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Timestamp: 2018-04-27 04:30:45+00:00

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CLARIN: EL GRAN MONOPOLIO ARGENTINO I
« BIOGRAFIA DE RODOLFO WALSH; EL PERIODIST...
EL GRUPO CLARIN MANTIENE UNA ESTRECHA RELACION CON LOS GOBIERNOS DE TURNO (DEMOCRATICOS O DICTATORIALES)Y, DE ESTE MODO, EL MULTIMEDIO INCIDE EN LAS DESICIONES PARA LA FORMULACION DE POLITICAS PÚBLICAS
JAVIER GASTON LIESCHE
El problema del que parto para realizar esta investigación surge a partir de una pregunta en relación a los medios masivos de comunicación y los diversos gobiernos que se fueron sucediendo.
Los medios, en general, surgieron con cierto oficio de base como la radio, los periódicos, la gráfica y la televisión; pero con el correr del tiempo lograron expandirse desde sus orígenes tanto en lo vertical (referido al proceso de producción del producto) como en lo horizontal, diversificando su oficio de base trasladándose hacia otras ramas de la producción de las industrias culturales, como así también hacia otras unidades de negocios por fuera de los medios y de su producción. De este modo se fueron conformando grandes empresas multimediáticas que se consolidaron con el surgimiento del neoliberalismo. En la Argentina este fenómeno se dio principalmente en la década del 90 bajo los gobiernos de Carlos Menem.
Los multimedios nacionales siguieron durante la década del 90 la misma tendencia que la economía; las riquezas fueron quedando en manos de unos pocos, los niveles de concentración crecieron altamente llegando a un nivel donde ya no se podía ingresar como un nuevo competidor al mercado multimediático dada las barreras de entrada que proponían empresas como Clarín.
Muchas veces la legislación vigente en el país no permitía la formación de estos conglomerados multimediáticos. El decreto ley 22285, dictada por el último gobierno de facto, por ejemplo, no permitía el ingreso de empresas periodísticas (en referencia a los diarios) al manejo de empresas relacionadas con la radiodifusión, por lo tanto empresas como Clarín no podían haberse convertido en un gigamultimedio que tengan (por derecho legal): un diario, una licencia para transmitir en un canal de televisión y radio, una compañía que brindara servicios de televisión por cable, otra de televisión satelital y servicios de Internet a través de dial up y banda ancha; entre otros.
Ante esto me surgió la cuestión a saber desde donde parte esta investigación: ¿Qué factores permitieron que las empresas gráficas puedan ingresar en la radiodifusión? ¿Cómo lo lograron? ¿Qué relación/es mantiene/n las empresas gráficas con el gobierno de turno?
Centraré mi análisis en el diario Clarín, al cual con el paso del tiempo se le pudo decir Grupo Clarín. El diario existe hace más de sesenta años y es el principal periódico del país y uno de los principales diarios de habla hispana.
La investigación estará basada temporalmente en la época de los gobiernos menemistas, ya que fue en este período cuando las empresas gráficas lograron conseguir licencias de radiodifusión.
Intentaré dar a luz a la estrecha relación que mantiene el Grupo Clarín con los distintos gobiernos de turno y, a su vez, cómo este grupo incide (desde su posición como actor central como generador de opinión en los públicos) en la toma de decisiones en los momentos que se generan políticas públicas.
La hipótesis de trabajo que propongo será la siguiente: el Grupo Clarín mantiene una estrecha relación con los gobiernos de turno y, de este modo, (el multimedio) incide en las decisiones para la formulación de políticas públicas.
Para analizar esta relación entre Clarín y los gobiernos utilizaré unos conceptos que son centrales en la temática. En primer lugar se intentará dar cuenta sobre el surgimiento de políticas públicas desde los planteos de Manuel Tamayo Sáez y Luis Aguilar Villanueva. Luego, otro concepto que resulta de importancia para ver esta relación entre actores es la noción de agenda que plantea Luis Aguilar Villanueva. Por último, en tercer lugar se utilizarán los conceptos planteados por Mario Robirosa para comprender la cuestión del poder y las capacidades de los actores, para que, de este modo ver los diferentes grados de concentración y la centralidad que tienen los diferentes actores sociales que actúan en una situación.
El año 1945 fue el nacimiento del diario Clarín. El día 28 de agosto de ese año fue la fecha en que se lanzó por primera vez el diario que llegará al siglo XXI como líder de tiradas diarias. Su fundador fue Roberto Noble, periodista, abogado y legislador, que tal como lo indica la página oficial del grupo fue quien percibió que “en el contexto de la posguerra, la Argentina necesita una nueva y confiable fuente de información”[1].
El diario logra tener aceptación entre los públicos convirtiéndose para el año 1965 en el diario de mayor circulación de la ciudad de Buenos Aires. Según el Grupo Clarín, la rápida adhesión al diario se debió a “su estilo ágil y directo, su formato tabloide y la amplitud de su oferta periodística y comercial”[2].
Durante el segundo gobierno peronista se clausuró y confiscó el diario La Prensa, el principal medio por donde se difundían avisos clasificados, lo que significó un incremento en la publicación de clasificados del diario Clarín.
En 1966 nace la Fundación Noble, desde donde el Grupo Clarín entiende que “su compromiso con la sociedad se expresa tanto a través de su misión informativa como mediante el ejercicio de la actividad comunitaria”[3]. Los fines de esta fundación son: “promover la misión de los medios de comunicación como canales de educación y cultura. Difundir los ideales de la vida democrática. Incentivar el desarrollo de los valores artísticos e intelectuales nacionales y su reconocimiento en otras sociedades”[4].
Hacia el año 1967, Clarín se convierte en el primer diario argentino en lanzar una revista semanal.
1969 será un año crucial para el futuro del diario ya que este año su fundador, Roberto Noble, que dejará en manos de su esposa, Ernestina Herrera de Noble, la dirección del medio. Será ella la encargada de hacer crecer el diario y convertir al grupo en un Grupo Multimedial. El diario crecerá verticalmente en lo que respecta a la producción del diario y se extenderá hacia otras ramas diversificando sus fuentes de ingresos y convirtiendo al multimedio en uno de los principales a nivel mundial para el año 2007. Por otra parte, en el año 1969 el diario comenzará a lanzar “suplementos diarios de diversas temáticas”[5] dentro del diario.
En 1976 nace Artes Gráficas Rioplatense S.A. (AGR). Nació como la primer subsidiaria del Diario Clarín para imprimir su revista semanal “Clarín Revista”, actualmente devenida en la revista dominical “VIVA”. Actualmente AGR cuenta con “la mayor y más sofisticada tecnología existente en el mundo, desde la rotativa Heidelberg Harris M-3000 hasta el Sistema Feraz de Encuadernación, pasando por el Sistema Rendeview de Preprensa y Computer to Plate to Copia”[6].
Para el año 1978, continuará la expansión vertical en la producción del diario, el grupo se hará partícipe en la compañía mixta para la producción de papel prensa. Los antiguos dueños de la empresa eran los Graiver que entre sus bienes poseían acciones de Papel Prensa S.A. Los Graiver eran pensados por la dictadura como que mantenían una conexión con la agrupación montonera. El 7 de agosto de 1976, muere en un accidente de aviación David Graiver y sus familiares deciden vender sus acciones de la empresa. Es entonces cuando se conforma la empresa mixta. Clarín, La Nación y La Razón, conjuntamente con el Estado Nacional serán los nuevos dueños de Papel Prensa S.A. Luego Clarín comprará La Razón y se convertirá en el mayor accionista de la sociedad con el 37% de las acciones.
El 15 de marzo de 1982, continuando con su expansión vertical, fue fundada la agencia de noticias DyN. Diarios y Noticias S.A. fue fundada por un grupo de 20 diarios, entre ellos Clarín. La empresa se dedica a la producción de noticias y fotos nacionales. Actualmente DyN, según el Grupo Clarín, “abastece a más de la tercera parte del mercado de noticias nacionales y a las dos terceras partes del mercado de imágenes para medios impresos del país”[7].
Ya entrados en el gobierno democrático de Raúl Alfonsín, en el año 1985, Clarín se convirtió en el diario de mayor circulación mundial de habla hispana.
Cuando pensamos cómo surgen las políticas públicas nos hacemos varias preguntas: ¿Qué son las políticas públicas? ¿Cómo y desde dónde surgen?
En función de la definición que ofrece Tamayo Sáez en su texto, es posible considerar a las políticas públicas como un proceso, integradas por etapas lógicamente necesarias e interdependientes.
Tamayo Sáez, para responder la primera pregunta dirá que: “las políticas públicas son el conjunto objetivo de decisiones y acciones que lleva a cabo un gobierno para solucionar los problemas que en un momento determinado los ciudadanos y el propio gobierno consideran prioritarios.”[8].
Las etapas que describe el autor son las siguientes: 1) Identificación y definición del problema; 2) Formulación de alternativas de solución al problema; 3) Adopción de una alternativa; 4) Implantación de la alternativa seleccionada; y 5) Evaluación de los resultados obtenidos.
En toda política pública podemos encontrar la existencia de una determinada situación problemática o cuestión para cuya modificación en el sentido deseado se elige y se efectúa un determinado curso de acción que produce ciertos resultados más o menos diferentes de los deseados y, en consecuencia, obliga a revisar en curso de acción elegido.
Entonces por “definición del problema se entienden los procesos mediante los cuales una cuestión (...) es estudiada, explorada, organizada y posiblemente cuantificada por los interesados quienes actúan en el marco de una definición de autoridad, aceptable en término de sus probables causas, componentes y consecuencias”[9].
En la etapa de definición del problema Tamayo Sáez, dirá que la realidad nos muestra que los problemas realmente no existen, estos son construcciones subjetivas e interesadamente por un actor. Dado que la realidad es multiactoral y que cada actor tiene percepciones, valores e intereses diferentes, podemos decir que actores diferentes tendrán una concepción distinta del problema donde se mostrarán, como dice al autor, sus propios intereses y valores. Por tanto para definir el problema hay que “identificar a los actores con algún tipo de interés en el problema y reconstruir sus definiciones, la forma en que ven el problema”[10].
Un problema, en palabras de Aguilar Villanueva, ingresa (políticamente hablando) a la etapa de definición cuando el problema en cuestión ha sido calificado de público y ha sido aceptado e incorporado en la agenda de gobierno. Hay ciertas cuestiones que los gobiernos consideran inaceptables e inabordables por motivos contrarios a sus intereses, de hecho no todos los problemas logran llamar la atención de los gobiernos y lograr que estos tomen la iniciativa de solucionar el problema, tal como lo indica Aguilar Villanueva, “no todas las cuestiones se vuelven públicas ni todas las cuestiones públicas se vuelven cuestiones que deben ser objetos de la acción gubernamental, agenda de gobierno”[11]. La agenda de gobierno es la más importante de las decisiones de un gobierno, es allí donde se determina que problemas se tratarán y donde se los jerarquiza.
La formación de la agenda de gobierno permite entrever quienes son los actores sociales que “efectivamente definen y justifican los problemas públicos”, muestra claramente el entretejido de relaciones de poder que definen, como dice Aguilar Villanueva, la hechura de una política, o sea que grupos y organizaciones tienen la capacidad de convertir cuestiones sociales en prioridades de gobierno y que organismos y decidores de gobierno están dispuestos a accionar frente a la demanda de ciertos grupos. Estos grupos de poder mediante acuerdos y negociaciones, buscan transformar sus intereses y necesidades particulares en asuntos generales como marca el autor.
La segunda etapa de formulación de alternativas de solución, tarea exclusiva de los actores públicos, sucede cuando el gobierno reconoce la existencia de un problema, lo define rechaza la opción de no acción sobre el mismo. Se deben fijar metas y objetivos, detectar las posibles para lograrlos y elegir entre una, o una combinación de varias formas.
En la etapa de formulación de las políticas públicas Tamayo Sáez dirá que para que haya una política pública es requisito que esta esté investida de legalidad. Sólo en el ámbito público se pueden formular políticas públicas.
En el análisis de políticas públicas podemos diferenciar dos modelos diferentes según Tamayo Sáez: el racionalista y el incrementalismo. El autor señala que la principal diferencia entre ambas es la importancia que le dan al análisis de políticas para influir y mejorar la elaboración de las políticas.
El modelo racionalista que intenta reemplazar la “intuición, opinión, experiencia del que decide por un conjunto de técnicas y métodos”[12] que ayuden a adoptar la mejor decisión.
El modelo incrementalista, argumenta que los decisores públicos hacen ajustes marginales en sus decisiones sobre políticas ya en marcha. La idea fundamental del incrementalismo es que cuanto más se aleja una alternativa de las políticas ya conocidas, es más difícil anticipar sus consecuencias e impactos, más complejo es ganar apoyos para sustentar la elección, por ende menos viable políticamente, dirá Tamayo Sáez.
La implantación y la evaluación, son fases que Tamayo Sáez interpreta como un proceso en sí mismo. La implantación debe contemplarse en la formulación de alternativas, previendo caminos que minimicen efectos perversos de cualquier gestión conjunta. Por su parte, la evaluación debe acompañar las distintas etapas que se han diferenciado en el proceso. Dirá Tamayo Sáez que la evaluación es la última fase del proceso de la política pública, pero dado que el proceso es cíclico también será la primera.
Coincido con los autores en lo que respecta al surgimiento de las políticas públicas y su proceso. En particular cuando estos reconocen que hay grupos y organizaciones que pueden ejercer cierta presión para convertir intereses propios en intereses públicos. Por ende, insertándolos en la agenda gubernamental y de este modo que sigan su curso para convertirse en políticas públicas.
Para ejemplificar el modo en que el multimedio puede ejercer presión para la formulación de una política pública se puede pensar en la modificación del artículo 45 de la Ley de Radiodifusión, que le permitió al Grupo Clarín incorporar un nuevo medio: la televisión.
Desde los inicios de la televisión en la Argentina, el fundador del diario Clarín, Roberto Noble, se vio interesado por el canal que, por entonces, manejaba el cubano Goar Mestre. Nunca pudiendo hacerse cargo del Canal 13 de Televisión.
El gobierno militar manejó el país desde 1976 hasta 1983, ha dejado el decreto – ley 22285 que, modificaciones mediante, dirige hasta la actualidad los servicios de radiodifusión.
El artículo que, originalmente, impidió el ingreso de Clarín a la televisión era el 45 de la citada ley. En ese artículo se establecían las condiciones y los requisitos para obtención de una licencia que permitían prestar los servicios de radio y televisión. El inciso e, aquel que no le permitía a Clarín el ingreso de forma legal a la radiodifusión. En este artículo se resaltaba que no podían tener una licencia de radiodifusión aquellas empresas que estuvieran vinculadas con los medios periodísticos gráficos. De todos modos, el multimedio hizo de hecho lo que no podía hacer por derecho. Antes de la modificación del artículo citado que le permitiera el ingreso a la radiodifusión y la compra de Canal 13, el Grupo ya se había apoderado de Radio Mitre AM 790.
Desde el gobierno de Alfonsín, el grupo Clarín intentó modificar el artículo 45 para poder ingresar a la televisión, pero desde gobierno radical no había voluntad política para modificar la ley de radiodifusión. Ante la negativa del gobierno, Clarín apuntó al presidente. Como señala Llanto, Clarín publicó una pequeña nota que marcaba el nivel de desocupación en un 12,5%, a lo el Presidente de la Nación en un discurso dirigido al país entero respondió: “Ese diario es un enemigo acérrimo del gobierno y lo que ha publicado es una información falaz”[13]. De este modo Clarín debió esperar hasta el próximo gobierno para obtener el Canal 13 LS 85 TV.
Una muestra de lo que Clarín podía lograr hacer se vio cuando se invitó a los candidatos a presidente de las elecciones de 1989, a la inauguración de la planta de impresión de la calle Zepita y de la puesta en marcha de las rotativas adquiridas. Clarín logró juntar a los tres candidatos principales en mismo lugar. Fue que Menem (FREJUPO), Angeloz (UCR) y Alzogaray (UCEDE) concurrieron al evento.
La situación con que Alfonsín dejó su puesto (por adecentado) fue complicada. No logró cumplir sus promesas electorales. En sus discursos decía el ex mandatario: “Con la democracia se come, con la democracia se educa, con la democracia se cura. No necesitamos nada más...” “...Tenemos una tarea, gobernar para todos los argentinos sacando al país de esta crisis que nos agobia...” Dictó la ley 23492, más conocida como Ley de Punto Final. Por otra parte, a nivel económico dejaba un país con niveles muy altos de inflación. En lo social, surgieron los saqueos; y, desde lo mediático, no contaba con el apoyo del principal diario del país.
El 14 de mayo de 1989 se realizaron los comicios que dieron como ganador a Carlos Menem con el 47% de los votos, quien “el 8 de julio (...) asumirá anticipadamente el poder en medio de una crisis económica de proporciones. Durante ese interregno de tiempo comienza nuevamente a agitarse la necesidad imperiosa de privatizar los medios administrados por el Estado y no pertenecientes al SOR”[14].
Una vez asumida la presidencia Menem, se sanciona la ley 23696 o ley Dormí de Reforma del Estado. Esta ley autorizó al poder ejecutivo a disponer la intervención de empresas y sociedades de propiedad estatal para su posterior privatización.
La ley Dormí en su artículo 65 dirá (en referencia a la ley 22285): “b) Sustituyese el inciso e del artículo 45 por el siguiente: No tener vinculación jurídica societaria u otras formas de sujeción con empresas periodísticas o de radiodifusión extranjeras”.
Como aclara Baranchuk respecto de este artículo: “se iniciaba el proceso que acabaría con el impedimento para que las empresas periodísticas nacionales pudiesen tener licencias de radiodifusión”[15]. Además dirá que “la presión ejercida por quienes manejaban la prensa gráfica argentina se hizo tanto desde ADEPA (Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas) como en forma individual”[16].
Cabe destacar que el gobierno de Menem no solo privatizó la radiodifusión, sino que lo hizo con toda empresa pública. Los designios neoliberales serían cumplidos por el mandatario argentino. Para ello debió contar con una opinión pública dócil, para lo cual la buena relación entre el gobierno y los medios resultaba indispensable; y, además, una Corte Suprema de Justicia afín para convalidar ciertas decisiones controvertidas.
El 21 de septiembre, el Presidente Menem dictó el decreto 830/89 por el cual se llamaba a licitación de los canales 11 (LS84TV) y 13 (LS85TV), este último era aquel que estaba buscando el Grupo Clarín desde las reuniones entre Mestre y Noble.
Clarín a través de ARTEAR (Arte Radiotelevisivo Argentino SA), terminó pagando 7200 millones de australes (dólar libre: 4500000 / dólar oficial: 7200000) pagados en un 40% contra entrega y el resto en seis cuotas semestrales[17].
De este modo, la presidencia de Menem dio un buen comienzo a la relación con el grupo multimedio que sería recíproca para con el mandatario, gracias a la obtención del canal de televisión.
Aguilar Villanueva, plantea dos tipos de agendas: la sistémica y la gubernamental.
La agenda sistémica es la agenda pública, constitucional, está integrada por las cuestiones que los miembros de una comunidad política perciben comúnmente como merecedoras de atención pública y como asuntos que caen dentro de la jurisdicción legítima de la autoridad gubernamental existente.
La segunda agenda es la gubernamental, institucional o formal. Esta puede ser definida como “el conjunto de asuntos explícitamente aceptados para la consideración seria y activa por parte de los encargados de tomar las decisiones”[18]. Por ende cualquier asunto aceptado por cualquier organismo gubernamental a cualquier nivel (nacional, provincial, municipal) formará parte de la agenda gubernamental.
La dinámica de las dos agendas es diferente y no necesariamente las dos son iguales, sino más bien son distintas.
La agenda sistémica tenderá a integrarse, según Aguilar Villanueva, con cuestiones abstractas, generales, globales, que grandes números de personas comparten y que suelen ser indicadores de los problemas a atender. Por otra parte la agenda gubernamental tiende a ser más específica, concreta y acotada, indicando y definiendo problemas más precisos.
Las dos agendas platean según el autor dos órdenes de cuestiones teóricas. La agenda sistémica “busca saber cómo determinados asuntos y problemas logran expandirse, obtener visibilidad y consenso general, alcanzar la calidad de problema público”[19]. El segundo orden, relativo a la agenda del gobierno, se “busca saber cómo determinados asuntos y problemas (…) logran obtener la atención de políticos y funcionarios y ser aceptados como objetos de su intervención”[20].
Para que un asunto de la agenda sistémica tenga acceso a la agenda gubermental necesita cumplir tres requisitos, según el texto: a) que sea objeto de atención para un amplio sector de la población; b) que el público considere necesaria algún tipo de acción y c) que esa acción sea competencia de alguna entidad gubernamental.
Hay ciertos factores externos, dirá Tamayo Sáez, que pueden influir a que una cuestión sea o no incorporada en la agenda gubernamental. Los factores positivos son: los medios de comunicación (que pueden incidir también negativamente)[21]; la competencia política; y el deseo de crecer de ciertas organizaciones. Por otro lado los factores negativos que pueden influir son: los rasgos culturales; el peso de la tradición; el poder y la capacidad de los grupos de interés; y las actitudes y valores de los decidores públicos.
Desde la concepción planteada por Aguilar Villanueva y Tamayo Sáez sobre las agendas podemos pensar a los medios como un factor externo al juego político que puede influir positivamente a incorporar una cuestión en la agenda gubernamental.
Considero que esta mirada sobre los medios es un tanto ingenua y reduccionista. Esta visión de Aguilar Villanueva y Tamayo Sáez no comprende a los medios de comunicación como un actor social de importancia, sólo los concibe de un modo instrumental. O sea, los medios, siguiendo esta idea, pueden influir directamente en las concepciones de sus públicos en las cuestiones que manejan las agendas propuestas por los autores.
Disiento de los autores y considero que los medios de comunicación tienen más autonomía, estos son un actor político/económico más que manejan sus propios intereses y objetivos. Por ello me inclino a pensar tal como lo señalan Martín y Gobbi que los medios tienen su propia agenda, y dirán:
Los medios (…) trabajan a partir del armado de agendas en las que operan criterios de selección y construcción de la información. La media agenda-setting es el listado de los temas que los medios jerarquizan como relevantes y noticiables (…). La relevancia se expresa por el énfasis que opera diacríticamente sobre la información ofrecida. El énfasis suele traducirse como la aparición de un tema en tapa o en un sector destacado de una página, en el centimetraje que se le dedica, el tipo de titulación y de imágenes, y en las formas discursivas en que son enunciadas. Este énfasis se completa en la sucesión temporal, o sea en la constitución de la información como una serie que puede durar varios días o semanas, y que permite que se la retome, en otro momento, bajo el supuesto de que es un tema instalado en el debate público. Se puede afirmar que la agenda se propone como una peculiar visión del mundo, a través de la jerarquización y el ordenamiento de la realidad que efectúa cada uno de los medios.[22]
Por otra parte señalarán los autores que la agenda de un medio dependerá de los criterios de noticiabilidad que funcionan en ese medio, o sea, de los valores que se ponen en juego cuando se decide qué es noticia y por qué.
Por tanto adoptando esta concepción donde los medios también tienen una agenda y, además, que deciden que es noticia y que no, es desde aquí desde donde uno puede pensar a un medio como un actor político y económico, donde buscará seguir sus propios intereses y no necesariamente los intereses de la sociedad, pudiendo de este modo mostrar noticias como también ocultar otras, según sus intereses lo indiquen.
Para poder ver esto podemos marcar la relación del multimedio con el gobierno menemista.
La derogación del artículo 45 del decreto ley 22.285 por parte del gobierno de Menem que impedía al Clarín ingresar en el mercado televisivo le dio un buen comienzo a la relación del grupo con el gobierno.
Pablo Llonto, ex periodista de Clarín, señala en su texto que ciertas personas relacionadas con el gobierno eran intocables, como dice en su texto “era tal la cantidad de negociados y pactos (…) que en las secciones Política y Economía los redactores veían cómo todos los días se armaban y desarmaban listas verbales de personajes intocables”[23].
Estos intocables provenían de ciertos “favores” realizaban a favor del grupo Clarín. Entre los intocables podemos mencionar al productor y ex interventor de Argentina Televisora Argentina (ATC), Gerardo Sofovich, ya que sacó de la pantalla del canal <?xml:namespace prefix = st1 ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" />7 a Guillermo Patricio Kelly y su programa “Sin Concesiones”. Cabe aclarar que Kelly había tocado el tema de la extraña procedencia de los hijos de la señora de Noble, mostrando fotos de ellos y cuestionando frente a la pantalla si eran hijos de desaparecidos por la última dictadura. Raúl Granillo Ocampo era otro de los intocables “gracias a la gestión cumplida como secretario legal y técnico cuando se repartieron los canales”[24]. Con el ex ministro Dromi ocurriría lo mismo dado que fue el gestor de la derogación del artículo 45. Tampoco no se cuestionaban las operaciones de José Luis Manzano, ni mucho menos se lo mencionaba a Alfredo Yabrán.
Era tal la relación que mantenía Clarín con el gobierno que para la inauguración de las nuevas rotativas offset color el que pulsó el botón que las puso en marcha fue el primer mandatario, Carlos Menem. A dicha fiesta acudieron también Ruckauf (vicepresidente), Bauzá (jefe de gabinete), Cavallo (ministro de economía), los presidentes de las cámaras de diputados y senadores y 5 de los 9 integrantes de la corte suprema.
La relación no sería la misma cuando Moneta, uno de los principales accionistas del Citicorp Equity Investments (CEI) y también relacionado con Manzano (ex funcionario durante el menemismo), intervino en algunos negocios del Grupo Clarín.
A partir de esto la relación no sería la misma. Clarín comenzó a dar a luz a algunas investigaciones y dejó de “proteger” a los funcionarios menemistas. El caso de Alfredo Yabrán puede ser un claro ejemplo: pasó de ser un intocable por el diario, donde no se le investigaban sus negocios, a las primeras planas de los diarios, incluyendo Clarín, cuando el 25 de enero de 1997 ocurrió el asesinato de José Luis Cabezas. Podemos observar esto en algunos titulares de Clarín que relacionaban directamente a Yabrán con el gobierno:
- PELEA EN EL PODER: FUERTE REACCIÓN POR EL PROCESAMIENTO
Cavallo redobló su ataque a Menem y lo vinculó con Yabrán[25]
-PELEA EN EL PODER: REVELACIONES TELEFÓNICAS DEL CASO CABEZAS
Se conoció el detalle de los 17 llamados de Yabrán a Corach[26]
- PELEA EN EL PODER: "¿QUE DELITO ES CONOCERLO?"
Menem habló de Yabrán[27]
- PELEA EN EL PODER: HUBO FUERTES MUESTRAS DE REPUDIO A LA VISITA DEL EMPRESARIO A LA CASA ROSADA
Menem insistió en su defensa de Yabrán[28]
- ASESINATO DE UN PERIODISTA: LA OPOSICIÓN REDOBLO SUS CRITICAS POR LOS CONTACTOS CON EL EMPRESARIO
El Gobierno negó llamadas de Yabrán a la Presidencia[29]
Otro ejemplo de cómo Clarín continúo atacando a los hombres del gobierno menemista se puede observar en la investigación que realizó el periodista del diario Clarín, Daniel Santoro sobre la venta ilegal de armas a Ecuador y a Croacia. Caso que salió a la luz en 1995 cuando las relaciones entre Clarín y el gobierno comenzaban a desgastarse.
Dirá el autor de la investigación:
En marzo de 1995, destapé el escándalo de la venta ilegal de armas argentinas a Ecuador y Croacia. Al mismo tiempo, el ex presidente Carlos Menem había sido reelecto con casi el 50 por ciento de los votos, tenía mayoría en las dos cámaras del Congreso y manejaba buena parte de la Justicia.
Menem dijo que la investigación de Clarín "era una mentira, una patraña" y que esas 6.500 toneladas de armas y municiones de guerra habían sido vendidas legalmente a Panamá y Venezuela como él lo había ordenado a través de tres decretos. Parte de la prensa argentina apoyó la posición de Menem. Y su gobierno me inició un juicio por violación de secretos del Estado. Al mismo tiempo, el abogado de un traficante de armas me ofreció 50 mil dólares para que dejara de investigar. Yo decidí seguir siendo pobre pero honesto.
No obstante esas presiones, mi jefe en Clarín, Ricardo Kirschbaum, me apoyó firmemente y seguí adelante con la investigación. En el 2001 mi investigación fue la base de un juicio que llevó al ex presidente Menem a la cárcel durante seis meses y aún hoy le provoca dolores de cabeza judiciales. Después, la Corte Suprema de Justicia -que manejaba el ex presidente- lo dejó libre a través de una polémica resolución.[30]
A partir de esta investigación se investigó a la cúpula del menemismo y a muchos de ellos se les juzgaron sus acciones en la venta de armas. Menem había dicho lo que podría llamarse una profecía auto cumplida ya que en una entrevista que le realizaron periodistas de Clarín en el año `96 había declarado que “El Estado nacional, el gobierno nacional, no tiene nada que ver con la supuesta venta de armas a estos países, porque todavía no se constató que estas armas hayan sido vendidas por Argentina. Ahora, si hay alguien del gobierno argentino (involucrado), tendrá que pagar las consecuencias.”[31]
En consecuencia, queda claro que el grupo Clarín maneja una agenda mediática donde decide cuales son los criterios de noticiabilidad y la relevancia que se le otorga a los temas. A su vez decide que temas tocar y cuales no, decide a quien se lo puede tocar en las notas y a quienes no.
A si mismo, se puede observar que el grupo multimedio tiene cierta autonomía frente a los gobiernos de turno pudiendo mantenerse en la temática a tratar (si lo considera necesario) por fuera de los intereses políticos. A su vez en caso de quedar en malas relaciones con un partido político toma parte por el otro con las implicancias que esto puede conllevar, dándole visibilidad al partido opositor al que confronta con el grupo, noticias que puedan perjudicar a ese partido y beneficiar al otro, entre otras acciones que puede realizar el multimedio.
Sólo una cuestión de Poder
Para poder comprender mejor el modo en que pueden funcionar las agendas mediáticas, es necesario comprender ciertos conceptos que plantea Robirosa para la negociación.
Robirosa reconoce que en la realidad social participan muchos actores, por lo tanto es una realidad social multiactoral. Un actor social, siguiendo al autor, puede ser “un individuo, un grupo, una organización o institución de cualquier tipo”[32].
Cada actor social tendrá una posición particular dentro del escenario y poseerá ciertos intereses particulares en función de ese escenario y de los diferentes actores que participan en el mismo. Cada actor social estará diferenciado de los demás “en términos de sus intereses, sus objetivos, sus escalas de valores”[33].
Cuando Robirosa piensa en los recursos y capacidades de los distintos actores participantes de un escenario dirá que
“cada actor social actúa (…) en pos de sus propósitos y objetivos. Para lograrlo, cada uno va a aplicar los recursos, conocimientos y/o capacidades de acción que dispone, que tiene bajo su control o que está en condiciones de captar.”[34]
En este sentido cabría hacerse dos preguntas. Primero, ¿qué capacidad o recursos pueden tener los medios? Los medios detentan cierto público de seguidores de sus medios de comunicación, en los cuales podrían generar y reforzar ciertos imaginarios sociales. Según Baczko podemos entender que:
“Los medios de comunicación juegan un papel relevante en la construcción de los imaginarios sociales ya que, al producir bienes simbólicos, aportan a la construcción que esa sociedad hace de su imaginario. Los imaginarios sociales son las representaciones (mitos, memorias, “arquetipos”, etcétera) que una determinada sociedad o comunidad tiene de sí misma o de otras. A través del imaginario social una comunidad designa su identidad: elabora una representación de sí misma, marca la distribución de los papeles y los roles sociales; expresa e impone ciertas creencias etcétera”[35]
Por otro lado, podemos pensar tal como lo hacen Ford y Martini que los medios son para el público, uno de los indicadores más poderosos de los temas o problemas de una época, pero a su vez los medios manejan cierto criterios de noticiabilidad en donde clasifican y jerarquizan la información a tratar, teniendo esto que ver, según Martini, con las condiciones de novedad, de imprevisibilidad, gravedad, importancia y las consecuencias que una noticia pueda tener sobre una parte de la población.
Robirosa, por su parte, aclarará que “lo que es aportado específicamente por cada actor es también su base de poder en ese escenario de interacción. Cuanto más imprescindible es un actor social en el escenario, por lo que aporta a él, mayor será su poder latente en la interacción”[36]. Para medir el poder que tiene un actor social en el escenario hay que considerar el grado de centralidad del aporte de sus recursos, dicho actor podrá ser de tres tipos: indispensable, sustituible u omitible. Por otro lado hay que tener en cuenta el grado de concentración del control sobre cada aporte.
Esto nos lleva directamente a la segunda pregunta. ¿Qué tiene el grupo Clarín en relación a sus competidores que le permite ejercer mayor presión a los distintos gobiernos, en lo relacionado a la formulación de políticas públicas?
Podemos plantear la respuesta a la pregunta desde la simple cuantificación de público que tiene el grupo Clarín. Cuenta con los diarios de mayor tirada del país, desde el diario Clarín que tiene una tirada diaria de aproximadamente 350.000 ejemplares diarios, más una tirada dominical de cercana al millón de ejemplares (día que sale la revista VIVA del diario). También maneja la página del diario que cuenta con 5.377.775 usuarios únicos por mes[37]; el grupo tiene el control de otros dos diarios: La Razón y Página/12; además de otros 65 diarios del interior que consumen Papel Prensa; en la provincia de Córdoba cuenta con el diario La Voz del Interior y con canal 12 y en Mendoza tiene el diario Los Andes y la FM 100.3; es el dueño de la revista para niños Genios y de la revista para mujeres Elle; también posee en su control el único diario deportivo del país Olé y de su página web; posee las radios AM 790 Radio Mitre y FM 99.9 “La 100”; a su vez el grupo es accionista en Direct Tv y maneja la programación de TyC Sports y del canal de noticias TN; podemos agregarle a esta lista diferentes sitios de Internet cuyo dueño es el grupo Clarín, entre ellas podemos mencionar Ciudad Digital, Ciudad Internet, Full Zero, la Biblioteca Digital Argentina; Diario La Razón, entre otros; también se puede incorporar a esta lista de medios la agencia de noticias DyN y la gráfica Artes Gráficas Rioplatense. A esta larga lista de medios se le podría incorporar otros tantos negocios que tiene el grupo multimedio, desde una gráfica e imprenta, pasando por la proveedora de papel, incluyendo una productora audiovisual, sumándose a los canales de televisión, distribuidoras de Internet, y muchas tantas otras unidades de negocios tan diversos como llegando a tener un negocio en bienes raíces.
En este desglose, sin ánimo de hacer tan sólo una enumeración de medios, podemos observar las diferentes divisiones del multimedio. Así podemos decir que es un grupo multimedio muy diversificado en lo relativo a la industria cultural y que tiene una estrategia de acaparar la mayor cantidad de público posible, logrando establecerse como el principal multimedio del país, consumido diariamente por millones de personas a lo largo y ancho de la república e incluso desde otras regiones del planeta.
Podemos pensar a este público consumidor de los productos de Clarín como parte de los recursos y capacidades con los que el grupo entra en el juego político. De este modo, podemos decir que los criterios de noticiabilidad que utilice el multimedio serían la otra pata del poder con que cuenta Clarín.
Así con estas dos armas sale al juego político, con una fuerte capacidad de negociación al ser el multimedio más consumido, por ende como plantea Robirosa el nivel de concentración de poder en este caso (hablando de público) sería muy alto, por lo tanto el nivel de negociación también lo sería.
Los políticos concientes de este poder que tiene el grupo Clarín en sus manos (el público y los criterios de noticiabilidad) se sientan a conversar y negocian. Dejando muchas veces el poder de decisión a manos del multimedio logrando este último ciertas ventajas que le permiten crecer aún más como grupo.
Pero el poder que tiene el grupo Clarín no sólo proviene del público seguidor de los medios que posee el grupo, sino también del poder de control que el multimedio ejerce sobre otros medios gráficos por medio de Papel Prensa.
Tal como se vio anteriormente, el Grupo Clarín desde una de sus empresas (Arte Gráfico Editorial Argentino S.A.), es el principal accionista de Papel Prensa S.A. empresa que provee de papel a los principales 160[38] diarios y periódicos de la Argentina.
Tal como se vio en los capítulos anteriores podemos corroborar que la hipótesis planteada pudo ser corroborada.
Podemos afirmar que el grupo Clarín mantiene una clara relación con los gobiernos. Se puede pensar a esta relación como una relación de necesidad mutua donde por ambos lados se necesitan. Durante la época menemista, Clarín necesitó del gobierno para la formulación de la ley Dromi que abolió el art. 45 de la ley 22.285 que le impedía ingresar al periódico en la radiodifusión. Por su parte el gobierno necesitó del grupo multimedio, ya que necesitaba a la prensa (o por lo menos a la mayor parte de la prensa) en su favor para poder llevar a cabo - lo menos cuestionado posible - acciones de corrupción y estafas comprobadas como en el caso de la venta ilegal de armas a Ecuador y Croacia donde estaban personas relacionadas al gobierno de turno.
La capacidad de negociación que posee el grupo Clarín, tal como se mencionó anteriormente, surge de dos planos: desde los públicos que consumen los productos que el multimedio genera y, además, por ser el mayor accionista de Papel Prensa S.A., teniendo de este modo la capacidad de poder controlar a los medios que les suministra el insumo.
El multimedio tiene una herramienta muy poderosa para ejercer presión cuenta con los criterios de noticiabilidad, desde donde Clarín puede seleccionar qué considera noticia, cúal noticia es relevante y cual no, qué extensión tendrá cierta noticia, si será tapa el diario o estará en la presentación de los noticieros, o bien si le dedica un gran titular o tan sólo un recuadro. No cabe duda que desde aquí comienza el poder del grupo multimedio. Luego en la etapa de recepción de los mensajes podremos decir que el grupo es de importancia ya que será un generador de imaginarios sociales. Tal como se dijo anteriormente, los medios de comunicación tienen un papel relevante para la construcción de imaginarios sociales dado que desde que generan bienes simbólicos colaborando así a la construcción de lo que la sociedad hace de su imaginario.
Todas estas capacidades del grupo Clarín le permiten tener mucha capacidad de negociación con los gobiernos de turno, pudiendo de este modo presionar para mover en su favor la balanza al momento de la formulación de políticas públicas. Incluso todavía será mayor el poder de negociación si, tal como ocurrió en la época menemista, el gobierno necesita mantener una buena imagen.
De todos modos está claro que el grupo se acerca a los gobiernos con sus propios intereses, no tan sólo como un mero instrumento de comunicación. El grupo mantiene una autonomía frente a los diferentes gobiernos siendo de este modo capaz de separarse de los intereses de los gobiernos.
Entonces el grupo Clarín se mantiene con tal o cual gobierno según le convenga, pudiendo darle visibilidad al gobierno de turno o a su oposición, según le convenga más. Esto queda más acentuado durante las épocas electorales, donde se puede observar si es que el multimedio apoya al oficialismo o a la oposición, dando mayor visibilidad a uno u otro partido o bien las noticias con tonos a favor o en contra para uno u otro partido, siempre en pos de los intereses del multimedio.
Tamayo Sáez, Manuel: “El análisis de las políticas públicas”, en: Bañon, Rafael y Carrillo, Ernesto, La nueva Administración Pública, Alianza Universidad, Madrid, 1997
Aguilar Villanueva, Luis: “Estudio Introductoria” en Aguilar Villanueva (comp.), el estudio de las políticas públicas, Miguel Ángel Porrúa, México, 1993
Llonto Pablo, “La Noble Ernestina”, Cooperativa editora La Cartonera, Buenos Aires, 2003
Mastrini, Guillermo: “Mucho ruido, pocas leyes”, Ed. La Crujía, Buenos Aires, 2005,
Martini, Stella y Gobbi, Jorge: “Agenda pública y agenda de los medios”, Documento de la cátedra, Buenos Aires, 1998
Robirosa, Mario: “Articulación, negociación, concertación” en Módulo II de Metodología del Planeamiento en Comunicación: El Proceso de la Planificación, Cátedra Zuchelli
Santoro, Daniel: “Venta de armas hombres del gobierno” Ed. Planeta, 1998.
Clarín 30/04/1997
Clarín 20/06/1997
Clarín 23/06/1997
Clarín 25/06/1997
Clarín 29/06/1997
Clarín Digital 19 de mayo de 1996
http://www.agr.com.ar/
Decreto Ley 22.285
[1] http://www.grupoclarin.com/content/index.htm
[6] http://www.agr.com.ar/mainf.htm
[7] http://www.grupoclarin.com/content/index.htm
[8] Tamayo Sáez, Manuel: “El análisis de las políticas públicas”, en: Bañon, Rafael y Carrillo, Ernesto; La nueva Administración Publica, Alianza Universidad, Madrid, 1997, pág. 281
[9] Hogwood y Gunn (1984) en Aguilar Villanueva (comp.), el estudio de las políticas públicas, Miguel Ángel Porrúa, México, 1993, pág. 52
[10] Ibidem Pág. 286
[11] Aguilar Villanueva, Luis: “Estudio introductoria” en Aguilar Villanueva (comp.), el estudio de las políticas públicas, Miguel Ángel Porrúa, México, 1993, pág. 24
[12] Ibidem pág. 293
[13] Llanto Pablo: “La Noble Ernestina”, Cooperativa Editora La Cartonera, Buenos Aires, 2003, pág. 174
[14] Mastrini Guillermo: “Mucho ruido, pocas leyes”, Ed. La Crujía, Buenos Aires, 2005. Página 212
[15] Ibidem, página 213
[16] Ibidem, página 213
[17] Clarín 21/12/1989, en Mastrini; Guillermo: “Muchos ruidos, pocas leyes”. Página 225
[18] Ibidem, página 32
[19] Ibidem pag. 33
[20] Ibidem pag. 34
[21] Esta aclaración es propia, no está mencionada por el autor.
[22] Martini, Stella y Gobbi, Jorge: “Agenda pública y agenda de los medios”, Documento de la cátedra, Buenos Aires, 1998.
[23] Opcit, pag. 227
[24] Opcit, pag. 228
[25] Clarín 30/04/1997
[26] Clarín 20/06/1997
[27] Clarín 23/06/1997
[28] Clarín 25/06/1997
[29] Clarín 29/06/1997
[30] Daniel Santero en http://www.ec.gba.gov.ar
[31] En Clarín Digital por Nancy Pazos: Menem admitió que aceptaría una renuncia de Camilión, Domingo 19 de mayo de 1996, Buenos Aires, República Argentina.
[32] Robirosa, Mario: “Articulación, negociación, concertación” Pag. 1, en Módulo II de Metodología del Planeamiento en Comunicación: El Proceso de la Planificación, Cátedra Zuchelli
[33] Ibidem pag. 3
[34] Ibidem pag. 7
[35] Baczko, Bronislav: “Los imaginarios sociales”, Nueva Visión, Buenos Aires, 1991.
[36] Ibidem pag. 7
[37] Los usuarios únicos (aclara la página) son las personas que visitan una página en un período determinado. Si esta persona accede más de una vez a la misma página se la contabiliza una sóla vez. Los usuarios únicos se calculan por día y por mes. La cifra que aparece en la página principal corresponde a los usuarios únicos del día de hoy, hasta este momento.
[38] Dato tomado de: http://www.grupoclarin.com/content/index.htm
publicado por jglcom a las 17:56 · 1 Comentario · Recomendar
Cars and houses are expensive and not every person is able to buy it. However, loans are created to support different people in such kind of situations.
publicado por Ebony, el 23.11.2010 18:03
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 artículo 65
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