Source: http://habitat.aq.upm.es/dubai/98/bp234.html
Timestamp: 2019-03-21 08:34:10+00:00

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Construcción comunitaria en Grinnell (Estados Unidos de América)
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Categorías = Infancia y adolescencia: desarrollo de la capacidad de participación y de liderazgo de los niños; educación y formación profesional, cuidado de día y cuidados fuera del horario escolar. Servicios sociales: reducción y prevención del delito; educación; salud y bienestar. Participación ciudadana y riqueza cultural: educación cívica; participación comunitaria; riqueza social y cultural.
C. Gregory Buntz
Iowa Peace Institute- Instituto para la Paz de Iowa
1-515/236-4880
1-515/236-6905
E-mail:iapeace@netins.net
City of Grinnell Human Rights Commission- Comisión de Derechos Humanos de Grinnell
Lolya Lipchitz
1-515/236-2605
1-515/236-2626
Grinnel-Newburg Community School District
Clem Bodensteiner
1-515/236-2700
1-515/236-2699
E-mail:bdowney@po-1.grinnell.k12.ia.us
Esta iniciativa pretende mejorar la calidad de vida en Grinnell proporcionando un ambiente más abierto y productivo para facilitar la toma de decisiones y reducir los enfados, el estrés y la violencia. Los objetivos principales de la iniciativa son dos: cambiar sistemáticamente tanto la forma de percibir los conflictos por parte de jóvenes y adultos como su manera de responder ante ellos y de resolverlos. Este cambio perceptivo habrá de desarrollarse junto a nuevas alternativas para la resolución de los conflictos, como programas igualitarios de mediación en las escuelas, un centro comunitario de mediación y un enfoque rehabilitador de la justicia frente a la delincuencia. A largo plazo, se establecerá un sistema de resolución de disputas, diseñado para el municipio de Grinnell atendiendo las necesidades e intenciones expresadas por los miembros de los equipos de planificación del proyecto, individuos que suponen una amplia representación de todos los ciudadanos que forman parte de la comunidad.
Marzo de 1996 - La Comisión de Derechos Humanos de Grinnell decidir realizar una propuesta para poner en marcha un proyecto de resolución de conflictos.
Junio de 1996 - La Comisión de Derechos Civiles de Iowa concede la primera donación para la iniciativa.
Agosto de 1996 - El Instituto para la Paz de Iowa presenta el plan de desarrollo de la iniciativa a educadores y representantes de la comunidad.
Marzo de 1997 - Durante tres días, se celebra el primer taller de formación para la resolución de conflictos, dirigido a los Embajadores de la iniciativa CBIG (Community Building in Grinnell /Construcción Comunitaria en Grinnell).
Abril de 1998 - Se elige al equipo directivo de la iniciativa.
Grinnell es una comunidad rural de 9000 habitantes con una economía basada en la agricultura, la industria, los servicios y la presencia de una facultad de artes liberales. Grinnell, al igual que diversas comunidades a lo largo del estado de Iowa y de todos los Estados Unidos, está esforzándose por encontrar formas innovadoras y productivas de responder a la violencia y los conflictos entre sus ciudadanos. La iniciativa nace de un deseo de cambiar la manera en que, tanto jóvenes como adultos, se enfrentan a los conflictos y resuelven sus disputas. De forma intencionada, se ha puesto en marcha este proyecto en un momento en el que no existe ningún tipo de crisis profunda en la comunidad, desarrollando un sistema participativo que permita identificar los instrumentos que son necesarios para afrontar las situaciones de tensión que se pueden producir en cualquier comunidad. Por otro lado, se pretende crear un modelo de participación ciudadana enfocado a la resolución de conflictos que pueda adaptarse a otras zonas del estado, del país o del mundo.
La American Association of School Administrators (Agrupación Americana de Administradores Escolares) publicó un informe en 1995 en el que enumeraba las cualidades que los principales representantes del mundo educativo y empresarial habían considerado esenciales para los estudiantes del futuro. Entre las diez cualidades más destacadas se situaban la capacidad de negociación y de resolución de conflictos. Una encuesta realizada entre los jóvenes residentes en el área de Grinnell evidenció que los estudiantes muestran una considerable preocupación por la violencia en las escuelas y los barrios. Por otro lado, el Instituto por la Paz de Iowa realizó una consulta sobre las necesidades de la comunidad, cuyos resultados resaltaron el impacto negativo sobre la economía y la convivencia en el seno de las comunidades rurales que tenían los conflictos no resueltos de manera satisfactoria.
Para llevar a cabo la presente iniciativa, se pusieron en contacto las tres organizaciones arriba referidas, que no habían tenido ningún tipo de colaboración anteriormente.
El personal del Instituto para la Paz de Iowa y miembros de la Comisión de Derechos Humanos de Grinnell crearon una lista amplia e intensiva de todos los distritos electorales, trabajando a continuación para identificar a los individuos que pudieran representar a dichos colectivos, reunirlos y discutir la viabilidad de la iniciativa, así como sus objetivos concretos.
Debido a su experiencia en el campo de la resolución de conflictos y el diseño de sistemas de intermediación, el Instituto para la Paz de Iowa asumió la responsabilidad de desarrollar el proyecto. El equipo de diseño y la dirección se encargaron de establecer y ajustar las prioridades y los proyectos específicos englobados dentro de la iniciativa.
Plan de estudios sobre la resolución de conflictos.
Sistema escolar de resolución de disputas.
Formación para la resolución de disputas en la comunidad.
Sistema de resolución de conflictos a nivel municipal.
Enfoque rehabilitador de la justicia frente a la delincuencia juvenil y adulta.
La primera actuación consistió en calibrar el interés local y la energía necesarios para sostener una iniciativa a largo plazo enfocada a los temas referidos: mediación y resolución de conflictos, así como en garantizar la financiación necesaria. El Instituto para la Paz de Iowa formó a un grupo de treinta personas, representantes de una amplia base social de la localidad, en los principios de la resolución de conflictos para servir como «embajadores» de la iniciativa. Se eligió esta primera actuación para crear un amplio grupo de personas con una especial concienciación de las ventajas, tanto personales como para la comunidad, de resolver los conflictos mediante enfoques creativos y no basados en la confrontación.
Con el tiempo se consiguieron apoyos políticos, mediante la participación en los talleres de trabajo y en los procesos de diseño de la iniciativa de representantes del gobierno local, así como de la propia comunidad. Otro aspecto importante que ayudó a lograr el apoyo de la comunidad fue la comunicación abierta y directa tanto de los objetivos genéricos planteados como de los proyectos concretos desarrollados en el marco de la presente iniciativa.
Hasta el momento, los recursos financieros han provenido de fuentes locales y estatales: el distrito escolar, la Substance Abuse Free Enviroment Coalition, la Comisión de Derechos Humanos de Iowa, la corporación GTE, donantes particulares y contribuciones en especie de la Grinnell Mutual Reinsurance Company y el Instituto para la Paz de Iowa. Estos recursos se han movilizado gracias al compromiso por parte de los directivos de dichas organizaciones con los principios subyacentes de la iniciativa. En estos momentos se están gestionando solicitudes a organismos federales para obtener una mayor financiación que permita una expansión del proyecto.
Mientras que el equipo de diseño del proyecto, junto al equipo directivo de la iniciativa, se han encargado de determinar los objetivos concretos de la iniciativa, el Instituto para la Paz de Iowa ha asumido las responsabilidades de dirección; sus labores han consistido en encargarse de la coordinación, recomendar las estrategias a desarrollar, asesorar a los representantes comunitarios y a los equipos de formación sobre los principios y características de la negociación entre partes interesadas, así como intervenir directamente en procesos de mediación y análisis de disputas.
Uno de los problemas surgidos es la dificultad para encontrar una financiación adecuada y estable para la planificación y el desarrollo de los programas formativos y educativos, así como el diseño del material didáctico correspondiente. Otro problema se encuentra más profundamente arraigado: resulta un desafío sustituir el actual enfoque para resolver los conflictos, basado en la confrontación, y convencer a todos los colectivos que forman la comunidad de que opten por fórmulas innovadoras.
La iniciativa aún se encuentra en su primera fase. Durante el pasado año se ha logrado llegar a algunas conclusiones, y ésta es la base para esperar sustanciosas partidas financieras. Además, ante el número creciente de talleres, programas educativos y mediaciones que se han dado en la comunidad, está consiguiendo que los residentes se convenzan de las virtudes de la negociación y la mediación como enfoques participativos aptos para resolver conflictos.
Un problema aún no resuelto es la dificultad para hacer llegar información sobre las nuevas posibilidades de resolución de disputas a la población que apenas participa en los proyectos escolares o comunitarios.
Los objetivos planteados por la iniciativa describen un proceso. Será necesario un mayor período de tiempo para poder evaluar parámetros como la reducción de la violencia, y desarrollar indicadores psicológicos de estrés, medidas de la eficacia del proceso de toma de decisiones, así como métodos de medición subjetivos de la calidad de vida.
La integración y la coordinación del proyecto se ha logrado mediante la incorporación de todos los participantes y los ciudadanos de Grinnell al marco creado por el enfoque integrador de la iniciativa.
La presente iniciativa se concibió en 1996 y sus programas comenzaron en 1997. Aunque se pretende realizar una evaluación cuantitativa de los diferentes aspectos del proyecto en el futuro, es necesario un plazo de tiempo mayor antes de que dichos resultados puedan considerarse significativos. Un indicador cualitativo del impacto que la iniciativa está teniendo es el aumento de solicitudes de asesoramiento en la gestión de conflictos que se ha producido en el área del proyecto en campos como el de la atención sanitaria, la educación, los negocios o la justicia.
El impacto sobre las estrategias sociales, económicas y ambientales se puede valorar a través de varios ejemplos. El programa inicial de la iniciativa de formación para la resolución de conflictos ya ha tenido un importante impacto en múltiples áreas de la vida comunitaria.
Los profesores interesados en el programa escolar de resolución de conflictos, en cuanto han conocido las bases generales de este programa, las han introducido en los temarios de sus clases; todo el personal académico del instituto de enseñanza media de Grinnell ha decidido colaborar con esta iniciativa.
Un miembro del consejo municipal está intentando mediar en un conflicto laboral surgido con los empleados municipales.
Aunque la iniciativa no tiene un enfoque específico hacia los temas ambientales, la creación de una opción de mediación en las disputas relacionadas con temas como la gestión del uso agrario del suelo o el depósito de residuos podrá crear de manera indirecta un impacto sobre el medio ambiente de la zona.
El impacto sobre las estrategias económicas ha supuesto una mejora de las relaciones laborales, logrando un incremento de la productividad al fomentar el sentido de responsabilidad personal de los empleados. Saber que en caso de conflicto, existe un procedimiento por el cual el empleado puede expresar su propio punto de vista y participar en la resolución de la disputa, no puede sino contribuir a una mayor satisfacción entre los empleados y el consiguiente aumento de productividad. La característica intangible de esta mayor satisfacción se traduce en otros efectos cuantificables, como la menor necesidad de litigios y el ahorro médico que supone la reducción del estrés y la violencia.
Este proyecto aún se encuentra en sus primeras fases y no se puede hablar del impacto global a largo plazo. A nivel local, sin embargo, en cuanto que se trata de un esfuerzo de capacitación para la resolución de conflictos, sin lugar a dudas ha resultado un éxito en el ámbito escolar.
En cuanto a la influencia de la iniciativa en relación con las instituciones locales, con las organizaciones colaboradoras y, en general, con todas las personas implicadas en el proceso de toma de decisiones a nivel local, se debe señalar que el primer curso de formación para la mediación y la resolución de conflictos estuvo dirigido a una serie de personas en concreto; a él asistieron administradores escolares, miembros del consejo escolar, del consejo municipal, de la Grinnell Ministerial Association y del departamento de policía, así como representantes de diversos colectivos y medios de comunicación. De esta manera se pudo contar con los puntos de vista de estas personas sobre los diferentes conflictos, así como su implicación a través de las decisiones que afectan a todos los ámbitos de la vida comunitaria.
La Comisión de Derechos Humanos de Iowa ha considerado que esta iniciativa tiene cierto potencial para reducir los prejuicios y la discriminación y le ha adjudicado una partida financiera. De forma similar, el distrito escolar y algunas corporaciones municipales e iglesias le han asignado recursos financieros.
El impacto que el proyecto está produciendo sobre los participantes se puede dividir en dos niveles. En primer lugar, está ofreciendo la oportunidad de que individuos de muy diversos sectores y que comparten la misma comunidad se reúnan para trabajar y compartir sus puntos de vista sobre un tema de interés para todos ellos, de una manera que no pueden hacer en las condiciones habituales; este hecho constituye un valor en sí mismo. En segundo lugar, el esfuerzo y la determinación afloraron en cuanto la gente descubrió en los demás el mismo compromiso para rediseñar los instrumentos con que cuenta la comunidad para afrontar y resolver los conflictos.
Los participantes en los talleres de formación también han dejado constancia de algunos ejemplos, aplicando los conocimientos adquiridos en los talleres a conflictos surgidos en sus vidas privadas o profesionales: el propietario de una pequeña empresa pudo ayudar a una familia a resolver una grave disputa sobre la organización de un funeral; una enfermera pudo enfrentarse a un desacuerdo con una colega de forma mucho más respetuosa a como podría haberlo hecho antes de asistir a los talleres; un padre aprendió nuevas formas de ayudar a sus hijos mediante argumentos razonados; un miembro del consejo municipal es capaz de emplear nuevos enfoques para conseguir que el ayuntamiento responda a los conflictos laborales.
Desde luego, esta iniciativa no sólo es una oportunidad para el cambio, sino que este cambio es su objetivo fundamental.
Una reciente reestructuración de la organización permitirá la integración de todos sus elementos. Se han creado tres equipos directivos que se encargarán de temas específicos enfocados a la familia, el lugar de trabajo y el mundo de la educación. La salud y el tratamiento de la delincuencia juvenil son temas que se incluirán en los tres apartados. Los tres equipos se reunirán dos veces al año para coordinar sus esfuerzos. En cierto sentido, la sostenibilidad es parte indisoluble de esta iniciativa. Las estrategias de colaboración y beneficio mutuo para la resolución de conflictos, una vez entendidas, formarán parte del lenguaje de la vida diaria de la comunidad.
En cuanto a la financiación, la iniciativa depende en estos momentos de recursos externos; sin embargo, se espera que sea autosuficiente en un plazo de cinco años.
Antes de poner en marcha esta iniciativa, el Instituto para la Paz de Iowa investigó si existía alguna experiencia similar en otro lugar de Estados Unidos. Mientras que hay numerosas localidades que cuentan con centros de mediación y distritos escolares con una amplia educación sobre la resolución de conflictos, no hay ningún otro programa que aproveche la resolución de disputas como catalizador para reforzar el sentido comunitario.
Las tres principales lecciones aprendidas son:
La importancia de demostrar el poder de la negociación de las partes interesadas a través de diversos ejemplos con el fin de propiciar un mayor apoyo a la iniciativa.
La conveniencia de cambiar los métodos institucionalizados de resolución de los problemas de la comunidad en un proceso a largo plazo.
La necesidad de emplear una gran creatividad para movilizar el apoyo hacia medidas que fomenten la participación social.
Aunque es demasiado pronto para ver en qué medida se han incorporado estas lecciones a la iniciativa, sin lugar a dudas se harán evidentes alcanzado un cierto grado de madurez del proyecto. En cualquier caso, en este momento ya se ha observado que, a pesar de lo difícil que puede resultar garantizar la participación de los primeros talleres, a continuación se produce un gran entusiasmo. Por esta razón, el proyecto de los llamados Embajadores de la iniciativa CBIG será especialmente efectivo para conseguir una mayor participación de la comunidad.
La capacidad de concebir los conflictos como componentes naturales de la sociedad civil permite considerar éstos como una oportunidad para reconocer un amplio abanico de puntos de vista sobre diferentes temas. La mediación y la negociación bajo principios de beneficio mutuo son enfoques poderosos y productivos para desactivar las tensiones que amenazan la estabilidad de la comunidad.
Esta iniciativa tiene un gran potencial para poder ser replicada parcialmente o en su totalidad. No está circunscrita a un determinado marco cultural o político. Fue concebida inicialmente como un modelo que otras comunidades de Iowa, de Estados Unidos, o de otros países, pudieran adaptar a sus particularidades culturales y sus necesidades locales.
(1996) "Peace Institute sees Grinnell as a model conflict-resolution city" (The Grinnell Herald-Register. 9 de septiembre 1996)
(1997) "IPI, schools, human rights panel team up for conflict training" (The Grinnell Herald-Register. 3 de marzo 1997)
(1997) "Building a community" (The Grinnell Herald-Register, 10 marzo 1997)
(1997) "Community building: a sound idea for Grinnell" (The Grinnell Herald-Register. 20 marzo 1997, p. 4)
(1997) "G-N Staff Works with Peace Institute" (Grinnell-Newburg Community School District Patron Newsletter, Volume XII, No. 8, Abril 1997, p.6)
(1997) "CBIG: Big Picture Comes into Sharper Focus" (Resolution Report, Newsletter of the Iowa Peace Institute, N. 34, Abril 1997, p. 2)
(1997) "Iowa Peace Institute conducts conflict resolution workshop in Grinnell" (Monday Morning FAX, newsletter of the Iowa Civil Rights Commission, 16 junio 1997, p.1)
(1997) "Peace Institute wins award for Community Building project" (The Grinnell Herald-Register, 18 Septiembre 1997, p.1)
(1997) "CBIG Awarded One of Iowa's Best Practices" (Resolution Report, Newsletter of the Iowa Peace Institute, N. 36, Fall 1997, p. 1)
(1998) "CBIG in Action" (Resolution Report, Newsletter of the Iowa Peace Institute, N. 37, Invierno 1998, p. 3)
(1998) "Grinnell 9th Grade History Class Organizes Peace Month" (Resolution Report, Newsletter of the Iowa Peace Institute, N. 38, Primavera 1998, p.2)
"Iowa's Best Practices 1997"

References: resolución 
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