Source: https://senado.cl/appsenado/index.php?mo=sesionessala&ac=getDocumento&teseid=63146&legiid=490
Timestamp: 2019-08-19 08:26:19+00:00

Document:
CONVENIO DE TRANSPORTE AÉREO ENTRE CHILE Y SAN VICENTE Y LAS GRANADINAS
ACUERDO ENTRE CHILE Y VIETNAM PARA LIBRE EJERCICIO DE ACTIVIDADES REMUNERADAS
INCORPORACIÓN DE CROACIA EN ACUERDO DE ASOCIACIÓN ENTRE CHILE Y COMUNIDAD EUROPEA
ACUERDO DE INVERSIONES ENTRE CHILE Y HONG KONG
NORMAS SOBRE ELABORACIÓN, COMERCIALIZACIÓN, DENOMINACIÓN Y ETIQUETADO DE LECHE Y PRODUCTOS LÁCTEOS
TRATAMIENTO SOBRE TABLA DE PROYECTO DE ACUERDO QUE RECHAZA CUALQUIER APOYO A ALGUNA ACCIÓN O INTERVENCIÓN MILITAR EN VENEZUELA
IMPLEMENTACIÓN DE CONFERENCIA INTERNACIONAL PARA CAMBIO CLIMÁTICO COP25
Sesión 9ª, en miércoles 10 de abril de 2019
ALFONSO DE URRESTI LONGTON, VICEPRESIDENTE; SEÑORA CAROLINA GOIC
BOROEVIC Y SEÑOR CARLOS BIANCHI CHELECH, PRESIDENTES ACCIDENTALES
Concurrieron, además, los Ministros Secretario General de la Presidencia, señor Gonzalo Blumel Mac-Iver; de Justicia y Derechos Humanos, señor Hernán Larraín Fernández; del Trabajo y Previsión Social, señor Nicolás Monckeberg Díaz, y del Medio Ambiente, señora María Carolina Schmidt Zaldívar.
--Se abrió la sesión a las 16:24, en presencia de 19 señores Senadores.
El señor QUINTANA (Presidente).- Se dan por aprobadas las actas de las sesiones 5ª, ordinaria, en 2 de abril de 2019; 6ª, especial, y 7ª, ordinaria, en 3 de abril de 2019, que no han sido observadas.
Con el cual hace presente la urgencia establecida en el numeral 5) del artículo 53 de la Constitución Política de la República respecto de su proposición para integrar la Comisión Nacional de Acreditación (boletín S 2.047-05).
Con el primero comunica que ha aprobado, con las modificaciones que indica, el proyecto de ley que limita la responsabilidad de los usuarios de tarjetas de crédito por operaciones realizadas con tarjetas extraviadas, hurtadas o robadas, en lo relativo a la responsabilidad del usuario y del emisor en casos de uso fraudulento de estos medios de pago (con urgencia calificada de "suma") (boletín N° 11.078-03).
Con el segundo informa que ha prestado su aprobación al proyecto que modifica la ley N° 19.039, de Propiedad Industrial, la ley N° 20.254, que establece el Instituto Nacional de Propiedad Industrial, y el Código Procesal Penal (boletín N° 12.135-03) (con urgencia calificada de "suma").
--Pasa a la Comisión de Economía, y a la de Hacienda, en su caso.
Con el último señala que ha aprobado la proposición formulada por la Comisión Mixta constituida para resolver las divergencias suscitadas durante la tramitación del proyecto de ley que establece la obligación de disponer de desfibriladores externos automáticos portátiles en los establecimientos y recintos que indica (boletín N° 9.014-03).
-Artículo 75, inciso primero, de la Ley N° 18.695, Orgánica Constitucional de Municipalidades.
-Artículo 5° transitorio, inciso sexto, de la ley N° 19.070, sobre Estatuto Docente, e inciso primero del artículo 105 del decreto supremo N° 453, sobre reglamento del Estatuto Docente.
-Artículos 548 del Código de Procedimiento Penal y 292 del Código Penal, en relación con los artículos 293 y 294 del mismo cuerpo normativo.
-Artículo 111, inciso primero, parte final, del Código Procesal Penal.
-Artículos 110, inciso segundo, 111, 318, 322; 351, inciso primero; 481, 485, 486 y 488, todos del Código de Procedimiento Penal.
Mediante el cual atiende inquietud de la Senadora señora Provoste respecto de una situación relativa a la autoridad de Salud de Atacama.
De los Senadores señor García, señoras Provoste y Von Baer, y señores Latorre y Quintana, con la que inician un proyecto de ley que permite a los profesionales de la educación poner término a su relación laboral sin perder la bonificación por retiro voluntario (boletín N° 12.536-05).
De los Senadores señor Lagos, señoras Allende, Goic, Muñoz, Órdenes, Provoste y Rincón y señores Araya, Bianchi, De Urresti, Elizalde, Girardi, Guillier, Harboe, Insulza, Latorre, Letelier, Montes, Pizarro, Quintana, Quinteros y Soria, por el que solicitan a Su Excelencia el Presidente de la República que, si lo tiene a bien, se sirva declarar formalmente que rechaza cualquier apoyo a alguna acción o intervención militar en Venezuela y propicie un acuerdo de los países de la región en este sentido (boletín N° S 2.058-12).
De la Comisión de Minería y Energía, por la que informa que ha elegido como su Presidente al Senador señor Elizalde.
Del Senador señor Quintana, para ausentarse del país entre los días 22 y 29 de abril de 2019.
El señor QUINTANA (Presidente).- Respecto a la Cuenta, me ha pedido la palabra el Senador señor Insulza.
El señor INSULZA.- Es algo que no está en la Cuenta, señor Presidente, pero que creo que corresponde plantear aquí.
El 20 de marzo de este año -estando presentes varios colegas, probablemente muchos- la Sala acordó trasladar el proyecto que establece el Estatuto Chileno Antártico a la Comisión Especial de Zonas Extremas y Territorios Especiales, para que fuera informado por esta y no por la de Relaciones Exteriores. Me llama la atención esto, señor Presidente -en realidad, debe haber pasado sin que nadie dijera nada-, porque el Instituto Antártico Chileno es un organismo que depende del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Entonces, que el proyecto vaya a ser informado por una Comisión especial antes de que lo haga el órgano técnico pertinente me parece algo realmente impropio, incluso desde el punto de vista jurídico, aunque no quiero cuestionar eso.
Por lo tanto, quiero pedir que, sin perjuicio de que la Comisión Especial de Zonas Extremas y Territorios Especiales también pueda examinar en su momento el proyecto de ley que establece el Estatuto Chileno Antártico, este vuelva a la Comisión de Relaciones Exteriores, porque se trata de un tema que corresponde al Ministerio de Relaciones Exteriores.
El señor QUINTANA (Presidente).- Senador Insulza, entiendo que la Comisión Especial de Zonas Extremas pidió tratar esa iniciativa y que la Sala lo aprobó en esos términos. Y es la razón por la cual ahora se encuentra allí.
Ahora bien, podrían estudiarla ambas Comisiones, o bien podríamos darle la prioridad a la Comisión de Relaciones Exteriores.
El señor INSULZA.- Eso es lo que yo pido, señor Presidente.
El señor QUINTANA (Presidente).- No habría acuerdo para eso.
El señor BIANCHI.- Señor Presidente, ¿me permite?
El señor QUINTANA (Presidente).- Tiene la palabra el Senador señor Bianchi, quien conoce muy bien las zonas extremas.
El señor BIANCHI.- ¡Sin duda!
El señor MOREIRA.- ¡Solo conoce Magallanes...!
El señor BIANCHI.- Sí, efectivamente, conocemos las regiones extremas de nuestro país.
Señor Presidente, este mismo debate lo tuvimos recién en la Comisión Especial de Zonas Extremas con el Senador Insulza.
Yo comparto el juicio de que el proyecto debe ser tratado por la Comisión de Relaciones Exteriores. Pero ese no es el punto. El punto, señor Presidente, es que hay que respetar lo que esta Sala ya acordó.
Por razones que desconocemos, ese proyecto no fue visto por la Comisión de Relaciones Exteriores durante los días o semanas en que estuvo en ella. Es más, el propio Senador Insulza estuvo presente en la Sala cuando esta se pronunció para que la iniciativa fuera a la Comisión Especial de Zonas Extremas, y no objetó esa decisión. Pudiendo haberlo hecho, no lo hizo.
Entonces, compartiendo con Su Señoría que el proyecto tiene que verlo la Comisión de Relaciones Exteriores, la Sala ya adoptó un acuerdo al respecto y -esto es lo relevante- la Comisión Especial ya comenzó a tratar la materia e incluso ha recibido invitados. Hoy asistieron trece de sus miembros.
Por lo tanto, déjennos realizar el trabajo responsable, serio, como debemos hacerlo, y después, obviamente, el mismo trabajo serio y responsable tendrá que efectuarlo la Comisión de Relaciones Exteriores, a la que, sin lugar a dudas, le compete esta materia, tal como es de competencia también de la Comisión Especial de Zonas Extremas. Estamos hablando del Estatuto Chileno Antártico, de manera que la Comisión Especial tiene pertinencia en el tema. En consecuencia, una vez tratado el proyecto en ella, habrá que devolverlo al organismo que preside y lidera el Senador José Miguel Insulza.
Compartimos que la Comisión de Relaciones Exteriores debe analizar el asunto, pero lo más probable es que en ella coincidan los mismos invitados que recibirá la Comisión de Zonas Extremas para realizar su labor a partir de este día, donde ya comenzó a estudiarse el proyecto nada más y nada menos que con el propio Director del Instituto Antártico Chileno, por lo que hoy no podría ser devuelto a la Comisión de Relaciones Exteriores, tal como lo ha pedido el Senador Insulza.
La verdad es que lo que usted ha indicado clarifica bastante la discusión, particularmente considerando lo que efectuó la Comisión Especial de Zonas Extremas el día de hoy.
Les concederé el uso de la palabra a todos los señores Senadores que la soliciten, porque me parece que es de interés de todos resolver bien el tema del Estatuto Chileno Antártico. Y si el proyecto tiene que ir a dos Comisiones, yo no veo cuál sería el problema.
A continuación, le voy a dar la palabra al Senador señor Pugh, Presidente de la Comisión Especial de Zonas Extremas y Territorios Especiales.
El señor PUGH.- Señor Presidente, efectivamente, estamos ante un tema relevante, de interés nacional, especialmente si se considera que están ocurriendo situaciones particulares.
Este año, en el próximo mes de mayo, Chile ingresará a las Naciones Unidas su reclamación por la plataforma continental extendida, la que en la Antártica reviste una connotación especial. Esto es estratégico. Debemos entender a la Antártica como un territorio del futuro, como un territorio que puede tener información científica relevante para la humanidad.
Por lo tanto, si bien la Comisión Especial de Zonas Extremas no reviste carácter permanente, tener la oportunidad de discutir allí el proyecto sobre Estatuto Chileno Antártico ofrece la ventaja y la disposición para que muchísimos Senadores y Senadoras puedan contribuir con su experiencia en la discusión general. Eso es, básicamente, lo que de alguna manera ayudaría a definir este trabajo, para que después se lleve a cabo el debate particular, y así las Comisiones especializadas puedan trabajar como corresponde.
A mi juicio, el hecho de tener en la Comisión Especial a la Senadora y al Senador representantes de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena es fundamental, porque le da sentido. Allí estamos viendo, incluso, lo que va a significar la ley N° 21.074, sobre fortalecimiento de la regionalización en el país, mediante la cual, probablemente, se van a traspasar ciertas competencias a los gobiernos regionales.
Desde esa perspectiva, la importancia de entender la lógica de una zona extrema resulta esencial. La discusión de hoy se enriqueció precisamente por eso. Al igual que como de alguna manera lo dijo el Senador Moreira, es una muy buena noticia que estemos preocupados de discutir el Estatuto Chileno Antártico, tan necesario.
Chile debe estar a la altura de los requerimientos que enfrenta, y la necesidad de contar con buenos operadores logísticos antárticos resulta fundamental para ello.
Básicamente, ¿cuál es el problema de fondo? Que el Estatuto Chileno Antártico, tal como indicó el Senador Sandoval, no tiene financiamiento. Y este es, quizás, el problema, porque no entendemos el costo real de operar en la zona. Si Chile pretende efectuar investigación científica permanente, durante todo el año, en sus bases terrestres, si pretende operar una nave de investigación científica, que debe ser un rompehielos, tiene que estar a la altura de las circunstancias.
Ese es el espíritu que nos ha animado en la Comisión Especial de Zonas Extremas. Ahí se llegó a un acuerdo y por eso pedí el traslado del proyecto para discutirlo ojalá en general y para que después pueda seguir su tramitación.
El señor INSULZA.- Señor Presidente, en definitiva, a mí no me importa mucho qué Comisión trata el proyecto primero y cuál lo trata después.
Sin embargo, aquí se han dicho algunas cosas bastante serias.
Primero, se está hablando del Estatuto Chileno Antártico y de la política antártica. La política antártica la decide el Gobierno nacional, no alguna región en particular ni tampoco un instituto en particular. Se trata de la estructura del Instituto Antártico Chileno, uno de los cuatro operadores que están en la Antártica, el cual depende del Ministerio de Relaciones Exteriores. Los demás dependen de cada una de las tres ramas de las Fuerzas Armadas.
A mí me parece que, cuando se trata de un proyecto relacionado con una institución del Ministerio de Relaciones Exteriores, le corresponde analizarlo a la Comisión de Relaciones Exteriores. Quiero que quede muy claro. Algunos prefieren que permanezca en la Comisión Especial de Zonas Extremas. Primero, no olvidemos que esta Comisión tiene, si no me equivoco, dieciséis miembros: dos de Arica, que queda bien lejos del territorio antártico; dos de Iquique, que queda un poquito más cerca; varios de la Quinta Región; varios de la Décima Región, y cuatro que son de Aysén y de Magallanes. O sea, no es una Comisión especializada en el Territorio Antártico Chileno. Pero, si se quiere que el proyecto sea tratado ahí, está bien. Sin embargo, que no se diga, como sostuvieron aquí, primero su ex Presidente y luego su actual Presidente, que se apruebe en general para que después pase a la Comisión de Relaciones Exteriores para su discusión particular.
¿De cuándo acá una Comisión especial vota en general los proyectos? Yo tengo entendido que no tiene facultades para ello.
Entonces, señor Presidente, el orden me da lo mismo. Yo pido que vuelva a Relaciones Exteriores. Si se decide lo contrario, lo voy a aceptar, pero que no se diga que una Comisión especial posee facultades que no tiene.
Además, quiero recordar que está pendiente una solicitud que yo firmé para establecer una Comisión de Zonas Extremas de carácter permanente...
La señora ALLENDE.- Y de Territorios Insulares.
El señor INSULZA.- Exactamente: de Zonas Extremas y de Territorios Insulares, como acota la Senadora Isabel Allende. Pero ese es otro asunto, que ya verá, en su momento, la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, para luego decidirlo acá. En tanto sea una Comisión especial, su única función es informar; en ningún caso aprobar en general o aprobar en particular ni nada por el estilo.
El señor QUINTANA (Presidente).- Si le parece a la Sala, respecto del proyecto que establece el Estatuto Chileno Antártico, el cual ha generado todo un debate, podríamos permitir que la Comisión Especial de Zonas Extremas termine de verlo -en los hechos ya inició su discusión, en virtud de un acuerdo que se tomó en las circunstancias indicadas-, evacúe un informe y luego pase a la Comisión de Relaciones Exteriores, la que, como se ha señalado, también tiene una alta especialización en la materia, para que igualmente emita un informe, de modo que el proyecto llegue a la Sala con dos informes.
El señor QUINTANA (Presidente).- Así se acuerda, entonces.
La señora MUÑOZ.- Señor Presidente, para seguir con el conflicto o tensión entre Comisiones, solicito que se pida el acuerdo de la Sala para que la Comisión de Trabajo y Previsión Social pueda discutir en general y en particular en el primer informe el proyecto referido al beneficio social de educación en el nivel de sala cuna.
Existe un acuerdo anterior para que esta iniciativa se vea en general en las Comisiones de Trabajo, de Educación y de Hacienda, respectivamente. Entonces, es complejo para nosotros como Comisión de Trabajo arribar a algún acercamiento de posiciones con el Gobierno si no tenemos la facultad de tramitarla también en particular.
Ese es el acuerdo que hemos tomado hoy día en la Comisión y le solicitamos a la Sala que lo acoja.
El señor QUINTANA (Presidente).- Si le parece a la Sala, se aprobará la petición de la Comisión de Trabajo y Previsión Social para discutir en general y en particular en el primer informe el proyecto sobre sala cuna, y que luego venga a la Sala.
La señora ALLENDE.- Señor Presidente, no voy a entrar en una discusión anterior, pues creo que ya se ha zanjado el problema. Pero quiero dejar constancia de que tenemos ciertas dificultades.
Como señaló hace un momento el Presidente de la Comisión Especial de Zonas Extremas y Territorios Especiales (o Insulares, como quieran llamarlos) se cambió su horario de funcionamiento. Yo no estaba en esa oportunidad, pues me encontraba en mi período de licencia.
Lo malo y lo doloroso de esa modificación es que se fija el mismo horario en que sesiona la Comisión Especial sobre la Mujer y la Igualdad de Género.
Yo creo que eso no está bien, porque nos impide participar en los dos órganos técnicos. Por ejemplo, claro que nos interesa participar en una discusión sobre el Instituto Antártico, pero resulta imposible estar en las dos Comisiones al mismo tiempo. Por lo tanto, yo rogaría actuar con la mejor voluntad y buscar un acomodo.
¡Le acabo de decir al Senador Kenneth Pugh que yo no podría afirmar que él no quiere que las señoras Senadoras trabajemos en los temas de mujer y equidad de género...! Entonces, le pido que muestre la mejor voluntad para llegar a un acuerdo, y es lo que yo espero también del resto de las Comisiones.
El señor QUINTANA (Presidente).- Entiendo que la Comisión Especial de Zonas Extremas tomará las providencias del caso. Pero esta es una dificultad que no podemos resolver en la Sala; no tenemos ninguna posibilidad de hacerlo.
La señora ALLENDE.- Es un recado.
El señor QUINTANA (Presidente).- Muy bien. El Senador señor Pugh ha tomado nota.
El señor MONTES.- Señor Presidente, quiero decir dos cosas sobre el tema.
Creo que lo relativo a la Antártica es demasiado importante y no le damos la jerarquía que tiene en nuestro debate.
Si uno piensa en la COP25, quizás debemos comprometernos con el mundo en cuanto a lo que vamos a hacer respecto de ese territorio, como también de los observatorios astronómicos y los desastres que ocurren acá, que son de repercusión y significación mundial.
¡La Antártica es clave y central!
Cuando discutimos sobre la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología ni siquiera se pudo considerar que estuviera vinculado al Instituto Antártico, y la verdad es que ese debería ser uno de los ejes de nuestra investigación y de nuestro trabajo.
Más que ser analizado por una u otra Comisión, yo pediría que le diéramos a la Antártica el relieve, la significación y la proyección que le corresponde, porque no lo hemos hecho.
El Instituto Antártico fue creado hace muchos años, creo que en la época de Allende, pero no le hemos dado la envergadura y el significado que tiene para el mundo y para nosotros.
El señor QUINTANA (Presidente).- Está muy clara esta discusión.
Boletín N° 11614-10
El señor QUINTANA (Presidente).- Proyecto de acuerdo, en segundo trámite constitucional, que aprueba el "Convenio de Transporte Aéreo entre el Gobierno de la República de Chile y el Gobierno de San Vicente y las Granadinas", firmado en Georgetown, República de Guyana, el 5 de julio de 2016, con informe de la Comisión de Relaciones Exteriores.
--Los antecedentes sobre el proyecto (11.614-10) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
Relaciones Exteriores: sesión 4ª, en 20 de marzo de 2019.
La señora BELMAR (Secretaria General subrogante).- El objetivo principal del proyecto es continuar expandiendo la política aerocomercial de Chile, que tiene como propósito conseguir mayor apertura con los demás países, en especial en lo relacionado con los derechos de tráfico, libre ingreso a los mercados, libertad tarifaria y mínima intervención de la autoridad.
La Comisión de Relaciones Exteriores discutió este proyecto en general y particular, por tratarse de aquellos de artículo único, y lo aprobó por la unanimidad de sus miembros presentes, Senadores señores Guillier, Insulza, Lagos, Moreira y Ossandón.
El señor QUINTANA (Presidente).- En discusión general y particular el proyecto de acuerdo.
--Se aprueba en general y particular el proyecto de acuerdo (31 votos favorables).
Votaron las señoras Allende, Aravena, Ebensperger, Muñoz, Órdenes, Van Rysselberghe y Von Baer y los señores Allamand, Bianchi, Castro, Coloma, De Urresti, Durana, Elizalde, Galilea, García, Girardi, Guillier, Insulza, Lagos, Latorre, Montes, Moreira, Ossandón, Pérez Varela, Prohens, Pugh, Quintana, Quinteros, Sandoval y Soria.
Boletín N° 11615-10
El señor QUINTANA (Presidente).- Proyecto de acuerdo, en segundo trámite constitucional, que aprueba el "Acuerdo entre el Gobierno de la República de Chile y el Gobierno de la República Socialista de Vietnam para el Libre Ejercicio de Actividades Remuneradas, por parte de Familiares Dependientes de Miembros del Personal Diplomático, Consular, Administrativo y Técnico de sus Misiones Diplomáticas, Oficinas Consulares y Representaciones Permanentes ante Organizaciones Internacionales", suscrito en Hanói, el 9 de noviembre de 2017, con informe de la Comisión de Relaciones Exteriores.
--Los antecedentes sobre el proyecto (11.615-10) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
La señora BELMAR (Secretaria General subrogante).- El objetivo principal del proyecto es permitir el ejercicio de actividades remuneradas a los familiares dependientes del personal diplomático, consular, técnico y administrativo de las Misiones Diplomáticas y Oficinas Consulares.
La Comisión de Relaciones Exteriores discutió este proyecto en general y en particular, por tratarse de aquellos de artículo único, y lo aprobó por la unanimidad de sus miembros, Senadores señores Guillier, Insulza, Lagos, Moreira y Ossandón.
El señor QUINTANA (Presidente).- ¿Habría acuerdo de la Sala para aprobar unánimemente el proyecto de acuerdo?
Boletín N° 11972-10
El señor QUINTANA (Presidente).- Proyecto de acuerdo, en segundo trámite constitucional, que aprueba el Tercer Protocolo Adicional al Acuerdo por el que se establece una Asociación entre la República de Chile, por una parte, y la Comunidad Europea y sus Estados Miembros, por otra, para tener en cuenta la adhesión de la República de Croacia a la Unión Europea, y sus Anexos, suscrito en Bruselas, Bélgica, el 29 de junio de 2017, con informe de las Comisiones de Relaciones Exteriores y de Hacienda.
--Los antecedentes sobre el proyecto (11.972-10) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
Relaciones Exteriores: sesión 5ª, en 2 de abril de 2019.
Hacienda: sesión 5ª, en 2 de abril de 2019.
La señora BELMAR (Secretaria General subrogante).- El objetivo principal del proyecto es permitir que Croacia pueda asumir como suyos los compromisos derivados del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Chile.
La Comisión de Relaciones Exteriores discutió este proyecto en general y en particular, por tratarse de aquellos de artículo único, y lo aprobó por la unanimidad de sus miembros presentes, Senadores señores Insulza, Lagos, Moreira y Ossandón.
El señor QUINTANA (Presidente).- Este proyecto cuenta con la aprobación unánime de las Comisiones de Relaciones Exteriores y de Hacienda.
Si le parece a la Sala, procederemos de la misma manera que en el caso anterior.
Boletín N° 11611-10
El señor QUINTANA (Presidente).- Proyecto de acuerdo, en segundo trámite constitucional, que aprueba el Acuerdo de Inversiones entre el Gobierno de la República de Chile y el Gobierno de la Región Administrativa Especial de Hong Kong de la República Popular China y sus Anexos, suscrito en Lima, Perú, el 18 de noviembre de 2016, con informes de las Comisiones de Relaciones Exteriores y de Hacienda.
--Los antecedentes sobre el proyecto (11.611-10) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
La señora BELMAR (Secretaria General subrogante).- El objetivo principal del proyecto es establecer un marco de protección para los inversionistas de ambas economías, resguardando las facultades regulatorias de cada Estado.
Por su parte, la Comisión de Hacienda adoptó igual resolución, por la unanimidad de sus miembros, Senadores señores Coloma, García, Lagos, Letelier y Pizarro.
El señor QUINTANA (Presidente).- ¿Les parece a Sus Señorías aprobarlo en los mismos términos que los proyectos anteriores?
El senador LATORRE.- No, señor Presidente. Pido la palabra.
El senador LATORRE.- Señor Presidente, preferiría votar, porque tengo una opinión distinta. No sé si quiere que la fundamente.
Básicamente, yo creo que se va haciendo natural el hecho de aprobar tratados con la consideración de que son positivos a priori. Pero, a mi parecer, falta más evaluación de sus beneficios y costos. En ese sentido, en la Cámara de Diputados se produjo cierta discusión y hubo varias abstenciones y rechazos.
Por lo tanto, prefiero solicitar que se vote el proyecto de acuerdo.
El señor QUINTANA (Presidente).- Conforme.
--Se aprueba en general y en particular el proyecto de acuerdo (25 votos a favor y uno en contra).
Votaron por la afirmativa las señoras Allende, Aravena, Ebensperger, Muñoz, Órdenes y Von Baer y los señores Allamand, Castro, Chahuán, Coloma, Durana, Elizalde, Galilea, García, Guillier, Insulza, Kast, Lagos, Moreira, Prohens, Pugh, Quintana, Quinteros, Sandoval y Soria.
Votó en contra el señor Latorre.
El señor QUINTANA (Presidente).- Queda una iniciativa relativa a los productos lácteos y un proyecto de acuerdo del Senador señor Lagos que lleva la firma de 21 señores Senadores.
El señor MOREIRA.- ¿Es un proyecto de acuerdo sobre tabla?
El señor LAGOS.- ¡Vamos por orden! Discutamos primero la iniciativa sobre la leche.
El señor QUINTANA (Presidente).- Después del proyecto sobre etiquetado de productos lácteos pondremos en votación el proyecto de acuerdo del Senador señor Lagos.
El señor COLOMA.- ¡Necesita el acuerdo de la Sala, señor Presidente, no está facultado para eso!
El señor QUINTANA (Presidente).- No necesito acuerdo para eso, señor Senador.
Boletín N° 11417-01
El señor QUINTANA (Presidente).- Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que establece normas sobre elaboración, comercialización, denominación y etiquetado de la leche y productos lácteos, con informe de la Comisión de Agricultura.
--Los antecedentes sobre el proyecto (11.417-01 y 11.661-11, refundidos) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
En segundo trámite: sesión 57ª, en 9 de octubre de 2018 (se da cuenta).
Agricultura: sesión 90ª, en 22 de enero de 2019.
La señora BELMAR (Secretaria General subrogante).- El objetivo principal del proyecto es establecer normas sobre la elaboración, denominación, comercialización y etiquetado de la leche y productos lácteos, lo que se materializa mediante la definición legal de determinados términos que actualmente solo están contemplados en el ámbito reglamentario.
La Comisión de Agricultura hace presente que existe otro proyecto de ley en tramitación, que establece la obligación de etiquetar en los envases el origen y el tipo de la leche y otros productos lácteos (boletín N° 11.986-01), originado en moción de los Senadores señora Aravena y señor Ossandón, actualmente radicado en la Cámara de Diputados, en segundo trámite constitucional, y que persigue las mismas ideas matrices que el proyecto de ley en estudio.
La Comisión consigna que, considerando que ambas iniciativas no pueden refundirse en virtud de lo dispuesto en el artículo 17 A de la Ley Orgánica del Congreso Nacional y teniendo en cuenta la enorme relevancia que posee el legislar sobre esta materia, ha buscado una fórmula que permita estudiar ambos proyectos y consensuar un texto común.
Para lograr aquello, ha acordado rechazar la idea de legislar de la iniciativa en estudio, decisión que también adoptará la Comisión de Agricultura, Silvicultura y Desarrollo Rural de la Cámara de Diputados respecto del proyecto de ley anteriormente señalado (boletín N° 11.986-01), de manera de forzar la conformación de dos Comisiones Mixtas para que, de manera conjunta, concuerden un único proyecto de ley, como forma y modo de resolver las dificultades, según lo dispuesto en el artículo 70 de la Constitución Política de la República.
En atención a lo expuesto, la Comisión de Agricultura rechazó la idea de legislar por la unanimidad de sus miembros, Senadores señora Aravena y Rincón y señores Castro, Elizalde y Harboe.
El señor QUINTANA (Presidente).- Tiene la palabra la Senadora señora Aravena, Presidenta de la Comisión de Agricultura.
La señora ARAVENA.- Señor Presidente, ¿es posible que yo explique por qué vamos a pedir que se rechace el proyecto? Independiente de entregar la minuta que está en los escritorios de los señores Senadores.
El señor QUINTANA (Presidente).- Está en su derecho, Su Señoría.
La señora ARAVENA.- Existen actualmente dos iniciativas que buscan regular el etiquetado de la leche. Una presentada por la Cámara de Diputados y otra por nosotros. Ambas están en segundo trámite reglamentario.
Debemos destacar que los dos proyectos son de tremenda relevancia, ya que buscan establecer una regulación legal mínima, consistente en la obligatoriedad de etiquetar en los envases, botellas de leche o productos lácteos el origen y tipo de leche que las personas van a consumir. De esta manera, podrían elegir en forma libre e informada el producto que estimen conveniente.
Teniendo presente que existen estas dos iniciativas de ley bastante similares y que no se pueden refundir por estar en distinto trámite constitucional, hemos buscado una fórmula que permita estudiar ambas y consensuar un texto único.
La única forma que hemos encontrado para llevarlo a cabo, sin perder ninguno de los dos proyectos, sería forzar una Comisión Mixta y, para ello, cada Cámara debería rechazar la respectiva iniciativa en su segundo trámite, y así pasar a conformar, en rigor, dos Comisiones Mixtas, una por cada proyecto, en el entendido de que estarían integradas por los mismos miembros.
Además, habría que adoptar el acuerdo de presentar un informe conjunto de las dos Comisiones Mixtas que resuelva las divergencias existentes, y trabajar un texto único que se presentara a la aprobación de las Salas de ambas Cámaras del Congreso y que, de aprobarse, se materializaría en una ley.
Quiero informar a todos los Senadores que ya hay un acuerdo de los Diputados de la Comisión de Agricultura, quienes han logrado que se rechace en forma unánime el proyecto para conformar la Comisión Mixta.
Entonces, solo queda solicitarles, en nombre de la Comisión de Agricultura, que ustedes rechacen esta iniciativa para facilitarnos el dar término a este proceso y llevar a cabo la estructura definitiva del texto legal.
El señor QUINTANA (Presidente).- Gracias, Senadora señora Aravena, han quedado muy claros su punto de vista y las razones por las cuales un sector al menos no entregaría el apoyo a este proyecto.
El señor ELIZALDE.- ¡Rechazo unánime!
El señor QUINTANA (Presidente).- ¿Rechazo unánime?
¿Están todos de acuerdo con el planteamiento de la Senadora señora Aravena?
¡Su Señoría tiene que iluminar más seguido a esta Sala...!
--Por unanimidad, se rechaza el proyecto en general.
El señor QUINTANA (Presidente).- Corresponde tratar el proyecto de acuerdo que rechaza cualquier apoyo a alguna acción o intervención militar en Venezuela, que la Mesa ha puesto en discusión conforme a las atribuciones con que cuenta.
El señor MOREIRA.- ¡Ese proyecto de acuerdo no está en la tabla!
El señor QUINTANA (Presidente).- Después le daré la palabra al Senador señor Moreira para un tema de reglamento.
El señor COLOMA.- ¿Cuáles atribuciones, señor Presidente? De buena fe se lo digo.
El señor QUINTANA (Presidente).- Es un proyecto de acuerdo que tiene la firma de la mayoría de los Senadores en ejercicio y que la Mesa ha colocado en discusión conforme a las prerrogativas que tiene. Eso se ha hecho muchísimas veces.
El señor COLOMA.- ¿Sobre la base de qué acuerdo?
El señor QUINTANA (Presidente).- Le voy a leer los acuerdos que respaldan la facultad de la Mesa.
El señor MOREIRA.- ¡Pero no tenemos los antecedentes!
El señor QUINTANA (Presidente).- Por eso la señora Secretaria hará la relación.
Es bastante sencillo, incluso le podemos ofrecer la palabra al Senador señor Lagos para que haga una fundamentación similar a la que realizó la Senadora señora Aravena.
El señor LAGOS.- No, señor Presidente.
El señor QUINTANA (Presidente).- Probablemente será suficiente la relación de la señora Secretaria. Yo espero eso.
Tiene la palabra, para un tema reglamentario, el Senador señor Coloma.
El señor COLOMA.- Señor Presidente, en la mejor buena fe, hay diez proyectos de acuerdo que están en la tabla dispuestos para ser votados. Usted nos dice que hay una resolución de Comités, que yo no conozco -por eso se lo digo de la mejor buena fe-, que permitiría que, más allá del orden que la Mesa da a los proyectos, usted podría en su momento -así lo entiendo- poner en votación un proyecto de acuerdo sobre tabla.
Entonces, quiero saber cuál es esa norma que yo no he visto en el Reglamento -la estoy buscando; se lo pregunté a la Jefa de Comité de la UDI y me dice que no han llegado acuerdos- antes siquiera de conocer el contenido de la disposición que usted plantea.
El señor QUINTANA (Presidente).- Yo le quiero señalar a Su Señoría que los Comités, en sesión de fecha 27 de enero de 2015, al definir la tramitación a la que se someterían los proyectos de acuerdo, acordaron encomendar a la Mesa que propusiera a la Sala la sesión en que se procedería a votar aquellos proyectos de acuerdo suscritos por la mayoría de los Senadores en ejercicio.
Por lo tanto, yo no tengo ningún problema en dar el mismo tratamiento que estamos siguiendo con este proyecto de acuerdo firmado por veintidós señores Senadores a los proyectos que usted señala.
El señor MONTES.- ¡Es atribución del Presidente fijar el orden de la tabla!
El señor QUINTANA (Presidente).- Yo entiendo que está claro que eso es facultad del Presidente. Y si el Senador señor Coloma me hace llegar una nómina de los proyectos que le interesan, no tengo inconveniente alguno para someterlos a discusión sobre tabla.
Le ofrezco la palabra, nuevamente, al Senador señor Coloma.
El señor COLOMA.- Señor Presidente, yo quiero dejar claro que entendí que el acuerdo de Comités citado se refería a una situación coyuntural en que había cuarenta proyectos de acuerdo pendientes. Esa es la idea, no como ahora se menciona.
Entonces, está bien, usted podrá someter a votación este proyecto de acuerdo, pero yo quiero pedir que aquella resolución de Comités quede sin efecto, por lo menos para adelante -podemos discutirlo ahora-, porque fue producto de una situación coyuntural de hace cuatro años. No es permanente, pétreo.
Esto es mucho peor que las normas de amarre, que alguna vez se generaron; porque conforme a ella cualquier Presidente -probablemente nosotros estamos lejos de tener algún Presidente- podrá fijar el orden de votación de los proyectos de acuerdo cuando lo estime conveniente.
No estoy diciendo que usted está haciendo mal uso de esa facultad, yo creo que este es un acuerdo circunscrito a una circunstancia y no un derecho permanente. Esa es mi visión del tema, señor Presidente.
El señor LAGOS.- ¡En la próxima reunión de Comités habrá que derogarlo!
El señor QUINTANA (Presidente).- Efectivamente, el Senador señor Coloma tiene razón. Eso se dio en una coyuntura, cuando había la cantidad de proyectos que usted señala; pero el punto es que ese acuerdo se encuentra vigente, no está derogado. Y el Senador señor Lagos tiene razón, será en una reunión similar en que habrá que tomar una decisión en contrario o renovar su vigencia. Repito que hoy día está vigente. Y, siendo así, me someto a esa norma que me proporciona la Secretaría.
El señor PÉREZ VARELA.- Señor Presidente, todos los acuerdos de Comités tienen un sentido y una razón. Y años después se deben interpretar de buena fe.
¿Cuál era la dificultad que existía en ese momento? Que había cuarenta o cincuenta proyectos de acuerdo y muchos señores Senadores y señoras Senadoras constataban que lo que estaban planteando no tenía ninguna posibilidad de verse ni votarse.
Tanto es así que eso habilitó para celebrar dos o tres sesiones en que prácticamente lo único que se hizo fue analizar proyectos de acuerdo.
Hoy día la situación es absolutamente distinta, no hay más de ocho o nueve proyectos de acuerdo para ser vistos por el Senado.
Por lo tanto, claramente usted está alterando de manera arbitraria el orden de los proyectos de acuerdo que han presentado diversos Senadores. Porque el acuerdo de Comités a que se refirió se había adoptado para superar una dificultad que hacía inviable en su momento la discusión de ese tipo de proyectos en la Sala.
Hoy día no tenemos esa situación. El tratamiento de los proyectos de acuerdo es absolutamente viable conforme a las normas reglamentarias de que disponemos.
Por lo tanto, señor Presidente, le pido que interpretemos los acuerdos de Comités de buena fe, pues veo que ello no está sucediendo.
El señor QUINTANA (Presidente).- Concuerdo con varias de las aseveraciones del Senador señor Pérez Varela.
Sin embargo, se trata de un acuerdo vigente, que, por cierto, estoy dispuesto a revisar.
En verdad, le podría entregar después a Su Señoría el detalle de las razones por las cuales se resolvió poner sobre tabla el proyecto de acuerdo que mencioné. Además, hay otras cuestiones más domésticas que preferiría no señalar ahora.
Pero -reitero- ese fue el acuerdo que se adoptó y se halla vigente. Mientras no lo cambiemos, tendremos que seguir aplicándolo.
Además, el proyecto de acuerdo se tiene que votar.
El señor LAGOS.- ¡Votemos, señor Presidente!
El señor QUINTANA (Presidente).- Pero previamente la señora Secretaria le dará lectura.
El señor QUINTANA (Presidente).- Tiene la palabra el Senador señor Moreira, para un punto de Reglamento.
El señor MOREIRA.- Señor Presidente, pido reunión de Comités.
El señor PIZARRO.- ¡Por favor, señor Presidente!
El señor MOREIRA.- Señor Presidente, quiero plantearle lo siguiente.
Usted ha dicho que comparte las opiniones expuestas acá y que está dispuesto a analizar el acuerdo en comento.
Sin embargo, si vamos a estar actuando de esa manera, entonces, también le tendré que pedir que se respete íntegramente el Reglamento, porque a veces ello no ocurre. Le indico un solo ejemplo: hay personas que llegan a la Sala a última hora, cuando ya terminó la votación, y piden que se incorpore su voto.
Eso no corresponde.
El señor PIZARRO.- ¡No, señor Senador! Se dice: "Deje constancia".
El señor MOREIRA.- ¡No! Se señala: "Que se incorpore mi voto".
Eso es lo que se ha escuchado acá. Ello está en las grabaciones y en las actas.
Por eso, varias veces he planteado que si no hay fair play en estas materias, como cada vez más se tensa la relación con Sus Señorías, bueno, interpretemos el Reglamento como corresponde.
El señor BIANCHI.- ¡El rey del fair play...!
El señor QUINTANA (Presidente).- Con respecto a lo que ha señalado el Honorable señor Moreira, debo indicar que, en la situación a que se refiere, se deja constancia de la intención de voto manifestada en su momento por el respectivo Senador.
En rigor, si Su Señoría ve la planilla de la votación, se dará cuenta de que ese Senador no aparece votando.
El señor MOREIRA.- ¡Aparece en los votos!
El señor QUINTANA (Presidente).- No, señor Senador. Se deja constancia de ello, que es algo muy distinto.
El señor BIANCHI.- ¡Está equivocado el Senador Moreira!
El señor QUINTANA (Presidente).- Hemos cuidado de cumplir celosamente el Reglamento.
El señor COLOMA.- Propongo una sesión para ver este asunto, señor Presidente.
El señor QUINTANA (Presidente).- Se ha pedido reunión de Comités.
--Se reanudó a las 17:27.
La señora BELMAR (Secretaria General subrogante).- Los Comités acordaron poner en votación el próximo martes, 16 de abril, el proyecto de acuerdo sobre Venezuela, correspondiente al boletín N° S 2.058-12.
El señor LAGOS.- Señor Presidente, yo lamento esa decisión.
La oportunidad de votar el mencionado proyecto de acuerdo era importante. El Secretario de Estado estadounidense visitará próximamente nuestro país, y me parecía una excelente oportunidad para escuchar al Presidente de la República decir de manera clara y categórica que se rechaza el uso de la fuerza para encontrar una salida a la situación que vive Venezuela.
El proyecto de acuerdo buscaba simplemente ratificar lo que en general ha sido la política de Chile.
Dado lo que está ocurriendo en el continente, en la región y en Venezuela, la idea era pedirle al Presidente una declaración clara en tal sentido y, al mismo tiempo, solicitarle a la Cancillería iniciar una misión diplomática para obtener el apoyo de todos los países de la región en orden a que la solución a la crisis política en Venezuela, a la dictadura de Nicolás Maduro sea a través de la vía pacífica, sin apoyar ni avalar el uso de la fuerza.
El proyecto de acuerdo se votará la próxima semana, señor Presidente, porque así lo ha decidido el Senado. Y yo me sujeto a las reglas que establece esta Corporación.
El señor MOREIRA.- Por intermedio de la Mesa, quiero decirle al Senador Lagos que el Presidente de la República, Sebastián Piñera, ha reiterado mil veces su compromiso con la democracia y la defensa de los derechos humanos.
Me parece que nadie le puede dar lecciones a él en materia de derechos humanos, y menos con respecto a la dictadura de Maduro a que hace mención Su Señoría.
El Primer Mandatario ya ha señalado aquello, por lo que estimo que un emplazamiento de esta naturaleza no corresponde.
El proyecto de acuerdo se va a votar la próxima semana. Sabemos que se trata de una estrategia exclusiva, pues próximamente viene a Chile el Secretario de Estado estadounidense.
Por tanto, el proyecto de acuerdo está de más.
El objetivo era presentarlo debido a la visita a nuestro país del referido Secretario de Estado, y no por la dictadura de Maduro.
El señor QUINTANA (Presidente).- Debo hacer presente a Sus Señorías que citaré a la Comisión de Régimen Interior a una reunión, pero sin suspender esta sesión.
Solicito el asentimiento de la Sala para que pase a remplazarme en la testera la Senadora señora Goic.
--Pasa a dirigir la sesión la Senadora señora Goic, en calidad de Presidenta accidental.
Boletín N° 12485-05
La señora GOIC (Presidenta accidental).- Corresponde continuar la discusión general del proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que establece el financiamiento, regula la ejecución y dicta otras normas para la implementación de la Conferencia Internacional para el Cambio Climático, denominada "COP25", con informe de la Comisión de Hacienda y urgencia calificada de "discusión inmediata".
--Los antecedentes sobre el proyecto (12.485-05) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
En segundo trámite: sesión 5ª, en 2 de abril de 2019 (se da cuenta).
Hacienda: sesión 8ª, en 9 de abril de 2019.
Sesión 8ª, en 9 de abril de 2019 (queda pendiente la discusión en general).
La señora GOIC (Presidenta accidental).- Quiero recordar que ayer quedaron inscritos varios Senadores para usar de la palabra.
Como habrá reunión de la Comisión de Régimen Interior, sugiero que abramos la votación. Se solicitó votar separadamente una norma. De modo que podríamos abrir la votación respecto de lo demás.
La señora RINCÓN.- ¿Me permite, señora Presidenta?
La señora GOIC (Presidenta accidental).- Tiene la palabra Su Señoría.
La señora RINCÓN.- Antes de abrir la votación, señora Presidenta, sería bueno escuchar al Ejecutivo, pues yo al menos hice algunas preguntas y no ha habido respuestas. Entonces, me parece oportuno oír lo que nos tiene que decir al respecto.
La señora GOIC (Presidenta accidental).- Tiene la palabra la señora Ministra.
La señora SCHMIDT (Ministra del Medio Ambiente).- Señora Presidenta, tal como se dijo ayer durante el largo debate habido en esta Sala, la urgencia de levantar la voz por la acción climática llevó al Presidente Piñera a proponer el nombre de Chile como sede de la COP25, la cumbre mundial más importante sobre cambio climático, cuando otros dieron un paso al costado.
Ese sentido de urgencia es el mismo que se le ha solicitado al Parlamento para aprobar los recursos necesarios a fin de poder realizar esta conferencia mundial y establecer el liderazgo al objeto de avanzar con ambición hacia una acción climática más significativa, que nos permita enfrentar uno de los grandes desafíos que tenemos hoy a nivel global. Me refiero a la urgencia de realizar un trabajo importante unidos; a la urgencia de contar con un sistema que posibilite en tan cortos meses llevar a cabo en Chile uno de los eventos internacionales más relevantes para el futuro del planeta.
Sus Señorías han planteado múltiples consultas.
Señora Presidenta, ningún país del mundo podría ser sede de la COP esperando tener todos sus problemas ambientales resueltos.
Hacerse cargo de la COP25 y del liderazgo de su presidencia implica tener voluntad política del más alto nivel para avanzar hacia un modelo de desarrollo más sustentable. También involucra ir transformando nuestras economías hacia economías limpias, donde nuestra nación tiene tremendas ventajas competitivas y en que el liderazgo y la unión de todos para avanzar en ese camino puede abrir oportunidades a cada una de las familias chilenas (el nuestro es uno de los países más vulnerables al cambio climático) y permitir que en el mundo se progrese en algo que debe unirnos a todos, no por salvar el planeta -como bien se ha dicho aquí-, sino para que podamos tener un lugar en la humanidad en el cual vivir de buena manera y que heredemos también a las futuras generaciones.
Por lo tanto, quiero agradecer el apoyo transversal de todos los sectores, que nos permitirá contar con estos recursos con la urgencia que necesitamos.
Estoy segura de que trabajando conjunta y unidamente podremos avanzar más rápido en las transformaciones necesarias para Chile y el resto del mundo.
La señora GOIC (Presidenta accidental).- Gracias, señora Ministra.
Vamos a abrir la votación general y después...
La señora GOIC (Presidenta accidental).- Senadora señora Rincón, voy a abrir la votación en general del proyecto para poder terminar con el listado de oradores.
Estaban inscritos para hacer uso de la palabra los Senadores señor Araya, señora Órdenes, señor Guillier y también quien habla.
Después está la posibilidad, además, de intervenir durante la fundamentación del voto.
La señora RINCÓN.- Señora Presidenta, quiero plantear algo antes de que se abra la votación.
La señora GOIC (Presidenta accidental).- Tiene la palabra, Su Señoría.
La señora RINCÓN.- Señora Presidenta, entiendo que de ayer a hoy día es perfectamente posible que la Ministra no haya memorizado o guardado las preguntas que formulé, pero sus respuestas son importantes para los efectos de la votación.
Como señalé ayer, más allá del financiamiento, pienso que es importante saber cuál es la estrategia y el diseño del Gobierno para enfrentar los temas que serán abordados en esta importante reunión.
De hecho, felicité a la Ministra por haber tenido la audacia y la osadía de ofrecer a Chile como sede de la COP25.
Mis preguntas eran bien específicas.
Ahora, si la Ministra no las retuvo, está bien. Pero yo necesitaba conocer sus respuestas para votar con fundamento algo que me parece de verdad relevante para nuestro país.
La señora GOIC (Presidenta accidental).- Muy bien.
La señora GOIC (Presidente accidental).- Tiene la palabra el Senador señor Araya.
El señor ARAYA.- Señora Presidenta, sin duda, el hecho de que se pueda realizar la COP25 en nuestro país es un gran hito, principalmente porque hoy día el cambio climático es una realidad que está afectando a todos los países, especialmente al nuestro.
Nosotros hemos visto, en el caso de la Región que represento, producto del cambio climático, las lluvias que han caído a causa del invierno altiplánico y los daños que ellas ocasionaron.
A partir de eso, es necesario contar no solo con una política a nivel país respecto de cómo se enfrenta el cambio climático, sino también ver qué medidas pueden tomar los diferentes países.
En esa línea, que Chile sea sede de la COP25 nos abre una oportunidad única.
Este evento también debiera demostrar el compromiso de nuestro país en la lucha contra el cambio climático, frente al cual también puede hacer aportes en diversos sentidos.
Votaré a favor de los recursos que está pidiendo el Ejecutivo para realizar esta convención. Pero, tal como plantearon algunos colegas ayer, tengo dudas respecto de dos temas.
El principal dice relación con el hecho de que estos recursos sean administrados por la Fundación Imagen de Chile.
En este punto difiero de lo que han sostenido algunos parlamentarios, especialmente de Derecha, en el sentido de que esta fundación debe ser la encargada de administrar estos recursos. Mi impresión personal es que estos fondos tendrían que ser administrados por el Ministerio de Relaciones Exteriores, a fin de contar con una orgánica más robusta en cuanto a la gestión de estos dineros.
Cabe recordar, por ejemplo, que la Fundación Imagen de Chile tiene un presupuesto bastante exiguo y nosotros le estamos pidiendo ejecutar, para un evento de esta envergadura, una cifra cercana a los 35 millones de dólares de aporte directo del Fisco, más la suma que se recaude a través de las donaciones privadas que puedan hacer empresas, otros países u organismos internacionales con el propósito de financiar esta cumbre.
El segundo aspecto que me merece dudas dice relación con cuál será el tratamiento tributario y los beneficios que van a recibir determinadas empresas por aportar a esta cumbre. Lo que no puede ocurrir es que terminen financiando este evento las empresas que más contaminan o que más problemas generan en el ámbito medioambiental.
Creo que es importante despachar este proyecto hoy día y que lleguemos a un acuerdo con el Ejecutivo en cuanto a quién va a administrar estos recursos.
Insisto: mi opinión personal es que estos recursos debiera administrarlos el Ministerio de Relaciones Exteriores, porque es el organismo que tiene la mayor expertise en la organización de este tipo de eventos. Cabe recordar también que dicha Cartera ya está preparando otra cumbre internacional que se celebrará en nuestro país.
Entonces, aprovechando esa sinergia, debiera ser la Cancillería la que administrara estos dineros y no la Fundación Imagen de Chile.
Dicho eso, señora Presidenta, voto a favor de la idea de legislar.
La señora GOIC (Presidenta accidental).- Tiene la palabra la Senadora señora Órdenes.
La señora ÓRDENES.- Señora Presidenta, sin duda, el tema que nos convoca tiene que ver con el financiamiento y, finalmente, con el diseño y la ejecución de una conferencia internacional de gran magnitud para Chile, probablemente, desde el punto de vista del tamaño, la más importante que se haya realizado.
Yo recojo algunas de las observaciones que se han formulado desde mi bancada -ayer el Senador Lagos y hoy el Senador Araya-. Pero también vamos a apoyar el proyecto...
La señora GOIC (Presidenta accidental).- Perdón, señora Senadora.
La interrumpo un segundo para pedir un poquito de silencio en la Sala y poder escuchar su intervención.
Ruego a Sus Señorías tomar asiento.
La señora ÓRDENES.- Gracias, señora Presidenta.
Señalaba que adhiero a algunas de las observaciones que se han realizado desde mi bancada, pero creo que el principal objetivo dice relación con un desafío global, que es el cambio climático.
Yo diría que el calentamiento global es la gran amenaza que afecta hoy día a todas las naciones del mundo. No son casuales los fenómenos de sequía, de inundaciones y la forma como se gatillan distintas emergencias a lo largo de los diversos territorios. Y eso nos tiene que hacer cambiar la manera en que diseñamos las políticas públicas. No se trata solo de un problema del medioambiente. Tenemos que pensar, por ejemplo, en la infraestructura para el cambio climático y diseñar alianzas globales.
Creo que ese es el objetivo de esta conferencia internacional.
En el entendido de que tiene ese carácter, deseo hacer algunas reflexiones.
La idea del Protocolo de Kioto era reducir las emisiones (de CO2, por ejemplo). Pero, más allá del comportamiento que ha tenido nuestro país, que ha estado a la altura de dicho desafío, mientras las grandes potencias -China, Estados Unidos, India- no cambien sus prácticas con respecto a la emisión de gases de efecto invernadero, la amenaza va a seguir vigente.
Y creo que Chile tiene un desafío interno como referente en esta cumbre internacional, porque en ese plano mantenemos algunas relaciones que aparecen contradictorias.
Pienso que la COP25 es una oportunidad, pero tenemos deudas pendientes, tal como señalaron ayer algunos legisladores.
Me parece que el Acuerdo de Escazú es una señal importante que en algún minuto debemos dar como país, pues se trata de un compromiso que además impulsamos, en materia de participación pública y de acceso a la información y a la justicia ambiental.
Por otra parte, una ley marco sobre cambio climático es otro desafío que esta conferencia pone en la agenda del Parlamento.
En resumen, espero que podamos avanzar en ese sentido, porque para Chile la importancia de esta instancia solo va a ser relevante en la medida que nos comprometamos.
Y, más allá de que nuestro país no emite demasiados gases de efecto invernadero y no es relevante desde el punto de vista de su magnitud, me parece que mantiene otras deudas, en las cuales espero que avancemos.
Ayer se hablaba de contaminación, de no más zonas de sacrificio. Respecto de la Región de la que provengo, espero que impulsemos rápidamente una ley sobre protección de glaciares.
También se hablaba del continente antártico al inicio de la sesión.
Debemos comprender que tenemos relevancia en este desafío, y espero que así lo entendamos.
Creo que para las nuevas generaciones también es la oportunidad de mostrar que desde Chile empezamos a adoptar conciencia del problema y de que ello implica un cambio de vida.
Lo que está en juego acá es un cambio de estilo de vida, una revisión de nuestros sistemas productivos, de cómo generamos energía. Si eso no se modifica, estaremos en un riesgo bastante inminente ante el cual solo vamos a estar reaccionando.
En consecuencia, señora Presidenta, apoyo este proyecto.
La señora GOIC (Presidenta accidental).- Tiene la palabra el Senador señor Guillier.
El señor GUILLIER.- Señora Presidenta, quiero ser bien preciso, porque la cuenta de lo que digamos hoy la tendremos que pagar todos a fin de año.
Creo que la decisión del Gobierno de asumir la organización de la COP25 no fue, en ningún caso, un acto de improvisación. Se asumió un desafío -inesperado- de enormes dimensiones por el hecho de que Brasil se desistió de convocarla.
Ese dato es esencial para entender por qué debemos actuar con urgencia y responsabilidad y tener claro que, si bien el escenario organizativo no es el mejor y podríamos disponer de otros mecanismos, a estas alturas hay un factor práctico: no hay tiempo.
Por sobre toda consideración, creo que la decisión de organizar este evento es correcta, ya que el cambio climático llegó a Chile y lo estamos apreciando en todo el territorio nacional. En este sentido, varios organismos especializados sostienen que vamos a ser uno de los cinco países del mundo más afectados.
La larga sequía, los incendios forestales, el aumento evidente de las temperaturas, la contaminación, las lluvias y los temporales en el norte, la contaminación atmosférica y lumínica, etcétera, amenazan emprendimientos estratégicos como los observatorios astronómicos del norte del país, desde los cuales es posible observar el universo, y también la calidad de vida de nuestros habitantes.
Ahora bien, sí creo -y esta es la oportunidad de insistir en el punto- que nuestra Cancillería debe jugar un rol más activo en la organización, preparación y realización de esta cita, porque está en vitrina nuestra política exterior, cuyas orientaciones y debilidades analizamos hace algunos días en este mismo Senado.
Sin embargo, no basta con ser sede, sino que debemos dar muestras de coherencia.
Chile posee hoy 116 conflictos medioambientales no resueltos. En paralelo, nos restamos de firmar tratados y acuerdos internacionales en materia de protección del medioambiente y del calentamiento global. Por lo tanto, debemos revisar esa actitud y adherir sin complejos al Acuerdo de Escazú, así como estamos dispuestos a jugarnos en la COP25. No hay razón para no hacerlo, pues ello no sería coherente con esto último.
Organizar la COP25 nos da la oportunidad de mostrar una cara descentralizadora.
¡Esta cita no puede concentrarse solo en Santiago!
Al menos, la cumbre parlamentaria, como lo ha propuesto el Senador Pugh -y estoy de acuerdo-, debería organizarse en Valparaíso, sede del Congreso Nacional.
Por otro lado, los encuentros preparatorios tendrían que realizarse en regiones de acuerdo con la pertinencia de las materias que se aborden, para que cada chilena o chileno se sienta parte de este desafío, que debería ayudar a mejorar nuestra calidad de vida y a generar un cambio en nuestros estilos de vida y de desarrollo.
Las organizaciones de la sociedad civil también tienen que ser escuchadas en este debate por el cambio climático.
Estamos ad portas de que se cumplan diez años de la creación de nuestra primera institucionalidad ambiental, el año 2010. Por lo tanto, llegó la hora de establecer un nuevo pacto de no agresión con nuestra biodiversidad, nuestra flora, nuestra fauna y, sobre todo, con nuestros territorios.
El examen que dará Chile a fin de año nos va a evaluar no por nuestra prosperidad económica, sino por nuestra situación actual; y si bien ha habido avances, estamos al debe con nuestros territorios.
Entre los desafíos se plantea no solo concretar y continuar la verdadera revolución en materia de energías renovables no convencionales, sino también ir hacia la eficiencia energética, la electromovilidad, la descarbonización -de hecho, hace algunos días suscribimos la carta de la bancada denominada "Chao carbón", para apurar los cierres de las plantas termoeléctricas- y avanzar en distintos ámbitos de optimización de la calidad de vida y de los recursos energéticos de nuestro país.
La ley marco de cambio climático -cuyo proyecto se va a presentar al país entiendo que en las próximas semanas- no va a resolver todo; pero, al menos, nos pone en un horizonte de solución general ante las necesidades de Chile.
Eso, siempre y cuando este año 2019 la agenda medioambiental se transforme no en un acto comunicacional, sino en una agenda pública real que nos preparará para iniciar un cambio más acelerado a fin de enfrentar los desafíos del cambio climático.
Señora Presidenta, la ciudadanía se está educando; está marchando por las calles; exige a gritos que avancemos en muchas materias, también en las medioambientales. Tenemos que ponernos de acuerdo ahora y asumir los compromisos, las consecuencias y los riesgos que esto implique. Hacerlo mañana podría ser muy tarde.
Por esa razón, apruebo el proyecto en comento.
Y debemos estar todos disponibles, asumir un rol activo y no sentarnos a mirar qué resulta y qué no. Ello, porque enfrentamos un desafío no esperado que hoy día está instalado, que tenemos que asumir todos como chilenos.
La señora GOIC (Presidenta accidental).- Les insisto a quienes están de pie conversando en la Sala que tomen asiento, para no interrumpir la sesión.
El señor GALILEA.- Señora Presidenta, yo no quiero abundar más en lo que ya se ha dicho respecto de la importancia de organizar la COP25.
El hecho de que Chile haya tomado la iniciativa de organizar la conferencia -ante la negativa de Brasil-, que haya corrido -entre comillas- los riesgos de asumir este deber nos pone al nivel más alto de las evaluaciones y las políticas ambientales en todo el mundo.
Hay cosas en las que estamos muy bien; en otras, más o menos, y en otras, mal, como les ocurre a todos los países.
Ayer aprobamos en general el proyecto de ley relativo a la contaminación lumínica, y probablemente somos pioneros en proteger nuestros cielos. Hoy día es noticia la primera fotografía de un agujero negro, que fue tomada también desde un telescopio instalado en Chile.
Creo que no hay mucho más que decir con relación a la importancia de organizar la cumbre.
Reitero lo valiente que fue el Gobierno y la señora Ministra, que nos acompaña, en haber asumido este desafío.
Sin embargo, quiero ahondar en un punto que aparece como conflictivo y que a estas alturas lo encuentro algo absurdo.
Se ha discutido mucho por qué los recursos no van directamente al Ministerio pertinente en lugar de ir a la Fundación Imagen de Chile.
Si recordamos, hace algunos meses tuvimos este mismo debate respecto de la organización de otro evento para el cual se asignaban los fondos -lo vimos en el proyecto de Ley de Presupuestos- a una entidad de la Cámara Chilena de la Construcción. Se armó la discusión y se dijo: "¡No, no! ¡Que vaya a este Ministerio!".
Me parece bastante absurdo que a estas alturas todavía estemos discutiendo quién organiza un evento internacional.
¡Esa no debería ser nunca la discusión! Tendría que estar clarito quién lo organiza.
Uno podría optar por un Ministerio: siempre el de Relaciones Exteriores. O ir cambiando de Cartera según el evento del que se trate.
Pero, la verdad de las cosas, al final del día eso no soluciona nada. Lo señalo porque si es la Cancillería u otro Ministerio, lo único que va a poder hacer es licitar la organización del evento, pues existen especialistas en este tipo de eventos tan grandes, como la COP. Por lo tanto, siempre se llegará a una empresa especialista.
Además, las donaciones de privados y las internacionales son mucho más complejas cuando se realizan directamente al Estado de Chile que cuando se hacen a una entidad aparte.
En consecuencia, más que plantear esa discusión, creo que en este caso se llegó a una muy buena solución.
En mi opinión, la Fundación Imagen de Chile, dados la composición público-privada de su directorio y su objetivo como institución, puede transformarse -quiero felicitar también que se haya optado por esta institución- efectivamente en la entidad encargada de organizar los eventos internacionales de Chile, además de promover la imagen del país en el exterior.
Se está dando el puntapié inicial a algo que no debiera discutirse nunca más en nuestro Senado, porque resulta -como dije anteriormente- medio absurdo que ante la APEC, la COP o el evento que sea estemos siempre discutiendo quién asume la organización.
La Fundación Imagen de Chile es una entidad que cumple muy bien con los objetivos propuestos para organizar eventos de este tipo.
Junto con aprobar este proyecto de ley, creo que el Senado debiera considerar como una política permanente de Estado que dicha fundación sea la que organice los eventos en que la imagen de Chile está en juego.
La señora GOIC (Presidenta accidental).- Tiene la palabra la Senadora señora Ebensperger.
La señora EBENSPERGER.- Señora Presidenta, no existen dos opiniones al señalar que el cambio climático es el mayor desafío que enfrenta hoy la humanidad. Combatirlo y enfrentarlo requiere compromiso, convicción y voluntad política de todos los actores.
Se ha mencionado una frase del expresidente Obama en la Cumbre de Economía Verde en Argentina el año 2017, donde señalaba: "Somos la primera generación que siente el impacto del cambio climático y la última que puede hacer algo al respecto.".
Eso es tan cierto que en nuestro país tenemos hechos recientes en los que hemos comenzado a ver esos efectos lamentables.
No puedo dejar de mencionar lo que vivió la Región de Tarapacá el pasado mes de febrero. Todos los años estamos acostumbrados a sufrir un invierno altiplánico. Sin embargo, debido al cambio climático, el de este año produjo daños inmensos en toda la región. Por ejemplo, en las comunas de Iquique y de Alto Hospicio llovió en dos horas el equivalente a diez años. Y eso es producto del cambio climático.
La COP25 es uno de los eventos de mayor envergadura en términos medioambientales y es muy importante que se realice en Chile. Es un gran evento no solamente por lo que significa, sino también por lo que implica en términos logísticos y económicos.
Por esa razón, nosotros debiéramos ser los principales promotores para sacar adelante esta misión que se ha propuesto el Gobierno.
Creo que este desafío que han aceptado el Presidente Piñera y la Ministra del Medio Ambiente en términos de acoger en nuestro país la próxima Conferencia de las Partes de la Convención sobre Cambio Climático, aun en condiciones de mucha premura luego de la renuncia de Brasil, como acá ya se ha señalado, constituye un hito difícil de igualar en nuestra historia política y diplomática, no solo por la envergadura del evento, sino por la importancia que revisten para la humanidad entera las negociaciones que acá tendrán lugar.
Por lo tanto, considero que no queda más que aplaudir la valentía del Gobierno, donde destaco particularmente a la Ministra Schmidt, al aceptar este desafío, y apoyar con todas nuestras fuerzas y capacidades todos los esfuerzos que sean necesarios para llevar adelante y desarrollar de la mejor de las maneras, con el mayor de los éxitos este encuentro mundial, de cuyos resultados depende no solo nuestro futuro, sino que el de nuestros hijos y las descendencias que vienen.
Así que, sin duda, voy a votar a favor.
Y no me canso -lo ratifico una vez más- de entregar mis felicitaciones al Gobierno del Presidente Sebastián Piñera, y especialmente a la Ministra Carolina Schmidt, por haber asumido este gran desafío y todo lo que ello significa para nuestro país y para la humanidad en general.
La señora GOIC (Presidenta accidental).- Tiene la palabra el Senador señor Moreira.
El señor MOREIRA.- Senadora señora Goic, le manifiesto mis felicitaciones por estar de Presidenta del Senado en este minuto, con todas las atribuciones.
Yo solamente quiero dar un par de ejemplos.
¿Por qué nos conocen en el mundo? Por el fútbol, por el rescate...
El señor LAGOS.- ¡Por Pinochet...!
El señor MOREIRA.- ¡Por favor, Senador Lagos...!
Decía que nos conocen por el fútbol, por el rescate de los mineros, por el APEC, por nuestros vinos, ¡y por otras cosas que no voy a mencionar para no herir susceptibilidades...! Pero a Chile lo conocen.
Y qué mejor oportunidad para que nos conozcan por un evento de esta naturaleza, que es trascendente no solo para nuestro país, sino también para el resto del mundo.
En ese contexto, la COP25 o Conferencia de las Partes de Naciones Unidas sobre Cambio Climático es, al mismo tiempo, un desafío, una oportunidad, una exigencia y un llamado al mundo.
Entonces, no me quedaría en la crítica acerca del financiamiento, de la improvisación. Por supuesto, quienes no están de acuerdo en las formas tienen todo el derecho a pensar distinto. Pero se trata de un tema trascendente. Se nos dio la oportunidad: o la tomábamos o la dejábamos pasar. ¡Y la tomamos!, con los riesgos que ello implica y con la responsabilidad que el Gobierno se coloca sobre sus hombros.
Señora Presidenta, nunca pensé que iba a decir esto acá, pero quiero hacer mías las palabras que el Senador Girardi pronunció en esta misma tribuna el día de ayer.
Ustedes saben que el colega es un hombre muy crítico en todas las materias climáticas, medioambientales y siempre -¡siempre!- nos está señalando una serie de posiciones con las cuales a veces uno no está de acuerdo.
Pero quiero hacer mías las palabras del Senador Girardi (quien viene entrando a la Sala): "Esta es una de las últimas oportunidades que tiene el mundo de enmendar el rumbo". Las pronunció ayer. Y no puedo estar más de acuerdo con él.
¡Debe de ser la tercera vez que estoy de acuerdo con él, pero vale la pena mencionarlo...!
Esta no es la COP de Chile ni la COP del Presidente Piñera, para no formular esa crítica política que se está haciendo. Esta es la COP del mundo. Y eso tenemos que entenderlo.
Porque se ha criticado una cierta improvisación en la organización de esta cumbre y en las estructuras necesarias para su desarrollo. Pero, ¡por favor!, no olvidemos el contexto en que se decide que Chile se haga cargo de albergar la sede de este evento.
Como bien señalaba ayer el Senador Girardi -y por algo lo estoy mencionando-, en este contexto de urgencia, claro, tendremos que improvisar, tendremos que hacer las cosas tal vez no de la manera que quisiéramos, pero a Chile le cabe un rol que ya no podemos desechar. Ya asumimos una responsabilidad planetaria.
Muy bien, Guido, por lo que has dicho. ¡Cero cálculo político! Y eso es importante para aprovechar esta oportunidad para Chile.
Sé que no me queda más tiempo, pero quiero decir que este congreso no va a salvar a la humanidad, pero nos da la oportunidad de debatir, de conversar, de dialogar, de construir. Y Chile va a estar en la mira de todo el mundo.
¡Hagámoslo bien, porque esto también depende de todos nosotros!
La señora GOIC (Presidenta accidental).- Tiene la palabra el Senador señor Insulza.
El señor INSULZA.- Señora Presidenta, tal como anunciábamos ayer, voy a votar a favor de esta decisión, sin poner ningún obstáculo al Gobierno.
Yo soy menos dramático que el Senador Moreira, quien ahora está conversando ahí. ¡Y le voy a enmendar la cita, además...!
A lo mejor no es la última esperanza de la Tierra, pero es una de las últimas esperanzas para que nuestra política exterior entre por el camino por el cual la queremos ver.
Nosotros hemos manifestado preocupaciones en los últimos tiempos por la actitud bastante negativa que apreciamos respecto de temas muy fundamentales de la política exterior.
Yo quiero recordar que llevamos bastante tiempo en este asunto del cambio climático. Y, tal vez, a la luz de las cosas que se discutirán con la COP se verá que no es malo entrar al multilateralismo; que no es malo aceptar formas de verificación; que no es negativo permitir que organismos internacionales juzguen, evalúen nuestra política en distintas materias, especialmente aquí, en el medioambiente.
Por lo tanto, esta es una COP en que vamos a apreciar en su período preparatorio si estamos dispuestos a hacer lo que estamos diciendo, a realizar aquellas cosas que hemos prometido.
Si somos capaces de presentarnos ante el mundo con una política medioambiental fuerte, no puramente declarativa sino con medidas concretas; si estamos dispuestos a presentarnos ante el mundo no con un Coyhaique que está último en la tabla de ciudades de América en cuanto a contaminación; si no seguimos teniendo Quinteros y Puchuncavís; si no mantenemos situaciones realmente dramáticas como las que hemos visto hasta ahora.
Por lo tanto, no sé si será la última esperanza de enmendar rumbos. Ojalá que no. Pero vamos a votar a favor, felicitando y agradeciendo a la Ministra porque nos dé esta oportunidad.
La señora GOIC (Presidenta accidental).- Vamos a entregar el resultado de la votación.
La señora GOIC (Presidenta accidental).- Terminada la votación.
--Se aprueba en general y en particular el proyecto, con excepción de las normas para las que se ha pedido votación separada (35 votos a favor y una abstención).
Votaron por la afirmativa las señoras Allende, Aravena, Ebensperger, Goic, Muñoz, Órdenes, Provoste, Rincón, Van Rysselberghe y Von Baer y los señores Allamand, Araya, Bianchi, Castro, Chahuán, Coloma, De Urresti, Durana, Elizalde, Galilea, García, Girardi, Guillier, Insulza, Lagos, Latorre, Moreira, Ossandón, Pérez Varela, Pizarro, Prohens, Pugh, Quintana, Quinteros y Sandoval.
La señora GOIC (Presidenta accidental).- Tiene la palabra la señora Secretaria.
La señora BELMAR (Secretaria General subrogante).- Se ha solicitado votación separada del artículo 1, que está en la página 1 del boletín comparado que tienen Sus Señorías.
La señora GOIC (Presidenta accidental).- Tiene la palabra el Senador señor Pizarro.
El señor PIZARRO.- Señora Presidenta, si le parece, para no estar haciendo más largo el procedimiento, porque el debate ya se realizó, se puede acoger nuestra propuesta de votar por separado los artículos 1 y 2 y el inciso segundo del artículo 3, normas que yo por lo menos voy a rechazar.
Entonces, podemos hacer una votación que abarque tales preceptos, porque en lo que respecta al financiamiento propiamente tal, los 35 millones de dólares, tenemos acuerdo.
Entonces, propongo el procedimiento anteriormente descrito para no ir artículo por artículo, ¡salvo que los colegas deseen hacer la discusión de nuevo...!
La señora GOIC (Presidenta accidental).- La sugerencia es aceptada unánimemente.
El señor PIZARRO.- ¡Tenemos a tres Ministros esperando turno...!
La señora GOIC (Presidenta accidental).- Realizaremos una sola votación que incluirá los artículos 1 y 2 y el inciso segundo del artículo 3.
La señora VAN RYSSELBERGHE.- Pido la palabra, señor Presidente.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- ¿Va a fundamentar el voto, señora Senadora?
La señora VAN RYSSELBERGHE.- Sí, señor Presidente.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Tiene la palabra.
La señora VAN RYSSELBERGHE.- Señor Presidente, me alegro profundamente de que la idea de legislar haya sido aprobada prácticamente por la unanimidad de los Senadores y Senadoras presentes en la Sala. Pero no aprobar los procedimientos a través de los cuales se puede hacer uso de los recursos es como rechazar el proyecto.
Objetivamente, estamos contra el tiempo. Ya se explicó en argumentaciones anteriores que esto fue fruto de que Brasil desistió de llevar adelante la organización. Por lo tanto, el tiempo es escaso. Y quitarle las atribuciones, votar por separado y negarle la capacidad de hacer uso de manera eficiente de estos recursos al Gobierno es dejarlo con las manos amarradas.
No se puede decir, por un lado, que estamos de acuerdo y que aprobamos los recursos y, por otro, que no aprobamos un mecanismo eficiente para gastarlos de manera oportuna y generar la organización de este evento, que, sin duda, es tremendamente importante para el país y para el mundo.
Además, desde el punto de vista no solo medioambiental, el poder realizar en nuestro país un evento que traiga por dos semanas a entre 25 mil y 30 mil personas, genera un efecto muy beneficioso.
De verdad, quisiera, humildemente, solicitarles a los señores Senadores que haya coherencia y que aprueben estas normas, ya que entregan las herramientas para usar los recursos. Sin ellas no sacamos absolutamente nada.
Ya lo decía el Senador Coloma ayer. A lo mejor si hubiésemos sido el país nominado inicialmente, como ocurrió con Brasil, podríamos haber creado una corporación y haber hecho las cosas de forma distinta.
¿Pero estamos a cuánto? ¿A ocho meses del evento?
En consecuencia, no tenemos opciones. De manera que si no se aprueban estos artículos, estamos tapando el sol con un dedo. De verdad, no será posible realizar esto porque no se podrán utilizar los recursos ni generar las condiciones para organizar el evento.
Entonces, si de verdad creemos que es importante que este se realice y que es un desafío para el liderazgo de nuestro país y para avanzar en un tema que es significativo no solo para nosotros, sino también para las generaciones venideras, necesitamos que se aprueben los mecanismos para hacer uso eficiente de los recursos mencionados.
Aprobar los recursos y no aprobar el mecanismo es como querer aparentar que estamos a favor de esto, pero en la práctica no estamos entregando las herramientas necesarias para hacer efectiva y eficiente la organización del evento.
Así que deseo solicitar humildemente que ojalá seamos coherentes en nuestro actuar y que, dado que hubo prácticamente unanimidad al decir: "Sí, estamos de acuerdo; queremos que se entreguen estos recursos", otorguemos las facultades y los mecanismos para hacer uso de ellos, a fin de que se pueda organizar adecuadamente el evento.
El señor LAGOS.- ¡Cómo que no, señor Presidente! Estoy inscrito.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Perdón. Tiene la palabra el Senador señor Lagos.
El señor LAGOS.- Señor Presidente, sin ánimo de repetir todo el debate, intervengo para ayudar a algunos señores Senadores y señoras Senadoras que todavía tienen dudas respecto a esto.
No hay dos opiniones sobre la importancia de hacer la COP25 en Chile, hasta donde he escuchado. Ergo, todos estamos de acuerdo en que se tiene que realizar.
¿Por qué Chile organiza este evento? Porque hubo un país que se había ofrecido unilateralmente para realizarlo y que, por razones de política interna, se desiste de ello a última hora. Y si la cumbre no se hacía en Brasil, y nadie voluntariaba, eso significaba que se trasladaba a Europa.
Desde el punto de vista de América Latina, aquello no era una buena señal. En ese contexto, Chile levanta la mano y dice: "Yo la voy a asumir". Y lo hace en diciembre del año pasado. Ergo, no fue el país que de antemano, hace dos años, dijo: "La voy a realizar".
Entonces, se nos genera una situación compleja.
¿Estamos todos de acuerdo en que debe hacerse? Sí.
¿Está la Sala de acuerdo en financiar el monto de recursos solicitados? Sí. Y estamos hablando de una cifra alta: 35 millones de dólares.
¿Dónde surge la diferencia? En que la propuesta que hace el Gobierno sostiene que los recursos deben ir al Ministerio del Medio Ambiente y de ahí pasar a la Fundación Imagen de Chile.
Respecto de ese punto, existen opiniones divergentes. Si usted me pregunta mi opinión -y la daré ahora-, no considero que sea la mejor fórmula. Si Chile hubiera tenido tiempo, habría preferido otra.
Pero, como hemos visto en este Parlamento, en tres oportunidades que ocurrieron en menos de un año frente a eventos internacionales adoptamos tres criterios distintos: para la venida del papa, para la Cumbre APEC y ahora para la COP25.
¿Qué es lo que hay hoy día?
Yo, por lo menos, aprobaré esto. Me hubiese gustado otro sistema, pero no tenemos tiempo para diseñarlo.
La explicación que ha dado la señora Ministra -y no tengo por qué dudar de ella- es que si no procedemos de esta forma, donantes extranjeros, empresas o gobiernos, no tendrían el chasis para realizar esas donaciones. Y tendríamos que iniciar un proceso de licitaciones, con tomas de razón en Contraloría, que demoraría entre tres y cuatro meses. ¡Y estamos a tan solo siete meses de la cumbre!
¿No es óptimo? No lo es.
¿Se lo hemos dicho a la señora Ministra? Sí.
¿Que podría haber llegado antes? También, señora Ministra. Porque la decisión que usted anunció, junto con el Presidente Piñera, fue comunicada en diciembre del año pasado. Y han transcurrido los meses de enero, febrero, marzo y lo que va de abril. Alguien podría decir que han pasado cuatro meses.
Pues bien, esto es lo que tengo acá.
Desde el punto de vista de la responsabilidad, y entendiendo que ser anfitrión de esta cumbre es relevante para nuestro país, debo aprobar el procedimiento, aunque no sea perfecto.
¿Qué hicimos en la Comisión de Hacienda? Y me gustaría que esta Sala lo pudiera refrendar. Le hemos pedido al Gobierno que, como no tenemos una institucionalidad y una infraestructura para llevar a cabo reuniones internacionales de envergadura, se genere una propuesta del Ministerio de Hacienda y que diseñe una institucionalidad para enfrentarlas, de manera que en la próxima oportunidad en que queramos ser sede de un evento de esta naturaleza, tengamos claro cómo se procederá. La idea es que el obstáculo pueda ser la conveniencia de la política exterior, pero no los recursos o quién llevará a cabo la reunión.
El señor SANDOVAL.- No intervendré, señor Presidente. Después de las explicaciones que dio el Senador señor Lagos me queda muy claro que estamos de acuerdo con el proyecto.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- La señora Ministra me ha solicitado la palabra, pero se la daré después de proclamar la votación.
El señor LAGOS.- ¿Son tres votaciones?
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- No. Se hará una sola votación para las tres normas que se han señalado.
--Se aprueban los artículos 1 y 2 y el inciso segundo del artículo 3 (26 votos a favor, 8 votos en contra y 2 abstenciones) y el proyecto queda despachado en este trámite.
Votaron por la afirmativa las señoras Allende, Aravena, Ebensperger, Goic, Van Rysselberghe y Von Baer y los señores Allamand, Bianchi, Castro, Chahuán, Coloma, De Urresti, Durana, Galilea, García, Girardi, Insulza, Kast, Lagos, Montes, Moreira, Ossandón, Pérez Varela, Prohens, Pugh y Sandoval.
Votaron por la negativa las señoras Órdenes, Provoste y Rincón y los señores Araya, Elizalde, Harboe, Pizarro y Quinteros.
Se abstuvieron la señora Muñoz y el señor Latorre.
La señora SCHMIDT (Ministra del Medio Ambiente).- Señor Presidente, agradezco al Senado porque ha apoyado de manera transversal la posibilidad de que Chile levante la voz por el desarrollo sustentable del planeta y de contar con los recursos que ha propuesto el Gobierno al Parlamento, en la cantidad y en la forma necesaria para ejecutarlos con la urgencia que amerita la acción climática que debemos emprender.
Trabajando unidos, lograremos ser un símbolo para el mundo en uno de los problemas más urgentes que enfrenta la humanidad.
Quiero agradecer la voluntad de la Sala, de todos los señores Senadores y las señoras Senadoras, en el debate de esta materia.
Espero que tengamos una COP25 que haga a este país más verde y sostenible.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Corresponde tratar el proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que crea un estatuto laboral para jóvenes que se encuentren estudiando en la educación superior, con informe de la Comisión de Trabajo y Previsión Social y urgencia calificada de "suma".
Sesión 4ª, en 20 de marzo de 2019 (queda para segunda discusión en general).
La señora BELMAR (Secretaria General subrogante).- Cabe recordar que la Comisión de Trabajo y Previsión Social discutió la iniciativa solamente en general y aprobó la idea de legislar por 3 votos a favor, de la Senadora señora Goic y los Senadores señores Allamand y Durana, y 2 abstenciones, de la Senadora señora Muñoz y el Senador señor Letelier.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Antes de iniciar la segunda discusión del proyecto, solicito la autorización de la Sala para que ingrese al Hemiciclo el Subsecretario del Trabajo, señor Fernando Arab.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Tiene la palabra el Senador señor Harboe, para plantear un punto reglamentario.
El señor HARBOE.- Señor Presidente, ayer la Comisión de Seguridad Pública aprobó el proyecto boletín Nº 11.933-07, que tiene por objetivo incorporar a nuestra legislación un conjunto de resoluciones de las Naciones Unidas en materia de combate al financiamiento del terrorismo y al lavado de activos.
En su oportunidad se señaló que dicha iniciativa pasaría, en su caso -o sea, si correspondiera-, a la Comisión de Hacienda.
Como este proyecto no involucra recursos públicos ni gasto alguno -lo he conversado con algunos miembros del referido órgano-, solicito a la Sala que lo dispense de este trámite, para que lo podamos discutir en la Sala la próxima semana y despacharlo pronto.
El Director de la Unidad de Análisis Financiero así lo ha pedido.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- ¿Habría acuerdo para que la iniciativa mencionada solo sea vista por la Comisión de Seguridad Pública y no pase por la de Hacienda?
La señora GOIC.- ¿Me permite, señor Presidente?
La señora GOIC.- Señor Presidente, quiero solicitar que se abra la votación del proyecto que nos ocupa.
Luego fundaré mi voto.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Para clarificar, hago presente que corresponde pronunciarse en general. Por tanto, habría una sola votación.
Si le parece a la Sala, no hay inconveniente en proceder a votar.
El señor BIANCHI.- Pero manteniendo los tiempos, señor Presidente.
La señora MUÑOZ.- Señor presidente, en primer lugar, quiero entregar algunas consideraciones generales y específicas sobre esta iniciativa, para después referirme a algunos déficits que aún veo en su texto, los que, por cierto, van a ser parte del debate en particular.
En primer término, deseo indicar que nos parece relevante ocuparnos del empleo juvenil.
Sin lugar a dudas, las cifras actuales son inquietantes. Un porcentaje muy elevado de jóvenes no logra acceder al empleo formal, con todas las implicancias de ello en el ámbito personal, familiar y social.
No puedo, sin embargo, eludir que estamos abordando el asunto desde una perspectiva muy parcial, que son los jóvenes estudiantes que quieren acceder al mercado del trabajo.
Tenemos un problema mucho mayor con un grupo muy numeroso de jóvenes, los denominados "nini", los que no estudian ni trabajan.
Dicho sector -y lo quiero dejar establecido, señor Presidente, en el debate- no está incluido en esta propuesta legislativa, y debería seguir siendo objeto muy especial de preocupación del Gobierno, de este Parlamento y de las políticas públicas.
Por otro lado, quiero señalar que en este proyecto siempre lo más valioso -y para muchos era inicialmente lo único que lo justificaba- fue la creación de un mecanismo que evitara que la obtención de un empleo -y, por tanto, de ingresos- significara el término de las ayudas estudiantiles, los beneficios sociales y los que reciben las familias. En este sentido destaca la disposición que establece que el ingreso del joven no afectará el registro social de hogares.
En este punto lo propuesto es también una solución colateral a un problema más general, que tiene relación con el diseño de muchos programas sociales y la forma en que se egresa de ellos.
La falta de mecanismos de atenuación conlleva la informalidad o, derechamente, el falseamiento de muchos datos.
Teniendo presentes esos dos objetivos: fomentar el empleo juvenil y evitar que este genere efectos no deseados en beneficios estudiantiles y sociales, el Gobierno presentó una iniciativa para crear un estatuto para jóvenes.
Quiero decir que tal propuesta me pareció tremendamente insatisfactoria y distorsionadora. Por eso, me abstuve en la Comisión.
Creo que, en su versión inicial, este proyecto conducía a una precarización del empleo juvenil.
Sin embargo, el Gobierno, en diversas reuniones que hemos sostenido, ha ido confluyendo en una redacción que resulta mucho más aceptable, ya que se inserta en la normativa más general del Código del Trabajo.
Así, después de muchas conversaciones -ahí reconozco la disposición del señor Ministro Nicolás Monckeberg para escuchar-, esta iniciativa ha pasado de ser un estatuto especial bastante precario para el empleo de jóvenes estudiantes a un tipo especial de jornada parcial sujeto a reglas particulares; vale decir, un régimen donde se aplican las disposiciones generales del Código del Trabajo, con los matices y salvaguardas que se regulan.
En segundo lugar, se está accediendo a modificar otros aspectos de la propuesta inicial, que son tres en lo fundamental:
-Limitar el número de bloques horarios en que puede dividirse la jornada, estableciendo solo una interrupción.
-Fijar en 24 años la edad tope para acceder a este tipo de contratos, lo que es bastante coincidente con la edad habitual de cese de los estudios superiores.
-Y disponer que el estudiante pueda acceder a las licencias médicas o subsidios por enfermedad, tanto si cotiza individualmente como si se incorpora al plan familiar de sus padres.
Se trata, señor Presidente, estimados colegas, de una propuesta bastante mejor que la original.
Remarco que el cambio fundamental está en su consideración como una forma especial de jornada parcial para jóvenes trabajadores, que, de hecho, debería ser el nuevo nombre del proyecto. Por cierto, ya no debería llamarse "Estatuto especial para estudiantes jóvenes".
De esta manera, estamos ajustando el texto planteado al Código del Trabajo con algunas particularidades, y no excepcionándolo, que fue la crítica inicial que hicimos a este proyecto.
A ese respecto no olvidemos que el Código contempla otra figura: el contrato de aprendizaje. Es utilizado en muchas naciones y el Estado debiera fomentarlo.
Se trata de un mecanismo virtuoso que persigue la obtención de competencias básicas a través del acercamiento inicial al mundo del trabajo. Desde la perspectiva de la productividad, es positivo que los jóvenes puedan laborar en ámbitos afines a sus áreas de estudio, y no como empaquetadores o vendedores en distintos establecimientos del retail. Hay que vincular, como se hace en muchas naciones del mundo, el aprendizaje con el ejercicio laboral.
Por eso, señor Presidente, deberíamos asumir con fuerza lo que ya existe en la ley. Ese mecanismo debería estimularse con mayor energía.
Dicho lo anterior, quiero manifestar algunos puntos que tendrán que seguir revisándose en la tramitación en particular, para lo cual voy a formular indicaciones.
En primer término, me preocupan las consecuencias que este tipo de contratación pueda generar en el mercado del trabajo.
Las normas tienen efectos deseados y otros no queridos o colaterales, pero se producen. Cada vez que uno estimula o favorece algo, deja de hacerlo en otros sectores o los perjudica relativamente.
En tal sentido esta iniciativa, al establecer un tipo de flexibilidad laboral en favor de los estudiantes, puede causar un impacto tanto en los trabajadores mayores que no son estudiantes como -y muy especialmente- en los jóvenes que no estudian.
Estos últimos quedarán en una condición especialmente desmedrada al no tener capacitación alguna y, además, al no estar en condiciones de adecuar su jornada.
Por lo anterior, creo necesario proponer que el Consejo Superior Laboral, creado por la reforma laboral, realice, dos años después de la puesta en vigor de esta futura ley, un análisis de los efectos de sus normas en el mercado del trabajo, en general, y en los jóvenes no estudiantes, en particular.
En segundo lugar, sería conveniente también clarificar la situación de los planes familiares de salud, una vez que un joven estudiante ingrese a este régimen especial. La experiencia de diversas leyes nos señala que algunos operadores utilizan cualquier norma para justificar alzas. Lo hemos estado viviendo estos últimos días en relación con las isapres.
Debemos precisar que el plan familiar en ningún caso podrá elevar su valor más allá de la cotización adicional aportada por el joven estudiante.
Por último, quiero recordar una discusión que ya tuvimos durante el análisis del proyecto de ley que adecúa las normas laborales al sector turismo.
Un punto relevante vinculado al quiebre de la jornada fue quién se hace cargo de la accidentabilidad en el período intermedio. Creo que tal interrupción debe hacerse compatible con el seguro de accidentes del trabajo, particularmente en los casos en que no exista actividad estudiantil en dicho período.
Por las razones expuestas, señor Presidente, y por la disposición que ha tenido el Ministro señor Monckeberg para hacerse cargo, escuchar y acercar las diferentes posiciones que hemos tenido en la Comisión de Trabajo, voy a votar a favor del proyecto en general, con las observaciones que, por cierto, serán materia del debate en particular.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- A continuación, tiene la palabra la Senadora señora Goic.
La señora GOIC.- Señor Presidente, quiero partir reafirmando lo que señaló al final de su intervención la Presidenta de la Comisión de Trabajo.
La disposición al diálogo y a buscar mecanismos para llegar a acuerdos en un proyecto que generó muchas diferencias, mucha controversia, refleja que fuimos capaces de rescatar los aspectos positivos de la iniciativa, en especial las normas que abordaban la situación real de desprotección de los jóvenes estudiantes que hoy día trabajan, quienes, para no perder sus beneficios, aceptan ser contratados "en negro", como se dice cotidianamente -o sea, sin contrato-, porque, de lo contrario, podrían perder su beca de gratuidad u otras ayudas estudiantiles al aumentar los ingresos familiares.
Por otro lado, debo señalar que el proyecto en debate aparece con muchos cuestionamientos. De ahí que deseo reafirmar algo que ya expuso la Senadora Muñoz con mucho detalle: el texto que hoy día vemos no será el definitivo.
Sobre el particular hemos generado acuerdos, a los que concurrió también el Ministro del Trabajo y su equipo. Uno de ellos es introducir no un estatuto especial como el planteado originalmente, sino ciertas normas dentro del Código del Trabajo para posibilitar el contrato a tiempo parcial de estudiantes trabajadores.
Lo anterior despeja muchas de las dudas que se generaron en la discusión en la Cámara de Diputados y al principio del análisis en la Comisión acá, en el Senado, respecto de los derechos laborales de los jóvenes, los que se resguardarán igual que para cualquier trabajador de nuestro país hoy día, de acuerdo a la legislación vigente.
Ello implica un cambio muy relevante, que -insisto- despeja bastante las dudas que se presentaron en la discusión inicial.
Creo que haber encontrado una fórmula en materia de salud para los jóvenes trabajadores estudiantes adscritos al sistema privado también representa un avance. La figura de la carga cotizante, que permite que sigan dentro del plan familiar de la respectiva isapre y que puedan tener derecho a licencia, nos permite también avanzar en el ámbito de la protección en salud.
En definitiva, queremos que se reconozca al estudiante su calidad de trabajador, pero que ello no signifique un perjuicio para la familia y un daño para él, y que se le permita continuar como cotizante. No se trata de algo opcional o voluntario, como se planteaba inicialmente, sino de un derecho del trabajador al resguardo en materia de salud.
Hay otros aspectos que, sin duda, van a ser parte de la discusión en particular, en la cual presentaremos las indicaciones pertinentes.
Por ejemplo, la obligación de entregar un certificado de estudiante cada seis meses no tenía mucho sentido, porque en ese plazo los chiquillos podían ser contratados muchas veces. Recordemos que aquí se presenta una diversidad de situaciones laborales, como la de participar en una campaña publicitaria por un fin de semana o la de trabajar en forma permanente, compatibilizando la jornada de trabajo con el estudio.
Por tanto, me parece que la certificación tiene que ser parte integrante del contrato. En el fondo, con ello se habilita la aplicación de ciertas normas. Además, buscaremos la forma de contemplarlas para que rijan automáticamente cuando se trate de un estudiante, en lugar de fijar una disposición especial que se pueda negociar. Es algo similar a lo que sucede con otras normativas, como la relativa a trabajadoras de casa particular.
Uno de los temas que todavía genera diferencias dice relación con el corte de la jornada laboral.
Al respecto, debo señalar con mucha claridad que yo soy partidaria de que exista solo un corte, no como la situación hipotética que se planteaba originalmente que podía llegar al infinito. El objetivo es compatibilizar el horario de estudio con la jornada de trabajo, y un corte parece razonable en función de la finalidad perseguida.
Así se evitaría en ciertas ocasiones tener a un trabajador disponible durante todo el día, lo cual podría prestarse para algunas situaciones de abuso.
Además, existe un asunto más de fondo que creo que no puede dejar de mencionarse, más allá de los acuerdos alcanzados, los cuales -insisto- quiero valorar, pues demuestran que, incluso en materias en las que aparentemente teníamos posturas muy distintas, fuimos capaces de dialogar y poner al centro a los posibles beneficiarios de esta futura ley.
Ese tema tiene que ver con nuestro sistema de formación continua, con la posibilidad de capacitación permanente, con el desarrollo de habilidades, con lo bien que les hace a los jóvenes trabajar.
La lógica de la educación dual ha sido tan exitosa en otros países; por ejemplo, en Alemania. A nosotros todavía nos falta mucho por hacer en un mundo que es cambiante.
Por efecto de la automatización del trabajo, se estima que al 2030 vamos a perder en nuestro país la mitad de los empleos tal cual los conocemos.
Lo anterior nos debe llevar a buscar nuevas modalidades, que no dependan necesariamente de la legislación, sino de cómo se enfrenta la formación de nuestros niños, de nuestros jóvenes, de nuestros trabajadores; la capacitación continua, y la capacidad de reinventarse, pero también de cómo se asume tal desafío desde el mundo de la empresa, de quienes contratan.
Desde esa lógica, es bueno que los jóvenes puedan trabajar, sin que ello ponga en riesgo sus estudios, no solo en los casos en que están obligados a generar un ingreso, sino también para el desarrollo de sus habilidades, que son cada vez más necesarias -insisto- frente a un mundo del trabajo muy cambiante.
Por lo tanto, hay un desafío para nuestro sistema educacional, sobre todo respecto de la formación técnica y de la capacitación, que, según entiendo, es parte de las modificaciones que tendremos que discutir en algún momento. Hoy día existe un proyecto sobre el particular en la Cámara Baja, el cual también lo deberemos analizar en la Comisión de Trabajo.
Por todos los argumentos que he manifestado, voto a favor de la idea de legislar.
Por último, quiero agradecer la disposición que hubo de parte de muchos actores, sobre todo del mundo sindical, de organizaciones de jóvenes, del ámbito estudiantil. Nos encantó ver a mujeres jóvenes que hoy día son dirigentas, presidentas de federaciones en distintas universidades, expresarse con una voz fuerte y crítica. Muchas de las materias acordadas nacieron de las propuestas que ellas y ellos hicieron durante el proceso de audiencias en la Comisión a propósito de esta iniciativa de ley.
El señor QUINTEROS.- Señor Presidente, siempre es complejo crear estatutos especiales en cualquier ámbito, y lo es mucho más en materia laboral.
En nuestra bancada tenemos ciertas diferencias de apreciación sobre el particular.
Lo primero que debemos preguntarnos es a quién sirve ese estatuto. En este caso, esa herramienta ¿es para los estudiantes, para los empleadores o para ambos?
¿Qué sectores de la economía y de las empresas utilizarían esta modalidad de contratación?
¿Qué sectores de trabajadores pueden verse afectados?
¿Qué incentivos y qué desincentivos se generarían a partir de esta futura ley?
Como siempre ocurre en este tipo de temas, las respuestas no son blanco o negro.
De manera general, parece razonable la pertinencia de regular ciertas condiciones especiales en los contratos de trabajo celebrados por los estudiantes.
Pero es evidente que existe el riesgo de que la normativa sea utilizada con otros objetivos y que puede dar lugar a abusos contra trabajadores estudiantes, o que se termine produciendo el efecto indeseado de sustituir trabajadores sujetos al régimen general por jóvenes subordinados a esta modalidad contractual.
Se debe actuar con cuidado, ponderando los beneficios de este proyecto con la necesidad de mantener una adecuada protección laboral y social de los trabajadores.
Hay disposiciones que pueden interpretarse como favorables para los estudiantes que trabajan, pero otras parecen ir especialmente en beneficio del empleador y pueden dar lugar a abusos.
Si se establece que el requisito del contrato es la calidad de estudiante del trabajador, entonces tiene que quedar claro que las flexibilidades deben ser para este exclusivo fin y no para adaptarse a las necesidades de la empresa.
En esta línea, tiene sentido flexibilizar la fragmentación de la jornada laboral en función de la malla académica del trabajador estudiante, la cual, por lo demás, varía de semestre en semestre. No tiene sentido fragmentar la jornada laboral para responder exclusivamente a los requerimientos del empleador, lo que ocurre, por ejemplo, en los momentos de alta demanda que se producen, especialmente, en algunos comercios y servicios.
De la misma manera, este contrato no puede dar lugar a una menor protección de los trabajadores en materia de licencias médicas, seguros de accidentes del trabajo, fuero pre o posnatal, o indemnizaciones por término de la relación laboral.
Por otro lado, parece atendible que el estudiante trabajador no vea alterados sus beneficios educacionales, como becas y gratuidad, por el ingreso que pueda percibir producto de su trabajo, pero tampoco puede perjudicarse a otros trabajadores que estudian.
Debe revisarse con cuidado que no se generen desigualdades en el trato que reciben los estudiantes en cuanto a su derecho a la educación.
Al respecto, hay que tener presente que el objetivo del proyecto es aumentar el empleo entre la población de jóvenes estudiantes que hoy no pueden trabajar, y no producir el cambio de régimen de los estudiantes que actualmente trabajan, desde el general a uno especial, como resultado de determinados incentivos.
Por último, señor Presidente, dos reflexiones de carácter más general.
En primer lugar, quiero recordar que el desempleo juvenil en el país es el doble, ¡el doble!, que el que afecta al resto de la población activa. Dentro de estos, el principal problema está en el segmento de aquellos jóvenes que no estudian ni trabajan: los llamados "ninis". Está claro que este proyecto no va dirigido a ellos, pero debemos tener presente que algunas normas podrían perjudicarlos. Podría darse el caso de que un empleador que necesite contratar jóvenes prefiera contratar estudiantes en perjuicio de otros que no estudian y que muy probablemente se encuentran en mayor necesidad de acceder a una ocupación.
En cualquier caso, estimo necesario y urgente desarrollar una política hacia ese sector, que se ha transformado en uno de los problemas sociales más graves que afectan al país y que tiene consecuencias más allá del empleo, alcanzando a la salud, la seguridad y otros ámbitos.
Y una segunda reflexión.
Mucho se habla del diálogo social, pero en este proyecto no ha habido un proceso previo y formal de consulta a las organizaciones sindicales, tal cual ha sido reconocido en diversos instrumentos, tanto nacionales como internacionales. Espero que este déficit de la normativa pueda ser al menos atenuado en la Comisión especializada, escuchando a las organizaciones representativas de los trabajadores.
En síntesis, señor Presidente, votaré a favor del proyecto en general, en el entendido de que existe la voluntad de revisar algunas de sus disposiciones para asegurar que ellas efectivamente tiendan a dar facilidades a los estudiantes que deseen trabajar y no a dar facilidades a los empleadores para evitar las normas de protección de los trabajadores.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- A continuación, tiene la palabra el Senador señor Bianchi.
El señor BIANCHI.- Señor Presidente, el espíritu de esta iniciativa de ley debe quedar reflejado en la historia de la misma.
No busco, no quiero, y no permitiré, sin lugar a dudas, la precarización laboral de los jóvenes que, haciendo un doble esfuerzo, trabajan y continúan sus estudios superiores.
Esta regulación no debe ser torcida ni prestarse a malas interpretaciones que creen la trampa, para que, al paso de algunos meses, vía reglamento, se pretenda hacer lo mismo que se hizo con los medidores de luz, donde el propio Presidente, señor Sebastián Piñera, en vez de buscar soluciones concretas a miles de familias afectadas, prefirió darles en el gusto a las empresas eléctricas por la vía del reglamento, a fin de permitir usureros cobros por los medidores, tratando de legislar de manera obviamente torcida una situación que en este Senado se vio con un espíritu absolutamente distinto.
¿Por qué tengo la duda, señor Presidente?
Ya en el primer Gobierno del Presidente Piñera quisimos normar el trabajo de los propineros en los supermercados. Se trataba, principalmente, de jóvenes estudiantes universitarios. ¿Y qué pasó? En ese entonces nos encontramos con un feroz lobby que entrampó a tal nivel la propuesta de mejorar la situación de estos jóvenes trabajadores que, finalmente, dicho proyecto nunca pudo avanzar en su tramitación, teniendo que llegar a aceptar algunas mejoras que logramos en ese tiempo, como dejar de pagar el espacio donde ellos trabajaban, poder usar los servicios sanitarios -¡poder usar los servicios sanitarios!-, y cubrir riesgos de su desplazamiento hacia el trabajo.
Una de las responsables de no avanzar en la regularización de tales empleos fue la entonces Ministra del Trabajo señora Evelyn Matthei, quien, junto a la presidenta de la Asociación de Supermercados, entrampó ese proyecto.
Entonces, señor Presidente, con justa razón las y los jóvenes están preocupadas y preocupados. No quieren sentir que están siendo presa de los abusos laborales.
Hago un llamado a los empleadores y a los organismos encargados de supervigilar la correcta aplicación de la ley para que en ningún caso se burle el espíritu de sus disposiciones. Confiamos en que existirán códigos de ética y de moral para respetar y hacer respetar las normas laborales.
Yo sé que en la Comisión de Trabajo -lo indicó su propia Presidenta, la Senadora Adriana Muñoz- se logró cambiar, modificar y, en definitiva, mejorar el texto del proyecto, lo cual, obviamente, permitió que quedara más perfecto. Sin embargo, hay algunos aspectos que me preocupan.
En especial, me inquieta la jornada de trabajo, que para este contrato especial no podrá exceder de 30 horas semanales, no pudiendo pactarse horas extraordinarias ni distribuirse en más de seis días seguidos. Quiero llamar la atención sobre la no capacidad negociadora que tendría el estudiante frente a su empleador respecto a la distribución de su jornada laboral. Me parece que dentro de todas las posibilidades de distribución de esta, se debe reforzar la norma con una mayor protección al estudiante, a fin de que las decisiones en este tema no puedan ser tomadas unilateralmente por el empleador, sino de común acuerdo con el estudiante trabajador.
Hay otro consideración que quiero plantear en los minutos que me quedan, señor Presidente.
En febrero pasado tuve la oportunidad de leer algunos libros relativos a la inteligencia artificial y de reflexionar hacia dónde esta nos lleva en materia laboral. Y es así como, efectivamente, tengo una enorme preocupación, que he tratado de socializar con gremios y trabajadores de todo el país.
Se ha automatizado o reemplazado la participación de las personas. La persona humana, hoy día -esto ya no es ciencia ficción-, está siendo absolutamente reemplazada. Y vemos que el Estado chileno mantiene algún grado de distancia frente a esta materia.
Por ejemplo, me preocupa lo que está pasando con los call centers, donde hay reemplazo. Lo mismo sucede en el retail, en los estacionamientos, en los cajeros, en los peajes. En Santiago ya se inauguró el denominado "primer supermercado cien por ciento automatizado". ¡Ya existe el primer supermercado cien por ciento automatizado! Empresas recaudadoras, como Servipag, han ido cerrando sus oficinas para dar paso al pago vía aplicaciones o a través de sitios web. Y puedo colocar muchos otros ejemplos, en el ámbito de la medicina y en todas las áreas.
Esta es una de las principales preocupaciones que debemos tener como país: cómo resguardar a la persona humana en el plano laboral. ¿Qué garantías podemos ofrecer, como país, para asegurar que todo este aceleramiento en materia de automatización laboral no se producirá a la gran velocidad con que se está dando? Hay supermercados que han automatizado las balanzas para pesar la fruta, para pesar el pan, por poner algunos ejemplos. Otro tanto ocurre con los cajeros automáticos al interior de los mismos supermercados, donde ya no está la cajera o el cajero. ¡Todo está automatizado!
Entonces, creo que debemos ir mucho más a fondo en este tema; tanto así, que estoy preparando un proyecto de ley en esa línea, para colocar el punto y los resguardos necesarios y ver de qué manera podemos hacernos cargo de dar garantías para que la situación laboral en estas grandes empresas, en el retail, no se vea deshumanizada con la automatización que se está produciendo en perjuicio de los trabajadores.
Hace poco vimos un debate en todo Chile respecto a la normativa que modificó la Ley General de Servicios Eléctricos, donde se torció el espíritu de lo que aprobamos en su momento. Se hizo ver que el Senado tenía toda la responsabilidad, cuando no era así. Allí se contempló una norma que permitió a las empresas realizar cobros abusivos por el uso de un instrumento automático, situación en la que, entre otras cosas, también se observa automatización. Ya no habrá lector de medidores eléctricos, de medidores de gas, de medidores de agua.
Entonces, todo esto, que es lo que viene, debiera preocuparnos. Y lo traigo a colación a propósito de la discusión de un proyecto que, a primera vista, se podría entender que efectivamente les servirá a los jóvenes estudiantes. ¿Será así, o le servirá más al retail, a aquellas empresas de tamaño gigante que al menos yo aprecio que se han ido automatizando en los últimos años de una manera extraordinariamente acelerada y en las cuales no veo el espíritu de otorgar más garantías a las trabajadoras y a los trabajadores?
Dicho esto, agrego otro punto.
Me interesa saber de qué forma, como país, vamos a dar garantías a otro sector importante: los adultos mayores, quienes, producto de sus pensiones de hambre, se ven obligados a tener que volver a la vida laboral, sin oportunidades y de manera absolutamente precaria. En mi región, por ejemplo, se ven muchos trabajando a la intemperie, en la calle, en el aseo, en el ornato, en condiciones extraordinariamente sacrificadas en cuanto al clima.
Entonces, me parece que el tema laboral debemos verlo en su debida magnitud, en todo su contexto, en toda su profundidad, con todo lo que está ocurriendo hoy día en el mundo y, en particular, en nuestro país.
Sinceramente, desearía que esta normativa pudiera cubrir las necesidades de aquellas mujeres y hombres jóvenes que hacen el doble esfuerzo de estudiar y trabajar, que es digno y absolutamente respetable. Pero vemos que existen abusos, abusos que son históricos.
A mí aún no me convence absolutamente el proyecto que hoy día estamos discutiendo, por lo que me voy a abstener. En la discusión particular veremos de qué manera podemos mejorar y perfeccionar su texto para entregar verdaderas garantías a las y los jóvenes trabajadores que permitan terminar con el permanente abuso que han sufrido en materia laboral.
El señor DURANA.- Señor Presidente, este proyecto de ley, en su fase de discusión general, se hace cargo de una materia en la cual nuestra legislación requiere poner atención y regularla, puesto que cada día se incrementa la cantidad de jóvenes trabajadores que, dada la continuidad de sus estudios, no pueden adaptarse a las condiciones de trabajo que les impone una relación laboral ordinaria.
El escenario laboral de Chile respecto al empleo joven ha visto tasas de desempleo que se han mantenido en el 15,9 por ciento, lo que significa un índice de más del doble del desempleo general de nuestro país. Las razones de este alto porcentaje son varias, desde la poca experiencia laboral de los jóvenes hasta el desinterés por trabajar. Pero un factor muy determinante es la escasa compatibilidad del trabajo con los estudios superiores que cursan estos jóvenes.
Es por ello que se habla de un contrato especial, porque una de las partes que lo suscribe, el trabajador, requiere un tratamiento específico, que, de no ser dado, implicaría su desprotección y, en definitiva, una invitación al abandono de sus estudios.
No se trata de relajar las normas de protección que nuestra legislación debe dar al trabajador joven. Lo que se busca es colocarnos en su lugar y, a partir de su propia problemática, intentar darle una fórmula legislativa que lo comprenda y lo acoja en sus derechos, bastando para ello la acreditación de su calidad de estudiante en los términos contemplados en el proyecto de ley.
El contrato de estudiantes trabajadores tiene, además, la particularidad de ser un contrato alternativo, de forma tal que será el propio joven el que se podrá acoger a esta modalidad laboral, pero sin estar obligado a ello.
El rango etario contemplado en esta iniciativa, entre 18 y 28 años, comprende el segmento de trabajadores de Chile que hoy luchan por labrase un mejor futuro y a quienes debemos ayudar, sin perjuicio de no perder de vista los derechos de todos los trabajadores.
Originalmente, se establecía una cotización de salud especial, donde el joven quedaba exceptuado. Sin embargo, gracias al criterio unitario de los miembros de la Comisión, finalmente logramos incluir, entre las modificaciones, que se permitiera cotizar por el 7 por ciento dentro del plan de salud familiar y mantenerse, a la vez, como carga de este.
Respecto a la distribución de la jornada, se consideró en un principio que, fuera ella continua o discontinua, entre su inicio y su término no hubiera más de 12 horas dentro de un lapso de 24 horas. Con las modificaciones futuras, se evalúa permitir en una y hasta en dos oportunidades la interrupción de la jornada laboral.
También se dispondrá dentro del proyecto que no se pierda ningún beneficio que tenga un estudiante en su condición de universitario.
Es por esto y por todo lo anterior, señor Presidente, que recomendamos votar a favor de la presente iniciativa, que hace posible un escenario más positivo, donde los jóvenes de nuestro país podrán elegir de mejor manera la posibilidad de compatibilizar sus estudios con un trabajo que, en la mayoría de los casos, resulta absolutamente necesario, y que nos permitirá estar a la altura de un país que quiere llegar al pleno desarrollo.
El señor DE URRESTI (Vicepresidente).- Pido la autorización de la Sala para que dentro de un momento pase a conducir la sesión, en calidad de Presidente accidental, el Senador señor Bianchi.
La señora ALLENDE.- Señor Presidente, el estatuto laboral joven esconde, por lo menos hasta ahora, con respecto al proyecto original enviado por el Gobierno, una precarización del trabajo de los estudiantes que se ven obligados a trabajar para solventar sus gastos. Ya escuchamos a la Presidenta de la Comisión del ramo y no dudo de que ha habido conversaciones en las que el Ministro se ha allanado a hacer cambios importantes, pero el texto, tal como llegó, francamente iba tras una precarización.
Esta normativa se aplicaría a los jóvenes entre 18 y 28 años que se encuentran estudiando. De las personas en este rango de edad, solo el 9,1 por ciento estudia y trabaja. Esta cifra está lejos del promedio de los países de la OCDE, que es de 16 por ciento. Mientras, desgraciadamente, en nuestro país existen 500 mil jóvenes conocidos como "ninis", es decir, que ni estudian ni trabajan. Por supuesto, este proyecto no va dirigido a ellos, sino a aquel escaso 9 por ciento.
El proyecto presenta reticencia del movimiento sindical y también del estudiantil, como quedó claro en la discusión general, por los abusos a que puede dar pie.
Recordemos, señor Presidente, que la razón de ser de las normas laborales es la protección para el trabajador, por la desigual situación que tiene, en general, con el empleador. Lo malo del estatuto propuesto es que establece disposiciones que dejan las condiciones de trabajo a cargo de la negociación entre el empleador y el joven estudiante, pese a que este último no se halla en posición de discutir un pacto que vaya en su beneficio, por las necesidades de trabajo que tiene, y terminará aceptando la oferta unilateral que probablemente le haga el empleador.
Además, sabemos que, por desgracia, en Chile todavía nuestras organizaciones sindicales tienen una baja tasa de sindicalización.
Según las cifras expuestas por la Confech, solo 14,8 por ciento de los jóvenes que trabajan entre los 14 y los 28 años se encuentran en condiciones de informalidad. No hay duda de que es una tasa baja. Y no sé si corresponde ni si es legítimo y necesario hacer un estatuto especial.
La creación de dicho estatuto va a generar una situación discriminatoria, en que los trabajadores-estudiantes van a caer en una cierta calidad de trabajadores de segunda categoría, con contrato precario y flexible, con menos derechos que otros jóvenes.
Entonces, en una misma empresa podrían existir contratos de dos tipos, cuya diferencia solo dependa de la condición de estudiantes y en que estos sean usados como mano de obra más económica, incentivando la contratación de jóvenes que se encuentren estudiando en desmedro de jóvenes que no tengan esa condición y para quienes, evidentemente, ello signifique menos oportunidad de empleo.
Señor Presidente, la informalidad no se combate con flexibilidad. La informalidad se combate con entregar mayores recursos a la Dirección del Trabajo para fiscalizar a empresas que abusen de jóvenes.
¿Qué críticas se le han hecho a este proyecto?
Se dice que la flexibilización de la jornada laboral tiene una mayor carga para el estudiante, pues se puede extender hasta doce horas por la existencia de turnos cortados, en que el estudiante trabaje un par de horas en la mañana y otro en la noche, quedando, en la práctica, a disposición del empleador todo el día.
Por otra parte, el descanso semanal del domingo no está garantizado, sino que se establece un régimen excepcional que queda sujeto a la negociación con la empresa, escenario de difícil existencia cuando se trata de un estudiante con necesidades de trabajo.
Además, las vacaciones de los jóvenes no están garantizadas. La única forma de que puedan disfrutar de descanso es con la suspensión del contrato, ¡la suspensión del contrato!, tiempo durante el cual el empleador no paga dinero, lo que crea un incentivo para que los jóvenes no puedan descansar.
Señor Presidente, quiero destacar que la única académica que expuso en la Comisión de Trabajo, la profesora de Derecho del Trabajo de la Universidad Católica de Valparaíso, señora Verónica Munilla, expresó lo insólito que le parece que estemos discutiendo una normativa que nos lleve a retroceder hasta 1924. Un estatuto debería propender a mejorar las condiciones laborales de un sector; pero, en este caso, lo único que se hace es reducir la protección de los jóvenes.
Comparto que este estatuto no es necesario, ya que las normas del artículo 40 bis del Código del Trabajo regulan un contrato con jornada parcial. Lo único que se hace es dar pie a que en el futuro tengamos un estatuto laboral especial para mujeres, para adultos mayores, en fin. Seguiremos flexibilizando en aras de la creación de empleo; pero, lamentablemente, es muy probable que terminemos desprotegiendo y precarizando al trabajador.
Es cierto que es positivo que se haya arreglado que la carga de salud no sea a costa de los padres y que el ingreso no se vaya a descontar de las becas. Pero considero que los avances que se han hecho, por lo menos en lo que hemos conocido hasta ahora de la iniciativa que se presentó originalmente, no me generan los suficientes fundamentos para apoyar un texto que, de alguna manera, está precarizando el trabajo.
Señor Presidente, entiendo que hay conversaciones; entiendo que hay una disposición a realizar cambios muy sustantivos, y entiendo que eso debería generar una disposición para que, cuando el proyecto se vea en particular, este sentimiento se recoja a través de las indicaciones. Sin embargo, también entiendo que aquí estamos abriendo la ventana, por medio de ciertas flexibilizaciones, a precarizaciones y a ciertos abusos, y para que, probablemente, haya trabajadores que no puedan laborar en horas extraordinarias al existir la posibilidad de contratar a jóvenes, evidentemente, en peores condiciones, lo cual será utilizado por muchos empleadores.
Me gustaría no tener estos sentimientos, pero este país todavía tiene un largo historial de abusos a los trabajadores.
Ha sido bastante difícil ir logrando cada vez más protección, más beneficios. Incluso, respecto a la reforma laboral bastante desdibujada que sacamos en el Gobierno pasado, nuevamente hay intentos por echar para atrás lo poco que alcanzamos.
Este no es un país como Alemania u otros, en que efectivamente hay respeto en el mundo laboral y el empleador se sienta con las organizaciones sindicales a dialogar, a conversar, a negociar y a acordar, de igual a igual.
No es el caso de Chile. Tengo al lado al Senador Montes, y recuerdo los informes que hizo durante muchos años -él lo recordaba muy bien- sobre los abusos que se cometían con los jóvenes que trabajaban en los supermercados, en el retail (ni siquiera contaban con la posibilidad de ir al baño), y con numerosos otros, como las cajeras. Eran realmente centenares, por no decir miles, los casos en que veíamos este tipo de situaciones.
Para qué decir esas empresas que tienen más de cien razones sociales, donde los empleados hacen la misma labor, tienen hasta el mismo uniforme, cumplen igual función dentro del mismo local; pero, claro, en la medida que se tienen varias razones sociales se impide incluso la sindicalización.
Todo esto me lleva, señor Presidente, a decir que no voy a votar a favor de este proyecto mientras no vea el cambio, el giro que se le va a dar. Quiero tener certeza de que no vamos a aumentar la precarización. Y me encantaría poder decir que estamos otorgando tantas garantías que por fin damos un paso para que algunos jóvenes más privilegiados que están estudiando puedan, a su vez, trabajar con las mejores condiciones. Sin embargo, hasta ahora por lo menos, lo que conocemos de este proyecto no necesariamente lo garantiza.
Por esas razones, no lo puedo apoyar.
--Conforme a lo acordado anteriormente, pasa a dirigir la sesión el Senador señor Bianchi, en calidad de Presidente accidental.
El señor BIANCHI (Presidente accidental).- Estamos en votación y el señor Ministro me ha pedido que le dé la palabra para responder algunas de las inquietudes que han expresado las señoras y los señores Senadores.
El señor MONCKEBERG (Ministro del Trabajo y Previsión Social).- Señor Presidente, voy a ser sumamente breve porque sé que estamos en votación, y agradezco la deferencia de concederme la palabra.
Más que para defender el proyecto, porque se han dado todos los argumentos, quiero intervenir para clarificar ciertas cosas que no son exactas.
En primer lugar, entiendo que la confusión se puede producir porque el proyecto ha sido objeto de cambios desde que ingresó la primera moción, hace cuatro años, hasta hoy día. Y esta última versión ha tenido cambios en la Cámara de Diputados y también en la Comisión de Trabajo del Senado.
Lo concreto es que aquí se ha dicho que esta iniciativa permitiría trabajar más de treinta horas a la semana. Es todo lo contrario: el tope máximo que se permite a un estudiante bajo estas reglas son treinta horas a la semana. Es el techo, como se dice.
En segundo lugar, se señala que se elimina el descanso dominical. ¡Jamás! El descanso dominical se mantiene exacto, con las mismas reglas que cualquier trabajador de Chile. No se innova en absoluto. A aquellos trabajadores a quienes les está garantizado el descanso dominical, se les mantiene. Aquellos a quienes, de acuerdo a la ley vigente, se exceptúa del descanso dominical, por ejemplo, el sector del comercio, también quedan igual. No se innova en nada en las reglas de descanso dominical.
Jamás este Ministro, señor Presidente, ni este Gobierno va a firmar un proyecto de ley que les quite las vacaciones a los trabajadores de 18, de 19 o de 20 años, ¡jamás! Este proyecto nunca, en ninguna de sus versiones, ha limitado las vacaciones.
La confusión se puede haber producido porque cuando el estudiante sale de clases, en los dos meses de vacaciones académicas de verano, tiene tres opciones: una, seguir en su mismo régimen, con un máximo de treinta horas; dos, laborar en jornada completa porque quiere trabajar en sus vacaciones como cualquier trabajador, con el tope de 45 horas a la semana -insisto, estamos hablando de vacaciones académicas-; y tres, hacer valer unilateralmente su derecho a que se le suspenda el contrato. Por ejemplo, si él dice: "Mire, yo quiero viajar o quiero ir a la playa en estas vacaciones de verano y volver en marzo a trabajar con el tope de 30 horas", tiene derecho a que se le suspenda el contrato.
Se trata de derechos que no tienen todos los trabajadores; sin embargo, se los damos a los estudiantes.
Esto no tiene nada que ver con las vacaciones legales del trabajador, que se le devengan después de un año y que se deben cumplir, sea en verano, sea en invierno o cuando él quiera. Hay una confusión entre lo que son las vacaciones de la universidad o del instituto, en que se tienen estos tres derechos que acabo de mencionar, y las vacaciones legales que se devengan por la relación laboral que, por supuesto, se respetan en su integridad como a cualquier trabajador.
En definitiva, señor Presidente -con esto termino-, este proyecto solo entrega beneficios al trabajador.
Primero: si un trabajador que es carga del plan de salud de su padre recibe un ingreso extra, por ley, hoy día se le quita el derecho a ser carga. Por tanto, debería cotizar por sí mismo, y como la cotización sería más baja, no le alcanzaría jamás para comprar el plan de salud que tenía siendo carga de un plan familiar.
¿Qué decimos nosotros? Usted no deja de ser carga si empieza a cotizar.
Segundo: hoy día, por ley, un joven que obtiene remuneraciones pierde beneficios estudiantiles, por ejemplo, becas de traslado. En cambio, este proyecto de ley tan simple señala que ningún estudiante que trabaje va a perder beneficios estudiantiles.
Tercero: la iniciativa establece que se podrá ordenar la jornada de trabajo en función de la jornada de estudio. Por tanto, si un joven hoy día -en las universidades o institutos tenemos la mala costumbre, como decía el Senador Quinteros, de que haya gran desorden en las mallas académicas-, por ejemplo, asiste a clases desde la una hasta las cuatro de la tarde y pretende trabajar dos horas en la mañana antes de ellas, y luego seguir trabajando dos o tres horas, ¡queremos que lo pueda hacer! Pero -y también lo señaló el Senador en referencia- siempre en función únicamente de la jornada académica. Es decir, si a un trabajador se le corta su jornada laboral por sus estudios, y posteriormente la Dirección del Trabajo descubre que no tenía clases en el intermedio, entonces, incurre en un ilícito laboral.
Con esos tres ajustes buscamos una mejora, pues dejar las cosas como están significaría la máxima precariedad para los jóvenes. Ello, porque el 40 por ciento de estos trabajan en negro en Chile. Esto es, sin protección laboral, sin cotizaciones, ya que les conviene pedir que trabajen en negro para, así, no perder todos los beneficios que, en la actualidad, la ley condiciona a no tener ingresos.
Esos son los ajustes que hacemos a la normativa.
Y, créame, señor Presidente, que lo que provocará el proyecto es que los jóvenes trabajen, pero protegida y no precariamente, como la mayoría lo hace en el presente.
El señor BIANCHI (Presidente accidental).- Tiene la palabra la Senadora señora Aravena.
La señora ARAVENA.- Señor Presidente, antes de dar algunos datos, quiero plantear un tema discutido acá y que tiene que ver con la flexibilidad laboral y la fiscalización.
En todos los países desarrollados existe flexibilidad laboral no solo para los jóvenes, sino también para las mujeres, todas las cuales tenemos interés por trabajar y compatibilizar nuestros empleos con la educación y la formación de nuestros hijos. Y, por otro lado, la incorporación de la flexibilidad de la jornada laboral de los jóvenes es una materia en que necesariamente hay que legislar.
Quiero felicitar al Gobierno, principalmente al Ministro y a su equipo, como también a la Comisión de Trabajo y Previsión Social, por la labor realizada.
Evidentemente, para eso está el Senado: un proyecto llega de una manera y puede ser perfectamente mejorado en función de la expertise de las personas que invitamos y del criterio de cada uno de los Senadores para mejorarlo. De eso se trata nuestro trabajo, pues si las iniciativas ingresarán perfectas, no tendría sentido que existiera el Congreso.
Por otro lado, respecto a lo señalado en cuanto a la automatización por un Senador que me antecedió en el uso de la palabra, quisiera plantear que ojalá la gran mayoría de los jóvenes accedieran a un trabajo en condiciones y con normativas que les permitieran laborar y estudiar con tranquilidad, y que finalmente pudieran ser parte del proceso de automatización.
Lamentablemente quizá para quienes añoramos los tiempos antiguos, el mundo va en otro camino, y probablemente no nos daremos cuenta de la automatización y será parte de nuestra realidad.
Por lo tanto, lo que debemos hacer es justamente que los jóvenes puedan educarse y prepararse para un mundo de automatización, en que ellos ojalá accedan a mejores empleos, a mejores salarios y a mejor calidad de vida.
En ese contexto, es bueno dejar algunas cifras instaladas.
En Chile la tasa de desempleo se mueve entre 6 y 7 por ciento, pero la de los jóvenes de entre 18 y 24 años está alcanzando a 15 por ciento. Prácticamente a más del doble.
De otro lado, un importante número de jóvenes no están afiliados al sistema previsional (22 por ciento).
Por su parte, del total de los jóvenes que no trabajan ni buscan trabajo, el 73 por ciento declara que no lo hace debido a que se encuentran estudiando y no tienen cómo compatibilizar los horarios.
En tal sentido, el hecho de que los jóvenes no estudien no significa necesariamente que carezcan de interés por complementar su actividad académica con un empleo de tiempo parcial. De hecho, según un último análisis, el 53 por ciento de los jóvenes desempleados aceptarían un trabajo con jornada parcial que les permitiera efectivamente trabajar y estudiar.
En ese contexto, no podemos dejar de mencionar a aquel grupo de jóvenes que no han continuado sus estudios en la educación superior -son muchos- debido a la necesidad imperante de apoyar económicamente a sus hogares, sobre todo tomando en consideración la dificultad de compatibilizar los estudios y el trabajo, situación que ya he mencionado.
Desde esa perspectiva, la iniciativa busca justamente hacerse cargo de un tema que todos los Senadores han planteado acá: la precariedad. Pero no por eso nos vamos a quedar con esa situación, sino que nos haremos cargo de legislar, de despachar una ley en proyecto que efectivamente permita flexibilizar la jornada laboral y dejar espacio tanto al estudio como al trabajo, cuestión que, a mi juicio, no solamente debiera ser por necesidad. Probablemente, un estudiante, un joven que pueda compatibilizar ambas circunstancias será siempre un mejor profesional, un mejor trabajador.
En síntesis -y para no quitar tanto tiempo-, solo deseo felicitar que hoy día estemos legislando en este tipo de temas, pues esto efectivamente no solo va a dignificar, a regularizar el trabajo de muchos jóvenes, sino que va a permitir que los empleadores puedan contratar jóvenes en mejores condiciones y con normas más claras.
Insisto: la flexibilización y la fiscalización son absolutamente compatibles. Eso no quita que nosotros propendamos cada día a una fiscalización más exhaustiva y a un servicio público más competente respecto de no permitir el abuso a los trabajadores de Chile. Pero eso no puede ser una excusa para no legislar respecto a temas tan importantes como la incorporación de los jóvenes al trabajo.
El señor ALLAMAND.- Señor Presidente, en verdad, tal como se ha señalado aquí (especialmente por su actual Presidenta, Senadora Muñoz, y la anterior, Senadora Goic), en la Comisión de Trabajo del Senado se analizó este proyecto en un ambiente constructivo, en un ambiente destinado a determinar de qué forma podríamos perfeccionarlo y, sobre todo, aproximar los distintos puntos de vista.
Lo que ayudó a ese enfoque o a esa aproximación, señor Presidente, fue la coincidencia con relación a la necesidad de abordar los temas vinculados al empleo y al trabajo de los jóvenes.
Hoy en día tenemos a muchos jóvenes que simplemente desean trabajar, pero no pueden, y otros tantos que lo hacen informalmente.
Ya se han dado aquí las cifras. Las tasas de cesantía de los jóvenes triplican a la de los adultos; y hay quienes incluso señalan que, de los jóvenes que trabajan, un tercio (inclusive más) lo hacen de manera informal.
Señor Presidente, algunos señores Senadores manifestaron su preocupación por el hecho de que este contrato especial, promovido en el proyecto de ley en examen, pudiera generar abusos hacia los jóvenes. La verdad es que no hay mayor abuso ni mayor precarización que obligar a jóvenes a trabajar de modo informal, e incluso a aceptar que ello ocurra.
¿Cuáles son los principales obstáculos que existen en nuestro país para el trabajo de los jóvenes? Son fundamentalmente dos.
La primera dificultad es que los jóvenes que obtienen una remuneración, paradojalmente pierden beneficios, como todos aquellos que guardan relación, por ejemplo, con acceso a créditos, becas, gratuidad, ya que estos ingresos se suman a los de su grupo familiar.
El segundo gran obstáculo que tienen los jóvenes para trabajar es la imposibilidad práctica de compatibilizar las horas de trabajo con las horas de estudio y con sus horarios libres, fundamentalmente porque se hace complejo encajar todos estos horarios con las modalidades de jornada, que son particularmente rígidas en nuestro país.
Entonces, señor Presidente, ¿qué es lo que hace este proyecto?
Introduce un conjunto de modificaciones a partir de dos premisas, que son fundamentales.
La primera es que bajo ninguna circunstancia el estudiante pueda perder beneficios sociales como consecuencia de la remuneración obtenida en virtud de este contrato de trabajo.
Y, en segundo lugar -en esto debemos insistir, toda vez que existe algún grado de desinformación en la materia-, el contrato especial que estamos aprobando mantiene -reitero- ¡exactamente los mismos derechos que tienen los trabajadores comunes, por así señalarlo!: afiliación a los sindicatos, negociación colectiva, derecho a vacaciones, licencias médicas, cotizaciones, prestaciones previsionales y de seguridad social. No hay en este nuevo contrato que se sugiere ningún derecho que no sea reconocido como de aquellos que tienen los trabajadores con contratos generales.
Dicho eso, es del caso señalar que el Gobierno, en particular el Ministro Monckeberg, ha planteado un conjunto de modificaciones que muestran su disposición a ir mejorando este proyecto en una serie de materias.
Pero antes de referirme a ello, quisiera decir en qué consiste esta iniciativa, porque también ha habido algunos errores en la forma de describirla.
Este proyecto establece un contrato especial aplicable a estudiantes de educación superior de entre 18 y 28 años.
En el contrato debe acreditarse la calidad de estudiante de educación superior. Asimismo, ha de comprobarse que el horario pactado es compatible con el horario de clases. Contrariamente a lo que se expresó acá, la jornada no podrá exceder de 30 horas semanales y no se podrán pactar horas extraordinarias.
Dejando establecido aquello, cabe indicar que el Gobierno se ha mostrado abierto a introducirle una serie de perfeccionamientos a este proyecto: entre otras cosas, lo tocante a la ubicación normativa.
Esta iniciativa se planteó originalmente como un estatuto especial. Sin embargo, el Gobierno no ha tenido problema alguno en cuanto a que las normas que finalmente se aprueben queden incluidas en la parte que trata de la jornada parcial.
Ahora bien, para que este contrato pueda funcionar, tiene que haber distribución de la jornada. Y ello hay que expresarlo.
De lo que se trata es de que un estudiante trabaje, por poner un ejemplo cualquiera, entre las 8 y media y las 10 de la mañana y, posteriormente, entre las 5 y media y las 7 de la tarde. Pero si la jornada es continua, obviamente no podrá laborar de esa manera, que es precisamente la que necesita para compatibilizar el trabajo con su horario de clases.
En todo caso, el Gobierno se ha allanado a algo que parece razonable: que no pueda haber más de una interrupción en cada jornada laboral, para evitar que se produzca una sucesión de interrupciones.
Lo relativo a la edad para pactar un contrato especial de trabajo es un aspecto interesante. El proyecto original disponía que la edad fuera entre los 18 y los 24 años. ¿Por qué se subió a 28? Simplemente, porque la Cámara de Diputados acogió una propuesta a instancias de la Confech.
También se determinó una manera de darles mayor protección a los estudiantes al establecerse la obligación de certificar tal calidad. Hoy día, como está pensado el contrato, hay seis meses para acreditar la calidad de estudiante universitario, lo que se quiere reducir para los efectos de que casi instantáneamente con el inicio del contrato quede claro que la persona es un alumno de educación superior.
De otro lado, señor Presidente, cabe señalar que el contrato, cualquiera que sea la forma que adopte, presenta un conjunto de ventajas.
En primer lugar, se resuelve un problema real para los jóvenes en términos de acceso al trabajo.
Ese es un asunto que debe abordarse, porque no resulta razonable, más allá de los problemas que puedan observarse en esta normativa, dejar las cosas tal como están, ya que sería una forma de mantener una situación totalmente desmejorada para los jóvenes.
En segundo lugar, se avanza -y algo señaló el Senador Bianchi a este respecto- hacia fórmulas que de algún modo van estableciendo mecanismos de flexibilización de nuestra legislación laboral, que es un asunto que deberemos enfrentar de todas maneras. Porque lo que se viene es una verdadera revolución en las formas de trabajo. De modo que si alguien cree que estaremos en condiciones de afrontar esa revolución manteniendo las normas del Código del Trabajo tal como están, simplemente significa que no entiende cuáles son los desafíos que enfrentan los países en esta materia.
Por último, me referiré a una cuestión que no se ha mencionado, pero que también es importante.
Uno de los problemas serios que existen en el ámbito previsional en Chile es que tenemos una secuencia muy incorrecta: se parte cotizando tarde; se cotiza poco, y se cotiza con lagunas.
Cuando se establecen mecanismos que permiten que los jóvenes empiecen a cotizar desde una edad temprana, eso contribuye no solo a disponer de ingresos actuales, sino también de ingresos futuros.
Por todo lo anterior, señor Presidente, vamos a apoyar esta iniciativa en el marco de lo que se ha señalado, sin perjuicio de los perfeccionamientos que puedan introducirse en el debate particular.
El señor QUINTANA (Presidente).- Con el objeto de que alcancen a intervenir los restantes Senadores inscritos, ¿les parece reducir el tiempo de las intervenciones a cinco minutos?
El señor PUGH.- Sí, señor Presidente.
El señor PUGH.- Señor Presidente, efectivamente, el trabajo es quizás una de las incógnitas que está enfrentando la humanidad. ¿Por qué? Porque estamos ante el cambio hacia una sociedad del conocimiento; a una sociedad digital segura.
¿Qué tenemos que hacer, entonces? Entender esa realidad y flexibilizar nuestra normativa. Por eso, sinceramente creo que debemos darles a los jóvenes la posibilidad de laborar en forma digna. El trabajo dignifica. Y más aún, cuando van a estar protegidos, cuando habrá preocupación por ellos y no se les va a quitar ningún beneficio.
Aquello es fundamental.
Hoy, debido a nuestro pensamiento lineal, creemos que el trabajo es la sumatoria de horas: ocho horas diarias. Pero, en verdad, una persona en una hora puede realizar el trabajo del año.
¿Qué quiero decir con eso? Que un estudiante puede construir un algoritmo, y este puede valer millones de dólares.
¿Qué debemos entender, por tanto? Que hay que cambiar el pensamiento lineal a uno exponencial, y comprender que los países van a tener eso, crecimiento exponencial, en la medida que entiendan de forma colectiva que quizás la inversión más importante se halla en los talentos, en la capacidad de ellos.
Por eso, creo que debemos flexibilizar mucho más las normas para permitir que los jóvenes puedan tener, durante su período de estudio en las instituciones de educación superior, quizás horas o días libres.
En lo personal, soy padre de tres hijos universitarios, y uno de ellos tiene el martes libre. ¿Y qué significa esto? Que podría perfectamente desarrollar una actividad.
Esa es parte de nuestra realidad. Enfrentamos una sociedad que tiene muchas oportunidades.
¿Qué debemos hacer? Garantizarles a todos el acceso al trabajo y protegerlos.
¿Qué pasa hoy día? Ya se ha descrito: cualquiera que desee ejercer un trabajo remunerado con un contrato perderá muchos de los beneficios actuales.
Yo invito, pues, a comprender el momento que estamos viviendo.
El Senador Bianchi hablaba de la destrucción de los trabajos producto de la tecnología.
En lo personal, creo que sí se van a destruir algunos; pero también pienso que se crearán muchos más empleos.
La sociedad digital segura conlleva áreas increíbles que todavía ni siquiera dimensionamos. Por ejemplo, si consideramos el caso de los medidores inteligentes que mencionó Su Señoría, probablemente quien toma la lectura perderá su trabajo; sin embargo, habrá muchísimas personas que tendrán que analizar la información que se registre.
De esa manera nos proveeremos de mejores sistemas.
Hoy estamos enfrentados al dilema de cómo vamos a hacer aquello; de qué modo se puede realizar.
Nuestra legislación tiene que hacerse cargo de eso, y en forma temprana.
Ahora bien, el trabajo digno, bien hecho educa. Y este tal vez es otro de los aspectos que debemos considerar. Porque es muy bueno que los jóvenes a edad temprana formen parte de lo que significa emprender. Y, probablemente, así no van a ser ninis.
Los ninis algunas veces han querido iniciar un estudio, pero se han visto frustrados y se han quedado sin ninguna oportunidad. Por eso, debemos darles en forma temprana la posibilidad de participar de la actividad laboral, la que sea, y quizás sin tener esas largas jornadas a que estamos acostumbrados, porque hay muchas otras labores que ellos pueden realizar.
La sociedad digital segura, entonces, conlleva ese desafío: entender que debemos desarrollar una urbanización digital (habrá que ver quiénes son estos urbanizadores digitales).
Ello también nos plantea algo fundamental: la alfabetización digital. Tendremos que determinar cómo vamos a llegar a tanta gente que va a requerir todos esos conocimientos, cuestión en que los jóvenes pueden aportar.
Por último, debemos considerar la inclusión digital: cómo haremos para que todos participen, y que nadie quede afuera.
Señor Presidente, deseo felicitar al Ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg, por lo que está haciendo. Él está preocupado por los jóvenes. Sé que está en contacto con ellos; que va a exponerles en algún momento de la tarde lo que significa el desafío de crear un país que esté a la altura de esos grandes desafíos, que les dé justicia, que les brinde oportunidades, que les genere buenas leyes que los protejan.
En tal sentido, considero fundamental llevar a cabo un estudio reflexivo serio sobre cómo vamos a modificar nuestra legislación en el ámbito laboral, preocupándonos fundamentalmente de los jóvenes, quienes hoy necesitan de nuestro apoyo.
La señora PROVOSTE.- Señor Presidente, en primer lugar, quisiera saludar al Ministro del Trabajo, quien ha estado presente a lo largo de toda la discusión y tramitación de esta iniciativa. Sabemos que ha estado, además, muy presente para acoger las inquietudes y las preocupaciones que han expresado nuestros colegas en la Comisión de Trabajo.
El proyecto que pretende crear un estatuto laboral para jóvenes es, sin duda, coherente con el modelo neoliberal. En efecto, cualquier estatuto laboral busca la protección del trabajador o la trabajadora. Y el Estatuto en debate avanza hacia una flexibilidad patronal y precariza el trabajo.
Este contrato especial le permite al empleador flexibilizar al máximo la jornada de trabajo, porque puede distribuir treinta horas semanales en jornadas alternativas sin considerar domingos, festivos ni vacaciones.
La profesora de Derecho del Trabajo señora Verónica Munilla Espinoza inició sus palabras en la Comisión señalando lo insólito que le parecía estar discutiendo en el año 2019 un proyecto como el que establece este estatuto, ya que es como retroceder en las condiciones laborales hacia un estado previo al año 1924.
Asimismo, agregó que dentro de la flexibilidad que hoy día permite el Código del Trabajo por medio del contrato a tiempo parcial (artículo 40 bis), no veía la necesidad de la creación de un mal llamado "estatuto", puesto que "un estatuto se define como un conjunto de normas que posicionan o que garantizan un nivel superior de condiciones laborales", lo que claramente no ocurre con esta iniciativa de ley.
Desde el punto de vista técnico, puntualizó que este proyecto crea un problema dentro del sistema del Código Laboral, porque cuando se habla de trabajo versus descansos se está frente a una dualidad; esto es, hay una jornada laboral como tiempo trabajado y todo lo que no es jornada es descanso, independientemente del tiempo que se utilice para ello, sea para estudiar, para recrearse, para dormir, etcétera.
Es decir, señor Presidente, aquí hay deficiencias e incoherencias expresadas por diversas organizaciones de trabajadores, académicos y expertos.
Si el trabajador estudiante decide no cotizar en salud para seguir con el seguro que le corresponde a su grupo familiar, me gustaría conocer cómo se va a resolver el problema de las licencias médicas. ¿Quién las pagará? Si se trata de una mujer, ¿cómo se va a enfrentar el embarazo, el prenatal y el posnatal?
Es preocupante el tema de los descansos dominicales tal como se establece en esta iniciativa, porque se señala que los jóvenes estudiantes pueden convenir con su empleador quedar exceptuados del descanso en días domingos y festivos, situación que choca con la normativa general, toda vez que los trabajadores que atienden público, al igual que aquellos que se encuentran en las situaciones descritas en los números 2 y 7 del inciso primero del artículo 38 del Código del Trabajo, deben tener libres al menos dos domingos al mes. Y este derecho podría estar siendo vulnerado.
Respecto de la fragmentación de la jornada, ¿quién se hace cargo de los pasajes de locomoción que se van a requerir durante cada fracción de jornada diaria? Porque si ello va a ser de cargo del estudiante trabajador, resulta insólito que este tenga que pagarlos para ir a trabajar.
Las remuneraciones pactadas en este contrato especial resultarán ser inferiores al ingreso mínimo mensual. En efecto, al fijar una jornada de hasta treinta horas, se entenderá que se trata de una jornada parcial, y, por lo tanto, un ingreso mínimo mensual que corresponde a una jornada completa se parcializará por las horas mensuales trabajadas con relación a la jornada de 45 horas semanales (180 horas al mes).
De ese modo, se elude el límite que fijó la Corte Suprema al resolver en un recurso de unificación de jurisprudencia que el trabajo de más de treinta horas (desde 31) se reputa como una jornada completa (igual a la de 45 horas) y, por consiguiente, se tiene el derecho a cobrar el ingreso mínimo completo y no proporcional como es posible pactarlo con este proyecto de ley.
Señor Presidente, quisiera pedirle unos minutos adicionales para señalar que sabemos que ha habido un espacio de conversación importante en la Comisión de Trabajo. Así nos lo ha contado la Senadora Carolina Goic, a quien le correspondió durante el año pasado presidir dicho órgano técnico.
Por lo tanto, creemos que estos acuerdos debieran ser claros en la línea de recoger las observaciones que se han realizado, como la ausencia de fiscalización, ya que la normativa propuesta no regula un límite máximo de personal contratado...
Le daremos un minuto más, porque estamos en el límite de la hora de término de esta sesión.
La señora PROVOSTE.- Gracias.
Decía, señor Presidente, que la normativa propuesta no regula un límite máximo de personal contratado bajo esta modalidad, con lo cual se posibilita el remplazo de trabajadores contratados por jornada completa o la elusión de las disposiciones sobre subcontratación.
Por lo expresado, claramente es aconsejable una reformulación del proyecto para reparar las deficiencias señaladas e incorporar otras cuestiones que no se han enunciado.
Por ello, prefiero pronunciarme sobre este proyecto cuando veamos las enmiendas que analizaremos durante la discusión particular, vía indicaciones, lo que ciertamente torna complejo recomendar su aprobación en general, pues no está claro cómo se van a subsanar las deficiencias que he advertido en su texto.
El señor LATORRE.- Señor Presidente, la integración de trabajadores jóvenes al mercado laboral, especialmente en el caso de personas que compatibilizan trabajar con estudiar, usualmente constituye un gran desafío en los tiempos modernos. El desempleo en este sector es considerablemente más alto que el promedio nacional, y existe también un porcentaje muy elevado de informalidad.
Es un hecho que debemos tomar todas aquellas medidas que permitan reducir las tasas de desempleo juvenil. Para este colectivo, la compatibilización entre estudios y trabajo se realiza usualmente a costos personales muy altos. En muchas situaciones se trata de jóvenes que buscan ayudar al ingreso familiar.
Lo que quiero relevar es que la combinación entre jóvenes que necesitan trabajar para contribuir a los ingresos familiares y condiciones laborales comúnmente precarias hace que el estatuto laboral juvenil se convierta en un tema delicado, pues se deben ofrecer condiciones de trabajo dignas a este sector de la población y no precarizarlas aún más.
En términos generales, este proyecto pareciera una flexibilización laboral encubierta, lo que también puede afectar potencialmente a la población laboral adulta.
Cuando el Ejecutivo envió este proyecto planteó que su objetivo era "la moderación de ciertas normas laborales que se reconocen como obstáculos o rigideces para la contratación de estos trabajadores, esto es, transgredir ciertos mínimos que se encuentran en la regulación laboral general que estarían desincentivando la entrada de este grupo al mundo laboral".
En este punto, señor Presidente, quiero remitirme a lo expresado por representantes de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), del Sindicato de Starbucks y de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) en cuanto a que este proyecto es una forma de flexibilizar y precarizar las condiciones en que laboran los trabajadores jóvenes.
De existir un interés genuino por facilitar el ingreso de jóvenes al mercado laboral, encontraríamos en su texto normas preocupadas de compatibilizar las actividades propias del estudio con los tiempos de trabajo de modo más extenso y preciso.
Otro punto crítico de este proyecto es la jornada discontinua. Salió de la Cámara de Diputados con la posibilidad de fragmentar indefinidamente la jornada laboral, lo cual es muy gravoso para el trabajador o la trabajadora.
Quisiera aprovechar esta ocasión para recordar que los derechos de las personas trabajadoras son producto de una larga acumulación de conquistas de este mismo colectivo a lo largo de los últimos dos siglos.
Tal como señala el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, el debilitamiento de los sindicatos en nombre de la flexibilidad laboral apunta a mejorar la tasa de ganancias del capital, pero a cambio de imponer elevados costos a las personas.
Si los jóvenes son el porvenir de nuestro país, no podemos someterlos a ingresar al mercado laboral en condiciones todavía más precarias que las actuales, pues ello podría dar lugar a la existencia de dinámicas abusivas por parte de algunos empresarios que usan estas normas para remplazar población trabajadora adulta y así abaratar costos laborales.
Me parece que esta no es la vía para bajar el desempleo juvenil en nuestro país.
Por esta razón, entendiendo que se han registrado algunos acuerdos y que el proyecto seguirá tramitándose, pero en términos de sus ideas matrices, votaré en contra.
El señor CHAHUÁN.- Señor Presidente, Honorable Sala, estamos frente a una realidad reflejada en las estadísticas nacionales y mundiales, que demuestran que el índice de desempleo de los jóvenes es superior a la tasa general.
En Chile, mientras la tasa general de desempleo se ha mantenido en torno al 6 por ciento, la desocupación juvenil ha aumentado dramáticamente a más del doble, alcanzando al 15,9 por ciento.
A su vez, de los jóvenes de entre 18 y 24 años que declaran haber completado la educación terciaria o bien estar cursándola, solo un 16 por ciento se encuentra estudiando y trabajando, mientras que un 63 por ciento únicamente estudia.
Ante esta realidad existen dos maneras de enfrentar el problema: no asumirlo o establecer un estatuto que determine las condiciones para resolver una situación dramática respecto de los jóvenes que hoy día tienen algunas horas disponibles para trabajar y que lo hacen de manera informal, sin protección frente a accidentes del trabajo y en condiciones indignas y de inseguridad social, o sea, ¡resolviendo el problema!
Eso es lo que han hecho el Gobierno del Presidente Piñera y el Ministro del Trabajo.
Aprovecho de felicitar al Ministro Nicolás Monckeberg, quien ha estado pendiente, junto con el Subsecretario, de toda la tramitación de este proyecto.
La OIT ha sido clara y categórica. Tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado ha aplaudido cómo un gobierno ha resuelto enfrentar una problemática y hacerse cargo de aquello.
Pero no solo ha sido la opinión de la Organización Internacional del Trabajo, lo que ya debiera dejarnos tranquilos, sino también la de representantes de la Fundación Cristo Vive, de la Universidad de Chile, de la Pontificia Universidad Católica, por mencionar solo a algunos personeros que se han pronunciado favorablemente en torno a esta iniciativa.
El Gobierno está empeñado en hacerse cargo del desempleo, de establecer mecanismos que nos permitan hoy día, en medio de la cuarta revolución industrial, de la sociedad del conocimiento, de la digitalización, tener efectivamente la posibilidad de generar oportunidades laborales, pero, en ningún caso -¡en ningún caso!-, afectando los derechos laborales.
¡Y esto ha sido claro!
Se ha hablado, por ejemplo, de las licencias médicas. ¡Todas y cada una de ellas van a ser pagadas!
El Gobierno del Presidente Piñera ha dispuesto, y es la voluntad del Ministerio, no afectar los descansos de los trabajadores.
Por tanto, aquellos que pretendan establecer en virtud de este estatuto una precarización del trabajo se equivocan. Lo que hay acá son herramientas e instrumentos para que finalmente podamos avanzar en la materia.
El Ejecutivo está empeñado en sacar adelante el proyecto. Y, por supuesto, está disponible para presentar indicaciones que, sin alterar el fondo de la iniciativa, permitan compatibilizar sus criterios con los de la Oposición.
Algunas de esas materias son las siguientes.
En primer lugar, la ubicación de la normativa. Hoy la iniciativa considera la creación de un estatuto especial para estudiantes trabajadores. El Gobierno está dispuesto a trasladar la normativa propuesta al capítulo relativo a la jornada parcial.
Un segundo punto dice relación con la distribución de la jornada. El proyecto considera la posibilidad de combinar jornada académica con horas de trabajo mediante la distribución de esta en diferentes horarios del día. Se ha observado que dicha jornada podría eventualmente ser partida en sucesivos segmentos, que afectarían finalmente al estudiante trabajador. Si bien este efecto no deseado no ha estado en la idea de la iniciativa, el Ejecutivo está dispuesto a clarificar el punto, mediante indicaciones, limitando la posibilidad de partir la jornada durante la distribución diaria. Por tanto, en términos de la distribución de la jornada está disponible para no afectar al joven que decida trabajar.
En tercer lugar, se encuentra lo relativo a la calidad de no cotizante del trabajador. Uno de los beneficios para el estudiante es que puede mantener su calidad de carga del plan de salud familiar al que se encuentra adscrito, pero, conforme a las reglas generales, en dicha condición solamente adquiere el derecho a prestaciones de medicina curativa y no a licencias médicas. Este tema también está resuelto en virtud de este proyecto de ley.
También se ha establecido una solución respecto de la edad habilitante para este acuerdo de jornada y de la certificación de la calidad de estudiante.
Entonces, vemos cómo el Gobierno del Presidente Piñera se hace cargo de todo eso.
Por lo tanto, señor Presidente, me gustaría emplazar a los Senadores que votan en contra de este proyecto y decirles que esta es la vía, el camino, la herramienta, el instrumento que nos permite mejorar efectivamente la empleabilidad.
Dispone de un minuto adicional para finalizar su intervención.
En consecuencia, les pido reconsiderar su voto negativo, ya que están afectando las posibilidades de los jóvenes estudiantes para trabajar.
Por supuesto, habrá oportunidad de introducir las adecuaciones pertinentes -esa es la voluntad del Gobierno del Presidente Piñera, del Ministro y del Subsecretario-, para que, en definitiva, tengamos un proyecto que sea inocuo respecto de aquellas materias que se ha señalado que podrían afectar y que nos permita desarrollar herramientas y estímulos para la contratación. De ese modo, adicionalmente, podremos resolver una situación dramática de la cual hay que hacerse cargo.
Existen dos maneras de enfrentar este tema: con indiferencia, mirando para el lado, o como lo han hecho el Gobierno del Presidente Piñera y el Ministro, quienes han decidido enfrentarlo y tratar de resolverlo. Ese es el camino que Chile espera.
--Se aprueba en general el proyecto (25 votos favorables, 7 en contra y 4 abstenciones).
Votaron por la afirmativa las señoras Aravena, Ebensperger, Goic, Muñoz, Rincón, Van Rysselberghe y Von Baer y los señores Allamand, Castro, Chahuán, Coloma, Durana, Galilea, García, Harboe, Insulza, Kast, Moreira, Ossandón, Pérez Varela, Pizarro, Prohens, Pugh, Quinteros y Sandoval.
Votaron por la negativa la señora Allende y los señores Araya, De Urresti, Elizalde, Guillier, Lagos y Latorre.
Se abstuvieron las señoras Órdenes y Provoste y los señores Bianchi y Montes.
El señor QUINTANA (Presidente).- Por haberse cumplido su objetivo, se levantará la sesión, sin perjuicio de dar curso reglamentario a la solicitud de oficio que ha llegado a la Mesa.
A la señora Ministra del Medio Ambiente, solicitándole informar respecto de ESTADO DE AVANCE DE PROYECTO DENOMINADO "ESTUDIO SOBRE LA CAPACIDAD DE CARGA EN FIORDOS Y CANALES", DE LA REGIÓN DE AYSÉN.
--Se levantó a las 19:41.

References: artículo 53
 artículo 105
 artículo 17
 artículo 70
 resolución 
 resolución 
 artículo 1
 artículo 3
 artículo 3
 artículo 3
 artículo 40
 artículo 38