Source: http://fte-energia.org/E34/e34-04.html
Timestamp: 2018-01-16 15:04:18+00:00

Document:
Espionaje disfrazado de salvaguardias nucleares
OIEA al servicio de la guerra
Sometida la ONU al poder imperialista, el OIEA desvirtúa su función. Las salvaguardias nucleares se aplican a países que NO poseen tales armas. Los poderosos, quienes NO declaran sus instalaciones, están exentos de inspecciones. Estas no son confiables por antiéticas, unilaterales y parciales.
De entrada, la resolución 1441 acordada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) contra Irak, es humillante. El Consejo de Seguridad de la ONU se otorga el derecho de velar por la paz y seguridad mundiales, a su modo, atropellando a los demás pueblos.
La resolución otorga poderes ilimitados a los inspectores de la Comisión Especial de Naciones Unidas (Unscom) y del Organismo Internacional de Energía Atómica (OAEA). De acuerdo con la resolución, Irak debe permitir el acceso incondicional e ilimitado a cualquier sitio del país.
A criterio unilateral de los inspectores, Irak estaría obligado a la “declaración actual, completa y exacta de todos los aspectos y programas para el desarrollo de armas químicas, biológicas y nucleares, misiles balísticos, así como otros sistemas utilizados por aviones, incluyendo los espacios y las localizaciones precisas de estas armas, componentes y subcomponentes, así como otros materiales y equipos adicionales, sistemas de investigación, producción, además de otros programas químicos, biológicos y nucleares, incluyendo incluso aquellos que no estén relacionados con la producción de armas”.
También, se “DECIDE que Iraq debe proporcionar a la Unmovic y a la IAEA el acceso inmediato, incondicional e ilimitado a las áreas subterráneas, a edificios, equipos y medios de transporte que deseen inspeccionar, además de acceso inmediato, ilimitado y privado a los oficiales y otras personas que la Unmovic o la IAEA deseen entrevistar, cumpliendo cualquier aspecto de sus ordenes. Si la Unmovic y la IAEA adoptan discrecionalmente nuevas decisiones para llevar a cabo entrevistas dentro y fuera de Iraq, se facilitará a las personas entrevistar y a sus familias el viaje y, bajo la única discreción de la Unmovic y de la IAEA, estas entrevistas pueden tener lugar sin la presencia de observadores del Gobierno de Iraq”.
Asimismo, “La Unmovic y el OIEA deben tener derechos sin restricciones para entrar y salir de Iraq, el derecho de libertad, el derecho inmediato y sin restricciones de ir y salir de los lugares a inspeccionar y el derecho a inspeccionar sitios y edificios, incluyendo el acceso inmediato, libre, incondicional y sin restricciones a los lugares presidenciales, al igual que otros lugares, no obstante lo previsto en la resolución 1154 (1998)”.
“La Unmovic y el OIEA deben tener el derecho a ser informados por Iraq de los nombres de todo el personal asociado, ahora y antes, con los programas químicos, biológicos, nucleares y de misiles balísticos de Iraq, así como las actividades de investigación, desarrollo y producción”.
Los inspectores, supuestamente preocupados por la proliferación de armas de destrucción masiva y misiles de largo alcance, se han dedicado al espionaje. Serias denuncias se han presentado por el gobierno de Irak. “Más que buscar armas de exterminio masivo los inspectores recopilan listas de científicos iraquíes, haciendo a los trabajadores preguntas engañosas y reuniendo información sobre campos del ejército y "producción militar legítima. Estas cosas, o la mayoría de ellas, son puro trabajo de inteligencia".
¡Qué vergüenza! Hasta allí han llegado los inspectores de Viena, deshonrando su labor. Realizan su trabajo en “forma profesional y objetiva” dijeron los gringos en defensa de los inspectores. ¡Pero, no es así! Ese trabajo es indigno.
"No hemos hallado aún evidencias de armas prohibidas o que Irak haya mentido en su informe sobre sus programas de armas", declaró en enero Mohammed El Baradei, director general del OIEA. En los siguientes días, reiteró: “no se han encontrado pruebas de que el país árabe desarrolle armas de destrucción masiva”. El Baradei agregó, “Todavía no hemos visto pruebas de que Irak haya relanzado su programa nuclear clandestino", y pidió informaciones precisas sobre las acusaciones de que Bagdad todavía posee armas prohibidas: Washington "nos suministró informaciones de carácter general, pero necesitamos datos más específicos para actuar".
Entretanto, las denuncias contra los inspectores siguen. "Los equipos de inspección visitan las unidades del ejército y preguntan cosas que no tienen nada que ver con las armas de destrucción masiva. Van a las fábricas, interrogan a los obreros y piden listas de científicos que tampoco tienen ninguna relación con las armas de destrucción masiva", revelaron los iraquíes.
El discurso del jefe de inspectores, Hans Blix, también ha sido reiterado: no hay "suficiente cooperación" de Irak. No han encontrado nada de lo que buscan, pero eso no importa a los inspectores, lo que quieren es pretextar para justificar la guerra unilateral norteamericana contra Irak.
Blix y El Baradei informaron que los inspectores de la ONU hallaron en el domicilio de un científico iraquí el jueves pasado documentos no declarados por las autoridades y que se refieren a una tecnología para enriquecer uranio.
El Baradei se preguntó por qué las autoridades iraquíes no incluyeron esos documentos, que según él datan de los años 80, en su declaración sobre armamento. "Hemos conseguido unas 3 mil cuartillas escritas en árabe. Estamos traduciéndolas en estos momentos. Parece que tratan de una tecnología de enriquecimiento con láser", utilizado para fabricar bombas atómicas, declaró El Baradei a la TV norteamericana.
"¿Por qué no nos entregaron esos documentos? ¿Por qué estaban en un domicilio particular?", se preguntó. "La tecnología del enriquecimiento con láser se podría utilizar para enriquecer uranio", explicó, aclarando que los iraquíes "no habían llegado tan lejos", en alusión a la fabricación de una bomba nuclear.
El científico iraquí Faleh Hassan Hamza, en cuyo domicilio fue hallada esa documentación, acusó a los inspectores de haber empleado "métodos mafiosos". Afirmó que una experta estadounidense le propuso que saliera del país con su esposa, enferma, para que recibiera los cuidados adecuados, a lo que respondió negativamente.
El Baradei rechazó esas acusaciones afirmando que las inspecciones se realizan de forma profesional. "Nos preocupa el hecho de que las autoridades iraquíes hayan intentado intimidar a los científicos y controlar lo que dicen", declaró por su parte Blix, para quien ésta es una mala señal.
Hamza afirmó que la mayor parte de los documentos encontrados en su casa formaban parte de tesis que había supervisado y de trabajos que había publicado. (AP, Reuters, en La Jornada 190103).
Los inspectores de la ONU sirven a los propósitos guerristas de Bush. Buscan el más mínimo pretexto para justificar la agresión y arrastrar al mundo a una guerra que no se quiere ni en los propios Estados Unidos.
El examigo Blix bien sabe que Irak no tiene NINGUN programa nuclear, ni pacífico ni militar. La capacidad para manufacturar armas nucleares, químicas o biológicas es prácticamente nula. Viena bien lo sabe: Irak tenía un pequeño reactor nuclear (de investigación), el “Osiris” situado en las afueras de Bagdad, mismo que irresponsablemente fue destruido en 1991 al ser bombardeado por el ejército norteamericano. ¿Ya no se acuerda Blix? Pero, ¿sí recuerda que en aquella ocasión, el OIEA guardó silencio siendo director el propio Blix?.
En materia nucleoeléctrica, Irak no tiene ningún plan y, menos tratándose de las aplicaciones militares. Es más, podría tener planes, lo que no tiene son posibilidades. Irak carece de la infraestructura industrial necesaria, no dispone de la tecnología relacionada, ni de la capacidad humana requerida. La única manera de que Irak tenga armas nucleares es que los Estados Unidos se las suministren o las siembren.
Irak no cuenta con la materia prima básica, porque no produce uranio. Este se puede comprar en el mundo, aún el mercado negro, pero siempre bajo el control de las mafias yankis. Durante algún tiempo se trató de adquirir uranio procedente de Brasil. Sin embargo, eso no es suficiente. El uranio a utilizar, no es en forma de uranio natural sino de uranio enriquecido. Para lograrlo se precisa de una tecnología que pudiera ser accesible al conocimiento iraquí, el problema es la producción a escala industrial. Se podría argumentar que a Irak no le importarían los costos ni la irrentabilidad del proyecto. Sin embargo, para hacerlo debía crear una infraestructura industrial moderna, especialmente eléctrica, de la cual carece.
De manera que Irak se encuentra con la falta del llamado “material nuclear estratégico” y, aunque quisiera, no tiene posibilidades de manufacturar armas nucleares. Otro “material”, el plutonio, está más difícil de adquirir porque éste no ocurre, de manera natural, en la naturaleza; debe producirse artificialmente en reactores nucleares de potencia, a partir del uranio irradiado. De estos reactores, Irak no posee uno solo.
Cuando los inspectores insisten en que Irak no coopera suficientemente, están maniobrando. Los inspectores quisieran que Irak dijera sí a todas las acusaciones que Bush les hace. Eso sería, una “cooperación importante”. De inmediato se justificaría la guerra que empezaría enseguida.
El Consejo de Seguridad de la ONU, y sus operadores-inspectores, dicen que han decidido “establecer la paz y la seguridad internacional”. Al mismo tiempo, amenazan a Irak, y al mundo, que “afrontaría graves consecuencias”.
El OIEA de Viena se ha convertido en una organización desconfiable. Si los inspectores desean cumplir “profesionalmente” su papel, ¿porqué no inspeccionan a los EU y lo desarman? Las pruebas están dadas, los mismos Estados Unidos las han hecho públicas. ¿Porqué no inspeccionan, y desarman, a Israel? Suficientes sospechas, y datos, posee Viena sobre las actividades clandestinas de ese país. ¿Porqué, ante la amenaza pública norteamericana de utilizar armas nucleares contra Irak, Blix, El Baradei y el OIEA callan?.
La Resolución 1441 de la ONU
RECONOCIENDO la amenaza que supone para la paz y seguridad internacionales el incumplimiento de Iraq de las resoluciones del Consejo de Seguridad y la proliferación de armas de destrucción masiva y misiles de largo alcance,
DEPLORANDO el hecho de que Iraq no ha llevado a cabo una revelación completa y certera, como requiere la resolución 687 (1991) de todos los aspectos de sus programas para desarrollar armas de destrucción masiva y misiles balísticos con un alcance superior a los 150 kilómetros, y de todas las posesiones de este tipo de misiles, de sus componentes, de sus elementos productivos y localizaciones así como todos los otros programas nucleares, incluyendo cualquiera que se diga que no es para misiles o material nuclear,
DEPLORANDO DE NUEVO que Iraq ha obstruido repetidamente el inmediato, incondicional e ilimitado acceso a los lugares señalados por la Comisión Especial de Naciones Unidas (Unscom) y la Agencia Internacional de Energía Atómica, habiendo fracasado en su cooperación completa e incondicional con los inspectores de la Unscom y la IAEA, tal como establece la resolución 687 (1991) y habiendo en última instancia cancelado toda cooperación con la Unscom y la IAEA en 1998,
DEPLORANDO TAMBIÉN que el Gobierno de Iraq ha fracasado también en el cumplimiento de sus compromisos de acuerdo con la resolución 687 (1991) en relación al terrorismo, de conformidad con la resolución 688 (1991) para poner fin a la represión de su población civil y proporcionar el acceso de las organizaciones humanitarias internacionales a todos aquellos que necesitan asistencia en Iraq, y de acuerdo con las resoluciones 686 (1991), 687 (1991) y 1284 (1999) de devolver a Kuwait a países terceros a todas las personas detenidas injustamente o para devolver a Kuwait la propiedad incautada ilegalmente por Iraq,
DETERMINADOS A asegurar el completo e inmediato cumplimiento por Iraq, sin condiciones y restricciones, de sus obligaciones abajo la resolución 687 (1991) y otras resoluciones relevantes y recordando que las resoluciones del Consejo deben ser cumplidas por el gobierno iraquí,
REAFIRMANDO el compromiso de todos los Estados miembros en la soberanía e integridad territorial de Iraq, Kuwait y los Estados vecinos,
APROBANDO los esfuerzos del secretario general y miembros de la Liga Árabe,
DETERMINADOS a asegurar el cumplimiento pleno de sus decisiones,
ACTUANDO bajo el capítulo VII de la Carta de Naciones Unidas,
1. DECIDE que Iraq ha estado incumpliendo y sigue incumpliendo las principales obligaciones contenidas en las resoluciones relevantes, incluyendo la resolución 687 (1991), en particular en el fracaso de Iraq en cooperar con los inspectores de Naciones Unidas y el IAEA y completar las acciones requeridas en los párrafos 8 y 13 de la resolución 687 (1991).
3. DECIDE que con el objetivo de comenzar a cumplir con estas obligaciones de desarme el Gobierno de Iraq debe suministrar a la Unmovic, la IAEA y al Consejo, no más tarde de 30 días después de la fecha de esta resolución de una declaración actual, completa y exacta de todos los aspectos y programas para el desarrollo de armas químicas, biológicas y nucleares, misiles balísticos, así como otros sistemas utilizados por aviones, incluyendo los espacios y las localizaciones precisas de estas armas, componentes y subcomponentes, así como otros materiales y equipos adicionales, sistemas de investigación, producción, además de otros programas químicos, biológicos y nucleares, incluyendo incluso aquellos que no estén relacionados con la producción de armas.
5. DECIDE que Iraq debe proporcionar a la Unmovic y a la IAEA el acceso inmediato, incondicional e ilimitado a las áreas subterráneas, a edificios, equipos y medios de transporte que deseen inspeccionar, además de acceso inmediato, ilimitado y privado a los oficiales y otras personas que la Unmovic o la IAEA deseen entrevistar, cumpliendo cualquier aspecto de sus ordenes. Si la Unmovic y la IAEA adoptan discrecionalmente nuevas decisiones para llevar a cabo entrevistas dentro y fuera de Iraq, se facilitará a las personas entrevistar y a sus familias el viaje y, bajo la única discreción de la Unmovic y de la IAEA, estas entrevistas pueden tener lugar sin la presencia de observadores del Gobierno de Iraq. Se dan instrucciones a la Unmovic y se pide a la IAEA que se reemprendan las inspecciones no más tarde de 45 días a partir de la adopción de esta resolución y a informar al Consejo al cabo de 60 días después.
La Unmovic y la IAEA deben tener derechos sin restricciones para entrar y salir de Iraq, el derecho de libertad, el derecho inmediato y sin restricciones de ir y salir de los lugares a inspeccionar y el derecho a inspeccionar sitios y edificios, incluyendo el acceso inmediato, libre, incondicional y sin restricciones a los lugares presidenciales, al igual que otros lugares, no obstante lo previsto en la resolución 1154 (1998).
La Unmovic y la IAEA deben tener el derecho a ser informados por Iraq de los nombres de todo el personal asociado, ahora y antes, con los programas químicos, biológicos, nucleares y de misiles balísticos de Iraq, así como las actividades de investigación, desarrollo y producción.
12. DECIDEN considerar la situación y la necesidad del cumplimiento completo de todas las resoluciones relevantes del Consejo, con el objetivo de restablecer la paz y la seguridad internacional.
13. SE RECUERDA, en este contexto, que el Consejo ha avisado repetidamente a Iraq de que afrontaría graves consecuencias como resultado de la continua violación de sus obligaciones.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) es una organización intergubernamental autónoma, dice la propaganda, pero no hay tal. El OIEA está al servicio de los poderosos, principalmente Estados Unidos.
Fundado en 1957, por decisión de la asamblea general de la ONU, misma que ha perdido toda respetabilidad y autoridad al someterse a los designios del gobierno norteamericano en turno, el OIEA tiene como mandato en su Estatuto: “acelerar y aumentar la contribución de la energía atómica a la paz, la salud y la prosperidad en el mundo entero”. Esta es la parte bonita de la declaración.
Después se indica que, el Organismo deberá asegurarse en la medida que le sea posible de “que la asistencia que preste, o la que se preste a petición suya, o bajo su dirección o control, no sea utilizada de modo que contribuya a fines militares”. Los límites los marcan los EU y demás países poseedores de armas nucleares.
El OIEA está autorizado a fomentar la investigación y el desarrollo con relación a las aplicaciones de la energía nuclear con fines pacíficos, así como alentar el intercambio de información científica y técnica; a establecer y aplicar salvaguardias para evitar el desvío, hacia fines militares, de los materiales nucleares que se hallan destinados a los programas nucleares de carácter civil; y a establecer y adoptar normas para proteger la salud y normas de seguridad relativas a la energía nuclear.
El objetivo del programa de salvaguardias del OIEA es ayudar a los Estados Miembros a demostrar su acatamiento de las obligaciones internacionales voluntariamente contraídas que tienen por objeto evitar una mayor proliferación de las armas nucleares. Además de las inspecciones en el emplazamiento, la puesta en práctica de las salvaguardias incluye amplias actividades de contabilidad de materiales nucleares en relación con los informes presentados por los Estados Miembros y la utilización in situ de la vigilancia electrónica y otras medidas técnicas.
De acuerdo con esas obligaciones “voluntarias”, el OIEA tiene acuerdos de salvaguardias con la mayoría de los países, tengan o no algún programa nuclear civil en marcha. Todo el tiempo, el Organismo lleva a cabo inspecciones en instalaciones nucleares y mantiene sistemas de vigilancia por fotografía y video. Se verifica la existencia de los materiales nucleares y se analizan muestras, principalmente de uranio y plutonio.
Las salvaguardias del Organismo se aplican a la mayor parte de los materiales nucleares de las instalaciones situadas fuera de los cinco Estados declarados poseedores de armas nucleares (Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido). Esto es, se vigila e inspecciona a los países que no son parte del Club Atómico. Además, un pequeño número de instalaciones nucleares pacíficas situadas en los cinco Estados poseedores de armas nucleares están sometidas a las salvaguardias del OIEA en el marco de los acuerdos “basados en ofrecimientos voluntarios”. Estos acuerdos “voluntarios” no son serios, por supuesto. Los cinco Estados poseedores de armas nucleares son parte del Tratado sobre no proliferación de armas nucleares (TNP). Desde luego, tales Estados declaran una cosa y hacen otra, principalmente los Estrados Unidos.
Las salvaguardias del OIEA se aplican con arreglo a los términos de acuerdos concertados entre el OIEA y los Estados Miembros. Estos acuerdos se celebran generalmente en relación con acuerdos bilaterales de cooperación y suministros nucleares entre Estados y con tratados internacionales como el Tratado para la proscripción de armas nucleares en América Latina (Tratado de Tlatelolco) y el TNP. Lo anterior significa que, cualquier país, dependiente del suministro de otro en tecnología, combustible nuclear, materiales y/o equipo, está sometido todo el tiempo a la sujeción del país proveedor y a las salvaguardias convenidas con Viena.
El OIEA es el encargado de detectar algún suceso que pudiera indicar la desviación de una cantidad significativa de material nuclear sometido a las salvaguardias del Organismo. También, de evidenciar algún uso indebido de instalaciones, equipo o materiales no nucleares que pusieran emplearse para fabricar una arma nuclear o dispositivo explosivo nuclear, todos los cuales también están sometidos a inspección con arreglo a las salvaguardias del Organismo. Todo esto se aplica, evidentemente, a los países que no poseen armas nucleares.
En el caso de los acuerdos con Estados poseedores de armas nucleares basados en ofrecimientos voluntarios, el material nuclear al que se aplican las salvaguardias no se retira de las inspecciones, salvo en conformidad con dichos acuerdos. En estos casos, los inspectores del OIEA solamente verifican la contabilidad de los materiales que dichos países les quieren mostrar. De manera que, el OIEA da cuenta que el material nuclear sometido a sus salvaguardias siga adscrito a actividades nucleares pacíficas o, de no ser así, da cuenta adecuada de él. Esta cuenta “adecuada” no es tal, y no sirve de nada.
Por supuesto, hay casos de incumplimiento de los acuerdos sin que el OIEA los detecte, principalmente en instalaciones nucleares no declaradas. Entre estos casos, está Israel aliado norteamericano que no desea someterse “voluntariamente” a ninguna salvaguardia. Al respecto, el OIEA no hace absolutamente nada.
El Organismo ha reclamado el derecho a realizar inspecciones especiales en términos de los acuerdos de salvaguardias amplias. Entre los países poseedores de armas nucleares se incluye la India y, recientemente, a Pakistán.
Mapa y bandera de Irak FOTO: tigerpress

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