Source: http://trascarton.com.ar/ciudad/prision-por-fumar-en-patios-de-juego
Timestamp: 2020-08-10 11:45:18+00:00

Document:
En su sesión de ayer, la Legislatura de la Ciudad Autónoma sancionó una ley que prohíbe fumar dentro de los patios de juego de parques y plazas, y dispone para los infractores multas de entre 600 y 15.000 pesos y arrestos de entre tres y treinta días, sanciones que pueden duplicarse.
La iniciativa provino del oficialista Guillermo González Heredia, quien el año último, con sus compañeros de bancada Eduardo Petrini y Eduardo Santamarina, elaboró y presentó un proyecto que, en su artículo 2°, propiciaba la prohibición de fumar “dentro de una franja de amortiguación no menor a tres metros de ancho desde el perímetro exterior de los patios de juego presentes en plazas y parques de la Ciudad de Buenos Aires, debiendo indicarse claramente la misma”.
El proyecto obtuvo dictamen favorable de la Comisión de Salud, al que adhirió la de Protección y Uso del Espacio Público, y donde el texto del referido artículo se modificó para simplificarlo, quedando como sigue: “Prohíbese fumar dentro de los patios de juego presentes en plazas y parques de la Ciudad de Buenos Aires”.
En cuanto a los demás artículos, no se modificó el primero, que expresa que “la presente ley tiene por objeto mejorar la calidad del aire circundante a los patios de juegos existentes en parques y plazas de la Ciudad de Buenos Aires, mejorando el disfrute del espacio público y reduciendo los riesgos a la salud de los niños que utilizan las instalaciones de los patios de juegos”.
Tampoco se hicieron cambios en el polémico artículo 5°, que establece que los infractores “serán sancionados de conformidad con lo dispuesto en el Artículo 54” del Código Contravencional de la Ciudad, según el cual “quien coloca o arroja sustancias insalubres o cosas capaces de producir un daño, en lugares públicos o privados de acceso público, es sancionado con multa de seiscientos ($ 600) a quince mil ($ 15.000) pesos o tres (3) a treinta (30) días de arresto”, y “la sanción se eleva al doble cuando la conducta se realiza en espacios donde concurren niños/as”.
Sí resultaron simplificados los artículo 3° y 4°, que disponen, respectivamente, que “la autoridad de aplicación será designada por el Poder Ejecutivo” y que “el Ministerio de Salud tendrá a su cargo el desarrollo de campañas de concientización y educación en coordinación con el Programa de Prevención y Control del Tabaquismo y las campañas de orientación y educación sobre normas básicas de convivencia en espacios públicos”.
Abrió el debate González Heredia, quien, tras aclarar que “la prohibición de fumar se limita solo al patio de juegos, no a la totalidad del parque ni a la plaza”, dijo que “como objetivo principal” entendía “en primer término, cuidar a los niños, no solo de la exposición eventual que puedan tener como fumadores pasivos”, sino “de cualquier accidente que eventualmente puedan tener”, como quemaduras.
Destacó que “este proyecto de ley tiene que ver con el ejemplo que tenemos que dar” y que como “el espacio público es un lugar de encuentro y de convivencia”, también se mejora “la convivencia entre los ciudadanos”.
Consideró que “este proyecto de ley no tiene que ver con una ley sancionatoria sino todo lo contrario” y afirmó: “Lo que procuramos con este proyecto es no solo concientizar a la ciudadanía de los males del tabaquismo, sino que también creemos que ayuda a la convivencia, mejora la calidad de vida y sobre todo protege a nuestros menores y a nuestros niños”.
Seguidamente, María Rosa Muiños (BC) señaló, por el contrario, que “en cuanto a su carácter punitivo, en el artículo 5 establece claramente que va a ser multada con entre 600 pesos y 15.000 pesos la persona a la que se le ocurra fumar en estos patios de juego, que no están delimitados según el articulado de la ley”, y que tampoco “figura la colocación de ningún tipo de cartelería para indicarle al vecino que ahí está prohibido fumar”, y aseguró que la norma “tiene carácter punitivo y tiene carácter recaudatorio también”.
A continuación, Gabriel Solano (PO) observó que “cuando uno ve la ley tal cual está redactada y va al Código Contravencional”, advierte que “no son treinta días de prisión, pueden llegar a sesenta días porque el Código dice que la sanción se eleva al doble cuando la conducta se realiza en espacios donde concurren niños, es decir que tendríamos la posibilidad de encarcelar a una persona durante sesenta días por fumar en un espacio público donde hay niños”.
Admitió que “es un fin loable votar en contra de que se fume en espacios públicos donde hay niños”, pero opinó que “una sanción que alcanza los sesenta días de prisión no tiene ningún tipo de sentido, como tampoco las multas económicas que se presentan acá”, y consideró que “esto es un atropello que no se corresponde con la supuesta finalidad que la ley tiene”.
A su vez, Sergio Abrevaya (GEN) previno que “en la legislación en la que se avanzó progresivamente para restringir la actividad de fumar, sería el primer paso en el cual se estaría penando con arresto la actividad”, y que “ese exceso es riesgoso”.
Luego, Leandro Halperin (Ev) consideró que “es excesiva la sanción que se pretende aplicar” y que “la restricción de la libertad debe ser un recurso que se aplique de manera excepcional y para las conductas particularmente gravosas para el interés social”.
Y remarcó: “En este caso, si bien consideramos que la conducta es lesiva de la salud de los niños, nos parece que no amerita que la consecuencia sea la pérdida de la libertad, que debiera ser reservada para circunstancias excepcionales”.
A su turno, Marcelo Depierro (MC) estimó que, “más allá de que sea repudiable la actitud de fumar cerca de los juegos infantiles, no es proporcional con el resto de las penas del Código Contravencional”.
“Por otro lado”, se preguntó, “cómo se va a fiscalizar esto”, y recordó que “hace un par de semanas se votó que se pudieran poner las mesas en las veredas sin ningún tipo de declaración o control, porque la Ciudad no lo podía controlar”.
Manifestó asimismo que “tampoco está bien aclarado cómo se va a demostrar la realización de esta contravención, porque después vamos a entrar en una discusión de si estaba apagado o estaba prendido, si estaba fumando o no estaba fumando”, y de “cómo se van a delimitar los sectores, o sea que vamos a terminar con los chicos encerrados en una reja tipo canil para que la gente fume del lado de afuera”.
En su breve intervención, Laura Marrone (IS), que habló después, aseguró que “el propósito central de la política que se viene desarrollando es aumentar la represión”.
El cierre del debate estuvo a cargo del mismo legislador que lo abrió. Así, González Heredia respondió a los cuestionamientos que formularon a su proyecto recurriendo al “principio de la sana crítica racional”, que según dijo está contenido en el artículo 26 del Código Contravencional, referido a la graduación de la sanción, y cuyo texto leyó.
“Me parece que queda muy claro cuál es la sana crítica racional, el espíritu de esta ley y el criterio que van a aplicar los jueces”, sostuvo, cuando en realidad el principio de la sana crítica racional es mencionado en el artículo 48, correspondiente a la sentencia, de la Ley de Procedimiento Contravencional.
Finalmente, en la votación en general, el proyecto obtuvo 49 votos a favor, dos en contra de Solano y Marrone y dos abstenciones de AyL, mientras que, en la votación en particular, el artículo 5° fue aprobado por 32 votos afirmativos, 16 negativos sumados por UC, BP, MC, Gen, AyL, PO e IS, y 5 abstenciones del bloque Evolución.
Más en esta categoría: « Endeudados Larreta y Gallardo: “Es un fallo político” »

References: artículo 2
 artículo 5
 Artículo 54
 artículo 3
 artículo 5
 artículo 26
 artículo 48
 artículo 5