Source: http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?type=REPORT&reference=A6-2006-0264&language=ES
Timestamp: 2013-06-20 12:32:08+00:00

Document:
INFORME sobre los medios de comunicación y el desarrollo - A6-0264/2006
Procedimiento : 2006/2080(INI)Ciclo de vida en sesiónCiclo relativo al documento :
A6-0264/2006Textos presentados :
INFORME 191k 134k
31 de agosto de 2006PE 374.431v02-00 A6-0264/2006
sobre los medios de comunicación y el desarrollo
(2006/2080(INI))
– Vistos los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), adoptados el 18 de septiembre de 2000 en la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas celebrada en Nueva York,
– Vista la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW), firmada el 18 de diciembre de 1979,
– Vista la Declaración de Johannesburgo sobre desarrollo sostenible, adoptada el 4 de septiembre de 2002 por la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, – Vista la Resolución sobre los resultados de la sesión especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas celebrada del 5 al 9 de junio de 2000 sobre «Mujeres 2000: Igualdad, Desarrollo y Paz para el siglo XXI», adoptada por la Asamblea Parlamentaria Paritaria ACP-UE el 12 de octubre de 2000 en Bruselas(1),
– Vista la Resolución sobre los derechos de las personas con discapacidad y de edad avanzada en los países ACP, adoptada por la Asamblea Parlamentaria Paritaria ACP-UE el 1 de noviembre de 2001 en Bruselas, Bélgica(2),
– Vistos el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948, el artículo 10 del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales de 1950, el artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos de 1969, adoptada, y el artículo 9 de la Carta Africana de los Derechos Humanos y de los Pueblos de 1981,
– Visto el Acuerdo de Asociación entre los Estados miembros del Grupo de Estados de África, el Caribe y el Pacífico, por una parte, y las Comunidades Europeas y sus Estados miembros, por otra, firmado en Cotonú, Benín, el 23 de junio de 2000(3), que entró en vigor el 1 de abril de 2003, y en particular su artículo 43, que trata de las tecnologías de la información y la comunicación y de la sociedad de la información,
– Vista la Resolución de la Asamblea Parlamentaria Paritaria ACP-UE, de 21 de abril de 2005, sobre los progresos realizados en el logro de la educación primaria universal y la igualdad de género en los países ACP en el contexto de los ODM(4),
– Vista su Resolución, de 21 de junio de 2001, sobre las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y los países en desarrollo(5),
– Vistos la «Declaración de Principios de Ginebra» y el «Plan de Acción» de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (CMSI), adoptado el 12 de diciembre de 2003,
– Vista la «Declaración de Dakar» sobre la promoción de las culturas y de las industrias culturales ACP, firmada por los Ministros de Cultura de los Estados ACP el 20 de junio de 2003,
– Visto el «Compromiso de Túnez» de la CMSI, adoptado el 18 de noviembre de 2005,
– Vistos el informe de la Comisión de Desarrollo y la opinión de la Comisión de Cultura y Educación (A6-0264/2006),
A. Considerando que la principal función de los medios de comunicación es difundir la información, proceso a través del cual garantizan a los ciudadanos la circulación eficaz de las noticias, las políticas y las actividades de los gobiernos,
B. Considerando que los medios de comunicación son el vehículo más importante para la participación pública en el proceso de toma de decisiones, C. Considerando que los medios de comunicación deben desempeñar una función particularmente importante en la concienciación y la transmisión de información,
D. Considerando que los medios de comunicación pueden contribuir al desarrollo de un país, ya que las TIC pueden influir en la calidad de vida de las personas; que los medios de comunicación pueden tener una influencia positiva en la mentalidad de las personas, la cultura y el aparato sociopolítico; y que la concienciación civil y política de los ciudadanos puede dar lugar a un gobierno más representativo,
E. Considerando que la mejora de los flujos de información y de los servicios de comunicación es una condición necesaria para acabar con la pobreza, y que la liberad de expresión, incluidos el acceso a la información y una prensa libre, es un derecho humano fundamental gracias al cual las personas pueden exigir el derecho a la salud, a un medio ambiente limpio y a una aplicación efectiva de las estrategias de reducción de la pobreza,
F. Considerando que el bloqueo informativo o unas estrategias de información inadecuadas por parte de los gobiernos y las agencias intergubernamentales pueden ser causa de desconfianza, infrarrepresentación y desinformación,
G. Considerando que, según las estadísticas de las organizaciones profesionales, en 2005 fueron asesinados 63 periodistas y, en lo que va de año, han sido asesinados 27 periodistas y 12 asistentes de comunicación, al tiempo que 135 permanecen en prisión,
H. Considerando que la radio y la televisión constituyen importantes herramientas de información que, en los países en desarrollo, están mucho más extendidas que los teléfonos o Internet y son mucho más efectivas que los periódicos,
I. Considerando que la radio rural representa un instrumento fundamental para la extensión agraria y el desarrollo rural,
J. Considerando que una sociedad civil bien informada e independiente (organizaciones no gubernamentales (ONG), asociaciones profesionales, medios de comunicación independientes, centros de investigación, etc.) puede desempeñar un papel clave para acabar con la espiral de violencia y corrupción, incentivando un debate abierto y exigiendo un gobierno más responsable,
K. Considerando que una prensa libre es una condición primordial para el desarrollo y el mantenimiento de un gobierno transparente y honesto, un crecimiento económico duradero y el progreso en el desarrollo y la estabilidad de orden social y político,
L. Considerando que hay más de 20 países africanos que sólo tienen un periódico (frente a los 1 456 diarios que había en 2004 en los 25 Estados miembros), lo que no es sorprendente a la vista del elevado porcentaje de analfabetismo, M. Considerando que la radio constituye la tecnología de la información más adecuada en las regiones en las que el analfabetismo está muy extendido, ya que la mayoría de las personas pueden acceder a ella, en particular las comunidades rurales sin representación, las mujeres y los jóvenes,
N. Considerando que menos del 30 % de los programas de televisión emitidos en los países en desarrollo son producciones propias y que el nivel de inversión en el sector de la comunicación televisiva es particularmente bajo,
O. Considerando que en los últimos años el cine ha registrado unos índices de audiencia sumamente elevados en los países en desarrollo,
P. Considerando que las TIC pueden utilizarse de múltiples maneras para apoyar la educación en los países en desarrollo y para salir del aislamiento (gracias sobre todo a los enlaces por satélite), y que las TIC más tradicionales (radio y televisión) pueden reivindicar un gran número de éxitos en la educación a distancia a unos costes competitivos,
Q. Considerando que la informatización ha mejorado considerablemente el trabajo de los periodistas y que la conexión informática entre distintos departamentos ha supuesto un importante ahorro de tiempo; que las conexiones a Internet también facilitan el trabajo de los periodistas al permitirles tener acceso a fuentes más variadas de información y a información complementaria, así como informar in situ; 1. Reconoce el importante papel que desempeñan los medios de comunicación en la transparencia política, la responsabilidad y el control público de los responsables de la toma de decisiones que detentan el poder, ya que ponen de manifiesto los errores políticos, los casos de mala administración cometidos por funcionarios, la corrupción en el poder judicial y los escándalos en el sector empresarial;
2. Pide a la Unión Europea, los Estados miembros, los países en vías de adhesión y los países ACP que involucren a las organizaciones de la sociedad civil, incluidas las empresas privadas y, en particular, los medios de comunicación, en la consecución de sus objetivos de desarrollo;
3. Opina que es importante que se siga mejorando el diálogo y la consulta entre los agentes locales no estatales y las autoridades nacionales de los países en desarrollo en sectores cruciales, como por ejemplo los medios de comunicación, a fin de reforzar la capacidad, la responsabilidad y la transparencia de las instituciones públicas e incrementar la eficacia del sector público a la hora de aplicar los principios de respeto de los derechos humanos y buena gobernanza, así como en la lucha contra la corrupción;
4. Afirma la importancia de garantizar una integración más sistemática de la libertad de expresión y comunicación en el marco de las estrategias y las políticas de financiación de la agenda para el desarrollo;
5. Subraya la importancia de los medios de comunicación para promover el respeto de la diversidad cultural y fomentar el desarrollo cultural nacional e internacional;
6. Subraya que el papel de los medios de comunicación no debe limitarse a los modelos predominantes, sino que los medios de comunicación alternativos y las redes de comunicación informal deberían reforzarse e incluirse en todos los planes de desarrollo de las infraestructuras;
7. Pide a la Comisión que haga más hincapié y respalde aquellos programas relacionados con los medios de comunicación que contribuyan a:
– mejorar el acceso a la información de grupos sociales específicos, como por ejemplo las mujeres, las juventud, las minorías, las personas desplazadas en el interior del país y las personas con discapacidad,
– desarrollar el pluralismo en los medios de comunicación,
– formar a los periodistas de radio y prensa escrita,
– formar a periodistas de los países en desarrollo en colaboración con organizaciones de las Naciones Unidas, como el UNICEF o la UNESCO, y organizaciones internacionales de periodistas, como la Federación Internacional de Periodistas y el BBC World Service Trust, – llevar a cabo campañas de información pública destinadas a concienciar a audiencias bien definidas,
– incrementar la eficacia de la ayuda humanitaria;
8. Considera que los programas de financiación con un mandato en materia de desarrollo y encaminados a su consecución deberían incluir una integración más sistemática de los medios independientes del Estado;
9. Pide que las mujeres tengan un acceso real a los medios de comunicación con objeto de incrementar su participación en la producción y contribuir al desarrollo económico;
10. Destaca la importancia de considerar que los jóvenes son el elemento clave en la difusión y organización de la información y la comunicación en los países en desarrollo;
11. Acoge con satisfacción y respalda acontecimientos como:
– los días europeos del desarrollo, organizados por la Comisión, como un instrumento destinado a reforzar la sensibilización del público y a aumentar la visibilidad con vistas a una utilización más adecuada de la ayuda al desarrollo,
– el Congreso Mundial sobre la Comunicación para el Desarrollo, organizado por el Banco Mundial, que se celebrará en Roma del 25 al 27 de octubre de 2006, – el Premio Lorenzo Natali, con el que la Comisión presta su apoyo a los periodistas de la prensa escrita que han sido testigos de un importante nivel de discriminación a la hora de informar sobre los derechos humanos y la democracia en los países en desarrollo;
– las visitas de información llevadas a cabo por periodistas, en colaboración con el Gabinete del Alto Representante de la UE para la PESC, Javier Solana, a regiones en las que existen misiones en el marco de la PESC (Balcanes occidentales, Ucrania, Moldavia, etc.), así como las visitas de periodistas para la observación de elecciones (como, por ejemplo, a el Congo);
12. Se muestra a favor de todas las políticas gubernamentales que apoyan las emisiones de las radios públicas, comerciales, comunitarias y rurales, ya que se consideran, sin lugar a dudas, el instrumento más adecuado y rentable para promover la información y comunicación en favor del desarrollo;
13. Pide a la Comisión que, en las situaciones emergentes de conflicto, preste más atención a los medios de comunicación independientes e incremente la ayuda financiera más directa posible destinada a estos medios;
14. Destaca el papel de los medios de comunicación en la educación de las personas en los países en desarrollo, en particular en lo que se refiere a la atención sanitaria (salud sexual y reproductiva, malaria, etc.), el empleo, la agricultura, el comercio y la sostenibilidad medioambiental, por ejemplo el papel desempeñado por el BBC World Service Trust para la utilización de las comunicaciones en favor del desarrollo;
15. Entiende el problema de la «personalización» de las noticias, que puede manipular tanto a la audiencia de los países en desarrollo como al público occidental, y pide a las organizaciones encargadas de formar a los periodistas que concedan una importancia particular a la fijación de un salario mínimo para las personas que trabajan en los medios de comunicación, lo que hará que sean menos vulnerables a la corrupción;
16. Observa que los medios de comunicación independientes y profesionales desempeñan una función clave a la hora de transmitir conocimientos y expresar el sentir de las personas marginadas, ya que desarrollan una cultura crítica en la que las personas temen menos cuestionar la actuación gubernamental; 17. Apoya a las ONG y a los grupos empresariales que invierten en la formación de periodistas procedentes de países en desarrollo y que mejoran las condiciones laborales de los profesionales de los medios de comunicación de manera que éstos dispongan de oportunidades reales para realizar su trabajo con seguridad e independencia;
18. Subraya la importancia de reforzar las infraestructuras sociales y educativas mediante la inversión en un mejor material educativo y la financiación de programas que también ofrezcan contenidos educativos en los medios de comunicación;
19. Alienta el papel de los medios de comunicación en los procesos de paz y en las situaciones posteriores a los conflictos, ya que contribuyen a informar al público sobre los acuerdos de paz y sus consecuencias, facilitando así la participación pública; 20. Destaca el papel decisivo de los medios de comunicación en lo que respecta tanto a la protección de los derechos humanos en los países en desarrollo como a la sensibilización del público de los países occidentales y, por ende, al incremento de su contribución a la ayuda humanitaria;
21. Insta a que los gobiernos y las autoridades públicas de todo el mundo pongan fin a la cultura de la impunidad en cuanto a la violencia contra los periodistas realizando investigaciones sobre la identidad de los responsables de estos ataques contra profesionales de los medios de comunicación y castigándolos, así como tomando las precauciones necesarias para que los periodistas puedan seguir transmitiendo a los ciudadanos los conocimientos fundamentales y la información objetiva que emanan de una prensa libre e independiente;
Cada vez más se reconoce que el mayor acceso público a los periódicos, la radio y la televisión, así como las tecnologías de la información y de la comunicación, son fundamentales para promover la democracia y el desarrollo, y ofrecer una vía democrática a los pobres y desfavorecidos.
En todo el mundo, las herramientas de los medios y las tecnologías de la comunicación han cambiado la vida de personas, organizaciones y, claro está, naciones enteras, produciendo una gran transformación en las sociedades en el ámbito local: muchas de las buenas prácticas demuestran la influencia positiva que los medios tienen sobre la mentalidad, la cultura y el aparato sociopolítico.
Los gobiernos de los países en desarrollo tienen que crear entornos favorables que promuevan el libre flujo de la información y el crecimiento de la red de comunicaciones para fomentar la capacitación de los pobres y desfavorecidos. El desarrollo y el derecho a expresarse y a saber
La garantía de la libertad de expresión e información está reconocida como derecho humano fundamental en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada por las Naciones Unidas en 1948, el Convenio Europeo de Derechos Humanos, la Convención Americana de Derechos Humanos, y la Carta Africana de los Derechos Humanos y de los Pueblos.
Toda persona tiene derecho a la libertad de expresión, que incluye la libertad de prensa y otros medios de comunicación para explorar maneras de fortalecer la interacción entre la buena gobernanza, los derechos humanos y los programas de desarrollo. Los medios de comunicación libres son necesarios para la estabilidad, la buena gobernanza y el progreso económico
Los medios de comunicación desempeñan la tarea específica de informar al público: pueden mejorar el libre flujo de información y de las ideas a las personas y comunidades.
La libertad de expresión, incluida la libertad de prensa y el acceso a las leyes de información, constituye una herramienta fundamental en la lucha contra la corrupción, que tiene un efecto perjudicial para el desarrollo y la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (OMD) en todo el mundo. La corrupción, definida ampliamente como «el abuso del poder público para el beneficio particular», hace que la ineficacia persista y distorsiona el potencial de crecimiento.
En una sociedad corrupta, los máximos recursos disponibles para los servicios públicos y los programas de lucha contra la pobreza no pueden nunca utilizarse del todo porque una parte se pierde en favor del beneficio individual. Un alto nivel de corrupción reduce la eficacia de los proyectos de ayuda financiada y hace que disminuya el apoyo público a la ayuda en los países donantes. Los medios de comunicación independientes tienen el mayor reto para actuar contra la corrupción.
El papel de los medios de comunicación de masas en la lucha contra la pobreza y en la promoción del desarrollo sostenible ha sido objeto de un creciente debate y experimentación dentro de la comunidad internacional.
La mayoría de los donantes ha basado sus planteamientos en asociaciones que implican a diversos actores de otros organismos bilaterales y multilaterales, los ministerios, la sociedad civil, el sector privado, las universidades y los centros de investigación de los países desarrollados y en desarrollo.
La inmensa mayoría de los donantes han realizado un esfuerzo considerable en los últimos años para reconocer el valor y la importante función del flujo de los medios de comunicación en el desarrollo y para movilizar su apoyo a los países en desarrollo sobre esta cuestión. Las organizaciones internacionales y los gobiernos donantes coinciden en la propuesta de considerar como la mayor oportunidad para el desarrollo económico sostenible a una integración más sistemática de los medios de comunicación, la libertad de expresión y la comunicación en la agenda de desarrollo de las políticas y estrategias de financiación.
En un Libro Blanco, la Comisión Europea señalaba que la gobernanza «designa las normas, procesos y comportamientos que influyen el ejercicio de los poderes, especialmente desde el punto de vista de la apertura, la participación, la responsabilidad, la eficacia y la coherencia».
Además, la Comisión Europea sugiere que la pobreza no debería ser definida simplemente como la falta de ingresos y recursos financieros. También debería incluir la privación de las capacidades básicas y la falta de acceso a la educación, la sanidad, los recursos humanos, el empleo, la tierra y el crédito, la participación política, los servicios y la infraestructura (Comisión Europea, 2001).
La aportación de los medios para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio
Los ODM, surgidos en la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas, ofrecen un conjunto de fines y objetivos para tratar de conseguir un mundo más seguro y sin pobreza. El primer objetivo de la Declaración del Milenio es reducir a la mitad el número de personas que viven en la pobreza extrema. En virtud de la acción conjunta de la comunidad internacional en torno a los ODM y su cumplimiento, diversas conferencias y reuniones se han ocupado de cómo lograr que los medios desempeñen su necesario papel. En junio de 2003, la Declaración de Dakar, respaldada por la UNESCO, y ratificada por los ministros de cultura de los Estados ACP, asumía que los medios de comunicación libres y la buena gobernanza son fundamentales para las estrategias de reducción de la pobreza. En la primera fase de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (CMSI) celebrada en diciembre de 2003 en Ginebra (Fase de Ginebra), se estableció una visión compartida sobre la sociedad de la información para promover un desarrollo mejor y más armonioso para lograr esta visión. En 2003, en Bellagio (Italia), diversas organizaciones de defensa de los medios de comunicación y la libertad de los medios se reunieron para debatir las conexiones existentes entre la libertad de prensa y la erradicación de la pobreza.
Un año después, organizaciones multilaterales y de donantes se dieron cita en Bellagio para una conferencia sobre Comunicación y los ODM. La declaración aprobada destacaba que el conocimiento, la comunicación y la participación son esenciales para lograr el ODM de reducir la pobreza extrema y el hambre a la mitad para el año 2015.
En octubre de 2005 se reunieron en Jordania profesionales y expertos de los medios de las ONG y organizaciones internacionales, así como representantes gubernamentales en el Foro Mundial para el Desarrollo de los Medios de Comunicación, con el fin de analizar la relación existente entre los medios independientes y el desarrollo político y económico.
Por último, el Compromiso de Túnez, ratificado en noviembre de 2005 durante la segunda fase (Fase de Túnez) de la CMSI, reconocía la importancia del impacto de las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) como instrumento de desarrollo sostenible.
Para finales de 2006, el Banco Mundial tiene programado un Congreso de Comunicación y Desarrollo en Italia.
La desigual distribución de los medios de comunicación entre el hemisferio norte y el sur
Según la UNESCO, todos los países industrializados, lo que supone una cuarta parte de la población mundial, tienen más o menos la misma cantidad de periódicos que los países en desarrollo (4 400 frente a 4 200).
Esta cantidad de periódicos de cada país en desarrollo confirma una situación de desigualdad muy profunda: más de 20 países de África sólo cuentan con un periódico, comparado con los 1 456 diarios de pago y gratuitos de todos los Estados miembros europeos y candidatos a la adhesión (Asociación Mundial de Periódicos, 2004). En América Latina hay países como Brasil, México y Argentina que tienen por sí solos muchos más diarios que Gran Bretaña, Francia e Italia juntas.
En Asia, la India tiene una cifra récord de 1 334 diarios; Turquía, con 457 cabeceras, tiene más periódicos que toda África. Es importante destacar el papel de la prensa escrita (libros de texto escolar, manuales, guías, etc.), especialmente en las zonas del mundo en las que no se dispone de electricidad y donde el uso de Internet todavía está lejano. En los países en desarrollo, en los que el índice de analfabetismo es muy alto, la radio es un instrumento de información y comunicación muy habitual.
Hay casi dos mil millones de receptores de radio, es decir, uno por cada dos personas. Actualmente, el 20 % de los habitantes de África cuenta con al menos una radio; en los países árabes y Asía la cifra es de casi el 28 %, y en América Latina de más del 40 %.
Las emisoras de radio locales han tenido resultados importantes a la hora de ofrecer información útil a las personas pobres y son un ejemplo de cómo las comunidades pueden servirse de las tecnologías para sus propios fines.
Si bien la radio es todavía el medio de comunicación de masas más popular, la televisión es el que se ha desarrollado de forma más rápida: las primeras emisiones comenzaron en Estados Unidos en 1936 y tras 70 años más de cien países cuentan con al menos una cadena de televisión. Actualmente, el porcentaje varía entre los seis televisores por cada 100 habitantes del África Subsahariana a los 17 de los países árabes, hasta los 26 ó 27 de Asia y América Latina. Pero en general, Asia, África, Oceanía y América Latina cuentan con menos del 20 % de todos los aparatos de televisión del mundo.
Por último, pero no menos importante, está el cine, un sector completamente aparte, ya que en los países en desarrollo se han registrado grandes niveles de audiencia en los últimos años.
Asia tiene el récord del número de asistentes, ya que la mayor producción cinematográfica se da precisamente en la India.
El papel de los medios en los conflictos internacionales
Los medios de comunicación son un factor determinante en las situaciones de procesos de paz y posteriores a los conflictos. La pobreza y los conflictos coexisten en un círculo terrible; la pobreza puede desencadenar un conflicto violento y la violencia siempre lleva a la pobreza, destrozando el tejido económico y social al acabar con la vida de personas. Según las estadísticas de las organizaciones profesionales, los dos últimos años han sido el peor periodo en cuanto al número de periodistas y trabajadores de los medios asesinados; más de 70 de ellos han perdido la vida. No sorprende que sea principalmente en las naciones más pobres y menos desarrolladas donde la represión de la información y la opinión es más severa. En esos países, miles de periodistas son perseguidos, asesinados, reciben palizas, son detenidos y encarcelados, a menudo simplemente por poner el cuestión el derecho de sus gobiernos a secuestrar la información y privar a sus conciudadanos del derecho al debate público y el pluralismo de opinión.
Resulta vital que los canales mediáticos y las asociaciones profesionales fomenten la información de forma precisa, profesional y ética. Esto puede conseguirse estableciendo códigos de conducta voluntarios, ofreciendo formación a los periodistas y creando mecanismo de autorregulación.
Los medios de comunicación de masas y las tecnologías de la información y de la comunicación para una mejor gestión de la prestación de servicios
Actualmente, más de 80 países en desarrollo sufren un déficit de alimentos crónico y 854 millones de personas pasan hambre, según los últimos datos de la FAO (Conferencia Regional de la FAO, Riga, junio de 2006).
Para el año 2025, la población mundial superará los ocho mil millones de personas y puede que las necesidades de alimentación de los países en desarrollo se multipliquen por dos. El reto de garantizar la seguridad de alimentos en los países en desarrollo exige nuevas tecnologías, aptitudes, prácticas y formas de cooperar. El desarrollo del sector privado, la agricultura y la infraestructura pueden cooperar con los medios de comunicación e información para generar crecimiento a favor de los pobres en las zonas rurales. Las personas necesitan tener un acceso adecuado a los medios y las tecnologías de la información y la comunicación; los grupos marginados en particular pueden encontrarse con barreras para acceder a ellas y utilizarlas para sus necesidades específicas. Como se ha mencionado, los medios y las tecnologías de la información y de la comunicación han demostrado ser capaces de inducir el desarrollo social y económico en términos de asistencia sanitaria, mejoras en la educación, el empleo, la agricultura y el comercio, además de enriquecer la cultura local.
La asistencia sanitaria es una de las áreas más prometedoras para la reducción de la pobreza a través de los medios y las tecnologías: pueden aplicarse fácilmente para conseguir los resultados deseables en sanidad y facilitar consultas, diagnósticos y tratamientos a distancia en los países en desarrollo.
La investigación indica que la mayor productividad agrícola beneficia a las personas pobres y sin tierra, al ofrecerles mejores oportunidades de empleo. Dado que la inmensa mayoría de los pobres vive en zonas rurales y obtiene su sustento directa o indirectamente de la agricultura, el apoyo a la agricultura es una de las principales prioridades para el desarrollo rural. Los medios de comunicación y las tecnologías de la información pueden ofrecer información útil a los agricultores sobre la atención a los cultivos y la cría de animales, la utilización de fertilizantes y forrajes, la mitigación de la sequía, el control de plagas, los regadíos, la previsión meteorológica, los abastecimiento de semillas y los precios de mercado. La educación es crucial para sostener con éxito el desarrollo, y la libertad de los medios de comunicación desempeña un papel importante en la extensión de las oportunidades de educación. La formación de periodistas es una cuestión social mundial: nada resulta más esencial que garantizar el valor de los hombres y mujeres que crean y utilizan las herramientas de los medios y la comunicación.
El género y los medios de comunicación para el desarrollo
La mayoría de las mujeres de los países en desarrollo no tienen acceso a los medios ni a las tecnologías de comunicación, y en general tienen menos estudios o un grado de alfabetización más bajo que los hombres.
Las mujeres también tienen menos posibilidades de acceso a las tecnologías de la información y los medios de comunicación, ya sea por la falta total de fondos o porque no disponen del control del gasto del hogar. Asimismo, los impedimentos que les afectan por lo que respecta al uso del tiempo o a sus desplazamientos fuera de la casa pueden reducir su capacidad de acceso a las tecnologías.
La sensibilización sobre las cuestiones de género es también fundamental para la planificación y ejecución.
Cada vez más mujeres trabajan por cuenta ajena y su papel como empresarias también va en aumento. En todas las pequeñas empresas, el acceso a la financiación, a la información sobre el mercado y a la formación resultan cruciales: los medios y las tecnologías de la información y de la comunicación desempeñan un papel importante para ampliar las oportunidades de negocio. El acceso a la información y la libertad de expresión son fundamentales para las estrategias eficaces para la promoción y protección del derecho a la salud reproductiva y sexual, y para mantener un entorno sostenible.
Los jóvenes representan probablemente el mayor sector de población en muchos países en desarrollo, y especialmente las mujeres jóvenes pueden tener un nivel más alto de estudios y alfabetización que las generaciones mayores. Incluso en las zonas remotas, los jóvenes han podido estar expuestos a la cultura occidental a través del vídeo o el cine. Es mucho más probable que sean capaces de comunicarse en diferentes idiomas, así como que estén más familiarizados con los medios y las tecnologías de la información y de la comunicación.
Permitir el acceso a los medios y las tecnologías de la comunicación a los grupos marginados y personas con discapacidades
Casi el 80 % de los 500 millones de personas con discapacidades del mundo viven en países en desarrollo. Se están realizando esfuerzos para facilitar el acceso a los medios y a las tecnologías de la información y de la comunicación por parte de las personas con discapacidades. Dicho esfuerzo está vinculado al desarrollo de la tecnología adaptada, que es un requisito previo fundamental para que la mayoría de las personas con discapacidades puedan hacer uso de la tecnología informática. Conclusiones
Una prensa libre no es solamente un elemento valioso para la democracia, sino que es un proceso vital y fundamental para el desarrollo humano.
Más concretamente, la libertad de expresión y la libertad de información son importantísimas para conseguir y mantener la erradicación de la pobreza y los derechos humanos.
Fomentar el diálogo continuo y la acción conjunta a escala nacional e internacional, así como el desarrollo de una agenda común, son fundamentales para la protección de los derechos humanos, el proceso de desarrollo y la lucha contra la pobreza.
La comunicación para las metodologías del desarrollo, junto con las innovaciones tecnológicas, pueden contribuir a que las comunidades rurales y desfavorecidas accedan al conocimiento y a la información que necesitan para mejorar sus condiciones de vida.
El potencial de la información como fuente de desarrollo estratégico debe incorporarse como elemento rutinario al proceso de planificación del desarrollo.
El libre flujo de información fortalece la rendición de cuentas y la transparencia, evita la corrupción, e incrementa la capacidad de los grupos de las comunidades a participar en la toma de decisiones políticas.
Los medios de comunicación son una herramienta esencial para evitar conflictos violentos, ya que crean una plataforma para el debate sin violencia y la solución de los problemas. Al dotar de una voz a los individuos y grupos, los medios libres alivian la sensación de aislamiento y desesperanza que a menudo precede a la violencia.
DO C 64 de 28.2.2001, p. 49. (2)
DO C 78 de 2.4. 2002, p. 64.
DO L 317 de 15.12.2000. Acuerdo cuya última modificación la constituye el Acuerdo que modifica el Acuerdo de Asociación (DO L 209 de 11.8.2005, p. 27).
DO C 53 E de 28.2.2002, p. 121.
sobre medios de comunicación y desarrollo
(2006/2080 (INI))
Ponente de opinión: Karin Resetarits
1. Afirma la importancia de garantizar una integración más sistemática de la libertad de expresión y comunicación en el marco de las estrategias y las políticas de financiación de la agenda para el desarrollo;
2. Considera que los programas de financiación con un mandato en materia de desarrollo y encaminados a su consecución deberían incluir una integración más sistemática de los medios independientes del Estado;
3. Subraya la importancia de los medios de comunicación para promover el respeto de la diversidad cultural y fomentar el desarrollo cultural nacional e internacional;
4. Considera que los medios de comunicación son un factor esencial para difundir rápidamente información concerniente a los nuevos logros y tecnologías en el ámbito científico, que promueven y mejoran el desarrollo;
5. Subraya que el papel de los medios de comunicación no debe limitarse a los modelos predominantes, sino que los medios de comunicación alternativos y las redes de comunicación informal deberían reforzarse e incluirse en todos los planes de desarrollo de las infraestructuras;
6. Subraya que desarrollo debe significar un desarrollo social y sostenible, en cuyo ámbito se respeten igualmente los valores sociales y ambientales;
7. Apoya a las ONG y a los grupos empresariales que invierten en la formación de periodistas procedentes de países en desarrollo y que mejoran las condiciones laborales de los profesionales de los medios de comunicación de manera que éstos dispongan de oportunidades reales para realizar su trabajo con seguridad e independencia;
8. Subraya la importancia de reforzar las infraestructuras sociales y educativas mediante la inversión en un mejor material educativo y la financiación de programas que también ofrezcan contenidos educativos en los medios de comunicación;
9. Subraya que los contenidos educativos deberían orientarse a concienciar a la opinión pública de la importancia y el poder que tienen unos medios de comunicación libres en el proceso de construcción de una sociedad democrática;
10. Insta a que elementos tales como la libertad de expresión, la libertad de prensa, la participación en los procesos de decisión públicos y la protección de los grupos vulnerables se incluyan en la agenda de desarrollo global;
11. Insta a que los gobiernos y las autoridades públicas de todo el mundo pongan fin a la cultura de la impunidad en cuanto a la violencia contra los periodistas realizando investigaciones sobre la identidad de los responsables de estos ataques contra profesionales de los medios de comunicación y castigándolos, así como tomando las precauciones necesarias para que los periodistas puedan seguir transmitiendo a los ciudadanos los conocimientos fundamentales y la información objetiva que emanan de una prensa libre e independiente;
2006/2080(INI)
Karin Resetarits20.3.2006
Maria Badia I Cutchet, Ivo Belet, Guy Bono, Marie-Hélène Descamps, Jolanta Dičkutė, Věra Flasarová, Hanna Foltyn-Kubicka, Milan Gaľa, Claire Gibault, Vasco Graça Moura, Lissy Gröner, Luis Herrero-Tejedor, Ruth Hieronymi, Manolis Mavrommatis, Marianne Mikko, Ljudmila Novak, Doris Pack, Zdzisław Zbigniew Podkański, Christa Prets, Pál Schmitt, Nikolaos Sifunakis, Hannu Takkula, Helga Trüpel, Henri Weber, Thomas Wise y Tomáš Zatloukal
Erna Hennicot-Schoepges y Nina Škottová
Estuvieron presentes dos miembros suplentes del PPE, pero sólo se permitió votar a uno para no superar el contingente de miembros con derecho de voto permitido
Manolis Mavrommatis21.2.2006
Margrete Auken, Alessandro Battilocchio, Thierry Cornillet, Nirj Deva, Alexandra Dobolyi, Michael Gahler, Filip Andrzej Kaczmarek, Ģirts Valdis Kristovskis, Miguel Angel Martínez Martínez, Luisa Morgantini, Horst Posdorf, Pierre Schapira, Frithjof Schmidt, Jürgen Schröder y Feleknas Uca
John Bowis, Milan Gaľa, Ana Maria Gomes, Alain Hutchinson, Jan Jerzy Kułakowski, Bernard Lehideux, Manolis Mavrommatis, Miloslav Ransdorf, Anders Wijkman y Zbigniew Zaleski

References: Resolución 
 Resolución 
 artículo 19
 artículo 10
 artículo 13
 artículo 9
 artículo 43
 Resolución 
 artículo 19