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Timestamp: 2018-01-22 00:23:33+00:00

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Cuadernos Juridicos (julio-agosto 1996) No. 43, 5-12. Reproduced with permission of the author.
LA DETERMINACION DEL TIPO DE INTERES EN LA COMPRAVENTA INTERNACIONAL
Doctor en Derecho. Ayudante de Derecho Mercantil.
El artículo 78 de la Convención de las Naciones Unidas para los contratos de compraventa internacional de mercaderías de 11 de abril de 1980[1] (en adelante Convención de Viena de 1980 o CNUCCIM) establece el derecho que asiste tanto al vendedor como al comprador de percibir intereses en el caso de que su contraparte no pague el precio o cualquier otra suma adeudada[2] Con manifiesto despiste por su parte se pronuncia la sentencia del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial n17. Secretaría n114, 20 mayo 1991, (Argentina) al señalar que la vendedora tiene derecho a percibir intereses sobre el precio porque ello se acordó expresamente y pese al hecho de que la Convención no contiene una norma expresa que indique la procedencia del pago de intereses.. Esta disposición bastante simple en su enunciado crea, sin embargo, varios problemas a la hora de su interpretación y aplicación. El propósito de estas líneas es dejar constancia de las posiciones encontradas que suscita el artículo 78 CNUCCIM tanto en la doctrina como en la naciente jurisprudencia que aplica el texto uniforme vienés[3], y, en la medida en que sea posible, intentar dar una respuesta a varias de las cuestiones que surgen en la aplicación del precepto objeto de análisis.
La controversia provocada por el artículo 78 CNUCCIM en la doctrina uniforme no se remonta a la primavera de 1980, fecha en la que se discutió durante la Conferencia Diplomática celebrada en Viena el texto final de la Convención[4], sino que se origina en 1976 cuando el Grupo de Trabajo de la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional (en adelante UNCITRAL) intentó reformar el precepto del artículo 83 de la Ley Uniforme sobre Venta Internacional de Bienes Muebles Corporales (LUVI) de 1964[5] , que es el antecedente inmediato del actual artículo 78 CNUCCIM. El artículo 83 LUVI establece el derecho del vendedor al cobro de los intereses moratorios, cuyo tipo vendrá computado igual que el tipo oficial del descuento en el país en que el vendedor tenga su establecimiento y en defecto de éste su residencia habitual, aumentado en un 1%.
Las razones por las que surgieron puntos de vista encontrados en torno al artículo 78 CNUCCIM se obtienen de una simple comparación entre éste y el artículo 83 LUVI. La Convención de Viena de 1980 carece de una disposición que indique el tipo de interés aplicable en el caso de demora en el pago de cualquier suma adeudada. El cambio de composición de los países participantes en los sucesivos proyectos que fueron logrando la unificación substantiva del derecho uniforme sobre compraventa explica que el texto del artículo 83 LUVI no fuese aceptado por los diversos Estados. Los preceptos de la LUVI se corresponden claramente con las posiciones de los países de tradición civil europea, mientras que la Convención de Viena de 1980 responde mejor a un consenso entre países con diferentes sistemas sociales, económicos y jurídicos[6]. No obstante, la consecución de un compromiso aceptable para todos los Estados no fue posible a la hora de determinar el tipo de interés[7]. No sólo hubo oposiciones de tipo jurídico, político o económico, sino que además el intento de compromiso se vio afectado por un tipo de confrontación nuevo en el seno de la Convención: el conflicto de moral religiosa.
Los debates jurídicos se debían a que en algunos ordenamientos jurídicos el concepto de indemnización por daños y perjuicios incluye los intereses[8], mientras que otros tratan los intereses con independencia de la indemnización por daños y perjuicios[9]. Además, al contrario de lo que sucede en algunos ordenamientos jurídicos, el derecho al pago de los intereses adeudados no depende bajo la normativa uniforme de la interpelación que realice el acreedor al deudor[10]. Por su parte, las discusiones políticas y económicas giraron por la contraposición o el antagonismo existente entre las delegaciones de cariz socialista y las delegaciones de corte occidental. Las primeras no veían con buenos ojos la aplicación del tipo de interés correspondiente a los países industrializados, que se fija bajo condiciones estables de mercado -influenciado éste a su vez por las medidas políticas en esos países adoptadas- y que usualmente se corresponde con un tipo de interés alto, mientras que los segundos temían la aplicación de un tipo de interés predeterminado de forma fija por gobiernos fuertemente centralizados, los cuales suelen además establecer tipos de interés b bajos[11]. Por último, el conflicto religioso se refería a la prohibición moral que existe en algunos países de religión musulmana que consideran inmoral el pago de intereses o si se permite su pago es dentro de unos límites muy estrechos[12].
II. La determinación del tipo de interés: posiciones adoptadas por la doctrina y la jurisprudencia
La determinación del concreto tipo de interés por la jurisprudencia que por el momento ha enjuiciado el texto vienés es una de las cuestiones que lamentablemente más que producir una cierta uniformidad en la aplicación de la Convención, logra todo lo contrario. Y es que todas las soluciones imaginables al problema son apoyadas indistintamente por la jurisprudencia y, en menor medida, también por la doctrina.
El artículo 78 CNUCCIM no se pronuncia acerca del tipo de interés que se aplicará cuando se solicite el percibo de los intereses correspondientes por una determinada suma adeudada[13]. En estos casos de silencio por el texto vienés acerca de cualquier cuestión que le afecte se prevé por la misma la forma de hallar una respuesta: se aplicarán los Principios Generales de la Convención y, en su defecto, la solución que se prevea por la Ley nacional que resulte aplicable por virtud de las Normas de Derecho Internacional privado (art.7.2 CNUCCIM). La primera de las soluciones apuntadas trae a escena una interesante cuestión: ¿qué principios generales pueden ser deducidos de particulares disposiciones de la Convención?.
A) La aplicación de los Principios Generales de la Convención.
Por mandato del artículo 7.2 CNUCCIM las cuestiones relativas a las materias que se rigen por la Convención que no estén expresamente resueltas en ella se dirimirán de conformidad con los Principios Generales en que se basa la misma. La tasa de interés entra dentro de lo que se conoce como lagunas intra legem[14]. Por ello, debe buscarse prioritariamente una solución en el texto vienés, bien por vía analógica, bien por una aplicación de los Principios Generales en que se basa la Convención. El problema de esta solución es la de determinar esos Principios Generales a falta de una enumeración de los mismos en la Convención. No obstante se señalan tanto por la doctrina como por la jurisprudencia la aplicación de los siguientes Principios:
1) Se indica la existencia de un Principio General derivado del artículo 74 CNUCCIM relativo a la indemnización de los daños y perjuicios. Se trataría de situar a la parte cumplidora en la misma posición económica que ostentaría si se le hubiese pagado la suma adeudada a su debido tiempo. Esta solución, tal y como señala el profesor Franco FERRARI, es criticable, ya que atenúa la distinción que el propio artículo 78 CNUCCIM realiza entre el pago de intereses y el resarcimiento del daño[15].
2) Aplican el Principio General de plena indemnización que se extrae de los artículos 74 y 78 CNUCCIM, los interesantes laudos del *Internationales Schiedsgericht der Bundeskammer der gewerblichen Wirtschaft-Wien+[16]. De una manera innovadora, al hilo de una disputa entre un vendedor austriaco y un comprador alemán, se ha señalado por los dos laudos arbitrales que en las relaciones entre comerciantes cabe esperar que el vendedor, debido al retraso en el pago, recurra al crédito bancario al tipo de interés normalmente aplicado en su propio país con respecto a la moneda de pago. Consecuentemente otorga el tipo de interés preferencial medio vigente en el país del vendedor. Resultado que el tribunal indica -si bien incidentalmente- se lograría por la aplicación del artículo 7.4.9 de los Principios Comerciales Internacionales elaborados recientemente por UNIDROIT (en adelante Principios de UNIDROIT[17]. Esta disposición de los Principios de UNIDROIT (Intereses por falta de pago de dinero) -paralelo del artículo 78 CNUCCIM en su párrafo 11-[18] establece novedosamente en su párrafo 21 que: *El tipo de interés será el promedio bancario en los préstamos bancarios a corto plazo en favor de clientes calificados y que sea el ordinario para la moneda de la obligación en la plaza donde haya de hacerse el pago. En caso de no existir dicho tipo en tal lugar, se aplicará el tipo corriente en el Estado de la moneda de pago. En ausencia de aquél tipo en todos esos lugares, el tipo de interés será el que se considere apropiado conforme al derecho del Estado de la moneda de pago+[19]. Debe resaltarse el esfuerzo de UNIDROIT por lograr una disposición acerca del tipo de interés, lo que ya sabemos que no pudo conseguirse durante la elaboración de la Convención de Viena al resultar imposible una solución de compromiso.
3) Se ha indicado por el laudo de la Cámara de Comercio Internacional (en adelante ICC) 7153/92[20] que el tipo de interés será determinado por el Derecho nacional que designe la norma del conflicto de leyes, lo que en el caso enjuiciado significa la aplicación del derecho checo, es decir, el del lugar de pago. El tribunal continua su argumentación indicando que el lugar de pago no está previsto por la Convención (art.7.2 CNUCCIM), pero que puede encontrarse una respuesta en ella. A estos efectos señala que resulta aplicable el artículo 57.1 b) CNUCCIM. Por ello el lugar donde debe entregarse la mercancía es el que determinará el lugar de pago. Por último, indica que en la audiencia dada a las partes, la parte demandante alegó que el pago debía efectuarse contra la entrega de las mercancías en Praga.
4) Se indica otra posible solución para no recurrir al derecho nacional distinto de la Convención: el tribunal determinará la pérdida de la parte afectada por el retraso en la recepción de los fondos, teniendo en cuenta el costo corriente del crédito en el lugar donde la parte afectada comerció[21].
5) En nuestra opinión, debe buscarse una solución que tenga en cuenta los objetivos de la Convención plasmados en el artículo 7 CNUCCIM, principalmente la finalidad de conseguir el máximo de uniformidad aplicativa de la Convención, evitando, en la medida de lo posible, el recurso a la norma de conflicto y, consecuentemente, a los Derechos nacionales distintos de la Convención[22] (solución que se examinará a continuación y que, no obstante, ha de indicarse que es la mayoritariamente adoptada). Estimamos que el tipo de interés que habrá de aplicarse será el determinado por la ley nacional del país donde radique el establecimiento del acreedor[23] por virtud de la aplicación de un Principio General extraible del artículo 57.1 a) CNUCCIM. Esta disposición indica que el comprador debe pagar el precio al vendedor, cuando no se ha pactado un lugar determinado, en su establecimiento. Se extrae de esta disposición un Principio General por virtud del cual el pago de cualquier suma adeudada debe hacerse en la *esfera de control+ del acreedor, no siendo difícil deducir que será esa ley la que asimismo determine el tipo de interés aplicable[24]. Generalmente el acreedor será el vendedor, puesto que la suma debida más importante en el ámbito del contrato de compraventa es el pago del precio del contrato. No obstante, puede suceder que el comprador sea el acreedor de la suma adeudada, por ejemplo, si el vendedor le debe una determinada cantidad en concepto de indemnización de daños y perjuicios por el retraso en la entrega de las mercancías, o bien los gastos por conservación de las mercancías. El artículo 78 CNUCCIM ciertamente mejoró en este punto al artículo 83 LUVI, el cual únicamente se refería al pago de intereses como un derecho del vendedor.
Si se ha seguido esta explicación no puede negarse que tiene dos innegables virtudes: evita, en primer lugar, el recurso a las normas del Derecho interno aplicables, lográndose el objetivo de una interpretación dentro de los lindes de la Convención. Y, en segundo lugar, se evita también la discusión acerca del papel que desarrollan los Principios de UNIDROIT en relación con la Convención, concretamente el papel que se les atribuye de resultar un componente de los Principios Generales de la Convención (art.7.2 CNUCCIM)[25].
B) La remisión al derecho nacional
Parte de la doctrina y de la jurisprudencia uniforme entienden que el tipo de interés aplicable no recibe una solución en la Convención, por lo que la misma ha de encontrarse en el Derecho nacional. De las dos soluciones apuntadas esta es la que, en nuestra opinión, presenta más inconvenientes. No sólo es una solución que supone desterrar del ámbito de la Convención cuestiones que deben ser reguladas por ella misma, sino que además produce una grave inseguridad jurídica para las partes contratantes y una falta de criterios unitarios. Y es que, entre otras cuestiones, debe decidirse cuál será el derecho nacional que resulte aplicable (por ejemplo, la ley que rige el contrato o la ley del tribunal que juzga el asunto), lo que ha hecho que la práctica de los tribunales haya terminado por ser en este punto totalmente divergente, como veremos a continuación. Además como argumento que milita en contra de esta solución está el hecho de que durante la Conferencia Diplomática se rechazaron las propuestas tendentes a remitir la cuestión al derecho nacional[26].
1) El tipo de interés será el determinado por el derecho nacional del acreedor. Si bien se aboga por la aplicación del derecho nacional, se indica -sin que se justifique esta solución, al menos por la jurisprudencia[27]- que ha de ser el derecho nacional del acreedor[28]. Solución que no tiene sentido tal y como se formula.
2) El tipo de interés es la determinado por el derecho nacional del deudor. Se trata de una solución casi idéntica a la anterior y, en consecuencia, se somete a la misma critica.
3) El tipo de interés es el del derecho nacional que resulte aplicable por virtud de las normas del Derecho Internacional Privado, sin que generalmente se especifique qué tipo de interés se aplicará[29] . Excepcionalmente se ha señalado que será el tipo medio bancario del establecimiento del vendedor[30].
Esta solución, que si bien no estimamos conveniente por las razones ya indicadas, posee la virtud de ser coherente en su aplicación[31]. Se entiende, pues, que el tipo de interés es una cuestión que no recibe una respuesta en el derecho uniforme vienés, por lo que debe aplicarse el derecho nacional al cual se remitan las normas del conflicto de leyes (art.7.2 CNUCCIM). Solución que se indica es análoga a la prevista por la Convención de Roma de 1980 sobre la Ley aplicable a las obligaciones contractuales[32].
4) El tipo de interés es el determinado por la moneda en que se ha de pagar el precio del contrato de compraventa[33].
5) Aplicación de tipos de intereses distintos:
a) El LIBOR (London Inter-Bank Offered Rate)[34]	Parece a favor de aplicar un tipo así: Bernard AUDIT, La Vente Internationale de marchandises (Convention des Nations-Unies du 11 Avril 1980). Droit des Affaires. Paris: L.G.D.J., 1990, ' 179, p.171..
b) El tipo de interés en vigor para los pagarés del tesoro de los Estados Unidos[35].
c) El tipo de interés en dólares americanos por tratarse de un uso de comercio del artículo 9.2 CNUCCIM[36].
6) Incluso llega a indicarse que no es necesario determinar cuál sea el derecho nacional aplicable cuando el tipo de interés es idéntico tanto en el país del comprador como del vendedor[37].
Por último, se ha señalado que la Convención imputa el riesgo por la devaluación de la moneda al vendedor cuando el pago de intereses es debido[38].
III. Problemas comunes a ambas soluciones
Existen varios problemas que afectan a las dos grandes soluciones posibles a la determinación del tipo de interés aplicable en la Convención de Viena, tanto la que se inclina por la aplicación de los Principios Generales del texto vienés, como la que se inclina por la aplicación del derecho nacional -independientemente de la vía por la cual finalmente se halle un determinado tipo de interés-.
Se trata en primer término del que resulta de la siguiente pregunta: )y si un determinado derecho nacional prohíbe el pago de intereses o aun cuando los prevea son claramente insuficientes o, por el contrario, demasiado altos?. En estas hipótesis nos inclinamos rotundamente por negar la exclusión de la aplicación del artículo 78 CNUCCIM[39], puesto que el derecho nacional deja de tener peso específico en la contratación internacional cuando una determinada cuestión se regula por la normativa uniforme y además porque se aplicaría uno de los Principios Generales en que se basa la Convención: la razonabilidad. Por virtud de éste, el derecho nacional no se aplicaría cuando claramente prevé la aplicación de un tipo de interés que está en contra los postulados de la Convención. El tipo de interés que se aplicará en esas circunstancias resultará, en nuestra opinión, de una aplicación del tipo de interés generalmente practicado en el sector del comercio internacional en cuestión[40], lo que podría llevar a la aplicación, en determinadas circunstancias, de la solución adoptada por los Principios de UNIDROIT.
Asimismo otra de las cuestiones que no recibe respuesta es la relativa al inicio del dies a quo de devengo de los intereses. Varias son las soluciones aplicables:
a) Se ha estimado que el derecho al cobro de los intereses comienza a computarse, cuando las mercancías fueron devueltas al vendedor para su reparación, desde que las mercancías ya reparadas se pusieron de nuevo a disposición del comprador[41].
b) El derecho a la obtención de los intereses debidos se computa desde la fecha en que la parte demandante comunica a la demandada el monto total de los daños[42].
c) El plazo del cómputo comienza desde que las mercaderías no conformes han podido ser revendidas por el demandante a sus clientes[43].
d) A falta de una indicación por la Convención acerca de este punto, se indica que el tipo de interés ha de comenzar a computarse a la luz del artículo 9 CNUCCIM, es decir, de acuerdo con los usos generalmente reconocidos y regularmente observados en el comercio internacional[44].
e) Comienza cuando ha finalizado el plazo suplementario fijado para el cumplimiento[45].
f) El derecho a los intereses comienza a computarse desde el momento de la resolución del contrato[46].
g) Comienza desde la fecha de vencimiento de la letra de cambio instrumentada para el pago del contrato de compraventa[47].
h) Una solución muy aceptable es la que han acogido los Principios de UNIDROIT, cuyo artículo 7.4.9 (1) señala que el derecho al cobro de los intereses se computa desde el vencimiento de la obligación hasta el momento del pago, sea o no excusable la falta de pago. Esta es la solución acogida por el laudo de la ICC 7585/92, donde el vendedor italiano se comprometía a instalar y a probar una cadena de montaje en el establecimiento del comprador finlandés. Ante el impago del precio por el comprador señalan los árbitros que el vendedor tiene derecho al pago de los intereses por la suma adeudada desde la fecha en que el comprador está obligado al pago (es decir, desde la fecha de la instalación y la prueba de la maquinaria)[48].
Sin necesidad de acudir a los Principios de UNIDROIT, esa es la solución que entendemos aplicable por virtud de una aplicación de un Principio General extraible del artículo 84.1 CNUCCIM, que indica que si el vendedor está obligado a restituir el precio deberá abonar también los intereses correspondientes a partir de la fecha en que se haya efectuado el pago. Se puede deducir que el derecho a la obtención de los intereses comienza a partir de la fecha en que la obligación es debida.
Otro problema que afecta a la determinación de los intereses en el ámbito de la Convención de Viena de 1980 es el relativo a la relación entre los artículos 74 y 78 CNUCCIM. El artículo 74 CNUCCIM determina el derecho que tienen tanto el vendedor como el comprador de solicitar una indemnización por los daños y perjuicios causados por el incumplimiento del contrato por su contraparte. El artículo 78 CNUCCIM es claro al indicar que el pago de los intereses no interfiere con la acción de indemnización de daños y perjucios en la Convención. Ello quiere decir que se ha de realizar una distinción entre los intereses y los daños[49], por lo que la obligación de pagar intereses no está sujeta al límite de previsibilidad recogido en el artículo 74 CNUCCIM, ni a las reglas de exoneración de responsabilidad de los artículos 79 y 89 CNUCCIM[50].
Un último problema que afecta a la interpretación del artículo 78 CNUCCIM es el relativo a la expresión *suma+. Esta parece hacer referencia a que la cantidad es líquida, esto es, que ya ha sido previamente cuantificada[51].
1. Para nuestro país la entrada en vigor de este Convenio se produjo el 1 de agosto de 1991 previo depósito del Instrumento de Adhesión el día 24 de julio de 1990 y publicación el 30 de enero de 1991 en el Boletín Oficial del Estado (BOE n126). La Convención actualmente forma parte del Derecho interno de 45 países.
2. Artículo 78 CNUCCIM: *Si una parte no paga el precio o cualquier otra suma adeudada, la otra parte tendrá derecho a percibir los intereses correspondientes, sin perjuicio de toda acción de indemnización de los daños y perjuicios exigibles conforme al artículo 74+.
3. Acerca de las diversas iniciativas por difundir la jurisprudencia que aplica la Convención de Viena de 1980: Pilar PERALES VISCASILLAS, *La información sobre la Convención de Viena de 1980 -compraventa internacional de mercaderías- aumenta. Una llamada a los operadores jurídicos españoles+. Derecho de los Negocios, diciembre 1995, n163, pp.15-22.
4. Conferencia de las Naciones Unidas sobre los contratos de compraventa internacional de mercaderías, Viena 10 de marzo-11 de abril de 1980. Documentos oficiales (A/CONF.97/19). Nueva York: Naciones Unidas, 1981, pp.3-5. Los trabajos preparatorios de la Conferencia de Viena se encuentran en estos Documentos Oficiales (Official Records) -que se citarán en adelante por su número de referencia (A/CONF.97/19)- y en los Anuarios de la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional (Yearbook)(vol.I-X).
5. Artículo 83 LUVI: *Cuando la violación del contrato consiste en un retardo en el pago del precio, el vendedor tendrá derecho en todo caso a intereses moratorios sobre las cantidades no pagadas, que se computarán igual al tipo oficial del descuento en el país en que el vendedor tenga su establecimiento y en defecto de éste su residencia habitual, aumentado en un 1 por 100+.
Acerca de las Leyes Uniformes de la Haya de 1964: Philippe KAHN, *La Convention de La Haye du 1er juillet 1964 portant loi uniforme sur la vente internationale des objets mobiliers corporels+. Revue Trimestrielle du Droit Commercial, 1964, vol.17, pp.689-727; fundamental es el extenso comentario de Hans DÖLLE, (coord). Kommentar zum Einheitlichen Kaufrecht. München: C.H.Beck, 1976, pp.667-675; y Hans-Joachim MERTENS, y Eckard REHBINDER, Internationales Kaufrecht. Frankfurt am Main: Metzer, 1975, pp.310-348.
6. Sobre cómo el mecanismo del compromiso jugó su papel durante la Conferencia de Viena: Gyula EÖRSI, *Problems of Unifying Law on the Formation of Contracts for the International Sale of Goods+. The American Journal of Comparative Law, 1979, vol.27, n12-3, pp.323 y ss; John O. HONNOLD, Derecho Uniforme sobre Compraventas Internacionales (Convención de las Naciones Unidas de 1980). Introducción a la versión española por Manuel Olivencia y Fernando Sánchez Calero. Prólogo Jorge Barrera Graf. Madrid: Edersa, 1987, n130 y ss, pp.90 y ss; Franz ENDERLEIN y Dietrich MASKOW, International Sales Law: United Nations Convention on Contracts for the International Sale of Goods. New York, London, Rome: Oceana Publications, 1992, pp.1 y ss; Sara ZWART, *The New International Law of Sales: A Marriage Between Socialist, Third World, Common and Civil Law Principles+. North Carolina Journal of International Law & Commercial Regulation, 1988, vol.13, n11, pp.109-128; Elisabeth PATTERSON, *United Nations Convention on Contracts for the International Sale of Goods: Unification and the Tension Between Compromise and Domination+. Stanford Journal of International Law, 1986, vol.22, pp.263-303; autora que dedica especial atención al compromiso alcanzado en los artículos 39 y 44 CNUCCIM; y Sonia VIEJOBUENO, *Progress through compromise: the 1980 United Nations Convention on Contracts for the International Sale of Goods+. The Comparative and International Law Journal of Southern Africa, July 1995, vol.38, n12, pp.200 y ss.
7. Hubo diversas propuestas, todas ellas finalmente retiradas, durante la Conferencia con el objetivo de fijar el tipo de interés aplicable. Destaca la propuesta conjunta de Dinamarca, Finlandia, Grecia y Suecia que sugerían que el tipo fuese el habitual para los créditos comerciales en el lugar del establecimiento del acreedor (A/CONF.97/C.1/L.216); la propuesta de Checoslovaquia por la que el tipo de interés sería igual al tipo oficial de descuento vigente, en el momento de producirse la demora, en el país en que el comprador tenga su establecimiento, aumentado en 1%, o, si no existe ese tipo de interés, al tipo aplicado a los créditos comerciales internacionales otorgados a corto plazo y sin garantía, aumentado en un 1% (A/CONF.97/C.1/L.218); y la propuesta de Pakistán: el tipo de interés será el corriente en el lugar del establecimiento del vendedor (A/CONF.97/C.1/L.225). Todas ellas en A/CONF.97/19, p.148.
8. El artículo 1108 del Código Civil (CC) español señala que: *Si la obligación consistiere en el pago de una cantidad de dinero, y el deudor incurriere en mora, la indemnización de daños y perjuicios, no habiendo pacto en contrario, consistirá en el pago de los intereses convenidos, y a falta de convenio, en el interés legal+.
9. HONNOLD, op. cit., n1420, p.464.
10. Como se requiere en los artículos 1153 CC francés, 1224 CC italiano y 1109 CC español, el cual indica: *Los intereses vencidos devengan el interés legal desde que son judicialmente reclamados, aunque la obligación haya guardado silencio sobre este punto+. Añadiendo a continuación que *En los negocios comerciales se estará a lo que dispone el Código de Comercio+. Este en su artículo 341 CCo indica la regla contraria: *La demora en el pago del precio de la cosa comprada constituirá al comprador en la obligación de pagar el interés legal de la cantidad que adeude al vendedor+.
11. Vid. ENDERLEIN y MASKOW, op. cit., p.310; y Peter SCHLECHTRIEM, Einheitliches UN-Kaufrecht, Tübingen: J.C.B. Mohr, 1981, p.93.
12. Efectivamente señala el profesor Manuel OLIVENCIA, *La Convención de Viena sobre los contratos de compraventa internacional de mercaderías+. En VI Jornadas de Derecho Marítimo, Universidad de la Rábida (Huelva), 1980, pp.83 y 86, que en el artículo 78 CNUCCIM subyace el conflicto de moral religiosa, esto es, concepciones éticas que inspiran el Derecho islámico frente a la moral cristiana.
13. Las partes no suelen pactar contractualmente el tipo de interés que se aplicará, como lo demuestra el hecho de que la mayor parte de los casos juzgados se pronuncian acerca de esta cuestión. Excepcionalmente en el caso resuelto por el Tribunal Civil de Basel-Stadt, 21 diciembre 1992 (P4 1991/238) (Suiza) se aplicó el tipo de interés que las partes habían pactado en las condiciones generales que se remitieron no como aceptación contractual sino como carta de confirmación que modifica el contrato previamente celebrado.
14. La literatura jurídica suele distinguir con los nombres de lacuane intra legem (o laguna externa) y lacunae praeter legem (o laguna interna) respectivamente aquellos supuestos no regidos por la Convención de aquellos otros que sí están regidos por ella, pero que no reciben una solución expresa en la misma. Así, Willem VIS, *Aspectos de los contratos de compraventa internacional de mercaderías no comprendidos por la convención de Viena de 1980+. En el Coloquio Internacional de Derecho Mercantil: La Convención de las Naciones Unidas sobre la compraventa internacional de mercaderías. Anuario Jurídico de México, 1983, vol.X, cit., p.11.
15. Vid. Franco FERRARI, *Tasso degli intereesse ed applicazione uniforme della Convenzione di Vienna sui contratti di vendita internazionale+. Rivista di Diritto Civile, 1995, n13, p.287, nota 55, y nota 54 donde se critica la solución adoptada por PONZANELLI y BONELLI.
16. Vid. respectivamente 15 junio 1994 (SCH-4366) y 15 junio 1994 (SCH-4318) (Austria). El texto original y comentarios del profesor Peter SCHLECHTRIEM, *Schiedssprüche zu Streitigkeiten aus internationalen Kaufverträgen: Anwendbarkeit des CISG+. Recht der International Wirtschaftrecht (en adelante RIW), 1995, n17, pp.590-594; la transcripción de la sentencias al italiano y nota de Alessandra MARI en Diritto del Commercio Internazionale, 1995, n19.2, pp.487-501.
17. Principios Comerciales Internacionales elaborados por UNIDROIT (Roma: UNIDROIT, 1995). Puede decirse que se trata de una serie de Principios que se dirigen a elaborar un Código Uniforme Internacional en materia de contratos internacionales. Los Principios se aplican en la medida en que las partes hayan decidido someterse a ellos, como cuerpo normativo que regirá su relación contractual, siendo, pues, necesario que exista a esos efectos un acuerdo expreso. A falta de este acuerdo de las partes, los Principios pueden valer como punto de apoyo o referencia doctrinal.
18. Artículo 7.4.9 (Intereses por falta de pago de dinero) de los Principios de UNIDROIT: *(1) Si una parte no paga una suma de dinero cuando corresponde, la parte perjudicada tiene derecho a cobrar intereses sobre dicha suma desde el vencimiento de la obligación hasta el momento del pago, sea o no excusable la falta de pago+.
19. En el comentario a esta disposición se señala que la solución acogida es la que *mejor responde a las necesidades del comercio internacional y también la más apropiada para asegurar una adecuada reparación del daño sufrido. El tipo en cuestión es aquél al que la parte perjudicada normalmente ha colocado el dinero que ha dejado de percibir+. Vid. comentario al artículo 7.4.9 de los Principios de UNIDROIT, op. cit., p.224-225.
20. Comentario por CHECA MARTINEZ en la Revista de la Corte Española de Arbitraje, 1992, vol.8, pp.249-252; Dominique HASCHER, en Journal du Droit International (en adelante JDI), 1992, n14, pp.1005-1010; y por James CALLAGHAN, *U.N. Convention on Contracts for the International Sale of Goods: Examining the Gap-Filling Role of CISG in Two French Decisions+. The Journal of Law and Commerce, 1995, vol.14, n12, pp.183-200.
21. HONNOLD, op. cit., n1421, p.465.
22. Acerca de la interpretación del artículo 7 CNUCCIM. Entre nosotros: Alfonso-Luis CALVO CARAVACA, *La Convención de Viena de 1980 sobre venta internacional: algunos problemas de aplicación+. En Homenaje al Profesor Evelio Verdera y Tuells. Estudios de Derecho Bancario y Bursátil, vol.I. Madrid: La Ley, 1994, pp.381-407; Tomás VÁZQUEZ LEPINETTE, *The interpretation of the 1980 Vienna Convention on International Sales+. Diritto del Commercio Internazionale, 1995, n19.2, pp.377-399; y Pilar PERALES VISCASILLAS, *Una aproximación al artículo 7 de la Convención de Viena de 1980 sobre compraventa internacional de mercaderías. (Aplicaciones concretas en la parte II de la Convención). Cuadernos de Derecho y Comercio, abril 1995, n116, pp.55-88, y las obras en esos trabajos citadas.
23. Por contra creen que el tipo de interés aplicable será el determinado por el establecimiento del deudor: Karl NEUMAYER & Catherine MING, Convention de Vienne sur les contrats de vente internationale de marchandises. Lausanne: Cedidac, 1993, art.78, ' 2, p.514.
24. Precisamente aplicando el artículo 57.1 a) CNUCCIM se ha entendido por la jurisprudencia que el lugar del pago de los daños, que es una cuestión que no recibe una respuesta expresa en el texto de la Convención, es el determinado por el lugar donde radica el establecimiento del acreedor: Oberlandesgericht (en adelante OLG) Düsseldorf, 2 julio 1993 (17 U 73/93) (Alemania), RIW, 1993, n139.
25. Tal y como es entendida la relación por Alejandro GARRO, *The Gap-Filling Role of the UNIDROIT Principles in International Sales Law: Some comments on the Interplay between the Principles and the CISG+. Tulane Law Review, April 1995, vol.69, n15, pp.1156-1157. Precisamente indica el autor ese papel en relación con el artículo 78 CNUCCIM. Así señala que en vez de acudirse a las normas del Derecho Internacional Privado del foro, se podrá acudir para determinar el tipo de interés al artículo 7.4.9(2) de los Principios de UNIDROIT. No es que pretendamos negar la relación entre los Principios de UNIDROIT y la Convención de Viena de 1980, sino que en el caso que nos ocupa esa relación no existe, sin perjuicio de los matices que más adelante realizamos.
26. Propuesta de Gran Bretaña por la que la Convención no afectaría a ningún derecho del vendedor o del comprador de percibir intereses (A/CONF.97/C.1/L.226/Rev.1, en A/CONF.97/19, p.148).
27. Vid. Landgericht (en adelante LG) Stuttgart, 31 agosto 1989 (3 KfH 0 97/89) (Alemania), publicada en IPrax, 1990, n15, pp.317 y ss, comentario por Gert REINHART en IPrax, 1990, n15, pp.289-292; y de Herbert ASAM, RIW, 1989, n112, pp.942-946; OLG Frankfurt, 13 junio 1991 (Alemania) (5 U 261/90), RIW, 1991, n111, pp.591-592, si bien el tribunal menciona que también puede ser aplicable el tipo de interés del país del deudor, sin que al final se pronuncie acerca de esta cuestión, ya que los tipos de interés eran iguales en ambos países; LG Frankfurt, 16 septiembre 1991 (3/11 0 3/91) (Alemania), RIW, 1991, n111, pp.952-954; ICC 7331/94, en Bulletin de la Cour Internationale d'Arbitrage de la CCI, novembre 1995, vol.6, n12, pp.73-76; OLG München, 8 febrero 1995 (7 U 1720/94) (Alemania); y LG München, 20 marzo 1995 (10 HKO 23750/94) (Alemania), IPrax, 1996, n11, pp.31-33, comentario de Peter KINDLER, *Sachmaengelhaftung, Aufrechnung und Zinssattzbemessung: typische Fragen des UN-Kaufrechts in der gerichtlichen Praxis+. IPrax, 1996, n11, pp.16-22.
28. Barry NICHOLAS, *Interest+, en Cessaro Massimo BIANCA y Michael-Joachim BONELL (coord), Commentary on the International Sales Law. The 1980 Vienna Sales Convention. Milano: Giuffrè, 1987, n12.1, p.570, señala que el tipo de interés es el determinado por el derecho nacional. Si este no prevé una fórmula pertinente, entonces el tribunal deberá atender al coste del crédito en el lugar donde radique el establecimiento del acreedor. Asimismo, Hans LESER, *Ausgleich von Vorteilen im Falle der Rückabwicklung+, en Ernst von CAEMMERER y Peter SCHLECHTRIEM, Kommentar zum Einheitlichen UN-Kaufrecht. Das Übereinkommen der Vereinten Nationen über Verträge über den internationalen Warenkauf -CISG- Kommentar-. München: C.H. Beck, 1995 (20ed), n113. Señala Jorge ADAME GODDARD, El contrato de compraventa internacional. México: Mc Graw-Hill, 1994, p.326, que deberá atenderse prioritariamente para definir la tasa aplicable al costo del dinero en el país del acreedor.
29. Adoptan esta solución la mayor parte de las decisiones jurisprudenciales y algunos laudos arbitrales: Amtgericht (en adelante AG) Oldenburg, 24 abril 1990 (5 C 73/89) (Alemania), IPrax, 1991, n15, pp.336-338, comentario de Fritz ENDERLEIN, IPrax, 1991, n15, pp.313-316; LG Hamburg, 26 septiembre 1990 (5 0 543/88) (Alemania), IPrax, 1991, n16, pp.400-403; Pretura della Giurisdizione di Locarno-Campagna, 16 diciembre 1991 (n.15/91) (Suiza); Tribunal Municipal de Budapest, 24 marzo 1992 (Az.12.G.41.471/1991) (Hungría), comentario de Alexander VIDA, IPrax, 1993, n14, pp.263-264; LG Heidelberg, 3 julio 1992 (0 42/92) (Alemania); OLG Hamm, 22 septiembre 1992 (19 U 97/91) (Alemania), RIW, 1994, pp.972 y ss; AG Zweibrücken, 14 octubre 1992 (1 C 216/92) (Alemania); ICC 7197/92, comentario por Dominique HASCHER, en JDI, 1993, n14, pp.1028-1040; Arrondissementsrechtbank Roermond, 6 mayo 1993 (920150) (Países Bajos); Tribunal Comercial del Cantón de Zurich, 9 septiembre 1993 (HG930138. U/HG93) (Suiza); OLG Koblenz, 17 septiembre 1993 (2 U 1230/91) (Alemania), RIW, 1993, n111, pp.934-938; OLG Frankfurt a.M., 18 enero 1994 (5 U 15/93) (Alemania), RIW, 1994, n13, pp.240-241, y los comentarios de Eva DIEDERICHSEN, en The Journal of Law and Commerce, 1995, vol.14, n12, pp.177-181, y Frank DIEDRICH, *Voraussetzung einer Vertragsaufhebung wegen Sachmaengeln nach dem Wiener Kaufrecht+. RIW, 1995, n11, pp.11-18; Kammergericht (en adelante KG) Berlin, 24 enero 1994 (2 U 7418/92) (Alemania), RIW, 1994, n18, pp.683-684; OLG Düsseldorf, 10 febrero 1994 (6 U 32/93), RIW, 1995, n11, pp.53-55, y el comentario de Ulrich MAGNUS, *Probleme der Vertragsaufhebung nach dem UN-Kaufrecht (CISG)+. Juristische Schulung, 1995, n110, pp.870-872; LG Oldenburg, 9 noviembre 1994 (12 0 674/93) (Alemania); ICC 7660/94, extractos en Bulletin de la Cour Internationale d'Arbitrage de la CCI, novembre 1995, vol.6, n12, pp.68-71; OLG Hamm, 8 febrero 1995 (11 U 206/93) (Alemania), publicada y anotada por Gerd SANDKÜHLER, en IPrax, 1996, n13, pp.197-199 y comentario de Peter SCHLECHTRIEM, *Deutsche Grundsätze zum "Sprachrisiko" als "Datum" unter italienischem Vertragsstatut+. IPrax, 1996, n13, p.184; AG Kehl, 6 octubre 1995 (3 C 925/93) (Alemania); Handelsgericht des Kantons Zürich, 21 septiembre 1995 (HG 9304766) (Suiza); Handelsgericht des Kantons St. Gallen, 5 diciembre 1995 (HG 45/1995) (Suiza).
Naturalmente que cuando las partes han acordado que el derecho aplicable será el suizo, por lo que se incluye también a la Convención, y el tribunal señala que no existen Principios Generales en la Convención que determinen el tipo de interés, el derecho suizo será el que determinará el tipo de interés aplicable: ICC 7565/94, en Bulletin de la Cour Internationale d'Arbitrage de la CCI, novembre 1995, vol.6, n12, pp.63-66. Por tanto, se aplicará el tipo de interés del país, cuya ley ha sido elegida por las partes como reguladora del contrato: OLG Düsseldorf, 10 febrero 1994 (6 U 119/93) (Alemania), RIW, 1994, n112, pp.1050-1051.
30. Sentencia del LG Aachen, 3 abril 1990 (41 0 198/89) (Alemania), RIW, 1990, pp.491 y ss; el laudo ICC 7197/92; y OLG München, 2 marzo 1994 (7 U 4419/93) (Alemania), RIW, 1994, n17, pp.595-597, aplicando el tipo medio bancario de descuento de la banca central suiza (país del vendedor).
31. Vid. en la doctrina: Rolf HERBER & Beate CZERWENKA, Internationales Kaufrecht, Kommentar zu dem Übereinkommen der Vereinten Nationen vom 11. April 1980 über Verträge über den internationalen Warenkauf. München: C.H. Beck, 1991, art.79, n16; Hans-Hermann EBERSTEIN & Klaus Bacher, *Zinsen+, en von CAEMMERER y SCHLECHTRIEM, op. cit., n13; y Martin KAROLLUS, UN-kaufrecht. Eine Systematische Darstellung für Studium und Praxis. New York, Wien: Springer, 1991, p.227.
32. FERRARI, pp.288-289, quien además estima que la regla general es que el tipo de interés que se ha de aplicar se corresponde con el previsto por la ley nacional del vendedor.
33. Solución adoptada por los tribunales en la sentencia del Arrondissementsrechtbank Arnhem, 30 diciembre 1993 (1992/1251) (Países Bajos), publicada en Nederlands Internationaal Privaatrecht, 1994, n.268, que al efecto conjuga tanto el criterio de la norma de conflicto como el relativo a la moneda de pago; y por el laudo de la ICC 7585/92, en Bulletin de la Cour Internationale drbitrage de la CCI, novembre 1995, vol.6, n12, pp.59-63; y en JDI, 1995, n14, pp.1015-1022.
34. Vid. ICC 6653/93, JDI, 1993, n14, pp.1040-1053, laudo que ha sido anulado parcialmente por la Cour dppel de Paris, première chambre, section C, 6 abril 1995 (Francia), publicada en JDI, 1995, n14, pp.971-981, comentario por E. Loquin. Se indica por la Cour dppel que: *En revanche, l'arrêt commenté prononce la nullité partielle de la sentence sur la condamnation au paiement d'intérêts moratoires, au motif que les arbitres n'ont pas ouvert une discussion contradictoire sur l'application en l'espèce du taux Libor+.
35. U.S. District Court for the Northern District of New York, 9 septiembre 1994 (Estados Unidos), *Delchi Carrier, SpA v. Rotorex Corp.+ U.S. Dist. LEXIS 12820; y 1994 WESTLAW 495787. Concretamente indicó el tribunal: *Because article 78 CISG does not specify the rate of interest to be applied, the court in its discretion awards Delchi prejudgment interest at the United States Treasury Bill rate as set forth in 28 U.S.C. '1961(a)+.
36. Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial n110 de Buenos Aires, 23 octubre 1991 (Argentina).
37. OLG Frankfurt a.M., 20 abril 1994 (13 U 51/93), RIW, 1994, n17, pp.593-595.
38. LG Krefeld, 28 abril 1993 (11 O 210/92) (Alemania), no obstante en apelación -OLG Düsseldorf, 14 enero 1994 (17 U 146/93) (Alemania)- se ha entendido que el resarcimiento de los daños no cubre la devaluación de la moneda; así también el Arrondissementsrechtbank Roermond, 6 mayo 1993 (920150) (Países Bajos).
39. Así también la doctrina: FERRARI, p.291, y nota 73 donde se indica la posición de parte de la doctrina. Además como indica HONNOLD, op. cit., n1421, p.465, la frase del artículo 78 CNUCCIM *tendrá derecho a percibir los intereses+ desplaza al Derecho interno que niega los intereses o permite sólo una recuperación simbólica.
40. Siguiendo al profesor FERRARI, p.291.
41. Cour d'Appel de Grenoble, Chambre Commerciale, 26 abril 1995 (RG 93/4879) (Francia).
42. ICC 7531/94, extracto en Bulletin de la Cour Internationale drbitrage de la CCI, novembre 1995, vol.6, n12, p.66.
43. ICC 7565/94, en Bulletin de la Cour Internationale d'Arbitrage de la CCI, novembre 1995, vol.6, n12, pp.63-66.
44. Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo comercial, 20 de mayo 1991 (Argentina).
45. LG Heidelberg, 3 julio 1992 (O 42/92) (Alemania).
46. Pretura circondariale di Parma, sez. di Fidenza, 24 noviembre 1989 (n177/89) (Italia); y LG Krefeld, 28 abril 1993 (11 0 210/92) (Alemania).
47. LG Hamburg, 26 septiembre 1990 (5 0 543/88) (Alemania).
48. ICC 7585/92, en Bulletin de la Cour Internationale drbitrage de la CCI, novembre 1995, vol.6, n12, pp.59-63. También ha indicado que ha de computarse desde que el precio es debido: Pretura della Giurisdizione di Locarno-Campagna, 16 diciembre 1991 (n.15/91) (Suiza); Arrondissementsrechtbank Roermond, 6 mayo 1993 (920150) (Países Bajos); y KG Berlin, 24 enero 1994 (2 U 7418/92) (Alemania), RIW, 1994, n18, pp.683-684.
49. Señalan esta distinción, entre otras: ICC 7197/92, donde se ha apuntado que el tipo de interés que se aplica a la disputa en cuestión es más alto que el interés legal, ya que el derecho a los intereses del artículo 78 CNUCCIM es independiente de cualquier reclamación basada en el artículo 74 CNUCCIM. Vid. también ICC 7585/92.
50. Cfr. ADAME GODDARD, op. cit., pp.325-326. A pesar de esta formal independencia señala el autor que en determinadas ocasiones será necesario plantearse el alcance limitado de esa afirmación, por lo que, en su opinión, la independencia de la obligación de intereses significa, entre otras, que el pago de intereses no excluye la indemnización por daños y perjuicios que no sean de naturaleza financiera.
51. NICHOLAS, en Bianca y Bonell, op. cit., ' 3.1, pp.570-571, entiende que se trata de *liquidated sum+, si bien indica que ese significado es susceptible de variar de acuerdo con la práctica de los diferentes tribunales. Parece entender que ese término ha de ser interpretado de una forma más amplia: AUDIT, op. cit., ' 179, p.171.

References: artículo 78
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 artículo 83
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 artículo 7
 artículo 74
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 resolución 
 artículo 7
 artículo 84
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 artículo 78
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 artículo 78
 Artículo 78
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 Artículo 83
 artículo 1108
 artículo 341
 artículo 78
 Artículo 7
 artículo 7
 artículo 7
 artículo 7
 artículo 57
 artículo 78
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 artículo 78
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