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Timestamp: 2017-03-24 06:12:40+00:00

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ESTUDIO JURIDICO: El Lenguaje y La Argumentación de lo Jurídico
El Lenguaje y La Argumentación de lo Jurídico
Existen situaciones donde ocurre un debate y para participar en ese debate, sosteniendo una tesis o refutando una tesis, necesitamos ARGUEMENTAR. Para argumentar de manera eficaz debemos entrenarnos en el uso de diversas técnicas y también, si solo quisiéramos ser espectadores, es necesario este entrenamiento para juzgar con mejor criterio cual tesis esta mejor o peor defendida.
El debate como modalidad de competencia, es hoy en día reconocido como un medio propicio para solucionar problemas en el campo jurídico, político y científico, ya que nos enriquece con la confrontación de diversos puntos de vista y nos hace reconocer la provisionalidad de muchas ideas y soluciones.
Pero hay quienes con mayor necesidad deben de argumentar y son quienes ejercen el poder pues deben justificar los actos que realizan. Si un padre dona su casa a uno de sus hijos no necesita dar explicaciones, pero quien condena, quien libera, quien otorga una buena pro para que se gasten fondos públicos, debe explicar sus actos. En este sentido la argumentación es una forma de controlar a quienes administran la cosa pública.
En el Perú actualmente se argumenta mal, basta con revisar los informes técnicos, los proyectos de ley, las sentencias, artículos de opinión y esto se debe a que creo que se confía en que la gente lee poco o mal y mucho menos asume una actitud critica. Elevar la calidad de los argumentos es fundamental.
¿Cómo se puede ser un buen argumentador y hacer buenos argumentos? Existen diversos aspectos que deben ser tomados en cuenta a) la calidad de la tesis que ofrece como solución al problema b) los argumentos con las que se sostienen y c) el medio que empleamos para comunicar.
Alguien puede tener una buena idea, pero si no sabe argumentar en su defensa puede fracasar, como también puede fracasar si teniendo buenos argumentos y una buena tesis no sabe comunicarla adecuadamente
Entonces para argumentar hay que saber algo mas que teoría de la argumentación y así exploraremos un poco sobre la teoría de la solución de problemas, luego las técnicas de argumentación y finalmente sobre la comunicación de textos argumentativos.
Fundamentalmente lo que buscamos es dotar al estudiante de espíritu crítico y de las herramientas para examinar, demoler argumentos y así se vea incentivado a mejorar los suyo cuando ingrese al debate.
1. LA ARGUMENTACION Y LAS TECNICAS DE SOLUCION DE PROBLEMAS
Nuestra capacidad de solucionar problemas esta sometida a diversos factores a) los conocimientos previos (lo que incluye la experiencia, conocimientos expertos en un área, darnos cuenta que estamos ante un problema y hacer un plan, memoria, etc.); b) las aptitudes metacognitivas (nuestra capacidad de evaluar los planes que hacemos para resolver el problema) y c) nuestra emotividad (estimulo, desagrado, integres, desaprensión)
Este capitulo busca reforzar las habilidades metacognitivas para mejorar el desempeño en la elaboración de tesis.
a) Las técnicas para solucionar problemas
Problema: aquello que no tiene una solución trivial
Problemas por resolver Problemas por demostrar Problemas de rutina
Por resolver: El propósito es descubrir un objeto, una incógnita del problema. Elementos: a) La incógnita se le llama la quaestium o lo que se busca, o lo que se pide. c) Los datos y c) la condición Clases de problemas por resolver:
a) Teóricos. ¿Cuál diferencia habría entre acto y negocio jurídico? ¿Qué diferencia entre regla y principio?
b) Prácticos. ¿Cuál es el argumento mas convincente? ¿Qué norma se aplicara aquí mejor que otras? ¿Quién fue el asesino? ¿a quien corresponde esta huella digital?
El propósito consiste en mostrar de modo concluyente la exactitud o la falsedad de una afirmación claramente enunciada
Ej. Un testigo que afirme que el acusado se hallaba en casa cierta noche. Obliga al juez a investigar si dicha afirmación es verdadera y a justificar su opinión sobre bases tan sólidas como sea posible. (Polya)
La hipótesis y la conclusión donde se demuestra o refuta la hipótesis
Problemas que ya tienen una solución establecida, pero sucede que a) se desconoce el procedimiento ya establecido b) no se tiene habilidad para dominar el procedimiento
Ej. ¿Como presento la demanda ante el juez?
¿Cómo averiguo si la casa esta hipotecada?
Problemas excepcionales:
Cuando las reglas generales no son aplicables aun caso particular
Existen muchos procedimientos para solucionar problemas. Las misma ciencia jurídica esta dividida en campos que se especializan en dar pautas para resolver problemas específicos: constitucional, tributario, laboral, penal, etc. cuyos procedimientos son compartidos por los expertos en esos campos., las distintas disciplinas como el derecho, la medicina el arte, la matemática tienen formas diferentes de solucionar problemas:
Lectura: Stephen Toulmin: Los campos especializados:
Debido a que las diferentes empresas humanas tienen distintos objetivos, sus procedimientos de argumentación conducen a variadas clases de resolución. A pesar de que los argumentos empleados en todos los campo de razonamiento práctico son bastante similares en su comienzo – por ejemplo, todos comienzan con la formulación de una aserción- no existe tal uniformidad en la forma en que se los conduce hacia una conclusión.
En ciertos foros como el judicial, los procedimientos se articulan sobre una base adversativa. Es decir, la acción presentada ante la corte incluye dos partes opuestas o adversarias. En dicho foro, los procedimientos concluyen cuando -luego de atravesar el debido proceso- la corte emite un veredicto en favor de una u otra parte. Para llegar a esa resolución. La función esencial de los procedimientos judiciales es básicamente elegir (o “dictaminar”) entre las dos posiciones adversas más que intentar lograr una posición intermedia y satisfactoria para ambas partes (de lo que se ocupan las instancias pre-tribunalicias, como la mediación y la conciliación.)
En empresas racionales como las negociaciones entre sindicatos y patronales, la meta es justamente la opuesta. La meta es lograr un compromiso consensuado que sea aceptado por ambas partes. El resultado de una negociación exitosa no es, consecuentemente, una decisión en favor de una u otra parte. Por el contrario, la resolución consiste en acceder a una posición intermedia satisfactoria –o al menos tolerable- para las partes involucradas.
Estos dos modos de procedimiento contrastantes –el adversativo y el consensuado- no son los únicos posibles. En otros campos de argumentación, como el artístico, ni un acuerdo ni un fallo son factores esenciales en la resolución de la discusión. En cambio, la función central de la argumentación será la de clarificación. Si se nos pregunta como defendemos nuestra opinión acerca de un libro o una película, por ejemplo, tal petición demandará de nosotros sólo expresar claramente la relevancia de nuestra aserción en el contexto de la obra en cuestión. Explicaremos la significancia de nuestra afirmación más que probar que la misma es correcta. Es cierto que otras personas podrán discutir la validez de nuestras interpretaciones sobre cierta obra de arte señalando que nuestras aserciones no son pertinentes respecto del tema discutido. Pero no siempre es necesario que una perspectiva se imponga a otra visión alternativa. Insistir que cierta lectura de una novela es la lectura correcta no contribuye a los objetivos que se persiguen en ese campo. En la discusión estética, muchas veces es suficiente con que los otros puedan exclamar: “sí, ya entiendo como uno podría interpretarlo de esa manera.” En tales contextos, podemos concluir una discusión racionalmente sin pretender que se haya establecido lo “correcto” y lo “incorrecto” del tema debatido. Podemos recurrir a una perspectiva mas amplia, esta nos la brinda Polea quien distingue cuatro procedimientos generales para resolver problemas:
• Búsqueda sin información ni plan: fuerza bruta
• Debe ser exhaustivo, no descartar nada a priori
• Puede ser en anchura. Abarcar todas las ramas del árbol y encuentra la solución, si la hay, pero es más difícil ocupa mas memoria.
• En profundidad. Explorar una rama del árbol, hasta agotarlo. No siempre encuentra la solución ni la vía mas corta HEURISTICA
• Búsqueda de ejemplos de éxito para ser imitados
• En derecho: copiar demandas, modelos de sentencias.
• En medicina: historias clínicas
• En administración: negocios exitosos o fracasados
• El peligro es que no tiene valor general
 Basado en la confrontación entre rivales, lo que incentivara la recopilación de la información útil y la creatividad. Ejemplos
 Un juicio bajo el modelo acusatorio
 Rivalidad entre teorías científicas
 Rivalidad entre partidos u opciones
 Basado en el uso de reglas que paso a paso nos llevan a obtener la  Un juicio bajo el modelo inquisitivo
 Un algoritmo matemático
 Una receta de cocina
EJEMPLO DE UN PROCEDIMIENTO RACIONAL EN DERECHO.
Por ejemplo, a los magistrados se les ha enseñado estos pasos para “analizar y resolver un caso jurídico”:
• Una primera aproximación a los hechos del caso
• Selección del Material jurídico aplicable
• La interpretación de los textos jurídicos aplicables
• La subsunción de los hechos establecidos en el caso al interior del material jurídico interpretado
• La elucidación de la decisión tomada a la luz del sistema jurídico en su conjunto
• La comunicación de la decisión y su justificación
(Academia de la Magistratura: Razonamiento Jurídico, Lima, AMAG, 2002, pág.26-26, )
EJEMPLO DE UN PROCEDIMIENTO POR COMPETENCIA
Michel Villey en el Compendio de filosofía del derecho, afirmaba que el método tópico para resolver casos usado por los juristas es el siguiente:
 Plantear el problema
 Distinguir las tesis opuestas
 Argumentar estableciendo conjeturas y refutaciones
 Decisión
En un modelo racional de solución de problemas existe un juego de reglas que cualquiera que los use debe dar el mismo resultado (ejemplo para todos 2+2= debe dar 4 como resultado, del mismo modo si sigue al pie de la letra en una recta para preparar puré de papas en caja “abra la caja, vierta el contenido en una olla con ½ litro de agua hirviendo, revuelva y mantenga por 2 minutos” a cualquiera que la use deberá de resultarle un puré de papas.
En los procedimientos por competencia existen un jugo de reglas ) como las del ajedrez, o la del football) pero no esta garantizado el éxito, pus dependerá de la estrategia que cada actor emplee PROBLEMAS DEL MODELO INQUISITIVO Sistemas procesales penales.
No puedo hacer ahora un detallado estudio, ni siquiera una exhaustiva enumeración de la amplia gama de sistemas procesales penales que existen y han existido, pues ello no es el propósito de esta intervención.
Con una finalidad eminentemente didáctica se ha acostumbrado separarlos en tres grandes grupos:
a) Sistema acusatorio, b) sistema inquisitivo y, c) sistema mixto, tomando en consideración para ello su más sobresaliente característica. Utilizaremos esta clasificación, sabiendo que con ella no se agotan todas las posibilidades, pero nos brinda cierto orden para el desarrollo que nos proponemos hacer. Sistema acusatorio, b) sistema inquisitivo y, c) sistema mixto, tomando en consideración para ello sus más sobresalientes característica. Utilizaremos esta clasificación, sabiendo que con ella no se agotan todas las posibilidades, pero nos brinda cierto orden para el desarrollo que nos proponemos hacer.
a. Sistema acusatorio.
Es incuestionable, así nos lo enseña el estudio histórico del procedimiento penal, que existe una gran relación entre las ideas políticas propias de una sociedad y el sistema que utiliza para juzgar a quienes se les atribuye la comisión de hechos delictivo. El sistema acusatorio resulta propio de regímenes liberales, sus raíces las encontramos en la Grecia democrática y la Roma republicana, en donde la libertad y la dignidad del ciudadano -no nos referimos a quienes no tenían esta categoría- ocupa lugar preferente en la protección brindada por el ordenamiento jurídico.
El nombre del sistema se justifica por la importancia que en él adquiere la acusación, ella resulta indispensable para que se inicie el proceso, pues el acusado debe conocer detalladamente los hechos por los cuales se le somete ajuicio; veremos luego que la pasividad del juez es otra característica del sistema, por ello le resulta imposible actuar de oficio, debe necesariamente ser legalmente excitada su actuación, excitación que puede proceder cuando se trata de delitos públicos, de cualquier ciudadano. Otros principios importantes de este sistema son la oralidad, la publicidad y el contradictorio. Tanto en Grecia como en Roma la oralidad es consustancial al proceso, dado que la escritura no había alcanzado el desarrollo y utilización que más tarde lograría, la forma de expresión dominada por toda la gente, necesariamente fue la oral, es por ello que tanto frente al Areópago como ante el Senado se hicieran de viva voz los planteamientos y de la misma forma se resolvieran los asuntos llevados a conocimiento de esas instancia. La oralidad y el hecho de no existir otro ente superior que revisara lo resuelto, conlleva a que la instancia única sea otra de las características propias del sistema; sobre la representación del pueblo que juzga, no existe otra instancia, además no resulta posible rever lo resuelto, pues las pruebas y en algunos casos el pronunciamiento, no quedan asentados por escrito. Al confrontar este sistema con el inquisitivo veremos como en el acusatorio el Juez debe ocupar un puesto más pasivo en el desarrollo de la contienda judicial, lo que le permite lograr mayor imparcialidad frente a las partes. En general, el Tribunal se involucra poco con las tesis de una y otra de las partes, limitándose a oírlas, al igual que a los testigos y presenciar el recibo de las otras pruebas necesarias para demostrar el suceso fáctico en examen.
Al desarrollarse el procedimiento con base a debates, los que se ejecutan en lugares públicos, hace que la publicidad sea otra de las condiciones más señaladas del sistema, ella posibilita además la fiscalización del pueblo sobre la forma en que sus jueces administran justicia.
La pasividad del juez conlleva a que las partes se desempeñen con amplia libertad, para aportarle argumentos y probanzas que permitan mejor resolver, es por ello que el contradictorio adquiere marcada importancia. Las tesis encontradas de las partes permiten una mejor búsqueda de la verdad real de lo acontecido. Consecuencia directa de esa preeminencia de las partes, es el plano de igualdad en que deben desempeñar sus actuaciones, no puede existir preeminencia alguna de una sobre otra y toda actuación debe tener una finalidad propia del procedimiento. Para posibilitar ese plano de igualdad, aún en relación con el acusado, su libertad ambulatoria durante el proceso es la regla, su prisión preventiva, la excepción.
Generalmente en los regímenes políticos democráticos se utilizan sistemas procesales en los que se aplican la mayoría de los principios que informan este sistema, para posibilitar, en mayor medida, el respeto a los derechos de los ciudadanos y porque el pueblo tiene una mayor injerencia en la administración de justicia. La oralidad conlleva una notable ventaja para el sistema, pero no debe desconocerse que ella también posibilita un mayor grado de estigmatización del reo, pues la comunidad tendrá mayor posibilidad de conocerlo directamente al tener que comparecer personalmente al debate.
Algunos ven en la oralidad un peligro para que las partes con facilidad de dicción puedan manipular con sus argumentaciones a los Jueces; de ese peligro no está exento el sistema escrito, la capacidad de argumentación puede constituir también una ventaja para el que escribe bien, los giros efectivos al exponer, pueden resultar o no ventaja, pero es lo cierto que los Jueces también desarrollan capacidades propias que les permiten separar, en las exposiciones de las partes, los argumentos valiosos de aquéllos planteamientos efectistas que sólo pretenden sensibilizarlos, sin ninguna razón jurídica, en favor de una de las partes.
b) Sistema inquisitivo.
La utilización de este sistema es propia de regímenes despóticos, absolutistas y totalitarios, se le relaciona con la Roma imperial y el Derecho Canónico. En él los derechos de las partes en especial del imputado, están sobradamente disminuidos. Al Juez se le erige en amo del procedimiento, es la garantía de la imparcialidad y la búsqueda de la justicia; para lograrla se permite toda clase de excesos y aún la actuación de oficio. Al pueblo se le margina de la administración de justicia, esta función es llevada al ejercicio propio de magistrados que representan a Dios, al Monarca o al Emperador, por lo que debe confiarse enteramente en ellos.
Los principios que le informan son casi diametralmente opuestos a los propios del sistema acusatorio. La oralidad, la publicidad y el contradictorio, no se avienen con este sistema y son sustituidos por la escritura, el secreto y la no contradicción. La búsqueda de la "verdad" se debe permitir no importa el procedimiento a utilizar, si lo que interesa es poder perseguir a los infieles, no resulta indispensable que exista la denuncia del hecho, la simple delación es suficiente, con ella se cubre la identidad de quien comunica al investigador el hecho y si resulta necesario, se permite la actuación de oficio; de esa forma se garantiza que todo hecho sea investigado, no importando que al sujeto que se le atribuye la comisión de la acción, pueda o no tener conocimiento detallado sobre lo que se le acusa. Este sistema tiene un claro contenido persecutorio, la investigación muchas veces se realiza de espaldas al imputado, el expediente poco a poco se va completando, el recibo de la prueba no amerita intervención alguna de la defensa, el instructor -que como ya se dijo se constituye pero se en la garantía de las partes- va dando a la investigación el giro que estima corresponde, como no intervienen las partes en el recibo de las probanzas, pero luego tendrán que referirse a ellas en sus alegatos previos a la resolución final, es indispensable asentar en actas el dicho de los testigos y el resultado de las pruebas recibidas, por ello la escritura sustituye a la oralidad.
El imputado no es un sujeto del proceso, es su objeto. Por ello no resulta característica de este sistema el posibilitar el acceso al expediente, ni el pueblo puede constituirse en garante de la administración de justicia, de toda forma ésta se administra en nombre de Dios, del Monarca o del Emperador. La publicidad no es indispensable, se constituye por el contrario en un estorbo. El secreto adquiere importancia pues permite al inquisidor investigar sin los obstáculos que pueda interponer la defensa, al amparo del secreto pudieron realizarse toda clase de excesos y aún legitimarse la tortura para arrancar la confesión, madre a su vez de todas las pruebas.
La defensa pierde toda importancia, el sistema no puede ser contradictorio. Durante toda la instrucción, etapa principal del proceso, el imputado queda a merced de los poderes del instructor. Si no le estaba permitido conocer el contenido del expediente, menos podría ejercer los derechos propios de la defensa. Pero aún al denunciante o acusador le estaba vedada cualquier actuación, es por ello que el contradictorio no puede desarrollarse con base a este sistema, el Juez sustituye al acusador y se constituye en garantía del imputado. La fase de juicio resulta ser una mera formalidad, una vez recopilada toda la prueba se le confiere audiencia a las partes, para que silo tienen a bien, emitan conclusiones, las cuales no resultan indispensables para resolver, pues siempre el Juez se pronunciará aunque aquéllas no se presenten. Algunos ordenamientos latinoamericanos en sus códigos de procedimiento penal siguen los lineamientos de este sistema, pero autorizan además una audiencia oral para que las partes emitan sus conclusiones, con ello se dice se cumple con las exigencias propias de un sistema moderno de administración de justicia. Indudablemente ello no es así, esa mala copia de un debate no es sino otro de los muchos engaños que se le han hecho a nuestros pueblos, para evitar que adquieran en toda su dimensión los derechos por los que tanta sangre se ha derramado. Los déspotas y tiranos que hemos tenido en todo el continente han encontrado en el sistema inquisitivo, que también sirvió a la Corona Española para supervisar y mantener su influencia en las Colonias, un medio idóneo para doblegar al pueblo y postrar a los Órganos Jurisdiccionales Este nuevo amanecer, este reverdecer de la democracia que vivimos en la América Indiana debe servir para revitalizar nuestras instituciones y adecuarlas a los requerimientos propios de sistemas respetuosos de los Derechos Humanos, la administración de Justicia también merece esos ajustes, la proscripción de los ordenamientos procesales fundamentados en el sistema inquisitivo debe ser una consecuencia. No puedo, por mi condición de extranjero, criticar las razones históricas que obligaron a Guatemala a crear, no hace muchos años, un sistema especial de administración de justicia en materia penal relacionada con la seguridad del Estado, seguidor en forma casi absoluta de los principios que informan el sistema a que ahora nos referimos, no creo que la experiencia haya sido la mejor. El rescate de los derechos de la sociedad no puede darse sobre el desconocimiento de los derechos de lo ciudadanos, unos y otros deben ir necesariamente de la mano para que se posibilite el logro de los fines de toda sociedad democrática.
La doble instancia es posible en este sistema y resulta una necesidad, pues si la justicia se administrara en nombre de otro -Dios, Monarca, Emperador- el verdadero titular de la función tiene que tener la posibilidad de revisar lo que en su nombre se ha hecho ello es factible pues todo lo actuado consta en un expediente.
La actuación del juzgador en la valoración de la prueba tampoco tiene la misma amplitud que en el sistema a que nos referimos anteriormente, al Juez se le dan reglas expresas sobre la forma en que debe realizar esa valoración, es éste otro medio de control la pruebas son tasadas en su valor y el juez debe ajustarse a lo que el derecho le manda a ese respecto.
c.- Sistema mixto.
Su nacimiento se relaciona con la época post-revolución francesa, pero fueron las voces que desde principios del Siglo XVIII se alzaron en contra del desconocimiento de derechos que el sistema inquisitivo conlleva, las que crearon el ambiente necesario para que el cambio se produjera. El desprestigio del sistema inquisitivo, por el desconocimiento de esos derechos ciudadanos, motivó al legislador napoleónico a dedicar sus mayores esfuerzos para encontrar un procedimiento que tomando lo mejor de los anteriores se constituyera en un medio eficaz para represión de los delitos, sin desconocimiento de los derechos del ciudadano. En 1808 se sanciona el Código de Instrucción Criminal, que entra a regir a partir de 1811, en el que se ponen en práctica esas ideas de conjunción que dan base al procedimiento que se ha conocido como mixto y cuyas principales características son:
a) separación de la instrucción en dos etapas, la instructoria y la de juicio.
b) preponderancia de la escritura en la primera etapa y de la oralidad en la segunda.
c) valor preparatorio de la instrucción
d) separación de funciones del acusador, el instructor y el juzgado.
e) garantía de inviolabilidad de la defensa.
f) el juez no es un mero expectante de la contienda, pues toma contacto directo con las partes y la prueba y dirige el procedimiento.
g) se elimina la doble instancia, posibilitándose la revisión de lo resuelto mediante el recurso de casación.
El desarrollo que ya hemos realizado del contenido de cada una de las características y principios de los sistemas, nos relevan de hacerlo nuevamente en atención al sistema mixto, sólo resulta indispensable señalar que si bien es cierto en éste se mantiene la instructiva y en ella prevalece la escritura, no es posible asimilar ésta etapa al procedimiento inquisitivo, pues la instrucción en el sistema mixto no se inicia de oficio, requiere de una excitación del órgano jurisdiccional que al propio tiempo sirve al imputado para adquirir conocimiento sobre los hechos que se le atribuyen y así plantear la defensa. A la instrucción tienen acceso pleno todas las partes y a ellas les está autorizada su intervención en las diligencias probatorias; además todo lo actuado en la instrucción sólo tiene valor preparatorio en relación con el juicio, etapa ésta en la que debe reproducirse totalmente la prueba que ha de servir al juzgador para resolver el asunto.
2. LA ARGUMENTACIÓN Y SUS TECNICAS
2.1.- Definición de Klein
Klein CV + CC= CV
2.2. Técnicas de argumentación:
LA PERSUACIÓN Tres pescadores
El arte de hablar persuasivamente nace como una técnica de adiestramiento. Aporta una pedagogía radical, con efectos individuales e institucionales. A la persona le confiere técnicas para hacerse escuchar y para afectar a los demás. Y, en un orden menos aparente pero bastante más decisivo, dota de marcos de regulación social. Tales marcos operan en la lonja de justicia, la escuela y el parlamento. (....)
Así pues, la invención comporta lanzar una red para atrapar un material y someterlo a arte. La operación inicial es una doble afirmación, la de la necesidad del método y la del esfuerzo relativo que pide ese acto intelectivo. Decimos esfuerzo relativo porque la norma manda hacer pie en los recursos bien conocidos: el ejemplo, el entimema y el locus. Si los enunciados con nombre diferente, podemos decir que se trata de la inducción, la deducción y el tópico, respectivamente. De los dos últimos ya hemos hablado en el capítulo dedicado al discurso judicial. El entimema se basa en la deducción, pues propone una premisa general indemostrada, ambigua, por la pretensión de ser considerada digna de aprobación. Si el interlocutor niega la premisa mayor del orador, no hay caso de demostración del punto defendido, puesto que la deducción ha quedado truncada. Por su parte los tópicos aprovisionan orador de una red de aspectos con los que iluminar el material de debate.
Si la invención significa descubrir qué decir y la disposición se resume en ordenar lo que se ha hallado (exordio, narración, demostración y conclusión). ¿Qué importancia tiene la elocución? La razón de la pregunta radica en su definición, como ahora veremos. La operación de la elocución ornamenta las palabras, al precisar el estilo o tono general y al añadir las figuras, como la metáfora o la metonimia.
La elocución es la operación retórica más comprometida con el lenguaje. Se ocupa de traducir las estrategias precedentes a un formato verbal presentable. Ahora bien, con el tiempo, esta tercera operación de formular en palabras los argumentos ha pasado a ejercer un dominio completo sobre el resto de operaciones. A partir de la tradición romana, del plan original de cinco partes se pasa a considerar tres, en detrimento de la memoria y la acción. Y hay más cambios. De enseñar a hablar se pasa a enseñar a escribir pulcramente. La retórica llega a ser el arte de la escritura, lo cual la convierte en elocución pura. Como consecuencia. la literatura se apodera del lugar que ocupa el discurso inmediato. Además, la memoria oral es substituida por una memoria visual y una formación del gusto en el registro escrito. Una tradición secular, que se
enraíza en la Edad Media, nos ha hecho particularmente receptivos a la escritura y a los estilos literarios. No deja de ser una paradoja que el estudio elocutivo del habla exija recursos escritos y habilidades lectoras, ya que el análisis se inicia al leer lo que se ha dicho.
Para exponer las operaciones de "poner en palabras" los argumentos, hemos de hacernos algunas preguntas. ¿Cómo hablamos? Este interrogante es demasiado general. En realidad, apunta hacia los recursos con los cuales confeccionamos el traje del habla. Expresemos la pregunta de otra forma.¿Qué diferencia a unas expresiones de las otras, aun siendo equivalentes?¿Se puede hablar de una desnudez del habla y de un estado más colorista y figurativo? ¿Cómo podemos conseguir efectos elocutivos y figuras estilísticas?
Ésas son algunas de las preguntas que se hace la retórica. La estilística o la lingüística. Con ellas se pone al descubierto una distinción muy cara. No es lo mismo hablar o escribir persuasivamente que saber en qué consisten esas destrezas. Arte es conocimiento, no mera práctica. Por lo tanto, la retórica enseña a hablar o escribir con toda la eficacia que pide el contexto. Por añadidura, desde su perspectiva teórica domina el sentido de las elecciones léxicas y estilísticas.
Podemos decir: "los rétores, verdaderos pescadores de perlas", y probablemente nadie se escandalice del empleo que hemos hecho de los recursos estilísticos. No obstante, sabemos que los rétores y los escolásticos no pasan por ser pescadores en absoluto. Mucho menos de perlas, ya que cuesta imaginarles zambulléndose en mares tropicales, con un cuchillo entre los dientes, ni regentando un vivero. Pero la frase hace referencia efectiva a una realidad, que no es literal sino figurada. Por pescador podemos entender, no ya en el nivel desnudo del lenguaje sino en otro revestido de apariencia (figura quiere decir apariencia), la persona que tiene el oficio de conseguir palabras extrayéndolas del mar de la lengua. Metafóricamente, pescar designa la acción de coger o alcanzar con la inteligencia. Y la cosecha de perlas da entender que no vale cualquier palabra, sino aquella que, siendo perfecta en su género o paradigma, encaja con similar excelencia al uso, al sintagma. En definitiva, al referirnos a los rétores como pescadores de perlas aludimos a su buen pensar y decir las palabras, en el marco de un discurso convincente y sensible a la belleza.
(...)La pintura tiene colores. La arquitectura, volumen y ornamentos. La lengua, sin embargo, también puede ser pictórica y arquitectónica. La elección de las palabras y el trenzado que disponen aporta al discurso los colores y la ornamentación, la iluminación necesaria para animar el habla. Se logran esos efectos con la apropiada pulsación del sinónimo, el uso del eufemismo para matizar una designación cruda o para despertar connotaciones y complicidades, o bien utilizar el recurso rey, la metáfora, al usar una palabra para dar a entender otra.
Cuando hablamos de estilo y de figuras, planea una duda. Tienen sentido preguntarse si no estamos haciendo crítica literaria en vez de retórica. Es más, ¿qué influencia tiene el estilo de habla en el auditorio? ¿Tan importante es? Para dar respuesta a las preguntas podemos atender a la publicidad, que no en vano ha conseguido un lugar privilegiado en el foro discursivo actual. Y comprobamos que el uso que hace de los recursos estilísticos, en el habla, es intensivo: rima las frases; las ritma, al contar el número de sílabas; e introduce hipérboles o exageraciones, metáforas, antítesis o contrastes verbales, ironías... Indudablemente, la publicidad utiliza estos recursos con una finalidad que va más allá de la belleza.
Los elementos estéticos pueden tener una función persuasiva. Y las figuras constituyen un punto de conexión entre estilo y la argumentación. El primer aspectoque destaca el en los actos elocutivos es el tono escogido. Los antiguos lo llamaban estilo, y distinguían tres: noble, sencillo y moderado. El estilo noble tiene un registro distinguido y serio, que busca convencer y no ahorra la vehemencia, si conviene. El estilo sencillo o mantenido se caracteriza por la precisión y sobriedad; lo guía el objetivo de probar con contención una realidad. Finalmente, el tono moderado incorpora un registro anecdótico y humorístico, para conseguir así agradar. Pensando en la publicidad, podríamos catalogar inicialmente los anuncios según tengan un tono distinguido, desapasionado o divertidamente distendido. Sin embargo, al iniciar tal clasificación observamos que la elocuencia consiste indisolublemente en probar (e. sencillo), agradar (e. moderado) y convencer (e. noble). Sin duda, al hablar podemos escoger una elocución simple o compuesta de diversos estilos. Lo que sí es seguro es que a cada uno de ellos corresponde una determinada capacidad de uso de las figuras; hay restricciones y recomendaciones. Por ejemplo, en una demostración que pasa por ser veraz y precisa, no se entenderían las hipérboles o la versificación.
De los comentarios precedentes hemos extraído dos notas básicas del trabajo estilística. Aparentemente son dos contradictorias, aunque con más exactitud diríamos que son complementarias. En primer lugar, la producción de estilo es una actividad libre. El hablante tiene la libertad de emplear o desestimar los recursos que desee. Si no fuera así, el estilo no existiría, ya que todo acto de habla vendría a ser semejante al resto de expresiones. En segundo lugar, no obstante, el uso de las figuras está codificado.
Éstas son reguladas por unas convenciones, unos códigos fijos. Cada figura forma una estructura que puede ser reconocida y transportada a unos contenidos que son explícitos. (....)
Puntos cardinales e ironía política
Para orientarse en la navegación entre las palabras, los sabios han dibujado un mapa en el que se contemplan cuatro puntos cardinales. Ciertamente, esos puntos no hacen referencia al norte ni al sur, ya que en la tierra del habla ello no existe. Si están presentes, no obstante, cuatro dimensiones, entre de las cuales se manifiesta la belleza.
A saber: el sonido de las palabras, el sentido de las palabras, la construcción sintáctica y los juegos de ideas. Quien sigue este trayecto recorre toda la carta geográfica de las palabras, en particular indicada para reconocer la persuasión de la belleza.
Técnicamente, los recursos del lenguaje figurado reciben nombres de figuras. 1) De dicción, 2) de sentido o tropos, los 3) de construcción y 4) de pensamiento. Jugar con la dicción permite efectos de plasticidad sonora. En el titulo de una novela de Cabrera Infante, Tres tristes tigres, hallamos una sorprendente repetición de sonidos (aliteración). Lo mismo sucede con el título de otra novela suya, La Habana para un infante difunto. La rima es otro recurso de dicción, entre otros Nuestra intención es citar sólo algunos ejemplos para pergeñar los cuatros tipos básicos. Retornando el título de la novela, La Habana para un infante difunto, bajo él recoge el autor una historia en la Habana de la revolución cubana, la Habana que el novelista vivió de joven. El ambiente y parte de la trama se acercan a una escritura casi autobiográfica. La obra es una mirada afectuosa y nostálgica hacia un pasado perdido, dejado atrás por el exilio de Guillermo Cabrera Infante. Y el título –que es en lo que estamos – presenta algunos tropos. El tropo –cambio, etimológicamente – es la figura que consiste en modificar el sentido de una palabra. Cuando el titulo reza “un infante” se refiere doblemente al niño y a Infante, en mayúscula, la persona específica. Con esta forma señala a una edad y se señala a si mismo, pero hay una diferencia entre los dos osas significadas: infante, el sujeto cierto, es un todo, en el que se suman las edades biográficas de la niñez (nacido en 1929), juventud y madurez. En definitiva, el uso de infante" implica nombrar la totalidad, la persona, para designar una parte, la infancia, o cual coincide con el tropo de la sinécdoque (también funciona como designación de parte para significar el todo). Y el título concluye con un "infante difunto", donde difunto remite figuradamente a una etapa pedida, acabada, ya sea porque ha quedado tras, ya porque, además, se han disipado ciertas ilusiones y encantos. Aquí la defunción e Infante, o la del infante que fue, lo es en un sentido figurado (metáfora). Su vez, las figuras de construcción juegan con la sintaxis. Acortan la frase y da por comprendida alguna parte (elipsis). Dejan la frase inacabada (reticencia). O bien reiteran los términos o las expresiones (repetición), entre otras operaciones sintácticas. Finalmente, como cuarto punto cardinal de las operaciones elocutivas, tenemos as figuras de pensamiento. Ésas no dependen de las palabras, sino del juego de inteligencia que ofrece el hablante al interlocutor. Por otra parte, a diferencia de los anteriores recursos, aquí se da un compromiso con la realidad y lo que se cree de ella. Si afirmamos "Hitler, aquel gran pacifista, como todos saben...", estamos expresando con las palabras, la gestualidad y el tono de todo el discurso, que lo que queremos decir es exactamente lo contrario (ironía). Este recurso queda suficientemente justificado con una frase popular: "Al revés te lo digo, para que me entiendas". El énfasis significativo es palmario. Sin embargo, la ironía puede ser un recurso más ambicioso aún, cuando cubre todo el discurso. En ese sentido, es memorable el parlamento que Marco Antonio hace en la tragedia de Shakespeare Julio César. Ante el cadáver de César, el fiel amigo y pariente, y no menos hábil político, exclama:
- – ¡Amigos, romanos, compatriotas! ¡Escuchadme! Vengo a enterrar a César, no a elogiarlo.
A pesar de lo que anuncia –y su plan se manifiesta poco después – lo que hace no es enterrar nada (la causa de su muerte, por ejemplo). Elogia la memoria de César y lo presenta como un gobernante honorable y magnánimo. A la vez, halaga a los conjurados y asesinos de César, para conseguir a continuación –con la ironía – hacerlos aparecer, a los ojos de los romanos, como unos criminales ambiciosos.
La magnífica obra teatral de Shakespeare da al espectador o al lector la ocasión de disfrutar de la experiencia de un acto retórico. Puede disfrutar porque hay una belleza literaria y dramática que complace. Y también puede asistir a una función de argumentación y de maraña emocional que logra persuadir a los romanos, consiguiendo que piensen lo contrario de lo que poco antes creían. La escena del parlamento de Marco Antonio es un modelo atrayente. Comienza con un discurso epidíctico: elogia al gobernante difunto recordando hechos y leyendo su testamento, en el que deja a cada ciudadano la suma de 75 dracmas y sus jardines para parques públicos. Paulatinamente, a medida que el auditorio se enfervoriza, Antonio pasa al registro de otro tipo de discurso: el deliberativo. En él ya no se habla de la que ha pasado sino de lo que habría de hacerse. Ya no importa tanto elogiar a Cesar y censurar a los conjurados. Se trata de un discurso político con todas las consecuencias. ¿Qué hay que hacer? ¿Qué es aconsejable hacer a partir de aquel momento? ¿Qué aconseja Antonio? El resultado es sobradamente conocido. Antonio anima a los ciudadanos al motín y consigue expulsar de la ciudad a los que señala como traidores. Si imaginamos una situación similar, un sermón o una alocución televisiva pueden ser variedades del género deliberativo. En todos esos casos, el habla sirve como instrumento político, de poder sin medida. Y, además, sin necesidad de que aparente lo que es. En el ejemplo de Julio César, Antonio no habla de política. ¡Hace política!
Hemos de suponer que Marco Antonio tuvo que improvisar. En modo alguno podemos sospechar que recitara un discurso de memoria. La improvisación, no obstante, demanda del orador una buena memoria natural y otra más llamada artificial, que es la que se refuerza con ejercicio y preceptos. De la memoria se dice en un manual atribuido falsamente a Cicerón, Retórica a Herenio, que la memoria es "la cámara de los tesoros" y "guardián. De todas las partes de la retórica". En la memoria Antonio guarda recuerdos del amigo, como los que le suscitan ver el manto ensangrentado del cadáver:
- – Si sabéis llorar, hacedlo ahora.
Todos conocéis este manto. Recuerdo la primera vez que César lo llevó.
Fue una noche de verano, en su tienda, el día en que venció a la tribu servia.
Antonio tiene en la mente la imagen de un arma (una victoria) en el manto. El destino cruel ha añadido a la túnica los desgarros de armas blancas y sangre, en lo que ha significado la derrota final de César. Pero el amigo le quiere vengar, y la memoria le ayuda a controlar sus palabras. La memoria a que nos referimos es la de la práctica discursiva. Sabe y recuerda el orador cómo comenzar a hablar. Qué argumentos presentar en primer lugar y cómo conmover a los ciudadanos. Finalmente. Con la lectura del dadivoso testamento. Quien como Antonio ha sido adiestrado mnemotécnicamente basa su capacidad en los recursos de los lugares y las imágenes. Los lugares son similares a los tópicos de la invención: se deposita mentalmente las ideas. Los nombres o lo que sea en unos lugares: en la cómoda, en el salón. En el buzón... La memoria funciona así como una topografía, con muchos sitios a su disposición, en cada uno de los cuales confiamos temporalmente un objeto. Por otro lado, está el recurso de la asociación de una imagen a un objeto o una palabra. La clave de la asociación puede ser la semejanza entre el receptáculo y la cosa que se le confía.
Todavía tenemos una curiosidad por satisfacer. ¿Cómo habla Marco Antonio? ¿Cómo pronuncia y gesticula? ¿Produce, como mandan los cánones. Una buena modulación de la voz e imprime movimiento al cuerpo? Y, al modular la voz, ¿qué volumen, que firmeza. Que flexibilidad consigue? ¿Se ajusta el tono al propósito de elogiar a un estadista y de defender un modelo político? ¿Combina, quizá, la dignidad – en el exordio – con un tono de exhortación y patetismo. En la peroración?
Las preguntas vienen al caso porque estamos considerando la acción. Quinta y última parte de las operaciones retóricas. La acción o pronunciación, escribe Cicerón, es el gobierno de la voz a partir de la dignidad de las cosas y de las palabras". En consecuencia, en un actor –como el que encarne a Antonio – puede apreciarse, en su excelencia. La recitación del discurso, que se compone de gesto y dicción. Y todo el comportamiento, al recordar lo que ha sido depositado en la memoria por la invención, la disposición y la elocución, todo este comportamiento, decíamos. Basa su virtud en la elocuencia del cuerpo, que consta de voz y movimiento. De la misma manera. La elocución dispone de la elocuencia de las palabras, la disposición del buen orden, la invención de los apropiados argumentos, y la memoria. De la fidelidad y viveza del recuerdo.
El personaje de Marco Antonio sigue esos principios con mucha fortuna. Y aun Observa una regla superior: la de disimular su arte o técnica oratoria. La palabra ha de ser escuchada como un acto espontáneo, sin preparación. Así el oyente no aprecia que quien habla se aproveche de la superioridad que le da la técnica, ni que le quiera engañar o que, a fin de cuentas, no sea más que teatro, pedantería (Salinas 1541). Al observar este principio de oro, Antonio cierra el ciclo de la ironía que envuelve su discurso. Ya en la parte conclusiva de éste confiesa:
- – Amigos, y no vengo a ganarme vuestro ánimo.
No soy orador como Bruto, sino, como todos sabéis, un hombre claro y franco que quiere a su amigo.
Momentos antes de exhortar al tumulto incendiario y al motín popular, niega toda pretensión. Es decir, niega las intenciones que le animan y que pertenecen al mundo oculto de la intimidad. Sucede, no obstante, que niega lo que es más evidente y, al hacerla, consigue que le crean. Consigue aparentar que no sabe hablar como un orador. Si ello es así pero convence, según la lógica implícita que late dentro del razonamiento, lo que sucede es que sus razones son tan sólidas como la roca, tan inamovibles como la montaña. Ésta es la deducción que se extrae de su planteamiento artificioso o, digámoslo así, técnico.
Para el que conoce el arte de la retórica, las palabras del romano enuncian el principio de oro y dibujan las otras partes de la acción, a pesar de la tópica protesta de ignorancia:
- – Pues no tengo ingenio, prestancia, ni soltura, ni gestos, ni dicción, ni el don de la palabra para excitar las pasiones. Yo hablo sin floreos; os digo lo que sabéis; os muestro las heridas de César (pobres, pobres bocas mudas) y les pido que hablen por mí.
Al leer estos fragmentos, descubrimos la maestría de un político eficaz y brillante. Dice: no sé hablar, no tengo inventiva ni gracia, no adorno las palabras ni alcanzo las pasiones; tan sólo pido a las heridas que hablen por mí. Es lo que viene a decir. Y resulta evidente que sus frases crean el espejismo de la falta de habilidad verbal; no hay que ir lejos para descubrir las contradicciones. Por ejemplo, en la última frase, cuando pide a las heridas que hablen por él, se da el recurso elocutivo de la prosopopeya: hace hablar a una realidad inanimada, no humana. La prosopopeya, como la ironía, es una figura de pensamiento. Las heridas son "bocas", porque abren el cuerpo hacia fuera (figura de sentido: metáfora). ¡Cuántas bocas para un solo cuerpo! (figura de sentido: hipérbole). 1 las bocas, "pobres bocas mudas", sin embargo hablan (figura de construcción: antítesis); y suplen la ficticia carencia de elocuencia del buen amigo, futuro triunviro del imperio y aliado sectario de Cleopatra.
La red del saber
En este punto de recapitulación hemos de decir que las metáforas que presentan al rétor como "pescador de perlas" y la memoria como "cámara del tesoro", reiteran los efectos de la belleza que el habla puede deparar. En concreto, la elocución, que es la operación que da forma verbal a los argumentos, comprende las notas de la elegancia. La composición y la distinción. Por su parte, la elegancia se alcanza con corrección (latinitas) y claridad (explanatio). La composición se ocupa de la buena variación de sonidos, términos y estructuras sintáctica, para evitar la cacofonía o el hipérbaton.
Finalmente, la distinción se manifiesta en la ornamentación de las palabras, con figuras y tropos.
Cuadro de dos aspectos teóricos de la Retórica, los géneros y las operaciones Discursivas.
Si contemplamos con candidez los gestos de la operación que produce belleza, Nos sentiremos intrigados, y tal vez decepcionados, por la conexión entre la cámara del Si contemplamos con candidez los gestos de la operación que produce belleza, nos sentiremos intrigados, y tal vez decepcionados, por la conexión entre la cámara del tesoro y la del poder, entre esteticismo y palanca política. ¿Cómo puede ser que la distinción del lenguaje figurado milite en las filas del poderoso? Muy posiblemente, nuestra observación, tan ingenua pero no por ello desencaminada, ha de merecer provechosos comentarios de un rétor escéptico. En realidad, si hacemos memoria, la cuestión del habla y del poder ya está presente, y de manera exclusiva, en el origen de la técnica, en los conflictos judiciales en los que intervinieron Córax y Antirante. Y la presencia del poder ha de permanecer tanto en la comunicación interpersonal como en la ámbito público, esto es, en aquellas que se valen de medios de comunicación social. Ciertamente, la actuación de Antonio nos lleva a hablar de estos extremos:
Comunicación y poder. Y es lo que hemos de considerar en el capítulo siguiente.
No obstante, el rétor no deja ociosa su inteligencia ni su escritura. Y da algunas respuestas, que quedan recogidas en la retórica. Esta disciplina va más allá del Ofrecimiento de unos consejos para la persuasión y de unos currícula para la escuela, ya que en ello hay una red de saber. Con la red, tensada por géneros discursivos Y operaciones retóricas, podemos entender los efectos del habla. Podemos reconocer su cualidad, la belleza, la intención. Desde esta posición, la retórica se identifica con la ciencia puesto que es saber: comprensión de los mecanismos y de los efectos del mundo del lenguaje. Como esa vocación taxonómica, junto con los afanes de figuras. Y ortodoxia, teoría de los mecanismos, clasifica operaciones y es la preceptiva que escolta a una tradicional cultura literaria. De otro lado, la retórica constituye casi una ciencia(protociencia), si se la examina con criterios en absoluto literarios, puesto que, como metalenguaje que describe las operaciones de habla, es una cámara del saber que comunica con los pabellones científicos de la lingüística, la teoría de la argumentación y la teoría de la comunicación.
EJEMPLO DE DOS DISCURSOS. EL ELOGIO Y LA DEFENSA: 1. Gorgias y el Derecho.
En la cumbre de la cultura griega, cuando las escuelas de filosofía competían entre si para explicar qué es el ser y cual es el supremo bien, cuando la democracia florecía como nunca antes había ocurrido en la humanidad, un gran sabio comenzó a dar la siguiente recomendación para ganar los pleitos judiciales: lo conveniente era hacer los discursos sin tocar la verdad, en cambio cuanto mas se alejara el discurso de la verdad el éxito sería seguro. Esto se siguió enseñando por varios siglos, la razón era sencilla, simplemente sabían que las decisiones se toman por emociones y no siempre por razones.
Sabemos el nombre de quien propuso semejante recomendación, se llamaba Gorgias de Leontini (483-482 a. de C. Hasta el 392-389 a. de C). Fue uno de los primeros sofistas y dedicó su larga vida a perfeccionar y enseñar la retórica. Oriundo de Sicilia, gracias a su fama de buen orador es enviado a Atenas para presentarse ante el pueblo, con el fin de lograr una alianza y así librar a su ciudad de la amenaza militar de Siracusa. Su éxito fue inmediato logrando ser aceptado y admirado por la sociedad ateniense y bien pagado pues se atestigua que se hizo rico con sus enseñanzas. Inventó diversas técnicas oratorias al punto que será tomado en cuenta y celebrado por todo retórico durante los seiscientos años siguientes y debería ser considerado como un creador del derecho.
Gorgias exaltó el valor de la persuasión a su máximo extremo, postulando diversas reglas que él probaba ante el absorto público. Por ejemplo sostenía que toda tesis tiene un opuesto y cualquier posición puede vencer según sea bien defendida. Para demostrar esta tesis escéptica, se enfrenta a las diversas escuelas de filósofos que investigaban sobre el ser, escribiendo un tratado titulado “Sobre el no-ser” para demostrar que el “no-ser” es tan posible como “el ser”. Cuando afirma que un orador adquiere la capacidad de hablar sobre cualquier tema, Gorgias, para demostrarlo, no duda en presentarse ante asambleas públicas y solicitar que se proponga un tema cualquiera pues con la fuerza de la palabra podía vencer a cualquier opositor o convencer sobre cualquier asunto, desenvolviéndose con una gran habilidad. Conoció a Socrátes y Platón, este último hizo un Dialogo que lleva el nombre del sofista y se cuenta que Gorgias al leerlo dijo que demostraba que el filosofo sabia escarnecer hábilmente.
Junto con los demás sofistas dio el impulso a la enseñanza abierta al público frente al carácter hermético de la primeras escuelas filosóficas, crearon la posibilidad de convertir el espacio judicial en un lugar de confrontación de posiciones que debían sacar ventaja de todas las opciones posibles, dejando de lado la perspectiva de una simple imposición de la autoridad sobre los individuos, ahora el resultado dependía también de habilidades de litigación oral, creando incertidumbre pero a su vez posibilitando que el espacio judicial sea imprevisible para todos por igual. Obviamente que este sistema solo duraba mientras no predominaran los prejuicios o temores, porque en esos contextos la sentencia ya estaría cantada de ante mano y sería totalmente previsible. Este aporte no lo valoramos adecuadamente, pero significó que el espacio judicial tuviera una dinámica propia, desligándose de la política. Lamentablemente la mala fama que adquirieron los sofistas y luego la retórica, nos alejan del conocimiento de sus aportes.
2. Para entender el Elogio y la Defensa
Ahora presentamos dos discursos modelos que Gorgias diseño para sus alumnos. Estos discursos modelos debían ser aprendidos y repetidos de memoria por el discípulo, ensayando la cadencia, tonalidad, énfasis, en una minuciosa formación hacia la excelencia. Pero lo que se escapa a la vista del hombre moderno es que estos discursos modelo aplican rigurosamente las minuciosas reglas de composición que los retóricos fueron inventando para lograr el éxito en cada discurso. Cabe precisar que los retóricos reconocen tres tipos de discursos: el elogio (que comprende la vituperación), el discurso forense (que comprende la defensa y acusación) y la deliberación (que versa sobre lo útil), aquí tenemos una muestra de los modelos correspondientes a la defensa y el elogio.
Para construir cada discurso existían detalladas reglas que el orador aprendía a utilizar ingeniosamente, mediante su memorización. Veamos El Elogio de Helena. Con sus dos mil quinientos años de antigüedad, aun esta lleno de vida. El orador se propone un reto: busca ensalzar la imagen de la mujer mas vituperada de Grecia, Helena, que abandonara a su esposo y con ello, provocaría la guerra de Troya. Ese es el fin del elogio: que todos terminen alabando al personaje objeto del discurso, tal como en la defensa se busca mostrar la inocencia del acusado, despertar piedad o disminuir la ofensa que ha cometido ante los ojos del tribunal. Pero este caso es particularmente difícil, pues el ateniense desde niño aprende2 a censurar la traición cometida por Helena y, por otro lado, al usar la forma del elogio y no la defensa, se busca la alabanza y esta no admite matices, por tanto se espera no sólo que sea perdonada por el auditorio o que sea entendida o admirada por unos cuantos, el orador quiere doblegar a todo el auditorio, no se conforma con el perdón o el olvido, quiere la admiración, el aprecio, alzarla al nivel de os héroes, de los grandes. Para agravar el asunto, el elogio es una oportunidad de mostrar los actos ejemplares del elogiado y hacer una enseñanza moral, pues la cumbre del que es ensalzado es el merecer ser imitado por todos, es decir, un elogio que no indique el acto a imitar no cumpliría las reglas exigidas y no lograría su cometido.
Gorgias aprovecha la oportunidad para ensalzar a la elocuencia y enseñarla, registrando varias recomendaciones para los oradores, una de estas es la metodología para actuar frente a los tribunales de justicia, así nos dice que se puede ganar un proceso si los argumentos son escritos “con habilidad e independientemente a su veracidad”. Conviene aclarar algunos puntos para valorar esa expresión.
En el mundo griego la mayoría de procesos judiciales se realizaban ante grandes jurados, para darnos una idea debemos recordar que quienes juzgarían a Sócrates serian 500 atenienses y eso era lo usual. El proceso era sencillo: luego de oir a las partes se proponían las alternativas: x es inocente o x es culpable y pasaban a votación con unas bolillas de colores que se depositaban en urnas. La defensa se ejercía por el propio acusado, no podía ser reemplazado por nadie y solo se le consentía leer un discurso, que usualmente era escrito por algún retórico a cambio de una paga (a quienes lograron especializarse en esta técnica se les llamo logografos). Obviamente que los oradores que dominaban el arte de apaciguar o enardecer al jurado llevaban ventaja. Los retóricos, sabían que muchas decisiones se toman de manera emotiva y a veces tener las premisas correctas y la perfecta conclusión no servia de nada. En este contexto, la técnica que propone Gorgias no consiste en mentir sino en dirigirse a las emociones del auditorio para buscar piedad, odio a la parte contraria, duda, según convenga. Estas tesis se mantendrían y las veremos repetirse en el Orador de Cicerón, casi cuatro siglos después, lo que demuestra que eran parte del canon retórico.
Para comprender como es que el discurso retórico se construye empleando ciertas reglas y el papel del ingenio, examinaremos las reglas del elogio. Los autores varían en recomendaciones, por ejemplo Theon recomienda, para redactar un buen elogio, cerca de treinta y seis temas en el orden siguiente
I. Bienes Exteriores
a) Celebrar la cuna noble del héroe
1. Su ciudad natal
2. Su pueblo
3. La excelencia de su régimen político
4. Sus padres y su familia
c) Sus Cualidades Personales
1. Educación recibida
3. Gloria Conquistada.
4. Funciones públicas desempeñadas.
5. Riqueza.
6. Número o belleza de sus hijos.
7. Muerte feliz.
II. Bienes físicos o corporales
4. Agudeza de la sensibilidad.
III. Bienes del alma
a) Sentimientos virtuosos
7. Sentimientos de grandeza.
b) Acciones derivadas
A) Desde el punto de vista de su objeto
1. Acciones altruistas, desinteresados.
2. Miras puestas en el bien y no en lo útil ni en lo agradable
3. En el interés público.
4. Acciones cumplidas a pesar de los riesgos y peligros.
B) Desde el punto de vista de las circunstancias
2. Hazañas cumplidas por primera vez.
3. Por sí solo.
4. Si el héroe ha hecho más que los otros.
5. Si sólo ha tenido unos pocos colaboradores.
6. Si ha obrado por encima de su edad.
7. Contra toda esperanza.
8. No sin dificultades
9. Rápido y Bien.
A esta lista se agregaban otras recomendaciones, por ejemplo los actos heroicos que hubiera hecho si no hubiera muerto o si hubiera estado presente, la semejanza a otros héroes, por los actos, por el nombre, en fin el orador no debía olvidar ninguno de estos pasos. Luego, el propio Elogio a Helena, sirve de ejemplo de esas reglas.
Cualquier alumno de retórica en la antigüedad sabia de memoria que Gorgias utiliza como bien exterior el linaje de los padres de Helena, como cualidad personal utiliza la belleza del personaje, de este modo, toda la trama de su discurso tienen una reglas directrices que el orador esta cumpliendo. El arte estriba en saber seleccionar los elementos que se van a destacar y la oportunidad para introducirlos6.
En la Defensa de Palamedes, encontraran con detalle los problemas de la técnica judicial para comprobar la culpabilidad y la facilidad de provocar adhesiones con conjeturas aceptables. Y en esta también se aplican ingeniosamente las reglas del discurso forense. En fin, injustamente olvidados en las escuelas de derecho, he aquí a uno de los que inventaron nuestro derecho, pues como encontrarán en los manuales de retórica de la antigüedad, les debemos más de lo que creemos.
3. La Retórica y los Jueces
En cambio, el papel del llamado silogismo judicial ha sido nulo en la antigüedad para las discusiones prácticas, porque no era considerado recomendable para argumentar. Por ejemplo Cicerón en el dialogo Sobre la Naturaleza de los dioses, a propósito de cómo argumentar sobre las distintas doctrinas dice que “cuando se hallan reducidas a la breve forma silogística...están mas expuestas a la critica o censura. Un río de rápida corriente puede casi del todo o enteramente eludir la corrupción, mientras que un agua estancada se corrompe fácilmente; así también una fluida corriente de elocuencia diluye fácilmente las censuras de la crítica, mientras que un argumento razonado de manera escueta se defiende a si mismo con dificultad. ¿Entonces que impedía el caos absoluto? ¿Qué impedía que el juez no se avasallado por los oradores?. Por un lado se tomaron medidas para limitar la asistencia de retóricos en los pleitos y el uso de ciertos argumentos. Los griegos, por ejemplo, prohibieron que los retóricos reemplacen o hablen en los juicios por eso solo se dedicaban a componer los discursos. Se entrenaba a los jueces contra los efectos de los retóricos, así en el Digesto se exige al Juez que no se irrite o muestre compasión y muchos asuntos se prefería dejar aun jurado numeroso antes que aun solo sujeto que es mas impresionable.
Pero también existe otro factor: el juez estaba mejor enterado de lo que ocurría a su alrededor, las ciudades hasta el siglo XIX, eran en todo el mundo el hogar de una pequeña población urbana, 2 a 5% de la población de cada país, frente a un 90% de población rural, a esto se sumaba la inmovilidad espacial, la gente no cambiaba de localidad, ni solía viajar mas que unos cuantos kilómetros. En estas circunstancias el juez promedio no dependía de las partes para adquirir la información que necesitaba para decidir. Pero en el siglo XXI todo ha cambiado, las grandes ciudades concentran el 90% de la población y conocer qué ocurrió en cada caso, ahora sí depende de lo que las partes digan, por ello se hace extrañar investigaciones que ayuden a un mejor control de la argumentación que emplean las partes en litigio, esto seria tan importante como analizar las sentencias, por ello esperamos que esta lectura permita iniciar un estudio de las formas de argumentar que usan los litigantes, peritos, inclusive en los propios documentos que a veces consideramos libres de argumentación, como son los contratos.
b..- EL METODO DE TOULMIN PRESENTACION DEL METODO
Como esto puede parecer un jeroglífico, vamos a verlo por partes. Pongamos el argumento:
4. ¿qué fuerza tiene la conclusión? ¿Necesita moralización?
5. ¿en qué condiciones sería refutable, es decir, fallaría el argumento?
¿Qué es un buen argumento? Los requisitos
Argumentamos en el seno de una cuestión, a favor o en contra de una de sus Alternativas Por ejemplo: el jueves habrá eclipse de luna/el jueves no habrá Eclipse de luna. Sé lo que defiendo: El Jueves habrá eclipse de Luna; y sé lo que habrá que defender para negarme la razón: el jueves no habrá eclipse de luna. Mi conclusión no puede ir por otros derroteros. Si la cuestión no estuviera clara será preciso concretarla antes de exponer los argumentos:
Para recordar los criterios arguméntales que exige cada cuestión véase el diagrama para el análisis de un debate.
Para evitar la condena del asesino pudiera ser relevante alegar que no es responsable de sus actos porque está loco. Por el contrario, apelar al dolor de su anciana madre, a que un día saldrá de la cárcel y tomará venganza, a que nos ha hecho un favor porque la víctima era un asesino peligrosísimo... son ejemplos típicos del sofisma patético que es una de las argucias más frecuentes para eludir la cuestión.
Otros ejemplos de premisas irrelevantes son las falacias del ataque personal.
(Por ejemplo: No reconozco a este tribunal fascista); de la pista falsa (los problemas de la juventud marginal no se resuelven a golpe de sentencias); la falacia populista (todos los vecinos de su barrio piensan que el acusado es inocente); la falacia genética (no es posible que el hijo de una santa sea un asesino); y todas las falacias del non sequitur en general, es decir, todas aquellas en que la conclusión no se sigue de las premisas:
En otros casos, por ejemplo en los argumentos morales y en las deliberaciones, es más difícil señalar cuándo un argumento reúne suficiente base para sostener la conclusión porque ninguno lo consigue. No existen premisas que prueben concluyentemente si el aborto es bueno o es malo o si debo estudiar medicina o farmacia. En estos casos lo que se procura es acumular muchos argumentos que, por distintos caminos (por distintas razones), abunden en la misma conclusión.
c. ¿Son premisas aceptables o, si es necesario, tengo un respaldo que las sostenga? Este problema no se plantea cuando nuestros datos son objetivos o indiscutibles, pero esto no es lo frecuente. En la mayor parte de las ocasiones no debatimos con las evidencias en la mano. Ni siquiera es frecuente que aportemos premisas de las que se pueda decir que son verdaderas o falsas. La mayor parte de nuestros debates no se ocupa de la verdad sino de lo justo, lo conveniente, lo preferible, lo probable... Por eso, ya que no suelen ser ciertas, es muy importante que nuestras premisas sean aceptables.
• ofrezca datos objetivos.
• exprese un conocimiento común o personal, un testimonio incontrovertido, el informe incontrovertido de un experto.
• recoja la conclusión de un argumento ya aceptado.
• pueda probarse, porque cuenta con un respaldo sólido. Por el contrario, son inaceptables las siguientes premisas:
• un juicio que esté en contradicción con la evidencia, con otro juicio bien fundado, con una fuente creíble, con nuestro propio conocimiento, o con otras premisas del mismo argumento,
• un juicio dudoso que no lleve respaldo,
• un juicio confuso, ambiguo o ininteligible.
• un juicio idéntico a la conclusión o basado en un supuesto cuestionable.
• un juicio que olvide alternativas
Con estas premisas inaceptables surgen las falacias de: ambigüedad, petición de principio, composición, división, continúo, olvido de alternativas, wishful thinking, etc
• ¿Es una conclusión segura, probable, posible? ¿Es una afirmación tajante o una mera hipótesis?
• ¿Caben excepciones? ¿Hemos de hacer alguna salvedad referida a la fiabilidad de los respaldos o los cambios en las circunstancias?
(Tomado de la sentencia del Tribunal Constitucional en el caso Almenara contra el Consejo Nacional de la magistratura. EXP. N. º 1941-2002-AA/TC)
“Se ha deslizado también la tesis de que el acto reclamado por el recurrente habría vulnerado el derecho al debido proceso. Este derecho, como ha recordado el Tribunal Constitucional en diversos casos, es una garantía que si bien tiene su ámbito natural en sede judicial, también es aplicable en el ámbito de los procedimientos administrativos. Sin embargo, su reconocimiento y la necesidad de que éste se tutele no se extienden a cualquier clase de procedimiento. Así sucede, por ejemplo, con los denominados procedimientos administrativos internos, en cuyo seno se forma la voluntad de los órganos de la administración en materias relacionadas con su gestión ordinaria (v.g. la necesidad de comprar determinados bienes, etc). Como indica el artículo IV, fracción 1.2, in fine, de la Ley del Procedimiento Administrativo General, "La institución del debido procedimiento administrativo se rige por los principios del derecho administrativo"(….) En tal sentido la ratificación o no de magistrados a cargo del Consejo Nacional de la Magistratura, se encuentra en una situación muy singular. Dicha característica se deriva de la forma como se construye la decisión que se adopta en función de una convicción de conciencia y su expresión en un voto secreto y no deliberado, si bien esta decisión debe sustentarse en determinados criterios (cfr. La Ley Orgánica del CNM y su Reglamento); sin embargo, no comporta la idea de una sanción sino sólo el retiro de la confianza en el ejercicio del cargo. Lo que significa que, forzosamente, se tenga que modular la aplicación –y titularidad– de todas las garantías que comprende el derecho al debido proceso, y reducirse ésta sólo a la posibilidad de la audiencia”
ANALISIS DE LA ESTRUCTURA DEL ARGUMENTO
Probablemente, la alegación más trascendente en el orden de las ratificaciones es que, a juicio del recurrente, al no ser éstas motivadas, con ello se generaría una lesión del derecho reconocido en el inciso 5) del artículo 139.° de la Constitución. A juicio del actor, en efecto, la decisión de no ratificarlo, comunicada mediante el Oficio N.° 393-2001-P-CNM, no fue motivada, y ello es razón suficiente para obtener una decisión judicial que la invalide. Es evidente, a la luz de la historia del derecho constitucional peruano, que las Constituciones de 1920, 1933 y 1979 establecieron, como parte del proceso de ratificación judicial, la obligatoriedad de la motivación de la resolución correspondiente. Sin embargo, no ha sido ésta una exigencia que se haya incorporado al texto de 1993. Por el contrario, de manera indubitable y ex profeso, los legisladores constituyentes de dicha Carta optaron por constitucionalizar la no motivación de las ratificaciones judiciales, al mismo tiempo de diferenciar a esta institución de lo que, en puridad, es la destitución por medidas disciplinarias (cf. Congreso Constituyente Democrático. Debate Constitucional-1993, T. III, pág. 1620 y ss.). Desde una interpretación histórica es evidente que el mecanismo de ratificación judicial ha sido cambiado y, por ende actualmente percibido como un voto de confianza o de no confianza en torno a la manera como se ejerce la función jurisdiccional. Como tal , la decisión que se tome en el ejercicio de dicha competencia no requiere se motivada. Ello a deferencia, cabe advertir, de la destitución que, por su naturaleza sancionatoria, necesaria e irreversiblemante debe ser explicada en sus particulares circunstancias.
Por cierto, es necesario abundar en que no todo acto administrativo expedido al amparo de una potestad discrecional, siempre y en todos los casos, debe estar motivado. Así sucede, por ejemplo, con la elección o designación de los funcionarios públicos (Defensores del Pueblo, miembros del Tribunal Constitucional, Presidente y Directores del Banco Central de Reserva, Contralor de la República, pase a retiro de Oficiales Generales y Almirantes de las Fuerzas Armadas, y otros) cuya validez, como es obvio, no depende de que sean motivadas. En idéntica situación se encuentran actualmente las ratificaciones judiciales que, como antes se ha afirmado, cuando se introdujo esta institución en la Constitución de 1993, fue prevista como un mecanismo que, únicamente, expresara el voto de confianza de la mayoría o de la totalidad de los miembros del Consejo Nacional de la Magistratura acerca de la manera como se había ejercido la función jurisdiccional.
Los modelos mentales y el uso de deducciones: lectura de un caso para analizarlo
EJERCICIO DE APLICACIÓN DE LA TEORIA DE LOS MODELOS MENTALES
No procede exonerar de responsabilidad al inculpado, miembro de una Comunídad Nativa, que mata a un brujo de la comunidad por haber originado daños contra él, en tanto el derecho a la vida es respetado en todas las sociedades. Sin embargo procede atenuar la pena en virtud a la aplicación del error de comprensión culturalmente condicionado.
EXR Nº 98-302
DICTAMEN PENAL No. 1,046-98
Viene a esta Fiscalía Provincial Mixta de Maynas, la instrucción seguida contra TITO TANGOA GUERRA, por el delito contra la vida, El Cuerpo y la Salud-Homicidio Simple en agravio de ESPIRITU SIQUIHUA MASHACURI. Fluye de autos, que con fecha 1 6MAY98, en horas de la mañana el inculpado se apersonó al domicilio del agraviado ubicado en la quebrada de Santa María, compresión del distrito de Torres Causana (Río Napo), portando una retrocarga Cal. 16", donde las dos partes intercambian palabras, motivo por el cual el inculpado le apunta a la altura del pecho a una distancia de tres metros y lo dispara casi a quema ropa, falleciendo la víctima en forma instantánea; luego es trasladado conjuntamente con el testigo Silvio.
A fs. 01/07 corre el atestado policial; a fs. a fs. 9 el acta de incautación del arma; a fs. 20 la denuncia Fiscal y a fs. 22/23 el auto apertorio de instrucción con mandato de detención.
TITO TANGOA GUERRA, de 33 años de edad, presta su declaración instructiva a fs. 24 continuada a fs. 30/32, quien refiere ratificarse en su declaración policial de fs. 15/18, y que el día de los hechos fue al domicilio del agraviado, con quien había tenido discusión
y como le había provocado le disparó al pecho luego de ello se retiró a su casa, donde fue detenido por la policía: el agraviado se encontraba y siempre se dedica a la brujería, hacía mucha maldad a las personas; en ningún momento a planificado matar al agraviado.
De los actuados se desprende, que habiéndose vencido el plazo ampliatorio y encontrándose la instrucción en la etapa de emitir pronunciamiento de ley, se establece que el inculpado tanto a nivel policial, como judicial se ha declarado convicto y confeso de¡ delito imputado, acto que lo realizó supuestamente por haber sido provocado y por practicar la brujería; el inculpado pertenece a una comunidad Kichwa del Río Napo o Napuruna en Quicliua, quienes son muy creyentes de la brujería, en donde determinadas personas causan daño físico y mental de las personas, con su poder o utilizando brebajes u otros objetos, y con el fin de librarse de estas malas acciones cometen estos delitos sin mayor remordimiento, sólo con el propósito de servir a la comunidad; sin embargo nuestra norma sustantivo no hace distingo de raza, religión, creencias, etc. para aplicar una sanción; sin embargo puede atenuar sus responsabilidad por las condiciones de su cultura y aplicárselas una pena menor de¡ mínimo legal; el inculpado acepta los cargos imputados en su contra y está debidamente demostrado con el acta de incautación del arma, más no así del cadáver por haber sido enterrado dentro de la comunidad, con la presencia de determinados testigos que corroboran lo sucedido; en tal sentido al haberse acreditado la comisión de¡ delito, as¡ como la responsabilidad de procesado, el suscrito, Representante de¡ Ministerio Público en aplicación de los Arts. 11, 12, 23, 29, 45, 92, 93 y 1062 de¡ Código Pena¡, FORMULO ACUSACION PENAL contra TITO TANGOA GUERRA como autor de¡ delito contra la Vida, El Cuerpo y La salud-Homicidio simple, para quien solicito se le imponga CINCO AÑOS de pena privativa de la libertad, más al pago de TRES MIL NUEVOS SOLES por concepto de reparación civil a favor del familiar más cercano del occiso.
Instrucción: Regularmente tramitado.
Acusado: REO EN CARCEL.
lquítos, 06 de Octubre de 1998
lquitos, Quince de Abril de novecientos Noventinueve. -
VISTA: La causa pena¡ número noventiocho trescientos dos, seguida contra: TITO TANGOA GUERRA, por delito Contra la Vida, el Cuerpo y la Salud - HOMICIDIO- en agravio de Espíritu Siquihua Mashocuri, de cuyo proceso fluye que, en fecha dieciséis de Mayo de¡ año en curso, el imputado TANGOA GUERRA, se apersona al inmueble de¡ agraviado indicado, ubicado en la Quebrada de Santa María, en el distrito de Torres Causana (río Napo), lugar en el que luego de una breve discusión, le apunta con su retrocarga y le dispara a quemarropa a la altura de¡ tórax, falleciendo dicho agraviado en el acto, a consecuencia de lo gravedad de dichas lesiones; razón por la que se formula denuncio pena¡ y se abre instrucción contra el imputado, que, en este sentido tramitada la causa conforme a su naturaleza, en procedimiento Sumario y habiendo vencido el respectivo plazo ordinario de instrucción, como el ampliatorio de ley, se remite nuevamente lo actuado al Ministerio Público, para el pronunciamiento respectivo, cuyo representante a fs. cincuenta, cincuentiuno y ciento cinco, formula ACUSACIÓN FISCAL contra el imputado, TITO TANGOA GUERRA, por delito de HOMICIDIO , en agravio de Espíritu Siquihua Mashacuri, solicitando CUATRO AÑOS de PENA PRIVATIVA DE LIBERTAD, mas el pago de TRES MIL SOLES, por concepto de Reparación Civil en favor del pariente mas cercano del agraviado, que en este sentido, habiendo precluido la etapa probatoria y puesto los autos de manifiesto en Secretaría, para los alegatos pertinentes, no formulan los suyos dichas partes, que siendo ello así, de acuerdo o Ley la causa ha quedado expeditada para resolver, Y, CONSIDERANDO: Que, como informa el texto Punitivo Nacional Vigente, se incurre en la figura Pena¡ de HOMICIDIO SIMPLE, cuando el agente activo, con "animus dolendi", es decir con intencionalidad y plena conciencia de su acto, "MATA A OTRO", onimus necandi, que la ley sanciona con penalidad que oscila entre los seis y veinte años de pena privativa de libertad que ciertamente en el caso de autos, se investigo la circunstancia trágica en que se produce la muerte del agraviado Siquihua Mashacuri, en horas de la mañana del dieciséis de Mayo del año noventiocho, en las cercanías de la comunidad de Estirón - Quebrada Santa María - Río Napo; a manos del imputado TITO TANGOA GUERRA; quien lo última de un certero disparo de arma de fuego; a la altura del plexo, que por la gravedad de la lesión ocasionan su muerte; que, a este respecto, si bien en el proceso y al rendir su instructiva, Tangoa Guerra, a fs. Cincuentisiete, setenticinco a setentisiete, ampliada a fs. ochenticinco a ochentíséis, esta vez con la intervención de un interprete, que conoce su lengua; se declara en efecto, CONVICTO y CONFESO de¡ delito investigado, señalando que ultimó de un balazo con su retrocarga, al agraviado SIQUIHUA MASAHACURI; ya que este venia haciéndole daño, con la brujería, impidiéndole formalizar además su relación convivencia¡ con una femenina de nombre HUMANTI; se ha planteado también en la instrucción y en su defensa, como justificación o su acto el hecho de que se trato de un nativo integrante de la Comunidad Quichua del Napo; que ha incurrido en el acto de eliminación física de¡ agraviado Siquihua Moshacurí; en razón de que este según sus costumbres ancestrales, era objeto de daño por parte de¡ agraviado, quien era un BRUJO reconocido de la zona; situación ante la que no cabia sino su eliminación física para amenguar el mal que le causaba; no obstante, tales argumentos como los demás expone dicho procesado en la instrucción, si bien atendibles como alegaciones de defensa suya, resultan insuficientes para exonerarle de responsabilidad pena¡, por el HOMICIDIO investigado: que, en este sentido, es admisible ciertamente que, habiendo Tangoa Guerra, detectado al autor de su males hubiera optado por su eliminación física, para acabar con él; sin que significara ello en su cosmovision, un acto de magnitud, como para alertar su sentimiento de culpa; no obstante, la argumentación señalada, como la propuesta por la defensa, no resulta entera y rigurosamente validas, desde que, el DERECHO A LA VIDA constituye un bien de superlativo significación, incluso en las etnias mas alejadas y de menos desarrollo social: que, siendo ello así, es claro que Tangoa Guerra, al quitarle la vida a ESPÍRITU SIQUIHHUA MASHACURI, no ha solo ha violentado las normas básica de su entorno, sino las que regulan la vida en sociedad de entidades ajenas a ella; situación por la que no corresponde sino sancionar su conducta en el modo y forma establecida por la ley; que a este respecto, si bien la Constitución Política de¡ Estado Peruano, señala el imperativo de propender a la integración de etnias y comunidades de nuestra nacionalidad, respetando su tradición, cultura y costumbres principios que regula en la misma perspectiva la ley sustantivo penal en su numeral quince, cuando hace referencia al instituto del "error de comprensión culturalmente condicionado", es decir aquella disposición, que obliga exonerar o atenuar la responsabilidad pena¡ de¡ agente que al momento de obrar, "no ha comprendido el carácter delictuoso de su acto, por sus costumbres y cultura", no obstante dichas elucubraciones como las demás expuestas en favor de¡ incriminado, resultan insuficientes, para el propósito de exonerar a mismo de responsabilidad Pena¡ por el HOMICIDIO de Espíritu Síquihua Mashacuri, resultando sin embargo valido para considerar la ATENUACIÓN de la misma; ya que es claro, que la muerte violenta de¡ agraviado, no ha constituido sino la terminación de su vida, bien jurídico protegido de primer orden, no solo en sociedades como las de¡ imputado, sino en los grupos y etnias que no han transitado por ella, dado que en ambas la valoración de la VIDA, es superlativa; que, dicha conclusión, fluye no sólo de la comprensión del contexto en que se desarrollaba el encausado, sino del entendimiento de su versión respecto de los hechos, pues señala allí, que efectivamente ha cercenado una vida, que siendo los hechos así, resulta claro que al eliminar Tongoa Guerra a Siquihua Mashacuri, no solo ha infringido una norma básica de su entorno; sino el que rige nuestra sociedad formal; ya que ha extinguido por su solo designio y con "animus dolendi", la vida de otro ser humano, señalando únicamente en su descargo, un hecho que no ha probado mínimamente en el proceso, es decir que, el agraviado hubiera venido dedicándose a hacerle daño con sus malas artes; que, el criterio expuesto, tiene sustento, en el propio PERITAJE ANTROPOLÓGICO, de fs. noventicuatro a noventinueve, debidamente ratificado en fs. ciento nueve a ciento doce; (CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES), al señalar en su sexto párrafo, que "..Todo este soporte legal si bien NO VAN EXIMIR DE LA PENA A QUIEN COMETA UN DELITO, EN EL CASO QUE NOS OCUPA, Si BIEN ES UN ACTO PUNIBLE, PUEDE COMPRENDERSE MEJOR LAS CIRCUNSTANCIAS EN QUE SE COMETIO EL DELITO Y PUEDE ATENUARSE LA PENA, POR AUSENCIA DE LA CULPA SUBJETIVA..."; que, conforme a ello, justificar el acto de Tongoa Guerra, ciertamente no solo importaría mantener un estado de impunidad ostensible, sino convalidar un acto reñido con la ley y las costumbres de los pueblos más remotos de la nación, que respetan la VIDA HUMANA; que, en este sentido, si bien existe el imperativo legal de respetar las comunidad y etnias de nuestra nacionalidad, con sus hábitos, costumbres y tradiciones no puede tal consideración significar la convalidación de un acto de MUERTE, por hallarse tal acto reñido con la moral, las normas y costumbres de los pueblos mas alejados y menos desarrollados socialmente, al margen de que tal convalidación significaría también, una velada permisión para su reiteración; que, conforme a ello, es claro que Tangoa Guerra es responsable de¡ acto de muerte de¡ agraviado; situación que no corresponde ser justificada, si se considera además la forma y circunstancias en que se produce el evento; (de muerte violenta de¡ agraviado): que, siendo los hechos como se exponen, es decir habiendo valorado las pruebas de autos, a la luz de¡ instituto pena¡ de¡ "error de comprensión, culturalmente condicionado" esgrimido a favor de¡ imputado y, en el entendimiento de que el etnocentrismo que se alude, no debe desvirtuar la misma, resulta ineludible retribuir al encausado con la penalidad establecida por lo Ley para su conducta, en la magnitud de su respectiva CULPABILIDAD; que, estando a tales razonamientos y de conformidad a los numerales sexto, doce, primera parte, quince, veintitrés, veinticinco, veintinueve, cuarenticinco, noventidás, noventicinco y ciento once del Código Pena¡ y, en armonía del artículo sexto del Decreto Legislativo número ciento veinticuatro doscientos ochenticinco del Código de Procedimientos Penales, además con el criterio de conciencia que facultad la Ley y, ADMINISTRANDO JUSTICIA NOMBRE DE LA NACIÓN, FALLO: Declarando a TITO TANGOA GUERRA, responsable del delito de HOMICIDIO, en agravio de Espíritu Siquihua Mashacuri, como tal le IMPONGO: la PENA PRIVATIVA DE LIBERTAD DE CUATRO AÑOS, efectiva, que computado desde el dieciséis de marzo de mil novecientos noventiocho debe vencer veintisiete de Mayo del año mil novecientos noventiocho, vencerá el veintiséis de Mayo del año Dos Mil Dos y Fijo: en la suma de Mil Nuevos Soles, el pago que por concepto de Reparación Civil, debe efectuar el acusado, en favor del pariente más cercano del agraviado Espíritu Siquihua Mashacuri y, CONSENTIDA y/o EJECUTORIADA quede la presente resolución, se ARCHIVE DEFINITIVAMENTE lo actuado, confeccionándose el respectivo Boletín de Condena y comunicándose a la Autoridad Pertinente, con copia de la presente Sentencia, debiendo en lo demás procederse conforme a ley; hágase saber.
1º Brevemente represente el esquema silogístico usado por el Fiscal en su dictamen
2º Brevemente represente los esquemas silogísticos usado por el Juez en la sentencia
3º Brevemente represente las alternativas que no fueron contempladas por el Fiscal o el Juez
4º Explique empleando la teoría de los modelos mentales el razonamiento del Fiscal
5º Explique empleando la teoria de los modelos mentales el razonamiento del Juez.
6.-REDACCION DE TEXTOS ARGUMENTATIVOS
TEXTOS ARGUMENTATIVOS: ESTRUCTURAS Y CARACTERÍSTICAS.
2. DEFINICION Y TIPOS DE TEXTOS ARGUMENTATIVOS
3. ESTRUCTURA DE TEXTOS ARGUMENTATIVOS
3.1 PUNTO DE VISTA DE MACCOUN
3.2 PUNTO DE VISTA DE VAN DIJK
4. CARACTERISTICAS DE LOS TEXTOS ARGUMENTATIVOS
4.1 CARACTERISTICAS ESTILISTICAS
4.2 CARACTERISTICAS ESTRUCTURALES
4.3 CARACTERISTICAS LEXICAS
3.- LOS TEXTOS ARGUMENTATIVOS
Antes de analizar los textos argumentativos tenemos que considerar algunas nociones básicas acerca de los textos en general. El análisis de los textos argumentativos está incluido dentro del análisis del discurso. Esta rama de la lingüística estudia la organización del lenguaje por encima de las frases y oraciones, es decir, se trata del texto en todo su conjunto o como un todo.
Por lo tanto, el término texto se refiere a una secuencia del lenguaje que tiene un sentido coherente en el uso del contexto. Puede ser hablado o escrito. Quizá se podría decir que en los textos argumentativos estas características tienen un especial significado, porque la audiencia es probablemente menos influenciada por el hablante o escritor si su argumento es difícil de seguir. Por consiguiente una clara ordenación de información y conectores lógicos así como marcadores tienen una gran importancia en la producción de un texto argumentativo efectivo.
Nuestro estudio sobre los textos argumentativos va a ser dividido principalmente en tres partes. Empezaremos por proporcionar una definición del texto argumentativo y de los diferentes tipos de textos argumentativos; más tarde haremos un análisis de la estructura de los textos argumentativos. Finalmente la tercera parte será dedicada a la característica de los textos argumentativos.
2. DIFINICION Y TIPO DE TEXTOS ARGUMENTATIVOS
Los textos argumentativos han sido definidos con frecuencia como el proceso de apoyar o discrepar con un afirmación cuya validez es cuestionable o discutible. Estos textos tienen como meta persuadir o convencer la audiencia a la cual se dirige acerca del valor de la tesis por la cual busca una aprobación. Como el propósito de todo texto argumentativo es ganar o reafirmar la adherencia de una audiencia, se debe tener en cuenta a esta audiencia. Estos textos pueden estar en forma de discusión, de una entrevista, un discurso, una carta, un libro de crítica literaria o un sermón entre otros.
Los textos argumentativos varían dependiendo del tipo de audiencia a la cual se dirige. Si el texto se dirige a una audiencia no especializada se podrá destacar unos principios comunes, un sentido común, valores comunes y unos lugares igualmente comunes. La base del acuerdo será más general. Por otra parte, si el texto va dirigido a un grupo especializado tal como un grupo de filósofos o abogados la base de acuerdo será más específica.
2.2 TIPOS DE TEXTOS ARGUMENTATIVOS
En cuanto al tipo de textos argumentativos, tendremos en cuenta los siguientes:
Textos subjetivos:
Este tipo de textos debe de tener su enfoque en el deseo del autor, del hablante o del codificador a la hora de comunicar sus ideas o simplemente provocar a su audiencia.
Textos objetivos:
Considerando este tipo de textos, podemos señalar que su enfoque es afirmar soluciones científicas e investigaciones a unos problemas comunes.
Por lo tanto, en un entorno informal, un debate abierto será más subjetivo que una conferencia científica, debido al los elementos emocionales y físicos.
Textos de comentario:
Este tipo de texto es un texto argumentativo que debe dar más información sobre un aspecto específico, o incluso ofrecer un punto de vista diferente. Estos textos se pueden encontrar en periódicos, discusiones, pie de páginas, sermones religiosos, etc. Textos científicos:
Con respecto a este tipo de textos, podemos afirmar que tenderán a ser más objetivos, ya que su argumento es apoyado por unos hechos o afirmaciones más veraces. Dentro de este tipo de textos podemos mencionar las cartas formales, conferencias y bibliografías.
Podemos mencionar también otro tipo de textos argumentativos en donde pueden ser incluidos más discursos políticos específicos y escritos, cartas a periódicos, discusiones informales y textos publicitarios.
3. ESTRUCTURA DE LOS TEXTOS ARGUMENTATIVOS
Un texto que busca persuadir o convencer a la audiencia no está constituido por una acumulación de argumentos desordenados, por el contrario requiere una organización de argumentos seleccionados, presentados dentro de un orden. Para que un texto sea persuasivo los argumentos deber estar organizados de forma muy clara. Si estos argumentos no están organizados, perderán efectividad porque un argumento no es ni fuerte ni débil en un sentido absoluto ni para cada audiencia.
El alcance en el que el argumento es aceptado puede variar. El tema considerado en el texto argumentativo debe propiciar algo de interés en la audiencia. El escritor usa el principio de su texto no para escribir acerca del tema sino para ganar la simpatía del lector.
El argumento puede modificar las opiniones o la disposición de una audiencia. Por lo tanto un argumento que es débil porque no se adapta bien a la audiencia puede llegar a ser fuerte y efectivo cuando se ha modificado a la audiencia debido a un argumento previo.
Similarmente, un argumento que es inefectivo porque la audiencia no lo entiende puede llegar a ser relevante una vez que la audiencia esté mejor informada. Por lo tanto, la efectividad de los textos argumentativos puede determinar el orden en el cual los argumentos deberían ser presentados. La forma está así supeditada al contenido, a la acción de la mente, al esfuerzo para persuadir o convencer. Teniendo en cuenta la descripción clásica de la estructura de los textos argumentativos, éstos pueden ser divididos en las diferentes secciones que se señalan a continuación:
2. Explicación del caso a tratar
3. Esquema del argumento 4. Prueba
5. Refutación
Sin embargo, podemos encontrar otras variantes diferentes de las propuestas en la descripción clásica de la estructura de los textos argumentativos; principalmente podemos señalar las de Maccoun y las de Van Dijk. Sin embargo, antes de explicar las estructuras presentadas por estos dos autores vamos a considerar otros tipos de estructura de acuerdo a otros autores. Según otros autores podemos encontrar dos tipos de estructuras argumentativas:
Por una parte, está la estructura deductiva, en la que el codificador se mueve del contexto hacia el texto. La tesis se relata en una proposición general que a su vez está relacionada con una proposición particular que sirve como ilustración o prueba. La conclusión es una síntesis de las dos proposiciones. Por otra parte, está la estructura inductiva, que es la opuesta de la deductiva. En esta estructura, la introducción es similar, utilizando una tesis o antítesis. En este caso, el codificador se mueve hacia unos hechos particulares dentro del mismo texto, y finalmente, utiliza éstos para llegar a una conclusión que tiene una generalización o abstracción como base. Después de esto, vamos a explicar la estructura de los textos argumentativos de acuerdo a Maccoun.
Maccoun encontró diferentes patrones para organizar los textos argumentativos. Estos son los siguientes: 1. El patrón zig-zag, es decir, si el autor es el que propone una posición de un patrón estará a favor, en contra, a favor, en contra, a favor. Pero si el escritor es un oponente, la estructura será en contra, a favor, en contra, a favor, en contra.
2. Consiste en el problema y la refutación de los argumentos de oposición seguidos de una solución. La solución sugiere la posición del autor. Como el modelo del zig-zag, éste requiere una refutación del argumento de la oposición. El escritor debe mostrar que las soluciones alternativas son inaceptables.
3. El tercer modelo es el argumento de un lado, en donde el punto de vista es presentado y por otra parte no se da una refutación. 4. El cuarto modelo es un acercamiento ecléptico, donde el escritor debe rehusar algunos puntos de vista, aceptar otros o incluso combinar todos ellos.
5. Este modelo contiene un argumento de la oposición, seguido por un argumento del escritor.
6. El sexto modelo es el patrón de “otra postura cuestionada” . Este modelo incluye las preguntas pero no una refutación directa del argumento de oposición.
7. El séptimo y último modelo muestra dos puntos de vista expresados y mientras uno es favorecido, ambos están dentro del mismo punto de vista general, teniendo en cuenta el argumento.
De acuerdo con Maccoun, en vez de seguir los elementos del argumento, el lector debe identificar: a) el tipo de modelo
b) localizar la suposición del escritor
c) localizar el argumento de la oposición
d) anotar refutaciones directas
e) reconocer indicadores
f) leer el tono de sarcasmo o seriedad del escritor.
A parte del punto de vista de Maccoun podemos también considerar los textos argumentativos de acuerdo con Teum van Dijk.
En su libro titulado “La Ciencia del Texto”, él estableció un término de “superestructura” definida como una estructura global que caracterizaba el tipo de texto. Por lo tanto, una estructura argumentativa es una super-estructura sin tener en cuenta el contenido del argumento. En otras palabras, una super-estructura es el tipo de forma de un texto cuyo tema es el contenido del texto.
Aunque no hay una teoría general acerca de las super-estructuras podemos señalar que una teoría sobre super-estructuras particulares no existe, principalmente acerca de la narración y argumentación.
Considerando los textos argumentativos, la estructura es bastante conocida. Trata de unas hipótesis y una conclusión. Este modelo puede ser encontrado en un lenguaje formal e informal de los textos argumentativos. Vamos a utilizar los siguientes ejemplos para clarificar la estructura argumentativa:
1. “yo estoy enfermo. Por lo tanto no puedo salir”
2. “Pedro ha sacado unas notas muy bajas. Por consiguiente él ha suspendido el examen”.
La palabra por lo tanto / por consiguiente son palabras pragmáticas más que semánticas, porque se refieren a la acción deducida de un resultado.
De esta manera, el objetivo de un texto argumentativo es persuadir al que escucha acerca de la verdad de una aserción referida a los hechos que la apoyan. La estructura general del texto argumentativo de acuerdo a Van Dijk puede ser representado de la siguiente forma:
JUSTIFICACION CONCLUSION
MARCO CIRCUNSTANCIA
PUNTO DE INICIO HECHOS
Estos términos son provisionales y probablemente pueden ser sustituidos por otros términos principalmente dependiendo del tipo de texto argumentativo.
Esta sección examinará las características estilísticas, estructurales y léxicas de este tipo de textos. Sin embargo se debe tener en cuenta que las características de un texto dependen sobre todo de la subjetividad u objetividad del acercamiento del codificador en el modo de la presentación más que en el tipo de texto por sí mismo.
4.1 las características estilísticas.
En el tipo subjetivo de texto argumentativo, el codificador generalmente elige las formas de la primera o segunda persona del singular ya que el propósito principal es convencer a la audiencia. Pero en el tipo objetivo encontramos el pronombre personal “nosotros”, utilizado para incluir a receptor o al decodificador. Esto se encuentra fundamentalmente en las editoriales de los periódicos.
En el tipo científico la forma de la tercera persona del singular predominará con muchos verbos pasivos. En algunos textos formales debe haber frases tales como “nos hemos dado cuenta”, “como podemos ver ahora” y así sucesivamente.
A parte de esta elección formal/informal existen otras posibilidades en el texto argumentativo. Una vez que el estilo es seleccionado, ayuda a determinar las elecciones del texto estructural y léxico.
Por otra parte, podemos encontrar un estilo neutro que puede ser usado para evitar un significado connotacional, siendo unido al argumento y al estilo de narrativa formal que se usa para mostrar respeto por la audiencia. En cuanto al estilo irónico, se utiliza para comunicar la falta de respeto del codificador por el fenómeno que estamos tratando, al tiempo que se intenta persuadir a la audiencia a que tenga su propio punto de vista. Esto se consigue por medio del ridículo y la ironía. También se puede encontrar un estilo vocativo que se utiliza para provocar unas respuestas emocionales en el receptor.
El estilo persuasivo se utiliza para influenciar al destinatario a que acepte el punto de vista del codificador.
El estilo técnico se dirige a una audiencia que comparte junto con el codificador un conocimiento exacto del tema tratado (por ejemplo una revista médica).
El estilo ilustrativo se utiliza cuando la audiencia no comparte el conocimiento especializado del codificador e intenta convencer a la audiencia por medio de ejemplos ilustrativos.
4.2 Las características estructurales.
En los textos argumentativos debemos encontrar un predominio de los verbos modales de posibilidad, así como la forma de los condicionales. Sin embargo, si nos referimos a un argumento personal la primera persona del singular aparecerá de forma más frecuente. Si el argumento es detallado, las oraciones y las frases serán consecuentemente más largas y complejas.
En un texto objetivo o científico es más común encontrar la tercera persona impersonal utilizada en la voz pasiva junto con el tiempo del presente simple.
4.3 Características léxicas.
Podemos señalar que los aspectos léxicos específicos conectados a los textos argumentativos no existen como tales. Sin embargo, unos puntos generales deben ser tenidos en cuenta. Por ejemplo:
La grafología es utilizada para clarificar o enfatizar los puntos de los textos argumentativos utilizando títulos, subrayados, letras mayúsculas, letras cursivas y comillas.
La complejidad léxica depende del tipo de texto que se trate. Cuanto más subjetivo e informal sea el texto más simple será el vocabulario y los verbos utilizados. Por otra parte, cuanto más objetivo y formal sea el texto se encontrará una terminología más especialista y un vocabulario menos emotivo. CONCLUSIÓN GENERAL
Como conclusión podemos afirmar que un texto argumentativo es un texto en el que se examina, critica o discute un problema. De esta manera, su contenido debe o no debe ser teórico. Puede tener varias formas, como por ejemplo un discurso, una carta, un libro de crítica literaria o un sermón, entre otros. Como hemos visto en la estructura del texto argumentativo, éste es bastante variable ya que depende del tipo de textos que estamos tratando, así como de los muchos factores que están relacionados con el contexto de la argumentación. Hemos visto también las características estilísticas, estructurales y léxicas de este tipo de textos que depende sobre todo de la subjetividad u objetividad del acercamiento del codificador, así como del modo de presentación.
Por lo tanto ambas características y la estructura de este texto dan como resultado los diferentes tipos de texto argumentativo.
Juan Ureta Guerra ureta_juan@hotmail.com
Lenguaje y Argumentación de lo Jurídico,
pensamiento jurídico oral y escrito

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
in fine
 artículo 139
 resolución