Source: http://indigenas.allinnin.com/2010/12/
Timestamp: 2017-04-24 19:04:56+00:00

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Noticias de Indigenas: diciembre 2010
Pobladores de la zona urbana del municipio de Apolo, provincia Franz Tamayo del departamento de La Paz, derribaron con combos y martillos los bustos de los indígenas Túpac Katari y su esposa Bartolina Sisa.
Según la información de la radio “Franz Tamayo” de la red Erbol, los bustos destrozados fueron descubiertos en conmemoración de los 320 años de fundación de Apolo el pasado 8 de diciembre.
"Los habitantes de la zona urbana de esta localidad indican que no pueden estar aquí estos bustos porque son héroes del altiplano y no tienen nada que ver con Apolo", informó la emisora. Un día después de lo sucedido aparecieron maderas con leyendas autonómicas.
Los miembros de los pueblos indígenas originarios campesinos que hayan incurrido en violaciones a las normas establecidas podrán ser procesados por dos tipos de justicia: la indígena originaria campesina y la ordinaria.
Según la diputada del Movimiento Al Socialismo (MAS), Cecilia Ayllón, la Ley de Deslinde Jurisdiccional, sancionada en el Poder Legislativo y próxima a promulgarse en el Ejecutivo, sólo puede juzgar a los miembros de una comunidad y no a personas ajenas a esos pueblos, pero esto no impide que los comunarios, indígenas o sus autoridades sean también juzgados por la justicia ordinaria cuando sus conductas recaigan en la justicia penal.
Ayllón dijo que en las comunidades y pueblos indígenas originarios siempre se ha aplicado este tipo de justicia (comunitaria), cada una con sus características y procedimientos propios, sólo que ahora el Estado con la Ley de Deslinde, reconoce las resoluciones que dicta esta jurisdicción al igual que las otras justicias.
Agregó que en las comunidades o poblaciones no existen normas escritas referidas a los delitos, pero sus miembros conocen qué actos son considerados como tales porque viven en el lugar. Tampoco hay una “homogeneidad” en el tratamiento de las leyes y procedimientos. “Cada una de las comunidades tiene su propia forma de administrar su justicia, sus propias normas y sus propias autoridades. Si en una comunidad consideran delito la brujería, en la otra la comunidad es posible que no”.
Aseguró que “las personas que no pertenecen a la comunidad, de ninguna manera podrán ser juzgadas por la justicia comunitaria.
Ésta tampoco podrá atender casos fuera de su jurisdicción, es decir, fuera de la comunidad donde se infrinjan las normas.
Según la Ley de Deslinde, las autoridades indígenas no pueden atender delitos que se refieren a la materia penal como terrorismo, narcotráfico, asesinato, aduanero o cualquier delito que por su complejidad, sobre todo, son propios de la Justicia Ordinaria.
Cecilia Ayllón dijo que se hicieron varios cambios al proyecto original de la Ley de Deslinde, llegando de 24 a 17 artículos, debido a que existían algunos artículos que ingresaban al campo de las competencias del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP). “En definitiva se ha ido saneando y se ha ido buscando el equilibrio de lo que establece la Constitución Política del Estado y de lo que en verdad debe ser esta ley”.
“Con esta Ley, se ha pretendido preservar lo que es la norma y procedimientos de la Justicia Indígena Originaria Campesina, de tal manera que no tengamos que sufrir porque las normas ingresen al campo de los problemas, como tenemos en la Justicia Ordinaria”, agregó.
Provisionalmente y hasta el 15 de febrero, Nelly Romero de la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG) fue designada provisionalmente para convocar a nuevas elecciones y reemplazar a Adolfo Chávez (foto) cuya dirección fue desconocida.
El representante del pueblo mojeño, David Pérez, pidió formalmente al Tribunal Supremo Electoral como una “salida salomónica” que también incorporen su curul a la Asamblea Legislativa Departamental tal y como reconocieron a Rossmery Gutiérrez Herbas, del pueblo yuracaré mojeño, para así terminar con esa controversia.
La justicia indígena ya tiene el mismo nivel que la ordinaria
Las competencias, decisiones y resoluciones de la justicia indígena originario campesina tienen el mismo reconocimiento del Estado que de la justicia ordinaria por la existencia de igualdad de jerarquía. A esta situación se llega con la anunciada promulgación de la Ley de Deslinde Jurisdiccional en próximos días por parte del presidente Evo Morales, después de que la Cámara de Diputados la sancionara ayer de madrugada.
La ley marca los límites entre las jurisdicciones reconocidas por la Constitución Política del Estado (CPE) con una fórmula que delimita concreta, correcta y objetivamente los ámbitos de aplicación de cada una de las normas. El documento será traducido a todos los idiomas reconocidos por el Estado.
Los principios que rigen la ley son: respeto a la unidad e integridad del Estado Plurinacional, relación espiritual entre las naciones y pueblos indígena originario campesinos y la Madre Tierra (Pachamama), la diversidad cultural, interpretación intercultural, pluralismo jurídico con igualdad de jerarquía, complementariedad, independencia, equidad e igualdad de género e igualdad de oportunidades.
La normativa no permite que las autoridades de la justicia indígena sancionen con la pérdida de tierras o la expulsión a los ancianos o discapacitados por causa de incumplimiento de deberes comunales, cargos, aportes y trabajos comunales.
La normativa de deslinde jurisdiccional promueve el respeto entre las justicias existentes en Bolivia, por lo que prohíbe que una autoridad jurisdiccional tenga injerencia sobre otra, respetando las decisiones que tomen respecto a los casos que conoce.
También establece el principio de la complementariedad de todas las jurisdicciones reconocidas por la Constitución Política del Estado (CPE), promoviendo la coordinación de trabajo. IGUALDAD
El artículo 3 de la ley establece que la función judicial es única. La jurisdicción indígena originario campesina goza de igual jerarquía que la jurisdicción ordinaria, la jurisdicción agroambiental y otras jurisdicciones legalmente reconocidas; mientras que el artículo 4 se refiere al pluralismo jurídico con igualdad jerárquica y se respeta la coexistencia, convivencia e independencia de los diferentes sistemas jurídicos.
Los artículos 5 y 6 señalan que todas las jurisdicciones reconocidas constitucionalmente respetan, promueven y garantizan el derecho a la vida, además declara que el linchamiento es una violación a los derechos humanos y no está permitido en ninguna jurisdicción.
La norma también prohíbe y sanciona toda forma de violencia contra niñas, niños, adolescentes y mujeres, definiendo como ilegal cualquier conciliación respecto de este tema.
El Tribunal Electoral de Santa Cruz ratificó ayer la legalidad de la elección de Rosmery Gutiérrez como asambleísta del pueblo Yuracaré Mojeño respaldada por la resolución del Tribunal Supremo Electoral el 30 de noviembre dijo la presidenta del ente regional Ida Olender./Radio Fides Publicado por
Indígenas de Alaska y Bolivia comparten experiencias y negocios
Los miembros de la comunidad Nana de Alaska, Estados Unidos, William Hensley y Rosie Barr llegaron al país para compartir con grupos originarios bolivianos sus experiencias comerciales y de negocios.
Como parte de su agenda en La Paz, los visitantes se reunieron con representantes del Consejo Nacional de Amautas y Guías Espirituales de Bolivia en Tiwanaku.
Desde 1981, después de que el Gobierno de los Estados Unidos les diera tierra y dinero a los grupos indígenas de Alaska, ellos fundaron una cooperativa minera aprovechando los inmensos yacimientos de zinc y plomo, que encontraron en sus tierras. Nana es el nombre de esta entidad, de la que Hensley fue director por 20 años.
Conscientes de las riquezas naturales de Bolivia, buscan transmitir su experiencia, de 21 años de trabajo, en la administración de recursos naturales, para que los grupos indígenas de Bolivia y el mundo aprendan de sus errores y aciertos.
Además, con esta visita buscan mostrar parte de su cultura y, al mismo tiempo, aprender la cultura de las comunidades que visiten. Para este fin, programaron también encuentros con grupos de Sucre y Santa Cruz.
Para el próximo año, se tiene planeado que miembros del Consejo Nacional de Amautas y Guías Espirituales de Bolivia visiten las comunidades indígenas en Alaska. Tanto Hensley como Barr expresaron que los recibirían con tantas muestras de afecto como las que recibieron en el país.
Éstos no serán los primeros encuentros interculturales en los que participan los amautas bolivianos. Han tenido similares experiencias con comunidades indígenas del Paraguay y Panamá, además de su reciente visita a la tribu chokotto de Estados Unidos.
En su visita a Tiwanaku, los indígenas alaskeños participaron de varios rituales. Primero el de petición de permiso a la Pachamama para entrar a Tiwanaku, ritual que se efectúa en la montaña de Lloco lloco, o el corazón, como la conocen los amautas.
Se hizo una ofrenda a la Pachamama, se quemó incienso y se pidió a los espíritus de las montañas protección y permiso para ingresar a las tierras sagradas de Tiwanaku.
Una vez en el pueblo, los indígenas alasqueños fueron recibidos por el alcalde y concejales de esa localidad, quienes les dieron la bienvenida.
Hubo, al mismo tiempo, un intercambio de regalos entre los presentes. Hensley obsequió al jefe de los amautas un prendedor en forma de esquimal -el símbolo de la cooperativa Nana- y los amautas retribuyeron con collares con la cruz andina.
habitantes tiene Kotzebue, la sede de gobierno del municipio del noroeste del Ártico.
Después ingresaron a las ruinas, donde recibieron una explicación de su historia, estructura, su proceso de reconstrucción y, sobre todo, su significado místico y religioso. Los visitantes quedaron gratamente sorprendidos con lo sofisticado de estas construcciones.
Los momentos de confraternidad continuaron en un almuerzo en el que amautas y alasqueños compartieron experiencias de vida. Los indígenas de Alaska contaron cómo construyen sus casas de hielo, qué animales cazan y compartieron la elaboración de su postre típico, cocinado con grasa de ballena y bayas dulces.
Los indígenas alasqueños quedaron gratamente impresionados por su experiencia en los rituales. Y encontraron una palabra en común entre ambas culturas. Tanto en aymara como en inuí o inuit (el idioma de su tribu) a hueco se lo denomina putu.
Hensley dijo, pensando en esta similitud sorprendente, que cabe la posibilidad que ambas culturas -en algún momento de su historia- fueron una sola. Además, agregó Barr, “no hay que olvidar que ambas culturas tienen valores en común, una misma historia por ser pueblos colonizados, y un mismo deseo de recuperar idioma, costumbres y recursos”.
Barr también resaltó que ambos son pueblos fuertes por resistir a factores climáticos tan adversos. Aunque comentó sonriendo que aquí ella se sentía “como en verano”.
Hensley y Barr planean seguir en contacto con las comunidades indígenas bolivianas para futuros contratos comerciales.
Por su parte, Margoth Laura, de la provincia Loayza y miembro del Consejo Nacional de Amautas y Guías Espirituales de Bolivia, dijo que el Consejo se encuentra satisfecho con la visita de los indígenas alasqueños y que ellos siempre están dispuestos a estos intercambios culturales porque es una forma de “mostrar nuestra cultura al mundo”.
Bases del espíritu inuí
- Respetar a los ancianos.
- Amar a los niños.
- Tener humildad.
- Ser trabajador.
- Ser responsable con su comunidad.
Avanzan en la redaccion del primer estatuto indígena
El municipio de Jesús de Machaca, en La Paz, ingresó a la etapa final de redacción de su estatuto autonómico indígena, normativa necesaria para avanzar hacia su nueva forma de gobierno informó el alcalde Moisés Quizo Asistiri. Éste es uno de los once municipios indígenas.
Las tribus de Alaska conviven entre la tradición y modernidad
Aporte: Rosie Umitchiaq y William Hensley, indígenas norteamericanos del estado de Alaska, cuentan sobre el triunfo cultural de sus tribus y la conservación de sus recursos naturales a pesar del desarrollo estadounidense. Rosie Umitchiaq Putruq Barr y William Hensley, dos indígenas del estado de Alaska, en Estados Unidos, hicieron conocer la experiencia de supervivencia de su pueblo y de su cultura, en medio de un avasallador desarrollo y la modernidad. Esta semana llegaron a Bolivia apoyados por la Embajada de su país, dentro del programa de intercambio de pueblos indígenas, y hablaron con La Prensa sobre su actual participación en las acciones de empresas que explotan sus recursos naturales, corporaciones que les permiten, además de mejorar sus condiciones de salud y educación, la preservación de sus antiguas tradiciones. —¿Es posible que la gente indígena viva en el mundo moderno? —Rosie Umitchiaq Putruq (R.U.) Sí, creo que lo que ha pasado en Alaska es un buen ejemplo de cómo la gente indígena puede vivir en el mundo moderno, pero a la vez preservar sus tradiciones y su cultura. El lema de la Corporación Nana: “Dos mundos un espíritu”, es un ejemplo de que estamos usando el modelo del mundo occidental, por lo que tenemos una corporación y manejamos la misma como un negocio, pero a la vez estamos usando las ganancias para preservar la cultura indígena. —¿Cómo hicieron para preservar las lenguas nativas? —(R.U.) Cuando los misioneros vinieron, intentaron deshacerse del idioma nativo y también de las prácticas culturales, como la espiritualidad y las danzas. Nuestra corporación utilizó el dinero para revitalizar estas tradiciones. Tenemos un proyecto que se llama Rosetta Stone, con el que hemos logrado que una compañía de software incluya dos dialectos nuestros en DVD, y los hemos enviado a nuestros accionistas para que aprendan y puedan enseñar a sus hijos. —¿Cómo han logrado la gestión sostenible de sus recursos naturales, de manera que éstos beneficien al pueblo de Alaska? —William Hensley (W.H.) El Gobierno nos dotó, en 1971, de 13 corporaciones. Algunas tienen hasta 18.000 accionistas conformados por los propios habitantes del lugar. Uno de estos casos es el de la Corporación Regional Nana, a la cual yo represento. Tenemos muchos recursos naturales y por eso estamos ganando. —¿Cómo empezaron con la mina? —(W.H.) Inicialmente éramos un pueblo de pescadores y cazadores, pero nuestros recursos se agotaron por la explotación excesiva en la que incurrieron los primeros pobladores americanos. Fue en 1867, después de haber sido vendidos por los rusos. Estados Unidos se hizo cargo del territorio e ingresaron unos 35.000 inmigrantes, que trajeron enfermedades y pobreza. Por ejemplo, ellos construyeron fábricas para la industrialización de carne de salmón a lo largo de toda la costa de Alaska. También acabaron con las ballenas y las nutrias, lo que hizo que muchos de nuestros compatriotas emigren. Esto ocasionó un daño a la economía de las personas. —¿Y cómo acabó esta lucha? —(W.H.) El resultado final fue la creación del estado de Alaska. En 1971 recibimos nuestra Ley de Distribución de Tierra del Gobierno de los Estados Unidos. También nos otorgaron 44,4 millones de acres y casi 1.000 millones de dólares. Este dinero fue distribuido en las 13 corporaciones regionales. Nana es una de ellas. —¿Actualmente, cómo funcionan las corporaciones? —(R.U.) La ley establece que la Corporación Nana, como las otras, son completamente comerciales, pero tiene otros proyectos importantes. Uno de nuestros principios es mejorar la vida de nuestro pueblo. Recibimos 2,2 millones de acres y 44 millones de dólares. Inicialmente teníamos 4.500 accionistas, pero ahora llegamos a 12.400, porque decidimos incluir a nuestros hijos como accionistas. —¿Qué se ha hecho con este dinero? —(R.U.) Se ha invertido en varios negocios, de mantenimiento, de servicios, de comida, turismo, y empezamos a crecer. Ahora, tenemos empresas de ingeniería y compañías que trabajan a través de contratos con el Gobierno Federal; además, servicios para compañías petroleras, perforación de pozos y consultoras. —¿Cómo ven el proceso que vive Bolivia? —(W.H.) Lo que más me llama la atención es la actividad vibrante donde las personas retienen su idioma nativo y lo utilizan. Creo que es una fuente de inspiración la revitalización del idioma, la cultura, las tradiciones, el conocimiento, y que hay un futuro fantástico si se logra este equilibrio entre tradición, historia y recurso, para acomodarse a los cambios de hoy. Estos cambios son positivos. —(R.U.) Desde mi perspectiva, Bolivia es uno de los países más ricos en cuanto a recursos en el mundo, pero no es una situación fácil de tratar, porque las decisiones de hoy van a durar cientos y cientos de años. Creo que hay una gran oportunidad para que los bolivianos cuiden el futuro si es que pueden resolver sus desafíos y pueden introducir las decisiones necesarias dentro de su sociedad. “Los indígenas pueden vivir en un mundo moderno” “Los bolivianos pueden decidir sobre su sociedad” PERFIL Nombre: Rosie Umitchiaq Putruq Barr creció en la comunidad de Kivalina. Es gerente de Recursos en el Departamento de Tierras de la Corporación Regional NANA, y responsable de la planificación estratégica y supervisión de actividades relacionadas con los recursos existentes. PERFIL Nombre: William Hensley nació en la comunidad Kotzebue. Es gerente de Relacionamiento con el Gobierno Federal en la Compañía de Servicios de Oleoductos Alyeska. Fue fundador de la Corporación Regional Nana, donde sirvió como director y presidente. Yáscara Rivera Diez de Medina
Legislativo no acepta acreditación de dos asambleístas indígenas
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) acreditó a dos representantes del pueblo Yuracaré-Moxeño como titular y suplente en la Asamblea Legislativa Departamental de Santa Cruz, y de esa forma dejó sin curul a la etnia moxena, que es aliada del oficialista Frente Amplio.
Al respecto, el jefe de bancada de Verdes en la Asamblea Legislativa, Javier Limpias, afirmó que la determinación del TSE viola la ley departamental, aprobada el 29 de octubre, que reglamenta la designación del moxeño como asambleísta por Santa Cruz.
Tras la negativa del oficialismo para reconocer la acreditación de los nuevos asambleístas, los indígenas junto a algunos legisladores del MAS, como Edwin Muñoz, se reunieron ayer en la Coordinadora de Pueblos Étnicos de Santa Cruz (Cpesc) para elaborar un amparo constitucional.
El 30 de noviembre, el TSE aprobó la resolución 063/2010, que avala la elección de los asambleístas yuracaré-moxeño, según sus usos y costumbres.
El director nacional del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), Juan Carlos Rojas, informó ayer que entregó 24.000 hectáreas de tres ex haciendas en la provincia Cordillera de Santa Cruz a los pueblos guaraníes de Alto Parapetí. “Hemos dotado y posesionado a las familias y comunidades guaraníes de Alto Parapetí en estos tres predios que suman alrededor de 24.000 hectáreas”, explicó a la agencia ABI. Informó que las tierras fueron revertidas a las haciendas Caraparicito, de los hermanos Larssen; San Isidro, de Daniel Chávez y sus herederos; y Buena vista, de Roberto Chávez. Rojas agregó que dos casos similares se encuentran en el Tribunal Agrario Nacional. El director del INRA argumentó que la reversión de esas tierras fue ejecutada porque se verificó una explotación y servidumbre a indígenas de la región. “Yo espero que esas posiciones que aún se mantenían en el Chaco, especialmente para impedir el ingreso del INRA, no estén intentando ocultar este tipo de irregularidades que hemos verificado”, dijo Rojas.
Informó a los medios en Santa Cruz que se enviaron las correspondientes notificaciones de desalojo a los dueños de las tres haciendas intervenidas.
A diario se renuevan creencias y ritos en la Waraq’o Apacheta
Mesas: Es uno de los sitios altos, elegidos para las ceremonias ancestrales. Allí, las familias van a pedir suerte a los dioses andinos.
Dotados del conocimiento ancestral que heredaron de sus antepasados, brujos, yatiris, amautas, kallawayas o sacerdotes andinos instalan a diario sus “consultorios” en la Apacheta de El Alto, sobre la carretera a Oruro, dos kilómetros antes de la tranca de Achica Arriba.
Turistas, familias y empresarios, sin distinción de clase social, visitan este lugar a diario para que los amautas descifren su suerte, ya sea en naipes, alcohol o en hojas de coca. El lugar, conocido como Waraq’o Apacheta, que significa lugar sobresaliente o elevado, acoge a gran cantidad de creyentes del “Tío”, el dios o achachila, según los yatiris del lugar.
Eugenio Condori, un yatiri-amauta, menciona que el Tío es un ser divino al que se debe ofrendar “mesas” que contienen varios elementos rituales y simbólicos, como incienso, copal (mineral), lanas de diferentes colores, sebo de llama, pan de plata y oro, y hierbas aromáticas como la q’oa.
Un sullu (feto) de llama u oveja corona los elementos que son sostenidos por una hoja de papel sábana y encima se ponen dulces que representan el deseo que quiere cada persona, por eso tienen forma de casas, autos y dinero; otros representan trabajo, buena salud o negocio.
Condori explica que, además de las ofrendas, entre los pedidos comunes de la gente están las limpias espirituales, para librar a las personas de maldiciones que les hayan llegado o, en ocasiones, se hacen amarres a la pareja, que habitualmente piden los enamorados.
Este lugar, como el resto de las apachetas que se conservan a lo largo del territorio nacional, especialmente en cerros, se visitan más en agosto, según los sacerdotes aymaras. Ese mes es el periodo del lakan paxi (mes de la boca), cuando, se dice, la Pachamama (Madre Tierra) abre su boca para recibir las ofrendas de los seres humanos, en especial de los que viven en el campo.
Sergio Velásquez, amauta aymara, dice que agosto es el mes propicio para q'oachar (sahumar) y otorgar ofrendas como agradecimiento por los favores recibidos de la Pachamama y pedir que sea amable para tener trabajo y aumentar la producción en el campo.
“En ese mes realizamos la wilancha (sacrificio de animales), ofrendamos una llama para que la Madre Tierra coma”. Agrega que, al otorgar la ofrenda, se invoca también a los achachilas o dioses que moran en los nevados del Illimani, Mururata, Huayna Potosí y Sajama.
Gran parte del día, los yatiris esperan a sus clientes en los “consultorios”, enfundados en sus ponchos y lluchus.
De pronto llega Exaver Chuca, un padre de familia que visita la apacheta todos los años, en especial en agosto. Dice que a este lugar sólo deben ir las personas que tienen fe y creen en los achachilas para que les den suerte y fortuna.
Está con toda su familia, puesto que inauguraron un negocio en la Ceja de El Alto, “abrimos una pensión y por eso venimos para que los dioses nos bendigan y no fracasemos”.
Se acercan al yatiri llamado Eusebio Mamani, quien también es curandero familiar. Primero él lee la suerte en la hoja de coca por veinte bolivianos: “Su suerte está un poco mal, debemos dar una mesa a la Pachamama para que acepte el negocio”, sentencia.
Exaver consulta con su familia y pregunta al amauta: ¿Cuánto cuesta la mesa? Éste responde: Hay de diferentes precios de acuerdo con el tamaño y deseo. “Hay desde 25 a 200 bolivianos y lo aconsejable para esta oportunidad, como es para negocio, es la mesa de 70”.
Exaver se anima a realizar el ritual, por lo que compra la mesa que se vende en el mismo lugar, al igual que una caja de cerveza, un litro de alcohol y vino tinto que, según el amauta, es para que la Pachamama beba. Eusebio se encarga de que en la mesa no falte nada y, una vez que está debidamente organizada, la familia Chuca y el yatiri salen de la caseta.
Se enciende una fogata con leña, el sacerdote aymara coloca cuatro botellas de cerveza, una en cada esquina, que representan las estaciones del año. Eleva las oraciones que se han mantenido por miles de años.
La mesa es incinerada en la fogata, avivada por alcohol y vino. El color de las cenizas de la leña y la ofrenda permiten leer si la Pachamama aceptó la ofrenda o no. “Hay que esperar que el fuego consuma la ofrenda —dice Eusebio— hasta ver el color de la zarza. Si adquiere un color negro, es señal de mala suerte; si es blanco, es de buen augurio”.
Una vez consumida la ofrenda, se agradece al maestro yatiri por el buen trabajo que realizó y se procede al pago correspondiente. Su ganancia es de 150 bolivianos por todo el trabajo.
Los alteños, que en su mayoría son inmigrantes del campo, acostumbran brindar las ofrendas en sus domicilios. Otros acuden a las apachetas donde los yatiris invocan a los dioses del mundo andino.
Sin embargo, en los últimos años se ha visto que no sólo los descendientes de los aymaras dan su ofrenda a la Pachamama, sino que llegan extranjeros a participar en la ceremonia y recurren para ello a los amautas o sacerdotes andinos, como un atractivo más de esta tierra boliviana.
Freddy Choque
La Paz - El Gobierno, a través del Decreto Supremo 0727, dispuso la transformación de las Tierras Comunitarias de Origen (TCO) en Territorios Indígenas Originario Campesinos (TIOC). La conversión no modificará la condición de propiedad colectiva de quienes demandaron las tierras.
La norma incluye un artículo (3) que aclara que en los casos en que un TIOC desee conformar un Gobierno Autónomo Indígena Originario Campesino, deberán cumplir las disposiciones de la Constitución y la Ley Marco de Autonomías. El decreto también dispone que cada territorio podrá tener un nombre propio de acuerdo a sus normas y en correspondencia con la identidad cultural de cada pueblo.
Ante la gravedad de los efectos de la sequía en las provincias O’Connor y Gran Chaco, que está provocando la pérdida de cultivos y ganado, organizaciones no gubernamentales, en una labor coordinada entre autoridades gubernamentales, dotará de semilla de maíz y fréjol para ayudar a unas 2.500 familias. El director del Centro de Estudios Regionales para el Desarrollo de Tarija (Cerdet), Guido Cortez Franco, refirió que en este año existe una aguda mortandad de animales en la zona, mismos que yacen a las orillas del camino y sendas en su afán de encontrar agua, por lo que se coordinó el apoyo a los afectados. “Para esta actividad contamos con recursos económicos que provienen de la Comunidad Económica Europea y, en el caso de la región, son ejecutadas por las organizaciones no gubernamentales como Coopia y el Cerdet, que trabajan en esa región”, manifestó.
Cortez acotó que dentro del proyecto también se tiene previsto dotar aljibes de plástico para el almacenamiento de agua y el apoyo en el cultivo de hortalizas y huertos familiares. “En la parte de capacitación, se pretende generar y fortalecer destrezas propias de las comunidades indígenas, estableciendo un diálogo de saberes, con la incorporación de instrumentos técnicos de la sociedad que, en este caso, pueden ser compatibles con su cultura”, detalló.
Dentro de este contexto, Cortez adelantó que pretenden que los afectados fortalezcan la autogestión de su propio desarrollo, siendo uno de los principios que guíen las acciones para potencializar las organizaciones naturales y evitar la migración de la población joven hacia la ciudad de Tarija y la república Argentina.
Agregó que con las actividades de investigación y sistematización participativa, se contribuirá a visibilizar las peculiaridades de los indígenas y su conocimiento en el manejo de los recursos naturales. “El intercambio y réplica de experiencias está dirigida por las comunidades indígenas con el apoyo de las instituciones de apoyo, en lo que significa el seguimiento y transición a otras comunidades, el mejoramiento de las condiciones de vida de las comunidades indígenas que se encuentran en las provincias O’Connor y Gran Chaco”, comentó.
Para finalizar, explicó que trabajarán en la sensibilización pública, toda vez que cuentan con una estrategia de implementación de difusión de información por los medios de comunicación sobre la cultura y realidad actual de los indígenas.
Un último diagnóstico socioeconómico sobre el pueblo guaraní da cuenta de que en el 2010 al menos 202 familias continúan viviendo en condición de servidumbre. El año 2006, otro reporte del Defensor del Pueblo señalaba que eran 120 familias las que vivían en 30 haciendas. El Consejo de Capitanes de Guaraníes de Chuquisaca, con apoyo de varias organizaciones, realizó una encuesta para establecer las condiciones socioeconómicas y el ejercicio de derechos de la población originaria. El informe publicado este año da cuenta de que en 89 haciendas, que se llegó a empadronar durante seis meses, se halló que 202 familias continúan viviendo en condición de servidumbre.
La información fue corroborada por el capitán grande del Pueblo Guaraní, Celestino Rojas, en un seminario realizado en La Paz.
El dirigente máximo de los guaraníes del Chaco chuquisaqueño explicó que el censo se realizó en las comunidades de las provincias Hernando Siles y Luis Calvo, y no descartó que existan aun más familias en condición de servidumbre en otras 45 haciendas que no fueron visitadas. “A pesar de la muestra recogida, se estima que el número de familias registradas alcanza aproximadamente al 70% de las familias bajo condición de servidumbre y empatronamiento en el Chaco chuquisaqueño”, dijo al presentar el diagnóstico socioeconómico y ejercicio de derechos del pueblo guaraní.
Rojas aseveró que el diagnóstico también permitió ver que muchos indígenas que salieron de las haciendas, al no tener dónde trabajar y no contar con tierras, que era la promesa que debía cumplir el Gobierno, tuvieron que volver a las haciendas, de manera voluntaria, para aceptar que no se reconozca su trabajo.
Fondo Indígena contaría el 2011 con al menos Bs 450 millones
El Fondo Indígena dispondría el 2011 de un presupuesto de hasta 450 millones de bolivianos para ejecutar proyectos de desarrollo en beneficio de indígenas y campesinos. Al menos 300 millones provendrían de 950 millones que acumuló en cuatro años. La información fue proporcionada por la directora Ejecutiva del Fondo, Elvira Parra, quien expresó, sin embargo, que los montos a requerirse y ejecutarse dependerán de los proyectos de desarrollo productivo que se aprueben.
“Pensamos ejecutar el próximo año, del monto acumulado (950 millones de bolivianos), por lo menos unos 200 ó 300 millones de bolivianos. A estos recursos se sumarán 150 millones que se presupuestó para el 2011”, precisó.
La Razón publicó el 18 de noviembre que el Fondo nació el 2005, pero que hasta el 2008 no desarrolló ninguna labor en favor de sus beneficiarios, por lo que acumuló, aproximadamente, 950 millones de bolivianos.
El Fondo de Desarrollo para Pueblos Indígenas, Originarios y Comunidades Campesinas, creado por decreto el 22 de diciembre del 2005, recibe el 5 del 37 por ciento del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) que se asigna a las universidades, gobernaciones y a los municipios.
Parra explicó que se necesita de una ley para utilizar parte de los dineros acumulados que, aclaró, no fueron ejecutados debido a que la institución, hoy a su cargo, no contaba con la estructura institucional requerida.
Informó que el 2009 se superaron varias de las dificultades institucionales y se presupuestó alrededor de 227 millones de bolivianos, de los que se ejecutó más del 72 por ciento hasta el momento.
Los beneficiarios de los dineros del Fondo son el Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyo (Conamaq), los indígenas del oriente (CIDOB), las mujeres campesinas Bartolina Sisa, la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) y las comunidades interculturales.
Parra precisó que el presupuesto final del 2011 dependerá del número de proyectos que se aprobarán en función a su viabilidad técnica. Hasta el momento se tiene registrados 700 proyectos y el plazo para la entrega de nuevos vence el 10 de diciembre.
Hasta marzo se concluirá la revisión y aprobación de proyectos, para luego presentar una ley en la que se requerirá parte de los 950 millones acumulados.
Los cuatro pueblos indígenas en la Asamblea Departamental rechazaron ayer la Ley Especial de Régimen Electoral para el Pueblo Mojeño aprobada por la agrupación Verdes y Frente Amplio.
"Esta Ley que aprobaron es inconstitucional y obedece a intereses políticos", dijo el asambleísta del pueblo chiquitano, Rodolfo López, señalando que en la Ley 026 del Régimen del Órgano Electoral se reconoce como el quinto pueblo indígena en Santa Cruz al yuracaré-mojeño por tanto presentaron una impugnación. ES LEGAL. La Ley Departamental entrega el curul faltante al pueblo indígena Mojeño y no así al Yuracaré-Mojeño que también lo reclamaba. "Son los pueblos reconocidos en la Constitución", dijo el asambleísta de Verdes Javier Limpias negando algún interés político.
El ministro de Autonomías, Carlos Romero, posesionó ayer a la Asamblea Autónoma Guaraní en Charagua, que tendrá la tarea de redactar su propio Estatuto Autonómico en el marco de la CPE. "Esta es una posesión formal" remarcó Romero
Todas las personas podrán ser procesadas por justicia indígena
Proyecto: Cualquier persona podrá presentar una demanda ante la jurisdicción comunitaria o ser enjuiciada ante este fuero.
Todas las personas se harán pasibles a ser procesadas y sancionadas por la justicia indígena originaria campesina si sus actos afectan a una comunidad, según establece el proyecto de Ley de Deslinde Jurisdiccional elaborado bajo la coordinación del Viceministerio de Justicia Indígena Originaria Campesina.
El capítulo tercero de la propuesta, referido a las competencias, contempla las partes integral y colectiva de la jurisdicción indígena originaria y éstas, a su vez, se ejercerán “en los ámbitos de vigencia material, territorial y personal”.
La competencia personal no sólo reconoce a la jurisdicción indígena la facultad de conocer y resolver asuntos o conflictos entre sus miembros, sino que alcanza a otras personas.
El parágrafo segundo del artículo 13 establece que “la jurisdicción indígena originaria campesina alcanza también a personas que no pertenecen a naciones y pueblos indígena originario campesinos, cuyos actos produzcan daño o afecten a estas naciones y pueblos, sea que actúen como actores o demandados, denunciantes o querellantes, denunciados o imputados, recurrentes o recurridos”.
La jurisdicción indígena tiene competencia para conocer y resolver todos los asuntos o conflictos que regulen sus normas y procedimientos propios.
Sin embargo, hay algunos temas sobre los que no tendrá tuición y serán de exclusiva responsabilidad de la jurisdicción ordinaria. “Son los delitos contra el derecho internacional; los crímenes de lesa humanidad; los crímenes de guerra; la trata y tráfico de personas; el terrorismo; los delitos tributarios y los delitos contra la seguridad exterior e interior del Estado”.
La competencia territorial de la justicia indígena es un asunto que las propias comunidades deben resolver dentro de sus territorios o si los efectos de los hechos se produjeran dentro de sus ámbitos geográficos.
Además, el proyecto establece casos especiales que serán de competencia tanto de la justicia indígena como de la ordinaria, y ambas deberán coordinar acciones para resolverlos.
La cooperación entre ambas jurisdicciones se producirá en los casos de delitos referidos a corrupción, delitos contra el patrimonio público, contrabando, tráfico de sustancias controladas, crimen organizado y delitos contra la integridad y libertad sexual.
La jurisdicción que conozca primero algunos de estos casos debe informar a la otra con la finalidad de hacer efectiva la coordinación y cooperación, según se establece en el artículo 19 del proyecto.
La propuesta, que será tratada esta semana por la Asamblea Legislativa, tiene el objetivo de definir y delimitar las funciones y competencias de la jurisdicción indígena originaria campesina respecto de la jurisdicción ordinaria, agroambiental y otros fueros.
La jurisdicción indígena es la potestad que tienen las naciones y pueblos originarios y campesinos de administrar justicia en nombre del Estado de acuerdo con sus propias normas y se ejerce a través de sus propias autoridades. Tiene las facultades de conocer, investigar, decidir, resolver y hacer cumplir sus fallos.
Los linchamientos están prohibidosEl proyecto de Ley de Deslinde Jurisdiccional del Viceministerio de Justicia Indígena Originaria Campesina no admitirá los casos de linchamiento como parte de la jurisdicción comunitaria. Dará protección a los menores de edad y no permitirá la expulsión de los adultos mayores ni de los discapacitados.
En la parte final del documento, la segunda disposición adicional dispone que “el linchamiento es una violación a los derechos humanos, no está permitido en ninguna jurisdicción y debe ser prevenido y sancionado por el Estado Plurinacional”.
A título de justicia comunitaria, en los últimos años se registraron casos de linchamiento en diferentes partes del país, algunos que causaron mayor impacto, como los registrados en Ayo Ayo, La Paz, donde el 14 de junio de 2004 una turba torturó y dio muerte al alcalde Benjamín Altamirano, o el asesinato de cuatro efectivos de la Policía entre el 25 de mayo y el 2 de junio en Saca Saca, norte de Potosí.
Autoridades originarias y del Gobierno reiteraron, a partir de que se conocieron esos hechos de violencia, que no se trató de la aplicación de la justicia comunitaria, por lo que se le cambió el denominativo a justicia indígena originaria campesina. Todos esos hechos fueron calificados de delincuencia común que debe ser procesada por la justicia ordinaria. Los expertos dijeron que esos hechos de violencia son una respuesta a las carencias que en materia de seguridad ciudadana ofrece el Estado.
La jurisdicción indígena respeta, promueve y garantiza el derecho a la vida, la defensa y otros, según el proyecto.
La propuesta de Deslinde establece que nadie será procesado ni condenado más de una vez por el mismo delito.
El fuero indígena garantiza el ejercicio de los derechos de las mujeres, así como su participación.
El documento prohíbe y sanciona toda forma de violencia contra niños, niñas, adolescentes y mujeres.
Es única, emana del pueblo boliviano, es ejercida por las distintas jurisdicciones y sustentada en los principios consagrados en la Ley de Deslinde Jurisdiccional y la Constitución Política del Estado.
Deslinde jurisdiccional
Es el que define y delimita las funciones jurisdiccionales y competencias de la jurisdicción indígena originaria campesina respecto de las jurisdicciones ordinaria, agroambiental y otras constitucionalmente reconocidas
Es toda colectividad humana que comparte identidad cultural, idioma, tradición histórica, instituciones, territorialidad y cosmovisión, cuya existencia es anterior a la invasión colonial española.
Territorio indígena originario
Para efectos de aplicación de la presente Ley, el territorio es el espacio y entorno que las naciones y pueblos indígena originario campesinos poseen, ocupan o utilizan de otra manera, independientemente de la formalización o no de éstos en autonomías indígenas o cualquier otro tipo de unidad territorial.
Procedimientos propios de naciones
Es el conjunto de normas escritas y orales, valores propios, principios y procedimientos establecidos y desarrollados constantemente por cada nación y pueblo indígena originario campesino que define derechos y obligaciones para mantener la vida, la armonía y el equilibrio entre sus integrantes y la Madre Tierra.
Autoridad de la jurisdicción indígena
Son las mujeres y hombres responsables de administrar justicia, de manera individual o colectiva, legítimamente constituidas de acuerdo con su derecho propio.
Competencia integral y colectiva
Es la facultad que tienen las naciones y pueblos indígena originario campesinos para ejercer jurisdicción a través de sus autoridades de manera individual o colectiva en los asuntos y conflictos sometidos a su conocimiento. Es integral porque conoce y resuelve todo tipo de asuntos y conflictos regulados por las naciones y pueblos indígena originario campesinos y se concibe como un todo de acuerdo con su cosmovisión, sin que se divida por materias.
Es un proceso de liberación, emancipación del pensar, sentir, conocer y decidir de las naciones y pueblos indígena originario campesinos. Es desarmar las estructuras de desigualdad, de discriminación, de racismo, jerarquías sociales, políticas y patriarcales.

References: artículo 3
 artículo 4
 resolución 
 resolución 
 artículo 13
 artículo 19