Source: http://mujerespalestinas.es/guia-didactica/por-localizacion-geografica/palestina/article/trata-y-prostitucion-forzada-de
Timestamp: 2014-03-08 12:36:32+00:00

Document:
Trata y prostitución forzada de mujeres y niñas palestinas: formas de esclavitud moderna - Observatorio de Mujeres Palestinas
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Guía didactica de Mujeres
Territorios del 48
Ciudadanía bajo una ocupación prolongada: el caso de Palestina
Trata y prostitución forzada de mujeres y niñas palestinas: formas de esclavitud moderna
Parte I: Objetivos y Metodología.
Parte II: Contexto Geopolítico.
Parte III: La Trata de Mujeres y la Prostitución en los TPO.
Parte IV: Mapeo del Movimiento de la Prostitución y Trata dentro y fuera los TPO.
Parte V: Antecedentes de las víctimas.
Parte VI: Causas de la Trata y la Prostitución.
Parte VII: Perfil de los Traficantes.
Parte VIII: “Los Perpetradores” Un Estudio de Caso.
Parte IX: “Las Víctimas” Dos Estudios de Caso.
Parte X: Legislación y Costumbres.
Parte XI: Recomendaciones.
Anexo 2. Introducción
Este informe tiene como objetivo examinar la situación de la trata y la prostitución de mujeres y niñas en los Territorios Ocupados Palestinos (TPO). Debido a la ausencia de información precisa, estudios o informes oficiales que traten abiertamente este tema, este informe no tiene la intención de presentarse como un estudio exhaustivo, sino como un primer paso hacia la identificación del problema en los TPO.
Todavía queda mucho por hacer incluso en el ámbito de la investigación y documentación básica La trata de personas fue identificada en el 2000 en la Convención de las Naciones Unidas Contra la Delincuencia Organizada Transnacional, Protocolo Suplementario para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, Especialmente Mujeres y Niños, como “la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación” (Protocolo sobre la Trata, Artículo 3a, página 32)[1]. Aunque el término explotación utilizado en esta definición abarca la explotación sexual, el trabajo forzado, la esclavitud, la servidumbre y la extracción de órganos, este informe centrará su atención solamente en la trata con fines sexuales, también conocida como la trata sexual.
De acuerdo con el Protocolo sobre la Trata, se considera que se produce trata cuando las personas son captadas, transportadas, acogidas o recibidas con el objetivo de explotarlas; a pesar de que la explotación real, en términos de resultado, no se produce de un lugar de origen a un punto final o destino. De acuerdo a la descripción dada por el Protocolo, para ser considerara trata, la víctima tiene que mostrar algún tipo de coacción o engaño, o una situación de vulnerabilidad para demostrar que no dio un consentimiento informado de la operación.
En términos generales, es indiscutible que ambos delitos, la trata con fines sexuales y la prostitución de mujeres, están intrínsecamente conectados. La realidad muestra que muchas niñas y mujeres víctimas de la trata, lo son con el objetivo oculto de implicarlas en actividades de prostitución forzada. Normalmente se promete a las mujeres una vida mejor en otro lugar. Sin embargo, una vez llegan al destino final, son obligadas a venderse por sexo hasta que hayan sido capaces de cubrir la deuda de los gastos del viaje. Las mujeres y las niñas que han sido objeto de trata y que han sido obligadas a prostituirse son víctimas, en primer lugar, de violaciones a los derechos humanos y, por esta razón, ambas, la trata y la prostitución forzada, han sido identificadas como una forma contemporánea de esclavitud[2]. Hay factores que aumentan la vulnerabilidad de las mujeres y las niñas a ser objeto de trata y de prostitución, como la pobreza, la desigualdad y la discriminación, además de la violencia contra la mujer. Este informe, basado en estudios de casos, intenta focalizar de forma concisa violaciones de los derechos humanos a los que se enfrentan las mujeres y las niñas víctimas de la trata y la prostitución forzada, y los factores que aumentan su vulnerabilidad.
En los TPO, aunque la información sobre el tema es muy escasa y aún se considera un tabú en la sociedad palestina, el problema no es completamente nuevo y el deterioro de la situación política y socio-económica puede estar contribuyendo a su aumento. Por primera vez, la gente ha roto el silencio y ha decidido hablar claro. Este informe puede verse como un primer paso para empezar a responder a la necesidad de proteger las mujeres y niñas víctimas de la trata y de la prostitución forzada en los TPO.
®Convención de las Naciones Unidas (2000). Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, Especialmente Mujeres y Niños. El texto de la convención y los protocolos se puede encontrar en http://www.unodc.org/pdf/crime/a_re....
® El Grupo de Trabajo de las Formas Contemporáneas de Esclavitud de Naciones Unidas, que está bajo la Comisión de los Derechos Humanos, centra la trata de personas como una cuestión prioritaria (http://www2.ohchr.org/spanish/about...).
Este documento está dividido en once partes principales. La Parte I proporciona una descripción de los objetivo de la investigación, la selección de los informantes clave para las entrevistas y los retos afrontados por el equipo de investigación. La Parte II expone una idea general del contexto geopolítico de los TPO. La Parte III describe brevemente el problema de la trata de mujeres y la explotación sexual en los TPO. El mapeo del movimiento de la prostitución y de la trata dentro y fuera de los TPO se presenta en la Parte IV. Esta parte explica como se produce la trata y ofrece una mejor comprensión de la trata transnacional y nacional dentro los TPO y en Israel. En esta sección, se trató de trazar en un mapa este movimiento basándose únicamente en los casos identificados por el equipo de investigación.ç
La Parte V presenta información sobre los antecedentes de las mujeres obligadas a ejercer la prostitución, identificados en las entrevistas con los abogados, los agentes de policía y los proxeneta. Para combatir la trata y la explotación sexual, es esencial conocer quienes son las mujeres, de dónde vienen. Para comprender el funcionamiento de la trata y la explotación sexual, es importante saber si las mujeres han sido explotadas sexualmente antes de entrar en la prostitución y a qué edad. El conocimiento de los antecedentes de las mujeres a nivel educacional, social y económico es crucial para proporcionar asistencia a las víctimas. Dentro el mismo concepto, las causas de la trata y la prostitución se presentan en la Parte VI.
La Parte VII describe el perfil de los traficantes identificados en los estudios de caso. Los estudios de caso de los traficantes y de las víctimas de la trata se abordan en la Parte VIII y IX. Además, el tema de la trata de personas con fines de prostitución se aborda desde un punto de vista jurídico basado en las legislaciones y costumbres de Palestina e Israel en la Parte X.
Por último, partiendo del análisis de las causas que hacen las mujeres palestinas vulnerables a la trata sexual, y a partir de los factores que contribuyen a su actual explotación sexual, en la Parte XI se presentan algunas recomendaciones políticas.
Parte I: Objetivos y Metodología
La Parte I proporciona información detallada de los objetivos generales de esta investigación, así como de la metodología utilizada para identificar la existencia de la trata de personas y prostitución de niñas y mujeres en los TPO, y medir su alcance a través de una serie de estudios de caso.
El objetivo general de este estudio sobre la trata y prostitución de niñas y mujeres en los TPO es ayudar a las ONGs a desarrollar estrategias para hacer frente a estas violaciones de los derechos humanos. Para evaluar la existencia real de trata de mujeres en los TPO y medir su alcance, se abordaron seis estudios de caso (dos casos de padres que vendieron sus hijas, tres casos de traficantes, y un caso de una mujer que trabaja en la prostitución) con el objetivo de romper el silencio en torno al tema; además de concentrarse en las posibles rutas de la trata: de Cisjordania a Jerusalén; de Gaza a Jerusalén; y dentro de Cisjordania.
Para alcanzar los objetivos de este estudio, se llevaron a cabo una serie de actividades consecutivas y paralelas para conseguir un informe final integrado que incluye un análisis cualitativo y recomendaciones para futuras intervenciones del gobierno, así como para ONGs locales e internacionales. Inicialmente, estas actividades se basaron el la recolección de datos a través de la revisión de bibliografía, y entrevistas cara a cara con informantes clave identificados por el equipo de investigación. Como se detalla en el Anexo 1, también se desarrolló un cuestionario para ser utilizado por los trabajadores de campo y rellenado por las mujeres víctimas de trata y/o de prostitución forzada.
Revisión de la bibliografía: se llevó a cabo una búsqueda exhaustiva sobre la trata de personas y la prostitución en bibliografía gris e informes publicados. Sin embargo, no se encontraron estudios específicos o trabajos de investigación que abordaran el tema. La única fuente de información recogida fueron casos de estudios de periódicos locales sobre familias que vendieron sus hijas.
Entrevistas cara a cara con informantes clave: se realizaron un total de 11 entrevistas personales con informantes clave para obtener información sobre casos de trata identificados en este estudio. Dentro los informantes clave se incluyen agentes de policía, abogados de las víctimas, taxistas, y propietarios de hotel.
Cuestionario: se desarrolló un cuestionario detallado (Anexo 1) para recoger información específica sobre los antecedentes de las mujeres que trabajan en la prostitución. Este cuestionario establece la base de las entrevistas cara a cara con los informantes clave.
El cuestionario abarca los temas relacionados con las situaciones socioeconómicas de las mujeres víctimas de trata, su relación con los proxenetas, su situación familiar, así como el perfil de los traficantes.
3. Desafíos y obstáculos de la investigación
Se encontraron varios desafíos y obstáculos durante la realización de este estudio, los cuales afectaron la recogida de datos y la profundidad del análisis. Se pueden resumir en:
Dificultades, excepto en un caso, en la organización de las entrevistas personales con las mujeres víctimas de trata y con las mujeres implicadas en la prostitución.
Dificultades en la recogida de información de la policía sobre el tema.
Dificultades en la organización de reuniones con los agentes de policía o con los proxenetas para hablar del tema.
Amenazas a los investigadores de campo a los que se les “recomendó” abandonar la investigación y la recolección de datos.
Revisión de bibliografía.
9 entrevistas personales.
Tipo de informantes clave
Propietarios de hotel.
Mujeres víctimas de la trata.
Parte II: Contexto Geopolítico
Cuando se aborda el tema de la trata en los TPO, es fundamental, en primer lugar, entender el actual contexto geopolítico de los territorios palestinos. En los últimos cuarenta años (1967-2006) de ocupación militar israelí en territorio palestino (la Franja de Gaza, Jerusalén Este y Cisjordania), Israel ha puesto en práctica una política de restricción de movimientos tanto en el interior como en el exterior de los TPO. Esto incluye puntos de control, montículos de tierra, zanjas, barricadas, controles policiales de carretera, carreteras de circunvalación y el Muro.
En 2007, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH) reportó un total de 561 obstáculos físicos que restringían el movimiento de unos 2,4 millones de palestinos a sus servicios básicos y familias.[3] Esta política de restricción de movimiento ha dado lugar al actual paisaje fragmentado de los TPO, con varias discrepancias en términos demográficos, económicos e incluso legales: Cisjordania y la Franja de Gaza separadas una de otra, así como de Jerusalén Este por el Estado de Israel. También se han fragmentado las comunidades palestinas de Cisjordania con la creación de varios cantones separados como sub-enclaves. También existen dificultades de acceso a los centros urbanos de las ciudades de Nablus, Ramallah, Hebrón y Jericó, debido a las fuertes restricciones. Jericó, por ejemplo, está rodeado por un foso en tres de sus lados y todos los movimientos se canalizan a través de dos puntos de control.
La existencia de este complejo sistema de cierre, da lugar al hecho que cruzar las comunidades palestinas significa pasar primero por las autoridades israelíes.
Además, los asentamientos israelíes de Cisjordania se están expandiendo, y se construyen carreteras especiales de uso exclusivo para los colonos, creando así pequeños enclaves, y los palestinos, a cambio, pasan apuros por cruzar una creciente variedad de obstáculos sólo para desplazarse por sus propias comunidades.
®Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH), Actualización del Cierre de la OCAH de Octubre 2007, p. 1, http://www.ochaopt.org/documents/Cl...
Parte III: La Trata de Mujeres y la Prostitución en los TPO: Una actividad a pequeña escala
Esta sección describe brevemente el problema de la trata de mujeres y la prostitución en los TPO. La información para esta sección se obtuvo principalmente de las entrevistas con la policía, los abogados y los taxistas.
Falta de datos estadísticos. Medir el nivel de trata y prostitución de los TPO con precisión es difícil ya que no se trata de un problema visible, sino más bien permanece oculto. No sólo se consideran actividades inmorales, sino que también se consideran como ilegales bajo la ley palestina e israelí[4]. La estimación del problema en los TPO varía, teniendo en cuenta el limitado número de estudios de caso que sólo aparecen en los periódicos locales, las líneas directrices de las ONGs y los registros policiales. En la actualidad, algunas organizaciones no gubernamentales (ONG) están recopilando datos estadísticos precisos y están archivando todos los casos recibidos en este sentido. Por otra parte, muchos niegan la existencia del problema. Hay, por tanto, una evidente falta de información precisa y de informes oficiales que aborden el tema.
Debido a la falta de información y de recursos disponibles, es bastante difícil verificar cualquier dato estadístico sobre la trata de mujeres y la prostitución. Estos incidentes a menudo se reportan de forma aislada unos de otros. Preguntas sobre “quién”, “qué” y “por qué” de la trata con fines sexuales y la prostitución no son evidentes. Queda mucho por hacer incluso en el área de la investigación y documentación básica. Los casos de trata y prostitución son reportados principalmente en los periódicos y en los registros de la policía. Parece que nadie ha sido capaz de entrevistar a un número, aunque sea pequeño, de mujeres que hayan sido objeto de trata o obligadas a prostituirse. Los agentes de la policía, junto con algunos asistentes sociales, han entrevistado niñas y mujeres una vez han sido detenidas durante las redadas a burdeles o locales de prostitución, o a través de las ONGs. Sin embargo, actualmente no hay estudios de investigación sobre la experiencia de las víctimas de trata y de prostitución en los TPO.
Una actividad a pequeña escala. A pesar del hecho que la trata y la prostitución constituyen actividades ilegales en los TPO, la realidad muestra que existen y, por lo que parece, funcionan de manera informal a pequeña escala más que como una actividad sofisticada y organizada.
En base a los casos identificados por este estudio, las niñas y las mujeres son facilitadas a través de servicios de acompañamiento, burdeles en los hoteles, casas de alquiler, apartamentos privados e incluso empresas de limpieza doméstica. Existen muchos espacios como estos, aunque difieren en el modus operandi, la estructura y la gestión.
Algunas empresas que gozan de personalidad jurídica, son en realidad lugares de prostitución que ofrecen servicios sexuales a los hombres. Nuestras fuentes han afirmado que hay algunos casos de hoteles y empresas de limpieza legalmente registrados que en realidad son lugares clandestinos de prostitución con varias actividades ilegales de prostitución ofrecidas a los hombres. “Por ejemplo, un cliente puede contactar con una empresa de limpieza que funcione también como una empresa de servicios sexuales a través de la cual se manda una mujer al cliente para limpiarle la casa. Después de limpiar, se mantienen relaciones sexuales con la mujer.” [5] Sin embargo otras son empresas clandestinas de prostitución, que operan en residencias privadas y en apartamentos discretos, y dirigidas principalmente por mujeres palestinas que se conocen como “Madams” o “proxenetas”. Este es el caso del negocio clandestino conocido como “servicios de prostitución móvil”, donde las mujeres que trabajan en la prostitución en Israel originarias de Europa del Este, principalmente de Rusia y Ucrania, son objeto de trata en Cisjordania. “Una camioneta transporta las prostitutas y las deja en las casas de ciertos clientes, o recoge estos clientes y los lleva a parques públicos cerca de su residencia, donde mantienen relaciones sexuales. Incluso a veces, una prostituta duerme con un grupo de hombres.” [6] Uno de los fenómenos más destacados del desarrollo de la prostitución local en los TPO son los discretos apartamentos que se dedican a esta. Por lo que se conoce, actualmente no hay redes de prostitución organizadas a gran escala. Sin embargo, se ha reportado el caso de cuatro mujeres palestinas que dirigen casas de prostitución en Jerusalén Este y Oeste, así como en los asentamientos cercanos. La mayoría de estos apartamentos son gestionados por mujeres conocidas como “Madames”, algunas de las cuales son exprostitutas que encuentran mujeres más y más jóvenes que ven en esta actividad una forma fácil de conseguir grandes ingresos. Por lo general, estos apartamentos atienden al sector rico de la sociedad.
Desde 2001, la policía ha descubierto 8 locales de prostitución en Ramala y hasta 2007, este número ha aumentado. Sin embargo, actualmente no hay ninguna estimación precisa sobre cuantos locales hay.
Por último, merece la pena mencionar que los investigadores de campo de este informe y las entrevistas a los informantes clave, han revelado que la trata y la prostitución en los TPO se desarrolla sobretodo en las zonas urbanas, principalmente en dos ciudades importantes: Ramala y Jerusalén. Las casas de prostitución se encuentran predominantemente en Jerusalén, incluyendo los asentamientos israelíes, los campos de refugiados, Jerusalén Oeste y sus alrededores. Concretamente, la zona de Jerusalén Este es muy activa ya que se conocen varios burdeles dirigidos por mujeres en la antigua ciudad de Jerusalén.
Un hotel de prostitución, Ciudad Vieja de Jerusalén.
En la ciudad vieja de Jerusalén, hay un pequeño hotel de prostitución. Durante los últimos años, el hotel se ha enfrentando a una crisis financiera y, en un intento para conseguir una fuente adicional de ingresos, el hotel ha estado funcionando como un burdel, en el que la mayoría de los clientes son de Jerusalén e individuos de la autoridad. Se han traído ilegalmente de Cisjordania y de la Franja de Gaza catorce niñas y mujeres, de edades comprendidas entre 14 y 28 años. Son mendigas durante el día y prostitutas por la noche.
La “Madame” cobra 200 nuevos shekels israelíes (NIS) por el uso de una habitación y el cliente paga a la mujer lo que crea apropiado. En general, esta cantidad oscila entre 30 y 200 NIS, en función de “la belleza de la mujer y de su experiencia”.
La policía israelí detuvo al propietario, que fue acusado de dirigir un burdel. Sin embargo, el caso se cerró 8 horas después de empezar la investigación y las mujeres y niñas fueron deportadas a Cisjordania y a la Franja de Gaza acusadas de estar ilegalmente en Israel, ya que no tenían los permisos necesarios expedidos por las autoridades israelíes.
“Hace tiempo, una chica de Nablus estuvo en mi hotel durante un mes. Dijo que era enfermera, que trabajaba en un hospital en Jerusalén y que su turno era siempre de noche. Pero con el tiempo descubrimos que estaba trabajando como prostituta en un asentamiento israelí en Jerusalén. He oído hablar de muchos casos de mujeres palestinas de Cisjordania que trabajan en la prostitución en Jerusalén Este. Les puedo asegurar que la ciudad vieja de Jerusalén aún está llena de casas de prostitución.”
Un propietario de un hotel de Jerusalén
“Muchos taxistas son clientes regulares casas de prostitución e incluso transportan a las prostitutas a su lugar de trabajo. Sin embargo, es difícil localizar estos lugares por cuenta propia, y se necesitan las conexiones correctas para hacerlo. Muchas de estas casas de prostitución se encuentran en Jerusalén Este y Oeste, así como cerca de los asentamientos israelíes.”
Taxista de Ramala
“En tres ocasiones, he recogido distintas colegialas en el mismo lugar en el centro de Ramala, hecho que me ha sorprendido. Cuando pregunté a un propietario de un taller mecánico sobre ese lugar, me dijo que era una casa de prostitución privada dirigida por una mujer llamada Um Z., y que muchas de las chicas que trabajaban allí eran colegialas. También sé de un grupo de mujeres de un campo de refugiados en Ramallah que ofrecen servicios de sexo telefónico. Sus maridos trabajan en Israel y la mayoría de sus clientes son trabajadores de talleres.”
Taxista del campo de refugiados Jalazoun, Ramala
Un padre palestino vende sus dos hijas en Tulkarem
El 16 de junio de 2006, un hombre de Tulkarem vendió a sus hijas de 13 y 14 años de edad a dos hermanos (de 16 y 17 años) del campo de refugiados Qadura en Ramala por 1150 Dinares jordanos.
El hombre, padre de tres niños y de las dos niñas, trabaja en el mercado de frutas y verduras de Ramallah como cargador, y la madre es ama de casa. Los dos chicos trabajan también como cargadores en el mercado de Al Bireh y su padre, casado con tres mujeres, tiene una tienda en el mercado de frutas y verduras.
Este caso fue reportado a las autoridades palestinas un año después que el padre vendiera sus hijas (el 2/5/2007) cuando una de las niñas llegó al hospital con hemorragia intensa y más adelante, durante la investigación policial, se descubrió que estaba embarazada.
Los chicos fueron detenidos y mandados a la cárcel un mes. Finalmente, se cerró el caso y las chicas se casaron con los muchachos, aunque no estuvieron presentes durante las sesiones del tribunal. Durante toda su ausencia, la escuela no preguntó sobre su desaparición.
® Consulte la Parte X de este informe para obtener mayor nivel de detalle de como se identifica el tema en las legislaciones palestina e israelí.
® Información obtenida por un investigador de campo en una conversación en un taxi público de Jerusalén a Ramala.
® Información obtenida de la policía por un investigador de campo.
Parte IV: Mapeo del Movimiento de la Prostitución y de la Trata dentro y fuera los TPO
El movimiento es un elemento central en el proceso de trata. Para entender cómo se produce la trata, es importante saber cómo, dónde, y porqué se cruzan las fronteras. La trata sexual implica ambos, el cruce legal y ilegal de las fronteras federales e internacionales con fines de explotación sexual.
Sin embargo, abordar el tema de la trata en los TPO es una tarea compleja. Esto se debe principalmente a la ocupación israelí, que ha dado lugar a la fragmentación geográfica del territorio palestino mediante los puestos de control israelíes, los asentamientos, y las carreteras de circunvalación en Cisjordania. Esto ha dado lugar a una falta de fronteras reconocidas internacionalmente entre Israel y los TPO, así como la falta de control de los territorios ocupados a lo largo de las fronteras definidas arbitrariamente, la ausencia de un Estado Palestino y la fragmentación de la unidad territorial de Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusalén Este.
En este contexto, incluso cuando el tráfico se produce dentro los territorios palestinos (por ejemplo entre Belén y Ramala), las mujeres víctimas de trata tienen que pasar por los puntos de control israelíes. Por lo tanto, a pesar que el acto tiene lugar en los TPO, dado que hay diferentes autoridades involucradas, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) e Israel, el acto representa trata internacional. En la misma línea, la trata que se produce de los TPO, ya sea Cisjordania o Gaza, a Israel es considerada también como trata internacional. Por el contrario, cuando las víctimas son traficadas dentro los TPO encontrándose solamente con una autoridad, la ANP, el caso es considerado como trata interna.
La dimensión transnacional de la trata de personas implica un enfoque diferente en comparación con la trata de personas interna en un país, donde las víctimas son vendidas por miembros de la familia a través de un abuso de poder y de posición a cambio de ventajas económicas. Sin embargo, las consecuencias para las víctimas, en términos de explotación y de violación de los derechos humanos son equivalentes, y posiblemente peores desde el punto de vista que es un proceso de trata de personas de “propiedad local”. Esta es la razón porqué las mujeres y niñas víctimas de la trata no pueden dejarse solas, por el mero hecho que no entran dentro de una definición de tráfico transnacional. Por lo que a esto refiere, hay un hecho que merece ser destacado. El protocolo ha sido criticado por reducir la trata de personas a situaciones en qué están presentes dos elementos: en primer lugar, la actividad debe ser llevada a cabo por grupos delictivos organizados y, en segundo lugar, debe ser transnacional. La consecuencia más directa de este tipo de interpretación es que la trata interna no se considera dentro el ámbito de aplicación del Protocolo de Palermo. Sin embargo, existe un fuerte movimiento a nivel internacional que discrepa con la interpretación reducida del Protocolo de Palermo que ve la trata como un delito estrictamente transnacional cometido por un grupo delictivo organizado, dejando la trata interna fuera de su ámbito. Por tanto, se puede entender la definición de Palermo también como una opción al marco legal para la prosecución de los casos de trata interna.
En conclusión, y como se indica en el Mapa 1, existen cuatro modelos principales en el movimiento de la trata:
De Israel a Cisjordania De Cisjordania a Israel y Jerusalén Este Dentro de Cisjordania De la Franja de Gaza a Israel Parte V: Antecedentes de las víctimas
La lucha contra la trata con fines sexuales y contra la prostitución de mujeres y niñas es una tarea que requiere una comprensión clara del tema. Con el fin de proporcionar una asistencia eficaz a las víctimas, es esencial saber: quiénes son las víctimas, de dónde vienen, si han sido o no víctimas de cualquier forma de explotación sexual antes de entrar en la prostitución y, de ser así, a qué edad, su formación, y sus antecedentes sociales y económicos.
Esta sección presenta información sobre los antecedentes de las mujeres obligadas a prostituirse. La información ha sido recopilada de entrevistas con algunas de las víctimas, sus abogados, los agentes de la policía e incluso proxenetas.
Edad. De acuerdo con los estudios de caso que se presentan en este informe, la mayoría de las víctimas tienen 20 y pocos años, aunque en algunos casos las víctimas son tan jóvenes que sólo tiene 12 y 14 años, o están en sus 30 o 40.
Educación. Ha sido difícil evaluar con precisión la formación de las mujeres a través de las entrevistas, ya que el equipo de investigación no fue capaz de reunirse con ellas en persona. La información relevante se basa en lo que declararon los agentes de policía, los abogados y los proxenetas entrevistados. Sorprendentemente, la mayoría de las víctimas son estudiantes universitarias de escuelas y universidades palestinas que provienen de familias acomodadas. También hay un número de casos identificados, especialmente en Ramallah, de colegialas adolescentes que trabajan en la prostitución.
Lugar de residencia y origen. La mayoría de las mujeres de los casos identificados que ejercen la prostitución son de Nablus, Jenin, Hebrón, Ramallah, Al-Ram, Jerusalén y la Franja de Gaza. Algunas de las mujeres víctimas de trata en Cisjordania por medio de Israel son de Europa del Este, principalmente de Rusia y Ucrania.
Relación con sus familias. En la mayoría de los casos identificados e investigados, las mujeres objeto de trata o que trabajan en la prostitución, han sido maltratadas violentamente por sus familias, en especial por sus padres. Según su testimonio, se refieren a la prostitución como un medio para escapar de la violencia y del abuso al que se enfrentan en sus hogares. Las tres entrevistas personales con mujeres objeto de trata así como la información sobre las mujeres que trabajan en la prostitución obtenida de los informantes clave, han revelado que estas mujeres han sido continuamente maltratadas y obligadas a contraer matrimonio (ya sea de forma legal o un matrimonio urfi) o han sido sacadas de la escuela a una temprana edad, en los casos que no continuaron su educación.[7]
Perfil de una mujer víctima de trata de Cisjordania a Israel
Lugar de residencia: Nablus.
Número de hijos: 3.
Después que S fuera violada por el tío de su marido, se escapó. Conoció un hombre que hacía tráfico de mujeres de Cisjordania a Israel, principalmente en Tel Aviv. Aprovechándose de la vulnerabilidad de la mujer, la convenció para que trabajara para él. Utilizando un documento de identidad israelí falsa, pudo cruzar los puestos de control israelíes.
Después de un período de trabajo en la prostitución, cayó en las drogas y se quedó embarazada del mismo hombre. Tras una discusión, ella lo apuñaló, y fue llevada a la prisión, dónde tuvo su hijo. Después de su liberación, fue enviada de nuevo a Cisjordania.
® Según la definición de la Wikipedia (http://en.wikipedia.org/wiki/Nikah_urfi), “un matrimonio urfi es un matrimonio sin un contrato oficial. Las parejas repiten las palabras “estamos casados” y se comprometen ante de Dios. Por lo general, se escribe un documento indicando que los dos están casados y dos testimonios lo firman. La mayoría de los países islámicos no reconocen los matrimonios Urfi. Una mujer no puede obtener un divorcio “legal” ya que el gobierno no reconoce la legalidad del primer matrimonio.”
Parte VI: Causas de la trata y de la prostitución
Las investigaciones revelan que las condiciones socio-económicas, así como las relaciones de violencia y de explotación sexual experimentadas por las víctimas por uno de los miembros de su familia, ya sea durante su juventud o en su matrimonio, constituyen importantes causas que conducen a su explotación sexual.
Factores socio-económicos que afectan a la trata y a la prostitución. Los factores socio-económicos particulares, tales como el aumento de la inseguridad económica o niveles elevados de desempleo y pobreza, juegan un papel importante ya sea impulsando a las niñas y a las mujeres a la prostitución, o dejándolas extremadamente vulnerables a ser explotadas por los reclutadores y traficantes. A pesar de esto, tradicionalmente la policía palestina ha sostenido que la mayoría de las mujeres que ejercen prostitución lo hacen por “voluntad” propia en comparación con la minoría, que se ven obligadas a ello debido a su grave situación económica y a la necesidad de recursos financieros. Esto representa no sólo una interpretación inexacta de la verdad, sino que también constituye un punto de vista muy peligroso. La falta de voluntad por parte los agentes de policía para investigar y perseguir los traficantes, las costumbres y la criminalización del comportamiento de las víctimas, hace que el problema se mantenga silenciado. Todo esto ayuda a los traficantes a trabajar con total impunidad.
Relaciones de violencia y de explotación sexual. Las investigaciones también han demostrado que algunas de las víctimas estuvieron involucradas en la industria del sexo siendo muy jóvenes, o fueron explotadas sexualmente por un miembro de su familia o durante su matrimonio. Esta vulnerabilidad, y su falta de poder, las hacen objetivo de explotación sexual.
Falta de redes sociales y casas de acogida. La falta de redes sociales y de casas de acogida en comparación al problema creciente de mujeres víctimas de trata y explotación sexual, ha empeorado el problema dado que las víctimas cuentan con muy pocas alternativas al enfrentarse a graves situaciones económicas o de violencia por parte de los miembros de su familia.
El estigma social de la prostitución es también un problema ya que las mujeres palestinas víctimas de trata en Israel que son devueltas a los TPO, son condenadas y excluidas de sus comunidades y familias.
Un diálogo entre dos mujeres sentadas en el asiento delantero de un taxi público en el camino de Jerusalén a Ramallah Mientras estaba en un taxi público que iba de Jerusalén a Ramallah, accidentalmente escuché una conversación entre dos mujeres palestinas. Una de ellas, de 40 años aproximadamente, llevaba velo y sostenía un bebé mientras hablaba con la mujer que estaba sentaba a su lado.
Le decía “El otro día fui a buscar un certificado de nacimiento para mi hijo recién nacido, pero el empleado se negó a hablar conmigo. Traté de explicarle que mi marido está en la prisión desde hace unos años acusado de fraude y de posesión de drogas.
Tengo dos hijos más además de este recién nacido. En el mercado, conocí a una mujer (W.) que prometió ayudarme a encontrar un trabajo. Al cabo de un tiempo, empecé a trabajar por ella ofreciendo servicios sexuales a hombres a cambio de dinero, pero me quedé embarazada de uno de los clientes y W se negó a ayudarme. En vez de esto, me obligó a dejar el trabajo amenazándome si hablaba con alguien de ella. Así que me fui y ahora no se qué hacer. Fui a los servicios sociales de Jerusalén, pero tampoco me pudieron ayudar. Viví en Anata un tiempo, y ahora estoy viviendo en Beit Hanina”.
Parte VII: Perfil de los traficantes
Según la Convención de las Naciones Unidas Contra la Delincuencia Organizada Transnacional (2000), Protocolo Suplementario para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, Especialmente Mujeres y Niños, los traficantes son identificados como individuos involucrados en “la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación” (Protocolo sobre la Trata, artículo 3a, página 32)[8].
Las entrevistas a los informantes clave han desvelado que el perfil de los traficantes en los TPO es casi homogéneo: mujeres palestinas de cuarenta o cincuenta y pocos años que, en la mayoría de los casos, han trabajado en la prostitución anteriormente, o han experimentado relaciones de explotación sexual por parte de los miembros de su familia o maridos; o han estado en una situación económica grave que les ha obligado a prostituirse o a ser víctimas de trata con fines sexuales.
Algunos de los aspectos más comunes que describen el perfil de las traficantes identificadas en los casos de esta investigación son los siguientes:
Mujeres casadas, los maridos y familias de las cuales son conscientes de su negocio.
Su nivel de educación es bastante bajo. La mayoría de ellas solo ha finalizado la escuela secundaria.
Todas las traficantes identificadas por nuestras fuentes trabajaron en la prostitución antes de ser proxenetas y, en consecuencia, “se espera” que muchas de las mujeres que trabajan para estas proxenetas se conviertan en futuras proxenetas. Sin embargo, su perfil educacional es más alto que el de las proxenetas actuales dado que en muchos casos éstas son graduadas universitarias.
Perfil de un traficante 1.
El negocio de W. se considera una de las mayores industrias del sexo en Palestina. W. es una mujer de 41 años analfabeta que vive en Beit Hanina, pero es originaria de Hebrón con documento de identidad de Jerusalén. W. dirige 4 casas de prostitución en Jerusalén Oeste y Este. La mayor parte de su trabajo consiste en realizar servicios de acompañamiento limitados a Jerusalén y Tel Aviv. En Jerusalén Este, W. dirige un pequeño hotel en el que la mayoría de las mujeres son de Cisjordania.
W lleva trabajando en la industria del sexo desde hace 15-20 años. Está casada y tiene 5 hijos: 4 de ellos varones y la otra una niña que tenía 9 años en el momento de la investigación. Su esposo trabaja en Israel y está al corriente de su actividad. W sale de su casa correctamente vestida acompañada por su hija, y cuando llega a Jerusalén se cambia la ropa. Hace tiempo, junto con mujeres que se dedicaban a la prostitución, estuvo involucrada en el negocio y también recibía sus propios clientes. Hoy en día, ya no lo hace.
W tiene relaciones muy fuertes y es capaz de llevar las mujeres en cualquier lugar dentro de Israel utilizando documentos de identidad israelíes falsos. Nuestras fuentes afirman que tiene muy buenas conexiones con los agentes de la policía, ya que nunca ha sido detenida ni se han presentado cargos en su contra, a pesar de las denuncias recibidas por la policía acerca de su negocio.
®Convención de las Naciones Unidas Contra la Delincuencia Organizada Transnacional (2000). Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, Especialmente Mujeres y Niños. El texto de la convención y los protocolos se pueden encontrar en http://www.unodc.org/pdf/crime/a_re....
Parte VIII: “El perpetrador”
Esta sección presenta brevemente un estudio de caso sobre una mujer traficante llamada “W”. El caso da detalles de los antecedentes de las víctimas objeto de trata, sus clientes, el tipo de atención médica recibida, así como la violencia experimentada. Toda la información que se presenta está basada en datos recogidos por los investigadores de campo de los informantes clave.
Las mujeres en la prostitución. La mayoría de las mujeres que trabajan por W. proceden de entornos y familias cultas, tienen una edad comprendida entre 16 y 45 años, y son principalmente estudiantes universitarias de escuelas y universidades palestinas. Nuestras fuentes también indican que el 10% de las mujeres que trabajan con W. provienen de Jerusalén. La mayoría de ellas están casadas y han escapado de sus familias. Para ellas es normal atraer a este negocio otras chicas que conocen.
W. permite a las niñas y mujeres que trabajan y viven con ella regresar a su hogar cada dos o tres semanas, ya que sus familias no saben que están involucradas en actividades prostitución, sino que creen que sus hijas tienen trabajos “decentes” en lugares como guarderías o restaurantes. Si hay algún problema en convencer la familia, W. interfiere asegurando a la familia que su hija trabaja legalmente con ella.
A no ser que sean llamadas cuando un cliente solicita su compañía, las niñas y mujeres que trabajan por W. vuelven con sus familias. Solo una o dos chicas viven permanentemente en la casa de W. La mayoría de estas mujeres llevan velos para tratar de pasar desapercibidas, pero, una vez entran en la casa, su vestimenta se debe cambiar por una más erótica.
La violencia y la elección. Hay diferentes grados, niveles y alcances de coerción, abuso y violencia perpetradas contra estas mujeres. Sin embargo, todas de ellas son violadas, explotadas sexualmente y objeto de violencia. W. les impide hablar con los hombres; no pueden utilizar el teléfono o llamar a cualquiera sin que ella lo sepa. En general, cuando una mujer entra en la industria del sexo y trabaja para W., está obligada a permanecer durante 3-4 años y, si la mujer está muy solicitada por los clientes, le es prohibido irse. En caso que trate de huir, W. le amenaza diciéndole que informará a su familia y que difundirá imágenes suyas en plena actividad sexual.
Asistencia médica. Las revisiones y chequeos médicos de las niñas y mujeres que trabajan en la prostitución para W. de infecciones de transmisión sexual no están disponibles. Su único medio de protección contra las enfermedades de transmisión sexual es el uso del preservativos durante las relaciones sexuales. Si enferman, W. las trata ella misma. Cuando es necesario, llama un médico de Jerusalén y, a cambio, W. le permite mantener relaciones sexuales con la mujer que elija como compensación de sus servicios. Si una mujer se queda embarazada, W. se niega a ayudarla y la obliga a abandonar el local de prostitución.
Clientes.Los clientes van desde hombres de negocios acaudalados de mediana edad hasta individuos jóvenes corrientes. Cuando las mujeres visitan un cliente, W. las acompaña y espera fuera. Algunos de los clientes son de ciudades israelíes y contratan mujeres que suelen ir acompañadas por hombres de confianza de W.
Los clientes suelen pagar 300 NIS. 100 NIS terminan en manos de la mujer que ofreció el servicio. Normalmente es el cliente quien contacta con W. por teléfono para solicitar una mujer. W. acepta un cliente nuevo solo si llega a través de algún cliente antiguo.
Perfil del traficante 2.
F.S es una mujer egipcia de 52 años de edad que tiene dos apartamentos en Al-Ram, donde mujeres de Al-Ram y Nablus principalmente, trabajan en la prostitución.
F.S. es la única de su familia que genera ingresos. Tenía 14 años cuando se casó y dejó Egipto para vivir en Palestina, pero fue violada por su cuñado. Su marido no tiene ninguna objeción sobre su trabajo y deja el apartamento siempre que tiene clientes.
Un abogado de Jerusalén Parte IX: “Las Víctimas”. Dos Estudios de Caso
En esta sección se presentan dos estudios de caso de trata de mujeres palestinas. Los estudios describen el contexto de las mujeres víctimas de trata, su relación con sus familias así como con sus proxenetas. También se abordan las principales razones que las obligaron a prostituirse. Toda la información presentada en esta sección está basada en las entrevistas personales a las mujeres víctimas de trata realizadas por los investigadores de campo.
Primer Estudio de Caso: Perfil de una mujer víctima de trata de Jerusalén
Lugar de nacimiento: Jerusalén.
I., una mujer palestina de 23 años, fue obligada por su padre a contraer matrimonio en contra de su voluntad cuando tenía 16 años. Su marido la violó la noche de bodas y la dejó sangrando. I. confiesa que aunque la obligaron a casarse, por dentro se sentía feliz de dejar la casa de sus padres ya que solía ser golpeada violentamente a diario por su padre. I. cuenta con tristeza “Él ataba el cinturón alrededor de mi cuello y poco a poco lo apretaba hasta que me asfixiaba y me desmayaba. Me obligaba a dormir en el sótano y a veces incluso me dejaba una semana sin comida. También me obligó a dejar la escuela tras el noveno grado para trabajar en la limpieza de casas israelíes. La relación con mi madre era buena, pero ella también sufría malos tratos por parte de mi padre, especialmente cuando intentaba ayudarme”.
I. también tenía que pagar un alquiler para vivir con sus padres, aunque la casa era propiedad de la familia. Se dirigió a varias organizaciones de mujeres en busca de ayuda pero ninguna de ellas pudieron ayudarla.
“Después que me casara, descubrí que mi marido no era tan diferente de mi padre, ya que él también recurría a la violencia continuamente.”
I. se enamoró de su cuñado. Cuando su suegra lo supo, la golpeó fuertemente, cosa que llevó a I. a asistir a la policía israelí, que encarceló al marido. I. fue trasladada a una casa de seguridad, donde continuó su educación. Ve a sus hijos cada semana y no mantiene relación alguna con su marido.
I. sigue narrando su historia y como conoció la proxeneta. “Después que me escapara de casa por segunda vez, conocí dos hombres jóvenes de Jerusalén Este que me ofrecieron ir al norte de Israel con ellos. Me prometieron ponerme en contacto con una mujer que me ayudaría a encontrar vivienda y trabajo. Al principio, me mudé a una familia drusa en el norte, quienes más tarde me presentaron a S., una mujer divorciada de 30 años que tenía una hija de 13 años y que tenía un burdel en Acre. Compartía casa con dos mujeres israelíes y, antes de que me fuera, otras dos mujeres del norte vinieron a trabajar por S.
Tenía prohibido abandonar la casa y todas mis necesidades fueron satisfechas por S. También tenía prohibido llamar a cualquiera y tener un móvil. Empecé a recibir clientes pero S. nunca me dió dinero. S. me forzaba a beber alcohol hasta el punto que no podía recordar con cuantos hombres había estado esa noche. Pero, por lo general, oscilaba entre 5 y 15 aproximadamente. Tenían que utilizar preservativos, pero a veces mantenía relaciones sexuales sin ningún tipo de protección. S. nunca nos llevó a un médico, en su lugar prestó más atención a nuestra higiene y olor, nos llevaba cremas perfumadas, aceite y jabón.
Practiqué la prostitución durante 8 meses y cuando en una ocasión rechacé mantener relaciones con un cliente, S. llamó a mi padre. Mi padre vino y me encontró con la hija de S y dos hombres. Al principio, no reconocí a mi padre pero cuando me di cuenta de lo que estaba pasando, intenté suicidarme rompiendo la ventana del baño, pero mi padre y los dos hombres me lo impidieron. Cuando llegué a casa, mi padre me obligó a quitarme toda la ropa y me golpeó violentamente hasta que me desmayé. Cuando estuve mejor, huí y fui a la policía, que me trasladaron a esta casa de seguridad”.
Segundo Estudio de Caso: Perfil de dos mujeres que fueron vendidas por su padre a través de un matrimonio Urfi
Lugar de residencia: Hebrón.
Edad: 18 y 19 años.
Estado civil: casadas.
Número de hijos: 1.
A. y S. son dos hermanas que fueron vendidas por su padre de forma recurrente a hombres palestinos dentro de Israel a través de matrimonios Urfi a la edad de 13 y 14 años. Normalmente, la duración de cada matrimonio urfi no se extendía más de 2 o 3 meses. En general, el padre las obligaba a divorciarse, recogía el dinero y el oro que les compraron sus maridos, y las dos mujeres volvían a vivir con su padre.
S., que ahora tiene 18 años, cuenta con pesar su historia a los investigadores de campo: “Me casé con unos 12 hombres en matrimonio Urfi. Y me escapé de mi último matrimonio ya que la esposa de mi marido supo que estaba embarazada e intentó quemarme. Pusieron mi hijo en un jardín de infancia en Beit Jalla y nunca lo he visto. Como he cumplido 18 años, tendré que abandonar esta casa de seguridad, pero no puedo volver con mi familia y no tengo a donde ir. Hace un año, mi familia me llevó con mi primo y me hicieron casarme con él para protegerme, pero el juez nos obligó a divorciarnos ya que no había una evidencia legal del divorcio con mi último esposo. Tras conseguir el divorcio de mi último matrimonio Urfi, mi primo se negó a casarse conmigo de nuevo”.
A. también huyó de su padre y regresó a buscar a su último marido. Lo mató y actualmente está en la prisión de Nablus.
Parte X: Legislación y Costumbres
En esta sección se presenta el tema de la trata de personas con fines sexuales desde el punto de vista legal de acuerdo con las legislaciones y costumbres palestinas e israelíes. También trata de describir la actitud de la policía cuando se trata con casos de trata y prostitución.
La legislación y las costumbres palestinas. Debido a la ocupación que han sufrido los TPO, la legislación palestina representa hoy en día un conjunto de leyes aplicables a diferentes áreas de los TPO, en particular: (1) leyes unificadas que el Consejo Legislativo Palestino (CLP) ha promulgado desde 1996 en los TPO, (2) el Código Penal Jordano N. 16 (1960), que sigue en vigor en Cisjordania, y (3) el Código Penal Egipcio N. 58 (1937), que sigue en vigor en la Franja de Gaza. En la actualidad, está en proceso la redacción de un nuevo código penal para los TPO, pero no hay indicios disponibles para saber cuando estará el proyecto listo ni se puede hacer una previsión de su finalización ya que el CLP no está vigente en la actualidad. En definitiva, en relación con los asuntos penales, los códigos penales de Jordania y Egipto aún están en vigor.
Un análisis de estas leyes muestra que los delincuentes, como los traficantes, los propietarios de burdeles, la gente que alquila o ayuda a fundar burdeles y aquellos que obligan a las niñas y a las mujeres a participar en la prostitución son castigados. El castigo varía según el tipo de delito y se desglosa de la siguiente manera:
Artículo 310 – Los traficantes que llevan o tratan de llevar mujeres a la prostitución serán castigados con una pena de prisión de entre 1 mes y 3 años, junto con una multa de entre 5 y 50 dinares jordanos (JODs).
Artículo 311 – Los traficantes que obliguen a las mujeres a prostituirse sexualmente mediante el uso de amenazas, drogas, o engaños, serán castigados con una pena de prisión de entre 1 y 3 años.
Artículo 312 – Los propietarios de burdeles, la gente que alquile o ayude en el establecimiento de un prostíbulo o que trabaje en uno de ellos, serán castigados con una pena de prisión de hasta 6 meses y/o con una multa de 100 JODs.
Artículo 313 – Cualquier hombre que obligue a una mujer a prostituirse para tener apoyo financiero será castigado con una pena de prisión de 6 meses a 2 años.
Artículo 314 – Cualquier mujer que conduzca, influya o obligue a otra mujer a prostituirse será encarcelada por un año o castigada con una multa de hasta 50 JODs.
Artículo 315 – Cualquier persona que obligue una mujer sin su consentimiento a practicar la prostitución o a estar en un prostíbulo será castigada con una pena de prisión de 2 meses a 2 años.
Además, la violación y el acoso sexual son ilegales bajo el código penal palestino que está basado en el código penal Jordano número 16 del año 1960. No existe una ley diferenciada específica para la violación. Bajo el código penal palestino, violar es considerado como un crimen sólo cuando implica un acto de penetración sexual no consensuada. Además, no se considera “violación” si el marido fuerza sexualmente a su mujer. Los artículos 292 y 294 de la ley declaran que la violación debe ser castigada con 10 años de prisión si la víctima es físicamente incapaz de defenderse, 7 años si tiene menos de 15 años y 5 años en los otros casos. Sin embargo, no se considera legalmente violación si hubo consentimiento de la víctima o si ésta fue realizada por el marido.
La Ley establece además si una mujer comete adulterio será encarcelada por un período de 6 meses a 2 años. Sin embargo, en cuanto a los hombres, para que el acto constituya un delito, debe llevarse a cabo en el domicilio conyugal.
En 2004, el sistema judicial palestino estableció ciertas medidas de prevención para abordar los casos de las familias que obligan a sus hijas a contraer matrimonio con hombres fuera de los TPO y, en ocasiones, a la trata y a la prostitución. El juez palestino, Tayseer Tamimi, jefe del Consejo Superior de la Jurisdicción de Sharia emitió una orden (Anexo 2) a todos los tribunales judiciales, con copia al Ministerio de Asuntos de la Mujer, para verificar una serie de condiciones relacionadas con el matrimonio. Son las siguientes:
El consentimiento de la mujer;
La mujer es mayor de 18 años;
La pareja tiene una residencia estable para vivir después de contraer matrimonio;
Todos los exámenes médicos necesarios para el matrimonio deben ser completados y el hombre no debe tener SIDA;
No existen condiciones legales o religiosas que impidan el matrimonio.
Legislación israelí. La legislación israelí relacionada con el tema es el Código Penal de 1977 enmienda 2000, la Ley de Lucha contra las Organizaciones Criminales y la Ley de Prohibición de Blanqueo de Dinero, entre otras. De acuerdo con el Código Penal de 1997: “La venta o compra de una persona para ejercer prostitución o actuar como intermediario en la venta o compra de una persona para este fin, se castiga con una pena de prisión de 16 años” y “obligar a una persona a dejar el estado en el que vive con el fin de ejercer la prostitución, se castiga con una pena de prisión de 10 años.”[9]La investigación de la policía israelí con respecto a un crimen de “trata de personas con el objetivo de prostituirles” se abre generalmente con una revisión completa de las mujeres que están en Israel. Cuando las mujeres entran ilegalmente en Israel, son inmediatamente devueltas a su lugar de origen. De acuerdo con el Sistema Judicial Israelí, el consentimiento de las mujeres a prostituirse es irrelevante desde el punto de vista de la prohibición de la trata.[10]
Cabe señalar que la falta de fronteras reconocidas internacionalmente entre Israel y los TPO, así como la falta de control del terreno ocupado respeto las fronteras definidas arbitrariamente, la ausencia de un Estado Palestino y la fragmentación de la unidad territorial entre Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusalén Este han dado lugar a que la lucha contra la trata de mujeres sea débil e ineficaz. Las dos autoridades no se comunican o regulan políticas o estrategias entre si para combatir la trata y la explotación sexual de las mujeres.
En este escenario, Israel, como potencia ocupante, no sólo es responsable de la aplicación de los tratados y convenciones en las zonas bajo su control[11], sino que tampoco debería bloquear o dificultar el movimiento de los actores palestinos así como jueces, oficiales de policía, abogados, personal de servicios sociales y profesionales de la salud dentro y entre Cisjordania, la Franja de Gaza e Israel, cuando están tratando de llevar a cabo sus deberes y responsabilidades profesionales. La ocupación israelí restringe el derecho de las mujeres palestinas a recurrir a la justicia cuando son víctimas de un delito, a través de las limitaciones impuestas en la total aplicación del sistema de justicia penal palestino. Uno entre muchos ejemplos es el hecho que los tribunales palestinos solo son capaces de atender casos que surjan dentro de las zonas A y B pero no C, donde los tribunales palestinos no tienen la jurisdicción de aplicar decisiones judiciales. Esto significa un grave obstáculo en la administración eficaz de la justicia en los TPO, concretamente cuando se trata de castigar a los culpables de abuso sexual y explotación sexual de mujeres y niñas.
® Leah Gruenpeter Gold y Nissan Ben Ami, en nombre del Centro de Conciencia (Machon Toda`a), Representante de la IAF en Israel, Informe nacional anual de las ONGs a la Comisión de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas: Evaluación de las actividades de las Autoridades nacionales y los hechos reales de la trata de personas con fines de prostitución en Israel, Abril 2004, página 12.
® Idem, página 16-17.
® Ver la Opinión Consultiva de la Corte Internacional de Justicia, “Consecuencias legales de la construcción del Muro en los Territorios Palestinos Ocupados”, disponible en http://www.icjcij.org/icjwww/idocke... para. 112.
Parte XI: Recomendaciones
A partir del análisis de los estudios de caso presentados en este informe, e incluyendo las causas y factores principales que hacen a las mujeres vulnerables a ser víctimas de trata o obligadas a prostituirse, se presentan las siguientes recomendaciones a organizaciones de la sociedad civil y a instituciones gubernamentales palestinas para la acción.
Se llama a las organizaciones de la sociedad civil para:
Abogar por una ley del Consejo Legislativo Palestino que se refiera a la prostitución forzada como una forma de violencia sexual, y que garantice que las niñas y mujeres sean tratadas como víctimas del delito y no como delincuentes.
Desarrollar una investigación nueva y profunda que explore las dimensiones de la prostitución y la trata con fines sexuales en y desde los TPO.
Documentar los casos de prostitución forzada y la trata de mujeres y niñas con fines sexuales, para un entendimiento común, en el marco de los derechos humanos, de la terminología adoptada. Los mecanismos de cooperación y coordinación de la recopilación, documentación y seguimiento de los casos se establecerán entre las organizaciones de la sociedad civil.
Crear una red de las organizaciones palestinas de la sociedad civil que traten la prostitución forzada y la trata de mujeres y niñas con fines sexuales, y las organizaciones de la sociedad civil en el extranjero, incluyendo los países emisores y receptores.
Apoyar los movimientos internacionales que defienden la adopción de una definición más inclusiva de la “trata de personas”, que incluya la trata interna.
Se llama a las instituciones gubernamentales palestinas para:
Redactar, con la participación activa de las organizaciones de la sociedad civil palestinas y, en concreto, las organizaciones de mujeres, una ley que sea aprobada por el Consejo Legislativo Palestino que haga referencia a la prostitución forzada como violencia sexual, y que garantice que las niñas y mujeres sean tratadas como víctimas del delito y no como delincuentes.
Apoyar los agentes de policía palestinos con la formación y orientación necesarias para atender y proteger las mujeres y niñas víctimas de explotación sexual de forma respetuosa con sus derechos humanos.
Se llama a las organizaciones de la sociedad civil y a las instituciones gubernamentales palestinas juntas para:
Desarrollar, como medida preventiva, programas de sensibilización, dirigidos a hombres, mujeres y jóvenes, de temas relacionados con la prostitución forzada, la trata de personas, y los derechos humanos de las mujeres, así como de las consecuencias de la prostitución y la trata en las víctimas.
Establecer y continuar con los servicios de apoyo, incluyendo las casas de seguridad, para la protección y la reinserción de las mujeres y niñas víctimas de la prostitución y de la trata.
Cuestionario para la Recolección de Datos
Fecha de la realización de cuestionario: _______.
De las ____ horas a las _____ horas.
Investigador de campo: __________.
Lugar: _________________________ .
Edad: _________.
Lugar de nacimiento: ______.
Nivel de estudios: Primaria Preparatoria Secundaria Académica. Profesional.
Estado civil: Soltera Casada Divorciada.
Hijos: Sí, cuantos _______ No.
Estado económico:
Pobre Bueno Muy bueno Excelente.
Estado de salud: Necesita un tratamiento continuo Enferma En buen estado de salud.
¿Lleva velo?. Sí No.
¿Tiene documento/tarjeta de identidad?. Sí. Tipo _______ No.
Su relación con la proxeneta:
¿Dónde está viviendo? _____________________________. ¿Qué tipo de trabajo tiene? ________________________ .
¿Es la única o la proveedora principal de su familia?.
Sí No. ¿Quién la ayuda? _____________________________.
¿Cómo cuida de si misma: ______________ .
¿En qué año empezó a ser objeto de trata? ______. ¿Cómo empezó a ser víctima de trata? _____________________________________ .
¿Por cuánto tiempo? ________. ¿Cómo llegaron a ella? _____. ¿Le prometió la proxeneta algo?.
Sí. ¿Qué? __________ No. ¿Obtuvo lo que le fue prometido?.
Sí No. ¿Se le mintió?.
Sí. ¿Cómo se sintió? _____________ .
¿No Trató de romper el acuerdo?.
Sí ¿No Le pagaron?.
Sí. ¿Cuánto? _______. No.
En caso negativo, ¿quién se quedó el dinero? ________________________________. ¿Cómo es su relación con la proxeneta? ________________ .
¿Cuánto depende de la proxeneta? ___________________.
¿Está en riesgo?.
Sí . No En caso afirmativo, ¿qué está planeando hacer? __. ¿Ha sido víctima de cualquier forma de violencia?
¿Qué tipo de violencia? ___________________________________. ¿Quién fue el agresor? ____________________________________. ¿Cuándo? ________________________________________________. ¿Dónde? _______________________________________________.
¿Informó sobre la agresión?.
Sí . No. ¿Cómo es su condición de vida financiada por su trabajo?.
Mala Buena Muy buena Excelente ¿Tiene que someterse a revisiones médicas?.
¿Utiliza métodos de prevención?.
Sí. ¿Cuál? __________ No. ¿Es consciente de sus derechos Sí No.
¿Tiene alguna ambición? ____________________________.
¿Cuántos miembros son en la familia? ______________________.
¿Dónde vive la familia? ______________________________ .
¿Cómo era su relación con su familia antes de ser objeto de trata?.
Mala Buena Muy buena Excelente. ¿Cómo es la relación con su familia después de ser víctima de trata?.
Mala Buena Muy buena Excelente.
¿Algún miembro de su familia conoce su situación?.
Sí. ¿Quién? _______________ No.
En caso afirmativo, ¿le ha ofrecido cualquier tipo de ayuda?.
Sí. ¿Qué tipo de ayuda? ___________. No.
Si el caso está relacionado con la trata de mujeres de Cisjordania a Jerusalén, las preguntas se serán las siguientes:
Datos sobre el/la proxeneta:
Lugar de residencia: ____________________________. Sexo: Hombre Mujer .
Edad: ___________________________________. Nacionalidad: __________________________________. Nivel de estudios: Elemental Secundaria Universidad Letrado/a. ¿Desde cuándo está involucrado/a en este trabajo? ___________ .
Estado civil: Soltero/a Casado/a Divorciado/a. ¿Tiene hijos?
Sí No No se sabe. ¿Ha sido detenido/a por la policía?.
Sí No No se sabe. ¿Cómo llega a las chicas? ____________________. ¿Qué métodos utiliza en la trata de chicas? __. Anexo 2
Observatorio de Mujeres Palestinas C/ Hermanos García Noblejas, 41, 8º. 28037 - MADRID. Tlf: 91 4084112 Fax: 91 408 70 47. Email: palestina.ibera@iepala.es

References: Artículo 3
 artículo 3

Artículo 310

Artículo 311

Artículo 312

Artículo 313

Artículo 314

Artículo 315