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MEDIDAS DE COERCIÓN PERSONAL. - PDF
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Vanesa Palma Blázquez
1 RECURSO DE CASACIÓN. Impugnabilidad objetiva. Resoluciones equiparables a sentencia definitiva. Coerción personal. Resoluciones que restringen la libertad del imputado. DETENCIÓN. Detención para asegurar la realización del juicio (art. 375 CPP). Noción. Alcance. Requisitos. MEDIDAS DE COERCIÓN PERSONAL. Peligrosidad procesal. Indicios. Condición de imputado en otra causa. Traslado de quien se encuentra cumpliendo pena por otro delito a establecimiento penitenciario semiabierto. I. Son impugnables en casación las decisiones que antes del fallo final de la causa imponen una medida de coerción, en razón que pueden irrogar agravios de imposible reparación posterior, dada la jerarquía constitucional de la libertad personal de quien cuenta con la presunción de inocencia. II. El artículo 375 del código ritual, que regula la asistencia y representación del imputado, prevé que cuando el imputado se hallare en libertad, la Cámara podrá ordenar su detención para asegurar la realización del juicio. Se trata, como se ve, de una potestad excepcional del Tribunal para restringir la libertad del acusado con una finalidad específica, por lo que procede incluso sin revocar la resolución por la que se encuentra en libertad, esto es, aún respecto del imputado sobre el cual ha cesado la prisión preventiva. Y por ello, la medida se habilita si antes de la fecha de iniciación del debate o durante su transcurso se advirtieren o sobrevinieren motivos serios para presumir que el imputado procurará mediante su incomparecencia o fuga, evitar su normal desarrollo (que exige su presencia física). 1
2 III. Los motivos sobrevinientes que justifican la detención del imputado al solo efecto de asegurar la realización del juicio (art. 375 CPP), no pueden ser aquellos que debieron, en su momento, justificar el dictado de una prisión preventiva que no se ordenó, ni extender la duración de aquella que excedió el lapso de ley. IV. La imputación en otras causas que en caso de finalizar en condena, engrosarían el pronóstico punitivo- no configura un indicio de peligrosidad procesal consistente, en la medida en que no consta que en dichas causas haya sido objeto de una medida de coerción personal. Y si en aquella línea de investigación no se ha considerado que su libertad traduzca un riesgo para el proceso, no parece razonable derivar que ello pueda meritarse como indicio de peligrosidad. V. El encierro cautelar tiende a asegurar la actuación de la ley penal, esto es, el cumplimiento de la pena, y si ésta misma admite ser confiada a quien en otro proceso reviste la condición de penado al ser ingresado a regímenes basados en la autodisciplina, no parece razonable pretender asegurar con la detención del imputado un peligro que la misma ejecución de la pena tolera en función del principio de progresividad. TSJ, Sala Penal, Cerdá, Daniel Osvaldo (SAC )-Incidente Recurso de Casación-, S. nº 194, 29/07/2013. Vocales: Tarditti, Cafure de Battistelli, Blanc G. de Arabel. 2
3 SENTENCIA NÚMERO: CIENTO NOVENTA Y CUATRO En la Ciudad de Córdoba, a los veintinueve días del mes de julio de dos mil trece, siendo las nueve horas, se constituyó en audiencia pública la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia, presidida por la señora Vocal Dra. Aída Tarditti, con asistencia de las señoras Vocales doctoras María Esther Cafure de Battistelli y María de las Mercedes Blanc G. de Arabel, a los fines de dictar sentencia en los autos Cerdá, Daniel Osvaldo (SAC )-Incidente Recurso de Casación- (Expte. C, 76/2013), con motivo del recurso de casación interpuesto por el Sr. Asesor Letrado Penal del 22º Turno Dr. Esteban Rafael Ortiz-, en su condición de defensor del imputado Daniel Osvaldo Cerdá, en contra del auto número cuarenta y cuatro, de fecha once de junio de dos mil trece, dictado por la Cámara en lo Criminal de Décima Nominación de esta Ciudad. Abierto el acto por la Sra. Presidente se informa que las cuestiones a resolver son las siguientes: 1º) Es nula la detención ordenada? 2º) Qué solución corresponde dictar? Las señoras Vocales emitirán sus votos en el siguiente orden: doctoras Aída Tarditti, María Esther Cafure de Battistelli y María de las Mercedes Blanc G. de Arabel. 3
4 A LA PRIMERA CUESTIÓN La señora Vocal doctora Aída Tarditti, dijo: I. Por auto nº 44, de fecha 11 de junio de 2013, la Cámara en lo Criminal de Décima Nominación de esta Ciudad resolvió ordenar la inmediata detención del imputado Daniel Osvaldo Cerdá en los presentes autos a los fines de asegurar la realización del juicio, ante un motivo serio y sobreviniente para presumir que existe grave riesgo procesal de que el nombrado, mediante su incomparecencia al debate o fuga, evitará el desarrollo y normal culminación del mismo (art. 375 CPP), quien al encontrarse cumpliendo las condenas supra reseñadas deberá continuar alojado en el Establecimiento Penitenciario nº 1, a la orden y disposición conjunta de este Tribunal y del Juzgado de Ejecución nº 3 de esta ciudad (fs. 11/13). II. Contra dicha resolución, dedujo recurso de casación el Sr. Asesor Letrado Penal de 22º Turno Dr. Esteban Rafael Ortiz- invocando ambos motivos del artículo 468 del CPP (fs. 15 y ss.). 1. En primer término se agravia por cuanto la resolución de marras ha inobservado normas adjetivas establecidas bajo pena de nulidad, ya que carece de fundamentación en orden a la peligrosidad del encartado. Pone de resalto que se trata de un condenado que ya se encuentra privado de la libertad con condena firme, por delitos anteriores y posteriores al de la presente causa, que a su vez es 4
5 parte de la misma por las que registra pena, y que si no ha sido juzgado con anterioridad luego de seis años y seis meses de detención, no ha sido por razones atribuibles a su defendido, sino al proceso judicial en sí. Alega que de acuerdo a las escalas penales de los delitos que se endilgan a su representado, la condena única futura no superará los márgenes que surgen de valorar el tiempo de prisión ya cumplido con el de los cánones de cumplimiento establecidos. Agrega que con la detención dispuesta se obstruye el tratamiento penitenciario del imputado ya condenado, ocasionándole un perjuicio irreparable en sus derechos como interno, incurriendo en una aberrante desigualdad legal, atendiendo a las causas seguidas en su contra que restan resolverse. Reprocha además que se haya desconocido que el hecho de alcanzar la fase de prueba, en lugar de aumentar el riesgo procesal lo disminuye, puesto que una conducta contraria perjudicaría su situación objetivamente más favorable en estas nuevas condiciones. Solicita, en virtud de lo expuesto, que se anule la decisión. 2. Por otro lado, denuncia la inobservancia de la ley sustantiva y de un control de convencionalidad, ya que se han soslayado los preceptos legales que regulan la etapa de prueba, en la que no se produce en forma inmediata la posibilidad de salidas transitorias, sino luego de estudios que requieren un tiempo 5
6 no determinado, y se practican con custodia penitenciaria, lo que desmiente los riesgos que se aducen. Sostiene que la normativa internacional predica la inconstitucionalidad de la prisión preventiva, con el agravante de que en el caso de Cerdá, la soltura es de mayor aplicación al caso. Invoca los principios de legalidad y debido proceso. Puntualiza que la situación se agrava en el sub examine, donde aún no se ha fijado fecha de audiencia. Argumenta en torno a los artículos 15, 17 y 19 de la Ley III. Las constancias de la causa exhiben los siguientes datos de interés: * el 30/04/2013, el Juzgado de Ejecución Penal de 3º Nominación de esta Ciudad solicitó a la Cámara del Crimen de 10º Nominación que informara si interesaba la detención de Daniel Osvaldo Cerdá en alguna de las causas allí tramitadas (art. 39, Anexo 4, Dec.Regl. 344/08), haciendo conocer que el nombrado había pedido su promoción de fase en el tratamiento penitenciario (fs. 3 y 9); * ante ello, con fecha 28/05/2013, la Cámara certificó en detalle el estado de las causas falladas y a juicio en contra del nombrado (fs. 5/8); 6
7 * con fecha 11/06/2013, la a quo ordenó la detención de Cerdá, en base a los siguientes fundamentos: a) la promoción al período de prueba posibilita la aplicación inmediata del artículo 15 de la ley , y con ella, la incorporación del condenado a establecimiento abierto o sección independiente de éste que se base en el principio de autodisciplina, la posibilidad de obtener salidas transitorias y la incorporación al régimen de semilibertad; b) que en estos autos (SAC ) Cerdá no tiene ninguna medida de restricción de la libertad, encontrándose la causa próxima a la fijación de audiencia de debate; c) que el riesgo inminente de pasar a un establecimiento penitenciario abierto, mientras pesan sobre él la posible aplicación de siete condenas que aún no se encuentran firmes, a lo que se suma el juzgamiento de esta causa, constituye un nuevo, razonable y serio motivo para presumir como probable que el nombrado procurará, mediante su incomparecencia al debate o fuga, evitar la realización del mismo, lo que debe asegurarse a través de la detención habilitada por el artículo 375 del CPP (fs. 11/13); * con fecha 25/06/2013, el Sr. Juez de Ejecución Penal de 3º Nominación negó el pedido de promoción al período de prueba formulado por Cerdá, en virtud de que la detención ordenada por la Cámara configura el requisito negativo previsto en el art. 39 del Anexo IV del Decreto Provincial nº 7
8 344/08, que permite el avance de fase en la medida en que el interno no tenga proceso penal abierto donde interese su detención. IV.1. En forma liminar, cabe resaltar que el recurso de marras ha sido interpuesto en contra de una resolución equiparable a una sentencia definitiva, y por lo tanto, impugnable en casación. Ello así, por cuanto hemos sostenido que resultan tales las decisiones que antes del fallo final de la causa imponen una medida de coerción, en razón que pueden irrogar agravios de imposible reparación posterior, dada la jerarquía constitucional de la libertad personal de quien cuenta con la presunción de inocencia (TSJ, Sala Penal, Aguirre Domínguez, S. n 76, 11/12/1997; "Segala", S. n 145, 02/01/2006; "Juncal", S. n 98, 21/04/2010; CSJN, Fallos 280:297; 290:393; 300:642; 301:664; 302:865; 306, V. I.:262; 307:549; 308:1631; 311, Vol. I.:359, entre otros). 2. En el caso, resulta claro puesto que así lo manifiesta de manera expresa la a quo- que la única razón que motivó la detención en crisis fue que hasta el momento en que el Juez de Ejecución ofició a la a quo, no subsistía ninguna medida de coerción en contra de Cerdá, encontrándose privado de libertad únicamente a título de pena, y que en virtud de ésta existía un inminente riesgo de que el nombrado fuera trasladado a un establecimiento abierto del que pudiera fugar ante la falta de controles. 8
9 Estimo que la detención ordenada exorbita el ámbito de la norma que determina su procedencia. En efecto, el artículo 375 del código ritual, que regula la asistencia y representación del imputado, prevé que cuando el imputado se hallare en libertad, la Cámara podrá ordenar su detención para asegurar la realización del juicio. Se trata, como se ve, de una potestad excepcional del Tribunal para restringir la libertad del acusado con una finalidad específica, por lo que procede incluso sin revocar la resolución por la que se encuentra en libertad, esto es, aún respecto del imputado sobre el cual ha cesado la prisión preventiva (NÚÑEZ, Ricardo C., Código Procesal Penal de la Provincia de Córdoba, actualizado por Claudio M. Requena, Lerner, 2007, nota 4 al art. 375, pág. 446). Y por ello, la medida se habilita si antes de la fecha de iniciación del debate o durante su transcurso se advirtieren o sobrevinieren motivos serios para presumir que el imputado procurará mediante su incomparecencia o fuga, evitar su normal desarrollo (que exige su presencia física) (CAFFERATA NORES, José I TARDITTI, Aída, Código Procesal de la Provincia de Córdoba Comentado, Mediterránea, 2005, T.2, pág.181/182). Daniel Cerdá transitó este proceso sin que se dictara una medida de coerción en su contra. También pesan sobre él otras causas en las que ya se dictó sentencia pero aún no se encuentra firme- y otras que penden de juzgamiento, al 9
10 igual que la presente. Ya hemos sostenido in re Melchor (S. nº 365, 29/12/2008), que la imputación en otras causa que en caso de finalizar en condena, engrosarían el pronóstico punitivo- no configura un indicio de peligrosidad procesal consistente, en la medida en que no consta que en dicha causa haya sido objeto de una medida de coerción personal. Y si en aquella línea de investigación no se ha considerado que su libertad traduzca un riesgo para el proceso, no parece razonable derivar que ello pueda meritarse como indicio de peligrosidad para estos autos. Estimo que similar posición debe adoptarse en los presentes, sea porque en las causas pendientes no hubo encierro cautelar, sea porque hubo y cesó; más aún, si el cese ocurrió por haber transcurrido el término máximo del artículo 283 inc. 4º del CPP, toda vez que de no resulta válido extender indirectamente dicho plazo a través de la excepcional vía del artículo 375 CPP. En otras palabras, los motivos sobrevinientes que justifican la detención al solo efecto de asegurar la realización del juicio, no pueden ser aquellos que debieron, en su momento, justificar el dictado de una prisión preventiva que no se ordenó, ni extender la duración de aquella que excedió el lapso de ley. Adviértase, asimismo, que el encierro cautelar tiende a asegurar la actuación de la ley penal, esto es, el cumplimiento de la pena, y si ésta misma admite ser confiada al propio penado al ser ingresado a regímenes basados en la 10
11 autodisciplina, no parece razonable pretender asegurar con esta detención un peligro que la misma ejecución de la pena tolera en función del principio de progresividad. En consecuencia, estimo que la detención impuesta a Daniel Cerdá desborda el supuesto legal en el cual ha sido basada, y por ende debe acordarse razón al recurrente. Voto, pues, afirmativamente. La señora Vocal doctora María Esther Cafure de Battistelli, dijo: La señora Vocal preopinante da, a mi juicio las razones necesarias que deciden correctamente la presente cuestión. Por ello adhiero a su voto, expidiéndome en igual sentido. La señora Vocal doctora María de las Mercedes Blanc G. de Arabel, dijo: Estimo correcta la solución que da la señora Vocal Dra. Aída Tarditti, por lo que adhiero a la misma en un todo, votando, en consecuencia, de igual forma. A LA SEGUNDA CUESTION: La señora Vocal doctora Aída Tarditti, dijo: Atento al resultado de la votación que precede, corresponde hacer lugar al recurso deducido, y en consecuencia, sin reenvío por razones de 11
12 economía procesal- dejar sin efecto el auto atacado, sin costas en esta Sede atento al éxito obtenido (arts. 550 y 551 CPP). Así voto. La señora Vocal doctora María Esther Cafure de Battistelli, dijo: La señora Vocal Dra. Aída Tarditti, da a mi juicio, las razones necesarias que deciden correctamente la presente cuestión. Por ello adhiero a su voto, expidiéndome en igual sentido. La señora Vocal doctora María de las M. Blanc G. de Arabel, dijo: Estimo correcta la solución que da la señora Vocal Dra. Aída Tarditti, por lo que, adhiero a la misma en un todo, votando, en consecuencia, de igual forma. En este estado, el Tribunal Superior de Justicia, por intermedio de la Sala Penal; RESUELVE: Hacer lugar al recurso de casación interpuesto por el Sr. Asesor Letrado Penal del 22º Turno Dr. Esteban Rafael Ortiz-, en su condición de defensor del imputado Daniel Osvaldo Cerdá, y en consecuencia, revocar el Auto nº 44, de fecha 11/06/2013, dictado por la Cámara en lo Criminal de Décima Nominación de esta Ciudad. Sin costas (CPP, arts. 550/551). Con lo que terminó el acto que, previa lectura y ratificación que se dio por la señora Presidente en la Sala de Audiencias, firman ésta y las señoras 12
13 Vocales de la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia, todo por ante mí, el Secretario, de lo que doy fe. Dra. Aída TARDITTI Presidenta de la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia Dra. María Esther CAFURE DE BATTISTELLI Vocal del Tribunal Superior de Justicia Dra. M. de las Mercedes BLANC G. DE ARABEL Vocal del Tribunal Superior de Justicia Dr. Luis María SOSA LANZA CASTELLI Secretario del Tribunal Superior de Justicia. 13

References: artículo 375
 resolución 
 artículo 468
 resolución 
 artículo 15
 artículo 375
 resolución 
 artículo 375
 resolución 
 artículo 283
 artículo 375