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Timestamp: 2014-07-25 05:15:45+00:00

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Portal de ruido --- COMUNIDADES AUTONÓMICAS - > GALICIA Programas
Descargas Decreto 320/2002, de 7 de noviembre, por el que se aprueba el
Reglamento que establece las ordenanzas tipo sobre protecci�n contra la
contaminaci�n ac�stica La Ley 7/1997, de 11 de agosto, de protecci�n contra la contaminaci�n ac�stica publicada en el
n� 159, de 20 de agosto, pretende dar debida respuesta a las innumerables
denuncias planteadas por los ciudadanos ante los �rganos municipales y
auton�micos competentes en materia ambiental. En este sentido, esta ley vino a
conseguir la armonizaci�n del derecho de los ciudadanos a organizar sus
actividades econ�micas, productivas y recreativas con el disfrute de la
intimidad y el des-canso en un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la
Posteriormente a la publicaci�n de la ley, se procedi� al desarrollo de la
misma a trav�s del Decreto 150/1999, de 27 de mayo, por el que se aprueba el reglamento de protecci�n contra la contaminaci�n ac�stica, en base a la previsi�n contenida en art�culo 3.2� b de la Ley 7/1997, con el objeto de
garantizar la aplicaci�n homog�nea de esta ley en todo el territorio de la Comunidad Aut�noma de Galicia.
No obstante lo anterior, la Ley 7/1997 contiene en su art�culo 3.2� c, la
potestad de dictar reglamentos de desarrollo de la misma que sean de aplicaci�n
en aquellos ayuntamientos de la Comunidad Aut�noma de Galicia que no tengan
aprobadas ordenanzas sobre el ruido y vibraciones.
En este punto radica la raz�n de ser de esta norma, concebida como un
instrumento de aplicaci�n para aquellos ayuntamientos que no tengan aprobadas
ordenanzas municipales sobre esta materia y que se entiende sin perjuicio de
las competencias correspondientes a los ayuntamientos de conformidad con lo
previsto en la legislaci�n de r�gimen local, y en la Ley 7/1997, de 7 de
agosto, de protecci�n contra la contaminaci�n ac�stica, en virtud de las que
corresponde a los ayuntamientos ejercer el control del cumplimiento de dicha
Ley 7/1997, exigir la adopci�n de las medidas necesarias, se�alar limitaciones,
realizar cuantas inspecciones se requieran y aplicar las sanciones
correspondientes en caso de incumplimiento.
Considerando que, por un lado, muchos ayuntamientos de Galicia no disponen de
ordenanzas propias espec�ficas sobre ruido y vibraciones, dada la complejidad
t�cnica para su elaboraci�n, que exige un gran esfuerzo a los ayuntamientos con
recursos limitados para contar con facultativos especializados en la materia y
que, por otro, los ciudadanos demandan una acci�n m�s decidida y rigurosa de la
Administraci�n en defensa de su salud y tranquilidad, se desarrolla el presente
decreto por el que se establecen las ordenanzas tipo sobre protecci�n contra la
contaminaci�n ac�stica con criterios que determinan una tabla de valores
m�ximos que constituyan un com�n denominador en el que se fundamente la
efectividad del derecho a no soportar molestias exageradas causadas por la
contaminaci�n ac�stica, en el esp�ritu de coadyuvar en el ejercicio de las
competencias municipales y respet�ndose la potestad de los ayuntamientos de
elaborar ordenanzas sobre ruido y vibraciones adaptadas a sus caracter�sticas y
en las que se establezcan, en su caso, una mejor protecci�n.
En virtud de lo anterior, a propuesta del conselleiro de Medio Ambiente, y de
acuerdo con el dictamen del Consejo Consultivo de Galicia y previa deliberaci�n
del Consello de la Xunta de Galicia en su reuni�n del d�a siete de noviembre de
dos mil dos,
Art�culo �nico.-Aprobaci�n
Se aprueba el Reglamento por el que se establecen las ordenanzas tipo sobre
protecci�n contra la contaminaci�n ac�stica, que se adjunta como anexo a este
decreto, en aplicaci�n de la previsi�n contenida en art�culo 3.2� c de la Ley 7/1997, de 11 de agosto, de protecci�n contra la contaminaci�n ac�stica, que ser� de aplicaci�n directa en todos los ayuntamientos de Galicia que no
tengan aprobadas ordenanzas sobre ruidos o vibraciones.
Este reglamento tambi�n ser� de aplicaci�n a aquellos ayuntamientos que
teniendo aprobadas ordenanzas sobre ruidos o vibraciones las tengan sin adaptar
a la Ley 7/1997, de 11 de agosto, de protecci�n contra la contaminaci�n
ac�stica, y al Decreto 150/1999, de 27 de mayo, que la desarrolla.
Primera.- Los titulares de las actividades, instalaciones o prestaciones de
servicios autorizados con anterioridad a la aprobaci�n de la presente
disposici�n y que no se ajusten a los contenidos de esta, disponen del per�odo
de un a�o, a partir de la publicaci�n de esta norma para adaptarse a las
medidas previstas en ella.
Segunda.- Los ayuntamientos adaptar�n sus ordenanzas municipales en materia de
ruidos y vibraciones a los contenidos de la presente reglamentaci�n en el plazo
de un a�o desde la publicaci�n del presente decreto.
�nica.- Quedan derogadas cuantas disposiciones auton�micas del mismo o inferior
rango regulen materias contenidas en el presente decreto, en cuanto se opongan
o contradigan el sentido del mismo.
El presente decreto entrar� en vigor a los veinte d�as de su publicaci�n en el
Santiago de Compostela, siete de noviembre de dos mil dos.
Presidente Jos� Carlos del �lamo Jim�nez Conselleiro de Medio Ambiente
ANEXO. Reglamento por el que se establecen las ordenanzas tipo sobre protecci�n contra la contaminaci�n ac�stica
Cap�tulo I. Disposici�nes generales
La presente disposici�n tiene por objeto el desarrollo de la Ley 7/1997, de 11 de agosto, de protecci�n contra la contaminaci�n ac�stica, de conformidad con lo dispuesto en su art�culo 3.2� c, y as� regular las actuaciones de los
ciudadanos y de la Administraci�n para la protecci�n del medio ambiente contra
las perturbaciones producidas por los ruidos y vibraciones, en cumplimiento de esta.
Est�n sometidos a las prescripciones de este Reglamento todas las actividades
e instalaciones industriales, comerciales y de servicios, construcciones y
obras, edificaciones, actividades de ocio, de espect�culos y recreativas,
tr�fico que generan ruidos y/o vibraciones susceptibles de producir molestias,
as� como aquellas otras actividades que impliquen una perturbaci�n por ruidos
del vecindario y se encuentren situados o se ejerzan dentro de aquellos
ayuntamientos de Galicia que no tengan aprobadas ordenanzas municipales sobre
ruido y vibraciones o que teni�ndolas aprobadas est�n sin adaptar a lo
dispuesto en Ley 7/1997, de 11 de agosto, de protecci�n contra la contaminaci�n
Art�culo 3� .- Competencias
Corresponder� a la alcald�a o a la concejal�a en que delegue, y en su caso, a
la comisi�n de gobierno, exigir, de oficio o por solicitud de parte interesada,
la adopci�n de las medidas correctoras necesarias, se�alar las limitaciones,
ordenar cuantas inspecciones sean precisas, establecer instrumentos permanentes
de control de sonido en las actividades sujetas a estas ordenanzas tipo e
imponer las sanciones correspondientes en caso de incumplirse lo ordenado,
conforme a lo dispuesto en la legislaci�n de r�gimen local y en la Ley 7/1997, de 11 de agosto.
Cap�tulo II. Niveles m�ximos admisibles de ruido y vibraci�n
Secci�n primera. Criterios generales de prevenci�n
Art�culo 4� .- Medidas de prevenci�n
En los trabajos de ejecuci�n del planeamiento urbano y de autorizaci�n y
realizaci�n de todo tipo de actividades y servicios deber� contemplarse su
incidencia en la generaci�n de ruidos y vibraciones, para que se garantice que
los usos y actividades permitidos faciliten el nivel m�s adecuado posible de
calidad de vida, reduciendo a niveles aceptables la contaminaci�n ac�stica, en
t�rminos y condici�nes previstos en la Ley 7/1997, de 11 de agosto, y en el
Decreto 150/1999, de 7 de mayo, que la desarrolla, y de la prescripciones
Entre otros aspectos se deber� prestar especial atenci�n a:
-Organizaci�n del tr�fico en general.
-Transportes colectivos urbanos.
-Recogida de residuos s�lidos.
-Emplazamiento de centros docentes, sanitarios y lugares de residencia
-Planificaci�n de actividades al aire libre que puedan generar ambientes
ruidosos en zonas colindantes.
-Planificaci�n y proyecto de v�as de circulaci�n con sus elementos de
aislamiento y amortiguaci�n ac�stica.
-Todas aquellas medidas preventivas y/o correctoras que fueran necesarias.
Secci�n segunda Niveles de ruido y vibraci�n admisibles
Art�culo 5� .- Zonas de sensibilidad ac�stica
1. Son zonas de sensibilidad ac�stica a los efectos da aplicaci�n de las
presentes ordenanzas tipo, las se�aladas en el anexo I y que se clasifican en
funci�n de aquella parte del territorio que presenta un mismo rango de
percepci�n ac�stica.
2.	Los planes generales de ordenaci�n municipal delimitar�n las zonas de
sensibilidad ac�stica. En el supuesto de que el ayuntamiento no disponga de
planeamiento, las zonas vendr�n delimitadas por el uso predominante existente
Art�culo 6� .- Niveles de ruido y vibraciones admisibles
Ninguna fuente sonora podr� emitir ni transmitir niveles de ruido o vibraci�n
tal que produzcan valores de recepci�n superiores a los fijados en las tablas
1, 2 y 3, relacionadas en el anexo II, de acuerdo con la Ley 7/1997, de 11 de agosto, de protecci�n contra la contaminaci�n ac�stica.
Cap�tulo III. Condiciones espec�ficas de prevenci�n
Secci�n primera. Reglamentaci�n del ruido de las actividades relacionadas con los usos industriales, terciario y equipamento
Art�culo 7� .- Tipos de actividades
1.	Todas las actividades industriales, comerciales y de servicios susceptibles de
producir ruidos y vibraciones quedan sometidas a lo dispuesto en esta secci�n.
2.	En todo caso, la transmisi�n de ruidos y vibraciones originados como
consecuencia de aquellas actividades se deber� ajustar a los l�mites
establecidos en las presentes ordenanzas tipo y en el t�tulo II del anexo de la
Ley 7/1997 de protecci�n contra la contaminaci�n ac�stica. Los titulares de
estas actividades estar�n obligados a adoptar las medidas de insonorizaci�n de
las fuentes sonoras y de aislamiento ac�stico de los locales para cumplir en cada caso las prescripciones establecidas.
Art�culo 8� .- Proyectos de obras o instalaciones
1.	De acuerdo con lo previsto en el art�culo 4.3� de la Ley 7/1997, de 11 de agosto, las actividades que produzcan una perturbaci�n por ruido o vibraciones
deber�n someterse al procedimiento de evaluaci�n de incidencia ambiental.
2.	Para lo dispuesto en el apartado anterior, en todos los proyectos de obras o
instalaciones industriales, comerciales y de servicios que puedan provocar
ruidos o vibraciones se incluir� un estudio ac�stico justificativo del cumplimiento
de las medidas establecidas en la Ley 7/1997 de protecci�n contra la contaminaci�n ac�stica, y dem�s normas t�cnicas, que abarcar� las determinaciones recogidas en los p�rrafos 2, 4 , 5 y 6 del art�culo 11 del Decreto 150/1999,
de 7 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento de protecci�n contra
la contaminaci�n ac�stica, as� como su presupuesto y planos con las
indicaciones del p�rrafo 3 de dicho art�culo. Todas las obras,
instalaciones o actividades que, de conformidad con lo dispuesto en la
normativa estatal b�sica sobre la materia y en la Ley 1/1995, de 2 de
enero, de protecci�n ambiental de Galicia, est�n sometidas a un
procedimiento de evaluaci�n de impacto ambiental o de evaluaci�n de
efectos ambientales deber�n contener un estudio acreditativo de su
impacto ac�stico de acuerdo con las exigencias definidas en el cap�tulo
III del Reglamento de protecci�n contra la contaminaci�n ac�stica,
aprobado por el Decreto 150/1999, de 7 de mayo. En la declaraci�n que se dicte, que tendr�
car�cter vinculante, se deber�n imponer las medidas correctoras precisas.
3.	Los estudios de proyectos de actividades clasificadas y/o sujetas al
reglamento de espect�culos y actividades recreativas, contendr�n las medidas
espec�ficas adicionales prescritas en la secci�n II de este cap�tulo.
4.	No ser�n exigibles las medidas espec�ficas adicionales de la secci�n II de
este cap�tulo a los proyectos de aquellos establecimientos con un horario de
funcionamiento que sea exclusivamente el comprendido entre las 8 y las 22 horas
y con unos aparatos musicales que sean �nicamente radio, televisi�n e hilo
musical con un nivel de emisi�n interno (NEI) m�ximo de 75 dB (A). En cualquier
caso, en estos supuestos los establecimientos dispondr�n de un aislamiento
m�nimo al ruido a�reo de 50 dB (A).
Art�culo 9� .- Licencia de apertura.
No se otorgar� licencia de apertura de las instalaciones, de las actividades o de los establecimientos sometidos a
esta disposici�n si los proyectos presentados por los interesados no se ajustan
a lo dispuesto en este reglamento y dem�s normas de aplicaci�n. Asimismo, no se
podr� iniciar la actividad o poner en funcionamiento las instalaciones mientras
no est� comprobado que cumplen la normativa sobre contaminaci�n ac�stica por
los �rganos inspectores o mediante certificaci�n expedida por empresas o
entidades homologadas.
Art�culo 10� .- Medidas correctoras y controles
En las licencias de apertura y en las declaraciones de incidencia ambiental
deber�n se�alarse las medidas correctoras y los controles que deber�n cumplir
las actividades e instalaciones, indic�ndose expresamente que el incumplimiento
de �stas puede dar lugar a la revocaci�n de aquellas licencias o
Art�culo 11� .- Inspecciones
Una vez iniciada la actividad o puestas en funcionamiento las
instalaciones, se realizar�n las inspecciones precisas para comprobar
que las actividades o instalaciones cumplen la normativa. Como
consecuencia de �stas, podr�n incoarse los correspondientes
procedimientos sancionadores o bien acordar medidas correctoras o de
Las comprobaciones a las que se refiere este p�rrafo se regir�n por lo
dispuesto en la legislaci�n ambiental de Galicia.
Secci�n segunda Actividades de ocio, de espect�culos y recreativas
Art�culo 12� .- Ruidos en el exterior
1.	Los titulares de establecimientos ser�n responsables de velar, para que los
usuarios, al entrar o salir del local, no produzcan molestias al vecindario. En
caso de que sus recomendaciones no sean atendidas deber�n avisar inmediatamente
a la polic�a municipal. Del mismo modo actuar�n si constatan la consumici�n de
bebidas, expedidas en dicho local, fuera del establecimiento y de los
emplazamientos autorizados. Asimismo, y sin perjuicio de las responsabilidades
de los titulares del establecimiento, las referidas obligaciones ser�n
complementadas por los dependientes o encargados que presten servicios en el
2.	En aquellas zonas de la ciudad donde existan numerosas actividades destinadas
al uso de establecimientos abiertos al p�blico siempre que los niveles de
recepci�n en el ambiente exterior, producidos por la adici�n a las m�ltiples
actividades existentes y por la actividad de las personas que utilicen estos
establecimientos, superen en m�s de 3 dB los niveles fijados en esta
disposici�n, el ayuntamiento establecer� las medidas oportunas, dentro de su
�mbito de competencias, tendentes a disminuir el nivel sonoro exterior hasta
situarlo dentro de los l�mites correctos.
A estos efectos, el ayuntamiento, tras la solicitud de los informes de
Inspecci�n Ambiental y que constaten, en su caso esta realidad, acordar�
mediante resoluci�n motivada del alcalde, la declaraci�n de estas zonas urbanas
como �zonas saturadas por acumulaci�n de ruidos�. Esta resoluci�n,
adoptada en un procedimiento contradictorio, podr� acordar alguna de las
medidas cautelares previstas en el art�culo 43 de este reglamento y del
art�culo 20 de la Ley 7/1997, de 11 de agosto, de protecci�n contra la
contaminaci�n ac�stica, y en concreto, la posible paralizaci�n de la actividad
o clausura de instalaciones, o precinto de equipos as� como cualquier otra que
se considere imprescindible para evitar la persistencia de esta situaci�n.
3.	Las actividades complementarias en el exterior, debidamente autorizadas,
desarrolladas por los establecimientos de bar, cafeter�a o restauraci�n, caf�
bar especial y pub (terrazas en la v�a p�blica) no estar�n sometidas a las
limitaciones de aislamiento ac�stico	o a los l�mites m�ximos de ruido permitidos en el exterior. No obstante, en
ning�n caso se producir�n ruidos que superen, en espacios colindantes o
superiores, los valores de recepci�n que figuran en el anexo II de esta
disposici�n. En todo caso, no podr�n situarse o utilizarse estos espacios
dedicados a estas actividades complementarias equipos de m�sica u otros
reproductores sonoros, as� como aquellos otros elementos susceptibles de
generar ruido.
4.	Los titulares de los establecimientos cuidar�n del mantenimiento del orden
en las terrazas, debiendo solicitar la actuaci�n de la polic�a local en caso de
alteraci�n o molestia exagerada para el vecindario. En este sentido en las
declaraciones o licencias de actividad o de apertura que se expidan para estos
establecimientos abiertos al p�blico se prever� que el quebranto reiterado de
este deber puede conllevar la revocaci�n de la autorizaci�n o licencia, previo
expediente contradictorio instruido al efecto. Cuando el local p�blico en el
que se desarrollan actividades de ocio y que disponga de licencia de espacios
abiertos produzca unos niveles de ruido superior a los permitidos, se
considerar� al titular responsable de las molestias, si�ndole de aplicaci�n el
r�gimen sancionador previsto en esta disposici�n.
Art�culo 13� .- Aviso de niveles sonoros
Todos los establecimientos p�blicos que dispongan de equipo musical de elevada
potencia, independientemente de otras limitaciones establecidas en estas
ordenanzas tipo, no podr�n superar niveles sonoros m�ximos de 90 dB (A) en
ning�n punto al que tengan acceso los clientes o usuarios, excepto que en el
acceso del referido espacio se coloque el aviso siguiente: �la exposici�n
prolongada a los niveles sonoros del interior pueden producir lesiones
permanentes en el o�do�. El aviso deber� ser perfectamente visible tanto
por su dimensi�n como por su iluminaci�n.
Art�culo 14� .- Son�grafo
Para el mejor control de los l�mites sonoros regulados en estas ordenanzas
tipo, podr� establecerse la obligaci�n, para todas las actividades de caf�-bar
especial, pub, caf� cantante, caf� concierto, karaoke, discoteca, salas de
baile y salas de fiesta, g�isquer�as, de instalar aparatos de control
permanente de emisi�n f�nica (son�grafo o caja negra), dise�ada para causar la
interrupci�n de la emisi�n cuando se superen los l�mites m�ximos de emisi�n. El
dispositivo de control deber� tener las siguientes prestaciones:
a) Registrar y almacenar el per�odo de funcionamiento ruidoso de la actividad,
con los datos de fecha y hora de inicio y fecha y hora de terminaci�n y los
correspondientes niveles de inmisi�n de ruidos.
b) Registrar y almacenar los per�odos de funcionamiento, con fecha y hora de
encendido y apagado, de las fuentes sonoras, al objeto de poder controlar su
correcta actuaci�n.
c) Conservar la informaci�n durante doce meses para permitir su inspecci�n
d) Disponer de un sistema que permita a los servicios municipales realizar la
inspecci�n de los datos de manera que se puedan trasladar a los sistemas
inform�ticos del servicio de inspecci�n para su an�lisis y evaluaci�n,
permitiendo la impresi�n de los mismos. Todas estas operaciones no ser�n
destructivas de los datos existentes en el dispositivo, ni existir� la
posibilidad de manipulaci�n de los mismos mediante el sistema inform�tico.
e) Contar con un dispositivo para evitar posibles manipulaciones de la caja
negra, mediante claves electr�nicas o claves de acceso.
f) Los dispositivos de control tendr�n que estar homologados por el Ministerio
de Ciencia y Tecnolog�a.
Art�culo 15� .- Certificado final de obra
Los locales p�blicos destinados al esparcimiento y ocio tendr�n que disponer
del tratamiento ac�stico de paredes, techos y suelos con el fin de garantizar
los aislamientos m�nimos requeridos. El certificado final de obra recoger�
necesariamente que los materiales proyectados fueron instalados.
Art�culo 16� .- Doble puerta
Con el fin de evitar la transmisi�n sonora directamente al exterior, en los
establecimientos en los que se instale equipo musical de emisi�n igual ou
superior de 80 dB (A), ser� obligatoria la instalaci�n de una doble puerta, con
cierre autom�tico y dispositivo antip�nico de apertura manual y constituyendo
un vest�bulo cortavientos que configure un espacio intermedio que act�e como
c�mara de control para impedir que las dos puertas est�n abiertas al mismo
tiempo. Estas puertas deber�n permanecer constantemente cerradas a partir de
las 22 horas, excepto para la entrada y salida de personas.
Art�culo 17� .- Medidas adicionales espec�ficas del estudio de impacto ac�stico
1. Para conceder licencia de apertura de una actividad con equipo de m�sica o
que incluya la previsi�n de actuaciones musicales, el estudio de impacto
ac�stico, deber� describir, necesariamente, con car�cter espec�fico, los
siguientes aspectos de la instalaci�n:
Caracter�sticas de los equipos musicales (potencia ac�stica y gama de frecuencias).
Localizaci�n del equipo, emplazamiento y n�mero de altavoces e indicaci�n de las medidas correctoras.
Sistemas de aislamiento ac�stico con detalle de las pantallas
aislantes, especificaci�n de gamas de frecuencias y absorci�n ac�stica.
2.	Previamente a la apertura, las entidades acreditadas por la Conseller�a de
Medio Ambiente o los servicios t�cnicos municipales comprobar�n la instalaci�n
reproduciendo en el equipo a inspeccionar un sonido con el mando del
potenci�metro de volumen al m�ximo nivel y, con esas condiciones, medir�n el
ruido en la vivienda o local m�s afectado. El nivel m�ximo medido no podr�
exceder los l�mites fijados en estas ordenanzas tipo.
3.	Se fijan las siguientes medidas correctoras referentes a techos, cerramientos,
suelos, pilares y altavoces.
a) Reparaci�n de cualquier defecto de forjado que separe el local en estudio
de los colindantes evitando con ello los caminos de transmisi�n del sonido.
b) Los falsos techos no deber�n ir unidos r�gidamente al techo.
c) Se evitar�n las m�ltiples perforaciones para la iluminaci�n.
d) Se evitar�n todo tipo de uniones r�gidas de instalaciones.
e) Utilizaci�n del material absorbente en la c�mara de aire entre ambos
f) En las conducciones de ventilaci�n y aire acondicionado se prohiben
retornos de aire por los falsos techos.
g) Los altavoces se instalar�n de forma que no exista contacto directo con el
forjado del local.
h) Instalar debajo de este techo los conductos de la ventilaci�n,
climatizaci�n e iluminaci�n.
i) En caso de que como consecuencia de la aplicaci�n de las medidas
correctoras previstas en el ep�grafe h) el local incumpla otras condiciones
requeridas, el titular a trav�s del estudio de impacto ac�stico podr� proponer
otras medidas correctoras que deber�n ser sometidas a la aprobaci�n municipal.
Cerramientos laterales y fachadas.
1. Cerramientos de fachadas (exterior en la v�a p�blica):
a) En los locales de caf�-bar especial y pub, donde los niveles de emisi�n
sean iguales o superiores a 80 dB (A), las puertas deber�n permanecer siempre
cerradas, conforme prev� el art�culo 16�.
b) En los locales destinados a caf� concierto, caf� cantante y karaoke, con
niveles de emisi�n de 90 dB (A), deben suprimirse las ventanas o darles un
tratamiento especial (doble o triple cristal).
2.	Cerramiento de separaci�n de locales adyacentes.
La magnitud del aislamiento estar� en funci�n de los niveles de ruido que
exista en el local receptor.
Con el objeto de evitar la transmisi�n directa que ocasionan los altavoces de
bajos y los impactos de taconeo o de baile, se establece como aconsejable la
ejecuci�n de suelos flotantes en estos locales. Este montaje ser� obligatorio
para niveles de ruido de 90 dB (A).
Para niveles de 90 dB (A) y con el objeto de evitar la transmisi�n de ruido
a�reo o de impacto a trav�s de la estructura es necesario el aislamiento de
�sta mediante sistemas masa-muelle como paredes de obra de f�brica de ladrillo
apoyados sobre sistemas el�sticos.
Se prohibe el anclaje de las instalaciones electroac�sticas en techos, pilares
Los altavoces de sonido medio y agudo se situar�n suspendidos mediante
materiales el�sticos evitando los puentes ac�sticos. Los altavoces de bajos
deber�n colocarse sobre un bloque de inercia sustentada sobre resortes
met�licos de baja frecuencia de resonancia.
Se utilizar�n preferentemente altavoces de poca potencia distribuidos
homog�neamente en el techo y con un peque�o radio de acci�n. Est�
contraindicado el uso de altavoces de grandes niveles de potencia ac�stica.
En los locales con niveles iguales a 90 dB (A) leq., se deber�n separar las
zonas de ruido elevado y pistas de baile de las zonas menos ruidosas.
Se dejar� un punto de inspecci�n por cada 50 metros cuadrados, en el que se
podr� observar el aislamiento.
Secci�n tercera Reglamentaci�n del ruido del tr�fico
Art�culo 18� .- Veh�culos de tracci�n mec�nica
Todo veh�culo de tracci�n mec�nica tendr� en buenas condiciones de
funcionamento el motor, la transmisi�n, carrocer�a y dem�s elementos del mismo
capaces de producir ruidos, especialmente el dispositivo silenciador de los
gases de escape, con el fin de que el nivel sonoro emitido por el veh�culo con
el motor en marcha no exceda de los l�mites previstos en el Decreto 1439/1972, de 25 de mayo, sobre homologaci�n de autom�viles respecto al ruido.
Los l�mites m�ximos admisibles para ruidos emitidos por los distintos
veh�culos de motor en circulaci�n ser�n los establecidos para las emisiones de
veh�culos terrestres, en el decreto citado en el p�rrafo anterior.
Conforme a lo dispuesto en el art�culo 10 del texto articulado de la Ley
sobre tr�fico, circulaci�n de veh�culos a motor y seguridad vial
aprobado por el Real decreto legislativo 339/1990, modificado por la
Ley 19/2001, de 19 de diciembre, no se permitir� la circulaci�n de veh�culos con niveles de ruidos superiores a los reglamentariamente establecidos.
Art�culo 19� .- Dispositivos ac�sticos
Conforme a lo dispuesto en los art�culos 7 y 110 y siguientes del Real decreto 13/1992, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento general de circulaci�n
para la aplicaci�n y desarrollo del texto articulado de la Ley sobre el
tr�fico, circulaci�n de veh�culos a motor y seguridad vial, se
respetar�n las siguientes limitaciones:
1� Los conductores de veh�culos a motor, excepto los que sirven en
veh�culos de la polic�a gubernativa ou municipal, servicios de extinci�n de
incendios y salvamento y otros veh�culos destinados a los servicios de
urgencia, no podr�n hacer uso de los dispositivos ac�sticos en todo el t�rmino
municipal durante las 24 horas del d�a, salvo cando se trate de evitar un
accidente o se realice un servicio urgente de auxilio, supuestos en los que
ser�n utilizados de forma adecuada y proporcionada.
2� Se prohibe la circulaci�n de veh�culos a motor con escape libre y con
silenciadores ineficaces, incompletos, inadecuados o deteriorados.
3� De igual forma se prohibe forzar o violentar las marchas de
los veh�culos produciendo ruidos molestos o innecesarios, aunque
estuviesen dentro de los l�mites m�ximos admisibles.
4� Asimismo, se prohibe la circulaci�n de veh�culos a motor cuando, por
exceso de carga, produzcan ruidos superiores a los se�alados en la legislaci�n
Art�culo 20� .- Restricciones de circulaci�n
De conformidad con el art�culo 5.3� de la Ley 7/1997, de 11 de agosto, en
los casos en los que el ruido del tr�fico afecte notoriamente a la tranquilidad
de la poblaci�n, el ayuntamiento podr� se�alar zonas o v�as en las que algunas
clases de veh�culos a motor no podr�n circular o deber�n hacerlo de forma
restringida en horario y velocidad.
A efectos de lo establecido en el p�rrafo anterior, se consideran las zonas
que soportan un nivel de ruido, debido al tr�fico rodado, que alcance valores
de nivel continuo equivalente (LpAeq) superior a 55 dB durante el per�odo
nocturno (de 22ha8h)ya65dB en el per�odo diurno (de8ha22h).
Art�culo 21� .- Inspecci�n y control
1. La polic�a local podr� exigir a los conductores de veh�culos a motor y
ciclomotores, que a su juicio excedan los l�mites de emisi�n permitidos, el
sometimiento a las pruebas de control de ruidos conforme a lo dispuesto en el
art�culo 10.6�, inciso segundo, de la Ley de 19 de diciembre de 2001, de modificaci�n del Real decreto legislativo 339/1990. Asimismo, y de conformidad
con el Real decreto legislativo 339/1990, de 2 de marzo, modificado por la Ley
19/2001, de 19 de diciembre, los agentes de la autoridad podr�n inmovilizar el
veh�culo en los casos de superar los niveles de ruidos reglamentariamente
permitidos y en los t�rminos previstos en el art�culo 70.2� del referido
Los veh�culos con un nivel sonoro que exceda los l�mites m�ximos establecidos
en el Decreto 1439/1972, de 25 de mayo, sobre homologaci�n de autom�viles respecto al ruido, ser�n objeto de la correspondiente denuncia.
Con arreglo a lo dispuesto en el art�culo 7 del Decreto 1439/1972, de 25 de
mayo, sobre homologaci�n de veh�culos, los agentes de vigilancia de tr�fico
formular�n denuncias por infracci�n de lo dispuesto en el presente reglamento
cuando, con la ayuda de aparatos medidores de ruido comprueben que el nivel de
ruidos producidos por un veh�culo en circulaci�n superan los l�mites se�alados
en art�culo 6 de dicho decreto. Podr�, asimismo, formularse denuncia por los
agentes de vigilancia de tr�fico sin necesidad de aparatos medidores, cuando se
trate de veh�culos que circulen con el llamado �escape libre� o
produzcan, por cualquier otra causa, un nivel de ruidos que notoriamente
rebasen los l�mites m�ximos establecidos.
El titular del veh�culo denunciado podr� unir al pliego de descargo,
certificaci�n expedida por la Delegaci�n Provincial de la Conseller�a de
Industria y Comercio o empresa homologada, en la que se haga constar el nivel
de ruido comprobado por la misma, siempre que presente el veh�culo ante aquel
organismo en el plazo de los dos d�as h�biles siguientes a la entrega o
recepci�n del bolet�n de denuncia.
Secci�n cuarta. Reglamentaci�n del ruido en las edificaciones
Art�culo 22� .- Concepto de edificaci�n
Se consideran sometidas a los efectos de esta disposici�n los edificios
destinados a cualquiera de los siguientes usos:
-Residencial privado, en el que se entienden incluidos todo tipo de viviendas.
-Residencial p�blico, as� hoteles, asilos, y dem�s establecimientos hoteleros.
-Administrativos y de oficinas.
-Sanitarios, en los que se incluyen hospitales, cl�nicas y otros centros
-Docentes, tales como escuelas y universidades.
Art�culo 23� .- Condiciones ac�sticas
Los diversos elementos constructivos de los edificios definidos con
anterioridad, deben cumplir las condiciones ac�sticas determinadas en el
cap�tulo III de la norma b�sica de edificaci�n (NBE-CA-88, Orden de 29 de
septiembre de 1988, BOE n� 242, del 8 de octubre).
De coexistir en un mismo edificio varios usos de los definidos en el art�culo
anterior, se aplicar�n las condiciones ac�sticas de la NBE a cada local por
separado, y en los elementos constructivos de com�n uni�n entre varios locales,
se aplicar�n las imposiciones m�s exigentes de los locales afectados.
Se except�an del apartado anterior los forjados constitutivos de la primera
planta de la edificaci�n cuando dicha planta sea de uso residencial y en la
planta baja se puedan localizar, conforme al planeamiento, usos susceptibles de
producir molestias por ruidos o vibraciones. En estos casos, el aislamiento
ac�stico bruto al ruido a�reo exigible ser� de, por lo menos, 55 dB (A).
Art�culo 24� .- Maquinaria e instalaciones
Los aparatos elevadores, las instalaciones de ventilaci�n y acondicionamiento
de aire y sus torres de refrigeraci�n, la distribuci�n y evacuaci�n de aguas,
la transformaci�n de la energ�a el�ctrica y dem�s servicios de los edificios
ser�n instalados con las precauciones de localizaci�n y aislamiento que les
garanticen un nivel de transmisi�n sonora a los locales y ambientes pr�ximos
que cumplan con lo dispuesto en el t�tulo II del anexo de la Ley 7/1997, de protecci�n contra la contaminaci�n ac�stica.
Con el fin de evitar en lo posible la transmisi�n de ruido a trav�s de la
estructura de la edificaci�n, deber�n tenerse en cuenta las siguientes normas:
a) Todo elemento con �rganos m�viles se mantendr� en perfecto estado de
conservaci�n, principalmente en lo que se refiere a la suavidad de sus
b) No se permitir� el anclaje directo de m�quinas
o soporte de las mismas en las paredes medianeras, techos o forjados de
separaci�n de recintos, sino que se realizar� interponiendo los adecuados
c) Las m�quinas de arranque violento, las que trabajen por golpes o choques
bruscos y las dotadas de �rganos con movimiento alternativo deber�n estar
ancladas en gradas independientes, sobre el suelo y aisladas de la estructura
de la edificaci�n por medio de adecuados dispositivos antivibratorios.
d) Los conductos por los que circulan fluidos l�quidos o gaseosos de forma
forzada, conectados directamente con m�quinas que tengan �rganos en movimiento,
dispondr�n de dispositivos de separaci�n que impidan la transmisi�n de las
vibraciones generadas en tales m�quinas. Las bridas y los soportes de los
conductos tendr�n elementos antivibratorios. Las aberturas de los muros para el
paso de las conducciones se dotar�n de materiales antivibratorios.
e) En los circuitos de agua se evitar� la producci�n de golpes de elevadores
hidr�ulicos, y las secciones y disposici�n de las v�lvulas y grifer�a deber�
ser tal que el fluido circule por las mismas en r�gimen laminar para los gastos
Art�culo 25� .- Certificado de aislamiento ac�stico
A partir de la presentaci�n del correspondiente certificado de fin de obra,
el ayuntamiento proceder� a comprobar el cumplimiento de las prescriciones
establecidas en este cap�tulo, comprobaci�n que podr� omitirse si se aporta por
los promotores, junto con la anterior certificaci�n, certificado de aislamiento
ac�stico expedido por empresas o entidades homologadas por la Conseller�a de
No se conceder� la licencia de primera ocupaci�n sin el informe favorable
sobre el cumplimiento de los requisitos ac�sticos exigidos.
El procedimiento regulador de homologaciones de las empresas o entidades para
efectuar mediciones en contaminaci�n ac�stica y vibraciones ser� lo establecido
en el cap�tulo II del , de 7 de mayo, por el que se aprueba el
Reglamento de protecci�n contra la contaminaci�n ac�stica.
Secci�n quinta Reglamentaci�n del ruido para actividades varias
Art�culo 26� .- Actividades varias
La producci�n de ruidos y vibraciones en la v�a p�blica, en las zonas de
p�blica concurrencia o en el interior de los edificios, no podr� superar, tanto
de d�a como de noche, los l�mites establecidos en esta norma para garantizar
una correcta convivencia ciudadana.
Los due�os de animales dom�sticos deben de evitar cualquier tipo de ruido
provocado por los ani-males entre las 10 de la noche y las 8 de la ma�ana para
velar por la tranquilidad de los vecinos. En el resto de las horas que componen
el d�a, no se permitir� que el nivel de ruidos producidos por los animales,
exceda los l�mites de buena convivencia y en ning�n caso los valores
establecidos en esta disposici�n. El due�o ser� responsable del ruido producido
por sus animales.
Los propietarios o usuarios de aparatos productores de sonido
e instrumentos musicales o ac�sticos, que hagan uso de ellos, ya sea en
el propio domicilio o en zonas p�blicas, no deber� exceder los l�mites
de ruido establecidos. Solamente en los casos excepcionales se podr�
exceder estos l�mites si el ayuntamiento concede la autorizaci�n
Comportamiento nocturno. Entre las 10 de la noche y las 8 de la ma�ana queda prohibido:
b) Realizar reparaciones dom�sticas o trabajos que produzcan molestias,
excepto autorizaci�n expresa.
c) Realizar trabajos de bricolaje cuando los ruidos
o vibraciones superen los niveles permitidos.
d) Utilizar aparatos dom�sticos si emiten un nivel de ruido superior al
permitido en esta disposici�n.
Cualquier otra actividad o comportamiento singular o colectivo, no
comprendido en los apartados precedentes de este cap�tulo, que conlleve una
perturbaci�n por ruidos para el vecindario, evitable con la observancia de una
conducta c�vica normal, ser� sancionado conforme a lo establecido en este
Art�culo 27� .- Trabajos en la v�a p�blica y en la edificaci�n
En trabajos realizados tanto en la v�a p�blica como en la edificaci�n no se
autorizar� el empleo de maquinaria que tenga un nivel de emisi�n externo (NEE)
superior a 90 dB (A), medidos en la forma que se fija reglamentariamente.
Los trabajos realizados tanto en la v�a p�blica como en la edificaci�n no
podr�n realizarse entre las 22 horas y las 8 horas del d�a siguiente si
producen niveles sonoros superiores a lo establecido con car�cter general en
Se except�an de la prohibici�n anterior las obras urgentes, las que se
realicen por razones de necesidad o peligro y aquellas que por sus inconvenientes no puedan llevarse a cabo
durante el d�a. El trabajo nocturno deber� ser expresamente autorizado por el
ayuntamiento, que determinar� los l�mites sonoros que deber� cumplir en funci�n
de las circunstancias que concurran en cada caso, sin prejuicio de lo establecido en la legislaci�n laboral.
Art�culo 28� .- Carga y descarga
Se prohiben las actividades de carga y descarga de mercanc�as, manipulaci�n de
cajas, contenedores, materiales de construcci�n y objetos similares en la v�a
p�blica, entre las 22 horas y las 8 horas del d�a siguiente, cuando estas
operaciones superen los l�mites sonoros establecidos en el presente reglamento.
Es preceptiva la autorizaci�n municipal expresa para aquellas actividades que
justifiquen t�cnicamente la imposibilidad de respetar los l�mites establecidos.
En el horario restante de la jornada laboral, estas actividades deber�n
realizarse con el m�ximo cuidado a fin de minimizar las molestias y reducirlas
a las estrictamente necesarias.
Art�culo 29� .- Limpieza y recogida de basura
El servicio p�blico nocturno de limpieza y recogida de basura adoptar� las
medidas y las precauciones necesarias para reducir al m�nimo el nivel de
perturbaci�n de la tranquilidad ciudadana.
En los pliegos de las cl�usulas administrativas particulares de este servicio
se especificar�n, entre las condiciones de ejecuci�n, los valores l�mites de
emisi�n sonora aplicables a los veh�culos y la actividad que �stos realizan.
Art�culo 30� .- Dispositivos sonoros
Con car�cter general no se permitir� el empleo de ning�n dispositivo sonoro
con fines de propaganda, reclamo, aviso o esparcimiento.
Esta prohibici�n no regir� en los casos de alarma, urgencia o especial
significaci�n ciudadana determinada por el ayuntamiento.
A los efectos de esta disposici�n se entiende como sistemas de alarma todo
dispositivo sonoro que tenga por finalidad indicar una manipulaci�n sin
autorizaci�n de una instalaci�n, bien o local.
Con el fin de evitar o minimizar las molestias ocasionadas por los sistemas de
alarma, deber�n tenerse en cuenta las normas establecidas en los siguientes
a) Los propietarios de las alarmas deber�n poner en conocimiento de la polic�a
municipal sus datos personales para que, una vez avisados de su funcionamiento
an�malo, procedan de inmediato a su interrupci�n.
El desconocimiento del titular o persona responsable por parte de la polic�a
municipal ser� entendido como autorizaci�n t�cita a favor de �sta para el uso
de los medios necesarios para interrumpir el sistema de aviso.
La anterior medida se entiende sin perjuicio de la imposici�n de la
correspondiente sanci�n, cuando las molestias deriven de actos imputables a la
actuaci�n del propietario o industrial suministrador, como consecuencia de una
deficiente instalaci�n del aparato
o de una falta de las operaciones necesarias para mantenerlo en buen estado de
b) Se prohibe la activaci�n voluntaria de los sistemas de alarma, salvo en los
casos de prueba y ensayo que se indican:
* Iniciales: ser�n los casos que se realicen inmediatamente despu�s de las
instalaciones para comprobar su funcionamiento. Podr�n efectuarse entre las 10
y las 18 horas de la jornada laboral.
* Rutinarias: ser�n las de comprobaci�n peri�dica del correcto funcionamiento de
los sistemas de alarma. Solo podr�n realizarse una vez al a�o y en un intervalo
m�ximo de 5 minutos, dentro de los horarios anteriormente indicados de la
jornada laboral. La polic�a municipal deber� conocer previamente, el plan de
estas comprobaciones con la expresi�n del d�a y hora en la que se van a
Cap�tulo IV. Inspecci�n y r�gimen sancionador
Art�culo 31� .- Normativa aplicable
Para lo no previsto en esta disposici�n, ser� de aplicaci�n:
- La Ley 7/1997, de 11 de agosto, de protecci�n contra la contaminaci�n
ac�stica desarrollada a trav�s del Reglamento de protecci�n contra la
contaminaci�n ac�stica, aprobado por el Decreto 50/1999, de 7 de mayo.
- La Ley 1/1995, de 2 de enero, de protecci�n ambiental de Galicia.
- El Decreto 156/1995, de 3 de junio, de inspecci�n ambiental.
- El cap�tulo II del t�tulo IX de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de r�gimen jur�dico de las administraciones p�blicas y del procedimiento administrativo com�n.
- El Real Decreto 1398/1993, de 4
de agosto, por el que se aprueba el Reglamento del procedimiento para
- Real decreto legislativo
339/1990, de 2 de marzo, por el que se aprueba el texto articulado de
la Ley sobre tr�fico, circulaci�n de veh�culos a motor y seguridad vial.
- Ley 19/2001, de 19 de diciembre, de reforma del texto
articulado de la Ley sobre tr�fico, circulaci�n de veh�culos a motor y
- Decreto 2414/1961, de 30 de noviembre,
por el que se aprueba el Reglamento de actividades molestas,
insalubres, nocivas y peligrosas.
- Ley 7/1985, de 2 de abril, de bases de r�gimen local.
Secci�n segunda Inspecci�n y vigilancia
Art�culo 32� .- Competencia
Corresponde al ayuntamiento ejercer el control del cumplimiento de lo previsto
en la presente disposici�n, conforme a lo dispuesto en el cap�tulo II del
t�tulo III de la Ley 7/1997, de 11 de agosto, de protecci�n contra la
contaminaci�n ac�stica, en lo referente a las denuncias y a las actuaciones de
Cuando el ayuntamiento se considere imposibilitado para el ejercicio de la
competencia de inspecci�n, podr� solicitar el auxilio en tal funci�n a la
Administraci�n auton�mica, o a las empresas habilitadas al respecto por la
Xunta de Galicia, de acuerdo con lo estipulado en el art�culo 25 de la Ley
7/1997, de 11 de agosto, de protecci�n contra la contaminaci�n ac�stica.
Art�culo 33� .- Actividad de inspecci�n
1. El personal del ayuntamiento, debidamente identificado, podr� llevar a cabo
visita de inspecci�n a las actividades que se vengan desarrollandoyalas
instalaciones en funcionamiento para los efectos de comprobar el cumplimento de
las determinaciones de las presentes ordenanzas tipo.
Cuando para la realizaci�n de inspecciones sea necesario entrar en un
domicilio, ser� preceptiva la correspondiente autorizaci�n judicial. En los
dem�s supuestos, el personal, debidamente identificado, estar� facultado para
acceder a las instalaciones o establecimientos, en su caso, sin previo aviso.
Los propietarios de los establecimientos y actividades productoras de ruidos y
vibraciones deber�n permitir la inspecci�n y facilitarla.
2. Las visitas de inspecci�n podr�n llevarse a cabo por propia iniciativa
municipal o previa solicitud de cualquier interesado dirigida a la autoridad
administrativa competente. Las solicitudes contendr�n, adem�s de los datos
exigibles a las instancias en la legislaci�n que reglamenta el procedimiento
administrativo, los datos precisos para la realizaci�n de la visita de
En los casos de reconocida urgencia, cuando los ruidos resulten altamente
perturbadores o cuando sobrevengan ocasionalmente por uso abusivo, deterioro o
deficiente funcionamiento de las instalaciones, aparatos o equipos, la
solicitud de visita de inspecci�n podr� formularse directamente ante os
servicios de inspecci�n tanto de palabra como por escrito.
3. Las visitas de inspecci�n se realizar�n teniendo en cuenta las caracter�sticas
de ruido y das vibraciones. Para ese fin las mediciones relativas al ruido
objetivo se realizar�n previa citaci�n del responsable del foco ruidoso y las
mediciones relativas al ruido subjetivo se practicaran sin conocimiento del
titular, sin perjuicio de que en este �ltimo caso pueda ofrecerse al
responsable del foco ruidoso una nueva medici�n en su presencia para su
4. Una vez concluidas las mediciones se entregar� a los interesados una copia del
resultado de las mis-mas. Las actas emitidas por los �rganos competentes gozan
de presunci�n de veracidad en cuanto a los hechos contenidos en ellas y
constituyen prueba suficiente a los efectos del correspondiente procedimiento
sancionador, a no ser que se aporte por los interesados alguna prueba en
contrario. Tal presunci�n se extiende a las mediciones realizadas con
instrumentos que re�nen los requisitos reglamentarios establecidos en el punto
6 del Reglamento de protecci�n contra la contaminaci�n ac�stica.
Secci�n tercera R�gimen sancionador
Art�culo 34� .- Infracciones
Se considerar�n infracciones administrativas las acciones u omisiones que
contravengan las disposiciones de este reglamento. Las infracciones se
clasifican en leves, graves o muy graves, de conformidad con lo tipificado en
los art�culos siguientes, de acuerdo con lo establecido en el cap�tulo III,
t�tulo III de la Ley 7/1997, de 11 de agosto, de protecci�n contra la contaminaci�n ac�stica.
Art�culo 35� .- Faltas leves
a) La superaci�n de los l�mites admitidos hasta 5 dB (A).
b) La transmisi�n de niveles de vibraci�n correspondiente a la curva base
inmediatamente superior a la m�xima admitida para cada situaci�n (anexo Ley
7/1997, de 11 de agosto).
c) Cualquier otra infracci�n a las normas de la Ley 7/1997, de 11 de agosto,
no calificada expresamente como falta grave o muy grave, conforme a lo
dispuesto en su art�culo 13�.
d) La circulaci�n de veh�culos de motor con escape libre y con silenciadores
ineficaces, incompletos, inadecuados o deteriorados.
e) La no presentaci�n de los veh�culos a las inspecciones.
f) La contravenci�n de las obligaciones previstas en los apartados 2, 3,4 y 5 del art�culo 26� de este reglamento.
Art�culo 36� .- Faltas graves
a) La superaci�n en m�s de 5 dB (A) de los valores l�mite admitidos.
b) La transmisi�n de niveles de vibraci�n correspondientes a dos curvas base
inmediatamente superiores a la m�xima admitida para cada situaci�n (anexo Ley
c) La vulneraci�n expresa de los requerimientos municipales para la correcci�n
de las deficiencias observadas.
d) La negativa u obstrucci�n a la labor inspectora. Se considera, en todo
caso, como resistencia a la actuaci�n inspectora impedir a los funcionarios
competentes la entrada a los recintos y locales donde se deban realizar las
inspecciones, siempre y cuando la Administraci�n actuante observase los
requisitos formales establecidos en este reglamento.
e) La reincidencia en faltas leves en el plazo de doce meses.
f) La iniciaci�n de actividades o la apertura de establecimientos e
instalaciones susceptibles de producir ruidos o vibraciones sin obtener la
previa autorizaci�n o licencia.
g) La transgresi�n o incumplimiento de las condiciones correctoras se�aladas
por el �rgano competente. En este ultimo supuesto, los sujetos responsables
podr�n evitar la imposici�n de sanci�n si proceden voluntariamente a la
paralizaci�n o no iniciaci�n de la actividad.
Art�culo 37� .- Faltas muy graves
a) La superaci�n en m�s de 15 dB (A) de los valores l�mite admitidos.
b) La transmisi�n de niveles de vibraci�n correspondientes a m�s de dos curvas
base inmediatamente superiores a la m�xima admitida para cada situaci�n. (anexo
Ley 7/1997, de 11 de agosto).
d) El incumplimiento de las �rdenes de clausura de los establecimientos o de
paralizaci�n de la actividad acordadas por la autoridad competente.
Art�culo 38� .- Sanciones
Las infracciones a los preceptos de este reglamento se sancionar�n de acuerdo
a lo establecido en la Ley 7/1997, de 11 de agosto, de protecci�n contra la
contaminaci�n ac�stica.
a) Infracciones leves, con multa desde 60,10 hasta 1.502,53 euros.
b) Infracciones graves, con multa desde 1.502,54 hasta 9.015,18 euros,
clausura temporal del establecimiento o paralizaci�n de la actividad por un
espacio de tiempo no superior a seis meses.
c) Infracciones muy graves, con multa desde 9.015,19 hasta 60.101,21 euros,
clausura del establecimiento o paralizaci�n de la actividad por espacio
superior a seis meses o con car�cter definitivo.
Art�culo 39� .- Atenuantes
Siempre que la comisi�n de la infracci�n se produzca por primera vez y la
correcci�n de la emisi�n de ruido que origin� la sanci�n se hiciese en un plazo
de 48 horas, reduci�ndola al nivel autorizado, la sanci�n se impondr� en su
grado m�nimo. En todo caso, el plazo se computar� a partir de la comprobaci�n
de la comisi�n de la infracci�n.
Art�culo 40� .- Clausura
La sanci�n de clausura temporal o definitiva podr� imponerse en aquellas
infracciones en las que se aprecie reiterada resistencia al cumplimiento de lo
ordenado por la alcald�a o manifiesta actitud del titular de la instalaci�n en
el sentido de dificultar, falsear o desvirtuar el resultado de la inspecci�n.
Art�culo 41� .- Medidas complementarias
En la resoluci�n que ponga fin al procedimiento sancionador podr� acordarse, a
parte de la imposici�n de la sanci�n correspondiente, la adopci�n de medidas
correctoras, as� como la indemnizaci�n de los da�os y perjuicios ocasionados
como consecuencia de la actividad infractora. Para la ejecuci�n de dichos
actos, si el infractor no los cumpliese voluntariamente en el plazo que se le
se�ale, se le podr�n imponer multas coercitivas sucesivas de hasta 3.005,06
euros cada una. Igualmente podr� ordenarse la ejecuci�n subsidiaria en los
t�rminos previstos en el art�culo 98 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de
Art�culo 42� .- Prescripci�n
Las infracciones a las que se refiere este reglamento prescribir�n en los siguientes plazos, desde la comisi�n del hecho:
b) Dos a�os, en caso de infracciones graves.
c) Cuatro a�os, en caso de infracciones muy graves.
Art�culo 43� .- Medidas cautelares
Con la independencia de las dem�s medidas que se adopten para garantizar la
eficacia de la resoluci�n que en su momento se dicte, con car�cter cautelar el
ayuntamiento podr� acordar la inmediata adopci�n de medidas correctoras
imprescindibles para evitar los da�os o molestias graves que se est�n
ocasionando como consecuencia de las actividades presuntamente infractoras.
Igualmente, y con el mismo car�cter cautelar, podr� acordarse la paralizaci�n
de la actividad o la clausura de las instalaciones o de los establecimientos cuando la
producci�n de ruidos o vibraciones supere los niveles establecidos para a su
tipificaci�n como falta muy grave, o bien cuando, acordada la adopci�n de
medidas correctoras, el requerimiento municipal resultase incumplido en plazo
que a los efectos se se�ale. Tambi�n podr� acordarse el precinto de equipos,
as� como cualquier otra medida que se considere imprescindible para evitar la
persistencia en la actuaci�n infractora. Dichas medidas se adoptar�n despu�s de
la audiencia del interesado, por un plazo de cinco d�as, excepto en aquellos
casos que exijan una actuaci�n inmediata.
Cap�tulo V. Acci�n municipal
Art�culo 44� .- Acci�n municipal
La acci�n municipal en materia de contaminaci�n ac�stica se concretar� en un
programa general de actuaciones basado en los siguientes principios y criterios:
Prevenci�n, correcci�n y mejora.
Concienciaci�n.
Como punto de partida habr� que co�ecer el grado de concienciaci�n de los
ciudadanos ante el problema para, posteriormente, introducir h�bitos de
conducta compatibles co un mayor bienestar.
El ayuntamiento establecer� un programa de auditor�a interna bianual como
m�todo de seguimiento del programa de actuaci�n cuyos resultados evidenciar�n
la necesidad de revisi�n de los objetivos marcados por el mismo.
ANEXO I. 1. Zonas de sensibilidad y tipos de recintos:
a) Zona de alta sensibilidad ac�stica: comprende todos los sectores del
territorio que admiten una protecci�n alta contra el ruido, como �reas
sanitarias, docentes, culturales o espacios protegidos.
b) Zona de moderada sensibilidad ac�stica: comprende todos los sectores del
territorio que admiten una percepci�n del nivel sonoro medio, como viviendas,
hoteles o zonas de especial protecci�n como los centros hist�ricos.
c) Zona de baja sensibilidad ac�stica; comprende todos los sectores del
territorio que admiten una percepci�n del nivel sonoro elevado, como
restaurantes, bares, locales o centros comerciales.
d) Zona de servidumbre: comprende los sectores del territorio afectados por
servidumbres sonoras a favor de sistemas generales de infraestructuras viarias,
ferroviarias u otros equipos p�blicos que la reclamen.
e) Zonas espec�ficas justificadas por los usos del suelo o la concurrencia de
Las zonas referidas con anterioridad, excepto la zona de servidumbre, tienen
adscritos cinco tipos de recintos, que se clasifican seg�n los usos en:
-Tipo I: dormitorios de edificios sanitarios, cl�nicas o centros de descanso, auditorios, teatros de �pera.
-Tipo II: dormitorios en viviendas, consultorios m�dicos, dormitorios de
hoteles, teatros.
-Tipo III: salas de estar, aulas de ense�anza, centros de culto, bibliotecas,
oficinas de direcci�n, cines, salas de exposiciones, museos.
-Tipo IV: usos comunes de viviendas, corredores, cocinas, recibidores, salas
de espera, laboratorios.
-Tipo V: comercios, restaurantes, polideportivos, piscinas cubiertas,
Valores de recepci�n:
Se entender�n por valor de recepci�n los niveles de evaluaci�n m�ximos
recomendados en el ambiente exterior o interior y se fijan en funci�n del
per�odo horario y de la zona de sensibilidad ac�stica. Estos valores ser�n
medidos en la forma y en las condiciones se�aladas en el Reglamento de
protecci�n contra la contaminaci�n ac�stica, aprobado por el Decreto 50/1999,
de 7 de mayo.
a) Valores de recepci�n de ruido en el ambiente exterior.
Tabla 1	Zonas de sensibilidad ac�stica
De 22 a 8 horas
D/otras esp.
La zona de servidumbre sonora derivada de la existencia o previsi�n de focos
emisores de ruido y/o vibraciones, como pueden ser las infraestructuras
viarias, las ferroviarias u otros equipos p�blicos que lo reclamen, ser�
delimitada por el ayuntamiento en el planeamiento urban�stico o por los
procedimentos previstos en la legislaci�n de r�gimen local.
La zona de servidumbre abarcar� el territorio del entorno del foco emisor y se
delimitar� en los puntos del territorio o curva is�fona (curva de igual
percepci�n de sonido), donde se midan los valores gu�a de recepci�n en el
ambiente exterior que correspondan de acordo con las zonas de sensibilidad
En caso de que por la zona de sensibilidade ac�stica A transcurra una
autopista, la zona de servidumbre derivada de �sta comprender� el territorio
del entorno de la autopista hasta los puntos del espacio delimitado por la
curva is�fona 60 dB (A).
Excepcionalmente el ayuntamiento podr� autorizar una ampliaci�n determinada de
car�cter temporal y justificada, en los niveles m�ximos en el ambiente
exterior, en puntos determinados del t�rrmino municipal, atendiendo a eventos
singulares programados tales como celebraciones, ferias, fiestas o
manifestaciones, al mismo tiempo que se dar�n las �rdenes precisas para reducir
al m�ximo las molestias a los ciudadanos.
b) Valores de recepci�n de ruido en el ambiente interior.
Tabla 2	Zonas de sensibilidad ac�stica
De 8 a 22 horasLpAeq De 22 a 8 horasLpAeq A 30 25 B 35 30 C, D 40 35 c) Valores de recepci�n a las vibraciones en el ambiente interior.
Uso de recinto afectado Per�odo Curva base
Sanitario DiurnoNocturno 11 Residencial
DiurnoNocturno 21,4 Oficinas DiurnoNocturno 44 Almac�n y comercial Diurno
Nocturno 88 Las curvas base son las de la figura 5�; de vibraciones de edificios, de la norma ISO-2631-2, transcrita en la Ley 7/1997, de 11 de agosto. Subir
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