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Timestamp: 2018-07-16 12:36:03+00:00

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Carta escrita a Amnistía Internacional
por Inés María Ramos Nápoles, madre de Yamil Domínguez.
La Habana, Cuba, Septiembre 25/2009.
A: Secretario General de la Organización de Estados Americanos.
Con todo respeto me dirijo a usted para presentarle en síntesis todos los sucesos incoherentes, contrarios a los derechos civiles, que han conducido a mi hijo, ciudadano norteamericano de origen cubano Yamil Domínguez Ramos y nacido el 1 de enero de 1973, a su privación de libertad desde hace 2 años, sin existir un hecho real delictivo para la aplicación de tal medida.
Mi nombre es Inés María Ramos Nápoles, ciudadana cubana con CI: 40012108557, vecina de calle 4 No.119 entre 1ra y 3ra, Miramar, Playa, Ciudad de la Habana, CUBA y No. de teléfono particular 203 2956.
El día 12 de octubre del 2007 mi hijo salió desde una Marina del estado de Florida rumbo a Cancún. Yo conocía del viaje pues él me realizó una llamada el 10 de octubre para comunicármelo; además el motivo esencial del mismo era dejar su bote en el puerto de Cancún como derecho a disfrutar el gran espectáculo de ballenas y delfines que se realiza todos los fines de año. Por otra parte, pretendía tomar vuelo Cancún Habana y permanecer 2 ó 3 días con nosotros para luego regresar a los EUA.
Las condiciones meteorológicas empeoraron en su trayecto, donde tuvo que enfrentarse a olas de hasta 4 metros de altura. Por encontrarse cerca de aguas cubanas y bajo esta situación, arribó forzosamente siguiendo las normas internacionales, en el Puerto Internacional Marina Hemingway, situado al oeste de La Habana, Cuba, en busca de protección temporal. Hizo entrada el día 13, sobre las 8 de la mañana, tenía bandera izada, las luces prendidas, la matrícula de su bote legal, ambos GPS (el manual y el de la embarcación) estaban encendidos, ninguno de los GPS tienen programada la Carta de navegación de Cuba y ambos tenían sólo un punto marcado que era un cayo de La Florida; además, en cuanto llegó a la Marina, varios oficiales que allí se encontraban observaron dicho marcaje. Traía todos los documentos en regla del bote, que dicho sea de paso era de su propiedad y catalogada como embarcación menor (Datos de la embarcación: Lancha rápida modelo Róbalo, de color blanco, folio 9527NN matrícula Florida, con 26,5 pies de eslora, dos motores de 4 tiempos con 225 HP cada uno marca Yamaha, modelo 260 y No. de serie 225 TXR). También portaba pasaporte norteamericano cuyo No. es 048590868 y pasaporte cubano No. B049897, ambos actualizados, incluso éste último lo tenía visado, válido hasta el 2012. Su equipaje donde la mayor parte de su vestuario estaba mojado, la cámara de video, un estuche con 54 discos de música, un monto ascendente a 1900USD eran otros de los tantos bienes que le acompañaban. Al arribar a la Marina, el servicio de chequeo de Guarda Fronteras le dijo que él era cubano americano y no podía poner un pie en tierra. Él le explicó la situación de emergencia por la que se había visto y la causa esencial de su decisión. Mi hijo les mostró todos los documentos, incluyendo su Licencia de Contratista General de la Construcción, título universitario alcanzado en los Estados Unidos, que le proporciona un excelente status económico y expuso su situación laboral al tener su propia Compañía Constructora, con el nombre YDContract Flooring inc., mostrando con esto último que tiene voluntad y conocimiento para llegar honestamente a conseguir el éxito. Pero, bajo la creencia de que había obrado bien, ya pretendían imputarle un delito (entrada ilegal). Sólo bastaba corroborar la situación atmosférica que tuvo mi hijo en su travesía para concluir que únicamente entró en el territorio nacional por fuerza mayor. Por otra parte, yo conservo una revista del Caribe donde Cuba publica el turismo y sus marinas, señalando que los yatistas sólo requieren tener el pasaporte actualizado y los documentos de la embarcación en regla para su acceso por el puerto a nuestro país; luego cómo se explica que un yatista entre a un puerto internacional por una emergencia y lejos de brindarle el apoyo y asistencia que requiere se le procese por dudas de sus intenciones y hasta supuestos delitos.
Desde los momentos iniciales al proceso, nos dirigimos a las distintas instancias de órganos del Estado cubano (Anexo 1), denunciando errores cometidos durante la fase investigativa y mostrando y demostrando la veracidad del propósito de mi hijo. Yamil emigró legalmente (por vía sorteo) en compañía de su esposa en aquel momento y dos de sus hijas hacia los EUA el 7 de diciembre del 2000 y ha realizado 7 viajes a Cuba para compartir con la familia que dejó aquí, donde 4 de dichos viajes fueron por vía Cancún, constando ésto en el documento emitido por la Dirección de Inmigración y Extranjería. Por una interpretación errónea de sus actos, deficiente mecanismo de instrucción e investigación, maléfica voluntad e incompetencia de los que dicen representar y defender la justicia o quizás utilizar una visión política del caso, mi hijo ha llegado a una prisión, cuando ni tan siquiera tenía que haber llegado a los tribunales y, créame realmente, que no existe ni una sola prueba que lo involucre en el delito por el cual se encuentra, pues no bastó acusarlo de una entrada ilegal, sino que le imputan un tráfico de personas. En el tabloide especial No.1/2009 “Informe Nacional de la República de Cuba al examen periódico universal de los Derechos Humanos”, Pág.4, párrafo 4 dice: La presunción de inocencia mientras no se demuestre lo contrario; la obligación de que todo delito debe ser probado independientemente del testimonio del acusado, del cónyuge y de su familia hasta cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad y, consecuentemente, la sola declaración de la persona no dispensará de la obligación de practicar las pruebas necesarias para comprobar los hechos.
Mi hijo estuvo en dos etapas en Villa Marista para una supuesta investigación, incomunicado y expuesto a interrogatorios constantes, utilizando métodos inimaginables. En los 33 primeros días que permaneció en Villa sólo pudo comunicarse con su abogada 17 días después que la familia había hecho el contrato y para el cual tuvimos que pagar 5000CUC. En las celdas de 2X2, a temperaturas superiores a 105 F°, confinado 4 personas sin agua para el aseo en 62SF (pies cuadrados), incluyendo en este espacio los servicios sanitarios, encendían un motor que producía un alto ruido justamente en el horario de sueño y en el pasillo que daba a la misma había un bombillo incandescente que proporcionaba una luz tenue y la que no apagaron durante todo el tiempo que permaneció allí; sólo recibió 8 minutos de sol y su peso corporal bajó 28 libras. Por otra parte, mi nuera Marleny González Rodríguez fue utilizada, manipulada, intimidada y coaccionada para realizar una declaración, no ajustada a la verdad y en contra del verdadero y único objetivo que tenía mi hijo al desviarse hacia el Puerto Internacional, sin ni siquiera advertirle jamás de que no estaba obligada a declarar. El oficial vestido de civil, que se entrevista con ella primeramente, para luego trasladarla a prestar declaración y filmar la misma, le muestra la pistola que portaba al sacarla del bolso y situarla debajo de éste; por otra parte la incita, engaña y convence a que diga exactamente lo que él le hizo suponer que sería lo mejor para Yamil. Mi nuera se encuentra en trámites legales, iniciados por mi hijo, para viajar a los EUA y entre los documentos que le ocuparon a Yamil estaba la Carta de aceptación de visa de su esposa, visa que le permite viajar con su hijo. Además, Marleny realiza una segunda declaración en el propio proceso de instrucción, la cual le tomaron después de mucho pedir al instructor (Raúl Cortina Castro) y éste evadiéndola para tomarle la declaración tuvo que admitirla cuando la abogada solicita la realización de la misma por escrito al fiscal (Enrique Núñez Grillo). No obstante, en ella no se plasma el engaño que refiere Marleny por parte del primer oficial que la entrevista, lo que conllevó a que se negara a firmarla. Esta declaración la vierte en el acto de juicio, detallando toda la realidad y explica los motivos que la obligaron a mentir inicialmente. Además, durante el proceso levanta una denuncia ante Fiscalía Militar contra el oficial que la incitó a declarar falso testimonio, pero tal denuncia no procedió comunicándole que era palabra contra palabra. Sin embargo, la declaración inicial de ella también era palabra contra palabra ante el testimonio que realizara Yamil y sobre ésta se procesó y condenó, violándose específicamente el artículo 59 de la Constitución de la República de Cuba que señala: No se ejercerá violencia ni coacción de clase alguna sobre las personas para forzarlas a declarar. Es nula toda declaración obtenida con infracción de este precepto y los responsables incurrirán en las sanciones que fija la ley.
Después de la primera etapa en Villa Marista, lo trasladaron a la altura del 15 de noviembre/07 y sin un elemento objetivo en su contra para el Combinado del Este. Estando allí, le trajeron un documento para que firmara; era el decomiso de su embarcación propia y el pago de 3000 CUC. Él se negó a firmar dicho documento pues primeramente estaba por ver su culpabilidad ante el delito que se le imputaba. Por otra parte, de qué forma podría abonar 3000 CUC si, en primer lugar, estaba detenido y segundo nuestra familia para poder realizar el contrato con la defensa, con un costo de 5000 CUC, tuvo que recurrir a algunas amistades. Además, en la Resolución 102 de la Capitanía del Puerto que le aplica dicha medida aparece que mi hijo fue capturado, que significa aprehender algo o alguien que intenta huir u ofrece resistencia, lo que no se aprecia en la declaración del oficial de tropas guardafronteras que lo interceptó y escoltó hacia la Marina (2do. SO Juan O. Cuervo Cedeño).
El 17 de enero, después de 2 meses en el Combinado, vuelven a llevar a Yamil para Villa Marista, cuya causa esencial era la ausencia de pruebas en contra para trasladar el caso a los tribunales. De cualquier manera lo tuvieron 10 días, sólo que esta vez el trato con su persona y familia fue distinto. Si anteriormente las visitas eran de apenas 20 minutos, en esta ocasión se extendían por una hora. Por otra parte, mi hija y mi nuera podían traerle una merienda fuerte y algún líquido lo que anteriormente les fue prohibido y hasta le permitieron llamarme el 21 de enero, pues era mi cumpleaños y ajena a lo que estaba ocurriendo, fingió que la llamada la realizó desde los EUA. Mi hija y él habían decidido mantenerme al margen de la situación por mi problema de hipertensión, circulación y otros inconvenientes de salud, pues estoy operada de un carcinoma en la mama derecha y en estos momentos tengo lesiones en la piel que debo tratarme, pero el proceso injusto contra mi hijo no me permite atenderme porque cualquier dolor físico es soportable con respecto al dolor espiritual que me embarga.
El acto de juicio se realizó el 19 de marzo del 2008. Todas las barbaries creadas por la parte oponente contra mi hijo y cuyo fín era justificar la acusación que se le había hecho desde un inicio por un posible tráfico de personas fueron desmentidas. El perito de GPS (José Emilio Brozal Veranes) que se presentó dijo que él personalmente había realizado el estudio del GPS manual, no así el de la embarcación. Continuó diciendo que en el equipo habían 3 puntos marcados en Ciudad de La Habana, 2 con fecha 10 de octubre del 2007 y el 3ro con fecha 6 de noviembre del 2007, cosa imposible si el equipo no tiene programado la Carta de navegación de Cuba; la abogada le preguntó primeramente: Si los puntos marcados perjudican a mi defendido, ¿cómo es posible que él no los haya borrado si tuvo todo el tiempo del mundo para hacerlo?, o mejor ¿Por qué no lanzó el equipo al agua? El perito contestó que los puntos marcados no se pueden borrar. Respuesta absurda para quienes conocemos perfectamente el funcionamiento de los GPS, pero también resultó absurda para quien no los conoce en toda su magnitud y tiene al menos una noción de cómo funcionan los equipos electrónicos. Los GPS son como las cámaras fotográficas, los teléfonos digitales, las computadoras, entre otros. En nuestras computadoras podemos eliminar un programa o documento sin dejar huella de que una vez estuvo ahí. En los GPS ocurre igual, eliminamos los puntos marcados que ya no serán útiles para la trayectoria de la embarcación, incluso podemos marcar puntos con carácter retroactivo. Si el medio no fue preservado y el equipo de GPS es alterable, ¿dónde está la garantía de que el marcaje que hacen referencia fue hecho por Yamil? Todos estos equipos tienen una capacidad de memoria y son creados por el hombre, por tanto el hombre los manipula a su necesidad o conveniencia. La segunda pregunta que realizó la defensa fue: ¿Cómo es posible que en el equipo GPS estuviera un punto marcado con fecha 6 de noviembre si en esa fecha Yamil se encontraba detenido en Villa Marista? A lo que respondió el Perito: Ese punto estaba marcado con esa fecha porque ese era el día en que Yamil pensaba realizar su viaje. La barbaridad a esta respuesta estuvo dada en que posteriormente entró en la sala, como testigo de la parte oponente, el instructor que atendió a mi hijo durante la etapa inicial en Villa Marista. La abogada le realizó la misma pregunta que había hecho al perito sobre el punto del 6 de noviembre y la respuesta del instructor fue que ese punto lo marcaron ellos porque ese día estaban trabajando con el equipo. Ni siquiera se pusieron de acuerdo para coincidir en lo que dirían en el propio acto, la contradicción estuvo clara y el teatro montado era evidente; habían escogido el día 10 de octubre para los primeros 2 puntos porque tenían conocimiento de que ese día mi hijo me había llamado para decirme sus planes. Sin embargo, los jueces no levantaron contra el perito testimonio en su contra por acto de perjurio y ni siquiera en la sentencia hacen mención de tan vergonzosa actuación. Evidentemente el perito no sabía de GPS y lo utilizaron como monigote para que declarara en contra de Yamil, mintiendo a ex profeso con la intención de incriminarlo en un delito que estaba lejos de cometer. Mi hija efectuó una denuncia ante Fiscalía Militar contra esta marioneta la misma no procedió según la 1er Tte. Liudmila, pues este asunto quien debía plantearlo era la abogada en su Recurso de Casación, para lo que ya no había tiempo. Por otra parte, el instructor expresa la cantidad de combustible que traía mi hijo. La defensa lo silenció cuando le dijo, por razonamiento lógico, que la distancia Florida- Cancún es mucho más que un viaje de ida y regreso Florida Habana. Continuó diciendo que su defendido estaba en la obligación de garantizar el combustible para su viaje, pues en el medio del mar no hay servicentros. En el propio acto de juicio el fiscal (Enrique Núñez Grillo) le preguntó al Instructor: ¿Alguna vez Yamil le comentó que venía a buscar a alguien? El instructor le contestó: Nunca. El fiscal volvió a preguntar -¿usted quiere que le haga la pregunta de otra manera porque parece que no me entendió?, a lo que el instructor le contestó que no. Por otra parte, testificó uno de los especialistas (Máster: Reynaldo Casals Taylor) del Instituto de Meteorología alegando que realmente Yamil estuvo expuesto a dos severas tormentas en el horario que realizaba su viaje, pero tal declaración fue omitida en la sentencia, restándole la importancia que tenía para resolver favorablemente el caso. Todos los presentes vieron claramente la inocencia de mi hijo y el ensañamiento al que había estado expuesto, incluyendo la Cónsul (Daniella) y un funcionario de la Oficina de Intereses de los EUA (Benito) que allí se encontraban. También se encontraba como espectador un juez que en aquel momento trabajaba en la Sala de Delitos contra la Seguridad del Estado del propio tribunal y quien es hoy el Presidente de la Sala 2da del TPCH. Además los propios guardias que escoltaban a mi hijo manifestaron que si él no era inocente entonces nadie tampoco. Esto, sin duda, era más que una situación jurídica, un problema político. El propio instructor le dijo a mi hijo que si él hubiese venido de Costa Rica, República Dominicana o de cualquier otro país, nada hubiera ocurrido. Los jueces de la sala segunda del Tribunal Provincial no hicieron uso de las leyes. De esos verdugos de hombres inocentes recibió o mejor dicho recibimos la condena de 10 años de privación de libertad. En la sentencia no se hizo mención de los extremos planteados por la defensa, así como de pruebas documentadas que hablan a favor de la inocencia de mi hijo. En la misma aparece como elementos probados en su primer resultando parte de la declaración inicial de mi nuera, sin un solo componente que atestiguara que ella dijo la verdad; al contrario, en ese testimonio Marleny dice que a ella le habían negado la visa y por ello se veía obligada a salir por vía ilegal, pronunciamiento que comprobaron que no era cierto, pues justamente ella tiene el expediente abierto en la Sección de Intereses de los EUA hasta tanto la situación de mi hijo se resuelva. ¿Por qué desestimaron este aspecto y estimaron el resto del testimonio inicial? Ella vierte en el acto de juicio toda la realidad del caso y sin embargo dicho testimonio no fue considerado por los jueces. Sólo se tuvo en cuenta las conclusiones del fiscal, basadas fundamentalmente en la Ley de ajuste cubano y la política existente entre Cuba y EUA, manifestando abiertamente en dicha vista que nada tenían que ver con este caso, pues Yamil tenía la suerte de que todos los trámites legales que había presentado a sus familiares para viajar a los EUA, se los habían aprobado; Aprovecho para decirle que también mi hermana y yo teníamos desde septiembre/07 los pasaportes visados para visitar los EUA, gestiones que realizó mi hijo. Los presentes en la Sala, que tuvieron la oportunidad de leer dicha sentencia, arribaron a la conclusión de que la defensa se enfrentó a 6 fiscales, pues el papel de los jueces es analizar y discutir los aspectos que plantean las partes, sobre la base de elementos objetivos probados y determinar imparcialmente el veredicto, con la primacía de que triunfe la justicia que ellos representan. Evidentemente el resultado del juicio estaba predeterminado y los jueces de esta sala del TPCH cayeron en el delito de prevaricación al dictar una sentencia a sabiendas que es injusta. Sólo que en estos casos la Seguridad del Estado supervisa y monitorea al tribunal y por consecuencia los jueces no son procesados por este delito.
Presentamos el día 5 de mayo Recurso de Casación ante el Tribunal Supremo Popular (TSP) contra la sentencia dictada por el Tribunal Provincial y por consecuencia pagar 500CUC para establecer dicho recurso. El trámite prosperó, pues el Tribunal Supremo anuló el dictamen, fallando haber lugar de oficio el quebrantamiento de forma y ordenó que redactaran nueva sentencia erradicando los defectos señalados. La gota de Justicia había llegado momentáneamente, donde se cuestionaba por parte de este órgano el por qué habían acogido la primera declaración de mi nuera y no la que vertió en el acto de juicio y si dudaban de ésta ultima por qué no se levantó en su contra testimonio por un posible acto de perjurio; también señalan que tráfico implica negocio o comercio, lo que no se apreciaba en el relato de hechos qué ánimo de lucro tenía Yamil en su actuar (Sentencia No.2929/08 con fecha 29 de julio/2008). Luego, a la altura del mes de octubre/08, la sala segunda del Tribunal Provincial notificó a la abogada sentencia exacta a la anterior con un único cambio: la fecha de redacción. ¿Cómo se explica la actuación de estos jueces, cuando ni tan siquiera respetaron y cumplieron la orden dada por el Órgano Judicial Supremo del país? Nuevamente establecimos Recurso de Casación, con la amplísima fe de que el TSP subsanara los defectos de la sentencia del TPCH que había ordenado que hicieran en un primer momento, o al menos decidiera que el tribunal de instancia realizara nuevo juicio.
Para sorpresa nuestra, después de 1 año y 4 meses privado mi hijo de su libertad, sin un elemento que probara el presunto delito, el Tribunal Supremo ratificó la segunda sentencia dictada por el Tribunal Provincial de Ciudad de la Habana (TPCH). Las dos sentencias dictadas por el TPCH fueron idénticas y en la segunda ocasión hicieron caso omiso a la orden del TSP ¿Cómo es posible que ahora la Sala de lo Penal del TSP (integrado por otros jueces) ratifique dichas sentencias? Es evidente que actuaron sin tener presente el dictamen anterior realizado por ellos mismos como tribunal y, por supuesto, sin hacer uso de las leyes. ¿Qué respuesta debemos darle a que a la misma sentencia (sala 2da. TPCH) se le dé dos dictámenes diferentes? ¿Por qué lejos de tener juicio justo, particularmente en estos casos, estamos expuestos a juicios fraudulentos? ¿Cómo es posible que estos jueces dicten sentencias subjetivas, donde aparecen como convicción elementos que ellos declaran probados? ¿Dónde está la respuesta al segundo considerando de la sentencia No.2929 del TSP? ¿Por qué no se logra ver las atrocidades a las que hemos sido expuestos?
Ante la dilatación de todo este asunto y el indebido proceder con que se ha conducido este caso, mi hijo ha ido en dos ocasiones a la huelga de hambre y sed. La primera comenzó el 30 de diciembre/08, donde estuvo 6 días reclamando pacíficamente sus derechos civiles. Tanto a él como a nosotros, nos resultaba increíble que a partir de un juicio como el que habíamos vivido, donde fue evidente que la fiscalía no tenía nada convincente contra Yamil, bajara una sentencia cuyo contenido era parte de la primera declaración de Marleny, sin prueba física que la avalara y desechando por completo su declaración en pleno acto, así como obviando todos los elementos de importancia que eran favorables para él y trascendentes al fallo. A raíz de esto nos vimos en la necesidad de dirigirnos a Ciudadanía del MININT con motivo de saber el estado de salud en que se encontraba y en una de las ocasiones, exactamente el 1ro de enero, la Jefa de Ciudadanía (Coronel Walquiria) personalmente nos atendió. Al leer el segundo considerando de la 1ra sentencia del TSP, lo interpretó y así lo manifestó como que había un error de calificación del delito, supuestamente era una entrada ilegal y no un tráfico de personas. Claro está que por algún delito debe salir, pues de otra manera no pueden justificar el tiempo que lleva mi hijo encarcelado y mucho menos indemnizar los daños que nos han ocasionado; porque rigiéndonos por la Ley, Yamil no tiene ni siquiera el delito de entrada ilegal al país, según lo expresado en el acápite 2 del artículo 215 de la Ley 62 (Código Penal). A través de nuestras cartas y enfatizándole que lucharemos por alcanzar la justicia en este caso, el día 5 de enero Yamil desiste de la huelga. El 18 de febrero mi hijo conoce por el propio Director del Combinado el dictamen del TSP en su segundo momento (Sentencia No.3/2009 con fecha 13 de enero/2009) y toma la decisión, en nombre de su inocencia, rechazar todos los alimentos, incluyendo el agua. Ante esta posición el director de la prisión lo trasladó para el área 47, más conocida como “ celda de castigo “ donde permaneció en calzoncillos bajo condiciones deplorables. Al llegar la primera noche lo obligaron a permanecer sin colchón, encendieron 2 compresores, que según reclusos de allí, nunca los encendían; estos compresores extraían el aire frío del exterior hacia el interior de la celda y no le dieron su colcha cuando la solicitó. Fue a mucho golpear las paredes y gritar ¡Vivan los Derechos Civiles! cuando accedieron a entregarle la colcha. Desde el tercer día hasta el último estuvo temblando todo su cuerpo; sabemos que este estado acelera el ritmo cardiaco y por consecuencia el metabolismo lo que trajo rápidamente la pérdida del poco líquido corporal que le quedaba. En las noches le subía la temperatura del cuerpo (fiebre) y sólo uno del personal médico que lo atendió fue capaz de decirles a los guardias que le dieran una enguatada ya que estaba padeciendo de fiebre por las noches y cuyo pedido jamás asintieron. A la altura del martes 24 pierde el conocimiento, pero lejanamente escuchó a uno de los guardias que expresaba – Deja a ese ahí para ver si ya salimos de él. Cuando mi hijo logra recuperarse, el recluso de al lado le cuenta lo ocurrido y logra entonces confirmar que era cierto lo que en un momento escuchó vanamente. También recibió muestras, por parte de los reclusos del área, de apoyo y solidaridad con su persona al sugerirle que desistiera del plantao pues lo dejarían morir y luego justificarían dicho acto. Las expresiones anteriores hicieron que al siguiente día mi hijo saliera de esta posición, pero solicitando a través de su familia el reclamo del mundo porque se haga JUSTICIA con su persona y se muestre su inocencia. Podrá usted imaginar en el estado en que se encuentra debido a la prolongación de un asunto que ni siquiera debió haber llegado a Villa Marista, así como el dolor y la impotencia mía y de todos nuestros familiares ante este proceso tan impúdico. Por otra parte, nos hemos dirigido a todas las instancias de la República, pero nuestros planteamientos se han quedado en los diferentes departamentos de Atención a la Ciudadanía y no trascienden o elevan a la máxima Dirección del país; o sea, concretamente no tengo acceso a comunicarme directamente ni por vía alguna (Correo electrónico o fax) con el presidente de mi país o algunos de los Ministros o funcionarios para darle conocimiento del caso. Esperamos que a través de usted y/o de la Organización que usted representa facilite la información a mi gobierno además de las acciones productivas que ustedes puedan realizar a favor de que triunfe la verdad y la justicia.
La controvertida decisión adoptada por la sala de lo penal del TSP en su segundo momento constituye un triunfo a la ilegalidad. Es extremadamente claro que en este cierre judicial no hubo un análisis elemental del proceso y sí mucho de crimen porque los errores de cualquiera de ellos perjudican a familias enteras y privar injustificadamente de la libertad a un hombre es como morir en vida. Solicito a usted que interceda, comunicándolo a mi gobierno y utilizando métodos o vías propias de su cargo, que se revise el caso a profundidad, que se recojan criterios y por sobre todo algo que resulta evidente: buscar pruebas del delito. Convencidos estamos todos los que conocemos cada detalle vivido que será una búsqueda sin sentido porque no hay infracción. Tenemos la frente en alto, la conciencia limpia y la verdad en las manos por lo que no habrá puerta por tocar ni espacio por cubrir. En derecho existe un principio inviolable: Más vale dejar escapar a un culpable que condenar a un inocente.
Aprovecho para comunicarle que el pasado 17 de julio mi hijo recibió pateaduras por parte del Mayor Rodolfo, Jefe de Orden Interior del Combinado del Este, en presencia de todos los reclusos del piso 2do de la Unidad No.1 y de varios oficiales. No fue hasta el día 20 que supe del maltrato y la brutalidad al que fue expuesto mi hijo por parte del oficial, acreditando dicho acto los testigos oculares y el Certificado Médico por lesiones entregado por la Unidad Asistencial de la prisión. Ante este acto intolerable, decidí el martes 21 formular la queja en el MININT y entregar la acusación en Fiscalía Militar. El jueves 23 de julio nos dirigimos mi hija, mi nuera y yo a la prisión fundamentalmente para ver a mi hijo, pero ninguno de los Jefes superiores nos atendieron directamente. Sólo el capitán Guerra (Jefe de Ciudadanía) se preocupó por el caso, entrevistó a mi hijo, le solicitó que nos hiciera una nota para luego entregárnosla y nos atendió correctamente, incluso admitió que Yamil nada tiene que ver con el personal que ellos tienen en dicho establecimiento y así es la opinión general de los oficiales que han tenido la oportunidad de conocerlo. En espera de las medidas a tomar con el oficial que violó el artículo 58 de la Constitución de la República de Cuba y el artículo 5 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, se nos citó por parte de la Fiscalía Militar el día 12 de agosto para comunicarnos que dicho oficial había cometido un delito pues las lecciones producidas a Yamil eran jurídicas (Utilícese este término cuando las lecciones requieren tratamiento médico) y que posteriormente mi hijo sería examinado por Medicina Legal para que ésta emitiese un informe dando fe al Certificado Médico del doctor que lo atendió en el centro Penitenciario. Además, la fiscal que estaba a cargo del caso (Teniente Grethel) nos mostró copia del Certificado Médico y el cual mi hija (Yadaimí Domínguez Ramos) pudo leer el doctor que lo emitió (Carlos Martínez Ballester) y el diagnóstico y tratamiento señalado (Contusiones en ambos auriculares y en la cara y golpe en la rodilla para lo que se requiere de analgésicos y antinflamatorios). También nos dijo que dicha copia sería archivada en el expediente de quejas (No. 16/09), pues en el expediente de delito estaría el original.
Supimos posteriormente que el día 17 de agosto (1 mes después del abominable hecho) mi hijo fue reconocido por Medicina Legal y la doctora que lo atendió notó que el tímpano derecho aún lo tenía inflamado.
Para sorpresa nuestra, aunque ya nada nos debiera sorprender, supimos el pasado 5 de septiembre que mi hijo había sido entrevistado por un fiscal militar donde este último le comunicó que no hubo delito pues el médico que lo había atendido se había equivocado. Para corroborar la información llamé el martes 8 del propio mes a Fiscalía Militar y hablé con el fiscal que había visitado a Yamil, expresándole mi indignación e inconformidad, así como la manipulación que recibieron para cambiar el curso de los hechos. ¿Cómo es posible que ocurran estas barbaries en un país que se declara paradigma de los Derechos Humanos?
En nombre de mi hijo, mi familia y el mío propio agradecemos profundamente y con antelación el tiempo dedicado en la lectura de este escrito. Nuestra inconformidad no se trata solamente por el deficiente mecanismo con el que ha sido conducido el caso de mi hijo, si a ello le sumamos también todos los hechos que se han producido durante su encarcelamiento, la violación abierta de los artículos 9, 11 y 15 de la Declaración Universal de los derechos Humanos, destacando el incumplimiento del artículo 32 de la Ley Fundamental del país al no reconocerle su ciudadanía norteamericana adquirida por naturalización y por consecuencia no ubicarlo en el Centro penitenciario de acuerdo a su nacionalidad, permaneciendo hasta hoy rodeado de asesinos, violadores y proxenetas, conviviendo con 9 reclusos comunes, en una celda de 91SF (pies cuadrados), con las condiciones higiénicas sanitarias más tristes para un ser humano, sólo tienen media hora de sol a la semana, el agua que toman no es potable, los salideros de las filtraciones de desechos de los baños de arriba les caen encima, donde la humedad y el moho (mouldy) está por todos lados.
Si Cuba denuncia internacionalmente el proceso injusto de los 5 cubanos prisioneros en los Estados Unidos, resulta inadmisible e inaceptable que tenga dentro procesos injustos y mucho peor que no los revise. Ante la duda el hombre es INOCENTE. La prolongación injustificable de un ser humano privado de su libertad es imperdonable, pues ésta no sólo daña al individuo en sí, sino a toda la familia. Un padre separado de sus 3 hijas, donde en cada minuto que avanza crece la preocupación de él por el estado en que se encuentran las niñas, todas menores de edad y más aún bajo las condiciones económicas que en estos instantes tiene EUA; además le privaron de celebrarle los 15 años a su hija mayor, la cual se había reunificado legalmente con él 4 meses antes del feliz acontecimiento y está bajo su custodia pues su madre reside en Cuba; no pudo disfrutar de la compañía de mi hermana (su tía) y mía (su mamá) que teníamos los documentos en regla para viajar ese fín de año. También había realizado los trámites legales, mediante visa francés, a mi nuera quien tenía la entrevista en la SINA en febrero del 2008 y cuya visa le permitía viajar con su hijo. También lo desestabilizó emocionalmente la enfermedad que padeció su tía (persona relativamente enferma), la cual estuvo al borde de la muerte, a raíz de saber que el Tribunal Provincial de Ciudad de la Habana había condenado a mi hijo a 10 años de privación de libertad. Del mismo modo se ha acrecentado su desvelo por los perjuicios económicos, pues Yamil tenía un proyecto de construcción en terminación con un valor ascendente al 1,5 millones de dólares, también poseía otros bienes incluyendo la propia embarcación que le decomisaron. Es intolerable que continuemos perdiendo nuestro sueño y nuestra tranquilidad por la impureza de aquellos involucrados en el proceso que no actuaron honestamente y que objetivamente no se examine el caso. Desestabilizar económico, sicológico, moral y emocional a una familia es repudiado por las personas de bien.
Le solicito, ruego, imploro y suplico que usted y a través de su organización intervenga en busca de una investigación exhaustiva de todo el proceso. Si lo logra, con toda seguridad comprobará que nos asiste la razón y evitará que se prolongue la injusticia de un ciudadano norteamericano ante los EUA, ante el mundo y ante la Ley Magna de la República de Cuba, pero que Cuba misma se niega a reconocerlo dándole tratamiento penitenciario como cubano y por ende negándole el acceso consular que debiera recibir por parte de la Sección de intereses de los Estados Unidos de América, la cual a través de nosotros (familiares) tiene conocimiento del caso. En la sentencia realizada por el tribunal sancionador se ha cometido error de derecho al calificar la participación de Yamil en los hechos declarados “probados”, que a su vez, en dichos hechos, también se cometió error de derecho. Por otra parte, no se ajusta el contenido de la sentencia a las pruebas practicadas durante el proceso que pueden tener influencia en el fallo y no se expresa en la misma cuáles son los hechos que se consideran probados.
De necesitar que le aportemos algún documento o información respecto al asunto me lo comunican a través del teléfono o por correo postal. No tengo correo electrónico, de hecho este escrito se lo hago llegar utilizando una tarjeta de Internet que compré, pero que sólo me permite estar conectada por 1 hora.
En espera de su acción y comprensión,
CORRESPONDENCIA ENTREGADA
Fecha de la Carta Realizada por: Dirigida a: Tema C.C
30/Nov/2007 Marleny *** Proceso –
10/Dic/2007 Yadaimí Gral. Cuerpo Ejército Abelardo Colomé Ibarra Proceso –
25/Dic/2007 Yamil *** Proceso –
27/Ene/2008 Marleny Fiscalía Militar Acusación a of. CI –
27/Ene/2008 Marleny Fiscalía Militar Acusación a of. DSE –
29/Ene/2008 Yadaimí Ciudadanía MININT Proceso –
13/Feb/2008 Yamil *** Proceso –
19/Feb/2008 Yadaimí *** Proceso –
24/Abr/2008 Yadaimí Ciudadanía MININT Ciudadanía –
2/May/2008 Yadaimí Fiscal Gral. RepúblicaJuan Escalona Regueira Proceso TSP y MINJUS
19/May/2008 Yadaimí Fiscalía Militar Acusación a Perito GPS –
6/Nov/2008 Inés María TSP Proceso Comité Central PCC y Dirección Nacional FMC
3/Dic/2008 Inés María TSP Proceso –
16/Ene/2009 Inés María Consejo de Estado Proceso –
5/Feb/2009 Inés María Consejo de Estado Proceso –
24/Feb/2009 Yadaimí Consejo de Estado Proceso –
14/Abr/2009 Inés María Consejo de Estado Proceso –
27/Abr/2009 Yadaimí Consejo de Estado Ciudadanía –
27/Abr/2009 Inés María Consejo de Estado Expediente penitenciario Ciudadanía MININT
30/May/2009 Yadaimí Consejo de Estado Ciudadanía –
1/Jun/2009 Inés María Consejo de Estado Proceso Ciudadanía MININT y Consejo de Ministros
23/Jul/2009 Inés María Ciudadanía MININT Acusación a of. Del Combinado del Este Fiscalía Militar, Fiscalía General, Consejo de Estado, Dirección Nacional de Prisiones
***: General de Ejército Raúl Castro Ruz.
Madre: Inés María Ramos Nápoles.
Hermana: Yadaimí Domínguez Ramos.
Esposa: Marleny González Rodríguez.
También nos hemos dirigido en numerosa ocasiones a:
Ciudadanía MININT
Dirección Nacional de Prisiones
TSP (Atención a la población)
Fiscalía Provincial de Ciudad de La Habana (Atención a la población)
Fiscalía General de la República (Atención a la población)
Ministerio de Justicia (Atención a la población)
Consejo de Estado (Atención a la población)
Denuncia sobre maltratos en la prisión, hecha por Yadaimí Domínguez Ramos, hermana de Yamil Domínguez.
Ciudad de La Habana, 5 de agosto de 2009.
A: Fiscalía Militar.
Por medio de la presente yo, Yadaimí Domínguez Ramos, vecina de calle 4 No.119 e/ 1ra y 3ra, Miramar, Playa, Ciudad de la Habana; reitero la acusación de mi madre (Inés María Ramos Nápoles), que a nombre de mi hermano Yamil Domínguez Ramos y de todos nuestros familiares realizara el miércoles 22 de julio contra el Mayor Rodolfo, Jefe de Orden Interior del Combinado del Este.
El maltrato y la brutalidad a la que fue expuesto Yamil por parte de este oficial se detalla en carta anexa a la denuncia entregada en fecha antes señalada y cuya copia también fue facilitada al Consejo de Estado, Departamento del CLEP en Fiscalía General de la República, Dirección Nacional de Prisiones y Ciudadanía del MININT.
Hasta el día de hoy no hemos recibido respuesta a nuestra preocupación o, al menos, en qué trámites se encuentra el proceso. Consideramos que la agilidad y rapidez conque se conduzca este caso, conlleva, entre otras consecuencias, a que no se repita escenarios de esta índole por quien debió y debiera hacer mérito del cargo que aún ocupa y que todavía permanece impune ante tal atrocidad.
Mi hermano en sus cartas con fecha 30 y 31 de julio nos explica detalladamente las entrevistas efectuadas con miembros del DTI que investigan lo ocurrido, pero muestra su inconformidad con las realizadas por el Tte. Cnel. Yánez, Tte. Cnel Palacio y Capitán Sandro, fundamentalmente de estos dos últimos. Según refiere Yamil, ellos asumen una actitud solapada ante la realidad de los hechos, enmascarando al recoger su declaración, la verdadera descripción de tan macabro incidente. Sólo a mucho reclamar que escribieran exactamente lo que él expresaba, pues de no ser así no la firmaría, fue que el capitán Sandro, en sus 3 últimas líneas recoge textualmente el testimonio de Yamil. Por otra parte, toman declaraciones a testigos que no actúan imparcialmente, manipulándolos a su conveniencia. No obstante, para aquellos investigadores que realmente pretenden aplicar el peso de la JUSTICIA, les relaciono algunos de los testigos que presenciaron el abominable hecho, dispuestos a relatar exactamente lo ocurrido ante sus ojos y que salga el sol por donde salga, pues en un final todos son vulnerables a escenarios como éste y una injusticia contra uno es un peligro para todos.
Lázaro Medina González (Compañía 1222)
Carlos Díaz Baró (compañía 1223)
Pepe (Compañía 1224)
No me explico qué persiguen con investigaciones a medias. Podemos imaginarnos por un momento que un hombre, si se le puede decir e eso hombre, patee a otro que se encuentra con las manos atadas. Convencidos estamos que si mi hermano le levanta la mano, aunque sea en defensa propia, entonces sí complicaría por varios motivos el desenlace y justificaría en gran medida la actitud apañadora de los oficiales entrevistadores. Yamil, como pudiera ser cualquier otro en su misma condición, se halla con las ataduras de un proceso que desde un inicio no ha sido justo, violándose y por consecuencia el nuestro, los derechos civiles nacionales e internacionales. Pero, mientras esperamos la gota de JUSTICIA, su integridad personal en ese lugar es inviolable (Artículo 58. Constitución de la República de Cuba). Si el oficial en algún momento le hubiese asistido la razón (que no es el caso), la perdió totalmente desde el momento que lo agredió. Esta forma de operar es injustificable, esto no se llama abuso de poder, quizás se acerca más el término de cobardía, pero haciendo uso de la Real Academia Española, el auténtico nombre a tan vil actitud es CRIMEN.
A la entrada del combinado se encuentra un cartel que cita uno de los significados del concepto de Revolución que definiera Fidel el 1ro de mayo del 2000, “…Revolución es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos…”. Resulta ciertamente vergonzoso que miembros del ministerio del Interior no hagan uso de estas palabras y, como resultado, empañen la imagen del Órgano que representan. Pero, lo que resulta mucho peor es que triunfe la impunidad ante hechos como éste en un país paradigma de los Derechos Humanos. Como dijo nuestro héroe nacional “Ver cometer una injusticia es como cometerla”.
El concepto revolucionario de Justicia no es más que el sentimiento y actitud humana que fundamentado en los principios de la ética, la moral y la ley, tiene como fín supremo lograr el respeto de los derechos colectivos e individuales de todos y cada uno de los miembros que integran determinada sociedad, induciéndonos a decidir acciones como instrumentos específicos de premiar o sancionar la conducta humana, en proporción igual al bien o al daño causado por dicha conducta.
En espera de que se haga valer la Justicia revolucionaria,
“Hacer, es el único modo eficaz de censurar a los que no hacen”.
Dirección Nac. Prisiones
Carta al presidente de Estados Unidos, Barck Obama escrita por Yamil Domínguez
La Habana, 22 de abril de 2009.
Son mis más sinceros deseos de expresarle mi felicitación por su triunfo en las elecciones y pienso que ha sido un salto enorme en la Historia de los Estados Unidos de América (EUA) y espejo de la democracia mundial.
Mi nombre: Yamil Domínguez Ramos, ciudadano norteamericano nacido en Cuba, que me encuentro encarcelado específicamente en el centro penitenciario ¨Combinado del Este¨ con una sanción de 10 años de privación de libertad y por un supuesto delito de tráfico de personas. Sin ningún elemento objetivo en contra y bajo el sistema ejecutivo y judicial fraudulentos, permanezco hace más de 18 meses despojado de lo más elemental y valioso que tiene un ser humano.
El 13 de octubre del 2007, aproximadamente a las 8:00am arribé forzosamente al puerto internacional ¨Marina Hemingway¨, situado al oeste de La Habana. Las condiciones meteorológicas empeoraron en mi trayecto (Florida-Cancún), donde tuve que enfrentarme a olas de hasta 4 metros de altura. Por encontrarme cerca de aguas cubanas decido dirigirme a dicho Puerto respetando las normas internacionales. Tenía bandera izada, las luces prendidas, la matrícula del bote legal, ambos GPS (el manual y el de la embarcación) estaban encendidos, ninguno de los GPS tienen programada la Carta de navegación de Cuba y ambos tenían sólo un punto marcado que era un cayo de La Florida; traía todos los documentos en regla de la lancha, que dicho sea de paso era de mi propiedad. También portaba pasaporte americano cuyo No. es 048590868 y pasaporte cubano, ambos actualizados, incluso éste último lo tenía visado, válido hasta el 2012. Mi equipaje donde la mayor parte del vestuario estaba mojado, la cámara de video, un estuche con 54 discos de música, un monto ascendente a 1900USD eran otras de las tantas cosas que me acompañaban. Al arribar a la Marina, el servicio de chequeo de Guarda Fronteras me dijo que yo era cubano americano y no podía poner un pie en tierra. Les expliqué la situación de emergencia por la que me había visto y la causa esencial de mi decisión. Rápidamente en los oficiales se despertó preguntas insinuativas y hasta ofensivas. Yo les mostré todos los documentos, incluyendo mi Licencia de Contratista General, título universitario alcanzado en los Estados Unidos, que me proporciona un excelente status económico y expuse mi situación laboral al tener mi propia Compañía Constructora, con el nombre YDContract Flooring inc., mostrando con esto último que me sobra voluntad y conocimiento para llegar honestamente a conseguir el éxito. Pero, bajo la creencia de que había obrado bien, ya intentaban imputarme un delito (entrada ilegal) como pretexto para ellos. En ningún lado del mundo hay que llamar a 12 millas antes, muchísimo menos si existe una fuerza mayor que te obliga a entrar. Cuba publica en revistas internacionales el turismo y sus marinas, en ellas divulga que los yatistas pueden tener acceso al país, a través de las Marinas si traen consigo los documentos de la embarcación en regla y sus pasaportes actualizados y no poseen ningún documento internacional que establezca que los ciudadanos extranjeros nacidos en Cuba no pueden acceder al país por esta vía. Además, Cuba propaga una política exterior consistente en socorrer y ayudar a los necesitados, luego cómo se explica que un yatista entre a un puerto internacional por una emergencia y lejos de brindarle el apoyo y asistencia que requiere se le procese por dudas de sus intenciones y hasta supuestos delitos.
Del acto de juicio puedo comentarle que se realizó el 19 de marzo del 2008. Todas las barbaries creadas por la parte oponente y cuyo fín era justificar la acusación que se me había hecho desde un inicio por un posible tráfico de personas fueron desmentidas. El perito de GPS que se presentó dijo que él personalmente había realizado el estudio del GPS manual, no así el de la embarcación. Continuó diciendo que en el equipo habían 3 puntos marcados en Ciudad de La Habana (absurdo, pues la embarcación ni corre ni vuela), 2 con fecha 10 de octubre del 2007 y el 3ro con fecha 6 de noviembre del 2007, cosa imposible si el equipo no tiene programado la Carta de navegación de Cuba; la abogada le preguntó primeramente: Si los puntos marcados perjudican a mi defendido, ¿cómo es posible que él no los haya borrado si tuvo todo el tiempo del mundo para hacerlo?, o mejor ¿Por qué no lanzó el equipo al agua? El perito contestó que los puntos marcados no se pueden borrar. Respuesta inadmisible para quienes conocemos perfectamente el funcionamiento de los GPS, pero también resultó ilógica para quien no los conoce en toda su magnitud y tiene al menos una noción de cómo funcionan los equipos electrónicos. Los GPS son como las cámaras fotográficas, los teléfonos digitales, las computadoras, entre otros. En nuestras computadoras podemos eliminar un programa o documento sin dejar huella de que una vez estuvo ahí. En los GPS ocurre igual, eliminamos los puntos marcados que ya no serán útiles para la trayectoria de la embarcación. Todos estos equipos tienen una capacidad de memoria y son creados por el hombre, por tanto el hombre los manipula a su necesidad o conveniencia. La segunda pregunta que realizó la defensa fue: ¿Cómo es posible que en el equipo GPS estuviera un punto marcado con fecha 6 de noviembre si en esa fecha Yamil se encontraba detenido en Villa Marista? A lo que respondió el Perito: Ese punto estaba marcado con esa fecha porque ese era el día en que Yamil pensaba realizar su viaje. La barbaridad a esta respuesta estuvo dada en que posteriormente entró en la sala, como testigo de la parte oponente, el instructor que me atendió durante la etapa inicial en Villa Marista. La abogada le realizó la misma pregunta que había hecho al perito sobre el punto del 6 de noviembre y la respuesta del instructor fue que ese punto lo marcaron ellos porque ese día estaban trabajando con el equipo. Ni siquiera se pusieron de acuerdo para coincidir en lo que dirían en el propio acto, la contradicción estuvo clara y el teatro montado era evidente; habían escogido el día 10 de octubre para los primeros 2 puntos porque tenían conocimiento de que ese día yo había llamado a mi madre para decirle mis planes. Sin embargo, los jueces no levantaron contra el perito testimonio en su contra por un posible acto de perjurio y ni siquiera en la sentencia hacen mención de tan vergonzosa actuación. Evidentemente el perito no sabía de GPS y lo utilizaron como monigote para que declarara en mi contra, mintiendo a ex profeso con la intención de incriminarme en un delito que estaba lejos de cometer. Mi hermana efectuó una denuncia ante Fiscalía Militar contra esta marioneta cuyo nombre es José Emilio Brozal Veranes y la misma no procedió, según la 1er Tte. Liudmila pues este asunto quien debía plantearlo era la abogada en su Recurso de Casación, para lo que ya no había tiempo. En el propio suceso de juicio el fiscal le preguntó al Instructor: ¿Alguna vez Yamil le comentó que venía a buscar a alguien? El instructor le contestó: Nunca. El fiscal volvió a preguntar -¿usted quiere que le haga la pregunta de otra manera porque parece que no me entendió?, a lo que el instructor le contestó que no. Por otra parte, testificó uno de los especialistas (Máster) del Instituto de Meteorología alegando que ciertamente estuve expuesto a dos severas tormentas en el horario que realizaba mi viaje, pero tal afirmación fue omitida en la sentencia, restándole la importancia que tenía para solucionar favorablemente el caso. Todos los presentes vieron claramente la mi inocencia y el ensañamiento al que había estado expuesto, incluyendo la Cónsul (Daniella) y un funcionario de la Oficina de Intereses de los EUA (Benito) que allí se encontraban. Esto, sin duda, era más que una situación jurídica, un problema político. Los jueces de la sala segunda del Tribunal Provincial de Ciudad de La Habana no se hicieron respetar y ni siquiera su presidenta me permitió decir todas las violaciones recibidas en Villa Marista. De esos verdugos de hombres inocentes recibí la condena de 10 años de privación de libertad. En la sentencia no se hizo mención de los extremos planteados por la defensa, así como de pruebas documentadas que confirman mi declaración. Únicamente tuvieron en cuenta las conclusiones del fiscal, basadas fundamentalmente en la Ley de ajuste cubano y la política existente entre Cuba y EUA, manifestando abiertamente en dicho acto que nada tenían que ver con este caso, pues yo tenía la suerte de que todos los trámites legales que había presentado a mis familiares para viajar a los EUA, me los habían aprobado. Los presentes en la Sala, que tuvieron la oportunidad de leer dicha sentencia, arribaron a la conclusión de que la defensa se enfrentó a 6 fiscales, pues el papel de los jueces es analizar y discutir los aspectos que plantean las partes, sobre la base de elementos objetivos probados y determinar imparcialmente el veredicto, con la primacía de que triunfe la justicia que ellos representan. ¿Por qué lejos de tener juicio justo, particularmente en estos casos, estamos expuestos a juicios fraudulentos? ¿Cómo es posible que estos jueces hayan actuado como siervos y dicten sentencias colmadas de falsedades e inventos? ¿Por qué no se logra ver las atrocidades a las que hemos estar expuestos?
Mi único delito ha sido haber nacido en Cuba o, mejor aún, venir desde los Estados Unidos de América. No conocía realmente la verdadera cara de este régimen, que odia a los ciudadanos nacidos en Cuba que deciden emigrar hacia los Estados Unidos, mucho más si éstos adquieren la ciudadanía estadounidense. El propio instructor llegó a decirme que si hubiese venido de cualquier otro país, quizás nada de lo que he vivido me hubiese ocurrido. Por otra parte, mi pareja, ciudadana cubana, Marleny González Rodríguez fue utilizada, manipulada, intimidada y coaccionada para realizar una declaración, no ajustada a la verdad y en contra del verdadero y único objetivo que yo tenía al desviarme hacia el Puerto Internacional, sin ni siquiera advertirle jamás de que no estaba obligada a declarar. El oficial vestido de civil, que se entrevista con ella primeramente, para luego trasladarla a prestar declaración y filmar la misma, le muestra la pistola que portaba al sacarla del bolso y situarla debajo de éste; por otra parte la incita, engaña y convence a que diga exactamente lo que él le hizo suponer que sería lo mejor para mí. Mi prometida se encuentra en trámites legales, iniciados por mí, para viajar a los EUA y entre los documentos que me ocupan estaba la Carta de aceptación de visa fiancés, visa que le permite a Marleny viajar con su hijo.
Mi destino, al salir de Florida en mi bote era Cancún, México, para posteriormente viajar por vía aérea hacia La Habana. Esta vía la utilicé en algunos de mis viajes anteriores. Sabía que violaba la Ley establecida por el pasado presidente J.W. Bush al realizar mis viajes a Cuba por un tercer país, pero tengo mi modo de pensar y actuar, para mí y para mis familiares de Cuba resultaba una necesidad imperiosa el tener contactos personales; además mi hija mayor, que apenas tiene 15 años, residía aquí, reclamándola y reunificándose conmigo en agosto del 2007.Por otra parte, también tengo a mi madre, hermana, sobrinos y mi fiancé. Esta última se encuentra bajo prórroga, hasta tanto mi situación legal se resuelva. Vale señalar que en la fecha en que me detienen, mi madre y mi tía materna tenían los pasaportes visados para visitarme, trámites que también realicé.
Hoy me tomo la facultad de escribirle pues a partir de mis interpretaciones, frente a una prensa cubana manipulada y parcializada al régimen, he notado su esfuerzo por lograr un acercamiento entre Cuba y EUA y se produzca un cambio por el respeto de los Derechos Humanos en la isla; pero también puedo percatarme de la actitud del gobierno cubano al reclamar a los 5 ¨héroes¨ presos en los Estados Unidos, mientras tienen y mantienen a hombres inocentes en cárceles cubanas y otros a sentencias enormes para los delitos que cometieron. ¿Por qué los congresistas demócratas norteamericanos que estuvieron varios días en Cuba tuvieron la posibilidad de hablar con los familiares de estos 5 hombres y no lo hicieron con familiares de algunos de los ciudadanos norteamericanos detenidos en Cuba? Yo, sin motivo alguno, fui torturado y aún continúo en estas condiciones, mi fiancés fue coaccionada para que declarara en mi contra, sin estar ella conciente de lo que hacía y ocultando en su declaración los trámites migratorios que yo le había iniciado, valiéndose de esto último para dar credibilidad al verdadero propósito de ellos: imputarme el delito de tráfico de personas, basado en la idea, de que yo venía a recoger a mi fiancés y a su hijo. Si así hubiera sido mi intención no la ejecuté o desistí de hacerlo por mi propia voluntad y por tanto no es penado; segundo si mi objetivo era ese, no me movía otras razones que no fueran sentimentales y tercero debieron y aún deben probar que entré a Cuba con tal propósito. En resumen estoy despojado de mi libertad porque alguien pensó lo que yo pude haber pensado. Todo ha sido subjetivo, violando nuestros derechos civiles nacionales e internacionales, pacto que Cuba firmó en febrero del 2008 ante el Consejo Internacional de Derechos Humanos. Por otra parte, Marleny realiza una segunda declaración en el propio proceso de instrucción, la cual le tomaron después de mucho pedir al instructor (Raúl Cortina Castro) y éste evadiéndola para tomarle la declaración tuvo que admitirla cuando la abogada solicita la realización de la misma por escrito al fiscal (Enrique Núñez Grillo). Esta declaración la vierte en el acto de juicio; en ella detalla toda la realidad y explica los motivos que la obligaron a mentir inicialmente. Además, durante el proceso levanta una denuncia ante Fiscalía Militar contra el oficial que la incitó a declarar falso testimonio, pero tal denuncia no procedió alertándole que era palabra contra palabra. Sin embargo, estimaron lo que a su juicio convino de la declaración inicial de ella, y en contra de mi testimonio para procesarme y condenarme sobre esta base.
Los funcionarios han hecho de mi caso, y desde un inicio, un problema político. Crearon un delito para poder retenerme y chantajearme. Yo, siendo honesto y por sobre todo INOCENTE, me encuentro todavía hoy, en una prisión de máximo rigor. Una de las causales ha sido el no aceptar sus macabras proposiciones que me convirtieran en un espía del país que me abrió la puerta a la LIBERTAD; me negué al reclutamiento cuando me lo solicitaron en Villa Marista, lugar donde se realizan torturas fundamentalmente psicológicas, para que seres humanos, culpables o no, declaren en su contra. Allí estuve en dos etapas. La 1ra fue por 33 días, donde me sometieron a temperaturas superiores a 105 F°, confinado 4 personas sin agua para el aseo en 62SF (pies cuadrados), incluyendo en este espacio el baño, encendieron un motor que producía un alto ruido justamente en el horario de sueño y existía en el pasillo que daba a la celda una luz tenue amarilla que no apagaron durante todo el tiempo que estuve ahí, sólo pude ver a mi abogada 17 días después que mi familia había hecho el contrato, recibí únicamente 8 minutos de sol y mi peso corporal perdió 28 libras, pero aún en estas circunstancias no podía decir lo que no vine a hacer. No obstante, me pregunto: si hubiese venido a buscar a mi novia o cualquier familiar, ¿sería tráfico? Según el concepto etimatológico tráfico implica negocio o comercio, lo que vuelvo a preguntarme ¿Qué ánimo de lucro tenía yo en mi actuar?
A ex profeso me han causado, y por consecuencia a mi familia, daños psicológicos, económicos y morales. Me han separado de mis hijas, donde la mayor está bajo mi custodia, me privaron de los deseos de celebrarle sus 15 años al detenerme 2 meses antes del feliz acontecimiento, no pude disfrutar de la compañía en Navidad de mi madre y mi tía que sólo esperaban el efectivo para sacar los boletos del viaje. Esta última, persona relativamente enferma, estuvo al borde de la muerte pues se desestabilizó emocionalmente al conocer que me habían condenado injustamente a 10 años de privación de libertad. Se ha acrecentado mi desvelo por los prejuicios económicos, pues tenía un proyecto de construcción, valorado en 1.8 millones, pero lo vendería en 1.5; restaba sólo 1 mes para su culminación, sin contar otros que estaban comenzando; no presentaba ningún problema con los créditos y contaba con el financiamiento de los bancos; parecía tener un futuro brillante en medio de una crisis y la subida del combustible incontroladamente; pero, a pesar de todo, mi economía estaba segura. Viajé a todas partes, incluyendo Europa; todo lo tenía preparado para recibir a mi madre, por segunda ocasión, y a mi tía; también esperaba, en unos pocos meses, formalizar mi relación con mi fiancés. Desgraciadamente mi vida dio un vuelco y la causa no fue precisamente las dos tormentas que me azotaron en el mar sino, el régimen cubano con sus juicios fraudulentos y violaciones de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH).
¿Cómo es posible que ocurran estas cosas en un país que se declara paradigma de los Derechos Humanos? ¿Dónde está la imparcialidad de los jueces a la hora de actuar? ¿Quién o quiénes tendrán la difícil tarea de enfrentar y ordenar lo que otros han hecho mal?
Mi inocencia ha sido demostrada constantemente, cuestión de la que presumo según el artículo 11 de la DUDH. La Fiscalía General de la República en la vista oral no mostró ni demostró prueba objetiva que me culpara de algún hecho delictivo. Sin embargo los jueces, que les corresponde personificar la Justicia, asumieron por convicción los hechos como probados y obviaron todo lo que satisface favorablemente mi caso. En Cuba todos son culpables, aquí se trata de demostrar la inocencia y no la culpabilidad. Aludiendo a un ejemplo cualquiera: si yo llegara a una tienda como WalMart o Target y a la entrada me encuentro al de la Seguridad que a su vez no le resulto simpático porque aunque nos conocemos de la infancia, ya hoy tenemos vidas distintas y pensamos diferentes y, este señor, aún con mi billetera colmada de dinero, portando mis tarjetas de créditos y toda mi identificación legal, procede a difamarme y calumniarme con que robé en la tienda, cuando ni tan siquiera he entrado; luego viene un policía y, sin yo tener record criminal en toda mi vida, me pone en prisión bajo torturas, llevándome ante unos jueces que valoran mi caso como probado, sin una prueba en contra y aún sabiendo que soy inocente. Seguro estoy que, desde el funcionario de la tienda hasta los agentes del gobierno que conspiraron y participaron en las torturas y crimen de sancionar a un ciudadano, sometiéndolo a las humillaciones y violaciones de su derecho civil, pagarían por eso. Este ejemplo es exactamente el prototipo de lo que ha ocurrido en mi caso. Se ha impuesto una colusión, que responde a los funcionarios y ejecutivos de este gobierno, ha primado el interés de atribuirme lo que ni siquiera pensé para, solapadamente, apropiarse y decomisarme mi embarcación, donde el fiscal, en pleno juicio, osó decir que Cuba no tenía ninguna como esa. Invadieron una propiedad privada (el bote) sin motivo ni autorización; comenzaron a manipularla como juguete nuevo sin preservar el medio; perdí todas mis propiedades pues no he tenido acceso consular por parte de los funcionarios de la Oficina de Intereses en La Habana y tampoco pude realizar un Power Atorney (Poder Legal) a un amigo para que pudiera terminar mi proyecto y continuara con el pago de mis posesiones.
Mientras Cuba reclama derecho para 5 espías, que tienen todas las condiciones en prisiones federales, reciben visitas de funcionarios cubanos y de otros lugares del mundo, tienen acceso a Internet y según las palabras de Raúl Castro no le hicieron ningún daño al pueblo norteamericano, me pregunto: ¿Qué daño le hice yo al pueblo de Cuba? Ni tan siquiera me han reconocido la ciudadanía norteamericana para el tratamiento penitenciario, violando uno de los artículos de su propia Constitución, específicamente el artículo 32 que expresa: No se admitirá la doble ciudadanía. En consecuencia cuando se adquiera una ciudadanía extranjera se perderá la cubana; sin embargo para los efectos jurídicos si me consideran extranjero pues por supuesto representa mucho mayor ingreso al Estado. Me encuentro rodeado de asesinos para justificar mi desaparición física, convivo con 9 reclusos comunes, en una celda de 91SF (pies cuadrados), con las condiciones higiénicas sanitarias más tristes para un ser humano, sólo tenemos media hora de sol a la semana, el agua que tomamos no es potable, los salideros de las filtraciones de desecho de los baños de arriba nos caen encima, donde la humedad y el moho (mouldy) está por todos lados. Hasta donde sé y estudié como Contratista, era ilegal no garantizarles a los clientes el arreglo urgente con la aparición del mouldy por las serias consecuencias para la salud humana y sus complicaciones respiratorias, incluso el OSHA tiene estrictas medidas de seguridad ante la aparición de cualquier moho (mouldy). Yo imagino cuántas veces podría contratarse a un abogado si todo esto le sucediera a un ciudadano en los EUA o en cualquier país con democracia. Desde la exposición perjudicial al moho, las difamaciones que han creado alrededor de mi persona, violando mi derecho civil internacional, hasta el arribo a un puerto internacional por fuerza mayor y donde Cuba se negó a darme la asistencia por ser ciudadano norteamericano nacido en Cuba. Lejos de ésto me impusieron un delito que estaba lejos de cometer.
En esta cárcel continúo reclamando que se reconozca mi inocencia, que se me respeten mis derechos civiles nacionales e internacionales, así como mi ciudadanía y se me devuelva mi libertad. Mi familia de Cuba también reclama Justicia, pero hasta ahora no han dado solución. En dos ocasiones para hacer valer mis derechos acudí a la huelga de hambre. A esta primera vez se incorporó el ciudadano americano Julio Rafael Mesas Fariñas con el mismo objetivo y fuimos trasladados y aislados hacia el área incrementada; ambos defendíamos nuestro derecho a una vista oral justa con todas nuestras garantías. En la segunda ocasión fui asombrosamente torturado, permaneciendo en el área especial 47, más conocida como ¨celda de castigo¨. Allí estuve 8 días sin comer ni beber agua, me obligaron a permanecer en calzoncillos bajo condiciones deplorables. Al llegar la primera noche me forzaron a permanecer sin colchón, encendieron 2 compresores, que según reclusos de allí, nunca los prendían; estos compresores extraían el aire frío del exterior hacia el interior de la celda y no me dieron mi colcha cuando la solicité. Fue a mucho golpear las paredes y gritar ¡Vivan los Derechos Civiles! cuando accedieron a entregármela. Desde el primer día hasta el último estuvo temblando todo mi cuerpo; sabemos que este estado acelera el ritmo cardiaco y por consecuencia el metabolismo lo que trajo rápidamente la pérdida del poco líquido corporal que me quedaba. En las noches me subía la temperatura del cuerpo (fiebre) y sólo uno del personal médico que me atendió fue capaz de decirles a los guardias que me dieran una enguatada ya que estaba padeciendo de fiebre por las noches y cuyo pedido jamás asintieron. Cuando me tomaron los signos vitales me atreví a decirle a la doctora, delante de los oficiales que se encontraban allí, que mirara mi cuerpo y las condiciones a las que estaba expuesto y me dijera si ésto no era TORTURA; por supuesto ella se quedó callada, evidentemente era del mismo ejército y no podía poner delante su profesión. A la altura del martes 24 pierdo el conocimiento, pero lejanamente escuché a uno de los guardias que expresaba – Deja a ese ahí para ver si ya salimos de él. Sufrí de hipotermia pero, cuando me recupero, el recluso de al lado me cuenta lo ocurrido y logro entonces confirmar que era cierto lo que en un momento escuché vanamente. También recibí muestras, por parte de los reclusos del área, de apoyo y solidaridad con mi persona, sugiriéndome que desistiera del plantao pues me dejarían morir y luego justificarían dicho acto; además me hicieron ver que me asiste la razón y por tanto debía tener esperanza de que se hiciera justicia. Por otra parte, me necesitaban afuera para que hablara por ellos y bajo qué condiciones se encuentran. Las expresiones anteriores me conmovieron y por tanto decidí al día siguiente salir de esta posición, pero solicitando a través de mi familia, que es mi voz, el reclamo del mundo porque se haga JUSTICIA con mi persona y se respeten mis garantías. Debo decirle que dos días después de haber iniciado la huelga de hambre y sed en mi segunda etapa, 6 reclusos decidieron sumarse en defensa a los derechos civiles nacionales e internacionales (1 ciudadano estadounidense, 4 residentes y 1 ciudadano cubano), aunque permanecieron en otra área. Entre ellos se encontraba Julio, quien conmigo había estado en huelga la primera vez y que en ésta al igual que yo, sufrió de hipotermia. Todos estos detalles son del conocimiento de representaciones no gubernamentales de los Derechos Humanos y de la Oficina de Intereses de los EUA en La Habana, pues mis familiares, en particular mi madre, mi hermana y mi fiancé, los han puesto al tanto de todo el proceso. Ellas se han dirigido a las distintas instancias de órganos del Estado cubano para denunciar los errores cometidos y hacer vales mis derechos, pero las respuestas que han recibido han sido en penumbras sin concretar en definitiva la solución a un problema que comenzó por la impudicia y desfachatez de miembros del Ministerio del Interior y del Sistema Judicial. Para desgracia nuestra el poder en Cuba está centralizado y todo responde a un mismo aparato. Otro elemento que corrobora lo anterior y vale citarlo es que mi hermana tuvo que renunciar a su trabajo (que era para el gobierno), pues por defender mi derecho civil y a raíz de conocer la dirección del centro laboral el estado en que se encontraba su hermano (preso), la comenzaron a marginar y por consecuencia, ella asumió perder su trabajo que manchar su dignidad y renunciar la lucha por lo justo. Por otro parte, sabemos que cada operación que realiza mi familia, es controlada; los teléfonos particulares de las casas donde residen mi madre y hermana en una y mi fiancés en la otra, están tomados; le he dejado saber a miembros de la Seguridad del Estado que me han visitado a la prisión, que prefiero morir antes de renunciar a la defensa de mis derechos civiles y mi inocencia. ¿Dónde están las garantías de respeto a la integridad humana para los ciudadanos o residentes de los EUA que visitan la isla? ¿Cuántos cientos más vivirán esta misma pesadilla? ¿Cuál será el destino final de los que ya caímos en las redes de la mentira y la repugnancia?
Admiro la actitud de los Congresistas norteamericanos al trabajar por un acercamiento con el gobierno de Cuba; estoy en contra de la violencia y la imposición. Apruebo el establecimiento de relaciones entre ambos países sobre la base del respeto mutuo. No soy político, aunque Cuba le haya dado esa visión a mi caso. He conocido en esta prisión personas víctimas como yo de este sucio manejo que realizan individuos de esta dirección, politizando los casos. Cubanos residentes en los EUA, que no han podido reclamar legalmente a sus familiares más cercanos, han venido a recogerlos en embarcaciones seguras y, al ser detectados por las tropas guardafronteras, unos fueron asesinados y otros golpeados y volteados, exponiendo al peligro de ahogarse a los inocentes niños y sus seres queridos. Hoy cumplen sanciones descomunales, que oscilan entre 20 y 30 años, en circunstancias inhumanas, donde la vida es un desafío, donde se destruyen familias debido a un poder fraudulento y criminal. Pero, ante nuestros ojos se ve un rayo de luz. La labor afanada que llevan a cabo las diferentes comisiones de los Derechos Humanos y ahora, con más brío, el interés de usted por flexibilizar las relaciones con Cuba, nos ayuda a ser más soportable nuestra situación y estimula nuestro espíritu esperanzador de que en algo nos favorezca.
Debo poner a su conocimiento que a pesar de que la Sección de Intereses de los EUA está al corriente de todo el proceso penal al que he sido expuesto donde hubo una representación en el acto de juicio, no me siento satisfecho con la preocupación y ocupación que debieran tener con mi persona y por supuesto, con todos los ciudadanos americanos detenidos en Cuba. Nunca he recibido la asignación mensual de vitaminas, sólo se me hizo llegar un pomo con 120 cápsulas de grasa de pescado como complemento nutricional. Siempre pagué mis Tax (impuestos) y jamás he tenido acceso a algo de efectivo de mi seguro social, ni siquiera mi familia a través de la embajada, ha podido recibir el beneficio. Yo no he podido realizar ninguna extracción en mis cuentas personales pues Cuba no me ha otorgado acceso consular, también entiendo que los funcionarios de la Oficina de Intereses nada pueden hacer para exigir mis derechos, pero a través de mi familia, hubiese recibido más apoyo de ellos. Si la delegación que recientemente estuvo o algunos de los honorarios de los EUA hubiese programado un encuentro con algunos de mis familiares o con representantes de los Derechos Humanos que incluso tienen copia de mi expediente, seguro estoy que entendieran mucho más mi realidad y la que viven otros ciudadanos americanos víctimas de violaciones a sus derechos civiles propios y universales. Proclaman ante la prensa nacional e internacional la injusta condena de los 5 ¨prisioneros del Imperio¨ y manipulan y controlan la información para que el mundo desconozca las injustas condenas de numerosos prisioneros de la isla. Los presos políticos que comparten conmigo esta prisión son, en su mayoría, periodistas independientes y su único delito era publicar hechos reales que ocurrían en Cuba, que su gobierno no pretendía divulgar. Éstas injustas condenas, lejos de acabar con el periodismo independiente y controlar la información interna que se divulga al exterior, han incrementado el número de periodistas que diariamente cumplen con sus funciones y, en cierta medida, se solidarizan con los hermanos que caen en desgracia por mecanismo violador y falso al que han sido víctimas. Si, desde el oriente hasta el occidente de esta isla se respetaran todos los derechos ciudadanos, así como las leyes nacionales, pactos y declaraciones internacionales, entonces estaría convencido de que los periodistas independientes no tendrían nada que publicar ajeno a lo que cotidianamente se informa en la prensa nacional.
Yamil Domínguez Ramos.
Resultando Probado que…
Texto escrito por Wilfredo Vallín Almeida, Lic.en Derecho y presidente de la Asociación de Juristas Cubanos
Hay, evidentemente, una dicotomía ostensible entre un sistema y otro. Un sistema, lo sabemos porque la propia televisión cubana se encarga de mostrárnoslo (y ojala no vayan a quitarlo por estas líneas), es cómo se realiza la práctica de las pruebas en casos criminales en una serie de países capitalistas.
Se trata de casos reales expuestos en varias series (“Caso no resuelto”, “Detectives médicos”, etc.). No hay dudas que los tribunales de esos países son severamente exigentes en la verificación de la autenticidad de las pruebas incriminatorias, probablemente por aquello de “es mejor dejar escapar a un culpable que condenar a un inocente”.
Claro está, no lo olvidemos tampoco, en esos países el poder judicial es total y absolutamente independiente del poder ejecutivo.
El otro sistema, es el del patio.
Marx usó el termino “fetichismo” para aplicárselo a la mercancía. Algo similar pudiéramos hacer nosotros para aplicarlo al concepto “resultando probado que” de las sentencias de los tribunales nacionales.
En Cuba se supone que tras un “resultando probado que”, no hay nada que hacer pues esta frase implica que todo ha sido comprobado hasta en sus más mínimos detalles y con una observancia rigurosa de la ley y de los procedimientos penales, que la tipicidad ha quedado indubitablemente establecida: se trata, en suma, de la justicia lata.
Todo lo anterior se aviene con exactitud al Informe Nacional de la República de Cuba al examen periódico universal del Consejo de Derechos Humanos (Tabloide especial No.1, año 2009, pag.4, párrafo 8), “la obligación de que todo delito debe ser probado independientemente del testimonio de acusado, del cónyuge y de su familia hasta el cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad y, consecuentemente, la sola declaración de la persona no dispensará de la obligación de practicar las pruebas necesarias para comprobar los hechos…”.
Sin embargo, cuando, como letrado, tengo ante mí copia del expediente de Yamil Domínguez Ramos, ciudadano norteamericano (la ley cubana no acepta la doble ciudadanía), con la sentencia No.3 de 13 de enero de 2009 del Tribunal Supremo Popular que me fuera entregado por sus familiares y donde se declara sin lugar el recurso de casación por infracción de la ley y se le ratifica la sanción de 10 años de privación de libertad, y se lee con detenimiento toda la historia de este proceso…está lejos de ser absolutamente evidente que algo “resultó probado”.
Por supuesto que no creo merecer la atención de nuestro alto Tribunal Supremo, pero para mi docta ignorancia fuera muy positivo que uno de sus magistrados pudiera explicarme todo lo que yo no entiendo de este caso. Estoy seguro que después de ser convencido por las pruebas que muestren irrebatiblemente la cientificidad con que fue conducido este caso, me resultaría claro que estaría fingiendo quien se ha declarado hace ya una semana en huelga de alimentos y agua y dice que, o se prueba su inocencia o saldrá de allí cadáver.
También mentirían una madre desconsolada que llora ante mis ojos y jura vehemente que su hijo es inocente, una hermana indignada porque una vez creyó en la justicia nacional y una esposa que alega, apesadumbrada, haber sido engañada.
Pero, mientras no se dirima esta trágica situación que pone en peligro una vida joven, nadie nos pida que demos mucha fe al sacrosanto “resultando probado” de los tribunales gubernamentales.
– Examen de sentencia
– Cuestionario de detención arbitraria
– Artículo publicado sobre el tema “Resultando probando” de Wilfredo Vallin
– The Facts (versión al inglés del texto “Los hechos” que aparece en la portada)
– Páginas de revista “Caribe” con reportaje de la Marina Hemingway p. 1
– Páginas de revista “Caribe” con reportaje sobre la Marina Hemingway, p.2
Página primera del Diario Granma del día 13 de febrero del 2010:
yamil te cojio la maquina de moler carne , deja el lloriqueo y cumple tu condena como hombre. Leyendo las cartas que enviaste a Obama me doy cuenta eres un descarado y vividor. Leyendo la carta de tu mama donde dice fuiste a cancun a ver ballenas y delfines eso no te lo crees ni tu mismo. Bienvenido a la Cuba de castro .
By: cubanboy on noviembre 17, 2010
Mira; por respeto a los lectores no te digo una groceria, la vida te probo que eres un equivocado o un miembro de los del regimen opresivo cubano, piensas como ellos y seguramente actuas como ellos, y mas seguro estoy que eres tan cobarde como ellos. Los hombres con dignidad y decoro aman la libertad y pensamiento libre, Ahora estoy aqui para responderte y darte esa galleta sin mano y decirte que eres un cobarde y un verdugo mas de esos que difrutan como le arrancan el pellejo a tus hermanos por el terror de que no te lo arranquen a ti. Personas como tu probablemente no tienen ni familia y mucho menos valor.
By: Yamil Dominguez on abril 6, 2012
phon en Guatemala 46686089
aunque cuba no este afecta al pacto de san Jose, aun asi se puede poner una denuncia por este caso, ante la comision interamericana de Derechos Humanos, usando la declaracion universal de Derechos Humanos, hay que intentar por todos los medios, sino tambien puedes poner tu denuncia ante la comision de Derechos humanso de la ONU.
una carta ante el secretario no es la via, para solucionar tu problema.
By: nelson Zarat on febrero 16, 2011
Muchicimas Gracias Nelson por tu concejo y tu preocupacion, tu comentario mi familia me lo leyo cuando me encontraba en prision. Seguimos tu idea y se nos abrieron las puertas.

References: artículo 59
 Resolución 
 artículo 215
 artículo 58
 artículo 5
 artículo 32
 artículo 11
 artículo 32