Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-III/2013/as201321261L.html
Timestamp: 2019-03-18 19:41:47+00:00

Document:
as201321261L
Auto Supremo: Nº 261
Sucre: 19 de junio de 2013
Expediente: B – 19 – 08 – A
Procesos : Nulidad de auto de vista y otro
Partes: Banco Sur S.A. en liquidación c/ Martha Parada Bejarano y otra
VISTOS: El recurso de nulidad y casación de fojas 376 a 377 vuelta, interpuesto por Selvia Salvatierra Sánchez en representación legal del Banco Sur S.A. en liquidación, contra el Auto de Vista Nº 086 de 2 de julio de 2008, dictado por la Sala Civil de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Beni, dentro del proceso ordinario sobre nulidad de auto de vista y simultaneo reconocimiento del auto definitivo de 28 de agosto de 2000, seguido por la entidad recurrente contra Martha Parada Bejarano y Olga Loras de Gantier, el auto concesorio, los antecedentes procesales; y:
En trámite de la causa, el Juez de Partido Primero en lo Civil y Comercial de la ciudad de Trinidad - Beni, pronunció el auto de 18 de febrero de 2008, cursante de fojas 346 a 347 vuelta, declarando probada la excepción opuesta a fojas 342 y vuelta, con costas.
En grado de apelación, la Sala Civil de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Beni, mediante Auto de Vista Nº 086 de 2 de julio de 2008, cursante de fojas 372 y vuelta, anula obrados hasta fojas 373 inclusive. Sin responsabilidad por ser excusable.
Contra el fallo de segunda instancia, Selvia Salvatierra Sánchez en representación legal del Banco Sur S.A. en liquidación, por memorial de fojas 376 a 377 vuelta, interpone recurso de nulidad y casación.
En su recurso de casación en el fondo denuncia que, las conclusiones a las que ha arribado el Tribunal ad quem para anular obrados, contienen una total violación a las normas constitucionales, sustantivas y adjetivas de la ley civil; indica que, los vocales han efectuado una concesión ultrapetita y superficial a lo pedido y alegado por el Banco Sur S.A. en liquidación, por la demandada Olga Loras de Gantier y lo no pedido por Martha Parada Bejarano, al no haber efectuado una revisión en el fondo del auto definitivo de 18 de febrero de 2008; señala que, el juez a quo tiene total competencia por decisión de las partes para conocer el presente proceso.
Finaliza el recurso, solicitando al amparo de los artículos 253 – 1) y 254 – 4) del Código de Procedimiento Civil, la nulidad del auto de vista recurrido y casar el auto definitivo de 28 de agosto de 2000, cursante de fojas 182 vuelta a 184 vuelta y declarar la nulidad del auto de vista de 13 de agosto de 2001, cursante de fojas 213 a 214, más su complementación de 16 de agosto de 2001, (todos del proceso ejecutivo), y deliberando en el fondo declarar probada la demanda ordinaria, disponiendo además la nulidad del auto definitivo de 18 de febrero de 2008, cursante de fojas 346 a 347, así como el Auto de Vista Nº 086 de 2 de julio de 2008, cursante de fojas 372 y vuelta (ambos del proceso ordinario), casando en el fondo el auto definitivo de 28 de agosto de 2000.
La jurisprudencia sentada por este Tribunal Supremo, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una "cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores", pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 258 - 2) del mismo cuerpo legal, lo que implica citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener no es solo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura, del acto impugnado contenido en el citado artículo 258 - 2) del Código de Procedimiento Civil. Así, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del artículo 272 - 2) del Código de Procedimiento Civil.
Por otra parte, los recursos de "casación en el fondo" y "casación en la forma", si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error "in judicando" que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales. El segundo, con el error "in procedendo" que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Consiguientemente, bajo estos parámetros la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el auto de vista se case, conforme establecen los artículos 271 - 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil, y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los artículos 271 - 3) y 275 del mismo cuerpo legal, siendo comunes en ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado. Técnicamente no hay recurso de casación, cuando se plantea uno en el que no se concreta correctamente el reclamo como casación en el fondo o casación en la forma, lo que implica su improcedencia.
En la especie, el contenido del recurso resulta impreciso porque gran parte de su contenido está abocado de manera innecesaria e intrascendente a transcribir antecedentes del fenecido proceso ejecutivo, su ejecución y sus diferentes actuados, para luego, concluir señalando que el tribunal de apelación ha violado normas constitucionales, sustantivas y adjetivas de la ley civil, al haber efectuado una concesión ultrapetita y no efectuar una revisión del contenido de fondo del auto de 18 de febrero de 2008, sin identificar la ley o leyes constitucionales, sustantivas o adjetivas violadas o aplicadas falsa o erróneamente, olvidando que el recurso de casación en cualquiera de sus formas se equipara a una demanda nueva de puro derecho, cuya fundamentación legal debe ser totalmente clara y precisa, además de congruente con las pretensiones de quien la interpone; por otro lado, el recurso resulta contradictorio, porque la entidad recurrente, no ha efectuado una distinción entre la casación en el fondo y la casación en la forma, pese a mencionar las causales contenidas en los artículos 253 – 1) y 254 – 4) del Código de Procedimiento Civil, que hacen a la procedencia de los recursos de casación en el fondo y en la forma, pero además, al otorgar a los mismos hechos la virtualidad de constituir al mismo tiempo en motivos de casación en el fondo y en la forma y no así de manera alternativa, sin percatarse que, la casación en el fondo se produce cuando existe violación, interpretación errónea o aplicación indebida de normas sustantivas y el recurso de casación en la forma, cuando se ha producido el quebrantamiento de las normas procesales que rigen los procesos o violación de la formas esenciales del proceso; el recurso también resulta incongruente, porque no existe para su entendimiento una secuencia lógica en su texto entre la última parte de la página 376 vuelta (…lo que va en detrimento de la economía de nuestra institución ya en liquidación e intervenida estatalmente,) y la primera parte de la página 377 (derecho debidamente establecido en el artículo 514 a 518 del Procedimiento Civil, artículos 520, 523, 525 y siguientes del mismo cuerpo legal), a estas deficiencias, se suma aquella solicitud final en la que la entidad recurrente en claro desconocimiento de la naturaleza del recurso de casación, del estado del proceso ordinario y la naturaleza de la resolución que dio lugar al recurso de casación, no solo pretende se anule el auto de vista recurrido, sino también se case y se anule las resoluciones dictadas en el fenecido proceso ejecutivo y que dieron lugar a la demanda ordinaria, pero además a través de la solicitud anulatoria tanto del auto de vista recurrido y de la resolución que dio lugar a la apelación, pretende un pronunciamiento sobre el fondo de la resolución que dio lugar al proceso ordinario, como si ya el proceso ordinario hubiere culminado y se hubiere dictado con sentencia y pronunciamiento sobre el fondo de la demanda.
Finalmente, la entidad recurrente, no ha considerado, que el auto de vista al ser anulatorio, no se ha pronunciado sobre el fondo del litigio, lo que impedía la interposición del recurso de casación en el fondo, al no haber materia decidendum para que el Tribunal Supremo se pronuncie en lo sustantivo, lo que también hace a la improcedencia del recurso.
En consecuencia, al no haber cumplido la entidad recurrente con la carga legal prevista en el artículo 258-2) del Código de Procedimiento Civil, por desconocimiento de la adecuada técnica jurídica que debe de observarse en la formulación de este recurso extraordinario, y al no poderse suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en que incurrió la entidad recurrente, este Tribunal Supremo se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el recurso intentado, al que castiga conforme los artículos 271 numeral 1) y 272 numeral 2) del Código de Procedimiento Civil.
POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, con la facultad conferida por la disposición Transitoria Octava, artículo 42 – I – 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial de 24 de junio del 2010, así como del parágrafo II del artículo 8 de la Ley 212 de Transición del Órgano Judicial, declara IMPROCEDENTE el recurso de nulidad y casación de fojas 376 a 377 vuelta, sin costas.
Libro Tomas de Razón 261/2013

References: artículo 250
 artículo 258
 artículo 258
 artículo 272
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 514
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 258
 artículo 42
 artículo 8