Source: http://www.julianserulle.com/?p=40
Timestamp: 2017-03-24 02:01:02+00:00

Document:
Blog Julian Serulle
Ingrese las palabras claves a buscar
Sobre Julian SerulleJulián Serulle Habla con el PuebloContactos
Flexibilización de la legislación laboral por Lic. Julian Serulle
Nelson Mandela (tercera parte)
Nelson Mandela (segunda parte)
Nelson Mandela (primera parte)
Entrevista en Ensayo Jurídico (tercera parte)
Entrevista en Ensayo Jurídico (segunda parte)
Entrevista en Ensayo Jurídico (primera parte)
Educación – Despedida 25/8/2011 (Alocución)
Papel del Presidente 18-8-2012 (Alocución)
Realidad de clase social 09-08-2012
Categorías	Alocución de la Semana
Fotográfica y Videos
Reflexionar Cotidiano
Reseñas Informativas.
Archivos	September 2015
Marco Legal de los Contratos de Trabajo de las Franquicias
Oct 16, 2009	Marco Juridico de las Zonas Franca en la República Dominicana.
Por Julián Serulle.-
A diario los medios masivos de comunicaciòn hacen referencia a las Zonas Francas Industriales del país. Son presentadas como la panacea, o sea, el gran remedio que nos ofrece el sistema capitalista; razòn por la cual, cada Zona que se instala, no importa el sitio, expresa la alegría de sus forjadores. La llegada de cada inversionista, sea americano, asiático, o de cualquier punto del globo terráqueo, encuentra las puertas abiertas, de par en par, sin importar de donde proviene, ni tomar en cuenta sus condiciones econòmicas, la estabilidad en el mercado internacional, o los beneficios de carácter tecnològico a ofrecer como la materia prima nacional a adquirir, mucho menos el historial en la ética empresarial y la procedencia de los capitales.
Las “Zonas francas de exportación”, “Zonas libres”, “Zonas de libre comercio”, “Zonas de libre producción” son algunos de los distintivos con los cuales se califica este fenómeno de rápida propagación en el ámbito de la producción y del comercio internacional. Los organismos internacionales de desarrollo han fomentado las Zonas francas de exportación (ZFE) como una respuesta a los esfuerzos de industrialización de los países en desarrollo.
Debemos detenernos e ilustrar que el crecimiento de las ZFE está estrechamente asociado con la expansión de las actividades de las corporaciones transnacionales en los países en desarrollo y el crecimiento de la subcontratación y el montaje en el exterior.
Ante todo, tenemos que decir, que el panorama que nos presentan sobre las bonanzas que nos dejan las empresas que se instalan en las ZFE no guarda relación con la verdad, pues, los beneficios económicos de las ZFE para los países anfitriones son pocos, al mismo tiempo que hay un terrenos fértil para las organizaciones sindicales que se interesen por los impactos sociales de este fenómeno. La idea está basada en ofrecer ventajas para disminuir los costos, a la forma de sueldos y salarios bajos, no pago de cargas impositivas para ingresar la materia prima, las maquinarias y la exoneración total en la exportación como en la complicidad de los gobiernos en restringir la libertad sindical e ignorar las leyes sociales.
Desde el año l966, los representantes del Estado Domnicano, presentan las Zonas Francas como sinònimo de riquezas, de desarrollo, la respuesta al desempleo. Hay quienes dicen que con las Zonas Francas, para el año 2000, seremos la Corea o el Taiwán de América Central y del Caribe.
El auge de las Zonas Francas Industriales en la República Dominicana responde, al igual que la sustituciòn de productos tradicionales, agrícolas e industriales por nuevos productos de exportaciòn, a una estrategia propiciada desde el exterior, que tiene, naturalmente, sus beneciciarios y defensores en el país.-
La República Dominicana está ganando rápidamente el liderazgo de los países occidentales en los cuales se instalan zonas francas industriales (ZFI).
El país es, hoy por hoy, proclamado como el que cuenta con el sistema de Zonas Francas Industriales más desarrollado de todo el hemisferio occidental y con el mayor crecimiento de este tipo de centros industriales.
Para algunos, esto es motivo para decir que la economía está en un franco proceso de recuperaciòn y de desarrollo econòmico; para otros, es objeto de preocupaciòn el hecho de que este tipo de actividad sea precisamente el que dinamice la economía y que sea altamente privilegiado como vía de superaciòn de los problemas que aquejan a la economía dominicana.
En lo particular, expreso gran temor, por considerar que en cualquier momento el país podría ser afectado por un desempleo mayor al existente, partiendo del hecho, que acontecimientos internacionales, terrorismo o una crisis internacional parecida o mayor a la del 1929 podrian afectar y derrumbar este sistema económico y el país encontrarse en un callejón sin salida, como ocurre cíclicamente con el turismo.
En tal sentido, permitánme presentar a ustedes las leyes y normas que regulan las nuevas minas de oro, que hoy abundan por todas partes en la República Dominicana; de igual forma, describir la verdad de los hechos tal como se presentan en las relaciones obrero patronal, lo que nos permitirá comprender si los derechos a la sindicaciòn, a la seguridad social, a la estabilidad en el trabajo son debidamente respetados por cuantas empresas operan en las Zonas Francas del país, y si en tal proyecto, descansa el desarrollo agrícola e industrial, o sea, el desarrollo econòmico íntegral.
Las Zonas Francas no son un fenòmeno privativo de la República Dominicana, al ser tan eficaces cumpliendo los objetivos para las que han sido creadas que hoy existen en el mundo más de 2,000 zonas francas de todos los tipos y tamaños, de unas l00 que había en l945. Estas zonas son de los más variados nombres según son de variados sus objetivos.
Existen las llamadas zonas de procesamiento para exportaciòn; zonas empresariales; zonas de comercio exterior; puertos libres; zonas libres de banca; zonas libres de seguros; zonas francas para almacenamiento y distribuciòn hasta tiendas de zonas francas para ventas al detalle. Todos estos apelativos responden a la ubicaciòn geográfica o a la orientaciòn mercadològica de las respectivas zonas. Pero, de carácter meramente industrial, encontramos unas 150, instaladas en todas las naciones pobres, de escaso desarrollo y/o abundante y barata mano de obra; mejor decir, en los paises que reciben de forma directa el látigo opresor en lo político y econòmico de las grandes potencias del mundo, o sea, de aquellos que hoy nos ultrajan a través del Fondo Monetario Internacional.-
Tratar el tema de zona franca desde el punto de vista legal, como de las normas que rigen su nacimiento y desarollo, nos obliga, buscar su razòn de ser, que significan, y los privilegios que se otorgan a las Empresas que operan en el ámbito de las Zonas Francas e Industriales.-
ZONAS FRANCAS INDUSTRIALES: Concepto Jurídico.-
Los forjadores y promotores del proyecto zona franca, la consideran desde el punto de vista jurídico como una porciòn del territorio de una naciòn sometido a un régimen jurídico, no sòlo especial, sino eminentemente excepcional. Tales señores, se encargan de decirnos, que la excepcionalidad radica en la inaplicaciòn de una serie de leyes de carácter fiscal, para fomentar el desarrollo de la actividad econòmica; agregando nosotros, la permisibilidad por parte del Estado en el no cumplimiento de leyes de carácter laboral y social. En tal sentido, nos encontramos con un pequeño Estado dentro de otro Estado, donde las leyes y normas que priman son aquellas que establecen y definen las multinacionales y los Estados capitalistas que las protegen, teniendo por norte las grandes ganancias a costa de la miseria de los obreros de los países donde ellas se instalan.-
El origen de las zonas francas se remonta en los siglos a la apariciòn del comercio internacional. No en balde fueron los fenicios, pioneros del comercio ultramarino, los primeros en fomentar áreas libres de impuestos para almacenamiento y traslado de mercaderías. A través de los siglos, estas condiciones de áreas libres de impuesto jugaron un papel preponderante en el surgimiento de Alejandría, Delos, Cártago, la Liga Hanseática y las ciudades-estado flamencas, como centros de comercio.
Se tienen referencias de que el trasbordo, almacenamiento y reexportaciòn de mercaderías se practicaban en la época del imperio romano. Las ciudades del Mediterráneo, cuya subsistencia dependía del comercio, utilizaban zonas francas en la Edad Media.-
De acuerdo con Francisco A. de Moya Espinal, en su trabajo “Las Zonas Francas Industriales y las empresas multinacionales, “En la época en que las grandes metròpolis desarrollaron el comercio con sus colonias de ultramar fueron estableciendo zonas francas comerciales en puntos estratégicos de rutas ultramarinas así como en puntos de confluencia de esas rutas. Los ejemplos más importantes de estas políticas son: Gibraltar, establecido en 1704, Singapur en l819 y Hong Kong en l842. Así como los Fenicios de la Edad Moderna, surcaron los mares estableciendo el gran comercio internacional.
Se considera que, después de la Segunda Guerra Mundial, con la explosiva expansión y desarrollo del comercio internacional entra la Edad o Era Contemporánea de las zonas francas, marcada esta Era con un nuevo enfoque, pues, ya no se trata de instalar áreas para el almacenamiento y trasbordo de mercaderías o de áreas de atracciòn turística en la venta a bajos precios de productos manufacturados o acabados como resultado de toda exoneración de impuestos fiscales.-
En la medida que los imperios fueron perdiendo sus colonias a través de las cuales obtenían sus productos agrícolas y metales producidos por una mano de obra cuasi-esclava en un comercio internacional de una sola vía, hoy buscan esos beneficios con la creaciòn y desarrollo de zona franca manufacturera de exportaciòn, es decir, orientando la inversòn internacional hacia la industria manufacturera sujeta a los grandes beneficios que brindan los Estados y pueblos pobres del mundo.
La primera zona de esta índole fue establecida en Irlanda en la localidad de Shannon en l959, más luego, los asiáticos con Japón a la cabeza provocan el gran repunte, dando lugar a la nueva divisiòn internacional del trabajo.-
Los países caribeños son el nuevo pastel de los monopolios internacionales, y la República Dominicana, podría decirse, está a la cabeza por razones diversas.-
EVOLUCION HISTORICA Y BASE LEGAL EN LA REPUBLICA DOMINICANA.-
En la República Dominicana, de acuerdo a estudio hecho a instancia de la OIT, y como bien lo recoge el señor FRANCISCO A. DE MOYA ESPINAL, pueden distinguirse tres períodos en lo que respecta a las acciones de las autoridades del país para la creaciòn de las zonas francas de exportación.-
El primer período se inicia en el año l955, con la ley número 4315, que crea las zonas francas. Esta ley tenía el propòsito de promover la instalaciòn de zonas francas comerciales, de paso, crea las zonas francas industriales, claramente delimitadas, en las que se establecen industrias que están exentas del pago de derechos de aduanas (por esta razòn, se designan estas áreas geográficas como territorios extraaduaneros). No es hasta el año l963 cuando se crea la zona franca industrial de Puerto Plata en virtud de la ley No.38, pero, no se llevò a la práctica teniendo en cuenta que en sí no existía reglamentaciòn alguna y que primaba el carácter comercial de las zonas francas.-
El segundo período en la evoluciòn legal de las zonas francas, se extiende de l969 hasta la fecha. En el año l969 se aprueba la ley número 299, de promociòn e incentivo industrial, cuyo principal propósito era el de fomentar una industrializaciòn hacia adentro, basada en la sustituciòn de importaciones. Como en la señalada ley 4315 de l955 se habían creado las zonas francas industriales, se introduce el concepto en esta última ley 299, creándose una categoría de industrias denominadas “A” que estarían exentas de todo tipo de impuesto, ya sea de aduanas o interno. Dos categorías adicionales, “B” y “C”, promovían las industrias destinadas al lado interno mediante mecanismos principalmente de corte tarifario.
Dentro del contexto de la citada ley número 299, cuyo espíritu era el desarrollo del país a través de la sustituciòn de importaciones, las industrias de zona franca perseguían un propòsito diferente. En efecto el propòsito del legislador era, esencialmente, la creaciòn de empleos, en un país con elevadas tasas de desempleo. Pero, los gobiernos pasados no dieron curso al espíritu de la ley 299, y se comportaron de forma apática y fueron temerosos al incremento y desarrollo de toda política de industrializaciòn sujeta a los elementos nacionales.-
Los gobiernos de turno, concibieron las zonas francas como áreas “fuera de los límites territoriales del país”, porque se trataba de zonas claramente delimitadas, donde sòlo operaban empresas extranjeras (los empresarios nacionales estaban expresamente excluídos), que no tenían ningún tipo de impacto en los ingresos del gobierno y con muy escasa incidencia en la generaciòn de divisas. Esto último deviene del hecho de que, según la legislación dominicana, las zonas francas operan fuera del mercado cambiario nacional, puesto que sòlo tienen obligatoriedad de entregar divisas por concepto de sus gastos locales.-
La ley número 299 de incentivo y promociòn industrial, creaba al mismo tiempo los mecanismos de su implementaciòn, y a su amparo se instalaron todas las empresas de zona franca que existen en la actualidad.-
La primera zona franca en instalarse fue la ubicada en La Romana, mediante decreto No. 3461, del 26 de marzo de l970, para tal fin, el Estado concertò contrato con la Gulf and Western, mediante el cual, esta Empresa es quien administra y tiene el control absoluto de la misma.-
En el año l971, se dicta el decreto No. 1574 del ll de octubre, que crea la zona franca de San Pedro de Macorís, que inicia sus operaciones en l973, administrada por la Corporación de Fomento Industrial, entidad de propiedad estatal.
A través del decreto No. 4369, del 21 de marzo de l974, se crea la zona franca industrial de Santiago, que inició sus operaciones en l975, administrada por una corporación mixta, sin fines de lucro, del Estado y el sector privado nacional.
Es de señalar, que en los primeros años se verificò un gran dinamismo en el crecimiento del número de empresas instaladas, debido a la competitividad del país con respecto a otros países del área. Pero a finales de 1970 e inicios de 1980, esa situación de competitividad empezó a decrecer, y con ello, la instalaciòn de nuevas empresas empezó a perder dinamismo.-
La crisis imperante en el país, la cual se agudiza a cada instante, los acuerdos firmados con el Fondo Monetario Internacional y la pérdida del valor constante en nuestra moneda, llegando a la devaluaciòn total, la carecencia de gobernantes que amen y respeten a su pueblo, la falta de planificaciòn en forma integral, nos entrega a cada paso a los brazos de los grandes monopolios, multinacionales, transnacionales y el mundo de la gran banca mundial; en consecuencia, nuestro mercado virgen en gran sentido, acompañado con el desempleo ascendente, mano de obra barata, y la vigencia de leyes complacientes da lugar al inicio del tercer período en lo que respecta a la concepciòn de las autoridades sobre el papel que pueden desempeñar las zonas francas en el desarrollo del país, el cual se inicia en 1983 y se extiende hasta la actualidad.-
Es a partir de 1983 que las autoridades gubernamentales dan pasos resueltos para incrementar las actividades de zona franca, y se empieza a visualizar como una potencial fuente importante de generaciòn de divisas, a la vez que productora de empleos y contribuyente a mejorar, segun nuestras autoridades, el nivel de calificaciòn de la mano de obra.
Pero, éste resurgimiento, toma cuerpo, de forma extraña a toda política de incorporación a los demás elementos de carácter econòmico; es decir, se deja de lado al inversionista nacional, el agro, como su producciòn y mercado, por consecuencia, se da paso a la discriminación empresarial y a la pérdida de toda visión en el campo de la política internacional.- Nos olvidamos de una política agrícola acorde a la nueva tecnología, a su vez, la agro industria, tanto una como la otra llevando consigo la formación de la mano de obra calificada, mejor dicho, estos aspectos no entran en la política programática de los gobiernos que hemos tenido, parece ser, que no existirá en los gobiernos por llegar en las próximas décadas.
Uno de los pasos para incrementar las actividades de Zona Franca fue el decreto No. 895 que crea y otorga funciones al Consejo Nacional de Zonas Francas Industriales, entidad que hasta entonces no había podido ejercer un papel independiente.
A partir del decreto No. 895, no han parado los decretos provenientes del Poder Ejecutivo, creando Zonas Francas en todo el contexto nacional, como bien se indica en este trabajo, sin tomar en cuenta las consecuencias y los efectos.
Como resultado de las negociaciones con el Fondo Monetario Internancional y la carencia de una política en que pudiese primar los mejores intereses para el pueblo, el gobierno de turno para el año 1983, hace permisible en el ámbito cambiario la correcciòn en que reconocía a favor de las empresas de zona franca un cuarenta y ocho por ciento sobre el peso dominicano por encima del dòlar, en sus pagos en moneda local.-
El legislador dominicano pretendiendo paliar las inconformidades provenientes de los inversionistas nacionales, da lugar a la ley No. 96, de fecha 16 de febrero de 1983, modificando el artículo 10 de la Ley No. 4315, de fecha 22 de octubre de 1955, para permitir el acceso al financiamiento interno a las empresas de zona franca de capital nativo.-
LEYES Y NORMAS QUE RIGEN A LA ZONA FRANCA EN LA REPUBLICA DOMINICANA.-
Por el estudio y ponderaciòn de las leyes, decretos y resoluciones que han sido promulgados o dados por el Poder Ejecutivo, observamos el carácter complaciente y servilista del Estado Dominicano ante el capital extranjero.
El contenido de las leyes y demás normas, nos permite decir, que el Estado Dominicano como tal no existe ni ha existido, pués, el Estado no es más que el representante de una clase social, jugando el papel de administrador en el caso de nuestro sistema de las empresas que forman parte del patrimonio de la burguesía, siendo su deber proteger y garantizar sus capitales; ocurriendo, en el caso de la especie, lo contrario, a sabiendas, que su rol ha consistido en responder a los dictámenes de intereses externos en detrimento del capital nacional. Nos hemos dejado arrastrar por la tendencia dominante en la política mundial de los últimos años que ha consistido en criticar “el gran gobierno” y tratar de desplazar las actividade del sector estatal a los mercados privados o a la sociedad civil, en nuestro caso, haciendo permisible la entrada y la toma del control por parte de las grandes transnacionales y multinacionales, que en sí nos gobiernan. Olvidamos que en el mundo en desarrollo los gobiernos débiles, incompetentes o inexistentes son fuente de graves problemas. Como prueba nos permitimos señalar de forma cronològica las normas legales en que se fundamentan las estructuras de las zonas francas en nuetro país.
a) La Constituciòn de 1966, en su artículo 110, establece que, “…los particulares pueden adquirir, mediante concesiones que autorice la ley, o mediante contratos que apruebe el Congreso Nacional, el derecho irrevocable de beneficiarse, por todo el tiempo que estipule la concesiòn o el contrato, y cumpliendo con las obligaciones que la una y el otro les impongan, de excenciones, exoneraciones, reducciones o limitaciones de impuestos, contribuciones o derechos fiscales o municipales incidentes en determinadas obras o empresas de utilidad pública, o en determinadas obras o empresas de utilidad pública, o en determinadas obras o empresas hacia las que convenga atraer, para el fomento de la economía nacional o para cualquier otro objeto de interés social, la inversiòn de nuevos capitales.-
Toda política de beneficiencia que se otorga a las empresas que operan en las zonas francas es la consecuencia directa de lo previsto en el artículo 110 de la Constitución; en tal sentido, toda ley o decreto es la ampliación de fines definidos en el marco constitucional.-
b) La institución de las ZONAS FRANCAS se crea en la República Dominicana mediante la Ley No. 4315, del 22 de octubre de 1955, G.O. 7904.14.-
El artículo primero de la Ley, otorga poderes al Poder Ejecutivo, quien por decreto definirá las demarcaciones en que serán establecidas en el territorio nacional las zonas francas a crear.-
Esta ley no se limitó a las zonas francas industriales sino a prima face a las zonas francas de mero carácter comercial y en pos de incentivo de atracciòn turística.-
Por el contenido de los artículos 2,3 y 7 dela referida ley, se observa los beneficios que en principio se establecieron a favor de las instituciones que operaran o instalaran en las áreas que autorizara el Poder Ejecutivo mediante Decreto.
Por otro lado, que la aceptaciòn e instalación de zonas francas en el país se deja a la absoluta apreciación y decisiòn del Poder Ejecutivo, sin necesidad de requerir en cada caso la aprobación del Congreso Nacional. Hecho éste, que puede dar lugar a que la buena fe del Estado sea sorprendida o que un gobernante de turno sin formación o conciencia alguna, se preste a maniobras que atenten contra la soberanía e intereses nacionales.- Es esta ley la que establece la Comisión de Zonas Francas, y especifica las funciones y tareas encomendadas.
c) Por Ley No. 4462 de l956, G.O. 7996, se deroga el artículo 6 de la Ley 4315, suprimiendo la Comisiòn de Zonas Francas; a su vez,las funciones encomendadas a dicha Comisiòn serían otorgadas al funcionario que señalara el Poder Ejecutivo.
d) Para el año 1956, el Poder Ejecutivo dictò el Decreto No. 1864 (G.O. 8004.12, que regula el funcionamiento de las zonas francas, o sea, establece el sistema administrativo interno a regir en cada zona, tanto el área física y de control de entrada y salida de mercancías, efectos y bienes; de igual forma, los controles a establecer sobre las mercancías a vender en el territorio nacional o provenientes del área de la zona.
El decreto específica en su artículo 6, los productos que no podrán ser introducidos en las zonas francas; las tasas a cobrar por concepto de almacenaje y manejo de carga en los almacenes oficiales de las zonas francas.-
El artículo 14 del Decreto, viene a ser el más significativo para los trabajadores que laboran en las Empresas que operan en las zonas francas industriales, al comprender que las maquinarias, mercaderías y demás bienes procesados o no que sean embargados como resultado de toda demanda, cual que sea su naturaleza sòlo podrán ser vendidos dentro de los terrenos de la Zona Franca y en el dado caso que el Juez competente permita la venta fuera de la misma, se requiere previo al traslado de los efectos embargados y a vender proceder al pago de los impuestos de ley por concepto de importaciòn.
d) Ley No. 432, de fecha 3 de mayo de 1969, G.O.9140.3.- Esta Ley hace permisible la libertad en el canje de divisas, o sea, que “las personas o corporaciones que realicen exportaciones de bienes y servicios desde las Zonas Francas Industriales hacia el exterior del país, no estarán sujetas a las leyes, reglamentos y regulaciones relativas al canje de divisas en el Banco Central de la República Dominicana, en lo que concierne exclusivamente a dichas operaciones.-
La Ley 432, limita el canje de divisas única y exclusivamente a los renglones que correspondan al valor de los costos, gastos y servicios que se realicen en el país, tales como sueldos, salarios y jornales de todo el personal que labore para dichas personas o corporaciones, comisiones, energía eléctrica, alquileres, servicio de agua, primas de seguros, sin que esta enunciación sea limitativa.-
Este derecho que se otorga a favor de los empresarios que operan en las zonas francas industriales, es la razón por la cual, las divisas que recibe el país están por debajo de los grandes beneficios que perciben los inversionistas; por otra parte, no guardan relaciòn con las inversiones que hace el Estado.-
Mucho nos gustaría saber el sistema implementado por el Banco Central para la comprobaciòn en las exactitudes y veracidades de los datos que ofrecen las empresas y si guardan relaciòn con las divisas depositadas. A sabiendas, que de conformidad con el artículo 11 de la indicada ley 432, las personas o corporaciones establecidas en las Zonas Francas Industriales tendrán que rendir un informe mensual al Banco Central de la República Dominicana sobre las operaciones realizadas conforme a la presente ley.
e) Los incentivos para las operaciones de zona franca están consagrados en la Ley No. 299 de Protección e Incentivo Industrial, del 23 de abril de l968, modificada. Esta ley fue diseñada con el interés de promover la expansiòn idustrial en el país mediante el otorgamiento de incentivos a aquellas inversiones dirigidas a la manufactura de productos elaborados en base al procedimiento de materia prima o de productos intermedios. La Ley excluye de su ámbito de aplicación las inversiones en renglones tales como azúcar, agropecuaria, minería, petròleo y turismo.-
f) Los incentivos otorgados bajo la Ley No. 299 varían según la categoría en que se clasifique la empresa, conforme a criterios fijados en la propia ley. Los mayores beneficios van a la categoría “A”, la cual comprende a las nuevas empresas que se dedican a la manufactura o al ensamblaje de mercancías destinadas en su totalidad a la exportacion, así como a las que fueren establecidas dentro de las zonas francas, bajo la Ley No. 4315 de l955, modificada.El Artículo 12 de la Ley No. 299 concede a las empresas de la categoría “A” incentivos altamente ventajosos y jugosos, que por su sola lectura provoca irritaciòn a cualquier ser humano que se detenga a pensar en los salarios pírricos que perciben nuestros obreros, los abusos que se cometen contra el trabajador dominicano, y la violentaciòn constante y permanente que se practica contra las leyes laborales y de seguridad social.-
Como muestra de tales incentivos citamos:
–Exoneraciòn total de derechos e impuestos de importaciòn y demás gravámenes conexos, incluyendo el arancel, los impuestos unificados y los de consumo interno, que inciden sobre las materias primas, productos simielaborados o materiales que entran en la composiciòn o en el proceso de elaboraciòn del producto, envases o materiales de empaque.
–Exoneraciòn total de todos los derechos e impuestos de importaciòn sobre las maquinarias y equipos que se importen en perfecto estado de funcionamiento y que sean exclusivamente para formar parte de la unidad industrial correspondiente.
–Exoneraciòn total de los derechos e impuestos de importaciòn y demás gravámenes conexos, que incidan sobre combustibles y lubricantes usados estrictamente para el proceso industrial, excepto gasolina.
–Exoneraciòn total del impuesto sobre la renta, cuando se trate de una empresa multinacional, es decir, cuando su negocio principal se encuentre establecido fuera del país. En el caso de empresas radicadas en el pais, disfrutarán de una exenciòn de un 75 por ciento en los primeros cinco años, y de 50% durante el resto de la concesiòn.
–Exoneraciòn total de impuestos sobre patente, impuestos municipales, impuestos sobre producciòn y exportaciòn. Respecto a estos últimos, la legislaciòn señala que la exenciòn es total en los primeros cinco años, y luego se reduce al 50 por ciento, pero en la práctica esta reducciòn no se aplica porque casi todos los impuestos a la exportaciòn han sido eliminados.-
–Exoneraciòn total del impuesto sobre el capital de compañía y sobre documentos relativos a la constituciòn de compañías por acciones o sociedades anònimas, o sobre aumentos de capital.-
Período de vigencia.-
El Período de vigencia de los incentivos concedidos por la Ley No. 299, puede variar desde 12 hasta 20 años dependiendo de la localizaciòn de la empresa.-
La Ley 299 establece el sistema y procedimiento a seguir para lograr el beneficio de la Clasificaciòn “A”, y el derecho a operar es la resultante del Decreto que emane del Poder Ejecutivo, previo a cumplimentar con las exigencias requeridas.-
Si a tales beneficios agregamos, a) que ante la negaciòn a la formaciòn de sindicatos por parte de los empresarios con el respaldo solidario de las autoridades de trabajo, por ende, del gobierno, se hace imposible la firma de pactos colectivos; b) dando lugar, de igual forma, al incremento de políticas coercitivas y de presiòn, obligando al trabajador a realizar tareas muy por encima de su capacidad humana y orgánica; c) el no cumplimiento en el salario mínimo; d) la obligatoriedad de trabajar horas extraordinarias; e) la reducciòn de salarios por simple retrasos a la hora de entrada; f) el no pago en las cotizaciones del Seguro Social; g) el desahucio sin comunicaciòn de preaviso; h) la política de despidos por baja producciòn, como resultado de aumento en forma constante en la producciòn, a sabiendas, que en la mayoría de las empresas existe el trabajo a destajo; i) el desahucio de forma periòdica; j) el no cumplimiento con el Decreto No.360-86, que exonera la compra de autobuses para ser destinados al transporte de los obreros (G.O. 9685.933).
g) Resoluciòn 37a. de la Junta Monetaria de fecha l6 de diciembre de l982, que autoriza préstamos a empresas de zona franca de capital dominicano.-
h) Novena Resoluciòn de la Junta Monetaria del 11 de agosto de 1983, que declara aplicables los incentivos de la Ley No. 69 a las ventas hechas a empresas radicadas en las zonas francas industriales.-
i) Segunda Resoluciòn del 19 de febrero de 1987, sobre la tasa unificada aplicable a las zonas francas.-
j) Ley No. 96 de 1983 sobre obtenciòn de divisas y financiamientos interno de empresas de zona franca. G.O.9607.53. Esta Ley modifica el Artículo 10 de la Ley 4315 del 22 de octubre de 1955, y con esta modificaciòn se pretende incentivar la participacion de los inversionistas nacionales en la creaciòn de industrias en las diferentes zonas francas existentes en el país; reconociendo de igual forma, que el Artículo 10 de ley modificada, discrimina al capital nacional, al negar el derecho a obtener financiamientos interno para la instalaciòn de industrias en las Zonas francas del país.
El Artículo 10 modificado, en su parte in-fine, reza: “Sin embargo, las corporaciones y personas con empresas cuyo capital pertenezca en un 90% a nacionales dominicanos podrán obtener divisas del BANCO CENTRAL y financiamiento interno para la compra del equipo, repuestos y el capital de trabajo inicial que es necesario para instalar industrias en las Zonas Francas del país”.-
k) El Decreto No. 895 de 1983, que regula las actividades del Consejo Nacional de Zonas Francas. G.O.9609.51.-
l) Ley 288, sobre bonificaciones, que excluye a las Empresas que operan en las zonas francas del país del pago de las mismas.
m) Todo lo relacionado a las leyes laborales y de seguridad social se aplica a las empresas de zonas francas y rige las relaciones con sus obreros.-
VIOLENTACION A LAS NORMAS DE CARACTER LABORAL Y DE SEGURIDAD SOCIAL.
Las Zonas Francas Industriales, nacen y se desarrollan en la República Dominicana, bajo el cielo de la explotaciòn y la violentaciòn de normas elevadas a la categoría de Derechos Humanos, tales como:
a) la sindicalizaciòn: El Convenio No. 87, ratificado por el Congreso Nacional, por Resoluciòn No. 4505, del 21 de julio de l956, se ha convertido en letra muerta e inesistente en el marco de las Empresa que operan en las ZFI del país. Todo trabajador que intenta o intente participar en la formaciòn y constituciòn de un sindicato, se hace pasible de ser despedido por parte de la Empresa para la cual trabaja, corriendo el riesgo de no encontrar trabajo en las demás empresas.
La política de golpeo al derecho y ejercicio a la sindicalizaciòn ha dado lugar a la no existencia de sindicatos en tales estamentos econòmicos.
Para el mes de enero de l982, la Secretaría de Estado de Trabajo, por primera vez, otorgò el Registro al Sindicato que fue formado por los Trabajadores de la Empresa MANUFACTURA DE TABACOS, S.A. (MATASA), que opera en la ZFI de Santiago, mediante el Registro No. 3/83, de fecha 19 de enero de l982. Pero, en menos de setenta y dos (72) horas de su comunicaciòn a la Empresa, ésta procediò al desahucio del 80% de sus trabajadores. La prueba más contundente a la violentaciòn al Convenio No.87, que en nuestro país toma la categoría de Derecho Constitucional, la encontramos en la CIRCULAR de fecha 28 de septiembre de l988, emitida por el Presidente de la Asociaciòn de Industrias de la ZFI de San Pedro de Macorís, en la que se consigna: “Queremos por la presente, referirnos a los panfletos relativos a actividades políticas que están circulando dentro del recinto industrial. Como es de conocimiento de todos las actividades de este tipo están absolutamente prohibidas dentro de las zonas francas y en el panfleto en cuestiòn se solicita a los trbajadores organizarse. Asi las cosas queremos, nueva vez, reiterar las disposiciones legales de este sector empresarial en las que se señala la prohibiciòn de toda actividad de tipo político, sindical o partidista dentro del recinto industrial. Sin otro particular al respecto (fdo.) ANGEL M. CASTILLO, Presidente. Sello Gomígrafo-ASOCIACION DE INDUSTRIAS ZONA FRANCA
INDUSTRIAL SAN PEDRO DE MACORIS”.-La no presencia de Sindicatos en las Empresas de Zona Franca, expone a los trabajadores a los mas viles y crueles métodos de explotaciòn por parte de los empleadores;
b) los obstáculos que encuentran los trabajadores para hacer realidad el derecho a la sindicaciòn como su ejercicio, inciden en la violentaciòn al Convenio No. 98, o sea, en la no permisibilidad de negociar Pactos Colectivos, bajo el entendido, que el Còdigo de Trabajo pone como condiciòn para la negociaciòn o firma de Pactos Colectivos la presencia del sindicato en representaciòn de los trabajadores.-
Con el no ejercicio de este derecho, los trabajadores se ven imposibilitados a planes de carácter educacional, salud, vivienda, mayor estabilidad contractual, seguridad industrial, protecciòn en los planes de pensiòn y jubilaciòn;
c) la discriminaciòn en la mujer. Es sabido, que el 70% de los trabajadores que laboran en las ZFI, son del sexo femenino.
Las mujeres son mayoría en textileras, en fábricas de cables, bovinas, en casi toda la electrònica.-
En la zona franca de San Pedro de Macorís, con un 58% de mano de obra femenina, despiden hombres para contratar mujeres. Son preferidas las casadas o solteras con hijos, porque es mayor su apremio por un ingreso. La condiciòn de madre las hace especialmente vulnerables, ideal fuerza laboral barata, que buscan los países industrializados en sus vecinos de la periferia.
La periodista Eunice Lluberes, en la Ediciòn del Periòdico Hoy de fecha 12 de mayo de l988, señala: “Las zonas francas amplían la participaciòn de las mujeres en el mercado de trabajo, pero en condiciones de extrema explotaciòn. El trabajo es intenso, demanda una rígida disciplina laboral, ofrece pocas oportunidades de promociòn, y las oportunidades de autonomía econòmica para la mujer son limitadas. Los horarios se extienden a doce horas y los salarios, a veces por debajo del mínimo ncional, no bastan para mantener una familia;
d) Con el no cumplimiento a la Ley No. l896, sobre el Seguro Social, se acrecienta la explotaciòn e incertidumbre en la vida de la mujer que labora en las empresas que operan en las Zonas Franca del País. Por documentos que reposan en nuestro poder, podemos decir que un porcentaje muy elevado de las Empresas no pagan las cotizaciones al Seguro Social, no obstante, descontar el porcentaje que corresponde a los trabajadores.
El no pago por parte de los empleadores, da lugar que las trabajadoras, en especial, no reciban la asistencia y beneficios que se derivan de la ley 1896.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) en uno de sus informes, señala cinco factores que deteminan un panorama laboral poco satisfactorio:
La mayoría de los países que acogen ZFI tienen una reserva abundante de trabajadores, lo que tiende a mantener un bajo nivel de salarios, incluso cuando -debido a su mala reputación laboral- las zonas se ven obligadas a ofrecer suplementos de remuneración para interesar a la fuerza de trabajo;
Las ZFI atraen sobre todo a sectores industriales que emplean una mano de obra abundante, como el vestido y el calzado y el ensamblaje de productos electrónicos; éstos utilizan tecnologías relativamente simples y, por ende, necesitan trabajadores poco calificados. Los altos índices de rotación del personal no son un inconveniente, pues sobran trabajadores para reemplazar fácilmente a los que dejan sus puestos;
Los incentivos y los bajos costos de instalación en las ZFI atraen inversiones que se destinan a industrias de procesamiento simple; estas empresas suelen tener una gestión profesional insuficiente, en particular en materia de recursos humanos y de competencias de dirección. Además, carecen de la capacidad o la voluntad para invertir en nuevas calificaciones profesionales, nuevas tecnologías o medios para aumentar la productividad. Asimismo, tienden a ofrecer muy pocas prestaciones sociales a sus trabajadores, y a veces prescinden lisa y llanamente de las mismas;
El alto índice de utilización de mano de obra que caracteriza a buena parte de las actividades de procesamiento y ensamblaje implica que la competencia entre las empresas tiene lugar fundamentalmente a nivel de los precios; en la medida en que los costos laborales son un componente importante de los costos totales, los empleadores consideran que la mano de obra no es más que un costo que hay que contener, en vez de un activo que deberían desarrollar;
Muy pocos gobiernos han logrado aplicar políticas que garanticen una transferencia tecnológica y de competencias profesionales desde las ZFI hacia las industrias locales y su fuerza de trabajo, por lo que la base de capital humano de la economía nacional sigue siendo insuficiente.
Según la OIT, la falta de estrategias adecuadas para el desarrollo de los recursos humanos bien pudiera menguar el potencial de las ZFI para mejorar la productividad y elevar la calidad del empleo. En el informe se indica que “las relaciones laborales y el desarrollo de los recursos humanos siguen siendo dos aspectos problemáticos del funcionamiento de las zonas francas”. Los mecanismos de que disponen para mejorar la aplicación de las normas de trabajo suelen ser deficientes. “El modelo clásico de reglamentación laboral -con un marco de normas laborales “mínimas”, sindicatos libres y organizaciones de empleadores que se reúnen para negociar acuerdos obligatorios que regula su interacción- es sumamente excepcional en el caso de las zonas francas industriales”. Si a cuanto acabamos de exponer, agregamos, la discriminaciòn que se ejerce en perjuicio del inversionista nacional con los granes privilegios que se consagran a favor de las Zonas Francas, como a la carencia de toda política íntegral, que haga factible el desarrollo agrícola e industrial a escala nacional, nos lleva a decir, que todo desarrollo es ficticio, y puede esfumarse en cualquier momento.
Somos de opiniòn que la política definida para el incremento y desarrollo de zonas francas industriales en el país, debe ser modificada en su conjunto, requeriendo:
1) mayor integraciòn a la economía nacional. Pués, el carácter reducido de su integraciòn a importantes vertientes de la economía nacional, amén de la naturaleza extranjera de la parte mayoritaria del capital invertido y de los beneficios obtenidos, impido a las ZFI, no obstante el importante despliegue de recursos que encierran, contribuir a suplir la oferta y el intercambio de bienes en el país y superar los graves problemas financieros que padece la República Dominicana en sus relaciones con el extranjero;
2) dar lugar a un mayor incremento en la obtenciòn de divisas;
3) a la adquisiciòn y asimilaciòn de productos agrícolas de carácter nacional; mejor dicho definir una política agrícola integral que provoque la integración de las empresas de las ZFI en la aquisición de materia prima, desde la transformación de la misma hasta la adquisición de productos para la alimentación de los trabajadores en sentido general.
4) mayor transferencia en el orden tecnològico;
5) no sujetar el desarrollo de las ZFI a la devaluaciòn de la moneda nacional;
6) el respeto total a los derechos que pueden ser consignados por la legislaciòn laboral y social a favor de los trabajadores.- Buscar respuestas a un mayor poder adquisitivo de los trabajadores: estancias infantiles, casas para envejecientes, la reingeniería en la mano de obra calificada a la luz de la nueva tecnología, automatización y técnica.
10 de Octubre de l989.-
Nota>(Este trabajo fue elaborado en la década de los años 8O, necesita ser readaptado a los nuevos tiempos, procede precisar, que las zonas francas en sus inicios se constituyeron en canteras de explotación y vejámenes en perjuicio de los trabajadores dominicanos, cuando un trabajador dejaba de laborar, se iba con el convencimiento de jamás volver, la frutstracion era tan grande que la ira y el odio se adueñaban de ellos).
Con el interés de ofrecer algunos datos que puedan servir a un mejor entendimiento del tema, deseamos agregar: que en el año 1990, se promulgó la Ley No. 8-90 sobre Fomento de Zonas Francas que copiada textualmente dice así:
Ley 8-90 del 10 de enero de 1990 sobre Fomento de Zonas Francas
PROPOSITO DE LA LEGISLACION,
Art. l.- La presente Ley tiene por objetivo fomentar el establecimiento de zonas francas nuevas y el crecimiento de las existentes, regulando su funcionamiento y desarrollo, definiendo las bases de identificación de metas y objetivos que sean de interés nacional, para lograr una adecuada coordinación de acción de los sectores públicos y privados a la consecución de los fines propuestos.
Art. 2.- Se define la zona franca como un área geográfica del país, sometida a los controles aduaneros y fiscales especiales establecidos en esta Ley, en la cual se permite la instalación de empresas que destinen su producción o servicios hacia el mercado externo, mediante el otorgamiento de los incentivos necesarios para fomentar su desarrollo.
Párrafo.- Las ventas de artículos provenientes de las empresas de zonas francas hacia territorio dominicano, serán considerados como exportación por las zonas francas e importación al territorio dominicano. Las ventas de artículos provenientes de las empresas en territorio dominicano hacia las zonas francas serán consideradas como exportación desde el territorio dominicano e importación por las zonas francas.
Art. 3.- Las zonas francas serán áreas debidamente delimitadas por verjas o murallas infranqueables, de modo que las entradas y salidas de personas, vehículos y cargas tengan que hacerse exclusivamente por puertas vigiladas y controladas por personal de la Dirección General de Aduanas.
Art. 4.- Podrán acogerse a la presente Ley, cualquier persona física o moral que contribuya al desarrollo del país, aumentando la producción, generando fuentes de trabajo y divisas.
BENEFICIARIOS DE ESTA LEGISLACION
Art. 5.- Serán beneficiarios de la presente Ley, las personas físicas o morales siguientes:
a) a) OPERADORAS DE ZONAS FRANCAS, son las personas físicas o morales a las que les han sido otorgadas mediante Decreto del Poder Ejecutivo, previa recomendación del Consejo Nacional de Zonas Francas, permisos de operación de las Zonas Francas y cuyas actividades principales son adquirir y/o arrendar terrenos, desarrollar su infraestructura, vender o alquilar edificaciones y facilidades a las empresas establecidas o por establecerse, y hacer actividades de promoción y mercadeo para atraer empresas ya sean nacionales o extranjeras.
b) b) EMPRESAS DE ZONAS FRANCAS, son las personas físicas o morales, a quienes se les ha otorgado un permiso de instalación para acogerse a las disposiciones de esta Ley y que destinan su producción y/o servicios a la nación.
c) c) INVERSIONISTAS DE ZONAS FRANCAS, son las personas físicas o morales que invierten en el capital, financiamiento o títulos y valores de una operadora y/o empresa de zona franca.
TIPOS DE UBICACION DE LAS ZONAS FRANCAS
Art. 6.- Se establecen los siguientes tipos y limitaciones de ubicación para las zonas francas:
a) a) ZONAS FRANCAS INDUSTRIALES O DE SERVICIOS, que podrán instalarse en todo el territorio nacional para dedicarse a la manufactura de bienes y prestación de servicios.
Párrafo: En el Distrito Nacional, el Poder Ejecutivo podrá regular la instalación en zonas francas a plantas de avanzados procesos tecnológicos, industriales o de servicios, que requieran mano de obra altamente calificada.
b) b) ZONAS FRANCAS DE CARACTER FRONTERIZO, a las que se otorgarán incentivos especiales, tales como los contemplados en el Artículo 29 de esta Ley, y otros que el Poder Ejecutivo podrá otorgar dentro de sus atribuciones constitucionales. Estas zonas francas deberán ubicarse a una distancia no menor de tres (3) ni mayor de veinte y cinco (25) kilómetros de la línea fronteriza que separa la República Dominicana de la República de Haití.
c) c) ZONAS FRANCAS ESPECIALES, las que por la naturaleza del proceso de producción requieran el aprovechamiento de recursos inmóviles cuya transformación se dificultaría si las empresas no se estableciesen próximo a las fuentes naturales o cuando la naturaleza del proceso o las situaciones geográficas o económicas e infraestructurales del país las requieran. También serán clasificadas como tales, las empresas existentes que utilizan materia prima de internación temporal en su proceso de producción. Podrán operar transitoria o permanentemente.
Párrafo: Aquellas empresas establecidas operando bajo el régimen de internación temporal que quieran acogerse a la Ley, deberán exportar el 80% de su producción y tener un mínimo de 200 empleados en un mismo local o planta física. Las industrias instaladas sólo tendrán un año de plazo para ser aprobadas a partir de la promulgación de esta Ley.
DE LOS OPERADORES DE ZONAS FRANCAS
Art. 7.- Los promotores, organizadores y forjadores de los proyectos de instalación, desarrollo y administración de zonas francas, deberán obtener un permiso expedido por el Consejo Nacional de Zonas Francas y ratificado mediante Decreto por el Presidente de la República previo al inicio de las operaciones y actividades descritas en esta Ley.
Párrafo I.- Los permisos de operación de zonas francas podrán ser otorgados a una entidad pública, mixta, nacional o extranjera.
Párrafo II.- Los operadores de zonas francas estarán representados por inversionistas y consejos de administración si los hubiera, los cuales, serán personas físicas o morales. Podrán emitir títulos, valores o bonos para financiar la construcción de edificios y/o el desarrollo y adquisición de terrenos, con la aprobación de la Superintendencia de Bancos, en aquellos casos que se requiera, de conformidad con las leyes que rigen la materia.
Art. 8.- Las operadoras de zonas francas podrán construir edificios para oficinas, almacenes, plantas industriales o de servicios, los cuales podrán ser utilizados individual o colectivamente, mediante venta o arrendamiento por las empresas que se han de establecer.
Art. 9.- Los operadores de zonas francas, son los responsables de satisfacer los requisitos básicos siguientes, antes de comenzar a operar:
a) a) La existencia de áreas habitables para un adecuado trabajo de mano de obra industrial, con los servicios básicos e imprescindibles, de conformidad con las prácticas modernas de arquitectura generalmente aceptadas.
b) b) Zonas verdes y de esparcimientos que permitan garantizar el ambiente circundante, refugios aireados y condiciones de trabajo en general apropiados.
c) c) Instalaciones de alcantarillados pluvial y sanitario, así como suministro de agua potable y de uso industrial, de conformidad con las prácticas generalmente aceptadas.
d) d) Facilidades para incinerar o retirar desechos que permitan mantener la higiene y adecuada representación física en las empresas y áreas comunes.
e) e) Facilidades adecuadas, tanto físicas como de equipos para la alimen-tación, servicios médicos de emergencia, etc., tanto de los trabajadores como del personal dedicado a las labores continuas de oficina.
f) f) Locales para alojar las oficinas de aduanas, administrativas, etc.
Art. 10.- Los operadores de zonas francas podrán fijar libremente el precio de alquiler, arrendamiento o venta del espacio ocupado por las empresas establecidas. Asimismo, podrán fijar su precio por servicios brindados, como por ejemplo: recogida de basura, asuntos aduanales, vigilancia, asistencia médica y otros.
El contrato de alquiler de las edificaciones y los servicios, deberán ser registrados en la Secretaría del Consejo Nacional Zonas Francas de Exportación.
Art. 11.- Cada operador de zonas francas deberá pagar una cuota anual determinada por el Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación, para éste cubrir sus propios compromisos.
Art. 12.- Los operadores de zonas francas deberán rendir un informe mensual al Banco Central de la República Dominicana sobre las operaciones de ingresos y gastos realizados bajo el amparo de la presente Ley, a fin de poder mantener los controles de divisas correspondientes.
DE LAS EMPRESAS DE ZONAS
FRANCAS DE EXPORTACION
Art. 13.- Las empresas de zonas francas, son personas físicas o morales, a las que el Consejo Nacional de Zonas Francas les ha otorgado un permiso de instalación, para acogerse a las disposiciones de esta Ley, y que destinen su producción y/o servicios a la exportación.
Párrafo.- Se permitirá la venta o traspaso de mercancías, equipos o servicios entre empresas de una zona franca a otra, así como entre empresas establecidas en una misma zona franca, e incluso entre cualquiera de éstas y las que operan al amparo de la Ley No. 69, del 16 de noviembre de 1979. Preña aprobación del Consejo Nacional de Zonas Francas y cumpliendo con las formalidades legales establecidas en estos casos.
Art. 14.- Las empresas dispuestas a instalarse en régimen de zonas francas, deberán llenar una solicitud formal ante el Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación, donde se consigne:
a) a) Nombre, dirección, nacionalidad de la persona, empresa y/o de sus accionistas;
b) b) Capital autorizado, suscrito y pagado;
c) c) Composición y origen del capital;
d) d) Tipo de producto o servicio a elaborar;
e) e) Número y tipos de empleos a crear, nacionales y extranjeros;
f) f) Valor agregado nacional a general;
g) g) Descripción de las materias primas, productos semielaborados, envases, maquinarias, etiquetas, equipos a importar, así como el valor estimado de los mismos.
h) h) Cualquier otra información que, por la categoría del proyecto, demande para su evaluación, por el Consejo Nacional de Zonas Francas.
Párrafo.- Un resumen de esa solicitud será publicado en la prensa escrita durante dos (2) días consecutivos, de manera que cualquier persona física o moral tenga la oportunidad de hacer oposición a dicha solicitud.
Art. 15.- La empresa solicitante al momento de recibir la documentación correspondiente, deberá pagar la suma determinada por el Consejo Nacional de Zonas Francas, para cubrir gastos de tramitación y procesamiento de informaciones.
Art. 16.- Las personas físicas o morales, deberán obtener un permiso de instalación que será expedido por el Consejo Nacional de Zonas Francas, para poder establecerse en una zona de exportación y acogerse a la presente Ley.
Art. 17.- Las empresas autorizadas a operar en las zonas francas de exportación podrán:
a) a) Introducir, almacenar, empacar, reciclar, exhibir, desempacar, manufacturar, montar, ensamblar, refinar, procesar, operar y manipular toda clase de productos, mercaderías y equipos.
b) b) Proporcionar servicios de diseños, diagramación, telemercadeo, telecomunicaciones, impresión, digitación, traducción, computación y cualesquier otros servicios similares o relacionados.
c) c) Introducir a las zonas francas de exportación todas las maquinarias, equipos, repuestos, partes y utensilios que sean necesarios para su operación.
d) d) Traspasar materias primas, equipos, maquinarias, etc. y transferir labores y servicios entre empresas de una misma zona franca o entre empresas de distintas zonas francas, siempre que se cumplan las regulaciones de tránsito desde una de la otra, tal como se estipula en el capítulo octavo de esta ley, que trata sobre REGIMEN ADUANERO.
e) e) Exportar hasta un 20% de su producción al mercado local y/o territorio dominicano, cuando se trate de productos fabricados en el país y cuya exportación esté permitida por la ley, bajo el control y vigilancia de la Dirección General de Aduanas y el Consejo Nacional de Zonas Francas con el previo pago de un 100% de los impuestos correspondientes.
f) f) Exportar a territorio dominicano bienes y/o servicios de su producción, previo pago del 100% de los aranceles e impuestos establecidos para importaciones semejantes, siempre que se cumplan una de las siguientes condiciones:
1ro.- Que el producto a exportar no se manufacture en territorio fuera de la zona franca, en República Dominicana o,
2do.- Que el producto a exportar tenga componentes locales, es decir, materia prima nacional, en por lo menos un 25% del total.
Párrafo.- El Directorio de Desarrollo Industrial, previa recomendación del
Consejo Nacional de Zonas Francas, emitirá una certificación especificando el porcentaje de aranceles a pagar de acuerdo a este artículo.
g) g) Adquirir para su procesamiento industrial o de servicio, exentos de todo impuesto de exportación, las materias primas, envases, etiquetas, servicios, etc., que demanden de los sectores productivos no sometidos a régimen te zonas francas, con excepción de azúcar, café, cacao, oro y los productos sometidos a un régimen arancelario de exportación superior al 20% de su valor neto, o aquellos que siendo importados están subvencionados para el consumo popular.
Párrafo I.- El procesamiento en zonas francas de azúcar, café, cacao, y los productos sometidos a un régimen arancelario de exportación superior 20% de su valor neto, podrá ser autorizado por el Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación, siempre que se demuestre que el valor agregado ha de ser igual o superior al 50% de su valor bruto.
Párrafo II.- Están exentas del pago de todos los impuestos de importación, arancel, derechos de aduanas y demás gravámenes conexos, etc., materias primas importadas por empresas establecidas en territorio dominicano, cuando las mismas estén destinadas a productos terminados o semielaborados a ser exportados a las zonas francas, previa autorización del Consejo Nacional de Zonas Francas y del Directorio de Desarrollo Industrial.
h) h) Cambiar, cuantas veces lo requieran las necesidades, con el sólo trámite de notificarlo previamente al Consejo Nacional de Zonas Francas, las líneas y procesos de producción empleados.
Art. 18.- Las empresas establecidas en zonas francas, deberán rendir un informe mensual al Banco Central de la República Dominicana, con copia a la operadora correspondiente y al Consejo Nacional de Zonas Francas, sobre operaciones realizadas conforme a la presente Ley. Dicho informe deberá ser rendido dentro de los primeros 15 días de cada mes indicando además el monto de los gastos efectuados en el país, a fin de poder mantener los controles de divisas correspondientes.
DE ZONAS FRANCAS DE EXPORTACIÓN
Art. 19.- La presente Ley, para su reglamentación y aplicación estará bajo la responsabilidad del Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación, el cual tendrá las siguientes funciones:
a) a) Conocer, evaluar y recomendar al Poder Ejecutivo la instalación de zonas francas de exportación, tal y como se establece en el Capítulo Tercero de la presente Ley.
b) b) Conocer, evaluar, aprobar o rechazar, las solicitudes de permisos de instalación de empresas en zonas francas, y las renovaciones correspondientes cuando hayan cesado los períodos de autorización u operación de las ya instaladas.
Párrafo.- Las solicitudes de permisos de instalación serán depositadas ante el Director Ejecutivo del Consejo Nacional de Zonas Francas o un representante de éste, y serán conocidas en un período no mayor de treinta (30) días hábiles a partir de la fecha de depósito de solicitud con acuse de recibo.
c) c) Delinear una política integral de promoción y desarrollo del sector de zonas francas.
d) d) Participar en las negociaciones, acuerdos, tratados, etc., nacionales y extranjeros que se relacionen con las operaciones y actividades de las zonas francas de exportación, así coma llevar las estadísticas, procedimientos y controles necesarios a fin de dar cabal cumplimiento a los acuerdos, negociaciones, etc., concertados.
e) e) Reglamentar y definir las relaciones entre las operadoras y las empresas de zonas francas, así como de éstas y del Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación u otra entidad cuyas actividades se relacionen estrechamente con el funcionamiento de las zonas francas de exportación.
f) f) Velar por el estricto cumplimiento de esta Ley y de las disposiciones legales que sean dictadas sobre la materia, v tomar las medidas de lugar en caso de violación a las mismas.
Art. 20.- El Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación, es un organismo integrado por representantes de los sectores públicos y privados. Sus miembros son:
a) a) El Secretario de Estado de Industria y Comercio, quien lo presidirá;
b) b) El Secretario de Estado de Financiado;
c) c) El Director General de la Corporación de Fomento Industria;
d) d) El Director Ejecutivo del Centro Dominicano de Promoción de Exportaciones;
e) e) El Presidente del Consejo Promotor de Inversiones Extranjeras;
f) f) El Director Ejecutivo del Consejo Nacional de Zonas Francas, quien será su Secretario. Tendrá voz, pero no voto;
g) g) Dos representantes de las operadoras de zonas francas, elegidos libremente, por todos los operadores del país, con excepción de las zonas francas controladas y operadas por la Corporación de Fomento Industrial. La designación de cada miembro será por un período de dos años y se hará en forma rotatoria.
h) h) Dos representantes de las asociaciones de empresas de zonas francas, escogidos libremente por todas ellas y designados en forma rotatoria por período de dos años.
i) i) El Gobernador del Banco Central de la República.
j) j) Un miembro de la Asociación Dominicana de Exportadores (ADOEXPO) escogido por esa asociación.
k) k) Serán invitados para casos especiales con voz pero sin voto, los siguientes funcionarios:
– El Secretario te Estado de Trabajo
– El Director General de Aduanas.
– El Director General de Impuesto Sobre la Renta.
– El Director General del Instituto Dom. de Seguros Sociales.
– El Director Ejecutivo del Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional.
Art. 21.- El Consejo Nacional de Zonas Francas se reunirá regularmente de acuerdo a sus necesidades. Sin embargo, las sesiones ordinarias se celebrarán como mínimo cada treinta (30) días. La capacidad de decisión de dicho consejo será válida con la asistencia de la mitad más uno de sus miembros y las decisiones finales se tomarán con el voto favorable de la mitad más uno de los asistentes. En caso de empate, la decisión del Presidente del Consejo será definitiva.
Art. 22.- El Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación tendrá un Director Ejecutivo, el cual será designado por el Poder Ejecutivo, de una terna de tres (3) candidatos sometida por el Consejo Nacional de Zonas Francas.
Art. 23.- Los integrantes ex-oficio del Consejo Nacional de Zonas Francas, podrán ser representados en sus deliberaciones por servidores de sus dependencias respectivas designados al efecto por cada sesión. En ausencia del Presidente del Consejo Nacional de Zonas Francas o sus representantes, presidirá la sesión el miembro de mayor antigüedad de dicho consejo. Los representantes de las operadoras y de las asociaciones de empresas de zonas francas, podrán ser representados por suplentes designados ante el Consejo Nacional de Zonas Francas.
DE LOS INCENTIVOS Y EXENCIONES EN
ZONAS FRANCAS (Ver Código Tributario Ley 11-92).
Art. 24.- Las operadoras de zonas francas y las empresas establecidas dentro de ellas, serán protegidas bajo el régimen aduanero y fiscal, definido en el Artículo 2 de la presente Ley, y en consecuencia recibirán el 100% de exención sobre los siguientes:
a) a) Del pago de impuesto sobre la renta. establecido por la ley 5911, del 22 de mayo de 1962, .y sus modificaciones, referentes a las compañías por acciones y;
b) b) Del pago de impuesto sobre la construcción, los contratos de préstamos y sobre el registro y traspaso de bienes inmuebles a partir de la constitución de la operadora de zonas francas correspondiente.
c) c) Del pago de impuesto sobre la constitución de sociedades comerciales o de aumento del capital de las mismas.
d) d) Del pago de impuestos municipales creados que puedan afectar estas actividades.
e) e) De todos los impuestos de importación, arancel, derechos aduanales y demás gravámenes conexos, que afecten las materias primas, equipos, materiales de construcción, partes de edificaciones, equipos de oficinas, etc., todos ellos destinados a: construir, habilitar u operar en las zonas francas.
f) f) De todos los impuestos de exportación o reexportación existentes excepto los que se establecen en los acápites f) y g) del Artículo 17 de la Ley.
g) g) De impuesto de patentes, sobre activos o patrimonio, así como el Impuesto de transferencia de Bienes Industrializados (ITBI).
h) h) De los derechos consulares para toda importación destinada a los operadores o empresas de zonas francas.
i) i) Del pago del pago de impuestos de importación relativos a equipos y utensilios necesarios para la instalación y operación de comedores económicos, servicios de salud, asistencia médica, guardería infantil, de entretención o, amenidades y cualquier otro equipo que propenda al bienestar de la clase trabajadora.
j) j) Del pago de impuestos de importación de los equipos de transporte que sean vehículos de carga, colectores de basura, microbuses, minibuses para transporte de empleados y trabajadores hacia y desde los centros de trabajo previa aprobación, en cada caso, del Consejo Nacional de Zonas Francas de
Exportación. Estos vehículos no serán transferibles por lo menos durante cinco (5) años.
Art. 25.- Las operadoras y empresas de zonas francas que deseen construir viviendas para empleados y trabajadores en la región fronteriza y/o cualquier otra provincia que se especifique en esta Ley, que a juicio del Consejo Nacional de Zonas Francas, merezcan un tratamiento preferencial de Ley, gozarán de un 100 % de exoneración en materiales de construcción importados, así como de equipos que sean necesarios para construir dichas viviendas.
Art. 26.- Estarán exento del pago de impuesto sobre la renta establecido por la Ley No. 5911, del 22 de mayo del 1962, y sus modificaciones, los beneficios y/o reinversiones declarados como renta neta imponible por personas físicas o morales, que sean invertidos en el establecimiento y desarrollo de zonas francas de conformidad con los siguientes porcentajes y escalas:
Párrafo.- La deducción anual por concepto te exenciones y exoneraciones no podrá exceder en ningún caso del cincuenta por ciento (50%) de la renta anual, tal como establece la Ley No.71-86-30, del 22 de diciembre del 1986, publicada en la G.O. No. 9701.
a) a) Un cien por ciento (100%), o sea la totalidad de la renta deducible, cuando se trate de operadoras de zonas francas establecidas en las zonas francas fronterizas del país, etc., de conformidad con el Literal c) del Artículo 6 de esta Ley.
b) b) Un ochenta por ciento (80%) sobre la totalidad de la renta deducible, para el Distrito Nacional y área geográfica de 50 Kms. de radio.
c) c) Un noventa por ciento (90%) sobre la totalidad de la renta deducible, para aquellas operadoras cuya localización geográfica no responda a las descripciones en los literales a) y b).
Art. 27.- Las inversiones en acciones, títulos o valores deberán permanecer como tales durante un período no menos de tres (3) años, y el monto invertido que fue tomado exento no podrá ser devuelto a los inversionistas por ningún organismo directo o indirecto antes de dicho período. Estas inversiones deberán concentrarse en construcción de edificios, compra y desarrollo de terrenos, de equipos, materiales de construcción y/o capital de trabajo.
Párrafo.- El Consejo Nacional de Zonas Francas exigirá un informe anual de inversiones, auditado por una firma de contadores públicos autorizados, que muestre el monto de inversiones exentas y el uso dado a esos recursos. En caso de violación a esta disposición, el Consejo Nacional de Zonas Francas lo informará a la Dirección General del Impuesto Sobre la Renta, quien podrá dejar sin efecto las exenciones establecidas en el artículo anterior.
Art. 28.- Las operadoras y empresas de zonas francas disfrutarán de las exenciones que otorga la presente Ley, a contar de su primer año completo de operaciones por los períodos siguientes:
a) a) zonas francas localizadas en las zonas fronterizas del país, por veinte (20) años.
b) b) zonas francas localizadas en el resto del país, por quince (15) años.
Párrafo.- El Consejo Nacional de Zonas Francas podrá prorrogar los permisos de operación cuando lo considere necesario en función del espíritu de esta Ley.
Art. 29.- A fin de viabilizar el establecimiento y desarrollo de zonas francas en la región fronteriza, integrada por las provincias de: Montecristi, Elias Piña, Dajabón,
Independencia, Pedernales, Bahoruco y Santiago Rodríguez, se conceden los siguientes beneficios especiales;
a) a) La Corporación de Fomento Industrial, como institución del Estado encargada te promover y desarrollar parques industriales y zonas francas, podrá alquilar espacio físico a las empresas que allí se instalen, a precio subvencionado.
b) b) El Consejo Nacional de Zonas Francas podrá asignar, de una manera preferencial, cuotas de exportación, si el país estuviese sometido a tal limitación.
c) c) El Consejo Nacional de Zonas Francas podrá otorgar la clasificación de zonas francas especiales a aquellas empresas que deseen instalarse en la región fronteriza, aunque no cumplan las previsiones estipuladas en el Acápite c) del Artículo 6 de la presente Ley.
d) d) Las operadoras y las empresas de zonas francas que se instalen en la región fronteriza del país, son elegibles para beneficiarse de las tasas de interés preferencial acordadas por el Banco Central con sus recursos FIDE, de los créditos otorgados a la frontera.
e) e) En adición a los incentivos ya enumerados, el Consejo Nacional de Zonas Francas podrá sugerir al Poder Ejecutivo, otros incentivos en favor y beneficio de la región fronteriza.
DEL REGIMEN ADUANERO
Art. 30.- Las operadoras de zonas francas y las empresas de zonas francas, de conformidad con las definiciones otorgadas por esta Ley, podrán introducir o retirar de sus instalaciones maquinarias, equipos, mobiliarios, materia prima y todo tipo de mercancías propias de la actividad industrial que realicen, sujetas a las reglamentaciones aduaneras y exenciones, previstas en esta Ley.
Art. 31.- La Dirección General de Aduanas establecerá en cada zona franca de exportación una colecturía u oficina que será encargada de mantener los mecanismos y controles necesarios para que los artículos sean verificados, al entrar o salir en ellas.
Párrafo.- Las operadoras de zonas francas deberán proveer todas las facilidades necesarias para el cumplimiento de este artículo, según disposición del Consejo Nacional de Zonas Francas.
Art. 32.- Dado lo especializado que resulta el trabajo de aduanas en las zonas francas de exportación, así como el gran volumen de mercancías que entran a éstas, y salen de las mismas, se constituye una Subdirección de Aduanas, destinada exclusivamente al servicio de las zonas francas que existen en el país o que se instalen al amparo de esta Ley. Esta subdirección dependerá del Director General de Aduanas.
Párrafo.- Se establece, con carácter rotatorio en cuanto a su membresía y ubicación de trabajo, un Cuerpo Especial de Celadores de Aduanas, destinado exclusivamente, al servicio de zonas francas de exportación. Este personal estará bajo la dependencia de la subdirección que se indica en el Artículo 32 de esta Ley.
Art. 33.- No podrán ser importados por las zonas francas, al amparo de esta Ley, los siguientes artículos:
a) a) Las armas de fuego, pólvora, municiones y utensilios de guerra en general.
Las armas de reglamento a ser portadas por seguridad de las operadoras y de las empresas, estarán exentas del pago de impuestos, pero deberán cumplir los trámites de importación y uso establecidos por la Secretaría de Estado de las
Fuerzas Armadas y de Interior y Policía. Se exceptúan de esta disposición los instrumentos bélicos que puedan ser fabricados en las zonas francas de exportación.
b) b) Moneda falsa, sea de papel o metálica, de cualquier país, así como de cuña, facsímiles, negativos o planchas para fabricar o imprimir las mismas.
c) c) Residuos cloacales o desperdicios que puedan contaminar o poner en peligro la integridad física del territorio dominicano o la salud de sus habitantes.
d) d) Comestibles, bebidas, dulces u otros tipos de alimentos para consumo de las personas que trabajan en las zonas francas.
Art. 34.- Toda importación destinada a zona franca, será sellada debidamente al llegar al país y transitará desde los puertos y aeropuertos hasta su destino, bajo la vigilancia y responsabilidad del Cuerpo Especial de Celadores de Aduanas, los cuales harán entrega de esos bienes a la colecturía que operará en cada zona franca, la que al recibo sólo tendrá responsabilidad de verificar y chequear las declaraciones y contenido de las mercancías que se importen.
Párrafo.- Las discrepancias que puedan establecer los colectores con los documentos de embarque, con respecto al contenido de la importación serán comunicadas al Director General de Aduanas y al Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación, pero no impedirán su utilización por el destinatario, salvo que sean artículos expresamente prohibidos. La Dirección General de Aduanas adoptará posteriormente las acciones que sean de lugar en los plazos previstos en los reglamentos de la presente Ley.
Art. 35.- Las exportaciones de las zonas francas serán verificadas por los celadores de aduanas en la colecturía correspondiente y luego de selladas, serán transportadas bajo la vigilancia del Cuerpo Especial de Celadores, hasta el punto de embarque, donde serán colocadas en manos del colector de que se trate, quien a su vez las enviará al buque o avión que las llevará a su próximo destino
Art. 36.- Los mismos requisitos de tránsito establecidos en el párrafo del Artículo 13 de esta Ley, habrán de cumplirse cuando se intercambien mercancías o equipos entre dos o mas zonas francas o con una empresa que opere al amparo de la Ley No. 69, del 16 de noviembre de 1979.
DEL CANJE DE DIVISAS
Art. 37.- Las empresas establecidas en las zonas francas de exportación, en lo concerniente a sus exportaciones de bienes y servicios, o las importaciones de materias primas, equipos, maquinarias, utilería, etc., estarán sujetas a las disposiciones especiales dispuestas por esta Ley, relativas al canje de divisas provenientes del Banco Central de la República Dominica.
Art. 38.- Las empresas de zonas francas deberán canjear al Banco Central de la República Dominicana, a la tasa de cambio promedio del día que cotice el referido organismo, las divisas necesarias para cubrir los costos locales y servicios en general, tales como:
a) a) Gastos de instalación;
b) b) Sueldos, salarios y jornales;
c) c) Materias primas, envases, etiquetas y los productos intermedios adquiridos en territorio dominicano.
d) d) Seguro en general;
e) e) Las retenciones para el pago de impuesto a la renta personal o correspondiente a dividendos de accionistas, de todo el personal nacional o extranjero que labore en sus instalaciones;
f) f) Comunicaciones y transportación local.
g) g) Alquileres o compra de terrenos o edificaciones.
h) h) Cualquier otro costo de gasto generado localmente.
Párrafo.- Las transacciones u operaciones ejecutadas de acuerdo al párrafo del Artículo 13, no estarán sujetas al canje de divisas en el Banco Central, exceptuando los gastos locales arriba indicados.
Art. 39.- Las mercancías que desde las zonas francas se exporten a territorio dominicano bajo otras reglamentaciones aduanales, serán consideradas como importaciones y estarán sujetas a las disposiciones de la Ley No. 251, del 11 de marzo de 1964 y sus modificaciones, que regula las Transferencias Internacionales de Fondos.
Art. 40.- Las operadoras de zonas francas y las empresas de zonas francas de exportación podrán obtener préstamos o avales en moneda nacional o extranjera, otorgados por instituciones privadas, públicas, nacionales, internacionales o mixtas, de acuerdo con las regulaciones que al efecto dictare la Junta Monetaria. Además podrán recibir de los organismos financieros nacionales, internacionales, privados y del Estado, con cargo a sus propios fondos, o a los que sean provistos por el Presupuesto Nacional, los recursos provenientes de préstamos al Gobierno Dominicano a sus instituciones, otorgados por organismos internacionales o gobiernos extranjeros, o garantizados por el Estado Dominicano, avales o financiamiento a corto, mediano y largo plazo, con sujeción a las regulaciones establecidas en los convenios respectivos.
Art. 41.- Las operadoras y las empresas instaladas en las zonas francas de exportación acogidas a la protección de esta Ley, deberán cumplir con todas las leyes, reglamentaciones y disposiciones vigentes que están consagradas en el Código de Trabajo y las leyes laborales. Deberán asimismo, satisfacer las obligaciones que les impone la Ley de Seguro Sociales, la Ley que crea el Banco de los Trabajadores, la Ley No. 116 que crea el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (INFOTEP), los convenios internacionales suscritos y ratificados por el Gobierno Dominicano al respecto y las leyes sanitarias para instalaciones industriales.
Art. 42.- El salario mínimo para la calificación de aprendiz que contempla el Código del Trabajo, será aplicable a las zonas francas de exportación de la siguiente forma:
a) Por tres (3) meses en la generalidad de las zonas francas;
b) Por seis (6) meses en las zonas francas ubicadas en las regiones fronterizas del país. Art. 43.- Si un trabajador es cesanteado luego de transcurrir su período de aprendizaje, y posteriormente contratado por la misma empresa, no podrá ser calificado de nuevo como aprendiz, y, si ha hecho parcialmente el aprendizaje, sólo podrá ser contratado como tal, por el tiempo que complete el establecimiento más arriba, en cada caso.
Art. 44.- Las operadoras y las empresas de zonas francas que decidan terminar sus operaciones en el país, deberán notificarlo con tres (3) meses de anticipación al Consejo Nacional de Zonas francas, y éste lo hará saber, para los fines pertinentes a: Banco Central de la República Dominicana, Secretarías de Estado de Finanzas, de Industria y Comercio y de Trabajo, Instituto Dominicano de Seguros Sociales, Banco de los Trabajadores, Dirección General de Aduanas y Dirección General del Impuesto Sobre la Renta.
Párrafo.- Las empresas que no cumplan con la disposición anterior, no podrán retirar sus activos, y si éstos no son retirados sin justificación preña, después le los seis (6) meses de concluidas las operaciones, serán vendidos en pública subasta para cubrir las deudas dejadas por la empresa, si las hubiere, perteneciendo el sobrante al Estado Dominicano. Este procedimiento estará a cargo de a Dirección General de Aduanas, quien deberá invitar al interesado a retirar los activos advirtiéndole que, de no hacerlo, serán vendidos en pública subasta.
Art. 45.- A las empresas de zonas francas que dolaren las disposiciones de esta Ley y sus reglamentos, les podrán ser cancelados sus permisos de instalación y/o exportación por el Consejo Nacional de Zonas Francas.
Art. 46.- A los operadores de zonas francas que violaren las disposiciones de esta Ley y sus reglamentos, les podrán ser negados por parte del Consejo Nacional de Zonas Francas, el otorgamiento de permisos para la instalación de nuevas empresas o industrias o la renovación de las ya existentes e incluso la derogación del decreto que le dio vigencia.
Art. 47.- Las empresas de zonas francas que violaren la disposicióne esta Ley y sus reglamentos en lo relativo a la introducción de mercancías y demás artículos señalados por la misma, serán condenadas al pago de una multa, igual al doble de los derechos e impuestos dejados de pagar, así como a la confiscación de las mercancías de que se trate. Las personas que sean condenadas como cómplices de la infracción sancionada en este artículo serán solidariamente responsables de las penas pecuniarias establecidas en el mismo párrafo.
Art. 48.- Los Artículos 45 y 46 de esta Ley también podrán ser aplicados cuando las operadoras o empresas impidieran inspeccionar, por las autoridades competentes, sus facilidades físicas, los registros que permitan la comprobación de las maquinarias, equipos y materias primas exoneradas, así como los pagos y servicios realizados en el país.
Art. 49.- A todas las personas físicas o morales que a la fecha de la promulgación de la presente Ley estén operando una zona franca en virtud de otra ley, un decreto del Poder Ejecutivo y/o un contrato con el Estado Dominicano, les será aplicada esta Ley sin perjuicio de los derechos ya adquiridos.
Art. 50.- A todas las empresas clasificadas en la Categoría A de la Ley No. 299, sobre Incentivo y Protección Industrial, del 23 abril 1968, y sus modificaciones, y establecidas en zonas francas con anterioridad a la promulgación de la presente Ley, les será aplicada esta Ley sin perjuicio de los derechos ya adquiridos.
Art. 51.- El Poder Ejecutivo dictará el o los reglamentos que estime necesarios para la mejor aplicación de esta Ley, atendiendo a las recomendaciones que le haga el Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación. Dichos reglamentos deberán quedar concluidos en un plazo no mayor de noventa (90) días, contados a partir de la promulgación de esta Ley. Sin embargo, la falta de reglamentación a la que se refiere este artículo no impedirá la aplicación de esta Ley.
Art. 52.- La presente Ley deroga y sustituye la Ley No. 4315 que crea las instituciones de Zonas Francas, salvo en lo referente a las zonas francas comerciales, portuarias y aeroportuarias, del 22 de octubre de 1955 y sus modificaciones; la Ley No. 299, del 23 de abril de 1968, en lo referente a la Clasificación “A”; el Decreto No. 895, que integra el Consejo Nacional de Zonas Francas, del 19 de marzo de 1983; el Decreto No. 310-88, de fecha 30 de junio de 1988, que modifica el Artículo 1 del Decreto No. 895; así como deroga o sustituye cualquier Ley, disposición o reglamento que le sea contrario, excepto en lo referente a las zonas francas portuarias y aeroportuarias, que no son materia de este texto legislativo.
DADA en la Sala de Sesiones de la Cámara de Diputados, Palacio del Congreso Nacional, en Santo Domingo de Guzmán, Distrito Nacional, Capital de la República Dominicana, a los ocho (8) días del mes de noviembre del año mil novecientos ochenta y nueve; año 146° de la Independencia y 127° de la Restauración.
Nos comprometemos a presentar un nuevo trabajo que lleve consigo el estudio y análisis de esta Ley como de los efectos y consecuencias positivas o negativas que nos pueda legar en el futuro.
A partir de la promulgación de la Ley No. 8-90, y la firma del Tratado de Libre Comercio se pensó en que el Sector Zona Franca mantendría su pujante auge y se constituiría en la fuente inspiradora en la respuesta al desempleo, sin embargo, para el 4 de enero del 2005, en la Sección Económica del Periódico Hoy, se empezaba a visualizar el futuro en lo inmediato que le esperaba a este sector de la economía nacional, veamos:
“Inicio de nuevo año impone gran reto al sector textil”
La eliminación de las restricciones y cuotas a las exportaciones de productos textiles a partir del pasado sábado 1 de enero del año que acaba de iniciarse, representará un fuerte reto para el sector textil dominicano, que como consecuencia de ese hecho perdería mercado por la entrada masiva a los grandes mercados internacionales de la producción de Asia, particularmente de China.
Esta pérdida de mercado de las confecciones dominicanas frente los productos asiáticos, provocaría una significativa pérdida de empleos, se explicó.
Aunque estudios indican que si el Tratado de Libre Comercio entre la República Dominicana y los Estados Unidos es aprobado definitivamente, el impacto de la eliminación del acuerdo Multifibras podría reducirse, pero aún así sería significativo.
Estudios conservados realizados plantean que contando con la aprobación del TLC, la pérdida de empleos podría alcanzar los 15 mil puestos de trabajo.
El presidente de la Federación Internacional de Sindicatos del sector textil, Neil Kearney, ha advertido que alrededor de 30 millones de empleos del sector textil migrarán desde un total de 150 países hacia China a consecuencia del final de las restricciones y cuotas a las exportaciones de productos textiles a partir del próximo 1 de enero.
“Estimamos que 30 millones de empleos se verán afectados. No desaparecerán, migrarán, desde unos 150 países, hacia China. Pensamos que Bangladesh, que obtiene del textil el 95% de sus ingresos por exportaciones, perderá un millón de empleos, es decir, la mitad de la mano de obra del sector”, explicó el líder sindical.
Informes divulgados indican que la radiografía de estas migraciones se completa en Indonesia, cuarto país más poblado del mundo, que perderá un millón de empleos, o Sri Lanka, 300.000. Y se traslada a Centroamérica, región que sufre un elevado nivel de desempleo, donde la República Dominicana y Haití también se verán perjudicados. La vuelta al mundo de los posibles perdedores se desplaza a África (Lesotho, Madagascar, Kenia, Uganda, Namibia) hasta llegar a Europa, donde serán rumanos y búlgaros los más perjudicados. Otros dos países geoestratégicamente importantes sufrirán esta aspiración de empleos textiles hacia la fábrica del mundo: México, que ya cuenta en centenares las fábricas cerradas este año, y Turquía, con sus 70 millones de habitantes llamando a la puerta de la Unión Europea.
En el caso de la República Dominicana, se ha cuestionado que el país no haya realizado a tiempo los esfuerzos necesarios para minimizar el impacto de la eliminación del acuerdo de Multifibras, a través de la ejecución de programas que mejoraran significativamente la competitividad del sector textil.
Particularmente, se plantea que se debieron ser más ambiciosos los programas ejecutados para lograr la integración vertical de la industria de confecciones.
La producción para cual el mercado se tornará más difícil es para la de alto volumen y poca variación debido a los bajos costos de la producción asiática.
Para señalar un caso, un estudio ordenado por la Asociación Dominicana de Zonas Francas indica que, tras la eliminación del acuerdo Multifibras, el costo total de China para colocar un jean de cinco bolsillos en los Estados Unidos se reducirá en un 59.3 por ciento, de 12.54 dólares a 7.87 dólares.
Con la aprobación del TLC con los Estados Unidos, la República Dominicana podría lograr también una reducción de costos, aunque no en la magnitud en que lo lograrían países como China.
En el caso de la República Dominicana, la reducción de costos podría lograrse con la flexibilización de las normas de origen para las telas que se utilizan como materia prima para las confecciones.
Esto quiere decir que al país se le permitiría adquirir telas fuera de los Estados Unidos, a más bajos costos.
Pero aún así, la competir con China en este tipo de confecciones será muy difícil para la República Dominicana, que no cuenta con los niveles de integración en su industria textil que exhiben sus competidores”.
Hoy, la verdad nos dio en la cara, el mundo de las zonas francas se ha desplomado, miles y miles de hombres y mujeres ambulan por los campos, barrios y calles sin norte, sin saber donde conseguir los alimentos para sus hijos y la familia en sentido general, como dar respuestas a la salud y, a la misma vida. Todo se ha desplomado, hoy nos encontramos con una mano de obra sin poder ser usada en la industria de punta, a sabiendas, que jamás nos ocupamos en llevarla al mundo de la calificación, máxime, que se la arrancamos al campo, allí, donde debieron involucrarse con la nueva tecnología para sembrar la tierra y en el mundo del desarrollo y la producción en el ganado, cual que sea su naturaleza.
La realidad en el presente, hizo rodar por el suelo las opiniones positivas y los vaticinios de muchos buenos hombres y mujeres, sin embargo, se equivocaron, al igual que los arquitectos de los gobiernos que hemos tenido desde el 1966 a la fecha, como muestra nos permitimos transcribir lo que el Padre José Luis Alemán, expresó en un artículo que se recoge en el Periódico Listin Diario en su edición de fecha 26 de noviembre de 1987, en la Pagina 4-D, Sección Económica, citamos:.
2. El futuro del zonafranquismo
Ante estos datos creo que sería muy ingenuo minusvalorar el potencial de las zonas francas para generar empleos, formar técnicamente a obreros y profesionales y aumentar los ingresos de las familias.
Soy perfectamente conciente de que los mayores problemas de esta estrategia económica los ofrecen sus mismos éxitos: pueden convertirse fácilmente en una atracción adicional, aunque sea marginal, al proceso de urbanización arrabalizada de las ciudades; hacen brincar la limitada oferta de infraestructura física habitacional, escolar y de transporte: alteran profundamente la estructura familiar tradicional, lo que tiene tantos pros como contras; y, por último, incentivan el proteccionismo norteamericano.
Todos los Gobiernos del mundo tratan de proteger, especialmente en estos tiempos en los que el avance tecnológico convierte en redundantes muchos puestos de trabajo, su empleo industrial: Obviamente los Estados Unidos no son ninguna excepción. Todo lo contrario.
No debemos olvidar que una de las principales razones para explicar el crecimiento de las zonas francas en República Dominicana, no así en Méjico, puede estar en el Plan para la Cuenca del Caribe, de eminente trasfondo político y sometido a modificaciones en la medida en que el sandinismo logre normalizar sus relaciones con los Estados Unidos. La ley norteamericana se diferencia muy profundamente de la dominicana: más que un preciso listado de derechos y prohibiciones contienen cláusulas orientador as para el ejercicio discrecional del Poder Ejecutivo.
Pero la experiencia nos indica que el todavía limitado volumen de exportación de ropa confeccionada a los Estados Unidos (inferior al 2% de sus importaciones en este renglón) ha provocado imposición y modificación de cuotas en los renglones más prometedores de la confección de ropa.
Por ejemplo han sido sometidos a cuotas la producción de camisas de algodón no de punto hombres y niños, la ropa de dormir, blusas y camisas de tejido de punto en ropa de mujer, brassieres y conjuntos de trajes sastre femeninos. La nueva cuota es inferior en dos de esos renglones a la anteriormente establecida.
Por supuesto, como lo muestra el caso de Hong Kong los productores suelen evadir esas cuotas pasando de la producción de ropas de un material a otro, o de un renglón a otro; Pero en última instancia, dado el poder de los grupos de presión de la industria textilera norteamericana, los inversionistas de zonas francas, especialmente los criollos, que pueden preferir quedarse en el país, tendrá que intensificar sus esfuerzos por mejorar la calidad de sus productos: su diseño básicamente, y de abaratar por la producción de sus propias maquinarias, el proceso de producción y el costo de sus mercancías.
Sé de sobra de nuestro escepticismo tecnológico. Pero no veo fácil que podamos sobrevivir sin desarrollar nuestra propia tecnología. Países tan atrasados como nosotros, especialmente en Asia Sudoriental, lo han logrado, precisamente porque había en juego grandes intereses y se había adquirido un dominio aceptable del manejo del equipo importado y de su funcionamiento. Esta es la condición indispensable para pasar a la creatividad tecnológica en el último decenio del siglo XX.
Este proceso está más avanzado de lo que muchos pesimistas dominicanos creen. Hay Universidades que están trabajando muy creativamente en él. Dejemos, mientras tanto, que las Zonas Francas aumenten el número de personas con intereses económicos y conocimientos operacionales del equipo.
No creo que las Zonas Francas vayan a desaparecer rápidamente de nuestro paisaje urbano. Pero en el futuro, cuando hayamos dado cuenta a Dios los que ahora vivimos de nuestras acciones y omisiones, espero que se hable de las Zonas como de las maestras de nuestro desarrollo tecnológico.
Para que sepamos parte de la vida por la que han transitado muchos de los trabajadores y trabajadoras, nos permitimos presentar lo siguiente: el trabajador de Zona Franca es y fue víctima de la política de liquidaciòn anual o periòdica, llevando consigo: a) inestabilidad en los contratos de trabajo; b) que el trabajador sea considerado como nuevo; c) pérdida de derechos de antiguedad, seguridad social, en especial, en la jubilaciòn; d) hace permisible que todo trabajador que pretenda formar sindicato o exigir su derecho, sea presa fácil de desconsideración y despido.
El ansia en percibir mayores beneficios, da lugar a que los empleadores restrinjan que los trabajadores, en especial, las mujeres puedan frecuentar el baño para realizar sus necesidades fisiològicas en forma normal. La presiòn psicológica fue y es parte inherente en la vida cotidiana de cada trabajador.
Las exigencias en realizar tareas por encima de lo normal y que pueda estar acorde con la capacidad orgánica encuentra la complicidad de los funcionarios de la Secretaría de Estado de Trabajo. Todo aumento en el salario por ley o resoluciòn, lleva consigo, de forma automática, el aumento en la tarea a asignar a cada trabajador; es decir, se hace inhumano tal situación, lo cual se practica a través del sisteme modular.
Para el mes de enero de 1988, en el Periódico del Sindicato de Trabajadores de la Tabacalera, en su edición No. 24, escribí lo siguiente:
“Zona Franca: Esclavitud Moderna
El día 18 de diciembre de 1987, fue un día que hizo historia en el movimiento obrero dominicano, porque ese día más de 800 obreros de la Empresa que lleva por nombre C. y F. que opera en la Zona Franca de Santiago, decidieron ocupar la fábrica y permanecer en ella hasta el día 19 del indicado mes a las 11: 30 de la noche.
Este tipo de lucha no se había practicado en ninguna de las Empresas de la Zona Franca del país. Pero, ocurre que la ira de los trabajadores desbordó su pasiencia; la voz en reclamación de justicia no soportaba más tiempo.
Y el día 18 de diciembre los trabajadores de C. y F. se dieron cuenta la cuantiosa ganancia que obtienen los patronos con la política de liquidación periódica, y que en cada una de las liquidaciones le sustraen más de 19 días de salario y al mismo tiempo se pone en juego la estabilidad contractual, llevando esto consigo la fácil represión o desarticulación de cualquier movimiento sindical, atentando, de igual forma, con futuros derechos a adquirir por los trabajadores, en especial, aquéllos que se encuentran regulados en la Seguridad Social, tal como la jubilación o pensión, y en 10 que respecta a la mujer que se encuentra en estado de embarazo.
Lo que ocurrió el 18 de diciembre debe servir de ejemplo a todos los trabajadores dominicanos y permite advertirle a los patronos que ya los trabajadores empienzan a descubrir otras de sus tantas injusticias y perversidades por lo cual, en los próximos años esa política tendrá que desaparecer.
Compañeros trabajadores de las Zonas Francas del país, la lucha no debe ir hacia la obtención de liquidaciones periódicas, sino, en exigir de las Empresas de Zona Franca que para el 23 de diciembre se otorgue la Regalía Pascual completa a todos los trabajadores y se otorgue al mismo tiempo un bono de 45 días de salarios o que se requiera la aplicabilidad del pago de las bonificaciones en las empresas que operan en Zona Franca y de igual forma que el derecho a la sindicalización sea respetado.
Tags: Marco Jurídico de las zonas franca de República Dominicana.
Friday, October 16th, 2009 a las 9:42 am	y está archivado en
Derecho	.
Puede seguir las respuestas de esta entrada via RSS 2.0 feed.
Puede dejar una respuesta, o enlazar desde su propio website.
8 Respuestas para “Marco Juridico de las Zonas Franca en la República Dominicana.”
Vehicle Transport says:	October 31, 2011 at 4:46 am	Who gossips to you will gossip of you.
Auto Shipping says:	October 31, 2011 at 10:33 am	Charles Austin Beard~ When it is dark enough you can see the stars.
Granville Minic says:	October 31, 2011 at 11:17 am	Took me time to read all of the comments, but I really loved the article. It proved to be very useful to me and I am positive to all the commenters right here! It is always good when you can’t solely be informed, but additionally engaged! I am sure you had pleasure writing this article. Anyway, in my language, there aren’t a lot good supply like this.
rn-bsn says:	October 31, 2011 at 11:42 am	William Arthur Ward~ It is wise to direct your anger towards problems – not people to focus your energies on answers – not excuses.
Russel Berthelsen says:	October 31, 2011 at 5:59 pm	Thanks for sharing this opinion. Thanks for posting. I think you are right. Very helpful information .. I really like what you had to say.I thought it was going to be some boring old post, but it really compensated for my time. Aw, this was a really quality post.. Took me awhile to read all the comments, but I really love the article?
rn-bsn says:	November 1, 2011 at 4:08 am	Once upon a time there were five apples Which was the cowboy? None – because they were all redskins.
ts commanders says:	November 3, 2011 at 12:18 am	Thanks for every other informative web site. Where else may just I get that kind of information written in such a perfect approach? I’ve a venture that I’m simply now operating on, and I’ve been on the look out for such information.
Skip Hop Zoo Backpack and Lunchie- Dog Review says:	December 28, 2011 at 8:04 am	Good day! This is kind of off topic but I need some advice from an established blog. Is it tough to set up your own blog? I’m not very techincal but I can figure things out pretty quick. I’m thinking about creating my own but I’m not sure where to start. Do you have any ideas or suggestions? Many thanks Also, please take a look at my site http://www.facebook.com/notes/baby-gear-deals-online/review-of-kidco-peapod-portable-travel-bed-periwinkle/152955784807631
Blog Julian Serulle está respaldado por WordPress,

References: in fine
 artículo 10
 artículo 110
 artículo 110
 artículo 6
 artículo 6
 artículo 14
 artículo 11
 Artículo 12
 Artículo 10
 Artículo 10
 Artículo 10
 Artículo 29
 Artículo 2
 Artículo 17
 Artículo 6
 Artículo 6
 Artículo 32
 Artículo 13
 Artículo 13
 Artículo 1