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Timestamp: 2017-07-23 02:36:22+00:00

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El ejército de paz europeo. Una historia inacabada
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Français English Nous présentons ici une étude sur les efforts réalisés par la société civile, en particulier européenne, afin de créer des outils de génie civil pour la prévention de la violence et pour la consolidation de la paix sur la scène internationale par le biais de méthodes non-violentes servant de mécanismes alternatifs ou complémentaires aux outils traditionnels de gestion des conflits utilisés par les États et les organisations internationales. L’article analyse l’origine de l’idée des armées de la paix et examine l’élaboration d’interventions internationales non-violentes tout au long du xxe siècle. Il s’intéresse également à l’initiative de création d’un Corps Civil Européen de Paix, tout en faisant référence au travail effectué pour la construction des services civiles de paix en Europe.
This article analyses European civil society efforts to create civilian tools for violence prevention and peacebuilding in the international arena. These efforts aim at developing purely nonviolent methods to serve as alternative or complementary mechanisms to the traditional conflict resolution tools used by states and international organizations. It analyzes the origin of the idea of peace armies and reviews the implementation of nonviolent international interventions throughout the 20th century. It also examines the failed initiative to create a European Civil Peace Corps and presents the advances made to build civil peace services in Europe.
Mots-clés :non-violence, société civile, consolidation de la paix, transformation des conflits, peacekeeping
Keywords :nonviolence, civil society, peacebuilding, conflict transformation, peacekeepingHaut de page
La idea del ejército de paz
El desarrollo de las intervenciones internacionales noviolentas
La iniciativa de los Cuerpos Civiles de Paz Europeos
La construcción de Servicios Civiles de Paz en Europa
1La participación de civiles en la prevención de la violencia y en la gestión de conflictos en la escena internacional es algo reciente y que va más allá de labores más arraigadas como son los trabajos de de acción humanitaria y de cooperación para el desarrollo. Tradicionalmente, la tarea de dirimir los conflictos internacionales ha recaído sobre diplomáticos y soldados convertidos en instrumentos de los estados y de sus organizaciones. Así, el repaso a la historia contemporánea nos muestra el protagonismo de los ejércitos y la diplomacia en estas lides, y de la guerra como un mecanismo recurrente para la resolución de conflictos internacionales.
1 Diego Checa Hidalgo, « Intervenciones internacionales noviolentas. Herramientas para la transforma (...)
2Sin embargo, cada vez más, los esfuerzos de una pequeña parte de la sociedad civil global están presentando alternativas viables y eficaces a la gestión de conflictos tradicional donde los protagonistas son los civiles y en sus metodologías de trabajo no tienen cabida ni la coacción, ni la violencia, dando origen a intervenciones internacionales noviolentas y a la creación de unidades para la construcción de paz y para la transformación de los conflictos a lo largo y ancho del mundo. Así, poco a poco, el movimiento pacifista se ha ido nutriendo de guardaespaldas desarmados, fuerzas de interposición de paz no armadas, intervenciones civiles, equipos de paz, cuerpos civiles de paz y ejércitos de paz1.
3De este fenómeno ha tomado parte muy intensamente la sociedad civil europea desde la Primera Guerra Mundial, a través de iniciativas para la creación de ejércitos de paz, la puesta en marcha de intervenciones internacionales noviolentas para prevenir la violencia, y la presión por institucionalizar estos esfuerzos mediante la creación de mecanismos nacionales y regionales para la transformación pacífica de los conflictos como los Servicios Civiles de Paz o los Cuerpos Civiles de Paz Europeos.
4El propósito de este artículo es presentar un estudio de los esfuerzos realizados por la sociedad civil, especialmente en Gran Bretaña y mas generalmente en Europa, para crear herramientas civiles para la prevención de la violencia y la construcción de la paz en el escenario internacional a través de metodologías exclusivamente noviolentas. Para ello, primero analizaremos el origen de la idea de los ejércitos de paz y repasaremos el desarrollo de las intervenciones internacionales noviolentas a lo largo del siglo XX. Después examinaremos la fallida iniciativa de creación de unos Cuerpos Civiles de Paz Europeos e introduciremos brevemente los trabajos realizados para la construcción de servicios civiles de paz en Europa.
5A lo largo de la historia y, con especial insistencia, a partir del siglo XX, la visión de las consecuencias de las guerras y la violencia llevó a hombres y a mujeres a buscar modelos alternativos para la gestión de conflictos que generaran un menor grado de daño y de sufrimiento y favorecieran futuros más pacíficos. Con esa idea, desde los movimientos pacifistas se han imaginado y se han tratado de poner en marcha múltiples iniciativas para contribuir a la prevención de la violencia y a la construcción de paz sin tener que realizar guerras ni utilizar la fuerza armada. De esta manera desde la sociedad civil se han realizado numerosas intervenciones internacionales noviolentas como mecanismos para la transformación de conflictos alternativos a los tradicionales medios diplomáticos y militares. La máxima expresión de estas iniciativas ha sido la idea recurrente de crear un ejército de paz, un cuerpo de civiles adecuadamente entrenado y con los medios necesarios para desarrollar una intervención a gran escala, sin armas, independiente o al servicio de un estado o de organizaciones internacionales como la Sociedad de Naciones o las Naciones Unidas.
2 Williams James, « The Moral Equivalent of War », McClure’s Magazine, Agosto 1910, p. 463-468. http (...)
3 Michael Howard, La Primera Guerra Mundial, Barcelona, Editorial Crítica, 2003.
4 Williams James, « The Moral… », op. cit.
6Los orígenes de la idea de los ejércitos de paz se pueden rastrear hasta comienzos del siglo XX, cuando William James, tras constatar las nefastas consecuencias que la guerra y el militarismo tenían para la sociedad, lanzó la propuesta de crear un servicio civil de paz sustitutivo de la guerra con la intención de utilizar herramientas alternativas civiles y noviolentas para la gestión de los conflictos entre estados2, en un momento en el que el mundo asistía a los preparativos de la Primera Guerra Mundial, con el aumento de las tensiones internacionales, el avance del militarismo y la creciente carrera armamentística en los que se veían inmersas las principales potencias del momento3. Ante esta situación, James propuso la creación de un servicio civil obligatorio y organizado que estuviese formado por jóvenes que luchasen contra la injusticia y no degradasen la vida. De esta forma, el movimiento pacifista se dotaría de instrumentos adecuados para construir la paz, convirtiéndose en una expresión equivalente a lo que significaba el ejército para el militarismo y para el ejercicio de la guerra4.
5 Ana Aguado Higón y María Dolores Mirón Pérez, « Pacifismo Feminista », en Mario López Martínez (di (...)
6 Jill Liddington, The long road to Greenham. Feminism & anti-militarism in Britain since 1820, Lond (...)
7Con la guerra iniciada y desde una perspectiva decididamente antimilitarista, se realizó una propuesta para crear una Fuerza Expedicionaria de Paz de Mujeres a finales de 1914, en un momento en el que se sucedían las de movilizaciones feministas y sufragistas contra la guerra desarrolladas al calor de la Primera Guerra Mundial5. Así, Dorothea Hollins, miembro de la Women’s Labour League, propuso en Londres la creación de un cuerpo de mujeres, de al menos mil unidades, que no portasen armas, que se dirigiese al frente de batalla y se situase entre los ejércitos contendientes atrincherados frente a frente para frenar el desarrollo de la guerra y ponerle fin, aunque no llegó a materializarse6. Su iniciativa era participe de la constatación de la necesidad que el mundo tenia de construir un equivalente moral de la guerra, utilizando palabras del propio James, algo que se convirtió en una aspiración recurrente para el movimiento pacifista a lo largo del siglo XX y cuya inmediata continuidad la encontramos en las campañas de acción noviolenta desarrolladas por Gandhi y en sus propuestas para crear un Shanti Sena. 7 George Woodcock, Gandhi, Barcelona, Planeta De Agostini, 1995, p. 59-65.
8 Mario López Martínez, « La Marcha de la Sal », en Mario López Martínez (dir.), Enciclopedia de la (...)
9 Jonathan Schell, El mundo inconquistable. Poder, no violencia y voluntad popular, Barcelona, Círcu (...)
8En el contexto de las luchas contra la dominación colonial inglesa en Sudáfrica y en India, Gandhi diseñó una serie de estrategias activas y constructivas mediante actuaciones noviolentas, denominadas Satyagraha, que puso en práctica desde 1904 hasta su muerte en 1948 (aunque de forma masiva solamente en las campañas de 1906, 1919 y 1930)7. Sus campañas de resistencia pacífica y desobediencia civil sin violencia fueron infravaloradas por los gobiernos coloniales británicos, hasta que, como señala el profesor Mario López Martínez, a partir de la Marcha de la Sal, en 1930, el movimiento gandhiano demostró su cada vez mayor extensión y desafió al imperialismo británico en la India8. A partir de ese momento, y a pesar de la represión del movimiento por parte de las autoridades, y de los enfrentamientos con el nacionalismo hindú o musulmán más radical, el movimiento gandhiano inspirado en la actuación noviolenta continuó su existencia hasta lograr el objetivo de la independencia de la India en 1947. Aunque el movimiento gandhiano no fue el único responsable de este suceso, si que logró ganarse la lealtad y la cooperación del pueblo indio contra los ocupantes9.
10 David Cortright, Peace. A history of movements and ideas, Cambridge, Cambridge University Press, 2 (...)
11 Thomas Weber, Gandhi’s Peace Army: The Shanti Sena and Unarmed Peacekeeping, New York, Syracuse Un (...)
12 El primer intento de Gandhi para establecer un Shanti Sena se fraguó en los años 1921 y 1922, en B (...)
9Tanto los éxitos como los fracasos de sus campañas noviolentas mostraron a Gandhi lo importante que era proporcionar a los activistas la adecuada formación en estrategia, táctica y acción noviolenta, y esta fue una lección cuya validez comprobaran una y otra vez las distintas intervenciones internacionales noviolentas. Con la idea de facilitar esa formación y disponer de un cuerpo de activistas más o menos permanente, Gandhi propuso en numerosas ocasiones la creación de un Shanti Sena, o ejército de paz, como un equivalente al servicio militar tradicional10, cuyo enfoque de trabajo incluía actividades de prevención de la violencia, de peacekeeping, de peacemaking y de peacebuilding11. Sin embargo, aunque Gandhi dio algunos pasos concretos hacia la organización de equipos de paz, no llegó a desarrollarlos12.
13 Michael Nagler, Is there no other way? The search for a nonviolent future, Berkeley, Berkeley Hill (...)
14 Así lo muestran los trabajos de Mukulika Banerjee, The Pathan Unarmed: Opposition & memory in the (...)
15 Shiri Ram Bakshi, Abdul Ghaffar Khan. The Frontier Gandhi, New Delhi, Anmol Publications, 1992, p. (...)
10Gandhi no logró desarrollar su ejército de paz en la India antes de su muerte pero a finales de los años 20 su influencia alcanzó a Abdul Ghaffar Khan, un líder nacionalista de la tribu pastún, mayoritariamente musulmana, en la frontera Noroeste de la India británica, que inició la primera aplicación a gran escala de la idea gandhiana del Shanti Sena13. Así, en 1929, fundó el movimiento de los Khundai Khidmatgars (Sirvientes de Dios) para continuar la lucha nacionalista de los pastunes desde una posición noviolenta14, y lo llevo a participar en la campaña de desobediencia civil lanzada por Gandhi en 1930, la Marcha de la Sal. Aunque originalmente, su principal labor era el trabajo social constructivo sin objetivos políticos, poco a poco se fue implicando en la lucha por la independencia. Este movimiento fue utilizado por Gandhi como referente y modelo de su Shanti Sena debido a su adherencia a los principios gandhianos, a la valentía demostrada en la persecución de sus objetivos y a la gran carga simbólica que contenía el hecho de que miles de pastunes, una etnia tradicionalmente muy belicista, adoptaran una estrategia noviolenta15.
16 Thomas Weber, Gandhi’s Peace Army…, op. cit., p. 14.
11La eficacia de las acciones noviolentas emprendidas por Gandhi en Sudáfrica y en la India para la transformación pacífica de los conflictos tuvieron una gran influencia en el conjunto de esfuerzos que se realizaron para la organización de intervenciones internacionales noviolentas que frenasen el recurso a la utilización de la violencia para dirimir las disputas entre los estados durante el periodo de entreguerras16. Así, ante el aumento de la conflictividad internacional y la inefectividad de la Sociedad de Naciones para reducir las tensiones, desde el movimiento pacifista británico se produjeron dos importantes iniciativas para crear un Ejército de Paz de la mano de la predicadora británica Maude Royden (1932) y del activista Harry Brinton (1934). 17 Martin Ceadel, Pacifism in Britain 1914-1945. The defining of a faith, Oxford, Clarendon Press, 19 (...)
18 Thomas Weber, Gandhi’s Peace Army…, op. cit., p. 20 y 21.
12La idea de Royden consistía en la creación de un ejército de paz compuesto por individuos desarmados para interponerse entre los combatientes en enfrentamientos militares y su intención inmediata era poner freno a la guerra entre Japón y China que estalló en 1931. Con la ayuda de Dick Sheppard y Herbert Gray dieron forma a la propuesta y en 1932 hicieron pública su intención de reclutar un contingente de voluntarios desarmados para ser enviados a Shanghái y formar una barrera humana entre los contendientes. Cuando se solicitó la ayuda de la Sociedad de Naciones para el transporte de los voluntarios, su Secretario General respondió que no consideraba ninguna iniciativa que no fuese organizada por un gobierno de un estado miembro y el gobierno británico no quiso cooperar. Es más, tampoco generó expectativas en el movimiento pacifista británico al considerarlo inviable17. El único que pareció coincidir con esta iniciativa fue Henry Brinton, quien publicó un libro titulado The Peace Army para intentar clasificar los probables resultados de una intervención internacional noviolenta que se interpusiese de manera preventiva entre ejércitos que pudiesen entrar en guerra, aunque evidenciaba una visión un tanto inocente y adolecía de una falta de reflexión sobre las cuestiones logísticas para su despliegue y mantenimiento18. 13Aunque finalmente estas propuestas surgidas en Gran Bretaña no llegaron a materializarse, lo que sí que consiguieron fue comenzar a nutrir intelectualmente al movimiento pacifista británico con conceptos e ideas que podían convertirse en instrumentos noviolentos para facilitar la prevención de las guerras o la resolución pacífica de los conflictos, lo que tendría una influencia fundamental en el desarrollo posterior del fenómeno de las intervenciones internacionales noviolentas.
14Las intervenciones internacionales noviolentas tuvieron que enfrentarse a dos problemas al finalizar la Segunda Guerra Mundial. Por un lado, una parte del movimiento pacifista cuestionó la utilización de la metodología gandhiana de manera efectiva en todos los escenarios, dado que, por ejemplo, el comportamiento exhibido por la Alemania de Hitler no era el mismo que el de Gran Bretaña en la India. Por otro lado eran manifiestas las dificultades logísticas que planteaba el llevar a cabo intervenciones a gran escala por ejércitos pacíficos. Para superar estos problemas la sociedad civil global comenzó a proponer otros modelos de intervención noviolenta que aprovechasen el marco político y jurídico creado por la nueva configuración del sistema internacional tras la guerra, y a diseñar intervenciones a una menor escala que no supusieran tantas dificultades logísticas. No obstante, continuaron existiendo propuestas de intervención a gran escala que trataban de integrarse en ese mismo marco legal vinculados al sistema de la Organización de Naciones Unidas (ONU), la institución llamada a ser la encargada de la gestión pacífica de los conflictos en el mundo de la posguerra.
19 Gene Keyes, « Peacekeeping by unarmed buffer forces: precedents and proposals », Peace and Change: (...)
20 Thomas Weber, « From Maude Royden’s Peace Army to the Gulf Peace Team: An assessment of unarmed in (...)
21 Gene Keyes, « Peacekeeping by unarmed buffer… », op. cit., p. 7 y 8 ; Thomas Weber, Gandhi’s Peace (...)
15La primera de ellas se concretó inmediatamente después del conflicto árabe-israelí de 1956, la crisis de Suez, cuando Henry Usborne, miembro del parlamento británico, propuso la creación de una fuerza de paz con 10.000 voluntarios civiles desarmados que patrullasen la zona desmilitarizada en la frontera entre Egipto e Israel para evitar su violación utilizando para ello la satyagraha gandhiana. La segunda iniciativa fue formulada por el también parlamentario británico Sir Richard Acland, quien propuso en 1958 la creación de una fuerza mundial de policía que actuase sin armas bajo mandato de la ONU19. Un año más tarde, en 1959, fue el reverendo Ralph Bell quien defendió una tercera propuesta para la creación de un Ejército de Resistencia Noviolenta Activa de manera paulatina y con la finalidad de convertirse en un instrumento para la resolución de los conflictos alternativo a la guerra20. La última de estas iniciativas fue defendida por el español Salvador de Madariaga, quien, junto a Jayaprakash Narayan, plantearon el desarrollo de una Guardia de Paz formada por una fuerza internacional de policía desarmada que estuviese al servicio de la ONU y que fuese capaz de interponerse entre los combatientes para detener su enfrentamiento sin utilizar la fuerza21.
22 Thomas Weber, « From Maude Royden’s Peace… », op. cit., p. 57.
23 Kathleen, Kern, « Christian Peacemaker Teams », en Yeshua Moser-Puangsuwan y Thomas Weber (dir.), (...)
16Sin embargo, estas ideas alternativas no calaron en el seno de la ONU y fueron desechadas en favor de formas más convencionales de gestionar los conflictos, como el despliegue de tropas bajo su bandera y el desarrollo del concepto de misiones de peacekeeping de Naciones Unidas, más adelante conocidas como Cascos Azules. No obstante, a pesar del desinterés de la ONU hacia estas iniciativas, muchos activistas del movimiento pacifista siguieron pensando en la necesidad de contar con una fuerza internacional permanente noviolenta capaz de realizar actividades de mantenimiento de la paz a gran escala para detener o frenar la escalada de la violencia. A estas motivaciones hay que sumar otra más, como era el ofrecer una alternativa que generase menores discrepancias políticas entre los actores internacionales a la hora de ponerla en práctica, ya que al no estar armada se le podía presuponer un nivel de amenaza mucho menor que los cuerpos tradicionales. En este sentido, Charles Walter, miembro del Secretariado Internacional de Peace Brigades International, propuso en 1981 la creación de una agencia internacional de peacekeeping no armado al margen del sistema de Naciones Unidas y formada por voluntarios adecuadamente entrenados procedentes de muchos países, a la que llamó la Guardia de Paz Mundial22. Otro ejemplo de esta inquietud, aunque con un enfoque más explícito de base cristiana, se produjo en 1984 con la invitación de Ron Sider, teólogo y activista cristiano, para crear un Ejército de Pacificación Cristiano de mantenimiento de la paz formado por 100.000 personas preparadas para intervenir en conflictos violentos23.
17Como hemos mencionado anteriormente, a partir de la Segunda Guerra mundial comenzaron a ponerse en marcha algunas propuestas de intervenciones internacionales noviolentas para la transformación de conflictos a más pequeña escala, que bien tomaron la forma de organizaciones más o menos perdurables en el tiempo pero con un enfoque de trabajo a largo plazo como Volunteers for International Development (1948) o World Peace Brigade (1961), o se configuraron como movimientos espontáneos o proyectos concretos con un enfoque más a corto plazo como la Acción de Protesta en el Sahara (1959-1960) o la Acción No-violenta en Vietnam (1966). En ambos casos sus resultados fueron muy desiguales hasta principios de los años ochenta.
18Con la expansión de los conflictos violentos en América Central en los años ochenta y la política de contención del comunismo y de contrainsurgencia desarrollada en la zona por EEUU en el marco aún de la Guerra Fría, el movimiento pacifista trasladó su foco de atención a ese área y, partiendo de la experiencia que ya se había acumulado en materia de intervenciones internacionales noviolentas, comenzaron su andadura una serie de organizaciones como Peace Brigades International, Witness for Peace y Christian Peacemaker Teams, entre otras, cuyo objetivo era trabajar por la transformación de los conflictos sobre los que actuaban, mediante el despliegue de equipos de paz sobre el terreno. Estas entidades trasladaron posteriormente su experiencia a otros escenarios internacionales y continuaron sus actividades para la reducción de la violencia y la construcción de paz, de manera que sirvieron como germen para la materialización de esa vieja aspiración del movimiento pacifista que abogaba por la viabilidad de la puesta en marcha de un servicio civil noviolento de carácter internacional para la intervención en conflictos.
24 Diego Checa Hidalgo, « Orígenes y desarrollo de las intervenciones internacionales noviolentas par (...)
19El desarrollo de las intervenciones internacionales noviolentas tuvo su continuidad tras el final de la Guerra Fría. A partir de los años noventa del siglo XX este fenómeno asistió a una significativa expansión impulsado por los cambios acontecidos en la sociedad internacional, por la experiencia acumulada por el movimiento pacifista y, en particular, por las organizaciones que practicaban este tipo de intervenciones, y por el efecto multiplicador que generaban los resultados positivos de su trabajo24. La combinación de estos tres factores llevó a la creciente expansión de las intervenciones internacionales noviolentas y se manifestó a través del aumento de su protagonismo en la gestión de conflictos en la escena internacional, de la extensión de las actividades de las organizaciones que venían trabajando en este área previamente, de la multiplicación de nuevas iniciativas y del perfeccionamiento de sus metodologías de actuación. El auge de este fenómeno llevó asociado también la ampliación de los escenarios objeto de intervención y el alcance de las intervenciones internacionales noviolentas es actualmente global. Así, a comienzos del siglo XXI se pueden encontrar proyectos y equipos de paz trabajando en lugares tan dispares como Oriente Medio (Ecumenical Accompaniment Programme in Palestine and Israel), Sudán del Sur (Nonviolent Peaceforce), Colombia (Fellowship of Reconciliation), Canadá (Christian Peacemaker Teams) o Nepal (Peace Brigades International) para prevenir la violencia y contribuir a la transformación pacífica de los conflictos. 20Estas iniciativas impulsadas desde la sociedad civil global son, en definitiva, la materialización de esa alternativa moral a la guerra introducida en el pensamiento pacifista por James y que, a comienzos del siglo XXI, se presentan como instrumentos contrastados y eficaces para la prevención de la violencia y la transformación de conflictos en múltiples contextos, favoreciendo de este modo la extensión de la cultura de paz.
25 El ejemplo del Balkan Peace Team es recogido por Barbara Müller, The Balkan Peace Team 1994-2001. (...)
21Como hemos explicado en los apartados anteriores, en Europa el debate en torno a la creación de ejércitos de paz se originó ya desde la Primera Guerra Mundial y luego continuó en el periodo de entreguerras, protagonizado por la sociedad civil y distintos grupos del movimiento pacifista. Sin embargo, con el estallido de las guerras yugoslavas a comienzos de la década de 1990 se produjeron dos hechos que elevaron el tono del debate sobre los ejércitos de paz en la escena europea. Por un lado, la opinión pública europea presionó a sus gobiernos y a la Unión Europea (UE) para que detuviesen la barbarie que estaba ocurriendo en los Balcanes y demandaban una intervención en la región para frenar la guerra. Por otro lado, los activistas del movimiento pacifista respondieron a esta nueva guerra que se desarrollaba en Europa mediante la puesta en marcha de algunas iniciativas para prevenir la violencia y contribuir a la construcción de la paz y a la transformación de los conflictos de los países de la antigua Yugoslavia. Entre dichas iniciativas destacan las misiones de la ONG italiana Beati i Costruttori di Pace, tanto de manera autónoma (« Solidaridad por la Paz en Sarajevo », en diciembre de 1992) como en colaboración con la organización francesa Equilibre (« Paz Ahora », en 1993), o el proyecto del Balkan Peace Team (1994), utilizando todas ellas metodologías noviolentas25.
26 Tratado de la Unión Europea, Maastricht, 7 de febrero de 1992, Diario Oficial de las Comunidades E (...)
22Los conflictos yugoslavos pusieron en evidencia que la recién nacida UE26, con su flamante Política Exterior de Seguridad Común que aspiraba a coordinar la acción exterior de la UE y de sus estados miembros, y a dotar a las instituciones europeas de nuevos instrumentos para la gestión de crisis y conflictos y para la prevención de la violencia más allá de las fronteras de la Unión, no dio respuesta inmediata a las necesidades europeas para la construcción de la paz en el ámbito internacional. Por el contrario, la UE mostró una notoria falta de coordinación de sus instituciones y de sus estados miembros para poner en marcha estrategias adecuadas para abordarlos, y una carencia de herramientas eficaces para la intervención y la transformación de los conflictos. Esta incapacidad manifiesta, espoleó la búsqueda de soluciones que pudiesen permitirles mejorar las capacidades de la UE ante el surgimiento de nuevos desafíos para su seguridad. 27 Alexander Langer (1946-1995), nació en Italia, y sumó a sus actividades como profesor, periodista (...)
28 Mario López Martínez, « Peacebuilding en zonas de conflicto. Intervenciones de la sociedad civil » (...)
29 Tobias Debiel y Martina Fischer, Crisis prevention & conflict management by the European Union. Co (...)
30 Catriona Gourlay, Feasibility Study on the European Civil Peace Corps, Bruselas, ISIS Europe, 2004 (...)
23En ese contexto, donde los instrumentos para la gestión de crisis de la UE aún no estaban desarrollados, fue presentada la propuesta de crear un Cuerpo Civil de Paz Europeo (CCPE) en 1994. Esta idea de Alexander Langer27, inspirada en las aportaciones teóricas realizadas por Theodor Ebert desde sus investigaciones sobre la resistencia noviolenta frente a regímenes totalitarios como el nazi en Alemania o el comunista en Hungría y Checoslovaquia, y sus enseñanzas para la defensa civil noviolenta28, fue concebida como herramienta de enlace entre la burocracia de la UE y los actores de la sociedad civil en áreas de conflicto con la intención de proporcionar apoyo a los segundos29, en un intento de desarrollar unas capacidades noviolentas en la UE para posibilitar la implicación de civiles en la gestión de conflictos y en la construcción de paz, dadas las importantes contribuciones realizadas por muchas de las experiencias de organizaciones y proyectos de la sociedad civil para la prevención de la violencia, la gestión de conflictos y la construcción de paz en sociedades que habían sufrido la guerra30.
31 Resolución sobre el funcionamiento del Tratado de la Unión Europea en la perspectiva de la Confere (...)
24La propuesta de Langer, promovida desde el Partido Verde al que pertenecía, fue incluida en el informe Bourlanges/Martin y adoptada por el Parlamento Europeo el 17 de Mayo de 1995 en su sesión plenaria en Estrasburgo. De esta forma fue reconocido por primera vez en las instituciones europeas que « el establecimiento de un Cuerpo Civil de Paz Europeo (que incluiría objetores de conciencia) con monitores, mediadores y especialistas formados en la resolución de conflictos » podría ser una importante contribución para la prevención de conflictos31.
32 Alexander Langer y Ernst Gulcher, « Creating a European Civilian Peace Corps », Azione nonviolenta(...)
33 Tobias Debiel y Martina Fischer, Crisis prevention…, op. cit., p. 33.
34 Alexander Langer y Ernst Gulcher, « Creating a European Civilian… », op. cit. 25En la visión de Langer, el CCPE era una manera innovadora de comenzar a desarrollar las capacidades de la UE que permitiesen la implicación de civiles (profesionales y voluntarios) en situaciones de crisis. Así proponía la creación, en una fase inicial, de una fuerza de intervención permanente compuesta de 1 000 personas (300-400 profesionales y 600-700 voluntarios) que podría ser ampliada más tarde32. El personal de este contingente estaría formado por especialistas en construcción de paz, observación del respeto a los derechos humanos, trabajadores de cooperación para el desarrollo y de ayuda humanitaria y personal de la administración, la judicatura y la policía. En esta visión, los CCPE serían un cuerpo oficial creado por la UE y dependiente de ella, cuya legitimación para actuar vendría dada por mandatos de la ONU o de la OSCE33. Entre las tareas que se le podrían encomendar se encontraban la observación, la prevención de la violencia, el fortalecimiento del diálogo y la construcción de la confianza, la mediación y la negociación con autoridades locales, la ayuda al retorno de desplazados internos y de refugiados, el apoyo a organizaciones humanitarias, etc.34.
35 Informe relativo a una propuesta de recomendación del Parlamento Europeo al Consejo sobre la creac (...)
26Esta iniciativa no fue desarrollada por la UE y acabó durmiendo el sueño de los justos varios años hasta que el PE trató de retomarla más tarde, encargándole a su Comisión de Asuntos Exteriores, Seguridad y Política de Defensa el desarrollo de una propuesta de recomendación para el Consejo sobre la creación de un Cuerpo Civil de Paz Europeo. En su informe el 28 de enero de 1999, el Sr. Per Gahrton, diputado del PE y ponente de este trabajo, reiteraba la demanda de creación de unos CCPE e incluso incluía una lista detallada de sugerencias sobre sus posibles objetivos, personal, estructura, formación, reclutamiento, despliegue, financiación y marco institucional35.
27Así, el PE menciona como objetivo prioritario del Cuerpo Civil de Paz Europeo la transformación de los conflictos causados por el hombre, especialmente previniendo su escalada violenta, para lo que utilizaría un enfoque global y a largo plazo que incluiría esfuerzos económicos y políticos, recurriendo únicamente a medios civiles para llevar a cabo misiones que no se limitarían a la región europea. En consonancia con la propuesta de Alexander Langer, este CCPE operaría únicamente en el marco de mandatos apoyados por la ONU o por organizaciones regionales y cooperaría ampliamente con las ONGs.
36 Recomendación sobre la creación de un Cuerpo Civil Europeo de Pacificación, adoptada el 10 de febr (...)
28En febrero, el PE adoptó dicha recomendación para el Consejo y se encargó a la Comisión la tarea de realizar un estudio de viabilidad para el establecimiento de un Cuerpo Civil Europeo de Pacificación convencido de que « contribuiría positivamente a la política exterior y de seguridad común y reforzaría, en particular, la capacidad de la Unión de prevenir conflictos en terceros países y entre ellos, que pudieran desembocar en violencia ». En caso de que ese estudio de viabilidad proporcionase una respuesta positiva, el PE recomendaba al Consejo la « elaboración de un proyecto piloto como primer paso hacia la creación de un Cuerpo Civil Europeo de Pacificación »36. Sin embargo, esta recomendación tampoco tuvo demasiado éxito para convencer a los estados miembros de la Unión y a la Comisión Europea de la gran utilidad que tendría dicho instrumento al servicio de la acción exterior de la UE y de su capacidad para gestionar conflictos y construir paz en la escena internacional.
37 Consejos Europeos de Colonia (junio de 1999), de Helsinki (diciembre de 1999) y de Feira (Junio de (...)
38 Comunicación de la Comisión relativa a la prevención de conflictos. COM (2001) 211, Bruselas, de 1 (...)
39 Informe sobre la comunicación de la Comisión sobre Prevención de Conflictos. Comisión de Asuntos E (...)
40 Catriona Gourlay, Feasibility Study on…, op. cit., p. 5.
29El Parlamento Europeo decidió darle un nuevo impulso a los CCPE en el año 2001, a la vista de que ni en los nuevos desarrollos de la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) que llevaron a la puesta en marcha de la Política Europea de Seguridad y Defensa (PESD) un año antes37, ni en la Comunicación de la Comisión sobre Prevención de Conflictos38, habían sido tenidas en cuenta sus recomendaciones previas. En el informe del PE sobre la Comunicación de la Comisión relativa a la prevención de conflictos39, insistía en el establecimiento de unos Cuerpos Civiles de Paz Europeos bajo la responsabilidad de la Comisión y apoyados financieramente a través de su Mecanismo de Reacción Rápida40. 41 Resolución del Parlamento Europeo sobre la Comunicación de la Comisión sobre Prevención de Conflic (...)
42 Ibid., p. 291.
30La propuesta era presentada de manera similar, incidiendo en su utilidad para « prevenir que situaciones de crisis escalasen violentamente, haciendo completo uso de los recursos de la sociedad civil », pero su naturaleza fundamental era redefinida como « la coordinación, a un nivel europeo, de la formación y el despliegue de especialistas civiles » para llevar a cabo una amplia gama de tareas de pacificación que incluiría: « arbitraje, mediación, distribución de información de manera no partidista, recuperación de situaciones traumáticas, construcción de confianza entre las partes, ayuda humanitaria, reintegración, rehabilitación, reconstrucción, educación, observación y mejora de la situación de derechos humanos »41. Además, puso el énfasis en su dimensión civil al opinar que « la UE necesita una estructura adecuada consistente en una ’unidad no militar de reacción rápida’ para seleccionar, además de una fuerza policial bien entrenada, a técnicos y economistas que hayan recibido una formación específica, para intervenir en todos los sectores pertinentes, desde la prevención hasta las operaciones técnicas »42.
43 A pesar de que el Parlamento Europeo continuado interesado en esta iniciativa, la Comisión no ha r (...)
44 International Crisis Group, EU crisis response capability revisited, Europe Report no 160, Brusela (...)
31Mientras que estos esfuerzos del PE para la creación de unos CCPE fueron impulsados por iniciativas procedentes de la sociedad civil, los estados miembros de la UE no estaban dispuestos a destinar a este proyecto los recursos humanos y financieros necesarios para ponerlo en marcha43, al dudar de la viabilidad e, incluso, de la utilidad de esta propuesta44. Y así, aunque algunas ONGs y redes, como European Peacebuilding Liason Office o European Network for Civil Peace Services, han continuado impulsando los CCPE, únicamente algunos países europeos han sido capaces de desarrollar unos servicios civiles de paz nacionales.
32Las actuaciones del PE influyeron en el debate sobre el desarrollo de los instrumentos de la UE para la gestión de conflictos y la construcción de paz, potenciando las reflexiones en torno a la ampliación de sus capacidades civiles y a la mejora de la coherencia entre las diferentes áreas políticas de la Comunidad Europea y entre las distintas instituciones y cuerpos de la Unión Europea. Sin embargo, el objetivo de crear unos CCPE bajo la dirección de la Comisión se fue desvaneciendo ante el surgimiento de la Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD) que apostaba por el desarrollo de las capacidades militares de la UE y la construcción de su dimensión civil sometida a los intereses del Consejo.
33Los Servicios Civiles de Paz (SCP) son un marco de reclutamiento, entrenamiento y despliegue de civiles, normalmente a petición de la población local, para intervenir en situaciones de conflicto en el mismo país o en el extranjero, tratando de empoderar a la población local para prevenir la violencia y contribuir a la transformación noviolenta de los conflictos. Los SCP constituyen una alternativa filosófica y moral a la gestión violenta de los conflictos, a la guerra, al militarismo y al servicio militar obligatorio que ha alimentado a muchos ejércitos desde la Revolución Francesa. Los SCP ofrecen una alternativa práctica a todos aquellos que se oponen a la conscripción militar, basándose en la utilización de medios pacíficos para abordar los conflictos y desarrollando ideas, estrategias, tácticas e instrumentos noviolentos. 34Los servicios civiles empezaron tomar forma y a cobrar protagonismo a finales del siglo XX cuando los servicios civiles de paz empiecen a tomar forma y a cobrar protagonismo. Así, en la década de los noventa se asistió a la aparición de una serie de iniciativas procedentes de la sociedad civil europea que demandaba la creación de servicios civiles de paz para frenar la violencia y realizar actividades de construcción de paz en un sentido amplio, más allá de la acción humanitaria y de la ayuda para el desarrollo. Tanto a nivel regional, con los proyectos del Parlamento Europeo, como a nivel nacional, liderados por los servicios civiles alemanes y austriacos o los proyectos franceses e italianos, diversas propuestas han ido cristalizándose a partir de los esfuerzos de los ciudadanos europeos que han exigido a sus administraciones públicas la creación de estas nuevas herramientas para la gestión de conflictos.
45 ZFD, Daring to build peace… Ways of overcoming violence. Seven years of the Civil Peace Service, B (...)
35Alemania fue el primer país europeo que puso en marcha un SCP cuando, en 1998, el gobierno alemán respondió a las iniciativas lanzadas por organizaciones de la sociedad civil creando el Ziviler Friedensdienst (ZFD - « Servicio Civil para la Paz ») como una herramienta de peacebuilding y prevención de crisis que se añadió al conjunto de instrumentos de cooperación para el desarrollo ya existentes. Su trabajo se centró en el apoyo a la gestión noviolenta de conflictos, prevención de la violencia y en la extensión de la paz en zonas de conflicto, mediante la financiación de proyectos y de los programas de formación necesarios para el personal que forme parte de ellos45. El modelo de servicio civil de paz alemán, por su alcance y su reconocimiento, se convirtió en un referente para los múltiples esfuerzos que tratan de extender los SCP a otros países al ser la iniciativa pionera y más desarrollada hasta la fecha. Otros países europeos también desarrollaron servicios civiles de paz en distinta medida, como Austria, Francia, Holanda, Gran Bretaña o Italia. En algunos casos, los SCP se concentran exclusivamente en la formación de expertos, dejando la cuestión del despliegue a otras organizaciones. Mientras en unos países se nutren de voluntarios expertos o en formación, en otros, como en Austria o Italia, estaban basados principalmente en la participación de objetores de conciencia que hacían su servicio alternativo en el SCP.
46 Statement of Purpose. EN.CPS, Graz, 2003.
36La Red Europea de Servicios Civiles de Paz (EN.CPS) se creó en 1999 para promocionar el establecimiento y el uso de servicios civiles de paz como instrumentos de transformación noviolenta de conflictos46. La red actúa como una plataforma donde se comparten y aprovechan las experiencias de las diferentes organizaciones que la componen, y se producen sinergias muy importantes especialmente de cara a la formación y al despliegue de los equipos sobre el terreno, y así como en el trabajo de cabildeo en las instituciones europeas. El trabajo de esta red ha facilitado que la sociedad civil genere conocimientos, construya metodologías y estrategias de trabajo, y acumule experiencia suficiente para desplegar equipos de paz que realicen intervenciones noviolentas con garantías de eficacia.
47 Boutros Boutros-Ghali, An Agenda for Peace: Preventive Diplomacy, Peacemaking and Peace-keeping. R (...)
48 Una amplia descripción de las actividades de peacekeeping puede encontrarse en la investigación de (...)
49 Tim Wallis y Mareike Junge, Enhancing UK capacity for handling conflict: The rationale for a UK Ci (...)
37Las iniciativas europeas en materia de servicios civiles de paz contemplan que su trabajo incluya una serie de actividades que pueden ser incluidas en las cuatro estrategias para la gestión de crisis y conflictos del universo de Naciones Unidas: prevención de la violencia, peacekeeping, peacemaking y peacebuilding 47. Así, los SCP pueden desarrollar actividades cuyo objetivo es prevenir la escalada violenta de los conflictos e incluyen acciones como el análisis de conflictos para realizar una alerta temprana que anticipe la escalada violenta de los conflictos o la puesta en práctica de una diplomacia civil noviolenta para mantener el diálogo y fomentar la confianza entre las partes. También pueden realizar trabajos de peacekeeping que tienen como finalidad la interrupción del ejercicio de la violencia y prevenir posteriores apariciones de la misma, como actividades de interposición física entre partes enfrentadas, de presencia disuasoria como medio de protección frente a la violencia, de observación del cumplimiento de acuerdos entre las partes, de acompañamiento de individuos y grupos vulnerables que son objeto de amenazas y requieren una protección activa, o de creación de espacios seguros para limitar la expansión de la violencia48. Las actividades de peacemaking que los SCP pueden llevar a cabo están dirigidas a unir individuos o grupos enfrentados por un conflicto violento y a construir relaciones de confianza entre las partes para desescalar dicho conflicto, lo que abarca desde labores de conciliación o buenos oficios, misiones de indagación para investigar e informar de forma objetiva, hasta acciones de mediación entre las partes enfrentadas, pasando por iniciativas de asesoría y formación en gestión noviolenta de conflictos entre otras. Finalmente, los SPC pueden actuar en el ámbito de peacebuilding, con el propósito de lograr la transformación de los conflictos y la construcción de una cultura de paz, realizando trabajo social multi-comunitario, acciones de apoyo al desarrollo de grupos locales y sociedad civil, actividades en el campo de la educación para la paz y formación en tareas relacionadas con la transformación de conflictos, desarrollo de proyectos de reconstrucción del tejido social, distribución de ayuda de emergencia y colaboración en tareas de rehabilitación tras un conflicto armado49.
38La amplia gama de actividades mostradas ilustra las enormes posibilidades que ofrecen los servicios civiles de paz y el vasto escenario donde pueden actuar. Estas acciones son plenamente compatibles con las actuaciones, tácticas y estrategias desarrolladas por otras organizaciones e instituciones locales, regionales, estatales o internacionales en el campo de la gestión de conflictos. Esta amplia gama de actividades evidencia de manera clara su disposición para complementar los medios más oficiales para la gestión de conflictos e, incluso, su posible sustitución en caso de que resultasen más eficaces.
39Los servicios civiles de paz todavía son un concepto en construcción en Europa, pero existen múltiples iniciativas lanzadas desde muchos países europeos por individuos y organizaciones que sienten la necesidad de trabajar para prevenir o detener la violencia y contribuir a la construcción de paz se dirigen a desarrollar las capacidades de la sociedad civil para crear instrumentos alternativos que permitan realizar intervenciones internacionales noviolentas para transformar los conflictos de manera pacífica.
40A lo largo de este artículo hemos puesto de manifiesto los diversos esfuerzos que una pequeña parte de la sociedad internacional, y principalmente la europea, están llevando a cabo para el desarrollo de mecanismos civiles para la prevención de la violencia y la construcción de la paz en la escena internacional. Estos esfuerzos por crear herramientas que ofrezcan alternativas al uso de la fuerza, de la violencia y de las guerras en la gestión de los conflictos, inspirados por la búsqueda del equivalente moral a la guerra de William James y por la eficacia de la acción noviolenta demostrada por Mahatma Gandhi, cuyo máxima expresión en la creación de ejércitos de paz, están ampliando las posibilidades para que la sociedad civil pueda participar en la transformación de conflictos en un ámbito internacional que no hace mucho tiempo estaba reservado a la actuación de los Estados y sus agentes.
50 Entre esas consideraciones podemos destacar cuatro. Por un lado, la intervención internacional ha (...)
41Parece claro que la sociedad civil europea ya tiene capacidad para desarrollar eficaces intervenciones noviolentas más allá de sus fronteras, sobre todo a pequeña escala. Sin embargo, sus iniciativas para institucionalizar este enfoque y desarrollar instrumentos estatales y regionales que permitan su despliegue a gran escala y sostener su trabajo a largo plazo no han logrado fructificar, como muestra el fracaso de la propuesta para la creación de unos Cuerpos Civiles de Paz Europeos o la escasa presencia de los servicios civiles de paz en los países europeos. En esto tiene mucho que ver la continua tensión existente entre los estados y la sociedad civil derivada de una serie de consideraciones que inducen a los Estados a tratar de reservarse en exclusiva el control sobre las herramientas de intervención internacional para la gestión de conflictos y la construcción de paz50. 42La trayectoria histórica que muestran estas iniciativas evidencia su paulatina expansión y su posicionamiento como un recurso cada vez más utilizado y aceptado por la sociedad internacional para contribuir a la prevención de la violencia, a la transformación de conflictos y a la construcción de paz. Es cierto que por cada uno de los esfuerzos mencionados en este artículo muchas otras propuestas nunca llegaron a desplazar a voluntarios sobre el terreno y murieron en alguna fase de su crecimiento. La mayor parte de las ambiciosas iniciativas para la creación de ejércitos de paz no llegaron nunca a ver la luz, así como muchos otros proyectos de intervención a menor escala que no llegaron a encontrar la financiación para su puesta en marcha o los recursos humanos adecuadamente formados para trabajar en ellos. Sin embargo, y vistas de manera conjunta, tanto las iniciativas puestas en marcha como las que no han traspasado el campo de las ideas, han conseguido acumular experiencia para continuar nutriendo los esfuerzos del movimiento pacifista para la creación de alternativas al ejercicio de la violencia como medio para resolver los conflictos en la arena internacional y continuar alimentando la esperanza de acabar de una vez por todas con la guerra y el militarismo. Haut de page
1 Diego Checa Hidalgo, « Intervenciones internacionales noviolentas. Herramientas para la transformación de conflictos », Convergencia, vol. 18, no 56, 2011, p. 88-91.
2 Williams James, « The Moral Equivalent of War », McClure’s Magazine, Agosto 1910, p. 463-468. http://www.constitution.org/wj/meow.htm. Ultimo acceso el 15 de diciembre de 2014.
5 Ana Aguado Higón y María Dolores Mirón Pérez, « Pacifismo Feminista », en Mario López Martínez (dir.), Enciclopedia de la Paz y los Conflictos, Granada, Universidad de Granada, 2004, p. 844-847.
6 Jill Liddington, The long road to Greenham. Feminism & anti-militarism in Britain since 1820, Londres, Virago Press, 1989.
7 George Woodcock, Gandhi, Barcelona, Planeta De Agostini, 1995, p. 59-65.
8 Mario López Martínez, « La Marcha de la Sal », en Mario López Martínez (dir.), Enciclopedia de la Paz y los Conflictos, Granada, Universidad de Granada, 2004, p. 655-657.
9 Jonathan Schell, El mundo inconquistable. Poder, no violencia y voluntad popular, Barcelona, Círculo de Lectores, 2003, p. 173-174.
10 David Cortright, Peace. A history of movements and ideas, Cambridge, Cambridge University Press, 2008, p. 310.
11 Thomas Weber, Gandhi’s Peace Army: The Shanti Sena and Unarmed Peacekeeping, New York, Syracuse University Press, 1996.
12 El primer intento de Gandhi para establecer un Shanti Sena se fraguó en los años 1921 y 1922, en Bombay, después del estallido de unas revueltas con motivo de la llegada del Príncipe de Gales a la ciudad. Su idea era crear un cuerpo de voluntarios que mantuviese la paz actuando desde la filosofía de la noviolencia, pero el gobierno tomó medidas activas para evitarlo. En Thomas Weber, Gandhi’s Peace Army…, op. cit., p. 44 ; y Mark Shepard, « Soldiers of Peace: Narayan Desai and Shanti Sena, the ’Peace Army’ », extraído y adaptado de Mark Shepard, Gandhi Today: A Report on Mahatma Gandhi’s Successors, Washington, D.C., Seven Locks Press, 1987. http://www.markshep.com/nonviolence/GT_Sena.html. Ultimo acceso el 15 de diciembre de 2014.
13 Michael Nagler, Is there no other way? The search for a nonviolent future, Berkeley, Berkeley Hills Books, 2001 p. 242-247.
14 Así lo muestran los trabajos de Mukulika Banerjee, The Pathan Unarmed: Opposition & memory in the North West Frontier, Karachi, Oxford University Press, 2000 ; y de Damon Lynch, « Three Peace Forces: The Khudai Khidmitgars, Shanti Sena and Nonviolent Peaceforce », Asian Reflection, Diciembre, 2004. http://www.asianreflection.com/npsskk.pdf. Ultimo acceso el 15 de diciembre de 2014.
15 Shiri Ram Bakshi, Abdul Ghaffar Khan. The Frontier Gandhi, New Delhi, Anmol Publications, 1992, p. 100.
17 Martin Ceadel, Pacifism in Britain 1914-1945. The defining of a faith, Oxford, Clarendon Press, 1980, p. 93-97.
19 Gene Keyes, « Peacekeeping by unarmed buffer forces: precedents and proposals », Peace and Change: A Journal of Peace Research, vol. V, no 2 y 3, Otoño, 1978, p. 4.
20 Thomas Weber, « From Maude Royden’s Peace Army to the Gulf Peace Team: An assessment of unarmed interpositionary peace forces », Journal of Peace Research, vol. 30, no 1, 1993, p. 49.
21 Gene Keyes, « Peacekeeping by unarmed buffer… », op. cit., p. 7 y 8 ; Thomas Weber, Gandhi’s Peace Army…, op. cit., p. 22-24.
23 Kathleen, Kern, « Christian Peacemaker Teams », en Yeshua Moser-Puangsuwan y Thomas Weber (dir.), Nonviolent intervention across borders. A recurrent vision, Honolulu, Spark M. Matsunaga Institute for Peace/University of Hawaii, 2000, p. 175 y 176.
24 Diego Checa Hidalgo, « Orígenes y desarrollo de las intervenciones internacionales noviolentas para la transformación de conflictos », Historia Actual, no 28, 2012, p. 29 y 30.
25 El ejemplo del Balkan Peace Team es recogido por Barbara Müller, The Balkan Peace Team 1994-2001. Nonviolent Intervention in Crisis Areas with the Deployment of Volunteer Teams, Stuttgart, Ibidem, 2006.
26 Tratado de la Unión Europea, Maastricht, 7 de febrero de 1992, Diario Oficial de las Comunidades Europeas (1992), C 191/1.
27 Alexander Langer (1946-1995), nació en Italia, y sumó a sus actividades como profesor, periodista y traductor, un fuerte compromiso con la paz, que le llevó a participar activamente en procesos de diálogo y reconciliación, y con la defensa del medio ambiente, siendo cofundador del movimiento verde en Italia. Su trabajo y su vocación social le llevaron a convertirse en miembro del Parlamento Europeo en 1989, convirtiéndose además en presidente del Grupo Verde Europeo, y a implicarse en iniciativas de paz en Europa Sudoriental y en Oriente Medio. Información proporcionada por la fundación Alexander Langer, http://www.alexanderlanger.org/. Ultimo acceso el 15 de diciembre de 2014.
28 Mario López Martínez, « Peacebuilding en zonas de conflicto. Intervenciones de la sociedad civil », en Mario López Martínez (dir.), Ciudadanos en pie de paz. La Sociedad Civil ante los conflictos internacionales: desafíos y respuestas, Granada, Editorial Universidad de Granada, 2008, p. 92.
29 Tobias Debiel y Martina Fischer, Crisis prevention & conflict management by the European Union. Concepts, capacities and problems of coherence, Berlin, Berghof Research Center for Constructive Conflict Management, 2000, p. 18.
30 Catriona Gourlay, Feasibility Study on the European Civil Peace Corps, Bruselas, ISIS Europe, 2004, p. 5.
31 Resolución sobre el funcionamiento del Tratado de la Unión Europea en la perspectiva de la Conferencia Intergubernamental de 1996. Realización y desarrollo de la Unión. Diario Oficial de las Comunidades Europeas, no C 151, 19 de junio de 1995, p. 56.
32 Alexander Langer y Ernst Gulcher, « Creating a European Civilian Peace Corps », Azione nonviolenta, Octubre 1995.
34 Alexander Langer y Ernst Gulcher, « Creating a European Civilian… », op. cit. 35 Informe relativo a una propuesta de recomendación del Parlamento Europeo al Consejo sobre la creación de un Cuerpo Civil Europeo de Pacificación. Documento del Parlamento Europeo, EP A4-0047/99, 28 de enero de 1999.
36 Recomendación sobre la creación de un Cuerpo Civil Europeo de Pacificación, adoptada el 10 de febrero de 1999. Diario Oficial de las Comunidades Europeas, no C 150, 28 de mayo de 1999, p. 164.
37 Consejos Europeos de Colonia (junio de 1999), de Helsinki (diciembre de 1999) y de Feira (Junio de 2000).
38 Comunicación de la Comisión relativa a la prevención de conflictos. COM (2001) 211, Bruselas, de 11 de abril de 2001.
39 Informe sobre la comunicación de la Comisión sobre Prevención de Conflictos. Comisión de Asuntos Exteriores y Política Común de Seguridad y Defensa del Parlamento Europeo, 9 de noviembre de 2001. Documento del Parlamento Europeo A5-0394/2001.
41 Resolución del Parlamento Europeo sobre la Comunicación de la Comisión sobre Prevención de Conflictos, 13 de diciembre de 2001. Diario Oficial de las Comunidades Europeas, no C 177, 25.7.2002, p. 291.
43 A pesar de que el Parlamento Europeo continuado interesado en esta iniciativa, la Comisión no ha realizado ningún avance significativo. Prueba de ello son las respuestas que realizan a los requerimientos del PE sobre los CCPE. Pregunta Escrita P-1653/03 de Joost Lagendijk (Verts/Ale) a la Comisión, 13 de mayo de 2003, y Respuesta del Sr. Patten en nombre de la Comisión, 1 de junio de 2003. Diario Oficial de las Comunidades Europeas, no C78 E, p. 379.
44 International Crisis Group, EU crisis response capability revisited, Europe Report no 160, Bruselas, International Crisis Group, 2005, p. 32.
45 ZFD, Daring to build peace… Ways of overcoming violence. Seven years of the Civil Peace Service, Berlin, Civil Peace Service Group, 2006, p. 11.
47 Boutros Boutros-Ghali, An Agenda for Peace: Preventive Diplomacy, Peacemaking and Peace-keeping. Report of the Secretary-General Pursuant to the Statement Adopted by the Summit Meeting of the Security Council on 31 January 1992, New York, Naciones Unidas.
48 Una amplia descripción de las actividades de peacekeeping puede encontrarse en la investigación de Lisa Schirch, Civilian Peacekeeping. Preventing violence and making space for democracy, Uppsala, Life & Peace Institute, 2006, p. 31.
49 Tim Wallis y Mareike Junge, Enhancing UK capacity for handling conflict: The rationale for a UK Civilian Peace Service, Londres, Peaceworkers UK, 2002, p. 12-13.
50 Entre esas consideraciones podemos destacar cuatro. Por un lado, la intervención internacional ha sido una práctica muy restringida debido al tradicional concepto de soberanía y se ve como una cuestión vinculada a la política exterior que realizan los estados en defensa de sus intereses. Por otro lado, se trata de evitar las repercusiones negativas que para un estado podría tener la injerencia de sus nacionales en los asuntos internos de otros países violando su soberanía. Junto a ellas, la persistente desconfianza frente a la eficacia de la actuación de los civiles en situaciones de conflicto con altos niveles de violencia tampoco favorece una decidida apuesta para realizar intervenciones por medios civiles. A estas debemos sumar la susceptibilidad que provocan este tipo de intervenciones de la sociedad civil, ya que cuestionan los paradigmas ampliamente extendidos que apoyan la utilización de la violencia para la resolución de los conflictos y persiguen la transformación social, lo que contradice en numerosas ocasiones los intereses reales de los estados o de sus élites políticas y económicas.Haut de page
Diego Checa Hidalgo, « El ejército de paz europeo. Una historia inacabada », Cahiers de la Méditerranée, 91 | 2015, 215-230.
Diego Checa Hidalgo, « El ejército de paz europeo. Una historia inacabada », Cahiers de la Méditerranée [En ligne], 91 | 2015, mis en ligne le 01 juin 2016, consulté le 23 juillet 2017. URL : http://cdlm.revues.org/8197 Haut de page
Dr. Diego Checa Hidalgo est chercheur invité au Centre For Trust, Peace and Social Relations de Coventry University. Sa recherche porte sur la théorie et la pratique la non-violence, histoire contemporaine de la Méditerranée, la résolution des conflits et éducation de la paix. Ses dernières publications sont « Preventing direct violence in Latin America », dans Arthur J. Kendall, Chas Morrison et J. Martin Ramirez (éd.), Conflict, Violence, Terrorism and their Prevention, Cambridge Scholars Publishing, Newcastle upon Tyne, 2014, p. 164-177 ; « Intervenciones internacionales ciudadanas y la resistencia no-violenta en los Territorios Palestinos », Polisemia, nº 16, p. 32-48, 2013 ; et « El poder protector de la noviolencia. Defensores de derechos humanos e intervenciones internacionales noviolentas », Polis, nº 33, 2012, http://polis.revues.org/8563. Il fait partie de la Coventry Non-violent Research Group et chercheur invité de la paix et de l’Instituto de la Paz y los Conflictos de l’Université de Grenada.diegochecahidalgo@gmail.comHaut de page

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