Source: http://www.delriolujan.com.ar/respord727.html
Timestamp: 2018-11-21 08:33:14+00:00

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Respuesta a la Ord 727 de Escobar
Asentar “núcleos urbanos” en planicies de inundación en cota por debajo de los 3,75 m IGM que marca el art 1° de la ley 6254/60, ya sea en llanura intermareal o en islas del delta del Paraná, atenta contra los biomas; contra los mantos acuicludos impermeables superiores y los santuarios hidrogeológicos inferiores; contra el Estado al que le transfieren sus gruesas irresponsabilidades hídricas, hidráulicas, hidrológicas e hidrogeológicas; y contra las comunidades que pierden las reservas de agua dulce y las reservas de espacios verdes comunitarios previstos por nuestras leyes en esas áreas de cesión de las que refiere el art 59 de la ley 10128/83, toda vez que un propietario rural propicie la creación o ampliación de un núcleo urbano, en estas áreas –boca de salida de la cuarta cuenca hídrica más grande del planeta y embudo de mareas sudestadas del estuario más grande del planeta- que, todas sin excepción, tienen 3,5 m por encima de ellas proyectada la línea de ribera de creciente máxima.
Cesiones gratuitas al Fisco que no son aplicables a aquellos suelos que conserven su condición rural; esto es: fraccionen, tal cual lo apunta el art 2° de la ley 6254, por encima de la parcela mínima fijada en una (1) hectárea.
ARTÍCULO 8°: b) En lo referente a la localización y regulación de los asentamientos humanos: 1. Para la fundación de nuevos centros de población y la determinación de los usos y destinos del suelo urbano y rural; bien diferenciados, pues aquí se dirime la cuestión que venimos a plantear.
Los anticipos precautorios de carácter restrictivo que la ley 12704 sobre Paisajes Protegidos y Espacios Verdes en su art 7° tiene previstos para estas áreas directamente emparentadas con los cordones amortiguadores de las ya confirmadas grandes Reservas de Biosfera, coordinadas por el sistema global «Mab» «Man and biosphera» de la Unesco, y con unos cuantos municipios que tienen fundados sus reales en estos suelos de idéntica conformación hídrica, hidrológica, hidrogeológica, biótica, etnológica, histórica y social, dando soporte a la necesidad del consenso interjurisdiccional de sus destinos; mirando en especial, sus fragilidades, compatibilidades y riesgos; nos mueven a fundar los indicadores ambientales de estos riesgos.
Ya en la comunicación que hago a uno de los empresarios relacionados con estos sueños de ocupar las islas deltarias con indicadores urbanísticos que dejan de lado la condición rural que por art 2° de la ley 7254 impera en las zonas inmediatas linderas del otro lado del Luján; le comento la posibilidad de encontrar en los suelos donde transitaba el antiguo corredor natural de flujos costaneros del antiguo estuario, que se manifestaba precisamente del lado Este del Luján, la probable ausencia del acuicludo Querandinense por lavado generado por ese mismo estrecho corredor que no debería superar los 1000 a 1500 mts de ancho.
Los cateos sedimentarios que propongo en estos suelos y en los de la llanura intermareal antes de desarrollar ningún proyecto, permitirán verificar esta sospecha que arranca de una tesis de un reconocido hidrogeólogo, pero referida esta a los lavados y profundizaciones que se descubren en estos antiguos corredores de flujo en el acuífero Puelches.
Simples sospechas, que si bien acercan la posibilidad de acariciar una buena noticia porque permitiría acceder directamente al Puelches sin inconvenientes, también habla de la ausencia de sus arcillas impermeables que hoy protegen al Puelches de todo tipo de miserias. Miserias que se verán enormemente multiplicadas para envenenar todo lo que encuentren en el camino; tanto en horizontal, como en vertical; puesto que la membrana impermeable pudiera haber desaparecido, añadiendo fragilidad a la que ya cargan estas áreas.
´Todas las calamidades que gestemos en estas áreas van a parar directamente a las áreas de Reserva de Biósfera de las jurisdicciones vecinas. Y esas direccionalidades inevitables se manifiestan tanto en el rumbo que llevan los flujos superficiales, como en las tendencias piezométricas que descubren los subsuperficiales.
Por ello, antes de avanzar con cambios de destinos parcelarios y planes estratégicos de inefable falta de criterio ambiental deberán realizar estos cateos sedimentarios con la mayor seriedad, antes de pasar a listar y concordar con sus vecinos, los Indicadores Ambientales Básicos mínimos que habrá que respetar y representar con pulimento de aristas concretas en los Estudios de Impacto Ambiental, en todo tipo de proyectos.
Si bien estas áreas no están resguardadas con el carácter de "reservas", conforman algo más que un área de amortiguación y ese algo más es que son su principal amenaza por los motivos arriba citados.
Ley 12704, Artículo 6°.- Cuando el ambiente sea compartido jurisdiccionalmente por dos o más municipios, los mismos celebrarán acuerdos para establecer formas de gestión coordinadas para su manejo.
Artículo 7°.-… se tendrá especial consideración en los siguientes puntos, con carácter restrictivo:
Así comienza esta ordenanza 727/83
Visto la necesidad de:
1.Regular la subdivisión, uso y ocupación del suelo en todo el territorio del Delta de la Provincia de Buenos Aires.
2.Preservar y mejorar el medio ambiente posibilitando la creación de las condiciones necesarias para el adecuado resguardo de la producción y el equilibrio ecológico.
3.Cumplimentar la primera etapa del proceso de planeamiento enunciado en el art. 75 del capitulo III de la Ley Provincial 8912 y el art. 59 de la misma Ley.
Y,… olvidan que no es dable planificar sin antes resolver cómo “sanear”; y para ello destacamos deben apuntar al art 101 del dec 1359/78 reglamentario de la ley 8912 que dice : Se entenderán por condiciones de saneamiento a la aptitud del suelo para permitir el asentamiento poblacional. Tales condiciones no se cumplen cuando existen médanos sin fijar, terrenos bajo cota o inundables, carencia de agua potable o posible contaminación de napas y cualquier otra situación asimilable.
A excepción de médanos sin fijar, en todo lo demás no cumplen en nada con ninguno de los Indicadores Ambientales Básicos (IAB) que pudieran referir a estos respectos. Es natural que en 1983 estuviéramos en el limbo en materia de legislación ambiental. Pero la retroactividad no es excusa para los derechos que al presente ostenta el Señor Ambiente
Y, … olvidan el art 74 de la ley 8912 que dice: Los municipios contarán, dentro de la oficina de planeamiento, con un sector de planeamiento físico que tendrá a su cargo los aspectos técnicos del proceso de ordenamiento territorial del partido.
Aún hoy después de 27 años de la supuesta aparición de esta curiosa ordenanza no consiguieron la descentralización administrativa que les alcanzaba el dec 1727/02 porque su oficina de planeamiento no contaba con el nivel técnico necesario. Esta descalificación no habla maravillas de ese pasado, aunque la inesperada aparición de esta ordenanza del 83 sorprenda a los más antiguos funcionarios de la Dirección Provincial de Ordenamiento Urbano y Territorial que siempre tuvo la misión de visar estas propuestas municipales.
Con sólo ver 10 segundos las imágenes del presente que regala este afluente del arroyo Garín en http://www.escobarsinplan.com.ar/lostacos1.html podemos imaginar el nivel que al presente ostenta esta oficina de Planeamiento de Escobar.
Para observar el entorno inmediato que sigue a éste, ver los descalabros por http://www.escobarsinplan.com.ar/lostacos.html que quedan pendientes sin atención alguna “en tierras altas y con buenas pendientes”. Este es el nivel real, sin maquillaje, del municipio de Escobar en materia de planeamiento y cuidados alrededor de sus cursos de agua.
Del Artículo 2° del decreto 1727/02 de Descentralización Administrativa
Los Municipios que se incorporen al presente régimen, deberán acreditar el cumplimiento de las siguientes condiciones:
a) Su proceso de planeamiento urbano deberá contar como mínimo con la Zonificación según usos -artículo 75 inciso 2° del decreto ley 8912/19 77-convalidada de conformidad al artículo 83 del decreto ley 8912/1977.
b) Deberá contar con una oficina de planeamiento que atienda los procesos de ordenamiento territorial y uso del suelo dotada de los recursos humanos y técnicos idóneos y suficientes para realizar las evaluaciones urbanísticas y un área destinada a efectuar las evaluaciones ambientales pertinentes.
c) Incorporar un procedimiento de audiencias públicas donde se asegure la participación y la opinión de la comunidad sobre los emprendimientos de urbanizaciones contempladas en el presente, como etapa previa al otorgamiento de la factibilidad.
ARTICULO 75° de la ley 8912.- El proceso de planeamiento se instrumentará mediante la elaboración de etapas sucesivas que se considerarán como partes integrantes del plan de ordenamiento. A estos efectos se establecen las siguientes etapas:
1.- Delimitación preliminar de áreas. 2.- Zonificación según usos. 3.- Planes de ordenamiento municipal y 4.- Planes particularizados.
ARTICULO 76° de la ley 8912.- En cada una de las etapas del proceso de planeamiento establecido se procederá a la evaluación de las etapas precedentes (excepto en los casos de planes particularizados), a fin de realizar los ajustes que surjan como necesidad de la profundización de la investigación de los cambios producidos por la dinámica de crecimiento e impactos sectoriales, y por los resultados de la puesta en práctica de las medidas implementadas con anterioridad.
Esta ordenanza 727/83 en función de estos aprecios no tiene precedentes ni antecedentes para lucir tan concedente. De la puesta en práctica de las medidas implementadas con anterioridad, ninguna noticia. De la necesidad de la profundización de la investigación, ninguna noticia. De la evaluación de las etapas precedentes, ninguna noticia, y por ello resulta fruto inesperado de generación espontánea.
Recordemos que los Indicadores Ambientales Básicos (IAB) para estos suelos de fragilidad superlativa nunca fueron mentados en la ley 8912, de otra forma que en la generalidad del art 101 del dec regl 1359 que dice : Se entenderán por condiciones de saneamiento a la aptitud del suelo para permitir el asentamiento poblacional. Tales condiciones no se cumplen cuando existen médanos sin fijar, terrenos bajo cota o inundables, carencia de agua potable o posible contaminación de napas y cualquier otra situación asimilable;
y en el art 59 de la segunda reglamentación por art 59 del decreto 1549/83 que dice: Tampoco será exigible dicha cesión al crearse núcleos urbanos o centros de equipamiento turístico en el Delta del Paraná, para los que regirá en cambio lo establecido en los arts. 2.639 y 2.610 del Cód. Civil.
Cabe solicitarle al redactor de estos dos artículos, que nos indique cómo conciliar tan distintas cosmovisiones para realidades aún más frágiles que las de la llanura intermareal.
ARTICULO 84°.- (Decreto-Ley 10128/83) Los Municipios, mediante ordenanzas, podrán declarar a determinadas zonas en que el suelo urbano se encuentre total o parcialmente inactivo, como:… Todos estos permisos hoy reclaman el soporte de Indicadores Ambientales Básicos (IAB) que perfeccionen aquella ley del 83 que sólo cargaba especificaciones en los Indicadores Urbanísticos Básicos (IUB)
Fechas de promulgación y publicación
Ley 8912 promulgada el 24/10/77. BO del 28/10/77
Decreto 1359 reglamentario de la 8912; promulgado el 28/7/1978
Ley 10128 modifica la 8912; del 9 de Diciembre de 1983, BO del 26/1/84
Decreto Regl. 1549 deroga el Dec. Regl. 1359/78; del 14/10/83; BO 28/11/83
(Ordenanza Mun 727/83 del 28/9/83)
Redactor de todos estos cuerpos legales: Dr Edgardo Scotti.
Mentor y director del cuerpo técnico: Arq Alberto Mendonca Paz
asistido por el Ing. Garcia Ravassi y el Agr. Alfredo Richi
Un extenso grupo de colaboradores se ocuparon adicionalmente de la preparación de funcionarios municipales en las áreas de planeamiento, para consolidar estas intenciones. Entre ellos: los arq. Susana Garay, García Nocetti, María Marta Vincet, Susana Rodriguez, Silvia Rossi, Almeida Curth, Julio Ambrosis, Stancatti y el Sr Valdez Wybert, funcionario éste, de Geodesia.
Observaciones que surgen de la Ord. 727 y concurrencias de raíces y trascendencia de sus vicios
a) De violaciones a normas provinciales. De contradicciones de criterio en una misma norma provincial. De insuficiencias graves de criterios preventivos hidrológicos en llanuras extremas en los artículos 2340 y 2577 del Código Civil.
b) De presumible falsedad en sus continentes.
c) De concurrencia orquestada.
e) De las carencias de los Indicadores Ambientales Básicos (IAB) en las evaluaciones de los Estudios de Impacto Ambiental (EIA).
f) De la ausencia de convocatorias y de las restricciones en los ingresos a las Audiencias Públicas.
g) Despertar a hidrología URBANA merced al art 59; y de la falta de respetos por parte de los municipios a sus responsabilidades primarias inexcusables: 1) determinación de la cota de arranque de obra permanente; 2) determinación del carácter de “necesidad imprescindible” de las excepciones; 3) propuesta de cómo se habrán se “sanear” esas excepciones; 4) inscripción de ambas decisiones en los Planes reguladores municipales respectivos PRM.
h) De la ignorancia de la hidrología de humedales, acuicludos y acuíferos.
i) De la falta de cateos sedimentarios para evaluar la libre disponibilidad para rellenos sin tocar el acuicludo.
j) Del valor irremplazable de los mantos impermeables.
k) Del per saltum de la AdA a competencias primarias municipales.
l) De la ausencia de la palabra ambiente en el OPDS, reeemplazando su mención con la palabra “desarrollo”, que hoy atrae otra clientela.
a). De violaciones a normas provinciales. De contradicciones de criterio en una misma norma provincial. De insuficiencias graves de criterios preventivos hidrológicos en llanuras extremas en los artículos 2340 y 2577 del Código Civil.
Para el caso que esta normativa fuera conocida en 1983, los indicadores urbanísticos que entonces se mentaban ignoraban o dejaban de lado toda mención a Indicadores Ambientales Básicos que hoy resultan de ineludible consideración. Así por caso, los que surgen del art 2° de la ley 6254/60 fundando prohibición de fraccionamientos menores a una (1) Hectárea en todas las tierras provinciales por debajo de la cota de los 3,75 m IGM, permiten 18 años después descubrir su primaria relación con el art 101 del dec 1359/78, reglamentario de la 8912 y puerta de entrada a la necesidad de referir a Indicadores Ambientales Básicos (IAB) con aristas bien pulidas que inviten a los Estudios de Impacto Ambiental a menos divagación, ajustando su enfoque en ellos.
Esta prohibición excluía a las islas del Delta del Paraná, porque a todas luces merecían y siguen mereciendo consideraciones bastante más críticas. Los artículos 15 y 16 del Código Civil nos protegen de argumentaciones de ausencia de normas legales para imaginar zonas liberadas.
¿Cómo es posible?!!! que este art 101 del decreto 1359 sea posteriormente confirmado en el dec 1549, modificatorio del anterior y al mismo tiempo desdibujados sus elementales criterios en el último párrafo que fue agregado al art 59 de este dec 1549, apuntando: Tampoco será exigible dicha cesión al crearse núcleos urbanos o centros de equipamiento turístico en el Delta del Paraná.
Dando por sentado hace 27 años que estas fragilidades extremas eran tan sencillas de conciliar, que hasta lograban expresarse en un mismo decreto sin mentar cómo sanear. Aquí algo falló y sólo el redactor tal vez logre explicar de dónde vino esta inspiración que ya en el dec 1980/77 regaló fermentos de calamidades extraordinarias en estos mismos territorios. Calamidades que muchos festejan; no sabemos si por inconciencia o por partícipes de una fiesta que todavía no terminó.
La 8912 sólo acreditaba liberar del peso de estas consideraciones a los que fraccionaran por encima de una hectárea o conformaran vivienda transitoria. La ley 6254, por el contrario, nos acerca su definitorio título: “prohibición de fraccionamientos” por debajo de una (1) hectárea.
El motivo hoy bien visible de esta prohibición se plantea en función de fragilidades ambientales, -incluyendo a los humanos en sus consideraciones; materias que por entonces se percibían, pero no se explicitaban porque al parecer no había ni presiones locativas, ni estructuras culturales para desarrollarlas. Ver art 101 de los bien posteriores decretos 1359/78 y 1549/83, reglamentarios de la 8912, con muy ajustadas y demasiado breves expresiones al respecto.
La primera gran especificidad ambiental que importa rescatar por haber sido violada en los últimos 15 años sin contemplaciones, es la presencia casi a flor de piel del salobre acuicludo Querandinense que siempre despertó en estas áreas el mayor cuidado, concientes sus antiguos pobladores no sólo de la imposibilidad de contar con agua dulce del acuífero Puelches, sino del valor protector de ese manto impermeable, aún cargado de cloruros y sulfatos..
Por ello el acuicludo siempre fue respetado; para impedir que sus despanzurramientos dejaran liberados los cloruros y sulfatos que una vez desprovistos de sus envoltorios impermeables no tenían ningún impedimento para migrar y contaminar al dulce Puelches. Y no sólo esas sales, sino todas miserias multiplicadas en el área que no cesan de crecer por la falta de consideración a insoslayables fragilidades, que no sólo hablan de desprecios a hidrogeología.
Recordemos también, que hasta el uso de la palabra “Río” para calificar a este del Plata hace creer a una inmensa mayoría, incluídos no pocos legisladores, que este Mar Dulce lo fuera. Siendo que su dinámica horizontal prueba algo bastante diferente, pues las mayores energías no son las que salen, sino las que entran. Por ello le cabe como nombre: estuario. No estaba Solís tan desacertado.
Ver http://www.alestuariodelplata.com.ar
Al hacer esta confesión, ellos mismos están aceptando la figura de las viviendas palafíticas tradicionales como solución para alcanzar la Cota de Arranque de Obra Permanente (CAOP), que ellos mismos fijan en su art 19° en un mínimo de 4,50 m IGM
a) . la llanura intermareal, poligenética o interdeltaria de aprox 25.000 Has. que va desde el Tigre hasta más allá de Campana y desde el río Luján hacia el Oeste, con delgados mantos sedimentarios superpuestos al acuicludo Querandinense mostrando los depósitos del löss fluvial de los tributarios del Oeste;
b) . de las islas del Delta del Paraná cuyos mantos sedimentarios superpuestos a este mismo acuicludo responden a aportes del löss fluvial del Paraná.
Resaltar estas dos identidades nos permiten comprender cuáles son los límites donde impera la 6254 y cuáles los límites donde impera un obligado criterio de bien mayor protección por su extrema juventud y fragilidad adicionales.
Estos criterios encontrarán siempre soportes académicos en el Laboratorio de Humedales de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales que funciona en el piso 4° del pabellón II de la UBA en Núñez. Encontrando igualmente soportes de respaldo técnico calificado para librar informes a organismos de la Administración Pública y de la Justicia, en el SEGEMAR. Area del Ministerio de la Producción a cargo de los geólogos Omar Lapido y Fernando Xavier Pereyra.
El caso es que para estas islas deltarias parecerían ser ellos mismos los que advierten el umbral de las nuevas dificultades que van alcanzando sus conciencias, ante la imposibilidad de disponer de la masa sedimentaria suficiente por encima del acuicludo Querandinense, para generar mesetas edificables de mayor altura.
Es loable este reconocimiento, pues hasta ahora los empresarios que aplicaron sus obranzas en el municipio del Tigre no fueron capaces de respetar ninguno de estos criterios. Ni respetaron los 3,75 m IGM que les marcaba el art 1°; ni respetaron la prohición de fraccionar por debajo del límite de una (1) Ha, ni respetaron fundar la cota de arranque de obra permanente por encima del mínimo de 4 m.
El art 4°, repito, aparece fundando excepciones a la dimensión mínima de las parcelas y a la cota de terreno por debajo de los 3,75 m, sólo para viviendas transitorias frente a las playas del Río de la Plata. Pero en ningún caso habilitó la permisividad irresponsable generada en el municipo del Tigre que ahora pretende exportarse a Escobar y Pilar … y a las islas del Delta del Paraná!
Y decimos “irresponsable” porque los incisos b y c del art 3° y el art 5° de la ley 6254 que les marca el piso a estos ”saneamientos” para poner a salvo de toda inundación a las nuevas construcciones, nunca fueron respetados;
así como tampoco fueron analizadas por los municipios las excepciones de “necesidad imprescindible” que les arrima en sus art 4° y 5° la hermana ley 6253 y su decreto reglamentario 11368 en sus art 3° y 4°, que ellos suelen mentar en lugar de la 6254 pues no mencionan la palabra “prohibición de fraccionar”;
Así como tampoco vieron jamás ambas decisiones, resueltas su inscripciones en los Planes Reguladores Municipales (PRM) respectivos como les marcan ambas leyes 6253 y 6254 y el dec 11368.
Iniciativas obligadas, ineludibles e intransferibles, que nunca asumieron como Responsabilidad Primaria los municipios y así la Autoridad del Agua actuó siempre asumiendo un per saltum que nunca estuvo ni previsto en términos legales, ni es admisible en términos prácticos; pues el ejecutivo provincial no está en condiciones de controlar la inmensidad de estas planicies extremas y la fragilidad de estos territorios, incluídos sus subsuelos.
La tarea de “controlar” proyectos de saneamientos propuestos por los municipios y controlar sus obranzas antes de formalizar las Resoluciones Hidráulicas, -tareas que ya los tiene locos no sabiendo lo que firman y por ello las vergonzosas Resoluciones de carácter “Precario y Revocable”(RCPR) que vienen regalando en los últimos años-, no implican esas tareas de control asumir iniciativas que por ley no les corresponden.
La desentralización administrativa nunca hizo desaparecer estos compromisos municipales respecto, repito, de la consideración de las excepciones de “necesidad imprescindible”, de las propuestas de cómo “sanear” esas excepciones y de la inscripción de ambas decisiones en los Planes Reguladores Municipales (PRM)
Recordemos que la AdA sólo cuenta con una hidróloga a la que han confinado al sótano para no verle ni la cara, ni jamás consultar. Esto lo hube denunciado a fs 73 en la causa 9969 a la jueza Logar del Juzgado CA N°2 de La Plata hace cuatro años.
Nunca han realizado un sólo estudio de hidrología urbana. Ellos mismos acreditan no contar ni siquiera con hidrometrías. Y hasta tienen el coraje de apuntar que con geomorfologías de áreas absolutamente planas son capaces de demarcar la única línea de ribera que tienen ellos la obligación de demarcar; esta es: la de creciente máxima a estimar con recurrencias mínimas de 100 años. Tarea que jamás se han dado a realizar, ni han alcanzado a ver reflejados compromisos de un barrio cerrado, en estudios de esta naturaleza.
Recuerdo que estudios de esa naturaleza fueron los alcanzados a la Secretaría de Demandas Originarias en la causa B67491 con posterioridad a la segunda de las audiencias de la causa Los Sauces/c la Dir de Hidráulica, realizados en el más alto nivel técnico por el Hidrólogo Daniel Berger, con variables ajustadas por testimonios vecinales que luego fueron corroboradas por la propia modelación matemática; y costeados por el tozudo hortelano que suscribe este hipertexto. Ver en los apéndices 19 y 20 de Los expedientes del Valle de Santiago en http://www.valledesantiago.com.ar/EVS_11.htm los estudios completos de las cuencas Pinazo y Burgueño con todas su tablas y documentación cartográfica.
Las que alcancen la condición urbana por algún artilugio que deberán justificar en la razonabilidad de su propuesta de sanear, esas sí deberán mirar al art 59 que les quitará el sueño hasta que vuelvan a la condición original rural.
A ellas les dedicó el art 101 del dec 1359, reglamentario de la 8912, un par de líneas cuasi terminales que abren la puerta a todas las compatibilidades que descubren los Indicadores Ambientales Básicos (IAB). Y a ellas les dedicó 5 años más tarde el art 59 del decreto 1549 esas pocas líneas agregadas a su homólogo en el anterior decreto 1359, que tal vez nunca sepamos quién diablos las inspiró. Tal la endiablada ligereza que necesitamos incorporar al historial de pobrezas y contradicciones.
Las áreas apuntadas por el art 1° de la ley 6254 reconocen un correlato aún más grave, mortal en el sistema hídrico del Luján: el desmadre que conocieron a partir del escueto decreto 1980/77 firmado por un contralmirante a cargo del Turismo provincial, las playas y riberas liberadas de cuatro municipios: Vicente López, San Isidro, San Fernando y Tigre.
La invasión de las vías navegables con el argumento de derechos posesorios para fundar todo tipo de obranzas, dió lugar a que el curso del Luján sufriera estrechamientos superiores al 50% de su ancho natural; y así por caso, a su salida al estuario pasara de los 580 m a los 220 m
Desde 1928 hasta 1977 sólo se conocían tres excepciones admitiendo el corrimiento de la línea de ribera. Ahora son incontables y el descontrol, inimaginable. La Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables de la Nación con competencia para estas demarcaciones, pues se trata de riberas de vías navegables, hace décadas tiró la toalla.
Ver http://www.alestuariodelplata.com.ar/jurisdiccion1.html
http://www.alestuariodelplata.com.ar/rellenoolivos.html
El desmadre ambiental en las aguas y riberas del Luján en la llanura intermareal y ahora en las islas deltarias del Paraná, encuentra la impugnación a esta ordenanza municipal 727/83 de Escobar, en sus contenidos y en sus continentes, la más valiosa oportunidad de concentrar atención y urgir control; pues la invención de esta hasta hoy desconocida ordenanza, carente de todo tipo de Indicadores Ambientales Básicos (IAB), busca conformar la piedra preciosa donde estiman apoyarán el Plan Estratégico de Escobar; que al igual que la anterior carece de todo punto de apoyo en Indicadores Ambientales Básicos (IAB).
Todo este enunciado es invención que desconoce no sólo los límites legales reconocibles en la ley 6254, sino también los mencionados en la 6253, en los art 4° y 5° de su decreto reglamentario 11368 y en el art 59 de la 8912, que apuntan a las crecidas máximas o extraordinarias. No confundir con maximum flumen o “las más altas aguas en su estado normal” de Justiniano y Velez Sarfield o “las altas mareas normales o las crecidas medias ordinarias” de Borda.
Las prevenciones de Borda no son, ni remotamente, útiles en estas áreas a mortales que quieran imaginar a sus viviendas a salvo de toda inundación como apunta el art 5°, ley 6254; ni son dables de modelar cuantitativamente en planicies extremas. Si lo son, en su lar familiar de San Bartolo en Alpacorral.
El borde superior del cauce que califica el nivel del “maximum flumen” de Justiniano (“las más altas aguas” de Vélez Sarfield) y punto de arranque de la primera terraza aluvial, tampoco es de utilidad preventiva alguna en nuestras planicies extremas; pues ese borde suele quedar superado con eventos de menos de 5 años de recurrencia; y así vemos bandas de anegamiento de anchos kilométricos que acaban con la cosmovisión de las llanuras del Lacio de Justiniano.
En áreas endorreicas, esas recurrencias de tan sólo 5 años y referidas a creciente media anual ordinaria, le costaron al mentor del plan maestro y del código de aguas conocer el fracaso completo de sus planes de obranzas, pues las 2,5 millones de hectáreas que proponía sanear pasaban completas al dominio público.
Así de despistados estamos en materia de hidrología cuantitativa URBANA.
Quien haya redactado esta ordenanza 727 puede proponer lo que se le ocurra, pero no desdibujar los términos jurisprudenciales que apuntan lo “extraordinario” a la materia preventiva. Y a nadie se le ocurriría pensar que los eventos extraordinarios se descubren en recurrencias de 133 días. Por ello, el uso de la palabra “extarordinario” en este contexto de la segunda línea del inc 2 del art 8°: “cota mínima que sobrepase las alturas de marcas extraordinarias”, bien puede confundir a más de un incauto.
Quien redactó ese inciso a) del art 8° infló términos que jamás son aplicables jurisprudencialmente en esas escalas, pues carecen de toda razonabilidad para constituir su razón normativa o de esencia, su razón fáctica o de existencia y su razón de verdad o justicia.
También olvidan que “el Poder Ejecutivo solicitará de las municipalidades en las áreas comprendidas en el artículo 1°, que establezcan una cota mínima de piso habitable, que pongan a cubierto de toda inundación a las nuevas construcciones”. Este es el piso que debe acariciar la palabra “extraordinario” y los parámetros hidrológicos que le dan sustento.
Por ello, amén de inconstitucional proponer tan ridículas recurrencias, muy mal empleado el término “extraordinario”.
El marketing ha hecho grandes progresos, mientras la hidrología urbana recién comienza a ser tomada en cuenta. Y no para descubrir milagros, sino para fundar aprecios a prevención de anegamientos y al cuidado de las aguas, tanto superficiales, como de acuicludos salobres e inapreciables acuíferos dulces.
Nadie encontrará que las delgadas napas que se superponen a las arcillas impermeables que envuelven al Querandinense, sean suficientes para cargar los percolados de las actuales miserias y las que se multiplicarían con el advenimiento de irresponsables asentamientos, que sin la menor duda irían a parar a los cursos de agua, sin remedio. Ver art 5° de la ley 25688 de Presupuestos mínimos sobre Régimen Ambiental de Aguas y ley provincial 5965.
Es impensable que el agua de los cursos de la zona, salvo para riego, pueda ser útil para el uso humano, otro que en sus inodoros. Toda el agua de la región tiene que ser importada de tierras cuyas cotas estén bien por encima de los 7 m IGM; allí donde las arcillas hidromórficas verdosas dejan de tener presencia y permiten el acceso limpio al Puelches.
Las autorizaciones que la AdA pueda haber emitido en los últimos años para permitir perforaciones para acceder al agua del Puelche en estas áreas, conforman magnas ilicitudes cuyas irresponsabilidades no quedan resueltas por el carácter “precario y revocable” de sus resoluciones.
Hace un par de meses el gobernador Scioli firmó acuerdos con empresarios de Israel por un total de aprox 100 millones de dólares para construir un acueducto que tomaría el agua de Berasategui para llevarla hasta Escobar.
Esto prueba que sus asesores están dedicados a grandes negocios, pero poco a optimizar criterios. No les basta con los desastres que descubre el actual acueducto Berasategui-Villa Adelina lleno de fisuras y sembrando pánico; sino que hasta parecen a propósito querer ignorar que las mejores aguas del Puelches que son dables de extracción en las cercanías de Campana, son bastante más benditas que las de Lourdes; y ni qué hablar, de las de Berasategui. ¡A un paso de Escobar y proponen traerlas del otro extremo! Algo anda mal en materia de criterios. Lo que le espera a Berasategui cuando los prometidos emisarios del Plan Matanzas-Riachuelo arrojen 4 millones de m3 diarios de efluentes y excrementos al estuario, es inimaginable.
Bendita Ordenanza 727 que mueve todo el avispero. Al menos, aunque nada resolvamos, de algo nos enteramos y en la conciencia algo sedimentamos.
b) De presumible falsedad en sus continentes
Quien haya redactado esta supuesta ordenanza se ocupó de mentar en el punto c del Visto las necesidades… al art 59 de la 8912 que refiere de cesiones obligadas al Fisco que a las islas del delta del Paraná no le pesan; para evitar mentar las que le pesan por el art 101 del dec 1359/78, reglamentario de la ley 8912 y vigente a la hora de promulgar esta ordenanza un supuesto 28 de Septiembre de 1983; y que le dejaron de pesar un par de meses más tarde cuando se le agregaron dos líneas al art 59 del decreto 1549, que nadie lograría explicar a qué ligereza respondió esta contradicción con el art 101 del mismo decreto. De todas maneras, a nadie escapa que los criterios del cuerpo reglamentario de esta ordenanza 727 pudieron sólo ser tomados de la 8912 y su decreto reglamentario 1359.
Recién el 28 de Noviembre de 1983 aparece publicado el decreto 1549 (promulgado el 14 de Octubre), modificando el dec 1359/78 reglamentario de la 8912 e incorporando la aclaración: “lo establecido en los arts. 2.639 y 2.610 del C Civil”
Es curioso que esta oficina de planeamiento municipal de Escobar, que aún después de 27 años no ha alcanzado los niveles técnicos para ser merecedora de la descentralización administrativa del dec 1727/02, haya alcanzado a aventajar al equipo de Alberto Mendonca Paz y Edgardo Scotti por 60 días, en la mención que a estas islas deltarias les cabe de este artículo 2639 del Código Civil. Curiosa ventaja esta del art 12° de la ordenanza 727/83 al mentar en su última línea: “sin perjuicio de los casos en que corresponda establecer los 35 mts. que indica el artículo 2639 del Código Civil” … y dos meses antes de la publicación del art 59 del dec 1549, modificatorio del dec 1359 (y ambos, reglamentarios de la ley 8912) que pone todo patas para arriba y deja al art 101, en su mismo contexto, como un extraño ignorado.
Art 59 del dec 1359/78: “no será exigible la cesión de la franja de terreno que establece este artículo”.
Art. 59º del dec 1549 publicado el 28 de Noviembre de 1983 - no será exigible la cesión de la franja de terreno que establece este artículo. Tampoco será exigible dicha cesión al crearse núcleos urbanos o centros de equipamiento turístico en el Delta del Paraná, para los que regirá en cambio lo establecido en los arts. 2.639 y 2.610 del Cód. Civil.
Resumiendo el presumible destape: mentaron las únicas referencias (art 59) que tenían que ver con hidrología urbana y que pudieran comprometer la dominialidad en un tiempo en que nadie antes lo había hecho; y en adición, sin advertir que al menos un dato restrictivo no había sido aún publicado en la data con que fecharon su engendro normativo.
En esta segunda reglamentaria dec 1549, dos meses posterior a la ordenanza 727, ya advertimos sin embargo, el delirio expresado: “al crearse núcleos urbanos o centros de equipamiento turístico en el Delta del Paraná”. Ya estaba DyOPSA despanzurrando acuicludos en los Bajos de Milberg; a la que siguió Supercemento, siendo ambos devorados por el proyecto NORDELTA; hasta que apareció Costantini y los salvó.
Con la ayuda de Rubén Pesci, titular del FLACAM, gestionó Costantini por Legislatura estos engendros en la llanura intermareal que a todos tienen embelesados sin noticias del daño provocado, ni de la ley 6254/60 que se llevaron por delante sin considerar ninguno de los Pre-Indicadores Ambientales Básicos que allí implícitamente expresaron hace 50 años; ni del art 101 de los decretos reglamentarios de la ley 8912 que también con brevedad los apuntaban.
De esa misma época de gestiones en Legislatura es la ley provincial 10366/91. Locura total en estas mismas materias, que aunque cayó por su propio peso, habla de sus ligerezas.
Ver por http://www.alestuariodelplata.com.ar/locura.html
No obstante estos salvajes aprendizajes, después de 20 años ya tienen todos oportunidad de reconsiderar cosmovisión. Las leyes ambientales han cambiado el panorama de estas atrocidades, aunque los mercaderes de suelos sigan aferrados a las magnas ilicitudes del inmediato pasado, sin considerar los infiernos ocultos atrás de sus bellezas.
Cuando uno advierte la movida que han organizado los mercaderes que presionan por expandir sus negocios al municipio vecino, dado que en el Tigre ya no quedan suelos por explotar, descubre el variado caudal de propuestas de barrios trabadas en la Justicia y en la Dirección Provincial de Ordenamiento Urbano y Territorial que nunca les concedió visación de pase de la condición rural a urbana a las parcelas de la llanura intermareal; y mucho menos, a las fragilísimas islas deltarias del Paraná que ahora hacen aparecer aprobadas por una ordenanza municipal 727/83, de hace 27 años, sorprendiendo a todos. Aunque vuelvo a repetir: la retroactividad no es impedimento para la obligada observación de Indicadores Ambientales Básicos (IAB)
Esa ordenanza nunca había figurado en los archivos del S.I.O.U.T., pero aparece de pronto mentada, aunque sin sus archivos correspondientes. Muy fácil será advertir en los archivos del servidor de las páginas web del SIOUT, en qué fecha aparece por primera vez esta ordenanza publicada. Y descubriremos que es un presumible aporte reciente orquestando el gran paraguas del plan estratégico de Escobar, al que le han sumado el populismo de una claque de entusiastas partícipes de una decena de instituciones agrupadas bajo el nombre común de: “Qué Queremos en Escobar”. Movimiento que aplaude esta ordenanza sin par; cuyas carencias completas de Indicadores Ambientales Básicos (IAB), imagino ignoran.
Dentro del grupo de emprendedores que sin la menor duda empujan este ariete, con diferente grado de conciencia y participación directa en lo que se está gestando, hay uno que se destaca sobre todos los demás. Y es EIDICO, con O’Reilly al frente interactuando con parientes en todas las áreas apropiadas del gobierno municipal y provincial.
Iluminado por la obra divina, este joven se precia de haber ayudado hasta al cardenal Bergoglio a resolver su problemas con el gobierno. Ver http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1090877 Con semejante capital de gracias marcha confiado hacia la conquista territorial que hará acompañado de entusiastas empresarios que tienen sus trámites bloqueados; y de otros no tan entusiastas, algo más prudentes, que esperan el desenlace provincial de convalidación de este Plan Estratégico de Escobar. Entre ellas, personas que mucho aprecio.
Ya hemos señalado la extrema pobreza del municipio de Escobar en estas áreas de Planeamiento y las extremas pretensiones que ya presumen descubrir en Septiembre de 1983. Sin duda en el cuarto de siglo que siguió fueron en franco retroceso, para ahora descubrir un repentino despertar que sólo puede estar impulsado por los anteriores.
Hace algo más de una década atrás este municipio había solicitado al entonces titular de la cátedra de Urbanismo de la de Facultad de Arquitectura de la UBA Arq Borthagaray la elaboración de un plan maestro, que al presentar este en sociedad me confesó no le habían terminado de pagar.
Nadie ha hecho mención a ese trabajo y en cambio aparece esta sorprendente y concesiva ordenanza engendrada por desconocidos que nunca sabríamos de ese pasado quién pudo haber sido el genio que se anticipara a lo que un par de meses después fuera publicado en provincia.
Seguramente el redactor de las leyes 8912, 10128, y de los decretos reglamentarios 1359/78, 1549/83 y 9404/87, podrá conocer a qué desconocido urbanista debemos el aporte anticipado que he observado y de esa manera le rendiríamos tributo por su capacidad y modestia.
También es motivo de sorpresa que el Arq Stancatti de larga trayectoria en la Dirección de Ordenamiento Urbano y Territorial, ahora dependiente de la Secretaría de Urbanismo y Vivienda provincial y a cargo de fiscalizar el Plan Estratégico de Escobar, no se haya percatado nunca antes de la extraña aparición fenomenal de esta ordenanza 727 y haya dado la oportuna voz de alerta a sus pares y superiores, sobre estos originales y detallados indicadores urbanísticos para las islas deltarias que nunca antes de esta propuesta del Plan Estratégico de Escobar la DPOUyT reconociera conocer.
Y repito, a pesar de muy avanzados para la época en que aparece fechada esta ordenanza, sus Indicadores Ambientales Básicos (IAB), al igual que los estudios de hidrología urbana, de humedales, de acuicludos y de acuíferos; sus excepcionalidades de carácter de “Necesidad Imprescindible”, sus propuestas de cómo sanear”, y las inscripciones de ambas en el Plan Regulador Municipal de Escobar que los deberían sustentar, lucen hoy por completa ausencia.
Silencio que no basta para escapar a la inconciencia de la propuesta.
La pericia de la familia O´Reilly para alcanzarnos pautas garantistas de sus proyectos en estas tierras viene regalada de la mano de Tomás, T° 33 F° 55 (CASI), a cargo de la defensa en la causa "ASOCIACION CIVIL EN DEFENSA DE LA CALIDAD DE VIDA c/ EIDICO S.A. s/ AMPARO" en el Tribunal en lo Criminal N° 5 del Dept. Judicial de San Isidro del proyectoSan Sebastián, cuando refiriendo a un territorio de 1100 Has, con 700 de ellas instaladas en suelos con las más ínfimas pendientes de toda la cuenca, medidas en el fondo del cauce del Luján -7,5 milímetros por kilómetro a lo largo de 12,6 Kms-, nos apunta:
"No se trata de humedales, entre otros motivos porque una de las características de esos últimos es estar desarrollados en terrenos planos y en este caso la topografía del predio es absolutamente quebrada"?!!! Tanto el adverbio como el adjetivo se ocupan de alcanzarnos su fantástico desparpajo.
¡Cuánto más sencillo hubiera sido ir al Laboratorio de Humedales de la UBA y pedir un certificado de lo que afirmaba sin cargar él con este delirio que hará eco en sus orejas y nadie olvidará!
Con estos antecedentes qué culpa podríamos endilgar a las modestas autoridades municipales que concurrieron a este festival de …
El Ing Nemesio Tissera, hoy a cargo de la oficina de Planeamiento, es de las pocas personas que he encontrado en estos trece años luchando en defensa de paleocauces, que nunca me negó su inmediata atención personal. Siempre pálido su rostro frente a mis preguntas; nunca me sonrió; pero sin embargo, atendía sin intermediarios mis llamadas telefónicas. Me preocupa que un Hombre que muestra esas cualidades de atención, al menos para escuchar, cargue la cruz de esta ordenanza.
La desfachatez para una osadía de este calibre viene de bien arriba y empujada, claro está, de este arraigado grupo de empresarios que migran del Tigre soñando que repetirán el festival de sus últimos 15 años, ahora en Escobar, Pilar, Exaltación de la Cruz y Campana.
Esta ordenanza, en su exhibición de ricos sueños nos permite encontrar un contexto en extremo pretencioso –por no acreditar delirante-; vacío extremo para comenzar a llenar de Indicadores Ambientales Básicos (IAB) complementarios de los viejos indicadores urbanísticos; que libres por completo en aquel entonces de consideraciones ambientales hoy ineludibles, no tuvieron inconveniente en volar lejos.
Los documentos que desde el municipio hicieron públicos en oportunidad de aprobar el Concejo Deliberante de Escobar su Plan Estratégico, están tan desprovisto de indicadores, otros que no sean de asignación de áreas por completo ilegibles –http://www.delriolujan.com.ar/planescobar.html , que descubrir algo, no importa si falso, ya es mucho conceder para quien tiene poco o nada serio para decir y constituir con criteriosa responsabilidad.
Para todos, ver estas miserias de criterio expresadas sin vergüenza de la ofensa a toda realidad, habla de algo más que de inseguridad jurídica.
"No se trata de humedales, entre otros motivos porque una de las características de esos últimos es estar desarrollados en terrenos planos y en este caso la topografía del predio es absolutamente quebrada"?!!! Dr.Tomás O’Reilly
Con este nivel de seriedad hemos llegado hasta aquí; y sospecho no son pocos los que apreciarían ver confirmados los motivos de esa falta extrema de sinceridad.
La Facultad de Arquitectura de la Universidad del Salvador en Pilar, -universidad que también ha gestionado al uso nostro el “saneamiento” de su predio sobre la base de estos mismos atropellos-, y por ello deduzco la falta de información de Indicadores Ambientales Básicos que ha primado; hoy está muy interesada en colaborar en el desarrollo de ambientes sustentables en la llanura intermareal y en las islas deltarias del Paraná. Así me lo han hecho saber en forma muy reiterada el titular de la carrera y su asistente.
Tres cartas documento resumen lo que apunto de estos maltratos
¿¡A qué ignorar que en esas planicies afloran los mantos que confinan al acuicludo Querandinense y que no deben ser rozados por obranza alguna?!
¡¿A qué ignorar que es imposible evitar perforaciones que contaminen al Puelches asentando mortales en esas afloraciones?!
Carta doc N° 961254167 a la Ministro de Infraestructura Arq. Alvarez Rodríguez
Carta doc N° 961254175 al titular de la OPDesarrollo Sostenible, Dra. Ana Corbi
Carta Doc al Gobernador 072661564
Ver su publicación en http://www.delriolujan.com.ar/cartagob2.html
Del Viso, 13/10/09. Al Gobernador Alberto Scioli. El futuro nombramiento de José Molina como titular del OPDS, la creación por dec 1496/08 de la comisión interministerial sobre ordenamiento territorial en el ámbito de Jefatura de Gabinete y la máquina de trampear de la ADA funcionando a full con certificados "precarios y revocables”, consagrarán para el churrete sus pedidos de poner el hombro y respetar las Instituciones.
Si la Dra Ana Corbi en la OPDS no terminaba de hacerse cargo de estos asuntos era porque las presiones de sus amigos mercaderes la volvían loca. Si su hermano Nicolás no quiere permanecer allí es porque sabe de los mamarrachos que se avecinan y que Ud así organiza.
Y si en la achicharrada Dirección de Ordenamiento Urbano hubiera imaginado algún descontrol, considérelo perfectamente premeditado.
Trasladar responsabilidades a la comisión creada en Jefatura de Gabinete sólo prueba que Ud está mirando cómo atender a sus amigos: desde el primo de su secretaria de Medios O Reilly (EIDICO), hasta Massa, Zúccaro y Guzmán.
Los bastardeos institucionales que Ud se apresta a consagrar con evaluaciones de EIA, cambios de destinos parcelarios y resoluciones hidráulicas ultra bastardas, no cambian el estado de causas judiciales y bien las alimentan.
Ud, Massa, Zúccaro y Guzmán esquivando criterios elementales, son los responsables.
El año pasado, por causas judiciales en temas de OU y Uso del suelo Zúccaro perdió a su Jefe de Gabinete, a su Director de Asuntos Jurídicos, a su Secretaria de Obras Públicas y a su Directora de Planeamiento.
Vimos a Molina impulsando la ley 13695/07 para instalar una planta de tratamiento de efluentes cloacales en la Reserva Natural del Pilar, que luego devino en presentación en Suprema Corte.
Vimos a Molina otorgando con Zúccaro en la Ord 119/99 del Concejo Deliberante de Pilar el cambio de destino parcelario de Sol del Pilar (hoy San Sebastián, de los chilenos de Ayres y de EIDICO, O Reilly y Cía).
Tres años más tarde vimos al Secretario de Medio Ambiente Garat, de paseo en helicóptero con una escribana pública a bordo mostrando en un video de una hora esas tierras sumergidas por kilómetros.
Ver video abreviado en 230, 512 y 768 Kbps
Ese video se ocultó tres años para luego terminar en la Suprema Corte. Causa B67491. Cualquiera puede jugar a irresponsable, pero no pretender que luego nadie se entere.
Si Ud cree que con estos nombramientos y magna irresponsabilidad los intendentes del Norte resolverán los embrollos de los trámites administrativos de los generadores de negocios en los peores suelos, pues equivoca la vocación que alguna vez pudo haber soñado y cierra su alma por mirar de costado a un problema que estos irresponsables mercaderes no quieren estudiar.
Fundar asentamientos humanos 2,50 m por debajo de la máxima creciente es una locura. Lea el preámbulo del decreto 1496/08. Verá pura cháchara y sólo 2 estudios de hidrología urbana en toda la provincia.
La prepotencia con que Massa dispuso el 9/10/09 se celebrara la audiencia pública del proyecto ya ejecutado del “Poblado isleño” los descubre descontrolados.
Si esto le pasa a Massa, imagine Ud el caos en retorno que les espera a unos y otros. Esto no es gobernar, ni poner el hombro; sino aflojar el timón por laxo o romperlo por desesperado.
Fundar asentamientos humanos 2,50 m por debajo de la máxima creciente no se resuelve con patoterismos, sino con estudios mínimos serios de hidrología urbana cualitativa y cuantitativa que ninguno de sus colaboradores y mercaderes amigos está dispuesto a realizar y confrontar.
Sea esta carta documento un anticipo de las faltas que con sus elecciones está dispuesto a concretar y hágase cargo de las demandas que le lloverán. Poner al zorro a cuidar las gallinas es su plan para inundar de faltas una región ya desbordada por ellas.
Es Ud el responsable de estos absurdos nombramientos y lo será de sus faltas. Estos antecedentes de Molina son suficientes para advertir su contrastable ciega ligereza, si es que fuera inocente en intenciones.
Ya hay un par de causas en la S Corte y unas cuantas más en cercanías de alcanzar ese lugar. La hidrología urbana ya está instalada en la S Corte a partir de la causa B67491. Ni en el OPDS, ni en la DPOUyT, ni en la AdA han Uds alcanzado el nivel de criterio que ya se forja en Suprema Corte.
Este próximo 6 de Noviembre cumplo 13 años trabajando en defensa de paleocauces sometidos a presiones urbanas mercantileras con más de 19.000 folios presentados en Administración, Legislatura y Justicia.
Trabajo con otra libertad y por ello alcanzo otra coherencia. Pongo el alma mientras Ud dice que pone el hombro. Mirar de costado es mentirse.
Que la secretaria que vigila en su almohada, cuando cierre los ojos le aclare estas materias y no cargue las espaldas del Estado con más irresponsabilidad insanable de asentar humanos 2,5 m por debajo de la cota de arranque de obra permanente que ningún municipio asume como responsabilidad primaria propia, bien establecida en las leyes 6253 y 6254.
publicada en http://www.delriolujan.com.ar/iab.html
Las excepciones que de la ley 6254 se desprenden para las islas del Delta del Paraná sólo apuntan a diferenciar para considerar aún mayores restricciones, pues la fragilidad de los suelos y subsuelos isleños es infinitamente mayor. Ver arts 15, 16 , 17, 18, 19, 20 y 21 del Código Civil. Es imposible alegar vacío legal. Por ello, ordenanzas como la 727/83 del municipio de Escobar no tienen ningún valor legal.
La responsabilidad de todas las evaluaciones de los EIA de estas zonas es exclusivamente suya. Y desde ya anticipamos la imposibilidad de aprobar estas evaluaciones pues los promotores de esos proyectos no han realizado estudios de cateos sedimentarios, ni de hidrología URBANA, ni de humedales, ni de acuicludos, ni de acuíferos, para alimentar los controles de los Indicadores Ambientales Básicos que caben a sus sueños.
Las responsabilidades primarias municipales: a) fijar cota de arranque de obra permanente; b) fundar las excepciones con carácter de NECESIDAD IMPRESCINDIBLE; c) proponer la forma en que se disponen sanear estas excepciones y d) inscribir ambas decisiones en los Planes Reguladores Municipales; no son transferibles al ejecutivo provincial; ni este puede actuar por iniciativa propia salteando al municipal.
e). De las carencias de los indicadores ambientales básicos en las evaluaciones del EIA
Ver publicado en http://www.delriolujan.com.ar/iab.html
Por la antigüedad de la valiosa 8912 los trámites administrativos estuvieron concentrados en indicadores urbanísticos. Hoy no pueden eludir los pre-urbanísticos fundados en Indicadores Ambientales Básicos IAB
que corresponde a los funcionarios del OPDS controlar y antes, a los emprendedores presentar, para hacer posible todas las iniciativas administrativas, municipales y provinciales, correlato de sus sueños, suelos y subsuelos.
Más allá de los indicadores urbanísticos, el breve capítulo preambular de la 8912 y el art 101 del decreto reglamentario 1359/78, hace tiempo están expresando acariciar sustentable materia ambiental; pero estos a los que refiero como IAB nunca fueron apreciados; siendo que para el caso concreto de los temas preventivos ambientales, son pilares bien anteriores a todo indicador urbanístico.
Que exhiban los proyectados estatutos internos de esos barrios donde asumen unos y otros los compromisos con estas normas ambientales de prevención de los hábitats. Incluído el compromiso de no perforar el Querandinense para buscar el agua dulce del Puelches, como se los sugiere el irresponsable certificado de Disponibilidad de Provisión de Agua firmado por el titular de la AdA un 4/10/07
Que exhiban los Cateos Sedimentarios Previos al Proyecto CSPP, que prueben con la firma de un sedimentólogo calificado con experiencia en esas áreas, descripción y control de procedimientos, estos inexcusables e irremplazables trabajos previos a todo proyecto. Pues no es posible proyectar rellenos sin antes evaluar los volúmenes rescatables del subsuelo, evitando, por supuesto, tocar el acuicludo salobre querandinense que liberaría los cloruros y sulfatos que contaminarían al Puelches.
Certificado Ambiental de Empresa Libre de Antecedentes de Magnas Ilicitudes en los Suelos y Subsuelos CAELAMISS,
con mirada a los idílicos Estanques Saturados de Cloruros y Sulfatos: ESCS.
Ambiente Sin Consideraciones Claras: ASCC (Ej: plan estrat. de Escobar sin IAB)
f) De la ausencia en los llamados y restricciones en los ingresos a las Audiencias Públicas
He sido solicitado por vecinos para contribuir a la expresión de sus preocupaciones en tres audiencias públicas y en todos los casos se reiteraron las mismas limitaciones. Debía ser contribuyente municipal y tener mis impuestos en regla.
En el primer caso logré ser aceptado, no así mi abogado patrocinante el Dr Mario Augusto Caparelli que por ello presentó reclamo.
A la audiencia pude concurrir merced a una representación que el Dr Caparelli me alcanzó de la ONG ADECAVI, pues estando mi domicilio en Provincia tampoco me permitían exponer. Los 5 minutos que me brindaron fueron generosamente extendidos a 20 minutos por otros expositores que me cedieron su tiempo.
Siendo que esta cuenca nace en provincia, ridículo es limitar su aprecio a los de Capital. Ni la Ley General del Ambiente, ni la 11723 hacen lugar a estas diferencias. Por el contrario, obligan a denunciar al que simplemente carga estas materias en conciencia.
De la falta de respetos por parte de los municipios a sus responsabilidades hidrológicas: 1) determinación de la cota de arranque de obra permanente; 2) determinación del carácter de “necesidad imprescindible” de las excepciones; 3) propuesta de cómo se habrán se “sanear” esas excepciones; 4) inscripción de ambas decisiones en los Planes reguladores municipales respectivos PRM.
Más allá del equipo que en Octubre de 1977 sacó el art 59 a la luz, me considero el primer observador crítico de los respetos debidos a la hidrología urbana desde este art 59 de la ley 8912 (T.O. 1987) que le da contención; habiendo desde el 7 de Noviembre de 1996 luchado por comunicar en miles de folios, su sentido y valor.
El 8 de Noviembre del año 2000 veo por primera vez recordado este breve artículo en la Disposición 984 del MOSPBA reclamándole al promotor del barrio Los Sauces (causa B67491 en la Sec de Dem Orig) probara el cumplimiento de las obligadas cesiones.
Pasaron varios años hasta que el Gobernador Solá reiterara en el art 4° del Dec 37/03 esta misma solicitud.
Pasaron cinco años y corría el 2009, para ver por primera vez a un municipio hacer este reclamo. El inc c del art 3° de la Res Mun 086 del 24/4/09 les marca a los empresarios de EIDICO los recaudos del art 59 para el caso que lograrán cambiar el destino parcelario de rural a urbano.
Volviendo al principio:…Más allá del equipo que en Diciembre de 1983 sacó el art 59 a la luz, me consideraba el primer observador crítico de los respetos debidos a la hidrología urbana desde este art 59 de la ley 8912 (T.O. 1987); pero ahora, gracias a esta inesperada aparición de la ordenanza 727, veo que su mención es anterior en 17 años a la primera mención apuntada en la Disposición 984/00 del MOSPBA; aparece en primera línea y pudiera hoy dispuesta a una yunta con el Plan Estratégico de Escobar que reclama compañía estructurada para los mayores dislates.
Al parecer, después de tanto machacar ahora nadie quiere dejar sin mencionar a este precioso artículo, que repito, conforma la única expresión de hidrología urbana que regala nuestra legislación provincial.
Los conflictos de este art 59 de la ley 8912 (T.O. 1987) con el art 18 de la ley 1257/98 han quedado expresados en las impugnaciones al mismo que hube de presentar en las causas I 69518, 69519 y 69520 en esta Secretaría de Demandas Originarias hace tres años.
Ver por http://www.lineaderiberaurbana.com.ar/linea18c.html
Sobre la profundidad del criterio "cesionista" del art 59 de la ley 8912 (T.O.1987) vale reiterar lo publicado en http://www.delriolujan.com.ar/art59.html
Su origen responde a los interminables desbordes de los mercaderes haciendo lobby para que sus proyectos de hacer sus mejores negocios con los peores suelos sigan prosperando.
Veamos los antecedentes que ya hace 50 años acercaban límites propios de hidrología URBANA y discernían con sentido común elemental sobre las competencias primarias municipales y provinciales.
Lo establecido en el Plan Regulador municial respectivo deberá incluir la forma en que se propone “sanear”. Ver inc c) del art 3° de la ley 6254: Las tierras comprendidas en los municipios que cuenten con planes reguladores que resuelvan los problemas sanitarios contemplados con la presente ley.
Y cuando refiere de estas cotas en su art 4° esta ley 6254 aclara: Para las zonas balnearias frente a la paya del Río de La Plata, el Poder Ejecutivo fijará en cada zona la profundidad, medida desde la línea de ribera, que no será superior a mil (1.000 metros), y en la que se podrá permitir fraccionamientos para viviendas transitorias con lotes de quince (15) metros de frente como mínimo y cotas de terrenos inferior a + 3,75 I. G. M.
Los pisos de los locales habitables deberán tener una cota NO INFERIOR a +4,00 I. G. M. La que deberá ser adoptada por ordenanza municipal para todas las construcciones que se levanten en las zonas balnearias.
La cota mínima nunca inferior a 4 m IGM puede ser de 5,50 m IGM si se recuerda la sudestada del 5 y 6 de Junio de 1805 alcanzando los 5,24 m IGM en toda la llanura intermareal. Estas referencias fueron probadas por la modelación matemática que les cupo a las obras de defensa del Riachuelo y al fondo de viga del punte de la autopista 9 sobre el Luján calculadas con recurrencias mínimas de 100 años y que dieran como resultado los 5 m IGM que alcanzan estas obranzas.
De aquí que los 5,24 m a 200 años sean bien creíbles. Recordemos que las obras de sustentación de las viviendas no pueden significar un freno al libre escurrimiento de las aguas y por lo tanto, por art 4° del dec 11368, a menos que leviten, sólo les caben soportes palafíticos.
Por este motivo, todos los proyectos a fundar en áreas de la llanura intermareal, y por supuesto, con mucha mayor razón los de las islas deltarias del Paraná aunque esten excluídos de esta norma (ver arts 15, 16 y 17 del Código Civil), tienen que aceptar que todas las excepciones están fundadas en parcelas mínimas no menores a una hectárea.
Tendrá un ancho de cincuenta (50 m) metros a contar de la línea de máxima creciente en el caso de cursos de agua y de cien (100 m) metros medidos desde el borde en el caso de espejos de agua. El borde y la línea de máxima creciente serán determinados por la Dirección Provincial de Hidráulica. Asimismo, cuando el espejo de agua esté total o parcialmente contenido en el predio motivo de la subdivisión se excluirá del título la parte ocupada por el espejo de agua, a fin de delimitar el dominio estatal sobre el mismo. A los efectos de este artículo la zona del Delta del Paraná se regirá por normas específicas. Que por cierto serán más críticas.
Considerando que en planicies extremas estas áreas acaban con todos los sueños de nuestros golosos mercaderes, dos son las instancias a considerar para no quedar sumidos en desesperación.
De cualquiera de estas formas evitan rasgarse las vestiduras o derramar lágrimas de cocodrilo clamando “me han confiscado”. De hecho, algún día, en algún lugar de su alma, tendrán oportunidad de reconocer cuán atropellados han sido para merecer una ley que les haya subido la apuesta a que algún día habrían de cumplir con estas elementales normas preventivas que apuntan al interés general, bien por encima del particular.
No hay hermenéutica apoyada en la ridiculez, o en la entidad de una coma o una palabra ambigua que le resta sentido profundo a una norma. La hermenéutica reclama algo más que integridad en las almas que la emplean. Y ninguna integridad apunta en estas normativas a la dominialidad como materia prima, sino a la prevención frente a los eternos abusos cometidos.
Abusos que luego se dan a disculpar prometiendo las ilusorias “limpiezas de lecho”. Como si el océano que se manifiesta en los desbordes kilométricos de los cauces en planicies extremas se resolvieran con ellas.
“Las altas mareas normales o las crecidas medias ordinarias” de Borda, no son, ni remotamente útiles en estas áreas, a mortales que quieran imaginar a sus viviendas a salvo de toda inundación. Art 5°, ley 6254. Ni son dables de modelar cuantitativamente en planicies extremas; aunque por pendientes mucho mayores sí lo serían en su lar familiar de San Bartolo en Alpacorral.
Por esta razón los artículos del Código Civil 2340 modificado por sugerencia de Borda que nos habla de las altas mareas normales o las crecidas medias ordinarias y 2577 haciendo incapié en las más altas aguas en su estado normal -“maximum flumen” de Justiniano, siendo por completo ajenos a los recaudos mínimos de cualquier nivel de prevención en otras tierras que no contaran con las pendientes mínimas que registran en sus lugares de origen (Justiniano en el Lacio y Borda en Alpacorral), son inútiles de toda inutilidad para poner freno a los desbordes de asentamientos humanos en lugares imposibles. Lugares que en nuestras pampas chatas abundan por doquier.
Tan imposibles, que cuando el mentor del frustrado “plan maestro” se da entre gallos y medianoche a apurar al redactor de la ley 12257, Dr Mario J. Valls para mentar una recurrencia de tan sólo 5 años en el art. 18, que nos habla de una línea de ribera de creciente media anual ordinaria; tan claro estaba, que al igual que el Dr Borda jamás habían sostenido frente a sus ojos un sólo estudio de hidrología cuantitativa rural, ni mucho menos de hidrología cuantitativa urbana en planicies extremas.
Que de haber tenido un estudio concreto de hidrología cuantitativa de planicies extremas entre sus manos, hubieran advertir el abismo que estaban a punto de consagrar. Tan ciegos a pesar de sus deseos de ayudar, que el artículo 18 jamás pudo ser aplicado en la resolución de los deslindes que darían lugar al tallado de las obranzas del plan maestro sin antes pasar al dominio público las 2,5 millones de hectáreas de áreas endorreicas, de unidad de gestión ambiental indivisible, -ver arts 2° y 3° de la ley 25688 de Presupuestos Mínimos sobre Régimen Ambiental de Aguas, que este ilusorio plan imperial proponía “sanear”.
Por supuesto, jamás el ORAB, ni la AdA mostraron trabajo alguno de hidrología cuantitativa rural en planicies extremas. Sólo contaban con hidrometrías. Aún hoy se dan a macaneos señalando que a falta de hidrometrías, es en la llanura intermareal que va de Campana al Tigre, merced a geomorfologías que ellos demarcarán líneas de ribera apropiadas a fundar medidas de prevención y de control de proyectos de saneamiento que ilustren la prudencia de asentamientos humanos en lugares imposibles.
Todo este despiste de gente muy ilustrada tiene lugar en el despiste analógico que asiste a la mecánica de fluidos para imaginar aptitud para modelizar y modelar en términos físicos y matemáticos, los flujos de agua en planicies extermas.
De este despiste vienen los errores del Dr Borda, de sus asesores y del inefable plan maestro y su art 18 de aplicación imposible en planicies extremas, aunque se trate de simple hidrología rural. Lo de simple viene acreditado por las mucho menores exigencias preventivas en relación a los habitats humanos.
Suma de despistes que vienen acreditados ya entrados en el siglo XXI sin haber siquiera imaginado qué función cumplen los meandros en los flujos que asisten las salidas tributarias. Y este no es un problema legal, sino de ausencia de cosmovisión que pesa como una montaña en las cuestiones hídricas, hidráulicas e hidrológicas. Ver http://www.alestuariodelplata.com.ar/deriva.html
http://www.alestuariodelplata.com.ar/corredores.html
Mientras estos soportes técnicos y legales esperan la llegada del amanecer en sus dificultades, cabe considerar el valor fundamental que aportan los ajustados criterios apuntados en las leyes 6253, 6254 y 8912 en estos temas de hidrología URBANA que aquí nos movemos a considerar y valorar.
Estimable fruto de haber interactuado confrontando con ellos durante 13 años, es el municipio del Pilar el que asume por primera vez conciencia de estos temas y los apunta en el inciso d) del art 3° de la recién mencionada Res Mun 086 del 24/4/09, recordándoles a estos mismos emprendedores de EIDICO la obligación de dar tratamiento al tema humedales.
Lo cual incluye el despanzurramiento de sus apoyos impermeables en el salobre acuicludo Querandinense y el envenenamiento que generan en el Pampeano y el Puelches al liberar los cloruros y sulfatos del primero, luego de destruir el manto impermeable que durante 3500 años impidió esta migración a los acuíferos inferiores.
Es inexplicable que una simple resolución municipal se los exija con puntual advertencia y todo un plan estratégico entongado con el más alto ejecutivo provincial tenga ausencia completa de estas referencias primarias gravísimas, que apuntan a preservar santuarios hidrogeológicos, que millonarios en años destruirán en unos pocos meses.
i) De la falta de cateos sedimentarios para evaluar la libre disponibilidad para rellenos
Al primero que apunté estos temas fue a un amigo empresario que busca construir un nuevo barrio en una parcela de 600 Has en las islas deltarias, al lado mismo de las 1400 que Costantini posee del otro lado del Luján en áreas de la llanura intermareal, cuya identidad sedimentaria superficial responde a los aportes del löss fluvial de los tributarios del Oeste.
Buen día J. C., estoy tratando de ayudar para que me ayuden a hacer más sencilla mi tarea de defensa de los humedales. Y como trato de acercar posiciones fáciles de entender, con apropiado soporte técnico y legal, estimo probable estructurar comportamientos enfocados en acuerdos mínimos que les permitan a los desarrollistas indagar en otras alternativas, al tiempo de ver florecer en algo sus conciencias.
El punto de arranque es no tocar los acuicludos de manera de dejar el manto impermeable intacto;
seguido de una serie de cateos que permitan comenzar a evaluar el volumen de sedimentos sobre las arcillas hidromórficas verdosas del Querandinense que pudiera ser removido para generar rellenos.
Y desde esa evaluación generar un proyecto que respete la prohibición de fraccionamientos menores a una (1) Ha. que les apunta el art 2° de la Ley 6254/60.
Insistiré en la cota de 5,24 m de anegamiento histórica que responde a una rec de 200 años; y en una de 5 m que responde a rec de 100 años. Estos eventos no son generados por los flujos en descenso, sino por los ascensos de fuertes sudestadas.
Por ello el puente de la autopista 9 sobre el Luján tiene su fondo de viga en 5,60 m y las obras de defensa del Riachuelo que al igual que la anterior responden a modelaciones matemáticas con apoyo en recurrencias de 100 años, también alcanzan los 5 mts.
Estos límites de criterio ya obligan a estudiar proyectos de viviendas palafíticas pues nunca son imaginables semejantes alturas de relleno, ni aún despanzurrando el Querandinense.
El art 5° de la ley 6254 dice clarito “poner las viviendas a salvo de toda inundación”.
Luego de hablar con Ud esta mañana le pasaré a mi amigo esta comunicación y sus datos. Un abrazo, Francisco
Julio, acabo de hablar con J. C. F. que me fuera recomendado hace 30 años por Vázquez, el maestro de poceros de Garín. Y este a su vez, por el Ing. Bachiani, dueño de Rotor Pump, la más importante empresa de bombas sumergibles de la Argentina y más de 60 años de experiencia en perforaciones
El tesista que te había comentado, del lavado de mantos sedimentarios por fuertes corredores de flujo es el Dr Santa Cruz, pero está referido a los mantos del Puelche que en esos corredores alcanza profundidades de más de 90 mts.
De todas maneras, si alguien estima que los corredores de flujos en planicies extremas lograron hacer semejante tarea, considerar que en los tiempos mucho más recientes que siguieron a la última glaciación máxima, a la posterior desglaciación y elevación de océanos responsables de la última ingresión marina y de estos depósitos impermeables del Querandinense, facilita estimar la posibilidad de que en el área que imagino ocupaba el corredor natural de flujos costaneros del antiguo estuario, pudiera haber acontecido un lavado de suelos en algo parecido al que sugiere la tesis de Santa Cruz.
Y estimo que esas áreas pudieran ser las que hoy median entre los dos cursos de agua que hacen de tu tierra una isla.
La primera tarea de cateos para evaluar las profundidades que descubren esas arcillas impermeables, base de estos humedales y encierro de los cloruros, sulfatos y otras sales del Querandinense, se realiza con pequeños equipos que operan con un simple motor a explosión.
Ya desde esta tarea se vislumbrará la perspectiva y sentido de la segunda. Esto es: buscar acceso al Puelche si estuviera liberado de compromisos con estos acuicludos.
Te adjunto una pequeña imagen del área donde atravesar la línea de estos cateos.
En función del presupuesto y de los primeros resultados estimo descubrirás la distancia a proponer para hacer estos cateos. Un abrazo Francisco
A ambos les he señalado que nunca me he entregado a descubrir problemas sin antes o paralelamente esbozar una alternativa de solución. Y estoy trabajando en ello.
Todos intentan seguir el camino fácil que ya conocen desde hace 15 años. Y a todos les expreso mi convicción de que no es admisible para el alma de ellos, repetir errores que hayan alcanzado sus conciencias.
Y en lo inferior, porque evita que las miserias que recibe el humedal, y que en estas zonas plagadas de funciones antrópicas: descargas de parques industriales, núcleos urbanos vecinos inmediatos y no no tan vecinos, pero concurrentes de la misma extensa cuenca, entregadas por superficie o por subsuperficie, por tendencia piezométrica en los delgados mantos freáticos vayan a parar a los acuíferos. La imagen que sigue corresponde a los humedales de San Sebastián en Zelaya
Humedales que así reúnen las tres características que paso a describir.
Ya he descripto su condición receptora, y como están en medio de la salida de la cuarta cuenca más grande del planeta no tienen más remedio que ostentar una soberbia condición dadora. Y como están en medio de una zona de grandes escurrimientos, entre esa condición receptora y esa otra condición dadora, se manifiesta el fino tejido de su condición transportadora.
En su misma naturaleza se manifiestan las tres condiciones que descubren de estos extraordinarios superhumedales sus penas en todas estas materias.
O sea, que no sólo abrimos las puertas a la comunicación vertical, sino que inauguramos esa adicional ilicitud mandándoles todos los cloruros y sulfatos que liberamos al despanzurrar el manto. Más daño es imposible imaginar.
En la cota de los actuales 7 m IGM en las inmediaciones del Carabassa, para ser más precisos en las áreas del emprendimiento Pilará, son los emprendedores de Clodinet los que dan noticias de la existencia de arcillas hidromórficas verdosas que acusan del nivel que alcanzaron las aguas salobres del antiguo frente estuarial y por ello: frente“halino”.
Pero por debajo de la cota de los 5 m IGM, las arcillas hidromórficas verdosas constitutivas de esos matos impermeables, conservan confinadas aún sus milenarias cargas acuosas.
Despanzurrar a lo pavo en cuentión de semanas un humedal es sólo una cuestión que en la mente de un ciego e inconciente puede operar.
Por supuesto, lo que pasa en las islas deltarias es infinitamente más grave. Por ello, alegar ausencia de legislación es alegar ausencia de criterio si con ello se pretende liberar esas zonas antes de fundar legislación.
La legislación fundada en 1960 habla de que ya entonces había mucho más criterio en las almas que hoy. Y el art 101 del dec 1359/78 reglamentario de la 8912 y el 1549/83, ambos abren el panorama de los Indicadores Ambientales Básicos (IAB) que es urgentísimo empezar a considerar para alcanzar respetos a las observaciones que siguen a los médanos sin fijar. Con cloacas "a la que te criaste" y agua potable de Berasategui no se resuelven estas cruciales fragilidades ambientales.
Art. 101 . Se entenderán por condiciones de saneamiento a la aptitud del suelo para permitir el asentamiento poblacional. Tales condiciones no se cumplen cuando existen médanos sin fijar, terrenos bajo cota o inundables, carencia de agua potable o posible contaminación de napas y cualquier otra situación asimilable.
Podrá no haber legislación específica, pero la hay por deducción emparentadora suficiente para dar lugar a Indicadores Ambientales Básicos (IAB) que pongan las cosas en su lugar; y frenar estos atropellos de magna ilicitud, que en especial a estos emprendedores son de acreditar.
Tienen la cultura, el dinero y el acceso a asesoramientos superlativos. Pues se ahorran todo, para sólo dedicarse a multiplicar dinero, de cualquier forma y en cualquier lugar.
A eso tenemos la obligación de señalar y educar; esto es: conducir a un nivel de conciencia básico que les permita desde su libertad construir realidades responsables.
En Carabassa, Clodinet S.A. (Pilará) liquidó los humedales, esto es, liquidó los mantos de arcillas hidromórficas verdosas y con ello, el manto impermeable. E incluso liquidó de la transcripción del audio de la Audiencia Pública la parte final de la exposición del experto Pretabón donde saltaba a la luz este atropello confesado a los oídos de todos; incluídos varios concejales de Pilar.
Hoy, toda el agua contaminada del arroyo Carabassa pasa por allí; pero en lugar de seguir su camino porque siempre sólo le quedaba la posibilidad de circular en horizontal, hoy lo hace también en vertical porque el manto impermeable ha desaparecido.
Vacien los estanques y revístanlos con bentonita. Luego vuelvan a llenarlos con agua.
Los vecinos que toman hoy el agua que por mil tendencias circulan por superficie y por subsuperficie se comen las miserias que Clodinet ha generado con criterios irresponsables y cuyas irresponsabilidades están bien a la vista.
Esto no se tiene que seguir repitiendo y eso es lo que tratamos de impedir en todas las cotas donde aflora y donde se ocultan estos mantos impermeables. Esa impermeabilidad cumple un roll, que no sólo es proteger al humedal, sino, y muy en especial, proteger a los dulces acuíferos inferiores de todas las miserias que circulan encima de ellos.
El punto d) del art 3° de la misma Res Mun 086 es el pleonasmo de la claridad con que hoy entiende -(al menos en este pedazo de papel)-, la municipalidad del Pilar su responsabilidad primaria intransferible e ineludible. No sólo les apunta a los de EIDICO para San Sebastián una medida mínima concreta de cota de arranque de obra permanente en 8,50 m IGM, sino que les aclara que bajo ningún aspecto debería ser inferior a esta.
Apuntan este inciso a un organismo provincial con “incumbencia” en el tema, sin aclarar quién o cuál pudiera ser este secreto organismo; que de hecho, no es ninguno, pues ni les ha sido por ley acreditada tal tarea, salvo en la medida de una "colaboración" con los municipios en caso de serles solicitada su ayuda; ni han desarrollado experiencia concreta en estas materias con los soportes de criterio elementales que les apunta el municipio.
En el inc f) del art 3° de esta preciosa resolución 086/09, el municipio del Pilar les aclara que estos aportes de criterio: valores, estudios y análisis, se deben verificar en el respectivo estudio de impacto ambiental EIA. Requerimientos que sin duda, en el EIA presentado en el pasado anterior al 24/4/09, no han cumplido.
l) De la ausencia de la palabra “ambiente” en el nombre que ostenta el OPDS, reeemplazando su mención con la palabra “desarrollo”, que hoy atrae otra clientela.
El detalle no es menor, pues el "desarrollo" tiene obligaciones y derechos; pero el "Señor Ambiente" sólo tiene DERECHOS. Un Actor como no hay otro y por ello conviene recordarlo en el lugar que le corresponde por Derecho.
15 años han pasado desde que se aprobara el proyecto de Nordelta. Inmediatamente se conoció el ingreso de la Argentina a los acuerdos de Ramsar; y un poco más demoramos en enterarnos de los desastres del Aliviador del Reconquista que prometía ser la panacea para estos barrios, siendo que de hecho fue su condena. Por ello cabe que volvamos a tomar con seriedad este término "sustentabilidad"que fuera en estas áreas, olímpicamente bastardeado.
La expresión "encerrados en el gran humedal" les cabe precisamente a aquellos que creen tener "todo asegurado". A ellos sugiero estos 3 documentos.
"El concepto de desastre" de Hilda María Herzer y Raquel Gurevich; "Buenos Aires inundable" de Hilda María Herzer y María Mercedes di Virgilio y "Geología Urbana del Área Metropolitana Bonaerense" de Fernando X. Pereyra, conforman un tríptico apropiado a mayor seriedad.
Sin alcanzar por entonces el nivel exhaustivo de los trabajos anteriormente citados, ni aplicarse a los riesgos de dejar de lado la hidrología urbana y de humedales, ni alcanzar a ilustrar estos con imágenes, consideramos muy oportuno estos prolijos enfoques de Diego Ríos (2005) que hoy está terminando su tesis doctoral sobre estas materias que hace años viene acariciando: “Planificación urbana privada y desastres de inundación. Las urbanizaciones cerradas polderizadas en el municipio de Tigre, Buenos Aires”, refiriendo en estas líneas de los mecanismos y "sustentos" marketineros.
"Uno de los cimientos del discurso que defiende este tipo de producción planificada del espacio urbano residencial está asociado con la cuestión de la sustentabilidad ambiental. Ahora bien, ¿qué está detrás de esta cuestión de la sustentabilidad en el caso del proyecto Nordelta?
Por un lado, el discurso de lo sustentable que difunde una retórica hegemónica representada por una coalición de los intereses de los actores económicos privados y los gobiernos del momento se instala como un discurso de pensamiento único, apolítico (por ende consensuado), que en realidad ha sido colocado por aquellos que tienen mayor poder dentro del espacio social para justificar sus acciones (Acselrad, 1999).
En esta misma línea los argumentos desarrollados por el conocimiento científico técnico (el saber experto) refuerzan y otorgan mayor legitimidad a dicho discurso, es decir, estructuran la columna vertebral de lo sustentable.
De allí la multiplicidad de revistas, cursos de posgrado, congresos, etc. de varias disciplinas del conocimiento (desde el urbanismo hasta la ecología) que nutren y legitiman el discurso de lo sustentable.
En realidad, como afirman Lefebvre (1976) y Carlos (1994), entre otros, el discurso de lo sustentable disimula los problemas del espacio y de su producción.
El difundir en este caso que la mega urbanización cerrada Nordelta es un proyecto sustentable en términos ecológicos, socioeconómicos o socioculturales implica, ocultar el conflicto social intrínseco que se halla en el propio proceso de producción de ese espacio, naturalizando con este enfoque discursivo dichos procesos.
Esa naturaleza vendida en fragmentos, en pedazos, difundida por el proyecto Nordelta, ha sido transformada en otra cosa, alterando radicalmente tanto su forma y contenido como sus funciones.
En este caso los humedales que comprenden esa área de Tigre se han tornado en islotes de áreas urbanizadas polderizadas, han desaparecido una parte importante de los servicios que brindaba ese ecosistema poco intervenido (regulación hidrológica, refugio de especies autóctonas, depuración de aguas, etc.) (Fernández, 2002),
y se ha potenciado el proceso de producción de riesgos de desastres por inundaciones en la zona y sus alrededores (Ríos, 2005).
Éste podría ser el caso del imponente paisaje de las torres de la urbanización cerrada Marinas Golf con el fondo verde de las islas del Delta, que no sólo ha sido utilizado con fines comerciales sino también electorales.
Esta imagen aparentemente asociada con la idea de buena gestión y de progreso fue empleada en los afiches de la última propaganda electoral para elección de intendente tanto por el Partido Vecinalista Acción Comunal de Tigre (partido que aprobó el desarrollo de las urbanizaciones cerradas durante su gestión), como por sus contrincantes políticos, como el Partido Justicialista"
Motivaciones y propuesta
Este trabajo va guiado por la necesidad de enfocar y llenar vacíos interpretativos, administrativos, legales y técnicos, de Indicadores Ambientales Básicos con aristas bien pulidas, para que los EIAs no sean el canto de una sirena en una lata de almibar.
Inevitable acercar un panorama de suelos y subsuelos, de leyes y decretos, de escasas prevenciones, de contradicciones, del nivel de cultura, del nivel de conciencia, apetitos y presiones.
Con abreviaturas hubimos de apuntar un nomenclador de pasos previos a toda iniciativa municipal por parte de los emprendedores; que aunque parezca chino antiguo es respuesta muy sencilla de registrar en 10 cm2 de papel y conservarlo como ayuda memoria.
CAELAMISS, EHU, EHH, EHAC, EHAF, CSSPP, RAS, CLH, CEA en los EIA, solicitud de ENI, PARA, EAAP en los EIA. Sin dependencia de la administración, pues es anterior a ella.
Si estos trámites llegan en orden a la Administración Provincial veremos las RAFAMSS emitidas por la AdA sin necesidad de los CPyR y la DLRCM viabilizando las obligadas cesiones al Fisco; a la DPOUyT visando los cambios de destino parcelario sin sentirse achicharrada por la Jefatura de Gabinete (dec 1496/08) y al OPDS gestionando las ECRAP, sin olvidar las OCRDA, las EAAP, los PARA, los IAB, ni las respuestas debidas a las observaciones que se hallan registrado en la Audiencia Pública.
Ninguna sirena querrá decorar los EIAs. ni probar el gusto de esta sopa de letras.
Las áreas mojadas compartidas serán computadas según la cantidad de propietarios que compartan el espejo. Si fueran dos, cada uno cargaría el 25% de la totalidad de esa área complementaria de uso compartido exclusivo. Y así en más.
De esta manera, el emprendedor verá compensaciones para estas nuevas escalas parcelarias, que en este caso, por ser aplicables al dominio privado o al complementario de uso exclusivo, no cargan la cuenta de las áreas comunes cuyo desarrollo y mantenimiento cargan, primero el emprendedor y luego la entidad de gestión comunitaria.
Al igual que en los pond’s managment de EEUU una comisaría fiscaliza y los asiste en el mantenimiento de los estanques. Que en muchos casos estarán interconectados, con resguardo de trampas para evitar la migración de peces.
Mi propia experiencia después de 15 años de advertir el equilibrio de un pequeño ecosistema cerrado de aprox 12.000 m2 de espejo de agua, funda esta confianza expresiva. Ese espejo fue enriquecido por la siembra de peces realizada por un gran especialista en ecosistemas de lagunas de prestigo internacional, el Dr Rolando Quirós, recientemente fallecido, asistido por dos jóvenes biólogos en las tareas de control durante los primeros años de consolidación.
Axel Gerritsen, paisajista formado en la Universidad de Pomona, California, también tiene crecidas experiencias en estas materias.
Fácil resulta advertir la calidad de la propuesta en términos de financiamiento y de aprovechamientos en obranzas con mucho menores escalas de traslado de sedimentos; con la posibilidad de fundir estos tres paisajes dentro de la misma fracción sin necesidad de altas riberas estacadas; con un desarrollo en calidad de hábitats nunca visto en estos humedales y con un marco de libertad individual para cultivar esos sueños más allá del proyecto original global, que los tendrá a todos embobados por un largo tiempo.
Ese paisaje es integrador y enriquecedor de una realidad que ya conocemos en esas estrechas parcelas del Viejo Tigre cuyos fondos siempre aparecen oscuros y abandonados. Un documento he subido a esta página que acerca desarrollos letones que pudieran facilitar encender estos sueños. Amatciems
Agradezco a mi Musa Estela la pluma que ha tenido por tantos años el Amor de sostener y a mi Musa Alflora la sabiduría y coraje que no alcanzaría con tanta armonía jamás a devolver.
Francisco Javier de Amorrortu, 2 de Febrero del 2010. Día de festejos de La Candelaria y de los Humedales en todo el planeta.
estudio INA1 . estudio INA2 . . observaciones 1 . 2 . 3 . . Pilará 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . 8 . 9 . 10 . . causa pilará 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . 8 . 9 . . San Sebastián 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . 8 . 9 . 10 . 11 . 12 . 13 . . eidico . . humedal Escobar 1 . 2 . 3 . . Parque Industrial 1 . 2 . 3 . . Salida Luján 1 . 2 . 3 . 4 . . el cazal EIRSA 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . . la Cañada 1 . 2 . . Cartas doc Gob . 1 . 2 . . miserias . . atropellos . 1 . 2 . 3 . 4 . . playboy . 1 . 2 . . flujo termodinámico . . sedimentología . . acuíferos . . propuesta 1 . 2 . . jurisprud . . archivolegisl . . parentescos . . contralor . . salvedades . . humedales . . Larena . . Res.29/09 . . planEscobar 1 . 2 . . areco . . art 59 . . embalses . . iab . . mantos . . Ord 727 . 1 . 2 . 3 . . insconstitucion . 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . . index . .

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 artículo 2639
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 artículo 18
 resolución 
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