Source: https://tsevanrabtan.wordpress.com/2015/06/
Timestamp: 2018-11-16 22:26:14+00:00

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junio 2015 – Las cuatro esquinas del mundo
Sí, doctor, por todas partes veo nazis
30 junio, 2015 30 junio, 2015 Tsevan Rabtan4 comentarios
Unas citas de esto. Las negritas serán mías:
¿Qué es esa mierda de preguntarle al pueblo? ¿Queremos regresar a la URSS o qué? Y echan de la sala de reuniones a Varufakis, que estaba representando a todo un pueblo. Hay sitios en donde si miras al carcelero a los ojos te ganas una paliza. O un tiro.
Venimos, como siempre, de la historia. Alemania cedió su más preciada pertenencia, el deutsche Mark, en 1990 a cambio de que Francia le concediera la soberanía para la unificación. Nacía la moneda única.
Que Alemania se comporte como ha venido haciendo desde que derrotó a Austria en la batalla de Sadowa a finales del XIX puede entrar dentro de lo comprensible. Todos los países son deudores de su trayectoria (la path dependence en términos de la ciencia política). Europa lo entendió y por eso la ancló en el proyecto comunitario desde la creación en 1951, en el Tratado de París, de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero.
Lo incomprensible es que Europa vuelve ahora a dejar suelta a Alemania. Algo que sólo se entiende por las características de la economía financiera global, que convierte a nuestros países en protectorados de Alemania guiados por un afán colaboracionista que sólo beneficia a las élites que forman parte del 1% que está saqueando la despensa del 99%.
Este hombre está grillado. Como una puta regadera.
Menos mal que no tiene nada que ver con Podemos.
30 junio, 2015 9 noviembre, 2016 Tsevan Rabtan4 comentarios
Genios hay pocos. Se les suele definir como las personas capaces de encontrar atajos reales a la hora de acceder a la información disponible. Son personas que eliminan el ruido superfluo, que reconocen conexiones donde los demás no vemos nada, y que son capaces de enfoques y perspectivas que nos permiten abordar el conocimiento de la realidad y los problemas que se derivan de él de una forma diferente y más adecuada.
Algunas veces, la solución a un problema es simple mercadotecnia. Sin embargo, es sabido que una solución así es ad hoc. Sirve para salir del paso. Es lo que hizo uno de esos genios, Belisario, cuando engañó a un invasor persa, simplemente moviendo su ejército, de forma que los espías del enemigo creyeran que era mucho más numeroso de lo que realmente era. La maskirovka funcionó, pero también hizo falta que el ejército bizantino estuviese flanqueando el camino que tenía que tomar el ejército persa y que el general invasor reconociese el peligro de seguir adelante. Sin embargo, Belisario no era un genio por engañar al enemigo. El uso del engaño no te convierte en un genio, porque estamos diseñados biológicamente para el engaño y (aunque nos parezca mentira) para reconocer al tramposo y, al menos a largo plazo, defendernos contra su estrategia, castigándolo. Por eso decía que una solución así, desesperada, es normalmente una solución ad hoc. Una vez que te resuelve el apuro temporal, no suele poder repetirse. Engañas al invasor una vez, pero más vale que a la segunda tengas un buen ejército para defenderte.
De ahí que debamos huir de los que sacan conejos de la chistera. En el mejor de los casos, se trata de charlatanes que luego salen corriendo con la cartera tras haberte convencido de construir un monorraíl; en el peor, se trata de iluminados que creen en la capacidad taumatúrgica de sus discursos y que siempre jugarán a la patada adelante cuando los hechos tozudos demuestren que la magia no existe.
En cuanto lo identificas, hay que castigarlo. Aunque te hagas daño. La clave, de nuevo, es que el castigo al tramposo renueva la confianza y nos hace mejores y más solventes.
29 junio, 2015 29 junio, 2015 Tsevan Rabtan4 comentarios
Si hay algo que me deprime es la irracionalidad. La Humanidad ha avanzado precisamente por ir desterrándola lo más posible, a pesar de su presencia aún abrumadora. Cualquier comparación entre el corpus de ideas actuales con las que cuenta la civilización humana respecto del que manejaba en tiempos pasados es una prueba definitiva de esto mismo. Ese camino ha sido duro y se ha basado en gran medida en catástrofes que probaban el error de defender soluciones estúpidas. En esa evolución la Grecia clásica y el helenismo tuvieron un papel importante. Como otros, a menudo no suficientemente considerados.
28 junio, 2015 28 junio, 2015 Tsevan Rabtan16 comentarios
27 junio, 2015 27 junio, 2015 Tsevan Rabtan7 comentarios
26 junio, 2015 26 junio, 2015 Tsevan Rabtan5 comentarios
La importancia de la decimocuarta enmienda a la Constitución de los Estados Unidos es extraordinaria. Curiosamente, mucha gente ignora en qué situación de excepcionalidad fue aprobada. Tras las vicisitudes de la aprobación de la decimotercera enmienda (que liberaba definitivamente a los esclavos) y los extraños caminos que convirtieron a Lincoln en un mito, la decimocuarta se produjo en una situación de control casi autoritario de los estados del sur, no solo vencidos, sino con cámaras en cierto sentido suplantadas por los vencedores de la guerra.
Tuiter no exculpa a Zapata, pero recuerde: tampoco lo condena
25 junio, 2015 25 junio, 2015 Tsevan Rabtan14 comentarios
Acabamos de saber que el magistrado Pedraz ha admitido a trámite una querella contra el concejal Guillermo Zapata. La primera consecuencia de la admisión es que Zapata está imputado se le haya citado o no como tal. Recuerdo esto porque, como siempre digo, todo procedimiento penal implica que se impute a alguien concreto la comisión de un presunto delito. En otro caso, el procedimiento se abre y se cierra inmediatamente hasta que podamos identificar a sus posibles autores. Al margen de esto, se ha llamado a Guillermo Zapata a declarar como imputado. Y a Irene Villa se la cita, imagino que para ofrecerle acciones, ya que uno de los tuits se refería a ella, víctima del terrorismo.
Ya expliqué mi opinión sobre las gracietas de Zapata y sobre el famoso contexto así que intentaré ser breve comentando un par de cosas sobre la cuestión estrictamente penal.
La primera es que me parece muy bien que el fiscal apoye la apertura de la causa y que el juez la acuerde, cuando alguien presenta una querella y acompaña tuits como esos, publicados aparentemente por D. Guillermo Zapata. Y digo aparentemente aunque aparentemente el propio Zapata admita que son suyos. Esa es la diferencia entre un proceso penal, que debe someterse a reglas rigurosas y a garantías y el mundo del periodismo, la opinión y la comunicación en las redes sociales, en los que, por decirlo sin crudeza, somos bastante más ligeros en eso del rigor.
El código penal dice en su artículo 578:
Este artículo en realidad comprende dos delitos: uno es el de enaltecimiento terrorista; el segundo es el de realizar actos que impliquen descrédito, menosprecio o humillación de las víctimas. Sobre este último dice el Tribunal Supremo:
Y de otro lado, en un segundo párrafo, considera también punible un supuesto por completo diferente cual es; “la realización de actos que entrañen descrédito (esto es, disminución o perdida de la reputación de las personas o del valor y estima de las cosas), menosprecio (equivalente a poco aprecio, poca estimación, desprecio o desdén), o humillación (herir el amor propio o dignidad de alguien, pasar por una situación en la que la dignidad de la persona sufra algún menoscabo) de las víctimas de los delitos terroristas o de sus familiares, esto es se trata de perseguir conductas especialmente perversas de quienes calumnian o humillan a las víctimas al tiempo que incrementan el horror de sus familiares. Actos todos ellos que producen perplejidad e indignación en la sociedad y que merecen un claro reproche penal (Exposición Motivos, apartado III, Ley 7/2000 de 22.12)”.
Ahora, olvidémonos de lo que creamos saber sobre Guillermo Zapata (tras el ruido y la furia) y sobre el contexto en el que produce su “obra” y veamos uno de sus tuits:
¿Puede entenderse este texto como menosprecio y humillación de una víctima del terrorismo? Si alguien me dice que no, rehago la pregunta ¿si eso mismo lo dice el terrorista que puso la bomba que mutiló a Irene Villa supondría menosprecio? Bien, si se contesta que sí, entonces hay que abrir el proceso penal, porque lo que no es admisible es que sin investigar el contexto excluyamos que algo puede ser delito cuando admitimos que ese algo sí es delictivo en un determinado contexto.
En consecuencia, es lógico que se abra el proceso penal. El problema en realidad deriva de la perversión a la que hemos llegado con el uso de la palabra “imputado”. La histeria es tan profunda que basta con que a alguien se le impute un delito para que se convierta en un apestado. Y además, va por barrios: porque mucha gente se dedica a la cacería de personas que “aparentemente” han podido cometer un delito, por el hecho de que se las investigue y aunque ni siquiera se haya abierto juicio contra él, no digo ya que resulte sentenciado. Esa locura colectiva nos ha convertido en esclavos de la imagen, infantilizando la sociedad y trasladando la idea de que es más importante la apariencia que la verdad. Así, todo imputado es ya culpable. Y, por cierto, si ahora está moviendo la cabecita porque cree que tengo razón, recuerde qué pensó del presunto pederasta detenido en Madrid hace poco, de Bárcenas, de Correa, de Griñán, de Zaplana o de los tres gitanos a los que detuvieron por una denuncia por violación. Recuerde qué pensó y qué escribió en esas redes sociales en las que se enfanga tanta gente a diario.
Decía que es normal que el juez admita a trámite la querella y que el señor Zapata, asistido por un letrado designado por él, o uno que pagaremos todos si no tiene dinero para permitirse un abogado particular, pueda dar, con garantías y ante el juez y el fiscal y el abogado de la acusación popular (y en su caso el de Irene Villa) las explicaciones que considere sobre si efectivamente escribió ese tuit o no, sobre su intención y sobre el famoso “contexto”. Podrá explicarse y además podrá pedir que se practique prueba, porque a veces las explicaciones no bastan. Podrá acompañar la conversación completa. Podrá acompañar pruebas periféricas sobre sus opiniones en la materia. Y además contará con la ventaja con la que cuentan todos aquellos contra los que se dirige una acción penal: la presunción de inocencia y el principio de que, en caso de duda, se deba resolver en favor del acusado.
He leído las explicaciones que dio y he visto que los tuits que pudieran ser delictivos sí estaban entrecomillados (explico esto porque otros bastante asquerosos no lo estaban pero no se refieren a víctimas del terrorismo). Creo que pasará algo que explica bien esta sentencia del Tribunal Supremo:
En cualquier caso, como también subraya la STS núm. 224/2010, de 3 de marzo (RJ 2010, 1469) , con cita de la STS núm. 585/2007, de 20 de junio ( RJ 2007, 3440 ), se requiere en estos supuestos de un análisis judicial particularmente riguroso, examinándose caso a caso las concretas circunstancias en las que el acto humillante, hostil o vejatorio se produce, las frases y/o acciones en que queda materializado, la ocasión y escenario en que se desarrolla, etc. Aunque referido al enaltecimiento, procede traer a colación lo que también señalaba la STS num. 812/2011, de 21 de julio (RJ 2011, 5546) por remisión a la STS núm. 31/2011, de 2 de febrero ( RJ 2011, 457 ), en el sentido de que en esta clase de delitos es importante no sólo el tenor literal de las palabras pronunciadas, sino también el sentido o la intención con que hayan sido utilizados, pues es evidente que el lenguaje admite ordinariamente interpretaciones diversas y, a los efectos de establecer la responsabilidad por un delito de esta naturaleza, es preciso determinar con claridad en cuál de los posibles significados ha sido utilizado en cada concreta ocasión.
Preveo, por tanto, que el procedimiento termine sobreseído. Ahora bien, esta decisión la tendrá que tomar el juez una vez practicadas las diligencias de instrucción en el juzgado, y no en tuiter, en facebook o en un blog. Y, por tanto, mi opinión sobre el futuro del asunto adolece de las mismas carencias que denuncio. La única diferencia es que yo soy consciente.
Una última cosa. Hay quien se pregunta si es normal que el Estado reaccione así frente a uno o varios tuits. Y cuando dice “así” quiere decir desmesuradamente. Una afirmación así parte de dos errores capitales:
a) El primero es que no hay nada más importante que la investigación de conductas delictivas. No promuevo ni defiendo un estado policial, pero si se denuncia la comisión de hechos que pueden ser delito, hay que investigar. Eso o nos tomamos a chufla el código penal y la razón por la que el parlamento, expresión de la soberanía nacional, ha convertido determinadas conductas en delictivas.
b) El segundo es que afirmar que es desmesurado actuar así implica precisamente prejuzgar un hecho. Es decir, considerar que es más importante mi opinión basada en datos de origen incierto (que normalmente otros escogen por mí), que una investigación en serio realizada por profesionales y con garantías. Me temo que yo opto por la segunda opción. Y seguro que usted, si es víctima o si es presunto autor de un delito, también.
Que sí, que seguro.
24 junio, 2015 24 junio, 2015 Tsevan Rabtan1 comentario
Cuando publiqué la entrada en la que exponía el contenido de la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid que condenaba a Alfonso Fernández Ortega no conocíamos la sentencia dictada por el Tribunal Supremo que resolvía el recurso de casación interpuesto por su letrado.
De cómo Carmena “enchufa”, según el ABC, y se “salta la ley”, según La Razón, pero nosotros nos descojonamos de ambos
23 junio, 2015 23 junio, 2015 Tsevan Rabtan12 comentarios
Leo en La Razón que Manuela Carmena ha incumplido la ley y ha enchufado al marido de una sobrina, algo prohibido. Más tarde, veo en El Diario que desde el Ayuntamiento de Madrid se dan explicaciones defendiendo que la medida es legal.
Jurídicamente la defensa de la legalidad se basa en que la reforma que supuestamente impediría a Luis Cueto (que así se llama el sobrino político) ser designado, aprobada por Ana Botella, se refiere a cargos de confianza, y el señor Cueto ha sido designado como coordinador general de la alcaldía, cargo directivo y no de confianza. Esto lo explican en un informe que enlaza El Diario.
El ABC hace referencia a estas explicaciones, titulando de tal forma que demuestra no creérselas:
Al ver esto lo primero en qué he pensado es en si Manuela Carmena había “inventado” una forma legal de enchufar a su sobrino político, sobre todo porque La Razón dice esto:
Así, el mismo día de su investidura como alcaldesa, en la constitución de la primera Junta de Gobierno, Carmena acordó la creación de la Coordinación General de la Alcaldía –cargo similar al que ostentaba José Antonio Gómez-Angulo para Botella–, nombrando titular a su sobrino político, situación familiar que no ha trascendido hasta ahora.
Estaría muy feo y sería muy propio de la casta eso de crear una “coordinación general” con su “coordinador general” para no tener que decir que su sobrino político ocupa un puesto de confianza y así salvar el obstáculo, utilizando ladinamente esas malvadas leyes del sistema.
Así que he mirado primero qué es un coordinador y me ha parecido que no encajaba con eso del “coordinador general de la alcaldía”. Les explico, el artículo 46 del Reglamento (que es el que regula la cuestión) dice:
Artículo 46 . Coordinadores generales. 1 . Los coordinadores generales dependen directamente del titular del Área de Gobierno, y les corresponden las funciones de coordinación de las distintas direcciones generales u órganos asimilados que integran el Área de Gobierno, los servicios comunes y las demás funciones que les deleguen el alcalde o la Junta de Gobierno. 2. En los casos en que se nombre, en una misma Área de Gobierno, más de un coordinador general, el decreto de estructura de la misma delimitará los sectores de la actividad administrativa sobre los que actuará cada uno de ellos. 3 . El coordinador general a quien corresponda la gestión de los servicios comunes de cada Área de Gobierno se madrid AYUNTAMIENTO DE MADRID 17 denominará secretario general técnico. Excepcionalmente, en los casos en los que el Área de Gobierno esté estructurada en Áreas de Coordinación o delegadas, el secretario general técnico podrá depender funcionalmente del titular de una de éstas, de conformidad con lo que establezca al respecto el alcalde en el decreto de organización de dicha Área de Gobierno.
Como puede verse, los coordinadores dependen de titulares de “áreas de gobierno”, por lo que resulta como mínimo extraño que se designe uno que dependa directamente del alcalde. Mi primera impresión era, por tanto, favorable a una especie de “fraude de ley” para salvar una posible acusación de ilegalidad.
Naturalmente, esto se basaba en que efectivamente y como decía La Razón el cargo de Coordinador General de la Alcaldía lo hubiese creado Manuela Carmena. Y miras el acuerdo de nombramiento y parece que es así. Es de 13/6/2015 y dice:
PRIMERO.- Crear la Coordinación General de la Alcaldía como órgano directivo dependiente directamente de la Alcaldía con las funciones definidas en el Decreto de la Alcaldesa, de 13 de junio de 2015, por el que se establece el número, denominación y competencias de las Áreas en las que se estructura la Administración del Ayuntamiento de Madrid: coordinación administrativa general; gabinete de la Alcaldesa; relaciones con otras instituciones públicas; asesoramiento legal estratégico; protocolo; organización de actos oficiales; promoción de la ciudad en el exterior y relaciones internacionales; cooperación al desarrollo; fondos europeos, y relaciones con la Oficina del Defensor del Pueblo. Se adscribe a esta Coordinación el Consorcio Institución Ferial de Madrid (IFEMA).
SEGUNDO.- Nombrar Coordinador General de la Alcaldía a Luis Cueto Álvarez de Sotomayor.
Sin embargo, oh sorpresa, no es Carmena quien crea ese órgano, sino Ana Botella. Efectivamente, mediante acuerdo de 10/05/2013:
Artículo 1. Estructura. Se crea la Coordinación General de la Alcaldía como órgano dependiente de la Alcaldía.
Artículo 2. Coordinador General de la Alcaldía. 1. Al Coordinador General de la Alcaldía le corresponden las competencias ejecutivas en materia de coordinación general, coordinación institucional, coordinación territorial, comunicación y coordinación de la información, fondos europeos y relaciones y proyección internacional de la Ciudad de Madrid. Asimismo, le corresponden las demás competencias que le puedan ser asignadas por la Junta de Gobierno, sin perjuicio de las que pueda ejercer por delegación o desconcentración del Alcalde. (…)
Es decir, que no es cierto que Carmena haya creado esta figura.
Algo más. ¿Recuerdan que en La Razón decían …
… cargo similar al que ostentaba José Antonio Gómez-Angulo para Botella …
¡Similar por los cojones! ¡Es el mismo puto cargo! Aquí tienen el nombramiento el 10/05/2013:
En su virtud, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 17.1.h) de la Ley 22/2006, de 4 de julio, de Capitalidad y de Régimen Especial de Madrid y en el artículo 49 del Reglamento Orgánico del Gobierno y de la Administración del Ayuntamiento de Madrid, de 31 de mayo de 2004, previa deliberación, la Junta de Gobierno de la Ciudad de Madrid, en su reunión de 10 de mayo de 2013,
PRIMERO.- Nombrar Coordinador General de la Alcaldía a don Juan Antonio Gómez-Angulo Rodríguez.
SEGUNDO.- El presente Acuerdo surtirá efectos desde la fecha de su adopción, sin perjuicio de su publicación en el “Boletín Oficial del Ayuntamiento de Madrid”.
Es decir, que los de La Razón (y los del ABC por simpatía) reprochan a Carmena que se salte la ley porque nombre a su sobrino político para un cargo directivo (no de confianza) añadiendo que ese cargo se lo acaba de inventar cuando lo creó la administración del PP y hubo una persona que ostentó un cargo idéntico antes de que Ahora Madrid ganase las elecciones.
Va a ser que esto es una basura como una casa.
Tsevan Rabtan es un facha
Últimamente mi hija pequeña, que si se muerde se envenena, se dedica a llamarme “cutre abogado podemita”. La culpa es mía. Por contarle un comentario que vi en el blog de una persona que había mencionado una de mis entradas. Concretamente una en la que defendía a Manuela Carmena de unos artículos en Libertad Digital. Creo que es la entrada que más visitas ha tenido desde que abrí el blog. Y me consta que mucha gente de Podemos la usó para atacar a los que criticaban a la candidata de Ahora Madrid.
Explico esto por la siguiente razón: llevo casi diez años escribiendo y -bocazas impenitente como soy- me he metido con mucha gente. Por ejemplo, he criticado agriamente a Libertad Digital, a Esradio y a sus periodistas estrella (sobre todo a Losantos). A Pedro Jota le he llamado de todo. A los del ABC y sus portadas criminales, no les cuento. No he escrito casi nada de Marhuenda, pero porque no le presto atención de lo poco que me interesa. He criticado al PP (mucho en los años de Zapatero) y a Rajoy, un presidente que debió dimitir hace mucho por el falso despido de Bárcenas. Me he metido con el PSOE y con Zapatero (el inane mentiroso que siguió negociando con ETA después de decir que había roto las negociaciones) y con Podemos y con IU -considerando lo anticomunista que soy, era inevitable. He sido muy crítico con el nacionalismo vasco y el catalán, pero algunos se apoyaron en cosas que escribí cuando El Mundo publicó informes inexistentes para atacar a Pujol en vísperas de unas elecciones. He criticado muchas noticias de El País y Público y El Diario. Y he despotricado de Escolar (la visión especular de Losantos). Estuve de acuerdo con la sentencia contra Garzón y con la del TEDH sobre la doctrina Parot, y critiqué al Supremo por ilegalizar Sortu. Fui violento con Carlos Herrera y Santiago González por el análisis superficial de las sentencias sobre descuento de penas a etarras y con Arcadi Espada cuando trató de cierta forma el asunto de la eugenesia, aunque muchos me llamaron criminal abortista cuando defendí una ley de plazos en cierto artículo. Me han criticado por defender que está bien perseguir a los que entran en capillas interrumpiendo a los que allí rezan, pero a muchas personas les pareció muy mal que, ateo y anticlerical como soy, dijese en twitter que no me salía de los cojones respetar las creencias de nadie. A pesar de que soy proisraelí en el cerebro reptiliano y lo expliqué a las claras hace muchos años, una pirada se dedicó a hacerme la vida imposible por escribir sobre los elementos materiales de los conflictos en Israel y el mundo árabe, amenazándome con darme a conocer entre sus amigos sionistas. Escribí un artículo elogiando la segunda enmienda de la constitución americana y he declarado mi admiración muchas veces por ese fantástico país, aunque también escribí sobre la vergüenza de Guantánamo, de la que ellos mismos se arrepentirán en el futuro. Me he choteado de todas las formas posibles del infantilismo de los ancaps y de las versiones más adanistas del liberalismo económico, a pesar de que siempre me defino como liberal. Y, además, soy la única persona en el mundo que ha defendido a Montoro.
Todo lo anterior me ha llevado a tomar con cierta distancia los comentarios de la gente. La peña tiende a definirte con ligereza, basándote en lo último que escribes. Y además esto que estoy haciendo es un error: nunca hay que dar explicaciones de que tus opiniones sobre algo concreto no te definen. Sin embargo, lo hago por una razón: he llegado a la conclusión de que soy un facha. A pesar de todo lo que haya podido escribir y opinar que pudiera alejarme de esa definición, tengo que ser un facha. Sí, un fascista. La razón es la siguiente: cuando he escrito contra personas a las que habitualmente los de izquierdas califican como fachas, estas personas han solido callarse. No me han llamado rojo, ateo, comunista, vendido de la izquierda, etarra, asesino de niños u otras lindezas por el estilo. Ha habido algún caso, pero han sido relativamente raros. Sin embargo, en cuanto escribo algún artículo contra personas a las que habitualmente los de derechas califican como rojos, he recibido un montón de insultos. Y el más habitual es ese: facha. El facha que escribe en JotDown, una revista por lo demás, y salvo por esa manía de dar sitio a algún facha (como se daba sitio a los negros en los jurados de blancos), excelente.
Y no puede ser que tanta gente esté equivocada, ¿verdad?
Termino aprovechando para romper una lanza por los tunos. He sido durante años inmisericorde con ellos. Ninguno, ni una vez, me ha insultado. Solo en una ocasión, uno de ellos, pero de forma muy educada y cortés, me preguntó qué tenía contra ellos. Ya nada, amigo tuno. ¿Cómo va un facha a decir nada malo de un tuno?

References: artículo 578
 artículo 46

Artículo 46

Artículo 1

Artículo 2
 artículo 17
 artículo 49