Source: https://aboga2.eu/absuelto-de-delito-conducir-bajo-los-efectos-del-alcohol-abogados-alcoholemia
Timestamp: 2019-11-13 09:22:16+00:00

Document:
Abogados alcoholemia: Absuelto de delito conducir bajo los efectos del alcohol
Sobre las 3:15 horas del día 31 de marzo de 2014, el cliente de Aboga2, conducía el vehículo de su propiedad, por las calles de Madrid, y fue interceptado por una patrulla de la Policía ya que no cedió el paso a esta obligando a los agentes a efectuar una maniobra evasiva para no impactar con los mismos.
Nuestro cliente fue condenado por el Juzgado de lo Penal como autor de un delito CONTRA LA SEGURIDAD VIAL DEL ART. 379.2 DEL CP, a la pena de ocho meses de multa con cuota diaria de 10 euros y privación del derecho a conducir vehículos de motor y ciclomotores por tiempo de un año y tres meses, y costas.
El Ministerio Fiscal recurrió la sentencia solicitando se ampliara la condena a 2 años, 6 meses y 1 día de retirada de carnet al entender que existía .reincidencia
El Abogado Jesús Ángel Lorenzo González, titular de Aboga2, recurrió la sentencia solicitando la libre absolución del cliente.
La Audiencia Provincial de Madrid ha estimado el recurso planteado por Aboga2 y el cliente ha sido absuelto.
No siempre que se ha bebido alcohol y posteriormente se conduce se comete un delito contra la Seguridad Vial. En Aboga2, actuando como abogados defensores de delitos de alcoholemia, siempre recomendamos la mejor defensa para un delito de alcoholemia siendo la misma no conducir después de beber. Es obvio pero quizá por la cultura hispánica a muchos de nuestros clientes se les ha olvidado.
Si has bebido y la policía te ha citado para un Juicio Rápido por Alcoholemia o por conducir bajo los efectos de las drogas debes saber que puedes defenderte y en Aboga2 te ayudaremos.
Los aparatos que miden la Tasa de Alcohol tienen un porcentaje de error y no todas las conductas son delito.
La Audiencia Provincial de Madrid ha acogido nuestros argumentos y de una manera sencilla explica los mismos por lo que seguidamente la incorporamos por lo que la puedes leer en el pdf adjunto.
Así mismo, copiamos el texto de la Sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid que absuelve de delito de alcoholemia.
AUDIENCIA PROVINCIAL RAA
SECCIÓN TREINTA P. Abreviado
Jdo. Penal de MADRID
S E N T E N C I A Nº xxxx/2017
XXXXXXXXXXXXX (ponente)
En Madrid, a veinte de noviembre de dos mil diecisiete.
Este Tribunal ha deliberado sobre los recursos de apelación interpuestos por el Ministerio Fiscal y por la representación procesal de XXXXXXXXXXXXXXX contra la sentencia dictada por la Magistrado-Juez del Juzgado de lo Penal nº XX de Madrid el 28 de febrero de 2017, en la causa arriba referenciada.
El apelante estuvo asistido de Letrado en la persona de D. Jesús Lorenzo González.
I. El relato de hechos probados de la sentencia apelada dice así:
“Sobre las 3:15 horas del día 31 de marzo de 2014, el acusado XXXXXXXXXXXXXXXXXX , mayor de edad , español, y con antecedentes penales cancelados a efectos de reincidencia, conducía el vehículo de su propiedad, matrícu1a XXXXXXXXXXX-CVY, por la calle Machupichu esquina con calle Machaquito de Madrid, con sus facultades mermadas a consecuencia de una previa ingesta alcohólica, lo cual disminuía notablemente su capacidad de conducción y manejo del vehículo, así como aumentaba el tiempo de reacción ante imprevistos de la circulación;
El acusado fue interceptado por una patrulla de la Policía Nacional, después de saltarse una señal de stop en una intersección, de modo que al no respetar la prioridad de paso del vehículo policial, que circulaba por la vía principal de dicho cruce, el agente que conducía se vio obligado a realizar una maniobra evasiva para evitar una colisión con el coche del acusado.
Los agentes dieron el alto al acusado, pero éste continuó circulando a pesar de que pusieron los rotativos en el vehículo policial, debiendo seguirle unos metros no determinados, hasta que finalmente paró.
Una vez detenido el vehículo, los agentes comprobaron que el acusado presentaba síntomas de encontrarse bajo los efectos del alcohol tales como ojos rojos, habla pastosa, agresividad, actitud chulesca, y deambulación al andar.
Se procedió a realizar la prueba de alcohol que dio un resultado de 0,66 en la primera prueba y 0,60 en la segunda, siendo practicadas a las 3:44 horas y 4.01 horas, respectivamente. El acusado rechazo someterse a la prueba de alcohol en sangre”.
La resolución impugnada contiene el siguiente fallo:
“SE CONDENA A XXXXXXXXXXXXXXXXXXX contra como autor de un delito CONTRA LA SEGURIDAD VIAL DEL ART. 379.2 DEL CP, a la pena de ocho meses de multa con cuota diaria de 10 euros y privación del derecho a conducir vehículos de motor y ciclomotores por tiempo de un año y tres meses, y costas”.
La parte apelante, el Ministerio Fiscal, interesó que se revocara la sentencia apelada en el sentido de apreciar la agravante de reincidencia imponiendo al acusado la pena de 9 meses y un día de multa con cuota diaria de 10 euros y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante 2 años, 6 meses y 1 día.
La representación procesal de XXXXXXXXXXXXXXXXX se opuso a la estimación del recurso.
III. La parte apelante, xxxxxxxxxxxx, interesó que se recovara la sentencia y se dictara otra absolutoria. Subsidiariamente, que se apreciara la atenuante de dialíciones indebidas como muy cualificada. Subsidiariamente, la atenuante simple. El Ministerio Fiscal instó la confirmación de la resolución recurrida.
No se aceptan los que constan relatados en la sentencia apelada que se sustituyen por los siguientes:
Sobre las 03:15 horas de día 31 de marzo de 2015, XXXXXXXXXXXXXXXXXX (mayor de edad y ejecutoriamente condenado en sentencia firme el 08-04-11 por el Juzgado de Instrucción nº 22 de Madrid por un delito contra la seguridad del tráfico a la pena de 4 meses de multa con cuota diaria de 3 euros y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante 8 meses y un día, penas que extinguió el 12-02-13, habiendo sido cancelado el antecedente penal el 23-05-14)conducía el vehículo de su propiedad con matrícula XXXXX-CCC por la calle Machupichu esquina calle Machaquito de Madrid siendo interceptado por una patrulla de la policía Nacional tras haber hecho caso omiso a una señal de ceda el paso que otorgaba prioridad la vehículo policial, lo que obligo al agente que conducía el vehículo oficial a efectuar una maniobra evasiva para evitar la colisión.
Al acusado le fue practicad la prueba de alcoholemia con el etilómetro etilómetro Dräger Alcotest 7110-E que arrojó sendos resultados de 0,66 mg/l y 0,60 mg/l, a las 03:44 y 04:00 h, respectivamente. Ello no obstante, no se ha acreditado que XXXXXXXXX XXXXXXX XXXXXX XXXXXX tuviera disminuidas sus facultades físicas y psíquicas ni que esta previa ingesta de alcohol influyera en la infracción.
PRIMERO.- El recurrente XXXXXXXXXXXXXXX alega como motivo central de su impugnación que no concurre prueba de cargo acreditativa de que condujera el vehículo de motor bajo la influencia de sustancias tóxicas, por lo que estaríamos ante un supuesto de error en la apreciación de la prueba. El motivo del recurso ha de acogerse, a tenor del material probatorio que figura en la causa.
Desde la reforma del tipo penal del artículo 379.2 del CP operada por la Ley 25/2007, de 30 de noviembre, en vigor desde el 2 de diciembre de 2007, el precepto dice en su número dos: Con las mismas penas será castigado el que condujere un vehículo de motor o ciclomotor bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas. En todo caso será condenado con dichas penas el que condujere con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,60 miligramos por litro o con una tasa de alcohol en sangre superior a 1,2 gramos por litroVéanse Base 4ª LB, arts. 12, 19, 53 a 58, 65, 67, 83 y 84 y Anexo I TA, arts. 20 a 28, 47 a 52 y 144 RGC, y arts. 380, 382 y 383▼ art.380 EDL 1995/16398 art.382 EDL 1995/16398 art.383 EDL 1995/16398 de la presente Ley.. Por tanto, el precepto recoge dos tipos penales distintos: La conducción de un vehículo de motor o ciclomotor bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas y la conducción de un vehículo de motor o ciclomotor con una tasa de alcohol superior a 0,60 miligramos de alcohol por litro de aire espirado o con una tasa de alcohol en sangre superior a 1,2 gramos por litro supuesto, este último –novedoso frente al derogado- en el que es suficiente para la comisión del ilícito la ingesta previa de alcohol en un índice superior al indicado. No porque no sea necesario acreditar que tal ingesta alcohólica haya tenido repercusión o influencia en las facultades físicas y psíquicas, de percepción, de reacción de autocontrol del conductor que previamente ha ingerido alcohol sino porque se presume “iuris et de iure” que con tal cantidad de alcohol ingerido la influencia negativa en las facultades físicas y psíquicas se produce siempre. Por eso el nuevo tipo penal utiliza la expresión ” en todo caso, será condenado…” frente a la expresión empleada en el primer párrafo “el que condujere un vehículo de motor o ciclomotor bajo la influencia de”.
La sentencia de instancia fundamenta la condena del acusado en la presencia de una tasa de alcohol superior a la legalmente permitida, además de en su sintomatología externa y forma de conducción, como circunstancias concurrentes y acreditativas de una negativa influencia del alcohol en el apelante.
Y en el caso a XXXXXXX XXXXXXXX le fue practicada correctamente y con las exigencias legales la prueba de alcoholemia con el etilómetro Drager Alcotest 7110-E que arrojó sendos resultados finales de 0.66 y 0,60 mg/l de alcohol. Pero debemos tener en cuenta los errores de los instrumentos de medida utilizados para los controles de velocidad y de concentración de alcohol en el aire espitado. En efecto, para los etilómetros que llevan más de un año en servicio y, o, que han sido reparados o modificados(el etilómetro había sido ensayado el 24-04-13 y verificado hasta el 23-04-14, según figura en el certificado unido al folio 12 de la causa), los errores y desviaciones típicas máximos permitidos, establecidos en el anexo III de la orden ministerial 3707/2006, de 22 de noviembre, por la que se regula el control metrológico del Estado de los instrumentos destinados a medir la concentración de alcohol en el aire espirado, son los siguientes: Para concentraciones > 0,400 mg/L y 1 mg/L; EMP = 7,5 % del valor de la concentración; s < 0,007 mg/L. Esto significa que si la lectura del instrumento declarado conforme resulta mayor que 0,400 mg/L y menor o igual que 1 mg/L se puede garantizar que la concentración real de alcohol en el aire espirado por el sujeto sometido al control de alcoholemia es de, al menos, el resultado de multiplicar 0,925 por el valor de lectura obtenido. Por tanto, en el caso, aplicando tal margen de error, el resultado sería de 0,61 y 0,55 con lo que no nos encontraríamos (al menos con ambas pruebas) en presencia del novedosos supuesto introducido por el legislador sino en el primero es decir, aquel que exige no solo la detección de una tasa de alcohol superior a la permitida sino una negativa influencia del alcohol en quien lo ingiere.
Entremos por tanto en el análisis sobre esta obligada prueba de la negativa influencia en el acusado. XXXXXX XXXXXXXX asegura que no había bebido anda pero su argumento exculpatorio, a tenor del resultado de las pruebas de alcoholemia, no pude admitirse. Dijo que si la policía le dio el alto fue porque no llevaba luces; que no se saltó un stop porque lo que regulaba el tráfico era una señal de ceda el paso. Y si bien no cabe duda de que el acusado no otorgó la preferencia de paso de la que gozaban los funcionarios de policía, no ha resultado acreditada que la señal que regulaba la intersección, la omitida por el acusado, fuera la de STOP y no, como este sostiene, la de ceda el paso. Porque los peritos, funcionarios de policía Local con carné profesional 7745.8 y 1113.7, dijeron que no podían asegurar desde cuando estaba colocada en la citada intersección la señal de STOP, si estaba desde el año 2013 o desde que fecha, en todo caso si que estaba en muy buen estado, lo que permite sostener la tesis del recurrente.
Respecto a la sintomatología externa del acusado, únicamente pueden ser tenidos en cuenta los síntomas que aparecen en el atestado y además recuerdan los agentes, no aquellos que surgen ex novo y sin justificación alguna en el acto del juicio, acto que se celebra nada menos que 2 años y 10 meses después de tener lugar la intervención policial. Los que observaron la conducción y dieron el alto al acusado fueron los policías Nacionales y, de estos, únicamente declaró el agente con carné profesional 122.345 quien dijo no recordar síntoma alguno en el acusado, lo que justifica la juez de instancia por el tiempo transcurrido y el número de hechos similares en los que intervienen; no pudo comparecer su compañero 126.204 por enfermedad, renunciando las partes a su declaración.
Efectuaron la prueba de alcoholemia a XXXXXXXXXXX los funcionarios de la policía Local 1602.2 y 1142.3, las partes renunciaron al citado en segundo lugar. El número 1602.2 describió como síntomas del acusado que olía bastante a alcohol, su forma de hablar (no dijo en qué consistía o cual era la peculiaridad), ojos muy rojos e incluso deambulaba un poco; su actitud era desafiante y amenazante. Y, en efecto, como se dice en la sentencia, síntomas tales como los ojos o el habla no son determinantes de la afectación del alcohol solo su de su consumo, máxime en el presente supuesto en el que el acusado ha padecido, con anterioridad al hecho enjuiciado, un accidente cardiovascular hemorrágico de capsula externa derecha y por ello tiene una peculiar forma de hablar, sobre la cual la médico forense depuso en el acto del juicio oral e informó el 23 01-17 (folios 172 y siguientes), constatable el haber sido grabado el acto del juicio oral en soporte informativo. Y el olor a alcohol es inherente a cualquier ingesta, por mínima que sea; los ojos rojos y brillantes frecuentes a las 03:15 horas tras salir además de una jornada de trabajo el acusado en el restaurante de su propiedad. El único signo relevante seria el relativo a la deambulación pero lo describe el único agente que se refirió a él de forma inespecífica (no dice que se tambaleara, que perdiera el equilibrio, que no mantuviera la verticalidad…) y le otorga una entidad leve pues emplea el complemento circunstancial de cantidad “un poco”.
Un comportamiento arrogante como el del acusado no es inusual en supuestos en los que se es objeto de una intervención policial por posible conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas y por no haber respetado una señal de tráfico, pero no demuestra por si solo la afectación de las facultades volitivas e intelectivas que exige el tipo penal pudiendo incluso tratarse de un rasgo de la personalidad.
Por todo lo expuesto, ante la insuficiencia de las pruebas de cargo practicadas, su ambivalencia y la aplicación del principio “in dubio pro reo”, la sentencia ha de revocarse y absolvemos a SSSSSSSSSSSSSSSS del delito por el que ha resultado condenado en la instancia, sin necesidad de abordar el resto de argumentos esgrimidos en el recurso.
Y la estimación del recurso formulado por XXXXXXXXXXXXXXXX aboca a la desestimación del interpuesto por el Ministerio Fiscal pues solo podría haber prosperado de no estimarse el del acusado, declarando de oficio las costas de la primera y segunda instancia.
Se ESTIMA el recurso de apelación formulado por la representación procesal de XXXXXX XXXXXXXX XXXXXXXXXX contra la sentencia dictada el 28 de febrero de 2017, en la que se condenaba al recurrente como autor de un delito de conducción de un vehículo de motor bajo la influencia de bebidas alcohólicas, condena que queda así revocada, y, en consecuencia, se absuelve del referido delito al recurrente.
Se DESESTIMA el recurso de apelación formulado por el Ministerio Fiscal contra la sentencia dictada el 28 de febrero de 2017.
Declaramos de oficio las costas de ambas instancias
Notifíquese esta resolución al Ministerio Fiscal y a las demás partes haciéndoles saber que contra la misma no cabe recurso ordinario alguno y devuélvase la causa al Juzgado de procedencia con testimonio de lo acordado.
ABOGA2 - Abogados Alcoholemia - Nuestro equipo de abogados penalistas está especializado en delitos de tráfico, por lo que pondrán a su disposición todos sus conocimientos jurídicos para proporcionarles la mejor defensa en cualquier delito contra la seguridad vial.
En particular, contamos con abogados especialistas en delitos de alcoholemia al volante con una amplia experiencia, lo que les permite defender de la mejor manera sus intereses y facilitarle asistencia individualizada y de calidad.
Las infracciones por conducir un coche bajo la influencia del alcohol, pueden conllevar importantes sanciones administrativas, dando lugar a la responsabilidad civil del conductor bebido e incluso acabar imputándose al mismo por un delito contra la seguridad de tráfico, incurriendo aquel en responsabilidad penal, más aún cuando además si a causa de ello se produce un accidente de tráfico causando lesiones o la muerte de otro. En cualquiera de los casos va a necesitar de un abogado que asuma su defensa legal.
Es importante que en caso de que sea detenido contacte con un abogado para que le asista en su declaración en sede policial y sea puesto en libertad cuanto antes. En Aboga2 ponemos a su disposición Abogados 24 horas, por lo que si llega a ser detenido por una alcoholemia no dude en contactar con nosotros.
Asimismo, conviene recordar que si ha dado positivo en alcoholemia, los agentes remitirán el atestado al juez de Instrucción competente para la celebración del juicio rápido por alcoholemia que se celebrará normalmente a los cinco días de haberse cometido el delito, por lo que es conveniente que busque asistencia de un letrado con la mayor brevedad posible.
Nuestros abogados Alcoholemia en Madrid le pueden asistir en su defensa penal por alcoholemia tanto si busca abogados en Madrid como en cualquier otro punto de España, luchando por conseguir dejarle absuelto de delito conducir bajo los efectos del alcohol, o de no ser posible, pudiendo alcanzar conformidades con el Fiscal con importantes reducciones de la pena.
¿Qué se entiende por delito de alcoholemia?
Cualquiera de nosotros conocemos a alguien que ha cogido el coche después de beber pensando “que no va a pasar nada”. Pues bien, conducir borracho puede conllevar graves consecuencias, no solo acabando siendo condenados al pago de multas, sino inclusión acabar en prisión, y en todo caso se nos acabará imponiendo la pena de privación del permiso de conducir.
El delito de alcoholemia es uno de los delitos contra la seguridad vial tipificados por el Código Penal, consistente en la conducción de un vehículo de motor o ciclomotor bajo la influencia de bebidas alcohólicas.
El delito de alcoholemia aparece regulado en el Capítulo IV del Código Penal bajo la rúbrica “De los delitos contra la Seguridad Vial”. Concretamente el Artículo 379 Código Penal dispone:
No obstante, esta regulación se complementa con ciertas normas de rango administrativo como son:
Real Decreto 339/1990, Ley sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial.
¿Cuándo se considera que existe delito de alcoholemia?
Es importante determinar que se entiende por conducir bajo la influencia del alcohol, ya que no basta con que se hayan ingerido bebidas alcohólicas para que exista delito, sino que es necesario que la conducción se realice bajo los efectos de las mismas, alterándose las facultades del conductor.
Se entenderá que el conductor se encuentra influenciado por la ingesta de alcohol y por ende está incurriendo en un delito:
Cuando presente síntomas evidentes
Cuando la infracción denote una conducción peligrosa
Cuando se haya visto involucrado en un accidente de tráfico
En todo caso, cuando la prueba de alcoholemia arroje una tasa indicando que el nivel de alcohol excede los 0,6 gramos por litro de aire y/o 1,2 gramos por litro de sangre.
Conviene aclarar, que cuando en el atestado y la declaración de los agentes conste que el conductor presentaba síntomas tales como halitosis, ojos enrojecidos, habla pastosa, inestabilidad… no siempre implica que se haya cometido un delito de alcoholemia, sino que será necesario que la sintomatología que presenta el conductor sea de tal índole que resulte evidente que sus facultades se vieron mermadas por el alcohol. Los síntomas que presenta el conductor pueden ser suficientes para ser condenado por un delito contra la seguridad vial, o bien pueden ser prueba complementaria al test de alcoholemia
Por el contrario, conforme a lo dispuesto por la ley, siempre que el nivel de alcohol en sangre sea superior a 1,2 gr/l o el nivel de alcohol en aire espirado supere los 0,6 gr/l se considerará delito, aun cuando el conductor en ese caso no presentara síntomas externos de haber bebido (cosa que suele ser poco frecuente cuando la tasa arrojada es tan alta)
¿Con qué penas se castiga el delito de alcoholemia?
El delito de alcoholemia puede dar lugar a dos tipos de sanciones según la tasa arrojada en la prueba de alcoholemia:
Sanciones penales: siempre que la tasa de alcohol sea igual o mayor a 1,2 gr/l en sangre o 0,6 mg/l en aire espirado, o siendo inferior de su conducción o sintomatología se derive que conduce bajo la influencia del alcohol, se considera delito y se castigará con la pena de 3 a 6 meses de prisión, multa de 6 a 12 meses (de 360 euros a 144.000 euros) o trabajos en beneficio de la comunidad (de 31 a 90 días), y en todo caso con la retirada del carnet de conducir de uno a cuatro años.
Recordemos a raíz de esto, que la privación del derecho a conducir vehículos motorizados por tiempo superior a dos años, implica la pérdida del carnet de conducir.
Sanción administrativa: cuando el resultado del test de alcoholemia sea superior a 0,50 gr/l en sangre o 0,25 mg/l de aire espirado pero inferior a las tasas anteriores, se considera infracción administrativa y se castigará con una multa por cuantía de 500 euros y hasta 1.000 euros y la pérdida de entre 4 puntos del carnet.
No obstante, esta multa será de 1.000 euros y se perderán 6 puntos del carnet cuando la tasa arrojada superase el doble de lo permitido, es decir, si estuviera entre 0,51 mg/l y 0,60 mg/l en aire espirado.
Además, la cuantía de la multa también será de 1.000 euros, aunque la tasa no hubiera superado el doble de lo permitido, cuando fuera reincidente, habiendo sido sancionado el año inmediatamente anterior.
Conviene recordar que las tasas constitutivas de delito son menores para los profesionales y noveles, en cuyo caso se considerará delito cuando superen los 0,3 gr/l en sangre o 0,15 gr/l en aire espirado.
Además, los agentes podrán inmovilizar el vehículo y si obstaculizará la circulación procederán a retirarlo, corriendo todos los gastos de su inmovilización, traslado o deposito a cargo del conducto.
En todo caso, si la alcoholemia se tramita por la vía del juicio rápido, los Abogados Juicio Rápido Alcoholemia serán esenciales, pues de no conseguir la absolución pueden llegar a alcanzar una conformidad, beneficiándose el conductor de una rebaja en un tercio de la pena.
¿Qué es la prueba de alcoholemia?
Para comprobar si un conductor ha bebido o no se le hace soplar mediante un “etilómetro digital”, comúnmente conocido como alcoholímetro. Si el resultado es positivo, es decir, superase los limites administrativos legalmente permitidos, los agentes someterán al conductor a realizar las dos pruebas reglamentarias, utilizando para ello un “etilómetro evidencial”.
Etilómetro: es el aparato que mide el nivel de alcohol en aire espirado. Estos aparatos deben revisarse al menos una vez al año, ya que si no contaran con las debidas revisiones se entendería que la prueba carece de validez.
En cualquier caso, conviene recordar que existe un margen de error del etilómetro de la prueba de Alcoholemia, que será del 5% si hubiera sido fabricado hace menos de un año, o del 7,5%,desde que el aparato hubiera pasado su primera revisión.
Si en la primera prueba evidencial diera positivo, los agentes le someterán una segunda prueba, debiendo mediar en todo caso entre la primera y segunda prueba como mínimo un tiempo de 10 minutos.
Los agentes tienen la obligación de informar al conductor de sus derechos a formular alegaciones y a solicitar libremente, en caso de no estar de acuerdo con los resultados de las pruebas previamente realizadas, que se le someta a una analítica de sangre u orina en un centro médico, en cuyo caso los agentes adoptaran las medidas necesarias para su traslado al hospital más próximo.
Si el resultado de la analítica fuera negativo, los gastos se asumirán por la Jefatura de Tráfico, pero de ser positivo, deberán asumirse por el conductor, ascendiendo estos a unos 250 euros, por lo que desde ABOGA2 le recomendamos que si sabe que ha bebido no solicite su práctica.
Muchos conductores se han preguntado alguna vez qué pasaría si se negaran a someterse a hacer el test de alcoholemia. Sin embargo, la negativa a someterse a realizar la prueba de alcoholemia puede llegar a ser constitutiva de un delito, conllevando éste importantes sanciones, que se aplicaran sin perjuicio de las que pudieran corresponder por el delito de conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas.
Este carácter imperativo a someterse a la prueba de alcoholemia, rige para cualquiera de las pruebas requeridas por los agentes, es decir, tanto la primera como la segunda prueba son obligatorias y la negativa a cualquiera de ellas podría ser constitutiva de delito.
Además, la incapacidad para soplar de forma suficiente para realizar la prueba o si llegaran a resultar varios intentos fallidos, no exime de este delito cuando de la conducta se derive que existe voluntad firme y consciente del conductor de eludir la prueba.
¿Dónde está regulado el delito de negativa a someterse a la prueba de alcoholemia?
El Código Penal, en su artículo 383 tipifica este delito, y dispone concretamente:
También las pruebas de alcoholemia se regulan administrativamente por los artículos 12 de la Ley de Seguridad Vial y los artículos 20 a 26 del Reglamento General de Circulación. En concreto, dispone el artículo 12.2 de la LSV y 21 del RGC que «quedan obligados a someterse a las pruebas que se establezcan».
¿Cuándo se considera que existe delito de negativa a someterse a la prueba de alcoholemia?
Tal y como ha reconocido la jurisprudencia, para que podamos habla de delito y no de infracción administrativa, deben concurrir los siguientes requisitos:
Requerimiento expreso y directo del agente de la autoridad de someterse a la prueba de alcoholemia
Apercibimiento del agente informando al conductor de modo personal y directo de las consecuencias penales que la negativa puede acarrear
Negativa expresa y directa del conductor, oponiéndose de forma consciente y reiteradamente a su cumplimiento.
¿Con qué penas se castiga la negativa a someterse al test de alcoholemia?
La ley castiga a los conductores que se nieguen a someterse a cualquiera de las pruebas de alcoholemia requeridas por los agentes con multas administrativas, o cuando haya mediado accidente o haya síntomas de embriaguez aguda, será constitutivo de delito, y se sancionará con la pena de prisión de 6 meses a un año y la privación del derecho a conducir de uno hasta cuatro años.
Asimismo, en estos casos, los agentes podrán proceder a la inmovilización del vehículo, en las mismas condiciones que de tratarse de un delito de alcoholemia.
Como puede observarse estas penas son incluso mayores que las previstas para el delito de alcoholemia, esto así porque de ser de otro modo, todos los conductores conscientes de que van a arrojar una tasa de alcohol constitutiva de delito optarían por negarse directamente a realizar la prueba.
Por todo lo expuesto, si usted ha sido detenido o acusado por conducir bajo la influencia del alcohol o por negarse a realizar cualquiera de las pruebas a las que fue requerido, no dude en buscar al mejor abogado especialista en alcoholemias en Madrid. En ABOGA2 estaremos encantados de ayudarles.
PUBLICACIÓN.- Leída y publicada fue la anterior Sentencia por la Sra. Magistrada que la suscribe, estando celebrando audiencia pública en el día de su fecha, por ante mí el Secretario, de lo que doy fe.
Sentencia alcoholemia absolutoria
Margen de error del etilómetro de la prueba de Alcoholemia
Reincidencia en alcoholemia. Consecuencias legales

References: resolución 
 resolución 
 artículo 379
in dubio
 resolución 
 Artículo 379

Real Decreto 
 artículo 383
 artículo 12