Source: https://m.xatakafoto.com/analisis-y-pruebas/fujifilm-x-pro2-analisis
Timestamp: 2019-02-17 17:09:26+00:00

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Fujifilm X Pro 2, Análisis. Review con características, precio y especificaciones - X
La presentación de la nueva Fujifilm X-Pro2 se hacía a bombo y platillo aprovechando el quinto aniversario de la serie X. Una renovación muy esperada y rodeada de crecientes rumores en las semanas previas que al final confirmaron la gran apuesta del fabricante japonés con una nueva integrante. En este caso estrenando nuevo sensor y resolución, continuando con un gran visor híbrido como característica personal de este modelo, además de añadirles mejores sustanciales que más allá del papel había que probar a fondo.
Un gran paso adelante en la serie X
Con la llegada de la X-Pro2, se mantiene el espíritu de la serie X, pero también la peculiar personalidad de la X-Pro, solo que ahora se actualiza con la última tecnología y mejorando (con mucho, en algún detalle) a la primera generación, justo allí donde más debilidades poseía. Para así, conformar un modelo muy sólido, potente, completo y que sintetiza con sólidos argumentos técnicos la apuesta de Fujifilm con su serie X.
Como ya indicábamos cuando fue anunciada y con la primera toma de contacto, no se trata de una renovación de modelo al uso. Tras un tiempo considerable en este veloz mundo de la tecnología, y tras varios modelos que han servido para consolidar el sistema, la llegada de la Fujifilm X-Pro2 era una prueba de fuego para ver qué puede deparar el fabricante en el futuro. De momento, hemos podido ponerla a prueba para ver su comportamiento, valorar sus virtudes y no olvidar sus defectos.
Fujifilm X-Pro2, características principales
X-Trans CMOS III de 24,3 MP
Híbrido con resolución de 2,36 millones de puntos y tasa de refresco de 85 fps
hasta 1/8000 s (electrónico hasta 1/32000 s)
De 200 a 12.800 ISO
Aleación de magnesio y sellado
LCD de 3 pulgadas y 1,62 millones de puntos
Modos simulación película
15 (incluido ACROS)
495 g (batería y tarjeta incluidas)
1.799 € (solo cuerpo)
Fujifilm X-Pro2: diseño y ergonomía
Pocas diferencias encontramos en cuanto al concepto de diseño a primera vista. Aunque las tiene y algunas son realmente destacables. Empezando por su visor híbrido, que sigue manteniendo su excepcional calidad, tanto en su versión óptica (que incorpora info completa sin perder las sensaciones) como la electrónica que mejora resolución y velocidad de refresco (hasta 85 fps, en modo alto rendimiento). Es uno de sus puntos fuertes así que no podía quedarse sin una lógica mejora en calidad global.
En su parte trasera se ha incluido un nuevo joystick muy útil para seleccionar puntos de enfoque y navegar por los menús
La pantalla trasera aumenta su resolución, así como mejora su velocidad de refresco. Algunos controles han sido desplazados hacia la derecha de la mencionada pantalla y se incorpora un nuevo control, un pequeño joystick que añade más versatilidad para el control de diversos parámetros (especialmente indicado para la elección del punto de enfoque).
En el resto las mejoras eran más esperadas, como el dial de compensación de la exposición que aumenta los valores hasta +/- 3 (con una opción C que permite incrementar hasta +/- 5 pasos). Además, encontramos una nuevo control de la sensibilidad ISO, integrada dentro del dial de selección de velocidad de obturación. Una solución ingeniosa, que se recupera de diseños antiguos de la era analógica, pero que aquí, al menos en la práctica, no termina de convencer demasiado.
El nuevo dial de selección de valores ISO no nos ha convencido y no resulta muy cómodo
Hay que levantar la rueda y girarlo para seleccionar el valor ISO adecuado que se ve a través de una diminuta ventana en el dial de velocidades. Es fácil usarla. Pero no es ni demasiado intuitiva ni ágil cuando se trabaja. Al margen de que en situaciones de poca luz esta ventana es tan pequeña que no se puede apreciar el valor a seleccionar y hay que recurrir a la pantalla o visor para ello. Esto, unido a que es necesario levantar la rueda para girar y seleccionar, hacen que no sean pocas veces las que no se consigue seleccionar el valor deseado con suficiente rapidez y comodidad, siempre con cierto temor de cambiar, accidentalmente, el valor de velocidad de obturación.
Eso sí, quizás compensa en cierto modo este aspecto menos convincente del diseño, el hecho de que, ahora, esta X-Pro2 permite hasta tres diferentes configuraciones del ISO automático y que, unido a la personalización de algunos de los botones configurables, mejora notablemente sus posibilidades (incluso por encima de usar el modo manual a tenor de esa falta de comodidad de manejo mencionada).
Un punto a favor del diseño es que nos encontramos con un doble slot o ranura para usar dos tarjetas de memoria (una es compatible con UHS-II, en tanto que la otra los es con UHS-I). Un avance casi obligado si las pretensiones de este modelo son convencer completamente a usuarios profesionales y exigentes.
El resto, encontramos el cuerpo sólido, resistente y cómodo (se ha mejorado ligeramente el agarre) manteniendo un tamaño comedido y un diseño discreto.
Nueva interfaz. Bienvenida
Con la nueva interfaz se ha conseguido una mejora sustancial de los menús y su navegación
Un cambio que suele pasar más desapercibido pero que nos ha parecido sustancial en el uso intensivo, es la mejora y cambio de la interfaz. Se ha conseguido una mejora sustancial de los menús y su navegación. Un rediseñado suponemos que casi obligado tras la incorporación de las nuevas opciones que incorpora la X-Pro2 y que, en conjunto, resulta un acierto y al que es fácil acostumbrarse. Y para los que gusten de personalización, se incluye una opción en el menú donde incluir los valores que más usamos y así tenerlos a mano y no tener que navegar por todos los menús y submenús (que han aumentado).
El enfoque, ahora mucho más veloz y completo
En la primera generación, el autofocus era uno de sus puntos menos brillantes. Tras tanto tiempo y viendo las mejoras que han aportado modelos como la X-T1 o la X-T10, se esperaba bastante avance con la X-Pro2. Como así ha sido. Y, de hecho, ya no se queda “tan atrás” con respecto a la competencia y ofrece un sistema de enfoque automático de gran rendimiento y con opciones realmente avanzadas, para competir claramente con cámaras profesionales.
Encontramos un enorme incremento de los puntos de enfoque, hasta 273, lo que unido a la nueva palanca de control (o joystick), se puede seleccionar con gran precisión y comodidad el punto de enfoque exacto. Pero más allá del control, lo cierto es que el nuevo autofocus es efectivo. Y eso que lo hemos probado con objetivos que, según las especificaciones, no son algunos de los últimos y que permiten una aún mayor “aceleración” del enfoque.
El enfoque por seguimiento ahora es muy sorprendente y efectivo (por fin)
El enfoque por seguimiento ahora es muy sorprendente. Veloz, efectivo y convierten a la X-Pro2 en una cámara válida para escenas de acción. Algo que, hasta ahora y salvando situaciones, la serie X no competía a gran nivel frente a rivales. La X-Pro2 se aprovecha del gran área de autofocus y sus numerosos puntos para sacarle partido en el enfoque continuo.
Conectividad, velocidad de disparo y autonomía
Como cabía esperar, la X-Pro2 cuenta con conectividad inalámbrica vía Wi-Fi, con gran facilidad de uso a través de la correspondiente aplicación. Funciona con efectividad y resulta muy ágil la habitual transferencia de imágenes al dispositivo que conectemos.
Otra opción que se ha visto mejorada notablemente es la velocidad de disparo. Permite alcanzar hasta 8 fps pero además, gracias al nuevo procesador el buffer ahora es mucho más potente y permite acumular bastantes disparos (hasta 50 seguidos en RAW) y almacenar a gran velocidad. Aquí notamos un importante avance que combina muy bien con dos aspectos: la doble ranura para tarjetas, que aumenta las opciones y la posibilidad de utilizar archivos RAW comprimidos sin pérdida. Esto, teniendo en cuenta el aumento de resolución se convierte en un punto a favor para los que necesiten disparar mucho y muy seguido.
El apartado de la autonomía es el que menos encontramos mejorado. Es el mismo tipo de batería que otros modelos de la serie X, solo que aquí, gracias a la opción del visor óptico, podemos prolongar algo más su rendimiento. Eso sí, aquí tenemos la opción de elegir entre tres modos según necesidades de cada momento: alto rendimiento (todas las opciones activadas, incluida la máxima velocidad de refresco del visor electrónico), normal y económico, donde se limitan algunas opciones para prolongar la autonomía. Ideal para situaciones donde no queremos perder el último suspiro de batería en una sesión.
También cabe destacar que se incluye un obturador electrónico con lo que incrementa las posibilidades de trabajo, permitiendo velocidades de hasta 1/32.000 segundo, mientras que la obturación mecánica permite alcanzar hasta 1/8.000 s. Además, permite la opción de ambos obturadores, que se usan en función de la velocidad de disparo que se requiera y que es muy cómodo en el modo prioridad a la apertura.
Con Fujifilm X-Pro2 @ 35 mm; 1/500 s; f/4,5; ISO 1.000
Además de la resolución, se aprecia una mejora de calidad de imagen global realmente sorprendente, incluso superior a la X-T1
Es el aspecto más importante y que más queríamos poner a prueba. No solo porque se trata de el nuevo sensor X-trans-III, si no por ver hacia donde Fujifilm puede apuntar en el futuro inmediato. La calidad obtenida en los sensores de otros modelos de la serie X ponía el listón muy alto (incluso con la propia X-Pro1). Pero hay que reconocer el gran (y, porque no, grandísimo) en el desarrollo de este nuevo sensor, donde con un incremento notable de resolución la calidad se aprecia sobresaliente, incluso superior al de la X-T1 que era quien marcaba el nivel máximo hasta el momento.
Unido al hecho de que este aumento de resolución no solo afecta a la señal de ruido, sino que incluso es capaz de mejorar los resultados en sensibilidades altas, dice mucho del resultado de este nuevo sensor.
Con Fujifilm X-Pro2 @ 35 mm; 1/1250 s; f/5; ISO 400
Excepcional en la reproducción de color. Es éste uno de sus principales argumentos y donde mejora a muchos modelos de la competencia, hasta el punto de que, sin entrar en pruebas de laboratorio comparativas, se puede decir que consigue resultados sobresalientes en todas las situaciones, incluso en escenas complicadas con una combinación de varias luces.
Muy buen comportamiento también del rango dinámico, que sigue la misma línea mejorando a modelos anteriores, incluso al de la X-T1. Especialmente en escenas de paisajes con altas luces y sombras, se aprecia una mejora en este sentido y vuelve a demostrar el trabajo de los ingenieros de Fujifilm, que han logrado una enorme madurez con esta serie X.
Con Fujifilm X-Pro2 @ 35 mm; 1/2200 s; f/1,4; ISO 200; Modo ACROS
Aquí no podemos olvidar que con esta X-Pro2 se ha incluido un nuevo modo de simulación de película que hará las delicias de muchos. El modo Acros, un modo en blanco y negro de resultados realmente sorprendentes y que lo acerca con una fidelidad asombrosa a imitar el trabajo con película monocromática (de hecho hereda el nombre). Unos resultados muy buenos en diferentes escenas que, además, se pueden combinar con las nuevas opciones de adición de “grano simulado” en diferentes intensidades, para lograr una brillante “imitación” a la película fotográfica. ¿Igual a la Leica M Monochrome? habría que hacer una comparativa de laboratorio pero viendo los resultados, lo cierto es que no anda muy lejos en cuando a reproducción de tonos y contraste.
Con Fujifilm X-Pro2 @ 35 mm; 1/70 s; f/6,4; ISO 6.400
A pesar del incremento de píxeles, la señal de ruido es muy contenida y ofrece buenos resultados hasta 6.400 ISO
En cuanto al rendimiento ISO cabe destacar, nuevamente, un gran trabajo con el sensor. Que con mayor número de píxeles, no solo no aumenta la señal de ruido con respecto a otros sensores de la serie X, sino que incluso la mejora. Aquí quizás no sea tan notable la diferencia, pero teniendo en cuenta que posee mayor resolución es un gran avance. Podemos comentar que aunque permite alcanzar valores nativos de hasta 12.800 ISO, si queremos unos resultados más óptimos podemos quedarnos con 6.400 ISO (aunque se ha mejorado tanto que este valor casi correspondería a un 3.200 ISO de la X-Pro1), donde no se aprecia una pérdida de nitidez ni una señal de ruido que inviten a no usarlo. No es lo más idóneo para lo que busquen la excelencia en nitidez pero es un resultado aceptable para la mayoría. A todo esto, si unimos el efecto de añadir “grano simulado” o el nuevo modo Acros, el ruido no resulta tan molesto. Aunque siempre depende del tipo de uso para el que se requiera.
Ver galería completa » Fujifilm X-Pro2 (24 fotos)
Fujifilm X-Pro2, la opinión de Xataka Foto
Con Fujifilm X-Pro2 @ 35 mm; 1/350 s; f/4,5; ISO 200
Es una cámara diferente, se siente diferente
Cuando llegó la X-Pro1 tuvo algo de especial, por el tipo de cámara, con altas prestaciones y con un visor híbrido que le confería una personalidad única. Es la mejor expresión de unir lo mejor del pasado fotográfico y no solo en cuanto a mero diseño, sino también en concepto (y así se siente cuando se trabaja con ella), con la última tecnología. Y la nueva Fujifilm X-Pro2 sigue manteniendo ese espíritu intacto. Es una cámara diferente, se siente diferente y, aunque tiene una curva de adaptación no muy baja (requiere un tiempo hacerse a su concepto), el caso es que viendo los resultados obtenidos y el manejo, la cámara es de las que enamora absolutamente o se odia (aunque no por opciones o resultados, desde luego).
Fujifilm ha hecho un trabajo notable con la X-Pro2, logrando incluir lo último en tecnología, mejorando progresivamente lo realizado en la serie X. Es una cámara que intenta acercarse a su uso como cámara telemétrica clásica y, por tanto, se aprovecha mucho mejor su concepto con focales fijas y distancias cortas (un 24, 35 o 50 mm), especialmente por el visor óptico.
Su calidad en rango dinámico, reproducción del color y control de la señal de ruido es una nueva cota para las cámaras de Fujifilm. En todo caso, cabe señalar que habría que diferenciar claramente este modelo de la gama X-T (con X-T1 y X-T10). En este caso, la X-Pro2 es una cámara ideal para reportaje, pero con la que salir bien parado de cualquier otro tipo de fotografía y escena. Una cámara de concepto diferente a cualquier otra (salvando a las “Leicas”) y que cuya elección a la hora de comprar tiene un gran componente de “enamoramiento” de su diseño y concepto.
La nota de la Fujifilm X-Pro2 en Xataka Foto
Calidad de imagen9.2
Diseño resistente y mejorado en detalles.
Visor híbrido único y diferencial
Gran calidad de imagen global
Reproducción de color y control del ruido
Dial de selección ISO incómodo
Opciones de vídeo mejorables y ausencia de 4K
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