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Timestamp: 2017-08-24 07:07:07+00:00

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Contaminación atmosférica en Huelva
Contaminantes atmosféricos. Ecosistema. Radiación solar. Salud. Smog. Lluvia ácida. Efecto invernadero. Cambio climático. Capa de ozono. Ganulometria. Dioxido de azufre
Enviado por: Ireboa
“SMOG” clásico y fotoquímico.
La atmósfera de Huelva.
Resultados del informe del CSIC.
Medidas en tiempo real de los niveles y granulometrías de las partículas.
Durante décadas los habitantes de Huelva, una ciudad rodeada por uno de los complejos de industrias químicas y básicas más grandes de Europa, llamado “polo químico”, han vivido con la sospecha de que sufrían más enfermedades graves y extrañas de lo normal. Junto a la ciudad, distribuidas en tres polígonos, se han asentado desde finales de los años 60 industrias básicas que producen plaguicidas y fertilizantes, metales, cemento, papel, detergentes, gases, cloro, pigmentos, ácidos, derivados del petróleo… Las empresas Fertiberia y Foret obtuvieron la concesión administrativa para el vertido de yesos en 1968. Al día de hoy unos 120 millones de toneladas de fosfoyesos (residuo tóxico), se han acumulado a unos 500m del núcleo urbano, en las marismas del río Tinto.
En diciembre de 1995 la Conserjería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía autorizó la “reordenación de vertidos de yesos” para reducir al máximo la contaminación, que había alcanzado importantes niveles debido al escaso control administrativo; pero no se cumplió y en diciembre de 1998 se rompió una de las balsas de fosfoyesos soltando al río Tinto 50.000m3 (según fuentes oficiales), de aguas ácidas, metales pesados y otros tóxicos como fluoruros, fosfatos y arsénico. Esta liberación de sustancias contaminantes afectó al medio natural fluvial, marino y a la salud de las personas por la incorporación de tóxicos a la atmósfera y a la cadena alimenticia. Curiosamente, y a diferencia del vertido de Aznalcollar, su difusión mediática fue escasa y local.
En 1998 un grupo de profesores y padres impulsaron la creación del Colectivo Ciudadano para la Descontaminación de Huelva, actualmente se conoce como Mesa de la Ría, su principal objetivo era solicitar que se investigaran los efectos de los residuos de estas industrias que pudieran llegar a las personas a través del aire, el agua, los moluscos y pescados, o los alimentos cultivados en la zona.
Éste colectivo, consiguió reunir 6.500 firmas para alcanzar su objetivo. Bajo esta presión, el pleno del ayuntamiento pidió que se elaborara un informe, trasladándose la propuesta al Congreso de los Diputados, que en el mes de febrero de 1999 hizo el encargo al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
El trabajo fue considerado por el mismo CSIC, como “el más ambicioso jamás puesto en marcha en Europa”, cosa que se pone de manifiesto en números: su presupuesto fue de 1.202.000 euros (aproximadamente), 40 científicos y técnicos, y 4 años de investigación (1999-2003). El informe ha sido entregado recientemente, en dosis cuatrimestrales.
Ciudad del suroeste de España y capital de la provincia de Huelva, en la Comunidad Autónoma de Andalucía. Está ubicada junto a la confluencia de los ríos Odiel y Tinto, muy próxima al Golfo de Cádiz. Es puerto principal en la carga de cobre y piritas de hierro de los alrededores, además de ser importante centro pesquero e industrial, en especial de los productos alimenticios y químicos.
El clima predominante es el mediterráneo, con influencia oceánica, marcado por los vientos atlánticos con dirección sur-suroeste. El hecho distintivo de este tipo de clima es la influencia suavizadora del océano, que reduce la amplitud térmica anual, atemperando los inviernos, en los cuales la temperatura media anual se sitúa siempre por encima de 10º, y los veranos, que registran temperaturas medias en torno a 25º y en los que sólo en ocasiones excepcionales se superan los 40º de temperatura máxima. Las precipitaciones no son demasiado abundantes, situándose entre los 500 y los 600 mms. anuales, y en ellas tanto la sequía estival como el predominio de las lluvias invernales son de total evidencia. Es también destacable en este ámbito la elevada insolación, que en algunos lugares supera las 3.000 horas de sol anuales y que justifica la denominación de Costa de la Luz a la porción onubense de esta costa.
Datos correspondientes al año 2004
La Atmósfera es una mezcla de gases que rodean un objeto celeste, como es la Tierra, cuando éste se encuentra en un campo gravitatorio suficiente para impedir que dichos gases escapen.
La atmósfera terrestre está constituida principalmente por nitrógeno (78%) y oxígeno (21%). El resto de gases (1%) que podemos encontrar son argón (0,9%), dióxido de carbono (0,03%), vapor de agua, trazas de hidrógeno, metano, ozono, monóxido de carbono, helio, neón, criptón y xenón. Otros elementos que en ocasiones constituyen parte de la atmósfera en cantidades minúsculas son el amoníaco, el sulfuro de hidrógeno y óxidos, como los de azufre y nitrógeno cerca de los volcanes, los aportados a la atmósfera por las industrias y/o por los vehículos. Siendo éstos los que ocasionan las peligrosas Lluvias ácidas y el efecto “Smog”.
A parte de todos estos gases, en la atmósfera también podemos encontrar partículas que según su naturaleza pueden dispersar la luz y sobre su superficie surgen ciertas reacciones químicas, condensaciones y coalescencias. Estas partículas pueden ser metales, carbón, óxidos, alquitrán, resinas, sulfuros, cloruros, nitratos, silicatos, carbonatos,…. Según su tamaño se pueden clasificar en iones, materia suspendida y materia sedimentable. También puede hacerse otra clasificación según su origen, distinguiendo así entre viables (de origen animal o vegetal), no viables (procedentes de reacciones químicas y procesos físicos sobre un material inerte o inanimado) y radioactivos.
La cantidad de materia particulada emitida a la atmósfera por las fuentes naturales representa un 88,7% del total, pero las fuentes antrópicas tienen gran importancia por su carácter localizado, por lo que su incidencia medioambiental es mayor. Estas fuentes antrópicas las constituyen las emisiones por combustiones, las calefacciones, la siderurgia integral, las refinerías de petróleo, las industrias del cemento, las incineraciones de residuos sólidos y las emisiones agrícolas.
Veamos que relación guarda la atmósfera con el clima. Para ello, primero debemos definir la palabra clima, “es el efecto a largo plazo de la radiación solar sobre la superficie y la atmósfera de la Tierra en rotación. La palabra clima viene del griego klima, que hace referencia a la inclinación del Sol.” Ya en la definición el clima está directamente relacionado con la atmósfera y, por consiguiente, con su composición. Un ejemplo muy conocido y estudiado de esta relación clima-atmósfera, es el efecto invernadero causado por las emisiones de CO2. No es un gas tóxico ni se considera un contaminante como tal, de hecho es un componente más de la atmósfera, pero sus altas concentraciones en ésta causan cambios climáticos al verse afectada la temperatura de la corteza terrestre y de la atmósfera. No sólo el CO2 es el causante de este fenómeno, existen otros gases como son el metano, el agua y el vapor de agua, los CFC y el óxido nitroso (conocidos todos ellos como gases invernadero).
3.1 “SMOG” clásico y fotoquímico.
Otro ejemplo en el cambio climático debido a presencia de gases, en un nivel elevado, en la atmósfera es el “smog”.
El “smog” clásico, se caracteriza por la existencia de elevados niveles de SO2 y partículas de humo que se producen en condiciones de estabilidad atmosférica en los meses fríos de invierno, en zonas donde el carbón es el principal combustible. Se en condiciones de inversión térmica, con lo que los contaminantes se concentran y reaccionan entre ellos. El material particulado condensa el vapor de agua, lo que favorece la formación de nieblas bajas. Esta niebla contaminada, es más difícil de dispersar por los rayos solares y lo que la hace más persistente.
El “smog” fotoquímico se caracteriza por elevadas temperaturas, sol brillante, bajo nivel de humedad y una niebla que irrita los ojos. Los principales contaminantes que lo originan son los óxidos de nitrógeno y los hidrocarburos, que reaccionan entre sí dando lugar a contaminantes secundarios como son el ozono, los PAN y el llamado aerosol fotoquímico (los causantes de la irritabilidad en los ojos).
Tanto el efecto invernadero como el “smog” repercuten en todos los seres vivos. En las personas causan deficiencias respiratorias, fatigas, cansancio, diversos tipos de enfermedades y hasta la mortalidad en aquellas más débiles (ancianos y jóvenes). Los animales se ven afectados de igual manera, y los vegetales debido a la concentración de partículas y gases tóxicos, presentan serias dificultades para realizar la fotosíntesis, aparecen manchas necróticas en sus hojas y ramas secundarias, ven afectado su crecimiento, y si los efectos son persistentes pueden ocasionarle hasta la muerte.
Queda demostrado así que una atmósfera contaminada repercute en la vida diaria de cualquier ser vivo, sin hablar de los cambio climáticos tan agresivos que últimamente estamos viviendo (años de fuertes sequía, fuertes diluvios que dejan azoladas ciudades enteras, temperaturas extremas,…).
Tal como avanzábamos en la introducción, Huelva posee uno de los complejos industriales más grande de Europa. En él se encuentran empresas como Fertiberia, Atlantic Copper, Cepsa, Repsol, Fosfoyesos, Air liquide, Rhodia, FMC Foret, ENAGAS, Almagrera, Aragonesas, Tioxide,… Todas ellas forman parte del paisaje de Huelva y pasarían inadvertidas sino fuera por el alto índice de mortalidad, de enfermedades respiratorias y de cáncer que existe en la provincia.
4.1 Resultados del informe del CSIC.
El informe se ha realizado durante 4 años, desde 1999 hasta 2002. Se ha entregado en 4 partes, las dos primeras corresponden a los años 1999, 2000 y parte del 2001, las dos siguientes aportan los datos obtenidos durante 2001 y 2002, a parte de las conclusiones y recomendaciones.
Los resultados de las dos primeras entregas revelan los siguientes datos:
* Hay un exceso de mortalidad por cáncer del orden del 10% para los hombres y del 6% para las mujeres, en comparación con la media andaluza (la media andaluza es del 20%).
* Se produce un 40% más de cáncer de estómago en mujeres. Otros excesos de mortalidad son de cáncer de riñón (27%); de tráquea, bronquios y pulmón (16%), y de colón (20%).
* Los hombres sufren un exceso de cáncer de riñón (27%); de hígado (19%); de tráquea, bronquios y pulmón (11%); de vejiga (2%); de estómago (18%), y de próstata (14%).
Además el informe del CSIC encuentra excesos en contaminantes que tienen relación con las enfermedades mencionadas:
* Existen estudios que relaciona el arsénico con el cáncer de estómago; de bronquios, tráquea y pulmón; de vejiga; de próstata; de hígado y de riñón. En el aire de Huelva hay un valor medio diario de arsénico de 9ng/m3, con máximos de 96ng/m3. Estos valores son excesivos ya que la normativa de la Unión Europea marca un máximo de 6ng/m3. En pescados adquiridos en el mercado local de Huelva se han encontrado hasta 22mcg/g de arsénico en el cazón y 16mcg/g en las gambas. El nivel marcado en algunos países como máximo, para los alimentos, es de 5mcg/g (en España no está legislado este parámetro).
* Se han encontrado DDT y sus metabolitos en el aire, en el suelo, en frutas y en alimentos marinos. Es un plaguicida organoclorado prohibido, acumulable en el medio natural y en el organismo, con efectos cancerígenos, neurológicos y sobre la reproducción. Otros plaguicidas organoclorados, con efectos similares que se utilizan en la zona de Huelva, pero que aun están autorizados son el lindano, el clordano, el endosulfán, el aldrín y el dieldrín. Más sustancias organocloradas presentes en el aire y en los alimentos de Huelva, en cantidades que por separado no se consideran excesivas, son los policlorobifenilos (PCBs), las dioxinas y el hexaclorobenzeno. Todos estos elementos se acumulan en el organismo.
* El valor promedio de partículas de diámetro inferior a 10mc en el aire es de 40mcg/m3, el doble del valor límite marcado por la normativa de la Unión Europea para el 2010. En el año 200 se superaron los valores deseables en 166 días. Este tipo de partículas está relacionado con las enfermedades del sistema respiratorio, desde asma a enfisemas o cáncer, y en parte son producidas por las chimeneas industriales y por la suspensión de vertidos.
* Se han detectado emisiones puntuales muy altas de dióxido de azufre y de óxidos nítricos. Su presencia excesiva está relacionada con una mayor mortalidad por enfermedades respiratorias.
* En el agua de la ría hay niveles altos de cobre, cinc, cadmio (causantes del cáncer de pulmón y de próstata, malformaciones de nacimiento, alteraciones nerviosas), plomo (causante de alteraciones neurológicas) y uranio (elemento radioactivo cancerígeno).
A lo largo de los años 2002 y parte del 2004, el CSIC ha realizado un estudio del impacto sanitario de la contaminación. Su objetivo es determinar los niveles de exposición de los onubenses a la alta concentración de metales encontrada en la ría, comparándolo con los habitantes de otras capitales andaluzas, y valorar el riesgo para la salud que suponen estas exposiciones.
Para ello se han tenido en cuenta los distintos focos de contaminación que existen:
vertidos industriales, constituidos por gases y efluentes líquidos producidos por las industrias establecidas en la Ría de Huelva, unas 40 plantas dedicadas fundamentalmente a la producción química. Teniendo también en cuenta los aportes de cloroorgánicos, benceno, ciclohexano, acetona, afalmetilestireno y diversos PAHs y PCBs asociados a las actividades industriales y al tráfico portuario.
aportes urbanos, correspondientes a las aguas residuales a la población asentada de la Ría que llegan hasta el medio estuario. Entre estos núcleos de población cabe destacar Huelva capital, con 160.000 habitantes, y en menor importancia, Aljaraque, Punta Umbría y Palos de la Frontera.
aportes fluviales, como consecuencia de la elevada actividad minera desarrollada en los últimos 150 años que ha liberado elevadas cantidades de ácido sulfúrico, sulfatos y metales.
Para determinar los efectos de la exposición de los habitantes de Huelva al arsénico, cadmio, cobre, níquel y cromo, se ha utilizado un bioindicador (indicador que señala sucesos ocurridos en el sistema biológico), como es la orina para determinarlo. Estos metales o metaloides pueden ser incorporados en el organismo por vía respiratoria y/u oral. Para controlar la dilución que pudiera existir se ha empleado la creatinina, de modo que los resultados vienen expresados en µg de metal/g de creatinina.
Los resultados de este informe han sido los siguientes:
Resto capitales Andalucía
Los límites establecidos son:
Arsénico…………………40µg
Cadmio………………….. 2µg
Cromo…………………...3,5µg
Cobre…………………….50µg
Níquel……………………. 6µg
Los valores obtenidos son considerados normales. En ninguna muestra se sobre pasó el límite de arsénico. Sólo en un 2,5% de los onubenses se sobre pasó los límites de cadmio, cobre y cromo; y en un 10% el límite de níquel.
Sobre los resultados de arsénico tota; solamente 3 muestras de un total de 2143 han presentado una concentración superior a la permitida, influyendo en este dato el consumo de pescado y marisco congelado. En cuanto a las distinciones por sexo, las mujeres han presentado una mayor concentración de arsénico que los hombres; y en cuanto a la edad, los niños y los ancianos presentan concentraciones más altas, siendo esta diferencia mas acusada en el caso de los niños.
Sobre los resultados de cadmio; los resultados obtenidos están dentro de la normalidad. Hay que señalar que la existencia de este metal en la orina está influenciado por el consumo de tabaco, ya que el cadmio puede permanecer en el riñón y en el hígado de las personas fumadoras, de 7 a 30 años. Así se puede explicar la diferencia en las muestras obtenidas de orina entre fumadores y no fumadores. En cuanto al sexo, no se ha encontrado diferencias significativas.
Sobre los resultados de cromo; más de un 70% de las muestras analizadas presentaban un nivel inferior para su detección. Por otra parte, no existen estudios sobre la exposición ambiental al cromo, de manera que no es posible comparar los resultados obtenidos. Las variables obtenidas en los resultados han venido determinadas por los siguientes factores, sexo (hallándose las mayores concentraciones en las mujeres); edad (las personas entre 60-69 años muestran niveles superiores al resto); y dieta (el cromo es un oligoelemento asociado algunos alimentos, aunque en este estudio solo se ha visto relación con el consumo de legumbres y frutos secos).
Sobre los resultados de cobre; aunque la mayoría de muestras se encuentran dentro de los valores de referencia para población general, existe un pequeño grupo de casos en los cuales el nivel de cobre era superior a 100µg/gcreatinina. Se ha observado que la concentración aumenta progresivamente con la edad, también que las concentraciones en mujeres es superior para todos los grupos de edad. También se han encontrado concentraciones superiores en personas con una ocupación relacionada con productos químicos o construcción naval.
Sobre los resultados de níquel; un 50% de las concentraciones presentaron un nivel por debajo al de detección. Además no hay estudios sobre la exposición ambiental al níquel con los que poder compararlos. Existen diferencias notables de concentración entre los niños y los adultos, presentando los primeros, las más altas concentraciones seguidas de las personas de más de 60 años. De nuevo en cuanto a sexo, las mujeres presentan más concentración que los hombres. En cuanto a la dieta, se han encontrado una relación con el consumo de legumbres, frutos secos, pescado y marisco. Este metal es el que se ha encontrado por encima de los valores de referencia.
Medidas en tiempo real de los niveles y granulometría de las partículas.
Se presentan los resultados obtenidos en los muestreos realizados en las estaciones de control de calidad del aire entre los meses de junio del 2003 y mayo del 2004.
Para ello se ha utilizado un monitor láser GRIMM 1107, el cual permite determinar en continuo los niveles de partículas torácicas (inferiores a 10 micras o PM10), alveolares (inferiores a 2,5 micras o PM2´5) y muy finas (inferiores a 1 micra o PM1). La operatividad de este monitor láser ha sido de un 62% durante el año 2003 y de un 71% en el 2004.
* Los valores obtenidos para los 12 meses considerados han sido de 37µg PM10/m3, 24µg PM2´5/m3 y 18µg PM1/m3. Estos valores se encuentran por debajo del límite propuesto por el Real Decreto 1073/2002 y Directiva 1999/30/CE para el año 2005.
* Si consideramos el límite diario de 50µg PM10/m3 que entró en vigor en el presente año 2005, encontramos 80 superaciones en las medidas obtenidas en el año 2003.
* La relación PM2´5/PM10 ha sido 0´65, superior a la obtenida durante las mediciones de 2001 y 2002 (0´52 µg/m3).
* Las superaciones del valor límite diario se concentran en los meses de verano, primavera y otoño.
CARACTERIZACIÓN QUÍMICA DE PM10 Y PM2´5
* La concentración de SO42- (sulfato) obtenida de junio a diciembre de 2003 (5,7 µg/m3) es superior a las obtenidas en los años 2001 y 2002 (4´7 y 4´1 µg/m3), encontrándose distribuida principalmente en la fracción fina (inferior a PM2´5).
* La relación medida de Cl/Na en PM10 es de 1,19 µg/m3 muy superior a la obtenida en PM2´5, 0´46 µg/m3. Las elevadas concentraciones de cloro son debidas a emisiones antropogénicas.
* Se han obtenido valores relativamente elevados de PO43- (fosfato), en PM10 derivado de las actividades industriales del Polo Químico.
* La concentración de As media y máxima en PM10 ha sido de 3´48 y 31µg/m3 respectivamente. Esta concentración media es superior a la obtenida en otras zonas industriales.
* Los valores de Cu medidos durante 2003-2004 han sido menores que los obtenidos durante 2001-2002.
* Los niveles de Pb, Ni y Cd en PM10 son inferiores a los propuestos por la UE.
Puesto que el interés principal es el de la caracterización de la dispersión (transporte y difusión) de las especies químicas durante el proceso de transformación fotoquímica desde los puntos de emisión, tenemos que tener al viento como máximo responsable del impacto. Aunque debido a la temperatura y las condiciones meteorológicas de Huelva también repercute mucho en dicho impacto los periodos transitorios de estancamiento atmosférico.
A causa de este estancamiento atmosférico y a las altas temperaturas durante los meses de verano, en agosto del 2003, se registraron valores elevados en la concentración de ozono, superándose los umbrales de protección de la salud y de información a la población en varias ocasiones.
El informe realizado por el CSIC muestra que existen vertidos ilegales tanto en la atmósfera como en el medio marítimo y grandes acumulaciones de productos tóxicos sólidos. No da una relación directa entre estos y el gran índice de mortalidad por cáncer que existe en la capital aunque si pone de manifiesto que existen vacíos legales con respecto a la presencia y cantidad de ciertos metales, lo cual resulta preocupante.
Destaca la elevada concentración de arsénico, sulfato, fosfato y cloro. Hay que reseñar que la intoxicación aguda debida a la inhalación de arsénico ocurre muy ocasionalmente en los lugares de trabajo. Los síntomas son respiratorios (tos, dolor en el pecho, dispnea), desvanecimiento, dolor de cabeza y debilitamiento general, seguidos de síntomas gástricos como dolor, vómitos o diarrea. Está demostrado que la exposición a arsénico incrementa la incidencia de cáncer de piel, hígado, pulmón y linfático en humanos. Recordemos que según las estadísticas los hombres sufren un exceso de cáncer de riñón (27%); de hígado (19%) y de tráquea, bronquios y pulmón (11%).
El sulfato es unos de los compuestos que interviene en la aparición de la lluvia ácida, su presencia en la atmósfera se debe por el aporte antropogénico en un 90%. Es liberado a la atmósfera por la combustión de carbón y petróleo, y por la metalurgia. La lluvia ácida presenta un pH menor (más ácido) que la lluvia normal o limpia. Constituye un serio problema ambiental. La lluvia ácida se forma generalmente en las nubes altas donde el SO2 y los NOx reaccionan con el agua y el oxígeno, formando una solución diluida de ácido sulfúrico y ácido nítrico. La radiación solar aumenta la velocidad de esta reacción.
La lluvia ácida huele, se ve y se siente igual que la lluvia normal, y se podría decir que podemos bañarnos con ella sin sentir un efecto inmediato especial. El daño que produce a las personas no es directo, es más inmediato el efecto de los contaminantes que producen esta lluvia y que llegan al organismo cuando éste los respira, afectando su salud. Los productos del hombre, monumentos y edificios, son más susceptibles a la acción de la lluvia ácida. Muchas ruinas han desaparecido o están en vías de hacerlo, a causa de este factor.
Otro elemento del que se han encontrado concentraciones altas es el Cl, culpable de la destrucción de la capa de ozono. La forma por la cual se destruye el ozono es bastante sencilla. La radiación UV arranca el cloro de una molécula de clorofluorocarbono (CFC). Este átomo de cloro, al combinarse con una molécula de ozono la destruye, para luego combinarse con otras moléculas de ozono y eliminarlas. El proceso es altamente dañino, ya que en promedio un átomo de cloro es capaz de destruir hasta 100.000 moléculas de ozono. Este proceso se detiene finalmente cuando este átomo de cloro se mezcla con algún compuesto químico que lo neutraliza.
Impacto de la radiación UV-B sobre las personas:
También los sulfatos están siendo objeto de muchos estudios, en cuanto a su incidencia en el clima y al hecho de que sus partículas (más que el propio SO2), pueden provocar problemas en la salud de la población y de los grupos de riesgo. Además de contribuir a la formación de la lluvia ácida también se ha podido comprobar, que una exposición continuada puede afectar negativamente a las funciones respiratorias. Hay que apuntar como dato importante el informe realizado por el doctor López Rueda, de Huelva, donde denuncia el elevado número de casos de asmas y problemas respiratorios que hay en la capital.
Aunque las administraciones, el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía quieran restar importancia a todo lo que esta ocurriendo en Huelva, los números son un hecho importante a la vez que preocupante. No nos podemos tapar los ojos ante el gran número de malformaciones, abortos, muertes por cáncer, entre otros, que están apareciendo en la ciudad.
Las industrias dan muchos puestos de trabajo en la capital y la solución para acabar con la contaminación no está en cerrarlas, si no en conseguir un serio compromiso, por parte de los empresarios, con el medioambiente y el cumplimiento de la legislación vigente. Para ello propongo:
* cese inmediato de cualquier vertido contaminante al medio ambiente, ya sea suelo, agua o aire.
* el cumplimiento de Fertiberia y Foret de la Orden Ministerial del 09/01/04 en la que se les comunica que la concesión administrativa para la ocupación de los terrenos donde realizan su actividad productiva ha caducado.
* retirada y gestión de todos los residuos acumulados desde hace décadas en el área de las marismas y en los cauces de los ríos Tinto y Odiel.
* que los costes de la descontaminación sean asumidos por las empresas que han generado los vertidos.
* un mayor control de los vertidos realizados en la atmósfera.
* modernización de los procesos industriales y de las instalaciones en general.
* cumplimiento de la legislación de medioambiente vigente y penalizaciones serias a las empresas que la incumplan.
* realización de un estudio independiente y complementario al del CSIC, centrándose en la ciudad de Huelva, donde se analice el impacto que la actividad del Polo Químico causa en su entorno físico y que incluya un plan para la descontaminación del área, así como la implantación de procesos productivos limpios.
- Artículos de periódicos locales (Huelva información y Odiel), y nacionales (El Mundo).
- Informe realizado por el CSIC.
- Informe realizado por Greenpeace.
- Apuntes “Contaminación atmosférica”.
A continuación adjunto la legislación mencionada en el trabajo:
Real Decreto 1073/2002 y Directiva 1999/30/CE
Valores límite y umbral de alerta para el dióxido de azufre.
I. Valores límite del dióxido de azufre.
Los valores límite se expresarán en µg/m3. El volumen a la temperatura de 293 K y a la presión de 101,3 kPa.
1. Valor límite horario para la protección de la salud humana
90 µg/m3, a la entrada en vigor del presente real Decreto reduciendo el 1 de enero de 2003 y posteriormente cada 12 meses 30 µg/m3, hasta alcanzar el valor límite el 1 de enero de 2005.
2. Valor límite diario para la protección de la salud humana
3. Valor límite para la protección de los ecosistemas*
Año civil e invierno (del 1 de octubre al 31 de marzo)
20 µg/m3.
A la entrada en vigor de la presente norma.
* Para la aplicación de este valor límite se tomarán en consideración los datos obtenidos en las estaciones de medición representativas de los ecosistemas a proteger, sin perjuicio, en su caso, de la utilización de otras técnicas de evaluación.
Valores límite para el dióxido de nitrógeno (NO2) y los óxidos de nitrógeno (NOx) y umbral de alerta para el dióxido de nitrógeno.
I. Valores límite del dióxido de nitrógeno y de los óxidos de nitrógeno.
Los valores límite se expresarán en µg/m³. El volumen se normalizará a la temperatura de 293 K y a la presión de 101,3 kPa.
200 µg/m3 de NO2 que no podrán superarse en más de 18 ocasiones por año civil
80 µg/m3 a la entrada en vigor del presente Real Decreto, reduciendo el 1 de enero de 2003 y posteriormente cada 12 meses 10 µg/m3 hasta alcanzar el valor límite el 1 de enero de 2010.
2. Valor límite anual para la protección de la salud humana
1 año civil
16 µg/m3, a la entrada en vigor del presente Real Decreto, reduciendo el 1 de enero de 2003 y posteriormente cada 12 meses 2 µg/m3, hasta alcanzar el valor límite el 1 de enero de 2010.
3. Valor límite anual para la protección de la vegetación*
Valores límite para las partículas (PM10) en condiciones ambientales.
1. Valor límite diario para la protección de la salud humana
50 µg/m3 de PM10 que no podrán superarse en más de 35 ocasiones por año
15 µg/m3, a la entrada en vigor del presente real decreto, reduciendo el 1 de enero de 2003 y posteriormente cada 12 meses 5 µg/m3, hasta alcanzar el valor límite el 1 de enero de 2005.
4,8 µg/m3, a la entrada en vigor del presente real Decreto, reduciendo el 1 de enero de 2003 y posteriormente cada 12 meses 1,6 µg/m3, hasta alcanzar el valor límite el 1 de enero de 2005.
Fase II.*
50 µg/m3 de PM10 que no podrán superarse en más de 7 ocasiones por año.
20 µg/m3 Se derivará de los datos y será equivalente al valor límite de la fase 1.
20 µg/m3 de PM 10
20 µg/m3 el 1 de enero de 2005, reduciendo el 1 de enero de 2006 y posteriormente cada 12 meses 4 µg/m3, hasta alcanzar el valor límite el 1 de enero de 2010.
* Valores límites indicativos que deberán revisarse a la luz de una mayor información acerca de los efectos sobre la salud y el medio ambiente, la viabilidad técnica y la experiencia en la aplicación de los valores límite de la fase 1 en los Estados miembros de la Unión Europea.
Valor límite para el plomo en condiciones ambientales.
0,5 µg/m3.
0,3 µg/m3,a la entrada en vigor del presente Real Decreto, reduciendo el 1 de enero de 2003 y posteriormente cada 12 meses 0,1 µg/m3, hasta alcanzar el valor límite el 1 de enero de 2005.
0,5 µg/m3, a la entrada en vigor del presente Real decreto, en las inmediaciones de fuentes específicas, que se notificarán a la Comisión, reduciendo el 1 de enero de 2006 y posteriormente cada 12 meses 0,1 µg/m3, hasta alcanzar el valor límite el 1 de enero de 2010.
1 de enero de 2005 o el 1 de enero de 2010, en las inmediaciones de fuentes industriales específicas, situadas en lugares contaminados a lo largo de decenios de actividad industrial. Dichas fuentes se notificarán a la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental a efectos de informar a la Comisión a la entrada en vigor de la presente norma*
* Dicha notificación deberá ir acompañada de una justificación apropiada. La zona en que sean aplicables valores límites superiores no sobrepasará un radio de 1.000 metros a contar de dichas fuentes específicas.
Decreto 74/1996, de 20 de febrero
Se aprueba el Reglamento de la Calidad del Aire, establece, en su artículo 4, que corresponde a la Consejería de Medio Ambiente, en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Andalucía, la vigilancia y el control general de los niveles de emisión e inmisión de contaminantes a la atmósfera. A su vez, el artículo 20 de dicha norma incluye, entre otros aspectos relativos a la Red de Vigilancia y Control de la Contaminación Atmosférica de Andalucía, el reparto competencial entre los Servicios Centrales y las Delegaciones Provinciales de la Consejería, en lo relativo a la información sobre posibles incidentes contaminantes.
La normativa vigente para el ozono troposférico instaura la obligación de informar a la población, en el caso de que la concentración de dicho contaminante sobrepase determinados umbrales. Esta exigencia se está extendiendo al resto de sustancias que perturban la calidad del aire, debido a la aprobación reciente y futura de normativas de la Unión Europea. No obstante, en función de la política de máxima transparencia de la Consejería, se asumió la obligación de informar a la población desde 1998, con independencia del tipo de sustancia que originase el incidente.
El artículo 20, epígrafe 1, del Reglamento de la Calidad del Aire dispone que corresponde a los Servicios Centrales de la Consejería controlar la situación real de la calidad del aire en Andalucía, debiendo informarse, cuando se sobrepasen los niveles de inmisión de una zona determinada, al Consejero de Medio Ambiente y a las Consejerías de Gobernación y Salud, advirtiendo de la posibilidad de formación de situación de emergencia, según las circunstancias.

References: Real Decreto 

Real Decreto 
 real Decreto 
 artículo 4
 artículo 20
 artículo 20