Source: https://eblancooliva.com/2018/04/10/
Timestamp: 2020-05-25 02:17:53+00:00

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10/04/2018 – "otropunto" de vista sobre el territorio
Día: 10/04/2018
Arcos de la Frontera. Población (INE)
Arcos de la Frontera. Pirámide de Población
Arcos de la Frontera. Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana y Uso Residencial 2014-2018
Arcos de la Frontera. Paro
Arcos de la Frontera. Deuda
Arcos de la Frontera​ es un municipio de 527,54 km2 en el sector septentrional de la provincia de Cádiz, colindando por una pequeña franja de su límite municipal con la provincia de Sevilla, situado a una altitud de 185 msnm y a 67 km de la capital de provincia, y ubicado en un cerro junto al río Guadalete, que a lo largo de la historia obligó a construir puentes de cada vez mayor altura para salvarlo. El emplazamiento del núcleo principal de Arcos constituye una de sus principales particularidades geográficas, situado sobre un escarpe de arenisca, dista de la capital de la provincia 65 Km y se sitúa prácticamente en el centro geográfico del término municipal.
Limita al N con los municipios de Espera y Bornos, al NE con el municipio de Villamartín, al E con los municipios de El Bosque y Prado del Rey, al SE con los municipios de Benaocaz y Ubrique, al S con los municipios de Algar y San José del Valle y al O con el municipio de Jerez de la Frontera. Se trata del municipio más poblado de la comarca de Sierra de Cádiz y también el más extenso. Es un importante lugar para el turismo interior y la industria comarcal, y tiene una posición estratégica entre la Campiña Jerezana y la Serranía. Tiene además un rico pasado, al haber sido capital de la Taifa de Arcos en la época musulmana y capital del Ducado de Arcos” a partir de 1493.
El término municipal de Arcos de la Frontera se asienta entre 2 de los grandes Dominio Territoriales de Andalucía, Valle del Guadalquivir y Sierras y Valles Béticos. Estas áreas geográficas se dividen en subdominios. En el territorio arcense coincide 3 de estas subzonas, Campiñas Bajas, que ocupa más de la mitad del término municipal, Sierras Subbéticas, el segundo subdominio más extenso dentro del municipio y un pequeño sector al sureste correspondiente a Sierras Penibéticas. Este encuadre territorial explica la posición de interfaz que ocupa Arcos dentro de la provincia de Cádiz al situarse entre la Campiña de Jerez y la Sierra de Grazalema, una localización privilegiada que le confiere muchas de sus características morfológicas.
Por otro lado y atendiendo a los elementos básicos para la organización y estructura del territorio de la Comunidad Autónoma establecidos por el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA), Arcos de la Frontera se encuentra catalogado como “ciudad media 2”, formando parte de los Territorios Organizados por Redes de Ciudades Medias Interiores.
El municipio se halla enclavado en la vertiente atlántica, sometido al clima mediterráneo con influencia atlántica y situado a media altura en la cuenca del Guadalete. Este río supone uno de los accidentes geográficos más determinantes en la morfología del municipio, ya que entre otros sucesos ha dado lugar al conocido escarpe de “La Peña”. La Ciudad de Arcos ocupa las cumbres y laderas de una serie de “Peñas” en la margen derecha del Río Guadalete, y en el interior de un amplio meandro que este río realiza en su curso medio. Las altitudes oscilan entre los 50 m. de la orilla del río y los 195 m. de la base del Castillo, es decir un desnivel superior a los 140 m., con importantes escarpados casi verticales, sobre todo al Suroeste y Norte.
Dos son los elementos que definen la hidrografía de Arcos de la Frontera: por una parte, el carácter torrencial de las lluvias, propio del clima mediterráneo y por otra parte, la permeabilidad variable de los materiales, finalmente responsables de un exorreismo muy acusado pero efímero y una tendencia al encajamiento de los cauces principales.
El examen del mapa hidrográfico revela la existencia de una red hidrográfica abundante, dendriforme y jerarquizada. Además del Río Guadalete cuenta con cauces de cierta importancia como el Río de Ubrique, Río del Bosque, Río Majaceite, Río Tavizna y otros. La disposición de esta red está fundamentalmente orientada en sentido Noreste-Suroeste.
El Río Guadalete recorre dentro del término de Arcos aproximadamente 33 Km, su trazado en el municipio se inicia en el Embalse de Bornos, para ser represado de nuevo muy cerca del núcleo urbano principal, tras este embalsamiento, prácticamente en el centro del término, el río forma el meandro que ha dado la particular forma al cerro de arenisca sobre el que se sitúa el núcleo de Arcos. Ya aguas abajo, ve aumentado su caudal tras la incorporación de otros cauces como el Río Majaceite y el arroyo Salado hasta su entrada en el término municipal de Jerez de la Frontera. Otra de las particularidades de la hidrológica superficial del municipio es la presencia de 4 embalses, aunque sólo el Embalse de Arcos se sitúa completamente dentro del término municipal se pueden encontrar otras tres represas compartiendo sus límites, el Embalse del Guadalcacín, el Embalse de Bornos y el Embalse de Los Hurones.
El Embalse de Arcos, que cuenta con una superficie de 28 Has., inició su explotación en el año 1966, siendo el riego el destino del agua desembalsada. La lámina de agua contempla, entre otros usos recreativos, la pesca, contando con el único escenario de pesca acondicionado por la Consejería de Medio Ambiente de la provincia de Cádiz.
En cuanto a la hidrológica subterránea, el término de Arcos cuenta con la presencia de tres acuíferos, Los Llanos de Villamartín, el Aluvial del Guadalete y Arcos-Bornos-Espera, los tres pertenecientes a la Cuenca Hidrográfica del Guadalete-Barbate.
El Acuífero de Los Llanos de Villamartín, se localiza en la comarca de la Sierra de Cádiz, ocupa parte de las unidades fisiográficas de las Campiñas serranas nororientales, de Jerez- Arcos y de las vegas y valles fluviales del Guadalete. Administrativamente constituye la Unidad Hidrogeológica 05.5. Junto a este, en el sector nororiental del término aparecen otros pequeños acuíferos carbonatados.
El Acuífero de Arcos-Bornos-Espera se localiza en el sector septentrional de la provincia de Cádiz, en la cuenca media-alta del Río Guadalete, ocupando casi la totalidad del término municipal de Bornos, una parte significativa del término de Arcos de la Frontera y una pequeña área de Espera y Villamartín. Administrativamente constituye la Unidad Hidrogeológica 05.54.
El Acuífero aluvial del Río Guadalete, y los materiales pliocuaternarios permeables asociados a él, se localiza en la cuenca media-baja del Guadalete, en el sector central de la provincia de Cádiz. Administrativamente constituye la Unidad Hidrogeológica 05.55.
De todos los núcleos urbanos que el término municipal posee, el principal, Arcos de la Frontera responde al modelo de asentamiento urbano de origen histórico, que aprovechaba una ubicación privilegiada para facilitar su defensa en una zona fronteriza.
Situado en la zona central septentrional del término, el actual asentamiento responde a la evolución de un primer núcleo que se define en época de dominación musulmana, situado sobre una estrecha franja de terreno elevado comprendido entre dos escarpes que le sirvieron como elementos naturales de defensa, dominando las tierras de cultivo del valle del Guadalete y de las tierras calmas de su entorno.
Tras la conquista cristiana y la estabilización de la frontera, acaecen los característicos procesos de desaparición de buena parte de las líneas de muralla (una vez abandonada su función defensiva), lo que permite la extensión de la ciudad, que en este caso, y dadas las circunstancias geográficas y topográficas del asentamiento, se producen en dirección noroeste-sureste, en continuidad de la ciudad fundacional.
Si la ciudad moderna implica la extensión antes descrita, la observación de la evolución urbana de la ciudad de Arcos muestra el gran crecimiento producido en los dos últimos tercios del siglo XX, donde la ciudad se extiende ocupando las tierras calmas al norte del núcleo fundacional, duplicando su población.
Comarca y Núcleos Secundarios
En cuanto a la estructuración territorial que presenta el municipio de Arcos de la Frontera, encontramos como a partir del núcleo urbano principal asentado sobre el escarpe natural que forma “La Peña” y sus laderas, y cuyos antecedentes históricos se han detallado con anterioridad, encontramos como se han ido implantando una serie de núcleos de población, repartidos por el territorio e implantados en base a distintos condicionantes.
Estos núcleos población, con orígenes muy diversos, han adquirido con su evolución social, económica y poblacional, de tales importancia y envergadura que el planeamiento les ha ido confiriendo y reconociendo su condición urbana, en sus distintas categorías, hasta el punto de configurar la estructuración territorial que actualmente nos encontramos.
Respecto al trazado de los viales estructurantes, localización de dotaciones y equipamientos, así como las infraestructuras básicas que posee, serán detalladas en los apartados correspondientes del presente documento de información.
Además de estos núcleos, no podemos obviar la existencia de otros núcleos, que aún sin poseer las condiciones suficientes como para considerarlos núcleos de población urbanos, se implantan en el territorio de forma esporádica y con las expectativas futuras que les pueda permitir la legislación y/o las condiciones socio-económicas. Estos núcleos son los formados por los distintos asentamientos urbanísticos implantados en el suelo no urbanizable a lo largo de la historia, ya sea de forma ordenada mediante la agrupación de viviendas y edificaciones de colonos explotadores de grandes extensiones agrarias, o aquellos formados por el auge surgido a finales del S.XX de las parcelaciones y construcciones ilegales que y que han adquirido una envergadura tal que el presente documento de revisión deberá incidir en su posible integración y contención urbanística.
Hay que mencionar, respecto a estas agrupaciones y/o asentamientos rurales, que el Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera, en cumplimiento de la legislación urbanística autonómica, ha suscrito el documento por el que se delimitan tanto los denominados “asentamientos urbanísticos” como los “hábitats rurales”.
Edificaciones Dispersas en Arcos de la Frontera
Los núcleos de población ubicados en el término municipal que debemos destacar son los que se detallan a continuación:
A. El Santiscal:
El Santiscal limita al NO por el Lago de Arcos, al NE por el paraje “La cola del embalse” y al S por el Pinar de la Plata y tiene su origen en una villa rústica romana imperial, de la que se conservan vestigios descubiertos a finales del siglo XIX que comprenden un patio peristilado, una piscina, conducciones de agua y varios mosaicos. Parece ser que tuvo uso dilatado durante toda la época imperial romana hasta el siglo VI.
Con posterioridad surge la Hacienda El Santiscal, un caserío de coto y antiguo molino de aceite donado por el marqués de Cádiz; fue dehesa hasta 1850, en que se desmontó y se convirtió en olivar. En 1529 las tierras eran propiedad de D. Luis Tardío Armario, pasando después a manos de los Fernández de Valdespino, los Núñez de Prado, la marquesa del Valle de la reina, la duquesa de Lebrija y por último a Don Eduardo León y Manjón, en vida del cual se comenzaron a construir las primeras casas de la actual barriada.
En 1966 se inaugura el embalse, iniciándose entonces las construcción de las primeras viviendas y la inauguración de dos establecimientos turísticos emblemáticos de la urbanización, El Sombrero de Tres picos y El Mesón de la Molinera en 1965, antiguo molino de los años 30′. En las dos décadas siguientes el crecimiento fue contenido hasta la explosión demográfica de los años 90′, que trajo consigo una demanda deservicios recogidos como previsiones en el Plan General de 1995.
B. Jédula.
Jédula se ubica al pie de la Autovía Jerez-Arcos. Parece ser que Jédula tiene su origen en unos asentamientos Neolíticos estucturados en torno al desarrollo de la agricultura primitiva. También es probable la existencia de un núcleo de población permanente visigótico y otro posterior romano que demuestran la riqueza agrícola de la zona y su ubicación estratégica en las rutas de comunicaciones.
Jédula fue conquistada por los árabes, época en que nace como pequeña villa con el reconocimiento expreso por parte de Alfonso X.
Durante la Reconquista cristiana, se despobló hasta resurgir como un importante cortijo a mediados del siglo XVI, siendo reconocida en 1634 por segunda vez como villa.
Durante el siglo XX surgen sendas industrias Algodonera y Azucarera reforzando su privilegiada ubicación. Apoyada en el trazado de la carretera Jerez-Cartagena, es en la posguerra cuando se puede situar el comienzo de la formación de la actual Jédula, con pérdida de peso económico del tradicional sector primario en beneficio de los sectores secundario y terciario. A ambos lados de la travesía se fue estructurando un pequeño núcleo que vinculaba con viario y parcelario discontinuos el antiguo cortijo, al SO, y las industrias, al NE. El crecimiento urbano provocó que los primeros ayuntamientos de la democracia se preocupasen en la creación de las infraestructuras básicas como abastecimiento de agua, alcantarillado o telefonía, así como en añadir otras dotaciones, como un centro educativo junto al cortijo originario, un pequeño ambulatorio y un equipamiento deportivo.
C. Junta de los Ríos.
El asentamiento de la Junta de los Ríos se ubica en el cruce de la carretera A-389 Arcos-Medina Sidonia con la carretera A-2200 procedente de Jédula. Parece ser que en sus proximidades se estableció la ciudad de Calcena, capital provisional de la cora de Sidonia en el siglo IX como consecuencia del ataque de los normandos a Medina Sidonia. Es el punto donde el río Majaceite se une al Guadalete.
D. La Misericordia.
Este núcleo de población, denominado La Misericordia, se implanta de forma longitudinal apoyado en el trazado de la carretera CA-4104 que une Junta de los Ríos con la barriada del T.M. de Jerez de la Frontera denominada La Barca de la Florida, ocupando ambos márgenes de dicho vial.
Las edificaciones, a lo largo de su breve historia, todas ellas habitadas por población vinculada a las explotaciones agrarias que rodean el entorno en el que se implanta, han ido ocupando en su mayoría el Dominio Público Pecuario que determina la Colada de Puerto Real cuyo trazado coincide con la implantación de dicho núcleo de población.
En la actualidad, la barriada, además de estar recogida en el planeamiento como núcleo urbano, posee infraestructuras básicas de alumbrado público, abastecimiento de agua potable, saneamiento y suministro eléctrico.
D. La Perdiz.
La Perdiz es un núcleo secundario ubicado en la carretera CA-6106 Arcos-Algar, que tiene su origen en la actividad vinculada la sector agrícola y que estructura su crecimiento mediante un vial que ordena a un lado y otro una trama legible de viviendas. Cuenta con un pequeño equipamiento docente y una pista deportiva. Los espacios libres y un SIPS previstos en el Plan General no han sido ejecutados.
E. Las Abiertas.
Las Abiertas es un núcleo secundario que tiene su origen en la actividad vinculada la sector agrícola aunque, apoyado en la carretera de acceso, una instalación industrial anuncia la existencia de otros indicadores económicos. La lectura de su estructura urbana se diluye en una escasamente articulada red de caminos y vías que serpentean dando acceso a las viviendas. Cuenta con una pequeña escuela infantil y una pista deportiva.
F. Vega de los Molinos.
Ubicada en las proximidades embalse de Guadalcacín, la Vega de los Molinos surge en 1948; llamada en principio Descansadero del Drago, pertenece a la Cañada Real de Medina. Los orígenes son agrícolas, llegando durante los años cincuenta grupos de familias que iban a trabajar a los cortijos cercanos y cultivaban sus huertas.
La estructura urbana de La Vega de los Molinos se apoya en los caminos existentes y se articula en base a los pequeños equipamientos que hilvanan una poco definida trama urbana: el Colegio Poeta Julio Mariscal, la Iglesia Nuestra Señora del Rocío, construida en 1984, y un pequeño centro Social.
G. La Pedrosa.
La Pedrosa surge como Poblado de Colonización construido por el Instituto Nacional de Colonización en 1964 según proyecto de Manuel Mondéjar Horodiski. Constaba en el proyecto inicial de 50 viviendas para colonos, sin previsión de alojamientos para obreros, con superficie construida total de 4.015 m2 (una media de 80 m2/vivienda). El equipamiento de que constaba La Pedrosa (denominado inicialmente Vegas de Arcos) era el mínimo requerido por los colonos para las limitadas dimensiones del núcleo: 480 m2 construidos divididos en las escuelas, dos viviendas para maestros y una iglesia.
La estructura urbana apoya las viviendas de los colonos a ambos lados de un único vial de acceso, que se dilata en su tramo central para ordenar espacios libres públicos. La pequeña escala de este Poblado desaconsejó la ubicación habitual de los equipamientos en la zona central estructurando la parcelación; al contrario, se emplazan al final del vial, que desde ese punto diluye su condición urbana para resolver las conexiones con los caminos existentes.
La Pedrosa aún destila una austera composición que huye de referencias tradicionales, enriquecida por el ritmo volumétrico modulado y repetitivo de las viviendas. La iglesia, con influencias de Ronchamp, constituye el sorprendente límite del Poblado donde el empleo libre de la curva funde su referencia culta con el medio rural, dando forma a un sutil equilibrio entre lo rural y lo urbano.
H. Campo de Golf.
El complejo turístico-residencial que actualmente configura el campo de golf denominado Golf Fain, es origen del desarrollo urbanístico de un sector de suelo urbanizable previsto en el PGOU de Arcos de la Frontera en su aprobación en el año 1994.
Dicho complejo inicia su desarrollo a principios del año 2000 mediante la ejecución del campo de golf como instalación turística-deportiva, sobre la que se apoyan determinadas instalaciones terciarias y los complejos residenciales actuales que le confieren la categoría de urbanización y por ende el de núcleo de población con entidad suficiente por entidad, superficie, infraestructuras y población.
El Casco Histórico de Arcos de la Frontera fue declarado Monumento Histórico-Artístico por medio del Decreto 617/1962 de 15 de marzo, en todo el conjunto determinado por la vieja muralla, definido por los restos de la misma que se conservaban, limitado a E y a O por las peñas “Nueva” y “Vieja”, donde se hallan los acantilados, y a N y S por las escarpas, hasta los restos de muralla citados.
“…La ciudad de Arcos de la Frontera cabalga en inverosímil equilibrio a lomos de la Peña. Se llama así en Arcos a la roca sobre la que se cimenta la ciudad. Es de formación arenisca, de color ocre, dorado a los reflejos del sol de Poniente. Larga, de hasta tres mil metros, y estrecha en algún punto, que parece inverosímil se haya podido sobre ella cimentar toda una ciudad sin que ésta se haya al momento deslizado por sus precipicios.
Abrazada la Peña por los meandros del Guadalete, que parece sentir pereza de perder su visión, se recorta en verticales tajos sobre él, de hasta 96 metros de altura, y alcanza en algunos puntos de ésta los 187 metros sobre el nivel del mar.
Esta situación privilegiada hizo de Arcos fortaleza inexpugnable por el Oriente y Occidente, en correspondencia con las escarpaduras que denominan los arcenses Peña Vieja y Peña Nueva, denominaciones fundadas en no se sabe qué ancestrales recuerdos.
Por el Norte y Sur, en cambio, el terreno desciende en pendientes, si bien ásperas, poco accesibles, conservándose aún hoy restos de las murallas romanas y árabes que descendieron por estos sitios su recinto, si bien muy mutiladas y demolidas en gran parte.
Este recinto amurallado comprende únicamente el barrio alto de la ciudad. Sobre el conjunto plano, que como anejo se acompaña al informe, se han trazado y sañalado los restos de esta muralla, que se pueden aún reconocer sobre el propio terreno, siguiendo para ello la descripción detallada que de la situación de la misma hace D. Miguel Mancheño y Olivares en su libro Apuntes para una historia de Arcos de la Frontera…”
Informe presentado por el Ponente D. Fernando de la Cuadra, Académico correspondiente en Cádiz, y leído en la sesión celebrada por la Comisión Central de Monumentos el día 3.3.1958.
La realidad urbana existente se encuentra condicionada por su origen: la simbiosis de un territorio singular poblado por sus cualidades para la defensa y la evolución político-religiosa, seguida tras la unificación han dado lugar a una configuración territorial e histórica común en la Baja Andalucía, de la cual Arcos es uno de los ejemplos mejor conservados.
Su estructura urbana y la implantación en el territorio constituyen valores patrimoniales obvios y que requieren una preservación y una continuidad.
El núcleo urbano, y en especial el casco antiguo, tienen una clara forma alargada, en el sentido Noroeste-Sureste, extendiéndose unos 2,7 km. Las calles son tortuosas, estrechas e irregulares en su sección, teniendo fuertes desniveles. Únicamente algunas calles superan los 8 metros de ancho situándose fuera del Conjunto Histórico y coincidiendo con los principales accesos a éste. El tráfico rodado a través del interior del Casco Histórico sólo puede hacerse por una serie de vías -básicamente dos, una en cada sentido- que confluyen en el Arco de Matrera como único punto de paso en el extremo Sureste desde y hacia el Barrio Bajo.
Las manzanas son irregulares, tanto en forma como en tamaño, y están separadas por calles estrechas, de ancho variable a lo largo de su trazado y con fuertes pendientes en algunos tramos. A lo largo de las calles más anchas se desarrollan manzanas algo más regulares, de forma rectangular alargada, en ambos extremos, tanto en la zona Noroeste, como en el Barrio Bajo.
La estructura parcelaria es también bastante complicada en cuanto a formas y a la diversidad de tamaño. Unido a ello la existencia de propiedades superpuestas dan lugar a casas cuevas que se aprovechan de la diferencia de nivel y que hacen el parcelario aún más complejo. Las parcelas más representativas están entre 100 y 200 m2, salvo en San Agustín Cómpeta. Son bastante abundantes las parcelas de menos de 100 m2, entre un 30 y 45% del total, y casi no existen las mayores de 500 m2.
Los barrios centrales del Conjunto, Santa María y San Pedro son los que tienen parcelas medias mayores, localizándose en ellos los principales edificios residenciales. El núcleo urbano se compone de tres zonas colindantes entre sí que se desarrollan linealmente de Oeste a Este. El extremo Oeste se puede a su vez subdividir en dos áreas claramente diferenciadas: Barrio Alto (al Norte) y la zona Retiro-Feria (acceso oeste).
En el extremo Este el Barrio Bajo, extendiéndose hasta el Sureste en casi un fondo de saco, aparece como un espacio residual y dividido, siendo el último que se ha desarrollado.
El tramo central, el más prominente, sobre las Peñas de Arcos, está compuesto del recinto musulmán y su crecimiento hasta el XIX, y sirve de puente y a la vez constituye una barrera entre los dos extremos que se extienden por las laderas de la Peña y colinas aledañas.
En cuanto a la tipología residencial más característica se puede señalar 2 grandes grupos: la vivienda unifamiliar tradicional, que responde a la casa palacio -en general modesta- y que suele conservarse en buen estado; y la vivienda colectiva o casa de vecinos, que por el contrario sufre un progresivo estado de deterioro. En general la altura de este caserío suele ser de una o dos plantas, aunque los desniveles entre calles hacen difícil la determinación de éstas, pues hay hasta 3 niveles de diferencia entre calles paralelas, sin contar con los desarrollos tipo cueva.
Yacimientos Arqueológicos y otros Elementos del Patrimonio Histórico. Numerosas civilizaciones han pasado por Arcos dejando importantes vestigios en su amplio legado cultural. Ocupada ya desde tiempos prehistóricos, la envidiable situación desde el punto de vista defensivo de su núcleo principal, dominando la vega fluvial del Guadalete y su extensa campiña, parece ser que ya dio lugar a asentamientos turdetanos en la antigüedad que tuvieron continuidad en época romana y durante la ocupación musulmana, llegando incluso a ser un pequeño reino de Taifa.
Aquellos elementos del Patrimonio Histórico que tienen una mayor relevancia han sido catalogados como Bienes de Interés Cultural (BIC), contando Arcos de la Frontera con cinco espacios catalogados como BIC.
Como la mayoría de las poblaciones de esta provincia, su ubicación ha estado ocupada por el ser humano desde tiempos prehistóricos. Arcos, por su propio enclave geográfico ha constituido en todos los tiempos un lugar estratégico. El nombre de Arx-Arcis (fortaleza en altura) proviene de su fundación romana, época en la que aparece como asentamiento “coloniae Arcensium”, otro asentamiento romano fue Santiscal.
Durante la época musulmana su denominación es Arkos, emergiendo como verdadera ciudad próspera y floreciente. En la época del Emirato dependiente de Damasco (711-757) perteneció a la “Cora” de Sidonia. Llegó a convertirse en el siglo XI, en un pequeño reino de Taifa bajo el dominio de Ben Jazrum, rey de origen beréber. En este período el recinto de la villa se amuralló y aunque no hay certeza de que se colmataran con edificaciones todos sus terrenos, se ha mantenido la compleja trama de manzanas, de esta época provienen el trazado de sus calles, el alcázar militar, la muralla, los molinos, etc
Dicen los cronistas que el pasado de esta maravilla urbana se hunde en los oscuros tiempos cuando Brigo, nieto de Noé, plantó aquí el germen de un poblado. Hallazgos de época libio-fenicia y romana confirman ya la existencia de un asentamiento histórico en el I milenio aC, que pudo tomar el nombre latino de arx –fortaleza– por las expresivas condiciones de su topografía.
En época andalusí, Arkus aparece con plena identidad, como importante fortaleza vinculada a los principales sucesos políticos de la cora de Siduna, o provincia de Sidonia, en la que estaba encuadrada y a la que llegó a servir de cabecera en algún momento. El geógrafo al-Himyari relata que era una «fortaleza sobre el Guadalete. Es una ciudad que data de la antigüedad que ha sido destruida varias veces y después repoblada. Su territorio encierra numerosos olivares…».
Su agitado carácter se pone de manifiesto al contarse entre las plazas sublevadas contra la autoridad de Córdoba a fines del siglo IX, rebeldía que acarreó su asalto y demolición de sus fortificaciones por el emir Abd Allah. Al disgregarse el Califato en el siglo XI, Arkus se erigió en corte del reino de taifas de los Banu Jizrun, bereberes marroquíes del tronco zanata, o cenetes, traídos para integrar uno de los cuerpos más aguerridos del ejército califal. Su emir Muhammad Ibn Jizrun «estableció en ella su soberanía, consolidando sus defensas e incrementándola en riquezas», aunque en el año 1068 el rey de Sevilla al-Mutadid se apoderó de la ciudad y la incorporó a su reino.
En 1086 Arcos une su destino a la presencia almorávide, al servir de escala a las tropas del gran emir Yusuf Ibn Tasufin en su marcha hacia los campos de Zallaqa donde obtendría una aplastante victoria sobre los cristianos, papel de guarnición que repite un siglo después, en 1190, al ser punto de concentración de los contingentes del califa almohade Yaqub al-Mansur antes de su campaña contra Portugal. El declive de la ciudad andalusí acontecería a mediados del siglo XIII, al someterse a los castellanos tras la caída de Jerez. Vana fue la revuelta de sus pobladores musulmanes durante la sublevación de los mudéjares que se propagó por toda Andalucía, pues en 1264 fue tomada definitivamente por Alfonso X y expulsados sus habitantes. Desde entonces, constituyó una de las principales bases de operaciones cristianas de la frontera con el reino de Granada. Desde ella sus señores, los Ponce de León, marqueses de Cádiz y duques de Arcos, extendieron un vasto estado nobiliario. A estos siglos de leyenda debe buena parte de su ambiente y de su cautivadora fisonomía.
El estado señorial de Arcos pertenece a los Ponce de León, linaje que tiene su origen en el tronco castellano de los Cabrera, uno de cuyos primogénitos, Pedro Ponce de Cabrera, había casado con Aldonza Alfonso de León, hija ilegítima de Alfonso IX y Aldonza Martinez de Silva, Señora del honor de Mansilla.
Evolución histórica de Arcos de la Frontera y sus murallas: historiografía y fuentes escritas.
Sobre el promontorio rocoso en el cual se asienta esta población (en adelante utilizaremos el término coloquial, “la peña”), existió una fortaleza al menos desde época andalusí temprana, tal como se deduce a partir de Una descripción anónima de al-Andalus, fuente cronística y geográfica bajomedieval. En la misma, Arkus (Arcos de la Frontera) es definido como un castillo cuya fundación “… se remonta a tiempos muy lejanos, pues fue construida por los antiguos, que la llamaron Qal`at al-Nusur (Fortaleza de las Águilas)
La mención más antigua de Arkus para época andalusí nos remite a mediados del s VIII y los textos medievales islámicos indican que durante la etapa emiral fue destruida dos veces.
Ya en el siglo X, las fuentes escritas mencionan la fortaleza arcense en un par de ocasiones. La primera, como residencia de un alto ex-funcionario de la corte omeya y la segunda con motivo de la aceifa de 914, segunda campaña de ´Abd al-Rahman III al-Nasir por la Baja Andalucía.
Debemos señalar que durante estos siglos Arcos de la Frontera quedó inscrita en la kura de Sidonia como una de sus principales ciudades, llegando en ocasiones a ejercer de capital de la misma además de Medina Sidonia, tal como sucedió también con Calsena o Jerez de la Frontera. En opinión de Viguera Molins, el fenómeno del traslado de la capital de la kura, así como el cambio de topónimo —de Qal`at al-Nusur a Arkus— podría estar relacionado con la siguiente cita que nos transmite al-Himyari en época bajomedieval, basándose a su vez en testimonios previos: “… es una fortaleza (hisn) sobre el Guadalete. Es una ciudad que data de la antigüedad; ha sido destruida varias veces, después repoblada. Su territorio encierra numerosos olivos…”.
En el siglo XI Arkus contó con taifa propia regida por una dinastía beréber hasta el año 1066. Precisamente en este contexto contamos con una primera referencia para las defensas de la localidad, ya que en el año 1011 el primero de los régulos, Muhammad: “… se apoderó de Arcos (Arkus) que es una de las más importantes fortalezas de al-Andalus, y la dominó. Estableció en ella su soberanía, consolidando sus defensas e incrementándola en riquezas…”.
Algo más prolijas son las fuentes árabes para los dos siglos siguientes, cuando la población experimentó un notable crecimiento al amparo de su condición de escala para los ejércitos de los imperios norteafricanos durante sus campañas en al-Andalus, tal como sucedió por ejemplo en 1190 con las huestes almohades. Unas pocas décadas antes, durante las segundas taifas, Arkus había sido la primera en someterse a los Unitarios en 1148, mientras que por esas mismas fechas el sufí Ibn Qasi también les prestaba juramento en el hisn Arkus. Durante esta centuria, al-Idrisi incluyó este asentamiento en el distrito (iqlim) de Lac, junto a Tarifa, Algeciras, Cádiz, Beca y Jerez de la Frontera, mientras que Ibn Sa‘id lo define como kura y ma´quilperteneciente al reino —mamlaka— de Sevilla.
Al amparo de las grandes conquistas de la Bética iniciadas por Fernando III, será su hijo el infante D. Enrique quién en 1253 conquiste Arkus a los musulmanes, los cuales la volverían a ocupar momentáneamente entre 1261 y 1264, momento en el cual Alfonso X la integró definitivamente en la Corona de Castilla. A partir de este momento asistimos a la configuración de la nueva realidad geopolítica y socioeconómica que será la frontera. Desde entonces Arcos de la Frontera tendrá carácter de colonia o presidio militar, situación que perdurará durante toda la Baja Edad Media.
Encontramos en las fuentes escritas de aquellos siglos algunas alusiones donde se nos da cuenta del estado de las murallas y del castillo, así como del acusado vacío demográfico que padeció la villa. Contamos con dos interesantes testimonios para finales del siglo XIII, en el primero de los cuales Arcos de la Frontera aparece como residencia de tan solo ocho caballeros. El otro documento es una relación de gastos de las plazas fronterizas más expuestas de la comarca del Guadalete, emitido en 1294 con motivo de la campaña granadino-meriní. Según cálculos hipotéticos realizados por García Fitz, los peones disponibles para la defensa de dicha población durante esta época oscilarían entre sesenta y ciento veinte.
El problema de la despoblación debió ser tan acuciante por estas fechas, que Arcos de la Frontera ni siquiera aparece presente en las asambleas de Hermandades de la Baja Andalucía desarrolladas entre 1295 y 1320. Para paliar esta situación y salvaguardar la defensa del enclave, Alfonso XI pone la villa con todo su término bajo la jurisdicción de Sevilla en 1338, manteniéndose así hasta 1401.
Durante esta época, una vez extinguida la amenaza meriní, se acomete un exitoso proceso repoblador concediéndose para ello franquicias jurídicas, fiscales y militares. Por cuanto a nosotros más nos interesa, sabemos que a finales del siglo XIV, concretamente en 1380 y en 1394, se llevan a cabo reformas en el castillo y la cerca.
En la siguiente centuria se produce una continua mejora de las condiciones de vida, a la par que la iniciativa bélica pasa a manos castellanas. En este contexto se acomete una nueva y gran reforma en las murallas y en el castillo en 1430. Aunque la descripción que nos proporciona esta fuente es bastante detallada, nos parece significativa la ausencia de menciones a una puerta a la que llegase el camino de Matrera, así como la referencia a la Torre de la Traición, que el cronista local Mancheño y Olivares identificaba con la torre albarrana conservada en este frente sureste de la muralla): “Item está caída e derribada la torre que diz de la Traición desde la bóveda que corre a la iglesia de San Juán “.
Alonso-Ruiz, M. M.ª y García-Pulido, L. J. 2013: “Estudio histórico-arqueológico de la muralla sureste de Arcos de la Frontera (Cádiz)”, Arqueología de la Arquitectura, 10: e004. doi: http://dx.doi.org/10.3989/arq.arqt.2013.005
Fernán Ponce de León inició uno de los mayorazgos andaluces mas antiguos en torno a la ciudad de Marchena, señorío que recibe en 1309 de Fernando IV. Posteriormente se agregarán al mayorazgo, Mairena (1342) por merced de Alfonso IX, Bailén (1349) por compra a la corona, y Arcos (1440) concedida por Juan II, con el título de conde, a cambio del título de conde de Medellín.
Rodrigo Ponce de León III Conde de Arcos, II Marqués y I duque de Cadiz, adquiere los Palacios (1471) y Pruna (1482). Los Reyes Católicos le conceden la villa y título de Marqués de Zahara, título que llevarán los primogénitos de la Casa. De los Reyes Católicos también recibe la villa de los Casares (1493) con el título de conde, otorgándole el título de Duque de Arcos, en compensación por la incorporación a la corona del ducado de Cadiz.
En 1666 por matrimonio, se incorpora a la casa el título de Duque de Maqueda
Los Ponce de León son uno de los linajes implicados en la reconquista castellana de Al-Andalus que más poder catalizaron en el antiguo reino de Sevilla, junto con los Guzmanes de la Casa de Medina Sidonia, con quienes compitieron durante los siglos XV-XVI.
Esta estirpe, de origen gallego o asturiano, se afincó primero en el reino de León, prosperando a la sombra de la Corte, y luego algunos de sus miembros acompañaron las huestes que arrebataron Al-andalus al Islam, logrando tierras y honores.
En el siglo XIV se sudecieron las alianzas con los Guzmán, extinguiéndose la rama leonesa a mediados de la centuria, basculando la cabeza del linaje a Andalucía. Para paliar las pérdidas ocasionadas por la guerra dinástica castellana, y cubrir una deuda familiar, en 1387 se desprendieron de la aldea y castillo de Bornos (Córdoba) a la Casa de Alcalá. A caballo entre los siglos XIV y XV participarían de las banderías nobiliarias castellanas.
Logran el ducado de Arcos en compensación por la supresión del marquesado de Cádiz, que se incorpora a la Corona. Sus señoríos se extienden por las actuales provinicas de Sevilla (Marchena, capital del Estado ducal; Paradas, Los Palacios, Mairena del Alcor, Guadajoz, las dehesas de Pruna y de las Algámitas), Cádiz (la propia Cádiz, Arcos de la Frontera, Zahara de la Sierra, Rota, Chipiona y la Isla de León, hoy San Fernando, además de las poblaciones de la Serranía de Villaluenga: Villaluenga del Rosario, Ubrique, Benaocaz, Grazalema), Málaga (Casares con Manilva, Genalguacil, Jubrique), Almería (la taha de Marchena: Huécija, Terque, Benquerique, Illae, Alhama, Instinción, Rágol, Alsodux y Alhabia), Jaén (Bailén) y Badajoz (Villagarcía de la Torre).
El heredero del duque de Arcos llevaría el título de marqués de Zahara. De este modo, la rama principal de los Ponce de León fue propietaria del Señorío de Marchena (1309); el condado de Arcos (1429); el marquesado de Cádiz (1471), luego convertido en ducado (1484) para posteriormente revertir al realengo; el ducado de Arcos (1489); el marquesado de Zahara (1492); el condado de Casares (1493); el condado de Bailén (1522) y el señorío de Villargarcía, cuando Luis Ponce de León, V señor de la villa, se casó con Francisca Ponce de León, hija del III duque de Arcos. A la muerte de la XIII duquesa de Nájera, Ana Manuela Sinforosa Manrique de Guevara y Velasco, dicho título recayó en el VII Duque de Arcos, cuya descendencia ostentó el XVI, XVII y XVIII ducado de Nájera, hasta que en 1780 se produjo la muerte de Antonio Ponce de León, XI duque de Arcos, y su Casa se incorporó a la de Osuna.
A partir del siglo XVI se inicia la construcción del Convento de San Francisco (1510), el de religiosas de San Juan de Letrán (1539), el Hospital de San Roque y el de San Pedro. Igualmente se inicia la construcción de un nuevo matadero fuera de la Puerta de Jerez. Durante el siglo XVIII se produce una expansión urbana que supera la extensión de sus murallas árabes.
En 1706, Felipe V le concede el título de Noble y Fidelísima por su demostrada fidelidad a la causa en la guerra de sucesión. El terremoto de Lisboa de 1755, cambió su fisonomía, afectando a las Iglesias de Santa María, San Pedro y San Agustín, hundiéndose el muro norte del Castillo, que al caer al foso y enterrarlo, dio origen a la calle Nueva
Durante el siglo XVIII, la ciudad se desarrolla definitivamente fuera del recinto amurallado, surgiendo 3 enclaves: el barrio de la Corredera, el de más calidad, con las residencias de la burguesía, Hospital de San Juan de Dios, Pósito de Carlos III, Mesón del Duque e Iglesia de San Miguel; el barrio de San Francisco, en torno a la Iglesia de los Franciscanos del siglo XVI, en la que destaca la Capilla de las Aguas; y el barrio Bajo, cuyo origen puede estar en un asentamiento morisco en el actual barrio de Cómpeta.
1873. Arcos de la Frontera (IGN)
En el siglo XIX, además de la epidemia de fiebre amarilla y el paso de los franceses, que causaron daños en el Castillo y la Plaza, el hecho más importante para el patrimonio de Arcos es la desamortización de Mendizábal, la ciudad no parece experimentar ningún desarrollo importante, fuera de lo consolidado en el siglo XVIII, siendo lo más probable que se consolidaran con más caserío las barriadas ya existentes fuera del recinto amurallado. Se puede decir que ya a principios del XX el casco se ha consolidado. Se producen transformaciones de edificios religiosos y se ponen a la venta posesiones eclesiásticas rurales, que frenaron el incipiente desarrollo industrial, por la transformación de los promotores industriales en terratenientes.
1911 Arcos de la Frontera (IGN)
Las últimas décadas del siglo XIX están marcadas por un momento de estancamiento económico y de crisis social que estalla en continuas motines o insurrecciones como los sucesos de la “Mano Negra” o la “asonada a Jerez” en 1892. En esta última etapa del siglo XIX es cuando va a nacer un incipiente y cada vez más fuerte movimiento obrero, en torno a la “Sociedad Fraternidad Obrera” que va a aglutinar a una gran masa de la población dedicada a las labores del campo y a otros trabajos obreros y tradicionales, El comienzo del siglo XX no trae aparejado grandes cambios. Hasta la segunda década del siglo XX, no habrá un crecimiento poblacional cada vez más acuciante. En 1917, durante la gran riada, se derrumbará el antiguo puente de piedra y en 1920 se erigirá el actual puente colgante de San Miguel. Su construcción coincide con una etapa de paro y crisis al estar la economía local básicamente orientada al campo. La estructura de la propiedad de la tierra, en posesión de una minoría de la población, influirá en el desarrollo de la vida local, no ayudando a la calma social y desarrollando un aumento de la conflictividad durante la Segunda República española.
El golpe de Estado del 18.7.1936 y la posterior represión franquista, con al menos 87 arcenses asesinados abrirán paso a la dictadura y a los años del hambre​. Desde 1936 hasta prácticamente los 60′, Arcos estará dominado por la miseria y el paro agrícola, principales motivos por los que se convierte en una localidad que pierde población por la emigración de gran parte de sus jóvenes al extranjero o a las grandes ciudades españolas. En el período 1950-1970 se produce el mayor crecimiento de la ciudad con la creación de nuevas barriadas que se desarrollan de forma desordenada por el N y el E: La barriada de la Obra Sindical del Hogar y los barrios del Portichuelo, Barrio Bajo y Retiro-Feria. Las transformaciones de la trama urbana del recinto amurallado desde el siglo XVI han respondido básicamente a pérdidas de calles por construcción, incorporación al espacio libre de espacios privados o de espacios originados por desprendimientos de la roca. También se han realizado aperturas de nuevas calles o la configuración de plazas y espacios libres, aunque todas ellas han sido de relativa importancia en cuanto a la modificación de la trama existente.
No será hasta los años 60′ cuando comience una mejora de la calidad de vida, que trae consigo un desarrollo del sector turístico, siendo en el período 1950-70 cuando se produce el mayor crecimiento de la ciudad. Hasta principios de los años 60′ se configuró un anillo concéntrico de crecimiento. Pero es a partir de esta década, cuando comienzan a aparecer nuevas tipologías edificatorias (bloques y viviendas unifamiliares aisladas, pareadas y en hilera) levantadas sobre nuevos trazados, que amenazan tanto el original núcleo urbano amurallado, como la primera zona de crecimiento y el caserío tradicional.
Los avatares sociales de la primera mitad del siglo XX apenas generan modificaciones en las tendencias de crecimiento urbano del núcleo de Arcos. Las limitaciones topográficas, unidas a una especial coyuntura política y económica, frenan otras formas de ampliación del perímetro existente que no sean las de consolidar las barriadas surgidas a lo largo de los ejes históricos, colmatando vacíos urbanos que fijan el borde urbano en el eje de calle Molino hacia el O y a lo largo de la calle Pérez Galdós, hacia Levante. Este proceso de crecimiento, dilatado a lo largo del tiempo, permitió una perfecta adaptación de la edificación a las irregularidades topográficas, severas aunque menos acusadas que en el núcleo histórico original: se toman caminos históricos como ejes estructurantes del viario, se evitan laderas excesivamente pronunciadas, se decanta con el factor tiempo un proceso de adición de edificaciones edilicias de modesta formalización pero adaptadas de manera natural a las pendientes.
La segunda mitad del siglo XX asiste a un proceso de crecimiento del núcleo de Arcos que desborda los límites contenidos durante los decenios precedentes. Las Normas Subsidiarias de Planeamiento de 1986 permiten reconocer los límites de la ciudad que se consolida a partir del desarrollismo que siguió a la autarquía de la posguerra hasta las primeras actuaciones surgidas de los ayuntamientos democráticos. En el Barrio Bajo se supera la barrera fijada durante dos siglos en el hospital de la Caridad para construir dos barriadas desconectadas entre sí (barriada Juan Carlos I y en torno a la plaza Juan de Borbón) pero que mantienen en su escala doméstica y en la relación entre edificación y espacios libres la densidad edificatoria adecuada para generar nuevas centralidades.
En dirección Poniente, las líneas de crecimiento se bifurcan dejando entre ambas el Cerro de la Reina, de gran trascendencia paisajística y urbana.
Hacia el Suroeste, se colmata la avenida Miguel Mancheño como continuación natural de la calle Muñoz Vázquez y como apoyo del nuevo barrio de la Verbena, al Sur de este eje. Y hacia el Noroeste se mantiene la calle Molino como eje directriz, más allá de calle San Francisco, incluso superando la travesía para desarrollar el polígono Jadramil y la barriada de la Zorra. En este ámbito es posible reconocer en el trazado de las barriadas de la Paz y del Portichuelo una relación entre espacios libres y edificios que modelan formas ejemplares de implantación y que generan irrenunciables modos de convivencia y de relación vecinal.
El creciente uso del automóvil obliga a dotar la carretera Bornos-Jerez de los servicios que exige una travesía urbana de escala regional, aunque su rasante modificada genera una barrera física entre la ciudad y los crecimientos hacia el Oeste que la han superado. Las Normas Subsidiarias de 1986 reconocen la ciudad consolidada durante las desiguales ampliaciones conexiones entre las nuevas barriadas y la ciudad y a resolver la ausencia de dotaciones que estuvieron en el origen de estos crecimientos.
El Plan General de Ordenación Urbana de 1995 propone Unidades de Ejecución sobre Suelo Urbano que colmatan importantes vacíos urbanos, a la vez que define Sectores de Suelo Urbanizable Programado y No Programado que establecen las tendencias de crecimiento urbano que se consolidarán en la primera década del siglo XXI: resuelven en el Barrio Bajo la conexión en las traseras de la Iglesia de María Auxiliadora pero hacia el N y el O, parecen ignorar la sensibilidad topográfica y la necesaria prioridad de conexión entre partes de ciudad para producir un modelo urbano ajeno a sus formas tradicionales de asentamiento y de ocupación del territorio y de las laderas que ha sido analizado pormenorizada mente en otro apartado de este Estudio Previo.
Además, existe una incipiente industria vitivinícola, destacando por ser la primera bodega de Andalucía en producir vino tinto en época moderna.
En Febrero 2012, se aprueba en pleno municipal la constitución de la “Unidad Técnica para elaboración de la revisión del Plan General de Ordenación Urbana”, integrada en el Área de Urbanismo, responsable de la redacción del nuevo Plan General.
Durante el transcurso de elaboración del nuevo PGOU (Plan General de Ordenación Urbana) se considerará de gran importancia y repercusión la mayor participación posible por parte del colectivo ciudadano, que se producirá a partir de diferentes procesos participativos. Las aportaciones, sugerencias y alegaciones serán puestas en valor y en la medida de lo posible serán incorporadas a los trabajos de redacción del nuevo Plan General.
El planeamiento urbano no es un hecho científicamente reglado ni el resultado inevitable de un cuerpo legal. Ante todo, el Planeamiento es un compromiso político articulado mediante el acuerdo o pacto. La responsabilidad política del Planeamiento se materializa en su Redacción, Aprobación y fundamentalmente su Desarrollo y Gestión.
Simplificando, podríamos aislar en todo planeamiento urbano 2 objetivos primarios:
Analizar y plantear soluciones a los problemas urbanos existentes (déficit, conflictos, insalubridad, segregación, destrucción patrimonial, incumplimiento de previsiones, etc).
Prever, programar y estimar futuras necesidades.
Es decir, en el planeamiento urbano confluyen tanto el problema complejo de la renovación, conservación y transformación de la ciudad existente como el problema de concebir y proyectar la nueva ciudad.
Todo esto ha de materializarse en un determinado documento técnico legal (Plan General de Ordenación, en este caso) enmarcado dentro de un sistema de figuras de planeamiento de carácter jerárquico, definido por la Ley del Suelo, algunas de cuyas claves a continuación se desarrollan:
El Plan General es originario, ya que no requiere de una figura de planeamiento de jerarquía superior, a su vez es necesario ya que constituye la llave de los instrumentos de Planeamiento de Desarrollo. Además podemos decir que el Plan General es un instrumento de ordenación integral por lo que supone la expresión de un proyecto de ciudad, sirviendo de herramienta de expresión de la voluntad pública.
Este proyecto de ciudad ha de plasmarse en una propuesta que debe contemplar el diseño de los elementos clave de la estructura urbana por un lado y la previsión de transformación de los tejidos existente y de crecimiento, por otro.
El Plan, por consiguiente, no debe concebirse como una fotografía de un futuro deseable ni estructurarse como una yuxtaposición de políticas sectoriales (vivienda, infraestructuras…), sino que debe ser concebido como un conjunto de acciones a desarrollar en el tiempo conforme a un orden de prioridades establecido en función de la voluntad política del municipio.
La revisión del Plan General vigente surge de la existencia de problemas concretos que hoy es preciso resolver, y muy especialmente de aquellos que se derivan, aunque sólo de manera incipiente y en algunos casos, de la situación actual.
La consecuencia de esta situación, que viene prolongándose desde hace algún tiempo, es que todos los diagnósticos realizados hasta la fecha concluyen en la necesidad de reformular muchos de los aspectos del planeamiento actual que no se ha mostrado eficaz para la resolución de algunos problemas históricos de Arcos de la Frontera. Todos estos hechos hacen que el Plan General deba ser revisado para, de nuevo, ofrecer una idea general de la Ciudad que sea asumida por todos, así como para alcanzar unos objetivos más reales y ejecutables, objetivos que no pueden conseguirse por un simple expediente de modificación de Plan o de revisión de su Programa de Actuación.
De igual forma un proceso de Revisión del Plan tiene la ventaja de abrir un proceso de coordinación y concertación con el resto de las Administraciones Públicas en lo que se refiere, básicamente, a la ejecución de infraestructuras. En buena medida los incumplimientos que se detectan en el Plan vigente se deben a la no ejecución de las infraestructuras públicas adscritas a otras administraciones.
Ante esta evidencia se trataría ahora de iniciar, primero un proceso de información y luego de coordinación y concertación con las distintas Administraciones Supramunicipales que permita establecer un programa de actuaciones públicas que se inserte y sirva de soporte al esquema territorial propuesto. La garantía de su ejecución mediante la firma de convenios de concertación de actuaciones dotaría al resto de las actuaciones propuestas en el Plan de un grado de certidumbre y viabilidad imprescindible para asegurar la consecución de los objetivos y finalidades perseguidas.
El origen del planeamiento municipal, que cuenta con aprobación oficial, y puede constatarse está datado a partir del año 1967 en forma de Planes Especiales (Planes Parciales actualmente) al no existir planeamiento de rango superior; y se han ido sucediendo hasta la fecha en la que se encarga la redacción las NNSS de Arcos de la Frontera en el año 1980. Este planeamiento origen de los desarrollos urbanos que han derivado en los actuales barrios de la ciudad urbana que encontramos en la actualidad son los que se describen a continuación:
• Plan Especial de la Urbanización “San Rafael”, aprobado definitivamente por la C.P.U. 20/04/67 B.O.P. 3/5/67.
• Plan Parcial de la Urbanización “Arcos de la Frontera”, aprobado definitivamente por la C.P.U. 23/02/68 (condicional) B.O.P. 09/03/68.
• Proyecto de Ordenación de la finca “El Portichuelo”, aprobado definitivamente por la C.P.U. 05/10/68 B.O.P. 16/10/68.
• Plan Parcial y Proyecto de Urbanización “El Santiscal”, aprobado definitivamente por la C.P.U. 20/11/68 B.O.P. 15/12/68. Declarada de Interés Turístico Nacional.
• Proyecto de Alineación de “Las Callejas’’.
• Plan Especial y Proyecto de Urbanización “La Gallarda”, aprobado definitivamente por la C.P.U. 20/04/71 (condicional) B.O.P. 07/06/71.
• Plan Especial de Ordenación Urbana “Zona de la Morena”, aprobado definitivamente por la C.P.U. 11/08/71 (condicional) B.O.P. 23/08/71.
• Plan y Proyecto Especial de Extensión de “La Verbena”, aprobado definitiva por C.P.U. 30/11/72 (condicionado a las instalaciones).
• Plan Especial de Ordenación de la Finca “Santa Teresa”, aprobación definitiva por C.P.U. 31/07/73 (condicionado) B.O.P. 08/08/73. Condiciones: Presentación del proyecto de Urbanización. Depuradora y destino del afluente.
• Grado de Urbanización y disciplina urbanística del Planeamiento Parcial.
• Plan Urgente de protección. Dicho Plan debió ser redactado en 197576, por encargo de la Dirección General de Bellas Artes, a los arquitectos Doña Gloria Alcazar, D. Carlos Baztan y D. Carlos Lavesa.
Estos fueron utilizados como base para la redacción de las Normas Subsidiarias de Planeamiento Municipal para Arcos de la Frontera, iniciadas en el año 1980 mediante convenio entre la Excma. Diputación de Cádiz y el Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera, por el que se encarga la redacción de las éstas, a los arquitectos D. Gustavo Escartín y D. Ricardo Urgoiti, con la tramitación que se detalla:
Acuerdo plenario de 22.9.1983, por el que se expone al público, con plazo de un mes, el Avance de las Normas Subsidiarias y se suspende el otorgamiento de licencias en las zonas que se delimitan.
Anuncio a la exposición pública del Avance aparecido en el B.O.P. número 262, de 15.11.1983, y por Bando de la Alcaldía de 21 de Noviembre.
Aprobación inicial por acuerdo plenario del Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera de 27.5.1985 exponiendo a información pública el documento de Normas Subsidiarias por plazo de 30 días, señalándose igualmente las áreas afectadas por la suspensión del otorgamiento de licencias.
Anuncio de información pública de la aprobación inicial de las NN.SS. de Planeamiento aparecido en el Boletín Oficial de la Provincia de fecha 21.6.1985 y en el Banco de la Alcaldía de 27 de junio.
Advertidas deficiencias en la documentación preceptiva se acuerda. nuevo plazo de información pública que se anuncia en el B.O.P. de 11.9.1985.
Acuerdo plenario de 20.5.1986 del Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera aprobando provisionalmente las NN.SS.
Aprobación definitiva por la Comisión Provincial de Urbanismo, en reunión celebrada el día 11.12.1987, con excepción de las deficiencias y modificaciones señaladas en los apartados 3º y 4ºde dicha resolución.
Aprobación definitiva en Sesión Plenaria de fecha 11.4.1988 de la redacción definitiva del texto y planos de las Normas Subsidiarias.
Paralelamente a la elaboración, tramitación y aprobaciones descritas, se han realizado otros estudios relacionados con Arcos de la Frontera, aunque sin ningún rango legal, y que se basan en las siguientes temáticas.
En primer lugar en 1981, se encarga por parte de la Dirección General de Arquitectura del M.O.P.U., un estudio del Casco Histórico, encaminado al desarrollo de una Actuación Piloto. Dicho estudio fue adjudicado al equipo dirigido por el Arquitecto D. José Luis García Grinda. Se entregó la 1ª fase en 1983 y la 2ª en 1986, esta última a la Dirección General de Arquitectura de la Junta de Andalucía, a la que ya se habría transferido las competencias. El trabajo ha quedado posteriormente interrumpido por lo tanto no se ha realizado la 3ª fase. Dicho trabajo contiene un análisis pormenorizado de todas y cada una de las edificaciones del área, y es un buen documento de trabajo que sirvió de base para la definición del inventario de edificios de interés por las NN.SS.
Y en segundo lugar, en 1987, finalizó el otro trabajo, redactado por encargo de la Dirección General de Urbanismo de la Consejería de Obras Públicas y Transporte de la Junta de Andalucía, realizado por los arquitectos D. Juan Manuel Fernández Serdan y D. Rafael Van Baumberghen Hernández, siendo directora del trabajo la arquitecto Doña Rutina Fernández Ruiz. Se trata de un Informe-Diagnóstico Previo del Conjunto Histórico-arquitecto de Arcos.
Arcos de la Frontera PG 1995. Delimitación UE
Plan General Vigente de 1.995
A finales de la década de los 80′ se inician los trabajos de redacción del Plan General de Ordenación Urbanística en sustitución de las Normas Subsidiarias ya redactadas, designando para tal cometido al arquitecto D. José Luis Suarez Cantero. El documento iniciado por éste concluye con la aprobación del documento correspondiente al Avance en sesión plenaria de fecha 10.2.1990.
Posteriormente, como consecuencia del cambio de regidores municipales tras las elecciones municipales del año 1991, se estima oportuna la continuación de la revisión del planeamiento iniciada pero asignado al arquitecto D. Rafael González Calderón para tal cometido, culminando éste la elaboración completa hasta la aprobación definitiva del documento actualmente en vigor con la tramitación que se detalla:
Aprobación inicial por acuerdo plenario del Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera de 21.12.1993.
Aprobación definitiva por la Comisión Provincial de Ordenación del Territorio y Urbanismo con fecha 1.12.1994 a excepción de las modificaciones y subsanación de deficiencias reflejadas en la resolución del PGOU de Arcos de la Frontera.
Publicación en B.O.P. de la provincial de Cádiz nº 12 de fecha 17.1.1995 de la aprobación definitiva.
Aprobación definitiva por la Comisión Provincial de Ordenación del Territorio y Urbanismo del Texto Refundido del PGOU de Arcos de la Frontera en fecha 21.12.1995.
Publicación en B.O.P. de la provincial de Cádiz nº 39 de fecha 16.12.1996 de la aprobación definitiva y las ordenanzas que lo integran del Texto Refundido.
Inscripción en el Registro Autonómico de Instrumentos Urbanísticos, mediante resolución de fecha 13.7.2006, del PGOU de Arcos de la Frontera con el nº 1.310, en la Sección Instrumentos de Planeamiento del Libro de Registros de Arcos de la Frontera de la Unidad Registral de Cádiz.
Arcos de la Frontera. PG 1995 Usos Globales Núcleo principal
No se tiene constancia de inicio de tramitación alguna para la revisión o innovación del PGOU de Arcos de la Frontera desde la aprobación definitiva del TR del PGOU de Arcos de la Frontera en el año 1995 hasta el año 2006, momento en el que se inician los nuevos trabajos destinados a la nueva revisión de éste.
Es en esta fecha, noviembre de 2006, en la que se hace el encargo al equipo dirigido por el Arquitecto D. Ricardo Bajo Molina de la elaboración de los Estudios Previos y Diagnóstico de la Revisión del PGOU de Arcos de la Frontera, documento que se elabora y que no tiene continuación en nuevos documentos quedando paralizado hasta la presente fecha en la que se retoma con el documento que nos ocupa.
Avance PG 2014 Arcos de la Frontera. Modelo Ordenación Territorial Núcleo principal
Como consecuencia de la tramitación descrita, el Texto Refundido del PGOU de Arcos de la Frontera aprobado en el 21.12.1995 es el documento actualmente en vigor correspondiente al planeamiento municipal en vigor.
Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de Arcos de la Frontera.
El Texto Refundido del PGOU de Arcos de la Frontera aprobado definitivamente en el año 1995 incluye la delimitación del Conjunto Histórico Artístico vigente hasta el momento. Dicho ámbito viene definido tras la declaración, en Decreto 617/1962, de 15 de Mayo, de Monumento Histórico-Artístico la Ciudad de Arcos de la Frontera “en todo el conjunto determinado por la vieja muralla definido por los restos que de la misma se conservan, limitando a E y O, por las peñas Vieja y Nueva, donde se hallan los acantilados, y al N y S, por las escarpas, hasta los restos de muralla” con los límites que se detallan en plano adjunto.
El Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de Arcos de la Frontera se inicia con la designación del Arquitecto D. Pablo Diañez para la elaboración y redacción del mismo, llegando hasta su aprobación provisional, documento que es informado por parte de la Dirección General de Bienes Culturales mediante resolución de fecha 11.4.2002 en sentido desfavorable por las cuestiones en ésta reflejadas.
Posterior al decreto 617/1962 señalado, una vez aprobado el PGOU municipal y tras la aprobación provisional mencionada, la Junta de Andalucía, por Decreto 105/2004 de 16 de Marzo de la Consejería de Cultura, amplia la delimitación del Conjunto Histórico y lo dotó de un Entorno de Protección (BOP n. 74 de 16/04/2004).
Con esta delimitación de partida, se asigna al equipo técnico dirigido por el Arquitecto D. Ricardo Bajo Molina la elaboración y redacción del Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de Arcos de la Frontera con fecha 6 de octubre de 2.004, documento que ha derivado en los trámites que a continuación se detallan:
Aprobación Provisional del PEPCHAF en sesión plenaria de fecha 22.10.2001 (BOP de 13/03/2007).
Resolución de la Comisión Provincial de Ordenación del Territorio y Urbanismo de 30.1.2007 y 23.3.2007 por la que se aprueba definitivamente el documento salvo en el ámbito del SUP-1 “Cerro de la Reina” que queda suspendido por la necesidad de corregir una serie de deficiencias.
Publicación en BOP de la provincia de Cádiz nº. 180 de fecha 30.8.2007.
Tras la aprobación y publicación del documento actualmente en vigor, se tramita por parte del Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera la subsanación de las deficiencias señaladas por las cuales se suspende el ámbito del SUP-1 “Cerro de la Reina” con el documento de cumplimiento denominado “DETERMINACIONES DEL PLAN ESPECIAL DE PROTECCIÓN DEL CONJUNTO HISTÓRICO DE ARCOS DE LA FRONTERA PARA EL SECTOR SUP-01, CERRO DE LA REINA” con el resultado que sigue:
Aprobación provisional en sesión plenaria de fecha 28.6.2010.
Resolución de la sección de urbanismo de comisión provincial de ordenación del territorio y urbanismo de fecha 12.4.2011 por la que se aprueba definitivamente el documento.
Plan Especial Protección Casco Histórico Arcos de la Frontera
Adaptación Parcial del PGOU a la LOUA
Con fecha 10.3.2009 se asigna al equipo técnico dirigido por el arquitecto D. Ricardo Bajo Molina la redacción del documento de Adaptación Parcial del PGOU de Arcos de la Frontera a la LOUA, formulada al amparo de lo dispuesto en la Disposición Transitoria Segunda de ésta, desarrollada mediante el Decreto 11/2008 de 22 de enero por el que se desarrollan procedimientos dirigidos a poner suelo urbanizado en el mercado con destino preferente a la construcción de viviendas protegidas. El citado documento, una vez elaborado y redactado conforme a las determinaciones de la LOUA, culmina con la aprobación definitiva de éste tras las fases que se detallan:
Acuerdo de Junta de Gobierno Local de fecha 27.4.2009 por la que se somete el documento denominado “ADAPTACIÓN PARCIAL DEL PGOU DE ARCOS DE LA FRONTERA A LA LOUA” redactado por los Servicios Técnicos Municipales, al trámite de información.
Aprobación definitiva del documento de “ADAPTACIÓN PARCIAL DEL PGOU DE ARCOS DE LA FRONTERA A LA LOUA” por acuerdo de pleno de fecha 28.6.2010.
Inscripción en el Registro Autonómico de Instrumentos Urbanísticos con fecha 8.6.2011, del documento de Adaptación Parcial del PGOU de Arcos de la Frontera a la LOUA con el número 1.310.
Respecto al contenido del documento de Adaptación Parcial del PGOU, nos encontramos, en primer lugar, con una conversión de la literatura reglada incluida en la memoria del actual PGOU95 a la terminología y determinaciones que la legislación urbanística y sectorial en vigor establece.
Desde la entrada en vigor del Texto Refundido del PGOU de Arcos de la Frontera en el año 1995, el contenido de éste y sus determinaciones han sufrido modificaciones que afectan tanto a condiciones generales o particulares incluidas en las distintas ordenanzas como a la ordenación estructural mediante nuevas clasificaciones de suelos o alteración de las existentes.
Hasta la fecha en la que se elabora el presente documento, nos encontramos que muchas de las modificaciones del PGOU tramitadas por el Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera, se encuentran en distintos estados de tramitación. Algunas de ellas se han paralizado por distintos motivos urbanísticos y/o sectoriales, otras se encuentran actualmente en tramitación y las demás, han sido aprobadas por el órgano competente que corresponde.
En segundo lugar, se complementa e incluye toda la legislación y afecciones sobrevenidas que derivan en nuevas clasificaciones de suelos no recogidas en el PGOU95 y asigna las categorías de especial protección a los espacios así calificados.
En cuanto a las determinaciones de éstas, nos encontramos que algunas afectan únicamente a la redacción del contenido de las ordenanzas de aplicación en sus distintas categorías. Otras, en cambio, afectan tanto a la clasificación del suelo como a alteraciones de alineaciones, alturas o demás consideraciones que inciden en la documentación gráfica contenida en el PGOU y que se recoge en el plano adjunto.
En lo que se refiere a los yacimientos arqueológicos, el Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera posee como documento de referencia el denominado como Carta Arqueológica Municipal (CAM), redactado por la Arqueóloga Dña. María José Richarte García, a quien se le adjudica la elaboración de ésta en Junta de Gobierno Local de fecha 5.12.2005 y que tras completa redacción queda depositada en marzo del año 2009 tanto en la Consejería de Cultura como en este Excmo. Ayuntamiento para su consulta y aplicación.
La citada CAM identifica los yacimientos arqueológicos incluidos en el T.M. de Arcos de la Frontera, localizados casi en su totalidad en suelo clasificado como no urbanizable, complementándose ésta, en cuanto a los yacimientos arqueológicos, con las determinaciones que establece el PEPCHAF y el anexo del PGOU de Arcos de la Frontera correspondiente que queda integrado en dicha carta.
Aún cuando en el proceso de Revisión del PGOU que se está realizando, se incluirá el documento medioambiental que corresponde, el Ayuntamiento de Arcos de la Frontera firmó compromiso de adhesión a la Carta de Aalborg en el año 2008 y al Programa de Sostenibilidad Urbana Ciudad 21 en al año 2008. En el año 2011 se iniciaron los trabajos de Diagnóstico Ambiental Municipal, con la colaboración de la Consejería de Medio Ambiente y la Diputación Provincial de Cádiz que subvencionan el proyecto a partes iguales.
La finalidad del proceso es obtener un documento propuesta de Agenda 21 de Arcos de la Frontera, temático e interpretativo en torno a la situación medioambiental municipal, de donde resulte la planificación (planes, normativa, proyectos) que den respuesta a actuaciones sostenibles y que posteriormente surjan indicadores ambientales para su evaluación y desarrollo. Fruto de dicha colaboración se elabora en julio del año 2011, por parte de IBERMAD MEDIO AMBIENTE Y DESARROLLO S.L., el documento de Diagnóstico Ambiental
En el año 2012 se realiza por parte de la empresa IBERMAD MEDIO AMBIENTE Y DESARROLLO S.L., informe de ZONIFICACIÓN ACÚSTICA DEL MUNICIPIO DE ARCOS DE LA FRONTERA.
El citado informe tiene por objetivo la asistencia técnica para la ejecución de la Zonificación Acústica a incorporar como mejora en el proyecto de Agenda 21 del Municipio de Arcos de la Frontera, además de dar un paso más en el cumplimiento de las obligaciones y necesidades que derivan de la Ley del Ruido y normas que los desarrollan.
Mediante convenio suscrito por el Excmo. Ayuntamiento de Arcos de la Frontera, fundación ONCE, IMSERSO, Unión Europea y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional del año 2004, se impulsa la contratación, elaboración y redacción del documento PLAN MUNICIPAL INTEGRAL DE ACCESIBILIDAD de la ciudad de Arcos de la Frontera, asignando para tal cometido al Arquitecto D. Cesar Temblador Pereira.
La Diputación de Cádiz “lideró” la presentación de una Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado (DUSI) de la que serán partícipes los municipios del área funcional de influencia de Arcos de la Frontera (Punto 3 del Anexo I de la Orden HAP/2427/2015 del 13.11.2015- Áreas Urbanas formadas por un municipio o conurbación de más de 20.000 habitantes y municipios periféricos de menos de 20.000 habitantes). Los municipios que integrarán la estrategia serán, además de Arcos de la Frontera: Algar, Benaocaz, Bornos, El Bosque, Espera, Prado del Rey, Ubrique y Villamartín (todas ellas pertenecientes a la comarca de la Sierra de Cádiz).
Pero, no alcanzó la puntuación suficiente en la 2ª convocatoria. ¿Se presentará a la repesca, no?, son 15.187 viviendas catastrales y una población en torno a los 31.000 habitantes
Con una documentación espectacular y unas ideas tan claras como les ha dado el diagnóstico del Avance del nuevo Plan General, Arcos de la Frontera no puede quedarse sin líneas de financiación para sus proyectos territoriales. Ha dado el primer gran paso con los “asentamientos” irregulares, a raíz de la adaptación a la LOUA, y ahora, ha de ejercer su papel de cabecera territorial.
Felicitaciones y todo el apoyo. No ha hecho más que empezar el proceso… El proceso futuro urbanístico de Arcos, reclama atención en temas de:
Reconquistar Arcos como referencia territorial
Estrategias y objetivos de orientación
Carencias de la ciudad
Actividades económicas e Infraestructuras
Espacios Libres y Dotaciones Públicas
Ocupación Difusa del Medio Rural
La participación ciudadana en el Plan
10/04/2018 eblancooliva

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