Source: http://jca.tsj.gob.ve/decisiones/2011/agosto/2118-4-AP11-V-2011-000899-.html
Timestamp: 2017-02-20 15:28:42+00:00

Document:
Caracas, cuatro (4) de agosto de dos mil once (2011)
ASUNTO: AP11-V-2011-000899
MATERIA: CIVIL/HONORARIOS
DEMANDANTE: ciudadano MIGUEL ÁNGEL ROMERO CUARTIN, venezolano, mayor de edad, de este domicilio y titular de la cédula de identidad Nº V-746.752, inscrito en el INPREABOGADO bajo el Nº 7.682. Actúa en su propio nombre y representación.
DEMANDADO: ciudadano JOSÉ LUÍS GARCÍA CULEBRAS, venezolano, mayor de edad, de este domicilio y titular de la cédula de identidad Nº V-9.119.459.
MOTIVO: ESTIMACIÓN E INTIMACIÓN DE HONORARIOS.
Corresponde a este Tribunal pronunciarse respecto a la solicitud de reposición de la causa, efectuada por el abogado MIGUEL ROMERO, actuando en su carácter de parte actora, fundamentada en el Artículo 206 del Código de Procedimiento Civil.
A tal efecto, en su escrito de fecha 02 de los corrientes, el referido profesional del derecho realizó un breve análisis de la decisión invocada por este Juzgado, haciendo énfasis en el hecho de que esa sentencia no estableció en los supuestos descritos en la misma, la acción de reclamación de honorarios derivados de un acuerdo contractual.
En razón de ello, solicita se reponga la causa al estado de emitir un nuevo pronunciamiento respecto a la admisión de la pretensión interpuesta.
Revisadas las actas que conforman el presente expediente, el Tribunal pasa a dictar el pronunciamiento que sigue:
Como su nombre lo indica, el procedimiento de estimación e intimación de honorarios profesionales de abogados ha sido concebido como aquel que se instaura con el objeto de cobrar los honorarios causados por actuaciones judiciales o actuaciones de carácter extrajudicial, esto es, aquellas efectuadas en el devenir de un proceso determinado, o aquellas efectuadas fuera de un proceso jurisdiccional propiamente dicho, en otras palabras, estas actuaciones comprenden aquellas atinentes al ejercicio de la profesión de la abogacía, sin estar desarrolladas en un proceso judicial.
A tal efecto el legislador patrio estableció en el Artículo 22 de la Ley de Abogados que:
“El ejercicio de la profesión da derecho al abogado a percibir honorarios por los trabajos judiciales y extrajudiciales que realice, salvo en los casos previstos en las Leyes. Cuando exista inconformidad entre el abogado y su cliente en cuanto al monto de honorarios por servicios profesionales extrajudiciales, la controversia se resolverá por la vía del juicio breve y ante el Tribunal Civil competente por la cuantía. La parte demandada podrá acogerse al derecho de retasa en el acto de la contestación de la demanda”.
Conforme lo deja ver la norma especial antes transcrita, al abogado se le otorga ese derecho de ser acreedor de honorarios, pudiendo ejercer las acciones correspondientes contra su cliente o directamente contra la parte contraria condenada en costas.
La acción interpuesta es de estimación e intimación de honorarios profesionales, a los que se les conceptualiza como indemnizaciones a las que tienen derecho los abogados, por actuaciones que se corresponden a aquellas actividades adelantadas o gestionadas por el abogado en beneficio de su cliente.
Se puede decir, pues, que los honorarios son del profesional del derecho por los servicios prestados, en atención a su profesión, la cual se rige (de acuerdo al artículo 1° de la Ley de Abogados) por dicha Ley y su Reglamento, los Reglamentos internos y Códigos de Ética que dicte la Federación de Colegios de Abogados.
En resumen, se puede afirmar como lo ha hecho la doctrina y jurisprudencia del Máximo Tribunal de la República, que el ejercicio de la profesión de abogado da derecho al cobro de los honorarios correspondientes, surgiendo dicho derecho por el simple hecho de realizar la actividad, por solicitud del cliente. Por supuesto, el reclamante o actor, tiene la carga probatoria de demostrar haber realizado las actividades cuyo derecho de pago pretende.
El legislador, en el Artículo 22 antes citado, ha establecido dos vías de trámite, las cuales han sido causa de grandes discusiones entre doctrinarios y jurisconsultos, a saber:
a)	el juicio breve, cuando se trate de reclamo de actividades extrajudiciales y;
b)	el especial, que prevé el mismo 22, cuando se trate de actuaciones judiciales, el cual fue desarrollado por la jurisprudencia patria, según sentencia dictada por la Sala de Casación Civil, en fecha 27 de agosto de 2004, sentencia 000959, Expediente No. AA20-C-2001-000329, cuyo criterio fue desarrollado con posterioridad, en decisión de fecha 14-08-2008, Exp. 08-0273, Magistrado Ponente: Marcos Tulio Dugarte Padrón, Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, Caso: Colgate Palmolive, C.A.
Desde la perspectiva del estricto derecho procesal, los procedimientos antes enunciados resultan incompatibles entre sí, por ello, de acuerdo a cada situación deberá procederse a tomar la vía procesal que por ley le corresponda.
Ahora bien, se ha hecho especial hincapié en los honorarios derivados de actuaciones judiciales y extrajudiciales, señalándose igualmente las reglas que serán aplicables en cada caso, sin embargo, no establece la decisión dictada por la Sala Constitucional (bajo cuyo fundamento se admitió la pretensión), el trámite que debería darse a aquellos honorarios que deriven de un contrato pactado entre el abogado y su cliente, antes de que el profesional del derecho despliegue su actividad representativa, en ese caso específico, la propia Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, en decisión de fecha 04 de abril de 2011, bajo la ponencia de la Magistrada Carmen Zuleta De Merchán, en el expediente N° 09-0959, dejó sentado que:
“…con relación al cobro de honorarios profesionales del abogado y el tribunal competente para conocer de ese tipo de demanda, esta Sala asentó, en la sentencia N° 3325, del 4 de noviembre de 2005 (caso: Gustavo Guerrero Eslava y otro ), lo siguiente:
Por lo demás aun en el supuesto de que no existiere señalado en el art. 22 de la Ley de Abogados el procedimiento para el cobro de los honorarios extrajudiciales resultantes de contrato previo, tampoco pudo el Reglamento de dicha Ley, en su art. 23, someterlo al juicio ordinario ni aun con la justificación de reafirmar el art 234 del Código de Procedimiento Civil, por cuanto dado su objeto tal reafirmación no le corresponde hacerla al Poder Ejecutivo, sino a quien en la compete fijar el procedimiento a seguirse es al Poder Judicial en la oportunidad en que el Juez decide el caso concreto en que se le presente su discusión [ver el contenido de la sentencia en la Gaceta Forense N° 108, Volumen I, Tercera Etapa, Páginas 37 y siguientes]
De modo que, conforme al criterio asentado en la anterior decisión, la cual esta Sala hace suya, se precisa que, en el caso de que un abogado demande sus honorarios profesionales basados en un contrato pactado con su cliente con anterioridad a la actuación que deba realizar, el procedimiento que debe seguirse para dirimir el cumplimiento o no de ese contrato es el juicio breve (el cual debe ser conocido por un Tribunal con competencia civil), conforme a lo señalado en el artículo 22 de la Ley de Abogados…”
En atención a lo anterior, advierte este Tribunal que aparte de las posibles situaciones que pueden darse en las reclamaciones de honorarios y que fueron previamente establecidas en la decisión inicialmente citada por la Sala, existe otra, donde puede darse que los honorarios hayan sido pactados mediante la suscripción de un contrato de servicios entre el abogado y su cliente, lo cual da cabida a que esa pretensión sea dilucidada a través del juicio breve.
Así las cosas, observa quien suscribe que en el caso de estos autos, el abogado reclamante señala que la presente acción deriva de un contrato de servicios, supuestamente suscrito entre MIGUEL ÁNGEL ROMERO y JOSÉ LUIS GARCÍA CULEBRAS, de forma privada, donde fueron previamente establecidos los honorarios que debían ser cancelados al jurista por la prestación de su patrocinio en el juicio de ejecución de hipoteca, sustanciado ante la Jueza Unipersonal N° 7 de la Sala de Juicio del Circuito Judicial del Tribunal de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas y Nacional de Adopción Internacional, lo cual encuadraría dentro del supuesto previsto en el fallo antes aludido. Adicionalmente, debe determinarse si el presunto acuerdo contractual fue otorgado antes de las supuestas actuaciones desplegadas en el juicio seguido ante el Tribunal de Protección, y en tal virtud se observa que el contrato que riela al folio 63 y su vuelto, tiene como fecha de suscripción, el día 26 de noviembre de 2009, en otras palabras, es de fecha anterior a la supuesta cesión de derechos litigiosos efectuada al ciudadano JOSÉ LUIS GARCÍA CULEBRAS, lo cual se ajusta igualmente al supuesto fáctico explicado en la decisión de la Sala Constitucional.
Ahora bien, advierte este Operador de Justicia que al momento de admitirse la pretensión, se aplicó el procedimiento especial, que prevé el mismo 22, cuando se trate de actuaciones judiciales, el cual fue desarrollado por la jurisprudencia patria, según sentencia dictada por la Sala de Casación Civil, en fecha 27 de agosto de 2004, sentencia 000959, Expediente No. AA20-C-2001-000329, cuyo criterio fue desarrollado con posterioridad, en decisión de fecha 14-08-2008, Exp. 08-0273, Magistrado Ponente: Marcos Tulio Dugarte Padrón, Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, Caso: Colgate Palmolive, C.A., cuando debía admitirse por los trámites del juicio breve, violentándose de esta manera el debido proceso.
El error delatado con antelación no puede pasar desapercibido, por lo que éste Juzgador como director del proceso y responsable del orden público constitucional en franca armonía con el criterio del Tribunal Supremo de Justicia, para evitar futuras reposiciones, inevitablemente juzga necesario adecuar el presente procedimiento a los lineamientos del juicio breve, acatando así el fallo dictado por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, en fecha 04 de abril de 2011, bajo la ponencia de la Magistrada Carmen Zuleta De Merchán, en el expediente N° 09-0959 y consecuencialmente ordenará que se dicte auto expreso donde se establezca que la pretensión deberá tramitarse bajo los lineamientos del procedimiento breve y así formalmente se decide.
Por los planteamientos antes expuestos, este Juzgado Tercero de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil, Tránsito y Bancario de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas, administrando justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por la autoridad que le otorga la Ley, ha decidido:
Único: ORDENAR que se dicte auto expreso donde se establezca que la pretensión deberá tramitarse bajo los lineamientos del procedimiento breve, en franco acatamiento al fallo dictado por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, en fecha 04 de abril de 2011, bajo la ponencia de la Magistrada Carmen Zuleta De Merchán, en el expediente N° 09-0959.
Dada, firmada y sellada en la sala de despacho del Juzgado Tercero de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil, Tránsito y Bancario de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas. Caracas, a los cuatro (04) días del mes de agosto de dos mil once (2011). Años 201° de la Independencia y 152° de la Federación.-
En la misma fecha, siendo las 01:02 p.m. se publicó y registró la anterior decisión.
La Suscrita DIOCELIS PEREZ BARRETO, Secretaria del Juzgado Tercero de Primera Instancia en lo Civil Mercantil, Tránsito y Bancario de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas CERTIFICA: Que las copias fotostáticas que anteceden son traslado fiel y exacto de sus originales los cuales corren insertos en el Asunto No. AP11-V-2011-000899 contentivo del juicio que por estimación e intimación de honorarios interpuso el ciudadano MIGUEL ÁNGEL ROMERO CUARTIN, contra el ciudadano JOSÉ LUÍS GARCÍA CULEBRAS. La Secretaria suscribe la presente certificación de conformidad con lo previsto en el Artículo 112 del Código de Procedimiento Civil. Caracas, cuatro (4) de agosto de dos mil once (2011). Años 201º y 152º.
DIOCELIS PÉREZ BARRETO

References: Artículo 206
 Artículo 22
 artículo 1
 Artículo 22
 artículo 22
 Artículo 112