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Timestamp: 2019-01-22 23:19:30+00:00

Document:
Abogado Penal - lesiones con una botella Guadalajara|| HERNANDEZ VILCHES ||
Audiencia Provincial de Guadalajara (Sección 1ª)
Sentencia núm. 31/2011 de 15 marzo
Los hechos declarados probados son constitutivos de un delito de lesiones causadas con empleo de medio peligroso, previsto y penado en el artículo 148.1 en relación con el artículo 147.1 del CP ( RCL 1995, 3170 y RCL 1996, 777) , dado que el autor propinó al perjudicado un golpe en la cara con un vaso de cristal con fuerza bastante para romper el citado recipiente, cuyos fragmentos produjeron diversos cortes al ofendido; menoscabos de la víctima que requirieron objetivamente para su sanidad puntos de sutura, como así consta en el informe forense obrante al folio 21 de la causa. Dijimos en nuestra Sentencia de fecha 14 de enero del año 2.002 ( JUR 2002, 71423) "la aplicación del subtipo agravado del artículo 148.1 CP tampoco admite discusión pues, como apunta la STS 21-7-2000 ( RJ 2000, 7928) , en un caso análogo al que nos ocupa, la causación de heridas con un vaso de cristal en la cara del perjudicado debe encuadrase en el número primero del artículo 148 del mismo Código , al haberse utilizado para producir las lesiones un vaso de cristal que era concretamente peligroso para la vida y la salud física del agredido en razón de su utilización en forma contundente, golpeando fuertemente con él sobre el rostro del lesionado con riesgo patente de causar con su fractura aún más graves lesiones . En línea semejante STS 25-11-1998 ( RJ 1998, 8985) , y ATS 2-2- 2000 ( RJ 2000, 289) , que precisó que la fractura del vaso originó un grave riesgo por tratarse de instrumento susceptible de causar unas lesiones de entidad superior a la de posible causación por medios o procedimiento diversos al realmente empleado. Igualmente la STS 18-1-2001 ( RJ 2001, 174) puntualiza que la jurisprudencia viene sosteniendo, en especial- desde la STS 23-4-1992 ( RJ 1992, 6783) , que si el autor actuó con conocimiento del peligro concreto que con su acción generaba habrá obrado con dolo; dolo que debe ser apreciado en el caso que nos ocupa, pues el acusado sabía que golpeaba con un vaso de vidrio y el lugar en el que golpeaba, conocimiento que comporta la consciencia del peligro concreto de la lesión producida, determinando el carácter doloso de la acción y su incardinación en el artículo 148.1 CP ". Más recientemente ( STS de fecha 11 de mayo del año 2.010 ( RJ 2010, 8839) ) ha dicho nuestro Alto Tribunal "en cuanto al tema propio de este motivo, la aplicación del art. 148.1º al caso, entendemos que la peligrosidad para la salud física de la víctima, del medio empleado para agredir -un golpe con un vaso de cristal en el rostro- no admite duda alguna. Al romperse el cristal cuando impacta sobre la cara del agredido, los bordes de los trozos del vaso forman unos filos aptos para introducirse en la carne y producir lesiones importantes".
No consideramos, sin embargo, subsumibles los hechos en el tipo penal del artículo 150 tal como pretenden las acusaciones. En nuestra Sentencia mas arriba mencionada también sostuvimos que "como señala la STS 22-1-2001 ( RJ 2001, 458) no resulta procedente aplicar el artículo 150 en supuestos de cicatrices que hacen necesaria una observación próxima y atenta para su apreciación; resolución que, remitiéndose a la STS 29-1-1996 ( RJ 1996, 150) , indica que por deformidad se entiende toda irregularidad física permanente que conlleve una modificación corporal de la que pueden derivarse efectos sociales o convencionales negativos, por lo que "cabría, si acaso, una modulación de dicha doctrina en supuestos de menor entidad", concluyendo que siendo la cicatriz pequeña y poco apreciable se debe considerar que se trata de un supuesto de menor entidad, al que no procede aplicar el concepto de deformidad desde un punto de vista legal".
En el caso presente, este Tribunal pudo constatar, en el curso del acto del juicio mediante un examen directo de las cicatrices que presenta el lesionado, como las mismas no son perceptibles de lejos. A corta distancia sí presenta mayor relevancia la de 7,5 centímetros presente en la hemicara izquierda mas en su relación destaca lo que se ha dejado consignado en el relato fáctico de la presente resolución, a saber, que no tiene tonalidad distinta del resto de la piel de la cara, ni bordes irregulares, ni rugosidades, ni profundidad destacable lo que determina la imposibilidad de considerar que concurra la deformidad en el sentido apuntado por la doctrina, que establece que ha de entenderse por tal toda irregularidad o alteración física, visible y permanente que suponga desfiguración o fealdad ostensible a simple vista, desproporción, irregularidad o anormalidad de los aspectos físicos de una persona, desde la óptica de la generalidad; debiendo valorarse, en definitiva, la naturaleza de la irregularidad física, su permanencia y visibilidad. Y valorando precisamente estos aspectos, y dada la escasa entidad, desde un punto de vista estético, de las secuelas apreciadas al lesionado es por lo que procede excluir la aplicación del artículo 150 CP .

References: artículo 148
 artículo 147
 artículo 148
 artículo 148
 artículo 148
 artículo 150
 artículo 150
 resolución 
 artículo 150