Source: http://docplayer.es/2183689-Tribunal-corte-suprema-de-justicia-panama-sala-pleno-ponente-alberto-cigarruista-cortez-fecha-30-de-julio-de-2003.html
Timestamp: 2018-04-22 11:22:02+00:00

Document:
Tribunal: Corte Suprema de Justicia, Panamá. Sala: Pleno. Ponente: Alberto Cigarruista Cortez. Fecha: 30 de Julio de PDF
Tribunal: Corte Suprema de Justicia, Panamá. Sala: Pleno. Ponente: Alberto Cigarruista Cortez. Fecha: 30 de Julio de 2003
Download "Tribunal: Corte Suprema de Justicia, Panamá. Sala: Pleno. Ponente: Alberto Cigarruista Cortez. Fecha: 30 de Julio de 2003"
María del Carmen Parra Espinoza
1 DEMANDA DE INCONSTITUCIONALIDAD PRESENTADA POR ABOGADOS MARITIMOS & ASOCIADOS, EN REPRESENTACION DE PANAMA PILOT SERVICES CORPORATION, CONTRA LA FRASE: (HASTA LOS (60) AÑOS DE EDAD O )CONTENIDA EN EL ACÁPITE (D) DEL ARTICULO SEXTO DEL ACUERDO NO DE 31 DE MAYO DE PONENTE:ALBERTO CIGARRUISTA CORTEZ. PANAMÁ, TREINTA (30) DE JULIO DE DOS MIL TRES (2003). Tribunal: Corte Suprema de Justicia, Panamá Sala: Pleno Ponente: Alberto Cigarruista Cortez Fecha: 30 de Julio de 2003 Materia: Inconstitucionalidad Acción de inconstitucionalidad Expediente: VISTOS:
2 Conoce el Pleno de la Corte Suprema de Justicia, Acción de Inconstitucionalidad interpuesta por la firma ABOGADOS MARÍTIMOS & ASOCIADOS, apoderados judiciales de PANAMA PILOT SERVICES, CORP, en contra de la frase hasta los (60) años de edad o contenida en el acápite (d) del artículo sexto del Acuerdo Nº006-95, fechado 31 de mayo de 1995, por medio del cual se establece el Nuevo reglamento de Practicaje para las naves que recalen en los puertos nacionales. La demanda en cuestión se fundamento en los siguientes hechos: "Primero: Mediante Acuerdo Nº , fechado 31 de mayo de 1995, adoptado por el Comité Ejecutivo de la Autoridad Portuaria Nacional, se estableció el nuevo Reglamento de Practicaje para las naves que recalen en los puertos nacionales. Segundo: El Reglamento de Practicaje aludido en el Hecho Primero anterior, establece una edad límite hasta la cual los pilotos prácticos pueden ejercer el practicaje, al disponer en su artículo sexto que prestarán el servicio "hasta los sesenta (60) años de edad". Tercero: Que la limitante establecida en la disposición antes indicada se encuentra viciada de inconstitucionalidad, por cuanto vulnera de forma directa los Artículos 20 y 40 de la Constitución Política, al desconocer el principio de igualdad ante la ley y la libertad de profesión. Cuarto: También resultan vulnerados, por conducto del Artículo 4 de la Constitución Política, el Artículo 7 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos; y, el Artículo 24 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos "Pacto de San José de Costa Rica" (aprobada mediante Ley 15 de 28 de 28 (sic) de octubre de 1977, publicada en Gaceta Oficial #18, 468 de 30 de noviembre de 1977), en razón de que establece un fuero o privilegio personal para aquellas personas que no hayan cumplido sesenta años de edad, pese a que el trabajo es un "derecho" de todo individuo. Pierde vista en consecuencia, que todos- sin que medie ningún tipo de discriminación-son iguales ante la ley. Quinto: El Acuerdo nº de 31 de mayo de 1995 cuyo artículo sexto contiene la frase acusada de inconstitucionalidad se encuentra vigente desde su publicación en Gaceta Oficial Nº 23,122 de 13 de septiembre de 1996". La frase que se acusa de inconstitucional es la contenida en el acápite (d) del artículo sexto del Acuerdo Nº , fechado 31 de mayo de 1995, adoptado por el Comité Ejecutivo de la Autoridad Portuaria Nacional, por medio del cual se establece el nuevo Reglamento de Practicaje para las naves que recalen en los puertos nacionales, el cual es del tenor siguiente:
3 "Artículo Sexto: Para ser aspirante a Práctico se exigen los siguientes requisitos:. d. Los Prácticos prestarán el servicio hasta los sesenta (60) años de edad o hasta que los resultados de las pruebas médicas registren problemas de salud". Las disposiciones constitucionales que se consideran infringidas y el concepto de la infracción son los siguientes: "Artículo 20: Los panameños y extranjeros son iguales ante la ley, pero ésta podrá, por razones de trabajo, de salubridad, moralidad, seguridad pública y economía nacional, subordinar a condiciones especiales o negar el ejercicio de determinadas actividades a los extranjeros en general. podrán asimismo, la Ley o las autoridades, según las circunstancias, tomar medidas que afecten exclusivamente a los nacionales de determinados países en caso d (sic) guerra o de conformidad con lo que se establezca en tratados internacionales" (lo subrayado es del demandante). "La frase acusada violenta de forma palmaria el citado precepto constitucional por cuanto impide el ejercicio del practicaje a personas mayores de 60 años de edad, creando así una desigualdad entre los nacionales, en razón de la edad. Siendo que dicha norma constitucional contiene de forma genérica el principio de igualdad ante la Ley (en cuanto a los nacionales, porque en torno a los extranjeros sí es permitido crear mediante Ley, determinadas desigualdades), el mismo debe entenderse en su sentido más amplio, es decir que la desigualdad no puede operar bajo ninguna premisa, incluyendo, por supuesto, como en el presenta caso, por la edad. Esta limitante no encuentra demás, ninguna razón que la justifique, ya que la habilidad de un práctico no deriva de la fortaleza física que indudablemente se ve mermada con el envejecimiento, ya que éste es un servicio de ASESORÍA, tal cual lo define el mencionado Acuerdo en su artículo segundo, literal (a), al indicar que es práctico "un marino profesional autorizado por la Autoridad Portuaria Nacional para asesorar a los capitanes de buques en las entradas y salida de los puertos y en los movimientos y maniobras dentro de los mismos". De conformidad con ello, la imposición de una edad tope para poder obtener una licencia en calidad de práctico, lejos de procurar la máxima seguridad en los puertos nacionales, afecta a la misma puesto que son precisamente los años de servicios los que proporcionan mayor idoneidad.
4 Siguiendo este criterio, en virtud de lo que doctrinalmente se ha denominado como "actos propios", puede inferirse que la Autoridad Marítima de Panamá así lo ha entendido, al considerar acertadamente tal limitante como un error de tipo gramatical, puesto que ha seguido emitiendo y renovando licencias a pilotos prácticos mayores de 60 años de edad, para que presten el servicio de practicaje en los puertos nacionales, dado que de conformidad con el párrafo primero del acápite (a) del artículo sexto del mencionado Acuerdo, pueden ser aspirantes a prácticos aquellas personas no mayores de 55 años de edad o demostrar experiencia e idoneidad. Esto significa que no pudo haber sido la intención del Acuerdo, capacitar a personas de hasta 55 años de edad, para luego permitir que presten el servicio sólo hasta los 60 años de edad, máxime que la Autoridad del Canal de Panamá (como es un hecho público y notorio) en donde las medidas de seguridad son en demasía, mucho más extremas que las adoptadas en los puertos nacionales continúan trabajando personas de edad mucho más avanzadas, dentro de las que incluso figuran pilotos norteamericanos "jubilados" de la antigua Comisión del Canal de Panamá, con más de 75 años de edad. Por ello, la expedición de licencias ha venido operando respecto a los pilotos prácticos mayores de sesenta años de edad, mientras acrediten tal como lo dispone el párrafo segundo del acápite (a) del mencionado Acuerdo, un examen médico y de la vista (éste último, del cual se desprenda que cuenta con la debida agudeza visual establecidas por la organización Marítima Internacional). La frase acusada de inconstitucional vulnera el Artículo 40 de la Constitución Política de la República de Panamá de 1972 Artículo 40: Toda persona es libre de ejercer cualquiera profesión u oficio sujeta a los reglamentos que establezca la Ley en lo relativo a la idoneidad, moralidad, previsión y seguridades sociales, colegiación, salud pública, sindicación y cotizaciones obligatorias. No se establecerá impuesto o contribución para el ejercicio de las profesiones liberales y de los oficios y las artes. (lo subrayado es del recurrente). La violación de esta disposición constitucional resulta evidente, pues coarta a un grupo específico de personas (los mayores de sesenta años de edad) el derecho de ejercer el practicaje en los puertos nacionales. En consecuencia, la frase del Reglamento que se acusa de inconstitucional, viola de forma directa por comisión el precepto fundamental antes transcrito porque condiciona al ejercicio del practicaje a aspectos distintos a los mencionados en dicha norma (edad tope), pese a que la
5 disposición sólo autoriza a establecer regulaciones y limitantes atendiendo a la idoneidad, moralidad, previsión y seguridades sociales, colegiación, salud pública, sindicación y cotizaciones obligatorias; y la idoneidad nada tiene que ver con el sexto (sic), ideas políticas ni edad, porque o se trata de un servicio que requiera de fortaleza física (tal como el que prestan los soldados, policías, u otros de naturaleza análoga). No existe razón valedera para discriminar y excluir a personas mayores de 60 años del ejercicio del practicaje, puesto que como ya hemos anotado, ésta es una actividad eminentemente de ASESORÍA brindada a los capitanes de buques dentro de los puertos nacionales. El Comité Ejecutivo de la Autoridad Portuaria Nacional (poder público), al establecer la censurada limitante, desvió sus facultades del cauce fundamental que traza el artículo 40 de la Constitución Política de la república, pues por constituir el Acuerdo adoptado, una normativa ordinaria, debió preservar el principio de subordinación respecto a dicha norma de jerarquía suprema. Siendo así, la presente acción constitucional viene a ser el único vehículo que puede mantener la intangibilidad del régimen constitucional. La frase acusada de inconstitucional vulnera el artículo 7 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. "Artículo 7: Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación" (lo subrayado es del recurrente). "La frase acusada de inconstitucional desconoce abiertamente el mencionado principio, por cuanto crea desigualdades entre nacionales-basadas en la edad-para la expedición de la respectiva licencia que permite el ejercicio del practicaje. dicha disposición, al establecer la igualdad sin distinción alguna, está abarcando sin exclusión, cualquier tipo de discriminación, es decir, no solo por raza, sexo, religión, condición social, ideas políticas, sino también por EDAD como en el presente caso". La frase acusada de inconstitucional vulnera el artículo 23 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José) Artículo 24 (sic): Todas las personas son iguales ante la Ley. En consecuencia, tienen derecho, sin discriminación, a igual protección de la ley. (subrayado del recurrente).
6 La frase acusada de inconstitucional desconoce el principio recogido en la citada norma, pues crea limitantes-en atención a la edad para ejercer el practicaje, lo cual se traduce en una flagrante discriminación. En cuanto al derecho de igualdad consignado en Convenios Internacionales, la Corte Suprema, en fallo de 12 de mayo de 1995, al decidir sobre la Constitucionalidad del numeral 10, ordinal 1, del Código de la Familia, sostuvo que "...dentro del conjunto normativo de jerarquía constitucional empleado por esta Corte para emitir juicio sobre constitucionalidad. bloque de la constitucionalidad- se ha expresado que excepcionalmente ciertas normas de Derecho Internacional, ratificadas por Panamá, pueden tener jerarquía constitucional si consagran derechos fundamentales que son esenciales para el Estado de Derecho Luego que la presente demanda de Inconstitucionalidad fuera admitida por el Magistrado Ponente, a la misma se le dio traslado a la Procuradora de la Administración por el término de 10 días, para que emitiera su concepto. En respuesta a la solicitud antes hecha, la Procuradora de la Administración, Licenciada Alma Montenegro de Fletcher, mediante Vista Nº 019 de 9 de enero de 2003, indicó lo siguiente: "Criterio de la Procuraduría de la Administración: De conformidad con lo dispuesto en el artículo 7 de la Ley Nº42 de 2 de mayo de 1974, el Comité Ejecutivo de la Autoridad Portuaria Nacional está facultada para adoptar, a través de los reglamentos, todas las medidas que considere convenientes para la organización y funcionamiento de los puertos. Con este fundamento legal emite el Acuerdo Nº de 31 de mayo de 1995 "Por el cual se establece el Nuevo Reglamento de Practicaje". A través de este Acuerdo se reglamenta el servicio de practicaje y se define esta actividad como: "el servicio de asesoría que presta el Práctico tanto para gobernar a un buque desde la entrada de un puerto a seguro fondadero o amarradero en el interior del mismo, como la operación inversa a la salida, desde que está el ancla a pique o largados los últimos cabos, hasta que lo deja liberado para iniciar el su rumbo hacia el mar"; igualmente, se indica que el Práctico es: "un marino profesional autorizado por la Autoridad Portuaria Nacional para asesorar a los capitanes de buques en las entradas y salidas de los puertos y en los movimientos y maniobras dentro de los mismos. El Práctico estará certificado y limitado según su experiencia de acuerdo a lo que establezca el Comité de
7 Practicaje de la Autoridad Portuaria Nacional". (Ver acápites a y b del Artículo Segundo del Acuerdo Nº de 31 de mayo de 1995). El artículo 40 de nuestra Carta Magna, establece el Principio de Libertad de Profesión, en virtud del cual toda persona es libre de ejercer cualquiera profesión u oficio sujeta a los reglamentos que establezca la Ley en lo relativo a idoneidad, moralidad, previsión y seguridad sociales, colegiación, salud pública, sindicación y cotización obligatoria. Es obvio que la norma reglamentaria tachada de inconstitucional limita el ejercicio de la profesión de Práctico a los mayores de sesenta (60) años de edad, por la supuesta falta de idoneidad de los mismos. Según el tratadista Guillermo Cabanellas, en su obra "Diccionario Enciclopédico de Derecho Usual", el término idoneidad, significa lo que se copia a continuación: "Idoneidad. Calidad de idóneo; adecuado o con condiciones para el caso. Aptitud. Capacidad. Competencia. Suficiencia. En su afición a la sutileza entre sinónimos o vocablos de significados próximos, Vallecillo formula sobre éste de idoneidad interesantes observaciones: 'Es apto -dice en sus Comentarios a las Ordenanzas- el que tiene disposición física para ejercitarse en un oficio; idóneo, el que posee los conocimientos necesarios para el buen desempeño del mismo; y capaz, el que tiene que aplicar simultánea y útilmente dichos conocimientos '. La idoneidad implica un complejo de circunstancias que van desde la comprobación de condiciones físicas y el cumplimiento de requisitos reglamentarios a la demostración de dotes para el cargo o en el encargo. Otras veces, sólo la práctica, la experiencia coronada por resultados satisfactorios, acredita la idoneidad del sujeto o del objeto que se ha de elegir o emplear." (Las negritas son nuestras). (CABANELLAS, Guillermo. Diccionario Enciclopédico de Derecho Ususal. Tomo IV. Editorial Heliasta. Buenos Aires, Argentina pág:331). En el caso de la norma reglamentaria impugnada, se presume que todos los mayores de sesenta (60) años, sin excepción, carecen de las capacidades físicas o mentales necesarias para ejercer la profesión u oficio de Práctico, premisa está (sic) falsa pues gracias a los avances en la ciencia médica y al mejoramiento genera en la calidad de vida de los asociados, una persona mayor de sesenta (60) años que lleve un régimen de vida saludable, puede
8 conservar la mayor parte de sus aptitudes y destrezas. Por tanto, la exigencia de este requisito para considerar a los Prácticos es irrazonable. Es cierto que con el transcurrir de los años se deterioran algunas habilidades y destrezas físicas, que pueden involucrar una desmejora en el desempeño profesional del Práctico; no obstante, este hecho lo que justifica es que se realicen exámenes médicos a los Prácticos a fin de comprobar conservar (Sic) las capacidades físicas y mentales necesarias para ejercer dicha profesión, es decir que son idóneos, en atención a las importantes y delicadas labores que efectúan el Práctico, pues es quien maneja, guía y conduce los buques en los puertos y aguas jurisdiccionales de la República de Panamá. Vedar el ejercicio de la profesión u oficio de Práctico a las personas mayores de sesenta (60) años de edad, por el sólo hecho de su edad, constituye una limitación inconstitucional a la libertad de profesión u oficio, pues no se basa en la idoneidad de los individuos, así como tampoco responde a las razones de moralidad, previsión y seguridad sociales, colegiación, salud pública, sindicación y cotizaciones obligatorias. Toda vez que consideramos que la frase demandada conculca el contenido del artículo 40 de la Constitución Política, nos abstenemos de realizar un análisis de las otras disposiciones señaladas como infringidas". Después de haberse obtenido la opinión de la Procuradora de la Administración, es indispensable que se fije un edicto para que tanto el demandante como las demás personas que ha bien tengan, se pronuncien por escrito, del caso en comento. Por lo antes descrito, fueron varias las personas que allegaron al proceso, sus respectivas opiniones, tanto a favor como en contra de la postura planteada por el recurrente. El Licenciado Elbert Egnar López Batista, actuando en representación de QUALITY ACTION CLUB, comparece al presente proceso constitucional, en calidad de tercero, exponiendo sus alegaciones; entre las que tenemos: "El principio de igualdad no es otro que aquel que reconoce a todos los ciudadanos capacidad para los mismos derechos La frase acusada, al introducir sin motivación alguna, la prohibición a personas mayores de 60 años para que puedan ejercer la profesión del practicaje, desconoce esta garantía fundamental, misma que ha sido objeto de innumerables fallos de esta Máxima Corporación de Justicia, tal como el fallo de 28 de diciembre de 1993, el cual aparece reproducido por el fallo de 17 de octubre de
9 1997 del Pleno de la Corte, mediante el cual se declaró la inconstitucionalidad del artículo 19 del Código Civil, y que cita la obra del Doctor César Quintero (Derecho Constitucional), expuso: "Todo lo expuesto indica que la Constitución no prohibe (sic) que haya o se establezcan distinciones entre los habitantes del Estado. Lo que prohibe (sic),pues, es que haya distingos. Y esto nos lleva, por fin, a precisar este término. El distingo entraña una limitación o restricción injusta; un trato desfavorable para determinadas personas, que en principio, se hallan en la misma situación que otra que, sin embargo, recibe un trato favorable. El concepto de distingo SE IDENTIFICA, así, con el de discriminación, el cual, no obstante ser neologismo quizá exprese mejor la idea que hemos tratado de explicar. Pues, el término discriminación, muy usado en otros idiomas, significa distinción injusta o injuriosa. Toda esta larga exposición no lleva a concluir que el principio de la igualdad ante la ley consiste, como ha dicho más de una vez la Corte Suprema de la Argentina, en que no se establezca excepciones o privilegios que excluyan a unos de los que se concede a otros en iguales circunstancias" (Las negritas son nuestras). Las desigualdades, en consecuencia, como bien señala la Licenciada Virginia Arango de Muñoz, en su exposición "El principio de igualdad y la no discriminación", contenida en el Capítulo X del libro "Estudios de Derecho Constitucional Panameño", págs , expuso: "... Si bien la prohibición de establecer trato diferenciado respecto a sujetos ubicados en la misma o semejante situación jurídica, es de carácter absoluto, de manera que derogatorios de tal principio son admisibles cuando se encuentren expresamente consentidos por otras normas constitucionales. Es aquí en donde los artículos 20 y 40 de la Carta Fundamental se encuentran íntimamente relacionados, ya que la frase acusada de inconstitucional establece un trato desigual entra las personas que aspiren a ejercer la profesión de Practicaje, ya que la desigualdad, como bien se señala e ilustra en la comentada obra, sólo puede ser establecida por normas de jerarquía suprema, y tratándose de las limitantes para el ejercicio de determinada profesión, necesariamente haya que atender a lo que establece el artículo 40 del Estatuto Fundamental. En este sentido, la incongruencia entre la frase acusada de inconstitucional y el mencionado precepto constitucional
10 resulta incontrovertible, puesto que la limitante introducida por el artículo sexto (literal d) del Acuerdo Nº se basa en la "edad" del individuo, aspecto que no se encuentra contenido en el artículo 40 de la Constitución, ya que éste sólo permite establecer reglamentos relativos al ejercicio de los profesiones u oficios, atendiendo a razones de idoneidad, moralidad, previsión y seguridad sociales, colegiación, salud pública, sindicación y cotizaciones obligatorias. Lo anterior significa, que cualquier restricción o impedimento para el ejercicio de cualquier profesión u oficio que no descanse sobre los aspectos contenidos en el artículo 40 de la Carta Magna, contraviene dicho texto, al igual que el artículo 20 de dicho Estatuto, pues crea desigualdades, obviando la aplicación uniforme de la ley ante circunstancias similares (decimos similares porque el artículo 40 no hace distinción en el ejercicio de la profesión por razón de la edad). Por las consideraciones anteriores, nos unimos a la solicitud formulada por los letrados que representan al actor en la presente acción constitucional." En igual sentido, la firma forense Vallarino, Vallarino & García Maritano, en calidad de apoderados judiciales de MANZANILLO INTERNATIONAL TERMINAL- PANAMA, S. A., y en calidad de terceros, ha presentado ante el Pleno de la Corte Suprema de Justicia, sus alegatos, con respecto a la situación que se ventila en estos momentos. Así las cosas, tenemos que la firma en mención indicó: La frase "hasta los sesenta (60) años de edad o" contenida en el acápite (d) del artículo sexto del Acuerdo Nº vulnera en forma directo por comisión el artículo 60 de la Constitución Política.. A guisa de ejemplo, el (sic) julio de 1958, con ocasión de un recurso de inconstitucionalidad propuesto contra el artículo 84-A de la Ley Nº 19 de 29 de enero de 1958, la cual modificó y adicionó el Decreto-Ley Nº14 de 1954 de la Caja de Seguro Social, la Corte declaró inconstitucional el mencionado artículo por vulnerar el artículo 63 de la Constitución (hoy, artículo 60), bajo las siguientes consideraciones: "...Pero no solamente está el artículo 84-A en pugna con el artículo 41 de la Constitución, sino también con el 63 del mismo Estatuto, el cual reconoce que el trabajo es un derecho y un deber del individuo. El derecho al trabajo que tiene todo individuo no está condicionado a ningún principio limitador por lo que prohibir al pensionado o jubilado con la amenaza de suspenderle la pensión o
11 jubilación, una vez comprobado el hecho de que esté trabajando por cuenta ajena, significa el desconocimiento de una norma fundamental tuteladora de la personalidad". (Las negritas son nuestras). Todos los precedentes antes anotados versan sobre el derecho al trabajo, y aunque hagan relación al derecho a trabajar que tienen los jubilados y pensionados, produjeron en su momento la declaratoria de inconstitucionalidad, bajo la premisa de que son contrarios al artículo 60 del Estatuto Fundamental, por restringir, limitar, impedir o prohibir el libre ejercicio de este derecho, La exclusión lisa y llana que el Acuerdo Nº hace de las personas mayores de 60 años de edad coarta el derecho de ejercer la profesión de Práctico sin atender a las razones permisibles en la Constitución Política (artículo 40), ya que si bien es cierto esta norma permite limitar el derecho al trabajo que contempla el artículo 60 de dicho Estatuto Fundamental, por razones de "idoneidad" no puede asumirse que la ocurrencia de la condición de idóneo en cualquier individuo deriva o depende de la edad que posea, ya que la idoneidad se concibe como " la capacidad o experticia para desempeñar determinada labor", y en el caso que nos ocupa el propio Acuerdo Nº deja claro que el practicaje es una labor exclusivamente de asesoría o guía a los capitanes de buques que recalen en puertos nacionales. La seguridad en los puertos nacionales en lo absoluto está paralizada por la frase acusada de inconstitucionalidad, puesto que por un lado el grado de experticia de los Prácticos se ve fortalecido con la experiencia, y por otro lado, el mismo Acuerdo impone a dichos profesionales - en su artículo sexto (literal b)- el deber de acreditar el goce de buena salud y contar con la agudeza visual establecidas por la Organización Marítima Internacional. No en vano el mismo artículo sexto (literal a) admite como aspirantes a Prácticos a personas que excedan los 55 años de edad, a condición de que acrediten "experiencia o idoneidad ". Y es que sólo la Constitución Política, dada su condición de Ley Jerárquica Suprema del Estado puede establecer limitantes en torno al tema de la edad, basado en presunciones jurídicas. De esta forma encontramos en su texto, la fijación de determinadas edades para ocupar diversos cargos públicos, tales como Presidente de la República, Legisladores, Procuradores, Magistrados de la Corte Suprema, sin fijar edad tope para poder aspirar a cada uno de esos cargos, funcionarios éstos que al igual
12 que un Práctico (quien no es más que un asesor o guía) no ve mermada o extinguida su idoneidad o capacidad para desempeñar sus (sic) por el sólo hecho de alcanzar los 60 años de edad, por el contrario, se ve fortalecida". Por lo anterior, la mencionada firma Vallarino, Vallarino & García-Maritano solicita a los Magistrados que integran el Pleno de la Corte Suprema de Justicia, que la frase motivo de la presente demanda, se declare inconstitucional. Siguiendo con este orden de ideas, la Licenciada Bertilda Escalona, Administradora y Representante Legal de la Autoridad Marítima de Panamá, a través de sus representantes judiciales, Licenciados Víctor M. García y Jaime E. Luque, presenta los argumentos en pro de la constitucionalidad de la frase acusada. Los mencionados argumentos son: "Primero:. Décimo Cuarto: La frase " hasta los 60 años de edad o" es uno de los requisitos básicos para obtener una licencia de práctico, el cual consiste en la edad máxima para ejercer la funciones de prácticos. El demandante señala que la frase acusada violenta de forma directa el artículo 20 de la Constitución Nacional( principio de igualdad ante la ley) ya que la misma impide el ejercicio del practicaje a personas mayores de 60 años de edad, creando así una desigualdad entre los nacionales en razón de la edad. Sobre este particular, la Corte ha sostenido en algunos precedentes que "la recta interpretación del principio de igualdad ante la ley conduce a que ésta, al regular determinados aspectos de la vida social, no introduzca, ante situaciones que son iguales, tratamientos diferenciados. No estatuye, por lo tanto, un principio de igualdad matemática, sino de igualdad ante situaciones iguales y, naturalmente, desigualdad ante situaciones que no tengan ese carácter, es decir, de justicia distributiva. Esta aproximación del principio de igualdad, también ha señalado este Pleno, implica, además, que el principio de proporcionalidad ordena las diferenciaciones, para que sean lícitas constitucionalmente, tengan una base objetiva que conduzca a la racionalidad del trato diferenciado, y que, además, sean razonables, con lo que se asienta en el principio de-interdicción a la excesividad-, en expresión del jurisconsulto alemán KARL LARENZ. 2) Por otro lado, señala el demandante que la norma acusada es violatoria del artículo 40 de la Constitución Nacional (libertad de profesión y oficio), ya que impide que los prácticos mayores de 60 años puedan ejercer el practicaje en los puertos nacionales.
13 Sobre esta posición, observamos que el demandante no contempla que la Constitución dejó en manos de la ley la imposición de limitaciones que aperecen recogidas textualmente en la norma constitucional, y que hacen que este principio de libertad de profesión y oficio no sea absoluto La Autoridad Marítima de Panamá, tomando en consideración que la labor ejecutada por los prácticos es de extrema y delicada naturaleza, ha reglamentado las limitaciones para el ejercicio de esta profesión, la cual está íntimamente ligada al aspecto de seguridad de la vida y de los bienes cuya responsabilidad a ellos se confía en el ejercicio de sus funciones, por lo que la norma debatida pretende es garantizar que se brinde un servicio más seguro, minimizando el riesgo de probables accidentes que pudiesen ocurrir por fatiga, desgaste y el curso natural de los efectos de la edad en el ser humano. Décimo Quinto: No es Inconstitucional la frase acusada, porque encuentra sustentada su fortaleza y justificación jurídica, en que la labor ejecutada por los prácticos es una tarea de naturaleza delicada, íntimamente relacionada a la seguridad marítima, cuyo propósito es asegurar y facilitar la navegabilidad de los buques, y por ello la existencia de las limitaciones que la propia Constitución ha dejado en manos de la ley y reglamentos. Décimo Octavo: Desde tiempos memoriales existió la inquietud por parte de los Estados, de exigir condiciones mínimas de seguridad para que los buques navegarán (sic) cumpliendo los requisitos mínimos de navegabilidad. Esta inquietud ha persistido hasta la actualidad pues se han implementado numerosos Convenios internacionales sobre el tema. Vigésimo: En la temática marítima, el factor humanos es trascendental, como elementos productor del error humano. Se percibe como un elemento impredecible, falible e inseguro que puede llegar a producir errores dando cabida a accidentes y consecuentemente a siniestros. O Vigésimo Primero: Siendo la actividad marítima una operación de riesgo se percibe con mayor ahínco la importancia del factor humano. Vigésimo Cuarto: Con frecuencia se registra el error en la tripulación idónea, " error competente" causado por fatiga. Vigésimo Quinto: La razón de ser de esta medida es (establecer un límite en la edad de los prácticos) la de garantizar los bienes y la vida humana que pudieran verse
ARTÍCULO 6 REGLAMENTO DE INVALIDEZ VEJEZ Y MUERTE NATURALEZA JURÍDICA DE LAS CONTRIBUCIONES A LA SEGURIDAD SOCIAL DERECHO A LA JUBILACIÓN. REQUISITOS COMPETENCIA DE LA CAJA PARA ESTABLECER LOS REQUISITOS

References: Artículo 4
 Artículo 7
 Artículo 24
 Artículo 40
 Artículo 40
 artículo 40
 artículo 7
 artículo 23
 Artículo 24
 artículo 7
 artículo 40
 artículo 40
 artículo 19
 artículo 40
 artículo 40
 artículo 40
 artículo 20
 artículo 40
 artículo 60
 artículo 84
 artículo 63
 artículo 60
 artículo 84
 artículo 41
 artículo 60
 artículo 60
 artículo 20
 artículo 40

ARTÍCULO 6