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Publicado en BOE n�m. 308 de 23 de Diciembre de 2008
Vigencia desde 23 de Abril de 2009. Esta revisi�n vigente desde 27 de Abril de 2015
Art�culo 3 �Comisi�n t�cnica de prevenci�n y reparaci�n de da�os medioambientales
Art�culo 4 �Recopilaci�n y difusi�n de informaci�n relevante para la reparaci�n medioambiental
Art�culo 5 �Concurrencia de normas aplicables
CAP�TULO II.� Reparaci�n de los da�os medioambientales
SECCI�N 1.� Determinaci�n del da�o medioambiental
Art�culo 6 �Recopilaci�n de informaci�n
Art�culo 7 �Determinaci�n del da�o medioambiental
Art�culo 8 �Identificaci�n del agente causante del da�o
Art�culo 9 �Caracterizaci�n del agente causante del da�o
Art�culo 10 �Identificaci�n de los recursos naturales y servicios afectados
Art�culo 11 �Cuantificaci�n del da�o
Art�culo 12 �Extensi�n del da�o
Art�culo 13 �Intensidad del da�o
Art�culo 14 �Escala temporal del da�o
Art�culo 15 �Evaluaci�n de la significatividad del da�o
Art�culo 16 �Significatividad del da�o por referencia al recurso natural afectado
Art�culo 17 �Significatividad del da�o por referencia al tipo de agente
Art�culo 18 �Otros criterios para la determinaci�n de la significatividad del da�o
Art�culo 19 �Determinaci�n del estado b�sico
SECCI�N 2.� Determinaci�n de las medidas reparadoras
Art�culo 20 �Finalidad de la reparaci�n
Art�culo 21 �Identificaci�n de las medidas de reparaci�n primarias
Art�culo 22 �Supuestos para la aplicaci�n de las medidas de reparaci�n complementaria y compensatoria
Art�culo 23 �Identificaci�n de las medidas de reparaci�n complementaria y compensatoria
Art�culo 24 �Lugar de reparaci�n
Art�culo 25 �Contenido del proyecto de reparaci�n
Art�culo 26 �Aprobaci�n del proyecto de reparaci�n
Art�culo 27 �Proyectos que deban ser sometidos a evaluaci�n de impacto ambiental
Art�culo 28 �Ejecuci�n del proyecto de reparaci�n
Art�culo 29 �Generaci�n de un estado de conservaci�n superior al estado b�sico
SECCI�N 3.� Seguimiento y vigilancia del proyecto de reparaci�n
Art�culo 30 �Seguimiento del proyecto de reparaci�n
Art�culo 31 �Informe final de cumplimiento
Art�culo 32 �Cumplimiento de la ejecuci�n del proyecto de reparaci�n
CAP�TULO III.� Garant�a financiera obligatoria
SECCI�N 1.� Determinaci�n de la garant�a financiera obligatoria
Art�culo 33 �Garant�a financiera obligatoria y comunicaci�n a la autoridad competente
Art�culo 34 �Elaboraci�n del an�lisis de riesgos medioambientales
Art�culo 35 �An�lisis de riesgos medioambientales sectoriales
Art�culo 36 �C�lculo de la garant�a financiera mediante tablas de baremos
Art�culo 37 �Operadores exentos de constituir garant�a financiera
Art�culo 38 �Actualizaci�n de la cuant�a m�nima de la garant�a financiera
Art�culo 39 �Continuidad de la cobertura de la garant�a financiera
Art�culo 40 �Garant�a financiera en caso de pluralidad de actividades o instalaciones
SECCI�N 2.� Reglas espec�ficas para las diferentes modalidades de garant�as financieras
Art�culo 41 �Avales
Art�culo 42 �Reservas t�cnicas
Art�culo 43 �Reposici�n de avales y reservas t�cnicas
Art�culo 44 �Fondo de compensaci�n de da�os medioambientales del Consorcio de Compensaci�n de Seguros
SECCI�N 3.� Verificaci�n del an�lisis de riesgos medioambientales
Art�culo 45 �Verificaci�n del informe de an�lisis de riesgos medioambientales
Art�culo 46 �Requisitos m�nimos de los verificadores
Disposici�n adicional primera �Remisi�n de informaci�n a la Comisi�n t�cnica de prevenci�n y reparaci�n de da�os medioambientales
Disposici�n adicional segunda �R�gimen econ�mico de la Comisi�n t�cnica de prevenci�n y reparaci�n de da�os medioambientales
Disposici�n adicional tercera �Adaptaci�n de los seguros existentes
Disposici�n adicional cuarta �Revisi�n de los m�todos para la fijaci�n de la cuant�a de la garant�a financiera y para la reparaci�n del da�o medioambiental
Disposici�n adicional quinta �Reconocimiento de las garant�as financieras de responsabilidad medioambiental de otro Estado miembro de la Uni�n Europea
Disposici�n adicional sexta �Adaptaci�n de an�lisis de riesgos medioambientales existentes
Disposici�n final primera �Realizaci�n de los an�lisis de riesgos medioambientales
Disposici�n final segunda �Garant�as financieras obligatorias por explotaci�n de instalaciones de residuos de industrias extractivas
Aspectos t�cnicos de la determinaci�n del da�o medioambiental
I.� Identificaci�n de los recursos naturales y servicios afectados
II.� Extensi�n del da�o
III.� Intensidad del da�o
IV.� Fuentes de informaci�n para la determinaci�n del estado b�sico
Metodolog�a para el c�lculo de las medidas de reparaci�n complementaria y compensatoria
I.� Criterios de equivalencia
II.� Selecci�n del criterio de equivalencia
III.� An�lisis de equivalencia de recursos
IV.� Estimaci�n de las p�rdidas de recursos naturales o de servicios de los recursos naturales
V.� Estimaci�n de las ganancias de recursos naturales o de servicios de los recursos naturales obtenidas mediante la reparaci�n complementaria o compensatoria
VI.� Ajuste de las p�rdidas y las ganancias de recursos naturales o de servicios de los recursos naturales
VII.� T�cnicas de valoraci�n alternativas
VIII.� Tasa de intercambio entre recursos o servicios perdidos y los ganados a trav�s de la reparaci�n
ANEXO III .�Metodolog�a para la estimaci�n de un �ndice de da�o medioambiental asociado a cada escenario accidental
I.� Tablas con los par�metros relativos a cada grupo de combinaciones agente-recurso
II.� Valores de los multiplicadores
III.� Reparto del volumen de vertido en afecci�n combinada a los recursos suelo y agua subterr�nea
ANEXO IV .�Contenido m�nimo de la declaraci�n responsable prevista en el art�culo 33
BOE 26 Marzo 2009. Correcci�n de errores RD 2090/2008 de 22 Dic. (reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007 de 23 Oct., Responsabilidad Medioambiental)
RD 183/2015 de 13 Mar. (modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la L 26/2007 de 23 Oct., Responsabilidad Medioambiental, aprobado por RD 2090/2008 de 22 Dic.)
Art�culo 3 redactado por el n�mero uno del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril). Art�culo 33 redactado por el n�mero tres del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril). Art�culo 34 redactado por el n�mero cuatro del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril). N�mero 4 del art�culo 35 redactado por el n�mero cinco del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril). N�mero 1 del art�culo 36 redactado por el n�mero seis del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril). Art�culo 37 redactado por el n�mero siete del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril). Art�culo 38 redactado por el n�mero ocho del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril). N�mero 1 del art�culo 40 redactado por el n�mero nueve del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril). N�mero 2 del art�culo 40 redactado por el n�mero nueve del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril). N�mero 3 del art�culo 44 redactado por el n�mero diez del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril). N�mero 4 del art�culo 44 redactado por el n�mero diez del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril). Secci�n 3.� del cap�tulo III suprimido por el n�mero once del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril). Disposici�n adicional tercera redactada por el n�mero doce del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril). Disposici�n adicional sexta redactado por el n�mero trece del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril). Disposici�n final primera redactada por el n�mero catorce del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril). Apartado 2 del ep�grafe III del anexo II redactado por el n�mero quince del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril). Apartado 4 del ep�grafe III del anexo II redactado por el n�mero quince del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril). Anexo III introducido por el n�mero diecis�is del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril). Anexo IV introducido por el n�mero diecisiete del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril). Letra e) del n�mero 1 del art�culo 25 renumerada por el n�mero dos del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril).
R.D. 2090/2008, 22 diciembre rectificado por Correcci�n de errores (�B.O.E.� 26 marzo 2009).
La Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, por medio de la cual se incorpora al ordenamiento jur�dico interno la Directiva comunitaria 2004/35/CE, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de abril de 2004, sobre responsabilidad medioambiental en relaci�n con la prevenci�n y reparaci�n de da�os medioambientales, establece un nuevo r�gimen jur�dico de reparaci�n de da�os medioambientales de acuerdo con el cual los operadores que ocasionen da�os al medio ambiente o amenacen con ocasionarlo deben adoptar las medidas necesarias para prevenir su causaci�n o, cuando el da�o se haya producido, para devolver los recursos naturales da�ados al estado en el que se encontraban antes de la causaci�n del da�o. Con tal finalidad, la Ley 26/2007, de 23 de octubre, establece, en su anexo II, un marco general de actuaci�n que deber� observar la administraci�n competente a la hora de determinar de qu� manera se debe reparar el da�o al suelo, al agua, a la costa o a las especies silvestres y los h�bitat, en funci�n del recurso natural de que se trate.
Por otra parte, la Ley 26/2007, de 23 de octubre, prev� que los operadores previstos en su anexo III constituyan garant�as financieras con las que hacer frente a las responsabilidades medioambientales en las que puedan incurrir. Para la fijaci�n de la cobertura de tales garant�as se debe disponer de un m�todo de c�lculo eficaz y homog�neo, que no genere distorsiones en el funcionamiento del mercado interior y permita definir con precisi�n y un grado m�nimo de certeza el montante econ�mico del riesgo ambiental al que est� expuesto un operador en el desarrollo de sus actividades econ�micas y profesionales. As�, el art�culo 24 de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, establece que el Gobierno deber� establecer los criterios t�cnicos que permitan evaluar la intensidad y la extensi�n del da�o medioambiental y determinar el m�todo que garantice una evaluaci�n homog�nea de los escenarios de riesgos y de los costes de reparaci�n asociados a cada uno de ellos y asegure una delimitaci�n uniforme de la definici�n de las coberturas que resulten necesarias para cada actividad o instalaci�n.
En relaci�n con ambas cuestiones, la disposici�n final tercera de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, contiene la habilitaci�n de desarrollo a favor del Gobierno, al cual faculta para, previa consulta a las comunidades aut�nomas, dictar en su �mbito de competencias las disposiciones necesarias para el desarrollo y la ejecuci�n del cap�tulo IV, relativo al r�gimen jur�dico de las garant�as financieras, y de los anexos de la Ley, entre los cuales se incluyen el anexo I sobre criterios para determinar la significatividad del da�o en las especies silvestres o en los h�bitat, el anexo II sobre reparaci�n del da�o medioambiental y el anexo VI sobre la informaci�n que las administraciones p�blicas deben facilitar al Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino en materia de responsabilidad medioambiental. En definitiva, este reglamento aborda un desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, cumpli�ndose lo dispuesto en esa misma disposici�n final tercera respecto a la obligaci�n temporal de aprobarlo antes del 31 de diciembre de 2008.
El reglamento cuenta con un total de 46 art�culos, agrupados en tres cap�tulos, seis disposiciones adicionales y dos finales, as� como dos anexos.
El cap�tulo I contiene las disposiciones generales e incluye cuatro art�culos sobre definiciones, cooperaci�n entre administraciones p�blicas, recopilaci�n y difusi�n de informaci�n relevante para la reparaci�n del medio ambiente y concurrencia de normas aplicables. En relaci�n con la cooperaci�n y colaboraci�n entre administraciones p�blicas, se crea la Comisi�n t�cnica de prevenci�n y reparaci�n de da�os medioambientales, que se integra por representantes de la Administraci�n General del Estado y de las comunidades aut�nomas, y cuyo prop�sito general es facilitar el intercambio de informaci�n y el asesoramiento en materia de responsabilidad medioambiental. En el dise�o de esta Comisi�n se ha optado por una configuraci�n flexible, de manera que se incorporan al reglamento unos preceptos de car�cter general que permitan su puesta en marcha, tales como los relativos a su composici�n y funciones, para que sea la propia Comisi�n quien concrete sus normas de funcionamiento y de adopci�n de acuerdos. S� se prev�, dado el car�cter marcadamente t�cnico del �rgano, que la Comisi�n acuerde, con la finalidad de realizar los trabajos preparatorios de los asuntos que aquella deba tratar, la creaci�n de comit�s de composici�n especializada en los que participen, entre otros, expertos de reconocido prestigio en funci�n de la materia de que se trate en cada caso.
El art�culo 4 impone al Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino la pol�tica de facilitar al operador el cumplimiento de sus obligaciones legales, en particular en relaci�n con la puesta a disposici�n del p�blico de toda aquella informaci�n necesaria para hacer frente a la reparaci�n de los da�os medioambientales, tales como la relativa a la determinaci�n del estado b�sico, a los umbrales de toxicidad o a los datos m�s relevantes sobre experiencias previas.
El cap�tulo I se cierra con un art�culo sobre concurrencia de normas, el cual prev� que, en el momento en que los operadores pongan en conocimiento de la autoridad competente la informaci�n relativa a un da�o ambiental, dicha autoridad deber� valorar si la reparaci�n se realiza conforme al sistema previsto en la Ley 26/2007, de 23 de octubre, y el propio reglamento o se realiza conforme a lo dispuesto en otra normativa sectorial, dentro del marco que permite el art�culo 6.3 de la citada Ley. Necesariamente este an�lisis jur�dico requerir� en cada caso concreto una ponderaci�n de los intereses implicados y la interpretaci�n de las reglas de concurrencia a la luz del criterio de razonabilidad que inspira tanto la Ley 26/2007, de 23 de octubre, como la directiva que traspone. Como supuestos de aplicaci�n de este art�culo, pueden citarse a t�tulo de ejemplo, aquellos casos en los que el da�o pueda repararse de manera simplificada cuando �ste revista menor entidad o cuando proceda la aplicaci�n de la legislaci�n de emergencias. En estos casos ser� necesario que existan servicios espec�ficos y suficientes, as� como procedimientos normalizados para atender a dicha reparaci�n que en todo caso, deber� alcanzar resultados equivalentes a los que se hubieran obtenido al aplicar este reglamento.
El cap�tulo II proporciona, en conjunci�n con los dos anexos, un marco metodol�gico para determinar el da�o medioambiental que se ha producido y, en funci�n de su alcance, establecer las medidas de reparaci�n necesarias en cada caso.
La determinaci�n del da�o medioambiental, que se regula en la secci�n 1.�, comprende la realizaci�n de una serie operaciones encaminadas, en primer lugar, a identificar el agente causante del da�o y los recursos naturales y servicios afectados; en segundo lugar, a cuantificar el da�o en funci�n de su extensi�n, intensidad y escala temporal y, finalmente, a evaluar su significatividad. El reglamento incluye en su anexo I una descripci�n pormenorizada de algunos aspectos t�cnicos asociados a este proceso de determinaci�n. Por otro lado, dado que la determinaci�n de la significatividad del da�o es una operaci�n crucial, puesto que sobre ella descansa la aplicabilidad del sistema de responsabilidad medioambiental, se ha procurado recurrir a criterios que garanticen la objetividad en esa labor de apreciaci�n. Por ello, cuando ha sido posible, se ha optado referir dicha significatividad a los est�ndares ya previstos en otras normas para cada recurso natural, dado que reflejan lo debe entenderse por un estado razonable conservaci�n de cada uno de ellos, y por ende, permiten calificar la alteraci�n adversa de ese estado como un da�o significativo que debe repararse.
En relaci�n con la significatividad del da�o a las aguas subterr�neas, se fijan criterios en el art�culo 16.2, sin perjuicio de su revisi�n, si fuera necesario cuando se promulguen las normas de transposici�n de la Directiva 2006/118/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 12 de diciembre de 2006, relativa a la protecci�n de las aguas subterr�neas contra la contaminaci�n y el deterioro.
Adem�s de los criterios de significatividad del da�o que toman como referencia el recurso natural afectado, tambi�n se han incluido criterios basados en el tipo de agente que lo genera, especialmente para aprovechar la creciente informaci�n y experiencia que existe en el campo de los agentes qu�micos. Asimismo, se incluye un criterio subsidiario para determinar la significatividad de los da�os a las aguas, y a los suelos ya contaminados en aquellos casos en que no fuera posible determinarlo conforme a las reglas anteriores. Este criterio, que se basa en servicio de acogida o de h�bitat que prestan el suelo y las aguas, presume que los da�os a los citados recursos naturales tendr�n car�cter significativo cuando lo sean los da�os a las especies silvestres que los habitan. Por otro lado, la aplicaci�n de este criterio a los suelos contaminados es necesaria puesto que en estos casos resultar�a inoperante recurrir al criterio previsto en el art�culo 16.3 del Reglamento, que remite a la normativa sobre suelos contaminados y que parte de la hip�tesis de que el suelo estaba limpio antes del da�o.
La secci�n se cierra con un art�culo referido a la determinaci�n del estado b�sico, entendido, conforme a la definici�n recogida en la Ley 26/2007, de 23 de octubre, como aquel en el que, de no haberse producido el da�o medioambiental se habr�an hallado los recursos naturales y los servicios en el momento en que sufrieron el da�o. Respecto a esta definici�n, el reglamento a�ade una precisi�n importante para aclarar que el estado b�sico debe determinarse en relaci�n con el agente causante del da�o y, por tanto, no hace referencia a un estado ideal de conservaci�n del medio receptor, sino a aquel que presentara �ste en el momento inmediatamente anterior a la actuaci�n del agente. Ser�n, por tanto, las variables vinculadas a dicho agente las que habr� que analizar antes y despu�s del da�o. Por otro lado, se prev�n los supuestos en los que la determinaci�n del estado b�sico deber� tener en cuenta la posible evoluci�n que hubieran tenido los recursos naturales de no haberse producido el da�o: cuando exista informaci�n hist�rica fehaciente que demuestre la tendencia evolutiva de dichos recursos naturales o la previsi�n de que exista un cambio de uso del suelo en un instrumento de planeamiento con anterioridad a la producci�n del da�o.
En la secci�n 2.� se regulan las medidas de reparaci�n primaria, complementaria y compensatoria. Los preceptos sobre reparaci�n primaria no entra�an mayor dificultad pues son reflejo de la reparaci�n que tradicional y principalmente se ha venido realizando de los da�os al medioambiente. As�, el reglamento expone las distintas medidas que deben conducir a la restituci�n del estado b�sico, tales como la eliminaci�n, retirada o neutralizaci�n del agente causante del da�o, la reposici�n del recurso afectado o la recuperaci�n natural y se�ala la necesidad de estudiar distintas alternativas de reparaci�n primaria para seleccionar la m�s adecuada en cada caso.
Mayor novedad presentan las pautas que se prev�n para la determinaci�n de las medidas de reparaci�n complementaria y compensatoria y en cuya elaboraci�n se han tomado como referencia los trabajos y estudios elaborados por la Comisi�n Europea sobre la metodolog�a necesaria para aplicar la Directiva 2004/35/CE (Proyecto REMEDE). Siguiendo los criterios que proporciona el anexo II de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, se ha tratado de reflejar los supuestos en que debe acometerse una reparaci�n complementaria, incidiendo en el supuesto de que la reparaci�n primaria no se considere razonable, bien porque el plazo necesario para su efectividad, bien porque su coste, resulten desproporcionados en relaci�n con el beneficio ambiental que se vaya a obtener. Adem�s, con la finalidad de reducir el grado de indeterminaci�n que pueda suponer la apreciaci�n de dicho beneficio ambiental, se prev� que se tenga en cuenta el valor social de los recursos y servicios naturales perdidos, entendido �ste como expresi�n monetaria del bienestar o utilidad que aquellos generan. No obstante, debe matizarse que con la inclusi�n de esta alusi�n al valor social de los recursos naturales no se pretende excluir otros criterios que igualmente conduzcan a dicha apreciaci�n. En todo caso, el car�cter desproporcionado del coste del proyecto deber� acreditarse en una memoria econ�mica que lo justifique que tendr� car�cter p�blico y que deber� ser especialmente analizada por la autoridad competente en el momento de la aprobaci�n del proyecto. Por otro lado, la tipolog�a de medidas de reparaci�n se cierra con las medidas compensatorias que se aplicar�n para �compensar� las p�rdidas provisionales de recursos naturales y servicios desde que se produce el da�o hasta que produce efecto la reparaci�n primaria, o en su caso, complementaria.
Puesto que, tanto la reparaci�n complementaria como la compensatoria suponen la creaci�n adicional de recursos naturales y de servicios, es necesaria la aplicaci�n de criterios de equivalencia que permitan calcular esos nuevos recursos que se van a generar con la reparaci�n para que sean del mismo tipo, calidad y cantidad que los da�ados. El anexo II describe de forma pormenorizada los supuestos en los que deber� aplicarse cada criterio de equivalencia (recurso-recurso, servicio-servicio, valor-valor, valor-coste), siendo los criterios recurso-recurso y servio-servicio los que tienen car�cter prioritario, al garantizar un mayor grado de sustituci�n entre los recursos y servicios da�ados, y aqu�llos que pueden obtenerse a trav�s de la reparaci�n. Ambos criterios requieren la aplicaci�n de una metodolog�a denominada An�lisis de Equivalencia de Recursos, que como se ha se�alado, se desarrolla siguiendo los trabajos del proyecto REMEDE. Asimismo, este anexo contempla los supuestos en los que ser� necesario acudir a los m�todos de valoraci�n que ofrece el an�lisis econ�mico.
En el �mbito de la reparaci�n complementaria y compensatoria requiere una menci�n especial el lugar en el que debe acometerse dicha reparaci�n. As�, se opta por acudir preferentemente al lugar donde se ha producido el da�o -o en el lugar m�s cercano a la ubicaci�n de los recursos naturales y servicios da�ados-, aunque si esto no resulta posible o adecuado, la autoridad competente podr� acordar que la reparaci�n se realice en un lugar alternativo vinculado geogr�ficamente a los citados recursos naturales, entendiendo que existe dicha vinculaci�n cuando pueda establecerse una conexi�n ecol�gica, territorial o paisaj�stica. En los casos en que la reparaci�n se efect�e en un lugar distinto al da�ado, si bien se prev� que el operador deber� tener en cuenta los intereses de la poblaci�n afectada, corresponde especialmente a la autoridad competente velar por la adecuada ponderaci�n de dichos intereses en el momento de la aprobaci�n del proyecto.
La secci�n 2.� finaliza con la previsi�n de que la autoridad competente, en aquellos casos en que los recursos naturales se encontraran en un estado de conservaci�n no favorable o degradado en el momento anterior al da�o, pueda realizar directamente el proyecto de reparaci�n o convenga con el operador la realizaci�n de un proyecto encaminado a mejorar el estado previo de los recursos naturales. Esta facultad de mejora del estado b�sico tiene car�cter potestativo para la autoridad competente, de manera que no supondr� un coste adicional para la misma si no opta por asumirlo y, en ning�n caso, cuando la reparaci�n corresponda a otro sujeto conforme a la normativa sectorial aplicable.
Por otro lado, este cap�tulo tambi�n persigue, con la finalidad de garantizar un m�nimo de seguridad jur�dica al operador, trazar el esquema general de actuaci�n en caso de que se genere un da�o, que b�sicamente consiste en lo siguiente: una vez comunicado el da�o a la autoridad competente el operador deber� concretar en un proyecto las medidas necesarias para reparar el da�o. Dicho proyecto deber� ser valorado y aprobado por la autoridad competente y, una vez concluida su ejecuci�n, objeto de un informe final de cumplimiento que elaborar� el operador y que deber� presentara a la citada autoridad para recabar su conformidad. As�, el cap�tulo II se cierra con la secci�n 3.�, que contiene una serie de preceptos relativos al seguimiento y vigilancia del proyecto de reparaci�n durante la fase de ejecuci�n y cuestiones relativas al informe final de cumplimiento.
El cap�tulo III aborda los aspectos relativos a la garant�a financiera obligatoria y se divide en tres secciones. La secci�n 1.� est� dedicada a la determinaci�n de la citada garant�a y el n�cleo central de esta regulaci�n es la descripci�n de los pasos necesarios para el c�lculo de su cuant�a. Como prev� el art�culo 24.3 de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, dicho c�lculo debe partir de una evaluaci�n homog�nea de los escenarios de riesgos y de los costes de reparaci�n por lo que es necesario que este reglamento prevea el alcance y el contenido del correspondiente an�lisis de riesgos. Adem�s, para proporcionar seguridad a la determinaci�n final de la cuant�a de la garant�a se prev� que el an�lisis de riesgos deba ser verificado por un organismo acreditado.
Para la fijaci�n de la cuant�a de la garant�a financiera se tomar� como punto de partida el an�lisis de riesgos que deber�: Identificar los escenarios accidentales y su probabilidad de ocurrencia; establecer el valor monetario del da�o asociado a cada escenario a partir de la cuantificaci�n del da�o y del coste de la reparaci�n primaria; y determinar el riesgo asociado a estos escenarios, entendido �ste como producto de la probabilidad de ocurrencia y el valor del da�o de cada escenario; seleccionar los escenarios accidentales de menor coste asociado que agrupen el 95 por ciento del riesgo total y, en �ltimo lugar, establecer como propuesta de cuant�a de la garant�a la del da�o medioambiental m�s alto entre los escenarios seleccionados. Este criterio de selecci�n de los escenarios de referencia pretende alcanzar un equilibrio entre los riesgos cubiertos y la cuant�a de la garant�a. As� se mantiene un elevado nivel de cobertura, al quedar incluidos los escenarios que agrupan el 95 por ciento del riesgo total, si bien se excluyen del c�lculo los escenarios m�s improbables y de coste manifiestamente m�s alto, puesto que su inclusi�n sesgar�a la cuant�a de la garant�a hacia un coste excesivo para el operador.
Finalmente, la autoridad competente determinar� la cuant�a de la garant�a tras la comprobaci�n del cumplimiento de los requisitos formales de la propuesta presentada por el operador en su an�lisis de riesgos.
Evidentemente, aunque este an�lisis de riesgos responde exclusivamente a las exigencias legales que configuran la garant�a financiera, nada impide que, con car�cter voluntario, este an�lisis pueda atender a otras finalidades m�s amplias y habituales en el campo medioambiental, como pueda ser la prevenci�n de los da�os ambientales que una determinada actividad pueda generar.
En cuanto a la elaboraci�n del an�lisis de riesgos, se seguir� la metodolog�a prevista en el propio reglamento y en la norma UNE 150008 u otras equivalentes. Ahora bien, con el objetivo de facilitar la realizaci�n de dicho an�lisis, se flexibilizan las reglas aplicables a la determinaci�n del da�o, ya que podr�a resultar excesivo exigir el mismo grado de detalle para determinar un da�o hipot�tico que un da�o que ya se ha producido. En todo caso, se mantienen una serie de par�metros que deber�n valorarse con el fin de asegurar una correspondencia entre la cobertura de la garant�a y el estudio que se realizar� para evaluar y reparar el da�o. Asimismo, con la misma finalidad de flexibilizaci�n, se establecen dos reglas espec�ficas para simplificar la cuantificaci�n del da�o. La primera regla permite la utilizaci�n de modelos de simulaci�n del comportamiento del agente causante del da�o; la segunda establece unos valores concretos para la intensidad del da�o. Estos valores son calculados a partir de la regla general sobre niveles de intensidad del da�o prevista en el art�culo 2 e), y representan la media aritm�tica de los l�mites establecidos para cada uno de los citados niveles.
Para facilitar la evaluaci�n de los escenarios de riesgos as� como para reducir el coste de su realizaci�n, el Reglamento prev� distintos instrumentos de car�cter voluntario, tales como los an�lisis de riesgos medioambientales sectoriales y las tablas de baremos. Los an�lisis sectoriales, que deber�n ser particularizados para cada caso concreto, pueden consistir bien en modelos de informe de riesgos ambientales tipo -los denominados MIRAT- bien en gu�as metodol�gicas cuando la heterogeneidad de las actividades que integren un mismo sector as� lo requiera. En ambos casos se requerir� informe de la Comisi�n t�cnica de prevenci�n y reparaci�n de da�os medioambientales y su difusi�n corresponder� al Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino. Ambos instrumentos, tal y como se deriva de la disposici�n final �nica del Reglamento, deber�n estar elaborados antes de la aprobaci�n de las �rdenes ministeriales previstas en la disposici�n final cuarta de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, para la exigibilidad de la garant�a financiera obligatoria. Las tablas de baremos est�n previstas para los sectores o peque�as y medianas empresas que, por su alto grado de homogeneidad, permitan la estandarizaci�n de sus riesgos ambientales. Dichas tablas podr�n incluirse en las citadas �rdenes ministeriales.
En esta misma secci�n, se establecen las reglas para la actualizaci�n del an�lisis de riesgos y de la garant�a financiera, la continuidad de esta garant�a y, por �ltimo, se prev�n los supuestos en que una pluralidad de actividades o instalaciones pueden garantizarse a trav�s de un �nico instrumento de garant�a. El Reglamento permite que cuando un operador desarrolle su actividad en m�s de una instalaci�n pueda elegir entre instrumentos de garant�a independientes o una �nica garant�a para varias instalaciones. En este segundo caso, dado que supone una flexibilizaci�n de la regla general de una garant�a por instalaci�n o por actividad, para asegurar que, si se produce un da�o medioambiental en una instalaci�n, la garant�a no se agote para el resto y que se mantenga un nivel de cobertura suficiente, se establece una cl�usula de reposici�n de la garant�a. Adem�s en estos casos, se establece una regla de conexi�n territorial para determinar ante qu� autoridad competente se presentar� la garant�a.
En relaci�n con la continuidad de la garant�a financiera se prev� que deba mantenerse en vigor durante todo el per�odo de actividad, con independencia de que pueda renovarse alguno de sus elementos, tales como la modalidad de garant�a por la que se opte o la entidad financiera o aseguradora con la que se suscriba.
La secci�n 2.� del cap�tulo III de las garant�as financieras recoge las previsiones espec�ficas de cada una de las tres modalidades de garant�a financiera: el aval, la reserva t�cnica y la p�liza de seguro. En relaci�n con el aval se establecen los requisitos para su constituci�n y reposici�n, remiti�ndose para lo dem�s a su normativa reguladora espec�fica. Respecto a la reserva t�cnica se regula su constituci�n, su materializaci�n en t�rminos que garanticen la estabilidad de la inversi�n, as� como su reposici�n. Y, por �ltimo, en cuanto al seguro, se desarrolla la actuaci�n del Fondo de compensaci�n de da�os medioambientales del Consorcio de Compensaci�n de Seguros: se determina la fijaci�n del recargo sobre la prima por la Direcci�n General de Seguros y Fondos de Pensiones, se establecen las exclusiones y l�mites de la cobertura del Fondo, y se prev� la obligaci�n de las entidades de aseguradoras de conservaci�n de la informaci�n relativa a los contratos de seguro suscritos para dar cobertura a esta garant�a financiera obligatoria durante el �mbito de la responsabilidad medioambiental.
La secci�n 3.� est� dedicada a la verificaci�n del an�lisis de riesgos medioambientales, y en ella se establecen los aspectos que, al menos, deben comprobarse en el proceso de verificaci�n y los requisitos m�nimos que han de cumplir los verificadores.
Por �ltimo, respecto a las disposiciones de cierre merecen un comentario cuatro de ellas. Las disposiciones adicionales tercera y sexta incluyen cl�usulas de adaptaci�n de los seguros y de los an�lisis de riesgos medioambientales ya existentes a la entrada en vigor del reglamento para que se puedan sustituir o completar con la finalidad de que se cubran tambi�n las responsabilidad des que deriven del sistema de responsabilidad medioambiental. Adem�s se ha considerado oportuno incorporar, en la disposici�n adicional cuarta, una cl�usula de revisi�n de los m�todos para la fijaci�n de la cuant�a de la garant�a financiera y para la reparaci�n del da�o medioambiental, cuando exista la suficiente experiencia en su aplicaci�n como para evaluar la idoneidad de dichas metodolog�as o, en todo caso, a los cinco a�os de que se haya iniciado su exigibilidad o su entrada en vigor, respectivamente. Finalmente, por medio de la disposici�n adicional quinta, se da cumplimiento a las obligaciones derivadas de la Directiva 2006/123/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 12 de diciembre de 2006, relativa a los servicios en el mercado interior, al reconocerse las garant�as financieras de responsabilidad medioambiental equivalentes a las previstas en la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de que dispongan los operadores establecidos en otro Estado de la Uni�n Europea.
En la elaboraci�n de esta norma se ha consultado, entre otros, a las comunidades aut�nomas, al Consejo Asesor de Medio Ambiente y a los sectores afectados, y ha sido puesta a disposici�n del p�blico en general.
En su virtud, a propuesta de la Ministra de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino, de acuerdo con el Consejo de Estado, con la aprobaci�n previa de la Ministra de Administraciones P�blicas y previa deliberaci�n del Consejo de Ministros en su reuni�n del d�a 22 de diciembre, de 2008,
Aprobaci�n del Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental.
Este real decreto tiene por objeto la aprobaci�n del Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, cuyo texto se inserta a continuaci�n.
1. Este real decreto tiene el car�cter de legislaci�n b�sica de protecci�n del medio ambiente, de conformidad con lo dispuesto en el art�culo 149.1.23.� de la Constituci�n, salvo las secciones 1.� y 2.� del cap�tulo III, las disposiciones adicionales tercera, cuarta y quinta y final segunda del Reglamento que se aprueba como anexo, que constituyen legislaci�n b�sica de seguros dictada al amparo del art�culo 149.1.11.�
2. No tienen car�cter b�sico los art�culos 3, 4, 32.2 y 35.4 del Reglamento.
El presente real decreto entrar� en vigor a los cuatro meses de su publicaci�n en el �Bolet�n Oficial del Estado�.
Este Reglamento tiene por objeto desarrollar parcialmente la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, en lo relativo a su cap�tulo IV, en particular al m�todo para la evaluaci�n de los escenarios de riesgos y de los costes de reparaci�n asociados a cada uno de ellos a los que se refiere el art�culo 24, y a sus anexos I, II y VI.
A efectos de lo establecido en este real decreto, adem�s de lo dispuesto en el art�culo 2 de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, se entender� por:
a) �Elemento clave�: todo aquel componente o proceso natural, tanto bi�tico como abi�tico, que desempe�a una funci�n especialmente relevante para la recuperaci�n y posterior conservaci�n del receptor o receptores afectados, al influir decisivamente, de forma directa o indirecta, sobre el sustento de otros recursos o servicios que pertenecen al mismo conjunto. Se incluyen dentro de este concepto las especies clave.
b) �Escala temporal�: caracterizaci�n de la reversibilidad y de la duraci�n de los efectos adversos que experimentan los receptores hasta que �stos recuperan su estado b�sico.
c) �Estado b�sico de tipo din�mico�: aquel que prev� la posible evoluci�n de los recursos naturales y los servicios que �stos prestan desde que se produce el da�o hasta que surte efecto la reparaci�n. Por el contrario, el �Estado b�sico de tipo est�tico� no prev� dicha evoluci�n.
d) �Extensi�n�: cantidad de recurso o servicio da�ado.
e) �Intensidad�: severidad de los efectos ocasionados por el agente causante del da�o.
El nivel de intensidad consistir� en la clasificaci�n de la severidad de los efectos ocasionados por el agente causante del da�o atendiendo a par�metros como la mortalidad, la inmovilidad, la inhibici�n del crecimiento, la mutagenicidad, la teratogenicidad y carcinogenicidad, entre otros.
1.� �Agudo�: nivel de intensidad que representa efectos adversos claros y a corto plazo sobre el receptor, con consecuencias evidentes sobre los ecosistemas y sus h�bitat y especies. Los efectos agudos suponen una afecci�n sobre al menos el 50 por ciento de la poblaci�n expuesta al agente causante del da�o.
2.� �Cr�nico�: nivel de intensidad que indica posibles efectos adversos a largo plazo para un porcentaje de la poblaci�n expuesta al agente causante del da�o comprendido entre el 10 y el 50 por ciento.
3.� �Potencial�: nivel de intensidad que corresponde a efectos que superan el umbral ecotoxicol�gico y afectan al menos al 1 por ciento de la poblaci�n expuesta al da�o, pero no alcanzan los efectos de los niveles cr�nicos o agudos. El t�rmino �nivel de concentraci�n admisible� hace referencia al umbral ecotoxicol�gico.
f) �Lugar alternativo vinculado geogr�ficamente al lugar da�ado�: lugar diferente al da�ado que mantiene una conexi�n ecol�gica, territorial o paisaj�stica con los recursos naturales y los servicios de los recursos naturales que han sido afectados.
g) �Receptor�: recurso natural en su consideraci�n de elemento que recibe el da�o y no en su calidad de veh�culo de transmisi�n.
h) �Reversibilidad�: capacidad de un receptor para recuperar, en relaci�n con su ciclo de vida o expectativas de uso, su estado b�sico en determinada escala temporal.
i) �Sustancia�: cualquier elemento qu�mico, compuesto qu�mico o preparado con una composici�n definida.
j) �Umbral de toxicidad�: valor m�nimo de concentraci�n de determinada sustancia qu�mica a partir del cual se observan efectos adversos en un medio receptor determinado.
k) �Valor social�: es la expresi�n monetaria del bienestar o de la utilidad que generan los recursos naturales o los servicios ambientales que �stos prestan.
l) �V�a de exposici�n�: mecanismo por el cual una sustancia qu�mica entra en contacto con los seres vivos. Las v�as de exposici�n a una sustancia qu�mica m�s comunes son la ingesti�n, la absorci�n y la inhalaci�n.
Art�culo 3 Comisi�n t�cnica de prevenci�n y reparaci�n de da�os medioambientales
1. Se crea la Comisi�n t�cnica de prevenci�n y reparaci�n de da�os medioambientales como �rgano de cooperaci�n t�cnica y colaboraci�n entre la Administraci�n General del Estado y las comunidades aut�nomas para el intercambio de informaci�n y el asesoramiento en materia de prevenci�n y de reparaci�n de los da�os medioambientales.
2. La Comisi�n t�cnica de prevenci�n y reparaci�n de da�os medioambientales queda adscrita al Ministerio de Agricultura, Alimentaci�n y Medio Ambiente a trav�s de la Direcci�n General de Calidad y Evaluaci�n Ambiental y Medio Natural y ejercer� las siguientes funciones:
a) Emisi�n de recomendaciones y elaboraci�n de gu�as metodol�gicas sobre an�lisis de riesgos, prevenci�n y reparaci�n de da�os medioambientales.
b) Evacuaci�n, a propuesta de la autoridad competente, de dict�menes periciales sobre determinaci�n de los da�os medioambientales, sobre su reparaci�n y sobre su monetizaci�n.
c) Propuesta de designaci�n del �rgano u �rganos competentes para la tramitaci�n de expedientes administrativos de exigencia de responsabilidad medioambiental cuando concurran las circunstancias a las que se refiere el art�culo 7.4 de la Ley 26/2007, de 23 octubre , y as� lo acuerden las administraciones p�blicas afectadas.
d) Propuesta de modificaci�n y adecuaci�n de la normativa sobre responsabilidad medioambiental derivada del progreso t�cnico, cient�fico, econ�mico o legal.
e) Elaboraci�n de estudios sobre implantaci�n de an�lisis de riesgos ambientales y sistemas de gesti�n de esos riesgos, sobre ejecuci�n de proyectos de restauraci�n de da�os medioambientales y sobre evoluci�n del mercado de las garant�as financieras en el campo del medio ambiente.
f) Recopilaci�n de datos estad�sticos sobre da�os medioambientales y sobre proyectos de restauraci�n medioambiental.
g) Impulsar la cooperaci�n y colaboraci�n entre las administraciones p�blicas con competencias en materia de reparaci�n de responsabilidad medioambiental y proponer los protocolos de colaboraci�n recogidos en la disposici�n final quinta de la Ley 26/2007, de 23 de octubre .
h) Informar los modelos de informe de riesgos ambientales tipo (�MIRAT�) o en su caso las gu�as metodol�gicas a los que se refiere el art�culo 35, as� como las tablas de baremos a las que se refiere el art�culo 36.
i) Cualquier otra funci�n de intercambio de informaci�n o asesoramiento en cuestiones relacionadas con la materia regulada en este reglamento que pudieran serle encomendadas por el Ministerio de Agricultura, Alimentaci�n y Medio Ambiente o las comunidades aut�nomas.
3. La Comisi�n t�cnica de prevenci�n y reparaci�n de da�os medioambientales estar� presidida por el Director General de Calidad y Evaluaci�n Ambiental y Medio Natural del Ministerio de Agricultura, Alimentaci�n y Medio Ambiente, ostentar� la vicepresidencia uno de los representantes de las comunidades aut�nomas y estar� integrada por los siguientes vocales:
a) Por la Administraci�n General del Estado, diecis�is vocales, con categor�a de Subdirector General o equivalente y designados por el Subsecretario correspondiente. Once de los vocales ser�n designados, dos por cada uno de los siguientes ministerios: Econom�a y Competitividad, Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Industria, Energ�a y Turismo, e Interior; y tres por el Ministerio de Fomento.
Los otro cinco ser�n designados por el Ministerio de Agricultura, Alimentaci�n y Medio Ambiente: tres por la Direcci�n General de Calidad y Evaluaci�n Ambiental y Medio Natural; uno por la Direcci�n General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar y otro por la Direcci�n General del Agua.
b) Un vocal designado por cada una de las comunidades aut�nomas.
d) Un vocal representante de las entidades locales, designado por la asociaci�n de �mbito estatal con mayor implantaci�n.
4. Para cada uno de los miembros de la Comisi�n t�cnica de prevenci�n y reparaci�n de da�os medioambientales, se designar� un suplente. Actuar� como suplente del Presidente, un Subdirector General del Ministerio de Agricultura, Alimentaci�n y Medio Ambiente, y como suplente del Vicepresidente, un representante de la comunidad aut�noma.
Actuar� como secretario, con voz y sin voto, un funcionario del Ministerio de Agricultura, Alimentaci�n y Medio Ambiente.
5. Con la finalidad de realizar los trabajos preparatorios necesarios para el ejercicio de sus funciones, la Comisi�n podr� acordar la creaci�n de comit�s de composici�n especializada en la que participen expertos de reconocido prestigio y representantes de las organizaciones empresariales, sindicales y organizaciones no gubernamentales cuyo objeto sea la defensa del medio ambiente, en atenci�n a la materia de que se trate en cada caso.
6. La Comisi�n aprobar� sus normas de funcionamiento, que se ajustar�n a las previsiones contenidas en el cap�tulo II del t�tulo II de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de R�gimen Jur�dico de las Administraciones P�blicas y del Procedimiento Administrativo Com�n .
Art�culo 3 redactado por el n�mero uno del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril).Vigencia: 27 abril 2015
Art�culo 4 Recopilaci�n y difusi�n de informaci�n relevante para la reparaci�n medioambiental
El Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino recopilar�, sistematizar� y pondr� a disposici�n del p�blico, aquella informaci�n, incluida la informaci�n geogr�fica, que pueda facilitar a los operadores el cumplimiento de sus obligaciones en materia de responsabilidad medioambiental, tales como la relativa a la determinaci�n del estado b�sico, a los umbrales de toxicidad y otros indicadores cualitativos y cuantitativos para la determinaci�n del da�o, a la valoraci�n del da�o, as� como los datos m�s relevantes sobre experiencias previas de reparaci�n.
Especialmente, el Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino recopilar�, sistematizar� y pondr� a disposici�n del p�blico la informaci�n que le remitan las comunidades aut�nomas y dem�s administraciones p�blicas, conforme a lo establecido en la disposici�n adicional quinta y en el anexo VI de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, para hacer frente a las obligaciones de informaci�n establecidas en la normativa comunitaria.
Art�culo 5 Concurrencia de normas aplicables
Cuando los operadores pongan en conocimiento de la autoridad competente la informaci�n relativa a un da�o medioambiental generado por su actividad, seg�n lo previsto en el art�culo 17.4 de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, dicha autoridad motivadamente decidir�, en aplicaci�n de lo previsto en el art�culo 6.3 de la citada ley, si la reparaci�n del da�o se realiza conforme a lo dispuesto en este Reglamento o en otra normativa sectorial mediante la que se alcancen resultados equivalentes en cuanto a la reparaci�n del da�o y siempre que la autoridad competente disponga de los servicios suficientes y procedimientos normalizados para acometer dicha reparaci�n.
Reparaci�n de los da�os medioambientales
Determinaci�n del da�o medioambiental
Art�culo 6 Recopilaci�n de informaci�n
1. Cuando se produzca un da�o, y paralelamente a la ejecuci�n de las medidas de evitaci�n de nuevos da�os que, en su caso hubieran de adoptarse, los operadores recopilar�n la informaci�n necesaria para determinar la magnitud del da�o.
Dicha informaci�n se referir�, al menos, a los siguientes extremos:
a) La cartograf�a y la geolog�a del terreno.
b) El foco de contaminaci�n y el agente causante del da�o.
c) El estado b�sico.
f) Los objetivos y las posibles t�cnicas de reparaci�n primaria que se deban aplicar.
2. En los supuestos en los que se haya constatado la existencia de una amenaza inminente de da�o, y paralelamente a la ejecuci�n de las medidas preventivas que en su caso hubieran de adoptarse, los operadores recopilar�n la informaci�n a la que se refiere el apartado 1 cuando ello fuera necesario para la correcta definici�n de las medidas de prevenci�n.
3. El operador pondr� en conocimiento de la autoridad competente la informaci�n recopilada con arreglo a los apartados anteriores a los efectos de la obligaci�n de comunicaci�n establecida en el art�culo 17.4 de la Ley 26/2007, de 23 de octubre.
Art�culo 7 Determinaci�n del da�o medioambiental
Para la determinaci�n del car�cter significativo al que se refiere el art�culo 2 de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, a fin de apreciar que existe da�o medioambiental, el operador realizar� las siguientes actuaciones:
a) Identificaci�n del agente causante del da�o, y de los recursos naturales y servicios afectados
b) Cuantificaci�n del da�o.
c) Evaluaci�n de la significatividad del da�o.
Art�culo 8 Identificaci�n del agente causante del da�o
El operador identificar� el agente causante del da�o y lo clasificar� en alguno de los siguientes tipos:
a) Qu�mico, asociado a la liberaci�n de una sustancia en una concentraci�n superior al umbral de toxicidad de dicha sustancia en determinado medio receptor.
b) F�sico, referido al exceso o defecto de una sustancia que no tiene asociado un nivel de toxicidad, tales como el agua, los residuos inertes, la tierra, la temperatura o los campos electromagn�ticos.
c) Biol�gico, entre otros, los organismos modificados gen�ticamente, las especies ex�ticas invasoras y los microorganismos pat�genos.
Art�culo 9 Caracterizaci�n del agente causante del da�o
Una vez clasificado el agente causante del da�o, el operador lo caracterizar� a partir de la mejor informaci�n disponible, conforme a las siguientes variables:
a) En caso de que el agente sea de tipo qu�mico, se identificar� la cantidad de sustancia derramada, sus propiedades toxicol�gicas y ecotoxicol�gicas, y otras propiedades f�sico-qu�micas que pudieran condicionar su peligrosidad, transporte y persistencia.
b) En caso de que el agente sea de tipo f�sico, se identificar� la cantidad, calidad o densidad del agente implicado en el da�o, as� como cualquier otra propiedad necesaria para caracterizarlo.
c) En caso de que el agente sea de tipo biol�gico, se considerar� el organismo causante del da�o, su definici�n taxon�mica o su nomenclatura espec�fica, seg�n el caso, as� como otros par�metros, atendiendo a la normativa vigente y a las recomendaciones t�cnicas emitidas, en su caso, por entidades acreditadas u organismos oficiales.
Algunos de los par�metros a considerar, en funci�n del tipo de agente biol�gico, son:
1.� Organismo modificado gen�ticamente: se estudiar�, caso por caso, la modificaci�n gen�tica del organismo y c�mo se ha llevado a cabo, as� como su nomenclatura espec�fica, capacidad de supervivencia, forma de diseminaci�n, dominancia y su evoluci�n gen�tica al interactuar con otros organismos vivos.
2.� Especies ex�ticas invasoras: se considerar�, entre otros aspectos, la especie introducida, la cantidad y la capacidad de amenaza a la diversidad biol�gica aut�ctona por interferencia en la din�mica de las poblaciones, incluido, en su caso, la capacidad para contaminar qu�mica o gen�ticamente, competir, depredar o transmitir enfermedades a las especies aut�ctonas.
3.� Microorganismos pat�genos: se analizar�, entre otros aspectos, su especie, su peligrosidad, su estabilidad gen�tica y su capacidad de interacci�n con otras especies de fauna y flora aut�ctonas.
Art�culo 10 Identificaci�n de los recursos naturales y servicios afectados
1. Los operadores identificar�n todos los recursos naturales afectados, por el agente causante del da�o de forma directa o indirecta. Para ello, se incluir�n en el an�lisis tanto los medios de difusi�n a trav�s de los cuales se libera el agente causante del da�o, como sus potenciales receptores.
En particular, se realizar� un an�lisis de los recursos m�s vulnerables o sensibles a la modificaci�n de su entorno o que afecten a la estabilidad del ecosistema.
2. Los operadores identificar�n el nivel de provisi�n de servicios que proporcionan los recursos naturales afectados a los que se refiere el apartado anterior. En dicha tarea, se deber� evitar la duplicidad en la identificaci�n de los servicios ambientales que puedan afectar a varios receptores.
3. La identificaci�n de los recursos naturales y de los servicios afectados se realizar� conforme a lo dispuesto en el ep�grafe I del anexo I.
Art�culo 11 Cuantificaci�n del da�o
1. Los operadores cuantificar�n el da�o. La cuantificaci�n consistir� en estimar el grado de exposici�n por parte de los receptores afectados al agente causante del da�o y en la medici�n de los efectos que �ste produce sobre aqu�llos.
2. Para cuantificar el da�o los operadores identificar�n, describir�n y evaluar�n la extensi�n, la intensidad y la escala temporal del da�o.
Art�culo 12 Extensi�n del da�o
1. La extensi�n del da�o se determinar� mediante la medici�n de la cantidad de recurso o de servicio afectado. En su determinaci�n se tendr�n en cuenta las siguientes circunstancias:
a) Las propiedades del agente causante del da�o.
b) Las caracter�sticas del medio receptor.
c) Cualquier cambio que los medios de difusi�n y receptores pudieran experimentar debido a la acci�n del agente causante del da�o.
2. La determinaci�n de la extensi�n del da�o se realizar� conforme a lo dispuesto en el ep�grafe II del anexo I.
Art�culo 13 Intensidad del da�o
1. La intensidad del da�o se estimar� mediante el establecimiento del grado de severidad de los efectos ocasionados por el agente causante del da�o a los recursos naturales o servicios afectados.
2. Con el fin de establecer los efectos sobre el conjunto de recursos naturales y los servicios que �stos prestan, el operador tomar� en consideraci�n, entre otros, los criterios que se contemplan en el anexo I de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, y cuando sea posible en funci�n de la informaci�n disponible, los efectos que el agente causante del da�o genere sobre las especies clave de los recursos naturales afectados.
3. La determinaci�n de la intensidad del da�o se realizar� conforme a lo dispuesto en el ep�grafe III del anexo I.
Art�culo 14 Escala temporal del da�o
Para determinar la escala temporal del da�o se estimar� la duraci�n, la frecuencia y la reversibilidad de los efectos que el agente causante del da�o ocasiona sobre el medio receptor.
Art�culo 15 Evaluaci�n de la significatividad del da�o
1. Tomando en consideraci�n los resultados de las actuaciones realizadas para la identificaci�n del agente causante del da�o y de la cuantificaci�n del da�o y con arreglo a los criterios establecidos en los art�culos 16 y 17, el operador evaluar� la significatividad del da�o.
2. La evaluaci�n de la significatividad del da�o requerir� el an�lisis de la variaci�n que hayan experimentado, entre otros, los siguientes par�metros:
a) El estado de conservaci�n del recurso afectado.
b) El estado ecol�gico, qu�mico y cuantitativo del recurso afectado.
c) La integridad f�sica del recurso afectado.
3. Los da�os con efectos demostrados en la salud humana tendr�n en todo caso car�cter significativo, conforme a lo dispuesto en el anexo I.1 de la Ley 26/2007, de 23 octubre.
Art�culo 16 Significatividad del da�o por referencia al recurso natural afectado
1. Los da�os ocasionados a las especies silvestres y a los h�bitat ser�n significativos cuando los cambios experimentados por el receptor produzcan efectos adversos que afecten al mantenimiento de un estado favorable de conservaci�n o a la posibilidad de que �ste sea alcanzado. La evaluaci�n de la significatividad de estos da�os se realizar� conforme a los criterios establecidos en el anexo I de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, y deber� tener en cuenta cualquier informaci�n disponible de car�cter local, regional, nacional y comunitario de la especie o del h�bitat afectado que resulte relevante.
2. Los da�os ocasionados a las aguas ser�n significativos si la masa de agua receptora experimenta un efecto desfavorable de su estado ecol�gico, qu�mico o cuantitativo, en el caso de aguas superficiales o subterr�neas, o de su potencial ecol�gico, en el caso de aguas artificiales y muy modificadas, que traiga consigo, en ambos casos, un cambio en la clasificaci�n de dicho estado en el momento de producirse la afectaci�n, de conformidad con lo dispuesto en el Reglamento de Planificaci�n Hidrol�gica aprobado mediante el Real Decreto 907/2007, de 6 de julio, y dem�s legislaci�n aplicable.
3. Los da�os ocasionados al suelo ser�n significativos si el receptor experimenta un efecto adverso que genere riesgos para la salud humana o para el medio ambiente, de manera que aqu�l pueda ser calificado como suelo contaminado en los t�rminos establecidos en el Real Decreto 9/2005, de 14 de enero, por el que se establece la relaci�n de actividades potencialmente contaminantes del suelo y los criterios y est�ndares para la declaraci�n de suelos contaminados.
4. Los da�os ocasionados a las riberas del mar y de las r�as ser�n significativos en la medida en que lo sean los da�os experimentados por las aguas, por el suelo o por las especies silvestres y los h�bitat, de conformidad con lo establecido en los apartados anteriores.
Art�culo 17 Significatividad del da�o por referencia al tipo de agente
1. En caso de que el agente causante del da�o sea de tipo qu�mico, la significatividad del da�o se determinar� mediante el c�lculo del cociente de riesgo entre la concentraci�n que alcanza la sustancia en el receptor y el umbral de toxicidad para un nivel concreto de intensidad. Se considerar� que el da�o es significativo cuando el cociente de riesgo sea superior a uno.
2. No obstante lo dispuesto en el apartado anterior, la autoridad competente podr� establecer el nivel de significatividad para da�os ocasionados por un agente qu�mico en un cociente de riesgo menor que 1 en el caso de que el da�o sea acumulable.
El da�o podr� ser acumulable debido tanto a la sensibilidad del medio receptor, como a la existencia de dos o m�s focos de contaminaci�n que puedan mermar a corto, medio y largo plazo la capacidad de recuperaci�n del medio receptor.
3. La significatividad del da�o causado por un organismo modificado gen�ticamente se determinar� mediante un an�lisis, caso por caso, acreditado por un organismo oficialmente reconocido.
Art�culo 18 Otros criterios para la determinaci�n de la significatividad del da�o
Cuando no resulte posible determinar la significatividad del da�o con arreglo a los criterios establecidos en los art�culos 16 y 17, o cuando el suelo tuviera la calificaci�n de contaminado, el car�cter significativo de los da�os ocasionados a las aguas y al suelo podr� establecerse analizando la afecci�n que el da�o haya ocasionado al servicio de acogida o de h�bitat que tales recursos prestan a las especies silvestres. A tal efecto, se presumir� que los da�os a las aguas y al suelo tienen car�cter significativo cuando el da�o que experimenten las especies silvestres que habitan en tales recursos como consecuencia de la acci�n del mismo agente puedan ser calificados de significativos.
Art�culo 19 Determinaci�n del estado b�sico
1. De conformidad con el art�culo 2.19 de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, se entiende por estado b�sico aquel en el que, de no haberse producido el da�o medioambiental, se habr�an hallado los recursos naturales y los servicios de recursos naturales en el momento en que sufrieron el da�o, considerado a partir de la mejor informaci�n disponible.
2. Para determinar el estado b�sico se analizar�n los cambios que se hayan producido en el receptor como consecuencia de la acci�n del agente causante del da�o. Podr� expresarse en t�rminos de cambios experimentados por el receptor, con ayuda de indicadores ecol�gicos, como los d�as de uso del h�bitat y la densidad de poblaci�n, entre otros.
En todo caso, la determinaci�n del estado b�sico se realizar� atendiendo a las fuentes de informaci�n que se enumeran en el ep�grafe IV del anexo I y comprender� una identificaci�n de los elementos clave del conjunto de los recursos naturales y de los servicios da�ados.
3. Se seleccionar� un estado b�sico de tipo est�tico, salvo que concurran las siguientes circunstancias, en cuyo caso se seleccionar� un estado de tipo din�mico:
a) La existencia de informaci�n hist�rica fehaciente que demuestre la tendencia, positiva o negativa, de la evoluci�n de los recursos naturales o de los servicios afectados. En ning�n caso se podr� extrapolar al futuro un cambio globalmente mayor en un periodo de tiempo superior al revelado por la serie hist�rica.
b) La existencia de un cambio de uso del suelo que implique la p�rdida a corto plazo de los recursos o servicios afectados y que est� previsto en un instrumento de planeamiento ya aprobado o bien en tramitaci�n, cuando �ste hubiera sido objeto de evaluaci�n ambiental favorable o, de no ser �sta exigible, si ya hubiera sido sometido al tr�mite de informaci�n p�blica.
Determinaci�n de las medidas reparadoras
Art�culo 20 Finalidad de la reparaci�n
1. La reparaci�n del da�o medioambiental tendr� como finalidad devolver los recursos naturales y los servicios de los recursos naturales da�ados a su estado b�sico, para lo cual se identificar�n el tipo, la cantidad, la duraci�n y la ubicaci�n de las medidas reparadoras necesarias.
En el caso de la reparaci�n de los da�os al suelo, se adoptar�n las medidas necesarias para garantizar, como m�nimo, que se eliminen, controlen o reduzcan las sustancias, preparados, organismos o microorganismos nocivos de que se trate, de modo que el suelo contaminado deje de suponer una amenaza significativa de que se produzcan efectos adversos para la salud humana o para el medioambiente.
2. La determinaci�n de las medidas reparadoras se concretar� en un proyecto de reparaci�n que ser� elaborado conforme a los criterios que establece el anexo II de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, esta secci�n, el anexo II de este reglamento y la normativa auton�mica aplicable.
El proyecto de reparaci�n podr� contemplar uno o m�s tipos de medidas reparadoras primarias, compensatorias o complementarias.
3. Los elementos clave del conjunto de los recursos naturales da�ados y de servicios de recursos naturales constituir�n objetivos ineludibles de la reparaci�n.
Art�culo 21 Identificaci�n de las medidas de reparaci�n primarias
1. En la reparaci�n primaria, se restituir�n o aproximar�n al m�ximo los recursos naturales y los servicios que �stos prestan, a su estado b�sico, en el lugar en el que se produjo el da�o.
La reparaci�n primaria podr� consistir, entre otras, en una o varias de las siguientes actuaciones:
a) Eliminar, retirar o neutralizar el agente causante del da�o.
b) Evitar la acci�n de especies ex�ticas invasoras.
c) Reponer o regenerar, seg�n el caso, el recurso afectado con el fin de acelerar su recuperaci�n hasta el estado b�sico.
d) Cualquier acci�n dirigida espec�ficamente a reponer los servicios de los recursos naturales afectados.
e) La recuperaci�n natural.
2. A los efectos del ep�grafe 1.2.1 del anexo II de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, el operador deber� identificar diferentes alternativas de reparaci�n primaria. �stas deber�n incorporar una referencia al menos, a los siguientes factores:
a) Las consideraciones ecol�gicas necesarias para la conservaci�n de los recursos naturales y los servicios de los recursos naturales que han sido afectados.
b) El grado de intervenci�n asociado a cada t�cnica de reparaci�n. Dicho grado de intervenci�n podr� ser total, parcial o basarse en la recuperaci�n natural. Su determinaci�n se har� atendiendo a aspectos referentes a la sensibilidad del medio, el horizonte temporal de recuperaci�n y el coste de la medida de reparaci�n, entre otros.
c) Estimaci�n previa de la p�rdida provisional de recursos o servicios asociada a cada alternativa de reparaci�n.
d) Evaluaci�n de la viabilidad t�cnica de la reparaci�n.
e) Estimaci�n previa de los costes de cada alternativa de reparaci�n.
Art�culo 22 Supuestos para la aplicaci�n de las medidas de reparaci�n complementaria y compensatoria
1. Proceder� aplicar una reparaci�n complementaria en el supuesto de que se cumpla alguna de las siguientes circunstancias:
a) Que no sea posible devolver los recursos naturales o los servicios de recursos naturales a su estado b�sico s�lo mediante la reparaci�n primaria.
b) Que la reparaci�n primaria no se considere razonable, atendiendo a los criterios del ep�grafe 1.3.1 del anexo II de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, y, en todo caso, cuando el periodo de tiempo necesario para su efectividad o su coste sean desproporcionados en relaci�n con los beneficios ambientales que se vayan a obtener. La determinaci�n de dichos beneficios ambientales se realizar� teniendo en cuenta el valor social de los recursos o servicios perdidos.
El car�cter desproporcionado del coste del proyecto deber� acreditarse por el operador mediante una memoria econ�mica justificativa que tendr� car�cter p�blico.
2. Adem�s de las medidas de reparaci�n primaria y complementaria que procedan, el operador, aplicar� una reparaci�n compensatoria para compensar la p�rdida provisional de recursos naturales o servicios de recursos naturales durante la recuperaci�n.
Cuando las medidas de reparaci�n primaria no puedan aplicarse en un determinado periodo de tiempo, el plazo que transcurra hasta su efectiva aplicaci�n se computar� en las p�rdidas provisionales a efectos de calcular la correspondiente medida compensatoria.
Art�culo 23 Identificaci�n de las medidas de reparaci�n complementaria y compensatoria
1. Con el fin de determinar las medidas de reparaci�n complementaria y compensatoria, el operador, una vez que hayan sido identificadas las diferentes alternativas de reparaci�n primaria, deber� estimar para cada una de ellas las p�rdidas de los recursos naturales y de los servicios que �stos prestan, acaecidas desde el momento en el que se pusieran en marcha las medidas de reparaci�n primaria hasta el momento en que los recursos o servicios alcanzaran el estado b�sico.
2. Las medidas de reparaci�n complementaria y compensatoria consistir�n en la creaci�n adicional de nuevos recursos naturales o servicios de recursos naturales que no exist�an antes de producirse el da�o medioambiental y que sean equivalentes a los da�ados.
En ning�n caso, las medidas de reparaci�n complementaria y compensatoria podr�n consistir en la recuperaci�n natural.
3. Las medidas de reparaci�n complementaria y compensatoria podr�n consistir en la extensi�n de la reparaci�n primaria a recursos o servicios adicionales y equivalentes a los previstos en ella. Asimismo, ambos tipos de reparaci�n podr�n consistir en una sola actuaci�n o en una combinaci�n de varias actuaciones.
4. El operador deber� identificar las diferentes alternativas de reparaci�n complementaria y compensatoria y seleccionar, en cada caso, el criterio de equivalencia que deba aplicarse para estimar la p�rdida de recursos o servicios experimentada en el lugar del da�o y la generaci�n de los que deber�n obtenerse a trav�s del proyecto de reparaci�n.
5. Las medidas de reparaci�n complementaria y compensatoria podr�n ser extensibles al suelo.
Art�culo 24 Lugar de reparaci�n
1. Las medidas de reparaci�n complementaria y compensatoria podr�n realizarse en el lugar del da�o o en un lugar alternativo vinculado geogr�ficamente al lugar da�ado.
2. Preferentemente se optar� por acometer la reparaci�n en el lugar da�ado o lo m�s cerca posible de la ubicaci�n de los recursos naturales y los servicios de recursos naturales afectados.
3. En caso de que no sea posible o adecuado llevar a cabo las medidas de reparaci�n complementaria o compensatoria en el lugar del da�o, la autoridad competente podr� acordar que la reparaci�n se realice en un lugar alternativo vinculado geogr�ficamente al receptor afectado cuando exista una conexi�n ecol�gica, territorial o paisaj�stica, entre los recursos naturales o los servicios de los recursos naturales da�ados y el lugar donde se llevar� a cabo la reparaci�n.
La aplicaci�n de una medida reparadora en un lugar distinto al que se produjo el da�o deber� en todo caso redundar en la mejora de los servicios que proporcionan los recursos naturales en el lugar da�ado.
4. En el supuesto de que la reparaci�n no se realice en el lugar da�ado, el operador deber� tener en cuenta, al menos, los siguientes aspectos:
a) La intensidad, la extensi�n y la dimensi�n temporal del da�o medioambiental, incluida, en su caso, la capacidad de recuperaci�n de los receptores afectados.
b) Los servicios que el recurso prestaba en su estado b�sico para que se garantice su reparaci�n mediante la aplicaci�n de las medidas de reparaci�n complementaria o compensatoria en la nueva ubicaci�n. Para evitar que surjan problemas de fragmentaci�n de h�bitat, dicha actuaci�n se realizar� aun a costa de incrementar la cantidad de recursos naturales o de servicios de los recursos naturales que se deba generar mediante el proyecto de reparaci�n.
c) Los intereses de la poblaci�n afectada, en particular, los de aqu�lla afectada por el da�o y los de la que se ver�a beneficiada por la reparaci�n.
Art�culo 25 Contenido del proyecto de reparaci�n
1. El proyecto de reparaci�n estar� debidamente justificado y tendr� el siguiente contenido m�nimo, adem�s del que, en su caso, puedan establecer las comunidades aut�nomas:
a) Localizaci�n espacial y temporal del da�o medioambiental.
b) Caracterizaci�n del da�o medioambiental conforme a lo establecido en la secci�n primera de este cap�tulo.
c) Una exposici�n de las principales alternativas de reparaci�n estudiadas y una justificaci�n de las razones que fundamentan la selecci�n del proyecto de reparaci�n y las medidas que lo integran, conforme a los criterios del anexo II.1.3.1 de la Ley 26/2007 de 23 octubre.
d) Descripci�n general de la alternativa elegida para el proyecto de reparaci�n y, al menos, de los siguientes aspectos:
1.� Objetivos de reparaci�n y actuaciones en que consisten las medidas de reparaci�n primaria, complementaria y compensatoria.
2.� Tipo y calidad de recursos naturales o servicios de los recursos naturales generados mediante la reparaci�n.
3.� Ritmo y grado de recuperaci�n de los recursos naturales o servicios de los recursos naturales da�ados.
4.� Horizonte temporal hasta que los recursos naturales o servicios de los recursos naturales recuperan su estado b�sico.
5.� Lugar donde se llevan a cabo las medidas reparadoras.
6.� Coste del proyecto.
7.� Eficacia y viabilidad del proyecto de reparaci�n.
e) Programa de seguimiento. Letra e) del n�mero 1 del art�culo 25 renumerada por el n�mero dos del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril).Vigencia: 27 abril 2015
2. Para la fijaci�n de la responsabilidad mancomunada de todos los operadores que contribuyeron a causar un determinado da�o medioambiental en sus diversas fases, podr� definirse un solo proyecto de reparaci�n en funci�n de sus respectivas cuotas de contribuci�n a la causaci�n de dicho da�o.
Art�culo 26 Aprobaci�n del proyecto de reparaci�n
1. De conformidad con lo dispuesto en el art�culo 45 de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, teniendo en cuenta la informaci�n que pudiera derivarse del tr�mite establecido en el art�culo 42.3 de la misma, la autoridad competente valorar� y aprobar�, en su caso, el proyecto de reparaci�n.
2. En los casos en los que la reparaci�n deba realizarse en lugar distinto del da�ado, la autoridad competente velar� especialmente porque se tengan en cuenta los intereses de la poblaci�n afectada.
Asimismo, la autoridad competente analizar� especialmente los supuestos en los que el operador alegue la existencia de un coste desproporcionado para no adoptar una determinada medida o alternativa de reparaci�n.
Art�culo 27 Proyectos que deban ser sometidos a evaluaci�n de impacto ambiental
En los casos en los que el proyecto de reparaci�n deba ser sometido a evaluaci�n de impacto ambiental, el operador deber� adoptar las medidas de evitaci�n de mayores da�os necesarias y podr� solicitar la tramitaci�n urgente de dicha evaluaci�n bas�ndose en razones de inter�s p�blico que valorar� la autoridad competente.
Art�culo 28 Ejecuci�n del proyecto de reparaci�n
1. La resoluci�n podr� acordar que la ejecuci�n del proyecto se realice, bien de manera global, bien por fases, cuando la determinaci�n de las medidas de reparaci�n de cada fase dependa del resultado obtenido en la ejecuci�n de la fase precedente.
Cuando la ejecuci�n del proyecto se realice por fases, la autoridad competente, previa audiencia al operador y a los dem�s interesados y evacuados los informes que resulten pertinentes, aprobar� las medidas de reparaci�n del proyecto que hayan de ejecutarse en cada una de las fases sucesivas.
2. En caso de que el desarrollo de un proyecto de reparaci�n quede interrumpido por un suceso extraordinario ajeno al operador que afecte al proyecto de reparaci�n, los objetivos perseguidos por el proyecto de reparaci�n se podr�n ajustar a las nuevas condiciones ecol�gicas experimentadas por los recursos naturales y los servicios de los recursos naturales perdidos y ganados durante la ejecuci�n de dicho proyecto de reparaci�n.
3. La modificaci�n sustancial del proyecto de reparaci�n deber� ser aprobada por la autoridad competente.
Art�culo 29 Generaci�n de un estado de conservaci�n superior al estado b�sico
1. Cuando el estado b�sico de los recursos naturales o servicios de los recursos naturales da�ados se encontrara en un estado de conservaci�n no favorable, inferior a su potencial ecol�gico o degradado, la autoridad competente, al amparo del art�culo 23 de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, podr� realizar directamente el proyecto de reparaci�n que devuelva unos y otros a un estado de conservaci�n superior al estado b�sico o convenir con el operador que �ste realice dicho proyecto de reparaci�n.
2. Los costes adicionales vinculados a la consecuci�n de un estado de conservaci�n superior al estado b�sico ser�n asumidos por la autoridad competente, siempre que por aplicaci�n de otras normas sectoriales el operador u otros sujetos no est�n obligados a dicha reparaci�n.
Seguimiento y vigilancia del proyecto de reparaci�n
Art�culo 30 Seguimiento del proyecto de reparaci�n
1. El operador deber� realizar el seguimiento del proyecto de reparaci�n con el fin de determinar su grado de cumplimiento y de identificar los problemas que pudieran surgir durante su ejecuci�n y las posibles medidas correctoras.
En el caso de que la ejecuci�n del proyecto se realice por fases, en las labores de seguimiento deber� comprobarse que en cada fase se han ejecutado las medidas correspondientes.
2. El operador deber� proporcionar informaci�n relevante sobre la ejecuci�n del proyecto de reparaci�n a la autoridad competente con la periodicidad que establezca el programa de seguimiento.
3. La autoridad competente pondr� a disposici�n de las personas interesadas y del p�blico en general, al menos, la siguiente informaci�n:
a) El grado de cumplimiento de los objetivos de recuperaci�n por parte del proyecto de reparaci�n.
b) La justificaci�n de las modificaciones sustanciales que se hayan efectuado sobre el proyecto de reparaci�n.
d) La existencia o ausencia de riesgos potenciales sobre la salud humana, y espec�ficamente, la de los trabajadores de la empresa.
Art�culo 31 Informe final de cumplimiento
1. El operador estar� obligado a elaborar un informe final de cumplimiento que remitir� a la autoridad competente una vez concluida la ejecuci�n del proyecto de reparaci�n.
2. El informe final de cumplimiento deber� incluir, al menos, los siguientes contenidos:
a) Declaraci�n del operador de haber cumplido el contenido de la resoluci�n por la que se aprueba el proyecto de reparaci�n conforme se dispone en el art�culo 26.
b) Los resultados obtenidos en el programa de seguimiento y de comunicaci�n.
c) Las modificaciones y contingencias que hayan afectado al proyecto de reparaci�n, incluida en su caso la aplicaci�n de las medidas correctoras correspondientes.
Art�culo 32 Cumplimiento de la ejecuci�n del proyecto de reparaci�n
1. Una vez analizado el informe final de cumplimiento, la autoridad competente manifestar� motivadamente su conformidad o disconformidad con la ejecuci�n del proyecto de reparaci�n, en los t�rminos que disponga la normativa auton�mica.
2. Transcurridos tres meses desde la recepci�n del informe final de cumplimiento sin que la autoridad competente haya manifestado de modo expreso su conformidad o disconformidad, se entender� que aquella otorga su conformidad con la ejecuci�n del proyecto de reparaci�n. Dicho plazo deber� computarse desde la recepci�n completa del informe final de cumplimiento.
3. El informe final de cumplimiento y la decisi�n de la autoridad competente sobre la ejecuci�n del proyecto de reparaci�n se pondr� a disposici�n de las personas interesadas y del p�blico en general, conforme a lo dispuesto en la Ley 27/2006, de 18 de julio.
Determinaci�n de la garant�a financiera obligatoria
Art�culo 33 Garant�a financiera obligatoria y comunicaci�n a la autoridad competente
1. De conformidad con lo dispuesto en el art�culo 24.1 de la Ley 26/2007, de 23 de octubre , los operadores de las actividades incluidas en el anexo III de la ley, sin perjuicio de las exenciones previstas en su art�culo 28, deber�n disponer de una garant�a financiera que les permita hacer frente a la responsabilidad medioambiental inherente a su actividad.
2. El c�lculo de la cuant�a de la garant�a financiera partir� del an�lisis de riesgos medioambientales de la actividad que contendr� las siguientes operaciones:
b) Estimar un �ndice de da�o medioambiental asociado a cada escenario accidental siguiendo los pasos que se establecen en el anexo III.
c) Calcular el riesgo asociado a cada escenario accidental como el producto entre la probabilidad de ocurrencia del escenario y el �ndice de da�o medioambiental.
d) Seleccionar los escenarios con menor �ndice de da�o medioambiental asociado que agrupen el 95 por ciento del riesgo total.
e) Establecer la cuant�a de la garant�a financiera, como el valor del da�o medioambiental del escenario con el �ndice de da�o medioambiental m�s alto entre los escenarios accidentales seleccionados. Para ello se seguir�n los siguientes pasos:
1.� En primer lugar, se cuantificar� el da�o medioambiental generado en el escenario seleccionado.
2.� En segundo lugar, se monetizar� el da�o medioambiental generado en dicho escenario de referencia, cuyo valor ser� igual al coste del proyecto de reparaci�n primaria.
En caso de que la reparaci�n primaria correspondiente al escenario de referencia para el c�lculo de la garant�a financiera consista �ntegramente en la recuperaci�n natural, la cuant�a de la misma ser� igual al valor del da�o asociado al escenario accidental con mayor �ndice de da�o medioambiental entre los escenarios seleccionados cuya reparaci�n primaria sea distinta de la recuperaci�n natural.
3. Una vez calculada la cuant�a de la garant�a financiera obligatoria, se a�adir�n a la misma los costes de prevenci�n y evitaci�n del da�o, para cuyo c�lculo el operador podr�:
a) Aplicar un porcentaje sobre la cuant�a total de la garant�a obligatoria.
b) Estimar tales costes de prevenci�n y evitaci�n a trav�s del an�lisis de riesgos medioambientales.
En todo caso, la cuant�a de los gastos de prevenci�n y evitaci�n del da�o ser�, como m�nimo, el diez por ciento del importe total de la garant�a determinada de acuerdo con los apartados precedentes.
4. Una vez constituida la garant�a financiera por parte del operador, �ste presentar�, ante la autoridad competente, una declaraci�n responsable de haber constituido dicha garant�a financiera, y de haber realizado las operaciones previstas en este art�culo, que contendr� al menos la informaci�n incluida en el anexo IV.1. La autoridad competente establecer� los correspondientes sistemas de control que le permitan comprobar el cumplimento de estas obligaciones. Dicha cantidad tendr� car�cter de m�nima y no condicionar� ni limitar� en sentido alguno la facultad del interesado de constituir una garant�a por un importe mayor, mediante el mismo u otros instrumentos.
5. Los operadores que, una vez realizado el an�lisis de riesgos medioambientales de su actividad, queden exentos de constituir la garant�a financiera en virtud de las exenciones previstas en los apartados a) y b) del art�culo 28 de la Ley 26/2007, de 23 de octubre , deber�n presentar ante la autoridad competente una declaraci�n responsable que contendr� al menos la informaci�n incluida en el anexo IV.2.
Art�culo 33 redactado por el n�mero tres del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril).Vigencia: 27 abril 2015
Art�culo 34 Elaboraci�n del an�lisis de riesgos medioambientales
1. El an�lisis de riesgos medioambientales ser� realizado por el operador o un tercero contratado por �ste, siguiendo el esquema establecido por la norma UNE 150.008 u otras normas equivalentes. Asimismo, con un grado de detalle adecuado al car�cter hipot�tico del da�o, en la elaboraci�n del an�lisis de riesgos deber�n utilizarse los criterios recogidos en el cap�tulo II respecto a los siguientes par�metros:
a) La caracterizaci�n del entorno donde se ubica la instalaci�n.
b) La identificaci�n del agente causante del da�o y de los recursos y servicios afectados.
c) La extensi�n, intensidad y escala temporal del da�o, para el escenario con el �ndice de da�o medioambiental m�s alto, seleccionado conforme al procedimiento establecido en el art�culo 33.
d) Una evaluaci�n de la significatividad del da�o.
e) La identificaci�n de las medidas de reparaci�n primaria.
No obstante, para la cuantificaci�n se tendr�n en cuenta las siguientes reglas:
f) La incertidumbre asociada a la estimaci�n de la magnitud del da�o medioambiental de una hip�tesis de accidente, se delimitar� preferentemente con la utilizaci�n de modelos de simulaci�n del comportamiento del agente causante del da�o medioambiental.
g) Los da�os agudo, cr�nico y potencial equivalen a una p�rdida de recurso natural o servicio de recurso natural de un 75, 30 y 5 por ciento, respectivamente.
2. Los an�lisis de riesgos tendr�n en cuenta en qu� medida los sistemas de prevenci�n y gesti�n de riesgos adoptados por el operador, de manera permanente y continuada, reducen el potencial da�o medioambiental que pueda derivarse de la actividad.
3. El operador actualizar� el an�lisis de riesgos medioambientales siempre que lo estime oportuno y en todo caso, cuando se produzcan modificaciones sustanciales en la actividad, en la instalaci�n o en la autorizaci�n sustantiva.
Art�culo 34 redactado por el n�mero cuatro del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril).Vigencia: 27 abril 2015
Art�culo 35 An�lisis de riesgos medioambientales sectoriales
1. Los an�lisis de riesgos medioambientales podr�n elaborarse tomando como base los modelos de informe de riesgos ambientales tipo (�MIRAT�) o, en su caso, las gu�as metodol�gicas previo informe de la Comisi�n t�cnica de prevenci�n y reparaci�n de riesgos medioambientales para cada sector.
2. Los modelos de informe de riesgos ambientales tipo incorporar�n todas las tipolog�as de actividades e instalaciones del sector en todos los escenarios accidentales relevantes en relaci�n con los medios receptores.
3. Los criterios y gu�as recogidas en los modelos de informe de riesgos ambientales tipo deber�n particularizarse para la realidad del entorno y emplazamiento espec�fico donde se ubique la instalaci�n o actividad.
4. El Ministerio de Agricultura, Alimentaci�n y Medio Ambiente dar� publicidad en su sede electr�nica de los modelos de informe de riesgos ambientales tipo y de las gu�as metodol�gicas informados favorablemente por parte de la Comisi�n t�cnica de prevenci�n y reparaci�n de da�os medioambientales.
N�mero 4 del art�culo 35 redactado por el n�mero cinco del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril).Vigencia: 27 abril 2015
Art�culo 36 C�lculo de la garant�a financiera mediante tablas de baremos
1. Para el c�lculo de la cuant�a de la garant�a financiera obligatoria para sectores o subsectores de actividad o para peque�as y medianas empresas que, por su alto grado de homogeneidad permitan la estandarizaci�n de sus riesgos medioambientales, por ser �stos limitados, identificables y conocidos, se podr� utilizar las tablas de baremos que �stos elaboren, previo informe favorable de la Comisi�n t�cnica de prevenci�n y reparaci�n de da�os medioambientales.
En todo caso, los par�metros que se utilicen para elaborar dichas tablas de baremos deber�n establecerse en relaci�n con la intensidad y extensi�n del da�o que la actividad del operador pueda causar. Asimismo, el m�todo de c�lculo deber� asegurar la cobertura del coste de reparaci�n primaria.
El Ministerio de Agricultura, Alimentaci�n y Medio Ambiente dar� publicidad en su sede electr�nica de las tablas de baremos informadas favorablemente por parte de la Comisi�n t�cnica de prevenci�n y reparaci�n de da�os medioambientales.
N�mero 1 del art�culo 36 redactado por el n�mero seis del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril).Vigencia: 27 abril 2015
2. En caso de que se acuda a las tablas de baremos, para el c�lculo de la garant�a financiera no ser� necesario realizar el an�lisis de riesgos que se regula en este reglamento.
Art�culo 37 Operadores exentos de constituir garant�a financiera
1. Para determinar los supuestos de exenci�n de la obligaci�n de constituir garant�a financiera de conformidad con las letras a) y b) del art�culo 28 de la Ley 26/2007, de 23 de octubre , se utilizar�n cualquiera de los instrumentos de an�lisis de riesgos y de c�lculo de la cuant�a de la garant�a financiera previstos en este reglamento.
2. En relaci�n con los supuestos de exenci�n de la obligaci�n de constituir garant�a financiera de conformidad con la letra d) del art�culo 28 de la Ley 26/2007, de 23 de octubre :
a) Quedar�n obligados a constituir la garant�a financiera, y por tanto a efectuar la comunicaci�n a la autoridad competente prevista en el art�culo 24.3 de la Ley 26/2007, de 23 octubre , y en el art�culo 33 de este reglamento, los operadores de las siguientes actividades del anexo III de la ley:
1.� Las actividades e instalaciones sujetas al �mbito de aplicaci�n del Real Decreto 1254/1999, de 16 de julio , por el que se aprueban medidas de control de los riesgos inherentes a los accidentes graves en los que intervengan sustancias peligrosas.
2.� Las actividades e instalaciones sujetas al �mbito de aplicaci�n de la Ley 16/2002, de 1 de julio, de prevenci�n y control integrados de la contaminaci�n .
3.� Los operadores que cuenten con instalaciones de residuos mineros clasificadas como de categor�a A de acuerdo a lo establecido en el Real Decreto 975/2009, de 12 de junio , sobre gesti�n de los residuos de las industrias extractivas y de protecci�n y rehabilitaci�n del espacio afectado por actividades mineras.
b) Atendiendo a su escaso potencial de generar da�os medioambientales y bajo nivel de accidentalidad, quedar�n exentos de constituir la garant�a financiera obligatoria, as� como de efectuar la comunicaci�n prevista en el art�culo 24.3, los operadores del resto de actividades del anexo III de la Ley 26/2007, de 23 de octubre , siempre que no est�n incluidos en ninguno de los supuestos del apartado 2.a) anterior.
En el marco de la Comisi�n t�cnica de prevenci�n y reparaci�n de da�os medioambientales, en el plazo de cinco a�os desde la entrada en vigor de este real decreto, se realizar� un estudio que actualice la evaluaci�n del potencial de generar da�os medioambientales y el nivel de accidentalidad de todas las actividades del anexo III de la Ley 26/2007, de 23 de octubre , distintas a las enumeradas en el subapartado a) anterior. Dicha evaluaci�n podr� dar lugar a la revisi�n de los operadores del resto de actividades del anexo III que, atendiendo a su escaso potencial de generar da�os medioambientales y bajo nivel de accidentalidad quedan exonerados de constituir garant�a financiera obligatoria, as� como de efectuar la comunicaci�n prevista en el art�culo 24.3, al no estar incluidos en ninguno de los supuestos del apartado 2.a) anterior.
3. Los operadores de las actividades exentas de la garant�a financiera prevista en la Ley 26/2007, de 23 de octubre , quedar�n sujetos a la obligaci�n de constituir las garant�as financieras previstas en las normas sectoriales o espec�ficas que les sean, en su caso, de aplicaci�n.
Art�culo 37 redactado por el n�mero siete del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril).Vigencia: 27 abril 2015
Art�culo 38 Actualizaci�n de la cuant�a m�nima de la garant�a financiera
La cuant�a m�nima que se haya de garantizar se actualizar� en los t�rminos que se indiquen en la p�liza o en el correspondiente instrumento de constituci�n de garant�a financiera, o a instancia motivada de la autoridad competente. En todo caso, el operador podr� solicitar la actualizaci�n de la garant�a financiera cuando actualice su an�lisis de riesgos.
Art�culo 38 redactado por el n�mero ocho del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril).Vigencia: 27 abril 2015
Art�culo 39 Continuidad de la cobertura de la garant�a financiera
1. La garant�a financiera deber� quedar constituida desde la fecha en la que surta efecto la autorizaci�n necesaria para el ejercicio de la actividad, y conforme a los requisitos y al calendario previsto en la disposici�n final cuarta de la Ley 26/2007, de 23 de octubre. El operador deber� mantener una garant�a en vigor durante todo el periodo de actividad hasta que �sta pueda considerarse finalizada conforme a lo dispuesto en la normativa sectorial aplicable, independientemente de los posibles cambios que puedan producirse en la modalidad de la garant�a o en la entidad financiera o aseguradora con que �sta se suscriba. La autoridad competente establecer� los correspondientes sistemas de control que permitan constatar la vigencia de tales garant�as, a cuyo efecto las entidades aseguradoras, las entidades financieras y los propios operadores deber�n proporcionar a la autoridad competente la informaci�n necesaria.
2. A estos efectos, y cuando la garant�a se contrate a trav�s de un seguro de responsabilidad medioambiental, la autoridad competente podr� exigir al operador autorizado una justificaci�n de los siguientes extremos:
a) La efectiva vigencia de la garant�a financiera y su renovaci�n al final del periodo de validez, mediante la presentaci�n del recibo de prima inicial y los recibos correspondientes a los sucesivos periodos de cobertura.
b) La inexistencia, en caso de reemplazo de un contrato por otro, de desajuste en los periodos de cobertura que d� lugar a que un suceso pueda no encontrarse cubierto ni por la p�liza reemplazada ni por la reemplazante.
c) La inexistencia, al finalizar la actividad autorizada, de lagunas de cobertura entre la fecha en que finaliza la garant�a del seguro y aqu�lla a partir de la cual otorga cobertura el Fondo de indemnizaci�n regulado en el art�culo 33 de la Ley 26/2007, de 23 de octubre.
En cualquier caso, las entidades aseguradoras emitir�n un certificado de seguro de responsabilidad medioambiental, siempre que la administraci�n se lo requiera al operador.
3. En los supuestos de aval o reserva t�cnica, la autoridad competente podr� exigir al operador la documentaci�n que permita comprobar la vigencia y cuant�a de la garant�a financiera.
Art�culo 40 Garant�a financiera en caso de pluralidad de actividades o instalaciones
1. La garant�a financiera por responsabilidad medioambiental se establecer� por cada actividad econ�mica, profesional o autorizaci�n relacionadas en el anexo III de la Ley 26/2007, de 23 de octubre , sin perjuicio de las exenciones previstas en su art�culo 28 y de lo dispuesto en los siguientes apartados.
N�mero 1 del art�culo 40 redactado por el n�mero nueve del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril).Vigencia: 27 abril 2015
2. Cuando el operador desarrolle su actividad en m�s de una instalaci�n, con independencia de que est� sujeta a la misma o a distintas autorizaciones, podr� elegir entre estas dos opciones:
a) La constituci�n de instrumentos de garant�a independientes para cada instalaci�n.
b) La inclusi�n, en un mismo instrumento de garant�a, de la actividad desarrollada por todas las instalaciones. El an�lisis de riesgos que sirva de punto de partida para la fijaci�n de la cuant�a de este instrumento de garant�a deber� realizarse para cada instalaci�n o, si se opta por un �nico documento, particularizarse para cada instalaci�n, conforme a todos los requisitos establecidos en este reglamento para el an�lisis de riesgos.
c) Excepcionalmente, cuando el grado de homogeneidad de las instalaciones y de sus riesgos asociados lo permitan, y as� se derive de su an�lisis de riesgos, un operador podr� garantizar un conjunto de instalaciones de las que sea titular a trav�s de un �nico instrumento de garant�a, cuya cuant�a ser� la m�s alta de las resultantes tras calcular la garant�a que corresponda a cada una de dichas instalaciones.
En los supuestos de los apartados b) y c), el instrumento de garant�a incorporar� una cl�usula con el objeto de asegurar que por ocurrir un siniestro en alguna de las instalaciones, las garant�as no quedan reducidas o agotadas para el resto. Asimismo, en estos casos la declaraci�n responsable de haber constituido una garant�a financiera se podr� presentar ante la autoridad competente de la comunidad aut�noma en que se encuentre el domicilio social del operador o en que se ubique la instalaci�n con la cuant�a de garant�a financiera m�s alta. El operador comunicar� a la autoridad competente en el territorio de las restantes instalaciones la constituci�n de la garant�a financiera.
N�mero 2 del art�culo 40 redactado por el n�mero nueve del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril).Vigencia: 27 abril 2015
3. Cuando el operador desarrolle en una sola instalaci�n distintas actividades del anexo III podr� cubrir sus responsabilidades con un solo instrumento de garant�a financiera.
En este caso, la garant�a financiera tambi�n incorporar� una cl�usula con el objeto de asegurar que por acaecer un siniestro en alguna de las actividades cubiertas, las garant�as no quedan agotadas ni reducidas para el resto.
4. Cuando un operador desarrolle actividades incluidas en el anexo III de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, y otras que no lo est�n, utilizando para ambas las mismas instalaciones, medios de transporte o personal, podr� admitirse que quede incluida en la garant�a la responsabilidad que pueda generarse con el conjunto de actividades en las que se d� dicha circunstancia.
Reglas espec�ficas para las diferentes modalidades de garant�as financieras
Art�culo 41 Avales
1. La garant�a financiera podr� constituirse mediante aval otorgado por bancos, cajas de ahorro, cooperativas de cr�dito, sociedades de garant�a rec�proca o establecimientos financieros de cr�dito.
2. Cuando esta garant�a se constituya a favor de la Administraci�n General del Estado, se depositar� en la Caja General de Dep�sitos o en alguna de sus sucursales, encuadradas en las Delegaciones de Econom�a y Hacienda y se ajustar� a los requisitos previstos en su Reglamento, aprobado por el Real Decreto 161/1997, de 7 de febrero.
3. Cuando la garant�a se constituya a favor de una comunidad aut�noma, se depositar� en el �rgano que disponga la comunidad aut�noma y se ajustar� a los requisitos previstos en su normativa reguladora.
Art�culo 42 Reservas t�cnicas
1. El operador podr� constituir la reserva t�cnica prevista en el art�culo 26.c) de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, en el plazo m�ximo de cinco a�os desde que la garant�a financiera sea exigible. Hasta dicha fecha la responsabilidad medioambiental se cubrir� con cualquiera de las otras dos modalidades previstas en dicho art�culo.
2. Esta reserva se reflejar� en la contabilidad de la empresa en una cuenta denominada �Reserva t�cnica de responsabilidad medioambiental prevista en el art�culo 26.c) de la Ley 26/2007, de 23 de octubre�.
3. La materializaci�n de la reserva t�cnica tendr� que garantizar el valor de la cuant�a de la garant�a en t�rminos nominales.
Art�culo 43 Reposici�n de avales y reservas t�cnicas
La garant�a mediante aval o reserva t�cnica solamente podr� reducirse o cancelarse por aplicaci�n a la reparaci�n de los da�os medioambientales y su reposici�n se realizar� conforme al art�culo 31.2 de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, mediante un nuevo aval, una nueva reserva t�cnica o acudiendo a cualquiera de las otras modalidades de garant�a.
Art�culo 44 Fondo de compensaci�n de da�os medioambientales del Consorcio de Compensaci�n de Seguros
1. Los titulares de actividades que, estando obligados a constituir una garant�a financiera opten por la alternativa de contratar un seguro de responsabilidad medioambiental, deber�n complementar dicha cobertura con la contribuci�n al Fondo de compensaci�n de da�os medioambientales que ser� gestionado y administrado por el Consorcio de Compensaci�n de Seguros. Dicha contribuci�n se recaudar� por las entidades aseguradoras junto con sus primas mediante un recargo en la prima del seguro, que ser� ingresado al Consorcio de forma mensual. La cuant�a de la contribuci�n se fijar� mediante las tarifas que se aprueben por resoluci�n de la Direcci�n General de Seguros y Fondos de Pensiones.
2. El Fondo estar� destinado a prolongar la cobertura del seguro para las responsabilidades aseguradas en la p�liza original y en sus mismos t�rminos, por aquellos da�os que, habiendo sido causados por las actividades autorizadas durante el periodo de vigencia del seguro, se manifiesten o reclamen despu�s del transcurso de los plazos de manifestaci�n o reclamaci�n admitidos en la p�liza, y se reclamen en el transcurso, como m�ximo, de un n�mero de a�os igual a aquel durante el cual estuvo vigente la p�liza de seguro, contados desde que �sta termin� y con el l�mite de 30 a�os.
No obstante, dado que los plazos de manifestaci�n y reclamaci�n admitidos en la p�liza incluyen los tres a�os siguientes a la terminaci�n de la vigencia del seguro, el l�mite de la cobertura del Consorcio de Compensaci�n de Seguros nunca ser�a superior a 27 a�os.
En el supuesto de que en alg�n momento el seguro fuese interrumpido por no haberse procedido a su renovaci�n, este per�odo de interrupci�n ser� excluido a efectos de la cobertura del Fondo.
3. El Fondo no otorgar� cobertura para:
b) Los da�os que hayan sido generados despu�s de cesar la actividad, por haberse abandonado instalaciones con potencial contaminante, sin cumplir con las medidas obligatorias para evitar dicho riesgo.
c) Los hechos, da�os o responsabilidades que no hubieran tenido cobertura en el seguro si hubiera estado la p�liza en vigor.
d) Los episodios de contaminaci�n que sean descubiertos de forma fehaciente por primera vez, antes de transcurrir tres a�os desde que tuvo lugar el cese definitivo de la actividad asegurada. A estos efectos, se considera la fecha de cese de la actividad asegurada aqu�lla en la que concluyeron las operaciones preceptivas para el saneamiento o desmantelamiento de las instalaciones a efectos de prevenci�n de contaminaciones futuras, o bien aquella en la que el asegurado dej� de llevar a cabo cualquier tipo de actividad en la instalaci�n.
e) Los episodios de contaminaci�n que sean reclamados por primera vez despu�s de transcurrido el plazo de aplicaci�n previsto en el art�culo 4 de la Ley 26/2007, de 23 de octubre .
N�mero 3 del art�culo 44 redactado por el n�mero diez del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril).Vigencia: 27 abril 2015
4. Las responsabilidades del Fondo se corresponder�n en cada caso con los importes que, seg�n cada tipo de actividad, hayan sido determinadas de conformidad con lo previsto en el art�culo 24 de la Ley 26/2007, de 23 de octubre , y quedar�n limitadas, adem�s, al importe total constituido en el mismo.
En el caso de que, durante el periodo de vigencia del seguro o los seguros sucesivos, la suma asegurada se haya modificado, el Fondo cubrir� una suma asegurada equivalente a la media aritm�tica de las sumas aseguradas durante los �ltimos cinco a�os, como m�ximo, en que los seguros han estado vigentes, contando desde el a�o en que se produjo el da�o medioambiental.
N�mero 4 del art�culo 44 redactado por el n�mero diez del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril).Vigencia: 27 abril 2015
5. No se atender�n con cargo al Fondo las exclusiones de cobertura contempladas en la p�liza de seguro, ni las establecidas en la Ley 26/2007, de 23 de octubre, y en las disposiciones que la desarrollan.
6. Las entidades aseguradoras vendr�n obligadas a conservar la informaci�n relativa a los contratos de seguros suscritos para dar cobertura a la garant�a financiera obligatoria, durante el �mbito temporal de la responsabilidad medioambiental, debiendo poner a disposici�n del Consorcio esta informaci�n cuando le sea solicitada. La informaci�n deber� contener los siguientes datos:
d) Per�odos de vigencia de la p�liza.
Verificaci�n del an�lisis de riesgos medioambientales
Art�culo 45 Verificaci�n del informe de an�lisis de riesgos medioambientales
Art�culo 46 Requisitos m�nimos de los verificadores
Secci�n 3.� del cap�tulo III suprimido por el n�mero once del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril).Vigencia: 27 abril 2015
Disposici�n adicional primera Remisi�n de informaci�n a la Comisi�n t�cnica de prevenci�n y reparaci�n de da�os medioambientales
De conformidad con lo establecido en la disposici�n adicional quinta de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, las comunidades aut�nomas informar�n a la Comisi�n t�cnica de prevenci�n y reparaci�n de da�os medioambientales, con una periodicidad anual, de los da�os medioambientales ocurridos en su territorio y de los proyectos de reparaci�n aprobados para llevar a cabo su reparaci�n.
Disposici�n adicional segunda R�gimen econ�mico de la Comisi�n t�cnica de prevenci�n y reparaci�n de da�os medioambientales
La constituci�n y funcionamiento de la Comisi�n t�cnica de prevenci�n y reparaci�n de da�os medioambientales regulada en este reglamento no supondr� incremento alguno del gasto p�blico y se atender� con los recursos personales y materiales existentes en el Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino.
Disposici�n adicional tercera Adaptaci�n de los seguros existentes
1. Aquellos titulares de actividades econ�micas o profesionales que adem�s de por la Ley 26/2007, de 23 de octubre , est�n sujetos por otras normas, a la obligaci�n de prestar fianzas o contratar seguros de responsabilidad que cubran da�os a las personas, a las cosas y a la restauraci�n de los recursos naturales podr�n, bien substituir dichas fianzas y seguros por otras mediante los que se cubran tambi�n las responsabilidades que deriven de la Ley 26/2007, de 23 de octubre , o complementarlas con esta misma finalidad.
2. Para la fijaci�n de las cuant�as que se deban asegurar conforme a la citada ley, los operadores utilizar�n los criterios fijados en este reglamento respecto de los da�os medioambientales.
Disposici�n adicional tercera redactada por el n�mero doce del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril).Vigencia: 27 abril 2015
Disposici�n adicional cuarta Revisi�n de los m�todos para la fijaci�n de la cuant�a de la garant�a financiera y para la reparaci�n del da�o medioambiental
El m�todo establecido en el art�culo 33 de este reglamento para la fijaci�n de la cuant�a de la garant�a financiera del da�o y la metodolog�a de reparaci�n se revisar� por el Gobierno a la luz de la experiencia derivada de su aplicaci�n cuando haya transcurrido un plazo suficiente para evaluar su idoneidad, y en todo caso, transcurridos cinco a�os computados desde que la garant�a financiera obligatoria sea exigible, en el primer caso, y desde la entrada en vigor del reglamento, en el segundo caso.
Disposici�n adicional quinta Reconocimiento de las garant�as financieras de responsabilidad medioambiental de otro Estado miembro de la Uni�n Europea
1. En aplicaci�n del principio de libre prestaci�n de servicios transfronterizos recogido en el art. 49 del Tratado Constitutivo de la Comunidad Europea, se reconocer�n las garant�as financieras de responsabilidad medioambiental equivalentes a las previstas en la Ley 26/2007, de 23 de octubre, y desarrolladas en este real decreto, de que dispongan los operadores de las actividades incluidas en el anexo III de la citada Ley establecidos en otros Estados de la Uni�n Europea.
El dep�sito de estas garant�as ante la autoridad competente espa�ola deber� ser acompa�ado de traducci�n a una lengua oficial en el �mbito territorial de aqu�lla, y de una declaraci�n, formulada bajo la responsabilidad de quien la emita, de cumplir con los requisitos del presente reglamento.
2. Las garant�as financieras de responsabilidad medioambiental previstas en la Ley 26/2007, de 23 de octubre, y desarrolladas en este reglamento, otorgadas por entidades equivalentes a bancos, cajas de ahorro, cooperativas de cr�dito, sociedades de garant�a rec�proca o establecimientos financieros de cr�dito, as� como por entidades de seguro existentes en otro Estado de la Uni�n Europea y autorizadas para operar en Espa�a en r�gimen de derecho de establecimiento o de libre prestaci�n de servicios, deber�n quedar sujetas a la legislaci�n espa�ola y sometidas a la jurisdicci�n y competencia de los juzgados y tribunales de la localidad donde tenga su sede la autoridad competente para su dep�sito.
Disposici�n adicional sexta Adaptaci�n de an�lisis de riesgos medioambientales existentes
Aquellos titulares de actividades econ�micas o profesionales que por disposiciones medioambientales anteriores a la Ley 26/2007, de 23 de octubre , est�n sujetos a la obligaci�n de realizar an�lisis de riesgos medioambientales, podr�n realizar un solo an�lisis de riesgos siempre que cumpla los objetivos y los requisitos exigidos tanto en el r�gimen de responsabilidad medioambiental como en las normas sectoriales que los prevean.
En el caso de que los operadores dispongan ya de an�lisis de riesgos medioambientales podr�n adaptarlos a las exigencias de la Ley 26/2007, de 23 de octubre , y a lo dispuesto en este reglamento.
Disposici�n adicional sexta redactado por el n�mero trece del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril).Vigencia: 27 abril 2015
Disposici�n final primera Realizaci�n de los an�lisis de riesgos medioambientales
1. La realizaci�n de los an�lisis de los riesgos medioambientales necesarios para el c�lculo de la cuant�a de la garant�a financiera prevista en el cap�tulo III no deber� llevarse a cabo con car�cter obligatorio hasta la fecha a partir de la cual sea exigible la constituci�n de la garant�a financiera obligatoria que se fijar�, para cada sector de actividad, mediante las �rdenes ministeriales a las que se refiere la disposici�n final cuarta de la Ley 26/2007, de 23 de octubre .
2. Los modelos de informe de riesgos ambientales tipo de cada sector o, en su caso, la gu�a metodol�gica correspondiente, as� como las tablas de baremos, deber�nestar informados favorablemente por la Comisi�n t�cnica de prevenci�n y reparaci�n de da�os medioambientales, antes de la fecha a partir de cual sea exigible la constituci�n de la garant�a financiera obligatoria para cada sector de actividad.
Disposici�n final primera redactada por el n�mero catorce del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril).Vigencia: 27 abril 2015
Disposici�n final segunda Garant�as financieras obligatorias por explotaci�n de instalaciones de residuos de industrias extractivas
1. La garant�a financiera obligatoria regulada en el Cap�tulo III de este reglamento deber� tener en cuenta la cobertura otorgada por las garant�as financieras obligatorias a constituir por los titulares de las entidades explotadoras de las instalaciones de residuos de las industrias extractivas, en el marco de lo dispuesto en la Directiva 2006/21/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 15 de marzo de 2006, sobre la gesti�n de los residuos de industrias extractivas y por la que se modifica la Directiva 2004/35/CE, de forma que no se produzca solapamiento o descubierto.
2. El operador podr� integrar en una sola todas las garant�as financieras a que se refiere el apartado anterior, incluyendo la obligatoria en concepto de rehabilitaci�n del espacio afectado por la propia explotaci�n y sus servicios e instalaciones anejos. En tal caso, la cantidad destinada a hacer frente a cada uno de los riesgos deber� quedar claramente delimitada y f�cilmente disponible del resto de la garant�a.
Identificaci�n de los recursos naturales y servicios afectados
1. Cuando para la identificaci�n de los recursos naturales sea necesario acudir a modelos de simulaci�n que permitan determinar el comportamiento del agente en los medios de difusi�n y valorar la exposici�n de los recursos, se utilizar�n documentos de referencia acreditados o emitidos por organismos oficiales. Tendr�n dicha condici�n, entre otros, la Technical Guidance Document on Risk Assessment (CE, 2003) y la Guidance on Information Requirements and Chemical Safety Assessment (ECHA, 2008).
Los recursos identificados determinar�n la escala de estudio relevante para la cuantificaci�n del da�o. Para definir la escala de estudio deber� tenerse en cuenta la afecci�n del ecosistema a nivel de individuo, poblaci�n, h�bitat o comunidad.
Dicha definici�n condicionar� la unidad o unidades de medida a partir de las cuales se cuantificar�n los recursos naturales afectados y que deber�n ser generados a trav�s de la reparaci�n.
2. Para la identificaci�n de los servicios se utilizar�n inventarios de servicios amparados en marcos de referencia objetivos y contrastados cient�ficamente. Tendr� esta condici�n, entre otros, el inventario de servicios propuesto por la Evaluaci�n de los Ecosistemas del Milenio, en el que se basa, a modo de ejemplo, la siguiente tabla.
Servicios necesarios para la producci�n de los dem�s servicios de los ecosistemas:
Formaci�n de suelo
Producci�n primaria
Servicios de aprovisionamiento Servicios de regulaci�n Servicios culturales
Productos que se obtienen de los ecosistemas: Beneficios que se obtienen de la regulaci�n de los procesos de los ecosistemas: Beneficios intangibles que se obtienen de los ecosistemas:
Alimento. Regulaci�n de la calidad del aire. Valores espirituales y religiosos.
Fibra. Regulaci�n del clima. Valores est�ticos.
Combustible. Regulaci�n del agua. Recreaci�n y ecoturismo.
Recursos gen�ticos. Regulaci�n de la erosi�n. Educacionales.
Productos bioqu�micos, medicinas naturales, productos farmac�uticos. Purificaci�n del agua y tratamiento de aguas residuales.
Agua dulce. Regulaci�n de enfermedades.
Regulaci�n de pestes.
Polinizaci�n.
Regulaci�n de los desastres naturales.
Los servicios identificados determinar�n, al igual que en el caso de los recursos, la escala de estudio que es relevante para la cuantificaci�n del da�o.
Extensi�n del da�o
1. La extensi�n del da�o se medir� en unidades biof�sicas del recurso afectado relativas a la superficie, la masa, el volumen, o el tama�o de la poblaci�n, entre otras.
El operador podr� utilizar en dicha tarea modelos de simulaci�n del transporte y del comportamiento del agente causante del da�o en los medios de difusi�n y en los receptores.
2. Para la determinaci�n de la extensi�n del da�o a las especies silvestres se considerar� tanto su exposici�n directa al agente causante del da�o, v�a inhalaci�n o ingesti�n, como su exposici�n indirecta a trav�s de la cadena tr�fica, la atm�sfera, el h�bitat, el suelo, las aguas y la ribera del mar y de las r�as, entre otros.
3. En caso de que el agente causante del da�o sea de tipo qu�mico, el operador determinar� la concentraci�n que puede alcanzar dicha sustancia en el medio receptor. En la medida de lo posible, el operador establecer� la distribuci�n de dicha concentraci�n en la superficie afectada.
4. En caso de que el agente causante del da�o sea un organismo modificado gen�ticamente, la determinaci�n de la extensi�n del da�o se realizar� conforme a lo dispuesto en la Ley 9/2003, de 25 de abril, por la que se establece el r�gimen jur�dico de la utilizaci�n confinada, liberaci�n voluntaria y comercializaci�n de organismos modificados gen�ticamente y en el Real Decreto 178/2004, de 30 de enero, por el que se aprueba el Reglamento general para su desarrollo, mediante un an�lisis al efecto, caso por caso, acreditado por un organismo oficialmente reconocido.
En la determinaci�n de la extensi�n del da�o ocasionado por organismos gen�ticamente modificados se considerar� tanto su exposici�n directa al agente causante del da�o como su exposici�n indirecta a trav�s de mecanismos tales como la interacci�n con otros organismos, la transferencia de material gen�tico o los cambios en el uso o la gesti�n. Asimismo se considerar�n los efectos acumulados a largo plazo en los t�rminos en los que se describen en el anexo IV del Real Decreto 178/2004, de 30 de enero.
Intensidad del da�o
La estimaci�n de la intensidad del da�o se realizar� a partir de indicadores cuantitativos y cualitativos. En caso de no encontrar un indicador adecuado al efecto, podr� dise�arse una escala que represente en t�rminos de porcentaje las variaciones de calidad experimentadas por los recursos o servicios afectados.
Para la valoraci�n de forma espec�fica de los efectos sobre las especies silvestres y la salud humana se considerar� cualquier v�a de exposici�n a trav�s del aire, el agua y el suelo, incluyendo la ingesti�n, la inhalaci�n y la absorci�n.
1. Intensidad del da�o ocasionado por un agente de tipo qu�mico.
1.1 En caso de que el agente causante del da�o sea una sustancia qu�mica, el nivel de intensidad se medir� en relaci�n con la concentraci�n o dosis l�mite. Para ello se considerar�n, entre otros aspectos, la concentraci�n que alcanza dicha sustancia en el receptor afectado, el tiempo de exposici�n del receptor a dicha sustancia y la relaci�n de ambos con el umbral de toxicidad.
Con este fin, y en la medida en que t�cnicamente sea posible, se obtendr� informaci�n sobre los umbrales de toxicidad de los recursos que puedan verse afectados y que se asocian al agente qu�mico. Dicha informaci�n, podr� obtenerse, entre otras fuentes, de las bases de datos de sustancias qu�micas que proporcionan la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Qu�micos (ECHA), el Instituto para la Salud y Protecci�n del Consumidor (Institute for Health and Consumer Protection) perteneciente al Centro Com�n de Investigaci�n de la Comisi�n Europea (European Commission's Joint Research Centre), tales como IUCLID (International Uniform Chemical Information Database), SRC (Syracuse Research Corporation), Chemfinder, IPCS (International Programme on Chemical Safety) y OECD Existing Chemicals.
En la determinaci�n de la intensidad del da�o se distinguir� entre niveles agudos, cr�nicos y potenciales, con arreglo a lo establecido en el art�culo 2.e).
1.2 En caso de disponer de m�s de un umbral de toxicidad que permita evaluar el mismo nivel de intensidad para el mismo receptor y tiempo de exposici�n, se escoger� el indicador de menor valor de acuerdo con el principio de precauci�n.
1.3 En los casos en los que no exista informaci�n acerca del umbral de toxicidad del agente qu�mico, el operador optar� justificadamente por una de las siguientes soluciones:
a) Se realizar� un estudio experimental que permita establecer los umbrales de da�o para la sustancia y el receptor que son objeto de estudio, el cual deber� ser de similares caracter�sticas a las que se contemplan en la legislaci�n vigente de regulaci�n productos qu�micos.
b) Se utilizar�n los valores umbrales o de concentraci�n l�mite que se contemplan en la legislaci�n vigente referente a derrames, vertidos o niveles de inmisi�n, en el caso de que no afecten a la salud humana.
c) Se aplicar�n valores de otras sustancias cuyas propiedades f�sicas y qu�micas afecten de manera similar al mismo recurso.
2. Intensidad del da�o ocasionado por un agente de tipo f�sico o biol�gico.
2.1 En caso de que el agente causante del da�o sea de tipo f�sico, para determinar la intensidad del da�o se utilizar�n tanto �ndices como indicadores de calidad ambiental que permitan estimar la severidad de los efectos ocasionados sobre el receptor. La determinaci�n de la intensidad del da�o podr� establecerse a partir del coeficiente de variaci�n de dicho indicador antes y despu�s del da�o. En dicha tarea el operador distinguir�, cuando sea posible, entre los efectos de tipo agudo, cr�nico y potencial, atendiendo, en el caso de las especies, al porcentaje de poblaci�n expuesta al da�o que se ha visto afectada.
2.2 En caso de que el agente causante del da�o sea un organismo modificado gen�ticamente, la intensidad del da�o se caracterizar� en funci�n de su peligrosidad, atendiendo a los siguientes criterios, y a lo establecido en la Ley 9/2003, de 25 de abril, y en el Real Decreto 178/2004, de 30 de enero:
a) Nivel de intensidad alto: cuando el organismo modificado gen�ticamente sea de tipo 3 � 4, es decir, aquellos que deben utilizarse con un grado de confinamiento alto o moderado.
b) Nivel de intensidad medio: cuando el organismo modificado gen�ticamente sea de tipo 2, es decir, lleve asociado un grado de confinamiento de tipo medio.
c) Nivel de intensidad bajo: cuando el organismo modificado gen�ticamente sea de tipo 1, es decir, cuya manipulaci�n requiera un grado de confinamiento de tipo bajo.
En el caso de las liberaciones voluntarias, la intensidad del da�o se determinar� mediante un an�lisis, caso por caso, acreditado por un organismo oficialmente reconocido.
Fuentes de informaci�n para la determinaci�n del estado b�sico
1. La determinaci�n del estado b�sico constituir� el nivel de referencia al que se debe llegar mediante la puesta en pr�ctica de las correspondientes medidas de reparaci�n. El estado b�sico se determinar� a partir de datos de tipo hist�rico, de referencia, de control o de cambios experimentados por el receptor a consecuencia del da�o. Los datos podr�n emplearse solos o combinados, seg�n el caso.
2. Se podr�n emplear las siguientes fuentes de informaci�n:
a) Informaci�n recabada sobre el lugar afectado en un periodo de tiempo anterior a la ocurrencia del da�o. Puede comprender, entre otros aspectos, descripciones ecol�gicas y geol�gicas, listas de especies o informaci�n cartogr�fica y fotogr�fica.
b) Informaci�n que contenga patrones hist�ricos o tendencias en cuanto a la estructura y funciones del conjunto de los recursos naturales afectados.
c) Informaci�n procedente de otras �reas que no est�n ni se ver�n afectadas por el da�o, similares y preferentemente adyacentes al lugar afectado, con respecto a las condiciones fisicoqu�micas y a los par�metros ecol�gicos que son objeto de estudio.
d) Informaci�n relacionada con el lugar afectado procedente de otros proyectos de reparaci�n sobre los mismos recursos naturales o los servicios de los recursos naturales que han sido afectados.
1. La aplicaci�n de las medidas de reparaci�n complementaria y compensatoria implicar� la utilizaci�n de criterios de equivalencia, conforme a lo dispuesto en el anexo II de la Ley 26/2007, de 23 de octubre. Los criterios de equivalencia permiten calcular los recursos naturales y servicios de recursos naturales que deben generarse mediante la reparaci�n. Se distinguen cuatro tipos de criterios de equivalencia:
Recurso-recurso: criterio que valora los recursos naturales da�ados a partir del proyecto que proporcione recursos del mismo tipo, cantidad y calidad que los da�ados. La unidad de medida utilizada para determinar los recursos naturales da�ados y los que podr�n obtenerse a trav�s de la reparaci�n, es el propio recurso, al asumir que existe un pleno grado de sustituci�n entre una unidad de recurso da�ada y la que puede obtenerse mediante la reparaci�n.
Servicio-servicio: criterio que valora los recursos naturales o servicios de recursos naturales da�ados a partir del proyecto que proporcione servicios del mismo tipo, cantidad y calidad, o calidad ajustable, que los da�ados. La unidad de medida utilizada para determinar los recursos naturales o servicios de los recursos naturales da�ados y aqu�llos que podr�n obtenerse a trav�s de la reparaci�n, se expresa en relaci�n con el volumen, la superficie o el h�bitat del recurso afectado y con un par�metro que represente la variaci�n de la calidad o el nivel de provisi�n de servicios de dicho recurso en el tiempo. En este caso, la extensi�n da�ada y la que es objeto de reparaci�n pueden ser diferentes dado que la finalidad es ajustar el nivel de provisi�n o la diferencia de calidad de los servicios entre los recursos da�ados y los que se generen a trav�s de la reparaci�n.
Valor-valor: valoraci�n monetaria que presume que el valor social de los recursos naturales y los servicios de los recursos naturales da�ados es equivalente al valor social de los beneficios ambientales de otros recursos o servicios generados a trav�s del proyecto de reparaci�n.
Valor-coste: valoraci�n monetaria que presume que el valor social del da�o medioambiental equivale al coste del proyecto de reparaci�n.
2. La selecci�n del criterio de equivalencia se har� conforme al siguiente orden de preferencia:
1.� El criterio recurso-recurso o servicio-servicio.
2.� El criterio valor-valor.
3.� El criterio valor-coste.
3. Cada criterio de equivalencia describir� un grado de sustituci�n entre los recursos naturales o servicios de los recursos naturales que se han perdido y los que se pretenden generar mediante la reparaci�n. Su aplicaci�n requerir� utilizar la misma unidad de medida para determinar, por un lado, la p�rdida de recursos o servicios da�ados y, por otro, la ganancia de recursos o servicios obtenida a trav�s de las medidas de reparaci�n.
Selecci�n del criterio de equivalencia
1. La selecci�n del criterio de equivalencia se ajustar� a lo establecido en este apartado II y tendr� en cuenta los siguientes factores:
a) El tipo de los recursos naturales o servicios de los recursos naturales que se han perdido y se pueden ganar mediante la reparaci�n.
b) La calidad de los recursos naturales o servicios de los recursos naturales que se han perdido y los que se pueden ganar mediante la reparaci�n.
c) La posibilidad de utilizar la misma unidad de medida para estimar las p�rdidas y las ganancias de los recursos naturales y los servicios de los recursos naturales.
d) El lugar donde se llevar� a cabo la reparaci�n.
e) El coste de la reparaci�n.
2. Se aplicar� un criterio de equivalencia de tipo recurso-recurso o servicio-servicio cuando sea posible proporcionar a trav�s de la reparaci�n el mismo tipo y la misma calidad, o una calidad ajustable, de recursos o servicios que los que se han perdido a consecuencia del da�o medioambiental.
A efectos de lo dispuesto en este anexo, por calidad de los recursos naturales se entiende la variaci�n del nivel de provisi�n de servicios generado por dichos recursos. Dicha calidad ser� ajustable cuando pueda incrementarse la cantidad de recurso para obtener el mismo nivel de provisi�n de servicios.
2.1 Se aplicar� un criterio de equivalencia recurso-recurso cuando exista un grado de sustituci�n pleno entre el tipo y la calidad de los recursos naturales da�ados y los que podr�n obtenerse a trav�s de la reparaci�n complementaria o compensatoria.
La equivalencia recurso-recurso podr� realizarse en caso de que no sea necesario computar la variaci�n en el tiempo de la calidad o del nivel de provisi�n de servicios de los recursos naturales afectados y los que podr�n obtenerse a trav�s de la reparaci�n.
La aplicaci�n de un criterio de equivalencia recurso-recurso requerir� disponer de informaci�n relativa a la extensi�n del recurso natural afectado, a la duraci�n del da�o medioambiental y, en su caso, a las consecuencias sobre la din�mica de la poblaci�n afectada y al tiempo hasta que surte efecto la reparaci�n.
2.2 Se utilizar� un criterio de equivalencia servicio-servicio en caso de que se d� alguna de las siguientes circunstancias:
a) Que los recursos naturales da�ados y aqu�llos que se obtengan a trav�s de la reparaci�n complementaria o compensatoria sean de calidad significativamente diferente o de calidad no ajustable.
b) Que la reparaci�n complementaria o compensatoria genere recursos naturales o servicios de recursos naturales de distinto tipo pero comparables a los da�ados. A estos efectos, los recursos ser�n comparables en caso de que sea posible estimar la tasa de intercambio entre los recursos naturales o servicios de los recursos naturales da�ados y los que podr�n obtenerse a trav�s de la reparaci�n, conforme establece el ep�grafe VIII.
3. Para la aplicaci�n del criterio servicio-servicio ser� necesaria, adem�s de la informaci�n exigida para aplicar una equivalencia de tipo recurso-recurso, la relativa a la variaci�n de la calidad o del nivel de provisi�n de servicios de los recursos da�ados y de los que se podr�n obtener a trav�s de la reparaci�n.
4. Se aplicar� un criterio de equivalencia de tipo valor-valor en los siguientes supuestos:
b) que su aplicaci�n implique un coste desproporcionado, o bien,
c) que no se puedan estimar las tasas de intercambio entre los recursos naturales o servicios de los recursos naturales perdidos y los ganados a trav�s de la reparaci�n.
5. Se aplicar� un criterio de equivalencia de tipo valor-coste en caso de que no sea posible estimar el valor social de los recursos naturales o los servicios de los recursos que podr�n generarse a trav�s del proyecto de reparaci�n o cuando dicha valoraci�n no pueda realizarse en un plazo o con unos costes razonables.
An�lisis de equivalencia de recursos
1. Los criterios de equivalencia recurso-recurso y servicio-servicio se aplicar�n mediante el m�todo basado en el an�lisis de equivalencia de recursos.
El An�lisis de Equivalencia de Recursos es una herramienta metodol�gica para calcular la cantidad de recursos y servicios similares a los da�ados que deben generarse a trav�s de la reparaci�n complementaria y compensatoria.
La p�rdida de recursos y servicios que sea reversible se compensar� mediante una reparaci�n compensatoria y las p�rdidas irreversibles o cuya reparaci�n no pueda llevarse a cabo en un periodo de tiempo razonable, se reparar�n mediante medidas complementarias.
El an�lisis de equivalencia de recursos recibe el nombre de an�lisis de equivalencia de h�bitat cuando la unidad de medida utilizada para estimar las p�rdidas y las ganancias de recursos naturales o servicios se exprese en funci�n de la cantidad de h�bitat de los servicios que �ste presta.
2. El operador determinar� tanto las p�rdidas provisionales como las irreversibles de recursos naturales o servicios de los recursos naturales acaecidas a consecuencia del da�o medioambiental hasta que alcancen el estado b�sico, y las ganancias de recursos o servicios obtenidas mediante la reparaci�n.
Apartado 2 del ep�grafe III del anexo II redactado por el n�mero quince del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril).Vigencia: 27 abril 2015
3. A efectos de lo dispuesto en el apartado anterior, se identificar�n una o m�s unidades de medida a partir de las cuales el operador estimar� las p�rdidas en el lugar del da�o de los recursos naturales o de los servicios, y las ganancias de dichos recursos o servicios en el lugar donde se lleve a cabo la reparaci�n. Las unidades de medida empleadas para estimar dichas p�rdidas y ganancias ser�n las mismas y podr�n consistir en un indicador ecol�gico cuantitativo, cualitativo, mono-atributo o multi-atributo, seg�n el caso, debiendo coincidir, en la medida en que sea posible y adecuado, con los indicadores que han sido empleados para caracterizar el da�o durante el proceso de cuantificaci�n.
4. La estimaci�n de las p�rdidas de los recursos naturales o de los servicios se realizar� descontando al a�o de referencia (entendiendo por tal el a�o de reclamaci�n) el flujo de p�rdidas y el flujo de ganancias de dichos recursos o servicios generadas por el proyecto de reparaci�n.
A tal efecto y con car�cter general, el operador tomar� un valor de referencia de la tasa de descuento del 3 por ciento y emplear� un m�todo de descuento de tipo exponencial.
Apartado 4 del ep�grafe III del anexo II redactado por el n�mero quince del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril).Vigencia: 27 abril 2015
Estimaci�n de las p�rdidas de recursos naturales o de servicios de los recursos naturales
1. El operador deber� estimar el nivel de los recursos naturales o de los servicios da�ados desde que se produce el da�o medioambiental hasta el momento previsto para que la reparaci�n primaria surta efecto, incluida en su caso la estimaci�n de las p�rdidas irreversibles de recursos o servicios si el estado b�sico no puede ser alcanzado. Dicha tarea se realizar� para la extensi�n del medio receptor afectado, generalmente medida en unidades de recurso o por unidad de volumen, superficie o h�bitat perdido, con el fin de obtener el nivel de p�rdida de recursos o servicios del lugar da�ado descontado en el tiempo, de acuerdo con la tasa prevista en el punto III.4 de este anexo.
Esta estimaci�n recibir� el nombre de d�bito medioambiental, siendo el d�bito medioambiental total el resultado de sumar los d�bitos de todos los a�os desde que tiene lugar el da�o medioambiental hasta que los recursos naturales o los servicios de los recursos naturales recuperan su estado b�sico.
2. Para el c�lculo del d�bito medioambiental se determinar� la tasa de recuperaci�n de los recursos naturales o de los servicios que �stos prestan hasta que surte efecto la reparaci�n primaria. La selecci�n de la tasa de recuperaci�n depender� de la unidad de medida que se haya escogido para la estimaci�n en el tiempo de las p�rdidas de los recursos naturales o de los servicios. Para realizar calcular dicha tasa, el operador podr� optar por utilizar un an�lisis probabil�stico de los factores ambientales que influyen en el c�lculo del d�bito o considerar el peor escenario posible, de acuerdo con el principio de precauci�n, entre otras posibilidades.
3. En caso de que la reparaci�n primaria no est� basada en la recuperaci�n natural, el c�lculo del d�bito medioambiental total incluir�, la posible p�rdida de calidad ambiental que pudiera experimentar el receptor afectado, a consecuencia de la intervenci�n en el lugar del da�o.
4. El c�lculo del d�bito medioambiental total deber� tener en cuenta tanto el escenario basado en un horizonte de recuperaci�n limitado en el tiempo hasta que los recursos naturales o los servicios recuperen su estado b�sico, como el escenario basado en una p�rdida irreversible de recursos naturales o de servicios de los recursos naturales da�ados, en el caso de que el estado b�sico no pueda ser alcanzado.
Estimaci�n de las ganancias de recursos naturales o de servicios de los recursos naturales obtenidas mediante la reparaci�n complementaria o compensatoria
1. El operador deber� estimar el nivel de los recursos naturales o de los servicios que se generar�n a trav�s de la reparaci�n complementaria y compensatoria. Dicha estimaci�n representar� los beneficios potenciales, en t�rminos biof�sicos, que podr� generar cada alternativa de reparaci�n en el tiempo.
En dicha tarea se deber�n concretar los siguientes aspectos:
a) El momento a partir del cual empezar�n a computarse las ganancias de los recursos naturales o de los servicios que �stos prestan. Se podr� elegir, entre otras opciones, por el momento en el que se ha culminado la reparaci�n primaria, el momento en que comienza la reparaci�n complementaria o la compensatoria, o cuando dichas medidas reparadoras empiezan a surtir efecto.
b) El perfil de generaci�n de los recursos naturales o de los servicios de los recursos naturales durante la reparaci�n complementaria y compensatoria, y el horizonte temporal hasta que surten efecto dichas medidas. A estos efectos, el operador podr� apoyarse, entre otras opciones, en modelos de �puntos de paso� para determinadas fechas o ajustar el perfil a una funci�n de tipo log�stica, lineal o exponencial, seg�n el caso.
c) El tiempo en el que se mantiene el nivel de recursos naturales o de servicios de los recursos naturales generados a trav�s de la reparaci�n complementaria o compensatoria.
2. Las ganancias de recursos naturales o de servicios que se generen mediante la reparaci�n complementaria o compensatoria deber�n ser descontadas en el tiempo y estimadas en unidades de recurso o por unidad de volumen, de superficie o de h�bitat creado, seg�n el caso. Su estimaci�n recibir� el nombre de cr�dito medioambiental. El cr�dito medioambiental total el resultado de sumar los cr�ditos de todos los a�os desde que empiezan a computarse las ganancias de recursos o servicios, hasta que el beneficio acumulado de dichos recursos o servicios, sea igual a la p�rdida de recursos naturales o de servicios de los recursos naturales ocasionada por el da�o medioambiental. Dicho beneficio acumulado se representa generalmente mediante un porcentaje calculado respecto al total del servicio que hay que generar a trav�s de esta reparaci�n.
En dicha tarea se utilizar� la misma tasa de descuento y el mismo a�o base (que ser� el a�o de reclamaci�n) empleados para estimar la p�rdida de recursos o servicios a los que se refiere los apartados IV y VI de este anexo.
3. La previsi�n del cr�dito medioambiental generado por la reparaci�n complementaria o compensatoria se realizar� tomando como referencia la misma unidad de medida que se haya escogido para la estimaci�n en el tiempo de las p�rdidas de los recursos naturales o de los servicios. A estos efectos, su estimaci�n vendr� dada por la variaci�n que experimente la unidad de medida a consecuencia de la acci�n reparadora, en relaci�n con el nivel de recursos naturales o de servicios de los recursos naturales que existir�a en el lugar donde se lleva a cabo la reparaci�n en caso de que el da�o medioambiental no se hubiera producido.
Ajuste de las p�rdidas y las ganancias de recursos naturales o de servicios de los recursos naturales
1. El operador deber� ajustar las p�rdidas de los recursos naturales o de servicios de los recursos naturales acaecidas en el lugar del da�o con las ganancias de dichos recursos o servicios que podr�an obtenerse, por proyecto o unidad de superficie reparada, mediante la reparaci�n complementaria o compensatoria. El objetivo de dicha tarea ser� estimar la cantidad de reparaci�n requerida para compensar el da�o medioambiental.
2. El ajuste de la reparaci�n vendr� determinado por el cociente entre el d�bito medioambiental total y el cr�dito medioambiental total.
El resultado del cociente indicar� la cantidad de reparaci�n complementaria o compensatoria requerida en unidades de recurso o por unidad de volumen, de superficie o de h�bitat creado, seg�n el caso.
T�cnicas de valoraci�n alternativas
1. La aplicaci�n de los criterios de equivalencia valor-valor y valor-coste se llevar� a cabo mediante el empleo de las t�cnicas de valoraci�n que ofrece el an�lisis econ�mico. A estos efectos y en caso necesario, se podr� aplicar el m�todo de transferencia de resultados, que permite adaptar experiencias de valoraci�n ya existentes al caso de estudio.
2. No obstante lo dispuesto en el apartado anterior, la aplicaci�n de un criterio de equivalencia valor-valor y valor-coste podr� realizarse siguiendo la metodolog�a del an�lisis de equivalencia, siempre que la unidad de medida utilizada para cuantificar el d�bito medioambiental y el cr�dito medioambiental sea monetaria.
3. Las t�cnicas de valoraci�n alternativas pueden ser directas, como es el caso de la valoraci�n contingente, o indirectas, tales como las basadas en el coste de reposici�n, la funci�n de producci�n, el coste de viaje y los precios hed�nicos, entre otros.
Las t�cnicas de valoraci�n indirecta o de preferencias reveladas permiten medir la importancia que se concede a la variaci�n en la calidad de un determinado servicio ambiental, dependiendo de la relaci�n entre los bienes y servicios ambientales objeto de valoraci�n y otros bienes y servicios o insumos productivos que circulan en el mercado.
Las t�cnicas de valoraci�n directa o de preferencias declaradas buscan acceder al valor de los servicios ambientales cuando no es posible determinar la relaci�n entre la valoraci�n que hace una persona de un bien o servicio ambiental y el comportamiento en mercados reales de los bienes y servicios con los que est� relacionado dicho bien o servicio. Estas t�cnicas consisten en preguntar directamente a las personas afectadas por el valor que otorgan a los cambios en su bienestar asociados a la modificaci�n en las condiciones de oferta de un bien o servicio ambiental.
Tasa de intercambio entre recursos o servicios perdidos y los ganados a trav�s de la reparaci�n
1. El operador determinar� la tasa de intercambio para ajustar los recursos naturales o servicios de los recursos naturales perdidos y los que se obtendr�n a trav�s de la reparaci�n complementaria o compensatoria, cuando se d� alguna de las siguientes circunstancias:
a) que los recursos o servicios obtenidos a trav�s de la reparaci�n sean de distinto tipo a los da�ados. En el supuesto de que en este caso sea posible identificar la tasa de intercambio, los recursos o servicios obtenidos mediante la reparaci�n ser�n diferentes, pero comparables, a los da�ados.
b) que el proyecto de reparaci�n conlleve la generaci�n de varios recursos naturales o servicios de recursos naturales que alcancen su estado b�sico en diferente momento del tiempo o en diferente proporci�n a la perdida originalmente. En este supuesto la tasa de intercambio estar� dirigida a homogeneizar los recursos o servicios que se obtengan a trav�s de la reparaci�n.
2. La metodolog�a para calcular las tasas de intercambio entre los recursos o servicios perdidos y los que se obtendr�n mediante la reparaci�n podr� basarse tanto en criterios biof�sicos, como por ejemplo la productividad del h�bitat, como en estudios que reflejen las preferencias sociales. Se entender� por preferencias sociales el conjunto de satisfacciones, deseos o valores por los que las personas y, por extensi�n, la sociedad se inclina, en lo relativo a los recursos naturales y los servicios ambientales que �stos prestan. En supuesto de que se opte por la utilizaci�n de estudios que reflejen las preferencias sociales, la estimaci�n de la tasa de intercambio se realizar� mediante las siguientes t�cnicas de valoraci�n econ�mica, atendiendo al siguiente orden de preferencia:
a) En primer lugar, el coste de reposici�n.
b) En segundo lugar, la valoraci�n basada en preferencias reveladas.
c) En tercer lugar, la valoraci�n basada en preferencias declaradas.
3. El c�lculo de las tasas de intercambio basado en el coste de reposici�n se realizar� atendiendo al coste de proyectos de reparaci�n conocidos, de forma que el n�mero de proyectos duplique, al menos, el n�mero de tasas de intercambio de distintas combinaciones de recursos naturales o servicios de recursos naturales que se hayan de estimar. Dicha tarea se realizar� mediante la resoluci�n del sistema de ecuaciones sobredimensionado resultante, es decir que tenga un mayor n�mero de ecuaciones que de inc�gnitas.
Metodolog�a para la estimaci�n de un �ndice de da�o medioambiental asociado a cada escenario accidental
El �ndice de da�o medioambiental, en adelante IDM, al que se hace referencia en el art�culo 33 del presente reglamento tiene por objeto estimar el da�o asociado a cada escenario accidental. El IDM podr� ser utilizado siempre que el da�o se considere relevante y reversible, es decir, que la reparaci�n pueda recuperar los mismos recursos que los que han sido originalmente afectados.
La metodolog�a de c�lculo del IDM se fundamenta en una serie de estimadores de los costes de reparaci�n primaria de los recursos naturales potencialmente afectados, ofreciendo un resultado semicuantitativo que en ning�n caso podr� interpretarse como el valor real del da�o asociado a cada escenario. La relaci�n prevista entre el valor del IDM y el valor de los da�os medioambientales es que ambos aumenten en la misma direcci�n –a mayor valor del IDM mayor es el valor previsto del da�o–, no existiendo una relaci�n matem�tica que relacione el valor del IDM con el valor real del coste de reparaci�n del da�o asociado a cada escenario accidental.
La ecuaci�n general para el c�lculo del IDM es la siguiente:
IDM, es el �ndice de da�o medioambiental.
Ecf, es el estimador del coste fijo del proyecto de reparaci�n para la combinaci�n agente causante de da�o-recurso potencialmente afectado i.
A, es el multiplicador del estimador del coste unitario del proyecto de reparaci�n, siendo el resultado de multiplicar los valores de los modificadores que afectan a los costes unitarios (MAj) para cada combinaci�n agente-recurso i. Su f�rmula es:
Ecu, es el estimador del coste unitario del proyecto de reparaci�n para la combinaci�n agente-recurso i.
B, es el multiplicador del estimador de cantidad, siendo el resultado de multiplicar los valores de los modificadores que afectan al estimador de cantidad (MBj) para cada combinaci�n agente-recurso i. Su f�rmula es:
α, representa la cantidad de agente involucrada en el da�o.
Ec, representa la relaci�n entre las unidades de recurso afectadas y las unidades de agente involucradas en el da�o para cada combinaci�n agente-recurso i.
p, es una constante que �nicamente adquiere un valor distinto de cero para los da�os al lecho continental o marino.
Macc, es la cantidad de agente asociada al accidente, medida en toneladas, en el caso de da�os al lecho continental o marino. En las restantes combinaciones agente-recurso este par�metro adquiere valor cero.
q, es una constante que adquiere valor 1 para todas las combinaciones agente-recurso, salvo para aqu�llas que implican da�os al lecho continental o marino en las que adopta un valor espec�fico.
C, es el multiplicador del estimador del coste de revisi�n y control del proyecto de reparaci�n, siendo igual al valor del modificador que afecta al estimador del coste de revisi�n y control (MCj) para cada combinaci�n agente-recurso i. Su f�rmula es:
Ecr, es el estimador del coste de revisi�n y control del proyecto de reparaci�n para la combinaci�n agente-recurso i.
Ecc, es el estimador del coste de consultor�a del proyecto de reparaci�n, expresado como un porcentaje de los estimadores anteriores, para la combinaci�n agente-recurso i.
n, es el n�mero total de combinaciones agente-recursoque el analista considere relevantes para el escenario que est� siendo evaluado.
β, representa la distancia (Dist) desde la zona a reparar a la v�a de comunicaci�n accesible m�s cercana expresada en metros.
En caso de escenarios que prevean la afecci�n a varias zonas, el valor del par�metro ser� la suma de la distancia desde cada zona a la v�a de comunicaci�n m�s cercana.
En caso de escenarios que impliquen exclusivamente da�os al agua marina, al lecho continental o al lecho marino se asigna un valor a b igual a 0.
Eca, es el estimador del coste de acceso a la zona potencialmente afectada por el da�o medioambiental, siendo su valor igual a 6,14.
La ecuaci�n del IDM se utilizar� para los diferentes grupos de combinaciones de agente causante del da�o y de recurso potencialmente afectado que se representan en la Tabla 1. De esta forma, cualquier da�o medioambiental podr� evaluarse conforme a las combinaciones agente-recurso identificadas en la tabla. El usuario deber� seleccionar la combinaci�n o combinaciones agente-recurso que se consideren relevantes para el escenario que est� evaluando y proceder a calcular su IDM, utilizando la mencionada ecuaci�n y las tablas que se recogen en los apartados subsiguientes para cada grupo. Dichas tablas se estructuran en dos bloques, un primer bloque que incluye las tablas con los coeficientes y modificadores de cada grupo y un segundo bloque con los valores que podr�n adquirir los diferentes modificadores (MAj,MBj, MCj) y que deber�n ser elegidos por el usuario.
Tabla 1: Grupos de agente causante de da�o-recurso natural afectado
COV, compuestos org�nicos vol�tiles (punto de ebullici�n <100�C).
COSV, compuestos org�nicos semivol�tiles (punto de ebullici�n entre 100-325 �C).
CONV, compuestos org�nicos no vol�tiles (punto de ebullici�n >325 �C).
OMG, organismos modificados gen�ticamente.
Puede obtenerse una descripci�n m�s detallada sobre los criterios t�cnicos que se han tenido en consideraci�n para el desarrollo del �ndice de Da�o Medioambiental, as� como orientaciones para su utilizaci�n, en la p�gina Web del Ministerio de Agricultura, Alimentaci�n y Medio Ambiente ( http://www.magrama.es ).
Tablas con los par�metros relativos a cada grupo de combinaciones agente-recurso
Este apartado incluye una tabla para cada grupo de combinaciones agente-recurso con los valores de los coeficientes que se necesitan para estimar el IDM de cada escenario accidental y los modificadores que aplican a cada grupo. Los par�metros representados en cursiva deber�n ser informados por el usuario.
Grupo 1. Agua marina-qu�micos
Agente Coeficientes Modificadores
Ecf Ecu α Ec Ecr Ecc MA MB MC
COV y COSV 0 866 Mvert 1 1.934 0,03 �
M B12
M B18
Fueles y CONV 0 3.648 Mvert 1 1.934 0,03
Grupo 2. Agua superficial-qu�micos
COV, COSV e Inorg�nicos 100.000 15 Vvert 2 1.934 0,03 �
M B5
M B11
Fueles, CONV y Explosivos 100.000 8 Vvert 2 1.934 0,03
Vvert, volumen vertido al agua superficial en metros c�bicos (m3).
Grupo 3. Agua superficial y suelo-f�sicos (extracci�n/desaparici�n y vertido de inertes)
Extracci�n de agua superficial 0 1 Vext 1 1.934 0,03 � � M C1
Extracci�n de suelo 0 18 Mext 1 1.934 0,03
Vertido de inertes a suelo 0 18 Mvert 1 887 0,03
Vext, volumen extra�do de agua superficial en metros c�bicos (m3).
Mext, masa extra�da de suelo en toneladas (t).
Grupo 4. Agua superficial y suelo-f�sicos (temperatura)
Da�o por temperatura a agua superficial 0 1 Vvert 2 1.934 0,03 � M B4 M C1
Da�o por temperatura a suelo 0 1 Vvert 1 1.934 0,03
Vvert, volumen de agua caliente vertido al agua superficial o al suelo en metros c�bicos (m3).
Grupo 5. Agua subterr�nea-qu�micos
COV, COSV, Fueles y CONV 100.000 67 Vvert A.S 1,5 55.238 0,03 �
M B17
Inorg�nicos 100.000 15 Vvert A.S 1,5 55.238 0,03
Explosivos 100.000 8 Vvert A.S 1,5 55.238 0,03
Vvert A.S,volumen vertido al agua subterr�nea en metros c�bicos (m3). Para su c�lculo ver el apartado III relativo al reparto del volumen del da�o en afecciones combinadas al suelo y a las aguas subterr�neas.
Grupo 6. Agua subterr�nea-f�sico (extracci�n/desaparici�n)
Extracci�n 0 7 Vext 1 55.238 0,03 � � M C2
Vext,volumen extra�do de agua subterr�nea en metros c�bicos (m3).
Grupo 7. Lecho continental y marino-qu�micos
Recurso Coeficientes Modificadores
Ecf Ecu α Ec p Macc q Ecr Ecc MA MB MC
Lecho continental y marino 0 74 Mvert 1 628 Mvert 0,635 2.426 0,03 �
Mvert,masa vertida al lecho continental o marino en toneladas (t).
Grupo 8. Lecho continental y marino-f�sicos (inertes)
Lecho continental y marino 0 14 Mvert 1 628 Mvert 0,635 2.426 0,03 � � M C1
Grupo 9. Suelo-qu�micos
COV, COSV, Fueles, CONV, y Explosivos 0 201 Vvert S 1 887 0,03 �
M B8
M B14
Inorg�nicos 0 105 Vvert S 1 887 0,03
VvertS, fracci�n de volumen que permanece en el suelo en metros c�bicos (m3). Para su c�lculo ver el apartado III relativo al reparto del volumen del da�o en afecciones combinadas al suelo y a las aguas subterr�neas.
Grupo 10. Ribera del mar y de las r�as-qu�micos
COV y COSV 0 5.958 Vvert 1 887 0,025 �
Fueles y CONV 0 25.095 Vvert 1 887 0,025
Vvert,volumen vertido a la ribera del mar y de las r�as en metros c�bicos (m3).
Grupo 11. Especies vegetales no amenazadas y amenazadas-qu�micos
M B15
Arbolado maduro (di�metro superior a 20 cm) 0 5.256 Vvert 0,01 11.226 0,02
Arbolado joven o matorral 0 3.761 Vvert 0,01 11.226 0,02
Herbazal 0 574 Vvert 0,01 11.226 0,02
Arbolado maduro (di�metro superior a 20 cm) 0 11.708 Vvert 0,01 11.226 0,02
Arbolado joven o matorral 0 7.025 Vvert 0,01 11.226 0,02
Herbazal 0 5.051 Vvert 0,01 11.226 0,02
Vvert, volumen vertido a las especies vegetales en metros c�bicos (m3).
Grupo 12. Especies vegetales no amenazadas y amenazadas-f�sicos (extracci�n/desaparici�n)
� M C4
Arbolado o matorral 0 1.864 SupExt 1 11.226 0,02
Herbazal 0 289 SupExt 1 11.226 0,02
Arbolado, matorral o herbazal 0 4.689 SupExt 1 11.226 0,02
SupExt,superficie de especies vegetales que ha sido afectada en hect�reas (ha).
Grupo 13. Especies vegetales no amenazadas y amenazadas-f�sicos (temperatura)
M B4 M C4
Arbolado maduro (di�metro superior a 20 cm) 0 5.256 Vvert 0,005 11.226 0,02
Arbolado joven o matorral 0 3.761 Vvert 0,005 11.226 0,02
Herbazal 0 574 Vvert 0,005 11.226 0,02
Arbolado maduro (di�metro superior a 20 cm) 0 11.708 Vvert 0,005 11.226 0,02
Arbolado joven o matorral 0 7.025 Vvert 0,005 11.226 0,02
Herbazal 0 5.051 Vvert 0,005 11.226 0,02
Vvert,volumen de agua caliente vertido a las especies vegetales en metros c�bicos (m3).
M B13
M B16
Arbolado maduro (di�metro superior a 20 cm) 0 5.256 1 6,2 11.226 0,02
Arbolado joven o matorral 0 1.865 1 6,2 11.226 0,02
Herbazal 0 289 1 6,2 11.226 0,02
Arbolado maduro (di�metro superior a 20 cm) 0 11.708 1 6,2 11.226 0,02
Arbolado joven o matorral 0 4.689 1 6,2 11.226 0,02
Herbazal 0 4.689 1 6,2 11.226 0,02
Grupo 15. Especies vegetales no amenazadas y amenazadas-biol�gico
M B6 M C4
Arbolado maduro (di�metro superior a 20 cm) 0 5.504 1 10 11.226 0,02
Arbolado joven o matorral 0 4.009 1 10 11.226 0,02
Herbazal 0 574 1 10 11.226 0,02
Arbolado maduro (di�metro superior a 20 cm) 0 11.708 1 10 11.226 0,02
Arbolado joven o matorral 0 7.025 1 10 11.226 0,02
Herbazal 0 5.051 1 10 11.226 0,02
Grupo 16. Especies animales-qu�micos
Mam�feros amenazados 0 47.463 R 0,5 6.027 0,03 M A2
Aves amenazadas 0 11.866 R 0,5 6.027 0,03
Anfibios y reptiles amenazados 0 2.848 R 1 6.027 0,03
Peces amenazados 0 190 R 5 6.027 0,03
Mam�feros no amenazados 0 2.373 R 1 6.027 0,03
Aves no amenazadas 0 2.373 R 1 6.027 0,03
Anfibios y Reptiles no amenazados 0 14 R 100 6.027 0,03
Peces no amenazados 0 5 R 100 6.027 0,03
Recurso Criterio R
Mam�feros amenazados 0 ≤ Vvert ≤ 25 2xVvert
Vvert > 25 50
Aves amenazadas 0 ≤ Vvert ≤ 75 2xVvert
Vvert > 75 150
Anfibios y reptiles amenazados 0 ≤ Vvert ≤ 100 2xVvert
Vvert > 100 200
Peces amenazados 0 ≤ Vvert ≤ 125 2xVvert
Vvert > 125 250
Especies de fauna no amenazada 0 ≤ Vvert ≤ 125 2xVvert
Vvert, volumen de agua caliente vertido en metros c�bicos (m3) que genera efectos adversos sobre las especies animales.
Grupo 17. Especies animales-f�sico (extracci�n/desaparici�n)
Mam�feros amenazados 0 47.463 Next 1 6.027 0,03 M A2 � M C5
Aves amenazadas 0 11.866 Next 1 6.027 0,03
Anfibios y reptiles amenazados 0 2.848 Next 1 6.027 0,03
Peces amenazados 0 190 Next 1 6.027 0,03
Mam�feros no amenazados 0 2.373 Next 1 6.027 0,03
Aves no amenazadas 0 2.373 Next 1 6.027 0,03
Anfibios y Reptiles no amenazados 0 14 Next 1 6.027 0,03
Peces no amenazados 0 5 Next 1 6.027 0,03
Next, n�mero de individuos extra�dos.
Grupo 18. Especies animales-f�sico (temperatura)
Mam�feros amenazados 0 47.463 R 0,5 6.027 0,03 M A2 M B2 M C5
Mam�feros amenazados 0 ≤ Vvert ≤ 50 Vvert
Vvert > 50 50
Aves amenazadas 0 ≤ Vvert ≤ 150 Vvert
Vvert > 150 150
Anfibios y Reptiles amenazados 0 ≤ Vvert ≤ 200 Vvert
Vvert > 200 200
Peces amenazados 0 ≤ Vvert ≤ 250 Vvert
Vvert > 250 250
Especies de fauna no amenazada 0 ≤ Vvert ≤ 250 Vvert
Mam�feros amenazados 0 47.463 1 0,5 6.027 0,03 M A2
Aves amenazadas 0 11.866 1 1 6.027 0,03
Anfibios y Reptiles amenazados 0 2.848 1 1 6.027 0,03
Mam�feros no amenazados 0 2.373 1 5 6.027 0,03
Aves no amenazadas 0 2.373 1 5 6.027 0,03
Anfibios y Reptiles no amenazados 0 14 1 100 6.027 0,03
Peces No se considera afecci�n a los peces.
Grupo 20. Especies animales-biol�gico
Mam�feros amenazados 0 47.463 1 10 6.027 0,03 M A2
M B6
Aves amenazadas 0 11.866 1 10 6.027 0,03
Anfibios y Reptiles amenazados 0 2.848 1 10 6.027 0,03
Peces amenazados 0 190 1 10 6.027 0,03
Mam�feros no amenazados 0 2.373 1 20 6.027 0,03
Aves no amenazadas 0 2.373 1 20 6.027 0,03
Anfibios y Reptiles no amenazados 0 14 1 20 6.027 0,03
Peces no amenazados 0 5 1 20 6.027 0,03
Valores de los multiplicadores
Los multiplicadores A, B y C de la ecuaci�n del IDM est�n dirigidos a mayorar o minorar el valor del coeficiente al que multiplican. Estos tres multiplicadores tienen un peso diferente seg�n la combinaci�n agente-recursoy modifican distintos componentes dentro de la ecuaci�n:
A, afecta al estimador del coste unitario del proyecto de reparaci�n (Ecu),
C, afecta al estimador del coste de revisi�n y control del proyecto de reparaci�n correspondiente para esa combinaci�n (Ecr).
Una vez el usuario ha identificado en las tablas que se incluyen en el apartado anterior los modificadores que debe tener en cuenta en cada combinaci�n agente-recurso, deber� acudir en este apartado a la tabla correspondiente y escoger el valor del modificador acorde con su contexto particular.
El valor que finalmente adquieran los multiplicadores A, B y C resultar� del producto de los valores asignados a sus respectivos modificadores. En caso de que el multiplicador no tenga asociado ning�n modificador, se le asignar� un valor de 1.
Modificador �Densidad de la vegetaci�n�. Densidad de la vegetaci�n
Categor�as MA1
Muy densa (densidad de pies superior a 700 pies/ha, matorral o herbazal muy denso) 1,20
Media (densidad de pies entre 50-700 pies/ha, matorral o herbazal de densidad media) 1,00
Poco densa (densidad de pies inferior a 50 pies/ha, matorral o herbazal poco denso) 0,50
Modificador �ENP�. Afecci�n a un Espacio Natural Protegido (ENP)
Categor�as MA2
Posible afecci�n a un ENP 1,25
Sin afecci�n a ENP 1,00
Modificador �Pedregosidad�. Pedregosidad del terreno
Categor�as MA3
Suelo pedregoso 1,10
Suelo no pedregoso 1,00
Modificador �Pendiente�. Pendiente media del terreno
Categor�as MA4
Alta (>50%) 1,50
Media (30-50%) 1,25
Baja (<30%) 1,00
Modificador �Biodegradabilidad�. Degradabilidad de la sustancia
Categor�as MB1
Baja 1,00
Media 0,90
Alta 0,80
Modificador �Densidad de poblaci�n�. Densidad de la poblaci�n
Categor�as MB2
Muy densa 2,00
Media 1,50
Poco densa 1,00
Categor�as MB3
Muy densa (densidad de pies superior a 700 pies/ha, matorral o herbazal muy denso) 2,50
Modificador �Diferencia de temperatura�. Diferencia de temperatura vertido-receptor
Categor�as MB4
Alta (> 50 �C) 2,00
Media (20-50 �C) 1,50
Baja (< 20 �C) 1,00
Modificador �Lago o embalse�. Da�o a un lago o embalse
Categor�as MB5
Grande (> 100 Hm 3 ) 3,00
Mediano (5-100 Hm 3 ) 2,00
Peque�o (< 5 Hm 3 ) 1,50
No existe afecci�n a lago o embalse 1,00
Modificador �Peligrosidad�. Peligrosidad del agente biol�gico
Categor�as MB6
Alta 3,00
Media 2,00
Categor�as MB7
Alta (>10%) 2,50
Media (5-10%) 1,00
Baja (<5%) 0,50
Modificador �Permeabilidad 1�. Permeabilidad del suelo
Categor�as MB8
Alta (gravas, arena suelta, calizas fracturadas) 2,00
Media (arenas limosas o arcillosas, limos) 1,50
Baja (arcillas, margas, roca no fracturada) 1,00
Modificador �Permeabilidad 2�. Permeabilidad del suelo
Categor�as MB9
Alta (gravas, arena suelta, calizas fracturadas) 3,00
Media (arenas limosas o arcillosas, limos) 2,00
Modificador �Precipitaci�n�. Precipitaci�n media anual
Categor�as MB10
Zona seca (< 400 mm) 2,50
Zona media (400-700 mm) 1,00
Zona h�meda (> 700 mm) 0,50
Modificador �R�o�. Da�o a un r�o
Categor�as MB11
R�o muy caudaloso (> 100 m 3 /s) 2,00
R�o medianamente caudaloso (5-100 m 3 /s) 1,50
R�o poco caudaloso (< 5 m 3 /s) 1,25
No existe afecci�n a un r�o 1,00
Modificador �Solubilidad�. Solubilidad de la sustancia
Categor�as MB12
Insoluble (solubilidad en agua a 20 �C < 0,1 mg/l) 1,00
Poco soluble (solubilidad en agua a 20 �C entre 0,1 y 10 mg/l) 0,90
Muy soluble (solubilidad en agua a 20 �C > 10 mg/l) 0,80
Modificador �Temperatura�. Temperatura media anual
Categor�as MB13
Alta (> 17,5 �C) 2,50
Media (10-17,5 �C) 1,00
Baja (< 10 �C) 0,50
Modificador �Tipo de Fuga�. Forma en la que se produce el vertido
Categor�as MB14
Fuga creciente 1,50
Fuga continua 1,25
Fuga instant�nea 1,00
Modificador �Toxicidad�. Toxicidad de la sustancia
Categor�as MB15
Alta 2,00
Modificador �Viento�. Velocidad media del viento
Categor�as MB16
Fuerte (> 5 m/s) 2,50
Medio (1-5 m/s) 1,00
Suave (< 1 m/s) 0,50
Modificador �Viscosidad�. Viscosidad de la sustancia
Categor�as MB17
Sustancia poco viscosa 1,25
Sustancia medianamente viscosa 1,10
Sustancia muy viscosa 1,00
Modificador �Volatilidad�. Volatilidad de la sustancia
Categor�as MB18
Baja (P E > 325 �C) 1,00
Media (P E 100-325 �C) 0,90
Alta (P E < 100 �C) 0,80
PE, punto de ebullici�n (�C).
Modificadores del estimador del coste de revisi�n y control (MCj)
Modificador �Duraci�n 1�. Duraci�n estimada de los da�os
Categor�as MC1
Alta (> 1 a�o) 1,25
Media (6 meses-1 a�o) 1,10
Baja (< 6 meses) 1,00
Modificador �Duraci�n 2�. Duraci�n estimada de los da�os
Categor�as MC2
Alta (> 10 a�os) 1,25
Media (3-10 a�os) 1,10
Baja (< 3 a�os) 1,00
Modificador �Duraci�n 3�. Duraci�n estimada de los da�os
Categor�as MC3
Alta (> 2 a�os) 1,25
Media (6 meses-2 a�os) 1,10
Modificador �Duraci�n 4�. Duraci�n estimada de los da�os
Categor�as MC4
Alta (arbolado maduro, m�s de 30 a�os) 1,25
Media-alta (arbolado joven, menos de 30 a�os) 1,10
Media-baja (matorral) 1,05
Baja (herbazal) 1,00
Modificador �Duraci�n 5�. Duraci�n estimada de los da�os
Categor�as MC5
Alta (mam�feros) 1,25
Baja (resto de especies) 1,00
Reparto del volumen de vertido en afecci�n combinada a los recursos suelo y agua subterr�nea
En caso de que un mismo da�o afecte al suelo y al agua subterr�nea, el operador deber� calcular c�mo se reparte el volumen vertido entre ambos recursos en el escenario accidental objeto de estudio.
Las ecuaciones para el c�lculo de la fracci�n del volumen vertido que afecta a cada uno de estos recursos ser�n las siguientes:
1. Fracci�n del volumen vertido que afecta al suelo:
VvertS = VvertT � X
2. Fracci�n del volumen vertido que afecta al agua subterr�nea:
VvertA.S = VvertT � Y
VvertS = Fracci�n del volumen total (VvertT) que permanece en el suelo (m3).
VvertA.S = Fracci�n del volumen total (VvertT) que afecta al agua subterr�nea (m3).
X = Coeficiente de afecci�n al suelo en funci�n de la profundidad del nivel fre�tico (ver tabla de nivel fre�tico que se adjunta a continuaci�n).
Y = Coeficiente de afecci�n a las aguas subterr�neas en funci�n de la profundidad del nivel fre�tico (ver tabla de nivel fre�tico que se adjunta a continuaci�n).
Nivel fre�tico. Reparto de volumen vertido en funci�n del nivel fre�tico
Categor�as X Y
Somero (<10 m) 0,33 0,67
Medio (10-50 m) 0,50 0,50
Profundo (>50 m) 0,67 0,33
No existe una afecci�n potencial al agua subterr�nea 1,00 0,00�
Anexo III introducido por el n�mero diecis�is del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril).Vigencia: 27 abril 2015
Contenido m�nimo de la declaraci�n responsable prevista en el art�culo 33
1. Contenido m�nimo de la declaraci�n responsable prevista en el apartado 4 del art�culo 33.
La cumplimentaci�n y remisi�n, por parte de los operadores, de este modelo normalizado de Declaraci�n Responsable al �rgano competente en materia de responsabilidad medioambiental, acredita el cumplimiento de la obligaci�n de constituir la garant�a financiera regulada en la Ley 26/2007, de 23 de octubre , de Responsabilidad Medioambiental, as� como en el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental , aprobado por el Real Decreto 2090/2008, de 22 de diciembre. La referida remisi�n podr� ser realizada a trav�s de los lugares establecidos en el art�culo 38.4 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de R�gimen Jur�dico de las Administraciones P�blicas y del Procedimiento Administrativo Com�n , as� como por los medios electr�nicos que establece la Ley 11/2007, de 22 de junio, de acceso electr�nico de los ciudadanos a los servicios p�blicos .
2. Contenido m�nimo de la declaraci�n responsable prevista en el apartado 5 del art�culo 33.
La cumplimentaci�n y remisi�n, por parte de los operadores, de este modelo normalizado de Declaraci�n Responsable al �rgano competente en materia de responsabilidad medioambiental, acredita el cumplimiento de la obligaci�n de determinar la cuant�a de la garant�a financiera regulada en el art�culo 33 de este reglamento, bien mediante la realizaci�n del an�lisis de riesgos medioambientales previsto en el art�culo 24.3 de la Ley 26/2007, de 23 de octubre , y que se desarrolla en los art�culos 34 y siguientes de este reglamento, bien mediante la utilizaci�n de una tabla de baremos informada favorablemente por la Comisi�n T�cnica de Prevenci�n y Reparaci�n de Da�os Medioambientales.
Asimismo, acredita el cumplimiento de las exenciones previstas en los apartados a) y b) del art�culo 28 de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental . La referida remisi�n podr� ser realizada a trav�s de los lugares establecidos en el art�culo 38.4 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de R�gimen Jur�dico de las Administraciones P�blicas y del Procedimiento Administrativo Com�n , as� como por los medios electr�nicos que establece la Ley 11/2007, de 22 de junio, de acceso electr�nico de los ciudadanos a los servicios p�blicos .
Anexo IV introducido por el n�mero diecisiete del art�culo �nico del R.D. 183/2015, de 13 de marzo, por el que se modifica el Reglamento de desarrollo parcial de la Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, aprobado por el R.D. 2090/2008, de 22 de diciembre (�B.O.E.� 7 abril).Vigencia: 27 abril 2015

References: real decreto 
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