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Timestamp: 2019-10-17 18:55:33+00:00

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Sony A9 – Toma de contacto y Muestras | Albedo Media
Incluimos muestras a resolución nativa e imágenes en ráfaga con la Sony A9
Londres – Como cada año, la capital británica acoge los Sony World Photography Awards, el concurso de fotografía más grande del mundo. Aprovechando la ocasión, la compañía ha presentado, casi por sorpresa, su nueva Sony A9, una seria apuesta para el sector más profesional. A raíz de la breve toma de contacto que hemos podido realizar, extraemos unas primeras impresiones de esta nueva cámara mirrorless, que sin duda dará mucho de qué hablar.
Durante la presentación oficial en Londres de la Sony A9 y el nuevo FE 100-400 mm f/4,5-5,6 GM OSS © Albedo Media
Asalto al olimpo de los deportes
Sony no se ha andado con rodeos, y la intención de la nueva Sony A9 es clara: desbancar a las cámaras réflex de uno de los bastiones donde las cámaras sin espejo no acaban de convencer, al menos en el sector más profesional: la fotografía de deportes y el fotoperiodismo. Con su nueva mirrorless, Sony pretende poner fin a la hegemonía de las réflex de alta gama de Canon y Nikon, que dominan este segmento de mercado desde hace muchos años.
Para ello, Sony ha dotado a la A9 del primer sensor CMOS stacked de tamaño 24×36 mm, una tecnología que la compañía ha venido utilizando en sus últimos modelos –tales como la a6500 o la RX100 V– para incrementar la velocidad de procesado. La clave está en «apilar» la capa de memoria entre el sensor y el procesador, lo que permite mejorar significativamente la transmisión de datos entre estos elementos. ¿En qué cifras concretas se traduce todo esto? Pues en una cámara con una resolución de 24,2 Mpx capaz de capturar ráfagas de hasta 20 fps a máxima resolución y con seguimiento continuo.
Sony A9 © Albedo Media
Se trata de cifras ciertamente impresionantes, más aún cuando las comparamos a sus más directos competidoras, las actuales Canon EOS-1D X Mark II y Nikon D5. En efecto, en el primer caso, podemos obtener como máximo 14 fps con una resolución de 20,2 Mpx, mientras que en el segundo deberemos conformarnos con 12 fps y 20,8 Mpx. ¿Será suficiente para hacer sombra a las «reinas» del sector?
En todo caso, Sony no quiere quedarse atrás en el apartado de especificaciones. Su sensor apilado en combinación con el front-end LSI y un renovado procesador de imagen Bionz X –una generación más que el que encontramos en la A7R II o en la A99 II –las dos últimas cámaras de alta gama presentadas por la compañía–, permiten a la Sony A9 ser la cámara más rápida de su categoría. Su buffer puede almacenar hasta 241 imágenes RAW –en modo comprimido sin pérdidas– en disparo de ráfaga, manteniendo esos 20 fps de los que hablábamos un poco más arriba.
Por supuesto, no hay ráfaga que valga sin un buen seguimiento del autoenfoque, otra de las claves de este equipo. Sony apuesta por su sistema 4D Focus con 693 puntos de AF (PDAF) que cubren el 93 % del frame, es decir, prácticamente toda la escena, y con un procesador que realiza cálculos continuos del AF/AE hasta 60 veces por segundo. Incluso la sensibilidad en situaciones de baja iluminación del AF ha sido mejorada, que ahora permite llegar hasta los -3 EV con objetivos a f/2.
¿Y cómo se traducen todas estas cifras sobre el terreno? El escaso tiempo previsto para nuestra primera toma de contacto fue breve, pero más que suficiente para confirmar que el sistema de AF funciona muy bien, y de forma fiable. A la espera de poder mostrar las imágenes resultantes a resolución nativa –Sony no permite su publicación oficial hasta el próximo 27 de abril– nuestras comprobaciones en pantalla nos han dejado más que satisfechos.
¿Unas ráfagas muy rápidas y un AF-C de primer nivel son suficientes para «acabar» con las réflex de la competencia? Ciertamente no, pues uno de los puntos más críticos de las cámaras sin espejo es la calidad de su visor electrónico, que «frena» muchas veces a los usuarios habituados a los visores ópticos de sus réflex. Si está claro que con la Sony A9 la nitidez del EVF no es un problema –hablamos de una resolución Quad VGA con 3,68 millones de puntos–, tampoco lo es ahora su tiempo de respuesta, seguramente el aspecto más crítico de estos visores.
De hecho, cuando miramos a través del visor de la Sony A9 en pleno funcionamiento, no percibimos apenas ningún atisbo de blackout al disparar a máxima velocidad. Esto se consigue gracias a su tasa de refresco de hasta 120 fps, que disminuye hasta 60 fps en caso de disparar en ráfaga. Por supuesto, la calidad óptica del visor sigue estando asegurada por su tecnología Tru-Finder OLED con revestimientos Zeiss T*. Eso sí, durante nuestras pruebas observamos algunas inconsistencias de color en el visor cuando activamos dichas ráfagas, algo que analizaremos más tranquilamente con una unidad de prueba final.
Otra de las claves de la Sony A9 es su obturador electrónico –hasta 1/32.000 s– sin apenas efecto de rolling shutter, y que le asegura un modo de operación totalmente silencioso, un aspecto clave en ciertos deportes tales como el tenis o el golf, tal como recalcó Sony durante la presentación oficial. De hecho, las ráfagas de 20 fps son posibles gracias a este modo de obturación, pues el modo mecánico no permite alcanzar tales velocidades.
En cuanto al vídeo –que no tuvimos ocasión de probar en el escaso tiempo previsto para la toma de contacto–, la Sony A9 cuenta con un modo 4K mejorado, pues ahora se realiza un sobremuestro de tomas en 6K, por lo que se evita el pixel binning. Esto mejora particularmente el detalle de las tomas, y se beneficia también del prácticamente inexistente rolling shutter, gracias a las altas velocidades de lectura entre el procesador de imagen y el sensor CMOS ‘stacked’. Además, también contamos con un sistema de estabilización de 5 ejes que estaría incorporado en el propio cuerpo. Por otro lado, parece no haber rastro de un modo de grabación S-Log interno, algo que seguramente puede decepcionar a los amantes del vídeo… ¿quizá para una futura Sony A9S?
Los acostumbrados a la familia A7 de Sony se encontrarán como en casa, pero Sony ha revisado algunos aspectos para dotar a su A9 de un enfoque más profesional.
En mano, se notan los 50 g más de peso que la A7R II –son 673 g en la balanza–, pero por supuesto estamos lejos de los por ejemplo casi 850 g de la A99 II; ventajas de no llevar ningún espejo y los mecanismos de accionamiento correspondientes, entre otros. De todas formas, se agarra muy bien, pues Sony ha incorporado una empuñadura más prominente en su A9, lo que facilita su manejo, incluso con ópticas más bien pesadas.
En la parte trasera encontramos un bienvenido joystick para selección del punto AF, así como un botón dedicado para la activación de autoenfoque (AF-On), situado de tal forma que lo podemos pulsar sin demasiados problemas cuando estamos con el ojo pegado al visor. La rueda trasera también ha crecido en tamaño y resalte.
La pantalla trasera mantiene el mimo tamaño de 3″ que encontramos por ejemplo en la A7R II, pero sube un poco en resolución, hasta los 1,44 millones de puntos. Por supuesto, es inclinable y, sí, ahora es también táctil, algo que pedían muchos usuarios. Estos también agradecerán que Sony haya decidido, por fin, simplificar los menús un tanto confusos que encontramos en las A7, reduciendo ahora el total de pestañas principales a 5 niveles, más los accesos favoritos.
En la parte izquierda del panel superior encontramos los diales de selección del modo de enfoque, así como el de modo de disparo, ambos con sus respectivos sistemas de bloqueo, y que al uso nos han parecido convincentes.
Al abrir el comportamiento de conexiones del lado izquierdo –cuyos sellados y tapas no nos convencen demasiado– encontramos un nuevo puerto Ethernet LAN de tipo RJ45, que permitirá descargar las imágenes vía FTP a toda velocidad y con una fiabilidad más que probada. Y justo debajo, podemos observar el puerto de sincronización de flash, algo que agradecerán sobre todo los fotógrafos de estudio que no empleen sistemas inalámbricos.
Una buena noticia es la nueva batería de tipo «Z» –referencia NP-FZ100– con la que Sony promete un factor de ganancia 2,2x en duración con respecto a los antiguos modelos «W», algo clave en el sector profesional al cual apunta. En concreto, hablamos de una capacidad de 16,4 Wh, contra los 7,7 Wh de la anterior generación, y con la que se promete poder llegar a 650 disparos por carga según norma CIPA –algo que, evidentemente, no hemos podido comprobar debido a la corta duración de la toma de contacto–. Sony también ha anunciado una empuñadura VG-C3EM opcional para mejorar agarre, y que permite contar con una segunda batería, para un total de aproximadamente 1.300 disparos.
Por último, la Sony A9 incluye también una doble ranura para tarjetas SD –con soporte para la norma UHS-II–. Lamentablemente, Sony sigue apostando por una conexión solo USB 2.0, cuando ya existen cámaras con protocolo USB 3.0, mucho más rápido. Algo que cuesta justificar teniendo en cuenta que estamos hablando de una cámara donde la velocidad –y, por tanto, la cantidad de datos que genera– es su punto fuerte…
Dejamos para el final uno de los puntos más importantes: el precio. ¿5.300 € para una mirrorless 24×36 mm? Demasiado caro, hemos escuchado repetidamente entre algunos de los asistentes del evento. Quizá el hecho de que sea una cámara sin espejo –que empezaron a «atacar» a las réflex desde abajo– distorsione las aspiraciones reales de la Sony A9, pero para poder juzgar correctamente su valor es necesario compararla con aquellas cámaras enfocadas a ofrecer una funcionalidad equivalente, más allá de la tecnología inherente que se use. Hablamos de fotografía de deportes y de ciertas vertientes del fotoperiodismo que necesitan de cámaras muy rápidas y con un seguimiento de enfoque totalmente fiable. Hablamos de cámaras tales como la Canon EOS-1D X Mark II o la Nikon D5, que se sitúan entre los 6.000 y 7.000 €. Desde esta perspectiva, quizá la Sony A9 no sea tan cara como parece, al menos desde el punto de vista de sus especificaciones, pues ofrece unas ráfagas bastante más rápidas con una resolución aún mayor y con un AF-C –supuestamente– igual de fiable, o incluso mejor.
Es cierto que otros fabricantes, tales como Fujifilm con su X-T2 u Olympus con su E-M1 Mark II, también apuestan por este mercado, con prestaciones también de primer nivel y con precios bastante más asequibles, pero su batalla es aún más complicada en este mundo donde la fullframe-manía reina –justificadamente o no, eso ya es otra cuestión–.
¿Dónde está el «problema» entonces? Para un fotógrafo profesional no son todo cifras, y Sony tendrá que trabajar mucho en el soporte post-venta –al parecer Sony ya se ha puesto manos a la obra– un servicio de vital importancia para los fotógrafos que no pueden permitirse ningún contratiempo durante las sesiones y eventos. Otro aspecto a tener en cuenta es la política de actualizaciones de firmware; si Sony quiere fidelizar al fotógrafo profesional, necesita proporcionar frecuentes y consistentes actualizaciones, que permitan al usuario rentabilizar su inversión. En esta gama de precios –recordemos también el coste de las ópticas de alta gama asociadas–, el fotógrafo profesional necesita sentir que esta inversión será duradera.
A todo esto, ¿dónde queda la Sony A99 II? Parece que, al menos de momento, la compañía no quiere dejar atrás ningún segmento y sigue «cuidando» a sus usuarios de cámaras réflex… aunque está claro que, con esta A9, el futuro es más que evidente… pero por ahora seguimos en el presente.
Actualización 27/04/2017 – Como resultado de los escenarios de prueba que Sony preparó en ocasión de la presentación oficial de la nueva cámara a la prensa especializada, mostramos a continuación algunas muestras realizadas con la Sony A9.
Imagen tomada con Sony A9 y Sony FE 70-200 mm f/2,8 GM OSS a 135 mm – /1.000 s – f/5,6 – ISO 1.600 © Albedo Media
Imagen tomada con Sony A9 y Sony FE 70-200 mm f/2,8 GM OSS a 200 mm – 1/1.000 s – f/5,6 – ISO 1.600 © Albedo Media
Todas las imágenes fueron realizadas con los ajustes de cámara recomendados para dichos sets –1/1000 s, f/5,6 e ISO 1.600–, cuyo objetivo no era otro que el de probar la velocidad del enfoque en seguimiento así como el acierto de las rápidas ráfagas con su obturador electrónico. Asimismo, Sony puso a nuestra disposición diferentes modelos de ópticas de la serie G Master, entre los que encontramos el Sony FE 70-200 mm f/2,8 GM OSS, el Sony FE 24-70 mm f/2,8 GM o el nuevo Sony FE 100-400 mm f/4,5-5,6 GM OSS.
Imagen tomada con Sony A9 y Sony FE 100-400 mm f/4,5-5,6 GM OSS a 200 mm – 1/1.000 s – f/5,6 – ISO 1.600 © Albedo Media
Imagen tomada con Sony A9 y Sony FE 24-70 mm f/2,8 GM a 35 mm – 1/1.000 s – f/5,6 – ISO 1.600 © Albedo Media
A continuación mostramos algunas de las secuencias animadas que realizamos durante las pruebas, donde pudimos constatar de primera mano la velocidad de disparo de la Sony A9. Eso sí, para no saturar la tarjeta de memoria en cuestión de minutos, tuvimos que configurar la cámara en formato solo JPEG; inconvenientes de disparar a 20 fps con 20 Mpx por toma…
Secuencia tomada con Sony A9 y Sony FE 70-200 mm f/2,8 GM OSS a 70 mm – 1/1.000 s – f/5,6 – ISO 1.600 © Albedo Media
Secuencia tomada con Sony A9 y Sony FE 100-400 mm f/4,5-5,6 GM OSS a 200 mm – 1/1.000 s – f/5,6 – ISO 1.600 © Albedo Media
Secuencia tomada con Sony A9 y Sony FE 24-70 mm f/2,8 GM a 35 mm – 1/1.000 s – f/5,6 – ISO 1.600 © Albedo Media
Lamentablemente, el escaso tiempo destinado a probar la cámara en Londres no es el escenario propicio para sacar conclusiones determinantes, sobre todo en lo que a la calidad de imagen se refiere. Para ello deberemos esperar a tener una modelo definitivo en nuestra manos con más tiempo por delante, que nos permitirá comprobar más concienzudamente no solo esta calidad de imagen sino también el acierto de las ráfagas en un entorno de pruebas más controlado. ¿Tendrán Canon y Nikon un motivo por el cuál preocuparse?
Sony G Master FE 100 – 400 mm f/4,5-5,6 GM…
Sony A7RII – Prueba de campo
antonio 27 abril, 2017 at 20:08
Sony debería esforzarse un poco mas en el procesado de las imágenes JPEG pues estas tienen un sobreprosesado brutal para la reducción de ruido que termina creando un efecto acuarela muy muy feo prefiero sacar ruido en la imagen la verdad, tengo una a6000 y los JPEG en cuanto tires un poco de ISO (500+) ya la foto tiene este efecto tan desagradable, eso si los RAW son buenísimos… en fin gran producto a un precio estilo LEICA que no se yo si el publico al que va dirigido le compensara pues tendrían que invertir en objetivos nuevos y hay sony cojea todavía pues no quiero equivocarme, pero no tiene nada que supere los 400mm… saludos
Raphaël Terris 28 abril, 2017 at 10:00
Hola antonio. Efectivamente, el sobreprocesado de las imágenes es una de las ‘tendencias’ que encontramos en la mayoría de los fabricantes actuales –no solo Sony–. Para combatir la cada vez menos favorable relación tamaño de sensor/resolución/tiempo de procesado, es necesario hacer un uso intensivo de los algoritmos de reducción de ruido, que en ocasiones puede dar lugar a resultados insatisfactorios en los JPEG resultantes. Por supuesto, disparando en RAW y postprocesando con un software de revelado más o menos potente, es posible obtener imágenes con una relación señal/ruido más favorable, que contrasta con los resultados que se pueden obtener en la propia cámara y disparando en ráfaga a toda velocidad, pues en este último caso nos estamos limitando tanto en potencia de cálculo como en tiempo de procesado. Un saludo.
Andres Gonzalez 29 abril, 2017 at 05:24
Mis saludos para ti Raphaël.
Te agradezco por esta genial información, yo uso la Sony desde hace mucho, empecé con la Digital Mavica MVC-Fd5 y para mi era algo genial, yo creo que esta marca de cámaras siempre ha tratado de ir en pos de algo mejor tecnológicamente y como veo prosigue en su camino ascendente, yo no puedo decir nada que demuestre algún tipo de inconformidad, al contrario, creo que debiera decirte que el ruido digital que quizás haya tenido en alguna fotografía lo he sabido resolver con mi programa de edición, eso no ha sido ningún problema, otra cosa que creo que se deba de saber es que estoy muy conforme con los visores digitales de Sony, primero, uso espejuelos y es muy incomodo usarlos en cámaras, okey entonces me puse a tratar de no tener que usarlos y de esto nadie habla que conste, entonces…. si usas el dial que tiene el visor en un costado, lo puedes graduar a tu tu ideal visión, es decir, no uso los espejuelos para tomar fotografías y eso para mi es genial, con otras marcas no lo puedes hacer, pues las fotos no salen bien, segundo soy ya algo mayor de edad y para mi usar una cámara a mano alzada es algo un poco difícil, okey ahí hay otra cosa mas que le agradezco a la Sony y es su genial “steadyshot” que me hace posible poder hacer algo que me gusta tanto que es hacer fotos.
Bueno ciertamente no vengo aquí a poner objeción en nada de esta cámara que espero me compraré para que le haga compañía a las otras que son la A6000, A58, A77V, NEX-5T, DSC-Hx20V y la DSC-Hx50V, como podrás ver conozco la marca. Te dejo el link de una páginas de fotos que tengo asó veras que bien me viene el steadyshot ☺
Un cordial saludo y muchas gracias por tu genial información desde Miami Fl.
Adres Glez.

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