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Timestamp: 2019-09-23 19:50:59+00:00

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Ley 8/2003 de 28 de Oct C.A. Andalucía (Flora y fauna silvestres) | Iberley
Ley 8/2003, de 28 de octubre, de la flora y la fauna silvestres. - Boletín Oficial de la Junta de Andalucía de 12-11-2003
Estado: Versión VIGENTE. Validez desde 28 de Junio de 2010
Boletín: Boletín Oficial de la Junta de Andalucía Número 218
EL PRESIDENTE DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA A todos los que la presente vieren, sabed: Que el Parlamento de Andalucía ha aprobado y yo, en nombre del Rey y por la autoridad que me confieren la Constitución y el Estatuto de Autonomía, promulgo y ordeno la publicación de la siguiente Ley de la flora y la fauna silvestres:
Asimismo el 13.18 del Estatuto de Autonomía para Andalucía atribuye a nuestra Comunidad Autónoma competencias exclusivas en materia de caza y pesca continental. Hasta el presente, su regulación en Andalucía se ha venido insertando en el marco derivado de la Ley estatal de Caza de 1970 y de la Ley de Pesca Fluvial de 1942, ambas anteriores a la Constitución, mediante una normativa reguladora de diversos aspectos parciales referidos al ejercicio de la caza y la pesca.
Ello ha dado como resultado un campo jurídico disperso e insuficiente, lógicamente necesitado de una regulación legal de carácter global y sistemática, en especial por lo que se refiere al régimen sancionador y a otros aspectos sometidos a reserva de ley.
La caza y la pesca continental constituyen en Andalucía un significativo campo de actividad de dimensión social, deportiva, cultural, ecológica y económica, movilizando a un amplio colectivo que cuenta con organizaciones deportivas asentadas territorialmente. Tanto la caza como la pesca continental son, por otra parte, ejemplos clásicos de actividades deportivas que se desarrollan en el medio natural permitiendo un uso compatible de los recursos naturales y asegurando pautas de desarrollo sostenible en el medio rural: ancestralmente constituyen aprovechamientos tradicionales de los recursos naturales que, al cabo del tiempo, se han ido concretando en un acervo cultural que se traduce en unas reglas de juego limpio que permiten, mediante el concurso de las vedas y el control público, la propia reproducción de la fauna cinegética y piscícola, al mismo tiempo que generan recursos económicos de considerable importancia para muchas zonas rurales de Andalucía.
Naturalmente el desarrollo sostenible de la actividad cinegética implica un uso correcto y ponderado de los recursos naturales mediante mecanismos de gestión que deben ser aplicados eficientemente a los cotos de caza según sus superficies, características naturales y carga cinegética. De ahí la necesidad de introducir instrumentos de evaluación de la calidad cinegética con el objetivo de asegurar que el manejo de las poblaciones y de los recursos naturales se adecúe efectivamente a las exigencias de sostenibilidad y a la defensa de los bienes jurídicos que deben ser conservados y protegidos mediante la presente Ley. Pues parece evidente, en términos generales, que el concepto de la calidad en la gestión se está convirtiendo en uno de los fundamentales puntos de encuentro entre el sector privado y el sector público.
Se trata con ello de ofrecer al conjunto de la sociedad, y por supuesto a la iniciativa privada, la oportunidad de comprometerse activamente en responsabilidades de conservación o de aprovechamiento sostenible de los recursos naturales.
Esta oferta a la sociedad andaluza permite abrir todo un conjunto de posibilidades de usos compatibles de recursos naturales, de carácter científico, educativo, cultural o de ocio, al mismo tiempo que se contribuye a impulsar un nuevo tipo de cultura colectiva respetuosa con las exigencias conservacionistas del medio natural.
La preservación de la biodiversidad garantizando la supervivencia de las especies mediante la protección y conservación de la flora y la fauna silvestres y sus hábitats, así como la ordenación de sus aprovechamientos.
Garantizar el derecho de todos al uso y disfrute del medio natural como espacio cultural y de ocio, susceptible de aprovechamientos que fomenten el desarrollo sostenible, y transmisible a las generaciones futuras.
TÍTULO I. LA PROTECCIÓN DE LA FLORA Y LA FAUNA SILVESTRES Y SUS HÁBITATS.
CAPÍTULO I. RÉGIMEN GENERAL DE PROTECCIÓN.
Dar muerte, capturar en vivo, dañar, perseguir, molestar o inquietar intencionadamente a los animales silvestres sea cual fuere el método empleado, en particular durante el período de reproducción, crianza, hibernación y migración, recolectar sus larvas o crías, alterar o destruir sus hábitat, así como sus lugares de reproducción y descanso.
2. Redacción según Ley 1/2008, de 27 de noviembre. El plazo de resolución y notificación será de tres meses, salvo que reglamentariamente se establezca otro inferior. Transcurrido dicho plazo sin haberse notificado resolución expresa, los interesados podrán entender desestimada su solicitud.
1. Todos los animales cautivos pertenecientes a especies autóctonas que no puedan ser objeto de aprovechamiento y comercialización conforme al Título II de la presente Ley estarán provistos de la documentación o marca indeleble e inviolable que acredite su legal adquisición o de ambas cosas.
La tenencia de ejemplares pertenecientes a especies amenazadas requerirá además la autorización de la Consejería competente en materia de medio ambiente, que podrá exigir a sus propietarios o titulares la identificación genética de los mismos.
4. La tenencia y cría en cautividad de especies alóctonas se regirá por lo dispuesto en la normativa específica y, en su caso, convenios internacionales que resulten de aplicación.
Asimismo, los responsables del mantenimiento de cualquier ejemplar de especie alóctona, o de ejemplares híbridos o transgénicos adoptarán las medidas de seguridad que garanticen el total confinamiento de los mismos, a fin de evitar su fuga y propagación en el medio natural. Los daños ocasionados por fugas fortuitas serán responsabilidad del titular de la instalación o ejemplar, quien deberá comunicar la misma a la Consejería competente en materia de medio ambiente en el plazo máximo de cuarenta y ocho horas.
3. Para facilitar el acceso de los peces a los distintos tramos de los cursos de aguas, se dotará a las nuevas infraestructuras situadas en las aguas continentales de escalas, pasos o dispositivos de franqueo o, en su defecto, se adoptarán medidas sustitutivas que contribuyan a neutralizar su efecto nocivo.
Con la misma finalidad, deberán ser objeto de demolición aquellos obstáculos artificiales en desuso.
CAPITULO II. RÉGIMEN ESPECIAL DE PROTECCIÓN DE LA FLORA Y LA FAUNA SILVESTRES AMENAZADAS.
Extinto, cuando exista la seguridad de que ha desaparecido el último individuo en el territorio de Andalucía.
Extinto en estado silvestre, cuando sólo sobrevivan ejemplares en cautividad, en cultivos, o en poblaciones fuera de su área natural de distribución.
En peligro de extinción, cuando su supervivencia resulte poco probable si los factores causales de su actual situación siguen actuando.
Sensible a la alteración de su hábitat, cuando su hábitat característico esté especialmente amenazado por estar fraccionado o muy limitado.
Vulnerable, cuando corra el riesgo de pasar en un futuro inmediato a las categorías anteriores si los factores adversos que actúan sobre ella no son corregidos.
De interés especial, cuando, sin estar contemplada en ninguna de las precedentes, sea merecedora de una atención particular en función de su valor científico, ecológico, cultural, o por su singularidad.
Categoría extinto o extinto en estado silvestre: un estudio sobre la viabilidad de su reintroducción y, caso de ser favorable, un plan de reintroducción.
Categoría en peligro de extinción: un plan de recuperación.
Categoría sensible a la alteración de su hábitat: un plan de conservación del hábitat.
Categoría vulnerable: un plan de conservación y, en su caso, la protección de su hábitat.
Categoría de interés especial: un plan de manejo.
3. Los distintos planes establecerán su plazo de vigencia, durate el cual la Consejería competente en materia de medio ambiente procederá al control, seguimiento y evaluación de las especies y hábitats afectados, pudiendo acordarse su prórroga o revisión.
TÍTULO II. EL APROVECHAMIENTO DE LA FLORA Y LA FAUNA SILVESTRES.
CAPÍTULO II. DISPOSICIONES COMUNES A LA CAZA Y LA PESCA CONTINENTAL.
En terrenos o aguas en que dichos aprovechamientos se hallen autorizados conforme a la presente Ley.
Durante los períodos declarados hábiles por la Consejería competente en materia de medio ambiente la cual velará para que los mismos no se solapen con los periodos de celo, reproducción y crianza de las especies de aves, ni con los periodos de migración prenupcial en el caso de aves migratorias, quedando expresamente prohibida la caza de avifauna en tales períodos.
CAPÍTULO III. NORMAS ESPECÍFICAS PARA LA ACTIVIDAD DE CAZA.
3. Redacción según Ley 3/2010, de 21 de mayo. Redacción según Decreto-ley 3/2009, de 22 de diciembre. Reglamentariamente se regulará su régimen de gestión, debiendo garantizarse la distribución equitativa del disfrute de la caza entre cazadores.
Modificación realizada (Artículo 44 (apdo. 3)) por Ley 3/2010, de 21 de mayo, por la que se modifican diversas leyes para la transposicion en Andalucia de la Directiva 2006/123/CE, de 12 de diciembre de 2006, del Parlamento Europeo y del Consejo, relativa a los servicios en el Mercado Interior. (BOE de 22-06-2010) en vigor desde 28-06-2010
Artículo insertado por Decreto-ley 3/2009, de 22 de diciembre, por el que se modifican diversas leyes para la transposición en Andalucía de la Directiva 2006/123/CE, de 12 de diciembre de 2006, del Parlamento Europeo y del Consejo, relativa a los servicios en el mercado interior. (BOJA de 24-12-2009) en vigor desde 27-12-2009
1. Los cercados cinegéticos son aquellos destinados a impedir el tránsito de las especies cinegéticas de caza mayor.
Dichos cercados podrán ser de gestión y de protección. Se entiende por cercado de gestión el que aísle del exterior un determinado aprovechamiento cinegético. Se entiende por cercado de protección el existente en parte del perímetro de un coto o en su interior destinado a proteger cultivos, ganado, reforestaciones o infraestructuras viarias de posibles daños originados por las especies cinegéticas. Los requisitos de ambas categorías se determinarán reglamentariamente.
En la acción de cazar, cuando haya dudas respecto de la propiedad de las piezas de caza, se aplicarán los usos y costumbres del lugar. En su defecto, el derecho de propiedad sobre la pieza cobrada corresponderá al cazador que le hubiera dado muerte, si se trata de piezas de caza menor, y al autor de la primera sangre, cuando se trate de piezas de caza mayor.
En el caso de especies voladoras, el derecho de propiedad corresponderá a quien las abate.
El cazador que hiera a una pieza de caza dentro de un terreno donde le esté permitido cazar tiene derecho a cobrarla aunque entre en terrenos de titularidad ajena, siempre que fuera visible desde la linde, debiendo entrar a cobrarla con el arma abierta o descargada y con el perro atado, salvo en la caza de liebre con galgo. Cuando el terreno ajeno estuviese cercado o en el caso de que la pieza no fuera visible desde la linde, el cazador necesitará autorización del titular o propietario para entrar a cobrarla. Cuando éste negara la autorización, quedará obligado a entregar la pieza herida o muerta, siempre que sea hallada o pueda ser aprehendida.
Tarjeta acreditativa de la habilitación como cazador.
Cazar en los períodos de veda así como portar armas desenfundadas y dispuestas para su uso cuando se circule por el campo en época de veda careciendo de autorización.
Cazar fuera del período comprendido entre una hora antes de la salida del sol y una hora después de su puesta, excepto en las modalidades de caza nocturna debidamente autorizadas.
CAPÍTULO IV. NORMAS ESPECÍFICAS PARA LA ACTIVIDAD DE PESCA CONTINENTAL.
TÍTULO III. PARTICIPACIÓN, VIGILANCIA Y REGISTRO.
2. Redacción según Ley 7/2007, de 9 de julio. Las autoridades y sus agentes en el ejercicio de sus funciones podrán:
Artículo insertado por Ley 7/2007, de 9 de julio, de Gestión Integrada de la Calidad Ambiental. (BOJA de 20-07-2007) en vigor desde 20-01-2008
SECCIÓN I. INFRACCIONES EN MATERIA DE CONSERVACIÓN.
El incumplimiento de las prohibiciones establecidas en los apartados a, b, c y d del artículo 7.2 de la presente Ley cuando se trate de ejemplares de especies silvestres no amenazadas, sin autorización.
El incumplimiento de las prohibiciones establecidas en los apartados a, b, c y d del artículo 7.2 de la presente Ley cuando se trate de ejemplares de especies silvestres amenazadas, catalogadas como vulnerables o de interés especial, sin autorización.
La realización sin autorización administrativa de los aprovechamientos de especies silvestres no declaradas objeto de caza o pesca continental que lo requieran.
El falseamiento de la información requerida por la normativa reguladora de los aprovechamientos de especies silvestres no declaradas objeto de caza o pesca continental.
Falsear los datos de las solicitudes de licencia, carné, autorización o inscripción registral de actuaciones o aprovechamientos no cinegéticos o piscícolas.
Añadido por Ley 3/2010, de 21 de mayo.Añadido por Decreto-ley 3/2009, de 22 de diciembre. La realización de una actuación o actividad sin cumplir los requisitos exigidos o sin haber realizado la comunicación o declaración responsable cuando alguna de ellas sea preceptiva..
Añadido por Ley 3/2010, de 21 de mayo.Añadido por Decreto-ley 3/2009, de 22 de diciembre. La inexactitud, falsedad u omisión, de carácter esencial, en cualquier dato, manifestación o documento, que se acompañe o incorpore a la declaración responsable o comunicación previa.
Añadido por Ley 3/2010, de 21 de mayo.Añadido por Decreto-ley 3/2009, de 22 de diciembre. La alteración o el incumplimiento de las previsiones contenidas en la comunicación o declaración responsable para el ejercicio de una determinada actuación o actividad o de las condiciones impuestas por la administración para el ejercicio de la misma.
Modificación realizada (Artículos 74 (apdos. 16 1718)) por Ley 3/2010, de 21 de mayo, por la que se modifican diversas leyes para la transposicion en Andalucia de la Directiva 2006/123/CE, de 12 de diciembre de 2006, del Parlamento Europeo y del Consejo, relativa a los servicios en el Mercado Interior. (BOE de 22-06-2010) en vigor desde 28-06-2010
El incumplimiento de las prohibiciones establecidas en los apartados a, b, c y d del artículo 7.2 de la presente Ley cuando se trate de ejemplares de especies silvestres amenazadas catalogadas como extintas en estado silvestre, en peligro de extinción o sensibles a la alteración de su hábitat, sin autorización.
SECCIÓN II. INFRACCIONES EN MATERIA DE CAZA.
Infringir las condiciones de control y custodia de perros y las aplicables a otros medios auxiliares de caza.
Cazar en terrenos no cinegéticos sin haber cobrado pieza.
Añadido por Ley 3/2010, de 21 de mayo. Añadido por Decreto-ley 3/2009, de 22 de diciembre. La realización de una actuación o actividad sin cumplir los requisitos exigidos o sin haber realizado la comunicación o declaración responsable cuando alguna de ellas sea preceptiva.
Añadido por Ley 3/2010, de 21 de mayo. Añadido por Decreto-ley 3/2009, de 22 de diciembre. La inexactitud, falsedad u omisión, de carácter esencial, en cualquier dato, manifestación o documento, que se acompañe o incorpore a la declaración responsable o comunicación previa.
Añadido por Ley 3/2010, de 21 de mayo. Añadido por Decreto-ley 3/2009, de 22 de diciembre. La alteración o el incumplimiento de las previsiones contenidas en la comunicación o declaración responsable para el ejercicio de una determinada actuación o actividad o de las condiciones impuestas por la administración para el ejercicio de la misma.
Modificación realizada (77 (apdos. 30 3132)) por Ley 3/2010, de 21 de mayo, por la que se modifican diversas leyes para la transposicion en Andalucia de la Directiva 2006/123/CE, de 12 de diciembre de 2006, del Parlamento Europeo y del Consejo, relativa a los servicios en el Mercado Interior. (BOE de 22-06-2010) en vigor desde 28-06-2010
Redacción según Ley 7/2007, de 9 de julio. Cazar desde aeronaves, embarcaciones y vehículos o cualquier otro medio de locomoción terrestre.
SECCIÓN III. INFRACCIONES EN MATERIA DE PESCA CONTINENTAL.
Superar el cupo de piezas de trucha común hasta un 20% del permitido.
Superar el cupo de piezas de trucha común en más de un 20%.
Modificación realizada (80 (apdos. 17 1819)) por Ley 3/2010, de 21 de mayo, por la que se modifican diversas leyes para la transposicion en Andalucia de la Directiva 2006/123/CE, de 12 de diciembre de 2006, del Parlamento Europeo y del Consejo, relativa a los servicios en el Mercado Interior. (BOE de 22-06-2010) en vigor desde 28-06-2010
Pescar fuera del período comprendido entre una hora antes de la salida del sol y una hora después de su puesta, salvo autorización.
Suspensión o inhabilitación para la obtención de la correspondiente licencia o autorización del aprovechamiento por un período comprendido entre un mes y cinco años, cuando la infracción sea calificada como grave.
Suspensión o inhabilitación para la obtención de la correspondiente licencia o autorización del aprovechamiento por un período comprendido entre cinco años y un día y diez años cuando la infracción sea calificada como muy grave.
1. El agente denunciante competente sólo procederá a la retirada de armas u otros medios de captura de animales o plantas cuando hayan sido utilizados indebidamente para cometer la presunta infracción, dando al interesado recibo de su clase, marca, número y lugar donde se depositen. Se entiende por uso indebido del arma su disparo directo, posesión de algún ejemplar de especie no cazable abatido por el arma o su utilización para cazar en lugar y tiempo no autorizados.
Reglamentariamente podrán determinarse las condiciones de depósito por parte del propio titular.
Al titular de la Consejería competente en materia de medio ambiente, hasta 150.253 €.
Al Consejo de Gobierno, las superiores a 150.253 €.
DISPOSICION DEROGATORIA UNICA. Derogación.
De la Ley 2/1989, de 18 de julio, por la que se aprueba el Inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía y se establecen medidas adicionales para su protección, el apartado b, salvo lo referente a minerales y fósiles, y el apartado e del artículo 26, así como los artículos 29, 30 y 32.2.
De la Ley 2/1992, de 15 de junio, Forestal de Andalucía, los artículos 47.2 y 76.7, así como los artículos 48.b, 61, 64.3 y 77.3 en lo que se refiere a caza, pesca y fauna cinegética.
ANEXO I. MEDIOS DE CAPTURA PROHIBIDOS.
A. Para las especies terrestres:
Los lazos y anzuelos, así como todo tipo de cepos y trampas, incluyendo, costillas, perchas o balletas, fosos, nasas y alares.
Los reclamos de especies no cinegéticas vivas o naturalizadas y cualquier tipo de reclamos vivos cegados o mutilados, así como los reclamos eléctricos o mecánicos, incluidas las grabaciones, así como los hurones.
B. Para las especies acuícolas:
ANEXO II. ESPECIES DEL CATÁLOGO ANDALUZ DE ESPECIES AMENAZADAS.
Aspidáceas Dryopteris guanchica Gibby Jermy.
Borragináceas Elizaldia calycina (Roem. Schult.) Maire subsp. multicolor (Kunze) A.O. Chater.
Asteráceas Nolletia chrysocomoides (Desf.) Cass. ex Less.
Rosáceas Prunus padus L.
Cariofiláceas Silene auriculifolia Pomel. Silene.
Aspleniáceas Asplenium petrarchae (Guerín) DC. subsp. bivalens (D.E. Meyer.) Lovis Reischst.
Atiriáceas Diplazium caudatum (Cav.) Jermy.
Culcitáceas Culcita macrocarpa C. Presl.
Psilotáceas Psilotum nudum L. var. molesworthiae Iranzo, Prada Salvo.
Pteridáceas Pteris incompleta Cav.
Telipteridáceas Christella dentata (Forsskal.) Brownsey Jermy.
Cupresáceas Juniperus oxycedrus L. subsp. macrocarpa (Sibth Sm.) Ball.
Pináceas Abies pinsapo Boiss.
Taxáceas Taxus Baccata L.
Amarilidáceas Narcissus bugei (Fern. Casas) Fern. Casas. Narcissus nevadensis Pugsley. Narcissus longispathus Pugsley. Narcissus tortifolius Fern. Casas.
Apiáceas Laserpitium longiradium Boiss. Seseli intricatum Boiss.
Asteráceas Anacyclus alboranensis Esteve Varo. Artemisia granatensis Boiss. Artemisia umbelliformis Lam. Centaurea citricolor Font Quer. Crepis granatensis (Willk.) Blanca Cueto. Hieracium texedense Pau. Jurinea fontqueri Cuatrec. Senecio elodes Boiss.
Betuláceas Betula pendula Roth. subsp. fontqueri (Rothm.) G. Moreno Peinado.
Borragináceas Gyrocaryum oppositifolium Valdés. Lithodora nitida (Ern) R. Fern. Solenanthus reverchonii Degen.
Brasicáceas Coronopus navasii Pau. Diplotaxis siettiana Maire. Euxomodendron bourgaeanum Coss. Vella pseudocytisus L. subsp. pseudocytisus.
Buxáceas Buxus balearica Lam.
Cariofiláceas Arenaria nevadensis Boiss. Reut. Moehringia fontqueri Pau. Moehringia intricata Willk. subsp. tejedensis (Willk.) J.M. Monts. Silene fernandezii Jeanm. Silene stockenii A.O. Chater. Silene tomentosa Otth.
Celastráceas Euonymus latifolius (L.) Mill.
Cneoráceas Cneorum tricoccon L.
Ericáceas Erica andevalensis Cabezudo J. Rivera. Rhododendron ponticum L. subsp. baeticum (Boiss. Reut.) Hand.-Mazz.
Escrofulariáceas Antirrhinum charidemi Lange. Linaria tursica Valdés Cabezudo. Odontites granatensis Boiss.
Euforbiáceas Euphorbia gaditana Coss.
Fagáceas Quercus alpestris Boiss.
Fumariáceas Rupicapnos africana (Lam.) Pomel subsp. decipiens (Pugsley) Maire.
Geraniáceas Erodium astragaloides Boiss. Reut. Erodium cazorlanum Heywood. Erodium rupicola Boiss. Geranium cazorlense Heywood.
Hidrocaritáceas Hydrocharis morsus-ranae L.
Lamiáceas Rosmarinus tomentosus Huber-Morat Maire. Thymus albicans Hoffmanns. Link. Thymus carnosus Boiss.
Liliáceas Allium rouyi Gaut.
Orquidáceas Ophrys speculum Link subsp. lusitanica O. E. Danesch.
Papaveráceas Papaver lapeyrosianum Guterm. Papaver rupifragum Boiss. Reut.
Plumbagináceas Armeria colorata Pau Armeria villosa Girard subsp. carratracensis (Bernis) Nieto Fel. Limonium estevei Fern. Casas. Limonium malacitanum Díez Garretas. Limonium subglabrum Erben.
Poáceas Micropyropsis tuberosa Romero Zarco Cabezudo. Trisetum antonii-josephii Font Quer Muñoz Medina. Vulpia fontquerana Melderis Stace.
Ranunculáceas Aquilegia cazorlensis Heywood. Delphinium fissum Waldst. Kit. subsp. sordidum (Cuatrec.) Amich, Rico Sánchez.
Salicáceas Salix hastata L. subsp. sierrae-nevadae Rech. fil. Salix caprea L.
Solanáceas Atropa baetica Willk.
Violáceas Viola cazorlensis Gand.
Aspleniáceas Asplenium billotii F. W. Schultz. Phyllitis sagittata (DC.) Guinea Heywood.
Equisetáceas Equisetum palustre L.
Himenofiláceas Vandenboschia speciosa (Wild.) G. Kunkel.
Isoetáceas Isoetes durieui Bory. Isoetes setaceum Lam.
Marsileáceas Marsilea bastardae Launert. Marsilea strigosa Willd.
Sinopteridáceas Consentinia vellea (Aiton) Tod. subsp. bivalens (Reichst.) Rivas Mart. Salvo.
Amarilidáceas Narcissus fernandesii G. Pedro. Narcissus viridiflorus Schousboe.
Apiáceas Eryngium grossi Font Quer. Thorella verticillatinundata (Thore) Briq.
Aquifoliáceas Ilex aquifolium L.
Asteráceas Anthemis bourgaei Boiss. Reut. Carduus myriacanthus Salzm. ex DC. Centaurea debeauxii Gren. Godr. subsp. nevadensis (Boiss. Reut.) Dostál. Centaurea gadorensis Blanca. Centaurea monticola DC. Centaurea pulvinata (Blanca) Blanca. Erigeron frigidus DC. Hymenostemma pseudoanthemis (Kunze) Willk. Leontodon boryi Boiss ex DC. Leontodon microcephalus (Boiss ex DC.) Boiss. Picris willlkommi (Schultz Bip.) Nyman. Rothmaeleria granatensis (Boiss, ex DC.) Font Quer. Santolina elegans Boiss. Senecio nevadensis Boiss. Reut.
Balanoforáceas Cynomorium coccineum L.
Brasicáceas Hormathophylla baetica P. Küpfer. Iberis carnosa Willd. subsp. embergeri (Serve) Moreno.
Buxáceas Buxus sempervirens L.
Caprifoliáceas Viburnum lantana L. Viburnum opulus L.
Cariofiláceas Arenaria capillipes (Boiss.) Boiss. Arenaria delaguardiae G. López Nieto Feliner. Arenaria racemosa Willk. Gypsophila montserratii Fern. Casas. Loeflingia baetica Lag. Silene mariana Pau.
Celastráceas Maytenus senegalensis (Lam.) Exell.
Ciperáceas Carex camposii Boiss. Reut. Carex furva Webb.
Cistáceas Helianthemum alypoides Losa Rivas Goday. Helianthemum raynaudii Ortega Olivencia, Romero García C. Morales. Helianthemum viscidulum Boiss. subsp. guadicianum Font Quer Rothm.
Crasuláceas Sedum lagascae Pau.
Dipsacáceas Pseudoscabiosa grosii (Font Quer) Devesa.
Empetráceas Corema album (L.) D. Don.
Escrofulariáceas Linaria lamarckii Rouy. Linaria nigricans Lange.
Euforbiáceas Euphorbia nevadensis Boiss. Reut.
Fabáceas Anthyllis plumosa E. Domínguez. Astragalus tremolsianus Pau. Cytisus malacitanus subsp. moleroi (Fern. Casas.) A. Lora Fumariáceas Sarcocapnos baetica (Boiss. Reut.) Nyman subsp. baetica. Sarcocapnos baetica (Boiss. Reut.) Nyman subsp. integrifolia (Boiss.) Nyman. Sarcocapnos crassifolia (Desf.) DC. subsp. speciosa (Boiss.) Rouy. Platycapnos tenuiloba Pomel subsp. parallela Lidén.
Gentianáceas Gentiana boryi Boiss. Gentiana sierrae Briq.
Juncáceas Luzula caespitosa Gay. Luzula hispanica Chrtek Krisa.
Lamiáceas Sideratis arborescens Benth. subsp. perezlarae Borja. Teucrium charidemi Sandwith. Teucrium turredanum Losa Rivas Goday.
Lauráceas Laurus nobilis L.
Lemnáceas Wolffia arrhiza (L.) Horkel ex Wimm.
Lentibulariáceas Pinguicula nevadensis (H. Lindb.) Casper. Pinguicula valleisneriifolia Webb. Utricularia exoleta R. Br.
Liliáceas Androcymbium europaeum (Lange) K. Richt. Ornithogalum reverchonii Lange.
Orquidáceas Ophrys fusca Link subsp. durieui (Reichenb. fil.) Soó.
Plumbagináceas Armeria velutina Weilw. ex Boiss. Reut. Limonium emarginatum (Willd.) O. Kuntze. Limonium majus (Boiss.) Erben. Limonium tabernense Erben.
Poáceas Agrostis canina L. subsp. granatensis Romero García, Blanca C. Morales. Avena murphyi Ladizinsky. Festuca clementei Boiss. Festuca frigida (Hackel) K. Richt. Gaudinia hispanica Stace Tutin. Holcus caespitosus Boiss. Puccinellia caespitosa G. Monts. J.M. Monts.
Primuláceas Primula elatior (L.) Hill subsp. loftthousei (H. Harrison) W.W. Sm. Fletcher.
Quenopodiáceas Salsola papillosa Willk.
Ramnáceas Frangula alnus Mill. subsp. baetica (Reverchon ex Willk.) Rivas Goday ex Devesa.
Ranunculáceas Aconitum burnati Gáyer.
Rosáceas Amelanchier rotundifolia (Lam.) Dum. Courset. Crataegus laciniata Ucría. Sorbus aria (L.) Crantz subsp. aria. Sorbus aucuparia L. Sorbus torminalis (L.) Crantz. Prunus avium L. Prunus insititia L. Prunus mahaleb L.
Rubiáceas Galium viridiflorum Boiss. Reut.
Salicáceas Salix eleagnos Scop. subsp. angustifolia (Cariot) Rech. fil.
Saxifragáceas Saxifraga biternata Boiss.
Zaninqueliáceas Althenia orientalis (Tzvelev) García Murillo Talavera.
Aceráceas Acer monspessulanum L. Acer opalus Mill. subsp. granatense (Boiss.) Font Quer Rothm.
Betuláceas Corylus avellana L.
Fagáceas Quercus canariensis Willd. Quercus pyrenaica Willd.
Ulmáceas Celtis australis L.
ESPECIES QUE SE INCLUYEN EN LA CATEGORIA EN PELIGRO DE EXTINCION
Peces Salinete (Aphanius baeticus).
Invertebrados Cangrejo de río (Austropotamobius pallipes).
ESPECIES QUE PASAN DE LA CATEGORÍA DE INTERÉS ESPECIAL A LA DE EN PELIGRO DE EXTINCIÓN
Reptiles Tortuga mora (Testudo graeca).
Aves Alimoche (Neopron percnopterus). Avutarda (Otis tarda).
ESPECIES QUE SE INCLUYEN EN LA CATEGORIA DE INTERES ESPECIAL
Anfibios Sapillo moteado ibérico (Pelodytes ibericus). Sapo partero bético (Alytes dickhilleni).
Mamíferos Murciélago enano (Pipistrellus pygmaeus). Ballenato de Cuvier (Ziphius cavirostris).
ANEXO III. ESPECIES OBJETO DE CAZA Y PESCA.
A. ESPECIES OBJETO DE CAZA
B. ESPECIES OBJETO DE PESCA
Fecha: 2008-01-20
Ley 2/1992, de 15 de junio, Forestal de Andalucia.
Fecha Publicación: 1992-06-23
28/06/2010 Redacción Vigente
desde 12/12/2008 hasta 27/12/2009
desde 20/01/2008 hasta 12/12/2008
desde 13/11/2003 hasta 20/01/2008

References: resolución 
 resolución 
 artículo 7
 artículo 7
 artículo 7
 artículo 26