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Boletín Nº 20 SEGURPRI | Investigador privado | Derecho laboral
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Boletn Informativo. Nmero 20 Septiembre 2005
CUERPO DE VIGILANTES NOCTURNOS SERENOS
La figura del vigilante nocturno fue creada por el Decreto 2727/1977, el cual, aun cuando no ha sido expresamente derogado, s puede decirse que el contenido de sus preceptos est casi en su totalidad desvirtuado por el desarrollo normativo que se ha producido con posterioridad, tanto en el mbito de la seguridad ciudadana como en materia de rgimen local. En consecuencia, se analizar la vigencia de esta regulacin y del servicio mismo, teniendo en cuenta la profunda transformacin legislativa surgida desde que se promulg el Decreto 2727/1977.
Cuerpo de Vigilantes Nocturnos Serenos ................................................... 1 Uso de cascos en partidos de ftbol. ............................................................. 6 Formacin y habilitacin de detectives privados ........................................... 8 Servicios de vigilancia en depsitos comerciales de explosivos ................. 11 Tasa por autorizacin de servicios de vigilancia de explosivos con armas . 13 Consultas ..................................................................................................... 14 Aseguramiento y manipulacin de efectos y pruebas .................................. 15 Modificacin reglamentaria .......................................................................... 15 Libros Registro............................................................................................. 16 Libros de instalacin y revisin en establecimientos obligados .................. 17 Fundamentos con fundamento .................................................................... 19 Medidas de seguridad obligadas en bancos, cajas y entidades bancarias .. 21 Fiesta de la Seguridad Privada en Cantabria................................................ 23 Fiesta de la Seguridad Privada en Murcia .................................................... 24
Seguridad Privada con sujecin al Reglamento de Armas. d) Sus funciones eran: Prevencin de la comisin de delitos y faltas; colaboracin en el mantenimiento del orden pblico y de la seguridad de las personas y las cosas en la calle; y asistencia al vecindario. e) Exista la facultad, por parte del Gobernador Civil, de control, tanto sobre la Ordenanza como para la revocacin del nombramiento de los vigilantes nocturnos. f) Tratndose de un servicio municipal, podra decirse que se gestionaba indirectamente, como una especie de concesin atpica, y con los gastos sufragados con una especie de tasa tambin atpica. Legislacin de rgimen local y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Servicio de vigilancia nocturna: configuracin anterior. Como notas ms caractersticas de la regulacin del servicio de vigilantes nocturnos contenida en el Decreto 2727/1977, y en su Orden de desarrollo, pueden destacarse las siguientes: a) Se trata de un servicio municipal, regulado mediante Ordenanza, obligatorio en capitales de provincia o localidades que poseyeran ms de 100.000 habitantes, o cuando el Ministerio del Interior lo acordase, y potestativo en los restantes supuestos. b) Los vigilantes nocturnos eran trabajadores autnomos, habilitados por el Alcalde y retribuidos por los vecinos, propietarios y comerciantes, de acuerdo con la Ordenanza correspondiente. c) Los vigilantes nocturnos eran considerados como Agentes de la Autoridad Municipal, especialmente a efectos penales. Tenan tambin la condicin de auxiliares de las Fuerzas del orden pblico (Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en la actualidad) y portaban armas, La Ley Reguladora de Bases de Rgimen Local (LRBRL) y la Ley Orgnica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (LOFCS) han incidido en la regulacin del servicio de vigilantes nocturnos en el siguiente sentido: a) La seguridad en lugares pblicos es competencia municipal (Art. 25.2.a) LRBRL), en los trminos del Art. 51 y siguientes de la LOFCS. b) Las funciones a realizar por los Cuerpos de Polica Local -artculo 53 LOFCS- o, en su defecto, por el personal que desempee funciones de custodia y vigilancia de bienes, servicios o instalaciones, con la denominacin de Guardas, Vigilantes, Agentes, Alguaciles o anlogos (Art. 51.2 LOFCS), vienen a coincidir sustancialmente -no solamente en horario nocturno- con las que el artculo 4.2 del Decreto 2727/1977, asignaba a los vigilantes nocturnos. c) Entre los servicios que obligatoriamente han de prestar los municipios (artculo 26 LRBRL) no se encuentra el de la vigilancia nocturna, si bien, como es obvio, tal vigilancia ha de pres-
Seguridad Privada tarse cuando exista Polica Local, por sta, y, en otro caso, por el personal auxiliar contemplado en el artculo 51.2 LOFCS. d) Tratndose -la seguridad en lugares pblicos- de un servicio pblico local (artculo 85.1 LRBRL) que implica ejercicio de autoridad, no puede prestarse sino por gestin directa (artculo 85.2 LRBRL), sin que pueda ser objeto de concesin, concierto o arrendamiento alguno. e) No pueden exigirse tasas ni precios pblicos por la prestacin del servicio (artculos 21.c y 42 de la Ley 39/1988, de 18 de diciembre, Reguladora de las Haciendas Locales), ni establecerse o ampliarse mediante contribuciones especiales, ya que por la naturaleza de este servicio no puede estimarse que produzca en el sujeto pasivo un beneficio de aumento del valor de sus bienes (artculo 28 de la Ley citada). Subescala de Servicios Especiales (artculo 172.1 del Texto Refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de rgimen local, aprobado por Real Decreto Legislativo 781/1986, de 18 de abril), en la cual se incluyen, en el apartado a), la Polica Local y sus auxiliares. Conclusiones: De lo que antecede, cabe deducir lo siguiente: Conclusin 1: Queda claro que el servicio prestado queda fuera del mbito de la seguridad privada y la normativa que la regula. Conclusin 2: Si se trata de constituir un servicio de vigilantes nocturnos, similar al que prestaban los antiguos serenos, debern tenerse en cuenta las siguientes consideraciones: a) Los municipios pueden crear -con carcter voluntario- el servicio de serenos o vigilantes nocturnos. b) Dicho servicio, por implicar ejercicio de autoridad, ha de ser prestado por gestin directa. c) De no ser prestado por la Polica Local, debe prestarse por auxiliares de la misma, con el carcter de Agentes de la autoridad y auxiliares de la Polica Local. d) Caso de ser prestado por dicho personal auxiliar, sus funciones consistiran bsicamente en la asistencia al vecindario y en la colaboracin y auxilio a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en la prevencin de la comisin de delitos y en el mantenimiento del orden pblico. Servicio de vigilancia nocturna: Configuracin actual. La prestacin del servicio de vigilancia nocturna por la Polica Local es indudablemente la forma natural de su ejercicio, pero no puede descartarse, a priori, la posibilidad de prestacin de tal servicio por otra clase de funcionarios, en cuyo caso deberan serlo de la Escala de Administracin Especial, e) En cualquier caso, dicho personal auxiliar deber ostentar la condicin de funcionario municipal, perteneciente a la Escala de Servicios Especiales de funcionarios de carrera. f) En cuanto a la prestacin de servicios con armas, debe estarse a lo que establezca el vigente Reglamento de Armas, aprobado por Real Decreto 137/1993, de 29 de enero, cuyo artcu3
Seguridad Privada lo 120 y siguientes regulan las licencias para el ejercicio de las funciones de custodia y vigilancia. Secretara Gral. Tcnica (M. del Interior) 1. Realizacin de rondas peridicas por distintas zonas de la localidad. 2. Prestacin de servicios de informacin a ciudadanos. 3. Primera asistencia ante posibles emergencias: A) Prestacin de primeros auxilios. B) Comunicacin a centros sanitarios, polica local, bomberos...., en su caso. C) Realizacin de informes sobre actuaciones desarrolladas. 4. Realizacin de vigilancia pasiva en determinadas zonas del municipio, velando por la seguridad ciudadana. 5. Proteccin y acondicionamiento ambiental: control de ruidos, contaminacin... 6. Vigilancia de parques y jardines pblicos. 7. Vigilancia de obras y edificios municipales. Consideraciones de la U.C.S.P.:
Posibilidad de creacin, a iniciativa municipal, de una empresa de servicios de serenos.
Por parte de un Ayuntamiento se demand informe sobre la posible colisin legal entre la normativa de seguridad privada y la pretensin del consistorio de crear una empresa de servicios de serenos. Dicha empresa sera calificada como Centro Especial de Empleo, ya que, segn las autoridades municipales algunos de los alumnos podra encontrar empleo en empresas del sector. Segn el Teniente Alcalde, las personas a las que de forma prioritaria ira dirigido dicha iniciativa, seran discapacitados. Estas personas recibiran una formacin terico prctica que les habilitara como vigilante nocturno sereno. Creando un cuerpo de conserjes, ordenanzas, pero que adems desarrollen labores de guardera dentro de la va pblica y otras actuaciones de custodia y vigilancia preventiva similares. Finaliza su exposicin calificando el proyecto como de inters pblico, puesto que, la finalidad ltima sera la creacin de una sociedad laboral o cooperativa que prestase esos servicios. Desgrana a continuacin, como actividades a desarrollar por los vigilantes nocturnos serenos las siguientes: 4
I Respecto a las funciones descritas con los
nmeros 2, 3 y 5 nada que objetar, pues aun cuando las mismas redunden en beneficio de la seguridad ciudadana, no puede deducirse claramente que formen parte del ncleo esencial de la competencia atribuida al Estado en materia de seguridad pblica, entendida sta como conjunto de actuaciones encaminadas a asegurar la convivencia ciudadana, a erradicar la violencia, a propiciar la utilizacin pacfica de las vas y espacios pblicos y a la prevencin de delitos y faltas. No puede decirse lo mismo de las actividades relacionadas en los nmeros 1, 4, 6 y 7, respecto de las cuales subyacen, en el fondo, las funciones de vigilancia de vas pblicas y otros locales; funciones que se encuentran inmersas en materia de seguridad pblica y, como complemento de sta, de seguridad privada. En cuanto a la vigilancia de vas pblicas, es una funcin que por su finalidad preventiva de la comisin de actos delictivos se encuentra directamente implicada en el mantenimiento de la seguridad pblica que ha de
Seguridad Privada ejercerse por las distintas Administraciones a travs de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad -art.1.4 de la Ley Orgnica 2/1986, de 13 de marzo, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (en adelante LOFCS)-, en la cual participan las Corporaciones Locales en los trminos establecidos en dicha Ley y en la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases de Rgimen Local (en adelante LRBRL). de la Ley 23/1992, y del citado Reglamento, respecto a las empresas de seguridad y el personal de seguridad privada. En consecuencia, por lo que se refiere al ejercicio de funciones en las vas pblicas, debe insistirse en la necesidad de que las mismas se mantengan alejadas, en la mayor medida posible, de aquellas que de algn modo impliquen o incidan en funciones propiamente de seguridad y ello, no por la posible invasin de competencias atribuidas al personal de seguridad privada que, como se sabe -y salvo tasadas excepciones legalmente previstas- no pueden actuar en dicho mbito, sino, y lo que es mas grave, por invasin de las funciones propias de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
El ordenamiento constitucional, Art. 104 de la Constitucin, y su desarrollo a travs de la Ley Orgnica 1/1992, de 21 de febrero, sobre Proteccin de la Seguridad Ciudadana, y de la Ley 23/1992, de 30 de julio, de Seguridad Privada, es incompatible con el uso de procedimientos, mtodos o sistemas de autoorganizacin preventivos o represivos, al margen de la actividad de las distintas Administraciones, no contemplados de forma expresa legalmente, ni amparados por la citada Ley 23/1992, y ello por ilegtimos en la medida en que pueden afectar al ejercicio de derechos y libertades de ciudadanos, que han de ser garantizados frente al peligro de eventuales extralimitaciones. nicamente, en el supuesto de tratarse de urbanizaciones o polgonos industriales delimitados y separados de ncleos urbanos, es factible la existencia de un servicio de seguridad en vas de uso comn Art. 80 del Reglamento de Seguridad Privada, aprobado por Real Decreto 2364/1994, de 9 de diciembre-, pero sujeto a las prescripciones
En cuanto a la vigilancia de obras en construccin, de locales o cualquier otro establecimiento, se trata de una actividad inmersa en el mbito de aplicacin de la Ley 23/1992, que nicamente puede ser realizada por personal de seguridad privada encuadrado en empresas de seguridad, con sujecin a lo dispuesto en las normas antes citadas. El ejercicio de tal actividad por parte de personal que no sea de seguridad privada constituira una infraccin muy grave, tipificada como tal en el Art. 22.1.a) de la Ley 23/1992 y en el Art. 148.1.a) de su Reglamento de desarrollo. U.C.S.P. 5
USO DE CASCOS DE PROTECCIN EN CAMPOS DE FTBOL
Ante la solicitud realizada, el pasado mes de mayo, por una empresa de seguridad sobre la utilizacin de cascos de proteccin por parte de los vigilantes de seguridad que prestan servicios en campos de ftbol, bajo determinadas condiciones, esta Unidad Central pone de manifiesto los siguientes extremos:
Las excepciones a la uniformidad de los vigilantes de seguridad se regulan en el apartado vigsimo tercero de la Orden Ministerial de 7-7-95, sobre personal, y han de fundamentarse en la concurrencia de circunstancias especiales, pero siempre derivadas de la prestacin ordinaria de los servicios, o de la aplicacin de normas sectoriales que as lo exijan. empresario realizar la prevencin de los riesgos laborales mediante la adopcin de cuantas medidas sean necesarias para la proteccin de la seguridad y salud de los trabajadores. Con fecha 10 de septiembre de 1998, la Direccin General de Trabajo emiti un informe, respecto a la utilizacin de cascos en el sector de la seguridad privada, en el que estimaba, que al no poder considerarse como funciones pblicas las tareas realizadas por los vigilantes de seguridad, y dada la redaccin literal del artculo 3 de la Ley de Prevencin de Riesgos Laborales (que recoge el mbito de aplicacin de la misma), al personal de las empresas de seguridad privada se le haba de aplicar en su totalidad la normativa comn contenida en la Ley de Prevencin, con independencia de la actividad que lleven a cabo. Por lo que, si en el desempeo de su trabajo no existen otras medidas de proteccin colectiva como vallas de seguridad que impidan el riesgo de lanzamiento de objetos, para la situacin concreta de riesgo, s que existir la obligatoriedad de proporcionar y usar equipo de proteccin individual. Debe tenerse en cuenta que el Real Decreto 773/1997 de 30 de mayo, sobre disposiciones mnimas de seguridad y salud relativas a la utilizacin por los trabajadores de equipos de proteccin individual, se est refiriendo a los equipos de proteccin individual contemplados en el mismo, y que dicha norma excluye expresamente el material de autodefensa o de disuasin igual que excluye, entre otros, a los equipos de socorro y salvamento, regulados ambos por su normativa especfica. No obstante lo anterior, el medio propuesto debe considerarse como medio de proteccin individual, ante el lanzamiento de objetos o intento de agresin, y no como medio de autodefensa. De lo hasta aqu expuesto, cabe deducir que tanto la normativa de seguridad priva-
Si atendemos a los medios de proteccin y defensa de los vigilantes de seguridad, la nica excepcin a la utilizacin de los medios establecidos reglamentariamente se contempla en el apartado Vigsimo Sexto de la Orden Ministerial de 7 de julio de 1995, al establecer en el prrafo tercero que la Direccin General de la Polica, previa solicitud de la empresa de seguridad, podr realizar la sustitucin de la defensa reglamentaria por otras armas defensivas, siempre que se garantice que sus caractersticas y empleo se ajusten a lo prevenido en el Reglamento de Armas. Por otra parte, el artculo 14 de la Ley 31/95 de Prevencin de Riesgos Laborales, establece que los trabajadores tienen derecho a una proteccin eficaz en materia de seguridad y salud en el trabajo. A estos efectos el
da, como las normas laborales, no recogen la utilizacin de este tipo de material, y teniendo en cuenta que nos estamos refiriendo a material de proteccin, como podra ser la utilizacin de chalecos antibala, a tenor de lo establecido en la normativa laboral, esta Unidad Central estima que: 1.- En lo referente a las actividades que desarrollan los vigilantes de seguridad, el artculo 1.4 de la Ley 23/1992, de 30 de julio, de Seguridad del Estado establece que Las empresas y personal de seguridad tendrn obligacin especial de auxiliar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en el ejercicio de sus funciones, de prestarles su colaboracin y de seguir sus instrucciones en relacin con las personas, los bienes, establecimientos o vehculos de cuya proteccin, vigilancia o custodia estuvieren encargados. 2.- Los medios de proteccin cuya utilizacin se propone se usaran en actos de concentracin masiva de personas y eventos que suponen un alto riesgo, y en lugares donde la seguridad es garantizada por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y que en caso de producirse graves altercados, stas pueden pedir la colaboracin de los vigilantes de seguridad, para restaurar la seguridad ciudadana. 3.- El contenido del artculo 17 del RD. 769/1993, de 21 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento para la Prevencin de la Violencia en los Espectculos Deportivo, dispone que: las federaciones deportivas y ligas profesionales comunicarn a la autoridad gubernativa, con una antelacin mnima de ocho das, la programacin de los encuentros considerados de alto riesgo de acuerdo con los baremos establecidos con arreglo a lo dispuesto en el artculo 31 de este Reglamento. 4.- Que en los partidos anteriormente citados y otros en los que el riesgo existe por tratarse de rivalidad regional o aficiones enconadas, se produce con frecuencia el lanzamiento de objetos al terreno de juego, susceptibles de producir lesiones a los vigilantes de seguridad, cuyos puestos de trabajo se encuentren en las cercanas del mismo. Por todo lo anteriormente expuesto, y dadas las especiales circunstancias que con-
curren en la prestacin de los servicios que motivan el presente informe, esta Unidad Central de Seguridad Privada, estima que la autorizacin de uso con carcter excepcional debe solicitarse al Delegado del Gobierno, como medida de proteccin, siempre y cuando se observaran los siguientes requisitos: 1.- Que los cascos se utilizarn en los encuentros baremados de alto riesgo por el R.D. 769/1993 de 21 de mayo y aquellos otros de especial conflictividad a juicio de las FF.CC. de Seguridad.. 2.- Que su utilizacin se restringiera para determinados puestos y no para la totalidad de los vigilantes que presten servicios en el campo, teniendo en cuenta los criterios establecidos por los Coordinadores de Seguridad, y, en aquellos lugares donde no los hubiere por los responsables de las FF.CC. de Seguridad. 3.- Que los cascos utilizados sean distintos y no puedan confundirse con los utilizados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y sean iguales para todas las empresas de seguridad y as evitar la disparidad de modelos y colores. 4.- Que la autorizacin concedida sea comunicada a esta Unidad Central. 5. En los supuestos supraprovinciales, la autorizacin para utilizar tales medios de manera excepcional, debera ser dictada por el Director General de la Polica. U.C.S.P.
FORMACIN Y HABILITACIN DE DETECTIVES PRIVADOS
Como ya se ha sealado en anteriores ocasiones, con motivo de otras consultas, en el mbito de las competencias del Ministerio del Interior, la normativa de seguridad privada ha procedido a regular aquellos aspectos del rgimen jurdico de los detectives privados que, en cuanto personal de seguridad privada, se consideran necesarios para el cumplimiento de las normas establecidas, en orden a garantizar el correcto funcionamiento del sector. Concretamente, por lo que se refiere a la formacin de los detectives privados, nicamente se han determinado los centros en los que debe impartirse la formacin, la duracin de los cursos y las materias que podran calificarse como de contenido mnimo o necesario, las cuales deben incluirse necesariamente en los programas acadmicos que establezcan los Institutos de Criminologa u otros centros oficiales habilitados. En el citado anexo, efectivamente, se regulan los contenidos tericos que deben incluir los cursos de detectives privados y asimismo las prcticas que han de llevarse a cabo. La parquedad de la regulacin normativa en esta materia y el hecho de que se otorgue una amplio margen de libertad a los citados centros para impartir dichas enseanzas (salvo la duracin de los cursos y las materias mnimas de los programas formativos), permiten considerar que el intervencionismo administrativo en el rgimen jurdico de los detectives privados no alcanza al modo en que los Institutos de Criminologa o centros oficiales habilitados deben impartir o desarrollar las enseanzas correspondientes, cuestin que corresponde al mbito interno de los mismos, en las condiciones y con los requisitos que establezcan las normas sectoriales que les sean de aplicacin en materia de enseanza.
Sobre si las Universidades o los Institutos de Criminologa o los centros oficiales adecuados y habilitados por el Ministerio de Educacin y Ciencia pueden llegar a acuerdos con centros de formacin de personal de seguridad privada, autorizados por la Secretara de Estado de Seguridad u otros centros de formacin para impartir cursos de Detective Privado: As, el apartado segundo de la Resolucin de 19 de enero de 1996, de la Secretara de Estado de Interior, por la que se determinan aspectos relacionados con el personal de seguridad privada, en cumplimiento de la Orden del Ministerio de Justicia e Interior de 7 de julio de 1995, se limita a sealar que "los programas de los cursos de detectives privados que establezcan los Institutos de Criminologa u otros centros oficiales habilitados por el Ministerio de Educacin y Ciencia para la obtencin del diploma de detective privado, en todo caso habrn de incluir las materias que se enuncian en el anexo 5 de esta Resolucin". 8 El artculo 54.5.b) del Reglamento de Seguridad Privada, aprobado por Real Decreto 2364/1994, de 9 de diciembre, establece como requisito especfico de habilitacin de los aspirantes a detective privado el de "estar en posesin del diploma de detective privado, reconocido a estos efectos en la forma que se determine por Orden del Ministerio del Interior y obtenido despus de cursar las enseanzas programadas y de superar las correspondientes pruebas". En desarrollo de dicho artculo, el apartado sptimo de la Orden de 7 de julio de 1995 dispone que "a los efectos de habilitacin para el ejercicio de la profesin de de-
Seguridad Privada tective privado, el diploma acreditativo a que se refiere el artculo 54.5.b) del Reglamento de Seguridad Privada habr de corresponder a la formacin a que se refiere el apartado quinto de la presente Orden y ser el expedido por los institutos y centros que en el mismo se mencionan". Segn la Orden de 7 de julio de 1997, dicha formacin habr de ser impartida por los Institutos de Criminologa o por "otros centros oficiales adecuados y habilitados por el Ministerio de Educacin y Ciencia". A este respecto, deben tenerse en cuenta las siguientes circunstancias: primero, que la determinacin de qu "otros centros oficiales" son adecuados y pueden ser habilitados para impartir la citada formacin, no corresponde a este Departamento, sino al Ministerio de Educacin y Ciencia; y segundo, que la normativa de referencia data del ao 1995, es decir, de hace diez aos, perodo durante el cual los procesos formativos y educativos han sufrido cambios, no slo por lo que se refiere a los contenidos -que, en este caso, estn determinados en la normativa especfica reguladora-, sino tambin en cuanto a las modalidades y condiciones de imparticin de los mismos. Por tanto, una cosa es que se cumplan los objetivos que persigue la normativa de seguridad privada en cuanto a la formacin de los aspirantes a detective privado, respecto de los cuales no ha habido modificaciones, y otra distinta es que dicho cumplimiento no pueda lograrse a travs de frmulas distintas o alternativas contempladas en las normas sectoriales, como la suscripcin de acuerdos con centros privados para impartir determinadas formaciones. En cualquier caso, como se ha dicho anteriormente, al margen de los Institutos de Criminologa y, obviamente, de las Universidades, que se encuentran directamente facultados para impartir las enseanzas conducentes a la obtencin del diploma de detective privado, cualquier otro centro que pretenda impartir dichas enseanzas a los mismos efectos, deber estar habilitado por el Ministerio de Educacin y Ciencia. A este respecto, debe sealarse tambin que la habilitacin o autorizacin que otorga la Secretara de Estado de Seguridad a los centros de formacin y actualizacin de personal de seguridad privada (vigilantes de seguridad y guardas particulares del campo), no faculta a los mismos para impartir las enseanzas correspondientes a la profesin de detective privado, ni sustituye a la habilitacin que debe otorgar el Ministerio de Educacin y Ciencia. 9
Por su parte, el apartado quinto de la misma Orden establece que "los aspirantes a detective privado habrn de superar en los Institutos de Criminologa o en otros centros oficiales adecuados y habilitados por el Ministerio de Educacin y Ciencia, los programas que stos establezcan, que, en todo caso, han de incluir las materias que determine la Secretara de Estado de Interior, y comprendern ciento ochenta crditos, cada uno de ellos correspondiente a diez horas de enseanza, desarrollados al menos durante tres cursos lectivos". As, el anexo 5 de la Resolucin de 19 de enero de 1996, de la entonces Secretara de Estado de Interior, estableci los contenidos tericos que deben incluir los cursos de detectives privados y, asimismo, dentro del rea tcnico-profesional, dispuso la realizacin de las siguientes prcticas: de identificacin fotoscpica, de analtica y de investigacin. Pues bien, desde el punto de vista de las competencias de este Ministerio, y en relacin con las funciones que estn llamados a desempear los detectives privados en cuanto personal auxiliar y colaborador de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en su labor de prevencin y represin de hechos delictivos, la normativa de seguridad privada se limita a establecer la formacin que, como mnimo, debe adquirir y acreditar dicho personal para el desempeo de tales funciones con todas las garantas.
Seguridad Privada Si, a efectos de habilitacin de detectives, se pueden considerar ttulos propios, distintos al de detective privado, que contengan el programa que determina la Secretara de Estado de Seguridad, titulacin suficiente para la citada habilitacin: Tal y como se ha sealado con anterioridad, el apartado sptimo de la repetida Orden de 7 de julio de 1995 dispone que "a los efectos de habilitacin para el ejercicio de la profesin de detective privado, el diploma acreditativo a que se refiere el artculo 54.5.b) del Reglamento de Seguridad Privada habr de corresponder a la formacin a que se refiere el apartado quinto de la presente Orden y ser el expedido por los institutos y centros que en el mismo se mencionan".
durante tres cursos lectivos. En consecuencia, entiende esta Secretara General Tcnica que, siempre que se den tales circunstancias, es decir, que la formacin sea impartida por un centro habilitado por el Ministerio de Educacin y Ciencia; que el programa de materias incluya las contenidas en el anexo 5 de la Resolucin de 19 de enero de 1996, de la Secretara de Estado de Interior; y que su duracin sea de tres aos lectivos, comprendiendo ciento ochenta crditos, la formacin obtenida debe ser considerada vlida para obtener la habilitacin para el ejercicio de la profesin de detective privado, y a tales efectos debe expedirse el correspondiente diploma por los institutos o centros en los cuales se haya impartido. Y todo ello con independencia de que en tales institutos o centros se impartan otras enseanzas o se expidan otros ttulos diferentes al especfico de detective privado. Entender lo contrario llevara al absurdo de considerar que el poseer una formacin ms amplia que la que corresponde a la titulacin de detective privado (por ejemplo, una licenciatura en criminologa), no servira como titulacin suficiente a efectos de la habilitacin necesaria para el ejercicio de dicha profesin, por el slo hecho de que adopte una denominacin distinta, a pesar de que se hayan superado sobradamente los conocimientos y materias establecidos como mnimos por la Secretara de Estado de Seguridad.
A juicio de este Centro Directivo no se est estableciendo un requisito acadmico consistente en estar en posesin de un determinado nivel de estudios o de un ttulo oficial (como es la exigencia del ttulo de bachiller o la formacin profesional de segundo grado), sino un requisito de habilitacin que exige acreditar una formacin suficiente y adecuada, a travs de la obtencin de lo que se ha dado en llamar "diploma de detective privado". Por ello dice el apartado sptimo, antes trascrito, que el diploma se corresponder con la formacin recibida, la cual, en todo caso, debe incluir las materias que determine la Secretara de Estado de Seguridad y comprender ciento ochenta crditos, cada uno de ellos correspondiente a diez horas de enseanza, desarrollados al menos 10
Si centros de formacin vinculados a Universidades extranjeras pueden impartir la formacin de detective privado y si este ttulo puede admitirse como titulacin suficiente para la habilitacin en el caso de que el programa se ajuste al aprobado por la Secretara de Estado. La respuesta a esta cuestin ha de ser necesariamente igual a la del punto 1, es decir, debe ser el Ministerio de Educacin y Ciencia el que otorgue, a solicitud del centro concreto.. la correspondiente habilitacin para impartir la formacin conducente a la obtencin del diploma de detective privado. Teniendo en cuenta que la concesin de tal habilitacin habr de estar supeditada, entre otros requisitos, a que su programa se ajuste
Seguridad Privada al aprobado por la Secretara de Estado de Seguridad, debe concluirse que, en el supuesto de que el Ministerio de Educacin y Ciencia concediese habilitacin a un centro vinculado a una Universidad extranjera, el ttulo que expida dicho centro servir como titulacin suficiente a efectos de habilitacin para el ejercicio de la profesin de detective privado.
Si cualquier centro de formacin vinculado a una Universidad puede impartir la formacin de detective privado. Esta cuestin se considera, asimismo, contestada con las consideraciones anteriormente expuestas. Secretara Gral. Tcnica (M. del Interior)
SERVICIOS DE VIGILANCIA EN DEPSITOS COMERCIALES DE EXPLOSIVOS
1. Respecto a las actividades para las que deben estar autorizadas las empresas de seguridad contratadas para la prestacin de servicios de vigilancia en depsitos de explosivos, debe partirse de una diferenciacin previa: As, una cosa es que una determinada persona fsica o jurdica, titular de un depsito comercial de explosivos, deba contratar por imperativo del Reglamento de Explosivos- un servicio de vigilantes de seguridad, especialidad de explosivos, a travs de una empresa de seguridad, y otra cosa distinta es que las empresas de seguridad puedan efectuar, si estn autorizadas para ello la actividad de depsito de explosivos. En el primer caso, al no ser la empresa de seguridad la que ostenta la titularidad del depsito de explosivos, es obvio que su funcin, ejercida a travs de los correspondientes vigilantes de explosivos, se encuadra en la actividad contemplada en la letra a) del Art. 1 del Reglamento de Seguridad Privada: vigilancia y proteccin de bienes, establecimientos, espectculos, certmenes o convenciones. Por tanto, la empresa de seguridad contratada para la prestacin del servicio de vigilancia de un depsito comercial de explosivos en los trminos previstos en el Reglamento de Explosivos y en su Instruccin Tcnica Complementaria, nmero 1, deber estar autorizada e inscrita para dicha actividad, sin perjuicio de que pueda o no estarlo para cualquier otra de las legalmente establecidas. Por el contrario, en el caso de que la empresa de seguridad sea contratada para realizar la actividad de depsito, es decir, el almacenamiento y custodia de los explosivos en sus propios depsitos, es evidente que la actividad para la que tiene que estar autorizada la empresa es la contemplada en la letra c) del Art. 1 del Reglamento de Seguridad Privada: depsito, custodia, recuento, etc., de objetos valiosos o peligrosos.
2. El Reglamento de Explosivos, aprobado por Real Decreto 230/1998, de 16 de febrero, dispone en su artculo 4, apartado 3 que: Los servicios de vigilancia y proteccin inmediata que, conforme a las dis11
Seguridad Privada posiciones vigentes, no estuvieran reservados a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, competentes en esta materia, nicamente se podrn encomendar a personal especficamente determinado en la Ley y Reglamento de seguridad Privada... Este personal especficamente determinado en la Ley y Reglamento de Seguridad Privada es aqul que se halle en posesin de la habilitacin especial de vigilante de explosivos, segn se desprende de lo establecido en el Art. 11, apartado 2 de la Ley de Seguridad Privada y Art. 38.2 de su Reglamento. zar la contratacin de un servicio de seguridad, debern determinar bajo su responsabilidad la adecuacin del servicio a prestar respecto a la seguridad de las personas y bienes protegidos, as como la del personal de seguridad que haya de prestar el servicio, teniendo en cuenta los riesgos a cubrir, formulando, en consecuencia,, por escrito, las indicaciones procedentes. CONCLUSIONES a) Tratndose de un depsito comercial de explosivos cuya titularidad no pertenezca a una empresa de seguridad, la vigilancia del mismo podr realizarse por empresas de seguridad que estn autorizadas solamente para la actividad de vigilancia y proteccin (Art. 5.1.a) de la Ley de Seguridad Privada, y Art. 1.1.a) de su Reglamento de desarrollo), sin perjuicio de que puedan estarlo tambin para otra u otras actividades. b) La vigilancia y custodia, tanto en las instalaciones donde se encuentren los explosivos, como en los lugares de consumo, as como los registros y cacheos a que se refiere el Reglamento de Explosivos, deber realizarse, en todo caso, por vigilantes de seguridad que se hallen habilitados en la especialidad de explosivos. c) El nmero de vigilantes de explosivos, para la realizacin de estas tareas de vigilancia, custodia y cacheo, depender de cada situacin concreta, debiendo determinarlo la empresa de seguridad que preste el servicio, y dentro de sta, el Jefe de Seguridad. Por ltimo, y respecto al contrato que ampare dichos servicios, ser suficiente con un nico contrato, siempre que se trate de un nico cliente. U.C.S.P.
3. Por su parte, el Reglamento de Seguridad Privada, en el Captulo III, regula el funcionamiento de las empresas de seguridad, dedicando la Seccin 2 de dicho Captulo a las empresas inscritas para las actividades de vigilancia, proteccin de personas y bienes, depsito, transporte y distribucin de objetos valiosos, explosivos u objetos peligrosos. As, el Art. 23 del repetido Reglamento de Seguridad Privada, sobre adecuacin de los servicios a los riesgos, dispone que: Las empresas inscritas y autorizadas para el desarrollo de las actividades a que se refieren los apartados a), b), c) y d) del artculo 1 de esta Reglamento, antes de formali12
TASA POR AUTORIZACIN DE SERVICIOS DE VIGILANCIA DE EXPLOSIVOS CON ARMA
El apartado dos del Art. 44 de la Ley 13/1196, de 30 de diciembre, de Medidas Fiscales, Administrativas y de Orden Social establece que: Constituye el hecho imponible de la tasa la prestacin de los servicios y actividades que, conforme a lo dispuesto en la Ley 23/1992, de 30 de julio, sobre Seguridad Privada, se describen en las tarifas del apartado cinco de este artculo. pondientes licencias, slo desarrollarn con armas de fuego las funciones indicadas en el artculo 11, en los supuestos que reglamentariamente se determinen, entre los que se comprendern....los de vigilancia y proteccin de fbricas, depsitos o transportes de armas y explosivos..de industrias o establecimientos peligrosos que se encuentren en despoblado y aquellos otros de anloga significacin. La determinacin reglamentaria de los supuestos a que hace referencia el Art. 14 de la Ley de Seguridad Privada, se llev a cabo en el Art. 80 de su Reglamento de desarrollo. Este artculo distingue entre los servicios que necesariamente se prestarn con armas de fuego, sin necesidad de autorizacin alguna (los del apartado 1, letras a) y b)), aquellos cuya prestacin puede imponerse con armas, valoradas las circunstancias que en el ,precepto de determinan (los del apartado 1, letra c) y los sometidos a autorizacin previa que se encuentran comprendidos en la frmula residual del apartado 2. De lo expuesto, y como contestacin expresa a la consulta formulada, puede concluirse que los servicios de vigilancia y custodia de explosivos, que en todo caso habrn de prestarse por medio de vigilantes de explosivos, son servicios que obligatoriamente han de realizarse con arma de fuego. En consecuencia, no se precisa autorizacin alguna para su prestacin ni requiere devengo de tasa, por no darse el hecho imponible que la motiva.
Esto es, el hecho imponible de la tasa vendra determinado por la actuacin administrativa que, en este caso, consistira en la autorizacin de la prestacin del servicio de vigilancia con armas. La cuestin que se suscita consiste en determinar si, en los supuestos de prestacin de servicios con armas para la custodia de los explosivos, es preciso autorizacin previa, es decir, si se da el hecho imponible que motivara el devengo de la tasa prevista en la tarifa novena (autorizaciones de servicios de vigilancia con armas...) En este sentido, el Art. 14 de la Ley 23/1992, de 30 de julio, de Seguridad Privada dispone que: Los vigilantes de seguridad, previo el otorgamiento de las corres-
PRDIDA DE HABILITACIN POR INACTIVIDAD, HABIENDO TRABAJADO EN EL EXTRANJERO Si el vigilante en cuestin se mantiene en la plantilla de una empresa espaola de seguridad privada, ejerciendo como vigilante de seguridad ininterrumpidamente, no se entiende la situacin descrita que determina, segn l, que el vigilante tenga que hacer pruebas para desempear otra vez sus funciones. La normativa es clara, tan solo exige el desempeo del trabajo de vigilante de seguridad en una empresa de seguridad privada acreditada como tal, independientemente del lugar donde ejerza su empleo; por lo tanto trabajar en el extranjero no significa inactividad en las funciones del vigilante, siendo computable el tiempo de trabajo fuera del territorio nacional como si se efectuara en cualquier parte del mismo. As pues esta Unidad entiende que trabajar en el extranjero durante dos o ms aos, no conlleva, al regresar a Espaa, la obligacin de realizar nuevas pruebas para poder desempear las funciones que le son propias. INCOMPATIBILIDAD DE POLICA LOCAL Y DESEMPEO DE ACTIVIDAD EN SEGURIDAD PRIVADA La Ley 53/84 de 26 de diciembre sobre Incompatibilidades del Personal al Servicio de las Administraciones Pblicas, desarrollada por el Real Decreto 598/85, de 30 de abril, establece un muy duro rgimen de incompatibilidades, tanto en las actividades pblicas como en las privadas, dejando un reducido abanico de actividades compatibles. El artculo 1.3 de la citada Ley establece lo siguiente: En cualquier caso, el desempeo de un puesto de trabajo por el personal incluido en el mbito de esta ley ser incompatible con el ejerci14 cio de cualquier cargo, profesin o actividad, pblico o privado, que pueda impedir o menoscabar el estricto cumplimiento de sus deberes o comprometer su imparcialidad o independencia. Dentro del capitulo IV del mismo texto legal y en su artculo 11.1 se dispone lo siguiente: De acuerdo con lo dispuesto en el artculo 1.3 de la presente ley, el personal comprendido en su mbito de aplicacin no podr ejercer, por si o mediante sustitucin, actividades privadas, incluidas las de carcter profesional, sean por cuenta propia o bajo la dependencia o al servicio de Entidades o Particulares que se relacionen directamente con las que desarrolle el Departamento, Organismo o Entidad donde estuviera destinado. La ley deja un resquicio cuando en el artculo 19 y dentro de las actividades exceptuadas hace referencia en el apartado b) a lo siguiente: La direccin de seminarios o el dictado de cursos o conferencias en Centros Oficiales destinados a la formacin de funcionarios o profesorado, cuando no tengan carcter permanente o habitual ni supongan ms de setenta y cinco horas al ao, as como la preparacin para el acceso a la funcin pblica en los casos y formas que reglamentariamente se determine. De lo expuesto anteriormente se deducen dos conclusiones: La relacin directa que debe existir entre la realizacin de una actividad privada y el desempeo diario de la labor del funcionario que puede menoscabar su dedicacin, rendimiento y eficacia en la funcin pblica y que la actividad consultada no entre dentro de las excepciones a las incompatibilidades previstas en la ley.
Seguridad Privada Huelga comentar que el personal de seguridad privada carece de la condicin de funcionario pblico. Por todo lo que antecede, es criterio de esta Unidad Central de Seguridad Privada, que la actividad de Asesor en una empresa de Seguridad Privada es incompatible con la condicin de Agente de la Polica Municipal.
ASEGURAMIENTO Y PROTECCIN DE EFECTOS Y PRUEBAS
1) Por todos los medios se debe EVITAR LA MANIPULACIN, DESTRUCCIN O CONTAMINACIN DE RESTOS Y EFECTOS manipulados por los autores, tales como colillas, de tabaco, chicles. pauelos, de papel usados, pasamontaas, guantes, prendas, de uso personal, armas etc. En este sentido se debe tener el mximo cuidado para que, por parte de quienes intervienen, no se aadan o dejen en el lugar del hecho dichos efectos. 2) Entre las LABORES FUNDAMENTALES ante un hecho delictivo: a) b) Proteger el lugar del hecho delictivo. Asegurar la no desaparicin o manipulacin, por parte de nadie, de los indicios y efectos del delito. U.C.S.P.
MODIFICACIN REGLAMENTARIA
Tal y como establece la Disposicin Final Primera del Real Decreto 277/2005, de 11 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de Explosivos, aprobado por el Real Decreto 230/1998 de 16 de febrero; el apartado 3 del artculo 33 del Reglamento de Seguridad Privada, aprobado por el Real Decreto 2364/1994, de 9 de diciembre, queda redactado de la siguiente forma: NUEVA REDACCIN VIGENTE Artculo 33. Dotacin y funciones 3. La dotacin y las funciones de los vigilantes de cada vehculo de transporte y distribucin de explosivos se determinarn con arreglo a lo que disponga el reglamento de Explosivos, aprobado por el Real Decreto 230/1998, de 16 de febrero. TEXTO QUE SE DEROGA Artculo 33. Dotacin y funciones 3. La dotacin de cada vehculo de transporte y distribucin de explosivos estar integrado por dos vigilantes de explosivos, que podrn alternar la realizacin de las funciones de conduccin, proteccin, carga y descarga, debiendo ser permanente la funcin de proteccin.
Empresas de depsito y transporte de objetos valiosos o peligrosos: El Reglamento de Seguridad Privada, aprobado por Real Decreto 2364/1994, de 9 de diciembre, establece, a lo largo de su articulado, los libros-registro generales y especficos que deben llevar las empresas de seguridad, determinando, asimismo, el libroregistro que llevarn los titulares de instalaciones de seguridad y las entidades o establecimientos obligados a tener medidas de seguridad. Los modelo oficiales de tales librosregistro fueron aprobados por Resolucin de la Secretara de Estado de Seguridad, de fecha 16 de noviembre de 1998. a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (Anexo 4) De igual modo, a las empresas de seguridad autorizadas para el ejercicio de determinadas actividades, se les exige, adems de los generales enumerados en el prrafo anterior, los siguientes libros-registro especficos:
Libro-registro de entrada y salida de armas (Anexo 5), a las empresas autorizadas para vigilancia y proteccin de personas (Art. 25 R.S.P.). Libro-registro de depsitos (Anexo 7), a las empresas de depsito y objetos valiosos o peligrosos (Art. 31 R.S.P.). Libro-registro de transportes y libro registro de ttulos-valores (Anexos 8 y 9), en las empresas de transporte y distribucin de objetos valiosos o peligrosos (Art. 34 y 35 R.S.P.). Libro-registro de revisiones (Anexo 10), en las de instalacin y mantenimiento de aparatos, dispositivos y sistemas de seguridad (Art. 43 R.S.P.). Libro registro de alarmas (Anexo 11), en las empresas dedicadas a la explotacin de centrales de alarma (Art. 51 R.S.P.).
As, el Reglamento de Seguridad Privada, en su Art. 19, recoge los libros-registro que obligatoriamente deben llevar todas las empresas de seguridad, sea cual fuere la actividad o actividades para las que se encuentren inscritas y autorizadas. De acuerdo, por tanto, con el citado precepto y a tenor de la redaccin dada al mismo por el Real Decreto 1123/2001, de 19 de octubre, todas las empresas de seguridad deben llevar obligatoriamente los siguientes libros-registro:
Libro-catlogo de medidas de seguridad (Anexo 3). Libro-registro de comunicaciones
Por otra parte, y segn los Arts. 43 y 135 del Reglamento de Seguridad Privada, los titulares de instalaciones de seguridad excepto domicilios privados- y las entidades o establecimientos obligados a tener medidas de seguridad, deben llevar el libro catlogo de instalaciones y revisiones a que se refiere el Anexo 12 de la Resolucin de la Secretara de Estado de Seguridad, de 16/11/1998. Teniendo en cuenta lo anteriormente
Seguridad Privada expuesto, una empresa autorizada para las actividades de depsito y transporte de objetos valiosos o peligrosos, debe de llevar los siguientes libros-registro: a) Los libros-registro generales exigibles a todas las empresas de seguridad, esto es:
Libro-registro de depsitos (Anexo 7) Libro-registro de transportes y de ttulos-valores (Anexos 8 y 9)
Libro-catlogo de medidas de seguridad (Anexo 3) Libro-registro de comunicaciones a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (Anexo 4)
Finalmente, significar que los librosregistros generales sobre contratos y sobre personal de seguridad (Anexos 1 y 2, respectivamente) fueron suprimidos por el Real Decreto 1123/2001. Igualmente, y a tenor de lo dispuesto en la Disposicin Derogatoria nica del repetido Real Decreto 1123/2001, se ha suprimido el libro-registro especfico de escoltas a que se refiere el Anexo 6. U.C.S.P.
b) Los siguientes libros-registro especficos:
LIBRO CATLOGO DE INSTALACIN Y REVISIN EN ESTABLECIMIENTOS NO OBLIGADOS
En contestacin al escrito en el que formula consulta sobre el precepto que podra tipificar la conducta infractora de los establecimientos mercantiles conectados a centrales de alarma, aunque no obligados a adoptar dicho dispositivo de seguridad, consistente en no disponer del libro-catlogo de instalacin y revisin de medidas de seguridad, dado que en la resolucin dictada en el recurso de alzada interpuesto por XXX contra resolucin de una Delegacin del Gobierno, que sancion a dicha Compaa Mercantil con multa de 240 euros, por no disponer del referido libro-catlogo, considerando la infraccin tipificada en el Art. 24.2 de la Ley 23/1992, de 30 de julio, de Seguridad Privada (en adelante LSP), se mantiene, Fundamento de Derecho Segundo, que: "El hecho de no disponer el establecimiento del libro-catlogo de Instalacin y revisin de medidas de seguridad, no encaja dentro del tipo Infractor descrito en el artculo 24.2 de la Ley de Seguridad Privada, no debiendo ser sancionado por dicho hecho el titular del establecimiento", se significa lo siguiente: 1- El artculo 135.1 del Reglamento de Seguridad Privada, aprobado por Real Decreto 2364/1994, de 9 de diciembre (en adelante RSP), dispone que el librocatlogo que el precepto establece para que en el mismo sean anotadas las revisiones y puestas a punto de las medidas de seguridad instaladas en entidades o establecimientos obligados a tener medidas de seguridad electrnicas, "ser tambin obligatorio para las empresas Industriales, comerciales o de servicios, conectadas a centrales de alarmas",' esto es, para aquellas empresas que, de manera voluntaria, se conecten con centrales de alarma. 2-
2.- Por lo que respecta al rgimen sancionador en materia de seguridad privada, el Art. 24.2 de la LSP dispone que; "la utilizacin de aparatos o dispositivos de seguridad sin ajustarse a las normas que los regulen ... ser considerada infraccin leve", precepto 17
Seguridad Privada que reproduce el artculo 154.3.a) del RSP, incluido en la Seccin 38 del Ttulo V, bajo el epgrafe "infracciones de los "Usuarios de los servicios de seguridad" , al tipificar como infraccin leve; la utilizacin de aparatos o dispositivos de seguridad sin ajustarse a las normas que los regulen 3. La cuestin que se suscita es pues si una obligacin formal como es la tenencia del libro-catlogo en, que se anotan las revisiones debe incluirse en el concepto "utilizacin de un aparato o dispositivo de seguridad", que parece mas bien referirse al empleo funcionamiento del aparato o dispositivo en s mismo considerado, con abstraccin de otras obligaciones que se establecen por el hecho de disponer del aparato, pero que no estn integradas en l, como partes o elementos del mismo. este criterio conduce a la imposibilidad de sancionar la falta del libro-catlogo, porque no hay otro precepto de los que integran el rgimen sancionador de la LSP y que desarrolla el RSP, que pueda utilizarse para tipificar la conducta citada, cuando la reprochabilidad de la misma es evidente, al existir un incumplimiento de una obligacin que, lejos de ser caprichosa, arbitraria o carente de importancia, se ordena a la preservacin de la eficacia de las medidas de seguridad, de forma que estn y as se compruebe y se haga constar, en adecuadas condiciones de funcionamiento, hacindolas servir para el fin propio que justifica su instalacin, evitando, cuando de la conexin con central de alarma se trata, no solo una eventual falta de operatividad de la medida cuando el hecho delictivo tuviera lugar, sino el mucho ms frecuente funcionamiento innecesario -las llamadas "falsas alarmas"- que provocan la intervencin de las Fuerzas de Seguridad del Estado sin motivo, con las graves consecuencias que ello comporta.
La contestacin que se d a esta cuestin depender obviamente de la consideracin amplia o estricta del aludido concepto, ya que en el primer sentido, podra entenderse que el libro-catlogo es un elemento anejo al dispositivo de seguridad, para cuya correcta utilizacin es preciso disponer del libro, mientras que en el segundo, y al quedar excluido de lo que es propiamente el aparato o dispositivo, no podra entenderse que su funcionamiento o utilizacin abarca tambin el libro catalogo. 4. As las cosas, y aun cuando la resolucin del recurso a que se alude en el escrito ha optado por mantener el criterio estricto que se ha mencionado, no cabe desconocer que 18
Por ello, y tras ponderar los distintos criterios interpretativos referidos, y las consecuencias derivadas de su aplicacin, y entendiendo que es absolutamente necesario mantener la vigencia y eficacia de la obligacin que para las empresas conectadas con centrales de alarma establece el Art. 135.1, prrafo 2 del RSP, vigencia que desaparecera si su incumplimiento no fuera objeto de sancin, se considera que se debe mantener que dicho incumplimiento es sancionable al amparo del artculo 24.2 de la LSP, en relacin con el artculo 154.3.a) del RSP, criterio este que se aplicar en adelante en la resolucin de los recursos que se interpongan contra las resoluciones que sancionen la citada infraccin. Secretara Gral. Tcnica (M. del Interior)
FUNDAMENTOS CON FUNDAMENTO
Damos a conocer en esta Seccin, Fundamentos de derecho extrados de sentencias relativas a cuestiones de seguridad privada. reflexiones sobre la vigencia de un derecho transitorio. (D.T. octava) del R.D.2364/94 de 9 de diciembre que, refirindose a situaciones preexistentes y consolidadas bajo la normativa anterior, va dejando para ulterior desarrollo reglamentario aspectos concretos de acceso a la nueva titulacin, condiciones personales... etc. Ya de entrada hemos de dejar perfectamente claro que estas previsiones transitorias nunca seran aplicables al caso concreto por el simple e indiscutible dato de que quien actuaba como vigilante nunca con anterioridad haba desempeado funciones de seguridad y si eso es evidente, menos sentido tiene la referencia a un R.D. 1123/01 de 19 de octubre como norma de cobertura a una situacin denunciada en fecha muy anterior. Lo que pretende sencillamente la parte es que al amparo de la D.T. octava del Reglamento vale todo y en cualquier tiempo en tanto se dicte alguna norma de contenido reglamentario que se supone interrumpe cualquier plazo de dos aos previsto en las D.D. T.T tercera y cuarta de la ley 23/92 para la adaptacin en cuanto al antiguo personal de seguridad. Fundamento de Derecho Cuarto Tal vez nos hayamos extendido en demasa al dar respuesta a un planteamiento que posiblemente no mereciera otra que la simple trascripcin de las normas, pero el Tribunal ha preferido esta va en aras de dar cumplida explicacin. Lo que desde luego no merece una amplio comentario, pues se desautoriza por s solo, es el primer argumento, la utilizacin de personal habilitado porque indirectamente el Ministerio as lo ha querido o, al menos, propiciado. Este planteamiento no es sino un caso ms de las decenas de otros que se han ofrecido en casos idnticos. La persona no estaba habilitada, y se reconoce, y si no lo 19
Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Seccin 1 de la Sala de lo Contencioso Administrativo. (Sentencia N 22 de 20/01/04, Recurso 308/02)
Fundamento de Derecho Primero Se impugna en el presente recurso contencioso-administrativo resolucin de la Direccin General de la Polica que impuso a la recurrente sancin de multa de 1202,20 por infraccin prevista en el Art. 22.2.e de la Ley 23/92 de 30 de julio de Seguridad Privada. Fundamento de Derecho Segundo Los hechos que determinaron el expediente y la sancin se produjeron en un establecimiento donde se detect la presencia de un vigilante de seguridad de la empresa sancionada sin que tal vigilante estuviese documentado con la habilitacin necesaria por las autoridades del Ministerio de Interior. Fundamento de Derecho Tercero En descargo de las imputaciones opone la parte que el vigilante inhbil haba superado el curso de formacin previa y el Ministerio no haba convocado pruebas de habilitacin con la periodicidad que exiga el mercado de servicios, por lo que se necesitaba acudir a personal no habilitado. Despus hace un extrasimo juego de
Seguridad Privada estaba, no poda asumir funciones de seguridad y si la empresa ha de atender demandas y no cuenta con personal bastante, restrinja su actividad de acuerdo con sus reales disponibilidades e infraestructura, a menos que considere econmicamente ms rentable arriesgar la denuncia y sancin que perder el cliente. Son tantos los expedientes seguidos por hechos idnticos, que fundadamente cabe pensar que no todas las infracciones se detectan y el beneficio econmico en juego es de mayor entidad que el riesgo. Fundamento de Derecho Quinto Como reiteradamente venimos diciendo, la empresa ha sostenido un recurso administrativo y otro judicial sin el menor fundamento, lo que le hace acreedora a la condena en costas. Por todo, FALLAMOS Fundamento de Derecho Segundo. Que con desestimacin del recurso interpuesto en representacin de XXXX, debemos declarar y declaramos ajustadas a derecho las resoluciones recurridas, con costas a la actora. Contra la presente no cabe recurso ordinario alguno. Juzgado Central de lo Contencioso Administrativo Nmero 5, Sentencia 138/2005, de 26 de mayo de 2005 (Recurso 75/2004) Fundamento de Derecho Primero (.....) Los hechos en que se sustenta la resolucin originaria consisten en la realizacin de servicios de vigilancia y proteccin en la Sala de Fiestas XXX por el empleado Don X, no autorizado ni inscrito en el Registro del Ministerio del Interior. Segn las actas (...) el trabajador se encontraba en la puerta de entrada de la Sala de Fiestas con vestimenta propia de empresas de seguridad, llevando una funda portacargador de pistola y en su interior un spray de autodefensa, as como una placa con la inscripcin VIGILANTE DE SEGURIDAD, si bien el espacio reservado para el nmero de tarjeta profesional estaba sin grabar. El recurrente alega que no se prestaban servicios de seguridad en la Sala de Fiestas y si Don X realizaba servicios de seguridad y portaba los elementos reseados, lo era a ttulo personal sin el consentimiento de la empresa. (.....) siendo significativo, adems de lo consignado respecto a los elementos que portaba el trabajador, que el titular del establecimiento declar que habiendo rescindido un contrato con la empresa de seguridad X realiz uno nuevo con la denominada Y SERVICIOS Y MANTENIMIENTOS. Por lo dems, es un argumento tan reiterado en esta clase de asuntos, como retrico y sin potencialidad de convencimiento, que fue el trabajador quien asumi por si mismo el desempeo de las funciones de vigilancia y seguridad. 20 Sostiene el recurrente que las funciones de su trabajador eran las propias de portero, facilitando el acceso, recogiendo vasos, guardarropa y similares.
MEDIDAS DE SEGURIDAD OBLIGATORIAS EN BANCOS, CAJAS Y ENTIDADES DE CRDITO
El apartado tercero de la Orden Ministerial de 23 de abril de 1997, por la que se concretan determinados aspectos en materia de medidas de seguridad, establece las medidas de seguridad especficas en entidades de crdito, disponiendo que: 1.- "En los establecimientos u oficinas de las entidades de crdito donde se custodien fondos o valores, debern ser instaladas con carcter obligatorio las medidas de seguridad especificadas en los apartados b), c) y f) del artculo 120.1 y en el artculo 122.1 del Reglamento de Seguridad Privada. Por tanto, todos los bancos, cajas de ahorro y entidades de crdito, cualquiera que sea la poblacin de la localidad donde se ubiquen, debern contar obligatoriamente con las siguientes medidas de seguridad: nmero de robos con intimidacin "conocidos", producidos en las entidades de crdito existentes en dichas localidades, en los dos aos naturales anteriores a la fecha de entrada en vigor de esta Orden, segn la estadstica elaborada por la Secretara de Estado de Seguridad) debern contar con una de las tres que se citan a continuacin:
Dispositivos electrnicos con capacidad para detectar el ataque a cualquier elemento de seguridad fsica donde se custodien efectivos o valores. (Art. 120.1.b) Pulsadores u otros medios de accionamiento fcil de las seales de alarma. (Art. 120.1.c) Carteles u otros sistemas de informacin de anloga eficacia, anunciadores de la existencia de medidas de seguridad, con referencia expresa al sistema de apertura automtica retardada y, en su caso, al sistema permanente de captacin de imgenes. (Art. 120.1.f) Caja fuerte protegida con los dispositivos de bloqueo y apertura automtica retardada, Cuando su peso sea inferior a 2000 kilos, estarn, adems, ancladas, de manera fija, en estructuras de hormign armado, al suelo o al muro. (Art. 122.1).
El recinto de caja a que se refiere el artculo 120.1.d) del Reglamento de Seguridad Privada, con el nivel de blindaje que se determina en el apartado sexto de esta 'Orden. Se entiende por recinto de caja el destinado a disponer de las cajas auxiliares en su interior. El control de accesos previsto en el artculo 120.1.e) del Reglamento de Seguridad Privada, con el nivel de blindaje que se determina en el apartado sexto de la presente Orden. Dispensadores de efectivo adecuados a lo dispuesto en el artculo 122.3 del citado Reglamento y en el apartado decimotercero de esta Orden, cuando su instalacin sustituya a todas las cajas auxiliares. De mantenerse alguna caja auxiliar, ser preciso que sta se encuentre dentro del recinto de caja.
3.- En todo caso, debern contar con una de las tres medidas indicadas, y con la regulada en el artculo 120.1.a), del Reglamento de Seguridad Privada, las oficinas que no estando afectadas por lo dispuesto en el artculo 120.2, prrafo primero, de dicho Reglamento (localidades con poblacin inferior a 10.000 habitantes y no cuenten con ms de 10 empleados), se ubiquen en:
2.- Adems de tales medidas de seguridad, los citados establecimientos u oficinas de las entidades de crdito donde se custodien fondos o valores, en los que concurran las circunstancias del nmero 3 de este apartado tercero (poblaciones con 10.000 habitantes o ms y el
Capitales de provincia. Localidades de provincias, cuyo nmero de robos con intimidacin en entidades de crdito, supere la media de 100, en los dos aos a que se refiere el nmero 3 de este apartado cuarto, las cuales se relacionan en el Anexo nmero 1. Localidades con una poblacin superior a los 50.000 habitantes y que se relacionan en el Anexo nmero 2.
De todo lo que antecede, puede concluirse que las medidas de seguridad que la normativa de seguridad privada exige, en general, para los Bancos, Cajas de Ahorro y dems Entidades de Crdito son: medidas debern instalar:
Equipos o sistemas de captacin y registro de imgenes.
y una de las tres medidas siguientes: Equipos o sistemas de captacin y registro de imgenes. Dispositivos electrnicos capaces de detectar cualquier ataque a los elementos de seguridad fsica. Pulsadores de accionamiento de seales de alarma. Recinto de caja. Control individualizado de accesos. Dispensadores de efectivo. Carteles anunciadores de las medidas de seguridad. Caja Fuerte Conexin a Central de Alarmas.
Recinto de caja Control individualizado de accesos. Dispensadores de efectivo
2.- Poblaciones con ms de 10.000 habitantes. A todas las localidades con poblacin superior a los 10.000 habitantes de las provincias de Madrid, Barcelona y Valencia y aquellas otras que, superando esta poblacin, puedan demostrar a travs de la estadstica elaborada por la Secretara de Estado de Seguridad, que el nmero de robos con intimidacin cometidos en las entidades de dichas localidades en los dos ltimos aos es superior a 100, le son exigibles las siguientes medidas de seguridad:
Las caractersticas de estas medidas de seguridad, tal y como se expone en los prrafos anteriores, se encuentran recogidas en el Captulo II del Reglamento de Seguridad Privada, concretamente en los artculos 119, 120 y 122 y en la Orden Ministerial de 23 de abril de 1997 por la que se concretan determinados aspectos en materia de medidas de seguridad, apartado tercero de su Captulo II. De las medidas de seguridad enumeradas, son exigibles a todos los Bancos, Cajas de Ahorros y Entidades de Crdito las siguientes:
Dispositivos electrnicos capaces de detectar cualquier ataque a los elementos de seguridad fsica. Pulsadores de accionamiento de seales de alarma. Carteles anunciadores de las medidas de seguridad. Caja Fuerte. Conexin a Central de Alarmas.
Equipos o sistemas de captacin y registro de imgenes. Dispositivos electrnicos capaces de detectar cualquier ataque a los elementos de seguridad fsica. Pulsadores de accionamiento de seales de alarma. Carteles anunciadores de las medidas de seguridad. Caja Fuerte. Conexin a Central de Alarmas
Recinto de caja. Control individualizado de accesos. Dispensadores de efectivo.
Sin embargo y en funcin de diferentes factores, la normativa establece los siguientes supuestos: 1.- Poblaciones con menos de 10.000 habitantes: Le son exigibles nicamente las cinco medidas enumeradas en el prrafo anterior, con la excepcin de que, si alguna de la oficinas bancarias ubicadas en estas localidades tiene ms de 10 empleados, adems de stas
3.- Capitales de provincia y poblaciones con ms de 50.000 habitantes. Independientemente de cualquier otra circunstancia, le sern siempre exigibles las medidas de seguridad enumeradas para el supuesto anterior. U.C.S.P.
FIESTA DE LA SEGURIDAD PRIVADA DE CANTABRIA
El pasado da 14 de abril se celebr en Cantabria el Da de la Seguridad Privada. Presidi el acto el Presidente Regional, Excmo. Sr. D. Miguel ngel Revilla Roiz, asistiendo igualmente el Excmo. Sr. Delegado del Gobierno, D. Agustn Ibez Ramos, el Presidente del Parlamento de Cantabria y diversas autoridades regionales y locales, as como el Comisario General de Seguridad Ciudadana, Jefe Superior de Cantabria, el Comisario, Jefe de la Unidad Central de Seguridad Privada, el Jefe de la Unidad Territorial de Seguridad Privada y representantes del sector empresarial. Se entregaron 49 Menciones Honorficas a Vigilantes de Seguridad y Detectives, as como 9 distinciones a personal de empresas de Instalacin. Igualmente fueron entregadas por parte de las empresas de seguridad, distinciones, consistentes en una rplica en plata del Pala-
cio de la Magdalena, a la Sala del 091, Brigada de Informacin, COS, Director de Seguridad de Caja Cantabria y Polica Local de Santander Se celebraron los actos en los salones del Hotel Baha de Santander, con asistencia de un nutrido grupo de familiares y amigos de los distinguidos. Se abrieron los actos con una actuacin folclrica regional y terminando, tras los correspondientes discursos, con un vino espaol a los asistentes. El Presidente Revilla, agradeci la labor tanto de los agentes de seguridad privada como pblica: La seguridad en Espaa es buena, y quiz todava mejor an en Cantabria, asegur.
U.T. de Seguridad Privada de Cantabria
I FIESTA SEGURIDAD PRIVADA DE MURCIA
El pasado da 12 de mayo, se celebr en la Jefatura Superior de Polica de Murcia, por primera vez, el Da de la seguridad Privada. Presidida por el Jefe Superior de Polica junto con el Inspector de Servicios, Comisario Jefe de la Brigada de Seguridad Ciudadana, Teniente Coronel, Segundo jefe de la Comandancia de la Guardia Civil, Presidenta de la Asociacin de Jefes de Polica local de la Comunidad Autnoma, Inspector Jefe de la Polica Municipal de Murcia, componentes de la Unidad Provincial de Seguridad Privada y de la Unidad Local de la Comisara de Cartagena, empresarios y personal de seguridad privada. Los actos comenzaron con la celebracin de una misa. Posteriormente los asistentes se trasladaron al Hotel Siete Coronas.
Por parte de las autoridades presentes se procedi a la entrega de veintisis Menciones Honorficas, todas ellas de categora B, concedidas durante los ltimos doce meses por el Jefe Superior de Polica. Asimismo, por parte de los empresarios de seguridad privada, se hizo entrega de un recuerdo de la celebracin a la Jefatura Superior de Polica, a la Unidad Provincial de Seguridad Privada, as como a otras Autoridades e invitados. Cerr el acto el Jefe Superior de Polica, hacindose eco del mismo la prensa local y otros medios de comunicacin de la Comunidad Autnoma.
U.T. de Seguridad Privada de Murcia
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