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Decreto Foral 76/2007, del Consejo de Diputados de 11 de diciembre, que aprueba el Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas. T�TULO III.�DETERMINACI�N DE LA RENTA (Vigente hasta el 01 de Mayo de 2010).
Decreto Foral 76/2007, del Consejo de Diputados de 11 de diciembre, que aprueba el Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas (Vigente hasta el 01 de Mayo de 2010).
Vigencia desde 29 de Diciembre de 2007. Esta revisi�n vigente desde 14 de Enero de 2010 hasta 01 de Mayo de 2010
T�TULO III DETERMINACI�N DE LA RENTA
CAP�TULO I RENDIMIENTOS DEL TRABAJO
Dietas y asignaciones para gastos de locomoci�n y gastos normales de manutenci�n y estancia A.-
1. Se considerar�n rendimientos del trabajo las dietas y asignaciones para gastos de viaje, excepto los de locomoci�n y los normales de manutenci�n y estancia en establecimientos de hosteler�a que cumplan los requisitos y l�mites se�alados en este art�culo.
Asignaci�n para gastos de locomoci�n.
Se except�an de gravamen las cantidades destinadas por la empresa o empleador a compensar los gastos de locomoci�n del empleado o trabajador que se desplace fuera de la f�brica, taller, oficina, o centro de trabajo, para realizar su trabajo en lugar distinto, en las siguientes condiciones e importes:
b) En otro caso, la cantidad que resulte de computar 0,29 euros por kil�metro recorrido, siempre que se justifique la realidad del desplazamiento, m�s los gastos, que se justifiquen, de peaje y aparcamiento.
Asignaciones para gastos de manutenci�n y estancia.
Lo previsto en esta letra ser� incompatible con la exenci�n para los rendimientos del trabajo percibidos por trabajos realizados en el extranjero a que se refiere el art�culo 11 de este Reglamento.
Salvo en los casos previstos en la letra b) siguiente, cuando se trate de desplazamiento y permanencia por un per�odo continuado superior a nueve meses, no se exceptuar�n de gravamen dichas asignaciones. A estos efectos, no se descontar� el tiempo de vacaciones, enfermedad u otras circunstancias que no impliquen alteraci�n del destino.
a) Se considerar�n como asignaciones para gastos normales de manutenci�n y estancia en hoteles, restaurantes y dem�s establecimientos de hosteler�a, exclusivamente las siguientes:
1�. Cuando se haya pernoctado en municipio distinto del lugar de trabajo habitual y del que constituya la residencia del perceptor, las siguientes:
- Por gastos de estancia, los importes que se justifiquen. En el caso de conductores de veh�culos dedicados al transporte de mercanc�as por carretera, no precisar�n justificaci�n en cuanto a su importe los gastos de estancia que no excedan de 15 euros diarios, si se producen por desplazamiento dentro del territorio espa�ol, o de 25 euros diarios, si corresponden a desplazamientos a territorio extranjero.
- Por gastos de manutenci�n, 53,34 euros diarios, si corresponden a desplazamiento dentro del territorio espa�ol, o 91,35 euros diarios, si corresponden a desplazamiento a territorio extranjero.
2�. Cuando no se haya pernoctado en municipio distinto del lugar de trabajo habitual y del que constituya la residencia del perceptor, las asignaciones para gastos de manutenci�n que no excedan de 26,67 � 48,08 euros diarios, seg�n se trate de desplazamiento dentro del territorio espa�ol o al extranjero, respectivamente.
En el caso del personal de vuelo de las compa��as a�reas, se considerar�n como asignaciones para gastos normales de manutenci�n las cuant�as que no excedan de 36,06 euros diarios, si corresponden a desplazamiento dentro del territorio espa�ol, o 66,11 euros diarios si corresponden a desplazamiento a territorio extranjero. Si en un mismo d�a se produjeran ambas circunstancias, la cuant�a aplicable ser� la que corresponda seg�n el mayor n�mero de vuelos realizados.
1�. El exceso que perciban los funcionarios p�blicos espa�oles con destino en el extranjero sobre las retribuciones totales que obtendr�an en el supuesto de hallarse destinados en Espa�a, como consecuencia de la aplicaci�n de la legislaci�n vigente y la indemnizaci�n prevista en los apartados 1 y 2 del art�culo 25 del Real Decreto 462/2002, de 24 de mayo, sobre indemnizaciones por raz�n del servicio.
2�. El exceso que perciba el personal al servicio de la Administraci�n P�blica con destino en el extranjero sobre las retribuciones totales que obtendr�a por sueldos, trienios, complementos o incentivos, en el supuesto de hallarse destinado en Espa�a. A estos efectos, el �rgano competente en materia retributiva acordar� las equiparaciones retributivas que puedan corresponder a dicho personal si estuviese destinado en Espa�a.
3�. El exceso percibido por los funcionarios y el personal al servicio de otras Administraciones P�blicas, en la medida que tengan la misma finalidad que los contemplados en los art�culos 4, 5 y 6 del Real Decreto 6/1995, de 13 de enero, por el que se regula el r�gimen de retribuciones de los funcionarios destinados en el extranjero o no exceda de las equiparaciones retributivas, respectivamente.Este mismo tratamiento le ser� de aplicaci�n al exceso percibido por los funcionarios o personal laboral al servicio de la Administraci�n P�blica Vasca destinados en las delegaciones del Pa�s Vasco en el extranjero.
4�. El exceso que perciban los empleados de empresas, con destino en el extranjero, sobre las retribuciones totales que obtendr�an por sueldos, jornales, antig�edad, pagas extraordinarias, incluso la de beneficios, ayuda familiar o cualquier otro concepto, por raz�n de cargo, empleo, categor�a o profesi�n en el supuesto de hallarse destinados en Espa�a.
Letra A) del apartado 3 del art�culo 13 redactada, con efectos a partir del 1 de enero de 2008, por el apartado tres del art�culo �nico de D. Foral [�LAVA] 108/2008, 23 diciembre, que modifica el Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas (�B.O.T.H.A.� 31 diciembre).Vigencia: 31 diciembre 2008
5. Las cuant�as exceptuadas de gravamen en este art�culo ser�n susceptibles de revisi�n por el Diputado Foral de Hacienda, Finanzas y Presupuestos.
6. Las asignaciones para gastos de locomoci�n, manutenci�n y estancia que excedan de los l�mites previstos en este art�culo estar�n sujetas a gravamen, en concepto de rendimientos del trabajo.
1. Cuando los gastos de locomoci�n y manutenci�n no les sean resarcidos espec�ficamente por las empresas a quienes presten sus servicios, los contribuyentes que obtengan rendimientos del trabajo que se deriven de relaciones laborales especiales de car�cter dependiente podr�n minorar sus ingresos, para la determinaci�n de sus rendimientos netos, en las siguientes cantidades, siempre que justifiquen la realidad de sus desplazamientos:
- Cuando se utilicen medios de transporte p�blico, el importe del gasto que se justifique mediante factura o documento equivalente.
- En otro caso, la cantidad que resulte de computar 0,29 euros por kil�metro recorrido, m�s los gastos, que se justifiquen, de peaje y aparcamiento.
b) Por gastos de manutenci�n, los importes de 26,67 � 48,08 euros diarios, seg�n se trate de desplazamiento dentro del territorio espa�ol o al extranjero.A estos efectos, los gastos de estancia deber�n estar en todo caso resarcidos por la empresa y se regir�n por lo previsto en la letra a) del apartado 3 de la letra A de este art�culo.
2. Estar�n exceptuadas de gravamen las cantidades que se abonen al contribuyente con motivo del traslado de puesto de trabajo a municipio distinto, siempre que dicho traslado exija el cambio de residencia y correspondan, exclusivamente, a gastos de locomoci�n y manutenci�n del contribuyente y de sus familiares durante el traslado y a gastos de traslado de su mobiliario y enseres.
3. Estar�n exceptuadas de gravamen las cantidades percibidas por los miembros de las mesas electorales de acuerdo con lo dispuesto en la legislaci�n aplicable.
El art�culo 13 surtir� efectos a partir del 1 de enero de 2008, conforme dispone la Dispoisici�n Final 1.� del presente Decreto Foral.
Rendimientos del trabajo obtenidos de forma notoriamente irregular en el tiempo, rendimientos percibidos de forma fraccionada y determinaci�n del per�odo de generaci�n 1. A efectos de la aplicaci�n del porcentaje de integraci�n del 50 por 100 previsto en la letra a) del apartado 2 del art�culo 19 de la Norma Foral del Impuesto, se consideran rendimientos del trabajo obtenidos de forma notoriamente irregular en el tiempo los siguientes, cuando se imputen en un �nico per�odo impositivo:
a) Las cantidades satisfechas por la empresa a los empleados con motivo del traslado a otro centro de trabajo que excedan de los importes previstos en el art�culo 13 de este Reglamento.
b) Las indemnizaciones derivadas de los reg�menes p�blicos de la Seguridad Social o Clases Pasivas, as� como las prestaciones satisfechas por Colegios de Hu�rfanos e instituciones similares, en los supuestos de lesiones no invalidantes.
c) Las prestaciones satisfechas por lesiones no invalidantes o incapacidad permanente, en cualquiera de sus grados, por empresas y por entes p�blicos.
d) Las prestaciones por fallecimiento y por gastos de entierro o sepelio que excedan del l�mite exento de acuerdo con el art�culo 9.23� de la Norma Foral del Impuesto, de trabajadores o funcionarios, tanto las de car�cter p�blico como las satisfechas por Colegios de Hu�rfanos e instituciones similares, empresas y por entes p�blicos.
f) Las cantidades satisfechas por la empresa a los trabajadores por la resoluci�n de mutuo acuerdo de la relaci�n laboral.
g) Los premios literarios, art�sticos o cient�ficos que no gocen de exenci�n en este Impuesto. No se consideran premios, a estos efectos, las contraprestaciones econ�micas derivadas de la cesi�n de derechos de propiedad intelectual o industrial o que sustituyan a �stas.
2. Cuando los rendimientos del trabajo con un per�odo de generaci�n superior a dos a�os se perciban de forma fraccionada, s�lo ser�n aplicables los porcentajes de integraci�n del 60 por 100 o del 50 por 100 contenidos en el p�rrafo primero de la letra a) del apartado 2 del art�culo 19 de la Norma Foral del Impuesto, en caso de que el cociente resultante de dividir el n�mero de a�os de generaci�n, computados de fecha a fecha, entre el n�mero de per�odos impositivos de fraccionamiento, sea superior a dos o a cinco, respectivamente.
3. Cuando conste que el per�odo de generaci�n sea superior a dos a�os pero no sea posible determinar exactamente el referido per�odo se considerar� que el mismo es de tres a�os.
4. En ning�n caso se aplicar�n los porcentajes de integraci�n previstos en el art�culo 19.2.a) de la Norma Foral del Impuesto a los importes de las indemnizaciones por despido o cese que superen las cuant�as que gocen de exenci�n en este Impuesto, que sean percibidas en forma de renta.
5. Tambi�n se considerar� de aplicaci�n el porcentaje de integraci�n del 50 por 100 previsto en el art�culo 19.2.a) de la Norma Foral del Impuesto a aquellos rendimientos de elevada cuant�a percibidos por contribuyentes que, por las circunstancias objetivas de la actividad que desempe�an, obtengan este tipo de rendimientos en per�odos reducidos de tiempo, no siendo posible, transcurrido este per�odo de tiempo, la obtenci�n de nuevos rendimientos por la citada actividad.
La aplicaci�n de lo dispuesto en el p�rrafo anterior se efectuar� en los t�rminos y con los requisitos que se determinen mediante resoluci�n del Director de Hacienda.
Porcentajes de integraci�n aplicables a determinados rendimientos del trabajo 1. El porcentaje de integraci�n del 60 por 100 previsto en el art�culo 19.2.b) de la Norma Foral del Impuesto, resultar� aplicable a las siguientes prestaciones, contempladas en el art�culo 18.a), excluidas las previstas en el n�mero 6� de dicha Norma Foral, percibidas en forma de capital:
- A la primera prestaci�n que se perciba por cada una de las diferentes contingencias, siempre que hayan transcurrido m�s de dos a�os desde la primera aportaci�n. El plazo de dos a�os no resultar� exigible en el caso de prestaciones por invalidez o dependencia.
- A las sucesivas prestaciones percibidas transcurridos cinco a�os desde la anterior prestaci�n percibida por la misma contingencia, cuando las aportaciones satisfechas guarden una periodicidad y regularidad suficientes en los t�rminos previstos en el apartado 4 de este art�culo.
A estos efectos se entender� por primera prestaci�n el conjunto de cantidades percibidas en forma de capital en un mismo per�odo impositivo por el acaecimiento de cada contingencia. La misma regla se aplicar� a las sucesivas prestaciones a que se refiere el p�rrafo anterior.
El tratamiento establecido en este apartado ser� tambi�n de aplicaci�n a las cantidades percibidas en los supuestos de enfermedad grave y desempleo de larga duraci�n.
2. En el caso de las prestaciones contempladas en el art�culo 18.a) de la Norma Foral del Impuesto que se perciban de forma mixta combinando rentas de cualquier tipo con cobros en forma de capital, los porcentajes previstos en su art�culo 19.2.b) y c) s�lo resultar�n aplicables a los cobros efectuados en forma de capital. En particular, cuando una vez comenzado el cobro de las prestaciones en forma de renta se recupere la renta anticipadamente, el rendimiento obtenido ser� objeto de aplicaci�n de los porcentajes de integraci�n que correspondan en funci�n de la antig�edad que tuviera cada prima o aportaci�n en el momento de la constituci�n de la renta.
3. El porcentaje de integraci�n del 60 por 100 previsto en el art�culo 19.2.b) de la Norma Foral del Impuesto resultar� aplicable, igualmente, a la primera cantidad percibida por motivos distintos del acaecimiento de las diferentes contingencias, as� como a las sucesivas cantidades percibidas transcurridos cinco a�os desde la anterior percepci�n por dichos motivos cuando las aportaciones satisfechas guarden una periodicidad y regularidad suficientes en los t�rminos previstos en el apartado 4 de este art�culo.
A estos efectos se entender� por primera cantidad percibida el conjunto de las cuant�as percibidas en forma de capital en un mismo per�odo impositivo. La misma regla se aplicar� a las sucesivas percepciones de cantidades a que se refiere el p�rrafo anterior.
4. Se entender� que las aportaciones satisfechas guardan una periodicidad y regularidad suficientes, a efectos de lo dispuesto en el art�culo 19.2.b) de la Norma Foral del Impuesto, cuando el per�odo medio de permanencia sea superior a la mitad del n�mero de a�os transcurridos entre la fecha de la percepci�n y la fecha de la primera aportaci�n.
El per�odo medio de permanencia de las aportaciones ser� el resultado de calcular el sumatorio de las aportaciones multiplicadas por su n�mero de a�os de permanencia y dividirlo entre la suma total de las aportaciones satisfechas.
5. En el supuesto de aportaciones a seguros colectivos que se hayan imputado a las personas a quienes se vinculen las prestaciones, y a efectos de la aplicaci�n del porcentaje del 25 por 100 previsto en las letras a') y b') del art�culo 19.2.c) de la Norma Foral del Impuesto, se entender� que las primas satisfechas a lo largo de la duraci�n del contrato guardan una periodicidad y regularidad suficientes cuando, habiendo transcurrido m�s de ocho a�os desde el pago de la primera prima, el per�odo medio de permanencia de las primas haya sido superior a cuatro a�os.
El per�odo medio de permanencia de las primas ser� el resultado de calcular el sumatorio de las primas multiplicadas por su n�mero de a�os de permanencia y dividirlo entre la suma total de las primas satisfechas.
6. En el supuesto de aportaciones a seguros colectivos que se hayan imputado a las personas a quienes se vinculen las prestaciones, el porcentaje de integraci�n del 25 por 100 establecido en la letra b') del art�culo 19.2.c) de la Norma Foral del Impuesto, resultar� aplicable a las indemnizaciones por invalidez absoluta y permanente para todo trabajo y por gran invalidez, en ambos casos en los t�rminos establecidos por la normativa reguladora de los planes y fondos de pensiones.
7. En el caso de cobro de prestaciones en forma de capital derivadas de los contratos de seguro de vida contemplados en el art�culo 18.a).6� de la Norma Foral del Impuesto, cuando los mismos tengan primas peri�dicas o extraordinarias, a efectos de determinar la parte del rendimiento total obtenido que corresponde a cada prima, se multiplicar� dicho rendimiento total por el coeficiente de ponderaci�n que resulte del siguiente cociente:
8. A efectos de lo previsto en el art�culo 19.2 de la Norma Foral del Impuesto, la entidad aseguradora desglosar� la parte de las cantidades satisfechas que corresponda a cada una de las primas pagadas.
Opciones sobre acciones: l�mite de aplicaci�n de porcentajes de integraci�n En los supuestos de rendimientos del trabajo que se pongan de manifiesto con ocasi�n del ejercicio del derecho de opciones sobre acciones a que se refiere el art�culo 20.1 de la Norma Foral del Impuesto, los porcentajes de integraci�n del 60 por 100 o del 50 por 100 no se aplicar�n sobre la cuant�a del rendimiento que exceda del importe que resulte de multiplicar la cantidad de 20.000 euros por el n�mero de a�os de generaci�n del rendimiento.
En el supuesto de que se rebase la cuant�a a que se refiere el p�rrafo anterior, el exceso se computar� en su totalidad.
A tales efectos, se considerar� que dichos rendimientos del trabajo tienen un per�odo de generaci�n superior a dos o a cinco a�os y que no se obtienen de forma peri�dica o recurrente, cuando el ejercicio de dicho derecho se efect�e transcurridos, respectivamente, m�s de dos o de cinco a�os contados desde la fecha de su concesi�n, si, adem�s, no se conceden anualmente.
P�rrafo 3.� del art�culo 16 redactado, con efectos desde el d�a 1 de enero de 2009, por el n�mero uno del art�culo �nico del D. Foral [�LAVA] 51/2009, 23 junio, de modificaci�n del Decreto Foral 76/2007, de 11 de diciembre, que aprueba el Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas (�B.O.T.H.A.� 3 julio).Vigencia: 4 julio 2009
CAP�TULO II RENDIMIENTOS DE ACTIVIDADES ECON�MICAS
Secci�n Primera Normas Generales
Elementos patrimoniales afectos a una actividad econ�mica 1. Se considerar�n elementos patrimoniales afectos a una actividad econ�mica desarrollada por el contribuyente, con independencia de que su titularidad, en su caso, resulte com�n a ambos c�nyuges o miembros de la pareja de hecho, los siguientes:
b) Los bienes destinados a los servicios econ�micos y socioculturales del personal al servicio de la actividad, no consider�ndose afectos los bienes de esparcimiento y recreo o, en general, de uso particular del titular de la actividad econ�mica.
2. S�lo se considerar�n elementos patrimoniales afectos a una actividad econ�mica aqu�llos que el contribuyente utilice para los fines de la misma.
No se entender�n afectos:
1�. Aqu�llos que se utilicen simult�neamente para actividades econ�micas y para necesidades privadas, salvo que la utilizaci�n para estas �ltimas sea accesoria y notoriamente irrelevante de acuerdo con lo previsto en el apartado 4 de este art�culo.
2�. Aqu�llos que, siendo de la titularidad del contribuyente, no figuren en la contabilidad o registros oficiales de la actividad econ�mica que est� obligado a llevar el contribuyente, salvo prueba en contrario.
3. Cuando se trate de elementos patrimoniales que sirvan s�lo parcialmente al objeto de la actividad, la afectaci�n se entender� limitada a aquella parte de los mismos que realmente se utilice en la actividad de que se trate. En este sentido, s�lo se considerar�n afectas aquellas partes de los elementos patrimoniales que sean susceptibles de un aprovechamiento separado e independiente del resto. En ning�n caso ser�n susceptibles de afectaci�n parcial elementos patrimoniales indivisibles.
4. Se considerar�n utilizados para necesidades privadas de forma accesoria y notoriamente irrelevante los bienes del inmovilizado adquiridos y utilizados para el desarrollo de la actividad econ�mica que se destinen al uso personal del contribuyente en d�as u horas inh�biles durante los cuales se interrumpa el ejercicio de dicha actividad.
Lo dispuesto en el p�rrafo anterior no ser� de aplicaci�n a los autom�viles de turismo y sus remolques, ciclomotores, motocicletas, aeronaves o embarcaciones deportivas o de recreo, salvo los siguientes supuestos:
a) Los veh�culos mixtos destinados al transporte de mercanc�as.
b) Los destinados a la prestaci�n de servicios de transporte de viajeros mediante contraprestaci�n.
c) Los destinados a la prestaci�n de servicios de ense�anza de conductores o pilotos mediante contraprestaci�n.
e) Los destinados a ser objeto de cesi�n de uso con habitualidad y onerosidad.
A estos efectos, se considerar�n autom�viles de turismo, remolques, ciclomotores y motocicletas los definidos como tales en el Anexo I del Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo, por el que se aprueba el texto articulado de la Ley sobre Tr�fico, Circulaci�n de Veh�culos a Motor y Seguridad Vial, as� como los definidos como veh�culos mixtos en dicho Anexo y, en todo caso, los denominados veh�culos todo terreno o tipo �jeep�.
Libertad de amortizaci�n La cuant�a que podr� beneficiarse de la libertad de amortizaci�n regulada en el art�culo 50 de la Norma Foral del Impuesto sobre Sociedades respecto de los elementos del inmovilizado material adquiridos con posterioridad a la entrada en vigor de dicha Norma Foral ser� la diferencia entre el precio de adquisici�n y las cuotas de amortizaci�n m�nimas o, en su caso, las efectivamente practicadas.
En los supuestos en que en alguno o en varios ejercicios el rendimiento neto se determine por m�todos o modalidades que no admitan expresamente la deducibilidad de las cuotas de amortizaci�n, se entender� por cuotas efectivamente practicadas las amortizaciones m�nimas relativas a dichos per�odos.
A estos efectos, se entender� por cuotas de amortizaci�n m�nimas las resultantes de aplicar al elemento patrimonial de que se trate el coeficiente derivado del per�odo m�ximo de amortizaci�n de los coeficientes a los que se refiere la normativa del Impuesto sobre Sociedades.
Volumen de operaciones A efectos de lo previsto en el presente Reglamento se entender� como volumen de operaciones el importe total de las contraprestaciones, excluido el Impuesto sobre el Valor A�adido y el recargo de equivalencia, en su caso, obtenido por el contribuyente en las entregas de bienes y prestaciones de servicios realizadas en su actividad.
C�lculo de las ganancias patrimoniales que se pongan de manifiesto en la transmisi�n de elementos patrimoniales afectos a actividades econ�micas Cuando proceda la aplicaci�n de lo dispuesto en el apartado 11 del art�culo 15 de la Norma Foral del Impuesto sobre Sociedades, a las ganancias patrimoniales que se pongan de manifiesto en la transmisi�n de elementos patrimoniales afectos a actividades econ�micas desarrolladas por contribuyentes del Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas, se tendr�n en cuenta las siguientes reglas:
a) En el caso de afectaci�n de elementos patrimoniales al ejercicio de actividades econ�micas en un momento posterior al de su adquisici�n, y a efectos de la posterior aplicaci�n de lo previsto en la letra a) del apartado 11 del art�culo 15 de la Norma Foral del Impuesto sobre Sociedades, se tomar� como momento de adquisici�n el que corresponda a la afectaci�n.
b) En aquellos per�odos impositivos en los que los contribuyentes hubieran determinado el rendimiento neto de la actividad mediante un m�todo o modalidad que no admita la deducci�n espec�fica de las amortizaciones, se tomar� como tal, a efectos de aplicar lo dispuesto por la letra a) del apartado 11 del art�culo 15 de la Norma Foral del Impuesto sobre Sociedades, la resultante de aplicar al elemento patrimonial de que se trate el coeficiente derivado del per�odo m�ximo de amortizaci�n de los coeficientes a que se refiere la normativa del Impuesto sobre Sociedades.
Reinversi�n de beneficios extraordinarios 1. En los supuestos en que resulte aplicable la reinversi�n de beneficios extraordinarios prevista en el art�culo 22 de la Norma Foral del Impuesto sobre Sociedades, el requisito de permanencia de los elementos patrimoniales objeto de la reinversi�n, que estuviesen afectos a actividades econ�micas, desarrolladas por contribuyentes del Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas que determinen su rendimiento neto mediante un m�todo o modalidad que no admita la deducci�n espec�fica de las amortizaciones, ser� de cinco a�os, o tres si se trata de bienes muebles, desde que se materialice la reinversi�n, excepto que su vida �til sea inferior, calculada seg�n el per�odo m�ximo de amortizaci�n de los coeficientes a que se refiere la normativa del Impuesto sobre Sociedades.
2. Si durante el plazo de reinversi�n se�alado en el art�culo 22 de la Norma Foral del Impuesto sobre Sociedades, el contribuyente decidiese no reinvertir una cantidad igual al importe de la transmisi�n, deber� imputar la parte de renta no integrada al per�odo impositivo de su obtenci�n.
La parte de cuota �ntegra correspondiente a la renta que debe integrarse en la base imponible, seg�n lo se�alado en el p�rrafo anterior se ingresar� con los intereses de demora que, en su caso, corresponda, conjuntamente con la cuota correspondiente al per�odo impositivo en que se adopte la decisi�n.
3. En caso de no realizar la reinversi�n dentro del plazo se�alado en el art�culo 22 de la Norma Foral del Impuesto sobre Sociedades, el contribuyente deber� imputar la parte de renta no integrada al per�odo impositivo de su obtenci�n.
La parte de cuota �ntegra correspondiente a la renta que debe integrarse en la base imponible seg�n lo se�alado en el p�rrafo anterior, se ingresar�, con los intereses de demora que, en su caso, corresponda, conjuntamente con la cuota correspondiente al per�odo impositivo en que venza el plazo de reinversi�n.
Consideraci�n de peque�as y medianas empresas de las entidades en atribuci�n de rentas 1. Cuando una entidad en r�gimen de atribuci�n de rentas desarrolle una actividad econ�mica, los rendimientos correspondientes a dicha actividad tendr�n esta misma naturaleza para los socios, herederos, comuneros o part�cipes de la entidad que intervengan de forma habitual, personal y directa en la ordenaci�n por cuenta propia de los medios de producci�n y recursos humanos afectos a la actividad.
No obstante, los rendimientos atribuidos tendr�n la calificaci�n de rendimientos del capital para los socios, herederos, comuneros o part�cipes que no realicen la mencionada intervenci�n y su participaci�n en la entidad se limite a la mera aportaci�n de un capital. En este supuesto se considerar�, salvo prueba en contrario, que el rendimiento imputable es, como m�ximo, del 15 por 100 del capital aportado.
2. En orden a la aplicaci�n de lo dispuesto en el Cap�tulo II del T�tulo VIII de la Norma Foral del Impuesto sobre Sociedades sobre el r�gimen especial de las peque�as y medianas empresas, y a efectos del cumplimiento de los requisitos establecidos en su art�culo 49, cuando proceda de conformidad con las reglas especiales de determinaci�n del rendimiento neto de cada una de las modalidades previstas en la Norma Foral del Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas, se tendr� en cuenta exclusivamente el conjunto de las actividades econ�micas ejercidas por dichas entidades.
Rendimientos de actividades econ�micas obtenidos de forma notoriamente irregular en el tiempo y rendimientos percibidos de forma fraccionada 1. A efectos de la aplicaci�n del porcentaje de integraci�n del 50 por 100 previsto en el art�culo 26.7 de la Norma Foral del Impuesto, se consideran rendimientos de actividades econ�micas obtenidos de forma notoriamente irregular en el tiempo, exclusivamente, los siguientes, cuando se imputen en un �nico per�odo impositivo:
a) Subvenciones de capital para la adquisici�n de elementos del inmovilizado no amortizables.
b) Indemnizaciones y ayudas por cese de actividades econ�micas.
c) Premios literarios, art�sticos o cient�ficos que no gocen de exenci�n en este Impuesto. No se consideran premios, a estos efectos, las contraprestaciones econ�micas derivadas de la cesi�n de derechos de propiedad intelectual o industrial o que sustituyan a �stas.
d) Las indemnizaciones percibidas en sustituci�n de derechos econ�micos de duraci�n indefinida.
2. Cuando los rendimientos de actividades econ�micas con un per�odo de generaci�n superior a dos a�os se perciban de forma fraccionada, s�lo ser�n aplicables los porcentajes de integraci�n del 60 � 50 por 100 previstos en el art�culo 26.7 de la Norma Foral del Impuesto, en caso de que el cociente resultante de dividir el n�mero de a�os correspondiente al per�odo de generaci�n, computados de fecha a fecha, entre el n�mero de per�odos impositivos de fraccionamiento, sea superior a dos o cinco a�os, respectivamente.
3. Cuando conste que el per�odo de generaci�n sea superior a dos a�os, pero no sea posible determinar exactamente el referido per�odo, se considerar� que el mismo es de tres a�os.
M�todos de determinaci�n de los rendimientos de las actividades econ�micas 1. De acuerdo con lo previsto en el art�culo 26 de la Norma Foral del Impuesto, existir�n los siguientes m�todos de determinaci�n de los rendimientos netos de las actividades econ�micas:
1�. Estimaci�n directa, que tendr� las siguientes modalidades:
2�. Estimaci�n objetiva, que tendr� las siguientes modalidades:
- Signos, �ndices o m�dulos.
2. Los contribuyentes aplicar�n los m�todos anteriores teniendo en cuenta los l�mites de aplicaci�n, las reglas de incompatibilidad y de renuncia, y dem�s disposiciones contenidas en los art�culos siguientes.
Secci�n Segunda Aplicaci�n de la modalidad simplificada del m�todo de estimaci�n directa
Subsecci�n Primera Reglas generales
Normas generales de la modalidad simplificada del m�todo de estimaci�n directa 1. Los contribuyentes que ejerzan actividades econ�micas, podr�n aplicar la modalidad simplificada del m�todo de estimaci�n directa para determinar el rendimiento neto de sus actividades, siempre que se cumplan los siguientes requisitos:
a) El volumen de operaciones para el conjunto de las actividades econ�micas desarrolladas por el contribuyente, excluidas aqu�llas en las que el rendimiento neto se determine por el m�todo de estimaci�n objetiva, no supere 600.000 euros anuales.
b) El contribuyente opte expresamente por la aplicaci�n de esta modalidad para determinar el rendimiento neto de todas sus actividades, sin perjuicio de lo dispuesto en el art�culo 37 de este Reglamento.
2. El importe del volumen de operaciones que se establece como l�mite para la aplicaci�n de la modalidad simplificada del m�todo de estimaci�n directa, ser� el del a�o inmediato anterior a aqu�l en que deba aplicarse esta modalidad.
Cuando en el a�o inmediato anterior no se hubiese ejercido actividad alguna, se determinar� el rendimiento neto por esta modalidad, siempre que el contribuyente opte por la aplicaci�n de la misma en los t�rminos previstos en el art�culo siguiente.
Cuando en el a�o inmediato anterior se hubiese iniciado una actividad, el importe del volumen de operaciones correspondiente se elevar� al a�o.
Opci�n a la modalidad simplificada del m�todo de estimaci�n directa 1. La opci�n a la aplicaci�n de la modalidad simplificada del m�todo de estimaci�n directa deber� efectuarse antes del d�a 1 de marzo del a�o natural en que deba surtir efecto. En el caso de inicio de actividad dicha opci�n se manifestar� en la declaraci�n de alta en el censo.
2. La opci�n a que se refiere el apartado 1 de este art�culo tendr� vigencia para los a�os siguientes en que pudiera resultar aplicable la modalidad, salvo que el contribuyente revoque de modo expreso, en el plazo previsto en el citado apartado 1, la opci�n a la aplicaci�n de la modalidad simplificada del m�todo de estimaci�n directa.
La determinaci�n del rendimiento neto por la modalidad normal o por la modalidad simplificada, implicar� la obligaci�n de permanecer en la misma modalidad durante, al menos, tres ejercicios consecutivos.
3. Podr�n aplicar las reglas especiales de cuantificaci�n de gastos deducibles a los que se refiere el art�culo 29.2 de la Norma Foral del Impuesto, aquellos contribuyentes que, habiendo optado por la aplicaci�n de la modalidad simplificada del m�todo de estimaci�n directa, ejerzan actividades de las previstas en la Subsecci�n Segunda de esta Secci�n Segunda. Para ello, los contribuyentes deber�n optar, al presentar la autoliquidaci�n por este Impuesto correspondiente a cada per�odo impositivo, por la aplicaci�n de estas reglas especiales, opci�n que se efectuar� mediante la mera determinaci�n del rendimiento neto de la actividad aplicando las reglas especiales previstas para la actividad. La opci�n as� efectuada podr� ser modificada con posterioridad, hasta el momento en que se realice cualquier actuaci�n por la Administraci�n tributaria.
Cuando el contribuyente opte por la aplicaci�n de las reglas especiales previstas por la normativa para una determinada actividad, deber� determinar el rendimiento neto de todas las actividades que ejerza bajo ese ep�grafe, de conformidad con lo previsto en las citadas reglas especiales.
Cuando el contribuyente ejerza distintas actividades para las cuales se hayan establecido en la Subsecci�n Segunda de esta Secci�n Segunda reglas especiales de determinaci�n del gasto, podr� optar por la aplicaci�n de una, varias o todas las reglas especiales a las actividades afectadas.
Todo lo anterior se entiende sin perjuicio de la aplicaci�n de las reglas generales de la estimaci�n directa simplificada para el resto de actividades para las cuales no se hayan previsto reglas especiales de cuantificaci�n del gasto deducible.
La opci�n a que se refiere este apartado no vincular� para per�odos impositivos posteriores.
Entidades en r�gimen de atribuci�n 1. La modalidad simplificada del m�todo de estimaci�n directa ser� aplicable para la determinaci�n del rendimiento neto de las actividades econ�micas desarrolladas por las entidades a que se refiere el art�culo 11 de la Norma Foral del Impuesto, siempre que:
1�. Todos sus socios, herederos, comuneros o part�cipes sean personas f�sicas contribuyentes por este Impuesto.
2�. La entidad cumpla los requisitos previstos en el art�culo 25 este Reglamento.
2. La opci�n por la aplicaci�n de la modalidad simplificada, la revocaci�n de la opci�n a la aplicaci�n de la citada modalidad, as� como, en su caso, la opci�n por la aplicaci�n de las reglas especiales de cuantificaci�n de gastos deducibles a los que se refiere el art�culo 29.2 de la Norma Foral del Impuesto, deber� efectuarse por todos los socios, herederos, comuneros o part�cipes, conforme a lo dispuesto en el art�culo 26 de este Reglamento.
A los efectos de lo dispuesto en el p�rrafo anterior, todos los socios, herederos, comuneros o part�cipes deber�n aplicar las mismas reglas, generales o especiales, en la determinaci�n del rendimiento neto en estimaci�n directa simplificada.
En el supuesto de que las reglas aplicadas para la determinaci�n del rendimiento neto en estimaci�n directa simplificada no sean id�nticas para todos los socios, herederos, comuneros o part�cipes, proceder� determinar el rendimiento neto de conformidad con las reglas generales del m�todo de estimaci�n directa simplificada.
3. La aplicaci�n de la modalidad simplificada se efectuar� con independencia de las circunstancias que concurran individualmente en los socios, herederos, comuneros o part�cipes.
4. El rendimiento neto se atribuir� a los socios, herederos, comuneros o part�cipes, seg�n las normas o pactos aplicables en cada caso y, si �stos no constaran a la Administraci�n en forma fehaciente, se atribuir� por partes iguales.
Incompatibilidad de las modalidades simplificada y normal del m�todo de estimaci�n directa 1. Sin perjuicio de lo dispuesto en el art�culo 37 de este Reglamento, los contribuyentes que determinen el rendimiento neto de alguna de sus actividades por la modalidad normal del m�todo de estimaci�n directa, determinar�n el rendimiento neto de todas sus actividades por la modalidad normal.
No obstante, cuando se inicie durante el a�o alguna actividad econ�mica, no surtir� efecto para ese a�o la regla prevista en el p�rrafo anterior respecto a la referida actividad.
2. Sin perjuicio de lo dispuesto en el art�culo 37 de este Reglamento, los contribuyentes que, reuniendo los requisitos para la aplicaci�n de la modalidad simplificada del m�todo de estimaci�n directa, deseen determinar el rendimiento neto de alguna de sus actividades por la citada modalidad, deber�n optar por la aplicaci�n de esta modalidad por la totalidad de las actividades.
Subsecci�n Segunda Reglas Especiales
Reglas especiales para la determinaci�n del rendimiento neto mediante la modalidad simplificada del m�todo de estimaci�n directa para la actividad forestal 1. En desarrollo de lo dispuesto en el art�culo 29.2 de la Norma Foral del Impuesto, la determinaci�n del rendimiento neto mediante la modalidad simplificada del m�todo de estimaci�n directa para la actividad forestal, se llevar� a cabo con arreglo a las reglas especiales que se relacionan a continuaci�n:
a) Se calificar�n y cuantificar�n los ingresos, a excepci�n de las ganancias y p�rdidas derivadas de los elementos patrimoniales afectos a la actividad, de conformidad con lo dispuesto en la Norma Foral del Impuesto sobre Sociedades y en las reglas del art�culo 28 de la Norma Foral del Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas.
b) Los gastos deducibles, en atenci�n a su dif�cil justificaci�n y valoraci�n, se computar�n mediante la aplicaci�n del porcentaje del 58,50 por 100 a los ingresos mencionados en la letra a) anterior.Cuando el contribuyente proceda a la repoblaci�n de las superficies explotadas, el porcentaje de gastos deducibles previsto en el p�rrafo anterior ser� del 70 por 100 de los ingresos mencionados en la letra a) anterior.
La repoblaci�n a que se refiere el p�rrafo anterior deber� efectuarse en las condiciones y plazos previstos en el apartado siguiente de este art�culo.
c) Se calcular� la diferencia entre los ingresos y los gastos mencionados en las letras anteriores.
d) La diferencia a que se refiere la letra anterior recibir�, cuando proceda, el tratamiento previsto en la Norma Foral del Impuesto para los rendimientos netos de la actividad econ�mica cuyo per�odo de generaci�n sea superior a dos o a cinco a�os, y no se obtengan de forma peri�dica o recurrente.
e) A la cantidad resultante de lo dispuesto en la letra d) anterior, se sumar�n o restar�n, seg�n proceda, las ganancias y p�rdidas derivadas de los elementos patrimoniales afectos a la actividad, de conformidad con lo dispuesto en el apartado 5 del art�culo 26 de la Norma Foral del Impuesto.
La aplicaci�n de lo dispuesto en este apartado requerir� que el contribuyente no se haya deducido en per�odos impositivos anteriores gastos correspondientes a la actividad forestal a la que resulte de aplicaci�n lo dispuesto en el presente art�culo.
2. La repoblaci�n de las superficies explotadas se deber� efectuar en el plazo de dos a�os desde la concesi�n del permiso de corta, y se justificar� mediante la presentaci�n del certificado correspondiente emitido por el Departamento correspondiente de la Diputaci�n Foral de �lava.
Cuando, conforme a lo dispuesto en el p�rrafo anterior, la repoblaci�n no se realice el mismo a�o en que se efect�e la corta de la superficie explotada, el contribuyente vendr� obligado a hacer constar en la autoliquidaci�n del Impuesto del ejercicio en el que se realice la mencionada corta, su intenci�n de efectuar la repoblaci�n en las condiciones y plazos se�alados.
3. El incumplimiento de las condiciones establecidas en el apartado 2 anterior para efectuar la repoblaci�n de las superficies explotadas determinar� la obligaci�n del contribuyente de practicar una autoliquidaci�n complementaria correspondiente al a�o en el que se aplic� el porcentaje de gastos deducibles previsto en el segundo p�rrafo de la letra b) del apartado 1 del presente art�culo.
A estos efectos, el contribuyente deber� proceder a recalcular el rendimiento neto de la actividad forestal correspondiente al a�o a que se refiere el p�rrafo anterior mediante la aplicaci�n del porcentaje de gastos deducibles previsto en el primer p�rrafo de la letra b) del apartado 1 anterior, y estar� obligado a ingresar la cuota resultante, con los intereses de demora correspondientes.
Esta autoliquidaci�n complementaria deber� presentarse en el plazo que medie entre la fecha en que se produzca el incumplimiento y la finalizaci�n del plazo reglamentario de declaraci�n correspondiente al per�odo impositivo en que se produzca dicho incumplimiento.
Normas para la determinaci�n del rendimiento neto en la modalidad simplificada del m�todo de estimaci�n directa aplicable a la actividad de elaboradores de vino y a las actividades agr�colas, ganaderas o pesqueras 1. Para las actividades de elaboraci�n de vino y agr�colas, ganaderas o pesqueras, la determinaci�n del rendimiento neto mediante la modalidad simplificada del m�todo de estimaci�n directa, se obtendr� de la siguiente forma:
a) Se calificar�n y cuantificar�n los ingresos y gastos, a excepci�n de las provisiones, las amortizaciones y las ganancias y p�rdidas derivadas de los elementos patrimoniales afectos a la actividad, de conformidad con lo dispuesto en la Norma Foral del Impuesto sobre Sociedades y en las reglas del art�culo 28 de la Norma Foral del Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas.
b) Se calcular� la diferencia entre los ingresos y los gastos mencionados en la letra anterior.
c) La cantidad resultante de lo dispuesto en la letra b) anterior, se minorar� en el 25 por 100, en concepto de provisiones, amortizaciones y gastos de dif�cil justificaci�n.
d) A la cantidad resultante de lo dispuesto en la letra c) anterior, se sumar�n o restar�n las ganancias y p�rdidas derivadas de los elementos patrimoniales afectos a la actividad, de conformidad con lo dispuesto en el apartado 5 del art�culo 26 de la Norma Foral del Impuesto.
2. Para las actividades se�aladas en el apartado anterior se estimar� como gasto de recogida la cantidad de multiplicar por 0,07 euros cada kilogramo de uva recogida siempre que no se puedan justificar los gastos reales y se justifiquen los kilogramos de uva recogida con la correspondiente documentaci�n del Consejo Regulador.
Secci�n Tercera Modalidad de signos, �ndices o m�dulos del m�todo de estimaci�n objetiva
Subsecci�n Primera Aplicaci�n de la modalidad de signos, �ndices o m�dulos del m�todo de estimaci�n objetiva
Normas generales de la modalidad de signos, �ndices o m�dulos del m�todo de estimaci�n objetiva 1. La modalidad de signos, �ndices o m�dulos se aplicar� a cada una de las actividades econ�micas que se determinen por el Diputado Foral de Hacienda, Finanzas y Presupuestos.
2. La modalidad de signos, �ndices o m�dulos del m�todo de estimaci�n objetiva se aplicar� respecto de cada actividad, aisladamente considerada, de las que se contengan en la Orden Foral que al efecto se apruebe.
V�ase O. Foral [�LAVA] 791/2010, del Diputado de Hacienda, Finanzas y Presupuestos de 14 de diciembre, por la que se aprueban los signos, �ndices o m�dulos, del m�todo de estimaci�n objetiva del Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas, aplicables a partir de 1 de enero de 2011 (�B.O.T.H.A.� 22 diciembre).
V�ase O. Foral [�LAVA] 712/2009, 16 diciembre, por la que se aprueban los signos, �ndices o m�dulos, del m�todo de estimaci�n objetiva del Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas, aplicables a partir de 1 de enero de 2010 (�B.O.T.H.A.� 23 diciembre).
Opci�n a la modalidad de signos, �ndices o m�dulos 1. La opci�n de la aplicaci�n de la modalidad de signos, �ndices o m�dulos deber� efectuarse antes del d�a 1 de marzo del a�o natural en que deba surtir efecto. En el caso de inicio de actividad dicha opci�n se manifestar� dentro del mes siguiente al d�a de inicio de la actividad.
2. La opci�n a que se refiere el apartado 1 de este art�culo tendr� vigencia para los a�os siguientes en que pudiera resultar aplicable la modalidad, salvo que el contribuyente revoque de modo expreso, en el plazo previsto en el citado apartado 1, la opci�n a la modalidad de signos, �ndices o m�dulos.
Exclusi�n de la modalidad de signos, �ndices o m�dulos 1. Ser� causa determinante de la exclusi�n de la modalidad de signos, �ndices o m�dulos el haber superado los l�mites de las magnitudes que se establezcan mediante Orden Foral.
La exclusi�n producir� efectos el a�o inmediato posterior a aqu�l en que se produzca dicha circunstancia.
2. La exclusi�n de la modalidad de signos, �ndices o m�dulos supondr� la determinaci�n del rendimiento neto de las actividades econ�micas por la modalidad normal del m�todo de estimaci�n directa, salvo que el contribuyente opte por la modalidad simplificada, de conformidad con lo dispuesto en el art�culo 26 del presente Reglamento.
Coordinaci�n de la modalidad de signos, �ndices o m�dulos con el Impuesto sobre el Valor A�adido 1. La renuncia al r�gimen especial simplificado del Impuesto sobre el Valor A�adido supondr� la imposibilidad de optar, o en su caso la revocaci�n de la opci�n, a la aplicaci�n de la modalidad de signos, �ndices o m�dulos del m�todo de estimaci�n objetiva por todas las actividades econ�micas ejercidas por el contribuyente.
2. El m�todo o modalidad que el contribuyente utilice para la determinaci�n del rendimiento neto de sus actividades econ�micas en el Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas, no tendr� trascendencia con respecto a las opciones a realizar por el contribuyente en relaci�n con los reg�menes de determinaci�n del Impuesto sobre el Valor A�adido.
Obligaciones contables y registrales Lo dispuesto en el art�culo 115.4 de la Norma Foral del Impuesto se entender� sin perjuicio de la emisi�n, conservaci�n o llevanza de los justificantes o registros que permitan comprobar el cumplimiento de las obligaciones tributarias establecidas en relaci�n con el Impuesto sobre el Valor A�adido.
Entidades en r�gimen de atribuci�n 1. La modalidad de signos, �ndices o m�dulos del m�todo de estimaci�n objetiva del Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas ser� aplicable para la determinaci�n del rendimiento neto de las actividades econ�micas desarrolladas por las entidades a que se refiere el art�culo 11 de la Norma Foral del Impuesto, siempre que todos sus socios, herederos, comuneros o part�cipes sean personas f�sicas contribuyentes por este Impuesto.
2. La opci�n por la aplicaci�n de la modalidad de signos, �ndices o m�dulos del m�todo de estimaci�n objetiva, as� como la revocaci�n de la opci�n a la aplicaci�n de la citada modalidad, se formular�, por todos los socios, herederos, comuneros o part�cipes, conforme a lo previsto en el art�culo 32 de este Reglamento.
En el supuesto de que la opci�n, o la revocaci�n de la opci�n, no se formule por todos los socios, herederos, comuneros o part�cipes, el rendimiento neto se determinar� por la modalidad normal del m�todo de estimaci�n directa.
3. La aplicaci�n de la modalidad de signos, �ndices o m�dulos del m�todo de estimaci�n objetiva se efectuar� con independencia de las circunstancias que concurran individualmente en los socios, herederos, comuneros o part�cipes.
Compatibilidad de la modalidad de signos, �ndices o m�dulos con el m�todo de estimaci�n directa Los contribuyentes que ejerzan varias actividades econ�micas, siendo el rendimiento de algunas de las mismas susceptible de determinarse por la modalidad de signos, �ndices o m�dulos, deber�n optar para la aplicaci�n de dicha modalidad por todas ellas, sin perjuicio de que el rendimiento neto de las restantes actividades que ejerza el contribuyente se determine por el m�todo de estimaci�n directa.
No obstante, cuando se inicie durante el a�o alguna actividad econ�mica, no surtir� efecto para ese a�o la regla prevista en el p�rrafo anterior.
Subsecci�n Segunda Determinaci�n del rendimiento neto en la modalidad de signos, �ndices o m�dulos del m�todo de estimaci�n objetiva
Actividades independientes 1. A efectos de la aplicaci�n de la modalidad de signos, �ndices o m�dulos, se considerar�n actividades independientes cada una de las recogidas en la Orden Foral que a tal efecto se apruebe.
Determinaci�n del rendimiento neto en la modalidad de signos, �ndices o m�dulos del m�todo de estimaci�n objetiva 1. Los contribuyentes determinar�n, con referencia a cada actividad a la que resulte aplicable esta modalidad, el rendimiento neto correspondiente.
2. La determinaci�n del rendimiento neto a que se refiere el apartado 1 de este art�culo se efectuar� por el propio contribuyente, mediante la imputaci�n a cada actividad de los signos, �ndices o m�dulos y la aplicaci�n de las instrucciones que sean aprobados mediante Orden Foral del Diputado de Hacienda, Finanzas y Presupuestos.
3. En los casos de iniciaci�n con posterioridad al d�a 1 de enero o cese antes del d�a 31 de diciembre de una actividad acogida a esta modalidad, los signos, �ndices o m�dulos se aplicar�n por el contribuyente, en su caso, proporcionalmente al per�odo de tiempo en que tal actividad se haya ejercido durante el a�o natural.
Lo establecido en el p�rrafo anterior no ser� de aplicaci�n a las actividades de temporada.
4. En todo caso, al rendimiento neto resultante de la aplicaci�n de las reglas de esta modalidad, se sumar�n o restar�n las ganancias o p�rdidas derivadas de la enajenaci�n de elementos afectos a las actividades econ�micas de conformidad con lo dispuesto en el art�culo 26.5 de la Norma Foral del Impuesto.
5. La aplicaci�n de la modalidad de signos, �ndices o m�dulos del m�todo de estimaci�n objetiva nunca podr� dejar sin someter a gravamen los rendimientos reales de la actividad econ�mica.
En el supuesto de producirse diferencia entre el rendimiento real de la actividad econ�mica y el derivado de la correcta aplicaci�n de esta modalidad de determinaci�n del rendimiento neto, se proceder� al ingreso o devoluci�n de la cuota resultante, sin que resulten exigibles el recargo por ingreso fuera de plazo, los intereses de demora o las sanciones.
Reducci�n de los signos, �ndices o m�dulos y minoraci�n del rendimiento neto por circunstancias excepcionales 1. Cuando el desarrollo de actividades econ�micas a las que resulte de aplicaci�n la modalidad de signos, �ndices o m�dulos se viese afectado por incendios, inundaciones, u otras circunstancias excepcionales que afectasen a un sector o zona determinada, el Diputado Foral de Hacienda, Finanzas y Presupuestos podr� autorizar, con car�cter excepcional, la reducci�n de los signos, �ndices o m�dulos.
2. Cuando el desarrollo de actividades econ�micas a las que resulte de aplicaci�n la modalidad de signos, �ndices o m�dulos se viese afectado por incendios, inundaciones, hundimientos o grandes aver�as en el equipo industrial, que supongan anomal�as graves en el desarrollo de la actividad, los interesados que deseen que se reduzcan los signos, �ndices o m�dulos por raz�n de dichas alteraciones deber�n presentar ante la Administraci�n tributaria, escrito en el que se ponga de manifiesto el hecho de haberse producido dichas circunstancias, aportando, al mismo tiempo, las pruebas que se estimen oportunas y haciendo menci�n, en su caso, de las indemnizaciones a percibir por raz�n de tales alteraciones.
Igualmente podr� autorizarse la reducci�n de los signos, �ndices o m�dulos cuando el �nico titular de la actividad se encuentre en situaci�n de incapacidad temporal y no tenga otro personal empleado. El procedimiento para reducir los signos, �ndices o m�dulos ser� el mismo que el previsto en el p�rrafo anterior.
El plazo de presentaci�n ser� de treinta d�as, a contar desde la fecha en que se produzcan las alteraciones.
Acreditada su efectividad, se acordar� la reducci�n de los signos, �ndices o m�dulos que proceda, con indicaci�n del per�odo de tiempo al que resulte de aplicaci�n.
El plazo para la resoluci�n ser� de dos meses, a contar desde la fecha de presentaci�n del escrito, sin que a estos efectos computen las dilaciones imputables al contribuyente.
3. Cuando el desarrollo de actividades empresariales a las que resulte de aplicaci�n la modalidad de signos, �ndices o m�dulos se viese afectado por incendios, inundaciones, hundimientos u otras circunstancias excepcionales que determinen gastos extraordinarios ajenos al proceso normal del ejercicio de aqu�lla, los interesados podr�n minorar el rendimiento neto resultante en el importe de dichos gastos. Para ello, los contribuyentes deber�n presentar ante la Administraci�n tributaria escrito en el que se ponga de manifiesto el hecho de haberse producido dichas circunstancias excepcionales, aportando, al mismo tiempo, las pruebas que se estimen oportunas y haciendo menci�n, en su caso, de las indemnizaciones a percibir por raz�n de tales circunstancias excepcionales.
El plazo de presentaci�n ser� de treinta d�as, a contar desde la fecha en que se produzcan las circunstancias excepcionales. La Administraci�n tributaria verificar� la certeza de la causa que motiva la reducci�n del rendimiento y el importe de la misma.
La minoraci�n prevista en este apartado ser� incompatible, para los mismos elementos patrimoniales, con la recogida en el apartado 2 de este art�culo.
CAP�TULO III RENDIMIENTOS DEL CAPITAL
Secci�n Primera Rendimientos del capital inmobiliario
Consideraci�n de rendimiento del capital inmobiliario procedente de viviendas A efectos de este Impuesto se incluyen entre los rendimientos del capital inmobiliario procedentes de viviendas a que se refiere el art�culo 35.1 de la Norma Foral del Impuesto, los rendimientos obtenidos por los titulares de las viviendas o de los derechos reales de usufructo que recaigan sobre las mismas, que se acojan a lo dispuesto en el Decreto 316/2002, de 30 de diciembre, por el que se promueve e impulsa el �Programa de Vivienda Vac�a�, o que las cedan o alquilen a sociedades que se beneficien del r�gimen especial de Entidades dedicadas al arrendamiento de viviendas regulado en la normativa del Impuesto sobre Sociedades.
Gastos deducibles de los rendimientos del capital inmobiliario a que se refiere el art�culo 35.2 de la Norma Foral del Impuesto En los supuestos contemplados en el art�culo 35.2 de la Norma Foral del Impuesto, tendr�n la consideraci�n de gasto deducible para la determinaci�n del rendimiento neto, todos los gastos necesarios para su obtenci�n y el importe del deterioro sufrido por el uso o transcurso del tiempo en los bienes o derechos de los que procedan los rendimientos. No obstante, la suma de los gastos deducibles no podr� dar lugar, para cada inmueble, a rendimiento neto negativo.
a) Los intereses de los capitales ajenos invertidos en la adquisici�n, rehabilitaci�n o mejora de los bienes, derechos o facultades de uso o disfrute de los que procedan los rendimientos, y dem�s gastos de financiaci�n.
b) Los tributos y recargos no estatales, as� como las tasas y recargos estatales, cualquiera que sea su denominaci�n, siempre que incidan sobre los rendimientos computados o sobre los bienes o derechos productores de los mismos y no tengan car�cter sancionador o deriven del retraso en el cumplimiento de las obligaciones tributarias.
d) Los ocasionados por la formalizaci�n del arrendamiento, subarrendamiento, cesi�n o constituci�n de derechos y los de defensa de car�cter jur�dico relativos a los bienes, derechos o rendimientos.
e) Los saldos de dudoso cobro siempre que esta circunstancia quede suficientemente justificada. Se entender� cumplido este requisito:
- Cuando el deudor se halle en situaci�n de concurso.
- Cuando entre el momento de la primera gesti�n de cobro realizada por el contribuyente y el de la finalizaci�n del per�odo impositivo hubiesen transcurrido m�s de seis meses, y no se hubiese producido una renovaci�n de cr�dito.
Cuando un saldo dudoso fuese cobrado posteriormente a su deducci�n, se computar� como ingreso en el ejercicio en que se produzca dicho cobro.
Letra e) del art�culo 42 suprimida, con efectos 1 de enero de 2009, por el n�mero uno del apartado primero del art�culo 1 de D. Foral [�LAVA] 12/2010, 13 abril, que modifica distintos preceptos de los Reglamentos del Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas, del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones y del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jur�dicos Documentados (�B.O.T.H.A.� 30 abril).
- Los de sustituci�n de elementos, como instalaciones de calefacci�n, ascensor, puertas de seguridad u otros.
No ser�n deducibles por este concepto las cantidades destinadas a ampliaci�n o mejora de los bienes.
i) Las cantidades destinadas a la amortizaci�n en las condiciones establecidas en el art�culo siguiente.
Gastos de amortizaci�n de los bienes inmuebles 1. En los supuestos contemplados en el art�culo 35.2 de la Norma Foral del Impuesto, para la determinaci�n del rendimiento neto del capital inmobiliario, tendr�n la consideraci�n de gasto deducible las cantidades destinadas a la amortizaci�n del inmueble y de los dem�s bienes cedidos con el mismo, siempre que respondan a su depreciaci�n efectiva.
2. Se considerar� que las amortizaciones cumplen el requisito de efectividad:
a) Trat�ndose de inmuebles cuando, en cada a�o, no excedan del resultado de aplicar el 3 por 100 sobre el coste de adquisici�n satisfecho, sin incluir en el c�mputo el del suelo.Cuando no se conozca el valor del suelo, �ste se calcular� prorrateando el coste de adquisici�n satisfecho entre los valores catastrales del suelo y de la construcci�n de cada a�o.
b) Trat�ndose de bienes de naturaleza mobiliaria, susceptibles de ser utilizados por un per�odo superior al a�o y cedidos conjuntamente con el inmueble: cuando, en cada a�o, no excedan del resultado de aplicar a los costes de adquisici�n satisfechos los coeficientes m�nimos que resulten de los per�odos m�ximos de amortizaci�n a que se refiere la normativa del Impuesto sobre Sociedades.
3. En el caso de que los rendimientos procedan de la titularidad de derechos reales o facultades de uso o disfrute, podr� amortizarse el coste de adquisici�n satisfecho.
a) Cuando el derecho o facultad tuviese plazo de duraci�n determinado, el que resulte de dividir el coste de adquisici�n del derecho o facultad por el n�mero de a�os de duraci�n del mismo.
b) Cuando el derecho o facultad fuese vitalicio, el resultado de aplicar al coste de adquisici�n satisfecho el porcentaje del 3 por 100.
4. En ning�n caso, la suma de las amortizaciones efectuadas podr� exceder del valor de adquisici�n satisfecho del bien o derecho de que se trate.
Rendimientos del capital inmobiliario a que se refiere el art�culo 35.2 de la Norma Foral del Impuesto obtenidos de forma notoriamente irregular en el tiempo, rendimientos percibidos de forma fraccionada y determinaci�n del per�odo de generaci�n 1. A efectos de la aplicaci�n del porcentaje de integraci�n del 50 por 100 previsto en el art�culo 33.3 p�rrafo primero de la Norma Foral del Impuesto, se consideran rendimientos del capital inmobiliario obtenidos de forma notoriamente irregular en el tiempo, exclusivamente, los siguientes, cuando se imputen en un �nico per�odo impositivo:
b) Indemnizaciones percibidas del arrendatario, subarrendatario o cesionario por da�os o desperfectos en el inmueble.
2. Cuando los rendimientos del capital inmobiliario a los que se refiere el art�culo 35.2 de la Norma Foral del Impuesto tengan un per�odo de generaci�n superior a dos a�os y se perciban de forma fraccionada, se aplicar�n los porcentajes de integraci�n del 60 por 100 � del 50 por 100 establecidos en el art�culo 33.3 p�rrafo primero de la Norma Foral del Impuesto, en caso de que el cociente resultante de dividir el n�mero de a�os correspondiente al per�odo de generaci�n, computados de fecha a fecha, entre el n�mero de per�odos impositivos de fraccionamiento, sea superior a dos o a cinco, respectivamente.
3. Cuando conste que el per�odo de generaci�n sea superior a dos a�os pero no sea posible determinar exactamente el referido per�odo, se considerar� que el mismo es de tres a�os.
Tributaci�n de la rentabilidad obtenida hasta el momento de la constituci�n de las rentas diferidas A efectos de lo previsto en el primer p�rrafo del art�culo 39.1.d) de la Norma Foral del Impuesto, la rentabilidad obtenida hasta la constituci�n de las rentas diferidas se someter� a gravamen de acuerdo con las siguientes reglas:
1�. La rentabilidad vendr� determinada por la diferencia entre el valor actual financiero-actuarial de la renta que se constituye y el importe de las primas satisfechas.
2�. Dicha rentabilidad se repartir� linealmente durante los 10 primeros a�os de cobro de la renta vitalicia. Si se trata de una renta temporal, se repartir� linealmente entre los a�os de duraci�n de la misma con el m�ximo de 10 a�os.
Requisitos exigibles a determinados contratos de seguro con prestaciones por jubilaci�n e invalidez percibidas en forma de renta a que se refiere el segundo p�rrafo del art�culo 39.1.d) de la Norma Foral del Impuesto Para la aplicaci�n de lo previsto en el segundo p�rrafo del art�culo 39.1.d) de la Norma Foral del Impuesto, habr�n de concurrir los siguientes requisitos:
1�. Las contingencias por las que pueden percibirse las prestaciones ser�n las previstas en el art�culo 8.6 del Texto Refundido de la Ley de Regulaci�n de los Planes y Fondos de Pensiones, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/2002, de 29 de noviembre, en los t�rminos establecidos para �stos.
2�. Se entender� que se ha producido alg�n tipo de movilizaci�n de las provisiones del contrato de seguro cuando se incumplan las limitaciones que, en relaci�n con el ejercicio de los derechos econ�micos, establece la Disposici�n Adicional Primera del Texto Refundido de la Ley de Regulaci�n de los Planes y Fondos de Pensiones, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/2002, de 29 de noviembre y su normativa de desarrollo, respecto a los seguros colectivos que instrumenten compromisos por pensiones de las empresas.
Gastos deducibles en determinados rendimientos del capital mobiliario Para la determinaci�n del rendimiento neto del capital mobiliario derivado de la prestaci�n de asistencia t�cnica, arrendamientos de bienes muebles, negocios o minas y subarrendamientos a los que se refiere el art�culo 42.2 de la Norma Foral del Impuesto, tendr�n la consideraci�n de gastos deducibles los previstos en los art�culos 42 y 43 de este Reglamento. A estos efectos no ser� de aplicaci�n el l�mite de gastos deducibles previsto en el primer p�rrafo del art�culo 42 de este Reglamento.
Art�culo 48 redactado, con efectos 1 de enero de 2009, por el n�mero dos del apartado primero del art�culo 1 de D. Foral [�LAVA] 12/2010, 13 abril, que modifica distintos preceptos de los Reglamentos del Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas, del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones y del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jur�dicos Documentados (�B.O.T.H.A.� 30 abril).
Rendimientos del capital mobiliario a que se refiere el art�culo 40 de la Norma Foral del Impuesto obtenidos de forma notoriamente irregular en el tiempo, rendimientos percibidos de forma fraccionada y determinaci�n del per�odo de generaci�n 1. A efectos de la aplicaci�n del porcentaje de integraci�n del 50 por 100 previsto en el p�rrafo primero del art�culo 42.3 de la Norma Foral del Impuesto, se consideran rendimientos del capital mobiliario obtenidos de forma notoriamente irregular en el tiempo, exclusivamente, los siguientes, cuando se imputen en un �nico per�odo impositivo:
2. Cuando los rendimientos del capital mobiliario con un per�odo de generaci�n superior a dos a�os se perciban de forma fraccionada, se aplicar�n los porcentajes de integraci�n del 60 por 100 o del 50 por 100 establecidos en el p�rrafo primero del art�culo 42.3 de la Norma Foral del Impuesto, en caso de que el cociente resultante de dividir el n�mero de a�os correspondiente al per�odo de generaci�n, computados de fecha a fecha, entre el n�mero de per�odos impositivos de fraccionamiento, sea superior a dos o a cinco, respectivamente.
CAP�TULO IV GANANCIAS Y P�RDIDAS PATRIMONIALES
Determinaci�n del valor de adquisici�n 1. El valor de adquisici�n de los elementos patrimoniales transmitidos se minorar�, cuando proceda, en el importe de las amortizaciones fiscalmente deducibles, comput�ndose en todo caso la amortizaci�n m�nima, con independencia de la efectiva consideraci�n de �sta como gasto.
A estos efectos, se considerar� como amortizaci�n m�nima la cantidad resultante de aplicar al elemento patrimonial de que se trate el porcentaje resultante del per�odo m�ximo a que se refiere la normativa del Impuesto sobre Sociedades, o el porcentaje fijo que corresponda seg�n cada caso.
2. El valor de adquisici�n de los elementos patrimoniales transmitidos con posterioridad a su desafectaci�n a que se refiere el art�culo 27 de la Norma Foral del Impuesto se actualizar� mediante la aplicaci�n del coeficiente de actualizaci�n que corresponda a la fecha de la citada desafectaci�n.
3. Cuando se determine el importe de las ganancias o p�rdidas patrimoniales por la aplicaci�n de las normas espec�ficas de valoraci�n establecidas en el art�culo 49 de la Norma Foral del Impuesto, resultar�n de aplicaci�n los coeficientes de actualizaci�n en los t�rminos del art�culo 47 de la citada Norma Foral correspondientes a los a�os en que se produzcan los importes positivos y negativos a tener en cuenta para el c�lculo del valor de adquisici�n.
Exenci�n por reinversi�n en vivienda habitual 1. Podr�n excluirse de gravamen las ganancias patrimoniales obtenidas por la transmisi�n de la vivienda habitual del contribuyente cuando el importe total obtenido en la transmisi�n se reinvierta en la adquisici�n de una nueva vivienda habitual, en las condiciones que se establecen en este art�culo. Cuando para adquirir la vivienda transmitida el contribuyente hubiera utilizado financiaci�n ajena, se considerar�, exclusivamente a estos efectos, como importe total obtenido, el resultante de minorar el valor de transmisi�n en el principal del pr�stamo que se encuentre pendiente de amortizar en el momento de la transmisi�n.
A estos efectos, se asimila a la adquisici�n de vivienda su rehabilitaci�n, en los t�rminos previstos en el art�culo 89.6 de la Norma Foral del Impuesto.
Para la calificaci�n de la vivienda como habitual, se estar� a lo dispuesto en el art�culo 89.8 de la Norma Foral del Impuesto y en el art�culo 67 de este Reglamento.
2. La reinversi�n del importe total obtenido en la enajenaci�n deber� efectuarse, de una sola vez o sucesivamente, en un per�odo no superior a dos a�os desde la fecha de transmisi�n.
Se entender� que la reinversi�n se realiza dentro de plazo cuando la venta se hubiese efectuado a plazos o con precio aplazado, siempre que el importe de los plazos se destine a la finalidad indicada dentro del per�odo impositivo en que se vayan percibiendo.
Cuando, conforme a lo dispuesto en los p�rrafos anteriores, la reinversi�n no se realice en el mismo a�o de la enajenaci�n, el contribuyente vendr� obligado a hacer constar en la autoliquidaci�n del Impuesto del ejercicio en el que se obtenga la ganancia de patrimonio su intenci�n de reinvertir en las condiciones y plazos se�alados.
Igualmente dar�n derecho a la exenci�n por reinversi�n las cantidades obtenidas en la enajenaci�n que se destinen a satisfacer el precio de una nueva vivienda habitual que se hubiera adquirido en el plazo de los dos a�os anteriores a la transmisi�n de la vivienda habitual.
V�ase Disposici�n Transitoria 5.� de la N. Foral [�LAVA] 21/2008, 18 diciembre, de Ejecuci�n Presupuestaria para el 2009 (�B.O.T.H.A.� 29 diciembre), sobre ampliaci�n del plazo de reinversi�n en los supuestos de transmisi�n de la vivienda habitual.
V�ase la disposici�n adicional duod�cima de la N. Foral [�LAVA] 14/2009, 17 diciembre, de ejecuci�n presupuestaria para el 2010 (�B.O.T.H.A.� 30 diciembre), sobre ampliaci�n del plazo de reinversi�n en los supuestos de transmisi�n de la vivienda habitual. Asimismo, v�ase la disposici�n adicional �nica del D. Foral [�LAVA] 12/2010, 13 abril, del Consejo de Diputados de 13 de abril, que modifica distintos preceptos de los Reglamentos del Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas, del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones y del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jur�dicos Documentados (�B.O.T.H.A.� 30 abril).
NF 14/2009, de 17 Dic. 2009. �lava (ejecuci�n presupuestaria para el 2010) DF 12/2010 de 13 Abr. �lava (modificaci�n de distintos preceptos de los Regl. del Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas, Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones e Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jur�dicos Documentados) 3. En el caso de que el importe de la reinversi�n fuera inferior al total obtenido en la enajenaci�n, solamente se excluir� de gravamen la parte proporcional de la ganancia patrimonial que corresponda a la cantidad efectivamente invertida en las condiciones de este art�culo.
4. El incumplimiento de cualquiera de las condiciones establecidas en este art�culo determinar� el sometimiento a gravamen de la ganancia patrimonial correspondiente.
En tal caso, el contribuyente imputar� la parte de la ganancia patrimonial no exenta al a�o de su obtenci�n, practicando autoliquidaci�n complementaria, con inclusi�n de los correspondientes intereses de demora. Esta autoliquidaci�n complementaria se presentar� en el plazo que medie entre la fecha en que se produzca el incumplimiento y la finalizaci�n del plazo reglamentario de autoliquidaci�n correspondiente al per�odo impositivo en que se produzca dicho incumplimiento.
Acreditaci�n del n�mero de socios, patrimonio y porcentaje m�ximo de participaci�n en instituciones de inversi�n colectiva 1. El n�mero m�nimo de accionistas exigidos en el art�culo 50 de la Norma Foral del Impuesto a las instituciones de inversi�n colectiva con forma societaria se determinar� de la siguiente forma:
a) Para las instituciones de inversi�n colectiva reguladas en la Ley 35/2003, de 4 de noviembre, de Instituciones de Inversi�n Colectiva a que se refiere el art�culo 50.1 de la Norma Foral del Impuesto, el n�mero de accionistas que figure en el �ltimo informe trimestral, anterior a la fecha de transmisi�n o reembolso, que la instituci�n haya remitido a la Comisi�n Nacional del Mercado de Valores de acuerdo con lo dispuesto en el art�culo 25 del Reglamento de la Ley 35/2003, de 4 de noviembre, de Instituciones de Inversi�n Colectiva, aprobado por Real Decreto 1.309/2005.
b) Para las instituciones de inversi�n colectiva incluidas en el art�culo 50.2 de la Norma Foral del Impuesto, el n�mero de accionistas que conste en la �ltima comunicaci�n anual a la Comisi�n Nacional del Mercado de Valores, anterior a la fecha de transmisi�n o reembolso, que se efect�e por una �nica entidad comercializadora con establecimiento en Espa�a designada a tal efecto por la instituci�n de inversi�n colectiva o su gestora, referida a cada compartimento o subfondo registrado. A los efectos anteriores y de lo previsto en el siguiente apartado, esta comunicaci�n deber� expresar el n�mero total de accionistas de cada compartimento o subfondo, el patrimonio total de la instituci�n, compartimento o subfondo, la fecha a la que se refieren los datos anteriores y tendr� un per�odo m�ximo de validez de un a�o contado desde dicha fecha de referencia.
La Comisi�n Nacional del Mercado de Valores har� p�blica dicha informaci�n y precisar� los requisitos t�cnicos y procedimientos de comunicaci�n de la informaci�n se�alada en esta letra.
2. El contribuyente que quiera acogerse al r�gimen de diferimiento previsto en el art�culo 50 de la Norma Foral del Impuesto para las operaciones en las que intervenga alguna instituci�n de inversi�n colectiva con forma societaria, deber� comunicar documentalmente, en el momento de ordenar la operaci�n, a las entidades a trav�s de las cuales se realicen las operaciones de transmisi�n o reembolso y adquisici�n o suscripci�n que no ha participado en alg�n momento dentro de los doce meses anteriores a la fecha de la operaci�n en m�s del 5 por 100 del capital de la instituci�n de inversi�n colectiva correspondiente. Las referidas entidades deber�n conservar a disposici�n de la Administraci�n tributaria durante el per�odo de prescripci�n de las obligaciones tributarias la documentaci�n comunicada por los contribuyentes.
CAP�TULO V VALORES O PARTICIPACIONES HOMOG�NEOS
Concepto de valores o participaciones homog�neos A los exclusivos efectos de este Impuesto, se considerar�n valores o participaciones homog�neos procedentes de un mismo emisor aqu�llos que formen parte de una misma operaci�n financiera o respondan a una unidad de prop�sito, incluida la obtenci�n sistem�tica de financiaci�n, sean de igual naturaleza y r�gimen de transmisi�n, y atribuyan a sus titulares un contenido sustancialmente similar de derechos y obligaciones.
No obstante, la homogeneidad de un conjunto de valores no se ver� afectada por la eventual existencia de diferencias entre ellos en lo relativo a su importe unitario; fechas de puesta en circulaci�n, de entrega material o de fijaci�n de precios; procedimientos de colocaci�n, incluida la existencia de tramos o bloques destinados a categor�as espec�ficas de inversores; o cualesquiera otros aspectos de naturaleza accesoria. En particular, la homogeneidad no resultar� alterada por el fraccionamiento de la emisi�n en tramos sucesivos o por la previsi�n de ampliaciones.
CAP�TULO VI IMPUTACI�N TEMPORAL
Imputaci�n temporal de rendimientos 1. Los contribuyentes que desarrollen actividades econ�micas aplicar�n a las rentas derivadas de dichas actividades, exclusivamente, los criterios de imputaci�n temporal previstos en la Norma Foral del Impuesto sobre Sociedades y sus normas de desarrollo, sin perjuicio de las especialidades contenidas en la Norma Foral del Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas y de lo previsto en el apartado siguiente. Asimismo, resultar� aplicable lo previsto en los apartados 3 y 4 del art�culo 59 de la Norma Foral del Impuesto sobre la Renta de las Personas F�sicas en relaci�n con las rentas pendientes de imputar en los supuestos previstos en los mismos.
1�. Los contribuyentes que desarrollen actividades econ�micas a las que apliquen para la determinaci�n de su rendimiento neto, la modalidad simplificada del m�todo de estimaci�n directa, podr�n optar para dichas actividades, por el criterio de cobros y pagos para efectuar la imputaci�n temporal de los ingresos y gastos siempre que se cumplan los requisitos mencionados en el art�culo 59.2.d) de la Norma Foral del Impuesto.Dicho criterio se entender� aprobado por la Administraci�n tributaria por el solo hecho de as� manifestarlo en la correspondiente autoliquidaci�n y deber� mantenerse durante un plazo m�nimo de tres a�os.
2�. La opci�n se�alada en este apartado perder� su eficacia si, con posterioridad a la opci�n, el contribuyente debiera determinar el rendimiento neto con arreglo a la modalidad normal del m�todo de estimaci�n directa.
4. En ning�n caso, los cambios de criterio de imputaci�n temporal o de m�todo de determinaci�n del rendimiento neto comportar�n que alg�n gasto o ingreso quede sin computar o que se impute nuevamente en otro ejercicio, debiendo practicarse la oportuna regularizaci�n con car�cter previo al cambio de criterio de imputaci�n.
5. En el caso de que el contribuyente pierda su condici�n por cambio de residencia al extranjero, de acuerdo con lo previsto en el art�culo 59.3 de la Norma Foral del Impuesto, todas las rentas pendientes de imputaci�n deber�n integrarse en la base imponible correspondiente al �ltimo per�odo impositivo que deba declararse por este Impuesto, practic�ndose, en su caso, autoliquidaci�n complementaria, sin sanci�n, ni intereses de demora ni recargo alguno, en el plazo de tres meses desde que el contribuyente pierda su condici�n por cambio de residencia.
CAP�TULO VII RENTAS EN ESPECIE
Gastos por comedores de empresa que no constituyen retribuci�n en especie 1. A efectos de lo previsto en el art�culo 17.2.a) de la Norma Foral del Impuesto, tendr�n la consideraci�n de entrega a empleados de productos a precios rebajados que se realicen en comedores de empresa, las f�rmulas directas e indirectas de prestaci�n del servicio, admitidas por la legislaci�n laboral, en las que concurran los siguientes requisitos:
1�. Que la prestaci�n del servicio tenga lugar durante d�as h�biles para el empleado o trabajador.
2�. Que la prestaci�n del servicio no tenga lugar durante los d�as que el empleado o trabajador devengue dietas por manutenci�n exceptuadas de gravamen de acuerdo con lo previsto en el art�culo 13 de este Reglamento.
1�. La cuant�a de las f�rmulas indirectas no podr� superar la cantidad de 9 euros diarios. Si la cuant�a diaria fuese superior, existir� retribuci�n en especie por el exceso. Esta cuant�a podr� modificarse por la Diputaci�n Foral.
2�. Si para la prestaci�n del servicio se entregasen al empleado o trabajador vales-comida o documentos similares, tarjetas o cualquier otro medio electr�nico de pago se observar� lo siguiente:
a) Deber�n estar numerados, expedidos de forma nominativa y en ellos deber� figurar la empresa emisora y, cuando se entreguen en soporte papel, adem�s, su importe nominal.
b) Ser�n intransmisibles, y la cuant�a no consumida en un d�a no podr� acumularse a otro d�a.
c) No podr� obtenerse, ni de la empresa ni de terceros, el reembolso de su importe.
d) S�lo podr�n utilizarse en establecimientos de hosteler�a.
e) La empresa que los entregue deber� llevar y conservar relaci�n de los entregados a cada uno de sus empleados o trabajadores, con expresi�n de:
- En el caso de vales-comida o documentos similares, n�mero de documento, d�a de entrega e importe nominal.
- En el caso de tarjetas o cualquier otro medio electr�nico de pago, n�mero de documento y cuant�a entregada cada uno de los d�as con indicaci�n de estos �ltimos.
El art�culo 55 surtir� efectos a partir del 1 de enero de 2008, conforme dispone la Dispoisici�n Final 1.� del presente Decreto Foral.
Cantidades destinadas al servicio de primer ciclo de educaci�n infantil a hijos de trabajadores A los efectos de las f�rmulas indirectas previstas en el art�culo 17.2.b) de la Norma Foral del Impuesto, sobre bienes destinados a los servicios sociales y culturales del personal empleado, no se considerar� retribuci�n en especie la cantidad que no supere el importe de 1.000 euros anuales.
Entrega de acciones o participaciones a trabajadores en activo 1. No tendr�n la consideraci�n de rendimientos del trabajo en especie, a efectos de lo previsto en el art�culo 17.2.c) de la Norma Foral del Impuesto, la entrega de acciones o participaciones a los trabajadores en activo en los siguientes supuestos:
1�. La entrega de acciones o participaciones de una sociedad a sus trabajadores en activo.
2�. Asimismo, en el caso de los grupos de sociedades en los que concurran las circunstancias previstas en el art�culo 42 del C�digo de Comercio, la entrega de acciones o participaciones de una sociedad del grupo a los trabajadores en activo, contribuyentes por este Impuesto, de las sociedades que formen parte del mismo subgrupo. Cuando se trate de acciones o participaciones de la sociedad dominante del grupo, la entrega a los trabajadores en activo, contribuyentes por este Impuesto, de las sociedades que formen parte del grupo.
En los dos casos anteriores, la entrega podr� efectuarse tanto por la propia sociedad a la que preste sus servicios el trabajador, como por otra sociedad perteneciente al grupo o por el ente p�blico, sociedad estatal o Administraci�n P�blica titular de las acciones.
2. La aplicaci�n de lo previsto en el apartado anterior exigir� el cumplimiento de los siguientes requisitos:
1�. Que la oferta se realice dentro de la pol�tica retributiva general de la empresa o, en su caso, del grupo de sociedades y que contribuya a la participaci�n de los trabajadores en la empresa.
2�. Que cada uno de los trabajadores, conjuntamente con sus c�nyuges, parejas de hecho o familiares hasta el cuarto grado, no tengan una participaci�n, directa o indirecta, en la sociedad en la que prestan sus servicios o en cualquier otra del grupo, superior al 5 por 100.
3�. Que los t�tulos se mantengan, al menos, durante cinco a�os.
El incumplimiento del plazo a que se refiere el n�mero 3� anterior motivar� la obligaci�n de ingresar la cantidad procedente, con los correspondientes intereses de demora. A este fin se presentar� autoliquidaci�n complementaria en el plazo que medie entre la fecha en que se incumpla el requisito y la finalizaci�n del plazo reglamentario de autoliquidaci�n correspondiente al per�odo impositivo en que se produzca dicho incumplimiento.
Cantidades destinadas a la actualizaci�n, la capacitaci�n y reciclaje del personal No tendr�n la consideraci�n de retribuciones en especie, a efectos de lo previsto en el art�culo 17.2.d) de la Norma Foral del Impuesto, los estudios dispuestos por Instituciones, empresas o empleadores y financiados directamente por ellos para la actualizaci�n, capacitaci�n o reciclaje de su personal, cuando vengan exigidos por el desarrollo de sus actividades o las caracter�sticas de los puestos de trabajo, incluso cuando su prestaci�n efectiva se efect�e por otras personas o entidades especializadas. En estos casos, las asignaciones para gastos de locomoci�n, manutenci�n y estancia se regir�n por lo previsto en el art�culo 13 de este Reglamento.
Derechos de fundadores o promotores de sociedades Los derechos especiales de contenido econ�mico que se reserven los fundadores o promotores de una sociedad como remuneraci�n de servicios personales, cuando consistan en un porcentaje sobre los beneficios de la entidad, se valorar�n, como m�nimo, en el 35 por 100 del valor equivalente de capital social que permita la misma participaci�n en los beneficios que la reconocida a los citados derechos.
Cantidades destinadas para habituar al personal empleado en la utilizaci�n de nuevas tecnolog�as No tendr�n la consideraci�n de retribuciones en especie, a los efectos de lo previsto en el art�culo 17.2.e) de la Norma Foral del Impuesto, las cantidades que los empleadores destinen para habituar al personal empleado en la utilizaci�n de nuevas tecnolog�as. Se incluyen entre dichas cantidades las destinadas a proporcionar, facilitar o financiar su conexi�n a Internet, as� como los derivados de la entrega gratuita, o a precios rebajados, o de la concesi�n de pr�stamos y ayudas econ�micas para la adquisici�n de los equipos y terminales necesarios para acceder a aqu�lla, con su �software� y perif�ricos asociados, incluso cuando el uso de los mismos por los empleados se pueda efectuar fuera del lugar y horario de trabajo.
Primas de seguro colectivo temporal de riesgo puro para muerte o invalidez A efectos de lo dispuesto en el art�culo 17.2.i) de la Norma Foral del Impuesto, no se considerar� retribuci�n en especie el importe de las primas correspondientes a contratos de seguro colectivo temporal de riesgo puro para el caso de muerte o invalidez, que se contraten en virtud de lo establecido en convenio, acuerdo colectivo o disposici�n equivalente.

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
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