Source: http://derechoderesistencia.blogspot.com/2010/07/
Timestamp: 2017-08-24 02:53:18+00:00

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Derecho de Resistencia: 07/01/2010 - 08/01/2010
DÍAS EN MOSTAR (II)
Dejaba el relato de nuestra estancia en Mostar, y todo lo que ella ha conllevado, en el momento en el que me disponía a comprar una camiseta de la selección Bosnia de futbol; ese hecho banal y desprovisto de cualquier connotación que pudiera otorgarle la mas mínima relevancia ,fue lo que me permitió conocer a Goran.
Goran regentaba un pequeño puesto con equipaciones de futbol, bufandas y banderas, como cualquiera de los que nos encontramos en las inmediaciones de un estadio los días de partido; era un hombre corpulento, alto y bastante pasado de peso; reparabas rápidamente en los dos tigres que llevaba tatuados en los antebrazos, aunque en cuanto articuló dos palabras lo que nos llamó necesariamente la atención fue su rostro demacrado y sus ojos fuera de órbita.
Le inquirí sobre si vendía material auténtico o lo que allí exhibía eran meras imitaciones, a nuestro amigo bosnio no le agradó especialmente la pregunta y me contestó en un perfecto inglés "¿cuanto vale esa camiseta de los Lakers que llevas puesta?", yo le expuse que me la habían regalado (aún encima soy seguidor de los Celtics), pero el insistió en un tono casi agresivo "¿que dinero habrá pagado el que la compró?", y la verdad no quería ponerme a discutir con aquel tipo de los euros que mi ex novia se habia dejado en la camiseta de marras, que seguro que tampoco eran tantos y simplemente le dije "déjame probar la talla L".
En cuanto saqué la cartera llegó la distensión a aquel puesto de venta, me explica amablemente que esas camisetas en Sarajevo las vende como auténticas pero que se trata de una réplica perfecta y que no veré en Mostar ni una sola original. Cuando llegó el momento de pagar le dije que mis euros tampoco eran auténticos, que era el intercambio justo dadas las circunstancias, de forma sorpresiva mi peculiar interlocutor empezó a dar unas carcajadas dignas de cualquier película de terror. Con la actitud propia de quien aprovecha cualquier detalle para escapar de su rutina cerró su pequeña tienda y se vino a tomar unas cervezas con nosotros.
Supimos después de dos horas de conversaciones de todo tipo y objeto, que Goran perdió a su padre en el frente y que su madre y su hermana habían sido asesinadas durante la guerra en Mostar, en su propia casa, le atormentaba especialmente no saber quien las mató y que tal vez sus asesinos sigan paseándose por la ciudad, una circunstancia que el decía seguir investigando 16 años después y que ofrece una idea de la necesidad de venganza como el pilar fundamental de su vida. Él no estaba de acuerdo con la paz, había soñado un país libre para todos y le superaba el hecho de que ese país se viese reducido a su barrio musulmán de escasamente unas 2.000 personas, cualquier salida casual de ese limite era de imprevisibles consecuencias y la mayor muestra de que la fecha oficial del fin de la guerra en el año 95 era una falacia.
Empezaba a caer la noche en la ciudad y las historias de mi nuevo amigo no tenían fin, afortunadamente la charla siempre discurrió con un cierto tono jocoso y una palmaria reciprocidad de información sobre nuestras vidas, imagino que se debió sentir realmente cómodo con nuestra presencia ya que nos invitó a cenar a su casa. Su hogar era una pequeña vivienda taladrada por las balas, obviamente aquí no íbamos a sacar ni una foto pero si la entrada era sobrecogedora, ver los agujeros correlativos en el minúsculo salón no tenia parangón con nada de lo que observabamos en las calles, relacionar aquella habitación con la terrible historia que hace unas horas nos había contado Goran supuso un shock para nosotros.
Afortunadamente la locuacidad del anfitrión nos permitió abstraernos del entorno, algo que no consiguió con su bienintencionada cena, de nuevo arroz y carne picada; cuando el reloj se fue casi a las doce de la noche volver a Dubrovnik con el cansancio y cervezas acumulados se tornó un gran problema que aquel hombre detectó enseguida ofreciéndonos pernoctar allí. Es habitual por aquellas tierras hospedarse en lo que llaman "Sobes" (habitaciones dentro de su propia casa) dada la carencia de plazas hoteleras y la peculiar manera de entender el turismo de los oriundos de la zona, así que la invitación fue aceptada con total naturalidad.
Soy una persona a la que le cuesta conciliar el sueño en condiciones normales, con lo que en ese contexto sufrí deliberadamente para descansar. Cuando nos dimos cuenta la luz ya entraba tímidamente por la ventana y Goran cantaba algo indescifrable en la ducha, era el momento de levantarse y nuestro amigo tenía una última sorpresa, el Talbot rojo aparcado enfrente de su puerta era el antiguo coche de la familia, y con una sonrisa de oreja a oreja nos invitó a dar una vuelta por los pequeños montes que rodean a Mostar.
La vuelta turística se completaba con comentarios del tipo "aquí mataron a mis vecinos" o " en este enclave hicieron una emboscada a los serbiobosnios", realmente a estas alturas ya no les daba especial relevancia a estos relatos, la guerra parecía haber estado conmigo mucho más tiempo que apenas un par de días y la adaptación del ser humano a cualquier entorno era una máxima indubitada.
Goran tenia que volver a abrir su pequeño negocio y nosotros regresar a Dalmacia, todavía nos quedaban un par de jornadas de viaje por Montenegro. Un efusivo abrazo y el intercambio de todo tipo de números, correos y demás sellaron nuestro agradecimiento.
Quisimos hacernos una foto con él de recuerdo pero no lo permitió...la situación en Mostar sigue teniendo muchos misterios para el extranjero.
Publicado por Jose Manuel del Rio // Abogado Penalista en 0:17 8 comentarios:
Etiquetas: Bosnia, cronicas desde la resistencia, derecho de resistencia, Jose Manuel del Rio, Mostar
DÍAS EN MOSTAR
Recuerdo el impacto mediático que supuso el conflicto bosnio y la guerra de los Balcanes en la sociedad europea. En el año 93 todo el mundo giró la cabeza hacia la Ex Yugoslavia, nos estremecía que a 500 km de Roma, casi en el corazón de la Vieja Europa, gente de raza blanca estuviese inmersa en una pseudoguerra civil que luego adquiriría tintes genocidas. Era tan difícil imaginar una situación de tal calibre en los 90 que ni tan siquiera se pudo dar una respuesta a tiempo por parte de la OTAN con lo que la barbarie se prolongó hasta los Acuerdos de Dayton, 3 interminables años después, conjugado todo ello con el corolario de los Juicios del Tribunal de la Haya contra los líderes serbios hace escasas fechas.
Los presupuestos que habilitaron lo expuesto, como bien dijo nuestro casero croata Mladen “son demasiado complicados como para que se entiendan ahí fuera”, no obstante a modo de explicación indiciaria quiero señalar algunos de ellos. La extinta República de Yugoslavia era un amalgama de etnias que Tito se encargó de apaciguar bajo su mando; históricamente croatas y serbios han sido las más representativas, con un enfrentamiento constante (hasta el punto de influenciar de forma decisiva el inicio de la I Guerra Mundial) y que aprovecharon el fin de la URSS y la primitiva iniciativa de independencia de Eslovenia para la creación de sus respectivas naciones, un proceso que conllevó un enfrentamiento bélico para determinar las fronteras de los nuevos estados y su composición demográfica. En esa tesitura, el pueblo bosnio, multiétnico y multireligioso por naturaleza, declaró también su propia autodeterminación, circunstancia con la que los serbios mostraron su disconformidad mediante una guerra civil con acciones genocidas como la de Srebrenica (8000 bosnios asesinados) lo que nos remite directamente a la situación temporal del párrafo anterior y a la importancia de la batalla de Mostar en el conflicto.
Casi sin querer, después de organizar con un par de amigos unas vacaciones de ocio por la costa croata acabé inmerso en aquel escenario, en aquel puente de Mostar tantas veces reproducido en los telediarios y erigido como símbolo de la reconstrucción actual de la ciudad. Aquello no es más que una fotografía, lo que pude vivir en Bosnia nada tiene que ver con lo que representa tender puentes y me ha supuesto una especie de catarsis vital que debe llevar inexorablemente a la relativización de nuestras problemas domésticos.
Llegamos allí en un modesto coche alquilado el 16 de julio, casi 3 horas desde Dubrovnik para recorrer solo 140 kilómetros de distancia, las pésimas carreteras y los cuatro controles fronterizos impedían ganar ni un solo minuto de tiempo. Cuando entramos en Bosnia el paisaje y las edificaciones se tornaron sutilmente más rurales a la vez que el termómetro del coche se iba casi a los 40 grados, todo ello conjugado con las inexistentes horas de sueño que traíamos de los dos días anteriores pudo hacer que la llegada a la ciudad tuviese bastante de onírica; no hay tiempo para asimilar nada, vienes de la banal costa de Dalmacia y sus bares de música comercial repletos de aspirantes a modelos y entras de inmediato en un paisaje apocalíptico lleno de metralla, agujeros de bala y casas reducidas a escombros; sin espacio para las presentaciones estábamos en Mostar.
La ciudad es de unos escasos 100.000 habitantes y por lo tanto bastante pequeña, con lo que prácticamente sin darnos cuenta llegamos a la zona antigua y aparcamos el coche; nuestro primer contacto con un bosnio se deriva de ese hecho, los “gorrillas” no entienden de nacionalidades y han adquirido una universalidad digna de respeto, así en un inglés cuestionable el sujeto nos dice que hemos de dejar unas cuantas “kunas” para que vigile el coche pero revestido de una formalidad impecable al darnos una especie de ticket como contraprestación por sus servicios. Aprovechando que la conversación discurre por un cauce amable le pregunto por un par de localizaciones y la situación actual de la población a nivel social, el individuo coge confianza y nos relata “hace años todo el mundo se volvió loco, ahora vivimos como nos permite el recuerdo”, un apretón de manos y una amplia sonrisa nos despiden de él tras las indicaciones de cómo llegar al puente.
Inmediatamente después nos adentramos en la zona antigua, el aspecto es bastante bueno, unas cuantas terrazas y algunos puestos de venta de artesanía local confirman que existe cierto turismo en este enclave. Después de 200 metros llegamos al mentado puente Stari Most, aquí la vista sí que es casi idílica, piedra limpia, aguas cristalinas y un trampolín desde el cual un par de saltadores hacen todo tipo de piruetas ante el aplauso de unos cuantos espectadores.
A la izquierda un trozo de mármol con la inscripción “don´t forget 93” nos devuelve a la realidad, justo a su lado se encuentra la entrada de lo que reza ser el “museo de la guerra" , nuestra curiosidad de momento no es tanta como para pagar los 5 euros que pide amablemente la chica del hall teniendo en cuenta lo poco que prometía el lugar, pero inevitablemente vemos las fotos de la guerra que adornan la recepción, muestran sangre, civiles muertos, militares hablando al lado de una pila de cadáveres, escombros…su tragedia se ha convertido en negocio para alguno 15 años más tarde.
Tras cruzar el puente, nos aguardan otro par de calles llenas de terrazas y puestos, aquí con más relevancia en cuanto a artículos militares de todo tipo y siempre con una simbología comunista; para cuando nos hemos dado cuenta se ha acabado el “oldtown” y ya estamos de nuevo ante esqueletos de edificios y agujeros de bala por doquier. Pero algo ha cambiado, aquí proliferan las barbas y la gente con túnica y de repente se nos hace patente la división de Mostar, de un lado la parte bosniocroata católica y de la otra la puramente bosniaca de corte musulmán. Dicen los libros que para contrarrestar la ofensiva serbia, los bosnios se aliaron con los croatas para derrotar a su enemigo histórico logrando expulsarlos de la ciudad en el año 93; sin embargo esa unión fracasó a la hora de perpetuar el paisaje multiétnico que siempre había conformado la localidad y los croatas bombardearon el puente para sitiar a sus vecinos musulmanes . La barbarie continuó hasta la intervención de fuerzas internacionales cuando la situación llego a una calma ficticia que perdura hasta hoy.
Pasaban unas horas del mediodía y desde luego que ya era momento de comer . Otro par de vueltas buscando un sitio donde poder degustar algo típico de la zona y finalmente llegamos a una especie de buffet de comida bosnia, el camarero dice hablar francés, italiano, español y realmente dudo de que si tan siquiera supiese hablar, la comunicación se hace difícil pero finalmente nos pone un mixto de unas cuantas raciones que tenían allí preparadas,en teoria era "cocina halal" que podiamos definir como arroz y carne picada en todas las presentaciones posibles, imagino que se trataba de cordero dado que estábamos en la parte musulmana pero nos resultó imposible de descifrar. Los postres correctos, los flanes son iguales en todo el mundo.
Al salir de allí, observamos una pequeña tienda que vende camisetas de futbol, bufandas y toda la parafernalia, siempre me gusta llevarme una del sitio que visito así que me decido a entrar buscando la equipación titular de Bosnia, por supuesto esperando que se trate de una imitación a buen precio. Y desde luego, nunca pensé que el hecho de comprar una simple camiseta iba a cambiarnos tanto la estancia en Mostar...pero eso queda para el siguiente artículo.
Publicado por Jose Manuel del Rio // Abogado Penalista en 1:13 11 comentarios:
DESDE ARGENTINA: EL PACO
Siempre es un placer para mi que haya gente que quiera colaborar con el blog y aportar su grano de arena a esta modesta iniciativa, esa sensación crece exponencialmente cuando el contenido que se pone a disposición es de incuestionable calidad e interés. Mi buen amigo y abogado Nicolas Maggi inaugura su sección "Desde Argentina" con la presente entrada, teniendo por seguro que mas adelante habrá ocasión de hablar en profundidad sobre drogas en este espacio y todo lo que se deriva de uso y la ingente afectación en el sistema penal que produce su vigente regulación. Sirva por lo tanto el presente como fuente de conocimiento de la situación en Argentina. Os dejo con el artículo
Por Nicolás Maggi. Abogado.
El tema objeto de esta colaboración en Derecho de Resistencia versa sobre el Paco, una droga de bajísima calidad, altamente adictiva y dañina, asimilada en parte al “Crack”, que está haciendo mella en la clase más baja de la sociedad argentina y, lentamente pero sin pausa, subiendo a estratos superiores, concretamente la clase media y media alta, contribuyendo así al aumento del delito, la marginalidad y la exclusión social.
Como corolario al tema central conviene comentar que hace apenas un lustro, el 25 de agosto de 2009, la Corte Suprema de Justica de la Nación Argentina, nuestro equivalente institucional al Tribunal Supremo español, en un fallo histórico y resuelto por unanimidad, afirmó que es inconstitucional castigar a un adulto por tener y consumir marihuana, si lo hace en un ámbito privado y sin peligro para terceros priorizando la protección de la privacidad y la libertad personal de los ciudadanos.
Concretamente, este fallo conocido como el “caso Arriola”, declaró la inconstitucionalidad del artículo 14 de la ley 23.737 que prevé una pena “…de un mes a dos años de prisión cuando, por su escasa cantidad y demás circunstancias, surgiere inequívocamente que la tenencia es para uso personal.” Entendiendo el alto tribunal que contradice el artículo 19 de la Constitución Argentina, conforme el cual “Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados. Ningún habitante de la Nación será obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe”.
Es decir, lo que pena la ley no es, precisamente, el consumo, sino la tenencia de la droga. Lo que buscó este fallo fue sentar Jurisprudencia con el norte de proteger a quien usa drogas en su intimidad, claro, siempre y cuando no se ponga en peligro a terceras personas. Asimismo hay que remarcar que el veredicto solo se refiere a la marihuana, pero vale como indicio para determinar cuál es el camino de la Jurisprudencia del más alto tribunal argentino respecto del consumo personal de drogas, tal y como sucede con el “Paco”.
Hasta hace no mucho tiempo se creía que el “Paco” era un residuo de la elaboración del clorhidrato de cocaína, lo que lo asemejaba casi en parentesco directo al tristemente célebre “Crack”.
Un comité de expertos (integrado por reconocidos médicos, fiscales y jueces en lo penal e instrucción) que asesoran al gobierno argentino, liderado por el Dr. Carlos Damin, Jefe de Toxicología del prestigioso hospital “Juan Fernández” y profesor de toxicología de la Universidad de Buenos Aires, elaboró un informe (presentado ante la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires los días 10 y 11 de mayo del corriente) que se expresó en estos términos respecto de la fórmula del “Paco”, luego de analizar gran cantidad de dosis secuestradas en distintos procedimientos policiales:
“Descartamos que sea el residuo de la elaboración del clorhidrato de cocaína porque en los análisis químicos realizados hubo ausencia de sulfatos e hidrocarburos.”
Increíblemente, el mentado estudio concluyó que el “Paco” se elabora con sustancias medicinales de venta libre, extremadamente fáciles de obtener, como el bicarbonato de sodio y cafeína, aunque no se ha develado en su totalidad la fórmula de la droga, lo cierto es que si no se trata de un derivado del crack, estamos ante una nueva droga.
De hecho, la finalidad del informe es, desentrañando los ingredientes esenciales de este estupefaciente, optimizar la lucha contra este flagelo, aprobando una nueva ley de regulación de expendio y publicidad de medicamentos de venta libre, que a la fecha tiene media sanción de la Cámara de Diputados argentina.
>Algunos datos sobre el “Paco”:
1. Dosis. Pesa entre 0,01 y 0,03 gramos. Su composición consta de distintas sustancias como el alcaloide de cocaína, cafeína, bicarbonato de sodio y anfetaminas. El “Paco” se consume fumándolo solo o mezclado con tabaco, marihuana o ambos. Al componente activo de la droga solo le toma entre ocho y cuarenta segundos llegar al sistema nervioso central produciendo un inmediato estado de euforia que dura de dos a cinco minutos.
2. Efectos. El consumidor pasa por cuatro etapas bien concretas luego de consumir la droga. Inicialmente un estado de euforia, de disminución de las inhibiciones, seguido de un sentimiento de angustia, depresión e inseguridad (aproximadamente luego de cuatro o cinco minutos de consumida la dosis). Rápidamente se llega a la adicción, buscando mitigar esa sensación desagradable experimentada por el adicto luego de varios minutos de consumida la última dosis y finalmente una etapa de psicosis y alucinaciones, que en escasos seis meses, puede terminar en la muerte del adicto.
3. Los estudios realizados descartan que se trate del residuo de la elaboración del clorhidrato de cocaína.
4. El costo de la dosis asciende a seis pesos argentinos o un euro con treinta céntimos. En apariencia asequible, pero no debe olvidarse que un adicto puede consumir más de cincuenta dosis diarias, lo que lleva a los adictos de bajos recursos al delito o a prostituirse.
5. El comercio del “Paco” en la Argentina mueve más de 300 millones de euros al año, que supera largamente las ganancias de muchas industrias legales en el país.
Publicado por Jose Manuel del Rio // Abogado Penalista en 13:12 No hay comentarios:
Etiquetas: caso Arriola, derecho de resistencia, el paco
Indubitadamente, formar un juicio de credibilidad sobre un testigo es tarea del juez, pero también resulta cierto que en gran cantidad de ocasiones esa consideración se sedimenta en percepciones totalmente subjetivas y variables dependiendo del magistrado que tenga que valorar dicho testimonio.
Alemania es la referencia en cuanto a doctrina relativa al Derecho Penal, por lo tanto no sorprende que en ese país hayan desarrollado como prueba legítima un análisis científico de ciertos presupuestos que confieren credibilidad a los relatos vertidos en sede oral.
La psicología es un campo de mi agrado y que interacciona con multitud de ámbitos, desde luego el jurídico no permanece ajeno a su influencia; por todo ello he investigado algo sobre el tema y topándome con la obra de Heinz Offe creo que es interesante conocer algunos aspectos sobre la temática que he ido descubriendo. El artículo va a quedar excesivamente largo pero considero que al que le interese se lo leera entero, no le veo mayor sentido a dividirlo en partes en esta ocasión.
Funciona a través de 4 hipótesis, la primera corresponde a la “verdad” y se llega a su eventual determinación a través del descarte de las otras 3 hipótesis, la de la “incapacidad” “engaño” y “sugestión”. Esta tesis serviria como herramienta para comprobar si el individuo está aludiendo a una percepción directa que ha experimentado, nunca para determinar si una persona tiene tendencia a la mentira y ni mucho menos para llegar al conocimiento de la realidad del caso y asi determinar la responsabilidad criminal; yo al menos lo veo como un mero medio de valoración de prueba y siempre en casos complejos donde existe carencia de actividad probatoria paralela.
HIPÓTESIS DE LA INCAPACIDAD
Para pensar que un testigo esta describiendo su propia experiencia ( cuidado, de nuevo no hablo de lo realmente acontecido) primero hay que hacer un juicio sobre su capacidad; es la hipótesis mas inusual ya que normalmente la persona no estará afectada por ningún déficit cognitivo, pero es necesario realizar un análisis indiciario de las condiciones mentales del interviniente que permita descartar cualquier daño mental o alteración psicológica que altere su relato. Pensemos en individuos borderline, trastornos psicóticos o estados de ansiedad extremos, para ello evidentemente se recurrirá a los mas elementales psicodiagnósticos y clasificaciones psicopatológicas.
HIPÓTESIS DEL ENGAÑO
En la totalidad de los casos se analizará la hipótesis del engaño. Partimos de la base de que inventarse una historia requiere mayores habilidades cognitivas y un desarrollo mental superior, ello agregado a que el recordar la construcción de una fantasia es mucho mas difícil que hacerlo sobre una realidad. Su análisis se divide en dos ámbitos:
-Analísis del contenido de la declaración:
a) Grado de detalles: una historia real es mas rica y concreta en cuanto a detalles, al respecto cualquier anécdota o apunte confiere credibilidad al relato.
b)Consistencia lógica: el relato ha de tener una coherencia estructural, lo que es difícil de lograr en caso de invención, especialmente a preguntas que nos situen en diferentes planos temporales y compliquen la necesaria contextualización
c)Corroboraciones perífericas: los elementos fuera del núcleo del testimonio que puedan ser corroborados por terceros, otorgan una indubitada fuerza de credibilidad; este requisito de valoración ha sido reconocido judicialmente por nuestro Tribunal Supremo en ciertos casos de riesgo limite para la presunción de inocencia.
d)Complicaciones de la acción y cadenas de interacción: ambos elementos son de difícil incardinación eu una fantasia, el exhibir dificultades de las acciones en el relato se confiere verosimilitud a lo depuesto.
e)Motivación del testigo: han de valorarse tanto alegaciones de descargo como autoinculpación en una testificial acusatoria como índice obvio de credibilidad.
-Análisis de la constancia: esta es una característica que también considera específicamente el Tribunal Supremo español, se trata de comprobar a través de las diferentes declaraciones en un proceso (recordemos que en muchos casos se declara ante la policía, instrucción y en juicio oral) se mantienen intactas aportaciones respecto a: acontecimiento fundamental, sujeto activo, lugar de los hechos, condiciones de luz o climáticas, posición del cuerpo en agresiones corporales y objetos importantes en el desarrollo conductual.
En todo caso ha de quedar claro que no es un procedimiento que otorgue puntos por cada requisito cumplido, ha de tener una fuerza global que permita atender como creible un testimonio y evidentemente respetando el principio de inmediación judicial que puede valorar asimismo la "comunicación no verbal" del interviniente.
HIPOTÉSIS DE LA SUGESTIÓN
Hay determinados casos fuera del engaño en los que el individuo empieza a contaminar su declaración de forma inconsciente y sugestiva y por eso en los últimos veinte años se ha empezado a estudiar esta hipótesis, especialmente en niños. El problema es que un testigo que actua bajo esta influencia puede realizar una declaracion cualitativamente creible y por ello, y de nuevo haciendo hincapié en los menores de edad, se valora si concurren y en que grado las siguientes circunstancias:
-El sujeto pasivo de la primera declaración - Condiciones físicas de la misma - Si se ha hecho a través de un interrogatorio o ha sido espontánea - Expectativas y respuesta del receptor. - Existencia de preguntas capciosas.
La vaguedad en los detalles seguida de cambios en la declaración, el ánsia de inculpación por parte del receptor o una posición subordinada del interviniente son logicamente sintomas sugestivos a valorar cautelosamente en los supuestos de agresiones sexuales o implicación de menores anteriormente relatados.
APLICACIÓN DEL MÉTODO AL ÁMBITO COTIDIANO
Imagino que muchos estareis pensando en aplicar lo señalado al vuestro dia a dia, lamentablemente los indices cientificos arrojan resultados muchos mas pobres dentro de ese contexto.
En el ámbito cotidiano juegan un papel mucho mas importante el eventual conocimiento que tengamos de la persona y especialmente la posible motivación de sus palabras. Queda empíricamente probado que atribuimos credibilidad a las declaraciones que a nuestro parecer se hayan desprovistas de cualquier motivación y desconfiamos de las que sí llevan un animo resultadista. Evidentemente podemos extrapolar los indices con los que operamos en la Hipótesis del Engaño a nuestro ámbito cotidiano y que asimismo pueden resultar fiables. Extremos como las corroboraciones periféricas, contextualizaciones y referencias a sensaciones de luz o térmicas tienen una fuerza indubitada en la credibilidad de los emisores pero finalmente hay que reconocer que el factor motivacional y de conocimiento profundo del caracter de la persona determinan esa atribución de verosimilitud.
Si habeis leido hasta aquí es que indubitadamente os motivaba el tema, a mi desde luego me ha parecido interesante la obra que he estudiado para adquirir el esquema mental de valoracion del testimonio y creo que debiera formarse a nuestros magistrados en este contexto. En el ámbito penal la valoración de la prueba es libre y a pesar de estar influenciada por la jurisprudencia, el ordenamiento solo alude a la "intima convicción del juez"; por todo ello seria aconsejable que esa intima convicción mencionada se viese revestida de procedimientos científicos como el presente, al menos como otro elemento a valorar por nuestros magistrados.
Publicado por Jose Manuel del Rio // Abogado Penalista en 16:24 3 comentarios:
Etiquetas: Heinz Offe, íntima convicción del juez, mundo jurídico, Psicologia del Testimonio
GUIA PRÁCTICA PARA RECURRIR TUS MULTAS (II)
Los distintos reglamentos y leyes de circulación establecen una determinada prescripición de la infracción según su gravedad, como seguramente sabréis están divididas en leves, graves y muy graves con un plazo prescriptivo aparejado de 3 meses, 6 meses y 1 año respectivamente.
http://www.supermotor.com/revista/2004/10/252349.html (aqui podeis ver la nueva reglamentación tras la reforma)
Pues bien, dependiendo del tipo de infracción a la que nos enfrentemos el transcurso temporal que ha de transcurrir sin noticias se ajusta a lo señalado en el párrafo anterior. Siguiendo el ejemplo, si somos propuestos para sanción por un hecho caracterizado como grave en la Ley de Tráfico, al pasar más de seis meses y treinta días desde la fecha del escrito en el que se notifica la denuncia (no la fecha de notificación) la multa quedara desprovista de poder coercitivo. Este periodo debe contarse los mentados 6 meses de fecha y además sumarle 30 días hábiles, es decir, excluyendo los domingos y festivos pero teniendo en cuenta los sabados. Obviamente si la sanción definitiva llega superado este margen, hemos de recurrir y por ende ganar tal recurso
La Administración sigue empeñada en la imposición de la multa, y no hemos tenido el más minimo éxito con nuestro desarrollo de defensa. Nos llega la sanción “definitiva” (vocablo que no puede equipararse a su homónimo penal) y se nos permite presentar recurso ordinario en plazo de un mes, como en la anterior notificación se nos señala a pie de página un faldón de recursos que nos indica ante quien elevarlo y el plazo de un mes para hacerlo efectivo.
Os copio y pego otro formulario para el Recurso, evidentemente adquiere una mayor complejidad pero no hay razón por la que no podeis realizarlo sin ayuda letrada.
D................. ., mayor de edad, DNI......, con domicilio a efectos de notificaciones en.......Calle/ Plaza Nº.........., ante ...., comparece y como mejor proceda en derecho DICE:
Que en virtud de este escrito, y dentro del plazo de un mes concedido al efecto, interpone Recurso Ordinario, contra la Resolución de fecha ...( fecha que figura en la notificación de sanción definitiva ), de ................ (el nombre del órgano que haya emitido la resolución ), por no encontrarla ajustada a derecho en los términos del artículo 115 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, e infracción de la legislación sustantiva aplicable.
PRIMERO. Mediante oficio de fecha......... ( fecha en la que te notifican ), le ha sido notificada la Resolución referenciada, por la que se impone una multa de ... .euros) como consecuencia de resultar probados los hechos reseñados en la denuncia de fecha ............, formulada por la Comandancia de la Guardia Civil.
SEGUNDO. La descripción de los hechos imputados no se corresponde con la realidad y así se manifestó, aportando los elementos probatorios suficientes, en el escrito de descargos y alegaciones, de fecha...., que consta en el expediente y damos por reproducido para evitar reiteraciones innecesarias. No obstante, para la adecuada comprensión de estos hechos, conviene precisar lo siguiente
( Os ofrezco un abanico de argumentaciones, a escoger la que se adecue a las circusntancias)
Legalidad. La potestad sancionadora sólo se ejercer cuando haya sido expresamente atribuida por una norma con rango de Ley y corresponde a los órganos que la tengan expresamente atribuida como propia por disposición de rango legal o reglamentario. En el presente supuesto el Centro Directivo que impone la sanción no tiene atribuida la competencia para la imposición de la multa objeto de recurso
Tipicidad . La tipicidad es la descripción legal de una conducta a la que se conectar una sanción administrativa. No son lícitas cláusulas generales o indeterminadas de infracción que permitan al órgano sancionador actuar con un excesivo arbitrio. En este caso, la descripción de los hechos no es subsumible en el precepto aplicado, ni siquiera mediante la calificación genérica como infracción de los "incumplimientos totales o parciales de las obligaciones o prohibiciones establecidas en las leyes"
Responsabilidad. El expedientado no es responsable de los hechos denunciados ni aún a título de simple inobservancia. El principio de la culpabilidad hace que no se pueda configurar la infracción administrativa prescindiendo del elemento subjetivo de la culpabilidad para sustituirlo por un sistema de responsabilidad objetiva o sin culpa
Irretroactividad. La norma sancionadora, aplicada en este expediente, entró en vigor con posterioridad a los hechos que constituyen la infracción supuestamente cometida.
Proporcionalidad. El principio de proporcionalidad supone una correspondencia entre la infracción y la sanción, con interdicción de medidas innecesarias o excesivas. En el presente caso se ha realizado una valoración indebida de las circunstancias modificativas: intencionalidad o reiteración, perjuicios causados, reincidencia por infracción de la misma naturaleza en el plazo de un año, capacidad económica del interesado y los demás elementos de juicio, que debieron tenerse en cuenta para un adecuado ajuste proporcional de la sanción a las circunstancias del caso y del infractor.
Concurrencia de sanciones. Identidad de sujeto, hecho y fundamento con la sanción impuesta por otro órgano administrativo. ( Esta última sólo en caso de haber recibido otra multa por el mismo hecho, lo que por otro lado es bastante difícil).
Prescripción. Por haber transcurrido el plazo legalmente establecido desde la comisión de los hechos hasta la incoación del expediente (Art. 132 LPC). Por haberse producido la notificación del Acuerdo de Incoación dos meses después de haberse dictado (Art. 6.2 RPS).
SEGUNDO. Postulamos la pretensión de anulabilidad de la Resolución impugnada ya que resulta también infringido el ordenamiento jurídico en la aplicación de las normas sustantivas correspondientes (o desviación de poder):
( Aquí debes hacer figurar aquellas normas del Código de la Circulación que consideres infringidas, si no quereis buscar el artículo, el recurso puede ser efectivo igualmente pero un breve repaso al índice de la Ley de Tráfico os puede ser de infinita ayuda)
http://www.dgt.es/portal/es/normas_legislacion/ley_trafico/
Lugar, fecha y firma por el que suscribe
Si nos deniegan nuestro recurso no queda otra que acudir al procedimiento contencioso-administrativo, es caro (más si pierdes), necesitas llevar abogado y procurador, y por supuesto es desesperadamente lento.
Realmente de no ser una multa derivada de un rastro documental totalmente a nuestro favor y que presente como profundamente arbitraria la actuación de la Administración, no recomiendo personarse en este procedimiento por temas de tráfico a no ser que consideremos de forma objetiva que la cuantia de la sanción nos habilita para intentar su nulidad.
Con todo ello finalizo esta incursión en el recurso de multas derivadas de normas de circulación, un ámbito que se ha automatizado hasta el extremo por parte de la maquinaria estatal y si bien, en principio pudiésemos pensar en destinar al blog a debates de “mayor nivel dogmático” no deja de ser cierto que el “Derecho de Resistencia” pasa en ocasiones por actividades tan aparentemente cotidianas como el mero recurso de una multa. Por todo ello no descuidemos este aspecto, desde aquí os animo a no acogeros al descuento por pronto pago si divisáis cualquier atisbo de irregularidad en la sanción a imponer y desde luego a no acudir a servicios de recursos de multas que utilizan la misma automatización que el ejecutivo; la información nos legitima a no quedarnos inmóviles.
Publicado por Jose Manuel del Rio // Abogado Penalista en 0:26 3 comentarios:
Etiquetas: guias practicas, multa, recurso ordinario, Ryanair, tráfico

References: artículo 14
 artículo 19
 Resolución 
 resolución 
 artículo 115
 Resolución 
 Resolución