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Timestamp: 2017-12-18 22:18:02+00:00

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Scour Design - Artículos -Formatos de salida.
Autor: Javier López Escribá
Cuando comenzamos un trabajo, sabemos de antemano que destino final va a tener. Por ello debemos plantearnos que modelo de color escogeremos, pero no solo eso. También resulta muy importante que tamaño va a tener la imagen, y en que tipo de archivo lo vamos a guardar, con o sin compresión, a que profundidad de color, etc.
El rango de matices que puede reproducir un dispositivo o software es distinto en cada caso. Y es en este punto donde comienzan las diferencias.
Si un trabajo va a ser realizado para un programa multimedia, que deberá ser visualizado en el monitor de un ordenador, o se va a producir un trabajo que debe ser impreso, o se va a trabajar con una imagen que después será volcada a video, debemos saber elegir qué formatos podemos seleccionar para cada caso.
Como tantas otras veces, el trabajo y la práctica nos ofrecerán la mejor base sobre la que elegir, pero también se pueden dar un conjunto de normas básicas. Ahí van algunas:
Trabajos Para Imprentas:
Cuando lo que estamos preparando debe ser impreso, lo primero que tenemos que pensar es en que tipo de equipo se va a imprimir la imagen finalmente. La mayoría de las imprentas trabajan con filmadoras conectadas a equipos Mac. Con los modelos más modernos no existe casi ningún problema. Generalmente, tanto el software como las máquinas permiten trabajos con diferentes modelos de color.
Si no sabe seguro si el equipo de imprenta va a soportar ciertas moderneces, lo mejor será trabajar con un modelo CMYK, que sabemos seguro que puede ser tratado por filmadoras y equipos modernos y antiguos. Además, si el trabajo va a pasar a rotativas, para grandes tiradas, el modelo de color debe ser ese para trabajos a todo color, o un duotono para trabajos a dos, tres o cuatro tintas, que son los más habituales.
Si va a trabajar con duotonos, la mejor forma de asegurar que se emplean los colores adecuados es preparar el duotono con colores Pantone, y pasar la referencia al impresor para que use las mismas tintas.
Si la imprenta con la que vamos a trabajar dispone de una filmadora o un servidor de impresión rápida que admita PostScript de segundo o tercer nivel, el modelo CIE lab es más fiel al modelo de color con que se trabaja en el ordenador, ya que proporciona una gama amplia que engloba al propio RGB (Red-Green-Blue o Rojo-Verde-Azul).
En cuanto a la resolución en puntos por pulgada, dependerá del tipo de publicación que se vaya a realizar. Si estamos preparando una imagen para una portada de un libro o revista, o para un catálogo o un libro de alta calidad, trabajaremos a 300-500 puntos por pulgada (ppp o dpi en inglés). Si lo que estamos editando son las imágenes de interior de una revista, o un catálogo comercial común, las resoluciones oscilarán entre los 150 y los 200 ppp. Si vamos a trabajar para publicaciones de tipo periódico, una resolución de entre 75 y 100 ppp nos resolverá la papeleta.
Un objetivo a parte son las vallas publicitarias o los carteles a gran formato. En estos casos, lo normal es trabajar a 100 o 150 ppp, ya que, si bien se necesita cierta calidad, los formatos tan grandes nunca se ven de cerca.
Finalmente solo queda determinar que tipo de archivo emplearemos. Siempre o casi siempre se suele emplear el formato TIFF, ya que permite almacenar, junto con la imagen, la información de gama de color, la resolución en ppp, así como los canales para efectos especiales, como transparencias. Alguna vez, cuando se va a ejecutar una edición posterior, se puede trabajar con formatos TGA, que guardan información de transparencia o alfa, pero no de resolución. De esta forma, la imagen tomará dicha información del documento ya maquetado. Aunque esto no suele ser común.
Cuando estemos realizando un trabajo que va a tener repercusión a varios medios, lo mejor es trabajar sobre la imagen con una mayor resolución y profundidad de color, ya que las reducciones dan mejor resultado que una ampliación.
Cuando estamos trabajando para volcarlo a vídeo, las cosas son bastante más sencillas, aunque deberemos tener en cuenta un par de cosas.
1.- En cuanto a la resolución en ppp, no es importante, ya que en video, esta información no tiene ningún efecto. En cuanto al tamaño de la imagen, debes tener en cuenta con qué tarjeta se va a volcar a vídeo y en qué estándar, ya que hay tarjetas que vuelcan a un tamaño de 720x576 píxeles, en formato PAL estándar, y las hay que vuelcan a menor resolución, si son domésticas, o a mayor, si se va a volcar a S-VHS, Betacam, digital, HD-TV, trabajos para DVD, etc. Estas decisiones siempre están sujetas a lo que nos solicita el cliente, o lo que más económico nos pueda resultar.
2.- En cuanto al color, lo mejor es trabajar con color verdadero, RGB, ya que es un formato muy próximo a la salida de vídeo. Lo único a tener en cuenta es si se va a realizar una composición con la imagen, y si necesitan información de transparencia, es decir, un alfa. Finalmente, si la imagen se va a ver en formato NTSC de televisión americana, antes de guardar el resultado final, tendremos que aplicar un filtro de color NTSC, que analiza la imagen y reduce la intensidad de color para dejarlo acorde a este formato, (en photoshop, Filtro>Vídeo>Colores NTSC). Es importante que el estudio que va a realizar el volcado cuente con un buen calibrado de color o con los correctores oportunos, pero eso no suele ser problemático. La mayoría de estudios profesionales cumplen con estos requisitos.
3.- Finalmente, en cuanto al formato de archivo en que volcar, casi siempre es TGA, ya que es el que mejor calidad y fidelidad ofrece para este tipo de trabajo. Últimamente se esta trabajando también con archivos de tipo TIFF, debido a que es un formato bastante compatible entre diversos estándares y plataformas.
Trabajos Para la Web:
En los trabajos realizados para páginas Web, la resolución en ppp no tiene mayor importancia, como en el caso del vídeo, por lo tanto, trabajaremos con una resolución de 72 ppp.
En cuanto a los colores, la cosa cambia un tanto. En los trabajos para la Web es común conbinar fotografías con millones de colores y textos que apenas tienen 3. Es en este ámbito donde la decisión por un tipo u otro de modo, más que de modelo, va a estar en consonancia con el tipo de contenido gráfico, y con el formato de archivo a elegir.
Tenemos un ejemplo de dos tipos de gráficos preparados para una página Web. El de la izquierda es un rótulo con muy pocos colores, el de la derecha, un dibujo realizado para ofrecer un aspecto de ejecutado a mano, tiene más matices.
En este caso concreto, el gráfico de la izquierda queda perfectamente definido con 16 colores, el blanco de fondo, el color de la letra, y los colores intermedios necesarios para producir un suavizado entre las letras y el fondo. Además, gran parte de la imagen está vacía. Ya que el formato GIF comprime las imágenes atendiendo a la continuidad de sus píxeles en sentido horizontal (lo que habitualmente se llama un run horizontal), y trabaja en modo indexado obligatoriamnte, el rótulo de la izquierda debería ser tratado como color indexado de 4 bit (16 colores) y guardado como GIF. Esto, además de aportar una buena calidad nos ofrecería un tamaño menor, lo que se reflejaría en un menor tiempo de descarga de la página.
Sin embargo, el dibujo de la derecha es bastante irregular, y para conseguir ese acabado, posee gran cantidad de matices. Este es un dibujo ideal para trabajar en RGB, por ejemplo, y guardado con formato JPG, que es un formato que consigue mayores compresiones en imágenes irregulares con gran cantidad de colores, como dibujos o fotografías.
Actualmente, en Internet se está implementando un nuevo formato. Se trata del PNG. Este es un formato desarrollado por Adobe como alternativa al GIF. En PC tiene 2 versiones, PNG-8 para imágenes en modo de color indexado, y PNG-24 para imágenes en modo RGB con un canal de transparencia alfa. Este formato es entre un 10 y un 30% más eficiente que el GIF para dibujos en modo color indexado, y permite trabajar con un canal de transparencia en el caso de la versión de 24 bits, para producir transparencias sin halos en las imágenes sobre el fondo de la página. El inconveniente es que, algunos navegadores no reconocen este formato, por lo que estamos expuestos a que una parte del público no pueda ver los gráficos en la página.

References: resolución 
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