Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/Autos%20Supremos/civil/civil-I/2014/as201421284.html
Timestamp: 2019-03-20 11:55:11+00:00

Document:
A S - 284
Auto Supremo: 284/2014
Sucre: 06 de junio 2014
Expediente: LP – 41– 14 – S
Partes:Reina Sánchez Avalos.c/Felipe Nina Mamani.
VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs. 95 a 98 yvlta., interpuesto por Reina Sánchez Avalos, contra el Auto de Vista Nº S-417/2013 de 29 de noviembre de 2013 cursante de fs. 88 a 89, pronunciado por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, en el proceso de divorcio seguido a instancias de la recurrente en contra de Felipe Nina Mamani, la concesión de fs. 101, los antecedentes del proceso, y:
El Juez Tercero de Partido de Familia de la ciudad de El Alto, dicta la Sentencia signada con resolución Nº 465/2013 de 15 de agosto de 2013, cursante de fs. 63 a 64 de obrados, declarando probada la demanda formulada por Reina Sánchez Avalos disolviendo el vínculo matrimonial y homologando la resolución de medidas provisionales de fs. 15 de obrados.
Resolución de primera instancia que es recurrida de apelación por el demandado y resuelta mediante Auto de Vista de fs. 88 a 89, que revoca la Sentencia apelada y declara improbada la demanda, manteniendo firme y subsistente el vínculo matrimonial de los consortes y deja sin efecto las medias provisionales dispuestas a fs. 15 de obrados, fallo que a su vez es recurrida de casación por la demandante, que resulta ser el objeto de estudio.
En la primera parte de su recurso, en calidad de antecedentes, señala que el tenor de su demanda, las medidas provisionales, la prueba producida, la presentación de sus alegatos, la emisión de la Sentencia, el recurso de apelación y el Auto de Vista.
En calidad de fundamentos de hecho y de derecho, señalando los fundamentos de la resolución impugnada en tres puntos, relativo a la declaración de los testigos Alfredo ChaptaHuasco y Juan Condori Tola, que no hubieran identificado al agresor de la demandante, que con las pruebas testificales no se hubiera demostrados injurias graves o malos tratos que hubieran hecho intolerable la vida en común, y que la denuncia intrafamiliar que desestimada.
Trascribe el contenido del Auto de Vista respecto a la declaración de los testigos, para indicar que la resolución señalaría que la declaración de Juan Condori Tola, que solo le habría contado la señora y que no conocía al demandado; manifiesta que a la recurrente le llama la atención que los vocales indicaron que los testigos no presenciaron ningún acto que refrende las hipotéticas agresiones, como si los testigos de cargo ofrecidos tuvieran la obligación de presenciar el momento exacto de la agresión, pues las agresiones fueron propinadas en su propio domicilio y en presencia de sus hijos a quienes la ley no permite testificar, y se pasa por alto en cuanto a la descripción que en el cuestionario se identifica a Felipe Nina Mamani como su esposo y bajo el mismo los testigos identifican al agresor con las palabras “su marido o su esposo”, como se desprende de las actas de fs. 24 a 27 de obrados; asimismo cita el Auto Supremo Nº 80/2013 de 4 de marzo de 2013, en el que se distinguen a tres elementos que hacen a la causal de divorcio.
Señala que las sevicias, en el presente caso hubiera señalado los malos tratos y humillaciones que le proporcionaba el demandado, son debido a su mal carácter y a los celos enfermizos sobre su persona, debido a que la familia del nombrado indicaría que fuera infiel y a raíz de ello es que ha sido víctima de insultos y humillaciones que le atormentan hasta el día de hoy, que ha sido confesada en su memorial de fs. 68 y 69, donde afirma que estaría sosteniendo una relación con un tal Santos Molina.
Respecto a las injurias, claramente ha demostrado que el demandado le propinaba insultos como “ladrona”, tratándole con desprecio delante de sus hijos y de gente que trabaja con los mismos que ha sido corroborada por los testigos.
Respecto a los malos tratos, en las declaraciones testificales claramente han señalado los testigos que le han visto golpeada y han identificado al agresor como Felipe Nina, que son la única constancia de prueba que tiene para demostrar en ese proceso, el tormento por el que estoy pasando, la violencia física y psicológica que el demandado ejerce sobre su persona, por lo que ha iniciado una denuncia de violencia intra familiar que si no ha sido introducida al proceso resulta ser un indicio.
Por ello deduce que el Ad quem ha incurrido en error al interpretar el art. 130 núm. 4) del Código de Familia, por cuanto no utiliza la sana crítica para valorar las pruebas presentadas por su parte, interpretando erróneamente las declaraciones testificales y negándoles su validez probatoria, para el mismo se debía tomar en cuenta la educación y condición social del esposo agraviado.
Por lo que interpone recurso de casación solicitando se confirme la resolución de 15 de agosto de 2013.
El recurso de casación está orientado a evaluar si la prueba de testigos resulta ser suficiente o no, para verificar la causal de divorcio contenida en el núm. 4) del art. 130 del Código de Familia.
Para el mismo se dirá que en criterio de la Juez de primera instancia, consideró que en base a la declaración de los testigos y el expediente de violencia intra familiar acumulado a la causa arribó al criterio de concluir que entre los consortes en la presente causa se ha generado malos tratos en forma recíproca. Sin embargo de ello el Tribunal de apelación, en base a los fundamentos del recurso de apelación revalorizó la prueba aportada y concluyó que los testigos no presenciaron ningún acto que refrende las hipotéticas agresiones, declaraciones que no fueron claras, conteste ni uniformes, careciendo de plena prueba, que no generan convicción suficiente sobre las agresiones y en cuanto a la valoración del expediente de violencia intra familiar, deduce que la misma no ha sido introducida durante la etapa probatoria, empero fue valorado por el A quo, lo que la constituye en ultra petita e imprecisa la resolución apelada (Sentencia), esto quiere decir que en consideración del Ad quem la prueba para fundar la causal de divorcio ha sido insuficiente.
Ahora en cuanto a la prueba testifical, señala que los testigos hubieran identificado al agresor (demandado en la presente causa) y que de acuerdo a la sana critica se hubiera probado las causales contenidas en el numeral 4) del art. 130 del Código de Familia, consiguientemente corresponde describir las atestaciones de los testigos de cargo:
A fs. 25 cursa en acta de declaración testifical de Alfredo ChapchaHuasco, quien señaló lo siguiente: “Esto a hemos a finales del año 2012 y a empiezos de este año, hemos ido con mi enamorada a comer al restaurante de la señora, ella estaba golpeada y tenía rascado el cuello, ella le ha confiado a mi enamorada, le ha comentado que su marido el había golpeado, tenía el labio hinchado y el cuello rascado, nosotros le hemos aconsejado que denuncie y ella dijo que el abogado era muy costoso. Después de tres días hemos vuelto y mi enamorada me comentó que ella era su segunda esposa… En otra oportunidad la señora estaba llorando, triste, me imagino que le habían pegado, yo he pensado eso, solo ha sido una suposición, fue al tercer día…” (Sic).
A fs. 27 cursa la declaración del testigo Juan Condori Tola quien señala lo siguiente: “Yo creo que sí porque alguna vez ella me ha contado que tenía problemas, como no tengo ningún interés en sus problemas yo le dije ahhh… NO he visto nada, solo me ha contado la señora que le maltrataba, le pegaba en carnaval, después de año nuevo. En una oportunidad he visto que tenía el labio hinchado y rascado el cuello, yo me estaba riendo de ella pero cuando me habló en serio me he callado nomás. También me ha comentado que le insulta de ladrona, yo le he dicho que le denuncie pero no he escuchado… Que, será, solo le he visto llorar en enero de este año pero tampoco le he preguntado yo, ella me pidió que le ayudará en esto pero no quiero meterme en este problema yo, pero como es casera he tenido que aceptarle…” (Sic).
Ahora en la primera declaración se señala que la propia demandante le habría confiado a la enamorada del testigo (Alfredo Chapcha), que fue el esposo quien habría agredido a la actora, y que no ha presenciado la agresión, también ha visto a la mencionada demandante llorar empero ha presumido que la hubieran agredido no ha presenciado nada por cuenta propia.
En cuanto a la segunda declaración de Juan Condori, señala que solo conoce a la demandante y que la misma le hubiera comentado que tendría problemas y al responder a la segunda pregunta del cuestionario de fs. 23 alude que cree que el demandado hubiera agredido a la actora, porque la misma le hubiera comentado su problema y que el recibe insultos por parte del demandado.
Ahora en cuanto a la valoración de la prueba testifical, la doctrina reconoce el carácter de las atestaciones para estimar la credibilidad del testigo, consiguientemente se dirá que rescatando el criterio de Hugo Alsina, en cuanto a la apreciación de la prueba de testigos refiere que se debe tomar en cuenta varios factores, entre esos factores se encuentra la relativa a la “relación de sujeto a objeto”, por la cual el conocimiento debe referirse a hechos directamente percibidos, por lo general, por la vista y el oído, excluyendo la indirecta que da conocimiento por referencias, y teniendo en cuenta, además, el estado de ánimo del registro en el momento de los hechos, y otros factores como tiempo, lugar iluminación, etc., esto hace que el valor de la prueba de testigos pueda fundar o no credibilidad de las atestaciones en el juzgador; consiguientemente se dirá que una atestación directa puede diferenciarse de una de referencia, por la primera se entiende que el testigo ha conocido en forma personal (ha visto y ha oído) el suceso sobre lo que atestigua, en cambio por la segunda, se entiende que el testigo ha tomado conocimiento de ese suceso, mediante dichos o por referencia de terceros (una de las partes, otros testigos, etc.)
Ahora en la presente litis, los testigos, por las declaraciones emitidas deducen haber denotado signos de agresión física en la demandante, empero en cuanto al conocimiento de que sea el demandado quien hubiera producido las agresiones a la demandante, tan solo conocen por referencia de la misma actora (fs. 27) y por referencia de terceros (fs. 25), lo que implica que no se ha demostrado con prueba contundente que las hipotéticas agresiones la hubiera perpetrado el demandante, conforme a la conclusión del Ad quem.
En cuanto al criterio emitido por el Ad quem respecto a la prueba relativa al proceso de violencia intra familiar, la recurrente no manifiesta haberse generado error de derecho en cuanto ese medio de prueba, aceptando su exclusión como medio de prueba refiere que podría constituirse en un indicio, que no es suficiente como para que sea considera en la causa, pues en esta instancia casacional, se verifica si los de instancia hubieran generado error de hecho o error de derecho en la valoración de la prueba.
Por lo que se evidencia que la demandante no ha cumplido con la carga de la prueba, como para fundar su pretensión, por lo que el criterio del Ad quem resulta ser el correcto.
POR TANTO:La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I núm. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los Arts. 271 núm. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil declara INFUNDADO, el recurso de casación de fs. 95 a 98 yvlta., interpuesto por Reina SánchezAvalos, contra el Auto de Vista Nº S-417/2013 de 29 de noviembre de 2013. Sin costas por no haber sido contestado el recurso.

References: resolución 
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Resolución 
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