Source: http://luisdallanegra.bravehost.com/Ordimper/cap28o03.htm
Timestamp: 2017-07-21 22:39:10+00:00

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¿Tirano diabólico o aliado táctico? Saddam Hussein ha sido ambos para EUA en los últimos 20 años, de acuerdo con dónde se ubicaran los intereses estratégicos del gobierno de EUA.
Ted Carpenter, opositor a la guerra contra Irak y Vicepresidente de Defensa y Estudio de Políticas Exteriores del Instituto Cato en Washington, alegó que la política exterior de EUA necesitaba demonizar a los aliados de otro tiempo cuando devienen en adversarios. El Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, se reunió con Saddam Hussein en Bagdad en diciembre de 1983, durante la guerra entre Irán e Irak, mientras ocupaba un cargo diplomático en el gobierno de Ronald Reagan a los efectos de establecer bases de lucha contra el Ayatolah Khomeini [586]. EUA BUSCA DERROCAR A SADDAN HUSSEIN
Después de la invasión a Afganistán, donde EUA provocó una gran destrucción, pero no encontró a Osama Bin Laden, George W. Bush planteó la necesidad de derrocar a Saddam Hussein, ubicando a Irak entre los países que pertenecían al “eje del mal”. Lo relevante fue que su objetivo no contemplaba hacerlo dentro del marco de la ONU o de común acuerdo con la comunidad internacional, sino esperando que “ésta” se subordinara a sus intereses de construcción imperial.
En una rueda de prensa acompañado de su aliado el Primer Ministro británico Tony Blair, en abril del 2002, el presidente George W. Bush planteó, que EUA estaba dispuesto a utilizar todos los medios posibles para echar a Saddam Hussein del poder en Irak: “Nuestra política es derrocar a Saddam Hussein, y todas las opciones están sobre la mesa. (...) ¿La región, el mundo y el pueblo iraquí estarían mejor sin Saddam Hussein? La respuesta es sí. ¿Cómo afrontamos eso? Ese es un tema de debate”. Bush planteó que “el Primer Ministro y yo estamos de acuerdo en que Saddam Hussein demuestre que no está desarrollando armas de destrucción masiva”. Para Blair “Saddam Hussein sigue violando las resoluciones de las Naciones Unidas, se niega a permitirnos verificar, como exige la comunidad internacional, si está desarrollando armas” [587]. En su interés por controlar Irak, George W. Bush, otorgó poderes a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para derrocar a Saddam Hussein, a través de operaciones encubiertas que incluían la licencia para capturarlo o asesinarlo. Pese a contar con una firme oposición de los aliados de EUA, el plan del presidente norteamericano recibió el apoyo de congresistas republicanos y demócratas. Tanto el líder demócrata en la Cámara de Representantes, Richard Gephardt, como su par en el Senado, también demócrata, Tom Daschle, apoyaron la idea de derrocar a Saddam Hussein. Para George W. Bush, “Irak es un enemigo hasta que se demuestre lo contrario” [588]. Desde el 11 de septiembre George W. Bush declaró abiertamente su deseo de remover, incluso por la fuerza militar, a Saddam Hussein, a quien acusó de respaldar el terrorismo contra EUA y desarrollar armas de destrucción masiva. Las bases del plan anti-Saddam Hussein de Bush comprendían tres elementos principales: - Apoyo a grupos de oposición iraquíes y fuerzas dentro y fuera de Irak, incluyendo dinero, armas, equipos, entrenamiento e información de inteligencia. - Uso de equipos de fuerzas especiales de la CIA y de EUA. Estas fuerzas estaban autorizadas a matar al presidente iraquí. - Recabar información dentro del gobierno, ejército, servicios de seguridad y población iraquí en general, donde se detecten focos de sentimiento anti-Saddam Hussein [589]. Seis opositores iraquíes fueron invitados a Washington para mantener reuniones sobre el futuro de Irak el 9 de agosto del 2002, con el objeto de discutir sobre la coordinación con la oposición iraquí [590]. En julio del 2002, tanto EUA como Gran Bretaña, ya tenían prácticamente listo un ambicioso plan de invasión a Irak. Durante este mismo mes, se iniciaron maniobras en el desierto de Nevada, en bases de California y en distintos puntos del territorio norteamericano, con unos 13.500 efectivos de las tres fuerzas, para adiestrarlos en los nuevos tipos de guerra que lanzaría EUA contra regímenes enemigos como el iraquí. Entretanto, en varios países árabes y europeos opuestos a una acción militar en la región, plantearon que invadir Irak podría poner fin a las esperanzas de paz entre israelíes y palestinos. Para el Secretario de la Liga Arabe, Amr Mussa, un ataque contra Irak “amenazaría la estabilidad” en todo Medio Oriente, y pidió que “los inspectores de las Naciones Unidas regresen a Irak y verifiquen las situación”. El Canciller alemán Gerhard Schröder y el Presidente francés, Jacques Chirac, plantearon durante una cumbre franco-alemana en Schwerin, que una acción contra el régimen iraquí no debería realizarse sin un mandato del CS de la ONU. Schroeder rechazó reiteradamente la posibilidad de participar en un ataque contra Irak y dijo que Alemania no intervendría en “aventuras bélicas”. El Partido oficialista Socialdemócrata (SPD), descartó toda contribución del ejército alemán a una ofensiva, incluso en el caso de que la intervención se hiciera bajo mandato de la ONU. El presidente del Parlamento de Irak, Saadoun Hammadi, invitó el 5 de agosto del 2002 al Congreso de EUA a enviar a Irak una misión de legisladores “con cualquier número de congresistas que consideren conveniente, acompañados por expertos en los campos que consideren relevantes para el propósito de la visita, como químicos, biológicos y nucleares” para investigar las denuncias de que ese país fabricaba armas de destrucción masiva. Saadoun Hammadi entregó la carta al embajador de Polonia en Bagdad, que estaba a cargo de los intereses de EUA [591]. La prensa estatal iraquí publicó: “Todos los miembros de la ONU deben cumplir con sus responsabilidades y acabar con esta tendencia destructiva y agresiva de EUA y dar la bienvenida a la iniciativa iraquí (...) para eliminar todas las dudas y revelar las mentiras que han creado los americanos y británicos” [592]. De todos modos, el Secretario de Defensa de EUA, Donald Rumsfeld insistió que EUA buscaría “un cambio de régimen” en Irak, marcando una distinción con otros regímenes, como Corea del Norte e Irán, también incluidos en el “eje del mal”, pero donde EUA no tenía un interés inmediato [593]. Evidentemente, por ser Irak la segunda reserva mundial de petróleo. Donald Rumsfeld, dijo que una estrategia de contención prolongada con Irak, a través de sanciones económicas y zonas de exclusión aérea, no había funcionado, ya que el país aún tenía armas de destrucción masiva: “No hay forma de que una persona en su sano juicio observe lo que se ha hecho y diga que está funcionando. No ha funcionado. Y no está funcionando”. En un principio, el gobierno británico se manifestó reticente a un ataque a Irak, por considerar que una nueva guerra con ese país podría agudizar los conflictos en Afganistán, Medio Oriente y Cachemira, además de que el gobierno del Primer Ministro Tony Blair parecía tener reservas sobre el verdadero objetivo del presidente estadounidense, George W. Bush, cuando hablaba de lograr un “cambio de régimen” en Irak, toda vez que no se conocía ninguna alternativa capaz de reemplazar a Saddam Hussein. Gran Bretaña, en este caso, podría verse forzada a asumir el mando de una fuerza de seguridad en un “Irak anárquico de posguerra”. Esto llevó a Richard Perle, uno de los consejeros de seguridad de George W. Bush, a declarar que, de ser necesario, el presidente de EUA estaría dispuesto a actuar de forma unilateral contra Irak [594]. Israel, que no ha cumplido con 24 resoluciones de la ONU en el conflicto con los palestinos, y tiene armamento de destrucción masiva le pidió al gobierno norteamericano no postergar un ataque a Irak [595]. La Consejera de Seguridad Nacional de George W. Bush, Condoleezza Rice, en una entrevista con la cadena BBC en vísperas del primer aniversario de los atentados terroristas del 11 de setiembre declaró que “no podemos permitirnos el lujo de no hacer nada con respecto a Irak (...) derrocar a Saddam Hussein está justificado”. En coincidencia con el discurso de Bush, Condoleeza Rice dijo que Saddam Hussein era “un hombre diabólico que, dejado a su voluntad, provocará estragos entre todos nosotros. (...) Sacar a Saddam del poder es una cuestión moral. (...) Esto justifica, desde un punto de vista moral, un cambio de régimen. (...) El mundo está plagado de casos en los que la decisión de no hacer nada trajo consecuencias muy graves para el mundo” [596]. El presidente de EUA habló ante la 57 AG de la ONU, conmemorando a su vez el aniversario del 11 de setiembre; a la que presionó para actuar contra el régimen de Saddam Hussein, caso contrario, estaba dispuesto a actuar unilateralmente. Demandó el inmediato e incondicional desarme de Irak bajo la amenaza de emprender acciones militares. Planteó que “mi país trabajará con el Consejo de Seguridad de la ONU para lograr una nueva resolución que enfrente nuestro reto común. Si el régimen iraquí nos desafía de nuevo, el mundo debe actuar de manera decisiva (...) los propósitos de EUA no deben ser puestos en duda. Las resoluciones del Consejo de Naciones Unidas deben ser reforzadas, la demanda de paz y seguridad debe cumplirse o la acción será inevitable y un régimen que ha perdido su legitimidad perderá también su poder. (...) El mundo entero se enfrenta ahora a un test, y la ONU, a un momento difícil y definitivo”. Gran Bretaña e Israel dieron su apoyo de inmediato a la iniciativa de EUA. Pese a no existir ninguna prueba contundente de que Saddam Hussein tenía relaciones directas con Al Qaeda, Bush enmarcó a Irak, en el contexto de la guerra antiterrorista: “Debemos elegir entre un mundo de miedo o uno de progreso. No podemos quedarnos quietos y no hacer nada mientras los peligros acechan. Debemos actuar por nuestra propia seguridad y por los derechos y esperanzas permanentes de la humanidad (...) por herencia y por elección, EUA actuará (...) y ustedes, delegados de Naciones Unidas, tienen el poder de actuar también”. Paralelamente, la Casa Blanca dio a conocer un informe de 22 páginas titulado “Una Década de Engaño y Desafío: Saddam Hussein Desafió a las Naciones Unidas”, en el que decía que Irak violó sistemáticamente 16 resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU en la ultima década [597]. “Estamos abiertos a todas las idea, pero Saddam ya usó demasiado el asunto de los inspectores” [598]. Frente a las presiones y la posibilidad de intervención militar unilateral, Saddam Hussein decidió consentir el ingreso incondicional de los inspectores de armas de la ONU. Aceptó el 13 de noviembre del 2002 una nueva resolución de la ONU que lo obligaba a desarmarse y a permitir el acceso irrestricto de inspectores que verificaran la eliminación de presuntos arsenales de armas de destrucción masiva. El Embajador de Irak ante la ONU, Mohammad Aldouri, entregó la respuesta afirmativa al Secretario General de la organización, Kofi Annan. En declaraciones a la prensa, Aldouri dijo que su gobierno estaba “ansioso” por ver que los inspectores “realicen sus tareas en concordancia con el derecho internacional (...) estamos preparados para recibir a los inspectores dentro del calendario asignado (...) tratamos de explicar nuestra posición, diciendo que Irak no tendrá ningún arma de destrucción masiva, por lo que no estamos preocupados sobre el regreso de los inspectores al país: Irak está limpio” [599]. De todas formas el presidente George W. Bush decidió ignorar la decisión y dijo que había llegado el tiempo de actuar: “En nombre de la libertad y la justicia de todos, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas debe actuar, es hora de actuar contra Saddam Hussein para garantizar la paz (...) EUA permanece firme en su convicción de que no debemos y no permitiremos que el peor líder del mundo amenace o chantajee a EUA, y a sus amigos y aliados con las peores armas del mundo. (...) No hay negociaciones con el señor Saddam Hussein. Esos días han quedado en el pasado distante, lo mismo que los días de engaño y negación”. Ante la decisión de Irak de aceptar el ingreso de los inspectores de armas de la ONU, Rusia cuestionó la necesidad de votar una nueva resolución, mientras que Francia aprovechó la ocasión para insistir que la resolución sólo mencionara la necesidad de Saddam Hussein de cumplir con el desarme, pero sin anunciar que si no lo hacía sería derrocado. De todos modos, Bush siguió adelante con su plan inicial e inició el despliegue de fuerzas militares. Aviones norteamericanos e ingleses encargados de patrullar el espacio aéreo iraquí, fundamentalmente en la zona de exclusión comenzaron a bombardear las defensas aéreas de Irak. El Pentágono también obtuvo permiso de Gran Bretaña para desplegar en la isla Diego García sus bombarderos [600]. La Cámara de Representantes por 296 a 133 votos y el Senado de EUA por 77 votos contra 23, aprobaron inmediatamente una resolución autorizando al presidente George W. Bush a usar la fuerza en Irak. Inmediatamente Bush decidió mandar un mensaje a Irak y a la ONU: “La Cámara de Representantes ha hablado con claridad al mundo y al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. La creciente amenaza de Irak debe ser enfrentada total y finalmente. (...) La votación envía un mensaje claro al régimen iraquí: debe desarmarse y cumplir con todas las resoluciones existentes de la ONU, o será obligado a cumplir”. El Viceprimer Ministro Abdul Tawab al Mulah Huwaish calificó las acusaciones del gobierno norteamericano de “mentiras” y ofreció permitirle a EUA la inspección de plantas en las que dcía que se elaboran armas de destrucción masiva: “Si el gobierno estadounidense está interesado en inspeccionar estos sitios, son bienvenidos y pueden echar un vistazo ellos mismos” [601]. El embajador iraquí en la ONU, Mohammed Aldouri, acusó a Bush de buscar “un cheque en blanco” para ocupar su país y apoderarse de sus reservas petroleras [602]. El presidente de EUA, George W. Bush, firmó el 16 de octubre del 2002 una resolución del Congreso que lo autorizaba a emplear la fuerza para desarmar a Irak. “No he ordenado el uso de la fuerza. Espero que el uso de ella no sea necesario. Sin embargo, para enfrentar la amenaza que representa Irak es necesario tomar todos los recaudos que se puedan”, dijo Bush en una ceremonia en la Casa Blanca [603]. REUNION DEL CS DE LA ONU
Con esos elementos, el gobierno de EUA presentó el 23 de octubre del 2002 un borrador de resolución sobre Irak ante el plenario del CS de la ONU, a pesar de las objeciones de Francia y Rusia y en medio de indicaciones de que la Casa Blanca perdía su paciencia. Durante la presentación ante el CS, el embajador ruso ante la ONU, Serguei Lavrov, declaró que la propuesta de EUA aún no se ajustaba a los criterios de Rusia: “Mi ministro dijo ayer en Moscú que el último borrador de EUA no atiende nuestras dos preocupaciones básicas: una es la automaticidad en el uso de la fuerza, que sigue allí y no estamos de acuerdo, y la segunda es cargar a los inspectores, a pesar de sus deseos, de mandatos imposibles de cumplir”.
El punto polémico en la propuesta de resolución norteamericana, para el resto de los miembros del CS era el lenguaje, interpretado como el detonante de acciones militares si Irak no cumplía con las inspecciones de armas [604]. Para el Ministro de Cultura de Irak, Hamed Yussef Hammadi el proyecto estadounidense de resolución sobre el desarme de Irak, discutido en la ONU, constituía una declaración de guerra: “Ese proyecto de resolución constituye una agresión y una declaración de guerra a Irak” [605]. El 8 de noviembre del 2002, el CS de la ONU aprobó una resolución por unanimidad, incluido el voto afirmativo de Siria, único país árabe en el Consejo y vecino de Irak. La Resolución llevaba el número 1441. En ella se advertía a Irak de “las graves consecuencias” que sufriría si no daba “acceso irrestricto, incondicional, libre de trabas e inmediato” a los inspectores de armas. El documento indicaba que Irak “ha estado y se mantiene en flagrante violación de sus obligaciones en las resoluciones relevantes, incluida la 687”. La principal de esas obligaciones, violada por Irak, era la cooperación con los inspectores de la Comisión de la ONU para la Inspección, Vigilancia y Verificación del Desarme de Irak (UNMOVIC, por sus siglas en inglés) y del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA). La resolución imponía un severo régimen de inspecciones que obligaba a Irak a abrir cualquier instalación, edificio u oficina que estimaran conveniente los inspectores de UNMOVIC y de la OIEA. Los inspectores podrían llevar a cabo entrevistas con científicos fuera de Irak, decretar zonas de espacio aéreo cerrado y de exclusión al tráfico. La resolución establecía varios pasos y fechas que Irak debía cumplir. Se señalaba el 21 de febrero del 2003 como fecha límite para que los inspectores de armas de la ONU presentaran su informe sobre el desarme iraquí. Hecho eso, el CS estudiaría el informe para determinar si había habido incumplimiento iraquí o si debían tomarse otras medidas para lograrlo. EUA pretendía que se le diera una autorización de uso de la fuerza para poder intervenir militarmente de forma automática en Irak si el régimen de Bagdad incumplía la resolución. Francia, Rusia, China, México y Siria se opusieron a tal autorización automática de la fuerza. El Embajador norteamericano ante la ONU, John Negroponte resaltó, no obstante, que Bush se reservaba el derecho de atacar a Irak si consideraba que representaba una amenaza contra su defensa o contra la paz internacional: “Si el Consejo de Seguridad fracasa en actuar de forma decisiva en el caso de nuevas violaciones iraquíes, esta resolución no limita a ningún Estado miembro a actuar para autodefenderse de la amenaza que representa Irak o para hacer cumplir resoluciones relevantes de las Naciones Unidas o para proteger la paz mundial”. En las negociaciones sobre el lenguaje de la resolución, EUA acordó regresar al CS antes de lanzar cualquier ataque militar contra Irak. También consintió dejar de lado las referencias lingüísticas a la “automaticidad”, un vocabulario que habría dado a EUA el derecho explícito a emplear la fuerza militar contra Irak [606]. RESOLUCION CS DE LA ONU 1441 Naciones Unidas S/RES/1441 (2002). 8 de noviembre del 2002. Aprobada por el Consejo de Seguridad en su 4644a sesión celebrada el 8 de noviembre del 2002. El Consejo de Seguridad, Recordando todas sus resoluciones anteriores en la materia, en particular sus resoluciones 661 (1990), de 6 de agosto de 1990, 678 (1990), de 29 de noviembre de 1990, 686 (1991), de 2 de marzo de 1991, 687 (1991), de 3 de abril de 1991, 688 (1991), de 5 de abril de 1991, 707 (1991), de 15 de agosto de 1991, 715 (1991), de 11 de octubre de 1991, 986 (1995), de 14 de abril de 1995, y 1284 (1999), de 17 de diciembre de 1999, así como todas las declaraciones de su Presidencia sobre la cuestión, Recordando también su resolución 1382 (2001), de 29 de noviembre del 2001, y su intención de aplicarla plenamente, Reconociendo la amenaza que el incumplimiento por el Irak de las resoluciones del Consejo y la proliferación de armas de destrucción en masa y misiles de gran alcance plantean para la paz y la seguridad internacionales, Recordando que en su resolución 678 (1990) autorizó a los Estados Miembros a que utilizaran todos los medios necesarios para hacer valer y llevar a la práctica la resolución 660 (1990), de 2 de agosto de 1990, y todas las resoluciones pertinentes aprobadas ulteriormente y para restablecer la paz y la seguridad internacionales en la región, Recordando además que en la resolución 687 (1991) se imponían obligaciones al Irak como paso necesario para cumplir su objetivo declarado de restablecer la paz y la seguridad internacionales en la región, Deplorando que el Irak no haya hecho una declaración exacta, cabal, definitiva y completa, como se exigía en la resolución 687 (1991), de todos los aspectos de sus programas de desarrollo de armas de destrucción en masa y misiles balísticos con un alcance de más de ciento cincuenta kilómetros ni de las armas de esa índole que tuviera en su poder, sus componentes e instalaciones y lugares de producción, así como de todos los demás programas nucleares, incluidos aquellos que, según afirme, obedecen a fines no relacionados con material utilizable para armas nucleares, Deplorando además que el Irak haya obstruido reiteradamente el acceso inmediato, incondicional e irrestricto a sitios designados por la Comisión Especial de las Naciones Unidas (UNSCOM) y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), no haya cooperado plena e incondicionalmente con los inspectores de la UNSCOM y el OIEA, como se exigía en la resolución 687 (1991), y finalmente haya puesto término en 1998 a todo tipo de cooperación con la UNSCOM y el OIEA, Deplorando que, desde diciembre de 1998, no haya habido en el Irak ninguna forma de vigilancia, inspección y verificación, como requerían las resoluciones pertinentes, de las armas de destrucción en masa y misiles balísticos, a pesar de las repetidas exigencias del Consejo al efecto de que el Irak proporcionara acceso inmediato, incondicional e irrestricto a la Comisión de las Naciones Unidas de Vigilancia, Verificación e Inspección (UNMOVIC), establecida en la resolución 1284 (1999) como organización sucesora de la UNSCOM, ni al OIEA, y deplorando la consiguiente prolongación de la crisis en la región y los sufrimientos del pueblo iraquí, Deplorando también que el Gobierno del Irak no haya cumplido los compromisos que contrajo en virtud de la resolución 687 (1991) con respecto al terrorismo, en virtud de la resolución 688 (1991) de poner fin a la represión de su población civil y dar acceso a las organizaciones humanitarias internacionales a todos los que necesitaran asistencia en el Irak, y, en virtud de las resoluciones 686 (1991), 687 (1991) y 1284 (1999) de devolver a los nacionales de Kuwait y de terceros países que tenía detenidos ilícitamente o devolver bienes de propiedad de Kuwait de los que se había incautado ilícitamente o de cooperar para determinar su paradero, Recordando que en su resolución 687 (1991) había declarado que una cesación del fuego estaría subordinada a que el Irak aceptara las disposiciones de esa resolución, incluidas las obligaciones de su cargo que en ella figuraban, Decidido a lograr que el Irak cumpla plena e inmediatamente y sin condiciones ni restricciones las obligaciones que le imponen la resolución 687 (1991) y otras resoluciones en la materia y recordando que las resoluciones del Consejo constituyen la norma para determinar el cumplimiento por parte del Irak, Recordando que el funcionamiento efectivo de la UNMOVIC, en su calidad de organización sucesora de la Comisión Especial, y del OIEA es esencial para la aplicación de la resolución 687 (1991) y otras resoluciones en la materia, Tomando nota de que la carta que, con fecha 16 de septiembre del 2002, dirigió al Secretario General el Ministro de Relaciones Exteriores del Irak constituye un primer paso necesario para rectificar el persistente incumplimiento por el Irak de las resoluciones del Consejo en la materia, Tomando nota además de la carta que, con fecha 8 de octubre del 2002, dirigió al Presidente Ejecutivo de la UNMOVIC y al Director General del OIEA el General Al-Saadi del Gobierno del Irak, en que se enunciaban los arreglos prácticos formulados a raíz de su reunión en Viena, que constituyen requisitos previos para que la UNMOVIC y el OIEA reanuden las inspecciones en el Irak, y expresando su más profunda preocupación por el hecho de que el Gobierno del Irak siga sin confirmar los arreglos indicados en esa carta, Reafirmando el compromiso de todos los Estados Miembros con la soberanía y la integridad territorial del Irak, Kuwait y los Estados vecinos, Encomiando al Secretario General y a los miembros de la Liga de los Estados Árabes y su Secretario General por sus gestiones a este respecto, Decidido a lograr que se cumplan plenamente sus decisiones, Actuando en virtud del Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, 1. Decide que el Irak ha incurrido y sigue incurriendo en violación grave de sus obligaciones con arreglo a las resoluciones en la materia, entre ellas la resolución 687 (1991), en particular al no cooperar con los inspectores de las Naciones Unidas y con el OIEA y no llevar a cabo las medidas previstas en los párrafos 8 a 13 de la resolución 687 (1991); 2. Decide, al tiempo que reconoce lo indicado en el párrafo 1 supra, conceder al Irak, en virtud de la presente resolución, una última oportunidad de cumplir sus obligaciones en materia de desarme con arreglo a las resoluciones pertinentes del Consejo; y decide en consecuencia instaurar un régimen de inspección reforzado con el objetivo de llevar a una conclusión cabal y verificada el proceso de desarme establecido por la resolución 687 (1991) y las resoluciones ulteriores del Consejo; 3. Decide que, a fin de comenzar a cumplir sus obligaciones en materia de desarme, además de presentar las declaraciones semestrales requeridas, el Gobierno del Irak deberá proporcionar a la UNMOVIC, el OIEA y el Consejo, dentro de los treinta días siguientes a la fecha de la presente resolución, una declaración que a esa fecha sea exacta, cabal y completa de todos los aspectos de sus programas para el desarrollo de armas químicas, biológicas y nucleares, misiles balísticos y otros sistemas vectores como vehículos aéreos no tripulados y sistemas de dispersión diseñados para ser utilizados en aeronaves, incluidas todas las existencias y ubicaciones precisas de este tipo de armas, componentes, subcomponentes, reservas de agentes, y del material y equipo conexo, de las ubicaciones y la labor de sus instalaciones de investigación, desarrollo y producción, así como de todos los demás programas químicos, biológicos y nucleares, incluidos aquellos que, según afirme, obedecen a fines no relacionados con material para armamentos o la producción de armamentos; 4. Decide que las falsedades u omisiones en las declaraciones presentadas por el Irak en cumplimiento de la presente resolución y el hecho de que el Irak deje en cualquier momento de cumplir la presente resolución y de cooperar plenamente en su aplicación constituirán una nueva violación grave de las obligaciones del Irak y se comunicarán al Consejo para su evaluación de conformidad con los párrafos 11 y 12 infra; 5. Decide que el Irak deberá proporcionar a la UNMOVIC y al OIEA acceso inmediato, sin trabas, incondicional e irrestricto a todas y cada una de las zonas, incluidas las subterráneas, instalaciones, edificios, equipo, registros y medios de transporte que deseen inspeccionar, así como acceso inmediato, sin trabas, irrestricto y privado a todos los funcionarios y otras personas a quienes la UNMOVIC o el OIEA deseen entrevistar en la forma o el lugar que decidan la UNMOVIC o el OIEA en relación con cualquier aspecto de sus mandatos; decide además que la UNMOVIC y el OIEA, ejerciendo su discreción, podrán realizar entrevistas dentro o fuera del Irak y podrán facilitar el traslado de las personas entrevistadas y de sus familiares fuera del Irak y que queda librado exclusivamente a la discreción de la UNMOVIC y el OIEA hacer que esas entrevistas tengan lugar sin que estén presentes observadores del Gobierno del Irak; y encomienda a la UNMOVIC y pide al OIEA que reanuden las inspecciones dentro de los cuarenta y cinco días siguientes a la aprobación de la presente resolución y que le pongan al corriente dentro de los sesenta días siguientes a esa fecha; 6. Hace suya la carta de fecha 8 de octubre del 2002 dirigida al General Al-Saadi del Gobierno del Irak por el Presidente Ejecutivo de la UNMOVIC y el Director General del OIEA, que se adjunta como anexo a la presente resolución, y decide que lo indicado en la carta tendrá carácter obligatorio para el Irak; 7. Decide además, habida cuenta de la prolongada interrupción por el Irak de la presencia de la UNMOVIC y del OIEA y de manera que éstos puedan cumplir las tareas estipuladas en la presente resolución y todas las resoluciones anteriores en la materia, y no obstante los entendimientos anteriores, establecer por la presente las siguientes disposiciones revisadas o adicionales, que serán obligatorias para el Irak, para facilitar su labor en el Irak: - La UNMOVIC y el OIEA determinarán la composición de sus equipos de inspección y se asegurarán de que estén integrados por los expertos más calificados y experimentados de que se disponga; - Todo el personal de la UNMOVIC y el OIEA gozará de las prerrogativas e inmunidades correspondientes a las de los expertos en misión contempladas en la Convención sobre Prerrogativas e Inmunidades de las Naciones Unidas y el Acuerdo sobre los privilegios e inmunidades del OIEA; - La UNMOVIC y el OIEA tendrán derecho irrestricto de entrada y salida del Irak y derecho de circulación sin trabas, irrestricta e inmediata de ida y vuelta a los sitios de inspección, y derecho a inspeccionar cualquier sitio y edificio, incluido el acceso inmediato, sin trabas, incondicional e irrestricto a los sitios presidenciales en condiciones iguales a las de otros sitios, no obstante lo dispuesto en la resolución 1154 (1998) de 2 de marzo de 1998; - La UNMOVIC y el OIEA tendrán derecho a obtener del Irak los nombres de todo el personal que esté o haya estado relacionado con los programas químicos, biológicos, nucleares y de misiles balísticos del Irak y las instalaciones de investigación, desarrollo y producción conexas; - La protección de las instalaciones de la UNMOVIC y el OIEA estará a cargo de un número suficiente de guardias de seguridad de las Naciones Unidas; - La UNMOVIC y el OIEA, a los efectos de impedir los movimientos en los sitios que deban ser inspeccionados, tendrán derecho a declarar zonas de exclusión, que pueden comprender las zonas circundantes y corredores de tránsito, en las que el Irak suspenderá el tránsito terrestre y aéreo de forma que en un sitio que se esté inspeccionando no se cambie ni se saque nada; - La UNMOVIC y el OIEA tendrán derecho libre e irrestricto a utilizar y hacer aterrizar aviones y helicópteros, incluidos vehículos de reconocimiento tripulados y no tripulados; - La UNMOVIC y el OIEA tendrán derecho, librado a su exclusiva discreción, a retirar, destruir o inutilizar de manera verificable todas las armas, subsistemas, componentes, registros, materiales y otros artículos conexos prohibidos, y derecho a requisar o clausurar cualesquiera instalaciones o equipo para su producción; y - La UNMOVIC y el OIEA tendrán derecho a importar y utilizar libremente equipo o materiales para las inspecciones y a requisar y exportar cualquier equipo, materiales o documentos obtenidos durante las inspecciones, sin que pueda registrarse al personal de la UNMOVIC y el OIEA o su equipaje oficial y personal; 8. Decide asimismo que el Irak no realizará ni amenazará con realizar actos hostiles contra ningún representante o miembro del personal de las Naciones Unidas o del OIEA o de cualquier Estado Miembro que adopte medidas para hacer cumplir cualquiera de sus resoluciones; 9. Pide al Secretario General que notifique inmediatamente al Irak la presente resolución, que tiene fuerza obligatoria para el Irak; exige que el Irak confirme en un plazo de siete días a partir de dicha notificación su intención de cumplir plenamente la presente resolución; y exige además que el Irak coopere inmediata, incondicional y activamente con la UNMOVIC y el OIEA; 10. Pide a todos los Estados Miembros que presten pleno apoyo a la UNMOVIC y al OIEA en el cumplimiento de sus mandatos, incluso facilitando cualquier información relacionada con programas prohibidos u otros aspectos de sus mandatos, incluidos los intentos hechos por el Irak desde 1998 para adquirir artículos prohibidos y recomendando sitios que puedan inspeccionarse, personas que puedan entrevistarse, las condiciones de esas entrevistas y los datos que sea necesario reunir, y que la UNMOVIC y el OIEA le comuniquen los resultados de todo ello; 11. Encomienda al Presidente Ejecutivo de la UNMOVIC y al Director General del OIEA que le informen inmediatamente de toda injerencia del Irak en las actividades de inspección, así como de todo incumplimiento por el Irak de sus obligaciones en materia de desarme, incluidas sus obligaciones relativas a las inspecciones en virtud de la presente resolución; 12. Decide reunirse inmediatamente una vez recibido un informe presentado de conformidad con los párrafos 4 u 11 supra a fin de examinar la situación y la necesidad de que se cumplan plenamente todas sus resoluciones en la materia con objeto de asegurar la paz y la seguridad internacionales; 13. Recuerda, en este contexto, que ha advertido reiteradamente al Irak que, de seguir infringiendo sus obligaciones, se expondrá a graves consecuencias; 14. Decide seguir ocupándose de la cuestión. Anexo Texto de la carta Blix/El Baradei Comisión de las Naciones Unidas de Vigilancia, Verificación e Inspección El Presidente Ejecutivo Organismo Internacional de Energía Atómica El Director General 8 de octubre del 2002 Estimado General Al-Saadi: En el curso de nuestra reunión celebrada en Viena debatimos arreglos prácticos que constituían requisitos previos para que la UNMOVIC y el OIEA reanudaran las inspecciones en el Irak. Como recordará usted, al concluir la reunión de Viena acordamos una declaración que enumeraba algunos de los principales resultados logrados, en particular la aceptación por el Irak de todos los derechos de inspección contemplados en todas las resoluciones del Consejo de Seguridad en la materia. Se indicó que esa aceptación se producía sin condiciones. En la sesión de 3 de octubre del 2002 en que informamos al Consejo de Seguridad, los miembros del Consejo sugirieron que preparáramos un documento sobre todas las conclusiones que habíamos alcanzado en Viena. En la presente carta se enumeran esas conclusiones y se recaba su confirmación de ellas. Informaremos en consecuencia al Consejo de Seguridad. En la declaración hecha al término de la reunión se aclaró que se otorgará a la UNMOVIC y al OIEA acceso inmediato, incondicional e irrestricto a los sitios, incluidos aquellos que anteriormente habían sido calificados de “sitios sensibles”. No obstante, como se observó, ocho sitios presidenciales han sido objeto de procedimientos especiales en virtud de un memorando de entendimiento de 1998. Si hubiera que otorgar acceso inmediato, incondicional e irrestricto a esos sitios, como a todos los demás sitios, la UNMOVIC y el OIEA llevarían a cabo sus inspecciones en ellos con la misma profesionalidad. Confirmamos nuestro entendimiento de que la UNMOVIC y el OIEA tienen derecho a determinar el número de inspectores que se precisará para acceder a cada sitio de inspección. Esa decisión se tomará sobre la base del tamaño y la complejidad del sitio. Confirmamos también que se informará al Irak en caso de que se designen sitios adicionales, es decir, sitios que no hayan sido declarados por el Irak o que no hayan sido inspeccionados anteriormente por la Comisión Especial de las Naciones Unidas (UNSCOM) o el OIEA, mediante una Notificación de Inspección que se presentará en el momento de la llegada de los inspectores a esos sitios. Excelentísimo Señor General Amir H. Al-Saadi Asesor Oficina Presidencial Bagdad Irak El Irak ha de asegurar que no se destruirá ningún material o equipo prohibidos, registros ni otros artículos pertinentes salvo en presencia de los inspectores de la UNMOVIC o del OIEA, según proceda, y a petición de éstos. La UNMOVIC y el OIEA podrán entrevistar a cualquier persona en el Irak que consideren que podría tener información pertinente a su mandato. El Irak deberá facilitar esas entrevistas y la UNMOVIC y el OIEA elegirán el modo y el lugar en que éstas se llevarán a cabo. La Dirección Nacional de Vigilancia será, como anteriormente, el interlocutor iraquí de los inspectores. El Centro de Vigilancia y Verificación Permanentes de Bagdad (BOMVIC) se mantendrá en el mismo lugar y en las mismas condiciones que el antiguo Centro de Vigilancia y Verificación de Bagdad. La Dirección Nacional de Vigilancia prestará servicios gratuitos, como anteriormente, para el acondicionamiento de los locales. La Dirección Nacional de Vigilancia proporcionará de forma gratuita: a) acompañantes para facilitar el acceso a los sitios de inspección y la comunicación con el personal que vaya a ser entrevistado; b) una línea de comunicación directa para el BOMVIC que será atendida las 24 horas del día y los siete días de la semana por una persona que hable inglés; c) el apoyo que se solicite en cuanto a personal y transporte terrestre dentro del país; y d) asistencia en el transporte de material y equipo, a petición de los inspectores (equipo de construcción, excavación, etc.). La Dirección Nacional de Vigilancia también pondrá acompañantes a disposición de los inspectores en caso de que se realicen inspecciones fuera del horario normal de trabajo, incluso de noche y en días feriados. Podrán establecerse oficinas regionales de la UNMOVIC y el OIEA, por ejemplo en Basra y Mosul, para uso de sus respectivos inspectores. Para este fin, el Irak proporcionará de forma gratuita los edificios de oficinas necesarios, alojamiento para el personal y los acompañantes que se necesiten. La UNMOVIC y el OIEA podrán usar cualquier sistema de transmisión de voz o datos, incluso redes internas o por satélite, con o sin capacidad de cifrado. La UNMOVIC y el OIEA también podrán instalar equipos sobre el terreno con capacidad de transmisión directa de datos al BOMVIC, Nueva York y Viena (por ejemplo, sensores y cámaras de vigilancia). El Irak facilitará esta actividad y no interferirá con las comunicaciones de la UNMOVIC ni del OIEA. El Irak proporcionará de forma gratuita protección física para todo el equipo de vigilancia y construirá antenas de transmisión remota de datos, a petición de la UNMOVIC y del OIEA. A petición de la UNMOVIC, por conducto de la Dirección Nacional de Vigilancia, el Irak asignará frecuencias para el equipo de comunicaciones. El Irak prestará servicios de seguridad a todo el personal de la UNMOVIC y el OIEA. Designará lugares de alojamiento seguros y adecuados, a unas tarifas normales, para ese personal. Por su parte, la UNMOVIC y el OIEA exigirán a su personal que se aloje única y exclusivamente en los lugares concertados con el Irak. En cuanto al uso de aviones para el transporte de personal y equipos y para fines de inspección, se aclaró que los aviones utilizados por el personal de la UNMOVIC y el OIEA podrán aterrizar en el aeropuerto internacional Saddam a su llegada a Bagdad. Los puntos de partida de los aviones los decidirá la UNMOVIC. La base aérea Rasheed seguirá utilizándose para las operaciones con helicóptero de la UNMOVIC y el OIEA. La UNMOVIC y el Irak establecerán oficinas de enlace aéreo en su base aérea. Tanto en el aeropuerto internacional Saddam como en la base aérea Rasheed, el Irak proporcionará los recintos e instalaciones de apoyo necesarios. El Irak proporcionará combustible gratis para los aviones, como lo ha hecho anteriormente. Con respecto al tema más amplio de las operaciones aéreas en el Irak, tanto con aviones como con helicópteros, el Irak garantizará la seguridad de éstas en su espacio aéreo fuera de las zonas de prohibición de vuelos. En cuanto a las operaciones aéreas en las zonas de prohibición de vuelos, el Irak tomará todas las medidas que pueda para garantizar la seguridad de esas operaciones. Se podrán utilizar helicópteros, según sea necesario, durante las inspecciones y para realizar actividades técnicas, como la detección de rayos gamma, en todo el Irak, sin limitaciones y sin exceptuar ninguna zona. También se podrán usar helicópteros para evacuaciones por motivos médicos. En cuanto a la cuestión de las imágenes aéreas, la UNMOVIC tal vez decida reanudar las operaciones de sobrevuelo con aviones U-2 o Mirage. Las disposiciones prácticas que se adoptarían llegado el caso serían similares a las que se han aplicado en el pasado. Los visados para todo el personal que vaya a entrar en el país se expedirán, al igual que antes, en el puerto de entrada mediante un laissez-passer o un certificado de las Naciones Unidas; no se exigirá ningún otro requisito para entrar o salir del país. La lista de pasajeros de cada avión se proporcionará una hora antes del aterrizaje en Bagdad. No se registrará al personal de la UNMOVIC y el OIEA, ni el equipaje oficial ni personal de éste. La UNMOVIC y el OIEA se asegurarán de que su personal respeta las leyes del Irak que restringen la exportación de determinados artículos, por ejemplo aquellos que forman parte del patrimonio cultural nacional. La UNMOVIC y el OIEA podrán llevar y traer del Irak todos los artículos y materiales que precisen, incluidos teléfonos por satélite y otro equipo. Con respecto a las muestras, la UNMOVIC y el OIEA las repartirán, en la medida en que sea viable, de forma que el Irak pueda recibir una porción mientras que otra se guarda como referencia. Según proceda, las organizaciones enviarán muestras a más de un laboratorio para su análisis. Agradeceríamos que nos confirmara si lo expuesto supra refleja correctamente nuestras conversaciones de Viena. Naturalmente, es posible que necesitemos acordar otras disposiciones prácticas una vez procedamos a realizar las inspecciones, en cuyo caso, al igual que en lo que respecta a lo mencionado más arriba, esperamos poder contar con la absoluta cooperación del Irak. Aprovechamos la oportunidad para saludarle muy atentamente, (Firmado) (Firmado) Hans Blix Mohamed El Baradei Presidente Ejecutivo Director General Comisión de las Naciones Unidas de Organismo Internacional de Vigilancia, Verificación e Inspección Energía Atómica PESE A LA RESOLUCION DE LA ONU
EUA ESBOZA PLAN DE GUERRA
Expresando escepticismo sobre las intenciones de Saddam Hussein, el gobierno norteamericano advirtió el 10 de noviembre del 2002, que no necesitaba autorización de la ONU para lanzar una ofensiva militar sobre Irak. De esta manera reforzó sus bases en la región del Golfo Pérsico para emprender una guerra involucrando a efectivos norteamericanos y británicos. Fueron trasladados hacia la región aviones cazas, barcos, bombarderos, misiles cruceros, bombas de precisión y vehículos blindados. En diciembre se les sumaron seis portaaviones. El comando central se ubicó para supervisar la acción militar en la base aérea de Al Udeid, en Qatar.
Andrew Card, Jefe de Gabinete de George W. Bush dijo que “EUA no necesita permiso de la ONU para atacar a Irak. Las Naciones Unidas pueden reunirse y discutir, pero nosotros no necesitamos su autorización”. Mientras tanto, el gobierno de EUA justificó un ataque contra seis supuestos terroristas en Yemen, al argumentar que el presidente dio a los responsables de seguridad “una amplia autoridad” para defender al país. La consejera de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Condoleezza Rice, dijo que el ataque con misiles lanzado por la CIA “no provoca preguntas constitucionales”. Rice señaló que su país estaba librando “un nuevo tipo de guerra y luchando en distintos frentes” [607]. El Secretario de Estado de EUA, Colin Powell declaró en una entrevista a CNN el 11 de noviembre del 2002, que Saddam Hussein debía “colaborar inmediatamente y no esperar hasta febrero”, fecha límite establecida por la resolución, de lo contrario, se buscaría el apoyo para utilizar todos los medios necesarios contra él. “Si la ONU no quiere hacer eso, EUA con la naciones que piensen lo mismo, atacará y lo desarmará por la fuerza”. Después de haber sido derrotado por los halcones, como el vicepresidente Richard Cheney y el Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, en temas que van desde Medio Ambiente hasta Medio Oriente, Colin Powell logró imponerse en el tema de Irak. Convenció a George W. Bush de la importancia del apoyo de la ONU. Bush siempre consideró a la ONU como una organización decadente, no a tono con los avatares del siglo XXI, pero Powell lo convenció de cuáles serían todos los efectos negativos si no pasaban por el CS [608]. La actitud de Saddam Hussein de plantear la defensa de la soberanía de Irak, con respecto a las inspecciones de armas, generó un enfrentamiento abierto entre el Secretario General de la ONU, Kofi Annan, y el presidente George W. Bush. También acentuó las divisiones entre los aliados de Washington. Kofi Annan, como el Canciller alemán Gerhard Schroeder, consideraban que Saddam Hussein estaba cooperando con los inspectores de armas; mientras que Bush decía que el líder iraquí “no parece interesado en cumplir con sus obligaciones”. Según Bush, los indicios provenientes de Bagdad no eran alentadores. Puso como ejemplo que Irak disparó contra aviones estadounidenses y británicos sobre la zona de exclusión de vuelos impuesta después de 1991. También planteó que Saddam Hussein había enviado cartas a la ONU protestando contra las inspecciones. “Una de mis preocupaciones es que Saddam disparó contra nuestros aviones. (...) Nadie que dispare contra aviones de EUA o Gran Bretaña nos parece interesado en cumplir con obligaciones de desarme”. Las declaraciones de Bush fueron cuestionadas incluso por su propio Secretario de Estado, Colin Powell. El Vicepresidente de Irak, Taha Yassin Ramadan, acusó a los inspectores de armas de la ONU de ser “espías por cuenta de la CIA y el Mossad”. Durante el año 2002 fueron arrojadas más de 14 toneladas de bombas en territorio iraquí. En la medida en que las inspecciones de armas avanzaban por un lado y el despliegue de armas y de fuerzas norteamericanas en la región aumentaban por el otro, crecían también las divisiones entre quienes creían que el problema iraquí podía ser solucionado diplomáticamente y los que pensaban que no había otra alternativa que la guerra [609]. El 19 de diciembre del 2002, el Secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, dijo que la declaración iraquí sobre sus programas de armas era una violación seria de la Resolución 1441 al sostener que el documento era “cualquier cosa menos total, veraz y completo”. Según la Resolución 1441 del CS de la ONU, si Irak proveía información falsa u omitía información pertinente sobre sus programas de armas, ello suponía una “violación grave”, y el CS podía considerar el empleo de la fuerza militar para desarmar a Irak; aunque esto no consta en la Resolución 1441, sino que debía adoptarse una nueva resolución decidiendo la invasión militar. La declaración de Colin Powell ocurrió luego que el Jefe de Inspectores de armas de la ONU, Hans Blix, y el Jefe de la OIEA, Mohamed El-Baradei, ofrecieron sus evaluaciones al CS de la ONU. El Jefe de Inspectores de la ONU, Hans Blix dijo que había omisiones en el informe de 12.000 páginas presentado por Irak sobre sus programas nucleares pasados y actuales: “Hay información bastante buena sobre actividades no relacionadas con las armas. (...) No hay mucha información sobre armas. (...) Estamos hablando principalmente de la ausencia de pruebas”. Por su parte, El-Baradei dijo que la declaración iraquí no aportaba nada nuevo al informe anterior de 1998, por lo que lo más importante era verificar, mediante inspecciones y análisis de inteligencia, las aseveraciones de que Irak no tenía un programa de armas nucleares: “La declaración actual de Irak sobre su programa nuclear antes de 1991 no contiene cambios sustanciales frente a la declaración entregada a la OIEA en 1998. (...) La declaración sí contiene numerosas aclaraciones, pero no incluye ninguna documentación adicional relacionada con áreas que fueron identificadas en anteriores informes de la OIEA como necesarias de una mayor clarificación, particularmente en diseño de armas o desarrollo de centrífugas” [610]. El 26 de enero del 2003, en el Foro de Davos, el Secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, volvió a reiterar que EUA estaba decidido a iniciar una operación militar en Irak incluso sin el apoyo del CS de la ONU. En su discurso dijo que “No hay ningún país en el mundo que confíe en Hussein”. La resolución de la ONU obliga a Irak a brindar información completa sobre sus armas de destrucción masiva. “No se trata de descubrir que no se desarmó. Se trata de que demuestre que se desarmó”. El incumplimiento de la resolución 1441 de la ONU por parte de Irak representaba el peligro de desafiar la credibilidad de la comunidad internacional. Reconoció en su discurso la oposición a la guerra del eje franco-germano, admitiendo que el clima a ambos lados del Atlántico era turbulento, pero explicó que no era nada nuevo: “Estadounidenses y europeos construyeron juntos la mayor alianza político-militar de la historia. La OTAN fue el núcleo de nuestros esfuerzos para mantener la paz en Europa por más de cuatro décadas. (...) Yo señalaría rápidamente que las divergencias de opinión entre europeos y estadounidenses no es nada nuevo”. Recordó que décadas antes el ex Secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger había escrito sobre la Alianza Atlántica bajo el título: “La asociación problemática”. También destacó los roles que Rusia y China habían asumido en temas internacionales, especialmente en cuanto a Irak y Corea del Norte, señalando que los días de la Guerra Fría ya habían pasado a la historia: “Imagínense cuán diferente y qué difícil serían las cosas si siguiera la Guerra Fría y nuestras relaciones con Moscú y Pekín estuvieran marcadas por una intensa rivalidad” [611]. Mientras tanto, Bush comenzó a delinear el nuevo mapa de sus alianzas en Europa. Gran Bretaña y Polonia encabezaban el “ranking” de socios, junto con la colonia Australia, con un gobernador conservador. La crisis con Francia y Alemania lo llevaron a un rediseño de las relaciones. España e Italia fueron los países que se inclinaron por la invasión a Irak. El Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, al ver la actitud franco-alemana, calificó a estos países de la “vieja Europa”, indicando que ya no importaban para la Casa Blanca [612]. Como efecto de demostración a Irak y al resto del mundo, de quién era el que daba las órdenes, EUA probó el 11 de marzo del 2003, el arma más poderosa de su arsenal: una nueva superbomba de 10 toneladas fabricada por las fuerzas armadas norteamericanas y que fue utilizada en la guerra contra Irak. La prueba la hizo en la base militar Eglin Air Force, en Pensacola, norte de Florida. La nueva bomba superaba en 3.000 kilogramos a la Blu-82, que se utilizó en Afganistán en el 2001, durante el bombardeo a la región de Tora Bora. La explosión de la bomba fue guiada por satélite. La nueva arma norteamericana se lanza desde aviones de transporte o carga y explota a un metro de tierra, arrasando lo que encuentra en un radio de medio kilómetro. Fue concebida para ser utilizada contra largas formaciones de tropas y equipos o para destruir bunkers bajo tierra. Su poder es aún más grande que el de su antecesora, que fue utilizada en Vietnam para crear claros en la selva y facilitar el aterrizaje de helicópteros. También fue usada en la guerra del Golfo de 1991, para destruir campos minados, y en Afganistán, para devastar las grutas donde se escondían los talibán [613]. Muchos militares del Pentágono, manifestaron recelo respecto de las intenciones del gobierno norteamericano de invadir Irak. Norman Schwarzkopf, Anthony Zinni, Wesley Clark y otros generales retirados expresaron su preocupación por la carrera hacia la guerra. Consideraron que la alternativa de la “contención” era mejor. La visión de estos militares mostró otra perspectiva: “El presidente Bush dice que Saddam intenta jugar con nosotros. Es verdad. Pero en los años 90, los inspectores demostraron que no eran, ni son, estúpidos: avanzaron y destruyeron muchas más armas que EUA durante la Guerra del Golfo. (...) Aun cuando Saddam Hussein lograse ocultar las armas existentes, no podría perfeccionarlas. Tampoco podría desarrollar armas nucleares. Los programas nucleares se detectan con relativa facilidad, en parte porque requieren grandes plantas con vastas redes eléctricas. Las inspecciones tienen, por cierto, sus desventajas, pero pueden impedir que Saddam Hussein adquiera armas nucleares. (...) También está la cuestión de los recursos para invadir Irak. Dejando a un lado la pérdida de vidas, la guerra y la reconstrucción costarán de 100.000 a 200.000 millones de dólares. O sea, una factura de entre 750 y 1500 dólares para cada contribuyente norteamericano, y ese dinero puede gastarse en cosas verdaderamente mejores. Podríamos hacer más por nuestra seguridad nacional gastándolo en educación o en una gran campaña para promover los autos híbridos y los vehículos con motor a hidrógeno, y dando otros pasos hacia la independencia energética” [614]. NUEVA SESION DEL CS DE LA ONU (5-2-2003)
El 5 de febrero del 2003 se celebró una reunión del CS de la ONU, en la que el Secretario de Estado de EUA planteó la presentación de pruebas indicando que Irak tenía armas de destrucción masiva y químicas. En el inicio de su exposición, Powell dijo que la resolución 1441 era un último intento de la ONU para lograr una solución pacífica de la crisis iraquí, y dijo que la carga de la prueba recaía sobre el régimen de Saddam Hussein para demostrar que no tenía armas de exterminio.
La reunión estuvo presidida por el Ministro alemán, Joschka Fischer, ya que su país tenía ese mes la presidencia rotatoria del CS de la ONU. Participaron del encuentro doce Ministros de Relaciones Exteriores, además del Secretario General de la ONU, Kofi Annan, y los jefes de los inspectores de desarme de la ONU en Irak, Hans Blix y Mohamed El-Baradei. En esta sesión, Colin Powell mostró al CS “interpretaciones” y no “evidencias” de que Irak tenía armas prohibidas de destrucción masiva. Habló de que la información se basaba en fuentes creíbles y fidedignas por lo tanto debía ser considerada como un aporte, aunque no reveló cuáles eran esa fuentes. Dijo que Irak estaba realizando permanentemente actividades de interceptación de comunicaciones, siendo que EUA ha empleado esa actividad en Irak y otros países del mundo. A su vez acusó al gobierno iraquí de no permitir que pasaran aviones U2 lo que estaba contra el párrafo 7 de la Resolución 1441 según su opinión. El párrafo 7 de la Resolución 1441 dice, entre otras cosas, que no hacen al tema aludido por Colin Powell: 7. Decide además, habida cuenta de la prolongada interrupción por el Irak de la presencia de la UNMOVIC y del OIEA y de manera que éstos puedan cumplir las tareas estipuladas en la presente resolución y todas las resoluciones anteriores en la materia, y no obstante los entendimientos anteriores, establecer por la presente las siguientes disposiciones revisadas o adicionales, que serán obligatorias para el Irak, para facilitar su labor en el Irak: - La UNMOVIC y el OIEA, a los efectos de impedir los movimientos en los sitios que deban ser inspeccionados, tendrán derecho a declarar zonas de exclusión, que pueden comprender las zonas circundantes y corredores de tránsito, en las que el Irak suspenderá el tránsito terrestre y aéreo de forma que en un sitio que se esté inspeccionando no se cambie ni se saque nada; - La UNMOVIC y el OIEA tendrán derecho libre e irrestricto a utilizar y hacer aterrizar aviones y helicópteros, incluidos vehículos de reconocimiento tripulados y no tripulados; Esto significa que no hace referencia a vuelos de espionaje de EUA, sino a actividades de inspección de la ONU. En esto, el gobierno norteamericano de George W. Bush ha establecido como forma normal de acción, el no respeto de la soberanía de ningún Estado. En su alocución a la sesión del CS de la ONU, agregó que Saddam Hussein había amenazado con la muerte a los irakíes que dieran información a los inspectores. También dentro de este marco entra el hecho de que el gobierno de EUA se negó a que el gobierno francés interrogara a Kissinger por temas vinculados a derechos humanos, debido a que Kissinger tenía información clasificada al haber sido Secretario de Estado de EUA. EUA ha utilizado fotos satelitales para hacer interpretaciones de que Irak construía misiles ofensivos y no defensivos, según lo que expresó Colin Powell en su informe, aunque las fotos mencionadas eran totalmente incomprensibles, salvo que las leyeran expertos y él mismo terminó aceptando esto. Hizo mención al Párrafo 4 de la Resolución 1441, diciendo que establecía que si Irak no cooperaba o no cumplía era una violación substancial de sus obligaciones. 4. Decide que las falsedades u omisiones en las declaraciones presentadas por el Irak en cumplimiento de la presente resolución y el hecho de que el Irak deje en cualquier momento de cumplir la presente resolución y de cooperar plenamente en su aplicación constituirán una nueva violación grave de las obligaciones del Irak y se comunicarán al Consejo para su evaluación de conformidad con los párrafos 11 y 12 infra; 11. Encomienda al Presidente Ejecutivo de la UNMOVIC y al Director General del OIEA que le informen inmediatamente de toda injerencia del Irak en las actividades de inspección, así como de todo incumplimiento por el Irak de sus obligaciones en materia de desarme, incluidas sus obligaciones relativas a las inspecciones en virtud de la presente resolución; 12. Decide reunirse inmediatamente una vez recibido un informe presentado de conformidad con los párrafos 4 u 11 supra a fin de examinar la situación y la necesidad de que se cumplan plenamente todas sus resoluciones en la materia con objeto de asegurar la paz y la seguridad internacionales; Desde ya, el párrafo 4 y conexos, sólo hablan de que el CS de la ONU debería decidir qué hacer en ese caso. Mostró camiones que decía que se trataba de instalaciones de misiles móviles en los que el gobierno iraquí se esforzaba “activa y sistemáticamente” por ocultar armas de destrucción masiva y frustrar los intentos de los inspectores de armas de la ONU por encontrarlos; siempre basándose en interpretaciones no en evidencias. Colin Powell dijo al CS que gran parte de la información sobre armas químicas fue dada por desertores irakíes. Planteó que Irak tenía al menos siete laboratorios móviles de investigación y desarrollo de armas biológicas y contaba con los medios para producir viruela. Acusó al gobierno iraquí de no rendir cuenta de un arsenal de armas químicas que incluía cuatro toneladas del gas nervioso VX: “Tenemos pruebas de que estas armas existieron lo que no tenemos es pruebas de Irak de que hayan sido destruidas o dónde están”. Según Powell, los servicios de inteligencia estadounidenses estimaban que Irak tenía un arsenal de entre 100 y 500 toneladas de armas químicas y 16.000 misiles balísticos, cuyo uso Saddam Hussein autorizó a sus tropas. Agregó que Irak continuaba con sus intentos por fabricar armas nucleares y misiles con un alcance de hasta 1.200 kilómetros, pero que carecía del material fisible para una detonación nuclear. Agregó que fugitivos de la red Al-Qaeda que huyeron de Afganistán encontraron refugio en el norte de Irak y que había militantes de esa organización operando en la capital iraquí. Consideró a su informe como irrefutable e innegable [615]. REACCIONES AL DISCURSO DE POWELL
La mayoría de los países representados en el CS manifestó que querían que continuaran las inspecciones.
El Canciller chino Tang Jiaxuan dijo: “Si continúa la falta de cooperación (iraquí), este Consejo debe asumir sus responsabilidades. (...) Se le debe dejar claro a Saddam Hussein cuales con las consecuencias con las que se enfrenta”. El Canciller del Reino Unido Jack Straw expresó: “Esta información debe ser pasada inmediatamente al Organismo Internacional de Energía Atómica para su procesamiento, a través de verificaciones efectuadas en el lugar, durante las inspecciones en Irak. (...) Los expertos de nuestros países deben ponerse a analizar inmediatamente el material y sacar las conclusiones apropiadas”. El Canciller ruso Igor Ivanov: “El uso de la fuerza, sólo debe ser el último recurso. (...) Por ahora debemos reforzar el régimen de inspecciones. El uso de la fuerza debe ser sólo el último recurso”. El Canciller francés Dominique de Villepin: “Estas son mentiras y engaños que no tienen pruebas concretas. Están orientadas a crear un pretexto para la agresión militar contra Irak”. El Jefe de la Comisión de Relaciones Arabes y Exteriores, Salem al-Kubaisi: “La comunidad internacional no puede permitir que Irak continúe fabricando armas de destrucción masiva.” La Canciller española, Ana Palacio: “El presidente Saddam Hussein demostró en el pasado que está preparado para utilizar este tipo de armas”. La Canciller chilena, Soledad Alvear Valenzuela: “Chile está a favor de continuar con las inspecciones, pero Irak debe ser puesto bajo presión para cooperar con los inspectores”. Los Inspectores de Armas de la ONU: “Los peligros de una acción militar y sus consecuencias son evidentes. (...) Debemos continuar buscando una solución pacífica a la crisis. Debemos aumentar los instrumentos de inspección y control. (...) Debemos brindar apoyo al esfuerzo que realizan las naciones en la región que actualmente están involucradas en los tentativas diplomáticas” [616]. Quedaba en claro que la decisión de atacar militarmente a un país soberano era un recurso extremo que, desde la última guerra mundial, solamente podía ser empleado existiendo un mandato expreso del CS. Es así como se regula la paz y la seguridad internacional en el mundo de las relaciones interestatales. Más recientemente, el derecho internacional avanzó en el sentido de incorporar la protección de los pueblos como una obligación que trasciende el principio de no intervención en caso de regímenes violadores de los derechos humanos [617]. Ello habilitó y otorgó legalidad y legitimidad a intervenciones humanitarias así como a la persecución de ex dictadores acusados de graves crímenes, más allá del juicio y las controversias que merecieran cada una de esas acciones. Lo que no existe como derecho reconocido en la comunidad internacional es la facultad, autoarrogada por un Estado o potencia, de actuar en función de sus propias determinaciones estratégicas aun si las mismas estuvieran justificadas por la salvaguarda internacional frente a un peligro o amenaza grave en otro Estado. Esto es lo que coloca a la intervención estadounidense en seria colisión con la legalidad internacional. PLAN FRANCO-ALEMAN PARA DESARMAR IRAK
Alemania y Francia tratando de jugar su última carta para evitar una guerra en el Golfo Pérsico, y a espaldas de EUA, desarrollaron su propio plan para terminar con las armas de destrucción masiva de Saddam Hussein. El proyecto contemplaba el envío a Irak de una fuerza multinacional de la ONU para tomar el control del país y monitorear el desarme durante el tiempo que fuera necesario, incluso años, si así se requería.
Soldados de la ONU ocuparían el país para garantizar el trabajo de los inspectores de armas, y Alemania participaría de la “invasión”. El plan llamado Mirage, fue conversado con Rusia, China y la presidencia griega de la UE. El Secretario de Defensa de EUA, Donald Rumsfeld, que se encontraba en Alemania, en ocasión de la 39° Conferencia Internacional sobre Seguridad, que cada año se reúne en Munich y agrupa a los protagonistas de Defensa del mundo; pidió en su discurso mano dura contra Saddam Hussein. Se enteró del plan franco-alemán y expresó malestar al no haber sido consultado el gobierno norteamericano, por el hecho de ser un “aliado”. La Ministra de Defensa francesa, Michelle Alliot-Marie, usó su discurso, para arremeter contra el unilateralismo de Bush en sus planes en el golfo Pérsico: “Ser aliado implica el diálogo y el respeto de los socios. Eso quiere decir evitar las acusaciones infundadas. Es saber consultarse para encontrar consenso. (...) Ser aliados no es decir que mi idea es la correcta y que todos los que no están de acuerdo conmigo deben ser apartados o excluidos”. El Primer Ministro francés Jean Pierre Raffarin, frente al ultimátum que el presidente Bush le dio Irak y a la ONU, expresando que “el juego se terminó”, dijo: “No es un juego. Y no está terminado”. El jefe de la diplomacia alemana, Joschka Fisher, intervino después de Rumsfeld en la Conferencia de Seguridad de Munich, y enumeró una serie de interrogantes que, en su opinión, justificaban la oposición alemana a la guerra: “La principal pregunta es: ¿Es tan grande el riesgo para justificar una guerra? (...) Hay que usar todos los medios, la fuerza y las alternativas políticas, ya que aún no han sido explotadas todas”. El plan franco-germano privaba a EUA del control de las reservas petroleras iraquíes, al cual sí tenía acceso al invadir por su cuenta. Francia, Alemania y Rusia no podían darse el lujo de que EUA se apoderara de una de las mayores fuentes de petróleo del mundo. Irak es dueño de la segunda reserva más grande del mundo de crudo con unos 112 mil millones de barriles comprobados, y otros 100 mil millones, previstos. Saddam Hussein ofreció lucrativos contratos petroleros a compañías de Francia, China, India, Indonesia y Rusia. Los únicos a los que no ofreció contratos fueron EUA y Gran Bretaña [618]. El Ministro de Defensa ruso, Serguei Ivanov, informó que el presidente Vladimir Putin estaba de acuerdo con la propuesta de Francia y Alemania y evitar la guerra en Irak, y ofreció un equipo de expertos en armas químicas, biológicas y nucleares para reforzar las inspecciones. Tanto el Ministro ruso como el alemán, expresaron que la ONU debía jugar un papel fuerte en los conflictos mundiales. El Ministro belga de Asuntos Exteriores, Louis Michel, dijo que también Bélgica se opondría a la demanda de EUA: “Vamos a bloquear la acción de la OTAN para proteger a Turquía en caso de un ataque militar contra Irak y utilizaremos nuestro derecho al veto”. [619]. En Sesión del CS de la ONU, en abierto enfrentamiento a EUA, la mayoría de los miembros apoyó continuar con las inspecciones de armas en Irak, en apoyo a la postura de Francia. El Canciller francés, Dominique de Villepin que lideró la presentación del nuevo plan dijo: “Las inspecciones dan resultados y los inspectores deberían seguir contando con el tiempo que les haga falta”, destacando los avances logrados en las semanas anteriores. Destacó el hecho de que los jefes de inspección resaltaron que se había dado una mayor cooperación de los iraquíes en cuestiones clave, como otorgar permiso a los vuelos de reconocimiento, a las entrevistas con los científicos iraquíes, la entrega de nueva documentación y la firma de un decreto por parte de Saddam Hussein declarando prohibidas las armas de destrucción masiva. Planteó que “El uso de la fuerza militar no está hoy justificado”. Subrayó que el asunto en cuestión era el desarme del régimen iraquí, no su aniquilamiento. Advirtió también que un ataque “agravaría las fracturas entre las sociedades, entre las culturas y entre los pueblos, fracturas de las cuales se nutre el terrorismo”. Exigió por otra parte una cooperación aún mayor del gobierno de Irak en demostrar que no posee armas de destrucción masiva y propuso dejar trabajar a los inspectores un mes más, aumentar las inspecciones si era necesario y que el CS se volviera a reunir el 14 de marzo del 2003. Retrucó las declaraciones del Secretario de Defensa norteamericano, Donald Rumsfeld, quien había tildado a Francia y Alemania de ser “la vieja Europa”. Su respuesta fue: “Es un país viejo, Francia, de un viejo continente como el mío, Europa, que hoy se los dice, que ha conocido las guerras, la ocupación y la barbarie”. Francia obtuvo respaldo de Rusia, China (miembros con poder de veto) y Alemania, además de otros once miembros no permanentes. Sólo Gran Bretaña (con poder de veto), España y Bulgaria, no permanentes, se expresaron en la misma línea dura de EUA. En su discurso, Colin Powell, reconoció que el suyo era un país muy joven, pero “la democracia más vieja del mundo. (...) En el futuro cercano tendremos que analizar si es hora o no de considerar consecuencias serias como las dispuestas por la resolución 1441”. El Jefe de Inspectores de la ONU Hans Blix contestó a la anterior presentación de Colin Powell en el CS, durante la que mostró fotos satelitales que indicaban sospechosos movimientos de armamento poco antes de que la UNMOVIC llegara a un sitio a inspeccionar, asegurando que no había pruebas de que los iraquíes supieran de antemano el lugar de la inspección y dijo que todo parecía indicar que se trataba de un movimiento rutinario de armas y municiones convencionales. Por su parte, Al-Baradei declaró que “hasta ahora no se ha encontrado evidencia de que se estén realizando actividades nucleares prohibidas” [620]. CUMBRE DEL MONOAL
El 24 de febrero del 2003 se celebró en Kuala Lumpur la XIII Cumbre del Movimiento de Países No Alineados (MONOAL), que había perdido presencia tras la caída del Muro de Berlín y la desintegración de la URSS.
En la Cumbre, hubo un amplio rechazo a la guerra planteada por el gobierno de EUA contra Irak, en las decenas de intervenciones de Jefes de Estado y Gobierno. La tónica acerca del plan de EUA y Gran Bretaña, dentro de una estrategia geopolítica considerada unipolar la brindó el presidente pro tempore del MONOAL, Mahathir Mohamad, que proclamó que la guerra debía ser proscripta y que desde ese momento sería la principal lucha del Movimiento. Al mismo tiempo que se condenó a EUA y Gran Bretaña, se pidió al gobierno de Irak que facilitara las labores de los inspectores de la ONU, y se solicitó también al CS de la ONU para que garantizara la integridad territorial y se eliminara el embargo económico aplicado desde 1992. Mahathir Mohamad centró su alocución en esbozar los fenómenos que engendran el terror y la guerra en esa coyuntura internacional: “Los países alegadamente acusados de ser santuarios de terroristas, y sus inocentes pueblos están temerosos también del conflicto bélico, así como de ser aplastados y asesinados por los bombardeos, y misiles disparados desde miles de millas”. Los representantes ante el MONOAL, expresaron la esperanza de encontrar una solución pacífica al conflicto y reiteraron la necesidad de revitalizar el papel de la ONU, como mecanismo idóneo para preservar la paz y la seguridad [621]. En su Declaración final, el MONOAL se pronunció contra la guerra y en defensa de la paz, la democratización de la ONU, el multilateralismo, la autodeterminación, la no injerencia en los asuntos internos de los Estados y por un nuevo orden económico internacional. La Cumbre aprobó la Declaración Política de Kuala Lumpur y dos resoluciones, una contra la amenaza de agresión de EUA y Gran Bretaña contra Irak, y la otra de condena a la masacre de Israel contra Palestina. La Declaración sobre Palestina condenó la agresión israelí en la Franja de Gaza y Cisjordania, exigiendo la retirada de Israel hasta la línea instalada antes del 28 de septiembre del 2000, y aplicar las resoluciones de la ONU para la independencia, soberanía e instalación del Estado Palestino. En cuanto a Irak, el MONOAL pidió al gobierno de ese país a facilitar las labores de los inspectores de la ONU, y solicitó al CS de la ONU que garantizara la integridad territorial, eliminando el embargo económico aplicado desde 1992. EUROPA DIVIDIDA FRENTE A POSIBLE ATAQUE DE EUA A IRAK
El gobierno norteamericano comenzó a ejercer presiones sobre la comunidad internacional, particularmente sobre sus aliados europeos, para lograr apoyo suficiente para el inicio de una invasión militar a Irak.
El embajador estadounidense ante la ONU, John Negroponte, prestó declaración el 30 de enero del 2003, ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado y dijo que: “Creemos que Irak no se está desarmando. (...) Irak no pasó la prueba presentada por la Resolución 1441 y está a punto de desperdiciar su última oportunidad”. Entretanto, el Secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, compareció ante el Consejo de Seguridad de la ONU el 5 de febrero para explicar la necesidad de una acción militar contra Irak. Saddam Hussein, por su parte, también habló en términos duros, diciendo que su país estaba preparado para la “fuerza brutal” de EUA. Bush recibió apoyo a su disposición de iniciar una nueva guerra en el Golfo Pérsico con una declaración de solidaridad efectuada por ocho líderes europeos. En un comunicado publicado el 30 de enero del 2003, en diarios de toda Europa, los gobernantes dijeron que los atentados del 11 de septiembre contra EUA “mostraron lo lejos que los terroristas están dispuestos a ir”. En la declaración expresaron: “El vínculo que une a EUA y a Europa son los valores que compartimos (...) hoy, más que en ningún otro momento, es vital que preservemos esa unidad y cohesión (...) si las resoluciones de la ONU no se respetan, el Consejo de Seguridad perderá su credibilidad”. La declaración conjunta fue firmada por el Primer Ministro de Gran Bretaña, Tony Blair; el Primer Ministro de Italia, Silvio Berlusconi; el Presidente del Gobierno de España, José María Aznar; el Primer Ministro de Portugal, Jose Manuel Durao Barroso; el Primer Ministro de Dinamarca, Anders Fogh Rasmussen; el Presidente de la República Checa, Vaclav Havel; el Primer Ministro de Hungría, Peter Medgyessy; y el Primer Ministro de Polonia, Leszek Millar; en oposición a la postura antibélica de Alemania y Francia. Bush comentó que la declaración firmada por los ocho líderes europeos “clarifica la situación de la comunidad internacional respecto a Irak”. Esto comenzó a mostrar el inicio de la fragmentación y debilitamiento de la UE [622]. El gobierno alemán, totalmente en contra de una intervención armada y cuyo Primer Ministro, el Canciller Gerhard Schroeder, no firmó la declaración, reaccionó diciendo que “la fuerza de la Unión Europea radica en una posición común. (...) El gobierno alemán está de acuerdo con la presidencia griega de la UE en que lo importante ahora es poner en marcha la posición común europea para una resolución pacífica de la crisis”. Los Quince países europeos habían adoptado el 27 de enero del 2003 una posición común de mínima en la que se limitaban a respaldar la continuación de las inspecciones de la ONU en Irak, divididos entre la posición alemana contra la guerra y el apoyo de la mayoría de una solución decidida en el CS, que para algunos llevaría a un ataque si el presidente iraquí, no daba pruebas de desarme. Francia, que defendía esta posición, no dio importancia a la declaración, comentando que hay “muchas cosas que Francia hubiera podido firmar pero en el estado actual del asunto nada justificaría una acción militar en Irak”. La Comisión Europea también trató de quitar importancia a la declaración al expresar que no había contradicción entre ésta y la posición de los Quince en la que además de apoyar a los inspectores, respaldaba la Resolución 1441, que “envía un claro mensaje al gobierno iraquí de que tiene una última oportunidad para resolver la crisis de manera pacífica. (...) La guerra no es inevitable y se debe hacer todo lo posible para evitar un conflicto armado”. Esta división también se reflejó en la OTAN, donde los miembros no se pusieron de acuerdo en apoyar la ayuda pedida por EUA a la organización en caso de guerra, porque Francia y Alemania, entre otros, lo consideraban perjudicial mientras se estuvieran realizando esfuerzos diplomáticos. La declaración se publicó el mismo día en que el Parlamento Europeo se opuso en una resolución a una intervención unilateral de EUA sin tener en cuenta al CS de la ONU, mientras que la opinión pública europea mostró su rechazo en más de un 80% a una guerra en Irak, según una encuesta hecha por Gallup. El Presidente francés Jacques Chirac se pronunció en contra de una ofensiva y exigió que sólo se podría llevar adelante con un mandato del CS de la ONU: “No quiero imaginar un ataque contra Irak. (...) Este ataque no podría ser justificado salvo si fuera decidido por el Consejo de Seguridad de la ONU”. Francia encabezó las críticas extranjeras a las intenciones de Bush; en una posición que contrastó con la postura del aliado europeo de EUA, Gran Bretaña. Francia es el más pro-árabe de los países europeos y ha sido el proveedor de alta tecnología y armamento de guerra para Irak hasta que llegaron las sanciones norteamericanas. También ha hecho un lobby internacional para que se suspendieran las sanciones. El Canciller alemán Gerhard Schroeder, acompañando la posición de Francia dijo que “las tropas alemanas necesitan un acuerdo del Bundestag. (...) No se puede diseñar ninguna mayoría sin la legitimidad otorgada por las Naciones Unidas” [623]. Chirac quería que la ONU lanzara un ultimátum a Irak para verificar si tenía armas atómicas: “Nada es imposible si lo decide la comunidad internacional, basada en pruebas indiscutibles. (...) A partir del momento en que una nación se arroga el derecho de actuar preventivamente, eso quiere decir que otras naciones la siguen. (...) Una acción preventiva puede ser llevada adelante si fuera necesario, pero ella debe ser llevada adelante por la comunidad internacional, que hoy está representada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas”. Para el presidente francés, “lo que está en cuestionamiento hoy no es el cambio del régimen iraquí. El problema hoy es saber si tienen armas de destrucción masiva. Para saberlo, ellos deben verlo. Para verlo, deben ir los inspectores libremente, sin ninguna contracción de qué o quién puede visitar. Bien, ése es el primer objetivo. Si el objetivo se cumple, esto se terminó. Jamás el Consejo de Seguridad, o la comunidad internacional, ha tenido la voluntad de cambiar el régimen de Irak. (...) Sobre el problema particular de la reacción con respecto a Irak, yo debo decir que se habla siempre de las pruebas pero yo, a esas pruebas, aún no las he visto. Yo no digo que no existen. Simplemente digo que no las he visto”. Ante la posibilidad de acción militar contra Irak, Chirac planteó “la necesidad de una coalición contra el terrorismo. (...) Se debe hacer todo para que esta coalición no sea usada para una causa que no sería aprobada por la comunidad internacional y que se arriesgaría de meter en entredicho la solidez de esta coalición, notablemente de parte de los países árabes y musulmanes. Se debe ser prudente” [624]. En una declaración conjunta con motivo del 40° aniversario de la firma del Tratado del Eliseo, del 22 de enero de 1963 que selló la reconciliación franco-alemana por el entonces Canciller alemán Konrad Adenauer y el Presidente francés Charles de Gaulle, el Presidente Jacques Chirac, y el Canciller Gerhard Schroeder, dijeron que: “Francia y Alemania están vinculados por un destino común. Nuestro futuro es inseparable del de una Unión Europea profundizada y ampliada. Queremos proponer a nuestros socios una visión común de la Europa del mañana y estamos determinados a hacer todo lo necesario para promover el reforzamiento de esta unión” [625]. En Nueva York, el Secretario General de la ONU, Kofi Annan, dijo el 30 de enero del 2003 que la mayoría de los miembros del CS quería más tiempo para las inspecciones de armamentos en Irak, mientras que el presidente estadounidense George W. Bush comenzó una serie de consultas con dirigentes europeos favorables a la posición norteamericana para formar una “coalición de voluntarios” para ir a la guerra [626]. De esta forma el presidente norteamericano comenzó a desarticular a la UE y a la vez a la OTAN en su camino de construcción del imperio. CHINA Y RUSIA FRENTE A INVASION DE EUA A IRAK
El viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Alexander Saltanov, expresó que su país se oponía a la mención del uso automático de la fuerza contra Irak contemplado en un proyecto de resolución de la ONU que era defendido por EUA y Gran Bretaña: “Los intentos de obligar al Consejo de Seguridad de la ONU a suscribir el uso automático de la fuerza contra Irak son inaceptables para nosotros”. Por su parte, China defendió una solución política a la crisis sobre Irak después de que el presidente de EUA, George W. Bush, obtuviera el apoyo del Congreso de su país a una propuesta que incluye la acción militar: “La prioridad máxima en este momento es dejar que los inspectores de armas de la ONU regresen a Irak lo antes posible y comiencen a trabajar. (...) Las acciones relevantes del Consejo de Seguridad deberían adoptar esta finalidad y conducirse para lograr una resolución política en el asunto de Irak” [627].
De todas formas, tanto China como Rusia, dos miembros permanentes del CS de la ONU, adoptaron un perfil bajo respecto del tema. Rusia tuvo una posición ambigua de apoyo a la UE y también al gobierno de EUA. Es que ciertas propuestas del gobierno norteamericano le resultaron convenientes para sus problemas con Chechenia, entre otros temas. En cuanto a China es altamente dependiente de la importación de petróleo. BUSQUEDA DE APOYO DE EUA
El consenso mundial para llevar la campaña contra el terrorismo a suelo iraquí no ha sido tan grande como el unánime apoyo que le dio la comunidad internacional a EUA para intervenir en Afganistán.
El mundo árabe, a través del Presidente egipcio Hosni Mubarak, expresó el 27 de agosto del 2002 una advertencia a EUA acerca de una eventual guerra contra Irak. El Presidente alertó que un ataque militar norteamericano contra Saddam Hussein hundiría a todo Medio Oriente en el caos, y dijo que ningún Estado árabe, ni siquiera Arabia Saudita y Kuwait, principales aliados de EUA en la región, colaborarían en una ofensiva contra Irak. A pesar de las críticas internacionales, el Vicepresidente norteamericano Richard Cheney, presentó las razones por las cuales se debía atacar a Irak, al advertir que muy pronto podía tener armas nucleares. Manifestó que un Saddam Hussein con armas nucleares “buscará la dominación de todo Medio Oriente, tomar control de una gran parte de las reservas de petróleo del mundo, amenazar directamente a EUA y a sus amigos, y someter a EUA u otro país al chantaje nuclear”. Contemporáneamente, EUA estaba siendo sometido por Corea del Norte al chantaje nuclear, sin embargo, el gobierno norteamericano no reaccionó de manera tan contundente como con Irak. No cabe duda que, uno de los principales motivos ha sido que Irak es una de las más importantes reservas de petróleo del mundo y Corea del Norte no. El mundo árabe pretendía que EUA desistiera de una guerra, y exigió que el problema iraquí se resolviera en el seno de la ONU, con el regreso de los inspectores de armas a suelo iraquí, planteó el asesor de política exterior del príncipe saudita Abudllah, Adel El-Jubier: “Existe un proceso en la ONU para que los inspectores regresen. (...) Creemos que será exitoso, y si lo es, el objetivo de buscar armas de destrucción masiva será alcanzado sin disparar una sola bala y sin perder una vida”. El asesor coincidió con Mubarak en que “no existe un solo país que apoye el uso de la fuerza en Irak, en este momento. Los aliados en Europa no lo apoyan. Y sus aliados en Medio Oriente tampoco”. Las declaraciones del presidente egipcio fueron respaldadas también por su colega sirio, Bachar Al-Asad, quien planteó su oposición a cualquier acción bélica de EUA contra el régimen de Irak. Mubarak agregó: “Le dije al gobierno norteamericano que si ataca al pueblo iraquí debido a uno o dos individuos y dejan el problema palestino sin resolver, ni un solo gobernante árabe será capaz de controlar el creciente sentimiento popular. (...) Podrían haber repercusiones y tememos que prevalezca en la región un estado de desorden y caos”. Los países árabes además, manifestaron su disconformismo con el desarrollo del conflicto árabe-israelí. Para Mubarak “el uso de la fuerza militar por parte de Israel contra los palestinos es completamente inútil y la matanza y destrucción podrían continuar por otros 50 años” [628]. El ministro de Asuntos Exteriores de Arabia Saudita, el príncipe Saud al Faisal, dijo en una entrevista con la BBC de Londres, emitida el 28 de agosto del 2002 que sería “poco sensato” que la comunidad internacional intentara destituir a Saddam Hussein, que solo concernía a los iraquíes quién los gobierna: “Si Saddam Hussein permanece en el poder o es desplazado concierne al pueblo iraquí. Nunca ha sido demostrado en la historia (...) que cualquier persona destituida desde el exterior y reemplazada ha llevado estabilidad a la región”. Cuando se le preguntó si Arabia Saudita permitiría que EUA usara sus bases militares para lanzar una operación militar, el príncipe Saud no contestó, en cambio dijo que “hay una oportunidad para que funcione la diplomacia”. Dijo que su país estaba preocupado por la unidad y la integridad territorial de Irak, que tenía una población chiíta grande en el sur y una minoría kurda en el norte. “Hacer eso a un lado y considerarlo irrelevante y decir que la cosa más importante acerca de Irak es la salida de Saddam Hussein, creemos que es insensato”. Las presiones de EUA sobre Saddam Hussein podrían fortalecer la determinación del pueblo iraquí: “Si no tienen la opción de elegir a su propio líder, presionándolos y atacándolos los obligará a apoyar a su gobierno, antes que lo contrario. (...) ¿Qué nos hace tan crédulos como para pensar que sabemos qué es lo mejor para el pueblo iraquí en vez del propio pueblo iraquí?” [629]. El presidente de EUA, George W. Bush, le aclaró al Embajador de Arabia Saudita, el príncipe Bandar Bin Sultan, que no había adoptado ninguna decisión sobre un ataque a Irak y que consultaría con el gobierno saudita y otras naciones árabes acerca de futuras decisiones con respecto el Medio Oriente. De todas formas aclaró que “Saddam Hussein es una amenaza para la paz mundial, una amenaza para la paz regional y que el mundo y la región estarán seguros y mejor sin Saddam Hussein” [630]. El Primer Ministro turco, en reunión con el Presidente sirio Bashar Al-Asad dijo que Turquía y Siria habían acordado colaborar para tratar de evitar que tuviera lugar una guerra contra Irak. Abdalá Gul llevó a cabo lo que describió como una gira por la paz, visitando además Egipto, Jordania e Irán, a los efectos de saber cómo reaccionarían frente a la posibilidad de una invasión por parte de EUA. Turquía en un principio se encontró con una división interna, entre los que estaban dispuestos a permitir a EUA, su aliado como miembro de la OTAN, a utilizar sus instalaciones militares en caso de desatarse una campaña bélica contra Irak y los que se oponían. La preocupación del gobierno turco era ser visto como una “pantalla musulmana” para EUA [631]. Frente a la posible inminencia de un ataque a Irak por parte de EUA, los países árabes plantearon que después de Irak se desarmara a Israel. La Liga Arabe encargó la propuesta a un grupo de expertos políticos y especialistas en derecho, quienes prepararon un borrador de propuesta que presentaron en la ONU. De esta manera, buscaban compensar su posible respaldo a un ataque a Irak avalado por la ONU, con una propuesta para librar de armas de destrucción masiva a todo Medio Oriente, incluido Israel, medida que consideran imprescindible para restablecer un balance de fuerzas en la zona: “el objetivo es crear un clima para ejercer presión sobre Israel a fin de que se adhiera al Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) y ponga sus instalaciones nucleares bajo supervisión del Organismo Internacional de la Energía Atómica”. Desde el inicio de la crisis iraquí, varios líderes árabes, incluidos los aliados de EUA y los que tienen firmados acuerdos de paz con Israel, como es el caso de Egipto, advirtieron sobre la capacidad nuclear de Israel. La advertencia fue acompañada de denuncias sobre la actitud parcial por parte EUA en el conflicto de Medio Oriente a favor de Israel. El proyecto comenzó a gestarse cuando el Director de la OIEA, el egipcio Mohamed El Baradei, expresó su esperanza de que el desarme de Irak fuera el primer paso para librar a todo Medio Oriente de armas de destrucción masiva [632]. IMPACTO DE LA GUERRA EN EL MUNDO ARABE
El despliegue de varios centenares de miles de soldados estadounidenses y británicos, en una operación militar de ocupación, sumado a la anunciada intención del gobierno norteamericano de instalarse allí por un tiempo considerable e imponer un rediseño político en todo Medio Oriente, no podía sino generar una gran preocupación.
Los riesgos desestabilizadores de la guerra en el mundo árabe pueden plantearse en términos de: 1) Multiplicación e intensificación del resentimiento antioccidental; lo que sería el caldo de cultivo para una violencia fundamentalista y la aparición de nuevos “Osama Bin Laden”, como expresó el Presidente egipcio, Hosni Mubarak. 2) El desafío a Irán y Siria, las dos principales potencias regionales, conduciría a un “efecto dominó” reactivando la escalada de tensiones provocada por el desequilibrio de poder y la amenaza externa. 3) En lugar de propender a un apaciguamiento de las facciones extremistas y una democratización de los regímenes dominantes, fortalecería el factor militar y engendraría una radicalización de las fuerzas sociales, empujadas a escenarios de conflicto interno y externo. 4) La desorganización estatal-nacional sería otra de las secuelas del fuerte sacudimiento del tablero geopolítico, con duras tensiones internas entre etnias y comunidades, sectores gobernantes y grupos sociales opositores, un polvorín que se multiplicaría en Jordania, Siria y Egipto, reproduciendo la situación sufrida en Israel y la población palestina y activando el negado por el gobierno de George W. Bush, “choque entre civilizaciones”. REACCION DE IRAK FRENTE A INTENCION DE ATAQUE DE EUA
Y OPOSICION DE LA COMUNIDAD MUNDIAL
Alentado por la creciente oposición internacional a una operación militar norteamericana, Irak lanzó una contraofensiva diplomática contra la Casa Blanca que incluía la venta preferencial de petróleo a países como China o Rusia miembros permanentes del CS de la ONU, a cambio de apoyo contra una posible acción de EUA. Además, inició una campaña para persuadir a los líderes árabes de que una intervención militar sobre Irak representaría un ataque sobre sus propios países.
El ofrecimiento también comprendía la adquisición por el régimen iraquí de alimentos y medicinas y se produjo tras el anuncio, en agosto del 2002, de la firma entre Irak y Rusia de un megacontrato comercial por valor de 40.000 millones de dólares. Irak sólo podía vender petróleo crudo para comprar alimentos, bajo el régimen de sanciones impuestas por la ONU tras la Guerra del Golfo en 1991. El gobierno iraquí acompañó el lanzamiento de su contraofensiva diplomática contra EUA, con un nuevo anuncio sobre su disposición a autorizar el retorno de los inspectores de la ONU, que abandonaron el país en 1998 [633]. © DALLANEGRA
[586] Saddam Hussein no Siempre fue un “Demonio” para EUA, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 5 de Abril del 2003.
[587] Bush Dijo que Usará Todos los Medios Contra Saddam, en Diario Clarín, Buenos Aires, 7 de Abril del 2002.
[588] Bush Aseguró a los Periodistas que Piensa sus Decisiones Antes de Tomarlas, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 11 de Agosto del 2002.
[589] La lucha contra el terrorismo: revelan un plan secreto de la Casa Blanca, en Diario La Nación, Buenos Aires, 17 de Junio del 2002. También, Bush Ordenó a la CIA Terminar con Saddam Hussein, en Diario Clarín, Buenos Aires, 17 de Junio del 2002.
[590] Una Región Convulsionada: Ataque a Irak, en Diario La Nación, Buenos Aires, 29 de Julio del 2002.
[591] Irak Invita al Congreso de EUA a Enviar una Misión a Bagdad,
[592] Irak Pide Presión de la ONU Para Socavar Planes de Washington, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 5 de Agosto del 2002.
[593] Maniobras de EUA con la Mira en Irak, en Diario La Nación, Buenos Aires, 31 de Julio del 2002.
[594] Londres le Pide a EUA que no Ataque a Saddam, en Diario Clarín, Buenos Aires, 10 de Agosto del 2002.
[595] Israel le Pide a EUA no Postergar un Ataque a Irak, en Diario Clarín, Buenos Aires, 16 de Agosto del 2002.
[596] Derrocar a Saddam “es un Deber Moral” para EUA, en Diario Clarín, Buenos Aires, 16 de Agosto del 2002.
[597] Israel violó 24 Resoluciones.
[598] Bush Intimó a Saddam ante la ONU: Desarme o Guerra, en Diario Clarín, Buenos Aires, 13 de Septiembre del 2002.
[599] Irak Acepta la Resolución de Naciones Unidas, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 13 de Noviembre del 2002. También Irak Aceptó la Resolución de la ONU, en Diario Clarín, Buenos Aires, 13 de Noviembre del 2002.
[600] Bush Ignora la Oferta de Irak: “Es Hora de Actuar”, en Diario Clarín, Buenos Aires, 18 de Septiembre del 2002.
[601] El Congreso de EUA Aprueba Resolución para el Uso de la Fuerza en Irak, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 11 de Octubre del 2002. También, El Senado de EUA También Autorizó a Bush a Atacar a Irak, en Diario Clarín, Buenos Aires, 11 de Octubre del 2002.
[602] Bush Firma la Resolución que Autoriza una Guerra Contra Irak, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 16 de Octubre del 2002.
[603] Bush Firma la Resolución que Autoriza una Guerra Contra Irak, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 16 de Octubre del 2002.
[604] EUA Presenta su Resolución Sobre Irak Ante Consejo de Seguridad, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 23 de Octubre del 2002.
[605] Para Irak, el Proyecto de Resolución de EUA “es una Declaración de Guerra”, en Diario Clarín, Buenos Aires, 23 de Octubre del 2003.
[606] El Consejo de Seguridad de la ONU Aprueba Nueva Resolución Sobre Irak, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 8 de Noviembre del 2002. También, La ONU Aprobó un Ultimátum Contra Irak, en Diario Clarín, Buenos Aires, 8 de Noviembre del 2002. Igualmente, La ONU Aprobó la Resolución que Obliga el Desarme de Irak, en Diario La Nación, Buenos Aires, 8 de Noviembre del 2002.
[607] Se Cierra el Cerco Sobre Saddam: el Plan de Guerra ya Está Delineado, en Diario La Nación, Buenos Aires, 11 de Noviembre del 2002.
[608] EUA Asegura que no Necesita Ningún Permiso para Invadir a Irak, en Diario Clarín, Buenos Aires, 11 de Noviembre del 2002.
[609] Bush y Annan se Enfrentan por las Inspecciones de la ONU en Irak, en Diario Clarín, Buenos Aires, 5 de Diciembre del 2002.
[610] Powell Considera que Irak ha Incurrido en “Violación Grave”, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 19 de Diciembre del 2002.
[611] Powell Dice que EUA va a Atacar Irak Aun sin Aliados, en Diario Clarín, Buenos Aires, 27 de Enero del 2003.
[612] Bush Empieza a Delinear el Nuevo Mapa de sus Alianzas en Europa, en Diario La Nación, Buenos Aires, 27 de Enero del 2003.
[613] EUA Probó la “Superbomba” Más Poderosa de su Arsenal, en Diario Clarín, Buenos Aires, 12 de Marzo del 2003.
[614] Militares Norteamericanos Contra Bush, en Diario La Nación, Buenos Aires, 8 de Febrero del 2003. Traducción de Zoraida J. Valcárcel.
[615] Ver, Powell dice que no presentará “pruebas comprometedoras” sobre Irak, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 4 de febrero del 2003. También, Powell Presenta a la ONU Presuntas Pruebas Sobre Irak, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 5 de febrero del 2003. Igualmente, Saddam Está Decidido a Obtener la Bomba Atómica, en Diario Clarín, Buenos Aires, 5 de febrero del 2003. De la misma manera, Powell Insiste en que Irak Produce Armas de Destrucción Masiva, en Diario La Nación, Buenos Aires, 5 de febrero del 2003.
[616] Reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, en BBC Mundo en español, 5 de Febrero del 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_2730000/2730745.stm.
[617] El Caso Nicaragua y la XVII Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores fue el primero en tratar este tema. DALLANEGRA PEDRAZA, Luis, Relaciones Políticas entre EUA y América Latina: ¿Predominio “monroista” o Unidad Americana?, (Buenos Aires, Edic. del Autor, 1994), Cap. XVI.
[618] Viceconte, Araceli y Avignolo, María, (corresponsales en Francia y Alemania), Plan Secreto Franco-Alemán para Desarmar a Irak y Evitar la Guerra, en Diario Clarín, Buenos Aires, 9 de Febrero del 2003.
[619] Rusia Apoyaría el Plan Franco-Alemán para Desarmar a Irak, en Diario Clarín, Buenos Aires, 9 de Febrero del 2003. También, Irak: Propuesta Franco-Alemana, en BBC Mundo en español, 9 de Febrero del 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_2741000/2741957.stm.
[620] La ONU Volvió a Rechazar un Ataque Contra Irak, en Diario La Nación, Buenos Aires, 15 de Febrero del 2003.
[621] XIII Cumbre del Movimiento de Países No Alineados, 20 al 25 de Febrero del 2003, Malasia. http://www.ain.cubaweb.cu/noalmalasia/.
[622] EUA Dice que Irak es Cuestión de “Semanas, no de Meses”, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 30 de Enero del 2003.
[623] Advertencia de Chirac: “No Quiero Imaginar un Ataque Contra Irak”, en Diario Clarín, Buenos Aires, 1 de Agosto del 2002.
[624] Francia Pone Condiciones para Apoyar un Ataque Contra Irak, en Diario Clarín, Buenos Aires, 10 de Septiembre del 2002.
[625] Chirac: Francia y Alemania Están Unidas en su Rechazo a una Guerra en Irak, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 22 de Enero del 2003.
[626] Europa Dividida Ante un Ataque de EUA a Irak, en Diario Clarín, Buenos Aires, 30 de Enero del 2003.
[627] Rusia Rechaza “el Uso Automático de la Fuerza” Contra Irak, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 3 de Octubre del 2002.
[628] El Mundo Arabe se Alza Contra una Guerra en Irak, en Diario Clarín, Buenos Aires, 28 de Agosto del 2002.
[629] El Canciller Arabe Saudita Dice que un Ataque a Irak Sería “Poco Sensato”, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 28 de Agosto del 2002.
[630] Bush le Dice a Príncipe Saudita que Sigue Sin Decisiones Sobre Irak, en CNN en español, http://www.cnnenespanol.com. 28 de Agosto del 2002.
[631] Ver, Turquía y Siria Quieren Paz en Irak, en BBC Mundo en español, 5 de Enero del 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news/newsid_2628000/2628399.stm.
[632] Los Países Arabes Quieren que Después de Irak se Desarme Israel, en Diario La Nación, Buenos Aires, 27 de Enero del 2003.
[633] La Guerra Contra el Terrorismo: la Contraofensiva de Saddam, en Diario La Nación, Buenos Aires, 26 de Agosto del 2002.

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