Source: https://es.scribd.com/document/53593920/Documento-Sistematizacion-de-Conflictos
Timestamp: 2018-11-17 23:09:14+00:00

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Cargado por Isabel Silvestre
EEUU, H. Verbistky
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SISTEMATIZACIÓN DE LOS CONFLICTOS SOCIO AMBIENTALES EN EL PARQUE NACIONAL MONTECRISTO, EL SALVADOR.
Sistematización de los conflictos socio ambientales en el Parque Nacional Montecristo, El Salvador, 2010.
Reconocimientos 1. Introducción 2. Ubicación 3. Objetivos 4. Metodología 5. Antecedentes 5.1. 5.2. 5.3. 5.4. Orígenes de las comunidades Época de la Hacienda Época de la compra-venta de la propiedad y el Distrito Forestal Época del Servicio de Parques Nacionales y Vida Silvestre MAG Época del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales MARN
4 5 6 6 6 7 8 8 10 13
18 19 19 20 21 22 23 23 25 26 27
6. Situación actual de las comunidades 6.1. 6.2. 6.3. 6.4. 6.5. 6.6. 6.7. 6.8. 6.9. Población Viviendas Servicios básicos Salud Educación Actividades económico - productivas Celebraciones realizadas por las comunidades Eventos autorizados a las comunidades Aprovechamiento de recursos naturales del Parque
7. Identificación de los problemas y conflictos socio ambientales, en la lucha por la conservación del área protegida y el desarrollo comunitario 7.1. 7.2. 7.3. Situaciones problemáticas o conflictivas Los actores El proceso
28 32 35 37 37 39 40 45 48 50 52 54 54 58
8. Marco legal y normativo 8.1. 8.2. 8.3. 8.4. 8.5. 8.6. 8.7. 8.8. Constitución Política Ley de Medio Ambiente Ley de Áreas Naturales Protegidas Decretos del Parque Nacional Montecristo Instructivo de Ministerio de Hacienda Plan de Manejo del Parque Nacional Montecristo Reglamento Interno Aspectos “vigentes” de la normativa interna del Parque, que se aplican actualmente a visitantes y residentes
9. Conclusiones 10. Recomendaciones Bibliografía consultada
Brindaron sus aportes para la elaboración de este documento representantes de los grupos organizados y de las mujeres de las comunidades de San José y Majaditas; de igual manera lo hicieron los empleados que laboran para el Parque Nacional Montecristo. Un especial reconocimiento a las siguientes personas, que con mucha disposición invirtieron más tiempo en la reconstrucción y ordenamiento de la información a partir de los recuerdos colectivos: De las comunidades 1. José Perdomo 2. José Raúl Calderón 3. Pedro Castro 4. Mario Meza 5. Elizandro Martínez 6. Pilar Aquino 7. Dany Hernández 8. José Cruz Gutiérrez 9. Eleodoro Gutiérrez 10. Pablo Molina 11. Atanasio Gutiérrez Del personal del Parque 1. Cristóbal Ladino 2. Daysi Melgar 3. Eriberto Molina
Este es un esfuerzo por documentar la forma en que ha evolucionado la agobiante situación conflictiva en que se encuentran inmersos directamente la población residente y empleados del Parque Nacional Montecristo, e indirectamente aquellas personas que han estado vinculadas históricamente al proceso de toma de decisiones para el manejo de esta área natural protegida.
Se trabajó por separado con cada uno de los principales grupos involucrados, a fin de que cada cual rescate desde su perspectiva el proceso seguido por los conflictos en su desarrollo. Así mismo, esto es un intento por reflejar en las conciencias de las personas involucradas, cómo esta situación ha sido vivida, percibida y sentida por su contraparte; lo que les permitiría comprender el por qué se asumen posiciones tan radicales en algún momento; esto se espera lograr a través de la validación de este documento en conjunto con las partes.
En tal sentido, se han respetado mucho las opiniones de las personas que participaron en las reuniones de trabajo para levantar la mayor parte de la información que contiene este documento, el cual no constituye un trabajo científico en sí mismo, es más testimonial y expresa el sentir de los involucrados en su afán de satisfacer sus necesidades más inmediatas.
Con la validación, se iniciará un proceso de acercamiento entre las partes, a través del que se espera construir una planificación conjunta del manejo del Parque y la gestión comunitaria, de manera que se establezcan las bases para un modelo de desarrollo comunitario que sea consecuente con la conservación de esta área natural protegida, patrimonio natural del pueblo salvadoreño.
El Parque Nacional Montecristo, se localiza en los Cantones San José Ingenio, El Limo y El Rosario del Municipio de Metapán, departamento de Santa Ana. El régimen de tenencia de la tierra es estatal y cuenta con una extensión de 1973 hectáreas. Las comunidades asentadas desde antes de la declaratoria del Parque como área natural protegida son Buena Vista (conocida como caserío San José Ingenio) y Majaditas, tienen una extensión de impacto directo que cubre 8 hectáreas, pero la influencia de las comunidades sobre los recursos naturales, se extiende en un entorno de 45.76 hectáreas (Plan de Manejo, 2003).
a) Evaluar con las comunidades residentes dentro del Parque Nacional Montecristo y el personal que labora para éste, la situación problemática, de manera que permita sistematizar los conflictos socio-ambientales existentes en esta área natural protegida. b) Destacar los aspectos básicos que conforman el proceso seguido por los conflictos en el Parque Nacional Montecristo.
La presente sistematización se realizó de manera participativa con cada uno de los grupos enfrentados: las comunidades residentes por un lado, y el personal que labora en el Parque, por el otro. Se realizaron reuniones con éstos, a través de las que se fue obteniendo y analizando la información necesaria para dar cumplimiento al trabajo propuesto. Se realizaron recorridos para verificar mediante observaciones directas situaciones que ocurren en las comunidades y se sostuvieron conversaciones con algunos de los principales actores involucrados para precisar detalles. Así se lograron establecer los diferentes apartados que componen este documento, tal es el caso de los antecedentes, la situación actual
de las comunidades y la identificación de los problemas y conflictos socioambientales.
Se consultaron además, algunos documentos técnicos, administrativos y de carácter legal que se utilizan cotidianamente en el manejo del Parque, los cuales han servido para entender de mejor manera aquellas situaciones que no quedaron tan claras durante las jornadas colectivas de trabajo.
Para identificar el marco legal y normativo que se vincula con la situación conflictiva fue preciso hacer una revisión de las leyes y reglamentaciones que se aplican en el Parque Nacional Montecristo.
Posteriormente, se realizó la etapa de gabinete, durante la cual se fueron analizando y ordenando los resultados obtenidos, los que se incorporaron conforme se fue realizando la redacción de este informe.
Los terrenos en los que se encuentra el Parque Nacional Montecristo, fueron ocupados por españoles desde tiempos de la colonia. En éstos se procesó hierro proveniente de las minas que ahí existieron y además, se cultivó y procesó añil. Después de la independencia de El Salvador, los españoles abandonan estas tierras dejándolas a cargo de personas salvadoreñas que fungieron como administradores. A principios del siglo XX adquiere la propiedad el Coronel Samuel Luna. De ahí en adelante fue poseída por sus descendientes hasta el momento de su venta. (Según José Raúl Calderón, ex habitante de la comunidad de San José ingenio) 5.1 Orígenes de las Comunidades La población de las comunidades San José Ingenio y Majaditas, se considera a sí misma nativa de estas tierras, pues sus bisabuelos nacieron, crecieron y murieron en lugar.
Los Luna (antepasados de los Mancía Luna), fueron desde principios del siglo XX los dueños de todos los terrenos que ahora comprenden los cantones de San José Ingenio, San Miguel Ingenio y El Rosario distribuidos en 3 haciendas. Estas propiedades fueron abandonadas por los españoles que las poseyeron desde la colonización y las utilizaron para explotar el hierro. Durante esta época llegó gente de los pueblos aledaños a trabajar en la minas de hierro; quienes se fueron quedando como colonos.
Las familias que ahora existen en la comunidad estaban dispersas por todas estas propiedades, en calidad de colonos de los españoles, creen que debido a la migración interna se fue estableciendo y conformando el asentamiento de la hacienda San José. Se dice que las familias más antiguas del lugar son los Ladino, Castro, Gutiérrez, Martínez, Ramos, Molina y Cardona. 5.2 Época de la Hacienda (1900 – 1970)
De esta época se destacan dos aspectos: las condiciones de vida de la comunidad y la situación ambiental de entonces. Todos los jefes de familia eran colonos, lo cual significaba que: El “patrón”, daba a la familia un solar de vivienda sin límite de extensión. Las viviendas se construían en los alrededores de las fuentes de agua, eran ranchos de zacate (paredes de bahareque y techos de zacate). De igual forma daba tierra para cultivar y tener ganado, bestias y cerdos; el límite de espacio era la capacidad de la familia para producir. Lo que cultivaban era maíz, maicillo, frijol, papa, cebolla, repollo, zanahoria, y algo interesante es que les era permitido establecer parcelas de café con el mismo criterio en cuanto a la extensión; la parcela más pequeña era de media manzana y había familia que tenía hasta ocho manzanas de cafetal. Por cada tarea de café (466 m2) el colono pagaba al patrón 0.50 centavos de colón al año; en el caso de la milpa el pago se hacía en especie dependiendo de la producción obtenida, esto
era conocido como “terraje”. Por cada cabeza de ganado vacuno que tenían, pagaban 0.25 centavos de colón al año. El “patrón”, empleaba a los colonos (mujeres y hombres) en los cultivos que la hacienda establecía, siendo estos maíz, maicillo, frijol, caña, café, huertas y en la ganadería. A cambio de una jornada del día o tarea, pagaba 1 real (0.50 ctvs de colón) a principios de esta época y 4 reales más la comida por jornal al final de la misma. Para los colonos de la Hacienda era obligación 12 días de trabajo gratuito al año; el colono que no cumplía con sus obligaciones con el Patrón, era expulsado de la propiedad. Cuando la familia no tenía qué comer, el o la jefe de familia podía ir a la hacienda y pedir maíz, frijol o maicillo, lo cual pagaba con su trabajo: por un medio (12 libras) de maíz, frijol o maicillo, el colono hacía dos o tres días de trabajo. Además le regalaban queso, crema, dulce de atado, leche.
Las casas que existían a principios de esta época eran las de:
1. Benita Acosta 2. Juana Ladino 3. Dominga Cardona 4. Delfina Ladino 5. Ángel Ramírez 6. Sebastiana Posada 7. Damacio Gutiérrez 8. Alejandro Gutiérrez 9. Emilia Vargas 10. Bernardino Alonso 11. Juan Castro 12. Lupe Acosta 13. Juan Colindres 14. Sinforosa Orellana 15. José López
16. Socorro Orellana 17. Ignacio Gutiérrez 18. Paulina Ladino 19. Santos Molina 20. Alberto Molina 21. Presentación Molina 22. Marcelo Acosta 23. Abraham Aldana 24. Aurelio Orellana 25. Transito Martínez 26. Agapito Martínez 27. Lisandro Limas 28. Juan Pacheco 29. Juan José Hernández 30. Ciriaco Herrera
31. Familia Henríquez
En cuanto a la situación ambiental, la mayoría de los terrenos de la hacienda eran potreros, había poco bosque, lo predominante eran matorrales. El suelo estaba deteriorado (erosionado y con poca fertilidad), lo cual favoreció algunos deslaves que se dieron en esa época. Había más vertientes o nacimientos de agua que ahora y las quebradas mantenían más agua. A principios de los años sesenta, los Mancía Luna, permiten al MAG – FAO – Alianza para el Progreso, que hicieran gaviones, diques, barreras de zacate, a lo largo y en las proximidades de la cárcava N° 1, la cual se formó a consecuencia de un deslizamiento que impactó Metapán, durante el invierno de 1934. Con la construcción de estas obras se empleó mano de obra de la comunidad, las cajas de gaviones se hacían en la hacienda, para lo que se capacitó a gente local. Más o menos por esa misma época el Ministerio de Obras Públicas terminó de construir el muro de contención conocido como murón en la cárcava 1 (1959). El área intervenida dejó de ser cultivada y solo se permitió la ganadería.
5.3 Época de la compra-venta de la propiedad y el Distrito Forestal.
La venta al Estado salvadoreño de la propiedad que ahora comprende el Parque Nacional Montecristo, se realiza en 1971, cuando Enrique Álvarez Córdova, estaba al frente del Ministerio de Agricultura y Ganadería, entidad a la que fue asignada la administración de la ex hacienda. Las personas del lugar manifiestan que la compra – venta se realiza con la condición de que se asignara un espacio a las comunidades, comprendido entre el mojón cincuenta y el ciento veintitrés, así como que se le construyeran viviendas dignas a los colonos, desafortunadamente este fue un trato de palabra acordado por el Ing. Mancía Luna y el señor Ministro Álvarez Córdova, nada de esto se puso por escrito. El gobierno tenía interés en adquirir la propiedad para proteger las microcuencas, trabajar en las cárcavas y estabilización de laderas para prevenir futuros desastres en la ciudad de Metapán. Por otro lado, se dice que los Mancía Luna, compartían el mismo interés por proteger a Metapán; Además, de que ya se escuchaban los primeros rumores de la
reforma agraria, lo cual infundió temor a perder la propiedad. Según los informantes estos fueron los factores principales que determinaron la compra-venta del inmueble en donde se establece lo que posteriormente se conoció como el Primer Distrito Forestal de Metapán. Para la protección de estas tierras, el Ministerio de Agricultura y Ganadería – MAG, impulsa dos proyectos importantes: uno de reforestación con pino y ciprés, y el otro de conservación de suelos con obras tales como gaviones, palo piques, barreras vivas, muros secos, terrazas y canales de desagüe; en los que las comunidades se mantuvieron trabajando alrededor de 12 años.
A principios de la época del Distrito Forestal, toda la comunidad que estaba dispersa por la propiedad fue reubicada en dos asentamientos: Buena Vista (ahora conocido como San José Ingenio) y Majaditas; fueron apoyados con albañiles, carpinteros y algunos materiales para construir las casas de adobe que habitan actualmente.
Como se le estaba dando trabajo a la comunidad, el MAG, ya no les permite seguir utilizando las tierras para las siembras de maíz y frijol; aunque durante los primeros cuatro años del Distrito, se les permite mantener las parcelas de café, hasta que fueron engañados para quitarles el grano cosechado, con la promesa de que se los iban a vender a mejor precio y según cuentan ni los costales les fueron devueltos. En la comunidad comentan que hubo dos familias que no entregaron su café (Acosta y Alarcón) a la Administración del Distrito Forestal y por esta razón fueron expulsadas; este mismo hecho es desmentido por los empleados, quienes sostienen que la salida de estas personas se debió al apresamiento de un miembro de la familia.
A partir de entonces ponen vigilancia en los cafetales y ya no se les permite seguir dándole mantenimiento ni cosechando su parcela familiar de café. El mantenimiento y la cosecha lo hacía la administración del Distrito, para lo que se empleaba a gente de la comunidad. Ésta tenía la oportunidad de aprovechar la pepena para su consumo, con la condición de que la mitad de lo pepenado era para la administración. Se taló parte del cafetal de la Vega de los Acosta, para que las familias ya no las siguieran aprovechando.
A las familias que eran propietarias de ganado vacuno y caballar les fueron asignadas áreas de pastoreo bajo la asistencia técnica del MAG. Estas tenían la obligación de poner bestias al servicio de la administración para acarrear el café de los lugares de difícil acceso para vehículos.
Después promueven y apoyan la organización de una cooperativa de producción agrícola, ganadera y de consumo, a la que le asignan de 25 a 30 manzanas para cultivar maíz, frijol, maicillo y potreros para mantener el ganado. Durante esta época las familias mantuvieron su ganado, bestias y cerdos sin ningún problema.
Al mismo tiempo se impulsó el cultivo de peces en estanques, trabajados de manera colectiva entre miembros de las comunidades. Había estanques en cada uno de los asentamientos, iniciaron dándoles los insumos y a los encargados de cuidarlos les daban alimento por trabajo. Estos proyectos no fructificaron, la gente dejó de trabajar cuando dejaron de entregarles insumos, también se dice que el pillaje constante fue otra de las razones, al menos en una de las comunidades.
En términos ambientales se dice que a finales de este período el 95% de la propiedad estaba con bosque, plantado y regenerado naturalmente; el resto seguía siendo para cultivos y potrero. Hubo un importante aumento de la fauna silvestre; el clima mejoró notablemente; algunos vertientes o nacimientos desaparecieron, tal es el caso de el “Ojo de agua El Pito”, las quebradas ya no tenían tanta agua en el verano. Había disminuido la erosión de los suelos y éstos contaban con mayor cantidad de materia orgánica.
5.4 Época del Servicio de Parques Nacionales y Vida Silvestre – MAG
Durante este período se obliga a los pobladores de las comunidades a que vendan el ganado vacuno, las bestias y los cerdos que poseían, dado que en el Distrito conocido para ese entonces como Parque Montecristo, ya no se permitirían animales domésticos por estar en contra de los objetivos de conservación de esta área natural.
En 1987 la propiedad es decretada como Parque Nacional Montecristo y empieza a manejarse con un régimen estricto de conservación ambiental. Se crean Normas, Acuerdos y disposiciones para el manejo de los Recursos Naturales del Área Protegida. Hasta que en el año 1987 se acuerda erradicar el ganado que existía dentro del inmueble, ya que no era compatible con los objetivos de conservación y manejo del mismo. De esta forma obligaron, a los propietarios de ganado a venderlo, les dieron un plazo aproximado de seis meses, por lo que a finales de 1988 fue erradicado en su totalidad. Según los informantes de la comunidad, al erradicar el ganado, las comunidades internas se vieron afectadas además, porque la mosca del tórsalo empezó a reproducirse en los habitantes. Los afectados fueron atendidos por promotores de salud capacitados por la Fundación Cristiana para la Salud y la Naturaleza - FUCRISAN Salvadoreña Pro Salud Rural - ASAPROSAR. Con ayuda de las instituciones y de la Administración del Parque, se abrió una clínica en la que los promotores atendían a los pacientes infectados con Tórsalo y también para promover la medicina natural. Según informes la epidemia duro aproximadamente cinco años, finalizando por el año de 1994. A continuación se transcriben partes de entrevistas realizadas a personas que resultaron afectadas: Sra. Mercedes Gutiérrez: “Llevé a mi hijo Juan Amelio Castro de emergencia a la Unidad de Salud de y la Asociación
Metapán, con 3 tórsalos en la cara, a la altura de las cejas, el doctor no pudo diagnosticarle lo que tenía, por lo que llamo a otro doctor y al fin vieron que eran gusanos de tórsalo, le sacaron 2 y el otro se lo saco el promotor de Salud de ASAPROSAR de aquella época que era Manuel García” Sr. Víctor Manuel Sandoval: “Mi mamá llevó al hospital de Metapán a mi hermana Vilma Aidé Sandoval, con más de 20 gusanos de tórsalo en la cabeza, eso le causó mucha fiebre. Dice mi mamá que cuando la examino el doctor, no pudo diagnosticar que era lo que tenia,
solamente le inyectaron un antibiótico y la mandaron de regreso a la casa. Ella se quejaba mucho del dolor que sentía por los gusanos, hasta que los promotores de salud de la comunidad le fueron sacando los gusanos por etapas, porque le
seguían apareciendo en el mismo lugar, hasta que se los erradicaron; también a mi hermano Santiago lo llevaron al hospital y solamente le pusieron una inyección de penicilina y lo mandaron de regreso y aquí en la casa le sacaron 28 gusanos de tórsalo de la espalda, pero los gusanos ya estaban muertos” Sr. Pablo Molina, Promotor de Salud: “Yo en esa época atendí a más de 40 pacientes con gusanos de tórsalo, las herramientas con que contábamos era algún equipo de mini cirugía y algunos medicamentos como permanganato, pastillas de tetraciclina para aligerar el proceso de extirpación del gusano y plantas medicinales como la masa de albahaca de pollo, que se aplicaba en los orificios del tórsalo. Los doctores no podían hacer mucho, solamente les recetaban antibióticos y los mandaban de regreso a la casa, luego nosotros los atendíamos, también atendimos pacientes bien críticos de esa peste como a la hija de Arcadio Sandoval”. Al preguntarle ¿qué fue lo que provoco ese problema? nos dijo: “Nosotros creemos que fue a raíz de cuando se quito el ganado del lugar, el parasito no encontraba donde reproducirse y lo hizo en los seres humanos”. (Cristóbal Ladino, Unidad de
Atención a las Comunidades, 2009).
Según empleados del Parque, hubo un brote regional en esa época, el cual en los alrededores del ANP no se dio con tanta intensidad como en los asentamientos internos, comentan que también los venados lo padecieron, acotan además que la higiene personal es importante para el control de la infección. Durante este período, se constituye una Cooperativa de Producción Agrícola, estaba conformada en su mayoría por empleados del Parque, quienes trabajaban la tierra de manera individual con el compromiso de aportar a ésta, el diez por ciento de la producción obtenida.
Paralelamente se forma una organización de desempleados que buscan apoyo en la administración con un pliego de peticiones consistente en viviendas, tierras para cultivo y empleo. En respuesta a estas demandas se le pide a la Cooperativa, que ceda a la organización de desempleados, las tierras que utilizaban para cultivos, quedando solo como cooperativa de consumo. A “Los desempleados” se les permite cultivar estas tierras por un período de dos años.
En esta época entra el Proyecto Piloto Trifinio, con actividades de establecimiento de viveros, reforestación y mantenimiento de las plantaciones tanto en el parque como en propiedades privadas. Este proyecto termina con las tierras de cultivo dentro del área natural.
Las peticiones de los desempleados fueron canalizadas por la administración del Parque hacia la Región 1 del MAG, en Santa Ana; de donde los contactaron con funcionarios de FINATA, quienes les propusieron tierra y solares para viviendas. Iniciando así un proceso de búsqueda de propiedades, sin ningún resultado favorable. Luego la región 1 del MAG, los pone en contacto con el Banco de Tierras, con el que finalmente y por gestiones de la Vicepresidencia de la República, se logra negociar la propiedad de San Nicolás, en el municipio de Masahuat, Santa Ana. El dueño de la propiedad, en agradecimiento por la compra de la tierra, dona los solares de vivienda. Posteriormente realizan gestiones con varias organizaciones, hasta que la
Vicepresidencia, les pone en contacto con el Vice ministerio de Vivienda y FONAVIPO, para la construcción de las viviendas; concretando así la primera reubicación fuera del Parque Nacional. Los beneficiados con las parcelas fueron 77 personas de San José y Majaditas; en el caso de las viviendas se favoreció a 57 familias de las mismas comunidades.
A partir de esta reubicación, se empezó a hostigar a la gente que se quedó en el Parque, con la petición de que tenían que abandonar la zona; para los empleados que vivían dentro de las comunidades, esto fue una obligación, ya que ellos debían dar el ejemplo. Las casas que dejaron las personas que se salieron, eran por obligación desarmadas por ellos mismos o destruidas por la administración.
Se imponen restricciones a las comunidades en aspectos deportivos, religiosos, a fin de desesperar a la gente para que se salga del lugar; entre estas restricciones hubo intentos por quitar la cancha de futbol, no se les permitía organizarse, se limita la entrada de los habitantes de las comunidades aledañas a la celebración de las fiestas patronales de San José Ingenio. Ya no se permiten las carreras de cinta en caballos; ante esto la comunidad se resiste, decide tallar en madera cabezas de caballos, les colocan palos largos, se los pasaban entre las piernas y corrían sobre estos simulando a las bestias, otros lo hacían en bicicletas.
Según empleados del ANP, lo que se imponían eran restricciones para el uso de la cancha, ya que las personas que ingresaban destruían y ensuciaban los alrededores. Al principio los equipos de futbol podían entrar, siempre y cuando solicitaran permiso para no pagar el ingreso y debían llegar uniformados; pero luego, se decide cobrarles (al parecer esta decisión fue tomada arbitrariamente por la Administración).
Las fiestas patronales eran una forma de dinamizar la economía familiar, pues se aprovechaba la oportunidad para la venta de bocadillos y platos típicos; además se recolectaban algunos fondos que servían para las actividades de la Iglesia. Se prohíben los instrumentos musicales, lo cual acabó con la existencia del conjunto ranchero “Los Cuatro Vientos” de la comunidad San José, quienes habían comprado los instrumentos con la venta de un frijolar de 6 tareas que habían trabajado en colectivo. Al respecto los empleados expresan que el grupo musical desapareció porque algunos miembros se reubicaron en San Nicolás y los instrumentos los vendieron (en la actualidad existen instrumentos musicales en las comunidades).
Se organiza la Asociación de Desarrollo Comunal de San José, como una entidad a través de la cual la comunidad podría realizar sus propias gestiones. No se permitió la entrada de proyectos orientados a apoyar el desarrollo de las comunidades, se menciona uno de capacitación sobre corte y confección que llegó a la administración del Parque y nunca pasó a las comunidades. Un empleado manifestó que solicitó permiso al encargado del Parque, para facilitar el ingreso del proyecto de corte y confección y que esta persona
se opuso diciéndole que “proyectos aquí no se permitirían”. Hicieron además, gestiones con el proyecto piloto Trifinio para que apoyaran con proyectos y tampoco los dejaron entrar. Otros empleados comentan que las comunidades hacían las cosas de manera descoordinada ya que no solicitaban los permisos respectivos a la entidad rectora; que han entrado proyectos para la construcción de gaviones que no han sido aprovechados por las comunidades, dado que en estas ocasiones quieren ganar más de lo que los proyectos tienen establecido pagar; dicen que en la comunidad Majaditas, el Trifinio impartió una capacitación de pastelería y que no le dieron ningún seguimiento.
Inician los cobros por ingreso a familiares que llegaban de visita a las comunidades.
En términos ambientales se dice que a finales de este período el 100% de la propiedad estaba con bosque, plantado y regenerado naturalmente; los potreros habían sido sustituidos por plantaciones naturales. La fauna silvestre continuo aumentando, aunque algunas especies de aves de espacios abiertos o perturbados han disminuido en el Parque, trasladándose a las zonas de amortiguamiento (paloma llanera, tórtola dorada, cuervo); el clima siguió mejorando; desaparecieron otros vertientes, tales como “Campo Santo” y el “Potrerito”, que redujo su producción de agua. Las quebradas seguían reduciendo la cantidad de agua en el verano. Los suelos contaban con mayor cantidad de materia orgánica y los procesos erosivos de antaño se han detenido.
5.5 Época del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales – MARN.
Ha habido un incremento en las restricciones impuestas por la administración del Parque a los habitantes de las comunidades y sus necesidades no han sido tomadas en cuenta. Se les ha limitado en el uso y aprovechamiento de los recursos del Parque, no se les permite establecer huertos caseros, se continúo cobrando el ingreso de familiares que iban de visita, se impuso el cobro a vehículos de las comunidades, sobre todo a aquellos que brindan el servicio de transporte a la población. Se restringe la entrada de materiales
de construcción lo cual limita hacer reparaciones a las viviendas, además se debe solicitar un permiso para el ingreso de los mismos. Algunos empleados comentan que por órdenes administrativas se han hecho inspecciones a las viviendas de personas que solicitaban permiso para ingresar materiales o aprovechar algún recurso y era en base a esta inspección que se determinaba si realmente existía la necesidad del material o recurso solicitado. En el caso de los huertos caseros, argumentan que los trabajaban con químicos, por eso no se permitían; pero, que nunca se han destruido cultivos.
Se imponen sanciones (días de trabajo) a personas que son encontradas cometiendo infracciones. Según empleados, hubo acuerdos de pagar con trabajo algunos recursos que se aprovechaban como la leña, o, a las personas que fueron sorprendidas hurtando madera, por ayudarles se les pedía que la pagaran con trabajo. Por ejemplo, cuando solicitaban arena para hacer reparaciones, se permitía sacarla del río, con la condición de que en igual cantidad se sacara para el Parque, y en dependencia de la indicación, se le tenía que sacar hasta la calle o dejarla a la orilla del río. “Por lo tanto, se ha apoyado a la gente brindándole facilidades para adquirir los recursos que han necesitado”, manifestó un empleado. Se inician procesos judiciales a personas de las comunidades por infracciones cometidas. Algunos miembros de la administración cometen arbitrariedades en la aplicación de las normativas vigentes, abuso de autoridad por parte de algunos empleados. Para realizar las fiestas patronales hay que solicitar un permiso y las actividades son restringidas, por ejemplo, en la cantidad de cohetes que se queman o en la cantidad de personas que entran a las celebraciones.
Las comunidades se mantienen organizadas en ADESCO y estas no han sido bien vistas por la administración del Parque. Sin embargo, algunos empleados manifiestan que esto se ha dado de hace dos años a la fecha; ya que antes de ese tiempo la relación era buena, con esta nueva directiva es que se ha perdido todo eso.
Se ha puesto en evidencia una situación conflictiva entre los habitantes de las comunidades y la administración del Parque a consecuencia de la humillación y falta de
libertades para que las comunidades puedan satisfacer algunas de sus necesidades básicas. Lo anteriormente descrito deja en evidencia el desinterés de la Administración por las necesidades elementales de la población de las comunidades.
Ambientalmente hablando, el inmueble se encuentra en un proceso avanzado de recuperación: la vegetación se ha regenerado casi en la totalidad del terreno, lógicamente al recuperarse el bosque muchas especies de animales también han vuelto a refugiarse en el lugar. Los suelos se han logrado recuperar y estabilizar gracias a la regeneración de la flora y a las obras físicas que se construyeron para tal fin.
6 Situación actual de las comunidades
La población que habita dentro del Parque Nacional Montecristo, asciende a 595 personas. Estas están distribuidas de la siguiente manera: El caserío San José Ingenio (Buena Vista), cuenta con 372 personas, de éstas 196 son mujeres y 176 hombres. Hay 56 niños y 71 niñas de 0 a 15 años. Se agrupan en 110 familias. Hay un grupo de 37 personas mayores de 60 años (21 hombres, 16 mujeres). En el caserío Majaditas, viven 198 personas. 107 mujeres y 91 hombres. 48 niñas y 26 niños de 0 a 15 años y solteros o solteras. Están agrupados en 55 familias. La cantidad de personas mayores de 60 años asciende a 21 (12 hombres, 9 mujeres). En los Planes de Montecristo, habitan 2 familias con una población de 25 personas. 13 hombres y 12 mujeres. 4 niñas y 4 niños, de los que sólo un niño no estudia por no tener la edad requerida para hacerlo. (Información recolectada por las ADESCO de San José Ingenio, Majaditas y la Unidad de Atención a las Comunidades P.N.M – MARN).
6.2 Viviendas Las dimensiones de los solares de vivienda en las comunidades no son uniformes, van desde los 225 hasta 900 m2 (30 mts X 30 mts). Las viviendas están construidas con adobe las paredes, repelladas algunas; los techos son de madera y teja o lámina; piso de
tierra la mayoría y algunos cementados; las dimensiones de las casas varían, pero en promedio diremos que son de 64 m2 (8x8 mts) un poco más o menos. Algunas viviendas cuentan con pequeñas ampliaciones construidas con bahareque, plásticos, láminas y madera (Información recolectada por Viceministerio de Vivienda y MARN).
En San José Ingenio existen 72 viviendas; de éstas el 21.43% se encuentra en buen estado, el 65.70% en regular estado y el 12.87% en mal estado. En Majaditas, existen 40 viviendas; el porcentaje de las que están en buen estado es menor que el de San José, así mismo, aumenta el porcentaje de las que se encuentran en regular y mal estado (Información recolectada por Vice ministerio de Vivienda y MARN, 2009). Quienes cuentan con mejores viviendas son las dos familias que residen en Los Planes de Montecristo.
Una de las limitaciones que han enfrentado las familias es que una vez que las infraestructuras se van deteriorando, ha sido difícil que éstas puedan ser reparadas, debido a que las normas del ANP no permiten la introducción de materiales de construcción (Plan de Manejo del P.N.M, 2003).
En San José existen 20 casas en las que viven de 2 a 4 familias y hasta 11 personas en total; para el caso de Majaditas, son 11 las viviendas en las que encontramos de 2 a 3 familias con la misma cantidad de personas viviendo en ellas (Información recolectada por las ADESCO de San José Ingenio, Majaditas y la Unidad de Atención a las Comunidades P.N.M – MARN, 2010).
También vale la pena mencionar que 18 de las personas favorecidas con inmuebles en San Nicolás, continúan viviendo en el Parque, de éstas, todas recibieron parcelas, 14 obtuvieron casas además. 5 vendieron ambos inmuebles, 1 sólo vendió la casa. Hay 5 personas que poseen viviendas en los alrededores del Parque y Metapán.
6.3 Servicios básicos
Ninguna de las comunidades cuenta con servicio de aguas negras y alcantarillados. Para el manejo de las excretas utilizan letrinas de fosa. En San José Ingenio, de las 72 viviendas, 59 tienen letrinas en mal estado, 3 en buen estado, las cuales son de lavar (presentan el inconveniente que las aguas se depositan en fosas no sépticas, ya que no están revestidas con cemento, ni cuentan con filtro para las aguas de rebose.) y 8 casas no cuentan con letrinas (Información recolectada por Vice ministerio de Vivienda y MARN, 2009). En Majaditas, de las 40 viviendas, aproximadamente el 25% no cuentan con letrinas, por lo tanto defecan al aire libre; el 65% tienen letrinas de fosa y se encuentran en regular estado; el 10% restante (4 viviendas), tienen letrinas de lavar, en iguales condiciones que las de San José. Al respecto, la población se justifica diciendo que los servicios que se encuentran en Los Planes, para el uso de visitantes y turistas, son de lavar y presentan las mismas condiciones que en las comunidades.
Las aguas servidas son echadas a las calles o en los mismos solares de vivienda, lo que provoca focos de contaminación y desarrollo de vectores. Las Familias de las comunidades internas poseen un sistema de agua conducida por gravedad a través de poliducto, la cual es tomada directamente de los nacimientos de agua más cercanos a las comunidades; el único costo en que incurren, es en el proceso de instalación de la tubería (Plan de Manejo, 2003). Este tipo de material es muy frágil, se rompe con facilidad, provocando así la contaminación del agua, la cual en ningún momento es potabilizada. Se tiene conocimiento de que una casa no dispone de agua domiciliar. Vale la pena mencionar que en el Parque Nacional Montecristo, se encuentran varios vertientes que son aprovechados para abastecer caseríos aledaños e incluso hasta la ciudad de Metapán, tal es el caso de la “caja de agua”, del que ANDA, brinda el servicio de agua potable a colonias del norte de la ciudad; Casas de Teja, El Cóbano y colonia San José, tienen instalados sistemas de captación y conducción de agua del Parque hacia sus caseríos.
En el tema de la energía eléctrica, sólo San José Ingenio, cuenta con este servicio, con una cobertura casi del 100% de las viviendas, dos casas son las que no cuentan con electricidad. La comunidad de Majaditas, no dispone de este servicio, aun cuando han hecho gestiones para su introducción, ha sido difícil, pues las diferentes administraciones
no lo han permitido, basándose en las normativas del Parque. Este es el principal factor que provoca la extracción de ocote del bosque en esta comunidad, ya que lo utilizan para iluminarse durante la noche.
La atención de salud primaria es proporcionada por el Centro Hospitalario que se ubica en la ciudad de Metapán, del cual dependen los pobladores que viven dentro del ANP; esta atención medica es complementada por los servicios que ofrece la Unidad de Salud que se ubica en El Cóbano, Cantón San José Ingenio (Plan de Manejo, 2003). Organismos no gubernamentales como FUCRISAN, brindan servicios, a través de sus promotores de salud. Las enfermedades que tienen mayor incidencia en las comunidades son: infecciones agudas de las vías respiratorias superiores, diarrea y gastroenteritis de presunto origen infeccioso, parasitismo intestinal e infecciones de las vías urinarias. Las consultas que mayormente se atienden en la unidad de salud de San José Ingenio son preventivas materno infantil y planificación familiar (Plan de Manejo, 2003).
Una enfermedad asociada a las malas condiciones de las viviendas es el mal de Chagas; en muestreos de búsqueda de la chinche vector realizados por el Ministerio de Salud, en marzo del 2004 en ambas comunidades, el 40% de las muestras tomadas fueron positivas en San José y el 50% en Majaditas. Se conocen dos casos confirmados de la enfermedad en San José. Una de las enfermedades crónicas que más se reportan, tanto en habitantes de las comunidades como en empleados del Parque es la diabetes.
Existe un centro escolar en cada uno de los dos asentamientos, en ambos se atiende hasta sexto grado. Quienes continúan estudiando tienen que desplazarse hasta Metapán. En San José Ingenio, el 75% (42) de los niños y el 76% (54) de las niñas, estudian
actualmente desde parvularia hasta tercer ciclo, hay 10 jóvenes en bachillerato y una señorita en la Universidad; Además, existen 7 bachilleres. El 4.8% (18 personas) de la población son analfabetas. En Majaditas, el 65.38% (17) de los niños y el 66.67% (32) de las niñas, están estudiando desde parvularia hasta tercer ciclo, 1 tan solo estudiante de bachillerato, quien al graduarse sería el primero de la comunidad. El 15.15% (30 personas) de la población es analfabeta. (Información recolectada por las ADESCO de San José Ingenio, Majaditas y la Unidad de Atención a las Comunidades P.N.M – MARN, 2010) 6.6 Actividades económico – productivas Una de las principales limitantes para el desarrollo de las comunidades, la impone el hecho de vivir dentro de un área natural protegida con un régimen de restricciones muy amplio, lo que significa para la mayoría de población tener que realizar sus actividades económico – productivas fuera del Parque, tales como empleos, cultivos, negocios y otras.
El siguiente cuadro muestra las principales ocupaciones que existen en las comunidades:
San José Ingenio Estudiantes Agricultores Amas de casa u oficios domésticos Albañiles Motoristas Mecánicos Empleados Carpinteros Naturópata Pensionados 107 48 109 21 4 2 14 2 1 8 28.76% 12.90% 29.30% 5.65% 1.08% 0.54% 3.76% 0.54% 0.27% 2.15%
Desocupados (sin empleo) Majaditas Estudiantes Agricultores Amas de casa u oficios domésticos Albañiles Empleados Pensionados
50 54 61 1 5 3
25.25% 27.27% 30.81% 0.51% 2.53% 1.51%
(Información recolectada por las ADESCO de San José Ingenio, Majaditas y la Unidad de Atención a las Comunidades P.N.M – MARN, 2010)
En el caso de Majaditas, no visualizan a personas desempleadas. Las familias perciben sus ingresos de la venta de los granos cosechados, de sus empleos, los que los tienen, de la venta de su fuerza de trabajo como jornaleros, de pequeños negocios y remesas. En una encuesta realizada hace aproximadamente mes y medio sobre los ingresos y egresos a 50 personas de la comunidad San José Ingenio, se obtuvieron estos datos: los ingresos promedio ascienden a $267 y el gasto promedio es de $227.00, lo cual implica gastos básicos de vida, deudas e inversiones en actividades productivas. El 24% de los entrevistados reciben remesas de USA, por montos que van desde $10 hasta $100 mensuales.
6.7 Celebraciones realizadas por las comunidades
Muchas de las actividades culturales, celebradas o realizadas tradicionalmente por estas comunidades se han ido perdiendo por no ser compatibles con los objetivos de conservación del Parque. Entre las que todavía se llevan a cabo podemos mencionar: Las fiestas patronales del cantón San José Ingenio, cuya celebración es el día 19 de marzo, en honor al Patrono San José. Los festejos inician una semana antes con la “novena”, esta consiste en rezos del rosario que hacen por la noche cada una de las comunidades del cantón, en la iglesia del caserío San José Ingenio. En la madrugada del 19 se hace una alborada con quema de pólvora y cantan las mañanitas.
Los Miércoles de Ceniza, se celebran con una predicación del evangelio y marcan la cruz con ceniza en la frente de las personas, esto es oficiado por los catequistas de ambas comunidades. Los Vía Crucis, se realizan los días viernes e inician cinco semanas antes de la semana santa. Durante la semana mayor, el día jueves los catequistas hacen el lavatorio de los pies; el viernes por la mañana realizan la procesión de los encuentros y la crucifixión en la iglesia, por la noche hacen la procesión del santo entierro; el día sábado se organiza una vigilia, cantan gloria y después de la media noche hacen la procesión del silencio; en la madrugada del día domingo salen en la procesión del ángel del farolito que anuncia la resurrección. El 3 de mayo las congregaciones católicas celebran el Día de La Cruz, “visten” las cruces de las iglesias con ramas verdes de cerezo y pino, y las adornan con flores naturales y artificiales. En las casas de las comunidades colocan un trozo de árbol de Jiote, formando una cruz, adornándola con frutas y papel de china de colores, simulando flecos, tecomates, toallas, etc. Antes de que hubiera restricciones en el ANP, se oía la detonación de un petardo; significaba que ya alguien había colocado su cruz y así sucesivamente por cada familia. Esto era el día 2 de mayo, que también se preparaban y cocinaban los tamales, para degustarlos el día 3. Tradición que se acostumbra aun en comunidades fuera del ANP. (Plan de Manejo, 2003). En el 40% de las viviendas, se consiguen los trozos de jiote en terrenos aledaños al parque. En Navidad y Fin de Año, las comunidades celebran con posadas, pastorelas y cena de Nochebuena. (Plan de Manejo, 2003). En los velorios, reparten café, pan y comida (pollo, carne de res y cerdo); según las posibilidades de los dolientes. A los 9 días (le llaman Remate), únicamente proporcionan tamales y café. (Plan de Manejo, 2003). En los bautizos, antes de las restricciones del ANP, también reventaban petardos o cohetes, anunciando la llegada de un nuevo miembro a la comunidad religiosa. (Plan de Manejo, 2003).
Los casamientos, eran acompañados con música de cuerda, una costumbre casi extinta. (Plan de Manejo, 2003). 6.8 Eventos autorizados a las comunidades.
Se les ha autorizado que realicen las fiestas patronales, en las que pueden reventar dos docenas de cohetes y se concede permiso para que ingresen a acompañarles una cantidad limitada de personas de las comunidades aledañas.
Las actividades religiosas que se les ha permitido realizar son vigilias en las que hacen ventas de platos típicos (pupusas, pasteles, yuca) y refrescos con el propósito de recaudar fondos para la iglesia; se han realizado cultos evangélicos; y la celebración de la semana santa. El permiso requerido en estas ocasiones es para que ingresen a acompañarles personas de las comunidades aledañas.
Existen en las comunidades cinco equipos de futbol (tres en San José Ingenio y dos en Majaditas), cuando ellos realizan actividades deportivas, tales como torneos relámpago se ha autorizado el pago de la cuota mínima a los equipos contrincantes de las comunidades aledañas. En los velorios y remates se ha permitido el ingreso de familiares y amigos de las comunidades aledañas para que acompañen a los dolientes.
6.9 Aprovechamiento de recursos naturales del Parque
La leña seca, el ocote de troncos secos de hasta 1 metro de altura y de árboles caídos (de árboles verdes es prohibido), la pepena de café, una vez terminada la corta, son los únicos recursos del Parque, que se pueden aprovechar sin autorización. Según la normativa vigente, hay recursos que las comunidades pueden aprovechar siempre y cuando soliciten autorización para hacerlo, entre estos se mencionan: el agua, tierra para adobes que se vayan a utilizar en letrinas y pasamanos en corredores, madera para reparar casas, siempre que sea una familia de escasos recursos económicos. En el
Parque, las comunidades pueden comprar piedra, arena, madera rolliza y aserrada, flores, cogollos de pino para rezos o casamientos.
Identificación de los problemas y conflictos socio ambientales, en la lucha por la conservación del área protegida y el desarrollo comunitario.
Según Domingo Marte, experto dominicano en temas ambientales, “los conflictos son desacuerdos que se originan en torno al establecimiento y manejo de las áreas protegidas debido a diferentes causas, entre éstas: el desconocimiento de las funciones y servicios del área; problemas de límites en la creación del área que a veces incluyen comunidades establecidas y desacuerdos en torno a las reglamentaciones que se establecen para tener acceso al área y a sus recursos”. La preocupación principal de las entidades gubernamentales que han estado al frente del manejo y administración del Parque Nacional Montecristo, ha sido su conservación, de manera que esté siempre disponible para que la sociedad salvadoreña pueda continuar disfrutando de éste; imponiendo así restricciones de uso y aprovechamiento de los recursos e ignorando las necesidades y demandas por alcanzar un mejor nivel de vida de las y los pobladores que habitan en su interior. Tal condición ha generado descontento en las comunidades y por ende enfrentamientos entre éstas y las dependencias a cargo, pero sobre todo con el personal administrativo y de campo que labora en el Parque.
Con el afán de cambiar el rumbo a esta situación problemática y conflictiva, se ha iniciado un trabajo con las partes enfrentadas (comunidades – personal del Parque), orientado en un primer momento a buscar el entendimiento entre éstas a partir de un análisis objetivo del conflicto en el que se reflejen y visualicen ambas partes, con sus propias posiciones, intereses y sentimientos. De manera que tomen conciencia del papel que cada uno juega dentro de ese entorno compartido y cómo éste saldría favorecido al cambiar el enfrentamiento por un trabajo en equipo, donde ambas partes se fortalezcan en la concreción de sus propios intereses.
Se utiliza para tal análisis el enfoque propuesto por Lederach, en el que se diferencian los elementos vinculados a las personas implicadas, los elementos del proceso seguido por el conflicto, y los del problema que está a la base. A continuación se presentan los hallazgos encontrados en este ejercicio.
Situaciones problemáticas o conflictivas
Son aquellos acontecimientos, asuntos o diferencias específicas que las personas tienen entre ellas, incluyen puntos de vista opuestos sobre cómo se toman las decisiones, sobre necesidades o intereses incompatibles y diferencias concretas referentes al uso, distribución o acceso a los escasos recursos. Están relacionados con la real causa del conflicto. Entre las situaciones conflictivas planteadas por las comunidades tenemos: a) En las pocas oportunidades de empleo permanente que ha habido en el Parque, no se ha contratado a habitantes de las comunidades, aunque estén capacitados. b) No permiten construcciones y ampliaciones de viviendas, ni hacer reparaciones de paredes y pisos. c) A través de los años, las casas que se han ido desocupando las han destruido. d) No se permite el aprovechamiento de ocote para cocinar. e) No se permiten los huertos caseros. f) No permiten el aprovechamiento del café para consumo. g) No dejan que se aprovechen los cafetales abandonados. h) No permiten extraer “choras” (hongos comestibles) ni los brotes tiernos de bambú. i) Al quitar el ganado, los cerdos y granjas avícolas, no se buscaron otras alternativas de subsistencia en conjunto con las comunidades. j) No se ha permitido introducir la energía eléctrica al caserío Majaditas. k) No dejan entrar ningún otro tipo de proyectos a la comunidad. l) Los habitantes al ingresar al Parque, en vehículos que no son de la comunidad, tienen que pagar el costo de ingreso del motorista y el vehículo. m) Cobro por “rodaje” arbitrario a los transportistas de la comunidad. n) Imposición de muchas regulaciones y restricciones en las que no se ha tomado en cuenta la opinión de las comunidades.
A la base de estas situaciones se encuentran una serie de hechos repetitivos, entre los que mencionan:  Se ha venido contratando a mucha gente de afuera de las comunidades.  Hay familias que tienen hasta dos miembros trabajando en el Parque.  Hay varios empleados que ya están jubilados y continúan trabajando.  Únicamente se permite el ingreso de dos bolsas de cemento por familia. No permiten ingresar hierro, ladrillo, teja de cemento, tela metálica y láminas.  No dejan hacer adobes.  Han negado solicitudes para ampliaciones y mejoras a las viviendas.  No venden ni regalan madera para hacer reparaciones.  Las casas de las personas que han abandonado las comunidades han sido destruidas.  Los Guarda Recursos levantan actas y denuncian ante las autoridades a personas que encuentren sacando ocote o café, lo decomisan con todo y herramientas.  Han decomisado las choras y los hijos de bambú que se extraen para comer.  Los Guarda Recursos han destruido cultivos en solares de viviendas.  Eliminación de perros y gatos con armas de fuego; aun frente a sus dueños.  No dejaron llevar el cableado de la energía eléctrica de San José a Majaditas.  Los habitantes de las comunidades han asumido los pagos por ingreso de motoristas y vehículos, cuando alguien ajeno al vecindario les ha dado un aventón o de una comercial les han llevado muebles u otro tipo de enseres para el hogar. En una ocasión alguien mandó a un transportista de Metapán, a traer a su mamá que estaba enferma, a quien se le negó la entrada por que tenía que pagar su ingreso y el del vehículo.  Cobro a comerciantes que llegan a vender a las comunidades.  Los transportistas de las comunidades pagan por sus vehículos como que son camiones de carga.  A los pobladores de las comunidades que son propietarios de vehículos, se les cobra por el ingreso de éstos.  Se ha cobrado por el ingreso al Parque a familiares que llegan de visita; el pago ha dependido de los días que se queden en las comunidades.
 Cuando se ha solicitado permiso para acopiar piedra, arena y otros materiales para reparación de viviendas, se ha pagado, con dinero o trabajo.  Prohibir a los empleados del Parque que son de las comunidades, que pertenezcan a una organización o ADESCO.  La administración ha prohibido las amistades de los empleados con miembros de la directiva de la ADESCO de San José.  La Administración ha enviado a Guarda Recursos a las comunidades a observar con que materiales están construidos sus muebles (mesas, sillas y otros).  Cuando en los solares de vivienda se ha caído un árbol y este ha sido aprovechado para leña, la jefatura ha mandado a cobrar por la cantidad de leña que ha salido. No hace mucho tiempo un viento botó muchos pinos que tenían ocote, personas de las comunidades lo sacaron y llevaron a sus casas, días después, los Guarda Recursos anduvieron casa por casa decomisándolo. Tiempo después los mismos Guarda Recursos lo sacaron del Parque en un vehículo tapado.  A personas que han cercado sus solares con varas de bambú, se las han cobrado con trabajo.  Se ha hostigado a la gente de las comunidades con todas esas restricciones para que se desesperen y abandonen el lugar.
El personal del Parque por su parte, plantea las siguientes situaciones conflictivas: a) Amenazas a muerte. b) Agresiones físicas a mano armada c) Demandas ante la fiscalía por eliminar perros de la comunidad. d) Cacería, extracción de algunos recursos como el ocote, café, cangrejos, orquídeas y otros para comercializarlos fuera del Parque. e) La comunidad no acepta al personal del Parque que viene de afuera.
Los hechos que fundamentan estas situaciones son:  Una persona de la comunidad tiró de machetazos a empleadas del Parque, en Metapán, y agredió con machete en mano a personal de vigilancia en las oficinas del Parque.  Habladas e indirectas ofensivas y amenazantes.
 Decomisos y procedimientos administrativos.  Perros de las comunidades cazando dentro del bosque.  Elaborar informes para las autoridades del Parque, dando a conocer los nombres de cazadores de las comunidades.  Cazadores han disparado a Guarda Recursos dentro del bosque.  Personas de comunidades han negado la venta de comida a empleados.  Falsas acusaciones, tales como: algunas personas de las comunidades han envenenado perros y gallinas con “bocados”, hacen disparos, culpando de estos hechos a los Guarda Recursos. Comentan que Guarda Recursos han ofrecido trabajo a personas con necesidad a cambio de matar perros o conseguirles información; dicen que los Guardas han provocado incendios para culpar a la gente de las comunidades. Como puede notarse, estamos ante una situación conflictiva histórica de intereses – necesidades, en la que existe un problema de contenido, al que habrá que buscarle la forma de satisfacer los intereses y las necesidades de los implicados, a través de alguna solución alternativa que supere la contraposición de las posiciones iniciales, con un enfoque de ganar-ganar (tú ganas – yo gano). Conforme el progreso de la situación, se ha desarrollado de forma paralela un problema de percepción. Aunque la realidad es una sola, cada parte en el conflicto tiene su propia visión, lo cual se evidencia con las versiones distintas sobre cómo se percibe la situación y las personas mismas.
Al respecto hay un caso bastante polémico: en cierta ocasión los Guarda Recursos mataron a un perro en las instalaciones del casco. Según el personal del Parque, el animal llegó acompañando a unas niñas, a quienes les preguntaron si era de ellas; ante la negación de las muchachas, un Guarda lo corrió, pero, cuando iba saliendo de las instalaciones, otro Guarda le disparó con un fusil calibre 22 y lo mató. Al oír el disparo las niñas corrieron, al ver el perro tendido en el suelo lo abrazaron y se pusieron a llorar, una de ellas se manchó de sangre las manos y la ropa. En la comunidad se maneja con indignación que al perro le dispararon estando al lado de una de las niñas, poniendo en riesgo la vida de ella. Este caso fue llevado ante un juez en la ciudad de Santa Ana, ya que la familia de la niña lo denunció.
En este apartado se hace referencia a los grupos o personas que intervienen; en éstos están contenidos los elementos relacionales y psicológicos del conflicto, sus necesidades, intereses, posiciones, sentimientos, autoestima; así como las percepciones y relaciones de poder que existen en el conflicto. En el Parque Nacional Montecristo, se encuentran enfrentados como actores principales la Asociación de Desarrollo Comunal Renacer de Montecristo, en “representación” de la comunidad San José Ingenio con la administración del Parque, representada por el ex jefe, personal administrativo, de vigilancia, de caseta y guarda recursos. Como actores secundarios están la Asociación de Desarrollo Comunal de Majaditas, los habitantes en general de ambos caseríos y por la otra parte el resto del personal del Parque, la Gerencia de Áreas Naturales, la Dirección General de Patrimonio Natural y los Titulares del Ministerio de Medio Ambiente. De ahí que estamos en presencia de un conflicto de carácter intergrupal.
Las necesidades humanas, son las que consideramos fundamentales e imprescindibles para vivir, pueden ser necesidades materiales básicas como vivienda, alimentación, trabajo y otras de índole no material como libertad, seguridad, dignidad.
Las comunidades tienen bien definidas las necesidades materiales que consideran violentadas y que se convierten en razón de conflictos, éstas son: EMPLEO, VIVIENDA, ALIMENTACIÓN, ENERGÍA ELÉCTRICA. Dentro de las necesidades no materiales consideran: la FALTA DE LIBERTAD Y SEGURIDAD, la DIGNIDAD ATROPELLADA y el TRATO INJUSTO que reciben.
Para el caso del personal del Parque, algunos empleados comparten la mayoría de las necesidades de las comunidades porque viven dentro de las mismas. El resto, no manifiesta necesidades materiales, pero sí, no materiales, entre éstas mencionan: FALTA DE SEGURIDAD PERSONAL Y PARA CUMPLIR CON SU TRABAJO.
Los intereses, son los beneficios que queremos obtener a través del conflicto. Los intereses que las comunidades persiguen son: a) Mejorar las condiciones económicas de la familia para así cubrir otras necesidades básicas. b) Contar con viviendas cómodas y en buen estado. c) Vivir desahogados (sin hacinamiento). d) Mejorar la dieta alimenticia, la nutrición y la economía. e) Reducir problemas de salud. f) Estar mejor iluminados. g) Disminuir la presión al Parque por el uso y aprovechamiento de recursos. h) Que la comunidad cuente con un mejor servicio de transporte. i) Poder ingresar a la comunidad en cualquier vehículo sin problemas. En cuanto a los intereses del personal en el conflicto, tenemos: a) Conservar los recursos del Parque. b) Aclarar situaciones para mejorar las relaciones con algunas personas de las comunidades. c) Transitar libremente sin temor a sufrir agresiones.
Las percepciones, son las formas como interpretamos el conflicto, sus causas y explicaciones. En este caso, las percepciones que las partes tienen del conflicto, son las siguientes: las comunidades perciben que “las tienen privadas de libertad y con muchas restricciones en su lugar de origen”; el personal del Parque, sostiene “ésta es un área natural protegida y no deberían haber comunidades dentro”.
Las posiciones, es lo que en principio reclama cada parte para sentirse satisfecha. Las posiciones de las comunidades son las siguientes: a) Que el Parque brinde oportunidades de empleo para las comunidades o genere fuentes alternativas. b) Que se tome en cuenta a las personas capacitadas para trabajar en el Parque. c) Que se permitan ampliaciones de viviendas, reparaciones de paredes y pisos. d) Que se permita la entrada de materiales para la reparación y ampliación de viviendas de acuerdo a las necesidades.
e) Que se permita la introducción de energía eléctrica en Majaditas. f) Que no se boten las casas que se desocupen. g) Que se dé oportunidad de aprovechar ocote y café para consumo familiar. h) Que se permitan los huertos caseros. i) Poder aprovechar los hongos comestibles llamados “Choras” j) Que no se les cobre “rodaje” a los vehículos que entran a dejar a pobladores de las comunidades. k) Que se exonere de pago a los transportistas de las comunidades.
En relación a las posiciones del personal del Parque, éstas son: a) Cumplir y aplicar la Ley. b) Continuar haciendo decomisos de recursos y aperos c) Seguir levantando informes y actas. d) Perseguir y enfrentar a cazadores. e) Que los agresores de las comunidades se mantengan a distancia de los empleados y empleadas.
El poder en el conflicto, consiste en la capacidad de influencia que los actores principales y secundarios tienen sobre los demás. Las relaciones de poder existentes en Montecristo, son desiguales en contra de las comunidades y están marcadas por los siguientes aspectos: a) Viven en una tierra que es propiedad del Estado salvadoreño, administrada y manejada por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales - MARN. Además, esta es la entidad encargada de la aplicación de la Ley de Áreas Naturales Protegidas. b) El personal del Parque, principalmente Guarda Recursos y vigilantes de caseta, como representantes del MARN, son los encargados de velar por que se respete la normativa dentro de esta área natural. Esto les concede cierta autoridad, que han hecho valer ante las comunidades.
Sin embargo, éstas han iniciado de manera organizada un proceso de gestión que les ha permitido acumular alguna cuota de poder, ante el personal del Parque.
Las emociones y sentimientos, son alteraciones del ánimo intensas y pasajeras, agradables o penosas que impresionan vivamente, capaces de producir perturbaciones violentas que influyen en el estado afectivo de las personas.
Las emociones y sentimientos de las comunidades son: molestia, resentimiento, frustración, humillación, discriminación, enojo, tristeza, decepción, impotencia, alteración nerviosa, desprecio, desesperación, miedo, cólera, sensación de ser menospreciadas.
Para el personal los sentimientos y emociones experimentadas son: miedo, enojo, autoestima y moral baja, frustración por la falta de apoyo de la dirección del Parque, deseo de hablar con la gente para concientizarla, lástima, miedo a que se acaben los recursos.
Esta íntimamente vinculado con la forma en que se ha establecido la relación y comunicación entre los actores principales y secundarios que intervienen en el conflicto. Se refiere a la forma en que las decisiones se han tomado históricamente y cómo se sienten al respecto. La forma como se toman las decisiones es una causa clave del conflicto; el sentimiento generado a partir de un trato injusto, provoca impotencia y hace surgir un resentimiento, capaz de echar raíces.
Las personas que se sienten excluidas o perciben que no pueden influir en las decisiones que afectan sus vidas, difícilmente las apoyarán. Ellas no descartan de manera evidente la decisión, pero su comportamiento desbarata la relación de una forma sutil y disimulada (J.P. Lederach).
Los habitantes del Parque, en su condición original de colonos, se encuentran de repente en medio de una negociación que implicaba el cambio de dueño de la propiedad en que viven, sin que ellos puedan tan siquiera dar su opinión al respecto, aun a sabiendas que ese hecho los dejaba en la más absoluta inseguridad.
El nuevo dueño (El Estado), aunque estaba generando mucho trabajo para la población residente, poco a poco va imponiendo su autoridad, imponiendo cambios que impactan la forma de vida de los habitantes del territorio, sin que éstos puedan nuevamente hacer valer sus opiniones. Hay algunos aspectos determinantes en esta relación que recién se establecía: este dueño no tenía un rostro, ni emociones que conmovieran sus sentimientos y todas sus decisiones las emitía a través de papeles legales; en su lugar había un grupo de gentes extrañas que siempre estaban dando órdenes.
Con el correr del tiempo, las restricciones y prohibiciones en relación al uso y aprovechamiento de los recursos de la propiedad aumentan, al punto que la población de agricultores, se quedaron de la noche a la mañana sin tierra para cultivar, ni para criar sus animales (ganado, cerdos, bestias) ya no había mucho trabajo, y el dueño había integrado un grupo de personas encargadas de cuidar su tierra y velar porque la población residente cumpla con las disposiciones establecidas por aquel. Este grupo de nuevos “caporales” son capacitados en los aspectos legales vinculados al ejercicio de sus funciones, a fin de que realicen la administración del inmueble de manera efectiva y eficiente. Definen su propia dinámica y estilos de trabajo en la que las comunidades residentes dentro de la propiedad son vistas como un problema para la conservación, visión que se agudiza una vez aprobada la Ley de Áreas Naturales Protegidas y el inmueble es declarado como tal. En la actualidad, la relación entre las comunidades y el personal que labora para el Parque Nacional Montecristo, está altamente deteriorada. El proceso conflictivo ha estado marcado por la hostilidad, desconfianza y menosprecio. En términos de poder, es una relación desigual a favor del personal del área, lo cual ha provocado posiciones radicales por parte de algunos habitantes de las comunidades; sin embargo, durante los últimos meses y por gestiones de los grupos organizados de las comunidades, esa relación de poder se ha empezado a volver un tanto más equitativa gracias al enfoque inclusivo en la gestión del Parque, que promueve el actual gobierno. La comunicación entre los grupos está muy distorsionada, prejuiciada y estereotipada, se basa en la desinformación, se le presta mucha, muchísima atención a los rumores, ambos grupos lo saben y lo manejan muy bien para incomodarse.
Cabe aclarar: Que los estereotipos son “una serie de creencias, compartidas socialmente, que atribuyen características o una imagen simplificada de los miembros de un grupo” y que éstos se atribuyen a una persona como miembro de un grupo y no como persona individual. Y los prejuicios son “un juicio previo no comprobado, de carácter favorable o desfavorable, acerca de un individuo o de un grupo”.
Retomando las causas de los conflictos planteados por Domingo Marte, diremos que en el caso de Montecristo, las que más se aplican son la existencia de comunidades establecidas dentro de los límites del área y desacuerdos en torno a las reglamentaciones y restricciones aplicadas a las comunidades relacionadas con la forma de vida y aprovechamiento de los recursos del área protegida. Las comunidades han sido invisibilizadas probablemente porque el espacio territorial que ocupan, al igual que el resto del área protegida pertenece al Estado, lo cual las mantiene en una relación de dependencia.
De igual forma, Domingo Marte, expresa que los conflictos se manifiestan a través de deforestación, incendios, contaminación de aguas dulces, uso inapropiado de la tierra y otros. En el Parque Nacional Montecristo, los conflictos existentes se han manifestado con incendios en respuesta al sentimiento de exclusión; pero además, en agresiones físicas, verbales, amenazas y procesos judiciales iniciados ante la Fiscalía.
La Constitución Política de la República de El Salvador, en el Art. 1, Titulo I, Capítulo único, La persona humana y los fines del Estado, establece que: “El Salvador reconoce a la persona humana como el origen y el fin de la actividad del Estado, que está organizado para la consecución de la justicia, de la seguridad jurídica y del bien común”.
En el Titulo II, Los derechos y garantías fundamentales de la persona, Capitulo I, Derechos individuales y su régimen de excepción, Sección primera, Derechos individuales, de los que se citan los artículos que más se aplican al caso que nos ocupa:
Art. 2.- Toda persona tiene derecho a la vida, a la integridad física y moral, a la libertad, a la seguridad, al trabajo, a la propiedad y posesión, y a ser protegida en la conservación y defensa de los mismos. Se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen.
Art. 4.- Toda persona es libre en la República. . . Nadie puede ser sometido a servidumbre ni a ninguna otra condición que menoscabe su dignidad.
Art. 5.-…. Nadie puede ser obligado a cambiar de domicilio o residencia, sino por mandato de autoridad judicial, en los casos especiales y mediante los requisitos que la ley señale.
Art. 10.- La ley no puede autorizar ningún acto o contrato que implique la pérdida o el irreparable sacrificio de la libertad o dignidad de la persona. Art. 11.- Ninguna persona puede ser privada del derecho a la vida, a la libertad, a la propiedad y posesión, ni de cualquier otro de sus derechos sin ser previamente oída y vencida en juicio con arreglo a las leyes…
Los siguientes artículos que aparecen en el Titulo V Orden Económico, nos clarifican sobre una de las principales aspiraciones de los pobladores de las comunidades relacionadas con la obtención de escrituras de propiedad de las viviendas; así mismo, establece el deber del Estado de la conservación ambiental para garantizar el desarrollo sostenible en el país. A continuación se citan cada uno de ellos:
Art. 104.- Los bienes inmuebles propiedad del Estado podrán ser transferidos a personas naturales o jurídicas dentro de los límites y en la forma establecida por la ley. La propiedad estatal rústica con vocación agropecuaria que no sea indispensable para las actividades propias del Estado, deberán ser transferidas mediante el pago
correspondiente a los beneficiarios de la Reforma Agraria. Podrá también transferirse a corporaciones de utilidad pública.
Art. 117.- Es deber del Estado proteger los recursos naturales, así como la diversidad e integridad del medio ambiente, para garantizar el desarrollo sostenible. Se declara de interés social la protección, conservación, aprovechamiento racional, restauración o sustitución de los recursos naturales, en los términos que establezca la Ley. El artículo 233 del Capítulo II Hacienda Pública, establece que: “los bienes raíces de la Hacienda Pública y los de uso público sólo podrán donarse o darse en usufructo, comodato o arrendamiento, con autorización del Órgano Legislativo, a entidades de utilidad general.
En el capítulo II. Participación de la Población en la Gestión Ambiental, Artículo 8, s e e s t a b l e c e q u e : “ Las Instituciones integrantes del Sistema Nacional de Gestión del Medio Ambiente previamente a la aprobación de sus políticas, planes y programas, consultará para su gestión ambiental, con las organizaciones de participación a nivel regional, departamental y local.
Dentro del mismo capítulo, en lo referente al Derecho de la Población a Ser Informada Sobre la Gestión Ambiental, el Artículo 9, literalmente expresa: “Los habitantes tienen derecho a ser informados, de forma oportuna, clara y suficiente, en un plazo que no exceda de quince días hábiles sobre las políticas, planes y programas ambientales relacionados con la salud y calidad de vida de la población…”
En el apartado de la Participación de la Comunidad, Artículo 10, El Ministerio del Medio Ambiente y en lo que corresponda, las demás instituciones del Estado, adoptarán políticas y programas específicamente dirigidos a promover la participación de las comunidades en actividades y obras destinadas a la prevención del deterioro ambiental
El Parque Nacional Montecristo, es un área natural protegida, propiedad del Estado, bajo la administración del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Las comunidades que residen dentro de éste, están organizadas en Asociaciones de Desarrollo Comunal (ADESCO), quienes se quejan de que nunca han sido tomados en cuenta para consultarles sobre la gestión de manejo del área protegida; ni han sido informados previamente acerca de la aplicación de políticas, planes y programas relacionados con la salud y la calidad de vida de sus poblaciones. En todo caso han sido invitados a brindar información específica sobre las comunidades para la elaboración del Plan de Manejo, sin participar en la toma de decisiones sobre los programas y proyectos de éste.
En algunos apartados del Capítulo IV Del Manejo de las Áreas Naturales Protegidas, se hace alusión directa al tema de las comunidades dentro de estos territorios:
Prevención de Incendios Art. 21. A fin de prevenir incendios en las Áreas Naturales Protegidas, el Ministerio dictará las medidas correspondientes y desarrollará campañas educativas a nivel nacional, capacitaciones para las comunidades aledañas, guarda recursos y demás personal que labora o habite en tales Áreas.
Asentamientos Humanos Art. 29. En las Áreas Naturales Protegidas no se permitirá el establecimiento de nuevos asentamientos humanos ni el crecimiento de infraestructura en los ya existentes. El Ministerio, a través, del Plan de Manejo incluirá normativas específicas para cada asentamiento existente, de acuerdo a los objetivos y directrices de la categoría de manejo.
En caso de que la presencia de asentamientos humanos existentes en un Área natural protegida, contraríe los objetivos de la misma, el Ministerio agotará medidas correctivas para modificar las prácticas nocivas a los objetivos de manejo. Como último recurso se gestionará en conjunto con las autoridades y los asentamientos humanos y dentro de un plazo establecido, la reubicación en las condiciones en que se ocasione la menor perturbación a su población.
Si alguna de las situaciones indicadas en los incisos anteriores constituye delito, éstas se tramitarán de conformidad a la norma penal correspondiente.
Uso Público en Áreas Naturales Protegidas Art.30. El uso público de las Áreas Naturales Protegidas es un derecho de la ciudadanía, lo cual estará encauzado a través de las correspondientes medidas de regulación y manejo enmarcado en los planes operativos o los planes de manejo respectivos. Dichas actividades estarán reguladas a través de un instructivo.
Procedimiento Art. 49. El procedimiento administrativo sancionatorio se iniciará de oficio, por denuncia o por aviso ante el Ministerio. Cuando los funcionarios y empleados del Ministerio, Inspectores de Pesca, Guarda Recursos, Agentes de la Policía Nacional Civil, Agentes de la Fiscalía General de la República, elementos de la Fuerza Armada o cualquier otra autoridad que tuviere conocimiento por cualquier medio de una infracción a la presente Ley y su reglamento, procederán de inmediato a inspeccionar el área donde se hubiese cometido la infracción. El acta que al efecto se levante, constituirá prueba del cometimiento de la
misma, y deberá ser remitida por cualquier medio directamente al Ministerio en un plazo no mayor de tres días hábiles, contados después de realizada la inspección.
Guarda Recursos Art. 67. Créase la Unidad de Guarda Recursos, cuya finalidad será la custodia, vigilancia y control de las Áreas Naturales Protegidas y estará integrada por empleados públicos pagados por el Estado o por sectores no gubernamentales, autorizados por el Ministerio, quienes desarrollarán sus funciones en las Áreas Naturales Protegidas que forman parte del Sistema o que tienen potencial para integrarlo; la estructura y funcionamiento de dicha unidad se determinará en el reglamento de la presente Ley.
Funciones Protectivas Art. 68. Los funcionarios y empleados mencionados en el segundo inciso del Artículo 49 de la presente Ley tienen la facultad, dentro de las Áreas Naturales Protegidas, para detener a los transgresores sorprendidos in fraganti, juntamente con los productos que se hubieren obtenido o abandonado y entregarlos de forma inmediata a la autoridad competente.
La presente ley reconoce e incluye a las comunidades que habitan dentro de las Áreas Naturales Protegidas, en el tema de prevención de incendios mandando al MARN la capacitación para éstas; sin embargo, en la práctica las comunidades de Montecristo (residentes y aledañas), han pasado de la prevención al control de incendios cuando ha sido necesario, aun sin capacitaciones.
Uno de los artículos que más limita el mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades que habitan dentro del Parque es el que impide el crecimiento de la infraestructura de los asentamientos ya existentes. Como consecuencia algunas viviendas son habitadas hasta por cuatro familias, aun contando con un solar de 900 m 2 y a
sabiendas que las casas permitidas son de adobe. Por otro lado, el Plan de Manejo es tajante en su mandato de reubicar a las comunidades residentes dentro del Parque; lo cual es un tanto complicado ya que la reubicación implica igualar o mejorar las condiciones con las que cuentan los asentamientos actualmente. Esto significaría para el
gobierno disponer de una buena cantidad de recursos financieros. Mientras tanto, las comunidades están maniatadas. Posiblemente la mejor salida es agotar las medidas correctivas para modificar las prácticas nocivas para la conservación del área natural.
Las comunidades residentes, por el hecho de vivir dentro de las áreas protegidas, deberían tener un régimen especial de regulaciones independiente del establecido para el uso público, que les permita hacer aprovechamiento de los recursos de manera “legal”. Esto evitaría que se cometan arbitrariedades en contra de la población de los asentamientos.
La misma Ley establece las funciones y responsabilidades que deben cumplir los Guarda Recursos, los funcionarios y empleados del Ministerio, así como otras autoridades del orden público, en caso de tener conocimiento de alguna infracción; incluso otorga facultades para detener a infractores que sean sorprendidos en el cometimiento de los hechos.
En el capítulo VII de esta misma ley, correspondiente a las Infracciones y Sanciones, el artículo 48 establece el procedimiento a seguir en caso que la infracción constituya delito, en cuyo caso “el Ministerio se abstendrá de seguir conociendo del asunto, debiendo remitir los autos a la Fiscalía General de la República para que inicie la acción correspondiente”.
Vale la pena mencionar que la Ley de Áreas Naturales Protegidas, tiene carácter administrativo y que en la legislación salvadoreña, al igual que en otros países, las infracciones administrativas, se castigan con sanciones impuestas por la autoridad competente (Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales para esta ley); mientras que los delitos se castigan con penas impuestas por un juez o tribunal, las cuales pueden conducir a prisión. Tratar de establecer la diferencia entre una sanción y un delito, no es tan fácil para una persona que no cuente con los conocimientos legales necesarios. De forma sencilla diremos que es el resultado del acto que se realice contra el medio ambiente, el que va a determinar que los hechos se castiguen administrativamente o de forma penal. Esta determinación será tomada por la autoridad competente después de
Esto nos lleva a citar el Capitulo II del Código Penal, de los delitos relativos a la naturaleza y el medio ambiente, en el que se establece el siguiente articulado que se vincula con el tema que nos ocupa:
DEPREDACIÓN DE BOSQUES Art. 258.- El que destruyere, quemare, talare o dañare, en todo o en parte, bosques u otras formaciones vegetales naturales o cultivadas que estuvieren legalmente protegidas, será sancionado con prisión de tres a seis años.
DEPREDACIÓN DE FLORA PROTEGIDA Art. 259.- El que cortare, talare, quemare, arrancare, recolectare, comerciare o efectuare tráfico ilegal de alguna especie o subespecie de flora protegida o destruyere o alterare gravemente su medio natural, será sancionado con prisión de uno a tres años.
DEPREDACIÓN DE FAUNA Art. 260.- El que empleare para la caza o la pesca veneno, medios explosivos u otros instrumentos o artes susceptibles de generar una eficacia destructiva semejante, será sancionado con prisión de uno a tres años.
DEPREDACIÓN DE FAUNA PROTEGIDA Art. 261.- El que cazare o pescare especies amenazadas, realizare actividades que impidieren o dificultaren su reproducción o contraviniendo las leyes o reglamentos protectores de las especies de fauna silvestre, comerciare con las mismas o con sus restos, será sancionado con prisión de tres a cinco años.
QUEMA DE RASTROJOS Art. 262.-A.- El que intencionalmente quemare rastrojos o cultivos de cualquier naturaleza, será sancionado con multa entre diez a doscientos días multa; equivaliendo cada día multa, al salario mínimo diario, según la capacidad económica del infractor.
Según algunos empleados del Parque, dado que el MARN, no ha asumido su competencia para la aplicación de las disposiciones de la Ley de Áreas Naturales Protegidas se ha tenido que remitir directamente a la Fiscalía algunos ilícitos cometidos por personas de las comunidades, aun cuando estos no están tipificados como delitos en el Código Penal, tal es el caso de una señora de la comunidad Majaditas, que fue sorprendida por los Guarda Recursos, extrayendo café. Ellos procedieron a decomisarle las 18 libras que había cortado y a levantar un acta que fue enviada a la Fiscalía, iniciando así un proceso judicial en contra de ella. 8.4 Decretos del Parque Nacional Montecristo
a) Decreto Nº 53
El Órgano Ejecutivo de la República de El Salvador, a través del Ministerio de Agricultura y Ganadería, publica el primer decreto de creación del Parque Nacional Montecristo, el 18 de noviembre de 1987, en el tomo Nº 297 del Diario Oficial Nº 212. En el considerando IV menciona “que por la naturaleza y topografía del área mencionada, los terrenos son aptos para la forestación y reforestación, pero no para las prácticas agrícolas y de pastoreo tradicionales”, fundamentando legalmente la erradicación del ganado de las comunidades y la eliminación definitivamente las parcelas agrícolas de las mismas.
El artículo 4 establece las medidas que se adoptarán dentro del área del Parque, entre éstas podemos mencionar las siguientes:
c) Se promoverán las actividades de educación ambiental y de turismo en la zona, tendientes a satisfacer las necesidades de recreación y esparcimiento de la población, de acuerdo a la capacidad de uso de los recursos. d) No se permitirá talar o dañar de cualquier forma los árboles y cortar o extraer plantas o partes de las mismas.
e) Queda prohibido cazar o capturar animales silvestres y recolectar o extraer cualquiera de sus productos o despojos. f) Se prohíbe recolectar o extraer rocas, minerales, fósiles o cualquier otro producto geológico. h) Queda prohibido la portación de armas de fuego, arpones, lanzas y cualquier otro instrumento que pueda ser usado para cacería. i) Se prohíbe la introducción de animales o plantas exóticas. j) No se permitirá la introducción de animales domésticos, así como la pesca y pastoreo de ganado, y cualquier otra actividad de explotación de los Recursos Naturales del área, salvo en los casos que lo apruebe la autoridad competente.
Estas medidas fueron aplicadas por igual a visitantes y habitantes de las comunidades residentes dentro del Parque, a quienes desde el momento de la elaboración del decreto se les considera “indeseables” dentro del área, por lo que fueron invisibilizados por las normativas emitidas. b) Decreto Nº 6 El Órgano Ejecutivo en el Ramo de Medio Ambiente y Recursos Naturales, publica en el Diario Oficial número 189, Tomo Nº 381 del 9 de octubre del 2008, un nuevo decreto en el que se establece el Área Natural Protegida “Montecristo”, asignándole la categoría de manejo de “Parque Nacional”.
El artículo 2 hace referencia al OBJETO del establecimiento del Área Natural Protegida “Montecristo”, éste se detalla a continuación:
a) Conservar los ecosistemas naturales, asegurando el mantenimiento de las especies silvestres nativas, especialmente aquellas consideradas como endémicas o amenazadas, junto con los procesos ecológicos y evolutivos que tienen lugar en estos ecosistemas;
b) Asegurar el flujo constante para éstas y las siguientes generaciones, de los servicios ambientales suministrados por los ecosistemas naturales de la región,
entre los que se encuentran la producción y filtración de agua, prevención de desastres, control de erosión, fijación de carbono, estabilización del clima, control biológico de plagas agrícolas y belleza escénica; c) Promover, ordenar y facilitar el estudio y la investigación científica la educación y capacitación ambiental en los ecosistemas naturales y agroforestales del área natural protegida, conservando sus rasgos naturales e históricos presentes; d) Promover, ordenar y facilitar el disfrute de los paisajes naturales de la zona por parte de la población local, nacional e internacional, mediante actividades de recreación y turismo, sin que éstas provoquen un deterioro del área natural protegida, asegurando que el turismo contribuya al autofinanciamiento de la misma zona; e) Contribuir al establecimiento de conexiones y conectividad de ecosistemas de áreas aledañas por medio de corredores biológicos locales y regionales; f) Favorecer un proceso de dinamización social y económico que conlleve una mejora en la calidad de vida de la población habitante en los alrededores del área natural protegida.
Veinte años después del decreto Nº 53 se mantiene la misma actitud hacia las comunidades que residen dentro del parque; a pesar de la incapacidad del Estado salvadoreño de ofrecer una alternativa para la reubicación de estas familias. Aun no se ha logrado entender que si no se ha hecho “desaparecer” estos asentamientos y posiblemente eso no suceda en los próximos veinte años, hay que reorientar el modelo de gestión del área protegida e integrar a estas comunidades residentes, en un proceso de dinamización social y económico que también les permita mejorar su calidad de vida a cambio de que se sumen de manera activa y consciente a los esfuerzos de conservación de esta área natural protegida. Esta población debería ser prioritaria y situarse por encima de la población habitante en los alrededores del Parque. Lo cual podría ser el mejor ejemplo de que es posible combinar el desarrollo comunitario con la conservación ambiental.
El artículo 5 establece que dentro del Área Natural Protegida Montecristo, se podrán realizar actividades de aprovechamiento, de investigación científica, educativas, turísticas y de cualquier otra índole, sólo con autorización previa del Ministerio.
Es muy probable que este artículo se haya escrito pensando en el aprovechamiento que se puede hacer de la plantación de pino y ciprés que existe dentro del Parque; sin embargo, sería útil ponerlo en función del desarrollo comunitario de los asentamientos. En el artículo 6 se estipula que toda gestión en el Área Natural Protegida “Montecristo” deberá realizarse conforme a lo estipulado en el Plan de Manejo.
Con lo que se vuelve a excluir a las comunidades, pues el Plan de Manejo, sugiere la reubicación de las éstas.
Instructivo de Ministerio de Hacienda
En relación al cobro por ingreso que efectúan a las personas que van a visitar a sus familiares a las comunidades y al cobro que realizan por entrada y salida a las personas residentes de las comunidades, propietarias de vehículos y que se conducen en los mismos; se consultó el “Instructivo del Ministerio de Hacienda”, que establece lo siguiente:
La Dirección Nacional de Administración Financiera, del Ministerio de Hacienda, emitió el trece de noviembre de 2006, un acuerdo que literalmente dice: Nº 1280. San Salvador, 13 de noviembre de 2006. “El Órgano Ejecutivo en el Ramo de Hacienda, a solicitud del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), de conformidad a lo establecido en el Art. 153 de las Disposiciones Generales de Presupuestos y el Art. 15 de la Ley de Conservación de Vida Silvestre.
Que mediante Acuerdo Ejecutivo Nº 2,088 del 12 de diciembre de 2003, se autorizan precios para la venta de productos y prestación de servicios para las
actividades relacionadas con el Servicio de Parques Nacionales y Vida Silvestre, asignadas al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales;
Que dicho Ministerio ha determinado la necesidad de modificar los precios vigentes, con el objeto de adecuarlos a la realidad actual, POR TANTO,
ACUERDA: 1. Autorizar precios para la venta de productos y prestación de servicios por parte del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, los cuales incluyen IVA, de la manera siguiente: DESCRIPCIÓN PRECIO US$ PERMISOS PARA EL INGRESO A ÁREAS NATURALES PROTEGIDAS 7. Parque Nacional Montecristo, El Imposible y Los Volcanes  A nacionales y extranjeros residentes en el país (mayores $3.00 de 12 años y menores de 60 años).  A extranjeros (mayores de 12 años y menores de 60 $6.00 años). $1.00  A estudiantes de Instituciones Privadas. $0.50  A estudiantes de Instituciones Nacionales 11. Parqueo en áreas naturales protegidas (por día o fracción) $2.00  Vehiculo pesado $1.00  Vehiculo liviano El acuerdo estipula que los cobros deben efectuarse a las personas que demandan los productos o servicios que el Parque Nacional Montecristo, brinda. Uno de estos últimos y quizá el principal para turistas y visitantes es la recreación o esparcimiento, y lógicamente el uso de un espacio para estacionar sus vehículos por el tiempo que dure su permanencia dentro del área protegida. El “Instructivo” establece que los cobros deben aplicarse a personas nacionales y
extranjeros residentes en el país, no hace referencia que se deba cobrar por entrar y salir de las comunidades. Es claro que los familiares que van de visita a las comunidades no persiguen este objetivo en primera instancia; de la misma manera que las personas propietarias de vehículos no demandan los espacios reservados como parqueos en las zonas de recreación, pues los estacionan en sus predios de vivienda.
Es evidente en el “Instructivo” que los cobros para los vehículos son por parqueo en las zonas de uso público, no por ingreso, ni por rodaje, como suele ser interpretado por el personal de caseta de control de ingreso. Aunque esto no es del todo una mala intención o interpretación, se sustenta en el hecho que en los boletos (tickets), se lee que el pago es por ingreso al área natural protegida. Estas inconsistencias deberán resolverse lo más pronto posible, pues han sido causa de conflictos y mal entendidos con los habitantes de las comunidades.
Plan de Manejo del Parque Nacional Montecristo.
Éste fue elaborado por la Dirección General de Recursos Naturales Renovables del Ministerio de Agricultura y Ganadería, a través del Proyecto MAG-PAES/CATIE, en el año 2003. El objetivo general del Plan de Manejo es ser un instrumento técnico y regulador necesario para el manejo y administración del área natural protegida. Los específicos son los siguientes:    Proponer lineamientos generales para orientar el uso actual y el desarrollo futuro del área natural protegida; Establecer una normativa general para el manejo adecuado del área; Consolidar los esfuerzos realizados en el área hasta la fecha, por medio de la sistematización y la organización de los esfuerzos de manejo, así como de la administración desarrollados en el Plan de Manejo. Dentro de estos lineamientos propuestos, está la zonificación del área natural protegida. Al zonificar el Parque Nacional Montecristo (PNM), se persiguió distribuir, en los ambientes más aptos, los distintos usos que son compatibles con los objetivos del PNM, determinando las superficies que estos requerirán. Considerando el contexto general de planificación, la dinámica socioeconómica, y los criterios de zonificación especificados anteriormente, se propuso dentro de Zonificación Específica. La Zona de Impacto Socioambiental Estas comunidades han mostrado un evidente y formal interés por iniciar un proceso de reubicación que permita la solución de conflictos a favor de las comunidades y del PNM. objetivos
Su principal objetivo es el de servir como núcleo de concentración de actividades de las comunidades, de común acuerdo y bajo el monitoreo de la administración del PNM, durante el periodo de tiempo que dure el proceso de reubicación. Existe una voluntad clara por parte de la totalidad de los habitantes de las comunidades Buena Vista y Majaditas de ser reubicados, habiendo solicitando para su reubicación el área denominada El Cobano. Objetivos  Promover acciones que promuevan un proceso sistemático y coordinado de reubicación, en el cual el MARN tendrá un papel aglutinador de las diferentes instancias que puedan brindar apoyo.
La Zona Propuesta para Reubicación (ZPR)  El principal objetivo de la ZPR, es el de dar a la administración del Parque, las herramientas adecuadas para la toma de decisión sobre un proceso de reubicación que permita una solución en un plazo no mayor de dos años. 
De las 23 especies reportadas para el estudio, apenas se reportaron 3 en los transeptos de masto fauna realizados en este lugar. Por el contrario, el área en donde se ubican las comunidades en la actualidad, es la que presenta mayor
riqueza y biodiversidad de flora y fauna. Los datos anteriores justifican el uso del área para desarrollar el proceso de reubicación. Objetivos Fortalecer la propuesta para el inicio de un proceso de reubicación que permita, en un periodo de dos años, el traslado de los habitantes de las comunidades Buena Vista y Majaditas, siendo el actor principal y aglutinador del proceso el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales; Normas  Debe de formalizarse un convenio o carta de intención de reubicación entre las comunidades, la administración del Parque y el MARN;
Durante el proceso de reubicación las comunidades deberán de respetar y seguir las normas y directrices dictadas por la administración del Parque y del MARN;
La justificación de que en el área de las comunidades existe la mayor riqueza y biodiversidad de flora y fauna en relación al área propuesta para la reubicación, nos parece poco consistente, si tomamos en cuenta que desde hace 40 años en la zona de El Cóbano, ha predominado un cafetal; mientras que donde están los asentamientos eran tierras agrícolas o pastizales.
Nunca ha existido un reglamento interno del Parque Nacional Montecristo, que haya sido oficializado; sin embargo, durante la época de PANAVIS, en 1995 se elaboró el que se ha estado aplicando hasta la fecha. El capítulo VI de éste hace referencia a los asentamientos, por lo que a continuación se transcriben los artículos relacionados: Art. 32. Se entiende por asentamiento, el establecimiento de población humana en
algunos sectores del Parque Nacional desde antes de ser adquirida la propiedad por El Estado, en lo que hoy es el Parque Nacional.
Art.33. Como política de manejo del Parque Nacional, no es permisible el asentamiento y/o existencia de comunidades humanas, ya que dicha categoría de manejo permite solamente etnias definidas.
Dado ese criterio, las poblaciones asentadas en el Parque Nacional serán
restringidas en crecimiento, debiéndose de implementar políticas de reasentamientos fuera del Parque Nacional, por lo que el Servicio (PANAVIS) con otros apoyos promoverá dichas políticas.
Art. 35. Los grupos familiares no deberán de tener más hijos de los que a la fecha tienen; los hijos que quieran tener su hogar, lo harán fuera del Parque Nacional, por lo que no se permite la construcción y/o ampliación de soluciones habitacionales.
Art. 36. La reducción de los asentamientos deberá de realizarse en forma conjunta entre los protagonistas con el propósito de minimizar posibles efectos negativos.
Art. 37. Debido a que los asentamientos actualmente requieren de bienes y servicios, se permitirá ingreso de visitantes que les brinden dichos bienes y servicios (vendedores, cobradores, salud, religión y sociales, entre otros) que la Dirección del Parque Nacional considere necesarios. Art. 38. No se permitirá también la tenencia de animales bovinos, equinos, porcinos u otros de explotación similar, así también se restringe la población de animales domésticos a números mínimos que la Dirección del Parque Nacional determine. En el capitulo VII requisitos para los asentamientos, el Artículo 44 establece que: “La Dirección del Parque Nacional tendrá un inventario y censo de bienes y de personas que estén agrupadas en los asentamientos diferentes, para conocer detalles de dimensiones de inmuebles, población de animales y plantas y de las personas mismas con el propósito de regular y/o no permitir el crecimiento. Cualquier construcción antojadiza adicional y no autorizada, será demolida; la población animal será eliminada de existir las mismas condiciones, y a la población humana que también crezca será extrañada del Parque Nacional”. Por la forma en que se encuentra redactado el Reglamento, da la impresión que al momento de su elaboración no se tomó en cuenta a las comunidades, que fue impuesto y aplicado por las autoridades del Parque sin mayor discusión; seguramente porque la filosofía del mismo se orienta a restringir a las comunidades en todo sentido, pues de acuerdo a la categoría de manejo del área, la presencia de éstas dentro del Parque es incompatible con los objetivos de manejo de la misma, tal como se expresa en los Artículos 33, 34 y 35.
El Director y los Guarda Recursos, son del personal del Parque, el grupo que más se ha desgastado ante las comunidades. Algunas de las acciones emprendidas por ellos, están fundamentadas en los Artículos 37, 38 y 44 de este Reglamento. Esto, claro, no los
exonera de la responsabilidad por las discrecionalidades cometidas en la aplicación no solo de éste sino también de la misma Ley.
Un detalle importante de destacar es el reconocimiento que se hace en el artículo 32, acerca de la existencia de los asentamientos desde antes que El Estado, adquiriera la propiedad; aunque dicha mención no pasa de ser un antecedente en la conceptualización. 8.8 Aspectos “vigentes” de la normativa interna del Parque que se aplican actualmente a visitantes y residentes.  Someterse a registro obligatorio en caseta de control.  No ingresar bebidas embriagantes.  En toda el área del parque no se permiten cultos religiosos.  Los visitantes y personas de las comunidades internas del Parque deben abstenerse de conducir bicicletas y motos por las calles y senderos de éste.  El ingreso o tránsito de personas a caballo, conducción de ganado, y perros en todas las áreas del Parque no es permitido.  Si algún visitante introduce aparato de sonido, armas de fuego, corvos, bebidas, mascotas, (serán decomisados por Guías y Guarda Parques).  Hacer escándalos como: quemar pólvora, gritar, intimidación a terceras personas no se permite.  El ingreso de guitarras y otros instrumentos musicales están restringidos. Aunque nunca estuvo oficializada esta es la normativa que se aplica tanto a visitantes como a las personas de las comunidades que residen dentro del parque.
Durante los últimos diez años, la gestión de manejo del Área Natural Protegida Montecristo, se ha realizado con un enfoque en extremo conservacionista y excluyente de las comunidades residentes al interior de la misma, lo cual generó una situación conflictiva entre los (as) habitantes y el personal del MARN que labora en Montecristo.
Los hechos que la originaron se han dado en el plano comunitario y personal, los cuales denotan necesidades básicas insatisfechas, irrespeto y humillación. Entre los primeros tenemos: dificultad para hacer mejoramiento de viviendas; haber obligado a las familias a deshacerse de sus animales domésticos, tales como ganado vacuno, caballar y cerdos; el pago que sus familiares tenían que hacer por ingresar a visitarlos; registros continuos en la caseta de control de ingreso; los propietarios de vehículos tienen que pagar “rodaje” cada vez que ingresan y, la destrucción de viviendas de las familias que se mudaban del ANP. Los hechos de carácter personal son aquellos en los que se han visto enfrentados en más de una ocasión, personas que han cometido infracciones y el personal de Guarda Recursos, los cuales han trascendido a la dimensión comunitaria; entre éstos tenemos: decomisos de recursos extraídos del bosque y las herramientas utilizadas para tal efecto; llamados de atención; establecimiento de procesos judiciales en contra de personas que han cometido infracciones y, eliminación de perros.
Las causas, históricas por cierto (pues no hay que perder de vista que estos asentamientos han estado en este lugar desde antes que la propiedad fuera adquirida por Estado Salvadoreño), radican en que se ha trabajado al margen de las comunidades, sin pedirles opinión acerca de los cambios efectuados en el manejo del área; así se han impuesto restricciones de uso y aprovechamiento del inmueble y sus recursos; se han dictado leyes en cuya formulación las personas de estos asentamientos no fueron
consultadas, ni se ha efectuado una divulgación apropiada de las mismas. El clima de confrontación existente ha impedido que se desarrolle con los (as) habitantes, un autentico proceso de concienciación sobre la importancia de la conservación del ANP y de la construcción de un estilo de vida que responda a este principio.
La responsabilidad de aplicar la gestión de manejo del ANP, ha recaído sobre un reducido grupo en particular, encabezado por los Guarda Recursos (sobre todo aquellos que tienen más de 30 años de trabajo en el ANP) quienes fueron capacitados para tal efecto, hasta el punto de hacerles creer que son la autoridad máxima dentro del ANP, lo cual condujo a que este grupo del personal acumulara mucho poder y fuera visto con recelo y aversión por los (as) habitantes de las comunidades y hasta por sus mismos compañeros(as) de trabajo, ubicándolos en el centro de la situación conflictiva existente. El MARN, ha tenido
mucha responsabilidad en esto, en principio por no haber hecho un seguimiento y evaluación sistemática de la manera en que se realizaba la gestión de manejo del ANP; en segundo lugar, por haber mantenido aislado y con escasos recursos a su personal que labora en Montecristo, y en tercer lugar, por haber negado constantemente el respaldo jurídico en lo que respecta a la aplicación de la Ley de Áreas Naturales Protegidas.
Con respecto a las relaciones interpersonales dentro del grupo total de empleados y empleadas, ésta ha estado marcada por la hegemonía ejercida por los Guarda Recursos (antiguos), la cual se ha manifestado de dos formas: la primera, sus opiniones han sido determinantes en la toma de algunas decisiones trascendentes; la segunda, por los privilegios que han obtenido de las antiguas administraciones. Esto ha generado exclusiones, fuga de información, chismes, situaciones arregladas y hasta enemistades entre ellos y el resto del personal, con lo que se ha perdido la confianza, y la capacidad de hacer trabajo en equipo. Existe además poco interés en la mayoría, por obtener resultados más eficientes en el desempeño de sus funciones lo cual se refleja en el poco esfuerzo por hacer más de lo acostumbrado, da la impresión que están nada más “pasando el agua”. Durante este proceso, se ha logrado sentar a representantes de las partes para analizar en conjunto las soluciones posibles que se pueden poner en práctica y de igual manera resolver algunas situaciones que las han enfrentado históricamente; se ha exhortado a los Guarda Recursos y habitantes de las comunidades para que depongan su actitud hostil. Sin embargo, algunos miembros de ambas partes no muestran mucha disposición e incluso más de un líder de las comunidades se ha retirado de los talleres integrados por no creer que esta sea la vía para resolver los problemas y más bien quieren que se despida a todos los empleados y empleadas que consideran nocivos a sus intereses para poder creer que se quiere hacer algo por resolver esta situación. El abordaje para la transformación de esta situación conflictiva, implica A. Buena parte de los ecosistemas del Parque Nacional Montecristo, fueron altamente modificados y se encuentran actualmente en proceso de recuperación, un claro ejemplo es la plantación de pino y ciprés que fue establecida hace más de 35 años
y que debe ser gradualmente aprovechada para dar paso al restablecimiento de la vegetación natural original de esas tierras.
B. Se debería reconsiderar la categoría de manejo del Parque Nacional Montecristo, pues al parecer se le asigna en principio tomando en cuenta la extensión territorial y el deseo de ofrecerlo como un destino turístico. Por las condiciones socio ambientales que en esta área imperan bien podría ajustarse a las categorías de “paisaje terrestre” o “área protegida con recursos manejados”, sin que ello vaya en detrimento de la oferta de servicios turísticos, mucho menos de la conservación de dichos ecosistemas.
C. Los impactos negativos que producen las comunidades al área protegida, perfectamente se pueden reducir mediante la puesta en marcha de un autentico programa de desarrollo comunitario amigable con el área protegida.
D. Las infracciones por extracción de recursos del bosque por parte de las comunidades internas, tales como frutas, especies de plantas comestibles y algunos animales, son considerados de esta forma debido al régimen de protección y exclusión que ahí impera. De lo contrario se verían como cuotas de aprovechamiento a las que tienen derecho las personas que directamente han contribuido con la conservación de ésta área protegida.
E. Al momento de adoptar las categorías y formas de manejo definidas para las áreas protegidas, en otros países, no se tomaron en cuenta las condiciones territoriales y demográficas propias de nuestro país, lo que condujo a pretender aislar las áreas de los asentamientos humanos.
F. La práctica nos ha demostrado que en El Salvador, no es posible hacer full conservación en las áreas protegidas y que los modelos de manejo deben estar encaminados a permitir el aprovechamiento de recursos y la participación de las comunidades en la toma de decisiones sobre la gestión de las áreas protegidas, de tal forma que éstas contribuyan con el desarrollo comunitario.
G. El personal del Parque encargado de la aplicación de la normativa, en ocasiones ha actuado de acuerdo a su criterio, incurriendo en discrecionalidades. H. Es claro que la población ha violentado algunos acuerdos tomados anteriormente de manera participativa, tal es el caso de la tenencia solamente un perro por vivienda.
1) Promover una reforma a la Ley de Áreas Naturales Protegidas, tomando en cuenta los asentamientos humanos establecidos dentro de sus territorios, desde antes de la declaratoria de las mismas, a quienes no se les puede invisibilizar, ni negar la posibilidad de alcanzar una mejor calidad de vida, mediante la aplicación de un modelo de desarrollo comunitario que permita el aprovechamiento sostenible de los recursos de estas áreas protegidas, a cambio de aunar esfuerzos por la conservación y evolución ecológica de las mismas para que las disfruten las futuras generaciones.
2) Permitir la participación activa y consciente de las comunidades residentes, en la toma de decisiones para la planificación y ejecución del modelo de gestión de las áreas protegidas que cuentan con asentamientos en sus territorios.
3) Elaborar un programa de desarrollo comunitario y manejo ecológico de la zona de los asentamientos humanos que residen dentro del Parque Nacional Montecristo.
1. Lederach, J.P. Mediation and Facilitation Training Manual, 3ª edición, Akron,1998, cap.2, pag.44-46 2. Marte, Domingo. Áreas Protegidas y Desarrollo Humano. Foro sobre desarrollo humano, Áreas protegidas y desarrollo humano ¿por qué proteger a una iguana cuando hay niños desnutridos?, Santo Domingo, República Dominicana, 2006. 3. McPherson, Matthew. Conflicto entre involucrados con el uso y gestión de las áreas protegidas. Foro sobre desarrollo humano, Áreas protegidas y desarrollo humano ¿por qué proteger a una iguana cuando hay niños desnutridos?, Santo Domingo, República Dominicana, 2006. 4. Ley de Medio Ambiente, Decreto Nº 233, Diario Oficial Nº 79, Tomo Nº 339, 4 de mayo, 1998. 5. Ley de Áreas Naturales Protegidas, Decreto Legislativo Nº 579, Diario Oficial Nº 32, Tomo Nº 366, 15 de febrero, 2005. 6. Plan de Manejo del Parque Nacional Montecristo. Dirección General de Recursos Naturales Renovables del Ministerio de Agricultura y Ganadería, a través del Proyecto MAG-PAES/CATIE, en el año 2003. 7. Acuerdo Nº 1280, Dirección Nacional de Administración Financiera, del Ministerio de Hacienda San Salvador, 13 de noviembre de 2006. 8. Decreto Nº 53 creación del Parque Nacional Montecristo, El Órgano Ejecutivo en el Ramo de Agricultura y Ganadería, Diario Oficial Nº 212, Tomo Nº 297 del 18 de noviembre de 1987. 9. Decreto Nº 6 establecimiento del Área Natural Protegida “Montecristo”, Órgano Ejecutivo en el Ramo de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Diario Oficial número 189, Tomo Nº 381 del 9 de octubre del 2008.
Documentos similares a Documento Sistematización de Conflictos

References: artículo 233
 Artículo 8
 Artículo 9
 Artículo 10
 Artículo 49
 artículo 48
 artículo 4
 artículo 2
 artículo 5
 artículo 6
 Artículo 44
 artículo 32