Source: http://desdeelpaisdealicia.blogspot.com/2009/
Timestamp: 2019-11-22 10:49:47+00:00

Document:
Desde el País de Alicia: 2009
Un Proyecto de Ley para fortalecer las cúpulas partidarias, no para democratizar los partidos
Nicolás Guevara sostiene que hay dos tendencias en cuanto a la regulación de los partidos políticos: Unos promueven un tipo de ley que regule un amplio espectro de las actividades de los partidos y que da mucho poder al Estado como ente regulador; otros promueven un tipo de ley que reconozca la "libertad de asociación" y sea menos rígidas en lo que a regulación se refiere.
Soy partidario de un tipo de ley de partidos políticos que privilegie la autorregulación, y regule, esencialmente, la financiación de los partidos, que establezca con claridad los organismos de control de los mismos. Desde esa óptica creo que hay un poco más en el proyecto de Ley que está sirviendo de base en el Congreso. Este proyecto no sólo peca por pretender regular demasiado, sino que dará un poder excesivo a las cúpulas partidarias actuales, al tiempo que en términos efectivos la regulación del financiamiento privado es muy poca, reducida, fácilmente burlada.
Este anteproyecto, en efecto, peca de pretender regular demasiado a los partidos. Pero, no es sólo el problema de la potestad excesivamente regulatoria que da al "estado" a través de una institución descentralizada como es la Junta Central Electoral (JCE).
Esa potestad que le da a la JCE deviene en una de las primeras vías de influencia de las cúpulas y de quienes tienen el poder para influenciar en los partidos políticos. ¿Cómo? La composición de la JCE depende de la correlación de fuerzas políticas existentes en el Congreso Nacional. Es decir, es una entidad descentralizada del estado que normalmente es controlada por la fuerza mayoritaria en el Senado de la República. En el esquema que me parece se está inaugurando en República Dominicana, con el acuerdo PRD y PLD será controlada por las dos fuerzas mayoritarias. Los acuerdos sobre la Reforma Constitucional incluyeron el dejar sin efecto la reducción del número de personas miembros de la JCE, y plantearon que ese número debe depender de la situación de cada momento. Esa modificación no es gratuita.
Por lo pronto conservemos esta idea por un momento: la composición de la JCE expresa el poder de las fuerzas partidarias mayoritarias, en especial las cúpulas de los dos grandes partidos.
Volvamos al proyecto de Ley que cursa en el Congreso, la cual sostengo que fortalece las cúpulas partidarias del momento que se promulgue la ley. Una vez promulgada la ley, las disidencias internas en apariencia tendrán un espacio exterior al partido para llevar sus quejas... pero, ese espacio es la JCE, y no olvides la idea que te pedí conservar: la JCE expresa el poder de las fuerzas partidarias mayoritarias, en especial las cúpulas. Pero, hay más.
El Proyecto de Ley dice que el 70% de los cargos serán elegidos en primarias que la JCE decidirá cuándo se realizarán, y todavía más, la JCE decidirá, a partir de los 7 meses previos al proceso electoral en qué momento se inicia la campaña interna en los partidos.
Les recuerdo que Miguel Vargas Maldonado fue electo un año antes del proceso electoral. Y eso fue una jugada correcta del PRD atendiendo a lo que ocurría a lo interno de esa organización. Un partido en plena transición de liderazgo, con tradición levantística, con los barones y señores feudales enfrentados entre sí. El PRD necesitaba hacer esa convención con mucho tiempo de antelación, para poder tener tiempo de que los señores y señoras feudales se laman sus heridas, y restablecer la unidad interna. Es decir, había una razón partidaria importante por la cual hacer la campaña interna con mucho tiempo de antelación.
Pero, en el contexto del actual proyecto de ley los partidos pierden esa facultad, ya que la JCE tendrá la decisión de cuándo abrir las campañas internas y cuándo hacer las primarias en todos los partidos.
Alguien dirá que en el país las campañas internas se convierten en campañas nacionales y et cetera. Bien, el tema, entonces, es regular para que las campañas internas sean eso campañas interna, para lo cual se establece regulaciones para el uso de los medios masivos en esa campañas, no se aceptan manifestaciones que entorpezcan el transito (sólo manifestaciones bajo techo y en los locales partidarios) y se regula para que el desenvolvimiento económico y social no se vea afectado cuando se trata de campaña interna, o sea legislar para que las campañas internas no se coloquen como campañas nacionales.
Desconocer las realidades múltiples de los partidos, es una forma incorrecta de "regular" el partidismo. Cada partido debe conservar la potestad de decidir según sus propios tiempos y razones el momento de realizar sus precampañas y sus primarias.
Esto es sólo un ejemplo, del porqué creo que el proyecto de ley que se está tomando de base es más dañino que beneficioso.
Y puedo poner más ejemplo. Alguien me dirá que al menos el proyecto regula el financiamiento privado. Esa es una verdad a medias.
En primer lugar, el anteproyecto de ley de partidos, crea un organismo dentro de la JCE para que les fiscalice. Eso es materia de otro tipo de legislación, no de la legislación partidaria. Pero, es simplemente crear más burocracia, se supone que la JCE tiene en la actualidad una dirección de partidos políticos y mecanismos de supervisión sobre los usos que dan los partidos al financiamiento público. El problema no es la existencia o no de instancias a lo interno de la JCE, el problema es que la JCE no cumple con su deber en ese aspecto, y no cumple porque a fin de cuentas son los partidos mayoritarios que las eligen y allí terminan buscándole la vuelta a los informes de los partidos sobre los usos de los recursos: no lo olvidemos en la actual Constitución y en la “nueva” la composición de la JCE es expresión de la correlación de fuerzas existente en el Senado de la República.
Pero, además, el proyecto de ley que cursa en el Congreso dice que el financiamiento privado no podrá ser superior al 3% (bueno la sometida dice 3%, leí en algún lugar que se aprobó 5% y en otro lugar que al final se aprobó menos) del dinero que recibe en la JCE. Esto es una cosa de risa.
En primer lugar es injusto. Si una agrupación nueva no recibe fondos públicos, ¿qué cantidad de contribuciones puede recibir para formarse? obviamente que queda eso como una zona gris, el que no recibe fondos públicos no tiene punto de referencia para recibir fondos privados, pero sólo reciben fondos privados las organizaciones reconocidas, si no está reconocida necesitas fondos para actuar en política y lograr el reconocimiento… O sea un círculo vicioso. Usar como referencia los fondos que reciben los partidos deja una franja negruzca, no gris, en cuanto a la formación de las agrupaciones.
Pero, además beneficia a los grandes. Vamos a suponer por un momento que se apruebe que los contribuyentes privados pueden dar el 0.5% de lo que recibe un partido de los dos grandes. Supongamos que uno de los grandes recibe 100 millones, pues cada uno de sus contribuyentes privados puede darle el 0. 5%, o sea individualmente cada contribuyente puede darle, 500 mil pesos, y un partido que sólo recibe 10 millones porque está en constitución sólo podrá recibir 50 mil pesos como contribución por cada donante privado. Digo, admito, que hay partidos revejíos que viven de eso, pero ese es el reto, si se regula demasiado se cierra la posibilidad de constitución de nuevas fuerzas políticas, y si algo necesita la nación es nuevas fuerzas políticas, renovación.
No hay tope real para el financiamiento privado. Si un empresario millonario quiere contribuir, simplemente puede dar sus contribuciones a través de familiares, amigos, empleados, etcétera. Pero, hay más, las contribuciones pueden disfrazarse comprando boletos de rifas, para asistencia de cenas, etcétera porque eso no es “contribución”. O al menos no está claramente tipificado y sí debería estarlo.
Insisto en aclarar, no hablo de ley de partido en general, hablo de la que tiene posibilidades de ser aprobada, ese proyecto de ley que desde mi óptica forma parte de la contrarreforma constitucional en marcha.
Algo muy importante que debemos ver los luchadores políticos silvestres (o sea sin partidos), los miembros de organizaciones la sociedad civil que ven la política con responsabilidad (somos políticos, sí hacemos política), y las personas interesadas en mejorar el entorno, es que necesitamos organización, necesitamos compactar las fuerzas, necesitamos nuevas opciones políticas partidarias, y esa ley quiere poner controles para perpetuar las fuerzas existentes.
Tenemos que estar claro, no podemos seguir defendiendo generalidades, o sea no se puede decir simplemente que el país necesita una Ley de Partidos Políticos en general, porque eso no es cierto. El país necesita regular el financiamiento de los partidos políticos, aplicarles la ley de lavado, y respetar la libertad de asociación. O sea no necesita una ley en general, necesita una Ley con un contenido específico.
Por ejemplo, creo que un movimiento nacional para que se le aplique la ley de lavados a los partidos puede dar mejores frutos en términos de transparencia que el proyecto de Ley que cursa en el Congreso. Un movimiento nacional usando la ley de acceso a la información y sosteniendo que los partidos son instituciones de orden público (aunque no estatales) y por lo tanto se le deben aplicar la ley de acceso a la información, y pedirles las listas de contribuyentes y sus estados financieros y etcétera, podría ser más provechoso para la democracia que el proyecto de Ley que cursa en el Congreso.
Ramón Tejada Holguín (1)
A modo de introducción: sobre mi arrepentimiento de haber aceptado y mi temor a decir lo que no se quiere escuchar.
Cuando Argentina me pidió que participara en este seminario, haciendo un Balance de la participación de la sociedad civil dominicana e identificando algunos de sus desafíos, le respondí que sí, entusiasmado. Pero, cuando me senté a pensar seriamente el asunto para escribir, y miré la tarea que tenía delante de mí, lo admito, me arrepentí de ese sí.
Tres fueron las fuentes de mi arrepentimiento:
I.1. La primera fuente de arrepentimiento me sobrevino, cuando inicié el intento de balance histórico de la participación de la sociedad civil.
El balance histórico, en este caso como en muchos otros, debe echar mano de la genealogía (2), para rastrear, no el origen, sino esos diversos puntos convergentes, que cada uno de ellos por sí mismo puede ser visto como “el comienzo histórico” de lo que luego llamaríamos sociedad civil dominicana.
¿Genealogía? Historia no lineal, que renuncia encontrar el origen, y apuesta por la observación de las diversas líneas que convergen, se unen, se separan y de nuevo se acercan. Se renuncia, de esta manera a ese protagonismo de tantos y tantas dirigentes y líderes de la sociedad civil dominicana que quieren y desean ser llamados y llamadas padre o madre del movimiento.
Sí, historias paralelas y a veces no tan paralelas, ¿perpendiculares?, que vienen a confluir a finales de los 80 y principios de los 90 para configurar ese ente amorfo y diverso que llamamos hoy sociedad civil dominicana. O que otros llaman. O que la prensa llama…
Ya veremos una línea que conecta a la Asociación Nacional de Hombres de Empresas (CNHE), otra que viene de las bases, de los clubes deportivos y culturales de los 70, que fueron centro de resistencia frente al autoritarismo balaguerista, frente a esa caricatura caribeña del Gran Hermano, una tercera línea gravita sobre los llamados frentes de masas de las izquierdas, una cuarta nos recordará a las organizaciones no gubernamentales o sin fines de lucros amparadas en la ley 520, que con financiamiento de organizaciones de izquierda nórdicas y de los países escandinavos trataron de ayudar a la autorganización y concientización de las personas más pobres y excluidas, y finalmente nos tropezaremos con los movimientos sociales de los 80, o lo nuevos sujetos: feminismo, ecologismo. ¿Se puede en 25 minutos? Haré el intento y espero no alargarme innecesariamente. ¿Me alargaré necesariamente?
2. La segunda fuente de arrepentimiento me llegó cuando intenté armar una definición de participación, de sus modalidades y tipos. Más preguntas asaltan cuando relacionamos participación con la diversidad de organizaciones y grupos que interactúan y se enfrentan en el contexto amplio de la sociedad civil dominicana: ¿Qué es participación y qué es “injerencia” en los asuntos propios de un estado o gobierno? ¿Cuáles son los límites de la participación y cuáles los de la conformación y definición de las políticas públicas del Estado, o incluso de un gobierno en concreto?
(Hablar aquí de la competencia por políticas públicas que favorezcan a uno u otro grupo de la sociedad civil, los impuestos, la seguridad social. ¿El que más participa come más hojaldre?)
Obviamente, no es lo mismo participar desde las esferas de las organizaciones empresariales con sus recursos y claridad de metas, que desde las organizaciones comunitarias sin financiamiento, con escasa relación entre ellas y más dependientes de los vaivenes de las políticas públicas y de la situación económica. Y aunque parezca una obviedad, nuestros líderes sociales no lo ven así.
3. La tercera fuente de arrepentimiento es la unión de las dos anteriores y se resume en una pregunta: ¿Cómo hacer un balance y hablar de los desafíos de un sujeto que es heterogéneo, diversos y cuyos intereses no siempre coinciden, sino que en más de una ocasión se ven enfrentados? O, ¿me equivoco y sí es posible hacer un balance de la participación de las organizaciones de la sociedad civil dominicana como un todo? O, ¿no me equivoco y hay que segmentar la sociedad civil en grupos diversos para hacer el balance de cada uno de ellos y ver los desafíos desde cada uno de ellos?
Pero, ¿se puede ver la sociedad civil como un todo? ¿No es tiempo de diferenciarnos? Y todo eso por medio peso, perdón y todo eso debo hacerlo en 25 minutos, y creo que voy por la mitad… no de la exposición, sino del tiempo.
La genealogía de la sociedad civil dominicana.
Hablemos a modo de telegrama y pensando en la genealogía pendiente.
La emergencia, que no el origen, de la sociedad civil dominicana está por hacerse, viendo todas las fuentes que coinciden en ella y observando el contexto que las lleva a coincidir. ¿Y es bueno que coincidan? (Ah, es que las personas que organizan esta actividad me pidieron que hiciera muchas preguntas provocadoras, que provoquen el pensamiento.)
Como dije antes, lo que hoy conocemos como sociedad civil, viene de tradiciones diversas y en ocasiones enfrentadas. Hagamos el camino al revés, y observemos lo que hoy llaman sociedad civil, y cual Benjamín Button marchemos hacia la infancia de esa sociedad civil que hoy se ve conformada por una diversidad de grupos y sectores.
Las organizaciones que hoy se reclaman y se perciben como de la sociedad civil son: por un lado las organizaciones empresariales CONEP, ANJE, los industriales de Herrera(3); por el otro las organizaciones tipo ONG del sector salud (Profamilia, Colectiva mujer y salud, Insalud), las relacionada con la educación e investigación (Centro Bonó, Poveda), las hibridas como Participación Ciudadana (que se reclama como movimiento cívico y tiene estructura de ONG), las comunitarias (Acopro, Uva), en el sector derecho y justicia Finjus (proto-empresarial) y Cedail (popular). Hay más organizaciones. Pero, la mayoría de las veces estas son las que invitan para que representen a la “sociedad civil” en conclaves, consejos, mecanismos de articulación con el estado y una gama de etcéteras.
Todas confluyeron a mediados y finales de los noventas, momento de esplendor de la sociedad civil dominicana, en el Foro Ciudadano. Podríamos pasar horas hablando de las reuniones de coyunturas del Foro, y de cómo jugó un papel importante durante los últimos dos años del primer gobierno del PLD, y se fue reduciendo durante el gobierno del PRD, y se va del Foro el mundo empresarial cuando se hizo necesario debatir una reforma fiscal, y se va del Foro el mundo sindical cuando fue necesario debatir la reforma del sector salud, en especial el tema de la seguridad social.
Una hipótesis para explicar el tema del foro: la imposibilidad de que estas organizaciones se mantengan juntas tiene que ver con las historias diversas de las organizaciones que la conformaron y los intereses disimiles, y con la ausencia de un sujeto popular constituido.
¿De dónde vinieron todas esas organizaciones que hoy se llaman de la sociedad civil?
Punto de emergencia uno: Empecemos por el sector empresarial, que en nuestro país forma parte integral de la sociedad civil, pero que muchos autores lo ven de otra manera, como ya dijimos. El Consejo Nacional de Hombres de Empresa (CNHE), junto con los empresarios agrupados en la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) y la mayoría de los grupos empresariales de la época según Moya Pons en el texto “empresarios en conflictos”, fueron de las instituciones que prohijaron grupos derechistas en los 60(4), se opusieron a los procesos de reformas que se venían dando desde los 80 y principios de los 90. Eran grupos esencialmente de presión, enfrentando el tipo de políticas públicas llevada a cabo por el PRD, que se definía como socialdemócrata. Pensemos, ¿por qué sintieron los hombres de empresa más necesidad de enfrentar el populismo perredeísta, que el autoritarismo balaguerista? El CNHE fue lo que se convirtió luego en CONEP, una de las instituciones propiciadora de organismo como la CTI, y que participaron activamente en el Foro y otros mecanismos de articulación de la sociedad civil.
Mientras este sector del empresariado dominicano recibía el PRD reorganizándose, para defender sus legítimos intereses, ante el temor del tipo de política de podría llevar a cabo, los grupos populares, los clubes deportivos y culturales, que constituyen nuestro segundo punto de emergencia de lo que hoy llamamos sociedad civil, recibían jubilosos al PRD. Habían sido forjados en la resistencia frente a Balaguer. Fuente de movilización y preservación de la cultura popular, ni la temible banda colorá, pudo con ellos.
Pero, con la llegada del PRD al poder su beligerancia se redujo. Se habló de cooptación de una parte del liderazgo juvenil, y por el otro lado de cómo centraron su acción en la lucha contra el balaguerismo y una vez este salió del poder se quedaron perplejos y les fue difícil reciclarse. Retomaron los clubes sus funciones deportivas, pero no así los y las jóvenes que en ellos participaban
El tercer punto de emergencia remite a las Organizaciones sin fines de lucro (como se llamaban en aquel entonces, los 70, lo que luego se llamaron ONG). Las había de todo tipo, pero la que contribuyeron a configurar y forjar parte del liderazgo que luego se convertiría en parte substancial de la “sociedad civil” fueron aquellas que laboraron en el tema de la educación popular, inspiradas por Paulo Freire y por la teología de la liberación, con raíces importantes en el movimiento campesino, étnicos y pobladores urbanos.
El advenimiento de la década perdida, esos aciagos años 80, la llegada del pensamiento único y la caída del muro de Berlín impactaron en estas organizaciones. Se movieron sus fuentes de financiamientos escandinavas y de izquierda, y su forma de participar e intervenir en la sociedad, también.
(Explicar el paso de los países nórdicos y las izquierdas al BID, Banco Mundial y la USAID)
El cuarto punto de emergencia nos lleva casi volando hacia las izquierdas, o mejor dichos sectores de las izquierdas, intelectuales de izquierda, grupos comunitarios (CLP y CUP), que también forjaron parte del liderazgo que hoy se encuentra en las organizaciones de la sociedad civil dominicana, y existen organizaciones que todavía sobreviven.
La participación de estos grupos
Cada uno de estos grupos venía con visiones distintas sobre la sociedad dominicana, la sociedad política y las formas de participación.
Para unos participar significaba acción política antiestado capitalista y tenía como norte la lucha revolucionaria. Sus herramientas: El paro, la huelga, la manifestación, construir la hegemonía popular, como diría algún gransciano de la época.
Aporta esta izquierda que intenta reinventarse en sociedad civil, el contacto con las masas, el discurso aglutinador, la capacidad de movilización de algunos sectores.
Para otros, ligados al mundo empresarial, defender el tipo de políticas públicas y la gobernabilidad conservadora propiciado por Balaguer, se constituía en la forma idónea de participar. Este sector disponía y dispone de mayor cobertura en los medios, e influencia vía la financiación de las campañas en el mundo político.
Para otros participar era ayudar a la autorganización de las personas. La búsqueda de que se reconocieran como grupos y se convirtieran en sujetos de sus propias historia. Para lograrlo la educación popular y la organización como sector social o incluso de clase era la vía de participación.
¿Cómo confluyen estas diversas organizaciones y sectores?
Hay que tomar en cuenta el contexto en que se da esta confluencia.
En lo nacional tenemos:
1) la ausencia de organizaciones de izquierda, fuertes, con diagnostico de la sociedad dominicana que trascendiera el antibalaguerismo, dotadas de una visión teleológica de la sociedad que tarde o tempranos, nos decían, tomará el camino hacia el reino milenario socialista, faltó una “imaginación positiva” que construyera nuevas herramientas de intervención.. No quiero decir fracaso, pero…. estrechez de mira, una gerontocracia que se perpetúa, y la inexistencia de una opción de izquierda democrática, se relacionan.
2. Explicar que la población votante se concentra en dos partidos del sistema, primero, luego en tres y de nuevo en dos, y observar esto en el contexto de la desaparición de los tres líderes que dirigieron el sistema político post Trujillo hasta mediados casi finales de los 90.
3. La concupiscencia organizacional en la sociedad civil se explica, también, por el contexto del déficit democrático dominicano: debilidad institucional, debilidad de la justicia, corrupción gubernamental, autismo del liderazgo partidario y el clientelismo como forma de relación entre la política y las masas.
No estoy seguro, a quién, fue, quizás al Negro Veras, pero a alguien le escuché decir: “yo quería el socialismo y ahora me conformo con que se arregle el tránsito”.
En lo internacional tenemos la caída del muro de Berlín que deja en la orfandad a unos, el advenimiento del neoliberalismo (que promociona la sociedad civil y algunas organizaciones sin fines de lucro se reciclan pasando a llamarse tercer sector, u organizaciones intermediarias u oenegés).
Así confluyen dos polos: la izquierda y la derecha en la idea de que debe estimularse la sociedad civil. Pero, para unos sociedad civil significa una forma de achicar el estado y promover el mercado, identificando así sociedad civil con mercado, siendo lógico en este contexto considerar al empresariado como parte de la sociedad civil, estos piensan que el mercado nos asignará a cada quien nuestro merecido lugar, para otros sociedad civil significa lo que es contrario al sistema, su proyecto es convertir a las sociedad civil en movimiento social.
Pero, las estrategias y la forma de participación resultan distintas, están juntos, pero no reburujados, aunque algunos están más claros que otros. En este caso el sector empresarial, más claro que el sector popular.
Otro elemento que ayudó a la concupiscencia fue la promoción de la democracia de parte de la USAID, con recursos y una política más democrática. Lo que sumado al debilitamiento de los fondos nórdicos y provenientes de las izquierdas, que se movieron a los países del este… (Participación Ciudadana encuentra su nicho).
Veamos dos ejemplos, dignos de que se elabore estudios de casos sobre ellos, y que en cierto sentido ejemplifican o simbolizan la confluencia de diversos sectores en lo que se llama sociedad civil, y al mismo tiempo son paradigma de las dificultades actuales por la que discurre la sociedad civil dominicana hoy. Porque debemos admitir que existe cierto estancamiento… bueno es harina de otro costal. Y el tiempo, el implacable se me acaba…
Uno es Participación Ciudadana: izquierda reciclada, confluye con juventud, sectores medios y “empresarios democráticos”. La transparencia electoral. El financiamiento USAID. Y en la actualidad…
Finjus como estudio de caso: la promoción neoliberal. La justicia y la garantía de los contratos. Organización protoempresarial…
Y las organizaciones comunitarias, ¿el movimiento social de los pobres? Bien Gracias.
Como diría mi madre: ahí es que la puerca retuerce el rabo. Previo a comentar sobre los desafíos, creo que es importante insistir que los mismos se deben observar desde la óptica del colectivo, en base al dialogo interno y construidos en función de un acuerdo de las diversas fuerzas que influyen en el movimiento social. Tomando en cuenta que la sociedad civil es múltiple, plural y con diversos intereses, debemos sostener que los desafíos, por lo tanto, difieren según el sector dentro de las organizaciones de la sociedad civil desde el cual se hable.
Hablaré pues de los desafíos desde una visión que apuesta a la constitución de un movimiento social de los excluidos, vulnerables, popular diríamos. Diré como me vinieron a la mente, no en un orden lógico o en función de alguna jerarquización.
Desafío 1: Redefinir el concepto de participación: “el proyectismo”, las dificultades del financiamiento, ¿movimiento social?. ¿Cómo influir en las políticas públicas?
Desafío 2: Participación pública y a través de los medios masivos de comunicación: ¿Cómo enfrentar el corporativismo y medios de comunicación en manos de sectores empresariales que no se dedica exclusivamente a la prensa, y por lo tanto los medios de comunicación masivos constituyen una de las herramientas para sus actividades principales como empresarios de otras ramas?
Desafío 3: Desde el ámbito de los excluidos y vulnerables: la constitución propia como actor. Abandono de esa manía concupiscente del consenso y el “tó debemos estar juntos”. Hay áreas de coordinación como la anticorrupción, pero no en todo se debe estar juntos. Necesidad de articulación de “tanques de pensamiento” de los sectores más excluidos y que ayuden al diseño de estrategias. ¿Qué organización política les representa, y cuáles tienen más oído para el mundo empresarial y de los sectores medios?
Desafío 4: Complementar la apuesta por hacer sinergia con el Estado Dominicano (no con gobiernos específicos), con la crítica desde fuera del ámbito estatal. Conversar sobre el caso de la Comisión Nacional de Ética y Combate a la Corrupción. Peligro de caer en el “consultorismo”, es decir evitar que la participación en los mecanismos de sinergia con el Estado Dominicano (consejos, comisiones, articulaciones) sea una forma de conseguir consultoría de parte de Organizaciones No Gubernamentales y de Consultores.
Desafío 5: Resignificar lo político. Tendencia peligrosa, dentro de las organizaciones de la sociedad civil, a desprestigiar la actividad política y creer que la buena participación se hace desde las esferas civiles, mientras que lo malo se encuentra en el mundo político. Craso error, el mundo de las organizaciones políticas y el de las organizaciones civiles se alimenta de seres socializados en la sociedad dominicana.
Desafío 6: Trascender la visión de que necesitamos profundizar las reformas institucionales: como si necesitáramos más y más leyes que engrosen las filas de los papeles que no se cumplen, ni se cumplirán. Usemos lo que hay: Ley de acceso a la información, Ley de presupuesto, Ley de compra y contrataciones del estado, decreto que crea las comisiones de auditorias sociales, Ley que establece el sistema nacional de planificación, Ley de función pública. En todas hemos, las organizaciones civiles y sus representantes, participados de una u otra forma, todas aprobadas, todas violándose sistemáticamente, y a pocas le hemos dado un seguimiento constantes, o “gardeo a presión”, como se dice en el argot del Basketball.
Desafío 7: Necesidad de un diagnostico claro, sin temor, no complaciente de nuestra sociedad, del tejido social, del sistema político clientelar, y de las organizaciones civiles. ¿Creían que no lo iba a mencionar? Acá no se puede hablar de participación sin decir aunque sea alguito del clientelismo.
Desafío 8: Finalmente tenemos el desafío de concentrar nuestras fuerzas, no seguir dispersos y quejándonos de que el otro no quiere aceptar que nuestra idea es la mejor, sin darnos cuenta que somos el otro, de ese otro. Hay que dialogar entre nosotros, pero, tomando en cuenta lo diverso y plural de la sociedad civil. Muchas veces en el seno de los debates dentro de las organizaciones civiles decimos, “nosotros esto”, “nosotros aquello”, pero no nos interrogamos seriamente ¿de qué nosotros hablamos?
Yo, en este caso, admito el nosotros desde el cual he hablado este día. “Mí” nosotros, forma parte de ese sector de la sociedad civil que viene de la tradición de la izquierda democrática, que cree que debemos revisar nuestras formas, herramientas y métodos de participación, porque las condiciones han cambiado, y nuevas condiciones requieren de nuevas formas de intervención, así como se requiere que redefinamos las políticas de alianzas, y se hace más necesaria la acción política. ¿Qué es acción política? Buena pregunta para dejarles reflexionar en este día.
1. Ponencia presentada en el “Seminario: balance y desafíos de la participación en República Dominicana”, organizado por El Consejo Nacional de Reforma del Estado (Conare), Participación Ciudadana, Insalud, Foro Ciudadano, CEPAE, CEGES-INTEC, Ciudad Alternativa, entre otras organizaciones, celebrado el 19 de agosto.
2. “... La genealogía [...] se opone [...] al despliegue metahistórico de las significaciones ideales y de los indefinidos teleológicos. Se opone a la búsqueda del “origen”… “El origen está siempre antes de la caída, antes del cuerpo, antes del mundo y del tiempo: está del lado de los dioses, y al narrarlo se canta siempre una teogonía. Pero el comienzo histórico es bajo, no en el sentido de modesto o discreto como el paso de la paloma, sino irrisorio, irónico, propicio a deshacer todas las fatuidades.” M., Foucault, F. Nietzsche, la genealogía, la historia, Microfísica del poder, Ediciones La Piqueta, Madrid, 1980. pp. 9-10.
3. Dicho sea de paso estas organizaciones, para algunos autores, no forman parte de la sociedad en sentido estricto. Dicen estos autores que la sociedad tiene tres esferas: Estado-Mercado (Economía) y Sociedad Civil. En ese sentido el mundo empresarial pertenece al mundo del mercado y la economía, siendo por tanto su lógica distinta a la lógica de la sociedad civil.
4. Moya Pons, Frank, Empresarios en conflicto: política de Industrialización y Sustitución de Importaciones en la República Dominicana. Fondo Para el Avance de las Ciencias Sociales, Santo Domingo, 1992. Una cita: “Al perder las elecciones, muchos industriales dieron su apoyo a un grupo político aún más radical y derechista llamado acción dominicana independiente que formó un frente común con el recién creado Consejo Nacional de Hombres de Empresas. Obsesionados con la idea de que Bosch estaba llevando al país hacia un régimen comunista, todos comenzaron a agitar y conspirar contra el gobierno” (página 98)
Según los resultados de la encuesta Gallup-Hoy publicada el 19 de Julio del 2009, la población sostiene que los principales problemas de la nación son: “La inflación y el alto costo de la vida” (63.8%), “los apagones” (55%) y “el desempleo” (41.8%).El porcentaje de personas entrevistadas que opina que la corrupción administrativa es uno de los principales problemas es muy bajo: 13.5%. Cuando se peguntó sobre la institucionalidad y la justicia, que son fuentes de la corrupción administrativa: un 6% las identifica como un problema nacional.
http://www.hoy.com.do/el-pais/2009/7/22/286474/ENCUESTA-GALLUP-HOYCosto-de-la-vida-y-apagones-los-principales-problemas
El miércoles 5 de julio se dieron a conocer los resultados de la encuesta “Percepción de la Corrupción en Hogares de la República Dominicana”, realizada por la misma Gallup, en este caso para la Asociación de Jóvenes Empresarios (Anje), la UASD, el Consejo Estratégico de Santiago (Cedes), La Lucha, las iglesias Asambleas de Dios, Casa de Zión y la Iglesia de Dios, bajo los auspicios de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), según esta encuesta la corrupción ocupa el quinto puesto (65.3%) como uno de los principales problemas, superada por “la crisis económica” (82.9%), “la delincuencia” (80.5%), “el consumo de drogas” (75.3%) y “el desempleo” (67.2%).
http://hoy.com.do/el-pais/2009/8/5/288337/Partidos-Justicia-Policia-entre-mas-corruptas
Son dos encuestas, las dos realizada por la misma firma: en la Gallup-Hoy el 13.5% de la población identifica la corrupción como uno de los principales problemas del país, en la de “Percepción de la corrupción” 65.3% la identifica como uno de los principales problemas nacionales.
¿A qué se debe esta abismal diferencia? Podría pensarse que los momentos de recolección de la información de ambas encuestas, pudieron influir en los resultados.
La Gallup-Hoy se realizó del 8 al 12 de Julio del 2009, mientras que “la de Percepción de la corrupción” se realizó entre junio y julio del 2008. Hay un abismo de un año entre una y otra encuesta.
¿Puede significar que hace un año la gente estaba más preocupada por la corrupción que en la actualidad? Es una posibilidad dar respuesta afirmativa a la pregunta. Aunque un análisis de los dos momentos podría sugerir que en la actualidad, se podrían esperar mayor preocupación por el tema de parte de la población, ya que hay un debate en curso, una presencia constante de denuncias de corrupción en los medios y las organizaciones civiles que en el momento en que se realizó la encuesta de Percepción.En efecto, hace un año Leonel se había reelegido, con más del 50% en la primera vuelta, a pesar de escándalos como la “Sund Land” y las famosas nominillas.
En la actualidad, el tema corrupción con los casos como los del INDRHI y la CDEE ha sido el principal tema de políticos, líderes de organizaciones sociales y económicas y de comentaristas de radio, televisión y prensa escrita. Es decir, hoy existen mayores razones para que la gente perciba el tema de la corrupción como uno de los principales problemas. Y sin embargo según ambas encuestas hace un año el tema era percibido como uno de los principales por un mayor porcentaje de personas, que en la actualidad.
¿Hay otra hipótesis posible para explicar las diferencias? Sí. Es una explicación técnico-científica.Quiero, antes que nada aclarar que quienes creemos que la corrupción administrativa es un problema de gran magnitud, no debemos engañarnos. Hay que hacer un diagnostico correcto para poder diseñar una estrategia de intervención efectiva. No debemos adoptar acríticamente el resultados que creemos nos conviene. Tampoco podemos decir que las encuestas están incorrectas, hay explicaciones técnicas que nos permiten comprender las diferencias. Aunque con dolor de nuestras almas debemos aceptar que parecería que la Gallup-Hoy se acerca más a lo que piensa la gente que la de “Percepción de la corrupción”.Creo que probablemente las diferencias se deben a lo que en ciencias sociales se ha llamado el “Efecto Hawthorne”.
El “efecto Hawthorne”, viene de las investigaciones realizadas en una fábrica llamada Hawthorne, en donde se demostró que cuando los trabajadores se sentían que los estaban investigando, tenían un comportamiento distinto a lo normal. Este tipo de observación se ha hecho en diversos escenarios y tipos de investigación y los resultados han sido similares: cuando las personas saben que se les está investigando, se comportan y responden de manera diferente a lo normal. De ahí la importancia de la elaboración de las preguntas, y del cuestionario, y otros aspectos que permiten reducir el efecto Hawthorne.
Dicho en otras palabras, el efecto Hawthorne significa el sesgo que provoca en la investigación el hecho de que las personas estudiadas sepan que se les está estudiando.
Podemos hipotetizar que el “efecto Hawthorne”, estaría influyendo en la encuesta de “Percepción de la corrupción”. ¿En qué sentido? Las diversas baterías de preguntas, dedicadas exclusivamente al tema corrupción, sugieren a los entrevistados que el tema a investigar es la corrupción y que quien le está entrevistando piensa que es realmente un problema grave, por eso hace tantas preguntas al respecto.
La corrupción se convierte así en un tema de gran importancia para las personas entrevistadas, en especial para los grupos de menos niveles educativos y más vulnerables que tienden a preocuparse más por dar “la respuesta correcta”. Se sabe que en encuestas no hay respuestas correctas o incorrectas, sino que la gente debe responder lo que piensa. Es ese uno de los retos de las encuestas, provocar que la persona responda como normalmente respondería.Así, cuando se le pregunta sobre los principales problemas del país, la persona entrevistada puede tener una predisposición mayor que en condiciones normales, a identificar la corrupción como uno de los principales problemas del país, si se da cuenta que ese es el tema que interesa a quien le está entrevistando. Puro efecto Hawthorne.
O sea al saberse investigado sobre un tema tiende a responder según lo que la gente entiende que se espera de ella. Hay formas de reducir el “Efecto Hawthorne”. Pero, ese es tema de otro comentario.
Esto no invalida los resultados de ambas encuestas, simplemente nos sugiere que debemos ser cuidadosos y cuidadosas a la hora de comparar los datos de distintas encuestas, que para el análisis de las respuesta es necesario estudiar los cuestionarios aplicados, la formulación de las preguntas y los momentos de aplicación de las encuestas. Definitivamente, todo dato debe ser contextualizado para poder analizarlos en toda su dimensión y que sus resultados nos ayuden a entender efectivamente el fenómeno.6 de agosto 2009
Apuntes de la conferencia “Ética como principio de buena ejecución de las organizaciones de la sociedad civil"
A. Acotar el tema
1. Se me pide Hablar de “Ética como principio de buena ejecución en las organizaciones de la sociedad civil”. Traduciendo del lenguaje de las ONG al de los seres humanos, entiendo que se me ha pedido observar si existen determinado conjunto de normas “morales” (de comportamientos) que pueden ayudar a la buena ejecución de los compromisos que las organizaciones de la sociedad civil se han impuesto. O sea si esas normas morales son simple adorno o tienen una función practica en el cumplimiento de las metas y objetivos.
2. Precisemos: ¿Qué entenderé por buena ejecución?: la combinación de acciones que sean eficientes y eficaces a la hora de cumplir con los objetivos, metas o acciones de la organización. Eficiencia significa uso de los recursos, y la eficacia cumplimiento de los resultados. Muchas organizaciones invierten una gran cantidad de recursos para conseguir un resultado, son eficaces, pero no eficientes. Porque podrían hacer mucho más con los recursos que administran. Otras usan pocos recursos, pero se quedan cortos en los resultados, son eficaces pero ineficientes. O sea que buena ejecución será la existencia de una adecuación correcta entre fines de la institución y medios usados para llegar a esos fines. Basados en principio como el buen uso de los recursos (que remite a la eficiencia) y la consecución de los objetivos planteados o sea de los fines, que remite a los resultados y por lo tanto a la eficacia, y por lo tanto al cumplimiento con los sectores que se dice serán beneficiados con las acciones de las organizaciones de la sociedad civil.
3. Esta mañana, pues, mi tema será tratar de responder la siguiente pregunta: ¿Existe un conjunto de normas que pueden ayudar a las organizaciones civiles a ser eficientes y eficaces, o las normas morales riñen con la eficiencia y eficacia?
4. En apariencias en un tema fácil, ya que todos los presentes estaríamos dispuestos a responder que sí, que existe un conjunto de normas morales, formas de conductas, que pueden ayudar a las organizaciones civiles a ser más eficientes y eficaces.
5. Pero, (en el pero siempre anda el diablo) cuando vamos a la realidad monda y lironda, descubrimos que en ocasiones, se sacrifican las normas para conseguir los recursos, y sacrificando las normas, modificamos los fines, y modificando los fines podremos ser eficientes, pero jamás eficaces cuando del fin primigenio se trata. Un ejemplo práctico: es la tensión que existe entre buscar recursos y tener fines y metas propios. Por ejemplo, una organización x piensa que el trabajo en término de desarrollo del poder local será la mejor contribución al fortalecimiento de nuevos liderazgos en el país. Pero, la agencia que le financia, digamos que tiene dinero exclusivamente para el financiamiento de actividades educativas a nivel nacional. ¿Busca la forma de negociar con la institución que financia? ¿Acepta el dinero abandona su idea? ¿Acepta el dinero y continúa buscando socio para desarrollar el poder local? Sólo cada organización puede responder los diversos dilemas éticos que se le presentan con el financiamiento.
6. En ocasiones pienso que en las organizaciones civiles existe una suerte de disonancia cognitiva entre la acción y las normas morales. O sea, entre la buena ejecución y la ética. Como que a veces se arreglara un poco la norma para poder justificar la acción. Es el principio de la llamada “realpolitik”, que no sólo ha permeado a los partidos. La “real politik” en las organizaciones civiles es colocar los intereses de las organizaciones por encima de la eficiencia y eficacia de sus acciones. O sea a veces las organizaciones dicen representar a determinados grupos sociales, en particular los sectores excluidos, o sea dicen que luchan contra la exclusión, pero para defender esos sectores sostienen que deben “preservar” la organización, colocando en los hechos a la organización y su mantenimiento por encima de los grupos a los que dice representar (Explicar mejor este círculo: Beneficiarios vs mantenimiento de una organización. Hay organización cuyo éxito puede ser su desaparición. Ejemplo: una organización local que busca lograr que sus moradores se incorporen al sistema político. Si se incorporan y son tomados en cuenta, la organización no tiene razón de ser)
7. Explicar cómo las normas pueden ser vista como una forma de claridad y fortaleza de las acciones.
B. Las organizaciones civiles frente al estado: la colaboración y el marginal
1. Hay pues determinados riesgos éticos (digo riesgos éticos para diferenciarlos del concepto de riesgos morales) que enfrentan las organizaciones civiles y que puede reducir su nivel de eficiencia y eficacia (uso de recurso y resultados). No son los mismos en todas. En ese sentido vamos, como ejercicio intelectual a dividir las organizaciones civiles en tres: las colaboracionistas (insiders), las marginales (outsiders) y las hibridas. Explicar que no son términos peyorativos, sino que indican una forma de relacionarse con el estado.
2. Las colaboracionistas: aquellas instituciones que privilegian hacer sinergia con el estado. La mayoría de las veces son ONG de desarrollo, en especial en el sector salud o el educativo. Algunas veces son de servicios a tercero, y pocas son organizaciones que hacen advocacy, que trabajan para que determinados temas o grupos sean incluidos en las agendas públicas o las políticas públicas.
3. Las colaboracionistas muchas veces son incluidas en “consejos consultivos”, instituciones de regulación y de vigilancia. Las de servicios a tercero (que trabajan en el ámbito de la salud, educación y otras políticas públicas) pueden ser incluidas en los presupuestos nacionales.
4. El segundo tipo de organizaciones es la que llamamos marginal, no porque sean marginadas por el estado, que eso puede haber, sino porque ellas misma se colocan en los márgenes de la acción estatal. Prefieren no colaborar, no hacer sinergia, y privilegian una acción crítica hacia las políticas públicas estatales.
5. Hay además, un conjunto de organizaciones que poseen cierta hibridez. En un tema son colaboracionistas y en otros marginales. Para poner un ejemplo, tenemos organizaciones de la sociedad civil que pertenecen al consejo consultivo de la política social, y trabajan con entusiasmo en el mismo, pero cuando se habla de transparencia en la administración pública privilegian el mantenerse fuera de las organizaciones estatales que trabajan el tema e incluso asumen posiciones de critica ácidas hacia quienes colaboran en ese campo.
5.2 La división es arbitraria. Unas que aparecen marginal, pueden ser colaboracionista, pero se han marginado o están marginada porque colaboran sólo con un partido en específico o sólo un partido les permite colaborar.
6. No vamos a valorar, por asunto de tiempo, cada una de esas tres actitudes frente al estado, de hecho las tres pueden ser correcta en momentos determinados, pero las tres presentan riesgos éticos importantes.
7. Las que tienen predisposición a la sinergia. En ocasiones pueden caer en un nivel de identificación y compromiso con las políticas públicas del partido de gobierno y no con la acción estatal en sí, con lo que tendrán dificultades para el cumplimiento de sus fines, modificar sus acciones para ser funcionales a dicho gobierno. En este caso más que crear sinergia entre organización y políticas públicas terminan siendo cooptadas por el partido de gobierno.
8 Otras tienden a confundir sus fines y objetivos: o dar servicios a tercero desde la óptica de construcción de ciudadanía y promoción de la inclusión social o ser ejecutores de una política clientelar.
9. Convertir el medio en fin: privilegiar el conseguir fondo a través de la sinergia estatal como forma de preservar la organización, aunque el condicionamiento que traen estos fondos impidan cumplir con los fines que le dan sentido.
10. Hay casos documentados en que las organizaciones se comportan más como agencias de consultorías, lo que se presenta como conflicto de interés. Y por cierto este es uno de los riesgos éticos más importante. Un ejemplo es la existencia de organizaciones que pertenecen a algún tipo de consejo consultivo, que se supone su misión es formar parte de la vigilancia para que determinada política pública cumpla su cometido, y la misma organización se promueve como la evaluadora de esa políticas pública. Las organizaciones deberían tener, por otro lado, un código de ética que tipifique el conflicto de interés. Otro son las organizaciones que laboran observando e informando sobre el desempeño de alguna política pública, y hace labores de consultorías a la institución encargada de desempeñar dicha política pública.
8 Las marginales. No reconocer las buenas prácticas que pueden provenir de la acción estatal, o de otras organizaciones, asumiendo un criticismo excesivo que más bien contribuye a fomentar la apatía, antes que la conformación de políticas públicas que contribuyan con el bien común es el principal riesgo de las organizaciones que optan por ser marginales.
9. Explicar la distinción entre la identificación como organizaciones de oposición política y organismo de promoción de una política distinta en lo estatal (entender la distinción). O sea atajar para que enlace la oposición.
10. Pueden convertirse en un factor de deslegitimación de las acciones estatales. Explicar en detalles.
11. El hibrido, puede caer en un mercenarismo ético: “critico aquí para conseguir beneficios allí, y cuando lo consigo dejo la crítica”. En ocasiones puede ocurrir que sus objetivos en términos de la sinergia, compita con sus objetivo en términos de la crítica, ¿qué opción toma?
12 ¿Porque esas acciones pueden ser vistas como que no contribuyen a la eficiencia y eficacia? Porque la eficiencia como vimos tiene que ver con el uso de los recursos, y muchas de esas acciones hacen que los recursos se usen más en beneficio específicos de la organización y su mantenimiento, antes que para cumplir con el objetivo para el que fue creada la organización. Tomar en cuenta que cuando se trata de participar en políticas sociales los costos administrativos y la productividad del trabajo se reducen. Cuando se trata de advocacy termina el mismo siendo la forma de mantener la organización o preservarla por encima del tema sobre el cual se trabaja.
Afectan la eficacia, porque pierde de vista los fines originales, y se quedan en el camino.
En el caso de las marginales, no son eficaces ni eficiencias, cuando sus críticas se ven deslegitimadas y no conducen a una modificación del comportamiento de las instituciones públicas.
Y en el caso de las hibridas, porque terminan usando su capacidad de advocacy para conseguir beneficio para la organización en el ámbito de la colaboración, de nuevo siendo ineficiente a la hora de ofrecer el servicio a terceros.
Estoy hablando de riesgos, no digo que debamos colaborar, o ser marginales o ser híbridos. Sostengo que cada una de estas posiciones frente al estado tiene sus riesgos éticos, y el reto no es marginarse o colaborar o ser hibrido, es identificar según el tipo de organización que se trate cual es la posición correcta en cada momento y ocuparla, pero siendo consciente de los riesgos éticos, y controlarlos, y reducirlos, y ser así eficientes y eficaces en las acciones, o sea tener una buena ejecución de las acciones y actividades con los sectores que decimos defender, o promover o ayudar.
Finalmente recordemos que este encuentro trata de las organizaciones civiles que dicen promover a los sectores excluidos, a los menos favorecidos, que dicen reclamar al estado transparencia y rendición de cuenta, y en ocasiones no se dan cuenta que estas organizaciones deben dar a esos sectores, lo mismo que ellas reclaman a las entidades estatales.
Hoy, el miércoles 27 de mayo se presentarán los resultados del Barómetro Latinoamericano, LAPOP, la presentación la hará Rosario Espinal, y estaré, comentando los resultados de esta ronda de la LAPOP. Será a las 5:00 p.m. En el Salón Caonabo del Hotel Santo Domingo. Le doy una primicia.
La pregunta que aplicaron para estudiar el tema de la interrupción del embarazo es digamos “problemática”, ya que coloca juntos los tema de violación, peligro para la salud de la madre e incesto. Es posible que una persona pueda estar de acuerdo con la interrupción del embarazo en caso de peligros para la salud de las madres, pero en desacuerdo con que por violación o incesto lo haga. Lo mejor habría sido preguntar caso por caso, pero los autores preguntaron así: “Está de acuerdo o en desacuerdo con la interrupción del embarazo cuando peligra la salud de la madre y en caso de violación o incesto”.
Los resultados mostraron que 34.4% de las personas entrevistadas está de acuerdo con la interrupción del embarazo. Cuando el asunto se observa por sexo tenemos que el 34.8% de los hombres y el 33.6% de las mujeres dice estar de acuerdo. En el caso de la juventud, tenemos que el 40% de las personas de 18 a 45 años está de acuerdo, mientras que sólo el 21% de los mayores de 65 años.
El nivel educativo es el factor que más influye, señores y señoras. El 24.2% de los que tienen primarias o menos, 41% de quienes tienen algún curso de la secundaria y 57% de quienes han llegado a la universidad, ya sea hayan graduado o no.
Lo más interesante: los sin religión (40.6%) y los católicos (35.1%) son quienes más apoyan cuando se comparan con los protestantes tradicionales (32%) y los evangélicos y pentecostales (27%).
Las malas noticias para algunos diputados y diputadas del Distrito Nacional, es que los datos nos dicen que aquellas circunscripciones electorales en la que predominan las personas de mayor nivel educativo y jóvenes no se verían motivadas a votar por quienes han defendido de manera acérrima el infame artículo 30. Claro, hay otros elementos a considerar a la hora del voto. Para lo cual hay que hacer otros estudios.
Ya saben, nos vemos en el Caonabo del Hotel Santo Domingo, hoy el miércoles a las 5 de la tarde.
El debate de la nueva constitución es un espectáculo deprimente. La conducción ha tenido fallas significativas: discusiones acaloradas innecesarias, poca pericia en el manejo del orden parlamentario, se coartan opiniones de quienes no están de acuerdo con la presidencia de la Asamblea, y parecería que ningún partido político mayoritario tiene una visión de conjunto del proyecto de Constitución: Un día se ubican a la derecha, otro a la izquierda.
Parece que la minúscula Fuerza Nacional Progresista, que de progresista nada tiene, es la única coherente. Pero, es autoritaria y fundamentalista. Su presencia en la asamblea es negativa para el futuro de la democracia. Hay una paradoja: La FNP parece dirigir un sector del PLD, a pesar de que representa la ultraderecha, carece de votos propios, ya que es rémora del PLD, el cual se definió alguna vez como de izquierda. Los bloques de los partidos mayoritarios (PRD y PLD) no tienen posiciones homogéneas, y el PRSC se define según “conveniencias” momentáneas.
Existe el peligro de que se apruebe una Constitución a imagen y semejanza de esas agrupaciones sin visión de conjunto del proyecto constitucional: en ocasiones aprueban un artículo como el 2 que no puede ser más democrático, en otras giran hacia el fundamentalismo como con el artículo 30, y quizás debido a las criticas recibidas retornan hacia la democracia como en el caso de la educación para todos.
¿Cómo puede ser que la mayoría de los legisladores de un partido que se dice socialdemócrata, como el PRD, haya votando por una propuesta de ultraderecha, elaborada por el Opus Dei? Me refiero al Artículo que contra toda evidencia científica ha decido que la vida humana, que la persona, empieza a ser sujeto de derecho desde la concepción. Es inaudito que en el centenario de Bosch, hostociano, defensor de la separación de Iglesia y Estado y víctima de la intolerancia de la jerarquía católica, el PLD, el partido que fundó y amó, introduce dicho artículo, y la mayoría de asambleístas peledeístas lo apoyan.
Los resultados hasta el momento sugieren que la ciudadanía demócrata y que desea un Estado que nos considere por igual a todos y todas, debe influir para detener esta pendiente autoritaria y fundamentalista por la que se inclinan unos congresistas que tocan la música que las batutas de los sectores retardatarios de la jerarquía católica les exigen. Existen honrosas excepciones: entre las que se destacan los 32 legisladores que votaron contra el artículo 30.
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 artículo 30
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