Source: https://m.xatakamovil.com/analisis/sony-xperia-l2-analisis-caracteristicas-precio-especificaciones
Timestamp: 2019-01-19 09:08:17+00:00

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Tras su presentación durante el pasado CES (en la que Sony aprovechó también para anunciar los modelos XA2 y XA2 Ultra), el Sony Xperia L2 aterrizó con el objetivo de convertirse en un digno contrincante de los terminales de entrada que están llegando en tropel, principalmente, desde China.
Al igual que su antecesor, el Xperia L1, el L2 tiene en su reducido precio una de sus principales bazas a favor, factor que se suma a una cámara frontal de 8 megapíxeles con un gran angular destinado a incluir más fondo y/o más personas en los selfies. Pero no es esa cámara la única prestación interesante de este terminal; veamos todas ellas una por una.
Sony Xperia L2, especificaciones técnicas
Quad core a 1,5GHz
Ranura micro SD hasta 256 GB
Trasera: 13 MP f/2.0 con zoom digital de 3X
Frontal: 8 MP f/2.4 con gran angular
LTE, WiFi, Bluetooth, USB-C, NFC
150x78x9,8 mm
Diseño: continuista pero atractivo
Si hay algo que caracteriza a Sony es que se trata de un fabricante con personalidad, tanto en lo referente al diseño de sus terminales, como en la apuesta por una capa Xperia Launcher que sigue siendo perfectamente reconocible.
En el primer apartado, el de la apariencia, el Xperia L2 tiene unos acabados en plástico y cristal que hacen que resulte agradable al tacto (aunque algo resbaladizo) y atractivo a la vista (las huellas de los dedos no son tan visibles como en otros terminales). Eso sí, no es resistente al agua ni al polvo.
Su diseño deja claro que estamos ante un Sony Xperia, con un frontal dominado por la pantalla y unos marcos laterales finos, pero algo más gruesos arriba y abajo. No hay nada más destacable en la parte delantera, salvo la ausencia total de botones físicos y el logotipo de Sony en plateado entre la cámara frontal y el sensor lumínico.
El Xperia L2 presenta una trasera sobria cuyas principales novedades son la ubicación de la cámara principal y la incorporación del lector de huellas dactilares
Al darle la vuelta, nos encontramos una trasera sobria cuyas características principales la nueva ubicación de la cámara principal (que ahora está alineada en el centro, justo encima del dibujo del chip NFC y con el flash LED a su izquierda) y la incorporación del lector de huellas dactilares, que aparece entre el dibujo del NFC serigrafiado y el logo de la marca Xperia.
Precisamente este lector de huellas es un detalle que se echó en falta en el Xperia L1 y que Sony ha decidido introducir este año en la gama de entrada. Es algo de agradecer, a pesar de que en nuestro análisis hemos necesitado un segundo intento para que reconociera la huella en varias ocasiones.
En cuanto a los bordes, encontramos un puerto USB tipo C en el centro del marco inferior, al lado del altavoz y el micrófono; el jack de auriculares en el superior junto a un micrófono de reducción de ruido; y los botones de encendido y de volumen en el lateral derecho. El marco izquierdo queda reservado únicamente para la bandeja de la tarjeta SIM y de la microSD, ocultas bajo una sola pestaña de plástico que podemos retirar con la uña, sin necesidad de punzones ni alfileres.
5,5 pulgadas HD (16:9)
5,45 pulgadas HD+ (18:9)
5,99 pulgadas HD+ (18:9)
5,7 pulgadas HD+ (18:9)
154,4x72,2x9 mm
151,8x72,8x7,7 mm
Un grosor de 9,8 mm no es lo que se dice fino precisamente, y con el peso ocurre lo mismo: 178 gramos son algo excesivos para un dispositivo de 5,5 pulgadas con acabados de plástico. De hecho, si observamos la tabla, comprobamos que es el modelo más pesado y más "gordo" de la comparativa.
Sin embargo, el L2 no resulta incómodo en la mano (solo un poco resbaladizo, como hemos dicho), cabe perfectamente en el bolsillo de un pantalón y, al no ser de cristal, no supone un imán para la suciedad y las huellas de los dedos.
Pantalla: la resolución HD empieza a ser escasa
Para la pantalla, Sony ha apostado por un panel LCD IPS de 5,5 pulgadas con una resolución HD de 1.280 x 720 píxeles (267ppp) y el tradicional formato panorámico 16:9. Al tratarse de un modelo de entrada, entendemos que Sony no haya apostado por un panel OLED (algo que habría encarecido el producto y forzado más a su limitado procesador), pero llama la atención que se haya decantado por ese formato en lugar de los 18:9, como la mayoría de competidores.
Sorprende que Sony se haya decantado por el formato 16:9 para el Xperia L2 en lugar de los 18:9, como la mayoría de competidores
Dos detalles que, a nuestro juicio, Sony debería haber mejorado en este terminal: la resolución HD se queda corta para un panel de 5,5 pulgadas y los marcos superior e inferior podrían ser algo más delgados para aumentar el ratio pantalla/frontal.
En cuanto a su comportamiento, en interiores rinde correctamente (sin molestar incluso con el brillo al máximo), con unos ángulos de visión buenos (salvo en puntos muy forzados) y una respuesta táctil, en general, bastante rápida.
En exteriores, sin embargo, la cosa cambia bastante: el móvil se deja usar pero habríamos agradecido un brillo más elevado; con el sol incidiendo directamente sobre el panel, la pantalla es casi inutilizable. En cualquier caso, recomendamos ajustar el nivel de brillo manualmente porque el ajuste de brillo automático mantiene la pantalla demasiado oscura y no lleva muy bien que digamos las transiciones rápidas.
Habríamos agradecido un brillo más elevado porque con el sol incidiendo directamente sobre el panel, la pantalla es casi inutilizable
Respecto al color, el Xperia L2 presenta una calibración bastante neutra y además ofrece la posibilidad de configurar el balance de blancos decidiendo la saturación de rojos, verdes y azules para dejar la pantalla a nuestro gusto. Otros aspectos interesantes que encontramos son la retroiluminación inteligente (que detecta si estamos mirando el móvil o no para apagar la pantalla en consecuencia) y la opción de reducir el tamaño de pantalla para usar el móvil con una sola mano.
Rendimiento: no pidas milagros
Solo hace falta echar un vistazo a su hoja de especificaciones para comprobar que el Sony Xperia L2 es el terminal más humilde del catálogo actual de la compañía. Tal y como pronosticaron los rumores previos al CES, Sony continúa reservando los Snapdragons para sus móviles de gama media y alta, y ha integrado en el Xperia L2 un Mediatek MT6737T de cuatro núcleos a 1,5GHz.
En el día a día, este procesador ofrece un rendimiento modesto pero suficiente para gestionar aplicaciones y juegos con poca carga. No olvidemos que estamos hablando de un gama de entrada, así que no podemos pedirle demasiado.
En cualquier caso, los resultados son aceptables a nivel de CPU (no sucede lo mismo si hablamos de potencia gráfica, pero repetimos: no es un móvil para jugar a títulos exigentes).
La memoria RAM de 3GB es suficiente para aguantar toda la carga que se le puede dar a un smartphone de este tipo
Lo que sí ha aumentado respecto al modelo anterior es la memoria RAM, que pasa de 2 a 3GB, cifra también aceptable para aguantar toda la carga que se le puede dar a un smartphone de este tipo. Además, sus 32GB de almacenamiento evitan tener que borrar continuamente aplicaciones, fotos y demás contenidos (recordemos que permite ampliar esa capacidad con tarjetas microSD de 256 GB, algo que se agradece, y mucho).
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Autonomía: tan lento en cargarse como en descargarse
El Xperia L2 integra una batería con 3.300 mAh de capacidad que, como hemos podido comprobar, no nos deja tirados en mitad del día. De hecho, en la mayoría de las jornadas, hemos llegado a la noche con alredededor de un 30% de batería.
El panel de 720p que hemos criticado antes supone aquí un punto a favor para alargar la autonomía. Si a ello le sumamos la optimización que hace Sony del software, podemos asegurar que, tal y como esperábamos, este modelo cumple bien en este apartado.
El panel de 720p y la optimización que hace Sony del software logran que la batería de 3.300 mAh cumpla como es debido
Durante nuestras pruebas, como decimos, ha superado con facilidad un día entero de uso no demasiado exhaustivo (que es para lo que está pensado este modelo); incluso hemos podido comprobar cómo media hora de pantalla encendida con el nivel máximo de brillo apenas merma en un 5-6% la autonomía, o cómo media hora reproduciendo vídeo solo consume un 8% de batería.
A ello hay que añadir el famoso modo STAMINA firma de la casa, que deshabilita algunas funciones para prolongar la autonomía y que puedes activar cuando quieras o establecer que se inicie automáticamente cuando descienda de un 15%. ¿Necesitas más? El L2 también te propone el modo Ultra STAMINA, que desactiva la conexión a Internet, modifica la pantalla de inicio y reduce al mínimo las funciones disponibles.
Tenemos, por tanto, un terminal que ve reducida su autonomía lentamente... Pero también la ve aumentada muy lentamente cuando lo ponemos a cargar. Sony ha incorporado el puerto USB-C en el Xperia L2, pero ha decidio no dotarlo de carga rápida. Y eso se echa de menos.
Según nuestras pruebas (con el teléfono apagado y enchufado a la corriente con el cargador que trae incluido), ha necesitado más de 4 horas para alcanzar el 100% de autonomía, algo bastante desesperante para los que estamos acostumbrados a los sistemas de carga rápida. Es más, en media hora de recarga, apenas logra un 14-15%. Vamos, como para unas prisas...
Software: ¿por qué Android 7 a estas alturas?
A pesar de que Android 8.0 Oreo fue presentado en agosto del año pasado y este modelo apareció en enero, el Xperia L2 viene con Android Nougat (concretamente, con la versión 7.1.1). Es algo que llama mucho la atención teniendo en cuenta que tanto el Xperia A2 como el A2 Ultra (anunciados al mismo tiempo que este terminal) sí que llegan de serie con Oreo. Y lo peor es que, a día de hoy, el L2 sigue sin recibir su actualización.
Al margen de este apunte sobre la versión del sistema operativo de Google, toca hablar de las capas de personalización. Sony mantiene su Xperia Launcher como una de las capas menos pesadas que podemos encontrar. Produce una sobrecarga mínima al sistema y no añade excesivo bloatware, más allá de Movie Creator, Xperia Lounge o PlayStation App, que se pueden desinstalar sin problema.
La capa de personalización Xperia Launcher produce una sobrecarga mínima al sistema y no añade excesivo bloatware
También encontramos las apps de Facebook, Amazon y Amazon Kindle, así como algunas aplicaciones propietarias de Sony que reemplazan a las clásicas de Android, pero que no estorban en el día a día.
A nuestro favor, nos encontramos una personalización agradable, que no dificulta la navegación (a excepción de algunos bloqueos o cierres repentinos en aplicaciones nativas) y que añade algunas mejoras, como los temas, algunos ajustes avanzados, el modo manual para su aplicación de cámara (del que ahora hablaremos) y el mencionado modo STAMINA.
Cámaras: buenos resultados pero solo con buena iluminación
En el apartado de las cámaras, el Sony Xperia L2 dispone de un sensor de 13 megapíxeles f/2.0 con HDR, AF y flash LED. La cámara frontal, por su parte, ofrece una resolución de 8 megapíxeles, tiene una apertura de f/2.4 y cuenta con un gran angular para atraer a los amantes de los selfies.
Empecemos hablando de la cámara trasera, que permite capturar imágenes de 13MP en formato 4:3 y de 10 MP en 16:9 (esta opción se selecciona en los ajustes). La interfaz de la cámara es muy sencilla: a la izquierda tenemos los modos de disparo (Vídeo, Automático y Manual), el flash y el conmutador cámara frontal/trasera; a la derecha encontramos la última foto capturada, el disparador y los ajustes, además de los controles manuales del Modo Manual.
Interfaz de la cámara trasera en el Modo Automático (arriba) y en el Modo Manual (abajo)
En la práctica, hemos echado de menos un accceso directo tanto para el temporizador (que sí lo tenemos en la cámara frontal) como para el HDR (que solo está disponible en el Modo Manual); para llegar a ambas opciones hay que entrar en los ajustes.
En la cámara trasera, echamos de menos un acceso directo tanto para el temporizador (que sí lo tenemos en la cámara frontal) como para el HDR
El Modo Automático permite personalizar el brillo y el color antes de hacer la foto, mientras que el Modo Manual ofrece varios ajustes: balance de blancos, compensación de la exposición, sensibilidad, velocidad de obturación y enfoque.
El resultado en ambos modos es bastante bueno de día (siempre que no quieras hacer grandes ampliaciones), con un buen rango dinámico y un AF algo lento pero efectivo. De noche, sin embargo, esta cámara provoca una gran frustación. Es cierto que estamos ante un terminal de entrada, pero las luces se ven difuminadas, el AF se vuelve muy lento y aparece muchísimo ruido.
Aunque no llega a ser suficiente en la mayoría de los casos, algunos defectos pueden corregirse con el modo Manual (opción que se agradece mucho en un terminal de entrada). Mención especial merece el HDR, que hace muy buen trabajo en situaciones de contraluz. El zoom digital (hasta 3x), mejor no usarlo, ni de día ni de noche.
Sin HDR (arriba) vs con HDR (abajo): la diferencia es notable
La cámara frontal, por su parte, permite hacer fotos con una resolución de 8MP en 4:3 y de 5,3MP en 16:9. También propone un gran angular muy útil para todos aquellos que quieren meter a todos sus amigos o familiares en los selfies. La interfaz de la cámara es igual que en la trasera, pero carece del flash a la izquierda y, por contra, añade el gran angular y el temporizador a la derecha.
Interfaz de la cámara frontal
El Modo Automático de la cámara frontal también permite ajustar el brillo y el color antes de hacer la foto, pero en el Modo Manual solo podemos ajustar el balance de blancos y la compensación de la exposición. Dentro de los ajustes, encontramos dos opciones interesantes: HDR (que al igual que en la cámara trasera, solo está disponible en el Modo Manual) y el Efecto Piel Suave (que suaviza hasta tal punto las imperfecciones que parece que has rejuvenecido doce años).
Selfie sin Efecto Piel Suave (arriba) y con Efecto Piel Suave (abajo)
Los resultados de la cámara frontal son bastante buenos en condiciones favorables de iluminación, con colores fieles a la realidad. ¿Y qué ocurre cuando la luz es escasa? La cámara no rinde excesivamente bien, pero no muestra tantas flaquezas como el sensor principal. El gran angular resulta muy útil para meter más fondo (o más personas) en tus selfies, pero tiende a sobreexponer demasiado.
Selfie en modo normal (arriba) vs modo gran angular (abajo)
Por tanto, si eres un aficionado a los autorretratos bajo el sol, este teléfono es una buena herramienta de precio asequible; pero si lo que te gusta es sacar fotos de comida en restaurantes con poca luz o paisajes nocturnos, estás perdido.
Y para terminar, vamos a mencionar dos detalles del Xperia L2 que también están relacionados con la fotografía: por un lado, la posibilidad de lanzar la cámara pulsando dos veces el botón de encendido (se selecciona en los ajustes de Pantalla), y por otro, la opción de editar la foto una vez hecha desde tres apps diferentes (Boceto, Editor fotográfico y Fotos).
Ver galería completa » Fotos tomadas con el SOny Xperia L2 (24 fotos) (24 fotos)
Sony Xperia L2, la opinión de Xataka Móvil
Teniendo en cuenta que estamos ante un terminal de gama de entrada y que, aunque su precio oficial de lanzamiento fue 229 euros, puedes encontrarlo hoy en día por unos 180 euros, el Xperia L2 es un teléfono equilibrado en líneas generales.
Su diseño es atractivo y cómodo, pero echamos en falta unos marcos superior e inferior algo más finos para tener una pantalla más grande. Pantalla que, por cierto, debería ofrecer una resolución superior a estas alturas y bastantes menos reflejos bajo la luz directa del sol.
Es cierto que Sony podría haber optado por un procesador más potente para evitar algún que otro cierre imprevisto, pero el Mediatek que incorpora, junto a los 3GB de RAM, es suficiente para soportar la carga que se le suele dar a un modelo de este tipo. En cuanto al software, llama la atención que siga anclado en Android Nougat, pero se agradece la capa de Sony, que ofrece una navegación sencilla, sin apenas bloatware y con añadidos interesantes como el modo STAMINA o el de su software de cámara.
Estamos ante un teléfono económico con un rendimiento en la línea de lo esperado, pero con algún punto débil en cada apartado
Y hablando de la cámara, el modo Automático de la principal cumple perfectamente de día, pero deja mucho que desear en escenas con escasa iluminación. Se agradece bastante el modo Manual, igual que el modo HDR, pero no son suficientes. La cámara frontal, por su parte, propone un gran angular muy útil para todos aquellos que quieren meter a todos sus amigos o familiares en los selfies, pero tampooco rinde excesivamente bien de noche.
En definitiva, estamos ante un teléfono económico con un rendimiento en la línea de lo esperado, pero con algún punto débil en cada apartado, especialmente en el de la autonomía, donde destaca positivamente la duración de la batería y muy negativamente el tiempo que tarda en recargarse. El mercado tiene cada vez más competidores en este rango de precios y un fabricante como Sony debe evolucionar y ofrecer más aspectos que marquen la diferencia.
Pantalla:6.5
Rendimiento:6.75
Cámaras:6.5
Autonomía:8.0
Gran angular en la cámara frontal.
Pantalla con resolución HD y muchos reflejos.
Rendimiento de la cámara en escenas nocturnas.
Comprar por 175.40 EUR
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