Source: http://www.eusko-ikaskuntza.eus/es/proyectos/conflictos-territoriales-de-soberania-en-europa-buenas-practicas-y-propuestas-de-resolucion/pr-58/
Timestamp: 2020-05-26 17:21:46+00:00

Document:
Conflictos territoriales de soberanía en Europa: buenas prácticas y propuestas de resolución
Eusko Ikaskuntza estableció en mayo de 1931 el primer hito del autogobierno vasco. Ofreció a la sociedad vasca el "Estatuto General del Estado Vasco", conocido como Estatuto de Estella. Hoy, tras el centenario, ofreciendo una concepción actualizada abordará la consolidación de la capacidad de decisión y su desarrollo desde la gobernanza colaborativa.
Basándonos en buenas prácticas de resolución y en criterios académicos sólidos y contrastados, nuestro objetivo es llevar a cabo un protocolo europeo de resolución de conflictos de soberanía territorial. Posible "instrumento o norma de claridad" que puedan aprobar las instituciones internacionales, europeas y estatales.
Se aplicará una metodología colaborativa con la participación de personas expertas de ámbito internacional, estatal y vasco-catalán. El resultado, fruto de esta deliberación colectiva, se presentará en las jornadas internacionales a celebrar los días 11-12-13 de noviembre.
A lo largo de los dos últimos siglos, las Constituciones de los Estados y otros instrumentos jurídicos supra-estatales han ido integrando en su seno un elenco creciente de derechos y libertades, mostrando así la capacidad de adaptación de los estados de derecho democráticos y el ordenamiento internacional a las demandas y necesidades de la ciudadanía. Sin embargo, existe un déficit evidente en lo relativo a la gestión democrática de la voluntad colectiva de las naciones sin estado o sujetos políticos que se presentan como demos/demoi diferenciados y que reclaman democráticamente una capacidad de decisión propia. Europa ha conocido en el pasado diferentes conflictos de esta naturaleza, algunos de los cuales han sido resueltos, mientras que otros permanecen activos. El modo en el que los ordenamientos jurídicos tienden a gestionar tales conflictos plantea una doble limitación sesgo que debería ser superada.
Por un lado, estos conflictos se suelen considerar “asuntos internos” de los estados, de modo que su adecuada gestión depende en exceso de la cultura democrática particular de cada uno de ellos. Así, las instituciones europeas tienden a no inmiscuirse en cuestiones que, al contrario, deberían ser tratadas conforme a criterios democráticos universales. Por tanto, el primer objetivo de esta iniciativa, es precisamente, proyectar la idea de que estos conflictos no son problemas internos de los estados, sino que son “asuntos europeos” y, por tanto, las instituciones europeas pueden y deben regular procedimientos racionales para la gestión democrática de los mismos. Es decir, los conflictos territoriales de soberanía no son un asunto interno. Deben experimentar el mismo cambio de apreciación que ocurrió con los derechos humanos, por ejemplo.
Por otro lado, estos conflictos en torno a la soberanía en el seno de los estados y las demandas de autodeterminación son en ocasiones presentados como un peligro para el proyecto europeo. En este caso, el proyecto que aquí planteamos pretende mostrar lo contrario: de entrada, entendemos que es probable que una Europa formada por 50 unidades estuviese regida por una dinámica más federalizante que una Unión con solo 6 u 8 países principales. Hay que subrayar que, mientras hay estados-miembro cuyos gobiernos o principales partidos defienden la salida de la UE (Italia, Hungría) o han salido ya (Reino Unido), las naciones sin estado que quieren ejercer su derecho a la autodeterminación desean permanecer y fortalecer la Unión (Escocia, Catalunya, País Vasco…). Es muy posible que una ampliación interna implique una mayor integración y fortaleza de la Unión, y, en todo caso, la existencia de un marco regulador o de intervención –protocolo de buenas prácticas–, no tiene en sí mismo un efecto generador de conflictos ­–ni efecto contagio–, y en cualquier caso permite su gestión justa y democrática.
En todo caso, se pretende abordar la cuestión a partir de las siguientes ideas básicas:
Partimos de un respeto escrupuloso de los derechos humanos, inexcusable para la existencia de un contexto democrático favorable a la resolución de los conflictos territoriales, acorde al grado de desarrollo de los sistemas democráticos más avanzados.
Buscamos acrecentar el proceso de integración europea sobre bases democráticas.
Creemos que esta iniciativa contribuye a la gestión justa y democrática de los conflictos y al desarrollo equilibrado de nuestras sociedades.
Creemos que esta iniciativa contribuye también a la estabilidad socio-económica y al desarrollo humano sostenible, en tanto elimina incertidumbres y disputas que desvían recursos y energías que pueden poner en riesgo una convivencia justa y próspera.
Los objetivos que se plantean con esta iniciativa son los siguientes:
Impulsar el debate público sobre la resolución democrática de los conflictos de soberanía en los Estados europeos.
Fomentar la reflexión académica sobre la cuestión y reforzar el conocimiento mutuo y las sinergias, especialmente entre personas expertas internacionales.
Realizar desde la academia y de forma cooperativa una aportación a la resolución de los conflictos territoriales activos, logrando un impacto en la agenda política internacional, europea y de diferentes Estados.
El objeto nuclear de la iniciativa es el siguiente:
Elaborar una propuesta de protocolo para la resolución democrática de los conflictos territoriales en torno a la soberanía en el seno de los Estados europeos.
Se trataría de realizar un protocolo consistente en un “instrumento o norma de claridad” que pudiera ser adoptado o aprobado por parte de las distintas instituciones internacionales, europeas y/o estatales, en su caso.
Entre otros, estos serían los ejes de trabajo temáticos principales:
Eje politológico. Fórmulas para la resolución de conflictos sobre soberanía. Principios y valores democráticos. Buenas prácticas en Democracia directa. Referéndum y condiciones de claridad.
Eje jurídico. Legislación estatal, europea e internacional relativa a la resolución de conflictos sobre soberanía. Derecho comparado.
Eje de prevención de conflictos. Relevancia de un protocolo para la gestión e conflictos territoriales. Contribución a la estabilidad interna e internacional. Ejemplos de buenas prácticas.
Eje modelo de Europa. Impacto de la resolución democrática de los conflictos territoriales sobre la soberanía en la evolución institucional-territorial de Europa. Nuevos escenarios.
Tras los trabajos preparatorios realizados a lo largo del pasado año 2019, la iniciativa se desarrollará a lo largo del presente año 2020, para culminar en la organización de unas jornadas internacionales a celebrar en noviembre.
Las bases para un protocolo para la resolución de los conflictos territoriales en torno a la soberanía en el seno de los estados se elaborarán de forma cooperativa.
Con este objetivo, los grupos de trabajo ya conformados en Cataluña y Euskal Herria han acordado una metodología abierta que combinará las aportaciones expertas externas –mediante un cuestionario elaborado al efecto–, e internas, con tres seminarios de trabajo conjunto que, complementados con distintos mecanismos de contraste a lo largo del proceso, nos permitirán llegar a las jornadas de noviembre con un documento de bases consensuado.
Las jornadas/congreso se pondrán al servicio de la presentación de la propuesta del protocolo (proyecto de norma jurídica) y se complementarán las aportaciones de referencia con sesiones participativas, con agentes sociales y políticos.
ENERO: Preparación del cuestionario.
FEBRERO-MARZO: Envío de cuestionario y captación de personas expertas al proceso colaborativo.
ABRIL: Recepción de cuestionario.
MAYO-JUNIO: Redacción del primer borrador del protocolo y contrastes.
JULIO: 1. Seminario (Bilbao) y redacción del segundo borrador del protocolo.
SEPTIEMBRE: 2. Seminario (Barcelona)
OCTUBRE: Versión definitiva del protocolo.
NOVIEMBRE (11-12-13): Jornadas internacionales.
Difusión, profundización y relaciones con instituciones europeas.
PARTENARIADO ORGANIZATIVO
Habida cuenta de la relevancia de la iniciativa se considera imprescindible diseñar un modelo de gobernanza que garantice la solvencia, viabilidad, impacto e independencia del proyecto. Dada su naturaleza –organización de la sociedad civil independiente–, las organizaciones promotoras serán Eusko Ikaskuntza-Sociedad de Estudios Vascos y el Institut d’Estudis Catalans. En un escalón inmediato, como entidades que ofrecen apoyo y cobertura a la iniciativa, contamos con grupos de investigación de la UPV-EHU y la Universidad de Deusto, además de personas investigadoras/profesoras de la Universidad de Barcelona, Autónoma de Barcelona y Pompeu Fabra. Estamos gestionando la implicación de otras universidades vascas y catalanas. En el ámbito del partenariado institucional contamos con la colaboración del Instituto Vasco de Administración Pública (IVAP) dependiente del Gobierno Vasco, y el Institut d’Estudis de l’Autogovern, dependiente de la Generalitat de Catalunya. Hemos iniciado contactos muy esperanzadores con distintas entidades y fundaciones, sumando apoyos y visiones diferentes al proyecto.

References: resolución

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