Source: http://www.canariaslofts.es/noticia.asp?seccion=9&id=693
Timestamp: 2019-02-20 08:40:09+00:00

Document:
CanariasLofts.com - Comentarios a La Proposición de Ley del Fomento de la Colombofilia Canaria
Comentarios a La Proposición de Ley del Fomento de la Colombofilia Canaria
En este artículo me gustaría exponer algunos aspectos que considero importantes hacer una reflexión, dada la trascendencia que esta norma puede tener para la práctica del deporte colombófilo en nuestro archipiélago.
Todos los colombófilos deseamos y nos alegramos que la colombofilia y sus protagonistas, las palomas mensajeras, gocen de la máxima protección posible y si además ésta es a través de una norma con rango de ley, mejor que mejor. Sin embargo y a juicio personal esta propuesta de ley más que engrandecer el deporte colombófilo en las islas, restringe nuestras posibilidades, al convertirse en una declaración de independencia de la estructura del deporte colombófilo a nivel nacional. Ya que la misma priva al colombófilo canario que críe a sus palomas nacidas en Canarias de participar en eventos nacionales (Exposiciones, concursos, campeonatos) y por tanto de representar a España en eventos internacionales (Olimpiadas, campeonatos del mundo, europeos etc.), convirtiéndose en una norma restrictiva de derechos para los ciudadanos canarios que practiquen la colombofilia en el archipiélago, todo ello por las razones siguientes:
La proposición de ley declara la colombofilia canaria como deporte autóctono y tradicional canario, entendemos que tradicional si porque se lleva desarrollando en Canarias durante más de 100 años, autóctono no porque desvirtúa el término. La Real Academia Española de la lengua define el término autóctono como que ha nacido o se ha originado en el mismo lugar donde se encuentra. La colombofilia el arte de criar y entrenar palomas mensajeras no es una práctica deportiva originaria de Canarias, fue introducida en las islas, cuando ya llevaba muchos años practicándose en otras partes del planeta principalmente Bélgica, como bien se expresa en la Exposición de motivos de esta ley, que por cierto cita párrafos literales del libro La Real Sociedad Colombófila De Tenerife, de José Antonio Montesdeoca de la Cruz. Por tanto es tradicional pero no autóctona.
En el artículo 2 b) define la paloma mensajera canaria como una variedad de paloma mensajera, esto es un error, pues no existe zoológicamente la variedad de paloma mensajera canaria, existe la paloma mensajera como tal que es universal, y que vuela en mar y tierra como en otras partes del planeta, ejemplo países como Malta, Tailandia, Japón, etc. por poner algunos ejemplos. Además Canarias desde sus orígenes hasta la actualidad ha importado y se siguen importando ejemplares de palomas mensajeras de diferentes países y continentes, por tanto no se sostiene tal afirmación natural.
Los artículos 3, 5 y 7 chocan frontalmente con la regulación de la práctica reglada de la colombofilia a nivel nacional, pues los Estatutos de la Real Federación Colombófila Española aprobados por Resolución de 18 de febrero de 1994, de la Secretaria de Estado-Presidencia del Consejo Superior de Deportes en su artículo 16 establece la obligatoriedad de estar en posesión de la licencia emitida por la Federación Nacional así como tener anilladas las palomas con las anillas de la Federación Nacional para poder participar en competiciones y concursos a nivel Nacional e Internacional.
El articulado de la proposición de la ley canaria no tiene en cuenta estas importantes regulaciones de la colombofilia a nivel nacional, por lo de aprobarse en los términos que está redactado, imposibilitaría a un colombófilo cuya actividad deportiva la desarrolle en Canarias participar en pruebas nacionales e internacionales. Cuando dice en su artículo 3 que las palomas mensajeras nacidas en Canarias portarán en una de sus patas una anilla de nido que será la estipulada por la Federación Canaria de Colombofilia se esta sustituyendo la identificación establecida para todo el territorio nacional de las palomas mensajeras nacidas en España por una identificación regional, es como si dijéramos que los ciudadanos nacidos en Canarias se identificarán no por el Documento Nacional de Identidad ni por el pasaporte emitido por el Ministerio del Interior, sino que su identificación será por un Documento emitido por el Gobierno de Canarias. Por lo que conlleva a autoexcluirnos del deporte colombófilo a nivel nacional y por consiguiente autoexcluirnos de la estructura federativa europea y de la Federación Colombófila Internacional a la que solo pueden pertenecer estados como es el caso de España y no regiones ni comunidades autónomas. Convirtiéndose de esta manera las palomas nacidas en Canarias en apátridas.
Tanto los reglamentos de la Real Federación Colombófila Española así como el Real Decreto 2571/1983, de 27 de septiembre, aún vigente y por el que se regula la tenencia y utilización de las mensajeras establece que la organización y control de las sueltas con finalidad deportiva corresponde a la Real Federación Colombófila Española (art. 6), siendo esta Entidad federativa la principal garante del deporte colombófilo reglado en España. Así mismo la instalación de palomares para palomas mensajeras, así como la tenencia de éstas exige para los ciudadanos españoles el haber obtenido previamente la autorización de la Autoridad Militar Regional respectiva, solicitada por si mismos o a través de la Real Federación Colombófila Española. (art.10). Además en las sueltas internacionales como en el caso de Canarias que se desarrollen desde la costa de África, se deberán tramitar los permisos a través del correspondiente ministerio siendo cursada la solicitud por la Federación Nacional (art19). Sin embargo los artículos 7, 8 y 17 de la proposición de ley canaria no tienen en cuenta nada de lo regulado a nivel nacional por lo que el colombófilo canario se puede colocar en una posición de inferioridad con respecto conjunto de colombófilos y clubes del país. Es decir, convertirnos en colombófilos de tercera.
Si bien Canarias tiene competencias para desarrollar una practica deportiva tradicional en Canarias, sin embargo la ley que se pretende aprobar trasciende el Estatuto de Autonomía, rompe con la organización nacional del deporte colombófilo, pues nacerían dos tipos de palomas mensajeras las identificadas con anillas y documentos canarios y las del resto del territorio nacional identificadas con anillas y documentos de la Real Federación Colombófila Española y en su consecuencia dos tipos de colombófilos los canarios y los españoles pues como se ha argumentado los primeros por el hecho de criar palomas en Canarias, y al no estar casado la normativa autonómica que se pretende con la normativa estatal de la colombofilia excluiría a los canarios de competir a nivel nacional e internacional. En este sentido la actual Ley Estatal 10/1990, de 15 de octubre del Deporte, establece en su artículo 32 que para la participación de sus miembros en actividades o competiciones deportivas oficiales de ámbito estatal o internacional, las Federaciones deportivas de ámbito autonómico, deberán integrarse en las Federaciones deportivas españolas correspondientes. Así se entiende que los actuales estatutos reguladores de la Federación Canaria de Colombofilia establecen la integración de esta en la Real Federación Colombófila Española.
La futura ley debe proteger y defender a la paloma mensajera y promocionar el deporte colombófilo pero no debe nunca como se pretende romper con la estructura federativa del Estado pues ello acarrearía restringir derechos objetivos a los deportistas de este lado del territorio.
Si pretendemos defender y apoyar a nuestras queridas mensajeras, debemos empezar por valorarlas como se merecen, trabajando con seriedad y rigor, pues resulta contradictorio los discursos que desde diferentes púlpitos se vociferan por nuestros representantes federativos de los distintos estamentos, sobre la grandeza de las palomas canarias cuando en la práctica se hace todo lo contrario. Todos los años contemplamos pasivamente como nuestras grandes atletas regresan de concursos como Casablanca o Safi, y como todos los años el presidente del club de turno o el representante federativo de turno comentan que hemos batido tal o cual récord de mundo que somos los mejores del mundo en vuelos marítimos o frases parecidas, este tipo de comentarios en mi opinión personal significan una burla, una ridiculización de nuestras mensajeras. Las plusmarcas mundiales las conceden quien las tiene que dar, que es cuanto menos y en nuestro deporte, la Federación Colombófila Internacional, las plusmarcas nacionales las establece la Real Federación Colombófila Española, para eso se deben solicitar y cumplir con los procedimientos establecidos con el fin de que en determinados concursos estén presentes interventores habilitados al efecto por la Federación Nacional o Federación Internacional que fiscalicen las sueltas y tras cumplir los trámites pertinentes se concedan lo títulos acreditativos de las plusmarcas realizadas, lo que no sea así no pasará de mera anécdota que comentaremos en una reunión de amigos.
Con ese mismo rigor podremos participar en certámenes nacionales o internacionales, exposiciones, olimpiadas, que suponen, entre otras cosas, el mejor escaparate de difusión de la colombofilia presentando en sociedad nuestras grandes y valiosas palomas con la documentación que se precisa. Sin duda actuando de esta manera, terminaríamos con el victimismo, la “cachanchanería” y el pasotismo consiguiendo que Canarias ocupe el lugar que se merece en el panorama mundial.
Trabajo en positivo como por ejemplo la idea apuntada hace pocos días de un compañero colombófilo del uso de cestas de cartón para facilitar y mejorar las condiciones de transporte de nuestras palomas a la costa de África.
Si bien estamos de acuerdo en que es necesario una regulación para la protección y fomento de la paloma mensajera y el desarrollo del deporte colombófilo, esta proposición de ley sentaría un peligroso precedente para otras disciplinas deportivas estableciendo normas que si bien deben recoger las peculiaridades de las regiones pueden dejar en inferioridad de derechos a algunos ciudadanos con respecto al resto del Estado. Es decir producir una fractura jurídica dentro del deporte reglado a nivel estatal.
Antonio J. Padrón Jerez

References: artículo 2
 Resolución 
 artículo 16
 artículo 3
 Real Decreto 
 artículo 32