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Timestamp: 2018-01-20 14:28:27+00:00

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Mateos Selma Abogados – Despacho multidisciplinar. Especializado principalmente en Penal y Laboral
Despacho multidisciplinar. Especializado principalmente en Penal y Laboral
Con Pluma y Café
Empezando a ser abogado. Consejos prácticos para jóvenes letrados
8 enero, 2018 ~ mateosselmaabogados	~ Deja un comentario
¡Primer post del 2018! Esta quincena, nuestra titular, María Mateos Selma ilustra a los jóvenes letrados que empiezan a ejercer la profesión, y que se encuentran perdidos ante qué hacer para prosperar y conseguir avanzar en el mundo de la abogacía. Consejos sencillos, humildes y honrados. ¿A qué esperas? ¡Sigue leyendo!
Hace dos semanas, tras el post en el que publiqué sobre los beneficios de tener el despacho en casa (si no lo has leído, léelo aquí), me hicieron varias preguntas por correo electrónico, y una de ellas me llegó al corazón. Un compañero de Murcia, que llevaba cuatro meses colegiado, me hizo la siguiente pregunta: “Estoy recién colegiado y no sé qué hacer para captar clientes y avanzar, ¿cómo lo hiciste?”. Bueno, espero que este compañero resolviera sus dudas ante la conversación telefónica que tuvimos, y el cual tiene toda mi atención y todo mi apoyo. Sin embargo, creo que no debo quedarme ahí, así que con toda la pasión que tengo por la profesión, voy a daros cinco consejos prácticos para avanzar y comenzar. Espero que os sirvan, ¡vamos allá!
1.- Nunca quedarte con las dudas, pregunta a un compañero.
A la hora de que se te presente un caso, sea el que sea, puede que lo veas claro desde un primer momento. Desde luego, la mayoría de las veces puede parecer así, pero nunca hay que precipitarse. De hecho yo, tras cuatro años de ejercicio, todavía pregunto dudas y muestro mi enfoque de los casos a compañeros cuando lo necesito. ¿Por qué? Porque puede ser que estemos equivocados o que nuestro enfoque no sea correcto del todo.
A día de hoy, hay muchos grupos de compañeros (entre los que me incluyo), donde preguntamos dudas y nos asesoramos mutuamente. Aunque sea por cosas banales o que pueden parecer absurdas. Pero, cuando empiezas, no siempre se sabe todo. De hecho, ya puedas llevar treinta años de ejercicio que siempre tendrás dudas ante un caso. Nunca desaproveches la oportunidad de conocer a compañeros a la hora de consultar. Te dará oportunidades e incluso colaboraciones en algunos casos que ni siquiera esperabas.
Todos nos hacemos con nuestro “oráculo”, que suele ser un compañero al que siempre acudimos, con más experiencia y tablas. Yo, a día de hoy, tengo dos. Lucha y busca hasta que encuentres el tuyo. Lo cual, no quiere decir que sean estos compañeros los que te ayuden siempre. Como todo ser humano, no suelen tocarlo todo, lo cual hace que en su función de “oráculo”, nos remitan a compañeros que sí podrán ayudarnos. La red de contactos entre compañeros es una tela de araña que, bien tejida, no se desmorona con facilidad.
En conclusión, nunca des nada por sentado, preguntar y consultar implica inteligencia. Así que no te cortes, ¡adelante!
2.- Nunca esperes a que te lluevan los clientes.
Si no te promocionas por alguna vía, jamás te lloverán los clientes, simplemente te quedarás con el boca a boca de los familiares y amigos. Os cuento mi experiencia.
Antes de tener el despacho físico, comencé abriendo la página de facebook del Despacho. Solía compartir noticias de actualidad y dejaba mis datos siempre. Nada como las redes sociales para darte a conocer. Eso para empezar. En aquel momento no existía ni este blog.
A la hora de la verdad, me fui haciendo con una pequeña carterita de clientes a través de Facebook y el boca a boca (que suele ayudar bastante al principio), hasta que en marzo de 2016 decidí tirarme a la piscina y abrir mi propio despacho en casa. A partir de aquí, tenía que actuar con cautela, pues los gastos me comían, como a todo el mundo que empieza.
Hay que contemplar los directorios de abogados. El que más utilizo yo, es el directorio “ElAbogado.com”. Pagas por los clientes que te entren, y tú pones la cantidad. A partir de ahí, he ido adquiriendo clientes al despacho, clientes de todo tipo, con recursos o sin recursos, particulares o empresas, y para todos los temas.
No descartes nunca cualquier opción para captar clientes, y tampoco esperes sentado en el despacho a que el teléfono suene. El abogado que no se mueve no consigue nada. El que se mueve, y además ven que se mueve, es quien consigue prosperar.
Además de ésto, cuando se tenga oportunidad, invertir en libros, monografías y mementos para el Despacho. Es un dinero bien invertido que nos enriquecerá en formación para prestar un buen servicio.
3.- Con el cliente hay que ser siempre fiel y leal.
No somos personas que buscan “enriquecerse” a costa del cliente. Es cierto que comemos, que tenemos esa mala costumbre. Algunos tienen hijos (no es mi caso todavía), y tenemos que velar por ellos. Yo pongo el mismo ejemplo: ¿Qué se prefiere, un billete de 50 o 5 de 10? Parece lo mismo, pero en realidad no lo es.
Un cliente que te da un billete de 50, no es lo mismo que cinco clientes que te dan un billete de 10. El que te da el billete grande, es una posibilidad de que te mande más clientes, ocurrirá o no. Sin embargo, los cinco clientes que te den el billete pequeño, son más posibilidades de que algunos de ellos te manden clientes recomendándote.
Intentar siempre poner facilidades de pago a los clientes es lo mejor. Os explico, porque el cliente que quiere pagar, pagará, otra cosa es la forma y la flexibilidad que se le de. Aprendí durante estos cuatro años que darle facilidades de pago a un cliente, es trabajo asegurado. A día de hoy, que hay muchísimas personas que se resienten con la crisis económica, los clientes que quieren pagar, pero no pueden de una vez, es comprensible. Lo normal es tener corazón. He visto de todo entre compañeros, todo lícito claro está. Tanto los que no aceptan pagos fraccionados, sino todo de un tirón o en las fases correspondientes, como compañeros que aceptan pagos fraccionados y que hacen que el cliente se quede más tranquilo.
Otra cosa, es que al cliente siempre hay que tenerlo entre paños. Es decir, hay que hacerle ver que el letrado está trabajando en su caso. Hay que presentarle siempre los escritos que hagamos, a veces antes de enviarlo (sería lo mejor), pero cuando no se puede coordinar el plazo con la cita del cliente, no hay más remedio, pero siempre es conveniente presentarle los escritos que hagamos. Da igual que el cliente no entienda la jerga profesional, pero de esta manera le haremos entender que estamos trabajando en su caso, haciendo que se quede más contento con nuestro hacer profesional.
4.- Nunca dar al cliente garantías de algo que no depende finalmente de nosotros.
Os lo resumo: nunca le digáis al cliente que el pleito está ganado (aunque lo esté). Este despacho siempre le dice al cliente lo mismo: al final no decidimos nosotros, decide S.sª.
¿Por qué? Porque luego vienen los llantos, quejas, y reclamaciones. Y con toda la razón del mundo. Si al cliente se le dice que el pleito está ganado, dando unas garantías que no dependen de nosotros, no se preparará para una circunstancia imprevista.
Poco más tengo que decir aquí, hay que darle esperanzas si las hay, pero nunca jamás decirle tajantemente “esto está ganado”. Porque, finalmente, no depende de nosotros, sino de S.sª.
5.- No empequeñecerse a la hora de encarar un proceso.
No hay absolutamente nada que no esté en los libros. Todo, absolutamente, está en ellos. Nunca digamos que no a un caso. No nos agobiemos. Miremos las bases de datos de jurisprudencia y los libros. Siempre hay cuestiones que tenemos dudas y que podemos resolver a través de ellos.
No solo nos basta internet, hay que formarse a través de los materiales de las editoriales, poco a poco hazte con una buena biblioteca, ya sea digital o física. Personalmente, a la hora de trabajar y estudiar un caso, siempre trabajo mejor con papel. Los mementos son los mejores materiales con los que trabajar. Nunca utilicéis la fórmula de copiar y pegar, primero porque no es sano, y segundo porque puede provocar disparates garrafales que pueden provocar que perdamos un pleito por no leer lo que copiamos y pegamos.
Espero que os haya gustado y, a los nuevos letrados, no os achiquéis ante nada ni ante nadie. Por supuesto, estoy a vuestra disposición para lo que necesitéis. Espero ser vuestro oráculo, con mis limitaciones de conocimientos, como todos tenemos. Nadie lo sabe todo. Y quien diga lo contrario miente. Siempre ten un buen cuaderno al lado para tomar nota cuando pidas ayuda, tanto a un compañero como a un libro.
Un beso a todos y ¡feliz inicio de año!
El Despacho en Casa del Abogado: ¿Compasión o conciliación?
11 diciembre, 2017 ~ mateosselmaabogados	~ 3 comentarios
Esta quincena, dándole el relevo a Abogados H, nuestra titular, María Mateos Selma, nos habla desde su propia experiencia de tener el despacho profesional en casa. Una experiencia especial, dado que tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Más lo primero que lo segundo. Vamos allá.
Hace casi cuatro años que me colegié como abogada, y trabajaba en un despacho profesional de pasante, aprendiendo y absorbiendo como una esponja cada una de las enseñanzas que mi mentor me fue transmitiendo. Desde 2012, al hacer mis prácticas de la carrera me encontré con un mundo completamente diferente al que había visto sobre el papel de los libros. Comencé con mucha ilusión, y aprendí diligentemente a asumir la dirección técnica de un caso. Dos años después, en julio de 2014, me colegié en Cádiz como Letrada, y a día de hoy continúo trabajando con mucha ilusión.
Pero, yendo al grano, en febrero de 2016 tuve que abandonar el despacho donde trabajaba, y me vinieron muchas incertidumbres a la cabeza. ¿Qué hago ahora? ¿Dónde me busco una oficina? ¿Qué alquiler puedo permitirme con lo poco que se empieza ganando? Me daba la circunstancia de que me había comprado mi casa junto con mi pareja dos meses antes, y fue él junto con mis padres quienes me abrieron la puerta a la visión actual: monta el despacho en casa.
Al principio fue un poco impactante, y lleno de incertidumbres, porque no sabes cómo te va a ir. A partir de ahí, empiezan los primeros flecos. Estructurar la casa para ver dónde pones el despacho; qué mobiliario poner, porque aunque parezca mentira, el mobiliario forma parte de la armonía del despacho; qué tipo de material se necesita. Cuando se empieza, como fue mi caso, mis ahorros eran limitados y tuve que tirar de mobiliario que estaba en casa de mis padres, el cual todavía sigue aquí, junto con más que fui ampliando.
Empecé, un 28 de marzo de 2016, a las 9 de la mañana, abriendo las puertas con mucha ilusión. Comencé con un pequeño portátil, y sin impresora cabe mencionar, pero poco a poco se fue ampliando la maquinaria y toda la parafernalia propia de un despacho profesional. Por aquel entonces, no vivía en este piso donde me encuentro escribiendo este post, pero tenía muy claro que no pensaba irme de aquí en mucho tiempo. Mi despacho se encuentra en un barrio obrero en El Puerto de Santa María, un despacho humilde y sobre todo con muchas ganas de avanzar. Poco a poco, en el barrio me fueron acogiendo, tanto que a día de hoy acuden a mí con mucho cariño, aunque sea para preguntarme cosas banales que para los clientes son un mundo, pero que para mí es fácil de resolver. Entran nerviosos, inquietos, y se van tranquilos.
De hecho, lo que me ha motivado a escribir este post, ha sido en este puente, cuando una vecina del barrio me llamó el jueves desesperada, con un problema enorme (para ella), y que si podía atenderla cinco minutos. No pude negarme, porque le debo mucho a mi barrio, que me ha dado una acogida inmensa desde que llegué. Cuando llegó a casa, tras resolverle la duda que tenía, terminamos la conversación en la puerta con estas palabras “¡qué alegría que estés aquí! ¡no te vayas nunca!”.
Esas palabras me hicieron reflexionar y me dieron respuesta a las preguntas que me he hecho muchas veces. La primera, ¿estoy haciendo lo correcto? Encuentro la respuesta es que sí, porque aparte de que eres vecina, eres la abogada del barrio. Y de hecho, a través de multitud de vecinos y de pequeñas consultas, me han recomendado a numerosos clientes que a día de hoy cuentan con mis servicios. Sé que igual te pasa cuando estás en una oficina, pero cuando estás en casa, te abordan muchos por la zona, porque te ven en el súper, en la farmacia, en la cafetería, etc. Saben dónde tienes la oficina, y saben a dónde tienes que ir.
Hay compañeros con los que tengo una conversación sobre cómo nos va el despacho, y alguno siempre te contesta (los que principalmente están mejor situados por lo que sea, porque tengan pasta, porque vean la profesión como un modo de sacar dinero a espuertas, etc.), “¿en tu casa? Por favor, ¿tan mal estás como no poder permitirte una oficina?”, o “ejercer en tu casa genera compasión”.
¿Compasión? Disculpad, pero no me considero digna de compasión por tener mi despacho profesional en mi casa. Os explico por qué (sobre todo a los nuevos letrados que no saben qué hacer).
Primero, sólo pagas una sola cuota. Me explico, ya sea hipoteca o alquiler, pagas una sola cuota por las dos cosas. Si se tiene una oficina aparte, pagas el alquiler de la oficina, y luego los gastos de tu casa (alquiler, hipoteca o lo que tengas). Sólo pagas unos suministros, es decir, igual que solo pagas un lugar, también pagas una factura de luz, una factura de agua, etc. A simple vista ya tienes ahí un adelanto de un ahorro económico brutal.
Segundo, concilias mejor la vida familiar y profesional. Tú marcas tu horario, tú marcas tus normas, y tú te pones tus pausas y tus tiempos. Cuando se está en una oficina, como ha sido mi caso cuando trabajaba antes de montar mi propio despacho, normalmente se tiene horario de mañana o de tarde. El de tarde suele ser un poco más tranquilo, pero quieras que no, es tiempo también de trabajo. En casa también, si te lo propones, pero tiene sus particularidades. En una oficina tienes dos opciones, o bien te vas a casa a comer y luego al despacho otra vez, o bien te quedas y comes allí y no te da tiempo a descansar con tranquilidad. Estando en casa, puedes parar para comer y puedes echarte una siesta si quieres, porque básicamente solo tienes que pasar de una habitación a otra. Y si tienes pareja o familia, ya se nos pone más fácil. Hombre, se pueden tener días complicados en los que no salgas del despacho en todo el día, pero eso da igual dónde estés.
Eso sí, separar el tiempo de trabajo con el personal es lo más complicado, pero todo se consigue. Yo llevo dos años casi con el despacho en casa y la verdad es lo mejor que he podido hacer. No genera ni compasión, ni debilidad, ni lástima, etc. De hecho, ahora en estos tiempos que se acercan tan fríos, no tienes que salir a pasar frío para ir a la oficina. También, si tienes mucho trabajo atrasado, puedes quedarte hasta la noche y terminar el trabajo si se puede y luego irte a la cama. Son sensaciones y experiencias que sólo pueden vivirse por quien tiene el despacho en casa, como yo.
El día que sea madre y tenga “enanitos pintores” por la casa no sé si tendré la misma opinión, pero desde luego, cuando se trabaja a puerta cerrada en casa, se puede trabajar mejor en casa teniendo el despacho que en una oficina.
Esta quincena ha sido un post de reflexión, para todos los compañeros, los nuevos y los veteranos, que tenemos el despacho en casa, y con toda la ilusión del mundo podemos competir con grandes despachos en fríos edificios. Todo ello, desde la tranquilidad de la habitación de nuestra casa que destinamos al despacho. Así que espero que os haya gustado y, como siempre, no olvides compartir en tus redes sociales.
¡Un año de aventuras!
2 diciembre, 2017 ~ mateosselmaabogados	~ Deja un comentario
No solemos escribir los sábados pero me da mucha alegría compartir con vosotros que hoy, dos de diciembre, se cumple un año de la creación de nuestro blog.
Aquel dos de diciembre de 2016, nos encontrabamos tomando un café, y tras poner el árbol de navidad en la sala de espera, quisimos dar un paso mas sobre todo lo que habíamos hecho hasta la fecha. Con mucha ilusión decidimos, con mucho frío y cansancio del día, crear el blog de “Mateos Selma Abogados”.
Durante este primer año, Tamara y yo, hemos conseguido mucho mas de nuestras expectativas. Cada semana nos calentabamos la cabeza para saber de qué escribir, porque nos lo tomamos muy en serio.
Materias muy diversas han pasado por nuestro blog. Posts penales, laborales, civiles, hasta bancarios. E incluso comentarios de resoluciones de gran interés.
Nos sentimos muy orgullosas, honradas, y felices de haber cumplido este primer aniversario que nos ha traído muchas aventuras y muchos momentos que nos dan fuerza para seguir adelante… A pesar de los impedimentos que nos surgen y seguirán surgiendo.
Gracias por vuestra fidelidad y por vuestra confianza y cariño.
Maria y Tamara
Equipo de Mateos Selma Abogados
¿Redes Sociales, o el “boca a boca”? Visibilidad en las redes
27 noviembre, 2017 27 noviembre, 2017 ~ mateosselmaabogados	~ Deja un comentario
Esta quincena estrenamos colaboradora. Maria Jose Andrade, Directora de Mujeres Valientes ha querido poner su granito de arena en nuestro blog para ilustrarnos sobre la importancia de las redes sociales para darnos visibilidad.
“No hace mucho hablaba con un amigo sobre la conveniencia de tener presencia digital. Él, dueño de un restaurante, afirmaba con orgullo y quizá con un poco de prepotencia, que “a mi no me hace falta, para nada, estar en redes sociales porque, total, mi restaurante se conoce y recomienda sin necesidad de tener un Facebook, un Twitter o un Instagram… Además, todo el mundo habla muy bien de mi… ¿Quién necesita que nadie le conozca a través de estas malditas redes?”
Tenía razón, todo el mundo habla muy bien de él y no hace mucho tiempo tal vez bastara las recomendaciones que hacíamos entre amigos y conocidos en las redes sociales de antaño: los corrillos y pandillas; pero lo de antes ya no es suficiente.
Como siempre que teníamos esta conversación entramos en bucle y discutimos hasta que le hice ver que no sólo se trata de tener un perfil, sino de cuidar tu prestigio y reputación en la red; algo que es mucho más importante… Así que, y como dice el refrán: “para muestra un botón”, hicimos una prueba con mi nombre y con el suyo. Yo dirijo la revista digital Mujeres Valientes y aunque datos personales míos aparecen pocos en internet (las notas de la asignatura de Diagramación y un antiguo vídeo que grabé para el Laboratorio de Investigación de Periodismo II de la Facultad de Comunicación de Sevilla) sí son numerosos los artículos y entrevistas que están firmados por mí. En cuanto a él, fue poner el nombre de su negocio en el buscador de Google y sí, efectivamente, eran muchos los halagos a su restaurante pero no se salvaba de críticas feroces: a la carta, al servicio o a algo que le había sentado mal a alguien.
Lo cierto es que no se lo esperaba y es que él dio por hecho que el no tener ningún perfil de los distintos medios sociales, protegía su intimidad ¡QUÉ ILUSO!
Esta es la realidad; una realidad que aunque no guste no nos hace invisibles e impermeable; y es que aunque tú no quieras participar de las nuevas tecnologías, la ola digital nos arrastra a todos… Así que ¿por qué no nos aliamos con el “enemigo”?
Igual que ocurre con este restaurante también pasa con muchas otras pequeñas empresas y negocios, y es que ya nadie puede escapar de la gran red de redes; ni siquiera los despachos de abogados por lo que ya son muchos los que se han “doblegado” a tener sus perfiles y han encargado su propio plan de medios y contratado a profesionales que les puedan aconsejar en la forma de comunicar y dirigirse a sus potenciales clientes.
Otros muchos siguen en la inopia y pensando que no lo necesitan porque sigue funcionando el “boca/oido” de toda la vida pero aún están a tiempo de subirse al tren de esta revolución. Una revolución digital de la que nadie puede escapar y que hay que aprovechar en nuestro propio beneficio; ya que llegará el momento en el que la forma de hacer negocio habrá cambiado y la comunicación deberá estar presente porque no es sólo cuestión de noticias y periódicos.
El mundo es ancho y ajeno, como el título de la novela del escritor peruano, Ciro Alegría, pero también es público. Nada ni nadie puede parar el hecho de que formemos parte de una era digital que algunos odian, ni tampoco a que todos seamos conocidos sin el educado apretón de manos, pero tenemos que reconocer que estamos viviendo un momento histórico, que si se aprovecha, puede ser el mejor”.
Directora Mujeres Valientes
Esperamos que os haya gustado esta entrada y, como siempre, no olvides compartir en tus redes sociales.
¿Guardias y Asistencias? Consejos para Nuevos Letrados
13 noviembre, 2017 13 noviembre, 2017 ~ mateosselmaabogados	~ Deja un comentario
Esta quincena, nuestra titular, María Mateos Selma, nos habla y da ciertas pautas a los nuevos letrados que con el paso de los meses van incorporándose al turno de oficio y, algunos sí y otros no, comienzan a estar de guardia de asistencia a detenidos tanto en las dependencias policiales como judiciales. Este post va destinado a dar ciertos consejos a letrados para que no tengan problemas ni impedimentos durante las guardias. No soy una experta, pero sí he pasado los primeros tragos como para prevenir a los recién incorporados. Todos, tarde o temprano, pasamos por algún momento de incertidumbre, así que más o menos, tened en cuenta estos consejos. Vamos allá.
1.- Comienzo y fin de las guardias.
La guardia comienza a las 0.00 del día en concreto, y termina a las 23.59 horas de ese mismo día. Esto lo comento, aunque pueda parecer algo absurdo, porque un compañero que tuvo su primera guardia después que yo, encendió el teléfono a las 9.00 de la mañana y entendió que eran veinticuatro horas a contar desde ahí.
Es un error normal, y menos cuando bien no se atreven a preguntar por vergüenza. Gracias a compañeros que bien nos ayudan a los nuevos, no me da vergüenza ni reparo en preguntar. Todos hemos sido novatos y todos hemos tenido miedo, dudas, inquietudes, tanto del procedimiento como de nuestra capacidad para nosotros mismos.
2.- Tiempo para acudir.
Una vez comenzada la guardia, pueden llamarnos en cualquier momento. Lo que ocurre, es que depende de las dependencias que te llamen, será bien por la mañana, por la tarde, o incluso por la noche.
Hablo desde El Puerto de Santa María. Aquí, la Policía Nacional te puede llamar por la mañana o por la tarde, dado que las asistencias en comisaría se pueden realizar a cualquier hora del día. Solo que, cuando se llega cierta hora por la tarde, más o menos las ocho, los compañeros de la Policía Nacional suelen dejar detenidos en calabozos a los detenidos hasta el día siguiente que no pase a disposición judicial. No nos engañemos, aunque el Juzgado esté de guardia, por la tarde no suelen hacerse declaraciones ante S.sª.
Esto, evidentemente, si no es un asunto urgente como un delito de homicidio, violencia de género o un asesinato en toda regla. Aquí evidentemente el Juez instructor que esté de guardia será quien asuma de inmediato la asistencia y la declaración del investigado.
Por otra parte, el Juzgado, suele requerir por las mañanas normalmente. En estos supuestos tenemos a investigados que acuden al Juzgado por medio de citación, o que son trasladados desde prisión para que sean oídos ante S.sª. Por las tardes, por lo dicho con anterioridad, no suelen llamar.
Por último, la Guardia Civil, puede llamar en cualquier momento del día. Al menos aquí, en mi localidad, no tienen calabozos, así que no podemos demorarnos en acudir sea la hora que sea.
En los tres casos, tenemos tres horas para acudir a la asistencia del detenido, según Ley. No obstante, en los casos de la Guardia Civil sí es recomendable acudir de inmediato ante la inexistencia de calabozos.
En mi primera guardia, cuando me llamaron de comisaría a las nueve y media de la mañana, tardé quince minutos en llegar. Esta actitud es la correcta según mi criterio, por el motivo de que hay que darle al detenido las mejores garantías posibles. Cuando se llega, para indignación por mi parte, me encuentro con que los compañeros de la policía se han marchado a desayunar porque, están acostumbrados, a que los letrados de guardia suelen tardar una hora o dos en llegar.
Sé que hay tres horas para acudir, pero precisamente porque podemos estar en alguna situación personal o profesional que requiera más tiempo para acudir, pero lo correcto es acudir cuanto antes, y no tomarlo por costumbre. Cada uno tiene sus circunstancias, no pretendo ofender a nadie, pero por las costumbres de unos cuantos, pagamos el resto… y ni siquiera los letrados, los pocos detenidos.
3.- El Colegio de Abogados siempre es el que llama, y siempre al móvil.
En los listados del censo general de letrados, siempre aparece nuestra dirección profesional, el fijo de la oficina, el fax y el teléfono móvil. Tened clara la idea de que la llamada para la asistencia siempre vendrá desde el Colegio de Abogados, y por supuesto, siempre al móvil. A nadie se le ocurre llamar a un letrado a las cuatro de la mañana al fijo de la oficina. Al menos pensando que el Letrado tiene vida y no vive veinticuatro horas sobre veinticuatro en la oficina.
4.- Comprobar en la asistencia, antes de la declaración en dependencias policiales, que se cumplen todas las condiciones del Artículo 520 de la LECrim.
Es decir, los derechos básicos del detenido con todas las garantías:
– Que hable español, y si no lo habla, que se le facilite un intérprete.
– Que no sea necesario que lo asista el médico forense. En caso de que presente indicios de agresión o de cualquier tipo de lesión, es importantísimo que se le examine por parte del médico forense.
– Que haya tenido derecho a una llamada. A quién haya llamado nos da igual, que haya tenido derecho a su llamada y la misma se haya efectuado correctamente.
– Que, previo a la declaración, se nos haya permitido ver el atestado policial. No solo para rellenar los datos del parte de guardia, sino para poder comprobar y leer los hechos denunciados y por los que se ha detenido a nuestro cliente.
– Que, también previo a la declaración, podamos tener una entrevista previa con nuestro cliente para poder tener una cognición de su versión y poder asesorarlo sobre su declaración.
Siempre nos preguntarán lo mismo “¿qué hago? ¿declaro? ¿no declaro?”, nosotros no podemos imponer a un cliente que no declare en comisaría, sino que por el contrario podemos asesorar. En mi humilde opinión, pienso que lo mejor para un detenido es que declaren solo y exclusivamente ante la Autoridad Judicial, es decir, en el Juzgado, ante S.sª.
Además de todos estos derechos, cabe decir que es imprescindible, que el cliente nos firme la solicitud de justicia gratuita para poder enviarla al Colegio de Abogados a fin de que podamos continuar de oficio su asunto.
5.- Cuidado con las inhibiciones a los Juzgados especiales de Violencia.
Me explico. Normalmente, cuando se hace una asistencia en comisaría y en el Juzgado, deben ponernos el sello en el parte de guardia a fin de corroborar que la asistencia se ha hecho correctamente.
Es decir, nos llaman de comisaría, y luego pasamos al Juzgado. Aunque sea el mismo cliente, son dos asistencias. En consecuencia, tenemos que poner dos veces los datos, y nos tienen que sellar la policía y el juzgado de guardia. Dos sellos por detenido. A menos, que quienes nos llamen sean directamente los del Juzgado para un preso, o una citación de un investigado no detenido. En estos casos, habrá de ser un sello solamente.
Únicamente hay un supuesto especial. Ante delitos de violencia de género o doméstica hay que tener cuidado. Aquí en El Puerto de Santa María, hay cinco Juzgados. El competente para conocer de los asuntos de violencia de género o doméstica, es el cuatro.
Os pongo el ejemplo de mi primera guardia. Tuve que asistir a un detenido por violencia doméstica. El Juzgado que estaba de guardia era el Instrucción 5 de El Puerto, por lo tanto, no era el especializado en estos asuntos. Lo asistí en comisaría, y lo asistí en el número cinco. Sin embargo, a pesar de tener mis dos sellitos, viene la complicación. Ya sea el detenido enviado a prisión, o puesto en libertad, se envían los autos al Juzgado especializado para que sea citado inmediatamente al día siguiente. Aquí, en este asunto, nuestra guardia no termina. ¿Por qué? Porque tenemos que asistirlo también ante el Juzgado, que será quien enjuicie sus diligencias, ya sean previas, urgentes, delito leve, etc. ¿Qué ocurre? Que los compañeros suelen olvidar que esta asistencia también tiene que tener un sello en el parte de guardia.
Al entregar los letrados el parte de asistencia al día siguiente sin contar con esta tercera asistencia, ocurre que las Comisiones de Justicia Gratuita entienden que no son necesarios tres letrados de guardia en el Partido Judicial. La situación de El Puerto de Santa María, es que los días entre semana somos tres de guardia, pero generalmente asistimos los dos primeros. Y, para mayor inri, aunque en el calendario de guardia aparezcan dos letrados, siempre está solo el designado en primer lugar por el Colegio. Prueba de ello, es que mi primera guardia fue un sábado, y tuve que afrontarla sola, a pesar de haber dos letrados en el calendario. No es una crítica al Colegio, ni mucho menos, es a las Comisiones de Justicia Gratuita que, por recortar gastos, nos dejan a los Letrados con toda la carga de trabajo que podríamos hacer perfectamente tres. Hay compañeros que han tenido en un sábado hasta ocho asistencias. Es agotador.
¿De qué forma podemos solventarlo? Pues con los famosos sellitos, así las comisiones de justicia gratuita ven movimiento por parte de los letrados y que se necesitan refuerzos, es decir, volver a tener más letrados que tengan más guardias. No es en beneficio propio, sino de los detenidos y clientes.
6.- Cuidado con los nervios y los fallos de lógica.
A un detenido que venga que prisión para que sea oído en declaración, jamás se le deben dar los documentos grapados ni entregarle ningún objeto que puedan utilizar para cualquier tipo de cuestión, ya sea autolesión, o intento de fuga. Jamás, hay que darle a un detenido una tarjeta profesional. Si el detenido nos pide nuestro teléfono para seguir en contacto con el letrado con el caso, le apuntamos nuestro nombre y nuestro teléfono. Aunque nuestro primer impulso sea darles una tarjeta por tiempo, para no tener que ponernos a apuntar, dicho gesto, por inocuo que pueda parecer, a efectos deontológicos, se considera un ofrecimiento de servicios como letrados. Completamente incompatible con nuestro código, y va contra la Ley.
7.- No dilatéis en entregar los partes de guardia.
Aquí en Andalucía, tenemos un mes para entregar los partes de guardia. Pero evidentemente no es recomendable tardar tanto tiempo. Lo ideal, es presentar el parte de guardia al siguiente día hábil, junto con las solicitudes de Justicia gratuita de los detenidos que hayamos asistido. Así, la cobraremos antes. Si se tarda más de un mes, aunque hayas tenido cuarenta asistencias, la guardia no te será abonada, y por consiguiente, los asuntos tampoco.
8.- ¡Nada de miedo!
Si estáis aturdidos y tenéis algún tipo de duda durante la asistencia, o los momentos previos a la misma en el Juzgado, y tenéis algún compañero penalista en el mismo, no dudéis en acudir a él y preguntar cuantas dudas tengáis, a fin de que la declaración y la asistencia se lleve con todas las garantías que recoge nuestra Constitución.
Espero que os haya gustado este post. Con toda nuestra ilusión y nuestras ganas de seguir avanzando en nuestro camino profesional. No olvides compartir en tus redes sociales.
¿Costas al banco? Consejos para abogados
30 octubre, 2017 ~ mateosselmaabogados	~ 4 comentarios
Esta quincena, nuestra titular, María Mateos Selma, nos ilustra sobre qué hacer ante las recientes sentencias del Juzgado especializado de cláusulas abusivas en Cádiz, así como aconsejar a los nuevos letrados sobre qué hacer ante este tipo de casos a la hora de presentar una demanda.
Recientemente el Juzgado de Primera Instancia nº2 Bis de Cádiz ha dictado Sentencias favorables a nuestros Despachos profesionales, quienes conjuntamente formulamos una demanda bastante bien constituida en la que nos aseguramos la condena en costas aunque el consumidor no recuperara todos los gastos de formalización de la hipoteca.
Este post, es un poco un consejo a los compañeros que están recién colegiados, y que están un poco perdidos en este campo. En cierto momento, la incertidumbre de las cláusulas suelo y los gastos de formalización, además del IRPH y demás clausulado abusivo, nos ha llevado muchas veces a calentarnos la cabeza para ver qué camino es el mejor para el cliente.
Cierto es, que ante una estimación parcial no es preceptiva la condena en costas, al amparo del Artículo 394 de la LEC, pero sí es cierto que existe algo que los clientes desconocen, y es la estimación sustancial. Vamos a intentar explicar en qué consiste esta clase de estimación.
Supuestos ante los que nos podemos encontrar en un proceso civil.-
Podemos encontrarnos ante cuatro casos, tres de ellos son muy conocidos tanto por compañeros como por algún que otro cliente que ha leído alguna vez los preceptos legales.
En primer lugar, nos encontramos con la estimación íntegra de la demanda. En este supuesto, es cuando el Juzgador entiende que con la carga probatoria existente en el procedimiento, ya sea documental y se haya resuelto en Audiencia Previa, o bien por medio de testifical, pericial, y demás variedad de prueba que tiene que practicarse en el acto de Juicio, nos da lo que pedimos. Pongamos un ejemplo.
Un contrato de compraventa, digamos que firman ambas partes y luego se descubre que hay vicios en el mismo. El comprador, generalmente, es quien insta la acción de resolución, o nulidad en algunos casos. Con acreditar simplemente la condición de vicio y que quede bien probada, es suficiente para el Juzgador nos estime íntegramente la demanda, y en consecuencia, condene en costas a la contraparte. Este supuesto es el que más se encuadra en el Artículo 394 de la LEC, y puede ocurrir tanto en el caso del demandante, como en el del demandado (desestimación íntegra).
En segundo lugar, nos encontramos, como hemos dicho con anterioridad, ante lo que los compañeros llamamos desestimación íntegra, que en pocas palabras viene a ser que el demandante pierda en todos los aspectos el caso que inició. Suele darse bastante, sobre todo cuando no hay suficiente prueba como para poder pasar el filtro de la carga de la prueba. Conviene recordar, que en todos los procesos civiles, salvo supuestos tasados en la Ley, la carga de la prueba le corresponde siempre a la parte actora, es decir, quien ejercita la demanda.
En estos casos, la condena en costas se revierte al ser el actor quien ve perdidos y desestimadas sus pretensiones por parte del Juzgador, y es quien, a pesar de haber iniciado el procedimiento, es quien tiene que abonar las costas propias, y las del contrario.
En tercer lugar, nos encontramos con lo que generalmente suele ocurrir, es lo que denominamos la estimación parcial de la demanda, y esto es, cuando al ejercitar una acción, sea la que sea, el Juzgador no nos lo da todo. Pongamos un ejemplo que seguro que conocéis.
Antes de que el gobierno dictara el Real Decreto 1/2017, los clientes que decidían ir a Juicio por las cláusulas suelo, solían ir asesorados por los compañeros. Casi todos, entre los que me incluyo yo misma, ejercitaba acción de nulidad y de reclamación de cantidad. ¿Qué ocurre en este caso? Se ejercitan dos acciones, y no una; por una parte, la acción que consiste en la declaración de la cláusula por abusiva; y por otra, la acción por la que se reclaman cantidades indebidamente cobradas.
El Juzgador solía estimar parcialmente las demandas, sobre todo a la hora de condenar a la devolución de cantidades, sobre todo después de la Sentencia del Tribunal Supremo en la cual se dictaminaba que se devolviera todo lo cobrado desde el 9 de mayo de 2013. En estos casos lo que había era una declaración de nulidad de la cláusula, y una devolución parcial de las cantidades indebidamente cobradas.
Por tanto, en estos casos, las costas eran declaradas para ambas partes, es decir, no había pronunciamiento expreso sobre condena en costas, por lo que cada parte debía abonar las suyas propias.
Hasta aquí los supuestos clásicos que nos solemos encontrar. Voy a dedicar un apartado completo a lo que se denomina estimación sustancial, porque aprovecharé para asesorar a compañeros para el enfoque más beneficioso para las demandas.
ESTIMACION SUSTANCIAL
Desde que salió la famosa Sentencia del Tribunal Supremo de 23 de diciembre de 2015, muchos han sido los despachos que han conseguido estimaciones parciales donde se ha devuelto toda la cantidad, a excepción del polémico Impuesto de Actos Jurídicos Documentados. Este Despacho sigue estudiando y luchando por obtener una sentencia condenatoria en las cantidades indebidamente cobradas por este concepto. Mientras tanto, seguimos enfocando las demandas acorde a la correcta protección del consumidor.
La estimación sustancial de la demanda consiste en que el Juzgador nos da lo que pedimos, pero las consecuencias derivadas de la acción no son estimadas completamente. Os explico con un ejemplo.
Se presenta demanda en ejercicio de acción de nulidad de la cláusula de gastos de formalización, única y exclusivamente, puesto que la devolución de las cantidades suponen una consecuencia derivada de la declaración de nulidad de la cláusula. No hay que pedirlo, va implícito.
El cliente reclama los gastos de notaría, registro de la propiedad, actos jurídicos documentados, gestoría y tasación (en algunos casos).
El Juzgador dicta sentencia en virtud de la cual declara nula la cláusula financiera de gastos de formalización, y por tanto, en consecuencia, devuelve las cantidades indebidamente cobradas al consumidor, a excepción del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados.
Aquí hemos de detenernos un poco a explicar.
La acción ejercitada en este caso, es decir, lo que pedimos, es que la cláusula financiera sea declarada nula y se tenga por no puesta. No ejercitamos más acciones, no pedimos nada más. Lo que sí aclaramos es que reclamamos las cantidades cobradas indebidamente como una consecuencia derivada. En palabras sencillas, la declaración de nulidad de una cláusula que conllevaba un desembolso por parte del consumidor (o de cualquier ciudadano), provoca que al tener por no puesta esa cláusula, no deberían haberse abonado dichas cantidades, por lo que en consecuencia la nulidad lleva implícita la devolución. No van por separado, sino que van de la mano.
El Juzgador, al ver que lo que pedimos es una nulidad de la cláusula, nos la da. Otra cosa es que nos lo devuelva todo, pero lo que pedimos, nos lo da. Esto es lo que denominamos como la estimación sustancial, la cual conlleva también implícitamente el pago de las costas procesales. ¿Por qué? Porque como bien he dicho con anterioridad, la devolución de las cantidades no es algo que pedimos, sino que va de la mano de la declaración de nulidad de la cláusula (sea la que sea, ya sea suelo, gastos, IRPH, etc.).
El Juzgado de Primera Instancia nº2 Bis de Cádiz está fallando en este tipo de casos de esta manera, cuando el abogado solicita solamente la nulidad de la cláusula. Si ejercita dos acciones conjuntamente (nulidad y reclamación), nos encontraremos con que el Juzgador le estimará parcialmente la demanda y la entidad financiera no será condenada en costas.
CONSEJOS PARA LETRADOS
Ante esta situación, muestro una serie de pautas a los nuevos abogados que se encuentran perdidos ante esta maraña de casos y no saben cómo enfocar la demanda:
En todo tipo de procedimientos ante entidades financieras por clausulado abusivo, siempre hay que pedir la nulidad de la cláusula, y enfocar y defender la devolución de cantidades como una consecuencia inherente a la nulidad. Es decir, sólo ejercitar una acción, la de nulidad. Esta acción es la que prosperará íntegramente.
La cuantía de estos procedimientos siempre es indeterminada. El motivo es fácil, si lo que se solicita es una nulidad de la cláusula, hay que tener presente que la nulidad no es un concepto jurídico que se pueda cuantificar, por lo tanto la nulidad siempre lleva implícita que la cuantía del procedimiento sea indeterminada.
La cuantía de devolución no tiene por qué coincidir con la del procedimiento, es decir, al no reclamar cantidades, no hay que fijar la cuantía en lo que se va a pedir que se devuelva. La cuantía puede determinarse perfectamente en ejecución de sentencia si la entidad financiera no cumple con el fallo del Juzgador.
Que todo quede visto para Sentencia en la Audiencia Previa, a menos que sea estrictamente necesario. Si se lleva informe pericial (a efectos de cláusulas suelo), aportadlo como documental y que la cuantía se determine en ejecución de Sentencia. De esta manera, no habrá necesidad de señalar juicio.
Nunca pidáis el interrogatorio de parte (Representante legal de la Entidad Financiera). Esto es un error muy común, dado que se pretende llevar a quien vaya a declarar a “cogerlo en un renuncio”. Esto no es viable y suele enfadar mucho a los Jueces, porque en la mayoría de los casos, el representante legal de la entidad financiera en cada caso no tiene por qué ser el mismo que estaba en el momento de la firma del préstamo hipotecario, por lo tanto, mucha luz no aportará al procedimiento.
La condición de consumidor (esto es bastante común alegarlo por parte de la entidad) es inherente al objeto del préstamo hipotecario. Si el préstamo se hizo con la finalidad de la compra de una vivienda, siempre será un contrato suscrito por consumidores. No recomiendo presentar una demanda en reclamación de clausulado abusivo cuyo objeto fue un préstamo con una finalidad mercantil. No entréis al trapo de la entidad financiera cuando cuestione la profesión de vuestro cliente. A menos que tenga una asesoría jurídica, o sea broker de bolsa, claro está.
Alegad que la cláusula de gastos induce a error al consumidor cuando se hace un desglose de gastos. Porque puede llevar al consumidor a entender que el banco se hace cargo de algunos, y esto no es verdad.
Fijáos si existe la oferta vinculante. Al consumidor no se le explica que hay dos bloques de gastos, de hecho ni siquiera ven las facturas hasta pasados unos meses, cuando ya su tramitación está hecha.
Igual que en una compraventa los gastos van por ley con un reparto entre comprador y vendedor, siempre se puede pactar que sea una parte la que corra con todos los gastos. Es decir, os pongo el ejemplo de la plusvalía, que siempre obligatoriamente se le gira al propietario que transmite la vivienda. Esto puede revertirse, en virtud del Artículo 1255 del Código Civil, puesto que las partes pueden pactar en cuestión de clausulado de contratos lo que estimen conveniente. Esto en los gastos de formalización también puede hacerse así, pero evidentemente al banco no le interesa este principio, y por ello actúan de mala fe.
Un último consejo, las entidades bancarias buscan con las negativas en las reclamaciones extrajudiciales ganar tiempo. Tienen hasta la puerta de sala para ofrecer un acuerdo al consumidor. Si el banco ha respondido negativamente, o simplemente no ha contestado, al ofrecer un acuerdo en la puerta de sala está incurriendo en temeridad y mala fe. El motivo es claro, lo mismo que se le está solicitando en demanda, se ha solicitado previamente en reclamación extrajudicial. Mi consejo, que pidáis en sala temeridad y mala fe. Si no en este procedimiento principal, reclamadlas después, puesto que la mala fe de la entidad bancaria es más que evidente en estos casos, tanto en gastos de formalización como en cláusulas suelo y demás.
Bueno, esto ha sido todo por esta quincena, espero que os haya gustado y no olvides compartir en tus redes sociales.
¡Hasta la siguiente quincena!
Independentismo Catalán: ¿Libertad o Delito de Sedición?
16 octubre, 2017 ~ mateosselmaabogados	~ Deja un comentario
Esta semana, María Mateos Selma, saca a la palestra su especialidad en Penal y nos da ciertas pautas para identificar los elementos tipo del delito de sedición. Este tipo penal ha salido mucho a la luz y está en boca de todo el mundo a la luz del conflicto por el desafío independentista en Cataluña.
La sedición es un delito contra el orden público recogido en los Artículos 544 a 549 del Código Penal, estando también muy relacionado con el delito de rebelión, que se recoge en los artículos 472 y ss. del Código Penal. Los dos coinciden en la presencia de un alzamiento contra el orden público, pero como siempre no son dos gotas de agua, habiendo diferencias significativas en cuanto a su intensidad y sus fines.
El delito de rebelión es un tipo penal más específico y concreto, y conlleva más peligro para el Estado, porque lo que conlleva es subvertir el orden constitucional, atacando instituciones gubernamentales como la CE, la monarquía o integridad territorial del Estado, a través del alzamiento caracterizado la violencia y la publicidad.
El delito de sedición, por su parte, es diferente, en el sentido de que castiga el alzamiento público y tumultuario por la fuerza o fuera de las vías legales, para conseguir fines ilícitos como son: impedir que se apliquen las leyes o a cualquier autoridad o funcionario público, el legítimo ejercicio de sus funciones o el cumplimiento de sus acuerdos, o resoluciones dictadas por la Administración o los jueces. En definitiva, un alzamiento que pretenda impedir el ejercicio de determinadas funciones públicas.
Las diferencias en cuanto a la determinación de las penas también son primordiales, dado que el delito de sedición tiene una pena más leve – de ocho a diez años –, en comparación con el de rebelión – de quince a veinticinco años –. El delito de rebelión podría agravarse con las circunstancias del Artículo 473 del Código Penal, tales como el manejo de armas, entre otros, que pueden incluso aumentar la pena hasta los treinta años de prisión.
El artículo 547 contempla una atenuación de la pena “en el caso de que la sedición no haya llegado a entorpecer de un modo grave el ejercicio de la autoridad pública y no haya tampoco ocasionado la perpetración de otro delito al que la Ley señale penas graves”, en cuyo supuesto, los jueces o tribunales rebajarán en uno o dos grados las penas señaladas.
Los actos preparatorios también tienen cabida en este tipo penal, y se recoge expresamente en el Artículo 548, al señalar que “la provocación, la conspiración y la proposición para la sedición serán castigadas con las penas inferiores en uno o dos grados a las respectivamente previstas, salvo que llegue a tener efecto la sedición, en cuyo caso se castigará con la pena señalada en el primer apartado del Artículo 545, y a sus autores se los considerará promotores”.
Conviene poner de relieve que en el Código Penal de 1973 tanto la sedición como la rebelión se recogían en el Título II, dentro de los delitos contra la seguridad interior del Estado. Sin embargo, el nuevo Código ha ubicado el delito de rebelión en el Título XXI, dentro de los delitos contra la Constitución, al tener este último, mayor gravedad.
El concepto penal de autoridad, se recoge el Artículo 24.1, definiéndose como tal “al que por sí solo o como miembro de alguna corporación, Tribunal u órgano colegiado tenga mando o ejerza jurisdicción propia”.
Centrándonos en el delito de sedición, una vez aclaradas las diferencias entre uno y otro, hay que manifestar que es difícil encontrar un supuesto de actuación que pueda enmarcarse en él, que consiga las finalidades castigadas por este delito sin actuar por la fuerza. Es decir, la línea de la modalidad de actuar “fuera de las vías legales” sin hacerlo por la fuerza es muy pequeña y se diluye con facilidad. El delito se sitúa generalmente en un margen muy estrecho que hay entre las actuaciones descritas, y el ejercicio legítimo de manifestarse, previstos en los Artículos 21 y 29 de la Constitución Española.
Es evidente que actuar por la fuerza engloba actuar al margen de la Ley. Actuar por la fuerza implica el empleo de violencia a través de fuerza física, o la intimidación, lo que quiere decir, que el anuncio o conminación de un mal inmediato, que sea grave y posible tanto que despierte o inspire en el ofendido miedo, angustia o desasosiego ante la contingencia de un daño real o imaginario.
La jurisprudencia, como en la mayoría de los delitos, ha creado y unificado doctrina sobre el delito de sedición, así como sus características, que podrían sintetizarse de la siguiente manera, como bien apunta la Sentencia del Tribunal Supremo de 19 de octubre de 1980:
“a) Se requiere un alzamiento, esto es, un levantamiento, sublevación o insurrección dirigidos contra el orden jurídico establecido, contra el normal funcionamiento de determinadas instituciones o contra autoridades, funcionarios, corporaciones públicas, clases del Estado, […].
c) Que el mentado alzamiento se encamine a la consecución de los fines indicados, por la fuerza, esto es, de modo violento – violencia, bien absoluta, bien compulsiva y tanto recayente sobre las personas como sobre las cosas –, o fuera de las vías legales, es decir, de modo ilícito, ilegítimo o ilegal y no a través de recursos o procedimientos de reclamación o de disconformidad que la ley arbitre o prescriba.
d) En cuanto al sujeto activo, el número de personas que participen ha de ser necesariamente plural, pues de otra suerte se confundiría frecuentemente la infracción estudiada con el atentado, la resistencia o la desobediencia; por ello, la sentencia de este Tribunal de 2 de julio de 1934 […] sostiene que habrán de ser varias y en número suficiente para la consecución del fin propuesto, pudiéndose agregar que los términos legales “alzaren” y “tumultuariamente” evocan y sugieren la participación indispensable de un número considerable de personas, aunque no es preciso que constituyan multitud o muchedumbre.
e) En lo que respecta al sujeto pasivo, este es variadísimo, desde el poder legislativo hasta las corporaciones públicas, pasando por la autoridad, […]. Sobre esta cuestión, CARBONELL MATEU Y VIVES ANTON afirman que el sujeto pasivo de la sedición, es pura y sencillamente, el Estado, añadiendo que la institución o autoridad particular contra la que en concreto se dirija al ataque no es el titular del bien jurídico y, en consecuencia, no puede ser conceptuada sujeto pasivo del delito.
Una vez visto esto, hay que tener presente ciertas cuestiones. Actualmente, el delito de sedición, aunque muchos no quieran verlo, se está dando en el conflicto catalán. Estoy en contra de estas conductas que van en contra de la Constitución Española, y en contra de nuestra bandera. Para poder defender ideales no se puede recurrir a la sedición ni a la violencia, no estamos en la situación de que “el fin justifica los medios”.
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1 octubre, 2017 ~ mmateosselma	~ Deja un comentario
Esta semana ponemos de manifiesto nuestra felicidad por dos motivos muy importantes. El segundo aniversario de la firma de Mateos Selma Abogados, que ayer día uno de octubre, finalizó el segundo año de servicio a los clientes para comenzar un tercero cargado de muchos éxitos que aún están por llegar.
Y el otro motivo es que, nuestra colaboradora más importante, Tamara Huelga Gutiérrez, ha dado el paso trasladando su despacho profesional principal, Abogados H, a Cádiz, donde ella cariñosamente determina y dice “su tacita de plata”, “su perla de occidente”. Esto no significa que vayamos a dejar de trabajar conjuntamente, sino ¡todo lo contrario! Pisamos fuerte tanto en El Puerto como en Cádiz, a fin de ampliar terreno para ofrecer un mejorado servicio a los clientes que poco a poco han ido conociéndonos y poniendo en nuestras manos sus asuntos legales. Seguiremos atendiendo con la misma profesionalidad que hemos tenido hasta ahora.
Después de este inicio, hemos de presentar el tema de esta semana. En este post, María Mateos Selma, la penalista del Despacho ofrece una presentación de un principio básico en el Derecho Penal Español y que muy pocos ciudadanos llegan a comprender bien su significado: el Principio Non Bis in Idem.
Este principio proviene del latín, y literalmente significa “no sufrir consecuencias negativas dos veces un mismo hecho”. ¿Esto qué significa en palabras claras? Básicamente, que una persona puede ser juzgada dos veces por un mismo hecho. Sobre todo en el Derecho Penal, nadie puede ser condenada dos veces por un mismo delito.
Esto no es impedimento alguno para que una decisión judicial pueda recurrirse, sino que acabado el sistema de recurso ordinario, no puede reabrirse un nuevo proceso si no es por alguna causa de la lista númerus cláusus contempladas en la Ley para el recurso extraordinario de revisión.
Como señala la STC de 30 de enero de 1981, este principio no se encuentra recogido en los Artículos 14 a 30 de la Constitución, que reconocen los derechos y libertades susceptibles de amparo, pero no por ello cabe silenciar que, como entendieron los parlamentarios en la comisión de Asuntos constitucionales y de libertades públicas del Congreso, al prescindir de él en la redacción del Artículo 9 del Anteproyecto de Constitución, va íntimamente unido a los principios de legalidad y tipicidad de las infracciones recogidas en el Artículo 25 de la Constitución”.
Este principio también tiene carácter universal, y esto significa que en todo el mundo tiene utilidad y es imperativo, por lo que no hay excepciones de ningún tipo, valga la reiteración, nadie puede ser juzgado dos veces por un mismo hecho.
Este principio es garantista de los derechos y en definitiva de otra manifestación del favor libertatis. Así se puede decir a grandes rasgos que el principio de non bis in idem es para garantizar el ámbito de la libertad, para aportar seguridad jurídica al proceso y situando frente al imperio de la legalidad y que es una manifestación más del Estado de Derecho. La interconexión de los principios del Artículo 9.3 de la Constitución es evidente y así lo ha afirmado la jurisprudencia del Tribunal Constitucional que ha expresado en numerosas sentencias desde su creación, entre ellas la STC n.º 27/1981, de 20 de julio, que no son compartimentos estancos, sino que al contrario cada uno de ellos cobra valor en función de los demás y tanto sirva a promover los valores del ordenamiento jurídico que propugna el Estado de Derecho.
El principio non bis in idem tiene una doble significación. Por un lado es un principio material, que exige que no recaiga duplicidad de sanciones en los casos en que se aprecie la identidad de sujeto, hecho y fundamento. Conforme a este aspecto nadie debe ser castigado dos veces por la misma infracción.
Sin embargo, este principio también es de carácter procesal, conforme al que nadie puede ser juzgado dos veces por los mismos hechos. Esto quiere decir que un mismo hecho antijurídico no puede enjuiciarse simultáneamente por los órganos jurisdiccionales y administrativos. Consecuencia de todo esto, la Administración no puede simultáneamente actuar sus facultades sancionadoras hasta que no lo hayan hecho los Tribunales de Justicia, que deben en todo caso respetar cuando actúe a posteriori el planteamiento fáctico que los Juzgados hayan determinado.
Efecto de lo anterior son la litispendencia – no puede enjuiciarse a la vez algo, el mismo hecho, que ya está siendo enjuiciado por otro órgano – y la cosa juzgada – no puede enjuiciarse por segunda vez lo que ya ha sido juzgado con anterioridad.
Este principio tiene que tener, necesariamente, tres elementos: un elemento objetivo, uno subjetivo y otro causal. Vamos paso por paso.
Identidad Subjetiva.- Supone que el sujeto afectado debe ser el mismo, cualquiera que sea la naturaleza o autoridad judicial que enjuicie y con independencia de quién sea el acusador u órgano concreto que haya resuelto, o que se enjuicie en solitario o en concurrencia con otros afectados.
Identidad Fáctica (Objetiva).- Obligatoriamente, los hechos enjuiciados sean los mismos, y descarta los supuestos de concurso real de infracciones en que no se está ante un mismo antijurídico sino ante varios. Como señala la STC de 10 de noviembre de 1990, es indudable que el principio non bis in idem no resulta vulnerado cuando las penas se aplican por acciones típicas diversas. La punibilidad acumulativa que se fundamenta en un concurso real de delitos no determina vulneración alguna de este principio precisamente por la diversidad de acciones sancionadas.
Identidad de Fundamento Causal.- Las medidas que sancionan no pueden concurrir si responden a una misma naturaleza, lo que quiere decir, que si participan de una misma fundamentación teleológica, lo que ocurre entre las penales y las administrativas sancionadoras, pero no entre las punitivas y las meramente coercitivas.
APLICACION DEL PRINCIPIO A HECHOS REALIZADOS EN EL TERRITORIO DE MÁS DE UN ESTADO
La prohibición de que un mismo inculpado sea juzgado o procesado dos veces por el mismo delito, como hemos dicho con anterioridad del carácter universal de este principio, alcanza al menos en el espacio Schengen, al ámbito internacional europeo, aunque la misma infracción se hubiera producido en el territorio de diversos países, y aunque ello suponga en parte una cesión de soberanía procesal, por el país que trate de juzgar en segundo lugar.
Es decir, que si concurren un mismo hecho, como por ejemplo los delitos continuados, en varios territorios, siempre tendrá prevalencia el lugar donde primero se iniciaron actuaciones judiciales para enjuiciarlo, es decir, que todos los demás territorios deben ceder su competencia al territorio donde primero se produjo apertura de procedimiento.
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18 septiembre, 2017 ~ mateosselmaabogados	~ Deja un comentario
Continuamos como cada semana con un nuevo post. Esta vez de temática civil, en el cual nuestra titular, María Mateos Selma, nos da un breve resumen sobre el procedimiento judicial de incapacitación judicial.
Se trata de un procedimiento judicial, que se recoge expresamente en los Artículos 756 a 763 de la LEC, donde la pretensión principal es la declaración por un Juez de Primera Instancia de la incapacidad de una persona para regirse a sí mismo y la disponibilidad plena sobre sus bienes ante las dificultades que tiene para gobernarse y tener afectadas sus facultades mentales.
Este procedimiento se ha previsto en la Ley, y en él se solicita de un juez que tras el examen de la persona que se desea incapacitar y el de un médico forense se dicta una sentencia que declara su incapacidad y, declara a su vez una persona que denominamos tutor, el cual le sustituye en todos los actos que debe realizar, disponibilidad sobre sus bienes, etc. Cuando la incapacidad no se declara en Sentencia por el Juez, la persona sigue disponiendo de sus bienes y puede seguir actuando de cara a los demás.
El derecho a la personalidad jurídica del ser humano se ha recogido en el Artículo 6 de la Declaración Universal de 10 de diciembre de 1948, lleva implícito el reconocimiento del derecho a la capacidad jurídica de la persona, por lo que toda restricción o limitación de su capacidad de obrar afecta a la dignidad de la persona y a los derechos inviolables que le son inherentes, así como al derecho al libre desarrollo de la personalidad que se recoge en el Artículo 10.1 de la CE.
Por lo tanto, la declaración de incapacitación de una persona sólo puede acordarse en Sentencia Judicial, siempre que se incurra en las causas que se establecen en la Ley, y por supuesto que se respeten escrupulosamente los trámites exigidos en el Artículo 759 de la LEC que, en la medida que van dirigidas a asegurar el pleno conocimiento por el órgano judicial de la existencia y gravedad de las enfermedades o deficiencias persistentes de carácter físico o psíquico que concurren en el presunto incapaz y que le inhabilitan para gobernarse por sí mismo, siendo causa y fundamento de su incapacitación, por lo que su omisión, en cuanto puede menoscabar o privar real y efectivamente al presunto incapaz de su derecho de defensa, podría constituir una lesión del derecho a un proceso con todas las garantías, contrario al Derecho a la Tutela Judicial Efectiva.
¿Qué trámite es el que se sigue?
La Ley y el Juez exige por el Juez la realización de tres trámites ineludibles: la audiencia de los parientes más próximos del presunto incapaz, el examen personal de éste y el dictamen de un facultativo sobre el mismo. La omisión de alguno, da lugar a nulidad del procedimiento.
Hay que tener presente, no lo olvidemos, que mientras se tramita este procedimiento pueden adoptarse medidas cautelares, puesto que de lo establecido en el Artículo 762 de la Ley de Enjuiciamiento Civil cuando el tribunal competente tenga conocimiento de la existencia de posible causa de incapacitación en una persona, adoptará de oficio las medidas que estime necesarias para la adecuada protección del presunto incapaz o de su patrimonio y pondrá el hecho en conocimiento del Ministerio Público para que promueva, si lo estima procedente, la incapacitación. El Ministerio Fiscal podrá también, en cuanto tenga conocimiento de la existencia de posible causa de incapacitación del presunto incapaz, solicitar del tribunal la inmediata adopción de las medidas cautelares.
Estas medidas pueden adoptarse de oficio, o a instancia de parte, siempre en cualquier momento procesal de la incapacitación.
En la LEC se contempla que además de la declaración de incapacidad, pueda recogerse en la sentencia el nombramiento de un tutor, siempre que éste nombramiento se hubiera solicitado en la demanda, sin necesidad de acudir a otro procedimiento para constituir la tutela a favor de la persona judicialmente declarada incapaz.
Se podrán adoptar, de oficio o a instancia de parte, las medidas cautelares que estime necesarias para que el presunto incapaz esté completamente protegido así como sus bienes cuando se tenga conocimiento de la existencia de una posible causa de incapacidad de una persona, bien dentro del proceso de incapacitación y en cualquier estado del mismo, bien al margen de éste, así como previamente a promoverlo.
La declaración de incapacidad puede promoverla el presunto incapaz, su cónyuge o bien parientes en situación asimilable, los descendientes, los ascendientes, o hermanos del presunto incapaz. Así mismo, el Ministerio Fiscal deberá, en defensa del presunto incapaz, promover la incapacitación si las personas anteriores no existieran o no la hubieran solicitado.
Cualquier persona está facultada para poner en conocimiento del Ministerio Discal los hechos que puedan ser determinantes de la incapacitación. Las autoridades y funcionarios que conocieran esta posible causa de incapacitación deberán ponerlo en conocimiento del Ministerio Fiscal.
Sin embargo, la incapacitación de menores de edad, en los casos en que proceda conforme a la Ley, sólo podrá ejercerse por quienes ejerzan la patria potestad o la tutela.
Una vez que el Juez procede al examen de la persona con presunta causa de incapacidad, a sus parientes, y reconocido por el forense, dictará sentencia declarando, o no, la misma. Dicha Sentencia deberá contener la extensión en el tiempo y los límites de la misma, así como la tutela, guarda, o curatela a la que haya quedado sometido el incapacitado. Así mismo, Su Señoría deberá pronunciarse, cuando sea necesario, sobre si es necesario internar al presunto incapaz.
Si el tribunal estima la solicitud de incapacidad, la sentencia que declare la misma, nombrará a la persona que, con arreglo a la Ley, hayan de asistir o representar al incapaz y velar por él.
En el año 2015, cuando se promulgó la Ley 15/2015, de 2 de Julio, regulándose en sus Artículos 56 y ss, este procedimiento de protección a los expedientes que tengan por objeto alguna de las actuaciones judiciales previstas en la Ley 41/2003, de 18 de noviembre, sobre protección patrimonial de las personas con discapacidad y, en concreto, para:
c) El establecimiento de exenciones a la exigencia de obtener por el administrador de la autorización o aprobación judicial para la realización de actos de disposición, gravamen u otros, que se refieran a los bienes y derechos integrantes del patrimonio protegido de las personas con discapacidad.
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11 septiembre, 2017 8 septiembre, 2017 ~ mateosselmaabogados	~ Deja un comentario
¡Hola de nuevo a todos nuestros clientes y seguidores!
Como sabéis, con la llegada del nuevo año judicial, la semana pasada reactivamos el blog, que ahora pasará a publicarse los lunes. De manera que esta semana, Tamara Huelga, una de nuestras letradas, nos trae una nueva entrada, dedicada esta vez a LA REDUCCIÓN DE JORNADA.
En el tiempo que vivimos, a veces es difícil encontrar el equilibrio entre el trabajo y las obligaciones familiares. Es obvio que la conciliación familiar sigue siendo una asignatura pendiente en nuestro país, y que tal vez deberíamos aprender de otros países de nuestro entorno, pero aunque muy despacio, es cierto que tenemos ciertas medidas que intentan paliar esos problemas sociales. Una de ellas es la posibilidad del trabajador por cuenta ajena (mejor no hablamos de los autónomos que necesitaríamos 34 horas diarias para conciliar), de pedir la reducción de jornada laboral, figura regulada desde el año 2012 en el Estatuto de los trabajadores, artículo 37.
Lo primero que vamos a aclarar es qué familiares dan derecho a pedir la reducción de jornada. El estatuto menciona en primer lugar a los menores de 12 años, así en abstracto, por lo que debemos entender que no se trata sólo de los hijos biológicos, sino también de los adoptados, así como los acogidos o tutelados. En segundo lugar el Estatuto hace referencia a las personas con discapacidad reconocida que no desempeñen una actividad retribuida, es decir, que no tengan trabajo remunerado. En tercer lugar, el Estatuto hace referencia a la posibilidad de menores con enfermedades graves, hasta que éstos cumplan los 18 años. En cuarto lugar, se contemplan los familiares a cargo que por razón de edad, enfermedad o accidente no puede valerse por sí mismo, siempre que esté dentro del segundo grado. Por último lugar, la ley menciona a las víctimas de terrorismo o de violencia de género, que generan por sí mismas, independientemente de tener o no familiares a cargo, el derecho a reducir la jornada.
La segunda de las cuestiones que debemos solucionar, ya que es lo que con más frecuencia nos preguntan los clientes, es en qué se materializa la reducción de jornada. Pues bien, salvo que los diferentes convenios colectivos mejoren los dispuesto en el Estatuto, lo que habría que ver caso por caso, la reducción de la jornada debe encontrarse dentro de la siguiente horquilla: un mínimo de un octavo y un máximo de la mitad de la jornada. Es decir, supongamos que tenemos una jornada laboral típica, de 8 horas diarias, 5 días a la semana, es decir, de 40 horas semanales. Pues bien, la reducción de la jornada, que deberá proponer el trabajador a la empresa, será de un mínimo de 5 horas (1/8) a un máximo de 20 horas semanales (1/2). Esto con carácter general. Y digo con carácter general porque encontramos una especialidad en el propio estatuto. Y es que cuando la reducción de jornada se pide por tener a cargo menores de edad con enfermedades graves, la reducción será de un mínimo de la mitad de la jornada laboral (recordamos que era el máximo en la reducción normal), y se prevé además la posibilidad de acumular las horas a trabajar tras la reducción en días completos, con el fin de poder tener más días libres con los que poder atender al menor. Evidentemente, la reducción de jornada llevará consigo, en la misma proporción, una reducción del salario a percibir.
Algo a aclarar, aunque puede parecernos evidente, es que el derecho a pedir la reducción de jornada, como no puede ser de otra manera, es un derecho de todos los trabajadores, sean hombre o mujeres, aunque desgraciadamente, seguimos siendo las mujeres las que con mayor asiduidad renunciamos a un pedazo de nuestra vida laboral para atender a nuestros familiares.
Ahora bien. No es la primera vez que una trabajadora (repito que casi siempre son mujeres las que optan por reducir su jornada) me comenta, más o menos lo siguiente: me han dicho en mi empresa que no puedo pedir la reducción de jornada porque ya la están disfrutando otras compañeras mías. Y me quedo a cuadros. Y lo hago porque supongo que habrá alguna que otra alma de cántaro que en lugar de ir y preguntar a un profesional, se traga la bola que le está metiendo la empresa (por la cantidad de veces que he escuchado lo mismo). Pues bien, es hora de aclarar que NO. EL HECHO DE QUE OTROS TRABAJADORES ESTÉN DISFRUTANDO DE UNA REDUCCIÓN DE JORNADA NO IMPIDE QUE PUEDAS HACERLO TU TAMBIÉN. En este sentido, el artículo 37.6 en su último párrafo es claro, clarísimo: las reducciones de jornada (…) constituyen un derecho individual de los trabajadores, hombres o mujeres. No obstante, si dos o más trabajadores de la misma empresa generasen este derecho por el mismo sujeto causante, el empresario podrá limitar su ejercicio simultáneo por razones justificadas de funcionamiento de la empresa.
A pesar de poder pecar de repetitiva, es importante dejarlo claro: el hecho de que unos trabajadores de la empresa ya disfruten de su jornada laboral, no impide que otros puedan solicitarlo. No es esa la excepción del Estatuto de los trabajadores. No es a eso a lo que se refiere en su última frase. La única posibilidad que tendrá el empresario de negar la reducción de jornada es que en la misma empresa, dos trabajadores (o más) pidan la reducción de jornada al mismo tiempo para cuidar a la misma persona (pensemos en una matrimonio que la pide a la vez para cuidar del mismo hijo). Es el único caso, y no es que se nieguen las reducciones, sólo que no podrán disfrutarse a la vez; tendrá que disfrutarlas primero un progenitor y luego el otro. Algo muy distinto a lo que me suelen comentar los clientes que alegan las empresas.
Por otro lado, debemos indicar que es siempre el trabajador el que tiene que avisar a la empresa de que quiere disfrutar de una reducción de jornada, indicando con claridad cuándo empezará y acabará la misma, y en qué medida se acortará la jornada, debiendo hacerlo con un mínimo de quince días de antelación (salvo que los convenios establezcan algo distinto).
Hasta aquí nuestra entrada semanal.
Esperamos, como siempre, que os haya gustado.
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References: Artículo 520
 Artículo 394
 Artículo 394
 Real Decreto 
 Artículo 1255
 Artículo 473
 artículo 547
 Artículo 548
 Artículo 545
 Artículo 24
 Artículo 9
 Artículo 25
 Artículo 9
 Artículo 6
 Artículo 10
 Artículo 759
 Artículo 762
 artículo 37
 artículo 37