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Marina Ángela del Río Correa
1 FACULTAD DE DERECHO DEPARTAMENTO DE DERECHO PRIVADO MÁSTER EN DERECHO PRIVADO PATRIMONIAL Trabajo de Fin de Máster EL SEGURO DE ASISTENCIA SANITARIA: ALGUNAS CUESTIONES RELEVANTES EN EL ORDENAMIENTO JURÍDICO ESPAÑOL Elaborado por: Sara Ceballos Padrón Dirigido por: Dra. Dña. Isabel García Martín Salamanca, 2013
2 A mi familia. 1
3 SUMARIO ABREVIATURAS...6 PRESENTACIÓN/AGRADECIMIENTOS..7 CAPÍTULO PRIMERO: DELIMITACIÓN DEL SEGURO DE ASISTENCIA SANITARIA. 1.2 Los seguros privados de asistencia sanitaria y los seguros de enfermedad: delimitación de su relación y sus particulares diferencias Delimitación de la naturaleza jurídica de los seguros de asistencia sanitaria. Especial incidencia en el estudio de la naturaleza próxima a los seguros de daños El seguro de asistencia sanitaria como seguro de personas por razón del riesgo El seguro de asistencia sanitaria como seguro contra daños El seguro de asistencia sanitaria como categoría de seguro asistencial o de prestación de servicios El seguro de asistencia sanitaria como categoría autónoma Modalidades de seguros de asistencia sanitaria Estudio de los elementos del contrato El riesgo en los seguros de asistencia sanitaria El interés en los seguros de asistencia sanitaria Las condiciones generales, particulares y especiales en los seguros de asistencia sanitaria. Breve referencia a las cláusulas delimitativas del riesgo y las limitativas de los derechos del asegurado.37 2
4 CAPÍTULO SEGUNDO: LAS OBLIGACIONES Y DEBERES RELATIVOS AL TOMADOR O ASEGURADO EN LOS SEGUROS DE ASISTENCIA SANITARIA. 2.1 La configuración del deber de declaración del riesgo en el CCo y en la LCS. Especial referencia a la uberrimae bonae fidei en el seguro de asistencia sanitaria Deber de naturaleza precontractual Infracción del deber de declaración del riesgo. Consecuencias jurídicas Especificidades del deber de declaración del riesgo en los seguros de asistencia sanitaria El cuestionario de salud El reconocimiento médico Especial trascendencia de la declaración de edad del tomador o asegurado La discusión de la inclusión de cuestiones relacionadas con el VIH o SIDA en el cuestionario El deber de confidencialidad y la custodia de datos del estado de salud del solicitante La cuestionada inclusión de las cláusulas de indisputabilidad en las pólizas de los seguros de asistencia sanitaria El periodo de carencia en los seguros de asistencia sanitaria La comunicación de la agravación del riesgo El pago de la prima como deber contractual fundamental La participación del asegurado en los costes de los servicios de asistencia sanitaria
5 2.8 El deber de comunicar el siniestro y el deber de informar sobre las consecuencias del mismo CAPÍTULO TERCERO: LAS OBLIGACIONES ASUMIDAS POR EL ASEGURADOR EN LOS SEGUROS DE ASISTENCIA SANITARIA. ESPECIAL REFERENCIA A LA RESPONSABILIDAD CIVIL DE LAS ASEGURADORAS. 3.1 Calificación de las obligaciones asumidas por el asegurador en los seguros de asistencia sanitaria Obligaciones de medios o de resultado? Hasta dónde se extiende la obligación de prestación de servicios del asegurador? Relación contractual entre aseguradores y facultativos médicos, contrato de arrendamiento de obra o de servicios? Breve concepción sobre la Responsabilidad Civil y su plasmación en el ordenamiento jurídico español La concurrencia de regímenes de responsabilidad Los tipos de responsabilidad y su evolución Responsabilidad por hechos propios Responsabilidad por hechos ajenos. Especial consideración de la responsabilidad del empresario Responsabilidad objetiva o por riesgo. Evolución de los presupuestos culpabilísticos de la responsabilidad Notas sobre la configuración de la Responsabilidad Civil médica Concurrencia de responsabilidades Perspectiva del régimen de la responsabilidad aquiliana en la responsabilidad médica Presupuestos para la existencia de responsabilidad médica
6 3.5 Estudio analítico jurisprudencial de la correspondiente responsabilidad de los aseguradores en los supuestos de negligencia médica..103 Conclusiones generales 116 Bibliografía Sentencias
7 LISTADO DE ABREVIATURAS AP: Audiencia Provincial. Art. /Arts. /art. /arts.: Artículo/ Artículos/ artículo/ artículos. ASISA: Asistencia Sanitaria Interprovincial, S. A. U. CC: Código Civil español. CCo: Código de Comercio español. Coord.: Coordinador. CR: Cruz Roja. HM: Hermandad Madrileña, S. A. Ibídem: en el mismo lugar. IMQ/ IM: Igualatorio médico quirúrgico, S. A. IPRESA: Igualatorio de prestación sanitaria, S. A. LCGC: Ley 7/1998, de 13 de abril, sobre Condiciones Generales de la Contratación. LCS: Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro. LMSRP: Ley 26/2006, de 17 de julio, de Mediación de Seguros y Reaseguros Privados. OJ: Ordenamiento jurídico. Op.: Obra citada. p. /pp.: página/ páginas. R.A.E: Real Academia de la Lengua Española. R.D: Real Decreto. R.J: Rollo Jurídico. S. A.: Sociedad Anónima. S. A. U: Sociedad Anónima Unipersonal. SAP: Sentencia Audiencia Provincial. STS: Sentencia Tribunal Supremo. TRLGDCU: Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. LOSP: Ley de Ordenación de los Seguros Privados. LOSSP: Ley de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados. TRLOSSP: Real Decreto Legislativo 6/2004, de 29 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados. TS: Tribunal Supremo. 6
8 PRESENTACIÓN La elección, como trabajo final del Master de Derecho Privado Patrimonial de la Universidad de Salamanca, del tema El seguro de asistencia sanitaria: algunas cuestiones relevantes en el ordenamiento jurídico español obedece, entre otras razones, a la cada vez mayor relevancia de esta modalidad aseguradora, incluso en un panorama general de contracción de la demanda de todo el conjunto de seguros. De todas las modalidades, los de asistencia sanitaria son prácticamente los únicos del mercado que han aumentado las primas en un 3,18% - respecto al año anterior, dato que hace reflejo de índices positivos si se tiene en cuenta que el sector asegurador en su totalidad decreció en esa anualidad un 5,27%. Responsables del sector atribuyen esta excepcionalidad a la importancia que concedemos los españoles a la salud, pero especialmente a que la sanidad privada se caracteriza por su calidad asistencial, la libertad de elección y la capacidad de adaptarse con mayor facilidad a las necesidades específicas de cada cliente ; a su vez no muestran dudas al afirmar que el sistema español de sanidad pública, encabeza las listas de los mejores del mundo, pero que para mantenerlo en ese horizonte y que resulte sostenible, surge la necesidad de la estrecha colaboración de la gestión privada, sufragando y compartiendo recursos. Es por ello que, desde el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad, se contrasta que el gasto sanitario privado representó en un 26,2% - de la inversión total en salud y, que los siete millones de ciudadanos con seguro privado, suponen un ahorro para el sistema de mil cuatrocientos cuarenta y siete euros por persona al año 1. Por ende, el presente estudio intenta seguir la línea de trabajos de investigación abierta por juristas con una extensa trayectoria, recogiendo sus últimas aportaciones a los debates suscitados sobre los elementos diferenciales y controvertidos de esta rama de los seguros. De este modo, acometo mi labor del análisis minucioso del seguro de asistencia sanitaria, dividiéndolo en tres capítulos que presumiblemente facilitará su comprensión a quiénes muestren el deseo de su lectura. En función de ello, el primer capítulo pretende abordar la concreción del seguro de asistencia sanitaria, partiendo de su escaso tratamiento legislativo, que se ha de suplir necesariamente con el bagaje de los recursos que ofrece una esmerada jurisprudencia y 1 El Mundo (Extra-salud), Traje sanitario a medida para cada cliente, Castilla y León, 18 de abril de
9 con la aportación incesante de la doctrina científica. Se inicia el mismo, delimitando su relación y especiales diferencias con el seguro de enfermedad, permitiéndome puntualizar la configuración de la noción de seguro de asistencia sanitaria, como subgénero del anterior o, por el contrario, como categoría independiente regulada en un mismo precepto legal. Acto seguido, se procura una aproximación a la naturaleza jurídica de los seguros de asistencia sanitaria, reconociendo que ello ha supuesto, con alta probabilidad, el ejercicio más complejo para la doctrina y profesionales de esta materia, así como para aquellos a los que nos dedicamos en profundidad a su estudio, contando con amplias divisiones y formulaciones sobre la misma, incidiendo especialmente en el análisis de la naturaleza próxima a los seguros de daños, para a continuación describir las modalidades de seguros de asistencia sanitaria que se contemplan en nuestro ordenamiento jurídico. Inmediatamente después, es primordial someter a un exhaustivo estudio, los elementos del riesgo e interés presentes en el contrato, destacando la necesidad de ofrecer cautelosamente respuestas a las discusiones que, a día de hoy se perpetúan latentes, acerca de la delimitación y concreción del riesgo y la existencia o no del interés en los seguros de asistencia sanitaria. Para finalizar el primer capítulo, me detendré en la descripción pertinente de las condiciones generales, particulares, y especiales que forman parte de las pólizas de asistencia sanitaria, escudriñando la posible lesividad, no prevista legalmente de las condiciones particulares, de forma análoga a lo contenido en la LCS y en la LCGC para las generales, así como las diferencias contrastables entre las cláusulas delimitativas del riesgo y las limitativas de derechos de los asegurados. El segundo capítulo, por su parte, desglosa las obligaciones y deberes relativos al tomador o asegurado en los seguros de asistencia sanitaria, pormenorizando las mismas con especial atención a las cuestiones sometidas a discusión por la doctrina : la distinta configuración del deber fundamental de declaración del riesgo en la antigua regulación del CCo, y en la actual LCS, poniendo énfasis en el debate sobre las posibles soluciones confeccionadas para la infracción del deber de declaración del riesgo; la comunicación de la agravación del riesgo en los seguros de asistencia sanitaria; las especificidades relacionadas con el contenido del deber de declaración del riesgo, destacando la declaración de la edad del asegurado y la inclusión de cuestiones relacionadas con el VIH o SIDA en el cuestionario de salud; la cuestionada inclusión de las cláusulas de indisputabilidad en las pólizas de los seguros de asistencia sanitaria como una de las piezas claves del presente capítulo; el periodo de carencia en los 8
10 seguros de asistencia sanitaria; el pago de la prima como otro deber fundamental del asegurado así como la participación en los costes de los servicios médicos, quirúrgicos y hospitalarios ambos con una plausible naturaleza jurídica distinta; y, por último, los deberes diferenciados de comunicación del riesgo e información sobre las circunstancias y consecuencias del mismo. El tercer y último capítulo, comprende por su parte, las obligaciones asumidas por el asegurador de los seguros de asistencia sanitaria, con una breve referencia a la responsabilidad civil de las aseguradoras en los supuestos de negligencia médica. Tras entrar en la calificación de las obligaciones asumidas por el asegurador, discutiendo si su actividad se vería incardinada en una obligación calificada como de medios o de resultados, y valorando hasta qué límites se extiende dicha obligación, procedo a categorizar el tipo de contrato que vincula a las aseguradoras con los facultativos médicos y profesionales de la sanidad. De este modo, para disponer de las condiciones óptimas para efectuar un comedido estudio analítico jurisprudencial, de la responsabilidad de las aseguradoras en los supuestos de negligencia médica, afronto una breve recopilación y descripción de la Responsabilidad Civil en el Ordenamiento jurídico, que permitirá disponer resumidamente de toda su amplia concepción y de los tipos de responsabilidad que la integra, destacando en un punto y aparte la responsabilidad civil médica, motora en la evaluación de la que se inferirá de las empresas aseguradoras. En consecuencia de lo todo lo anteriormente descrito, deseo optimizar todos mis recursos jurídicos y destrezas intelectuales, para poder ofrecer, en la medida de lo posible, una solución apta para todos los interrogantes planteados, y dejar abierta la senda a posibles futuras investigaciones que quisiera defender con el mismo entusiasmo con el que emprendí este trabajo final de máster. El presente trabajo hubiera sido imposible realizarlo sin la ayuda de diversas personas a quien expreso mi más profunda gratitud. Entre ellas hay que recordar, a mi familia y, especialmente a la directora, la doctora Isabel García Martín, a quien debo todo lo positivo de lo logrado en él gracias a sus constantes orientaciones y permanente interés. 9
11 CAPÍTULO PRIMERO: DELIMITACIÓN DEL SEGURO DE ASISTENCIA SANITARIA. SUMARIO: 1.1 LOS SEGUROS PRIVADOS DE ASISTENCIA SANITARIA Y LOS SEGUROS DE ENFERMEDAD: DELIMITACIÓN DE SU RELACIÓN Y SUS PARTICULARES DIFERENCIAS. 1.2 DELIMITACIÓN DE LA NATURALEZA JURÍDICA DE LOS SEGUROS DE ASISTENCIA SANITARIA. ESPECIAL INCIDENCIA EN EL ESTUDIO DE LA NATURALEZA PRÓXIMA A LOS SEGUROS DE DAÑOS El seguro de asistencia sanitaria como seguro de personas por razón del riesgo El seguro de asistencia sanitaria como seguro contra daños El seguro de asistencia sanitaria como categoría de seguro asistencial o de prestación de servicios El seguro de asistencia sanitaria como categoría autónoma. 1.3 MODALIDADES DE SEGUROS DE ASISTENCIA SANITARIA. 1.4 ESTUDIO DE LOS ELEMENTOS DEL CONTRATO El riesgo en los seguros de asistencia sanitaria El interés en los seguros de asistencia sanitaria. 1.5 LAS CONDICIONES GENERALES, PARTICULARES Y ESPECIALES EN LOS SEGUROS DE ASISTENCIA SANITARIA. BREVE REFERENCIA A LAS CLÁUSULAS DELIMITATIVAS DEL RIESGO Y LAS LIMITATIVAS DE LOS DERECHOS DEL ASEGURADO. 1.1 Los seguros privados de asistencia sanitaria y los seguros de enfermedad: delimitación de su relación y sus particulares diferencias. Los seguros privados de asistencia sanitaria encuentran su regulación, como seguros de personas, en los artículos 105 y 106 de la LCS 2, que integran la sección 4ª, del Título III, junto con los seguros de enfermedad. En palabras de MARCO ARCALÁ 3, el seguro de asistencia sanitaria, sería aquel en el que la obligación del asegurador consiste, mediante el cobro de la correspondiente prima, en asumir directamente la prestación de los servicios médicos y quirúrgicos en el supuesto de enfermedad del asegurado, dentro de los límites y requisitos determinados en la normativa aplicable. Por su parte, 2 Artículo 105 LCS: Cuando el riesgo asegurado sea la enfermedad, el asegurador podrá obligarse, dentro de los límites de la póliza, en caso de siniestro, al pago de ciertas sumas y de los gastos de asistencia médica y farmacéutica. Si el asegurador asume directamente la prestación de los servicios médicos y quirúrgicos, la realización de tales servicios se efectuará dentro de los límites y condiciones que las disposiciones reglamentarias determinan. 3 MARCO ARCALÁ, L. A, Seguros de personas. Aspectos generales, Navarra, Thomson-Aranzadi, 2006, p
12 SÁNCHEZ CALERO 4 plasma que, a pesar de que el criterio recogido en el Anteproyecto 5 (posteriormente expuesto en la Ley), pueda generar actualmente cierta confusión, el objetivo buscaba hacer referencia a un único riesgo cubierto por ambos seguros: la enfermedad. Entendiéndola en sentido amplio como toda la alteración del estado normal de salud de una persona 6 ; y, más concretamente, las consecuencias en el asegurado derivadas de la enfermedad, así como las diversas modalidades prestacionales que asume el asegurador frente a ese riesgo. MARCO ARCALÁ 7, no duda en afirmar que la separación entre ambos derechos no se deriva estrictamente del riesgo, que podemos reiterar que es exactamente el mismo, sino de las diversas formas que tiene de atenderse desde la perspectiva de la actuación del asegurador 8. En estrecha relación con los preceptos 105 y 106, el artículo 1 de la LCS 9 alcanza la definición general de la figura contractual del seguro, intentando recopilar en el mismo sus diversas modalidades. De este modo, el presente artículo también prevé la variedad de prestaciones que puede satisfacer el asegurador y que deben estar adecuadamente delimitadas en la póliza contractual. En el ámbito de los seguros de asistencia sanitaria, en el supuesto de que se produzca el riesgo asegurado; es decir, la enfermedad, el asegurador tendrá dentro de los límites pactados, que satisfacer las prestaciones de la forma convenida, asumiendo directamente la prestación de los servicios médico-quirúrgicos. También puede incluirse la denominada medicina preventiva. 4 SÁNCHEZ CALERO, F. (Dir.)/ TIRADO SUÁREZ, F. J./ FERNÁNDEZ ROZAS, J. C./ TAPIA HERMIDA, A. J./ FUENTES CAMACHO, V, Comentarios a la Ley 50/1980, de 8 de octubre, y a sus modificaciones, Navarra, Thomson-Aranzadi, 4ª edición, El texto de los preceptos que regulan los seguros de enfermedad y los de asistencia sanitaria procede de los artículos 138 y 139 del Anteproyecto de Ley de Dichos artículos se rotulaban bajo la denominación única de seguros de enfermedad, pero fue en el trámite parlamentario, debido a la repercusión práctica que estaban teniendo las prestaciones médico-sanitarias, y la presión ejercida por la regulación de control de la actividad aseguradora, lo que motivó que concluyeran diferenciándolos en «seguros de enfermedad» y «seguros de asistencia sanitaria». 6 MARTÍNEZ-GIJÓN MACHUCA, P, El seguro privado de asistencia sanitaria, Madrid, Fundación Mapfre, 2002, p Vid. MARCO ARCALÁ, L. A, Seguros de personas. Aspectos generales, op. cit., p Además de que en la Ley 30/1995, de 8 de noviembre, de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados, en la Disposición Adicional 1ª, 2º b., se insertan los seguros de asistencia sanitaria bajo la misma rotulación que los seguros de enfermedad, es decir, en el ramo de «enfermedad», pero ello no fue así hasta la promulgación de dicha Ley, ya que en la anterior a ésta (Ley 33/ 1984, de 2 de agosto, de Ordenación del Seguro Privado), los seguros de asistencia sanitaria se encontraban clasificados dentro del ramo de los seguros de prestación de servicios (Grupo IV) completamente al margen de los de enfermedad y accidentes comprendidos en el Grupo ordinal tercero. 9 Artículo 1 LCS: El contrato de seguro es aquel por el que el asegurador se obliga, mediante el cobro de una prima y para el caso de que se produzca el evento cuyo riesgo es objeto de la cobertura, a indemnizar, dentro de los límites pactados, el daño producido al asegurado o a satisfacer un capital, una renta u otras prestaciones convenidas. 11
13 A pesar de una regulación conjunta, no supone dificultad concluir que unos seguros y otros presentan ciertas diferencias que apuntaremos a continuación. Lo que a su vez nos permitirá configurar una perspectiva de los seguros de asistencia sanitaria como subgénero de los de enfermedad; o por el contrario, como dos categorías completamente independientes, pero reguladas uniformemente en un mismo precepto legal. Los seguros de enfermedad podríamos encuadrarlos en la categoría de seguros de personas, en relación con el riesgo (como elemento futuro e incierto susceptible o no de acontecimiento). GARRIGUES 10, a propósito de la naturaleza de los seguros de enfermedad, afirma la posibilidad de una naturaleza de carácter mixto entre la de los seguros de personas y la de seguros contra daños, predominando la segunda. Así, no puede obviarse la incidencia de la aplicación del principio indemnizatorio en aquellos casos en los que se encuentre estipulado en la póliza el reembolso de gastos de asistencia médica y farmacéutica 11. Sin tenerlos en consideración en los seguros de enfermedad, es necesario resaltar la importancia del menoscabo económico que puede suponer en el patrimonio del asegurado la aparición de la enfermedad, ya que ésta puede ocasionar alteraciones laborales derivadas de la obligación de solicitud de bajas, e incluso eventualmente derivar en la pérdida de capacidad de ganancia. Traducido al lenguaje más propiamente jurídico, tendríamos que concluir que nos hallaríamos ante una situación en la que sin lugar a dudas se ha ocasionado un daño emergente y a consecuencia de éste un lucro cesante. La prestación en el seguro de enfermedad dista significativamente de la que desarrolla el asegurador en sede de los seguros de asistencia sanitaria, ya que las de los seguros de enfermedad pueden considerarse como prestaciones a tanto alzado, de reparación y mixtas 12. Es por ello que resulta frecuente, que en el desarrollo práctico de la actividad aseguradora de los seguros de enfermedad, se pacte que el asegurado reciba determinadas cantidades durante el intervalo de duración de la enfermedad, o bien cuando ésta cese y deje secuelas de invalidez permanente de forma parcial, total o absoluta (cuya indemnización se calcula sobre una serie de tablas que se encuentran 10 GARRIGUES, J, Contrato de Seguro Terrestre, Madrid, Segunda edición, Citado por: MARTÍNEZ- GIJÓN MACHUCA, P, El seguro privado de asistencia sanitaria, op. cit., p Vid. MARCO ARCALÁ, L. A, Seguros de personas: Aspectos generales, op. cit., p. 55. Así, seguro de enfermedad se puede definir como aquel por el que el asegurador se obliga, a cambio del cobro de la primera y en las condiciones pactadas, a satisfacer una serie de sumas así como los posibles gastos de asistencia médica y farmacéutica y cualesquiera otras prestaciones convenidas, en caso de enfermedad del asegurado. 12 Disposición Adicional 1ª, 1.A.2 de la LOSSP. 12
14 insertas en la póliza, siguiendo el criterio generalmente de duración de la enfermedad y salarios no percibidos a consecuencia de ésta). Actuación inviable en los seguros de asistencia sanitaria, en los que la prestación del asegurador no tiene lugar a tanto alzado, pues en los de enfermedad la modalidad prestacional consistiría en la entrega de una suma de dinero que no deriva de la estimación directa del daño sufrido por el asegurado. En este sentido se precisa que los gastos de asistencia médica y farmacéutica deben estar debidamente pactados en la póliza contractual, y ya desde el año reciben la denominación de «prestaciones indemnizatorias» 13, que se encuentran regidas por normas de los seguros de daños. La estipulación de las indemnizaciones se efectuará en relación con los gastos que haya asumido el asegurado para la subsanación del estado de la salud, y siempre que éstos se encuentren insertos dentro del contrato 14 (se calculan sobre la cuantía exacta de los gastos, salvo aquellos que se comprendan como una excepción en el contrato). La regla es que a pesar de que las entidades dedicadas a los seguros de enfermedad, concierten pólizas con reembolso de gastos sanitarios, ello no debe ser confundido con la prestación directa que presta un asegurador propio de los seguros de asistencia sanitaria. Es más, cuando el asegurador tenga por obligación exclusivamente el reembolso de gastos médicos, dicha póliza no puede llevar aparejada la denominación de seguro de enfermedad (en tal caso debe constituirse como seguro de reembolso de gastos médicos o seguro de reembolso de gastos por asistencia sanitaria). Por tanto, no se trataría de un seguro cuya característica principal sea la de ser un seguro de sumas, conforme a los seguros de personas; y cuando el asegurador se obliga tanto a prestar servicios médicos, quirúrgicos y hospitalarios como a restituir los gastos de asistencia sanitaria la póliza se le denomina seguro de salud. En este orden de cosas, resulta bastante llamativo que en los seguros de vida sea perfectamente aplicable la compatibilidad con riesgos complementarios como los relativos a los seguros de enfermedad pero, sin embargo, éstos nunca deben comprender prestaciones asistenciales sanitarias Derogado artículo 3.2 de la Orden de 7 de septiembre de Clara manifestación de la proximidad de la naturaleza de los seguros de enfermedad a la de los seguros contra daños; MARCO ARCALÁ, L. A, Seguros de personas: aspectos generales, op, cit., p. 56: ( ) parece haberse optado en la Ley 50/1980 por configurar dos modalidades distintas de seguros de personas con una regulación conjunta. Esta peculiar situación ha atribuido al seguro de enfermedad un carácter indemnizatorio ( ). 15 Disposición Adicional 1ª. 2. B LOSSP: Las entidades autorizadas para operar en el ramo de vida podrán cubrir como riesgos complementarios los comprendidos en el ramo de accidentes y en el ramo de 13
15 En cuanto a las normas del seguro de accidentes, contenidas en la sección 4ª del Título III de la LCS, conviene señalar que son aplicables a los seguros de enfermedad y de asistencia sanitaria, aunque con algunos matices, y siempre que resulten compatibles con éstas: artículos 100, 101, 102.1, 103 de la Sección Tercera de la LCS, relativos a los seguros de accidentes. Destacando, sobre todo el primero de ellos, que resulta muy interesante en su contenido, especificando el riesgo asegurado en esta sede, además en su párrafo dos, incluye la adecuación de las normas del seguro de vida a los seguros de accidentes, siendo éstos los artículos 83 a 86 y el párrafo primero del artículo 87, referidos a los tomadores de los seguros y sus beneficiarios, pero que de éstos concretamente sólo le serán de aplicación los artículos 80, 81, y 82 de la LCS. En este orden, la relación entre los seguros de enfermedad y los de accidentes, desde el punto de vista de la práctica aseguradora, resulta más propia que la que se origina con los seguros de asistencia sanitaria. Esto es debido a que en el seguro de enfermedad pueden existir beneficiarios, y el asegurador a su vez puede cubrir la invalidez del asegurado. Por el contrario, a pesar de que el artículo 106 incluya a los seguros de asistencia sanitaria, resulta contraria a su naturaleza la existencia de beneficiarios, lo que determina a su vez la inaplicación del artículo y del artículo 104 para la determinación del grado de invalidez. De este modo, CARBAJO CASCÓN 16, no duda en afirmar que las reglas configuradas para los seguros de accidentes efectivamente son de difícil aplicación para los seguros de asistencia, ya que poseen una mecánica notablemente diferenciada de la de los seguros de sumas y de reembolso de gastos. Apunta MARTÍNEZ-GIJÓN MACHUCA 17, que es posible que estas divergencias entre ambos seguros obedezcan a las diferencias que presentan dos realidades legislativas aseguradoras coincidentes y distantes a la vez: estamos hablando de la realidad europea y de la legislación estatal. El cambio en la LOSSP de 1995 y en el vigente TRLOSSP (del año 2004) supuso el intento de dotar de concordancia suficiente la legislación estatal con la comunitaria. De esta forma se adaptó la normativa de clasificación por ramos de la actividad aseguradora, deshaciéndose de la antigua concepción de los seguros de asistencia sanitaria en un ramo independiente (ramo de prestación de servicios), de los de enfermedad y accidentes, para incluirlos en los de enfermedad, siempre que concurran los siguientes requisitos: ( ) cuando el ramo complementario sea el de enfermedad, y éste no comprenda prestaciones de asistencia sanitaria. 16 CARBAJO CASCÓN, F, La Responsabilidad Civil del asegurador de asistencia sanitaria, Madrid, Fundación Mapfre, 2012, p Vid. MARTÍNEZ-GIJÓN MACHUCA, P, El seguro privado de asistencia sanitaria, op. cit., pp
16 enfermedad como prestación asistencial. Es decir, se obedeció a los cánones europeos, proporcionándoles una aceptación de forma indirecta. En otros países miembros, como Alemania e Italia, a diferencia de en España, es factible hallar seguros de enfermedad con prestación de servicios sanitarios incluidos en sus coberturas aseguradoras. El motivo puede residir en la preferencia de las prestaciones indemnizatorias propias de los seguros de sumas o de reembolso de gastos médico-asistenciales, sobre las prestaciones estrictamente asistenciales. A diferencia de sus vecinos comunitarios, en España el desarrollo de los seguros ha sido algo diferente, y ya desde la primera mitad del siglo XX los seguros de asistencia sanitaria, han presentado mayor auge en la práctica aseguradora, teniendo en cambio, una menor difusión los seguros de enfermedad. Las causas 18, son difíciles de concretar, aunque, entre otras, destacaríamos que aunque exista un excelente Sistema Nacional de Salud, se ha visto con frecuencia colapsado propiciando así la contratación de servicios paralelos como pueden ser los ofrecidos por las aseguradoras privadas. Otro motivo a destacar puede ser la oposición de las organizaciones médicas que favorecían que las prestaciones de los seguros de enfermedad fueran a tanto alzado, por reparación o mixtas; es decir, por duración de la enfermedad o invalidez derivada de ésta, o por reembolso de gastos médicos y farmacéuticos. Por tanto, podríamos concluir que son perfectamente palmarias las diferencias existentes entre el seguro de asistencia sanitaria y el de enfermedad, si bien su estrecha relación sigue siendo objeto de debate abierto para legisladores, doctrina científica, e incluso para la actividad aseguradora, no existiendo una posición unánime al respecto. Así, SÁNCHEZ CALERO, apuesta por la consideración del seguro de asistencia sanitaria como una modalidad o subgénero del seguro de enfermedad 19 : La difusión del seguro de enfermedad, como hemos dicho, se ha producido en España en especial en su modalidad de asistencia sanitaria, mientras que, MARTÍNEZ-GIJÓN MACHUCA, valora el seguro de asistencia sanitaria, como un seguro diferente y con consideración autónoma 18 Vid. SÁNCHEZ CALERO, F. (Dir.), Comentarios a la Ley 50/1980, de 8 de octubre, y a sus modificaciones, op. cit., p Ibíd., pp. 2691, 2692 y 2712 Como quedó dicho en el comentario al artículo 105, aun cuando parece que se alude a dos tipos de seguros el de enfermedad y de asistencia sanitaria-, en realidad ambos forman parte de una misma modalidad contractual, en la que, por razones de orden histórico, se ha querido marcar la diferencia entre dos subtipos, cuales son el de enfermedad, en sentido restringido, y el de asistencia sanitaria, que alude al supuesto en el que el asegurador asume directamente la gestión de la prestación de esa asistencia. 15
17 al de enfermedad 20. CARBAJO CASCÓN, apunta que más allá de lo ya comúnmente aceptado en los seguros de asistencia y los de enfermedad (que es la nota común del riesgo asegurado) el seguro de asistencia sanitaria presenta notables especificidades respecto del seguro de enfermedad y, que además desde el punto de vista comunitario, aunque no se encuentre directamente aceptado el seguro de asistencia sanitaria, sí que se recoge el de forma indirecta Delimitación de la naturaleza jurídica de los seguros de asistencia sanitaria. Especial incidencia en el estudio de la naturaleza próxima a los seguros de daños. Los seguros de asistencia sanitaria están regulados en la LCS, junto con los seguros de personas que se corresponden con los seguros de vida, de accidentes, de enfermedad y asistencia sanitaria. Todos ellos presentan un común denominador que es el objeto de la cobertura del seguro, y no es otro que la salud. Pero los seguros de asistencia sanitaria se desmarcan en un aspecto que resulta bastante trascendente en el debate jurídico, y es que no son seguros de sumas, a diferencia del resto de seguros de personas. Justamente, la delimitación de la naturaleza jurídica de los seguros privados de asistencia sanitaria, supone uno de los aspectos más debatidos, a la vez que fundamental en esta sede contractual El seguro de asistencia sanitaria como seguro de personas por razón del riesgo. Ciñéndonos al punto de vista estrictamente legal, la clasificación en relación con el riesgo es la única históricamente aceptada. Esta clasificación distingue el amplio abanico de seguros presentes en nuestro OJ, diferenciando entre seguros contra daños en los bienes y en el patrimonio, y seguros de personas (como seguros de vida, de 20 Vid. MARTÍNEZ-GIJÓN MACHUCA, P, El seguro privado de asistencia sanitaria, op. cit., p. 46 ( ) en cualquier caso, entendemos que el seguro de reembolso de gastos médicos es una modalidad de seguro de enfermedad; que el seguro de asistencia sanitaria con reembolso de gastos puede ser un seguro de asistencia sanitaria (cuando el reembolso se ciñe a servicios muy concretos y escasos en número) o un seguro mixto de asistencia sanitaria y de enfermedad (cuando el reembolso de gastos médicos y la prestación de servicios están al mismo nivel); y que el seguro de prestación de servicios médicos, quirúrgicos y hospitalarios es un seguro de asistencia sanitaria, diferente, por las razones anteriormente indicadas, del seguro de enfermedad, de modo que en el Derecho de seguros español se puede hablar del seguro de asistencia sanitaria como un tipo de seguro autónomo frente al seguro de enfermedad, y no como un simple subtipo o modalidad de éste último. 21 Artículo 6.1. a) de la Directiva 2009/ 138/ CE, Solvencia II. 16
18 accidente, de enfermedad y asistencia sanitaria). La regulación del artículo 105 de la LCS, presenta un punto de partida en el que la noción de riesgo asegurado sea, para los seguros de enfermedad y de asistencia sanitaria, la enfermedad. Entendida ésta como la perturbación del estado de salud, que se traduce en una situación anormal del cuerpo o del espíritu o también una anormal situación del cuerpo o de la mente según el parecer médico, sin que haya intervenido una causa externa violenta 22. Además de la enfermedad como riesgo, el asegurador también asume las consecuencias dañinas que ésta pueda ocasionar. Así, en el artículo 80 de la LCS 23, se quiso reflejar que el contrato de seguro sobre las personas se ve correspondido con todos los riesgos que puedan afectar en general a la salud (sin proceder a definirlos). Dentro de este artículo, en vez de concretar los riesgos que son cubiertos por el asegurador, lo que se procede es a establecer que pueden incluirse todos aquellos que afecten a la existencia, la integridad corporal o salud del asegurado. El sujeto en los supuestos de seguros sobre personas es contemplado como objeto del interés expuesto al riesgo, o también denominado asegurado (en definitiva el portador u objeto del riesgo). Normalmente suele suceder que coincida en una misma persona ser portadora del riesgo y ser titular del interés (la relación susceptible de valoración económica entre la persona y su propio cuerpo en sentido estricto), pero también se da la posibilidad de que el titular del interés recaiga sobre la figura de un tercero, llamado asegurado impropio o diverso del general. Así del conjunto de riesgos que afectan a la relación económica de la persona y su cuerpo, o el de un tercero designado por ésta, podemos deducir que la verificación de alguno de los riesgos lesionaría intereses como la salud, cuya reparación tendrá lugar por parte del asegurador en forma de prestación asistencial sanitaria. En otras palabras, el interés que tiene el asegurado puede verse afectado por acontecerse una enfermedad, generándose pérdidas en el patrimonio, debido a generar bajas, incapacitaciones, e incluso jubilaciones, que pueden considerarse lucro cesante, o pérdida de patrimonio como daño emergente (en el caso de tener que sufragar los costes devengados por el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad). Es entonces cuando será necesaria la colaboración de terceros como médicos, enfermeros, auxiliares, y farmacéuticos 22 Vid. SÁNCHEZ CALERO, F. (Dir.), Comentarios a la Ley 50/1980, de 8 de octubre, y a sus modificaciones, op. cit., p Ibíd., p
19 incluidos en el cuadro médico asistencial de una entidad aseguradora, ya siendo dependientes de éstas o sujetos mediante una relación de servicios El seguro de asistencia sanitaria como seguro contra daños. Gran parte de la doctrina científica avala el criterio vinculante de la naturaleza jurídica del seguro de asistencia sanitaria como una categoría contractual ubicada en el marco de los seguros de daños, desviándolo de cualquier noción alternativa como la de seguros de prestación de servicios o asistencial, o como categoría autónoma. Concepción que adquiere fuerza en virtud del rechazo existente para la categoría de los seguros asistenciales 24, ya que muchos especialistas sostienen que éstos no poseen efecto legal, y que sólo persiguen un único fin: aglomerar las diferentes modalidades de seguros asistenciales caracterizados por la necesidad de organizar los medios humanos y materiales para el desempeño de las prestaciones convenidas por el asegurador. Otra razón esgrimida es argumentar que el artículo 4.1.b del TRLOSSP prohíbe que el asegurador despliegue las prestaciones asistenciales por sí mismo, siendo necesario no entender incluida en la prohibición la colaboración con entidades no aseguradoras para la distribución de los servicios producidos por éstas 25. Para estos autores, y siguiendo la dicción de la regulación de los seguros de asistencia sanitaria, se interpreta que la prestación de estos seguros debe ser procurada directamente por el asegurador. Esta idea tiene su punto de partida en los Igualatorios médicos-quirúrgicos, que consistían en sociedades o asociaciones de asistencia sanitaria que tomaban denominación de Igualatorios médicos o también de Entidades de asistencia médica colectiva de afiliación voluntaria, en los que los propios médicos que integraban la organización posibilitaban los servicios. Con el transcurso del tiempo, estas sociedades evolucionan a empresas aseguradoras, pasando a formar parte del sector asegurador con la LOSP. Ciñendo su actividad a la organización, provisión, obtención y administración de los recursos necesarios para dar cobertura de los servicios sanitarios. También, y aunque no tiene que operar como regla exclusiva, generalmente ejecutan estos servicios 24 Vid. CARBAJO CASCÓN, F, La Responsabilidad Civil del asegurador de asistencia sanitaria,op. cit., p De ÁNGEL YAGÜEZ, R, Responde el asegurador de asistencia sanitaria por la culpa de los médicos incluidos en sus listas? Revista Española de Seguros, /2007. Citado por: CARBAJO CASCÓN, F, La Responsabilidad Civil del asegurador de asistencia sanitaria, op. cit., p
20 independientemente de la actividad de los facultativos. En este sentido, la nítida separación, por un lado, de la organización y gestión, y por otro lado, de la prestación de la asistencia sanitaria por facultativos o centros (que puedan ser ajenos a la empresa) constituye una importante novedad: las entidades aseguradoras en el caso de no poseer facultativos propios, podrán ofrecer a sus asegurados, la prestación de lo estimadamente convenido, a través de médicos que sostienen una relación con ésta. Esta vertiente de interpretación podría encasillarse en la de seguros de indemnización, si bien éstos consisten en la disposición de la prestación desempeñada por los médicos y auxiliares, y los centros hospitalarios, siendo propios o contratados, y pagando por los actos médicos la retribución correspondiente. La clave para considerarlos un seguro de daños toma referencia en la idea de que para el asegurado, hacer frente al pago directo, sin cobertura asistencial, supondría un menoscabo sustancial en su patrimonio. Hay varios aspectos que hacen posible la relación entre los seguros de daños y los seguros de asistencia sanitaria: - El interés en esta modalidad aseguradora más que una relación susceptible de valoración económica entre el asegurado y su propia persona (bien asegurado), respondería más adecuadamente al esquema del interés como relación entre el asegurado y su propio patrimonio. - El seguro de asistencia sanitaria, a pesar de ser un seguro de personas, por el objeto de cobertura, no se considera un seguro de sumas, característica propiamente de los seguros de personas y, en especial, del seguro de vida 26. La prestación del asegurador no consiste en la entrega al asegurado de una cantidad de dinero que no guarde relación con la valoración económica de los gastos de asistencia. - Además, es propio de esta modalidad aseguradora, desempeñar una función preventiva del daño patrimonial como consecuencia del coste de tratamientos de enfermedades y dolencias, diagnósticos, etc. que no pudieran ser cubiertos en el caso de no poseer un contrato de seguro. No obstante lo anterior, para esta concepción de la naturaleza de los seguros de asistencia sanitaria, probablemente el punto de mayor importancia, radica en la posibilidad de subrogación del asegurador en los derechos del asegurado. Por lo tanto, el carácter indemnizatorio se confiere de la posibilidad que tiene el asegurador de 26 Seguro de sumas por excelencia. 19

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 Artículo 105
 artículo 1
 Artículo 1
 artículo 3
 artículo 87
 artículo 106
 artículo 104
 artículo 105
 Artículo 6
 artículo 105
 artículo 80
 artículo 4