tres Estados que limitan con Birmania, donde la siniestra manipulación judía de sociedades desesperadas se ha hecho obvia.
La Milli Gazette Online reportó:
«La opinión conjeturada desde hace mucho tiempo y expresada por muchos observadores en cuanto a que Estados Unidos busca un punto de apoyo en la región, parece haber sido justificada cuando EE.UU. se precipitó, sin ser invitado, a "ayudar" al gobierno del Estado de Assam muy poco después de los bombazos en Nagaland y Assam [Oct. de 2004]. En su urgencia EE.UU. se acercó directamente al ministro principal de Assam, saltándose a Nueva Delhi. El Noreste, rodeado por muchos países extranjeros incluyendo a China y Bangladesh, parece, en cierto modo, adecuarse a una cierta estrategia geopolítica estadounidense. La presencia de grupos militantes de fanáticos cristianos parece haber creado una atmósfera donde una alianza de conveniencia puede ser forjada entre las partes interesadas. Con un Presidente "preventivo" respaldado por la Iglesia al mando de EE.UU., el proceso de hacer o bien propuestas "inspiradas divinamente" en la región o de estar directamente implicado bajo cualquier pretexto parece bastante probable. Muchas personas sospechan la existencia de un entendimiento cómplice entre los misioneros cristianos (la mayoría de ellos son de EE.UU., y la mayor parte de ellos no son propagadores inocentes del cristianismo sino que están vinculados a la cosmovisión de Bush, como lo ha mostrado Vijay Prasad en el artículo "¡Hacia el Este, Soldados Evangélicos!", en Frontline, 12 al 25 de Febrero de 2005) y la actual tendencia a identificar a muchas tribus en Mizoram y Manipur como "judíos" (lo que ha sido reportado antes en Milli Gazette). Esto tiene consecuencias de gran alcance».
«Ahora la Convención de los Pueblos de Israel de [la ciudad de] Chhinlung, con sede en Aizawl, con una fuerza de 250.000 personas, con su bandera propia, espera establecer una "Nueva Jerusalén" en el Noreste. Grandes cantidades de rabinos judíos están llegando a Mizoram y a Manipur para refinar a los "judíos" para que sean finalmente aptos para ser miembros "integrados" de la Judería Mundial. El presidente de la Convención, adaptándose a la actual tendencia global de "cumplir" profecías bíblicas, dice que "La Torá (elAntiguo Testamento) declara que habrá una tierra santa en el Oeste y una en el Este" (The Week, 12 de Sept. de 2004). Y esta "Nueva Jerusalén" ha surgido en el Noreste a expensas de los otros pueblos de la región».
Esta remota región de India, al Norte y al Este de Bangladesh, está cubierta por el recuerdo horrible de lo que ha venido a ser conocido como la Masacre de Nellie, cuando en Febrero de 1983 1.500 musulmanes [se habla también de más de 3.000] fueron asesinados tras haberles sido prometido que era seguro votar por la Presidente india Indira Gandhi. Numerosas investigaciones del gobierno no han arrojado como resultado a ningún autor y ninguna motivación, tan típico en una investigación del gobierno cuando aquel gobierno está controlado por judíos. Las relaciones entre India e Israel se han hecho considerablemente más afectuosas en años recientes.
La matanza de Nellie pareció como una manipulada masacre bajo bandera falsa porque los musulmanes y los indígenas tiwas no son enemigos. Y se parece al encubrimiento del 11-S llevado a cabo en Estados Unidos, donde una importante operación bajo bandera falsa también fue cargada sobre los musulmanes.
El mismo resultado ocurrió más recientemente en Bombay, después de que 60 comandos con ametralladoras (israelíes) Uzi tirotearon la judía Casa Chabad. El 26 de Noviembre de 2008 un puñado de terroristas bien entrenados y bien armados entró en algunos importantes edificios y hoteles, después de matar a tres altos oficiales de la policía anti-terrorista y rociar balas sobre ciudadanos comunes en Mumbai. Última información: 125 muertos, alrededor de 300 heridos, algunos de gravedad. ¿Por qué la Casa Chabad nunca fue investigada?. Los musulmanes fueron acorralados, pero a los judíos, los que cometieron el crimen, se les dio un pase libre, lo que recuerda al rabino encargado de la Seguridad Interior estadounidense Michael Chertoff liberando a 60 israelíes sospechosos de terrorismo inmediatamente después del incidente del 11-S.
El profesor Michel Chossudovsky de globalresearch.ca enfatiza que la serie de ataques terroristas a través de la India procura crear 1) una división social entre musulmanes e hindúes dentro de la India, 2) tensión entre India y Paquistán, y 3) condiciones para operaciones militares estadounidenses dentro de Paquistán (que han estado llevándose a cabo) y ampliar la intervención en Asia del Sur y del Este.
En cuanto a la ampliación del dominio judío en India oriental, el Deccan Chronicle también reportó que L. Thanggur, un líder de iglesia en Churachandpur, describe estas conversiones al judaísmo como sólo debidas a motivos económicos.
"Ellos son refugiados económicos. Si ellos tuvieran mejores empleos y perspectivas de ingresos aquí, ellos nunca habrían soñado con ir a Israel", dijo Thanggur. En Israel también algunos grupos han atacado el reconocimiento de la tribu hindú hecho por el rabino principal. El cientista social Lev Grinberg dijo que grupos judíos derechistas estaban promoviendo la conversión de gente distante simplemente para incrementar la población judía en territorios ocupados reclamados por los palestinos.
"La ceremonia de conversión es financiada por el gobierno israelí medianteShavei Israel, una organización que ha estado tratando de localizar las 10 tribus perdidas de Israel", dijo el señor Fanai .
Mientras tanto, alineados contra esta sigilosa invasión judía están losbharatas, quienes buscan un retorno a la India pre-británica como un modelo de civilización que comprenda finalmente todo el mundo.
Bharatavarsha literalmente significa el continente ("varsha", en sánscrito) que está dedicado ("rata") a la luz y a la sabiduría ("bha"). "Nuestro rishisvédicos se dedicaron a la búsqueda de la verdad eterna y la realidad última", explica la escritora Sandya Jain en su ensayo "La Tierra de los Bharatas"
«El deber del Chakravartin es la conquista total de todas las direcciones (digvijaya) por medio de poderes morales y políticos superiores, unir el país bajo un único reino moral e impedir la anarquía. Los lectores notarán que el Chakravartin no es simplemente un gobernante ideal sino un poderoso concepto político antiguo, inspirado por una visión de la Hindu bhumi (alma nacional) como una unidad que no fue desmentida por la presencia de múltiples centros de poder político. Por eso los valores de la civilización impregnaron al país entero y dieron a la tradición su continuidad perdurable».
«Esta renuncia política a un reino ganado ilegítimamente es una ética hindú única».
Ésta parece una respuesta muy apropiada a los proyectos judíos de construír una Nueva Jerusalén en Nagaland.
Y no sólo eso, sino que también suena como una buena manera de deshacerse de esta toxina, antigua ya de siglos, llamada el imperialismo judío, y de construír un país en el cual sea seguro construír una casa sin tener guardias armados para protegerlo a usted porque usted ha robado la tierra de alguien....Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=111944 yhttp://www.unperiodico.unal.edu.co/dper/article/la-creciente-relacion-estrategica-entre-india-e-israel.html].
Ésta es una respuesta a un poderoso y poético proceso judicial en video de la Criminal Red Bancaria de la Familia Criminal de Israel. Éste es simplemente un esbozo parcial de los crímenes de los sionistas. Los palestinos y los libaneses pueden entregar mucho mejor evidencia de los multitudinarios crímenes de guerra de Israel de lo que yo podría.
Recientemente dije que el Presidente del FED [Federal Reserve] Ben Bernanke asumirá la Operación de Rescate de los bancos europeos poseídos por los Rothschild de los alemanes que se están resistiendo. Bernanke cambiará billones de dólares, dólares Bernanke recientemente impresos, por deudas incobrables en euros. Él seguirá imprimiendo dólares hasta que el dólar, la libray el euro pierdan todo su valor.
He dicho antes que los militares estadounidenses no permitirán que Israel ataque a Irán. Déjeme explicar por qué. Cuando ocurrió el 11-S, Israel descaradamente se jactó de su declaración de guerra contra EE.UU. y el mundo. Ellos enviaron videos en directo de los aviones golpeando las torres Norte y Sur a la administración de Bush. El doctor Richard Fuisz, que era el manipulador de la CIA para Susan Lindauer, vio aquellos videos israelíes e inmediata y correctamente concluyó que Israel llevó a cabo el 11-S. Usted puede recordar que durante la mañana del 11-S Bush dijo que él vio un video en el monitor que mostraba al primer avión chocando contra la torre Norte antes de que él entrara a aquella sala de clases en Florida. El público general no vio alvuelo 11 chocar contra la torre Norte sino hasta 24 horas más tarde cuando el documental de los hermanos Naudet fue sacado al aire. Desde el mismo 11 de Septiembre el doctor Alan Sabrosky, un antiguo Director de Estudios en la Escuela Superior de Guerra estadounidense, ha presentado información y ha acusado públicamente a Israel de llevar a cabo el11-S. El doctor Sabrosky es parcialmente de ascendencia judía. Sostengo que el 11-S fue el tercero de una serie de crímenes de la red criminal bancaria de Israel contra EE.UU. y el mundo.
Por supuesto nosotros conocemos otro motivo para matar a JFK. Mordecai Vanunu dijo que Israel quería a Kennedy muerto porque él se opuso a su programa de armamentos nucleares. Está prohibido interponerse entre Israel y su derecho de lanzar la 3ªGM y asesinar a miles de millones de personas. El asesinato de masas es su alegría, su destino y su única razón para estar en este planeta. Al menos esto es lo que podemos concluír tras estudiar su comportamiento. El segundo paso en la declaración de Israel de la guerra contra EE.UU. y el mundo fue el Acta de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA) de 1994. Desde esa fecha EE.UU. ha perdido 50.000 plantas manufactureras. Estados Unidos tiene un poco más de 3.000 condados con una población promedio de 100.000 personas. Si usted se divide 3.000 en 50.000, usted ve que hay una pérdida promedio de 16 a 17 plantas de fabricación por cierre de condado y partida hacia el extranjero. Esto ha destruído las bases fiscales locales, los ingresos del gobierno y empleos, resultando millones de desempleados y millones de casas rematadas por deudas.
Primero fue la estafa punto com. Alan Greenspan, el anterior presidente del FED Banco de la Reserva Federal, creó dinero como un loco para mantener altas las acciones bursátiles de tecnología más allá de toda razón, hasta que fuera el tiempo para elegir al lacayo de los sionistas y criminal de guerra George Bush. Entonces Greenspan retiró la oferta de dinero, llevó a la Bolsa a la baja antes del día de las elecciones y llegó a ser más responsable de que se eligiese a Bush que incluso Karl Rove. Greenspan entonces permitió que la Familia Criminal Bancaria Israelí creara la Burbuja Hipotecaria.
Que nuestra tasa de desempleo se elevará pronto por sobre el 30% de su actual 23% no es algo que les preocupe a los banqueros. Ellos no se preocuparon cuando al menos 3 millones de estadounidenses murieron de hambre en la Gran Depresión 1929 que ellos también crearon.
Publicado por Oder en 7:16 1 comentario:
Hay una creencia ampliamente aceptada de que la Resolución 181 de la Asamblea General de Naciones Unidas "creó" el Estado de Israel, basada en el entendimiento de que esta resolución dividía Palestina o, de alguna forma, confería autoridad legal o legitimidad a la declaración de la existencia del Estado de Israel. Sin embargo, a pesar de su popularidad, esta creencia en realidad no tiene base, como lo demuestran indiscutiblemente la revisión de la historia de dicha resolución y el examen de los principios jurídicos.
Gran Bretaña había ocupado Palestina durante la Primera Guerra Mundial, y en Julio de 1922 la Liga de Naciones emitió su mandato para Palestina, el cual reconocía al gobierno británico como la potencia ocupante y le confería efectivamente la apariencia de autoridad legal para administrar provisionalmente el territorio. El 2 de Abril de 1947, tratando de hurtarse del conflicto que había surgido en Palestina entre árabes y judíos, como resultado del movimiento sionista que tenía como objetivo establecer en Palestina un "hogar nacional para el pueblo judío", el Reino Unido presentó una carta a la ONU solicitando al Secretario General "poner el asunto de Palestina en la agenda de la Asamblea General en su próximo período anual ordinario de sesiones", y pidiendo a la Asamblea "hacer recomendaciones, de acuerdo al artículo 10 de la Carta de la ONU, con respecto al futuro gobierno de Palestina". Con dicha finalidad, el 15 de Mayo la Asamblea General aprobó la Resolución 106, que estableció elComité Especial de Naciones Unidas para Palestina (UNSCOP) para investigar "la cuestión de Palestina", y para que "prepare un informe a la Asamblea General" con base en sus conclusiones, y para "presentar las propuestas que considere apropiadas para la solución del problema de Palestina". El 3 de Septiembre el UNSCOP publicó su informe ante la Asamblea General, declarando su recomendación mayoritaria de que Palestina fuera dividida en Estados separados, uno árabe y otro judío. El informe señalaba que la población de Palestina a fines de 1946 se estimaba en casi 1.846.000 personas, de las cuales 1.203.000 eran árabes (65%) y 608.000 judíos (33%). El crecimiento de la población judía había sido principalmente el resultado de la inmigración, mientras que el crecimiento de la población árabe había sido "casi en su totalidad" debido al crecimiento natural. El informe determinaba que no había "una clara separación territorial de árabes y judíos mediante grandes áreas contiguas", e incluso en el distrito de Jaffa, que incluía a Tel-Aviv, los árabes constituían la mayoría. Las estadísticas de los propietarios de la tierra desde 1945 mostraban que los árabes poseían más tierra que los judíos en cada distrito de Palestina. El distrito con el mayor porcentaje de propiedad judía era Jaffa, donde el 39% de la tierra estaba en manos de judíos, comparado con el 47% poseído por los árabes. En toda Palestina al momento en que el UNSCOP publicó su informe, los árabes poseían 85% de la tierra, mientras que los judíos eran dueños de menos del 7% .
A pesar de estos hechos, la propuesta del UNSCOP era que el Estado árabe debía constituírse solamente con el 45,5% de la totalidad de Palestina, mientras que a los judíos se les otorgaría el 55,5% de la superficie total para su Estado. El informe del UNSCOP reconocía que:
"En cuanto al principio de la auto-determinación, aunque este principio recibió reconocimiento internacional al final de la Primera Guerra Mundial y se ha respetado en lo que respecta a los otros territorios árabes, en el momento de la creación de los mandatos de clase A, las ex-provincias otomanas de Iraq, Siria, Líbano y Palestina,no fue aplicado a Palestina, obviamente debido a la intención de posibilitar la creación del Hogar Nacional Judío allí. En realidad, bien puede decirse que el Hogar Nacional Judío y el sui generis Mandato para Palestina van en contra de ese principio".
En otras palabras, el informe reconocía explícitamente que la negación de la independencia palestina con el fin de lograr el objetivo de establecer un Estado judío constituía una negación del derecho de la mayoría árabe a la auto-determinación. Y sin embargo, a pesar de este reconocimiento, el UNSCOP había aceptado esa negación de los derechos árabes que están dentro de los límites de un marco legítimo y razonable para lograr una solución.
Tras la publicación del informe del UNSCOP, el Reino Unido emitió un comunicado declarando su conformidad con las recomendaciones del informe, pero agregando que "si la Asamblea recomendara una política que no fuera aceptable tanto para judíos como para árabes, el gobierno del Reino Unido no se sentiría capaz de implementarlo". La posición de los árabes había sido clara desde el principio, pero el Comité Superior Árabe emitió una declaración el 29 de Septiembre reiterando que "los árabes de Palestina estaban decididos a oponerse con todos los medios a su disposición a cualquier proyecto que tuviera previsto una segregación o partición, o que otorgara a una minoría un status especial y preferencial". En vez de ello,
"abogaban por la libertad y la independencia de un Estado árabe en toda Palestina que respetaría los derechos humanos, las libertades fundamentales y la igualdad de todas las personas ante la ley, y protegería los legítimos derechos e intereses de todas las minorías, garantizando al mismo tiempo la libertad de culto y el acceso a los Santos Lugares" .
El Reino Unido emitió luego una declaración en la que reitera "que el Gobierno de Su Majestad no podría desempeñar un papel importante en la implementación de un proyecto que no fuera aceptable para ambas partes, árabes y judíos", pero agregando "que ellos, sin embargo, no quisieran impedir la puesta en práctica de una recomendación aprobada por la Asamblea General".
El Comité Ad Hoc para la Cuestión Palestina fue establecido por la Asamblea General poco después de la publicación del reporte del UNSCOP a fin de seguir estudiando el problema y hacer recomendaciones. Un sub-comité fue establecido a su vez, el cual tenía la tarea de examinar los aspectos jurídicos relativos a la situación en Palestina, y publicó el informe de sus investigaciones el 11 de Noviembre. Allí se hacía notar que el informe del UNSCOP había aceptado como premisa básica "que las reclamaciones de Palestina tanto de árabes como de judíos poseían validez", lo cual "no estaba apoyado por ninguna razón convincente y es demostrablemente contrario al peso de toda la evidencia disponible". Con la terminación del Mandato y la subsecuente retirada de los británicos, "no hay ningún obstáculo adicional para convertir Palestina en un Estado independiente", lo que "sería la culminación lógica de los objetivos del Mandato" y del Pacto de la Liga de las Naciones. El informe establecía que "la Asamblea General no tiene competencia para recomendar, y menos aún para hacer cumplir, cualquier otra solución aparte del reconocimiento de la independencia de Palestina, y que el establecimiento del futuro gobierno de Palestina es un asunto exclusivo del pueblo de Palestina". El reporte concluía que "ninguna discusión adicional del problema de Palestina parece ser necesario o apropiado, y este tema debe ser borrado de la agenda de la Asamblea General", pero que si hubiera una disputa sobre este punto, "sería esencial obtener la opinión asesora de la Corte Internacional de Justicia sobre este asunto", como ya había sido pedida por varios Estados árabes. Concluía además que el plan de partición era "contrario a los principios de la Carta, y Naciones Unidas no tiene poder para darle cumplimiento". Naciones Unidas no podría
"privar a la mayoría del pueblo palestino de su territorio y transferirlo para uso exclusivo de una minoría en el país… LaOrganización de Naciones Unidas no tiene poder para crear un nuevo Estado. Tal decisión sólo puede ser tomada por la libre voluntad del pueblo de los territorios en cuestión. Dicha condición no se cumple en el caso de la propuesta de la mayoría, por cuanto implica el establecimiento de un Estado judío con total desprecio de los deseos e intereses de los árabes de Palestina".
Sin embargo, la Asamblea General aprobó la Resolución 181 el 29 de Noviembre con 33 votos a favor, 13 en contra y 10 abstenciones. El texto relevante de la resolución afirmaba:
«La Asamblea General...
Recomienda al Reino Unido, como la potencia mandataria para Palestina, y a todos los demás miembros de Naciones Unidas, la adopción e implementación, con respecto al futuro gobierno de Palestina, del Plan de Partición con Unión Económica que figura a continuación;
(A) El Consejo de Seguridad tome las medidas necesarias tal como se establece en el plan para su aplicación;
(B) El Consejo de Seguridad considere, si las circunstancias durante el período de transición requirieran tal consideración, si la situación en Palestina constituye una amenaza para la paz. Si se decide que tal amenaza existe, y con el fin de mantener la paz y la seguridad internacionales, el Consejo de Seguridad debería complementar la autorización de la Asamblea General tomando las medidas, de acuerdo a los artículos 39 y 41 de la Carta (de Naciones Unidas), para facultar a la Comisión de Naciones Unidas, según lo dispuesto en esta resolución, para ejercer en Palestina las funciones que le son asignadas mediante esta resolución;
(C) El Consejo de Seguridad determine como una amenaza para la paz, quebrantamiento de la paz o acto de agresión, en conformidad con el artículo 39 de la Carta, cualquier intento de alterar por la fuerza el acuerdo contemplado mediante esta resolución;
(D) El Consejo de Control Administrativo (Trusteeship Council) sea informado de las responsabilidades previstas para él en este plan;
Hace un llamado a los habitantes de Palestina para que tomen las medidas que sean necesarias de su parte para poner este plan en efecto;
Llama a todos los gobiernos y a todos los pueblos para que se abstengan de tomar medidas que puedan obstaculizar o retrasar la ejecución de estas recomendaciones...».
Una simple lectura del texto es suficiente para mostrar que la resolución no dividía Palestina ni ofrecía ninguna base legal para hacerlo. Simplementerecomendaba que el plan de partición fuera implementado y solicitaba al Consejo de Seguridad que tomara cartas en el asunto a partir de allí. Yexhortaba a los habitantes de Palestina a aceptar el plan, pero ellos ciertamente no tenían ninguna obligación de hacerlo.
Un Plan Nunca Puesto en Práctica
De este modo, el asunto fue tratado por el Consejo de Seguridad, donde, el 9 de Diciembre, el representante de Siria ante la ONU Faris el-Khouri observó que "la Asamblea General no es un gobierno mundial que pueda dictar órdenes, dividir Estados o imponer constituciones, normas, regulaciones y tratados sobre la gente sin su consentimiento". Cuando el representante soviético Andrei Gromyko sostuvo la opinión contraria diciendo que "la resolución de la Asamblea General debe ser implementada" por el Consejo de Seguridad, El-Khouri respondió señalando además que
"Algunos párrafos de la resolución de la Asamblea General que conciernen al Consejo de Seguridad, se refieren al Consejo mismo, a saber, los párrafos (a), (b) y (c), que describen las funciones del Consejo de Seguridad con respecto a la cuestión palestina. Todos los miembros del Consejo de Seguridad están familiarizados con las funciones del Consejo, que están bien definidas y claramente establecidas en la Carta de Naciones Unidas. No creo que la resolución de la Asamblea General pueda añadir o eliminar alguna de estas funciones. Las recomendaciones de la Asamblea General se sabe bien que son recomendaciones, y los Estados miembros no están obligados a aceptarlas por la fuerza. Los Estados miembros pueden aceptarlas o no, y lo mismo se aplica al Consejo de Seguridad" .
El 6 de Febrero de 1948 el Comité Superior Árabe comunicó nuevamente al Secretario General de Naciones Unidas su posición en cuanto a que el plan de partición era "contrario a la letra y el espíritu de la Carta de Naciones Unidas".Naciones Unidas "no tiene jurisdicción para ordenar o recomendar la partición de Palestina. No hay nada en la Carta que justifique tal autoridad, y en consecuencia la recomendación de la partición es ultra vires está más allá de sus poderes o atribuciones y es por lo tanto nula y sin efecto". Además, el Comité Superior Árabe señaló que
"Las delegaciones árabes presentaron propuestas en el Comité Ad Hoc con el fin de remitir toda la cuestión jurídica planteada para un dictamen de la Corte Internacional de Justicia. Dichas propuestas nunca fueron sometidas a votación por el presidente de la Asamblea.Naciones Unidas es un organismo internacional encargado de hacer cumplir la paz y la justicia en los asuntos internacionales. ¿Cómo se podría tener confianza en dicho órgano si derechamente y sin razón se niega a remitir dicha controversia a la Corte Internacional de Justicia?.
"Los árabes de Palestina nunca reconocerán la validez de las recomendaciones extorsionadoras de partición ni la autoridad de Naciones Unidas para llevarlas a cabo", declaró el Comité Superior Árabe, y ellos "considerarían que cualquier intento por parte de los judíos o de cualquier potencia o grupo de potencias para establecer un Estado judío en territorio árabe es un acto de agresión que será resistido en defensa propia mediante la fuerza".
El 16 de Febrero la Comisión de Naciones Unidas para Palestina, encargada por la Asamblea General de preparar la transferencia de autoridad desde la Potencia mandataria a los gobiernos sucesores bajo el plan de partición, publicó su primer informe ante el Consejo de Seguridad. Llegó a la conclusión, sobre la base del rechazo árabe, de que "se ve enfrentada a un intento de abandonar sus propósitos, y de anular la resolución de la Asamblea General", y pedía al Consejo de Seguridad que proporcionara una fuerza armada "que es lo único que permitiría a la Comisión cumplir con sus responsabilidades en cuanto a la terminación del Mandato". En efecto, la Comisión Palestina había determinado que el plan de partición debería ser implementado por medio de la fuerza en contra de la voluntad de la mayoría de la población de Palestina.
En respuesta a esta sugerencia, Colombia presentó un borrador de resolución del Consejo de Seguridad haciendo notar que la Carta de Naciones Unidas "no ha autorizado al Consejo de Seguridad para crear fuerzas especiales para los propósitos indicados por la Comisión de Naciones Unidas para Palestina". El delegado estadounidense Warren Austin declaró de manera similar en la reunión 253 del Consejo de Seguridad, el 24 de Febrero, que
"El Consejo de Seguridad está autorizado para tomar medidas de fuerza con respecto a Palestina para eliminar una amenaza a la paz internacional. La Carta de Naciones Unidas no faculta al Consejo de Seguridad para hacer cumplir un acuerdo político ya sea en virtud de una recomendación de la Asamblea General o del mismo Consejo de Seguridad. Lo que esto significa es lo siguiente: El Consejo de Seguridad, de acuerdo a la Carta, puede tomar medidas para prevenir la agresión contra Palestina desde el exterior. El Consejo de Seguridad, por estos mismos poderes, puede tomar medidas para prevenir una amenaza a la paz y la seguridad internacionales desde el interior de Palestina. Pero esta acción debe dirigirse exclusivamente al mantenimiento de la paz internacional. La acción del Consejo de Seguridad, en otras palabras, está encaminada a mantener la paz y no a poner en ejecución una partición".
Estados Unidos, sin embargo, presentó su propio proyecto de texto aceptando de manera más ambigua las demandas de la Comisión para Palestina "sujeta a la autoridad del Consejo de Seguridad según la Carta". Faris el-Khouri se opuso al borrador de EE.UU. sobre la base de que "antes de aceptar estas tres peticiones, es nuestro deber comprobar si están o no dentro del marco del Consejo de Seguridad como lo ha definido la Carta. Si se comprueba que no, debemos rechazar aceptarlas". Él recordó la propia declaración de Austin acerca de la falta de autoridad del Consejo de Seguridad, diciendo: "Se desprende de este hecho innegable que cualquier recomendación sobre un acuerdo político sólo puede implementarse si las partes involucradas lo aceptan voluntariamente y lo complementan". Además, "el plan de partición en sí mismo constituye una amenaza para la paz, siendo rechazado abiertamente por todos aquellos a cuyas expensas iba a ser puesto en efecto". Austin a su vez explicó la intención del borrador de EE.UU. indicando que su aceptación de la Resolución 181 está
"sujeta a la limitación de que la fuerza armada no puede utilizarse para la ejecución del plan, ya que la Carta limita el uso de la fuerza deNaciones Unidas específicamente a las amenazas y rompimientos de la paz y a las agresiones que afecten a la paz internacional. Por lo tanto, debemos interpretar la resolución de la Asamblea General en el sentido de que las medidas de Naciones Unidas para poner en práctica la presente resolución son medidas pacíficas".
Más encima, explicó Austin, el proyecto estadounidense
"no autoriza el uso de una imposición forzosa, de acuerdo a los artículos 39 y 41 de la Carta que facultan a la Comisión de Naciones Unidas a ejercer en Palestina las funciones asignadas a ella por la resolución, porque la Carta no autoriza ni a la Asamblea General ni al Consejo de Seguridad a hacer tal cosa.
Cuando el Consejo de Seguridad adoptó finalmente una resolución el 5 de Marzo, se limitó a hacer una nota de "Haber recibido la Asamblea General la resolución 181" y el primer informe mensual de la Comisión para Palestina, y resolvió:
"llamar a los miembros permanentes del Consejo para consultar e informar al Consejo de Seguridad sobre la situación con respecto a Palestina y, como resultado de dichas consultas, hacer las recomendaciones relativas a la orientación y las instrucciones que el Consejo podría dar de manera útil a la Comisión de Palestina con miras a la aplicación de la resolución de la Asamblea General".
Durante los posteriores debates del Consejo de Seguridad sobre la forma de proceder, Austin observó que había quedado "claro que el Consejo de Seguridad no está preparado para seguir adelante con los esfuerzos para implementar este plan en la situación actual". Al mismo tiempo era evidente que la anunciada finalización del mandato del Reino Unido el 15 de Mayo "daría lugar, a la luz de la información disponible, al caos, a intensos combates y a la pérdida de muchas vidas en Palestina". La ONU no puede permitir esto, dijo, y el Consejo de Seguridad tenía la responsabilidad y la autoridad, de acuerdo con la Carta, de actuar para impedir tal amenaza para la paz. Estados Unidos también propuso establecer un fideicomiso sobre Palestina para dar otra oportunidad a los judíos y árabes de llegar a un acuerdo. A la espera de que se celebre una reunión extraordinaria de la Asamblea General con ese fin, "creemos que el Consejo de Seguridad debería dar instrucciones a la Comisión Palestina para que suspenda sus esfuerzos para llevar a cabo el plan de partición propuesto".
El presidente del Consejo de Seguridad, hablando en su calidad de representante de China, respondió: "Naciones Unidas fue creada principalmente para el mantenimiento de la paz internacional. Sería trágico en realidad siNaciones Unidas, al intentar una solución política, llegaran a ser la causa de una guerra. Por estas razones mi delegación apoya los principios generales de la propuesta de la delegación de Estados Unidos". En una reunión posterior del Consejo de Seguridad, el delegado de Canadá señaló que el plan de partición "está basado en una serie de presunciones importantes", siendo la primera de las cuales que "se ha supuesto que las dos comunidades que habitan en Palestina cooperarían en la puesta en vigor de la solución al problema de Palestina, que fue recomendada por la Asamblea General". El delegado de Francia, mientras rechazaba prorrogar la aprobación o desaprobación de la propuesta de EE.UU., señaló que ello permitiría un gran número de soluciones alternativas al plan de partición, incluyendo "un Estado único, con suficientes garantías para las minorías". El representante de la Agencia Judía para Palestina leyó una declaración que rechazaba categóricamente "cualquier plan para establecer un régimen de administración fiduciaria en Palestina", que "supondría necesariamente una negación del derecho judío a la independencia nacional".
Consciente del empeoramiento de la situación en Palestina, y deseando evitar un posterior debate, EE.UU. propuso otro proyecto de resolución pidiendo una tregua entre los grupos armados árabes y judíos, proyecto que Austin señaló que "no perjudicaría los reclamos de los dos grupos" y el cual "no menciona ninguna administración fiduciaria". Fue adoptado como la Resolución N° 43 el 1° de Abril. La resolución 44 fue aprobada también el mismo día requiriendo que "el Secretario General, de conformidad con el artículo 20 de la Carta de Naciones Unidas, convocara una sesión especial de la Asamblea General con el objetivo de examinar más a fondo la cuestión del futuro gobierno de Palestina". La resolución 46 reiteraba el llamado del Consejo de Seguridad para el cese de las hostilidades en Palestina, y la resolución 48 estableció una "Comisión de Tregua" para promover el objetivo de la aplicación de sus resoluciones pidiendo un fin a la violencia.
El 14 de Mayo un día antes de que expirara el Mandato británico la jefatura sionista declaró unilateralmente la existencia del Estado de Israel, citando la Resolución 181 como constituyendo "el reconocimiento por parte deNaciones Unidas del derecho del pueblo judío a establecer su Estado". Como se preveía, se produjo la guerra. (...)
El Plan de Partición presentado por el Comité Especial de Naciones Unidas para Palestina (UNSCOP) buscaba crear dentro de Palestina un Estado judío contrario a la voluntad expresa de la mayoría de sus habitantes. A pesar de que los judíos constituían sólo un tercio de la población y poseían menos del 7% de la tierra, el plan buscaba otorgarles más de la mitad de Palestina con el propósito de crear el Estado judío. En otras palabras, tomaría la tierra de los árabes y se la daría a los judíos. La injusticia inherente al Plan de Partición se encuentra en marcado contraste con el plan alternativo propuesto por los árabes, que era el de un independiente Estado de Palestina en el cual los derechos de la minoría judía serían reconocidos y respetados, y donde a la población judía se le permitiría una representación en un gobierno democrático. El plan de partición era descaradamente perjudicial para los derechos de la población de mayoría árabe, y se basaba en el rechazo de su derecho a la auto-determinación. Esto es tanto más controversial en la medida en que el informe del UNSCOP reconocía explícitamente que la propuesta de crear un Estado judío en Palestina era contraria al principio de auto-determinación. El plan se basaba también en la suposición errónea de que los árabes simplemente consentirían en que sus tierras les fueran arrebatadas y voluntariamente cederían sus derechos de población mayoritaria, incluido su derecho a la auto-determinación.
La Resolución N° 181 de la Asamblea General de Naciones Unidas ni dividía legalmente Palestina ni confería a los dirigentes sionistas ninguna autoridad legal para declarar unilateralmente la existencia del Estado judío de Israel. Simplemente recomendaba que el plan de partición del UNSCOP fuera aceptado e implementado por las partes interesadas. Naturalmente, para tener algún peso legal, el plan, como cualquier contrato, tendría que haber sido formalmente acordado por ambas partes, lo que no ocurrió. Ni tampoco pudo legalmente la Asamblea General haber dividido Palestina ni haber conferido autoridad legal a los líderes sionistas para la creación de Israel, por cuanto ella simplemente no tenía tal potestad. Cuando el Consejo de Seguridad tomó cartas en el asunto planteado por la Asamblea General, no pudo llegar a ningún consenso sobre cómo proceder con la implementación del plan de partición. Siendo evidente que el plan no podía ser llevado a la práctica por medios pacíficos, la sugerencia de que fuera implementado por la fuerza fue rechazada por los miembros del Consejo de Seguridad. El hecho simple del asunto es que el plan nunca fue puesto en marcha. Numerosos delegados de los Estados miembros, incluído EE.UU., llegaron a la conclusión de que el plan era impracticable, y, además, que el Consejo de Seguridad no tenía autoridad para aplicar dicho plan, excepto por consentimiento mutuo de las partes involucradas, consenso que estuvo ausente en este caso.
Estados Unidos, Siria, y otros miembros de Naciones Unidas tenían razón en sus observaciones de que si bien el Consejo de Seguridad tenía la autoridad para declarar una amenaza a la paz y autorizar el uso de la fuerza para hacer frente a eso y mantener o restablecer la paz y la seguridad, no tenía ninguna autoridad para poner en práctica por la fuerza un plan para dividir Palestina en contra de la voluntad de la mayoría de sus habitantes. Cualquier intento de usurpar dicha autoridad tanto por parte de la Asamblea General o del Consejo de Seguridad hubiera sido una violación prima facie [a primera vista] del principio fundamental de la Carta del respeto por el derecho a la auto-determinación de todos los pueblos, y por lo tanto nula y sin efecto según el derecho internacional.
En resumen, la afirmación popular de que la ONU "creó" el Estado de Israel es un mito, y la propia declaración de Israel en su documento fundacional de que la Resolución 181 de Naciones Unidas constituyó la autoridad legal para la creación de Israel, o de alguna manera constituyó el "reconocimiento" por parte de la ONU del "derecho" de los judíos sionistas a expropiar para sí mismos la tierra árabe y negar a la mayoría de la población árabe su propio derecho a la auto-determinación, es un fraude patente.
Otras conclusiones pueden extraerse. El desastre infligido sobre Palestina no era inevitable. La ONU fue creada con el fin de evitar tales catástrofes. Pero fracasó miserablemente en ello en numerosos aspectos. Fracasó en su deber de remitir las cuestiones jurídicas de las reivindicaciones de Palestina ante la Corte Internacional de Justicia, a pesar de las peticiones de los Estados miembros de que lo hiciera. No utilizó todos los medios dentro de su autoridad, incluyendo el uso de fuerzas armadas, para mantener la paz e impedir la guerra que estaba predicha que ocurriría tras la finalización del Mandato británico. Y lo más importante, lejos de defender sus principios fundacionales, Naciones Unidasefectivamente actuó para impedir el establecimiento de un Estado independiente y democrático en Palestina, en violación directa de los principios de su propia Carta. Las consecuencias de éstas y otras fallas son aún presenciadas por el mundo hoy de manera cotidiana. El reconocimiento de la grave injusticia perpetrada contra el pueblo palestino en este aspecto, y el desvanecimiento de dichos mitos históricos, es esencial si se va a encontrar un camino hacia la paz y la reconciliación.
Publicado por Oder en 5:22 No hay comentarios:
Si Europa debe levantarse, habrá de saber identificar a su enemigo, y dicho enemigo es el sionismo, la extrema derecha judía enquistada en los grandes poderes económicos y financieros que irradian en torno a Wall Street sobre el entero hemisferio occidental. A éstos, los sionistas, los tenemos metidos en casa, controlando todas las palancas del poder, y no vemos a ninguno de los partidos llamados "identitarios" protestar por ello. Son esos sionistas, el enemigo interno, los que promueven la inmigración, de todos los colores, para así implementar, en obediencia a la voluntad racista que los inspira, el proyecto del mestizo universal, figura alienada y sin raíces que sólo dejará intacto al Pueblo Elegido como raza separada y superior al resto de la Humanidad. «Toda esta fatalidad fue posibilitada únicamente por el hecho de que ya existía en el mundo una especie afín, racialmente afín, de delirio de grandeza: el delirio de grandeza judío. Desde el momento en que se abrió el abismo entre judíos y judeocristianos, a estos últimos no les quedó otra opción que emplear contra los judíos los mismos procedimientos de autoconservación aconsejados por el instinto judío, mientras que los judíos habían venido empleando hasta entonces esos procedimientos sólo contra lo no-judío. El cristiano es sólo un judío de confesión "más libre"» (Nietzsche, El Anticristo, 44).
Acostumbrados a ver niños palestinos lanzando piedras contra los tanques israelíes, y a la artillería o la aviación de Tel-Aviv masacrando impunemente pueblos y ciudades indefensas de la Franja de Gaza, resulta gratificante, debo reconocerlo, contemplar cómo una división acorazada del Tzáhal [acrónimo de las Fuerzas de Defensa de Israel] es destruída por Hezbolá (Líbano, verano de 2006). No otros son nuestros deseos para Israel. Que desaparezca ese Estado racista, epicentro y responsable de la inminente catástrofe.
La República Islámica de Irán es el único país del mundo que ha cuestionado la narración del "Holocausto" con que los sionistas oprimen a medio planeta, singularmente a los árabes de Palestina. Aunque no compartimos en absoluto la ideología del integrismo islámico y no querríamos ver la Sharia implantada en Europa, tenemos que reconocer la valentía de los guerilleros chiítas enfrentados a Israel y Estados Unidos. Nos muestran, estos héroes, un camino que los europeos debemos seguir, pero apelando a nuestra auténtica tradición cultural, que es griega, aria, no semita.
Son esos sionistas, el enemigo interno, los que promueven la inmigración, de todos los colores, para así implementar, en obediencia a la voluntad racista que los inspira, el proyecto del mestizo universal, figura alienada y sin raíces que sólo dejará intacto al Pueblo Elegido como raza separada y superior al resto de la Humanidad.
En efecto: si no estuviéramos invadidos, podríamos defendernos; pero observemos que el principal obstáculo con que topan los proyectos identitarios no son los inmigrantes sino los propios gobernantes autóctonos. Deberían, los políticos identitarios, preguntarse el porqué, pero reducen la cuestión a la banalidad de un problema personal, como si esta oposición de Europa a su propio identitarismo pudiera explicarse a partir de meros conceptos políticos, y encima de carácter electoralista. Resultaría, según esta versión superficial de la traición, que nuestros políticos promueven la invasión porque militan en tal o cual partido del sistema. Pero, ¿por qué contribuyen a la destrucción de su propio pueblo?. ¿No pertenecen ellos mismos a ese pueblo?. ¿Qué es "el sistema"?. Quizá los políticos pro-inmigración están comprados y es una cuestión de dinero. Bastaría así con relevarlos de sus cargos y problema resuelto. ¡Vótame y los quito de en medio!. No. La cuestión del colaboracionismo político oficial respecto de la invasión multiculturalista es mucho más profunda.
Si nuestros políticos son colaboracionistas activos de la invasión es porque existe una tradición cultural anti-identitaria profundamente arraigada en Europa y que va mucho más allá del mero mundialismo liberal. Se trata de un tema que los políticos identitarios, procedentes de forma masiva de la extrema derecha católica, quieren ignorar, de tal suerte que no dudan en colgar en los documentos estatutarios, por ejemplo, que sus formaciones obedecen al "humanismo cristiano" o frases similares. En consecuencia, no son conscientes del alcance de lo que implica en Europa la palabra "identidad", que nos llevaría a tener que dar un salto de milenios y a una reflexión filosófica de calado abismal. Dicho brevemente, cuando los políticos identitarios apelan a su celebérrima identidad y en seguida recurren a imágenes religiosas cristianas, están convalidando los supuestos culturales del colaboracionismo: todos los hombres son iguales, hijos de Dios y tienen derecho a la felicidad, al paraíso, por lo que deben comportarse entre ellos como hermanos. Sobre este fundamento cristiano, que es la raíz y sostén cultural del mercado mundial, no hay identitarismo que valga, ni defensa posible contra la invasión. La lógica de esta fe o ideología es la política de "apertura" al "invasor" perpetrada por las autoridades oficiales. Es esa "identidad", la cristiana, pero ya secularizada, la que hace posible el colaboracionismo. Criticar éste y declararse identitario cristiano es desbarrar, no ver o no tener el coraje moral de admitir cuál es la realidad de la presunta "identidad cristiana" y de dónde deriva la debacle demográfica de Europa. La "identidad cristiana" es la negación de toda identidad, es la no-identidad que hace posible la victoria mundial de la identidad judía.
Los partidos identitarios se dedican en exclusiva a criticar y cuestionar la inmigración islámica en lugar de poner en evidencia los mecanismos que generan la "oleada migratoria" en general, la cual incluye a personas de religión islámica, por supuesto, pero que ante todo es un proceso cultural justificado mediante la coartada de imperativos económicos e instigado por el gran capital, la derecha judeocristiana y las élites (filo)sionistas estadounidenses. Los identitarios europeos, empero, a pesar de la evidencia del origen liberal, burgués, derechista —y, por tanto, judeocristiano— de la importación de mano de obra barata multicultural, decláranse católicos y enarbolan una suerte de identidad religiosa autóctona frente a la inmigración musulmana. Olvidan que el términocatolicismo (oriundo de la palabra griega katolon, universal) nombra la primera forma del universalismo y, por tanto, la antesala histórica de la globalización capitalista.
Las sinagogas ya fueron, en el mundo antiguo, las playas de desembarco de la futura Iglesia apostólica romana. Con tales creencias alcanzó el irracionalismo fideísta (Tertuliano: credo quia absurdum est) a una sociedad que podría haber estado madura para la verdad, pero temió enfrentarse a ella. La historia de Occidente convirtiose así en el proceso de la instrumentación del concepto griego de racionalidad a manos de lo irracional, es decir, de la "esperanza", el "amor", la "felicidad" y conceptos eudemonistas análogos. Platón, siglos atrás, había preparado el terreno para la gran impostura influído por sectas órficas y pitagóricas de oriundez egipcia, pero sólo con el cristianismo adquirieron esas ideas azucaradas, propias de cobardes integrales, un peso social y político decisivo. El resultado fue la prostitución de la Razón a manos de la religión monoteísta abrahámica; la oposición existencial, cultural y política a que el proyecto de una comunidad de la verdad, iniciado en la Grecia democrática, heroica y trágica de Heráclito y Sófocles, culminara históricamente en forma de institución o entidad formal organizada.
Estos "cristianos patriotas" (una contradicción en los términos) olvidan también que los judíos llegaron el siglo pasado a Palestina como inmigrantes y terminaron expulsando a sus habitantes autóctonos, árabes musulmanes que en principio los habían acogido pacíficamente, siendo así que el Islam y el judaísmo comparten, como los propios cristianos, la presunta validez de "El Libro" (el estuche de "la esperanza" dulzarrona). Los sionistas desarrollaron sus perversos planes de usurpación territorial y genocidio esgrimiendo, por todo "argumento", unos escritos bíblicos milenarios inventados a posteriori por ellos mismos, textos que les otorgan la propiedad de la tierra en nombre de Dios, algo parecido a que los "moros" reclamaran Al-Ándalus apelando a su posesión histórica real (mucho más cercana en el tiempo, por cierto, que el mítico reino de David y Salomón). Si existe un ejemplo del dicho catalán, aplicado a los inmigrantes y tan utilizado en la actualidad contra los musulmanes, de fora vingueren que de casa ens tragueren ("de fuera vinieron y nos echaron de casa"), es el relato sobre los orígenes del actual Estado de Israel o de los Estados Unidos de Norteamérica.
El cristianismo no es europeo sino una religión oriental de procedencia hebrea. Este hecho está fuera de discusión, y quienes farfullan sobre un Jesucristo "ario" deberían acudir urgentemente al loquero. Un nacionalista católico no puede ser nunca un verdadero patriota, porque, para el creyente,Dios siempre se encuentra, desde el punto de vista axiológico, por encima de la nación. Ahora bien, ese dios supranacional... ¡es el dios judío!. Hay empero una nación a la que tal "dios" no pone por debajo de sí, una sola: la nación judía. La creencia judeocristiana constituye en fin, a mi entender, el primer estadio de un proceso secular, milenario incluso, conducente a la dominación sionista. Cuando todas las naciones se postren ante Dios, cuando los pueblos del mundo entero reconozcan que Dios (Yahvé) es más importante que la comunidad patria, ese dios se arrancará súbitamente la máscara y podremos contemplar el rostro de un judío de extrema derecha propietario del capital a escala global. Mas llegado ese momento, será ya demasiado tarde para los gentiles: las naciones se esfumarán disueltas por el ácido corrosivo de la mundialización capitalista teledirigida desde Tel-Aviv.
«Proclamo el catolicismo para mi Patria, porque su tradición, su carácter político y civil es esencialmente católico. Si no lo fuera, lo proclamaría también; pero si mi pueblo se resistiera, renegaría de mi raza; sin Dios no queremos nada» (Páginas de Sabino Arana, Madrid, Criterio, 1998, p. 33).
Las burguesías oligárquicas occidentales ya han renegado de su raza. Lo hicieron después de la Segunda Guerra Mundial, por razones —relacionadas con el fenómeno del "fascismo"— que ahora no vienen al caso. Esta confesión de Arana permite detectar el eslabón interno, espiritual, subjetivo, del proceso de transmutación colaboracionista, que se desarrolla en el interior de la "derecha católica" antes de desplegarse en sus formas secularizadas típicamente internacionalistas e "izquierdistas".
Sabino Arana es, al mismo tiempo que judeocristiano, un antisemita. Y ahí reside la clave de la victoria ultraderechista judía, pues quien trabaja para la idea judeocristiana promueve con el antisemitismo la cohesión interna de la etnia hebrea, una de las finalidades, si no la finalidad por excelencia, de la impostura racista del rabinato. Considera Sabino Arana que el pueblo vasco encarna, por su aislamiento del resto de los pueblos, una suerte de pureza originaria, no obstante lo cual se postra ante un dios judío. ¿Y qué tendrán que ver los vascos con los judíos?. ¿Deben los vascos adorar a un judío mientras al mismo tiempo rechazan a los judíos como pueblo y basan su identidad en un arcaísmo metafísico que no explica la procedencia exógena —o sea, no vasca— de la religión definitoria de esa misma identidad?. Podemos hacer extensiva esta pregunta a todos los nacionalismos conservadores. Estamos ante la contradicción clásica e insuperada del derechista católico. Nietzsche ha sido, una vez más, el agudo analista de estas incoherencias antisemitas, en tanto que consumación de las propias listezas judías:
«Con ese mismo fenómeno volvemos a encontrarnos una vez más, en proporciones indeciblemente agrandadas, pero sólo como copia: en comparación con el "pueblo de los santos", la Iglesia cristiana carece de toda pretensión de originalidad. Los judíos son, justo por eso, el pueblo más fatídico de la historia universal: en su efecto posterior han falseado de tal modo la humanidad, que hoy incluso el cristiano puede tener sentimientos antijudíos, sin concebirse a sí mismo como la última consecuencia judía» (Nietzsche, El Anticristo, 24).
"El oficio de interpretar auténticamente la palabra de Dios, oral o escrita, ha sido encomendado sólo al Magisterio vivo de la Iglesia, el cual lo ejecuta en nombre de Jesucristo (DV 10), es decir, a los obispos en comunión con el sucesor de Pedro, el obispo de Roma"(Catecismo de la Iglesia Católica, Madrid, 1992, p. 31, § 85).
«Para mantener a la Iglesia en la pureza de la fe transmitida por los apóstoles, Cristo, que es la Verdad, quiso conferir a su Iglesia una participación en su propia infalibilidad. Por medio del "sentido sobrenatural de la fe", el Pueblo de Dios "se une indefectiblemente a la fe", bajo la guía del Magisterio vivo de la Iglesia (cf LG 12; DV 10). / La misión del Magisterio está ligada al carácter definitivo de la Alianza instaurada por Dios en Cristo con su Pueblo; debe protegerlo de las desviaciones y de los fallos, y garantizarle la posibilidad objetiva de profesar sin error la fe auténtica. El oficio pastoral del Magisterio está dirigido, así, a velar para que el Pueblo de Dios permanezca en la verdad que libera. Para cumplir este servicio, Cristo ha dotado a los pastores con el carisma de la infalibilidad en materia de fe y de costumbres (Op. cit., p. 212, § 889-890).
Veamos, pues, qué dijo el papa Juan Pablo II (promotor histórico post-holocáustico del acercamiento del Vaticano al Rabinato) respecto a la identidad judía de todo cristiano en cuanto tal. La fuente es un artículo del diario Le Monde del 2 de Noviembre de 1997 que resume un discurso papal de 31 de Octubre de 1997. La noticia fue recogida por Norberto Ceresole en su obra La Falsificación de la Realidad (1998):
«El vespertino francés Le Monde... publicó un artículo sobre el reciente simposio celebrado en el Vaticano, bajo el título "Juan Pablo II avanza un paso más hacia el arrepentimiento con respecto a los judíos. (El Papa) empieza a reconocer la especificidad de la Shoah(Holocausto)».
Este proceso culminaría en 2000 con la visita del Papa a Israel y la famosa carta incrustada en el Muro de las Lamentaciones donde, de alguna manera, reconoce la versión oficial del "Holocausto", sin matices. Prosigue Ceresole:
«Por la trascendencia del discurso papal, se transcribe a continuación un resumen exhaustivo. "El día en que los polacos comprendan que la "reina de Polonia" (María) es judía, habrá menos antisemitismo y un progreso en la teología cristiana". Esta "ocurrencia fuera de lugar" fue recogida en los pasillos del simposio sobre "Las raíces cristianas del antijudaísmo", por Le Monde. Ella "ilustra mejor que cualquier discurso la dificultad del examen de conciencia con que la Iglesia católica está comprometida", comenta Le Monde. Antes de elaborar el documento sobre la Shoah (holocausto) que el Papa había prometido a los judíos hace 10 años (y que debe entregar antes de que acabe el milenio), tiene que intentar convencer a su propio equipo de que el judaísmo y el cristianismo son parte de la misma historia y que el reconocimiento del pueblo judío como "pueblo elegido" por Diosforma parte de la identidad de cada cristiano. En su discurso de 31 de Octubre (de 1997), el Papa Juan Pablo II invitó a sus fieles (obispos, teólogos e historiadores) a esa "revolución mental"» (Ceresole, op. cit., Madrid, 1998, p. 383, n. 34).
¡Ha dicho "identidad de cada cristiano"!. Y esta identidad es la del Pueblo de Dios, ubicado por encima de las Naciones, es decir, de los pueblos ontológicos, existenciales, "reales"...
Con ello vemos establecida la siguiente cadena de mando divina entre los distintos pueblos: 1º, el Pueblo Elegido; 2º, el Pueblo de Dios; y 3º, el Pueblo Natural, la Patria, la Nación ontológica.
Ahora bien, si el reconocimiento del Pueblo Elegido como tal forma parte de "la identidad de cada cristiano", y encima los cristianos son miembros del Pueblo de Dios antes de serlo de su propio Pueblo Natural o Nación, ¿qué queda de la Patria en todo este discurso católico-universalista?. ¿Qué pasa con nuestra comunidad nacional?. Desde luego, para la comunidad nacional judía todo este planteamiento doctrinal constituye una auténtica victoria espiritual que anticipa futuras victorias culturales, económicas, políticas y hasta militares, contra los "gentiles". El Pueblo Elegido puede, gracias al cristianismo, es decir, gracias a la Roma ocupada ideológicamente por Pedro, incrustarse en la identidad de todos los pueblos como un pueblo diferenciado y superior, reducir a polvo la nación ontológica y, sin que a los no-judíos les quepa ni siquiera la posibilidad de integrarse en aquél, someterlos. Yacen así las Naciones en ese limbo que supone un Pueblo de Dios "intermedio", arrancado de su Patria originaria, pasado por la muela eclesiástica, pero subordinado al Pueblo Elegido. No hay mejor forma de describir el esqueleto teológico que fundamenta, desde el punto de vista de la irracionalidad religiosa derechista conservadora, la situación humillante de unos pueblos lanzados a la vorágine corrosiva del mercado mundial, pero, a la vez atenazados por una oligarquía transnacional que conserva, de alguna manera, su identidad nacional (hebrea) por encima del resto del género humano.
El dios cristiano no es más que la hipóstasis conceptual del nacionalismo judío, la proyección metafísica de una voluntad de poder mil veces frustrada frente a Imperios más poderosos como Egipto, Asiria, Babilonia, Persia o Roma... La dominación universalizada de Yahvé, el catolicismo real, constituye el requisito histórico de la dominación planetaria del liberalismo secular y del internacionalismo, es decir, de la hegemonía judía sobre el resto de las naciones del mundo. Sub-rayemos que de ese tropiezo descomunal ni siquiera se libran los islámicos que en Palestina y Líbano luchan valientemente contra Israel, porque Alá y Yahvé son el mismo dios, el dios de Abraham, tal y como lo reconocen los propios creyentes musulmanes. Desde luego, si no será el dios de los Evangelios, el cristiano dios, quien nos libere del sionismo mundializador, tampoco lo será el dios del Corán.
La superación del monoteísmo abrahámico no habría que buscarla razonablemente en ninguna de sus derivaciones. Luteranos, calvinistas, católicos, ortodoxos, chiítas, judíos, sunnitas... son, todas, ramas de un mismo tronco. El camino de la libertad europea sólo puede rastrearse ya en las sendas perdidas de Grecia. Mensaje que nos envió Heidegger a todos los patriotas europeos, pero que nadie ha entendido o querido entender en el denominado campo nacional-revolucionario, porque lo fácil y cómodo se ha impuesto a lo verdadero y menesteroso de esfuerzo, de auténtico heroísmo espiritual. Ahora bien, quien quiera vencer con la espada, primero deberá vencer con la idea o, en el mejor de los casos, los golpes de su tizona, sin ton ni son, derribarán puertas abiertas. En el peor, disparará a los niños de una escuela judía, la mayor estupidez y canallada que cometerse pueda en la lucha contra el sionismo.
Resulta penoso contemplar a esos patriotas europeos que, o bien se declaran cristianos, o bien nos proponen convertirnos al Islam porque Hezboládestruye eficazmente tanques Merkava. Existe una tercera versión: los "tradicionalistas" (evolianos) que apelan a la magia y al irracionalismo más ridículo y vergonzante para sentirse así, entre los cachivaches del chamán, genuinos europeos. La verdad es que casi ninguno de esos patriotas europeos puede llegar a serlo, porque desconoce en absoluto lo que realmente significa la palabra "Europa". Y mientras no recuperemos el sentido básico de nuestra verdadera identidad, que nada tiene que ver con el cristianismo (y su antisemitismo), no podremos luchar como lucha Hezbolá contra el invasor sionista. Ignoro a qué identidad pueden apelar los árabes si renuncian al Islam (no se encuentra antes de Mahoma otra cosa que el paganismo politeísta preislámico), pero sí sé que Europa porta en su interior unos valores que no la obligan a elegir entre el obsoleto panteón de Zeus y el teodéspota de Jerusalén.
Cuando afirmo que tenemos al enemigo metido en casa y que a base de protestar por la "invasión" islámica o inmigrante no vemos que somos ya un país ocupado, no estoy utilizando una metáfora. Todos los pueblos occidentales, todas las naciones de nuestro hemisferio, excepto Israel, que sí es soberana, se han convertido en países dominados por oligarquías transnacionales que trabajan al servicio de un poder extranjero. En Cataluña tenemos a la mafia catalanista. Esta gente "catalanista" pueden apellidarse Mas, Pujol, De Gispert o como quieran, pero no son patriotas catalanes ni en estado de coma etílico, sino sólo miembros de una oligarquía local transnacional y filo-sionista que labora de forma consciente y sistemática para la destrucción del pueblo catalán. Existen pruebas aplastantes de ello en la mayoría de los ámbitos de la actividad política. Casualmente, esos traidores son todos católicos y de derecha, burgueses de la zona alta de Barcelona, incluso cuando hablamos de las "progresistas" gentes del PSC [Partido de los Socialistas de Cataluña]. Cada uno de tales personajes, sin excepción, ya militen en la "Izquierda", ya en el "nacionalismo conservador", han estudiado en las mismas escuelas de élite religiosas, en muchos casos jesuítas.
El problema de la Izquierda no es su izquierdismo sino su naturaleza solapadamente derechista, maquillada para controlar a los sindicatos (previamente comprados) y mejor manipular así a los trabajadores. Catalanes de apellido, presuntos nacionalistas o catalanistas e incluso nauseabundos pijoprogres, los oligócratas obedecen al lobby enemigo de todas las naciones (excepto Israel); sométense gustosos, tales pseudo patriotuchos de teatrillo, ante un poder universal, pero oculto a los ojos de la ciudadanía, que ellos conocen empero muy bien. Ahora bien, dicha traición a la nación no es casual, ni el resultado de una decisión personal abyecta aunque puramente individual, sino un acto que brota de forma espontánea de una determinada ideología: el catolicismo, el cristianismo en general, combinado con los factores y elementos sociológicos estructurales inherentes a la burguesía capitalista (la "derecha"). Tales creencias "religiosas" en su contexto social, algo muy evidente, por ejemplo, en el calvinismo, son ya ideología transnacional antes incluso del advenimiento histórico de la oligarquía sionista, tanto como lo fueran el comunismo o el anarquismo, mera secularización (Nietzsche dixit) de la idea cristiana del "reino de Dios" en un contexto social muy diferente.
Los patriotas europeos tenemos el deber imperioso de reconstruír nuestra identidad, pero semejante tarea no será nada fácil. Esa identidad no es un dato evidente, accesible a una mirada ingenua, sino algo por lo que habremos de luchar, en primer lugar contra nosotros mismos. No es por azar que los europeos hayamos sido vencidos y avancemos velozmente hacia nuestra extinción étnica y cultural. El enemigo no sólo está metido en casa, como digo, desde hace siglos conspirando para la destrucción de la nación, sino que el enemigo está en nuestras propias almas toda vez que doblamos la rodilla ante un judío llamado Jesús y admitimos que ese personaje es el hijo de Dios. El día en que nuestros antepasados se postraron como creyentes bíblicos, la derrota era ya sólo cuestión de calendario, aunque hubieran de pasar siglos hasta la consumación del destino. Y hogaño parece llegada la hora. Tiempos mesiánicos: a nuestra generación le corresponderá quizá el privilegio de conocer el desenlace de un fraude milenario que comenzó en el Gólgota.
La sociedad europea sabe, es consciente, hoy, de que atravesamos una situación límite, de que estamos siendo agredidos por fuerzas procedentes del exterior, que hay que defender "lo de dentro" (intra); pero el aspecto más ridículo de todo el asunto es que ni siquiera sabemos cuál es nuestro enemigo, hacia qué dirección descargar los golpes o ejercer esa defensa... Algunos quieren luchar, pero... ¡contra el Islam!. ¡Salvemos —dicen— las tradiciones católicas!. El pesebre como arma de lucha identitaria. En Wall Street deben de reírse mucho de esos "patriotas"... (Desde luego, el verdadero enemigo puede dormir tranquilo). Cuando se ignora qué es lo que hay que atacar para vencer, para salvarse en este caso, ese "qué" lo tiene todo muy a su favor. Ha triunfado ya de antemano sin tener que esperar a la batalla. Ni siquiera habrá batalla, porque sus adversarios no habrán podido reunir un triste ejército de defensa. Y nosotros, europeos, estamos en tal situación de desorientación total nada menos que con respecto al cristianismo y al crucial problema de la identidad patria.
Los guerreros de Hezbolá aciertan, sin duda, cuando destruyen un tanqueMerkava del criminal ejército israelí. Pero se trata de un acierto puramente casual, siendo así que en sus propias mochilas chiítas portan inscripto el mensaje genocida de Yahvé. La destrucción de Israel no consiste en el asesinato masivo de sus habitantes (con que coincidirá, mucho me temo, la llegada del "mesías"). El enemigo son, en primer lugar, unas ideas, no unas personas. Para defenderse del Tzáhal primero hay que haber confutado —más todavía: superado interior y espiritualmente— esas ideas. Cuando un loro emite el ruido "dos y dos son cuatro", acierta, dice la verdad, pero no sabe por qué dice lo que dice. Repite unos sonidos carentes de significado. Cuando el creyente de una religión abrahámica destruye un tanque Merkava, aunque desde el punto de vista humano y militar se trate de un acto encomiable que, repito, desde aquí saludamos con simpatía, ese luchador deja inmune el arma letal, la idea; no sólo eso: en la medida en que no es capaz de identificarla, no se identifica a sí mismo y refuerza con su desconocimiento la causa adversaria. Destruír un tanque israelí en nombre del dios de Abraham, no parece, en efecto, tener mucho sentido. Los islámicos son, en todos los ámbitos de la política internacional, un juguete de la gran operación de mundialización sionista. Pero no perdamos de vista la evidencia: los regímenes musulmanes más integristas, como el de Arabia Saudí, son fieles aliados de Estados Unidos.
Al-Qaeda, la procedencia familiar y política misma de Bin Laden, su utilización descarada para justificar las guerras imperialistas del sionismo, deberían enseñarnos que estaremos muy lejos de poder derrotar al enemigo en el terreno material —destruír el tanque Merkava— mientras no detectemos de forma exacta y rigurosa cuál —y no quién— es el enemigo ideológico a refutar. La línea divisoria pasa por el interior de cada uno de nosotros. La victoria requiere una "revolución mental": la conversión al valor-verdad.–

References: Resolución 
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 artículo 10
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sui generis
e contrario
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 artículo 39
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 artículo 20
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