Source: https://pedrorojas.es/cuando-se-debe-abandonar-una-entrevista-de-trabajo/
Timestamp: 2019-11-17 03:35:47+00:00

Document:
Hace ya unos años mientras trabajaba para GM en Latinoamérica, fui contactado telefónicamente por un head hunter corporativo, que prácticamente me "hipnotizó" para decidirme a iniciar un proceso de selección al que, en un principio, no estaba interesado.
Confieso que debido a las características del puesto y al prestigio de la empresa, tenía que (al menos) comprobar las condiciones que ofrecían.
Así que dije que sí, al tiempo que preguntaba sobre la dirección, la fecha y la hora a la que debía acudir para la primera entrevista.
Cuando llegué al lugar, la chica de la recepción me preguntó si tenía más tiempo disponible, ya que la intención era de que esa misma mañana me entrevistasen tres personas en total, pues querían "aprovechar" la oportunidad para darle "rapidez" al proceso.
_”Bueno”…
Dije, pensando que en realidad no había ningún problema, pues tenía el día libre.
La primera entrevista fue realmente rápida y casi rutinaria, pero pude enterarme sobre la posición y las condiciones, las cuales no me terminaron de convencer; no obstante accedí a seguir el proceso, para terminar de asegurarme y también por curiosidad.
Al salir de esta primera entrevista, la chica de la recepción se me acercó para informarme que la persona con la que tenía que verme para la segunda, había salido “un momentito” por un asunto urgente…
Después de una hora me empecé a impacientar, y se lo hice saber a la chica, quién finalmente me comunicó que la tercera persona me entrevistaría antes, de modo de hacer tiempo hasta que llegase la segunda y que probablemente ésta entraría a la sala al llegar, para terminar de hacerlo las dos juntas en una sola entrevista.
Dije de nuevo, pero ya sentía que la situación no era la misma.
Esta tercera persona (a quién me enteré que yo reportaría en caso de ser el elegido), no tenía previsto entrevistarme en ese instante y al parecer esto la había puesto de mal humor, lo que la predispuso a pagar su enfado conmigo, convirtiendo así la entrevista en una situación incómoda y desconsiderada hacia mi persona, por lo que luego de un minuto, yo ya tenía claro que no me interesaba seguir en el proceso bajo esas condiciones y que era hora de terminarlo.
¿Qué hubieras hecho tú llegado ese momento?
La mayoría de los expertos en búsqueda de empleo te dirían que termines la entrevista, pues hay que dejar las puertas abiertas, y terminar de ver todo el panorama, etc, etc, etc… Pero yo te digo (y te recomiendo) que no lo hagas, y que si no te sientes cómodo o no te interesa lo que te están ofreciendo, pues que tú mismo/a tomes la iniciativa y des por terminado el proceso. Sobre todo, porque ellos en una situación similar harían lo mismo contigo, así que no sientas remordimientos.
Simplemente sonríe y de forma calmada diles que lo sientes mucho, pero que ya sabes que el puesto ofrecido no es para ti y que estás seguro de que ellos encontrarán a alguien para cubrirlo, luego di que les agradeces mucho que te hayan llamado, y acto seguido formalizas la despedida con un apretón de manos y la finalizas retirándote tan tranquilo/a como entraste.
Así que la próxima vez que asistas a una entrevista y sientas que el ambiente está enrarecido o que las condiciones no son lo que esperabas, no lo pienses dos veces y no extiendas la situación, dale valor a tu tiempo y a tu persona.
Eso fue lo que yo hice y luego lo volví a hacer un par de veces más en lo que llevo de carrera profesional, hasta ahora (más o menos por la misma razón). Lo curioso es que nunca nadie me lo ha hecho a mí… y aún me sigo preguntando por qué: ¿miedo? ¿falta de personalidad? ... ¿qué piensas? ¿harías lo mismo o eres de los que esperas hasta el final de la entrevista aunque no te interese?
Etiquetas: abandonar,entrevista,Entrevista de trabajo,entrevistador,terminar
0 pensamientos sobre “¿Cuándo se debe abandonar una entrevista de trabajo?”
Marcelo 2 febrero, 2009 en 3:18 am
Parece fácil, pero considerando la situación por la que estamos pasando en donde las ofertas de trabajo son tan escazas y mucha gente mendigando por un empleo.
Andrés Panitsch 2 febrero, 2009 en 4:02 am
Supongo que nadie te lo ha hecho a ti porque no le has faltado a nadie el respeto haciéndolo esperar exageradamente o mostrándote de mal humor por cuestiones ajenas a esa persona.
Creo que si uno es bien recibido -más allá de nuestro propio desinterés- cortar la entrevista es arriesgarse a parecer arrogante o maleducado… yo me quedaría aunque sea para escuchar hasta el final… y además nunca se sabe, tal vez se menciona algo que enciende la chispa…
Jose Miguel Bolivar 2 febrero, 2009 en 8:53 am
Si tienes muy claro que esa empresa no es la tuya me parece normal que des por terminada la entrevista. Pero si hablamos de comportamientos de personas concretas, seguramente me quedara hasta el final. Al fin y al cabo ya he perdido el día y de ese modo podría disponer de más información sobre si me interesa o no la empresa.
Un post interesante para reflexionar.
Luis 2 febrero, 2009 en 9:09 am
Interesante propuesta SM.
Para mí, las entrevistas de trabajo se dividen en dos: las planteadas y hechas con profesionalidad y las que no. Yo suelo recomendar a candidatos o alumnos que si en una entrevista no les tratan con profesionalidad la den fin cómo y cuándo ellos juzguen conveniente.
Si en una entrevista una empresa es desconsiderada y/o poco profesional (o machista, que esa es otra forma de “maltrato” en una entrevista) uno/a ya sabe lo que puede esperarse cuando sea empleado. Si una empresa trata sus entrevistas con potenciales empleados con profesionalidad, te lo hará sentir, aunque surjan imprevistos, retrasos, etc. y en ese caso muchas cosas son disculpables.
Senior Manager Autor del artículo 2 febrero, 2009 en 9:57 am
Precisamente y con más razón aún… el hecho de estar desesperado no debería condicionarnos, si de antemano sabemos que vamos a estar peor dentro de la empresa que afuera buscando un empleo que se ajuste y que nos guste… Pero si que comparto que en situaciones extremas, no hay consejo que valga, pues muchas veces la situación está condicionada por otras variables que no controlamos. No obstante, siempre es bueno reflexionar sobre esta opción que la mayoría no utiliza por temor.
Es una cuestión pesonal que cad quién ha de decidir a lo largo de la entrevista y basándose en lo que vaya sucediendo, la verdad es que es difícil tomar una decisión, pero la mayoría no lo hace por temor y por que culturalmente es lo que nos han enseñado, pero siempre es una opción cuando ya sabemos que no tenemos nada que hacer allí.
Pues si, la decisión es de cada uno, pues mucho tiene que ver con la situación particular en si… cada entrevista es un mundo y cada personalidad también, así que hay que decidir in situ… la intención del post es reflexionar sobre la opción que todos tenemos de marcharnos sin que nos tiemble el pulso.
Yo hago la misma recomendación que sugieres. Y también dejo mucho de la decisión a la percepción del candidato, más que a situaciones concretas, pues el sexto sentido existe y tal vez hay que escucharlo de vez en cuando…¿no?
Juan Martínez de Salinas 2 febrero, 2009 en 10:23 am
Las falta de respeto y educación no las debemos aguantar nunca porque no son justificables. Por lo tanto, si a mi en una entrevista me tratan de forma brusca intentando que yo pague la frustración del que me entrevista con educación le cortaría y le diría que ese no es mi puesto agradeciéndoles su interés.
Si por lo contrario me tratan con profesionalidad y respeto independientemente de que lo ofrecido no sea lo que busco finalizaría la entrevista porque creo que hay que corresponder a la otra parte.
Adrián García 2 febrero, 2009 en 10:53 am
Muchas veces es la propia desesperación por encontrar un trabajo la que nos hace agarrarnos a un clavo ardiendo, a mi me pasó, en un trabajo en el que iba a aprender mucho, pero que me habría atado por dos años con un contrato terrible, y todas las pruebas y entrevistas eran en un solo día y sin tiempo para estudiar pros y contras te querían atar ya desde la misma tarde del proceso.
Sueldo regular, condiciones de trabajo regulares, condiciones del contrato y de parmanencia terribles, pero muchas sonrisas y una necesidad de encontrar trabajo pronto pueden llevarte a tomar decisiones nefastas.
Senior Manager Autor del artículo 2 febrero, 2009 en 11:22 am
Así es, lo importante es identificar que nos sentimos cómodos, pues mucho de lo que absorvemos allí seguro tendrá que ver con la empresa y su funcionamiento real.
Gracias, pues es precisamente lo que trato de exponer… es cierto que en situaciones desesperadas la tendencia es a apuntarse a lo primero que sale sin ver pros ni contras, pero a la larga está demostrado que tener calma y saber escoger es la mejor opción, pues a veces es peor el remedio que la enfermedad.
Gabriel Schwartz 2 febrero, 2009 en 2:37 pm
Hola SM, aquí estoy de nuevo.
Yo creo que trataría de averiguar qué pasó, porqué no parecían demasiado interesados en “cuidarte”.
Lo primero que se me ocurre es que el headhunter forzó la entrevista tanto para ti como para la empresa.
José Luis del Campo Villares 2 febrero, 2009 en 4:23 pm
Sin dudarlo me levantaria y educadamente me iria. Yo lo he hecho una vez en mi carrera profesional teniendo en cuenta que la persona que me estaba entrevistando estaba haciendo lo posible por no seleccionarme ya que en una entrevista previa un subordinado me habia escogido a mi y el eso no lo soportaba. (Gracias Leroy Merlin).
No obstante, hay que tener en cuenta que las circunstancias personales de cada uno son diferentes. Dependiendo de la necesidad que tengas del puesto, puedes hacer “de tripas corazon” y aguantar hasta el final de la entrevista. Lo que si no aguantare, por lo menos yo, son las faltas de respeto.
Lobo estepario 2 febrero, 2009 en 5:56 pm
Si lo que vemos no nos gusta, está claro que hay que huir. Con corrección y buenas maneras, como mu bien bien apuntas, y a otra cosa…
Somos nuestra propia marca y debemos cuidar nuestra imagen y autoestima. Si hay que mendigar, siempre habrá tiempo para ello.
Yoriento 2 febrero, 2009 en 8:37 pm
Como bien dice José Luis, “hay que tener en cuenta que las circunstancias personales de cada uno son diferentes. Dependiendo de la necesidad que tengas del puesto, puedes hacer “de tripas corazon” y aguantar hasta el final de la entrevista.”
Cada uno debe decidir, siempre con corrección, pros y contras de una forma u otra de actuar. 😉
Senior Manager Autor del artículo 3 febrero, 2009 en 9:32 pm
Pues fíjate que a mi también se me ocurrió lo de forzar la entrevista, pero de eso ya hace unos años así que no recuerdo muchos aspectos.
Si, exactamente lo que hice pero un poco más líado por las circunstancias… Sólo hay que entender y saber que no hay que dejarse empujar hacia un empleo por simple desespero.
Lo malo es que culturalmente la gente va a la entrevista con actitud de subordinado, cuando en la realidad ambos contendientes son iguales, por eso mendigar no está en mi vocabulario.
Pues si, la idea es saber que tienes la potestad de levnatarte, siempre que según el caso lo creas conveniente… Cada entrevista es un mundo.
Agustí López 4 febrero, 2009 en 11:26 am
Hola SM, de nuevo coincido con tu exposición, yo también abandoné una entrevista justo en el momento que la persona de la que hubiera colgado jerárquicamente empezó a explicar porqué no necesitaban a alguien de mi perfil…Y no me arrepiento. No hay porqué aguantar según qué si te lo puedes permitir. También es verdad que mi situación personal no era agobiante.
Recientemente en un proceso de selección organizado por nosotros para un cliente un candidato finalista abandonó la entrevista a los 30 segundos. Llegó, dio la mano y se sentó. Antes de que le dijeran nada dijo “yo sólo he venido a hablar de dinero, quiero cobrar X, que es Y más de lo que ya estoy cobrando”, ante lo cual la conversación quedó totalmente rota…y tenía muchas posibilidades.
Yo soy de los que piensa que la selección debe ser por las dos partes y que si ya ni te entiendes ni te entienden ni conectas ni creen en ti ni tu en ellos ni te respetan lo más mínimo, ¿para qué seguir? Si luego todo van a ser problemas con un inicio así.
Pero eso sí, siempre con educación y respeto.
Senior Manager Autor del artículo 4 febrero, 2009 en 2:35 pm
Vaya, ya veo que hay experiencias para todo …y que fuerte lo que me comentas sobre el chico ese que quería cobrar “X”, …la verdad es que se está perdiendo el respeto y el protocolo que antes existía al asistir a una entrevista.
Ignacio Duelo 5 febrero, 2009 en 2:38 pm
Hola Senior. Una vez fui a una entrevista y vino una chica de RRHH que me empezó a tratar de manera agresiva, supongo que después de haber leído algún manual sobre cómo poner a prueba a los postulantes o algo así. En un momento le dije que me había recibido en la carrera universitaria trabajando todo el día, y me interrumpió: “¿Eso es un logro para vos?”. Sentí que lo suyo era una falta de respeto, porque yo consideraba que sí, que había sido un logro en circunstancias que ella no conocía. Tuve ganas de levantarme e irme pero no lo hice, aunque seguí contestando sus preguntas en un tono distinto, que ella notó. Por supuesto, la entrevista no fue exitosa.
siempre me ha llamado la atención lo ridículas que pueden llegar a ser esas entrevistas, o muchos tests que se hacen y no sirven para nada si se trata de evaluar realmente si sirves para el trabajo.
Senior Manager Autor del artículo 5 febrero, 2009 en 3:14 pm
Es curioso como casi todos tenemos alguna experiencia de este tipo, y si, en muchas ocasiones las entrevistas son sesiones estériles que no llevan a nada, pero lo importante es verlas como simples vehículos que nos llevan (o no) al trabajo que buscamos, hay que hacerlo así o seguiremos muriendo de rabia frente a situaciones como la que comentas aquí.
Directivo Pyme 6 febrero, 2009 en 11:47 am
No te hacen lo mismo porque les dejas a toooooos acojonaos en la silla con su sapiencia y expertise
Directivo Pyme 6 febrero, 2009 en 11:55 am
Hay un empresa de head hunting que usa estas tácticas y …
no es cuestión de que sepas comportarte bajo presión o que te fuerzen a una situación incómoda para ver tus reacciones, sino que…
al final no sabes si irte o partirle la cara al entrevistador.
y digo yo es necesario menospreciar a la peña para saber si son aptos o no para un puesto. Es más, considero que es la empresa o contratador que tiene el deber de proporcionarte un trabajo que te desarrollo como persona y profesional y a la vez el consiga su objetivo. Es decir, una empresa rentable…
Olvidaba que muchas veces los contratadores no son los empresarios, sino otros empleados que a su vez en la mayoría de ocasiones no tienen ni pajolera idea de la visión del empresario. Entonces usan ese “momento de poder” para fastidiar a otro gran profesional (tu), haciéndote sentir mal y menos valioso cuando son ellos los verdaderos inútiles. Porque en definitiva, dejan escapar al más valioso factor humano con el que podrían contar, TU. Que además, de desarrollarte, estabas dispuesto a hacer rico al empresario con tu entrega.
Ale, agur a toos!!!
Senior Manager Autor del artículo 7 febrero, 2009 en 9:15 am
je je, Bueno, confieso que puedo ser intimidatorio cuando la situación lo amerita.
En relación a tu 2do comment… Es cierto, en dos multinacionales que conozco las entrevistas las hacen los mismos supervisores y las efectúan de forma muy subjetiva, todo un fallo.
anonimo 17 junio, 2010 en 11:09 pm
a mi me paso algo parecido con plaza vea del peru aqui son muy explotadores y apoyo la opinion de la persona que difundio este mensaje la verdad hay que hacernos valer nuestra presencia como profesionales y si los empresarios les dicen que ustedes no son indispensables para la empresa pues ustedes digan que tampoco la empresa es indispensable para ustedes pues hay muchas gracias a todos y exitos desde peru

References: artículo 2
 artículo 2
 artículo 3
 artículo 4
 artículo 5
 artículo 7