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INFORME SOBRE LA MALNUTRICIÓN INFANTIL EN CATALUÑA - PDF
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Nieves Cordero Castro
1 INFORME SOBRE LA MALNUTRICIÓN INFANTIL EN CATALUÑA AGOSTO 2013
3 INFORME SOBRE MALNUTRICIÓN INFANTIL EN CATALUÑA
4 Síndic de Greuges de Catalunya 1ª edición: Agosto de 2013 Informe sobre la malnutrición infantil en Cataluña. Agosto 2013 Maquetación: Síndic de Greuges Impreso sobre papel ecológico Diseño original: America Sanchez Foto portada: Jordi Soteras
5 ÍNDICE GENERAL 1. INTRODUCCIÓN PRINCIPALES CARENCIAS DETECTADAS EN LAS ACTUACIONES DE LAS ADMINISTRACIONES IMPLICADAS DÉFICITS EN LAS GARANTÍAS Y EN LA ACCESIBILIDAD DE LAS FAMILIAS A RENTAS MÍNIMAS DÉFICITS EN LA COBERTURA DE LAS AYUDAS DE COMEDOR ESCOLAR EL CARÁCTER RESTRICTIVO DE LOS CRITERIOS DE OTORGAMIENTO DE LAS AYUDAS DE COMEDOR ESCOLAR DÉFICITS DE PUNTUALIDAD EN LA CONCESIÓN Y EN EL PAGO DE LAS AYUDAS DE COMEDOR ESCOLAR LOS PROBLEMAS RELACIONADOS CON EL COPAGO Y CON LA COMPACTACIÓN DE LAS AYUDAS DE COMEDOR ESCOLAR LA FALTA DE GARANTÍA, COMO MÍNIMO, DE UNA COMIDA DIARIA DURANTE EL CURSO ESCOLAR EN DETERMINADOS COLECTIVOS DE NIÑOS DÉFICITS DE PLANIFICACIÓN E IMPACTO DE LA DISTRIBUCIÓN SOLIDARIA DE ALIMENTOS ENTRE LAS FAMILIAS EN SITUACIÓN DE POBREZA DESIGUALDADES ECONÓMICAS Y TERRITORIALES EN LA ATENCIÓN ALIMENTICIA DE LOS NIÑOS SOCIALMENTE DESFAVORECIDOS POR MEDIO DEL TIEMPO LIBRO EDUCATIVO DEBILITAMIENTO DE LAS GARANTÍAS DE ALIMENTACIÓN ADECUADA EN LOS PERIODOS DE VACACIONES DÉFICITS EN LA DETECCIÓN DE LOS NIÑOS CON PROBLEMAS DE MALNUTRICIÓN INFANTIL DÉFICITS EN EL DESPLIEGUE DE PLANES INTEGRALES PARA COMBATIR LA POBREZA INFANTIL Y DE PROGRAMAS DE APOYO Y ACOMPAÑAMIENTO A LAS FAMILIAS DESIGUALDADES SOCIALES EN EL SEGUIMIENTO DE HÁBITOS ALIMENTICIOS SALUDABLES COMPENDIO DE RECOMENDACIONES A LAS ADMINISTRACIONES IMPLICADAS SOBRE LOS DÉFICITS EN LAS GARANTIAS Y EN LA ACCESIBILIDAD DE LAS FAMILIAS A RENTAS MÍNIMAS SOBRE LOS DÉFICITS EN LA COBERTURA DE LAS AYUDAS DE COMEDOR ESCOLAR SOBRE EL CARÁCTER RESTRICTIVO DE LOS CRITERIOS DE OTORGAMIENTO DE LAS AYUDAS DE COMEDOR ESCOLAR SOBRE LOS DÉFICITS DE PUNTUALIDAD EN LA CONCESIÓN Y EN EL PAGO DE LAS AYUDAS DE COMEDOR ESCOLAR SOBRE LOS PROBLEMAS RELACIONADOS CON EL COPAGO Y CON LA COMPACTACIÓN DE LAS AYUDAS DE COMEDOR ESCOLAR SOBRE LA FALTA DE GARANTÍAS, COMO MÍNIMO, DE UNA COMIDA DIARIA DURANTE EL CURSO ESCOLAR EN DETERMINADOS COLECTIVOS DE NIÑOS SOBRE LOS DÉFICITS DE PLANIFICACIÓN Y EL IMPACTOE DE LA DISTRIBUCIÓN SOLIDARIA DE ALIMENTOS ENTRE LAS FAMILIAS EN SITUACIÓN DE POBREZA SOBRE LAS DESIGUALDADES ECONÓMICAS Y TERRITORIALES EN LA ATENCIÓN ALIMENTICIA DE LOS NIÑOS SOCIALMENTE DESFAVORECIDOS POR MEDIO DEL TIEMPO LIBRE EDUCATIVO SOBRE EL DEBILITAMIENTO DE LAS GARANTÍAS DE ALIMENTACIÓN ADECUADA EN LOS PERIODOS DE VACACIONES SOBRE LOS DÉFICITS EN LA DETECCIÓN DE LOS NIÑOS CON PROBLEMAS DE MALNUTRICIÓN INFANTIL SOBRE LOS DÉFICITS EN EL DESARROLLO DE PLANES INTEGRALES PARA COMBATIR LA POBREZA INFANTIL Y DE PROGRAMAS DE APOYO Y ACOMPAÑAMIENTO A LAS FAMILIAS SOBRE LAS DESIGUALDADES SOCIALES EN EL SEGUIMIENTO DE HÁBITOS ALIMENTICIOS SALUDABLES
7 INFORME SOBRE LA MALNUTRICIÓN INFANTIL EN CATALUÑA 5 1. INTRODUCCIÓN En el mes de septiembre de 2012, el Síndic de Greuges presentó en el Parlamento de Cataluña el informe extraordinario La pobreza infantil en Cataluña, que analiza desde una perspectiva multidimensional e integral este fenómeno y formula numerosas recomendaciones dirigidas a los poderes públicos a fin de combatirlo. En el mes de mayo de 2010, el Síndic de Greuges ya había presentado en el Parlamento de Cataluña, también en la misma línea, el informe extraordinario La provisión y el acceso a los servicios de transporte y comedor escolares, en que se ponía de manifiesto la importancia de las ayudas económicas para combatir las desigualdades de acceso al servicio de comedor escolar del alumnado socialmente más desfavorecido. Dando continuidad a este trabajo previo, y como consecuencia de la persistencia de la crisis económica, que ha agravado la precariedad de las condiciones materiales de vida de muchos niños y familias, el Síndic de Greuges decidió en el año 2013 abrir una actuación de oficio y analizar específicamente el problema de la malnutrición infantil. Con este propósito, a lo largo de los últimos meses, esta institución ha mantenido diversas reuniones con administraciones y entidades de acción social y ha visitado diversos servicios y programas de atención a niños en situación de vulnerabilidad social, precisamente para supervisar las actuaciones que los poderes públicos están desarrollando para dar respuesta al problema de la malnutrición infantil. En el marco de este informe, se exponen algunos de los déficits principales y diversas recomendaciones dirigidas a las diferentes administraciones implicadas. Conviene recordar que la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos del niño establece el derecho del niño a gozar del nivel de salud más alto posible (art. 24.1) y de un nivel de vida adecuado a su desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social (art. 27.1), y el deber de los estados de garantizar la plena aplicación de estos derechos, de asegurar al máximo posible la supervivencia y el desarrollo del niño (art. 6.2), y más específicamente de combatir la malnutrición infantil mediante, entre otros, el suministro de alimentos nutritivos adecuados (art. 24.2c) y programas de apoyo a las familias en el ámbito de la alimentación (art. 27.3). La alimentación adecuada, de hecho, es un derecho reconocido internacionalmente, cuya aplicación efectiva puede ser exigida subsidiariamente a los poderes públicos. El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas 1 considera que el contenido básico del derecho a la alimentación adecuada, que los estados miembros tienen la obligación de respetar, proteger, facilitar y hacer efectivo, comprende tanto la disponibilidad de alimentos en cantidad y calidad suficientes para satisfacer las necesidades alimenticias de los individuos, como también la accesibilidad física y económica a estos alimentos. El derecho a la alimentación no sólo comporta que los individuos dispongan de suficientes alimentos por nutrirse adecuadamente, sino también que puedan acceder a los recursos y los medios necesarios para asegurarse la propia subsistencia (en el caso de los niños, básicamente, garantizar los ingresos mínimos a los adultos que les cuidan para hacer posible esta alimentación). La alimentación es un derecho fundamental, entre otros, porque condiciona enormemente el 1 Observación general 12 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas sobre la aplicación del artículo 11 del Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales sobre el derecho a una alimentación adecuada (UN Dock. E/C.12/1999/5 (1999)).
8 6 INTRODUCCIÓN goce de otros derechos humanos. En efecto, a los niños que viven en la pobreza y que están alimentados de manera insuficiente o inadecuada les faltan los recursos necesarios para alcanzar su máximo desarrollo y el resto de derechos que recoge la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos del niño. La privación de una alimentación adecuada en los primeros años de vida, además, tiene un impacto importante en el desarrollo físico, intelectual y emocional presente y también posterior, y es una causa originaria de la persistencia de la pobreza en la edad adulta, a lo largo de toda la trayectoria vital.
9 INFORME SOBRE LA MALNUTRICIÓN INFANTIL EN CATALUÑA 7 2. PRINCIPALES CARENCIAS DETECTADAS EN LAS ACTUACIONES DE LAS ADMINISTRACIONES IMPLICADAS En el marco de este informe, el Síndic de Greuges ha constatado que las entidades y los servicios que atienden a los niños en situación de vulnerabilidad social no detectan como problema estructural situaciones de desnutrición infantil aguda o crónica por causas socio-económicas, o sea, niños que sufran hambre o no coman de manera sistemática por las dificultades económicas que atraviesan sus familias. Esta realidad, sin embargo, aunque de manera puntual, existe. Según datos de junio de 2013 de la historia clínica informatizada de la atención primaria del Instituto Catalán de Salud, hay 751 niños menores de dieciséis años con códigos diagnósticos relacionados con la pobreza y la desnutrición infantiles, con una edad media de cuatro años (una cuarta parte son menores de un año), mayoritariamente de nacionalidad extranjera (56%). Esta cifra, que podría ser ligeramente más elevada porque, entre otros, los controles de salud se concentran en edades más tempranas, representa el 0,06% de la población de esta edad (0,08% de los niños menores de catorce años; 0,2% de los niños menores de un año). Estas mismas entidades y servicios, sin embargo, destacan que sí que existen de manera más prevalente situaciones de subnutrición infantil, con ingesta insuficiente de alimentos en determinados momentos del día o épocas del año para satisfacer las necesidades alimenticias propias de su edad u otras manifestaciones de malnutrición infantil. Es el caso, por ejemplo, de los niños que no tienen una alimentación suficientemente equilibrada, con dieta pobre, sin ingerir la diversidad de nutrientes necesarios para garantizar el ejercicio efectivo de su derecho al máximo desarrollo. A conclusiones similares llegaron el Consorcio de Educación de Barcelona y el Instituto de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Barcelona, después de activar, en el mes de diciembre de 2012, un protocolo conjunto para detectar déficits en la alimentación de los niños y en la cobertura de las ayudas de comedor escolar al alumnado de numerosas escuelas e institutos (249 escuelas públicas, centros concertados e institutos). Estas instituciones identificaron aproximadamente niños con posibles déficits en el ámbito de la alimentación, que podrían ser susceptibles de ayuda de los servicios sociales, pero no detectaron en ninguno de estos casos, según se informa, ninguna situación de desnutrición, pese a las dificultades económicas familiares. De hecho, las redes de apoyo familiar y comunitario y los programas o las actuaciones de carácter paliativo de las entidades de acción social o de las administraciones públicas han hecho posible, por ahora, que las enormes dificultades económicas que atraviesan muchas familias no hayan generado un problema estructural de desnutrición infantil en Cataluña. En suma, es preciso advertir que estas actuaciones de carácter paliativo llevadas a cabo por las administraciones públicas y, subsidiariamente, también por las entidades de acción social presentan déficits tanto de cobertura como de intensidad, y no son siempre proporcionadas al volumen y a la gravedad de las necesidades existentes ni suficientes para impedir que se produzcan las situaciones de malnutrición infantil. El Síndic también ha constatado que la malnutrición infantil, en muchos de los niños que la sufren, es una situación sobrevenida en los últimos años por efecto de la crisis económica. Este problema, que antes estaba presente de forma más puntual, actualmente tiene tendencia a aumentar y a agravarse por la precarización creciente de la situación social y económica de sus familias y por la cronificación e intensificación de las situaciones de pobreza. Como ejemplo, se detectan situaciones crecientes de malnutrición infantil provocadas no únicamente por la disponibilidad o no de alimentos para dar a los niños, sino también por condiciones inadecuadas para cocinarlos. Son cada vez más frecuentes los casos de familias en situación de infravivienda, que viven en habitaciones realquiladas, en viviendas ocupadas en malas condiciones u otros y que tienen dificultades para acceder a una cocina, o en situación de pobreza energética, por falta de determinados suministros de energía en el hogar a causa de impagos.
10 8 PRINCIPALES CARENCIAS DETECTADAS EN LAS ACTUACIONES DE LAS ADMINISTRACIONES En relación con el impacto de la crisis económica, conviene recordar que la infancia representa el colectivo de edad más negativamente afectado por la coyuntura actual. Según datos de la Encuesta de condiciones de vida que anualmente hace el Instituto Nacional de Estadística en el marco del proyecto europeo EU-SILC (European Union Statistics on Income and Living Conditions), la tasa de riesgo de pobreza infantil se sitúa en el año 2011 en el 26,4%, con un crecimiento de casi nueve puntos porcentuales respecto del año 2008 (17,6%). En valores absolutos, hay más de niños menores de dieciséis años que experimentan este riesgo, más que antes de la crisis. Según la Encuesta de condiciones de vida y hábitos de la población 2011, de carácter quinquenal y promovida por el Instituto de Estudios Regionales y Metropolitanos de Barcelona y el Instituto de Estadística de Cataluña, entre otras instituciones, la tasa de riesgo de pobreza infantil en Cataluña se sitúa en el 28%, con niños menores de dieciséis años afectados (véase la tabla 1). Si bien los problemas de malnutrición infantil no afectan al conjunto de población en situación de riesgo de pobreza, la Encuesta de condiciones de vida y hábitos de la población 2011 evidencia que el 4% de los niños menores de dieciséis años sufre privaciones materiales que afectan la alimentación: en concreto, casi niños catalanes de esta edad no se pueden permitir carne o pescado al menos una vez cada dos días, o sea, no comen proteínas de manera regular. La Encuesta de condiciones de vida y hábitos de la población 2011 también señala que más de una decena parte de los niños, aproximadamente , sufre una privación material severa que afecta a diversas condiciones materiales, no sólo a la alimentación. 2 Tabla 1. Indicadores de pobreza en niños menores de dieciséis años (2011) Tasa de riesgo de pobreza 28, Privación en alimentación 3, Número de privaciones materiales según la edad (2) 40, Número de privaciones materiales según la edad (3) 25, Número de privaciones materiales según la edad (4) 10, Fuente: Encuesta de condiciones de vida y hábitos de la población La Encuesta de condiciones de vida (EU-SILC) también demuestra que estas situaciones asociadas a la pobreza severa se han multiplicado en los últimos años en Cataluña. Con datos referidos al conjunto de hogares, con o sin niños, se constata que la prevalencia de hogares catalanes que no se puede permitir carne o pescado al menos cada dos días en el año 2011 (9,8%) es casi seis veces más elevada que en el año 2008 (1,7%); y que los hogares catalanes que sufren una privación material severa en el año 2011 (5,8%) son más del triple que los del año 2008 (1,6%). En vista de esta realidad creciente, y de acuerdo también con lo que ya recomienda el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas, 3 el Síndic pide al Gobierno de la Generalitat de Cataluña que diseñe una estrategia nacional para garantizar la aplicación efectiva del derecho a una alimentación adecuada, especialmente entre los niños, y que ponga los medios y las medidas necesarios, con el desarrollo normativo que convenga para hacerlo posible. En el marco de este informe, el Síndic ha detectado diversos déficits relacionados con la actuación de las administraciones públicas a la hora de prevenir los problemas de malnutrición infantil, que se exponen a continuación. A criterio de esta institución, pues, esta estrategia tendría que dar respuesta, entre otros, a estos déficits y debería integrar las medidas que se formulan en esta resolución como recomendaciones. 2 La privación material severa se mide por el porcentaje de población con carencia, como mínimo, de cuatro de los ítems siguientes: comer carne o proteínas de manera regular; pagar las facturas en alquiler, hipoteca o servicios públicos; mantener un calentamiento adecuado del hogar; asumir gastos inesperadas; ir de vacaciones; disponer de aparato de televisión; disponer de nevera; disponer de coche; disponer de teléfono. 3 Observación general 12 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas sobre la aplicación del artículo 11 del Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales sobre el derecho a una alimentación adecuada (UN Dock. E/C.12/1999/5 (1999)).
11 INFORME SOBRE LA MALNUTRICIÓN INFANTIL EN CATALUÑA Déficits en las garantías y en la accesibilidad de las familias a rentas mínimas Con más prioridad que los programas de carácter paliativo y asistencial consistentes en proporcionar directamente determinadas comidas a los niños con más dificultades económicas, el reto de la política social es garantizar que las familias dispongan de los recursos necesarios para vivir en condiciones adecuadas y que puedan proporcionar por sí mismas una alimentación adecuada a sus hijos. En otras palabras, la prioridad de la lucha contra la malnutrición infantil no debe ser garantizar que los niños socialmente más desfavorecidos, cuando lleguen a casa, ya hayan comido adecuadamente, sino que sus familias, con las medidas de apoyo familiar que correspondan para ejercer correctamente sus responsabilidades parentales, puedan garantizarles las comidas necesarias. En este sentido, cada vez hay más familias con todos los progenitores desocupados y cada vez hay más población desocupada que no percibe subsidios ni prestaciones de paro, tras haber agotado el periodo de percepción, y que no accede a los programas de rentas mínimas. Así, la tabla 2 muestra que en el año 2012 el 16,6% de los niños, casi , residen en hogares sin personas ocupadas, cuando esta proporción era tres veces más baja en el año La tabla 2 también evidencia que en este mismo año personas desocupadas (el 64,2%) no reciben ni subsidio ni prestación de paro, más del doble que en el año Y, finalmente, la tabla 2 también constata que, pese a que la población parada que no recibe subsidio ni prestación de paro ha aumentado de manera sostenida desde el inicio de la crisis económica, la cobertura de estas situaciones por la renta mínima de inserción (RMI) ha experimentado una tendencia negativa desde el año 2011: se han reducido las personas destinatarias y titulares de la RMI y también ha aumentado la ratio de población parada sin subsidio ni prestación y las personas titulares de la RMI, de las 12,8 el año 2010 a las 23,5 del año Tabla 2. Evolución de indicadores de acceso a rentas de la población en Cataluña ( ) Población de 0 a 17 años en hogares sin ocupación (%) 5,8 11,1 11,2 12,9 16,6 Población de 0 a 17 años en hogares sin ocupación (n) Población parada que no recibe subsidio ni prestación (%) 67,4 59,8 57,3 63,5 64,2 Población parada que no recibe subsidio ni prestación (n) Personas destinatarias RMI (n) Personas titulares RMI (n) Ratio población parada que no recibe subsidio ni prestación (n) / personas titulares RMI (n) 17,0 16,8 12,8 18,8 23,5 Personas beneficiarias RMI (n) Hijos a cargo de personas beneficiarias RMI (n) Fuente: Encuesta de población activa y Departamento de Empresa y Ocupación. Nota: Los datos de 2011 de los hijos a cargo de personas beneficiarias RMI (n) corresponden al 31 de noviembre de Desde esta perspectiva, desde el momento en que tiende a asegurar niveles de renta básicos a las familias socialmente más desfavorecidas, uno de los instrumentos más determinantes para combatir las situaciones de malnutrición infantil es el Programa interdepartamental de la renta mínima de inserción (PIRMI). La modificación de los requisitos de acceso a la renta mínima de inserción, prevista por el Decreto 384/2011, de 30 de agosto, de desarrollo de la Ley 10/1997, de 3 de julio, de la renta mínima de inserción, y las dificultades de renovación de estas prestaciones, tienen efectos directos sobre la alimentación adecuada de los niños. Eso se produce porque esta modificación excluye del acceso a la prestación económica las personas que sólo presenten una problemática laboral derivada de la falta o pérdida de trabajo, que no acrediten una dificultad social o de inserción laboral añadidas y que no requieran ningún tipo de intervención social y continuada. A su vez, las dificultades de renovación de estas prestaciones, por los obstáculos derivados de los nuevos requisitos establecidos, dejan
12 10 PRINCIPALES CARENCIAS DETECTADAS EN LAS ACTUACIONES DE LAS ADMINISTRACIONES muchas familias potencialmente perceptoras largos periodos de tiempo sin estos ingresos. En esta línea, el informe extraordinario del Síndic La pobreza infantil en Cataluña, de septiembre de 2012, ya ponía de manifiesto que el Decreto 384/2011 incorpora como requisito que las personas solicitantes presenten, de acuerdo con la evaluación de los servicios sociales básicos, dificultades de inserción social y laboral añadidas, además de no disponer de los medios económicos necesarios para atender las necesidades básicas de la vida. La existencia de hijos en situación de riesgo derivada de la falta de ingresos económicos familiares, por ejemplo, no es una condición suficiente o un factor de discriminación positiva en el acceso a esta prestación. De hecho, la modificación de los requisitos de acceso a la renta mínima de inserción, que afecta de manera sustancial a la naturaleza de la prestación y que supone un retroceso en la cobertura y la garantía de los derechos sociales, ha tenido implicaciones claras sobre la calidad de vida y las oportunidades de muchos niños, hijos de perceptores, que podían ser beneficiarios indirectos de esta renta y que lo han dejado de ser, pese a que sus progenitores no disponen de una situación de suficiencia económica y pese a que sufren situaciones de pobreza. Así, el gráfico 1 ilustra como, después de un crecimiento sostenido del número de niños beneficiarios de la renta mínima de inserción, por impacto de la crisis económica y del empeoramiento de las condiciones sociales y económicas de muchas familias, en el mes julio de 2011 se produce un cambio de tendencia en el número de beneficiarios de esta prestación, que coincide con la aprobación de la Ley 7/2011, del 27 de julio, de medidas fiscales y financieras, que provocó una modificación de los criterios de elegibilidad, con un endurecimiento de las condiciones para obtener y mantener el derecho a esta prestación, pese a que la situación económica continúa empeorando. Gráfico 1. Evolución de los hijos beneficiarios de la renta mínima de inserción ( ) Fuente: elaboración a partir de datos del Departamento de Economía y Empresa. En la línea de asegurar estos ingresos mínimos, el Síndic de Greuges recordaba por medio del informe extraordinario La pobreza infantil en Cataluña que el derecho del niño a un nivel de vida adecuado, reconocido por la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos del niño (art. 27) y en la misma Ley 14/2010, de los derechos y las oportunidades en la infancia y la adolescencia (art. 41), no ha sido objeto de un desarrollo normativo específico para asegurar su efectividad, ni tampoco ha sido desarrollado el derecho de las personas o familias que se encuentran en situación de pobreza a acceder a una renta garantizada de ciudadanía que les asegure los mínimos de una vida digna que prevé el Estatuto de autonomía del año 2006 (art. 24.3). Aparte de estos déficits en las políticas de garantías de rentas mínimas, es preciso añadir, tal y como se puso de manifiesto en el informe extraordinario La pobreza infantil en Cataluña, que el modelo catalán de transferencias económicas
13 INFORME SOBRE LA MALNUTRICIÓN INFANTIL EN CATALUÑA 11 presenta debilidades en la dotación de recursos financieros y también en la focalización de éstos en la población infantil. Las políticas de transferencias económicas asociadas a la reducción de la pobreza infantil en Cataluña no necesariamente identifican al niño como sujeto con derecho a percibir la prestación, y presentan bajos niveles de cobertura, de extensividad y de intensidad que hacen que su impacto sobre la reducción de la pobreza infantil sea débil. Para ilustrar esta realidad, es preciso mencionar la suspensión de las prestaciones universales por niño a cargo en junio de 2011, que comportó que las familias con hijos pequeños dejasen de percibir una cantidad anual de unos 600 euros los tres primeros años de vida de los niños. A pesar de que en la misma fecha se creó una nueva ayuda por nacimiento condicionado a renta, dada la escasez del presupuesto que se destina, esta ayuda no palia de manera significativa las dificultades económicas de los progenitores en la primera etapa de la crianza de los hijos. En vista de estas consideraciones, el Síndic pide a los departamentos de Bienestar Social y Familia y Empresa y Ocupación, en coordinación con los ayuntamientos: Que agilicen la revisión y la renovación de los expedientes de renta mínima de inserción pendientes de resolver, a raíz de la modificación de los criterios de acceso, especialmente si los titulares tienen niños a cargo. Que adopten políticas y medidas concretas para compensar las situaciones de pobreza infantil derivadas del nuevo diseño de la renta mínima de inserción, a fin de cubrir las necesidades básicas de la población que se haya visto privada de los recursos más elementales y que haya visto acentuada su situación de exclusión social. Que desarrollen normativamente el artículo 41 de la Ley 14/2010, de los derechos y las oportunidades en la infancia y la adolescencia, para asegurar la efectividad del derecho de los niños a un nivel básico de bienestar y, en el marco de esta tarea, que creen una prestación específica condicionada a la renta para garantizar que las familias con niños que no disponen de los ingresos necesarios para satisfacer las necesidades esenciales puedan disponer de ingresos equivalentes al indicador de suficiencia económica de Cataluña (IRSC). En este sentido, es preciso hacer referencia a la Recomendación de la Comisión de la Unión Europea de 20 de febrero de 2013 Invertir en la infancia: romper el ciclo de las desventajas, en la cual se deja constancia de que la actual crisis económica y financiera está teniendo graves repercusiones para los niños y sus familias, y se recomienda apoyar a los ingresos de las familias mediante prestaciones adecuadas, coherentes y eficientes (incentivos fiscales, prestaciones familiares y por hijos a cargo, subsidios de vivienda, sistemas de ingresos mínimos, etc.) o complementar estos sistemas de apoyo efectivo a los ingresos con prestaciones en especie (relacionados, en particular, con la alimentación, con el acceso a servicios, etc.), pero también reconocer los niños como titulares de derechos independientes y establecer mecanismos de prestación regulares y eficaces que den la máxima cobertura y beneficien al máximo a los niños Déficits en la cobertura de las ayudas de comedor escolar Las ayudas de comedor escolar fomentan el acceso del alumnado socialmente menos favorecido al servicio de comedor. A pesar de que su objetivo fundamental es garantizar que ningún alumno se quede sin acceso a este servicio por razones socio-económicas, las ayudas conforman un instrumento básico para combatir la malnutrición infantil, porque favorecen que todos los niños disponen, como mínimo, de una comida adecuada al día. Durante el curso 2012/2013, alumnos de educación infantil de primer ciclo, educación primaria y educación secundaria obligatoria dispusieron de ayuda individual de comedor escolar parcial o total, el 6,4% de los alumnos escolarizados en estas enseñanzas, con una inversión del Departamento de Enseñanza de poco más de 32 millones de euros. En el marco de su actividad, el Síndic ha constatado que esta inversión en ayudas de comedor escolar presenta indicios de déficit de cobertura. Las quejas presentadas a esta institución demuestran que hay familias con dificultades económicas que, a pesar de tener que destinar más del 10% de sus ingresos anuales a sufragar el coste de comedor escolar, no perciben esta ayuda, sea parcial o total. Por una parte, los datos de ayudas concedidas contrastan con la prevalencia de las situaciones de escasez de recursos. Mientras que hay alumnos con ayudas de comedor escolar, hay más de en situación de riesgo de pobreza, más de que residen en hogares con dificultad para llegar a fin de mes o en hogares con privación material moderada, más de
14 12 PRINCIPALES CARENCIAS DETECTADAS EN LAS ACTUACIONES DE LAS ADMINISTRACIONES que residen en hogares con ingresos inferiores a euros y más de que sufren una situación de privación material severa (véase la tabla 3). De hecho, la provisión de ayudas de comedor escolar sólo cubriría el 61% de los alumnos que sufren una situación de privación material severa si todos ellos decidiesen hacer uso del servicio (o el 86% si se limitase al alumnado de educación infantil y primaria). Si se toma como referencia a los alumnos que sufren una privación en el ámbito de la alimentación, que pueden sufrir algún tipo de malnutrición, en cambio, la dotación de ayudas sí que se podría considerar teóricamente suficiente para dar cobertura a sus necesidades. De hecho, hay más perceptores de ayuda de comedor escolar que alumnos de educación infantil, primaria y secundaria obligatoria que sufren esta privación en el ámbito de la alimentación. En este sentido, sin embargo, tal y como se expone en el epígrafe siguiente, habría necesidad de que los criterios de concesión establecidos por los consejos comarcales garantizasen que estos alumnos perciben efectivamente y de manera prioritaria ayuda de comedor escolar. Tabla 3. Indicadores de cobertura de las ayudas de comedor escolar (2012) Alumnado con ayuda individual de comedor (2012/2013) Riesgo de pobreza (menores de 16 años) (2011) Hogares con dificultad para llegar a fin de mes (dos adultos con un hijo dependiente o más) (2011) Hogares con menos de euros (dos adultos con un hijo dependiente o más) (2011) Privación material moderada (menores de 16 años) (2011) Privación material severa (menores de 16 años) (2011) Privación en alimentación (menores de 16 años) (2011) % Alumnado de EI (2n ciclo) y EP (2012/2013) Alumnado de ESO (2012/2013) Alumnado de EI, EP y ESO (2012/2013) Ratio alumnado con ayudas individuales de comedor / alumnado EI y EP Ratio alumnado con ayudas individuales de comedor / alumnado EI, EP y ESO 6, , ,32 0,23 21, ,41 0,29 15, ,57 0,40 25, ,36 0,26 10, ,86 0,61 3, ,31 1,65 Fuente: Encuesta de condiciones de vida (EU-SILC), Encuesta de condiciones de vida y hábitos de la población 2011 y Departamento de Enseñanza. Por otra parte, los datos evolutivos también ponen de manifiesto que la dotación de ayudas de comedor escolar no se ha ajustado a la evolución de las necesidades sociales. Pese a que la crisis económica vigente ha incrementado la precariedad socio-económica de numerosas familias, y también las desigualdades de acceso a los recursos y servicios educativos, la concesión de ayudas de comedor escolar ha decrecido desde el curso 2009/2010, a raíz de la supresión de la partida presupuestaria extraordinaria de 15 millones de euros que el Departamento de Enseñanza destinó a este ámbito. En este sentido, desde el curso 2008/2009 la cobertura teórica de las ayudas de comedor sobre el alumnado en situación de riesgo de pobreza ha ido decreciendo (del 35% del curso 2008/2009 al 24% del curso 2012/2013).
15 INFORME SOBRE LA MALNUTRICIÓN INFANTIL EN CATALUÑA 13 Tabla 4. Indicadores de cobertura de las ayudas de comedor escolar ( ) 2008/ / / / /2013 Alumnado a EI, EP y ESO Ayudas individuales de comedor escolar ( p. ext.) (6.070 p. ext.) Riesgo de pobreza (menores de 16 años) 17,6 23,4 23,7 26,4 26,4 (*) Alumnado en riesgo de pobreza Cobertura alumnado total 6,1 7,9 6,9 6,4 6,4 Cobertura teórica alumnado en riesgo de pobreza Importe 28,95 M 34,7 33,9 29,3 24,3 24,2 42,01 M (12,7 M p. ext.) 33,24 M (2,3 M p. ext.) 31,59 M 32,20 M Fuente: Encuesta de condiciones de vida (EU-SILC) y Departamento de Enseñanza. Nota: No se dispone de datos de riesgo de pobreza del año El Síndic de Greuges ha manifestado en reiteradas ocasiones que la Administración debe conceder esta ayuda a las familias que lo necesiten, y el reconocimiento de esta necesidad no tiene que estar condicionado al número de familias que tienen una situación económica más precaria, ni a la partida presupuestaria prevista, sino a las condiciones objetivas de vida de las familias. Por tanto, la partida presupuestaria tendría que ir en consonancia con la evolución de la precariedad económica de las familias, de manera que cuanto más aumenta el número de familias con necesidad objetiva de recibir la ayuda más aumente el gasto público en este concepto. Tabla 5. Indicadores de cobertura de las ayudas de comedor escolar ( ) Finalmente, los datos facilitados por diversos consejos comarcales también indican que en muchas comarcas, pese al impacto creciente de la crisis económica, se ha producido un descenso del número de solicitudes los últimos cursos (véase la tabla 5, que contiene la evolución de las solicitudes y de las ayudas concedidas de algunos consejos comarcales). Esta bajada en el número de solicitudes se explica fundamentalmente, por una parte, por la reducción de las dificultades de conciliación laboral y familiar, puesto que cada vez hay más familias en paro; y de la otra, por la incorporación de la jornada compactada en la mayoría de institutos y por las dificultades crecientes de las familias de asumir el copago de las ayudas. Solicitudes Ayudas Cobertura (sobre solicitudes) 2010/ / / / / / / / /2013 Alt Empordà ,8 78,1 82,6 Alt Urgell ,3 76,7 84,8 Alta Ribagorça ,2 95,2 100,0 Baix Ebre ,2 77,2 77,3 Barcelonès ,6 62,4 80,4 Cerdanya ,9 89,4 82,7 Garraf ,9 54,7 69,9 La Noguera ,5 64,8 56,5 La Selva ,0 49,3 61,2 Osona ,4 88,8 88,2 Pallars Jussà ,2 95,2 83,5 Priorat ,9 76,4 59,7 Ribera d Ebre ,2 91,8 78,6
16 14 PRINCIPALES CARENCIAS DETECTADAS EN LAS ACTUACIONES DE LAS ADMINISTRACIONES Ripollès ,5 73,6 73,2 Segrià ,3 Tarragonès ,1 53,0 42,9 Terra Alta ,3 78,1 79,7 Urgell ,9 99,1 97,1 Vall d Aran ,0 89,7 67,7 Vallès Oriental ,4 44,4 65,9 Fuente: consejos comarcales. A la vista de estas consideraciones, el Síndic pide al Departamento de Enseñanza: Que condicione la partida presupuestaria de ayudas de comedor escolar a las necesidades sociales y económicas existentes, de manera que aumente en periodos en que la precariedad económica de las familias también aumente, para garantizar que todos los alumnos que tienen recursos insuficientes para sufragar el acceso a este servicio perciban la ayuda. Que priorice, en coordinación con los consejos comarcales, la concesión de las ayudas de comedor escolar a los alumnos que sufren o pueden sufrir malnutrición infantil El carácter restrictivo de los criterios de otorgamiento de las ayudas de comedor escolar En los últimos informes anuales, el Síndic se ha ocupado de destacar las quejas relacionadas con la denegación de ayudas de comedor escolar a niños en situación de pobreza, por el hecho de no cumplir los criterios sociales y de renta previstos en las bases que regulaban su concesión. El aumento de la precariedad económica de muchas familias por efecto de la crisis económica y la falta de adecuación de las partidas presupuestarias de las convocatorias de ayuda a esta evolución creciente de las necesidades sociales han provocado que esta realidad persista con fuerza en la actualidad. El estudio de estas quejas constata que las condiciones de renta familiar establecidas para discriminar positivamente determinadas situaciones económicas en la concesión de ayudas son realmente restrictivas, y que hay familias que necesitan beca que no ven discriminada positivamente su situación socio-económica. En primer lugar, respecto a los criterios de elegibilidad, que dan acceso a concurrir a la ayuda de comedor escolar y que remiten generalmente a los ingresos familiares, cabe decir que en muchas comarcas los umbrales de renta a partir de los que se puede optar a solicitar la ayuda son excesivamente bajos. Así, por ejemplo, en Cataluña, de acuerdo con el artículo 2.4 del Real Decreto Ley 3/2004, de 25 de junio, que prevé que las comunidades autónomas puedan fijar indicadores propios en el ejercicio de las competencias que constitucionalmente les correspondan, el Gobierno establece un umbral que determina los ingresos que dan derecho en percibir prestaciones, el IRSC, regulado por la Ley 13/2006, de 27 de julio, de prestaciones sociales de carácter económico. Este umbral, que fija periódicamente la Ley de presupuestos de la Generalitat, sirve para valorar la situación de necesidad. 4 Pues bien, en el caso de las ayudas de comedor escolar, hay consejos comarcales que establecen umbrales de renta para optar a la concesión de la beca que son inferiores al IRSC, de manera que hay familias con insuficiencia económica (objetivamente establecida por ley) que no pueden percibir esta ayuda. Como ejemplo, el Consejo Comarcal del Baix Llobregat o el Consorcio de Educación de Barcelona establecen como requisito para poder solicitar la ayuda individual de comedor tener una renta anual por cápita igual o inferior al 75% del IRSC. En cambio, el Consejo Comarcal del Valle de Aran, por ejemplo, establece como requisito de renta el IRSC (569,12 euros mensuales por cápita). 4 La misma Ley 13/2006, de 27 de julio, entiende por situación de necesidad cualquier contingencia que tiene lugar o aparece en el transcurso de la vida de una persona y que le impide de hacer frente a los gastos esenciales (las propias de la manutención, las derivadas del uso del hogar, las que facilitan la comunicación y el transporte básicos, y también todas las que son imprescindibles para vivir dignamente) para el mantenimiento propio o para el mantenimiento de las personas que integran la unidad familiar o la unidad de convivencia a la que pertenece.
17 INFORME SOBRE LA MALNUTRICIÓN INFANTIL EN CATALUÑA 15 En segundo lugar, una vez cumplido este requisito, y en la línea del punto anterior, cabe decir que los criterios de renta que discriminan positivamente el otorgamiento de estas ayudas a veces dejan incluso sin puntuación niveles de renta que están claramente por debajo del IRSC. El Consejo Comarcal de la Alta Ribagorça otorga 0 puntos de renta a los alumnos que tienen un nivel de renta familiar per cápita superior al 65% del IRSC, y el Consejo Comarcal del Ripollès, al 50% del IRSC. A la vez, en tercer lugar, para determinar la concesión de las ayudas, la combinación de criterios de renta y de criterios sociales, no siempre vinculados a situaciones de pobreza, hace que a veces los criterios de renta no sean suficientemente discriminatorios, de manera que las familias con más dificultades económicas no perciban necesariamente la ayuda. A veces, únicamente con los criterios de renta, sin puntos adicionales, no es posible obtener la ayuda. Es el caso, por ejemplo, del Consejo Comarcal de Osona, que concedió ayudas del 50% a los alumnos con seis puntos, mientras que las familias con ingresos inferiores a 372 euros mensuales por cápita recibían cuatro puntos (más dos adicionales por haber ingresado menos de euros), y las familias con ingresos de 372 euros a 408 euros (segundo nivel de insuficiencia establecido), tres puntos (más dos adicionales). De acuerdo con los criterios previstos, además, es posible que un niño osonense que convive con los abuelos y que reside además de 2,5 kilómetros del centro escolar, si los ingresos familiares son inferiores a los euros, tenga tantos puntos, independientemente de su situación económica, como un niño que viva con los padres a menos de 2,5 kilómetros del centro con ingresos familiares mensuales por cápita inferiores a los 372 euros. O también es el caso, por ejemplo, del Consejo Comarcal del Vallès Oriental, que otorga 0 puntos a los niños con ingresos familiares iguales o superiores a 339,2 euros, umbral claramente por debajo del IRSC. Es preciso añadir, en este sentido, que las situaciones de pobreza sin circunstancias añadidas no siempre motivan la elaboración de informes por parte de los servicios sociales para el acceso a las ayudas de comedor escolar. El informe extraordinario del Síndic La pobreza infantil en Cataluña entregado al Parlamento de Cataluña en el año 2012 ponía de manifiesto que en la práctica la consideración de la pobreza como riesgo social no siempre se produce. Es relativamente frecuente que los servicios sociales, cuando valoran familias con niños para el acceso a determinadas prestaciones, condicionen la consideración de riesgo a un mal ejercicio de la responsabilidad parental de los progenitores, más próximas a situaciones de desamparo que de privación material, y excluyan de esta responsabilidad la privación material provocada por causas externas a la misma familia, como puede ser la ausencia de ingresos familiares ocasionada por la pérdida de trabajo en un contexto de crisis económica como el actual. Este hecho condiciona el acceso de muchos niños en situación de pobreza a determinadas prestaciones, como por ejemplo a las ayudas de comedor no obligatorio, debido a no disponer del informe correspondiente de servicios sociales por la falta de factores de riesgo añadidos a la ausencia de recursos económicos. 5 Y, finalmente, en cuarto lugar, también se constata que los criterios sociales establecidos no siempre contribuyen a discriminar positivamente situaciones de pobreza, o que incluso los criterios de acceso pueden llegar a penalizar los niños con más riesgo de malnutrición. El análisis de las convocatorias de ayudas constata, por ejemplo, que en alguna comarca, como por ejemplo el Baix Llobregat, el consejo comarcal correspondiente otorga puntos adicionales a los alumnos que tienen los progenitores ocupados, por sus dificultades de conciliar en el tiempo de mediodía la vida laboral y familiar, de manera que se discriminan negativamente las familias que tienen los progenitores parados, uno de los grupos con más riesgo de pobreza. Es preciso 5 En este sentido, cabe tener presente que la Ley 14/2010, del 27 de mayo, de los derechos y las oportunidades en la infancia y la adolescencia, asocia el riesgo social a situaciones en que los progenitores o guardadores no asumen o no pueden ejercer completamente sus responsabilidades parentales, y explícitamente incluye entre estas responsabilidades el deber de asegurar, dentro de sus posibilidades, las condiciones de vida necesarias para el desarrollo integral de los niños (entre las que se tendrían que considerar las condiciones materiales). La misma ley también establece que las administraciones públicas tienen que velar por la protección de los niños y los adolescentes en el caso de mal uso de la potestad parental, pero también porque los progenitores dispongan de las oportunidades y de los medios para poder cumplir con estas responsabilidades parentales, con una especial atención en las necesidades, entre otros, de los niños de familias pertenecientes a los grupos menos favorecidos o que viven en situación de pobreza. Este ordenamiento, pues, prevé que las responsabilidades parentales también tengan que ver con la capacidad de los progenitores de proporcionar un nivel de vida adecuado a los niños, de manera que las situaciones de pobreza se tendrían que considerar como situaciones de riesgo cuando este nivel de vida adecuado no está plenamente garantizado.
18 16 PRINCIPALES CARENCIAS DETECTADAS EN LAS ACTUACIONES DE LAS ADMINISTRACIONES tener presente que estas familias tienen más dificultades para sufragar el coste del servicio de comedor por su situación socio-económica más precaria y, a su vez, ven limitadas sus oportunidades de inserción laboral como consecuencia de la necesidad de hacerse cargo del cuidado del hijo o hija en el tiempo de mediodía (siempre y cuando no haga uso del servicio de comedor por las dificultades económicas mencionadas). Es un criterio, pues, que puede contribuir en reproducir las situaciones de pobreza infantil y que no previene las situaciones de malnutrición infantil. De hecho, el análisis de las diferentes convocatorias de ayudas de comedor escolar de los consejos comarcales señala la enorme heterogeneidad existente en cuanto a los criterios de renta y sociales establecidos. De acuerdo con estas consideraciones, el Síndic pide al Departamento de Enseñanza y a los consejos comarcales: Que establezcan un umbral de renta unificado para todas las comarcas, equiparable al IRSC, por debajo del que todas las solicitudes de comedor escolar reciban ayuda de comedor escolar. Que revisen los criterios de renta y sociales establecidos que ordenan la concesión de las ayudas o que determinan su intensidad, de manera que se garanticen que los factores de renta sean condición suficiente para acceder a las ayudas y se eliminen los criterios sociales que no sean suficientemente discriminatorios de las situaciones de pobreza. Que consensúen entre los diversos consejos comarcales criterios más homogéneos para ordenar la concesión de las ayudas de comedor escolar Déficits de puntualidad en la concesión y en el pago de las ayudas de comedor escolar Las ayudas de comedor escolar están destinadas a garantizar el uso normalizado y a compensar desigualdades en el acceso de los niños en situación de pobreza al servicio de comedor, de manera que la agilidad en su tramitación, tanto en la resolución como en el cobro de estas ayudas, acostumbra a ser fundamental para alcanzar los objetivos que se plantean. El estudio de las quejas recibidas en esta institución, en cambio, pone de manifiesto que a veces las ayudas de comedor se resuelven pasados meses del inicio de curso, y no siempre están previstos los mecanismos para compensar las desigualdades de acceso al servicio durante este periodo de falta de resolución. Además, las dificultades presupuestarias de la Generalitat de Cataluña han provocado una demora en los pagos de las ayudas ya concedidas por los consejos comarcales. El otorgamiento de estas ayudas cuando una parte importante del curso ya ha transcurrido comporta condenar a las familias potencialmente beneficiarias, que requieren esta ayuda para garantizar el acceso de sus hijos al servicio, a una situación de incertidumbre añadida a la precariedad económica en que ya viven. Éste es el caso, por ejemplo, de alumnado que no hace uso del servicio por imposibilidad económica, a pesar de tener necesidad, por el hecho de no tener constancia de la concesión de la ayuda (por el temor a no ser finalmente beneficiario y de contraer una deuda no prevista con el promotor del servicio, o por la imposibilidad de anticipar el importe correspondiente a la cuota del servicio, si este promotor lo exige). En este sentido, conviene añadir que esta institución ha tenido conocimiento que escuelas con una composición social especialmente desfavorecida, que presentan un número elevado de alumnado beneficiario de becas de comedor, y a menudo también con una AMPA sin fondos económicos suficientes para compensar este retraso, han tenido diversos meses el servicio de comedor escolar sin prácticamente usuarios (con efectos negativos sobre el absentismo escolar o sobre la adecuada nutrición de los niños socialmente más desfavorecidos). Estas situaciones no contribuyen a prevenir los casos de malnutrición infantil durante el periodo en que el alumnado no hace uso del servicio de comedor por el hecho de no conocer si será beneficiario de ayuda o por el hecho de no poder pagar la cuota de acceso al servicio. Ante este hecho, el Síndic recuerda a las administraciones competentes que estas becas devienen un pilar fundamental para promover la equidad en el sistema educativo y el seguimiento normal de la actividad escolar de los alumnos con una situación socio-económica desfavorecida. Por este motivo, considera que este retraso excesivo en la concesión y en el pago vulnera el derecho a la educación en igualdad de oportunidades de los alumnos con dificultades económicas y limita las posibilidades de combatir los efectos de la pobreza infantil.
19 INFORME SOBRE LA MALNUTRICIÓN INFANTIL EN CATALUÑA 17 De acuerdo con estas consideraciones, el Síndic pide al Departamento de Enseñanza y a los consejos comarcales: Que resuelvan y paguen las ayudas de comedor escolar antes del inicio de curso, o durante los primeros días de curso, para garantizar el acceso normalizado al servicio en condiciones de igualdad, y que adopten, en caso contrario, las medidas compensatorias que correspondan para evitar que retrasos eventuales en la resolución o en el pago vulneren el derecho a la educación en igualdad de oportunidades de los niños socialmente más desfavorecidos (por medio de acuerdos con los centros escolares, con las AMPA o con las empresas o entidades proveedoras) Los problemas relacionados con el copago y con la compactación de las ayudas de comedor escolar La cuantía de las ayudas no acostumbra a cubrir la totalidad del coste del servicio de comedor escolar, si bien se puede dar el supuesto de que algunos alumnos acaben teniendo financiado este servicio en su totalidad gracias a ayudas complementarias otorgadas por los ayuntamientos o por entidades privadas, principalmente. A todos los efectos, hasta el curso 2012/2013 la mayoría de consejos comarcales no preveía la posibilidad de conceder ayudas del 100% del coste del servicio. En el documento de Criterios que se han seguido para el establecimiento de la propuesta de financiación de los servicios de transporte y comedor escolares para el curso 2012/2013, el Departamento de Enseñanza ya preveía que los importes de las ayudas individuales de comedor se concediesen en torno al 50% del precio máximo fijado para el comedor escolar y que excepcionalmente se concedan ayudas de hasta el 75% del precio máximo, y remitía a los Servicios Sociales la posibilidad de estudiar el complemento de la ayuda, si procedía. La tabla 6 contiene los importes concedidos de las ayudas de comedor escolar de diferentes consejos comarcales para el curso 2012/2013, y sólo algunos de ellos, a menudo con ayudas complementarios concedidos con financiación municipal, alcanzaban en los casos de más precariedad económica importes del 100% del coste del servicio. Tabla 6. Importe de las ayudas de comedor escolar concedidos (curso 2012/2013) 50% o menos Hasta 75% Más de 75% / Menos del 100% 100% Total Total (n) Alt Empordà 74,7 17,3 7,4 0,6 100, Alt Urgell 29,7 20,7 15,9 33,8 100,0 145 Alta Ribagorça 60,0 20,0 0,0 20,0 100,0 15 Anoia 0,0 89,9 10,1 0,0 100,0 436 Baix Ebre 52,1 46,1 1,8 0,0 100,0 900 Cerdanya 76,1 23,9 0,0 0,0 100,0 67 Garraf 62,7 37,3 0,0 0,0 100,0 785 La Noguera 46,3 52,1 0,0 1,6 100,0 188 La Selva 91,6 7,5 0,0 0,9 100, Osona 32,5 58,7 0,0 8,7 100, Pallars Jussà 19,8 80,2 0,0 0,0 100,0 101 Priorat 63,6 24,2 12,1 0,0 100,0 33 Ribera d Ebre 1,8 98,2 0,0 0,0 100,0 55 Segrià 71,2 9,8 0,0 19,0 100, Tarragonès 92,4 0,0 7,6 0,0 100, Terra Alta 80,0 20,0 0,0 0,0 100,0 55 Urgell 91,0 9,0 0,0 0,0 100,0 100 Vallès Oriental 0,0 100,0 0,0 0,0 100, Fuente: Elaboración a partir de datos facilitados por los consejos comarcales.
20 18 PRINCIPALES CARENCIAS DETECTADAS EN LAS ACTUACIONES DE LAS ADMINISTRACIONES En la práctica, sin embargo, hay familias que tienen muchas dificultades para complementar la ayuda de comedor escolar, hasta el punto de renunciar a la beca. Si bien muchos consejos comarcales manifiestan que desconocen el motivo de la renuncia, algunos señalan que han recibido renuncias de familias por motivos económicos. En el caso de municipios como Badalona, L Hospitalet de Llobregat, Santa Coloma de Gramenet o Sant Adrià del Besòs, por ejemplo, las bajas por motivos económicos afectan a 80 niños, lo cual supone alrededor del 1% de las ayudas concedidas. En el caso de comarcas como la de Urgell o el Valle de Aran, las renuncias por motivos económicos afectan al 2% y 5% de los niños con ayuda, respectivamente. Asimismo, en el caso de la ciudad de Barcelona, el protocolo de actuación llevado a cabo por el Consorcio de Educación de Barcelona y por el Instituto de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Barcelona, mencionado anteriormente, concluyó que de los alumnos que podrían ser susceptibles de ayuda de los servicios sociales en el ámbito de la alimentación, la mayoría de los casos identificados inicialmente disponía de ayuda de comedor (3 o 4 euros), pero no podía hacer frente a la diferencia entre la ayuda y el coste del comedor, y una parte de estos casos dejaba de ir al comedor y otra parte iba sin pagar la diferencia. Ante estas dificultades, la respuesta de los servicios sociales municipales es muy desigual y en numerosos municipios los ayuntamientos no complementan las ayudas de comedor escolar que otorgan los consejos comarcales. Por recomendación del Departamento de Enseñanza, la mayoría de los consejos comarcales tampoco recogía en las bases de la convocatoria del curso 2012/2013 la posibilidad de compactar las ayudas por días, semanas o meses. Para el curso 2013/2014, esta circunstancia se ha corregido por indicación del mismo Departamento de Enseñanza y se prevé la compactación en situaciones de elevada precariedad y sólo en periodos semanales, de manera que el alumno pueda ser usuario del comedor escolar gratuitamente durante todo el curso sólo algunos días la semana: por ejemplo, los alumnos que tengan otorgado una ayuda del 50% se pueden quedar tres días una semana y dos días la semana siguiente, y así sucesivamente, o en el caso de las ayudas del 75% se pueden quedar cuatro días una semana y tres días la otra. La experiencia de los consejos comarcales que el curso 2012/2013 ya aplicaban esta posibilidad demuestra que, a todos los efectos, cuanto menor es el porcentaje de copago más compactación hay si se ofrece esta posibilidad. Por ejemplo, en el Baix Ebre, de las 900 ayudas concedidas, 327 optaron por la compactación (10 en ayudas del 30% (75), 106 en ayudas del 50% (194) y 211 en ayudas del 75% (415)). O en la Noguera, de las 188 ayudas, 164 optaron por la compactación (72 en ayudas del 35% (87) y 92 en ayudas del 75% (98)). Esta realidad denota que las familias socialmente más desfavorecidas optan por compactar la ayuda por las dificultades económicas de sufragar la parte de copago que les corresponde, pero también es preciso alertar de un riesgo: que los niños con más dificultades, después de compactar la ayuda, puedan dejar de hacer uso del servicio de comedor los días en que el acceso no sea gratuito, de manera que durante estos días no tengan garantizado, como mínimo, una comida diaria en condiciones adecuadas. Si bien el Departamento de Enseñanza ya no recomienda la compactación en periodos mensuales para evitar que el alumnado socialmente desfavorecido quede desatendido meses enteros en que no haga uso del servicio de comedor escolar, la compactación semanal también obliga a estar vigilante para prevenir posibles problemas de malnutrición derivados de la falta de uso del servicio el resto de días. En vista de estas consideraciones, el Síndic pide al Departamento de Enseñanza, a los consejos comarcales y a los ayuntamientos: Que verifiquen el motivo de las bajas, o del uso discontinuo del servicio de comedor escolar, y la causa de renuncia de las becas, y que alerten los Servicios Sociales si éstas se deben a motivos económicos, para que analicen el riesgo de malnutrición infantil en cada caso. Que eviten la compactación de las ayudas de comedor escolar en caso de posible riesgo de malnutrición infantil, si esta compactación comporta no asistir al servicio el resto de días. Que detecten coordinadamente entre los centros y servicios educativos y los servicios sociales posibles casos de malnutrición infantil y les garanticen ayudas de comedor escolar del 100%, sea con financiación del Departamento de Enseñanza, sea con ayudas complementarias de los mismos ayuntamientos. Que promuevan la implicación de los ayuntamientos que aún no lo hacen en la cofinanciación de las ayudas de comedor escolar.

References: artículo 11
 resolución 
 artículo 11
 artículo 41
 artículo 2
 Real Decreto 
 resolución 
 resolución