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Timestamp: 2017-12-15 12:17:47+00:00

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ROBERTO COLOM: La importancia de saber pensar y su urgencia –por José Carlos Maguiña
La importancia de saber pensar y su urgencia –por José Carlos Maguiña
Hace menos de dos meses, mis alumnos de postgrado me pidieron una clase magistral, que cerrara los talleres de fin de año, para ofrecer una sola pauta de conducta que mejorase el desempeño en la vida cotidiana.
Rescaté una de las lecciones que Peter Ferdinand Drucker escribió en los albores de su carrera, y que le llevaron a modernizar el Management. Escribió:
“Lo más importante de la comunicación, es saber escuchar la que no se dice”.
Sobre ése concepto desarrollé la charla.
Como era de esperarse, al finalizar surgieron muchas preguntas sobre los conceptos implicados: comunicación, sub-procesos implicados, sujetos del proceso, qué sabemos hacer, o qué errores cometemos. ¿Sabemos diferenciar los modelos de pensamiento/comunicación implicados? Y sobre todo: ¿A qué se refería P.F. Drucker con aquello de “lo que NO se dice”? Esa premisa negaba el proceso que formalmente conocemos.
En aquella charla de fin de año supimos responder entre todos los participantes a los interrogantes, y aplicar las respuestas a casos específicos, como el de la foto:
Pero también nos preguntamos: ¿Saber pensar significa ser inteligentes? Y afloraron otras preguntas más arriesgadas: ¿Sabemos a qué nos referimos cuando decimos “Inteligencia”? ¿Es acaso más feliz el más inteligente, siendo consciente de que sabe 'demasiado'? Y esta pregunta extrema, ¿ nos hace felices -e inconscientes- la ignorancia? Y aquella que rizaba el rizo, ¿No será que la ciencia económica confunde de principio a fin la naturaleza del H. Sapiens, retocándolo como Homo Economicus?
Así arribé a otras incómodas preguntas. Y luego, en la evaluación más profunda, me surgió la gran pregunta que da título a este texto: ¿Sabemos “pensar” bien? (sustituyamos en “pensar”) esta frase ¿sabemos entender y manipular la información? y ¿Qué modelo de pensamiento es el adecuado? ¿Hay una real urgencia de hacerlo mejor? ¿Y qué estamos haciendo ante esa urgencia?
En suma, pregunté: ¿Sabemos realmente re-flexionar todo -o parte- de aquellos constructos que nos acercan a la realidad?
Y tuve que ser muy honesto. Ante esas preguntas no encontré respuestas actualizadas.
Sí, si hay bibliografía, pero data de hace 100, o 20-15-10 años atrás, que es la que dispongo. Pero nada más.
Y me puse a la tarea de preguntar e investigar. Previo desecho de lo que “sabía” sobre “pensar con inteligencia”
Y para beneplácito de mis alumnos y alegría del que escribe estas líneas, encontré algunas respuestas frescas, recientes y novedosas; incluso existen estudios y diagnósticos recientes de aplicación macroeconómica. Cito:
¿CI, patraña científica? José Ramón Alonso, Feb 09, 2015.
"Mente, sociedad y conducta" Informe desarrollo mundial 2015, del BM. Dic 02, 2014.
"Las matemáticas de nuestra conducta" Jeremy England, MIT, Diciembre 08, 2014.
Comprender cómo enseñar ‘inteligencia’ Université du Luxembourg . Feb. 10, 2015.
SOBRE LOS ESTUDIOS MENCIONADOS.
UNO: Artículo “El hombre más inteligente del mundo” sobre el CI en la historia. Feb 09, 2015. (1)
En el mare-nostrum a la fecha escritos sobre el CI y la inteligencia implicada me fue difícil escoger un resumen, y opté por el reciente texto desarrollado por el Dr. José Ramón Alonso, autor de quince libros, catedrático de Biología Celular y Director del Laboratorio de Plasticidad neuronal y Neurorreparación del Instituto de Neurociencias de Castilla y León; que escribe:
“Pocos temas han sido tan controvertidos en Neurociencia como el de la inteligencia humana: qué es, cómo se puede medir, en qué medida es hereditaria y cómo se puede aumentar.
Las medidas de la inteligencia se han usado desde para justificar el colonialismo europeo en otros continentes hasta para limitar la entrada de inmigrantes del sur de Europa en los Estados Unidos, desde para discriminar a grupos indígenas en países multirraciales a conseguir la benevolencia de los jueces o jurados en algunos crímenes abyectos.”
Con esta introducción el Dr. Alonso se avoca a un recuento de la historia de William Sidis, considerado en su tiempo “El hombre más inteligente del mundo” nacido en1898, presentado y presentado por los medios de su tiempo con unas capacidades extraordinarias, soportadas y avaladas por diferentes estamentos y especialmente por su padre Boris, egresado psicólogo de la Universidad de Harvard y autor del libro “The Foundations of Normal and Abnormal Psychology” inflando las capacidades intelectuales y cognitivas de William -traducidas en un supuesto alto CI- que desembocan en este epílogo de su biógrafo Larry Gowdy, que escribió:
“He estado investigando la veracidad de las fuentes originales de varios temas durante 28 años y nunca antes había encontrado un tópico tan lleno de mentiras, mitos, medias verdades, exageraciones y otras formas de información falsa como en la historia detrás de William Sidis.”
Con esta historia de la vida real, el Dr. Alonso nos acerca a cómo la sociedad -en cualquiera de sus tiempos y codas- ha intentado parecerse a sus ideales, y no al revés: acercar sus ideales a la realidad. Y por eso al principio me pregunto:
¿Es el CI una patraña científica? ¿Y ya es tiempo de despojarnos de ella? ¿Cuánto aún de este dislate actual nos queda en el tramado intelectual y académico actual?
Para intentar aclarar (o complicarlo) analicé el siguiente trabajo, producido por el banco Mundial, sobre un tópico que nunca antes había sido tocado: las personas, y cómo piensan, cómo este modo de pensar influye en su modo de vivir, y configurar sus conductas, económicamente hablando. Veamos:
DOS: Investigación "Mente, sociedad y conducta" Informe desarrollo mundial 2015, del BM. Dic 02, 2014. (2)
Que un organismo como el Banco Mundial admita que
“Las personas reales rara vez son tan coherentes, estratégicas, egoístas o tienen visión de futuro como se supone normalmente en las políticas económicas estándar.
A veces no persiguen sus propios intereses, y pueden ser inesperadamente generosas.
Estas dinámicas deberían tenerse en cuenta más atentamente en las políticas de desarrollo, y este es un aspecto al que se hace referencia en el Informe sobre el desarrollo mundial 2015: Mente, sociedad y conducta.”
Y es un indicador que algo está cambiando. Leer, revisar, releer y volver a revisar los datos y resultados que contiene este documento fue vivificante, pues es harto conocido lo alejado del detalle que son los resultados de organismos –como el Banco Mundial- que se encargan de aplicar y recetar políticas de alcance macroeconómico en cualquier parte del planeta –grosso modo- con herramientas de formulación con preponderancia estadística y matemática que datan del siglo pasado. Ante este precedente, esta investigación se centra en el sujeto de aplicación: La persona. En su contexto, en su tiempo, y en sus particulares formas de darle sentido a su vida diaria; ergo cómo se piensa, y piensa al mundo que lo rodea. Con sus modelos mentales, con sus sesgos y todo; cuando dicen:
“Aportamos nuevas lecciones sobre la manera en que las personas toman decisiones y, al mismo tiempo, proporcionamos un marco conceptual para ayudar a los profesionales del desarrollo y a los gobiernos a aplicar estas ideas a las políticas de desarrollo local”.
El estudio es bastante amplio, y prometedor; y sus posibles generalizaciones son comprensibles dado lo nuevo del tema entre sus auspiciadores, pero se rescatan temas como Mente y mentalidad, sociedades diferentes y dispares, toma de decisiones, racionalidad e inteligencia, hechos y supuestos, pensamiento automático, pensamiento social, modelos mentales, comportamiento humano, tecnologías modernas, etc.
Que se muestran en las siguientes imágenes:
¿Cómo abordamos la realidad?
¿Cómo podemos mejorar esta situación?
Escribe Kaushik Basu, Vicepresidente y economista jefe del Banco Mundial:
“Las investigaciones del informe sugieren que la pobreza afecta negativamente las habilidades cognitivas, lo que hace que sea difícil para las personas pobres pensar de manera deliberativa, especialmente en tiempos de dificultades o estrés.
Estas herramientas —que complementan los enfoques existentes en materia de políticas— van desde cambios simples y poco costosos, tales como una mejor formulación de los mensajes y la modificación del momento en que se presta la ayuda, hasta enfoques completamente nuevos, contenidos en la investigación.
De este informe se desprenden nuevas y crecientes pruebas científicas sobre esta comprensión más amplia del comportamiento humano, a fin de que pueda usarse para promover el desarrollo.
Las políticas económicas estándar solo resultan eficaces una vez que se conocen las propensiones cognitivas y normas sociales adecuadas” y “ayudarán a los Gobiernos y a la sociedad civil a abordar más fácilmente desafíos, tales como aumentar la productividad, romper el ciclo intergeneracional de la pobreza y hacer frente al cambio climático.”
Este documento de trabajo, elaborado por el BM, será base para múltiples investigaciones, diagnósticos y propuestas futuras sobre políticas de desarrollo humano local.
En resumen, podremos planificar mejor el cambio que todos queremos y necesitamos implementar desde los niveles básicos de nuestras sociedades. Bien por el BM.
¿Pero, es todo esto cierto?
El siguiente estudio aborda una nueva teoría, desde la física y las matemáticas, tocando la imposibilidad del libre albedrío; argumentando –y demostrando matemáticamente- que no es así. Que los humanos estamos sujetos a procesos físicos -de consumir energía- que nos hacen poco eficientes. Analicemos la reciente y novedosa teoría de J. England.
TRES: Estudio "Las matemáticas de nuestra conducta" Jeremy England, MIT, Diciembre 08, 2014; sobre una nueva teoría física de la vida. (3)
Jeremy England afirma
“… toda la conducta animal, incluida la conducta humana, estarían subordinadas a la tarea de disipar energía.
Porque la optimización en el uso de la energía disponible, es lo que da lugar a la aparición de la conducta en los organismos; porque para un organismo vivo es necesario "prever", que es "bueno" o "malo" y cumplir la tarea disipativa eficientemente; luego, es cuestión de tiempo, una vez dada la oportunidad, que aconteciera la aparición de un ser consciente.
El hombre, en cierto sentido, es un caso muy especial en la historia evolutiva.
Su complejidad estructural y conductual es enorme, y eso debe llevar aparejado un inmenso potencial para consumir energía, de modo que tal complejidad sea viable.
Bajo estas condiciones, las matemáticas nos dicen que es sólo cuestión de tiempo, que cierta organización empiece a acontecer, con el único requisito de que dicha complejidad sea compensada con una eficiente capacidad para disipar calor hacia el entorno.
Una vez esto sucede, el camino evolutivo hacia la complejidad en favor de un cada vez mayor uso de la energía disponible ha comenzado.
Este camino, finalmente da lugar a todo lo que conocemos por vida y a todo lo relacionado con ella (incluida cultura y tecnología humana).
Ergo, en la práctica es imposible observar comportamientos conductuales complejos que no se orienten y favorezcan, de un modo u otro, el uso y consumo de energía, ad infinitum.
En palabras del especialista en algoritmos evolutivos Samuel Graván “De este modo, debemos perder toda esperanza de que la especie humana haga un uso razonable de la energía y de los recursos naturales: simplemente no podemos.
No podemos dejar de crecer en número, y no podemos dejar de acaparar y utilizar toda la energía que caiga en nuestras manos: es nuestro sino, nuestra naturaleza y nuestro ser.”
Fin de las citas de este tema.
¿Por qué reseñar este estudio –y teoría- en este marco? Pues porque si deseamos enfocar mejoras a lo que abordamos, necesitamos también contemplar las complejidades de los escenarios de la realidad cotidiana, tomar en cuenta las nuevas formas de abordarla, vía teorías, o vía nuevos modelos mentales, además de otras herramientas cognitivas. Y la teoría de England sí nos ayuda en ese objetivo.
Entonces; ¿Qué más necesitamos saber/asimilar/tomar en cuenta?
Exacto: Aprender a pensar –sobre “pensar”, de otras formas. Con diversos/nuevos modelos mentales. Y así poder aproximarnos a la realidad lo más posible, haciéndonos la pregunta constante: ¿Es el modelo mental adecuado a este contexto?
Pues entonces, abordemos la siguiente propuesta.
CUATRO: Propuesta: Comprender cómo enseñar ‘inteligencia’ Université du Luxembourg . Feb. 10, 2015.
En la “Educational Research Review” 13 (2014) 74–83, de la Editorial Elsevier nos proponen:
“Este estudio está dirigido a poner de relieve la importancia de las habilidades de resolución de problemas de dominio general para un enfoque integral de la educación contemporánea.
Sostenemos que la educación en el siglo 21 ha de ser global, en el sentido que debería equipar a los estudiantes con habilidades para resolver problemas de dominio general, además de conocimiento de los hechos de dominio específico y estrategias para resolver problemas.
En este documento de posición, se argumenta que los sistemas educativos contemporáneos están a la altura de la frente a la sociedad y la necesidad individual de enseñar y fomentar la resolución de problemas de dominio general, para lo que la educación formal y en uso debe ampliarse.
Para tal fin, los investigadores abordan tres retos principales:
(1) Para aumentar la conciencia de los actores relevantes de la existencia y la importancia de las habilidades de resolución de problemas de dominio general, (2) Optimizar la forma en que dichas habilidades se pueden evaluar, y (3) Explorar maneras de fomentar los estudiantes en el desarrollo y mantenimiento de estas habilidades.”
Parafraseando; hoy, más que nunca, necesitamos las habilidades de resolución de problemas que nos haga capaces de adaptarnos a los rápidos cambios de nuestras economías y sociedades.
Mientras nos amplía Romain Martin, profesor de Psicología e Investigación Educativa empírica en la Universidad de Luxemburgo, "nuestra investigación indica que debería ser posible entender los complejos procesos psicológicos que permiten a las personas resolver problemas, una construcción que se entiende más popularmente como “inteligencia”.
Samuel Greiff, Profesor de Evaluación Educativa de la Universidad de Luxemburgo y responsable principal del estudio, dice:
“Con este conocimiento podríamos diseñar programas que capacitaran a la gente a adaptarse a lo largo de sus vidas"
Su análisis detalla que en la base de la resolución de problemas, en general, está la capacidad de utilizar estrategias adquiridas en un área y en una amplia gama de otras tareas. Los hechos están ampliamente disponibles gracias a la tecnología, pero requiere una habilidad especial para convertir esta diversa y abundante información en conocimiento útil. Sigue siendo importante mantener las metas educativas tradicionales de la enseñanza de hechos y las diferentes estrategias de resolución de problemas, pero las nuevas competencias transversales, indican que también son necesarios los procesos mentales relevantes de una serie de situaciones y una mayoría de dominios.
Los investigadores de la Universidad de Luxemburgo ven una fuerte evidencia en que esta habilidad transversal se puede aprender y no es simplemente un rasgo natural adquirido. La ciencia todavía no está lo suficientemente avanzada para entender cómo funcionan los mecanismos, por ejemplo, cómo emplear estrategias de resolución de problemas para encontrar solución a diferentes problemas a través de dominios. Se requiere investigación fundamental para profundizar en esta comprensión y que esto pueda traducirse en programas prácticos para la acción.
Y coincido en que este trabajo abre la posibilidad de revolucionar la educación, cuando plantean:
“Podría ofrecer un camino hacia el equipamiento de todos los estudiantes hacia una economía del conocimiento, incluso para aquellos que son actualmente clasificados como "no académicos".
En el artículo se hace un llamamiento a los educadores, gobiernos, organismos internacionales e investigadores para trabajar juntos y desbloquear los secretos ocultos sobre cómo las personas aprenden a ser inteligentes.
La transición desde el 20 hasta el siglo 21 ha sido acompañada por cambios drásticos en prácticamente todos los ámbitos de la sociedad.
Para ello, sostenemos que la mayoría de los sistemas educativos son relativamente eficientes en la transmisión de conocimiento que se organiza de acuerdo con los principios de las disciplinas específicas.
Esta es una fortaleza importante de los sistemas actuales, pero a medida que la enseñanza se organiza dentro de los límites disciplinarios, los marcos conceptuales más generales y habilidades intelectuales no reciben suficiente atención.
Esto debería llevar a un replanteamiento de cómo permeable deberían ser estos límites y la medida en que permiten tener en la enseñanza adecuada de todo el conjunto de habilidades necesarias para la próxima generación de ciudadanos.
Proponen estos cambios, en los siguientes sub-títulos:
Acelerar los cambios en el mundo de hoy y por qué es necesario un nuevo enfoque
Habilidades para resolver problemas de dominio general en contextos cotidianos
Dominio general la resolución de problemas y su papel actual en la evaluación educativa
¿Cómo podemos facilitar el aprendizaje de habilidades de resolución de problemas de dominio general?
¿Hacia dónde nos dirigimos? Involucrar a los educadores en la enseñanza de habilidades para resolver problemas de dominio general.
Reto 1: Aumentar la conciencia de la existencia y la importancia de las habilidades de resolución de problemas de dominio general.
Reto 2: Desarrollo y optimización de las herramientas de evaluación para permitir evaluaciones integradas y experiencias de aprendizaje.
Desafío 3: Establecimiento de las intervenciones y la formación de un problema de dominio general.
Propuesta de los siguientes pasos como un marco de trabajo.
¿Hacia dónde vamos? Involucrar a los educadores en la enseñanza de habilidades para resolver problemas de dominio general.
Y concluyen: “Esta propuesta podría ofrecer un camino hacia el equipamiento de todos los estudiantes hacia una economía del conocimiento, incluso para aquellos que son actualmente clasificados como "no académicos".
En el artículo se hace un llamamiento a los educadores, gobiernos, organismos internacionales e investigadores para trabajar juntos y desbloquear los secretos ocultos sobre cómo las personas aprendan a ser inteligentes”.
Desde los albores de la humanidad los humanos hemos construido nuestras propias teorías para explicarnos el mundo que nos rodea, siendo estas explicaciones de dos tipos, y usos: Para mantener el status-quo, o para cuestionarlo. Además, hemos defendido esas ideas -las del primer tipo- con la vehemencia ciega de nuestra fe. Para avanzar en las del segundo tipo, la ciencia nos ha permitido avanzar y avizorar un tanto; y explicar también una parte limitada de lo que nos rodea.
Es sintomático que aún no tengamos un acuerdo sobre temas como "inteligencia" o "pensar", siendo la ciencia la única herramienta que se atreve a abordarla, aún con la oposición -ciega- de la fe. Ello dice mucho de los humanos, paradójicamente -los sujetos que expresan aquello que estudian- y que producen: fe y pensamiento –en ese orden- para abordar y explicarse la realidad.
Avanzar hacia nuevos modos y herramientas de abordar aquella realidad es tal vez la mejor forma de expresar nuestra capacidad de llamarnos humanos. Si es que ello tiene algún mérito; aún. No hacerlo nos seguirá sumiendo en la ceguera y la oscuridad; como ya es evidente, a pesar de tanta tecnología. Saber pensar –con inteligencia- es tal vez nuestra última carta de sobrevivencia.
Cuando a finales de 2014 me pidieron que resumiera una clase magistral en una única pauta de mejora personal y profesional, y recordé a Peter Drucker, de quien había leído sus dos libros fundacionales: “The Practice of Management” 1954 y “The Effective Executive” 1966, aquella frase seguía brillando por su presencia, y pude resumir en las seis diapositivas -adaptadas a sus contextos- que adjunto:
Link: a http://goo.gl/ergVnx seis gráficos en HD de “Lo más importante de la comunicación, es saber escuchar lo que NO se dice”
Colegí que Peter Drucker se adelantó a su tiempo con aquella frase “Lo más importante de la comunicación, es saber escuchar lo que NO se dice” que tan de lleno le acierta en los puntos flacos a la teoría de la mente vigente, cuando nos advirtió que debíamos afinar nuestros sentidos y habilidades, en aquello “que no se decía” y que la teoría de la mente vigente no ha sabido ampliar. Y además, debíamos aprender a escuchar (de la acepción enfoque) y sobre todo cuando dice “saber…” refiriéndose tal vez a “pensar con inteligencia –para entender- el contexto“ de la realidad circundante.
Anoto sobremanera que no puedo olvidar la pregunta que de fondo siempre está presente:
¿Por qué la escuela tradicional es un fracaso en todo el mundo?
Que significa decir “el modelo educativo que fue tan efectivo durante más de un siglo está a punto de implosionar” porque ya no puede dar respuestas a las necesidades sociales del siglo XXI, y sólo me surgen nuevas preguntas:
¿Cuándo nos desprenderemos del síndrome mental aquél de “platonizar” constantemente la realidad?
¿Cuándo podremos liberarnos de los meandros de la caverna mental en que andamos aún?
¿Contamos/contaremos con las herramientas cognitivas para lograrlo?
¿La creciente aplicación de las modernas tecnologías e implantación de inteligencia artificial básica, nos permitirá hacerlo?
Y sólo atino a responder:
Cada vez descubrimos que nuestras respuestas a la realidad terminan siendo muy limitadas ante el mundo que nos rodea. Porque lo que conocemos –y estamos descubriendo- no nos lo permite (limitaciones de nuestra teoría de la mente) e ir más allá de conjeturar el siguiente paso -en el próximo segundo- que vamos a dar, literalmente.
Eso somos: Organismos cuasi-pensantes sujetos a su momento.
Y por eso, por ser “cuasi” es que tenemos que aprender a aproximarnos mejor a la realidad, aunque para ello debamos deshacernos de nuestros modelos mentales presentes, y anacrónicos, y también revisar las teorías físicas aún vigentes; y todo, con nuevas –o por estrenar- formas diferentes de pensar. Aunque debamos aprender y re-aprender, a pensar.
JCM. Feb 11, 2015
Gracias a mis amigos y colegas de investigación: PhD. Alma Dzib Goodin, MD Juan Hitzig, MD Lisandro Carnielli, Biólogo Roberto Pineda, Biólogo Mauricio Gonzáles, Lic. Gregory Cajina y MD Alejandro Melo-Florián; por sus valiosas sugerencias, lecturas, aportes y feedback permanente.
Link: http://goo.gl/BU0ryx al artículo “El hombre más inteligente del mundo” por José Ramón Alonso.
Link: http://goo.gl/5RDX30 a investigación del Banco Mundial. World Development Report 2015: Mind, Society, and Behavior. Informe sobre el desarrollo mundial 2015: Mente, sociedad y conducta, cuadernillo del “Panorama general”, Banco Mundial, Washington DC. Licencia: Creative Commons de Reconocimiento CC BY 3.0 IGO.
Link: http://goo.gl/w68jjf a paper de Jeremy England, Statistical Physics of Adaptation. Nikolai Perunov, Robert Marsland, and Jeremy England. Department of Physics, Physics of Living Systems Group, Massachusetts Institute of Technology, Floor 6, 400 Tech Square, Cambridge, MA 02139. Y link: http://goo.gl/VkVYzU a entrevista a J. England, por Samuel Graván, para la nueva Ilustración Evolucionista.
Link: a http://goo.gl/CToDaL Comprender cómo enseñar ‘inteligencia’. Université du Luxembourg . Publicado por Samuel Greiff. “Domain-general problem solving skills and education in the 21st century”. Educational Research Review. Volume 13, December 2014, Pages 74–83. doi:10.1016/j.edurev.2014.10.002 .
en viernes, febrero 13, 2015

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