Source: http://legales.com/tratados/c/cesion.htm
Timestamp: 2013-06-20 12:12:54+00:00

Document:
Cesi�n de cr�ditos
Cesi�n de cr�ditos López de Zavalía (pág. 783)
C�digo Civil 1434.- Habrá cesi�n de cr�dito, cuando una de las partes se obligue a transferir a la otra parte el derecho que le compete contra su deudor, entregándole el título del crédito, si existiese. 1435.- Si el derecho creditorio fuese cedido por un precio en dinero, o rematado, o dado en pago, o adjudicado en virtud de ejecución de una sentencia, la cesión será juzgada por las disposiciones sobre el contrato de compra y venta, que no fuesen modificadas en este título. Nota de Vélez al 1435: "Aubry y Rau, � 359".
1436.- Si el crédito fuese cedido por otra cosa con valor en s�, o por otro derecho creditorio, la cesión será juzgada por las disposiciones sobre el contrato de permutaci�n, que no fueren modificadas en este título. 1437.- Si el crédito fuese cedido gratuitamente, la cesión será juzgada por las disposiciones del contrato de donación, que igualmente no fuesen modificadas en este título. 1438.- Las disposiciones de este título no se aplicarán a las letras de cambio, pagarés a la orden, acciones al portador, ni a acciones y derechos que en su constitución tengan designado un modo especial de transferencia. 1439.- Los que pueden comprar y vender, pueden adquirir y enajenar créditos por título oneroso, no habiendo ley que expresamente lo proh�ba. 1440.- Except�anse los menores emancipados, que no pueden, sin expresa autorización judicial, ceder inscripciones de la deuda pública nacional o provincial, acciones de compañía de comercio o industria, y créditos que pasen de quinientos pesos. 1441.- No puede haber cesión de derechos entre aquellas personas que no pueden celebrar entre sí el contrato de compra y venta.
1442.- Tampoco puede haber cesi�n a los administradores de establecimientos públicos, de corporaciones civiles o religiosas, de créditos contra estos establecimientos; ni a los administradores particulares o comisionados, de créditos de sus mandantes o comitentes; ni se puede hacer cesión a los abogados o procuradores judiciales de acciones de cualquier naturaleza, deducidas en los procesos en que ejerciesen o hubiesen ejercido sus oficios; ni a los demás funcionarios de la administración de justicia, de acciones judiciales de cualquier naturaleza, que fuesen de la competencia del juzgado o tribunal en que sirviesen. 1443.- Es prohibida toda cesión a los ministros del Estado, gobernadores de provincia, empleados en las municipalidades, de créditos contra la Nación o contra cualquier otro establecimiento público, corporación civil o religiosa; y de créditos contra la provincia en que los gobernadores funcionaren, o de créditos contra las municipalidades a los empleados en ellas. 1444.- Todo objeto incorporal, todo derecho y toda acción sobre una cosa que se encuentra en el comercio, pueden ser cedidos, a menos que la causa no sea contraria a alguna prohibición expresa o implícita de la ley, o al título mismo del crédito. Nota de Vélez al 1445: "Aubry y Rau, � 359 - Zachariae, § 691".
1445.- Las acciones fundadas sobre derechos inherentes a las personas, o que comprendan hechos de igual naturaleza, no pueden ser cedidas. Nota de Vélez al 1445: "Las acciones fundadas sobre derechos personales no son cesibles, por la raz�n de que el ejercicio de esos derechos es inseparable de la individualidad de la persona. En el antiguo derecho hab�a casos en que el tutor pod�a ceder su derecho de tutela. Pero es cesible toda acción resultante de los derechos de obligaci�n, cualquiera que sea el origen de la obligaci�n, bien provenga de convención, de delitos o de cualquiera otra causa, y sin distinci�n sobre obligaciones puras, condicionales a término inciertas o alternativas. Puede también cederse la acción que tenga por fundamento una obligaci�n natural, pero en tal caso el cesionario no puede hacer valer sino las excepciones propias de esta clase de obligaciones, y las acciones resultantes de derechos accesorios relativos a ella como la fianza. A la doctrina que es cesible toda acci�n resultante de los derechos de obligaci�n se ha opuesto que no podernos ceder derechos respecto de las cuales hay obligaciones inherentes. Es verdad que nosotros no podemos ceder a otro las relaciones obligatorias que nacen, por ejemplo, de un contrato de sociedad, mas esto depende de que esas relaciones comprenden casi siempre prestaciones inseparables de la individualidad de las personas interesadas. Pero si tal particularidad no se encontrase en un caso dado, si la acci�n pro socio no tuviese o no pudiese tener otro resultado que obtener una suma de dinero sin prestaci�n recíproca, ella seria perfectamente cesible, aunque comprendiese todas las relaciones sociales existentes. Nadie contestaría la excepción de la acción del comprador de una cosa para que ella se le entregase, aunque no hubiese pagado el precio, porque el pago puede hacerlo tanto el cesionario como el mismo comprador. Véase Maynz, § 274. En cuanto a los derechos reales diremos que la reivindicaci�n fundada sobre el derecho de propiedad es cesible, que tambi�n lo es la acci�n negatoria, aunque es imposible ceder la parte principal y esencial, es decir la comprobaci�n de la propiedad libre, pero el propietario puede constituirse en procurator in rem suam, a efecto de recibir el importe de los daños e intereses a que la parte contraria puede ser condenada. La acci�n confesoria tambi�n es cesible, no en su elemento principal, el reconocimiento del derecho, sino en la parte pecuniaria de la condenaci�n que se refiere a los daños e intereses, a los frutos que han podido ser percibidos, etc., etc".
La acci�n hipotecaria es cesible, mas ella es inseparable de la hipoteca, la cual es un accesorio del cr�dito que tiene por objeto garantir".
1446.- Los créditos condicionales, o eventuales, como los créditos exigibles, los aleatorios, a plazo, o litigiosos, pueden ser el objeto de una cesión. Nota de Vélez al 1446: "Para impedir a los especuladores comprar créditos a vil precio e impedir las vejaciones que por este tráfico se causaban a los deudores, el Emperador Anastasio estableció que el cesionario no pudiese en ningún caso exigir del deudor más de lo que hubiese pagado para adquirir el crédito comprendiendo los intereses del crédito. La ley Anastasiana fue confirmada por Justiniano, L. 23,Tít. 35, Lib. 4, Cód. Romano.
El Derecho Romano prohibía la enajenación de las cosas litigiosas, y por consiguiente una acción no era cesible desde que estaba intentada - L. 2,Tít. 36, Lib. 8, Cód. Romano". Jurisprudencia: "La aplicaci�n del art�culo 1331 del C�digo Civil resulta incompatible con el car�cter de la cesi�n, cuyo objeto no son las cosas como en la compraventa, sino los derechos (art. 1444, C�d. Civ.) Incluso los condicionales, eventuales, aleatorios y litigiosos (art. 1446, C�d. Civ.) Y tambi�n los que podr�an resultar de convenciones aun no concluidas".
"Los cr�ditos que pueden garantizarse con hipoteca pueden ser eventuales. Para una primera opini�n, estos cr�ditos son los sometidos a una condici�n suspensiva. Para la mayor�a de los autores son créditos futuros cuya existencia no es segura ni necesaria. Para una tercera opini�n, se trata de obligaciones futuras restringidas a las aperturas de cr�ditos; a�n cuando no se hayan realizado suministros, existe una obligaci�n actual de mantener los fondos disponibles a favor del cliente".
1447.- Los derechos sobre cosas futuras, como los frutos naturales o civiles de un inmueble, pueden igualmente ser cedidos con anticipación. 1448.- Pueden también cederse los créditos que podrían resultar de convenciones aún no concluidas, como también los que resultaren de convenciones ya concluidas. Nota de Vélez al 1448: "Aubry y Rau, � 359, y nota 5 (*)".
Sección 2. Art�culo 2:211: Contratos no concluidos mediante oferta y aceptaci�n. Las reglas de la presente secci�n se aplicar�n, con las necesarias adaptaciones, incluso cuando el proceso de conclusi�n del contrato no pudiera analizarse en t�rminos de oferta y aceptaci�n. Sección 3. Art�culo 2:301: Negociaciones contrarias a la buena fe. (1) Las partes tienen libertad para negociar y no son responsables en caso de no llegar a un acuerdo. (2) Sin embargo, la parte que hubiere negociado o roto las negociaciones de manera contraria a las exigencias de la buena fe, ser� responsable de las p�rdidas causadas a la otra parte. (3) En especial es contrario a la buena fe que una parte entable negociaciones o prosiga con ellas si no tiene intenci�n alguna de llegar a un acuerdo con la otra parte. Sección 3. Art�culo 2:302: Quiebra de la confidencialidad. Si en el transcurso de las negociaciones una parte comunica a la otra alguna informaci�n confidencial, la segunda tiene la obligaci�n de no divulgar dicha informaci�n y de no utilizarla para sus propios fines, con independencia de que el contrato llegue a celebrarse o no. El incumplimiento de este deber puede comportar una indemnizaci�n por los perjuicios causados y la devoluci�n del beneficio disfrutado por la otra parte. 1449.- Es prohibida la cesión de los derechos de uso y habitación, las esperanzas de sucesión, los montepíos, las pensiones militares o civiles, o las que resulten de reformas civiles o militares, con la sola excepción de aquella parte que por disposición de la ley, pueda ser embargada para satisfacer obligaciones. Nota de Vélez al 1449: "Aubry y Rau, � citado"
1450.- Es prohibido al marido ceder las inscripciones de la deuda pública nacional o provincial, inscripta a nombre de la mujer, sin consentimiento expreso de ella si fuese mayor de edad, y sin consentimiento de ella y del juez del lugar si fuese menor. 1451.- Es también prohibido a los padres ceder esas inscripciones que estén a nombre de los hijos que se hallan bajo su poder, sin expresa autorización del juez del territorio. 1452.- En todos los casos en que se les proh�be vender a los tutores, curadores o administradores, albaceas y mandatarios, les es prohibido hacer cesiones. 1453.- No puede cederse el derecho a alimentos futuros, ni el derecho adquirido por pacto de preferencia en la compraventa. 1454.- Toda cesión debe ser hecha por escrito, bajo pena de nulidad, cualquiera que sea el valor del derecho cedido, y aunque él no conste de instrumento público o privado. Cesi�n de derechos litigiosos López de Zavalía (pág. 814)
Jurisprudencia Provincial 1455.- Exceptúanse las cesiones de acciones litigiosas que no pueden hacerse bajo pena de nulidad, sino por escritura p�blica, o por acta judicial hecha en el respectivo expediente; y los títulos al portador que pueden ser cedidos por la tradición de ellos.
Jurisprudencia: "No es procedente declarar la invalidez de la cesi�n por ausencia de escritura p�blica o acta judicial si no exist�an derechos litigiosos que impusieran la referida formalidad ad essentiam, sino s�lo derechos dudosos o expectantes".
"Debe considerarse cesi�n de derechos litigiosos aquella relativa a un derecho que en el momento de la formalizaci�n del contrato est� sometido a la decisi�n de la justicia, art. 1455, C.C.".
"Si durante la tramitaci�n del proceso, una de las partes enajenara el bien objeto del litigio o cediere el derecho reclamado, el adquirente no podr� intervenir en �l como parte principal sin la conformidad expresa del adversario".
"Corresponde confirmar la desestimaci�n de la escrituraci�n pretendida por el cesionario de los derechos litigiosos del accionante, porque se concreta la cesi�n cuando ya hab�a reca�do sentencia decretando la simulaci�n del acto celebrado con el accionado transmitiendo derechos que no le correspond�an, en tanto hab�a sido anulado el respectivo acto, por lo que la subrogaci�n que invoca no lo habilita a reclamar la escrituraci�n, art�culo 3270 del C�d. Civil. No se trata, en el caso, de una venta del propietario aparente a un tercero de buena fe, sino de una cesi�n de derechos litigiosos respecto de un bien, situaci�n �sta que no se compadece con la ignorancia o desconocimiento de la situaci�n de aqu�l cuya escrituraci�n se pretende".
"Habi�ndose efectuado la cesi�n con anterioridad a la iniciaci�n del juicio, conforme las circunstancias especiales detalladas en la demanda y en la misma cesi�n - las que por otra parte no fueron negadas en ning�n momento por la demandada, quien ha reconocido as� la calidad de acreedora de la actora, habiendo abonado parte de la deuda- no puede interpretarse al derecho cedido como litigioso".
"Para que un cr�dito deba considerarse litigioso, es necesario no s�lo que el proceso se encuentre ya iniciado, sino adem�s, que el derecho se encuentre controvertido, es decir, cuando su existencia o extensi�n ha sido contestada judicialmente, o, dicho de otra manera, que la litis se encuentre trabada".
"No obstante que la cesi�n no se instrument� por escritura p�blica o acta judicial, dado que se trataba de un derecho litigioso, es lo cierto que tal forma de instrumentaci�n puede ser sustituida -en la pr�ctica lo es de manera frecuente- por un escrito presentado y ratificado en el proceso por el cedente y el cesionario, en el cual se deja constancia de la cesi�n de derechos litigiosos realizada". "Las intimaciones hechas entre las partes no hacen al cr�dito litigioso, ya que seg�n las normas del C�digo Civil, debe considerarse cesi�n de derechos litigiosos aquella relativa a un derecho que en el momento de la formalizaci�n del contrato est� sometido a la decisi�n de la justicia".
No basta que un derecho se encuentre comprendido en un proceso judicial, cualquiera sea su naturaleza, para que se considere litigioso, sino que son tales aquellos que se hallan contestados judicialmente al tiempo de la cesi�n. Existiendo sentencia firme en el proceso ejecutivo el cr�dito no puede considerarse litigioso, sin que influya la circunstancia de quedar abierta la v�a del juicio ordinario posterior, toda vez que no habi�ndose invocado su promoci�n, debe asimilarse el caso al del derecho que se har� valer en un proceso a�n no iniciado, que no puede considerarse litigioso. Habi�ndose notificado al deudor cedido la cesi�n efectuada, adquiere �sta plenos efectos de terceros, entre los que se cuenta el acreedor embargante, art. 1459 del C�d. Civ.".
"Si un tercero, paga al accionante de una ejecuci�n hipotecaria los intereses compensatorios, punitorios y capital de la sentencia dictada y luego solicita ser tenido por subrogado en el privilegio hipotecario sobre el inmueble, en tal supuesto resultan aplicables las normas de la cesi�n de derechos, en cuanto que al tratarse -en el caso- de derechos litigiosos, la cesi�n puede elaborarse por acta judicial hecha en el respectivo expediente. Mas bien, si no se confecciona tal acta, es usual que en la pr�ctica ella sea sustituida por un escrito con presentaci�n conjunta del cedente y del cesionario".
"En los t�tulos nominativos se aplica el r�gimen de la cesi�n de cr�ditos del C�digo Civil; no en los t�tulos a la orden o al portador, cuyas formas son mucho m�s simples en atenci�n a su especial naturaleza, art. 1456, C�digo Civil, equiparada pr�cticamente a cosas muebles, cuya transmisi�n se hace efectiva por la tradici�n"
1456.- Cuando la cesión fuere hecha por instrumento particular, podrá tener la forma de un endoso; mas no tendrá los efectos especiales designados en el C�digo de Comercio, si los títulos del crédito no fuesen pagaderos a la orden.
1457.- La propiedad de un crédito pasa al cesionario por el efecto de la cesión, con la entrega del título si existiere. Nota de Vélez al 1457: "Aubry y Rau, � 359 bis".
1458.- La cesión comprende por sí la fuerza ejecutiva del título que comprueba el crédito, si éste la tuviere, aunque la cesión estuviese bajo firma privada, y todos los derechos accesorios, como la fianza, hipoteca, prenda, los intereses vencidos y los privilegios del crédito que no fuesen meramente personales, con la facultad de ejercer, que nace del crédito que existía. Nota de Vélez al 1458: "L.L. 6 y 23,Tít. 4, Lib. 18, Digesto, De Hereditate - Cód. Francés, artículo 1692 - Italiano, 1541 (ahora 1262) - Napolitano, 1538 - Holandés, 1569 - Marcadé, sobre el artículo 1692 (*)". Comentario: (*) Goyena cita, además, L. 42, T�t. 7, Lib 26, Digesto - L. 68, de Regulis Juris - L. 96, De Regulis Juris - y a Voet, n� 12, T�t. 4, Lib. 18. Véase L. 7, Tít. 34, Part. 7�.
1459.- Respecto de terceros que tengan un inter�s legítimo en contestar la cesión para conservar derechos adquiridos después de ella, la propiedad del crédito no es transmisible al cesionario, sino por la notificación del traspaso al deudor cedido, o por la aceptación de la transferencia de parte de éste. Nota de Vélez al 1459: "Cód. Franc�s, artículo 1690 - Italiano, 1539 (ahora 1264) - Napolitano, 1536 - Aubry y Rau, nota 3, al � 359 bis. Zachariae, respecto a la resoluci�n del art�culo, dice: "Mientras que el cesionario no haya embargado, o h�chose propietario del cr�dito, el cedente mismo puede exigir el pago, sin que el deudor cedido pueda oponerle la cesi�n que ha hecho. Por la misma raz�n, mientras que el cesionario no ha hecho notificar la cesión, los acreedores del cedente pueden embargar el cr�dito cedido, y los otros cesionarios del cr�dito pueden adquirir sobre dicho cr�dito, por la notificaci�n que hicieran, un derecho de propiedad que producirá su efecto aun contra el primer cesionario que no hubiese notificado la cesi�n al deudor". (Zachariae, � 691 y nota 13)".
1460.- La notificación de la cesión será válida, aunque no sea del instrumento de la cesión, si se le hiciere saber al deudor la convención misma de la cesión, o la sustancia de ella. Nota de Vélez al 1460: "Aubry y Rau, � 359 bis nota 7 - Troplong, n° 902 - Duvergier, tomo II, n° 183 (*)".
1461.- El conocimiento que el deudor cedido hubiere adquirido indirectamente de la cesión, no equivale a la notificación de ella, o a su aceptación, y no le impide excepcionar el defecto del cumplimiento de las formalidades prescriptas. 1462.- Si los hechos y las circunstancias del caso demostrasen de parte del deudor una colusión con el cedente, o una imprudencia grave, el traspaso del crédito, aunque no estuviese notificado ni aceptado, surtirá respecto de él todos sus efectos. 1463.- La disposición anterior es aplicable a un segundo cesionario culpable de mala fe, o de una imprudencia grave, y la cesión aunque no estuviese notificada o aceptada, podría oponérsele por el solo conocimiento que de ella hubiese adquirido. Nota de Vélez al 1462 y 1463: "El segundo cesionario, a pesar del conocimiento de la primera cesión, debía ser considerado como un contratante de buena fe si hubiese tenido razones suficientes para creer que esa cesión no era sincera. Es entendido que no se podría jamás prevalecer contra los acreedores que hubiesen embargado el crédito del conocimiento que ellos hubiesen tenido antes del embargo, de la existencia de una transmisión no notificada ni aceptada. Veáse Aubry y Rau, nota 13 al � 359 bis (*)".
Comentario: (*) Vélez se ha querido referir a la nota 12 al � 359 bis donde, Aubry y Rau, cita a Duranton, tomo XVI, n° 499.
1464.- En caso de quiebra del cedente, la notificación de la cesión, o la aceptación de ella, puede hacerse después de la cesación de pagos; pero sería sin efecto respecto a los acreedores de la masa fallida, si se hiciese después del juicio de la declaración de quiebra. Nota de Vélez al 1464: "Aubry y Rau, � 359 bis". 1465.- La notificación o aceptación de la cesión será sin efecto, cuando haya un embargo hecho sobre el crédito cedido; pero la notificación tendrá efecto respecto de otros acreedores del cedente, o de otros cesionarios que no hubiesen pedido el embargo. Nota de Vélez al 1465: "Sobre la resoluci�n de este art�culo hay una gran cuesti�n entre los jurisconsultos. �El cesionario en este caso adquiere la propiedad del cr�dito respecto a los que despu�s de la notificación del traspaso lo quisieran tambi�n embargar? Por la afirmativa y en conformidad con nuestro art�culo, Zachariae, � 691 - Troplong, n° 926 (*) - Duranton, tomo XVI, n°s. 500 y sgtes. - Duvergier, tomo II, n°s. 201 y sgtes. En contra, Mourlon, Revista de Derecho, 1848, pag. 161 - Marcadé, sobre el artículo 1691, y otros muchos. Zachariae, en el p�rrafo citado, nota 16, discute extensamente las diversas opiniones, sosteniendo la resoluci�n que damos en el art�culo. As�, la cesi�n no tendr�a efecto respecto al que hubiese hecho embargar el cr�dito, pero pagado �ste, lo restante no entra en concurso sino que pertenece al cesionario". Comentario: (*) Troplong cita, además, a M. Pigeau, p. 63, a Toullier, tomo VII, n° 285, a P. Gilbert, artículo 1690, n° 76 y sgtes. Véase, también, a M. Gilbert, artículo 1690. 1466.- Si se hubiesen hecho muchas notificaciones de una cesión en el mismo día, los diferentes cesionarios quedan en igual línea, aunque las cesiones se hubiesen hecho en diversas horas. Nota de Vélez al 1466: "Por el artículo 24 el tiempo no se cuenta por horas. - Marcad�, sobre los arts. 1689 y sgtes., n° 1".
1467.- La notificación y aceptación de la transferencia, causa el embargo del crédito a favor del cesionario, independientemente de la entrega del título constitutivo del crédito, y aunque un cesionario anterior hubiese estado en posesión del título; pero no es eficaz respecto de otros interesados, si no es notificado por un acto público. 1468.- El deudor cedido queda libre de la obligación, por el pago hecho al cedente antes de la notificación o aceptación del traspaso. Nota de Vélez al 1468: "Cód. Franc�s, artículo 1691 - Italiano, 1540 (ahora 1264) - Napolitano, 1537 - Holand�s, artículo 1576". 1469.- El puede igualmente oponer al cesionario cualquiera otra causa de extinción de la obligación, y toda presunci�n de liberación contra el cedente, antes del cumplimiento de una u otra formalidad, como también las mismas excepciones y defensas que podía oponer al cedente. 1470.- En el concurso de dos cesionarios sucesivos del mismo crédito, la preferencia corresponde al primero que ha notificado la cesión al deudor, o ha obtenido su aceptación auténtica, aunque su traspaso sea posterior en fecha. Nota de Vélez al 1470: "Marcadé, sobre los artículos citados del Cód. Francés - Aubry y Rau, � 359 bis, letra b".
Nota de Vélez al 1471: "Marcadé trata extensamente esta materia en el número 3. Véase la larga nota n° 29 de Aubry y Rau al § 359 bis - Troplong, Troplong, n° 926 - Duvergier, tomo II, n° 201 - Duranton, tomo XVI, n° 500 - Toullier, tomo VII, n° 285 (*)".
1472.- Aunque no esté hecha la notificación o aceptación del traspaso del crédito, el cesionario puede ejecutar todos los actos conservatorios, respecto de tercero, del crédito cedido. Nota de Vélez al 1472: "Troplong, tomo II, n° 894 - Marcadé, lugar citado - Duvergier, tomo II, n° 204". 1473.- El cedente conserva hasta la notificación, o aceptación de la cesión, el derecho de hacer, tanto respecto de terceros, como respecto del mismo deudor, todos los actos conservatorios del crédito. Nota de Vélez al 1473: "Marcadé, lugar citado, número 2".
1474.- El deudor puede oponer al cesionario, todas las excepciones que podía hacer valer contra el cedente, aunque no hubiese hecho reserva alguna al ser notificado de la cesión, o aunque la hubiese aceptado pura y simplemente, con sólo la excepción de la compensaci�n. Nota de Vélez al 1474: "Aubry y Rau, � 359 bis, y nota 40". 1475.- El cesionario parcial de un crédito no goza de ninguna preferencia sobre el cedente, a no ser que éste le haya acordado expresamente la prioridad, o le haya de otra manera garantizado el cobro de su crédito. 1476.- El cedente de buena fe responde de la existencia, y legitimidad del crédito al tiempo de la cesión, a no ser que lo haya cedido como dudoso; pero no responde de la solvencia del deudor o de sus fiadores, a no ser que la insolvencia fuese anterior y pública. 1477.- Si el crédito no existía al tiempo de la cesión, el cesionario tendrá derecho a la restitución del precio pagado, con indemnización de pérdidas e intereses, mas no tendrá derecho para exigir la diferencia entre el valor nominal del crédito cedido, y el precio de la cesión. Nota de Vélez al 1477: "Duranton, tomo XVI, n° 512 - Troplong, tomo II, n° 945 - Duvergier, tomo II, n° 263".
1478.- Del cedente de mala fe, podrá el cesionario exigir la diferencia del valor nominal del crédito cedido, y el precio de la cesión. 1479.- Si la deuda existía y no hubiese sido pagada en tiempo, la responsabilidad del cedente se limita a la restitución del precio recibido, y al pago de los gastos hechos con ocasión del contrato. 1480.- Si el cedente fuese de mala fe, sabiendo que la deuda era incobrable, será responsable de todos los perjuicios que hubiese causado al cesionario. Nota de Vélez al 1480: "Sobre los cinco artículos anteriores, Cód. Francés, arts. 1693 a 1695 - Italiano, 1542 a 1544 (ahora 1266 y sgtes.) - Napolitano, 1539 a 1541 - Holandés, 1570 a 1572 (*)".
Comentario: (*) Goyena cita, además, L. 4, T�t. 4, Lib. 18, Digesto - L. 74, § 3,Tít. 2, Lib. 21, Digesto.
1481.- El cesionario no puede recurrir contra el cedente en los casos expresados, sino después de haber excutido los bienes del deudor, las fianzas o hipotecas establecidas para seguridad del crédito. 1482.- El cesionario pierde todo derecho a la garant�a de la solvencia actual o futura del deudor, cuando por falta de las medidas conservatorias, o por otra culpa suya, hubiese perecido el crédito, o las seguridades que lo garantizaban. Nota de Vélez al 1482: "Troplong, tomo II, n° 941 (*) - Duvergier, tomo II, n° 275 y sgtes. - Aubry y Rau, � 359 bis". Comentario: (*) Troplong, cita a Ch. Loyseau, en cap. XI, n° 4 y sgtes., a Pothier, Vente, n° 566, a Lamoignon, tomo I, p. 141, n° XV.
1483.- La simple prórroga del término acordado al deudor por el cesionario, no le priva de sus derechos contra el cedente, a menos que conste que el deudor era solvente al tiempo de la exigibilidad del crédito. 1484.- Si la cesión fuese gratuita, el cedente no será responsable para con el cesionario, ni por la existencia del crédito cedido, ni por la solvencia del deudor. Doctrina Nacional Jurisprudencia Provincial
Jurisprudencia Neuquina "La cesi�n de un derecho no puede identificarse con la novaci�n que extingue la relaci�n anterior y da nacimiento a otra, con un distinto acreedor, sino que es el mismo cr�dito que pasa del cedente al cesionario, art. 1434 del C�d. Civ., en virtud de un contrato en el que no es parte el Fisco Nacional".
"La notificaci�n de la cesi�n al deudor cedido debe hacerse en el domicilio real de �ste no valiendo al efecto siquiera los domicilios especiales que pudieran haberse constituido en el contrato originario con el cedente (conf. Salvat, "Tratado...Fuentes de las Obligaciones", T. I, N� 677, p. 448; Borda, "Tratado... Contratos", t. I, N� 542, pág. 400).
"El C�digo no exige "la aceptaci�n" del deudor cedido, como requisito para que ella produzca efectos contra ese deudor y contra los dem�s terceros. S�lo la requiere a falta de "notificaci�n" de la cesi�n al mismo deudor, es decir, como suced�neo eficaz de esa notificaci�n".
"Un efecto esencial de la cesi�n consiste en la obligaci�n del deudor de abstenerse de pagar o de realizar cualquier acto extintivo del cr�dito cedido, con su acreedor primitivo, es decir, con el cedente, y su obligaci�n de pagar en lo sucesivo al cesionario.
Adem�s del efecto trascendental se�alado, la cesi�n despu�s de notificada o aceptada produce respecto a ese mismo deudor otro efecto, que consiste en la posibilidad de oponer excepciones al cesionario.
A este efecto se refiere el art. 1474 del C�d. Civil: "el deudor puede oponer al cesionario todas las excepciones que podía hacer valer contra el cedente, aunque no hubiese reserva alguna al ser notificado de la cesi�n o aunque la hubiese aceptado pura y simplemente, con solo la excepci�n de compensaci�n".
El principio legal se aplica por el simple hecho de que el cesionario es un sucesor del cedente, colocado en el lugar de �ste, subrogado en su situaci�n respecto del deudor, con todas sus obligaciones y derechos referentes al cr�dito cedido, el cual pasa al patrimonio del cesionario tal cual se encontraba en el patrimonio del cedente; jurídicamente el cesionario es la misma persona que el cedente, con relaci�n al deudor y en lo tocante al cr�dito o derecho objeto de la cesi�n.
Tal es lo que dice y resulta del art. 1474 del C�d. Civil. Y seg�n la parte final de dicho precepto solo es excepci�n de tal principio la excepci�n de compensaci�n cuando el deudor ha aceptado la cesi�n sin hacer reserva alguna respecto del derecho que tuviera a compensar su deuda al cedente con un cr�dito que el tuviera contra ese mismo cedente. En este único caso (y no cuando simplemente se le ha "notificado" la cesi�n, en cuyo caso tambi�n puede oponer posteriormente al cesionario la excepci�n de compensaci�n) el deudor cedido no puede invocar contra el cesionario el derecho de compensaci�n que ya hubiera tenido contra el cedente al aceptar la cesi�n sin reserva alguna sobre ese punto.
El fundamento o raz�n de ser de esa disposici�n legal que impide al deudor invocar contra el cesionario la defensa o excepci�n de "compensaci�n", si no se hizo reserva al respecto cuando "acept�" la cesi�n, reside en la presunci�n legal de que el deudor que no invoca esa defensa, que no hace esa reserva al aceptar la cesi�n, renuncia a oponerla en lo sucesivo al cesionario. La ley considera que en tal caso existe una renuncia tácita del deudor al derecho de oponer la compensaci�n. Estima que el silencio o la omisi�n del deudor en un punto tan importante, puede inducir en error al cesionario, por esa aceptaci�n sin reserva de una deuda que el debe creer que existe, pues el deudor no la rechaza, no le opone reserva alguna. De hecho le impone, pues, el deber de ser explicito al respecto, para que el cesionario pueda recurrir en tiempo oportuno contra el cedente o adoptar alguna medida en resguardo de su derecho.
Para que la cesi�n valga con relaci�n a los terceros, entre los que se cuenta el deudor cedido, debe cumplirse el requisito de la notificaci�n, o en su defecto, de la aceptaci�n de la cesi�n por el deudor cedido (art. 1459 del C. Civil). Cabe decir que con relaci�n a los terceros, la notificaci�n o aceptaci�n es una condici�n visceral de la cesi�n, o lo que forma la relaci�n jurídica entre el cesionario y el deudor cedido.
Conforme al art�culo 826 el deudor cedido puede oponer en compensaci�n al cesionario los cr�ditos contra el cedente en cuanto aquellas sean anteriores a la cesi�n notificada. En tanto el cr�dito que se pretende invocar en compensaci�n solo ha podido ser ejecutado como tal con posterioridad a la notificaci�n de la cesi�n, en manera alguna aquella ha podido ser viable".
"La cesi�n de cr�ditos legislada en el art. 1434 y sgtes. del C.C. determina que la misma obligaci�n existente pasa del cedente al cesionario, art. 1434 C.C., con todos sus accesorios y garant�as (1458 C.C.), convirti�ndose el cesionario en due�o exclusivo del derecho cedido pudiendo ejercer en tal car�cter contra el deudor los derechos que nacen del cr�dito".
"La falta de notificaci�n a la parte deudora de la cesi�n de cr�ditos realizada, no puede invalidar la misma, puesto que el efecto subrogatorio del pago hecho por un tercero se produce autom�ticamente con el pago del mismo, sin depender de otro acto alguno, ello as� en tanto la cesi�n de cr�ditos emana de la voluntad del cedente y del cesionario y el deudor cedido s�lo tiene un papel meramente pasivo, pues no hace depender el desplazamiento del cr�dito. La notificaci�n de la cesi�n en cuanto a �l s�lo cubre la necesidad de que sepa qui�n es su acreedor al que debe pagar. Arts.1457 y 1459 del C�digo Civil". Cesión de derechos hereditarios Doctrina Nacional
López de Zavalía (pág. 908)
Cesión de Gananciales
Nota de V�lez al 1484: "Regularmente los C�digos y escritores tratan en este T�tulo de la cesi�n de las herencias, m�todo que juzgamos impropio, y reservamos esta materia para el Libro IV, en el que se tratar� de las sucesiones". No obstante lo dicho por el Codificador, s�lo se refiri� a la cesi�n hereditaria en los siguientes art�culos:
1�) Los contratos que tuvieren por objeto la transmisión de bienes inmuebles, en propiedad o usufructo, o alguna obligaci�n o gravamen sobre los mismos, o traspaso de derechos reales sobre inmuebles de otro.
2�) Las particiones extrajudiciales de herencias, salvo que mediare convenio por instrumento privado presentado al juez de la sucesi�n. 3�) Los contratos de sociedad civil, sus pr�rrogas y modificaciones. 4�) Las convenciones matrimoniales y la constituci�n de dote. 5�) Toda constituci�n de renta vitalicia. 6�) La cesión, repudiaci�n o renuncia de derechos hereditarios.
9�) La cesión de acciones o derechos procedentes de actos consignados en escritura p�blica. 10�) Todos los actos que sean accesorios de contratos redactados en escritura p�blica. 11�) Los pagos de obligaciones consignadas en escritura p�blica, con excepci�n de los pagos parciales, de intereses, canon o alquileres. (Seg�n Ley 17.711).
Comentario: (*) Vélez, al citar el artículo 1202, que se armoniza más con el artículo 1185, se ha querido referir al artículo 1003, de Goyena; por el que, a su vez, remite al artículo 808, de Vaud y al artículo 1412, n° 4, del Sardo que, en lo referente a la cesión de acciones, es muy completo.
Art. 1449.- Es prohibida la cesión de los derechos de uso y habitaci�n, las esperanzas de sucesi�n, los montep�os, las pensiones militares o civiles, o las que resulten de reformas civiles o militares, con la sola excepci�n de aquella parte que por disposici�n de la ley, pueda ser embargada para satisfacer obligaciones.
Nota de Vélez al 1449: "Aubry y Rau, � citado". Art. 2160. En la cesi�n de herencia el cedente s�lo responde por la evicci�n que excluy� su calidad de heredero, y no por la de los bienes de que la herencia se compon�a. Su responsabilidad ser� juzgada como la del vendedor.
Nota de V�lez al 2160: "L. 34,Tít. 5, Part. 5� - L. 1, Tít. 45, Lib. 8, Cód. Romano - LL. 14 y 15,Tít. 4, Lib. 18, Digesto - Cód. Francés, artículo 1696 - Italiano, 1545 (*) (ahora 1476) - Holandés, 1573 (**) - Napolitano, 1542"
Art. 2162. Si el cedente sab�a positivamente que la herencia no le pertenec�a, aunque la cesi�n de sus derechos fuere como inciertos o dudosos, la exclusi�n de su calidad de heredero le obliga a devolver al cesionario lo que de �l hubiere recibido, y a indemnizarlo de todos los gastos y perjuicios que se le hayan ocasionado.
En nota al art. 3318, Vélez, se refiere a la cesión parcial de los derechos sucesorios.
Art. 3322. La cesi�n que uno de los herederos hace de los derechos sucesorios, sea a un extra�o, sea a sus coherederos, importa la aceptaci�n de la herencia. Importa tambi�n aceptaci�n de la herencia, la renuncia, aunque sea gratuita, o por un precio a beneficio de los coherederos.
Nota de Vélez al 3322: "Cód. Francés, art�culo 780 - Napolitano, 697 - Duranton, tomo VI, n° 403 - Marcadé, sobre el artículo 780 - Aubry y Rau § 611 - Zachariae, § 378. - Por Derecho Romano el que recibe precio del sustituto, o del heredero legítimo por renunciar a la sucesión, no se entiende que la acepta, L. 29,Tít. 2, Lib. 29, Digesto (*)". Comentario: (*) Goyena cita, además, L. 6,T�t. 17, Lib. 50, Digesto, aunque consigna Título 16. Véase L. 18,T�t. 6, Part. 6�. Forma y publicidad de la cesión
Jurisprudencia Provincial Forma de la cesión: "La escritura p�blica es la �nica forma id�nea para instrumentar la cesi�n de derechos hereditarios". C.N.Civil en pleno, 24-02-86. La mayor�a en forma impersonal, dijo: 1� Debe resolver este Tribunal si la cesi�n de derechos hereditarios tiene que ser necesariamente efectuada por escritura p�blica o si basta para ello un escrito presentado en el proceso sucesorio. Es criterio de esta mayor�a el de que la escritura p�blica debe extenderse a fin de concluir el contrato de cesi�n de herencia (arg. art�culo 1185, c�d. civil), dando las razones; que a continuaci�n se expondr�n: 2� El artículo 1184, inc. 6�, exige la escritura p�blica para la cesi�n, repudiaci�n o renuncia de derechos hereditarios. No obstante la clara letra legal, se ha sostenido que en materia de cesi�n de herencia la escritura p�blica es un requisito exigido s�lo ad probationem y no ad solemnitatem (conf. Borda, "Tratado de Derecho Civil -Sucesiones", t. 1, 4� ed., p�g. 557; Goyena Copello, "Tratado de Derecho de Sucesi�n", t. III, p. 549 y Spota, "Instituciones de Derecho Civil-Contratos", vol. III, 2� reimpresi�n, p. 149; CNC., Sala A. "Fern�ndez, Ricardo, s/sucesi�n", de mayo 28-1980; �dem "Barbieri de Terpin, Mar�a, s/sucesi�n", de agosto 11-1981, �dem sala F, "Spraggon, Jorge A., s/sucesi�n", de mayo 9-1973; �dem "De Mattheis, R�mulo, s/sucesi�n", de marzo 19-1976; �dem sala G, "Ludue�o de Mercado Luna, J. y otro, s/sucesiones", de agosto 10-1981: �dem "Korinman, Sof�a, s/sucesi�n", da junio 27-1985, entre otros). Esta mayor�a no coincide con ese criterio y pone de resalto que la antigua doctrina que se limitaba a distinguir entre las formas ad probationem y las formas ad solemnitatem, ha sido superada al abrirse paso otra moderna clasificaci�n (confr. Guastavino, "Elementos sustanciales de los contratos", en Bolet�n del Seminario de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional del Litoral, a�o 1953, t. 4, p. 210; Mosset Iturraspe, "Teor�a General del Contrato", p. 279; L�pez de Zaval�a, "Teor�a de los Contratos", Parte General, p. 182). Existen por un lado los actos formales de solemnidad absoluta, en los cuales la omisi�n de las formas establecidas por la ley les priva de sus efectos propios. Por el otro los de solemnidad relativa, en los que si se omite la forma del acto, se les asignara otros efectos, produci�ndose la conversi�n que permitir� tenerlos por concluidos corno tal una vez cumplida la formalidad legal. En tercer lugar, los que, cualquiera sea la forma de su exteriorizaci�n, son eficaces pero si se los contesta s�lo pueden ser probados en juicio exhibiendo determinada forma (como el caso de los artículos 1193, 2006, entre otros). Partiendo de la clasificaci�n expuesta, no cabe duda de que la cesi�n de herencia se encuentra abarcada dentro de la segunda de esas categor�as y comprensiva adem�s de todos los supuestos a que se refiere el art. 1184 del c�d. civil, en tanto no existan disposiciones espec�ficas que dispongan lo contrario. 3� Cuando se produce la reforma de este c�digo (Ley 17.711), se modifica el inc. 2� del art�culo 1184 que dispon�a: "Las particiones extrajudiciales de herencias, cuyo importe llegue a mil pesos, o en las que haya bienes inmuebles, aunque su valor sea inferior a dicha cantidad", redact�ndoselo de la siguiente manera: "Las particiones extrajudiciales de herencias, salvo que mediare convenio por instrumento privado presentado al juez de la sucesi�n". La misma reforma, en el inc. 6�, elimin� tambi�n la exigencia de un valor que importe la suma de $ 1.000, pero no a�adi� la posibilidad de convenir privadamente y agregar al juicio sucesorio la cesi�n, repudiaci�n o renuncia de derechos hereditarios, y como no existe, para la primera, norma expresa en la secci�n del Libro IV, destinada a las sucesiones -como las hay para la renuncia: arts. 3345, 3346, 3347, 3349, no se ve raz�n valedera de Iege lata que autorice a apartarse de la letra del referido inc. 6�. 4� Se ha sostenido, sin embargo, que es de aplicaci�n anal�gica el art�culo 1455 del C�d. Civ., que se refiere a la cesi�n de derechos litigiosos, que puede hacerse por acta judicial en el expediente, e incluso se ha admitido por v�a jurisprudencial, la presentaci�n de un escrito ratificado ante el actuario. Empero, esta norma hace excepci�n a la regla general que, en materia de cesi�n, contiene el art. 1454, en cuanto se limita a exigir la forma escrita. Es la excepci�n a una norma general, al Igual que la del art. 1184, inc. 6�, materia de la convocatoria. Por tanto, queda bien definido el supuesto de hecho que prev� cada norma: la primera se aplica a las acciones litigiosas. Y la segunda, entre otros casos, a los derechos hereditarios. Adem�s, en la sucesi�n bien puede no existir controversia. Y de hecho, es un proceso voluntario. Queda descartada, de esta manera, la aplicaci�n extensiva del art. 1455 relativo a la cesi�n de acciones litigiosas -que no es el caso de la cesi�n de derechos hereditarios, en cuanto tales-, o del art. 3346, que no se refiere sino a la renuncia de los derechos adquiridos por la aceptaci�n de la herencia, como acto bilateral (conf. art�culo 3347). No se olvide que tanto la cesi�n como la renuncia a la herencia aparecen mencionados conjuntamente en el art 1184, inc. 6�, y ante la falta de una previsi�n espec�fica acerca de la posibilidad de efectuarla por instrumento privado, como sucede en el caso del art�culo 3346, o por acta judicial como lo prev� el art�culo 1455, la forma impuesta es imperativa. 5� Consecuentemente con todo lo expuesto, para quedar concluida como tal la cesi�n de derechos hereditarios, debe ser efectuada por escritura pública. De no ser as�, no tendr� efectos frente a terceros, pero nada obsta a la conversi�n del acto en otro que satisfaga el inter�s de las partes, lo que surge del art�culo 1185 en tanto prescribe que "los contratos que debiendo ser hechos en escritura p�blica, fuesen hechos por instrumento particular, firmado por las partes, o que fuesen hechos por instrumento particular en que las partes se obligasen a reducirlo a escritura p�blica, no quedan concluidos como tales, mientras la escritura p�blica no se halle firmada; pero quedar�n concluidos como contratos en que las partes se han obligado a hacer escritura p�blica". Se estar�, as�, frente a una convenci�n de cesi�n que legitima a las partes para exigir el otorgamiento de la forma prevista en la ley.
Por estas consideraciones, como doctrina legal obligatoria (artículo 303, C�d. Procesal) , se resuelve "La escritura p�blica es la �nica forma id�nea para instrumentar la cesi�n de derechos hereditarios". Vuelvan los autos a la sala de origen. D�se cumplimiento a lo dispuesto por el art. 51 del reglamento del fuero. ...".
Publicidad de la cesión: La C.N.Civil en pleno, 24-12-79, sostuvo: "Considera la mayor�a que la pol�mica aludida ha quedado resuelta a trav�s de la interpretaci�n arm�nica del nuevo artículo 2505 del C�d. Civil en su correlaci�n con la Ley 17.801 y para el �mbito de la Capital Federal tambi�n con la Ley 17.417. A trav�s del derecho positivo vigente ha perdido sustentaci�n el criterio que otorga suficiente publicidad a la presentaci�n del instrumento en el sucesorio, porque considera que con esa presentaci�n se practica una notificaci�n al juez, que es la persona id�nea para tomar noticia de la toma de posesi�n de la herencia que ha efectuado el cesionario, quien tiene jurisdicci�n sobre todas las cuestiones relativas a la herencia y que si al tiempo de la cesi�n el juicio sucesorio no hab�a sido iniciado, deber�a promov�rselo, pues mientras no se presente la escritura de cesi�n ella no ser�a oponible a terceros (L�pez de Zaval�a, op. cit, pgs. 665 y 671). Como se advertir�, esa tesitura encuentra, entre otros, un obst�culo insalvable para el rudimentario sistema de publicidad que proporciona en la falta de iniciaci�n del sucesorio; de all� que si sus conclusiones fueran v�lidas la cesi�n de la herencia tendr�a como presupuesto insoslayable la previa apertura del sucesorio. Tal condicionamiento no surge de ning�n texto legal y no es admisible desde ning�n punto de vista, lo que revela la inconsistencia de esa concepci�n. Seg�n el artículo 30 de la ley nacional 17.801 en el llamado "Registro de anotaciones personales" se anotar�n, adem�s de las declaraciones de inhibición, "b) Toda otra registraci�n y que incida sobre el estado o la disponibilidad jur�dica de los inmuebles". Ante el reenv�o de ese texto, adquiere plena virtualidad la previsi�n del art. 58 de la ley local 17.417 de que en el Registro de Anotaciones Especiales "se anotar�n": d) La cesi�n de acciones y derechos hereditarios anteriores a la registraci�n de la respectiva declaratoria o testamento". "Tales anotaciones se efectuar�n en folios personales con los alcances que indican el artículo 31 de la Ley 17.801 y los artículos 59 y 63 de la Ley 17.417. No existe duda alguna, a tenor de los textos mencionados que las cesiones de acciones y derechos hereditarios anteriores a la registraci�n de la respectiva declaratoria o testamento deben anotarse en la Capital Federal en los folios personales llevados por el Registro. En cuanto a las cesiones posteriores a la registraci�n de la declaratoria o testamento, la cuesti�n publicitaria queda alcanzada por las directivas del artículo 2505 del C�d. Civil y de los artículos 2, 20 y 22 de la 17.801, conclusi�n con la cual parecen coincidir hasta sostenedores de la tesis opuesta (v. L�pez de Zaval�a, op. cit, pag. 667)".
Suprema Corte de Bs. As. �Ahora bien, la cesión requiere siempre la escritura pública. Cierta jurisprudencia, interpretando mal los alcances de los arts. 3346, 3347 y 3349, que admiten la renuncia hecha por instrumento privado con eficacia entre coherederos, ha resuelto que a la cesión de derechos hereditarios, se le aplican estas normas, de modo que el acto auténtico sólo se le requeriría a los efectos de su oponibilidad a terceros. Disentimos de esta apreciación, por contrariar las normas expresas sobre las formas y por aplicar las disposiciones relativas a un supuesto distinto como lo es la renuncia de derechos adquiridos por la aceptación previsto en los arts. 3346, 3347 y 3349 (fs. 581/582)". Causa Ac. 90.994, "G. , P. . Sucesión".
Jurisprudencia Provincial Doctrina Nacional
"La escritura p�blica a que hace referencia el art. 1184 inc. 6 del C. Civil, s�lo es requerida "ad probationem" y en ese orden de ideas, el art�culo 979 inc. 4 del mismo ordenamiento legal, da el mismo alcance de instrumento p�blico del que gozan las escrituras p�blicas, a las actas judiciales hechas en los expedientes por los respectivos Secretarios y firmadas por las partes, en los casos y en las formas que determinan las leyes de procedimiento. En m�rito a ello es procedente la ratificaci�n de la cesi�n de derechos hereditarios para otorgarle plena validez".
"1- El car�cter consensual de la cesi�n de derechos hereditarios determina que la transmisión se opere, entre partes, con la sola escritura. En cambio, frente a terceros, es necesario un mecanismo de publicidad que reemplace a lo que en materia de cesi�n de cr�ditos constituye la notificaci�n al deudor cedido. Esta publicidad se logra con la presentaci�n del testimonio de escritura p�blica en el expediente sucesorio. 2- En materia de cesi�n de derechos hereditarios por no existir el "deudor cedido" a quien notificar, la notificaci�n se cumple con la presentaci�n de la escritura en el juicio universal".
La minor�a en el plenario del 24 - 02 - 86, citado supra, sostuvo: "viene a revisi�n una realidad consolidada en la pr�ctica judicial de nuestro fuero: que dicha escritura p�blica puede ser sustituida -de manera id�nea, para utilizar la terminolog�a de la convocatoria- por un acta judicial labrada en el expediente o por un escrito presentado en los autos y reconocido personalmente por el firmante o declarado aut�ntico por el juez. Podr�a a�adirse la necesaria certificaci�n previa, invariablemente requerida, sobre inexistencia de las inhibiciones, circunstancia que por s� misma, as� como la que ata�e a la seguridad de la conservaci�n del documento, no configuran razones que aconseje la necesidad de la intervenci�n notarial (la actuaci�n judicial constituye instrumento p�blico y goza de la misma fe que la escritura: arts. 979 inc. 4 y 993 C�d. Civ.". "No es parte en el proceso sucesorio, el cesionario parcial, por tratarse de un simple acreedor, a�n cuando en tal car�cter y en ejercicio de la acci�n subrogatoria, puede solicitar las medidas de vigilancia tendientes a suplir las omisiones o negligencias de los herederos, y, tambi�n, como cualquier acreedor del heredero, solicitar la partici�n".
"El cesionario parcial de derechos hereditarios est� legitimado para iniciar la sucesi�n si en el instrumento de cesi�n de derechos se lo facult� para iniciar, proseguir e intervenir en su tramitaci�n". Comentario: Para la validez de la cesi�n de derechos hereditarios, es necesario el certificado del Registro de la Propiedad, Anotaciones Personales, acerca de las inhibiciones que pudieran existir contra el cedente y, después de la cesión, la inscripción de ésta en el mismo Registro, para evitar nuevas disponibilidades, arts. 30, 31, 32 de la Ley N° 17.801". Doctrina: "Una vez realizada la partición, el dominio quedará conformado en cabeza de cada heredero, en esta instancia, titular dominial, cesando en este momento la posibilidad de ceder los derechos hereditarios".
Cesi�n de boleto Jurisprudencia:
"En la cesi�n de deudas, para que el deudor primitivo quede exonerado, es necesaria la expresa intenci�n del acreedor de liberarlo. As� resulta de lo establecido por el art�culo 814 del C�digo Civil, que es de aplicaci�n, pues para nuestro derecho la cesi�n de deudas significa la delegaci�n reglamentada en el t�tulo de la novaci�n". "Aun cuando el C�digo Civil no legisle sobre transferencias de deudas como instituci�n especial, es lo cierto que dentro de la amplitud de contratar nada se opone, salvado el orden p�blico, a que se concierten cl�usulas que conduzcan a ello". "Aunque la ley no contempla expresamente la cesi�n de deuda, tampoco la prohíbe (art�culo 1197, C�digo Civil) aparte de que regula otras figuras afines, arts. 814, 815 y 1583 y sgtes. C�d. Civ., pero en este caso, como es obvio, resulta indispensable la conformidad del nuevo deudor que asume la deuda (delegado)". "No puede admitirse la cesi�n de deudas o subrogaci�n pasiva sin la expresa conformidad del acreedor". "La delegación de la deuda es el nombre que recibe el convenio celebrado por el deudor con un tercero en virtud del cual �ste asume la obligaci�n de aqu�l, siendo imperfecta cuando no causa novaci�n de la deuda primitiva, la que subsiste sin extinguirse frente al acreedor (*)". Comentario: (*) La delegación imperfecta o asunción interna de deuda, en tal caso, si bien no obliga al acreedor, que no ha prestado su consentimiento, vale entre las partes, para exigir su cancelación o repetir, el uno contra el otro, lo que el acreedor se hubiere cobrado del cedente, por cuanto subsiste la obligaci�n del nuevo deudor, hacia el anterior, para cumplir por �l y conforme al artículo 768, incs. 2° y 3° del Cód. Civil.
Véase La Asunción Espontánea de Deuda en el Derecho Español y, en particular, la Expromissio. Cesi�n de boleto de compraventa C�digo Civil "El hecho de que el C�digo Civil reglamente la cesi�n de cr�ditos y no la de deudas, no es obst�culo que impida la difusi�n de la costumbre o pr�ctica negocial de transferir los derechos y las obligaciones emergentes de las promesas de compraventa". "En la cesi�n de los derechos y obligaciones emergentes del boleto de compraventa, que importa una cesi�n de cr�ditos y una cesi�n de deuda, el comprador cedente no queda exonerado respecto de �sta sin la conformidad del vendedor". "En su aspecto crediticio el derecho del comprador puede ser cedido, sin que el vendedor pueda oponerse al traspaso. En cuanto deuda (obligaci�n de pagar el precio), la compraventa no puede cederse, en principio, sin la conformidad del vendedor; pero el inter�s de �ste se reduce a no desobligar a su deudor primitivo (cedente)". "El vendedor no puede cuestionar la cesi�n del cr�dito proveniente de la transferencia de los derechos y acciones emanados del boleto hecha por el comprador cedente, pues le es indiferente transmitir la cosa prometida a �ste o a su cesionario. No ocurre lo mismo cuando la cesi�n involucra tambi�n la cesi�n de la deuda por el saldo del precio, pues no se le puede imponer al acreedor, sin su conformidad, la substituci�n del deudor de origen".
"La transmisi�n a un tercero del boleto hecha por el comprador configura una cesi�n de cr�dito".
"La cesi�n del "boleto" de compraventa es perfectamente l�cita y produce plenos efectos entre cedente y cesionario".
"Pueden ser cedidos los derechos emergentes de una promesa de venta, pero el alcance de la transmisi�n est� determinado por el artículo 3270 del C�digo Civil, conforme con el cual los cesionarios no pueden tener un derecho mejor o m�s extenso del que gozaban los cedentes". "La notificaci�n del traslado de la demanda deducida por el cesionario del boleto contra el vendedor, cumple de modo formal la exigencia del art. 1459 del c�d. civil y hace oponible la transferencia a su respecto".
"La cesi�n del boleto de compraventa inmobiliaria importa- a) una cesi�n de cr�ditos (transmisi�n del derecho del vendedor a percibir el precio, o del comprador a la obtenci�n del dominio de la cosa) que se perfecciona entre las partes por la sola conclusi�n del contrato, y respecto de terceros (y, entre ellos, el propio deudor cedido) por la notificaci�n al deudor cedido o la aceptaci�n de �ste; b) una cesi�n de deuda (de pagar el precio debido o de transmitir el dominio de la cosa), que pone a cargo del cesionario la obligaci�n de satisfacer la prestaci�n debida. Y si bien, sin la conformidad del acreedor, no podr� operarse una sustituci�n en la persona del deudor, ello no significa que quede sin efecto la cesi�n de deuda. Lo que no tiene efecto es la exoneraci�n del primitivo deudor, pero la cesi�n surte pleno efecto entre las partes".
"La diferenciaci�n entre compraventa y cesi�n de derecho, emergente de un boleto de compraventa, cuando el cesionario paga el precio, radica principalmente en el objeto. La primera tiene como objetivo primordial transmitir el dominio sobre una cosa (artículo 1323, C�d. Civil) en tanto que la cesi�n implica la traslaci�n de los "derechos que le competen contra su deudor" (artículo 1434, mismo cuerpo legal) o sea "bienes" en el sentido que le concede al artículo 2312 del C�digo Civil (derecho patrimoniales que no descansan sobre cosas, por ejemplo, cr�ditos o derechos)". "Si bien es cierto que el cesionario del boleto de compraventa puede pretender la escrituraci�n per saltum contra el "cedido", primitivo enajenante, aun cuando mediare una delegaci�n imperfecta -cesi�n contractual sin conformidad del susodicho cedido (art�culo 814, C�digo Civil)-, para ello resulta necesario demostrar que el primitivo vendedor fue desinteresado en punto a su acreencia al precio pactado con la adquirente primitiva y ulteriormente cedente"
"Si bien el cesionario de un boleto tiene acci�n para demandar la escrituraci�n del vendedor cedido -art. 1458, C�digo Civil-, ello no implica que su situaci�n sea id�ntica a la del comprador por boleto. En efecto, el vendedor cedido puede oponer al cesionario todas las defensas que ten�a contra el cedente (arts. 1469 y 1454, mismo c�digo), por cuya raz�n mientras el comprador por boleto tiene asegurado el �xito de su acci�n con el solo cumplimiento de las obligaciones que contrae, el cesionario de un boleto anterior necesita no s�lo cumplir las obligaciones propias, contra�das por el contrato de cesi�n, sino tambi�n que el cedente haya cumplido las suyas, nacidas del contrato que ha cedido". Cesi�n de derechos posesorios
Accesión de posesiones "La posesi�n de parte de una cosa indivisible importa la del todo y que cuando dos o m�s personas toman en com�n la posesi�n de una cosa indivisible, cada una de ellas adquiere la coposesi�n de toda la cosa, pero esto es as� como confirmaci�n de la regla seg�n la cual dos posesiones iguales y de la misma naturaleza no pueden coincidir sobre el mismo objeto; y en realidad, cada uno no posee sino su parte pro indiviso y no la parte de los otros (arts. 2408, 2409 y nota al 2407, C�d. Civil)". "La cesi�n de derechos posesorios puede hacerse v�lidamente por instrumento privado".
"La cesión de derechos y acciones posesorios formalizada mediante instrumento privado, para resultar indubitable, requiere prueba eficaz respecto de la autenticidad de las firmas de los sujetos intevinientes".
"La cesi�n de derechos posesorios puede hacerse v�lidamente por instrumento privado. No se opone el art�culo 1455 del C�digo Civil si se la hizo antes de promoverse la demanda por usucapi�n, pues no versa por tanto sobre acciones o derechos litigiosos. Tampoco obsta el art�culo 1184 inc.1�, que s�lo exige escritura p�blica para los contratos cuyo objeto sea el traspaso de los derechos reales taxativamente enumerados por el art�culo 2503, entre los que no se encuentra la posesi�n".
"La escritura pública no resulta necesaria en el caso de inmuebles, porque la posesión no es un derecho real sino una relación de hecho con la cosa. Por este motivo no resulta aplicable el art�culo 1184 del Código Civil. Cuando la cesión relativa a un inmueble es gratuita, tampoco resulta necesaria la escritura pública, ya que no se trata de un contrato de donación y no le es aplicable el artículo 1810 del Cód. Civil". (Conf. "Cesión de Derechos Posesorios" de Nicolás A. Soligo Schuler). "La circunstancia de haber declarado la cedente en la escritura que instrumenta la cesi�n de acciones y derechos posesorios que posee la fracci�n "desde hace m�s de 30 a�os" y que la posey� hasta esa fecha a partir de ella se halla ejerci�ndola el cedente "a t�tulo de due�o", no constituyen m�s que manifestaciones de cedente y cesionario que no configuran -frente al demandado titular de dominio- prueba h�bil de la existencia real de aqu�llas posesiones".
"La expresi�n contenida en la escritura de cesi�n de acciones y derechos posesorios en el sentido de que el cedente ha detentado la posesi�n p�blica, pac�fica, ininterrumpida, con �nimo de due�o por un lapso determinado y ello es lo que cede, no pasa de ser la simple expresi�n del cedente sin que ello permita acreditar tales circunstancias porque emerjan del instrumento p�blico, ya que de lo �nico que da fe el notario interviniente, es de los actos que hayan pasado ante su presencia -como la voluntad e intenci�n de ceder y la aceptaci�n de la cesi�n, el objeto que se cede individualizado- y no de aquellos que sean afirmaciones o apreciaci�n de los comparecientes (art�culo 994 del C�d. Civil)". "El accionado ha pretendido enervar la calidad del accionante afirmando haber entrado en posesi�n del bien en virtud de la cesi�n de derechos posesorios que dijo haber suscripto; m�s all� de la efectiva existencia de dicho acuerdo, el mismo carece de toda virtualidad frente al accionante ya que le resulta inoponible en virtud de que aquella convenci�n no solo carece de la validez necesaria a los fines de trasmitir el dominio, sino tambi�n de ser considerada como legitimante de la ocupaci�n que detenta el accionado toda vez que quien aparece como cedente carece de la calidad exigida para otorgar una autorizaci�n de aquella naturaleza".
"Ha mediado reconocimiento t�cito de la pretensi�n que esgrime el accionante mediante la rebeld�a decretada respecto al demandado por su incomparencia al proceso, y quien s�lo recurre la sentencia en crisis, ha esgrimido la condici�n de cesionario de las acciones y derechos posesorios sobre el bien inmueble en cuesti�n, debiendo entonces valorarse, conforme al principio "nemo plus juris", de aplicaci�n especialmente circunscripta para esos bienes que nadie puede transmitir a otro un derecho mejor o m�s extenso que el que gozaba"
"Cuando se materializa una escritura p�blica donde se ceden acciones y derechos posesorios que se sostienen se detentan desde antes del acto escriturario, lo �nico respecto de lo que da fe el notario es del acto que se concreta en su presencia, de la voluntad de ceder por el cedente y aceptaci�n del cesionario, como asimismo de las dem�s condiciones dadas en el momento de concreci�n del instrumento pertinente, mas en momento alguno tal documento puede constituir elemento de prueba id�neo de la existencia de una posesi�n p�blica, pac�fica e ininterrumpida con �nimo de due�o por parte del cedente con antelaci�n a la celebraci�n del mismo (arts. 994 y 995 del C. Civil), de all� que si el cesionario pretende luego sostener la materializaci�n de una acumulaci�n de posesiones, debe demostrar la realizaci�n por parte del cedente de todos aquellos actos posesorios que durante el tiempo que se aduce, se han efectuado con las caracter�sticas legales como para adquirir el dominio por ese modo".
"Si el actor aduce ser cesionario de un anterior poseedor del bien, necesariamente debe probar la existencia de los actos posesorios ejecutados por su antecesor y, luego, por él mismo, pues el fundamento sobre el que reposa la figura de la denominada accesión de posesiones -que son distintas y separables entre sí- es que el autor traspasa a su sucesor a título singular los derechos y ventajas emergentes del estado de hecho de su posesi�n y así, mediante la accesión, al segundo puede completar el plazo legalmente requerido para la prescripción adquisitiva a su favor (arts. 2475, 2476 y su nota, 3262 a 3265, y 4005 y su nota, C�d. Civ.)".
"La C�mara a quo para as� resolverlo consider� conveniente puntualizar que "...nos encontramos ante el caso de poseedores que han cedido sus derechos a favor de un sucesor a t�tulo singular. En este caso, este �ltimo inicia a partir de la fecha de los referidos instrumentos -(cesi�n de derechos posesorios acreditados en escrituras p�blicas de fs. 32/33 y 35, de fechas 6-10-78 y 24-5-79 respectivamente)- una nueva posesi�n pudiendo s�lo recurrir para la procedencia de la acci�n en estudio a la figura de la "accesión de posesiones", uniendo su posesi�n a la de sus antecesores...".
"El accionante resulta ser titular del bien, y que la cesi�n de derechos posesorios aludida en el pronunciamiento que se encuentra en crisis carece de toda virtualidad frente al accionante ya que le resulta inoponible en virtud de que aquella convenci�n carece de la validez necesaria a los fines de transmitir el dominio; sin que se haya logrado demostrar que el car�cter de poseedor con �nimo de due�o que se ha invocado se extienda por el lapso exigido por la ley, circunstancia que, a todo evento, hubiera permitido trasladar la controversia al �mbito m�s amplio de un proceso ordinario".
"El bien que tiene el cónyuge antes de su matrimonio en carácter de poseedor (animus domini), es un bien propio aunque no tenga el plazo prescriptivo, desde que la naturaleza de la posesión continúa de acuerdo a su origen y dos posesiones iguales de la misma naturaleza no pueden concurrir sobre la misma cosa (arts. 2353 y 2401 C. C.)". Derecho Contractual

References: artículo 1692
 artículo 1692
 artículo 1690
 artículo 1691
 artículo 1690
 artículo 1690
 artículo 24
 artículo 1691
 artículo 1576
 artículo 1202
 artículo 1185
 artículo 1003
 artículo 808
 artículo 1412
 artículo 1696
 artículo 780
 artículo 1184
 artículo 2505
 artículo 30
 artículo 31
 artículo 2505
 artículo 768
 artículo 3270
 artículo 2312
 artículo 1810