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Timestamp: 2019-01-21 15:55:31+00:00

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Presentación del informe de la Cámara de Cuentas de Aragón de fiscalización del Ayuntamiento de Zaragoza correspondiente al ejercicio económico de 2011.
Intervinienen: Laguarta Laguarta, Antonio - Rufas De Benito Luis - Romero Rodríguez, Luis Ángel - Soro Domingo, José Luis - Blasco Nogués, Manuel Lorenzo - Fernández Abadía, Ana María - Garasa Moreno, Jorge
La señora presidenta (SUSÍN GABARRE): Señorías, reanudamos la sesión dando la bienvenida a los miembros de la Cámara de Cuentas, una vez más, a esta última Comisión Institucional y de Desarrollo Estatutario de la VIII legislatura, y damos comienzo al punto 5: presentación del informe de la Cámara de Cuentas de Aragón de fiscalización del Ayuntamiento de Zaragoza correspondiente al ejercicio económico de 2011.
Sé que lo advierto habitualmente, pero hoy más que nunca les pido por favor que respeten los tiempos puesto que todavía la comisión va a ser hoy bastante larga y hay dos informes que presentar por separado.
Daremos comienzo con la intervención del presidente de la Cámara de Cuentas y de don Luis Rufas para la presentación del informe del Ayuntamiento de Zaragoza, y saben que disponen de un tiempo máximo de diez minutos. Cuando quieran tienen la palabra.
Señoras y señores diputados, comparezco como en otras ocasiones a requerimiento de esta Comisión Institucional para hacer la presentación del informe de fiscalización que elaboró la Cámara de Cuentas sobre el Ayuntamiento de Zaragoza correspondiente al ejercicio económico 2011.
Conmigo está el consejero de la Cámara de Cuentas don Luis Rufas, que fue el consejero responsable durante el tiempo de elaboración del informe, y también está en la sala el director de auditoría don Iñaki Barquero, que fue el director que dirigió los equipos técnicos para la elaboración de este informe.
Como en otras ocasiones, sin querer eludir mi responsabilidad de presidente de la Cámara de Cuentas, que es a quien se ha citado para hacer esta exposición, he querido venir con estas dos representativas personas para subrayar el carácter técnico que tiene la Cámara de Cuentas, estos informes, y también el carácter colegiado a la hora de tomar la decisión de aprobación del informe.
El informe fue aprobado por unanimidad de los tres miembros de la Cámara de Cuentas y fue comunicado a quien por ley hay que comunicarlo.
Por esta razón me parece oportuno, y pido la venia de la presidenta, ceder el uso de la palabra al consejero don Luis Rufas para que haga la exposición del contenido del informe.
El señor consejero de la Cámara de Cuentas (RUFAS DE BENITO): Muchas gracias, señor presidente. Señora presidenta.
En aras a la celeridad, pero no con ello al contenido de la información, precisar que el informe del Ayuntamiento de Zaragoza fue objeto de inclusión en el programa de fiscalización del ejercicio 2011 y que la cuenta general del ejercicio 2011 fue aprobada por el pleno del Ayuntamiento de Zaragoza el 20 de julio del año 2012 y remitida a la Cámara de Cuentas a través de la plataforma de rendición de cuentas el 15 de octubre de dicho ejercicio.
El contenido íntegro de la cuenta general en formato XML se puede consultar en la página web www.rendiciondecuentas.es.
El presupuesto inicial del Ayuntamiento de Zaragoza sufrió cincuenta y ocho modificaciones de crédito, quedando un total de unos créditos definitivos de setecientos cuarenta y tres millones treinta y dos mil ochocientos setenta y un euros.
De acuerdo con la ejecución del presupuesto de gastos, quedó definitivamente determinado con unas obligaciones reconocidas netas de seiscientos sesenta y siete millones seiscientos treinta y seis mil cuatrocientos ochenta y cuatro euros, de los cuales quedaron pendientes unas obligaciones de pago de ciento veintinueve millones setecientos setenta y dos mil.
Ello es importante, como luego se verá, para la calificación de la importancia material.
Los objetivos generales de la fiscalización fueron la comprobación de que los estados financieros del ayuntamiento y sus entidades representan adecuadamente en sus aspectos significativos la imagen fiel de su situación financiera y patrimonial, de acuerdo con los principios y criterios contables que le son de aplicación, la elaboración del estado de remanente de tesorería y cumplimiento de la normativa que le afecte, el análisis de los procedimientos de contratación en alguna de sus fases con selección de expedientes concretos, el análisis general de las diversas líneas de subvención con selección de expedientes concretos y, por último, la comprobación del cumplimiento de la Ley 3/2004, de 24 de diciembre, por la que se establecieron medidas de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales y disposiciones concordantes.
El ámbito subjetivo de la fiscalización tuvo por objeto la cuenta del propio ayuntamiento, los cuatro organismos autónomos que tuvieron actividad económica (Instituto Municipal de Empleo y Fomento Empresarial, el Instituto Municipal de Turismo, el Instituto Municipal de Artes Escénicas y de la Imagen y el Instituto de Patronato Municipal de Educación y Bibliotecas), así como las nueve sociedades mercantiles, de las cuales el ayuntamiento tenía una titularidad del cien por cien o mayoritaria (Audiorama de Zaragoza; Zaragoza Cultural, S.A.; Zaragoza Deporte Municipal; zaragoza@desarrollo; Zaragoza Vivienda, Sociedad Limitada Unipersonal; Zaragoza Televisión Municipal, S.A.; Promoción Estrellas de Zaragoza, S.A.; Mercazaragoza, S.A., y Ecociudad Valdespartera, S.A.). El resto de las sociedades, fundaciones y consorcios no fueron objeto de fiscalización individualizada, salvo en aquellas transacciones que se realizaron con las entidades incluidas dentro del ámbito subjetivo de la fiscalización.
El ámbito temporal se circunscribió, evidentemente, al ejercicio 2011, si bien se tuvieron en cuenta situaciones correspondientes a ejercicios diferentes al 2011 que tuvieron su reflejo en los estados financieros a 31 de diciembre, situaciones acaecidas con posterioridad a 31 de diciembre del 2011 que han proporcionado una evidencia adicional con respecto a condiciones que ya existían a dicha fecha y situaciones que han evidenciado condiciones que no existían al 31 de diciembre del 2011, pero que por su importancia han debido ser puestas de manifiesto en el informe de fiscalización para evitar una interpretación errónea o incompleta.
Las directrices técnicas que obtuvieran la evaluación del riesgo y, de acuerdo con la cifra de seiscientos sesenta y siete millones seiscientos treinta y ocho mil euros, que fueron aquellos de las obligaciones reconocidas, se fijó una materialidad de diez millones de euros. Por tanto, todos aquellos ajustes superiores a la cifra de alcance son objeto de explicación en el informe y el resto de los ajustes de importe inferior a la cifra del alcance no fueron objeto de mención alguna en el informe, salvo los que fueron constitutivos del incumplimiento de legalidad vigente, y por tanto fueron incluidos en la opinión del mismo.
La fiscalización determinó seis limitaciones al alcance. La primera, la inexistencia del inventario contable del inmovilizado no financiero, cuyo saldo a 31 de diciembre del 2011 es de mil millones setecientos cuarenta y tres mil seiscientos setenta y seis doscientos cuarenta y dos euros. El conocimiento de la composición y valoración del patrimonio, así como de los elementos que integran el inmovilizado, queda afecto por lo señalado, condicionando la representatividad de la situación económica-financiera reflejada en el balance y limitando el alcance de los procedimientos de fiscalización a realizar por la Cámara de Cuentas.
Especialmente significativa es esta limitación si se tiene en cuenta que de la fiscalización realizada se pone de manifiesto la existencia de numerosas operaciones patrimoniales con terrenos propiedad del ayuntamiento, tales como aportaciones no ordinarias al capital de sociedades y pagos por obras realizadas mediante aportaciones de terreno. Todas estas operaciones, al no ser imputadas al presupuesto ni anotadas en un inexistente inventario contable, no tienen reflejo alguno en el sistema contable municipal, por lo que no se pueden conocer cuántas operaciones de este tenor han sido realizadas por el ayuntamiento y, por tanto, no han podido ser objeto de fiscalización por la Cámara.
Segunda. De la circularización acreedora representativa del 76% del saldo total y del 92% del volumen de operaciones presupuestarias de los capítulos II y VI del presupuesto de gastos, en treinta y ocho de las cuarenta y cuatro contestaciones recibidas se han constatado diferencias entre los saldos confirmados y los reflejados en la contabilidad del Ayuntamiento de Zaragoza, sin que se hayan podido conciliar las diferencias.
Tercera. Durante el ejercicio 2011 no existió un registro único de facturas ni un plan de disposición de fondos, siendo ambos legalmente obligatorios.
Cuarto. La partida de pagos y cobros pendientes de aplicación ascienden, a 31 de diciembre del 2011, a seiscientos sesenta mil doscientos cuarenta y seis y diecisiete millones novecientos noventa y cinco mil veintiún euros, respectivamente. Del importe anterior de cobros pendientes de aplicación, el ayuntamiento no identificó durante los trabajos de campo llevados a cabo por la Cámara de Cuentas ni el origen ni el destino de un montante de diez millones setecientos setenta y tres mil trescientos setenta euros.
En fase de alegaciones se aportó una relación Excel con más de cuarenta y cinco mil registros, donde se identificó el origen de siete millones ciento treinta y seis mil trescientos setenta y siete euros, cuya validez no ha podido ser evidenciada por la Cámara de Cuentas ya que supondría reabrir las tareas de fiscalización.
De la circularización de las entidades financieras se ha constatado la existencia de veintitrés cuentas corrientes con nueve entidades financieras distintas sin reflejo en sus estados financieros. Este hecho impidió a la Cámara de Cuentas pronunciarse sobre la fiabilidad de los saldos de tesorería a 31 de diciembre del año 2011.
Y, por último, la sexta, el Ayuntamiento de Zaragoza desconoce el origen de las operaciones que han generado el saldo deudor de un millón novecientos cincuenta y dos mil trescientos veintiocho euros, reflejado en la cuenta 442, deudores del servicio de recaudación. Este hecho supone una limitación al alcance de los trabajos de fiscalización; por lo tanto, no se pudo emitir opinión.
En lo que concierne a las conclusiones y las recomendaciones, se formularon un total de veintiséis conclusiones y una recomendación. En opinión de la Cámara de Cuentas, a la hora de dar la opinión, debido al efecto muy significativo de las salvedades que se enumeran a continuación, que se exponen en el cuerpo del informe de la cuenta general del ayuntamiento, no expresa la imagen fiel del patrimonio y la situación financiera del Ayuntamiento de Zaragoza a 31 de diciembre del 2011, ni los resultados de sus operaciones ni de la liquidación de sus presupuestos correspondientes al ejercicio anual 2011, de conformidad con el marco normativo que resulta de aplicación, y, en particular, a los principios y criterios contables contenidos en el mismo.
Asimismo, debido a la gran importancia de las limitaciones al alcance de la auditoría descritas en el apartado 1.1.7, no se puede garantizar que se fueran detectando la totalidad de las irregularidades que pueda adolecer la cuenta general. El impacto sobre las principales magnitudes fue el siguiente.
En lo que concierne a remanente de tesorería, calculado según las reglas 81, 82, 83, 84 y 85 y 86 del ICAL normal, una vez sumados los ajustes detectados por la Cámara de Cuentas, resulta un remanente negativo de ciento treinta y dos millones quinientos noventa y nueve mil ciento nueve euros, frente a los siete millones sesenta y dos mil trescientos cuarenta y ocho negativos registrados por el ayuntamiento. Este remanente se ve condicionado por el hecho de que en la fiscalización se han detectado obligaciones no imputadas al presupuesto que metodológicamente se han contabilizado o ajustado por la Cámara de Cuentas en la cuenta 413 (acreedores por operaciones pendientes de aplicar al presupuesto), elevando el saldo del mismo hasta ciento sesenta y tres millones setecientas cincuenta y cuatro mil seiscientos treinta euros.
Adicionalmente a lo anterior, los préstamos formalizados en el ejercicio 2011 por importe de cuarenta y ocho millones doscientos cincuenta y ocho mil doscientos cincuenta euros, referentes al plan de pago a proveedores, que fue aprobado por el Real Decreto Ley 8/2011, de 1 de julio, ha supuesto en la práctica una conversión de la deuda comercial en deuda financiera, resultando de ello que el remanente de tesorería se ha visto mejorado en dicho importe. De considerar todas las operaciones anteriores, el remanente de tesorería hubiera sido negativo por un importe de trescientos cuarenta y cuatro millones seiscientos once mil novecientos ochenta y nueve euros.
En lo que concierne al resultado presupuestario, en aplicación de las reglas 79 a 80 incluidas del ICAL normal, una vez sumados los ajustes detectados por la Cámara de Cuentas, el mismo asciende a catorce millones de euros veintitrés mil novecientos ochenta y tres euros, positivos, frente a los veinticinco millones setecientos treinta y un mil novecientos cuarenta y tres, negativos, registrados por el Ayuntamiento de Zaragoza. Ahí hay que precisar que se han detectado obligaciones no imputadas al presupuesto, la cuenta 413, por importe de ciento sesenta y tres millones setecientos cincuenta y cuatro mil seiscientos treinta euros.
A su vez, los préstamos formalizados en el ejercicio 2011 por la aplicación del Real Decreto Ley 8/2011, por importe de cuarenta y ocho millones doscientos cincuenta y ocho mil doscientos cincuenta euros, ha supuesto en la práctica una conversión de la deuda comercial en deuda financiera, resultando de ello que en ese resultado presupuestario se ha visto mejorado dicho importe.
Por tanto, de haberse considerado estas operaciones, cuyo cómputo el ICAL no prevé, el resultado presupuestario del ejercicio hubiera sido negativo por un importe de ciento cuarenta y nueve millones setecientos treinta mil seiscientos cuarenta y siete euros.
En lo que concierne al resultado económico o patrimonial, de las actuaciones de fiscalización practicadas procede realizar los ajustes contables que se indican en el presente cuerpo del informe, lo que supone un mayor desahorro de ciento cuarenta y un millones setecientos ochenta y nueve mil diecisiete euros, elevando la cifra de esta magnitud a un desahorro total de doscientos veinticinco millones quinientos noventa y un mil quinientos noventa y nueve euros, frente a los ochenta y tres millones ochocientos dos mil quinientos ochenta y dos euros negativos registrados en la cuenta.
En lo que concierne a los pasivos, el pasivo total o compromisos de pagos frente a terceros del Ayuntamiento de Zaragoza, según el balance de situación incluida en la cuenta general del ejercicio 2011, asciende a mil millones doscientos cuarenta y cuatro mil setecientos sesenta y seis euros. De los trabajos de fiscalización se han detectado que esta cifra está infravalorada en al menos doscientos cuarenta y cuatro millones cuatrocientos once mil ochocientos seis euros, tales como Sociedad Promoción del Aeropuerto de Zaragoza, un ajuste de un importe de tres millones quinientos mil euros; en Zaragoza Alta Velocidad aparecen unos riesgos de veintiún millones ciento treinta mil novecientos ocho euros; en obligaciones por gastos no contabilizados, capítulos II y VI, aparecen reflejados unos ajustes de veintiún millones ciento veintiún mil setecientos treinta y siete euros; respecto al componente de la C1 de la Utedeza, afloran quince millones cuatrocientos treinta y cinco mil trescientos ocho euros; en lo que concierne a la cuota de diciembre de seguridad social, el efecto de contabilización son de dos millones ciento treinta y seis mil quinientos cuarenta y ocho euros, y por las obras del tranvía aflorarían ciento ochenta y un millones ochenta y siete mil trescientos cinco.
Tanto el resultado económico patrimonial como el cálculo de los pasivos han tenido en cuenta los ajustes recomendados por la Cámara de Cuentas en relación con la contabilización de las obras del tranvía de Zaragoza.
Dado que estas son las magnitudes económicas-financieras más sobresalientes del cuerpo del informe y en aras a la celeridad y a la rapidez de la exposición, aparecen desglosados a lo largo de las distintas conclusiones todos y cada uno de los ajustes precisados en las magnitudes.
Desde el punto de vista metodológico, para la exposición del balance y analizar los más de mil novecientos millones de euros, cada una de las conclusiones que aparecen reflejadas en el cuerpo de este informe se corresponden a todos y cada uno de los epígrafes de este balance, a lo cual, para no ser más reiterativo, nos remitimos.
Igualmente, nos encontramos con fiscalización de la actividad contractual y de la actividad subvencional, existiendo incidentes en materia contractual tanto en el deber de comunicación del artículo 29, la calificación incorrecta de contratos administrativos, la especificación de actuaciones preparatorias, que lo más destacado es la situación y declaración de necesidad del artículo 22, el expediente de contratación con omisiones del cálculo del correspondiente informe económico-financiero que justifique al presupuesto base de licitación, así como incidencias en fase de adjudicación.
Por último, sería relevante determinar que la actividad subvencional asciende a más de veinte millones de euros, con importantes incidencias en las veinticuatro líneas de subvención fiscalizadas, no solo por el tanto por ciento de concesión de subvenciones en régimen de concurrencia, que es el 55%, frente a la adjudicación directa que supone el 45% del importe, sino que también determina el cuantioso importe de las conclusiones sobre morosidad por las cuales no se ha podido concluir.
Por último, el informe elabora una recomendación, una recomendación general, determinada por las importantes limitaciones al alcance del artículo expositivo regulado de las seis limitaciones al alcance. Se evidenciaron notables debilidades en el sistema de control interno del Ayuntamiento de Zaragoza en la elaboración de la cuenta general, así como en el registro y seguimiento de la actividad económica y financiera.
Con carácter general, la Cámara estimó que se debe reforzar el sistema contable del ayuntamiento para que responda a un sistema de registro, elaboración y comunicación e información sobre la actividad económica, financiera y presupuestaria. Para ello se ha de proceder a establecer la oportunidad de coordinación entre los distintos departamentos del Ayuntamiento de Zaragoza, la contabilidad municipal y el control interno.
Sin perjuicio de que el contenido de la cuenta 413, dada la premura del tiempo para determinar, evidencia la existencia de ciento sesenta y tres millones setecientos cincuenta y cuatro mil treinta euros, los cuales, si comparamos su importe oficial con el nivel de ejecución del presupuesto, ponen de manifiesto que se han realizado gastos por importe superior a un 22% del presupuesto definitivo, por tanto, al autorizado en los correspondientes créditos presupuestarios, incumpliendo los principios de especialidad cualitativa y temporal que deben regir la ejecución del presupuesto, de conformidad con los artículos 172 y 176 del Texto Refundido de la Ley de las Haciendas Locales.
La señora presidenta (SUSÍN GABARRE): Muchas gracias, señor Rufas; señor Laguarta.
Es el turno de los grupos parlamentarios. Señor Romero, tiene la palabra por un tiempo de cinco minutos.
Decirle, en primer lugar, al presidente y al consejero de la Cámara de Cuentas de Aragón que les damos las gracias por la información que nos han trasladado hoy en relación al informe de fiscalización del Ayuntamiento de Zaragoza, del ejercicio 2011.
Saben ellos, y nos hubiera gustado que hoy, en vez de venir solamente el del Ayuntamiento de Zaragoza correspondiente al ejercicio 2011, hubiera venido también el informe de fiscalización de la cuenta general de la Comunidad Autónoma de Aragón del ejercicio 2012 y 2013.
¿Por qué? Porque hubiera sido una despedida de una comisión, desde nuestro punto de vista, bien gestionada, en el sentido de que lo que no nos parece bien es que hoy nos quedemos con una foto, que por cierto es mala, y lo adelanta el Grupo Parlamentario de Izquierda Unida, de cómo gestiono el Ayuntamiento de Zaragoza en 2011 sus cuentas, y no tengamos la oportunidad, a un mes y medio de las elecciones municipales y autonómicas, de tener también la foto de la Comunidad Autónoma de Aragón de los ejercicios 2012 y 2013, que nuevamente fueron filtrados a los medios de comunicación, que por ello creíamos que iba a venir antes a esta comisión ese informe y seguramente hubiera sido más equilibrado haber traído ambos informes. Lo digo sobre todo porque los dos incurren en que hubo filtraciones antes de que estuvieran finalizados los informes definitivos.
Dicho esto, el Grupo Parlamentario de Izquierda Unida ha presentado cinco propuestas de resolución al informe del Ayuntamiento de Zaragoza del 2011.
Es cierto que venimos pidiendo en estas Cortes que la Cámara de Cuentas tenga mayores recursos, tanto humanos como técnicos, para que, cuando se debatan los informes, no haya transcurrido un plazo tan elevado como es el que hoy tenemos. Y es que debatimos un informe del 2011 en marzo de 2015. Por lo tanto, la foto del Ayuntamiento de Zaragoza de 2011 hoy nos preocupa bien poco porque, en todo caso, lo que nos debería preocupar es la foto del Ayuntamiento de Zaragoza del ejercicio 2014.
Por ello, en cada uno de los informes que presenta la Cámara de Cuentas, venimos recogiendo una propuesta de resolución que viene siendo rechazada sistemáticamente por los partidos que sostienen al gobierno, el Partido Popular y el Partido Aragonés, donde solicitamos que se modifique, evidentemente, la Ley de la Cámara de Cuentas de Aragón, con el fin de que se garantice una mayor dotación de recursos humanos y técnicos, pero también con el fin de que se refuercen las labores de inspección y de control y que las conclusiones de los informes tengan mayor carácter de obligatoriedad para las instituciones de las que se realizan esos informes.
¿Por qué? Porque hoy, en 2015, dar un grupo de recomendaciones al Ayuntamiento de Zaragoza del año 2011 tiene su visualización política en los medios, pero, desde el punto de vista técnico, estamos convencidos, y ustedes seguramente también, de que el ayuntamiento ha mejorado durante estos años la gestión, porque en el 2011 la gestión fue catastrófica, como lo ha sido también en otras instituciones en el tiempo que venimos debatiendo aquí informes y estudiando informes que ustedes han emitido.
Me quedo con lo importante. Lo importante para nosotros es que ha habido un hecho que no puede volver a producirse, independientemente de las pésimas cuentas del Ayuntamiento de Zaragoza en 2011. Y es que hubo una filtración y que nunca debió darse. Y, en ese sentido, hemos presentado dos propuestas de resolución que, de ser aprobadas y parece ser que serán aprobadas, lo que pedimos es, por un lado, que, evidentemente, haya mayor rigor tanto por parte de la Cámara de Cuentas como por parte del ayuntamiento para que no vuelva a darse ese espectáculo que se dio con la filtración del informe provisional de la Cámara de Cuentas del ejercicio 2011 del Ayuntamiento de Zaragoza. Y, también, lo que pedimos son medidas para que no vuelva a ocurrir. Y también parece ser que puede ser aprobada esta proposición, esta propuesta de resolución.
Y lo que le decimos a la Cámara de Cuentas en concreto es que tiene que elaborar un protocolo de comunicación con las administraciones públicas y las entidades receptoras de esos informes, de forma que se asegure el sigilo, la confidencialidad y el rigor en la tramitación de los informes.
Nosotros ya sabemos, sobre esta cuestión, que no se llegó a determinar dónde se produjo la filtración. Y, como no se ha determinado, no especulamos con quién y dónde se produjo esa filtración. Por lo tanto, lo que le pedimos a ambas instituciones, al Ayuntamiento de Zaragoza y a la Cámara de Cuentas, es que no vuelva a suceder. Y, en todo caso, a la Cámara de Cuentas que refuerce con una medida ese protocolo de comunicación con las administraciones públicas para que se asegure el sigilo, la confidencialidad y el rigor de los informes.
¿Y por qué prefiero quedarme con esto al final de la legislatura y en esta última Comisión Institucional? Me quedo con esto porque el Grupo Parlamentario de Izquierda Unida ha apoyado desde el primer día hasta el último día a la Cámara de Cuentas, cree que es fundamental. Desde que está la Cámara de Cuentas de Aragón, los informes son más ágiles que cuando los hacía el Tribunal de Cuentas, y para nosotros eso es fundamental.
Ha cumplido el objetivo que tenía la Cámara de Cuentas, pero seguimos reivindicando que ese objetivo es mejorable, y, para que ese objetivo se mejore, es necesario modificar la Ley de la Cámara de Cuentas y modificarla en el sentido de dotarla con mayor presupuesto, dotarla de mayor plantilla, dotarla de mayores medios técnicos y, evidentemente, dotarla con cambios legislativos que permitan que el trabajo que haga la Cámara de Cuentas no sea simplemente un trabajo de fiscalización, sino que sea un trabajo también de seguimiento de los ayuntamientos y de las entidades públicas a las que se fiscaliza, para que respecto de los errores que sistemáticamente, año tras año, se vienen produciendo haya una función que permita que eso no termine ocurriendo.
Y ese ha sido el objetivo principal del Grupo Parlamentario de Izquierda Unida, y la única crítica que hemos tenido durante todo este periodo, durante estos cuatro años, ha sido la filtración de dos informes, y es bueno que se resalte, porque ha sido lo que políticamente más ha interesado a la opinión pública, y creemos que ese espectáculo que se ha dado no debería de darse, y, en ese sentido, lo que pedimos es…, no lo podemos hacer a la comunidad autónoma, lo haremos cuando evidentemente venga el informe pertinente, pero sí con el del Ayuntamiento de Zaragoza pedir a ambas instituciones lo que hemos pedido, que en una ponencia que hemos tenido esta mañana parece ser que no va a haber dificultad, y después se votará, que puedan salir aprobadas estas iniciativas de Izquierda Unida para que no pueda producirse.
Darle las gracias por la explicación, reconocer que las cuentas del 2011 del Ayuntamiento de Zaragoza fueron un desastre y que es muy, muy, muy mejorable su gestión, pero también estamos convencidos de que, en estos cuatro años que han pasado hasta hoy, seguramente habrán aprendido de ciertos errores y habrán mejorado sus cuentas.
Es el turno del Grupo Parlamentario de Chunta Aragonesista. Señor Soro, tiene la palabra.
En primer lugar quiero dar la bienvenida a esta comisión a los señores Laguarta, Rufas y al señor Barquero, como siempre es un placer contar con su presencia, ya en esta última Comisión Institucional. Ya les avisé en la anterior que hoy habría, para que lo tuvieran en su agenda, y aquí están exponiendo estos informes.
Queda mucho trabajo pendiente para la próxima legislatura, el problema será ya que hablaremos de un gobierno que no está, pero eso son cuestiones políticas en las que no tienen que entrar ustedes, es una reflexión simplemente que hago yo.
Yo, de alguna manera, sí que les quiero transmitir que me noto incómodo en esta comparecencia de hoy, tengo la sensación de que estamos haciendo un trabajo inútil, inútil porque me da la sensación de que hay escasísimo interés mediático y ciudadano por lo que hablemos hoy.
Hubo mucho interés mediático cuando se filtró el informe provisional, ahí sí, ahí hubo mucho interés, pero yo creo que ha llegado ya agotado el debate a esta comisión, y yo creo que esto no debería volver a ocurrir. Incómodo, como les digo, no porque sea inútil su trabajo, hablo de esta comparecencia desde el punto de vista parlamentario, porque creo que ya está todo dicho, que nació viciado.
Este informe nació viciado por esa desafortunadísima filtración que se utilizó como arma política, sobre todo por el Grupo Popular del Ayuntamiento de Zaragoza muy especialmente, diciendo cosas muy gruesas, y se ha mantenido como arma política allí en el ayuntamiento sin pensar en las consecuencias, y las consecuencias eran que se podía debilitar a la Cámara de Cuentas, y no nos lo podemos permitir; para la calidad de nuestra democracia, el funcionamiento eficaz y con respaldo de la Cámara de Cuentas es esencial.
Fíjense que incluso planteamos avanzar, ustedes lo dicen, lo hemos dicho en alguna ocasión en esta comisión, que habría que avanzar incluso hacia la coercitividad, que tuvieran posibilidades incluso coercitivas. Pues eso no lo tenemos pero incluso un aspecto de la Cámara de Cuentas esencial que es la autoridad, la autoridad en el sentido etimológico, no puede ser limitada, tienen que tener ustedes ese respaldo, esa autoridad como órgano delegado de las Cortes para poder hacer su trabajo. Así que ya les digo que afronto este debate con esa incomodidad, con la sensación de que ojalá no hubiera pasado todo lo que pasó.
Yo me voy a centrar solo en dos cuestiones muy concretas, en dos cuestiones, porque ahí están los datos, el informe es muy claro y es un informe demoledor en ciertos aspectos y esto es una realidad.
Un informe demoledor que tiene que ser útil, útil para que en el futuro las cosas se hagan mejor. Alguna vez hemos hablado que en la Universidad de Zaragoza se ha conseguido, por ejemplo, que gracias a los informes de la Cámara de Cuentas se ha ido avanzando en muchas cuestiones y, poco a poco, eso no se consigue con un informe, poco a poco estoy seguro de que todos los entes sujetos a la auditoría de la Cámara de Cuentas irán mejorando su gestión gracias a sus recomendaciones. Pero, como digo, me centro en este informe.
La primera de las cuestiones. A mí me llamó mucho la atención cuando conocí el informe definitivo, el provisional no lo conocí porque no tengo por qué conocerlo, porque no soy un técnico del Ayuntamiento de Zaragoza que tenga que elaborar nada ni soy el interventor, ni soy… Bueno, me llamó mucho la atención cómo se enfoca el apartado de recomendaciones. En otras ocasiones desde la Cámara de Cuentas se enumeran muchas recomendaciones, hemos tenido los informes de los ayuntamientos de más de ocho mil, los informes de comarcas, que hay hasta no sé si son cincuenta, no lo recuerdo, son muchísimas recomendaciones, muchas de las cuales luego transformamos en propuestas de resolución en esta cámara.
Sin embargo, en el informe del Ayuntamiento de Zaragoza se opta por hacer solo una recomendación —en parte lo ha explicado el señor Rufas—. No digo que no, pero me quedo sin tener el tema demasiado claro, porque ustedes inciden en una cuestión, que ha habido muchas limitaciones al alcance, las explican, que han detectado debilidades, debilidades importantes en los sistemas de control interno, en la elaboración de la cuenta general, en el seguimiento de la actividad y, a la vista de esas debilidades, únicamente plantean una recomendación, reforzar el sistema contable del ayuntamiento para que haya este sistema de registro de elaboración y comunicación de información. Pero ustedes han detectado irregularidades. Quiero decir, la parte que no entiendo es: a la vista de que hay muchas limitaciones al alcance porque hay cuestiones que no hemos conocido porque no han funcionado los sistemas, planteamos que se refuerce el sistema contable para que no ocurra en el futuro, para que en el futuro podamos tener toda la información: entiendo que se plantea de esta manera. Pero la parte que nunca he entendido es por qué no se plantean recomendaciones expresas en aquellas cuestiones que sí que se han podido detectar, a pesar de las limitaciones al alcance; no lo he terminado de entender.
Y les pregunto, no va con segundas la pregunta, digo de verdad que hay un cambio de criterio muy claro, que aquí solo se ha limitado en esta cuestión, cuando en realidad hay implícitas muchas recomendaciones a lo largo del informe. Yo entiendo que hay muchas recomendaciones implícitas, y luego finalmente tampoco se ponen de forma expresa. Les pediría la aclaración porque ya les digo que rompe un poco la tradición de la Cámara de Cuentas a la hora de enfocar las recomendaciones.
El segundo aspecto en que sí que les pediría, señor Laguarta, señor Rufas, que dieran más explicaciones, es en algo que ha levantado mucha polémica, que ha habido un auténtico enfrentamiento, creo que es la palabra, institucional, y me estoy refiriendo, como se pueden imaginar, a la contabilización de las obras del tranvía; algo ha dicho el señor Rufas, pero yo creo que sería bueno si consiguiéramos que al menos esta comparecencia sirva para aclarar esta cuestión, yo creo que avanzaríamos mucho.
Yo me he leído el informe, creo que lo entiendo, que, evidentemente, es un problema de dónde se ubica el activo, que lo explican ustedes, no solo con el tranvía de Zaragoza, sino con muchísimas obras que tanto administraciones autonómicas como locales desarrollan, no es un problema específico de aquí sino que se detecta un problema en la legislación, ustedes lo explican muy bien. Hay una laguna porque tenemos un derecho positivo que no regula la cuestión, que habla solo de una de las partes, habla solo de la entidad concesionaria, pero no dice nada de la entidad concedente, en este caso del Ayuntamiento de Zaragoza.
Explican perfectamente la normativa, explican esa evolución, que, partiendo de contabilizar las infraestructuras como inmovilizado de la concesionaria, la evolución que hay incluso a nivel internacional es que sea la entidad concedente, en este caso el Ayuntamiento de Zaragoza, la que lo contabilice como inmovilizado material; eso evidentemente en el presupuesto tiene un impacto tremendo que ustedes lo reflejan en parte en su informe. Incluso ustedes llegan a decir que no existe norma específica que obligue a contabilizar esas operaciones de forma concreta, que es la cuestión, e intentan reforzar esa… Yo creo que sí que hay una recomendación implícita clara de que le dicen al ayuntamiento que debería hacerlo, y se basa en la realidad económica; existen las obras, no puede ser que lo contabilicen los dos, ayuntamiento y entidad, no puede ser que no lo contabilice ninguno de los dos, como explican también, y al final dando argumentos jurídicos incluso, el derecho de accesión civil, dan argumentos al final también incluso basados en la legislación y al final llegamos al fondo económico, a la realidad económica, y ustedes explican perfectamente con muchos datos que al final la realidad económica es que ese activo es del ayuntamiento, simplificando todo mucho. Pero, claro, no hay ninguna norma que lo obligue.
Entonces, yo les pediría una mayor explicación —mejor que la que acabo de hacer yo, evidentemente— sobre la cuestión, si conseguimos que nos quede claro de qué estamos hablando. Porque ¿hay un incumplimiento de la norma? Yo entiendo que no, que no hay un incumplimiento de una norma. Hay una recomendación de la Cámara que da una opinión —de esto hemos hablado alguna vez— porque la Cámara está para opinar y para recomendar, pero, evidentemente, el ayuntamiento, o la intervención del ayuntamiento, considera que, como no hay una norma que obligue, no lo hace, porque tampoco lo hace ninguna otra administración; lo cual, posiblemente, desde un punto de vista, no sé si de justicia, pero de sentido común, puede tener su sentido.
Y por eso les planteo que yo creo que sería bueno aclarar este extremo, que nos quede a todos claro de qué estamos hablando, si hay un incumplimiento o no de una norma; las consecuencias económicas creo que son claras y se explican muy bien en el informe. Y, luego, la configuración de esa recomendación, si entra dentro del ámbito de sus competencias o no, que yo entiendo que sí. Ya les adelanto mi postura. Pero, como digo, yo creo que sería bueno que al menos hoy, más allá de los datos que ya conocemos, ya que creo que ha sido uno de los caballos de batalla, pues si hoy la Cámara de Cuentas tuviera también la posibilidad de dar su versión, yo, cuando compareció el interventor general del Ayuntamiento de Zaragoza, asistí al pleno municipal del Ayuntamiento de Zaragoza porque quería oírle, y me gustaría oírles también a ustedes. Me gustaría las dos versiones, al menos de esta cuestión tan sensible y que ha tenido tantas consecuencias en el debate político —sobre todo en el debate político— como es el tema del tranvía.
La señora presidenta SUSÍN GABARRE: Gracias, señor Soro.
Es el turno del Grupo Parlamentario del Partido Aragonés; señor Blasco, tiene la palabra.
Bueno días y bien venidos a todos los que nos acompañan hoy en esta última comisión de esta legislatura en el ámbito de la Comisión Institucional.
Bien, efectivamente, este informe —ya tenemos el informe definitivo— ha dado mucho que hablar en épocas pasadas, y creo que eso no ha sido bueno para nadie. Ni ha sido bueno para la Cámara de Cuentas, ni ha sido bueno para el ayuntamiento, ni ha sido bueno para el informe, ni ha sido bueno para esta propia comisión, porque, efectivamente, parece que hoy estamos aún delante de un déjà vu, o, por lo menos, de algo que ya se ha hablado, se ha analizado, unas veces con más rigor que otras, pero ciertamente en estos momentos nos encontramos en el análisis del informe definitivo, como debe ser y como creo que debe seguir siendo, que establece una conclusión que realmente es contundente, y es que las cuentas no reflejan —y así lo dice en las conclusiones—, no expresan la imagen fiel del patrimonio, de la situación financiera del ayuntamiento de Zaragoza a 31 de diciembre de 2011. Yo creo que eso no admite cataplasmas, es así, y punto. Se dice en la cámara y eso es importante.
Claro, lo que pasa es que aquí a lo largo del informe nos encontramos, desde nuestro punto de vista, con dos tipos de operaciones, o por lo menos con dos tipos de situaciones que tenemos que saber también diferenciar.
Es decir, el balance o la situación económica financiera a 31 de diciembre de 2011, se suele decir, es una foto fija de esa fecha. Una foto fija en la que no ha influido solo el ejercicio 2011, sino que se han ido acumulando de ejercicios anteriores errores, diferencias de criterios, que ha llevado a la conclusión de que en ese momento, a 31 de diciembre de 2011, que es el que se ha estudiado, por lo tanto, no puede ser otra fecha, tiene que ser esa, que en esa fecha existen suficientes indicaciones para decir que hay tantos problemas, que eso no es la imagen del ayuntamiento.
Y, en segundo lugar, están lo que es la mecánica propia de los presupuestos y de la gestión del año 2011, que, efectivamente, sí que es imputable a ese ejercicio.
Digo esto porque es importante. No vayamos a deducir o, por lo menos, no nos gustaría, porque también en esto hay que ser justo, que, cuando, por ejemplo, se dicen las limitaciones al alcance, no existe inventario contable del inmovilizado no financiero, cuyo saldo a 31 de diciembre de 2011 es de mil setecientos cuarenta y tres millones seiscientos setenta y seis doscientos cuarenta y dos euros, eso no se ha producido en el 2011. Es decir, en ese momento no existe inventario contable, pero me imagino que tampoco existirá en el 2010 ni en el 2009. Lo que pasa es que en ese momento, que es el que se ha dicho que se analice, existe esa situación.
Digo esto porque al final no todos los males son del 2011 ni del 2010. Otra cosa son aquellos que en el 2011 se han contabilizado mal o no han tenido la suficiente provisión, o no se han realizado las operaciones que se tenían que realizar, y en eso estamos absolutamente de acuerdo.
Realmente, por tanto, lo que a nosotros nos parece importante es que, con independencia de esa foto fija del 31 de diciembre del 2011, lo que sí que contiene el informe es suficiente información para decirles lo que hay que hacer para que sí responda a la imagen fiel. Eso es lo importante. Yo no sé si del 2011 al 2014 ha habido mejoras. Supongo que habría que hacer en estos momentos otro informe en relación con el 2014 —y, de hecho, en alguna propuesta de resolución se pide— para saber si se ha mejorado, si se ha empeorado y si en estos momentos la situación es la que debe ser.
Pero, insisto, aunque, efectivamente, si analizamos específicamente el apartado de las recomendaciones, parece que solo hay una, sí que es verdad que a lo largo del texto del informe se dejan suficientes pistas como para saber hacia dónde se tiene que avanzar para mejorar esa situación. Y eso yo creo que casi todos los grupos lo hemos intentado reflejar luego en las propuestas de resolución, hacia dónde, según se deduce de este informe, se deben ir planteando las cosas para mejorar la situación.
Hay temas, específicamente se habla, donde se evidencian notables debilidades en los sistemas de control interno del Ayuntamiento de Zaragoza. Es evidente cuando a lo largo de las páginas que contiene este informe se están hablando de prácticamente… yo creo que casi todas las cuentas contables tienen un error. Hay pocas que se escapen, y algunas de ellas son llamativas: la existencia de veintitrés cuentas corrientes con una identidad financiera distinta sin reflejo en los estados financieros y con un saldo de quinientos y pico mil euros. Casi parece un poco de ciencia ficción que existan cuentas en los bancos y no se conozcan, o, por lo menos, no tengan un reflejo contable. Son cosas realmente llamativas.
Pero, con independencia de eso, existen temas mucho más importantes, que son los que llevan al final a la conclusión de que eso es lo que más debemos pensar, que en el ayuntamiento de Zaragoza la situación real no se conoce. En estos momentos hay que trabajar en ese ámbito y hay que seguir trabajando en muchos aspectos, insisto, que se recogen —yo creo— con suficiente claridad.
Hemos asistido también al debate de si son discrepancias contables, si son discrepancias interpretativas. Es verdad que en contabilidad tampoco todo es blanco o negro, pero, hombre, hay diferencias lo suficientemente importantes. Aunque, insisto, en muchas ocasiones arrastradas de ejercicios anteriores, porque imagino que, cuando se habla que no se han hecho provisiones para la depreciación del inmovilizado, es que no se han hecho nunca o, por lo menos, en algún momento se dejó de hacer. Eso parece que viene de suyo. Pero hay otros temas que son más de actualidad. Se ha comentado ya aquí, en eso estoy de acuerdo prácticamente con lo que ha dicho el representante de Chunta Aragonesista, cuando se habla de un tema que está tan candente como es el tranvía de Zaragoza, que existe una laguna legal. Eso es interpretativo y ustedes hacen una recomendación que a mí me parece razonable. Es decir, ponga usted el activo y el pasivo, y así usted sabrá lo que en definitiva es suyo. No hacerlo no es ilegal, pero, evidentemente, tampoco refleja una situación patrimonial acorde a lo que se tiene que tener en el ayuntamiento.
En definitiva, y por no alargarme, porque yo creo que prácticamente sobre este informe todo lo que tiene que salir se ha establecido, lo que sí que nos parece importante es la lectura objetiva del informe. Yo creo que eso es lo que se debe realizar por los que están implicados en el ámbito, en este caso, de la gestión municipal, es hacer una lectura objetiva porque nosotros sí que pensamos que ese es el criterio que debe seguir y que sigue la Cámara de Cuentas. Es decir, hacer un informe objetivo para que las instituciones a las que va dirigido puedan tomar las medidas necesarias para corregir aquellas deficiencias que se plantean. En este caso deficiencias muy importantes. Insisto, no del 2011, en general del Ayuntamiento de Zaragoza.
Sería bueno que en estos momentos… no sé si para la próxima legislatura, supongo que existirá la posibilidad de conocer cuál es la situación real, unos años después ver si se han puesto en marcha los mecanismos de control y de recuperación de los saldos y recuperación de la credibilidad de esa situación financiera, porque eso, al final, es para lo que tiene que servir este informe, es decir, no solo para criticar cómo estamos sino para saber poner en marcha aquellas medidas que harán que esta situación se revierta, y, dentro del tiempo menor posible, como se suele poner en la propuesta de la resolución, se tenga lo que es la imagen fiel del Ayuntamiento de Zaragoza.
Quiero dar la bienvenida al señor Laguarta, al señor Rufas y al director de auditoria de la Cámara de Cuentas.
Nos encontramos ya en la última sesión de comisión de nuestra Comisión Institucional que ha venido, últimamente, dedicando fundamentalmente su tiempo a debatir los informes de la Cámara de Cuentas y hoy, precisamente, pues estamos viendo un informe que es el que más se ha debatido, no aquí sino en la propia institución. El que más se ha debatido de la historia de la Cámara. Yo creo que lo podrán ustedes, en tiempos venideros, comparar con el resto y ver que realmente este informe del Ayuntamiento de Zaragoza del año 2011 pues tiene y ha tenido mucho interés. Y eso ha sido porque hubo una filtración, ya lo hemos recordado en más de una ocasión, y porque el Partido Popular en el Ayuntamiento de Zaragoza ha utilizado en los últimos nueve meses el informe provisional de la Cámara de Cuentas del Ayuntamiento de Zaragoza de forma política y, bueno, ahora que estamos en campaña electoral, lo sigue utilizando de la manera más vil, desde mi punto de vista.
Todavía estoy escuchando por la radio hace un par de días los anuncios publicitarios de la campaña electoral del Partido Popular hablando del agujero que hay en el Ayuntamiento de Zaragoza y que se debe, precisamente, a ese informe provisional de la Cámara de Cuentas. El agujero de trescientos y pico millones, dicen, que todavía no le he escuchado yo al señor Rufas hablar de esa cantidad ni de esa denominación.
Por lo tanto, pues, como digo, lamentar esa utilización política tergiversada de la realidad porque sabemos que el informe de la Cámara de Cuentas, en relación con la cuenta del ayuntamiento en el año 2011, no es bueno, pero, claro, hay que ponerlo todo en su sitio, y a mí me gustaría aquí dejar ese todo en su sitio. ¿Por qué? Pues porque lo que yo creo y considero es que el Ayuntamiento de Zaragoza, del informe provisional de la Cámara de Cuentas al informe definitivo, veo que la Cámara sí que ha incluido algunas de las alegaciones, miles de alegaciones, que presentó el ayuntamiento, multitud de sesiones de trabajo con los técnicos dentro de esa institución, y también ha incluido referencias de calado jurídico importantes para nosotros, la más destacable, el reconocimiento al valor de la instrucción de contabilidad local, la famosa ICAL —es que yo también estuve en ese pleno del Ayuntamiento de Zaragoza cuando el Partido Popular solicitó la comparecencia del señor interventor y entonces, claro, tengo también la visión de todo lo que allí se dijo—; como digo, el reconocimiento al valor de la ICAL. Eso ha sido asumido por la Cámara de Cuentas.
Los auditores reconocen que no habían tenido en cuenta esta instrucción a la hora de determinar el cálculo del remanente. ¡Y claro que es importante, señorías!, es muy importante porque de menos siete millones a menos 132,5 millones pues hay una diferencia de ciento veinticinco millones, con lo cual, evidentemente, como digo, quiero hacer ahí hincapié.
La Cámara de Cuentas alude a un problema de doscientos veinte millones. El Ayuntamiento de Zaragoza manifestó ya en su día que tenía una necesidad de financiación, lo manifestó en el plan económico-financiero en el año 2011 y en el plan de ajuste del año 2012. Y a partir de ahí lo que hizo fue formalizar los créditos financieros con el ICO para transformar esa deuda comercial en deuda financiera a largo plazo, algo a lo que creo que se ha referido también el señor Rufas.
Todo lo cual fue debatido en el pleno municipal, en el pleno del ayuntamiento.
La situación, como digo, del año 2011 era mala. En estos momentos es bastante mejor, cosa que, por cierto, no ocurre con el Gobierno de Aragón, no ocurre con la Diputación General de Aragón, por lo que acabamos de conocer de los últimos informes de esa famosa cuenta general de los años 2012 y 2013, que nos hubiera gustado poder debatir aquí, y, que como bien sabe el señor Laguarta, se la hemos reclamado en múltiples ocasiones porque pensábamos que había necesidad de dar cuenta de esa cuenta general. Pero, claro, como digo, los dos últimos informes que hemos conocido, que han sido el del Instituto Aragonés de Servicios Sociales y el del Servicio Aragonés de Salud, bueno, en fin, no hablan bien de la gestión de la comunidad autónoma. Y esos sí que se refieren al núcleo de la legislatura, se refieren a los años 2012 y 2013.
Por lo tanto, está mucho más cercana esa mala gestión, desde nuestro punto de vista, del Gobierno de Aragón.
Estamos hablando del informe del Ayuntamiento de Zaragoza. En la cuenta famosa, cuenta 413, acreedores pendientes a aplicar al presupuesto, pues había 128,5 millones en el año 2011, y esa misma cuenta, en el año 2014, tiene 20,8 millones. Por lo tanto, señor Blasco, fíjese si ha habido mejoras, que decía usted antes que no sabemos lo que se ha mejorado en este tiempo. Yo le doy un solo ejemplo de la mejora que ha habido en algunas de las cuestiones que se planteaban.
También parece que hay contradicciones en lo que dice la Cámara, contradicciones conceptuales en relación con esta cuenta 413, porque, claro, no puede ser una cuenta pendiente de aplicar a presupuestos y, a la vez, ser un conjunto de obligaciones reconocidas. Ahí hay una contradicción, y no sé si ustedes lo pueden explicar, pero no casa, lo uno con lo otro no casa.
Como decía, el Ayuntamiento de Zaragoza ha mejorado su gestión en lo que la Cámara ha indicado, porque yo estoy de acuerdo con el señor Soro, una sola recomendación da la sensación de que realmente o está todo hecho muy bien o a ver qué hace el ayuntamiento, si solo se atiene a esa única recomendación que le da la Cámara de Cuentas.
Pero yo creo que es positivo que se haya puesto sobre la mesa esa deficiencia en la gestión en determinadas áreas porque el Ayuntamiento de Zaragoza ya ha comenzado a respetar, como digo, al no haber recomendaciones, parte de las medidas que en el informe de la Cámara se plantean, y está llevando a cabo todo ese tipo de cuestiones que se estaban planteando.
Por eso creo que es positivo. El propio ayuntamiento lo ha reconocido, y yo creo que esto es también algo en lo que tenemos que hacer hincapié, después de tan mal rollo, por decirlo de alguna forma, en relación con este informe. Lo positivo es que el Ayuntamiento de Zaragoza ha empezado ya a poner en marcha medidas, y algunas de ellas el Grupo Socialista las ha incluido en sus propuestas de resolución. Es decir, el Grupo Socialista hace propuestas de resolución para mejorar la gestión de aquellas instituciones que están gobernadas por el Partido Socialista, como las hace para aquellas administraciones públicas que están gestionadas por el Partido Popular. No solo las hace cuando nosotros no gobernamos, eso es lo que quiero decir.
Por lo tanto, ahí hemos hecho referencia a esta serie de cuestiones que el ayuntamiento, como digo, ya ha mejorado y ha puesto en marcha.
Cuando el Partido Popular habla de subvenciones a dedo, que es otra de las cuestiones que hemos venido también escuchando en estos últimos tiempos, pues, claro, son convenios aprobados en el presupuesto, el propio presupuesto del ayuntamiento, en el pleno municipal. Bueno, se pueden llamar subvenciones a dedo, pero, claro, están en el presupuesto y se han aprobado en el pleno municipal; por lo tanto, tampoco se puede utilizar ese lenguaje.
En relación con la actividad contractual, bueno, pues ahí hay una serie de cuestiones que a mí tampoco me casan, por ejemplo, con el último informe de transparencia internacional, no sé si lo conocen, de hace unos meses. Ese informe de transparencia internacional ha otorgado al Ayuntamiento de Zaragoza la máxima puntuación, no una media, no por encima de la media, no, cien sobre cien, la máxima puntuación al Ayuntamiento de Zaragoza, en relación con la transparencia en todas las actividades auditadas, y especialmente en la contractual, especialmente en la contractual.
Por lo tanto, con estas cuestiones que acabo de comentar, como digo, me hubiera gustado que se hubiera podido debatir aquí la cuenta general de la comunidad autónoma; ya sé, señor Laguarta, que ustedes hacen lo que pueden, y de hecho en los últimos días hemos visto que van entregando informes de distintos organismos, pero al final no vamos a poder tener esa cuenta general que estaba prevista para el mes de febrero, o al menos esa fue su última palabra.
Voy a repetir que creo que es positivo que, con los informes que ustedes están realizando en la Cámara de Cuentas, todas las administraciones públicas se pusieran rápidamente en marcha para eliminar todas aquellas deficiencias y para mejorar la gestión, pues estarán ustedes haciendo una buena labor, y con eso es con lo que me quiero quedar en esta última parte de mi intervención.
Gracias, señor Laguarta; gracias, señor Rufas.
Para finalizar el turno de portavoces tiene la palabra el señor Garasa.
El señor diputado GARASA MORENO: Gracias, señora presidenta. Señorías.
Bien venidos también señor Laguarta y señor Rufas y al equipo que les acompañan.
Han presentado ustedes el informe de fiscalización del Ayuntamiento de Zaragoza para el 2011, que ustedes aprobaron, como nos han dicho, el 26 de enero del 2015.
Este informe, que he leído, consta de ciento cuarenta y una páginas, el primer tomo, y demuestran su buen hacer en las labores fiscalizadoras, cuestión que nadie de esta cámara duda, ni de su calidad ni de su independencia.
El Ayuntamiento de Zaragoza lo único que ha hecho bien, según este informe, fue la remisión de su cuenta general a la Cámara de Cuentas dentro del plazo legal reglado. Cierto que, aun cuando no lo hubieran hecho, solo hubiera habido una salvedad más que hacer.
Aun cuando el ayuntamiento está compuesto por organismos autónomos, sociedades mercantiles, fundaciones, consorcios, etcétera, como en los que participa con más de un 50% no son más que cuatro organismos y nueve sociedades mercantiles, estas no las han auditado porque tienen su auditoría propia por expertos independientes.
Señorías, yo que tengo ya unos cuantos años, bastantes diría yo, he visto el resultado de muchas auditorías, buenas, regulares, malas y extremadamente malas. En las empresas privadas, entre otras cuestiones, el que estas sean malas o buenas puede repercutir en poder tener mayor o menor financiación o dar una menor o peor imagen, cosas también muy importantes. Ahora bien, en una entidad pública en la que son los fondos públicos y su gestión y hay que rendir cuentas a los ciudadanos, en este caso a los zaragozanos, esto debería haber sido fundamental.
Leído y escuchado el informe, señorías, en contra de lo que pasa en otros, en este la Cámara de Cuentas, y se ha repetido, ni se molesta en hacer recomendaciones por las conclusiones que ha sacado de todo tipo que han detectado. Esto es como no merecer la pena por piedad decirle a un enfermo terminal que, como todos los órganos vitales están mal, se va a morir más pronto que tarde. Por suerte, para todos, un ayuntamiento no puede morirse.
Es un informe de lo más lamentable y bochornoso que yo haya podido leer en el tiempo y una demostración de que lo que nunca debiera hacerse con los fondos públicos, por ser estos sagrados. Y sus estados, obviamente, no reflejan la imagen fiel de nada de su patrimonio, ni de su situación financiera, ni de sus presupuestos, ni de sus resultados ni de sus operaciones.
En uno de los apartados sobre la liquidación del presupuesto, la Cámara nos dice que, frente a un gasto autorizado de doscientos sesenta y ocho millones para bienes y servicios, el ayuntamiento gastó un 43% más de lo permitido, o sea, ciento dieciséis millones más. Y esto viola el precepto legal del artículo 173.5 del texto refundido de la Ley de haciendas locales, que dice que no podrán adquirirse compromisos de gastos por cuantías superiores a los créditos autorizados en los presupuestos, siendo nulos de pleno derecho los acuerdos, resoluciones o actos administrativos que infrinjan dicha norma. Está claro que un ayuntamiento no puede enriquecerse ilícitamente y, como los servicios los ha recibido y también ha adquirido los bienes, pues al final hay que pagar el compromiso.
Pero, señorías, y es muy importante lo que voy a decir, no exime de la responsabilidad personal a que se refiere el artículo 188 del mismo texto refundido y que les recuerdo, y dice así: «Artículo 188. Responsabilidad personal. Los ordenadores de gastos y de pagos, en todo caso, y los interventores de las entidades locales, cuando no adviertan por escrito su improcedencia, serán personalmente responsables de todo gasto que autoricen y de toda obligación que reconozcan, liquiden o paguen sin crédito suficiente».
Sentado lo anterior, señorías, les tengo que indicar que el Ayuntamiento, además, de Zaragoza no tiene un inventario de su inmovilizado no financiero; esto, que lo tiene hasta el comerciante más pequeño de nuestra ciudad, nuestro ayuntamiento, cuyo balance indica tener bienes por importe de mil setecientos cuarenta y cuatro millones, es decir, doscientos noventa mil millones de las antiguas pesetas, no sabe a qué corresponden, y estos son terrenos, bienes naturales, infraestructuras, construcciones, instalaciones técnicas, patrimonio…, es decir, no sabe nada. Y los que vivimos en Zaragoza y pagamos impuestos municipales, y además altos, no nos merecemos esta nefasta gestión.
Y la Cámara de Cuentas con esta limitación no puede dar su opinión, y esto es lo más grave que se puede decir.
Han circularizado ustedes a los acreedores para ver qué correspondencia había con los saldos de los capítulos II y VI, y, de cuarenta y cuatro contestaciones, treinta y ocho no han coincidido.
No he podido ver cuántas alegaciones ha presentado el ayuntamiento a este informe y por eso tampoco sé cuántas han sido aceptadas; no sé si ustedes, señor Laguarta, señor Rufas, me lo podrían decir.
La Cámara de Cuentas ha comprobado que hay existencia de cuentas corrientes en los estados financieros y hay nueve bancos que tampoco pueden decir si son fiables o no los saldos que hay de más de quinientos mil euros.
¿Que hay facturas en los cajones? Pues sí, y esto ya nos es familiar. En alegaciones presentaron cuarenta y cinco mil por unos siete millones que la Cámara tampoco ha podido comprobar.
¿Nos pueden decir, por favor, qué encaje tiene la cuenta 400 y su alcance, la cuenta 413, de acreedores, del volumen 2, que es muy extenso, y no lo he leído en profundidad? ¿Y cuál es la realidad del endeudamiento y del canon C2? He visto que en unas partes ponía la Cámara de Cuentas 163,7 millones, y el ayuntamiento solo ha dado como deuda ciento veintiocho.
Y estas salvedades dichas, pocas entre muchas, dada su importancia hacen que no puedan garantizar todas las irregularidades que había en los estados contables.
Al no haber inventario se entiende que el activo está sobrevalorado porque no se han dado de baja en el tiempo aquellos elementos ni que han vendido, ni qué han permutado ni que han cedido, y tampoco han ajustado su valor a mercado.
Si los activos están sobrevalorados, los fondos propios del ayuntamiento, su patrimonio, pues también lo está. Así, por ejemplo, una cartera de valores que tiene reflejada en 42,9 millones no vale realmente más que veinte, es decir, que el valor del 50% no tiene valor alguno.
Tampoco se tenían reconocidos derechos pendientes de cobro por ventas de terrenos, y hay cuarenta y siete millones que no tienen escritura de venta.
No hay imputaciones al presupuesto del 2011 ni obligaciones de ese año, incluso otras del 2010, de los capítulos II y VI, por importe de ciento cincuenta y ocho millones.
¿Y qué podemos decir de las obras del tranvía? Pues que no hay registrado en el activo del balance ninguna partida, y las obras finalizadas, según dicen, al 31 de diciembre del 2011, ascienden a doscientos veinticinco millones de euros, que, si ajustamos a cobros y pagos, debió de figurar una deuda por importe de ciento ochenta y un millones.
En cuanto al corredor verde, que también he leído en la página 80, tomo I, se contabilizan 14,4 en el 2010, y no hay nada más. Después en las alegaciones el ayuntamiento dice que hay 16,6. ¿No se nos puede explicar también esto, señor Rufas, qué es lo que ocurre?
¿Y qué pasa con el remanente de tesorería? Pues que calculado con las normas del ICAL, que decía hace unos momentos la señora Fernández, el saldo sería de menos 132,6 millones, en vez de menos siete, que decía el ayuntamiento que lo tenía todo equilibrado. Y eso que el plan de pago a proveedores, usted también lo ha dicho, que está mal contabilizado por cuarenta y ocho millones, mejora un poco esa cifra. Así ajustado, lo que dice la Cámara de Cuentas, no rebatido por el Ayuntamiento de Zaragoza, el remanente de tesorería hubiera sido de menos 344,6 millones de euros.
¿No se preguntan ustedes cómo en un presupuesto de seiscientos setenta y seis millones puede haber un desfase del 51%?
Los desahorros ajustados ascienden a doscientos veinticinco millones, faltan por contabilizar deudas por doscientos cuarenta y cuatro millones, hay un fondo de maniobra negativo de doscientos veintiún millones.
Y ya no hablamos de morosidad porque solo se abona en el plazo el 0,01%, es decir, la nada.
Señorías, ¿qué hubieran dicho ustedes si todas estas barbaridades las hubiera hecho el Partido Popular?
Señora Fernández, usted ha sido muy benevolente en sus manifestaciones, y lo visto de su partido en este informe es grave. Ya no tiene nada que ver con unas supuestas filtraciones que dice. ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra? Lo que está mal está mal.
Estoy convencido de que, dado que el ayuntamiento, sus funcionarios, son grandes profesionales y ellos, por sus consecuencias, hacen todas sus funciones bien, debe entenderse que alguien por encima ha tenido que dar las instrucciones de lo contrario. Si no fuera así, no puede llegar a comprenderse.
No merece la pena perder más tiempo en este lamentable informe. Podríamos estar aquí horas. Solo decir que alguien debiera pedir responsabilidades, si las hubiere, a los que han permitido gestionar estos recursos públicos de un gran ayuntamiento con tanta ignorancia o, en su caso, con tanta maldad.
Es el turno de respuesta de los miembros de la Cámara de Cuentas; señor Laguarta, señor Rufas, tienen un tiempo de diez minutos. Cuando quieran.
Esta vez voy a contestar grupo por grupo porque parece que no ha habido demasiadas repeticiones en el interés de los diversos portavoces.
El señor Romero empezaba hablando de la ausencia de haber presentado la cuenta general de la comunidad autónoma del año 2012 y 2013. Hemos ido presentando… en este momento llevamos nueve de los once informes en los que se desglosa. Ha aludido a este tema también la señora Fernández, pero como luego vamos a hablar de un informe propio, ya me extenderé un poquito más en esta explicación. Realmente siento no haber podido llegar a tiempo.
Le agradezco al señor Romero la propuesta de medidas para mejorar o reforzar las posibilidades de actuación de la Cámara de Cuentas. En dos niveles: tanto a nivel presupuestario, para poder contar con más medios personales incluso materiales, y, también muy importante, modificaciones normativas en la Ley de la Cámara de Cuentas misma o hasta en el reglamento de funcionamiento.
Estando a punto de terminar la legislatura, no me parece oportuno presentar propuestas de la propia Cámara, pero sí que es nuestro propósito, cuando se inicie la nueva legislatura, presentar a las Cortes unas propuestas de modificación para que el funcionamiento de la Cámara de Cuentas sea más eficaz, incluso hasta más eficiente.
También sugería la existencia de un protocolo de comunicación de los informes a las entidades fiscalizadas. Realmente, sí que es una gran preocupación tener una seguridad en esa comunicación. Pero, a lo mejor —lo sugiero en este momento—, una forma de evitar posibles filtraciones de informes provisionales es que los informes provisionales se hicieran públicos igual que se hacen los definitivos. Por parte de la Cámara de Cuentas no habría inconveniente. Pero, claro, habrán de sopesar los partidos políticos si esa es una información que, no siendo la definitiva, se puede poner de manifiesto. Pero, bueno, habrá que sopesar, como siempre, la contraposición de esos dos principios: del principio de transparencia o el principio de preservación de datos que no son definitivos. En fin, creo que es una cuestión que puede quedar pendiente en las Cortes para la próxima legislatura.
Al señor Soro le agradezco, como todas las ocasiones, el reconocimiento del trabajo de la Cámara de Cuentas, y eso nos anima, como más o menos también venimos recibiendo de los otros cuatro grupos parlamentarios.
Es verdad que se ha producido un gran retraso en la presentación de este informe. No me refiero a la presentación de hoy, sino incluso a la elaboración y aprobación del informe del año 2011 por la Cámara de Cuentas. Pero nos coincidió todo el tiempo en el que nos confluían todos los informes que teníamos que hacer al mismo tiempo, en gran medida siguiendo las prioridades que nos marcaron las Cortes, y fue por eso por lo que nos planteamos esa reunión que tuvimos en noviembre —creo que fue el día 11— con los portavoces de los cinco grupos y se seleccionó a qué informes íbamos a darles prioridad.
A este informe del Ayuntamiento de Zaragoza se han dedicado muchas horas. Me atrevo a decir que se han dedicado más de cinco mil horas de auditoria de los distintos niveles, y las alegaciones presentadas también son de mucho respecto —en cantidad— y nos han supuesto mucha dedicación y mucho tiempo.
Pero, de todas formas, creo que no es deseable, no nos encontramos cómodos con presentar informes de fiscalización en el año 2015 referidos al año 2011. No es nuestra intención y espero que no vuelva a repetirse con la aligeración de la carga que las Cortes nos han marcado hasta ahora.
Hay un tema en el que han hecho hincapié otros portavoces también —en concreto el del PAR, el señor Blasco—, que era sobre la recomendación única que se contiene en este informe.
¿Por qué hemos hecho una recomendación única? Primero, porque la idea básica, que expresamente la decimos en otros informes, es que cualquier incidencia que se detecta en el informe lleva implícita la recomendación de su corrección. ¿Y qué nos encontramos? Que salía una casuística de recomendaciones, a la vista de la gran cantidad de incidencias que se detectaron en este informe, que lo que no queríamos era que los árboles nos hicieran perder la visión del bosque, y por eso creímos que lo fundamental, la principal recomendación que le queríamos hacer al Ayuntamiento de Zaragoza era «organícense bien». Pónganse bien en relación los departamentos que gestionan, la contabilidad que lleva esas cuentas y toda esa actividad contractual, los órganos gestores, la intervención, y, si se organizan bien, eso quiere decir que se regulen y se pongan bien cada una de las incidencias que hemos detectado.
Por eso creímos que podía ser más útil simplemente detectar que la principal incidencia destacada sobre todas las demás era que el Ayuntamiento de Zaragoza necesitaba una mejor coordinación y organización interna.
Ya no nos atrevemos a señalar responsables, no es cosa nuestra, eso creo que trasciende al terreno político: si es cuestión de los superiores gestores o es cuestión de organización simplemente administrativa. Por lo que detectamos en muchos casos, hay veces que sí que la decisión es de los superiores responsables políticos, acordar que se organice y decidir que se organice bien. Sin embargo, la mayor parte de las incidencias son deficiencias de la gestión burocrática administrativa. Pero, bueno, yo creo que eso requeriría un estudio del propio Ayuntamiento de Zaragoza para decir qué tenemos que hacer, cómo nos organizamos y cómo mejoramos para el futuro, y esa es nuestra principal recomendación.
Citaba un tema bastante largo de explicar, que es el de las obras del tranvía. Creo que no me va a dar tiempo de explicar con mucho detalle, pero sí que quiero empezar precisando el tiempo. La Cámara de Cuentas realiza una auditoría de la actividad del ayuntamiento en el año 2011 y, por tanto —como hemos dicho, en el ámbito temporal, al principio de la introducción—, solo contamos las operaciones del año 2011. Y, si miramos anteriores, son en tanto en cuanto tienen repercusión en el año 2011, tanto en la cuenta de resultados como en el balance al que aludía el señor Blasco.
Por tanto, todo lo que era contratación de la propia infraestructura del tranvía que se realizó en años anteriores, creo que se remontan los antecedentes hasta el año 2005, 2006 o 2007, no entraba en nuestro ámbito de fiscalización. Primero por disposición de la propia Ley de la Cámara de Cuentas, que dice que las primeras cuentas que podemos mirar son las del año 2010. Con lo cual, no podíamos entrar en años anteriores, salvo en lo que repercutiera. ¿Y qué repercutía? La valoración de los activos y de los pasivos, y ahí es donde hemos hecho hincapié especialmente en esta obra del tranvía.
También sabíamos que, al mismo tiempo, el Tribunal de Cuentas tiene en su programa de fiscalización la fiscalización del tranvía de Zaragoza, y el Tribunal de Cuentas no tiene esa limitación temporal que tenemos nosotros. Con lo cual, confiamos en que el Tribunal de Cuentas entre en lo que él vea que es detectable y que son incidencias resaltables.
Otra limitación es que nosotros solo tenemos facultad para entrar en el sector público, es decir, en el ayuntamiento, pero no tenemos facultad para entrar en terceros que se relacionen con las entidades públicas, y eso es una carencia notable que tenemos, y que me atrevería a pedir, y en su momento espero que podamos plantearlo formalmente, que las Cortes nos autoricen a entrar a revisar operaciones de terceros que tienen relación con los entes públicos, como tiene la inspección de Hacienda con los contribuyentes. He citado este caso, este paralelismo muchas veces.
En definitiva, lo que detectamos en las obras del tranvía, y que sí que hay una cierta precisión o una variación con respecto al informe provisional al que aludía la señora Fernández, lo que hemos dicho es… hemos detectado una laguna en el sistema español de regulación de la contabilidad. La contabilidad de las entidades locales se rige por la famosa ICAL, que se ha citado aquí, Instrucción de Contabilidad, Administración Local del año 2004. Y en el año 2004 la realidad era la que era, y, desde luego, no es la que ha sido del año 2010 en adelante. Entonces, como ocurre tantas veces, la regulación se queda, va por detrás de la realidad. Y la realidad supera situaciones que en el 2004 eran impensables. En concreto, todo el mundo de la colaboración pública-privada, que es como se han realizado las obras del tranvía.
Bueno, en definitiva, de lo que se trata es de que en esa ICAL del 2004, efectivamente, no se prevé, no está previsto que las entidades públicas concesionarias se apunten en su patrimonio, tanto en el activo como en el pasivo, los bienes y derechos que tienen.
Con lo cual, con arreglo a la ICAL, decimos que no es obligatorio contabilizarlo esto: porque la norma directa y expresa que hay es la ICAL del 2004, y no impone al ayuntamiento ponerse como activo las obras del tranvía ni como pasivo las obligaciones. Eso lo dejamos claro.
Pero vamos a ver también todo el bloque de legalidad. No solo existe la ICAL, que fue aprobada por una orden ministerial. Existe también un plan general de contabilidad pública del año 2010, un plan general de contabilidad de las entidades concesionarias, también del año 2010, y un reglamento de la Unión Europea, reglamento y por tanto directamente aplicable, del año 2009, y una doctrina en el conjunto, vamos a decir, contable mundial, que representa la IFAC, la International Federation of Accountants. Y, claro, con este sistema —todo esto lo intentamos explicar en las paginas ochenta y ocho y ochenta y nueve del informe—, ¿qué es lo que ocurre? Pues que hay una realidad, y la realidad es que se ha producido una evolución en la forma de contabilización de manera que de esos bienes y obligaciones que antes se contabilizaban, en tiempos de la ICAL del 2004, en la entidad concesionaria se ha evolucionado a que se contabilicen en la entidad pública concedente.
Pero ¿qué ha ocurrido? Que ha sido una evolución que no ha ido en paralelo, en paralelo en las entidades públicas y en las privadas. En las entidades privadas se publicó el plan de contabilización de las empresas concesionarias de concesiones públicas del año 2010, en las que se decía que las entidades concesionarias no se apuntaran esos bienes y esas obligaciones, cambiando el sistema.
Paralelamente debió haber en el sistema público una regulación, de manera que impusiera que se contabilizaran en los entes públicos, y así estaba en un proyecto del plan general de contabilidad pública que fue aprobado en 2010, en la regla veinte. Esa regla veinte todavía está consultable en Internet y se puede ver. Y ahí se decía que las entidades públicas, en este caso el ayuntamiento, deberían apuntarse como propios los bienes del tranvía y las deudas que se darían por el tranvía. Pero ¿qué ocurrió? Pues que, en el procedimiento de tramitación de ese plan general de contabilidad pública, desapareció la regla veinte. Yo ya no sé por qué. He consultado, he consultado a la intervención general, he consultado al Tribunal de Cuentas, y nadie me da respuesta.
Supongo, y no sé si puedo hacer pública esta suposición, pues que el Estado español, en el 2010, se vio la que le caía encima, y, si admitía como deuda todas las deudas que hasta ese momento tenían las empresas concesionarias, el endeudamiento público subía de una forma extremada. Es suposición personal, y no quiero que se le dé valor ni siquiera de opinión de presidente de la Cámara de Cuentas, pero, ya que lo ha planteado el señor Soro, creo que a todos les aclarará. Entonces, si el Estado español en ese momento asumía esas deudas como propias, el endeudamiento de España en el año 2010 se disparaba, y no sé lo que hubiera pasado. Me atrevo a decir que, por razón de interés, no sé si interés público o interés de estado, se cayó esa regla veinte. El caso es que no se dijo expresamente que era obligatorio para las entidades públicas recoger en su activo y en su pasivo los bienes y las obligaciones de la concesiones públicas. Con lo cual, la lógica del sistema lleva a que se le imputen, pero la ICAL no lo lleva.
Sí que es cierto que el plan general de contabilidad pública, general, ¿eh?, y, por tanto, como plan marco también para las entidades, las entidades locales, sí que dice: «Al efecto de conseguir la imagen fiel —que eso es lo que pretende la contabilidad— a la que deben conducir las cuentas anuales en la contabilización de las operaciones, se atenderá a su realidad económica y no solo a su forma jurídica», y dice que, «entre los requisitos de información de las cuentas anuales cabe destacar la fiabilidad. El cumplimiento de este requisito implica que prevalezca el fondo económico de las operaciones sobre su forma jurídica». Es decir, hay norma, plan general del contable del 2010, que dice que, por encima de la apariencia jurídica —y me atrevería a decir hasta de la norma jurídica del 2004—, se reconozca la realidad. Y la realidad es que esos bienes, el tranvía es del Ayuntamiento de Zaragoza, está construido sobre suelo público y se lo tiene que imputar en el activo el Ayuntamiento de Zaragoza, y el pasivo, las obligaciones, en definitiva, con todas las condiciones que se explican en el informe, que están recogidas en el pliego de cláusulas administrativas, si llegara a fallar la empresa concesionaria, quien se haría cargo de todo es el ayuntamiento. Luego la realidad económica es que tanto el activo como el pasivo es del ayuntamiento. Y por eso nosotros decimos que, ante la ausencia y la laguna legal que existe, recomendamos que se lo ponga el ayuntamiento.
No sé si esto se plasmará en derecho positivo en un mes, en un año o no sé en cuándo, pero tiene que caer, como está cayendo y como se ha impuesto a las entidades privadas concesionarias, en paralelismo.
No sé si me he extendido demasiado, pero me parece que la materia ha sido objeto de mucha controversia y espero haber aclarado algo más.
Al portavoz del PAR, me parece muy acertada la distinción que hacía, para tener en cuenta el arrastre de años anteriores, entre el balance de situación que da la foto fija de un momento y los resultados que se han producido a lo largo del año, tanto en el plano presupuestario como en el económico y patrimonial.
Hacía alusión también a la recomendación, y me remito a lo que he dicho hace un momento, de por qué hemos puesto una simple recomendación única.
Y también citaba las discrepancias contables que puede haber. Naturalmente que puede haber discrepancias contables en el plano profesional, pero yo quiero resaltar que aquí no es una diferencia contable de funcionario a funcionario, o sea, la Cámara de Cuentas es una institución estatutaria, y no es una opinión personal de un funcionario frente a otro funcionario del ayuntamiento. Aquí es una institución pública, cuya función es realizar auditoria y que ha hecho auditoria sobre la institución, no va de funcionario en funcionario, va de institución fiscalizadora a institución fiscalizada, y ese es el peso que tiene o la autoridad que puede tener la opinión de la Cámara de Cuentas.
Agradezco también a la portavoz del PSOE la bienvenida y el reconocimiento de nuestra tarea, y, desde luego, me congratulo de que sus consideraciones, igual que las del señor Garasa, hayan sido consideraciones políticas, no porque yo o la Cámara de Cuentas entremos en consideraciones políticas, sino justo porque lo que pretendemos es dar datos y consideraciones de auditoria, datos técnicos, para que sirvan al debate político, y de verdad que es una satisfacción que pueda servir tanto a la portavoz del Partido Socialista como al portavoz del Partido Popular para hacer sus argumentaciones políticas.
Hablaba la señora Fernández también de las modificaciones que se han introducido en el informe final con respecto al informe provisional, por razón de las alegaciones presentadas.
Efectivamente, las alegaciones es un paso muy importante en la elaboración de nuestros informes y aportan normalmente las alegaciones informaciones o datos que no hemos tenido en cuenta y hasta contraste de opiniones que tenemos en cuenta. Y, efectivamente, en el caso del Ayuntamiento de Zaragoza, el informe definitivo ha modificado en varios aspectos el informe provisional. En concreto, el tema del tranvía lo hemos precisado, lo hemos matizado, que era lo que queríamos decir al principio.
Hablaba también de la cuenta 413, que en la comunidad autónoma es la 409, que son acreedores por operaciones pendientes de aplicar a presupuesto. Me parece muy importante saber cuál es el papel de esta cuenta. Hay una regla legal, de la ley de presupuestos, de la Ley general presupuestaria, de la Ley de hacienda de la comunidad autónoma, que dice que no se puede acordar ningún gasto sin que haya consignación presupuestaria suficiente. Y, si se acuerda algún gasto por el órgano competente sin presupuesto, ese acto es nulo de pleno derecho. Nulo de pleno derecho quiere decir que no produce efectos. O sea, quiere decir que, si uno hace un contrato, sin tener presupuesto para pagar ese contrato, es nulo de pleno derecho como contrato. Ahora ¿qué ocurre? Que luego se realizan las prestaciones del contrato, entonces ocurre que el ente público está obligado a pagarle al que se lo ha prestado, pero no en virtud del contrato, que era nulo de pleno derecho, sino en virtud del principio de enriquecimiento injusto. Si el ayuntamiento se ha beneficiado, el ayuntamiento digo por poner un ejemplo, de una prestación de servicios o de recibir bienes, bien tiene que pagarlos. No en virtud del contrato, que era nulo, sino en virtud del principio de enriquecimiento injusto.
Entonces, ¿qué es lo que ocurre? Que, como por desgracia, en los últimos años —y digo últimos desde hace bastantes ya, desde hace diez o doce— es práctica, que yo en fin quizá políticamente sé que era a justificar pero legalmente no se puede justificar, que se incurre en gasto sin tener presupuesto, la realidad económica es que se ha gastado. Entonces, por más que sea ilegal y que no haya presupuesto, la realidad es que se ha contado. Y entonces para eso se previó la cuenta 413 o 409, para recoger obligaciones que, por no tener presupuesto o porque transitoriamente hay que hacer algún paso para aplicarlo al presupuesto, no se pueden imputar a presupuesto. Y el hecho de imputarlo a presupuesto es una buena práctica porque deja reflejada la realidad de un compromiso de gasto, pero eso no convalida el vicio inicial de nulidad del gasto que se ha acordado al principio, o sea, sigue siendo ilegal realizar una actuación sin presupuesto, por más que se contabilice el gasto que se ha realizado; o sea, que no haya confusiones tampoco.
En cuanto a la transparencia, que el ayuntamiento ha sido tan bien catalogado, me alegro felizmente, pero no veo, señora Fernández, que haya contradicción con lo que decimos, o sea, el ayuntamiento puede decir muy claras las cosas, pero los hechos que hemos detectado en el informe, las incidencias son ciertas, y no hay ninguna contradicción, veo yo, con la transparencia.
Reconozco, y felicito al Ayuntamiento de Zaragoza, por haber logrado ese ranking en la clasificación de transparencia.
Y me alegro también de que le hayan servido al señor Garasa nuestros datos, las incidencias que hemos detectado para que pueda entrarse en un debate político que al final es como nos sentimos útiles la Cámara de Cuentas y sabiendo que nuestras labores sirven.
No puedo entrar en las consideraciones que han hecho uno y otro portavoz porque es su plano y la Cámara de Cuentas no estamos en ese plano ni queremos estar.
Preguntaba por el número de alegaciones, el número de alegaciones; bueno, no vinieron numeradas las alegaciones del ayuntamiento, sino que vinieron sucesivamente en una serie de folios, no recuerdo cuántos folios había, doscientos o trescientos; le paso la palabra al señor Rufas para que pueda contar algún detalle que a mí se me ha podido escapar y, como mejor conocedor que yo, ya que fue consejero responsable, de detalles que también han salido en las preguntas.
El señor consejero de la Cámara de Cuentas de Aragón (RUFAS DE BENITO): Gracias, señora presidenta.
En primer lugar agradecer a todos los portavoces el tono y el contenido del mismo.
El presidente ha precisado y ha contestado a ustedes en muchas cosas. Lo único, si se me permite, es aquello de decir que, bajo el principio de prudencia, el problema no es que si se tiene que contabilizar o no el tranvía, la cuestión es que es que, si se contabiliza, no pasa nada, es que es recomendable, bajo el principio de prudencia, tener en cuenta que el patrimonio existe y que la contabilidad da información sobre la actividad económica o financiera.
La contabilidad es un sistema de información, todo lo que está en la contabilidad informa, lo que no está en la contabilidad no informa y, por lo tanto, desde el punto de vista de la fiscalización y desde el punto de vista del control externo, la contabilidad nos da el resumen de lo que hay.
Sobre el procedimiento de las alegaciones, precisar que la institución, la corporación, el ayuntamiento realizó unas alegaciones, que son dos tomos, un contenido de trescientos setenta y tantos folios, más once anexos que duplicaban el número de folios, fue en la realidad una gestión documental de unos setecientos ochenta folios, o algo así, pero la cuestión ya no es el volumen del número de folios, la cuestión es que el tratamiento de las alegaciones, todo el volumen II, es, creo yo, un manual de control y de estudio de la fiscalización.
Y quiero agradecer el papel de los funcionarios de la institución con la enorme paciencia y dedicación que tuvieron al tratar todas y cada una de esas alegaciones, no solo por su extensión sino por el tono que las mismas contienen.
Por tanto, hacer un seguimiento de todas las alegaciones en realidad, todas y cada una de las líneas y palabras del informe fueron objeto de debate y de alegación, eso es el contenido del tratamiento de las alegaciones.
Y al respecto de las distintas incidencias que se han manifestado, a mí, como consejero ponente, me hubiera gustado viabilizar este informe en un plazo de un año o un año y medio, pero, claro, yo tengo en cuenta no solo lo que ha explicado el presidente sobre el nivel de recarga de trabajo, sino que es la primera vez, y lo digo por la regulación del inventario contable y procedimientos de mejoras, que esta institución es objeto de fiscalización de manera íntegra; nunca en España el control externo ha hecho una fiscalización completa de uno de los cinco ayuntamientos mayores del país; por tanto, yo creo que, ante esa magnitud de trabajo, la adecuación de recursos, medios, tiempos, sí que ha determinado un elemento de bisoñez por nuestra parte de intentar hacer este informe tan rápidamente.
Respecto a algunas de las preguntas aquí manifestadas, el juego de la cuenta 413, sí cumplimentar al señor presidente que, como hecho muy significativo, el ayuntamiento solicitó al Decreto Ley 8/2011 cuarenta y ocho millones doscientos cincuenta y ocho mil, o sea, se concedieron cuarenta y ocho millones doscientos cincuenta y ocho mil doscientos cincuenta euros, y recordar que la cuenta 413, a 31 de diciembre del año 2011, tenía un importe de ciento veintiocho millones quinientos ochenta y cuatro seiscientos setenta y siete. Por tanto, esta deuda, la deuda comercial que se sometió al ICO, convirtió deuda comercial, la trasladó en un ingreso presupuestario, que no se tuvo en cuenta y que afectó a la magnitud del remanente presupuestario y al resto de las magnitudes de la cuenta, y que supuso un ingreso de cuarenta y ocho millones para hacer frente a obligaciones que ya estaban determinadas.
El contenido de las obligaciones… que cuándo es una obligación; señora Fernández, creo que usted ha preguntado esto, y perdonen el salto. El reconocimiento de una obligación en una administración surge bajo un procedimiento, evidentemente, una fase A, de autorización del gasto, una disposición del gasto, un reconocimiento al final de la obligación que es el pago, es decir, existe bajo el concepto de pagos a justificar en que la administración no tiene el expediente; por tanto, no pudo provisionar de manera sustancial la cantidad de dinero, o sea, el documento en sí, todo el resto de las actuaciones de contratación administrativa o actuaciones de contraer una obligación en el seno de la administración lleva unas fases, autorización, disposición, reconocimiento de la obligación y el pago, es decir, que, cuando uno contrata un servicio, debe tener un expediente que identifique una partida presupuestaria a realizar el conjunto de sus obligaciones.
El juego que ha hecho el señor presidente de la cuenta 413 es de suyo sustantivo para determinar el cómo y el porqué, pero es que de la fiscalización han aflorado, fuera de lo declarado de la cuenta y del decreto ley, veintiún millones ciento veintiún mil trescientos setenta y siete euros, de los que quince millones son de gasto corriente y cinco novecientos cincuenta y cuatro de inversiones reales.
Alguna pregunta se ha realizado respecto del endeudamiento y el canon de la Utedeza, componentes C1 y C2; el C1 se consideró en la fiscalización y fue mantenido y no enervado en alegaciones, evidentemente, que era deuda financiera, y al convertir el canon C1, con esa subrogación que se produjo en su momento y el cumplimiento de esas obligaciones, lo más llamativo es que en la circularización bancaria aparecía el banco como deuda financiera, y en el control de riesgos del Banco de España aparecía esa deuda financiera. Fueron quince millones de euros que no estaban dentro del endeudamiento general.
En el componente del C2, por el canon de explotación y saneamiento, se produjo una modificación del contrato, no notificada a la Cámara de Cuentas, y que supuso un aplazamiento de los pagos posterior en el tiempo, fuera del plazo establecido por la ley.
Por último, en lo que concierne a las distintas especificaciones que se han realizado sobre enajenaciones de terrenos y el corredor verde, las enajenaciones de terrenos, esas retrocesiones de pagos, esos cuarenta y un millones, con todos los respetos, aparece en el informe suficientemente detallado bajo el concepto del título y modo, es decir, la enajenación de patrimonio sigue unos cauces, hasta que no se perfecciona la compraventa, es decir, firma el adjudicatario y, evidentemente, la corriente financiera, que es el ingreso del contenido, es que el principio de prudencia de la instrucción de contabilidad local, que es, a la hora de aplicar la fiscalización, la que ha realizado la Cámara de Cuentas, dice que esos flujos financieros, los ingresos se tienen que contabilizar cuando, efectivamente, se realicen, no cuando no están realizados.
Y, por último, sobre las especificaciones de la aplicación del inventario contable, ICAL normal, regula el mandato del artículo 19 la existencia del mismo, es decir, si el inventario patrimonial no está suficientemente identificado y desglosado y esos bienes destinados al tráfico general entregados al servicio no se dan de baja, el balance, esos mil novecientos millones de euros, aparece sustancialmente distorsionado, en el sentido de que los bienes entregados al uso general no se han dado de baja.
Esta obligación, con la nueva instrucción de contabilidad, ya no va a ser así, creo que va a dar una mayor información respecto de esos activos, cómo se encuentran, si hay que contratar un mantenimiento de una autopista, una reparación…, es una dinámica que es así, pero identifica el patrimonio, esos mil novecientos millones de euros del balance, que hay mil setecientos que están como están.
Y, por último, en lo que concierne a las obligaciones del corredor verde, la contabilidad no nos ofrece información, lo que ha sucedido es que se interrumpe la información contable sobre los ingresos que se realizan, sobre los ingresos que tiene que hacer la junta de compensación y las obligaciones de pago que salen para la realización.
El informe creo que es suficientemente detallado para hablar del mismo, pero esa ausencia de información sobre esos flujos económicos y sobreexceso de capitalización de los bienes destinados a beneficios superiores al 10% de la Ley urbanística, yo creo que deja encima de la mesa un nivel de control que luego parece ser que ha sido objeto de subsanación.
Desde luego, en las actuaciones de fiscalización posteriores al año 2011 o situaciones posteriores al año 2011, la Cámara de Cuentas no se puede pronunciar. Yo no me pronuncio porque no obtenemos evidencia de la misma, por tanto, no podemos decir aquello que no hemos contrastado y debatido.
Sí precisar que los términos que intentamos utilizar en estos informes son bajo términos correctos. Es decir, ajuste, deficiencia, salvedad, incidencia, cuenta, regla… El uso común o coloquial que se hace del lenguaje bajo conceptos —estoy hablando de la pregunta del agujero— en auditoria, la Cámara de Cuentas, el señor presidente, los funcionarios de la casa, el consejero ponente, no lo usan.
La señora presidenta (SUSÍN GABARRE): Gracias, señor Rufas.

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 29
 artículo 22
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 173
 artículo 188
 artículo 19