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Beatriz Villalobos Quiroga
2 Edita: Instituto Nacional de la Seguridad Social Subdirección General de Coordinación de Unidades Médicas NIPO: Catálogo general de publicaciones oficiales:
3 INSTITUTO NACIONAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL ORIENTACI ONES PARA LA VALORACIÓN DEL RIESGO LABORAL DURANTE LA LACTANCIA NATURAL
4 ÍNDICE Introducción 5 Consideraciones generales 7 Situación de la lactancia natural en España 9 Página Recuerdo anatómico y fisiológico de la lactancia natural 10 Riesgos clínicos para la lactancia natural 12 Riesgos laborales para la lactancia natural 14 Agentes 15 o Riesgos físicos 16 Carga física y postura 16 Radiaciones 17 Vibraciones 20 Ruido 21 Temperaturas extremas 21 o Riesgos químicos 23 Metales 26 Plomo 26 Mercurio 28 Cadmio 30 Manganeso 32 Cobalto 33 Bifenilos policlorados 34 Pesticidas 35 Disolventes 39 Otras sustancias de interés: 42 Anilina 42 Aflatoxina 43 Monóxido de carbono 43 Benceno 44 Bromo 44 Productos farmacéuticos y de uso sanitario 45 Citóxicos 46 Anestésicos 49 Desinfectantes y esterilizantes químicos. 50 Medicamentos administrados en forma de aerosol 52 o Riesgos biológicos 53 VIH 54 Virus HTLV 55 Virus de la Hepatitis B 55 3
5 Virus de la Hepatitis C 56 Virus de la Hepatitis A 56 Infección por T. Cruzi (E. de Chagas) 56 o Riesgos ambientales 56 o Riesgos psicosociales 57 Resumen de agentes nocivos. 58 Criterios de riesgo para la lactancia en determinadas actividades: 59 Profesiones sanitarias 60 Trabajos de oficina / Administrativos 64 Riesgos laborales para la lactancia natural a modo de resumen 65 Bibliografía 69 4
6 INTRODUCCIÓN Es universalmente admitido y está basado en la experiencia científica, que la lactancia materna es la alimentación ideal de todo niño/a, durante los primeros 6 meses de vida. A partir de los 4 meses se debe iniciar la llamada alimentación complementaria que debe ser aconsejada y supervisada por el Pediatra de Atención Primaria. Afortunadamente asistimos a un resurgimiento de la alimentación al pecho lo cual es el feliz resultado de un mayor compromiso por parte de las madres, una mejor difusión y divulgación de los conocimientos científicos, una mayor implicación de los trabajadores sanitarios y una mejora de las condiciones sociolaborales de las madres trabajadoras por lo que el Ministerio de Trabajo e Inmigración debe seguir promoviendo y facilitando la lactancia materna en todo el territorio nacional, por los positivos resultados que se derivan de esta política. La Asociación Española de Pediatría (AEP) ha establecido una alianza con la Dirección General del Instituto Nacional de la Seguridad Social del Ministerio de Trabajo e Inmigración a fin de llevar a cabo un exhaustivo análisis de la valoración del riesgo laboral durante la lactancia materna, que se recoge en el presente informe. Queremos agradecer al Instituto Nacional de la Seguridad Social, la confianza que ha depositado en la A.E.P., para la redacción de este informe, así como por las facilidades e independencia que hemos tenido para redactar el mismo. Prof. Alfonso Delgado Rubio. Presidente de la Asociación Española de Pediatría. 5
7 CONSIDERACIONES GENERALES Desde el año 1946 en que se constituyó el Fondo Internacional de las Naciones Unidas para el Socorro de la Infancia (UNICEF) su misión ha sido la de velar por la salud de los niños de todo el mundo, a través de actividades sociales, sanitarias y políticas. Entre estas actividades destaca la defensa permanente de la lactancia natural como el método ideal de alimentación del niño. Son muchas las actividades y los llamamientos realizados por organismos internacionales a favor de la práctica de la lactancia natural, pero quizá debamos destacar la recomendación efectuada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y por el Fondo Internacional de las Naciones Unidas para el Socorro de la Infancia (UNICEF) en la denominada Declaración de Innocenti, sobre la protección, promoción y apoyo de la lactancia materna, adoptada por todos los participantes en la reunión celebrada en Florencia en el año Esta recomendación fue patrocinada por la Agencia de los Estados Unidas para el Desarrollo Internacional (A.I.D.) y por el Organismo Sueco de Desarrollo internacional/o.s.d.i.). En el año 1999 Las Cortes Generales de España aprobaron una Proposición No de Ley sobre la base de la declaración de Innocenti. Según la citada declaración, los estados reconocen que la lactancia materna es un proceso único que: Proporciona la alimentación ideal al lactante y contribuye a su crecimiento y desarrollo saludables. Reduce la incidencia y la gravedad de las enfermedades infecciosas, disminuyendo la morbilidad y mortalidad infantiles. Promueve la salud de la mujer al reducir el riesgo de cáncer de mama y ovario, y al aumentar el intervalo entre embarazos. Proporciona beneficios sociales y económicos a la familia y a la nación. Proporciona a la mayoría de las mujeres un sentimiento de satisfacción cuando se lleva a cabo con éxito. Así mismo la Declaración añade que estos beneficios aumentan cuando el lactante es amamantado exclusivamente durante los seis primeros meses de vida y, posteriormente con un período prolongado de amamantamiento combinado con una alimentación complementaria. Obtener esta meta requiere, en muchos países, reforzar la "cultura de la lactancia materna" y su vigorosa defensa contra las incursiones de la "cultura del biberón". Esto requiere compromiso y apoyo a la movilización social, utilizando al máximo el prestigio y autoridad de líderes sociales reconocidos en todas las facetas de vida. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Academia Americana de Pediatría (AAP), la Asociación Española de Pediatría, a través de su comité de lactancia materna recomienda la alimentación al pecho durante los primeros seis meses de vida del niño con alimentación complementaria a partir del cuarto mes y continuar, si es posible, el amamantamiento junto con las comidas complementarias adecuadas hasta los dos años de edad o más. 7
8 Fruto de esta necesidad y dentro de las actividades de la Asociación Española de Pediatría se encuentra la de promover y facilitar la lactancia natural mediante la sensibilización de la sociedad civil y sanitaria y promoviendo acuerdos con las distintas entidades implicadas. Una de las trabas que la madre lactante puede encontrar es la compatibilidad de su actividad laboral (profesional) con el tiempo que debe dedicar a la lactancia. Y ello porque el trabajo puede producir tres principales problemas para la lactancia: La compatibilidad horaria horario de trabajo horario de tomas La zona geográfica lugar de trabajo alejado del hogar de la trabajadora La posible toxicidad del trabajo hacia la leche materna Para intentar resolver los dos primeros aspectos se cuenta con tres tipos de medidas: Legislativas Laborales Médicas El artículo 37.4 del Estatuto de los Trabajadores contempla la posibilidad de una determinada adaptación del tiempo del trabajo con el permiso de lactancia que implica: Reducción de una hora del tiempo durante la jornada de trabajo en un solo bloque o en dos de media hora cada uno Reducción de media hora en entrada o en la salida al trabajo. Acumular los periodos de lactancia, prolongando el periodo de descanso maternal. Algunas empresas, especialmente sensibilizadas, facilitan además la lactancia mediante una serie de medidas tales como la disponibilidad de guarderías en el local de trabajo y la existencia de salas de lactancia Otra alternativa posible es la utilización de los denominados sacaleches y la conservación de la leche para su posterior ingesta por el niño con biberones administrados por personas distintas a la propia madre. En ocasiones se produce un problema adicional cuando en el trabajo de la madre lactante se utilizan o hay presencia de agentes nocivos que pueden ser inhalados o ingeridos por la madre y a través de ella contaminar la leche materna y ser ingeridos por el niño. En esta situación las posibles medidas a tomar, según lo establecido en los artículos 15.1; 16.2; 25.2 y 26 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales; y artículos 8 y 9 del Reglamento de los Servicios de Prevención, serían las siguientes: Tomar medidas de prevención/eliminación de la nosa. Trasladar a la madre lactante a puesto exento del riesgo. Suspender la actividad laboral de la madre en tanto permanezca la lactancia. En este sentido la Ley Orgánica 3/2007 de 22 marzo, para la igualdad efectiva entre la mujer y el hombre, ha venido a crear una nueva prestación de la Seguridad Social, el denominado subsidio de riesgo durante la lactancia. Dicha prestación viene a proteger la situación de la mujer trabajadora que ve suspendido su contrato de trabajo en los supuestos en que, debiendo cambiar de puesto por otro compatible con su situación, en los términos previstos en el Articulo 26,4 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de prevención de Riesgos Laborales, dicho cambio de puesto no resulte técnica u objetivamente posible, o no pueda razonablemente exigirse por motivos justificados. Con el fin de conocer los agentes o sustancias susceptibles de encontrarse en las actividades laborales y que pueden contaminar la leche, la Asociación Española de Pediatría ha elaborado el presente trabajo, que es fruto del Convenio firmado entre dicha Sociedad y la Dirección General del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). 8
9 SITUACIÓN DE LA LACTANCIA NATURAL EN ESPAÑA Hasta hace unos 100 años, todos los niños eran amamantados, pero no siempre por sus madres. En muchas civilizaciones los niños de clases altas eran criados por nodrizas. Desde entonces y hasta hoy la incidencia y frecuencia de lactancia materna ha ido disminuyendo, fundamentalmente en los países desarrollados. En Estados Unidos dicha disminución se ha constatado con la evolución indicada en el siguiente gráfico: NACIMIENTO 3º MES 5 MES En España, según un estudio realizado en hospitales de Canarias y Madrid sobre el seguimiento de 10 años ( ) los datos obtenidos indican que: El 75 % de las mujeres inician lactancia. La edad media de las madres lactantes es de 26,1 años. A mayor edad de la madre, la proporción de las que inician lactancia es menor. El 79 % de las menores de 20 años y 65 % en las mayores de 35. El tiempo medio de lactancia es de 3,5 meses al mes, lactaba el 34 %, a los seis meses, el 20 % y al año, el 2%. El 80 % de las mujeres lactantes trabajaba fuera de casa. El 74 % de las mujeres trabajadoras lactaban, frente al 83 % de las no trabajadoras. En una revisión de Martín Calama sobre encuestas de lactancia en diversas regiones antes de los 80, se describe una prevalencia de lactancia materna del % que permanece sin cambios durante 15 años. Con posterioridad disminuía hasta el 60 % entre los lactantes de un mes y al 30 % en los de 3 meses. RAZÓN DE NO INICIAR LACTANCIA GRUPO ACTUAL % HACE 60 AÑOS % Fallo coordinación madre niño (niño no come; mama no segrega) Cirugía materna (cesárea; legrado; ligadura trompas) 9 0 Problemas r. nacido (prematuro, hospitalización, cromosomopatias 8 12 Medicación materna (infección, depresión) 7 0 Problema Psico-social (separación, cambio de casa, de trabajo) 6 12 Cirugía plástica de mama 4 0 Anomalías de pezón 2 12 Prescripción farmacológica para inhibir lactancia 30 0 Las razones para suspender la lactancia, comparado con la situación de hace 60 años, fueron: 9
10 RAZÓN DE SUSPENSIÓN LACTANCIA INICIADA GRUPO ACTUAL % HACE 60 AÑOS % No fue suspendida Poca leche, se secó, R.N. no aumenta peso, lactancia mixta Recién nacido rechaza, llora Incorporación al trabajo 9 8 Problemas mamarios 7 0 Cumplido tiempo estimado (+/- 3 meses) 7 0 Enfermedad materna 4 0 Causas psicosociales ajenas a la lactopoyesis 4 0 Leche materna no sirve 3 5 Nuevo embarazo 2 11 Hospitalización materna 1 0 Consta inhibición farmacológica de leche 9 0 En una encuesta de 1997 promovida desde el Comité de Lactancia de la AEP sólo un 37,5 % de las madres trabajaban fuera de casa y no se encontró relación significativa entre el trabajo materno y el inicio de la lactancia materna. Dado que tan sólo llegan amamantados al 3º mes el 24,8 % de los lactantes, no parece que el trabajo materno sea el principal factor condicionante del abandono precoz de la lactancia, y así lo reflejan los trabajos de diversos autores. Estudios más recientes (Barriuso) no detectan una única causa como razón para la decisión de lactar al hijo y la duración de la misma e indica que ambas decisiones se apoyan en diferentes factores. RECUERDO ANATÓMICO Y FISIOLÓGICO DE LA LACTANCIA NATURAL La leche materna es un fluido cambiante que se adapta a los requerimientos nutricionales del niño. Modifica su composición en la medida que el niño crece y necesita otros nutrientes y otros factores de protección. También tiene variaciones a las distintas horas del día, entre cada toma, en una misma toma, según la temperatura del ambiente, el estado nutricional de la madre, y en muchas otras circunstancias que aún se investigan. Los diferentes tipos de leche que se producen en la glándula mamaria son: el calostro, la leche de transición, la leche madura y la leche de pretérmino. El recién nacido normal cuenta con un patrón de habilidades neurosensoriales y reflejos incondicionados, propios de la especie que le provocan los reflejos de búsqueda y succión. Dichos reflejos son muy activos, por lo que puede recibir alimentación oral inmediatamente después del nacimiento. En condiciones normales, las tomas no deben retrasarse más de 4 h. La leche humana es, de todas las leches de mamífero, la que posee un contenido más alto de lactosa, por lo que es una fuente de energía fácil de utilizar por las enzimas del recién nacido. Contiene grandes cantidades de vitamina E, que podría contribuir a prevenir la anemia, prolongando la vida de los hematíes, y que es un importante antioxidante. La leche humana tiene un cociente calcio/fósforo de 2:1, por lo que evita la tetania por deficiencia de calcio (en la leche de vaca, la relación es casi inversa). El ph de las heces producido por la leche humana es favorable para la flora intestinal, por lo que protege frente a las diarreas bacterianas; también transfiere anticuerpos de la madre al hijo, especialmente el calostro. De hecho, todas las enfermedades infecciosas son menos frecuentes en los lactantes alimentados al pecho en comparación con los que reciben alimentación artificial. Muchos de los defensores de la salud se han establecido como meta que el 75% de las mujeres abandonen el hospital dando de mamar a sus hijos y que al menos el 50% sigan haciéndolo al cabo de 6 meses. 10
11 Cuando la madre sigue una dieta correcta, el niño amamantado no precisa suplemento dietético alguno, excepto en las regiones con pocas horas de sol, en las que los niños, sobre todo los de piel oscura, pueden necesitar 400 U diarias de vitamina D, especialmente en invierno. La American Academy of Pediatrics no recomienda ya el uso de suplementos de flúor, salvo que el suministro de agua potable de la zona sea deficiente en este elemento. La producción de leche depende de un tiempo de succión adecuado. La duración de las tomas se prolonga progresivamente hasta que "la leche baja"... La ganancia ponderal refleja la calidad de la alimentación. A los 7 días de vida el peso debe alcanzar una meseta, y entre los 10 y 14 días el niño debe haber recuperado el peso al nacimiento. La ganancia ponderal debe ser de 30 gramos/día durante los primeros meses. El peso al nacimiento debe duplicarse a los 4 meses. Es importante tener en cuenta la posibilidad de que la mujer esté sometida a tratamientos farmacológicos. La magnitud del paso de un fármaco a la leche materna depende sobre todo del gradiente de concentraciones que exista entre el plasma y la leche, aunque también depende de su solubilidad en los lípidos, su pk a (logaritmo negativo de la constante de disociación del ácido), de su capacidad de unión a las proteínas y del ph de la leche. Puesto que este último es algo menor que el del plasma, las bases débiles tienden a presentar una relación leche/plasma inferior a la de los ácidos débiles. Así pues, las concentraciones en la leche de la lincomicina, la eritromicina, los antihistamínicos, los alcaloides, la isoniazina, los antipsicóticos, los antidepresivos, el litio, la quinina, el tiouracilo y el metronidazol (todos ellos bases débiles) son iguales o superiores a las del plasma. Las concentraciones de los barbitúricos, la difenilhidantoína, las sulfamidas, los diuréticos y las penicilinas, todos ellos ácidos débiles, son iguales o inferiores a las presentes en el plasma. La importancia clínica de la presencia de un fármaco en la leche materna depende de su concentración en ella, de la cantidad de leche ingerida por el lactante durante un período dado y de si el niño resulta o no afectado por ese fármaco. El cociente leche/plasma permite comparar la concentración del fármaco en la leche materna con la medida simultáneamente en el plasma. Sin embargo, a menudo el significado clínico de estos cocientes se interpreta erróneamente; por ejemplo, un cociente leche/plasma 1 puede hacer pensar en un elevado potencial de provocar efectos desfavorables en el recién nacido, pero si los niveles en el plasma son muy bajos, los de la leche también lo serán. Así, cuando se administra isoniazina a la madre en dosis terapéuticas, su concentración plasmática típica será de 6 mg/ml. Si el cociente leche/plasma es igual a 1, el lactante que tome 240 ml de leche sólo recibirá 1,4 mg/kg, cifra muy inferior a la dosis pediátrica de la isoniazina, que es mg/kg. De todo ello se deduce que los problemas asociados al paso de los fármacos a la leche son raros, salvo que sus concentraciones en ella sean muy altas o que la sustancia sea especialmente potente o dañina incluso en concentraciones bajas o que ejerza efectos. Igualmente se puede decir de otros tóxicos ambientales o laborales. Como norma general la excreción de tóxicos desde la madre a la leche y por ella al lactante depende de una serie de factores: a. Factores maternos. Composición de la leche: los tóxicos más lipófilos se excretan en mayor concentración en la leche madura que en el calostro Fisiología de la glándula mamaria, cantidad de leche producida, etc. Tóxico cinética: una insuficiencia hepática y/o renal de la madre podría producir una mayor concentración del tóxico y mayor riesgo de paso a la leche. Intervalos de administración. 11
12 b. Factores del niño. Capacidad de succión del niño y frecuencia de las tomas. Tiempo transcurrido desde el contacto del tóxico en la madre. Biotransformación del tóxico. c. Factores del tóxico. Propiedades fisicoquímicas. Ionización: al ser la leche más ácida que el plasma, los tóxicos ligeramente básicos difunden mejor en la leche respecto a los que son ligeramente ácidos. Liposolubilidad: los tóxicos más liposolubles pasan mejor a la leche materna. Peso molecular: a mayor peso molecular del tóxico, más dificultad para penetrar en la leche. Propiedades toxico cinéticas: absorción gastrointestinal, unión a proteínas plasmáticas, etc. RIESGOS CLÍNICOS PARA LA LACTANCIA NATURAL Conforme establece el artículo 135 bis de la Ley General de la Seguridad Social, se considera situación protegida de riesgo durante la lactancia natural, el periodo de suspensión del contrato de trabajo en los supuestos en que, debiendo la mujer trabajadora cambiar de puesto de trabajo por otro compatible con su situación, en los términos previstos en el artículo 26.4 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, dicho cambio de puesto no resulte técnica u objetivamente posible, o no pueda razonablemente exigirse por motivos justificados. En ocasiones, determinadas patologías de la madre o del niño van a limitar e incluso a desaconsejar la lactancia. En estas situaciones dicha limitación no puede de ninguna manera achacarse a la actividad laboral de la madre y en consecuencia no es causa de protección con el subsidio de riesgo durante la lactancia. En este último caso estarían las madres o niños con patologías incluidas en la clasificación siguiente, las cuales no siempre desaconsejan la lactancia materna, y no son causa de protección: a. Patología materna Cardiopatía. Hipertensión. Neoplasias. Patología Digestiva. Patología Endocrina. Patología Mamaria. Patología Neurológica. Patología Respiratoria. Patología Psiquiátrica/Psicológica. Trombosis venosa profunda y embolismo pulmonar. Transplante. Infección materna. Ingesta de Fármacos (a determinar). Ingesta de drogas (Alcohol; Tabaco; otras). 12
13 b. PATOLOGÍA DEL NIÑO Galactosemia. Síndrome de Down. Cardiopatías congénitas. Labio leporino y fisura palatina. Alteraciones neurológicas y/o hipotonía. Por su importancia en el tema presente es importante señalar que la mastitis es una afección inflamatoria del pecho, la cual puede acompañarse o no de infección. Habitualmente se asocia con la lactancia. El vaciamiento ineficaz de la leche, como resultado de una mala técnica de lactancia, es una causa subyacente importante de mastitis. Se producen más frecuentemente en la segunda y tercera semana posparto. La mayoría de los estudios señalan que entre el 74% y 95 % de los casos ocurren en las primeras 12 semanas. Las dos principales causas de mastitis son la estasis de la leche y la infección. La estasis de leche se produce por la presencia de uno o más de los siguientes factores: Ingurgitación mamaria. Frecuencia de las tomas. Agarre al pecho. Lado preferido y succión eficaz. Otros factores mecánicos. La sobre infección ocurre por el staphylococcus aureus y albus coagulasa positivo. A veces se han encontrado escherichia coli y streptococus. Numerosos estudios han demostrado que es seguro mantener la lactancia en una mastitis infecciosa. Sólo si la madre es VIH (+) es necesario evitar, en nuestro medio, de forma absoluta la lactancia materna. Desde el punto de vista laboral la mastitis provoca un aumento de sensibilidad a los golpes y roces por lo que en condiciones laborales de carga de pesos y/o posturas extremas podria dificultar la realización de dicho trabajo. No está demostrado, salvo en presencia de malas condiciones higiénicas de la lactante, que una mastitis se sobreinfecte en determinados puestos de trabajo. Respecto a las patologías maternas indicar que, en su mayoría, la dificultad o limitación para la lactancia no sólo vienen determinadas por la propia patología sino por el tratamiento, sobre todo farmacológico, que conllevan. La valoración de las distintas circunstancias y la evaluación de los efectos positivos y negativos es misión del pediatra en comunicación con los distintos especialistas que controlan la patología materna. 13
14 Anexo II, Sección 3 RIESGOS LABORALES PARA LA LACTANCIA NATURAL El Reglamento de los Servicios de Prevención, en su articulo 3, define la evaluación de los riesgos laborales como el proceso dirigido a estimar la magnitud de los riesgos que no hayan podido evitarse, obteniendo la información necesaria para así poder decidir sobre la necesidad de adoptar medidas preventivas y, en tal caso, sobre el tipo de medidas que deben adoptarse. La identificación de los riesgos laborales es obligación de los servicios de prevención. En el caso de la población laboral especialmente sensible, como son las trabajadoras embarazadas o en periodo de lactancia, la Ley de Prevención de Riesgos Laborales instruye a que, si las medidas de prevención no son racionalmente posibles, se proceda a trasladar a la trabajadora a un puesto exento del riesgo o, de no ser esto posible, proceder a suspender el contrato de trabajo e iniciar los trámites de obtención del correspondiente subsidio de riesgo durante la lactancia en las oficinas de la seguridad social. En consecuencia, la información sobre el riesgo debería garantizarse y la propia trabajadora debería disponer de dicha información respecto de su puesto de trabajo. Lo articulado en esta materia se encuentra en consonancia con la transposición a la normativa española de la Directiva Europea 92/85/CEE, de 19/10/1992, DOCE L , relativa a la aplicación de medidas para promover la mejora de la seguridad y de la salud en el trabajo de la trabajadora embarazada, que haya dado a luz o se encuentre en periodo de lactancia. Si bien dicha Directiva anexaba una lista no exhaustiva de los agentes, procedimientos y condiciones de trabajo, la norma española no publica una relación específica de los riesgos. En el mismo sentido que lo anterior, debemos mencionar el Convenio sobre proteccion de la maternidad, 2000, firmado en Ginebra por la Conferencia General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en mayo de 2000 y que en su articulo 3º dice: Todo miembro, previa consulta con las organizaciones representativas de empleadores y trabajadores, deberá adoptar las medidas necesarias para garantizar que no se obligue a las mujeres embarazadas o lactantes a desempeñar un trabajo que haya sido determinado por la autoridad competente como perjudicial para su salud o la de su hijo, o respecto del cual se haya establecido mediante evaluación que conlleva un riesgo significativo para la salud de la madre o del hijo Es por ello que para conocer la relación de agentes que pueden ser tenidos como de riesgo debemos referirnos a dicha Directiva y al manejo de la bibliografía. Veamos algunos de ellos a través de la tabla adjunta en la que hacemos un resumen de los agentes identificados en la Directiva 92/85: 14
15 AGENTES DE RIESGO (Directiva 92/85/CEE) / Anexo I ELEMENTO DE RIESGO IDENTIFICACIÓN AGENTE FÍSICOS Choques Vibraciones Movimientos Manejo manual de Cargas Ruido Radiaciones Ionizantes Radiaciones No ionizantes Frío Extremo Calor Extremo Movimientos / Posturas y Desplazamientos Fatiga Mental Fatiga Física BIOLÓGICOS Grupo de Riesgo 2 (Directiva 90/679/CEE) Grupo de Riesgo 3 (Directiva 90/679/CEE) Grupo de Riesgo 4 (Directiva 90/679/CEE) QUÍMICOS Sustancias Etiquetadas con R 40 (Directiva 67/348/CEE) Sustancias Etiquetadas con R 45 (Directiva 67/348/CEE) Sustancias Etiquetadas con R 46 (Directiva 67/348/CEE) Sustancias Etiquetadas con R 47 (Directiva 67/348/CEE) Agentes Químicos del Anexo I ( Directiva 90/394/CEE) Mercurio y derivados Medicamentos Antimitóticos Monóxido de carbono Agentes químicos peligrosos de penetración cutánea formal PROCEDIMIENTOS INDUSTRIAL Los que se encuentran en el Anexo I (Directiva 90/394 / CEE) CONDICIONES de TRABAJO MINERÍA Trabajos de Minería Subterránea 15
16 En el Anexo II de dicha Directiva, donde se especifican las situaciones totalmente incompatibles, se indica que lo son para la lactancia las siguientes: 1. Agentes a. Agentes químicos. Plomo y sus derivados, en la medida en que estos agentes sean susceptibles de ser absorbidos por el organismo humano. 2. Condiciones de trabajo. Trabajos de minería subterráneos. En el desarrollo del presente trabajo abordaremos los principales riesgos laborales sobre los que existen referencias bibliográficas y en cada uno de ellos los consejos de actuación. De una forma didáctica y clásica, se suelen agrupar del siguiente modo: Riesgos físicos Riesgos químicos o tóxicos Riesgos biológicos Riesgos ambientales Riesgos psicosociales RIESGOS FÍSICOS: Los riesgos físicos son los más frecuentemente alegados como causa de riesgo laboral. Son también adicionalmente la causa más frecuente de accidente de trabajo y enfermedades profesionales. Sin embargo, en la mayoría de los casos, no está demostrada objetivamente su influencia negativa en la lactancia. Se engloban en este apartado los siguientes agentes: Carga física. Posturas y movilidad extrema. Radiaciones. Vibraciones. Ruido. Calor extremo. Frío extremo. CARGA FÍSICA. POSTURAS. MOVILIDAD EXTREMA. A la hora de identificar el riesgo laboral por la realización de trabajos de Carga Física, no se suele hablar de un único factor. Como norma general son varios los componentes y así se suelen valorar: la carga de pesos; las posturas; los movimientos continuados o repetidos etc., que suelen presentarse conjuntamente. Respecto a la carga de pesos, junto al componente específico del peso a manejar, se identifican una serie de factores, tales como el tipo de agarre; el alejamiento del cuerpo; la frecuencia, etc., que dificultan o ayudan al manejo. Para la mujer en situación de lactancia y por dicha circunstancia no se añaden más dificultades ni riesgos a los propios del trabajo que venia realizando antes del inicio de la misma. 16
17 La Directiva 90/269/CEE de 29 mayo 1990 y el Real Decreto 487/1997, de 14 de abril, regulan las normas del manejo de cargas. No se especifica en ninguna de ellas un mayor riesgo o limitación por estar en situación de lactancia. Desde el punto de vista de la lactancia, dado que, ni la carga física, ni las posturas forzadas, ni los movimientos repetidos han demostrado incidencia en la misma, la mujer puede seguir realizando los trabajos que venía haciendo con normalidad antes de la lactancia. No obstante lo anterior, y que se debe aplicar como norma general, existe la excepción, como son los trabajos repetidos que impliquen tareas muy cerca del cuerpo y que, en presencia de un aumento fisiológico del tamaño y sensibilidad de las mamas, pudieran dar lugar a ciertas dificultades. RADIACIONES Las radiaciones son una de las muchas formas en las que los objetos nos devuelven la energía que les hemos comunicado o que, tienen acumulada de forma natural. La radiación que nos es más familiar es la luz. Clásicamente las radiaciones se clasifican por su frecuencia y por el efecto que produce en determinados elementos celulares en dos grandes grupos: Radiaciones ionizantes. Radiaciones no ionizantes. Las radiaciones de alta frecuencia o ionizantes son más peligrosas para la salud. La Directiva 92/85 indica que tanto la radiación ionizante como no ionizante son de riesgo para la lactancia. RADIACIONES IONIZANTES La reglamentación española en materia de radiaciones se contempla en el Real Decreto 783/2001 de 6 de julio. Se indica que el límite de dosis para trabajadores expuestos será de 100 msv durante 5 años consecutivos, con una dosis máxima efectiva de 50 msv en cualquier año oficial. Determinadas profesiones como médicos, enfermeras, técnicos de rayos X, odontólogos, etc. son de posible riesgo. No se ha demostrado que, con las medidas de protección adecuadas, la mujer lactante pueda trasmitir radiación al niño. No obstante debe tenerse en cuenta la dosis recibida por la madre y la zona donde desarrolla su trabajo. Como sabemos, los centros dividen sus zonas en: Zonas controladas Zonas de permanencia limitada. Zonas de permanencia reglamentada. Zonas de acceso prohibido. Zona vigilada. El artículo 10.2 del RD 783/2001, de 6 julio, señala: Desde el momento que una mujer, que se encuentre en periodo de lactancia, informe de su estado al titular de la práctica, no se le asignarán trabajos que supongan un riesgo significativo de contaminación radiactiva. En tales 17
18 supuestos deberá asegurarse una vigilancia adecuada de la posible contaminación radiactiva de su organismo. También es importante indicar que los riesgos de irradiación varían de una zona a otra y así el citado RD 783 / 2001 diferencia los siguientes conceptos: 1. La señalización de las zonas controladas y vigiladas se efectuará basándose en lo establecido en la norma UNE y de acuerdo con lo especificado en la misma. 2. El riesgo de exposición vendrá señalizado utilizando su símbolo internacional, un "trébol" enmarcado por una orla rectangular del mismo color del símbolo y de la misma anchura que el diámetro de la circunferencia interior de dicho símbolo. 3. En las zonas controladas, dicho trébol será de color verde sobre fondo blanco. a. Zonas de permanencia limitada: En estas zonas el trébol será de color amarillo sobre fondo blanco. b. Zonas de permanencia reglamentada: En estas zonas el trébol será de color naranja sobre fondo blanco. c. Zonas de acceso prohibido: En estas zonas, el trébol será de color rojo sobre fondo blanco. 4. Zonas vigiladas: En las zonas vigiladas el trébol será de color gris azulado sobre fondo blanco. Por precaución, la mujer en periodo de lactancia no debe trabajar en las zonas de control de radiación ionizante. Un tema adicional sería el tratamiento de pacientes con isótopos radiactivos como el I-131 y otros isótopos aplicados durante la lactancia con fines terapéuticos o diagnósticos a la madre. En tales condiciones se aconseja dejar de lactar o posponer varias horas la lactancia. En este sentido, en la siguiente tabla se especifican los tiempos de espera durante los cuales se debe interrumpir la lactancia tras la exploración con radiofármacos. RADIOFÁRMACO Cobre 64 Fludesoxyglucosa 18 F, Flúor 18 (Fluotracer, Fluorscan) Galio-67 Citrato Indio-111, IN-111M, Satunomab Pendetido (OncoScint CR 103) Sodio-Radioactivo Talio-201 Tecnecio TC-99M Xenon-133, Xenon TIEMPO DE ESPERA 50 horas 24 horas 7 Mbq (0,2mCi) 1 semana 50 Mbq( 1,3 mci) 2 semanas 150 Mbq (4,0 mci) 4 semanas 24 horas 20 Mbq (0,5mCi) 1 semana 16 dias 2 semanas 6 a < de 24 horas Pocos minutos 18
19 Yodo Yodo-Hipurato-Sodico I-123, I- 131 (hipuran) horas dias dias 24 horas En estos casos de interrupción de la lactancia se aconseja: Intentar emplear radionúclido de vida media más corta. Asesorarse con el radiólogo. Almacenar leche extraída previamente para administrarla después de la exploración. Extraer la leche durante dicho periodo, desechándola. El Yodo 131 y el Estroncio-89 M empleados para tratamientos obligan a suspender la lactancia. RADIACIONES NO IONIZANTES Por tener menor energía que las ionizantes no producen la ionización de los elementos celulares y por ello son menos peligrosas, aunque no inocuas. Las radiaciones no ionizantes reciben diferentes nombres, según su frecuencia. Veamos algunas de ellas: MICROONDAS: Las denominadas microondas son radiaciones de frecuencia comprendida entre los 300 MHz y 300 GHz. Tienen utilidad en sistemas de telecomunicaciones y como fuente de calor. RADIOFRECUENCIAS Las denominadas radiofrecuencias son radiaciones de frecuencia entre los 100 KHZ y 300 MHz. Se utilizan fundamentalmente como sistema de telecomunicación. Los efectos de ambas son efectos térmicos y no térmicos. Los efectos térmicos se caracterizan por ser de carácter no uniforme, afectando en mayor medida a los órganos poco vascularizados, como el ojo y el testículo. Los efectos térmicos se han relacionado también con efectos descritos sobre el sistema nervioso y el comportamiento. Son dudosos los efectos genéticos y sobre la lactancia. CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS Todos los aparatos que consumen energía eléctrica o simplemente los cables que conducen la electricidad, generan en sus proximidades un tipo de radiaciones que se conocen como campos electromagnéticos. No se ha comprobado que haya problemas por la exposición a campos electromagnéticos de frecuencia baja. La mayoría de trabajos en los que se pueden medir radiaciones electromagnéticas lo son a frecuencias muy bajas: pantallas de visualización de datos, cajas registradoras, televisiones, etc., y en 19
20 consecuencia, no se han demostrado efectos patológicos ni en la población general ni en la mujer en situación de lactancia, para ella ni para el niño. Como resumen, debemos indicar que en este tipo de radiaciones no ionizantes no se ha demostrado un efecto negativo sobre la lactancia. VIBRACIONES Vibración es todo movimiento oscilatorio de un cuerpo sólido respecto a una posición de referencia. Los efectos de cualquier vibración deben entenderse como consecuencia de una transferencia de energía al cuerpo humano que actúa como receptor de energía mecánica. Las vibraciones se caracterizan por su frecuencia y por su amplitud; la frecuencia es el número de veces por segundo que se realiza el ciclo completo de oscilación y se mide en hercios (Hz) o ciclos por segundo. El efecto patológico en los trabajadores expuestos depende de la zona del cuerpo a la que afecta y de la frecuencia dominante. La magnitud del efecto será proporcional a la amplitud de la vibración. El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo distingue las siguientes: FRECUENCIA Muy Baja < 1 Hz Baja 1 20 Hz Alta Hz Máquina, Herramienta o Vehículo Transporte: Aviones; Trenes; Barco; Coches (movimientos de balanceo) Vehículos de transporte para pasajeros y mercancías, vehículos industriales, tractores y maquinaria agrícola, maquinaria y vehículos de Obras Públicas Herramientas manuales rotativas alternativas o percutores, tales como: moledoras, pulidoras lijadoras, motosierras, etc. Efecto sobre Organismo Estimulan el laberinto del oído interno. Provocan trastornos del SNC. Pueden producir mareos y vómitos (cinetismo). Lumbalgia, lumbociática, hernias, pinzamientos discales. Agravan lesiones raquídeas menores e inciden sobre trastornos debidos a malas posturas. Síntomas neurológicos: variación del ritmo cerebral, dificultad de equilibrio. Trastornos de visión por resonancia. Trastornos osteo-articulares objetivables radiológicamente, como: o Artrosis hiperostosante de codo. o Lesiones de muñeca, tales como malacia del semilunar u osteonecrosis de escafoides carpiano. o Afecciones angioneuróticas de la mano, como calambres que pueden acompañarse de trastornos prolongados de sensibilidad. Su expresión vascular se manifiesta por crisis del tipo de dedos muertos (S. de Raynaud). Aumento de la incidencia de enfermedades del estómago. En España la exposición de trabajadores a vibración está regulada por el Real Decreto 1.311/2005 de 4 noviembre, de protección de la salud y la seguridad de los trabajadores frente a los riesgos derivados o que puedan derivarse de la exposición a vibraciones mecánicas. 20
INSTITUTO NACIONAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL ORIENTACIONES PARA LA VALORACIÓN DEL RIESGO LABORAL DURANTE LA LACTANCIA NATURAL
INSTITUTO NACIONAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL ORIENTACIONES PARA LA VALORACIÓN DEL RIESGO LABORAL DURANTE LA LACTANCIA NATURAL 2 ÍNDICE Página Introducción Consideraciones generales Situación de la lactancia

References: artículo 37
 artículo 135
 artículo 26
 Real Decreto 
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 artículo 10
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