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BOE.es - Documento BOE-A-1994-2529
Documento BOE-A-1994-2529
«BOE» núm. 29, de 3 de febrero de 1994, páginas 3547 a 3554 (8 págs.)
BOE-A-1994-2529
https://www.boe.es/eli/es/rd/1993/12/17/2223
La mejora de la situación epidemiológica en todo el ámbito de los países miembros y el establecimiento del Mercado Único, el 1 de enero de 1993, aconsejan establecer una nueva política en materia de lucha contra la fiebre aftosa y la adaptación de medidas relativas a los intercambios intracomunitarios de animales y productos y a las importaciones procedentes de terceros países, que se recogen en la Directiva 90/423/CEE, del Consejo, de 26 de junio, que modifica las Directivas 85/511/CEE, 64/432/CEE y 72/462/CEE, así como, sin perjuicio de su aplicabilidad directa, en la Decisión 92/380/CEE, de la Comisión, de 2 de julio, por la que se modifica la lista de establecimientos y laboratorios autorizados para manipular el virus de la fiebre aftosa que figura en la Directiva 85/511/CEE del Consejo.
En su virtud, a propuesta del Ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, oído el Consejo de Estado y previa deliberación del Consejo de Ministros, en su reunión del día 17 de diciembre de 1993,
– Los síntomas clínicos o las lesiones post-mortem que pueden referirse a la fiebre aftosa han sido constatados, o
– La presencia de fiebre aftosa ha sido oficialmente comprobada tras un examen de laboratorio.
– Toda entrada o salida de la explotación de animales de las especies sensibles.
– Toda entrada o salida en la explotación de animales de otras especies, salvo autorización de la autoridad competente.
– Toda salida de la explotación de carnes, cadáveres de animales de las especies sensibles, así como de alimentos de los animales, utensilios, objetos u otras materias tales como lana, residuos, estiércol, etc., que sean susceptibles de transmitir el virus de la fiebre aftosa, salvo autorización expresa de la autoridad competente, tomando siempre las debidas garantías, para evitar la posible difusión del virus de la enfermedad.
– La salida de leche de la explotación. En caso de dificultades de almacenamiento, la autoridad competente podrá autorizar, bajo control veterinario, la salida de leche de la explotación hacia un establecimiento de tratamiento térmico que asegure la destrucción del virus aftoso.
d) Toda materia contemplada en el tercer guión del apartado 1 letra c) del artículo 4, debe ser destruida o sometida a un tratamiento que asegure la destrucción del virus aftoso; este tratamiento debe haber sido efectuado conforme a las instrucciones del veterinario oficial.
1. En el caso de explotaciones compuestas de dos o más unidades de producción distintas, la autoridad competente podrá establecer excepciones en las exigencias enunciadas en la letra a) del apartado 2 del artículo 5, en lo que concierne a las unidades de producción sanas, de una explotación infectada, cuando el veterinario oficial haya confirmado que la estructura, la importancia de estas unidades de producción y su implantación en el conjunto de la explotación, así como las operaciones que allí se efectúan, son tales, que estas unidades son completamente distintas e independientes respecto a instalaciones y alimentación, de tal manera que el virus aftoso no pueda propagarse de una a la otra.
Asimismo, estas mismas medidas así como las exigencias mencionadas en la letra e) apartado 2 del artículo 5, podrán extenderse a las explotaciones de producción lechera, siempre que, además, las operaciones de ordeño de cada unidad se realicen de manera totalmente distinta.
2. Cuando concurran las circunstancias del apartado anterior la excepción autorizada no podrá ser acordada más que, después de una evaluación de la explotación en cuestión, efectuada por un veterinario oficial, en el momento de la encuesta, teniendo en cuenta que, el riesgo de propagación del virus de la fiebre aftosa, sea nulo o mínimo, entre las unidades de producción de una misma explotación, o entre la unidad afectada y otras explotaciones colindantes; así como que los albergues no tengan comunicación entre ellos; los locales para el almacenamiento de equipos, de alimento para animales, y demás anejos estén separados; se disponga de equipos individuales de desinfección para cada unidad y el personal que trabaja en cada unidad de producción sea diferente.
– La duración del período durante el que la fiebre aftosa pueda haber existido en la explotación antes de haber sido notificada o sospechada.
– El origen posible de la fiebre aftosa en la explotación y la determinación de otras explotaciones en las que se encuentren animales de las especies sensibles que hayan podido ser infectados o contaminados, a partir de este mismo origen.
– Los movimientos de personas, vehículos y materiales señalados en el tercer guión del apartado 1 c) del artículo 4, susceptibles de haber transportado el virus aftoso a partir o en dirección de la explotación afectada.
b) Las explotaciones de procedencia, en las que el veterinario oficial constate o estime, según las informaciones confirmadas, que la fiebre aftosa, una vez confirmada oficialmente la enfermedad, ha podido ser introducirse en la explotación contemplada en el artículo 5, como consecuencia de la entrada de personas, animales o vehículos o de cualquier otro medio, así como aquéllas explotaciones en las que hubiese podido introducir la enfermedad a partir de la explotación contemplada en el artículo 5.
1. La autoridad competente, una vez que el diagnóstico de fiebre aftosa se haya confirmado oficialmente, delimitará alrededor de la explotación infectada, de una parte, una zona de protección de una anchura mínima de 3 km y, de otra parte, una zona de vigilancia, de una anchura mínima de 10 km. Para la delimitación de estas zonas se deberá tener en cuenta las barreras naturales, las facilidades de control y los progresos tecnológicos que permiten prever la posible dispersión del virus por el aire o por cualquier otra vía, y podrá revisarse si fuera necesario, teniendo en cuenta dichos elementos.
– Se efectuará el recensado de todas las explotaciones que tengan animales de las especies sensibles. Dichas explotaciones recensadas, deberán ser periódicamente sometidas a una inspección veterinaria.
– Quedará prohibida la circulación de los animales de las especies sensibles por vías públicas o privadas, con excepción de los caminos de servicio de las explotaciones.
– Los animales de las especies sensibles no podrán salir de la explotación durante los quince primeros días después de confirmar la enfermedad, salvo para ser llevados directamente, bajo control oficial, a fin de ser sacrificados urgentemente, a un matadero situado en dicha zona, y si no existiera ninguno, a otro matadero designado por la autoridad competente. Solamente se autorizará dicho desplazamiento, si tras un examen realizado por el veterinario oficial de todos los animales de las especies sensibles no se detecta la presencia de animales sensibles sospechosos de estar infectados.
– Se prohibirá la monta itinerante.
– Se prohibirá la inseminación artificial durante los quince primeros días salvo que se practique con semen existente en la explotación o que éste sea suministrado por un centro de inseminación artificial.
– Se prohibirán las ferias, mercados, exposiciones o cualquier concentración ganadera de las especies sensibles, incluidas la recogida y la distribución.
– Se prohibirá el transporte de animales de las especies sensibles, salvo para ir al matadero, con exclusión del tránsito por los principales ejes de carreteras o vías de ferrocarril.
– Todas las explotaciones con animales de las especies sensibles serán recensadas.
– Se prohíbe la circulación de los animales sensibles en los caminos públicos, salvo para llevarlos a los pastos.
– El transporte de animales de las especies sensibles dentro de la zona de vigilancia, queda subordinado a la autorización de la autoridad competente.
– Los animales no podrán salir de la zona de vigilancia durante los quince primeros días. Entre el decimoquinto y el trigésimo días los animales no podrán salir de dicha zona salvo para ser transportados directamente bajo control oficial a mataderos para ser sacrificados de urgencia. Este transporte no podrá ser autorizado hasta después de un examen efectuado por el veterinario oficial sobre los animales en cuestión, que permita excluir la presencia de animales sospechosos de estar infectados.
– La monta itinerante quedará prohibida.
– Las ferias, mercados, exposiciones y otros agrupamientos de animales sensibles quedarán prohibidos.
– Los desinfectantes a utilizar, así como su concentración, estén oficialmente aprobados y registrados.
– Las operaciones de limpieza y de desinfección sean efectuadas bajo control oficial, conforme a las instrucciones del veterinario oficial.
– Los animales de las especies sensibles que se trasladen fuera de la explotación en la que se encontraban estén identificados, de manera que permita determinar su explotación de origen o procedencia, y el movimiento de los animales, si fuera necesario.
Las modalidades de identificación de los animales o de la determinación de la explotación de origen o procedencia serán fijadas por la autoridad competente y se justarán a la normativa vigente en materia de identificación y registro de animales.
– El propietario o tenedor de animales de las especies sensibles proporcione a la autoridad competente los datos concernientes a las entradas y salidas de animales en su explotación.
– Toda persona que realice transporte o comercio de animales de especies sensibles proporcione a la autoridad competente los datos concernientes a los movimientos de los animales que ha transportado o comercializado.
– Se prohíba la utilización de vacunas contra la fiebre aftosa.
– La manipulación con virus de la fiebre aftosa con fines de investigación, de diagnóstico o de fabricación de vacunas se realice únicamente en algunos de los laboratorios que figuren en los anexos A y B.
– Hasta tanto entre en vigor la constitución de reservas comunitarias de vacuna contra la fiebre aftosa, la autoridad competente podrá autorizar almacenar reservas de antígenos en uno de los laboratorios citados en los anexos A y B. Dichos laboratorios se ajustarán a las normas mínimas recomendadas por la FAO para los laboratorios que trabajan con virus de la fiebre aftosa «in vivo» o «in vitro».
– El depósito, suministro, distribución y venta de las vacunas dentro del territorio nacional se realice bajo el control de la autoridad competente.
– Extensión geográfica de la zona en la que debe efectuarse la vacunación de emergencia.
– Especie y edad de los animales que tienen que someterse a la vacunación.
– Duración de la campaña de vacunación.
– Régimen de inmovilización específico de los animales vacunados y de sus productos.
– Identificación y registro particulares de los animales vacunados.
– Otros aspectos relativos a una situación de emergencia.
La aprobación del plan o, en su caso, la solicitud de introducción de modificaciones o adiciones antes de su aprobación, en particular en lo referente al marcaje, por parte de la Comisión Europea, será comunicada inmediatamente por parte del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación al órgano competente de la Comunidad Autónoma correspondiente.
– Relación de tratantes de ganado.
– Relación de vehículos dedicados al transporte de ganado, con especificación del propietario y conductor.
– Registro de explotaciones de las especies sensibles a fiebre aftosa.
– Registro de recintos feriales, calendario de ferias, exposiciones o concursos o de cualquier otra concentración animal.
a) Cuando los animales procedan de un Estado miembro indemne de fiebre aftosa durante, al menos, dos años, que no realice vacunación desde hace al menos doce meses y que no admita en su territorio la presencia de animales que hayan sido vacunados, hace menos de doce meses, se exigirá garantía de que no han sido vacunados contra la fiebre aftosa.
– A la garantía de que no han sido vacunados contra la fiebre aftosa;
– a la garantía de que los animales de la especie bovina han sido sometidos a la prueba «probang-test» (raspado laringo-faringio) con resultado negativo;
– a la garantía de que los animales de las especies bovina y porcina han dado resultado negativo a una prueba de investigación serológica con vistas a detectar la presencia de anticuerpos aftosos;
– a la garantía de que los animales de las especies bovina y porcina han estado aislados en el país expedidor, bien en una explotación, bien en una estación de cuarentena, durante catorce días, bajo la observación de un veterinario oficial. Ningún animal que se encuentre en la explotación de origen o, en su caso, en la estación de cuarentena podrá haber sido vacunado contra la fiebre aftosa, durante un período de veintiún días anteriores a la expedición y durante este mismo período no se podrá introducir en la explotación o en la estación de cuarentena ningún nuevo animal que vaya a formar parte de la expedición.
– al sometimiento de una cuarentena durante veintiún días.
– a las garantías mencionadas en la letra b), con excepción de la cuarentena en la explotación de origen,
– a las eventuales garantías suplementarias que, en su caso pudieran ser adoptadas por la Comisión Europea.
2. Cuando se practique excepcionalmente la vacunación de emergencia sobre la totalidad del territorio y que admitan la presencia en él de animales vacunados, se supeditarán la entrada en territorio español de animales vivos de la especie bovina:
En este caso la garantía citada podrá exigirse por un período de doce meses después de la terminación de las operaciones de vacunación de emergencia, por ser este período el de duración de la validez de la vacunación para los bovinos revacunados en los Estados miembros, donde éstos fueron objeto de una vacunación anual y donde el sacrificio es sistemáticamente practicada al verse afectados de fiebre aftosa.
1. Únicamente se autorizará la importación de animales sensibles a la fiebre aftosa procedentes de países terceros:
– Desde doce meses si se trata de peste bovina, perineumonía contagiosa bovina, fiebre catarral ovina, peste porcina africana y encefalomielitis enzoótica porcina (enfermedad de Teschen).
– Desde hace seis meses si se trata de estomatitis vesicular contagiosa.
– que los animales no han sido vacunados contra la fiebre aftosa;
– que el ganado ha dado resultado negativo en una prueba de detección del virus de la fiebre aftosa efectuada por el método de raspado laringofaringe (prueba de probang);
– que los animales han dado resultado negativo en una prueba serológica efectuada para la detección de anticuerpos contra la fiebre aftosa;
– que los animales han sido aislados en un centro de cuarentena del país exportador durante catorce días, sometidos al control de un veterinario oficial, exigiéndose que ningún animal situado en el centro de cuarentena haya sido vacunado contra la fiebre aftosa en el curso de los veintiún días previos a la exportación y que no se haya introducido en el centro de cuarentena durante ese mismo período ningún animal que no forme parte del lote.
– que los animales han estado en cuarentena durante un período de veintiún días.
– las garantías mencionadas en la letra b) de este apartado 2.
– las garantías adicionales que se establezcan en su caso por la Comisión Europea.
LABORATORIOS COMERCIALES AUTORIZADOS EN ESPAÑA PARA MANIPULAR VIRUS VIVOS DE LA FIEBRE AFTOSA CON VISTAS A LA ELABORACIÓN DE VACUNAS
«Cooper Zeltia, Sociedad Anónima».
36400 Porriño (Pontevedra).
«Laboratorio de Sanidad Veterinaria Hipra, Sociedad Anónima».
Les Prades.
«Laboratorios Sobrino, Sociedad Anónima».
Laboratorio de Alta Seguridad Biológica (INIA).
NORMAS PARA LA RECOGIDA DE MUESTRAS Y SU ENVÍO AL LABORATORIO PARA DIAGNÓSTICO DE FIEBRE AFTOSA
FICHA TÉCNICA QUE DEBE ACOMPAÑAR A LA MUESTRA QUE SE ENVÍE
Comunidad Autónoma ...................................................... Provincia ..............................
Municipio ................................................................... Finca.................................................
Propietario ............................................................................................................................
Con domicilio .................................... calle ...........................................................................
número ............................................. Teléfono .....................................................................
Enfermedad que se sospecha ..............................................................................................
Fecha de aparición del primer enfermo o sospechoso .........................................................
¿Se trata de foco primario o secundario? .............................................................................
Número de explotaciones afectadas ....................................................................................
Especies afectadas: Bovino................ Ovino................ Caprino................ Suino................
Censo de la explotación antes de presentarse la enfermedad:
Número de sacrificados
Ha habido movimiento de ganado en la explotación sospechosa (últimos quince días):
Animal del que procede la muestra:
Especie ................................... edad ............. sexo .................... raza ............................
Si está vacunado, fecha de vacunación: ..............................................................................
Signos clínicos .....................................................................................................................
(Localidad, fecha y firma)
El veterinario oficial,
Fecha de derogación: 18/11/2004
SE DEROGA, por Real Decreto 2179/2004, de 12 de noviembre de 2004 (Ref. BOE-A-2004-19488).
Real Decreto 832/1989, de 7 de julio (Ref. BOE-A-1989-16442).
art. 306 del Reglamento de Epizootias, aprobado por Decreto de 4 de febrero de 1955 (Ref. BOE-A-1955-4699).
TRANSPONE la Directiva 90/423/CEE, de 26 de junio (Ref. DOUE-L-1990-81101).
Decisión 92/380/CEE, de 2 de julio (Ref. DOUE-L-1992-81172).
Directiva 85/511/CEE, de 18 de noviembre (Ref. DOUE-L-1985-80959).

References: artículo 4
 artículo 5
 artículo 5
 artículo 4
 artículo 5
 artículo 5
 Real Decreto 

Real Decreto