Source: http://fallos.diprargentina.com/2015/09/f-mc-c-k-m-s-alimentos-provisorios.html
Timestamp: 2018-04-23 21:21:21+00:00

Document:
Fallos DIPr: F., M.C. c. K., M. s. alimentos provisorios
Cám. Civ., Com., de Paz, Minas, Trib. y Familia, San Rafael, 19/08/15, F., M.C. c. K., M. s. alimentos provisorios.
Alimentos provisorios. Jurisdicción internacional. Convención sobre Reconocimiento y Ejecución de Alimentos en el extranjero, Nueva York 1956. Derecho aplicable. Domicilio del demandado. Alemania. Tablas de Düsseldorf. Fijación del monto alimentario en euros. Aplicación de derecho extranjero. Código Civil y Comercial: 2595. Aplicación de oficio del derecho extranjero. Teoría del uso jurídico.
El texto del fallo ha sido remitido por la profesora N. Rubaja a quien agradezco la gentileza.
Publicado por Julio Córdoba en DIPr Argentina el 04/09/15.
2º instancia.- San Rafael, diecinueve de agosto de 2015.-
Estos autos N° 27.523/541-14-1F, caratula­dos: “F., M.C. c. K., M. s. alimentos provisorios - compulsa”, ori­gina­rios del Primer Juzgado de Familia de San Rafael, de esta II Cir­cuns­crip­ción Judi­cial, llamados para resolver a fs. 266, y
Para así resolver, la jueza a quo tuvo presente los términos de la demanda y su contestación. Respecto de la primera tuvo en cuenta que la actora reclamó la fijación de una cuota alimentaria provisoria de € 500 mensuales hasta el dictado de la sentencia que fije alimentos definitivos a favor de ambos hijos menores del matrimonio; que solicitó la aplicación del art. 162 del Código Civil y expresó que el monto solicitado representa aproximadamente el 50% de lo que debería pagar el progenitor como alimentos definitivos según la legislación alemana. Sobre la respuesta del demandado consignó que éste solicitó el rechazo de la pretensión, con costas; no consintió la jurisdicción, sin perjuicio de lo cual realizó un ofrecimiento de $ 1.000 mensuales.
En el considerando III refirió que el art. 375 del Código Civil prevé la fijación judicial de alimentos provisorios desde el principio de la causa por alimentos definitivos o en el curso de ella, correspondiendo aplicar para ello el procedimiento previsto por el art. 129 del C.P.C.
Destacó que es sabido que la finalidad de los alimentos provisorios tiende a cubrir las necesidades imprescindibles de los alimentados durante el lapso que dure el proceso principal, aunque participan de la naturaleza, caracteres y apreciación de circunstancias de los definitivos.
Concluyó que, teniendo en cuenta el monto pretendido (sin perjuicio del sugerido por la representante del Ministerio Pupilar y el ofrecido por el demandado), el hecho de que los causantes son dos niños, la edad de los mismos, que no se ha denunciado que ninguno de ellos padezca alguna afección que requiera gastos extraordinarios, resulta razonable fijar una cuota de alimentos mensual de $ 3.000.
2.- La resolución referida fue apelada por la actora y por los Dres. Adriel y José Andrés a fs. 172. Sin embargo, los citados profesionales desistieron de su recurso a fs. 220 vta.
El demandado también recurrió el fallo a fs. 175.-
* El tercer agravio aparece, según la recurrente, cuando la jueza a quo reconoce la existencia de una tabla que en Alemania da parámetros mínimos para fijar la cuota alimentaria, pero que, sin fundamento alguno, agrega que ello no significa que la ley alemana sea más favorable. Afirma que, para ello, bastaba con una simple operación aritmética consultando el valor del euro en la página web del Banco de la Nación Argentina para la fecha de la sentencia, del que surge que la cuota alimentaria peticionada equivalía a $ 5.300 y que, en cambio, se fijó en el 56% de dicha suma, con la sola alegación de no saber si la ley alemana era más favorable.
En segundo término, sobre las tablas de Düsseldorf remite a lo ya expresado en agravios anteriores.
Expresa luego que el art. 162 del Código Civil [se advierte el error de tipeo al consignarse el número de la norma como “612”] se refiere a los alimentos entre cónyuges y a sus relaciones personales.
4.1.- El demandado fundó su recurso de apelación mediante la presentación de fs. 235/238.-
Sostiene que la señora F. le exigió una cuota alimentaria de $ 9.000 (conforme requerimiento notarial de fs. 3/6) y no aceptó desde entonces una suma menor y acorde con las reales posibilidades del demandado. Afirma que le es imposible abonar la suma pretendida en la demanda y mantenida en la expresión de agravios.
Agrega que la actora entra en contradicción cuando en el expediente de restitución sostiene que la cabaña de calle Jensen fue construida para asentar allí el hogar familiar, cuando la misma nunca fue habitada por ella y los niños; y que, por otro lado, el departamento que ocupan en calle España y dice alquilar, sin probarlo, excede las necesidades de la señora F. y los niños, según surge de la encuesta ambiental agregada en autos N° 646/13/1F.
Concluye que, en vista de tratarse de alimentos provisorios, que el demandado aporta el 50% del alquiler de calle Jensen, que la actora no ha probado abonar un alquiler por la casa que habita, solicita que la cuota alimentaria fijada se reduzca al monto ofrecido abonar por su parte, es decir, $ 1.000,00.-
Respecto del primer agravio señala que desde el dictado del pronunciamiento atacado (23/10/14) los precios en nuestro país han aumentado al menos un 35%.
Sobre la afirmación del padre de que aporta el 50% del alquiler del departamento construido en calle Jensen, señala que ello es falso, porque la señora F. abona los impuestos, tasas, derechos de riego de la propiedad del Usillal, gastos de mantenimiento e impuestos de la propiedad de calle Jensen, por lo que lo obtenido por el alquiler, se ve disminuido sustancialmente.
En cuanto a la afirmación de que no abona alquiler por el departamento de calle España y de que éste en realidad pertenece a sus padres y no a su hermana, señala que la titularidad surge de las constancias del Registro de la Propiedad y que constituye un exceso de rigor ritual exigir que entre hermanos se firme un contrato de alquiler.
Sobre el monto de la cuota alimentaria dijo no compartir la afirmación que la suma fijada en primera instancia resulte abultada y excesiva y que, mucho menos, consiente la pretensión de su reducción a $ 1.000. Califica a dicho monto como irrisorio, dado que en un país con altos índices inflacionarios y una constante depreciación de la moneda y su poder adquisitivo, no alcanza para cubrir los alimentos de una semana. Señala que los niños están en plena etapa de crecimiento y el progenitor no ha demostrado su imposibilidad de pagar la cuota fijada en origen.
“En primer lugar es necesario destacar que los alimentos provisorios se fijan a fin de satisfacer necesidades de carácter urgente, ineludibles, esenciales e imprescindibles hasta tanto recaiga sentencia definitiva respecto de los mismos. Los alimentos provisorios, tal como se expresara tienden a cubrir necesidades insoslayables. En segundo lugar, a fin de establecer el quantum es indispensable considerar el carácter de los requerimientos que tienden a satisfacer y los medios económicos de que gozan los progenitores. Si bien la necesidad genérica se presume, sobre todo en los hijos menores de edad, ello no significa que, en concreto, no deban probar cuáles son dichas necesidades, tanto en sus aspectos cualitativos como cuantitativos. Si de las constancias de la causa, surge que los reclamantes tienen satisfechas sus necesidades actuales, resulta improcedente fijar una cuota provisoria en cabeza de la madre que tiende a satisfacer las necesidades urgentes. Para arribar a dicha conclusión tenemos especialmente en cuenta la situación económica de los padres de los alimentados (conf. 1° Cám. de Apel. de Familia, 18/10/12, expte. N° 233/12, ‘A. L. F. en autos N° 2065/9 ‘B.M.D. por el menor A.F. contra A.L.F. p/divorcio’ contra B.I M. D. C. por incidente’). El Tribunal referido ha sostenido que ‘El fin inmediato del proceso de alimentos provisorios, consiste en decidir sobre la procedencia o no de establecer durante la tramitación del proceso principal o antes, en caso de extrema urgencia, la fijación de una cuota de alimentos destinada a satisfacer necesidades básicas e impostergables para la subsistencia e integridad psicofísica del alimentado’ (1° Cám. de Apel. de Familia, 26/03/10, expte. N° 120, ‘B. S. L. c. S. R. O. s. alimentos provisorios’).
En el mismo sentido, esta Cámara ha considerado que ‘En cuanto a la cuantía de la cuota, el art. 267 del C.C. recoge lo que ya era doctrina imperante en el país, en el sentido que la cuota alimentaria, debe cubrir no sólo las necesidades básicas, sino también los gastos de educación y esparcimiento del menor. Este esfuerzo que se pide al progenitor tiene sustento no sólo en el interés individual del hijo que se halla comprometido en ello, sino que a través de él, aparece comprometido el interés de la sociedad’. (autos L. D., B. G. c. A. H. L. s. alimentos definitivos)’ (LSC N° 44, 07-02-2008, fs. 153/155); y que ‘Para determinar el monto de la pensión alimentaria, no debe tenerse en cuenta –pese a su primordialidad- exclusivamente las necesidades del alimentado, ya que ello no constituye el único elemento a considerar, toda vez que también corresponde ameritar las posibilidades económicas del alimentante, de manera de lograr un ecuánime equilibrio entre ambos extremos’ (LSC N° 44, 03/12/2008, fs. 385/388).
Ahora bien, también ha sostenido este Tribunal que ‘La obligación alimentaria, como principio, pesa por igual sobre ambos progenitores (esto sin dejar de considerar que el deber alimentario hacia los hijos pesa predominantemente sobre el padre dado que la madre lo compensa con la atención personal que presta, como también con los gastos menores que cotidianamente debe efectuar quien convive con los hijos), y la posibilidad de adaptación del quantum ante un cambio del estado de hecho producido a posteriori’ (LSC N° 44, 03/12/2008, fs. 385/388)” (Expte. Nº 26.259/15.565, caratulados: “N., D. R. c. S., M. G. s. alimentos provisorios”, 13/11/2013, LAC N° 58, fs. 224/227)
Sobre este tema la actora ataca la resolución de primera instancia afirmando que la cuestión debió resolverse por aplicación del derecho interno alemán en virtud de lo dispuesto por el art. 162 del Código Civil, en tanto establece que el monto alimentario se regulará por el derecho del domicilio del demandado si fuera más favorable a la pretensión del acreedor alimentario. Afirma que resulta más favorable a la pretensión alimentaria de los niños el derecho alemán, que prevé una tarifación de la cuota alimentaria a favor de los hijos menores a través de las denominadas tablas de Düsseldorf, conforme a los cuales el señor K. debería pagar en conjunto a ambos hijos una suma cercana a € 1.000, resultando entonces procedente la petición del cincuenta por ciento de dicha suma, en razón del carácter provisorio de los alimentos.
Sí, en cambio, vincula a nuestro país con Alemania la Convención sobre la obtención de alimentos en el extranjero, adoptada por las Naciones Unidas y en vigor desde el 1/01/1962; la que ha sido ratificada por nuestro país mediante Ley 17.156, modificada por Ley 19.739. Dicha convención tiene por finalidad “…facilitar a una persona llamada en lo sucesivo demandante, que se encuentra en el territorio de una de las partes contratantes, la obtención de los alimentos que pretende tener derecho a recibir de otra persona, llamada en lo sucesivo demandado, que está sujeta a la jurisdicción de otra parte contratante” (art. 1).
Por otro lado, no debemos dejar de lado que a la fecha de esta resolución se encuentra vigente el Código Civil y Comercial que contiene un título completo (el IV) sobre disposiciones de derecho internacional privado. En el capítulo 3 “Parte Especial” regula los alimentos en la Sección 4ª, sin distinguir según cuál sea el vínculo que da origen a la obligación asistencial. La nueva normativa aplica el criterio de favor alimentari tanto para determinar la jurisdicción (art. 2629) como el derecho aplicable (art. 2630). El último artículo citado dispone que el derecho a alimentos se rige por el derecho del domicilio del acreedor o del deudor alimentario, el que a juicio de la autoridad competente resulte más favorable al interés del acreedor alimentario.
Por su parte, la autora española María Pilar Bover Castaño, en su trabajo titulado “La obligación de alimentos en el derecho de familia alemán” (Rev. boliv. de derecho nº 17, enero 2014, ISSN: 2070-8157, pp.170-189; dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/4786040.pdf), sobre la obligación alimentaria de los padres respecto de sus hijos menores no casados, señala que subsiste el principio de responsabilidad paternal del cual dimana la obligación de proporcionar sustento, no solo psíquico y emocional, sino también económico, para que el desarrollo del niño se produzca dentro de los parámetros adecuados. Agrega: “La única excepción a este último inciso la encontramos en el § 1606 apartado 3 [del BGB, es decir, del Código Civil alemán], el cual especifica que el progenitor que se encargue del cuidado y crianza de los niños verá cumplida su obligación de prestar alimentos, sin ser necesaria una prestación de carácter monetario o material”.
“Dicha cuantificación se dará en los casos en los cuales los progenitores se hayan divorciado. Al contrario de lo que sucede en otro tipo de prestaciones alimenticias cuyo importe se mide según los estándares vitales del acreedor y otros parámetros, en los casos de la prestación de alimentos respecto a los hijos se aplican las llamadas ‘Düsseldorfer Tabelle’ o ‘Tablas de Düsseldorf’, que sirven como orientación para los órganos jurisprudenciales a la hora de adoptar decisiones que determinen el importe de la prestación alimenticia, sin tener estas tablas fuerza de ley. No se basan en la costumbre, sino en parámetros objetivos, como la edad del niño o en horquillas de ingresos netos mensuales del acreedor”. (el resaltado no está en el original)
Sobre las Tablas de Düsseldorf, Carlos Alberto Arianna –siguiendo en el punto al autor español Covadonga Ruisánchez Capelastegui), expresa:
“Las columnas, a su vez, se corresponden con el nivel de ingresos del obligado (primera), la edad de los hijos con derecho alimentario (segunda a quinta), el porcentaje que se ha tomado, respecto de la primera fila, para determinar las cantidades de las sucesivas filas de la tabla (sexta), y la séptima columna fija el importe que requiere el obligado para su mantenimiento…”.
“La tabla contiene también, como ya se dijo, nueve directrices para valorar los montos establecidos en ella”.
“Pero el hecho de que los jueces las apliquen regularmente, y de que incluso el Tribunal Supremo admita su validez, le ha otorgado a las tablas una eficacia significativa. A tal punto que si el acreedor de alimentos fundamenta su pretensión en ellas no tiene que aportar otras pruebas. Paralelamente, al juez le basta fundar su resolución en las tablas, aunque deba comprobar su adecuación al caso concreto, cuyas constancias puede determinar que no las aplique…” (Arianna, Carlos Alberto; “El cumplimiento de la prestación alimentaria y sus modalidades posibles”, en Rev. del Derecho Privado y Comunitario, Rubinzal-Culzoni Editores, N° 2001-1, pág. 7 y ss.).
Son también las necesidades del acreedor alimentario –siempre en el supuesto de la obligación derivada de la responsabilidad parental- las que determinan en forma primordial la cuantificación de la prestación, cuando el deudor no cuenta con posibilidades económicas para afrontarla, ya que “…los progenitores deben realizar todos los esfuerzos que resulten necesarios para cubrir los requerimientos alimentarios de sus hijos, sin que puedan excusarse de cumplir su obligación invocando falta de trabajo o ingresos insuficientes, cuando ello no se debe a imposibilidades o dificultades prácticamente insalvables (conf. CNCiv., Sala A, 18/04/88, “J. M. del P. y otros c/ B., A. O.”, AR/JUR/1988)” (de este Tribunal, LAF N° 1, fs. 113/122).
Sin embargo, advertimos que las diferencias entre ambos ordenamientos no son tan profundas como parecieran. Como se vio, la utilización de tablas en el sistema alemán no es absoluta, no siendo las mismas vinculantes para el juzgador, sino que sirven como pauta orientadora, debiendo prudencialmente ajustarse su resultado a las circunstancias propias de cada caso. Ello lleva, necesariamente, a tener también en cuenta la finalidad de la prestación alimentaria que no es otra que la satisfacción de las necesidades del beneficiario.
Las deudas de valor –dada su especial naturaleza- quedan al margen de la prohibición de actualización monetaria establecida en el art. 7 de la Ley 23.928 –mantenida con nuevo texto dado por el art. 4 de la Ley 25.561- y que continúa a la fecha. Así lo ha dicho expresamente este Tribunal en autos N° 27.247/53.846, “Abbona de Barcudi, Elsa María c. Hosp. Teodoro Schestakow y Aurora de las M. Vallejo s. ordinario (Ds. Ps.)”, 19/05/2015, LSC N° 50, fs. 1/17.
Así, llegamos a la conclusión de que no existe obstáculo legal –ni actualmente, ni en el régimen bajo el cual se dictó la resolución apelada- para que la cuota alimentaria sea expresada en moneda extranjera.
En primer lugar descartamos la razón del planteo del demandado respecto a que se debe considerar que él aporta como alimentos a favor de sus hijos el 50% de los importes que cobra mensualmente la señora F., en concepto de alquiler por la cabaña de propiedad de los esposos ubicada en calle Jensen. No obstante de ser ello un hecho debidamente probado en la causa (más allá de no haberse obtenido el contrato de locación correspondiente, lo que impide conocer con precisión cuál es el importe actual de los cánones), tal pretensión choca con el hecho incontrastable de que se trata de obligaciones no compensables no sólo por su naturaleza, sino porque sus sujetos son distintos. En efecto, los referidos alquileres son percibidos en forma directa y personal por la señora F., no por ella en representación de sus hijos, quienes son los acreedores alimentarios del demandado. La percepción en forma exclusiva por la cónyuge de los frutos civiles producidos por un inmueble de propiedad común de los esposos es una cuestión que hace a las relaciones patrimoniales entre marido y mujer; tendrá derecho el marido, de considerarse afectado, a pedir la rendición de cuentas y ejercer las acciones que entienda le correspondan en contra de su cónyuge por la vía que sea pertinente. Pero ello resulta una cuestión claramente improponible en autos. No debilita tal conclusión el hecho de que en sede penal se haya sobreseído al señor K. del delito de incumplimiento de los deberes de asistencia familiar teniendo en cuenta tales circunstancias, dada la carencia de fuerza obligatoria de la resolución penal en este tema.
Respecto de la pretensión de la actora de que el quantum alimentario sea elevado por referencia directa a lo que surge de las tablas de Düsseldorf, diremos, en primer lugar, que hemos corroborado que de acuerdo con los valores fijados en la tabla vigente a la fecha de la resolución apelada (http://www.unterhalt.net/duesseldorfer-tabelle/duesseldorfer-tabelle-2013.html) un progenitor que percibiera un ingreso mensual neto de entre € 2.701 y € 3.100, debería pagar una cuota alimentaria de € 381 a favor de un hijo de 0-5 años y de € 437 a favor de un menor en el rango etario 6-11. Dichos valores han sido incrementados para el año 2.015, siendo los actualmente vigentes (a partir del 01/08/2015) de € 394 y € 452 (http://www.unterhalt.net/duesseldorfer-tabelle.html). De aplicarse, entonces, en forma lisa y llana dicha tabla, la cuota alimentaria a favor de ambos menores debería haberse fijado en la suma de € 818. Señalamos que el aporte mínimo previsto en las tablas aludidas para niños de las edades de los causantes, tratándose de un progenitor que tenga ingresos inferiores a € 1.500, es actualmente de € 328 y € 376, y a la fecha de la resolución apelada eran de € 317 y € 364.
No encontramos que el razonamiento de la jueza a quo cause un verdadero agravio a la apelante. Se trata más que nada de una cuestión relativa a los términos utilizados, pero no se advierte que la a quo se haya desentendido al resolver de las circunstancias personales de los niños L.S.K.F. y M.K.F., lo que se evidencia con el monto de la cuota alimentaria fijada que –aún cuando arribemos a la conclusión de que no resulta suficiente- es marcadamente superior a las cuotas alimentarias que habitualmente se fijan a favor de niños cuyas familias pertenecen a estratos más humildes.
“Claro está que el contenido de las necesidades del alimentado –o, mejor dicho, su cuantificación económica- está en relación directa con el nivel socioeconómico y cultural, con la clase social, a la que pertenece. Es decir, las necesidades (manutención, vestido, habitación, salud, educación, desarrollo cultural y espiritual, esparcimiento y relaciones sociales) son las mismas para todos los alimentados, pero los bienes necesarios para satisfacerlas varían cualitativa y cuantitativamente según sea el estrato social en el que se inserta el grupo familiar. Por eso, una de las pautas a considerar para fijar la cuota alimentaria es el nivel socioeconómico y cultural del que gozaba el alimentado hasta el momento del cese de la convivencia, a fin de evitar que el hijo se vea privado de satisfacciones materiales o espirituales de las que gozaba con anterioridad a la separación”.
Sobre la prueba de las necesidades de los acreedores alimentarios, también se ha expedido este Tribunal en el precedente ya citado (LAF N°, fs. 113/122)
No obsta a ello el hecho de que sólo se haya probado en forma directa el costo del colegio privado al que asistía L.S. y del jardín maternal contratado para M. para agosto/septiembre/octubre de 2.013 (fs. 69/71 del expediente N° 1885/13 por alimentos definitivos). Como dijimos, probado suficientemente el nivel socioeconómico del grupo familiar, pueden inferirse producencialmente los bienes y servicios necesarios para la satisfacción de las necesidades de los niños, debiendo los magistrados cuantificar la cuota prudencialmente de conformidad con lo que dispone el art. 90 inc. 7° del C.P.C.
* Continuando con el análisis de las particularidades que resultan relevantes para adecuar los valores que surgen de las tablas de Düsseldorf al caso concreto, hacemos una especial valoración de la necesidad de los niños de que se procure una satisfacción lo más adecuada posible de su derecho a mantener relaciones personales y contacto directo con ambos padres de un modo regular (art. 9 inc. 3 de la Convención sobre los Derechos del Niño y art. 11 de la Ley 26.061). Para ello no puede soslayarse el hecho de que el padre de los niños reside en Alemania. Sea cual fuere la causa de ello y a cuál de los progenitores resulte imputable tal circunstancia (cuestión que no es objeto de esta litis), atento, además, al carácter provisorio de la cuota alimentaria que ha de fijarse, es indispensable que –reiteramos- en el interés de los niños, la cuantía de la prestación asistencial no sea de tal monto que coloque al progenitor alimentante en la imposibilidad o dificultad extrema de viajar regularmente a nuestro país para mantener el debido contacto con sus hijos.
Dicha suma –y con ello respondemos a los argumentos del demandado apelante respecto a que sus ingresos no son cuantiosos para su país y que debe realizar numerosos gastos no sólo para su subsistencia, sino también los costos legales asociados con la conflictiva que mantiene con la señora F.- representa menos del 15% de los ingresos que declaró percibir el señor K. ante la justicia alemana (fs. 55 de autos), por lo que no es susceptible de comprometer el bienestar personal del alimentante.
“Dado el carácter asistencial de la prestación alimentaria, las costas, aún cuando el monto de la cuota fijada en la sentencia sea inferior a la demandada, deben ser impuestas al alimentante, pues en caso contrario se vería disminuida la posibilidad del alimentista de atender a sus necesidades con la prestación alimentaria”. (Expte.: 304/12 – P. E. en J° N° 152.468 P. E. c. R. C. s. alimentos p/ incidentes; 07/11/2013; 1° Cámara de Apelaciones de Familia - primera circunscripción; www.jus.mendoza.gov.ar/jurisprudencia).
No obstante el hecho de que –es cierto y como ya se ha desarrollado en el presente- pesa sobre ambos progenitores la obligación alimentaria frente a los hijos, en la jurisprudencia citada, la calificación de “alimentante” sólo puede referirse a aquél que es parte en el proceso por haber sido demandado, ya que las costas causídicas exclusivamente pueden ser impuestas a las partes. Como señala con toda contundencia la señora de Menores e Incapaces, los actores de autos son los niños –al margen de ser representados por la señora F.- por lo que, necesariamente, de imponerse las costas por su orden o imponerlas a la parte actora en la media en la que su pretensión es rechazada cuantitativamente, sería imponerle el pago a los alimentados, lo que no resulta admisible. Reiteramos, no sería legalmente posible imponerle en ninguna proporción las costas en forma personal a la señora F.
Al respecto cabe recordar que, frente a la morosidad judicial, los justiciables disponen de dos herramientas, según la interpretación dada por nuestra Suprema Corte de Justicia (Expte. Nº 59805 - Mirabile Ricardo en J: Álvarez D. Miguel Santos López y Cogasco SA ordinario – inconstitucionalidad; 18/03/1997; SALA N° 1; LS270-236):
“I.- Fijar cuota en concepto de alimentos provisorios a favor de los niños L.S.K.F. y M.K.F. y a cargo de su padre, señor M.H.K.K., en la suma de euros cuatrocientos (€ 400), pagaderos por mes adelantado y del uno al diez de cada mes, siendo a opción del deudor su pago en moneda de curso legal en nuestro país a la cotización, tipo vendedor, que informe el Banco de la Nación Argentina para el cierre del día hábil bancario anterior al del pago”. … Notifíquese por cédula de oficio y oportunamente bajen.- E. Vázquez. D. Giménez. S. A. Marín.
Etiquetas: .Interior, 2015, Alimentos, Aplicacion Derecho extranjero, Codigo Civil y Comercial
Matilde Confalonieri dijo...
Excelente fallo, representa una clase magistral sobre el tema alimentos provisorios muy bien fundamentado, idela para tratarlo en clase con los alumnos de DIP. dra. Matilde L. Confalonieri ( Universidad Museo Social Argentino. Cátedra. Dra. Ricardo R. Balestra)
7/25/2017 10:19 a.m.

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución