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Timestamp: 2019-02-22 16:04:12+00:00

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DEG : DEG, monedas y oro : Séptima reseña y examen de nuevos acontecimientos jurídicos:
En el folleto No. 36 se examinan la decisión del Fondo del 17 de septiembre de 1980 sobre la segunda modificación de la cesta de monedas que determina el valor del derecho especial de giro (DEG) y los principios y procedimientos para las futuras revisiones1. En la decisión se enumeraron las monedas que constituirían la cesta de valoración y sus ponderaciones respectivas; ese método de valoración entró en vigor el 1 de enero de 1981. En la decisión se dispone que la lista de monedas que determinan el valor del DEG y sus montos respectivos se revisarán para que entre en vigor la nueva lista el 1 de enero de 1986, es decir, cinco años después de la entrada en vigor de la segunda revisión, y el primer día de cada período subsiguiente de cinco años. La revisión se hará de acuerdo con los principios establecidos en la decisión, salvo que el Fondo decida otra cosa en relación con una revisión determinada. Para facilitar la referencia, se reproducen seguidamente esos principios:
a) Las monedas que determinan el valor del DEG serán las de los cinco países miembros cuyas exportaciones de bienes y servicios durante el período de cinco años finalizado doce meses antes de la fecha de entrada en vigor de la revisión hayan registrado el valor más alto, teniendo en cuenta que una moneda no sustituiría a otra moneda incluida en la lista en el momento de la determinación a menos que el valor de las exportaciones de bienes y servicios del emisor de la primera superen durante el período pertinente a las del emisor de la segunda por lo menos en el 1%.
b) El monto de las cinco monedas en el párrafo a) anterior se determinará el último día hábil anterior a la fecha de entrada en vigor de la revisión pertinente, de forma tal que la participación de dichas monedas en el valor del DEG corresponda, a los tipos de cambio medios para el período de tres meses finalizado en esa fecha, a las ponderaciones porcentuales de dicha moneda, que se establecerán para cada moneda de acuerdo con el párrafo c) siguiente.
c) Las ponderaciones porcentuales reflejarán el valor de los saldos de cada moneda mantenidos al fin de cada año por las autoridades monetarias de otros países miembros y el valor de las exportaciones de bienes y servicios del emisor de la moneda durante el período pertinente de cinco años mencionado en el párrafo a) anterior, de forma tal que se mantenga en general el significado relativo de los factores subyacentes en las ponderacione porcentuales que aparecen en el párrafo 2 anterior. Las ponderaciones porcentuales se redondearán al 1% más cercano, o de la forma que más convenga.
4. La determinación de los montos de las monedas de acuerdo con los párrafos 1 y 3 anteriores se efectuará de tal manera que el valor del derecho especial de giro medido conforme a las monedas el último día hábil anterior al período de cinco años para el que se efectúe la determinación sea el mismo conforme a la valoración vigente antes y después de efectuada la revisión2.
La cesta de valoración que entró en vigor el 1 de enero de 1981 tenía la siguiente composición:
(en unidades de cada moneda)
Dólar de EE.UU. 42 0,54
Marco alemán 19 0,46
Franco francés 13 34,00
Yen japonés 13 0,74
Libra esterlina 13 0,071
La cesta se ha revisado y está en vigor desde el 1 de enero de 1986, de acuerdo con los principios expuestos en la decisión del 17 de septiembre de 1980, y se compone como sigue:
Dólar de EE.UU. 42 0,452
Marco alemán 19 0,527
Yen japonés 15 33,4
Franco francés 12 1,02
Libra esterlina 12 0,0893
Se ha modificado la Regla O-1 del Reglamento del Fondo a fin de establecer que el valor del DEG será la suma de los valores de las cantidades de las monedas antes indicadas3.
La lista de monedas no se modificó porque el porcentaje del sexto exportador más importante de bienes y servicios en el total mundial (Italia) fue inferior a la participación del país miembro con la quinta participación más elevada (Reino Unido). De conformidad con la decisión del 17 de septiembre de 1980, una moneda de la cesta sólo podrá ser sustituida por otra si el valor de las exportaciones de bienes y servicios del emisor de la última moneda durante el período pertinente supera al de las exportaciones del emisor de la primera por lo menos en el 1%.
El Fondo anunció las nuevas ponderaciones de las monedas de la cesta que entrarían en vigor el 1 de enero de 1986 en un comunicado de prensa del 23 de septiembre de 19854. Este anuncio se atuvo a la práctica de completar y anunciar las revisiones al fin del mes de septiembre anterior a la fecha de entrada en vigor, a fin de que las partes oficiales y privadas tengan tres meses para familiarizarse con la nueva composición y los cambios pertinentes de procedimiento a que den lugar. Este intervalo permite a otras entidades que utilizan el DEG como denominador o unidad de cuenta para algunos fines, y que tienen facultades suficientemente flexibles, decidir si seguirán la revisión o se atendrán a la anterior composición del DEG.
En los cálculos diarios relativos al DEG se emplea el número de unidades de las monedas en la cesta, y no sus ponderaciones porcentuales. En los párrafos 3 b) y 4 de la decisión del 17 de septiembre de 1980 se dispone: i) que haya correspondencia entre la cantidad de cada moneda y la ponderación que se le ha asignado en la cesta revisada cuando se apliquen a los tipos de cambio medios del período de referencia de tres meses anterior a la fecha de entrada en vigor de la revisión, y ii) que el valor del DEG conforme a la cesta revisada sea igual en las transacciones del primer día hábil de vigencia de la nueva cesta a su valor en el último día hábil anterior a la fecha de entrada en vigor de la revisión. Los montos de las monedas se redondean, pero siempre manteniendo inalteradas sus respectivas participaciones porcentuales y la igualdad entre el tipo de cambio del DEG de los días hábiles anterior y posterior a la revisión. Las directrices para redondear el número de unidades de monedas de la cesta aprobadas para calcular los montos de las monedas el 31 de diciembre de 1980 eran como sigue:
1) En todas las circunstancias, las unidades de monedas se determinarán de forma que se asegure que el valor del DEG calculado al 31 de diciembre de 1980 sobre la base de la nueva cesta sea igual a su valor vigente ese día.
2) Las cantidades de monedas calculadas para la nueva cesta se expresarán en dos cifras significativas, siempre que la desviación porcentual con respecto a la ponderación acordada para cada moneda en el valor del DEG, derivada de la aplicación de los tipos de cambio medios correspondientes a octubre-diciembre de 1980, sea la mínima en promedio y no exceda de 0,5% para ninguna moneda.
3) Si no puede lograrse una solución aplicando el principio establecido en el anterior párrafo 2), la cantidad de una o más monedas podrá expresarse en más de dos cifras significativas, pero a esos efectos el número de cifras significativas no pasará de cuatro en ningún caso y ello siempre que las participaciones de las monedas que constituyan la cesta durante el período del promedio (octubre-diciembre de 1980), debidamente redondeadas, sean idénticas a las ponderaciones porcentuales establecidas en el párrafo 2 de la Decisión No. 6631-(80/145) G/S del Directorio Ejecutivo, adoptada el 17 de septiembre de 1980.
4) Si se encontrara más de una solución, se empleará la solución que tenga la menor desviación media.
Las directrices se revisaron por decisión del Directorio Ejecutivo que entró en vigor el 26 de diciembre de 1985 y cuyo texto es el siguiente:
1) En todos los casos, las unidades de moneda se determinarán de forma que se asegure que el valor del DEG calculado al 31 de diciembre sobre la base de la nueva cesta sea igual a su valor vigente ese día.
2) Las cantidades de moneda calculadas para la nueva cesta se expresarán en dos cifras significativas, siempre que la desviación de la participación porcentual de cada moneda en el valor del DEG, derivada de la aplicación de los tipos de cambio medios correspondientes a octubre-diciembre, con respecto a la ponderación porcentual, determinada conforme al párrafo 3 c) de la Decisión No. 6631-(80/145) del Directorio Ejecutivo, adoptada el 17 de septiembre de 1980, sea la mínima en promedio y no pase de 0,5% para ninguna moneda.
3) Si no puede lograrse una solución mediante la aplicación de los principios establecidos en 2), el cálculo se efectuará aplicando los mismos principios, pero expresando la cantidad de cada moneda en tres cifras significativas, y si no se encuentra solución con tres cifras significativas, entonces el cálculo se efectuará aplicando los mismos principios, pero expresando la cantidad de cada moneda en cuatro cifras significativas.
4) Si se encontrara más de una solución al nivel de dos, tres o cuatro cifras significativas, se empleará la solución que tenga la menor desviación media5.
La tercera cesta revisada de valoración del DEG constituye también la cesta del tipo de interés. Ambas cestas habían sido independientes pero se unificaron a partir del 1 de enero de 19806. Uno de los cambios que entró en vigor en dicha fecha fue que las ponderaciones de la cesta del tipo de interés pasaron de un régimen de ponderación fija a un régimen de montos fijos de monedas, con lo cual, al flotar los tipos de cambio, las ponderaciones flotaban. Las ponderaciones “flotan” porque el tipo de interés de un instrumento de la cesta se multiplica por el número de unidades de la moneda en que está denominado y el valor en DEG que tiene una unidad de esa moneda en el mercado, determinado por el Fondo en virtud de la Regla O-2 a) y b) del Reglamento. El tipo de interés del DEG7 es igual a la suma de los cinco productos correspondientes de las cinco monedas.
Los criterios que han orientado la selección de los instrumentos que componen la cesta del DEG son idénticos a los examinados en el folleto No.368. Se basan en la proposición general de que, como no hay un mercado para el DEG en el cual se determine el tipo de interés, el tipo de interés debe guardar estrecha relación con los tipos de interés devengados en los mercados internos de las cinco monedas por instrumentos de amplia disponibilidad con características de riesgo comparables al DEG como activo oficial.
El Fondo paga interés a los participantes en el Departamento de derechos Especiales de Giro sobre la cuantía en que sus tenencias de DEG sobrepasan a las asignaciones y sobre todas las tenencias de DEG de los “otros tenedores”. El Fondo cobra cargos a los participantes por la cuantía en que las asignaciones sobrepasen sus tenencias, al mismo porcentaje que el tipo de interés. Tanto la frecuencia con que se establece el tipo de interés sobre las tenencias de DEG como la frecuencia con que se pagan los intereses constituyen elementos importantes que determinan el atractivo del DEG como activo de reserva. Desde 1974 el tipo de interés se ha establecido por referencia a los tipos de interés de instrumentos específicos que se negocian en los mercados de capital de los cinco países emisores de las monedas que componen la cesta de valoración del DEG. Desde el 1 de julio de 1974 hasta el 30 de junio de 1976 el tipo de interés se estableció a intervalos de seis meses de acuerdo con el promedio ponderado de los tipos de interés de mercado de los instrumentos constitutivos (el “tipo de interés combinado de mercado”). El tipo de interés se determinaba respecto de un “período de referencia” de tres meses que concluía el decimoquinto día del último mes anterior al semestre para el cual se calculaba. El tipo de interés combinado de mercado correspondiente al bienio se determinaba mediante una compleja fórmula que daba por resultado un tipo medio de 56 por ciento del tipo combinado de mercado durante el bienio.
A partir del 1 de julio de 1976 el tipo de interés se ajustó trimestral y no semestralmente, y el período de referencia se redujo de tres meses a seis semanas. El objetivo del período de referencia y del promedio correspondiente a ese período era moderar el efecto de las influencias transitorias sobre el tipo de interés y tener en cuenta las tenencias. El tipo de interés se elevó de 60 por ciento del tipo de interés combinado de mercado (de julio de 1976 a diciembre de 1978) a 80 por ciento (de enero de 1979 a abril de 1981) y luego a 100 por ciento (desde mayo de 1981). A partir del 1 de enero de 1981 se abreviaron tanto el período de referencia como el desfase entre el período de referencia y el trimestre en que se aplicaba ese tipo de interés, para que el tipo de interés se aproximara más a los tipos de interés cotizados en los mercados. Desde el 1 de enero de 1981 el tipo de interés combinado de mercado se ha calculado de acuerdo con los tipos medios ponderados de los quince días hábiles anteriores a los dos últimos días hábiles del mes inmediatamente anterior al trimestre civil al cual se aplicaba.
La Regla T-1 del Reglamento se modificó el 26 de julio de 1983; el nuevo texto que rige desde el 1 de agosto de 1983 tiene por objeto realzar la función del DEG como activo internacional de reserva, aproximando su rentabilidad a la de los otros activos de reserva. En el apéndice A figuran los textos de la Regla T-1 antes y después de la modificación9.
A fin de realzar el atractivo del DEG en comparación con otros activos de reserva, la modificación vincula la rentabilidad efectiva de las tenencias de DEG con la rentabilidad efectiva de las monedas de los países miembros en los instrumentos en que presumiblemente las mantienen como reservas los otros países miembros. La modificación se basa en el método de establecer el tipo de interés de las tenencias de DEG por referencia a los tipos de interés que podrían obtenerse con ciertas inversiones especificadas a tres meses en las monedas que componen las cestas unificadas de valoración y tipo de interés. Como se señaló antes, el anterior tipo de interés de las tenencias de DEG se establecía cada tres meses, razón por la cual solía ser considerablemente distinto, tanto relativamente como en montos absolutos, de los tipos de interés de mercado de otras inversiones, incluidas las inversiones en la cesta del tipo de interés del DEG. Como la mayor parte de los tipos de interés de las inversiones en las cuales los países miembros mantienen reservas se cotizan diariamente en los mercados del dinero del mundo, se consideró que convenía efectuar un ajuste diario del tipo de interés de las tenencias de DEG. No se siguió ese camino, aunque esa fue la norma con referencia a la cual se ha evaluado la práctica revisada. Se comprobó que el ajuste semanal se acercaría bastante a un ajuste diario. Además, el ajuste semanal se apartaría menos de la práctica anterior y sería también más fácil de administrar. La Regla T-1 modificada utiliza el tipo de interés de mercado combinado diario del viernes anterior a un ajuste semanal. El empleo de ese tipo de interés de un solo día se aproxima a la práctica seguida en el mercado y reduce el desfase entre el período de referencia y el período al cual se aplica dicho tipo de interés.
El tipo de interés de las tenencias de DEG de todos los tenedores y las tasas de cargos que devengan las asignaciones de DEG efectuadas por el Fondo a los participantes en el Departamento de Derechos Especiales de Giro deben ser idénticos10. Además, el tipo de interés es igual para todos los tenedores11 y el tipo de los cargos es igual para todos los participantes12. Antes de la modificación de la Regla T-1, los cargos por asignaciones de DEG y el tipo de interés de las tenencias de DEG se liquidaban anualmente al final de cada ejercicio del Fondo13. El interés y los cargos se devengaban diariamente y continúan devengándose de este modo en virtud de la Regla T-1 modificada. A las cuentas de los participantes se les acreditaba el exceso de los intereses devengados sobre los cargos exigibles o se les debitaba el exceso de los cargos sobre los intereses devengados. Los tenedores no participantes no reciben asignaciones y, por ende, no pagan cargos. A las cuentas de los tenedores que no eran participantes se les acreditaba el interés devengado. Estas prácticas de liquidación, distintas de la fecha de liquidación, no se han alterado en virtud de la Regla T-1 modificada.
Por lo común, el interés de los instrumentos que componen la cesta del tipo de interés se recibe con más frecuencia que a intervalos anuales y, muy a menudo, a intervalos de tres meses. Como era interés compuesto, el interés de las tenencias de DEG fue inferior, en realidad, al rédito de inversiones consecutivas en los instrumentos que componen la cesta del tipo de interés. La Regla T-1 modificada adopta la práctica de liquidaciones trimestrales, para reducir considerablemente la diferencia entre el interés pagado por las tenencias de DEG y el devengado por la inversión en los instrumentos que componen la cesta del tipo de interés del DEG.
Como los pagos trimestrales de cargos sobre asignaciones de DEG son menores que los pagos anuales, a los participantes que poseen tenencias modestas de DEG o que no las tienen les puede ser más fácil adquirirlos en montos suficientes para satisfacer la obligación de pagar los cargos. Todo participante tiene la obligación y el derecho de obtener los DEG necesarios, a cambio de una moneda que sea aceptable para el Fondo, mediante una transacción con éste que se llevará a cabo por conducto de la Cuenta de Recursos Generales. Si de este modo no le fuera posible obtener suficientes DEG, el participante tendrá la obligación y el derecho de adquirirlos del participante que el Fondo especifique a cambio de una moneda de libre uso14. Esta entrega obligatoria de DEG es el único caso en que el Convenio impone a un participante la obligación de transferir DEG a otro participante en el curso del funcionamiento ordinario del sistema de DEG15. La política de asegurar a los participantes que el DEG es un activo fiable, porque el interés que devenga se pagará, es más importante que la seguridad que se da a los participantes de que no se les privará de sus tenencias mediante una entrega obligatoria a otro participante.
Fue en atención a la política de asegurar a los tenedores que recibirán intereses incluso si un participante no paga a tiempo los cargos sobre las asignaciones de DEG que ha recibido, que se estableció la disposición del Convenio con arreglo a la cual el Fondo debe crear DEG suficientes para atender el pago de intereses a todos los tenedores de DEG16. El pago atrasado significa que el Fondo no ha recibido cargos suficientes para pagar con ellos todos los intereses, porque el régimen del DEG está estructurado de modo que el total de intereses sea igual al total de cargos.
El participante que incurre en atrasos en el pago de los cargos, paga cargos sobre el total de las asignaciones de DEG que ha recibido y sobre el total de los cargos que adeude17. Esta disposición tiene también por objeto asegurar el equilibrio entre los cargos y los intereses totales, porque los DEG creados por el Fondo para atender el pago de intereses formarán parte de las tenencias totales de DEG de los participantes sobre las cuales reciben intereses. Si un participante en mora recibe DEG después de la fecha de pago, los DEG se aplicarán al pago de los cargos que adeude y serán cancelados18. De este modo, se reduce, y oportunamente se elimina, la disparidad entre las asignaciones totales y las tenencias totales de DEG.
Los pagos trimestrales de cargos pueden ser menos gravosos para los participantes y, por lo tanto, reducir la necesidad del Fondo de crear DEG para pagar intereses sobre las tenencias. Los pagos trimestrales, aunque podrían ser ventajosos para los participantes pues les obligarían a efectuar pagos periódicos de menor cuantía por concepto de cargos, también podrían traducirse en cargos efectivos más elevados debido a su reducción compuesta de las tenencias de DEG. Los pagos trimestrales de intereses no pueden conciliarse jurídicamente con los pagos de cargos a intervalos más largos. La consecuencia de esa diferencia, en la práctica, podría ser la necesidad de que el Fondo cree grandes cantidades de DEG, en reiteradas oportunidades, para pagar el monto total de los intereses adeudados. La connotación de los “cargos que [se] adeude[n]” es que son indeseables. Sería difícil considerar cargos aún no vencidos como “cargos que [se] adeude[n], con todo, si no se adoptara esa providencia, las disposiciones del Convenio en las cuales figura la expresión pasarían a ser inaplicables19.
Conforme a la Regla T-1 antes de su modificación, los intereses y cargos debían pagarse con prontitud al fin de cada ejercicio del Fondo. Para efectuar esos pagos, había que reabrir las cuentas del Fondo ese día, luego de haberlas cerrado para permitir la transferencia de los intereses y cargos con posterioridad a la determinación del saldo en cada cuenta derivado de otras transferencias y después de calculados los intereses o cargos devengados sobre el saldo. De conformidad con la Regla T-1 modificada, los intereses y cargos no comienzan a devengarse respecto de cuantías recientemente acreditadas y debitadas hasta el primer día del período siguiente. Se ha revisado la Regla T-1 a) a fin de estatuir que los intereses y cargos se paguen con prontitud en el primer día del nuevo período contable. Esta modificación es de carácter contable únicamente; no afecta al monto de intereses y cargos que deben calcularse.
En virtud del Artículo XVII, Sección 3 i), el Fondo puede designar como tenedores de DEG a las siguientes entidades: 1) países no miembros del Fondo, 2) países miembros que no sean participantes en el Departamento de Derechos Especiales de Giro, 3) instituciones que desempeñen funciones de banco central para más de un país miembro y 4) otras entidades oficiales (pero no privadas). El Banco Central del Caribe Oriental ha sido autorizado como tenedor de DEG. Esta entidad es la sucesora de la Dirección Monetaria del Caribe Oriental, que dejó de existir el 1 de octubre de 1983 y que era tenedor autorizado de DEG. Sus países miembros eran Antigua y Barbuda, Dominica, Montserrat, Granada, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía y San Vicente y las Granadinas. Los gobiernos de estos siete países decidieron sustituir a la Dirección por una nueva entidad que tendría todas las facultades de un banco central y, por lo tanto, potestades más amplias que las conferidas a la Dirección.
En el Convenio Constitutivo del Banco Central del Caribe Oriental se dispone que, a partir de la fecha de entrada en vigor del Convenio (1 de octubre de 1983), cesará y terminará el Convenio del Caribe Oriental en virtud del cual se había creado la Dirección y la Dirección dejará de existir. El nuevo Convenio, suscrito el 5 de julio de 1983, dispone, además, que en la fecha de constitución del Banco,
todo el activo y pasivo de la Dirección, y todos sus derechos y obligaciones que no sean incompatibles con las disposiciones del presente Convenio, se considerarán traspasados al Banco, el cual pasará a ser su titular20.
La Dirección tenía DEG 700.000. El Banco, pese a su carácter de entidad sucesora, era una nueva organización, razón por la cual no habría tenido automáticamente derecho, conforme al Convenio del Fondo, a ser tenedor autorizado de DEG o convertirse en titular de las tenencias de DEG que anteriormente correspondían a la Dirección.
El Banco solicitó su autorización como tenedor de DEG en calidad de sucesor de la Dirección. El Fondo decidió, el 17 de mayo de 1984, que el Banco sustituía a la Dirección como tenedor autorizado de DEG a partir del 1 de octubre de 1983 y que
[l]os registros del Departamento de DEG indicarán que a partir del 1 de octubre de 1983 todas las tenencias de DEG de la Dirección pasaban a ser tenencias del Banco21.
El Banco tiene derecho a aceptar, mantener y usar DEG en transacciones y operaciones de conformidad con las condiciones ordinarias aplicables a los “otros tenedores” de DEG y las modificaciones que en ellas se introduzcan de tiempo en tiempo. La autorización requirió una mayoría de 85% de la totalidad de votos de los participantes en el Departamento de DEG que, en realidad, son todos los países miembros; sin embargo, para el resto de la decisión bastó con la mayoría de los votos emitidos.
Una característica notable de este caso es que entre el 1 de octubre de 1983, cuando la Dirección dejó de existir, y el 17 de mayo de 1984, cuando el Fondo autorizó al Banco, los DEG de la Dirección se acreditaron a un tenedor inexistente. Cuando el Fondo autorizó al Banco como otro tenedor de DEG, la designación se hizo retroactiva al 1 de octubre de 1983.
Al Banco Africano de Desarrollo y al Fondo Africano de Desarrollo, afiliado a ese Banco, se les autorizó como tenedores de DEG el 25 de junio de 1986, autorización que rige desde esa misma fecha. (En el folleto No.33, págs. 25 y 26 se examina el uso del DEG por estas instituciones a título de unidad de cuenta.)
Actualmente hay 16 tenedores autorizados de DEG, a saber:
1) Cuatro bancos centrales:
Banco de los Estados Centroafricanos, Yaoundé
Banco Central de los Estados de África Occidental, Dakar
Banco Central del Caribe Oriental, Basseterre
Banco Nacional de Suiza, Zurich
2) Tres instituciones monetarias gubernamentales:
Fondo Andino de Reserva, Bogotá
Fondo Monetario Árabe, Abu Dhabi
Banco de Pagos Internacionales, Basilea
3) Nueve instituciones intergubernamentales de desarrollo:
Banco Africano de Desarrollo, Abidjan
Fondo Africano de Desarrollo, Abidjan
Banco Asiático de Desarrollo, Manila
Banco de Desarrollo de África Oriental, Kampala
Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, Washington, D.C.
Asociación Internacional de Fomento, Washington, D.C.
Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, Roma
Banco Islámico de Desarrollo, Jeddah Banco Nórdico de Inversiones, Helsinki22
Incluso antes de la fecha de la primera enmienda del Convenio, se reconocía que la expresión “special drawing right” (derecho especial de giro) era insatisfactoria. Las objeciones iban más allá de lo meramente estético. La expresión no era compatible con los conceptos de la jurisprudencia23. Primó una solución conciliatoria de carácter político, cuyo objeto era oscurecer algo el carácter del derecho especial de giro como activo de reserva al sugerir cierta relación con el uso de los recursos del Fondo por medio de los llamados “giros”. Hay ironía en la circunstancia de ampliar el uso de ese vocablo, por cuanto tampoco constituye un reflejo feliz del carácter jurídico de la transacción por conducto de la cual un país miembro usa los recursos del Fondo. Los redactores del Convenio original usaron muy cuidadosamente la terminología referente a la compra por un país miembro de la moneda de otro país miembro a cambio de la venta de la suya propia. Ese uso se ha mantenido en el Convenio, que en ningún momento llama “giros” a las transacciones del país miembro con el Fondo. Por otra parte, la sigla “SDR” ha pasado a ser de uso común dentro y fuera del Fondo. El Fondo ha resuelto dar alguna forma de reconocimiento oficial a la sigla en la esperanza de que deje de considerarse como abreviatura y adquiera legitimidad por derecho propio. Este nuevo ejercicio de semántica ha adoptado la forma de la Regla B-6 del Reglamento del Fondo, aprobada por el Directorio Ejecutivo el 26 de julio de 1983:
Por “SDR” se entiende el special drawing right (derecho especial de giro) del Fondo. El término “SDR” (o, en plural si fuera el caso, “SDRs”) se adoptará para uso habitual en los documentos, correspondencia y publicaciones del Fondo al hacer referencia al “derecho especial de giro”. Si el texto estuviera redactado en un idioma en que, por costumbre, se usara un término ya establecido, podrá conservarse dicho uso24.
La norma sólo es obligatoria dentro del Fondo. La disposición, además, hace referencia a documentos, correspondencia y publicaciones del Fondo. No modifica el Convenio, razón por la cual, por ejemplo, las citas de las disposiciones deben corresponder al texto auténtico. La regla lleva implícita la esperanza de que los países miembros cuyo idioma nacional no es el inglés utilicen el término SDR y no una sigla derivada de la traducción de “special drawing rights” (derechos especiales de giro). En el Japón y los Países Bajos se hace referencia al “SDR” y acaso otros países miembros hayan adoptado ese uso.
La Regla B-6 declara que “SDR” hace referencia al derecho especial de giro; con igual técnica, la regla podría declarar que cualquier vocablo considerado más apropiado hace referencia al derecho especial de giro dentro del mismo ámbito limitado comprendido por la norma. Sin embargo, es obvio que una propuesta de esa índole se habría enredado en una multitud de propuestas y contrapropuestas de vocablos.
En el volumen 22 de International Legal Materials25 hay una lista de los convenios internacionales o proyectos de convenios en que el DEG desempeña una función, casi siempre como unidad de cuenta. Las funciones del DEG en la mayor parte de esos convenios se han examinado en los folletos anteriores publicados por el Fondo sobre nuevos acontecimientos jurídicos. En el presente folleto se examinarán otros convenios.
La Organización de Telecomunicaciones del Commonwealth (CTO), organismo en el que tienen derecho a ingresar como miembros los países del Commonwealth, se estableció con fines tales como la eficiente explotación y aprovechamiento del sistema de telecomunicaciones externas del Commonwealth, la consulta y divulgación de información y el asesoramiento en este campo y la creación de mecanismos para la administración de los acuerdos financieros de colaboración. El organismo rector de la CTO, el Consejo, acordó que se adoptara una unidad de cuenta hipotética para reducir al mínimo el impacto de las variaciones de los tipos de cambio y que “el DEG parecía ser la unidad que más satisfacía los criterios de estabilidad, convertibilidad y neutralidad”. En 1976, el Consejo de la CTO decidió adoptar el DEG, según lo define el Fondo, como la unidad de cuenta a efectos de los Acuerdos Financieros en Materia de Telecomunicaciones del Commonwealth, desde el 1 de abril de 1975. El DEG sigue siendo la unidad de cuenta conforme a los Acuerdos revisados que entraron en vigor el 1 de abril de 1983. El dólar de EE.UU. es la moneda de pago. El DEG es la unidad de cuenta en el nuevo Programa de Desarrollo y Capacitación de las Telecomunicaciones del Commonwealth (PDT) que entró en vigor en esa misma fecha.
La Conferencia internacional sobre responsabilidad e indemnización por daños vinculados con el transporte por mar de ciertas sustancias, celebrada en Londres, del 30 de abril al 25 de mayo de 1984, con el auspicio de la Organización Marítima Internacional, llegó a un acuerdo respecto del Convenio internacional de 1984 sobre la responsabilidad civil por daños causados por la contaminación de las aguas del mar por hidrocarburos26 y el Convenio de 1984 de constitución de un Fondo internacional de indemnización por daños causados por la contaminación de hidrocarburos27, aprobados ambos el 25 de mayo de 1984. Estos dos convenios, cuando entren en vigor, modificarán los convenios y protocolos anteriores, comenzando con la Convención internacional sobre la responsabilidad civil por daños causados por contaminación de las aguas del mar por hidrocarburos, concertada en Bruselas el 29 de noviembre de 1969 y que entró en vigor el 19 de junio de 1975.
A tenor del Convenio de 1984 sobre la responsabilidad civil por daños causados por la contaminación por hidrocarburos, los propietarios de un buque al tiempo de un incidente que cause daños de contaminación por hidrocarburos o dé lugar a una amenaza grave e inminente de daños por el escape o la descarga de hidrocarburos del buque serán los responsables por los daños. De acuerdo con el artículo V, párrafo 1, el propietario puede limitar su responsabilidad respecto de un incidente a cuantías especificadas de “unidades de cuenta” determinadas de acuerdo con el tonelaje del buque, aunque en ningún caso de cuantía superior a un nivel máximo especificado. Para acogerse al beneficio de la limitación, el propietario debe establecer un fondo, por la cuantía de su responsabilidad limitada, ante un tribunal u otra autoridad competente de un Estado contratante en el cual se haya entablado o pueda entablarse una demanda. Conforme al artículo V, párrafo 9 a):
La “unidad de cuenta” mencionada en el párrafo 1 del presente artículo es el derecho especial de giro tal como lo define el Fondo Monetario Internacional. Los importes mencionados en el párrafo 1 se convertirán en moneda nacional sobre la base del valor de esa moneda por referencia al derecho especial de giro en la fecha de la constitución del fondo mencionado en el párrafo 3. El valor en derechos especiales de giro de la moneda nacional de un Estado contratante que sea miembro del Fondo Monetario Internacional se calculará de acuerdo con el método de valoración vigente en la fecha en cuestión que aplique el Fondo Monetario Internacional para sus operaciones y transacciones. El valor en derechos especiales de giro de la moneda nacional de un Estado contratante que no sea miembro del Fondo Monetario Internacional se calculará en la forma que determine ese Estado.
En virtud del artículo V, párrafo 9 b), el Estado contratante que no sea miembro del Fondo y que conforme a su derecho no pueda aplicar el párrafo 9 a), podrá declarar, al ratificar el convenio o en fecha posterior, que la unidad de cuenta mencionada en el párrafo 9 a) será igual a 15 “francos oro”. El franco oro se define por referencia a una cantidad de oro que corresponde a la definición del franco Poincaré, pero que no se menciona de ese modo. La conversión del franco oro en la moneda nacional ha de hacerse conforme al derecho del Estado pertinente.
De acuerdo al párrafo 9 c), la conversión del franco oro “se hará de modo de expresar en la moneda nacional del Estado contratante en la medida en que sea posible el mismo valor real de las cantidades en el párrafo 1 que resultaría de la aplicación” del DEG por los países miembros del Fondo. Los países no miembros deberán comunicar al depositario la forma de cálculo que se aplicará conforme al párrafo 9 a) o el resultado de la conversión con arreglo al párrafo 9 b).
De lo expuesto se deduce que el DEG debe ser la base del cálculo del límite de la responsabilidad si el derecho del Estado contratante que no sea miembro del Fondo no prohibe esta técnica, pero el método según el cual el DEG se convierte en la moneda del Estado contratante es el que determina ese Estado. Si el derecho del Estado contratante prohibe el cálculo sobre la base del DEG, la unidad de cuenta de ese Estado será el franco Poincaré, pero el cálculo deberá hacerse de modo tal que en la medida en que sea posible produzca “el mismo valor real” que el cálculo basado en el DEG por los países miembros del Fondo (y no por los países no miembros que efectúan el cálculo sobre la base del DEG pero según el método que ellos determinan). No se define qué ha de entenderse por “el mismo valor real” y todo intento de aclaración podría dar lugar a controversia.
El Convenio de 1984 sobre la responsabilidad civil por daños causados por la contaminación por hidrocarburos elimina la expresión “unidad monetaria” que aparecía en convenciones anteriores. La única expresión empleada es “unidad de cuenta” y la única unidad de cuenta es el DEG. El franco Poincaré no es ni una unidad de cuenta ni una unidad monetaria; se dice sólo que un país no miembro del Fondo cuyo derecho le impida aplicar el DEG podrá declarar que para ese país, la unidad de cuenta es igual a 15 francos oro. Esta equivalencia se basa en la definición del franco Poincaré y en la anterior definición del DEG en términos de oro. En convenios anteriores, al franco Poincaré se le llamaba “unidad monetaria”.
Las demandas de indemnización por daños causados por la contaminación de hidrocarburos se pueden entablar directamente contra el asegurador u otra persona que dé garantía financiera por la responsabilidad del propietario por daños de contaminación28. En ese caso, el demandado podrá ampararse en los límites de responsabilidad internacional por ser su acción u omisión personal negligente o culpable29.
En el artículo 15 del Convenio se estipula un procedimiento para modificar los límites de responsabilidad. El procedimiento puede invocarse a propuesta de una cuarta parte de los Estados contratantes como mínimo. El Comité Jurídico examina la propuesta y puede adoptar (en realidad, hacer suyas) las enmiendas en virtud de una mayoría estipulada, siempre que se satisfaga la disposición relativa al quorum. El Comité debe tener en cuenta ciertos factores, incluidos los “cambios en los valores monetarios”30. Ningún límite puede acrecentarse por encima de una cantidad anual estipulada o de un múltiplo especificado de la cantidad estipulada en el Convenio. Toda enmienda se considera aceptada al término de un plazo de 18 meses luego de notificados los Estados contratantes de la decisión favorable del Comité, salvo cuando dentro de ese plazo no menos de una cuarta parte de los Estados contratantes informen a la Organización Marítima Internacional que no la aceptan. Todos los Estados contratantes quedan obligados por una enmienda, a menos que recurran al procedimiento de denuncia del Protocolo relativo a la modificación de los límites31.
El Convenio de 1984 sobre el Fondo de indemnización por daños causados por la contaminación de hidrocarburos tiene por objeto establecer un fondo internacional para el pago de las indemnizaciones por daños causados por la contaminación en la medida en que resulte insuficiente la protección acordada por el Convenio de 1984 sobre responsabilidad civil por daños causados por la contaminación por hidrocarburos. A su tenor, protección insuficiente es la ausencia de responsabilidad conforme al Convenio sobre responsabilidad civil, la incapacidad financiera del propietario de pagar íntegramente sus obligaciones y, en caso de haberse constituido una garantía financiera, la parte insatisfecha de la indemnización o daños superiores a los límites de responsabilidad. Salvo estipulación en contrario en el Convenio sobre el Fondo de indemnización por daños causados por la contaminación de hidrocarburos, la cuantía total de la indemnización pagadera por el Fondo será limitada respecto de cada incidente, de modo que la suma total de esa cuantía y el monto de la indemnización realmente pagada con arreglo al Convenio de 1984 sobre responsabilidad civil no excedan de una cuantía estipulada de unidades de cuenta. Todas las disposiciones sobre indemnización32 se refieren a cuantías en unidades de cuenta, y se dispone que:
Las sumas mencionadas en el presente artículo se convertirán en moneda nacional sobre la base del valor de esa moneda con referencia al derecho especial de giro en la fecha de la decisión de la Asamblea del Fondo [de indemnización] en la primera fecha de la indemnización33.
Esta disposición aparentemente congela el cálculo de las sumas pagaderas en monedas por concepto de indemnización por referencia al DEG en la fecha que ha de fijar la Asamblea.
La unidad de cuenta figura en las disposiciones del Convenio sobre el Fondo de indemnización por daños causados por la contaminación de hidrocarburos que señalan a la Asamblea los factores que ha de tener en cuenta para fijar la cuantía total de las contribuciones que deben imponerse. Por eso, el artículo 1, párrafo 4, dispone que la expresión “unidad de cuenta” tiene el mismo significado que en el artículo V del Convenio sobre responsabilidad civil”. El Convenio sobre el Fondo de indemnización por daños causados por la contaminación de hidrocarburos contiene disposiciones sobre la modificación de los límites de la responsabilidad que son paralelas a las disposiciones del Convenio sobre responsabilidad civil por daños causados por la contaminación por hidrocarburos34.
En los folletos Nos. 3335 y 3636 se reseñan los esfuerzos encaminados a sustituir al franco germinal, mediante un precepto jurídico oficial y definitivo, por el DEG como unidad monetaria de la Unión Postal Universal (UPU). El franco germinal es la unidad monetaria oro establecida por el artículo 7 de la Constitución de la UPU, que es la norma jurídica fundamental en el complejo de instrumentos jurídicos de la UPU. Su enmienda requiere una mayoría de dos tercios de los miembros. La propuesta encaminada a modificar el artículo 7 no obtuvo el respaldo necesario cuando el Congreso de la UPU se reunió en Río de Janeiro en septiembre y octubre de 1979. La unidad monetaria tiene importancia práctica y técnica para las administraciones postales sólo en virtud del convenio, que es la reglamentación técnica fundamental de la UPU, y otros instrumentos jurídicos subordinados. El artículo 8 del convenio se modificó en Río de Janeiro para disponer que “la unidad monetaria utilizada en el convenio y en los Acuerdos, así como en el Reglamento de Ejecución, será el franco oro establecido en el artículo 7 de la Constitución, convertible en la unidad de cuenta del Fondo Monetario Internacional (FMI), que en la actualidad es el derecho especial de giro (DEG)”.
En el XIX Congreso de la UPU, celebrado en Hamburgo en junio y julio de 1984, 26 países miembros propusieron el siguiente texto para modificar el artículo 7 de la Constitución:
La unidad monetaria utilizada como patrón monetario en las Actas de la Unión es la unidad de cuenta del Fondo Monetario Internacional (FMI)37.
Entre las razones aducidas en favor de la propuesta figuraban la “desmonetización del oro” y la prohibición de hacer referencia al oro para fijar el valor de las monedas de los países miembros del Fondo, el uso del DEG por la mayoría de las administraciones postales desde el Congreso de Río de Janeiro y el efecto de la propuesta de eliminar la necesidad de modificar el artículo 7 de la Constitución en el futuro “en razón de las fluctuaciones generalizadas y frecuentes de las monedas”. Una vez más, esta propuesta no logró, por pocos votos, el respaldo de la necesaria mayoría de dos tercios de los países miembros. Se opusieron a la propuesta los países no miembros del Fondo que expresaron su apoyo al patrón oro y declararon que la mención del DEG les resultaría embarazosa. La U.R.S.S., sin embargo, si bien apoyó el patrón oro, estimó que la Constitución debía reflejar la realidad y reconocer el DEG. Algunos países miembros del Fondo, así como también algunos países no miembros, no dieron su apoyo a la enmienda propuesta debido a que la elevada inflación en sus países sería desventajosa para ellos si el DEG fuera la unidad monetaria.
También en este caso se encontró una solución menos solemne, aunque aparentemente adecuada en la práctica. China presentó un proyecto de resolución en el cual se reseñaban la evolución monetaria internacional, la desmonetización del oro, el uso generalizado del DEG por la mayoría de las administraciones postales y “la necesidad de uniformar las disposiciones relativas a la utilización de esta unidad de cuenta del Fondo Monetario Internacional (FMI)”38. Habida cuenta de esas consideraciones, se invitaba al Congreso de la UPU a decidir:
que los importes expresados en francos y céntimos oro en las Actas de la UPU se completen de ahora en adelante con su valor de cambio en DEG calculado de conformidad con el coeficiente de vinculación de 1 DEG = 3.061 fr oro, según las modalidades determinadas en la circular 219 de la Oficina Internacional, del 1 de septiembre de 198039.
En favor de la resolución se adujo que los DEG ya eran ampliamente utilizados por la mayoría de las administraciones postales, razón por la cual parecía indispensable establecer disposiciones uniformes respecto de la práctica. La resolución se adoptó con efecto a partir del 1 de enero de 1986 y, de conformidad con ella, se enmendaron muchos artículos del convenio y otros instrumentos de la UPU. El coeficiente de vinculación entre el DEG y el franco germinal se basa en las definiciones del DEG en términos de oro, antes de la segunda enmienda del Convenio Constitutivo del Fondo, y del franco germinal.
En su Reunión Anual de 1985, la Junta de Gobernadores del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (Banco Mundial) adoptó una resolución por la cual aprobó un proyecto de Convenio Constitutivo del Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (OMGI) y la apertura del Convenio a la firma de los países miembros del Banco y de Suiza. El objetivo del OMGI es alentar la corriente de recursos hacia sus países miembros en desarrollo mediante el otorgamiento de garantías, así como el coseguro y reaseguro contra riesgos extracomerciales, y la ejecución de actividades complementarias. Las cuatro grandes categorías de estos riesgos serían las siguientes: 1) el riesgo de transferencia derivado de las restricciones impuestas por los gobiernos huéspedes a la conversión y transferencia; 2) el riesgo de pérdida derivada de un acto legislativo o administrativo o de una omisión del gobierno huésped cuyo efecto sea privar al inversionista de la propiedad, el control o el beneficio sustancial de su inversión; 3) el riesgo derivado de la repudiación de un contrato por el gobierno huésped cuando el inversionista no tiene acceso a un foro competente, confronta retrasos excesivos o no está en condiciones de hacer ejecutar una sentencia definitiva, y 4) el riesgo de guerra y conmoción civil.
La función del DEG en el proyecto de Convenio figura en la definición de capital:
a) El capital autorizado del Organismo será de mil millones de derechos especiales de giro (DEG 1.000 millones). El capital autorizado se dividirá en 100.000 acciones con un valor nominal de DEG 10.000 cada una, las que estarán a disposición de los miembros para fines de suscripción. Todas las obligaciones de pago de los miembros con respecto al capital autorizado se satisfarán sobre la base del valor medio del DEG en términos del dólar de los Estados Unidos de América en el período comprendido entre el 1 de enero de 1981 y el 30 de junio de 1985, valor que corresponde a 1,082 dólares de Estados Unidos de América por cada DEG.
c) El Consejo, por mayoría especial, podrá aumentar en cualquier momento el capital autorizado del Organismo40.
El valor del DEG es un valor “fijo”. El valor de la unidad, expresado como DEG 1 = $1,082 dólares de EE.UU., podría haberse sustituido por la referencia al DEG. Probablemente era conveniente en las negociaciones que se mencionara el DEG. Se eligió la fecha del 1 de enero de 1981 por ser la fecha en la cual había entrado en vigor el método de valoración del DEG que regía cuando se llevaron a cabo las negociaciones sobre el OMGI.
Cada miembro fundador del Organismo suscribe, al valor nominal, la cantidad de acciones de capital indicada junto a su nombre en el apéndice del Convenio. Los demás miembros del Organismo suscriben “acciones de capital en el número y en los términos y condiciones” que el Consejo del Organismo determine, pero en ningún caso a un precio de emisión inferior al valor nominal. El Consejo puede prescribir “las reglas conforme a las cuales los miembros podrán suscribir acciones adicionales del capital autorizado”41. Los “términos y condiciones” y las “reglas” mencionadas en las cláusulas antes citadas no se refieren al DEG de valor fijo que constituye la unidad de cuenta de las acciones de los miembros no fundadores y de las acciones adicionales, pero probablemente está implícito en el Artículo 5 que se aplicaría la misma unidad de cuenta.
La Comunidad Económica de los Países de los Grandes Lagos (CEPGL) fue creada por Burundi, Rwanda y Zaire el 20 de septiembre de 1976. Los objetivos previstos en el tratado constitutivo de la Comunidad son la seguridad colectiva, el desarrollo, el fomento del comercio y la libertad de circulación de personas y bienes y la armonización y coordinación de las políticas en diversas esferas. El DEG desempeña diversas funciones en las instituciones relativas a la Comunidad. Por ejemplo, el valor de los bienes en DEG es un criterio para determinar qué bienes circulan libremente dentro de la Comunidad. Se establecen en el tratado órganos intergubernamentales y de la Comunidad, y cada categoría se subdivide en órganos generales y especializados. El presupuesto de la Secretaría Ejecutiva, que es el único órgano general de la Comunidad, se expresa en unidades de cuenta. Como unidad de cuenta se ha escogido el DEG. Uno de los órganos especializados de la Comunidad es el Banco de Desarrollo de los Estados de los Grandes Lagos, constituido por el acuerdo del 9 de septiembre de 1977. Su capital se expresa en unidades de cuenta. Para este fin, también se ha escogido al DEG como unidad de cuenta42.
Bajo este epígrafe, en el folleto No. 3343 se examinó la práctica de aplicar la composición de la cesta del DEG, no sólo en calidad de unidad de cuenta o denominador, sino como modelo para diferentes finalidades. Un aspecto de lo que se denomina Acuerdo sobre las Directrices para el Crédito a la Exportación de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) se puede clasificar bajo el mismo epígrafe.
Los 22 países miembros de la OCDE que pertenecen al Grupo sobre Crédito de Exportación y Garantías de Crédito del Comité de Comercio de la OCDE llegaron a un “consenso” oficioso para evitar una competencia destructiva en materia de crédito a la exportación, que estaba llevando a una carrera indeseable en esa esfera. En virtud del consenso se estipularon ciertas reglas, incluidos los tipos de interés mínimos admisibles para la mayor parte de los créditos de exportación con apoyo oficial a dos años o más. El 1 de abril de 1978 esas reglas se incorporaron en el Acuerdo antes mencionado. Los participantes se reúnen en la sede de la OCDE para examinar anualmente el funcionamiento del Acuerdo44.
Lo que se ha calificado de más grave deficiencia del Acuerdo fue la rigidez de los tipos de interés mínimos45, que sólo podían modificarse al cabo de prolongadas negociaciones que produjeran un acuerdo unánime sobre un nuevo conjunto de tipos de interés. Otra deficiencia que se ha mencionado fue que no había directrices respecto de los tipos de interés de los créditos oficiales de exportación (esto es, los préstamos gubernamentales directos y los préstamos con subvención oficial, por oposición a las garantías oficiales) en monedas para las cuales los tipos de interés de mercado fueran inferiores a los tipos mínimos previstos en el Acuerdo.
En octubre de 1983 se modificó el Acuerdo a fin de instituir ajustes semestrales de los tipos de interés. Se conserva la anterior división del mundo en tres categorías de países compradores: relativamente ricos, intermedios y relativamente pobres. Los tipos de interés mínimos, denominados matriz de tipos de interés, se aplican a todos los créditos para los cuales los gobiernos proveen un apoyo financiero oficial por conducto del crédito directo, la refinanciación o la subvención de los tipos de interés. Los créditos de exportación con apoyo oficial, denominados en monedas que tienen en el mercado privado un tipo de interés fijo inferior al tipo de interés pertinente de la matriz, se rigen por normas especiales.
La fuerza motriz que determina el nivel de la matriz de tipos de interés es el promedio ponderado de las rentabilidades de las obligaciones a largo plazo del Estado46 (aproximadamente diez años) en las cinco monedas que componen la cesta del DEG. La ponderación relativa de las monedas es idéntica a la ponderación para el tipo de interés sobre las tenencias de DEG, pero los instrumentos que componen la cesta de tipos de interés de la matriz no son idénticos a los que integran la cesta del Fondo.
El promedio ponderado de los cinco tipos de interés que intervienen en el cálculo de los tipos de interés de la matriz se calcula cada seis meses, sobre la base del promedio de los tipos diarios de interés de los meses de diciembre y junio. El promedio ponderado resultante se compara con el promedio similar al tiempo del cambio más reciente. Si ha habido un nuevo cambio de por lo menos 0,5%, los tipos de interés se ajustan de acuerdo con la cuantía del cambio, luego de redondearse al 0,05% más próximo. El tipo ajustado entra entonces en vigor el 15 de enero o el 15 de julio, según el caso47. Este nuevo procedimiento comenzó con un primer cálculo al final de 1984. La comparación se hizo con los tipos de interés mínimos en vigor el 15 de octubre de 1983, que incluyó los tipos de interés más elevados correspondientes a la categoría de los países relativamente ricos y tipos descendentes para las otras dos categorías.
En el Acuerdo revisado que entró en vigor el 15 de octubre de 1983 no se aclaró si la ponderación de los tipos de interés de la matriz estaba vinculada con la cesta del DEG vigente en la fecha de entrada en vigor de esa revisión o si el vínculo se refería a la cesta del DEG según la composición que fuera teniendo con el tiempo. Se ha escogido esta última alternativa y se la ha seguido para tener en cuenta la cesta revisada del DEG que entró en vigor el 1 de enero de 1986.
En el anexo B del Acuerdo, incorporado ya en el primer texto del Acuerdo, se establece el modelo al que se atendrá todo participante en las notificaciones a la Secretaría de la OCDE que se distribuirán a otros participantes. En la notificación había que presentar información sobre las transacciones o líneas de crédito en que las condiciones del crédito, ajuicio del participante notificante, constituían derogaciones de las estipulaciones previstas en el Acuerdo. Uno de los datos que había que incluir en esa información era el valor del proyecto o contrato individuales, y ese valor debía clasificarse dentro de una escala de categorías denominadas en DEG. El DEG se empleaba como expresión neutra que evitaba toda referencia a una moneda específica y a cuantías exactas de ésta en las notificaciones. Por ejemplo, en lugar de especificar que la cuantía de un elemento de una presunta transacción ascendía a US$25 millones, a los organismos de crédito de exportación se les informaría que esa cuantía caía dentro de una categoría numerada, por ejemplo, que iba de DEG 20 millones a DEG 40 millones. Cuando se revisó el Acuerdo con efecto a partir del 1 de diciembre de 1982, se mantuvieron las diez categorías originales. Pero en 1985, el número de categorías se elevó a 15, fundamentalmente porque era necesario precisar más la clasificación de las transacciones por más de DEG 40 millones, todas las cuales se habían agrupado en la categoría X.

References: artículo 15
 artículo 1
 artículo 7
 artículo 7
 artículo 8
 artículo 7
 artículo 7
 artículo 7
 resolución 
 resolución 
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 Artículo 5