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Timestamp: 2018-01-22 08:21:40+00:00

Document:
Sala de Prensa | Fipes
Nota de Prensa Nº 042-UC-2015
AGENCIA ESPAÑOLA ANECA:
Certifican Sistema de Garantía Interna de Calidad de U. Continental
Universidad peruana es la primera en Latinoamérica
La Universidad Continental es pionera en lograr la certificación de su Sistema de Garantía Interna de Calidad (SGIC) en toda Latinoamérica. Así lo demuestra la evaluación realizada por la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA), una fundación estatal española que tiene como objetivo contribuir a la mejora de la calidad del sistema de educación a nivel internacional.
Entre los programas que ANECA desarrolla para cumplir con sus actividades de evaluación, certificación y acreditación, con el fin de integrar nuestro sistema en el Espacio Europeo de Educación Superior, tiene a AUDIT. Este programa está dirigido a los centros universitarios para orientarles en el establecimiento del Sistema de Garantía Interna de Calidad (SGIC).
Al implementar el SGIC, la Universidad Continental cuenta con: un modelo de organización para el diseño de sus sistemas de garantía interna de calidad (o sistemas de gestión de la calidad); asesoría de ANECA, y una herramienta para la planificación, organización, dirección y control de los procesos de la universidad, que incluye autoevaluación periódica y el compromiso de mejora continua.
VENTAJAS COMPETITIVAS.Lograr la certificación de ANECA significa para la Universidad Continental una importante ventaja competitiva; puesto que, demuestra que su Sistema de Garantía Interna de Calidad está diseñado bajo un modelo de calidad internacional, evaluado bajo estándares de calidad, y que sus procesos internos garantizan la calidad de sus productos, es decir de las carreras profesionales que ofrece, y, por ende, de sus profesionales.
· En el Perú 35 universidades participan del programa AUDIT de ANECA, siendo la U. Continental, la primera en satisfacer las expectativas de los evaluadores del diseño del SGIC.
· La evaluación se realizó por un equipo de primer nivel, entre ellos dos evaluadores de la Universidad de Deusto y la Autónoma de Madrid de España; un evaluador de la Universidad de Istmo de Guatemala y un evaluador de Perú.
GRACIAS POR SU PUBLICACIÓN Y/O DIFUSIÓN
Huancayo, 19 de marzo de 2015
COMENTARIO DE JOSÉ DEXTRE A PABLO SECADA POR ARTÍCULO “LEY UNIVERSITARIA SIN FINES DE LUCRO”
21 de octubre de 2013 a la(s) 11:54
LEY UNIVERSITARIA SIN FINES DE LUCRO
Por: Pablo Secada.
Estamos a la cola mundial en educación superior e in­vestigación y desarrollo. Anualmente se estafan a mi­les de jóvenes con el cuento del bachillerato de mu­chísimas “universidades”. Mientras tanto, no se reconoce a los graduados por Senati o Tecsup. Imagínense qué resultará de un dictamen de veintinueve proyectos de ley elaborados por el Congreso. Sigan imaginando lo que, en nuestra de­mocracia sin partidos, viene resultando de un proceso en el que mercas que perciben rentas como si fueran dueños de algunas “universidades” con fines de lucro, algunas públicas que no rinden cuentas o aquellas que reciben parte del ca­non para “investigación”, están muy bien representadas en el Congreso. Un aporte de la teoría económica al debate: se re­quiere la intervención del Estado en educación superior e in­vestigación y desarrollo. Un corolario: la universidad privada con fines de lucro es un sinsentido conceptual. Empecemos el debate por el comienzo.
Se requiere la intervención del Estado en la educación superior y en la investigación y desarrollo. Los beneficios para la sociedad son mayores a los beneficios para el estu­diante o investigador. Así como a la contaminación se le llama una “externalidad negativa”, a esto una “externalidad positiva”. Adicionalmente y de manera redundante, porque lo anterior ya justifica la intervención pública, no se puede impedir que alguien consuma la innovación, no se agota la educación universitaria al impartirse a un alumno. Rasgar­se las vestiduras como algunos, por la medida en que la uni­versidad con fines de lucro ha promovido la competencia, es muestra de un gran cinismo o una ignorancia supina. La universidad con fines de lucro, de verdad claro está, es una imposibilidad teórica. Lo primero que debería hacer la Ley Universitaria es circunscribirse a las universidades sin fines de lucro. Las mal llamadas universidades con fines de lucro deberían regirse por las leyes mercantiles vigentes. Como las empresas que venden galletas, por ejemplo. Solo ofre­ciendo algo de calidad, que va desde subóptima a paupé­rrima, las universidades con fines de lucro pueden cuadrar el círculo. Algunas, como si fueran centros comerciales, encandilan a los padres de familia porque tienen edificios modernos equipados con tecnología digital.
Universidades privadas sin fines de lucro, la mejor del país o dos de las mejores en sus rubros, incluyendo a la más reconocida del país en investigación, han perdido alumnos que pagaban la pensión completa y subsidiaban a quienes no podían hacerlo gracias a la “competencia” -falsa por las fallas de mercado mencionadas- de algunas privadas con fines de lucro.¡Qué barbaridad!
Las privadas con fines de lucro deben, para empezar, pa­gar impuestos. La acreditación a cargo de Sineace obviamen­te no conduce a nada. El gato no puede estar de despensero. Que las mejores facultades certifiquen los títulos es mucho más serio. Precisar cuáles son estas facultades es simple: bas­ta aplicar la metodología de rankings internacionales como el de Shanghai, en el que no aparece ninguna universidad pe­ruana entre las mejores quinientas del mundo. La mayoría de bachilleratos no estará certificado. Se acabará la estafa. Se irá construyendo una pirámide de las que pueden investigar, las que solo enseñan y dan títulos y las que no. Se deberá for­talecer la UNMSM, UNI y UNALM. Mejorará la calidad. Se requieren reformas adicionales a los incentivos o el financia­miento, de modo que estudien todos los que son admitidos y aprueban en un entorno exigente, con rendición de cuentas, reformas de gobierno corporativo, gestión por resultados y servicio civil, por ejemplo.
COMENTARIO DE JOSE DEXTRE
Estimado Sr. Secada, inicié la lectura con interés pero terminé, discúlpeme, con cierta decepción. Además de una redacción algo confusa, el artículo peca de desconocimiento. Las universidades societarias sí pagan impuestos. El Crédito Tributario sólo se aplica si dichas universidades reinvierten la totalidad o parte de sus excedentes y postergan el “lucro” en beneficio de un apoyo a la sociedad. De igual forma, hay una constante de afirmaciones sin sustento: “estafan a miles” o “la universidad privada con fines de lucro es un sinsentido conceptual”, “un proceso en el que mercas que perciben rentas como si fueran dueños de algunas “universidades” con fines de lucro”.
Su crítica aparentemente surge de la reducción de los ingresos de algunas universidades Sin fines de lucro, llámese Pacífico, Católica etc. Notoria en su párrafo: “Universidades privadas sin fines de lucro, la mejor del país o dos de las mejores en sus rubros, incluyendo a la más reconocida del país en investigación, han perdido alumnos que pagaban la pensión completa y subsidiaban a quienes no podían hacerlo gracias a la “competencia” -falsa por las fallas de mercado mencionadas- de algunas privadas con fines de lucro.¡Qué barbaridad!”.
Esta afirmación suya me hace pensar también que el lamento quizás no es sólo porque han perdido el subsidio para ayudar a alumnos, sino que la pérdida de ingresos afecta los beneficios, viajes y otros privilegios de las autoridades de estas universidades. No afecta a los docentes ya que la competencia ha propiciado también que los docentes mejoren sus remuneraciones.
Preguntémonos por qué perdieron esos alumnos, más aún a los que pagaban la pensión completa(!!), es decir, la más cara, que usted lamenta. ¿Por qué los padres son en realidad ingenuos o estúpidos encandilados?, o porque desde una evaluación seria reconocen la calidad de las nuevas. Evidentemente apuesto a lo último basado en que una familia peruana exitosa no arriesga irresponsablemente su capital. Revise usted la empleabilidad de los egresados de UPC, USIL, Cientifica del Sur y verá que sus egresados lograron sus expectativas laborales.
Pero además revise las planillas de las empresas medianas y pequeñas y se dará con la sorpresa que quienes ahí trabajan exitosamente, no son egresados de las universidades del Consorcio, ni las mencionadas anteriormente, ni de la UESAN o la USMP. La clase media universitaria dejó de ser la que usted conoce.
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