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Timestamp: 2019-11-12 16:06:35+00:00

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El fenómeno del bullying | Trata de personas | Delito
Revista Julio Septiembre 2015
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Análisis jurídico de la ley general (2012) contra la trata de las personas
Jesrreel López Delgado
20 Pornografía y explotación sexual infantil, efec - tos sociales y la tecnología Julio Cesar García Luna y Luis Enrique Colmenares Guillen
32 El fenómeno del bullying Colectivo ARCIÓN
42 Perfil criminológico de los bullies en las escuelas de México Colectivo ARCIÓN
48 El Sistema de Información Geográfica en la elabo- ración de mapeos delictivos Colectivo ARCIÓN
54 La identidad, la lógica y el trabajo en equipo en la criminalística y la criminología en el lugar del hecho Javier Abedini
60 Dactiloscopía forense; identificación antropológi- ca en el nuevo Código Procesal Penal de Perú Francisco Prado Mendoza
SECCIÓN TÓPICOS
68 De vestigios, indicios, evidencias y pruebas Raúl Rivera Juárez
74 Arte, creatividad y lateralidad Dra. Dulce María Carolina Flores Olvera
79 Dra. Yolanda Elizabeth Cuautle Olivares
80 Psicología criminológica
La revista Visión Criminológica-Criminalística es un medio de comunicación que busca fortale- cer y fomentar la investigación y la publicación en torno a las ciencias forenses; se trata de un espacio propicio para la difusión y la consolidación de los procesos de investigación en las diversas redes de la sociedad del conocimiento. Asimismo, la publicación de las investigaciones se centra en el desarrollo de la diversidad de artí- culos de interés actual, los cuales están relacionados con la criminología y la criminalística, y permiten ahondar en el estudio de diferentes disciplinas o áreas del saber tales como la balística, la medicina, la química, el urbanismo, la arquitectura, el derecho, la lingüística y la política criminal, entre otras. Garantizando artículos de calidad, en este número se toma como artículo principal el relacionado con el bullying, en el cual se describe que esta es una problemática actual que afecta a la sociedad a nivel mundial por las conductas que se generan entre los niños y los jóvenes; de hecho, se explica que han ocurrido situaciones lamentables entre niños y adolescentes víctimas de este mal social, que ha hecho girar la visión de las instituciones a las conductas agresivas y violentas. En este sentido, se analiza que el Estado mexicano, a través de la Secretaría de Educación Pública, ha desarrollado una política para prevenir y corregir estas conductas antisociales.
CRIMINOLÓGICA-
Análisis jurídico de la Ley general (2012) contra la trata de personas
Analysis of the law to prevent human trafficking
Por Jesrreel López Delgado UNAM
Fecha de recepción: 12 de diciembre de 2014. Fecha de aceptación: 27 de febrero de 2015.
“ A pesar de que en 2007 se expidió la Ley para prevenir y
En el último decenio el Estado mexicano ha implementado diversas estrategias para vencer el delito de trata de personas. En 2007 el Congreso de la Unión promulgó la Ley para preve-
nir y erradicar los delitos en materia de trata de personas, pero sus resultados no fueron los esperados. Como consecuencia, en 2012 dicha ley fue derogada y en su lugar se estableció la Ley general para prevenir, sancionar y erradicar los delitos en materia de trata de perso- nas, que a su vez protege y asiste a las víctimas. Dicha norma tiene el propósito de unifor- mar acciones para prevenir, sancionar y erradicar el comercio de personas en todo el país. La integración de esta ley siguió una metodología distinta a la que se utilizó en la elaboración de la norma establecida en 2007, es decir, atiende la materia desde los derechos humanos. Este trabajo analiza las implicaciones y retos de la Ley general, con la finalidad de es- tablecer herramientas que permitan su adecuada implementación en los tres niveles de gobierno.
sancionar la trata de personas la situación no mejoró; persistía en la sociedad el desconocimiento de las causas, factores,
consecuencias del delito y sus modalidades
Trata de personas, Derecho mexicano, derechos humanos, Convención de Palermo, Dere- cho internacional, estructura y distribución de leyes.
In the last decade the Mexican state has implemented various strategies aimed at overcoming human trafficking. In 2007, the Congress of the Union promulgated the Law to prevent and eradi- cate crimes in the matter of human trafficking, but the outcome was not as expected. As a conse- quence, in 2012 this law was derogated and replaced with the General law to prevent, punish and eradicate the crimes in the matter of human trafficking, which simultaneously protects and assists the victims. This law has the purpose of equalizing the actions to prevent, punish and eradicate the traffic of people throughout the country. The conformation of this law followed a different methodol- ogy than the one employed in the elaboration of the 2007 law, that is to say, attends the matter with a human rights point of view. This work analyses the implications and challenges of the General law with the aim to establish the tools to allow its appropriate implementation in the three government levels.
Human trafficking, Mexican Law, Human Rights, Convention of Palermo, International Law, Law
structure and distribution.
La trata de personas es considerada un delito grave en la legis- lación mexicana e interpretada como una de las peores formas de explotación (esclavitud). Aunque su conceptualización se ha transformado con los años, en la actualidad es considerada un fenómeno mundial vinculado con la violación de los derechos humanos, tanto de adultos como de menores de edad, a través del engaño, sometimiento, coacción, abuso de poder, intimida- ción y amenaza, equiparando la condición de las personas a las de un objeto productor de dinero. En el año 2000 se crea el Protocolo de las Naciones Uni-
das para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas,
Especialmente Mujeres y Niños (Protocolo contra la trata de personas, derivado de la Convención contra la delincuencia organizada transnacional). Dicho plan es adoptado por México
el 15 de noviembre de ese mismo año y se hace vigente el 29 de septiembre de 2001. 1 Cuando se le presta mayor atención a castigar el delito de trata, el Protocolo contra la trata de perso- nas es el instrumento jurídico internacional que sirve de marco legal para su castigo y prevención. En México los primeros intentos de lucha contra la trata fue- ron realizados a partir de la Ley para prevenir y sancionar la
trata de personas de 2007, reflejo de que el gobierno asume la
obligación de llevar acciones conducentes al combate de este
delito, a partir de la capacitación a los servidores públicos y
sociedad, pero de una manera superficial.
No obstante, a pesar de que en 2007 se expidió dicha ley, en los años subsecuentes la situación no mejoró: persistía en la sociedad el desconocimiento de las causas, factores, conse- cuencias del delito y sus modalidades; en primer término por la
insuficiencia de mecanismos efectivos de disuasión y de infor- mación hacia la población y, en segundo lugar, por la limitada coordinación. Aunado a lo anterior, no existían programas o mecanismos articulados que permitieran incentivar de manera directa la participación y colaboración de la sociedad civil, aca- démica y de organismos no gubernamentales para promover,
fomentar e intensificar la lucha contra la trata de personas.
Por otra parte, la capacitación en materia de prevención a los servidores públicos de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial era casi nula y no se contaba con la especialización que se requiere para detectar e identificar la posible comisión de ilí- citos en los sectores de salud, educación, laboral, de seguridad
pública, migratorio, turístico, de comunicación, de transportes y de desarrollo social, entre otros. Asimismo, no existía coordinación interinstitucional y cola- boración necesarias para prevenir de forma homologada el de-
lito de trata de personas y sus fines de explotación, por un débil
impulso de intercambio de información y desarrollo de proyec- tos en común encaminados a disminuir el número de víctimas de trata de personas. A esto se suma que el limitado grupo de especialistas dentro de las instituciones involucradas en el
http://proteo2.sre.gob.mx/tratados/muestratratado_nva.sre?id_tratado=
586&depositario=&PHPSESSID=e501f33799babaa6f9e29d9538a54f29
[Consultado el 21 noviembre de 2014].
combate a la trata y la protección de las víctimas hacen complejo el acercamiento al problema. Lo anterior derivó en que en 2012 se promulgara la Ley general
para prevenir, sancionar y erradicar los delitos en materia de trata de personas y para la protección y asistencia a las víctimas de estos delitos (Ley general de trata), que busca subsanar algunas de las
deficiencias mencionadas y no previstas en la ley generada cinco
años antes (Ley federal de trata 2007). El objetivo de este trabajo es hacer un análisis de la estructura y distribución de las competencias que ordena la Ley general para pre- venir, sancionar y erradicar los delitos en materia de trata de perso- nas y para la protección y asistencia a las víctimas de estos delitos,
a fin de conocer si se cumplen los objetivos que la propia ley se traza
y con base en ello proponer una serie de correcciones que permitan mayor efectividad de la misma. Asimismo, se planea comprender la forma de implementar las estrategias planteadas, que buscan tener mayor eficiencia en la protección de las víctimas de trata de perso- nas, así como la prevención del delito. Es necesario que se generen herramientas en la propia Ley gene- ral de trata que permita la adecuada implementación de esquemas que tengan impacto en la realidad de las víctimas, así como analizar
jurídicamente dicha ley a fin de conocer sus deficiencias y aportar
herramientas que lleven a una mejor aplicación de los esquemas de lucha contra la trata de personas.
“Ley general de trata tiene por objeto establecer los tipos penales, que serán los mismos para todo México; en el estatuto de 2007 los tipos penales eran distintos en cada estado”
ANÁLISIS DEL PROTOCOLO CONTRA LA TRATA DE PERSONAS
En el año 2000 surgió el Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños, instrumento cuya finalidad principal es promover la cooperación entre los Esta- dos que firmaron el acta.
La Ley federal de trata estaba basada en dicho protocolo, por lo cual es importante comparar la Ley general de trata (2012) vigente y la Ley federal de trata (2007) con el Protocolo contra la trata de per-
sonas, para conocer los cambios y aplicaciones que tiene en México. El Congreso de la Unión propuso la Ley federal de trata dando cumplimiento a las recomendaciones internacionales, derivadas de diversos instrumentos de carácter vinculante, como es la Conven- ción de las Naciones Unidas contra la delincuencia organizada trans-
nacional (Convención de Palermo) y sus tres protocolos: Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especial-
mente mujeres y niños; Protocolo contra el tráfico ilícito de migrantes
Se debe tener en cuenta que la Convención de Palermo busca la cooperación internacional y sus protocolos se dictan
en ese mismo sentido, para lo cual el acta define, en su Artículo
2, referido a los delitos cometidos por la delincuencia trasna- cional, que el grupo delictivo organizado es un estructurado de
tres o más personas que existe durante cierto tiempo y que actúa concertadamente con el propósito de cometer uno o más delitos graves o delitos tipificados con miras a obtener, direc- ta o indirectamente, un beneficio económico u otro beneficio de orden material. La Convención de Palermo tipifica la trata
de personas desde la delincuencia organizada, entendiéndola desde el concepto ya citado. Por otra parte, el Artículo 3 contiene el concepto de trata de la siguiente forma:
“Por trata de personas se entenderá la captación, el trans-
porte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recu- rriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción
de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una
persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explo- tación. Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de ór- ganos.” Es importante resaltar que este concepto utiliza cinco ver-
bos que manifiestan la acción de la trata de personas: captar,
“Con la Ley general de 2012 la investigación del delito se hará en el ámbito local, solo será competencia federal cuando participe el crimen organizado”
por tierra, mar y aire; y Protocolo contra la fabricación y el tráfico
ilícito de armas de fuego, sus piezas, componentes y municiones. Ahora bien, la ley promulgada en 2007 tenía competencia en el ámbito federal y su objetivo era la prevención, sanción, protección, atención y asistencia a las víctimas de la trata de personas, con la finalidad de garantizar el respeto al libre desarrollo de la personali- dad de las víctimas.
En el Protocolo contra la trata de personas se definen conductas, medios y fines de la explotación; en su aplicación incluye la obliga- ción de los países para implementar medidas legislativas que tipifi- quen el delito; asimismo, resalta los medios de cooperación en mate- ria de prevención e intercambio de información; establece que para prevenir y combatir eficazmente la trata de personas se requiere un enfoque más amplio e internacional en los países de origen, tránsito
y destino, que incluya medidas para evitar este fenómeno, sancionar a los delincuentes y proteger a las víctimas dentro del marco de los derechos humanos 2 .
2 Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños, que complementa la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional. Pág. 2.
transportar, trasladar, acoger y recibir a seres humanos.
El objeto que tiene el Protocolo contra la trata de personas se resume en tres puntos:
• Prevenir y combatir la trata de personas, prestando es- pecial atención a las mujeres y los niños.
• Proteger y ayudar a las víctimas, respetando plenamente
• Promover la cooperación entre las naciones para lograr los fines establecidos.
En el primer punto se hace referencia a las mujeres y niños
porque son los más vulnerables y los más explotados en todo
el mundo. Datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra
la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés) indican que mujeres y niñas constituyen aproximadamente del 80% de
las víctimas identificadas, mientras que los varones conforman
entre el 15% y el 20% de las víctimas. Este mismo organismo ubica a México como fuente, tránsito y destino para la trata de personas 3 . Es razonable que sea una de las razones funda- mentales por las que fue incluido en el tratado. En cuanto al punto de proteger y ayudar a las víctimas, se hace referencia a la protección de los derechos humanos como objetivo primordial. El mismo Protocolo menciona que los derechos de las víctimas deben ser reconocidos y da tres
3 Véase Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito. Informe Mundial sobre la Trata de Personas 2012. Resumen Ejecutivo. Disponible en: http://www.unodc.org/documents/data-and-analysis/ glotip/Executive_Summary_Spanish.pdf [Consultado el 21 de noviembre de 2014].
recomendaciones al respecto: asistencia y protección; régimen aplicable en el país receptor; y la repatriación de los afecta- dos. Al respecto, se puede comentar que México realizó una reforma legislativa en 2011 para elevar a rango constitucional la protección de los derechos humanos. En cuanto al punto de la cooperación internacional, el Proto-
colo da el mismo énfasis que en los delitos cometidos por la de- lincuencia organizada, los cuales se deben de observar desde la perspectiva de la prevención. De la misma forma recomien-
da a los países miembros tipificar el delito desde su derecho
interno tomando en cuenta la tentativa, la intencionalidad, la participación de cómplices y la organización de personas para
llevar a cabo el delito. El Protocolo contra la trata de personas hace mención a que
cada Estado tiene la obligación de legislar y tipificar de manera
personal, y según sus propias circunstancias, el delito de trata
de personas. Específicamente en su Artículo 5 dice:
“Cada Estado parte adoptará las medidas legislativas y de
otra índole que sean necesarias para tipificar como delito en
su derecho interno las conductas enunciadas en el artículo 3 del presente Protocolo, cuando se cometan intencionalmente.”
REFLEXIONES EN TORNO A LA LEY PARA PREVENIR Y SANCIONAR LA TRATA DE PERSONAS DE 2007
En México la primera legislación en materia de trata de per-
sonas fue la Ley federal de trata de personas promulgada en 2007. Antes existía un vacío de normas concretas que se enfo- caban a prevenir y sancionar la trata de personas conforme al sistema de justicia. Sí existían ordenamientos jurídicos, como los códigos penales de los estados o el Código Penal Federal, que contemplaban tipos penales parecidos o similares a la ex-
plotación: lenocinio, pornografía infantil y tráfico de menores,
pero no había una ley concreta para el tipo de trata de perso-
nas, que además tomara en cuenta la responsabilidad con los acuerdos internacionales, ya que no se estaban asumiendo. La
ley propuesta en 2007 definía trata de personas en su artículo
5 y decía al pie de la letra:
“Comete el delito de trata de personas quien promueva, soli-
cite, ofrezca, facilite, consiga, traslade, entregue o reciba, para sí o para un tercero, a una persona, por medio de la violencia física o moral, engaño o el abuso de poder para someterla a explotación sexual, trabajos o servicios forzados, esclavitud o prácticas análogas a la esclavitud, servidumbre, o a la extirpa- ción de un órgano, tejido o sus componentes. Cuando este delito sea cometido en contra de personas menores de dieciocho años de edad, o en contra de quien no
tenga capacidad para comprender el significado del hecho o
capacidad para resistirlo no se requerirá acreditación de los medios comisivos.” Esta acepción hacía referencia a ocho acciones: promover, solicitar, ofrecer, facilitar, conseguir, trasladar, entregar y recibir; después mencionaba los medios para ejercer presión sobre la víctima: la violencia física o moral, el engaño o el abuso de po-
der; y después enlistaba los fines: explotación sexual, trabajos
forzados, esclavitud, servidumbre o extirpación de un órgano.
Al hacer una comparación entre las definiciones de trata
de personas de la Ley federal y la del Protocolo de Palermo,
aunque son parecidas, el Protocolo no llega a elaborar un tipo penal y sólo menciona cinco verbos en la acción de la trata, mientras que la Ley federal señala ocho.
COMPARACIÓN DE ESPECIFICACIONES LEGALES
Ley federal contra la trata (2007)
Extirpación de un órgano
En los años siguientes se realizaron informes de organis- mos gubernamentales y de asociaciones civiles, que brindaron el panorama en el que se encontraba la situación de la trata en México. Uno de estos es el titulado Trata de mujeres en Tlax- cala, elaborado por el Instituto Estatal de la Mujer de Tlaxcala y el Instituto Nacional de las Mujeres y Proyectos Mujer A. C. 4 , en él se identificaron problemas graves en la recepción de de- nuncias de víctimas del delito de trata de mujeres, niños, niñas y adolescentes. El informe señalaba que del cien por ciento de las denuncias presentadas por las víctimas, el 56% habían sido tramitadas como averiguaciones previas, mientras que al resto se le había dado la calidad de actas circunstanciadas. 5
4 Véase: http://cedoc.inmujeres.gob.mx/cendoc/Pag_cat_libre_art482.php ?pagina=12&orden=titulo&criterio=&tipo=
5 Informe, Trata de mujeres en Tlaxcala, Patricia Olamendi Colaboración: Nadia Sierra, Laura Baptista, Bertha E. Castellanos, Ma. Teresa Glase,
Entre los aspectos más relevan- tes del documento, se encuentra el
hecho de que el 93% de las vícti- mas señaló al presunto responsa- ble del delito; sin embargo, todas
(enero 2008) hasta octubre de 2010 atendió 386 denuncias y canalizó 139 averiguaciones previas, de las cuales consignó 45, además de que obtuvo apenas 17 órdenes de aprehensión y solamente una condena. 10 Ante el panorama descrito surgió la necesidad de reformar
el marco jurídico, puesto que al mismo tiempo que existía la Ley federal de trata había 13 leyes estatales y 16 códigos pe- nales locales en donde se tipificaba el delito, 11 creando con esto un conjunto de leyes que entorpecía el acceso a la justicia más
que lograr una eficiente aplicación de la ley.
Ahora bien, en julio de 2011 se publicó la reforma constitu- cional para que el Congreso de la Unión tuviera la facultad de
expedir la Ley general para prevenir, sancionar y erradicar los delitos en materia de trata de personas y para la protección y asistencia a las víctimas de estos delitos, aplicable en todo el país. Esta reforma incluyó cambios en los artículos 19, 20 y 73 constitucionales. El Artículo 73, fracción XXI, apunta que el Congreso de la Unión cuenta con la facultad de:
“Establecer los delitos y las faltas contra la federación y fijar los castigos que por ellos deban imponerse; expedir le- yes generales en materias de secuestro y trata de personas
que establezcan como míni- mo, los tipos penales y sus sanciones, la distribución de competencias y las formas de
“México es fuente, tránsito y
destino para el delito de trata de personas”
las denuncias seguían en período de integración. 6 Asimismo, registró que en el 73% de casos el agre- sor era pareja sentimental de la víctima, y en el 8% se trató de un familiar. 7 Sobre los hechos que motivaron a la víctima a denunciar, en el 60% de los casos las víctimas fueron objeto de violencia física y psicológica grave, que ocasionó el solicitar el auxilio de la autoridad. 8 Existe otro escrito que da muestras de los resultados del año 2010. Se trata del Informe sobre trata de personas 2010 9 , realizado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos de América. Aunque no sea una institución ni documento vinculante con México, se utiliza en este trabajo para mostrar la situación de la trata en ese tiempo; ade-
coordinación entre la Federa- ción, el Distrito Federal, los Estados y los municipios; así como legislar en materia de delincuencia organizada.” 12 La reforma en los artículos mencionados faculta al Congre- so para legislar en materia de trata de personas. Es así que, bajo dicho precepto, se expide la Ley general para prevenir, sancionar y erradicar los delitos en materia de trata de perso- nas y para la protección y asistencia a las víctimas de estos delitos.
OBJETIVOS DE LA LEY GENERAL DE TRATA Y SUS DIFERENCIAS CON LA NORMA DE 2007
más gracias a este documento se afirmó que, por segundo año conse- cutivo, eran escasos los resultados de la Ley para prevenir, sancionar y erradicar la trata de personas. También menciona la falta de recursos gubernamentales y sentencias, así como los esfuerzos desiguales en
México. A su vez recomienda defender el principio contenido en el Ar- tículo 3 del Protocolo contra la trata de personas, el cual indica que el consentimiento de la víctima no es tomado en cuenta, cuando los
elementos de la fuerza o la coerción son verificados.
Es importante conocer los cambios entre la Ley federal de trata de 2007 y la Ley general de trata vigente, para conocer cuáles son los avances jurídicos en la materia. La Ley general de trata, publicada en junio de 2012, atendió a la reforma constitucional
de 2011 ya mencionada y fijó una serie de objetos, los cuales
se citan y se confrontan con la ley de 2007.
Poco antes, en 2008, se creó la Fiscalía Especializada en Violen- cia Intrafamiliar contra la Mujer y la Trata de Personas, pero su efec- tividad fue cuestionada por su pobre desempeño: desde su creación
Julio César Guillén, Encuesta a cargo de: Primer Colegio de Sociólogos de Tlax- cala, A.C. Tlaxcala, Tlax., Diciembre del 2008
10 AZAOLA, Elena, La trata de personas en México, UNAM, México, Disponible en: http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/7/3169/12.pdf
[Consultado noviembre de 2014]
11 Véase La exposición de motivos de la citada iniciativa. Disponible en:
http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/proceso/lxi/253_DOF_14jun12.
pdf [Consultado noviembre de 2014]
12 Reformado mediante decreto publicado en el DOF el 14 de julio de 2011,
9 Véase: http://www.state.gov/j/tip/rls/tiprpt/2010/ [Consultado noviembre de
Véase http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/proceso/lxi/253_
DOF_14jun12.pdf [Consultado noviembre de 2014].
Ley federal de trata (2007)
Ley general de trata (2012)
Establecer competencias y formas de coordinación para la pre- vención y sanción de los delitos en materia de trata de perso- nas entre los Gobiernos federal, estatales, del Distrito Federal y municipales.
Establecer los tipos penales en materia de trata de personas y sus sanciones.
Garantizar el respeto al libre desarrollo de la personalidad de las víctimas
Determinar los procedimientos penales aplicables a estos de- litos.
La distribución de competencias y formas de coordinación en materia de protección y asistencia a las víctimas de delitos, objeto de esta ley.
Establecer mecanismos efectivos para tutelar la vida, la digni- dad, la libertad, la integridad y la seguridad de las personas, así como el libre desarrollo de niñas, niños y adolescentes, cuando sean amenazados o lesionados por la comisión de los delitos objetos de esta ley.
Reparar el daño de las víctimas de trata de personas de mane- ra integral, adecuada., eficaz y proporcional a la gravedad del
La Ley federal de trata mencionaba la prevención y la san-
ción del delito, así como la protección a las víctimas y la ga- rantía al respeto y libre desarrollo de la personalidad de los individuos; en cambio, la actual Ley general de trata señala más puntos: el primero es el de establecer competencias e indica las formas de coordinación, así como una serie de ob- jetivos como la prevención, la investigación, la persecución y la sanción, todo lo anterior con coordinación de los Gobiernos federal, estatal y municipal, y del Distrito Federal. Asimismo, la Ley general de trata establece diferencias en- tre las funciones de investigación, sanción y aquellas propias de la prevención general, especial y social del delito. Para las
funciones de investigación fija la competencia de las entidades
federativas para perseguir y sancionar los delitos, no importa que sean realizados por la delincuencia organizada; cuando sea así, las entidades estatales coadyuvarán a la autoridad fe- deral en la investigación. Es decir, la investigación del delito de trata se investigará en el ámbito local y sólo será competencia federal cuando participe el crimen organizado. Los supuestos en que la Federación conocerá del delito de trata lo dice el Artículo 5:
I. Se apliquen las reglas de competencia previstas en la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación. II. El delito se inicie, prepare o cometa en el extranjero, siempre y cuando produzca o se pretenda que produzca efecto en el territorio nacional, o cuando se inicie, prepare o cometa en el territorio nacional, siempre y cuando produzca o se pretenda que tengan efectos en el extranjero, en términos de los artí- culos 2°, 3°, 4°, 5° y 6° del Código Penal Federal. III. Lo previsto en el artículo 10 del Código Federal de Procedi- mientos Penales.
IV. El Ministerio Público de la Federación solicite a la autoridad competente de una entidad federativa la atracción del asunto, atendiendo a las características propias del hecho, así como las circunstancias de ejecución o a la relevancia social del mismo. V. Que sean cometidos por la delincuencia organizada, en los térmi- nos de la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada. En cuanto a las facultades en materia de prevención general, es- pecial y social, la Ley general de trata indica que los tres órdenes de gobierno deben coordinarse para llevar a cabo sus recomendacio- nes. También hace mención de una Comisión Intersecretarial para Prevenir, Combatir y Sancionar los Delitos en Materia de Trata de Personas, organizada por la Secretaría de Gobernación. Dicha co- misión ya estaba prevista en la ley de 2007. Es importante comentar que esta comisión también establecía la obligación de recopilar infor- mación sobre el delito de trata con el objetivo de publicarla, como lo señalaba el Artículo 12, Fracción IX, función que no se cumple en su
totalidad, puesto que la Procuraduría General de la República no ha
colocado la información en la página web como lo ordena el artículo
“Recopilar, con la ayuda del Sistema Nacional de Seguridad
Pública y demás instituciones y organismos pertinentes, los datos estadísticos relativos a la incidencia delictiva en materia de trata de personas, con la finalidad de publicarlos periódicamente. Dicha infor- mación deberá contener de manera desagregada:
a) El número de detenciones, procesos judiciales, número de con- denas de traficantes y tratantes de personas y de quienes come- ten delitos relacionados con la trata de personas en las diferentes modalidades;
b) El número de víctimas de trata de personas, su sexo, estado ci- vil, edad, nacionalidad, modalidad de victimización y, en su caso, calidad migratoria;
84, es la de:
c) Los datos correspondientes a las rutas y los métodos de transpor- tación que utilizan las personas y organizaciones delictivas que cometen el delito de trata de personas, d) Aquélla referente al tránsito fronterizo internacional relacionado con la trata de personas.” Esta comisión, dice la Ley general, debe ser permanente y sus miembros son los titulares de las secretarías de Gobernación, Co- municaciones y Transportes, Relaciones Exteriores, Seguridad Pú- blica, Trabajo y Previsión Social, Educación Pública y Turismo.
mas mujeres, niños, niñas, adolecentes, migrantes y personas en situación de pobreza, como se hace mención en su tercer artículo.
La Ley general de trata, como ya se analizó, pretende lograr avances en protección, castigo y prevención para las víctimas,
en contraste con la ley de trata gestionada en 2007. Al hacer el comparativo de conceptos y objetivos de dichas disposiciones, se concluye que la Ley general de trata busca mayor cobertura y también pretende mayor protección a las víctimas, lo que la vuelve compleja y difícil de poner en práctica al no ser especí-
fica y clara en sus pronunciamientos. En el siguiente cuadro se
comparan los conceptos de trata de personas y las diferencias entre la Ley general de trata, la Ley federal de trata y el Proto- colo contra la trata de personas:
En cuanto a la finalidad de la comisión, de acuerdo con el Artículo
I. Definir y coordinar la implementación de una Política de Estado
en materia de Trata de Personas y demás objetos previstos en esta Ley; II. Impulsar y coordinar en toda la República la vinculación interins- titucional para prevenir y sancionar los delitos objeto de esta Ley; III. Inspección y vigilancia de los programas, acciones y tareas; IV. Evaluación, rendición de cuentas y transparencia sin perjuicio de las atribuciones que en dichas materias correspondan a otras instancias. En resumen, se le asigna a la Comisión Intersecretarial coordinar las acciones de sus integrantes para elaborar y poner en práctica los programas para prevenir el delito de trata de personas. Ahora bien, para tocar el tema de la sanción de las penas, el Artí-
culo 2 de la Ley general de trata dice que la misma ley tiene por objeto establecer los tipos penales en materia de trata, en otras palabras,
las conductas tipificadas como delitos serán los mismos para toda la República a diferencia de los que decía el estatuto de 2007, en el que
los tipos penales eran distintos en cada estado. Pero aún no están homologados esos tipos penales en las leyes de trata de cada entidad.
Es necesario tener en cuenta la diferencia entre la unificación de
normas, la cual consiste en el establecimiento de un solo tipo penal en varios sistemas normativos y la armonización legislativa, es decir, las normas análogas que puedan generar procesos que eviten con-
“Mujeres y niñas constituyen el 80% de las víctimas
identificadas, mientras que los
varones conforman entre el 15% y el 20% de los casos”
tradicciones, como en el caso de la diferencia entre asociación ilícita y conspiración. Como modelos delictivos esta armonización u homo- logación es uno de los objetivos de esta Ley general de trata, a miras de establecer un solo tipo penal en los diferentes estados de México. En cuanto la visión que tiene esta Ley general sobre los derechos humanos, se puede decir que integra una perspectiva de género en su redacción y atiende a situaciones de vulnerabilidad de las vícti-
Protocolo contra la trata de personas (200)
Toda acción u omisión dolosa de una o varias personas para captar, enganchar,
Comete el delito de trata de personas quien promueva, solicite, ofrezca, facilite, consig-
Por trata de personas se entenderá la captación, el transporte, el traslado, la
transportar, transferir, retener, entregar, re- cibir o alojar a una o varias personas con
na, traslade, entregue o reciba, para sí o para un tercero, a una personas, por medio
acogida o la recepción de personas, recu- rriendo a la amenaza o al uso de la fuerza
cesión o recepción de pagos o beneficios
fines de explotación, se le impondrá de 5
de la violencia física o moral, engaño o el
u otras formas de coacción, al rapto, al
a 20 mil días multa, son perjuicio de las sanciones que correspondan para cada uno de los delitos cometidos, previstos y
abuso de poder para someterla a explota- ción sexual, trabajos o servicios forzados, esclavitud o prácticas análogas a la escla-
fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la con-
sancionados en esta Ley y en los códigos
vitud, servidumbre o a la extirpación de un
órgano, tejido o sus componentes.
persona que tenga autoridad sobre otra,
Se entenderá por explotación de una per- sona a:
• La esclavitud. • La condición de siervo.
• La prostitución ajena u otras formas de
• La explotación laboral. • El trabajo o servicios forzados. • La mendicidad forzosa.
• La utilización de personas menores de
• El matrimonio forzoso o servil.
• Tráfico de órganos, tejidos y células de
seres humanos vivos.
• Experimentación biomédica ilícita en
Mientras que la Ley general de trata (2012) tiene un con-
cepto del tipo penal, en el que se criminalizan y especifican
los tipos de explotación, la norma de 2007 no lo mencionaba ni criminalizaba ninguna forma de explotación, sólo penaba el
delito de trata de personas. Esto es un cambio respecto a la
tipificación en materia de trata.
Asimismo, en la Ley general de trata se menciona cada tipo de explotación y su sanción, con esto se busca que se com- pruebe primero la situación de la explotación, es decir, ante
qué tipo de explotación se está, con el fin de que el autor reciba
sanción por ese hecho. La Ley federal de trata de 2007 no ha- cía mención de ello. Una característica importante de la norma promulgada en 2012 es el énfasis en la coordinación, objetivo que tampoco contemplaba la primera ley. Al referirse a la coordinación, la Ley general tiene el propósito principal y federal de establecer la uniformidad de acciones para prevenir, sancionar y erradicar los delitos en materia de trata de personas en todo el país. Esta coordinación es la parte medular, porque da atributos a instituciones para llevar a cabo esta encomienda, en primer
término nombra a la Comisión Intersecretarial para que lleve a cabo la mayoría de programas, pero apoyándose de otras instituciones. Bien, acerca de este mandato es importante recordar que el Pro- tocolo contra la trata de personas hace mención a que cada Estado parte dirigirá, de acuerdo con sus propias características, las formas de ayuda a las víctimas que sean necesarias en cada particular situa-
ción. En México, la Ley general de trata le da atribuciones al Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) para que brinde ayuda psicológica, seguridad jurídica y alberge, especialmente a mujeres y niños, pero en esta ley primero debe tomarse en cuenta la capacidad operativa y presupuestal de las instituciones que implementarán este esquema; de lo contrario será un pronunciamiento más. La Ley general de trata tiene cosas por mejorar. Teniendo en cuenta que ninguna ley es perfecta, en este trabajo se hacen notar los puntos con los que las estrategias recomendadas contra la trata
de personas pueden tener mayor eficacia. A continuación se enlistan
algunos puntos encontrados en la Ley general de trata. Existe la obligación mencionada en la Ley general de trata de
crear más de 30 programas con distintas finalidades, pero muchos
de estos se repiten en la misma. En los artículos de la Ley general
no se hace mención a ningún tipo de sanción para las autori- dades que no cumplan con la obligación de poner en marcha los programas. Esto es un punto importante porque si no se ejerce alguna presión para aplicar los programas, entonces se quedarán en el papel. La Ley general de trata debe establecer mecanismos que presionen a las autoridades obligadas a implementar los pro- gramas y debe contener algún mecanismo para sancionar a quienes incumplan con sus obligaciones. En resumen, es ne-
mas, ya sea porque se creen dos o más programas iguales o porque no se realice ninguno, o por ignorar a quién le corres- ponde hacerlo.
En conclusión, es importante que se analicen a detalle to- dos los programas que la Ley general de trata manda a crear, dándoles estructura y claridad sobre la autoridad a la que le co-
rresponde crearlos, las actividades u objetivos específicos que
tendrán, la forma en que se coordinarán con las autoridades que lleven a cabo programas similares, las sanciones que cae- rán sobre quienes no implementen los programas y las formas en que se evaluará la efectividad de los mismos. Se encuentran entre los artículos de la Ley general de trata, cuestiones que se dejan a una interpretación muy amplia, tal es el caso del Artículo 106 que dice:
“Queda prohibida toda publicidad o inserciones pa- gadas en los medios de co- municación masiva de cual- quier índole, que incluya en sus publicaciones anuncios de contacto sexual o que pro- mueva la prostitución y la por-
cesaria la creación de mecanismos políticos de presión. Por otra parte, es importante que la Ley general de trata haga men- ciones claras acerca de la estructura de los programas y sobre quién debe ponerlos en marcha, qué objetivos específicos de- ben tener y qué autoridades se deben coordinar. La Ley general de trata no
es específica en cuanto a la
estructura en general que de- ben tener los esquemas y es- trategias a implementar contra la trata de personas en México, lo que deriva en falta de certe- za para las instituciones. Esto
“La capacitación en prevención para los servidores públicos de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial era casi nula”
crea contradicciones sobre las obligaciones que menciona la
ley, acerca de quien exactamente debe poner en marcha tal
o cual programa. También conduce a la burocratización de la ayuda que solicitan de manera urgente las víctimas de trata de personas. La Ley general de trata menciona la creación de una mul- tiplicidad de programas que atienden la lucha contra la trata de manera aislada, sin que haya coordinación entre ellos. Es preciso recordar que la coordinación es el objetivo fundamental de esta ley. De igual manera, esto puede resultar, como ya se mencionó, en un incorrecto ejercicio de facultades y competen- cias por parte de las autoridades sobre la creación de progra-
nografía que pueda propiciar la trata de personas y demás delitos previstos en el presente ordenamiento.” En este artículo se prohíbe toda publicidad o inserción en los medios de comunicación masivos, de anuncios de contacto sexual o que promueva la prostitución, la pornografía o algo que pueda propiciar la trata de personas. Si no se es más es- pecífico, este artículo puede incurrir en una violación o contra- dicción a los artículos 14 y 16 de la Constitución, que regulan el principio de certeza y seguridad jurídica. Como se ha planteado anteriormente, el legislador debe procurar darle el contenido más claro posible a la legislación que produce, de lo contrario incurre en una trasgresión a los artículos señalados.
La mención de “que pueda propiciar la trata de personas y demás delitos previstos en el presente ordenamiento” tiene una idea demasiado amplia, dando paso a una extensa gama de posibilidades interpretativas que pudiesen complicar la im- partición de justicia. Lo anterior, al no otorgarles a las autoridades encargadas de aplicar la ley suficientes herramientas para perseguir y eli- minar los anuncios que efectivamente fomentan la comisión de delitos, convierte a esta ley en incierta y vaga, que podría representar un instrumento para que los tratantes burlen la ley fácilmente, aprovechándose de sus lagunas. Esto ha ocurrido en muchas situaciones donde se presentan delitos de trata de personas. La recomendación que se hace aquí es delimitar y describir con mayor claridad y precisión el contenido de los anuncios e inserciones en medios de comunicación, para que exista certeza jurídica y al mismo tiempo se proteja la libertad de expresión. Delimitar y ser concreto sobre qué institución es la encarga-
da de ciertas acciones en específico es parte fundamental en
la ley, pero sucede que el Artículo 126 dice:
“La Procuraduría General de la República, a través de la
Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuen- cia Organizada, contará con una Coordinación General para la
investigación y persecución de los delitos objeto de esta Ley, cuando sean cometidos por la delincuencia organizada, que contará como mínimo con un coordinador general, Fiscales, Ministerios Públicos y policías ministeriales especializados, los
recursos humanos, financieros y materiales necesarios para su
efectiva operación. Esta Coordinación General se integrará con
servicios periciales y técnicos especializados para el ejercicio
de su función, de conformidad con lo establecido en la norma- tividad respectiva.” Es importante comentar que existe el acuerdo de la Procu-
raduría General de la República, publicado el 31 de enero de
2008 en el Diario Oficial de la Federación, mediante el cual se
creó la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra
las Mujeres y Trata de Personas, adscrita a la Oficina del Pro- curador General de la República para investigar y perseguir los
delitos en materia de trata. En este acuerdo se menciona que cuando los delitos de trata de personas sean cometidos por miembros de la delincuencia organizada, será competente para
investigar la Unidad Especializada en Investigación de Tráfico
de Menores, Indocumentados y Órganos, adscrita a la Sub- procuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada, mientras que en la Ley general de trata se señala que será una nueva Coordinación General para la investigación y persecución de los delitos objeto de esa Ley; es decir, existen dos instituciones encargadas de investigar los mismos delitos. En el acuerdo del 12 de septiembre de 2012, que crea la Coordinación General para la investigación y persecución de los delitos en materia de trata de personas, no se establece la necesidad de que se deroguen las disposiciones del Acuerdo de 2008, que estén en contravención al nuevo. Si bien ambos acuerdos fueron emitidos por el procurador general de la Repú- blica, entonces al día de hoy existen dos disposiciones en las
que no se tiene claro qué organismo es el competente para conocer de los delitos en materia de trata de personas que se hayan cometi- do por miembros de la delincuencia organizada. Otro punto importante es que la Ley general de trata no menciona un mecanismo de participación ciudadana que sirva para dar aviso, denunciar, monitorear o presentar quejas sobre contenido publicita- rio ilegal en los medios de comunicación, como lo es internet. La participación ciudadana es fundamental en la prevención del delito y es necesario incluir las estrategias necesarias para que la sociedad participe en los esquemas de lucha contra la trata de per-
sonas. Otro de los objetivos de la Ley general de trata es proteger y dar asistencia a las víctimas, pero se debe precisar qué leyes son apli- cables en exactamente qué personas, esto para no crear confusión o entorpecimiento en las labores de los servidores públicos así como incertidumbre en la población. Ante lo anterior, se menciona que la
Ley de asistencia social tiene como fin mejorar las circunstancias de carácter social que impiden el desarrollo integral de las personas. El Artículo 3 apunta:
“Para los efectos de esta Ley, se entiende por asistencia social el conjunto de acciones tendientes a modificar y mejorar las circuns-
tancias de carácter social que impidan el desarrollo integral del individuo, así como la protección física, mental y social de
Distrito Federal y de sus Demarcaciones Territoriales, en sus respectivos ámbitos de competencia, adoptarán medidas ten- dientes a proteger y asistir debidamente a víctimas, ofendidos y testigos, para lo cual deberán (…).” En este artículo se regula la obligación de toda autoridad a adoptar medidas tendientes que protejan y asistan a víctimas, ofendidos y testigos del delito, enlistando una serie de modelos, programas y mecanismos que deben ser implementados. Otro ejemplo es el Artículo 65, que señala los rubros que compren- derá la protección de las víctimas, ofendidos y testigos, dentro de los cuales se encuentra garantizar alojamiento adecuado; atención médica de calidad; acceso a la educación; capacita- ción y oportunidades de empleo; atención física, psicológica y social; entre otras. 13 Lo expuesto nos dice que existe una doble problemática, por un lado un reto en materia de interpretación, pues aparecen dos ordenamientos jurídicos que regulan una misma materia, en donde no queda claro si el criterio rector será la prevalencia del especial sobre el general, y por otro lado el desafío que implica una materia regulada de manera escueta o por diversos ordenamientos jurídicos a la vez, que puede ocasionar un inco- rrecto ejercicio de competencias por parte de las autoridades, ya sea porque se produzcan invasiones de esferas competen- ciales o porque existan competencias que nunca se ejerzan, por ignorar a quién le corresponde hacerlo. Una posible solución para intentar enmendar esta situación
personas en estado de necesidad, indefensión desventaja físi- ca y mental, hasta lograr su incorporación a una vida plena y productiva. La asistencia social comprende acciones de pro- moción, previsión, prevención, protección y rehabilitación. Con- templa como sujetos de la asistencia social a: los niños, niñas y adolescentes que han sufrido maltrato o abuso, que hayan sido víctimas de cualquier tipo de explotación o que hayan sido
víctimas del tráfico de personas, la pornografía y el comercio
sexual; a las mujeres en situación de explotación, incluyendo la sexual; y a cualquier persona víctima de la comisión de delitos, entre otros.” La Ley general de trata también contempla como sujetos de su protección a los que menciona el artículo anterior. Lo que
se deduce de los objetos de estas dos leyes es que existe una
doble regulación de los derechos, beneficios y prerrogativas de
los que son titulares de estos sujetos, así como de los progra-
mas, políticas, medidas y acciones que se deben crear para
atenderlos. Lo importante es hacer notar que no se manifiesta
en una doble protección, sino más bien en una posible burocra- tización y dispersión de la atención al problema. Además, se advierte que la Ley general de trata contempla diversos preceptos que inciden de manera directa en la materia
de asistencia social. Un ejemplo se encuentra en el Artículo 62
de la ley, que dice:
“Las autoridades responsables de atender a las víctimas del
delito en los ámbitos federal, de los estados, municipales, del
En el mismo sentido están los artículos 90, 89 fracciones XI, entre
es que se haga referencia en la Ley de Trata a la ley de asis- tencia social en los preceptos que tienen en común para evitar reiteraciones o incluso contradicciones. Otro ordenamiento que presenta un problema parecido es la Ley general de víctimas, la cual representa una norma general en el tema de víctimas, mientras que las disposiciones en la Ley de Trata en materia de víctimas son normas especiales para víctimas de esos delitos. Así, representa un acierto del le- gislador creador de la Ley general de trata al introducir disposi- ciones especiales para las víctimas que requieren de medidas y atenciones diferentes al resto de las víctimas reguladas en la Ley de víctimas. No obstante lo anterior, debería existir una coordinación en- tre ambas normas, siendo las disposiciones especiales para las víctimas de trata subsidiarias o accesorias a las generales de la Ley de víctimas, de tal forma que no suceda una doble regulación, lo que efectivamente acontece en el caso. La Ley de víctimas está compuesta de derechos que tienen las víctimas, los principios rectores en la materia, organismos e instituciones encargadas de diseñar e implementar políticas y programas de asistencia, además de que contempla la crea- ción de un fondo de donde se tomarán los recursos necesarios para la reparación del daño. Entonces basta con que la Ley general de trata haga un reenvío a la Ley de víctimas, para se- ñalar las instituciones a las que las víctimas deberán dirigirse,
los fondos que financiarán sus gastos, los derechos que tienen
en su calidad de víctimas. En el análisis realizado en este trabajo se concluye que lo anterior no sucede y esto da por resultado una multiplicidad de
instituciones, comisiones y comités, programas, fondos, medi- das, acciones y políticas aisladas una ley de la otra, que atien- den el problema de manera independiente, sin que haya una
correlación entre ellos con la finalidad de abordar el problema
de manera integral para obtener resultados reales y efectivos. En ambas leyes citadas en este trabajo se encuentra que en
la Ley de víctimas del Comité de Trata y Tráfico de Personas,
dentro de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, y en la Comisión Intersecretarial que crea la Ley de trata, existen comisiones que son integradas por algunas de las mismas se- cretarías y organismos. Lo anteriormente expuesto deja en claro que existe una doble regulación que puede generar problemas complejos de interpretación, una contradicción entre ambas leyes. Otro ejemplo es el caso de los recursos que integrarán los fondos creados por la Ley de víctimas y la Ley general de trata, cada una de ellas indica que uno de los elementos que integrará su fondo será el producto de los bienes decomisados en un proceso penal. Lo anterior levanta un cuestionamiento sobre el fondo al que se destinarán los bienes decomisados durante un proceso penal en materia de trata si en ambas leyes se hace mención del fondo. En conclusión, el marco jurídico en torno a la atención a las víctimas de trata no se encuentra totalmente integrado y armonizado. Por un lado se encuentra la Ley de asistencia so-
cial, por otro la Ley general de trata y por otro la Ley general de víctimas, por mencionar las más representativas. Estos tres ordenamientos, si bien regulan materias específicas y diferen- tes entre sí, tienen un común denominador: asistir y proteger a todos aquellos que han sido víctimas de cualquier delito en ma- teria de trata de personas. En otras palabras, cada una de ellas
contiene disposiciones sobre los sujetos que serán protegidos por la ley, variando entre una y otra, pero en las tres se contem-
pla a las víctimas de trata de personas como beneficiarias de
los derechos y prerrogativas ahí establecidas. Es importante que se realice un examen minucioso de la Ley general para erradicar, sancionar y prevenir los delitos en materia de trata de Personas, en el que se establecen los fun- cionamientos y formas de llevar a la práctica los mecanismos más efectivos de atención a las víctimas de trata de personas.
Bibliografía AZAOLA, ELENA, La trata de personas en México, UNAM, México, Disponible en: http://biblio.juridicas.unam.mx/li-
bros/7/3169/12.pdf
Protocolo de para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de
Personas, Especialmente Mujeres y Niños Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas de estos Delitos; Ley de Asistencia Social Ley General de Víctimas Ley para Prevenir y Sancionar la Trata de Personas
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Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito, Informe Mundial sobre la Trata de Personas 2012. Re- sumen Ejecutivo. Disponible en: http://www.unodc.org/
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http://cedoc.inmujeres.gob.mx/cendoc/Pag_cat_libre_art482.
php?pagina=12&orden=titulo&criterio=&tipo=
Informe, Trata de mujeres en Tlaxcala, Patricia Olamendi
Colaboración: Nadia Sierra, Laura Baptista, Bertha E. Castella- nos, Ma. Teresa Glase, Julio César Guillén, Encuesta a cargo de: Primer Colegio de Sociólogos de Tlaxcala, A.C. Tlaxcala, Tlax., Diciembre del 2008
Véase: http://www.state.gov/j/tip/rls/tiprpt/2010/
http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/proceso/lxi/253_
DOF_14jun12.pdf
http://revista.cleu.edu.mx/new/index.php/convocatoria
Pornografía y explotación sexual infantil, efectos sociales y la tecnología
Pornography and child explotation
De presentación 31/03/2015
De aceptación 13/06/2015
Por Julio Cesar García Luna y Luis Enrique Colmenares Guillen Benemérita Universidad Autónoma de Puebla
En 2013 fueron detectadas en México 12 mil 300
cuentas de internet dedicadas a la pornografía infantil, fotografías o videos; en la actualidad el país ocupa
el primer lugar mundial en emisión de este tipo de material
En el presente artículo se presenta información sobre la problemática y los as-
pectos legales que la pornografía representa en México; da a conocer los perfiles
involucrados tanto de los consumidores como de los productores; y proporciona
información valiosa sobre los aspectos clínicos del pedófilo. Por otra parte, re- fleja que en 2013, en el país, fueron detectadas al menos 12 mil 300 cuentas
de internet personales, desde las cuales se difunde pornografía infantil, ya sea fotografías o videos, lo que pone a México como el primer lugar mundial en este tema. Por la gravedad de la problemática social, como trabajo a futuro se plantea generar soluciones tecnológicas que ayuden a minimizarla.
Pedofilia, pornografía, delito cibernético, internet, perfil criminológico, trata
de personas, turismo sexual.
The present work offers information about the problematic and legal aspects that pornography represents in Mexico; it states the profiles involved for both
the consumers and the producers; and provides valuable information about the pedophile clinical features.
Additionally, it reflects that during 2013, in the country, were detected at least 12,300 personal Internet accounts, from which the child pornography, photos or videos, was distributed. This figure places Mexico in the first position of this subject. Given the seriousness of this social issue, future work on this matter
focuses on generating technological solutions aimed at minimizing it.
Pedophilia, Pornography, Cybernetic crime, Internet, Criminological profile, Human trafficking, Sexual tourism.
Si bien el fenómeno de la globalización ha logrado avances en las comunicaciones a un ritmo sin precedentes, dando como re- sultado una sociedad más interrelacionada y con mayor convi- vencia en todos los aspectos, también ha hecho que esta esté más expuesta a nuevas formas de victimización, por ejemplo, a los llamados delitos cibernéticos. En estos, los niños y las niñas son los blancos más fáciles para los cibercriminales dedicados a la pornografía infantil, la cual representa el último eslabón del abuso sexual contra infantes. El Resumen Ejecutivo 2012, 1 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), explica que “exis- ten 20.9 millones de víctimas de explotación laboral y sexual for- zada a nivel mundial”. Asimismo, en los últimos años los medios de comunicación han informado de los casos de pornografía infantil que, con ma- yor frecuencia, proliferan en la red. Sin embargo, los esfuerzos de las áreas de investigación tecnológica, de la policía cibernéti- ca y de otros cuerpos encargados de investigar y perseguir este delito han sido insuficientes, debido a la saturación de informa-
ción y a la falta de instrumentos indicados para atajar un proble- ma de semejante envergadura y complejidad.
Podríamos asegurar que la pedofilia se ha convertido en un
problema que, desde la irrupción de internet, no ha parado de crecer. Por el contrario, ha encontrando nuevas formas de expre- sión, las cuales han ayudado a emitir propuestas para considerar a esta conducta como una alternativa sexual, intentando transitar hacía un proceso de normalización y racionalización dentro de la sociedad del siglo XXI. Esta nueva realidad exige disponer de la máxima información posible y saber cómo actuar, especialmen- te, a nivel preventivo.
Problemática y aspectos legales
De acuerdo con el informe del consorcio internacional ECPAT
(acrónimo de End child prostitution, child pornography and traffic- king of children for sexual purposes), México es el segundo país
en el mundo con mayor producción de pornografía infantil. 2 Por su parte, los números de la asociación civil Infancia Común indi- can que la Explotación Sexual de Niños, Niñas y Adolescentes (ESNNA) ocupa el segundo lugar en generación de recursos en el país, “ubicados en el orden de los 24 mil millones de dólares
anuales por encima de la venta de armas y solo superada por el narcotráfico.” 3 En de abril de 2013 el procurador general de justicia del Dis-
trito Federal, Rodolfo Ríos Garza, dio a conocer que la trata de
personas genera al crimen organizado ganancias de 32 mil millo- nes de dólares anuales. 4 A través de un comunicado, la Comisión
1 Resumen Ejecutivo. Estimación mundial sobre el trabajo forzoso. Recu- perado de http://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/@ed_norm/@ declaration/documents/publication/wcms_182010.pdf
2 ECPAT International. Informe global de monitoreo de las acciones en contra de la explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes.
3 Resumen de noticias digital. México, pasividad ante explotación sexual infantil [documento en PDF]. Página 16.
4 Notimex. “Trata de personas genera 32 mil mdd al crimen organizado:
de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) informó que en México cerca de 12 millones de personas son víctimas de trata, de las cuales el 79% son utilizadas para explotación sexual, 3% para ex- tracción de órganos y 18% para explotación laboral; asimismo, 20 mil niñas y niños son víctimas de explotación sexual, señalan cifras del Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía (INEGI). 5 La mayoría se ubica en seis ciudades: Acapulco, Cancún, Guadalajara, Ciudad Juárez, Tapachula y Tijuana, delito que se encuentra entre los tres más lucrativos del crimen organizado. Las modalidades de la ESNNA son: la prostitución, la pornografía infantil, el turismo sexual, el abuso sexual, la trata y venta de niños, niñas y adolescentes para actividades sexuales. Por otro lado, la Coalición Internacional contra la Trata de Mujeres y Niñas en Amé- rica Latina ubica a México en el quinto lugar a nivel mundial en esta modalidad. 6 A la vez, Infancia Común cataloga a México en el segundo lugar mundial como productor de pornografía infantil. Tan solo en cinco años
se detectaron en el país más de 4 mil sitios electrónicos dedicados a la pornografía infantil; y mientras que en Latinoamérica existen al menos
cien foros virtuales de intercambio de material pornográfico, un tercio
de ellos se ubica en la República mexicana. 7 La directora de Infancia Común enuncia que el fenómeno sucede en todo el país porque existe un problema estructural que permite que esto pase. Así, la explotación sexual llega a ciudades medias, como León, Puebla, Tlaxcala, Monterrey y Saltillo. A este propósito, el estudio Infancia robada explica que a los princi- pales destinos de la ESNNA se suman la zona metropolitana del Valle de México, con 2 mil 500 menores de edad explotados sexualmente, y los destinos turísticos Playa del Carmen, Mazatlán, Veracruz, Los Cabos, La Paz, Manzanillo, Ixtapa y Huatulco, donde mil 500 niños, niñas y adolescentes son sujetos de todas las modalidades de explo- tación sexual. 8 Infancia Común apunta que en los últimos treinta años el abuso
sexual se incrementó 200%; el 74% de las víctimas son menores de 14 años y el 81% son niñas. El 93% de los casos ocurre al interior de la familia, en la mayoría la agresión continúa por meses o incluso años. 9 En lo que concierne, la Procuraduría General de la República
(PGR) fue informada por el National Center for Missing and Exploited
Children de que México ocupa ya el primer lugar a nivel mundial en
cuanto a emisión de material pornográfico infantil y que necesita de
más que operativos especiales o cateos, así como estandarizar los procedimientos con los organismos extranjeros e internacionales que llevan más de dos décadas acumulando experiencia, misma que en México aún ha sido inaplicable para el desarrollo de estrategias que solucionen esta problemática.
PGJDF” [artículo en línea]. Excélsior, 14 de febrero de 2013.
5 González, Alberto. “Anuncian inicio de las jornadas de prevención de la trata de personas [artículo en línea]. El Sol de México, 18 de abril de 2013.
6 Maltrato infantil en México: factor de riesgo en la comisión de delitos. Secretaría de Seguridad Pública. 2010.
7 Monroy, Paulina. “México: pasividad ante explotación sexual infantil” [artículo en línea]. Red Voltaire.
8 CIESAS.
9 López, E. Delitos en particular. México, Porrúa. 2004. Página 27.
LA PORNOGRAFÍA INFANTIL COMO DELITO
El delito de pornografía de personas menores de 18 años, como
se ha descrito, es un eslabón más de una larga lista de acciones
antijurídicas tipificadas en el título octavo “Delitos contra el libre
desarrollo de la personalidad” del Código Penal Federal (CPF).
Datos recogidos por el Consejo Nacional de Población, a través del Conteo de Población y Vivienda 2005 y de las Proyecciones de población 2005-2050 que este realiza, indican que actualmen- te residen 39 millones 767 mil 920 personas menores de 18 años de edad en el territorio nacional, de los cuales 20 millones 221 mil 592 son niños y 19 millones 546 mil 328 son niñas 10 . El estudio Infancia robada: niños y niñas víctimas de explota- ción sexual en México, coeditado por el UNICEF, el SNDIF y el CIESAS, estima que alrededor de 16 mil de esos niños, niñas y adolescentes han sido utilizados en prácticas de prostitución, por- nografía, turismo sexual y tráfico con fines de explotación sexual, esto es el 0,04% de la población infantil. 11 Por su parte, la red mun- dial ECPAT estima que entre 16 mil y 20 mil menores de 18 años son víctimas de explotación sexual comercial en México. 12
“Los pedófilos ven la agresión
sexual del niño como una venganza por los abusos sufridos en la infancia; es su modo dominar a otro ser humano”
Por su parte las estadísticas de la Policía Federal Preventiva (PFP), apuntan que la explotación sexual de menores de edad a través de internet se incrementa de manera acelerada; este deli- to ya ocupa un tercer lugar, detrás de los fraudes y las amenazas por medios cibernéticos. Para tener una idea, a inicios del año 2014 se detectaron más de 100 mil sitios de este tipo en internet. Lo grave de este asunto es que en la actualidad, por su in- cremento, se ha realizado una nueva clasificación de imágenes pornográficas. La Policía Cibernética de México incluye, además de las categorías ya existentes, la pornografía con bebés: “de 0 a 4, de 4 a 8, de 8 a 12 y de 12 a 17 años de edad.” Una última categoría incluye a niños y niñas de cero a un año de edad, y lo alarmante es que cada mes esto se incrementa 5% con fotogra- fías e imágenes de abuso de recién nacidos. 13
10 Comité de los Derechos del Niño. Examen de los informes presentados por los Estados partes con arreglo al párrafo 1 del artículo 13 del Protocolo Facultativo de la Convención sobre los derechos del niño…” México, 2010.
11 Monroy, Paulina. “México: pasividad ante explotación sexual infantil” [artí- culo en línea]. Red Voltaire.
12 ECPAT International. Informe global de monitoreo de las acciones en contra de la explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes.
13 Cabezas López, Carlos. “Pornografía infantil e internet: una problemática social” [artículo en línea]. Delitos Informáticos.com
Como se ha analizado, la pornografía infantil raramente representa un problema y delito aislado; en su comisión coexisten distintas con-
ductas, por lo que ha sido necesario legislar en materia de protección de niños, niñas y adolescentes, así como para sancionar las nuevas y crecientes conductas ilícitas, que se encuentran reguladas por las legislaciones siguientes:
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (2013). Código Penal Federal (2013). Ley Federal Contra la Delincuencia Organizada (2013).
Ley para la Protección de los Derechos de las Niñas, Niños y
Adolescentes (2013).
Ley para Prevenir y Sancionar la Trata de Personas (2013).
• Ley General para Combatir y Erradicar los Delitos en Materia
de Trata de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas de estos Delitos (2012). Si bien es cierto que contamos con diversos instrumentos jurídicos
para la protección de la niñez, también lo es que son insuficientes e
ineficaces, ya que se legisla a un ritmo distinto al del surgimiento de
las innovaciones tecnológicas. Y aunque recientes legislaciones le han dado el carácter de delito organizado, la verdad es que resulta com- plejo contar con los tipos penales adecuados que eviten la impunidad, o con el personal capacitado para la realización de las investigaciones
científicas necesarias y la elaboración de las políticas criminológicas y
criminales. Pero ya que es obligación del Estado garantizar el buen y
libre desarrollo integral de los niños y las niñas, urge la implementación de políticas públicas que logren la protección de los menores de edad.
Un consumidor de pornografía infantil suele ser:
Persona con nivel socioeconómico medio-alto.
De edades entre los 25 y 50 años.
Cansado de consumir pornografía de adultos, busca
Psicológicamente, es una persona reservada.
• Inseguro. • Introvertido. • Inmaduro. • Dependiente. • Agresivo. Por lo regular nunca pasan de la observación, pero existen quienes sí transgreden esa línea. En esos casos son personas que no tienen la capacidad de seducir a personas mayores, pero sí a niños. 14
Etimológicamente pedofilia es el ‘amor por los niños’. Este amor
se considera anomalía grave del comportamiento en su aspecto erótico, lo cual marca ya una concreción restrictiva que dirige y
encauza el rechazo que la pedofilia y sus practicantes reciben.
A partir de esta puntualización, la pedofilia es una forma de
la sexualidad que se juzga como una perversión; en tanto que
las asociaciones de pedófilos la justifican aduciendo que única- mente se trata de una de las múltiples formas en que se puede manifestar la sexualidad en el ser humano. Actualmente, existe un debate respecto a los alcances de los términos pedofilia y pe- derastia, de los cuales se reconocen las siguientes acepciones:
a. Pedofilia: atracción erótica o sexual que una persona adul- ta siente hacia niños o adolescentes. b. Pederastia: abuso sexual cometido con niños. Así, ambos términos reflejan distintos alcances de la atrac- ción sexual hacia los menores de edad. Mientras que la pedofilia
consiste entonces en la atracción erótica por los niños, la pede- rastia se trata del abuso sexual de ellos. En otras palabras, por
una parte se tiene una tendencia sexual pedófila y por la otra una
práctica abusiva y delincuencial de la pederastia. 15 Sin embargo, puede señalarse que actualmente el término
pedofilia ha perdido su carácter inocuo y se refiere directamente
a la práctica abusiva y delincuencial; de modo que hoy en día pe-
dófilo y pederasta son términos socialmente considerados como
Aspectos clínicos del pedófilo
La imagen popular del pedófilo es la de una persona de cierta
edad, con apariencia que puede llegar a lo repulsivo y otras alte-
raciones en su comportamiento sexual, tales como el voyeuris-
mo u otras parafilias. Esta imagen choca con la realidad, pues
15 Romi, J. y García, L. “Algunas reflexiones sobre la pedofilia y el abuso se- xual de menores.” Cuadernos de Medicina Forense. Año 3, Nº 2. Páginas 93-94.
las tendencias pedófilas pueden iniciarse en un individuo a edades tempranas, 16 en personas aparentemente normales y próximas, en la
tes técnicas de atracción, las cuales surgirán en función de las
dificultades que encuentre a la hora de concretar sus lazos con
el niño convertido en su objetivo. Hay autores que relacionan los problemas íntimos del pedó-
filo con los modelos de apego que los niños de uno o dos años
muestran con su madre, y por ello los clasifican en los siguientes
• Ansiosos-resistentes. Resultan adultos con baja autoesti-
ma y que buscan continuamente la aprobación de los de- más. Por eso se sienten seguros con una pareja a la que pueden controlar y sobre la que sienten con claridad una superioridad segura. Evitadores-temerosos. Cuando son adultos tienen un fuer- te deseo de contacto y mucho miedo al rechazo, por lo que optan por evitar las relaciones íntimas con adultos y buscan mantenerlas con seres a los que sienten inferiores o dependientes y sin capacidad de rechazarles.
• Evitadores-desvalorizadores. En edades maduras desean
la consecución de su autonomía y su independencia, por lo que buscan relaciones impersonales en las que pueden imponerse con comportamientos coercitivos.
En todos los casos podemos apreciar que los comportamien- tos pedófilos son una compensación de las carencias y deficien- cias experimentadas en las relaciones de apego con las madres. De ahí derivan los comportamientos considerados anómalos o no correspondientes a la madu- rez propia de un adulto capaz
de tomar decisiones de manera autónoma y no constreñidos por una evolución emocional defici- taria que no ha logrado transi- tar por las etapas de asunción progresiva de la autonomía y la
capacidad de ir estableciendo, poco a poco, mecanismos de respuesta capaces de sobrepasar las situaciones incómodas o que pueden serle agresivas aunque sea a nivel emotivo. 17 En realidad, un pedófilo, pese a no ser violento en la mecáni- ca de su búsqueda, acercamiento y obtención de los niños que son su objetivo, observa minuciosamente el entorno y solo pasa a la acción cuando cree que tiene amplias posibilidades de éxito. Por lo que respecta a los pedófilos violentos, se ha detectado en ellos un trastorno narcisista de la personalidad asociado a graves rasgos asociales. Así, la conquista sexual del niño sería un instrumento de venganza por los abusos sufridos en la infan- cia y su modo de ejercer dominio sobre otro ser humano. 18 De esta forma, “el niño es visto como un objeto que puede ser fácilmente orientado y aterrorizado, que no provoca frustración y no tiene posibilidad de vengarse”. 19 Está comprobado que factores que favorecen la pedofilia vio-
17 Moreno Oliver, Francesc Xavier. “Perfil psicológico de los pedófilos” [artí- culo en línea]. Psicología Jurídica. S. f.
18 Donini, G., et. al. “Pedofilia, necrofilia, tratti comuni e differenziali”, Psichiatria e psicoterapia analítica. Vol. 18, Nº 2, junio de 1999. Páginas:
mayoría de casos, a los círculos familiares o de amistad del niño que se convertirá en su objetivo. Por otro lado, está comprobado que solo una minoría de los pe-
dófilos llega a mantener relaciones sexuales totales con niños, sin
que entren en el campo de la pederastia, y que la mayoría de ellos se conforma con actividades menos invasivas como el exhibicionismo, las caricias o, a lo sumo, la masturbación. Los pedófilos que practi- can el sexo con los niños, aducen para ello una serie de excusas o
justificaciones, entre ellas la necesidad de concreción de los lazos de
afecto creados entre el adulto y el niño, como si se tratase del estado
final de un diálogo entre seres con la misma capacidad de interlo- cución, una intención educativa por parte del adulto, que así contri- buye a la maduración del niño en algunos de sus aspectos vitales. Aducen también que en determinadas épocas históricas y contextos
culturales concretos la pedofilia era admitida sin menosprecio y no
era categorizada como una grave aberración inadmisible y, por ende, estrictamente perseguible. En general, y contra la percepción general, los pedófilos no utili- zan la violencia física contra sus “víctimas”, no las maltratan de ese modo. Este no recurre al uso de la violencia física, se inscribe dentro
de la lógica de los pedófilos, pues sostienen la reivindicación primor- dial de que tienen derecho a amar a los niños, por lo cual queda ajena
a ella y es absurda la intención de dañarlos físicamente, ya que no es
racional dañar lo que se estima por encima de todo.
Además, en su justificación y
en la mayoría de los casos, hacen
hincapié en que cuando llegan a la consumación sexual de sus de-
seos el niño debe ser calificado de
“consintiente”, por lo que no es ob- jeto de violencia alguna. De hecho,
“Ante la oferta de miles de víctimas que ofrece internet,
el pedófilo puede elegir una
mediante preguntas ‘inocentes”
mediante el convencimiento el pedófilo somete al niño, y este accede
al mantenimiento de las relaciones sexuales que aquél apetece. En
este razonamiento, la inmadurez del pedófilo no llega a admitir que el
niño no es capaz de decidir acerca del mantenimiento de relaciones sexuales con un adulto porque no ha alcanzado la madurez necesa- ria para sustraerse a las situaciones de dominio protagonizadas por el adulto solicitante, ni para establecer y mantener de forma indepen- diente y autónoma sus propias decisiones y conductas al respecto. La gran mayoría nunca pasa de la etapa de observación. Su dis-
frute solo se da con la visión de ese material pornográfico, que les
genera una mezcla de sensaciones que van desde la excitación a la ternura, pero no llevan las cosas más allá. Aun así, existen quienes sí
lo hacen y en esos casos son sujetos que no tienen la capacidad de seducir a personas adultas. Es así que mediante engaños, regalos y otras argucias tratan de mantener relaciones sexuales con los infan- tes. Coincidentemente, son estos mismos quienes se transforman en productores de material pornográfico infantil; una vez que ya concre- taron su deseo, querrán ir por más, entonces filman, sacan fotos y las
distribuyen a través de la red. Entre estas características el pedófilo es capaz de utilizar diferen-
16 Oliverio, A. y Graziosi, B. ¿Qué es la pedofilia? Barcelona, Piadós. 2004.
lenta en los adultos son el haber sido violados o tratados con crueldad en la infancia, la pertenencia a ambientes familiares disgregados y/o el haber asistido como espectador incapaz o imposibilitado de reacción a acciones violentas contra familiares o allegados. Otros factores de riesgo más indeterminados y con
mayor variedad cuantitativa y cualitativa en la configuración de
personalidades pedófilas son el temperamento, la edad, la cali- dad de lazos afectivos en la infancia, o la capacidad de reacción y distanciamiento frente a experiencias angustiantes.
De hecho, se ha confirmado que personas que han sufrido
situaciones como las descritas, gracias al grado de madurez asumido en cada etapa vital y a la ayuda de alguna persona
de confianza en la fuerza y posibilidad de reacción personal, no caen en la pedofilia. Ante este listado hay que recordar, como
siempre, que la existencia de alguno o varios de esos factores de riesgo en un individuo no es sinónimo irremediable de padecer la alteración.
Los pedófilos presentan rasgos psicológicos de amplitud e
inestabilidad comprobados, pues son individuos de personalidad polimorfa, gran capacidad de adaptación a las circunstancias y superficialidad cierta (aunque les unen algunos rasgos, los pedófilos pueden ser muy distintos entre sí). 20 Todo ello viene motivado por su inmadurez, su anclaje en periodos de su pro-
20 (Conte, J., et. al. “What sexual offenders tell us about prevention strate- gies.” Child abuse and neglect, Nº 13. 1989. Páginas 293-296.
pia infancia, etapa que llegan a sublimar como idílica y utópicamente ideal, y la necesidad de ceñirse a las situaciones variadas en las que se ve envuelta su actividad. Muchos pedófilos presentan una personalidad inmadura, proble- mas para relacionarse o incluso sentimientos de inferioridad que les incapacitan para tener una relación amorosa adulta e igualitaria, 21 por lo cual son incapaces de mantener relaciones amorosas con quienes
en realidad son “sus iguales” y deben intentarlas con niños a los que ven más débiles o inmaduros y a quienes pueden dominar.
También es posible observar en los pedófilos posibles trastornos
narcisistas, en los que el niño actúa como reforzador de la autovalo-
ración de estos (exteriorizar admiración o valoración positiva hacia el
adulto), una autoestima frágil que necesita ser reafirmada con la vi- vencia de la situación de dominio que el pedófilo tiene y la incapacidad
para asumir un rol responsable (de ahí el enorme temor del pedófilo a
ser descubierto y mostrarse públicamente responsable de sus actos).
Tampoco son ajenos a los pedófilos, en muchos casos, el placer de la
trasgresión (el ir contra lo socialmente establecido refuerza sus meca-
nismos de defensa contra la inseguridad) y la fantasía inconsciente de fusión con un objeto ideal representado por el niño objeto del afecto, puesto que en él sublimarían un ego joven e idealizado. 22 Debido a que los comportamientos pedófilos intentan compensar las
carencias de las relaciones de apego con las madres, el adulto demos-
trará comportamientos anómalos o no correspondientes a la madurez propia de un individuo capaz de tomar decisiones de manera autónoma,
cuyas actitudes estarán oprimidas por una evolución emocional deficita- ria que no ha logrado transitar por las etapas de asunción progresiva de la autonomía y la capacidad de establecer, poco a poco, mecanismos de respuesta capaces de sobrepasar las situaciones incómodas o que pueden serle agresivas, aunque sea a nivel emotivo. De acuerdo con el manual de la Asociación Psiquiátrica de los
Estados Unidos (1995), el concepto pedofilia hace referencia a las
personas mayores de 16 años que “durante un lapso de seis meses, por lo menos, han tenido fantasías sexualmente excitantes repetidas e intensas, o urgencias sexuales, o que han puesto en práctica con- ductas que involucraron actividades sexuales con uno o más niños.”
1. Pedófilo preferencial seductor. Pretende la acción sobre el niño
a través de la seducción, el convencimiento y la manipulación.
Precisa de un cierto grado de complicidad (o silencio) por parte de su víctima. Suele escoger a infantes de su entorno inmedia- to: hijos, nietos, sobrinos, alumnos.
2. Pedófilo preferencial directo. Está integrado en la sociedad,
pero se distingue del grupo anterior porque no necesita repetir el abuso sobre el mismo menor.
3. Pedófilos preferenciales violentos. Buscan a sus víctimas tanto
entre niños de su entorno como fuera de él. Su objetivo no es la
“conquista” del menor ni nada parecido, sino la agresión sexual y la violación. Éstos pueden matar a sus víctimas.
Características comunes de pedófilos:
Son varones, en el 90% de las ocasiones.
• Suelen ser mayores que los violadores de mujeres adultas, en- tre 30 y 45 años. Aunque hoy el 20% de las agresiones sexua- les son cometidas por menores de edad.
21 Oliverio, A. y Graziosi, B. ¿Qué es la pedofilia? Barcelona, Piadós. 2004.
22 Ward, T. et. al. “Attachment style and intimacy deficits in sexual offenders.” Sexual Abuse, Nº 7. 1995: Págs. 317-336.
• Desempeñan profesiones más cualificadas que los violadores
de mujeres y acceden a mejores trabajos.
• • Con frecuencia buscan trabajos o actividades que les permitan
estar cerca de los niños. Su nivel de reincidencia es altísimo, aun después de ser descu- biertos y condenados.
Pueden tener una familia a su cargo, y con frecuencia hijos pe- queños.
En la mayoría de las ocasiones no padecen trastornos psiquiá-
tricos. La mayoría no tiene capacidad para controlar su propio compor-
tamiento. Se encuentran integrados en el entramado social y con frecuen-
cia están casados.
Casi siempre actúan solos (98%).
En el 90% de los casos tienen capacidad para controlar su
• • El 100% necesita tratamiento, aunque resulta poco efecti- vo con los pedófilos preferenciales.
Los pedófilos y pederastas actúan de diversas maneras para conseguir niños y niñas, con la finalidad de abusar de ellos, in- tegrarlos a una red de prostitución infantil o para elaborar porno- grafía. Conocer su forma de actuar es fundamental para mejorar la seguridad de los menores.
1. En las salas de juegos recreativos. Algunos pederastas frecuentan estas salas para, después de seleccionar a un menor, ofrecerse a pagarle algunas partidas o retarle a jugar contra él. Los abusos no se producen en el primer encuentro, ya que los pederastas normalmente intentan ganarse primero su confianza. Otros prefieren invitar al menor una hamburguesa o al cine.
2. Las zonas marginales. Algunos pederastas prefieren fre- cuentar zonas deprimidas para buscar niños o adolescen- tes desatendidos o con muchas carencias. Les ofrecen entonces algún tipo de trabajo y les aseguran dinero fácil.
3. Salidas de colegios y en parques. Otro tipo de pederastas, suelen actuar en redes, optan por el secuestro, que puede realizarse cuando el menor sale del colegio. En este caso el pederasta se hace pasar por un conocido de la familia que va a recoger al chico. Otro ejemplo es el entorno de los parques infantiles, donde en el mismo sitio o desde un coche pide, con mapa en mano, al menor que se acerque al vehículo para indicarle donde está equis calle.
4. Discotecas. Algunas redes de tráfico de menores captan menores utilizando a otros que actúan de ganchos. Tam- bién pueden utilizar a otra menor amenazándola de muer- te o de violación.
5. Internet como herramienta. Se trata del último sistema que están utilizando muchos pederastas y que trae desconcer- tadas a las policías de otros países. Estos pederastas se introducen en los canales de conversación escrita (chats) de la web, haciéndose pasar por niños o niñas en busca de nuevos amigos. Intentan conocer la situación de algu- nos menores, sus gustos y aficiones, hasta que llega el momento de concertar una cita en un cine o restaurant para conocerse mejor.
6. A través de las revistas para niños y adolescentes, en las que se publican secciones en las que los menores se ofre- cen para intercambiar correspondencia incluyendo datos personales (dirección) e incluso una foto.
• En más del 50% de las ocasiones no recibieron muestras de
7. Utilizando animales exóticos para atraer a los menores en
afecto durante su infancia-adolescencia. En más del 50% de los casos abusan del alcohol.
ferias y demás lugares. Los suben a los mismos y les sa- can fotografías para después ofrecérselas a sus padres.
Desarrollan disonancias cognoscitivas y un 66% niegan sus crí- menes o los minimizan.
Muchos papás dan sus datos para que les envíen la foto o se la lleven a domicilio. El pedófilo puede tener así un ban-
co de datos con sus direcciones, teléfonos y fotografías de
• En la mayoría de las ocasiones no padecen trastornos psiquiá-
tricos, solo en ocasiones tienen trastornos de la personalidad y algunas veces trastornos psicopáticos (7.5%).
En el interior de los centros comerciales. Algunas redes de pederastas actúan preferentemente en grandes superfi-
cies comerciales, donde la concentración de gente es alta y los padres están pendientes de encontrar los productos que necesitan. La forma de operar consiste en coger de la mano a un pequeño que se haya despistado (o que se hayan despistado sus padres) y alejarlo del lugar. Normal- mente no lo sacan inmediatamente sino que se lo llevan a los baños. Allí le cambian rápidamente la vestimenta y le afeitan el pelo, le ponen una peluca o una gorra, lo sedan si es necesario y salen por la puerta con toda naturalidad y tranquilidad. 9. En casa. Al menos uno de cada tres abusos sexuales so- bre menores se cometen en el entorno familiar, por parte del padre, un tío o un abuelo.
Con más de mil 800 millones de usuarios conectados a internet es sencillo comprender que no todos los usuarios tienen las me- jores intenciones, es así que visualizan a este universo binario como el medio ideal para cometer actos ilícitos, desde la como- didad de su hogar. Esto resulta en la comisión de los llamados delitos cibernéticos, definidos por la Organización para la Coope- ración y el Desarrollo Económicos (OCDE) como “cualquier con- ducta, no ética o no autorizada, que involucra el procesamiento automático de datos y/o la transmisión de datos.” 23
De acuerdo con el Informe global de monitoreo de las acciones contra la explotación sexual comercial de niños, niñas y adoles-
centes, elaborado por ECPAT Internacional, la gravedad de este problema radica en que el aumento se debe a que no hay leyes que sancionen la tenencia o posesión de este tipo de material. 24 En el monitoreo de internet que realiza la Policía Federal Pre- ventiva, a través de la Unidad de Delitos Cibernéticos y Contra Menores, se han encontrado mil 347 sitios que exhiben porno- grafía infantil, de los cuales 310 son mexicanos. 25 La Unidad de Delitos Cibernéticos y Contra Menores calcula
que el 73,6% de las imágenes pornográficas que muestran los
sitios mencionados son de niñas y el 26,4% de niños. Asimismo,
se estima que las niñas, niños y adolescentes utilizados en di- chos sitios tienen las siguientes características:
41% tiene entre 12 y 17 años de edad.
38% tiene entre 8 y 12 años de edad.
14% tiene entre 4 y 8 años de edad.
7% tiene entre 0 y 4 años de edad.
79% son caucásicos.
12% son latinos.
6% son asiáticos.
3% son de raza negra.
23 CIESAS.
24 Resumen Ejecutivo. Estimación mundial sobre el trabajo forzoso. Recu- perado de http://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/@ed_norm/@ declaration/documents/publication/wcms_182010.pdf
25 López, E. Delitos en particular. México, Porrúa. 2004. Página 27.
Víctimas por género.
En este sentido, se estima que las niñas, niños y adolescentes utili- zados en dichos sitios tienen las siguientes características: 26
Víctimas por edad.
Víctimas por raza.
INTERNET COMO ESCENARIO
Internet es una tecnología de información y comunicación cuyo po- tencial no se limita a servir únicamente a usuarios bien intencionados.
Es necesario reconocer que algunos navegantes también aprovechan
26 Comité de los Derechos del Niño. Examen de los informes presentados por los Estados partes con arreglo al párrafo 1 del artículo 13 del Protocolo Facultativo de la Convención sobre los derechos del niño…” México, 2010.
este gran poder para actividades ilícitas, como la trata de menores, el
lenocinio de menores, el turismo sexual y la pedofilia.
La mayoría de los acosadores que buscan acercarse a un menor
de edad lo hacen siguiendo un proceso sistemático llamado “el corte- jo”. Sin embargo, las redes sociales ofrecen ciertas características úni- cas que pueden ser explotadas por delincuentes, facilitan el almace- namiento y disponibilidad masiva de imágenes de explotación sexual
infantil para uso personal o para fines comerciales, lo que permite un
tráfico intensivo entre oferta y demanda de estos contenidos. Las re- des sociales y foros ofrecen mecanismos que pueden usarse en forma anónima para brindar el material, incluso creando comunidades que fomenten el interés por el consumo del mismo, facilitando y agilizando el contacto comercial entre compradores y vendedores, quienes apro- vechan las tecnologías de cobranza y pago disponibles para cualquier negocio legítimo de comercio electrónico.
Detalles del child grooming
El grooming de menores es un fenómeno que surge en internet y que
podríamos traducir como ‘engatusamiento’. Se utiliza para describir las prácticas online de ciertos adultos que intentan ganarse la confianza de un (o una) menor fingiendo empatía, cariño, etc., con fines de satis- facción sexual (como mínimo y, casi siempre, obtener imágenes del/la menor desnudo/a o realizando actos sexuales). 27 Por tanto, está muy relacionado con la pederastia y la pornografía
27 “Grooming o ciberacoso sexual” [artículo en línea]. Pantallas amigas. 2014.
infantil en la red. De hecho, el grooming es en muchas ocasiones la antesala de un abuso sexual. 28 El groomer (el adulto) es un cazador paciente, su labor de recopilación de datos personales puede durar incluso semanas, pero siempre hará preguntas clave al principio de la conver- sación que le ayudarán a seleccionar a sus víctimas “ideales”:
¿qué edad tienes?, ¿dónde tienes el ordenador?, ¿estás solo o acompañado? y ¿cuánto tiempo estás conectado a internet? Estas preguntas están destinadas a seleccionar a un menor que pase mucho tiempo solo delante del ordenador y que, además, lo tenga instalado en un lugar privado, fuera de la mirada de ter- ceras personas, preferentemente en su habitación. Como en la vida real, estas condiciones son las idóneas para poder cometer el abuso con impunidad. Ante la oferta de miles de posibles víc- timas que ofrece internet, el abusador puede elegir mediante las preguntas iniciales al mejor objetivo de entre todos los que se han expuesto a su alcance. El método expuesto es el “perfecto”, el que muy rara vez se dará en todas sus fases, pero cualquiera de ellas puede afectar psicológicamente al menor, desde las conversaciones de temá- tica sexual hasta la visión de imágenes pornográficas interpreta- das desde la visión del abusador. Si se está dentro del grupo de riesgo, es necesario tenerlas en cuenta cuando se investiguen conductas sospechosas de abuso en menores y no se puedan determinar unas causas claras.
“Entre 16 mil y 20 mil menores de 18 años son víctimas de explotación sexual comercial en México”
Los niños, como usuarios de internet, están expuestos a los mismos riesgos que los adultos (aunque haya mucha gente que lo ignore) con el agravante de que, tal y como se dijo anterior- mente, exploran con menos miedo el entorno virtual y carecen de las capacidades defensivas de sus mayores. Son más propen- sos a utilizar herramientas como los chats, los juegos en línea y los programas de mensajería, herramientas que favorecen el contacto con desconocidos y que pueden resultar peligrosas si no se controlan adecuadamente. En un estudio realizado por ACPI y Protégeles, 29 para el De- fensor del Menor en 2002, sobre los hábitos de navegación de los menores en España, se obtuvieron algunos datos preocu- pantes:
El 30% ha facilitado su número de teléfono en alguna oca- sión.
El 16% ha facilitado su dirección a través de internet.
El 14,5% ha concertado una cita con un desconocido.
El 54,5% no ha recibido información sobre las normas bá- sicas de seguridad a la hora de utilizar internet.
• El 86% accede a contenidos desde ordenadores que no disponen de ningún sistema de filtrado. Un 44% se ha sentido acosado/a sexualmente.
• Un 11% ha sido víctima de insultos por parte de otros inter-
nautas, un 4% ha recibido correos no solicitados con con- tenidos desagradables y otro 1,5% informa haber sentido miedo en alguna ocasión.
Con todos estos datos es sencillo comprender que los meno- res corren peligro en internet y necesitan herramientas básicas para no caer en la garras del reducido, pero activo, porcentaje de delincuentes que utilizan la red. El que carezca de estas herra- mientas de defensa será una víctima potencial de muchos deli- tos, entre ellos el denominado grooming. Este proceso consiste en siete etapas:
El acosador elige sitios populares entre los menores de edad, en donde son ubicados. Las víctimas son niños mayores de doce años que ya tienen cierta habilidad conversacional y que saben usar una computadora. A estos menores les envían mensajes y otras variantes de comunicación digital que puedan ser de su interés.
29 Canovas, Guillermo. Seguridad infantil y costumbres de los menores en internet [documento PDF]. Madrid. ACPI, Protégeles y Defensor del menor. 2002.
2. Compartir intereses
Desarrollan la nueva “amistad”, haciendo ver al menor cuántas cosas tienen en común. Una vez que el acosador ha escogido a su víctima, pasa a esta etapa en la que tiene un primer acercamiento con el niño, incluyendo temas que sabe que son de su interés, pues los encontró
publicados en su perfil de red social. El objeto de esta etapa es lograr
que el menor de edad confunda al acosador con alguien que comparte sus mismos gustos. En esta etapa nunca se recurre a la violencia ni a la intimidación, pero si es exitoso, el acosador habrá logrado que lo
identifiquen como alguien “interesante” o “divertido” y, en términos del
menor de edad, “cae bien”.
Se gana su confianza con un apoyo constante a sus ideas. Una vez
que se han establecido los lazos de intereses en común, esta eta-
pa busca robustecer la nueva “amistad” ganándose la confianza del
menor, lo que consiguen apoyando sus ideas y reforzando constante- mente su autoestima. El objetivo aquí es lograr que el infante se sienta valioso y vaya asimilando que esa sensación de bienestar la recibe mayormente cuando está en contacto con su nuevo “amigo”. Uno de los temas más explotados por los acosadores para lograr la confian- za del menor es el antagonismo con sus padres, cuestión por demás recurrente entre los adolescentes. Le habla mal de los padres, le dice que “coincide” con él, que casi siempre son un estorbo, entre otros co- mentarios. Si tiene éxito en esta etapa, el acosador habrá logrado que el menor lo vea como “un amigo en quien se puede confiar”, que siem- pre está dispuesto a escucharlo y con quien siempre se siente a gusto.
4. Obtener secretos
El groomer desarrolla intimidad con el menor, lo convence de que son los mejores amigos, de que nada debe interponerse entre ellos. Esta es una etapa muy delicada, pues toda la información secreta que el adulto logra obtener del menor puede ser usada en su contra para forzar el encuentro físico. Los secretos son obtenidos en forma por demás sutil; el acosador nunca recurre a pedirle abiertamente al me- nor que le cuente un secreto, pero recurren precisamente al escenario opuesto. Esto, como podemos imaginar, robustece aún más la auto-
estima del menor y afianza sus lazos afectivos hacia su “amigo”. A
continuación le ofrece al menor el valor de la reciprocidad, y se pone a su disposición para ayudarle con cualquier problema o necesidad de
apoyo que él tenga. Es en este estado de amplia confianza cuando el
menor habla de sus secretos, ya sean pequeños o enormes, pero son temas que le preocupan y por eso los ha mantenido ocultos.
5. Romper barreras de resistencia
Como esta relación es diferente a todas las demás, se establecen nue- vos parámetros y fronteras. Ahora el acosador inicia una secuencia de pasos encaminados a lograr el encuentro físico con el niño. Lo primero que hace es tratar de “probar” la resistencia del infante ante conteni-
dos que tengan relación con el propósito del encuentro físico, y mide su reacción, aceptación o rechazo para actuar en consecuencia.
7. Encuentro físico
Por ejemplo, si el objeto del encuentro será de tipo sexual, le acerca imágenes de sexo entre un adulto y un menor y analiza cómo responde
que significan Boy Lover (amante de niños) o Girl Lover (amante de niñas), de esta forma con solo dos siglas se puede filtrar la clase de contenido que los usuarios buscan en sitios o foros web. Otra característica de identificación usual en ciberdelincuen- tes sexuales consiste en imágenes, las cuales, por razones de evasión de la justicia, han sido modificadas paulatinamente has- ta desarrollar nuevos diseños que se distancien de los que ya se
encuentran identificados en un principio. No obstante, a pesar de
dichas diferencias se han encontrado patrones similares de tras-
misión del mensaje, por ejemplo, aquellas figuras con elementos
triangulares, un símbolo actual del órgano sexual masculino. Finalmente, el método de detección y posterior deten- ción elaborado por los distintos
investigadores criminales en el mundo, con el apoyo de las policías cibernéticas, ha dado como resultado la elaboración
de software en dos vertientes
principales: las aplicaciones de
chat y los perfiles artificiales de
menores de edad en redes sociales. El primero, basado en la
teoría de los juegos, selecciona y reporta a aquellos individuos
que utilizan un lenguaje de convencimiento acorde a la edad de su potencial víctima para exhortarla a realizar actividades de ín- dole sexual, mientras que el segundo se ha limitado a diseñar características faciales que resultan atractivas a ciberdelincuen-
tes sexuales, agregando un perfil público ficticio que coadyuve a
la captura de estos.
el menor ante lo que ve. Si se asusta o rechaza las imágenes, lo tran-
quiliza, le habla de cómo en la Biblia hay gráficos de querubines que
aparecen desnudos en compañía de adultos, hasta lograr convencerlo de que este tipo de relaciones son “normales” en todos los hogares, y que si en el suyo no se presentan, es más bien porque sus padres no lo quieren. El objeto de esta etapa es que estas imágenes sean de uso común en todas las comunicaciones entre ambos, hasta llegar al punto en que para el menor sea normal verlas y ya no le molesten.
Lo adentra en la posibilidad de ex- poner todo lo que han hablado como amigos, se supone que son cosas privadas, o peor aún, lastimar a su familia. Esta etapa no siempre es necesaria, pero el acosador recurre a ella cuando el menor se rehúsa a encontrarse con él en el mundo real.
“México ocupa el primer lugar mundial en emisión de material
pornográfico infantil”
Sin importar cómo llegó aquí, el menor siempre es la víctima. Máximo
cuidado si le pide llevar el equipo que usó en sus conversaciones, pues puede deberse a que el acosador pretende deshacerse de la evidencia de los contactos sostenidos, frecuentemente porque sus intenciones sí son criminales. Vale la pena mencionar que este pro- ceso puede durar en promedio hasta seis meses, lo que nos deja ver que, si bien, no existe un estereotipo del acosador en internet, algo que siempre los caracteriza es que son pacientes, aunque no siempre tolerantes.
LA APROXIMACIÓN DE LA CRIMINOLOGÍA FRENTE A ESTA PROBLEMÁTICA
La pornografía infantil es una modernización de antiguas formas
delictivas, es decir, siempre ha existido; lo que ha evoluciona-
do es el tráfico, el soporte y la
distribución. Hay que tener en cuenta dos cosas: este delito puede ser cometido por cual- quier persona que no sea pe-
dófilo (cualquier sujeto puede fotografiar o grabar), o por un
individuo que sí lo sea. La otra
A pesar de que en países anglosa- jones el estudio de criminólogos ha ido en creciente, las aportaciones
científicas en nuestras latitudes han
ido en detrimento de las exigencias para hacer frente a este problema.
“Existen 20.9 millones de víctimas de explotación laboral y sexual forzada a nivel mundial: OIT”
Sin embargo, existen ciertas bases empíricas desde las cuales podemos partir para formar una explicación sólida que ayude a determinar las formas de comunicación entre pro- bables consumidores de material con contenido sexual de menores
de edad y/o agresores sexuales de víctimas con estas características. De acuerdo con la información divulgada por el INN en el trabajo Documentos sobre pornografía infantil en internet, uno de los ejemplos más claros se realiza a través de la comunicación abreviada, es decir,
modelos de identificación a partir de siglas que son incomprensibles
para los internautas en general, pero que los ciberdelincuentes sexua-
les usan para identificarse; ejemplo de esto son las iniciales BL o GL
figura es la posesión destinada al tráfico.
En el año 2013, en México, han sido detectadas al menos 12 mil 300 cuentas personales de internet, desde las cuales se difunde pornografía infantil, ya sea fotografías o videos, lo que pone al país como el primer lugar
mundial en emisión de este tipo de material ilegal. En contras-
te, la Procuraduría General de la República ha iniciado sólo 130 averiguaciones previas contra pedófilos, y ha alcanzado única- mente tres sentencias condenatorias. A partir de convenios signados con el Centro Nacional para Niños Perdidos y Explotados (National Center for Missing and
Exploited Children), de Estados Unidos, desde agosto de 2011 las autoridades mexicanas tienen acceso a la base de datos sobre cuentas de internet que han sido reportadas como trans- misoras de pornografía infantil, denuncias interpuestas por las
compañías que prestan servicios de correo electrónico, redes so- ciales y chats en línea, y a partir de las cuales se ha logrado es- tablecer que las entidades federativas con mayor incidencia son Estado de México, Nuevo León y Distrito Federal. Estos reportes
han servido para identificar las características comunes en las
víctimas, así como, aunque de manera preliminar, también las de
los victimarios, tales como sus patrones de comportamiento, los
meses, días y horas en que tienen mayor actividad, incluso sus
En muchos de los casos los abusadores y productores de material pornográfico pertenecían al primer círculo de la vícti- ma menor de edad. Otro común denominador en las víctimas, además, son las carencias afectivas en el seno familiar, de las
cuales se aprovechan los pedófilos para convencer a las y los
menores para que les proporcionen imágenes en las que se ex- hiban desnudos. En general, y contra la percepción general, los
pedófilos no utilizan la violencia física contra sus “víctimas”, no
las maltratan de ese modo. Este no uso de la violencia física
se inscribe dentro de la lógica de los pedófilos, pues sostienen
la reivindicación primordial de que tienen derecho a amar a los niños, por lo cual queda ajena a ella y es absurda la intención de dañarlos físicamente, ya que no es racional dañar lo que se estima por encima de todo. Estos primeros resultados de investigación, muestran que existe una gran posibilidad de desarrollar herramientas tec- nológicas basadas en la minería de datos, integrando algunas características de los perfiles de pedófilos con bases de investi- gaciones criminológicas a través de un trabajo interdisciplinario. Utilizar estas aplicaciones en el internet (redes sociales, páginas
web, blogs, entre otros) ayudaría a detectar estas prácticas y en
consecuencia, disminuiría este tipo de delincuencia.
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Fecha de presentación 06/04/2015 Fecha de aceptación 29/05/2015
Por Colectivo ARCIÓN CLEU-DGI
“ El 59% de los suicidios de menores de edad, por diversas razones,
incluidas el acoso físico, psicológico y cibernético entre estudiantes, se concentra en nueve entidades:
Como fenómeno social, el bullying en México ha alcanzado un alto nivel de preocupación a nivel nacional e internacional. Di- versos organismos han volteado sus miradas a nuestro país por lo altos índices de violencia escolar registrados en el último decenio; la modalidad de agresión ya no se suscribe a las au- las, el internet ha sido adoptado como instrumento de tortura, amenazas e intimidación entre menores de edad. El presente artículo ofrece una panorámica sobre los estudios que se han hecho al respecto, y cómo estos pueden ayudar en la regula- ción de leyes que disminuyan de forma urgente este problema
Acoso escolar, bullying, suicidio por bullying, abuso de poder, violencia intrafamiliar, violencia física, violencia psicológica, vio- lencia por internet.
Estado de México, Jalisco, Distrito Federal, Veracruz, Guanajuato, Chihuahua, Nuevo León, Puebla y
As a social phenomenon, bullying in Mexico has reached a high
level of concern both national and internationally. Several insti- tutions have turned their eyes on our country for the high schol- ar indexes recorded in the last decade; the aggression pattern does not subscribe only to the classroom, Internet has been adopted as an instrument for torture, threaten, and intimidation among underage. The present article provides a panorama on
the studies elaborated regarding this topic, and how these can
assist the regulation of laws focused to diminish this social is- sue in an urgent manner.
Scholar bullying, Suicide, Abuse of power, Domestic violence,
Physical violence, Internet violence.
El bullying es un problema social en México; se le define como
una conducta violenta entre dos menores de edad y se genera principalmente en escuelas. Cuando un individuo es sometido a maltratos físicos, psicológicos o verbales por largos periodos, estos tienden a aumentar la agresividad del acosador y causan en el afectado disminución de la autoestima y una sensación de terror. Esto, a su vez, orilla al menor a aislarse de sus com- pañeros, volviéndose blanco de más conductas agresivas que derivan incluso, por una u otra circunstancia, en la muerte. En los últimos dos años el término bullying se utiliza como sinónimo de acoso o maltrato escolar y ha cobrado mayor impor- tancia en la sociedad. Un ejemplo notorio es el estudio realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Econó- micos (OCDE), el cual ubica a México en el primer lugar interna- cional de casos de bullying en los niveles de educación básica
(primaria y secundaria), tanto del orden público como del privado. Antes de tratar de explicar porqué nuestro país ocupa el primer lugar en maltrato escolar, es necesario saber a qué se
refiere el término y los orígenes del mismo. Enseguida se pro- fundizará en dicho fenómeno para conocer sus características, sus protagonistas y las consecuencias que trae consigo. El término bullying proviene del inglés, se deriva de la pala-
bra bull que significa ‘embestir’. El primero en llamar ‘bullying’ a
las conductas agresivas entre menores fue el psicólogo escan- dinavo Dan Olweus en el año 1993, quien halló, a partir de es- tudios realizados en los años 70, que la razón de algunos suici- dios de adolescentes se debía a la agresión física y emocional que estos sufrieron por parte de sus compañeros de escuela. Olweus definió el fenomeno del bullying de la siguiente for- ma: “Un alumno es agredido o se convierte en víctima cuando está expuesto, de forma repetida y durante un tiempo, a accio- nes negativas que lleva a cabo otro alumno o varios de ellos.” 1 Si bien es cierto que el fenómeno del bullying ha existido desde siempre, este era considerado una conducta “normal” entre los niños y adolescentes, pues se creía que era parte de la formación de su personalidad y carácter. Sin embargo, el
hecho de que estas conductas violentas dejen secuelas imbo- rrables en los niños o bien logren acabar con su vida es lo que lo convierte en un verdadero problema social. A pesar de que el acoso escolar se ha empezado a estudiar desde hace 40 años, en México cobró importancia debido a los constantes ca- sos de suicidios y homicidios en el sector estudiantil, los cuales han sido mostrados por los medios de comunicación y causado gran conmoción entre los mexicanos. Para el entender en qué consiste el bullying hablaremos de él como una manifestación de acoso que suele ser grupal (más
de dos personas) y que tiene como finalidad humillar y denigrar
a otro niño. Cada una de las intervenciones del acosador (quien ejerce la violencia) es diseñada con el apoyo de otros menores, victimizados también pero en sus hogares, ya sea por sus pa-
1 Bullying [documento en línea]. Disponible en:<http://acosoescolarmexi- co.mex.tl/265530_Bullying--Acoso-Escolar-en-Mexico.html> [consultado el 19 enero de 2015].
dres, hermanos mayores o vecinos. Es así que entenderemos que el bullying es una conducta repetitiva, que se aprende o se adquiere
en casa. Por otra parte, el niño víctima en la escuela tiende a ser violento en casa, generalmente está de mal humor, no quiere ir al colegio y pierde constantemente objetos personales. Estos son los principales cambios de conducta que los padres deberían notar para frenar la violencia en y hacia sus hijos. Para que exista el bullying deberán de estar presentes tres ca- racterísticas:
1. abuso de poder, se da por parte del agresor ante la víctima y sus espectadores; 2. repetición de los incidentes violentos por largos periodos de tiempo, es decir, las agresiones generalmente se dan en un lapso de seis meses a un ciclo escolar completo, y conforme pasa el tiempo estas conductas son más violentas, dejando marcas en el cuerpo; y 3. la intencionalidad por parte del agresor o agresores para acu- sar un daño a la víctima. En México, el tema del bullying no ha sido abordado de manera for- mal. El primer antecedente de cifras sobre maltrato o acoso escolar in- fantil corresponde al Instituto Federal Electoral (IFE) en los años 2000 y 2003; los números reflejan que “el 32% de los menores de 15 años con- sultados aceptó ser víctima de maltrato en la escuela, más del 15% ase- guró ser insultado y el 13% señaló ser golpeado por sus compañeros”. 2 Derivado de estos datos, el Instituto Nacional de Pediatría decidió iniciar un estudio serio y profundo sobre el tema. Sus conclusiones
fueron presentadas a finales de 2008 y confirmaron que el acoso
entre alumnos estaba en aumento. A partir de ese mismo año, la Se- cretaría de Educación Pública (SEP) emprendió acciones tendientes
a identificar y erradicar esta práctica malsana de las aulas escolares.
Sin embargo, y pese a todos los “esfuerzos”, en la actualidad México ocupa el primer lugar mundial de casos de bullying en edu- cación básica, ya que afecta a 18 millones 781 mil 875 alumnos de primaria y secundaria públicas y privadas, de acuerdo con el estudio Bullying en México de la OCDE. 3 De igual manera, establece que el 59% de los suicidios por razo- nes diversas, incluidas el acoso físico, psicológico y ahora ciberné- tico entre estudiantes, se concentra en nueve entidades: Estado de México, Jalisco, Distrito Federal, Veracruz, Guanajuato, Chihuahua, Nuevo León, Puebla y Tabasco. El análisis de la OCDE, efectuado entre los países miembros, reporta que:
Violencia verbal, psicológica, física y ahora a través de las redes sociales
2 Bullying [documento en línea]. Disponible en: <http://acosoescolarmexico.mex. tl/265530_Bullying--Acoso-Escolar-en-Mexico.html> [consultado el 15 enero del 2015].
3 ORGANIZACIÓN para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. Bullying en México [documento en línea]. Disponible en:<http://www.oecd.org/centro- demexico/inicio/> [consultado el 15 enero 2015].
Otro dato importante devela que el bullying se ha convertido en un severo problema, ya que, conforme a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), el número de menores afectados aumentó en los últimos dos años un 10%, esto quiere decir que siete de cada diez niños han sido víctimas de violencia.
EL BULLYING, UN CONCEPTO UNIVERSAL
Bullying es un vocablo originado en el idioma inglés; en su traduc-
ción al español se denomina ‘acoso escolar’, sin embargo ambos términos comparten el mismo significado: violencia que se produce
entre niños y adolescentes; no diferencia niveles socioeconómicos y se caracteriza por el maltrato psicológico, físico o verbal, general- mente dentro de la escuela. El bullying es una conducta violenta ejercida por uno o más es- tudiantes hacia otro que no tiene posibilidad de defenderse. La cua- lidad principal para que la conducta agresiva se considere bullying es que se mantiene por un periodo determinado; por ejemplo, un estudiante de primaria que asiste a clases de lunes a viernes es agredido tres o cinco veces en esa semana (se entiende que se da una agresión diaria, aunque es violentado en más ocasiones duran- te el mismo día). Asimismo, el bullying implica que existe abuso de poder por parte del o de los victimarios, ya que intimidan, tiranizan, aislan, amenazan, insultan y torturan a sus compañeros. Al respecto, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef 4 ) publicó en 2009 el Informe sobre violencia de género en la educación básica de México, el cual observa:
estructuralmente, de un abuso de poder entre pares. Del mis-
mo modo se le denomina ‘acoso escolar’ y puede expresarse
en diferentes tipos de maltrato físico y/o psicológico, pero de manera deliberada y continua, y con el objetivo de someter o
asustar a una persona […] También se define al bullying como
el comportamiento agresivo e intencional que implique un des- equilibrio de poder o de fuerzas entre estudiantes. Las prác- ticas incluyen golpear, empujar, burlar, insultar, excluir, hacer gestos que denoten intención de hacer daño, acoso sexual y —más recientemente— el envío de mensajes insultantes por correo electrónico o teléfonos celulares.” 5 La Unicef ya integra en sus definiciones los tipos de violen- cia en que evolucionan las agresiones de los menores, recal- cando que la finalidad de esta es hacer dañar física o moral- mente, generar sumisión, intimidación y aislar a las víctimas. De lo que se ha observado del maltrato escolar, es que las constantes agresiones empiezan principalmente en la escue- la, lugar donde los niños pasan más tiempo juntos, aunque en otras ocasiones la violencia es ejercida por los vecinos de su vivienda. El problema crece, irónicamente, por el desarrollo tecnológico, tan en así que en la actualidad las distancias se reducen gradcias al internet, por lo que los ataques se han tras- ladado a las redes sociales o a los mensajes por celular. Existen otras acepciones, por ejemplo, el Instituto Nacional de Estadística, Geografía en Informárica (INEGI) delimita al bu- llying como “otra forma de violencia, que tiene la particularidad de que es un conjunto de procesos de intimidación y victimiza- ción entre iguales, es decir, entre compañeros y compañeras de aula o de centro escolar.” Debido a la gravedad del problema en los últimos años, México ha tomado medidas para erradicar esta práctica, una de estas es la instalación del Observatorio Mexicano sobre Convivencia Escolar, que realiza diagnósticos, estadísticas, indicadores, evaluaciones e informes sobre la violencia entre escolares. A partir de los datos que se obtuvieron de la Encuesta Na- cional sobre Discriminación en México 2010 (Enadis), específi- camente en el módulo de niños, se observa que 12.7% de las niñas y niños habían golpeado a sus compañeros; en cuanto
al porcentaje por género, el 11.5% corresponde a las niñas y el 13.7% a los niños. Al observar los porcentajes nos podemos dar cuenta que el niño está más expuesto al maltrato físico por parte de sus similares. Sin embargo, existen actos de intimida- ción o victimización en los que se reportan mayores porcenta- jes para las niñas, como lo son: 6
No invitar a juegos juntos
“El bullying es un fenómeno de violencia interpersonal injustifi- cada que ejerce una persona o grupo contra sus semejantes y que tiene efectos de victimización en la persona que lo recibe. Se trata,
5 UNIFEC [página web en línea].Disponible en:<http://www.unicef.org/ spanish/> [consultado el 15 enero de 2015]
6 INEGI. Estadística a propósito del Día Internacional de la Niña [docu- mento en linea]. Disponible en: <http://www.inegi.org.mx/inegi/conteni-
4 United Nations International Children’s Emergency Fund.
dos/espanol/prensa/Contenidos/estadisticas/2013/ni%C3%B1a0.pdf>
[consultado el 10 de enero de 2015].
Las cifras antes expuestas demuestran que el acoso escolar es tan grave que tan solo en 2010, por citar un ejemplo, un total de 190 jóvenes de la Ciudad de México 7 se quitaron la vida por la violencia que sufrían en la escuela. Asimismo, datos
del Instituto Nacional de Eva- luación Educativa apuntan que el 8.8% de estudiantes ejercen bullying a nivel de primarias y 5.6% en secundarias. Ante este lamentable pa- norama es importante saber
presenta algunos de estos síntomas y supervisar su conducta: qué hace, a dónde va, con quién juega, cuáles son sus intereses y pro- yectos.
Si los padres detectan que su hijo es víctima de bullying, es nece- sario que hablen de inmediato con maestros y autoridades de la escue- la para que se tomen las medidas pertinentes. En casa deben expre- sar total apoyo al infante para que se sienta protegido, querido y eleve su autoestima; si el caso es muy grave, se recomienda asistir a una terapia profesional.
“El ciberbullying es el uso de los medios telemáticos (internet) para ejercer el acoso psicológico entre menores de edad”
identificar algunas caracte- rísticas que presentan niños y adolescentes cuando son víctimas de acoso escolar. Los síntomas más frecuentes se observan de acuerdo al tipo de
agresión que se ejerce; por ejemplo, si la violencia es verbal afecta al desarrollo emocional y social del niño. Algunas seña- les alarmantes son:
cambios bruscos de humor,
muestras de ansiedad,
tendencia a llorar sin razón aparente,
sentimientos de miedo y temor,
agreciones a los hermanos o a algún integrante de la
• aislamiento (no convive con sus compañeros ni asiste a
paseos escolares). Cuando estas conductas van en aumento, se presenta en- tonces la violencia económica, es decir, la víctima es despojada
de bienes materiales, de resistirse o negarse empezará a sufrir sometimiento físico. Las consecuencias que se presentan fre- cuentemente en niños afectados son:
malos resultados en las calificaciones; • frecuentemente dice: no quiero ir a la escuela; • manifiesta dolores psicosomáticos (autosugestión) de
estómago o cabeza;
• expresa que perdió sus pertenencias o llega a casa con
cosas rotas, por ejemplo, lentes, mochila, libros o cua- dernos, uniforme, estuche escolar, etc.; y
• comienzan a parecer los primeros golpes, moretones o
rasguños, el niño afirma que se deben a caídas o acci- dentes. Es importante mencionar que cuando los “accidentes” se
CARACTERÍSTICAS Y CONSECUENCIAS DEL BULLYING
El bullying, como se ha mencionado, al ser una conducta violenta necesita de un agresor y una víctima; la víctima o receptor es una persona indefensa y es agredida por un acosador, quien siempre es más fuerte tanto física como mentalmente. La serie de conductas agresivas se da durante un periodo de- terminado y en forma recurrente. Este tipo de acoso aumenta en la víctima el miedo de ser blanco fácil de nuevos ataques, por lo tanto su autoestima disminuye progresivamente, lo que a su vez nutre el poder y el control del agresor para intimidar y someter al menor. Al realizar esta investigación se detectó que uno de los datos más importantes es que el 59% de los suicidios por diversas razo- nes, incluidas el acoso físico, psicológico y ahora cibernético entre estudiantes, se concentra en nueve entidades del país: Estado de México, Jalisco, Distrito Federal, Veracruz, Guanajuato, Chihuahua,
Nuevo León, Puebla y Tabasco. Estos apuntes además demuestran que el suicidio entre menores de edad (de entre 5 y 13 años, prin- cipalmente), se ha incrementado porque no solo se circunscribe al ámbito escolar, sino que ahora los menores son humillados y maltra- tados a través de las redes sociales. Con la finalidad de disminuir los números rojos, la Comisión Na- cional de Derechos Humanos ha presentado seis sugerencias he- chas por especialistas en acoso escolar. Cabe destacar que dicho fenómeno creció 10% entre los años 2011 y 2013. Las recomenda- ciones son las siguientes:
1. Diagnóstico del problema.
2. Educación para niños y adolescentes.
hacen más recurrentes y cuando los menores prefieren usar
3. Educación para los padres de familia.
sudaderas, pantalones, playeras de manga larga, muchas pulseras o muñequeras en lugar de su ropa cotidiana (faldas, shorts, playeras sin mangas), estas pueden ser señales de que el niño o la niña tratan de ocultar algo. Las características anteriores pueden ser identificadas fá- cilmente por los padres del menor agredido, y es que la familia juega un papel fundamental para orientar y ayudar a los niños víctimas de bullying. Para esto es necesario hablar con ellos de sus inquietudes y temores, poner suma atención si el niño
7 Cifras de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.
4. Capacitar a los profesores.
5. Una estrategia que involucre a diversas dependencias de go- bierno.
6. Una ley a nivel federal que establezca sanciones. 8
En la primera sugerencia, “diagnóstico del problema”, el bullying apenas se está tomando en cuenta y reconociendo como un pro-
blema social. Aunque, a pesar de que mucho se habla del tema,
no existe un estudio científico que explique de manera específica
8 COMISIÓN Nacional de Derechos Humanos [página web en línea]. Disponible en: <http://www.cndh.org.mx/> [consultado el 5 de febrero de 2015].
sus causas. No obstante, consideramos que para contraatacar al bullying es de suma importancia tener primero un panorama verídico
del aumento de violencia entre niños y niñas, pues solo así sabre-
mos cuáles son las medidas más eficientes para combatirlo.
En la segunda estrategia la CNDH nos habla de “educación para niños y adolescentes”. Si bien es cierto que la familia y la educación en esta son la base de nuestra sociedad, una estrategia para el bu- llying por sí sola no funcionaría de no ser tratada. En México se tiene que ir mucho más allá de solo buscar controlar el comportamiento agresivo de los menores en los planteles educativos. Al ser las es- cuelas uno de los principales lugares donde se produce la violencia, es ineludible que los alumnos pasen por un proceso educativo, por un proceso en que los niños entiendan que todos somos diferentes,
que tengan no nada más una tolerancia por la diversidad sino un
aprecio por todo aquello que nos hace diferentes entre sí. Debido a que la familia es la base de nuestra sociedad, los papás necesitan ser educados para reconocer y prevenir la violencia en sus hijos, consideraron los especialistas en la tercera estrategia plantea- da. Alcanzar este objetivo podría realizarse a través de programas sociales, de clases de ética en las escuelas, de cursos y visitas de autoridades que expongan porqué el bullying no es aceptable. Acer- tadamente los expertos han señalado que se debe hacer lo necesa- rio para convertir a las escuelas en centros donde pueda hablarse
toque” y demás, se originan desde el seno del hogar. Cuando comienzan a relucir los problemas, la mayoría de los padres se justifica diciendo que nadie les enseñó a ser pa- dres; sin embargo, debería haber un curso sobre cómo educar a los hijos, porque a veces se tiene la creencia de que usar mano dura o que corregir severamente a los hijos es la mejor opción, pero este no es el caso. Por otra parte, en el cuarto punto la CNDH aconseja realizar capacitaciones para profesores, considerando que la escuela es el lugar donde los niños pasan la mayor parte de tiempo, donde forman parte de su carácter y consolidan su personali- dad. Una de las mejores alternativas sería explicar a los maes- tros qué es el bullying, cómo ayudan ellos a fomentarlo o a evitarlo, mostrándoles que no deben subestimar acciones de agresión u hostilidad.
Respecto a este punto, es necesario resaltar que en México
hay casi un millón de docentes sindicalizados. El impartir un curso de formación ética y humanística que los prepare para detectar y resolver estos problemas reduciría en gran media los ataques violentos en escuelas. Asimismo, se les estaría propor- cionando herramientas para acercarse a los alumnos y detectar
casos de acoso, que los motive a generar un modelo escolar
que propicie la convivencia pacífica entre alumnos.
de inquietudes y reflexiones sobre la violencia y cómo reaccionar
ante ella. Si existe una capacitación para el trabajo y la escuela, también debería haber una para inculcar la no violencia en los padres de familia, porque recordemos que las actitudes de revancha, agresión, los consejos “tú también pégale”, “no te dejes”, “golpea al que te
Y es que, curiosamente, en los niveles básicos de primaria y secundaria es donde persiste y se ha incrementado la violencia. Una de las alternativas que propone la CNDH es que en clase de matemáticas, por ejemplo, se les indique a los alumnos que resuelvan un problema en equipo, para propiciar que trabajen entre ellos y resuelvan sus diferencias de manera civilizada.
Pequeñas acciones como esta podrían significar un verdade- ro cambio en el ambiente estudiantil. Y es que los profesores juegan un papel fundamental en los casos de bullying, ya que
al generar confianza en un grupo pueden hacer que exista un
diálogo y evitar que un desacuerdo termine en violencia. Pero no solo es tarea de los docentes y padres de familia, también es necesario que las dependencias gubernamentales se sumen a las estrategias de prevención, y precisamente de ello es de lo que habla la quinta recomendación. Atender el acoso escolar en las escuelas es una actividad que debe ir más allá de las autoridades educativas, es necesa- rio crear programas de prevención e investigación en los secto- res salud, seguridad y justicia. La violencia se reproduce en las casas y en las escuelas, por eso urge una acción institucional de políticas públicas que crucen por un diagnóstico nacional; la existencia de una estrategia nacional que oriente y articule los esfuerzos frenaría el crecimiento desmedido del bullying. De igual manera, es necesario involucrar a las autoridades estatales para tomar en cuenta el contexto de cada comunidad en la aplicación de estrategias, de esta manera puede haber un
programa a nivel federal que nos dé pautas, pero tiene que im- plementarse a nivel local porque cada comunidad es diferente:
las normas, las tradiciones locales son diferentes y también te- nemos que respetar eso, tenemos que adaptar lo que sea que estamos haciendo tanto en las escuelas como en las familias a las realidades locales. La última sugerencia de la CNDH señala la existencia de una ley federal que establezca sanciones. Esta se aplicaría a los docentes y autoridades que no reporten o detengan casos de acoso escolar, la cual, debe ir acompañada de políticas pú- blicas en educación cívica. En el caso más reciente en México dentro del estado de
Tamaulipas en cuanto a bullying se refiere, cobró la vida de un adolescente de nombre Héctor Alejandro Méndez Ramírez,
su maestra, es aún buscada por las autoridades del esta- do por el delito de homicidio preterintencional y abandono de persona. Los padres del menor la acusan de no haber parado a cuatro compañeros que lo estaban aventando a
En cuanto a ello, la SEP comenzó a aplicar actividades de inclu- sión y prevención con autoridades educativas de todo el país; se trata de 15 acciones dirigidas a maestros, padres de familia y alum- nos que buscan reducir el acoso escolar en escuelas de preescolar, primaria y secundaria.
Al ser el maltrato escolar una conducta antisocial, las maneras en las que se presenta son cuatro: violencia física, violencia verbal, vio- lencia psicológica y violencia social. Estos tipos de agresiones se pueden hacer de manera sola o conjunta, es decir, un agresor puede
someter a su víctima, por ejemplo, para lesionarla físicamente en público, lo que a su vez crea violencia social. Los tipos de violencia tienen características muy claras que logran una diferencia entre sí.
Violencia física: se entiende como cualquier acto que inflige
daño no accidental, usando la fuerza física, algún tipo de arma
u objeto que pueda provocar lesiones, ya sean internas, ex- ternas o ambas; por ejemplo, golpes, fracturas, torceduras, cachetadas, empujones, patadas y agresiones con objetos, entre otros.
Violencia verbal: se considera así cualquier acto que dañe la
estabilidad psicológica, las burlas, insultos y apodos son los más frecuentes; también menosprecios en público, resaltar defectos físicos, celotipia, humillaciones, devaluación, margi-
nación, comparaciones destructivas, rechazo y amenazas, las cuales conllevan a la víctima a la depresión, al aislamiento, a la devaluación de la autoestima e incluso al suicidio.
Violencia psicológica: guarda una relación muy estrecha con
la violencia verbal, ya que todos estos actos logran minimi-
zar la autoestima del individuo, fomentando su sensación de
temor. • Violencia social: se puede decir que es el resultado de la vio- lencia física y verbal, ya que al ser expuesto públicamente, teniendo el sentimiento de temor,
se siente tan desvalorizado que se aisla creyendo erróneamente que así está a salvo de sus agresores. Esto, por el contrario, lo hace más vulnerable y blanco perfecto. Los jóvenes que sufren reitera- das humillaciones y actos de violen-
“Los jóvenes que sufren humillaciones y actos de violencia tienen problemas de autoestima y de rendimiento escolar”
la pared. Ella no ha dado una declaración pública sobre lo ocurrido. Y es precisamente bajo estos casos que se debería de sancionar la omisión de los do- centes, la intervención oportuna de la maestra hubiere parado la agresión sin un desenlace lamentable. En la actualidad, la Cámara de Senadores ha propuesto aproximadamente una docena de iniciativas para contrarrestar el bullying. Lo que destaca de estas propuestas son las sancio- nes a docentes que no defiendan los derechos del estudianta-
do; por ejemplo, habrá multas desde cien a cinco mil días de
salario mínimo o la suspensión definitiva para las autoridades
educativas que toleren, ignoren, inciten agresiones o que no atiendan un incidente de violencia escolar.
cia tienen problemas de autoestima y de rendimiento escolar; algunos daños se manifiestan en el sub-
consciente a través de los sueños y terrores nocturnos. Muchos de- jan de comer, bajan de peso, tienen ansiedad, irritabilidad, presentan lesiones que llegan, en algunos casos, a ser mortales; asimismo,
manifiestan severos conflictos emocionales y depresión.
La violencia en escuelas cada día aumenta, y si bien es cierto que en la mayoría de los casos el bullying no es causa de muerte, sí aco- rrala a sus víctimas. Algunos medios de comunicación han difundio entre la sociedad los alcances y afectaciones que este fenómeno ha provocado en los menores de edad; por ejemplo, el periódico nacio- nal Milenio publicó un reporte sobre la muerte de infantes en México, teniendo como principales causas:
Este es un claro ejemplo de la violencia que vemos en la televi- sión, escuchamos en el radio o nos enteramos por las redes socia- les. La información anterior revela la alarmante cifra de que el 60
por ciento de los menores de edad en México haya sufrido acoso escolar. Por otra parte, una investigación realizada por el Instituto Nacio- nal para la Evaluación de la Educación reveló que:
imágenes sexuales;. aunque ha habido casos en que niñas comienzan acciones de ciberbu- llying que terminan implicando a
mayores con fines sexuales.
El ciberacoso es cuando se hace daño recurrente y repetitvo a través de un medio de comu- nicación electrónico; las amena- zas, el hostigamiento, las humi- llaciones y molestias se hacen mediante internet, teléfonos mó- viles, consolas de video juegos, correos electrónicos, bombardeo de llamadas, hostigamiento y publicaciones falsas en redes sociales, violación a los dere- chos de intimidad, calumnias e injurias y muestras de odio en grupos de conversación.
El “Estudio sobre hábitos se- guros en el uso de las TIC por los menores”, publicado por el INTECO en marzo de 2009, define sl ciberbullying como: “Aco- so entre iguales en el entorno TIC, e incluye actuaciones de chantaje, vejaciones e insultos de niños a otros niños.” 9 Ciberbullying y el bullying no son tan similares como podría pensarse. En ambas modalidades existen agresiones, pero el
ciberacoso atiende a otras causas, se manifiesta de formas
Los varones son los más afectados por bullying que las niñas. • Las razones de mayores burlas son para:
o Los discapacitados: visuales, auditivos o mentales. o Los que presentan algún problema físico: aparatos ortopé- dicos. o Los que presentan alguna malformación en el cuerpo. o Los que tienen obesidad. o Las personas de tez morena. En un mundo utópico, las escuelas deberían centros de partici- pación, generadoras de conocimento, lugares donde se genere el trabajo en equipo, donde se adquieran valores sociales como la to- lerancia y el respeto. Para lograr esto, tanto padres de familia como docentes deben inculcar límites al estudiantado, ya que de otra ma- nera nunca combatiremos ni erradicaremos la violencia, sino que sucederá todo lo contrario.
muy diversas, sus estrategias de abordamiento y consecuen- cias también difieren. Lo que sí es muy probable es que el bu- llying sea apoyado o reforzado con el acoso digital, o viceversa. Lo que hace al acoso por internet una conducta grave es el anonimato, la no percepción directa e inmediata del daño causado y la adopción de roles imaginarios en la red, aspectos que convierten a este tipo de violencia en un grave problema, que de no ponerle la atención necesaria se convertirá en otro problema social. Ciberbullying es otro vocablo proveniente del idioma inglés (anglisismo), se utilizan en español otros términos para deno-
minar al ciberbullying, para lo que se combina el prefijo ciber–, los adjetivos online o virtual con las palabras ‘matonaje’, ‘mato- neo’, ‘abuso’ o ‘acoso’, asociadas con la denominación de ‘ma- tones’ o ‘abusivos’ para los que efectúan el bullying. En inglés
también se utilizan e-bullying y online bullying. Así, es posible encontrarse con los siguientes sinónimos de ciberbullying:
El ciberbullying es el uso de los medios telemáticos (internet, telefo- nía móvil y videojuegos online, principalmente) para ejercer el acoso psicológico entre iguales. No se trata aquí del acoso o abuso de índole estrictamente sexual, ni casos donde personas adultas inter- vienen. Para ser considerado como tal tiene que haber menores de edad en ambos extremos del ataque; si hay algún adulto, entonces estamos ante otro tipo de violencia. No se trata de situaciones donde haya adultos engatuzando a menores para encontrarse con ellos fuera de la red o explotando
• cibermantonaje,
abuso online,
mantonaje online,
9 INTECO. Hábitos seguros en el uso de las TICK [documento en líena]. Disponible en: <http://www.pantallasamigas.net/estudios-realizados/ pdf/inteco-estudio-uso-seguro-tic-menores.pdf> [consultado el 23 de enero del 2015].
matoneo online,
En el año 2010, en México, el 4% de los niños y adolescentes
dijo haber sido objeto del ciberbullying a través de internet,
El 12,1% de los chicos entre 10 y 18 años de Argentina, Brasil,
Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela ha experimentado
abuso virtual, matonaje virtual, y matoneo virtual.
• Las formas en que se manifiesta el ciberbullying son muy
variadas y solo se encuentran limitadas por la pericia tecno-
mientras que por vía celular la cifra fue del 7%.
alguna forma de ciberbullying.
lógica y la imaginación de los menores acosadores. Algunos
El 13,3% de los chicos entre 10 y 18 años de Argentina, Brasil,
Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela reconoce haber
• Colocar en redes sociales imágenes comprometedoras
(real o fotomontaje), datos delicados, cosas que pueden perjudicar o avergonzar a la víctima y evidenciarlo en su círculo de relaciones personales.
• Inscribir a la víctima, con foto incluida, en páginas web
o foros donde se vote a la persona más fea, a la menos inteligente, etc., y cargarle de puntos o votos para que aparezca en los primeros lugares.
realizado bullying con su celular. • De acuerdo con un estudio realizado por la Secretaría de Edu- cación del Distrito Federal de México y la Universidad Inter- continental, cerca del 90% de los menores estudiantes ha sido actor, víctima o testigo de ciberbullying. Entre los consejos más recurrentes que proporcionana las auto- ridades, los investigadores y expertos en TIC, existen 10 muy cer- teros:
En redes sociales o foros, crear un perfil falso con el
1. No contestes a las provocaciones, ignóralas. Cuenta hasta
2. Compórtate con educación en la eed. Usa la netiqueta.
nombre de la víctima, donde se publicarán, a modo de confesiones en primera persona, determinados aconteci-
mientos personales, como demandas explícitas de con-
tactos sexuales o situaciones vergonzosas.
4. No facilites datos personales, te sentirás más protegido.
Escribir comentarios ofensivos en foros o participar agre-
5. No hagas en la red lo que no harías en persona.
sivamente en chats, haciéndose pasar por la víctima, de
manera que las reacciones vayan dirigidas a quien ha
7. Cuando te molesten al usar un servicio online, pide ayuda a
sufrido la usurpación de personalidad. • Dar de alta la dirección de correo electrónico en deter- minados sitios para que luego sea víctima de spam, de contactos con desconocidos.
• Usurpar su claves de privacidad para espiar archivos
personales o cambiarla, de forma que su legítimo propie- tario lo las pueda usar nuevamente.
• Provocar a la víctima en servicios web que cuentan con
8. No pienses que estás del todo seguro al otro lado de la panta- lla.
10. Si hay amenazas graves pide ayuda con urgencia. 10
moderadores o administradores (chats, juegos online, comunidades virtuales) para conseguir una reacción vio- lenta que, una vez denunciada o evidenciada, le supon-
ga la exclusión del grupo. Hacer circular rumores en los cuales a la víctima se le su- ponga un comportamiento reprochable, ofensivo o des- leal, de forma que sean otros quienes, sin poner en duda lo que leen, ejerzan sus propias formas de represalia o acoso.
• Enviar mensajes amenazantes por e-mail o mensajes de
texto para perseguir y acechar a la víctima en los lugares donde se relaciona de manera habitual, provocándole una sensación de completo agobio. Cabe destacar que el mismo estudio sobre los hábitos a tra- vés de las Tecnologías de la Información y la Comunicación da a conocer medidas para controlar el uso de redes digitales a los menores de edad.
En una encuesta realizada por la Dirección General de Investigación CLEU, a cien alumnos de la misma institución, se obtuvieron los si- guientes datos sobre el bullying:
LA INCIDENCIA DEL CIBERBULLYING
En América latina, Argentina, Brasil y Colombia encabezan la lista de acosos online, México ocupa el cuarto lugar. Los datos más destacados en nuestro entorno cultural son:
10 INSTITUTO Nacional de Tecnologías de la Comunicación. Estudios sobre hábitos seguros en el uso de las TIC por niños y adolescentes y e-confianza de sus padres [documento en línea] Disponible en: <http://www.pantallasamigas. net/estudios-realizados/pdf/inteco-estudio-uso-seguro-tic-menores.pdf> [con- sultado el 5 de debrero de 2015].
De acuerdo con el informe Violencia de género en la educación
básica en México, realizado por la Secretaría de Educación Pública
y el Fondo para la Infancia de las Naciones Unidas (SEP–UNICEF),
se descubrió que el 90% de los alumnos ha sufrido agresiones por parte de sus compañeros. Las manifestaciones de agresiones más frecuentes son las ame- nazas, las riñas o peleas y las burlas por alguna discapacidad. A
nivel nacional, el estado de Baja California tiene el mayor índice de
bullying, como se observa en la siguiente gráfica:
Dicho estudio se llevó acabo en los niveles primaria y secundaria. Tres preguntas fueron las que se realizaron: ¿qué tipo de maltrato has sufrido?, ¿cuál es el lugar donde los has recibido? y ¿a quién se lo has contado? Estos fueron los resultados:
Formas para detener el bullying y el ciberbullying
Lo que las mejores prácticas internacionales demuestran es que el problema de acoso escolar se debe resolver a través de la creación de capacidades, no con una legislación ambigua que obligue a las escuelas a tener políticas contra el bullying. Los programas de prevención funcionan con una combinación de las siguientes medidas:
• Comunicar a padres de familia, alumnos y maestros qué es el acoso escolar y qué lo distingue de otro tipo de agresiones. • Crear un sistema para que estudiantes, maestros y pa- dres de familia puedan denunciar estas agresiones. Crear reglas y consecuencias claras para los que partici- pen o apoyen este comportamiento.
• Capacitar a maestros, directivos y otros trabajadores en
las escuelas para reconocer los casos de acoso escolar y ejecutar medidas para prevenirlo y detenerlo.
• Involucrar a maestros, padres de familia y estudiantes
en cualquier tipo de esfuerzo o campaña contra el acoso escolar.
• Brindar apoyo a las víctimas del acoso escolar para que
puedan superar su experiencia negativa.
Brindar asesoramiento a los ofensores para cambiar sus
malas actitudes y comportamientos.
• Monitorear, evaluar y replantear de manera constante las
medidas tomadas contra el acoso escolar.
En México el acoso escolar o bullying es un fenómeno sumamente
complejo y es causado por factores múltiples. Para erradicarlo se re- quiere un cambio sistémico en el comportamiento de los estudiantes
Es de suma importancia comprender que no existe una solución única que se pueda implementar de manera uniforme en todas las escuelas. Cada centro educativo representa un “ecosistema” dife-
rente y, por lo tanto, las medidas se tienen que adaptar a condiciones
Como lo hemos visto a lo largo de este texto, en nuestros días es
elemental analizar otro tipo de acoso que sufren los alumnos afuera de las escuelas, como el cyberbullying. Pero es aún más importante que las autoridades y los legislado-
res no se malinformen por el sensacionalismo mediático que este
problema ha generado. A pesar de ser un fenómeno grave y digno
de atención urgente, será importante tomarse el tiempo para enten- derlo y diagnosticar su severidad. De otro modo, como sucede en otros ámbitos, se seguirá poblando de letras muertas el ya de por sí atiborrado cementerio de leyes, útiles para tomarse la foto y decir misión cumplida, aunque solo sean piezas de legislación inservible. México lleva años de violencia armada, hay un número indeter-
minado de personas asesinadas, desaparecidas, pero no hay un
programa público que lleve a las escuelas la reflexión. A la vista de
muchos de los que vivimos aquí, pareciera que México se está con- virtiendo en un país de nadie, donde no se hace lo que se requiere. De seguir por el mismo camino, México se verá sumido en un estado de violencia inminente.
Bullying [documento en línea]. Disponible en: <http://acosoesco-
larmexico.mex.tl/265530_Bullying--Acoso-Escolar-en-Mexico.
html> Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. Bu- llying en México [documento en línea]. Disponible en:<http://
www.oecd.org/centrodemexico/inicio/> Unicef [página web]. Disponible en:<http://www.unicef.org/spanish/>
Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Estadistica a propósito
del día internacional de la niña [documento en línea]. Disponible
en : <http://www.inegi.org.mx/inegi/contenidos/espanol/prensa/
Contenidos/estadisticas/2013/ni%C3%B1a0.pdf>
Comisión Nacional de Derechos Humanos [página web]. Disponible
en: <http://www.cndh.org.mx/>
Inteco. Hábitos seguros en el uso de las TICK [documento en línea].
Disponible en: <http://www.pantallasamigas.net/estudios-reali- zados/pdf/inteco-estudio-uso-seguro-tic-menores.pdf>
Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación. Estudios sobre hábitos seguros en ele uso de las TIC por niños y ado-
lescentes y e-confianza de sus padres [documento en línea]. Disponible en: <http://www.pantallasamigas.net/estudios-reali- zados/pdf/inteco-estudio-uso-seguro-tic-menores.pdf>
Perfil criminológico del bullied en México
Criminological profile of bullying
Fecha de presentación 07/03/2015 Fecha de aceptación 29/05/2015
“ El bullying ataca al 75%
de las víctimas en nivel preescolar, en el 30% de los casos presenta grados más elevados de hiperactividad e
impulsividad, mientras que
el 54.8% de los niños que presencian las agresiones
prefieren no intervenir
por temor a convertirse en
En el presente texto se identifican y determinan las caracterís- ticas de personalidad, la apariencia física y el ámbito social y familiar tanto del agresor escolar como de la víctima. Se tomó como caso a un adolescente internado en el Consejo Técnico Interdisciplinario, del Centro de Internamiento Especializado para Adolescentes del estado de Puebla, detenido por el delito de lesión, derivado del bullying en la escuela.
Violencia escolar, bullying físico, bullying verbal, bullying psicoló- gico, victimario-víctima.
The present text identifies and determines the characteristics of
personality, physical appearance and familiar and social envi-
ronment for both the aggressor and the victim. Taking as a basis
the case of a teenager placed in the Interdisciplinary Technical Council, part of the Specialized Detention Center for Teenagers
in the state of Puebla. He was arrested for the crime of injuries,
result of school bullying.
Scholar violence, Physical Bullying, Verbal Bullying, Psycholo- gical bullying, Victimizer-Victim.
Uno de los casos más polémicos sobre el tema del bullying fue el que ocurrió el 21 de mayo de 2010 en Ciudad Victoria, Tamaulipas.
El bullying es el fenómeno social del acoso escolar. En México ha alcanzado proporciones de escándalo, al grado que nuestro país es ubicado en el primer lugar entre los miembros de la Organi- zación para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). A lo largo de la historia se han conocido y examinado casos de violencia escolar; actualmente el tema de interés para los especialistas es el fenómeno bullying, conocido como el con- junto de actos de maltrato físico, psicológico y social entre es- colares (menores de edad). Estas actitudes poseen un patrón de frecuencia e intensidad, pueden presentarse como apodos, marginación, exclusión, amenazas, golpes e insultos, aspectos que tienen en común la intencionalidad, la persistencia en el
tiempo y el abuso de poder. En México, el 65% de los niños y niñas en edad escolar han de-
clarado haberlo sufrido. 1 El bullying o acoso escolar
se refiere a todas las formas
de conductas agresivas, in- tencionadas y repetidas que ocurren sin una razón clara y son adoptadas por uno o más
El estudiante de primero de secundaria Héctor Alejandro Méndez, de 12 años, murió en un hospital por los golpes en la cabeza que recibió de cuatro de sus compañeros de clase. Antes de fallecer, el niño reveló que cuando era golpeado pidió ayuda a su maestra, pero ella lo ignoró. A Héctor sus compañeros lo tomaron de brazos y piernas una semana antes, lo mecieron y lo arrojaron de cabeza en dos ocasiones hacia una pared, lo cual le causó muerte cerebral y su posterior fallecimiento. Este caso hizo que la Secretaría de Educación Pública activara un programa piloto para prevenir y reducir el acoso escolar en es- cuelas de preescolar, primaria y secundaria de México. Otro lamentable ejemplo es el caso de Jonathan, estudiante de siete años de edad que falleció el 10 de marzo de 2013. Cursaba el primer grado en una escuela prima-
ria de Tlacuitapa, municipio Unión de San Antonio, Jalisco, donde era hostigado por un compañero que le robaba dinero. De acuerdo con los reportes de prensa, antes de fallecer el infante llegó a su casa donde dijo que si to-
“Las víctimas de acoso conviven en un ambiente escolar negativo, con el tiempo se resignan y adaptan a esa forma de vida”
estudiantes en contra de otro. Es molestar a alguien sin im- portar lo que haga, solo por el gusto de hacerlo. La constan- cia en los ataques aumenta la gravedad del acoso, que ya es un problema de salud mental a nivel mundial. Este fenómeno no distingue raza, religión, posición social, estructura física ni
edad, y se genera cada vez a más temprana edad y ningún sector de la sociedad está libre de él. De acuerdo con los programas “antibullying” que existen en México, se pudo observar que en 2010 hubo 16 suicidios con-
secuencia del acoso escolar en cuatro estados de la República.
Por su parte, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) reportó que en el año 2011, el 30% de los estudiantes de educación básica declaró haber sufrido tipo de bullying, pero para 2013 el porcentaje subió al 40%, de los 18.7 millones de alumnos de primaria y secundaria. 2 El problema no es exclusivo de escuelas públicas, ocurre también en instituciones privadas. Esta situación obligó a la Se- cretaría de Educación Pública (SEP) a abrir un portal en inter- net llamado “Acoso escolar” y una línea telefónica gratuita para atender, prevenir, dar información y recibir denuncias sobre este problema. La página de internet explica a los padres de familia las señales que revelan si su hijo puede estar sufriendo algún tipo de violenca en la escuela, estas incluyen bromas pe- sadas con frecuencia, uso de apodos ofensivos y comentarios para ridiculizarlos, pérdida de objetos o dinero, temor a salir a
maba agua sentía que se ahogaba, y al día siguiente no se quiso levan- tar ni comió, negándose a ir a la escuela. Fue cuando confesó que
un compañero mayor que él, apodado “Beto”, lo golpeaba todos los días y que un día antes le había sumergido la cabeza en uno de los retretes de la escuela. El niño fue hospitalizado y falleció después de sufrir una infección pulmonar que no fue diagnosticada a tiempo. En las redes sociales el acoso escolar es también cada vez ma- yor. La compañía de seguridad informática McAfee, reveló en una encuesta difundida en 2012 que: “El 47% de los jóvenes entre 12 y 16 años en México ha sufrido algún tipo de agresión a través de Internet”. 3 Javier Carreón, investigador de la Escuela Nacional de Trabajo Social, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), considera que “la violencia no se resuelve con más violencia, sino con cultura y educación”. El bullying varía según la edad, el género, el entorno, la reacción de los demás y la condición socioeconómica de los involucrados.
Haciendo un breve resumen, lo clasificaremos en cuatro tipos:
Bullying físico: el agresor golpea a la víctima, maltrata sus per- tenencias, le mete el pie para hacerla caer, le roba las tareas o los útiles, le avienta objetos, lo empuja, lo ensucia o lo somete.
Bullying verbal: el hostigador pone sobrenombres a la víctima,
lo insulta, se burla de sus características físicas o lo menos- precia.
jugar en el receso, inseguridad, tristeza, preocupación, caren- cia de amigos y miedo de ir a clases.
1 ESTUDIO del Secretario General de la ONU sobre la violencia contra los niños, 2007.
2 COMISIÓN Nacional de Derechos Humanos [página web en línea]. Disponible en: <http://www.cndh.org.mx/> [consultado el 5 de febrero
• Bullying social: tiene efecto cuando el abusador ignora a la
víctima, corre chismes para desprestigiarla, la traiciona con- tando sus intimidades, la excluye abiertamente de actividades grupales o se niega a sentarse o a trabajar con ella.
3 Disponible en: <http://www.mcafee.com/mx/> Consultado el 11 de enero de
“En 2010 hubo 16 suicidios
en cuatro estados de la
República, consecuencia del
acoso escolar”
• Ciberbullying: el agresor, por medio de las redes sociales e in-
ternet, aísla a la víctima y lo expone al ridículo a fin de destruir
Al ser el bullying una conducta de agresión, dada y recibida, existen tres actores principales: la víctima, el victimario y el o los espectado- res. La víctima es la persona que recibe la agresión, siempre debe
existir y puede tratarse de un niño o niña, de una o más personas. Las víctimas de acoso regularmente conviven en un clima escolar negativo y con el tiempo muestran resignación y adaptación a esa forma de vida. Esta adaptación no debe confundirse con tolerancia o placer; por el contrario, el sujeto entra en una dinámica silenciosa
La drogadicción en victimarios y víctimas del bullying se hace sin distinción alguna, esto no significa que todos los partí- cipes sean adictos o usuarios de alguna sustancia. Aunque es importante aclarar que este tipo de violencia escolar puede ser un factor que fomente el uso de sustancias psicoactivas. Los espectadores, también llamados cómplices o mirones, son los que observan sin participar en el acoso. Su actuación se limita a avisar si alguna autoridad se acerca, normalmente no hacen nada para detener el episodio agresivo por temor a convertirse en víctimas, lo que los convierte en partícipes de
los agresores. Esta figura puede o no existir, es decir, no altera
A continuación, se enlistarán las características de persona- lidad, apariencia física y ámbito social y familiar, tanto de la víctima como del victimario.
Agresivo y posee una fuerte impulsividad. Ausencia de empatía.
Poco control de la ira. Percepción errónea de la intencionalidad de los demás: siem-
pre de conflicto y agresión hacia él. Autosuficiente.
Capacidad exculpatoria. Sin sentimiento de culpabilidad (“el
otro se lo merece”). Bajo nivel de tolerancia a la frustración.
de dominio–sumisión, que es característica de este tipo de violencia.
Ante este silencio, muchos menores recurren a las drogas con el propósito de mitigar la presión o estrés, dependiendo del signifi- cado que el alumno le dé a la sustancia; algunos consumen drogas como medio de enfrentar las situaciones o conductas que viven con el victimario, porque de esta manera sienten seguridad o energía para
hacerlo; otros pueden consumir sustancias para encubrir y calmar el dolor físico y emocional provocado por la violencia o como instrumento defensivo para buscar el distanciamiento o la aceptación en grupos de pares. Los resultados en cualquiera de los casos serán los mismos en cuanto a la sintomatología particular de las sustancias que consumía. El agresor, también llamado victimario, al igual que la víctima es el actor principal del bullying. Los victimarios pueden ser personas que sufrieron o sufren violencia y repiten el patrón de conducta, también pueden ser alumnos que por características familiares, so- ciales o físicas se han convertido en personas que atentan contra la integridad de otro sujeto. En cualquiera de los casos, las drogas pueden fungir como motivadores o incentivadores de la conducta agresiva, es decir, muchos utilizan las drogas para violentar a otros compañeros (no todos los victimarios son adictos). Si las personas combinan sustancias o actúan bajo los efectos de las mismas, por consecuencia muchos pueden ser más agresivos y violentos, con lo cual los daños generados serían mayores.
Su evolución en el futuro puede derivar hacia la delincuencia o a la agresión familiar, si no es tratado. Aspectos físicos:
Mayor fortaleza física (mayor que su víctima). Ámbito social y familiar
Carencia de fuertes lazos familiares. Bajo interés por la escuela. Emotividad mal encauzada en la familia.
Puede sentir que sus padres o maestros no le prestan suficien

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 Artículo 3
 Artículo 5
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 Artículo 73
 Artículo 5
 artículo 10
 Artículo 12
 Artículo 106
 Artículo 126
 Artículo 3
 Artículo 65
 Artículo 62
 artículo 13
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 artículo 12