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Timestamp: 2020-05-26 06:16:22+00:00

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Causas y consecuencias que generan el maltrato al grupo de la tercera edad
La investigación que le presentamos en esta monografía es el resultado de un estudio y análisis llevados con la finalidad de conocer las causas y consecuencias que genera el maltrato en los adultos mayores. Igual que los niños, adolescentes, mujeres y hombres de nuestro país; la tercera edad también constituye una parte de la población en sufrir riesgo social.
El riesgo social en el cual puede ser vulnerable una persona de la tercera edad puede ser de origen psicológico, social o violación de un derecho. Pero el que se da con mayor frecuencia es el maltrato económico y psicológico según el Mides.
Es preciso mencionar que nuestro interés en este trabajo monográfico, como estudiante de la carrera de trabajo social además de representar una nota académica, es que el mismo sirva a otros compañeros como guía en el momento de realizar una investigación y que puedan a su vez conocer de forma más profunda el maltrato al adulto mayor que en muchas ocasiones es ignorado o obviado por muchos. Por ello hemos puesto en esta investigación todo nuestro ánimo y capacidad de análisis para que la información recolectada de la misma le sea lo más posible productiva para ustedes los lectores.
Para poder complementar los datos e informaciones del tema utilizamos libros, folletos, periódicos y páginas de la web que se refirieran al problema, se llevaron a cabo también entrevistas a profesionales del área en el ámbito de MINSA, MIDES y a los encargados del asilo Atlántico de la provincia de Colón y sin dejar el método de la observación, como técnica también de recolección de datos.
También se puso en práctica un cuestionario a 25 adultos mayores de 65 años y más, para poder obtener información más precisa y concisa del maltrato en la tercera edad. Quizás unos de los obstáculos más notables en el momento de la aplicación de la encuesta fue la oposición de algunos entrevistados en responder a las preguntas con evasión. Esto quizás demuestra la poca aceptación que existe del problema en nuestra provincia, ya que muchos de las victimas temen hablar por miedo a quedarse solos o desprotegidos y no conocen sus derechos por falta de información del tema.
Hay que resaltar que esta monografía sobre la tercera edad esta subdivida en cuatro capítulos .En el capitulo uno podrá encontrar el planteamiento del problema, en el cual le damos nuestras perspectivas del porque la importancia de esta investigación, además de los objetivos que nos propusimos lograr, el tipo de estudios que empleamos, nuestra población objeto, las fuentes e instrumentos de recolección de datos y el cuadro de las variables e indicadores. En el segundo capítulo nos centramos en el marco teórico, en la cual desarrollamos e comparamos diversas teorías sobre la tercera edad y el maltrato. Aquí podrán encontrar los autores o escritores que han enfocado sus estudios e investigaciones sobre el origen del maltrato al adulto mayor, las definiciones que han propuesto para este tema, entre otros.
También se desarrolla el marco de referencia que es nuestro centro de estudio donde llevamos a cabo la investigación y por ultimo de este segundo capítulo el marco conceptual que no es más que las definiciones de los conceptos más relevantes de la investigación.
Seguido en el tercer capítulo que comprende el desarrollo del tema en todos aspectos y componentes más importantes como son conocer en sí que es el problema, las causas que lo originan, las consecuencias que generan, los tipos de maltratos, el perfil del maltratador, los síntomas más comunes del maltrato, la prevención y las leyes e instituciones que brindan apoyo al adulto mayor a nivel social, nivel de salud, nivel familiar e individual. Por otro lado la intervención del profesional de Trabajo Social hacia a las personas mayores víctimas de maltrato o abandono familiar.
Por último el cuarto capítulo que representa el resultado de los datos obtenidos de la muestra y que son visualizados por medio de los cuadros y graficas estadísticas. Donde también se encontraran las conclusiones, recomendaciones, anexos y bibliógrafas consultadas que complementaron la investigación.
Es importante destacar que cuando se llega a la vejez, muchos de los adultos mayores necesitan cuidados especiales, protección, asistencia médica, legal y social, constituyéndose en un grupo expuesto a mayores riesgos. Y unos de estos riesgos es el maltrato o abandono, que es un hecho que se viene dando desde la época de las tribus, quienes abandonaban a los ancianos, ya que estos no podían sostenerse por sí mismo y que actualmente todavía se siguen dando casos de adultos mayores maltratados o que son víctimas de abandono familiar. Otros son los insultos o que la familia trata de ignorar las ideas del anciano, inclusive casi no se comunican con el sumergiéndoles en un mundo de soledad y falta de comprensión.
Lo esencial para el manejo de este tipo de situaciones es que los equipos multidisciplinarios trabajen en defensa de los derechos del anciano y sean divulgados a toda la sociedad para mejorar la actitud de ésta hacia todas las personas de edad. Esto lo podemos ver en la parte de la intervención de Trabajo social, como disciplina que tiene como rol principal brindar atención a las personas que son vulnerables socialmente, en este caso los adultos mayores y que se complementa como un guía de la integración a la sociedad de los mismos.
Finalmente hay que señalar la tercera edad es el crisol de la virtud, la sabiduría de la vida, la fuente de la experiencia y el testimonio vivo de valores y virtudes vividas en plenitud. Por lo cual aquí no solo resaltamos un problema social o un grupo de riesgo social, sino que también aquellas alternativas que existen en nuestro país y en nuestra provincia de Colón para que la tercera edad pueda sentirse útil por medio de su integración a grupos que lo reintegren a la vida social y que lo eduquen sobre aspectos que necesitan reforzamiento en su vida familiar. Dejando así un lado el aislamiento social, combatiendo el ocio, la depresión con actividades para su salud tanto en el plano físico y emocional.
La expresión Tercera Edad hace referencia a la población de personas mayores de 65 años y más jubilados o no jubilados. En lo que se refiere a las condiciones de vida para las personas mayores son especialmente difíciles pues pierden rápidamente oportunidades de trabajo, actividad social, capacidad de socialización y en muchos casos se sienten postergados o excluidos en el entorno familiar o social en la cual pertenecen.
En el caso de nuestro país, la población de adultos mayores supera los 345 mil de los cuáles 50 mil 588 viven en condiciones de pobreza y 32 mil 791 en extrema pobreza, según las estadísticas del 2010. De esta cifra de adultos mayores 13,720 son de la provincia de Colón, subdividida en 6,602 hombres y 7,118 mujeres de 65 años y más.
Con referencia a nuestro centro de estudio que son los pacientes de la tercera edad atendidos por el Centro de Salud Patricia Duncan ubicado en calle 4 y Bolívar , Corregimiento de Barrio Norte ,Provincia de Colón ; fueron atendidos 438 adultos mayores de 65 años y más correspondiente al año 2010. De los cuales 110 casos atendidos por el Departamento de Trabajo Social estaban relacionados con el desajuste familiar y que generaban en estas dependencias en el alcohol, estrés, depresión, ansiedad, entre otros síntomas, siendo la población femenina la más vulnerable.
Viendo estas estadísticas proporcionada por el Centro de Salud Patricia Duncan y complementada por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos de nuestra provincia. Podemos resaltar que en Panamá como en otros países al nivel mundial, se reconocía el abandono y abuso infantil como tipos de maltrato y después el fenómeno del maltrato conyugal salió a la luz pública. De forma más tímida, a lo largo de estos 20 últimos años se comenzó a tratar el tema de “Los malos tratos y el abandono en los ancianos”, reconociéndose que ellos también constituyen una población de alto riesgo por recibir este tipo de abusos.
Siendo la familia el núcleo más importante de la sociedad y en donde vivimos diferentes etapas de nuestra vida, es aquí donde se dan estos tipos de maltratos ya mencionado anteriormente en contra los adultos mayores y estos a su vez generan en los mismos una ruptura en los planos afectivos, en la comunicación, interacción como ser social dentro del grupo familiar.
También se produce maltrato a nivel institucional, especialmente en los hogares para ancianos o asilos. Tal vez muchos de estos maltratos estén ligados en gran medida en la poca capacidad de instrucción que tiene el cuidador para responder a toda la atención que demanda el adulto mayor, que requiere de un mayor trato debido alguna enfermedad o que posee alguna discapacidad.
El estilo de vida, los problemas sociales y económicos de la familia, ocasionan estrés en los miembros de esta, disminuyendo la comprensión y total atención hacia la persona mayor; que muchas veces son ignorados total y parcialmente por estos, generando en los mismos aislamientos sociales. Lo que ha ocasionado que muchas de las familias en nuestro país, optan por recluir al anciano en una casa hogar. En nuestra provincia de Colón, nos podemos percatar de esta situación visitando los asilos del Hogar Atlántico y asilo Sagrado Corazón de Jesús.
Además existe otro tipo de maltrato que padecen las personas de la tercera edad y este es el abandono familiar; que produce una pérdida de la identidad de la misma y de la sociedad, ya que se extingue la historia que se transmite verbalmente, sabiduría que se obtiene a través de los años y el adulto mayor la posee. No solo el abandono es un tipo de maltrato sino también la agresión verbal que afecta el componente y estabilidad emocional de los adultos mayores y muchos de estos casos son ocultados por las victimas por miedo a quedarse solo o desprotegido.
Hay que resaltar por ejemplo el maltrato económico, que es considerado por el Mides de la región de Colón, como uno de los más frecuentes que se da en esta provincia en contra del adulto mayor y consiste en administrar los recursos financieros del anciano por otra persona de menor edad, y que estos mismo los destinan a otras necesidades que no son consideradas como básicas para el anciano.
Sin embargo para contrarrestar esta problemática se ha llevado a cabo una series de acciones a nivel de gobierno como es la implementación a través del Mides del programa social 100 a los 70, destinados aquellos adultos mayores que no poseen jubilación, pensión o cualquier otro tipo de ingreso económico. La finalidad de este programa es mejorar la calidad de vida en la cual viven muchas personas de la tercera edad y generar independencia económica de los mismos. Ya que muchos de estos dependían económicamente de sus familiares para poder cubrir los gastos de los medicamentos, canasta básica y alguna otra necesidad prioritaria.
Unos de los requisitos fundamentales de este programa es que los adultos mayores deben cumplir con su asistencia a los servicios de atención de salud para poder recibir el pago. También se le realiza visitas domiciliarias por parte de los Trabajadores Sociales para conocer si realmente los beneficios económicos que reciben son destinados a sus necesidades básicas y no a otras personas.
Otras de las alternativa de apoyo al adulto mayor, son las organizaciones o grupos de la Tercera Edad que funcionan dentro de las instalaciones de los Centros o Policlínicas de Salud, donde los adultos mayores reciben atenciones psicológicas, psiquiátricas, orientaciones, entre otros servicios de salud y además cuentan con el respaldo del Departamento de Trabajo Social y su finalidad es disminuir el aislamiento social y soledad en la cual viven muchos de estos. Inclusive contamos en nuestra provincia con la Universidad de la Tercera Edad y el Trabajo, demostrando en si el interés que existe en la población que antes se le consideraba una etapa perdida o excluida como un sector que todavía puede aportar grandes beneficios a su comunidad.
En lo que se refiere a nuestro punto de estudio, el centro de salud Patricia Duncan se creó el grupo de la tercera edad denominado “Esperanza” donde participan adultos mayores entre las edades de 55 años hasta 65 años y más. En este grupo los adultos mayores realizan talleres, charlas de capacitación, organizan actividades recreativas que le permite demostrar su potencial y capacidad de acuerdo a sus limitaciones, además el grupo ayuda a interactuar con otros miembros de su misma edad e inclusive incorporan a los miembros de su familia en la realización de las actividades, contribuyendo de esta forma al fortalecimiento de los lazos de padre-hijos y abuelos y nietos.
Estos grupos permiten que nuestros adultos mayores puedan tener la oportunidad de sentirse útiles para la sociedad y no una carga para los demás, fortaleciendo su autoestima propia, disminuyendo el estrés y las preocupaciones de la vida diaria.
En fin nuestro interés de esta investigación radica en conocer las causas y consecuencias que genera el maltrato en los adultos mayores de 65 años y más en el aspecto social y familiar que reciben atención en el Departamento de Trabajo Social del Centro de Salud Patricia Duncan del Corregimiento de Barrio Norte, provincia de Colón.
Finalmente consideramos que entre el anciano y la familia se establece casi una interacción de ayuda mutua, basada en las actividades de la vida cotidiana, por ello debemos trabajar todos juntos como miembro de la familia a la cual pertenecemos, en darle al adulto mayor su rol con mucho respeto así como contribuir a que no viva sus últimos años en un ambiente de agresión física o verbal, ya que solo esta produce depresión o desequilibrio emocional.
De esta forma ayudamos a reducir el índice de adultos mayores que en nuestra provincia viven en las calles producto del abandono de sus familiares o culminan viviendo sus vejez en un asilo, lejos del grupo familiar donde se supone que debe recibir apoyo y comprensión.
Conocer las causas y consecuencias del maltrato en 25 adultos mayores de 65 años y más residentes en el corregimiento de Barrio Norte, Provincia de Colón.
Investigar las principales causas de maltrato en los adultos mayores de 65 años y más, residentes en el corregimiento de Barrio Norte.
Señalar las consecuencias que produce el maltrato en adultos mayores de 65 años y más, residentes en el Corregimiento de Barrio Norte.
Describir los servicios de atención a los adultos mayores de 65 años y más víctimas de maltrato intrafamiliar en el departamento de Trabajo Social del Centro de Salud Patricia Duncan.
1.3 DISEÑO METODOLÓGICO:
Podemos mencionar que nuestra investigación acerca de la Tercera Edad se basara en la obtención de información que permita entender de forma más clara los maltratos o abusos que son sometidos los adultos mayores de 65 años y más; ya sean estos en el plano emocional, social o económico. Para ello hemos seleccionado una población, una muestra y utilizaremos las diferentes herramientas de recolección de datos detallados más adelante.
También realizaremos investigaciones en las instituciones encargadas de atender al grupo de la tercera edad que se encuentra en condiciones de riesgo social sean esta el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) y a su vez en el Centro de Salud Patricia Duncan que es el centro de atención a adultos mayores a nivel de salud de nuestra población de estudio. Además emplearemos diferentes tipos de estudios como son el descriptivo, el correlacional y el transversal que no brindaran una mejor perspectiva del problema.
A continuación conoceremos porque nuestro estudio es descriptivo, correlacional o transversal de acuerdo a las definiciones señaladas por los diferentes autores que aquí resaltaremos.
1.3.1 Tipos De Estudios:
Nuestro Estudio es Transversal debido a que se dará en un periodo determinado de cuatro meses que corresponde a la duración y finalización de nuestra investigación. Los datos recaudados en este estudio solo nos ayudarán a conocer e informar sobre esta problemática social y familiar que viven las personas de la tercera edad.
Conociendo esta definición señalamos que nuestra población son los adultos mayores de 65 años y más que residen en el Corregimiento de Barrio Norte, Provincia de Colón.
1.3.3 Muestra:
Nuestra muestra está representada por 25 adultos mayores entre las edades de 65 años y más que reciben atención en el Centro de Salud Patricia Duncan, entre calle 4 y bolívar, Corregimiento de Barrio Norte.
1.3.4 Variables-Indicadores:
Señalados los conceptos de variable- indicadores, de los cuales proviene de nuestra cobertura. Resaltamos que nuestros indicadores en esta investigación será la familia como uno de los componentes principales de la sociedad y donde se desenvuelve el adulto mayor, la vivienda, la parte económica, la educativa, la de salud, nuestros variables principales serán la población entre las edades de 65 años y más, de sexo masculino y femenino, entre otros.
1.3.5. Instrumentos De Recolección De Datos:
Los instrumentos que nos permitirán obtener los datos serán por medio de la observación como primera fase de recolectar información, seguido el instrumento que usaremos como segunda opción es las entrevistas y el cuestionario.
1.3.6 Fuentes De Recolección De Datos:
Nuestra fuente de recolección de datos serán provenientes del Ministerio Desarrollo Social (MIDES), del departamento de Trabajo Social que atiende los casos de adultos mayores en riesgo social, del Centro de Salud Patricia Duncan ; donde recibe atención nuestra población escogida en servicio de salud de adulto , salud mental y orientación. Además usaremos la herramienta de internet como otra opción para mejor información.
ÁREAS INDICADORES VARIABLES
Características Generales SexoEdad
Lugar de Procedencia F___ M_____(55-60 años)___
(60-70 años)___
(70-80 años)___
80 años y+)____
Casado ______ Viudo_____
Divorciado____ Soltero____
Unido_______
FamiliaFamilia Tipo de FamiliaRelaciones Intrafamiliares.
Se ha sentido triste o depresivo por su relación familiar.
Victima de maltrato.
Personas con quien pasa la mayor parte del tiempo. Monoparental_____Compuesta______
Nuclear________
Uniparental_____
Otros:_______
Buena _______
Regular ___________
Poca comunicativa______
Ningún tipo de comunicación_______
Hijos__
Nietos__
Cuidador____
Vecinos_____
Maltrato físico___________
Maltrato psicológico______
Maltrato económico_______
Siempre___
De vez en cuando____
A veces______
Nunca_______
Nietos____
Hijos_____
Vecinos____
EducaciónEducación Nivel de EstudioRealizo alguna actividad.
Miembro del Grupo III edad.
¿Cómo ha cambiado su estilo de vida a raíz de participar en este grupo?
Primaria completa_____Primaria incompleta____
Secundaria completa____
Secundaria incompleta___
Universidad completa____
Universidad incompleta___
Si___ No_____
Lectura _____
Tocar un instrumento____
Hacer deportes____
Ver TV____
Escuchar música____
Salir a caminar_____
Visitar amistades_____
Pasear o ir al parque_____
Ir a la iglesia_____
Otros______
Si ___ No_____
Me siento más independiente_____
Ha mejorado mi estado de animo_____
Tengo la oportunidad de escuchar y ser escuchado_____
He establecido nuevas amistades_____
Otros_________
Vivienda Números de habitantes de la vivienda.Tendencia de la Vivienda
Miembros de la familia que habitan en la vivienda.
Señalar :__________Propia_____ Arrendada___
Prestada_____ Cedida_____
Casa ______ Cuarto_____
Apartamento____
Condenada______
Agua potable____
Luz eléctrica____
Teléfono _____
Servicio higiénico___
Servicio comunitario___
Hijos y nietos____
Hermanos____ sobrinos____
Salud Asegurado
Asiste al control de salud adulto mayor.
¿Quién lo acompaño la última vez que recibió atención médica? Si____ No____Beneficiario_____
Pensionado_____
Sobreviviente____
Hipertensión____ Diabetes_______
Colesterol _____
Depresión_____
Ansiedad _____
Pérdida de memoria_____
Siempre_____
De vez en cuando_____
Cuando estoy enfermo___
Hijo___
Nieto__
Hermano__
Otro familiar____
Amiga____
Nadie_____
Económica Tipos de ingresos económicos del hogar.
Ayuda económica gobierno
Semanal___ Quincenal__Mensual____
(-100)_____
(100-200)____
(200-300)____
(300-400)____
(500 y +)____
(100 a los 70)_____
(Red oportunidades)_____
Desde la época de Platón (siglo V.A.C.) se realizaron escritos como la “Republica” que enmarcaban el término de la Tercera Edad, especialmente la preocupación por la vejez.
Hoy en día la expresión, Tercera Edad se ha dejado de utilizar por algunos profesionales que lo han sustituido por el término “adulto mayor” o “personas mayores”. Sin embargo existen varios autores que se han enfocado en el estudio y definición de la Tercera Edad y todas sus características. Los mismos han utilizados diferentes medios para dar a conocer el tema entre ellos publicaciones de libros sobre gerontología o utilizando otros medio más avanzados como el internet.
2.1.1 Concepto de la terminología Tercera Edad y Gerontología.
”Tercera edad, es un término antrópico-social que hace referencia a la población de personas mayores, no necesariamente jubiladas, normalmente de 65 o más”http://formatjubilacionactiva.blogspot.com/
Sin embargo para poder comprender de forma precisa las características que representan a la población de adultos mayores; se creó la Gerontología que es definida como: ”El área de conocimiento que estudia la vejez y el envejecimiento de una población y que aborda aspectos psicológicos, sociales, económicos, demográficos y otros relacionados con el adulto mayor. http://es.wikipedia.org. La importancia de conocer estos dos conceptos nos permiten tener una guía de las características generales de nuestra población de estudio.
2.1.2 Tercera Edad y Estudios del Maltrato al Adulto Mayor.
Las primeras publicaciones sobre el abandono y maltrato al adulto mayor aparecieron en el año 1975 a través del libro “Granny Batterin”, que podría traducirse como “abuelita golpeada” demostrándose además que era un problema substancial. Luego de esta publicación se llevaron a cabos estudios importantes en 1979 promovida por la Asociación de Gerontología de Canadá, donde el investigador Belanger (1981) envió un cuestionario por correo a 140 profesionales para recolectar datos sobres los casos de abusos más frecuentes en los adultos mayores.
También en Europa se han llevado a cabo varios estudios de investigación interesantes. Por ejemplo: en Inglaterra, Tolim (1988) “señala que el 5% de la población sufre malos tratos y negligencia”.
Otro estudio, considerado como uno de los más rigurosos, fue llevado a cabo por el autor Podnieks, ( 1989). Con la ayuda de una entrevista estructurada hecha por teléfono que integraba definiciones relacionadas con los malos tratos y la negligencia.
En España el reconocimiento de malos tratos en los ancianos se inició en 1990, en un Congreso realizado en Toledo (Marín, 1990). En 1995 se celebró un simposio (Peralta y Riera). En 1995 en Almería se realizó la Primera Conferencia Nacional de Consenso sobre el anciano maltratado.
2.1.3 Teorías del Maltrato al Adulto Mayor.
La Red Internacional para la Prevención del Maltrato de las Personas Mayores, define el maltrato de los ancianos como aquel que consiste en realizar un acto único o dejar de tomar determinadas medidas necesarias, en el contexto de cualquier relación en la que existen expectativas de confianza, y que provocan daño o angustia a una persona mayor.
Sin embargo existen otros que consideran que el abuso en el adulto mayor, o también llamado maltrato puede ser definido como: “Una situación no accidental, en la cual una persona sufre un trauma físico, de privación de necesidades físicas básicas injuria mental, como resultado de acto u omisión por un cuidador”. http://escuela.med.puc.cl/publ/manualgeriatria/.
Otro teoría señalan que en algunos caso es que “la familia o convivientes ya no los quieren porque se ve a la persona como un estorbo, por lo general esta idea se da por falta de dinero para mantener tanto a él como al resto de los familiares o convivientes del hogar”.
Todas estas teorías señaladas han abiertos puertas a nuevas investigaciones, tal es el caso de la Revista Iberoamericana de Geriatría y Gerontología quienes dedican un número monográfico a este importante tema desde perspectivas clínicas y sociales y un trabajo de investigación bajo el título “Los malos tratos en personas mayores: un reto a superar en el tercer milenio”. Escrito en su totalidad por miembros de la Liga de Geriatras y Gerontólogos de Lengua Latina, ofrece una visión de conjunto sobre el maltrato a la persona mayor y la situación actual del maltrato al anciano.
R. Rubio y J. Muñoz Tortosa de la Facultad de Psicología de la Universidad de Granada, destaca “que los ancianos también constituyen una población susceptible de recibir malos tratos y se considera este fenómeno como un grave problema social”.
Según estos investigadores, algunas cosas han cambiado, así en la actualidad comienza a considerarse que no todos los agresores son sujetos patológicos, ya que las últimas investigaciones apuntan la idea de considerar cada vez más al agresor como un individuo no tan desviado de la norma.
“En contraposición a este postulado, existen investigaciones que indican que los agresores de ancianos pueden presentar psicopatologías más graves que los agresores de otros colectivos”. ( Finkelhor y Pillermer, 1987; Wolf; 1986)
Afirman que “es cierto que se percibe un aumento de la violencia tanto física como psicológica generalizada, especialmente contra los colectivos más débiles y que esta violencia no está circunscrita, como se piensa, a una determinada capa social, sino que se extiende a toda la sociedad; violencia que se encuentra no solo en el medio institucional donde están acogidas personas de todos los sectores, sino también y principalmente en el medio familiar. Este clima de inseguridad afecta a nuestra calidad de vida por lo que la sociedad debe poner los medios necesarios con el objeto de poder evitar estas disfunciones”.
2.1. 4 Factores de riesgo de la víctima
La gran mayoría de los estudios han encontrado un mayor porcentaje de víctimas entre las mujeres que entre los hombres (Cooney y Mortimer, 1995; González y otros, 2005; Wolf, 1997). Las mujeres representan del 66 al 100% de los casos, según el estudio.
Además, es común que la víctima conviva únicamente con su agresor, que en muchas ocasiones es el único cuidador (Pillemer, 2005). Aunque no es un resultado universal, numerosos estudios han encontrado deficiencias físicas o cognitivas en las personas mayores víctimas de maltrato (Davidson, 1979; Hickey y Douglass, 1981; Steinmetz, 1988; Lachs y otros, 1997; Wolf y Pillemer, 1989).
Varios estudios han encontrado que la depresión, las ideas suicidas y los sentimientos de infelicidad, vergüenza o culpabilidad son comunes entre las víctimas (Bonnie y Wallace, 2003; Muñoz, 2004). No obstante, en el caso de la depresión y el aislamiento social, hay un problema común: la dificultad de discernir si son el resultado de la situación de maltrato o si es que las personas mayores con estos problemas son más susceptibles de ser maltratadas.
2.1.5 Factores de riesgo del agresor
Diversos estudios han encontrado diferencias en relación al sexo del agresor. Por tipos de maltrato, parece que las mujeres son responsables especialmente de los casos de negligencia, mientras que los hombres lo son de las formas más extremas de maltrato, así como del maltrato físico y del abuso sexual (Sonkin, Martin y Walker, 1995; Muñoz, 2004; Iborra, 2005).
Igual que en el caso de las víctimas, ciertas investigaciones sugieren que los agresores tienen problemas con las relaciones sociales, están más aislados y carecen de apoyo social (Cooney y Mortimer, 1995; González y otros, 2005; Grafstrom y otros, 1993; Muñoz, 2004).
En muchos casos, los agresores son económicamente dependientes de la víctima para su alojamiento, manutención, transporte y otros gastos (Anetzberger, 1987; Cooney y Mortimer, 1995; González y otros, 2005; Greenberg, McKibben y Raymond, 1990; Hwalek, Sengstock y Lawrence, 1984; Muñoz, 2004; Pillemer, 1986; Wolf y Pillemer, 1989; Wolf, Strugnell y Godkin, 1982).
Esta información parece contradecir la extendida opinión de que las personas mayores son maltratadas cuando son débiles y dependen del cuidado de otros. Lo que sí se observa, sin embargo, en muchos de estos casos es una fuerte interdependencia emocional víctima-agresor (Lachs y Pillemer, 1995).
Los estudios demuestran, con sorprendente unanimidad, que los agresores de personas mayores presentan más problemas psicológicos y de abuso de sustancias que aquellos cuidadores que no muestran conductas abusivas (Cooney y Mortimer, 1995; González y otros, 2005; Lachs y Pillemer, 1995; Muñoz, 2004; Pillemer, 2005; Wolf y Pillemer, 1989).
Suzanne Steinmetz (1993) distingue tres casos en los que las personas mayores se encuentran en situación de riesgo:
El de la persona anciana maltratada por hijos adultos.
El maltrato del cónyuge.
El maltrato de hijos adultos discapacitados física, mental o emocionalmente y que dependen de los ancianos.
Mientras que la autora Rosalie Wolf proporciona una categorización que contiene las características de la persona maltratadora y las de la víctima (Biggs, Phillipson y Kings- ton, 1995: 43) que incluye tres tipos diferentes de perfiles:
Las víctimas de abuso físico y psicológico tienden a estar bien físicamente pero tienen problemas emocionales. Las personas que maltratan tienen una historia de alcoholismo y/o enfermedad mental, viven con la víctima y son dependientes de ella económicamente.
Las víctimas de negligencia son generalmente muy ancianas, con discapacidad mental y física, y con poco apoyo social.
Las víctimas de abuso económico o material suelen ser solteras, y con relaciones sociales limitadas. Las personas que maltratan suelen tener problemas económicos, unidos, a veces, a una historia de abuso de drogas o alcohol.
Independientemente de dónde se ponga el acento para comprender el maltrato, podemos afirmar que prevalece el enfoque, desde una perspectiva interaccionista, que resalta las dificultades de relación entre el mayor y la persona que lo atiende o que está cerca, es decir, se pone de manifiesto la existencia de conflicto en las relaciones familiares.
2.2 MARCO REFERENCIAL:
Nuestra investigación está enfocada en conocer las causas y consecuencias del maltrato en 25 adultos mayores de 65 años que reciben atención en el Centro de Salud Patricia Duncan, ubicado en calle 4 y bolívar, corregimiento de Barrio Norte de la Provincia de Colón.
2.2.1 Reseña Histórica:
El Centro de Salud Patricia Duncan se inaugura el día 24 de noviembre de 1979, bajo la presidencia de su excelencia Dr. Arístides Royos Sánchez, quien fuera el invitado especial. Su primer director fue el Dr. Ricardo Guzmán y la enfermera encargada Esther Wood.
El centro surge como una necesidad de la comunidad del Barrio Norte, deseosa de atención para población de 25, 000 habitantes y como respuestas inmediata de parte del Estado panameño a una problemática social en el campo de la salud, que cada día se acentuaba con mayor fuerzas. Desde entonces hasta la hora actual, la comunidad del sector ha recibido una gama de atención como garantía de nuestra preocupación por su salud.
Ser líderes en fortalecer salud y calidad de vida de frontera a frontera.
2.2.3 Misión:
Ser una entidad rectora con un compromiso continuo de garantizar servicios de salud integral, proveer en forma óptica salud física, mental, social y ambiental a la población del corregimiento de Barrio Norte, mediante la investigación, promoción, prevención, provisión y rehabilitación sostenibles con los mejores recursos materiales; humanos y financieros, siempre con equidad, efectividad, eficiencia y con la participación y la integración social.
2.2.4 Cartera de Servicios y de Apoyo:
2.2.5 Programas del Centro:
Salud de adulto.
Pocos son los investigadores que en todo el planeta se han dedicado a analizar el maltrato a personas mayores. Prueba de ello es que hasta el momento las agresiones a niños y mujeres eran más objeto de casi todos los estudios, y los dedicados a la tercera edad han quedado relegados a un segundo plano.
Según algunos autores del tema, los adultos mayores en ocasiones ni siquiera son conscientes de la situación de maltrato que están viviendo. Como muestra valga decir que ocho de cada diez ancianos víctimas de maltrato considera satisfactorias las relaciones con sus familiares”(Isabel Iborra, Coordinadora Científica del Centro Reina Sofía, en España)
Es fundamental la percepción que tenemos de la persona mayor. En el imaginario colectivo un viejo es una persona dependiente, débil. Poco queda del respeto, la sabiduría que portan, o las experiencias vitales que nos pueden transmitir”.
En su reciente libro El enemigo en casa. La violencia familiar, Sanmartín explica que en las familias conviven personas con deseos, intereses, ideas y creencias distintas, lo cual genera conflictos. Para el investigador, el problema no es que los conflictos surjan sino que falten las habilidades necesarias para afrontarlos de manera no violenta.
Más allá de las definiciones, es dable contemplar lo que señala la ONU refiriéndose a la principal forma de maltrato a las personas mayores y que está relacionado a la privación del ejercicio de los derechos fundamentales y la falta de igualdad de oportunidades, es decir: imposibilidad de acceso a la sanidad, analfabetismo, falta de libertad, carencia o insuficiencia de las pensiones.
Definición de la Tercera Edad:
No resulta fácil aportar una definición de la vejez, porque es un proceso multidimensional donde inciden varios aspectos cronológicos, psíquicos, biológicos, sociales y funcionales.
En abril de 1994 la Organización Panamericana de la Salud, filial de la Organización Mundial de la Salud, decidió emplear el término adulto mayor para las personas mayores de 65 o más años de edad. Esta edad ha sido tradicionalmente usada para definir el comienzo de la vejez en estudios demográficos y gerontológicos, principalmente porque en muchos países es utilizada por los sistemas de pensiones para empezar a otorgar beneficios.
En Panamá se continúa utilizando el término Tercera Edad a través de la ley N°. 14 de 22 de enero 2003, por medio de la cual se definió el término de la siguientes manera: Se entenderá que esta inicia a los 55 años de edad en el caso de las mujeres, y a los 60 años de edad en el caso de los hombres”.
Observamos que en nuestro ámbito se usan como sinónimos los siguientes términos: anciano (a), viejo(a), adulto, mayor, gerente, persona mayor o adulto mayor.
¿Cómo se define el maltrato en la tercera edad?
En general, se define que el maltrato de las personas mayores se puede cometer tanto por acción como por omisión (en ese caso, por lo común se denomina “descuido”), y que puede ser intencional o no. Además, puede ser de carácter físico o psíquico (este último incluye las agresiones emocionales o verbales), o puede entrañar abuso económico u otros perjuicios materiales. Cualquiera que sea el tipo de maltrato, es indudable que el anciano será víctima de sufrimientos innecesarios, de lesiones o dolor, pérdida o violación de sus derechos humanos y deterioro de su calidad de vida.
La mayoría de las investigaciones iniciales sobre el maltrato de los ancianos se limitaban a estudiar el tema en el ámbito doméstico que se llevaron a cabo en los países desarrollados. Para tratar de explicar el maltrato de los ancianos, los investigadores examinaron la bibliografía especializada en psicología, sociología y gerontología y en el estudio de la violencia doméstica.
Para poder tener en cuenta la complejidad de este tema y los diversos factores asociados con él, los investigadores han recurrido al modelo ecológico, que se aplicó por primera vez en el estudio del maltrato y el descuido de los menores, y más recientemente en la del maltrato de los ancianos. Este modelo permite considerar las interacciones que se producen entre varios sistemas como el individual, el relacional, el comunitario y el social.
Algunos investigadores han postulado que el género puede ser un factor determinante del maltrato de ancianos, porque es posible que las mujeres mayores hayan sido objeto de opresión y hayan estado en situación de desventaja económica durante toda su vida
En general, los estudios sobre el maltrato de los ancianos se han centrado en los problemas interpersonales y familiares. Sin embargo, es más apropiado emplear un modelo integrado, que abarque las perspectivas individuales, interpersonales, comunitarias y sociales y reduzca en alguna medida el sesgo observado en los estudios anteriores. En este modelo se toman en cuenta las dificultades con que se enfrentan las personas mayores, especialmente las mujeres. Muchas veces estas personas viven en condiciones de pobreza, sin poder satisfacer las necesidades vitales básicas y sin contar con el apoyo de la familia, factores que agravan el riesgo de maltrato, descuido y explotación.
Tipos de maltratos más frecuentes en la Tercera Edad.
Las distintas formas que adopta la violencia dentro de la familia muestra que cualquiera dentro de ella puede ser tanto victimario como víctima, más allá de su edad y de sus sexo. Las formas más frecuentes de maltrato son físico, verbal psicológico, financiero, violación de los derechos y abandono.
La Red Internacional para la Prevención del Maltrato de las Personas Mayores, “clasifica el maltrato en las categorías siguientes:
Maltrato físico: causar dolor o lesiones, ejercer coerción física o restringir la libertad de movimientos mediante la fuerza o el uso de drogas.
Maltrato psicológico o emocional: Infligir sufrimiento psíquico. Cuando los mayores se convierten en dependientes económicos, físicos y emocionales de sus hijos, muchas veces se invierten los roles, el tener que dejar el rol de adulto independiente para ocupar el rol de adulto dependiente, los coloca en una situación de riesgo. Si se trata de una familia con características violentas, el anciano es víctima de las mismas conductas autoritarias y humillantes que reciben los niños.
Por otro lado, como todo ser considerado “débil”, puede convertirse en el “chivo expiatorio” de todas las tensiones y conflictos de la familia. A veces la violencia es el medio de comunicación para “controlar” y “manejar” a la persona anciana. El no escuchar o prestar poca a tensión a la necesidad de comunicarse por parte del adulto mayor, lleva a una disminución de la interacción social. Se manifiesta también en forma de insultos, agravios que de una u otra manera, subestiman al anciano. Pero cualquiera sea la causa del maltrato Psicológico, sabemos que puede generar en él problemas tan serios como depresión y aislamiento, llegando a algunos extremos hasta el suicidio.
Abuso económico o material: Explotar a una persona mayor o hacer uso de sus fondos o recursos en forma ilícita o indebida. Los ancianos son a veces desapoderados de la administración de sus benes, por sus parientes más jóvenes, instaurando una tutela que ninguna norma prevé. Respecto del usufructo vitalicio (cuando los viejos donan a sus hijos en vida todos sus bienes), si usufructuar (significa tomar los frutos de algo), de lo que se trata es que el disfrute de alguien no implique una pérdida o despojo para el anciano. Señalamos la gravedad que puede llegar a significar la venta o el disponer por parte de miembros de la familia de la vivienda u otros bienes del anciano, sin consultarlo.
Esta situación de decidir por él y no con él, produce un deterioro grave en su calidad de vida, e incuestionablemente se convierte en abuso y maltrato, ya que se trata de un comportamiento intencional. Una de las manifestaciones más crueles del maltrato económico son los haberes jubilatorios tan escasos, que impiden a los mayores llevar una vida independiente y digna. La jubilación compulsiva, y especialmente la de nuestro país que no refleja la necesidad económica de los jubilados, los coloca en un nivel de desplazamiento social, de hábitos de consumo, y aun de posibilidades de sobrevivencia, convirtiéndose en un ingrediente más al maltrato social.
Abuso sexual: Mantener contacto sexual no consentido de cualquier tipo con una persona mayor. Este tipo de violencia se agrava significativamente para aquellos casos en que los mayores están institucionalizados. Prejuiciosamente se impide el ejercicio adecuado de la sexualidad por carencia de espacios privados y falta de intimidad, prohibiciones para salir en pareja, enamorarse, mantener relaciones, volver a casarse, etc. Es imprescindible que la sociedad y la familia tengan una actitud franca, abierta, de aceptación de la sexualidad como elemento importante en la vida del ser humano, que puedan contribuir al bienestar, a la dicha, a la felicidad de los ancianos, al desarrollo positivo de la personalidad, una actitud libre de prejuicios y tabúes, libre de censura y reservas.
Descuido: Negarse a cumplir con la obligación de atender a una persona mayor, o no cumplirla. Esto puede entrañar o no la tentativa, consciente e intencional, de causar sufrimiento físico o emocional a la persona mayor.
Causas del maltrato en los adultos mayores
Entre las causas de maltrato al adulto mayor, se encuentran las siguientes:
El carácter dominante del agresor.
La actitud controladora.
Motivos económicos y sociales.
La falta de comunicación entre los ancianos y sus agresores.
La falta de conciencia de lo que significan los ancianos.
La sobrecarga física o emocional de su cuidador.
El uso desmedido del alcohol.
La incapacidad emocional de parte del cuidador que se vuelve agresor.
Inestabilidad de las personas en su ámbito socio-familiar.
Poca promoción de los derechos e información sobre el adulto mayor.
Falta de educación y cultura sobre el envejecimiento y vejez
Consecuencias del maltrato a las personas mayores
Para los ancianos, las consecuencias del maltrato pueden ser especialmente graves. Por ejemplo se trata de personas físicamente más débiles y más vulnerables que los adultos más jóvenes, sus huesos son más quebradizos y los procesos de convalecencia son más prolongados. Incluso una lesión relativamente leve puede causar daños graves y permanentes. También muchos ancianos sobreviven con ingresos limitados, de modo que la pérdida de una suma de dinero, por pequeña que sea, puede tener un impacto significativo. Posiblemente vivan aislados, solos o atribulados por alguna enfermedad, y en ese caso están más expuestos a convertirse en blanco de algún fraude. También podemos mencionar otras tales como:
El maltrato físico puede tener consecuencias tales como: Trastorno del sueño, alteraciones orgánicas, alteración del sistema nervioso, lesiones por traumatismos, desnutrición, deshidratación, heridas por ataduras, quemaduras, entre otros.
El Maltrato Psicológico y sus consecuencias más notables son: Depresión, aislamiento, temor, tristeza, trastornos emocionales, ansiedad, ideas suicida, inhibición.
En la parte social: Perdidas de roles, prejuicios sociales, entre otros.
Factores de riesgo y vulnerabilidad del adulto mayor maltratado.
Los factores de riesgo que favorecen el maltrato en la vejez son todas aquellas circunstancias y situaciones en un lugar, y las actitudes y características de un individuo que puedan propiciar la aparición de un caso de abuso a una persona mayor. Identificar los factores de riesgo al maltrato es muy importante porque ayuda a prevenir las distintas formas de abuso y a crear protocolos de atención y cuidado, principalmente para los mayores que presenten un mayor grado de dependencia y vulnerabilidad. La discriminación por edad es el principal factor de riesgo es tal vez la principal causa de maltrato y abuso a los mayores. La discriminación por edad quiere decir considerar la vejez y a las personas mayores improductivas y carentes de valor social, lo cual produce un sentimiento de inutilidad que menoscaba la salud emocional y física de los mayores y de sus familiares.
Los factores de riesgo deben ser conocidos por toda la comunidad gerontológica, las instituciones y la población mayor con el fin de realizar campañas de prevención contra el maltrato y el abuso. De acuerdo con el libro Prevenir y Actuar contra los Malos Tratos a las personas mayores, editado por Caixa Catalunya, los factores de riesgo son:
En la edad avanzada, la vulnerabilidad y fragilidad física o psicológica si tiene algún tipo de patología mental, hace que la persona en sí misma tenga más riesgo al maltrato.
Las condiciones económicas del mayor, sus ahorros y bienes que pueden ser codiciados por terceros.
El aislamiento social, la falta de relaciones con vecinos o amigos, favorece la aparición de malos tratos y abandono.
La hostilidad de la propia persona también es un factor de riesgo. Los servicios sociales se ven en la obligación de mejorar su atención psicológica al mayor y de generar jornadas de sensibilización sobre las relaciones inter-generacionales.
La persona que causa o propicia una situación de maltrato:
La falta de formación de cuidadores informales
Trabajar como cuidador de una persona mayor dependiente durante jornadas muy largas y sin ningún tipo de ayudas.
Si algún miembro de la familia de la persona mayor padece algún desorden social o psíquico que pueda generar violencia (por ejemplo la drogadicción o toxicomanía) se considera factor de riesgo.
La violencia familiar y la violencia inter-generacional
Los problemas económicos como el desempleo o paro, problemas de salubridad o dificultades maritales como divorcios, fallecimientos y similares son un factor de alto riesgo
Estereotipos, concepciones equivocadas y valoraciones negativas hacia la vejez y el anciano en el contexto social, barrio o ciudad.
Acciones y actitudes en el entorno social que favorezcan la discriminación de la persona mayor o la negación al acceso a servicios públicos o sociales.
Comunicación masiva o regional, al igual que publicidad que discrimine o invite a la burla de las personas mayores
Dependencia económica o de vivienda del anciano
Sectores sociales donde se da el maltrato adulto mayor.
Sectores institucionales u hogares de ancianos.
Hoy por hoy, las residencias son consideradas ventajosas y la gente mayor suele ser forzada a ingresar en las instituciones demasiado pronto, por cuyo motivo se siente abandonada, estafada y, a menudo, maltratada, sin que nadie se haya molestado en preguntarles qué es lo que ellos quieren, lo cual constituye una violación de sus derechos. Muchos son víctimas de chantaje moral para obtener su consentimiento. Por otro lado hay falta de investigación sistematizada sobre los malos tratos que se producen en las instituciones. Lau y Kosberg (1979) apuntan que un 9’6% de los ancianos institucionalizados sufren alguna clase de abuso. Entre estos la mayoría sufren graves daños físicos y mentales, y a muchos se les priva de sus derechos.
Cuando son internados en instituciones geriátricas las situaciones se agravan, porque no solo sufren el impacto de la marginación y el desarraigo social, si no que en la mayoría de los casos el personal que los atiende como no ha recibido ningún tipo de capacitación, obra tanto con los mitos y estereotipos que al condicionar su accionar a estos, exhibe el maltrato y el abuso como hecho de poder y no de servicio.
Entre las formas más frecuentes de maltrato a nivel institucional destacamos la agresión verbal, seguida de la negación por parte de las residencias de unos niveles básicos de intimidad a sus usuarios. Las actitudes negativas hacia los ancianos pueden resultar más patentes en los servicios asistenciales de larga estancia. Kayser-Jones ha agrupado las denuncias más frecuentes sobre abusos del personal de las instituciones en cuatro categorías:
Sector Familiar.
Se han propuesto algunas hipótesis preliminares sobre la etiología del maltrato de ancianos en el núcleo familiar , incluidas: la dependencia de otros para prestar servicios, falta de lazos familiares estrechos, violencia familiar, falta de recursos económicos, psicopatología de la persona que maltrata, falta de apoyo comunitario y factores institucionales, como bajas remuneraciones y malas condiciones de trabajo que contribuyen a actitudes pesimistas de las personas a cargo, lo que trae como resultado el abandono de los ancianos.
Muchas veces los ancianos, por vergüenza o para proteger a otros, encubren la situación de la que son objeto. Se produce un sentimiento contradictorio en el anciano, de afecto, rechazo y dependencia emocional ante quien ejerce violencia hacia él. La observación sensible, la escucha atenta y la actitud receptiva son algunos de los recursos con que contamos para identificar a un anciano maltratado.
Tanto la violencia social (necesidades básicas insatisfechas) como la violencia familiar, con sus dificultades y costos (pues los ancianos deben denunciar a sus propios hijos o familiares de los cuales en general dependen afectiva y/o económicamente) son aspectos que tenemos que tener en claro al abordar esta problemática específica. La violencia familiar es un proceso cíclico y se desarrolla en tres fases:
Primera Fase: Denominada de `’Acumulación de tensiones”, provoca la sumatoria de incidentes que van incrementándose en intensidad y hostilidad. Predominan las agresiones verbales acompañadas o no por golpes menores. La violencia se desata por causas distintas a los motivos intrascendentes que la provocan; no tienen que ver con la actitud de la víctima. Una vez iniciado el proceso es difícil que se detenga.
Segunda Fase: Denominada “‘Episodio agudo”’ circunstancia en la se genera una situación que varía en grado de gravedad desde la destrucción de objetos, golpes, abuso sexual hasta el eventual homicidio o suicidio. Las circunstancias son de gran nivel de inestabilidad, destructividad y de corta duración. En esta fase a veces se pide ayuda y/o abandona el hogar; a veces opta por recluirse aun más porque sus lesiones son visibles.
Tercera fase: Denominada “luna de miel” en la que se produce el arrepentimiento, a veces inmediato junto con la promesa de que nunca más volverá a ocurrir. La actitud de la persona maltratada suele ser sentirse culpable de haber provocado la situación, dudar de las situaciones tomadas, volver al hogar y/o abandonar los tratamientos psicológicos.
Cabe advertir que ciertos mitos sociales muy arraigados en la sociedad son perjudiciales, sobre todo los referentes a considerar a la violencia familiar como asociada a clases sociales bajas, alcoholismo o drogadicción, falta de trabajo o como algo innato al ser humano, debido a que de ésta manera se plantea una situación rígida e irreversible, y que no es tal. Ya que si bien puede ser factores coadyuvantes, no significa que la generen.
Antecedentes de enfermedades psiquiátricas o alteraciones de la personalidad.
Historia previa de violencia familiar (esposa, niños…)
Prevención y detección del maltrato en los adultos mayores.
La prevención primaria: debe asumir que todo anciano tiene riesgo de presentar este problema e intentar proporcionar ayuda a todos los individuos comprometidos en el cuidado de las personas ancianas, así como a todos los ancianos, dependan o no de sus cuidadores
La prevención terciaria: consiste en intentar prevenir nuevos eventos una vez que ya ha tenido lugar alguno con anterioridad e incluye la intervención legal.
Los programas de educación familiar, la terapia familiar, los servicios de apoyo familiar que han sido desarrollados para los problemas de abusos y malos tratos al anciano no consiguen con la intensidad que quisiéramos la prevención de nuevos sucesos. La experiencia indica que la intervención legal sí que suele evitar la existencia de malos tratos en el seno familiar.
Atención multidisciplinaria del adulto mayor maltratado.
Como la mayor parte de los problemas que presenta el paciente, los abusos y la negligencia demandan una asistencia multidisciplinaria. Idealmente, el equipo multidisciplinario debería estar formado por los siguientes profesionales: médicos, trabajadores sociales, psicólogos y expertos en Derecho. En la atención multidisciplinaria del anciano maltratado, el papel del médico es complejo y muy importante. Sus principales funciones son las siguientes:
Realizar un tratamiento adecuado de las consecuencias directas de los abusos físicos y/o negligencia. Así mismo, efectuará intervenciones médicas para aminorar los síntomas que pueden ocasionar estrés en el cuidador.
Grupo de la Tercera Edad en el Ministerio de Salud.
Son agrupaciones de personas mayores de 60 años y más, organizados por iniciativas de trabajadores de la salud en el marco del programa de salud adulto mayor desarrollados en el centro de salud, cuyo principal objetivo es promover el autocuidado de la salud es estas personas.
En Panamá por la fuerza de la costumbre se denominan grupos de la tercera edad. Creemos oportuno mencionar que la membrecías de algunos de estos grupos han decidido aceptar a personas de menor edad que a las que se les atribuyen a la tercera edad. Por este motivo encontramos en algunas agrupaciones personas entre 50 años de edad.
Objetivos de los grupos de la tercera edad.
Propiciar el contacto con el desarrollo de nuevas relaciones.
Mejorar la calidad de vida de su membrecía.
Contribuir a disminuir el riesgo de aislamiento social.
Desarrollar actividades de interés para sus participantes.
Fortalecer la autoestima de las personas mayores, a través de la continuidad de sus roles sociales y del desempeño de nuevos roles.
Estimular el crecimiento personal.
Promover actividades para mantener la autonomía de las personas mayores con un buen funcionamiento físico, social y mental.
Realizar actividades recreativas que lleven a los participantes a interactuar con otras personas, librándolos de la rutina y el sedentarismo, contribuyendo el enriquecimiento de su vida.
Educación de la salud en el adulto mayor.
El envejecimiento de la población traerá consigo un aumento de la demanda de los servicios de salud; por esto el personal de la salud tendrá que diseñar estrategias para dar respuestas a este sector poblacional. Unas de las primeras acciones, cuya ejecución se ha iniciado es promover en las personas mayores la adopción de comportamientos saludable, la disminución de factores de riesgo, la prevención de enfermedades, el mantenimiento y recuperación de la salud.
Para tal fin, podrán utilizar la promoción del autocuidado de la salud como herramienta que ayude a disminuir las discapacidades y contribuya al logro del bienestar pleno de estas personas.
En el pasado se consideraba la vejez como una etapa perdida y se veía a las personas mayores incapaces para aprender y sin motivaciones para realizar actividades nuevas. Actualmente esta concepción ha ido cambiando y reconoce el potencial que tienen para aprender sobre el autocuidado de su salud y transmitir sus conocimientos y practicas a sus familiares y vecinos.
“El autocuidado comprende todas las acciones y decisiones que toma una persona para prevenir, diagnosticar y tratar su enfermedad, todas las actividades individuales dirigidas a mantener y mejorar la salud y las decisiones de utilizar tanto los sistemas de apoyo formales de salud como los informales”.
Basándonos en esta definición podemos mencionar algunas actividades de autocuidado de la salud que pueden efectuar las personas mayores.
El control de la salud anual.
Adopción de hábitos alimentarios saludables.
Programar periodos de descanso.
Practica de meditación y relajación.
La realización de actividades físicas con regularidad.
La asistencia a las citas de salud.
La ingestión de medicamentos de acuerdo con la prescripción médica, entre otros.
Para promover el autocuidado de la salud las personas adultas mayores, el personal de trabajo social deberá conocer que es el envejecimiento normal y patológico, los cambios que ocurren en este periodo de vida y las consecuencias que tienen sobre el aprendizaje. Además sugerimos que se aproveche el espacio que ofrecen los grupos de la tercera edad organizados en las instituciones de salud, para efectuar actividades que conduzcan hacia el cuidado de la salud como herramientas que propicien el bienestar de las personas mayores y la de sus familiares.
Actividades que se realizan en los grupos de la tercera edad.
Las actividades que se realizan en los grupos de la tercera edad emanan de los objetivos que tienen estas organizaciones, por razones didácticas las agrupamos en cuatro categorías:
Actividades de aprendizaje en la tercera edad.
El aprendizaje es una vía que facilita la adopción de estilos de vida saludables y se define como la obtención de conocimientos, aptitudes y destrezas que producen cambios.
Tomando en cuenta que existen diferencias en las edades, por las cuales atraviesa el ser humano y que estas influyen en el proceso de enseñanza- aprendizajes; con las personas de la tercera edad se recomienda utilizar metodologías apropiadas para ellos.
Existen algunas barreras que pueden interferir con el proceso de aprendizaje, tal es el caso del deterioro de la visión, audición, cambios en el sistema nervioso y algunas funciones cognoscitivas de la memoria, por lo que exige que el facilitador debe conocerlas para que adecue las metodologías las necesidades individuales.
Durante las secciones educativas se debe tener en cuenta, que las personas mayores deben participar en el planeamiento de las actividades educativas, las secciones no deben durar más de 30 minutos porque esto propicia a la disminución en la atención y concentración.
Para que el aprendizaje sea muchos más eficiente se puede emplear diferentes técnicas en la atención y trabajo con grupos de la tercera edad, entre ellas: las técnicas dinámicas, técnicas con actuación, la técnica auditiva, audiovisual y visual.
Hay que tener presente siempre que el protagonista principal del aprendizaje es el adulto mayor. No obstante es conveniente que inviten a los familiares para que obtengan mayores conocimientos de su salud y la de su adulto mayor.
Las actividades recreativas en la tercera edad.
Al entrar en la vejez se esperan muchos cambios en las personas o individuos; uno de ellos es el aumento del tiempo libre, producto de la disminución de responsabilidades, término de las crianza de los hijos y de la llegada de la jubilación. Algunas personas se aburren por qué no han programado la realización de actividades recreativas que les aporten espacios de alegría y crecimiento personal. Al igual que no han pensado en el proyecto de su vida futura.
La recreación juega un papel relevante en el desarrollo integral de las personas en todas las etapas de su vida. No es más importante en una edad que en otra; se va adecuando de acuerdo a sus necesidades. Ayuda a combatir aislamiento, la soledad y el sedentarismo. También contribuye a la liberación del estrés, mejorando la calidad de vida de las personas mayores.
De ahí la importancia de mostrar a las personas mayores los beneficios que generan las actividades recreativas.
Actividades para mantener la autonomía de las personas mayores.
Practica de ejercicios físico regular.
Confección de manualidades.
Circulo de lectura, ejercicios para la memoria.
Actividades socio-recreativas.
Formación de grupos de teatro.
Cultivos de huertos y jardines.
Encuentros intergeneracionales, entre otros.
Actividades para la prevención de enfermedades en la tercera edad.
La tercera edad es un grupo de riesgo en el punto de mira de algunas enfermedades y afecciones. Pero también existen algunos ejercicios que ayudan a sobrellevar estas enfermedades más comunes en la tercera edad. Pero primero vamos a conocer algunas de las enfermedades y discapacidades que con mayor frecuencia padecen los adultos mayores.
Artrosis: afecta más a las mujeres que a los hombres, y a partir de los 75 años. La edad, la obesidad, la falta de ejercicio; son sólo algunos de los factores que predisponen a sufrirla. Consiste en una degeneración del cartílago articular por el paso de los años, que se traduce en dificultades de movilidad y dolor articular con los movimientos. El tratamiento de la artrosis consigue mejorar la movilidad y disminuir el dolor mediante antiinflamatorios no esteroides, o la infiltración de esteroides, además de ejercicios de rehabilitación.
Alzheimer: La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa del sistema nervioso central que constituye la principal causa de demencia en personas mayores de 60 años. Se caracteriza por una pérdida progresiva de la memoria y de otras capacidades mentales, a medida que las células nerviosas mueren y diferentes zonas del cerebro se atrofian. Se desconocen las causas, si bien se sabe que intervienen factores genéticos. Por desgracia el Alzheimer sigue siendo incurable, pero la comunidad científica se muestra optimista por encontrar una cura a corto plazo.
Párkinson: El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa que se produce en el cerebro, por la pérdida de neuronas en la sustancia negra cerebral. El principal factor de riesgo del Parkinson es la edad
Cáncer de Próstata: Consiste en un crecimiento excesivo en el tamaño de la próstata a expensas del tamaño celular. Es muy común en los hombres a partir de los 60 años. Para su tratamiento, los pacientes deben disminuir la ingesta de líquidos antes de acostarse y moderar el consumo de alcohol y cafeína.
Malnutrición: A menudo, se pasan por alto los problemas de nutrición de la tercera edad, lo que puede traer complicaciones muy serias tales como deshidratación, anemia, déficit de vitaminas, entre otros.
Más información sobre Sordera en la tercera edad.
Presión arterial alta: La presión arterial es la fuerza con la que el corazón bombea la sangre contra las paredes de las arterias. La hipertensión arterial no suele tener síntomas, pero puede causar problemas serios como insuficiencia cardiaca, un derrame cerebral, infarto e insuficiencia renal. Conviene que nosotros mismos controlemos nuestra presión arterial además de llevar hábitos de vida saludables.
Problemas Visuales: Con la edad adulta es muy frecuente que nuestra vista vaya perdiendo facultades. Es por ello que se aconseja a las personas mayores una revisión ocular una vez al año para detectar los problemas visuales más frecuentes y su tratamiento específico. Los problemas de visión más frecuentes en las personas mayores son la miopía, presbicia, cataratas, degeneración macular del ojo, glaucoma, tensión ocular.
Diabetes: es una enfermedad crónica del metabolismo. Se debe a la falta total o parcial de la hormona llamada insulina. Su déficit produce la no absorción por parte de las células, de la glucosa, produciendo una menor síntesis de depósitos energéticos en las células y la elevación de la glucosa en la sangre (hiperglucemia).
Depresión: Es un estado de abatimiento e infelicidad, que puede ser transitorio o permanente, cada vez más frecuente en las personas mayores.
Puede tener muchas causas, desde el estrés hasta la genética y afecta la forma en que esa persona come y duerme, en cómo se valora a sí mismo y la manera en que piensa. Cuando la persona de edad va al médico, puede solo describir síntomas físicos. Esto pasa por que el anciano puede ser reacio a hablar de su desesperanza y tristeza, de su falta de interés en las actividades normalmente placenteras o de su pena después de la muerte de un ser querido. Las depresiones subyacentes en los ancianos son cada vez más identificadas y tratadas por los profesionales de salud mental. El trato con la persona mayor deprimida debe basarse en la integración, paciencia y en la comprensión de una situación de alteración del ánimo, por lo general reactivo a alguna causa de enfermedad y que le han abocado a la dependencia de otra persona, con el consiguiente sentimiento de carga, que, junto con la soledad y el aislamiento, le llevan a preguntarse sobre el sentido de su vida.
La gimnasia es un excelente ejercicio a cualquier edad, pero especialmente en la tercera edad, conviene que introduzcamos hábitos y actitudes saludables puesto que nos puede aportar beneficios muy necesarios tales como:
Mejorar nuestra condición cardiovascular, aumentar el consumo máximo de oxígeno, nuestra resistencia aeróbica y la pérdida de grasa corporal.
Prevención, tratamiento y rehabilitación de diversas enfermedades.
Retrasar las consecuencias del envejecimiento.
Proporcionar una mayor autonomía.
Lógicamente, es imprescindible adecuar los ejercicios para la tercera edad. En muchos sitios se organizan sesiones de gimnasia para la tercera edad. Estos ejercicios no solamente aportan el beneficio físico, sino que potencia nuestro bienestar en más aspectos de nuestra vida, como favorecer nuestras relaciones sociales, manteniendo sanos tanto el cuerpo como la mente.
Las actividades más recomendadas para la tercera edad son aquellas que, siendo en grupo, permitan una intensidad individual para cada persona que lo practica. Que no tengan un excesivo contacto entre los practicantes por el riesgo de lesiones. El aeróbic para ancianos, la bicicleta, natación para la tercera edad, las caminatas, ejercicios de estiramientos y flexiones son solo algunas de las actividades que recomendamos que introduzcas en tu vida diaria.
Componente legal-Social –político.
Principios de las Naciones Unidas a favor de la tercera edad.
Para ayudar a la persona de edad a vivir mejor los años venideros, la asamblea general de las naciones unidas aprobó, el 16 de diciembre de 1991, los principios siguientes (resolución 46/91).
Las personas de edad deberán tener acceso a alimentación, agua, vivienda, vestuario y atención de salud adecuada, mediante la provisión de ingresos, el apoyo de sus familias y de la comunidad y su propia autosuficiencia.
las personas de edad deberán poder participar en la determinación de cuándo y en qué medida dejaran de desempeñar actividades laborales.
En nuestro país a través de la constitución de 1972, se incorporaron leyes que buscaban la protección en todos los aspectos concernientes a la familia, sin dejar atrás al adulto mayor, después de varios años se fueron integrando programas sociales de orientación y ayuda al adulto mayor en situación de riesgo social.
Acciones legales dirigidas a las personas mayores en Panamá.
En la Constitución Política de 1972, se incorporan algunas disposiciones específicas sobre las personas mayores en los capítulos concernientes a la familia y a la salud de nuestra población, específicamente los artículos 59 y 109 de la Carta Magna.
En el artículo 59 se indica que el Estado creará un organismo destinado a resguardar a la familia con el fin de “proteger a los menores y ancianos, y custodiar y readaptar socialmente a los abandonados, desamparados, en peligro moral o con desajustes de conducta”.
Mientras que el artículo 109 señala: “todo individuo tiene derecho a la seguridad de sus medios económicos de subsistencia en caso de incapacidad para trabajar u obtener trabajo retribuido. Los servicios de seguridad social serán prestados o administrados por entidades autónomas y cubrirán los casos de enfermedad, maternidad, invalidez, subsidio de familia, vejez, viudez, orfandad, paro forzoso, accidentes de trabajo, enfermedades profesionales y las demás contingencias que puedan ser objetos de previsión y seguridad social. En el artículo 109, se garantiza la seguridad económica a través de dos tipos de servicios: seguridad social y asistencia social. En el primer tipo de servicio el sujeto de atención es el jubilado, titular del derecho a la seguridad social. En el segundo tipo de servicio, sujeto de atención son el no-jubilado (dependiente, carente de recursos, entre otros) y que se encuentran fuera del sistema de seguridad social, pero que deben ser rehabilitados social y económicamente.
Leyes y normas especiales en favor de las personas mayores en Panamá.
La República de Panamá ha desarrollado e implementado leyes y normas relacionadas con las personas mayores. La adopción del Código de la Familia a mediados de la década pasada, constituye un avance importante que refleja la preocupación del Estado, de la sociedad civil y de las comunidades de velar por la familia como unidad básica de la sociedad, y dentro de ella, por sus miembros de edad avanzada.
En el artículo 569 del Código de Familia se establece que el Estado Panameño, por disposición constitucional, debe desarrollar políticas sociales en favor de la familia en particular, a la que asegurará su continuidad como grupo humano de la sociedad. Lo que complementa en el artículo 571, en que señala que la participación del Estado en la organización familiar supone un orden de prioridades para la promoción de la familia en la sociedad; y que en defecto o carencia del apoyo familiar, deberá actuar en subsidio instituciones comunales, sociales y del Estado para apoyar y fortalecer la actividad familiar.
De esto se deduce que uno de los objetos de intervención del Estado es la familia y dentro de ella, los más vulnerables (niños, jóvenes, discapacitados, personas mayores, mujeres) .A su vez queda claramente establecido que cuando exista deterioro o insuficiencia de apoyo familiar, la autoridad podrá intervenir para asegurar el bienestar de los más vulnerables.
Todas estas disposiciones dan origen a un andamiaje de instituciones y normas que sustentan las acciones dirigidas a las personas mayores en nuestro país. Entres éstas se encuentran algunos Decretos Ejecutivos que regulan aspectos particulares, tales como:
Decreto No. 57 de 19 de junio de 1978, por el cual se establece la tercera semana del mes de noviembre como la “Semana del Anciano(a)” en el territorio nacional.
Decreto Ejecutivo No. 3 de 28 de enero de 1999 que dicta las Normas para la apertura y funcionamiento de los Centros de Atención Diurna, Hogares o Albergues para personas mayores, en que se establecen los requisitos que deben cumplir las personas naturales o jurídicas que desean establecer Centros de Atención para personas adultas mayores y además faculta al MIDES a vigilar y supervisar el adecuado funcionamiento de estas instituciones. Decreto Ejecutivo No. 23 del 24 de junio de 1999, que crea el Consejo Nacional del Adulto(a) Mayor (CONAM), organismo de naturaleza cívica, autónoma y colegiada; que cuenta con la participación de aquellas instancias gubernamentales relacionadas con las acciones a favor de las personas mayores junto con otras instituciones y organizaciones de la sociedad civil.
Decreto Ejecutivo No. 26 de 6 de agosto de 1999 que establece las Disposiciones que reglamentan los subsidios que otorga el Estado a organizaciones sin fines de lucro y personas naturales dedicadas al desarrollo de programas sociales dirigidos a grupos vulnerables.
En el caso de las personas mayores, una lectura analítica del Código permite identificar distintos instrumentos para protegerlos cuando existan disfunciones familiares – o en el caso inverso, fortalecer la institución familiar cuando la dificultad se origine a partir de la presencia de personas mayores en su seno.
Protección del adulto mayor por el Estado en caso disfunciones Familiares.
Colocación familiar (artículos 364-371): consiste en ubicar al anciano en un centro u hogar distinto al de sus parientes con la obligación de alimentarlo, custodiarlo, educarlo, asistirlo y readaptarlo socialmente. Se establece que los parientes y la autoridad competente pueden disponer de la colocación familiar y, en el caso de la autoridad, puede hacerlo cuando exista abandono, peligro, o no se ofrezcan garantías de cuidado.
Atención de la problemática socioeconómica (artículos 607-625): establece que las instituciones que ofrecen prestaciones de servicios y auxilios económicos directos de los sistemas de seguridad social a las familias, otorgarán atención preferente a los que soportan cargas especiales por razones de enfermedad, minusvalía, entre otros. Asimismo dispone que las instituciones de educación deben adoptar medidas necesarias para preparar a las personas mayores para nuevas carreras técnicas y universitarias, favoreciendo la promoción ocupacional.
Educación (artículo 673-676): dispone la creación de programas educativos para personas mayores y de difusión de los programas dirigidos a ellas.
Centros de asistencia, habilitación y rehabilitación para ancianos (artículos 721-726): el código indica los requisitos que debe cumplir el personal, regula el ingreso y establece que el Estado apoyará su creación con preferencia en los lugares que no reciba los beneficios de la acción estatal y de la seguridad social organizada.
Instituciones Gubernamentales de apoyo al adulto mayor.
Los esfuerzos orientados a la atención de la población adulta mayor son realizados fundamentalmente por tres instituciones gubernamentales: el Mides, a través de la Dirección Nacional de Adultos(as) Mayores; la Caja de Seguro Social y el Ministerio de Salud.
Diagnóstico Nacional sobre la Situación de las Personas Mayores en Panamá 1993, puso en marcha la Ley No. 42 de 1997 que crea el Mides. Se incluye dentro de la estructura del Mides, la Dirección Nacional de Adultos(as) Mayores, organismo técnico encargado de la atención de las personas mayores.
El objetivo MIDES es impulsar el desarrollo humano por la vía de la participación y la promoción de la equidad, y procurar la integración social a través de la atención específica de grupos prioritarios, entre los que se encuentran las personas mayores. A través de la DNAM, el Ministerio planifica, promueve, organiza, dirige, desarrolla, coordina, ejecuta y da seguimiento a la aplicación de políticas, programas, proyectos y acciones relativos a las personas mayores (artículo 23, Ley No. 42 de 1997).
Las funciones de la DNAM establecidas por ley son:
Planificar, elaborar y ejecutar programas y proyectos de prevención, orientación, Atención y protección de las personas adultas mayores.
Elaborar normas para la creación y supervisión de centros dirigidos a la asistencia, habilitación y rehabilitación de las personas adultas mayores.
Dar seguimiento y evaluar los resultados de las normas legales, planes y proyectos relacionados con las personas adultas mayores.
Realizar cualquier otra actividad en materia de personas adultas mayores que le atribuyan otras leyes, decretos reglamentarios o el Ministerio.
Entre los programas y acciones más relevantes de la Dirección se encuentran los
Programa de atención integral del adulto mayor, a través del cual se da respuesta o se brinda solución a situaciones de riesgo social que afecta la integridad física y mental del adulto mayor. Desde la creación del programa se han atendido un total de 5,259 personas mayores en situación de riesgo social y se ha dado solución al 90% de las situaciones presentadas y detectadas. Centro de Orientación y Atención Integral está compuesto por un equipo interdisciplinario de profesionales en las áreas de Psicología, Derecho y Trabajo Social que brindan asistencia confidencial y gratuita a todas las personas en riesgo social. El Centro brindará los siguientes servicios:
Atención de Casos.
Captación de denuncias, servicio de orientación y atención a los usuarios (as) que presenten algún problema de índole social
Tu Línea 147.
Orientación sobre maltrato y abusos contra niños, niñas y adolescentes, violencia doméstica, maltrato adulto mayor, entre otros.
Al llegar al Centro le recibirá un personal de recepción que le entregará un formulario de datos generales, posteriormente le referirá al profesional que le brindará la orientación adecuada de acuerdo a su caso. Si su caso requiere la intervención de otra institución, el Centro le remitirá a la entidad que le brindará la solución a los diversos aspectos que implique su problema. Este Centro está compuesto por un equipo interdisciplinario que coordina con las diversas entidades gubernamentales y no gubernamentales la orientación, atención, seguimiento, evaluación y solución de los problemas sociales de la población panameña.
Programa de Supervisión y Evaluación a las instituciones de protección familiar subsidiadas y privadas, que se crea en respuesta al Decreto Ejecutivo No. 3 del 28 de enero de 1999 que regula la apertura y funcionamiento de los Centros de Atención Diurna, Hogares, Albergues de atención al adulto(a) mayor y donde se facultad al Ministerio a establecer medidas, normas para vigilar, evaluar los programas y servicios que se desarrollan en beneficio de la población residente.
Programa de Educación y Sensibilización, el cual tiene como objetivo lograr un cambio de la apreciación de la sociedad sobre la vejez y el envejecimiento, que se traduzca en un mejor trato y valoración de las personas adultas mayores, junto con promover los derechos que les asisten a los(as) adultos(as) mayores. Entre los principales resultados obtenidos podemos mencionar el aumento de las denuncias de situaciones de riesgo social efectuadas por la comunidad y la mayor viabilidad con las instancias judiciales involucradas en la atención de abusos y maltrato
Programa de personas adultas mayores saludables, tiene como objetivo primordial promover estilos de vida saludables en beneficio de la población adulta mayor residente en hogares o centros de atención y en grupos de personas mayores organizados a nivel comunitario.
Consejo Nacional de las Personas Adultas Mayores (CONAM).
Actúa como cuerpo consultivo, sirviendo como agente orientador y de apoyo para el desarrollo de políticas nacionales en beneficio de esta población. Está conformado por 14 instituciones representativas del sector gubernamental y de la sociedad civil. La función principal del CONAM es promover acciones, planes, programas, tales como dar seguimiento y velar por el cumplimiento de las normas y disposiciones legales existentes en el país. Entre las acciones realizadas por este organismos se encuentran las siguientes:
Revisión, formulación y seguimiento de leyes, programas y proyectos existentes, tales como el impulso de nuevas acciones en beneficio de la población adulta mayor.
Creación del reglamento interno que rige el funcionamiento del Consejo Nacional del Adulto(a) Mayor.
La Caja del Seguro Social (CSS) fue creada en virtud del Decreto Ley No. 14 del27 de agosto de 1954. Es una entidad de derecho público, autónoma en lo administrativo,en lo funcional, en lo económico, en lo financiero, con personería jurídica, patrimoniopropio con derecho a administrarlo y fondos separados e independientes del GobiernoCentral.
Esta institución protege a todas las personas que tienen acceso a los beneficios del segurosocial, siempre y cuando cumplan los requisitos legales establecidos para tal fin.Comprende los trabajadores cotizantes, los pensionados y los dependientes de ambosgrupos.En cuanto a las prestaciones que cubrendirectamente los riesgos de vejez son:
La CSS ejecuta distintos subprogramas dirigidos a las personas mayores de 50 años,pensionados, jubilados y beneficiarios de la CSS; a fin de preservar su dignidad,subsistencia y salud con el fin que los mismos favorezcan un envejecimiento activo ysaludable; priorizando las acciones de promoción, protección, prevención, recuperacióny rehabilitación de las personas adultas mayores, de modo de reducir la prevalencia deenfermedades crónico degenerativas y discapacidades, al igual que la incidencia deenfermedades prevenibles.
Finalmente, en cuanto al apoyo a las actividades desarrolladas por las organizaciones depersonas mayores, la CSS entrega aportes provenientes de la partida presupuestaria delPrograma Nacional de Pensionados, Jubilados y Tercera edad a la Federación Nacionalde Asociaciones de la Tercera Edad y Federación Nacional de Asociaciones de laTercera Edad.
El Decreto de Gabinete No. 1 del 15 de enero de 1969 establece al Ministerio deSalud como institución exclusiva y rectora de la salud en el ámbito nacional. ElMinisterio tiene como misión el compromiso de garantizar los servicios de salud integral,proveer en forma óptima salud física, mental, social y ambiental a la poblaciónpanameña, mediante la promoción, prevención, provisión y rehabilitación sostenible conlos mejores recursos materiales, humanos y financieros, actuando siempre con equidad,eficacia, eficiencia, con participación e integración social.
En cuanto a la capacidad instalada para la atención de las personas mayores, el MINSAcuenta con el Hogar de Larga Estancia del Ministerio de Salud, pero en general elMinisterio no dispone de recurso humano dedicado a la atención exclusiva de lapoblación adulta mayor. Los funcionarios de salud (médicos, enfermeras, trabajadorassociales, nutricionistas, psicólogos) que intervienen en su atención deben distribuir lashoras contratadas para el manejo de varios programas o actividades y, en las mayorías delas instalaciones de salud, incluso no se cuenta con el equipo completo.
Esta institución cuenta con normas que regulan la atención de los(as) adultos(as) mayores, las cuales se encuentran plasmadas en las “Normas de Atención del Programa de Salud de la Tercera Edad” del año 1992 y en las “Normas Integrales de Salud para la Población y el Ambiente” de 1998. A través de estas normas se establece la realización de actividades de promoción, prevención, atención y rehabilitación de las personas adultas mayores considerando los factores biopsicosociales y del ambiente. Los objetivos generales de las Normas son:
Promover la interrelación entre los distintos niveles de atención de nuestro sistema de salud, con el propósito de mejorar tanto la calidad de la atención, como el grado de satisfacción de la población adulta con los servicios del país.
Fomentar las acciones de educación, prevención, curación y rehabilitación integral que contribuyan a reducir la morbilidad y mortalidad en la población adulta.
Pastoral social arquidiócesis de Panamá.
Pastoral social arquidiócesis de nuestro país, lleva a cabo el “programa de coordinación, formación y protagonismo del adulto mayor”. Es un programa que trabaja a favor de la población adulta mayor en las parroquias que conforman la Arquidiócesis de Panamá, y que impulsa la coordinación en red con instancias gubernamentales, no gubernamentales, grupos de adultos mayores, hogares de adultos mayores y Universidades.
El acompañamiento a los grupos va dirigido especialmente a la formación y a la aplicación de diagnósticos comunitarios para acompañar a los adultos mayores, ser promotores evangelizadores y lograr una mejor imagen de la etapa de la vejez, motivando adultos mayores para el intercambio entre generaciones. Su misión es coordinar y fortalecer los programas a favor de los adultos mayores, a fin de sentar las bases de un trabajo en red que atienda las problemáticas de la población adulta mayor y brinde capacitación a agentes y profesionales de lo social, haciendo énfasis en la evaluación constante y la puesta en marcha de experiencias comunitaria.
Este programa coordina procesos en redes y brinde acompañamiento y formación a los grupos que trabajan con adultos mayores en la Arquidiócesis de Panamá. Implica por parte de la institución:
Promover el reconocimiento de capacidades de la población adulta.
Promover el reconocimiento de derechos y deberes de los adultos mayores en nuestra sociedad y lograr la incidencia pública.
Construir redes de apoyo al adulto mayor.
La Pastoral Social Arquidiócesana, a la luz del evangelio y de los principios de la doctrina social de la Iglesia, como son la solidaridad y la promoción humana, busca:
Promover el reconocimiento de los adultos mayores en su plena dignidad.
Lograr que por medio de la espiritualidad y la formación, el adulto mayor viva la vejez y el envejecimiento de manera positiva y productiva.
Lograr el liderazgo y protagonismo de los adultos mayores de cara a los problemas que les afectan.
Intervención del Trabajo Social.
Las personas adultas mayores, como colectivo, pueden presentar situaciones sociales y personales caracterizadas por una serie de carencias y dificultades, que las coloca en una posición de riesgo o fragilidad. Los centros de atención primaria deben estar preparados para brindar una asistencia integral y evitar por estas medias referencias precipitadas y/o improcedentes. Sin embargo, esta atención integral es solamente posible cuando dicho centro tiene el apoyo de los servicios sociales locales.
El trabajador social parte de la evaluación de la historia social de la persona adulta mayor y la información de una valoración integral (médica, de enfermería y psicosocial) de la situación y las necesidades de la persona. De acuerdo a esta valoración se hace un diagnóstico social del individuo y se elabora un plan de acuerdo a los recursos personales, familiares y sociales que estén disponibles. El trabajador social vincula y coordina los recursos según las necesidades, y mantiene una supervisión y monitoreo de los mismos. También evalúa periódicamente la situación de la persona, que puede ser muy cambiante, y adecúa las intervenciones de acuerdo a la situación.
3.3.1 Rol del Trabajador Social en la atención de los adultos mayores a nivel clínico.
En general, el trabajador social con formación gerontológica tiene los siguientes roles:
Diagnosticar factores de riesgo social y actúa en su prevención y resolución.
Informar a las personas adultas mayores y sus familias sobre los servicios y prestaciones sociales.
Identificar necesidades y, conjuntamente con el adulto mayor programa las
Diferentes estrategias de solución.
Asesorar al individuo y a la familia en problemas económicos, familiares y sociales.
Realizar campaña o supervisar las gestiones necesarias para la resolución de los problemas que presentan los adultos mayores.
Brindar asistencia social individualizada o manejo de caso a las personas adultas mayores que lo precisen y demanden.
Dar consejería de grupo para el desarrollo de habilidades de los miembros de clubes o centros de adultos mayores.
Dirigir grupos de ayuda mutua y promueve la vitalidad mental y social de los grupos de adultos mayores en la comunidad.
Identificar personas que tienen riesgo de aislamiento social o falta de apoyo familiar.
Procurar por medio de su trabajo comunitario, la integración social de las personas adultas mayores.
Educar a la comunidad sobre el envejecimiento y brinda charlas para promover solidaridad inter-generacional.
Favorecer la afirmación de la autoestima, el desarrollo de la asertividad y la posibilidad de tomar decisiones propias por las personas mayores.
Participar como parte de un equipo multidisciplinario en las actividades del Centro de Salud y promueve la integración de los aspectos sociales en el manejo de la salud de las personas adultas mayores.
Desarrollar actividades profesionales en los hogares, en todas las etapas, desde la rehabilitación hasta el bien morir, con los adultos mayores y/o familiares.
Socializar su disciplina con los demás integrantes del equipo de salud y realiza actividad docente en la formación de los trabajadores de salud.
Registrar y sistematizar la información a fin de realizar evaluaciones permanentes.
Realiza investigaciones sobre variables sociales que permiten diagnósticos de la situación de la población adulta mayor (sana y vulnerable), con el objetivo de fundamentar los cambios o la creación de políticas sociales acordes a la realidad de la población mayor.
3.3.2 Perfil del Trabajador Social facilitador de los grupos de adultos mayores.
Tener formación académica en trabajo social de grupos.
Poseer conocimientos generales de gerontología y geriatría.
Tener empatía con las personas mayores.
Poseer conocimientos de las técnicas participativas y actividades recreativas.
Interés de trabajar con las personas mayores.
Capacidad para facilitar la cohesión grupal.
Ser creativo(a).
Reconocer las capacidades de las personas mayores.
Ser flexible, justo, honesto, amable, paciente, entre otros.
Irradiar entusiasmo y optimismo.
Poseer buen sentido del humor.
Habilidad para escuchar a las personas mayores.
Consideramos que es difícil encontrar todas estas características mencionadas en un trabajador social. Sin embargo este debe ser el marco que guie su actuación profesional y el ideal hasta donde se debe aspirar, procurando desarrollarlas para lograr un mayor impacto en el trabajo social de grupo con adultos mayores.
Beneficios de trabajo social de grupos con personas mayores.
Promueve la independencia de las personas mayores en la realización de las actividades de la vida cotidiana y favorece al mantenimiento de capacidades físicas, intelectuales y de expresión.
Lucha contra el sedentarismo y el encierro sobre si mismo.
Satisface las necesidades recreativas.
Forma una imagen de si positiva.
Fortalece el encuentro con su entorno.
Proporciona bienestar físico y psicológico.
Aborda las necesidades espirituales.
Imparte educación para la salud.
Promueve la confianza en sus habilidades.
Mantiene al máximo los lazos sociales.
Impulsa el desarrollo de la actividad física.
Inserta a las personas mayores en la familia, comunidad y sociedad en general.
Propiciar espacio de actualización sobre la realidad nacional
Las siguientes conclusiones constituyen una recopilación de los principales puntos desarrollados en este trabajo monográficos sobre el maltrato a los adultos mayores de 55 años y más de la Provincia de Colón.
La expresión tercera edad está muy relacionada con el comienzo de la vejez y la adaptación a un cambio de vidas diferentes a las otras etapas ya pasada. En este proceso el adulto mayor se enfrenta a unas series de cambios que pueden incidir en el de forma positiva o negativa. Es decir si el adulto mayor se encuentra preparado mentalmente y emocionalmente para enfrentarlo , podrá llevar una mejor calidad de vida y si no se encuentra un cien por ciento preparado , le traerá esta situación una series de dificultades, como aislamiento social y inadaptación social.
Además como pudimos ver en el capitulo numero tres, unos de los factores que más afectan a los adultos mayores es el maltrato, negligencia o abuso. El mismo puede ser cometido por acción u omisión, este último que se refiere al descuido. Del sexo de los adultos mayores, el femenino es el más propenso en sufrir maltrato u opresión; ya sea por parte de un familiar u otras personas allegadas, ya que la mayoría no cuenta con los recursos necesarios para satisfacer sus necesidades básicas y los hacen vulnerables a sufrir explotación o maltrato.
El adulto mayor es vulnerable a sufrir cualquier tipo de maltrato, ya sean los establecidos por la Red internacional para prevención del maltrato al adulto mayor, tales como: el maltrato físico, psicológico, económico, sexual o descuido. De estos maltratos el que más se da con mayor frecuencia en la provincia de Colón, es el económico, donde muchos familiares del adulto mayor optan por manejarles sus ingresos, sus bienes materiales a su manera, aunado a ello los ingresos económicos que reciben los adultos mayores es inferior y no le ayuda a cubrir en gran medida sus necesidades básicas como los medicamentos, alimentación, vivienda.
Por otra parte el maltrato psicológico o emocional, donde la persona adulta mayor pierde el rol de persona independiente a persona dependiente de sus familiares, el no escuchar o prestar poca atención a la necesidad de comunicarse por parte del adulto mayor, lleva a una disminución de la interacción social y aislamiento social. Es preciso señalar que estos tipos de maltratos son causados por la falta de paciencia del agresor, la sobrecarga física y emocional que a veces deben llevar la persona que cuida al adulto mayor y la falta de educación sobre el proceso de envejecimiento en la familia y la sociedad. Cuando no educamos a la sociedad incluyendo niños, adolescentes, adultos y toda la familia en generar sobre esta etapa de la vida, seguiremos incrementando la estadísticas de abuso y abandono de los adultos mayores y tal vez muchos más casos que no salen a luz pública.
En el tercer capítulo se trato además de forma general que es la tercera edad y los tipos de maltratos más frecuentes , también las consecuencias que pueden generar las agresiones verbales, físicas y económicas en el adulto mayor, tales como depresión, ansiedad, trastornos emocionales, perdidas de roles, prejuicios sociales, entre otros. También pudimos ver los factores sociales que hacen vulnerable a un adulto mayor a sufrir abuso o maltrato, como son la edad avanzada, sus condiciones económicas, la falta de formación de los cuidadores informales, falta de comunicación familiar, entre otros. Dos de los sectores que pueden propiciar esta situación son los hogares para ancianos y sector familiar. Es importante señalar que el maltrato vulnera los derechos fundamentales de las personas, por eso es un problema de todos, y es la sociedad en su conjunto, quien puede y debe cumplir un papel importante en todo esto.
En esta investigación pudimos conocer que es el maltrato, sus formas más comunes, entre otros aspectos. También la forma de prevención de esta situación que coloca al adulto mayor en riesgo social. De esta forma de prevención se derivan tres que son sumamente importante, como lo son la prevención primaria que es educar a la familia en general sobre los cambios que sufre una persona de la tercera edad, seguido de una prevención secundaria que implica identificar los factores de riesgo del adulto mayor con programas de prevención y por último la prevención terciaria que viene siendo la intervención legal por parte de las autoridades ya cuando se ve amenazada la integridad física de la persona mayor. Hay que señalar cuando se identifica una situación de riesgo en el adulto mayor se debe dar una atención multidisciplinaria , con diversos profesionales como Trabajadores Sociales, Psicólogos, Psiquiatras, entre otros, ya que no solo se ve afectado la parte física del adulto mayor, sino su parte emocional, social y familiar.
También llegamos a la conclusión que los grupos de la tercera edad, constituyen un medio de socialización de los adultos mayores. Donde por medios de sus actividades, el adulto mayor puede establecer contactos con otras personas de su misma edad, le permite integrarse a una nueva etapa de vida con nuevos conocimientos que le ayuden al incremento, fortalecimiento de su autoestima y relación familiar. Los grupos de la tercera edad son muy importantes porque a demás de funcionar a nivel de salud, disminuye el ocio y sedentarismo de las personas mayores de 55 años y más. Convierte a la personas de la tercera edad emocionalmente estables por sus múltiples actividades y de esta manera ayuda a los mismo a poseer mejor salud, menos gastos médicos y por ende una mejor calidad de vida.
El maltrato al adulto mayor, abandono o descuido ha sido tratado como tema legal por parte de nuestro Estado, que busca mejorar y disminuir en gran escala esta problemática. Para ello se han creados leyes, normas a nivel político, social y legal. Unas de ellas fue por medio de la Constitución Política de Panamá de 1972; donde los artículos 59 y 109, dan paso a la creación de una organización que vele por la seguridad de la familia, en especial lo más vulnerables incluyendo los adultos mayores. Además de estos, se han establecidos organizaciones gubernamentales de apoyo a la familia y que han incorporados programas de adulto mayor como es el MIDES, quienes planifican, elaboran y ejecutan programas y proyectos de prevención, orientación, Atención y protección de las personas adultas mayores. También el MINSA ejecuta programas dentro de sus instalaciones para una mejor salud de las personas de la tercera edad, entre otras. Además de las instituciones que prestan sus servicios de ayuda a los adultos mayores, también los profesionales de Trabajo Social llevan a cabo una labor bien estrecha con estos grupos, ya que diagnostican factores de resigo social y actúan en prevención de los mismos; asesoran a los individuos y familias en problemas económicos, familiares y sociales, entre otros programas. Como vemos nuestro Estado , también ha reconocido la situaciones de vulnerabilidad en las que se pueden encontrar muchos de los adultos mayores y ha adoptado medidas pertinentes para que este sector de la población se les respeten sus derechos y su integridad como persona.
En torno a esta investigación de la Tercera Edad y los maltratos en contra de esta parte de la población, le queremos recomendar lo siguientes:
Que se incremente la educación sobre el envejecimiento en todos los niveles de la sociedad. Ya que a través de la educación familiar podremos disminuir los casos de abandonos, desplazamiento, maltratos y abusos en los adultos mayores.
Que se informe a la población especialmente a los adultos mayores, sobre sus deberes y derechos. Ya que muchos de ellos desconocen las leyes que los protegen en caso de ser víctimas de abuso o maltrato por parte de algún familiar o cuidador.
Que se divulgue con mayor frecuencia las actividades y funciones que tienen los grupos de la tercera edad, con la finalidad de motivar a las personas mayores a su integración y así de esta manera disminuir el aislamiento social en la cual viven muchos de las personas de la tercera edad en la provincia de Colón.
Que se realicen frecuentemente talleres familiares, con la finalidad de incrementar la comunicación entre todos los miembros de la familia, que aprendan a escucharse y respetar los espacios de cada uno, fortaleciendo su integridad familiar y amor propio.
Que se le realicen capacitaciones constantemente al personal que labora en los asilos o casa para los adultos mayores, que le permita manejar las situaciones de estrés y agotamiento físico y emocional , así como supervisiones mas a menudos por partes de la autoridades para conocer si cumplen con una buena atención a los internos de estas casas hogares.
Que se le hagan visitas domiciliarias a las personas de la tercera edad que son beneficiarios del programa cien a los 70, para conocer si los ingresos que reciben son destinados realmente a cubrir sus necesidades prioritarias y no las de otros.
Que se mejoren los niveles de atención al adulto mayor en sector de salud, que puedan contar con sus medicamentos y recibir sus tratamientos a tiempos y sin demoras en caso de padecer alguna enfermedad.
Se mejore la situación habitacional de muchos adultos mayores que viven en hacinamiento, y que no cuentan con viviendas propias ni dignas en la provincia de Colón, que le permita tener una mejor calidad de vida.
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References: artículo 59
 artículo 109
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 artículo 569
 artículo 571
in fine
 resolución