Source: http://www.senado.gob.mx/64/gaceta_del_senado/documento/94534
Timestamp: 2019-09-15 20:37:24+00:00

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Gaceta: LXIV/1SPO-128/94534
Del Senador Joel Padilla Peña del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo por la que se propone fortalecer la libertad sindical en el ámbito del derecho laboral burocrático.
El suscrito Senador de la República, Joel Padilla Peña, integrante del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo, de la LXIV Legislatura del H. Congreso de la Unión, con fundamento en lo dispuesto por el artículo 71 fracción II y 72 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 8, numeral 1, fracción I, 164 numeral 1 y 2, y demás relativos del Reglamento del Senado de la República, someto a la consideración de esta Honorable Asamblea, la siguiente Iniciativa con Proyecto de Decreto por el que se reforman los artículos 68, 69, 71, 72, 73, 75, 78 y 84 de la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, reglamentaria del apartado B) del artículo 123 constitucional,conforme a la siguiente:
El marco jurídico que rige las relaciones de los trabajadores del sector público en México se caracteriza por el intervencionismo estatal en las relaciones laborales colectivas, que restringe la autonomía sindical y les impone a los trabajadores reglas de excepción en el apartado B del Artículo 123 Constitucional, que impiden la libertad sindical. Asimismo la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, reglamentaria del apartado B) del artículo 123 constitucional, (LFTSE) establece una normatividad diferente de la que aplica para el resto de los trabajadores asalariados y determina tanto las relaciones de trabajo de los servidores públicos, como la estructura y procedimientos electorales de sus organizaciones sindicales, así como las condiciones que deben cubrir los trabajadores para ocupar los cargos de dirección sindical.
La Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado obliga a los trabajadores a sindicalizarse en un sindicato único por dependencia administrativa del sector público, niega la contratación colectiva estableciendo a cambio condiciones generales de trabajo, y es nugatoria del derecho de huelga.
La divergencia de opiniones respecto a la reglamentación estatal de la actividad sindical ha motivado la participación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, dirimiendo la controversia relacionada a la libre sindicalización en mayo de 1999, aunque subsisten voces que reclaman que se conserve una reglamentación proteccionista de la vida sindical porque consideran necesaria la legitimación de sus acciones por parte de las autoridades laborales gubernamentales. En tanto que diversos sectores de los trabajadores al servicio del Estado demandan el respeto a la plena autonomía y libertad sindical, ahora tipificada por la LFTSE, porque reconocen en la propia organización sindical un poder de representación efectivo de los trabajadores y demandan la modernización del marco institucional de las relaciones laborales.
Por otra parte, la normatividad de la LFTSE otorga a la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE) el monopolio de la representación de los trabajadores de base del sector público y centraliza la toma de decisiones en las direcciones sindicales de los sindicatos nacionales sobre las condiciones de trabajo, las estructuras y las acciones sindicales, lo cual ha permitido que los intereses de las direcciones sindicales se vinculen directamente a las directrices gubernamentales e impongan prácticas verticales de conducción y control sindical que restringen la vida democrática de los sindicatos. Pero esta historia está modificándose, pues en la vertiente política de la vida de las organizaciones sindicales del servicio público se ha abierto otra disyuntiva: la de contar con alternativas de aglutinamiento de los sindicatos del sector público tal como es el caso de la Federación Democrática de Sindicatos de Servidores Públicos (FEDESSP) cuyo elemento aglutinante se ubica en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Le ha llegado pues la hora al sindicalismo del sector público de redefinirse en los más diversos escenarios de la economía y política mexicana. Pero no es fácil la transformación por la carga pesada de intereses que le han acompañado en su historia: participar en la organización del Estado mexicano, política, administrativa y laboralmente; recrearse en su propia idolatría como grupo de poder y de presión social, económica y políticamente; ser botín de personajes varios de la vida política mexicana y, en última instancia, aglutinar la expresión político sindical y de expresión social de las limitaciones de sus cerca de dos millones de agremiados, que por cierto descienden vertiginosamente en cuanto a su número.
Es importante destacar quela LFTSE, amplía el régimen de excepción a los trabajadores de los organismos públicos descentralizados, impone la unidad sindical obligatoria y establece a la FSTSE como la única Federación permitida por la ley, fortaleciendo así la tendencia corporativa iniciada en los años treinta y restringiendo así el poder de negociación colectiva como acuerdo bilateral, con lo cual se limita el derecho de huelga y se niega la libertad de asociación sindical.
Mientras que en el apartado “B” se reconoce el derecho de los trabajadores para asociarse en sindicatos, en su ley reglamentaria se restringe el derecho de asociación haciéndolo prácticamente nugatorio. En la Constitución no existe disposición alguna que apoye la sindicación única y en la Ley Federal del Trabajo se establece el principio de pluralidad sindical particularmente en el artículo 388 que regula las reglas aplicables; además, se ignora el Convenio 87 de la Organización Internacional del Trabajo, que en México tiene rango de norma jurídica constitucional, de conformidad con el artículo 123 Constitucional desde el año de 1950, conforme al cual los trabajadores pueden formar el número de sindicatos que consideren necesarios para defender sus intereses. De esta manera la regulación del conflicto laboral y de la negociación colectiva, limitada a Condiciones Generales de Trabajo, prevaleció sobre la autonomía de la vida interna de las organizaciones sindicales, hecho que se explica porque el Estado actúa paralelamente como empleador y como agente central en el desarrollo de políticas públicas.
Los ejes sobre los cuales giró la política laboral en el sector público en los años ochenta y noventa fueron la descentralización de la administración pública federal, la flexibilización del trabajo, la racionalización, la implantación de nuevas normas, reglamentos, controles y mecanismos de supervisión del trabajo, así como el uso intensivo de los recursos materiales, la restricción de los aumentos salariales y la reducción de las prestaciones sociales, todo ello acompañado de la disminución de empleos en el sector.
Además, las políticas de ajuste económico y las restricciones en el gasto público pusieron, en el centro de la reforma de la administración pública, la eficiencia y la productividad como factores decisivos en la gestión y operación del sector; ello, aunado a la introducción de un conjunto de controles en la distribución y asignación de recursos, fue minando y restringiendo la capacidad del uso discrecional y clientelar de los recursos públicos, lo cual había permitido durante las décadas anteriores mantener la alianza política entre los sindicatos y el gobierno en turno, así como el monopolio de la representación política del partido de Estado.
El reclamo de inconstitucionalidad de los artículos 67,68, 69,71,72 , 73 75 78 y84 de la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado por considerar que contravienen el artículo 123 de la Constitución General de la República y el artículo segundo del convenio 87 de la Organización Internacional del Trabajo, relativo a la libertad sindical y a la protección del derecho a la sindicación que entró en vigor el 4 de julio de 1950.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha establecido en reiterados criterios jurisprudenciales que la sindicación única que establece el artículo 68 de la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, viola la libertad sindical consagrada en el artículo 123, apartado B, fracción X, constitucional. El artículo 123 constitucional consagra la libertad sindical con un sentido pleno de universalidad, partiendo del derecho personal de cada trabajador a asociarse y reconociendo un derecho colectivo, una vez que el sindicato adquiere existencia y personalidad propias.
Dicha libertad sindical, sostiene la Suprema Corte, debe entenderse en sus tres aspectos fundamentales: 1. Un aspecto positivo que consiste en la facultad del trabajador para ingresar a un sindicato ya integrado o constituir uno nuevo; 2. Un aspecto negativo, que implica la posibilidad de no ingresar a un sindicato determinado y la de no afiliarse a sindicato alguno; y 3. La libertad de separación o renuncia de formar parte de la asociación. Ahora bien, el mandamiento de un solo sindicato por dependencia gubernativa, establecido en el artículo 68 de la citada ley, viola la garantía social de libre sindicación de los trabajadores prevista en el artículo 123, apartado B, fracción X, de la Constitución Federal de la República, toda vez que al regular la sindicación única restringe la libertad de asociación de los trabajadores para la defensa de sus intereses.
En cuanto a la libertad de asociación, es un derecho establecido en las leyes mexicanas y en el derecho laboral internacional de suerte que se deben crear mecanismos jurídicos que permitan el ejercicio de un pluralismo sindical transparente y acorde a la realidad actual.
La libre sindicación de los trabajadores del sector público es un derecho constitucional que debe garantizarse para que los trabajadores tanto del apartado A) como del apartado B) del artículo 123 constitucional cuenten con las condiciones para su pleno ejercicio. Actualmente, algunos sectores de trabajadores reclaman la democratización de sus organizaciones y contemplan la posibilidad de encabezar acciones para conformar sus propias organizaciones sindicales.
Para mejorar las relaciones jurídico laborales en el ámbito del derecho burocrático, con la presente iniciativa se pretende que en cada dependencia pública los trabajadores al servicio del Estado tengan reconocido el derecho a una libre sindicación, y en caso de que concurran más de un sindicato el contrato colectivo de trabajo lo celebrará con aquel que represente a la mayoría, pero en ningún momento se objetará la coexistencia de diversa entidad sindical.
De igual manera, para fortalecer los derechos sindicales de los trabajadores, se establece que éstos puedan formar parte del sindicato que mejor convenga a sus intereses, siempre que lo soliciten de manera expresa en cualquier momento de la relación laboral. En sentido contrario, el trabajador podrá dejar de formar parte del sindicato al que pertenece, para lo cual bastará que así lo manifieste por escrito ante el área correspondiente del sindicato en cuestión. En una dependencia de gobierno podrá haber más de un sindicato, y para que se puedan constituir se requerirá que lo formen veinte trabajadores o más.
Mediante la presente iniciativa se busca también eliminar el monopolio actual que tiene la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado, permitiendo que los sindicatos puedan constituir y adherirse a la Asociación, Federación, Confederación o Central de su sector o rubro, las cuales serán reconocidas por el Estado cuando reúnan los requisitos que establezca la Ley.
Finalmente, para explicar el sentido y alcance de las reformas propuestas, se presenta un cuadro comparativo entre la legislación vigente y la presente propuesta de reforma a los artículos 68, 69, 71, 72, 73, 75, 78 y 84 de la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, reglamentaria del apartado B) del artículo 123 constitucional:
Artículo 68.- En cada dependencia los trabajadores al servicio del Estado tienen reconocido el derecho a la sindicación sin más limitaciones que las que la libertad sindical impone en la materia. En caso de que concurran más de un sindicato el contrato colectivo de trabajo lo celebrará con aquel que represente a la mayoría, pero en ningún momento se objetará la coexistencia de diversa entidad sindical.
Artículo 69.- Todos los trabajadores tienen derecho a formar parte del sindicato correspondiente, pero una vez que soliciten y obtengan su ingreso, no podrán dejar de formar parte de él, salvo que fueren expulsados
Artículo 69.- Todos los trabajadores tienen derecho a formar parte del sindicato que mejor convenga a sus intereses, siempre que lo soliciten de manera expresa en cualquier momento de la relación laboral. El trabajador podrá dejar de formar parte del sindicato al que pertenece, para lo cual bastará que así lo manifieste por escrito ante el área correspondiente del sindicato en cuestión.
Artículo 71.- Para que se constituya un sindicato, se requiere que lo formen veinte trabajadores o más, aunque exista dentro de la dependencia otra agrupación sindical que cuente con mayor número de miembros.
Artículo 72.- (…)
I.- a IV.- (…)
El Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje, al recibir la solicitud de registro, comprobará por los medios que estime más prácticos y eficaces, que la peticionaria cumple con los requisitos legales, para proceder, en su caso, al registro.
Artículo 73.- El registro de un sindicato se cancelará por disolución del mismo. La solicitud de cancelación podrá hacerse por persona interesada y el Tribunal, en los casos de conflicto entre dos organizaciones que pretendan ser mayoritarias, ordenará desde luego el recuento correspondiente y resolverá de plano.
Artículo 75.- Queda prohibido todo acto de reelección dentro de los sindicato.
Artículo 75.- Queda prohibido todo acto de reelección y de ampliación de periodo dentro de los sindicatos. La simulación de dichos actos se impugnará ante el Tribunal y, en tanto éste resuelve el fondo del asunto, se deberá nombrar una representación interina.
Artículo 78.- Los sindicatos podrán constituir y adherirse a la Asociación, Federación, Confederación o Central de su sector o rubro, las cuales serán reconocidas por el Estado cuando reúnan los requisitos que establezca la Ley.
Artículo 84.- La Asociación, Federación, Confederación o Central se regirán por sus estatutos y, en lo conducente, por las disposiciones relativas a los sindicatos que señala esta Ley.
DECRETO POR EL QUE SE REFORMAN LOS ARTÍCULOS 68, 69, 71, 72, 73, 75, 78 Y 84 DE LA LEY FEDERAL DE LOS TRABAJADORES AL SERVICIO DEL ESTADO, REGLAMENTARIA DEL APARTADO B) DEL ARTÍCULO 123 CONSTITUCIONAL, PARA FORTALECER LA LIBERTAD SINDICAL EN EL ÁMBITO DEL DERECHO LABORAL BUROCRÁTICO.
ARTÍCULO ÚNICO.- Se reforman los artículos 68, 69, 71, 72, 73, 75, 78 y 84 de la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, reglamentaria del apartado B) del artículo 123 constitucional, para quedar como sigue:
SEGUNDO.- Se derogan todas las disposiciones que contravengan el presente.

References: artículo 71
 artículo 123
 Artículo 123
 artículo 123
 artículo 388
 artículo 123
 artículo 123
 artículo 68
 artículo 123
 artículo 123
 artículo 68
 artículo 123
 artículo 123
 artículo 123

Artículo 68

Artículo 69

Artículo 69

Artículo 71

Artículo 72

Artículo 73

Artículo 75

Artículo 75

Artículo 78

Artículo 84
 ARTÍCULO 123
 artículo 123