Source: http://docplayer.es/4781177-Generalitat-de-catalunya-departamento-de-economia-y-conocimiento-junta-consultiva-de-contratacion-administrativa.html
Timestamp: 2018-06-22 07:41:29+00:00

Document:
Pilar Gil Calderón
1 Informe 3/2015, de 27 de abril, de la de la Generalitat de Catalunya (Comisión Permanente) Asunto: Acreditación de la solvencia empresarial mediante la clasificación en contratos de servicios en los cuales la clasificación no es legalmente exigible, ni el pliego de cláusulas la prevé como medio alternativo para acreditar la solvencia ANTECEDENTES I. El alcalde del Ayuntamiento del Masnou ha solicitado el informe de esta respecto de la posibilidad de acreditar la solvencia empresarial mediante la clasificación en un procedimiento de contratación de un contrato de servicio, en el cual la clasificación no es legalmente exigible, ni el pliego de cláusulas administrativas particulares la prevé como medio alternativo para acreditarla. En concreto plantea, si la presentación de un certificado de clasificación por parte de una empresa licitadora es suficiente para concurrir al procedimiento de licitación "de acuerdo con lo que dispone el artículo 65.1b del Real Decreto Legislativo 3/2011, de 14 de noviembre, por el cual se aprueba el Texto Refundido de la Ley de Contratos del Sector Público (con la modificación introducida por la Ley 25/2013, de 27 de diciembre, de impulso de la factura electrónica y creación del registro contable de facturas del sector público)". Asimismo, platea si en caso de admitirse esta posibilidad, "supondría que la acreditación de la solvencia en un procedimiento concreto quedaría a voluntad del licitador" o, por contra, "el hecho de que una empresa no aporte la documentación de solvencia exigida en el pliego de cláusulas administrativas (cuando la clasificación ni se prevé, ni es legalmente exigible) justifica que la mesa de contratación excluya esta empresa del procedimiento de contratación", teniendo en cuenta la legislación actualmente vigente. II. El artículo 4.9 del Decreto 376/1996, de 2 de diciembre, de reestructuración de la Junta Consultiva de la Generalitat de Catalunya, establece que esta Junta informa sobre las cuestiones que, en materia de contratación, le sometan las entidades que integran la Administración local. Por otra parte, el artículo 11.4 del mismo Decreto atribuye a la Comisión Permanente la aprobación de los informes correspondientes. CONSIDERACIONES JURÍDICAS I. El análisis de la cuestión planteada requiere, con carácter previo, concretar el marco jurídico vigente de la acreditación de la solvencia y de la exigencia de clasificación, en particular, en los contratos de servicios que suscriban las administraciones públicas. De acuerdo con la normativa sobre contratación pública, para contratar con el sector público, las personas naturales o jurídicas, españolas o extranjeras, deben tener plena capacidad de obrar, no incurrir en ninguno de los supuestos de prohibición de contratar establecidos 1
2 legalmente y acreditar su solvencia económica, financiera y técnica o profesional o, cuando legalmente se exija, encontrarse debidamente clasificadas. Con respecto al requisito relativo a la acreditación de la solvencia, en virtud del artículo 62 del Real Decreto Legislativo 3/2011, de 14 de noviembre, por el cual se aprueba el Texto Refundido de la Ley de Contratos del Sector Público (en adelante, TRLCSP), para suscribir contratos con el sector público las empresas deben acreditar que cumplen con las condiciones mínimas de solvencia económica y financiera y profesional o técnica que se determinen por el órgano de contratación, sustituyéndose este requisito por el de la clasificación cuando ésta sea exigible de acuerdo con lo que dispone el mismo TRLCSP. Así, la clasificación empresarial es el único medio de acreditación de la solvencia admisible en aquellos contratos que, en razón de su objeto y cuantía, ésta se exija por ley. En cambio, no se puede requerir con carácter obligatorio en contratos para los cuales no esté prevista su exigencia. En este sentido, el artículo 65.1 del TRLCSP establece los umbrales de exigencia de clasificación empresarial. Este precepto se modificó por la Ley 14/2013, de 27 de septiembre, de apoyo a los emprendedores y su internalización, con la finalidad, según indica, de eliminar trabas a las medias y a las pequeñas empresas o de nueva creación, en concreto, elevando los umbrales para la exigencia de clasificación en los contratos de obras de euros a euros de valor estimado de contrato, y en los de servicios de euros a euros de valor estimado de contrato. Por su parte, la Disposición final tercera de la Ley 25/2013, de 27 de diciembre, de impulso de la factura electrónica y creación del registro contable de facturas en el sector público (en adelante, Ley 25/2013), a la cual se alude en el escrito de consulta, modificó la regulación contenida en el TRLCSP relativa a la exigencia y efectos de la clasificación empresarial y de los medios de acreditación de la solvencia económica y financiera, y técnica y profesional. En concreto, esta Ley da una nueva redacción a los artículos 65.1, 75 a 78 y a la Disposición transitoria cuarta del TRLCSP y, además, introduce un nuevo artículo 79 bis. El artículo 65.1 del TRLCSP, en la redacción dada por la Ley 25/2013, si bien mantiene el régimen de clasificación obligatoria para contratar la ejecución de obras de un valor estimado igual o superior a euros, suprime la obligatoriedad de clasificación para contratar la ejecución de servicios, estableciéndola como potestativa para esta tipología contractual, de manera que "el empresario podrá acreditar su solvencia indistintamente mediante su clasificación en el grupo o subgrupo de clasificación correspondiente al contrato o bien acreditando el cumplimiento de los requisitos específicos de solvencia exigidos en el anuncio de licitación o en la invitación a participar en el procedimiento y detallados en los pliegos del contrato". Por lo tanto, con esta nueva redacción, la clasificación pasa a ser un medio de acreditación de la solvencia alternativo a los determinados en los pliegos de cada contrato por el órgano de contratación, para todos los contratos de servicios, con independencia de su valor estimado. 2
3 Sin embargo, hay que tener en cuenta que la disposición transitoria cuarta del TRLCSP en la redacción dada por la Disposición final tercera, apartado ocho, de la Ley 25/2013 1, difiere la entrada en vigor de la nueva redacción del artículo 65.1 del TRLCSP al momento en qué se aprueben las normas reglamentarías de desarrollo 2 que establezcan los grupos, subgrupos y categorías en los contratos de obras y de servicios 3. En consecuencia, continúa siendo exigible la clasificación empresarial para contratar con las administraciones públicas la ejecución de contratos de servicios de un valor estimado igual o superior a euros. Teniendo en cuenta este escenario regulatorio, y dado que la nueva redacción del artículo 65.1 del TRLCSP no resulta todavía de aplicación, la cuestión planteada por el Ayuntamiento del Masnou, relativa a la presentación de un certificado de clasificación por parte de una empresa licitadora en un procedimiento de contratación de un servicio en el cual la clasificación no resulta legalmente exigible, hay que entenderla referida a un contrato de servicios de un valor estimado inferior a euros. II. El artículo 74 del TRLCSP, relativo a los medios de acreditación de la solvencia, dispone en el apartado dos que "la clasificación del empresario acreditará su solvencia para la celebración de contratos del mismo tipo que aquéllos para los cuales se haya obtenido y para cuya celebración no se exija estar en posesión de la misma". 1 El apartado ocho de esta Disposición final tercera dispone que "el apartado 1 del artículo 65, en cuanto delimita el ámbito de aplicación y de exigibilidad de la clasificación previa, entrará en vigor conforme a lo que se establezca en las normas reglamentarias de desarrollo de esta Ley por las que se definan los grupos, subgrupos y categorías en que se clasificarán los contratos de obras y los contratos de servicios, continuando vigente, hasta entonces, el párrafo primero del apartado 1 del artículo 25 del Texto Refundido de la Ley de Contratos de las Administraciones Públicas. 2 El Proyecto de Real Decreto por el cual se modifican determinados preceptos del Reglamento General de la Ley de Contratos de las Administraciones Públicas, aprobado por el Real Decreto 1098/2001, de 12 de octubre (de ahora adelante, Proyecto de Real Decreto, por el cual se modifican determinados preceptos del RGLCAP), se encuentra en tramitación, habiendo finalizado el trámite de información pública. 3 En la Circular 1/2014, de la Abogacía General del Estado, sobre el "régimen transitorio aplicable a la modificación sobre clasificación de las empresas y requisitos mínimos de solvencia introducido por la Ley 25/2013, de 27 de diciembre, de impulso de la factura electrónica y creación del registro contable de facturas en el Sector Público", se concluye que queda supeditada la entrada en vigor de la nueva redacción del artículo 65.1 del TRLCSP, en los supuestos relativos al ámbito de aplicación y de exigibilidad de la clasificación, a la aprobación de las normas reglamentarias. Respecto de este régimen transitorio se ha pronunciado la de Contratación Administrativa de Aragón en el Informe 9/2014, de 2 de abril, en el cual indica que si bien la voluntad del legislador es condicionar la efectividad de la supresión de la exigencia de clasificación, como requisito obligatorio para celebrar contratos de servicios, al correspondiente desarrollo reglamentario, este condicionante no se entiende, en la medida en que dicho desarrollo no afecta ni resulta necesario para aplicar, ya ahora, el régimen de la no exigencia de clasificación en los contratos de servicios. 3
4 Así, de acuerdo con este precepto, la clasificación de una empresa como contratista de servicios acredita la solvencia también para celebrar contratos de servicios de un valor estimado inferior al previsto en el artículo 65.1 del TRLCSP para su exigencia, siempre que el grupo o subgrupo de clasificación se corresponda con el objeto del contrato 4. Esta afirmación es coherente con el propio régimen de otorgamiento de la clasificación empresarial, basado en la valoración de la solvencia de las empresas conforme con los medios previstos en los artículos 75 a 78 del TRLCSP, que determina los contratos a cuya adjudicación las empresas pueden concurrir u optar en razón de su objeto y de su cuantía. Además, permitir como medio alternativo de acreditación de la solvencia la clasificación en un determinado grupo o subgrupo en contratos para los que no sea exigible es conforme con el principio de simplificación administrativa, de acuerdo con el cual los órganos de contratación deben procurar reducir la documentación que deben presentar las empresas licitadoras en los procedimientos de contratación a la estrictamente necesaria 5. Por lo tanto, puede concluirse ya ahora que la acreditación de la solvencia empresarial mediante la clasificación cuando ésta no es legalmente exigible no supondría que la acreditación de la solvencia quedara a voluntad de las empresas licitadoras, ya que éstas disponen de un doble sistema de acreditación de la solvencia, bien por los medios específicos establecidos por el órgano de contratación en los pliegos o bien mediante la clasificación, siempre que con uno u otro medio se acredite la solvencia mínima exigible para participar en el procedimiento de licitación. Así pues, en ningún caso la presentación de la clasificación adecuada al objeto contractual, como medio alternativo de acreditación de la solvencia, por parte de una empresa licitadora puede justificar su exclusión del procedimiento de contratación. 4 La de Madrid se había pronunciado sobre esta posibilidad ya en el Informe 4/1999, de 13 de octubre y, posteriormente, en el Informe 6/2001, si bien bajo la vigencia de la Ley 13/1995, de 18 de mayo, de contratos de las administraciones públicas, la cual en ninguno de sus preceptos estable la clasificación como medio alternativo de acreditación de la solvencia empresarial en los contratos en los cuales no resultaba exigible. Según esta Junta, si se considera, por una parte, que el órgano competente para calificar la solvencia de las empresas y los órganos competentes para clasificarlas hacen uso de los mismos medios y, por otra parte, que la clasificación de las empresas para poder presentarse a los contratos que la Ley determina resulta una calificación calificada de la solvencia por estar atribuida a órganos especializados, "no se evidencia inconveniente legal para que la solvencia en su doble aspecto, pueda acreditarse mediante el documento de clasificación todavía cuando, a razón de las circunstancias del contrato, la clasificación no sea exigible". No obstante, concluye que para que pueda darse dicha posibilidad hay unos límites y condiciones, entre los cuales se incluye el relativo a que en los pliegos se deje constancia de qué el documento clasificatorio en vigor servirá de medio de acreditación de la solvencia económica, financiera y técnica o profesional. 5 Así, la Directiva 24/2014/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 26 de febrero de 2014, sobre contratación pública y por la cual se deroga la Directiva 2004/18/CE, destaca la importancia de reducir las cargas administrativas, concretamente, para facilitar el acceso de las pymes a las licitaciones públicas. 4
5 III. Una vez determinada la doble condición de la clasificación empresarial como "medio obligatorio" de acreditación de la solvencia contratos de servicios de un valor estimado igual o superior a los euros 6, y como "medio alternativo" en el resto de contratos de servicios; se considera conveniente analizar si la posibilidad de que las empresas licitadoras acrediten la solvencia mediante la clasificación en contratos de servicios en los cuales ésta no es legalmente exigible requiere la previsión en los pliegos, con indicación expresa de la concreta clasificación, en términos de grupo o subgrupo, que resultaría adecuada. En primer término, hay que reiterar que el artículo 74.2 del TRLCSP, ya citado, dispone que la clasificación empresarial acredita la solvencia para celebrar contratos para los cuales no se exija estar en posesión de la misma, sin supeditar su aplicación a la decisión del órgano de contratación. En segundo término, resulta oportuno también analizar el contenido dado por la Ley 25/2013 al artículo 65.1b y al nuevo artículo 79 bis del TRLCSP que, a pesar de no estar vigentes 7, atribuyen a la clasificación, en los casos así determinados, la condición de medio alternativo respecto de los requisitos específicos de solvencia detallados en el pliego de cada contrato por el órgano de contratación; y, con carácter general, de prueba suficiente de solvencia. De acuerdo con el artículo 65.1b, para los contratos de servicios no será exigible la clasificación, como ya se ha señalado, sin embargo, según dispone el mismo artículo, en el anuncio de licitación o en la invitación a participar en el procedimiento y en los pliegos del contrato se deben establecer los criterios y requisitos mínimos de solvencia económica y financiera y de solvencia técnica o profesional "tanto en los términos establecidos en los artículos 75 y 78 de la Ley, como en términos de grupo o subgrupo de clasificación y de categoría mínima exigible, siempre que el objeto del contrato esté incluido en el ámbito de clasificación de alguno de los grupo o subgrupos de clasificación vigentes, atendiendo para eso al código CPV código del vocabulario común de los contratos públicos del contrato". Si bien, el artículo mencionado exige que se establezca en los pliegos de los contratos los requisitos mínimos de solvencia en términos de solvencia, así como en términos de clasificación, el artículo 79 bis prevé que "en todo caso, la clasificación del empresario en un determinado grupo o subgrupo se tendrá por prueba bastante de su solvencia para los contratos cuyo objeto esté incluido o se corresponda con el ámbito de actividades o trabajos de dicho grupo o subgrupo, y el importe anual medio del cual sea igual o inferior al correspondiente a su categoría de clasificación en el grupo o subgrupo", y que en el pliego deberá indicarse el CPV correspondiente al objeto del contrato el cual determinará el grupo o subgrupo de clasificación, si hubiera, en el cual se deberá considerar incluido el contrato 8. 6 Excepto para contratos de servicios comprendidos en las categorías 6, 8, 21, 26 y 27 del anexo II del TRLCSP, para los cuales no es necesaria la clasificación. 7 Respecto del artículo 79 bis, también la Disposición transitoria cuarta del TRLCSP, en la redacción dada por la Ley 25/2013, dispone que entrará en vigor conforme a lo que establezca el correspondiente desarrollo reglamentario. 8 Hay que tener presente que el Proyecto de Real Decreto, por el cual se modifican determinados preceptos del RGLCAP, el cual desarrolla esta regulación, prevé modificar el anexo II del RGLCAP a 5
6 Aunque no se encuentra vigente la obligación de que los órganos de contratación establezcan en los pliegos de cláusulas administrativas particulares que rigen los contratos de servicios los requisitos mínimos de solvencia, además de por referencia a los artículos 75 y 78 del TRLCSP, por referencia al grupo o subgrupo y categoría de clasificación que corresponda, es recomendable que en los pliegos de los contratos de servicios en los cuales la clasificación empresarial no es exigible, conste una clasificación orientativa para acreditar la solvencia 9. En todo caso, aunque en los pliegos no se recuerde que de acuerdo con el artículo 74.2 del TRLCSP la clasificación servirá como medio de acreditación de la solvencia alternativo a los requisitos específicos de solvencia exigidos, ni a tal efecto se indique una clasificación orientativa, no se podría negar la posibilidad de acreditar la solvencia mediante ésta cuando sea adecuada y suficiente al objeto contractual. En esta línea, se ha pronunciado la de Galicia en el Informe 2/2012, de 27 de marzo, en el cual concluye que la clasificación es un medio calificado y sustitutivo de acreditación de la solvencia en aquellos contratos en los cuales no es requisito obligatorio, y que es "correcto y recomendable en la práctica que en los anuncios de licitación y en los pliegos de cláusulas administrativas particulares que rigen la contratación conste expresamente la clasificación que servirá de medio para acreditar la solvencia económica, financiera, técnica o profesional del licitador que la posea". Según esta Junta, omitir la referencia a una concreta clasificación exige a la mesa calificar cada una de las clasificaciones presentadas por las empresas licitadoras y motivar posteriormente, inequívoca y expresamente, las causas de su rechazo cuándo la clasificación fuera insuficiente o inadecuada. los efectos de qué haya una correspondencia entre los subgrupos de clasificación y los códigos CPV de las actividades de servicios que correspondan a cada uno de ellos, "de manera que la determinación del CPV de un contrato efectuada por el órgano de contratación determinará de manera inequívoca su correspondencia con alguno de los subgrupos de clasificación establecidos, o bien su no correspondencia con ninguno de ellos" (preámbulo). En todo caso, el artículo 11 de este Proyecto, el cual modificaría el artículo 11 del RGLCAP, establece que la clasificación acreditará la solvencia en los contratos de obras y de servicios en la cual ésta no se exige; y que en los pliegos de cláusulas "debe constar igualmente el grupo o subgrupo de clasificación y la categoría de clasificación que correspondan al contrato". 9 El Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales en la Resolución nº 75/2014, de 30 de enero, alude a la posibilidad de que la clasificación empresarial se establezca en los pliegos de cláusulas como medio alternativo respecto de los medios específicos de acreditación de solvencia, siempre que sea "adecuada y proporcional al objeto del contrato", en virtud del artículo 74.2 del TRLCSP. Por otra parte, el Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Madrid en la Resolución núm.183/2014, de 22 de octubre, dispone que "todavía no siendo legalmente exigible es conveniente que en los pliegos se haga constar la solvencia tanto en los términos de los artículos 75 y 78, como en términos de clasificación cuando el objeto del contrato esté incluido dentro del ámbito de clasificación"; y que en todo caso, la clasificación debe ser admitida por la Mesa de contratación como prueba de solvencia en las condiciones del artículo 79bis, es decir, "cuando exista correspondencia entre la clasificación aportada y el código CPV del contrato". 6
7 En el mismo sentido, la Recomendación 1/2011, de 6 de abril, de la de Contratación Administrativa de Aragón, insta a los órganos de contratación a que, para que las empresas licitadoras hagan uso de la facultad de acreditar la solvencia mediante la clasificación cuando ésta no es exigible, en los pliegos de cláusulas administrativas particulares se indique, además de los requisitos de solvencia acreditables mediante los medios previstos en la normativa de contratación pública, el grupo, subgrupo y categoría de clasificación que resultaría aplicable al contrato. En definitiva, respecto de la cuestión planteada por el Ayuntamiento del Masnou debe admitirse la posibilidad de que se acredite la solvencia empresarial mediante la clasificación empresarial en un contrato de servicio en el cual ésta no es exigible por ley, incluso cuándo el pliego no la ha previsto como medio alternativo para acreditarla. Así, en este supuesto, se puede dar respuesta en sentido positivo a la consulta de si la presentación de un certificado de clasificación por parte de una empresa licitadora es suficiente para concurrir al procedimiento de licitación, a causa de la condición de la clasificación de prueba suficiente de solvencia, siempre que el grupo o subgrupo de clasificación corresponda al objeto del contrato. Sobre la base de las consideraciones anteriores, la Comisión Permanente de la Junta Consultiva formula la siguiente CONCLUSIÓN La clasificación empresarial como contratistas de servicios en un determinado grupo o subgrupo acredita la solvencia de las empresas para celebrar contratos cuyo objeto se corresponda con las actividades de dicho grupo o subgrupo en contratos de servicios en los cuales la clasificación no resulta exigible, incluso en el supuesto de que los pliegos no prevean expresamente esta posibilidad. En todo caso, es recomendable que los pliegos de cláusulas administrativas particulares determinen una clasificación orientativa mediante la cual las empresas puedan acreditar la solvencia económica y financiera, y técnica o profesional. Barcelona, 27 de abril de
CAPACIDAD, SOLVENCIA y ADJUDICACIÓN en los contratos públicos
LA CONTRATACIÓN EN EL NUEVO TEXTO REFUNDIDO DE LA LEY DE CONTRATOS DEL SECTOR PÚBLICO CAPACIDAD, SOLVENCIA y ADJUDICACIÓN en los contratos públicos Evolución en la regulación normativa de la contratación

References: artículo 65
 Real Decreto 
 artículo 4
 artículo 11
 artículo 62
 Real Decreto 
 artículo 65
 artículo 79
 artículo 65
 artículo 65
 artículo 65
 artículo 74
 artículo 65
 artículo 25
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 65
 artículo 65
 artículo 74
 artículo 65
 artículo 79
 artículo 65
 artículo 79
 artículo 79
 artículo 74
 artículo 11
 artículo 11
 Resolución 
 artículo 74
 Resolución 
 artículo 79