Source: http://www.duerto.com/normativa/RD1215-1997.php
Timestamp: 2017-10-22 17:24:51+00:00

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REAL DECRETO 1215/1997, de 18 de julio por el que se establecen las disposiciones m�nimas de seguridad y salud para la utilizaci�n por los trabajadores de los equipos de trabajo.
Art�culo 4. Comprobaci�n de los equipos de trabajo
Art�culo 5. Obligaciones en materia de formaci�n e informaci�n
Art�culo 6. Consulta y participaci�n de los trabajadores
Disposici�n transitoria �nica. Adaptaci�n de equipos de trabajo
Disposici�n final segunda. Facultades de desarrollo
Disposici�n final tercera. Entrada en vigor
Anexo I: Disposiciones m�nimas aplicables a los equipos de trabajo
Anexo II: Disposiciones relativas a la utilizaci�n de los equipos de trabajo
La Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales determina el cuerpo b�sico de garant�as y responsabilidades preciso para establecer un adecuado nivel de protecci�n de la salud de los trabajadores frente a los riesgos derivados de las condiciones de trabajo, en el marco de una pol�tica coherente, coordinada y eficaz. Seg�n el art�culo 6 de la misma ser�n las normas reglamentarias las que ir�n fijando y concretando los aspectos m�s t�cnicos de las medidas preventivas.
As�, son las normas de desarrollo reglamentario las que deben fijar las medidas m�nimas que deben adoptarse para la adecuada protecci�n de los trabajadores. Entre ellas se encuentran las destinadas a garantizar que de la presencia o utilizaci�n de los equipos de trabajo puestos a disposici�n de los trabajadores en la empresa o centro de trabajo no se deriven riesgos para la seguridad o salud de los mismos.
Igualmente, el Convenio n�mero 119 de la Organizaci�n Internacional del Trabajo, de 25 de junio de 1963, ratificado por Espa�a el 26 de noviembre de 1971, establece diversas disposiciones, relativas a la protecci�n de la maquinaria, orientadas a evitar riesgos para la integridad f�sica de los trabajadores. Tambi�n el Convenio n�mero 155 de la Organizaci�n Internacional del Trabajo, de 22 de junio de 1981, ratificado por Espa�a el 26 de julio de 1985, establece en sus art�culos 5, 11, 12 y 16 diversas disposiciones relativas a maquinaria y dem�s equipos de trabajo a fin de prevenir los riesgos de accidentes y otros da�os para la salud de los trabajadores.
En el mismo sentido hay que tener en cuenta que en el �mbito de la Uni�n Europea se han fijado, mediante las correspondientes Directivas, criterios de car�cter general sobre las acciones en materia de seguridad y salud en los centros de trabajo, as� como criterios espec�ficos referidos a medidas de protecci�n contra accidentes y situaciones de riesgo. Concretamente, la Directiva 89/656/CEE, de 30 de noviembre de 1989, modificada por la Directiva 95/63/CE, de 5 de diciembre de 1995, establece las disposiciones m�nimas de seguridad y de salud para la utilizaci�n por los trabajadores en el trabajo de los equipos de trabajo. Mediante el presente Real Decreto se procede a la transposici�n al Derecho espa�ol de las Directivas antes mencionadas.
En su virtud, de conformidad con el art�culo 6 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales, a propuesta de los Ministros de Trabajo y Asuntos Sociales y de Industria y Energ�a, consultadas las organizaciones empresariales y sindicales mas representativas, o�da la Comisi�n Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, de acuerdo con el Consejo de Estado y previa deliberaci�n del Consejo de Ministros en su reuni�n del d�a 18 de julio de 1997,
El presente Real Decreto establece, en el marco de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevenci�n de Riesgos Laborales, las disposiciones m�nimas de seguridad y salud para la utilizaci�n de los equipos de trabajo empleados por los trabajadores en el trabajo.
Las disposiciones del Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevenci�n, se aplicar�n plenamente al conjunto del �mbito contemplado en el apartado anterior, sin perjuicio de las disposiciones espec�ficas contenidas en el presente Real Decreto.
Equipo de trabajo: cualquier m�quina, aparato, instrumento o instalaci�n utilizado en el trabajo.
Utilizaci�n de un equipo de trabajo: cualquier actividad referida a un equipo de trabajo, tal como la puesta en marcha o la detenci�n, el empleo, el transporte, la reparaci�n, la transformaci�n, el mantenimiento y la conservaci�n, incluida en particular la limpieza.
Zona peligrosa: cualquier zona situada en el interior o alrededor de un equipo de trabajo en la que la presencia de un trabajador expuesto entra�e un riesgo para su seguridad o para su salud.
Operador del equipo: el trabajador encargado de la utilizaci�n de un equipo de trabajo.
El empresario adoptar� las medidas necesarias para que los equipos de trabajo que se pongan a disposici�n de los trabajadores sean adecuados al trabajo que deba realizarse y convenientemente adaptados al mismo, de forma que garanticen la seguridad y la salud de los trabajadores al utilizar dichos equipos de trabajo.
Cuando no sea posible garantizar de este modo totalmente la seguridad y la salud de los trabajadores durante la utilizaci�n de los equipos de trabajo, el empresario tomar� las medidas adecuadas para reducir tales riesgos al m�nimo.
En cualquier caso, el empresario deber� utilizar �nicamente equipos que satisfagan:
Cualquier disposici�n legal o reglamentaria que les sea de aplicaci�n.
Para la elecci�n de los equipos de trabajo el empresario deber� tener en cuenta los siguientes factores:
Las condiciones y caracter�sticas espec�ficas del trabajo a desarrollar.
Los riesgos existentes para la seguridad y salud de los trabajadores en el lugar de trabajo y, en particular, en los puestos de trabajo, as� como los riesgos que puedan derivarse de la presencia o utilizaci�n de dichos equipos o agravarse por ellos.
En su caso, las adaptaciones necesarias para su utilizaci�n por trabajadores discapacitados.
Para la aplicaci�n de las disposiciones m�nimas de seguridad y salud previstas en el presente Real Decreto, el empresario tendr� en cuenta los principios ergon�micos, especialmente en cuanto al dise�o del puesto de trabajo y la posici�n de los trabajadores durante la utilizaci�n del equipo de trabajo.
La utilizaci�n de los equipos de trabajo deber� cumplir las condiciones generales establecidas en el Anexo II del presente Real Decreto.
Cuando, a fin de evitar o controlar un riesgo espec�fico para la seguridad o salud de los trabajadores, la utilizaci�n de un equipo de trabajo deba realizarse en condiciones o formas determinadas, que requieran un particular conocimiento por parte de aqu�llos, el empresario adoptar� las medidas necesarias para que la utilizaci�n de dicho equipo quede reservada a los trabajadores designados para ello.
El empresario adoptar� las medidas necesarias para que, mediante un mantenimiento adecuado, los equipos de trabajo se conserven durante todo el tiempo de utilizaci�n en unas condiciones tales que satisfagan las disposiciones del segundo p�rrafo del apartado 1. Dicho mantenimiento se realizar� teniendo en cuenta las instrucciones del fabricante o, en su defecto, las caracter�sticas de estos equipos, sus condiciones de utilizaci�n y cualquier otra circunstancia normal o excepcional que pueda influir en su deterioro o desajuste.
Las operaciones de mantenimiento, reparaci�n o transformaci�n de los equipos de trabajo cuya realizaci�n suponga un riesgo espec�fico para los trabajadores s�lo podr�n ser encomendadas al personal especialmente capacitado para ello.
El empresario adoptar� las medidas necesarias para que aquellos equipos de trabajo cuya seguridad dependa de sus condiciones de instalaci�n se sometan a una comprobaci�n inicial, tras su instalaci�n y antes de la puesta en marcha por primera vez, y a una nueva comprobaci�n despu�s de cada montaje en un nuevo lugar o emplazamiento, con objeto de asegurar la correcta instalaci�n y el buen funcionamiento de los equipos.
El empresario adoptar� las medidas necesarias para que aquellos equipos de trabajo sometidos a influencias susceptibles de ocasionar deterioros que puedan generar situaciones peligrosas est�n sujetos a comprobaciones y, en su caso, pruebas de car�cter peri�dico, con objeto de asegurar el cumplimiento de las disposiciones de seguridad y de salud y de remediar a tiempo dichos deterioros.
Igualmente, se deber�n realizar comprobaciones adicionales de tales equipos cada vez que se produzcan acontecimientos excepcionales, tales como transformaciones, accidentes, fen�menos naturales o falta prolongada de uso, que puedan tener consecuencias perjudiciales para la seguridad.
Las comprobaciones ser�n efectuadas por personal competente.
Los resultados de las comprobaciones deber�n documentarse y estar a disposici�n de la autoridad laboral. Dichos resultados deber�n conservarse durante toda la vida �til de los equipos.
Cuando los equipos de trabajo se empleen fuera de la empresa deber�n ir acompa�ados de una prueba material de la realizaci�n de la �ltima comprobaci�n.
Los requisitos y condiciones de las comprobaciones de los equipos de trabajo se ajustar�n a lo dispuesto en la normativa espec�fica que les sea de aplicaci�n.
De conformidad con los art�culos 18 y 19 de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales, el empresario deber� garantizar que los trabajadores y los representantes de los trabajadores reciban una formaci�n e informaci�n adecuadas sobre los riesgos derivados de la utilizaci�n de los equipos de trabajo, as� como sobre las medidas de prevenci�n y protecci�n que hayan de adoptarse en aplicaci�n del presente Real Decreto.
La informaci�n, suministrada preferentemente por escrito, deber� contener como m�nimo las indicaciones relativas a:
Las condiciones y forma correcta de utilizaci�n de los equipos de trabajo, teniendo en cuenta las instrucciones del fabricante, as� como las situaciones o formas de utilizaci�n anormales y peligrosas que puedan preverse.
Las conclusiones que, en su caso, se puedan obtener de la experiencia adquirida en la utilizaci�n de los equipos de trabajo.
Cualquier otra informaci�n de utilidad preventiva.
La informaci�n deber� ser comprensible para los trabajadores a los que va dirigida e incluir o presentarse en forma de folletos informativos cuando sea necesario por su volumen o complejidad o por la utilizaci�n poco frecuente del equipo. La documentaci�n informativa facilitada por el fabricante estar� a disposici�n de los trabajadores.
Igualmente, se informar� a los trabajadores sobre la necesidad de prestar atenci�n a los riesgos derivados de los equipos de trabajo presentes en su entorno de trabajo inmediato, o de las modificaciones introducidas en los mismos, aun cuando no los utilicen directamente.
Los trabajadores a los que se refieren los apartados 4 y 5 del art�culo 3 de este Real Decreto deber�n recibir una formaci�n espec�fica adecuada.
La consulta y participaci�n de los trabajadores o sus representantes sobre las cuestiones a las que se refiere este Real Decreto se realizar�n de conformidad con lo dispuesto en el apartado 2 del art�culo 18 de la Ley de Prevenci�n de Riesgos Laborales.
Los equipos de trabajo que en la fecha de entrada en vigor de este Real Decreto estuvieran a disposici�n de los trabajadores en la empresa o centro de trabajo, deber�n ajustarse a los requisitos establecidos en el apartado 1 del Anexo I en el plazo de doce meses desde la citada entrada en vigor.
No obstante, cuando en determinados sectores por situaciones espec�ficas objetivas de sus equipos de trabajo suficientemente acreditadas no pueda cumplirse el plazo establecido en el p�rrafo anterior, la Autoridad laboral, a petici�n razonada de las organizaciones empresariales m�s representativas del sector y previa consulta a las organizaciones sindicales m�s representativas en el mismo, podr� autorizar excepcionalmente un Plan de Puesta en Conformidad de los equipos de trabajo de duraci�n no superior a cinco a�os teniendo en cuenta la gravedad, trascendencia e importancia de la situaci�n objetiva alegada. Dicho Plan deber� ser presentado a la Autoridad laboral en el plazo m�ximo de nueve meses desde la entrada en vigor del presente Real Decreto y se resolver� en plazo no superior a tres meses teniendo la falta de resoluci�n expresa efecto desestimatorio.
La aplicaci�n del Plan de Puesta en Conformidad a las empresas afectadas se efectuar� mediante solicitud de las mismas a la Autoridad laboral para su aprobaci�n y deber� especificar la consulta a los representantes de los trabajadores, la gravedad, trascendencia e importancia de los problemas t�cnicos que impiden el cumplimiento del plazo establecido, los detalles de la puesta en conformidad y las medidas preventivas alternativas que garanticen las adecuadas condiciones de seguridad y salud de los puestos de trabajo afectados.
En el caso de los equipos de trabajo utilizados en explotaciones mineras, las funciones que se reconocen a la Autoridad laboral en los p�rrafos anteriores ser�n desarrolladas por las Administraciones P�blicas competentes en materia de minas.
Los equipos de trabajo contemplados en el apartado 2 del Anexo I que el 5 de diciembre de 1998 estuvieran a disposici�n de los trabajadores en la empresa o centro de trabajo, deber�n ajustarse en un plazo m�ximo de cuatro a�os a contar desde la fecha citada a las disposiciones m�nimas establecidas en dicho apartado.
Quedan derogadas cuantas disposiciones de igual o inferior rango se opongan a lo dispuesto en este Real Decreto y, expresamente, los Cap�tulos VIII, IX, X, XI y XII del T�tulo II de la Ordenanza General de Seguridad e Higiene en el Trabajo, aprobada por Orden de 9 de marzo de 1971, sin perjuicio de lo dispuesto en la Disposici�n Transitoria y en la Disposici�n Final segunda.
Disposici�n final primera. Gu�a t�cnica
El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, de acuerdo con lo dispuesto en el apartado 3 del art�culo 5 del Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevenci�n, elaborar� y mantendr� actualizada una Gu�a T�cnica, de car�cter no vinculante, para la evaluaci�n y prevenci�n de los riesgos relativos a la utilizaci�n de los equipos de trabajo.
Se autoriza al Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, previo informe favorable del de Industria y Energ�a, y previo informe de la Comisi�n Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, a dictar cuantas disposiciones sean necesarias para la aplicaci�n y desarrollo de este Real Decreto, as� como para las adaptaciones de car�cter estrictamente t�cnico de sus Anexos en funci�n del progreso t�cnico y de la evoluci�n de normativas o especificaciones internacionales o de los conocimientos en materia de equipos de trabajo.
El presente Real Decreto entrar� en vigor a los veinte d�as de su publicaci�n en el Bolet�n Oficial del Estado, excepto el apartado 2 del Anexo I y los apartados 2 y 3 del Anexo II que entrar�n en vigor el 5 de diciembre de 1998.
OBSERVACI�N PRELIMINAR
Las disposiciones que se indican a continuaci�n solo ser�n de aplicaci�n si el equipo de trabajo da lugar al tipo de riesgo para el que se especifica la medida correspondiente.
En el caso de los equipos de trabajo que ya est�n en servicio en la fecha de entrada en vigor de este Real Decreto, la aplicaci�n de las citadas disposiciones no requerir� necesariamente de la adopci�n de las mismas medidas que las aplicadas a los equipos de trabajo nuevos.
1. Disposiciones m�nimas generales aplicables a los equipos de trabajo
Los �rganos de accionamiento de un equipo de trabajo que tengan alguna incidencia en la seguridad deber�n ser claramente visibles e identificables y, cuando corresponda, estar indicados con una se�alizaci�n adecuada.
Los �rganos de accionamiento deber�n estar situados fuera de las zonas peligrosas, salvo, si fuera necesario, en el caso de determinados �rganos de accionamiento, y de forma que su manipulaci�n no pueda ocasionar riesgos adicionales. No deber�n acarrear riesgos como consecuencia de una manipulaci�n involuntaria.
Si fuera necesario, el operador del equipo deber� poder cerciorarse desde el puesto de mando principal de la ausencia de personas en las zonas peligrosas. Si esto no fuera posible, la puesta en marcha deber� ir siempre precedida autom�ticamente de un sistema de alerta, tal como una se�al de advertencia ac�stica o visual. El trabajador expuesto deber� disponer del tiempo y de los medios suficientes para sustraerse r�pidamente de los riesgos provocados por la puesta en marcha o la detenci�n del equipo de trabajo.
Los sistemas de mando deber�n ser seguros y elegirse teniendo en cuenta los posibles fallos, perturbaciones y los requerimientos previsibles, en las condiciones de uso previstas.
La puesta en marcha de un equipo de trabajo solamente se podr� efectuar mediante una acci�n voluntaria sobre un �rgano de accionamiento previsto a tal efecto.
Lo mismo ocurrir� para la puesta en marcha tras una parada, sea cual fuere la causa de esta �ltima, y para introducir una modificaci�n importante en las condiciones de funcionamiento (por ejemplo, velocidad, presi�n, etc.), salvo si dicha puesta en marcha o modificaci�n no presentan riesgo alguno para los trabajadores expuestos o son resultantes de la secuencia normal de un ciclo autom�tico.
Cada equipo de trabajo deber� estar provisto de un �rgano de accionamiento que permita su parada total en condiciones de seguridad.
Cada puesto de trabajo estar� provisto de un �rgano de accionamiento que permita parar en funci�n de los riesgos existentes, o bien todo el equipo de trabajo o bien una parte del mismo solamente, de forma que dicho equipo quede en situaci�n de seguridad. La orden de parada del equipo de trabajo tendr� prioridad sobre las �rdenes de puesta en marcha. Una vez obtenida la parada del equipo de trabajo o de sus elementos peligrosos, se interrumpir� el suministro de energ�a de los �rganos de accionamiento de que se trate.
Si fuera necesario en funci�n de los riesgos que presente un equipo de trabajo y del tiempo de parada normal, dicho equipo deber� estar provisto de un dispositivo de parada de emergencia.
Cualquier equipo de trabajo que entra�e riesgo de ca�da de objetos o de proyecciones deber� estar provisto de dispositivos de protecci�n adecuados a dichos riesgos.
Cualquier equipo de trabajo que entra�e riesgo por emanaci�n de gases, vapores o l�quidos o por emisi�n de polvo deber� estar provisto de dispositivos adecuados de captaci�n o extracci�n cerca de la fuente emisora correspondiente.
Si fuera necesario para la seguridad o la salud de los trabajadores, los equipos de trabajo y sus elementos deber�n estabilizarse por fijaci�n o por otros medios. Los equipos de trabajo cuya utilizaci�n prevista requiera que los trabajadores se sit�en sobre los mismos deber�n disponer de los medios adecuados para garantizar que el acceso y permanencia en esos equipos no suponga un riesgo para su seguridad y salud. En particular, cuando exista riesgo de ca�da de altura de m�s de 2 metros, deber�n disponer de barandillas r�gidas de una altura m�nima de 90 cent�metros, o de cualquier otro sistema que proporcione una protecci�n equivalente.
En los casos en que exista riesgo de estallido o de rotura de elementos de un equipo de trabajo que pueda afectar significativamente a la seguridad o a la salud de los trabajadores deber�n adoptarse las medidas de protecci�n adecuadas.
Cuando los elementos m�viles de un equipo de trabajo puedan entra�ar riesgos de accidente por contacto mec�nico deber�n ir equipados con resguardos o dispositivos que impidan el acceso a las zonas peligrosas o que detengan las maniobras peligrosas antes del acceso a dichas zonas.
Los resguardos y los dispositivos de protecci�n:
Ser�n de fabricaci�n s�lida y resistente.
No ocasionar�n riesgos suplementarios.
No deber� ser f�cil anularlos o ponerlos fuera de servicio.
Deber�n estar situados a suficiente distancia de la zona peligrosa.
No deber�n limitar m�s de lo imprescindible o necesario la observaci�n del ciclo de trabajo.
Deber�n permitir las intervenciones indispensables para la colocaci�n o la sustituci�n de las herramientas, y para los trabajos de mantenimiento, limitando el acceso �nicamente al sector en el que deba realizarse el trabajo sin desmontar, a ser posible, el resguardo o el dispositivo de protecci�n.
Las zonas y puntos de trabajo o de mantenimiento de un equipo de trabajo deber�n estar adecuadamente iluminadas en funci�n de las tareas que deban realizarse.
Las partes de un equipo de trabajo que alcancen temperaturas elevadas o muy bajas deber�n estar protegidas cuando corresponda contra los riesgos de contacto o la proximidad de los trabajadores.
Los dispositivos de alarma del equipo de trabajo deber�n ser perceptibles y comprensibles f�cilmente y sin ambig�edades.
Todo equipo de trabajo deber� estar provisto de dispositivos claramente identificables que permitan separarlo de cada una de sus fuentes de energ�a.
El equipo de trabajo deber� llevar las advertencias y se�alizaciones indispensables para garantizar la seguridad de los trabajadores.
Todo equipo de trabajo deber� ser adecuado para proteger a los trabajadores contra los riesgos de incendio, de calentamiento del propio equipo o de emanaciones de gases, polvos, l�quidos, vapores u otras sustancias producidas, utilizadas o almacenadas por �ste. Los equipos de trabajo que se utilicen en condiciones ambientales climatol�gicas o industriales agresivas que supongan un riesgo para la seguridad y salud de los trabajadores, deber�n estar acondicionados para el trabajo en dichos ambientes y disponer, en su caso, de sistemas de protecci�n adecuados, tales como cabinas u otros.
Todo equipo de trabajo deber� ser adecuado para prevenir el riesgo de explosi�n, tanto del equipo de trabajo como de las sustancias producidas, utilizadas o almacenadas por �ste.
Todo equipo de trabajo deber� ser adecuado para proteger a los trabajadores expuestos contra el riesgo de contacto directo o indirecto con la electricidad. En cualquier caso, las partes el�ctricas de los equipos de trabajo deber�n ajustarse a lo dispuesto en la normativa espec�fica correspondiente.
Todo equipo de trabajo que entra�e riesgos por ruido, vibraciones o radiaciones deber� disponer de las protecciones o dispositivos adecuados para limitar, en la medida de lo posible, la generaci�n y propagaci�n de estos agentes f�sicos.
Los equipos de trabajo para el almacenamiento, trasiego o tratamiento de l�quidos corrosivos o a alta temperatura deber�n disponer de las protecciones adecuadas para evitar el contacto accidental de los trabajadores con los mismos.
Las herramientas manuales deber�n estar construidas con materiales resistentes y la uni�n entre sus elementos deber� ser firme, de manera que se eviten las roturas o proyecciones de los mismos. Sus mangos o empu�aduras deber�n ser de dimensiones adecuadas, sin bordes agudos ni superficies resbaladizas, y aislantes en caso necesario.
2. Disposiciones m�nimas adicionales aplicables a determinados equipos de trabajo
Disposiciones m�nimas aplicables a los equipos de trabajo m�viles, ya sean automotores o no.
Los equipos de trabajo m�viles con trabajadores transportados deber�n adaptarse de manera que se reduzcan los riesgos para el trabajador o trabajadores durante el desplazamiento.
Entre estos riesgos, deber�n incluirse los de contacto de los trabajadores con ruedas y orugas y de aprisionamiento por las mismas.
Cuando el bloqueo imprevisto de los elementos de transmisi�n de energ�a entre un equipo de trabajo m�vil y sus accesorios o remolques pueda ocasionar riesgos espec�ficos, dicho equipo deber� ser equipado o adaptado de modo que se impida dicho bloqueo.
Cuando no se pueda impedir el bloqueo deber�n tomarse todas las medidas necesarias para evitar las consecuencias perjudiciales para los trabajadores.
Deber�n preverse medios de fijaci�n de los elementos de transmisi�n de energ�a entre equipos de trabajo m�viles cuando exista el riesgo de que dichos elementos se atasquen o deterioren al arrastrarse por el suelo.
En los equipos de trabajo m�viles con trabajadores transportados se deber�n limitar, en las condiciones efectivas de uso, los riesgos provocados por una inclinaci�n o por un vuelco del equipo de trabajo, mediante cualquiera de las siguientes medidas:
Una estructura de protecci�n que impida que el equipo de trabajo se incline m�s de un cuarto de vuelta.
Una estructura que garantice un espacio suficiente alrededor del trabajador o trabajadores transportados cuando el equipo pueda inclinarse m�s de un cuarto de vuelta.
Estas estructuras de protecci�n podr�n formar parte integrante del equipo de trabajo.
No se requerir�n estas estructuras de protecci�n cuando el equipo de trabajo se encuentre estabilizado durante su empleo o cuando el dise�o haga imposible la inclinaci�n o el vuelco del equipo de trabajo.
Cuando en caso de inclinaci�n o de vuelco exista para un trabajador transportado riesgo de aplastamiento entre partes del equipo de trabajo y el suelo, deber� instalarse un sistema de retenci�n del trabajador o trabajadores transportados.
Las carretillas elevadoras ocupadas por uno o varios trabajadores deber�n estar acondicionadas o equipadas para limitar los riesgos de vuelco mediante medidas tales como las siguientes:
La instalaci�n de una cabina para el conductor.
Una estructura que mantenga al trabajador o trabajadores sobre el asiento de conducci�n e impida que puedan quedar atrapados por partes de la carretilla volcada.
Los equipos de trabajo m�viles automotores cuyo desplazamiento pueda ocasionar riesgos para los trabajadores deber�n reunir las siguientes condiciones:
Deber�n contar con los medios que permitan evitar una puesta en marcha no autorizada.
Deber�n contar con un dispositivo de frenado y parada; en la medida en que lo exija la seguridad, un dispositivo de emergencia accionado por medio de mandos f�cilmente accesibles o por sistemas autom�ticos deber� permitir el frenado y la parada en caso de que falle el dispositivo principal.
Deber�n contar con dispositivos auxiliares adecuados que mejoren la visibilidad cuando el campo directo de visi�n del conductor sea insuficiente para garantizar la seguridad.
Si est�n previstos para uso nocturno o en lugares oscuros, deber�n contar con un dispositivo de iluminaci�n adaptado al trabajo que deba efectuarse y garantizar una seguridad suficiente para los trabajadores.
Si entra�an riesgos de incendio, por ellos mismos o debido a sus remolques o cargas, que puedan poner en peligro a los trabajadores, deber�n contar con dispositivos apropiados de lucha contra incendios, excepto cuando el lugar de utilizaci�n est� equipado con ellos en puntos suficientemente cercanos.
Si se manejan a distancia, deber�n pararse autom�ticamente al salir del campo de control.
Si se manejan a distancia y si, en condiciones normales de utilizaci�n, pueden chocar con los trabajadores o aprisionarlos, deber�n estar equipados con dispositivos de protecci�n contra esos riesgos, salvo cuando existan otros dispositivos adecuados para controlar el riesgo de choque.
Los equipos de trabajo que por su movilidad o por la de las cargas que desplacen puedan suponer un riesgo, en las condiciones de uso previstas, para la seguridad de los trabajadores situados en sus proximidades, deber�n ir provistos de una se�alizaci�n ac�stica de advertencia
Disposiciones m�nimas aplicables a los equipos de trabajo para elevaci�n de cargas.
Los equipos de trabajo para la elevaci�n de cargas deber�n estar instalados firmemente cuando se trate de equipos fijos, o disponer de los elementos o condiciones necesarias en los casos restantes, para garantizar su solidez y estabilidad durante el empleo, teniendo en cuenta, en particular, las cargas que deben levantarse y las tensiones inducidas en los puntos de suspensi�n o de fijaci�n a las estructuras.
En las m�quinas para elevaci�n de cargas deber� figurar una indicaci�n claramente visible de su carga nominal y, en su caso, una placa de carga que estipule la carga nominal de cada configuraci�n de la m�quina.
Los accesorios de elevaci�n deber�n estar marcados de tal forma que se puedan identificar las caracter�sticas esenciales para un uso seguro.
Si el equipo de trabajo no est� destinado a la elevaci�n de trabajadores y existe posibilidad de confusi�n deber� fijarse una se�alizaci�n adecuada de manera visible.
Los equipos de trabajo instalados de forma permanente deber�n instalarse de modo que se reduzca el riesgo de que la carga caiga en picado, se suelte o de desv�e involuntariamente de forma peligrosa o, por cualquier otro motivo, golpee a los trabajadores.
Las m�quinas para elevaci�n o desplazamiento de trabajadores deber�n poseer las caracter�sticas apropiadas para:
Evitar, por medio de dispositivos apropiados, los riesgos de ca�da del habit�culo, cuando existan tales riesgos.
Evitar los riesgos de ca�da del usuario fuera del habit�culo, cuando existan tales riesgos.
Garantizar la seguridad de los trabajadores que en caso de accidente queden bloqueados en el habit�culo y permitir su liberaci�n.
Si por razones inherentes al lugar y al desnivel, los riesgos previstos en el p�rrafo 1 anterior no pueden evitarse por medio de ning�n dispositivo de seguridad, deber� instalarse un cable con coeficiente de seguridad reforzado cuyo buen estado se comprobar� todos los d�as de trabajo
Anexo II: Disposiciones relativas a la utilizaci�n de los equipos de trabajo.
Las disposiciones del presente Anexo se aplicar�n cuando exista el riesgo correspondiente para el equipo de trabajo considerado.
1. Condiciones generales de utilizaci�n de los equipos de trabajo
Los equipos de trabajo se instalar�n, dispondr�n y utilizar�n de modo que se reduzcan los riesgos para los usuarios del equipo y para los dem�s trabajadores.
En su montaje se tendr� en cuenta la necesidad de suficiente espacio libre entre los elementos m�viles de los equipos de trabajo y los elementos fijos o m�viles de su entorno y de que puedan suministrarse o retirarse de manera segura las energ�as y sustancias utilizadas o producidas por el equipo.
Los trabajadores deber�n poder acceder y permanecer en condiciones de seguridad en todos los lugares necesarios para utilizar, ajustar o mantener los equipos de trabajo.
Los equipos de trabajo no deber�n utilizarse de forma o en operaciones o en condiciones contraindicadas por el fabricante. Tampoco podr�n utilizarse sin los elementos de protecci�n previstos para la realizaci�n de la operaci�n de que se trate.
Los equipos de trabajo solo podr�n utilizarse de forma o en operaciones o en condiciones no consideradas por el fabricante si previamente se ha realizado una evaluaci�n de los riesgos que ello conllevar�a y se han tomado las medidas pertinentes para su eliminaci�n o control.
Antes de utilizar un equipo de trabajo se comprobar� que sus protecciones y condiciones de uso son las adecuadas y que su conexi�n o puesta en marcha no representa un peligro para terceros.
Los equipos de trabajo dejar�n de utilizarse si se producen deterioros, aver�as u otras circunstancias que comprometan la seguridad de su funcionamiento.
Cuando se empleen equipos de trabajo con elementos peligrosos accesibles que no puedan ser totalmente protegidos, deber�n adoptarse las precauciones y utilizarse las protecciones individuales apropiadas para reducir los riesgos al m�nimo posible.
En particular, deber�n tomarse las medidas necesarias para evitar, en su caso, el atrapamiento de cabello, ropas de trabajo u otros objetos que pudiera llevar el trabajador.
Cuando durante la utilizaci�n de un equipo de trabajo sea necesario limpiar o retirar residuos cercanos a un elemento peligroso, la operaci�n deber� realizarse con los medios auxiliares adecuados y que garanticen una distancia de seguridad suficiente.
Los equipos de trabajo deber�n ser instalados y utilizados de forma que no puedan caer, volcar o desplazarse de forma incontrolada, poniendo en peligro la seguridad de los trabajadores.
Los equipos de trabajo no deber�n someterse a sobrecargas, sobrepresiones, velocidades o tensiones excesivas que puedan poner en peligro la seguridad del trabajador que los utiliza o la de terceros.
Cuando la utilizaci�n de un equipo de trabajo pueda dar lugar a proyecciones o radiaciones peligrosas, sea durante su funcionamiento normal o en caso de anomal�a previsible, deber�n adoptarse las medidas de prevenci�n o protecci�n adecuadas para garantizar la seguridad de los trabajadores que los utilicen o se encuentren en sus proximidades.
Los equipos de trabajo llevados o guiados manualmente, cuyo movimiento pueda suponer un peligro para los trabajadores situados en sus proximidades, se utilizar�n con las debidas precauciones, respet�ndose en todo caso una distancia de seguridad suficiente. A tal fin, los trabajadores que los manejen deber�n disponer de condiciones adecuadas de control y visibilidad.
En ambientes especiales tales como locales mojados o de alta conductividad, locales con alto riesgo de incendio, atm�sferas explosivas o ambientes corrosivos, no se emplear�n equipos de trabajo que en dicho entorno supongan un peligro para la seguridad de los trabajadores.
Los equipos de trabajo que puedan ser alcanzados por los rayos durante su utilizaci�n deber�n estar protegidos contra sus efectos por dispositivos o medidas adecuadas.
El montaje y desmontaje de los equipos de trabajo deber� realizarse de manera segura, especialmente mediante el cumplimiento de las instrucciones del fabricante cuando las haya.
Las operaciones de mantenimiento, ajuste, desbloqueo, revisi�n o reparaci�n de los equipos de trabajo que puedan suponer un peligro para la seguridad de los trabajadores se realizar�n tras haber parado o desconectado el equipo, haber comprobado la inexistencia de energ�as residuales peligrosas y haber tomado las medidas necesarias para evitar su puesta en marcha o conexi�n accidental mientras est� efectu�ndose la operaci�n.
Cuando la parada o desconexi�n no sea posible se adoptar�n las medidas necesarias para que estas operaciones se realicen de forma segura o fuera de las zonas peligrosas.
Cuando un equipo de trabajo deba disponer de un diario de mantenimiento, �ste permanecer� actualizado.
Los equipos de trabajo que se retiren de servicio deber�n permanecer con sus dispositivos de protecci�n o deber�n tomarse las medidas necesarias para imposibilitar su uso. En caso contrario, dichos equipos deber�n permanecer con sus dispositivos de protecci�n.
Las herramientas manuales deber�n ser de caracter�sticas y tama�o adecuados a la operaci�n a realizar. Su colocaci�n y transporte no deber� implicar riesgos para la seguridad de los trabajadores.
2. Condiciones de utilizaci�n de equipos de trabajo m�viles, automotores o no
La conducci�n de equipos de trabajo automotores estar� reservada a los trabajadores que hayan recibido una formaci�n espec�fica para la conducci�n segura de esos equipos de trabajo.
Cuando un equipo de trabajo maniobre en una zona de trabajo, deber�n establecerse y respetarse unas normas de circulaci�n adecuadas.
Deber�n adoptarse medidas de organizaci�n para evitar que se encuentren trabajadores a pie en la zona de trabajo de equipos de trabajo automotores.
Si se requiere la presencia de trabajadores a pie para la correcta realizaci�n de los trabajos, deber�n adoptarse medidas apropiadas para evitar que resulten heridos por los equipos.
El acompa�amiento de trabajadores en equipos de trabajo m�viles movidos mec�nicamente s�lo se autorizar� en emplazamientos seguros acondicionados a tal efecto. Cuando deban realizarse trabajos durante el desplazamiento, la velocidad deber� adaptarse si es necesario.
Los equipos de trabajo m�viles dotados de un motor de combusti�n no deber�n emplearse en zonas de trabajo, salvo si se garantiza en las mismas una cantidad suficiente de aire que no suponga riesgos para la seguridad y la salud de los trabajadores.
3. Condiciones de utilizaci�n de equipos de trabajo para la elevaci�n de cargas
Los equipos de trabajo desmontables o m�viles que sirvan para la elevaci�n de cargas deber�n emplearse de forma que se pueda garantizar la estabilidad del equipo durante su empleo en las condiciones previsibles, teniendo en cuenta la naturaleza del suelo.
La elevaci�n de trabajadores s�lo estar� permitida mediante equipos de trabajo y accesorios previstos a tal efecto.
No obstante, cuando con car�cter excepcional hayan de utilizarse para tal fin equipos de trabajo no previstos para ello, deber�n tomarse las medidas pertinentes para garantizar la seguridad de los trabajadores y disponer de una vigilancia adecuada.
Durante la permanencia de trabajadores en equipos de trabajo destinados a levantar cargas, el puesto de mando deber� estar ocupado permanentemente. Los trabajadores elevados deber�n disponer de un medio de comunicaci�n seguro y deber� estar prevista su evacuaci�n en caso de peligro.
A menos de que fuera necesario para efectuar correctamente los trabajos, deber�n tomarse medidas para evitar la presencia de trabajadores bajo las cargas suspendidas .
No estar� permitido el paso de las cargas por encima de lugares de trabajo no protegidos ocupados habitualmente por trabajadores. Si ello no fuera posible, por no poderse garantizar la correcta realizaci�n de los trabajos de otra manera, deber�n definirse y aplicarse procedimientos adecuados.
Los accesorios de elevaci�n deber�n seleccionarse en funci�n de las cargas que se manipulen, de los puntos de prensi�n, del dispositivo del enganche y de las condiciones atmosf�ricas, y teniendo en cuenta la modalidad y la configuraci�n del amarre. Los ensamblajes de accesorios de elevaci�n deber�n estar claramente marcados para permitir que el usuario conozca sus caracter�sticas, si no se desmontan tras el empleo.
Los accesorios de elevaci�n deber�n almacenarse de forma que no se estropeen o deterioren.
Equipos de trabajo para la elevaci�n de cargas no guiadas
Si dos o m�s equipos de trabajo para la elevaci�n de cargas no guiadas se instalan o se montan en un lugar de trabajo de manera que sus campos de acci�n se solapen, deber�n adoptarse medidas adecuadas para evitar las colisiones entre las cargas o los elementos de los propios equipos.
Durante el empleo de un equipo de trabajo m�vil para la elevaci�n de cargas no guiadas, deber�n adoptarse medidas para evitar su balanceo, vuelco y, en su caso, desplazamiento y deslizamiento. Deber� comprobarse la correcta realizaci�n de estas medidas.
Si el operador de un equipo de trabajo para la elevaci�n de cargas no guiadas no puede observar el trayecto completo de la carga ni directamente ni mediante los dispositivos auxiliares que faciliten las informaciones �tiles, deber� designarse un encargado de se�ales en comunicaci�n con el operador para guiarle y deber�n adoptarse medidas de organizaci�n para evitar colisiones de la carga que puedan poner en peligro a los trabajadores.
Los trabajos deber�n organizarse de forma que mientras un trabajador est� colgando o descolgando una carga a mano, pueda realizar con toda seguridad esas operaciones, garantizando en particular que dicho trabajador conserve el control, directo o indirecto, de las mismas.
Todas las operaciones de levantamiento deber�n estar correctamente planificadas, vigiladas adecuadamente y efectuadas con miras a proteger la seguridad de los trabajadores
En particular, cuando dos o m�s equipos de trabajo para la elevaci�n de cargas no guiadas deban elevar simult�neamente una carga, deber� elaborarse y aplicarse un procedimiento con el fin de garantizar una buena coordinaci�n de los operadores.
Si alg�n equipo de trabajo para la elevaci�n de cargas no guiadas no puede mantener las cargas en caso de aver�a parcial o total de la alimentaci�n de energ�a, deber�n adoptarse medidas apropiadas para evitar que los trabajadores se expongan a los riesgos correspondientes.
Las cargas suspendidas no deber�n quedar sin vigilancia, salvo si es imposible el acceso a la zona de peligro y si la carga se ha colgado con toda seguridad y se mantiene de forma completamente segura.
El empleo al aire libre de equipos de trabajo para la elevaci�n de cargas no guiadas deber� cesar cuando las condiciones meteorol�gicas se degraden hasta el punto de causar perjuicio a la seguridad de funcionamiento y provocar de esa manera que los trabajadores corran riesgos. Deber�n adoptarse medidas adecuadas de protecci�n, destinadas especialmente a impedir el vuelco del equipo de trabajo, para evitar riesgos a los trabajadores.

References: Real Decreto 
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