Source: http://www.europarl.europa.eu/doceo/document/TA-8-2018-0352_ES.html
Timestamp: 2019-10-23 13:41:09+00:00

Document:
Textos aprobados - Estrategia europea para el plástico en una economía circular - Jueves 13 de septiembre de 2018
Ciclo relativo al documento : A8-0262/2018
Estrategia europea para el plástico en una economía circular
Resolución del Parlamento Europeo, de 13 de septiembre de 2018, sobre una estrategia europea para el plástico en una economía circular (2018/2035(INI))
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 16 de enero de 2018, titulada «Una estrategia europea para el plástico en una economía circular» (COM(2018)0028),
– Visto el informe de la Comisión, de 16 de enero de 2018, sobre el impacto en el medio ambiente del uso de plásticos oxodegradables, incluidas las bolsas de plástico oxodegradables (COM(2018)0035),
– Vista la Comunicación de la Comisión, así como el documento de trabajo de los servicios de la Comisión, de 16 de enero de 2018, sobre la aplicación del paquete sobre la economía circular: opciones para abordar la interfaz entre las legislaciones sobre sustancias químicas, sobre productos y sobre residuos (COM(2018)0032),
– Visto el plan de trabajo sobre diseño ecológico 2016‑2019 de la Comisión (COM(2016)0773), en particular el objetivo de fijar más requisitos horizontales y aplicables a determinados productos en ámbitos como la durabilidad, la posibilidad de reparación, la posibilidad de ampliación o mejora, el diseño con fines de desmontado, y la facilidad de reutilización y reciclado,
– Vista la Directiva (UE) 2018/849 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 30 de mayo de 2018, por la que se modifican la Directiva 2000/53/CE relativa a los vehículos al final de su vida útil, la Directiva 2006/66/CE relativa a las pilas y acumuladores y a los residuos de pilas y acumuladores y la Directiva 2012/19/UE sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos(1),
– Vista la Directiva (UE) 2018/851 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 30 de mayo de 2018, por la que se modifica la Directiva 2008/98/CE sobre los residuos(3),
– Vista la Directiva (UE) 2018/852 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 30 de mayo de 2018, por la que se modifica la Directiva 94/62/CE relativa a los envases y residuos de envases(4),
– Vista la Directiva (UE) 2015/720 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2015, por la que se modifica la Directiva 94/62/CE en lo que se refiere a la reducción del consumo de bolsas de plástico ligeras(5),
– Vista la Directiva 2009/125/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de octubre de 2009, por la que se instaura un marco para el establecimiento de requisitos de diseño ecológico aplicables a los productos relacionados con la energía(6) (en lo sucesivo, «la Directiva sobre diseño ecológico»), así como los reglamentos de ejecución y los acuerdos voluntarios adoptados en virtud de dicha Directiva,
– Vista la Decisión n.º 1386/2013/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de noviembre de 2013, relativa al Programa General de Acción de la Unión en materia de Medio Ambiente hasta 2020(7),
– Vistas las Conclusiones del Consejo, de 18 de diciembre de 2017, sobre el asunto «La ecoinnovación: facilitar la transición a una economía circular»,
– Visto el Eurobarómetro especial n.º 468, de octubre de 2017, sobre la actitud de los ciudadanos europeos respecto al medio ambiente,
– Vistos el Acuerdo de París sobre cambio climático y la 21.ª Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CP 21),
– Vista la Resolución de las Naciones Unidas titulada «Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible», aprobada en la Cumbre de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible el 25 de septiembre de 2015,
– Vista su Resolución, de 9 de julio de 2015, sobre el uso eficiente de los recursos: avanzar hacia una economía circular(8),
— Vista su Resolución, de 4 de julio de 2017, sobre una vida útil más larga para los productos: ventajas para los consumidores y las empresas(9),
– Vista su Resolución, de 16 de enero de 2018, sobre la gobernanza internacional de los océanos: una agenda para el futuro de nuestros océanos en el contexto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030(10),
– Visto el informe de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria y la opinión de la Comisión de Pesca (A8‑0262/2018),
A. Considerando que el plástico es un material valioso, ampliamente utilizado en todas las cadenas de valor, que tiene su utilidad en nuestra sociedad y nuestra economía siempre que se utilice y gestione de manera responsable;
B. Considerando que la forma en la que los plásticos se producen, se utilizan y se eliminan en la actualidad tiene efectos devastadores sobre el medio ambiente, el clima y la economía, así como posibles consecuencias nocivas para la salud tanto de los seres humanos como de los animales; que el principal reto radica por tanto en producir y utilizar plásticos de manera responsable y sostenible al objeto de, en la medida de lo posible, reducir la generación de residuos de plástico y el uso en este de sustancias peligrosas; que la investigación e innovación en lo que a nuevas tecnologías y posibilidades respecta desempeñan un papel importante en este sentido;
C. Considerando que estos inconvenientes generan gran inquietud entre el público, dado que el 74 % de los ciudadanos de la Unión están preocupados por la repercusión del plástico sobre la salud y el 87 % afirman estarlo por los efectos sobre el medio ambiente;
D. Considerando que debe aprovecharse el actual impulso político para pasar a una economía circular del plástico sostenible que priorice la prevención de la generación de residuos plásticos en sintonía con la jerarquía de residuos;
E. Considerando que varios Estados miembros ya han puesto en marcha medidas legislativas nacionales para prohibir los microplásticos que se añaden deliberadamente a los cosméticos;
F. Considerando que los países europeos tienen un historial de exportación de residuos plásticos, particularmente a países donde unos inadecuados sistemas de gestión y reciclado de residuos perjudican y amenazan la salud de las comunidades locales, especialmente los manipuladores de residuos;
G. Considerando que los residuos de plástico son un problema de calado mundial y que se requiere la cooperación internacional para combatirlo con éxito; que la Unión se ha comprometido a cumplir los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas, varios de los cuales son pertinentes en lo que respecta al consumo y la producción sostenibles de plásticos con el fin de limitar sus repercusiones en los medios marino y terrestre;
H. Considerando que la producción mundial de plástico ha llegado a ser de 322 millones de toneladas en 2015, cifra que se calcula que se duplicará estos próximos veinte años;
I. Considerando que en la Unión se generan cada año 25,8 millones de toneladas de residuos plásticos;
J. Considerando que anualmente en la Unión apenas si se recoge para reciclar el 30 % de los residuos de plástico; que solo un 6 % del plástico introducido en el mercado es elaborado a partir de plástico reciclado;
K. Considerando que los porcentajes de residuos de plástico depositados en vertederos (31 %) o incinerados (39 %) siguen siendo altos;
L. Considerando que en la actualidad aproximadamente el 95 % del valor de los envases de plástico escapa de la economía, lo que acarrea unas pérdidas anuales de entre 70 000 y 105 000 millones de euros;
M. Considerando que el objetivo relativo al reciclado de envases de plástico para 2030 de la Unión es del 55 %;
N. Considerando que el reciclaje de plástico resulta notablemente beneficioso para el clima en lo que respecta a la reducción de las emisiones de CO2;
O. Considerando que en conjunto cada año entre 5 y 13 millones de toneladas de plástico acaban en los océanos del mundo, los cuales se calcula que contienen en la actualidad más de 150 millones de toneladas de plástico;
P. Considerando que anualmente los océanos y mares de la Unión reciben entre 150 000 y 500 000 toneladas de residuos de plástico;
Q. Considerando que, según estudios a los que hacen referencia las Naciones Unidas, de no adoptarse medidas al respecto, para 2050 habrá más plástico que peces en los océanos;
R. Considerando que los plásticos representan el 85 % de los residuos de las playas y más del 80 % de la basura marina;
S. Considerando que puede encontrarse prácticamente cualquier tipo de material plástico en los océanos, que va desde la gran mancha de basura del Pacífico, con al menos 79 000 toneladas de plástico que flotan en una zona de 1,6 millones de kilómetros cuadrados, hasta el que se encuentra en las zonas más remotas del planeta, como las profundidades oceánicas y el Ártico;
T. Considerando que la basura marina también tiene consecuencias negativas para las actividades económicas y la cadena alimentaria humana;
U. Considerando que el 90 % de las aves marinas ingieren partículas de plástico;
V. Considerando que todavía no se ha establecido claramente la repercusión global de los residuos plásticos sobre la flora, la fauna y la salud humana; que se han registrado consecuencias catastróficas para la vida marina, con más de 100 millones de muertes de animales marinos cada año por la presencia de dichos residuos en los océanos;
W. Considerando que las soluciones para hacer frente a los plásticos marinos no se pueden disociar de una estrategia global para el plástico; que el artículo 48 del Reglamento de control de la pesca(11), que incluye medidas diseñadas para fomentar la recuperación de los artes de pesca perdidos, es un paso en la dirección correcta, pero tiene un alcance demasiado limitado, dado que los Estados miembros están autorizados a eximir a la gran mayoría de los buques pesqueros de esta obligación y que la aplicación de los requisitos de información sigue siendo muy escasa;
X. Considerando que se está estudiando la posibilidad de financiar proyectos en el Adriático con fondos de la cooperación territorial europea, como nuevos instrumentos de gobernanza y buenas prácticas para mitigar y, si es posible, eliminar el fenómeno del abandono de artes de pesca, o la atribución a las flotas pesqueras de una nueva función en cuanto centinelas del mar;
Y. Considerando que los Estados miembros son signatarios del Convenio internacional para prevenir la contaminación por los buques (Marpol) y deben tener como objetivo la plena aplicación de sus disposiciones;
Z. Considerando que la pesca fantasma se produce cuando redes de pesca, lazos y palangres perdidos o abandonados y no biodegradables capturan, enredan o hieren la vida marina, la privan de alimento o causan su muerte; que este fenómeno de la pesca fantasma se debe a la pérdida y el abandono de artes de pesca; que el Reglamento de control de la pesca exige el marcado obligatorio de los artes y la notificación y recuperación de artes de pesca perdidos; que algunos pescadores, por iniciativa propia, están devolviendo a puerto redes perdidas recuperadas del mar;
AA. Considerando que, aunque resulta difícil evaluar con precisión la contribución exacta de la acuicultura a los desechos marinos, se calcula que el 80 % de los desechos marinos está formado por plástico y microplásticos, y que entre el 20 y el 40 % de los desechos plásticos marinos están ligados en parte a las actividades humanas en el mar, incluidos los buques comerciales y de crucero, que el resto tiene su origen en tierra y que, según un estudio reciente de la FAO(12), en torno al 10 % procede de artes de pesca perdidos y descartados; que los artes de pesca perdidos y descartados son uno de los componentes de los desechos plásticos marinos y que se estima que el 94 % del plástico que se vierte en el océano acaba en el fondo del mar, de ahí la necesidad de recurrir al Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP) para que los pescadores participen directamente en programas de «pesca de residuos marinos», proporcionándoles pagos u otros incentivos financieros y materiales;
AB. Considerando que cada año en la Unión se vierten entre 75 000 y 300 000 toneladas de microplásticos en el medio ambiente, lo que incluye los añadidos intencionadamente a productos de plástico, los que se liberan al utilizar productos y los que resultan de la degradación de productos de plástico;
AC. Considerando que los microplásticos y las nanopartículas plantean retos específicos para las políticas públicas;
AD. Considerando que hay microplásticos en el 90 % del agua embotellada;
AE. Considerando que es bien vista la solicitud de la Comisión a la ECHA de que examine la base científica para limitar el uso de microplásticos añadidos deliberadamente a productos de uso profesional o doméstico;
AF. Considerando que es bien vista la solicitud de la Comisión a la ECHA de que prepare una propuesta para una posible restricción del plástico oxodegradable;
AG. Considerando que, de conformidad con el artículo 311 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), la introducción de nuevos recursos propios está sujeta a un procedimiento legislativo especial que exige tanto la unanimidad de los Estados miembros como la consulta al Parlamento Europeo;
1. Acoge con satisfacción la Comunicación de la Comisión titulada «Una estrategia europea para el plástico en una economía circular» (COM(2018)0028) como un paso adelante en la transición de la Unión de una economía lineal a una circular; reconoce la utilidad del plástico tanto en nuestra economía como en el día a día, si bien cabe al mismo tiempo destacar sus notables inconvenientes; considera por tanto que el reto clave radica en la gestión del plástico de forma sostenible a lo largo de toda la cadena de valor, es decir, en modificar la manera en que producimos y usamos los plásticos de modo que su valor permanezca en nuestra economía sin perjuicio para el medio ambiente, el clima o la salud pública;
2. Recalca que la prevención, tal y como se define en la Directiva marco sobre los residuos, en lo que respecta a residuos de plástico desde el inicio debería ser la principal prioridad de acuerdo con la jerarquía de residuos; considera por otra parte que impulsar de manera notable nuestra efectividad a la hora de reciclar el plástico reviste asimismo una importancia fundamental tanto para apoyar un crecimiento económico sostenible como para proteger la salud humana y el medio ambiente; pide a todas las partes interesadas que se planteen la reciente prohibición china de importar residuos de plástico como una oportunidad para invertir en la prevención de los residuos plásticos, en particular promoviendo la reutilización y el diseño circular de productos e invirtiendo en instalaciones de vanguardia para la recogida, la clasificación y el reciclado en la Unión; cree que es importante el intercambio de buenas prácticas en este sentido, especialmente para las pymes;
3. Está convencido de que la estrategia para el plástico debe servir también para catalizar nuevos modelos de negocio, producción y consumo inteligentes, sostenibles y circulares que abarquen toda la cadena de valor, en consonancia con el objetivo de desarrollo sostenible 12 de las Naciones Unidas relativo al consumo y la producción sostenibles, con una internalización de los costes externos; solicita a la Comisión que promueva en este sentido unos vínculos claros entre las políticas de la Unión relativas a productos, sustancias químicas y residuos, en particular mediante el desarrollo de ciclos de materiales no tóxicos según lo dispuesto en el Séptimo Programa de Acción en materia de Medio Ambiente;
4. Pide a la Comisión que establezca una política de economía circular y bioeconomía después de 2020 basada en un sólido pilar de investigación e innovación, y que garantice que los compromisos financieros necesarios estarán disponibles en el nuevo marco financiero plurianual (MFP); hace especial hincapié en la importancia que reviste la investigación para la obtención de soluciones innovadoras y la comprensión de la repercusión de los macroplásticos, microplásticos y nanoplásticos sobre los ecosistemas y la salud de las personas;
5. Destaca que los plásticos son diversos y tienen una gran variedad de aplicaciones, y que es necesario, en consecuencia, un enfoque a medida, a menudo específico para cada producto, para las diferentes cadenas de valor, con un surtido de soluciones que tenga en cuenta el impacto ambiental, las posibilidades de que se dispone y las necesidades regionales y locales, velando por que queden cubiertas las necesidades funcionales;
6. Subraya que son necesarias acciones conjuntas y coordinadas de todas las partes interesadas a lo largo de toda la cadena de valor, en particular los consumidores, para lograr buenos resultados que sean beneficiosos tanto para la economía como para el medio ambiente, el clima y la salud;
7. Hace hincapié en que la responsabilidad de reducir la generación de residuos es compartida y que la conversión de la preocupación general por los residuos de plástico en una responsabilidad pública sigue siendo un desafío igualmente importante; subraya que resulta fundamental en este sentido que surjan nuevas pautas de consumo impulsando un cambio en el comportamiento de los consumidores; solicita que se conciencie en mayor medida a los consumidores sobre las repercusiones de la contaminación de los residuos de plástico, la importancia de la prevención y de una gestión de residuos adecuada, y las posibilidades de que se dispone;
Del diseño para el reciclado al diseño para la circularidad
8. Pide a las autoridades competentes de los Estados miembros que garanticen que la totalidad del acervo en materia de productos residuos se aplica y ejecuta plenamente y sin demora; señala que anualmente en la Unión apenas si se recoge para reciclar el 30 % de los residuos de plástico, lo que acarrea un tremendo despilfarro de recursos; destaca que los plásticos dejarán de ser aceptados en los vertederos para 2030 y que los Estados miembros han de gestionar sus residuos de plástico de acuerdo con las disposiciones establecidas en la Directiva 2008/98/CE; reitera que los Estados miembros deben servirse de instrumentos económicos y otras medidas al objeto de incentivar la aplicación de la jerarquía de residuos; hace hincapié en la importancia que revisten la recogida selectiva y las instalaciones de clasificación a la hora de permitir un reciclado de alta calidad y estimular la utilización de materias primas secundarias de calidad;
9. Pide a todas las partes interesadas del sector que ya empiecen a adoptar medidas concretas para garantizar que todos los envases de plástico sean reutilizables o reciclables de forma rentable en 2030 a más tardar, que asocien su identidad de marca a modelos de negocio sostenible y circular, y que utilicen su capacidad en materia de comercialización para promover e impulsar pautas de consumo sostenible y circular; solicita a la Comisión que lleve a cabo el seguimiento y valoración de las novedades en este sentido, fomente las buenas prácticas, y compruebe la veracidad de las ventajas medioambientales alegadas para evitar casos de ecoimpostura (greenwashing);
10. Considera que la sociedad civil ha de recibir información y participar debidamente para estar en disposición de exigir al sector que cumpla sus compromisos y obligaciones;
11. Insta a la Comisión a que cumpla su obligación de revisar y reforzar los requisitos básicos de la Directiva relativa a los envases y residuos de envases antes de finales de 2020 teniendo en cuenta las propiedades relativas de los diferentes materiales de envasado sobre la base de las evaluaciones del ciclo de vida, abordando en particular los aspectos de la prevención y el diseño para la circularidad; solicita a la Comisión que proponga nuevos requisitos que sean eficaces y claros y puedan ponerse en práctica, en particular en lo que respecta a que «los envases de plástico sean reutilizables o reciclables de forma rentable» y a los envases excesivos;
12. Pide a la Comisión que haga de la circularidad y el uso eficiente de los recursos principios fundamentales, incluida la importante función que pueden desempeñar los materiales, productos y sistemas circulares, también para los distintos artículos de plástico que no son envases; cree que ello puede lograrse, entre otros medios, a través de la responsabilidad ampliada del productor, el establecimiento de normas relativas a los productos, las evaluaciones del ciclo de vida, la ampliación de la legislación relativa al diseño ecológico para cubrir todos los grupos principales de productos de plástico, la adopción de disposiciones de etiquetado ecológico y la utilización del método de la huella ambiental de los productos;
Creación de un verdadero mercado único de los plásticos reciclados
13. Señala que hay distintos motivos por los cuales se hace poco uso de los plásticos reciclados en la Unión, como el bajo precio de los combustibles fósiles debido en parte a las subvenciones, la falta de confianza y la escasez del suministro de calidad; hace hincapié en la necesidad de un mercado nacional estable de materias primas secundarias para garantizar la transición hacia una economía circular; solicita a la Comisión que se enfrente a los obstáculos que se alzan ante este mercado y cree unas condiciones de competencia equitativas;
Normas de calidad y verificación
14. Pide a la Comisión que presente rápidamente unas normas de calidad para crear confianza e incentivar el mercado de los productos plásticos secundarios; insta a la Comisión a, a la hora de elaborar dichas normas de calidad, considerar diversos grados de reciclado compatibles con la funcionalidad de los diferentes productos, protegiendo al mismo tiempo la salud pública, la seguridad alimentaria y el medio ambiente; pide a la Comisión que vele por la inocuidad al usar materiales reciclados en los materiales en contacto con alimentos y que estimule la innovación;
15. Solicita a la Comisión que se plantee buenas prácticas con certificación independiente a cargo de terceros e impulse la certificación de los materiales reciclados, dado que la verificación es esencial para estimular la confianza en dichos materiales tanto del sector como de los consumidores;
16. Pide a todos los agentes del sector que conviertan sus compromisos públicos de aumentar la utilización de los plásticos reciclados en confirmaciones oficiales y lleven a cabo acciones concretas;
17. Considera que puede resultar necesario establecer normas obligatorias sobre el contenido reciclado para impulsar la utilización de materias primas secundarias, habida cuenta de que todavía no han entrado en funcionamiento los mercados para estas; solicita a la Comisión que se plantee la posibilidad de establecer requisitos en lo que respecta al contenido reciclado mínimo de productos plásticos específicos comercializados en la Unión, respetando al mismo tiempo las exigencias en materia de seguridad alimentaria;
18. Pide a los Estados miembros que consideren la posibilidad de reducir el impuesto sobre el valor añadido (IVA) de los productos con contenido reciclado;
Contratación pública circular
19. Destaca que la contratación pública constituye un instrumento fundamental en la transición hacia una economía circular al tener la facultad de impulsar tanto la innovación en los modelos de negocio como los servicios y productos eficientes en términos de recursos; subraya el importante papel que desempeñan las autoridades locales y regionales en este sentido; pide a la Comisión que cree una red de aprendizaje de la Unión sobre contratación pública circular con el fin de aprovechar las lecciones extraídas de los proyectos piloto; considera que, sobre la base de una evaluación de impacto sólida, estas acciones voluntarias han de allanar el camino a unas normas y criterios vinculantes de la Unión en materia de contratación pública circular;
20. Solicita a los Estados miembros que eliminen progresivamente todos los incentivos perversos que impiden alcanzar los niveles más elevados posibles de reciclado de plásticos;
Interfaz residuos-productos químicos
21. Pide a las autoridades competentes de los Estados miembros que optimicen los controles sobre los materiales y productos importados para garantizar el cumplimiento de la legislación sobre productos y sustancias químicas de la Unión;
22. Señala su Resolución sobre la aplicación del paquete sobre la economía circular: opciones para abordar la interfaz entre las legislaciones sobre sustancias químicas, sobre productos y sobre residuos;
Prevención de la generación de residuos plásticos
23. Observa que no existe ninguna panacea para abordar los efectos nocivos de los plásticos desechables sobre el medio ambiente, por lo que considera que para resolver esta compleja cuestión es necesaria una combinación de medidas voluntarias, además de un cambio en los consumidores en lo que a concienciación, comportamiento y participación respecta;
24. Toma nota de las medidas ya adoptadas en algunos Estados miembros y acoge por consiguiente con satisfacción la propuesta de la Comisión de un marco legislativo específico para la reducción del impacto ambiental de determinados productos de plástico, en particular los plásticos desechables; estima que esta propuesta debería ayudar a reducir significativamente los desechos marinos, en más de un 80 % plásticos, contribuyendo así a la consecución del objetivo de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de prevenir y reducir considerablemente la contaminación marina de todo tipo;
25. Considera que es importante que dicho marco ofrezca a las autoridades competentes de los Estados miembros un conjunto de medidas ambicioso que sea compatible con la integridad del mercado único, tenga consecuencias medioambientales y socioeconómicas positivas y tangibles, y brinde la funcionalidad necesaria a los consumidores;
26. Es consciente de que reducir y acotar el uso de productos plásticos desechables puede dar pie a modelos de negocio sostenibles;
27. Se remite a los trabajos en curso en relación con esta propuesta en el marco del procedimiento legislativo ordinario;
28. Destaca que existen varias vías para lograr unos niveles elevados de recogida selectiva y reciclado y una reducción de los residuos plásticos, en particular los regímenes de responsabilidad ampliada del productor con modulación de tasas, los sistemas de consigna y una mayor concienciación pública; es consciente de las virtudes de los sistemas implantados en varios Estados miembros y de la posibilidad de intercambiar buenas prácticas entre los distintos Estados de la Unión; subraya que la elección de un determinado régimen sigue siendo competencia de la autoridad competente de cada Estado miembro;
29. Celebra que la Directiva 94/62/CE estipule que los Estados miembros deben establecer regímenes obligatorios de responsabilidad ampliada del productor para todos los envases a finales de 2024 a más tardar y pide a la Comisión que estudie la posibilidad de hacer extensiva esta obligación a otros productos de plástico de conformidad con los artículos 8 y 8 bis de la Directiva 2008/98/CE;
30. Toma nota de la propuesta de la Comisión sobre el sistema de recursos propios de la Unión Europea (COM(2018)0325) en lo que respecta a una contribución en función los residuos de envases de plástico no reciclados; destaca que el efecto inducido de una eventual contribución debe ser coherente con la jerarquía de residuos; subraya por consiguiente que debe darse prioridad a la prevención de la generación de residuos;
31. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que se sumen a la coalición internacional por la reducción de la contaminación debida a las bolsas de plástico, instituida durante la CP 22 de Marrakech en noviembre de 2016, y la apoyen;
32. Estima que los supermercados desempeñan un papel crucial en la reducción de los plásticos desechables en la Unión; acoge con satisfacción iniciativas como los pasillos de supermercado sin plástico, que ofrecen a los supermercados la posibilidad de probar biomateriales compostables como alternativa a los envases de plástico;
33. Acoge con satisfacción la propuesta de la Comisión de la Directiva relativa a las instalaciones portuarias receptoras (COM(2018)0033), con la que se pretende reducir significativamente la carga y los costes que suponen para los pescadores transportar de nuevo al puerto artes de pesca y residuos plásticos; subraya el importante papel que los pescadores podrían desempeñar, en concreto, mediante la recogida de residuos plásticos del mar durante su actividad pesquera y el transporte de dichos residuos al puerto para que sean procesados como corresponde en un sistema de gestión de residuos adecuado; hace hincapié en que la Comisión y los Estados miembros deberían incentivar esta actividad de modo que no se cobrase ninguna tasa a los pescadores por el tratamiento de dichos residuos;
34. Lamenta, no obstante, que la aplicación del artículo 48, apartado 3, del Reglamento de control de la pesca relativo a la recuperación de artes perdidos y las obligaciones de comunicación no formara parte del informe de evaluación y ejecución de la Comisión de 2017; subraya la necesidad de una evaluación detallada de la aplicación de los requisitos del Reglamento de control de la pesca en lo que se refiere a los artes de pesca;
35. Pide a la Comisión, a los Estados miembros y a las regiones que apoyen planes para la recogida de desechos en el mar con la participación, cuando ello sea posible, de buques pesqueros, y que establezcan instalaciones portuarias receptoras y de eliminación de los desechos marinos, así como un sistema de reciclado de redes al final de su vida útil; solicita a la Comisión y a los Estados miembros que utilicen las recomendaciones incluidas en las Directrices voluntarias sobre el marcado de los artes de pesca de la FAO, en estrecha colaboración con el sector pesquero al objeto de combatir la pesca fantasma;
36. Pide a la Comisión, a los Estados miembros y a las regiones que mejoren la recopilación de datos en materia de plásticos marinos estableciendo y aplicando un sistema de información digital de carácter vinculante en toda la Unión para los artes de pesca perdidos por buques pesqueros como apoyo a las medidas de recuperación utilizando los datos procedentes de las bases de datos regionales para compartir información en una base de datos europea gestionada por la Agencia Europea de Control de la Pesca o para convertir SafeSeaNet en un sistema de fácil utilización a escala de la Unión que permita a los pescadores la señalización de artes de pesca perdidos;
37. Subraya que los Estados miembros deben redoblar sus esfuerzos por fomentar estrategias y planes tendentes a reducir el abandono en el mar de artes de pesca, también mediante subvenciones del FEMP, además de con el apoyo de los Fondos Estructurales y de la cooperación territorial europea y la participación activa de las regiones en la medida que sea necesaria;
Plásticos de origen biológico, biodegradabilidad y compostabilidad
38. Respalda firmemente a la Comisión en lo que respecta a la presentación de más estándares, normas armonizadas y definiciones que sean claros en relación con el contenido biológico, la biodegradabilidad (una propiedad que es independiente de la materia prima) y la compostabilidad al objeto de disipar las ideas erróneas y los malentendidos existentes y brindar información clara a los consumidores;
39. Destaca que el fomento de una bioeconomía sostenible puede contribuir a reducir la dependencia de la Unión con respecto a las materias primas importadas; hace hincapié en el papel que pueden desempeñar los plásticos de origen biológico y biodegradables, siempre que se demuestren sus beneficios desde el punto de vista del ciclo de vida; considera que se debe evaluar la biodegradabilidad en situaciones reales pertinentes;
40. Hace hincapié en que los plásticos biodegradables y compostables pueden servir de apoyo en la transición a una economía circular, pero ni pueden considerarse una solución a los desechos marinos ni deberían servir para justificar aplicaciones de un solo uso innecesarias; solicita, por tanto, a la Comisión que establezca criterios claros en cuanto a los productos y aplicaciones útiles compuestos de plásticos biodegradables, incluidos los envases y los usos agrícolas; pide una mayor inversión en I+D al respecto; subraya que los plásticos biodegradables y los no biodegradables deben tratarse de forma diferente atendiendo a la adecuada gestión de los residuos;
41. Hace hincapié en que los plásticos de origen biológico ofrecen la posibilidad de llevar a cabo una diferenciación parcial de las materias primas, y pide una mayor inversión en I+D en este sentido; es consciente de la existencia de materiales innovadores de origen biológico que ya se comercializan; destaca la necesidad de tratar los materiales sustitutivos de manera neutral y equitativa;
42. Pide la prohibición total en la Unión del plástico oxodegradable en 2020 a más tardar, ya que este tipo de plástico no se biodegrada adecuadamente, no es compostable, afecta negativamente al reciclado del plástico convencional y no se ha probado que resulte ventajoso para el medio ambiente;
43. Pide a la Comisión que en 2020 a más tardar se prohíban los microplásticos en los cosméticos, los artículos de higiene personal, los detergentes y los productos de limpieza; solicita por otra parte a la ECHA que evalúe y prepare, en su caso, una prohibición de los microplásticos que se añaden deliberadamente a otros productos, teniendo en cuenta si existen alternativas viables;
44. Pide a la Comisión que fije requisitos mínimos en la legislación sobre productos para reducir significativamente la liberación de microplásticos en origen, especialmente en lo relativo a textiles, neumáticos, pinturas y colillas de cigarrillos;
45. Toma nota de la buena práctica que suponen Operation Clean Sweep y las distintas iniciativas para evitar toda pérdida de gránulos (zero pellet loss); considera que es posible reproducir estas iniciativas a escala tanto de la Unión como mundial;
46. Pide a la Comisión que estudie, en el presente control de la adecuación de la Directiva marco sobre el agua y la Directiva sobre inundaciones, las fuentes, la distribución, el destino y los efectos de los macroplásticos y los microplásticos en el contexto del tratamiento de las aguas residuales y la gestión de las aguas de tormenta; solicita asimismo a las autoridades competentes de los Estados miembros y a la Comisión que garanticen la plena aplicación y el cumplimiento de la Directiva sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas y la Directiva marco sobre la estrategia marina; pide por otra parte a la Comisión que apoye la investigación de las tecnologías para el tratamiento de los lodos de clarificación y para la depuración del agua;
47. Acoge con satisfacción el anuncio de la Comisión de que se invertirán 100 millones de euros más en el marco de Horizonte 2020 para impulsar la inversión en soluciones circulares y eficientes en el uso de los recursos, como posibilidades de prevención y diseño, diversificación de materias primas, y tecnologías de reciclado innovadoras, como el reciclado molecular y químico, así como la mejora del reciclado mecánico; destaca el potencial innovador de las empresas emergentes en este sentido; apoya la elaboración de una agenda de innovación en investigación estratégica en materia de circularidad de los materiales, con especial hincapié en el plástico y en materiales que contengan plástico, más allá de los envases, para orientar las futuras decisiones de financiación en el marco de Horizonte Europa; observa que hará falta una financiación adecuada para amplificar la inversión privada; destaca que las colaboraciones público‑privadas pueden contribuir a acelerar la transición hacia una economía circular;
48. Hace hincapié en la gran posibilidad que hay de vincular la Agenda Digital y la agenda de la economía circular; subraya la necesidad de abordar los obstáculos reglamentarios a la innovación y pide a la Comisión que examine posibles acuerdos de la Unión en materia de innovación en consonancia con el objetivo de alcanzar las metas establecidas en la Estrategia para el Plástico y la agenda de la economía circular, de carácter más general;
49. Solicita a la Comisión, a los Estados miembros y a las regiones que apoyen el uso de artes de pesca innovadores, animando a los pescadores a canjear sus redes viejas y dotar a las redes existentes con sistemas de rastreadores de red y sensores vinculados a aplicaciones para teléfonos inteligentes, microprocesadores de identificación por radiofrecuencia y rastreadores de buques, de manera que los navegantes puedan controlar con mayor precisión sus redes y recuperarlas en caso necesario; es consciente del papel que puede desempeñar la tecnología a la hora de evitar la presencia de residuos plásticos en el mar;
50. Pide que Horizonte Europa contenga una misión para unos océanos sin plástico al objeto de aplicar la innovación tanto para reducir la cantidad de plásticos que llegan al medio marino como para recoger los plásticos que se encuentran en los océanos; insiste en sus peticiones de lucha contra la basura marina (lo que incluye prevención, mejor educación sobre los océanos, mayor concienciación del reto medioambiental que plantea la contaminación provocada por los residuos de plástico y otras formas de desechos marinos, y campañas de limpieza, por ejemplo de pesca de basura o de limpieza de las playas), tal como se menciona en la Comunicación conjunta de la Comisión y de la alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, de 10 de noviembre de 2016, titulada «Gobernanza internacional de los océanos: una agenda para el futuro de nuestros océanos» (JOIN(2016)0049); pide que se entable un diálogo político de la Unión en materia de desechos marinos entre los responsables políticos, las partes interesadas y los expertos;
51. Solicita a la Unión que desempeñe un papel proactivo en la elaboración de un protocolo mundial para la industria del plástico y que garantice que los diversos compromisos contraídos tanto a escala de la Unión como a escala mundial puedan ser objeto de seguimiento de forma integrada y transparente; pide a la Comisión y a los Estados miembros que ejerzan un liderazgo activo en el grupo de trabajo establecido por la Asamblea de las Naciones Unidas en diciembre de 2017 que busca respuestas internacionales para luchar contra la basura plástica y los microplásticos presentes en el mar; hace hincapié en que, habida cuenta de que gran parte de los desechos plásticos presentes en el océano se originan en países de Asia y África, las cuestiones relativas a la contaminación provocada por los residuos de plástico y las capacidades de gestión de residuos deben formar parte del marco de la política exterior de la Unión;
52. Pide a todas las instituciones de la Unión, junto con su sistema de gestión y auditoría medioambientales, que se centren en la prevención, examinen sus normas de adjudicación de contratos y prácticas internas de gestión de los residuos de plástico, y reduzcan considerablemente la generación de residuos de plástico, en particular reemplazando, reduciendo y limitando los plásticos desechables;
53. Encarga a su presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión, así como a los Gobiernos y Parlamentos de los Estados miembros.
(1) DO L 150 de 14.6.2018, p. 93.
(3) DO L 150 de 14.6.2018, p. 109.
(4) DO L 150 de 14.6.2018, p. 141.
(5) DO L 115 de 6.5.2015, p. 11.
(7) DO L 354 de 28.12.2013, p. 171.
(8) DO C 265 de 11.8.2017, p. 65.
(9) Textos Aprobados, P8_TA(2017)0287.
(10) Textos Aprobados, P8_TA(2018)0004.
(11) DO L 343 de 22.12.2009, p. 1.
(12) Abandoned, lost or otherwise discarded fishing gear (Aparejos de pesca abandonados, perdidos o descartados).

References: Resolución 
 Resolución 
 artículo 48
 artículo 311
 Resolución 
 artículo 48
 Resolución