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Investigadora (doctora) de Derecho Penal. Universidad de Extremadura ___________________________________________________________________________
CRUZ MÁRQUEZ, Beatriz. La m ediación en la Ley Orgánica 5/2000, reguladora de la responsabilidad penal de los menores: conciliación y reparación del daño. Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología (en línea). 2005, núm. 07-14, p. 14:1 -14:34. Disponible en internet: http://criminet.ugr.es/recpc/07/recpc07 -14.pdf ISSN 1695-0194 [RECPC 07-14 (2005), 3 nov] RESUMEN: En el artículo se aborda el estudio de la mediación en la Ley reguladora de la resp onsabilidad penal de los menores, analizando concret amente las figuras de la conciliación y la reparación del daño y su relación con el resto de medidas previstas en la citada Ley. A tal objeto se exponen los rasgos principales de ambas figuras, así como las distintas modalidades y efectos derivados de su celebración, tratando de profundizar en la naturaleza y posición de la mediación en el marco de la Justicia penal juvenil, como alternativa a las medidas de carácter formal y, en especial, a las medidas privativas de libertad. Por último, y sobre la base de las conclusiones alcanzadas al analizar estos aspectos, se delimita el ámbito de aplicación de la conciliación y la reparación del daño a través de la determinación del grupo de menores para quienes resulta adecuada la participación en alguna de estas medidas y de los supuestos a tratar en los procesos de mediación y se perfilan una serie de elementos básicos para su configuración en la práctica, a tenor de las experiencias realizadas al respecto. PALABRAS CLAVES: Mediación, conciliación, reparación, derecho penal de menores, justicia penal juvenil, medidas, justicia reparadora. Fecha de recepción: 23 septiembre 2005 Fecha de publicación: 3 noviembre 2005
SUMARIO: 1. Contenido de la conciliación y de la reparación del daño. 2. Regulación legal: garantías y modalidades. 3. Destinatarios. 4. Configuración de la mediación entre el menor y la víctima. 5. Conclusiones.
La recepción de la conciliación y la reparación del daño en la Ley Orgánica 5/2000, de 12 de enero, Reguladora de la Responsabilidad penal de los Menores (en adelante, LORRPM), responde a intereses distintos 1 , relacionados, en mayor o menor medida,
1 Acerca de los factores decisivos en la acogida por parte del Derecho penal de los programas de conciliación y reparación del daño entre el autor y la víctima, vid. TAMARIT SUMALLA , Josep María, «La mediación reparadora en la Ley de responsabilidad penal del menor», en: GONZÁLEZ CUSSAC, José Luis / TAMARIT SUMALLA , Josep María, Justicia penal de menores y jóvenes (Análisis sustantivo y procesal de la nueva regulación),p. 115-125; SANZ HERMIDA , Ágata Mª, «La víctima en el proceso penal de menores», AJM, Nº I, 2001, p. nota núm. 36. Sobre
RECPC 07-14 (2005)
con la doble naturaleza, penal y educativa, de esta materia. Por un lado, constituye un paso más para el desarrollo del principio de intervención mínima en el ámbito penal, pues reconoce efectos a la resolución informal del conflicto2 , por cauces situados fuera del proceso penal, evitando así la estigmatización individual o social que éste pueda provocar. Por otro lado, pretende solucionar el problema de la saturación de los juzgados de menores, ofreciendo un instrumento para responder a los supuestos de escasa relevancia que, sin dejar de intervenir ante las primeras infracciones del menor, permita reservar la intervención judicial para los casos de mayor gravedad. Por último, supone también la concesión de un mayor protagonismo a la víctima del delito, tradicionalmente desatendida en el ámbito penal, centrándose en la elaboración conjunta, entre ésta y el menor infractor, del conflicto interpersonal que desencadena el hecho delictivo. Como suele ocurrir ante la introducción de innovaciones relevantes en sistemas bastante consolidados, la previsión de estas figuras suscita críticas y alabanzas por parte de la doctrina y de los distintos operadores del sistema de Justicia juvenil3 , que habrán de ser tenidas en cuenta de cara a permitir que ambas figuras desplieguen su potencial educativo. De este modo, junto al análisis de los rasgos que las definen, apuntados brevemente en la Ley 4 , y la exposición de las pautas básicas a seguir para su configuración pedagógica, resulta imprescindible reflexionar acerca de su naturaleza, a fin de examinar las consecuencias que plantea la introducción de estas figuras respecto del tratamiento de la responsabilidad penal, al tiempo que se perfila su relación con las medidas previstas en el art. 7 de la LORRPM. 1. Contenido de la conciliación y de la reparación del daño La conciliación y la reparación son definidas legalmente en el artículo 19.2 de la LORRPM5 , concretamente: se entenderá producida la conciliación cuando el menor reconozca el daño causado y se disculpe ante la víctima y ésta acepte sus disculpas6 ;
el desarrollo e introducción de la Justicia informal en el ámbito de la Justicia juvenil, FUNES, Jaume, «La mediación aquí y fuera de aquí: teorías y proyectos», en: FUNES ARTIAGA, Jaume (dir.), Mediación y Justicia juvenil, 1995, p. 27-37 2 Sea a través de la desjudicialización o de la reducción de la sanción juvenil, vid. FUNES, «La mediación aquí y fuera de aquí», ob. cit., p. 33. 3 TRENCZEK , Thomas, «V.O.R.P.; Algunos temas centrales en la mediación del conflicto víctima-infractor», IS, n.º 23, 1993, p. 113. 4 Art. 19.2 y Exposición de Motivos II, núm. 12 de la LORRPM. 5 Cuyo precedente inmediato se encuentra en la Ley Orgánica 4/92 de 5 de junio, reguladora de la Competencia y el Procedimiento de los Juzgados de Menores (LOCPJM), arts. 15.1, regla 6ª yb 16.3, DE LAMO RUBIO , Jaime, «La víctima en el actual proceso de menores: presencias y ausencias», LL, 1999 (5), p. 1917 s. De hecho, la recepción de la mediación en la LORRPM estaba avalada por la experiencia práctica desarrollada en Cataluña desde el año 1989-90 y su confirmación en la LOCPJM, vid. GIMÉNEZ-SALINAS I COLOMER, Esther, «La nueva Ley de Justicia juvenil en España: un reto para el 2000», en: GIMÉNEZ-SALINAS I COLOMER, Esther (dir.), Legislación de menores en el siglo XXI: análisis de Derecho comparado, 1999, p. 113; FUNES, «La mediación aquí y fuera de aquí», ob. cit., p. 39; HIGUERA GUIMERÁ, Juan Felipe, Derecho penal juvenil, 2003, p. 438, (nota núm. 525 in fine); TAMARIT SUMALLA, «La mediación reparadora», ob. cit., p. 53. 6 Critica la relevancia concedida al requisito de la aceptación de las disculpas por parte de la víctima, por supeditar la operatividad de la conciliación a la voluntad de la víctima, GÓMEZ RIVERO , Mª Carmen, «Algunos Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología. 2005, núm. 07-14, p. 14:1 -14:34 ISSN 1695-0194
La mediación en la Ley Penal de Menores: conciliación y reparación del daño
mientras que la reparación se define como el compromiso con la víctima o con el perjudicado de realizar determinadas acciones en beneficio de ellos o de la comunidad, seguido de su realización efectiva 7 . Ambas figuras se dirigen a la regulación del conflicto8 , asociado a la comisión de un hecho delictivo, entre el infractor y la víctima o perjudicado9 , centrándose la primera en elaborar dicho conflicto a través del reconocimiento del daño y la petición de disculpas por parte del menor, mientras la segunda lo hace mediante su compensación “simbólica” 10 , con la realización de las actividades concertadas en el acuerdo de reparación. En este sentido, la diferencia entre la conciliación y la reparación, no reside tanto en el carácter psicológico o moral de la primera frente al contenido material de la segunda 11 , sino que, siendo común a ambas la celebración de un proceso de mediación entre el menor y la víctima 12 , en el que tiene lugar
aspectos de la Ley Orgánica 5/2000, de 12 de enero, reguladora de la responsabilidad penal del menor», APen, 2001, X, p. 168. 7 LANDROVE DÍAZ, Gerardo, Derecho penal de menores, 2001, p. 289; TORRES FERNÁNDEZ, María Elena, «Los caminos hacia una Justicia reparadora en la Ley Orgánica de responsabilidad penal del menor», APen, 2002, XXV, p. 655; PERIS RIERA , Jaime, «El modelo de mediación y reparación en el nuevo marco de la responsabilidad penal de los menores previsto por la L.O. 5/2000», LL, 2001 (2), p. 1649-1653, p. 1649, entre otros. 8 Su correspondiente en la Ley de Tribunales de menores alemana (Jugendgerichtsgesetz, en adelante JGG) es la figura de la compensación entre el autor y la víctima (Täter-Opfer-Ausgleich, en adelante TOA), que constituye la posibilidad de solucionar el conflicto desencadenado por el hecho delictivo mediante el establecimiento de un acuerdo entre ambas partes con la mediación de un tercero (§§10.7 y 45.2 JGG, con la diferencia, respecto de la legislación española, art. 19.4 LORRPM, de que en este último caso el Fiscal desiste de la continuación del expediente sin necesidad de consentimiento por parte del Juez de Menores). Vid. BAG, «Leitfaden für die Anordnung und Durchführung der "Neue Ambulanten Maßnahmen" ("Minederstandards")», en: BUNDESA RBEITSGEMEINSCHAFT FÜR AMBULANTE MAßNAHMEN NACH DEM JUGENDRECHT, Ambulante Maßnahmen und sozialpädagogische Jugendhilfeangebote für junge Straffällige. DVJJ Bd. 20, 1992, p. 411; SCHRECKLING , Jürgen, «Täter-Opfer-Ausgleich bei Jugendstraftaten: Zur Lage der Projektarbeit und ihren Perspektiven in der Bundesr epublik Deutschland», en: BMJ (ed.) Jugendstrafrechtsreform durch die Praxis. Konstanzer Symposium, 1989, p. 218s; OSTENDORF, Heribert, Jugendgerichtsgesetz – Kommentar, 5., völlig überarb. Aufl., 2000, comentario al § 10 JGG, núm. marginal 18, p. 134 s.; BANNENBERG , Britta, Wiedergutmachung in der Strafrechtspraxis. Eine empirisch-kriminologische Untersuchung von Täter-Opfer-Ausgleichsprojekten in der Bundesrepublik Deutschland, 1993, p. 6; T RENCZEK , Thomas, Strafe, Erziehung oder Hilfe?, 1996, p. 54s; BÖHM, Alexander, Einführung in das Jugendstrafrecht, 3ª ed., 1996, p. 174; ME ßNER, Claudius, «Hermes oder: über die Rolle "alternativer" Sanktionen in der Jugendkriminalpolitik und die Idee der Mediation», KrimJ 28/1996, p. 166; EISENBERG , Ulrich, Jugendgerichtsgesetz, 8ª ed., 2000, comentario al § 10 JGG, núm. marginal 27; HERING , Eike/ SESSAR, Klaus, Praktizierte Diversion. Das "Modell Lübeck" sowie die Diversionsprogramme in Köln, Braunschweig und Hamburg, 1990, p. 25. 9 La idea de "regulación del conflicto" en este ámbito sólo indica, en principio, que el conflicto suscitado por el delito será sometido a una solución racional y orientada a la consecución de un fin, sin explicitar, sin embargo, el modo de alcanzar esa solución, ni tampoco el contenido de la misma. P ÉREZ SANZBERRO, Guadalupe, Reparación y conciliación en el sistema penal. ¿Apertura de una nueva vía?, 1999, p. 20. 10 En tanto no se trata, a diferencia de la pieza de responsabilidad civil, de la reparación material, valorable según criterios objetivos previamente fijados, sino más bien de lo que puede significar el hecho de que el menor infractor realice determinadas actividades que han sido acordadas entre éste y la víctima del delito en el proceso de mediación. Insiste en la diferenciación entre la conciliación-reparación y la responsabilidad civil, T AMARIT SUMALLA , «La mediación reparadora», ob. cit., p. 67. 11 Mantienen esta distinción, entre otros, SANZ HERMIDA , AJM, N.º I, 2001, ob. cit., p. 203; HIGUERA GUIMERÁ, Derecho penal juvenil, ob. cit., p. 438; GÓMEZ RIVERO , APen, 2001, X, ob. cit., p. 168. En otro sentido, señala la falta de un criterio homogéneo como base de la distinción entre ambas figuras, HERRERA MORENO , Myriam, «La "conciliación menor-víctima" en el ámbito de la desviación juvenil: reflexiones en torno a su controvert ida plasmación en la Ley Orgánica 5/2000, de 12 de enero», AJM, Nº I, 2001, p. 433. 12 "La "mediación" constituye una forma de intervención en un conflicto, un método, que consiste básicamente en facilitar la comunicación entre las partes enfrentadas que posibilite la adopción de un acuerdo entre las mismas (nota bene)". Cit. P ÉREZ SANZBERRO , Reparación y conciliación, ob. cit., p. 22. Vid. también, GARCÍA RECPC 07-14 (2005) http://criminet.ugr.es/recpc/07/recpc07-14.pdf
que la nota distintiva de estas figuras reside en el profundo impacto psicológico de la comunicación interpersonal.. p. Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología. p. que tiene lugar tanto en la conciliación como en la reparación del daño.p. que la esencia de ambas figuras reside en "la confrontación del sujeto infractor con la propia conducta y sus consecuencias. «La mediación penal». la responsabilización de las propias acciones y la compensación posterior a la víctima mediante la realización de una actividad en beneficio suyo". 1993. Responsabilidad penal y atención psicosocial. Introducción. cit. en: FUNES ARTIAGA . en vez conceder a estas figuras un espacio menos dependiente. 1993. p. de posturas discrepantes o posiciones de intereses enfrentadas 19 . cit. recupera el primer plano en la exposición de estas figuras 15 . en referencia a GARCÍA PABLOS DE MOLINA . cit. 2001. 22. 22. HERRERA MORENO . 2004. dependiendo de su percepción individual del conflicto y del tratamiento interactivo del hecho delictivo y sus consecuencias. n. Luis Ramón / NAVARRO GUZMÁN . p. en razón de los efectos de relevancia sustantiva. p. 64 ss. junto a la petición de disculpas ante la víctima y su consiguiente aceptación por
MATAS. p. ob. n. Tony / NEYS. N. «La pena considerada desde una perspectiva de la reparación». siguiendo a FUNES ARTIAGA. al tiempo que obliga a plantear el análisis de los efectos que desencadena su solución18 . Reparación y conciliación. «La mediación reparadora». T RENCZEK. También TAMARIT SUMALLA. se puede afirmar. el del Derecho penal de menores. cit. Eguzkilore. 191. Esther. 07-14. 432 (nota núm. 2005. p. p. supone el reconocimiento del daño causado por parte del menor. 1994. vid. p. 115. ob. Achille. AJM. en: RUIZ RODRÍGUEZ.). ob. p.º I. La idea de "conciliación" implica el acuerdo entre sujetos que parten. conviene dejar en manos de ambas partes la decisión por uno u otro modo de finalizar la mediación. 42.. «Una introducción inevitable: ¿por qué este libro y por qué la mediación?».. p. cit. directa o indirectamente. 1995. por un lado. Eguzkilore. 2000. «La mediación aquí y fuera de aquí»..º 36—..). en un ámbito. en relación a sus repercusiones de carácter procesal.. Menores. 33). Mediación y Justicia juvenil. de hecho. GARCÍA MATAS. 1996. paralelo al social. Si se entiende recogido bajo el término "actividad" tanto la conversación con ánimo conciliador como la prestació n de un servicio encaminada a compensar. ni que se recupere íntegramente el estado de una relación interpersonal existente antes de que se produzca la situación de confrontación (nota bene)". cit. cuya razón de ser no es otra que la defensa social.º 3. en principio. núm. ob. 17 Si bien es preciso señalar que la idea de conciliación y de consecución de un acuerdo entre las partes "no implica necesariamente que se produzca una aceptación íntima o identificación personal completa con el contenido del acuerdo. 635.. AJM. bien mediante la presentación de disculpas por el menor y su posterior aceptación por la víctima. N. p. procedimental y ejecutiva que provoca.º 3. representan dos modalidades distintas de plantear la solución pacificadora entre las partes 13 : bien a través de un acuerdo en el que se determinan las actividades a realizar por el menor en beneficio de la víctima o de la comunidad. como apunta HERRERA MORENO. 501. cit. Reparación y conciliación. Derecho Penal. Número 10. 14:1 -14:34 ISSN 1695-0194
. Antonio. 15 Cabe afirmar. que provoca el delito 16 /17 .. 114. p. Desde esta perspectiva. p. ob. cit.º I. p. cit. Elvira. «Mediación penal». N. 19 s. 433. Según la regulación establecida en la LORRPM. HERRERA MORENO. el procedimiento de mediación. PETERS. n. 19 P ÉREZ SANZBERRO . 2001. 637. GIMÉNEZ-SALINAS I COLOMER. 14 Al objeto de evitar la normativización de dos categorías de víctimas —las que perdonan. P ÉREZ SANZBERRO . ob. 427-429. FUNES. ob. 13 Califica a la restitución del daño como un "paso simbólico hacia la conciliación". 208. n. por otro.. quien señala que ambas figuras se refieren a un mismo programa político criminal. «La mediación en la justicia juvenil: una visión desde el Derecho comparado». en el caso de la conciliación 14 . Jaume (dir. ob. y las que demandan esfuerzos materiales.º I. FUNES. 18 Resulta apropiada la crítica realizada por HERRERA MORENO acerca de la reconducción de la mediación a bases puramente fácticas. 16 TRENCZEK . José Ignacio (coord.. IS. IS. Número 8.14: 4
el tratamiento del hecho cometido y de sus consecuencias. en el caso de la reparación. los daños inflingidos. Jaume. resaltando el hecho de que ambas implican la concesión de un espacio específico para la atención directa del conflicto interpersonal. 2001. p. AJM.
Entiende. 1998.. AJM. 439. Reguladora de la Responsabilidad Penal de los Menores. XXV. cit. cit. p. por otro. y coloca al proceso de mediación en sí mismo como eje central de esta institución 25 .pdf
. cit.. cit. cit.
http://criminet. 396-398. Concretamente. Borja / GONZÁLEZ CANO . Comentarios a la Ley Orgánica 5 / 2000. el acuerdo entre las partes. p. 21 LANDROVE DÍAZ. p. 2001. 2001 (2). AJM. ob. con independencia del concreto resultado obtenido 26 . P ERIS RIERA. Una experiencia positiva». p. 655. PERIS RIERA . cit. 2001. 20. Esta posibilidad. Derecho penal de menores. 1649.. DELGADO MARTÍN .. N. APen. la que hace referencia al logro de un resultado. p. 60). HERRERA MORENO.ugr. 433 s. Por otra parte. y aunque en la Exposición de Motivos se exige el arrepentimiento del menor infractor. AJM. p.434. HIGUERA GUIMERÁ. HERRERA MORENO. cit. 160. APen.. n. p. 22 Al respecto. 2ª época. ob.º I. de 12 de enero. 2001.es/recpc/07/recpc07-14.La mediación en la Ley Penal de Menores: conciliación y reparación del daño
esta última 20 . Apen. 2001 (2)..º I. a través de un proceso comunicativo que se caracteriza por la horizontalidad y la finalidad de contribuir a la pacificación de las relaciones entre ambas. ob. de 12 de enero. que esta medida sólo puede desplegar su eficacia cuando el infractor esté efectivamente arrepentido. P ÉREZ SANZBERRO . cit. se materializa en el compromiso del menor con la víctima o con el perjudicado para realizar determinadas acciones en beneficio de ellos —reparación directa— o de la comunidad —reparación
20 Vid. en cuanto a la aceptación de las disculpas por la víctima. 24 TORRES FERNÁNDEZ. p. 2001 (2). LANDROVE DÍAZ. sirve de soporte a la regulación del conflicto en el que están involucradas éste y la víctima. N. p. ob. LL. 2002. ob. ob. María José. II.O.4 LORRPM). 26 De modo que lo realmente relevante sea el tratamiento del conflicto particular. «La conciliación y la reparación en la L. p. en sentido contrario. provocado por el delito.º 8º (2001). como prestación voluntaria del menor infractor. María Isabel / AGUADO CORREA.. Reparación y conciliación. con la ayuda de la instancia mediadora. p. reguladora de la responsabilidad penal de los menores. 25 En este sentido.. 289.2 de la LORRPM hace decaer este requisito21 . cit.. la omisión de toda referencia a este último en el texto del art. se disculpe. 1650—. 278. BERNUZ BENEITEZ. favorece claramente la consecución del interés superior del menor. entre el menor y la víctima. ob. La reparación. 23 No es que su carencia sea contradictoria con el concepto de conciliación —como puntualizan TORRES FERNÁNDEZ. Teresa. 19. 1649. p. vid. cit. LL.. indispensable para que tenga lugar la conciliación entre ambas partes 23 . ob. Joaquín. 19. ob. que deberá ser tratada en todo caso con suma cautela 24 . ob. 2001. Un recurso alternativo o complementario a la Justicia de Menores».. la mediación no aspira únicamente a la satisfacción de esta última sino también a confrontar al menor con su conducta y las consecuencias que de ella se desprenden. Derecho penal juvenil. ob. LL. 2002. p. y la víctima otorgue su perdón porque lo interioriza y hace suyo. incompatible por otra parte con una concepción preventiva del Derecho penal alejada de pretensiones moralizantes 22 . Así. cit. el propio "procedimiento". 434.. de hecho.º I. ob. p. MAPELLI CAFFARENA. «La mediación de la justicia de menores. ejercitando el aprendizaje para la asunción de responsabilidades a través del reconocimiento del daño causado y la solicitud de disculpas a la víctima. cit. HERRERA MORENO . 289. 655. N. 5/2000. ob. P ÉREZ SANZBERRO . que supone el protagonismo de los sujetos directamente implicados en el delito (infractor y víctima) en su tratamiento y en la regulación de sus consecuencias. p. RDPCr. PERIS RIERA . sino simplemente que el proceso de mediación entre el menor y la víctima no finaliza con un acuerdo de conciliación.. Derecho penal de menores. su ausencia no impide que se reconozcan efectos procesales a la participación del menor en un procedimiento de este tipo. XXV.. cit. Reparación y conciliación. cuya función consiste en posibilitar la comunicación entre ambas partes. p. quedando paralizado en la presentación de las disculpas por parte del menor. siempre y cuando ello sea debido a causas ajenas a su voluntad (art. P ÉREZ SANZBERRO distingue dos dimensiones en el concepto de conciliación: por un lado. 22 (nota núm. en el marco de la LORRPM.
de provocar efectos de carácter procesal aún cuando no tenga lugar la ejecución de tales prestaciones. Precisamente esta flexibilidad constituye un rasgo distintivo de la reparación convenida en el ámbito de la mediación penal respecto de la que emana del ejercicio de la acción por responsabilidad civil derivada del delito o falta. p. VÁZQUEZ GONZÁLEZ. Por último. eso sí. p. cit. Carlos..14: 6
indirecta—27 . siguiéndole. p. RDPCr. 19 s. en referencia a ALASTUEY DOBÓN. En otro sentido. compensando un enfoque reduccionista del hecho criminal como un conflicto bilateral entre el autor y la víctima. cit. 294. sin perjuicio de que en la valoración de esta última se tengan en cuenta las prestaciones realizadas por parte del menor como consecuencia del compromiso acordado en el marco de un proceso de mediación penal33 . ob. HIRSCH . al igual que la conciliación. ob. p. no resulte imprescindible en todo caso para que pueda darse por zanjada la situación de conflicto28 . 2ª época. QUERALT. 565 ss. «La posición del ofendido en el Derecho penal y en el Derecho procesal penal. en que no se abría automáticamente pieza separada de responsabilidad civil. a diferencia de la LOCPJM. 289. 29 P ÉREZ SANZBERRO . De hecho. SANZ HERMIDA. ob. 277. p. p. cit. VÁZQUEZ GONZÁLEZ. 1997. como efecto jurídico obligado que sigue al delito 32 .. AJM. p. seguida de su efectivo cumplimiento. Delincuencia juvenil. Su concurrencia implica en último término. 07-14. 30 Señalan la relevancia de la asunción de compromisos por parte de la comunidad en que viven los jóvenes. cit. p. quien. al igual que ocurre con el proceso de conciliación. p. «Violencia juvenil». considera que la procedencia de la reparación se encuentra en el derecho civil de daños. 28 P ÉREZ SANZBERRO . en su calidad de prestación a la víctima. La reparación a la víctima en el marco de las sanciones penales. BERNUZ BENEITEZ.. 18s. 20 ss. Jesús Mª. LL. Consideraciones penales y criminológicas. es susceptible. cit.º 8º (2001). ob. 1652. 32 Distingue expresamente entre la "obligación" penal de restituir y el resarcimiento civil. p.. 2ª época. 202.º 8º (2001). p. La reparación del daño constituye el «núcleo cristalizador» del acuerdo entre el autor y la víctima. ob. 293 s.. lo que confiere a esta figura un cierto carácter simbólico de cara a la sociedad 30 . en algunos países las experiencias de mediación han derivado en formas que involucran a la comunidad en el proceso. FUNES. Delincuencia juvenil. p. Insisten en la necesidad de diferenciar ambas figuras. Ágata Mª. de cara a posibilitar la realización de actividades relacionadas con la personalidad del menor infractor VÁZQUEZ GONZÁLEZ. cit. Hans Jo achim. 153. p. 269. y ello sobre la base de la disposición del menor para asumir su responsabilidad ante ella y reparar el daño causado. 33 Acerca del concepto de regulación del conflicto. aunque. Política Criminal y nuevo Derecho Penal (Libro Homenaje a Claus Roxin). p. económica o no. cit. PERIS RIERA . «La mediación reparadora». 2001 (2). ob. ob. RDPCr. la satisfacción psico-emocional de la víctima.. 276. N. en: SILVA SÁNCHEZ. p.. p.. p. 31 Así. cit. Reparación y conciliación.. ob. cit.. Derecho penal de menores. así como de la distinción entre los conflictos anteriores y posteriores al delito y su consiguiente tratamiento en el ámbito de la mediación penal. P ÉREZ SANZBERRO . «La víctima en el proceso penal de menores» . n. siempre que los compromisos de reparación no pudieran llevarse a cabo
27 BERNUZ BENEITEZ. distinta del procedimiento de mediación 31 y encaminada directamente a la indemnización de los daños causados efectivamente a la víctima.. cit. ob. núm. 49. Todo ello. Reparación y conciliación. 2000. a la vez que protegen la integración del infractor en la comunidad.º I. cit. n. Mª Carmen.. 2005. p.. Reparación y conciliación. atendiendo a sus intereses globalmente.
Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología. 285. LANDROVE DÍAZ. 2001. lo que abarca tanto prestaciones materiales como inmateriales 29 . mediante el que el menor se compromete a la realización de las prestaciones convenidas. 23. 2003. con especial referencia a la reparación». TAMARIT SUMALLA. Delincuencia juvenil. 201. Joan J. n. Reparación y conciliación. cit. CPCr.º 42. ob. «Víct imas y garantías: algunos cabos sueltos». ob. ob. 1990. 14:1 -14:34
. el procedimiento mediador finalizado con un acuerdo de reparación concreto. P ÉREZ SANZBERRO . con la regulación actual se evita la "tentación" de admitir la reparación para evitar así cualquier otra compensación..
º I. RECPC 07-14 (2005) http://criminet. p. RDPCr. LL. que. considera el incumplimiento del compromiso de reparación determinante de la reapertura del expediente.. 19. ob. cit. La víctima: entre la justicia y la delincuencia. distinguiéndose así de las previstas en el art. cit. «Medidas aplicables en la legislación de menores». Con anterioridad a la LORRPM.. p. Lo que confirma la relevancia otorgada al procedimiento de mediación en sí mismo. Regulación legal: garantías y modalidades Por lo que se refiere a las garantías. se habla de recursos “pseudojudiciales”38 . limitada exclusivamente en función de la gravedad del delito (art. 1993. AJM.). CPCr 2003. AGUIRRE ZAMORANO . ob. en absoluto se encuentra falta de control. p. SANZ HERMIDA . el art. 1650. en tanto es el Ministerio Fiscal quien decide. 5). p. citado por BERNUZ BENEITEZ. cit. 149. ob. sociales y jurídicos de la victimización. con el sobreseimiento del expediente se produce "una renuncia a la exigencia de responsabilidad penal en una relación formal del Estado frente al delincuente. aunque se lleva a término fuera del proceso penal". cit. en orden a promover la educación social del menor y la solución del conflicto interpersonal derivado del delito. 36 Precisamente éste es uno de los aspectos más criticados respecto de los procesos de conciliación y reparación del daño. de 5 de junio. n. 205. apartándose de las reglas jurídicas y desembocando muchas veces en la aplicación simple de la lógica de las relaciones de fuerza económica y sociales.1 de la LORRPM)—37 . 19. cit.º 79. Respecto de esto último. y regirse según sus principios generales. 153. Menores privados de libertad. en: MARTÍNEZ-P EREDA RODRÍGUEZ. 7 de la LORRPM. «La mediación reparadora». cit. a su vez. p. para proceder al archivo de la causa.1 in fine
PERIS RIERA . 1996. n.. que el Fiscal lo solicitara.ugr.º 8º (2001). p. una vez concluido el proceso. TAMARIT SUMALLA .6º de la LTTM. que el menor hubiera reparado o se comprometiera a reparar el daño causado a la víctima. la forma de configuración de la solución del conflicto. así como respecto de la ejecución de la medida aplicada —el art. en este sentido. 266 (nota núm. señala SANZ HERMIDA "la escasa trasparencia y publicidad [.. cit. 150.). que no se hubiera empleado violencia o intimidación y que los hechos fueran de "poca gravedad". interesa señalar desde un principio que el carácter informal35 de la mediación penal no exime del mantenimiento de las garantías exigidas en el proceso penal de menores36 . RDPCr. 2. TORRES FERNÁNDEZ. bastando con la concurrencia de alguna de estas causas para poder acordarlo. "La conciliación víctima-delincuente debe ubicarse dentro del Derecho Penal. como espacio destinado al tratamiento de los hechos por parte de las personas directamente implicadas. p.2 LORRPM permite al Juez de menores dejarla sin efecto cuando considere que ésta y el tiempo de duración de la medida ya cumplido son suficientes para expresar el reproche que merecen los hechos cometidos—. 2ª época.]. 265. Aspectos psicológicos. Miguel Ángel (comp. En el contexto de la delimitación de la responsabilidad penal. N. según la Instrucción 1/1993 de la FGE. ob. en tanto estas figuras despliegan efectos respecto de la declaración de la responsabilidad penal del menor —posibilidad de sobreseimiento del expediente una vez producida la conciliación o la reparación del daño.pdf
. o las graves limitaciones que en orden a la eficacia supone la carencia de poderes coercitivos en los sujetos que resuelvan. 2ª época. Pío. 51.es/recpc/07/recpc07-14.1.La mediación en la Ley Penal de Menores: conciliación y reparación del daño
por causas ajenas a la voluntad del menor (art. cit.. 203. Esther. «La conciliación víctima delincuente como alternativa a la justicia penal». ob. ob. José Manuel (dir. 48. tras la reforma introducida por la Ley Orgánica 4/1992. 2001 (2). pero que. 89. en: SORIA VERDE . requería. 2001. 15. p. p. lo que impide dictar medidas cautelares o iniciar procedimientos ejecutivos (nota bene)".. 35 Por tratarse de medidas que tienen lugar "fuera" del procedimiento penal formal. ob.º 8º (2001). en sentido contrario.4 LORRPM) 34 . n.. que se imponen por medio de sentencia judicial. Por todos. 19. dentro de los límites legales relativos a la gravedad del delito cometido —habrá de tratarse en cualquier caso de un delito menos grave o falta (art. 37 En realidad. la falta de imparcialidad del organismo al que se confían las labores de mediación. GIMÉNEZ-SALINAS I COLOMER. sino sujeta a un protocolo de actuación en manos de entes públicos".. cit. 38 BERNUZ BENEITEZ.. p.
84. / KÖHNKEN. cit. RDPCr. 211 s. cit. F. en: LEMPP. 2002. núm. Relaciones FiscalíaJuzgado». debiendo acordarlo el Juez sin examinar el cumplimiento de los requisitos legales para entender válidamente producida la conciliación y la reparación a la víctima. Mediación y Justicia juvenil. Eguzkilore. AGUIRRE ZAMORANO . ORNOSA FERNÁNDEZ. pues en el proceso de mediación extrajudicial se presupone que el menor ha cometido el delito objeto del procedimiento. Legislación de menores en el siglo XXI: Análisis de Derecho comparado. ALBRECHT. CPCr 2003. Número 10. Pío. OSTENDORF... p. Franziska / P FEIFFER. p. p. Reparación y conciliación. oscilando entre 24 días y seis meses las medias comparadas". 40 CANO PAÑOS. En España. 6-1996. 27. entiende que el sobreseimiento es. Peter-Alexis / EHLERS.. (eds. «Täter-OpferAusgleich.).º 79. acerca de los efectos procesales de ambas figuras. 07-14. «Posibilidades de "diversión" por parte del Ministerio Fiscal en el Derecho penal juvenil alemán». p. además de actuar como parte en la negociación del acuerdo de solución del conflicto41 . Zehn Thesen zum TäterOpfer-Ausgleich». p. ob. Peter-Alexis. en un sentido más amplio. Ahora bien. siendo la víctima quien afirma la comisión de los hechos por éste. p. ante la amenaza de continuación del proceso penal. familiares y sociales del menor". Alexander P. quien considera que esta decisión "deberá ser siempre motivada en función de la valoración que resulte de los hechos y de las circunstancias personales. «Cifras e ideas: El balance de las primeras prácticas». en realidad. solicitando al Juez de menores el sobreseimiento del expediente.. 19. Michael. junto a la excepción prevista en el art. Eine kritische Zwischenbilanz bisheriger Praxiserfahrungen und Forschungsergebnisse». p.R. BewHi 1/94. MARTÍN . cuya comprobación corresponde al Fiscal. Geburtstag. en: ALBRECHT. Por otra parte. p.). 130. Festschrift für Horst Schüler-Springorum zum 65. en: FUNES ARTIAGA . Delincuencia juvenil. «Strafrechtsverfremdende Schattenjustiz. 14:1 -14:34 ISSN 1695-0194
. p. automát ico. 284. G. vid. cit. 41 Por todos.und Jugendalters. en referencia al sobreseimiento del Fiscal de Menores alemán tras haber propuesto una medida educativa (§ 45. / LAMOTT. la introducción de la conciliación y la reparación del daño en el Derecho penal de menores plantea ciertas dudas desde el punto de vista del mantenimiento del principio de presunción de inocencia 40 . n. Jaume (dir. 50). 401 (nota núm. p. «Introducción a la problemática de la conciliación víctima-ofensor. cit. (Dir. María Rosario.4 LORRPM42 .º 8º (2001). ob. G. 49 s. la propia celeridad del proceso43 .14: 8
de la LORRPM) —. RDPCrim. EDJ18. entre las que se encuentra la conciliación-reparación entre el menor y la víctima. 2ª época. Hacia la paz social por la conciliación». sino de introducir en términos de Derecho penal. Jaume. cit. renuncie a defender su inocencia y participe en la solución informal del caso al objeto de beneficiarse del sobreseimiento del expediente por parte del Fiscal de Menores. Rechtlichen Grundlagen». 42 En la doctrina alemana. ob.3 de la LORRPM que exime al Equipo Técnico de la obligación de realizar un informe acerca de la situación personal y social del menor
Sobre la necesidad de mantener la "garantía judicial en el cierre del proceso mediador". 2005.ª Época. GIMÉNEZ-SALINAS COLOMER. por otra parte.2 JGG). 43 Mitificada. ob. 1999. 282 s. no es suficiente para asegurar el mantenimiento de las garantías penales básicas durante el inicio y posterior desarrollo de dicho proceso. BERNUZ BENEITEZ. 89. en: GIMÉNEZSALINAS I COLOMER. / S CHÜTZE . cit. 380-385. En realidad.º 13 (2004). de sacarse casos. P ÉREZ SANZBERRO. p. "la reparación no es una manera de agitar la justicia. ORNOSA FERNÁNDEZ. Jaume / FUNES. Esther (dir. «Los jóvenes del siglo XIX: proyecto de Ley de Justicia Juvenil». 1996.. p 251. «El juez de menores en la fase de instrucción en el procedimiento penal de menores. 1999. "La media del tiempo empleado en la resolución mediada es de dos meses.. cit. ya que consumar un proceso de conciliación puede ser más laborioso que imponer una medida. n. n. Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología. VÁZQUEZ GONZÁLEZ. TORRES FERNÁNDEZ. Hans-Dieter / W ALTER. Reinhard. 25 s. existe el riesgo de que el menor. M. entre otros. la decisión final de este último acerca del reconocimiento de efectos desjudicializadores al proceso de mediación39 .). 202. Forensiche Psychiatrie und Psychologie des Kindes. p. RDPCr. p. 2.. 1993. 343.). Christian / SCHWIND. Miguel Ángel. 1995. La responsabilidad penal de los menores: aspectos sustantivos y procesales. Myriam. HERRERA MORENO . en virtud del art. «Gutachten zum Jugendgerichtsgesetz (JGG). BÖTTCHER. Heribert. R. la posibilidad de una justicia negociada". En sentido contrario. Asimismo. manifiestan dicho temor. ob. Concretamente.
2001. cit. Por último. señalan la capacidad para reconocer las consecuencias negativas de los hechos cometidos. 102 s. al señalar que. p. 46 LÓPEZ MARTÍN. con la aplicación de ciertas medidas terapéuticas—. se viene entendiendo que "en el ámbito del § 45 párrafo 2 no se produce ningún fallo de culpabilidad. AJM. Respecto de la víctima o perjudicado. el GRUPO DE ESTUDIOS DE POLÍTICA CRIMINAL propone decidir acerca de la procedencia de la mediación en una comparecencia preliminar ante el Juez de Menores. 252. De manera que ésta tendrá que ser analizada por separado allí donde el proceso penal continúe por fracasar el intento de conciliación o de reparación del daño o por superar el límite relativo a la gravedad del delito fijado para el sobreseimiento. ob. Enrique / DÓLERA CARRILLO . 44 s. ob.. la capacidad y disposición para intervenir en un procedimiento de mediación 46 . MschrKrim 72. el acuerdo de conciliación deberá ser asumido por su representante legal. en los mismos términos en que se recoge en la acusación. «La mediación reparadora». Por otra parte. Enrique / RIPOLL SPITERI. SANZ HERMIDA. 47 Al respecto. MARTÍN / F UNES. cit. comprender la acusación formulada contra él y ejercer el derecho de defensa (nota bene)". acerca de la que se pronuncia el Equipo Técnico cuando informa sobre la conveniencia de su iniciación —que no es incompatible a priori. debilita la comprobación de la capacidad de culpabilidad del menor.es/recpc/07/recpc07-14.ª Época. así como para asumir la responsabilidad de los mismos. tras haber escuchado la confesión del menor. entiende la capacidad para participar en un programa de conciliación o de reparación del daño como "la aptitud necesaria para participar de modo consciente en el juicio. sin que ello impida admitirla cuando la declaración del infractor y de la víctima coincidan sólo parcialmente.º I. «Täter-Opfer-Ausgleich und Unschuldvermutung». a fin de aclarar los términos en que se produce su partic ipación en los hechos 45 . Un proyecto alternativo a la regulación de la responsabilidad penal de los menores. En un sentido excesivamente procesalista. cit. ob. cit. Antonio (coord. un escrupuloso proceso de verificación de los hechos admitidos por el menor44 . N. N. TAMARIT SUMALLA . 2. Andreas. con la aprobación del Juez de menores (art. 19. HERRERA MORENO. defiende TAMARIT SUMALLA que "la participación del imputado en la mediación no puede ser tomada como prueba ni como indicio de culpabilidad en el seno del proceso penal". GRUPO DE ESTUDIOS DE POLÍTICA CRIMINAL . la cuestión relativa a la culpabilidad penal del menor sigue abierta". ob. p. 2001. que su mención expresa podría ser interpretada como necesidad de agotar el
http://criminet. 322 y 323 Cc). p... 209. en la doctrina alemana. Justicia de menores e intervención socioeducativa. de manera que la existencia de contradicciones y la falta de seguridad acerca de su comisión por el menor cierren la posibilidad de iniciar la mediación. cit. p. n. la conformidad para participar en un proceso de conciliación o de reparación del daño no debe equivaler a la confesión formal de la comisión del delito. cit. p. además de
44 Acerca de las distintas fórmulas sugeridas para asegurar la veracidad de la adm isión de los hechos por parte del menor. es decir. también. el acuerdo de conciliación y de reparación deberá respetar en todo caso el límite máximo de la proporcionalidad con la gravedad del delito cometido47 . El riesgo de que se produzcan irregularidades tan graves exige. p. p. cit. 435. en realidad. RDPCrim. la Ley parece identificar la capacidad para participar en un procedimiento de mediación con la capacidad de obrar (arts. En el mismo sentido. ob. «El balance de las primeras prácticas». CANO PAÑOS.. 72. 3/1989.)..pdf
. no emancipado — o incapaz.. 2000.º I. cit. AJM. KONDZIELA . lamenta la falta de una referencia explícita a la garantía proporcional.La mediación en la Ley Penal de Menores: conciliación y reparación del daño
cuando advierta al Fiscal acerca de la idoneidad de optar por una solución informal del conflicto . N. p.ugr. sino que habrá de interpretarse como manifestación de una voluntad de entendimiento con la víctima.º I. Vid. como no podía ser de otro modo. ob. 202. cit. 42. AJM. SANZ HERMIDA . quien propone la participación personal del juez en la decisión acerca del inicio de la TOA. 184-189. en: LÓPEZ MARTÍN. la vigencia del principio de proporcionalidad es tan evidente en un Estado de Derecho.º 13 (2004). debe distinguirse también de la comprobación de la capacidad de culpabilidad. p. en primer lugar. En cualquier caso.6 LORRPM). María A. 211. 2001. En este sentido. Aunque. cuando la víctima sea menor de edad —se entiende. 45 Así.. «Ejecución de las medidas no privativas de libertad». y con todas las precauciones que requiera el caso concreto. 2001.
en general. cit. 1997. al respecto. 202. (Coord. solicitando del Juez el sobreseimiento y
límite máximo representado por la gravedad del delito. Eguzkilore. ob. cit. 57.ª Época.2 JGG). cit. Estudios Jurídicos en Memoria de José María Lidón. 52 ELICEGUI GONZÁLEZ.. 54 LAMARCA P ÉRE Z. que tiene lugar en la fase de instrucción. En esta línea. ob. p.14: 10
garantizar el respeto a la dignidad y libre desarrollo de la personalidad del menor infractor. cabe hablar de una “mediación prejudicial” 54 . Parece entenderlo también en este sentido..). TAMARIT SUMALLA . entre los que destaca el protagonismo concedido al tratamiento del conflicto interpersonal derivado del delito.. p. En este caso. en la práctica. Carmen. 267. 49 Uno de los argumentos de mayor peso al respecto es el de la evitación de lo s efectos estigmatizantes de los procesos formalizados. «La mediación en la justicia de menores. desacredita el mito de la víctima no participativa y poco interesada en involucrarse personalmente en los mecanismos de reacción al conflicto. p. cit. p. ob. p. cit. poniendo especial cuidado en evitar que la propia insistencia en las ventajas que ofrecen los mecanismos de intervención informales para la consecución del interés superior del menor 49 comprometa su participación en un proceso de este tipo50 . cit. 2005. a diferencia del desistimiento incondicionado (§ 45. TAMARIT SUMALLA . La experiencia de Bizkaia». Juan I. Vid. 14:1 -14:34 ISSN 1695-0194
. CANO PAÑOS. n. RDPCr.2 JGG. 53 Distingue entre mediación antes de la condena y después de la condena.. en referencia a un est udio de COATES.. Vid. R. ob. 51 Sobre las dudas que plantea el equivalente a esta figura en el Derecho penal juvenil alemán (§ 45. no se atribuye una facultad discrecional al Ministerio Fiscal para decidir la conclusión anticipada del proceso. 259. Número 10. 196. Rosa. en términos generales. Así.º 3. Número 10. 07-14. 1985. El nuevo derecho penal de menores. estar satisfechas con la información recibida y no se sienten obligadas a cooperar. 242 ss. PACT. p. siempre y cuando el hecho imputado al menor se mantenga en el ámbito del delito menos grave o la falta. p.. / GEHM. también. TRENCZEK . Primer año de la LO 5/2000. «La mediación reparadora». 247..270 (nota núm. 1993.1 LORRPM) 51 . en: ECHANO BASALDÚA. Gema. el Ministerio Fiscal.º 8º (2001). J. 60 ss. 55 Señala el hecho de que en el § 45. en tanto puede entenderse como una trasmisión de competencias estrictamente judiciales al Fiscal de Menores. VARONA MARTÍNEZ. la concesión de un mayor protagonismo a la víctima del que le es propio en el Derecho penal moderno. n. La mediación reparadora como estrategia de control social. ya que descarga de responsabilidad a la víctima. Vid. 2. Enrique (ed. 19. p. 1996. 8. p. se distinguen en la LORRPM diferentes modalidades en función de sus efectos sobre el proceso penal y sobre la ejecución de la medida aplicada 53 .. cit. María Ángeles / SANTIBÁÑEZ GRUBER. 89 s. dejando en suspenso el proceso penal mientras se intenta la conciliación o la obtención de un acuerdo de reparación del daño. IS. CUELLO CONTRERAS. p. específicamente. p. adquiere una especial relevancia la posibilidad de optar al sobreseimiento del expediente a través del compromiso por parte del menor de realizar las actividades educativas propuestas por el Equipo Técnico en su informe (art. RDPCrim. cit. RDPCr. "sino que Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología.º 13 (2004). 48 Que no deben eludirse por el hecho de que la mediación suponga. ob. p. p. GIMÉNEZ-SALINAS COLOMER.1 JGG). 2ª época. Una perspectiva criminológica. 25). En relación a este último aspecto. Conviene resaltar que.. Junto a los elementos comunes a todos los procesos de mediación. «Victims meet ofender. n. ob. acerca de la mediación en la justicia de menores en España. An evaluation of victim ofender programs». cuya participación deja de ser así la única vía para la solución informal del caso52 . 386 s. p.. 1998. dará por concluida la instrucción55 . 116. ob.138. 6-1996. 2002. «La mediación reparadora». Segundo Volumen. Estudios jurídicos: libro hom enaje en memoria del profesor José Ramón Casabó Ruiz. 241 s. resulta necesario asegurar también una serie de garantías a la víctima en el contexto de la mediación 48 . «Una alternativa a la solución judicial de los conflictos: la mediación penal». las víctimas manifiestan. Joaquín. 2000. ob. GIMÉNEZSALINAS COLOMER. núm. p. HERRERA MORENO. en: ORTS BERENGUER. Eguzkilore. 1996. 50 BERNUZ BENEITEZ. 197..). Al mismo tiempo.
CANO P AÑOS. la LORRPM también acoge fórmulas de “mediación judicial”.1652. «La mediación reparadora». que la reparación constituye una vuelta a la
«debe» hacerlo cuando se den las condiciones para ello. 51. 51. LL. a partir de las cuales poder contrastar la pertinencia de las reservas que ello plantea. en tanto niega todo valor a la voluntad de reparar del daño manifestada por éste 59 . 59 Así. Pues lo contrario. 2001.ª Época. 214 ss. «La mediación reparadora»..JGGÄndG 1990 con la finalidad de robustecer las posibilidades de reacción informal en el Derecho penal juvenil". conviene interpretar este término en sentido amplio entendiéndolo como mediación entre ambas partes. 60 Al respecto. ob.2 LORRPM.es/recpc/07/recpc07-14. 19 LORRPM.º I. RECPC 07-14 (2005) http://criminet. p. propia de la privación de derechos de la medida impuesta. SANZ HERMIDA. 57 Conviene recordar que también en los casos en que falte la aceptación de las disculpas por la víctima o el cumplimiento de los compromisos asumidos. vinculante o no para el Juez. 58 Sobre las ventajas e inconvenientes que plantea la reparación después de la condena. LL. Por todos. RDPCrim. cit. cit. PERIS RIERA. independientemente de la forma concreta en que ésta se clausure .pdf
. reducir su duración o sustituirla por otra 60 . sino que constituye una vía para dejar sin efecto la medida impuesta (art. cit. con posterioridad incluso a la imposición de una medida por el Juez de menores 58 . TAMARIT SUMALLA. PERIS RIERA . 2.º I. cit. 2001 (2). además de reducir considerablemente las posibilidades reales de cesar la ejecución de la medida impuesta piénsese en la multitud de supuestos en que la solicitud de disculpas por parte del menor no sea considerada suficiente por la víctima para dar por zanjado el conflicto que se deriva del delito . «La mediación reparadora». ob. resulta oportuno matizar lo siguiente: en primer lugar. ob. cit..ugr. Junto a esta modalidad. aunque el art.2 LORRPM). En segundo lugar. 56 Critica la ambigüedad legal respecto del carácter. TAMARIT SUMALLA .. N.. siempre que una y otro no concurran por causas ajenas a la voluntad del menor. 18 ("podrá desistir") y el 19. 76-78. p. 2001 (2).. 436. cit. ob. p. de la propuesta de sobreseimiento por parte del Fiscal. 73 s. N. tampoco parece adecuado entender que la previsión de la conciliación como supuesto concreto en que cabe acordar el cese de la medida. cit. entendiendo que al excluir la reparación se evita la duplicidad entre la aflicción. Al respecto. 51. 2001. Entre estas últimas destacan las críticas de quienes consideran. ob. e incluir también la reparación del daño. La observación de los efectos que despliegan los procesos de mediación respecto del proceso penal y de la ejecución de la medida aplicada constituye un instrumento imprescindible para precisar las razones que fundamentan su inclusión en el Derecho penal juvenil.4 ("dará por concluida la instrucción").º 13 (2004). contradice el principio de atención al interés superior del menor. en consonancia con la alusión legal expresa al acuerdo alcanzado entre el menor y la víctima en el marco del art.. TAMARIT SUMALLA. 1652.La mediación en la Ley Penal de Menores: conciliación y reparación del daño
archivo de las actuaciones (art. donde se regulan otras posibilidades de modificación de la medida impuesta concretamente. De otra opinión.1 de la LORRPM. p. AJM. n. HERRERA MORENO . ob. observación que es extrapolable a la LORRPM al comparar el art.2 LORRPM menciona exclusivamente la conciliación. p. 70. 240. p. y el esfuerzo reparador material. de manera que su celebración no evita la declaración de la responsabilidad penal del menor. Dicha reforma fue operada por la 1. p. una vez producida la conciliación o cumplidos los compromisos de reparación del daño asumidos por la víctima 57 . impide tener en cuenta su celebración en el seno de las decisiones adoptadas en el marco de los artículos 14 y 51.. AJM. cit. cit. el Ministerio Fiscal dará por concluido el expediente y solicitará el sobreseimiento. ob.4 LORRPM) 56 . recogida en el art. 19. ob. sobre la base del fin preventivo del Derecho penal. p.. caracterizada por producirse de forma paralela a la continuación del proceso penal.
núm. a la comunidad y a los propios infractores.. se cuestiona la capacidad de la mediación para constituir una verdadera alternativa. La atribución de cualidad restitutiva a las
61 Acerca de los principios de la justicia reparadora GIMÉNEZ-SALINAS COLOMER. p. p. Octavio. ob. 99. 70 Lo que no implica necesariamente fundamentar la introducción del modelo reparador en el ámbito penal en criterios preventivo-generales. RDPCr.. dirigido en último término a la defensa social.º 8º (2001). en referencia a FAGET. Número 10. 3) el proceso judicial penal debe facilitar la participación activa de las víctimas. 1996. 2ª época. n. RDPCr. rechazando todo intento de conformar un modelo de “justicia reparadora”61 en el ámbito penal62 . 07-14.º 3 (1999). 198 s. Núm. 2005. Justice et travail social. 66 Por todos. Jesús María.º 8º (2001). exigiendo resultados en ese sentido. Número 10. GARCÍA P ÉREZ. 196. n. ello no implica que la introducción de estas figuras provoque el destierro del fundamento preventivo de la intervención penal69 y su sustitución por el principio de reparación 70 . en: MARTÍN LÓPEZ. ob. de no existir las posib ilidades de conciliación-reparación.º I. 273 s. p. ob. 63 "La conciliación y la reparación aspiran en último término a "demostrar que el menor ha sufrido o que se ha reformado". p. cit. 1992. y ello exclusivamente en aras de la satisfacción de la víctima. Mª Teresa (coord.). En otro orden de cosas. más humana y social. cit. n. cit. 2ª época. al igual que es ésta la pretensión del sistema retributivo" BERNUZ BENEITEZ. basada en el reconocimiento de un cierto protagonismo a la víctima 68 anteriormente excluida del proceso de determinación de la respuesta penal y relegada al cumplimiento de un mero papel declarativo . 280. p. subestimando el potencial educativo de estas figuras. 2ª época. sino que más bien se trata de asumir la necesidad de respetar los rasgos esenciales de este sistema. Delincuencia juvenil. 284. ob. 66-67. Frente a tales observaciones cabe objetar lo siguiente: en primer lugar.
Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología. De manera que. cit. al entenderlas impregnadas de la ideología represiva propia del Derecho penal63 . nada impide que este modelo se dirija específicamente al tratamiento del conflicto interpersonal provocado por el delito. RDPCr. «Sobre la relevancia jurídico-penal de la realización de actos de "reparación"». p. cit. p.. Mª Teresa. 50. ob.. ob. Por último. p. cit. AJM. por considerar que deja en manos de los intereses de la víctima y del infractor la configuración de la respuesta sancionadora. cabe mencionar las reticencias de quienes identifican la introducción de los mecanismos de mediación con la privatización de la Justicia penal. siendo la misión del proceso judicial penal reparar todos estos daños. 273. n. cit. 196-202. Eguzkilore. RDPCr. La responsabilidad penal de los menores. infractores y sus comunidades para encontrar soluciones al conflicto". SANZ HERMIDA . 1996. Básicamente este modelo se basa en tres ideas fundamentales: "1) el delito es un conflicto entre individuos que produce un daño a la víctima. 1997. 45. a la intervención penal tradicional. nota núm. 2001. 64 VÁZQUEZ GONZÁLEZ. ob. Delincuencia juvenil. ob. p. 2) el objetivo es crear paz en la comunidad reconciliando a las partes y reparando los daños ocasionados. 31. cit. Le rhizome pénal. solventado el requisito de no contradecir el fin preventivo general de la intervención penal. Jacques. N. 69 SILVA SÁNCHEZ. 2001. 62 BERNUZ BENEITEZ. 67 Siendo indicativo la abundancia de publicaciones al respecto.. 65 BERNUZ BENEITEZ.14: 12
ideología de la retribución. PJ. p.. MARTÍN LÓPEZ. 279-283. sin dejar de admitir que en la actualidad la reparación ocupa una posición preferente entre las distintas tendencias político-criminales de intervención frente al delito cometido67 .. p. «Los actuales principios rectores del Derecho penal juvenil: un análisis crítico». 14:1 -14:34
. 2ª época... cit. «Modelos de justicia juvenil: análisis de derecho comparado». Eguzkilore. así como de extender la red de control social65 a supuestos que. no habrían sido condenados en un proceso formal66 . 68 GIMÉNEZ-SALINAS COLOMER. VÁZQUEZ GONZÁLEZ. Lo que lleva aparejado el riesgo de generalizar una concepción individualista y material de la resolución del conflicto64 —agravando las diferencias en función de la clase social y de los recursos económicos del infractor—.º 8º (2001).
Pere. 2000. Miguel (coord. cit. participando activamente en mejorar la situación en que se encuentra la víctima como consecuencia de su comportamiento. SILVA SÁNCHEZ. en: FUNES ARTIAGA. HERRERA MORENO. p. puede llegar a comprender. sino que más bien se trata de que éste reduzca al mínimo el daño producido. Curso de Derecho penal español. La responsabilidad penal de los menores: aspectos sustantivos y procesales. tolerar y entender. 2002. 45. GARCÍA-PABLOS DE MOLINA. Vid. siguiéndole. 284—. p. El proceso del menor. del hecho de que estas medidas se centren en el tratamiento del delito cometido y sus efectos. ob. Rosa. se puede afirmar que este aspecto no es del todo preeminente. (dir. ob. 2001. 1993. En realidad. P ÉREZ MARTELL . Francisca. etc. por parte de la víctima. 188. LED CAPAZ. 1995. VÁZQUEZ GONZÁLEZ.pdf
. a través de la confrontación. ob. p. que comprende necesariamente un acercamiento entre ambas partes. Número 8.. p. p.. ob. 304. CDJ-XV. La denominada "victimización terciaria" (el penado como víctima del sistema legal)». La Ley Orgánica de responsabilidad Penal del Menor. el tratamiento del hecho cometido y de sus consecuencias no se corresponde con la imposición al menor infractor de un mal equivalente al provocado por el delito. en realidad. «Est udio psicosocial de la víctima». «Reacciones en los campos de la Administración de Justicia y de la Pedagogía Social a la delincuencia infantil y juvenil: un estudio comparativo a escala europea». Núm. ya que la víctima. Delincuencia juvenil. en: MARTÍN LÓPEZ. de lo que se deduce que dicho potencial. vid. 394. 177 ss. En este sentido. ob. En
incluso cuando ello no contribuya a la pacificación social —lo que debilita las objeciones realizadas en torno al escaso potencial intimidatorio y pacificador de estas figuras. Introducción. en referencia. cit. referido a su vez a las distintas modalidades mencionadas.. Antonio. FUNES ARTIAGA . de los resultados de las investigaciones efectuadas en Europa y en Norteamérica se puede afirmar que las tasas de reincidencia no son en ningún caso superiores a las de otras medidas en medio abierto o privativas de libertad. aunque excesivamente centrado en la satisfacción particular de la víctima.ugr.). en esta línea. refiriéndose a Alemania. Eguzkilore. En segundo lugar. PETERS / NEYS. 6ª ed. La victimología.es/recpc/07/recpc07-14. cit. 72 En general. n. p. 2001. María Teresa. 46. a ARCE . seguramente reivindicativas en un principio. 288.) de suerte que la indemnización material suele pasar a un segundo plano". Ramón / FARIÑA . entre otros. «La nueva Ley: Confirmación de una línea de trabajo y posibilidades para un marasmo interpretativo». en cuanto logre sublimar sus emociones. 234 s. En el mismo sentido. Jaume. deberá ser valorado en relación con el resto de medidas previstas en la LORRPM72 . p. PJ. cit. “Conocer los motivos y el contexto en que se fraguó la ofensa suele ser presupuesto inexcusable para que la víctima se abra al diálogo y la tolerancia”. 1995.. cit. la referencia a las connotaciones represivas intrínsecas al ámbito penal es extensible. 430 s. 6-1996. I. 237.. Acerca del índice de reincidencia de los jóvenes infractores participantes en los programas de mediación-reparación en Cataluña. Jaume. 441. «El redescubrimiento de la víctima: victimización secundaria y programas de reparación del daño. p. Esta visión sesgada de la conciliación y reparación del daño desatiende el signific ado propio del proceso previo a la obtención del acuerdo entre el autor y la víctima. cit. CEREZO MIR. 1994. Delincuencia juvenil. que el potencial educativo de la conciliación va más allá del ámbito estricto del ofensor. en: ORNOSA FERNÁNDEZ. en clave vengativa.191. por lo que se refiere al potencial educativo de la mediación.. La responsabilidad penal de los menores.º 1. cit. 2001. RDPCr. en: VVAA. en sintonía con las críticas que despiertan las teorías absolutas de la pena. p. p.. disculpas. cit. ob. a la propia pretensión de configurar una respuesta de carácter educativo ante la delincuencia juvenil en el contexto de un sistema de naturaleza penal. en: CLEMENTE .). Mediación y Justicia juvenil. de las consecuencias particulares provocadas por los hechos cometidos y. 71 Afirma. de la perspectiva del infractor y de la situación que rodeó la comisión de los hechos71 . Parte General. CDJ-III. ÍDEM. De hecho... Frieder. VÁZQUEZ GONZÁLEZ. así como el conocimiento. por parte del autor. es más bien consecuencia de una interpretación precipitada y reduccionista. que califica los resultados —9% en el primer año posterior al primer hecho delictivo y 16-18% en RECPC 07-14 (2005) http://criminet. Fundamentos de la Psicología Jurídica. p.La mediación en la Ley Penal de Menores: conciliación y reparación del daño
distintas modalidades de mediación y su consiguiente rechazo. 107 s. DÜNKEL. una vez constatado que "las víctimas aceptan en gran medida las ofertas de reparación (satisfacción personal. 1997. p.). «Los programas de mediación para la resolución no penal de conflictos». sin negar la relevancia que tiene para la víctima la compensación material del daño sufrido. AJM. también. siguiéndole. p. Mª Rosario (dir.
1995. 76 Profundizan en las condiciones que deben concurrir para que tenga lugar la responsabilización del menor. que implica un enfrentamiento directo del menor con los efectos negativos de sus actos. AJM. p. que debe realizar una labor de abstracción considerable para entender resuelto su conflicto personal con el menor a través de la imposición a éste de una medida. que la resolución del conflicto socio -cognitivo aparecido que tiene lugar cuando en una misma situación se producen diferentes enfoques cognitivos del mismo problema. n. ALBÀ.º I. «La mediación reparadora». n. ob. p. 2005. pues constituyen un ejercicio de comprensión del daño causado a la víctima.. 1990-91. Mª Rosario (dir. ob. donde se concede preferencia al "tiempo".. vid.). 392. 4) estimula el aprendizaje de habilidades de comunicación y de resolución de problemas. 108.. cabe destacar de la conciliaciónreparación extrajudicial los siguientes rasgos: 1) ayudan al menor infractor a responsabilizarse de sus actos. «El balance de las primeras prácticas». p. 430. p. esto es. 261. RDPCr.º 8º (2001). p. entre los objetivos de la mediación relativos al menor infractor. p. p. «La víctima en el proceso penal de menores. pues el tratamiento social del daño individual provocado por el delito resulta siempre insuficiente para la víctima. «La intervención psicológica en el ámbito de la Justicia Juvenil». en: ORNOSA FERNÁNDEZ. La responsabilidad penal de los menores: aspectos sustantivos y procesales . en tanto neutraliza el proceso de deshumanización. a estructurar una nueva forma de responsabilizarse de sus actos. 57. 14:1 -14:34 ISSN 1695-0194
. Restablecimiento de la paz entre autor.. con independencia de que se aplique en interés éste. 07-14. MARTÍN LÓPEZ. a la maduración del menor. núm. 209. asimilación y comprensión de los hechos ocurridos. que lo entiende referido tanto al plano de la tipific ación de las conductas penales como al de la valoración de la responsabilidad. 265. cit. n. cit. María. 216. AJM. N. como es la elaboración del conflicto interpersonal que
un seguimiento longitudinal de varios años— de excelentes. 1993. Antonia. cit. cit.). Fran / PORTILLO. La mediación reparadora . 6-1996. cit. sino que todo lo más satisface su necesidad de Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología. p. «La nueva Ley».º I. restringiendo la intervención al mínimo. cit. 75 TORRES FERNÁNDEZ. p. 225 s. MARTÍN / FUNES. 429 s.. SCHNEIDER. VARONA MARTÍNEZ. «Modelos de justicia juvenil». Así. Armando. cabe señalar la evidente correspondencia que existe entre el proceso de mediación. HERRERA MORENO .. BERNUZ BENEITEZ. CDJ. lleve al menor infractor a coordinar diferentes puntos de vista. Jaume (dir. p. no sirve al tratamiento. 78 Por lo demás tradicionalmente descuidados en dicho ámbito. 196 ss. en: Estudios Penales y Criminológicos. 2001. HERRERA MORENO . ob. en lugar de fundamentarla en motivos preventivo-especiales.. y el concepto educativo de responsabilidad 73/74 inmanente a la LORRPM. 77 Que incluye a su vez elementos de este principio en el contexto de la atención asistencial. autojustificación y racionalización del delito que suele mostrar el menor infractor.. 99 s. FUNES. XV. 73 La reparación supone en sí misma una alternativa al modelo resocializador tradicional. AJM. tendente a evadir su propia responsabilidad 75/76 . Carme / VILASO. 2001. Mediación y Justicia juvenil. en: FUNES ARTIAGA . Incluso la aplicación de las medidas más restrictivas. TRENCZEK . ob. RDPCr.º 3. favorecen el establecimiento de conductas positivas que aumenten su sentimiento de utilidad y de pertenencia a la comunidad. ob. cit. 2001. Sumamente ilustrativos. BARREDA HERNÁNDEZ.º 79.14: 14
este contexto. ob. que prescinde del recuerdo del hecho delictivo y donde el delincuente habrá de aceptar la sanción como medio de saldar su deuda abstracta con el Estado. ob. ob. Silvia / TRINIDAD . p. TAMARIT SUMALLA . lo que supone una ampliación de su repertorio conductual de cara al afrontamiento de situaciones futuras. III-2001. p. ob. IS. resulta pertinente extraer de esta última aquellos aspectos susceptibles de ser atendidos fuera del ámbito propiamente penal78 . 2001. cit. en comparación con otro tipo de medidas.. 539. etc. p. Especial examen de la pieza separada de responsabilidad civil». «Los programas de mediación: Qué piensan y cómo los viven las partes». 2ª época.. p. p. HERRERA MORENO . 273. En otro orden de cosas.. víctima y sociedad». 74 Así. «Recompensación en lugar de sanción. reclamadas normalmente por la víctima. CPCr 2003.. N. 2) le ayudan a establecer un vínculo claro entre su conducta y la respuesta social. ob. N. que es real. Hans Joachim. en consonancia con una concepción sistémica de este principio. TEJEDOR ORDAZ. de asertiv idad. 95-98. 88. en relación con los programas desarrollados en la Comunidad Autónoma de Madrid. Eva / ELEJABARRIETA . y sin que ello sea óbice para defender la idoneidad educativa de estas figuras. p. 3) al permitir al menor reparar o compensar el daño causado.º I. cabe explicar la presencia de la mediación en el Derecho penal juvenil como manifestación del principio de intervención mínima 77 . cit. cit.
cit.es/recpc/07/recpc07-14. su gravedad se valora según la magnitud de las consecuencias negativas. 198. 38. 80 TRENCZEK .. 7 de la LORRPM.5 de la LORRPM. dada la previsión del art. ob. y su consiguiente retirada cuando no tiene lugar el comportamiento que se pretende incentivar. se entiende que ello suponga una reducción de la responsabilidad penal total en ningún caso su "privatización". 191. Reparación y conciliación. p. una “devolución a la víctima del conflicto”. De este modo. 82 No se produce. Esta conclusión se deriva de la observación de los distintos aspectos que implica la comisión de un delito. p. p. 45. al derivar la introducción de la mediación en el Derecho penal juvenil del principio de intervención mínima 79 . a la determinación de la concreta medida a aplicar. cit. afectando indirectamente. SANZ HERMIDA . con la coacción. vid. ob. Por último. RECPC 07-14 (2005) http://criminet. La infracción de una norma penal pone en duda su eficacia preventiva y tiene una determinada repercusión en la sociedad. cit.118 s. Concretamente.º I. ob. Aunque fundamentar en este aspecto la falta de voluntariedad del acuerdo. cit. 1994. cit. 1993. 187. PETERS / NEYS. En sentido contrario parece manifestarse. sino más bien una concesión a la víctima de la posibilidad de afrontar el conflicto interpersonal con el autor del delito en un espacio habilitado al efecto. En este sentido. N. p. 79 Vid.. Eguzkilore. en tanto uno de los elementos de la mediación es la asunción de responsabilidad por parte del menor y su participación activa para minimizar las consecuencias negativas individuales de su conducta. según la entidad del bien jurídico protegido 82 ..pdf
.. 1997. 201. cit.. los temores relativos a la privatización de la Justicia penal como efecto derivado de la concesión de un espacio específico a la mediación entre el menor y la víctima para la solución del conflicto interpersonal ligado al delito. AJM. p. IS. GIMÉNEZ-SALINAS COLOMER.º 3. p. supone confundir la oferta de incentivos. Núm. N. Vid. en comparación con la del resto de medidas previstas en el art. de manera que debe prescindirse de ella cuando resulte contraindicada por razones preventivas. cuya valoración debería quedar relegada al plano de la determinación de la medida juvenil a aplicar. AJM. de los efectos que los acuerdos en ellos alcanzados pueden desplegar en el plano de la determinación de la medida juvenil. p. ob. 45. quien destaca por encima de todo el mantenimiento del carácter preventivo de la figura de la reparación penal. ob. 1996. se protege su previsión de posibles ataques basados en consideraciones e intereses de carácter preventivogeneral. P ÉREZ SANZBERRO . ob. en suma. 6-1996. que se desprenden del delito. ob. al fijar ésta el límite máximo de la intervención penal. que. HERRERA MORENO. Vid. inmediatas y a largo plazo. HERRERA MORENO . 191. 435. ob. PJ.. ob. conviene distinguir el ámbito en que tienen lugar los procedimientos de mediación separados del proceso formal y caracterizados por su estructura horizontal y su naturaleza voluntaria 81 . que incorpora la amenaza de continuar la tramitación del expediente en caso de no cumplirse el acuerdo reparador. Eguzkilore. p. cit. En cuanto al daño concreto provocado. 203. 19. esquemáticamente.. p. tanto de carácter material como moral. resultan infundados cuando se profundiza acerca de la naturaleza de los acuerdos alcanzados en su seno. Núm.º I. 1994.. sin que las consideraciones relativas a la gravedad del delito interfieran en la puesta en marcha de los mecanismos de mediación80 . p.. SILVA SÁNCHEZ. SILVA SÁNCHEZ. siguiéndola. pueden desglosarse en: infracción de una norma penal y provocación de un daño. 2001. cit. Número 8. Número 8. ob. 1997. al respecto. 400 s. 381 ss. distinatención. P ETERS / NEYS.. cit. Eguzkilore.. Número 10. 185 s. 81 Cuya veracidad resulta cuestionada en general. cit. 189s.ugr. n. RDPCr..La mediación en la Ley Penal de Menores: conciliación y reparación del daño
provoca el delito. aplic ables por el Juez de menores una vez declarada la responsabilidad penal del menor. 2001. nota núm. PJ.
cit. sin que ello afecte a los objetivos perseguidos por la intervención penal que se deriva del delito. 86 Sobre estas últimas y los diferentes niveles de afectación según el tipo de delito. por lo que se refiere exclusivamente al hecho cometido. Y es esa minimización de la dimensión individual del daño provocado por el delito la que deberá verse reflejada en la medición de la responsabilidad penal del menor. En esta línea. n. 173. sea equiparable al de los supuestos en que la Ley permite el "desistimiento incondicionado"87 por parte del Fiscal de menores (art. ob. como a través de la explicación de los hechos y el tratamiento conjunto de las secuelas emocionales sufridas por la víctima86 .º 3. Auflage. 14:1 -14:34
. ob. 1993. ob. MARTÍN / FUNES. a diferencia de lo que sucede en el caso del sobreseimiento por conciliación o reparación del daño. 18 LORRPM) 88 comisión de una falta o
En este sentido. con los que cuantificar con cierta precisión el perjuicio concreto sufrido. 2000. por todos. cit.. Siguiendo este esquema. pudiendo hablar de la existencia de una correlación positiva entre ambos 84 —cuanto más grave sea el daño partic ular provocado por el delito. en este último se sitúa el conflicto interpersonal entre el infractor y la víctima del delito. sino exclusivamente en la minimización del daño provocado por el infractor. p. 98-100. VÁZQUEZ GONZÁLEZ. Jugendstrafrecht. impensable por otra parte en un Estado social y democrático de Derecho.14: 16
guiéndose a su vez una dimensión individual y una dimensión social83 . 109. 87 Por no ir acompañado ni precedido de ninguna consecuencia jurídica de carácter "sancionador-educativo" todo lo más. sin embargo. Considera. «El balance de las primeras prácticas». mientras que la restitución del daño queda excluida como respuesta a la dimensión social y la pena estatal encuentra su justificación última en la prevención del delito en el futuro. mayor es la alarma que despierta su comisión en la sociedad— . en el ámbito de las entidades de asisitencia de menores. que atienden a las circunstancias específicas y situación de la víctima. siendo así que las consecuencias negativas. p. e incluso las secuelas emocionales del delito. en tanto cabe esperar una percepción más soportable de las consecuencias dañinas del delito por parte de la víctima allí donde ésta reciba apoyo y comprensión por parte de la comunidad a la que pertenece. y subjetivos. TRENCZEK . 16 ss. una vez alcanzada la conciliación o la reparación del daño. al depender ésta.. cit. y su relación con el grado de responsabilización inicial del menor infractor. no ocurre lo mismo en el plano individual: Precisamente. p. es posible hablar incluso de una interacción entre la dimensión individual y la dimensión social del daño. tanto materiales como de carácter moral. la alusión al art. así como la evolución que sufren a lo largo del proceso de mediación. que se encuentra en íntima conexión con el daño individual sufrido por la víctima. IS. que no puede hablarse de
Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología. Peter-Alexis. La dimensión social alude al efecto que causa el delito en la comunidad. p. aunque también se ve influida por otras variables. ALBRECHT. Lo que no debe traducirse en una retribución "taliónica" del daño particular. núm. en su dimensión social e individual. p. Delincuencia juvenil. tanto por medio de prestaciones de carácter material. La dimensión individual del daño va referida a la víctima o perjudicado y en ella intervienen criterios objetivos. 07-14. 85 Azuzada con frecuencia en los supuestos más graves por medio de la información sensacionalista. 3 de la LORRPM abre la posibilidad de que se tramiten medidas de protección. entre las que destaca el tratamiento que recibe el delito en los medios de comunicación85 . 2005. allí donde sea necesario .. su percepción particular. de la norma penal infringida y de la gravedad del daño producido por el delito. sufridas por ésta última sí son susceptibles de un tratamiento en clave conciliadora-reparadora. 3. De manera que allí donde el grado de responsabilidad restante.
Ocurre. SANZ HERMIDA .º 8º (2001). p. DOLZ LAGO. n. 18 LORRPM. LL 2000 (4). RDPCrim..es/recpc/07/recpc07-14. CANO PAÑOS. cit. 2. en: CONDE -PUMPIDO FERREIRO . RDPCr. Nueva responsabilidad penal del menor. Responsabilidad penal del menor. 302-305. p. ADPCP. renunciando. en referencia a HÜGEL . A favor del establecimiento del principio de oportunidad en el ámbito del Derecho penal de menores. Vid. en la mayoría de los casos se trata tambén de menores que nunca antes habían tenido contacto con la administración de justicia.ª Época. p. «Las medidas susceptibles de ser impuestas a los menores y las reglas para su aplicación». donde los delitos contra la propiedad y el patrimonio aocupan un lugar preponderante. 387. a pesar de las indicaciones de la doctrina mayoritaria. Miguel Ángel. cit. 202. vid. 280. Ch. en aras del interés superior del menor. p. J. p. CDJ-III. EJMF VI-2000. CPCr 2003. 16 a 27)».ª Época. considerada al margen de los procedimientos de mediación. 144. En sentido contrario. 440. Cándido (dir. a cambio de que se produzca una actuación socio-educativa. 50. ob. ob. 91 En el caso del sobreseimiento por conciliación o reparación del daño constituye un aspecto valorable por el Fiscal de menores para estimar la gravedad de los hechos (art. MARTÍN PALLÍN . ob. p. Vid. dada la mínima diferencia establecida entre los requisitos del desistimiento incondicionado (art. 126. 88 Esta previsión.. 1994.ª Época. lo que hace temer una utilización extensiva 93 de los mecanismos de mediación 94 hacia supuestos que de otro modo serían
desistimiento incondicionado en el caso del art. a la intervención penal.. p.pdf
. La responsabilidad penal de los menores: aspectos sustantivos y procesales. «La instrucción en el procedimiento de la LORPM. entre otros. CANO PAÑOS. n. 260 s.. «Un proceso penal distinto para los menores».º 79.. implica el reconocimiento de primacía a las instituciones de control informal. p. Va más allá. «Ergebnisse der empirischen UntersuRECPC 07-14 (2005) http://criminet. n. «Principio de oportunidad y sistema penal». el desistimiento en la continuación del expediente.º 3 (1999). 2001. TORRES FERNÁNDEZ. 259. cit.º 13 (2004). «Reglas generales para la instrucción del procedimiento (arts. 90 En este sentido. AJM. n. en virtud del principio de proporcionalidad.. 205. 2002. 234. P ÉREZ MARTELL . ob. Jugenstrafecht3. 2001. MARCHENA GÓMEZ. N. Dulce Mª. «El Fiscal y el principio de oportunidad en la LO 5/2000»..ª Época. 19. ob. 431. «El principio de oportunidad procesal. CERVELLÓ DONDERIS / COLÁS T URÉGANO . 4. en: ORNOSA FERNÁNDEZ. ob. 28. 2. sin embargo. p. 95. p. 92 Que no deben suponer impedimento alguno para el sobreseimiento por conciliación o reparación del daño. 144. cit. ob. p. 2001. «¿Es conveniente un endurecimiento del Derecho penal juvenil? Una toma de posición crítica». vid.. N. p.. p. 238 s. 225 s. Asunción. GARCÍA P ÉREZ. Gerardo. DE LA ROSA CORTINA. ob. La responsabilidad penal del menor de edad. SANTANA VEGA.1 JGG. RDPCrim. 10-11-12 diciembre 2001. José Antonio. 93 Especialmente teniendo en cuenta el carácter de bagatela que presenta de forma genralizada la criminalidad juvenil en España que coincide por lo demás con los datos relativos a Alemania . 2002. ob. aludiendo a los principios de seguridad jurídica y de tutela judicial efectiva. RDPCrim.. cit. Soluciones al conflicto. 18 LORRPM) y los del sobreseimiento por conciliación o reparación del daño (art. cit.. Se muestra contrario a la concesión de facultades al Ministerio Fiscal para decidir sobre el ejercicio de la acción penal. p. 94 De “superjudicialización” habla BERNUZ BENEITEZ. El menor en la legislación actual. por el principio de oportunidad. AJM. Ley de la Responsabilidad Penal de los Menores. p. cit.º I. ADP. vid. José Miguel. 2ª época. p. ALBRECHT. ob.º I. CANO P AÑOS.). 19 LORRPM) 90 referida únicamente al aspecto de la violencia o intimidación 91 y a la reincidencia 92 —. 89 Aunque la falta de reincidencia no es un requisito legal para aplicar la disposición del § 45. p. 267... 2ª época.La mediación en la Ley Penal de Menores: conciliación y reparación del daño
un delito menos grave sin violencia o intimidación y ausencia de reincidencia 89 . ob. cit. 1998. criticando la inseguridad que provoca la sustitución del principio de intervención mínima. CANO PAÑOS. Mª Rosario. 2001. n. «Marco operativo de la Ley Orgánica Reguladora de la Responsabilidad Penal de los Menores». también CANO PAÑOS. que el margen previsto en la Ley para esta interpretación es sumamente limitado. materializado en la decisión discrecional de los operadores jurídicos. LANDROVE DÍAZ.º 13 (2004). en: VVAA. cit. Recursos y ejecución de las medidas». ob. José Ignacio. 260. p. GARCÍA INGELMO . en alusión a la experiencia de otros países expuesta por GONZÁLEZ CUSSAC. así parece entenderlo también. también.L. CERVELLÓ DONDERIS. n. HERRERA MORENO. Tomo XLVII.ugr. que debería llevar a excluir totalmente del ámbito penal las bagatelas y las conductas delictivas sumamente leves. El proceso del menor. p. p. LV. 2. EJMF VI-2000..1 LORRPM). 2. 1673. Vicenta / COLÁS TURÉGANO . cit.º 13 (2004). entre otros. cit. En otro sentido. p. en: Jornadas sobre la Ley Orgánica 5/2000 reguladora de la responsabilidad penal del menor.. cit. Vol. Intervención del Juez de menores». RDPCrim.º 13 (2004). p. n. ob.111-115. ESQUIVIAS JARAMILLO . por todos. p.. cit. Manuel. RDPCr. deberá plantearse. entendiendo que éste siempre irá acompañado de una medida de protección.
el carác ter alternativo de la mediación no queda limitado a los supuestos de sobreseimiento. 49. cit. por otra parte. 14:1 -14:34 ISSN 1695-0194
. Más criticable. BewHi 1/94. 17. BewHi 1/94. cit.. p. p. p.. ob. Erich / RÖSSNER. 2. p. que esta superposición casi total entre el ámbito de aplicación de ambas modalidades. p. BELZ. De ahí que se pueda afirmar sin reservas el destacado potencial alternativo que. DÖLLING . En España. cit. núm. de obligada aplicación en estos supuestos. Christian. 97 Partidarios de no limitar la mediación a los supuestos en que sea posible el sobreseimiento. cit. ob.. que. KERNER. constatan MARTÍN / FUNES cambios significativos en el perfil de la población que llega a la Justicia de Menores. JGG-Kommentar5. 21 ss. Horst / SCHICK-KÖSER. ob. marginal 18. 90.. BewHi 2/90. p. 1986. p. ob.. Praktizierte Diversion.2 LORRPM). 134 s. sino de aportar una vía autónoma para la solución del conflicto. Abschluâbericht. 126. Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología. BÖTTCHER. 87. «Zehn Thesen zum Täter-Opfer-Ausgleich». con la imposición de una medida de amonestación 95 . SCHRECKLING . p. 51. 9. cit. p. MARTÍN / FUNES. que. Ergebnisse und Überlegungen zu einem Projekt in Oldenburg». p.. 190-194. 07-14. Möglichkeiten und Grenzen einer neuen kriminalrechtlichen Reaktionsform». constituye la única vía para romper el férreo régimen establecido para los supuestos de especial gravedad por el art. reclamando que ésta "sirva para trabajar y contrarrestar los discursos. en: HEINZ.78. ob. cit. Hans-Jürgen / MARKS. / HÜGEL. si cabe. BewHi 1/95. Dieter. Ch. Reparación a la víctima. ob. «Täter-Opfer-Ausgleich. W. «Täter-Opfer-Ausgleich — eine Alternative?. comentario al § 10 JGG. Reparación y conciliación. p. P ÉREZ SANZBERRO. A modo de resumen.5ª y la Disposición Adicional 4ª. ALBRECHT. También la plantea como regla independiente de determinación. «Täter-Opfer-Ausgleich im Jugendstrafrecht». 25. Forschungsvorhaben des BMJ: "Erzieherische Maânahmen im deutschen Jugendstrafrecht". Dieter / SHRECKLING .14: 18
perfectamente saldados a través del desistimiento incondicionado o. 493s. ostenta la mediación respecto de las medidas privativas de libertad y que obliga a garantizar un desarrollo eficiente de estos procedimientos en la práctica. p. p. por considerar que más que la calificación típica de los hechos cometidos será condicionante las constelaciones indiv iduales producidas en cada caso. cit... p.. Rolf. Schlichten oder Richten. Prueba de ello es la previsión de la conciliación como supuesto concreto para dejar sin efecto la medida aplicada (art. resulta la restricción del sobreseimiento por conciliación o reparación del daño a los supuestos de faltas o delitos menos graves. ob. de forma indirecta ya que tiene interviene una vez impuesta la medida juvenil . BT -Drucksache 11/5829. c) de la LORRPM. las construcciones sociales reactivas a las conductas difíciles de los adolescentes". «Täter-Opfer-Ausgleich». dados los efectos que despliegan sobre la responsabilidad penal al reducir al mínimo el daño individual causado por el delito. ob. lógicamente habrá de ir acompañada de una reducción de la intensidad de la respuesta penal: HERING / SESSAR. p. dado que aborda el tratamiento de un aspecto
chung». JZ 10/1992. 9. pues cierra lamentablemente el paso a un desarrollo de la mediación entre el menor y la víctima orientado a la desjudicialización de supuestos de mediana gravedad 96 . expone diversas fórmulas en esa línea. «Täter-Opfer-Ausgleich im Bereich des allgemeinen Strafrechts» . Afortunadamente. interesa resaltar la vocación de la mediación para reducir la responsabilidad penal derivada del delito. cit. 95 Al respecto. 2005. TAMARIT SUMALLA. HARTMANN. 96 A favor de la indeterminación del Legislador alemán. que restringen enormemente las posibilidades de modificación de la medida de internamiento de régimen cerrado98 . «El balance de las primeras práct icas». 98 En el caso del art. 1995.. Arthur.5ª LORRPM no podrá hacerse uso de dichas posibilidades hasta no haber transcurrido un año de cumplimiento efectivo de la medida de internamiento y en los supuestos de la Disposición Adicional 4ª hasta no haber transcurrido la mitad del tiempo de duración establecido. Beate / MUTHMANN. 410 ss. 65. OSTENDORF. Der Täter-Opfer-Ausgleich und das (Jugend-) Strafrecht. todo lo más. que se refleja en las características de los menores que participan en los programas de mediación. p. núm. 139. 170. DRIEBOLD . cit. Jürgen. sino que estas figuras están llamadas a desempeñar un papel extraordinariamente relevante en el plano de la determinación y ejecución de la medida juvenil97 .
.La mediación en la Ley Penal de Menores: conciliación y reparación del daño
determinante en la valoración de esta última concretamente. Heinz. comentario al § 10 JGG. Peter. el daño material y moral o psíquico padecido por la víctima fuera del proceso judicial penal. comentario al § 10 JGG. en puridad. «Erziehungsgedanke und Systematik des Jugendgerichtsgesetzes». p. 437. Así. y sobre la base de la decisión voluntaria de ambas partes.ugr. cit. reduciéndola. 3. Jugendstrafrecht3 . sino que se sitúa en el plano de la medición de la responsabilidad penal. marginal 12. a partir de la delimitación del grupo de menores para quienes resulta aconsejable intervenir en un proceso de mediación. sustituyéndola por otra o dejándola sin efecto. p. Auflage. 100 De hecho coinciden en ella tanto los defensores de tendencias resocializadoras en el Derecho penal de menores como aquellos que propugnan la necesidad de conceder prioridad a los criterios preventivo-generales. conduce a prever un proceso de selección de los menores orientado a obtener dicho resultado. Dieter. BRUNNER / DÖLLING. «Täter-Opfer-Ausgleich in Düsseldorf. no se ve afectada. materializada. 10. ALBRECHT.) Grundfragen des Jugendkriminalrechts und seiner Neuregelung. ob. conviene perfilar el ámbito de aplicación de ambas figuras. en que tiene lugar la determinación de la medida juvenil. en la presentación de disculpas o en la compensación del daño causado elementos fundamentales para la consecución de un efecto integrador99 —. BRUNNER. Destinatarios En sintonía con las observaciones realizadas anteriormente en torno al contenido de la conciliación y la reparación del daño y su posición en el contexto del Derecho penal juvenil. 280. Nr. 7-8/1990. núm. como rasgo esencial de ambas figuras. ZfJ 77. BewHi 1/94. en principio razonable 100 . su potencial para estimular. Vid. RÖSSNER. ob. en este tipo de procesos. Frente a esta concepción. la capacidad de asumir responsabilidades por parte del menor. En tanto la mediación no interviene en la determinación de la medida juvenil. sobre la base de la reducción que operan en la responsabilidad penal del menor. acentuar.es/recpc/07/recpc07-14.. ob. 1996. en: BMJ (ed.
http://criminet. Erste Erfahrungen und Perspektiven». p. JGG-Kommentar10 . según el caso. p. Kölner Symposium. 351. cit. cit. que se materializa en la posibilidad de introducir modificaciones a la medida original. a través de la confrontación directa con la víctima. Dieter. p. 181. en atención a su gravedad. La determinación del grupo de menores que presentan características adecuadas para la participación en un proceso de conciliación o de reparación del daño varía sensiblemente según se ponga el acento en los resultados y acuerdos alcanzados o en el desarrollo en sí del procedimiento de mediación. por el "tira y afloja" entre las consideraciones preventivogenerales y preventivo-especiales que influyen en dicha decisión. marginal 12.. RdJB 47 (1999). en una posición alternativa "indirecta" respecto de las medidas más restrictivas previstas en la LORRPM. «Täter-Opfer-Ausgleich im Jugendrecht».. núm. BÖTTCHER. SCHÖCH. Jugendgerichtsgesetz Kommentar. Rudolf / DÖLLING . cabe objetar el riesgo de que la decisión relativa a la posibilidad de participar en procesos de mediación acabe dependiendo de la concurrencia de una serie de rasgos que certifiquen el arrepentimiento y la
99 BECKWERMERT. Lo que coloca a los procesos de mediación. 1992. así como de los supuestos susceptibles de ser tratados. 2. 50.
219— o una inestabilidad
Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología. 1996. dada su pertenencia a un ambiente de por sí conflictivo y hostil. cit.. también VARONA MARTÍNEZ. En Esp aña.. 6. «La mediación penal». cit. en: CID MOLINÉ..]. p. 437.. Bd. VARONA MARTÍNEZ. cit. la percepción de cada parte acerca de los hechos producidos) que participan en el proceso de mediación no perjudiquen sino que favorezcan la verdadera responsabilización. correspondiente al Equipo Técnico [acerca de la distinción entre el informe general y el informe especial de conciliación o reparación a realizar por el Equipo Técnico. ob. cit. La mediación reparadora . no deben limitar a priori las posibilidades de celebrar la mediación entre las partes 106 . y AYORA MASCARELL . por lo que a éste se refiere. para iniciar la mediación. 106 El análisis relativo al menor y a su situación social y familiar. «Alternativas al internamiento en la jurisdicción de menores». ob. «Täter-Opfer-Ausgleich. Vid. 1/1998. «Los programas de mediación». 72 s.. 102 Esta tendencia se constata en el ámbito del sobreseimiento incondicionado. ALBÀ / ELEJABARRIETA / PORTILLO / T RINIDAD / VILASO . n. al temer que éstos. p. La mediación reparadora . Dorothea. resulta preferible entender la mediación como el tratamiento conjunto de los hechos producidos104 . al aludir a las críticas acerca del desarrollo de las figuras de mediación en Cataluña. cit. 1997. 1996. 07-14. (2). exonera a esta decisión de la necesidad de valorar otros aspectos que. Sobre la base de estas reflexiones. se muestren más resistentes y apáticos a la hora de asumir responsabilidades y de reparar los daños producidos103 . cit.. BERNUZ BENEITEZ. ob. ZfJ 77. 14:1 -14:34
. p. Interdisziplinäre Beiträge zur kriminologische Forschung. 267. p. p. para encauzar correctamente el proceso de mediación. PERIS RIERA . p. cit. más que hablar de
101 De este modo parecen entenderla: BECKWERMERT. Ello dependerá en gran medida de si la intervención del mediador es capaz de reconducir las dificultades que surjan en dicho proceso. Desde esta perspectiva. 165-227. cit. especialmente p. Nr. 57. del conflicto estructurante.). RDPCr. esto es. p. BELZ / SCHICK -KÖSER / MUTHMANN . p. Dieter. sobre la base del conocimiento de los sujetos participantes. 103 Acerca de las diferentes formas y tiempos de aparición de los "mecanismos de justificación" (Rechtsfertigungskonstruktionen) durante el proceso de mediación. p. Sozialwissenschaftlichen Analysen zur außergerichtlichen Verfahrenspraxis bei Jugendlichen. En la práctica española. 287. en el criterio decisivo para su realización. 2005. ob. Heinz. la resolución con éxito. LUDWIG -MAYERHOFER. aunque aún no se dispone de datos relativos al sobreseimiento por conciliación o reparación del daño. un pronóstico favorable acerca de su capacidad reparadora. ob. 138. ob. 2ª época. en los que se constata un nivel de desarrollo socio -cognitivo extremadamente bajo —ALBÀ / E LEJABARRIETA / PORTILLO / TRINIDAD / VILASO . DÖLLING . tanto por lo que se refiere al menor como a la víctima. JZ 10/1992.14: 20
disposición para compensar del menor101 . p.. 263. Lo que convierte a la voluntad de participar en un proceso de estas características. 24-33. BÖTTCHER. BewHi 1/94. De forma que. vid. si bien habrán de ser tenidos en cuenta durante su ejecución. núm. por tanto.. Regine. señalando como objetivo principal de estas figuras el de ofrecer al menor y a la víctima un espacio específico para la resolución del conflicto provocado por el delito 105 . p. resulta sumamente didáctica la exposición de MESSMER. vid. 1650 s. LL. Ambulante Maßnahmen für junge Straffällige. en relación con el desarrollo de estas medidas en el País Vasco. Unrechtsaufarbeitung im Täter-Opfer-Ausgleich. MschrKrim 81.. 104 "El sistema por el que se llega al acuerdo se estima tan valioso como el acuerdo en sí mismo (nota bene)". p. p. Resulta fácilmente previsible que la observación de este criterio desemboque en excluir de la mediación a aquellos menores que presenten dificultades de socialización o un entorno familiar-ambiental gravemente desestructurado102 . Elena (coords. se deduce esta exclusión de la exposición de BERNUZ BENEITEZ acerca de la implantación de esta medida en la Comunidad Autónoma de Aragón. 65. ob. 2001. 7-8/1990. Penas alternativas a la prisión. favoreciendo la coordinación de las distintas percepciones y. José / LARRAURI P IJOAN. cit. «Diversion und Täterorientierung im Jugendstrafrecht —Stimmt die These von Hermann und Wild zur Tatorientierung der Jugendstrafrechtspraxis (noch)? Eine Replikatiensstudie—».. ob. 218. 269. p. ob. Wolfgang / RZEPKA . p. concebido éste de modo interactivo. BewHi 1/94. sirve. Lídia. LAMARCA P ÉREZ. salvo en casos extremos. con ello.º 8º (2001). DREWNIAK . Möglichkeiten und Grenzen einer neuen kriminalrechtlichen Reaktionsform». cit. 499. ob. Establecer la disposición del menor como único requisito. 105 Entendiendo por "resolución del conflicto" el intento de que todos los elementos sociales (básicamente. una nueva elaboración cognitiva en términos de responsabilidad. en términos de desarrollo cognitivo.. «Los programas de mediación».
RESCH. cit. «El balance de las primeras prácticas».. no se puede asegurar estadísticamente. FUNES. ob. 1/1998. Aunque.. 282. Se hace eco de la escasa eficacia de las reacciones formales respecto de este grupo de menores. p.. en clave de peligrosidad. cit. junto al sobreseimiento. ob.es/recpc/07/recpc07-14.. SCHÖCH . ob. que hagan aconsejable el aplazamiento de la mediación. 129. BewHi 1/95.. p. ob. p. 113 Sobre la base del reconocimiento de un derecho del menor a reparar a la víctima. debe ser analizada particularizadamente caso por caso durante los contactos iniciales del mediador con el menor. DRIEBOLD . cuando esto no sea posible. p.412. 92... no sólo carece de una justificación empírica —habiéndose podido comprobar que ambos criterios. 72. cit. «Anordnung und Durchführung der “Neue Ambulanten Maßnahmen”».. cit. p. Acerca de la influencia de la RECPC 07-14 (2005) http://criminet. 306. 269. LUDWIG MAYERHOFER / RZEPKA. p. «La nueva Ley». conviene llamar la atención sobre los aspectos que no deben constituir un obstáculo. 111 BAG. «Anordnung und Durchführung der “Neue Ambulanten Maßnahmen”».. 496. reducir la carga restrictiva de la medida juvenil. DREWNIAK . cit. p..406 s. Ambulante Maßnahmen. Tal es el caso de la reincidencia 108 . Jürgen. 107 Que. CANO P AÑOS. pues la mediación no es una medida más del catálogo. Ambulante Maßnahmen. RdJB 47 (1999). 112 DÖLLING . cit. pero no la imposibilitan 112 —. por otra parte. p. los antecedentes penales sí desempeñan en la práctica un papel determinante. p. pone de manifiesto una interpretación de dicha anormalidad en perjuicio del menor. p. Wolfgang J. JZ 10/1992. 110 s. MARTÍN / F UNES. sino que son aspectos que habrán de ser tenidos debidamente en cuenta durante el proceso de conciliación o de reparación. Resulta necesario. Alternativen zur Jugendstrafe in der Praxis. a lo sumo. vid. 1992. BÖTTCHER. cit. p. 110 Defiende la aplicación de esta medida a adolescentes que ya han sido objeto de sanción o incluso a aquéllos que están cumpliendo otra. RdJB 47 (1999). p. correlación que. SCHRECKLING. proporcionar un acceso flexible a la mediación por parte del menor 113 —en función de su voluntad de participar. BELZ / SCHICK -KÖSER / MUTHMANN . sino que supone además la discriminación de los menores más problemáticos y menos favorecidos sobre la base de una concepción sesgada de estos factores. si bien es menor que la existente entre gravedad del delito y sanción. aunque sólo sea porque el riesgo de estigmatización en estos supuestos es especialmente elevado y justifica el empleo de todos los mecanismos disponibles para alejar al menor del proceso penal111 o. ADPCP. ob. ob.. cit. 34. p. sino otra manera de responder.. educación y formación profesional109 —.. cit.. p. cit. se ha producido una evolución en este sentido. así como el de la observación de indicios de desintegración social —referidos normalmente a la familia. ob. MschrKrim 81. primando la voluntariedad mediadora del menor por encima del resto de aspectos. «Alternat ivas al internamiento». SCHÖCH . 228. cit. 286s DREWNIAK . 64. dificultan la conciliación entre autor y víctima. como el desarrollado por el Equipo de mediación de Barcelona. 1991. ob. considerar los antecedentes penales y los conflictos y déficit sociales como impedimento para practicar esta medida—. La mediación reparadora . en programas de mediación con una asentada experiencia.. ob. ob. cit. Lo contrario —esto es. cit. P ÉREZ SANZBERRO .. p. cit. cuya concurrencia deberá ser interpretada de forma abierta y flexible 110 . para iniciar procesos de conciliación y reparación del daño. p. 124. ob. p. BewHi 1/94. BewHi 1/94. «La mediación aquí y fuera de aquí». Reparación y conciliación. ob. ob. 108 VARONA MARTÍNEZ. 258. cit. ob. en definitiva. ÍDEM. 49. de hecho. cit.Bericht über Aufbau.ugr. p. p. ob.. Verlauf und Ergebnisse des Modellprojekts "Waage". ob. ob.. 109 BAG. 72. la existencia de determinados factores negativos relativos a la situación personal y psico-emocional de éste no es impedimento para iniciar la mediación entre las partes. LV. p. cit. AYORA MASCARELL. 257. cit. ob. ámbito de desarrollo. llama la atención la correlación positiva que existe entre una mayor anormalidad social y la decisión de no utilizar la vía informal.. 117. respecto a la TOA en concreto. al menos en un primer momento y siempre que se cuente con la disposición de ambas partes. no tanto el grado de
psíquica relevante por parte del menor. Sin embargo. 29 s. Täter-Opfer-Ausgleich nach Jugendstraftaten in Köln . Acerca de la relación entre la diversion y las características bibliográfico-sociales de los menores a quienes ésta se suele aplicar. Vol.La mediación en la Ley Penal de Menores: conciliación y reparación del daño
rasgos indicativos de la conveniencia de emprender la mediación en el caso concreto107 .pdf
. dada la escasez de proyectos y la carencia de información acerca de las caract erísticas de los menores participantes.
p. —. p. «La nueva Ley». critica la limitación existente respecto de la mediación en fase instructora.. 636. 1998. cit.º 13 (2004).. p.º I. 291. Heide. 62 ss.. ob.. en el plano de la determinación y ejecución. marginal 27a. por otra parte. SCHRECKLING . si bien no existe constancia de una disminución del sobreseimiento sin consecuencia jurídica (§ 45. Werner. que impide el desistimiento en la continuación del expediente cuando el hecho imputado constituya un delito grave. p. 224 s. 228. y eliminar criterios restrictivos basados en reticencias de carácter defensista que. en lo que se refiere al límite mínimo necesario para iniciar un proceso de mediación. 119 En la práctica alemana. ob. ob. aunque también se debe señalar la constatación de un índice de internamientos más bajo. es preciso realizar ciertas consideraciones. cit.. cit. vid. núm. entre el proceso de resolución del conflicto en sí y las consecuencias que de él se derivan en el ámbito penal. cit.. se ha detectado un cierto efecto de extensión de la red de control social con la introducción de la mediación. P ÉREZ SANZBERRO. cit. Auflage. «Anordnung und Durchführung der “Neue Ambulanten Maßnahmen”». CPCr 2003. TAMARIT SUMALLA . 112. 14:1 -14:34 ISSN 1695-0194
. vid. p. n.14: 22
arrepentimiento o disposición a la reparación del daño—. Por otra parte. DÖLLING . p. TRENCZEK. 176. «Täter-Opfer-Ausgleich in Spanien». ob. 281 s. «Mediación penal». 2005. EISENBERG . cit. A tal efecto. KNUTH . ZRP. concretamente respecto del programa de mediación catalán. partiendo de las modalidades previstas en la LORRPM. 2ª época. 169. ob. que. «Täter-Opfer-Ausgleich. 54. no parece tampoco que ésta haya supuesto un reducción de las medidas privativas de libertad. JGG-Kommentar8 . «La mediación reparadora».. 1992 (4). núm. 13. Nr. cit. p. 92. en el caso de los procesos de mediación que tienen lugar durante la ejecución de la medida impuesta omite toda referencia a dicho requisito116 . Friedrich / BEULKE.. 84. 101 s. BewHi 1/95. Reparación y conciliación. 118 BERNUZ BENEITEZ. BAG. cit. p. n. Jugendstrafrecht.. p. Responsabilidad penal del menor. N. 114 Entre los delitos que tienen una mayor presencia en proyectos extranjeros están las lesiones..º 8º (2001). 117 En este sentido. Grundgedaken und Mindeststandards». FUNES. ob. comentario al § 10 JGG. se muestra favorable a iniciar la mediación.. n. las faltas —
disponibilidad de las partes en la viabilidad y éxito de la mediación.. ob. Ilka / VELASCO . ob. RDPCrim. 2. p. RDPCr. respecto de medidas más restrictivas.. p. Holger / SCHILLER. RDPCr. 131. Por lo que se refiere a España. cit. p. GARCÍA MATAS. a fin de evitar que el ámbito de aplicación de la conciliación y la reparación del daño y el propio del sobreseimiento incondicionado se solapen de forma sistemática119 . AJM. cabe afirmar la posibilidad de llevar a cabo la mediación no sólo cuando se trate de falta o delito menos grave —requisito ineludible para la concesión del sobreseimiento—. en línea con esta evolución hay autores que defienden una restricción de la TOA al ámbito de la criminalidad leve. cit. ob. MARTÍN / FUNES. siempre que ambas partes estén de acuerdo118 . JZ 10/1992. por otra parte. Pues aunque la Ley establece límites precisos. n. p. para el sobreseimiento por conciliación o reparación del daño 115 . 07-14.. cit. no deja de ser el ámbito en que tienen lugar las infracciones cometidas con más frecuencia por menores y jóvenes. En consecuencia. Tal posibilidad no resulta tan remota como se pudiera pensar en un principio. p. ob. CERVELLÓ DONDERIS / COLÁS TURÉGANO . cit. Es más. ob. ob. En cuanto a los supuestos que pueden ser incluidos en el ámbito de los programas de mediación 114 . «La mediación reparadora». 116 SANZ HERMIDA. 143. ob. 2001.º 8º (2001). Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología. Thomas. p. BERNUZ BENEITEZ. conviene distinguir. cit.º 79. desempeñando una función alternativa indirecta. ob. cit. p. sino también en los supuestos de mayor gravedad117 . teniendo en cuenta que en muchos casos la víctima. 499. p. Que esta limitación del sobreseimiento no resulta obligada lo demuestra el hecho de que la JGG no lo prevea. ob..ª Época. SCHAFFSTEIN. ob. En sentido contrario. Täter-Opfer-Ausgleich. vid. TAMARIT SUMALLA . 115 De modo que la operatividad del sobreseimiento queda reducida al marco de la pequeña y mediana delincuencia —vid.1 JGG) desde la introducción de la TOA en la JGG.. 215. CANO PAÑOS. relativos a la gravedad de la infracción. no deberían afectar en lo más mínimo el desarrollo de la mediación. Por otro lado. 2ª época. 125. cit. cit. p. cit.. TORRES FERNÁNDEZ. siendo ya cuestionable su intervención preferente al determinar la respuesta penal en los supuestos graves. p. «El balance de las primeras prácticas». 152. a pesar de la gravedad de los hechos. ob. p. DVJJ-Journal 2/1996. DRIEBOLD .412.
18 como en el 19 de la LORRPM— deberían quedar excluidas de los procedimientos de mediación de carácter penal120 y concluir directamente con el sobreseimiento del caso por parte del Fiscal de Menores 121 . [. EJMF 2000-VI. Reparación y conciliación. Ambulante Maßnahmen. p. La continuación del procedimiento en los supuest os en que se constate la falta de corrección del ambiente familiar del menor no tiene razón de ser dada la naturaleza penal de la LORRPM. 176. 265.. DVJJ-Journal 1/1997.. al objeto de ofrecer un esquema general que contribuya a entender su funcionamiento y a fomentar su ejercicio en la práctica. LEMKE . además. entre otros. HERRERA MORENO .. cit. p. que impide tomar las necesidades socioeducativas del menor como desencadenante de la intervención penal. ob. cit. Wiedergutmachung in der Strafrechtspraxis. Cabe augurar. ob. 8. pese a constatarse el tratamiento de delitos de mayor gravedad (lesiones. ob. p. DVJJ-Journal 1/1996 (Nr. p. cualquier intento de relegar estas figuras hacia ámbitos totalmente irrelevantes de la criminalidad juvenil sería ajeno a la realidad social.. la puesta en marcha de un procedimiento de mediación 122 . p. ob. Michael.. p.. dada su recepción favorable por parte de la comunidad. por desmedida. 123 ALBRECHT.412.º I. 124 De hecho. DREWNIAK. cit. 85. 228. wenn TOA draufsteht? —Zur Entwicklung und Etablierung von Standards für den Täter-Opfer-Ausgleich—».. KrimJ 18 (1986). cit. p. cit. 131. un efecto en la propia comunidad en orden a la “consecución de una sociedad más dialogante.
En este sentido. 73. El sistema de recursos de la Ley. p. 165 ss. respecto de los que la Ley excluye el sobreseimiento incondicionado126 . 288. BewHi 1/94.. «Wiedergutmachung als Konfliktregelungsparadigma?». parece oportuno reservar la mediación como condición del sobreseimiento en los supuestos en que exista reincidencia 125 o haya concurrido violencia o intimidación en la comisión de los hechos. p. p.ugr. 219. dicha exclusión no resulta tan clara en la práctica. «La nueva Ley». 431. ob.La mediación en la Ley Penal de Menores: conciliación y reparación del daño
contempladas tanto en el art. 221. y la comprobación directa personal e inmediata por el infractor del daño causado. GARCÍA-P ABLOS DE MOLINA .. 86-104. flexible y receptiva”.. p. cit. Klaus / BEURKENS. «Presupuestos criminológicos». cit. TAMARIT SUMALLA.. ob. robos con fuerza. cit. «Anordnung und Durchführung der “Neue Ambulanten Maßnahmen”». FUNES. p. cit. resta aún por abordar la cuestión relativa a la configuración de estas figuras. cit. cit. cit.. p. p. ALBRECHT. pues ante estas infracciones resulta sumamente cuestionable. Wiedergutmachung in der Strafrechtspraxis. N. p. NETZIG.. Lutz / WANDREY . 228.. P ÉREZ SANZBERRO . p. La regulación legal de la ejecución de las medidas». 125 Señalan que la reincidencia no excluye la posibilidad de iniciar un proceso de mediación. dada su intensidad 123/124 . p. BAN3 NENBERG . ob.pdf
. 121. P ÉREZ SANZBERRO . «Was ist drin. previendo en tales supuestos el traslado del expediente a las autoridades de protección de menores. AJM. ob. p.] Sus rudimentarios mecanismos de autojustificación se desmoronan al darse de bruces con la realidad quedando desprotegidos frente al complejo de culpa". 49. ob. FUNES.. En cuanto a los delitos leves. ob. p. 70. 7. KERNER / MARKS / RÖSSNER / SHRECKLING.. 171. Andreas / BOERS. DOLZ LAGO . RdJB 47 (1999). cit. «Los programas de mediación». cit. donde. «El principio de oportunidad del Fiscal. 1992 (4). GARCÍA-PABLOS DE MOLINA pone de relieve que "los estudios e investigaciones sobre jóvenes y menores demuestran la particular aflictiv idad del «reencuentro» entre autor-víctima. 122 Sin embargo. p. perfilando los aspectos fundamentales de su ejecución.Ein Sachstandsbericht aus der Praxis». J. «Zehn Thesen zum Täter-Opfer-Ausgleich». «La mediación reparadora». Klaus. Reparación y conciliación. ob. p.
http://criminet. cit. ob. Jugendstrafrecht . ALBÀ / ELEJABARRIETA / PORTILLO / TRINIDAD / VILASO. y a pesar de que la BAG las excluye terminantemente del ámbito de aplicación de la TOA. 2001. p..es/recpc/07/recpc07-14. 494. cit. p. ob. ob. 4. ob. ZRP. 175 s. «La nueva Ley». ob. BÖTTCHER. ob. BewHi 2/90. cit.). cit.. 62. 222. «Täter-Opfer-Ausgleich». Las soluciones extrajudiciales. 151).. ob. SCHRECKLING.... cit. 126 En este sentido. M. «Täter-Opfer-Ausgleich in Brandenburg . también se reconoce la aplicación de la TOA en casos leves y en bagatelas. cit. BANNENBERG .. BAG. ob. SESSAR. TRENCZEK. Configuración de la mediación entre el menor y la víctima Tras haber analizado la naturaleza y posición que ocupan la conciliación y la reparación del daño en el marco del régimen penal juvenil establecido en la LORRPM. Michael. SCHÖCH .
151). En sentido contrario. en el sentido de que las reticencias iniciales por parte de jueces y fiscales provocan a su vez una mayor conciencia acerca de la necesidad de asegurar la calidad de los distintos proyectos. ob. p. p. el caracterizado por la victimación y la tensión adolescentes-adultos y el conformado por las actuaciones sin víctima directa. BewHi 1/94. 2005. 205. 07-14. cit. BELZ / SCHICK-KÖSER / MUTHMANN . MARTÍN / FUNES. Teniendo en cuenta. p..14: 24
Dado que éste se encuentra supeditado. Reparación y conciliación.. individualizable. el carácter preferentemente personal de la víctima 128 y la constatación minuciosa de la comisión de los hechos por parte del menor129 . NK 1/1998. 44. p. 135 HARTMANN. 55. 134 P ÉREZ SANZBERRO . siempre que no falte la afectación de un individuo por el hecho delictivo 133 . tanto a la disposición de los medios materiales y personales adecuados para su correcta implantación. ob. T RENCZEK . constatándose incluso una evolución interactiva. DVJJ-Journal 1/1996 (Nr. 174 (nota núm. p. núm. ob.. Reparación y conciliación. para los que parece reservado el acuerdo de realización de una actividad educativa por parte del menor (art. También aluden a esta distinción y a sus consecuencias. BELZ / SCHICK -KÖSER / MUTHMANN.. 19 LORRPM). 67 s.. Delincuencia juvenil. cit. p. p. o en las que existe un interlocutor constante y. en gran medida. cit. JZ 10/1992. cit.. Frieder / GENG. haciendo uso de las posibilidades que ofrece esta figura para el cese de la ejecución de la medida impuesta. NETZIG / WANDREY . cit. «La mediación en la justicia de menores». ob. BAG. ob. cit. cit. ob. Reparación y conciliación. ALBRECHT. NETZIG / WANDREY . cit. Michael. 151).
Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología. cit. De forma que se llega a admitir la mediación en el caso de personas jurídicas de dimensiones reducidas. 1998. 44. cit. 177 s. de la víctima constituye un requisito común de los programas de mediación 131 . NK 1989.. «Qualitätssicherung beim Täter-Opfer-Ausgleich». P ÉREZ SANZBERRO . p. p. p. ob. El carácter personal. p. ob. p. «El balance de las primeras prácticas». 588)—. Bernd / KIRSTEIN . parece haberse comprobado que ésta guarda relación directa con la organización de los órganos de mediación y la coordinación entre éstos y el aparato judicial. De forma que lo relevante no es tanto
127 Acerca de la aceptación por parte de jueces y fiscales de menores. 14:1 -14:34
.. «Neues Denken umsetzen». «El balance de las primeras prácticas». DVJJ-Journal 1/1996 (Nr. p. ob. p. Schlichten oder richten. no se estiman idóneos los casos en que como parte perjudicada aparece una gran empresa comercial — P ÉREZ SANZBERRO . BewHi 1/94. ob. así como la garantía de la participación voluntaria de ambas partes130 ... concretamente.. ob. 174. TAMARIT SUMALLA .183. p. p. ob. 178.. siguiéndole.. 65. 33. 496. WANDREY. Soziale Trainingskurse und andere neue ambulante Maßnahmen nach dem JGG in Deutschland. son decisivos.. 133 HARTMANN. DÖLLING. 129 Lo que impide el inicio de la mediación allí donde los hechos no hayan sido suficientemente aclarados. cit. ob. Reparación y conciliación. Jugendstrafrecht3 . ob. cit. Schlichten oder Richten. por el contrario. 128 ELICEGUI GONZÁLEZ / SANTIBÁÑEZ GRUBER. 128. 131 P ÉREZ SANZBERRO. cit. 120. p. aunque ello no excluye totalmente los supuestos en que el perjudicado sea una persona jurídica132 .. Entre los requisitos que deben concurrir para plantear la iniciación del programa de mediación. de los representantes legales del mismo. Wolfgang. 293. cit. En el marco de la comisión de los hechos. cit. 130 Echa en falta una alusión a la participación de la familia del menor y. Jessica. que siempre es posible plantear la mediación en un momento posterior a la declaración judicial de la culpabilidad. ob. p. MARTÍN / FUNES. Strafe. 132 MARTÍN / FUNES aluden a tres grandes colectivos de víctimas en los programas que describen: el defin ido por los conflictos entre menores.. «Anordnung und Durchführung der "Neue Ambulanten Maßnahmen"».. 65. cit. DÜNKEL .. NK 1989. 413. requiriendo todos ellos procedimientos y técnicas diferentes. ob. cit. p. ob. junto a la necesidad de que los supuestos objeto de mediación presenten una cierta entidad. WANDREY .. 308 s. ob. Rechazan de entrada los casos sin víctima directa. p. cit. como a la aceptación que dichas figuras reciban por parte de los operadores jurídicos127 . por otra parte. cit. cit. 99.. VÁZQUEZ GONZÁLEZ. considerando suficiente un reconocimiento del hecho en lo esencial o que las pruebas de que se disponga hasta el momento sean contundentes135 . «La mediación reparadora». 8. ob. p. p. 86. p. HOCHMANN. se ha flexibilizado el requisito de la concurrencia de una confesión por parte del menor infractor134 . p. ob. 8.
SANZ HERMIDA . ob. a través de la reforma de la JGG de 1990. En general. Wiedergutmachung in der Strafrechtspraxis. lo que facilita la predisposición del Fiscal al sobreseimiento. ob. p. la exigencia expresa de confesión formal establecida en el § 45. TAMARIT SUMALLA . DVJJ-Journal 1/1996 (Nr. 247. cit. junto a la disposición del menor a intervenir en un programa de mediación. p.ugr. N. cit. «La fase de investigación en el nuevo proceso penal abreviado regulado por la Ley Orgánica 7/1988. sino que produce la probabilidad de los hechos reconocidos en una escala de posibilidad-probabilidad-certeza (nota bene)"..La mediación en la Ley Penal de Menores: conciliación y reparación del daño
que el menor realice una confesión formal136 . la exigencia de voluntariedad supone una garantía tanto para el menor infractor como para la víctima 139 . vid..1 LORRPM. p. BewHi 2/92.. 180. fundamental para la resolución del conflicto140 .ª Época. p. del momento en que ambas partes sean conscientes de su oportunidad. de ahí que pueda bastar con el reconocimiento de una limit ada participación en el delito.º 13 (2004). n. manteniendo un cierto equilibrio entre las partes. 2. De este modo. Mª del Carmen. 139 Lo que explica las críticas que recibe en la doctrina alemana la introducción. «Anordnung und Durchführung der “Neue Ambulanten Maßnahmen”». p. 151). CALVO SÁNCHEZ.es/recpc/07/recpc07-14. de forma que ésta tenga conocimiento de la intención de iniciar el proceso de mediación. sin necesidad de que concurra una confesión formal por parte del menor. se dirige a establecer contacto con el menor infractor y con la víctima. p. es necesario el consentimiento de los implicados en el delito para la intermediación dirigida al tratamiento del hecho y la superación de sus consecuencias138 .. "el reconocimiento de los hechos no puede ser considerado como una confesión (nota bene) o como un supuesto de allanamiento(nota bene). Al respecto. cit. Reparación y conciliación. ob. 2001. Reparación y conciliación. cit. 7. cit. p. p. Reparación y conciliación. 11. 2001. sin que de ello se desprendan consecuencias perjudiciales para ninguna de las partes. ob.º I... de la conciliación autor-víctima como "instrucción" (Weisung) que puede impartir el Juez de menores.pdf
. en la que se suele dilucidar la viabilidad del proceso de mediación.. 1990 (2).3 JGG es objeto de crítica por la mayoría de la doctrina penal alemana.
http://criminet. VARONA MARTÍNEZ. P ÉRE Z SANZBERRO . De hecho. 141 Una visión general acerca de los distintos proyectos existentes en Alemania. (1) Respecto del desarrollo del programa de mediación. sino que admita su participación en un hecho delictivo. p. Heinz. ob. 153-167. cit. acerca de las relaciones entre los organizadores de los programas de mediación y los operadores jurídicos. al objeto de plantear la conciliaciónreparación del daño con prontitud y de aprovechar el potencial desjuicializador de la solución del conflicto entre las partes142 . LL. cit. ob. vid. NK 1989. de 28 de diciembre». SANZ HERMIDA . 258.. ob. T RENCZEK . 142 Pudiéndose observar en la evolución de los proyectos más consolidados una tendencia a buscar la involucración de la Fiscalía. cit. su apertura depende. MÜLLER-DIETZ. existan unos hechos suficientemente esclarecidos. 43 s. WANDREY . que puede rechazarse. RDPCrim. La primera fase de actividades. aunque resulte obvio decirlo. P ÉREZ SANZBERRO. p. ob. p. cit. ob. cit. «Täter-Opfer-Ausgleich (TOA) in der Bundesrepublik Deutschland». p. «La mediación reparadora». así como abandonar las negociaciones en cualquier momento. al tiempo que fomenta un proceso simétrico... siendo así que la voluntariedad de las partes es presupuesto indispensable para iniciar estas actividades. también. 138 P ÉREZ SANZBERRO . 1992 (4). también. cit. o bien que. vid. cit. 58 s. Por último. 208.4. 212. 140 BAG.º I.413.
136 Es más. ob. p. AJM. 181. CANO P AÑOS. es decir. La oferta de un intento de mediación debe dejar claro que la partic ipación es voluntaria. ZRP. no coincidente con la totalidad de los hechos recogidos en la acusación137 .. ob. 137 Para TRENCZEK basta la existencia de un consenso básico entre las partes sobre los hechos que sirven de base al proceso.. NETZIG / WANDREY . 131. BANNENBERG . 1098-1100. lo que es revelador de la relevancia de una comunicación fluida entre el Fiscal de menores y los equipos mediadores 141 . ob. ob. p. cit. AJM. p. La mediación reparadora. N.. 179. Favorable a la ausencia de una medida de reparación en el catálogo previsto en el art.
145 Acerca de la relevancia que ostenta la información trasmitida por el mediador. 185. p. por lo que será fundamental que el mediador se aproxime a ellas con sensibilidad.. fijando de mutuo acuerdo las condiciones en que tendrá lugar. en: BMJ (ed. p. TRENCZEK . La mediación reparadora . NETZIG / WANDREY . P ÉREZ SANZBERRO . 115. p. ob. cit. lo que constituye. ALBÀ / ELEJABARRIETA / PORTILLO / T RINIDAD / VILASO . ob. n. p. «Wie wird Täter-Opfer-Ausgleich praktisch durchgeführt?».).. posibles motivos que condujeron a ellos y las consecuencias que desencadenaron. 1991.
Normalmente el primer contacto se efectúa con el infractor. 195. p. cit. cit. VARONA MARTÍNEZ. cit. «Los programas de mediación». Gabriele. T RENCZEK. p. 184. clarificaciones y. 11 . P ÉREZ SANZBERRO . «Los programas de mediación». 151).. en referencia. ob. en último término para la comprensión entre las partes. al tiempo que le permiten obtener información acerca de la situación en la que va a intervenir. cit. siendo frecuente que su rechazo se deba a una situación emocional o vital coyuntural. ob. proporcionando un espacio para las explicaciones. 198 s.. 1993. 2005. 148 HARTMANN. en suma. NETZIG / WANDREY .. Zwischenbilanz und Perspektiven.. p. «La mediación en la justicia de menores». ELICEGUI GONZÁLEZ / SANTIBÁÑEZ GRUBER. entre otros a KAWAMURA . Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología. así como de las limitaciones y ventajas de este proceso145 . es fácil imaginar que las víctimas no se mostrarán proclives a participar en un proceso desconocido si se ha contactado con ellas exclusivamente a través de una vía administrativa. IS. 1993. Reparación y conciliación. y en caso de que el menor y la víctima se muestren de acuerdo. DVJJJournal 1/1996 (Nr. Mencionan al respecto. 75. al tiempo que se usa la actitud positiva del infractor para motivar a la víctima a participar en el programa. 144 Aunque esta información se puede transmitir por escrito —así lo recomiendan. Täter-Opfer-Ausgleich. un análisis detallado de este proceso. 151).14: 26
de manera que el trabajador o pedagogo social responsable de mediar en el conflicto convoca a las partes por separado143 para informarles directamente acerca de su funcionamiento 144 . cit. comienza la mediación propiamente dicha. se encuentra en ALBÀ / ELEJABARRIETA / P ORTILLO / TRINIDAD / VILASO . ob... La negativa a un encuentro directo puede tener diversos motivos. ob.. 160 s.. Reparación y conciliación. p.. HOCHMANN . 157-169. esencial para tomar conciencia de las dificultades que plantea cada caso y de los aspectos que deben potenciarse 146 . n. ELICEGUI GONZÁLEZ / SANTIBÁÑEZ GRUBER. núm. p. cit. p. ob. NK 1/1998. ob. sirviéndose del mediador como canal de comunicación. p. p. cit. cit. p. 147 Acerca de las dificultades más frecuentes que plantea esta primera fase. Este diálogo entre el menor y la víctima permite exteriorizar la percepción subjetiva y los sentimientos relacionados con el hecho. 184. ob. Reparación y conciliación. El objetivo principal de estos primeros encuentros es lograr una atmósfera relajada entre el menor y la víctima. trasmitiendo seguridad y confianza al plantear las posibilidades de entrevistarse con la otra parte. 115. 14:1 -14:34 ISSN 1695-0194
. 187. Reparación y conciliación. p. profundizando en las atribuciones de cada una de las partes. «La mediación en la justicia de menores».. cit. 149 También es posible que no se produzca un encuentro directo entre las partes. 150 P ÉREZ SANZBERRO . 07-14. 143 s. b) Tratamiento de los hechos producidos. ob. 261. DVJJ-Journal 1/1996 (Nr. Schlichten oder Richten. reduciendo en la medida de lo posible las tensiones entre ambas149 . p.º 3. discusiones. ob. cit. 146 Cit. cit.. ob. entre los aspectos psicoeducativos a tener en cuenta para la configuración de la mediación: la evaluación de la conducta de manera crítica.. escuchando los diferentes puntos de vista. que normalmente se desarrolla en varios pasos148 : a) Celebración de un encuentro entre el menor y la víctima en el que esté presente el mediador. 11. ob. evitando así que la víctima que ha decidido participar tenga que enfrentarse a la negativa del menor. 35. cit.. Tras estas conversaciones con el mediador 147 . p. IS. P ÉREZ SANZBERRO . Esta fase inicial de aproximación facilita el conocimiento mutuo entre el mediador y las partes. ob.º 3. la elaboración comunicativa y constructiva de una situación de conflicto entre personas 150 . cit. con el fin de sondear su disposición. cit. p. así como la planificación y compromiso de conductas alternativas. ob..
mientras el mediador. 119 s. en los supuestos en que no se haya alcanzado un acuerdo entre las partes o éste no haya sido efectivamente cumplido 156 . que tiene por título "Modo de llevar a cabo las soluciones extrajudiciales". «¿Por qué la mediación?».ugr. ob. cit. la función del mediador consiste en conducir el proceso con criterios de neutralidad. ob. cit. 151). n. 69. 257. 157 Entre otros. a la figura del mediador. cit. sin abandonar su posición neutral151 . p. la reparación. (2) Conviene aludir. 241. sino la del personaje empático que sabe ponerse en el lugar de las dos personas afectadas hasta convencerlas de que cooperen en un cambio RECPC 07-14 (2005) http://criminet. ob. ob. ob. profundizando en las condiciones que permiten intervenir en su estruct uración. 69. cit. mientras que no existen por el momento datos suficientes acerca del efecto preventivo-especial de esta medida. vid. P ÉREZ SANZBERRO . la decisión compete exclusivamente a las partes. 158 Desarrollado a su vez por el artículo 5 del RLORRPM.. 262... Centran el éxito del proceso de mediación en la consecución de la responsabilización del menor. p.. N.. cit. 154 Lo que exige por parte del mediador una importante labor de concretización. cit. cit. sumamente ilustrativo FUNES. 24. p.3 LORRPM) 157/ 158 y nos sitúa ante un modelo de mediación en que el papel de éste consiste en facilitar los acuerdos entre las partes para que resuelvan el conflicto. ob. 195-210. ELICEGUI GONZÁLEZ / SANTIBÁÑEZ GRUBER. La mediación reparadora .La mediación en la Ley Penal de Menores: conciliación y reparación del daño
c) Planteamiento de las distintas posibilidades de conciliación o reparación sobre la base de los hechos discutidos y las conclusiones alcanzadas en torno a ellos. RdJB 47 (1999).. constituyendo uno de los aspectos más subrayados como prueba de la idoneidad de la TOA. para quien la figura del mediador "no es la de un tasador que fija indemnizaciones (la mediación. 159 P ÉREZ MARTELL.. «La mediación reparadora». p. ALBÀ / E LEJABARRIETA / P ORTILLO / T RINIDAD / VILASO. 19. respecto de la ejecución de la mediación en la CA del País Vasco. 439. La mediación reparadora . Al respecto. 2001. garantizando así la buena marcha del proceso.º 3.. el cumplimiento de los objetivos trazados en cerca de un 99% de los casos. Reparación y conciliación.. esencial en la conciliación y reparación del daño. Vid. p. p. el éxito de los procesos de mediación es elevado. p. de forma parcial y comenzando por el más fácil 152 . VARONA MARTÍNEZ. TAMARIT SUMALLA . por último. AJM..es/recpc/07/recpc07-14. SANZ HERMIDA. las partes deben disponer de tiempo suficiente para reflexionar acerca de las diferentes soluciones. 211. p. ordenando los aspectos que han salido a la luz —resulta fundamental su ayuda para identificar problemas— y negociando los desacuerdos. Aunque esto no es óbice para reconocer un significado sumamente positivo a otra serie de aspectos. p. debiendo constar de forma clara y precisa su contenido 154 — y su efectivo cumplimiento dan por concluido positivamente el proceso de mediación 155 . Señalan.. 191. ob. El proceso del menor. 156 TRENCZEK . p. cit. intrínsecos al proceso de mediación. desempeña una función de sistematización de las cuestiones que han sido tratadas durante la elaboración del conflicto: explicando la vivencia de éste por las partes. p. no es un acuerdo entre partes sobre indemnizaciones). con el fin de encontrar una solución eficaz al conflicto159 . cit. ob. cit. 204.º I. HIGUERA GUIMERÁ. p. cit. «Los programas de mediación». 265. DVJJJournal 1/1996 (Nr. ob. VARONA MARTÍNEZ. Concretamente. p. En este
De "neutralidad activa" habla TAMARIT SUMALLA . ob. ob. «La mediación en la justicia de menores». tal y como se evidencia en la descripción del procedimiento que se acaba de exponer. cit.. Durante esta fase. SCHÖCH. ob. 259. La obtención del acuerdo por las partes153 —que podrá consistir tanto en la conciliación como en un compromiso de reparación. NETZIG / WANDREY. ob.. 1993. IS. cit. La LORRPM alude expresamente al concurso mediador del Equipo técnico (art. de modo que será aconsejable contar con la posibilidad de conceder un aplazamiento en los casos en que éste sea preciso. facilitar la comunicación. 153 Por lo que se refiere a la consecución de acuerdo.. 285.pdf
. «La mediación reparadora». Derecho penal juvenil. 11. cit. p. 155 Por lo que se refiere a los resultados. ob.
se pone claramente de manifiesto en diferentes aspectos. del conflicto interpersonal que provoca el delito como elemento común y estructural de ambas figuras. 2000. por un lado la capacidad de mediar en el conflicto y. dedicado exclusivamente al desarrollo de los programas de conciliación y reparación del daño entre el menor y la víctima163 . por el menor y la víctima. sometida a criterios preventivos de ambos signos. p. 696. p.. ob. conviene ir más allá del texto legal. p. La relevancia de conectar la mediación a dicho principio y situarla en un plano diferente al de la determin ación de la medida juvenil a aplicar. que. p. cit. resulta sumamente acertada de cara al fomento de los procesos de mediación. p.14: 28
sentido la figura del mediador se puede identificar con la de un elemento activo en el proceso que escucha a las partes por separado. Ambulante Maßnahmen. 161 Que se pone a su vez de manifiesto en la capacidad del Equipo Técnico para proponer la mediación al Ministerio Fiscal (art. 138 s. Por último. cit. 163 Vid. p. APen... 07-14. ob. las informa. 656—. Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología. sin dejar de se orientativa.. 2002. pasando por los criterios a considerar al delimitar el grupo de destinatarios de las actividades mediadoras. ob. p. 14:1 -14:34 ISSN 1695-0194
. cit. que abarcan tanto el contenido de ambas figuras como sus efectos para la valoración de la responsabilidad penal del menor. la de mediador entre el mundo adolescente y el mundo adulto". independientemente de las razones preventivo-generales o preventivo-especiales que. e introduce técnicas que flexibilicen el conflicto para que éstas acerquen sus posiciones y lleguen a acuerdos. seguida de su efectiva ejecución. la elaboración del informe y el ofrecimiento de asistencia al menor.. XXV. cit. La dificultad propia de estas tareas hace recomendable exigir una formación especializada a los equipos de mediación. que son una mera plasmación del acuerdo con que se espera finalizar dicho proceso. por otro. núm. p. ob.. cit. cit. 1651—. valora y prepara para el encuentro. resulta recomendable la creación. HOCHMANN . cit. Conclusiones La incorporación en el Derecho penal juvenil de distintas fórmulas para el tratamiento del conflicto particular provocado por el delito debe ser entendida en último término como una consecuencia del principio de intervención mínima. de un puesto específico y especializado. puedan apoyarla. cit. Täter-Opfer-Ausgleich. «Anordnung und Durchführung der "Neue Ambulanten Maßnahmen"». XXXII. de los efectos que se derivan de la participación en un proceso de mediación para
reparador para las dos. dados los efectos positivos de la conciliación y la reparación del daño en uno y otro sentido. dentro de éste. 34. ob. ob.181. explora. que las define en atención al resultado alcanzado. BAG. LL.3 LORRPM) —vid. 27. 162 Basta reflexionar acerca de su posición imparcial en el proceso de mediación para comprender la diferencia entre ésta.. pues carece de todo efecto vinculante para éste —TORRES FERNÁNDEZ. PERIS RIERA ... ob. NK 1/1998. al objeto de garantizar el cumplimiento de las pautas definidas en el ejercicio de las actividades mediadoras 160 . y señalar al proceso de mediación en sí mismo consistente en el tratamiento conjunto. DVJJ-Journal 1/1996 (Nr. 413. GARCÍA P ÉREZ. DÜNKEL / GENG / K IRSTEIN . Una figura que incorpora. 5. debido a que éstas requieren una dedicación incondicional161 y una perspectiva diversa a aquélla que define el resto de tareas propias del Equipo Técnico162 . 12. Por lo que se refiere al contenido de la conciliación y la reparación del daño. Esto permite distinguir la cuestión relativa a la consecución de un acuerdo entre las partes. NETZIG / WANDREY . 151). cit. Soziale Trainingskurse. 2005. p. APen. SCHRECKLING . p. ob. ob. 160 DREWNIAK. 2 001(2). 70-73.
). derivar la presencia de la mediación en el ámbito de la Justicia penal juvenil del principio de intervención mínima. 3. Menores privados de libertad. 81-90 Jugendstrafrecht. Peter-Alexis. Mª Rosario (dir. permite dar debida cuenta de sus efectos para la responsabilidad penal del menor. Forum Verlag Godesberg. Franziska / PFEIFFER. «Leitfaden für die Anordnung und Durchführung der "Neue Ambulanten Maßnahmen" ("Minderstandards")». favorece la extensión del marco de destinatarios de estas figuras. Armando. 20. p. p. Hans-Dieter / W ALTER. Britta. Madrid. José Manuel (dir. Especial examen de la pieza separada de responsabilidad civil». Auflage. Barc elona. «La víctima en el proceso penal de menores. Por otra parte. Peter-Alexis / EHLERS. 329-347 ALBÀ. Ambulante Maßnahmen und sozialpädagogische Jugendhilfeangebote für junge Straffällige. Silvia / T RINIDAD. F.Opfer-Ausgleichsprojekten in der Bundesrepublik Deutschland. de un aspecto que interviene en la valoración de esta última. 1993. Fundació Jaume Callís. 2000 AYORA M ASCARELL. Köln (et al. Michael.). CDJ-XV.ugr. de las consideraciones preventivas que intervienen en la determinación de la medida juvenil. Esther (dir. Eva / ELEJABARRIETA . en: BUNDESARBEITSGEMEINSCHAFT FÜR A MBULANTE MAßNAHMEN NACH DEM J UGENDRECHT. Elena (coords. Beck. pues llama la atención acerca del tratamiento. Bonn.). EDJ18. de su disposición a participar en dicho proceso. como es el daño particular provocado por el delito. pues su celebración dependerá principalmente. 251-275 BAG. en: ORNOSA FERNÁNDEZ. 1993 BARREDA HERNÁNDEZ. en lugar de condicionarla a la concurrencia de aspectos que permitan augurar con bastante seguridad la consecución del acuerdo y su efectivo cumplimiento por el menor. CGPJ. que puede decaer cuando la falta de cumplimiento del acuerdo sea debido a causas ajenas a la voluntad del menor. p. Wiedergutmachung in der Strafrechtspraxis. Jaume (dir. «Medidas aplicables en la legislación de menores». «Alternativas al internamiento en la jurisdicción de menores». en: ALBRECHT. 1996. Carmen / VILASO . p. 1992. Carl Heymanns Verlag KG. BIBLIOGRAFÍA
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