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Timestamp: 2016-08-26 23:21:08+00:00

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Ley del Profesorado | Autoeducación Digital
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“Cambiar es difícil, pero es posible y urgente”
1.	EL ESPECTÁCULO. Es lamentable apreciar que el tema educativo llame a escándalo cuando se trata de revisar y replantear aquello que no estaba bien en la llamada Ley de Carrera Pública Magisterial (CPM) y que por lo tanto no cumpliría los objetivos que se buscaban. Esa ley consensuada se presentó al congreso y allí por obra de birlibirloque se le cambió el espíritu y se la redujo a una mera norma administrativa. En nombre de los hechos, de la coyuntura y sobre todo de demostrar el poder, esa ley fue mediatizada. No pudieron sacarla del marco del Acuerdo Nacional, no pudieron evadir las recomendaciones del CNE. Hoy sirve de pretexto y argumento utilizar al Acuerdo Nacional y al CNE para justificar dicha Ley. Y así se dicen medias verdades, se esconde la ambición política, lejos de un verdadero interés por la educación del país y de los docentes.
Apreciamos en los medios cómo los defensores de la ley de CPM esgrimen los argumentos que les conviene y se refugian en la mala calidad de los docentes que tenemos. ¿Pero qué hicieron con la dignidad del docente cuando estuvieron en el poder? Desde el Presidente García y el ministro Chang denostaron del magisterio y su gremio y a ellos les soplaban la pluma de los fracasos de sus medidas políticas. Ahí están el cuento del PRONAMA, que vendió una falacia al decir que éramos un país libre de analfabetos, la “inversión” en el proyecto Una laptop un niño, – previa venida de Negroponte y el homenaje de la Universidad San Martín de Porres, cuyo dueño es el Ministro Chang; la reconstrucción de los colegios emblemáticos; la frustración de los Centros Amauta para impulsar la formación en servicio, etc.
Hoy día quienes fueron los abanderados de “la mejor educación de América latina” (fujimoristas), y quienes tuvieron la osadía de decir que no había analfabetos en el país, aventuraron la municipalización de la educación, y otras iniciativas adobadas con la verborrea de García y el beneplácito de Chang y sus viceministros (apristas), se vuelven censores de una propuesta superior y que se fundamenta en un 80% en la Ley de CPM y la mejora, al incorporar aspectos contenidos en la Ley del Profesorado que no estaban considerados en la Ley de Carrera Pública Magisterial.
Es indudable como dice un periodista que el tema de la educación se ha puesto en el centro del debate, mejor diría de la noticia, sin ser policial. Pero un debate en donde hay que luchar por rescatarlo quienes con poca talla lo quieren “sutepizar” y agitan el fantasma de Patria Roja, para inducir a incautos a la resistencia, al rechazo. ¿Por qué mezclar papas con camotes? ¿A quién le interesa crear la confusión? ¿Quiénes quieren pescar a río revuelto? Son quienes la memoria no les interesa, les incomoda, por ello no hay que cambiar nada. Quieren dejar la educación subsidiaria de los políticos y no de los que saben de qué se trata y que no es lo mismo preocuparse sólo por la gestión (que es importante) y dejar que el contenido quede al mejor postor, no interesa que éstos sean dependientes del capital. La educación es lo que les importa dicen, pero ¿qué tipo de educación? 2.	La Ley de desarrollo docente (LDD). que ha quitado el piso a quienes siguen sufriendo el complejo de Adán y cree que todo es perfecto y no perfectible, que unos ven el vaso medio lleno o medio vacío y a quienes creyendo que modificar un artículo transitorio bastaba y también que mejor era modificar las dos leyes y luego unificarlas. (Quien dese consultarlo puede encontrarlo en la siguiente dirección digital: http://desarrollodocente.perueduca.edu.pe/)
El anteproyecto de Ley de desarrollo docente creo que tiene un enfoque legal y político, en primera instancia; luego un enfoque profesional; terminando con un enfoque en perspectiva.
Enfoque legal y político. Existe un entrampamiento en la aplicación de la CPM pues colisiona en algunos aspectos con la Ley del Profesorado que “…reconoce derechos y escalas remunerativas diferentes y que han terminado afectando el clima institucional de los centros educativos públicos, donde son perceptibles actitudes que dividen y enfrentan a los maestros según su pertenencia a una u otra ley. Adicionalmente, las cifras muestran que difícilmente se cumplirán las previsiones de la estrategia de incorporación gradual y voluntaria a la nueva ley en diez años, a pesar de las continuas convocatorias realizadas: luego de cinco concursos nacionales, con más vacantes que inscritos, son cerca de 25 mil los docentes incorporados de un total aproximado de 267 mil docentes. Esto representa un poco más del 9% del total de profesores titulados y nombrados.” (Exposición de Motivos del Anteproyecto de Ley de Desarrollo Docente).
Desconocer este entrampamiento, que lo sabía el ex -viceministro Vexler y no presentó una propuesta para salvar el escollo, cuando estuvo en funciones. Nunca se sabrá, pues en sus intervenciones no se ha visto hacer un mea culpa, antes por el contrario, relativiza al anteproyecto y sugiere soluciones facilistas dignas de una demagogia burocrática. Quienes encabezan la “resistencia al cambio en educación” nunca le prestaron la atención y si alguna vez tuvieron interés, con su actitud indiferente, clientelista, le negaron a la educación y a los docentes lo que demandaban y requerían para el ejercicio de una profesión digna, respetada. El Anteproyecto de ley se plantea como nuevo y único marco normativo la integración de todos los docentes, que una vez aprobado, y puesto en vigencia, les ofrece las mismas posibilidades de desarrollo profesional a través de procedimientos meritocráticos. Esta integración ordenará y universalizará el tratamiento de diferentes aspectos, como: la formación de los docentes, los deberes y derechos que implica su incorporación al servicio oficial, la carrera magisterial y sus mecanismos de ascenso, las evaluaciones del desempeño laboral y de acceso a cargos de responsabilidad, los conceptos remunerativos, los estímulos y procesos disciplinarios y el término de la relación laboral. También se podrá corregir el desorden que muestran las planillas de pago de los docentes a nivel nacional; se simplificará y reordenará los conceptos y la estructura de las remuneraciones de todos los docentes, facilitará su pago correcto y oportuno con la garantía de un mejor control por parte del sistema administrativo de personal. Esta propuesta normativa busca asegurar la incorporación al servicio público de docentes con real vocación, en base a sus méritos, con un sólido compromiso social y una formación idónea que garantice una educación de calidad en beneficio de los educandos del Perú. Igualmente impulsar su desarrollo profesional, el reconocimiento social que merece su labor y el otorgamiento de las retribuciones adecuadas. No se trata entonces de un capricho de querer borrar todo lo bueno que se hizo y menos distraer los intereses de los docentes que por derecho los asisten y que gobiernos anteriores hicieron “mutis por el foro”
Enfoque profesional. Si consideramos al docente como un profesional ¿por qué seguir marginándolo y confundiéndolo con un régimen legal ambivalente, que busca más el clientelismo político antes que el fortalecimiento de una profesión que es tan digna como las mejores que existen?. Persistir en la ley de CPM tendría ese objetivo si no se cambia no sólo en la forma sino en el fondo del enfoque. No se trata de hacer ajustes legales, ni maquillajes para “quedar bien” sino perfeccionar, mejorar y asegurar que la profesión docente recupere el prestigio académico, intelectual y social. Romper esa dependencia al poder político – partidista, creyendo que el educador es subsidiario de quien detenta el poder y no de su propio valer. Depender de las migajas de la mesa del rico epulón (los políticos de turno) objetivadas en favores para nombramientos, traslados, remociones, etc. ha sido costumbre en la subcultura laboral desarrollada con los docentes. Romper la cadena de dependencia y hacer que el docente como educador respetado decida por sí y ante sí, sin depender de falsos intérpretes de la legalidad, que blanden cuando quieren la Constitución, la Ley y demás normas para someter al otro. (Acordémonos de Bagua, acordémonos de los artículos del perro del hortelano).
Ese perfil de docente domesticado y encadenado a un pensamiento arcaico, donde la ambivalencia es mejor, que es bueno dejar las cosas como están, que en nombre de la calidad se han realizado las acciones. Y no le dan crédito a lo que demandan los actores principales de la educación nacional. Se llenan de palabras almibaradas sobre la profesión docente y no se hace lo necesario para atender sus demandas.
En este sentido, el anteproyecto de ley introduce el concepto de desarrollo profesional. No es un mecanismo sino un enfoque de lo que debe ser el concepto de la educación desde la perspectiva de educación para toda la vida. Unos entienden el desarrollo como la ampliación de los niveles, otros como establecer una política referida a cómo atraer a los mejores, cómo darles una mejor formación, cómo retenerlos y también cómo botar a los corruptos. Enfoque en prospectiva. En educación quien se detiene y se queda en los debates infructuosos y se amarra a artículos transitorios, a normas, está condenado a ser obsoleto, retrógrado. En la profesión docente, tan ninguneada al punto de que cualquiera puede ser docente, se requiere contar de manera permanente con una renovación continua, permanente del conocimiento, del pensamiento, de la innovación. Los alumnos lo exigen, la sociedad demanda vivir en permanente alerta, tejiendo utopías para servir mejor en la difícil tarea de ser docente en un país diverso, intercultural.
Denise Vaillant nos dice “Es posible suponer que en algunos países el mejoramiento de la situación de los docentes es factible si hay decisión política; en otros el contexto es más complejo. En algunos casos lo existente es corregible a corto y mediano plazo a través de políticas educativas adecuadas que se mantengan en el tiempo y que permitan aumentar el atractivo a la profesión y garantizar que los docentes permanezcan en ella. En otros casos se requiere de transformaciones estructurales a más largo plazo.” (Mejorando la formación y el desarrollo profesional docente en América Latina. Rev. Pensamiento Educativo, Vol. 41, nº 2, 2007). ¿Podemos seguir con respuestas remediales a problemas centrales del magisterio cuando se requiere fortalecer su perfil profesional? ¿Puede centrarse el debate en lo normativo adjetivo y no en lo sustantivo de lo que se quiere hacer en política educativa? El desarrollo profesional docente es central en esta perspectiva de mejoramiento de la profesión docente. Cortemos de una buena vez los lamentos y las rasgadas de vestiduras, ante evidencias de fracasos. No es posible que autoridades investidas de autoridad, pero que desconocen o ignoran lo que significa ser docente en el Perú (así sean hijos de ilustres educadores) hagan una tempestad de una decisión que debe ser debatida, perfeccionada y aprobada por quienes tienen la responsabilidad de proponer soluciones a años de postergación, sin cabildeos, sin movimientos retardatarios que atentan contra la calidad de la educación de la que tanto hablan. La mentada interpelación a la Ministra por hacer lo que debe con conciencia profesional, habla mal de quienes no son consecuentes con sus responsabilidades. No debemos perder de vista aquello que aprendimos como maestros, que un sistema educativo no será mejor que los docentes con los que cuenta. Es necesario responder a un doble reto: atraer postulantes a la docencia bien calificados y promover su mejor desempeño.
Los docentes en prospectiva y en un país diverso e intercultural, deben estar preparados para influir en el aprendizaje de los alumnos y para mejorar la calidad de la educación. Son un recurso necesario e imprescindible para la sociedad del conocimiento. Necesitamos buenas políticas para los docentes, que les asegure las competencias que van a requerir a lo largo de su extensa trayectoria profesional. Y la sociedad necesita buenos docentes formados en estándares profesionales de calidad que aseguren el compromiso de respetar el derecho de los alumnos a aprender. A eso tiende el desarrollo profesional en prospectiva. El aquí y ahora es importante. La educación es central en el proceso de desarrollo y el docente es el profesional que se dedica a formar a los futuros ciudadanos del país para que respondan a nuevos retos, conocimientos, utopías.
Por ello la propuesta de ley tendrá los efectos esperados si se le entiende como parte de un plan integral orientado a la reforma estructural de las instancias de gestión educativa descentralizada, la reorientación y fortalecimiento de las instituciones formadoras docentes y el impulso de un desarrollo magisterial efectivo que, a su vez, tendrá que estar enlazado con el mejoramiento de la calidad de la educación en el marco del Proyecto Educativo Nacional. Darle vida al Acuerdo Nacional, al Proyecto Educativo Nacional, a la Ley General de Educación, implica renovar formas de hacer política, sin el toma y daca tradicional y pernicioso, con la altura que la época y ocasión lo demandan. Estamos a tiempo de recuperar la creatividad y de iniciar una nueva etapa donde se recupere la autoestima del docente, de su profesionalidad, de su ética, de su prestancia. Soñar como lo hacía el profesor Keating (En la sociedad de los poetas muertos) que enseñaba inglés y que quería usar metodologías diferentes para sus clases. Le apasionaba de verdad la poesía. Quería como fin enseñarle a su grupo a pensar por ellos mismos y hacer creaciones de poesías nuevas, siendo ellos los autores. Permitía ayudar a sacar a flote las aptitudes de los alumnos, sobre todo de Todd que era tímido. ¿Por qué no aspirar a que los docentes sean prototipos de ciudadanos democráticos, participativos, solidarios y artistas en la educación de nuestros niños y jóvenes? Pensemos como Paulo Freire que en su libro “La educación en la ciudad” (1991) que releyendo desde la práctica, el trabajo y la lucha concreta por la transformación de un sistema educativo burocrático y obsoleto declara la expresión que encabeza este artículo. El anteproyecto de LDD se nutre también de la práctica y de la experiencia y desde la perspectiva de que existe una nueva manera de tratar y considerar al magisterio después de décadas de maltrato. Los ciudadanos peruanos tenemos una deuda social con los docentes. No se soluciona con leyes como las del Profesorado y la CPM, sino con mayores cambios centrados en un reconocimiento de los docentes como profesionales de la educación. Esperamos que la Ley del Desarrollo Docente sea debatida por el Congreso con sentido ético y no usando mezquindades. “Cambiar es difícil, pero es posible y urgente. (04.08.12)
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Idoneidad docente: ¿qué significa en la CPM?
A raíz de la prueba que se tomará a los postulantes docentes para ingresar a la Carrera Pública Magisterial (CPM) quisiéramos poner atención a dos palabras que vienen siendo “levantadas” como uno de los requisitos centrales: idoneidad y desempeño. Nos ocuparemos en este caso de la idoneidad. Los docentes se preguntan, consultan y discurren cómo será la prueba.
Sin duda, como se puede prever, existen ya duchos intérpretes que vienen dándole diversas definiciones sobre lo que este concepto encierra. La palabra idoneidad tiene su raíz en el vocablo idóneo que proviene del latín. Idonĕus que significa adecuado y apropiado para algo. En este caso “adecuado para ser docente”.
Lamentablemente no existe un glosario en el programa para el ingreso a la Carrera Pública para conocer el significado y el enfoque de los conceptos que se utilizan. La importancia de contar con un glosario hubiera despejado los supuestos en los que los docentes postulantes deben prestar atención. Es importante conocer el significado de esta palabra para comprender qué es lo que entiende el equipo técnico del Ministerio, y qué se quiere “medir” y cómo. Este es el sentido de esta nota tratando de dar algunas pistas a los docentes postulantes que decidan presentarse al concurso.
Muchos afirman que la idoneidad requiere una actitud, una disposición interna que podría identificarse como tener una competencia consistente y un compromiso con la sociedad en concreto. Para ello quien es idóneo para un puesto de trabajo debe tener la capacidad de diseñar estrategias para tener claro y saber dónde se dirige y a dónde llegará a pesar de los obstáculos que se presenten. La idoneidad también es considerada un reto que demanda resolver problemas, planificación permanente, investigación continua, precisión en el cumplimiento de tareas, optimización del tiempo. Además valorar la inteligencia y saber discernir, preparar sus herramientas de trabajo, cumplir con las responsabilidades profesionales, tomar decisiones, crear ambientes propicios, participar activamente.
La idoneidad implica, además, una práctica diaria de valores y actuar en consecuencia; supone respetar al otro, no tolerando apariencias. Estimula y reconoce valores y aportes del otro. Por ello ser idóneo exige tener capacidad y seguridad en los conocimientos a desarrollar de manea oportuna en todas las actividades tanto públicas como privadas. Tener idoneidad, finalmente, demanda tener una sólida formación profesional, capacitación y actualización permanente, mística de trabajo y desarrollar buenas relaciones interpersonales.
Teniendo esta referencia es fácil deducir qué significa ser un docente idóneo. Lo desarrollado, nos da una aproximación y nos permite vislumbrar mejor el significado de idoneidad. Por ello más que un criterio estático la idoneidad es una suerte de principio dinámico que permite desarrollar nuestra profesión docente con creatividad, entusiasmo y entrega personal. Por eso cuando se dice que una persona es idónea para el cargo se interpreta que tiene talento y sapiencia necesaria, que es un actor social que se destaca en su comunidad por sus cualidades y liderazgo.
La idoneidad docente se alcanza mediante la capacitación utilizando de manera práctica, con el conocimiento orientado a valores como la verdad, el bien que conduce a un fin y principios que expresan un modo de vivir la vida y relacionarse en comunidad.
Consideramos que existe cierta inconsistencia en lo que se plantea debido a que no se enuncia el concepto de idoneidad que se quiere evaluar. Si bien las pruebas de idoneidad son instrumentos para evaluar la compatibilidad entre los aspirantes y los requerimientos del puesto. La plaza de docente a evaluar es demasiada compleja y es difícil medir la idoneidad de los aspirantes con valores en donde habrá mucho de subjetivo de quienes diseñaron la prueba y la capacidad del postulante. Pero al parecer se computan los resultados, se obtienen los promedios y el candidato logra una puntuación final. ¿Será así el procedimiento que se emplee? ¿Han sido validadas las pruebas? ¿Cuándo y con quiénes?
¿Cómo deben prepararse los docentes para responder a esta prueba nacional que tiene el valor de 60 puntos para el segundo y tercer nivel magisterial; 40 puntos para el cuarto nivel; y, 35 puntos para el quinto nivel? ¿Cómo saber el perfil de estas pruebas? ¿Por qué se dan estos valores? No es fácil sin duda determinar el perfil de la prueba pues sabemos que existe una amplia gama de exámenes psicológicos que permiten apoyar el proceso de evaluación, sin embargo debe tenerse en cuenta que cada evaluación tiene utilidad limitada y no puede tenerse como documento universal. Esperemos que se cumpla con todo lo que demanda la aplicación de una prueba de esta índole: su diseño, las instrucciones para administrarla y la manera cómo se registran sus aplicaciones y su evaluación. Antes de la administración de la prueba se requiere consultar el instructivo y sobre todo comprenderlo en su justo sentido. ¿Existe el instructivo? ¿Se llevaron las pruebas e instructivo a juicio de jueces? Que no se diga después que los maestros no comprendieron, no entendieron, pues no se tratará de una falta atribuible a ellos, sino todo lo contrario, a quienes diseñaron, redactaron y aprobaron el documento.
No es una reflexión teñida de ideología, por el contrario quiere advertir cómo se trata a los docentes y cómo son los procedimientos anunciados. Éstos lamentablemente no satisfacen ni aclaran las dudas que se tiene. Se supone que las pruebas deben responder a estudios propios para asegurar que determinado examen es válido para un fin específico. Si tuviésemos el concepto claro no se tendría la sensación de que se va a medir el rendimiento (idoneidad) del futuro docente como un empresario (el ministerio) prefiere la cualificación. La Ley de Educación y la Ley del Profesorado ponen el marco en donde debe nutrirse el diseño de la prueba. ¿Será así? ¿Cómo medir los conocimientos, la capacidad del docente para relacionarse con otros y su comportamiento para trabajar en equipo?
Existe cierta animadversión por el diseño y manejo de estas pruebas que por lo general son diseñadas y utilizadas para seleccionar personal que trabajará en una empresa. Se sabe que las pruebas psicológicas se enfocan en la personalidad y por la diversidad de las personas que optan la carrera magisterial, son las menos confiables en su aplicación, su validez es discutible, pues la relación entre personalidad y desempeño es muy vaga y subjetiva. ¿Estaremos arriesgando al reafirmar esta presunción? Los maestros, utilizando las declaraciones de los viceministros, no son ajenos a esta experiencia. Solicitaron someter las pruebas a jueces, pero hasta ahora están esperando la respuesta. Idéntica situación ocurre con las pruebas de conocimiento, si bien son más confiables, es necesario que quien las diseña y elabora sepa cuáles son los conocimientos que el docente recibe en la etapa de su formación. Se ha dado el caso que quienes diseñan y elaboran la prueba desconocen la cultura docente y los cursos básicos de su formación, desconocen lo que es el saber pedagógico. Este desconocimiento hace que las pruebas aplicadas no cumplan con los requisitos mínimos para alcanzar el objetivo previsto.
Ha faltado tiempo para analizar, discutir y convenir en una estrategia adecuada para empezar a aplicar el Programa de Incorporación a la Carrera Pública Magisterial.
Por que el concepto de idoneidad que tiene raíz económica, incorpora una serie de características que completan y mejoran el concepto de utilidad, en lo referente al docente debe saber medirse la capacidad que éste tiene para educar y formar a los alumnos. Ese es el fin de la idoneidad. ¿Cómo medir esto y otorgarle puntos si existen agujeros negros en su concepción?
Para finalizar y todo en el campo de lo supuesto, pero que puede aproximarse a lo que quiere medir, la idoneidad tiene que ver con los cuatro pilares que la UNESCO ha señalado como base de la educación: Aprender a conocer. Es necesario conciliar una cultura general suficientemente amplia con la posibilidad de ahondar en un reducido número de materias, alcanzar adecuados grados de especialización en áreas ocupacionales específicas, debido a la rapidez de los cambios que se vienen dando en la ciencia y la tecnología y las nuevas actividades económicas y sociales; Aprender a actuar, es necesario adquirir competencias que permitan hacer frente a nuevas situaciones y que faciliten el trabajo en equipo. Estas competencias y calificaciones permitirán el desarrollo de una formación polifuncional en un área determinada. Es decir, al futuro docente se le prepara no para desempeñarse sólo como docente de aula sino se le brinda la posibilidad de movilizarse en diferentes cargos en la institución educativa; Aprender a vivir juntos. Es decir desarrollar el conocimiento personal aceptando el enriquecimiento proveniente de los saberes y experiencias de los demás y aportando los propios desarrollando una mentalidad y enfoque que tiene como base la mutua interdependencia y los riesgos y los desafíos del futuro; Aprender a ser. El actual siglo XXI viene exigiendo a todos una mayor capacidad de autonomía y de juicio, que va a la par del fortalecimiento de la responsabilidad personal. Esto tiene que ver con ser solidario, el respeto a la diversidad, la equidad, los cambios culturales, buscar y fortalecer la propia identidad.
Sin duda existen otras interpretaciones, pero es preciso no navegar en las tinieblas cuando las reglas dadas no están claras.
(25.04.09) Etiquetas:Carrera Pública Magisterial, Ley del Profesorado, Ley General de Educación, palza docente, Prueba de idoneidad Publicado en Uncategorized | 2 Comments »
EL INGRESO A LA CARRERA PÚBLICA MAGISTERIAL: ¿ES EL MOMENTO APROPIADO?
La RM 0079 que aprueba el “Programa de Incorporación a las Áreas de Gestión Pedagógica e Institucional de la Carrera Pública Magisterial para Profesores con Título Pedagógico Nombrados según el Régimen de la Ley Nº24049, Ley del Profesorado modificada por la Ley Nº 25212” no debe haber llegado a todos los interesados y el día 17 de abril han empezado las inscripciones, por ello tal vez la Secretaría del Ministerio de Educación ha circulado el documento titulado PREGUNTAS MAS FRECUENTES SOBRE EL PROGRAMA DE INCORPORACIÓN DE LA CARRERA PÚBLICA MAGISTERIAL (CPM).
Esta señal es indicadora que algo no camina en la aplicación de esta Resolución Ministerial. Además queremos entender que las declaraciones del Sr. Idel Vexler, viceministro de Gestión Pedagógica del Ministerio de Educación, advirtiendo que algunos malos dirigentes gremiales están difundiendo información falsa para evitar que profesores participen en los programas de capacitación del gobierno o se incorporen a la Carrera Pública Magisterial (CPM) (ANDINA.14.04.09), demuestran que por una parte hubo poca difusión del Programa, que existen preocupaciones y falta de definición en aspectos no sólo económicos, que es por donde se quiere llevar esta incorporación, sino la poca decisión política para tener un discurso coherente. Por ello expresó el viceministro que lamenta que se esté desprestigiando las verdaderas bondades de este sistema al señalar por ejemplo que la jornada laboral es cronológica, cuando ésta –aclaró- es estrictamente pedagógica. Asimismo manifestó que según información llegada al Ministerio de Educación, algunos dirigentes están repartiendo folletos que señalan que en la evaluación a los maestros no se tomará en cuenta la experiencia laboral, los méritos y la formación, cuando, precisó, la verdad es que será totalmente integral. Aseguró que las evaluaciones serán justas y transparentes, a fin de que los profesores reciban mejores salarios, bonificaciones e incentivos. (ANDINA.14.04.09).
Las 14 páginas del documento PREGUNTAS MAS FRECUENTES y las 80 preguntas que desarrollan, consideramos que es una burla más al buen entender del docente. Tanto se habla de comprensión lectora y los autores de la RM no se dieron cuenta que el documento no era de fácil comprensión y que por eso han tenido que hacer una batería de preguntas con respuestas. ¿Por qué poner el énfasis en que se ganará más de acuerdo a los cuadros comparativos de remuneraciones por niveles entre la Ley del Profesorado y la Ley de la Carrera Pública Magisterial? Algunos maestros temen que si concursan y no ganan perderán su puesto. Esto debe ser aclarado explícitamente.
El tratamiento del tema es político y como tal debe enfrentarse. No es posible que se haga “a sabiendas” de que habrá un conflicto. ¿Quién garantiza que este monto a invertir formará parte del presupuesto de educación el próximo año? La palabra de las autoridades que dirigen el sector está tan devaluada que cualquier anuncio por más sugerente que sea para la mejora de la profesión se ve con reparos. ¿Las autoridades no saben acaso que el magisterio está muy maltratado por el hecho de considerar que sus dirigentes son adversarios ideológicos del partido gobernante? ¿Cómo separar estas discrepancias? ¿Cómo hacer para que el sector educación respete lo que la Constitución permite: la agremiación? La puesta en ejecución, a mi manera precipitada, del “Programa de Incorporación…” es una evidencia de la improvisación. Se produce al inicio del año cuando el docente hace cinco semanas que inició el año escolar con todo lo que ello implica para aquellos que están en zonas andinas y de la selva sin distinción que sean rurales o urbanos. Con referencia a la Prueba Nacional Clasificatoria para todos los niveles, nos preocupan los criterios por los cuales se han elegido los aspectos de Habilidades Comunicacionales y Habilidades Lógico Matemáticas y que tengan el mismo peso de los conocimientos pedagógicos generales y conocimientos pedagógicos específicos de la forma o de la modalidad , nivel o ciclo. Consideramos que existe una desproporción al enfatizar en dos asignaturas que se sabe son las que se han reforzado con la capacitación reciente, sin embargo poco se conoce los contenidos desarrollados. ¿Sabe más quien tiene y maneja un repertorio de habilidades comunicacionales y lógico matemáticas o quien tiene un conocimiento básico general? ¿Desde cuándo se está enfatizando sólo en estos dos aspectos? ¿Se pueden mostrar los avances? ¿Interesa que demuestre el maestro su saber pedagógico básico o que cuente con una serie de técnicas que hasta la fecha no han podido remontar la formación de los alumnos en ambos campos? ¿Por qué existen docentes que a pesar de la capacitación se siguen refugiando en “Coquito”? ¿Así se apunta a reforzar la calidad de la educación? ¿Acaso el docente que se somete al concurso, pensando en la rentabilidad, antes que en reforzar su calidad profesional, porque es humano y tiene que vivir, no piensan que esto es más de lo mismo, pensado por la burocracia o técnicos que no conocen la cultura educativa del país?
Además esto guarda relación con los valores para calificar cada aspecto: Comunicación (30 puntos); Lógico Matemática (25 puntos); Conocimientos Pedagógicos Generales (25 puntos); Conocimientos Pedagógicos Específicos (25 puntos) ¿Se podría saber qué criterios se han tenido para esta valoración? ¿Se podría saber la fundamentación pedagógica? Preocupa más a la educación nacional lo que opinan las agencias internacionales (Banco Mundial, BID y otras) que lo que sugieren los educadores peruanos ¿Por qué? ¿Cuándo perdimos nuestra identidad? ¿Cuándo se hipotecó nuestro derecho a decidir en educación? Muchos hoy en ejercicio de la función política lo saben, pero callan.
En la Evaluación de la idoneidad. ¿Cuál es el criterio de idoneidad que se tiene? Una definición elemental nos dice que es la reunión de las condiciones necesarias para desempeñar una función, en este caso, docente. O en otras palabras la adecuación que existe entre las características del docente, su función y trabajo que debe desempeñar en la institución educativa, en el aula. Se conocerá la idoneidad mediante una prueba nacional escrita. La información por ser general es muy vaga y se presta a suspicacias. Da la sensación que el docente debe dar un examen de aquellos que se toman en secundaria. ¿Acaso no se sabe que estamos tratando con profesionales? ¿En qué consiste la llamada revaloración profesional? ¿Cómo se sabrá de la interrelación entre las cualidades intelectivas y emocionales y su ejercicio en el desarrollo de una clase? ¿Se puede medir esto en una prueba? Se confunden planos entre el conocimiento y el desempeño de la profesión. ¿Dónde está el límite? ¿Nos dirá eso la prueba nacional que aportará 60 puntos?
¿Qué criterio se tiene para la evaluación del desempeño docente? ¿Por qué darle más peso a los aspectos de asistencia y puntualidad que a la apreciación de su desempeño laboral? Consideramos que la Tabla para evaluar el desempeño guarda más relación con la observación de una clase. Ésta demanda tiempo tanto en planificación en la institución como en su realización.
En nombre de la calidad de la educación sería bueno que se hagan las cosas con la seriedad y profesionalidad que el maestro peruano requiere y no por el mero formalismo de decir que se ha cumplido con lo que estipulaba el Proyecto Educativo Nacional (PEN).
Un trabajo de esta naturaleza demanda tiempo y personal capacitado y conocedor de la cultura educativa y no técnicos puros. Evaluar a los docentes no es evaluar a cualquier profesional. Es evaluar a una persona que tiene la gran responsabilidad de educar a los niños y jóvenes del país, futuros ciudadanos.
El viceministro de Gestión Institucional el día 17 de abril inicio de las inscripciones denuncia que “En el Perú no hay nada más falso que eso”(refiriéndose a que el SUTEP sostiene que se trate de la tercera evaluación que aplicará el Ministerio de Educación, dentro de la CPM, para proceder al despido masivo de los maestros que no aprueben como lo viene sosteniendo el Sutep en algunas regiones del país), resaltó Díaz Chávez al tiempo de demandar a los dirigentes del Sutep, que se oponen a la CPM, usar argumentos verdaderos con la Ley en la mano. Reiteró que ninguna de las evaluaciones aplicadas a los maestros del Perú, hasta ahora, tiene relación alguna con la Ley de la CPM. Por ejemplo – indicó el viceministro- la evaluación censal a los maestros sirvió para establecer la línea de base del Programa de Capacitación Docente y que las evaluaciones del PRONAFCAP sirven para establecer el nivel de entrada y de salida de la capacitación recibida. Ningún maestro fue despedido luego de estas evaluaciones, como también lo aseguraba el Sutep, agregó. Díaz Chávez explicó, que la evaluación del desempeño docente, establecido en la Ley de CPM, se aplicará cuando el maestro ingrese a ella, por nombramiento o por incorporación. (Portal del Ministerio de Educación. Lima,17.04.09)
Lamentablemente estas explicaciones deberían haberse realizado antes por si había docentes que estaban confundidos, mal informados. Proceder así es rebajar el nivel de un acto que esperábamos sería tomado con la seriedad que lo requiere. Sabemos que no habrá autocrítica sino la aplicación implacable del cronograma y sino saliese, ya se pusieron el parche: “los dirigentes lo impidieron”. La suma de falacias no da como resultado calidad de la educación. Todo lo contrario.
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La CPM demanda más seriedad y consecuencia
(Como la Cigarra: María Elena Walsh)
Una de las profesiones más maltratadas, poco reconocidas y vilependiadas por quienes tienen el deber de velar por ella es la de ser maestro en el Perú. Sin duda frase manida, pero que encierra una cultura oficial de desprecio y de soberbia porque todo aquello que se hace por el docente no tiene norte y si lo tiene, las propias autoridades se encargan de torcerlo. ¿Es el sino del maestro peruano? Por supuesto que no.
El camino de una frustración
En julio del año 2007 el actual gobierno dio la Ley Nº 29062, ley que modifica la ley del profesorado en lo referido a la carrera pública magisterial. Esta Ley tiene por objetivo normar las relaciones entre el Estado y los profesores a su servicio, en la Carrera Pública Magisterial, conforme al mandato establecido en el artículo 15º de la Constitución Política del Perú y a lo dispuesto en el artículo 57º de la Ley Nº 28044, Ley General de Educación. (Art. 1º). La Carrera Pública Magisterial tiene carácter nacional y gestión descentralizada. Están comprendidos en las disposiciones de la presente Ley los profesores que prestan servicios en Instituciones y Programas Educativos de Educación Básica, Técnico Productiva y de las instancias de gestión educativa descentralizada, bajo responsabilidad del sector público, administradas directamente por este o por aquellas entidades que mantienen convenios de acuerdo a lo que señale la ley.(Art. 2).
Hace referencia a que el profesor es un profesional de la educación, con título de profesor o licenciado en educación, con calificaciones y competencias debidamente certificadas que, en su calidad de agente fundamental del proceso educativo, presta un servicio público esencial dirigido a concretar el derecho de los estudiantes y de la comunidad a una enseñanza de calidad, equidad y pertinencia. Requiere de desarrollo integral y de una formación continua e intercultural. (Art. 3º) Para un desempeño de la profesión se establece un marco ético pues se realiza en nombre de la sociedad, para el desarrollo de la persona y se compromete a formar integralmente al educando. Este marco para su actuación profesional establece el respeto a los derechos humanos; a los derechos y a la dignidad de los niños, niñas, adolescentes, jóvenes, adultos y adultos mayores; y al desarrollo de una cultura de paz y de solidaridad que coadyuve al fortalecimiento de la identidad peruana, la ciudadanía y la democracia. Esta ética exige del profesor idoneidad profesional, comportamiento moral y compromiso personal con el aprendizaje de cada alumno.
La finalidad de la CPM es: a. Cumplir con el artículo 13º de la Ley General de Educación que compromete al Estado a garantizar, entre otros factores, la calidad en las instituciones públicas, la idoneidad de los docentes y autoridades educativas y su buen desempeño para atender el derecho de cada alumno a un maestro competente. b. Promover el mejoramiento sostenido de la calidad profesional e idoneidad del profesor para el logro del aprendizaje y del desarrollo integral de los estudiantes. c. Valorar el mérito en el desempeño laboral. d. Generar las condiciones para el ascenso a los diversos niveles de la Carrera Pública Magisterial, en igualdad de oportunidades. e. Propiciar para el profesor adecuadas condiciones de calidad de vida. f. Propiciar mejores condiciones de trabajo para facilitar el buen desempeño del profesor en las instituciones y programas educativos en los que trabaja. g. Determinar criterios y procesos de evaluación que garanticen el ingreso y permanencia de docentes de calidad, de conformidad con la presente Ley.
Consideramos pertinente que el docente peruano lea y analice esta Ley, por ser no sólo de necesidad sino de responsabilidad. Allí entre otras cosas encontrará cómo se empieza el incumplimiento a la Ley cuando se expresa que el Ministerio de Educación, dentro de los ciento ochenta (180) días posteriores a la publicación de la presente Ley, diseñará un programa de incorporación gradual a la Carrera Pública Magisterial para los profesores que están bajo los alcances de la Ley Nº 24029 y su modificatoria, la Ley Nº 25212. (Segunda disposición complementaria). Han pasado casi 20 meses desde la dación de la Ley y recién el 28 de marzo del presente año se publica la Resolución Ministerial Nº 0079-2009 ED aprobando el programa de Incorporación a las Áreas de Gestión Pedagógica e Institucional de la Carrera Pública Magisterial para Profesores con Título Pedagógico nombrados según el régimen de la Ley Nº 24029, Ley del profesorado modificada por la Ley Nº 25212.
En todo este tiempo ¿quiénes participaron en la elaboración del Programa de Incorporación? ¿Qué tipo de consultas se realizaron? Si se quería realmente hacer un reconocimiento a los docentes peruanos ¿por qué no se hizo el esfuerzo de innovar el clima de las relaciones laborales? La verticalidad de quien tiene el poder y el gobierno hace que este Programa con los yerros que pueda tener, hubiese sido mejor trabajado. Los derechos de los demás empiezan donde terminan los míos, y eso parece ser que se ignora al momento de debatir, encontrar el consenso, encontrar puentes que hagan viables un mejoramiento de la Carrera Docente. Se sabía y se sabe que no es una perita en dulce ele tema. ¿Por qué no intentar trabajar en distintos escenarios? ¿No se tiene en cuenta el enfoque político del tema? ¿No existen analistas objetivos en el Ministerio de Educación? Al ver las reacciones diversas pareciera que nada de ello se previó y menos se valoró. Por ello tenemos como siempre el rechazo de una medida que busca una mejora profesional y sin embargo tiene un resabio escolar en la concepción. ¿No se dieron cuenta?
No haremos una acuciosa revisión de la RM 0079- 2009-ED, sino sobre algunos puntos que son sensibles al magisterio y a quienes siguen la coyuntura de educativa.
1. De acuerdo a al punto V. Disposiciones Generales numeral 5.4.1 es la Secretaría de Planificación Estratégica quien debe articular y coordinar la participación de los órganos responsables del Ministerio de Educación, en relación a su competencia funcional, coordinando para ello con los Viceministerios de Gestión Pedagógica y Gestión Institucional y Secretaría General ¿por qué no tiene un rol más protagónico? Quien tiene el dominio de la planificación estratégica tiene una visión más allá de los quehaceres de política doméstica que hacen nebuloso el logro del objetivo y retardan alcanzar los resultados o lo mediatizan. Por ello es sorprendente que esta Secretaría se subsuma y no pueda ser más protagónica en el desarrollo del Programa de Incorporación.
2. En el punto VI. Disposiciones Específicas. Numeral 6.1 Comité de Evaluación y el numeral 6.1.1 sobre conformación de dicho Comité, se hace referencia en el parágrafo f, a la participación de dos representantes del COPARE, elegidos por y entre sus miembros. Para quienes conozcan la realidad de las Direcciones Regionales de Educación a nivel nacional, no es novedad que sólo algunas han dado el respaldo necesario para promover la conformación de los COPARE. ¿Qué se hará entonces en las Direcciones Regionales que no cuenten con COPARE?
3. En el punto 6.4 Inscripción para el proceso de incorporación 6.4.2. El profesor postulante deberá inscribirse electrónicamente (vía Web) en el formato oficial que se publicará en el portal del Ministerio de Educación en el plazo que señala la Convocatoria. ¿Qué sucederá con los profesores rurales o simplemente aquellos que trabajan en lugares marginales y que no tienen acceso a Internet? ¿No es esta una forma de segregar a cientos de futuros candidatos? ¿Vale más el cumplir los plazos? ¿Quienes pusieron los plazos fueron docentes o técnicos de escritorio o profesionales de otras especialidades que no conocen el día a día del docente? Lamentablemente existe esta realidad y no se preocupan por ponerse en el “pellejo” del otro en lo que al docente se refiere.
4. El punto 6.5 Primera Etapa: Prueba Nacional Clasificatoria para todos los niveles. Con relación a la estructura de ella causa preocupación el énfasis puesto a las Habilidades comunicativas y Habilidades lógico matemáticas, al mismo tiempo que los Conocimientos pedagógicos generales y Conocimientos pedagógicos específicos de la forma o modalidad, nivel o ciclo. ¿Pueden esas habilidades específicas que denotan una moda que dio lugar a una etapa de Emergencia educativa, ser la base para valorar en una Prueba Nacional? ¿Qué es lo que interesa saber? Este énfasis puesto en Comunicaciones y Matemáticas dice mucho de la poca perspectiva de quienes dirigen la educación nacional. En los momentos actuales el docente hace posible que el aprendizaje posibilite en el sujeto la apropiación activa y creadora de la cultura, desarrollando la renovación constante de su autonomía y autodeterminación en íntima relación con los procesos de socialización. Por ello aprender significa interactuar, comunicarse con otros, apoyarse en ellos para construir y perfeccionar los propios conocimientos y llegar a formas de actuación innovadoras. Por ello resulta ilógico apartar el aprendizaje desarrollador del contexto de las relaciones sociales, vínculos, interacciones. El carácter social del aprendizaje desarrollador se refleja en dos direcciones fundamentales: en relación con los contenidos asimilados, portadores de toda la experiencia social acumulada por la humanidad y con relación a las condiciones en las que el proceso tiene lugar, el cual transcurre en un medio social, en interacción con otras personas, a través de distintas formas de colaboración y comunicación. ¿Esto acaso se evalúa examinando sobre habilidades comunicacionales y lógico matemáticas? Pensar y actuar así es quedarnos en una formación docente escolar, es decir no distinguirla de lo que es formación profesional. ¿Por qué reducir a esto el conocimiento del docente?
5. El punto 6.5.2 Nota aprobatoria 14. ¿Qué fundamentos técnicos avalan esta decisión? A la fecha nadie lo ha fundamentado. ¿Por qué más adelante se habla de la nota aprobatoria 55 puntos como se expresa en el punto 6.8?
6. El punto 6.6 Presentación de expediente del postulante clasificado. Y 6.6.1 Trámite de presentación de expedientes y el fedeatado. Sin duda es importante esta precisión, pero nuevamente se trata de volver a viejas prácticas burocráticas de una gestión anacrónica. Habrá muchas pérdidas de clases por los docentes haciendo sus trámites, habrán muchas manos (funcionarios especialistas no sólo en clasificar sino en llenado de formularios, etc.) que engendrarán modos poco claros de tramitación. ¿No es esto una seña para una nueva corrupción? ¿Por qué no pensar fórmulas nuevas? ¿Cuesta mucho?
7. En el punto 6.6.3 f. en lo correspondiente al documento firmado por el Director de la Institución Educativa y el CONEI en el caso del profesor y sólo del CONEI si se trata del Director. ¿Todas las instituciones educativas cuentan con CONEI? ¿Se puede presentar un Registro de los mismos por regiones? ¿Se ha constatado in situ si se reúne con regularidad? Más de una sorpresa pueden llevarse los funcionarios del Ministerio.
8. Segunda Etapa: Evaluación específica Punto 6.7.1.1; 6.7.1.2 y 6.7.1.3 ¿No existe un Registro Oficial de los docentes del país o en cada Región que registren electrónicamente el record de capacitación, perfeccionamiento y otros de cada docente como había antes y que el propio docente apersonándose a la oficina especial hacía que se registren los datos con las certificaciones correspondientes? Esta situación tal como se registra en el Programa se presta a muchas suspicacias y podría ser el punto de incorrecciones.
9. En el punto 6.7.2 Evaluación de la idoneidad Se dice que se aplicarán pruebas de diverso tipo e instrumentos según el nivel y área que se postula. ¿Qué características tendrán estas pruebas? ¿Quiénes las elaboran? Para evitar denuncias sobre su solvencia técnica sería conveniente tener este punto en cuenta. Se trata de ser transparentes en todo el proceso y no sólo en las declaraciones oficiales.
10. Punto 6.10 Primera etapa: evaluación nacional clasificatoria. En el rubro de “Aspectos” nuevamente encontramos que se otorgan 50 puntos (Habilidades comunicacionales 30; Habilidades lógico-matemáticas 20); los otros 50 puntos se reparte en partes iguales (25 puntos a cada uno) para conocimientos pedagógicos generales y conocimientos pedagógicos específicos. Técnicamente considero muy sesgada a dos áreas que se suponen son la base de la formación. Si no lo son se requiere revisar el plan de formación docente. 11. El punto 6.10.2 Segunda etapa 6.10.2.1 Evaluación de la formación, reconocimiento de méritos, experiencia y desempeño profesional para los postulantes clasificados. Se reconoce poco a lo que debería ser lo central: la experiencia, reducido a un registro de documentos. Igual que los anteriores: Formación y Méritos. El tema de desempeño profesional es muy pobre si se le restringe a asistencia y puntualidad que son consustanciales al cargo docente. Reducir el desempeño docente a una apreciación laboral induce a una serie de preguntas y no necesariamente podrían ver sobre cómo el docente se desempeña en el aula. Debe entenderse por desempeño docente la forma cómo realiza su labor en el aula y también una transformación para asumir nuevas demandas de formación, aprendizaje y socialización orientadas a lograr mejores resultados. Esto consideramos no se puede auscultar mediante instrumentos de evaluación que se basan en asistencia, puntualidad y desempeño laboral. Reducir lo pedagógico a lo laboral es un error en el que inciden los instrumentos a aplicar. Se trata de conocer los saberes prácticos; los cuales demandan la adquisición de habilidades, capacidades, destrezas y procedimientos para ejecutar actividades donde se utilicen entre otros, instrumentos, técnicas, tecnologías y así mejorar la calidad de su desempeño. Y sobre esto no existe ninguna referencia.
12. Sobre el punto 6.10.2.2 Evaluación de la idoneidad profesional de los clasificados. Tenemos que apreciar que se trata de ver las normas o requisitos que determinan si una persona tiene las características necesarias para participar en el ejercicio de la profesión docente. La complejidad de evaluar este tópico es compleja y exige pensar y diseñar un sistema en donde se involucre a todos los que tienen que ver con la profesión docente desde sus primeros años de formación en los Institutos de Formación Docente y en las Facultades de Educación..
13. En lo que se refiere al punto VII Disposiciones Transitorias complementarias y Finales. Sobre la numeral Primera, la constitución del comité de Evaluación Local, entre otros constituidos por dos representantes del COPALE, elegidos por y entre sus miembros, preguntamos ¿existen los COPALES? En el papel sí, pero en las prioridades de las UGEL son letra muerta. Sobre la Segunda se dice que excepcionalmente para el proceso de 2009 la acreditación de encontrarse colegiado mediante declaración jurada, sujeta a verificación, suscita una preocupación. La bicefalia del Colegio mantenida perniciosamente por quien debe decidir hace evidente que el problema subsiste y no existe voluntad para solucionarla. ¿Por qué? Sobre la Cuarta que indica que “La Secretaría de Planificación Estratégica ó la Unidad de Personal resolverán los casos no contemplados en la presente norma, según corresponda”, consideramos no debe caer en la ambigüedad. Debe considerarse sólo una representatividad. Hasta la fecha no ha aparecido en responsable de la Secretaría de Planificación Estratégica y consideramos que debe ser el indicado para esclarecer los temas que se presenten.
Siendo una Resolución Ministerial de tanta trascendencia para la profesión docente consideramos que ha debido ser mejor trabajada. Tiempo hubo, técnicos no sólo aquellos que ha presentado el Ministerio en el Consejo Nacional de Educación, sino otros que desde sus organizaciones han podido colaborar en contar con un documento que ha debido ser trabajado desde diversos enfoques: legal, pedagógico, desde los actores y sus consecuencias.
Es una propuesta que se echa a andar sin que exista una coherencia desde la propuesta de la Ley de Carrera Pública Docente, que en los preámbulos de su aprobación por el pleno del Congreso en lugar de trabajar diversos aportes, fue aprobada la propuesta de la congresista Cabanillas presentada a última hora. Algo que empieza irrumpiendo de manera exabrupta, termina engendrando el Programa que hemos comentado. Sin duda muchos docentes responderán pensando que es lo correcto, pero no se ponen a pensar que cumplir con la convocatoria no es sino jugar con las demandas de trabajo de docentes contratados. Y esa no debe ser la razón de una política de Estado. Por ello demandamos que los pasos que se den en adelante deben ser coherentes. Basta de trabajar con las expectativas de personas que eligieron una profesión por sentir vocación. A quienes están en el poder la historia y el magisterio los juzgará. Los docentes como la cigarra dirán “Tantas veces me mataron, tantas veces me morí,
sin embargo estoy aquí resucitando. Gracias doy a la desgracia y a la mano con puñal porque me mató tan mal, y seguí cantando.” Por que así somos los maestros.
CARRERA PÚBLICA MAGISTERIAL: Preocupaciones
En estos días de fines de marzo e inicios de abril se viene dando una inusitada información sobre la convocatoria que hace el Ministerio de Educación en relación con la Carrera Pública Magisterial.
El día sábado 28 de marzo el Ministro de Educación llama a una Conferencia de Prensa para dar a conocer el “Programa de Incorporación a las Áreas de Gestión Pedagógica e Institucional de la Carrera Pública Magisterial para Profesores con Título Pedagógico Nombrados según el Régimen de la Ley N° 24049, Ley del Profesorado modificada por Ley N° 25212”. Por ser sábado y nada promocionada la noticia fue poco conocida.
Al día siguiente los medios escritos nacionales dan cuenta a su buen saber y entender del Programa con los siguientes titulares “vendedores”: “Docentes calificados ganarán un sueldo de hasta S/.4.066. Sector Educación espera incorporar este año 20 mil profesores a la nueva legislación.” (El Comercio 29 de marzo). En una entrevista en el mismo diario el Ministro de Educación expresa: “El escenario es optimista. Los maestros han cambiado de actitud. Están estudiando” “Maestros del quinto nivel ganarán 4,066 nuevos soles. En comparación con lo que recibe hoy, es un incremento de 197%. Estado reconoce méritos de los profesores, destaca funcionario.(El Peruano, 29 de marzo) Maestros ganarán hasta 4,066 soles. Con Ley de Carrera Pública Magisterial del Ministerio de Educación. Nuevo régimen premiará la capacidad profesional de los docentes con salarios establecidos en cinco niveles magisteriales.(La República, 29 de marzo). Decíamos en una entrega anterior que la comunicación era una evidencia de la inequidad en el sector educación, este hecho lo corrobora. No se trata de cualquier noticia, se trata de algo trascendental para los docentes y para la educación nacional. Se trata de la Carrera de Profesión Docente, una Ley que empieza a aplicarse y que requiere el máximo cuidado en darla a conocer. ¿Por qué se procedió así? ¿Era por quitar la primicia de que el SUTEP contaba con una nueva dirigencia? Pareciera que ese fue el mensaje. Se quiso una primicia, pero los resultados son confusos. Está el discurso, pero el mensaje no llega.
Los medios de comunicación “toman” la noticia y la difunden a su buen saber y entender. Por ello el encabezamiento de las notas que dicen algo que no es cierto. ¿Qué se entiende por docentes calificados? ¿Qué significa aquello de hasta 4,066? ¿Qué significa para la comunidad y para los docentes mismos el mensaje de que tendrán un incremento de 197%?
El Programa está dirigido a los maestros que fueron nombrados según el régimen de la Ley del Profesorado, pero no es para todos los que deseen incorporarse a la Ley de Carrera Pública Magisterial (CPM) y alcancen una buena calificación en el concurso público de evaluación de conocimientos y competencias, sino es en función de las vacantes que para cada nivel magisterial fije el Ministerio de Educación.
No haremos aquí un análisis de los documentos y su secuencia, sino la forma cómo se informa sobre algo tan importante para el sector magisterial tan vilipendiado en estos últimos tiempos por quienes no han velado con claridad y responsabilidad por sus derechos. En el Ministerio no se trata de ser jueces de manera permanente sino promotores del desarrollo de las capacidades de los profesionales que desempeñan un rol central en el proceso de enseñanza y aprendizaje. No se trata de ser censores porque el sindicato, organización gremial por derecho que tienen los docentes, no concuerde con la manera cómo se elabora y aprueban los documentos legales referidos al sector. Se trata de ser prospositivos, de ser generadores de nuevas formas de pensar y sentir la profesión docente. Esto implica un cambio de paradigmas en el pensar y en el ejercer la política.
El anuncio fuera de contexto, la devaluación de la imagen del magisterio por parte de quienes ejercen la autoridad dicen mucho, de la consideración que se tiene en los hechos a quienes son los actores responsables de la educación del país. El Ministro debe dar el gran marco de la política educativa nacional y no ponerse a explicar temas y cuadros elaborados por técnicos especializados en la materia. Lo que hubiera sido una exposición didáctica y convenientemente explicada con la ayuda de la tecnología, quedó en lo que hoy denominamos un show mediático que sólo ha traído confusión, ha traído manipulación del mensaje, en base a advertencias, fechas, y contenidos que no han sido explicitados. ¿Por qué? ¿Acaso no cuenta el Ministerio de Educación con profesionales competentes que pueden sugerir al ingeniero ministro que una cosa es hacer cálculos y cuadros y otro es el mensaje pedagógico, didáctico? ¿Cuál es la verdadera intención al presentar medias verdades?
El vice ministro Idel Vexler cuando opinaba sobre el tema según recogió un medio de comunicación: “Dicho proceso será mediante un proceso evaluativo justo y transparente, de tal manera que permita a los maestros acceder a mejores sueldos por su idoneidad profesional, formación docente, experiencia, capacidades, etcétera”. Agregó además que los incrementos difieren de acuerdo con los méritos de cada educador y que. se está terminando el modelo de evaluación y la estructura de sueldos y bonificaciones económicas que según el viceministro, serán muy atractivos para los docentes que pasen a la carrera pública magisterial. Por último, Vexler invocó a la comunidad educativa, –al margen de las diferencias–: “Trabajemos de manera coordinada y conjunta para que los alumnos logren mejores resultados de aprendizaje.”
Destacó el deseo del Minedu y del ministro José Antonio Chang de fortalecer la educación “con equidad y calidad, con el aporte de todos y mediante un trabajo coordinado y cognitivo con todas las instancias descentralizadas y actores educativos”. (El comercio, 02.03.09)
Sin embargo, existen dos escollos que son difíciles de salvar, a no ser que haya una política desarrollándose en paralelo. Uno es el tema de la demanda ante el tribunal constitucional sobre la pertinencia de la Ley de Carrera Profesional Docente; y, un segundo tema es la bicefalia del Colegio de Profesores. Estos dos temas sino se esclarecen pueden entorpecer la aplicación del Programa de Incorporación a las Áreas de Gestión Pedagógica e Institucional.
El tratamiento político que es evidente se evade, no es el correcto. ¿No existe una respuesta oficial? ¿Vale más una consigna gubernamental que una decisión de política de Estado? Orillar lo legal e imponer una voluntad es antidemocrático. ¿Por qué este proceder?
La magnanimidad de quien tiene el gobierno y por tanto el poder en el sector educación, si va acompañada de buenos propósitos como los líderes políticos proclaman, debe ir acompañada de gestos, de decisiones en prospectiva y no con juegos de baja estofa. Pero parece que no es así. Los hechos de estos días y sus noticias lo dicen. ¿Puede el Portal del Ministerio o su Oficina de Prensa y Comunicaciones utilizarse para responder una atingencia del SUTEP? Con la misma rapidez con que se respondió aún queda en silencio la respuesta a lo afirmado por el Secretario General del SUTEP “Nos reafirmamos en lo dicho: mientras no hayan garantías de un proceso transparente y mientras no se audite el examen de evaluación que se tomó en 2008, los docentes no participaremos en este proceso. El ministerio no responde nuestros pedidos de que se analice esa prueba en universidades y por expertos. Claro, sabe que se demostrará que fue un mal examen”. (LA REPÚBLICA. Lima, 2009-03-30)
Todo ello demuestra una vez más falta de dirección. Una vez más este gobierno no tiene claridad en lo que quiere realizar en educación. No estamos en el siglo XVII del absolutismo y del despotismo ilustrado. Sin duda vendrán días muy tensos. Estamos entre un reo que espera sentencia (Fujimori) y el bamboleo de los llamados petroaudios que ha vuelto a la jueza inicial. Entre la acusación constitucional a un ex ministro del interior por algo que no hizo y la baloteada del candidato a contralor de la República. El menú político es variado para una semana santa lejana de los acuerdos de los G-20 y cercana de las demandas no correspondidas. En medio de esto la CPM seguirá atropellando en medio de silencios y entre quienes hacen cálculos matemáticos de cuántos docentes pasarán la prueba de mayo y de junio. Un fracaso más ¿qué importa?
Etiquetas:Carrera Pública Magisterial, Colegio de Profesores, Ley del Profesorado, Políticas educativa, Profesor, SUTEP Publicado en Uncategorized | Leave a Comment »

References: Resolución 
 artículo 15
 artículo 57
 artículo 13
 Resolución 
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