Source: http://www.airpower.au.af.mil/apjinternational/apj-s/2009/1tri09/marcella.htm
Timestamp: 2018-10-20 15:02:24+00:00

Document:
"La Guerra sin Fronteras: La Crisis Ecuador-Colombia del año 2008 y la Seguridad Inter-Americana."
El cambio climático, la despoblación forestal, la contaminación, el contrabando, la proliferación de las armas, el terrorismo, el lavado de dinero, la inmigración ilegal y las pandillas combinadas con la difusión de la tecnología y la moderna comunicación burlan el orden internacional. Los estados andinos están sufriendo una profunda crisis de autoridad, gobernabilidad, legitimidad democrática y seguridad territorial.1 La crisis se encuentra superpuesta con la tradición de laissez faire respecto el espacio no gobernado, el control de las fronteras y el continuo desacuerdo acerca del terrorismo. Dados estos antecedentes, la capacidad institucional, la voluntad política, la diplomacia preventiva y los mecanismos para una efectiva cooperación de seguridad y resolución de los conflictos entre estados no se han mantenido al mismo ritmo de las exigencias de las nuevas realidades geopolíticas de las guerras sin fronteras. Una serie de criminales internacionales se aprovechan financieramente de las fronteras y de los estados débiles.
Media hora después de la medianoche el 1ero de marzo, tres aeronaves A37 y cinco aviones Super Tucanos fabricados en Brasil y pertenecientes a la Fuerza Aérea de Colombia dispararon bombas guiadas de precisión en el campo del grupo terrorista y traficante de drogas, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia o FARC a unos 1.8 kilómetros dentro de la zona fronteriza, en un área selvática difícil de Ecuador conocida como Angostura.2 El blanco del ataque era el líder de las FARC, Raúl Reyes, quien murió junto a otras 24 personas (incluyendo cuatro mejicanos y un ecuatoriano).3 (véase mapa 1). Las fuerzas colombianas recuperaron archivos electrónicos del computador de Reyes, que resultaron ser una enorme fuente de información.
El campo estaba ubicado en la parte más oriental de Ecuador, al otro lado de un área de Colombia que había sido una base temporal del Frente 48 de la FARC. Nueve horas después del ataque, el Presidente de Colombia Álvaro Uribe llamó a su contraparte, el Presidente de Ecuador Rafael Correa. El Presidente Uribe tomó completamente desprevenido al Presidente Correa, quien inició un asalto verbal y diplomático en contra de Uribe y Colombia. El Ejército ecuatoriano tardó unas seis horas en llegar a Angostura, un área tan remota que la última patrulla ecuatoriana se había realizado un año antes.
A mediados de abril, el tono agresivo de Correa se había reducido a una advertencia consistente en que si las FARC cruzaban a Ecuador, se entablaría la guerra, una declaración que fue bien recibida en Colombia. No obstante, su acusación parecía ser sorprendentemente inocente, ya que generaciones de ecuatorianos se recuerdan de violaciones fronterizas por parte de terroristas, traficantes y contrabandistas a los largo de sus fronteras, además de altos niveles de crímenes y un intenso debate nacional acerca de la integridad ecológica de la región de las amazonas. Más aún, la política ecuatoriana no era inocente en cuanto al empleo estratégico de su poder militar. En 1995, sus fuerzas armadas fueron exitosas en una guerra corta en contra de Perú, poniendo fin a un conflicto fronterizo entre los dos países que había existido por dos siglos.
De hecho, el ataque fue preparado ya que Colombia pudo fijar la ubicación de Reyes en el campamento gracias a un informante la noche del 29 de febrero. Reyes había estado trasladándose a varios campamentos en Ecuador. Después del 1ero de marzo, se desató una cadena de insultos y reacciones entre Ecuador, Colombia y Venezuela que dejó al desnudo las contradicciones que padece Latinoamérica en cuanto a combatir el terrorismo y crimen internacional.4 El ataque de marzo y sus consecuencias son parte de una imagen completa que demuestra las vulnerabilidades de una democracia débil frente a la corrupción debido a las drogas, la intimidación por parte del terrorismo, la necesidad de efectivas relaciones civil-militares para confrontar las contradicciones generadas por el populismo en la política exterior así como para entender las consecuencias no intencionales de la aplicación del poder norteamericano aún cuando las intenciones son nobles.
Los resultados del ataque agregaron valor estratégico a la guerra de Colombia contra las FARC. Reyes era un miembro de la secretaría del grupo de asesinos narco-terroristas FARC cuyo campamento había existido por lo menos por tres meses. El campamento constaba de camas, dos generadores de gasolina, un disco satelital, televisión, áreas de adiestramiento, un gallinero y una pocilga así como un abastecimiento de víveres y un arsenal de armas.5 Por ende las FARC había establecido una base semi-permanente en Ecuador.
El 8 de marzo del 2008 en la reunión de la Cumbre del Grupo de Río en la República Dominicana unánimemente se condenó la violación de la soberanía por parte de Colombia. Más tarde, el 17 de marzo, la OEA estuvo de acuerdo en una resolución consensual que "rechazó" la incursión colombiana, declarando el venerable principio del derecho internacional: "ningún estado o grupo de estados tiene el derecho de intervenir, ya sea directa o indirectamente, por cualquier motivo, en los asuntos internos y externos de otro."6 La resolución no condenó a Colombia pero reiteró el compromiso por parte de los estados de combatir los grupos irregulares.
Por ende, el dilema eterno del choque de los valores en relaciones internacionales: ¿Cuál ocupa un lugar de mayor prioridad, la no intervención o la autodefensa? ¿Se debe además cuestionar si hubiese sido mejor que Colombia se auto contenga aceptando el riesgo que sus propios ciudadanos sean atacados, informando a las autoridades ecuatorianas antes del ataque?. Colombia no podía desaprovechar esta oportunidad. No obstante, un enfoque juicioso consistiría en un llamado diplomático por parte de Uribe a Correa la noche del ataque para así ayudar a fortalecer la confianza en las relaciones bilaterales en vez de agudizar los malentendidos y la presión que se han desarrollado a través de los años entre los dos países. Tres puntos apoyan estos juicios:
1. Todos los Estados se reservan el derecho de autodefensa. La acción de Colombia hubiese podido ser vista como un golpe militar de preferencia en vez de uno preventivo o hasta cauteloso necesario debido a la guerra entablada por las FARC hace décadas en contra del Estado y del pueblo de Colombia.7 El hecho de que las FARC atacarían nuevamente con mayor exactitud justifica el ataque militar colombiano. Debido a la incapacidad de Ecuador en controlar sus fronteras y territorio, las FARC establecían refugios en territorio ecuatoriano así como en Venezuela debido al terreno difícil, la aparente complicidad basada en un laissez faire y el apoyo expreso de Caracas por las FARC. De acuerdo al Grupo de Crisis Internacional de Bruselas, el débil vínculo en la política de seguridad colombiana era sus fronteras indefensas y abiertas.8 Brasil y Perú se esforzaron seriamente para prevenir la entrada de las FARC en sus territorios. Más aún los militares de Uribe, con cada vez mayor éxito, han estado implementando una seria estrategia de decapitación en contra de los líderes de las FARC.9 El jefe de la Policía Nacional de Colombia sostuvo que esta era la quinta vez que las fuerzas colombianas habían intentado atacar a Reyes, quien se había trasladado de lugar a lugar en Ecuador. Dada esta información, los miembros del gobierno ecuatoriano deberían haber estado bien enterados de la estrategia militar colombiana y sus implicancias para Ecuador.
2. La seguridad operacional del plan para atacar las FARC puede ser que sea afectada negativamente "Porque no confiamos en Ecuador", dijo el Ministro de Defensa de Colombia, el Sr. Juan Manuel Santos.10 De acuerdo al diario de Bogotá, El Tiempo, el servicio de inteligencia colombiano, el Departamento de Seguridad Administrativa o DAS había informado 16 veces a Ecuador y más recientemente el 26 de noviembre del año 2007, incluyendo la entrega de un documento conteniendo la ubicación exacta de 25 "bases" de las FARC en Ecuador. Colombia, además advirtió otros gobiernos acerca de las actividades de las FARC en sus territorios: Argentina cuatro veces, Bolivia dos, Brasil siete, Perú cuatro y Venezuela diez. El informe del DAS establecía que un 80% de las advertencias no recibieron respuestas.11 Dada la aparente ambivalencia (si no apoyo) por las FARC entre los miembros del gobierno de Correa, las seguridad operacional adquirió una enorme importancia en el planeamiento colombiano. Permitir que Reyes escape sería una vergüenza para Colombia y una amenaza para Ecuador.
3. El sistema rudimentario de advertencia temprana y de gestión de crisis entre Colombia y Ecuador resultó ser ineficaz.12 Colombia violó el espacio aéreo ecuatoriano durante su campaña en contra de las FARC en 2006. Como resultado, Ecuador puso en acción su defensa aérea, mientras que dos ministros de defensa hicieron una declaración conjunta de mejorar la seguridad y evitar los incidentes fronterizos. El Ejército de Ecuador mantuvo 13 destacamentos fronterizos.13 En enero y febrero del año 2006, Ecuador activó su defensa aérea para así prevenir incursiones en las fronteras. En ese entonces, el Ministro de Defensa, Osvaldo Jarrín declaró: "El Ejército de Ecuador actuará en defensa legítima en contra de cualquier elemento con la intención de violar la soberanía nacional."14
Es incierto el rol que tuvo la corrupción en los niveles elevados con respecto a la respuesta ecuatoriana, pero se alegó que se intentaron comprar votos y que los supuestos culpables eran un oficial de inteligencia militar y una figura política de la oposición.15 Anteriormente, Correa fue acusado de manipular ascensos de almirantes de la Armada ecuatoriana. El Ministro de Defensa Wellington Sandoval manifestó al diario El Comercio el 30 de marzo que la coordinación entre la inteligencia militar de Ecuador y la policía había fracasado.16 Sandoval sostuvo además "sabíamos que Reyes estaba en Ecuador con frecuencia."
A primera vista, todos estos acontecimientos en las relaciones civil-militares de Ecuador sugieren que la inteligencia militar dudaba que pudiera confiar que los funcionarios civiles del gobierno, ya que los mismos tal vez peligraban la información a las FARC. Las negativas relaciones civil-militares pueden impactar la defensa nacional. Parece ser que al nivel de toma de decisiones, el gobierno en Quito no gozaba de buenas relaciones entre Correa, sus asesores de mayor jerarquía y el liderazgo militar.17 Más aún, en abril del año 2008, un poco más de un año en el poder, él había seleccionado a cuatro ministros de defensa sin experiencia en cuanto a la defensa estratégica (el primero murió en un accidente de helicóptero). Al mismo tiempo, el gobierno de Correa volvió a orientar las fuerzas militares a misiones de desarrollo social y económico alejándolas de la defensa nacional. Esta reorientación arriesgaba el debilitamiento del nexo entre la estrategia de defensa y la militar.
El contexto fluido de la política nacional en cuanto a la coordinación de inteligencia, la carencia de buen control fronterizo, los problemas en las relaciones civil-militares así como también la audacia y profesionalismo del ataque colombiano, engendró una sorpresa estratégica. Tal vez también ocasionó el impacto sicológico de humillar a Correa, lo cual provocó que él actúe duro en el teatro de política externa para ser respetado en Ecuador. No se podía esperar que un ataque preventivo sea bien acogido en Ecuador, como lo sostiene el analista estratega británico Colin S. Gray: "No se puede presumir que un estado y una sociedad militarmente vencidos en un asalto sorpresivo deseen cooperar con el poder victorioso del atacante."18 Esta no era la primera vez que Colombia había insertado sus fuerzas en Ecuador. En enero del 2006, por ejemplo, aviones colombianos penetraron el espacio aéreo ecuatoriano para perseguir una columna de las FARC en la cual supuestamente se encontraba Raúl Reyes. Uribe declaró en ese entonces: "Nuestra Fuerza Pública entró en Ecuador involuntariamente violando el territorio ecuatoriano para prevenir que el grupo terrorista de las FARC continúe sus ataques que matan a nuestros soldados y policías . . . así como también ocasionan daños a la población civil."19 Ecuador convocó a su embajador en Bogotá para una serie de consultas. En años recientes se perpetraron numerosas violaciones por aviones colombianos. Por ende, ambos países desarrollaron un padrón de respuestas que debilitaron la confianza existente entre los mismos, sin desarrollar algún tipo de método institucionalizado para lidiar con las incursiones y la potencial falta de buen cálculo o peor aún cediendo la iniciativa a las FARC.
Mientras que Colombia estaba teniendo éxito en forzar a las FARC en la porción deshabitada de la región oriental del país obstaculizando sus líneas de comunicación, los miembros del gobierno en Ecuador analizaban el impacto de otra manera, más personas desplazadas como refugiados y más incursiones de las FARC así como un creciente poder colombiano en contra de un Ecuador débil. La disminución del nivel de confianza entre las dos capitales también fue evidente en la disputa acerca de la rociada de glifosfato diluido por una aeronave colombiana con el propósito de eliminar las plantaciones de coca adyacentes a la frontera con Ecuador. La disputa culminó en estudios y más estudios, así como amenazas retóricas de parte de Correa, aun si la aeronave que ejecutó la rociada mantuvo una distancia de diez kilómetros con la frontera.20
Tal vez el ataque del 1ero de marzo humilló a Ecuador porque puso en evidencia su vulnerabilidad frente a su vecino más fuerte, cuyas capacidades militares habían sido realzadas significantemente por los Estados Unidos. Por lo tanto, el ataque colombiano tuvo un profundo impacto sicológico en el balance político dentro de Ecuador, uno que fortaleció la popularidad de Correa y ocasionó un auto análisis profundo entre la clase política y la comunidad intelectual. El debate acerca de la inteligencia proveída respecto las actividades de las FARC aclaró las fallas del proceso de toma de decisiones de la seguridad nacional en los niveles más elevados.
Chávez y Ecuador
Colombia ha sido abrumada durante décadas por las FARC, quienes están a la defensiva como resultado del compromiso vigoroso por parte del gobierno y las fuerzas armadas. A partir de la administración de Andrés Pastrana en 1998, Colombia ha invertido en la eliminación de ambos el terrorismo y el tráfico de drogas, logrando gran éxito en el restablecimiento de la seguridad. Las fuerzas de seguridad pública (militares y policía) fueron expandidas de manera significante en cuanto a sus tamaños, capacidad operacional y profesionalismo. En el año 2007 Colombia gozaba de una mayor seguridad sobre su territorio nacional, gracias a la implementación del plan llamado la Política de Defensa y Seguridad Democrática. Unas 30.000 fuerzas paramilitares ilegales aceptaron la desmilitarización y desmovilización. Aproximadamente 10.800 combatientes de las FARC permanecieron en la organización, mucho menos que los 16.800 del año 2002. Algunas impresionantes mejoras de seguridad consistieron en un 80% en la reducción de secuestros, 40% de asesinatos, se reducieron los ataques terroristas de 1645 en el 2002 a 349 en el 2007; el índice de asesinatos era el más bajo en 20 años y el área de cultivo de la coca fue reducida de 163.289 hectáreas en el 2000 a 77.870 en el año 2006. Más aún, 2.3 millones de colombianos pudieron emerger de la pobreza. Con este nivel de éxito estratégico y operacional, el atraque contra el campamento de Reyes fue inmensamente popular en Colombia, y sería seguido pronto por la eliminación de otros líderes de las FARC.
El apoyo de la comunidad internacional en el combate contra el terrorismo está establecido por las Naciones Unidas y tiene sentido en América Latina. Las FARC son terroristas que amenazan a E.U.A., la Unión Europea y Colombia, pero ni la O.E.A. ni la mayoría de los países Latinoamericanos los han declarado como tales. La ambivalencia es manifiesta por la postura de Hugo Chávez, quien tiene ambiciones imperiales alimentadas por los petrodólares a un costo de 140 dólares el barril a mediados de 2008. Chávez había organizado una campaña internacional para que se reconozcan a las FARC como beligerantes. Los archivos electrónicos capturados cuando se atacó el campamento de Reyes muestran que Chávez tal vez ofreció enviar casi 300 millones de dólares a las FARC, coordinó lazos diplomáticos con ellos, proporcionó armas y municiones así como refugio dentro de Venezuela.21 El Ministro de Defensa de Colombia Juan Manuel Santos sostuvo lo siguiente: " Lo que ellos (los archivos electrónicos) demuestran es que el nivel de cooperación era mucho mayor de lo que habíamos estimado, sabíamos que existía un nivel de cooperación, pero no tan intenso, cercano ni tan efectivo como ahora vemos que existe."22 Más aún, el año pasado la corrupción e ineficacia administrativa permitieron pasar unas 270 toneladas de cocaína por Venezuela destinadas a Europa y E.U.A. Como reacción al ataque colombiano, Chávez ordenó el despliegue de 10 batallones y tanques a la frontera con Colombia. Muy pocas unidades alcanzaron el destino debido a la deplorable condición en que se encuentran los militares venezolanos. Uribe no ordenó una respuesta militar pero sí amenazó a Chávez con llevarlo ante la Corte Criminal Internacional por ayudar al terrorismo.
La parte occidental (590 km) de la frontera Ecuador-Colombia es económicamente dinámica. La zona selvática oriental nunca ha sido controlada, permitiendo el movimiento de traficantes de drogas, criminales y contrabandistas y el libre cruce de los ríos San Miguel y Putumayo. Es un clásico espacio no gobernado en donde los criminales puedes explotar la falta de la presencia de un estado y de la seguridad.23 La economía narcótica cruzando el río en Colombia proporcionó oportunidades para los campesinos ecuatorianos de ganar dinero y la fácil infiltración de las FARC en las poblaciones fronterizas. El informe del Grupo de Crisis Internacional en marzo del 2008 afirmó que Ecuador es un punto de tránsito y abastecimiento para las drogas de Colombia y Perú, y sirve de pasaje para productos químicos y como plataforma para el lavado de dinero de la economía dolarizada.24
En el año 2005 las Fuerzas Armadas de Ecuador encontraron unos 25 puntos ilegales para cruzar la frontera. Los ecuatorianos reclaman que tales puntos deben ser conocidos por las autoridades colombianas. Los adyacentes departamentos colombianos de Nariño y Putumayo fueron testigos de una verdadera explosión de plantaciones de coca desde la década de los 90, incrementando la competición entre las FARC y las fuerzas paramilitares.
Dado estas consideraciones, la falta de preparación de Ecuador en cuanto al ataque del 1ero de marzo fue sorprendente. El compromiso a largo plazo del gobierno de Colombia para eliminar las drogas y terroristas así como las varias intrusiones de las FARC, los incidentes de persecución por parte de las FF.AA. colombianas, la cantidad de campamentos de las FARC destruidos en territorio ecuatoriano, el nivel de interacción diplomática con E.U.A. respecto la seguridad regional de Ecuador y el aprendizaje político-militar-diplomático intenso después de la guerra de 1995 con Perú, deberían haber preparado a los gobernantes ecuatorianos a gestionar una posible crisis seria.
El dinámico y locuaz Presidente de Ecuador, Rafael Correa está intentando corregir el curso de un estado débil, de una democracia no funcional y de una economía enferma.25 Asumió la presidencia con un fuerte mandato en el medio de una profunda crisis nacional que había tenido ocho presidentes en los últimos diez años. Con un Doctorado en economía de la Universidad de Illinois, una carrera de enseñanza universitaria, un turno como Ministro de Economía y con una creencia en el concepto de economía de mercado social (en vez de la economía de mercado neo-liberal), afirma de lanzar una pacífica "revolución ciudadana", a medida que promueve la reforma constitucional y un "socialismo del siglo XXI."26 El país enfrenta una serie de desafíos de exclusión social: 56 por ciento del pueblo y 80 por ciento de la población indígena vive en un estado de pobreza.
El ex ministro de Defensa, el General de Ejército retirado Oswaldo Jarrín, describió elocuentemente las dificultades internas de Ecuador en el año 2004 al sostener que "Los altos niveles de pobreza, marginalización y exclusión social son factores que alimentan las presiones sociales para dirigir más atención a los servicios, oportunidades de trabajo y calidad de vida, así como (crear) una frustración social que elimina la legitimidad de las ya débiles instituciones y acentúan la no gobernabilidad, inestabilidad y violencia."27
Respondiendo enfadado al ataque del 1ero de marzo, Correa acusó a Uribe de mentir, rompió las relaciones diplomáticas y acusó a E.U.A. y a la prensa internacional de su supuesta campaña organizada en contra de Ecuador. Uribe sostuvo el derecho de Colombia de autodefensa. La frontera hacia el norte se había vuelto cada vez más caliente con incursiones por elementos criminales provenientes de Colombia. Oswaldo Jarrín informa que aproximadamente un 70% de la población de la provincia de Sucumbíos tiene lazos comerciales con las FARC. Para combatir la amenaza emergente, el Gobierno ecuatoriano implementó el desarrollo de una serie de programas fronterizos que podrían proporcionar incentivos económicos alternativos a la población local.
En marzo del año 2000, el Consejo de Seguridad Nacional (COSENA) de Ecuador analizó la situación y el Plan Colombia y decidió emplear la diplomacia preventiva, "en vez de la lógica neorrealista confrontacional, que se concentra en resolver los problemas haciendo uso de la fuerza, el control de la situación basado en la estrategia de influencia y la lógica de cooperación, dentro de los confines de la ley internacional y el respeto de los acuerdos internacionales de los cuales Ecuador forma parte."28 Esta postura sería la dirección a seguir por parte de la política externa y defensa estratégica de Ecuador. Por su parte, E.U.A. consideró a Ecuador un aliado invalorable en la cruzada contra el tráfico de drogas y un asociado de Colombia. Como se menciona luego, la ley norteamericana impidió que Washington pudiese proporcionar una esencial asistencia de seguridad en un momento crítico en el desarrollo de la debilidad de Ecuador.
Haciendo referencia a la relación entre ambos países, el analista estratégico colombiano, Alfredo Rangel Suárez, la denomina un "diálogo de sordos", especialmente durante los últimos tres años.29 La crítica de Rangel no habla bien de las comunidades académicas y de las élites de toma de decisiones en cada país. Eduardo Posada Carbó, uno de los historiadores más importantes de Colombia, sostiene que: "necesitamos conocer mejor a Ecuador, una tarea que sería mejor realizada por nuestras universidades, centros de análisis y la prensa."30
Ecuador ha asumido la posición que el conflicto colombiano debe ser resuelto por Colombia, que las FARC son fuerzas irregulares en vez de terroristas. La distinción del derecho internacional es, sostiene Ecuador, que llamarlos terroristas sería igual a una intervención en los asuntos internos de Colombia arriesgando así una represalia por parte de las FARC.
La postura ecuatoriana se volvió cada vez más inflexible a medida que sus problemas internos se agudizaban. Parece ser que el gobierno de Ecuador acentuó su debilidad (ocupaba el octavo lugar entre los países más corruptos en 2007). Quito dijo, por ejemplo, antes que Correa fue electo, que el acuerdo permitiendo a E.U.A. el uso de una pequeña sección de la base aérea Eloy Alfaro en Manta para realizar vuelos de reconocimiento anti drogas (que ayudó a interceptar casi 208 toneladas de cocaína en 2007) no sería renovado en el 2009. La política extranjera de Ecuador ha mantenido el punto de vista estratégicamente inocente de que el apoyo por parte de E.U.A del Plan Colombia amenaza la seguridad de Ecuador. Correa hizo una declaración el 15 de marzo que desafió el entendimiento ". . . los ecuatorianos no deben estar sorprendidos que exista un plan para desestabilizar el gobierno y establecer un gobierno títere que involucraría a Ecuador en la guerra de Colombia y así ser un asociado y un cómplice del gobierno de Uribe."31
El Plan Colombia está diseñado para promover la seguridad, el desarrollo económico y los logros de justicia que beneficiarían a Ecuador. Estos son consistentes con las metas del Plan Ecuador que está diseñado para mejorar la seguridad en la frontera norte. En fin, la falta de voluntad por parte de Ecuador de reconocer públicamente la amenaza que existe contra el estado y sociedad de Colombia es percibida por los colombianos como ser simpatizantes de las FARC. Al mismo tiempo, Colombia no reconoce, como lo establece el altamente conocido Alfredo Rangel Suárez, que Ecuador ha hecho un gran esfuerzo para reasegurar su frontera más allá de lo que ha hecho Colombia, y esto debe ser reconocido por parte de E.U.A y Colombia.
Aparentemente debilitando la transparente defensa de Ecuador respecto al ataque del 1ero de marzo es la información que se halló en la computadora de Reyes: El Ministro de Ecuador, Coordinador de la Seguridad Interna y Externa, estaba negociando con Reyes. Supuestamente, la reunión tuvo lugar en Venezuela para negociar la libertad de rehenes, tal como la conocida ciudadana colombiana-francesa y ex senadora y candidata a ser Presidente, Ingrid Betancourt, quien fue liberada en un rescate en julio de 2008. Asimismo los archivos de Reyes también mencionan que las FARC habían enviado $100.000 para apoyar la campaña de Correa, quien niega esto.32
Ecuador ha pedido a E.U.A. el apoyo del Plan Ecuador así como solicitado y otorgado una extensión de preferencias de tratos comerciales para los productos que entran E.U.A. para que los campesinos no planten coca. La Agencia de E.U.A. para el Desarrollo Internacional ha estado apoyando con fondos monetarios la creación de empleo en Ecuador y los programas agrícolas en la frontera norte. E.U.A. está además trabajando conjuntamente con la Policía Nacional ecuatoriana para fortalecer el control de drogas en la frontera norte y para controlar los cargamentos ya sea marítimo o aéreo. Asimismo el apoyo proporcionado por E.U.A. incluye el militar para proporcionar seguridad en la frontera norte y para mejorar la comunicación y cooperación con la policía.33 La lógica de la posición ecuatoriana es confusa. Un país débil con lazos comerciales extensos amistosos con Colombia no puede sacar provecho de la situación, buscar el apoyo de E.U.A., aparentar que se relaja en su compromiso de combatir el tráfico de drogas al decirle a E.U.A. de salirse de Eloy Alfaro y asumir un posición de neutralidad sin fortalecer su seguridad fronteriza y sus capacidades militares para disuadir a las "fuerzas irregulares" de emplear su territorio para atacar a su vecino. Los oficiales norteamericanos sostienen que el acceso a Eloy Alfaro es una conveniencia y no una necesidad, por cierto difícil de reemplazar, pero el verdadero asunto es el compromiso por parte de Ecuador de combatir contra el tráfico de drogas más allá de 2009. Los oficiales ecuatorianos han expresamente manifestado que su país cooperará.
Esta contradicción de la neutralidad es expresada por uno de los más conocidos eruditos de Ecuador, Simón Pacheco:
La otra tarea, y la más importante, es la definición por parte del país de su posición respecto al conflicto colombiano. Los recientes acontecimientos indican un carácter estrictamente reactivo, lo cual expresa la falta de una estrategia a largo plazo. Durante muchos años nos hemos refugiado en la neutralidad, sin comprender que es un absurdo en términos de principios y es la fuente de problemas prácticos. Todos los que hemos en un momento apoyado la neutralidad reconocemos el error, por el simple hecho que el Estado no puede ser imparcial ante un ataque perpetrado por un grupo irregular en contra de otro Estado que reconoce como legítimo.34
Mientras no pertenecen a la misma liga de naciones, Suiza y Suecia combinan el principio y el poder manteniendo capacidades militares sólidas para defender su neutralidad. Para sentirse seguro, el gobierno de Correa intentó responder a la vulnerabilidad en la frontera norte. Su Plan Ecuador tiene la intención de mejorar la seguridad fronteriza al promover el desarrollo económico y social.
Ecuador ha logrado mucho con recursos limitados. La Ministra de Relaciones Exteriores, María Isabel Salvador y el Ministro Fernando Bustamante declararon en el Diálogo Inter Americano en Washington el 18 de marzo que Ecuador tiene un record impresionante en contra del tráfico de drogas y de las FARC, y que, aún más, Ecuador ha acogido unos 300.000 refugiados colombianos, asimismo anteriormente ha pedido a Colombia que asuma la responsabilidad de los refugiados.35 Ecuador ha desmantelado 170 campamentos de las FARC, destruido laboratorios de cocaína y plantaciones de coca, y apoya la OEA y otros esfuerzos internacionales para eliminar el tráfico de drogas. La Ministra Salvador destacó que Ecuador coloca 11% de sus FF.AA. y policía (11.000) en la frontera con Colombia, mientras que Colombia coloca sólo un 2%. En el año 2006, Ecuador asumió el control de 38 toneladas métricas de cocaína, arrestó 3.327 por el tráfico de drogas y destruyó 114.000 plantas de coca. Además, la cooperación antidroga, contrabando e inmigración ilegal es muy buena entre la Guardia Costera de Colombia, Ecuador y E.U.A.
El pueblo de Ecuador está bien enterado del precio de las fronteras inseguras. Habiendo cedido considerable territorio a Perú y Colombia en los últimos dos siglos. En 1941 las mejores tropas de Ecuador permanecieron en Quito mientras que las tropas peruanas ocupaban las provincias al sur. Ecuador combatió en una guerra muy cara en 1995 que conllevó a la demarcación del límite con Perú.36 Ecuador se siente víctima en un momento de debilidad nacional debido a la falta de sensibilidad del poder de Colombia, apoyado por E.U.A.
El ataque en Angostura y la respuesta de las partes involucradas directa e indirectamente tiene un significado enorme respecto a la paz, seguridad y desarrollo en América Latina y para E.U.A. Los Estados deben hacer más para resguardar sus fronteras. Debería haber una mayor conciencia acerca de la insidiosa amenaza creada por el terrorismo y las drogas así como también la habilidad de ambos de explotar las vulnerabilidades de la sociedad y las internacionales que se encuentran entretejidas entre el derecho internacional, la soberanía, la corrupción oficial, el espacio no gobernado y la débil capacidad del estado.
En un momento dado, el imperio conspirador y arrogante de Chávez se acabará debido a la corrupción, incompetencia administrativa y el deseo democrático del pueblo venezolano. Venezuela, podrá luego reasumir su rol como miembro constructivo en la comunidad internacional. Colombia parece encontrarse en camino hacia la paz y seguridad pero necesita el apoyo continuo de sus vecinos. Mientras tanto, la rabia ciega populista anti norteamericana y anti democrática, animada por sistemas estatales ineficaces, una pobreza masiva y una exclusión social, está viva en varios países, complicando la agenda de defensa de los gobiernos, forzando compromisos contraproducentes entre dominios internos y externos.37 Los gobiernos populistas tienden a ser idealistas respecto la defensa nacional, dependiendo en la diplomacia y "desarrollo" para resolver conflictos y a menudo huyendo de las potenciales disuasiones del instrumento militar, al mismo tiempo negociando con el demonio y distanciándose de E.U.A. Tales gobiernos tienden a concentrar el aparato castrense en programas de desarrollo interno en vez de la defensa externa, siendo éste el padrón preciso de Correa.
Un astuto analista de relaciones contemporáneas civil-militares en Latinoamérica, agrega:
Sin poder concentrarse en una amenaza externa, los políticos civiles en una democracia, por lo general asignan poca importancia a los asuntos de defensa y más prioridad a los asuntos económicos y políticos que les ofrecen ventajas electorales tangibles. Así también, las FF.AA. con historias de autonomía política e intervención vacilan en compartir información relacionada con la defensa con los políticos civiles, menos educarlos acerca de estos asuntos, por temor a generar fuentes alternativas de poder que pueden amenazar sus intereses corporativos.38
La definición populista de Correa del problema de defensa nacional en la frontera puede ser extraída de una entrevista con la revista bogotana Semana el 20 de abril de 2008:
Colombia no se ocupa de su frontera sur, es una estrategia deliberada para involucrarnos en el Plan Colombia. Gran parte de la población, especialmente en la región amazónica, apoya a las FARC porque los estados colombianos y ecuatorianos no están allí y aquellos que ofrecen empleo a la gente (drogas, etc) son las FARC. ¿Cómo pone uno fin a esto? Uribe cree que uno lo hace con bombas. Nuestra estrategia consiste en el desarrollo humano en la región.39
Tal declaración una vez más malinterpretó el Plan Colombia y no tomó en cuenta el hecho que las FARC fuerzan a los campesinos en la economía de las drogas ilegales. Un punto de vista más realista hubiese sido que los problemas entre Colombia-Ecuador de marzo del 2008 han estado hirviendo desde hace años, porque los vecinos de Colombia no han reasegurado sus fronteras y porque las FARC buscarían refugio en Ecuador y Venezuela si la presión en Colombia aumentaba. El "desarrollo humano" es imposible sin seguridad.40 Los puntos de vistas acerca de la seguridad se encuentra en contraposición con las elocuentes declaraciones del triunfo de la paz y diplomacia en la O.E.A. y en la Cumbre del Grupo de Río así como los apretones de mano entre Uribe, Correa y Chávez que son parte de la cultura estratégica de América Latina, pero dejan sin terminar las tareas de la seguridad fronteriza y el problema de lidiar con las insidiosas penetraciones del terrorismo, drogas, dinero sucio, contrabando y el crimen internacional organizado.
Los estados latinoamericanos necesitan llegar a un acuerdo común entre puntos de vista completamente diferentes acerca de qué constituye terrorismo versus la actividad política legítima. Como Uribe declaró en el Grupo de la Cumbre de Río:
Me sorprende que ellos hablen de violación de la soberanía del territorio de Ecuador, pero no de la violación de la soberanía del pueblo colombiano . . . Para poder hablar acerca de la soberanía territorial se debe hablar de otra soberanía, la cual es más importante que la territorial, que consiste en el derecho del pueblo de no ser atacado.41
Uribe estaba manifestando un nuevo concepto de soberanía, uno que aún no se ha arraigado en los ministerios y en la inteligencia de Latinoamérica. El terrorismo no puede consistir en la liberación ni en la guerra irregular para un gobierno legítimo democrático y crimen para otro. Los gobiernos deberían defender principios coherentes en cuanto a políticas externas y de defensa, porque todos se benefician del orden internacional. Deben tomar en serio la combinación explosiva de drogas, terroristas, en ciertas instancias apoyadas por protestas sociales enmascarados de nacionalistas, de movimientos de derechos humanos y de fuerzas legítimas democráticas mientras que amenazan la seguridad fundamental y la democracia.
Colombia, Ecuador, Panamá, Perú, Brasil, Bolivia y Venezuela deberían crear efectivos mecanismos para lidiar con la seguridad fronteriza, el crimen internacional y el terrorismo. Una iniciativa potencialmente útil es la propuesta de Brasil para un Consejo de Defensa Sudamericana. El Ministro de Defensa, Nelson Jobim afirmó que después de la crisis su propósito sería el de fortalecer la cooperación militar y prevenir situaciones como el incidente Colombia-Ecuador. Brasil, que posee unos 15.000 kilómetros de fronteras prácticamente indefensas con diez países, tiene mucho que perder. Aunque varios países firmaron el Consejo de Defensa en la reunión de presidentes de Sudamérica en Brasilia en mayo del 2008, una cantidad de asuntos complicados deben ser resueltos. ¿Cuáles son las amenazas que aglutinarán el Consejo de Defensa? A menos que la mayoría de los miembros reconoce que el terrorismo y el tráfico de drogas son las amenazas principales, ¿qué otras amenazas causarían una acción en común? Más aún ¿acaso los miembros están dispuestos a invertir en organizar e integrar sus fuerzas, gestionar la inteligencia, en adiestramiento, equipamiento y en el establecimiento de un sistema de mando y control político-militar entre los gobiernos que, en muchos casos no confían el uno en el otro, especialmente por razones ideológicas? A menos que se lidie con estos asuntos en forma efectiva, el Consejo de Defensa de Sudamérica puede convertirse en lo que un oficial superior de América Latina denomina una oportunidad para el "turismo diplomático".
La comunidad regional tiene un mecanismo efectivo histórico: La Misión Observadora Militar Ecuador-Perú (MOMEP). Este fue uno de los esfuerzos de mantenimiento de paz más exitosos.42 Constituido por Argentina, Brasil, Chile y EUA, supervisó la separación de las fuerzas y la desmilitarización de la zona de conflicto después de la guerra de 1995 entre Ecuador y Perú, y ayudó a establecer las condiciones para la Paz de Brasilia de 1998, poniendo fin a un conflicto que había durado siglos. Un General brasilero fue el comandante de MOMEP, por lo tanto un algo similar debería ser posible para lidiar con la frontera entre Colombia y Ecuador, bajo los auspicios de la OEA y tal rotando el comando entre los países latinoamericanos, para así tratar con las fuerzas irregulares.
Por su parte, E.U.A. debe demostrar una mayor sensibilidad y responder efectivamente a las necesidades legítimas de seguridad de sus asociados regionales quienes encaran una mezcla compleja de amenazas en el espectro del conflicto. E.U.A. es el ancla del orden internacional y de la arquitectura de seguridad regional, la cual incluye Colombia y Ecuador, pero la ley norteamericana y las prioridades globales impidieron que Ecuador recibiera asistencia militar, con excepción de los propósitos anti drogas. Acorde, las vulnerabilidades de defensa actuales de Ecuador pueden ser en gran parte atribuidas a E.U.A. ya que no se prestó la necesaria asistencia en la forma logística. En el año 2006, Ecuador ofreció comprar dos aeronaves de transporte C130, barcos, transportes de tropas y equipamiento para la intercepción de comunicación telefónica de E.U.A., pero la oferta fue rechazada.43 Un editorial en el Diario Expreso el 26 de julio de 2006 sostuvo en forma astuta que Ecuador "no debería pedir sino exigir" tal apoyo porque beneficiaría a Ecuador, Colombia y E.U.A. Este equipamiento hubiese ayudado a Ecuador a responder más rápidamente a las incursiones de las FARC. Luego en enero del 2007, Ecuador perdió a dos de sus helicópteros cuando los mismos chocaron, matando a la Ministra de Defensa Guadalupe Larriva, su hija y cinco miembros de la tripulación. El 17 de abril de 2008, Correa, diciendo que los gobiernos anteriores habían "endemoniado" la compra del equipamiento para los militares, anunció la compra de 24 Super Tucanos y un sistema de radares para ayudar a reasegurar la frontera norte. El 28 de mayo, el Comandante del Ejército anunció que el gobierno invertiría 57 millones de dólares en el transcurso de tres años para mejorar las capacidades de patrullar la frontera.
La contribución norteamericana a la debilidad ecuatoriana es consecuencia de tener que tomar decisiones duras acerca de cómo apoyar las prioridades regionales y globales. Existieron además impedimentos legales provenientes de dos direcciones: (1) El Acta Norteamericano de Protección de Miembros del Servicio (ASPA) de 2002, seguido por la enmienda Nethercutt de 200444; y (2) el Tratado de Roma otorgando a la Corte Criminal Internacional, creada después de los tribunales de Nuremberg y Tokio de la II GM , recobrando mayor vida después de las atrocidades cometidas en la ex Yugoslavia, la jurisdicción sobre personas cometiendo crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y genocidio.
ASPA excluía al personal militar extranjero de recibir asistencia norteamericana a menos que el país afectado firmara un acuerdo bilateral con E.U.A., permitido por el Tratado de Roma (art 98), que establecería una excepción para el personal militar norteamericano de caer bajo la jurisdicción del sistema judicial del país extranjero. Nethercutt fue aún más lejos, prohibiendo a los países que ratificaron el Tratado de Roma y que no habían firmado el acuerdo del Artículo 98 de recibir fondos de apoyo económicos, dinero destinado a programas de contraterrorismo, de paz y aquellos contra el tráfico de drogas. El débil gobierno ecuatoriano, sintiendo la presión de la izquierda y dudando acerca del acuerdo de acceso sin alquiler a Eloy Alfaro, rehusó firmar el acuerdo bilateral, provocando sanciones norteamericanas. En octubre de 2006, el Presidente George W. Bush firmó una excepción que excluía 14 países, 11 latinoamericanos, incluyendo Brasil y Ecuador, de las disposiciones del artículo 98. La ley de Autorización de la Defensa de 2007 rescindió las disposiciones de ASPA.45 El daño que favorecía el desorden internacional ya se había cometido.46 Las manos atadas de Washington no sólo debilitó la influencia norteamericana, debilitó la condición del estado ecuatoriano y la habilidad de lidiar con complejos problemas de seguridad propios del siglo XXI.
Las consecuencias no intencionales de los virtuosos propósitos fueron un afronte a los intereses de E.U.A. en Latinoamérica en un período particularmente sensible cuando los gobiernos populistas de la izquierda necesitaban un antagonista extranjero para fortalecer su base de política nacional. Como por ejemplo: las emergentes políticas caóticas heredadas por Correa. La percepción que el personal militar norteamericano tienen inmunidades contra cualquier acción legal por crímenes que violan los Derechos Humanos es difícil de contradecir en tales circunstancias (especialmente en un momento en que las violaciones por parte del personal militar en la cárcel Abu Ghraib y el simbolismo de Guantánamo dañó la moralidad de Norteamérica a nivel mundial), aún si un Estado tiene el estatus de acuerdo de fuerzas con E.U.A. Colombia, que tenía un acuerdo similar con E.U.A desde la década de los 60, vio la ventaja de un nuevo acuerdo bilateral basado en el Artículo 98 y lo firmó, a pesar de una oposición política importante dentro de Colombia.
Tales impedimentos legales no tienen sentido cuando E.U.A. necesita a Ecuador como un Estado de primera línea en la batalla contra las drogas y el terrorismo. Existe una contradicción: E.U.A. necesita la FOL en Eloy Alfaro para el reconocimiento aéreo antidroga y antiterrorista, pero está limitado de poder satisfacer las legítimas necesidades de defensa de Ecuador. Al mismo tiempo, la reticencia norteamericana en proporcionar asistencia militar contribuyó a la facilidad con la cual las FARC establecieron campamentos en Ecuador. En esta crítica coyuntura, el Ejército ecuatoriano carecía las capacidades logísticas y de comunicaciones, teniendo sólo un helicóptero para el transporte de tropas a la frontera. Sin embargo E.U.A., debido a buenas razones que maduraron a formar una alianza cercana, debía apoyar a Colombia en el combate contra el terrorismo y las drogas. La asimetría en el poder que se creó a consecuencia de esto entre Colombia y Ecuador no ayudó la credibilidad norteamericana en Quito, dada la oposición manifiesta del Plan Colombia, y especialmente a medida que la coalición de apoyo de Colombia y E.U.A. debilitó bajo el advenimiento del populismo, un desinformado e idealista antimilitarismo dentro del mundo académico ecuatoriano y los círculos intelectuales, el chavismo, las heridas autoinfligidas por la política exterior norteamericana y la insensibilidad en Bogotá hacia los problemas internos ecuatorianos. Washington a menudo no se percata del poder inmenso que tiene, aun si nuestras intenciones son nobles, especialmente cuando tal poder afecta los países más pequeños tal como Ecuador, en donde los programas de asistencia de seguridad tienen una gran importancia. Una buena dosis de pragmatismo con principios y poder perspicaz está en orden.
A corto plazo, E.U.A. puede ser un catalista para fortalecer la confianza entre Colombia y Ecuador. Dada las asimetrías en el poder y el sentido de víctima de Ecuador, Colombia deberá asumir la iniciativa con Ecuador. Tanto E.U.A y Colombia pueden hacer más para lidiar con las preocupaciones de Ecuador. Los países de la región deben desarrollar un entendimiento más claro que el conflicto intra estatal, provocado por los actores ilegales, que pueden escalar a llegar ser conflictos inter estatales. Los países deben ser advertidos acerca de la diplomacia preventiva y hacer más efectivos los acuerdos internacionales existentes, para que así las tensiones internacionales no se conviertan en una plataforma que beneficia los grupos ilegales transnacionales.47
Una reflexión final nos lleva más allá de las amazonas. Los acontecimientos del 1ero de marzo de 2008 significan que las guerras sin fronteras son diferentes a las guerras del pasado. Las guerras entabladas por los terroristas y las fuerzas irregulares evitan las batallas. Ellos seleccionan a la población civil como blanco y controlan el territorio empleando terror, odio, corrupción y desplazando la población. Son guerras sin límites geográficos, legales y morales. Las nuevas guerras colocan a un estado en contra de criminales, pero el estado debe ser el defensor de los estándares de legalidad y decencia humana. Clausewitz tenía razón que la guerra es la continuación de la política por otros medios. Sin embargo, las políticas han cambiado mientras que los medios, en particular las capacidades analíticas e institucionales de los gobiernos, no se encuentran a la par con tal cambio. Desafortunadamente, el espacio no gobernado se topa con el espacio no gobernado en el intelecto humano y en los ministerios del gobierno.48
2. Los Super Tucanos luego fueron partes en una disputa entre Ecuador y Colombia. El gobierno ecuatoriano sostendría que los Super Tucanos no podían disparar bombas guiadas de precisión porque no estaban configurados para eso, que por ende un tercer país estaba involucrado (implicando E.U.A). Los oficiales norteamericanos negaron tal envolvimiento. El fabricante, EMBRAER, sostiene que la aeronave puede ser armada con bombas aire a tierra. Las bombas eran fabricadas en Norteamérica.
3. Se hallaron detalles acerca de la aeronave en el estudio de Richard Lugar, "Playing With Fire: Colombia, Ecuador, and Venezuela," Informe a los miembros del Comité de Relaciones Externas, Senado de E.U.A., 28 de abril de 2008, p. 26.
4. El Presidente de Nicaragua Daniel Ortega también criticó arduamente a Colombia. Las razones potenciales son: para apoyar a Chávez y para ganar influencia en contra de Colombia respecto la jurisdicción espacio marítimo y las islas caribeñas.
6. Sergio Gómez Maseri, "OEA logró un consenso para superar la crisis diplomática entre Colombia y Ecuador"), El Tiempo, 18 de marzo de 2008, www.eltiempo.com/politica/2008-03.
7. Medidas militares de preferencia versus preventivas son a menudo juicios subjetivos acerca de la inminencia de la amenaza, mientras que las medidas cautelosas son de plazo largo. Ambos requieren una excelente inteligencia. Un ataque de preferencia es de naturaleza ofensiva, diseñado para neutralizar una amenaza inminente, mientras que el preventivo es defensivo, permitiendo más tiempo para tomar medidas. Estas diferencias son desarrolladas por Colin S. Gray, "The Implications of Preemptive and Preventive War Doctrines: A Reconsideration," Carlisle, PA: Instituto de Estudios Estratégicos, Escuela Superior de Guerra del Ejército de E.U.A., julio de 2007.
8. International Crisis Group, "Colombia’s Borders: The Weak Link in Uribe’s Security Policy," Informe Latinoamericano Número 9, 23 de septiembre de 2004.
9. Juan Forero, "Colombia’s Rebels Face Possibility of Implosion," Washington Post, 22 de marzo de 2008, p. A22, www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/
10. "Tirofijo está muerto", Semana, 24 de mayo de 2008, www.semana.com/wf_ImprimirArticulo.aspx?IdArt=112103&Ver=k7wf0st972768.
11. Unidad Investigativa, El Tiempo.Com, 29 de marzo de 2008, www.eltiempo.com/justicia/2008-03-30).
12. Existe un mecanismo de cooperación militar en cuanto a la seguridad fronteriza entre Ecuador y Colombia: COMBIFRON. No obstante, las dos fuerzas militares no ejecutan operaciones militares coordinadas o combinadas, aunque los dos ministros de defensa Camilo Ospina Bernal (Colombia) y General (ret) Oswaldo Jarrín (Ecuador), acordaron en enero de 2006 "en la importancia y necesidad de cooperar con todos los órganos de seguridad para implementar nuevos y mejores controles en cuanto a la entrada de armas químicas, municiones y explosivos en los países respectivos." Véase: "Declaración Conjunta de los Ministros de Defensa de Colombia y Ecuador", Bogotá, 12 de enero de 2006, resdal.org/ultimos
13. "Relación Ecuador-Colombia: Esmeraldas: pueblos fronterizos, tierra de nadie", Hoy, 5 de abril de 2008, www.hoy.com.ec/impnoticia.asp?row=292584.
14. "FFAA activan sistema de defensa antiaéreo: El gabinete de Palacio se reunió para analizar la incursión de Colombia . . . .," Hoy, 1 de febrero de 2006.
15. "Acosta pide información veraz de las FF. AA.," elcomercio.com, 21 de marzo de 2008, www.elcomercio.com/imprima.asp?id_noticia=115923&medio=EC.
16. Arturo Torres, "Sabíamos que Reyes pasaba a Ecuador," elcomercio.com, 31 de marzo de 2008, www2.elco
17. Simón Pachano, "Pluma y Pistola," El Universo, 14 de abril de 2008, w.eluniverso.com/2008/04/14/0001/21.
20. Para más información acerca del debate del glifosfato de 2007, véase Gabriel Marcella, "American Grand Strategy for Latin America in the Age of Resentment," Carlisle, PA: Instituto de Estudios Estratégicos, Escuela Superior de Guerra del Ejército de E.U.A., septiembre de 2007, págs 29-34. El alegato ecuatoriano contradice los resultados de la investigación llevada a cabo por un equipo de científicos canadienses, españoles, británicos y brasileros. Véase Keith R. Solomon, Arturo Anadón, Antonio Luiz Cerdeira, John Marshall, y Luz-Helena Sanín, la Evaluación de Salud Humana del Programa de Rociada Aérea para el Control de la Coca y Amapolas en Colombia, informe preparado por la Comisión Interamericana de Control de Drogas (CICAD) sección de la OEA, Washington, DC, 25 de marzo de 2003, págs. 11-12. Establece:
La evaluación del riesgo llegó a la conclusión que el glifosfato. . .empleado en el programa de eliminación en Colombia no representa un riesgo significante a la salud humana . . . Tomando en consideración los efectos del ciclo completo de la producción y eliminación de la coca y amapolas, despeje y quema, y desplazo de la flora y fauna natural fueron identificados como los mayores riesgos ambiéntales y son considerablemente más importantes que aquellos provenientes del uso del glifosfato.
23. Para un análisis de la relevancia estratégica del espacio no gobernado, véase Angel Rebassa et al., Ungoverned Territories: Understanding and Reducing Terrorism Risks, Santa Monica, CA: RAND, 2007.
25. Correa declaró una vez que el Presidente Bush era "tonto" y sostuvo "él es el demonio que ofende al demonio." Simón Pachano describe la crisis política de Ecuador en su estudio, "Ecuador: The Provincialization of Representation," en Scott Mainwaring, Ana María Bejarano, Eduardo Pizarro Leongómez, eds., The Crisis of Democratic Representation in the Andes, Stanford, California: Stanford University Press, 2006, pp. 100-131. Véase además Thomas C. Bruneau, "Ecuador: The Continuing Challenge of Democratic Consolidation and Civil-Military Relations," Enfoques estratégicos, febrero de 2006; Allen Gerlach, Indians, Oil, And Politics: A Recent History of Ecuador, Wilmington, DE: Scholarly Resources, 2003. El análisis más completo de la crisis de Ecuador y del programa político de Correa se encuentra en International Crisis Group, "Ecuador: Overcoming Instability?" Latin America Report Number 22, Brussels, 7 fr agosto del 2007.
26. El pensamiento económico de Correa puede ser hallado en su libro, La vulnerabilidad de la economía ecuatoriana: hacia una major política económica para la generación de empleo, reducción de pobreza y desigualdad, Quito, Programa de la Naciones Unidas Para el Desarrollo, 2004.
27. Oswaldo Jarrín, "La Junta de Seguridad Ciudadana: El Caso Sucumbíos," Nueva Sociedad, No. 191, mayo-junio 2004, p. 147.
28. Ibíd., p. 152. En el año 2000, una serie de artículos publicados en el Diario Hoy de Quito diagnosticaron el problema fronterizo con Colombia muy bien: " Para Ecuador la situación es altamente conflictiva: su frontera con Colombia es un barril de pólvora que puede ser encendida por cualquier razón." Hoy, 4 de marzo de 2000, www.hoy.com.ec/suplemen/blanco71/negro3.htm. Tales artículos tuvieron un tremendo impacto dentro de COSENA. Oficiales militares superiores y académicos con un portafolio de defensa, tal como Adrián Bonilla, Fernando Bustamante y César Montúfar, fueron también consultados. Entrevista del autor con el General (Ret.) Oswaldo Jarrín, Washington, D.C., 31 de marzo de 2008.
29. Rangel Suárez, "Colombia y Ecuador . . . .", p. 3.
30. Eduardo Posada Carbó, "Conocer más a los vecinos," ElTiempo.com, 28 de marzo de 2008, www.eltiempo.com/opinion/columnistas/eduardoposadacarb.
31. Gobierno Nacional de la República del Ecuador, "El Ecuador no se vinculará con el Plan Colombia," 15 de marzo de 2008,
33. Asimismo la USAID apoya el desarrollo alternativo, (café), la democracia y gobernabilidad, combate contra el terrorismo, crecimiento económico, protección ambiental (Amazonas y Galapagos), desarrollo inclusivo y entrenamiento de maestros.
34. Simón Pachano, "Tareas" , El Universo, 21 de abril de 2008, www.eluniverso.com/2008/04/21/0001/21.
37. Marcella, "American Grand Strategy for Latin America in the Age of Resentment."
38. Harold A. Trinkunas, "Crafting Civilian Control of the Military in Venezuela: A Comparative Perspective", Chapel Hill: University of North Carolina Press, 2005, p. 16.
40. Ana María Salazar, "Un conflicto anunciado," 7 de marzo de 2008, www.anamariasalazar.com.
41. Mencionado en "El debate es entre la soberanía y la llamada seguridad humana," ecomercio.com, 29 de marzo de 2008, www2.elcomercio.com/imptima.asp?id
43. Juan Carlos Calderón, "Ecuador pide apoyo logístico a EE.UU.," Expreso, 26 de junio de 2006.
44. Nombrado así en honor a su patrocinador, el Congresista George Nethercutt de Washington.
45. Las contradicciones de ASPA se volvieron más obvias debido a la reciente Iniciativa de Mérida entre la administración de Bush y México. Ese país cayó bajo las sanciones de ASPA, pero E.U.A. no pudo asistir a México en el proceso de lidiar con un extenso problema criminal vía la Iniciativa hasta que se relajen las sanciones.
46. Debido al hecho de que E.U.A. impusó estas sanciones, China y Rusia, que no emplean condicionalidad en su diplomacia militar, pudieron vender más armamentos en América Latina. Venezuela también tiene un programa de asistencia militar. China ha emprendido un método diplomático más relajado en cuanto a sus relaciones militares con la comunidad castrense latinoamericana.
47. Estos incluyen el Comité Inter Americano Contra el Terrorismo, La Comisión Inter Americana de Control de Drogas y la Convención Inter Americana en contra de la Fabricación Ilícita y el Tráfico de Armas de Fuegos, Municiones, Explosivos y otros Materiales Relacionados.
48. Agradezco profundamente al Dr. William J. Olson, del Centro de Estudios Estratégicos de la Universidad de Defensa Nacional por este enfoque acerca del espacio no gobernado.
El Dr. Gabriel Marcella, es profesor adjunto de Estrategia en el Departamento de Seguridad Nacional y Estrategia de la Escuela Superior de Guerra del Ejército de los EE.UU.. Con anterioridad sirvió como Asesor de Asuntos Internacionales para el Comandante en Jefe del Comando Sur de los Estados Unidos (US SOUTHCOM). Es autor de varios libros y artículos entre los que se encuentran: Warriors in Peacetime: The Military and Democracy in Latin America; Security Cooperation in the Western Hemisphere: Resolving the Ecuador-Peru Conflict (coautor); "Colombia’s Three Wars: U.S. Strategy at the Crossroads"; "War and Peace in Colombia," "The Presidential Advisory System and the Making of Latin American Policy"; y "The Interagency Process and National Security: Forward Into the 21st Century." Su interés actual reside en la toma de decisiones de seguridad nacional y las dimensiones estratégicas de las relaciones cívico-militar en tiempos de crisis y guerra. Con frecuencia sirve de comentarista en los medios impresos y televisivos sobre asuntos de seguridad en América Latina y la Política Estadounidense. Además, con frecuencia es consultor delante el Departamento de Estado y el Departamento de Defensa. Varios artículos escritos por el Dr. Marcella han aparecido anteriormente en las páginas del Air & Space Power Journal.

References: resolución 
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 Artículo 98
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