Source: http://www.eumed.net/tesis-doctorales/2012/lsb/introduccion.html
Timestamp: 2018-01-23 21:49:25+00:00

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A partir de mi ingreso en el doctorado Cualidad Educativa en un Mundo Plural (Bienio 2000 -2002) del Departamento de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación de la Universidad de Barcelona, fue aguzada mi necesidad de profundizar sobre el tema mencionado.
Uno de los pasos decisivos para el perfeccionamiento del tema y posteriormente del proyecto se dio a través de conversaciones mantenidas con la profesora Josefina Sala y a partir de la inscripción de mi tesis doctoral en el Departamento de Pedagogía Sistemática y Social de la Universidad Autónoma, donde encontré paulatinamente elementos que me proporcionaron bases para la realización de este estudio.
La importancia de esta investigación, reside en la necesidad de profundizar sobre un tema que desde nuestro punto de vista es de gran relevancia social: las competencias emocionales y los conflictos en las escuelas. Tema en cuestión, que despierta gran interes para muchos padres y profesores.
Teniendo en cuenta que las emociones y sentimientos medían las relaciones interpersonales, hemos considerado que para estudiar el conflicto interpersonal en primer lugar, habría que identificar las competencias emocionales implicadas en las interacciones. Además entendemos que la inmadurez emocional o la falta de competencias emocionales dificultan la resolución de conflictos.
La LOGSE (Ley Orgánica 1/1990), propone que una de las labores de la educación es proporcionar pleno desarrollo del alumno. Entendemos en este sentido, que el pleno desarrollo, consigue tanto por aspectos cognitivos como emocionales. El desarrollo de las competencias emocionales del alumnado, son necesarias para establecer buenas relaciones interpersonales, así como manejar herramientas para afrontar los retos diarios. No obstante el profesor como educador, será fundamental en este proceso.
Para una mejor comprensión, presentamos el trabajo en dos partes: en la parte teórica, inicialmente hacemos un repaso por el mundo de las emociones y los conflictos. A posteriori nos centramos en los aspectos metodológicos.
En la primera parte, se recoge al marco de conceptualización de las emociones: teorías de las emociones, la inteligencia emocional, la educación emocional y el desarrollo emocional. También analizamos la interrelación de las emociones y los conflictos interpersonales. En el constructo del conflicto, repasamos las diversas definiciones, abordando los conflictos de manera genérica, luego lo enfocamos en el ámbito educativo. Por otra parte, ofrecemos un panorama de la intervención psicoeducativa y dedicamos especial atención al papel del profesor en la prevención e intervención de los conflictos interpersonales en el ámbito del aula.
En la segunda parte se presenta el estudio empírico propiamente dicho. En la estructuración del diseño, incluimos el planteamiento empírico: delimitación del problema, justificación del problema, objetivos, hipótesis. En la fundamentación metodológica, analizamos desde una perspectiva teórica los instrumentos de recogida y el análisis de la información. En la parte de los resultados, mostramos la interpretación de los datos. Distinguimos en estudio 1, el cual nos sirvió de base; donde hemos abordado los motivos de los rechazos y la integración del alumnado de ciclo inicial de primaria. Con los resultados de este estudio, diseñamos el estudio 2, donde analizamos las competencias emocionales del profesorado y las que ellos desarrollan en el alumnado, así como las estrategias para la prevención y resolución de los conflictos interpersonales. Finalmente hacemos un compendio en las conclusiones.
El capítulo 1 que presentamos, tiene por finalidad principal ponernos en contacto con los pilares del constructo de las competencias emocionales. El recogido hacia la epistemología de la educación emocional propone hacer un repaso en el estudio de las emociones desde diversos aspectos, a través de un paseo por su historia, a partir de las principales corrientes filosóficas y psicológicas. Enseguida presentamos los estudios de conceptualización de la inteligencia emocional partiendo de autores como: Gardner (1983), Salovey y Mayer (1990) Goleman (1995), con la finalidad de entrelazar con las definiciones acerca de la competencia emocional. Luego describimos el papel de la educación emocional en la enseñanza formal, teniendo en cuenta algunos proyectos que están siendo desarrollados desde centros académicos y que son llevados a cabo a través de programas de educación emocional orientados al desarrollo integral del individuo. En este contexto, la educación formal ejerce no sólo el papel de desarrollar cognitivamente al individuo, sino también de aportar condiciones para su desarrollo emocionales, posibilitando que el mismo interactúe de forma positiva con su entorno. A través de los programas pautados en la educación emocional, el alumnado aprende habilidades emocionales para afrontar las situaciones del día a día evitando las conductas emocionales inadecuadas; de esta manera favorecen la resolución de conflictos tanto en el ámbito personal, como en el interpersonal. Con todo no podríamos dejar de enfocar el desarrollo emocional desde la infancia hasta la fase adulta. Sobre el desarrollo emocional del ser humano, es en la infancia una fase primordial para la formación de las competencias emocionales y sobretodo los vínculos de apego. La emoción es un canal fundamental para la sociabilidad entre el niño y el medio, visto que la emoción en los primeros meses de vida del individuo es la única vía de comunicación con el entorno. A medida que aumenta el mundo social del niño y su conocimiento social también aumenta la complejidad y la intensidad de las emociones. Se amplía la gama de situaciones y experiencias emocionales y se produce un importante progreso en la Consciencia emocional y la regulación emocional. Al principio de los años preescolares la comprensión emocional aumenta considerablemente. En la fase de la adolescencia, los nuevos retos y vivencias emocionales se intensifican y suponen una continuación del desarrollo de determinadas dimensiones de las competencias emocionales que se inició en fases anteriores. En la fase adulta, muchas de las dimensiones de las competencias emocionales fueron desarrolladas y a la vez otras no. Con todo, lo que queremos mostrar es que en las diferentes fases del desarrollo humano, se desarrollan sus capacidades emocionales y que la fase adulta es un compendio de todo esto, lo que resultará en un individuo competente emocionalmente o no, e incidirá en el manejo de habilidades para afrontar los retos de la vida adulta.
El segundo capítulo, se refiere al constructo del conflicto. Definir y comprender el conflicto es fundamental para llevar a cabo nuestro estudio. Para ello, el capítulo proporciona una aproximación al universo del fenómeno desde diversas explicaciones. En el primero momento nos adentramos en la definición del conflicto y clasificación, a través de la perspectiva de los más significativos autores de las ciencias sociales y humanas en el escenario científico. Una vez comprendido este aspecto, abordamos los conflictos y la comprensión del conflicto como una posibilidad para el cambio. En esta dirección, comprender el conflicto como una posibilidad, permite verlo como algo positivo, no contraproducente. Vemos el conflicto como una situación oportuna para el aprendizaje de nuevas dinámicas. Una situación conflictiva puede transformar de manera positiva no solo las relaciones humanas, así como a los implicados en el conflicto. El conflicto como posibilidad, es lo que hace poder ponerse a prueba a si mismo, y esto para nosotros significa tener ciertas destrezas emocionales. El conflicto desafía el desarrollo de nuevas propuestas y soluciones creativas, además de ayudar a reconocer las diferencias entre las personas.
En el tercer capítulo, analizamos los conflictos en el ámbito escolar. Tratamos de la conflictividad escolar, sus causas y tipos. Con todo, entendemos que mucho de los conflictos interpersonales empiezan con un malentendido. Estas situaciones suelen estar cargadas de emociones, relacionadas con la falta de auto-control, ansiedad, agresividad, falta de empatía… sus implicados normalmente tienen un déficit de alguna dimensión de la competencia emocional. Inevitablemente introducimos términos vinculados a los conflictos: agresividad, hostilidad, intimidación, ira (violencia / bulliyng), victimización y el rechazo. Creemos que tales definiciones no podrían ser pasadas por alto, visto que los conflictos interpersonales entre iguales suelen vincularse a los términos ya citados. Aunque nuestra investigación no contemple las directrices políticas de la institución escolar, hacemos referencia a los conflictos institucionales y una posible conexión con los conflictos que se puede generar en el profesional de la educación, en nuestro caso hacemos hincapié en el profesorado. Con todo, explicamos como se vinculan las cuestiones personales y de relación interpersonal del profesional de la educación, en este caso el profesor, ya que la falta de directrices sólidas, puede llevar a un descontentamiento, inseguridad, insatisfacción laboral y por lo tanto reflejarse en la actuación del profesorado. En las causas de la conflictividad escolar abordamos la importancia de las familias, la resonancia de los medios de comunicación o la difusión de los programas violentos, y el papel de la sociedad, así como el distanciamiento entre los valores que la sociedad vive y los que demanda al profesional de la educación. Finalizamos el capítulo abordando la dimensión emocional del conflicto, señalando que el déficit de las competencias emocionales está en la base de todos los conflictos. La falta de capacidad para regular, expresar y comprender las emociones puede causar conflictos interpersonales que culminan en situaciones de violencia. Unas buenas competencias emocionales se refieren a comprender los propios sentimientos y emociones, empatía, autorregulación, expresión emocional, etc. lo que atenúa el conflicto y ayuda a transfórmalo de manera positiva.
En el cuarto capítulo, tratamos de conocer las estrategias para el desarrollo de las competencias emocionales y sobre todo la manera como se pueden llevar a la práctica. Partimos de las propuestas de implantación de programas en el ámbito de la educación emocional, sus destinatarios, agentes y la formación de los docentes. En esta misma línea, abordamos las estrategias para la prevención y resolución de los conflictos interpersonales. Los programas pioneros, los enfoques para la resolución, y los programas de prevención y resolución adaptados al ámbito escolar. Lo que proponemos en este capítulo, es adentrarnos por una parte en la comprensión del desarrollo de las competencias emocionales, y por otro lado, en la prevención y resolución del conflicto desde diversas líneas. Dichas aportaciones utilizaremos como referencia, visto que nuestro interés es conocer las posibles estrategias para hacer hincapié a nuestro estudio.
En el quinto capítulo abordamos el papel del profesor en la intervención de los conflictos en el aula. En el marco de la labor educativa, el profesor desarrolla diversos roles para prevenir y resolver diversos tipos de conflictos de sus alumnos. Las situaciones conflictivas son oportunidades especiales para trabajar el desarrollo de las competencias emocionales, a través de estrategias emocionales. No obstante para trabajar la emocionalidad del alumnado, el profesor necesita a priori tener ciertas competencias emocionales. Si la educación debe promover el pleno desarrollo de la personalidad del alumno: cognitivo, afectivo, social, moral y para ello, se tiene el profesor como referente máximo; comprendemos que el profesor ejerce un papel de líder dentro del aula y como tal necesita tener determinadas competencias emocionales para que estas puedan servir de modelo a su alumnado. El educador es un transmisor de valores, normas y conducta. Cada educador tiene su estilo personal de educar, se basa en su propio aprendizaje y sus conocimientos. Los estilos educativos adoptados por los profesores son de gran importancia para el desarrollo emocional del niño. Como gestor de conflictos, los profesores desempeñan un papel crucial en aprovechar los conflictos para trabajar positivamente la emocionalidad del alumnado. Fundamentalmente, señalamos el rol mediador como el más oportuno a ser adoptado por los profesores, porque el rol mediador brinda el fortalecimiento de las competencias emocionales del alumnado para que estos interactúen adecuadamente con su medio, contribuyendo de esta manera a prevenir y resolver los conflictos surgidos en el calor del aula
La temática de este estudio, ha sido evidenciada en el apartado anterior. Una vez llevado a cabo la decisión de nuestra investigación, hemos elaborado inicialmente la delimitación del problema, y definiendo objetivos, hipótesis, sujetos, estrategias de recogida y análisis e interpretación de los datos. A continuación, repasamos los puntos mencionados:
- ¿Cuáles son los motivos que determinan que un alumno sea aceptado o rechazado en su grupo “aula”?
- ¿Cuáles son las competencias emocionales que desarrollan los profesores en sus alumnos para resolver los conflictos interpersonales en el aula?
- ¿Qué estrategias utilizan los profesores para prevenir y resolver los conflictos interpersonales de sus alumnos?
- ¿Cuál es la relación de las competencias emocionales del profesor, el estilo educativo y su rol de actuación en la intervención de los conflictos interpersonales de sus alumnos en el aula?
Establecido las preguntas del problema, definimos los objetivos:
- Averiguar los motivos que determinan que un niño sea rechazado o aceptado en el grupo aula.
- Analizaremos se los profesores utilizan los conflictos interpersonales del alumnado para desarrollar las competencias emocionales.
- Analizar las estrategias usadas por los profesores para prevenir y resolver los conflictos.
- Averiguaremos la relación de las CE del profesor, su estilo educativo y su rol de actuación en la resolución de los conflictos interpersonales del alumnado.
El siguiente paso que hemos dado, una vez establecido el problema, objetivos e hipótesis, ha sido el diseño. Elegimos un enfoque mixto (cualitativo y cuantitativo). Utilizamos como instrumentos de recogida de los datos: sociogramas, entrevistas y dos test estandarizados: uno de ellos de estilos educativos (Magaz y Garcia, 1998) y el otro test de competencias emocionales (Bar-On, 2000).
En el segundo capítulo del estudio empírico, abordamos la fundamentación teórica de la recogida de los datos. Nos basamos en diversos autores que aportan explicaciones sobre los instrumentos utilizados, poniendo énfasis en los sociogramas y las entrevistas; para ello nos apoyamos en: Moreno (1952) Del Rincón, Latorre y Rincón, Olabuénaga (1989), Moser y Kalton (1977), Merton y Kendal (1946), Taylor (1996) y etc. Otro aspecto importante en toda investigación científica, es el análisis de la información, que hemos realizado desde una perspectiva del análisis cuantitativo y cualitativo Destacamos para pautar este apartado, autores como Bartolomé (1990b), Gil (1994) Sandín (1997) Ávila Baray (2006) y etc.
En el tercer capítulo, abordamos los resultados del análisis de los datos. Lo estructuramos en dos partes: la primera parte se refiere al primer estudio, presentamos la descripción e interpretación de la información realizada a través de sociogramas y mini-entrevistas. Proponemos presentar la integración y los motivos de rechazo y aproximación de los alumnos del ciclo inicial de primaria del CEIP de Sant Adrià de Besòs. Utilizamos una muestra intencional, la cual está compuesta de 4 grupos, totalizando 67 alumnos. En base a este estudio, hemos elaborado las entrevistas del segundo estudio. Dicha entrevista, la analizamos descriptivamente, averiguando las competencias emocionales del profesor, las competencias emocionales desarrolladas en el alumnado y las estrategias para la prevención de los conflictos del alumnado. También, en este segundo estudio aplicamos y analizamos dos testes, uno sobre los estilos educativos (Magaz y Garcia (1998) y otro de las competencias emocionales (Bar-On, 2000). Los datos aportados por estos testes fueron analizados de manera descriptiva y correlacional, usando el paquete estadístico SPSS 13. Buscamos analizar la relación de las competencias emocionales, los estilos educativos y rol de actuación de los Rprofesores en la intervención de los conflictos interpersonales de los alumnos en el aula.
En el capítulo cuarto, contrastamos todos los datos a las directrices establecidas a priori en esta investigación: planteamientos, objetivos e hipótesis, para plantear las conclusiones.
Para finalizar, supongo que este estudio no pudiera sido posible, si no hubiera la implicación de personas generosas, que nos brindaron con su tiempo y experiencia. Sin esas personas, nada de esto hubiera sido posible. Nuestra más sincera gratitud.
Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo” (Aristóteles, Ética a Nicómaco).
R Justificamos que en este trabajo hacemos mención a palabras como: profesores, educadores, padres, alumnos, maestros, etc…se entiende que hacemos referencia a los dos sexos indistintamente.

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