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Timestamp: 2017-09-22 19:01:12+00:00

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DERECHO DEL MAR - Derecho Ecuador
martes 05 de septiembre del 2017 | 11:55
Última actualización: miércoles 20 de septiembre del 2017 | 10:42
“La voz del mar habla al alma. El toque del mar es sensual, envolviendo al cuerpo en su suave y estrecho abrazo”:
El mar es una inmensa capa de agua salada, que representa el 70% de la superficie terrestre y constituye la fuente principal de abastecimiento del ser humano. Sin embargo, es el elemento menos protegido.
En el mundo existen setenta y tres mares, los mismos que se clasifican así: a) cerrados; b) abiertos; y, c) continentales.
El Derecho del Mar estudia los derechos soberanos de los Estados sobre el espacio marítimo que pertenece a su territorio.
Donde se ha consolidado en varias etapas:
En la etapa antigua el Derecho del Mar se forjó en los usos y las costumbres marítimas de los pueblos, y no existen normas escritas ni codificadas. El Digesto y la Instituta se referían de manera general al agua, aire y mar y sus costas, consideradas un servicio para todos los seres vivos. En la etapa Clásica el régimen del mar se expresaba en términos de comercio y seguridad. El mar territorial se establecía conforme a la capacidad de cada Estado para defender sus costas.
A principios del siglo XVII, Hugo Grocio publicó su obra “Mar liberum”, en la misma que proclamaría la doctrina del “mar libre”, es decir que los mares no eran sujetos de apropiación, porque no podían ocuparse como las tierras y, en tal virtud, eran libres para todos.
En el siglo XVIII Cornelius van Bynkershoeh planteó el principio de que el mar adyacente a las costas de un país quedaba bajo su soberanía, en una extensión que dependía de la capacidad de control del correspondiente Estado.
Sobre esta base y lo expresado por Ferndinando Galiani del “alcance de la bala de cañón”, surge la tesis de las tres millas marinas.
En la etapa Moderna principalmente en el siglo XX varios Estados se pronunciaron porque debía extenderse el mar territorial a fin de proteger, controlar y fiscalizar los recursos y evitar su contaminación, realidad que, en el año 1930, fue reconocida por la Sociedad de Naciones y la Conferencia de La Haya, fijando una zona contigua de doce millas marinas.
En el año 1939, la “Declaración de Panamá” estableció un mar territorial de trescientas millas marinas. La Segunda Reunión de Consulta de los Ministros de Relaciones Exteriores, celebrada en La Habana, Cuba, en 1940, expresó el pensamiento de los países latinoamericanos haciendo pública su tesis de las doscientas millas marinas.
En el año 1941, el Comité Jurídico Interamericano recomendó extender el mar territorial hasta las doce millas marinas. El 28 de septiembre de 1945, el Presidente Harry Truman declara que su gobierno “considera los recursos naturales del subsuelo y del fondo del mar de la plataforma continental por debajo de la alta mar próxima a las costas de Estados Unidos como pertenecientes a su país y sometidos a su jurisdicción y control”.
El 23 de junio de 1947, el presidente de Chile, Gabriel González Videla, por vez primera establece como límite preciso del mar territorial las doscientas millas marinas. El 30 de julio de 1952, el Comité Jurídico Interamericano presenta un proyecto de Convención sobre Mar Territorial de doscientas millas marinas.
El 18 de agosto de 1952, Ecuador, Chile y Perú, en la “Conferencia sobre Explotación y Conservación de las Riquezas Marítimas del Pacífico Sur”, celebrada en la ciudad de Santiago de Chile, aprueban la “Declaración sobre Zona Marítima”, proclamando la soberanía y jurisdicción exclusiva que les corresponde a cada uno sobre el mar que baña sus costas, hasta una distancia de doscientas millas marinas.
Esta Conferencia se realizó entre los años 1956 y 1958, en la ciudad de Ginebra, en la misma que fueron conocidos los proyectos elaborados por la Comisión de Derecho Internacional de la Organización de las Naciones Unidas.
La Conferencia aprobó las siguientes cuatro convenciones:
1. Convención sobre Mar Territorial y Zona Contigua, la misma que cobró vigencia el 10 de septiembre de 1964
2. Convención sobre Alta Mar, vigente desde 30 de septiembre de 1962.
3. Convención sobre Plataforma Continental, que rige desde el 10 de junio de 1964.
4. Convención sobre Pesca y Conservación de los Recursos Vivos de la Alta Mar, en vigor desde el 20 de marzo de 1966.
La segunda conferencia fue celebrada en el año 1960, que no llegó a ningún resultado por cuanto las proposiciones no alcanzaron el quórum de dos tercios, indispensable para establecer la anchura del mar territorial.
La tercera conferencia fue celebrada en el año 1967, la Asamblea General de las Naciones Unidas creó el Comité para la Utilización con Fines Pacíficos de los Fondos Marinos y Oceánicos más allá de los Límites de la Jurisdicción Nacional, que se transformó en el Comité de las Naciones Unidas, que preparó la III Conferencia sobre el Derecho del Mar, que se cumplió desde el mes de diciembre de 1973 hasta 1982, en once períodos de sesiones.
El primer período tuvo lugar en la ciudad de Caracas, y el último en Montego Bay, Jamaica, el 10 de diciembre de 1982, aprobando la “Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar”, conocida también como la Constitución de los Océanos.
Este instrumento fue suscrito por ciento diecinueve países de las diferentes regiones del planeta, con los votos en contra de Estados Unidos de Norte América; Turquía; Israel y Venezuela.
La “Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar”-CONVEMAR- entró en vigencia el 16 de noviembre de 1994, cuando se depositó el documento 60 de ratificación.
La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar contiene un Preámbulo, 320 artículos, diecisiete partes y 9 anexos. Este instrumento internacional preceptúa que todo Estado tiene derecho a establecer la anchura del mar territorial hasta un límite de doce millas marinas, contadas desde las líneas de base determinadas según la propia Convención.
También dispone que en el caso de las costas de dos Estados adyacentes o situadas frente a frente, ninguno de los dos tiene derecho a extender su mar territorial más allá de una línea media cuyos puntos sea equidistantes de los puntos más próximos de las líneas de base, a partir de las cuales se mida la anchura del mar territorial de cada Estado, salvo si existen derechos históricos o un acuerdo entre las partes.
La Convención comprende los siguientes temas: límites de las zonas marítimas; zona económica internacional; plataforma continental y alta mar; derechos de navegación; estrechos para la navegación internacional; Estados archipielágicos; paz y seguridad en los océanos y los mares; gestión y conservación de los recursos marinos vivos; protección y preservación del medio marino; investigación científica marina; y, procedimientos para la solución de controversias.
La Convención ratifica y desarrolla el derecho internacional del mar vigente, estableciendo dos instituciones:
1. “Zona contigua”, tratada en el Artículo 55 de la Convención, es el “área situada más allá del mar territorial adyacente y no va más allá de las 220 millas contadas desde las líneas de base, a partir de las cuales se mide la anchura del mar territorial”. Esta zona permite al Estado: a) prevenir las infracciones de sus leyes y reglamentos aduaneros fiscales, de inmigración o sanitarios; y, b) sancionar las infracciones de dichas leyes y reglamentos cometidos en su territorio.
2. “Zona económica exclusiva”, prevista en el Artículo 76, numeral 1 de la Convención, es el área situada más allá del mar territorial adyacente, la misma que se somete al régimen jurídico de la Convención y no puede extenderse más allá de 200 millas marinas contadas desde las líneas de base a partir de la cuales se mide la anchura del mar territorial. En esta zona, el Estado ribereño tiene los siguientes derechos: a) de soberanía para la exploración y explotación; conservación y administración de los recursos naturales vivos y no vivos de las aguas supra yacentes; y, otras actividades para la exploración y explotación económica y la producción de energía derivada del agua de las corrientes y de los vientos; b) jurisdicción para el establecimiento y utilización de islas artificiales, instalaciones y estructuras; investigación científica marina; y, protección y conservación del medio marino.
Ecuador y la Convención de las Naciones Unidas sobre el derecho del mar.
La Constitución vigente, en su Artículo 4, establece que el territorio del Ecuador “comprende el espacio continental y marítimo, las islas adyacentes, el mar territorial, el Archipiélago de Galápagos, el suelo, la plataforma submarina, el subsuelo y el espacio supra yacente continental, insular y marítimo. Sus límites son los determinados por los tratados vigentes”.
El 18 de febrero de 2010, el Presidente Rafael Correa suscribió la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
El Artículo 120, numeral 8, prescribe que es atribución de la Asamblea Nacional “Aprobar o improbar los tratados internacionales en los casos que corresponda”. La Asamblea Nacional aprobó la Convención el 22 de mayo de 2012, resolución que se halla publicada en el Registro Oficial 715, de 1 de junio de 2012.
En el artículo 147, numeral 10 de la invocada Constitución se consignan las atribuciones del Presidente de la República, entre las cuales consta la de ratificar los tratados internacionales.
Por Decreto No. 1238, de 15 de julio de 2012, publicado en el Registro Oficial 759, de 2 de agosto de 2012, el Presidente de la República ratificó esta Convención.
Pesca de barco chino.
El 13 de agosto de este año fue capturado en el Archipiélago de Galápagos, reserva marina y “Patrimonio Natural de la Humanidad”, el barco de bandera China Fu Yuan Yu Leng 999, parte de una flota de 300 embarcaciones chinas, que ha pescado ilegalmente 6623 tiburones, pepinos, caballitos de mar y otras especies.
De conformidad con lo previsto en el Artículo 247 del Código Orgánico Integral Penal, este delito ambiental ha sido sancionado con la prisión de uno a cuatro años de los involucrados y la incautación de dicho barco, que se halla a cargo de INMOBILIAR.
Ecuador, invocando la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, debe demandar la aplicación de medidas para el cuidado y sostenibilidad de los recursos marítimos.
La Asamblea de las Naciones Unidas, recogiendo el clamor generalizado de proteger al Mar, en base a la recomendación de la Organización Marítima Internacional, resolvió instituir el 29 de septiembre como “día mundial del mar”.
Esta fecha tiene que servir para meditar que, como “el Mar vive en nosotros”, debemos cuidarlo, conservarlo, mantener y mejorar su vida, a cada instante, para que nos siga maravillando y arrullándonos con sus olas de armonía sin par, con su voz azul, tierna, alegre y siempre fresca. La humanidad tiene la obligación de proteger y garantizar todos los días la libertad del Mar, porque, indiscutiblemente, como afirma Walt Whitman:
“EL MAR ES UN MILAGRO CONTINUO CON LOS PECES QUE NADAN-LAS ROCAS-, EL MOVIMIENTO DE LAS OLAS. ¿QUÉ MILAGROS MÁS EXTRAÑOS HAY?”.

References: Artículo 55
 Artículo 76
 Artículo 4
 Artículo 120
 resolución 
 artículo 147
 Artículo 247