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Timestamp: 2019-08-20 10:50:36+00:00

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﻿ SENTENCIA 14002 DE MARZO 1 DE 2006
SENTENCIA 14002 DE 01 DE MARZO DE 2006
CONTENIDO:RESPONSABILIDAD DEL ESTADO POR RIESGOS PROFESIONALES. GUARDA DE LAS ACTIVIDADES PELIGROSAS.
TEMAS ESPECÍFICOS:MUERTE POR ACCIDENTE DE TRABAJO, MUERTE DEL TRABAJADOR, SEGURO POR MUERTE DEL TRABAJADOR OFICIAL, SUBSIDIO FAMILIAR EN DINERO, INDEMNIZACIÓN DE PERJUICIOS PREDETERMINADA
Sentencia 14002 de marzo 1º de 2006
Exp.: 14.002 (R-1290)
Actores: Dayra Elvira Agudelo de Ballén y otros.
Demandados: Ministerio de Transporte, Unidad Administrativa Especial de la Aeronáutica Civil, Instituto Colombiano de Energía (ICEL), Electrificadora del Tolima S.A. (Electrolima) y Empresa de Energía de Cundinamarca S.A. (EEC)
1. Responsabilidad del Estado por riesgos profesionales.
Se encuentra establecido que el incidente por el que se demanda, ocurrió con ocasión del vínculo laboral que el señor Miguel Antonio Ballén Bernal tenía con Aerocivil; en efecto, sucedió dentro de su jornada de trabajo, en cumplimiento de una comisión de trabajo originada en la dirección general de telecomunicaciones y ayudas a la navegación aérea de Aerocivil (fl. 19, cdno. ppal.). De acuerdo con certificación della misma entidad, ingresó a ella el dos de octubre de 1980 y, al morir, era técnico en electricidad, grado 13, de telecomunicaciones y ayudas a la navegación aérea, de la zona 1 - Bogotá (fl. 233, cdno. 2, 51, cdno. 10). Es necesario preguntarse sobre la situación de los demandantes con relación a esta situación. La Sala en sentencia del 25 de febrero de 2005 señaló:
“Teniendo en cuenta los antecedentes anotados, observa la Sala que se plantea, en este caso, el problema referido a la distinción que existe entre la responsabilidad extracontractual del Estado, derivada de la producción de un daño imputable a la acción u omisión de las entidades estatales, y la responsabilidad laboral de estas últimas, derivada de las relaciones que tienen con sus empleados y trabajadores. Al respecto, resultan pertinentes las siguientes observaciones, contenidas en la sentencia del 7 de septiembre de 2000, proferida por esta sección dentro del proceso radicado con el número 12.544:
“Si un agente del Estado con causa y por razón del ejercicio y por losriesgos inherentes a este sufre accidente y sobrevive, tiene derecho alas prestaciones laborales predeterminadas en la legislación laboral;pero si fallece, son sus beneficiarios los que tienen el derecho a esas prestaciones. Este tipo de responsabilidad ha sido denominado “a forfait”.
“Pero, si el agente del Estado sufre un accidente por la conducta falente o culposa de la misma persona que es su patrono, pero en “forma independiente a la prestación ordinaria o normal del servicio” y/o “por fallas del servicio ajenas al trabajo profesional propio del agente”, tiene derecho a solicitar la declaratoria de responsabilidad del Estado, por medio de la acción respectiva, como ya se explicará.Este tipo de responsabilidad es la llamada “extracontractual”.
“Sobre esos dos tipos de responsabilidad la jurisprudencia ha evolucionado.
“En la primera etapa se sostuvo que todo daño sufrido por un agentedel Estado, sin diferenciar si fue por causa o por razón del empleo ofunción o por una falla del servicio, se negaba (sic) la responsabilidad extracontractual.
“Se afirmaba, enfáticamente, en primer término, que esos hechos no causaban acción indemnizatoria en favor del agente, o de sus beneficiarios en forma subsidiaria; que si el daño sufrido por el agenteestatal era constitutivo de accidente laboral, o simplemente demuerte, daba derecho al reclamo prestacional de las indemnizaciones predeterminadas por la legislación laboral.
“La fuente legal de dicha jurisprudencia eran las leyes 6ª de 1945 (art. 17, lit. d), 64 de 1946 (art. 11), en el campo de los trabajadores nacionales, funcionarios, empleados y obreros. Esta corporación, en esa época, en sentencia proferida el día 10 de diciembre de 1982, expresó:
“Los funcionarios públicos aceptan al posesionarse los riesgospropios de la actividad propia (sic) del respectivo cargo, y laNación, por su parte, prevé la indemnización en caso de muerte en actos de servicio o en accidente de trabajo, en la forma que la responsabilidad ‘a forfait’ desplaza todaposibilidad de acudir a la indemnización por falla del servicio u ordinaria...” (1) .
“En la segunda etapa de evolución de la jurisprudencia, se advirtió que podía acontecer que el daño sufrido por el agente ocurría (sic) por una falla del servicio y no por el riesgo mismo del desempeño, esdecir, en forma externa a la prestación ordinaria o normal delservicio; o, dicho de otro manera, por hechos que excedían (sic) los riesgos propios de la actividad.
“En ese evento de hecho, por la naturaleza del mismo, se advirtió que frente al ordenamiento jurídico esa conducta era demandable por medio de la acción indemnizatoria (L.167/41, art.68), hoy llamada de reparación directa (CCA, D. L. 1/84, art. 86).
“Sobre esa situación, en sentencia proferida el día 13 de diciembre de 1983, la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo de esta corporación señaló:
“1. La doctrina, en el caso de accidentes sufridos por agentesdel Estado, ha sostenido, como norma general, que la víctima no puede pretender más reparación de los derechos a la pensión de que es titular en virtud de su estatuto laboral. La aplicación de esta regla llamada ‘Forfait de la pensión’ naturalmente hace referencia a los daños sufridos por un funcionario en ejercicio de sus funciones y en forma común. Por esta razón, el régimen de prestaciones suele estar en armonía con la actividad que se cumple. Así, al asumirmayores riesgos profesionales, se tiene derecho a una mayorprotección prestacional. En el caso de los militares, por ejemplo, este principio de(sic) cumple, no solo destinando un régimen de mayores prestaciones, dados sus riesgos especiales, sino también un régimen de excepción para soldados y oficiales ubicados en zonas especialmentepeligrosas. En principio, el régimen de indemnizaciones reflejaestas ideas. Si las heridas o la muerte sufridas por un militar son causadas dentro del servicio que prestan, las prestaciones por invalidez o muerte las cubren satisfactoriamente. Tal es elcaso del militar que sufre lesiones en combate o el agente de policía que muere en la represión del delito.
“2. No obstante, cuando el daño se produce en forma independiente a la prestación ordinaria o normal del servicio, sino que han sido causadas (sic) por falla del servicio, el funcionario, o el militar, en su caso, que las sufre o sus damnificados tienen derecho a ser indemnizados en suplenitud. Para evitar enriquecimiento sin causa las prestaciones percibidas por esos hechos deberán descontarse de la indemnización total.
“Ejemplos típicos de esta situación se presentan en todos los casos en que el accidente se produce por fallas del servicio ajenas al trabajo profesional propio del agente, tales como el militar que perece al cruzar un puente en construcción, sin señales de peligro, o aquel que muere víctima de un agente de policía ebrio en horas de servicio y cuando el militar no interviene en el operativo, sino que cruza accidentalmente por el lugar. También se dan los casos en que los hechos exceden los riesgos propios de ejercicio: tal es el caso del militar que perece en accidente de tránsito, debido a falta de sostenimiento del vehículo oficial que lo transporta, o el militar que perece en accidente de avión, debido a que este fue defectuosamente reparado por el servicio de mantenimiento. En todos estos casos, la actividad propia del militar no juega ningún papel y su no indemnización plena rompería el principio de la igualdad de los ciudadanos ante la ley.
“Este principio es fundamental: todo ciudadano es igual a los demás frente a la ley. El principio constitucional que ordena al Estado proteger a los ciudadanos ensu vida, honra ybienes y sobre el cual se fundamentan las acciones indemnizatorias según reiterada jurisprudencia de esta corporación, debe cubrir por igual a quien desempeña una función de servicio público como a quien es un simple ciudadano y no devenga sus ingresos del erario público. No sería justo que la calidad de servidor público prive a un ciudadano del derecho de recibir la protección propia del Estado y de ser indemnizado por las fallas del servicio, bien por acción o bien por omisión” (2) .
“En la tercera etapa de evolución y última, aunque la jurisprudencia perseveró en el anterior criterio de responsabilidad extracontractual“por falla del servicio”, varió lo concerniente a que de la indemnización plena no había lugar a descontar lo recibido por las prestaciones laborales predeterminadas en la legislación laboral. En sentencia dictada el 7 de febrero de 1995 por la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo, se dijo:
“De suyo, la relación laboral engendra una serie de derechosautónomos, independientemente de que el funcionario o sus causahabientes, herederos o beneficiarios, según el caso, puedan invocar una indemnización plena y ordinaria deperjuicios en caso de lesión invalidante o de muerte; máxime por cuanto este resarcimiento pecuniario nada tiene que ver con esa prestación de servicios subordinados.
“Por consiguiente, no existe justificación de ninguna clase para ordenar el descuento del valor de las prestaciones sociales reconocidas a la cónyuge supérstite y demás causahabientes del monto de la misma, pues sonobligaciones jurídicas con una fuente distinta, en frente de lascuales no cabe la compensación que se daría al disponer ese descuento” (3) (se resalta).
“Y, en elmismo fallo, refiriéndose, a manera de recapitulación, a las distintas acciones procedentes, se identificaron estas en la siguiente forma:
“La laboral cuando la situación que originó el daño (hecho dañino) tiene su causa enel incumplimiento del patrono; ese hecho se califica de accidente laboral, respecto del trabajador o empleado, porque tiene que ver con el defecto, omisión o culpa en las obligaciones del patrono (cargas laborales).
La acción indemnizatoria (o de reparación directa o civil ordinaria) cuando la situación que originó el daño (hecho dañino) tiene su causa en hechos u omisiones de la misma persona que es patrono, pero desligada o externa de esta condición, vgr., el trabajador que sale de las instalaciones de su patrono y le cae un objeto del techo; o el trabajador que sale del trabajo para su casa y un vehículo de su patrono lo atropella; ese hecho no se califica de accidente laboral, porque para que lo fuera tendría que haberse producido con ocasión directa del vínculo laboral o desempeño: es decir que el daño se ocasiona en forma externa a la relación laboral”.
“Debe agregarse que la última posición citada en la sentencia anterior, recogida en el fallo del 7 de febrero de 1995, había sido ya adoptada por laSección Tercera, mediante sentencia del 30 de octubre de 1989 (exp. 5275), en la cual se expresó lo siguiente:
“... la Sala ha venido ordenando, sin una adecuada precisión, el descuento de las prestaciones sociales y las indemnizaciones de tipolaboral; olvidando que estas tienen como causa una relación jurídica distinta al motivo que respalda la indemnización de perjuicios extracontractuales que obedece a una normatividad diferente. Porlo tanto, teniendo en cuenta las causalidades propias de unas y otras, las dos indemnizaciones son compatibles y por lo tanto el reconocimiento que se hará en esta oportunidad deberá ser pleno”.
“Conforme a lo expresado, resulta claro que la acción de reparación directa no es el medio procesal procedente para solicitar la indemnización de los daños surgidos por causa o con ocasión de la relación laboral y, por lo tanto, de los denominados accidentes de trabajo o enfermedades profesionales. No se trata en esos casos, en efecto, de una responsabilidad extracontractual del Estado, sino de una obligación determinada por la existencia previa de una relación laboral entre la entidad pública respectiva y el funcionario afectado, que se rige por disposiciones especiales.
“En ese sentido, debe tenerse en cuenta que el artículo 12 de la Ley 6ª de 1945 definía el accidente de trabajo, en su literal a), como “toda lesión orgánica o perturbación funcional que afecte al trabajador en forma transitoria, permanente o definitiva, motivada por un hecho imprevisto y repentino, que sobrevenga por causa o con ocasión del trabajo, siempre que la lesión o perturbación no sea provocada deliberadamente, o por faltagrave o intencional de la víctima”, y la enfermedad profesional, en su literalb), como “un estado patológico que sobreviene como consecuencia obligada de la clase de trabajo que ha desempeñado el individuo, o del medio en que se haya visto obligado a trabajar, bien sea determinado por agentes físicos, químicos o biológicos”.
“Estos conceptos eran definidos en términos similares por los artículos 11 y 19del Decreto 1848 de 1969. Adicionalmente, los artículos 199 y 200 del CódigoSustantivo del Trabajo definían, en su orden, el accidente de trabajo como“todo suceso imprevisto y repentino que sobrevenga por causa o con ocasión del trabajo y que produzca al trabajador una lesión orgánica o perturbación funcional permanente o pasajera, y que no haya sidoprovocado deliberadamente o por culpa grave de la víctima”, y laenfermedad profesional como “todo estado patológico que sobrevenga como consecuencia obligada de la clase de trabajo que desempeña el trabajador o del medio en que se ha visto obligado a trabajar, bien sea determinado por agentes físicos, químicos o biológicos”. Y los mismos conceptos, que hoy se recogen en el de riesgos profesionales, seencuentran ahora consagrados, con algunas modificaciones, en los artículos9º, 10 y 11 del Decreto 1295 de 1994, que derogó las normas citadas, en los siguientes términos:
“ART. 9º—Accidente de trabajo. Es accidente de trabajo todo sucesorepentino que sobrevenga por causa o con ocasión del trabajo, yque produzca en el trabajador una lesión orgánica, una perturbación funcional, una invalidez o la muerte.
“Es también accidente de trabajo aquel que se produce durante la ejecución de órdenes del empleador o durante la ejecución de una labor bajo su autoridad, aun fuera del lugar y horas de trabajo.
“Igualmente se considera accidente de trabajo el que se produzca durante el traslado de los trabajadores desde su residencia a los lugares de trabajo o residencia, cuando el transporte lo suministre el empleador”.
“ART. 10.—Excepciones. No se consideran accidentes de trabajo:
“a) El que se produzca por la ejecución de actividades diferentes para las que fue contratado el trabajador, tales como labores recreativas, deportivas o culturales, incluidas las previstas en el artículo 21 de la Ley 50 de 1990, así se produzcan durante la jornada laboral, a menos que actúe por cuenta o en representación del empleador, y
“b) El sufrido por el trabajador, fuera de la empresa, durante los permisos remunerados o sin remuneración, así se trate de permisos sindicales”.
“ART. 11.—Enfermedad profesional. Se considera enfermedad profesional todo estado patológico permanente o temporal que sobrevenga como consecuencia obligada y directa de la clase de trabajo que desempeña el trabajador, o del medio en que se ha visto obligado a trabajar, y que haya sido determinada como enfermedad profesional por el Gobierno Nacional.
“PAR. 1º—El Gobierno Nacional, oído el concepto del consejo nacional de riesgos profesionales, determinará, en forma periódica, las enfermedades que se consideran como profesionales. Hastatanto, continuará rigiendo la tabla de clasificación de enfermedades profesionales contenida en el Decreto 778 de 1987.
“PAR. 2º—En los casos en que una enfermedad no figure en la tabla de enfermedades profesionales, pero se demuestre la relación de causalidad con los factores de riesgo ocupacionales seráreconocida como enfermedad profesional, conforme lo establecido en el presente decreto”.
“Ahora bien, en el evento en que la entidad estatal respectiva no pague las prestaciones asistenciales y económicas que se originan en los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales —prestaciones que están expresamente previstas y tasadas en la ley, por lo cual se han denominado, según se ha visto, indemnización a forfait—, el funcionario deberá presentar ante aquella la respectiva reclamación y, si la solicitud es negada,interponer los recursos necesarios para agotar la vía gubernativa y formular, posteriormente, si es el caso, la acción de nulidad y restablecimiento del derecho contra el acto o los actos administrativos correspondientes ante lajurisdicción de lo contencioso administrativo, cuando se trate de un conflictojurídico que no se origine directa o indirectamente en un contrato de trabajo. En caso contrario, la competencia será de la jurisdicción laboral, conforme a lo dispuesto en el artículo 2º del CPT.
“Se advierte, sin embargo, que esta última situación planteada nocorresponde a la prevista en el artículo 216 del Código Sustantivo delTrabajo, según el cual procedería imponer al patrono la obligación depagar la indemnización total de los perjuicios sufridos por el trabajador, en elevento de demostrarse que aquel hubiere tenido culpa en la ocurrencia del accidente. Tal acción, como lo ha aclarado la Corte Suprema de Justicia, solo puede ser formulada por la víctima directa del siniestro, o sus herederos, en su condición de continuadores de su personalidad, si aquel falleciere como consecuencia del mismo (4) , y, como lo prevé la misma norma, da lugaral descuento de las prestaciones en dinero que hubieren sido pagadas, delvalor de la indemnización total y ordinaria que deba reconocerse por concepto de perjuicios”.
“Tampoco corresponde dicha situación a la que se presenta cuando los beneficiarios del trabajador, como “acreedores laborales directos” (5) ,pretenden, por ejemplo, el pago de las prestaciones debidas al mismo o la efectividad de derechos como la pensión de sobrevivientes, el seguro de vida, el auxilio funerario, etc. La acción procedente, en este evento, sería, igualmente, de carácter laboral y tendría su fuente en el contrato de trabajo o en la relación legal y reglamentaria existente” (6) (se resalta).
De acuerdo con la jurisprudencia citada la acción de reparación directa es la procedente en el presente caso, por lo que nada impide considerar y decidir el recurso de apelación interpuesto por las partes contra la sentencia de primera instancia.
2. Régimen de responsabilidad aplicable.
“Con anterioridad a la expedición de la Constitución Política de 1991, esta Sala elaboró y desarrolló los fundamentos de varias teorías o regímenes quepermitían sustentar, con base en el análisis del caso concreto, laresponsabilidad del Estado. Así, se desarrolló, entre otras, la teoría del riesgo excepcional, cuyo contenido, precisado en varios pronunciamientos, fue presentado muy claramente en sentencia del 20 de febrero de 1989, donde se expresó:
“... Responsabilidad por el riesgo excepcional. Según esta teoría, el Estado compromete su responsabilidad cuando quiera que en la construcción de una obra o en la prestación de un servicio,desarrollados en beneficio de la comunidad, emplea medios o utilizarecursos que colocan a los administrados, bien en sus personas o ensus patrimonios, en situación de quedar expuestos a experimentar un“riesgo de naturaleza excepcional” que, dada su particulargravedad, excede notoriamente las cargas que normalmente han de soportar los administrados como contrapartida de los beneficios que derivan de la ejecución de la obra o de la prestación del servicio...” (7) .
“A partir de la expedición de la nueva Constitución Política, todo debate sobre la responsabilidad del Estado debe resolverse con fundamento en lo dispuesto en el artículo 90 de la misma, según el cual este responderá patrimonialmente por los daños antijurídicos causados por la acción uomisión de las autoridades públicas, que les sean imputables. Debeestablecerse, entonces, en cada caso, si existen los elementos previstos en esta disposición para que surja la responsabilidad.
“Sin embargo, reflexiones similares a las realizadas para justificar la teoría dela responsabilidad por el riesgo excepcional permiten afirmar, con fundamento en lo dispuesto en el artículo 90 de la Constitución Política de 1991, que el régimen aplicable en caso de daño causado mediante actividades o cosas que exponen a los administrados a un riesgo grave y anormal, sigue siendo de carácter objetivo. En efecto, basta la realización del riesgo creado por la administración para que el daño resulte imputable a ella. Es esta la razón por la cual la corporación ha seguido refiriéndose alrégimen de responsabilidad del Estado fundado en el riesgo excepcional, enpronunciamientos posteriores a la expedición de la nueva Carta Política (8) . Laactividad generadora del daño causado, en el caso que ocupa a la Sala, es una de aquellas actividades. En efecto, la utilización de armas de fuego ha sido tradicionalmente considerada una actividad peligrosa, y cuando su guarda corresponde al Estado, por tratarse de armas de dotación oficial, el daño causado cuando el riesgo se realiza, puede resultar imputable a este último.
“No se trata, en consecuencia, de un régimen de falla del servicio probada,ni de falla presunta, en el que el Estado podría exonerarse demostrando queactuó en forma prudente y diligente. Al actor le bastará probar la existenciadel daño y la relación de causalidad entre este y el hecho de laadministración, realizado en desarrollo de la actividad riesgosa. Y de nada le servirá al demandado demostrar la ausencia de falla; para exonerarse, deberá probar la existencia de una causa extraña, esto es, fuerza mayor, hecho exclusivo de un tercero o de la víctima” (9) .
3. Prueba trasladada.
De acuerdo con reiterada jurisprudencia (10) , las pruebas que acreditan la responsabilidad de la demandada, que provienen de procesos disciplinarios internos tramitados por la misma entidad, pueden ser valoradas en la presente causa contencioso administrativa, dado que se practicaron por la parte contra quien se aducen. En efecto, la Sala ha dicho lo siguiente:
“Los testimonios antes citados hacen parte de la respectiva investigación disciplinaria que, si bien no fueron ratificados en el presente proceso contencioso administrativo, sí pueden ser válidamente considerados en este, por cuanto se trata medios de prueba que hacen parte de la investigación adelantada por la propia entidad demandada, esto es,la Policía Nacional y, que por lo tanto, fueron practicados con su pleno conocimiento, cuya incorporación al proceso se decretó y efectuó a petición de la parte demandante” (11) .
En el mismo sentido se ha manifestado:
“Sobre este punto, es pertinente advertir que, si bien los testimonios rendidos en la citada investigación penal no fueron objeto de la ratificación exigida en el artículo 185 del Código de Procedimiento Civil, aplicable al proceso contencioso administrativo en razón de la remisión que en materia probatoria expresamente consagra el artículo 168 del Código Contencioso Administrativo, de conformidad con el reiterado criterio fijado por la Sala sobre el particular, dichos testimonios pueden y deben ser válidamente valorados, por cuanto fueron practicados por la propia entidad en contra de quien se pretenden hacer valer, es decir, con su previo y pleno conocimiento, los mismos que luego, a petición de la parte demandante (fl. 19, cdno. ppal.), fueron allegados en copias auténticas como prueba trasladada, pero que precisamente en torno a ellos, en primera instancia, tanto el Ministerio Público como el propio tribunal estructuran el planteamiento de inexistencia de responsabilidad de la entidad demandada” (12) .
En estas circunstancias, la Sala considera que son valorables los testimonios y documentos que se encuentran en la investigaciónadelantada por la oficina de auditoría administrativa del entonces Departamento Administrativo de Aeronáutica Civil.
A. El dos de junio de 1992, en las instalaciones del Aeropuerto Santiago Vila del municipio de Flandes (Tolima), Miguel Antonio BallénBernal, técnico electricista y funcionario de Aerocivil, murió a consecuenciade arritmia cardiaca por electrocución. Así lo acreditan la necropsia practicada por la división de medicina legal de Cundinamarca del Nuevo Hospital Regional de San Rafael de Girardot, el registro civil de defunción expedido por la Registraduría Municipal del Estado Civil de Flandes (Tolima) y el acta de levantamiento de cadáver realizada por la inspección de policía de la misma población (fls. 20 y 29, cdno. ppal.; fl. 198, cdno. 2).
Está demostrado, pues, el daño del cual, según lo expresado en la demanda, se derivan los perjuicios cuya indemnización se solicita.
B) Sobre la manera como ocurrió el accidente, se encuentra demostrado lo siguiente:
1. En el acta de accidente de trabajo de la Aerocivil, se reportó que el incidente ocurrió a la 5:20 de la tarde, en el lugar y la fecha citados, en cumplimiento de una comisión de trabajo originada en la dirección general de telecomunicaciones y ayudas a la navegación aérea de la entidad demandada; el acta está suscrita por Porfirio Zorro Rodríguez, Alfonso Castillo y Servilio Cárdenas Preciado, testigos del hecho, y por el supervisor Maximino Gutiérrez Martín, jefe de la comisión. El siniestro se reportó de la siguiente forma:
“El técnico Miguel Ballén debía instalar puentes de conexión entre las bornas del transformador y los cortacircuitos. Debidamente asegurado con el cinturón de seguridad, debía probar si existía tensión en el circuito de media tensión, ya que se había coordinado con la sala de maniobras de Electrolima (Flandes), la suspensión del fluido eléctrico. Seguidamente el técnico Miguel Ballén se paró sobre el transformador recibiendo una descarga eléctrica, lo cual le causó la muerte instantánea, quedando descolgado sobre el transformador” (fl. 2, cdno. ppal.).
La misma acta remite al informe 548-123-92, del cuatro de junio de 1992, dirigido al jefe de la división de mantenimiento y comprobación, suscrita por el supervisor Maximino Gutiérrez Martín, que en lo pertinente dice:
“... el día lunes 1º [la dirección de telecomunicaciones] envió al técnico Miguel Ballén, se continuó con los trabajos y quedó pendiente instalar la parte de baja de la acometida y los puentes entre los cortacircuitos y los terminales del transformador, estos trabajos fueron repartidos entre los técnicos Zorro y Ballén.
“El día martes 2 se coordinó con maniobras a las 17:00 estaban en turno el señor Bueno Serrano y el señor Borja el celador de turno Gonzalo Loaiza y los agentes Jiménez, Jaramillo y Arcila, después que nos dijeron que el circuito estaba abierto nos trasladamos el conductor y yo al aeropuerto para efectuar dichos trabajos.
“El técnico Miguel Ballén, se subió al poste asegurado con el cinturón a las diagonales de las crucetas y estaba parado en los collarines del transformador desde donde debía comprobar con la pértiga si existía tensión en el circuito y tomar las respectivas medidas de seguridad cuando en un momento se subió sobre el transformador y se puso de pie recibiendo una fulminante descarga de la línea central sobre la cabeza ocacionándole(sic) la muerte en forma instantánea”.
“Me trasladé inmediatamente a maniobras para verificar si estaba el circuito abierto y efectivamente estaba, según informe del señor Jesús Alberto Gamez, quien procedió a coordinar la desconexión para efectos del levantamiento.
“Se le envió oficio al ingeniero Luis Alberto Rodríguez de la compañía Celgac solicitándole la revisión de la instalación y la conexión del transformador.
“Quedó(sic) balanceadas las cargas en el tablero y conectado el circuito de oficina de la administración a la planta” (fls. 239 a 242, cdno. 10) (se resalta).
Posteriormente el mismo Maximino Gutiérrez declaró lo siguiente:
“... El día dos de junio me trasladé con el conductor Alfonso Castillo, a la sala de maniobras de la Electrificadora del Tolima para confirmar el corte de la luz o de energía eléctrica para terminar ese día los trabajos en el aeropuerto. Y nos confirmaron que el corte estaba a partir de las cinco de la tarde hasta las nueve de la noche. Según una lista que tenían de programación. Me remito nuevamente al día 31 de mayo de 1992, día en el cual el técnico William Aguirre amaneció enfermo, por intoxicación... llamé telefónicamente al ingeniero César Delgado, jefe del grupo de electricidad para comunicarle lo sucedido y solicitarle el envío de otro técnico en reemplazo del técnico Aguirre. Se le sugirió que la persona que enviara fuera experto en alta tensión debido a los trabajos que se estaban realizando. El envió al técnico Miguel Ballén (q.e.p.d.) el día 1º de junio quien tenía una comisión para el aeropuerto de Chaparral en donde iba a revisar el transformador de alta tensión y se coordinó que trabajaba (sic) con nosotros los días 1º y 2 de junio y el día 3 de junio saldría solo para el aeropuerto de Chaparral a cumplir su comisión. Nuevamente me remito al día dos (2) de junio/92: trabajaron los técnicos el día 2 de junio/92 Porfirio Zorro y Miguel Ballén (q.e.p.d.) y el auxiliar Cárdenas en los trabajos que faltaban en la estación esperando las cinco (5) de la tarde para terminar lo de media tensión, es decir lo que faltaba. A las cinco (5) de la tarde me trasladé con el conductor Alfonso Castillo, a la sala de maniobras de la Electrificadora del Tolima donde estaban los técnicos Borja, Bueno y Serrano, quienes nos confirmaron que los circuitos estaban abiertos y que podíamos proceder y cuando termináramos les avisáramos cómo se hicieron los días 30, 31 de mayo y 1º de junio/92. En esa forma se hizo. Como evidencia de nuestra presencia las cinco de la tarde en la sala de maniobras de la Electrificadora del Tolima, estaba... quienes vieron que nosotros entramos y salimos de hacer la coordinación de la sala de maniobras de la Electrificadora del Tolima. Nos traslados al aeropuerto, para comenzar nuestros trabajos el técnico Miguel Ballén había acordado con el técnico Porfirio Zorro, que él se subiría a terminar las conexiones que faltaban entre las salidas de los corta-circuitos y las bornas del transformador que era lo único que faltaba, ya que la retirada del transformador que estaba instalado, la instalación de pararrayos y corta-circuitos, la instalación del transformador que iba a quedar fueron realizados los días anteriores por el técnico Porfirio Zorro. El técnico Miguel Ballén (q.e.p.d.) tenía una experiencia de más de quince (15) años de trabajar con redes de media y alta tensión [la frase se encuentra incompleta en el documento]. Como norma de seguridad nosotros los electricistas debemos tratar todos los circuitos a trabajar como si estuvieran energizadas [sic] Por lo tanto antes de manipular cualquier circuito, se debe comprobar si hay tensión o no, para proceder con los trabajos. En caso de no haber tensión, las líneas pueden ser cargadas y hay que descargarlas a tierra, (sic) Esta labor se hace con una pértiga aislada y con guantes para alta tensión ya que carecíamos de un probador audible que se requiere para estos casos. Después de comprobar que no hay tensión, que se descargan las líneas a tierra, se colocan dichas líneas en corto-circuito, y se conectan a tierra, con el fin de que si lo energizan no entra por estar a tierra las líneas. Este procedimiento se utilizó, todos los días antes de comenzar todos los trabajos y lo iba a hacer el técnico Miguel Ballén (q.e.p.d.) antes de comenzar el trabajo o labor. El técnico Miguel Ballén se subió al transformador se aseguró del cinturón y se le iba a alcanzar los elementos para pruebas, él le ordenó al auxiliar Cárdenas, que le alistara los pedazos de cable para las mismas pruebas, cuando en un momento a otro él se subió sobre el transformador, posiblemente no calculó la altura del cuerpo acercando la cabeza a la parte superior de los corta-circuitos donde recibió la descarga (aclaro de donde recibió la descarga)(sic) que le ocasionó la muerte en forma instantánea. Quedando colgado del cinturón y arrodillado sobre el transformador. Inmediatamente me trasladé con el conductor Castillo, a la sala de maniobras de Electrolima, para preguntar qué había pasado, dónde se encontraba el señor Jesús Alberto Gamez, jefe de sala de maniobras quien no se explicaba por qué había sucedido, miramos los circuitos y estaban abiertos y posiblemente estaban o los habían energizado por otra parte, en Girardot en una subestación, sin haber consultado con ellos. Luego nos trasladamos al aeropuerto a las diligencias de levantamiento de cadáver (fls. 437 a 439, cdno. 10) (se resalta).
En informe escrito, el técnico electricista Ángel Porfirio Zorro Rodríguez, otro de los miembros del equipo, informó lo siguiente:
“Siendo aproximadamente las 17:15 del día martes 2 de junio de 1992, encontrándose en las instalaciones del Aeropuerto Santiago Vila de Girardot,llegó el supervisor señor Maximino Gutiérrez y nos informó que ya se había coordinado el corte de fluido eléctrico por el término de 45 minutos con la sala de maniobras de la electrificadora.
“El compañero Miguel Ballén me manifestó que él se subía al poste a hacer lospuentes que faltaban del sitio de las cañuelas al transformador y que mientrastanto yo hiciera la conexión de la acometida en el tablero de la planta yaque únicamente faltaba por conectar el neutro. Terminé de hacer ese trabajoy me fui a llevarle la gorra que se le había quedado ahí, cuando llegué al sitiodonde estaba Miguel, él ya estaba subido en el poste al pie deltransformador; mientras tanto don Maximino y don Servilio estaban alistando el material para verificar que en la línea hubiera o no voltaje, y Miguel puso un pie encima del transformador y con la mano (derecha se cogió) corrijo, con la mano izquierda se cogió del poste y se impulsó hacia arriba, haciendo contacto su cabeza con la línea en la parte de arriba del corta-circuito; y al estar energizada la línea ocurrió el accidente” (fl. 237, cdno. 10) (se resalta).
El mismo funcionario relató el hecho de la siguiente forma:
“Ese día, es decir todo el día estuve trabajando en el poste todo el día en laparte de baja tensión eléctrica, y aproximadamente a las 15:30 me bajé delposte y me fui para el edificio con Miguel (q.e.p.d.), a tomar gaseosa, en esetiempo ya se había ido Maximino - supervisor a coordinar el corte de energía,dijo él que a la sala de maniobras y regresó aproximadamente a las 17:15 p.m., y nos dijo que ya se había coordinado el corte de energía y que tocaba subir a coordinar, porque el corte era por cuarenta y cinco (45) minutos y que ya íbamos perdiendo 15, entonces nos pusimos de acuerdo con el otro compañero Miguel (q.e.p.d.) y que él subía a conectar el transformador por la parte de alta, o sea hacer los puentes que van de la cañuela o corta-circuito a los bornes de alta del transformador que no faltaba hacer más, eso era lo último que faltaba por hacer. Además de eso yo le dije a él cuando se fue hacia el poste que verificara que a mí me parecía que el transformador estaba muy arriba y podía ser incómodo para maniobrar las cañuelas, (sic) Entonces él me dijo tranquilo yo allá miro, entonces me dijo que yo fuera e hiciera lo del tablero de la planta que ya no faltaba sino por conectar el neutro únicamente, yo conecté el cable que faltaba y me fui a llevarle una gorrita que se le había quedado a él en el cuarto de plantas.
Cuando me fui hacia el poste y llegué al poste Miguel (q.e.p.d.) él ya estabasubido en el posteal pie del transformador, yo estaba esperando que él volteara a mirarme y nada no voltio (sic) a donde está Maximino y Servilio Cárdenas alistando implementos para hacer las pruebas. Maximino tenía los guantes de alta tensión y don Servilio estaba alistando un pedazo de alambre no (sic) creo que era para hacer pruebas y yo seguí pendiente de él mirando a Miguel (q.e.p.d.) que estaba parado en un collarín del transformador y se apoyó con la mano izquierda del poste y con la mano derecha subió la parte del cinturón de seguridad y se aseguró con el cinturóno sea que se enganchó y sin soltarse de la mano izquierda subió el pie derecho sobre el transformador y se impulsó hacia arriba, al estar parado sobre el transformador, fue donde hizo contacto con la cabeza por la parte de encima de los corta-circuitos, en ese momento fue cuando yo vi la explosión una llamarada de candela que le abrazó la cara y no sé cómo el mismo sacudón que le pegó, él quedó con un pie sobre el transformadorcomo sentado como inclinado sobre un aislador del mismo transformador. Nose movió más, después vino la parte del levantamiento...” (fls. 431 y 432, cdno. 10) (se resalta).
En su informe escrito, Luis Alfonso Castillo Urrego, conductor de la comisión, relató lo siguiente:
“El día martes 2 de junio llegamos al Aeropuerto de Girardot a la 8 a.m. con los técnicos quienes continuaron sus labores a realizar allí trabajos hasta la 1 p.m. salimos almorzar y regresamos a las 2:30 ellos continuaron trabajando luego esperamos que fueran las 4:40 p.m. para ir a la Electrificadora del Tolima a coordinar el corte de energía yo fui con el señor Maximino Gutiérrez; a la 5:15 p.m. regresamos luego que en maniobras de la Electrificadora del Tolima nos informó que el circuito de esa zona estaba fuera de servicio llegamos y el compañero Miguel dijo que iba a subir, lo ayudamos a subir. Cuando ya estaba arriba soltamos la manila, giré hacia el vehículo cuando de un momento a otro salí (sic) candela y el compañero no volvió a dar muestras de vida” (fl. 242, cdno. 10) (se resalta).
El mismo funcionario en su declaración manifestó:
“Llegamos hacia las 8 y media de la mañana al aeropuerto de Girardot, y ellos los técnicos puesto que yo era el conductor continuaron sus labores hasta la una (1) de la tarde que salimos a almorzar, más omenos. Regresamos a las 2 y media, y ellos continuaron trabajando y esperamos hasta las 4:40 más o menos para ir a la Electrificadora del Tolima a verificar el corte de energía. Allá nos dijeron que no había problema que se podía trabajar, regresamos a las 5:10 al aeropuerto aproximadamente, y el compañero Miguel Ballén dijo que él iba a subir el transformador hacia laconexión. Yo personalmente o sea yo lo ayudé a subir el poste, después deque ya él estaba arriba, yo me volté (sic) hacia el carro cuando escuché un candelazo un fogonaza (sic) que salió de arriba y volté (sic) a mirar y el compañero Ballén estaba ya muerto, quedó amarrado y colgado encima del transformador, no lo tiró al piso porque él estaba amarrado. Después delas demás vueltas se encargó el administrador (fl. 443, cdno. 10) (se resalta).
Servilio Cárdenas Preciado, técnico electricista del equipo de trabajo, en el informe escrito señaló:
“Aproximadamente a las 5 y 15 minutos de la tarde yo estaba haciendo untrabajo en el cuarto de equipos en ese momento llegó Maximino y me llamó para que ayudara a subir a Miguel al poste, lo ayudamos a subir y se aseguró con el cinturón de seguridad, Miguel me dijo que cortara tres pedazos de cable de 1.5 mts yo procedí a cortarlos y en ese... momento quelos estaba cortando sentí... la explosión, volteé a mirar hacia arriba y vi queMiguel estaba desgonzado sobre el transformador” (fl. 244, cdno. 10) (se resalta).
En la declaración en el proceso disciplinario, el mismo funcionario relató lo siguiente:
“Don Miximino (sic) me había mandado a hacer un trabajo en el cuarto delos equipos, mientras eso él se fue a pedir el permiso de que quitaran la luz,yo estando trabajando, yo estando trabajando, entonces llegó de nuevo don Maximino y me dijo que ayudara a subir a Miguel Ballén, lo subimos con una manila, se subió al poste y se aseguró con el cinturón de seguridad, en ese momento me llamó a mí don Miguel de encima del poste, diciéndome el señor Cárdenas, que le cortara tres pedazos de cable, cuando en ese momento oí una explosión arriba, y ya cuando volté (sic) a mirar ya lo vía (sic) que se escurrió encima del transformador. Y eso fue todo lo que yo vi... Sí yo lo ayude a subir, y se aseguró con el cinturón de seguridad, y en ese momento me llamó arriba y me dijo Sr. Cárdenas hágame el favor y me corta tres pedazos de cable de 1.50 y yo procedí a cortarlos. Él iba creo a conectar de los cables hacia el transformador (fl. 435, cdno. 10) (se resalta).
El mismo funcionario, también manifestó:
“A míme consta que don Maximino se fue a pedir el permiso o sea el cortede la luz para empezar a trabajar, y él volviócon la razón y la noticia de que ya habían dado el permiso y que se podía trabajar arriba en el poste” (fl. 433, cdno. 10).
En este proceso, el mismo declarante dijo:
“Yo estaba haciendo unas regatas en el cuarto de los equipos, en elaeropuerto de Flandes, cuando Maximino Gutiérrez me llamó y me dijo que dejara ese trabajo para ayudar a subir al señor Ballén al transformador donde iba a instalar la luz, nosotros los compañeros, Zorro, don Maximino, otro compañero que no recuerdo el nombre y yo, lo ayudamos a subir, y el señor Ballén quedó en el transformador, y don Ballén, me dijo, señor Cárdenas, hágame el favor me corta tres alambres de uno cincuenta de largo, yo me agaché a cortar los cables, cuando oí dos chicharronazos en elposte y no fue más y voltié a mirar a arriba y via Ballén que estaba prendido en el transformador, esto fue lo que vi, después llamaron a la energía a haber porque no habían quitado la luz, no sé más de ese caso, y cuando vinieron los empleados de la energía lo bajaron, y estaba quemado, y entonces lo llevaron al pueblo y lo trajeron para acá” (fl. 71, cdno. 3) (se resalta).
Eduardo Rengifo Rengifo, auxiliar de planta del Aeropuerto Santiago Vila, relató lo siguiente:
“Sí estuve trabajando el día 2 de junio - 92 todo el día de seis de la mañana a7 de lanoche. Siendo las 4:30 del 2 de junio - 92, quiero decir las 4:30 de la tarde, estaba mirando que Miguel (q.e.p.d.) está haciendo una conecciones (sic) en la planta cuando como a las 4:35 p.m., llegó don Maximino y dijo que iba a ir a la estación de Flandes para que le dieran permiso y le cortaran la luz y hacer la conexión del transformador. Él fue allá y volvió como a las 5 de la tarde, le dijo a Miguel, que le habían dado la orden o sea el permiso y que ya habían cortado la luz, pero que ese permiso era por 45 minutos para conectar el transformador. Entonces nos fuimos para el transformador y nos pusimos a ayudar a Miguel (q.e.p.d.) al poste del transformador para que conectara la red al transformador. Nosotros lo ayudamos a subir, entonces nos retiramos unos 10 metros, y yo lo estaba mirando cuando colocó el pie derecho, si no estoy mal en el transformador, cuando vi el fogonazo que le pegó por la cara o sea más bien por el pelo en la cabeza. Y de una vez lo vi que quedó tieso” (fl. 372, cdno. 2) (se resalta).
De los informes y declaraciones anteriores se encuentra establecido que la muerte de Miguel Ballén Bernal ocurrió, aproximadamente, a la 5:20de la tarde del dos junio de 1992, al hacer contacto, por el lado de la cabeza, con la línea de energía eléctrica, que se encontraba encima del transformador que iba a conectar. El aparato se encontraba en un poste alque sus compañeros de trabajo lo habían ayudado a subir por medio de unlazo. Cuando llegó a la parte alta se sujetó al poste por medio del cinturón de seguridad; la primera medida a asumir era verificar si, por la línea de media tensión, se había cortado efectivamente el flujo de energía eléctrica, para lo cual debía esperar a que el supervisor, Maximino Gutiérrez, le alcanzara los guantes y la pértiga; para los mismos efectos, ordenó a Servilio Cárdenas, que alistara dos cables, aunque este declarante afirmó que era para conectar el transformador, los demás afirmaron que era para hacer laprueba del corte de la corriente. Es claro que no alcanzó a hacer la prueba del corte de energía.
También se encuentra establecido que, antes de realizar cualquier tarea, el supervisor Maximino Gutiérrez se desplazó a las instalaciones de Electrolima en Flandes, para verificar si, desde la cinco de la tarde, se iba a realizar el racionamiento, que por esa época se estaba realizando en todo el país, en el área del Aeropuerto Santiago Vila. Cuando regresó, aseguró a los miembros del equipo de trabajo que dicho corte se había hecho. Ángel Porfirio Zorro y Eduardo Rengifo afirmaron que el supervisor les dijo que el corte duraría 45 minutos; sin embargo, el último afirmó, en su declaración, que se iba a verificar el racionamiento de energía de cinco de la tarde a nueve de la noche en el circuito tres, que se suponía era el que abastecía alaeropuerto. Inmediatamente después de ocurrido el incidente, el supervisor Gutiérrez regresó a Electrolima para reclamar por qué el circuito había sido cerrado, lo que significaba que se permitió el paso de energía, antes de tiempo; sin embargo, se verificó que el circuito seguía abierto, es decir, no había paso de energía.
El tribunal condenó a Electrolima por no haber suspendido el serviciode energía mientras la comisión de la Aerocivil estaba realizando los trabajos en el aeropuerto, pues tenía control sobre el circuito que la suministraba. A la Aeronáutica Civil por no haber coordinado el corte con laanterior entidad y no haber suministrado los elementos de seguridadindustrial adecuados al occiso, para realizar la labor encomendada. En todo caso, redujo la indemnización en 50%, por considerar que había una culpa concurrente de la víctima, quien no esperó a que sus compañeros le proveyeran los elementos de seguridad.
Para resolver el asunto es necesario preguntarse sobre cuatro aspectos: a cargo de quién estaba el circuito que suministraba energía eléctrica al Aeropuerto Santiago Vila; cuál era el procedimiento para el corte de energía, cómo se coordinó dicha tarea en el presente caso y, finalmente, si la conducta del afectado fue imprudente o negligente.
2. Respecto de la empresa que tenía a su cargo el suministro de energía al aeropuerto, el administrador del mismo, en la época del hecho, David Gómez, señaló:
“Si evidentemente, esta administración efectúa pagos a la Electrificadora del Tolima, por energía suministrada al VOR localizado en sitio adyacente al peaje ubicado en la vía que conduce del municipio de Flandes a Espinal. Allí operan unos equipos de radio ayudas a la navegación aérea que deben funcionar interrumpidamente las 24 horas y por lo tanto la citada empresa nos presenta las correspondientes facturas que en consecuencia debemos atender. Deseo aclarar que los servicios prestados por la Electrificadora del Tolima a las instalaciones citadas son exclusivos para esas dependencias y aunque dependen administrativamente de este aeropuerto nada tienen que ver con los servicios que la Celgac S. A., suministra a las instalaciones del Aeropuerto Santiago Vila” (fl. 391, cdno. 10) se resalta.
En el dictamen pericial, practicado en el proceso contencioso administrativo, se afirma que el circuito número cinco de la subestación La Isla de la Celgac S.A. es el que suministra energía al aeropuerto:
“1. El día 7 de octubre de 1995 realizamos inspección ocular personal a la línea de subtransmisión de la energía eléctrica para consumo en el Aeropuerto Santiago Vila del municipio de Flandes (Tol.)
2. La doctora María Cristina de la Pava, administradora de tal aeropuerto, nos suministró la información que le solicitamos y nos concedió el permiso para visitar sus instalaciones.
“3. La identificación de la citada línea de subtransmisión la logramos recorriéndola en el sentido contrario a la dirección del flujo eléctrico, esto es,desde su punto de llegada al aeropuerto hasta su iniciación en la subestación La Isla en el municipio de Ricaurte (Cund.).
“4. Durante el recorrido encontramos en su orden:
“4.1. Una subestación aérea compuesta por un transformador trifásico de energía de 13200 V (voltios) a 220 y 127 V con capacidad de 75 KVA (kilovoltio-amperio), con sus debidas protecciones y línea a tierra montados sobre un poste de concreto de 12 metros.
“4.2. Línea de subtransmisión en alta tensión a 13200 V que llega al citado transformador, y en el sentido de nuestro recorrido atraviesa predios de la Hacienda San Rafael y el barrio Aprovitef en el municipio de Flandes (Tol.),cruza el río Magdalena y continúa hasta la subestación La Isla en elmunicipio de Ricaurte, su punto inicial de transmisión. Esta línea así descrita se identifica como el circuito 5 de dicha subestación.
“4.3. La subestación La Isla pertenece a la Compañía de Electricidad y Gas de Cundinamarca Celgac S.A.
“Por lo tanto, lo descrito nos indica que el circuito que alimenta de fluido eléctrico al Aeropuerto Santiago Vila del municipio de Flandes (Tol.), depende de la Compañía de Electricidad y Gas de Cundinamarca Celgac S.A. y no de Electrificadora del Tolima S.S. Electrolima, pertenencia que verificamos ese mismo día en las subestaciones El Diamante y Flandes de propiedad respectivamente de las anteriores empresas electrificadoras.
“Adicionalmente la doctora María Cristina de la Pava ya mencionada, nos manifestó que la facturación por consumo y servicio de energía eléctrica en el citado aeropuerto es cancelada en las dependencias que para tal fin tiene Celgac S.A. en el municipio de Girardot (Cund.)” (fls. 191 y 192, cdno. 2).
3. Sobre el procedimiento para el corte de energía, en la diligencia de inspección administrativa, realizada por Aerocivil, el técnico electricista José Quinche, indicó:
“Si se va a trabajar cerca de una línea de conducción de energía eléctrica en donde se requiere cortar la electricidad para evitar posibles accidentes,una coordinación directa con la electrificadora que provee el servicio, hecha por escrito al ingeniero encargado por la electrificadora para estas labores, debo aclarar que estas labores de corte de energía no son usualespara los particulares, ya que quienes trabajan directamente sobre las líneasde conducción de energía son los operarios de las electrificadoras, loscuales cuentan con equipos de radio-teléfonos y de pértiga sonora o deneón con las que pueden verificar si hay o no corriente, después de coordinar algún corte de energía, con la subestación principal. Sé que el personal de electricistas de la Aeronáutica Civil no cuenta con esos instrumentos de verificación de corriente de mediana o alto tensión, pues hay pértigas, pero estas solo sirven para manipular cortacircuitos o fusibles y no para saber si hay o no corriente eléctrica” (fl. 409, cdno. 10).
En cuanto a la preparación de la comisión de trabajo por Aerocivil, el supervisor Maximino Gutiérrez señaló:
“Inicialmente en este caso el ingeniero César Delgado, se trasladó al aeropuerto de Girardot para hacer los contactos, listado de materiales y los trabajos a realizar. Posteriormente nos reunimos con él. Se hace la programación final del personal necesario y se procede a hacer la programación. El personal es seleccionado por el supervisor o técnico encargado de los trabajos en coordinación con eljefe de grupo deelectricidad, el jefe de la zona técnica y el jefe de la división demantenimiento; el supervisor o técnico coordinador, es quien se encarga de supervisar los trabajos que va a efectuar el grupo lo mismo que tiempo, disciplina y seguridad industrial... Las funciones mías en esa comisión eran lasde trabajar con los técnicos y coordinar los trabajos que se habían programado” (fl. 437, cdno. 10).
El jefe de la subestación de Electrolima en Flandes, Jesús Arturo Gamez lsaza, sobre la forma (sic) la distribución del circuito y la manera de solicitar los cortes de energía en esa empresa, manifestó:
“Nosotros manejamos parte del Tolima y parte de Celgac que es la que distribuye a este sector. Cuando hay un corte para la parte del Tolima nos comunicamos con Ibagué. Si se requiere un corte el interesado debe comunicarse primero con las oficinas de Celgac para los sectores que pertenecen a este y hablar con el ingeniero jefe de distrito, previo acuerdocon él del corte de energía él nos dará la orden a nosotros para proceder aabrir determinado sector. Y si es del Tolima toca coordinar con el ingeniero de zona, para la zona sur o sector sur, el cual coordina con el sector de despachos de Ibagué ya llenado este requisito el centro de despacho nos da la orden a nosotros o sea la subestación de abrir este sector. Una vez abierto el sector se le comunica a la persona encargada del trabajo o sea la persona que nosotros llamamos que condena la maniobra, sin la orden de ese señor no se puede intercalar el sector (intercalar es dar al servicio a determinado sector, es decir dar el servicio de energía) y una vez terminado el trabajo nos comunicamos con la persona encargada del trabajo y le comunicamos que ya se cerró el circuito y que ya no se puede meter la mano” (fl. 399, cdno. 10).
Sobre el mismo punto, Alberto Serrano Álvarez, operador de la misma empresa, señaló:
“El procedimiento es de que se debe hablar con el ingeniero de turno de redes, el ingeniero traslada la orden al operador de turno que abra o cierre el circuito. Para abrir o cerrar tiene que ir la misma persona, es decir para abrir o cerrar tiene que ir la misma persona a solicitarlo y si la persona que va solicitar ese servicio ya está enterada de que... ese es el circuito que va a trabajar. Entonces le abre el circuito ordenado... Entonces en estos casos cualquier apertura o cerrada se pasa por el centro de despacho que queda en Ibagué. Subestación El Papayo” (fl. 400, cdno. 10).
4. Respecto de la forma como se coordinó el corte de energía, durante la comisión entre el 29 de mayo y el dos de junio de 1992, en el ya citado informe del supervisor Maximino Gutiérrez Martín anotó:
“... Salimos el día 29 [de mayo] para Girardot en vista del puente no fue posible localizar al ingeniero Luis Alfredo Rodríguez, coordinador de la Compañía de Electricidad y Gas de Cundinamarca , desde la sala de maniobras el día 30 de mayo en horas de la mañana se llamó a los teléfonos 33030 oficina y 22424 casa y lo llamaron por radio 02 y tampoco se localizó. El operador de turno de la sala de maniobras de Electrotolima (sic) en Flandes, señor Luis Alberto Borja, hizo el seguimiento y no lo pudo localizar, como necesitamos comenzar a trabajar se coordinó trabajar aprovechando los racionamientos previa coordinación con ellos, ya que según ellos tenían el control total de los circuitos en ese caso el Nº 3 del aeropuerto, esto también se coordinó con el jefe de sala de maniobras Jesús Alberto Gómez(sic), y la única observación que nos hicieron fue que si solicitaban que se operara el circuito ellos nos comunicaban al aeropuerto pero todos los días coordinamos un horario para dichos trabajos y así lo hicimos el sábado, domingo y lunes, que se instalaron corta circuitos, pararrayos y el transformador con las respectivas medidas de seguridad” (fls. 239 a 242, cdno. 10) (se resalta).
Sobre el mismo punto, el supervisor respondió:
“... El día 29 de mayo de 1992... nos trasladamos a la sala de maniobras de Electrolima (o sea Electrificadora del Tolima) en la ciudad de Flandes, para coordinar los trabajos que se iban a realizar en el aeropuerto, lo mismo quelos cortes de energía para los mismos. Nos comunicaron que el ingeniero de turno era Luis Alfredo Rodríguez de la Compañía de Electricidad IGAS (sic) de Cundinamarca. El técnico Luis Alberto Borja [de Electrolima] lo estuvo localizando por teléfono el día 30 de mayo en horas de la mañana a los teléfonos 30030 de la oficina y 22424 de la residencia. Tampoco lo localizaron por radio. Como era puente no fue posible localizarlo. El técnicode turno de la sala de maniobras el Sr. Luis Alberto Borja, nos comunicó al técnico William Aguirre y a mí, que ellos tenían el control total de los circuitos de media tensión en la sala de maniobras y nos mostró la programación de cortes por racionamiento en la que estaba incluido el aeropuerto de Girardot y nos sugirió que sí podíamos trabajar con los programas de racionamiento en vista de que no se encontraba el ingeniero de turno. Siempre que les avisáramos a ellos cuándo empezábamos y cuándo terminábamos las labores y que ellos nos llamarían al aeropuerto en caso de que hubiese cambio en el programa. Así trabajamos el día 30 de mayo/92, el día31 y el día 1º de junio de 1992, haciendo la coordinación con los técnicos deturno. Entre ellos el día 31 con el Sr. Jesús Alberto Gamez(sic), jefe de la sala de maniobras y los señores Serrano que eran los operadores de la sala de maniobras de la Electrificadora del Tolima. Debo aclarar que en el área cercana al aeropuerto, no había cortacircuitos,y se tenía quenecesariamente hacer el corte desde la Sala de Maniobras de laElectrificadora del Tolima, donde según ellos los técnicos tenían el control yaque era el único suministro de energía para Flandes y Girardot” (fls. 437 a 439, cdno. 10).
Luis Alberto Borja, operador de Electrolima, en el proceso disciplinario, confirmó lo anterior:
“Ese día se presentó un señor alto de bigote... este señor me preguntó queiban a efectuar el montaje de un transformador en el aeropuerto, yo le dije que esto tenía que coordinarlo con Celgac S.A. (o sea Electrificadora de Cundinamarca), porque ellos eran los que ordenaban las aperturas para efectos de mantenimiento ya sean de la misma empresa o particulares. Saqué una hojita de la programación de Celgac S.A. y le di el nombre del ingeniero con el que tenía que hablar Dr. Javier Darío Alcalá y que el teléfono de él es el 25445 que era el único que le podía decir a qué circuito pertenecía el aeropuerto y cuándo se podía hacer esa maniobra. El señor me preguntó que si eso lo podíamos hacer dentro de un racionamiento y yole contesté que eso era difícil y que era un peligro. De ahí que entonces él sefue para Celgac por explicaciones que yo le di porque él dijo que noconocía, a esperar al ingeniero para coordinar dicha maniobra para efectosdel montaje de ese transformador, de ahí dique (sic) volvió a la subestaciónel domingo en horas de la mañana y habló con el jefe de la subestación y lecomentó el problema del montaje de este transformadory el jefe le contestó que lo primero que había que saber era a cuál circuito pertenecía el aeropuerto y él le contestó que el tres. El jefe le dijo usted está seguro que es el tres y él le dijo que sí” (fls. 404 y 405, cdno. 10) (se resalta).
En efecto, el dos de junio, como ya se estableció, el supervisor Gutiérrez y el conductor Castillo Urrego, pasadas las cinco de la tarde fueron a la sala de maniobras de Electrolima en Flandes, así lo reiteró este último:
“... sí yo estaba ahí con ellos cuando el señor dijo que no había problema que estaban en el corte de energía. El señor Gutiérrez le dijo a él quede todas maneras iban a trabajar hasta la seis (6) de la tarde que no había problema que el corte era hasta las ocho de la noche. El corte quiero decir del corte de energía eléctrica. Pues en ese corte estaba siempre programado para esta hora. Esto lo veníamos haciendo desde el díasábado 30 de mayo de 1992, que llegamos a iniciar labores a este aeropuerto” (fl. 442, cdno. 10).
En cuanto al número del circuito sobre el cual se iba a realizar el trabajo, Jesús Antonio Gamez Isaza(sic), jefe de la subestación de Electrolima, en la declaración en el proceso disciplinario, señaló:
“Sí yo estaba de turno ese día, sobre el accidente, yo estaba allí vi el carro o un jeep azul que entró, yo me encontraba en el segundo piso en la sala de control, y no me di cuenta cuántas personas iban, me enteré por Alberto Serrano que ellos le habían preguntado si estaba racionado el circuito Nº 3, de lo cual él le (sic) informó que sí, que sí estaba racionado el circuito Nº 3. Y ellos salieron en el carro mejor dicho el carro salió, supe que eran de la Aeronáutica porque ellos anteriormente habían hablado conmigo en el mismo carro habían llegado. Habíamos hablado el domingo o el lunes, no recuerdo muy bien, ese día me preguntaron que si estaba racionado el circuito Nº 3. Yo les dije que por qué me preguntaban si ese circuito estaba racionado. Me informaron que estaban realizando unos trabajos en el aeropuerto, y que necesitaban saber el horario de racionamiento parapoder trabajar. Ahí fue donde yo le pregunté si estaba seguro que el circuito que le daba al aeropuerto era el número tres y él me dijo que ya sabía que era el circuito número tres el que correspondía al aeropuerto. Esto fue en la fecha que yo dije antes que hablaron conmigo que no estoy seguro si fue sábado o domingo. Sobre el día del accidente al poco rato que como dijeno hablaron conmigo, ellos volvieron y ahí se digirieron a mí y memanifestaron que nosotros les habíamos intercalado el circuito y que se les había accidentado un compañero. Yo le dije a él no, nosotros no hemos intercalado el circuito, le dije camine miremos en la sala de operaciones y él [Maximino Gutiérrez] subió conmigo a la sala de control y comprobamos que el circuito mencionado [tres] estaba fuera de servicio, entonces yo le dije a no ser que al aeropuerto le esté dando energía un circuito que dependa de una subestación de Girardot. Yo salí con ellos y me dirigí a la subestación La Isla, yo pregunté al operador de allá de la subestación, quequé circuito le daba al aeropuerto y él me confirmó que era un circuito que pertenecía a esa subestación o sea, La Isla. De allí me comuniqué con el ingeniero Rodríguez para que autorizara la apertura del circuito que le dabaal aeropuerto, después de que autorizó la apertura me vine al aeropuerto, y miré al señor en el poste... El Aeropuerto Santiago Vila depende de Celgac, por lo tanto debía dirigirse al ingeniero jefe de distrito de Girardot que cubre todo esto” (fls. 398 y 399, cdno. 10) (resaltado fuera de texto).
Alberto Serrano Álvarez, operador de Electrolima, también señaló que los funcionarios de Aerocivil realizaron las labores durante las horas de racionamiento:
“Me encontraba en el turno de las ocho de la mañana hasta las 12 de la noche del día dos de junio. Por la mañana, en las horas de la mañana, llegaron dos funcionarios de los que estaban haciendo el trabajo del aeropuerto, llegaron al segundo piso y me preguntaron qué horario de racionamiento había y preguntándome si el circuito tres se encontraba racionado y... a qué hora volvía a racionar (sic). Contesté que ese circuito ya estaba energizado porque había cumplido el horario de racionamiento y que volvía a sacar ese circuito a las cinco de la tarde. A las 5 ó 5:20 de la tarde se presentaron otra vez los dos señores y preguntaron que si ya estaba por fuera el circuito tres, le contesté que ya ese circuito había salido ese circuito (sic) a las cinco de la tarde porque ya le había tocado el horario de racionamiento y ya estaba racionado. El señor me dijo que ellos iban a trabajar por el circuito tres y yo le dije que ya estaba racionado que no había problema porque ya estaba por fuera el tres o sea abierto el circuito tres. Después de unos diez minutos aproximadamente, llegaron ellos nuevamente y dijeron que nosotros les habíamos cerrado el circuito, siendoeso falso porque tenía que estar racionado en su horario que está estipuladoen el programa de racionamiento que era de 5 de la tarde a 8:30 p.m.” (fl. 401, cdno. 10) (resaltado fuera de texto).
En cuanto al circuito del cual dependía el Aeropuerto Santiago Vila, Alberto Serrano Álvarez, operador de Electrolima, respondió:
“No puedo contestarle cuál es el circuito porque eso corresponde es aCelgac S.A. Por cuanto hay tres circuitos 13.200 kv y no sabemos el circuito1, 2, o tres a que sector pertenece, eso lo sabe el ingeniero o la persona queva a hacer un trabajo... El conocimiento mío es que, no hubo verificación deenergía, ese es mi conocimiento técnico, por cuanto yo no sabía quétrabajos iban a hacer. Yo me enteré del accidente porque ellos fueron a alláy dijeron que se había quemado un señor un compañero y estaba quemado en el poste. Y fueron a constatar porque ellos creían que nosotros les habíamos cerrado el circuito y entre el jefe y yo, el jefe se llama Jesús Arturo Gamez, los llevamos a que constataran que sí estaba por fuera elcircuito tres y en ese instante estaban abiertos 1, 2 y 3” (fl. 401, cdno. 10)
En memorando enviado por el subgerente técnico operativo deElectrolima a la oficina jurídica de la misma entidad, informó que esa empresa suministraba energía a la subestación La Isla, pero las redes de esta eran controladas por la Celgac y que el día del hecho no se presentó ninguna solicitud de suspensión del servicio:
“Hechas las averiguaciones y las consultas en los archivos técnicos de la empresa, se encontró que en el alimentador del Aeropuerto Santiago Vila denuestra subestación Flandes el día 2 de junio de 1992 solo (sic) se produjo undisparo por falla a las 2:48 a.m. habiéndose normalizado el servicio a las 2:54 a.m.
“La operación de la subestación está a cargo de Electrolima pero las redesy transformadores son operados por la Empresa de Energía de Cundinamarca, antes Celgac.
“De acuerdo con lo anterior, ni funcionarios de Celgac ni contristas particulares solicitaron cortes del servicio en dicho alimentador en la mencionada fecha” (fl. 111, cdno. 2) (se resalta).
El jefe de distrito de Celgac S.A., en comunicación dirigida al administrador del Aeropuerto Santiago Vila, manifestó:
“El día 2 de junio de 1992, se presentó un accidente en la estructura donde se encuentra el montaje del transformador de su propiedad.
“La Compañía de Electricidad y Gas de Cundinamarca S.A. no estaba informada de los trabajos que allí se estaban realizando, incluyendo las modificaciones del equipo de medida.
“Por esta razón la compañía Celgac S.A. no se hace responsable de los accidentes que en las redes de la empresa puedan ocasionarse si no se ha coordinado previamente con la jefatura del distrito” (fl. 201, cdno. 2).
Enotra certificación expedida por el jefe de la EEC en el distrito de Girardot, antes Celgac S.A., se afirma lo mismo:
“El jefe de la EEC en el distrito de Girardot certifica:
“Que la EEC suministraba fluido eléctrico a las instalaciones del Aeropuerto Santiago Vila de Flandes el día 2 de junio de 1992.
“Que lalínea 13.2 kv fue construida por la Compañía Colombiana de Electricidad, con un nivel de tensión 4.16 kv; posteriormente se cambió a 13.2 kv.
“Que actualmente esta línea alimenta a dos transformadores del aeropuertoy tres haciendas dentro de las cuales figura la Hacienda San Rafael y que la EEC ha efectuado por muchos años el dominio de esta línea, efectuándole mantenimientos correctivos periódicos.
“Que no existen en los archivos, registro de la época en que fue energizada la línea.
“Que la citada línea es alimentada a través de la Subestación La Isla 34.5/13.2 kv propiedad de la EEC” (fl. 137, cdno. 2).
Respecto de la programación de los cortes de energía, durante la época del racionamiento, con fecha 15 de mayo de 1992, el jefe del distrito de Girardot de Celgac S.A., Javier Darío Forero Alcalá, envió al jefe de operadores subestaciones de Electrolima Flandes una comunicación en la que informó sobre la “nueva programación de racionamiento a partir del 18 de mayo”. Consiste en un cuadro de lunes a domingo, en tres horarios, de cinco a nueve de la mañana, de nueve de la mañana a una de la tarde y de cinco de la tarde a nueve de la noche, en los que se alternaban los circuitos uno, dos, tres y 34.5 diamante. Se dice, “[s]olicito su colaboración a fin de disponer lo necesario para que el operador de turno efectúe el desenganche y reenganche de los circuitos, de acuerdo a la presente programación, hasta nueva orden”. Sobre cualquier duda solicita que se comuniquen al departamento técnico de Celgac S.A., teléfono 2-5445 (fls. 402, 403, cdno. 10).
5. En cuanto a la experiencia del señor Ballén Bernal, el equipo de seguridad con el que contaba, si era necesario verificar previamente el corte de energía y si el occiso lo hizo o dejó de hacerlo, se encuentra acreditado lo siguiente. Acerca del primer punto, el supervisor Maximino Gutiérrez comentó:
“... El técnico Miguel Ballén (q.e.p.d.), era el que más experiencia tenía enestas funciones o labores, ya que había trabajado con la empresa de Energía Eléctrica de Bogotá y se puede decir que era instructor por su experiencia, para el resto del personal técnico...” (fl. 437, cdno. 10).
Servilio Cárdenas Preciado señaló sobre lo mismo:
“Él los realizaba bien, se sabía que los trabajos que él había hecho le quedaban bien. En los trabajos que yo le he visto hacer nunca oí que le hubieran quedado mal” (fl. 434, cdno. 10).
Respecto de los elementos de seguridad con los que contaban los miembros de la comisión, el supervisor Maximino Gutiérrez informó:
“No teníamos probador audible porque en varias ocasiones lo habíamos solicitado a la jefatura de grupo para compra, igual que otros elementos de seguridad como botas dialéctricas, cascos de seguridad y otros elementos como overoles, chaquetas térmicas para trabajar en cerros elevados o cuando hay que trabajar de noche enlas pistas de El Dorado. En este casonos faltaba el probador audible, pinzas para cortacircuitar (sic) cables,botas dialéctricas y cascos, por lo cual debíamos realizar esta labor de forma rudimentaria o agropecuaria” (fl. 436, cdno. 10).
El técnico Zorro Rodríguez señaló lo mismo:
“Quiero aclarar que nosotros no contábamos con los cascosni botas de seguridad para esos trabajos, ni una pértiga de chicharra para probar el voltaje, porque esa pértiga llega uno y cuando hay voltaje ella suena y entonces ya uno no sabe que hay voltaje, yo creó que a él le faltó ese implemento. Esa solicitud de esos elementos se había pasado hacía muchotiempo por parte del ingeniero Delgado, y que por falta de presupuesto no lo habían comprado. Ese fue el comentario del ingeniero” (fl. 431, cdno. 10).
Señaló lo mismo cuando se le preguntó sobre instrumentos para detectar el paso de alta tensión:
“Sí, técnicamente usando la pértiga de chicharra, la cual no teníamos,como ya dije antes no la habían suministrado a pesar de haberla solicitado. Eso se puede hacer desde tierra. Con los implementos que teníamos en el momento ahí, no se podía hacer o no se puede detectar, porque hacerlode otra manera es una cuestión absurda, sería cortocircuito directo en alta tensión” (fl. 430, cdno. 10).
Ante la ausencia del anterior instrumento afirmó:
“PREGUNTADO: De acuerdo con su experiencia y conocimiento sobremateria de electricidad, sírvase explicar cuál es el procedimiento establecido para detectar si hay corriente o no en un poste. CONTESTO: Nosotros no contamos con ningún implemento para detectar eso,solamente uno trabaja de acuerdo a una coordinación con la electrificadora, así se hace, se coordina con la electrificadora, se analiza el tiempo que se va a necesitar del corte de energía y normalmente se pide más tiempo, por decir si se va a gastar tres (3) horas. se piden cinco (5) o seis (6) horas. Esto, cuando el mismo circuito que suministra la energía a la Aerocivil, suministra también energía a otros consumidores o usuarios, perohay lugares donde el circuito está seccionado para la Estación de la Aerocivil, ahí sí uno quita el seccionador o cortacircuitos que va para la estación y procede a trabajar, incluso de (sic) las cañuelas, las baja, las quita del herraje y se la lleva por seguridad, porque uno no sabe de prontopasa alguien y las puede subir y producir accidentes. Y eso se llamacondenar el circuito. Nosotros normalmente lo hacemos. Pero en Girardot nose puede hacer porque no está seccionado el servicio para el aeropuerto,es un solo circuito que reparte para muchos usuarios. Únicamente laprotección que hay es la que hay en el poste, bajando las cañuelas, no hay dónde más cortar” (fl. 431, cdno. 10).
Servilio Cárdenas Preciado anotó que el paso de energía debía verificarse al momento de subir al poste:
“En este caso quien se sube al poste es a quien corresponde constatar si hay energía. Nosotros estábamos preparándole la pértiga y los guantes de protección para que él hiciera la prueba de si había o no energía, y en ese momento fue cuando sucedió el accidente al señor Ballén (q.e.p.d.), no sé que le pasó al señor” (fl. 434, cdno. 10) (se resalta).
El supervisor Maximino Gutiérrez señaló que la prueba de tensión era una labor de equipo:
“PREGUNTADO: De conformidad con los procedimientos establecidos para esta clase de trabajos de alta tensión y media tensión, eléctricas, a quién lecorrespondía constatar si había sido efectuado el corte de corriente eléctrica. CONTESTO: Generalmente se hace o lo hace el técnico que va a efectuar el trabajo y el supervisor o compañero que esté le colabora para hacer las pruebas. Que en este caso lo iba a hacer el técnico Miguel Ballén (q.e.p.d.) con la colaboración nuestra, o sea de los cuatro (4) funcionarios que estábamos abajo alcanzándole los elementos para hacer una prueba”.
Pero el técnico Ballén Bernal no pudo hacerlo, dijo el mismo supervisor, porque sufrió la descarga eléctrica, sin siquiera hacer contacto con la línea:
“Que no alcanzó a hacer en vista de que él en forma inexplicable se subió del sitio donde iba a hacer la prueba sobre el transformador sin calcular la estatura, la humedad del cuerpo, las condiciones de tierra del poste y el transformador y el clima y no necesitó por lo tanto hacer contacto directo, sino que recibió la descarga o arco de una determinada distancia que le ocasionó la muerte” (fl. 436, cdno. 10) (se resalta).
El conductor Castillo Urrego, sobre la manera como el occiso se subió al poste, manifestó:
“Como dige (sic) antes, yo lo ayudé a subir en compañía del señor Maximino y del señor Servilio, el compañero Ballén, según lo escuché porque no sé mucho de esto iba a cortar un alambre para hacer una prueba, pero el compañero Ballén, se subió muy rápido y luego fue cuando le sucedió el accidente. Por lo que ya no falta sino hacer la conexión. Eso es lo que yo entiendo, porque yo simplemente era el conductor de vehículo que los llevó... bueno al decir que él se agarró muy rápido de la manila y del poste y nosotros ayudamos conjuntamente con él a que él se subiera, pero él era a subir más rápido, se agarró de la manila rápidamente y nosotros lo ayudamos a halar por medio de la polea que era el sistema para poderlo subir” (fl. 442, cdno. 10).
En la diligencia de inspección administrativa, realizada por la oficina de auditoría administrativa de la Aerocivil, el técnico electricista José Quinche describió el lugar del incidente de la siguiente forma:
“Desde mi punto de vista, la instalación por mi vista, no tiene mayores inconvenientes de tipo técnico, pero en mi concepto el poste metálico es muy corto lo que a mi modo obligó un poco a los técnicos instaladores a fijar al transformador un poco más arriba de lo normal, además de un templete en alambre de acero que ayuda a equilibrar el poste de la tensión que ejercen las líneas de media tensión, que dificultan los movimientos que se hagan para trabajar en el transformador o en los corta-circuitos” (fl. 410, cdno. 10).
El supervisor Maximino Gutiérrez afirmó que en la tarde del dos de junio se desplazó a la sala de maniobras de Electrolima a verificar el corte de energía, después llegó al aeropuerto y manifestó a los miembros de la comisión que podían iniciar la conexión del transformador porque el circuito estaba abierto, siempre bajo el entendido que se trataba del número tres. Según él mismo, el incidente se presentó porque el occiso no calculó la altura de la línea de media tensión recibiendo la descarga eléctrica; el conductor Castillo Urrego afirmó que el señor Ballén se subió apresuradamente al poste.
Del acervo probatorio que se acaba de citar y la manera como se manejó el procedimiento por el supervisor de Aerocivil se hacen evidentes varias equivocaciones. En primer lugar, que el circuito que manejaba el suministro de energía eléctrica al Aeropuerto Santiago Vila estaba a cargo de la Celgac S.A., hoy EEC; así se estableció en el dictamen pericial, en el que se afirma que correspondía al circuito cinco de la subestación La Isla ubicada en Ricaurte (Cundinamarca). Tan es así que el administrador del aeropuerto pagaba el servicio, en lo que tenía que ver con las instalaciones del aeropuerto, a esa empresa. El supervisor de la comisión de la Aerocivil era consciente de esa situación, dado que al llegar al municipio de Flandes, el 29 de mayo de 1992, a quien primero trataron de contactar fue al ingeniero encargado del distrito de Celgac S.A., y así también lo hizo el funcionario de Electrolima con el que tuvieron contacto inicial.
En segundo lugar, la comisión de Aerocivil nunca coordinó los cortesde energía de acuerdo con los procedimientos preestablecidos. No sepresentó ninguna solicitud a la Celgac, como tampoco se presentó ningunasolicitud formal a Electrolima para que se realizara la suspensión del fluido eléctrico mientras se realizaban los trabajos; no existe ninguna prueba de que se coordinara algún tipo de procedimiento con la subestación delbagué, que era la encargada de autorizar dichos cortes. De acuerdo con lo declarado por el propio supervisor de la comisión, ante la imposibilidad de conseguir al ingeniero encargado de la Celgac, se “aprovechó” el racionamiento de energía, que se realizaba de cinco de la tarde a nuevede la noche en el sector, en el entendido que el circuito tres, dela subestación de Electrolima en Flandes, era el que suministraba directamente energía al aeropuerto.
Esas graves irregularidades fueron las que condujeron al resultado fatal que se discute en el proceso: no tomar en cuenta que el circuito que suministraba la energía al aeropuerto era de Celgac, la nula coordinación del corte de electricidad de acuerdo con los procedimientos establecidos y haber confiado imprudentemente en el horario de racionamiento para acometer los trabajos, confiando equivocadamente en que el circuito tres, de la subestación de Electrolima en Flandes, era el que proveía la línea sobre la que se iba a trabajar.
El corte de energía en la línea de media tensión era la medida de seguridad más importante para realizar los trabajos, ya que no era posibleimpedir el paso de electricidad de otra forma, al no existir cortacircuitos en los alrededores del aeropuerto. El técnico Ballén Bernal subió al poste confiado en lo manifestado por su supervisor: que se podía trabajar porque se había realizado el corte, por lo menos por 45 minutos.
De lo dicho se deduce que el hecho es imputable únicamente al entonces Departamento Administrativo de Aeronáutica Civil, dado que no coordinó los cortes de energía con las empresas de energía que suministraban el servicio en la zona, ni siquiera con Electrolima, pues el contacto con la subestación de Flandes se limitó a verificar las horas de racionamiento, bajo la errada convicción de que un circuito de aquella suministraba energía al aeropuerto. Debe agregarse que los miembros de la comisión, incluido el occiso, no contaban con los equipos adecuados para protegerse de una posible descarga ni para verificar, de manera completamente segura, el corte de energía, porque la Aerocivil no se los había suministrado.
En efecto, esa entidad tenía la guarda de la actividad peligrosa,pues esta debe ser compartida por quienes están en la posibilidad de evitarun eventual daño. Sobre el particular, la Sala, en sentencia del 19 de julio de 2000, señaló:
“Adicionalmente, se considera necesario tener en cuenta la noción de guarda, en relación con la actividad peligrosa desarrollada. Es bien sabido que, en principio, el propietario de la actividad peligrosa o de la cosa con que ella se desarrolla se presume guardián de la misma. No obstante, en algunos eventos, puede demostrarse que la guarda había sido transferida, caso en el cual la responsabilidad del propietario puede desaparecer. Puede suceder, también, que exista una guarda compartida entre varias personas. En ese sentido, el profesor Tamayo Jaramillo explica que “el responsable de la actividad peligrosa... es quien tiene el poder intelectual de dirección y control, poder que puede estar en cabeza de varias personas naturales o jurídicas, las cuales pueden tener diferentes relaciones de hecho frente a la actividad” (13)(14) .
Sobre el mismo punto la Corte Suprema de Justicia, en sentencia del 22 de febrero de 1995, explicó lo siguiente:
“... En síntesis, en esta materia para nada importa saber si la situación del guardián frente a la actividad dañosa, cuenta o no con la aprobación del derecho; el concepto de guarda, relevante como queda apuntado para individualizar a la persona que —en tanto tiene a la mano los medios para cumplirlo— le compete el deber de tomar todas las precauciones necesarias en orden a evitar que la actividad llegue a ocasionar daños, no ha sido elaborado, entonces, para atribuirle enojosas prebendas a esapersona, sino para imponerle prestaciones específicas de carácterresarcitorio frente a terceros damnificados por una culpa suya, real opresunta, que por lo general queda elocuentemente caracterizada por la sola ocurrencia del perjuicio derivado del ejercicio de dicha actividad.
“Finalmente, procede advertir que el estatuto de responsabilidad a que se vienerefiriendo la Corte, no excluye en modo alguno lo que se ha denominado, sin mayor exactitud por cierto, la coautoría en la conducta generadora del daño, expresión esta última empleada de ordinario, como es bien sabido, para referirse a aquellos eventos de variada estirpe en que concurren varios sujetos a los cuales la ley, atendiendo a causas jurídicas eficientes plenamente separables entre sí, les atribuye de manera múltiple laobligación de reparar. Así pues, si por la fuerza de los hechos esa atribuciónrecae en dos o más personas naturales o jurídicas, el deber indemnizatorio ha de catalogarse como concurrente y, por lo tanto, frente a la víctima, lo que en verdad hay son varios responsables que a ella le son extraños y respecto de los cuales cuenta con una verdadera opción que le permite demandarlos a todos o a aquel de entre ellos que, de acuerdo con susintereses, juzgue más conveniente. Esos distintos responsables, por lo común,están obligados a cubrir la indemnización en concepto de deudores solidarios que por mandato de la ley lo son de la totalidad de su importe, postulado este consagrado por el artículo 2344 del Código Civil que hace parte de un sistema normativo el cual, en sus lineamientos fundamentales, la Corte tiene definido en los siguientes términos: “... Cuando hay de por medio varios responsables de un accidente, la obligación de resarcir los perjuicios es solidaria, lo que quiere decir que esos perjuicios se pueden reclamar de uno cualquiera de los responsables, según lo preceptúa el artículo 2344 delCódigo Civil en armonía con el 1571. El que realiza el pago se subroga en laacción contra el otro u otros responsables, según el artículo 1579 y siguientes (...) siendo pues solidaria la responsabilidad, la parte demandante podía demandar el resarcimiento del daño contra todos los responsables o contra cualquiera de ellos...” (G.J. Tomos CLV, primera parte, pág. 150, y CLXV, pág. 267, entre otras)” (15) (resaltado fuera de texto).
La Aerocivil impidió que las otras entidades demandadas ejercieran la guarda de la actividad peligrosa, pues no solicitó el corte de energía eléctrica y, en lo que le correspondía, no suministró el equipo adecuado al occiso para proteger su vida. Esas dos circunstancias fueron la causa adecuada del daño.
En ese sentido, resulta forzado atribuir algún tipo de culpa a la víctima del incidente. En efecto, si bien contaba con la experiencia suficiente para acometer la tarea encomendada, no contaba con los equipos adecuados para realizarla. Es más, según Porfirio Zorro, el técnico con el que estaba terminando la tarea, la única medida segura era el corte del fluidoeléctrico, pues no se podía verificarsi pasaba energía por la línea. Además,después de que los compañeros del señor Ballén lo subieron al poste, todoestaba dispuesto para verificar la suspensión de la corriente eléctrica, pues le iban a pasar guantes y una pértiga, pero no alcanzó a hacerlo porque resultó electrocutado, lo que demuestra que iba a tomar la medida de seguridad indicada para realizar la conexión del transformador. Debe anotarse que el sitio era incómodo para trabajar, porque al subirse al transformador quedaba muy cerca la línea de media tensión, así lo anotaron los técnicos de Aerocivil, Zorro y el que realizó la inspección administrativa. Tan es así, que el propio supervisor Maximino Gutiérrez señaló que la parte del cuerpo por donde se produjo la descarga, la cabeza, no entró ni siquiera en contacto con la línea, sino que se produjo por lacercanía del cuerpo del occiso a la línea. Por último, resulta irrelevante que el conductor Castillo Urrego manifestara que el occiso se hubiera subido rápido al poste, cuando fueron los propios miembros de la comisión quienes lo ayudaron a subir mediante una cuerda. No se acreditó ningún otro tipo de conducta por parte del afectado, de la que se pueda deducir culpa de su parte en el daño que se reclama.
La muerte del señor Miguel Antonio Ballén Bernal es atribuible a la Aerocivil, la cual no logró probar el hecho exclusivo de la víctima que había alegado en su favor.
La Aerocivil tenía la guarda de la actividad en desarrollo de la cualse causó el daño, por lo cual este resulta imputable a ella, aún en el evento de aplicar el régimen de falla del servicio.
En consecuencia, la Sala modificará la sentencia en el sentido de condenar únicamente a la hoy Unidad Administrativa Especial de la Aeronáutica Civil y revocará la condena en contra de Electrolima y lo relacionado con la culpa concurrente de la víctima.
C. En cuanto a la indemnización de perjuicios debe notarse que la parte demandante, respecto de las demandas de Lilia Correa y Leovigildo Ballén Maldonado y otros, se limitó a impugnar lo relacionado con el hecho concurrente de la víctima. Por tal razón la Sala se limitará a verificar si las pruebas que la fundamentan se encuentran acreditadas, establecer si su cálculo se hizo en debida forma y a actualizar su valor a la fecha de la presente providencia.
Se encuentra acreditado que el señor Miguel Antonio Ballén Bernal contrajo matrimonio con la señora Dayra Elvira Agudelo. De esta unión nacieron Aidée y Omar Mauricio Ballén Agudelo. De acuerdo con losregistros civiles de matrimonio y nacimiento de las notarías 33 y décima de Bogotá (fls. 30, 33 y 34, cdno. ppal.). En el mismo sentido, el declarante Jorge Daniel Romero Casallas, amigo de la familia Ballén Agudelo, manifestó:
“La conozco[a Dayra Elvira Agudelo de Ballén] desde hace varios años y la conocí porque me conocí con los hijos de ella. Sandra Aydé y Omar Mauricio, ellos viven en Castilla, vivía el señor Miguel, todos vivían bajo el mismo techo... PREGUNTADO: informe si tiene conocimiento quién cubría los gastos de sostenimiento de la señora Dayra Elvira Agudelo y sus hijos. CONTESTÓ: don Miguel Antonio, él para cuestiones de universidad de los hijos y el colegio y la manutención de ellos se hacía cargo, yo lo sé porque entablé amistad con los hijos, iba allá a hacer trabajos, me daba cuenta de las relaciones afectivas que eran buenas... claro, les dio muy duro la muerte de don Miguel, los hijos lo recuerdan y les da mucha nostalgia, Omar estaba estudiando en la Universidad Nacional y a raíz de esto le empezó a ir muy mal y se retiró, siempre traen a colación el tema del papá...” (fl. 208, cdno. 2).
Respecto de la señora Lilia Correa, obran en el expediente varios testimonios según los cuales era ella quien vivía con el occiso al momento de fallecer, recibiendo de él no solo apoyo emocional sino económico por cuanto compartían los gastos del hogar. Entre los testigos se encuentran Liliana Devia Castillo, quien señaló:
“Sí, éramos vecinos, en la calle...,apto. 601. Nosotros vivimos en el apartamento 602. Lo conocí hace 3 años. El vivía con Lilia Correa, no tuvohijos. Ellos se trataban como esposos, me consta porque cuando estábamos en una reunión de Aerocivil se trataban como esposos... Durante los 3 años los conocí él siempre vivió con Lilia” (fl. 485, cdno. 10).
Miguel Ángel Infante Gordo, declaró en el mismo sentido:
“Sí, desde hace unos tres años, más o menos, compramos el apartamentojunto a donde ellos vivimos (sic), la señora Lilia Correa y Miguel Ballén. En lo que supe solo vivían ellos dos. Ellos se trataban como esposos, realmente nosotros casi no nos veíamos ahí. Me cota (sic) que se trataban comoesposos, porque una que otra vez estuvimos charlando y el trato era bueno.Sabía que trabajaba en la Aeronáutica, me parece que como electricista, pero no estoy seguro. Ella también trabajaba en la Aeronáutica. Yo me enteré de la muerte de Miguel, porque una noche que llegamos al apartamento vimos que había reunión y el celador nos comentó. Nosotros vimos a Lilia después de eso, la vimos bastante demacrada. Triste” (fl. 487, cdno. 10).
Esperanza Barrera de Silva, declaró:
“Sí lo conocí, éramos vecinos, lo conozco desde diciembre de 1989, él vivíacon Lilia, ellos tenían relación de pareja. Me consta porque yo era administradora cuando ellos llegaron al edificio, y les di el recibimiento, cuando ellos llegaron se presentaron como casados. El era electricista de la Aerocivil, ella también trabajaba en la Aerocivil. Yo me entré (sic) de la muerte de Miguel porque me enteró el celador del edificio, fui al funeral, y via Lilia, terrible, desesperada, llorosa, un ratico que fui al apartamento, tuveque calmarla, se puso flaca, vieja, arrugada, de todo le pasó a ella despuésde la muerte de Miguel. No me consta si llevaban vida marital, pero sí puedodecir, que llevaban sus muebles ya usados, un trasteo común y corriente, noera un trasteo nuevo, como si se tratara de recién casados, por eso puedo decir que llevaban vida marital desde antes” (fl. 487, cdno. 10).
William Ballén Bernal, hermano del occiso, manifestó:
“... Él vivía con Lilia Correa, vivían en unión libre, el trato de ellos, vivían comomarido y mujer, inclusive ella vendió una casa para comprar el apartamento donde vivían. Ella también trabajaba en la Aerocivil, desde hace unos 13 años, más o menos. No tenían hijos. Yo los visitaba en el apartamento por ahícada 20 días, el trato entre ellos siempre era cariñoso, sobre todo ella hacia él. Yo creo que él ganaba $ 230.000, él lo destinaba a los gastos del hogar, inclusive estaban pagando deudas del apartamento que tenían...Lilia [-] Miguel llevaban de (sic) vida común, que yo me enteré, porque yo nosabía que ellos, vivían, por lo que él estaba en Villavicencio y setrasladaron... El comportamiento de ella [Lilia Correa] fue de absoluto dolor,porque nosotros viajamos esa misma noche a traer el cadáver, y a todos losfamiliares nos dolió mucho, y a Lilia le dio un profundo dolor. Yo le agradezcoa Lilia que ella le brindo (sic). La relación de ellos eran buenas, siempre ibana almorzar, permanentemente estaban juntos, en el apartamento y si salían eran juntos” (fls. 489 y 490, cdno. 10).
Carmen Cecilia Suárez de Durán, sobre el mismo asunto declaró:
“Sí, por la amistad de Lilia, y en algunas ocasiones ellos estuvieron en mi apartamento, y yo en el de ellos. Ellos vivían hacía más de 6 años. Tengo entendido que él estaba separado. La relación entre ellos era buena, estable, las veces que nos vimos, yo estuve muchas oportunidades de verlos (sic), tenían un matrimonio bien, no tenían hijos, pero el matrimonio era estables (sic), en los 6 ó 7 años que llevaban siempre supe que estaban bien... yo supe de la muerte de Miguel, porque Lilia me contó. Se que él SE CORRIGE, ella ha sufrido muchísimo con la muerte de él. Lo sé porque soy muy amiga de ella, nos hablamos por lo menos una vez a la semana, y nos contamos la cosas, y se nota después de haber muerto él, ella se ha sentido muy deprimida, ella estuvo incapacitada ha estado muy enferma. Le ha afectado mucho la muerte de Miguel” (fls. 491 y 492, cdno. 10).
De las anteriores pruebas se puede deducir que entre Miguel AntonioBallén Bernal y Dayra Elvira Agudelo existía un vínculo matrimonial vigente,del cual nacieron Aidée y Omar Mauricio Ballén Agudelo y de acuerdo conel testigo Jorge Daniel Romero Casallas, sus relaciones eran buenas y vivíanbajo un mismo techo. Respecto de la señora Lilia Correa, según lostestimonios citados era ella quien vivía con el occiso al momento defallecer, recibiendo de él no solo apoyo emocional sino económico por cuanto compartían los gastos del hogar. Entre los testigos se encuentran Liliana Devia Castillo, Miguel Ángel Infante Gordo, Esperanza Barrera de Silva, William Ballén Bernal (hermano del occiso) y Carmen Cecilia Suárez de Durán.
De los anteriores testimonios es posible establecer que el afectado tenía vínculos afectivos con cada uno de los demandantes citados. Si bien un testigo afirma que vivía bajo el mismo techo con la familia BallénAgudelo y los otros que lo hacía con Lilia Correa, lo cual resulta contradictorio, ninguno de esos testigos afirma que dichas relaciones, del señor Miguel Ballén con uno u otro hogar, fueron malas o no existieran. Resulta suficiente el que se diga que sus relaciones con ellos eran buenas yque sufrieron aflicción por su desaparición, para deducir el daño moral que se reclama.
Por otra parte, Luz Magaly Ballén Sánchez es hija de Miguel Antonio Ballén Bernal y Luz Marina Sánchez, según el certificado de registro civil de nacimiento expedido por la Notaría Única de Honda (Tolima).
El occiso era hijo de Leovigildo Ballén Maldonado y María de Jesús Bernal Archila de esa unión también son hijos Pedro Pablo, Juan Andrés, Leovigildo, María del Carmen, William Ballén Bernal, como consta en los respectivos registros civiles de matrimonio y nacimiento de la notaría 26, quinta, 53, octava, 27, segunda y de la Registraduría Nacional del Estado Civil de Carmen de Carupa (Cundinamarca) (fls. 9 a 13, cdno. 5; 227, cdno. 2).
Demostradas tales relaciones de parentesco, alegadas en la demanda, puede inferirse, aplicando las reglas de la experiencia, que los actores citados tenían un nexo afectivo importante con la víctima, que determinó la existencia de lazos de alianza y solidaridad entre ellos, y que en consecuencia, aquellos sufrieron un profundo pesar con la muerte de este. Pueden considerarse suficientes las pruebas aportadas al proceso paratener demostrado el daño moral reclamado por los mencionados demandantes.
D.1. Conforme a lo expresado en sentencia reciente, esta Sala ha abandonado el criterio según el cual se consideraba procedente laaplicación analógica del artículo 106 del Código Penal de 1980, para establecer el valor de la condena por concepto de perjuicio moral; ha considerado que la valoración de dicho perjuicio debe ser hecha por el juzgador en cada caso según su prudentejuicio, y ha sugerido la imposición de condenas por la suma de dinero equivalente a cien salarios mínimos legales mensuales, en los eventos en que aquel se presente en su mayor grado (16) . No obstante lo anterior, en este caso se solicita en el libelocondenar a la entidad demandada al pago, por este concepto, de la suma equivalente a mil o quinientos gramos de oro, para cada uno de las demandantes, y dado que, en la fecha de esta sentencia, dicha suma corresponde a $ 40.041.000.00 para los mil gramos de oro, equivalente a 98.14 salarios mínimos legales mensuales, y $ 20.020.500 para los quinientos gramos de oro, equivalente a 49.07 salarios mínimos legales mensuales. Estas sumas son inferiores a los cien salarios mínimos antes indicados, sin embargo, a fin de respetar el principio de congruencia, laSala se limitará a expresar su valor en pesos, en la parte resolutiva de esta sentencia. La primera suma será ordenada en favor de la esposa, hijos, madre y compañera permanente del occiso y la segunda, en favor de los hermanos.
D.2. En cuanto a la determinación de los perjuicios materiales, debeprecisarse que en la demanda únicamente fueron solicitados en lamodalidad de lucro cesante. Como ya se anotó, obra en proceso el testimonio de Jorge Daniel Romero Casallas, amigo de la familia Ballén Agudelo, en el que dijo que el señor Miguel Antonio Ballén Bernal vivía consu esposa y sus dos hijos al momento de fallecer, aportando a su hogar no solo apoyo emocional sino económico (fls. 208 y 209, cdno. 2). Se anexaron al proceso las declaraciones extraproceso de las señoras Felisa Ossa Obando y Jackileny Mejía Ossa, las cuales no pueden ser valoradas por no cumplir con los requisitos prescritos en los artículos 185 y 229 del Código de Procedimiento Civil (fl. 254, cdno. 10).
En cuanto Aidée y Omar Mauricio Ballén Agudelo, hijos del occiso, al momento del hecho eran mayores de edad, la primera tenía 21 años y el segundo 19, y no acreditaron que dependían económicamente del occiso, razón por la cual se revocará la indemnización en la sentencia de primera instancia, si bien el testigo citado anota que el occiso aportaba para la educación de ambos demandantes, no se aportó ninguna pruebaadicional que probara dichos gastos, por lo que no basta el dicho del declarante.
En lo referente a la ayuda económica que el occiso proporcionaba a su hija Luz Magaly, existen los testimonios de Susana Guillén Reyes, José Hernando López, Olinda Salazar Martínez, Manuel Antonio Garzón Benavides, Gustavo Trujillo y Rafael Colón según los cuales ella recibía ayuda económica de su padre, aun cuando no vivía con ella (fls. 186 a 188, cdno. 2; 257 y 259, cdno. 10).
Respecto de la señora Dayra Elvira Agudelo de Ballén, los factores para determinar el lucro cesante fueron bien aplicados, en cuanto a los ingresos mensuales del occiso ($ 208.713.00), su vida probable (33.96 años), pues era mayor unos cuantos meses que la demandante, y los meses para determinar el consolidado (60 meses) y el futuro. Por estas razones se actualizará el valor de la condena ordenada en primera instancia.
Aplicando la fórmula utilizada reiteradamente para actualizar la renta, se tiene que la renta actualizada (Ra) es igual a la renta histórica (valor de la condena en la sentencia de primera instancia) multiplicada porel índice de precios al consumidor del mes anterior a la sentencia, divididopor el índice de precios al consumidor vigente en el mes de la sentencia de primera instancia.
Entonces, para Dayra Elvira Agudelo de Ballén:
Entonces, por concepto de lucro cesante, se tiene la suma de $ 97.288.150.00.
En cuanto a Luz Magaly Ballén Sánchez, se modificará la condena pues el cálculo fue equivocado. Nacida el 18 de diciembre de 1980, se considera acertado lo expresado por el tribunal, en el sentido de presumir, conforme a las reglas de la experiencia, que dependería económicamente de su padre hasta llegar a la mayoría de edad, lo que ocurrió el 18 de diciembre de 1997. La indemnización que le corresponde tenía un período comprendido entre el hecho y la sentencia de primera instancia (60 meses)y el segundo, desde la fecha de la providencia hasta los 18 años de edad (6 meses). El renta del occiso calculada en la sentencia era de $ 399.137.00, para el cálculo de lucro cesante en favor de la demandante sería la mitad, es decir $ 199.568.50.
S = $ 13.866.939.00
S = $ 1.177.276.00
Sumados los valores de la indemnización vencida y futura, se obtiene un valor total de $ 15.044.214, mientras en la sentencia apelada era de $ 3.067.757.00. Dicho valor se actualizaba a la fecha de la sentencia:
Entonces, por concepto de lucro cesante, se tiene la suma de $ 29.804.755.00. Debe anotarse, en todo caso, que la cuantía de la indemnización aumenta respecto de esta demandante, sin embargo, el total de la condena resulta menor, lo que hace menos gravosa la situación de la entidad demandada.
MODIFÍCASE la sentencia del 24 de junio de 1997, proferida por el Tribunal Administrativo del Tolima, la cual quedará así:
DECLÁRASE a la Unidad Administrativa Especial de la Aeronáutica Civil, responsable de la muerte de Miguel Antonio Ballén Bernal, ocurrida el dos de junio de 1992 en el municipio de Flandes, Tolima.
CONDÉNASE a la Unidad Administrativa Especial de la Aeronáutica Civil, a pagar, por concepto de perjuicios morales, a Dayra Elvira Agudelo de Ballén, Omar Mauricio Ballén Agudelo, Aidée Ballén Agudelo y Luz Magaly Ballén Sánchez, María de Jesús Bernal de Ballén y Lilia Correa, la suma de cuarenta millones cuarenta y un mil pesos ($ 40.041.000.00), a cada uno de ellos.
CONDÉNASE a la Unidad Administrativa Especial de la Aeronáutica Civil, a pagar, por concepto de perjuicios morales, a Pedro Pablo Ballén Bernal, William Ballén Bernal, María del Carmen Ballén Bernal, Leovigildo Ballén Bernal y Juan Andrés Ballén Bernal, la suma de veinte millones veinte mil quinientos pesos ($ 20,020,500.00), a coda uno de ellos.
CONDÉNASE a la Unidad Administrativa Especial de la Aeronáutica Civil, a pagar, por concepto de perjuicios materiales, en la modalidad de lucro cesante, las siguientes sumas de dinero: a) a Dayra Elvira Agudelo de Ballén, la suma de noventa y siete millones doscientos ochenta y ocho mil ciento cincuenta pesos ($ 97.288.150.00); b) a Luz Magaly Ballén Sánchez, la suma de veintinueve millones novecientos veintiocho mil setecientos diecinueve pesos ($ 29,928,719.00).
ABSUÉLVESE a las otras entidades demandadas.
(1) Sección Tercera. Expediente 3.332. Actor: Rosa Bibiana Rodríguez Vda. de Moscoso.
(2) Expediente 10.807. Actor: Martha Lucía Arango Vda. de Díaz.
(3) Expediente S-247. Actor: Mélida Inés Domínguez de Medina.
(4) Cfr. sentenciade la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia, del 8 de abril de 1987, expediente 0562.
(5) Cfr. al respecto, sentencia de la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia, Sección Segunda, del 2 de noviembre de 1994, expediente 6810.
(6) Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, sentencia del 24 de febrero de 2005, expediente: 15125 (R-4737), actores: Eunice Cubillos de Martínez y otros.
(7) Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección III, 20 de febrero de1989, expediente 4655. Actor: Alfonso Sierra Velásquez.
(8) Ver, entre otras, sentencia de la Sección III, del 16 de junio de 1997. Expediente 10024.
(9) Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, sentencia de 14 de junio de 2001, expediente: 12.696, actores: José Tulio Timaná y otros.
(10) Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, sentencia de 19 de septiembre de 2002, expediente: 13.399, actores: Raúl Alberto Dajil Rocha y otros. En el mismo sentido se pueden ver las sentencias: de cuatro de diciembre de 2002, expediente 13.623, actores: Bernardino Mendoza y otros; de 29 de enero 2004, expediente: 14.018 (R-0715), actores: Eduardo Varón Caro y otros; de 29 de enero de 2004, expediente: 14.951, actores: María Leonor Ahumada de Castro y otros.
(11) Consejo de Estado, Sección Tercera, sentencia del 19 de septiembre de 2002. Expediente 13399.
(12) Consejo de Estado, Sección Tercera, sentencia del 4 de diciembre de 2002. Expediente 13623.
(13) Tamayo Jaramillo, Javier. De la Responsabilidad Civil. Las presunciones de responsabilidad y sus medios de defensa. Edit. Temis, 2ª edición, tomo I, vol. 2, Santafé de Bogotá, 1996, p. 78.
(14) Consejo de Estado. Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, sentencia de 19 de julio de 2000, expediente: 11.842, actor: José Manuel Gutiérrez Sepúlveda y otros.
(15) Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil, sentencia de 22 de febrero de 1995, expediente 4345.
(16) Consultar sentencia del 6 de septiembre de 2001, expediente 13.232-15.646.

References: artículo 12
 artículo 21
 artículo 2
 artículo 216
 artículo 90
 artículo 90
 artículo 185
 artículo 168
 artículo 2344
 artículo 2344
 artículo 1579
 artículo 106