Source: http://bazica.org/documento-i-memoria.html
Timestamp: 2019-07-21 10:31:35+00:00

Document:
PLAN ESPECIAL DE ORDENACIÓN DEL ÁMBITO DE LA RÍA – DICIEMBRE 2007
PLAN ESPECIAL DE ORDENACIÓN DEL ÁMBITO DE LA RÍA
1.1. Antecedentes y documentos
En abril de 2005, el Ayuntamiento de Bilbao convocó un concurso de propuestas para la elaboración de un Estudio sobre Usos de la Ría y sus Márgenes, cuyo objetivo principal era llegar a una regulación fundamentada de las actividades y usos que podían autorizarse en el ámbito de la Ría del Nervión y las condiciones en que esta localización podía tener lugar.
Resuelto el concurso en noviembre de 2005, el Estudio se adjudicó al Instituto Juan de Herrera (IJH), de la Universidad Politécnica de Madrid, con la colaboración de AC Proyectos S. L. y de Project Environment S.L.
Tal como establecía el concurso y como precisó la propuesta del IJH, el trabajo se dividió en tres fases, cada una con su correspondiente entrega.
La primera fase, denominada Información urbanística.
La segunda fase, denominada Avance
La tercera fase, denominada Estudio de los Usos de la Ría y sus Márgenes.
El 25 de mayo de 2006, el Instituto Juan de Herrera entregó al Excmo. Ayuntamiento de Bilbao la primera fase, correspondiente a la Información Urbanística que, además de cumplir con los contenidos de ésta, avanzaba una primera aproximación a la regulación de los usos susceptibles de ser admitidos en el ámbito de estudio, que comprendía el cauce y las riberas de la Ría, dentro del término municipal, así como los márgenes hasta la línea de edificación o, cuando ésta se encontraba muy retirada, hasta algún obstáculo natural o línea geográfica que permitiera una fácil identificación sobre el terreno.
Tras las reuniones mantenidas por el Equipo Redactor con la dirección del Estudio por parte del Ayuntamiento, la Subdirección de Planeamiento, se acordó que la manera más operativa de proceder en la regulación de los usos en la Ría y su entorno sería:
Formalizar la regulación mediante la figura de un Plan Especial, que encajara en la legislación urbanística vigente y, en particular, en la Ley 2/2006, de 30 de junio, de Suelo y Urbanismo del País Vasco.
Elaborar como fase de Avance un borrador del Plan Especial en el que figurará una propuesta de:
División del ámbito en tramos o áreas de normativa.
Redacción completa de la Normativa que sería de aplicación en cada una de ellas.
Definición de actuaciones concretas necesarias para completar la ordenación del ámbito.
El borrador de ordenación cumplimentaría la fase de Avance prevista, aunque no se tramitaría formalmente como un Avance de Plan Especial. Su función sería servir de instrumento de reflexión interna municipal y de contraste con las administraciones competentes en el ámbito, que permitiera fundamentar una regulación global del ámbito consistente con las distintas visiones sectoriales. Con esa finalidad, el Borrador se trasladaría para estudio a todos los departamentos interesados, antes de pasar a la siguiente fase, en la que se elaboraría formalmente el Plan Especial.
En la fase de Plan Especial, se cumplimentarían otros extremos del mismo, como los de Plan de Etapas y Estudio Económico o el preceptivo Estudio de Impacto Ambiental.
En diciembre de 2006, se presentó al Ayuntamiento la segunda fase de los trabajos, denominados “Borrador del Plan Especial”, compuesta por tres documentos de “Memoria”, “Normativa” y “Planos”.
Dicho borrador fue estudiado por la Subdirección de Urbanismo y remitido para informe a diversos departamentos municipales y a las administraciones interesadas. Entre mayo y octubre de 2007, se recibieron en el Ayuntamiento Informes sobre el borrador de las siguientes entidades:
Autoridad Portuaria de Bilbao, 8 de junio 2007.
Dirección General de Costas, del MMA, 28 de junio de 2007.
Consorcio de Aguas de Bilbao-Bizkaia, 6 de agosto de 2007.
Dirección del Área de Circulación y Transportes del Ayuntamiento, 19 de septiembre de 2007.
A estos Informes, se unió en octubre el propio del Jefe de la Subárea de Planeamiento, del área de Urbanismo y Medio Ambiente, del Ayuntamiento.
El 5 de noviembre de 2007, en una reunión mantenida en la Subárea de Planeamiento, entre los técnicos municipales y el equipo redactor, se analizaron los Informes recibidos y se adoptaron los criterios para modificar el borrador en aquellas cuestiones sugeridas por los informes que se consideraron pertinentes.
La documentación que ahora se presenta constituye la redacción completa del Plan Especial de Ordenación del Ámbito de la Ría, que incluye las modificaciones citadas, y que se presenta para aprobación inicial al Ayuntamiento.
La documentación del Plan Especial consta de:
La memoria incluye una síntesis de la Información Urbanística en que se basa el Plan. Sin embargo, la documentación de Información Urbanística de la que procede y que fue objeto de una entrega especifica de este trabajo, no constituye parte formal del Plan, cuyos documentos se limitan a los anteriormente expuestos.
No se ha incluido un Programa de Actuación, ni un Estudio Económico-Financiero, ya que todas las propuestas recogidas en el Plan que pudieran requerir inversión pública tienen carácter indicativo y no se programan en el tiempo, quedando pendientes de proyectos específicos su valoración económica y su programación. Estos proyectos se realizarán en el momento en que el Ayuntamiento, en colaboración con el resto de administraciones competentes, lo estime oportuno. El Plan Especial queda por tanto con un contenido vinculante estrictamente normativo, de regulación de usos, lo que no implica inversiones públicas, ni requiere instrumentos como la programación o los estudios económico-financieros.
1.2. El marco de competencias
A lo largo de los más de 15 Km. de recorrido del Nervión a través del municipio de Bilbao, el ámbito del presente Plan Especial está sometido actualmente a varias legislaciones sectoriales y a la competencia de diversos organismos. Su regulación jurídica resulta, en consecuencia, compleja e incluye concurrencias de competencias en algunas áreas.
Dentro del ámbito, pueden distinguirse los siguientes ámbitos de competencia legal (ver Plano de Información I-7):
A. Ámbito de competencia de la Confederación Hidrográfica del Norte
Establecido por la Ley de Aguas, aprobada mediante el Real Decreto Legislativo 1/2001, de 20 de julio, esta competencia se aplica al tramo situado aguas arriba del Azud de la Pena (ver esquema), allí donde no llega el efecto de las mareas. Este régimen jurídico implica:
La inclusión del cauce y la ribera del Nervión en el Dominio Publico Hidráulico.
La sujeción de sus márgenes, en toda su extensión superficial (Art. 6):
A una zona de servidumbre de 5 metros de anchura, para uso público.
Que las competencias sobre el dominio publico hidráulico y las zonas de servidumbre y policía, corresponden al organismo de cuenca, en este caso, a la Confederación Hidrográfica del Norte (CHN), del Ministerio de Medio Ambiente.
Sobre esta situación competencial, y de acuerdo con las posibilidades de colaboración con las Comunidades Autónomas, que establece el artículo 25 de la Ley, la CHN y el Gobierno Vasco comparten algunas tareas de gestión, siendo el Departamento de Medio Ambiente de éste el encargado de la tramitación de los expedientes que, formalmente, aprueba aquella.
En relación a la localización de usos y actividades en este ámbito competencial, la Ley de Aguas establece que todos pueden “usar de las aguas superficiales, mientras discurren por sus cauces naturales, para beber, bañarse y otros usos domésticos, así como para abrevar el ganado” (Art. 50). Sin embargo, también establece que, requieren “autorización administrativa previa los siguientes usos comunes especiales: a) La navegación y flotación. b) El establecimiento de barcas de paso y sus embarcaderos. c) Cualquier otro uso, no incluido en el artículo anterior, que no excluya la utilización del recurso por terceros” (Art. 51)1.
B. Ámbito de competencia de la Dirección General de Costas
Regulada por la Ley 22/1988 de 28 de julio de Costas y por su Reglamento, aprobado por el Real Decreto 1471 de 1 de diciembre de 1989, esta competencia se extiende en el ámbito que va, desde el Azud de la Pena, hasta el Puente de Euskalduna. Su régimen jurídico implica:
La inclusión de la ribera de la Ría en el Dominio Publico Marítimo Terrestre. La ribera de la Ría comprende “la zona marítimo-terrestre o espacio comprendido entre la línea de bajamar escorada o máxima viva equinoccial, y el límite hasta donde alcanzan las olas en los mayores temporales conocidos o, cuando lo supere, el de la línea de pleamar máxima viva equinoccial. Esta zona se extiende también por las márgenes de los ríos hasta el sitio donde se haga sensible el efecto de las mareas” (Art. 3).
La existencia de una zona de servidumbre de tránsito, que recae “sobre una franja de 6 metros, medidos tierra adentro a partir del límite interior de la ribera del mar” y que “deberá dejarse permanentemente expedita para el paso público peatonal y para los vehículos de vigilancia y salvamento, salvo en espacios especialmente protegidos” (Art. 27.1).
La existencia de una banda de servidumbre de protección que recae “sobre una zona de 100 metros medida tierra adentro desde el límite interior de la ribera del mar” (Art. 23.1), en la que están regulados los usos admisibles, prohibiéndose los edificios de vivienda o, por ejemplo, “la construcción o modificación de vías de transporte interurbanas”. La anchura de esta banda de servidumbre de protección se reduce a 20 metros en suelo urbano o en el urbanizable con plan parcial aprobado. (Disposición transitoria tercera).
Que la competencia sobre el Dominio Publico Marítimo Terrestre, cuya delimitación precisa se realiza mediante la aprobación de los correspondientes deslindes, corresponde a la Dirección General de Costas (DGC), del Ministerio de Medio Ambiente, que la ejerce a través de sus delegaciones. La DGC puede otorgar concesiones y autorizaciones a los particulares sobre el dominio público.
De acuerdo con el Art. 48. del Reglamento de la Ley, los usos permitidos en la zona de servidumbre de protección están sujetos a autorización de la Comunidad Autónoma.
En la actualidad, el Dominio Público Marítimo Terrestre del ámbito se encuentra deslindado en su totalidad, pero su aprobación es provisional, a la espera de la resolución de algunos problemas sobre algunas desafectaciones.
C. Ámbito de competencia de la Autoridad Portuaria de Bilbao
Regulada por la Ley 48/2003, de 26 de noviembre, de régimen económico y de prestación de servicios de los puertos de interés general, y por los expedientes de delimitación de la zona de servicio del puerto, la competencia actual de la Autoridad Portuaria de Bilbao se extiende aguas abajo del Puente de Euskalduna, hasta el limite del termino municipal. Este régimen jurídico implica:
El dominio público marítimo terrestre definido en la Ley de Costas se adscribe al uso portuario y deviene en Dominio Publico Portuario.
La Autoridad Portuaria es depositaria de las competencias sobre el dominio público portuario.
En la actualidad, está vigente el Plan de Utilización de los Espacios Portuarios de Bilbao, instrumento previsto por la legislación de puertos para delimitar la zona de servicio, es decir, el dominio publico portuario. El plan comporta la adscripción de la ribera de la Ría, aguas arriba de las instalaciones de Zorroza y a lo largo del canal de Deusto, al dominio publico marítimo terrestre, competencia de la Dirección General de Costas y la desafectación del resto de la zona de servicio en esos mismos tramos y su paso al patrimonio de la Autoridad Portuaria. En cuanto al cauce, la Autoridad Portuaria mantiene la competencia sobre el mismo.
Asimismo, la zona de servicio del puerto de Bilbao cuenta con un Plan Especial de Ordenación aprobado.
D. Ámbito de competencias de Capitanía Marítima
Las competencias relativas a las condiciones de navegación, que no de atraque, en la Ría corresponden al Ministerio de Fomento y a la administración periférica de Capitanía Marítima, tanto para la zona de servicio del Puerto, como para el resto de las aguas interiores de acuerdo con la legislación vigente.
E. Ámbito de competencias municipales
En el interior del Dominio Publico, tanto hidráulico, como marítimo terrestre o portuario, existe una concurrencia de competencias entre los organismos responsables (CHN, DGC y AP) y el Ayuntamiento, que debe dar licencia municipal para actividades privadas. Los procedimientos de resolución de conflictos de competencias establecen que, bien se llega a un acuerdo entre las administraciones concurrentes, bien deciden órganos superiores, el Consejo de Ministros en el caso del dominio publico portuario, atendiendo a si las actividades previstas perturban o no las funciones sectoriales que el área tiene encomendadas.
En las bandas de servidumbre de protección del dominio publico, las actividades requieren, igualmente, licencia municipal y el Ayuntamiento decide sobre los usos y actividades a autorizar, dentro del marco de lo establecido en la legislación sectorial.
1.3. Alcance y objetivos
Dos cuestiones previas parece necesario dilucidar antes de proceder a presentar el Plan Especial de Ordenación del Ámbito de la Ría: la primera, comprobar que, efectivamente, la regulación de dicho ámbito es susceptible de ser abordada mediante un Plan Especial y establecer cual debería ser su contenido; la segunda, evaluar cuales son los márgenes de decisión que el vigente Plan General de Ordenación Urbana de Bilbao confiere a un Plan Especial de este tipo, en el ámbito estudiado.
a) Los planes especiales en la legislación urbanística vigente.
La reciente Ley 2/2006, de 30 de junio, de Suelo y Urbanismo del País Vasco, establece en su artículo 59.2, entre los planes de ordenación pormenorizada, los planes especiales “en desarrollo de la ordenación estructural de los planes generales o autónomos respecto a los mismos, que, no alterando la edificabilidad urbanística” tengan como objetivo “la ordenación del litoral”, “la protección y mejora del paisaje y del medio natural”, “la protección de la funcionalidad de las infraestructuras y los equipamientos”,… “o cualquier otro análogo a los anteriores”.
En consecuencia, nada parece impedir legalmente la posibilidad de redactar y aprobar un Plan Especial en el ámbito de la Ría para desarrollar “la ordenación estructural” del Plan General de Ordenación de Bilbao, ya que la Ría forma parte del litoral, pues en ella penetra el efecto de las mareas, se trata en gran parte de proteger y mejorar el paisaje y el medio natural, incluye una infraestructura clave, tanto desde el punto de vista del transporte, como desde otros (desagüe de avenidas, etc.) e incluso como un equipamiento por su potencialidad como soporte de prácticas de ocio; y, en cualquier caso, ya que por el ámbito específico al que se refiere, en parte infraestructura, en parte potencialmente equipamiento y, en gran medida, elemento natural estratégico para el conjunto de la cuenca y por su carácter especial y la necesidad de regularlo específicamente, puede considerarse que encajaría perfectamente como objetivo “análogo a los anteriores”.
En definitiva, todo parece indicar que la redacción de un Plan Especial de Ordenación del Ámbito de la Ría, en el municipio de Bilbao, no sólo encaja en la legislación vigente, sino que constituye el instrumento idóneo para ello, tal como se deduce del análisis del texto y se desprende del espíritu subyacente a la Ley.
En cuanto a los contenidos, al igual que en la regulación estatal de este tipo de planes y congruentemente con la gran diversidad de estos que pueden darse, la Ley no es muy precisa y concede al planificador un cierto margen de decisión sobre ellos en función de los objetivos y ámbito concreto del Plan Especial de que se trate. En concreto, la Ley 2/2006, de 30 de junio, de Suelo y Urbanismo del País Vasco, establece en su artículo 69, que sus contenidos se establecerán “mediante las determinaciones necesarias para su objeto específico” y “se formalizarán en documentos similares que los previstos para el plan parcial, si bien ajustando su contenido a su propio objeto”.
En definitiva, el planificador tiene libertad para establecer los contenidos del Plan Especial, cuando no se trate de determinados tipos cuyos contenidos sí están regulados en la Ley (Reforma Interior, etc.), formalizándolos en documentos similares a los de los planes parciales y cumpliendo en su caso la normativa de evaluación de impacto ambiental.
b) El ámbito de la Ría en el vigente Plan General de Ordenación Urbana de Bilbao
En la primera fase, de Información urbanística, se definió como ámbito de estudio el que se deducía del Pliego de Condiciones del Concurso (ver Plano de Información I-1: Ámbito del Estudio). En él se distinguían tres bandas específicas en su sección transversal:
El cauce o alveo, definida en el Real Decreto Legislativo 1/2001, de 20 de julio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Aguas, como “el terreno cubierto por las aguas en las máximas crecidas ordinarias” (Art. 5)
Los bordes o riberas, definidas en el citado decreto como “las fajas laterales de los cauces públicos situadas por encima del nivel de aguas bajas” (Art. 6).
Las márgenes, definidas como “los terrenos que lindan con los cauces” (Art. 6), que se han delimitado, en este caso, bien por la línea de edificación o el cerramiento de las propiedades adyacentes, bien, allí donde existen espacios libres públicos, por algún cambio topográfico que señale un limite morfológico relevante.
En este ámbito inicial, que se utilizó en la Información Urbanística para dotar de congruencia a los estudios que en ella se realizaron (hidráulico, medioambiental, urbanístico, de frecuentación), el Plan General distingue diversas calificaciones. Así:
1. El cauce y la zona de dominio público.
La parte central del ámbito, constituida por el cauce de la Ría y las bandas del dominio público existentes en sus bordes (hidráulico, marítimo terrestre o portuario), está calificada por el vigente PGOU de Bilbao como Sistema General Hidrográfico, con el uso de “Comunicaciones”, en la “situación nº 5, fluvial”, que comprende los espacios destinados al Puerto, Marinas, cauces, (art. 6.3.3. de las Normas)2.
El PGOU no contiene una regulación específica de usos pormenorizados para la situación nº 5, fluvial, y en ella es de aplicación la que establece para el conjunto del uso de comunicaciones, que se transcribe a continuación:
Artículo 6.3.4.- Uso principal, permitido, complementario y prohibido.
1.- El uso de comunicaciones se corresponde con los suelos calificados como Sistema General de Comunicaciones, con todos los suelos que en virtud de este Plan y de su planeamiento en desarrollo se califica como sistema local viario, así como con la red viaria existente en el suelo no urbanizable.
2.- Uso principal: Todas aquellas situaciones comprendidas dentro del uso de Comunicaciones.
3.- Uso permitido: El de Infraestructuras, pudiendo llegar a ocupar los mismos suelos para uno y otro uso.
4.- Usos complementarios:
• Equipamiento (uso 3), situación 7 y aquellas otras situaciones que puedan estar vinculadas al uso principal.
• Servicios urbanos y administrativos (Uso 4), en situación 3.
• Espacios libres y zonas verdes (Uso 5).
• Residencial (uso 6), situación 3, vivienda aneja.
• Terciario (uso 7), situación 2, comercio al por menor de carácter no concentrado.
• Productivo (uso 8), en situaciones 1, industrial compatible con vivienda, especialmente talleres de servicio y reparación, con la salvedad que se establece en el artículo 6.3.10 para las estaciones de servicio y 2, industrial no compatible con la vivienda.
Los usos complementarios sólo se autorizan en áreas de servicio de carretera, transporte, ferroviario, etc.
5.- Usos prohibidos: Todos aquellos no enunciados entre los permitidos y complementarios.
Asimismo, aquellos prohibidos por la legislación sectorial que regula el sistema de transporte.
Sobre la base de esta regulación de usos, el PGOUB únicamente concreta las siguientes “Condiciones particulares del uso fluvial” (Art. 6.3.9):
1.- El régimen de uso de la red fluvial está determinado por la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante, la Ley de Costas y su Reglamento General y por lo determinado en estas normas.
2.- En las zonas de servidumbre son de aplicación las excepciones previstas en la Ley y el Reglamento para el suelo urbano y urbanizable, así como para el ámbito de protección del Casco Viejo, para las edificaciones existentes y aquellas medidas de protección y diseño que pueda introducir el Ayuntamiento con el fin de integrar adecuadamente las riberas en su entorno correspondiente.
De acuerdo con sus específicas condiciones, como soporte de navegación y potencialmente de actividades y prácticas de ocio, se considera que el cauce y el dominio público es asimilable a las áreas de servicio público de carreteras y ferrocarriles y que, por tanto, desde la perspectiva de la regulación municipal deben considerarse complementarios en este ámbito los usos señalados como tales en el apartado 4 del artículo 6.3.4, es decir, los de: Equipamiento, situación 7 (hotelero) y aquellas otras situaciones que puedan estar vinculadas al uso principal; el de Servicios urbanos y administrativos, en situación 3 (aparcamientos autónomos); el de Espacios libres y zonas verdes, el Residencial, situación 3, vivienda aneja; el de Terciario, situación 2, comercio al por menor de carácter no concentrado; y el Productivo, en situaciones 1, industrial compatible con vivienda, especialmente talleres de servicio y reparación, con la salvedad que se establece en el artículo 6.3.10 para las estaciones de servicio y 2, industrial no compatible con la vivienda.
2. Resto del ámbito
El resto del ámbito estudiado en la Información Urbanística y que sirve de referencia en el presente Plan Especial está calificado en el Plan General de Ordenación Urbana con dos usos principales, el de Red Viaria y el de Espacios Libres y Zonas Verdes, en parte de carácter local y, en ocasiones, como sistema general.
En el uso de Red Viaria, el vigente PGOU limita la posibilidad de autorizar los usos complementarios del uso global de comunicaciones, citados más arriba, a las áreas de servicio de carretera, un tipo de componente de la red viaria que no está presente en el ámbito estudiado, por lo que no sería posible localizarlos en el ámbito del Plan Especial.
En su regulación detallada sobre la red viaria local, no obstante, el artículo 6.3.5, apartado 6, de su normativa determina que, además de los usos característicos de la red viaria y de su urbanización (farolas, mobiliario, etc.), en esta calificación no cabrían sino excepcionalmente algunos elementos como quioscos de prensa o de venta de cupones y ello siempre que respondan a un programa general para todo el municipio.
En el uso de Espacios libres y zonas verdes, el vigente Plan General, en el artículo 6.3.31 de su Normativa, autoriza como usos complementarios los de Equipamiento deportivo, socio-cultural y recreativo-ocio-espectáculo, siempre que se desarrollen en pequeñas instalaciones y las de tipo hostelero en régimen de concesión, con importantes limitaciones en cuanto a superficie (2%) y edificabilidad (0,02 m2/m2).
En definitiva, las determinaciones del vigente PGOU de Bilbao establecen un marco de limitaciones diverso para las tres calificaciones mayoritarias en el ámbito del Plan Especial, en lo relativo a los usos, su ocupación y la edificabilidad que podría utilizarse en ellos.
Muy sintéticamente, el marco del PGOU en el que debe incardinarse el Plan Especial es el siguiente:
MARCO DE DETERMINACIONES DEL VIGENTE PGOU DE BILBAO
APLICABLES AL ÁMBITO DEL PLAN ESPECIAL
Usos permitidos y complementarios
Comunicaciones, situación 5,
Residencial, vivienda aneja.
Productivo, industrial
Comunicaciones, situación 1,
Quioscos de prensa o venta de cupones
Previo plan global municipal.
Equipamiento deportivo, informal al aire libre.
Instalaciones provisionales de usos culturales recreativos y de espectáculos.
Equipamiento hostelero en régimen concesional.
Casetas, puestos de venta, veladores, terrazas instalaciones provisionales (de temporada) de bebidas, helados, etc., concesionales
- 0,02 m2/m2 y 2% de ocupación del suelo por la edificación en suelo urbano para el total de actividades.
- 0,01 m²/m² y 1% en sistemas generales.
El diverso marco normativo en relación a usos y edificabilidades en el que debe moverse la regulación del ámbito en el Plan Especial, confiere un alcance distinto a sus determinaciones en cada uno de los usos globales que le afectan, siendo considerablemente mayor en el del uso Comunicaciones, situación 5 Fluvial, que en el de Espacios Libres o en el de Red viaria, este último muy limitado en cuanto a la introducción de otros usos distintos de los propios de su denominación.
Esta situación recomienda plantear como alcance del presente Plan Especial el definido por los siguientes criterios:
ALCANCE DEL PLAN ESPECIAL
El presente Plan Especial se centra, fundamentalmente, en la regulación del ámbito del término municipal de Bilbao calificado como Sistema General Hidrográfico por el vigente PGOU y con el Uso de Comunicaciones, en la situación “fluvial”. En él se propone definir, tanto los usos admisibles, su localización e intensidad, como actuaciones concretas, puntuales o de área, que sean necesarias para completar la ordenación.
Asimismo, el Plan Especial podrá concretar o desarrollar las determinaciones del vigente PGOU en las áreas de su ámbito que están calificadas como Red Viaria o Espacios Libres y Zonas Verdes.
Complementariamente, el Plan Especial ofrecerá criterios o recomendaciones de procedimiento para, en su caso, introducir en las áreas del ámbito calificadas como Red Viaria o Espacios Libres usos o actividades que se consideren necesarias para el óptimo desarrollo, eficacia y seguridad, de las que autorice localizar en el uso de Comunicaciones, situación 5 Fluvial.
2. SÍNTESIS DE LA INFORMACIÓN URBANÍSTICA
Tal como establecían las bases del concurso, la primera fase del Estudio sobre la Ría y sus Márgenes, posteriormente formalizado en el presente Plan Especial, se denominaba Información urbanística.
Pero, dados los objetivos del Estudio, básicamente regular los usos y actividades en la Ría del Nervión y sus márgenes, el contenido adecuado de la Información urbanística no podía ser similar al que convencionalmente se adopta en los planes especiales de reforma interior o en los planes parciales, sino que debería incluir aquellos estudios e informaciones necesarios para evaluar las posibilidades y las demandas de utilización de un elemento territorial y urbano tan singular como la Ría.
De ahí que se propusieran y desarrollaran como Información Urbanística los siguientes contenidos:
En este estudio, se tratan de establecer las cautelas que el funcionamiento hidráulico de la Ría hace necesario plantear en cuanto a la localización de actividades e instalaciones en el cauce o en sus márgenes para evitar riesgos en avenidas.
Estudio de las Características Ambientales
Mediante este estudio se trata de caracterizar ambientalmente la Ría y sus márgenes, tanto en lo relativo a las aguas, como a los bordes terrestres, evaluando su interés, su capacidad para acoger actividades humanas y su potencial de recuperación natural. Asimismo, este estudio debería servir de base al preceptivo Estudio de Evaluación Ambiental del Plan Especial.
En él se analizan los usos del suelo y de la edificación en los bordes de la Ría, la morfología y la tipología edificatoria, las infraestructuras y los equipamientos.
Estudio de Frecuentación/Valoración
Realizado básicamente a través de conteos y encuestas dirigidos a conocer el uso actual que se hace de la Ría y sus bordes, la valoración que hacen sus habitantes y sus expectativas al respecto.
Estudio de la Demanda Potencial de Actividades
Basado en el análisis de las actividades y usos que se dan en los ríos de las grandes ciudades del mundo, tiene el objetivo de establecer el panorama de demandas que potencialmente pudieran surgir en el entorno de la Ría de Bilbao.
Los primeros cuatro estudios han conducido a la elaboración de tramificaciones sectoriales, una por cada estudio, que definen tramos relativamente homogéneos desde cada punto de vista y que, con la demanda potencial de actividades, obtenida del quinto, y de las opiniones de los usuarios, recogidas en el cuarto, permiten componer una tramificación global del ámbito, que lo descompondría en tramos que presentarían unas características homogéneas de cara a su regulación.
Este proceso se describe con algo más de precisión mediante el esquema que figura a continuación.
A efectos de no sobrecargar demasiado el texto principal, se ha optado por incorporar al mismo una síntesis con las principales conclusiones, precedidas de una breve presentación de las características del ámbito.
2.2. Análisis de la situación actual de la Ría y sus márgenes
En su conjunto, el ámbito de estudio comprende los cauces y el entorno de un total de 16,62 kilómetros de ríos y canales, 12,11 correspondientes al Nervión, 2,39 al Cadagua y 2,12 al Canal de Deusto. Su anchura varía desde los 29 metros que alcanza al norte de la península de Leguizamón, hasta los 132 que alcanza al final del Muelle Astillero y el comienzo del Muelle de Churruca. Acoge una superficie total de 243,52 has hectáreas, de las que 107,31 corresponden a cauces y 136,21, el resto, a zona terrestre, constituida por suelos de propiedad publica de diverso tipo, en la que se han mantenido algunos edificios institucionales que se localizan aislados dentro del mismo (museo Guggenheim, teatro Arriaga y palacio Euskalduna).
El ámbito contiene situaciones relativamente variadas en relación al objeto del presente Estudio, la regulación de las actividades que puedan localizarse en su interior. La parte más compleja a este respecto es el tramo central de la Ría del Nervión, el comprendido entre el puente del Arenal y el puente de Euskalduna. En él, se concentran las mayores demandas, reales y potenciales, y es muy probable que siga siendo así, a medio y largo plazo.
La parte situada aguas arriba, bien tiene una sección estrecha con la edificación prácticamente pegada al borde, como sucede en el tramo puente del Arenal-puente de San Antón, e incluso mas arriba en el curso, bien presenta características de rio con escaso fondo, en posición claramente periférica a la aglomeración. De esta parte, el tramo mas urbanizado, el primero de los mencionados, no parece en principio presentar demandas complejas, mientras en el segundo, la escasez de urbanización aconsejaría sobre todo acciones de recuperación del cauce y de las riberas naturales.
La parte situada aguas abajo, aunque actualmente con escasas demandas, dada la situación de sus márgenes, puede en un futuro relativamente próximo aproximarse al carácter del tramo central, sobre todo en su tramo de Zorrozaurre, que incluye el conjunto del Canal de Deusto, en la medida en que vayan desarrollándose los planes de remodelación en marcha. Por su parte, el ámbito del Kadagua, el que presenta mayor nivel de deterioro en su parte baja, requerirá probablemente un tratamiento muy específico.
En la actualidad son muy escasos los usos y actividades que se asientan en el cauce y bordes de los cursos de agua, habiendo escasísima navegación y prácticamente ninguna instalación flotante o de borde, mientras en las márgenes predominan los usos de circulación rodada, paseos peatonales y parques, unos usos todavía probablemente limitados, pero que le dotan de una relativa animación.
Esta situación genera un fuerte contraste, sobre todo en la parte central del ámbito, entre unas márgenes, en las que aumenta progresivamente la actividad peatonal y de ocio, manteniéndose la circulación rodada, y un cauce y sus bordes prácticamente vacíos de actividad. De esta manera, el principal escenario del ámbito, el propio cauce de la Ría aparece como un elemento de paisaje plano, con una amplia lamina de agua casi inmóvil, sin animación alguna, bordeada por muros verticales continuos, con escasos incidentes y que, en marea baja, presentan aspectos diversos.
Si se pretende hacer de la Ría el eje dinámico, paisajístico y representativo de la comarca, tal como parecen indicar la multitud de planes y proyectos en marcha, parece importante promover el desarrollo de actividades en el área y, como paso previo a su regulación, estudiar las condiciones que ofrece el ámbito, y los diversos tramos que lo componen, para acogerlas.
2.3. Estudio de la estructura del cauce y funcionamiento hidráulico
Estructura del cauce
Para el análisis de la estructura del cauce, que se presenta grafiada en el Plano de Información I-2, se dividió el ámbito de estudio en tres grandes subámbitos, correspondientes a cada uno de los cursos de agua que lo constituyen. Son estos: el Nervión, el Kadagua, y el Canal de Deusto.
En general, puede decirse, que la estructura del cauce, en particular en relación con las características de las obras de fábrica que conforman sus bordes, responde muy bien a la secuencia histórica.
Así, en origen, las riberas se adecuaban como líneas de atraque mediante la construcción de muros de piedra de mampostería o sillería, de taludes verticales o ligeramente inclinados, que permitían el atraque de las embarcaciones a su costado.
A medida que se necesitaban mayores calados para el atraque de las embarcaciones, y teniendo en cuenta las dificultades del dragado sobre todo en cauces rocosos como es en parte el del Nervión se avanzaban a partir de estas estructuras de piedra muelles construidos sobre pilares de hormigón armado formando una estructura reticular tan característica de los mismos.
Este tipo de muelles se ha sustituido en tiempos recientes por muelles construidos como estructuras de hormigón armado sobre pilotes de hormigón.
De esta manera, el cauce comprende, en la actualidad, 18 tramos que incluyen los tipos descritos y algunas variantes, además de varias estructuras singulares en los bordes, tales como recalces de viejos muelles, antiguos atraques normalmente de pilares de hormigón, rampas para la varada de embarcaciones o para el acceso rodado a la lámina de agua, embarcaderos de pasajeros, apoyos para actividades de embarque y desembarque, etc.
Secciones características
De acuerdo con la configuración actual del cauce y sus márgenes, a lo largo del ámbito se han identificado ocho secciones diferentes, 6 en el Nervión, que varían en entre los 45 y los 130 metros de anchura, en general en aumento hacia la desembocadura, una, que corresponde al Canal de Deusto, con una anchura de 110 metros y, otra, al Kadagua, de anchura variable.
Interés de los bordes
Para evaluar el interés de los bordes, se han valorado sus características físicas (pendientes, alturas, edificaciones, parques), su estado de conservación y su interés estético e histórico (en puentes y muros). Como resumen de los análisis realizados sobre las características, el estado y el interés de los bordes, se han identificado 6 tramos de cierta homogeneidad.
Funcionamiento hidráulico y cautelas
Para analizar el régimen hidráulico, calcular las áreas y alturas de inundación y deducir las cautelas a mantener en los cauces en relación a la posible localización de actividades, se han estudiado los caudales de referencia para avenidas, el efecto de las mareas y el régimen de avenidas.
La Ría como tal tiene su inicio una vez pasado el azud de la Peña, cerca del límite del término municipal, a partir del cual su régimen hidráulico está influido por el de las mareas. En este punto lleva incorporadas únicamente las aguas del Ibaizabal y del propio Nervión, cuyos caudales máximos de avenida para los diferentes periodos de retorno son los siguientes de acuerdo con lo establecido en el Plan Integral de Prevención de Inundaciones, del Gobierno vasco:
T =5 años
T = 50 años
T =100 años
834.43 m3/s
1068.89 m3/s
1433.28 m3/s
1628.68 m3/s
1959.46 m3/s
2642.03 m3/s
Por otra parte el caudal hiperanual medio de toda la cuenca es de 35.6 m3/s, en régimen de no avenida, de acuerdo con los datos recogidos en el estudio del Gobierno Vasco sobre el “Medio físico y dinámica de los estuarios de la costa vasca. Gobierno Vasco”.
Estos datos hacen del Nervión el cauce más caudaloso de todo el sistema fluvial costero del País Vasco y, como puede apreciarse, presenta una fuerte oscilación en su régimen hidrológico para avenidas asociadas a eventos de precipitación intensa, que comportan cambios de caudal muy significativos respecto al caudal medio del río.
La amplitud de la marea varía desde 1 metro aproximadamente en mareas muertas hasta alrededor de 4.5 metros en las mareas más vivas, determinando así las condiciones dinámicas e hidrográficas de todo el conjunto. Los niveles de marea principales, referidos al Nivel Medio del Mar en Alicante, son los siguientes (Atlas de Inundación):
NIVEL PLEAMAR MEDIA VIVA EQUINOCCIAL (PBVE): 2.963
NIVEL MEDIO DEL MAR (NMM): 0.683
NIVEL BAJAMAR MEDIA VIVA EQUINOCCIAL (BVE): -1.597
CERO DEL PUERTO RESPECTO AL NVEL MEDIO DEL MAR EN ALICANTE (NMMA): 1.727
Estos niveles, junto con las cotas batimétricas del fondo del cauce, determinan el calado máximo y mínimo de la Ría en función del régimen de mareas que suceda. De esta forma se puede tramificar en función del calado mínimo respecto a la BVE e identificar las diferentes zonas posibles de navegabilidad para embarcaciones de mayor o menor calado, tal como se recoge en el Plano de Información I-3, de Tramificación Hidráulica.
Como es lógico, las zonas de mayor calado se encuentran junto a la desembocadura del Kadagua, es decir en el tramo mas bajo del cauce, oscilando entre los 5 m en bajamar y los 8 m en pleamar. A partir del Puente del Ayuntamiento y hasta el Puente de San Antón, los calados en bajamar son de escasamente 2 m, siendo a partir de este punto imposible la navegación hacia aguas arriba en bajamar.
Por otra parte y de acuerdo con los datos del Derrotero del Instituto Hidrográfico de la Marina, la velocidad horaria de la vaciante, es de 3 millas en mareas vivas y de 1.50 en las muertas, siempre en dirección SE a NW de la canal.
Este dato concuerda con el volumen del prisma mareal medio (volumen intermareal más caudal de aportación) recogidos en el Estudio del “Medio Físico de los estuarios de la Costa Vasca”, del orden de 8 millones de m3 para la parte interna del estuario, que han de vaciarse en un semiperiodo de marea de 6.20 horas, por lo que para una sección tipo de la Ría entre 350 y 700 m2 de superficie mojada, se generarían velocidades máximas que oscilan entre los 0.5 m/s y 1 m/s, compatibles con cualquier tipo de navegación. Estas velocidades van disminuyendo hacia aguas arriba en función de la disminución proporcional del prisma de marea a evacuar, alcanzándose velocidades mínimas de marea del orden de 0.10 m/s a la altura del puente del Ayuntamiento.
Es de sobra conocida la insuficiente capacidad hidráulica de la Ría en caso de avenidas hidrológicas extremas, tal como se puso de manifiesto en las terribles inundaciones que asolaron la ciudad en el año 1983, provocadas por un caudal de 3000 m3/s superior al establecido para un periodo de retorno de 500 años.
A pesar de haberse realizado numerosos estudios, analizando las causas y posibles soluciones, no se han realizado hasta la fecha las actuaciones necesarias que pudieran evitar las inundaciones en caso de repetirse una avenida del mismo orden de magnitud, por lo que, de acuerdo con el exhaustivo estudio hidráulico realizado por la Diputación Foral, en la situación actual (*) se reproducirían para la avenida de 500 años unas manchas de inundación muy similares a las producidas en el año 1983, con alturas de lámina de más de 3 metros en buena parte del Casco Viejo, tal como puede comprobarse en el esquema adjunto.
En el citado estudio se proponen como soluciones principales al problema, la ejecución de dos túneles de alivio paralelos y en línea recta desde la Peña hasta la ladera de Olaveaga, así como la apertura del Canal de Deusto, que junto con otras actuaciones complementarias eliminarían por completo el riesgo de inundación en el casco urbano de la ciudad.
El comportamiento de los diferentes tramos de la Ría en caso de avenida permite definir las zonas de mayor riesgo y cautela. Así, cabe destacar la limitada capacidad hidráulica del tramo comprendido entre el puente de San Antón y el Ayuntamiento, especialmente a su paso por el mercado de la Ribera, con una ancho de sección de menos de 40 m, potenciado por el efecto de sobreelevación de lámina que produce el puente del Ayuntamiento y que se transmite hacia aguas arriba al tratarse de régimen lento.
El efecto de las inundaciones se extiende hacia aguas abajo debido a la baja cota de los muelles del campo del Volantín, Botica Vieja, Margen Derecho del Canal de Deusto, Zorrozaurre, o Abandoibarra, si bien en esta última zona se ha realizado el aumento de cota de la nueva urbanización por encima de la cota 6, asegurando su no inundabilidad.
Las velocidades que se producen para el régimen de avenida de 500 años en las secciones más comprometidas oscilan entre los 3 y los 4 m/s, que junto con los calados alcanzados en las calles más afectadas crean una situación muy importante de riesgo para las personas y para todo tipo de instalaciones que puedan encontrarse dentro de la sección de desagüe.
* No recoge la influencia del nuevo muelle de Abandoibarra

References: Real Decreto 
 artículo 25
 Real Decreto 
 resolución 
 resolución 
 artículo 59
 artículo 69
 Real Decreto 

Artículo 6
 artículo 6
 artículo 6
 artículo 6
 artículo 6
 artículo 6