Source: https://ro.scribd.com/document/270955745/La-Biblioteca-Publica-Que-Queremos
Timestamp: 2020-07-02 16:59:26+00:00

Document:
La Biblioteca Publica Que Queremos | bibliotecario | Bibliotecas
Comprender el escenario bibliotecario como espacio para el cambio, teniendo en cuenta los recursos presentes en esta y su motor, que es sin lugar a dudas: La comunidad.
salvareSalvați La Biblioteca Publica Que Queremos pentru mai târziu
XVIII cib 2011 La información en la construcción de la sociedad y la ciudadanía
Promocion BC
Khipuy-4.1
Encuesta Bibliotecas de la facultad de Ingeniería de la UPLA
Estrategias Para Dinamizar La Biblioteca
Gloria María Rodríguez Santa María,
en colaboración con Irene Vasco
AnA RodA FoRnAgueRA, diRectoRA BiBliotecA nAcionAl de colomBiA
Muchos de los bibliotecarios que están actualmente al frente de las bibliotecas
públicas de los municipios del país, recién se inician en su trabajo o llevan pocos meses laborando. Otros pocos gozan de alguna estabilidad y han tenido mejores oportunidades para formarse, conocer la biblioteca y la comunidad a la que sirven. Esta cartilla está dirigida principalmente
todos aquellos que recién empezaron y a los que van a llegar, para que encuentren información que les ayude a mejorar y a crecer. Por supuesto no es un manual para seguir al pie de la letra: sirve más bien para inspirarse, para verificar dudas, para explorar posibilidades, para ampliar el repertorio de programas.
Bibliotecas, hay de muchos estilos. Unas grandes, con mucha dotación; otras más pequeñas, unas localizadas en zonas rurales, otras en grandes centros urbanos, la mayoría en municipios pequeños. No importa el tamaño ni la ubicación, la diferencia la hacen los bibliotecarios cuando están comprometidos, y permanecen activos e interesados por la formación de lectores y por el crecimiento permanente de los ciudadanos. Por eso invitamos a aquellos que empiezan en este mundo de servicios bibliotecarios a que reflexionen, exploren, lean, registren, compartan, se interesen por su trabajo y logren convertirse en una fuerte red nacional. Trabajar en equipo, compartir dudas, seguridades, éxitos y hasta fracasos
y dificultades, fortalece los procesos.
A través de diez capítulos y dos anexos, nos acercamos a temas como
la definición de la biblioteca pública, para quién y para qué es, con quién se trabaja, la importancia de las colecciones, la organización
de éstas, los servicios básicos, las nuevas tecnologías, la planeación
y la evaluación de los programas, la participación y el conocimiento
de las comunidades, la promoción de los servicios y el manejo de las gestiones administrativas.
Capítulo a capítulo exponemos, de forma clara y sencilla, los conceptos básicos sobre los temas mencionados y la ley que los respalda. Así mismo contemplamos el punto de vista de los usuarios y los visitantes,
por ser ellos los principales protagonistas de la vida de la biblioteca. Damos una mirada a posibles problemas y soluciones que se presentan habitualmente en las bibliotecas y, como complemento, presentamos ejemplos reales de buenas prácticas en algunas bibliotecas públicas del país, voces de expertos de distintas nacionalidades y fragmentos de posibles diarios de campo de bibliotecarios preocupados por mejorar su tarea. Estos fragmentos tienen como propósito invitar a los lectores
a que también escriban y compartan sus reflexiones sobre el quehacer bibliotecario.
No olvide que su comunidad tiene sus propias características y que la participación de ella es indispensable para el buen desarrollo del proyecto bibliotecario. Lo invitamos a leer, a compartir y a unirse a la Red Nacional de Bibliotecas Públicas. Así un día podremos, al fin, decir que Colombia es un país con ciudadanos lectores y bien informados.
gloRiA mARíA RodRíguez SAntA mARíA, iRene VASco
Una nación crece y se fortalece en la medida en que sus habitan- tes son capaces de participar en un proyecto común. Una sociedad más justa, equitativa, solidaria y cohesionada se da cuando la gran mayoría de personas tiene las mismas oportunidades de educarse,
informarse y participar en las decisiones. La biblioteca puede y debe contribuir a ello creando oportunidades de lectura y escritura des- de la infancia y para todos los grupos de la población. El acceso a la información es un derecho ciudadano y es obligación del Estado velar porque cada municipio destine parte de su presupuesto a dotar
y mantener una biblioteca pública con servicios gratuitos y abiertos
La biblioteca pública colombiana: una institución social y democrática
L a idea tradicional de que la biblioteca pública es un lugar solo para estudiar, donde se le facilita principalmente a jóvenes y niños libros para que hagan sus tareas, un lugar pasivo, un depósito, preferiblemente silencioso y en perfecto orden, donde el bibliotecario abre la puerta rutinariamente para brindar información a aquel que ingrese y la solicite, está cambiando en Colombia. Se asiste a un periodo de transición y renovación en el que la biblioteca pública se empieza a concebir como una institución de carácter social y cultural, que si está verdaderamente articulada con la comunidad a la que sirve, acertadamente manejada, bien dotada y conectada al mundo con las nuevas tecnologías, puede incidir favorablemente en el cambio social y en la participación ciudadana.
La biblioteca pública moderna se concibe hoy en Colombia y en el mundo como un proyecto de formación de ciudadanos,
del Congreso de Colombia.
Artículo 2, Numeral 12.
Biblioteca pública: es aquella
que presta servicios al público
en general, por lo que está a
disposición de todos los miembros
de la comunidad por igual, sin
distinción de raza, nacionalidad,
edad, sexo, religión, idioma,
discapacidad, condición económica
y laboral o nivel de instrucción.
territorio nacional tienen derecho
a los servicios bibliotecarios y, con
ellos, a la lectura, la información y
ya que fomenta la relación cotidiana de las personas y las comunidades con la
lectura, la escritura, el aprendizaje permanente y la vida en comunidad, bases fundamentales sin las cuales la democracia
y el respeto no son
posibles. La biblioteca pública tiene el reto de trabajar en tres frentes para favorecer el desarrollo social y humano: la lectura, la información y la cultura. Debe, también, estar al servicio de la creatividad y la innovación y ofrecer sus recursos para que ello sea posible.
En el campo de la lectura, la biblioteca debe buscar que todos los habitantes de la comunidad, desde los niños hasta los adultos y ancianos, practiquen la lectura y la escritura como una actividad más de su vida cotidiana, pues leer y escribir es la herramienta para el aprendizaje permanente y la participación plena como ciudadanos.
En el campo de la información, debe esforzarse en lograr que las personas aprendan
a usarla y a saber cuándo la necesitan. La biblioteca pone a disposición del público la
información, incluyendo la local, de manera organizada para que sea posible aplicarla en
las distintas situaciones de la vida.
En el campo de la cultura, debe trabajar con la comunidad para que las personas se reconozcan en su cultura, la disfruten y la preserven. Cuando una biblioteca pública se compromete con seriedad en estos campos, se puede decir que es verdaderamente un instrumento de cambio social y un espacio para el ejercicio de los derechos ciudadanos.
La biblioteca pública gratuita y para todos Los servicios, las dotaciones y la infraestructura de la biblioteca son considerados bienes de utilidad pública e interés social y las autoridades locales deben garantizar su prestación. La biblioteca no es un servicio de lujo reservado a unos cuantos. Se paga con
los impuestos ciudadanos, hace parte del presupuesto municipal y tanto el bibliotecario como el mantenimiento, las colecciones, las actividades que se programen y los aspectos necesarios para su funcionamiento adecuado y permanente, deben ser cubiertos por la administración local.
“La biblioteca pública ejerce en mí
una fascinación impresionante.
Cuando voy a otra ciudad o a
otro país, siempre quiero conocer
bibliotecas públicas, mirar más
o menos lo que hacen, porque
me gusta su aire democrático, su
libertad, las posibilidades creativas
que brinda. Bueno, y me gustarían
más si el Estado las financiara
como corresponde”.
Lanzamiento del libro La promoción
de la lectura en tiempos aciagos. En:
“Memorias del 4º Encuentro nacional
de promotores de lectura, Comfenalco
Antioquia, 2011”.
Por otra parte, las bibliotecas juegan un papel importante en temas de investigación, creación e innovación. Más allá de la escuela, que tiene un currículum establecido, la biblioteca puede ser un lugar interesante para el contacto con otras personas y el acceso a información que permita el desarrollo de proyectos creativos, culturales, empresariales y de medio ambiente, entre otros.
En las ciudades grandes o pequeñas, los habitantes necesitan mantenerse informados, aprender, comunicarse con otros, continuar formándose, reunirse, resolver problemas, disfrutar del tiempo libre, tomar decisiones individuales o colectivas, discutir temas de interés común o simplemente conocer los acontecimientos y planes de las comunidades. La biblioteca pública es un espacio privilegiado para esto.
Si hay tantos lugares donde hacerlo, como debajo del mango de la plaza, la tienda de la esquina, el café internet, la casa, la escuela o la iglesia, ¿por qué ir a la biblioteca pública? Porque la biblioteca es gratuita y para todos, se encuentra apoyo y orientación por parte del bibliotecario, es un sitio agradable para la lectura y en ella se reúnen elementos que facilitan el acceso a la información. La biblioteca invita a padres con sus hijos de todas las edades, líderes comunitarios, amas de casa, desempleados, profesores, pensionados, artistas, empresarios… No importa el sexo, la edad, la religión, la convicción política o el estilo de vida, la biblioteca ofrece a cada uno algo diferente.
El lugar de reunión La biblioteca no es sólo un lugar para hacer tareas. Es un lugar para encontrarse con otras personas y un lugar para reunirse consigo mismo a través de la lectura, con autores vivos y muertos, con obras de arte, con el conocimiento científico, y con información de
toda naturaleza. La biblioteca es el lugar para formar lectores, para compartir lecturas, para crecer como ciudadanos. Hoy, gracias a las tecnologías de la información y las comunicaciones, es también un lugar donde es posible apropiarse de contenidos, participar en redes sociales, culturales o de conocimiento.
En una biblioteca se brinda a todos los visitantes y usuarios oportunidades de lectura, aprendizaje e información, poniendo a libre disposición materiales en diferentes soportes y formatos:
libros de literatura, cómic, obras de ciencia y tecnología, acceso a internet, conferencias, exposiciones, películas, bases de datos, obras de referencia, revistas, periódicos, música, información sobre la localidad, entre otros.
¿Hay diferencias entre un municipio que cuenta con una biblioteca pública dinámica, activa, con colecciones actualizadas y otro con una biblioteca agonizante y pasiva en la que nunca pasa nada? Indudablemente que sí. Tal y como inciden en la vida de los municipios las instituciones educativas de buena calidad, el servicio de recolección de basuras oportuno y cumplido, o el suministro permanente de agua potable, una buena biblioteca puede significar una mejor oferta pública y gratuita de materiales de lectura en una comunidad, además de un mejor acceso a la información y más y mejores oportunidades de encuentros, educación permanente y participación.
¿Qué le da el carácter a la biblioteca pública? No es posible hablar en Colombia de un modelo único e ideal de biblioteca pública que sea aplicable en todo el territorio nacional, no sólo por la diversidad cultural y las distintas necesidades de las comunidades, sino además por los múltiples tipos de origen, financiación y funcionamiento de las bibliotecas llamadas públicas.
Las hay de origen estatal, creadas y sostenidas por el Estado en sus diversos niveles territoriales; hay otras de carácter mixto o privadas (véase anexo 1). Las hay también surgidas de iniciativas comunitarias. Es común encontrar modelos de funcionamiento que combinan bibliotecas de origen estatal administradas por el sector
¡Terminé mi primer día como
bibliotecaria! No imaginaba
que sería tan emocionante
ni que tuviera tantas
cosas. Encontré muchos
libros para niños. Los voy
organizar para crear un
grupo que venga todos los
sábados. Tengo que empezar
estudiar muy bien la Ley
de Bibliotecas y a preguntar
qué lecturas me recomiendan
a qué cursos puedo asistir
para aprender a manejar bien
este espacio y así prestarle
un mejor servicio a mi
privado o bibliotecas comunitarias apoyadas por el Estado. Indudablemente estas características hacen que el panorama bibliotecario público colombiano sea rico y variado.
Por lo tanto, es posible concluir que el carácter de públicas no se da por la dependencia institucional de las bibliotecas o por quién las financie. Está dado por el cumplimiento de un conjunto de condiciones, particularidades y misiones que las hace ser llamadas públicas, entre las cuales están las siguientes:
Atienden todo tipo de usuarios.
Atienden a todos los grupos de edades.
Hay libertad de ingreso y utilización de servicios sin estar inscrito o registrado.
Incluyen a aquellos que han sido tradicionalmente marginados del acceso a la cultura escrita.
Brindan igualdad de oportunidades a la cultura, la información y el conocimiento.
Atienden las necesidades locales y ponen énfasis en el conocimiento e interpretación del entorno.
Traspasan sus muros para salir en busca del lector o usuario potencial.
Diseñan y ofrecen servicios para distintos segmentos de la población.
Brindan servicios plurales y representativos de la diversidad cultural y lingüística.
Conocen la comunidad, sus características y necesidades y en función de ella ofrecen sus servicios, colecciones y programas.
Están articuladas con otras instituciones de la comunidad y son reconocidas como uno de los principales lugares para acceder a la información, la lectura y el conocimiento.
Están comprometidas con el aprendizaje permanente en las distintas etapas de la vida.
Tienen variedad de colecciones que responden a la diversidad de intereses lectores.
Ofrecen materiales de lectura en todas las áreas del conocimiento y en diversos formatos.
Ofrecen múltiples soportes y formatos para atender a aquellos que presentan dificultades para leer y escribir.
Y, finalmente, son instituciones democráticas, pues allí tienen cabida todos sin distinción.
¿A qué está llamada una biblioteca pública? La Unesco respalda la labor de la biblioteca pública en el mundo y ha difundido un manifiesto universal con los objetivos y las misiones que se esperan de ella. Estos reflejan lo que la biblioteca está llamada a hacer, lo que la sociedad quisiera encontrar cuando hay una biblioteca en la comunidad, y lo que la gente desearía que pasara en sus vidas y en sus entornos con un servicio bibliotecario.
Es posible que de las doce finalidades que la Unesco ha establecido para la biblioteca pública, algunas reflejen sus propias necesidades o las de su comunidad:
Misiones de la Unesco para la Biblioteca Pública
1. Crear y consolidar los hábitos de lectura en los niños desde los primeros años.
2. Prestar apoyo a la educación, tanto individual como autodidacta, así como a la educación formal en todos los niveles.
3. Brindar posibilidades para el desarrollo personal creativo.
Quiero una biblioteca que me apoye para que
mis hijos se acerquen a los libros y puedan ser
mejores lectores que yo.
Quiero una biblioteca en la que encuentre libros
de panadería para poder aprender a hacer pan y
montar mi propio negocio, y en la que pueda sacar
revistas de manualidades para que mi esposa
tenga más ideas para su trabajo y que mi hijo
pueda encontrar información para su proyecto
Queremos una biblioteca donde mis amigos y yo
tengamos la posibilidad de participar en clubes de
lectura, lecturas en voz alta, ciclos de conferencias,
tertulias sobre temas científicos o de desarrollo
social y humano, talleres de escritura y otras
Queremos una biblioteca que ofrezca
programas divertidos como ciclos de rock,
clubes científicos, clubes de historietas,
talleres de manga, grafiti, conferencias sobre
motociclismo y cosas por el estilo.
5. Fomentar el conocimiento del patrimonio cultural, la valoración de las artes, de los logros e innovaciones científicos.
6. Facilitar el acceso a las expresiones culturales de todas las manifestaciones artísticas.
9. Garantizar a los ciudadanos el acceso a todo tipo de información de la comunidad.
Queremos una biblioteca que nos ayude a
registrar el conocimiento de los abuelos sobre
nuestro municipio que se ha transmitido
mediante la tradición oral, y que se encargue
de organizarlo y guardarlo para que nuestros
hijos y nietos puedan conocerlo y disfrutarlo
Queremos una biblioteca donde podamos
disfrutar en familia de presentaciones de cine,
música, teatro y otras programaciones culturales
a las que normalmente no tenemos acceso.
Quiero una biblioteca donde pueda conocer más
sobre los gitanos que llegaron a mi municipio y
donde pueda dialogar con ellos y conocer sobre
su cultura y donde yo también pueda contarle a
otros sobre la mía.
Quiero una biblioteca donde se recopile y
difunda lo mejor de la tradición oral de mi
comunidad y mi país: voces, cantos, rimas,
versos, juegos de palabras, mitos, leyendas,
cuentos tradicionales, poesía popular,
Quiero una biblioteca que me ofrezca posibilidades
de conocer mi municipio, de quererlo y de saber
qué proyectos se desarrollan en él, y donde puedo
encontrar información sobre oportunidades
educativas, eventos, trámites y servicios.
10. Prestar servicios adecuados de información a empresas, asociaciones y agrupaciones de ámbito local.
11. Facilitar el progreso en el uso de la información y su manejo a través de medios informáticos.
12. Prestar apoyo y participar en programas y actividades de alfabetización para todos los grupos de edad y, de ser necesario, iniciarlos.
Queremos una biblioteca donde
encontremos información útil para montar
una empresa familiar de mermeladas.
Quiero una biblioteca donde mi papá pueda
aprender a usar los computadores y se pueda
comunicar por internet con mi hermana.
Queremos una biblioteca que piense también
en los que no sabemos leer ni escribir, pero que
nos gusta que nos lean en voz alta.
En Cereté, Córdoba, un grupo de educadoras muy
comprometidas con la formación de lectores, se dio a
la tarea de recoger firmas el día del Rosario de Aurora.
Recorriendo procesiones de las distintas iglesias y
realizando lecturas en voz alta en distintas
comunidades, recogieron firmas, las
llevaron a una plenaria del Concejo
municipal y el 13 de diciembre del año 2003,
fue aprobada legalmente la Biblioteca Pública
Municipal de Cereté, “Rafael Milanés García”, que abrió
finalmente sus puertas en el año 2006.
La biblioteca pública, ¿para quién?
Es usual que la biblioteca pública se considere como un lugar de reunión de niños. Por supuesto, ellos siempre están invitados. Sin embargo no son los únicos. Sus abuelos, padres, hermanos y demás familiares, sus vecinos y amigos, hacen parte de quienes pueden uti- lizar la biblioteca. Cada cual, según sus intereses, capacidades, cono- cimientos y necesidades, encuentra algo, desde una buena novela, un periódico, una página web, hasta una conferencia sobre temas científicos, o simplemente un espacio para ir a ver libros de fotogra- fías o imágenes.
N o todas las bibliotecas son para todos los públicos. Existen bibliotecas patrimoniales, como la Nacional o las departamentales, encargadas de recolectar y preservar las publicaciones hechas en el país y sobre el país, así como centros de documentación y bibliotecas especializadas, donde se preserva el material institucional y de investigación para el uso de especialistas. También existen bibliotecas vinculadas a la educación formal, como las bibliotecas escolares, destinadas a brindar herramientas en múltiples formatos, que permiten que niños y jóvenes desarrollen su pensamiento y aprendan a utilizar la información, y las bibliotecas universitarias que apoyan el currículo universitario y la investigación entre estudiantes y docentes.
La biblioteca pública, ¿para quién? El derecho a acceder a la biblioteca pública es igual para todos:
no importa si la persona está o no está matriculada en alguna institución educativa, es experta o investigadora, es mayor o tiene alguna situación de discapacidad. Tampoco importa si está lejos
Artículo 6, numeral 2.
derecho de acceso, en igualdad de
condiciones y sin discriminación
de ningún tipo, a los materiales,
servicios e instalaciones de las
bibliotecas de la Red Nacional de
de la zona urbana, si ha terminado los estudios o si está confinada en algún lugar, tiene poca experiencia lectora o no saber leer. La biblioteca pública es para todos: bebés, niños, jóvenes, adultos, la ciudadanía en general es bienvenida. La diversidad de personas y de estilos de vida dinamiza la biblioteca y permite la circulación de ideas y proyectos, enriqueciéndola de paso.
Una de las funciones más importantes de la biblioteca pública es la de formar lectores. Es frecuente que esta formación se realice entre niños, quizás porque viven procesos de aprendizaje escolar y llegan en busca de soluciones a las tareas asignadas por los maestros. Sin embargo la biblioteca no es sólo para los niños. La formación de lectores es un ejercicio permanente, con continuidad en el tiempo. Es además incluyente: no importa la edad, siempre se puede aprender. Programas para personas mayores, jóvenes desescolarizados, obreros, desempleados, discapacitados, jubilados, hacen parte de los objetivos de una biblioteca. Así todos crecen como ciudadanos con herramientas para participar de las decisiones de la colectividad.
biblioteca donde respeten
a los jóvenes, sus maneras de
vestir, de actuar y de comportarse y
que no se estén inventando normas
para obstaculizar el ingreso de los
que llegan de bermudas, con
camisilla…
Los que no pueden visitar la biblioteca Son numerosas las personas que se encuentran en hospitales, asilos, o están confinadas en cárceles, centros de reclusión, u otras instituciones, lo que les impide tener acceso a la información de manera fácil y frecuente. Disponer en estos sitios de libros y materiales de lectura para leer, hojear, distraerse, aprender o simplemente para pasar un buen rato, es una ayuda para mitigar las largas jornadas, para tranquilizar, tener ilusiones, compartir con otros y combatir la soledad y el miedo.
El derecho de acceder a los materiales y a los servicios de las bibliotecas no cesa por el hecho de estar recluido o por la imposibilidad de visitar las instalaciones de la biblioteca. Al contrario: estas personas pueden disponer de más tiempo. Numerosos estudios han demostrado los efectos positivos que la lectura tiene sobre enfermos o en la rehabilitación de los reclusos y en el uso productivo de su tiempo libre.
La atención a estos grupos requiere que el bibliotecario se desplace, llevando materiales de lectura o maletas de cine, con las películas y videos que forman parte de la colección, para realizar actividades de promoción de lectura o de formación de usuarios, o que traslade alguna actividad de la programación cultural fuera de la biblioteca. Normalmente este tipo de actividades recibe el nombre de extensión bibliotecaria, que son los servicios y las actividades propias de la biblioteca cuando se realizan por fuera de ella. Cuando hay una sola persona a cargo de la biblioteca, es difícil acudir a otros lugares. Por eso las alianzas y el trabajo con voluntarios son, en este sentido, fundamentales para desarrollar los programas que salen de las paredes de la biblioteca.
El bibliotecario puede identificar personas que quieran leer cuentos a los niños hospitalizados, voluntarios que acudan una vez al mes al centro de reclusión a realizar un programa de cine, jóvenes practicantes que quieran desarrollar talleres creativos o de expresión artística, etc. Así mismo, se puede motivar a las instituciones donde se realizan las actividades, para que empiecen a conformar colecciones, así sean pequeñas, con el fin de que las prácticas de lectura se realicen de manera más permanente.
Las comunidades alejadas de los centros urbanos Aunque existen bibliotecas públicas en todos los municipios de Colombia, hay cientos de veredas y pequeñas poblaciones en el país que carecen de materiales de lectura y sus habitantes no pueden acudir regularmente al centro urbano. ¿Qué hacer entonces para llegar a ellos? Ante todo el bibliotecario debe asegurarse de que en estas comunidades alejadas se conozca la existencia de la biblioteca pública, informando a los habitantes cuál puede ser su utilidad.
Para la difusión de los servicios, se pueden aprovechar iniciativas municipales como brigadas de salud y eventos comunitarios. El bibliotecario debe identificar a personas
claves, maestros o líderes comunitarios, y rotar entre ellos pequeñas colecciones que ayuden a encontrar aliados
y puedan circular, y que sus contenidos correspondan
claramente a los intereses de la población rural. Por último, es importante que la biblioteca inicie un trabajo de apoyo
y estímulo al centro educativo rural de la zona para que
conforme su propia biblioteca, ya que en las zonas rurales, el centro
de los procesos educativos, sociales y culturales, es la escuela, así que ésta se convierte en un aliado fundamental para promover el acceso
a la información y a la lectura entre la población.
Tanto para las personas que están recluidas en instituciones y no pueden acceder a la biblioteca, como para las comunidades alejadas de los centros urbanos, se pueden establecer cajas
o maletines viajeros, en los cuales se lleven colecciones de
literatura y material informativo y de interés general, que roten periódicamente. Usualmente son los mismos lectores quienes indican al bibliotecario qué materiales de lectura incluir en la caja viajera.
Las personas en situación de discapacidad Las personas ciegas, o con baja visión, los sordos, y aquellos en situación de discapacidad física o sensorial, generalmente se sienten excluidos de lugares como los museos, los teatros, los escenarios deportivos, las bibliotecas y otros espacios de encuentro comunitario. Estas personas también deben tener un lugar en la biblioteca que, con sus servicios y actividades, puede acercarlos a la lectura y ayudarles a que accedan a la información necesaria para mejorar la calidad de sus vidas y para integrarse a la sociedad.
Los programas de lectura con población con discapacidad visual y auditiva tienen un giro interesante con las crecientes oportunidades del mundo
que entienda que yo
vivo lejos y que no puedo
venir cada semana a
devolver los libros que
digital. Sin embargo las
bibliotecas que no cuentan con tecnología moderna, son también buenos escenarios para permitir que estos grupos aprendan, utilicen y disfruten los diferentes materiales de lectura e información, mediante
“Las bibliotecas son centros de satisfacción
de la curiosidad. La curiosidad incita a la
gente hacia las bibliotecas a investigar
su historia familiar, buscar respecto a
una regulación empresarial, explorar una
novela, escuchar algo de música, surfear en
internet o ver un video. El hilo común es la
emoción y satisfacción de la curiosidad. Las
bibliotecas deberían excitar la curiosidad de
la gente y ayudar a satisfacer su apetito, sea
directamente o ayudándoles a navegar hacia
colegios, librerías, cines, asociaciones y clubes,
galerías, programas de televisión o páginas
web. La función de la biblioteca pública es
hacer que la experiencia esté disponible para
aquellos que tienen menos probabilidades de
ejercitar su curiosidad por sus propios medios”.
CharLes LeadBater
Citado por Ramón Salaberría en Autodidactas en
Bibliotecas. Ensayo galardonado con el I Premio de
Ensayo Sedic “Teresa Andrés”. España: Trea. 184 págs.
estrategias como la lectura en voz alta a través de otras personas, o el acceso a materiales en braille o al libro hablado.
Me parece que voy a tener que
hacer algo para que la gente se dé
cuenta de que la biblioteca es un
servicio abierto para todos. He notado
que algunas personas pasan de largo
frente a la puerta comentando que
aquí vienen únicamente estudiantes.
Muchos creen que éste es un lugar
reservado. Lo que yo quiero es
que todos entren, lean, se reúnan,
encuentren información, sientan
que les pertenece y mejoren su
educación, aún si no han ido a
escuela. Hay muchas maneras
Tal vez si pongo un
aviso con el nombre de la biblioteca
pública, señalando que es para todos
sus horarios de atención, más
personas la sientan suya y quieran
entrar a conocerla.
La ausencia de barreras arquitectónicas, un ingreso fácil y sin obstáculos y la existencia de rampas o ascensores cuando la biblioteca no está ubicada en la primera planta del edificio, facilitan el ingreso y el tránsito de personas cuya capacidad motora o de orientación está disminuida por la edad, la situación de incapacidad o la enfermedad.
Los grupos étnicos La Constitución Política de Colombia reconoce al país como pluriétnico y multicultural. Esto significa que los grupos indígenas y afrodescendientes están representados. Así mismo el ordenamiento territorial, nación, departamento y municipio, incluye etis, Entidades Territoriales Indígenas, para estos segmentos poblacionales. La Constitución reglamenta y titula estos territorios.
Como cualquier otra comunidad, los habitantes de estos territorios requieren de información y materiales sobre temas específicos relacionados con sus procesos sociales, políticos educativos, económicos y culturales. Por ello las bibliotecas públicas dentro de los territorios son necesarias y es deber de la biblioteca municipal el promoverlas y apoyarlas.
El bibliotecario debe consultar y establecer un diálogo permanente con los miembros de estas comunidades para así disponer de colecciones apropiadas y ofrecer los servicios adecuados.
Las personas en proceso de reintegración social La biblioteca pública colombiana debe situarse en el contexto nacional, observando y comprendiendo los procesos sociales, económicos, políticos y culturales del ámbito local y nacional. En este sentido, el bibliotecario debe reconocer que entre los distintos visitantes o usuarios de la biblioteca, están también las personas que han atravesado o han sido parte, por diferentes circunstancias, de experiencias asociadas al conflicto armado
o a la violencia. Estas personas en proceso de reintegración social, al ser parte de la comunidad, pueden encontrar en la biblioteca pública no solo un lugar de reparación y resocialización a través de la reconstrucción de la memoria y de actividades para que los niños, jóvenes y adultos se inserten en proyectos de formación como lectores y escritores, sino además un centro de información
y orientación que les ayude en el conocimiento de sus derechos y
de la legislación y las disposiciones promulgadas para restituirle los derechos a las víctimas del conflicto armado en el país.
Los adultos que no saben leer o que tienen poca experiencia lectora Las personas adultas que no saben leer o que tienen muy poca experiencia lectora, también pueden disfrutar y aprovechar la biblioteca pública, aunque esta sea por excelencia –y por naturaleza– un sitio vinculado con la cultura escrita. Es un verdadero reto para una biblioteca lograr que estas personas sientan que la biblioteca también les pertenece. Para ello es indispensable programar eventos incluyentes, para los que no sea requisito dominar la palabra escrita:
visitas guiadas, conciertos, recitales de poesía, películas, lecturas en voz alta. Así mismo, ofreciendo colecciones en soportes diferentes al libro, tales como
videos y grabaciones sonoras. En otras palabras, es necesario “salir y dejarse ver” para captar la atención de aquellos para los cuales la lectura
y la escritura están por fuera de la órbita de sus intereses.
biblioteca donde mi papá
pueda inscribirse en un curso
básico de computadores para
aprender más y que se le quite el
miedo a las máquinas.
Los que no están interesados en usar la biblioteca Es común escuchar expresiones como “no necesito consultar porque hace mucho tiempo dejé de estudiar”, “allá no van sino estudiantes y me da pena entrar”, “creo que ese sitio es solo para las personas que están estudiando, como
no estudio no tengo por qué ir allá” o “¿para qué voy si todo lo puedo encontrar en internet?”. Presentaciones de cine, exposiciones, talleres, foros, programas de formación, conciertos, son invitaciones para que la gente que no conoce la biblioteca se atreva a entrar y la “colonice”. Es decir que descubra sus posibilidades y pueda hacer uso de ellas. La realidad es que muchas personas creen que la biblioteca no es útil para ellas, o simplemente no saben de su existencia y probablemente nunca se acercarán a la lectura si los libros y los materiales de lectura no van en su búsqueda. De ahí el significado de los programas de extensión, que generan lazos y relaciones con aquellos denominados no usuarios.
La biblioteca pública municipal Ramón Correa Mejía de la ciudad
de Pereira abre veinticuatro horas al día. Ofrece, además de
los servicios básicos bibliotecarios, servicios que promueven
la inclusión social, aumentando el acceso a la información y a
todos los servicios de la biblioteca. Las personas sordas
cuentan con un intérprete disponible de forma
permanente para guiarlos y acompañarlos en su
visita por la biblioteca. La biblioteca además tiene
una sala dotada con tecnologías para el acceso a la
información de personas ciegas y sordas que ha sido equipada
mediante una alianza con el i nci y el i n S or. El video institucional es
narrado de manera simultánea con voz y en lengua de señas. Estos
servicios reflejan la claridad de la biblioteca frente a su papel como
promotora de la inclusión social.
SI QUIERE QUE LA BIBLIOTECA SEA UTILIZADA POR DISTINTOS GRUPOS DE LA COMUNIDAD…
ÎÎ Conozca, en primer lugar, cómo está compuesta su comunidad, cuáles son los grupos poblacionales que la habitan, si hay campesinos, desplazados, hogares de adultos mayores, grupos étnicos, madres comunitarias, ONG o líderes comunitarios, entre otros.
ÎÎ Logre que niños y jóvenes que acuden solamente a solucionar tareas escolares se conviertan en usuarios para toda la vida, interesándolos en temas que vayan más allá de sus compromisos académicos: música, cine, mecánica, tiras cómicas, computadores, deporte, arte y ciencia, por ejemplo.
ÎÎ Invite a grupos organizados de la comunidad: clubes de personas mayores, clubes de caminantes, escuelas de padres, grupos culturales… Mucha gente, aunque conozca dónde está la biblioteca, no entrará a menos que reciba una invitación.
ÎÎ Focalice la atención en aquellos grupos que no cuentan con otros servicios bibliotecarios: amas de casa, desempleados, jóvenes desescolarizados, ancianos, entre otros.
ÎÎ Lleve materiales de lectura a los sitios donde la gente trabaja, vive, se desplaza, hace sus compras y se recrea.
ÎÎ Disponga de colecciones en diferentes soportes y formatos, no únicamente impresos. Considere los libros hablados, CD de música, videos, software para atraer a personas con poca experiencia lectora…
ÎÎ Aproveche las tecnologías para que los usuarios –así estén alejados físicamente– encuentren y reciban información de la biblioteca: agendas de actividades, recomendados, anuncios de nuevos materiales, respuesta a sugerencias, entre otras.
Cada bibliotecario tiene su sello personal, su estilo. Lo importante es que el bibliotecario comprenda su responsabilidad social y no esca- time esfuerzos en su papel de formador de lectores. El bibliotecario exitoso es aquel que, con compromiso y habilidad para la gestión, es capaz de liderar y apoyar procesos comunitarios alrededor de la lectura, la escritura, la información y los servicios de la biblioteca. Su misión es la de contribuir a que su comunidad crezca, madure y se exprese. El bibliotecario es también un gestor cultural por excelencia y debe aprender a combinar la gestión técnica con la gestión social de la biblioteca pública.
M uchas veces en Colombia se ha reflexionado sobre el papel y el perfil del bibliotecario público dentro del contexto nacional. Se ha dicho por ejemplo, que una biblioteca la hace la gestión del bibliotecario y no el tamaño del edifico ni la cantidad y el orden de la colección. Si queremos que la biblioteca pública sea una institución que promueva el cambio social y que contribuya al desarrollo comunitario, es necesario que los bibliotecarios participen e impulsen procesos sociales que ayuden a mejorar la vida de los individuos y las comunidades. Por lo tanto el perfil del bibliotecario no debe ser estático, por lo contrario, tiene que ser dinámico y permanecer atento a los cambios que se produzcan dentro de su comunidad.
El bibliotecario comprometido no sólo se limita a atender a los usuarios que acuden en busca de información y a mantener la biblioteca organizada. Su rol va mucho más allá: conoce a los
Capítulo II, Artículo 16.
Dependiendo de la categorización
territorial, quien dirija y administre
la biblioteca pública deberá
acreditar el título profesional,
técnico o tecnológico, de formación
en bibliotecología o acreditar
experiencia o capacitación en el
área, que permita el desempeño
de las funciones relativas a la
habitantes de su comunidad, hace gestiones para insertar el proyecto bibliotecario en los planes de desarrollo local, propone actividades alrededor de la lectura y la información, las promueve, consigue recursos para mejorar la tecnología y se relaciona con las instituciones y grupos organizados de la comunidad, participa en sus proyectos; además conoce la colección, la explora, sabe con qué materiales cuenta, de qué tratan, dónde están, qué hace falta, qué es lo más usado y qué es necesario adquirir.
El bibliotecario debe ser un líder y, sobre todo, como un gestor cultural. Por ello reconoce la cultura como un insumo fundamental para su trabajo y entiende que la biblioteca pública es por excelencia una institución social y cultural que le exige estar en contacto permanente con la administración municipal, las instituciones educativas, las empresas, el comercio, los centros religiosos, los hospitales y hasta los centros carcelarios, visitando, promoviendo los servicios y buscando nuevos posibles lectores.
¿Qué condiciones debe cumplir el bibliotecario? Ser bibliotecario es también ser lector: ser lector de los libros y del entorno. Es ser interlocutor de la comunidad, con claridad absoluta de la función política, social y educativa que debe cumplir la biblioteca pública.
En los textos relacionados con el perfil del bibliotecario público, es común encontrar listados que incluyen una larga serie de habilidades y competencias. Entre ellas se destacan: ser organizado, buen administrador, creativo, recursivo, con buenas relaciones públicas, con habilidades mediáticas, con buen conocimiento de tecnologías, con iniciativa, interdisciplinario, con sentido ético y, en especial, con gran vocación de servicio.
El mejor bibliotecario es aquel que piensa y se cuestiona sobre la labor que desempeña, para qué, por qué se hace y cómo lo podría hacer mejor. Este bibliotecario busca aliados, toca puertas, se prepara, estudia, conoce la estructura administrativa del municipio, sus tiempos y sus agendas y se interesa por la actualidad económica y social, para así recomendar y acompañar procesos de los lectores en formación.
¡Qué día tan interesante tuve
hoy! Atendí al grupo de niños
sordos de la Institución Lucero,
terminé de escribir el proyecto
para el premio del Ministerio de
Cultura, llamé a la alcaldía para
ver cómo gestiono una adición
al presupuesto y me anunciaron
una visita para verificar el
estado de la colección. Como
si fuera poco, en la tarde,
aprovechando que cayó un
gran aguacero, pude revisar
los materiales que llegaron y
supervisar a los muchachos del
liceo que estaban reparando
algunos textos deteriorados. Fue
como tener un hospital de libros
en un rincón de mi biblioteca.
Si la actitud del bibliotecario es pasiva, poco dinámica e inactiva, si se dedica únicamente a abrir la puerta de la biblioteca y a entregarles a los niños los textos para que cumplan con sus tareas escolares, su función social no se cumple. En ese caso es mejor que se retire y permita que alguien con condiciones más afines a la labor de formación de ciudadanos lo reemplace.
¿Cómo se forma un bibliotecario? En cumplimiento del Artículo 16 de la Ley de Bibliotecas, las personas que están hoy al frente de las bibliotecas públicas municipales, y las que van a llegar, tendrán, más pronto que tarde, la necesidad de adelantar estudios formales a nivel profesional, técnico o tecnológico en bibliotecología o acreditar experiencia en el área y demostrar su competencia para poder seguir en sus puestos. Esto significa que la capacitación permanente es una necesidad para el bibliotecario.
Actualmente existe una base jurídica para evitar que se siga subestimando la formación del bibliotecario y que ésta quede relegada a lo que aprenda en su trabajo, en el día a día. Seguramente los municipios, ante la necesidad de que sus bibliotecarios acrediten experiencia o presenten sus títulos, se preocuparán más por su permanencia en los cargos y por mejorar el nivel salarial.
En el proceso de formación del bibliotecario es fundamental el apoyo de la administración municipal, no solo para el desplazamiento y estadía en los lugares donde se dictan los cursos, sino además para buscar reemplazos de manera que la biblioteca no tenga que cerrarse cuando su responsable está ausente.
Distintas instituciones ofrecen talleres y cursos donde se comparten las inquietudes, realizaciones, dificultades y éxitos con otros bibliotecarios y educadores. Es importante que la administración municipal y el bibliotecario reconozcan su importancia, no sólo como una oportunidad de actualización
sino para establecer vínculos, relaciones de amistad y de trabajo con otros bibliotecarios de la región y del país. Identificar pares, conocerlos, saber qué hacen, cómo resuelven los problemas, cuáles han sido sus logros y sus dudas, contribuye a construir una verdadera red, combate el aislamiento y da un sentido de dirección hacia un objetivo común.
Adicionalmente, con las posibilidades de las nuevas tecnologías las oportunidades de formación y comunicación se multiplican. Por ejemplo es posible leer textos que antes eran impensables pues sólo se tenía acceso a ellos en bibliotecas universitarias. También ahora es más fácil pertenecer a redes de información, participar en listas y grupos sociales, acceder a blogs y revisar periódicamente páginas de bibliotecas, fundaciones nacionales e internacionales e instituciones que ofrecen información valiosa para que los bibliotecarios se fortalezcan y garanticen cada vez mejores servicios.
Suele decirse que los bibliotecarios no reciben suficiente apoyo de las instituciones. Si bien es cierto que esta falta de apoyo es un obstáculo para la formación del bibliotecario, es igualmente importante adoptar compromisos y metas personales de autoformación y mejoramiento… sin dejar de buscar formas de obtener más ayudas del Estado, de la empresa privada y de la sociedad en general.
¿Cuáles son las garantías del bibliotecario? No podemos ocultar el sol con un dedo: ni los mejores planes de bibliotecas tendrán impacto sin un recurso humano que cuente con una mínima estabilidad laboral.
Sin estabilidad es muy difícil que haya liderazgo y compromiso
obviamente con una alta rotación, los procesos de formación
actualización pierden impacto y continuidad. De ahí la
importancia del compromiso de la administración municipal
para que el bibliotecario permanezca en su puesto, siempre
y cuando las evaluaciones demuestren que su desempeño
es bueno, sin que las conveniencias burocráticas o las cuotas
¿Dónde se pueden hoy adelantar estudios de bibliotecología en el país?
Universidad de Antioquia Escuela Interamericana de Bibliotecología Programa: Carrera profesional Duración: 5 años Modalidad: Presencial Web: nutabe.udea.edu.co
Pontificia Universidad Javeriana Carrera de Ciencias de la información y la documentación – Bibliotecología Programa: Carrera profesional Duración: 5 años Modalidad: Presencial Web: www.javeriana.edu.co
Universidad La Salle Carrera de Ciencias de la información, archivística y bibliotecología Programa: Carrera profesional Duración: 5 años Modalidad: Presencial Web: www.cienciadelainformacion.edu.co
Universidad del Quindío Carrera de Ciencias de la información y la documentación, bibliotecología y archivística Programa: Carrera profesional Duración: 5 años Modalidad: Presencial y virtual Web: www.cienciadelainformacion.edu.co
El Sena Programa: Tecnología en gestión de bibliotecas públicas Duración: 2 años Modalidad: Semi presencial Web: www.senavirtual.edu.co/ofertaWeb:
Universidad de Cartagena Programa: Carrera profesional Duración: 5 años Modalidad: Presencial y virtual Web: www.unicartagena.edu.co
biblioteca donde el bibliotecario
esté en capacidad de sugerir a las
personas qué leer, que realmente
conozca sobre autores, géneros y
políticas afecten el servicio. De lo contrario la experiencia, las actualizaciones, la programación, el conocimiento de las colecciones y de la comunidad se pierden, y se tiene que empezar de nuevo –casi de cero–. De paso, la comunidad pierde la oportunidad de crecer con mayores y mejores herramientas ciudadanas.
El bibliotecario debe tener unas condiciones dignas en su puesto de trabajo, de acuerdo al régimen laboral colombiano, además de salarios acordes con su nivel de formación. Los contratos cortos, los salarios por debajo del mínimo, la no afiliación al régimen de salud contributivo y la rotación permanente, son un atentado contra la dignidad de la persona y perjudican el servicio.
¿Qué pasa cuando hay un solo bibliotecario? Un solo bibliotecario al frente de la biblioteca hace difícil ofrecer horarios prolongados para atender a los usuarios que quieren acudir a la biblioteca después de sus jornadas de estudio y trabajo, restringe la diversificación de los servicios bibliotecarios y la atención a grupos poblacionales variados fuera y dentro de la biblioteca, además de generar cierres temporales, principalmente cuando el bibliotecario asiste a programas de formación o cuando participa en reuniones y grupos de trabajo de la comunidad.
una biblioteca que
no cierre con frecuencia
porque el bibliotecario está
organizando fiestas municipales,
o porque lo citaron a una
reunión, o porque se fue para
una capacitación…
Una planta de personal adecuada marca la diferencia. Se puede contar con practicantes de carreras relacionadas con sistemas, educación infantil, artes u otras que puedan –asesoradas por el bibliotecario– desarrollar talleres y actividades con distintos tipos de público. También se puede recurrir al servicio social de los estudiantes y los voluntarios para apoyar algunos servicios. Los talleristas, practicantes y voluntarios podrán asumir labores de apoyo mas no de responsabilidad directa frente a la biblioteca.
Pero, definitivamente, para que haya continuidad y permanencia en los programas, lo ideal es gestionar presupuesto, es decir asegurar una financiación, para contar con promotores de lectura, promotores culturales o personal auxiliar contratado, por
horas o de manera permanente, para realizar tareas de extensión
y para apoyar las labores habituales de la biblioteca.
Los bibliotecarios son personas comprometidas con sus
comunidades pero con vidas personales, como el resto de los seres humanos. Así que a menos que reciban apoyo de la municipalidad
y de las empresas privadas de su entorno, les queda muy difícil
ejercer todas las funciones que se esperan de ellos. Tanto visitantes y usuarios como instituciones gubernamentales, civiles, religiosas y educativas, pueden contribuir a que la biblioteca esté siempre bien atendida. ¡No hay que dejar al bibliotecario solo con toda la carga que su función social significa!
El promotor de lectura, ¿quién es? El promotor de lectura, que en ocasiones es el mismo bibliotecario, es un apasionado por la lectura, la disfruta y disfruta también compartiendo sus textos favoritos con otras personas. Si el bibliotecario no dispone de tiempo o siente que su actitud no es la adecuada para contagiar el deseo de leer, debe buscar a alguien, a un tallerista o a un miembro de la comunidad con buena capacidad de comunicación y buen conocedor de libros y literatura, para que cumpla con la importante labor de formar lectores.
“Sólo mediante la capacidad de ser
interlocutor de la comunidad a partir
del análisis de contexto; mediante la
interpretación y reconocimiento de las
necesidades de información de su público
objeto, y mediante la intervención con
programas y servicios de manera consciente
y sistemática, los servicios bibliotecarios
pueden aportar de un modo sustancial
a los procesos de fortalecimiento de las
identidades, al estímulo de la participación
ciudadana y comunitaria, y a la formación
de redes sociales, para contribuir con su
cuota a una democracia activa”.
“La biblioteca pública en la perspectiva
del desarrollo local: una estrategia para
la democracia”. En: Bibliotecas públicas,
información y desarrollo local. Colombia:
Comfenalco Antioquia (Colección Biblioteca
Pública Vital; 7). 67 págs. 2007.
biblioteca donde no estén
cambiando constantemente al
bibliotecario. No me gusta que cada
seis meses haya una persona distinta,
recién llegada, que no sepa dónde
están los libros ni cuáles son
nuestros gustos e intereses.
Un promotor de lectura debe propiciar el acercamiento entre los distintos públicos y los materiales de lectura, debe promover las
colecciones de la biblioteca con el fin de ampliar las aproximaciones
a la lectura según los intereses de cada cual; debe animar los
libros a través de lecturas en voz alta para niños, jóvenes y adultos,
dentro de la biblioteca y fuera de ella, en cárceles, asilos, hospitales, etc.; divulgar libros de grandes autores de la literatura universal;
e invitar a todos los miembros de la comunidad para crecer
como grupo a través de clubes de lectura, talleres de escritura o grupos de amigos de la biblioteca, por ejemplo. Las actividades de animación permiten que cada uno participe sin exclusiones ni discriminaciones por edad, género, creencias, educación o nivel socioeconómico, fortaleciendo los vínculos sociales.
Un buen promotor de lectura, al igual que un buen bibliotecario, sabe
que cada libro invita a descubrir nuevas posibilidades, que una novela puede conducir a una historia del mundo en un libro informativo o en una página web. Unos cuentos pueden llevar a un blog donde se hable del autor o a consultar un atlas en papel o en Google Earth, o a o ver una película basada en el libro. El mejor promotor es aquel que motiva
a los lectores a realizar sus propias búsquedas.
La Biblioteca pública Héctor González Mejía de
Comfenalco Antioquia, en Medellín, cuenta con un grupo
de 31 voluntarios que trabajan mínimo cuatro horas a
la semana y colaboran en la lectura en voz alta con
población invidente, hacen visitas guiadas,
realizan reparaciones básicas a los materiales
de lectura, capacitan a los invidentes en el uso
de tecnología para el acceso a la lectura y la
información y ayudan a la ubicación de libros. Tienen
un reglamento y firman un convenio de compromiso al
iniciar sus labores. En promedio pueden aportar 8900
horas de trabajo al año.
Algunas páginas web de instituciones nacionales e internacionales que ofrecen información útil para bibliotecarios públicos
Información sobre la Red Nacional de Bibliotecas Públicas, el Plan Nacional de Lectura y Bibliotecas, legislación, programas www. bibliotecanacional.gov.co/?idcategoria=29324 de formación, convocatorias, estímulos y otros documentos de interés para bibliotecarios.
www.bibliotecanacional.gov.co/?idcategoria=27535
El rincón del bibliotecario ofrece información relacionada con el quehacer de la biblioteca pública. Se encuentra además información sobre las listas básicas de libros para bibliotecas públicas. www.banrepcultural.org/rincon-del-bibliotecario/home.htm
Listados de libros recomendados para niños y jóvenes.
www.fundalectura.org/sccs/seccion.php?id_categoria=46
Red de Bibliotecas Públicas de Medellín (Colombia)
Ofrece documentos para descargar, relacionados con la biblioteca pública, las nuevas tecnologías, así como cursos, noticias, congresos, y música infantil para descargar libremente. www.reddebibliotecas.org.co/sites/Bibliotecas/comunidad_ bibliotecologos/Paginas/default.aspx
La sección profesional incluye manifiestos y declaraciones, normas y recomendaciones.
www.fundaciongsr.es/documentos/dosframes3.htm
También están disponibles en la sección Recursos digitales, estudios e informes de bibliotecas públicas españolas. www.fundaciongsr.es/recursos_digitales/presentacion_recursos_ digitales
iflA Federación Internacional de Bibliotecas y Asociaciones de Bibliotecarios
Ponencias de las conferencias mundiales de la ifla (conference proceedings), algunas de ellas en español, así como manifiestos, pautas, boletines, etc. www.ifla.org/en/ifla-publications
Portal en español dedicado a los libros para niños y jóvenes. www.cuatrogatos.org
Listado de blogs en español hechos por diferentes bibliotecas, la mayoría españolas y algunas en Latinoamérica. http://blogsdebiblioteca.blogspot.com/Î
Mida su nivel de dinamismo y compromiso. Conteste SÍ o NO a las siguientes preguntas.
¿Me intereso por conocer la comunidad en que vivo, su historia, sus organizaciones sociales, sus líderes, sus proyectos y sus problemas?
¿Considero que con atender a los niños y jóvenes que vienen a hacer las tareas ya cumplo con lo que se espera de mi trabajo?
¿Pienso que si los usuarios necesitan alguna información o un libro, ellos mismos tendrán que ser capaces de encontrar lo que necesitan?
¿Considero que el alcalde y los miembros del concejo son los que tienen que hacer un esfuerzo por conocerme y acercarse a la biblioteca?
¿Espero que lleguen invitaciones a cursos y que el alcalde me avise?
¿Tengo fotocopiadas y listas las respuestas a las tareas más comunes y las reparto para que los niños las copien y salgan pronto de la biblioteca?
¿Hago lo posible por quedarme callado en las reuniones para que no me involucren en los proyectos?
¿Invento reglas complicadas y raras para hacer que la gente se aburra en la biblioteca? ¿No permito que la gente entre en bermudas o sandalias, pongo impedimentos para que se lleven los libros, no dejo entrar hojas de colores, solo papel en blanco y otras medidas por el estilo?
¿Dejo en las estanterías todos los libros viejos que regalan para que la biblioteca parezca atiborrada y las autoridades piensen que ya tiene suficientes materiales y no se necesitan más?
¿Envío estadísticas e informes a la coordinación regional?
¿Considero que la falta de presupuesto para actualizar colecciones nada tiene que ver conmigo ni con mi gestión?
Y, si hay computadores, ¿no les hago mantenimiento pensando, que si siempre están malos, menos gente me molestará?
Por cada respuesta positiva en las preguntas impares (1, 3, 5, 7, 9, 11, 13, 15, 17 y 19) anótese dos puntos, por cada respuesta positiva en las preguntas pares ( 2, 4, 6, 8, 10, 12, 14, 16, 18 y 20) réstese un punto.
Si usted obtuvo más de 15
¡Felicitaciones! tiene verdadero
Si obtuvo entre 10 y 14 puntos
Le está haciendo falta una buena capacitación.
Si no logró más de 9 puntos
Es mejor que deje la biblioteca en otras manos. Su comunidad se lo agradecerá.
La biblioteca pública –a diferencia de los otros tipos de bibliotecas– está llamada a atender a diversos grupos de población. Sus colec- ciones deben reflejar esa diversidad ofreciendo múltiples soportes, formatos para todos los gustos, distintos géneros y diversidad de títulos. Un bibliotecario dinámico y una colección actualizada y de calidad son dos componentes fundamentales para una buena biblio- teca pública.
La variedad de géneros, formatos y soportes
C uando se habla de soportes en una biblioteca, se hace referencia tanto a los materiales impresos (libros, periódicos, revistas) como a los audiovisuales (películas, CD de música, casetes, multimedia) y a la información en línea o que viene a distancia y se puede consultar en un computador con acceso a internet (páginas web, bases de datos, blogs).
Cuando se habla de formatos, se hace referencia a la forma física de presentación. Por ejemplo los materiales impresos pueden presentarse como libros, folletos, periódicos, revistas, carteles, plegables, etc.
Cuando se habla de géneros, se hace referencia a la categoría a la que pertenece una obra literaria: poesía, ensayo, novela, libro informativo, etc.
En la actualidad es posible informarse, investigar y leer por puro placer en distintos formatos, utilizando diferentes equipos. Computadores conectados a la red de internet están al alcance del
Artículo 17, parágrafo 2.
El personal bibliotecario de las
bibliotecas de la Red Nacional
de Bibliotecas Públicas, no
responderá penal, disciplinaria, ni
pecuniariamente por la pérdida
o deterioro de los materiales
bibliográficos como consecuencia
de la consulta y el préstamo,
cuando su origen sea el caso
fortuito o la fuerza mayor, o el
deterioro por el uso.
público en muchas bibliotecas, al igual que colecciones de videos
y audios para quienes los prefieren o tienen dificultades visuales.
Cada visitante de la biblioteca tiene intereses propios y la biblioteca le ofrece a cada uno diversas alternativas. Una misma persona puede querer una revista impresa o consultar un periódico en internet; puede también necesitar un folleto, un plano de la ciudad, un libro de poesía, un libro álbum para niños, juegos, instrucciones para realizar actividades manuales, historietas, literatura universal, grabaciones musicales, películas, entre muchas otras opciones. Por eso todos los soportes, formatos y géneros deben estar presentes en la colección de la biblioteca.
La biblioteca actualizada
medida que los lectores crecen, también crecen y varían sus necesidades, inquietudes
intereses. Pensar que una biblioteca pueda permanecer actualizada con los avances
vertiginosos del conocimiento y con la altísima producción editorial existente hoy día, es casi imposible. Se puede, por lo menos, aspirar a que la biblioteca pública mantenga un nivel de compras pequeño pero permanente, ingresando a la colección periódicamente obras representativas de la literatura nacional e internacional, buenos libros infantiles, almanaques y guías esenciales. Aunque sean pocos, el público se acostumbra así a que haya novedades.
La biblioteca pierde interés y credibilidad entre los usuarios si no dispone de información precisa y confiable, en especial alrededor de temas científicos, demográficos, tecnológicos, etc. Una colección al día hace la diferencia.
Aunque el contenido de temas como literatura, arte, filosofía, historia, posiblemente no pierde su actualidad al mismo ritmo que los textos informativos, hay que vigilar que los materiales estén en buen estado y que sus ediciones sean de buena calidad.
Una biblioteca con un alto porcentaje de su colección en desuso por mal estado o falta de interés para el lector, no permite que los usuarios localicen de manera ágil lo que requieren. Los títulos nuevos e interesantes pueden perderse entre multitud de materiales inútiles.
biblioteca que no solo viva
de las donaciones de libros usados,
sino que tenga un presupuesto
para comprar lo que va llegando a
las librerías, las novedades y lo que
sugerimos los usuarios.
Hoy me llegaron cajas y cajas
de libros regalados. No estoy tan
contenta como debería. Creo que
mitad de esto será para reciclar
como papel, por kilos. Me da mucha
pena con la señora Ana Isabel
que con tan buena voluntad hizo
una “marcha del libro” para que
todos los vecinos dieran regalos
la biblioteca. Es una lástima
que los regalos sean lo que ya
nadie quiere. La próxima vez que
alguien quiera contribuir, le daré
un listado con las necesidades para
que la gente compre libros nuevos
bien seleccionados. De todas
maneras, después de descartar
inútil, escribiré una carta de
agradecimiento y la pegaré en la
Al actualizar la colección, hay que recordar que algunos temas como la información estadística, los datos geográficos, las guías de información económica, la información turística, entre otros, tienen más actualidad en soportes digitales o en páginas web.
Los libros bien seleccionados “La adaptación de la colección a las necesidades de la comunidad es más importante que su tamaño”, indican las directrices de la ifla. Una biblioteca con una gran cantidad de materiales en sus estantes no es necesariamente una biblioteca de calidad. Más importante que la cantidad, es el nivel de adquisiciones anuales, su actualidad y la pertinencia o relación que tengan las colecciones de la biblioteca con la vida de la comunidad.
La colección es el centro de la dinámica de la biblioteca. Libros bien seleccionados y escogidos garantizan, en buena parte, el éxito de las actividades de lectura y el interés de los lectores por usar el servicio de préstamo. Por ejemplo, grupos como los niños, las madres de familia y los jóvenes, se sienten acogidos y satisfechos con libros apropiados para su edad y sus gustos.
Al hacer adquisiciones, es más importante buscar novedades que repetir lo que ya existe. Varios ejemplares de un solo título quitan presupuesto y espacio de almacenamiento. Por lo tanto es preferible tener todas las novelas de un autor, que una sola de sus novelas –por famosa que sea– repetida en muchos ejemplares. La cantidad de ejemplares y de títulos que una biblioteca posee depende de la cantidad de habitantes que atiende y de su capacidad de almacenamiento.
Las colecciones de la biblioteca deben estar relacionadas con los intereses de la comunidad. Es decir, los materiales deben estar vinculados con lo que la gente hace, la vocación de la región, los proyectos, las costumbres, las
se suscriba al periódico
local para estar al día en
problemáticas sociales y ambientales, los sueños y el crecimiento personal y comunitario.
El material que se encuentra en la biblioteca debe favorecer, en alguna medida, la productividad y la economía local. Por ejemplo, en un municipio donde la actividad económica gira alrededor de la madera, con un buen número de ebanisterías y mueblerías, la biblioteca pública debe disponer de una buena colección de libros, videos, suscripciones de revistas y páginas web que cubran aspectos relacionados con la talla en madera, la carpintería, la cerrajería, la tapicería, las artesanías, la restauración de muebles, el diseño, etc. Un bibliotecario dinámico tiene con esta colección una buena herramienta para establecer relaciones y convertir el servicio bibliotecario en un apoyo fundamental para un sector productivo de la comunidad.
Con frecuencia las bibliotecas reciben donaciones. Es necesario recibirlas con beneficio de inventario, seleccionando los títulos que valen la pena y descartando los que están en mal estado, los desactualizados y los que no responden a una calidad editorial apropiada. El bibliotecario puede aceptar, declinar o disponer de las donaciones en forma discrecional.
Con o sin donaciones, es necesario hacer descarte de libros de cuando en cuando. Periódicos, revistas, catálogos, películas en mal estado y folletos también deben salir de las estanterías. Lo que quede es porque es realmente útil y se debe mantener organizado y en buen estado.
Los libros bien cuidados Hasta hace poco muchos bibliotecarios vivían temerosos por el inventario que tenían a su cargo y por los libros que se dañaban por el uso o se perdían con el préstamo y la consulta. Ahora, con la Ley de Bibliotecas, esto es cosa del pasado. El objetivo prioritario es la difusión de las colecciones y la conquista de un público cada vez más amplio y diverso.
“La formación de colecciones de calidad
y la dotación de la infraestructura y el
equipamiento necesarios para el acceso
a las redes, junto con una adecuada
formación de personal y usuarios,
convertirán a la biblioteca pública en
el lugar idóneo para que los usuarios
satisfagan sus necesidades informativas,
que originen estas demandas y del uso
posterior de la información consultada. La
biblioteca híbrida, formada por recursos
propios y ajenos, integrados por colecciones
bibliográficas y digitales, se impone como
modelo de centro de información”.
Foro de debate: La biblioteca pública y las redes
de información. En: La biblioteca pública, portal
de la sociedad de información. Primer Congreso
Nacional de Bibliotecas Públicas. Valencia,
España. Pág. 175. 2002.
De todas maneras hay que recordar que las colecciones son vulnerables y delicadas. Pasan por muchas manos, incluyendo las de los niños y van de casa en casa, gracias al servicio de préstamo. Para mantenerlos en buen estado
no hay que encerrarlos en estanterías bajo llave, lejos del alcance de usuarios y visitantes. Se trata de repararlos
ponerlos nuevamente en circulación cuando sufren alguna avería.
biblioteca que no esté
llena de libros viejos, húmedos
y empolvados, que no se abren
pero que nadie se atreve a
Un rincón de la biblioteca puede convertirse en un gran
aliado: la clínica de los libros. Con pegante, trapos, alcohol
ayuda de las manos hábiles de algún voluntario, los libros que parecen perdidos se pueden renovar y tener un tiempo adicional de vida útil.
otros elementos de limpieza y reparación, además de la
Asesorarse de un experto que le enseñe los
principios básicos de reparación de materiales
esta clínica tan especial desarrolle en ellos el sentido de pertenencia. Si son los encargados de arreglar los libros, así mismo los cuidarán mejor. Esta actividad los hace sentir orgullosos… y dueños de la biblioteca. Esto los convierte en
un grupo de voluntarios, ayuda a que
los mejores “guardianes” de la biblioteca, fortaleciendo su responsabilidad por el bien común.
Las coleccciones integradas
La colección de la biblioteca debe estar integrada, lo que quiere decir que las nuevas dotaciones deben intercalarse con las recibidas o adquiridas en años anteriores y con la colección que tenía la biblioteca desde sus inicios, obviamente depurando sus mejores libros. De esta manera se facilita el manejo pues es más clara y más lógica la organización de los libros para los visitantes. Lo usual es que la colección esté conformada de la siguiente manera:
Colección general. Contiene información en todas las áreas del conocimiento: arte, ciencia, tecnología, ciencias sociales, etc. Se presta para consultar fuera de la biblioteca.
Colección de referencia. Incluye diccionarios, enciclopedias, directorios y materiales de consulta rápida. Los formatos electrónicos son ideales para este tipo de colecciones.
Colección infantil. Es el material para niños menores de doce años. Incluye impresos y audiovisuales, cuentos, álbumes, novelas, historietas, películas, canciones y juegos, así como textos de consulta y de apoyo a la actividad escolar.
Colección local. Son materiales referentes al área geográfica donde se encuentra la biblioteca, con información económica, histórica, política, social y educativa. Incluye obras escritas por autores locales.
Colección de revistas y periódicos. Conocida como la hemeroteca, contiene publicaciones periódicas nacionales e internacionales. Aunque muchos lectores las prefieren impresas, la tendencia es a consultarlas cada vez más en internet.
Audiovisuales. Conformada por obras de carácter informativo y recreativo como películas, grabaciones musicales y multimedia.
Colección patrimonial. Son obras que tienen valor histórico y patrimonial como primeras ediciones, manuscritos, libros raros y curiosos. Generalmente se guardan en un espacio separado del resto de las colecciones y su acceso es restringido. Es importante dar cuenta de estas colecciones a la Biblioteca Nacional, para garantizar su registro y preservación.
Colección de conocimientos tradicionales. Conformada por grabaciones, fotos, videos de conocimientos ancestrales usados en beneficio de la comunidad y transmitidos de generación en generación. Están generalmente relacionados con prácticas agrícolas, botánica, medicina, ecología, manualidades, mitologías, entre otros.
Colección de textos escolares. Aunque lo ideal es que los textos escolares estén en las bibliotecas escolares y no en las públicas, muchas bibliotecas los ofrecen en sus colecciones para que los estudiantes hagan sus tareas. Lo apropiado sería contar con otro tipo de libros y materiales que sirvan de complemento a las consultas, presenten la información en forma distinta y ofrezcan diversas miradas a los mismos temas.
Ojo: no hay que olvidar que la colección debe ubicarse en estantería abierta, al alcance de todos.
biblioteca donde
pueda ver las mejores
películas del año y leer
después las novelas en
las que se basaron.
Una comunidad comprometida con la biblioteca pública
es la del resguardo de Colimba, municipio de Guachacal,
en Nariño. Para crear la Biblioteca Llutuka, un comité
gestionó la dotación del Plan Nacional de Lectura y
Bibliotecas. Impulsó además una minga de
pensamiento para identificar intereses
y necesidades del pueblo de los Pastos,
convocando a representantes de diversas
organizaciones y gremios. Entre todos seleccionaron
el material de dotación, incluyendo libros específicos
sobre cultura y cosmografía de los Pastos, para crear un
centro de interés indígena con identidad propia.
Cuando adquiera materiales de lectura, tenga en cuenta:
ÎÎ No compre lo primero que le ofrezcan, ni se deje presionar para comprar colecciones enteras a una misma editorial.
ÎÎ Todos los libros deben ser de excelente calidad literaria y editorial. Para asesorarse sobre los mejores libros para niños y jóvenes, consulte los listados de recomendados elaborados por entidades como Fundalectura, Banco del Libro de Venezuela, Fundación Germán Sánchez Ruipérez y revistas electrónicas como Cuatrogatos.org e Imaginaria.com.ar, entre otras.
ÎÎ Desarrolle políticas de selección y adquisición. Éste es un conjunto de criterios claros que ayudan a guiar el desarrollo de las colecciones por temas a enfatizar, formatos a conseguir, idiomas prioritarios, buenas traducciones, recepción de donaciones, etc.
ÎÎ Con base en las sugerencias, las carencias que detecte en la colección y las necesidades que expresen los lectores, elabore una lista de los títulos que la biblioteca necesita para estar preparado cuando se vaya a ejecutar el presupuesto o se esperen donaciones.
ÎÎ No invierta dinero en comprar enciclopedias generales impresas:
son costosas, muy semejantes las unas a las otras y ocupan mucho espacio. Tenga una sola impresa. Prefiera las de formato digital ya que su consulta es más ágil e interactiva.
ÎÎ Asesórese para realizar depuraciones y descarte de materiales que carecen de interés. Esta actividad debe hacerse en grupo, donde confluyan varias opiniones, además del apoyo de especialistas o profesionales del municipio.
Una biblioteca es un sistema compuesto por personas, colecciones, equipos, mobiliario y servicios. Cada elemento del sistema debe fun- cionar de manera armónica para que los usuarios como los visitantes y el personal bibliotecario, saquen el mejor provecho de la oferta. El buen estado del local, la ubicación de los muebles, el orden de los materiales, son definitivos para que el sistema marche convenien- temente.
La biblioteca que seduce
L os seres humanos somos sensibles a la belleza, al orden. Un lugar atractivo invita a entrar y a quedarse allí. Un sitio desordenado, sucio, aleja a las personas y hace más difícil desarrollar cualquier actividad. Esto se vale en la casa, la escuela, el salón de fiestas y, por supuesto, la biblioteca.
Para que la biblioteca cumpla con su papel formador, debe adecuarse a las diversas necesidades de bebés, niños, jóvenes, adultos y personas con discapacidades. Es decir, la comunidad completa debe poder servirse de ella según sus intereses y gustos.
Si los espacios se usan para que todos se sientan acogidos, los muebles están bien distribuidos, las colecciones al alcance de cada uno, ordenadas y en estanterías abiertas, si la señalización facilita la búsqueda, si hay catálogos y listados actualizados, definitivamente se puede decir que la biblioteca es ¡invitadora y amable!
Resolución Número 1250 de 2010.
Artículo 6. Toda biblioteca pública
debe cumplir con las siguientes
exigencias mínimas:
Numeral 4: Contar con mobiliario
que facilite la conservación y
(estanterías, archivadores, entre
otros), mobiliario para la lectura
y la consulta (mesas, sillas, sofás,
entre otros) y un punto de atención
para información y préstamo
de materiales. El mobiliario de
la sección infantil debe ser del
tamaño adecuado de tal manera
que los niños puedan tener
acceso directo y autónomo a los
Lograr un espacio acogedor, donde el público se sienta bienvenido y cómodo, sólo requiere de un poco de imaginación y de mucho sentido común.
La biblioteca de fácil acceso Una biblioteca que invita a ingresar es aquella con una buena ubicación, es decir, que esté localizada donde la gente circula, va de compras, vive y trabaja, con vías de acceso que faciliten la llegada y, en una ciudad grande, próxima al transporte público. Su sede debe ser reconocible e identificable, con una entrada visible, sin barreras y obstáculos y que además cuente con un aviso exterior que indique que está disponible para todos, que es gratuita, que señale el horario de atención y que no advierta sobre prohibiciones.
Las bibliotecas públicas que comparten instalaciones con otros servicios, como alcaldía, oficinas, comercio o una institución educativa, deben hacer un esfuerzo adicional para tener una entrada independiente y sin barreras. Una vez dentro, las personas pueden observar y preguntar, teniendo siempre la posibilidad de sentirse libres para hojear, explorar y moverse por los distintos espacios. Es como descubrir un territorio que poco a poco se va colonizando.
Los catálogos y los listados, sean impresos, en fichas ordenadas, o preferiblemente en medio automatizado, son herramientas que facilitan la consulta para los visitantes y el personal de la biblioteca.
Como los bibliotecarios a veces cambian, la información no puede depender de su retentiva y memoria. Los datos que quedan fragmentados se pueden extraviar, no son fiables y además se pierde la continuidad en el tiempo. Por eso es necesario que la información de los materiales que posee la biblioteca esté disponible para todos en un catálogo público.
La biblioteca ordenada Hay quienes quieren saber más sobre fútbol, otros prefieren leer novelas policiales, muchos buscan libros para niños. No faltan las personas que leen mejor en pantallas porque pueden ampliar las letras, otros que quieren compartir las bellas imágenes de
“Si la biblioteca es, como lo quiere Borges,
un modelo del universo, procuremos
transformarla en un universo, a la medida
del hombre, e insisto, a la medida del
hombre significa también alegre, aun con
la posibilidad de tomarse un capuchino, y
con la posibilidad de que dos estudiantes
se sienten una tarde sobre el sofá, no digo
para darse indecentes abrazos, sino para
llevar a cabo parte de su coqueteo en la
biblioteca, mientras toman o devuelven
a los estantes algunos libros de interés
científico; es decir, una biblioteca que
despierte el deseo de visitarla y que
se transforme gradualmente en una
máquina para el tiempo libre”.
“De biblioteca” En: Hojas de lectura.
Fundalectura, N° 25, diciembre. Pág 23. 1993.
un libro de arte en gran formato, y aún hay quienes no leen sino que buscan grabaciones musicales o videos. A otros les gustan los periódicos y las revistas de actualidad. La biblioteca tiene un poco de todo, en distintos soportes, con muebles y espacios para cada cual: para los que estudian y leen en silencio o para los grupos que se reúnen a compartir inquietudes o conocimientos.
Si dentro de la biblioteca todo está bien dispuesto, el bibliotecario y el promotor de lectura pueden desarrollar mejor su trabajo. Los visitantes se sienten más seguros y se sirven de manera autónoma si encuentran estanterías abiertas y la colección organizada por temas.
Existen variados sistemas para organizar las colecciones de las bibliotecas. La mayoría de las bibliotecas colombianas tiene su colección clasificada mediante el Sistema Decimal Universal Dewey. Lo apropiado es que todos los libros de la biblioteca
estén organizados bajo un mismo sistema de clasificación y que los libros existentes con anterioridad, así como los recién adquiridos o recibidos, se integren a esta clasificación para no tener que ir de un lado a otro de la sala buscando en tres
o cuatro lugares los mismos temas. Hay formas sencillas de
incorporar los nuevos materiales a la colección y al catálogo de la biblioteca, así como procedimientos y tutoriales que explican cómo hacerlo, desarrollados por la Biblioteca Nacional de Colombia, entidad que coordina la Red Nacional de Bibliotecas Públicas.
De la misma manera que en los almacenes separan ofertas
y gangas para atraer a los compradores, hay que aprovechar
la colección de la biblioteca y extraer de ella materiales sobre temas variados que se exhiben de manera tal que “provoquen”
a los lectores con títulos atractivos de distintos temas: novelas
cortas, libros para adolescentes, los preferidos del bibliotecario, algún tema de moda, por ejemplo. La exhibición de libros seleccionados con algún motivo especial, como un evento deportivo, la visita de un autor, la feria del libro, entre otros, modifica el orden establecido. Este “desorden” es bienvenido y
una vez terminada la exposición planeada, los libros regresan a su lugar para ser encontrados por los lectores que los requieren.
una biblioteca donde
pueda acceder libremente a la
colección, donde pueda recorrer los
estantes, elegir lo que me interesa
y acomodarme en un buen sitio a
disfrutar lo que escogí.
La biblioteca versátil
En bibliotecas con espacios grandes o pequeños, se deben delimitar unas áreas mínimas: una dedicada
a los niños, otra para los jóvenes y los adultos, un
sitio bien señalizado y estratégicamente ubicado para hacer el préstamo de materiales de lectura, y otro espacio, multifuncional, que sirva para reuniones,
presentaciones de películas, talleres, etc. La separación de estas áreas no requiere de muros. Al contrario, mientras más abierto sea el espacio y cuente con menos divisiones, es más fácil mover
y adaptar los distintos ambientes.
Es ideal contar con un salón independiente donde se realicen horas del cuento, lecturas en voz alta, presentaciones de cine, reuniones con la comunidad y gestiones grupales, sin que estas interfieran con las actividades habituales de lectura y consulta de la biblioteca. Si no es posible, en el mismo espacio de la biblioteca se puede reservar un área para reuniones y actividades y transformarlo momentáneamente, mientras dura el programa previsto.
Con frecuencia nuevas colecciones, equipos para invidentes, computadores y otros materiales, enriquecen la biblioteca. La ubicación de los muebles debe ser flexible para que se modifiquen los espacios y se acomoden las novedades sin que pierda el ambiente amable y ordenado.
La sala infantil, en un sitio especial que merece toda la atención. En esta sala se permite que los niños se acerquen a los libros, lean de manera autónoma o con ayuda, realicen talleres, sin molestar a los lectores e investigadores adultos. Esta sala debe ser atractiva y confortable para que los pequeños la identifiquen y la sientan como propia,
y para que no sólo se formen como lectores sino que aprendan
a cuidar del bien común y a crecer como ciudadanos. Los textos escolares, cuando se tengan, deben tener su propio lugar, diferenciándose de la colección infantil.
visitando la nueva biblioteca del
municipio de Aguaclara. Me llamó
atención ver que separaron
los textos escolares de la
colección general de la biblioteca.
El bibliotecario me contó que les
había dado muy buen resultado
que definitivamente no piensa
seguir invirtiendo tiempo en
clasificarlos y marcarlos, pues ha
observado que siempre cambian,
pasan de moda y que los que
usan un año, no se mueven el
siguiente. Así que con tenerlos
organizados en un estante
aparte, por materias y por
grados escolares, es suficiente…
En la sala de lectura hay que tener computadores para que se integren al trabajo de la biblioteca y sirvan como una herramienta más en la consulta e investigación. Si se cuenta además con la fortuna de tener un salón separado de informática con varios computadores, se pueden ofrecer programas permanentes de formación sin interrumpir las demás actividades.
La biblioteca protegida Las colecciones de libros, CD, DVD, equipos y materiales de la biblioteca son elementos fungibles, delicados, que si no se cuidan de la humedad, el polvo, el calor, las corrientes de aire, se deterioran con rapidez.
Los techos, las paredes y los servicios sanitarios deben estar en perfectas condiciones, sin filtraciones de humedad, sin hongos
y siempre limpios. Así todo se conserva por largo tiempo y la gente se siente más cómoda.
Los riesgos de la biblioteca no son sólo por las condiciones ambientales. Ocasionalmente usuarios o visitantes no respetan el bien común y mutilan, escriben, rayan o simplemente se llevan sin permiso los materiales. Para evitar tentaciones, el personal de la biblioteca necesita mantener un control visual sobre todo el espacio, eso sí, sin perder su actitud amable… y vigilante.
Una biblioteca equipada La dotación de la biblioteca incluye colecciones, material audiovisual y equipos. Estos deben actualizarse de manera permanente con dispositivos que ofrezcan acceso a las nuevas tecnologías. Se debe gestionar para que localmente se haga un soporte o un mantenimiento a los equipos audiovisuales y de cómputo.
Por otra parte, el personal a cargo de la biblioteca necesita, como parte fundamental de sus elementos de trabajo, contar con herramientas que permitan la correcta administración, tales como computador, archivadores, escritorio y teléfono. Para programar eventos culturales y comunitarios hay que contar con el mobiliario apropiado: equipo de sonido, sillas apilables, fotocopiadora, grabadora y hasta una pequeña tarima para presentaciones y conciertos.
Una biblioteca señalizada La señalización fuera de la biblioteca indica su localización e invita a ingresar. La señalización dentro de la biblioteca orienta sobre la distribución de los espacios, la ubicación de las colecciones y da indicaciones básicas sobre el uso de materiales y equipos. Así todos, incluyendo niños y discapacitados, localizan con facilidad lo que buscan.
En cualquier biblioteca, sea grande o pequeña, se debe disponer como mínimo de la siguiente señalización:
biblioteca que tenga
organizadas sus colecciones para
que yo mismo pueda encontrar los
materiales si el bibliotecario no
Aviso externo y horario de servicios.
Identificación de las áreas de consulta: sala infantil, préstamo, sala de computadores, etc.
Identificación de áreas de apoyo: baños, depósito, fotocopiadora.
Identificación de colecciones: colección general, revistas y periódicos, colección de referencia, colección patrimonial, novedades, entre otras.
Identificación de los temas en las estanterías: origami, folclor, psicología, manualidades, etc.
Reglamento visible en una cartelera, un pendón, o un cuadro pegado a la pared.
Identificación del catálogo público y el buzón de sugerencias.
Listados, orientaciones prácticas, instrucciones de manejo de computadores y equipos para orientar al usuario.
Además hay que contar con una cartelera para promover y hacer conocer los materiales de lectura que posee la biblioteca, además de otra cartelera comunitaria, donde se divulguen asuntos de interés de la comunidad.
La biblioteca del municipio La Ceja del Tambo, Antioquia,
ganó la convocatoria del Ministerio de Cultura, Colombia
crece leyendo en el año 2002, en gran medida gracias a la
gestión de su bibliotecaria, quien convocó a alcaldes,
arquitectos, empresarios y diversos miembros de la
comunidad para cristalizar su sueño de tener una
biblioteca moderna, con características óptimas.
Con su empuje y con la ayuda de organizaciones
y personas interesadas, hoy La Ceja del Tambo puede
mostrar con orgullo la transformación de “un cuarto
oscuro” en un luminoso, cómodo y bien organizado lugar de
encuentro e información para su comunidad.
Para una mejor organización de su biblioteca, tenga en cuenta que puede:
ÎÎ Asesorarse de talentos de la comunidad, diseñadores, arquitectos, artistas, para que colaboren y den ideas que mejoren el ambiente de la biblioteca.
ÎÎ Observar el uso de la biblioteca: horas de más visitantes, sitios preferidos, colecciones más utilizadas, etc. Así tendrá pautas para organizar los espacios y distribuir las colecciones y los equipos.
ÎÎ Disponer siempre de un lugar especial para los niños, no importa cuán pequeña sea la biblioteca.
ÎÎ Mantener un equipo básico para limpiar y reparar los materiales de lectura.
ÎÎ Evitar que se acumulen en los rincones muebles deteriorados, cerros de revistas y periódicos, libros rotos y húmedos, pues da impresión de abandono y el lugar puede llenarse de animales indeseables.
ÎÎ Ubicar los computadores de tal manera que los empleados puedan visualizar las pantallas.
ÎÎ Ubicar el puesto de trabajo en un lugar con buena perspectiva sobre el espacio para controlar fácilmente la entrada y la salida de los lectores y las colecciones y equipos.
Con la oferta de servicios, la biblioteca pública busca satisfacer las necesidades de información y lectura de la comunidad e interesar y atraer a aquellas personas que no concurren a la biblioteca. Por eso los servicios no deben limitarse solo a lo que se ofrece en su local. Las estrategias de extensión y las nuevas tecnologías permiten que algu- nas propuestas lleguen a lugares remotos y a horas insospechadas.
¿Cuáles y cuántos servicios debe prestar una biblioteca?
E l Artículo 20 de la Ley 1379 de Bibliotecas Públicas establece diez servicios básicos: consulta, préstamo externo, referencia, formación de usuarios, servicio de información local, programación cultural, extensión a la comunidad, acceso a la internet, promoción de lectura y alfabetización digital. La presencia de una sola persona en la mayoría de las bibliotecas del país hace difícil la prestación de todos estos servicios de manera continua. De ahí la importancia de gestionar recursos, encontrar aliados, priorizar y planear cuidadosamente, para que los grupos más vulnerables o aquellos que no tengan otras opciones de acceso a la información, siempre sean atendidos.
La cantidad de servicios que presta una biblioteca depende del personal disponible, los recursos financieros, las instalaciones, las colecciones y las necesidades de la comunidad que atiende, entre otros. Tradicionalmente se ha considerado que cualquier biblioteca –independientemente de los factores antes mencionados– está en la obligación de prestar tres servicios fundamentales de manera permanente: consulta en sala, préstamo de materiales para la casa y
Gratuidad y calidad. Los servicios
bibliotecarios básicos, son gratuitos
al público. Ninguna autoridad
nacional o territorial, ni biblioteca
pública podrá establecer prácticas
tendientes al cobro de estos
servicios de manera directa o
referencia. En la medida en que la planta
de personal de la biblioteca se incremente
o cuente con apoyos externos, se deben incorporar otros servicios.
1. Consulta en la biblioteca o consulta en sala:
La biblioteca debe disponer de materiales de lectura en distintos soportes (impresos, audiovisuales y en línea) para ser usados y consultados libremente por los visitantes en sus salas de lectura. Para esto, suele ofrecer a los usuarios un catálogo público que facilite la búsqueda de los materiales, además de tener las colecciones organizadas, ubicadas en estanterías abiertas y señalizadas para que los materiales puedan ser localizados rápidamente. Así mismo, debe contar con los equipos necesarios para permitir el uso de los documentos no impresos.
Cualquier persona sin ningún tipo de distinción está en el derecho de ingresar a la biblioteca y utilizar los materiales disponibles: revistas, periódicos, libros, páginas web, mapas, películas, entre otros. Esto significa que no debe haber mostradores que impidan el paso hacia las colecciones generales, que los libros para niños no estén bajo llave ni ubicados en estantes para adultos que los niños no puedan alcanzar. La música y las películas no deben estar encerradas, ni debe haber impedimentos y prohibiciones extrañas para obstaculizar el uso de los computadores.
La consulta se hace más amable con exhibiciones de materiales sobre diferentes temas, novedades recién adquiridas, exhibiciones de libros recomendados por el bibliotecario
o por los lectores, materiales bonitos, interesantes y curiosos que “provocan” al lector
o simplemente estimulan el placer de hojear y curiosear. Estos materiales se pueden ubicar en “centros de interés” o en exhibidores o estantes destinados exclusivamente para las novedades.
Como en cualquier negocio de autoservicio, la consulta libre y autónoma en las estanterías de la biblioteca puede generar algunos “riesgos”: materiales más usados y gastados, más libros para organizar en los estantes, otros que no se encuentran por estar mal ubicados, etc. Estos riesgos son bienvenidos y deben ser asumidos pues significan mayor uso, más usuarios, mejores “ventas” y más vida.
Los espacios deben ser amables, limpios y acogedores, con salas de lectura ventiladas y buena iluminación. Muebles cómodos y variados, como sillas para consultar, poltronas para leer, sofás para conversar y leer el periódico, bancos para que las mamás miren libros con los bebés, contribuyen a que los visitantes se sientan acogidos. Por supuesto, el mobiliario acorde con la edad de los usuarios, personas mayores, adultos, jóvenes, niños y discapacitados, facilita la consulta.
Cuando el catálogo de la biblioteca está en la web, se extiende a veinticuatro horas la posibilidad de verificar la existencia de los materiales desde cualquier lugar del mundo.
2. Servicio de Referencia:
Es la atención y orientación a los usuarios en sus necesidades de información. El servicio de referencia puede prestarse personalmente
cuando el usuario acude a la biblioteca, telefónicamente, o en línea. Para esto es indispensable que los empleados conozcan muy bien
la colección y estén al tanto de sus debilidades y fortalezas. Deben
tener también la capacidad de acceder a la información que no posee la biblioteca a través de la internet.
El servicio de referencia incluye todo tipo de orientaciones: datos propios de la biblioteca relacionados con su funcionamiento, servicios y recursos; requerimientos puntuales y específicos tales como fechas, nombres y datos, y también sugerencias amplias sobre temas de investigación a
través de la colección de la biblioteca o de recursos de otras bibliotecas.
donde pueda participar en
a mi desarrollo personal como
clubes de lectura, lecturas
en voz alta, ciclos de
El bibliotecario debe estar
preparado para hacer frente
a consultas de personas de
diferentes edades, experiencias lectoras, estilos de vida y niveles de especialización. Por esto, en el
acercamiento inicial, conocido como entrevista de referencia, el bibliotecario identifica la necesidad del usuario para apoyarlo en la búsqueda de los documentos que se ajusten a la solicitud expresada.
Una biblioteca pública recibe disímiles requerimientos de información si de verdad apuesta por la diversidad y heterogeneidad de sus públicos. Ejemplos de esta diversidad pueden ser: ¿Cómo hago un derecho de petición? ¿Qué es el fenómeno del Niño? ¿Cómo debo alimentar a mi mascota? ¿Cuál es el traje típico del departamento de Huila? ¿Quién invento el botón? ¿Cuál cuento me recomienda para mi hijo de dos años?
¿Quién, qué, cómo, cuándo, dónde, por qué, para qué? Con conocimiento de la colección, mucha curiosidad y un buen manejo de las tecnologías, el bibliotecario puede apoyar y orientar a los usuarios en la búsqueda y ofrecerles herramientas para que aprendan a utilizar de manera autónoma las fuentes de información.
3. Préstamo externo de los materiales:
El préstamo externo posibilita que los materiales de la biblioteca se utilicen por fuera de ésta. Un servicio de préstamo externo es una de las mejores formas de promover la lectura ya que abre la posibilidad de que las personas lleven libros entre sus objetos personales, los compartan en casa con familiares y amigos y destinen parte del tiempo libre a la lectura o a la consulta de los materiales prestados. Éste es por excelencia el servicio que distingue a la biblioteca pública. Sin importar el tamaño, este servicio debe ser ofrecido de manera gratuita y difundirlo. Es un derecho de todos los ciudadanos.
El préstamo no es un favor que hace la biblioteca al posible lector. Por el contrario, los lectores son quienes permiten que la biblioteca
“La biblioteca como institución es un
referente del aprendizaje, y el bibliotecario
un modelo, un ejemplo, como el docente,
de cómo seleccionar y usar la información.
De hecho, en cualquier uso de la biblioteca
el lector está obteniendo un aprendizaje. Al
leer, amplía sus conocimientos, su cultura,
o su capacidad de comprensión; al estudiar
en la biblioteca, está aprovechándola para
sus actividades de educación formal; al
informarse, está obteniendo los elementos
para producir conocimiento, al acceder a los
documentos de la biblioteca está obteniendo
fuentes de conocimiento seleccionadas;
al divertirse, acceder a la cultura o usar
tecnología para la comunicación o el ocio,
está adquiriendo alfabetización digital
o conociendo distintas manifestaciones
artísticas, en suma, al usar la biblioteca
junto a otros, está adquiriendo hábitos
democráticos y de respeto, interiorizando las
prácticas de cooperación en el aprendizaje
o ampliando su visión del mundo de la
información en sus distintos soportes”.
Y Judith LiCea de arenas
Tomado de “El compromiso de las bibliotecas
con el aprendizaje permanente. La alfabetización
informacional”. En: Información, conocimiento
y bibliotecas en el marco de la globalización
neoliberal. T rea. Pág 150. 2005.
El servicio de préstamo se me
está volviendo muy complicado.
controlarlo manualmente pues
son muchos los materiales que
se están llevando los lectores.
Aunque eso debería tenerme muy
contenta, ya se me está saliendo
de las manos. El bibliotecario de
Aguaclara me contó que allá
hacen los préstamos con el Siabuc.
Yo, en mi biblioteca, no manejo
sino el módulo de consultas pero
voy a consultar la página de
Públicas para aprender a usar
este sistema. Tengo que activarlo
para mejorar mi gestión como
continúe viva. En esta medida, crecen sus opciones para demostrar su valor y utilidad y, por ende, para gestionar más recursos.
El área donde se hacen los préstamos debe ser visible, invitadora, bien señalizada y preferiblemente próxima a la salida de la biblioteca. El préstamo puede hacerse a personas, para utilizar los libros en su hogar o en el trabajo, o a entidades, tales como empresas, instituciones educativas, centros asistenciales, hogares comunitarios, para ser usados colectivamente.
Para que el préstamo funcione correctamente, las bibliotecas establecen procesos que permiten controlar la entrada y salida de los materiales. Gracias a los sistemas o software de gestión bibliotecaria, en muchos lugares ya los préstamos no se manejan manualmente sino de forma automatizada, logrando, además de tener un control sobre los usuarios que prestan libros y materiales, llevar la estadística sobre este servicio de forma ágil y permanente.
El primer paso para prestar este servicio, es que el usuario (persona o institución) se inscriba e identifique, consignando sus datos y su localización: nombre, fecha de nacimiento, dirección y teléfono de residencia, trabajo o estudio, dirección electrónica, teléfono de alguna persona conocida. Para que los usuarios no olviden cuándo devolver el material a la biblioteca, se adhiere en la parte interna de la cubierta (en el caso de libros y revistas), una hoja de vencimiento donde se anota la fecha de devolución.
Los sistemas automatizados, como los software integrales para bibliotecas, entre ellos Siabuc y Winisis, cuentan con un módulo para el servicio de préstamo, donde se combina la base de datos de los materiales bibliográficos existentes en la biblioteca con la base de datos de los usuarios que se registran. El préstamo automatizado es más ágil, preciso y permite la obtención de diferentes reportes (número de libros prestados, libros reservados, temas, etc.), datos de gran utilidad en el momento de planear y decidir sobre las nuevas adquisiciones.
El préstamo automatizado es más ágil, preciso y permite la obtención de diferentes reportes (número de libros prestados, libros reservados, temas, etc.), datos de gran utilidad en el momento de planear y decidir sobre las nuevas adquisiciones. En este sentido, se recomienda:
Tener un reglamento de préstamo claro y sencillo, donde se establezcan los deberes y derechos que tiene el lector de retirar y utilizar los materiales y devolverlos en buen estado y cumplidamente.
Evitar el exceso de restricciones: el objetivo principal es la difusión de las colecciones. Por lo tanto tomar la decisión de no prestar porque otro lector puede necesitar al día siguiente el mismo material, o porque no hay sino un ejemplar, o porque posiblemente ese tema pueda ser requerido más tarde, no hace otra cosa que incomodar a los lectores y perjudicar el servicio. Para aquellos materiales de alta demanda, se determina un plazo de devolución más corto.
Considerar el no préstamo externo de materiales patrimoniales, libros de valor histórico, materiales locales únicos y difíciles de conseguir, etc. Este material puede ser consultado dentro de la biblioteca.
Carnetizar a los usuarios: da sentido de pertenencia hacia la biblioteca y permite que el préstamo sea más ágil y seguro.
Prestar más de un libro, hacer préstamos familiares donde un lector pueda llevarse materiales para los distintos miembros de la familia, prestar las novelas por un tiempo que permita que el lector las alcance a leer (dos o tres semanas), prestar mayor número de materiales en épocas de vacaciones, prestar libros considerados de referencia o consulta en la noche para regresar en la mañana, prestar música y películas –siempre con normas claras de uso y cuidado– y utilizar las listas de correo y las redes sociales como Facebook y Twitter para anunciar nuevas adquisiciones y para recordar la cumplida devolución de los materiales.
biblioteca donde siempre me
estén proponiendo cosas nuevas:
libros de temas variados, programas
culturales, páginas web atractivas,
programación de películas no comerciales
y muchas posibilidades a las que yo
normalmente no tengo acceso.
El préstamo externo puede generar algunos “riesgos”: materiales
que no son devueltos, lectores que desaparecen, libros extraviados, etc. Es necesario un control periódico para evitar estos problemas. Pueden ser llamadas telefónicas, mensajes por correo electrónico, comunicaciones escritas, razones con otros lectores, etc. Normalmente la mora o el retraso en la entrega de los materiales acarrea sanciones para el usuario adulto:
restricción en el acceso al préstamo durante algunos días
o semanas, disminución en el número o tipo de materiales
a prestar, entre otras. En algunos casos, dependiendo de las
normas de la biblioteca, se establecen multas en dinero por cada día de retraso.
biblioteca donde pueda
estar con mis hijos en el fin
de semana en actividades y
Los accidentes que ocurran a los materiales en manos de los niños se convierten en una oportunidad para inculcarles actitudes de respeto
y cuidado hacia los bienes públicos. Más que castigos y obstáculos, los niños reciben apoyo pedagógico sin que se les impida seguir usando la biblioteca y sus servicios.
En todos los casos, sean adultos, jóvenes o niños, hay que cuidar y conservar a los usuarios. Muchos, al no devolver el material a tiempo, se sienten inhibidos para regresar. Por eso los recordatorios deben ser amables para que el usuario sienta que es bienvenido y siga utilizando la biblioteca.
El nivel de préstamo externo es una de las medidas de éxito de la biblioteca. En las bibliotecas de los países desarrollados, la calidad de la biblioteca se mide, entre otros, con indicadores relacionados con el porcentaje de la población inscrita en el servicio, el nivel de rotación de las colecciones, los préstamos por grupos poblacionales, etc.
4. Acceso a la internet:
Toda biblioteca debe propiciar el acceso gratuito a la internet para que los usuarios puedan investigar, acceder a bases de datos, interactuar en las redes sociales, consultar bibliotecas virtuales y comunicarse con el mundo. La presencia de computadores y la conectividad no
son consideradas un lujo. Deben integrarse al servicio de referencia y consulta como las demás fuentes de información de la biblioteca.
Para controlar los tiempos del servicio de la internet, se asignan turnos de uso de acuerdo con la disponibilidad de los equipos
y la demanda del servicio. No se limita el tipo de información a
consultar, siempre y cuando ésta no perturbe la tranquilidad de los usuarios y la integridad moral de las demás personas. Establezca un reglamento fácil y claro donde se explique cómo se usa el servicio.
Se debe permitir bajar archivos de la internet a CD, a memoria
USB u otros dispositivos externos. Así mismo es bienvenido el uso de computadores portátiles dentro de la biblioteca y la conexión
a la red. Bajo ninguna circunstancia el uso de estos recursos de
conectividad se limita por cuestiones de edad, género o condición social, salvo lo establecido por las leyes colombianas.
biblioteca que esté
abierta cuando yo salga
5. Promoción de la lectura:
Es el conjunto de acciones y programas intencionalmente planeados y dirigidos a acercar a las personas, grupos de población y comunidad en general, a la lectura y a la escritura.
Estas acciones pueden ser realizadas por el bibliotecario, por personal contratado especialmente para llevarlas a cabo o por personas de la comunidad con interés por la lectura. Se requiere que la persona que dirija las actividades, sienta gusto por leer, sea conocedora del mundo de la literatura, tenga facilidad y disposición para transmitir el placer de leer, sepa leer en voz alta, y utilice las estrategias adecuadas para llegar a distintos tipos de población.
La promoción de la lectura no se limita a las actividades con los niños. El resto de públicos de la biblioteca, jóvenes, madres de familia, población adulta, adultos mayores, población recluida en cárceles y hospitales, todos, desde el nacimiento hasta la vejez pueden beneficiarse con este tipo de programas.
Las actividades de promoción de la lectura van desde las tradicionales horas del cuento, hasta lecturas en voz alta, clubes de lectura, tertulias literarias, talleres de lectura y escritura, e incluyen proyectos de gran cobertura como campañas de lectura, ferias del libro, etc. Estas actividades hacen parte de la programación permanente que la biblioteca ofrece a la comunidad. Se realizan de manera articulada con el hogar y con la escuela, escenarios de formación de hábitos de lectura por excelencia.
6. Servicio de información local:
Es el suministro de información de carácter local y comunitario relacionada con aspectos como salud, vivienda, impuestos, derechos humanos, transporte, educación, trámites, cultura, recreación, turismo, etc. La biblioteca recoge esta información, la organiza y la difunde con el fin de que el ciudadano conozca sus deberes y sus derechos y pueda participar democrática y efectivamente en el devenir de su comunidad.
Estos datos pueden provenir de instituciones oficiales y privadas, de grupos organizados de la comunidad o ser elaborada por la misma biblioteca. Se ofrece de manera personal, telefónica o por correo electrónico. La biblioteca puede entregar esta información mediante diferentes acciones: en la web, para ser consultada; en forma de folletos, volantes o carteleras sobre un tema de interés como trámites de jubilación, derechos de petición, etc. También se puede ofrecer mediante la organización de debates y encuentros.
7. Actividades culturales:
Es la oferta regular y variada de actividades que facilitan el acceso
disfrute de las diversas expresiones de la cultura local y universal. Generan un punto de encuentro para la conversación y el intercambio y se constituyen en un puente para facilitar el acercamiento a la lectura. Se incluyen presentaciones artísticas, proyecciones de cine
o cine-foros, exposiciones, conferencias,
charlas de interés comunitario, conciertos,
recitales de poesía, visitas de escritores, muestras artesanales o de cultura y tradiciones populares, etc.
8. Formación de usuarios:
Es el conjunto de actividades de carácter pedagógico que estimulan el uso adecuado de la biblioteca y fortalecen entre los usuarios las competencias relativas a la búsqueda y recuperación de la información. El bibliotecario debe tener en cuenta que su papel pedagógico en el acceso y uso de la información debe dirigirse a
todo tipo de población. Por ello ofrece visitas guiadas presenciales
y virtuales; instrucciones sobre manejo de catálogos; sesiones de
informática básica para niños, jóvenes, adultos o adultos mayores; asesora en el uso de las fuentes de información; prepara guías e instrucciones sencillas y claras para el manejo de los equipos; elabora carteleras que difundan los servicios y expliquen la organización de las colecciones.
9. Alfabetización informacional:
Este servicio es conocido en la bibliotecología moderna como ALFIN. Se considera una evolución de la formación de usuarios y busca formar en competencias para la gestión de información, ya sea que los recursos se encuentren en la misma biblioteca o se acceda a ellos por la internet. Abarca, de modo integral, la enseñanza/aprendizaje de las competencias, habilidades y destrezas relacionadas con la recuperación de la información y el manejo de las tecnologías, con el fin de obtener conocimientos y transmitirlos.
Los bibliotecarios, además de gestores culturales, son también gestores de las tecnologías de la información y la comunicación y, por tanto, mediadores y facilitadores entre éstas y los usuarios. El bibliotecario, como primer usuario experto en el manejo de los distintos procesos y herramientas que ofrece la biblioteca debe, sin duda alguna, abrir una cuenta de correo electrónico, tener la biblioteca en las redes sociales y dominar las herramientas de búsqueda y recuperación de información.
10. Servicios de extensión bibliotecaria:
Son las estrategias con las cuales la biblioteca pública extiende sus servicios a las comunidades que no pueden asistir a su sede por estar
alejadas o por estar recluidas en centros de atención. La biblioteca llega
a estas personas con préstamo, promoción de lectura, información local, actividades culturales, entre otros.
Los servicios de extensión pueden tomar forma de Cajas Viajeras, con colecciones, lecturas en el hospital, en la cárcel y préstamo de materiales. Los bibliotecarios deben conocer muy bien su comunidad e identificar las poblaciones en condiciones especiales y las ubicadas en sectores rurales de difícil desplazamiento para ofrecerles, a través de la modalidad de extensión bibliotecaria, los servicios más adecuados para ellas.
Los servicios complementarios Para la comodidad de los usuarios, las bibliotecas pueden establecer otro tipo de servicios como fotocopiadora, servicios de impresión, cafetería, papelería, casilleros para dejar pertenencias personales, etc. Estos pueden ser manejados por terceros y generar algunos ingresos a la biblioteca.
Algunas ideas para mejorar el reglamento de servicios:
La Ley de bibliotecas públicas establece que es necesario “elaborar un reglamento de servicios que la biblioteca ofrezca a su comunidad usuaria, el cual debe ubicarse en un
lugar visible y darse a conocer a los usuarios”. Es común que los reglamentos abunden en prohibiciones y advertencias, pero para que todos se sientan a gusto y bien recibidos, lo mejor es elaborar una serie de acuerdos claros y sencillos donde imperen las condiciones de respeto y se establezcan los
derechos y deberes de ambas partes.
biblioteca que no
exija muchos trámites para
prestarme libros, videos y música y
que yo pueda tenerlos durante el
tiempo suficiente para poder
ÎÎ Invite a participar a los miembros de la comunidad para que entre todos se establezcan los principales acuerdos del reglamento. ÎÎ Enfatice ideas relacionadas con el cuidado y el disfrute de la biblioteca como un bien común, y la simpatía
y pertenencia por un servicio que es de todos. Elabore carteleras con frases como:
La biblioteca es mía, suya, de todos. La usamos, la disfrutamos y la cuidamos dentro y fuera. ÎÎ Cambie las restricciones y prohibiciones por invitaciones. En lugar de silencio o prohibido hablar en voz alta, infórmele al usuario que el diálogo y la conversación en volumen moderado son actividades bienvenidas en la biblioteca. ÎÎ Exprese las ideas de tal manera que los visitantes comprendan que así como tienen derechos, también tienen deberes:
Para encontrar los libros limpios y sin manchas, evite las comidas y bebidas mientras esté usándolos. Para poder disfrutar los materiales, libros, equipos, videos, música, una y otra vez, ayúdenos a vigilar para que no se dañen, se mutilen, se rayen o se pierdan.
ÎÎ Difunda el reglamento de diversas maneras: en un cartel o un pendón, en hojas volantes, en la página web de la biblioteca, y en forma verbal cuando hable con los usuarios. ÎÎ Recuerde a los visitantes el derecho que tienen a:
Hablar con el bibliotecario.
Disfrutar y aprovechar los materiales y los servicios de la biblioteca.
Sugerir títulos nuevos.
Reclamar por un servicio mal prestado, un material que no aparece o un horario cambiado sin aviso.
Recibir orientación del bibliotecario.
ÎÎ Recuérdeles también su deber de:
Respetar y tratar cordialmente a los demás usuarios y a los funcionarios de la biblioteca.
Hacer buen uso de los materiales, muebles y equipos y reportar cualquier anomalía al respecto.
Suministrar información veraz y precisa al inscribirse en el servicio de préstamo.
Devolver los materiales en préstamo en buen estado y en la fecha establecida.
Acatar lo establecido en los reglamentos.
ÎÎ Haga del reglamento una herramienta sencilla, amigable y sin muchas complicaciones:
evite los reglamentos punitivos, llenos de medidas absurdas y trámites exagerados para el préstamo o con obstáculos para leer, prestar y aún para ingresar. ÎÎ Si nunca ha elaborado un reglamento para bibliotecas, puede buscar algunos en la internet. Adáptelos a sus circunstancias, compártalos con los usuarios y ajústelos antes de divulgarlos. ÎÎ Finalmente, si la palabra “reglamento” le parece demasiado normativa y atemorizante, ensaye con nuevos términos, tales como: guía de uso de los servicios; acuerdos para disfrutar la biblioteca; manual de convivencia y buen uso de los servicios; guía de derechos y deberes, etc.
En Circasia, departamento de Quindío, la bibliotecaria,
apoyada por funcionarios de la alcaldía, de médicos
y de sicólogos, se desplaza semanalmente hasta un
barrio marginal del municipio, marcado por la
violencia y la drogadicción, para realizar
actividades culturales. Conciertos,
danzas, lecturas en voz alta, además de
atención sicoterapéutica, son disfrutados
por un público que de otra manera no
accedería a este tipo de programas.
La biblioteca pública conectada
La biblioteca, como se ha repetido, es un lugar de conocimiento, in- formación, conservación, investigación, educación, encuentro, inter- cambio y crecimiento. Para que estos objetivos se cumplan a caba- lidad, la biblioteca debe contar con computadores y conexiones a la internet. Una buena conectividad permite que más usuarios se bene- ficien, obtengan mayor información y puedan ejercer su derecho a la participación social con mejores herramientas.
Los computadores en la biblioteca
L a importancia de la dotación informática y la conectividad en las
bibliotecas públicas ha sido reconocida por la Ley de Bibliotecas, por el Ministerio de las TIC y, obviamente por el Ministerio de Cultura. Esta es una condición sin la cual las bibliotecas públicas no pueden cumplir su misión de ser centros de información, circulación de ideas
y conocimientos. Las bibliotecas públicas, por su carácter abierto,
democrático y libre, son una de las mejores plataformas para hacer realidad el uso y la apropiación de las nuevas tecnologías por parte de las comunidades. Para algunas personas, la biblioteca pública es el único medio de acceso disponible a los computadores y a la web.
Los computadores y la conectividad en las bibliotecas representan un
sinfín de oportunidades: agilidad y eficiencia en los servicios; acceso
a documentos, bases de datos e información de todo el mundo;
creación de contenidos por parte de las comunidades; oferta de nuevos servicios; nuevos grupos de usuarios; acceso a la biblioteca cuando está cerrada; facilidad en el trabajo administrativo; mejora en las comunicaciones con los colegas y con el mundo, entre otros.
Al Ministerio de Tecnologías de la
Propender porque en un plazo
máximo de cinco años todas
las bibliotecas públicas del país
cuenten con dotación informática y
conectividad suficiente para prestar
los servicios bibliotecarios a su
cargo, en perspectiva del tamaño
de las poblaciones usuarias.
Es necesario que la biblioteca realice actualizaciones permanentes, tanto de hardware (equipos) como de software (programas), ya que el vertiginoso avance de las TIC hace que rápidamente la biblioteca quede desactualizada y los equipos o herramientas tecnológicas se vuelvan obsoletos. Es importante prever recursos para actualizaciones en este sentido. Una tecnología lenta, más que atraer, puede espantar a los usuarios.
El servicio para usuarios y visitantes Entre mayor número de computadores hay en la biblioteca, más posibilidades tienen los usuarios para acceder a la información:
algunos pueden hacer sus tareas, no sólo escolares sino profesionales, otros investigar sobre temas de su interés, leer
noticias, seguir cursos a distancia, realizar trámites, oír música,
ver películas, consultar bases de datos, comunicarse, entre otros.
El bibliotecario debe contar con un equipo para su uso exclusivo con el fin de consultar los catálogos, cargar y descargar los préstamos, redactar proyectos e informes, gestionar recursos, programar actividades, comunicar eventos y mantenerse en contacto con la Red de Bibliotecas y otras instituciones.
Una biblioteca difícilmente puede mantener renovado el material
de referencia en forma impresa. Aparte de que ocupa mucho
espacio, es costoso y lento en actualizarse. Por ello debe preferir
enciclopedias en medios digitales para ser consultadas, sea en
Para la consulta y el servicio de referencia, hay que tener presente que la actualización de ciertos temas circula más rápido en la internet: legislación, información económica, geográfica, últimas noticias, avances de la ciencia, tendencias económicas, prensa,
por ejemplo. La internet permite que estos contenidos sean
conocidos de manera instantánea por gran número de personas a la vez y ahorra recursos y espacios en la biblioteca.
Ciertas bibliotecas afirman tener computadores y acceso a la internet cuando en un aula aparte de las salas de consulta
“Las bibliotecas públicas deben estar
y participar en las redes sociales,
pero antes de darse de alta en las
mismas deberían llevar a cabo varias
sesiones de reflexión estratégica para
determinar el enfoque de su presencia
en la web social, qué objetivos de
comunicación quieren lograr con la
misma, cómo se complementan entre
sí cada uno de los perfiles creados por
las bibliotecas en las diferentes redes
sociales y, sobre todo, cómo van a
medir los resultados obtenidos”.
Las bibliotecas en las redes sociales (24-10-
2010) Consultado en: www.dosdoce.com/
articulo/opinion/3566/las-bibliotecas-en-
las-redes-sociales/
se dispone de un número de computadores destinados exclusivamente para programas de enseñanza y formación. Esto no es suficiente. Aunque la biblioteca debe capacitar en el uso de las nuevas tecnologías, los computadores deben servir como soporte para la consulta y el servicio de
referencia de la biblioteca. Si la mayor parte está destinada a los cursos de formación, el usuario no pude disponer de ellos
y la consulta continúa ligada sólo a los materiales impresos.
una biblioteca con
para traer mi portátil y
conectarme sin tener que
esperar turnos. Por supuesto
no molestaré a los vecinos
pues escucharé con mis
La conexión y la participación ciudadana El gobierno nacional ha puesto al alcance de toda la población la información pertinente a las gestiones
legales, administrativas, judiciales, entre otras. En lugar de hacer largas filas frente a oficinas con poco personal, los ciudadanos pueden inscribirse en servicios de educación
y seguridad social, además de realizar trámites de diversa naturaleza.
El bibliotecario debe mantenerse al día en esto y apoyarse en personas claves de la comunidad para que la biblioteca sea útil en vincular a la ciudadanía con el Estado y sus distintas dependencias.
Los proyectos de formación de usuarios
A diferencia de una biblioteca universitaria o de una
escolar, donde se supone que la gran mayoría de usuarios tienen algunas competencias para buscar y seleccionar información –y saben además manejar mínimamente los equipos–, la biblioteca pública se ve ante el reto de acercar las tecnologías a grupos de la población que –si no fuera por la biblioteca– no tendrían oportunidades de usarlos y de aprovechar sus beneficios. Es, por lo tanto, fundamental, fomentar entre estos grupos el uso de los computadores y de la internet y programar cursos básicos para aprender a manejar procesadores de texto, navegar en la red y usar el correo electrónico.
Dónde conseguir los computadores
Las administraciones locales son las aliadas fundamentales. De ellas depende la dotación, así como el mantenimiento y la reposición de los equipos. También de ellas depende el pago y el sostenimiento de la conectividad.
El Ministerio de las TIC, a través de programas como Computadores para Educar.
A través de cooperación con fundaciones o empresas desarrolladoras o especialistas en TIC que quieran, a través de sus proyectos de responsabilidad social, contribuir a fomentar el uso de las tecnologías en las bibliotecas públicas.
Tecnologías para personas en situación de discapacidad Las personas en situación de discapacidad igualmente pueden encontrar en las bibliotecas públicas tecnologías de la información y la comunicación, desarrolladas o adaptadas para acceder a la lectura y la información. Dicha tecnología puede ser adquirida en el país o se puede encontrar de manera gratuita en la internet, gracias a los proyectos de software libre. En Colombia, instituciones como el inci y el insor han desarrollado herramientas tecnológicas especialmente diseñadas para que personas con discapacidades sensoriales puedan acceder a las TIC.
biblioteca con equipos
que me permitan leer a pesar
de que mis ojos no están bien. He
oído decir que hay máquinas que leen
por uno y repiten en voz alta lo que está
escrito. También me han contado sobre
computadores especiales para las
personas que no pueden oír. Así todos
podemos disfrutar de la lectura
Algunos enlaces interesantes donde se puede encontrar información y tecnología gratuitas para personas en situación de discapacidad:
Orientaciones generales para la implementación y prestación de servicios de acceso a la información a población con limitación visual. www.bibliotecanacional.gov.co/recursos_
user/BibliotecasPublicas/MODULO%20
INCI.pdfÎ
NVDA: Lector de pantalla gratuito con versión en español. Proporciona información a través de síntesis de voz y Braille y permite a las personas ciegas o con discapacidad acceder a Windows. http://tecnologiaydiscapacidad.
es/2008/04/12/nvda-lector-de-pantalla-
de-codigo-abierto/
www.nvda-project.org/wiki/DownloadÎ
http://tecnologiaydiscapacidad.
de-codigo-abierto/Î
Enlaces de programas demos y de dominio público relacionados con las personas ciegas o con baja visión en la internet, en idioma español. www.manolo.netÎ
Servicio gratuito de biblioteca digital para ciegos de habla hispana. www.tiflolibros.com.ar/ÎTifloÎlibrosÎ ArgentinaÎ
ponerme al día con esto
de la internet. Hoy unos
visitantes me preguntaron
sobre un concurso de poesía
que se realiza en el Japón
no supe cómo ayudarlos.
Alguien me dijo que hay
páginas dedicadas a los
concursos literarios de todo
mundo. Desde mañana
mismo me dedicaré a hacer
un directorio. Por aquí hay
muchas personas interesadas
en publicar sus libros y éste
es el lugar para ayudarlos.
Las redes sociales y los blog en la biblioteca El uso de la internet en la biblioteca no se limita a tener un sitio web que ofrezca información sobre servicios y horarios. Con las posibilidades de la llamada web social o web 2.0, conformada por aplicaciones que permiten la interacción y la participación del usuario en la construcción de los contenidos, la biblioteca puede interactuar con otras bibliotecas e instituciones de carácter cultural y educativo, así como establecer diálogos con los usuarios, generando comunidades y redes sociales, lectores digitales y foros de discusión alrededor de la lectura y la escritura.
En las bibliotecas, las herramientas de la web 2.0 1 pueden aprovecharse para tener visibilidad y posicionamiento a través de los contenidos publicados y compartidos y para agrupar comunidades de usuarios por intereses comunes, y permitir que los miembros de la red compartan información mediante la
creación de contenidos, publicación de actividades, comentarios,
y grupos de discusión. Estos medios son un excelente canal
de comunicación con los usuarios, ayudan a dinamizar las actividades, y permiten establecer una relación más cercana con los usuarios, especialmente con los jóvenes y los adolescentes.
Las redes sociales permiten que sus miembros se agrupen y compartan temas de interés, de manera continua, intercambien
conocimiento y contenidos. Son también espacios para el ocio,
y para el trabajo cooperativo. Existen redes sociales generales
que no tienen un tipo de público definido. Las más conocidas son http:Î//www.facebook.com, http:Î//www.orkut.com, www.tuenti. com, www.myspace.com. Otras redes sociales tienen definido un tema y agrupan a usuarios o a grupos de profesionales de
acuerdo a intereses. Las bibliotecas pueden liderar su red social y
a su vez participar en otras redes sociales afines.
Un blog es un sitio web en el que la información debe ser
1 Algunas de las principales herramientas de la web 2.0 son las redes sociales (Ej.: Facebook, linkedÎIn), blogs (Ej.: blogger, Wordpress), publicación de fotos y videos (Ej.: flickr, picasa, youtube), las Wikis (Ej.: PBWorks, Wikispaces), microblogging (Ej: twitter, yammer, jaiku, identi.ca), documentos y presentaciones en línea (Ej.: GoogleÎdocs, slideshare).
actualizada de forma periódica, y permite la interacción del usuario que lo consulta, mediante los comentarios que registre. La información más actualizada se despliega al principio de la pantalla, desplazando las entradas anteriores. Los blogs, pueden servir a la biblioteca como un espacio para publicar información sobre los servicios, programas, así como temas de actualidad para su comunidad, y a la vez impulsar la participación del lector a través de comentarios. Existen herramientas gratuitas que permiten crear blogs en la internet, como:
¿Por qué no es suficiente que en un municipio haya computadores sólo en el café internet?
Porque el café internet cobra por el acceso y en muchos lugares del país las personas no tienen recursos ni siquiera para pagar tarifas mínimas de acceso a la internet.
Porque en la biblioteca, además de los computadores, se encuentran otras fuentes de información que pueden apoyar la consulta, tales como revistas, libros, videos, etc.
Porque en la biblioteca hay posibilidad de recibir orientación y de tener acceso a la información de otras bibliotecas, a bases de datos y a otros recursos electrónicos.
Porque a la biblioteca pública le corresponde una labor de formación y es un buen lugar para aprender a usar las TIC. Cuando se acude al café internet, las personas ya deben tener un conocimiento previo.
Porque los computadores en la biblioteca, además de tener fines informativos, tienen fines formativos, y se ofrece orientación sobre cursos de educación a distancia y trámites en línea, entre otros.
Porque la biblioteca promueve procesos del uso y apropiación social de las TIC.
Porque en la biblioteca es posible compartir con otras personas que también están aprendiendo.
computadores para crear
un blog con mis amigos. Allí
publicaremos las noticias del barrio,
haremos campañas ecológicas,
pacifistas y culturales. Eso nos
ayudará a querer más lo nuestro
y a mostrarle al mundo cómo
vivimos los de aquí.
En la biblioteca pública Rafael Bernal Jiménez del Pantano de
Vargas, corregimiento del municipio de Paipa, en el departamento
de Boyacá, campesinos, comerciantes, niños, jóvenes y adultos
mayores evocan, narran y finalmente escriben en los computadores,
bajo la guía de la bibliotecaria, sus memorias. Esta
estrategia llamada Proyectos de vida se complementa
con la inclusión de fotos y de videos caseros realizados
por niños y jóvenes. Todo este material se convierte
en publicaciones digitales, generando de esta manera el
aprendizaje del uso de equipos como el escáner y la cámara digital.
En este municipio, los comerciantes han ampliado su interés por
los sistemas, pues gracias a ellos pueden llevar la contabilidad y
promocionar sus negocios más eficientemente.
Para hacer un mejor uso de los computadores y la internet:
ÎÎ Ubique los computadores donde pueda constatar su buen uso y cuidado.
ÎÎ Dentro de lo posible, cuide el ingreso a páginas pornográficas o con contenidos gratuitamente violentos, en especial entre el público infantil.
ÎÎ Establezca un reglamento para el uso de los computadores y el acceso a la internet; incluyendo la duración de turnos y los usos prioritarios.
ÎÎ Si cuenta con varios computadores, reserve uno para consultas cortas de 10 o 15 minutos. Dedique uno con turnos más extensos para aquellas personas que estén adelantando cursos a distancia o que presenten situación de discapacidad.
ÎÎ Apoye búsquedas de becas, convocatorias y cursos en línea.
ÎÎ Busque a personas de la comunidad para que lo ayuden a actualizarse en las posibilidades que ofrece la internet. Así podrá apoyar mejor a su público y, de paso, informarse usted.
ÎÎ Manténgase en contacto con otros bibliotecarios por correo electrónico para compartir inquietudes, dudas y experiencias con sus colegas.
ÎÎ Cree su propia red de amigos de la biblioteca y manténgalos al tanto de las actividades programadas. Este es un medio más eficiente y económico que el correo postal.
La actividad de una biblioteca pública, como la de cualquier otro servicio de tipo social, está centrada en las relaciones que establece con su comunidad. Ésta incluye a las personas, grupos organizados e instituciones con quienes trabaja e interactúa permanentemente. La vinculación y el compromiso con los ámbitos educativos, culturales, económicos y políticos de la comunidad, hacen que la biblioteca sea llamada una institución social.
La biblioteca y sus públicos
Y a pasó la época en que lo más importante que tenía que hacer el bibliotecario era cuidar y conservar las colecciones de su biblioteca o vigilar a los niños que ingresaban a hacer tareas o a consultar en la internet. El bibliotecario moderno está llamado a proyectarse hacia la comunidad, a conectar la biblioteca con el mundo a través de la red y a abrir canales para la difusión de los servicios.
En la medida en que la biblioteca se vincula con el conjunto de sus usuarios –reales y potenciales–, los conozca, interactúe y trabaje con ellos de manera individual o grupal, cuenta con mejores elementos para ofrecer servicios incluyentes ajustados a sus necesidades y requerimientos. De esta manera puede proponer actividades y productos en horarios apropiados y en lugares adecuados.
Cuando el público participa, adquiere conciencia de la función que cumple la biblioteca. Así desarrolla la capacidad y el derecho a exigir calidad en los servicios, mejores colecciones, bibliotecarios más
del Congreso de Colombia
todos sus niveles garantizará la
en la formulación de políticas,
programas y proyectos del sector
estables. De paso, contribuye a gestionar y a conseguir recursos para la sostenibilidad. En otras palabras, la biblioteca se hace útil y necesaria para la comunidad y puede contar con su respaldo.
La relación con las autoridades La Ley 1379 declaró a la biblioteca como de utilidad pública y social y los servicios que presta son considerados públicos. Por lo tanto, son los alcaldes, concejos municipales y cabildos, en el caso de los resguardos indígenas, los prestadores esenciales de este servicio público definido por la ley. En otras palabras, son las autoridades locales quienes deben velar por el funcionamiento, mantenimiento, programación y ampliación de los servicios y colecciones de las bibliotecas, así como por el nombramiento y el pago de honorarios del personal a cargo.
En este sentido, las relaciones que la biblioteca establece con las autoridades deben encaminarse a que reconozcan y valoren su importancia y utilidad en la vida de la comunidad. El objetivo es lograr que los servicios bibliotecarios se inserten en los planes y presupuestos del gobierno como una de las estrategias para sacar adelante los proyectos culturales y educativos del ente municipal. Si el bibliotecario trabaja en este campo, aumenta la posibilidad de contar con recursos periódicos y bien definidos, que garanticen la financiación de la biblioteca.
La participación de la comunidad “Frente a lo cultural, el principio de participación adopta dos significados. Por una parte, el acceso a bienes y servicios culturales, lo que implica que se deben crear las condiciones para que quienes participan puedan informarse, formarse, conocer, comprender y disfrutar de esos bienes; y, por otro lado, significa la garantía para que todo grupo pueda expresarse, comunicarse, actuar, crear y asegurar su propio desarrollo, haciéndose partícipe en la definición de políticas culturales, la ejecución de proyectos y el fortalecimiento de nuevos vínculos de participación social”. Manual para la gestión de la cultura, p. 23.
Es deber de la biblioteca llegar con sus servicios al mayor número posible de personas, incluyendo a quienes
Estoy un poco nerviosa. Hoy
tengo que exponer ante el
alcalde y el Concejo Municipal
proyecto de ampliación de los
servicios de la biblioteca. Necesito
que me aprueben el presupuesto
para adquisiciones, cajas viajeras
nuevos computadores. El año
pasado logré que conectaran la
biblioteca a la red de la internet
cada vez hay más usuarios
apartando cupo para utilizar
este servicio. Con los dos viejos y
lentos computadores que tenemos
es suficiente para atender
demanda de información que
se creó. Hoy es un día muy
importante para mí, la biblioteca
tradicionalmente han estado alejados de la cultura escrita:
habitantes de zonas rurales y de áreas marginales de las grandes ciudades, grupos indígenas y ciudadanos que por dificultades de movilización o de presupuesto no pueden acudir a las instalaciones.
Tradicionalmente, los servicios bibliotecarios han sido definidos por la misma biblioteca. La comunidad a la que sirve muchas veces no cuenta con la experiencia ni con las habilidades para diseñar en conjunto planes y programas de interés mutuo. Sin embargo, involucrar a los grupos organizados en el diseño de los programas puede producir grandes beneficios, tanto para la comunidad como para la biblioteca.
De hecho, pensar una biblioteca con su comunidad antes de ser creada, permitirá que ésta realmente responda a lo que la comunidad necesita y espera de ella y que su apropiación sea más fácil y rápida. Al crear colectivamente contenidos de interés comunitario, se apoya a las personas para que plasmen sus propios conocimientos, identifiquen áreas de mejoramiento, se incorporen en proyectos de ambientación de las salas de lectura, conformen y sugieran las colecciones, se sumen a las actividades de extensión, propongan temas y espacios para el debate de los asuntos públicos, entre otros. Así se genera un ambiente de participación y la biblioteca se hace más visible y más cercana a la comunidad.
Existen diversas estrategias para conocer a la comunidad. Están las más convencionales como buzones de sugerencias, encuestas, estudios de satisfacción y de expectativas, entrevistas. También es posible comunicarse a través de Facebook y Twitter y utilizar metodologías participativas, como el DRP (Diagnóstico Rápido Participativo), que ayudan a los grupos a identificar sus intereses y sus prioridades.
Se comparten de esta manera los conocimientos y se mejora la capacidad de decisión y solución acerca de las propias necesidades. Las metodologías participativas han demostrado su
utilidad para levantar información conducente a la planeación, ejecución, diseño de servicios y evaluación de proyectos.
Las bibliotecas, dando cumplimiento a su labor informativa, pueden desarrollar una estrategia de estímulo a la participación ciudadana y comunitaria con el diseño y prestación de los Servicios de Información Local. Al recolectar, organizar y ofrecer información que generan las mismas comunidades, las instituciones públicas y privadas y los grupos organizados, como proyectos gubernamentales y comunitarios, eventos educativos y culturales, trámites, procedimientos, inventario de recursos para uso público, etc., se extiende la proyección social de la biblioteca.
La relación con instituciones educativas, culturales y empresas locales La biblioteca no está sola. Hace parte de un engranaje social y cultural donde participan organizaciones de diversa índole:
museos, instituciones educativas, organizaciones sociales, centros históricos, centros culturales y otras bibliotecas. Concentrar esfuerzos y realizar proyectos conjuntos fortalece la sostenibilidad de los programas y permite llegar a otros públicos a los cuales la biblioteca, por sí sola, quizás no podría acceder, ayudando a la vez al desarrollo comunitario desde los procesos de información, lectura y conocimiento. Se hace posible también el compartir dudas, seguridades, experiencias, éxitos y fracasos y buscar soluciones realistas y en conjunto.
Los proyectos de colaboración y la conformación de redes con otras bibliotecas pueden abarcar desde el campo de los recursos hasta los servicios y las actividades: compras conjuntas, préstamo de equipos, programas culturales compartidos, cajas viajeras, préstamo inter bibliotecario, itinerancia de exposiciones, por ejemplo. Las redes de bibliotecas son dinámicas y flexibles, su estructura y conformación dependen de las realidades y necesidades de cada región.
“La biblioteca comunitaria no es ajena
al reto de abrir espacios para “intervenir
en la definición del futuro”, y esto no lo
puede hacer en soledad, requiere recrear
sus lazos de confianza, necesita renovar
sus solidaridades con instituciones como
la escuela, las instituciones educativas
formales y no formales, la casa de cultura,
la cárcel, el hospital, las iglesias, los
sindicatos y gremios, las organizaciones
comunitarias y de vecinos, los grupos
de jóvenes, entre otros. Solidaridades y
confianzas que van restableciendo la
pertenencia a redes, a tramas capaces
de recrear el vínculo del libro y la
información con la vida de la gente, sobre
todo de aquella que, sistemáticamente,
es excluida social, cultural, política y
Bibliotecas públicas comunitarias: tránsitos y
diálogos socioculturales.
Las características del entorno y de las bibliotecas, y los procesos de liderazgo o centralidad que ejercen algunas de ellas pueden llevar a configurar diferentes tipos y niveles de redes. Lo importante es saber con quién asociarse, para qué, cómo hacerlo y aprovechar los beneficios que se derivan del trabajo en red. Pueden existir redes regionales, departamentales, municipales o incluso una biblioteca municipal puede llegar a ser el nodo de una red subregional, provincial o local. De hecho existen redes en las que los participantes no son solo del sector bibliotecario: ONG, universidades, empresas, organizaciones sociales, etc., actúan en red con bibliotecas, jugando distintos roles y llevando a cabo diferentes acciones, generalmente en doble vía.
biblioteca no entrara
a la cárcel, tal vez no podría
leer estos libros tan interesantes.
Pediré que me traigan prestada la
Colombia pues quiero saber si me
puedo acoger a una ley en
La precariedad de muchas de las bibliotecas escolares hace necesario que la biblioteca pública ponga en marcha iniciativas para apoyarlas, extendiendo hasta ellas programas de promoción de lectura, talleres creativos, visitas guiadas, como puentes para cautivar y formar lectores que más adelante asistan de manera autónoma a la biblioteca.
Las alianzas con el sector del comercio o con empresas locales, a través de sus oficinas de responsabilidad social, pueden ser de gran apoyo para la biblioteca. Para que las gestiones tengan éxito ante las autoridades y las empresas, es preciso que los proyectos estén redactados de manera clara, incluyendo objetivos, presupuesto, cronograma, público al que se dirige y actividades que se llevarán a cabo.
La participación en Consejos Municipales de Cultura Desde la expedición de la Ley General de Cultura, Ley 397 de 1997, el Sistema Nacional de Cultura se ha concebido como una estrategia de organización y participación del sector cultural que involucra todas las instancias públicas, privadas y de carácter
de mi biblioteca es
que llega hasta la puerta de
mi casa. Cada domingo de diez a
doce una carreta llega a cambiar
los libros que me dejó prestados
durante la semana. Cuando pueda
caminar sin esta silla de ruedas,
iré en persona a agradecer a
mixto, instituciones y organizaciones comunitarias, creadores, gestores y comunidad cultural en general. Manual para la gestión de la cultura p. 21.
Entre las instancias de participación, están los Consejos Municipales de Cultura. Estos son espacios de concertación entre el Estado y la sociedad civil. Asesoran a los gobiernos en la formulación y ejecución de políticas y la planeación de los procesos culturales (Ley 397, Artículo 60). El bibliotecario debe conocer a los representantes de este consejo, saber cuándo sesiona y participar activamente en sus decisiones.
Para mayor información, consulte en el Manual para la Gestión Cultural, páginas 21 y 22, donde se contemplan los mecanismos de participación y las funciones de los Consejos de cultura:
www.mincultura.gov.co/?idcategoria=43368Î
Grupos de amigos de la biblioteca Los amigos nos ayudan, nos escuchan y nos acompañan a lo largo de la vida. Una biblioteca pública, con un grupo de amigos activo y comprometido, puede obtener importantes logros. Por algo suele decirse que es mejor tener amigos que dinero.
Los grupos de amigos representan a diferentes sectores de la comunidad y realizan de manera voluntaria distintas funciones: apoyan al
bibliotecario en la búsqueda de recursos y en la presentación de proyectos de carácter nacional
e internacional, buscan aliados, difunden los
servicios, aportan ideas, participan en el diseño de programas, entre otras colaboraciones.
La biblioteca da cuentas públicas La difusión de la biblioteca no solo se debe limitar
a mostrar los servicios, actividades y horarios de
la biblioteca. También debe difundir cómo es su gestión interna: el presupuesto que invierte, la cantidad
y costo de las adquisiciones, la inversión en equipos y mantenimiento, las metas alcanzadas en préstamos y visitantes, etc. Una comunidad participativa e informada es más consciente de los efectos que ocasiona la carencia de presupuesto en la biblioteca. Consulte en el Manual de Gestión de la Cultura los mecanismos para el control social de la gestión (p. 49) y la rendición de cuentas a la ciudadanía (p. 50).
La biblioteca del resguardo indígena de
Papayo, en el litoral de San Juan, en el Chocó,
fue construida con parte de los recursos que
esta comunidad recibe del Estado para la
sus pobladores. En minga
comunitaria, los miembros de la
comunidad decidieron construir
una vivienda menos para construir
la biblioteca pública comunitaria.
Termómetro de relaciones Mida las relaciones que tiene con su comunidad
¿El alcalde o el gobernador conocen su biblioteca?
¿Ha invitado a los concejales a compartir sus ideas con los usuarios?
¿Ha gestionado recursos para desarrollar programas ante alguna institución local?
¿Conoce a los escritores, narradores y otros artistas de su localidad? ¿Los ha invitado a realizar programas?
¿Conoce a los rectores de los colegios, al director de la casa de la cultura, del museo local, al director del hospital? ¿Los ha invitado a realizar algún proyecto conjunto?
¿Conoce usted cada vereda y corregimiento de su municipio? ¿Llegan libros y programas de lectura hasta sus habitantes?
¿Tiene organizado y difunde el servicio de información local?
¿Conoce las problemáticas sociales o ambientales que afectan a su municipio? ¿Tiene materiales que hablen sobre ello? ¿Ha realizado o invitado a que se realicen en su biblioteca charlas de interés comunitario sobre estos temas?
¿Lee regularmente el periódico local y mira el canal de televisión comunitario para estar enterado de lo que pasa en la comunidad?
¿Se interesa por oír la voz de los usuarios y saber qué opinan sobre la biblioteca y sus servicios?
Cada pregunta afirmativa le da un punto.
Si obtuvo de 12 a 18 puntos
Si obtuvo de 8 a 11 puntos
Si obtuvo menos de 8 puntos
 ¡Felicitaciones!  ¡Necesita un empujoncito!  ¡Definitivamente está en el lugar equivocado!
El manejo de la biblioteca
Como cualquier institución que quiere servir bien a la comunidad y cumplir con sus objetivos, la biblioteca pública debe planear y or- ganizar los recursos y actividades, ejecutar y llevar a la realidad lo planeado, evaluar los resultados y ajustar lo que no funcionó o pudo funcionar mejor. Todo esto se conoce como el ciclo de planeación. Una biblioteca que tiene sus metas claras, que sabe con quién tra- baja, que establece alianzas para aprovechar los recursos y que co- munica públicamente sus realizaciones, obtiene mayor credibilidad social y política y, generalmente, mayor presupuesto. Los resultados alcanzados por cada una de las bibliotecas públicas del país contribuyen al impacto y alcance de la Red Nacional de Bi- bliotecas Públicas. De ahí la importancia de registrar la información de las acciones realizadas y enviarla periódicamente a la coordina- ción de la Red.
Cuando se realiza un viaje se debe prever todo con anterioridad:
definir cuándo y dónde se quiere ir, contar con el dinero necesario, hacer trámites, concretar itinerarios, arreglar las maletas… Hay que tomar muchas decisiones, grandes y pequeñas, que garanticen que todo salga como lo habíamos soñado.
Así mismo, cuando se administra una biblioteca, se deben hacer preparativos y tomar decisiones, no sólo para que se alcancen los objetivos y metas propuestos, sino para que la biblioteca interese cada vez más a la comunidad y permanezca vital. Es indispensable preparar todo de antemano, realizar un diagnóstico, contar con recursos, pensar cuidadosamente qué se quiere hacer, por qué y para quién. Una vez ejecutadas las acciones, hay que evaluarlas y hacer
Planeación. Para la gestión y
administración de las bibliotecas
públicas se formularán estrategias
que respondan a los planes de
desarrollo nacional, regionales
y municipales, así como a lo
contemplado en esta ley. Por su
parte, las autoridades nacionales y
territoriales de planeación incluirán
en los planes de desarrollo el
componente específico del sector
de bibliotecas públicas para lo cual
contarán con la asesoría del Comité
técnico nacional de bibliotecas
ajustes antes de continuar. En esto radica la esencia de la planeación: en proyectar un futuro mejor y preparar los medios para alcanzarlo.
Todo proceso de planeación debe partir de una línea base, que indique el contexto o panorama presente antes de iniciar con la ejecución de las acciones que resulten del ejercicio de planificación; esto nos permitirá comparar el escenario encontrado y el escenario resultante: este proceso se asimila con la toma de una foto pre o post donde se pueden visualizar con claridad los cambios generados. De igual manera, facilita la definición de objetivos, estrategias, proyectos, metas y productos, tanto necesarios como posibles. Manual para la gestión de la cultura, p. 25.
Instrumentos de planeación: el plan operativo y el presupuesto Un plan operativo o de acción permite que cada día la biblioteca cuente con una “carta de navegación” que oriente hacia dónde se dirige y con qué propósitos. El objetivo principal del plan operativo de la biblioteca es servir a la comunidad. Por lo tanto, si el plan se elabora de manera conjunta, convocando a reuniones de trabajo a organizaciones juveniles, madres comunitarias, hogares de adultos mayores, instituciones educativas, universidades, empresarios, agricultores, empleados públicos, etc., para que participen en las decisiones colectivas, los alcances del plan se multiplican. Entre todos se determina qué se espera cada año, qué materiales adquirir, qué problemas solucionar, qué campañas de información y alfabetización realizar y qué programas se deben priorizar.
El plan operativo se hace en general a un año, es específico y concreto y debe redactarse en un lenguaje sencillo, incluye los objetivos a conseguir y la manera de alcanzarlos. El plan operativo suele incluir la siguiente información:
Propósito u objeto.
Metas a alcanzar, número de actividades, personas atendidas.
Recursos/presupuesto.
Cronograma: días y horas.

References: Artículo 2

Artículo 6
 Artículo 16
 Artículo 16

Artículo 17

Resolución 

Artículo 6
 Artículo 20
 Artículo 60