Source: https://www.euskadi.eus/y22-bopv/es/bopv2/datos/2018/08/1804038a.shtml
Timestamp: 2020-07-10 04:34:31+00:00

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Con fecha 21 de diciembre de 2018 se recibe en la Dirección de Administración Ambiental del Gobierno Vasco, la solicitud presentada por Cespa Gestión de Residuos, S.A. relativa al proyecto de instalación de una planta de valorización de residuos no peligrosos en el vertedero de residuos no peligrosos promovido por Cespa Gestión de Residuos, S.A. en el municipio de Mutiloa, con el fin de iniciar el procedimiento de evaluación de impacto ambiental simplificada del mismo, conforme al artículo 45 de la Ley 21/2013, de 9 de diciembre, de evaluación ambiental (en adelante Ley 21/2013, de 9 de diciembre); el sometimiento del proyecto al procedimiento indicado se fundamenta en lo dispuesto en el artículo 7.2 a de la citada norma.
De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 46 de la Ley 21/2013, de 9 de diciembre, con fecha 14 de marzo de 2018 el órgano ambiental consulta a las administraciones públicas afectadas y a las personas interesadas a fin de recabar información que pudiera resultar de interés en orden a determinar la necesidad de someter a evaluación de impacto ambiental ordinaria el proyecto de referencia.
En este sentido se consulta a la Dirección de Patrimonio Cultural, Dirección de Salud Pública y Adicciones (Delegación Territorial de Gipuzkoa) -ambas del Gobierno Vasco-, a la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, a IHOBE, Sociedad Pública de Gestión Ambiental del Gobierno Vasco, al Ayuntamiento de Mutiloa, a Ekologistak Martxan Gipuzkoa, a Basagure Talde Ekologista, a Recreativa «Eguzkizaleak» y a la Asociación Naturalista Parkeen Lagunak «Haritzalde».
Una vez finalizado el trámite de consultas, se han recibido las respuestas de la Dirección de Patrimonio Cultural, de la Dirección de Salud Pública de Gipuzkoa, de IHOBE y de la Agencia Vasca del Agua, con el resultado que obra en el expediente. A tal efecto se constata que, a la vista de los citados informes, el órgano ambiental cuenta con los elementos de juicio suficientes para elaborar el presente informe de impacto ambiental.
En aplicación de lo dispuesto en el artículo 7.2.a de la Ley 21/2013, de 9 de diciembre, serán objeto de una evaluación de impacto ambiental simplificada los proyectos incluidos en el Anexo II de dicha norma; la actividad objeto de esta resolución se recoge en el Anexo II, grupo 9, apartado e) de dicha Ley «Instalaciones destinadas a la valorización de residuos (...) que no se desarrollen en el interior de una nave en polígono industrial (...)». Por tanto, en aplicación de la legislación vigente en materia de evaluación ambiental, el proyecto de instalación de la planta de valorización de residuos en el depósito controlado de sobrantes de la empresa Cespa promovido por Cespa Gestión de Residuos, S.A. en el municipio de Mutiloa, está sometido al procedimiento de evaluación de impacto ambiental simplificada, procedimiento en el que se determina si el proyecto tiene o no efectos significativos sobre el medio ambiente, y por tanto, si debe someterse o no al procedimiento de evaluación de impacto ambiental ordinaria.
Primero.– Formular informe de impacto ambiental para el proyecto de instalación de la planta de valorización de residuos no peligroso en el vertedero de residuos no peligrosos de la empresa Cespa Gestión de Residuos, S.A. en el municipio de Mutiloa, en los términos que se recogen a continuación:
A) El objeto del proyecto es la instalación de una planta de valorización de residuos no peligrosos en el vertedero de residuos no peligrosos de la empresa Cespa Gestión de Residuos, S.A. en municipio de Mutiloa, que cuenta con una autorización ambiental integrada emitida mediante Resolución de 11 de noviembre de 2014 para la actividad de vertedero de residuos no peligrosos en el término municipal de Mutiloa (Gipuzkoa).
El proyecto consiste en la instalación de una planta de valorización de residuos no peligrosos en el interior de las instalaciones del vertedero. La actividad de vertedero de residuos no peligrosos que incluye las actividades de almacenamiento y tratamiento por trituración de residuos de construcción y demolición se encuentra autorizada por la Resolución de 11 de noviembre de 2014 del Viceconsejero de Medio Ambiente. Esta propuesta incorpora una nueva operación de gestión de residuos y la inclusión de nuevos tipos de residuos a tratar en las instalaciones.
De los aproximadamente 25000 t/año de residuos que llegan a las instalaciones se prevé que unos 20000 t/año se someterán a valorización. Los residuos que se admitirán en la planta de valorización serán de los siguientes tipos:
– Hormigón (12500 t/año).
– Ladrillos, tejas y materiales cerámicos sin sustancias peligrosas (7500 t/año).
– Madera (1250 t/año).
– Papel y cartón (1250 t/año).
– Plástico (1250 t/año).
– Plástico no reciclable (750 t/año).
– Metales (450 t/año).
– Resto residuos (50 t/año).
De forma detallada los objetivos del proyecto son:
– incorporar nuevos tipos de residuos a tratar en las instalaciones, en concreto, los correspondientes a los siguientes LER: 150103, 170401, 170402, 170403, 170404, 170405, 170406, 170407, 170411, 200101, 200102, 200138 y 200140.
– incluir el tratamiento previo de los siguientes LER que ya se encuentran recogidos en la AAI: 170504, 170802, 150101, 150102, 170103, 170107, 170202, 170203, 170904 y 200139.
– incorporar el tratamiento en la nueva nave fija de los residuos para los que ya se disponía de autorización para su tratamiento (170101, 170102, 170107, 170904 y 170201).
Una vez lleguen los residuos a las instalaciones, se realizarán las siguientes operaciones:
– Almacenamiento y acopio:
Tras una inspección visual del material, se descarga en la nave.
– Separación, triaje y clasificación de residuos:
En la nave se procede a separar los posibles residuos no admisibles en la planta (residuos peligrosos, RSU u orgánicos) que se almacenarán en una zona habilitada para ello dentro de la nave, en cubetos de retención, procediéndose a su remisión posteriormente a gestores externos autorizado. Tras la separación, se realiza un triaje de los residuos admisibles con el objetivo de separar y clasificar los residuos valorizables admisibles en dos grupos:
– Residuos que no son sometidos a operaciones de trituración:
Se procede a separar con una retro de forma manual el papel, cartón, plásticos finos, plásticos duros y elementos metálicos, que se clasificarán en función de su tipología y se almacenará en contenedores bajo cubierta para finalmente ser gestionados externamente.
– Residuos que son sometidos a operaciones de trituración:
El hormigón, ladrillos, tejas y materiales cerámicos sin sustancias peligrosas, una vez separados y clasificados se acopiarán directamente sobre superficie impermeabilizada ubicada en la zona de explotación del vertedero separados, por tanto, del resto de residuos y de la planta de valorización. Durante tres semanas al año se procederá a triturar estos residuos en una machacadora?tamizadora móvil ubicada en la zona de explotación del vertedero. El material obtenido que sea apto para su valorización se gestionará de manera externa. El que no sea apto para su valorización se empleará en obras de acondicionamiento del propio vertedero cuando cumpla con los criterios de admisión.
El proceso a llevar a cabo en la planta de valorización no supone, alteraciones, ni cambios químicos en la naturaleza de los residuos, ya que tan sólo serán sometidos a procesos de selección y/o agrupación, tratamiento (alterando a lo sumo su tamaño con el fin de generar un producto más manejable) y reutilización.
Por otra parte, se ha previsto ejecutar una recogida de aguas en el interior de la nave para captar las aguas residuales que se puedan generar durante el tratamiento de los residuos que se canalizarán hasta la balsa de lixiviados que existe en la actualidad y a la que se dirigen todas las aguas residuales generadas en el vertedero y son tratadas en la planta depuradora existente que cuenta con un tratamiento biológico (aireación con fangos activados). Las aguas ya tratadas se envían al colector de saneamiento del Consorcio de Aguas de Gipuzkoa.
Las aguas pluviales de cubierta y de zonas exteriores se recogerán de manera independiente a las anteriores, y se conectarán al sistema de pluviales del vaso del vertedero.
El vertedero de residuos no peligrosos donde se va a ubicar la planta de valorización de residuos no peligrosos se encuentra en el barrio de Liernia perteneciente al término municipal de Mutiloa.
La distancia de la instalación respecto al núcleo urbano más próximo, el municipio de Ormaiztegi, es de aproximadamente 1 km, aunque en las inmediaciones del vertedero se encuentran algunas viviendas aisladas.
El vertedero se encuentra rodeado de plantaciones forestales. Al norte del mismo discurre el río Estanda que desemboca en el río Oria tras atravesar Ormaiztegi. El río Estanda posee vegetación de ribera relegada únicamente a sus márgenes.
Las nuevas instalaciones se construirán como prolongación del cobertizo existente e incluirán una nave industrial donde se procederá a la valorización y al acopio de parte de los residuos ya separados hasta su traslado a gestor autorizado. Para la construcción de la nave será necesario realizar movimientos de tierras (volumen inferior a 500 m3) en una parcela de suelo incluida en el inventario de suelos que soportan o han soportado actividades potencialmente contaminantes del suelo (código 20057?00003). Esta nave contará con solera de hormigón impermeable y las zonas de acopio estarán impermeabilizadas contando con cubetos de retención.
Fase de obras:
Movimiento de tierras necesario para la construcción de la nave: como se ha indicado anteriormente, se trata de suelos inventariados que que soportan o han soportado actividades potencialmente contaminantes del suelo. De acuerdo al promotor, el volumen que se va a mover es inferior a 500 m3. Además, las obras producirán ruido y polvo que ocasionarán las consecuentes molestias a la población.
Por otra parte, existe la a posibilidad de afección al río Estanda por la emisión de finos o derrames puntuales de la maquinaria de la obra.
Asimismo, debido a las obras se producirá una cantidad de residuos que deberán ser gestionados de forma adecuada.
La actividad de valoración de los residuos no peligrosos generará diferentes tipos de impactos, por una parte el impacto ocasionado el empleo de la maquinaria (tránsito de camiones, carga/descarga, retroexcavadora, planta móvil machacadora-tamizadora) que producirá tanto una disminución de la calidad del aire por emisiones difusas como molestias por ruido. Estas afecciones se están produciendo en la actualidad por la actividad del vertedero aunque, al entrar en funcionamiento la planta de valoración, se verán incrementados. Por otra parte, aumentará también el riesgo de contaminación del suelo y de las aguas debido a las operaciones de mantenimiento y, en su caso, repostaje de la maquinaria, al deterioro de la impermeabilización del suelo, vertidos accidentales, etc. Asimismo se producirá un aumento de los residuos que, dependiendo de su naturaleza, serán trasladados al exterior de la parcela o depositados en el vertedero.
Para finalizar, es necesario indicar que la actividad de valorización de residuos cuenta con aspectos positivos como la reutilización de materiales y el consecuente ahorro tanto de energía como de espacio (disminución del uso del vertedero).
– A la hora de realizar la carga y descarga del material ésta se realizará de manera que se minimice en lo posible la generación de polvo tomando medidas como la reducción de la altura de caída cuando se descarga el material, el cierre total de la cuchara o las garras tras haber recogido el material, dejar la cuchara en las tolvas el tiempo suficiente después de la descarga...
– En la fase de obras debe minimizarse la emisión de finos a la red de drenaje natural y garantizar la no afección a la calidad de las aguas debiendo instalarse, en su caso, balsas de decantación.
– En el caso de que plantee la captación de aguas de cauces o manantiales cercanos se deberá obtener autorización correspondiente de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico.
– En relación a las aguas de vertido adicionales a las que se generan en la actualidad, ya que estas se prevén verter al colector del Consorcio, de acuerdo con lo señalado en el informe remitido por la Agencia Vasca del Agua, debe presentarse informe del colector del Consorcio para justificar la suficiencia de los sistemas existentes a las nuevas cargas. Si las nuevas cargas de vertido supusieran una modificación sustancial de las condiciones establecidas en la autorización ambiental integrada se debería solicitar la modificación de la misma.
Tercero.– Determinar que, de acuerdo con los términos establecidos en el punto primero y considerando que el conjunto de medidas protectoras y correctoras planteadas por el promotor, las indicadas en el punto anterior y las recogidas en la vigente autorización ambiental integrada, reducen la magnitud de los efectos ambientales adversos, no es previsible que se generen afecciones negativas significativas sobre el medio ambiente. Por lo tanto, no se considera necesario que el proyecto para la instalación de una planta de valorización de residuos en el vertedero de residuos no peligrosos de la empresa Cespa Gestión de Residuos, S.A. en el municipio de Mutiloa (Gipuzkoa), se someta a evaluación de impacto ambiental ordinaria.

References: artículo 45
 artículo 7
 artículo 46
 artículo 7
 resolución 
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