Source: http://doczz.es/doc/59972/trabajo--islam-y-g%C3%A9nero
Timestamp: 2020-04-07 13:53:34+00:00

Document:
Comunicación a la ponencia “Modelo constitucional de las relaciones de trabajo y de
Seguridad Social. El impacto de la reciente doctrina del Tribunal Constitucional”
Profesora Titular de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social. Universidad de Barcelona
2. La trabajadora islámica en el mercado laboral español: ¿dificultad de inserción laboral o discriminación?
2.1. Magnitud cuantitativa.
2.2. Magnitud cualitativa.
2.3. Dificultades de empleabilidad por el uso del hiyab.
3. Condiciones de trabajo e Islam
3.1. Salud laboral e Islam
3.2. Derecho de contenido activo: el deber de hacer del empresario
La integración laboral de la mujer musulmana se enfrenta al casi invencible obstáculo de la
discriminación múltiple producto de la confluencia de género y origen y creencias religiosas, cuya
manifestación externa es especialmente visible entre las mujeres (uso del hiyab) y por ello las expone
en mayor medida a la discriminación en el acceso al empleo. En las páginas que siguen se realiza una
aproximación y algunas reflexiones a las singularidades de la presencia laboral de la mujer islámica y
sus vicisitudes en el ámbito de las relaciones de trabajo, con la única pretensión de poner de relieve
algunas de las cuestiones que suscita la mirada de género sobre la presencia islámica en nuestro
No puede entenderse la realidad de la mujer en el Islam separada de la concepción islámica de la
vida y de la sociedad. Situando a la mujer en dicho contexto, lo cierto es que, como en España en
otras épocas, la mujer cumple un papel protagónico fuera del ámbito del trabajo asalariado,
centrado en el cuidado a la familia y educación de los hijos. Este elemento ideológico condiciona
absolutamente el papel de la mujer en el mundo laboral, junto con los propios dictados del Islam, en
el que, por otra parte, no existe una prohibición general del trabajo femenino. Nada nos resulta
nuevo en nuestro contexto social, considerando que bajo el social catolicismo España se movía
dentro de los mismos parámetros. La evolución contemporánea de la presencia social femenina
marca sin embargo la distancia con estas formas de sociedad donde la mujer casada requiere del
consentimiento del marido para formalizar un contrato de trabajo1.
EL HADRI, S.: Los derechos de la mujer en el Islam y su estatuto personal en el Magreb, Ceimigra, Valencia, 2009,
p. 81, en http://www.ceimigra.net/observatorio/images/stories/Derechos_mujer_Islam_web.pdf.
Es éste precisamente el argumento que principalmente utiliza el islamismo para justificar la diferente
presencia de la mujer en la sociedad y en particular en el mundo laboral: que estamos ante derechos
de reciente y de dudosa conquista. En primer lugar porque hasta bien entrado el siglo XX no se
cuestiona la división de roles y no se empiezan a acuñar ideologías libertadoras de la mujer y
promotoras de su igualación al hombre en la sociedad. Y en el segundo caso porque, apelando a
autores como Will Durant, se duda acerca de la supuesta liberación social de la mujer por el trabajo,
situando su origen en intereses capitalistas movidos por la necesidad de mano de obra (más barata)2.
Sin olvidar que ambos asertos no dejan de ser ciertos, no puede admitirse la disolución de la
conquistas de la libertad e igualdad de la mujer en esos intereses primitivos que pudieron ser su
germen, ignorando o soslayando innumerables acciones, leyes, normas y esfuerzos encaminados a
tal fin durante el siglo XX y XXI.
Superando estos elementos comparativos, que a ningún resultado productivo conducen, y habiendo
de apartar de este discurso el núcleo fundamental de la cuestión, por razones de orden pragmático,
dada su enjundia, esto es, el incuestionable derecho de la mujer a gozar de los mismos derechos y
libertades que el hombre, bajo cualquier bandera y bajo cualquier religión (lo declaren o no las
Constituciones nacionales3), procede a continuación analizar la realidad práctica de estos derechos
por lo que a la vida laboral se refiere, por tanto, al derecho (o deber) de trabajar, y a hacerlo en
condiciones de igualdad y de igualdad de trato para ambos géneros.
Bajo este prisma, lo cierto es que la realidad laboral actual de la mujer islámica presenta elementos
típicos a otras sociedades gobernadas por creencias religiosas diferentes. Y así, del mismo modo,
debe compatibilizar el trabajo con los cuidados domésticos y se conciben ciertos trabajos como
“idóneos” o apropiados para la mujer, mientras que otros se tienen por excluidos de su esfera de
participación en la sociedad, como es el caso de los caracterizados por la aplicación de esfuerzos
físicos o aquellos regidos por razones de Estado (política y defensa), pese a que sí lo hiciera Aisha, la
esposa del profeta4. La historia nos suena y además es común a los Estados confesionales.
MUTAHARI, M.: Los derechos de la mujer en el Islam, (editorial y fecha no disponibles), p. 6 (disponible en
http://www.lacasadelprofeta.com/images/Los_Derechos_de_la_Mujer_en_el_Islam.pdf).
Vid. el caso de la Constitución tunecina todavía no aprobada, que acaba de declarar en su art. 28 la igualdad
entre hombres y mujeres, gracias a la presión del movimiento feminista del país, y frente a los islamistas
que pretendían despojarlas de esa igualdad y convertir a la mujer en “complementaria” del hombre, ya
tradicional en Túnez (El País, 27 de septiembre de 2012, “La mujer tunecina consigue que la Constitución
http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/09/26/actualidad/1348679798_327153.html).
Dolors BRAMÓN sostiene que precisamente que el nacimiento del Islam se vincula a un movimiento feminista,
reinterpretado posteriormente por lo que denomina “los musulmanes” (hombres). Puede escucharse una
entrevista radiofónica con dicha autora (realizada el 29 de noviembre de 2011), donde resume su teoría, en
http://www.webislam.com/audio/58905-entrevista_a_dolors_bramon.html. La idea también es sostenida
por diversos autores, como Asra NOMANI (vid. el artículo “El yihad de género al servicio de los derechos de
las mujeres”, en la web “webislam.com”, en página http://www.webislam.com/articulos/38010el_yihad_de_genero_al_servicio_de_los_derechos_de_las_mujeres.html, publicada el 18 de enero de
2010). Numerosos sitios web islámicos se refieren en los mismos términos al trabajo de la mujer,
insistiendo en que el Corán ni lo prohíbe ni limita la administración por parte de la mujer de los frutos de su
trabajo, y afirmando que “la mujer musulmana puede trabajar siempre y cuando su trabajo no afecte a su
papel en la familia, es decir que si ella desea trabajar, puede hacerlo teniendo en consideración que el
trabajo que realice y el tiempo que le dedique no le impidan cumplir con su rol de esposa y madre” o que
“Al trabajar, debe también evitar el contacto físico o mezcla con hombres y debe vestir su hijab
apropiadamente de acuerdo a como lo indica la Shariah” (véase un ejemplo de ello en la web
“islamparalmujerhispana”, en http://islamparalamujerhispana.blogspot.es/1268693620/, del que están
extraídas las citas literales, publicada el 15 de marzo de 2010, o la página
http://www.arabespanol.org/islam/mujer/mujer2.htm).
Por otra parte, no puede tampoco obviarse que las respuestas que se den a todas las preguntas
planteadas se encontrarán fuertemente condicionadas por el contexto de crisis económica global. La
crisis que nos azota comenzó por expulsar del mercado laboral a los trabajadores (masculinos) de los
sectores clave como la construcción (caso de España), pero a continuación se ha cebado con los
peones más frágiles del damero socioeconómico: mujeres e inmigrantes. En el caso que tratamos,
confluyen ambos elementos para conformar una nueva realidad, que sin duda va a provocar
resultados más visibles en las cuestiones abordadas. El contexto social, por otra parte, tampoco sirve
a la mejora del cuadro resultante.
En segundo término, la observación de la cuestión de la inserción laboral de la mujer presenta
aspectos muy diferenciados según indaguemos en la realidad laboral de los países de origen o en la
implantación de la vida de las personas de origen musulmán en países ajenos, fundamentalmente
occidentales, y en particular europeos. Mientras en estos últimos las preocupaciones fundamentales
son la posible influencia negativa de la condición religiosa de la mujer islámica en cuanto se proyecta
externamente sobre su indumentaria y por tanto la expone a exclusión del acceso al empleo o la
hace susceptible de tratos discriminatorios en el empleo, en el primer caso la cuestión fundamental,
no existiendo tal integración entre colectivos no musulmanes, es la de las posibilidades reales de
empleo de la mujer musulmana, en un mercado predominantemente masculino, y con una
importante rémora que juega en contra de las que se encuentran en ambas situaciones, residan
donde residan: el rol femenino de cuidadora de la familia, como impedimento básico de sus
aspiraciones laborales o de desarrollo profesional. Veamos ambas caras de la cuestión a
continuación5.
2. La trabajadora islámica en el mercado laboral español: ¿dificultad de inserción laboral o
En la sociedad occidental y en la europea en particular, hablar de trabajadores islámicos, sin
distinguir género, conduce casi automáticamente al análisis de la incidencia de la vertiente religiosa
del individuo sobre la relación de trabajo y sobre el desarrollo o ejecución del trabajo (por lo que
supone abordar la compatibilización de los horarios de oración (Salah) con el trabajo6, la incidencia
del mes de Ramadán sobre el correcto desempeño del trabajo especialmente cuando se trata de
tareas que exigen esfuerzo físico, o presencia en horario nocturno…7), y, cuando el género de la
trabajadora es femenino, indudablemente el tema estrella es el “velo islámico” o hiyab.
Éste es un lugar común en todos los discursos supuestamente neutros acerca del derecho de la mujer al
trabajo. Vid. un ejemplo en una de los innumerables sitios web que se refieren a la cuestión:
http://www.islamweb.net/emainpage/index.php?page=articles&id=139358-. En ésta en concreto se listan
las condiciones para que una mujer pueda trabajar, según la interpretación corriente: “there are several
obvious guidelines that should be followed if a woman must work: First, she must obtain consent from her
guardian or husband (if married), who may offer a broader perspective on how her work may influence the
family and its functioning. Secondly, a woman must ensure that her home and children are properly cared
for. Her husband may be of assistance in this area, or outside help may be employed. Thirdly, care must be
taken to choose employment that is appropriate and fits with her skills. Obviously, any work that deals with
forbidden activities, services, or products would not be allowed but there is a world of possibilities
available. Forthly, any job that prevents her from fulfilling any of her Islamic obligations, like Hijaab or
Prayer for example, is not an option to be considered. Fifthly, while at the job, a woman must maintain her
inwardly and outwardly modesty and chastity.”
Derecho enmarcado en el Acuerdo de Cooperación entre el Estado Español y la Comisión Islámica de España
de 28 de abril de 1992, aprobado por Ley 26/1992, de 10 de noviembre.
El estudio realizado ad hoc por Consultores CSA y encargado por la Asociación de Entidades Acreditadas como
Servicios de Prevención de la Región (Aspramur) 'Seguridad y salud laboral entre la población musulmana
en la Región de Murcia durante el periodo de Ramadán', Informe sobre los riesgos laborales del trabajador
musulmán durante el mes de Ramadán en la Región de Murcia, julio 2012 (disponible en línea en
Sin embargo, esta convivencia que necesariamente implica la vinculación laboral de cualquier
persona con una organización que le es ajena y donde se mezclan los intereses individuales durante
largas horas diarias, a menudo dando lugar a importantes conflictos gravemente perturbadores de la
psique humana, presenta unas aristas más complejas, presididas sin duda por elementos que tienen
que ver con los derechos fundamentales de la persona, y en particular con el derecho a la no
discriminación8.
Asimismo, es preciso analizar la inserción laboral de la mujer musulmana también en España, si
consideramos que el desplazamiento de trabajadores y trabajadoras de países del Magreb
especialmente hacia nuestro país forma parte precisamente de la propia economía de tales países,
por lo que no puede desligarse del análisis de ésta y ayuda también a explicar hacia dónde se
expande y evoluciona dicha economía. ¿Es posible encontrar una vía de integración laboral de la
mujer musulmana en su emigración económica hacia Europa? Seguramente no se dará respuesta
satisfactoria a esta pregunta en las siguientes líneas, pero sí se plantearán elementos de reflexión
para acercarnos algo más a la misma. En todo caso, ha de considerarse que, como destaca
ABUMALHAM MAS, la integración social ha dejado paso a la multiculturalidad9, lo que tiene su
traducción particular en el comportamiento laboral de unos y otros, pero partiendo de un dato
incontestable en el mercado laboral de cualquier país europeo: la mayor dificultad de inserción
laboral de la población musulmana, aún de género masculino10, abocada a ocupar los segmentos de
http://riesgoslaborales.wke.es/system/Document/attachments/11986/original/presentaciOndelestudiodia
positivas1.pdf?2012-07-20%2011:33:07%20+0200).
Ésta es la perspectiva adoptada en el informe del Observatorio Europeo del Racismo y la Xenofobia (EUMC)
“Los musulmanes en la Unión Europea: Discriminación e islamofobia”, del que puede consultarse un
resumen online en http://fra.europa.eu/fraWebsite/attachments/EUMC-highlights-ES.pdf, en el que se
señala que en todo el territorio de la UE el desempleo es claramente más elevado entre los musulmanes, en
términos de oportunidad de empleo. Es innegable que la guerra santa y la postura de los radicales en
ciertos países islámicos, que han monopolizado el Islam con sus postulados indiscutibles, contribuye
notablemente a generar la desconfianza hacia este colectivo por parte del empresariado, que es en parte, y
junto a otros estereotipos que se encuentran en el núcleo de la discriminación, la causa de su rechazo
laboral. Vid. un ejemplo de este rechazo, muy próximo a la islamofobia, en el programa electoral de
Plataforma per Catalunya (elecciones 2011), en la web de la citada formación política,
http://www.pxcatalunya.com/download/programa-generals2011-cat.pdf, página 12 (7. (…) una religió que
manté el dogma de la guerra santa per expandir-se, la unió entre el polític i el religiós i trets que
impedeixen la integració dels seus creients no és una religió com qualsevol altra, sinó completament
diferent a totes les altres”. En concreto se afirma respecto de la discriminación de la mujer que “la xara (llei
islàmica) comporta elements ideològics de rebuig als Drets Humans i, per tant, no podem tolerar que
aquesta forma reaccionària de religió adquireixi preponderància a casa nostra”, lo que culmina en su
programa electoral en la promesa de expulsión de todos los grupos y corrientes islámicas del país (v.g.
punto 6.6: “PxC posarà fora de la llei els preceptes islàmics de la xara (llei islàmica) que suposin una
vulneració dels Drets Humans, expulsant tot seguit del país els grups i corrents islàmics ja instal•lats que
insisteixin a reivindicarlos” [http://www.pxcatalunya.com/pagines/declaracio-programatica6.html]).
Afortunadamente, se trata de una corriente política minoritaria cuya fuerza real de reproducir las diásporas
del s. XV es nula (esta candidatura sólo obtuvo en las elecciones autonómicas de 2010 un 2,42% de los
ABUMALHAM MAS, M.: “Una prospectiva acerca de la inmigración musulmana en España: el futuro de una
posible integración”, en CENTRO SUPERIOR DE ESTUDIOS DE LA DEFENSA NACIONAL: La influencia social del Islam en
la Unión Europea, Ministerio de Defensa, monografías del Ceseden, número 122, 2011. Disponible online en
http://www.defensa.gob.es/ceseden/Galerias/destacados/publicaciones/monografias/ficheros/122_LA_IN
FLUENCIA_DEL_ISLAM_EN_LA_UNION_EUROPEA.pdf. Página 292.
Cfr. OBSERVATORIO EUROPEO DEL RACISMO Y LA XENOFOBIA (EUMC): “Los musulmanes en la Unión Europea:
Discriminación e islamofobia” (informe sobre la situación de los musulmanes en los Estados miembros de la
Unión Europea), p. 44 y ss., disponible en línea en http://fra.europa.eu/sites/default/files/fra_uploads/156Manifestations_EN.pdf.
empleo más precarios y con menor cualificación profesional11, lo que enfrenta a la trabajadora
musulmana a una doble discriminación, por tanto la expone a la multidiscriminación. Por otra parte,
ha de estudiarse asimismo la perspectiva puramente estática del Islam, esto es, la influencia sobre la
mujer trabajadora no emigrante (euro islam), integrada en el colectivo de musulmanes de segunda o
tercera generación12. Ambas caras nos ayudarán a dibujar una aproximación a la visión constitucional
de la presencia femenina del Islam en el mundo del trabajo y a construir un bosquejo de su vertiente
constitucional desde el derecho a la igualdad.
El primer elemento a analizar es, sin duda, la realidad cuantitativa de esta cuestión, que nos permita
construir el contexto al que nos estamos refiriendo, para determinar sus magnitudes. En definitiva,
¿cuántas mujeres procedentes del Islam trabajan en España? Y se indica “procedentes del Islam”
porque se entrelazan indistintamente religión y origen, o economías de procedencia13, por lo que
cabe incluir a mujeres de otra procedencia convertidas al Islam, que puedan sufrir por ello algún tipo
de diferencia de trato en la sociedad y en el mundo del trabajo en particular, si bien el problema
principal es la combinación de factores.
La Unión Europea cuenta con un 4% de población inmigrante islámica14, cuyo asentamiento europeo
tiene rasgos económicos. Sin embargo, de esta cifra la inmigración económica femenina es muy
inferior, como evidencian las cifras del INE.
Si nos centramos en España, la inmigración procedente de países árabes y en particular del Magreb
es predominantemente masculina, si bien debe matizarse que ésta lo es en términos económicos,
pues no puede ignorarse que en muchos casos el viaje migratorio (de los trabajadores adultos) se
efectúa en compañía de la familia. Como señalan las estadísticas del INE, la proporción de mujeres
trabajadoras de los lugares de procedencia más frecuentes, tomando como referencia Marruecos,
Senegal y Pakistán, es muy inferior a la masculina15:
OBSERVATORIO EUROPEO DEL RACISMO…: op.cit., p. 46.
ARASTEY SAHÚN, L.: “Diversidad religiosa y trabajo: el ayuno del mes de ramadán”. Revista de Jurisprudencia nº
2, febrero 2008. El Derecho Editores, p. 2.
Según informa Amnistía Internacional en el informe Elección y Prejuicio Discriminación de Personas
Musulmanas en Europa (EUR0100112-10606,
disponible en https://doc.es.amnesty.org/cgibin/ai/BRSCGI?CMD=VERDOC&BASE=SIAI&SORT=FPUB&DOCR=1&RNG=10&FMT=SIAIWEB3.fmt&SEPARADOR=&&INAI=EUR0100112), la mayor parte de los
residentes en España (especialmente Cataluña) proceden de Argelia, Malí, Marruecos, Pakistán y Senegal.
Los datos se extraen del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, Muslim Integration: Challenging
conventional wisdom in Europe and the United States: Estimated new Muslim numbers for selected
countries of origin and settlement, Europa,principios de la década de 2000: tabla 2, 2007, p. 11.
ABUMALHAM MAS, M.: op.cit., p. 291.
Observatorio Permanente de la Inmigración, estadísticas de 2009, obtenidas de
http://extranjeros.empleo.gob.es/es/ObservatorioPermanenteInmigracion/Anuarios/Anuario2009.html.
Comparando determinados países de religión islámica de procedencia habitual, entre los años 2008 y
2012, además de observarse una fuerte caída de inmigración, se aprecia un mucho menor
decrecimiento de la inmigración femenina, lo que implica que ésta ha experimentado una muy
escasa variación, frente a la masculina, pero en todo caso que la presencia femenina de trabajadoras
islámicas en nuestro país ha sufrido un fuerte descenso, por tanto que la población objeto de estudio
se ha reducido notablemente y con ello, y salvando los casos de integración anterior, también el
“núcleo en riesgo”:
Según el Estudio demográfico de la población musulmana. Explotación estadística del censo de
ciudadanos musulmanes en España a 31 de diciembre de 2013, elaborado por la Unión de
Comunidades Islámicas de España (UCIDE) y el Observatorio Andalusí, a partir de datos del Padrón
Municipal, de los Ministerios de Justicia, Educación y Economía y de UCIDE, España residen un total
de 1.732.191 musulmanes (de los cuales el 90% son españoles). El impacto de esta presencia en el
mundo del trabajo es, por tanto, aún escaso, salvo en aquellas comunidades autónomas donde es
significativamente más alta, como es el caso de Cataluña, Madrid o Ceuta y Melilla.
Por lo que se refiere a la presencia femenina en el mercado de trabajo, los datos de los años 2011 y
2012 indican que los trabajadores marroquíes afiliados a la Seguridad social fueron 213.847 (2011) y
202.849 (2012). No existe, sin embargo, desglose por sexos. En particular en una zona que no es que
simplemente reciba flujos migratorios, sino que es per se de origen árabe, como es el caso de las
ciudades de Ceuta y Melilla, la integración laboral femenina es escasa. Según la (ex) consejera ceutí
de Asuntos Sociales, Carolina Pérez (hoy subdirectora general de Fomento en dicha ciudad gracias a
dichas declaraciones, realizadas en comparecencia en el Senado el 7 de febrero de 2011, que
forzaron su dimisión), afirmando basarse en los datos “demoledores” en el seno de la Comisión
Especial de estudio sobre las nuevas formas de exclusión social como consecuencia del fuerte
incremento del desempleo16, acerca del empleo en la ciudad de Ceuta, no existe entre dicha
población un interés efectivo en la búsqueda de empleo, y que en particular las mujeres musulmanas
en su mayor parte "siguen la tradición de su cultura, que es estar en casa, cuidar de los hijos y de las
personas mayores. Poco más hacen"17. Aparte del inevitable impacto que dichas declaraciones
conllevaron, y que condujeron a su dimisión en el cargo, el informe en cuestión en el que se basan
señala que el desempleo femenino duplicaba en dicha fecha (2011) al masculino, ya que, de 9.046
parados, 5.310 eran mujeres (y de ellas 1.015 mujeres menores de 25 años), 889 eran hombres
menores de 25 años, 4.265 eran mujeres de más de 25 años y 2.847 hombres tenían más de 25 años,
lo que ha de ponerse en relación con el mayor índice de fecundidad de la zona frente a la media
estatal… y con la dificultad de empleabilidad de este colectivo, especialmente grave si confluyen
género y origen/religión.
Asimismo, la tasa de analfabetismo femenina supera con creces la de la Península o la media
nacional, pues, siendo del 6,8% en la ciudad, es más elevada que el 2,9% de la media nacional. En
resumidas cuentas, la inserción laboral de la mujer musulmana se encuentra en dicha zona en franca
dificultad. Lamentablemente, sin embargo, no es posible estudiar la incidencia en todo el territorio
nacional, por no existir estadísticas actualizadas con el debido desglose.
En segundo término, debe estudiarse cuál es la repercusión de este elemento diferencial en el
ámbito del trabajo o sobre la inserción laboral de la mujer musulmana, y, por otra parte, en qué
medida queda condicionada la inserción laboral femenina por la legislación española y por ende
comunitaria18 e internacional, especialmente en cuanto las dificultades de integración laboral puedan
La constitución el 7 de febrero de este año 2012 de la 'Comisión de estudio sobre las nuevas formas de
exclusión social como consecuencia del fuerte incremento del desempleo' se publica en el diario del Senado
http://www.senado.es/legis10/publicaciones/pdf/senado/bocg/BOCG_D_10_26_332.PDF.
Las citadas declaraciones se recogen en el Diario de sesiones del Senado de 10 de febrero de 2011, número
http://www.senado.es/legis9/publicaciones/pdf/senado/ds/DS_C_09_466.PDF#page=10.
En el ámbito comunitario, la Carta Social Europea, firmada en Turín el 18 de octubre de 1961 (art. 12), la
Carta Comunitaria de los Derechos Sociales Fundamentales de los Trabajadores de la Unión de 1989, y el
Convenio Europeo sobre el Estatuto jurídico del trabajador migrante (24 de noviembre de 1977) proclaman
la igualdad de trato; e incluso la Carta Comunitaria de Derechos Sociales y Fundamentales de los
Trabajadores de 1989 incluye entre los objetivos de la Unión la lucha contra las exclusiones. El artículo 1 bis,
del Tratado constitutivo de la CE, declara que «la Unión se fundamenta en los valores de respeto de la
dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, Estado de Derecho y respeto de los derechos humanos,
incluidos los derechos de las personas pertenecientes a minorías. Y el art. 13 del TCE autoriza al Consejo a
adoptar las medidas necesarias contra la discriminación basada en la raza, el origen étnico, fruto de la cual
es la Directiva 2000/43/CE, del Consejo, de 29 de junio de 2000, relativa a la aplicación del principio de
igualdad de trato de las personas independientemente de su origen racial o étnico, y la Directiva 2000/78,
de 27 de noviembre de 2000, con la misma filosofía respecto de la religión o las convicciones ideológicas, la
edad, la orientación sexual y la discapacidad. En el mismo sentido, la Convención marco europea para la
protección de las minorías nacionales, del Consejo de Europa (1995). Como señala ARASTEY SAHÚN (“Ámbito
general de las normas anti-discriminación”, Ponencia presentada al curso de la Red Europea de Formación
Judicial “La transposición de las Directivas anti-discriminación en los Derechos internos y los colectivos
especialmente afectados en el ámbito del empleo”, Escuela Judicial, Barcelona, 20 a 22 de octubre de 2008,
p.2), el art. 13 del Tratado de Ámsterdam no establece un derecho general a la no discriminación, sino dicha
autorización de adopción de “acciones adecuadas para luchar contra la discriminación por motivos de sexo,
de origen racial o étnico, religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual”.
tener rasgos discriminatorios (cfr. Convenio número 111 sobre la Discriminación en el empleo y la
ocupación, de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, o el art. 9 de la Carta Europea de
Derechos Fundamentales, Directiva 2006/54/CE del Parlamento europeo y del Consejo, de 5 de julio
de 2006, relativa a la aplicación del principio de igualdad de oportunidades e igualdad de trato entre
hombres y mujeres en asuntos de empleo y ocupación (refundición), y Directiva 2000/78, del
Consejo, de 27 de noviembre de 2000, relativa al establecimiento de un marco general para la
igualdad de trato en el empleo y la ocupación, aprobada de conformidad con el artículo 6 del Tratado
de la Unión Europea, amén del derecho universal reconocido en la Declaración Universal de Derechos
Humanos, la Convención de las Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las formas de
discriminación contra la mujer, los Pactos de las Naciones Unidas de Derechos Civiles y Políticos y
sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales, así como en el Convenio Europeo para la
Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales de 4 de noviembre de 1950).
En el primer caso, la legislación comunitaria que proscribe las discriminaciones por razón de
creencias y de género refuerza por dos vías la protección de la mujer musulmana en el trabajo, tanto
en cuanto trabajadora como en cuanto directiva (en este último ámbito, está en discusión en el seno
de las instituciones comunitarias la propuesta de la aplicación de la cuota del 40% para el año 202019,
frente al 10,9% vigente –mujeres en los miembros de consejos de administración-20, mientras que
nuestra LO 3/2007 fijó en el año 2015 el objetivo de la plena paridad). Desde el punto de vista de la
situación abordada, esa conjunción de dos elementos, género y religión, susceptibles de provocar
discriminación, y su resultando confluyente (multidiscriminación por intersección21), convierten la
situación padecida en un caso de multidiscriminación o discriminación múltiple, multiplicando así el
efecto discriminador de la situación. La realidad es que las minorías22, cuando incide el sexo
femenino, son tributarias de un trato especialmente peyorativo frente a las de género masculino. La
discriminación múltiple no cuenta aún en la legislación vigente con mecanismos propios específicos
de defensa más allá de la vía práctica utilizada de la suma de causas23 (y en su caso articular la
Vid. noticia en El País de 24 de septiembre de 2012, http://www.huffingtonpost.es/2012/09/21/guerra-enla-ue-por-las-c_n_1904784.html?1348467734&utm_hp_ref=spain.
http://www.addtalentia.com/images/prensa/informes/informe%20add%20talentia-2010.pdf), elaborado
en 2010, indica que esta cifra es del 10% en España, 10,8% si se trata de empresas que cotizan en el IBEX, y
que siete de las treinta y cinco no cuentan con ninguna mujer en el consejo de administración.
GARRIGUES GIMÉNEZ, A.: “Multidiscriminación: la suma del sexo”, Ponencia presentada al curso de la Red
Europea de Formación Judicial “La transposición de las Directivas anti-discriminación en los Derechos
internos y los colectivos especialmente afectados en el ámbito del empleo”, Escuela Judicial, Barcelona, 20
a 22 de octubre de 2008, p. 14.
Sobre esta causa de discriminación, vid. HENRARD, L.: Equal Rights versus Special Rights? Minority Protection
and the Prohibition of Discrimination. European network of legal experts in the non-discrimination field.
Comisión Europea, 2007.
Sí existen diversas referencias explícitas. Para comenzar, la Directiva 2000/78, del Consejo, de 27 de
noviembre de 2000, relativa al establecimiento de un marco general para la igualdad de trato en el empleo
y la ocupación, afirma en el apartado (3) de su preámbulo que “en la aplicación del principio de igualdad de
trato, la Comunidad, en virtud del apartado 2 del artículo 3 del Tratado CE, debe proponerse la eliminación
de las desigualdades y el fomento de la igualdad entre hombres y mujeres, en particular considerando que,
a menudo, las mujeres son víctimas de discriminaciones múltiples”. En fin, el art. 17.2 de la Directiva
2000/43 y el art. 19.2 de la Directiva 2000/78 se refieren a ella. Asimismo, y entre otras, la del Comité para
la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, Recomendación general núm. 28, párr. 18 sobre las
principales obligaciones de los Estados Partes en virtud del artículo 2 de la Convención sobre la Eliminación
de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, que habla de “formas entrecruzadas de
discriminación” y de “impacto negativo combinado”. Ha de recordarse también la Resolución sobre la
situación de las mujeres de los grupos minoritarios en la Unión Europea (2003/2109 [INI], en DOUE
protección de forma casuística según cuál sea el factor preponderante o más fácil de demostrar en
cada supuesto, v.gr. Asunto Feryn24) y por tanto al amparo de normas de distinta naturaleza y
centradas en cada elemento a proteger (en el caso del Derecho comunitario, las Directivas 2006/54
(Directiva refundida), en materia de género, y 2000/78/CE (Directiva Marco para el Empleo) respecto
de la discriminación por motivos religiosos), a las que habría que sumar un potencial tercer factor de
discriminación: el origen étnico, que se añade en buena parte de los casos a la religión y el género,
incluso confundiéndose etnia y religión al confluir ambos en seguidores del Islam. Retomaremos esta
Respecto del segundo elemento, hay que analizar tanto cuál es el abanico de actividades laborales
ocupado por estas mujeres y si existe alguna segregación por tal motivo, como cuál es la realidad
laboral que viven o si ésta se encuentra condicionada por el elemento diferencial de la religión,
obviamente visibilizado por el hiyab25.
El hiyab muestra a la sociedad, y por tanto, en el trabajo, cuáles son las creencias de quienes lo
portan, sin necesidad de que exista una mayor relación con los compañeros/as de trabajo y por tanto
de una manera automática y perentoria incluso, pues se anticipa al conocimiento de la persona que
existe debajo de él. Existen algunos testimonios recogidos en distintas webs islamistas, como
islamweb.com mujer (Desafíos que enfrentan las mujeres musulmanas que trabajan26), que describe
este anuncio público de su integración en la comunidad musulmana como signo de una serie de
cualidades que se presumen de las mujeres islámicas, principalmente la sumisión y que les generan
ciertos estereotipos especialmente perjudiciales a efectos de promoción profesional. Desde la yihad
de género, encabezada por intelectuales como Asra NOMANI27 y secundadas por cargos tales como
Mohammed Sayed al-Tantawi, gran Sheikhk de la Universidad sunni de Egipto Al Azhar (quien califica
el niqab o velo facial como anti-islámico y ha decretado su prohibición en esta institución de
enseñanza), se proclama precisamente la eliminación del velo como elemento fundamental de la
lucha feminista islamista. La citada autora apela al estudio realizado en el año 2008 por el Center for
Womens Rights egipcio, según el cual las mujeres que respetaban el código de vestimenta islámica
sufrían un mayor acoso sexual28.
C102E/497, de 28 de abril de 2004. Vid. COMISIÓN EUROPEA: Tracking Multiple Discrimination. Practices,
policies and laws. Luxemburgo, Office for Official Publications of the European Communities, 2007.
Sentencia del Tribunal de Justicia (Sala Segunda) de 10 de julio de 2008 (petición de decisión prejudicial
planteada por el Arbeidshof te Brussel — Bélgica) — Centrum voor gelijkheid van kansen en voor
racismebestrijding/ Firma Feryn NV, Asunto C-54/07.
Su origen se encuentra en el Corán: "Di a los hombres creyentes que deben bajar su mirada y proteger su
pudor, esto será una mayor pureza para ellos, y Dios está bien enterado de todo lo que hacen. Y di a las
mujeres creyentes que deben bajar su mirada y proteger su pudor, y que no deben mostrar su belleza y
adornos, excepto lo que sea visible por sí mismo, que deben colocar sus velos sobre su pecho y no mostrar
su belleza, excepto a sus maridos" (Corán 24:30-31).
http://www.islamweb.net/esp/index.php?page=articles&id=148824
http://www.islamweb.net/womans/nindex.php?page=readart&id=148822, publicado el 9 de marzo de
Asra NOMANI es profesora de periodismo en Georgetown. Es autora de "Standing Alone in Mecca", de
"Islamic Bill of Rights for Women in the Bedroom", y de "Islamic Bill of Rights for Women in the Mosque".
Alguna formación política incluso propone en España su consideración como delito tipificado en el Código
penal. Es el caso de Plataforma per Catalunya, cuyo programa electoral para las elecciones de 2011
(consultable en la web de la citada formación política, http://www.pxcatalunya.com/download/programagenerals2011-cat.pdf, página 13), incluía entre sus propuestas electorales, en el apartado decimoctavo,
literalmente la siguiente: “modificació del Codi Penal per tal de sancionar amb penes greus conductes com,
a títol d’exemple, cobrir la cara de les dones amb vels, proclamar la guerra santa, la pràctica de la poligàmia,
les ablacions del clítoris, els matrimonis concertats i en general qualsevol acció que suposi un tracte
En cualquier caso, este elemento puede constituir un factor de diferenciación que conduzca a efectos
negativos, como la discriminación en el acceso al trabajo, que, de nuevo, afecta únicamente a la
mujer sobre el hombre musulmán y que nos devuelve al planteamiento inicial de la
multidiscriminación a la que se exponen estas trabajadoras. En este ámbito dos son las principales
áreas de afectación: el acceso al trabajo y las condiciones de trabajo29.
En el campo del acceso al trabajo, diversas webs dedicadas a la búsqueda de empleo para
musulmanes pretenden facilitar el contacto con ofertas de trabajo en las que la condición de
musulmán/a no constituya a priori sino una ventaja para obtener el empleo. Pueden hallarse
diversos ejemplos de portales de trabajo para musulmanes dentro y fuera de España. A título de
http://www.muslimjobs.de/,
www.muslimjobs.com,
http://www.simplyhired.com/a/jobs/list/q-muslim o http://www.salaamjobs.co.uk. Sin embargo, si
se observan las ofertas de trabajo de tales portales de empleo, se evidencia una primera segregación
de trabajos por géneros. Y es que, aunque en principio30 no se publiquen ofertas de empleo en las
que se efectúe exclusión de algún sexo, sí existen algunas ofertas dirigidas exclusivamente a mujeres,
lo cual resulta aplicable al mercado de trabajo español (a título de ejemplo, vid. la página de ofertas
http://www.tablondeanuncios.com/trabajo-limpieza-mantenimiento-en-barcelona/, donde aquéllas
se listan prácticamente ordenadas por géneros31). Es fácil adivinar de qué tipo de trabajos se trata:
cuidado de niños y de personas mayores y/o dependientes32.
discriminatori contra la dignitat de la dona pel simple fet de ser-ho. No tolerarem cap forma de cultura que
fomenti la discriminació de la dona”.
Sobre la discriminación de los musulmanes en Europa, vid. el informe de Amnistía Internacional, Elección y
Prejuicio Discriminación de Personas Musulmanas en Europa, EUR0100112-10606, 2012, disponible en
https://doc.es.amnesty.org/cgi-bin/ai/BRSCGI?CMD=VERDOC&BASE=SIAI&SORT=FPUB&DOCR=1&RNG=10&FMT=SIAIWEB3.fmt&SEPARADOR=&&INAI=EUR0100112.
Si ésa es la regla general, también pueden encontrarse algunas excepciones: en el siguiente anuncio se oferta
trabajo para hombres para empresa con negocios en Arabia Saudí: “Senior Instructional Designer”, “Need a
male able to interact with professional Saudi businessmen”, anuncio insertado por Vangent, en
https://recruit.zoho.com/ats/EmbedIndResult.hr?jodigest=0slhth4zt6I3lhT4OzhK9NBtSHfX4ijuHcfb0RuDGQ
IN1zzpWw7Ssc4TkRmQiADbqP2OITg6wb4-&embedsource=Simply%20Hired.
Limpieza para ellas, otros trabajos más técnicos para ellos: Urge limpiadora para vilanova i la geltru, Urge
limpiadora para masquefa, Operaria de lavanderia… Cristalero pulidor, Tecnico electromecanico de
mantenimiento, Se precisa tecnico de ascensor.
Ejemplos de ello pueden ser los siguientes, extraídos del portal http://www.simplyhired.com/a/jobs/list/qmuslim:
Need A Muslim Female Babysitter Starting In November From 4-7 PM
Wixom, MI, I need a reliable babysitter for my daughter starting in November a few hour a day while I go to
school until my husband comes home from work. I need someone who has experience...
Katy, TX, need a Muslim nanny who can come to my home and take care of my 2 boys aged 33 months and
7 years old. must be able to stay atleast for 10 hours a day, 33 months will be home all...
Secaucus, NJ, I am looking for a Muslim Nanny to care for my five year old daughter after school at my
home in Secaucus NJ and to help me with household work. The hours will be Monday to Friday...
Female Caregiver Needed For Mom On Evenings/Weekends
Wadsworth, IL, ar-old mom has Alzheimer's disease, diabetes and heart disease. She is in a wheelchair. She
likes ice cream and kids. She is Indian-American, Muslim, and now only speaks...
Apply for Female Caregiver Needed For Mom On Evenings/Weekends - Wadsworth, IL,
(http://www.care.com/senior-care-job-female-caregiver-needed-for-mom-on-eveningsweekends-p1061q19419800.html#utm_content=&utm_medium=online&utm_campaign=provider_seniorcare&utm_source=
feed&utm_term=simplyhired&)
En el mercado de trabajo español, este factor de exclusión no ha sido objeto de estudio estadístico,
por lo que es muy difícil conocer su incidencia. Sin embargo, algunas voces destacan la dificultad para
encontrar empleo por parte de mujeres que llevan la cabeza cubierta33, entre ellas la de Amnistía
Internacional34, considerando que casi la mitad de las mujeres musulmanas que residen en Europa
usan hiyab. En el caso de España, esta cifra es del 45%35.
Desde el punto de vista de la protección jurídica frente a la discriminación, el test de razonabilidad
que justifica la aplicación de un límite al libre ejercicio del derecho a la libertad religiosa permitiría
una prohibición, v.gr., como la de usar el hiyab, si tal uso estuviera contraindicado por razones de
seguridad, higiene… en el desempeño correcto del trabajo, en el sentido marcado por la Directiva
2000/43, esto es, cuando constituyan requisito esencial de la profesión. ¿Permitiría por consiguiente
ello negar el acceso al empleo?
La OIT, en los debates de su 83ª conferencia de 1996, que dio lugar al convenio número 111, se
afirmaba (párr. 42) que “las obligaciones que imponen un oficio o profesión pueden obstaculizar el
libre ejercicio de una práctica religiosa. Así ocurre [...] cuando la práctica de determinada religión
prescribe el uso de una indumentaria particular o condiciones de trabajo particulares […] En tales
casos, hay que sopesar entre el respeto del derecho de la persona que trabaja a practicar su propia
fe o creencia y la necesidad de cumplir con las exigencias inherentes al empleo o las necesidades de
la empresa. Pero estos derechos pueden restringirse dentro de los límites impuestos por el principio
de proporcionalidad, procurando evitar las consecuencias arbitrarias en el empleo y la ocupación,
señaladamente en el sector público”36. Esta filosofía se recoge en las Directivas comunitarias, que
East Orange, NJ, I need a baby sitter for my 2 month old child. I prefer if she is Muslim or speaks Arabic.
Piscataway, NJ, to have a car and be able to drive. We are MUSLIM and do not drink, smoke or have any
pets. We prefer a reliable live out nanny who is puntual but live in is okay depending on the...
Jersey City, NJ, I go to school for 3 days a week so I would like a Muslim babysitter for 3 days. One is 6
months and the other is a toddler, en Care.com –
Vid. Asimismo https://www.facebook.com/TrabajoHalal: “Trabajos Halal”: página de “trabajo para
musulmanes”: en este caso aparecen ofertas no sexistas y otras varias que demandan mujeres para
trabajos de interna, de limpieza…
Vid. ROJAS, I.: “Con velo islámico no hay trabajo. La bolsa de trabajo para musulmanes debería remediarlo”,
http://viveislam.islammessage.com/post/Con-velo-islamico-no-hay-trabajo-La-bolsa-de-trabajo-paramusulmanes-deberia-remediarlo.aspx.
http://musulmanas.org/showthread.php?t=16014 también plantea esta dificultad a partir de la demanda
de ayuda de una barcelonesa recién conversa al Islam.
Vid. informe de Amnistía Internacional, Elección y Prejuicio Discriminación de Personas Musulmanas en
EUR0100112-10606,
https://doc.es.amnesty.org/cgibin/ai/BRSCGI?CMD=VERDOC&BASE=SIAI&SORT=FPUB&DOCR=1&RNG=10&FMT=SIAIWEB3.fmt&SEPARADOR=&&INAI=EUR0100112.
El dato proviene de PEW RESEARCH CENTER: “European debate the scarf and the veil”, 20 de noviembre de 2006,
Richard Morin and Juliana Menasce Horowitz, en http://pewresearch.org/pubs/95/europeans-debate-thescarf-and-the-veil, consultado el 24 de septiembre de 2012. A su vez es resultado del informe Islamic
http://www.pewglobal.org/files/pdf/248.pdf.
Vid. Estudio General de la OIT sobre igualdad en el empleo y la ocupación, 83ª Conferencia Internacional del
Trabajo, 1996.
sientan el principio de que la diferencia de trato basada en este caso (Directiva 2000/78, art. 4.1) la
religión es legítima si corresponde a un requisito profesional esencial y determinante, siempre y
cuando el objetivo sea legítimo y el requisito proporcionado37, exigencia que raramente podrá ser
cumplida y que requerirá que se trate de una condición imprescindible para el ejercicio de la
profesión en cuestión. No obstante, sí cabe admitirlo en supuestos específicos, como es el caso de
profesiones que exijan apariencia de neutralidad por ejercer potestades de función pública38.
Respecto del género, también la Directiva 2006/54 admite idéntica excepción, en los siguientes
términos: “garantizar la igualdad de acceso al empleo y a la formación profesional capacitadora es
esencial para la aplicación del principio de igualdad de trato entre hombres y mujeres en asuntos de
empleo y ocupación, por lo que toda excepción a este principio debe limitarse a las actividades
profesionales que requieren el empleo de una persona de un sexo determinado por su naturaleza o
el contexto en que se realicen, siempre que el objetivo buscado sea legítimo y se respete el principio
de proporcionalidad” (apartado 19 del preámbulo). Si se pone en relación esta previsión con el Islam,
¿podría serlo bajo la religión islámica la atención personal y por tanto lícita la exclusión de la
contratación de un género o la contratación preferente de otro cuando “constituya un requisito
profesional esencial y determinante”, salvadas las objeciones del último inciso del precepto
(“siempre y cuando el objetivo sea legítimo y el requisito proporcionado”? A la luz de esta excepción
autorizada, podría autorizarse la admisión al empleo de determinada etnia, o, bajo la Directiva
2000/78, religión o creencia, condicionada por tal requisito cuando el empleo en cuestión pretenda
dar respuesta a un servicio específico en el que tal característica se entienda esencial e indisoluble39.
Como se ha visto en el asunto Feryn, no lo son las supuestas exigencias de un público destinatario del
servicio, cuando éstas precisamente se basan hipotéticamente sólo en prejuicios sociales
En efecto, como ha sentado el TJUE, en la sentencia Feryn, de 10 de julio de 2008 (petición de
decisión prejudicial planteada por el Tribunal Laboral de Bruselas, en asunto Centro para la Igualdad
de Oportunidades y Lucha contra el Racismo v. Firma Feryn NV, Asunto C-54/07, consultable en
http://eurlex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:C:2008:223:0011:0012:ES:PDF), no debe
confundirse requisito esencial con preferencia, de forma que no constituye exigencia esencial de la
profesión el “gusto” “preferencias” de los clientes a la hora de ser atendidos (y por tanto el
hipotético rechazo a ser atendidos por alguien con indumentaria o rasgos correspondientes a una
etnia o religión concreta). Y sin que la hipotética ventaja competitiva empresarial pueda ser
argumento esgrimible para la defensa de una política de contratación basada en prejuicios.
Por otra parte, la Convención Europea de Derechos Humanos reconoce el derecho a la vida privada y
la identidad personal (art. 8) y el derecho a manifestar la religión o creencias incluso en la enseñanza
Artículo 4.1: “No obstante lo dispuesto en los apartados 1 y 2 del artículo 2, los Estados miembros podrán
disponer que una diferencia de trato basada en una característica relacionada con cualquiera de los motivos
mencionados en el artículo 1 no tendrá carácter discriminatorio cuando, debido a la naturaleza de la
actividad profesional concreta de que se trate o al contexto en que se lleve a cabo, dicha característica
constituya un requisito profesional esencial y determinante, siempre y cuando el objetivo sea legítimo y el
requisito, proporcionado.” Por otra parte, la Declaración n° 11 (UE) sobre el estatuto de las iglesias y las
organizaciones no confesionales, adjunta al Acta final del Tratado de Ámsterdam, implica, según el
preámbulo de la Directiva 2000/78, que los Estados miembros pueden mantener o establecer disposiciones
específicas sobre los requisitos profesionales esenciales, legítimos y justificados que pueden exigirse para
ejercer una actividad profesional.
COMISARIO DE DERECHOS HUMANOS DEL CONSEJO DE EUROPA: Human Rights in Europe: no grounds for complacency,
“The burqa and privacy”, p. 39, http://www.coe.int/t/commissioner/Viewpoints/ISBN2011_en.pdf.
¿Lo sería la atención médica a mujeres islámicas, atendidos sus parámetros de conducta en materia de
género? ¿Podría serlo la prestación de un servicio en un barrio únicamente poblado por personas
musulmanas? Parece difícil lograr superar el test de la legitimidad y proporcionalidad exigidos por el art. 4
de la Directiva en este caso.
(art. 9), aunque no se señala específicamente el ámbito del trabajo. Si se pone este derecho en
relación con el trabajo, ¿sería lícito admitir la diferencia de trato entre hombres y mujeres en el
trabajo durante el mes de Ramadán, considerando que éste exonera de su cumplimiento a las
mujeres embarazadas y por tanto el empleador podría exigir la prestación del trabajo a la mujer y
liberar al hombre durante dicho periodo? Sin duda se trata del ejercicio individual de un derecho
privado, por lo que sólo a la trabajadora correspondería decidir si cumple o no el ayuno del
Ramadán, de acuerdo con las prescripciones del Islam, que le permiten no hacerlo durante el periodo
de embarazo o lactancia40. Desde una perspectiva preventiva, incluso la legislación social impediría
dicha conducta empresarial, por cuanto la Directiva 92/85/CEE del Consejo, de 19 de octubre de
1992, relativa a la aplicación de medidas para promover la mejora de la seguridad y de la salud en el
trabajo de la persona embarazada, que haya dado a luz o esté en período de lactancia (que en
nuestro Derecho se traduce en los deberes impuestos en el art. 26 LPRL, así como en el art. 48.5 ET)
impone al empresario el deber de aplicar especiales medidas de seguridad durante el embarazo y la
Retomando la cuestión planteada respecto al acceso al empleo, esto es, si los signos externos
vinculados a la religión se integran como elemento propio de la discriminación por motivos religiosos
pese a no constituir el núcleo de ésta, o si debe actuar como integrante del concepto de
discriminación por razón de género la propia distinción que por los mismos motivos religiosos realiza
el colectivo o grupo titular de la característica que en principio es objeto de la potencial
discriminación… sea como sea, es innegable que la víctima real de esa diferencia de trato adversa
que portar símbolos religioso-culturales significa para la sociedad islámica es, como tantas veces, la
mujer (estandarte simbólico de los valores religiosos y culturales de la comunidad), y es ella por lo
tanto la que padece las mayores dificultades de acceso al empleo, por lo que la discriminación por
razones religiosas en este supuesto no afecta por igual a hombres y a mujeres en el acceso al
trabajo41. El resultado global es que la mujer puede resultar discriminada interna y externamente por
esta simbología y en definitiva ser perjudicada en su libre acceso al mercado de trabajo42, como
parecen demostrar las diversas estadísticas manejadas en el ámbito de la Unión Europea43. Es aún
más llamativo que la incidencia de la discriminación por el uso de indumentaria simbólica sea mucho
más elevada entre mujeres que entre hombres, como es el caso de hombres sijs que usan turbante44.
En cualquier caso, como sostiene la ex relatora de Naciones Unidas Asma Jahangir, “las prohibiciones
de portar símbolos religiosos fundadas en la mera especulación o presunciones y no en hechos
demostrables se considera una violación de la libertad religiosa individual”45. Y, por otra parte, la
prohibición general del uso de estos símbolos religiosos como medida pública de protección hacia la
mujer (a fin de evitar el posible recurso a la coacción familiar o social para imponerle su utilización)
Recuérdese que las Directivas comunitarias del año 2000 (2000/43 y 2000/78) contra la discriminación
definen un limitado campo de aplicación material, que se restringe al empleo, con ampliación a un ámbito
mayor de bienes y servicios en el caso de la protección contra la discriminación por motivos raciales u
AMNISTÍA INTERNACIONAL: Elección y Prejuicio Discriminación de Personas Musulmanas en Europa (EUR010011210606, disponible en https://doc.es.amnesty.org/cgi-bin/ai/BRSCGI?CMD=VERDOC&BASE=SIAI&SORT=FPUB&DOCR=1&RNG=10&FMT=SIAIWEB3.fmt&SEPARADOR=&&INAI=EUR0100112, p. 36.
AMNISTÍA INTERNACIONAL: Elección y Prejuicio Discriminación de Personas Musulmanas en Europa, op. cit., p. 35.
Cfr. Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia (ECRI), Fourth Report on Belgium, 26 de mayo de
Colectivo contra la Islamofobia en Francia (Collectif contre l’Islamophobie en France): Rapport sur
l’Islamophobie en France 2010, http://www.islamophobie.net/sites/default/files/rapport-ccif-2010.pdf.
Asma JAHANGIR (Relatora Especial sobre la libertad de religión o de creencias): Informe “Los derechos civiles y
políticos, en particular las cuestiones relacionadas con la intolerancia religiosa”, presentado el 9 de enero
de 2006, E/CN.4/2006/5, párr. 53.
constituye en sí una forma de discriminación por razón de género (pues puede exponerla a
confinamiento involuntario impuesto por ese mismo entorno familiar y social, Informe
Discriminación y prejuicio. Discriminación de personas musulmanas en Europa, Amnistía
Internacional, 2011, p. 27)46. Y por tal razón la Recomendación 1927(2010) del Consejo de Europa
sobre Islam, Islamismo e Islamofobia en Europa invita a los 47 Estados parte a no adoptar
prohibiciones generales del velo islámico integral o de otros atuendos religiosos, por entenderlas
contrarias a la libertad religiosa garantizada por el art. 9 del CEDH cuando su uso es producto de la
libre decisión de la mujer47. Constituyen aplicación de este principio las SSTEDH de 15 de febrero de
2001 (Dahlab contra Suiza), de 29 de junio de 2004 (Leyla Sahin contra Turquía) y las de 4 de
diciembre de 2008 (Kervanci contra Francia y Dogru contra Francia), o de 15 de enero de 2013, caso
Eweida y otros contra el Reino Unido, que resuelven acerca de la prohibición del uso del hiyab (no el
velo integral) si bien en el ámbito escolar, pues en casi ningún caso la jurisprudencia existente analiza
su aplicación al ámbito del empleo, a excepción del asunto Dahlab contra Suiza (a diferencia de las
que se refieren a trabajadores masculinos, como la Decisión de la Comisión Europea de Derechos
Humanos, de 27 de julio de 1978 (X contra el Reino Unido), relativa a la obligatoriedad del uso del
casco y la implícita prohibición de uso del turbante Sikh por los motociclistas). La línea común a esta
doctrina es el rechazo a la prohibición general y la admisión excepcional por razones de seguridad
pública, orden público, salud o moral públicas, así como la protección de los derechos o libertades de
Para finalizar estas reflexiones, permítase plantear una “hipótesis diabólica”, si se admite la
expresión. En síntesis podría describirse bajo la siguiente pregunta: ¿el concepto de discriminación
alcanza al discriminador que ampara su decisión en la garantía de igualdad de los colectivos
protegidos? Podría plantearse, desde la misma perspectiva de género, una situación hipotética pero
susceptible de producirse en España, de acuerdo con el marco jurídico vigente. En este contexto, los
empleadores tienen obligación de respetar la LO 3/2007 y de cumplir con sus dictados, de acuerdo
con su filosofía, que en el ámbito laboral se plasma en la consecución de la igualdad entre géneros en
todas las esferas del trabajo asalariado (y autónomo en su caso). Para ello, cualquier empleador se
encuentra obligado a desplegar las medidas oportunas para eliminar cualquier tipo de discriminación
de género en el ámbito de su organización, y a promover medidas que eviten situaciones que deriven
en acoso de género. Partiendo de esta premisa, planteemos si sería admisible, dentro de este marco
legal y de la Constitución española, que se produjera una negativa empresarial no a la contratación
de mujeres musulmanas, sino de hombres musulmanes, por ejemplo en una actividad donde
existiera una mayor presencia de mujeres, v.gr. empresa de limpieza, y específicamente para un
puesto en el que hubiera de ejercer tareas de mando sobre ellas. ¿Sería admisible tal política,
amparada en esta obligación de prevención, si el empleador se basara en las doctrinas vigentes sobre
la interpretación del Corán en relación con el papel de la mujer en la sociedad actual, considerando
que esta ideología conduciría seguramente a la discriminación de sus trabajadoras a manos de dicho
nuevo empleado? Lógicamente cualquier respuesta generalista se basa en un prejuicio social que
impide construir sobre el mismo ninguna respuesta jurídica, y, por consiguiente, debe rechazarse en
una interpretación acorde con el principio de igualdad y no discriminación48, del mismo modo que la
Esta tesis se baraja en la STS de 14 de febrero de 2013 (RJ 2013\2613), de la Sala contencioso-administrativa,
fundamento de Derecho décimo.
ALÁEZ CORRAL, B.: “Reflexiones jurídico-constitucionales sobre la prohibición del velo islámico integral en
Europa”. UNED. Teoría y Realidad Constitucional, núm. 28, 2011, p. 486.
En el terreno práctico, genera asimismo un efecto perverso contrario al buscado, como es el caso de la
prohibición del uso del hiyab en diversos países europeos, que ha motivado que en muchos casos mujeres
jóvenes hayan usado este elemento como símbolo de rebeldía, justamente en sentido negativo al buscado
por la prohibición, que es la de liberar a la mujer de las imposiciones religiosas basadas en una
interpretación interesadamente masculina del Corán.
doctrina comunitaria acerca del mismo derecho tolera excepciones realmente justificadas por la
naturaleza del trabajo a desempeñar, bajo la condición insoslayable de que éstas estén justificadas
en el caso particular analizado, rehuyendo la respuesta genérica y buscando la aplicación casuística.
La respuesta, por tanto, debería individualizarse, para ser objeto de un análisis riguroso. Bajo esta
condición, ¿es lícito aplicar esta medida en un caso concreto cuando se conoce la ideología del sujeto
a emplear y ésta es supuestamente contraria a las obligaciones empresariales derivadas de la
Constitución y las leyes españolas? La respuesta afirmativa equivaldría a sostener que el empleador
está facultado para realizar interpretaciones de intenciones e ideología de sus trabajadores antes de
la contratación, y no puede concluirse que esta facultad se encuentre incluida entre las predicables
de cualquier empleador… además de ser contrario al derecho a la igualdad y la no discriminación,
pues consiste precisamente en admitir la eficacia del prejuicio. Ello es así en tanto que, como
acertadamente apunta VICKERS49, la directiva no parece querer el amparo de opiniones o convicciones
precisamente contrarias a los postulados de la misma, así, los contrarios a la igualdad por las
distintas razones tuteladas propias de ciertas ideologías racistas o incluso políticas.
Desde el respeto a la igualdad en este caso del sujeto empleable, no podría tomarse acción alguna a
menos que su conducta fuera, en efecto, fácticamente, y una vez comenzada la ejecución del
contrato de trabajo, contraria a los derechos de sus compañeras de trabajo. La prevención no podría
por consiguiente llevarse al límite de restringir los derechos de los trabajadores, en este caso del
sujeto “bajo sospecha” del empresario, quien, por las mismas razones, no estaría tampoco facultado
para desplegar acción preventiva alguna que consistiera en ejercer un control personal sobre dicho
trabajador50.
Lo cierto es que la directiva parece rechazar bajo su amparo las opiniones o convicciones contrarias a
la igualdad por las distintas razones tuteladas propias de ciertas ideologías racistas o incluso políticas
que en sí supongan discriminación contra otros colectivos. Lo que debe llevar a negar también su
expresión contraria, en cuanto entraña en todo caso una nueva forma de discriminación51.
Desde el punto de vista de la jurisprudencia constitucional, la cuestión debe analizarse a la luz del
prisma de la libertad religiosa reconocida por el art. 16, en tanto que el uso del hiyab es un signo
externo de carácter religioso expresión de la libertad de manifestar la propia religión y por tanto
integrado en el derecho fundamental aludido (cfr. Dictamen de 5 de noviembre de 2004, del Comité
de Derechos Humanos emitido a tenor del párrafo 4 del artículo 5 del Protocolo Facultativo del
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos [Comunicación Nº 931/2000], que la interpreta a
la luz del art. 18.2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos), por lo que la prohibición de
su uso en ciertos ámbitos públicos es aún excepcional, como recuerda la STS de 14 de febrero de
2013 (Sala de lo Contencioso-Administrativo). Pero lo cierto es que no contamos con jurisprudencia
ordinaria ni constitucional que analice el uso del velo en el ámbito laboral, pues el asunto resuelto
por la STS de 2 de noviembre de 2010 (RJ 2010\7787), sobre la expulsión de estrados de una abogada
de origen marroquí por acudir con hiyab a una vista en la Audiencia Nacional, recurrió a una
interpretación de legislación ordinaria desde la perspectiva formal, soslayando la interpretación
constitucional del caso. Tampoco la posterior STS de 14 de febrero de 2013 (RJ 2013\2613), de la Sala
contencioso-administrativa, en la que se efectúa un recorrido por la legislación comparada en la
materia, de signo prohibitivo (Francia, Ley de 11 de octubre de 2010, y Bélgica, Ley de 1 de junio de
2011), o las iniciativas nacionales, resuelve sobre el uso del velo en el ámbito laboral, pues se refiere
Op.cit., p. 30.
Un supuesto similar es el presupuesto de hecho de la sentencia dictada por la Corte de Apelación belga en el
asunto Serco Ltd. V. Redfearn (2006) EWCA Civ 659, sobre despido de un chófer de autobús por su
activismo racista, en el que el trabajador alegaba motivos racistas como causa de su despido.
VICKERS, L.: Religion and belief discrimination in Employment- the EU law. European network of legal experts
in the non-discrimination field. Comisión Europea, 2007, p. 30.
a un espacio público limitado por una ordenanza municipal, pero sus argumentos son extrapolables,
con las necesarias salvedades, a dicho contexto, pues orbitan alrededor del contenido y
manifestaciones de la libertad religiosa y de la posibilidad de limitar el uso del velo islámico (en este
caso integral).
Respecto a la incidencia de la condición de trabajadora musulmana sobre las condiciones de trabajo,
las pautas de conducta ligadas a la práctica de dicha religión podrían ser fuente de ciertas
dificultades en su relación de trabajo, comenzando por el ya citado uso simbólico de una prenda de
vestir que exterioriza sin necesidad de ningún otro comportamiento las creencias y práctica religiosa.
Corresponde, con la ley en la mano, determinar en qué medida el aspecto tanto activo (positivo)
como pasivo (negativo) de esta condición religiosa de la trabajadora puede condicionar, negativa o
positivamente, su relación de trabajo.
En el sentido pasivo (dejar hacer) o negativo, el respeto al derecho fundamental a la libertad religiosa
ampara el derecho de la trabajadora y obligación del empresario de respetar el ejercicio de la
libertad religiosa, y por tanto el atuendo cuando éste constituya elemento fundamental del mismo.
seguridad, higiene… en el desempeño correcto del trabajo, como ya se ha visto. No así si no
existieran o no tuvieran suficiente fundamento las razones empresariales esgrimidas para justificar la
Dentro del contexto de la seguridad y salud en el trabajo, que pudiera constituir una legítima causa
empresarial para limitar el uso del hiyab (se citan en tal sentido los trabajos sanitarios, aunque
también existen casos en los que la negativa se ha mantenido pese a que la trabajadora en cuestión
se ha ofrecido a sustituir la prenda por otra clínica debidamente esterilizada, citados en el Informe de
Amnistía Internacional y en relación con países como Francia o Bélgica52).
Pero, por otra parte, y dentro del ámbito de la prevención de riesgos laborales, si se consulta
cualquier guía de comportamiento de la mujer trabajadora en el Islam (a título de ejemplo, vid.
http://www.islamweb.net/emainpage/index.php?page=articles&id=139358-, que extrae sus
comentarios del Al-Jumuah magazine, http://www.aljumuah.com/), en la mayor parte de los casos se
aconseja no caer en relaciones laborales que puedan poner en riesgo la doctrina religiosa a seguir y
por tanto que la trabajadora huya de la socialización. Los consejos relativos a la distancia a marcar
con sus compañeros/as de trabajo para evitar “influencias perniciosas” pueden devenir factor
coadyuvante de situaciones de aislamiento laboral, con las consiguientes consecuencias desde un
punto de vista psicosocial y de salud mental.
El respeto al mes de Ramadán también es fuente de potenciales riesgos para la salud de los
trabajadores, en este caso trabajadoras, implicadas53, razón por la cual en determinadas zonas donde
AMNISTÍA INTERNACIONAL: Elección y Prejuicio Discriminación de Personas Musulmanas en Europa (EUR010011210606, disponible en https://doc.es.amnesty.org/cgi-bin/ai/BRSCGI?CMD=VERDOC&BASE=SIAI&SORT=FPUB&DOCR=1&RNG=10&FMT=SIAIWEB3.fmt&SEPARADOR=&&INAI=EUR0100112.
No sólo de las que deben respetar el ayuno, sino también de las trabajadoras domésticas que prestan
servicios para familias musulmanas, según informa HALE en “Ramadan Brings No Peace for Vulnerable
Laborrights:
http://laborrightsblog.typepad.com/international_labor_right/2010/08/ramadan-brings-no-peace-for-
la población musulmana es elevada, como es el caso de ciertos núcleos en la Comunidad Autónoma
de Murcia, se ha estudiado en particular esta incidencia, que cuenta con escasa bibliografía
española54.
El estudio de Aspramur señala que determinadas causas presentes durante el Ramadán son
susceptibles de aumentar los riesgos laborales: falta de ingesta de líquidos y alimentos, cambio de
costumbres: horario del sueño e ingesta abundante de alimentos fuera del horario de sol, no
seguimiento de los tratamientos durante el día, lo que implicar mayor propensión a sufrir cansancio,
desmayos, dolores de cabeza, calambres, debilidad, bajadas de tensión, deshidratación, lipotimias,
golpes de calor, falta de atención y concentración, empeoramiento en caso de enfermedades o
patologías previas (como la diabetes), o mayor riesgo en la conducción de maquinaria y vehículos.
Por tal razón, los sindicatos CCOO55 y UGT (Centro de Información a Trabajadores Extranjeros (CITE)
de CC.OO. y la Asociación de Ayuda Mutua entre Inmigrantes, AMIC, de UGT de Catalunya) creen
necesario llevar a los convenios colectivos la cuestión en el capítulo de prevención de riesgos
laborales, mediante la figura de la flexibilización de la jornada, para acomodarla a las exigencias
físicas del ayuno durante el mes del Ramadán (a fin de evitar las horas de más calor y por tanto los
golpes de calor)56.
En la práctica, la conciliación de ambos intereses resulta harto difícil. Por otra parte, y al margen del
crecimiento del absentismo y las bajas médicas durante dicho periodo, se constata en el estudio
señalado una mayor productividad de los trabajadores, si bien con una reducción en ciertos sectores
como el comercio, así como en número de horas.
Finalmente, como señala también el estudio en cuestión, la seguridad y salud en el trabajo pasa por
el entendimiento de las propias personas afectadas sobre los riesgos que corren en el trabajo, por lo
que su falta de comprensión total del idioma puede comprometer tal seguridad, lo que significaría
para las empresas la necesidad de garantizar la perfecta inteligencia de los riesgos y las normas de
seguridad, si es necesario en el idioma de quienes deban comprenderlos.
Los analizados hasta ahora son derechos de contenido pasivo o negativo57, esto es, que implican para
el tercero “en conflicto”, principalmente el/la empresario/a, el deber de respeto, pero que no
incluyen con carácter general el derecho activo o deber de las personas afectadas por el primero de
vulnerable-domesticworkers.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+typepad%2FILRF%2
Finternational_labor_right+%28Labor+Is+Not+A+Commodity+Blog%29.
ASPRAMUR: Seguridad y salud laboral entre la población musulmana durante el Ramadán, Informe sobre los
riesgos laborales del trabajador musulmán durante el mes de Ramadán en la Región de Murcia. Murcia,
http://www.aspramur.com/noticias/19/07/2012/general/146/presentacin_del_estudio_sobre_las_segurid
ad_laboral_de_los_trabajadores_musulmanes_durante_el_ramadn.
positivas1.pdf?2012-07-20%2011:33:07%20+0200.
Vid. las propuestas de CCOO en Introducción a las cláusulas en convenios colectivos que afectan a los
http://www.rioja.ccoo.es/comunes/recursos/17/doc15454_Clausulas_en_convenios_colectivos_que_afect
an_a_trabajadores_extranjeros.pdf.
Vid. la noticia en http://www.redinmigrante.es/index.php/vidacotidiana/46-economiaytrabajo/laboral/469los-sindicatos-proponen-regular-la-practica-del-ramadan-en-el-trabajo.
FERNÁNDEZ ÁLVAREZ: “Libertad religiosa y trabajo asalariado: condiciones y criterios de articulación”, REDT, nº
133-2007.
observar una conducta específica para satisfacer en su plena integridad el citado derecho. Si bien se
trata de cuestiones que afectan por igual a hombres y mujeres en el Islam, conviene citarlos y
tenerlos en cuenta en estas páginas.
La práctica activa del Islam exige cumplir con ciertos deberes que pueden tener incidencia sobre el
ámbito del trabajo en materia de horarios o incluso de comedores laborales. En el primer caso
porque el respeto del Salah requiere determinadas interrupciones en la jornada, amparadas
legalmente por la Ley 26/1992, de 10 de noviembre, que aprueba el Acuerdo de Cooperación entre el
Estado Español y la Comisión Islámica de España de 28 de abril de 1992, amparado en la Ley Orgánica
7/1980, de 5 de julio, de libertad religiosa. Según éste, en los centros de trabajo, si lo solicitan los
musulmanes, se deberá facilitar a éstos el cumplimiento de las obligaciones religiosas, lo que supone
poder interrumpir el trabajo los viernes de cada semana durante tres horas (entre las 13:30 y las
16:30) para acudir al rezo colectivo, y terminar su jornada una hora antes durante el Ramadán
El citado precepto reza literalmente: “1. Los miembros de las Comunidades Islámicas pertenecientes
a la Comisión Islámica de España que lo deseen, podrán solicitar la interrupción de su trabajo los
trece treinta hasta las dieciséis treinta horas, así como la conclusión de la jornada laboral una hora
antes de la puesta del sol, durante el mes de ayuno (Ramadán). En ambos casos, será necesario el
previo acuerdo entre las partes. Las horas dejadas de trabajar deberán ser recuperadas sin
compensación alguna. 2. Las festividades y conmemoraciones que a continuación se expresan, que
según la Ley Islámica tienen el carácter de religiosas, podrán sustituir, siempre que medie acuerdo
entre las partes, a las establecidas con carácter general por el Estatuto de los Trabajadores, en su
artículo 37.2, con el mismo carácter de retribuidas y no recuperables, a petición de los fieles de las
Comunidades Islámicas pertenecientes a la Comisión Islámica de España:
 AL HIYRA, correspondiente al 1° de Muharram, primer día del Año Nuevo Islámico.
 ACHURA, décimo día de Muharram.
 IDU AL-MAULID, corresponde al 12 de Rabiu al Awwal, nacimiento del Profeta.
 AL ISRA WA AL-MI'RAY, corresponde al 27 de Rayab, fecha del Viaje Nocturno y la Ascensión del
 IDU AL-FITR, corresponde a los días 1°, 2° y 3° de Shawwal y celebra la culminación del Ayuno de
 IDU AL-ADHA, corresponde a los días 10°, 11° y 12° de Du Al-Hyyah y celebra el sacrificio
protagonizado por el Profeta Abraham.”
Se trata de un derecho que en efecto tiene rango legal, si bien significa para las empresas la
obligación de tenerlo en consideración y observar buena voluntad en lograr un acuerdo con los/las
trabajadores/as musulmanes/as para llevarlo a término58. Sin este acuerdo, el derecho queda vacío
de contenido, lo que requeriría de un pleito para que por medio de una sentencia se fijaran los
límites de esta obligación. En la práctica, estos pleitos no se plantean (téngase en cuenta que buena
parte de la contratación de personal de esta religión se realiza en situación de irregularidad, por lo
que esta reclamación no está entre las prioridades de los trabajadores afectados), y en algunos casos
se convierten en buenas prácticas por parte de ciertos convenios colectivos y/o empresas que
muestran su buena disposición a permitir la interrupción del trabajo para permitir el rezo. La obra
anteriormente citada de Aspramur (Seguridad y salud laboral entre la población musulmana durante
el Ramadán, Informe sobre los riesgos laborales del trabajador musulmán durante el mes de
En el mismo sentido, ARASTEY SAHÚN, L.: “Diversidad religiosa y trabajo: el ayuno del mes de ramadán”. Revista
de Jurisprudencia nº 2, febrero 2008. El Derecho Editores, p. 5.
Ramadán en la Región de Murcia) incluye entre las mismas, y en la citada zona, los casos de Agrar
System, Hoteles Majestic, Terra Fecundis o Verdimed, y entre los convenios colectivos que prevén
este derecho los del sector Agrícola, Forestal y Pecuario de la Región de Murcia, los del sector del
campo de Almería59 y de las Islas Baleares, que se refieren en particular al Ramadán, y el de la
empresa Matadero de Girona60, o el que se cita como paradigmático en la escasa bibliografía sobre el
tema, la cadena hotelera NH61. Otros ejemplos no citados en dicho estudio son dignos de mención. Es
el caso del convenio colectivo de la construcción de Melilla, declarando inhábiles dos días por la
fiesta del Ramadán, y otros dos por la fiesta del Cordero, Aid El Kebir (diciembre). Nótese que en
todo momento el estudio parece estar orientado hacia el trabajador masculino.
Pero el contenido del derecho va más allá, si se considera que la práctica de la oración debe
realizarse en ciertas condiciones, tanto de ubicación física como de higiene. Esto es, en un lugar o
instalaciones apropiadas y tras la ablución previa obligatoria. ¿Constituyen ambas condiciones un
deber para el empresario? La actual configuración del derecho, tanto en el ámbito comunitario como
en el español, que obliga al respeto al contenido y ejercicio del mismo (y garantiza su protección
jurídica62 especialmente frente a las represalias63, arts. 9 y 10 Directiva 2000/78), no impone
obligaciones activas (acción positiva64), únicamente previstas para la integración laboral de personas
con discapacidad (Directiva 2000/78)65, aun cuando el Derecho comunitario admita su
establecimiento por los países miembros66, por lo que este contenido queda deferido al
El convenio de 2004 (BOP 10-VIII-2004) regulaba en su art. 23 el permiso especial por Fiestas con motivo del
Ramadán: “Todos los trabajadores sujetos al presente Convenio y siempre que la situación del trabajo lo
permita, tendrán derecho a un mes por año de permiso sin retribuir, por motivos plena y claramente
justificados, según la casuística del artículo anterior. Este permiso especial habrá de ser solicitado
previamente y justificado adecuadamente con posterioridad. Durante la duración de este permiso, el
trabajador que lo disfrute, no podrá realizar ningún tipo de trabajo retribuido como asalariado por cuenta
ajena. Fiestas con motivo del Ramadán. a) Los trabajadores que, por sus ideas religiosas, celebren "la Fiesta
Chica" y "la Fiesta del Cordero", disfrutarán de un día de permiso no retribuido coincidiendo con la fecha en
que cada una de ellas tengan lugar. b) Así mismo, durante la celebración del Ramadán, los trabajadores que
profesen esta confesión religiosa, previo acuerdo entre la empresa y los representantes legales o, en su
defecto, por acuerdo entre la empresa y los trabajadores del centro de trabajo afectado, podrán fijar su
jornada de forma continuada, con una disminución de una hora al comienzo y otra al término de la misma.
Dicha reducción se recuperará en la forma que, igualmente, se acuerde. A falta de acuerdo, los trabajadores
podrán solicitar el arbitraje de la Comisión Paritaria del Convenio, cuya decisión, que deberá adoptarse por
unanimidad de sus miembros, tendrá carácter vinculante para la empresa y los trabajadores afectados”.
ASPRAMUR, op.cit., p. 54.
Cfr. PIN, J. R. (dir.): Libro Blanco sobre las mejores prácticas para la integración del trabajador inmigrante en
las empresas españolas. Pamplona: IESE; Creade; Sagardoy Abogados. 2004.
Directiva 2000/78, apartado (29) del preámbulo: “las personas que hayan sido objeto de discriminación
basada en la religión o convicciones, la discapacidad, la edad o la orientación sexual deben disponer de
medios de protección jurídica adecuados. A fin de asegurar un nivel de protección más efectivo, también se
debe facultar a las asociaciones o personas jurídicas para que puedan iniciar procedimientos, con arreglo a
lo que dispongan los Estados miembros, en nombre de cualquier víctima o en su apoyo, sin perjuicio de la
normativa nacional de procedimiento en cuanto a la representación y defensa ante los tribunales”.
(30) La aplicación efectiva del principio de igualdad exige una protección judicial adecuada contra las
represalias, produciéndose la “inversión” de la carga de la prueba (apartado 31) para facilitar la acreditación
de la situación discriminatoria, con la simple presentación de indicios suficientes.
Art. 7 Directiva 2000/78.
Obligación de acomodación razonable.
Preámbulo de la Directiva 2000/78: “(26) La prohibición de discriminación no debe obstar al mantenimiento
o la adopción de medidas concebidas para prevenir o compensar las desventajas sufridas por un grupo de
personas con una religión o convicciones, una discapacidad, una edad o una orientación sexual
entendimiento mutuo entre las partes y en su caso a las obligaciones dimanantes del convenio
colectivo aplicable, si existiere en este punto, y, en todo caso, a la buena voluntad del empresario.
Aquí se aprecia una neta separación entre aquello que puede ser impuesto por el empresario al
trabajador (imposición de indumentaria activa u omisiva –p.ej. no llevar velo–, de ajuste de
comportamiento a un credo o a una ideología...), y aquellos otros derechos que el trabajador o la
trabajadora están legitimados para exigir al empresario y éste está obligado a permitirle a aquéllos
como manifestación religiosa necesaria (día festivo específico67, pausas concretas con finalidad de
dedicación a la oración... uso de velo... o de indumentaria...). En este último caso, la respuesta no es
unívoca, ya que en realidad estamos ante un supuesto polémico, que plantea la exigencia de una
diferencia de trato por parte del trabajador o trabajadora hacia el empresario, inexigible según el
parecer de algunos autores (HERNÁNDEZ VITORIA), pero se desprende en todo caso del art. 4.2 de la
Directiva, que no impone obligación de adaptación del empleo a las creencias religiosas del/la
trabajador/a, como sí lo impone, según se ha visto ya, respecto de los trabajadores con discapacidad
en el art. 5 (la obligación de acomodo razonable).
Sin embargo, se trata de cuestiones que se citan entre las que pudieran fomentar el mutuo
entendimiento en lugares de trabajo donde exista una considerable población musulmana68, y,
condicionados en todo caso a la previa puesta en conocimiento al empresario de la condición
musulmana del trabajador o trabajadora69, por tanto a la “autodefinición” por parte del individuo, lo
que en el caso de la trabajadora portadora de hiyab se hace innecesario. Obsérvese que la protección
frente a la discriminación puede no operar igual entre géneros o incluso más estrictamente en
función del atuendo, pues de no existir signo externo de la profesión de la religión musulmana (por
ejemplo por no portar hiyab), no se activaría dicha condición (la religión) como discriminadora por no
haber sido alegada por la persona interesada para procurar una respuesta igualitaria o no
discriminatoria por el sujeto discriminador (HERNÁNDEZ VITORIA70)
Respecto de las comidas, la necesidad de que éstas se elaboren en dirección a la Meca puede
condicionar la ingesta de la misma cuando la empresa cuente con comedor o se encargue de cubrir
las comidas en jornadas partidas o incluso continuadas. ¿Constituye en este caso un deber
empresarial garantizar que los alimentos que deban ingerir sus trabajadores cumplan con las
condiciones marcadas por la religión musulmana? La respuesta es la misma dada al derecho al rezo
en las condiciones exigidas por el Islam.
determinadas, y dichas medidas pueden permitir la existencia de organizaciones de personas de una
religión o convicciones, una discapacidad, una edad o una orientación sexual determinadas organizarse
cuando su finalidad principal sea promover de las necesidades específicas de esas personas”.
Sobre este tema, vid. la respuesta negativa del TJCE en la sentencia 12 de noviembre de 1996, Reino UnidoConsejo, sobre anulación de la Directiva 93/104/CE, del Consejo, de 23 de noviembre, sobre determinados
aspectos de la ordenación del tiempo de trabajo.
El referido estudio propone las siguientes acciones relacionadas con la organización y condiciones de trabajo:
periodos vacacionales y permisos: hacer coincidir el periodo de vacaciones y facilitar permisos en el periodo
del Ramadán, modificación del horario de la jornada laboral: jornada intensiva, adelanto de la jornada
laboral, redistribución horaria desplazando horas de trabajo a otros meses, disposición de instalaciones,
habilitación de espacios adaptados: duchas o lugares donde refrescar el cuerpo, zonas de sombra con
toldos y similares, reparto o modificación de la carga de trabajo: reducción de la penalidad del trabajo,
desplazamiento de la carga de los trabajos al resto de trabajadores y posterior compensación previa
negociación, trabajo a destajo, formar grupos de trabajo homogéneos en idioma y costumbres, y mayor
observancia de las recomendaciones respecto al golpe de calor.
STEDH de 13 abril 2006 (Caso Kosteski contra la Antigua República Yugoslava de Macedonia).
HERNÁNDEZ VITORIA, M.J.: “Religión y creencias”, Ponencia al Seminario de la Red Europea de Formación Judicial
“La transposición de las Directivas anti-discriminación en los Derechos internos y los colectivos
Podemos terminar estas líneas casi como las empezamos: afirmando la existencia de un paralelismo
entre las mujeres de todo el mundo, dentro y fuera del Islam, en cuanto se refiere a su inserción
laboral y condiciones de trabajo.
Descendiendo a la singularidad de la condición islámica tratada, otra evidencia es irrefutable: que
incluso entre hombres y mujeres que profesan la misma religión y/o tienen un mismo origen se alzan
diferencias de trato por parte del mercado de trabajo español. Si los trabajadores de género
masculino cuentan a día de hoy con cierta flexibilidad de acomodo de las exigencias de la práctica de
su religión en algunos sectores productivos, como es el caso de la agricultura o la construcción
(Baleares, Almería o Murcia), e incluso se prevén ciertas reglas preventivas para evitar los riesgos
laborales del ayuno durante el Ramadán, estas prácticas o las normas que las amparan (convenios
colectivos) están escritas y pactadas en masculino, sin considerar la singularidad de la mujer islámica,
que resulta por esta vía amparada por dos vías que no parecen querer confluir: la protección del
género, en la misma medida que cualquier otra trabajadora en España, o la protección frente a las
discriminaciones por razón de religión. Las diversas discriminaciones a las que se exponen por ser las
portadoras o estandartes más visibles de un signo religioso, como es el hiyab, no cuentan aún con
fórmulas de protección. Por el contrario, lo regulado hasta ahora se inserta en el campo de la
prohibición, desde la protección por razón de género precisamente (en algunos casos también desde
el rechazo a la simbología religiosa y en particular al Islam), pero no en dar respuesta a las
situaciones de inadmisión al empleo o de dificultades de relación en el ámbito laboral (excluimos los
supuestos de acoso por este motivo discriminatorio, porque éstos sí cuentan con respuesta legal
precisa, dentro del marco legal nacional pre-definido por la Directiva 2000/78).
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integración, en CENTRO SUPERIOR DE ESTUDIOS DE LA DEFENSA NACIONAL: La influencia social del Islam en la Unión
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Europa”. UNED. Teoría y Realidad Constitucional, núm. 28, 2011, pp. 483-520.
AMNISTÍA INTERNACIONAL: Elección y Prejuicio Discriminación de Personas Musulmanas en Europa. 2011.
(EUR0100112-10606,
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La Mentira del Islam - Iglesia Biblica Bautista de Aguadilla, Puerto

References: artículo 1
 artículo 6
 artículo 3
 artículo 2
 Resolución 

Artículo 4
 artículo 2
 artículo 1
 artículo 5

artículo 37