Source: http://www.europarl.europa.eu/doceo/document/A-8-2016-0226_ES.html?redirect
Timestamp: 2019-02-19 19:14:00+00:00

Document:
INFORME sobre una Estrategia de la Unión Europea para la Región Alpina
Procedimiento : 2015/2324(INI)
Ciclo relativo al documento : A8-0226/2016
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sobre una Estrategia de la Unión Europea para la Región Alpina
Ponente: Mercedes Bresso
– Vistos los artículos 192, 265, apartado 5, y 174 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE),
– Vistos la Comunicación de la Comisión relativa a una Estrategia de la Unión Europea para la Región Alpina (COM(2015)0366), así como el Plan de Acción que la acompaña y el documento analítico de apoyo,
– Visto el Reglamento (UE) n.º 1303/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de diciembre de 2013, por el que se establecen disposiciones comunes relativas al Fondo Europeo de Desarrollo Regional, al Fondo Social Europeo, al Fondo de Cohesión, al Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural y al Fondo Europeo Marítimo y de la Pesca, y por el que se establecen disposiciones generales relativas al Fondo Europeo de Desarrollo Regional, al Fondo Social Europeo, al Fondo de Cohesión y al Fondo Europeo Marítimo y de la Pesca, y se deroga el Reglamento (CE) n.º 1083/2006 del Consejo (en lo sucesivo, «Reglamento sobre disposiciones comunes» (RDC))(1),
– Visto el Reglamento (UE) n.º 1299/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de diciembre de 2013, por el que se establecen disposiciones específicas relativas al apoyo del Fondo Europeo de Desarrollo Regional al objetivo de cooperación territorial europea(2),
– Visto el Reglamento (UE) n.º 1302/2013, de 17 de diciembre de 2013, por el que se modifica el Reglamento (CE) n ° 1082/2006 sobre la Agrupación Europea de Cooperación Territorial (AECT) en lo que se refiere a la clarificación, a la simplificación y a la mejora de la creación y el funcionamiento de tales agrupaciones(3), –
Visto el Plan de Acción de 28 de julio de 2015 que acompaña a la Comunicación relativa a una Estrategia de la Unión Europea para la Región Alpina (SWD(2015)0147),
– Vistas las Conclusiones del Consejo de los días 19 y 20 de diciembre de 2013, sobre la Estrategia de la Unión Europea para la Región Alpina,
– Vistos el informe de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones, de 28 de julio de 2015, relativo a una Estrategia de la Unión Europea para la Región Alpina (SWD(2015)0147), y las correspondientes Conclusiones del Consejo de los días 19 y 20 de diciembre de 2013,
– Visto el dictamen del Comité Económico y Social Europeo, de 8 de octubre de 2015, sobre la Comunicación de la Comisión relativa a una Estrategia de la Unión Europea para la Región Alpina (COM(2015)0366),
– Visto el dictamen del Comité de las Regiones, de 3 de diciembre de 2014, titulado «Una estrategia macrorregional de la Unión Europea para la región alpina» (CDR 2994/2014),
– Vista su Resolución, de 3 de julio de 2012, sobre la evolución de las estrategias macrorregionales de la UE: prácticas actuales y perspectivas de futuro, especialmente en el Mediterráneo(4),
– Vista su Resolución, de 23 de mayo de 2013, sobre una estrategia macrorregional para los Alpes(5),
– Visto el Informe de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones, de 20 de mayo de 2014, relativo a la gobernanza de las estrategias macrorregionales (COM(2014)0284),
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 26 de enero de 2011, titulada «Contribución de la política regional al crecimiento sostenible en el marco de Europa 2020» (COM(2011)0017),
– Vista la Directiva 2014/52/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de abril de 2014, por la que se modifica la Directiva 2011/92/UE, relativa a la evaluación de las repercusiones de determinados proyectos públicos y privados sobre el medio ambiente,
– Vista la Directiva 2001/42/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 27 de junio de 2001, relativa a la evaluación de los efectos de determinados planes y programas en el medio ambiente,
– Vista la Decisión 2005/370/CE del Consejo, de 17 de febrero de 2005, sobre la celebración, en nombre de la Comunidad Europea, del Convenio sobre el acceso a la información, la participación del público en la toma de decisiones y el acceso a la justicia en materia de medio ambiente,
– Vista la conferencia inicial sobre la Estrategia de la Unión Europea para la Región Alpina, celebrada en Brdo (Eslovenia) los días 25 y 26 de enero de 2016,
– Vista la conferencia de las partes interesadas sobre la Estrategia de la Unión Europea para la Región Alpina, celebrada en Innsbruck el 17 de septiembre de 2014,
– Vista la conferencia de las partes interesadas sobre la Estrategia de la Unión Europea para la Región Alpina, celebrada en Milán los días 1 y 2 de diciembre de 2014,
– Vista la Decisión 96/191/CE del Consejo, de 26 de febrero de 1996, relativa a la celebración del Convenio para la protección de los Alpes (Convenio de los Alpes),
– Visto el informe de síntesis de la Comisión relativo a la consulta pública sobre la Estrategia de la Unión Europea para la Región Alpina,
– Vista la expresión de los puntos de vista de las partes interesadas contenida en la Resolución política hacia una estrategia europea para la Región Alpina adoptada en Grenoble el 18 de octubre de 2013,
– Visto el estudio sobre el nuevo papel de las macrorregiones en la cooperación territorial europea, publicado en enero de 2015 por la Dirección General de Políticas Interiores (Departamento Temático B: Políticas Estructurales y de Cohesión),
– Visto el Libro Blanco de la Comisión, de 1 de abril de 2009, titulado «Adaptación al cambio climático: Hacia un marco europeo de actuación» (COM(2009)0147),
– Visto el Marcador de resultados de la Unión en materia de innovación para 2015 publicado por la Comisión,
– Vista la Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones titulada «Infraestructura verde: mejora del capital natural de Europa» (COM(2013)0249),
– Visto el Reglamento (UE) n.º 1299/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de diciembre de 2013, sobre la cooperación territorial europea (CTE),
– Visto el documento de orientaciones de la Comisión, de 2014, sobre la obtención de sinergias entre los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos, el programa Horizonte 2020 y otros programas de la Unión relacionados con la investigación, la innovación y la competitividad,
– Vista la Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Banco Central Europeo, al Comité Económico y Social Europeo, al Comité de las Regiones y al Banco Europeo de Inversiones, de 26 de noviembre de 2014, titulada «Un Plan de Inversiones para Europa» (COM(2014)0903),
– Vista la conferencia celebrada en Innsbruck el 17 de septiembre de 2014 sobre el tema «Hacia la estrategia de la Unión Europea para la Región Alpina»,
– Visto el dictamen del Comité de las Regiones, de 3 de diciembre de 2014, sobre una estrategia macrorregional de la Unión Europea para la Región Alpina,
– Vistos el informe de la Comisión de Desarrollo Regional y las opiniones de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales, la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, la Comisión de Transportes y Turismo y la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural (A8-0226/2016),
A. Considerando que, a fin de promover un desarrollo armonioso global es preciso fortalecer la cohesión económica, social y territorial en toda la Unión;
B. Considerando que las estrategias macrorregionales constituyen un instrumento actual fundamental para contribuir al objetivo de cohesión económica, social y territorial; que estas estrategias están respaldadas por el principio de los «tres noes»: no a nuevas reglas, no a recursos adicionales y no a instituciones nuevas;
C. Considerando que la estrategia macrorregional para la región alpina puede contribuir a invertir el declive económico mediante inversiones en investigación, innovación e impulso empresarial, teniendo en cuenta las características únicas y los valores de la región;
D. Considerando que el objetivo de las estrategias macrorregionales debe ser lograr mejor los objetivos comunes de las distintas regiones a través de un enfoque voluntario y coordinado sin que esto conlleve la creación de normativa adicional;
E. Considerando que en las regiones alpinas el cambio climático avanza más rápido que en la media mundial y, por ello, da lugar con mayor frecuencia a catástrofes naturales, como avalanchas y crecidas;
F. Considerando que las estrategias macrorregionales persiguen identificar los recursos y explotar el potencial común de desarrollo de las regiones;
G. Considerando que las estrategias macrorregionales representan un modelo de gobernanza multinivel en el que la participación de las partes interesadas que representan a los niveles nacional, regional y local es esencial para el éxito de las estrategias; que debe alentarse la cooperación mutua entre las distintas macrorregiones para mejorar la coherencia de las políticas con arreglo a los objetivos europeos;
H. Considerando que las estrategias macrorregionales pueden contribuir al desarrollo de enfoques estratégicos transfronterizos y de proyectos internacionales para crear redes de cooperación en beneficio de la región en su conjunto;
I. Considerando que las identidades regionales, así como el patrimonio cultural, en particular la cultura popular y las costumbres de las regiones alpinas, merecen una protección especial;
J. Considerando que el fuerte enfoque ascendente adoptado por las regiones alpinas ha conducido al desarrollo de la Estrategia de la Unión Europea para la Región Alpina (EUSALP), con miras a abordar eficazmente los retos comunes a toda la región alpina;
K. Considerando que la región alpina desempeña un importante papel en el desarrollo económico de los Estados miembros y proporciona numerosos servicios de los ecosistemas a las zonas urbanas y periurbanas cercanas;
L. Considerando que la macroestrategia para la región alpina afectará a unos ochenta millones de personas que viven en cuarenta y ocho regiones de siete Estados, de los cuales cinco son Estados miembros de la Unión (Alemania, Austria, Eslovenia, Francia e Italia) y dos no lo son (Liechtenstein y Suiza);
M. Considerando que la Estrategia de la Unión Europea para la Región Alpina debe compaginar la sostenibilidad ambiental y el desarrollo económico en una zona ambiental natural que es también un importante destino turístico;
N. Considerando que la despoblación es el principal problema de algunas zonas alpinas y la mayoría de los habitantes de la región alpina no pueden sobrevivir únicamente con el turismo alpino, por lo que deben desarrollar más la agricultura, la silvicultura y otros servicios e industrias respetuosos del medio ambiente;
O. Considerando que existen diferencias considerables entre las regiones incluidas en la Estrategia y que, por tanto, es necesaria la coordinación de políticas y sectores entre las diferentes regiones (horizontalmente) y dentro de cada una de las regiones (verticalmente);
P. Considerando que la región alpina está dotada de características geográficas y naturales únicas, constituyendo una macrorregión interconectada y de tránsito que dispone de un importante potencial de desarrollo; que, no obstante, deben aportarse respuestas específicas a problemáticas de medio ambiente, demografía, transporte, turismo, energía, estacionalidad y multiactividad, y que la ordenación territorial coordinada podría dar mejores resultados y valor añadido para la cohesión territorial de las áreas alpinas y perialpinas;
Q. Considerando que la región alpina constituye el «aljibe» de Europa y que los Alpes proporcionan a las regiones de la llanura una cantidad de agua que en verano puede llegar a cubrir el 90 % de sus necesidades; que el agua es importante para la producción hidroeléctrica, el riego de tierras agrícolas, la gestión sostenible de los bosques, el mantenimiento de la biodiversidad y el paisaje y el abastecimiento de agua potable; que es esencial preservar la calidad del agua y el estiaje de los ríos en los Alpes y encontrar un justo equilibrio entre los intereses de las poblaciones locales y las necesidades medioambientales;
R. Considerando que por las regiones alpinas pasan varias fronteras y que la reducción de estas barreras resulta esencial para la cooperación entre regiones en esta zona, el ejercicio de la libre circulación de personas, servicios, bienes y capitales, y, por tanto, la interacción económica, social y ambiental; que la Estrategia para la Región Alpina ofrece también oportunidades para consolidar la cooperación transfronteriza, así como para la creación de lazos y redes que conecten a las personas y la economía, reduciendo así las fronteras y sus barreras;
S. Considerando que, en su Comunicación sobre la Estrategia de la Unión Europea para la Región Alpina, la Comisión subraya tanto la necesidad de reducir el impacto del transporte transalpino a fin de preservar el patrimonio ambiental de los Alpes, como la importancia de poner en marcha una estrategia destinada a lograr un medio ambiente más sano y mejor conservado para la población;
T. Considerando que la libre circulación de personas es un derecho fundamental y un requisito previo, en particular en las regiones fronterizas, para alcanzar los objetivos de cohesión económica, social, territorial y ambiental, para una competitividad sólida y sostenible y para un acceso equitativo al empleo;
U. Considerando que el territorio de la EUSALP se compone de las zonas de montaña en su núcleo y de las áreas perialpinas, incluidas las áreas metropolitanas, que están vinculadas entre sí estrechamente a través de interacciones y relaciones funcionales que influyen en el desarrollo económico, social y ambiental;
V. Considerando que esta región con ecosistemas conservados y sus servicios pueden ofrecer una base para muchas actividades económicas, haciendo especial hincapié en la agricultura, la silvicultura, el turismo y la energía, teniendo en cuenta el patrimonio cultural y natural de la región;
W. Considerando que la Estrategia de la Unión Europea para la Región Alpina, al tratarse de la primera estrategia macrorregional para una zona de montaña, puede servir de modelo e inspiración a otras regiones montañosas de la Unión;
X. Considerando que las estrategias macrorregionales previas de la Unión han confirmado el éxito de este mecanismo de cooperación y han sido una experiencia útil a fin de proyectar nuevas estrategias macrorregionales;
Observaciones generales y gobernanza
1. Acoge con satisfacción la Comunicación de la Comisión relativa a una Estrategia de la Unión Europea para la Región Alpina, así como el Plan de Acción que la acompaña; considera que se trata de un paso adelante para el desarrollo de la región, en consonancia con el objetivo de la Estrategia Europa 2020 de un crecimiento inteligente, sostenible e integrador; observa que la Estrategia y el Plan de Acción pueden desempeñar un importante papel en la prevención de la despoblación de la región, en particular el éxodo de los jóvenes;
2. Destaca la valiosa experiencia adquirida con la aplicación del Convenio de los Alpes, que equilibra los intereses económicos, sociales y medioambientales; pide a los países participantes que respeten estos acuerdos alcanzados y que mantengan un alto nivel de compromiso hacia el desarrollo sostenible y la protección de los Alpes;
3. Acoge con satisfacción el hecho de que los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos (Fondos EIE) ofrezcan recursos potencialmente importantes y una amplia gama de herramientas y opciones para la Estrategia; pide que se refuercen las sinergias que favorecen la coordinación y la complementariedad entre los Fondos EIE y otros fondos e instrumentos pertinentes para los pilares de la Estrategia, en especial Horizonte 2020, el Mecanismo «Conectar Europa», el programa LIFE, el programa COSME para las pymes, el programa de Interreg «Espacio Alpino» y el Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas (FEIE), para los cuales la Comisión debe investigar el posible valor añadido de convocatorias específicas centradas en los retos particulares de la región alpina;
4. Pide a la Comisión y a los órganos nacionales, regionales y locales responsables de la preparación, gestión y ejecución de los programas de los Fondos EIE que hagan hincapié en la importancia de los proyectos y acciones macrorregionales; espera una mayor interacción a través de la coordinación de estas políticas, programas y estrategias de la Unión que se refieren a los Alpes, y pide a la Comisión que examine la ejecución concreta de estos programas con el fin de evitar el solapamiento y para obtener la máxima complementariedad y el valor añadido; pide además a la Comisión que garantice un acceso fácil a los documentos pertinentes tanto para los ciudadanos europeos como para las instituciones de los Estados miembros, con el fin de asegurar plena transparencia en relación con el proceso que se haya de seguir;
5. Reitera la importancia del principio de los «tres noes», ya que las macrorregiones son marcos que se basan en el valor añadido de las iniciativas de cooperación y las sinergias entre los distintos instrumentos de financiación de la Unión;
6. Pide a las autoridades competentes de los Estados miembros y a las regiones participantes que ajusten las políticas y los fondos correspondientes, tanto a escala nacional como regional, en la medida de lo posible, a las acciones y los objetivos de la EUSALP, y que adapten sus programas operativos ya adoptados para garantizar que los futuros proyectos auspiciados por la EUSALP se ejecuten rápidamente y que las autoridades de gestión tengan debidamente en cuenta las prioridades de la EUSALP durante la ejecución de los programas operativos (por ejemplo, a través de convocatorias específicas, puntos de bonificación o dotaciones presupuestarias); pide que se refuerce el enfoque macrorregional con vistas a la reforma de la política de cohesión después de 2020 y subraya la importancia de los proyectos y acciones macrorregionales integrados;
7. Pide al BEI que, en colaboración con la Comisión, estudie la posibilidad de establecer una plataforma de inversión para la región alpina que permita la movilización de financiación de fuentes públicas y privadas; pide la creación de una cartera de proyectos en la región susceptible de atraer a los inversores; anima, en este sentido, a la Comisión, al BEI y a los países participantes a que aprovechen plenamente las oportunidades que ofrece el Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas (FEIE) para financiar proyectos en la región con vistas a fomentar el desarrollo sostenible, el crecimiento económico y el empleo a escala macrorregional;
8. Subraya la necesidad de campañas de información adecuadas en relación con la Estrategia de la Unión Europea para la Región Alpina y anima a los Estados miembros a que velen por una adecuada visibilidad de la Estrategia y por que sus objetivos y resultados se den a conocer de forma adecuada a todos los niveles, en particular a nivel transfronterizo y a nivel internacional; pide que se promueva la coordinación y el intercambio de mejores prácticas en la ejecución de las estrategias macrorregionales de la Unión, en particular en materia de gestión del patrimonio natural y cultural, al objeto de tener atracciones turísticas sostenibles;
9. Pide el establecimiento a nivel macrorregional de una estructura de ejecución de apoyo para los órganos de gobierno de la EUSALP, en cooperación y de acuerdo con la Comisión, los Estados miembros y las regiones; se congratula asimismo de la representación del Parlamento en sus órganos de gobierno y considera que el Parlamento debe participar en el seguimiento de la ejecución de la Estrategia;
10. Aboga por un papel activo de la Comisión en la fase de ejecución de la EUSALP; considera que la Comisión, dentro del respeto del principio de subsidiariedad y proporcionalidad, debe participar, en el marco de una gestión compartida con los Estados y las regiones, en todas las fases de diseño y ejecución de los proyectos de la Estrategia, para garantizar la participación efectiva de las partes interesadas locales y regionales de las autoridades públicas, los interlocutores económicos y sociales y las organizaciones que representan a la sociedad civil en relación con la macrorregión, así como la necesaria coordinación con otras estrategias y financiaciones apoyadas por la Unión;
11. Pide que la ejecución de la EUSALP sea evaluada por la Comisión, con criterios objetivos e indicadores mensurables;
12. Apoya la planificación estratégica entre las zonas tanto urbanas como rurales de la región alpina, con vistas a promover la creación de redes y la fijación de objetivos comunes en un marco coherente, coordinado e integrado (por ejemplo, con referencia a las energías renovables, el bienestar, la logística y la innovación empresarial y social); alienta el intercambio de buenas prácticas entre regiones, por ejemplo, sobre turismo sostenible, así como con las demás estrategias macrorregionales existentes;
13. Insiste en que, en lo que respecta a los procesos de toma de decisiones, las entidades locales y regionales junto con las sociedades civiles locales y regionales deben desempeñar un papel protagonista en los órganos de gestión y en los órganos operativos, técnicos y de ejecución de la Estrategia, dentro del pleno respeto de los principios de subsidiariedad y de gobernanza multinivel;
14. Considera que las inversiones deben canalizarse para conseguir un acceso igualitario y eficaz a la atención sanitaria, a las unidades de primeros auxilios y a la ayuda de emergencia para toda la población de la región, en particular en las zonas rurales, a fin de evitar el despoblamiento;
15. Pide a la Comisión que presente al Parlamento y al Consejo un informe bianual sobre la ejecución de la EUSALP, basado en criterios objetivos e indicadores mesurables, con objeto de evaluar su funcionamiento y su valor añadido en términos de crecimiento y empleo, la reducción de las diferencias y el desarrollo sostenible;
16. Pide a los países participantes que prosigan sus esfuerzos para diversificar las fuentes de suministro energético teniendo en cuenta el medio ambiente; subraya la necesidad de sostenibilidad, competitividad y modernización en relación con la infraestructura hidroeléctrica existente, que se desarrolló en una fase muy temprana, teniendo en cuenta al mismo tiempo el impacto que las infraestructuras hidroeléctricas pueden tener sobre el medio ambiente y la geología, y promoviendo las de pequeño tamaño (minicentrales, microcentrales y picocentrales); subraya que la gestión integrada y la protección de los recursos hídricos son claves para el desarrollo sostenible de los Alpes y que, por lo tanto, la población local debe poder optar por la energía hidroeléctrica y aprovechar el valor añadido que genera; pide a los países participantes que contribuyan a que haya redes en la macrorregión que funcionen bien, a fin de garantizar la seguridad del suministro y crear estructuras para el intercambio de buenas prácticas en la cooperación transfronteriza;
17. Subraya la necesidad de reforzar en mayor medida la dimensión social a fin de garantizar la elección de un modelo de crecimiento que asegure un crecimiento sostenible, la inclusión social y la protección social para todos, en particular en las zonas fronterizas; destaca, en este sentido, la importancia de establecer prioridades y de adoptar medidas contra todo tipo de discriminación;
18. Recuerda el principio de acceso universal a los servicios públicos, que debe garantizarse en todos los territorios de la Unión, en particular en los ámbitos de la educación, la atención sanitaria, los servicios sociales y la movilidad, prestando especial atención a las necesidades de las personas con discapacidad; subraya la necesidad de que los países participantes fomenten soluciones alternativas e innovadoras para la región alpina a la hora de prestar servicios públicos, incluidas soluciones adaptadas a las necesidades locales y regionales; pide, en este sentido, a los países participantes que creen incentivos para el desarrollo de asociaciones público-privadas; recuerda, no obstante, el principio de unos servicios públicos de calidad asequibles y accesibles para todos;
19. Expresa su preocupación por la degradación de los ecosistemas y el riesgo de catástrofes naturales en determinadas zonas de la región alpina; destaca la necesidad de aplicar plenamente estrategias de gestión de riesgos de catástrofes naturales y de adaptación al cambio climático; subraya la necesidad de elaborar y aplicar unos planes de intervención comunes en caso de contaminación transfronteriza; pide la creación de equipos conjuntos de respuesta rápida para las zonas turísticas afectadas por catástrofes naturales como corrimientos de tierras, desprendimientos de rocas e inundaciones; señala, en este sentido, la necesidad de promover mejor el Mecanismo de Protección Civil de la Unión;
Empleo, crecimiento económico e innovación
20. Pide al BEI que, en colaboración con la Comisión, estudie la posibilidad de establecer una plataforma de inversión para la región alpina que permita la movilización de financiación de fuentes públicas y privadas; pide la creación de una cartera de proyectos para la región susceptible de atraer a los inversores;
21. Reconoce que las regiones alpinas tienen un patrimonio ambiental que debe preservarse, con su gran cantidad de paisajes naturales, así como una variedad extraordinaria de ecosistemas, que abarcan desde zonas de montaña hasta llanuras e incluso costas mediterráneas, haciendo así posible una zona económica y una biosfera basadas en la coexistencia entre la naturaleza y el ser humano; destaca, por lo tanto, la necesidad de una cooperación sinérgica activa entre la agricultura y otras actividades económicas en zonas protegidas (sitios de la Red Natura 2000, parques nacionales, etc.) a fin de desarrollar productos turísticos integrados, así como la importancia de preservar y proteger los hábitats únicos de las regiones montañosas;
22. Destaca las oportunidades que ofrece la Estrategia para el desarrollo de su mercado laboral, que presenta importantes niveles de desplazamiento pendular transfronterizo; considera que el aumento de la cualificación de la mano de obra y la creación de nuevos puestos de trabajo en la economía verde deben formar parte de las prioridades de inversión de la Estrategia para la Región Alpina; subraya, no obstante, que las pymes —muy a menudo, empresas familiares, como pequeñas explotaciones agrarias y pequeñas empresas de transformación— de la agricultura, el turismo, el comercio y las actividades artesanales y de producción representan el núcleo de la actividad económica de manera integrada y sostenible en la región alpina y, por tanto, constituyen el pilar fundamental del hábitat, la cultura y el espacio natural en los Alpes, además de una importante fuente de empleo; destaca la necesidad de una mayor diversificación de las actividades económicas y las oportunidades de empleo en la región alpina;
23. Subraya la necesidad de dar prioridad a la inversión en infraestructuras digitales y la importancia de garantizar un acceso rápido y eficiente a una conexión de internet de alta velocidad y, por lo tanto, a servicios digitales y en línea, como el comercio electrónico, el uso de circuitos de comercialización digital y el teletrabajo, así como otras oportunidades para las personas que viven en zonas alejadas de grandes centros urbanos, fomentando, cuando sea posible, alternativas al desplazamiento físico;
24. Considera que la innovación y el uso de las nuevas tecnologías en ámbitos clave de la economía, impulsadas por estrategias de especialización inteligente y financiadas por fuentes de financiación de la Unión ya existentes (por ejemplo, el FEDER, el FSE, Horizonte 2020, COSME o Erasmus +), pueden contribuir a generar empleos de calidad en sectores estratégicos como las ciencias de la vida, la bioeconomía, la energía, los productos ecológicos, los nuevos materiales o los servicios electrónicos; recuerda la importancia de prestar un apoyo firme a las pymes, lo que podría revertir la tendencia a la despoblación que se observa en algunas zonas y territorios de la región alpina;
25. Pide a las autoridades competentes de los Estados miembros alpinos y de sus regiones que dialoguen con la Comisión Europea para evaluar la posibilidad de realizar, en el próximo período de programación, un programa conjunto (basado en el artículo 185 del TFUE) de apoyo a la integración de las actividades de investigación e innovación de la zona alpina, en el marco de cadenas de valor europeo coherentes e integradas con las estrategias de especialización inteligente;
26. Anima a la formación de agrupaciones empresariales y a la cooperación entre empresas públicas y privadas, universidades, institutos de investigación y otras partes interesadas pertinentes, con el objetivo de fomentar la innovación y lograr que se aprovechen las sinergias entre las zonas alpinas y perialpinas; considera que las acciones previstas deben basarse en las estrategias nacionales y regionales de investigación e innovación para la especialización regional inteligente a fin de garantizar inversiones más eficientes y efectivas;
27. Reconoce la importancia de que la EUSALP desarrolle proyectos para las asociaciones y las instituciones, así como para las microempresas y las pymes activas en los sectores cultural y creativo, por la función que desempeñan en materia de inversiones, crecimiento, innovación y empleo, pero también por su papel fundamental de salvaguardia y fomento de la diversidad cultural y lingüística;
28. Destaca que una estrategia macrorregional para los Alpes no solo debe ofrecer oportunidades para preservar, mantener y adaptar, cuando sea necesario, las formas tradicionales de actividad económica, como la agricultura, la silvicultura y las actividades económicas artesanales, sino también promover la innovación y el desarrollo de nuevas iniciativas en este ámbito, por ejemplo, a través del instrumento InnovFin de la Unión; señala la necesidad de que se facilite un mejor acceso a la financiación y apoyo a las pymes, habida cuenta de su papel en la creación de empleo;
29. Destaca que la cooperación entre regiones, en particular la cooperación transfronteriza, resulta esencial para un mayor desarrollo del turismo en el conjunto de la región; alienta la elaboración de estrategias de turismo basadas en el patrimonio actual natural y cultural, en la sostenibilidad y en la innovación; subraya la dimensión social, cultural y económica de las diversas tradiciones y costumbres alpinas, que merecen fomento y apoyo en su diversidad;
30. Señala que la gestión y la reintroducción de aves rapaces y animales carnívoros en las regiones alpinas se realizan a escala nacional y local, cuando esas especies no conocen fronteras administrativas y la migración es, por naturaleza, transfronteriza; pide a los Estados miembros, no obstante, que para evitar conflictos ligados a esta reintroducción, se mejore la coordinación entre las diferentes autoridades y se intensifiquen el intercambio de información y las buenas prácticas para mejorar la gestión y la protección de los animales de granja y de pastoreo como parte de la Estrategia para la Región Alpina en conexión con la Plataforma de Grandes Carnívoros, Ungulados Silvestres y Sociedad del Convenio de los Alpes;
31. Apoya la diversificación de la oferta turística mediante el desarrollo de nuevas oportunidades adaptadas a las necesidades regionales y que aprovechen los recursos regionales, como, por ejemplo, los parques temáticos, las rutas temáticas, el turismo gastronómico y el enoturismo, el turismo social, de salud y educativo, y el turismo deportivo, a fin de prolongar la estación turística, a la vez que se descongestionan las infraestructuras y se consigue empleo durante todo el año en el sector del turismo, así como el agroturismo para atraer visitantes a actividades del medio rural y de la naturaleza en hoteles fuera de las zonas más frecuentadas, y aumentar la competitividad y la sostenibilidad de los destinos turísticos; respalda el fomento de nuevas actividades mejor adaptadas al cambio climático y a la protección ambiental;
32. Apoya las medidas que fomentan la descongestión de las infraestructuras de transporte mediante las vacaciones escolares escalonadas y, por consiguiente, períodos de vacaciones escalonados, así como mediante la distribución inteligente de peajes e incentivos por parte de los proveedores de servicios turísticos en los momentos de más llegadas y en las horas punta;
33. Recuerda la importancia económica de la promoción del desarrollo de actividades turísticas sostenibles y no agresivas para toda la región alpina, también en las ciudades situadas a orillas de lagos y en las ciudades balneario; anima asimismo a los Estados miembros a que recurran al uso de la bicicleta en combinación con los viajes en ferrocarril o los servicios de transporte intermodales; destaca, sobre la base de las mejores prácticas, las plataformas de turismo creadas en el marco de proyectos financiados por la Unión;
34. Observa que una misma persona suele tener que realizar actividades diferentes a lo largo del año, a veces a uno y otro lado de la frontera; pide a la Comisión, a los Estados miembros y a las entidades públicas regionales y locales que promuevan la cooperación entre los agentes encargados de la formación profesional, tanto inicial como continua; subraya el interés que supondría un programa Erasmus + destinado al aprendizaje transfronterizo;
35. Destaca la importancia de mejorar la conectividad del transporte y la energía entre los países participantes, incluidos el transporte local, regional y transfronterizo y las conexiones intermodales con el interior (incluidas las grandes conurbaciones), también para favorecer el desarrollo de la región, mejorar la calidad de vida de sus habitantes y atraer a nuevos residentes, a la vez que se evalúa si las redes existentes se pueden renovar o ampliar, con el objetivo global de conseguir una mejor realización de las RTE-T; subraya la importancia de construir una infraestructura «inteligente»; considera que las infraestructuras de nueva construcción deben convertirse en auténticos «corredores tecnológicos», dentro de los que construir todas las «infraestructuras separadas», es decir, las líneas eléctricas, de telefonía, de banda ancha y de banda ultraancha, las conducciones de gas, las redes de fibra óptica, las conducciones de agua, etc.;
36. Pide un enfoque holístico de la futura elaboración y aplicación de la política alpina de transporte y medio ambiente; subraya, en este contexto, la necesidad de dar prioridad a las transferencias modales con el fin de lograr que se pase del transporte por carretera al ferrocarril, en particular, para las mercancías, y pide a la Comisión que apoye esta transición; pide, también en este contexto, que los ingresos generados por el transporte por carretera se usen para impulsar la realización y el desarrollo de un transporte ferroviario de viajeros y de mercancías eficiente y respetuoso del medio ambiente y para reducir la contaminación acústica y ambiental, y señala proyectos potenciales en ámbitos como la gestión del tráfico, la innovación tecnológica, la interoperabilidad, etc.; pide además una extensión de la infraestructura existente, incluidos sistemas intermodales e interoperables de calidad, en la región alpina; hace hincapié en la importancia de garantizar la accesibilidad y la conectividad de todos los habitantes de la región;
37. Subraya la importancia de conectar las rutas de transporte con otras partes de Europa, así como la importancia de las interconexiones con los corredores de la RTE-T, optimizando las infraestructuras existentes; señala que el relieve sigue siendo un obstáculo para el acercamiento entre los ciudadanos europeos y que la Unión se ha comprometido a financiar en mayor medida las infraestructuras de transporte transfronterizo; pide, por lo tanto, a los países participantes que concentren también sus esfuerzos en ejecutar y planificar proyectos complementarios que sean sostenibles e integradores, a la vez que se conecta y desarrolla la RTE-T actual;
38. Llama la atención sobre la falta de conexiones eficaces y no contaminantes dentro de las zonas de montaña, así como de conexiones entre estas y las zonas perimontañosas; insta a la Comisión y a los Estados miembros a que faciliten mejores conexiones, limpias e hipocarbónicas, en especial de las redes ferroviarias, a nivel regional y local con el fin de reforzar la cohesión y la calidad de vida en estas zonas; alienta y promueve el asentamiento en la región alpina;
39. Pide a los Estados participantes en la estrategia macrorregional que consideren las condiciones específicas de los trabajadores transfronterizos y elaboren acuerdos para los trabajadores transfronterizos de la macrorregión alpina;
40. Apoya el desarrollo de formas innovadoras como la información sobre el tráfico y su control inteligentes, es decir, los sistemas telemáticos de transporte y la multimodalidad del transporte local a la carta, teniendo presente asimismo el potencial que supone poner en común las actividades transregionales en este ámbito;
41. Destaca la falta de conexiones digitales eficaces dentro de las zonas de montaña; insta a la Comisión y a los Estados miembros a que faciliten mejores conexiones a nivel regional y local con el fin de mejorar la calidad de vida y promover el desarrollo de nuevas actividades y la creación de oportunidades laborales en estas zonas, así como para promover el reasentamiento;
42. Destaca la importancia de la inversión pública en las zonas de montaña para contrarrestar las carencias del mercado en la prestación de conectividad digital en dichas zonas; destaca la importancia del suministro completo y generalizado de internet de banda ancha también en las zonas de montaña para garantizar un espacio económico y un hábitat sostenibles en áreas apartadas; pide a la Comisión que proponga soluciones concretas para esta cuestión;
Medio ambiente, biodiversidad, cambio climático y energía
43. Subraya la importancia de proteger y reforzar la biodiversidad en la región alpina; pide que se realicen esfuerzos conjuntos para introducir medidas innovadoras para su conservación y mantenimiento, así como un examen detallado del papel que desempeñan los grandes depredadores y de la posible introducción de medidas de adaptación, y el pleno cumplimiento del acervo de la Unión sobre la protección del medio ambiente, la biodiversidad, el suelo y el agua; destaca la importancia de garantizar que se adopten todas las medidas posibles para evitar la duplicación de iniciativas legislativas ya existentes;
44. Destaca que la macrorregión alpina ofrece grandes oportunidades en términos de soluciones innovadoras, que podrían convertirla en un laboratorio único de experimentación para la economía circular; propone, a este respecto, que se inscriba en el presupuesto europeo para 2017 un proyecto piloto que explore las potencialidades que ofrece esta zona para desarrollar estrategias concretas ligadas a la economía circular, por ejemplo, en los ámbitos de la producción, el consumo y la gestión de residuos;
45. Destaca la importancia de promover la autoproducción de energía, mejorar la eficiencia energética y apoyar el desarrollo de las fuentes de energía renovables más eficientes en la región, desde la energía hidroeléctrica hasta las energías eólica, solar y geotérmica, y de promover asimismo el desarrollo de nuevas formas de energías renovables específicas para los Alpes; señala el impacto en la calidad del aire del uso de diferentes tipos de combustión en el sector de la calefacción; respalda el uso sostenible de la madera forestal sin que se reduzca la superficie forestal existente, lo que es importante para el equilibrio con el ecosistema montañoso y la protección contra avalanchas, corrimientos de tierra e inundaciones;
46. Subraya la urgente necesidad de desarrollar nuevas estrategias para luchar contra la contaminación atmosférica, que está aumentando los problemas de salud pública, y contra el cambio climático, en particular en las zonas más industrializadas y pobladas de la macrorregión, a la vez que se identifican las fuentes de contaminación existentes y se hace un seguimiento de cerca de las emisiones contaminantes; pide, por consiguiente, a los Estados miembros que elaboren políticas de transporte sostenibles en consonancia con los objetivos de la CP 21 de París, y que apoyen la conservación y el mantenimiento de los servicios de los ecosistemas en toda la macrorregión alpina;
47. Hace hincapié en la importancia de la infraestructura de transporte de energía y apoya los sistemas inteligentes de distribución, almacenamiento y transmisión de energía, así como la inversión en infraestructura de energía para la producción y el transporte de electricidad y de gas, en consonancia con la RTE-E, y en la ejecución de proyectos concretos mencionados en la lista de proyectos de interés de la Comunidad de la Energía (PECI); subraya la importancia de explotar las fuentes de energía locales, especialmente las renovables, a fin de reducir la dependencia de las importaciones; pide que se promueva la producción de energía descentralizada y la autoproducción, y que se mejore la eficiencia energética en todos los sectores;
48. Insta a los países participantes a que realicen esfuerzos conjuntos para una ejecución de la ordenación del territorio y de la gestión territorial integrada en la que participen las distintas partes interesadas (entidades nacionales, regionales y locales, comunidad científica, ONG, etc.) de la región;
49. Pide un mayor refuerzo de la colaboración y del trabajo efectuado en el marco del World Glacier Monitoring Service (Servicio Mundial de Seguimiento de Glaciares), habida cuenta de las recientes decisiones de la CP 21 en París y de la estrategia que ha de seguirse en lo sucesivo;
50. Expresa su preocupación ante el hecho de que el cambio climático y el aumento de las temperaturas representan una grave amenaza para la supervivencia de especies que habitan en cotas altas, y señala que el deshielo de los glaciares constituye otro motivo de preocupación, puesto que tiene un gran impacto en los recursos hídricos subterráneos; pide un plan transnacional de amplio alcance para luchar contra la fusión de los glaciares y responder al cambio climático en toda la cadena de los Alpes;
51. Pide a los países participantes que prosigan sus esfuerzos para diversificar las fuentes de suministro energético y desarrollar las fuentes renovables disponibles, como la energía solar y la energía eólica, dentro de la combinación de producción de energía; hace hincapié en la sostenibilidad y la competitividad de las centrales hidroeléctricas; pide a los países participantes que contribuyan a la creación en la macrorregión de redes de infraestructuras eléctricas que funcionen adecuadamente;
52. Hace hincapié en que la diversificación de las fuentes de suministro energético no solo mejorará la seguridad energética de la macrorregión, sino que también generará más competencia, con importantes beneficios para el desarrollo económico de la región;
53. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión, así como a los Gobiernos y Parlamentos nacionales y regionales de los países participantes en la EUSALP (Alemania, Austria, Eslovenia, Francia, Italia, Liechtenstein y Suiza).
DO L 347 de 20.12.2013, p. 303.
Textos Aprobados, P7_TA(2012)0269.
Textos Aprobados, P7_TA(2013)0229.
A raíz de una iniciativa emprendida por las regiones alpinas a finales de 2011, el Consejo Europeo de diciembre de 2013 pidió a la Comisión que presentase una Estrategia de la Unión Europea para la Región Alpina (EUSALP). La Comisión respondió a esta solicitud presentando un Plan de Acción para dicha Estrategia en julio de 2015.
Se trata de la cuarta estrategia macrorregional de la UE, por lo que puede aprovecharse de la experiencia adquirida con la Estrategia de la Unión Europea para la región del Mar Báltico, la Estrategia de la Unión Europea para la región del Danubio y la Estrategia de la UE para la región del Adriático y del Jónico.
Las estrategias macrorregionales hasta ahora han surgido de iniciativas intergubernamentales, en zonas de nuestro continente que durante mucho tiempo se han visto divididas por la guerra y por telones de acero, con el fin de restablecer la cooperación institucional y económica entre estos territorios.
Estas iniciativas han sido posibles, no obstante, gracias a la inclusión del objetivo de cohesión territorial en el Tratado de Lisboa y, por tanto, deberían integrarse en mayor medida en el «método comunitario», aprovechando el extraordinario potencial de la planificación territorial estratégica «ascendente» respecto al tradicional enfoque descendente de la Comisión reflejado en instrumentos como el programa ESPON.
Por lo tanto, sería necesario reforzar la participación de la Comisión Europea, tanto en la fase de inicio de las estrategias macrorregionales, como en la fase de concepción y programación y, sobre todo, en las fases de aplicación y coordinación con las demás estrategias y con la política de cohesión territorial más general de la Unión. Asimismo, también sería necesaria una participación formal por parte del Parlamento Europeo, en su papel de colegislador, en la fase de puesta en marcha y de aprobación de las estrategias, así como durante el seguimiento de los resultados que se obtengan.
En efecto, sería inconcebible que las instituciones democráticamente responsables de la iniciativa legislativa y de gobierno de la Unión, que además representan la voluntad democrática de los ciudadanos, no estuvieran directamente implicadas en estrategias de desarrollo fundamentales de la Unión, que tienen un impacto inevitable en su futuro y en el uso de los recursos materiales y de planificación disponibles, y que se están extendiendo progresivamente por una gran parte del continente (además de las estrategias del Báltico, el Danubio, el Adriático y los Alpes, hay otras iniciativas en progreso, para el Atlántico y el Mediterráneo, así como para otras regiones de montaña europeas).
Es necesario, por tanto, adoptar un acto legislativo que defina los procedimientos necesarios para iniciar, aprobar y, posteriormente, aplicar y coordinar con las demás políticas de la Unión las futuras estrategias macrorregionales, y que defina, asimismo, el marco en el que, tanto estas como las estrategias ya existentes, operarán en el futuro.
Dicho marco jurídico debe definir también de forma más adecuada, sobre la base de los principios de subsidiariedad y proporcionalidad, el sistema de gobernanza de las estrategias existentes y futuras, limitando el papel de las autoridades nacionales y de la Unión al impulso inicial y la coordinación, así como a las funciones de supervisión y apoyo, dejando los aspectos relativos a la gobernanza de los proyectos y de su realización a los organismos regionales y locales que deben ser los verdaderos protagonistas de las bases de las políticas territoriales y de desarrollo.
La EUSALP se desarrolla en un contexto caracterizado por varios tipos de cooperación existentes en la región, como el programa del Espacio Alpino y el Convenio de los Alpes, además de diversos programas transfronterizos de Interreg. La EUSALP abarca 48 regiones y 7 países, cinco Estados miembros de la Unión (Alemania, Austria, Eslovenia, Francia e Italia) y dos terceros países (Liechtenstein y Suiza). Esta región, en la que residen más de 80 millones de habitantes, tiene un fuerte atractivo humano, natural, económico y cultural. La historia de esta zona se caracteriza tanto por divisiones y guerras relacionadas con las fronteras alpinas, como por la aparición y el crecimiento de Estados en las propias fronteras de los Alpes. La llanura y la zona montañosa alpina forman parte de un sistema natural y humano que no puede ser dividido, cuya interdependencia ha marcado la historia de la región. El desarrollo económico de las zonas de llanura ha sido posible gracias a los recursos hídricos y geológicos de las tierras altas, mientras que el próspero desarrollo de la industria turística en extensas zonas de los Alpes ha sido posible gracias a las grandes cuencas demográficas de las llanuras. Sin embargo, las dificultades de conexión y de logística de la producción han marcado el desarrollo de los territorios de montaña. Pero la zona de la macrorregión alpina es también, a día de hoy, muy vulnerable a los efectos del cambio climático. Las autoridades públicas, sobre la base del principio de subsidiariedad, deben por tanto hacer frente a los retos económicos y medioambientales de la macrorregión alpina.
La Comisión Juncker ha decidido centrarse en estimular la inversión a través de un plan de inversiones y el resultante Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas. Para los países de la región, esto supone una oportunidad para impulsar y llevar a cabo inversiones conjuntas. La EUSALP ofrece la oportunidad de orientar inversiones estratégicas en beneficio del conjunto de la región. El potencial de la región alpina es muy amplio y puede desarrollarse mediante la capacidad de planificación conjunta por parte de los países y las regiones de la zona alpina, con la participación clave de los organismos locales y de todos los agentes públicos y privados de la zona. La Comisión, en colaboración con el BEI y otros agentes internacionales, deberá desempeñar un papel especial a la hora de proporcionar orientación y apoyo en lo que respecta a la aplicación de la Estrategia.
En este contexto, la EUSALP ofrece a los países de la región la oportunidad de invertir en proyectos comunes de impacto europeo, no solo interregional, y de desarrollar nuevas formas de gobernanza multinivel, partiendo de las regiones con la contribución de las instituciones europeas.
El Parlamento, como colegislador en materia de política de cohesión, desempeña un importante papel en la fase de concepción y realización de la Estrategia.
Dada la infrautilización de recursos en las zonas de montaña de la EUSALP (zonas interiores) y la alta concentración de producción en las zonas de llanura, es necesario llevar a cabo estrategias económicas integradas. Estas estrategias son coherentes con los objetivos de la programación de los Fondos EIE 2014-2020 y, en particular, con los principios de la innovación y la estrategia de especialización inteligente.
La EUSALP no se superpone a la cooperación interregional y transfronteriza existente, sino que le aporta un valor añadido. Se trata de abordar objetivos comunes en toda la zona, en coherencia con los principales objetivos de la Estrategia Europa 2020 en materia de desarrollo sostenible, medio ambiente y energía. Para alcanzar estos objetivos es necesario diseñar y realizar proyectos de dimensión macrorregional.
En este contexto, las entidades regionales son los agentes institucionales que pueden concebir un modelo ascendente, en consonancia con las exigencias de los territorios, pero con la necesaria coordinación europea entre las regiones, en cooperación con las instituciones europeas.
Como resultado de varios meses de debates con las partes interesadas de la estrategia a escala tanto de la UE como nacional, regional y local en los países interesados, han surgido las siguientes prioridades de desarrollo, ideas y propuestas:
PILAR I — Mejorar la competitividad, la prosperidad y la cohesión de la región alpina)
Desarrollo de la capacidad de innovación de las pymes de la región alpina mediante el uso de estrategias de crecimiento inteligente de los países y las regiones interesadas, que deberían estar armonizadas entre sí.
Desarrollo de un enfoque de base local para el desarrollo de las zonas alpinas.
Desarrollo de la colaboración entre los sectores público y privado de la macrorregión, en particular en los ámbitos clave de la Estrategia.
Promoción de un turismo sostenible y competitivo (diversificación de la oferta turística, gestión del turismo sostenible y responsable).
Diversificación de la oferta y de los productos turísticos con el objetivo de superar la estacionalidad — rutas temáticas transnacionales, aprovechamiento del patrimonio natural y cultural a través del turismo, creación de nuevas infraestructuras turísticas (por ejemplo, parques temáticos), desarrollo de una marca para los productos y servicios turísticos de la macrorregión, promoción de la región en los mercados mundiales, promoción dirigida a grupos específicos de destinatarios (por ejemplo, personas mayores o convenciones y turismo de negocios), posicionamiento de la región como destino pluriestacional.
Mejora de la calidad y la innovación en el turismo — TIC, educación, transferencias tecnológicas, creación de redes de empresas, agrupaciones, intercambio de ejemplos de buenas prácticas, interconexión de sectores de la agricultura local, del turismo y del abastecimiento de alimentos, promoción/comercialización innovadora.
Aprovechamiento y protección del extraordinario sistema lacustre de los valles alpinos y perialpinos, tanto al norte como al sur de la cordillera.
Integración de las grandes infraestructuras deportivas existentes en la macrorregión, para facilitar su utilización común también en función de grandes acontecimientos deportivos.
Mejora de la accesibilidad de los productos y servicios turísticos — mejora de competencias y servicios específicos, formación del personal, promoción y disponibilidad de la información, cooperación con el objetivo de facilitar el desplazamiento de turistas, armonización de estadísticas nacionales con el fin de facilitar la medición de los efectos de la planificación sectorial futura y definición de políticas.
Uso más eficiente de los fondos de la UE — facilitar el acceso a nueva financiación, creación de nuevas empresas y pymes sostenibles e innovadoras centradas en la investigación y la estrategia de crecimiento inteligente.
Creación de una red de agrupaciones y empresas de turismo sostenible.
Formación en el ámbito de las competencias profesionales y empresariales en el sector del turismo — fomento de la diversificación de ofertas y productos turísticos.
Integración de los proyectos de la EUSALP en los programas operativos regionales y nacionales financiados por el FEDER y mejorar la integración de los programas regionales de los Fondos EIE con los programas de acceso directo, en particular Horizonte 2020, por ejemplo, activando instrumentos similares al «sello de excelencia» a escala macrorregional.
Desarrollo de redes macrorregionales de investigación pública y privada dedicadas al desarrollo de proyectos de la EUSALP.
Apoyo a proyectos de intercambio universitario macrorregionales, también con fondos de apoyo a programas europeos existentes como el programa Erasmus.
PILAR II — Garantizar la accesibilidad y las conexiones a todos los habitantes de la región alpina (transporte transfronterizo y conexiones intermodales con el interior).
Realización de un corredor franco-italiano y uno ítalo-austríaco y conectarlos con el ítalo-suizo que ya ha sido terminado, para mejorar la conexión entre el norte y el sur de Europa. –
Mejora sistemática de las infraestructuras de transporte mediante la rehabilitación o la construcción de nuevas infraestructuras que conecten con los grandes ejes y competitividad en el mercado de los servicios de transporte conforme a la legislación de la UE.
Desarrollo de sistemas innovadores destinados a apoyar el transporte público o colectivo y aumento del atractivo del transporte público en todas las formas de transporte.
Creación de asociaciones público-privadas en las operaciones de transporte.
Planificación a largo plazo de programas de seguridad en el transporte, especialmente en el transporte por carretera.
Desarrollo de sistemas innovadores y coordinados para la gestión de los pasos fronterizos.
Realización de estudios de viabilidad sobre los sistemas de tarificación integrada de los pasos fronterizos y del transporte en la zona.
Mejora de las conexiones de los puertos marítimos de la red RTE-T con las zonas de interior y desarrollo de la intermodalidad en la región alpina.
Desarrollo de sistemas innovadores relacionados con la logística, en particular, dedicados al desarrollo del comercio transfronterizo.
Reducción del aislamiento de las zonas de interior y las zonas remotas, mejorando su acceso a los servicios energéticos y de transporte.
Desarrollo de infraestructuras energéticas de red.
Finalización, racionalización y armonización de las redes de TIC, en particular en las zonas transfronterizas.
Agrupación de actividades/servicios intermodales y logísticos en toda la región.
Mejora de la accesibilidad de las zonas de montaña con sistemas innovadores basados también en estrategias de especialización inteligente de los países y las regiones de la zona.
Coordinación de grandes proyectos infraestructurales de interconexión ya existentes o previstos en la región.
PILAR III — Garantizar la sostenibilidad en los Alpes: proteger el patrimonio alpino y promover un uso sostenible de los recursos naturales y culturales (medio ambiente, hábitats terrestres transnacionales y biodiversidad)
Reducción de los riesgos provocados por el cambio climático, invirtiendo en el sector del agua (por ejemplo, construcción de embalses).
Apoyo a la agricultura alpina, respetando un desarrollo equilibrado y sostenible.
Protección y restablecimiento de la biodiversidad y de los ecosistemas, asegurando un adecuado sistema de seguimiento, información y gestión de la red Natura 2000 y garantizando una gestión sostenible de la naturaleza.
Promoción y consecución de un desarrollo sostenible de las economías de los Alpes y un uso sostenible de sus recursos.
Mejora del conocimiento del entorno alpino — fomento de la investigación conjunta sobre el estado de la biodiversidad de los Alpes.
Creación y fortalecimiento de zonas protegidas macrorregionales — creación de la capacidad de acceso a los ecosistemas y la cartografía de las zonas importantes para la conservación de las especies y de los tipos de hábitats en los lugares prioritarios, con el objetivo de conectar todas las numerosas zonas protegidas de la macrorregión a través de los corredores ecológicos.
Intercambio de mejores prácticas entre las autoridades de gestión de las zonas alpinas protegidas.
Elaboración y ejecución de un plan de emergencia común.
Armonización y aplicación de la legislación nacional relativa a los hábitats terrestres y la biodiversidad — armonización de la legislación en el ámbito de la planificación urbana, la protección de la naturaleza, el medio ambiente y el patrimonio cultural con la Convención Europea del Paisaje;
OPINIÓN de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales (2.5.2016)
Ponente de opinión: Jérôme Lavrilleux
La Comisión de Empleo y Asuntos Sociales pide a la Comisión de Desarrollo Regional, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de Resolución que apruebe:
A. Vista la Comunicación de la Comisión relativa a la estrategia de la Unión Europea para la Región Alpina (COM(2015)0366), así como el plan de acción que la acompaña,
B. Considerando que la región alpina es una de las zonas más dinámicas, innovadoras, productivas y competitivas de Europa, que se caracteriza por unas regiones industriales importantes y numerosos centros de excelencia, y que goza de unas características geográficas, naturales y económicas únicas, entre las que se incluyen productos locales y elementos culturales, paisajísticos y de interés histórico;
C. Considerando que la idea de una estrategia macrorregional nace de la necesidad de mejorar la cooperación y la coordinación en algunas zonas transfronterizas con el fin de abordar desafíos comunes con más eficiencia y eficacia de lo que pueden hacerlo actores únicos individualmente, así como de la ambición de favorecer la resolución de los problemas en un número relativamente pequeño de países y regiones con el fin de facilitar en la práctica una cohesión más fuerte entre los ciudadanos en la Unión Europea;
D. Considerando que existen diferencias significativas entre los distintos tipos de características de zonas de la Región Alpina, como sus zonas montañosas, los Prealpes, las zonas rurales y las zonas urbanas;
E. Considerando la necesidad de respuestas específicas para hacer frente a los diferentes retos a que se enfrenta la Región Alpina, a saber: la globalización; unas tendencias demográficas negativas, en particular la baja tasa de natalidad y el envejecimiento de la población; la baja densidad de población la «fuga de cerebros»; las nuevas tendencias migratorias; la crisis económica y las disparidades económicas y demográficas; el cambio climático; los riesgos naturales a gran escala; el reto energético; las fluctuaciones estacionales en el empleo y en la renta y la necesidad de asumir múltiples trabajos; la reducción de los residuos; y la necesidad de garantizar un uso sostenibles de los recursos;
F. Considerando que los cambios demográficos, caracterizados en particular por el envejecimiento de la población, las bajas tasas de fertilidad y la emigración, así como por la baja densidad de población en las zonas montañosas, constituyen importantes desafíos para la Región Alpina y repercuten en la evolución del mercado laboral, en las inversiones y en la prestación de servicios públicos;
G. Considerando que la cohesión intergeneracional, la ampliación de los vínculos familiares y las empresas familiares que se han establecido progresivamente tienen una gran importancia social en la Región Alpina;
H. Considerando que la baja densidad de población está vinculada, entre otros factores, a la escasez de servicios básicos para la población; que las zonas montañosas están en situación de desventaja en cuanto a la prestación de servicios sociales y asistencia sanitaria;
I. Considerando que el desarrollo futuro de la Región Alpina está asociado con las zonas rurales, el desarrollo rural, «el futuro del pueblo» y la agricultura;
J. Considerando que el derecho fundamental a la libre circulación de personas es una condición sine qua non, particularmente en las regiones fronterizas, para alcanzar los objetivos de cohesión económica, social, territorial y medioambiental, para conseguir un desarrollo y una competencia fuertes y sostenibles y para posibilitar un acceso equitativo al empleo;
K. Considerando que las poblaciones de las zonas de monte bajo se encuentran entre las más pobres de la región montañosa y que están expuestas a un grave riesgo de desempleo, lo que da lugar a despoblación, debido a la deslocalización de la producción industrial tradicional, que se concentra en las zonas urbanas;
L. Considerando que la Estrategia para la Región Alpina debería inspirarse en los logros de estrategias macrorregionales ya aplicadas para la región del mar Báltico, la región del Danubio y la región adriático-jónica;
M. Considerando que en las regiones de montaña, en especial las ultraperiféricas, se observa a menudo un nivel de estudios más bajo, una falta de mano de obra cualificada, una menor densidad de servicios públicos y un acceso insuficiente a la banda ancha; que las zonas más accesibles cuentan en general con una economía más dinámica y atraen más inversiones;
N. Considerando que la Estrategia para la Región Alpina debería conceder prioridad a las zonas en las que generaría un verdadero valor añadido y una mayor convergencia regional;
O. Considerando que los recursos financieros deberían orientarse a satisfacer las necesidades específicas de las zonas montañosas;
1. Acoge con satisfacción la Comunicación de la Comisión para la Región Alpina y el plan de acción que la acompaña, aunque subraya la necesidad de reforzar en mayor medida la dimensión social a fin de garantizar la elección de un modelo de crecimiento que asegure un crecimiento sostenible, la inclusión social y la protección social para todos, en particular en las zonas fronterizas; hace hincapié en la importancia de fomentar la creación de infraestructuras sociales y las inversiones sociales;
2. Subraya la importancia de reforzar el potencial económico de los sectores estratégicos de la agricultura, la silvicultura, el turismo sostenible y respetuoso de las generaciones, la energía sostenible, la bioeconomía, los productos biológicos, la salud y las tecnologías punta, de prestar un apoyo firme a las pymes, en particular a las empresas familiares dentro de esta categoría, y de promover el emprendimiento social en colaboración con centros de investigación con el fin de crear redes y vínculos interregionales; destaca la necesidad de fomentar la producción local y de favorecer nuevas inversiones, por ejemplo facilitando el acceso al crédito para los jóvenes emprendedores y para la creación de empleo sostenible con arreglo a la Agenda del Trabajo Digno de la OIT, respetando la negociación colectiva y los acuerdos colectivos cuando existan;
3. Destaca la importancia de la identidad transfronteriza y de otras formas de identidad regional;
4. Hace hincapié en la necesidad de conseguir unos servicios públicos de calidad accesibles y asequibles para todos, en particular en los ámbitos de la educación, la atención sanitaria, los servicios sociales y la movilidad; destaca la necesidad de desarrollar infraestructuras y tecnologías que garanticen la existencia de servicios sostenibles adaptados a las personas que viven en la Región Alpina; pide a los Estados miembros interesados que presten una mayor atención a las necesidades de las personas que viven en las regiones más periféricas;
5. Subraya la necesidad de poner en marcha instrumentos eficaces, en particular inspecciones y controles adecuados, para garantizar unas condiciones de trabajo y de vida dignas a los trabajadores estacionales en la Región Alpina y asegurar que no se abusa del empleo estacional; hace hincapié en la necesidad de garantizar el respeto de los derechos y las normas laborales y unas condiciones de empleo de alta calidad en términos generales;
6. Subraya la necesidad de fortalecer la capacidad de adaptación de la mano de obra mediante el reciclaje profesional, el aprendizaje permanente y el multilingüismo y de respaldar planes de refuerzo de unas buenas condiciones de trabajo, protección social, la igualdad de género y la accesibilidad en relación con las personas con discapacidad;
7. Insiste en la necesidad de crear un entorno favorable a la innovación y la investigación con estrategias de especialización inteligentes y el refuerzo de los vínculos entre las ventajas complementarias de la Región Alpina y sus intereses, y destaca la necesidad de formar agrupaciones regionales para garantizar el establecimiento sostenible de redes en los ámbitos de la investigación, la ciencia y la economía; destaca que un elevado nivel de bienestar social, una mano de obra cualificada y formada, unas empresas innovadoras y unas características geográficas únicas representan ventajas competitivas para la Región Alpina;
8. Recuerda la pertinencia de favorecer la formación múltiple y las formaciones adaptadas a las necesidades de un mercado de trabajo sostenible y sus sectores estratégicos orientados hacia el futuro, en particular con centros de formación específicos y un centro de empleo regional multilingüe en línea; opina que la formación mediante el aprendizaje de calidad debería basarse en las necesidades del mercado y ofrecerse con arreglo a las mismas;
9. Hace hincapié en que el turismo sostenible, la producción local y unos sistemas de transporte público eficaces pueden contribuir a abordar el despoblamiento y a proteger los puestos de trabajo en la región;
10. Señala que los centros de formación compiten entre sí, por lo que solamente deben recibir una asistencia especial si puede demostrarse que es realmente imprescindible por razones cualitativas y económicas;
11. Aboga por que se refuerce la sostenibilidad y la eficacia de la conectividad del transporte en el seno de la región y con el resto de Europa, y por que se fomente su intermodalidad para el desarrollo de la región y el bienestar de sus habitantes; destaca la importancia de apoyar unas políticas coordinadas a escala transnacional y nuevos enfoques de responsabilidad compartida y una cooperación equitativa entre los territorios como, por ejemplo, vínculos verticales entre las grandes zonas urbanas y las zonas rurales, de montaña y turísticas;
12. Destaca la importancia de garantizar el acceso a una conexión de internet de alta velocidad, a servicios digitales y en línea y al teletrabajo y otras oportunidades para las personas que viven en zonas alejadas de grandes centros urbanos, a fin de facilitarles acceso a las ofertas de empleo publicadas en internet, incluidas las publicadas en el portal Eures, así como a muchos otros servicios en línea que hacen más fácil nuestra vida cotidiana, favorecer la creación de empleo, aumentar la productividad laboral y los ingresos, contribuir a colmar la brecha digital y promover la inclusión social y económica para todos; pone de relieve la necesidad de conectar mejor los centros escolares, las universidades y los centros de investigación, impulsar programas de formación en línea, la innovación y el desarrollo de agrupaciones empresariales basadas en las competencias a escala regional y las empresas regionales, así como el desarrollo de conceptos globales de «pueblos y regiones digitales» como entornos vitales sostenibles, acogedores y favorables para las familias;
13. Destaca la dimensión social de una estrategia alpina común y pide una cooperación innovadora, por ejemplo la promoción del desarrollo demográfico, mediante medidas colaborativas para disponer de unos centros de obstetricia seguros y completos en zonas rurales alpinas;
14. Recuerda que el principio de acceso universal a los servicios públicos ha de garantizarse en todos los territorios de la Unión, y hace hincapié, en este sentido, en la necesidad de que los Estados miembros y las regiones fomenten soluciones alternativas e innovadoras para las zonas montañosas, incluidas, cuando proceda, soluciones adaptadas a las necesidades locales y regionales;
15. Subraya la necesidad de impulsar modelos de producción basados en un enfoque que tenga en cuenta la economía circular, apoyar la eficiencia energética y la creación de infraestructuras «verdes» para preservar la biodiversidad y los recursos naturales y proporcionar nuevas oportunidades al turismo y la creación de empleo de calidad;
16. Insta a la Comisión a incluir la perspectiva de género a nivel horizontal y vertical en todos los ámbitos políticos y a financiar acciones en este sentido destinadas específicamente a las mujeres que viven en regiones montañosas a fin de contrarrestar cualquier desequilibrio posible;
17. Destaca la dimensión social, cultural y económica de las diversas tradiciones y costumbres alpinas, que merecen fomento y apoyo en su diversidad también en el marco de los esfuerzos transfronterizos;
18. Pide la participación directa de regiones, municipios y ciudadanos en todas las iniciativas de la estrategia alpina de la Unión, pues es esencial para su éxito.
OPINIÓN de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria (19.4.2016)
Ponente de opinión: Renata Briano
La Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria pide a la Comisión de Desarrollo Regional, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de Resolución que apruebe:
A. Considerando que, en virtud de los artículos 11, 191 y 193 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), la Unión dispone de las competencias necesarias para intervenir en todos los ámbitos de la política de medio ambiente, como la contaminación del aire y el agua, la gestión de los residuos y el cambio climático;
B. Considerando que el artículo 1, apartado 1, de la Directiva 2002/49/CE(1) deja claro que debe desarrollarse en la Unión Europea un enfoque común para «evitar, prevenir o reducir con carácter prioritario los efectos nocivos, incluyendo las molestias, de la exposición al ruido ambiental»;
C. Considerando el Convenio de los Alpes, firmado por los países alpinos (Austria, Francia, Alemania, Italia, Liechtenstein, Mónaco, Eslovenia y Suiza) y la Unión Europea, para el desarrollo sostenible y la protección de los Alpes;
D. Considerando el carácter transversal de las políticas de medio ambiente y la necesidad de que las decisiones de los diferentes sectores de la estrategia alpina compaginen la sostenibilidad medioambiental y el desarrollo económico; que las políticas para la mitigación del cambio climático y conservación de la biodiversidad incluyen la necesidad de garantizar la resiliencia de los ecosistemas con una conectividad de hábitats suficiente que permita la migración de las especies;
E. Considerando que la región alpina constituye la segunda reserva de biodiversidad de Europa y una de las cuencas hidrográficas europeas más importantes, en la que los recursos de agua son importantes no solo para la producción de energía hidroeléctrica, sino también para el riego de tierras agrícolas, la gestión sostenible de los bosques, la conservación de la biodiversidad y el paisaje y el abastecimiento de agua potable;
F. Considerando que la agricultura y el turismo de la región alpina tienen una gran influencia en la conservación del medio ambiente, los paisajes tradicionales y la biodiversidad;
G. Considerando que el patrimonio histórico y cultural representa uno de los principales recursos de la zona;
H. Considerando que el Parlamento adoptó, el 23 de mayo de 2013, una Resolución sobre una estrategia macrorregional para los Alpes(2);
1. Destaca que los Alpes conforman un entorno natural en el que viven y trabajan cerca de catorce millones de personas con una cultura compartida, además de ser un importante destino turístico que atrae a unos 120 millones de visitantes cada año;
2. Observa el éxito de algunos modelos agrícolas en la región alpina que combinan la producción de alimentos, la silvicultura, la protección del paisaje para el turismo y la prestación de servicios ecosistémicos, como la protección contra avalanchas; considera que estos modelos, con múltiples objetivos y escaso impacto ambiental, deben ampliarse donde sea oportuno;
3. Reconoce que la región alpina es una zona socioeconómica con potencial turístico, dada la gran cantidad de paisajes naturales que posee; destaca la variedad extraordinaria de ecosistemas que alberga, que abarcan zonas de montaña y llanuras, e incluso costas mediterráneas, y entre los que se encuentran ecosistemas acuáticos muy sensibles, como lagos, ríos y torrentes; señala que la región es, además, muy rica en biodiversidad y recursos naturales como agua y madera, y que debe preservarse;
4. Acoge con satisfacción que las regiones participen activamente en la Estrategia de la UE para la Región Alpina;
5. Considera que se debe prestar especial atención a fomentar la permanencia de la población en las zonas poco pobladas de la región;
6. Señala que en la región alpina coexisten zonas muy transformadas por la actividad humana y urbanizadas y zonas rurales montañosas escasamente pobladas; observa que la estrategia debe constar de acciones coherentes en toda la zona, aunque debe tener en cuenta las disparidades estructurales que la caracterizan y centrarse principalmente en las regiones montañosas alpinas, puesto que presentan un potencial enorme de crecimiento económico sostenible; señala que la despoblación de las zonas rurales es una de las causas de la inestabilidad hidrogeológica en ciertas áreas, que puede repercutir en toda la región (inundaciones, corrimientos de tierras); hace hincapié en el papel clave de los servicios sociales en el crecimiento sostenible y para frenar el fenómeno de la despoblación de las zonas de montaña, y señala la necesidad de promover mejor el Mecanismo de Protección Civil de la Unión;
7. Señala que la agricultura en las zonas de montaña es muy importante para la estabilidad geológica de los Alpes; observa, no obstante, que la agricultura de montaña está expuesta a catástrofes naturales debidas a condiciones climáticas como inundaciones, avalanchas y deslizamientos de tierras; pide que se promuevan medidas de prevención de riesgos (por ejemplo, estructuras preventivas contra inundaciones);
8. Expresa su preocupación ante los graves riesgos de inestabilidad hidrogeológica y para la biodiversidad que presenta el cambio climático; destaca que el aumento de las temperaturas representa una seria amenaza para la supervivencia de especies que habitan en cotas altas, y que el deshielo de los glaciares constituye otro motivo de preocupación, puesto que tiene un gran impacto en las capas freáticas; señala, por tanto, la necesidad de una política macrorregional de adaptación al cambio climático y de una protección y una gestión sostenible de los ríos, lagos y torrentes de los Alpes;
9. Considera indispensable aplicar políticas de lucha contra el cambio climático basadas en modelos de producción y consumo centrados en los principios de la economía circular y los ciclos cortos en el abastecimiento alimentario, y hacer hincapié en la utilización y la reutilización racionales de materiales locales y recursos naturales, incluidas las aguas residuales y los desechos agrícolas, y en la puesta en común de servicios, respaldada por la contratación pública ecológica y una estrecha relación entre productores y consumidores a escala local; recuerda que, a la hora de gestionar los riesgos asociados al cambio climático, se deben tener en cuenta los factores de vulnerabilidad estructurales y organizativos de las sociedades alpinas; destaca la necesidad de intensificar el intercambio de mejores prácticas y la cooperación transfronteriza en materia de gestión de riesgos climáticos, tomando en consideración todas las sensibilidades territoriales;
10. Considera necesario que las regiones integradas en la estrategia utilicen los fondos de la Unión de forma coherente con la política de cohesión y promuevan inversiones asociadas al medio ambiente que tengan por objetivo, entre otros, la mitigación del cambio climático y la adaptación a este, la lucha contra la inestabilidad hidrogeológica, así como la sostenibilidad de la silvicultura, el turismo, la agricultura (incluida la agricultura biológica) y la ganadería, todos ellos aspectos que desempeñan un papel importante en la gestión territorial;
11. Destaca que no se está haciendo lo suficiente para alcanzar los objetivos de la Directiva marco sobre el agua 2000/60/CE; pide a la Comisión que, a la hora de aplicar la Directiva marco sobre el agua 2000/60/CE, respete la Directiva 92/43/CEE relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres, al objeto de garantizar una gestión hídrica más sostenible; subraya que, al hacerlo, se dé preferencia a la cooperación sobre la normativa;
12. Considera que el desafío que supone la existencia de «zonas blancas» sin cobertura de red móvil en la región se puede transformar en una oportunidad tanto para el ecoturismo como para la investigación médica;
13. Recuerda que la gestión integrada de los recursos de agua es una de las claves del desarrollo sostenible de los Alpes; reitera que los riesgos naturales, en particular los relacionados con el agua, pueden tener efectos indirectos en las llanuras y zonas urbanizadas; destaca, por consiguiente, la necesidad de intensificar el intercambio de buenas prácticas y la cooperación transfronteriza, en el contexto de la Plataforma de Gestión del Agua del Convenio de los Alpes, entre los organismos nacionales responsables de la gestión del agua y las cuencas hidrográficas, a fin de responder a los desafíos comunes inducidos por el cambio climático;
14. Considera que las inversiones deben canalizarse para conseguir un acceso igualitario y eficaz a la atención sanitaria para la toda la población de la región;
15. Considera, habida cuenta de la importancia económica del turismo para toda la región alpina, que es necesario seguir apoyando el desarrollo de un turismo blando; destaca, basándose en ejemplos de mejores prácticas como la plataforma turística Alpine Pearls, creada en el marco del proyecto Alps Mobility financiado por la UE, los logros alcanzados hasta el momento, en los que hay que apoyarse;
16. Considera necesario prever políticas de eficiencia y ahorro energéticos así como políticas para promover fuentes de energía alternativas renovables y sostenibles mediante una correcta gestión de los recursos hídricos, forestales y paisajísticos; considera importante ampliar el modelo descentralizado y local de producción y abastecimiento de energía, en particular a través de la integración de las redes y el almacenamiento; pide, por consiguiente, que se presenten iniciativas de investigación en este ámbito orientadas a las necesidades específicas de las regiones montañosas; hace hincapié en la importancia de animar a los consumidores, las empresas y las autoridades públicas a invertir en energía renovable para aumentar la seguridad energética y prevenir la pobreza energética; destaca la importancia de la energía hidráulica para el abastecimiento energético de las regiones montañosas y pide a las administraciones locales que promuevan su uso, así como el de otras fuentes renovables, para satisfacer las necesidades de la población;
17. Considera lamentable que los terrenos agrícolas estén desapareciendo a causa de su utilización con fines no agrícolas, como la construcción de carreteras y la calificación de terrenos como suelo edificable; pide que se conciban programas de apoyo orientados a la práctica y que se definan requisitos que garanticen la disponibilidad a largo plazo de tierras para la explotación agrícola y forestal; subraya que la cuestión del consumo del suelo es extremadamente crítica en las zonas más urbanizadas; insta, por tanto, a que el uso y la urbanización de suelos que consumen recursos naturales valiosos se gestionen de manera sostenible;
18. Pide un enfoque holístico de la futura elaboración y aplicación de la política alpina de transporte y medio ambiente para que los efectos del arbitraje y la transferencia no pongan en peligro la consecución de objetivos comunes;
19. Lamenta la accesibilidad insuficiente de las zonas económicas, que reduce la eficiencia de la agricultura de montaña en los Alpes y, por tanto, la competitividad de estas regiones; pide a la Comisión y a los Estados miembros que creen un sistema de infraestructuras adecuado que incluya la construcción de pistas agrícolas y forestales y senderos alpinos adecuados, así como el acceso a una red de datos móviles de alta velocidad para las regiones alpinas;
20. Llama la atención sobre la importancia de un turismo sostenible, cuyo motor sea la protección de la biodiversidad y el respeto de los ecosistemas, como demuestra el ejemplo positivo de los parques;
21. Hace hincapié en la importancia de las zonas protegidas para impulsar iniciativas de protección ambiental, tal como se indica en el Convenio de los Alpes; considera necesario elaborar una política que identifique los parques como lugares en los que promover actividades de protección ambiental; cree que las zonas protegidas son zonas particularmente sensibles para el ser humano y la naturaleza; está convencido de que pueden adquirir una dimensión transfronteriza para el desarrollo y la aplicación de mejores prácticas que conjuguen la protección de los hábitats con la economía sostenible (agricultura ecológica y de calidad, fomento de los productos locales, turismo y movilidad blandos, gestión de la fauna, etc.) y de que pueden exportarse a toda la región alpina y más allá;
22. Señala que, en materia de transportes, es preciso encontrar maneras de brindar un acceso adecuado a las zonas más marginales, que suelen estar cada vez más abandonadas, dentro de un marco de movilidad sostenible;
23. Considera necesario desarrollar infraestructuras destinadas a nuevas modalidades de transporte sostenible, aplicar políticas para la puesta en común de bienes y servicios y difundir la conectividad en las zonas menos desarrolladas, también para fomentar el desarrollo del teletrabajo;
24. Señala que la gestión y la reintroducción de aves rapaces y animales carnívoros en la región alpina se realizan a escala nacional y local, cuando esas especies no conocen fronteras administrativas y la migración en la región alpina es por naturaleza transfronteriza; considera esencial, en el marco de la estrategia alpina y junto con la Plataforma de Grandes Carnívoros, Ungulados Silvestres y Sociedad del Convenio de los Alpes, intensificar el intercambio de mejores prácticas en este ámbito;
25. Cree que las comunidades locales, las autoridades regionales y la sociedad civil, incluidos actores económicos como las partes interesadas del sector agrícola y forestal local, deben participar en el proceso decisorio, que debe desarrollarse de manera abierta, transparente y bien fundamentada;
26. Destaca la importancia de adaptar el contenido de la Estrategia para la Región Alpina a iniciativas de cooperación como el Convenio de los Alpes y sus protocolos posteriores, así como de tener en cuenta la cooperación y las redes transnacionales existentes en este ámbito, a fin de poner en práctica políticas y alcanzar objetivos comunes;
27. Señala que una agricultura y silvicultura activas son indispensables para la conservación de la diversidad biológica en la región alpina y, a la vez, constituyen una baza importante para otros sectores económicos como, por ejemplo, el turismo;
28. Pide a los Estados miembros y a la Unión Europea que, en el marco de la estrategia alpina, presenten enfoques de financiación específicos en relación con las políticas macrorregionales;
29. Considera necesario reforzar el papel de las autoridades locales y regionales en la aplicación de las políticas de la Unión y situar el principio de la gobernanza multinivel en el centro de la planificación y la aplicación de la estrategia para los Alpes.
30. Pide a la Comisión Europea que introduzca valores límite de emisión de ruido en el transporte de mercancías en la región alpina y que refuerce los regímenes de incentivos para fomentar inversiones en medidas de reducción del ruido en los principales ejes de transporte;
31. Pide que se introduzca el principio de fidelidad de costes y el principio de internalización de los costes externos en relación con las medidas actuales y futuras en materia de impuestos, derechos y gravámenes por el uso de infraestructuras, teniendo en cuenta la estrategia global de la región alpina y evitando, al mismo tiempo, los efectos de la transferencia y el arbitraje;
32. Pide que se presente una estrategia macrorregional para la región alpina que posibilite un uso sostenible de la tierra y los recursos naturales y, por tanto, una zona económica y una biosfera en la que coexistan la naturaleza y el ser humano, para que se frene la despoblación, que tendría un efecto adverso en la protección de la naturaleza y el paisaje;
Directiva 2002/49/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de junio de 2002, sobre evaluación y gestión del ruido ambiental - Declaración de la Comisión ante el Comité de Conciliación de la Directiva sobre evaluación y gestión del ruido ambiental, DO L 189 de 18.7.2002, p. 12.
DO C 55 de 12.2.2016, p. 117.
OPINIÓN de la Comisión de Transportes y Turismo (25.5.2016)
Ponente de opinión: Daniela Aiuto
La Comisión de Transportes y Turismo pide a la Comisión de Desarrollo Regional, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de Resolución que apruebe:
A. Considerando que la región alpina, como se define en el Convenio de los Alpes, plantea, como cualquier otra zona de montaña europea, un importante reto respecto al desarrollo de su función en el marco de la red europea de transporte, ya que tiene una baja densidad de población, tipos muy específicos de conexiones y de accesibilidad a los servicios y economías locales particulares;
B. Considerando que la geomorfología específica de la macrorregión no debe considerarse como un obstáculo a la conectividad, sino más bien como una oportunidad para desarrollar un sistema de transporte intermodal sostenible, basado en los modelos regionales de mejores prácticas y combinado con la protección y la promoción del patrimonio natural, ambiental y cultural, así como de la biodiversidad y la mitigación del cambio climático;
C. Considerando que los recursos financieros deben canalizarse principalmente hacia el desarrollo de las conexiones del transporte público en las regiones alpinas, e invertirse fundamentalmente en dicho desarrollo —sobre la base de indicadores adaptados a las condiciones específicas de las zonas de montaña y mediante la mejora de las conexiones ferroviarias existentes (específicamente del transporte transfronterizo)—, en la promoción de los pequeños centros urbanos, mediante un mejor acceso al trabajo y a las instalaciones turísticas sostenibles, y en garantizar la provisión de servicios esenciales de salud, educación y cuidado de niños, que permitan la creación de nuevos empleos locales de calidad y la protección del medio ambiente y los recursos naturales, incluidos los recursos hídricos;
D. Considerando que la región alpina se ve perjudicada por el éxodo rural y el envejecimiento de la población; que un servicio público de transporte eficaz, una conexión a internet de alta velocidad y un turismo sostenible durante todo el año podrían contribuir a incrementar el atractivo de la región para los jóvenes y facilitar el acceso al empleo;
E. Considerando que pasan por los Alpes cinco de los nueve corredores de la red principal de la RTE-T, que son cruciales para el desarrollo europeo y regional, así como para conseguir los objetivos fijados en el Libro Blanco sobre el transporte, y que su realización exige un esfuerzo económico conjunto y coordinado por parte de los Estados miembros hasta 2030;
F. Considerando que, para aplicar los principios establecidos en el Convenio marco y las iniciativas concretas que se han de poner en práctica, se han adoptado diversos protocolos y memorandos de entendimiento en los que se establecen medidas específicas relativas a una serie de asuntos como el transporte, el turismo, la protección del suelo, la ordenación territorial, el desarrollo sostenible, la conservación de la naturaleza y la preservación del paisaje, con vistas a realizar proyectos comunes relacionados con las redes transeuropeas de transporte, y que, en consonancia, los Estados miembros han alcanzado acuerdos bilaterales para aplicar la financiación del Mecanismo «Conectar Europa» (MCE) junto con la financiación prevista en sus presupuestos nacionales;
G. Considerando que la estrategia macrorregional de la Comisión tiene por objeto ofrecer instrumentos que refuercen la capacidad regional, potenciando en particular la conectividad, la intermodalidad y la interoperabilidad sostenibles del transporte de pasajeros y de mercancías, a fin de lograr transferir el tráfico de la carretera al ferrocarril; que diversas regiones pertenecientes a otras macrorregiones vecinas (Adriático, Danubio) deben utilizar ámbitos comunes a fin de mejorar la conectividad, la accesibilidad y la intermodalidad;
H. Considerando que, en su Comunicación sobre la Estrategia de la Unión Europea para la región alpina, la Comisión subraya tanto la necesidad de reducir el impacto del transporte transalpino, a fin de preservar el patrimonio ambiental de los Alpes, como la importancia de poner en marcha una estrategia destinada a lograr una mejora de las condiciones medioambientales para la población; que, durante décadas, el equilibrio entre la infraestructura de transporte y la protección del territorio regional se ha considerado como un gran reto; que, no obstante, todas las inversiones productivas deben basarse en una evaluación del ciclo de vida, junto con la evaluación de impacto ambiental que se requiere para prevenir los principales riesgos de catástrofe natural en una zona particularmente vulnerable como la región alpina;
1. Toma nota de la delimitación territorial contemplada en el Convenio de los Alpes, y de los protocolos conexos sobre transporte y turismo, así como del plan de acción de la Comisión destinado a mejorar la sostenibilidad de la conectividad del transporte con la región y en su interior y a fomentar la intermodalidad, la interoperabilidad y la calidad del transporte intermodal y de los sistemas de movilidad, con arreglo a los modelos de mejores prácticas;
2. Acoge con satisfacción la apertura del túnel de base de San Gotardo el 1 de junio de 2016; invita a la Comisión y a los Estados miembros alpinos correspondientes a que, antes de planificar la construcción de otros túneles de base, evalúen los cambios registrados en los flujos de tráfico y en el transporte de mercancías, por ejemplo a lo largo del eje del Brennero, tras la apertura de los nuevos túneles; solicita, en su caso, una cantidad suficiente de terminales ferrocarril-carretera a lo largo de los corredores a fin de promover el objetivo de la transferencia del tráfico de mercancías de la carretera al ferrocarril;
3. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que refuercen la gobernanza multinivel en la planificación del transporte y que apliquen, en la región alpina y esencialmente en la zona montañosa, una política de desarrollo de las infraestructuras del transporte que sea sostenible, integradora y no invasiva del territorio, preservándolo y promoviendo un desarrollo equilibrado de las regiones y zonas económicamente más débiles por lo que respecta al turismo, la cohesión social, el desarrollo regional y el empleo; destaca que, en la planificación de la política de infraestructura de transporte, debe concederse prioridad a evaluar y minimizar los impactos negativos en el medio ambiente, entre otros ámbitos; pide que se preste apoyo con el fin de fomentar una transferencia gradual del transporte por carretera al transporte por ferrocarril, así como el uso de transportes que utilicen fuentes de energía alternativas, con vistas a reducir las emisiones contaminantes;
4. Pide a la Comisión que se concentre también en optimizar la capacidad de la red de infraestructuras existentes, con el objetivo global de conseguir una mejor realización de la RTE-T; hace hincapié en que no deben financiarse proyectos de infraestructura que puedan conllevar un riesgo evitable o desproporcionado para el medio ambiente, los recursos naturales o la salud pública;
5. Destaca que es necesario mejorar y promover la conectividad y la accesibilidad de la región de día y de noche, así como durante los fines de semana, garantizando el respeto del medio ambiente, la protección de los recursos hídricos y del suelo, y la participación de las poblaciones locales, logrando la implicación plena de los agentes políticos y las personas que participan en la toma de decisiones a todos los niveles, en particular a escala regional y local, así como de las organizaciones civiles (ONG), y promoviendo la celebración de consultas públicas;
6. Considera que el desarrollo de infraestructuras en las zonas de montaña permitiría el establecimiento de pymes y aumentaría su atractivo, facilitando también la creación en dichas zonas de industrias específicas para las que supondría una ventaja esa localización debido al medio ambiente (temperatura, aire no contaminado), lo que generaría nuevos empleos y contribuiría al desarrollo sostenible de la región; anima a los Estados miembros a que recuperen, promuevan y destinen a uso turístico antiguas pistas en desuso, recalificándolas y devolviéndolas a la actividad, evitando así su abandono y degradación, así como posibles desequilibrios hidrogeológicos;
7. Pide a los Estados miembros que formen parte de la región alpina que cooperen para velar por que los derechos de tránsito sean tan uniformes como sea posible y estén en consonancia con las normas europeas, especialmente para aquellos países en los que, por su localización geográfica, sea obligatorio transitar por otros;
8. Considera que debe reforzarse el desarrollo y la accesibilidad de las tecnologías de la información y la comunicación, prestando servicios de manera más rápida y eficiente y fomentando, cuando sea posible, alternativas al desplazamiento físico, tales como el teletrabajo, a fin de reducir el número de desplazamientos y sus efectos negativos externos, como las emisiones contaminantes, y de promover la conciliación de la vida familiar y laboral;
9. Pide a los países interesados que determinen proyectos de infraestructura estratégicos que contribuirían a reforzar la cohesión y reducir la congestión vial mediante el uso de servicios de transporte intermodal adecuados para apoyar las áreas turísticas y el crecimiento de las economías locales, fomentando así la creación de empleo; subraya la función que desempeñan los puertos y aeropuertos regionales de las regiones del cinturón perialpino y del Mediterráneo por lo que respecta a la accesibilidad y la conectividad de la región alpina; opina que es importante vincularlos a las redes de ferrocarril y carretera;
10. Pide a los Estados miembros que inviertan en programas de creación de empleo e infraestructuras turísticas a escala local; pide, asimismo, que se adopte un planteamiento estratégico para reducir el carácter estacional del turismo y facilitar el acceso sostenible por medio del transporte público a destinos turísticos como las estaciones de esquí, fomentando los desplazamientos en bicicleta combinados con el ferrocarril; subraya la importancia de apoyar la creación de redes y de publicar ejemplos de mejores prácticas de iniciativas de turismo sostenible, como las estructuras pasivas desde el punto de vista de energético, diseñadas para efectuar un uso eficiente de los recursos y utilizar fuentes de energía sostenibles;
11. Señala que el cambio climático es especialmente importante para una región como la alpina, particularmente expuesta a los problemas derivados de la morfología propia del territorio y de los hábitats naturales; hace hincapié en que la Unión y los Estados miembros alpinos han ratificado los protocolos sobre transporte y turismo en el marco del Convenio de los Alpes; pide a los Estados miembros que supervisen de cerca los límites de contaminación atmosférica y que establezcan políticas de transporte sostenibles en consonancia con los objetivos de la COP21 de París; considera que deben realizarse esfuerzos para alentar a las pymes a invertir en innovación y desarrollo, de conformidad con los objetivos de la COP21;
12. Pide a la Comisión que garantice un acceso fácil y cómodo a los documentos tanto para los ciudadanos europeos como para las instituciones, con el fin de asegurar la transparencia en el uso de los fondos públicos, y estima que aquellos casos en que el acceso se justifique por razones imperiosas, como las relacionadas con la salud pública y el medio ambiente, deben ser prioritarios respecto de cualquier consideración referente a la competencia o fines comerciales; señala que será necesario que los Estados miembros inviertan fondos de la Unión destinados a la aplicación de la estrategia para la región alpina de manera transparente, teniendo en cuenta las limitaciones señaladas por los estudios de impacto ambiental y cooperando y colaborando más con el fin de mejorar los intercambios de buenas prácticas; estima que el Parlamento y el Tribunal de Cuentas Europeo deben revisar anualmente la aplicación efectiva, el logro de los objetivos y el uso económico de los recursos;
13. Considera que los ingresos procedentes de los peajes y los peajes especiales de las regiones alpinas para los proyectos de transporte en esas regiones deben asignarse, en primer lugar, al desarrollo de los corredores alpinos de la RTE-T, en segundo lugar, a las vías de acceso regional y, en tercer lugar, a las vías locales;
14. Pide a los Estados miembros y a las regiones que garanticen la accesibilidad y la prestación de servicios de emergencia también en las zonas con mayor dificultad de acceso, y que aseguren la llegada de unidades de asistencia sanitaria y primeros auxilios a las zonas en que la situación del sector del transporte es menos favorable, teniendo en cuenta su distancia respecto de las principales estructuras hospitalarias;
OPINIÓN de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural (26.4.2016)
Ponente de opinión: Ulrike Müller
La Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural pide a la Comisión de Desarrollo Regional, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de Resolución que apruebe:
1. Subraya la importancia de la región alpina como espacio natural, vital, económico y de ocio gracias a la contribución indispensable de la agricultura, la silvicultura, el turismo sostenible durante todo el año y los oficios artesanales; destaca que esos sectores aportan un valor fundamental al desarrollo sostenible de la región y a la gestión sostenible de los recursos naturales al garantizar un abastecimiento de alimentos de alta calidad, asentar la población en zonas periféricas, conservar el paisaje cultural y preservar el ecosistema mediante la protección de la biodiversidad, el suelo y el agua; acoge con satisfacción la Estrategia de la Unión Europea para la Región Alpina como un marco de referencia integrador y un cauce para mejorar y reforzar el desarrollo económico, ecológico, sociodemográfico y de las infraestructuras de esta zona geográfica; pide a la Comisión y a los Estados miembros que tengan en cuenta las lecciones extraídas de la aplicación de otras estrategias macrorregionales de la Unión;
2. Hace hincapié en la necesidad de emprender iniciativas para mejorar la movilidad, las infraestructuras digitales, el suministro energético, la migración social y las perspectivas demográficas y para reforzar la cooperación y la coordinación entre autoridades a distintos niveles con objeto de abordar los desafíos comunes de determinadas zonas transfronterizas de manera más eficiente y eficaz que a través de medidas aisladas; subraya que la estrategia también debería abordar los desafíos impuestos por la globalización y las desindustrialización; destaca la necesidad de mejorar el acceso a los servicios públicos y las infraestructuras de esas regiones con el fin de volverlas más accesibles y atractivas y de frenar la desaparición de las explotaciones pequeñas y familiares que constituyen un importante pilar económico y social para la región; considera imprescindible que, al aplicar la estrategia, se preserven las especificidades tradicionales en lo que al uso de la tierra, la artesanía y el turismo se refiere;
3. Subraya que es necesario sostener el papel económico, social y medioambiental que desempeña la agricultura de montaña por medio de políticas adecuadas que compensen las desventajas a que se enfrentan estos agricultores y que valoren su contribución a la sostenibilidad medioambiental y social de gran parte del territorio europeo; hace hincapié en que es necesario prestar una atención especial a las pequeñas explotaciones agrícolas que, en su mayoría, son explotaciones familiares, así como al papel de las mujeres en la agricultura alpina, que constituyen un motor para el crecimiento y deben por ello recibir un mayor apoyo y reconocimiento; reitera que el desarrollo sostenible de las zonas montañosas es un elemento fundamental para el bienestar de la población rural, para su cohesión intergeneracional y para el futuro de las explotaciones familiares;
4. Reitera que el desarrollo futuro de la región alpina está asociado precisamente con las zonas rurales, el desarrollo rural, «el futuro del pueblo» y la agricultura;
5. Expresa su preocupación por la degradación de los ecosistemas y el riesgo de catástrofes naturales en determinadas zonas de la región alpina y exhorta, en este sentido, a la Comisión y a los Estados miembros a garantizar una gestión agrícola y forestal sostenible y adaptada al entorno local, que preste especial atención a la salud del suelo, y a fomentar ese tipo de desarrollo para preservar la diversidad cultural y medioambiental de la región y asegurar su prosperidad económica gracias a la protección de los recursos naturales a largo plazo; subraya la importancia de aplicar los principios de la economía circular y la cooperación sinérgica entre la agricultura y otras actividades económicas en los espacios protegidos en el marco de la Red Natura 2000, así como en todas las demás zonas protegidas;
6. Deplora la creciente tendencia a dejar superficies agrícolas abandonadas al barbecho o al asilvestramiento, lo que repercute negativamente no solo en el paisaje y la rentabilidad de la agricultura —en particular, en las prácticas tradicionales del pastoreo y el cultivo del campo—, sino también en la gestión del agua y el equilibrio hidrogeológico, la biodiversidad y la producción de energía sostenible;
7. Señala que la región alpina constituye el «aljibe» de Europa y que, en verano, los Alpes proporcionan una cantidad de agua suficiente para satisfacer hasta el 90 % de las necesidades de las regiones de la llanura; señala asimismo que los Alpes constituyen la principal reserva de biomasa de Europa; subraya la importancia de los recursos hídricos para la producción hidráulica, el riego de tierras agrícolas, la gestión sostenible de los bosques, el mantenimiento de la biodiversidad y el paisaje y el abastecimiento de agua potable, que resultarán aún más decisivos en los próximos años habida cuenta del cambio climático; destaca, por consiguiente, la necesidad de intensificar el intercambio de buenas prácticas y la cooperación transfronteriza —en el contexto de la Plataforma de Gestión del Agua del Convenio de los Alpes— entre los organismos nacionales responsables de la gestión del agua y de las cuencas hidrográficas;
8. Señala que la región alpina pudo aprovechar muy pronto su cuenca hidrográfica desarrollando la producción de energía hidroeléctrica; considera que el intercambio de buenas prácticas y la modernización de las estructuras deben poder contar con el apoyo de los fondos de la Unión para hacer frente a la creciente demanda de energía y a los flujos de turistas;
9. Lamenta que se esté extendiendo la tendencia a expropiar indirectamente a los propietarios en el marco de la aplicación de la Directiva 92/43/CEE relativa a los hábitats, la fauna y la flora y de la Estrategia sobre la Biodiversidad; insta a la Comisión a que actúe en defensa de los derechos de propiedad como parte consustancial del desarrollo de las regiones alpinas;
10. Señala que el retorno de grandes depredadores está poniendo en peligro las actividades agrícolas y de pastoreo tradicionales en numerosos valles alpinos, ya que estos predadores salvajes atacan con cada vez más frecuencia al ganado ovino, caprino y bovino; hace hincapié en que la gestión y la reintroducción de aves rapaces y animales carnívoros debe ser objeto de una mayor coordinación entre las distintas autoridades, y que debe intensificarse el intercambio de información y buenas prácticas para mejorar la protección y la gestión transfronterizas de esas especies en el marco de la Plataforma de Grandes Carnívoros, Ungulados Silvestres y Sociedad del Convenio de los Alpes;
11. Insiste en que la estrategia debería contribuir a alcanzar los objetivos establecidos en la CdP21 y determinar de qué manera debería hacer frente la región a los desafíos del cambio climático, teniendo presente en particular su vulnerabilidad y exposición a las catástrofes naturales (como corrientes de lodo e incendios incontrolados);
12. Señala que el uso en cascada de los recursos renovables es un principio que, de regularse jurídicamente y aplicarse por ley, interferiría en gran medida con los derechos de propiedad y podría entorpecer la innovación, en especial para las pymes;
13. Destaca que las prácticas agrícolas y ganaderas tradicionales de las zonas de montaña deben seguir siendo viables para poder preservar las estructuras agrarias y los asentamientos en estas zonas; preconiza la armonización, la simplificación y la reducción de los procedimientos de control y de los requisitos de condicionalidad, sobre todo para las explotaciones pequeñas y de montaña;
14. Considera importante que se instauren programas regionales de fomento de estructuras descentralizadas y macrorregionales de transformación y comercialización de productos agrarios y forestales (por ejemplo, cooperativas y organizaciones de productores) a fin de reforzar su posición en las cadenas de creación de valor añadido de los sectores de la madera y la alimentación y de promover el empleo, el aprovisionamiento en alimentos y la capacidad de innovación de las regiones; señala las ventajas de asegurar una amplia variedad de oportunidades de mercado;
15. Pide que se realce el valor de los productos agrícolas mediante el apoyo de iniciativas destinadas a aumentar el uso y la difusión de la etiqueta «producto de montaña» con base en disposiciones prácticas, la promoción de las indicaciones geográficas protegidas de productos de la región alpina y el desarrollo de nuevos productos de gran calidad para satisfacer la demanda de los consumidores y ofrecerles información sobre la tradición en que se asientan dichos productos y sobre sus características distintivas y calidad; considera necesario instaurar una protección más eficaz frente a los imitadores y falsificadores de productos supuestamente procedentes de la región alpina, así como para las indicaciones geográficas protegidas; pide además a la Comisión que ponga en marcha programas operativos específicos para los productos de montaña de alta calidad con vistas a mejorar su promoción y comercialización;
16. Destaca la importancia de la producción de leche en las zonas de montaña de la región alpina, en especial de los lácteos de alta calidad producidos con esa leche; señala que, en muchos casos, la industria láctea no puede competir con los productos de otras regiones más favorecidas; pide a la Comisión y a los Estados miembros que elaboren medidas compensatorias específicas para los productores en el marco de la PAC a fin de garantizar la sostenibilidad económica de las actividades de cría y producción de lácteos en las zonas de montaña, en especial para las pequeñas y medianas empresas familiares, y que apoyen la transformación de la leche alpina en productos de alta calidad;
17. Subraya la importancia de fortalecer la competitividad de las explotaciones agrícolas de montaña gracias, entre otras cosas, al fomento de la creación de asociaciones de productores y al estímulo de la actividad de los productores locales mediante convocatorias de contratación pública; destaca que la creación de redes y de asociaciones entre las explotaciones agrícolas de montaña puede aumentar su capacidad de negociación frente a los distribuidores y ayudar a mitigar las deficiencias estructurales de la agricultura de montaña de un modo general; considera, además, que las cadenas de abastecimiento cortas en zonas de montaña y mercados locales revisten una importancia fundamental para preservar la producción agrícola en las pequeñas explotaciones agrícolas que se encuentran en esas zonas;
18. Opina que la comercialización de los productos agrícolas podría mejorarse si se incluyesen en la gama de productos turísticos de carácter general de una zona geográfica concreta;
19. Considera que es particularmente relevante generar perspectivas de futuro sostenibles para los jóvenes agricultores a fin de dar una respuesta al éxodo rural en la región alpina; pide a la Comisión y a los Estados miembros que fomenten las iniciativas transnacionales en favor de los emprendedores, los sectores emergentes y el empleo en la agricultura y la silvicultura; hace hincapié en la importancia de integrar de forma más eficaz la agricultura en la economía local, en particular en los sectores del turismo, la artesanía y las pymes, a fin de mejorar los ingresos de las explotaciones agrícolas y de lograr que el empleo agrícola resulte más atractivo para la gente joven;
20. Destaca la importancia del agroturismo como fuente de ingresos para las pequeñas explotaciones agrícolas (por ejemplo, vacaciones en una granja); pide a la Comisión y a los Estados miembros que elaboren programas que favorezcan la inversión y el emprendimiento; considera importante apoyar a esas explotaciones agrícolas mediante campañas específicas de ese tipo de turismo;
21. Subraya que las peculiaridades climáticas y topográficas de las regiones alpinas dificultan la intensificación de la agricultura y la silvicultura; insta a la Comisión y a los Estados miembros a que fomenten la investigación y el desarrollo en ámbitos como la explotación de los pastizales, la ganadería y la silvicultura, creando capacidades para mejorar la eficiencia productiva, preservar sistemas de explotación y razas ganaderas tradicionales y apoyar la conversión de superficies forestales en bosques mixtos resistentes a las variaciones climáticas;
22. Pide a la Comisión que desarrolle los currículos de formación y asesoramiento para los profesionales en los ámbitos agrícola y forestal (por ejemplo, para la formación de consultores especializados en pastoreo alpino), que instaure una estructura macrorregional de formación y refuerce la cooperación y la creación de redes entre los agentes educativos, económicos y científicos (por ejemplo, mediante programas de intercambio y períodos de prácticas intersectoriales) con miras a promover un crecimiento sostenible en el marco de programas y proyectos de investigación comunes, transfronterizos e internacionales; señala que las zonas montañosas siempre han sido una fuente importante de innovación, fundamentalmente para superar las desventajas naturales; observa que, en los Alpes, una misma persona suele tener que realizar actividades diferentes a lo largo del año, a veces a uno y otro lado de la frontera; pide a la Comisión, a los Estados miembros y a las entidades públicas locales que promuevan la cooperación entre los agentes responsables de la formación profesional, tanto inicial como continua; opina que es necesario ofrecer cursos de formación e información sobre innovaciones en el sector agrícola y forestal con vistas a aumentar la competitividad de los pequeños explotadores y de las explotaciones agrícolas familiares;
23. Subraya la función destacada de la agricultura y los recursos rurales en la prestación de servicios de acompañamiento social y pedagógico a personas vulnerables, en particular; pide a la Comisión que promueva las actividades sociales agrícolas, ya que representan una nueva oportunidad para prestar servicios alternativos, en particular para las explotaciones agrícolas de montaña;
24. Destaca la importancia del acceso a una conexión de internet de banda ancha y a los servicios digitales y, más allá del mero desarrollo de infraestructuras, preconiza un concepto global de «pueblos y regiones digitales» como entornos vitales con perspectivas de futuro, apetecibles para vivir y acogedores para las familias;
25. Observa que las solicitudes de movilización de créditos del Feader en favor de las pymes en zonas de montaña tropiezan con problemas administrativos; pide a la Comisión que adapte los programas de apoyo correspondientes con objeto de garantizar un mejor acceso a la financiación y una ejecución más eficaz que beneficie en mayor medida a los municipios pequeños;
26. Solicita la armonización del marco jurídico futuro para las explotaciones agrícolas en toda la región alpina, y la simplificación del actual, especialmente en el ámbito de la PAC; destaca la necesidad de adoptar una ayuda adicional específica teniendo en cuenta factores tales como la evaluación del suelo y la inclinación de los terrenos para permitir la explotación sostenible de las superficies en pendiente;
27. Se felicita por la creación de un modelo de gobernanza macrorregional para la región alpina a fin de fomentar una cooperación transfronteriza en sectores como la agricultura y la silvicultura; considera que, en este contexto, reviste especial importancia la mejora del intercambio de información y experiencias transfronterizo entre las asociaciones y organizaciones de productores en los ámbitos de la ganadería, la producción vegetal y la silvicultura mediante el establecimiento de foros especializados periódicos;
28. Hace hincapié en que el desarrollo de nuevas iniciativas precisa soluciones regionales y enfoques participativos, así como la armonización de las iniciativas actuales y futuras, a fin de maximizar los beneficios para la economía de montaña de los Alpes y reducir las barreras administrativas; pide la participación directa de regiones, municipios y ciudadanos en todas las iniciativas de la estrategia alpina de la Unión, y en particular la de las partes interesadas de los ámbitos de la agricultura y la silvicultura, que deberían desempeñar un papel decisivo a la hora de ejecutar el plan de acción de la Comisión a escala regional; observa que han de tenerse en cuenta el Convenio de los Alpes y la política de cohesión y las iniciativas actuales de la Unión;
29. Considera importante que la Estrategia de la Unión para la Región Alpina se aplique con los recursos financieros existentes, como los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos 2014-2020, sin que se introduzcan nuevos medios financieros; resalta que dichos recursos han de utilizarse con eficacia al objeto de aplicar la estrategia mediante una mejor coordinación;
30. Pide a la Comisión y a los Estados miembros que, en el marco de la política de desarrollo rural, amplíen los programas de apoyo, como Interreg y Leader, a las pequeñas explotaciones agrícolas y forestales, a fin de estimular el intercambio de información y buenas prácticas, y que desarrollen sinergias entre esos distintos programas y centren la atención en un número limitado de prioridades claramente definidas; subraya, en este contexto, la relevancia de una agricultura multifuncional basada en pequeñas explotaciones en la región alpina;
31. Señala que el relieve sigue siendo un obstáculo para un mayor acercamiento entre los ciudadanos europeos y que la Unión se ha comprometido a financiar en mayor medida las infraestructuras de transporte transfronterizo.

References: Resolución 
 artículo 185
 Resolución 
 Resolución 
 resolución 
 Resolución 
 artículo 1
 Resolución 
 Resolución 
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