Source: http://abogadodelasbrujas.blogspot.com/2016/01/
Timestamp: 2020-02-21 18:53:06+00:00

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ElenaIthaisa: enero 2016
La vida de la mujer en el Antiguo Egipto
Nuevo e interesante artículo de David Lorenzo: La vida de la mujer en el Antiguo Egipto. Mujeres de la realeza y las egipcias del pueblo ¿Cómo vivían? ¿Eran libres en sus decisiones o dependían de los hombres? Un vistazo social, religioso y judicial; así como un mirada de la evolución con el paso del tiempo.
Hoy vamos a recordar a un brillante hombre cuyo ingenio y sus pensamientos entraron en grave confrontación con la Santa Inquisición y, tal y como le ocurrió a Nicolás Copérnico, ser un adelantado a su tiempo le costó un alto precio: su vida.
Bruno Giordano nació en Nápoles en el siglo XVI y destacó por ser filósofo, astrónomo, poeta y matemático. Era además un hombre religioso un dominicano pero con una visión panteísta.
Podemos destacar de sus teorías sus razonamientos cosmológicos, pues incluso superó a Copérnico al proponer no sólo que la Tierra giraba alrededor del Sol (proponiendo un Eje rotativo), sino que además el Sol era "sólo" una estrella dentro de la infinitud de muchas con sus respectivos planetas; que es lo que conforma el Universo. Además, rechazaba que la creación del cosmos se debiera a lo divino.
Hoy en día estas afirmaciones son una gran evidencia aceptada por la comunidad científica y estudiada en todas las escuelas. Pero en el siglo XVI fue una auténtica revolución y, como no, una herejía imperdonable.
Sin embargo, Bruno Giordano no fue juzgado por la cosmología ni por sus escritos que apoyaban las teorías de Copérnico, sino por sus ideas teológicas.
Giordano consideraba a Cristo como un mago y no como Dios, y que el camino a Dios se hacía a través de la sabiduría. Rechazaba las imágenes de Santos y sólo tomaba por válido el Crucifijo. También rechazaba la idea del Juicio Final.
Bruno destacaba el papel de la magia pero entendiéndola como la fuerza vinculante de las fuerzas físicas, espirituales y divinas. Por lo tanto el mago sería el que era capaz de manipular la vinculación de las fuerzas. Desarrolló en gran profundidad su visión de la magia elaborando una tesis que tuvo que defender ante el Tribunal de la Inquisición.
Tal fue el escándalo de sus ideas ante la Iglesia que el propio Papa Clemente VIII ordena su detención y tras el juicio se ordena su muerte en la hoguera por "herético, impenitente, pertinaz y obstinado". Antes de su quema en la hoguera fue excomulgado y sus escritos quemados en la Plaza Pública.
Sin embargo, esto no achicó a este extraordinario hombre que, al escuchar su sentencia de muerte exclamó:
"TEMBLÁIS MÁS VOSOTROS AL ESCUCHAR ESTA SENTENCIA QUE YO AL RECIBIRLA".
Aunque su cuerpo se extinguió por las llamas no así su memoria ni sus palabras, pues tras su muerte alcanzó fama e inmortalidad, al igual que Copérnico. Gracias a estos hombres la ciencia avanza.
Buenos día lector:
Seguramente les ha pasado igual que a mí, en una conversación han comentado el tema del Sahara y su independencia y se han quedado con la siguiente pregunta: ¿pero que fue lo que pasó realmente? Ante una verdad un tanto confusa. Comentándolo con un compañero recuerdo que me hice esa pregunta mientras estaba en la Universidad y acabé haciendo un proyecto de investigación donde busqué fuentes y distintos puntos de mira. Muy sorprendida entre los acuerdos reales pactados y los textos oficiales. Es por ello que hoy lo dejo aquí público:
· Elección del tema
· Hipótesis de partida
· Aspectos que se van a tratar
· Años 50
· Años 60
Las claves delatadoras
· Frente Polisario
· Acuerdo tripartito
· Bu Craa S. A
Las evidencias del verdadero juego
Para comenzar la introducción a este trabajo considero oportuno explicar mi elección del tema, debido a que he tenido la opción de escogerlo a mi gusto.
El tema elegido ha sido la descolonización del Sáhara:
En primer lugar porque su repercusión ha llegado hasta nuestros días. Las consecuencias de la descolonización siguen vigentes hoy en día, no se quedaron simplemente en el recuerdo. Actualmente continúa afectando dichas consecuencias y tiene un especial interés estudiarlos para así entender mejor lo que está ocurriendo en nuestro presente.
En este caso, poco antes de tener que escoger el tema, en las noticias salía constantemente el debate de si España tenía el deber moral o no de intervenir para defender a los saharauis (atacados por los marroquíes). Esto es debido a que en el momento de la descolonización, España quedó como potencia administradora temporal, junto con Mauritania y Marruecos. Es decir, no se entregó los correspondientes poderes a los saharauis para que pudiesen administrar su propio país (una extraña independencia del Sáhara).
Para empezar, tenía la ingenua idea de que la descolonización del Sáhara fue precisamente eso, una descolonización y, claramente, que significaría su independencia. Por lo tanto, me extrañaba que se pidiera a España responsabilidades si, desde 1975, había abandonado el Sáhara. Al conocer (por los debates y los informativos) como fue la descolonización, me llamó vivamente la atención como yo, al no ser testigo de estos hechos, tenía una idea equivocada acerca de este tema. Sin embargo, me atrevería a decir que, incluso habiéndolo vivido, tampoco tendría una idea muy clara.
No obstante, todavía un aspecto me iba a extrañar todavía más acerca de este asunto: leí, por curiosidad, artículos de opinión donde se denunciaba que había habido intereses económicos, concretamente los fosfatos. Reconozco mi ignorancia completa sobre esto y me asaltó una duda que quería responder:
¿Existía la posibilidad de que, en el fondo, fuese el interés económico el que dictara las pautas de cómo descolonizar el Sáhara?
Ante esta pregunta decidí que, con la oportunidad que se me presenta en este trabajo, dejar de tener un desconocimiento absoluto sobre este asunto e intentar responder a la cuestión que me había formulado.
Aclarado cómo se ha elegido el tema a investigar, comentaré ahora cómo concreté el aspecto de la descolonización que iba a estudiar:
Evidentemente, tan pronto se empieza a leer para una primera ubicación, se percibe que el tema es basto y da de por sí muchas vías. Si no me centrase en un aspecto concreto, este proyecto se haría interminable, pesado y no se extraería conclusiones claras (aunque sólo estemos hablando de las implicaciones económicas de la descolonización del Sáhara).
Tras primeras indagaciones, descubrí que Francia, EEUU y Marruecos tenían gran interés en conseguir los recursos del Sáhara. Me llamó la atención un artículo donde se explicaba como Francia dirigía a Marruecos, como un títere, para conseguir sus intereses. De tal modo que opté por concretar el tema al interés económico de Francia. Sin embargo, dado la imposibilidad de encontrar fuentes suficientes como para realizar un trabajo mínimamente sólido, me vi obligada a cambiar la perspectiva y, sospechando que algo parecido me iba a ocurrir con EEUU y Marruecos, opté por no salirme de España y buscar que interés económico tenía nuestro país (al fin al cabo la que mantenía la colonia era ella).
Con esto acabo cómo fue el curioso trayecto que me ha llevado a terminar de elegir y enfocar la cuestión a estudiar de aquí en adelante.
Especifiquemos ahora exactamente qué es lo que queremos averiguar y demostrar a lo largo de este documento: responder a la pregunta formulada de si existía la posibilidad de que, en el fondo, fuese el interés económico el que dictara las pautas de cómo descolonizar el Sáhara. Pero cómo una hipótesis bien formulada más que una pregunta es una afirmación que se somete a prueba si se mantiene (ya sea total o parcialmente) o se refuta, esta sería la hipótesis:
-A España realmente no le interesa abandonar el Sáhara para poder explotar sus recursos económicos (fosfatos, pesca, gas, etc.), pero como se va a ver presionada a ello, todos sus movimientos para la descolonización estarán enfocados a mantener la explotación de dichos recursos a pesar que la abandone “oficialmente”.
Como veremos más adelante, se trata de una hipótesis atrevida y, atendiendo a la época (últimos años de la dictadura franquista), las fuentes para probar esto no van a abundar, sino más bien escasear.
Lo que se nos plantea ahora es cómo vamos a demostrar lo formulado, a priori, tras unas primeras lecturas.
Lo primero es conocer, más que las fuentes existentes, las disponibles:
En primer lugar, necesitamos bibliografía que nos introduzca en un contexto para situarnos y entender este proceso de descolonización. Sorprendentemente, de numerosos libros acerca de España Contemporánea, tan sólo uno nos da la información necesaria acerca del contexto de descolonización, no sólo del Sáhara, sino también de otras colonias.
En segundo lugar, bibliografía ya específica, así como artículos de opinión por parte de catedráticos que han estudiado a fondo acerca del tema.
A partir de aquí, como son fuentes secundarias, tratar de buscar en las primarias una ratificación de lo que cuentan las indirectas. Estas fuentes primarias han sido la prensa escrita.
He buscado (o he tratado), para no tener una visión parcial (tanto en las fuentes directas como indirectas), basar los trabajos en varios autores y varios periódicos. De hecho, me hubiese gustado haber contado, sobretodo, con mayor número de periódicos. Por todos es sabido que, a pesar de que los periódicos deben ofrecer noticias objetivas, siempre hay detrás una ideología que influye y, por tanto, la información que muestran ha de ser vista con matices.
En verdad, casi este sería el mal menor, dado que al buscar la documentación en los últimos años del franquismo, está fuertemente mediatizada (si no, controlada) por la dictadura. Es más, de hecho al buscar en la hemeroteca digitalizada de la BNE (Biblioteca Nacional de España) aparece una lista muy considerable de periódicos que se podían consultar, sin embargo, todos los que ofrece cerraron poco antes de la dictadura o poco después de ella (lo que nos da una clara idea de qué pasó con la información en este periodo).
Con lo cual sólo contamos con unos cuantos periódicos que publicaron en esos años y que se puedan consultar hoy en día. Además de saber que las noticias que ofrecían tenían que tener el visto bueno por parte de la dictadura.
Si a estos inconvenientes añadimos que estamos buscando información de un tema que “literal y oficialmente” se ocultaba a la población, se presenta un mayor reto todavía.
Seguramente habrá llamado la atención que comento que oficialmente se calla, no lo digo a la ligera: la Presidencia del Gobierno, a través de la Dirección General de Promoción del Sáhara, envía a la Dirección General de Prensa del Ministerio de Información y Turismo, el siguiente comunicado (1972):
“En previsión de que posibles informaciones o comentarios publicados en los distintos medios informativos españoles puedan comprometer los intereses fundamentales de la nación en cuestiones que afectan al Sáhara español, se ha procedido a declarar materia clasificada, con la calificación de reservada, cuantas informaciones se refieran a dicho territorio, de acuerdo con lo dispuesto en la ley 9/68 de 5 abril sobre secretos oficiales”[1]
Por lo tanto, se ha contado con cuatro periódicos: ABC, La Vanguardia Española, Interviú y El eco de Canarias. El resto de periódicos fueron fundados años después de la descolonización (como La Razón, fundado en 1988) o sus hemerotecas disponibles no llegan a las fechas necesarias (como El País, disponible a partir de 1976).
Aparte de esta prensa que se ha podido estudiar directamente, comentar que era de máximo interés poder consultar un periódico extranjero para poder una visión de la descolonización fuera de España, es decir, a través de uno que no estuviese limitado por la dictadura o influido por una perspectiva interna. El periódico que iba a cumplir estos requisitos será Le Monde, con un estilo muy abierto y directo. Directamente no ha sido posible consultarlo, sin embargo, a través de un artículo donde se recogen sus enunciados y actitudes, así como algunas viñetas ilustrativas, nos ha permitido ver que publicaba, lo cual será interesante ver.
Además de la disponibilidad de la consulta de los periódicos mencionados, se han escogido también por las siguientes razones:
-ABC: muestra lo que debía ser la información oficial en caso de hacer una referencia sobre el tema. Por no hablar de que es un periódico con sede en Madrid y fundado en 1903, es decir, al contrario que la gran mayoría, pudo seguir vigente cuando se implantó la dictadura.
-La Vanguardia: ofrece la información de manera más clara, se podría decir más “comprometido” dentro de lo que se podía.
-Interviú: el periódico más abierto y comprometido dado que directamente publicó lo que más escondía España, los verdaderos acuerdos para llevar a cabo la descolonización (cómo se verá, hubo dos versiones de los acuerdos). Por supuesto, y después de Franco muerto, esta edición fue secuestrada y el resto de periódicos no hicieron mención de dicho secuestro (para no tener problemas se deduce). Con que está de más decir lo que ha costado conseguirla.
-El Eco de Canarias: aquí se percibe algo claro, al ser un periódico de Canarias, lejano del centro de administración político y administrativo, podríamos decir que no estuvo sometido al mismo control minucioso, con que se encuentra noticias más completas mientras que en los otros periódicos españoles aparece la misma noticia muchísimo más resumida.
-Le Monde: mostrará la imagen oficial que quería dar España, pero a partir de que ve cosas extrañas, va a denunciarlas, tanto sobre España como la propia Francia. Por lo tanto, es de máximo interés analizarlo.
Una última mención acerca de la censura de información: si leemos atentamente donde han extraído la información, tanto de la bibliografía como de los artículos de opinión, encontramos lo siguiente: el enlace que daba al documento comprometido que ratifica la denuncia de intereses económicos da error (casualidades) o se basan en la información que les dieron testigos de primera mano (es decir, oralmente), por no haber en documentos escritos (fuentes directas).
De tal modo, y para concluir, para demostrar esta hipótesis lo haremos tanto con las pocas fuentes primeras que lo aclaran textualmente como las que mencionan algo indirectamente o a través de algunos factores indirectos que nos dan claros indicios para sospechar que hubo algo más que lo que se muestra directamente u oficialmente.
Para demostrar la hipótesis, aparte de acudir a las fuentes disponibles, veamos cómo las vamos a utilizar para conseguirlo:
-Frente Polisario: será clave seguir sus actuaciones dado que, con sus ataques, van a desvelar que había y provocará que aparezca en los medios de comunicación la empresa Bu Craa, la encargada de extraer los fosfatos. Hay que tener en cuenta que sólo a partir de 1974 se les nombra con su nombre, muchas veces en los periódicos aparecerá referencias a sus ataques sin especificar quién está detrás. Otro motivo es por deducción: el Frente Polisario insiste en atacar e impedir que se saque los recursos económicos del Sáhara al extranjero, con que está delatando de manera indirecta, ya que siempre se busca atacar “por donde más duele” para presionar y hagan caso a sus exigencias.
-Acuerdo tripartito: fundamental, es donde se acuerdan las condiciones de descolonización, aquí veremos extrañas irregularidades a la hora de firmarlo, así como una parte no publicada, que veremos más adelante, que contenía la parte que se insistió en ocultar.
-Empresa Bu Craa: en esta empresa se hará fuertes inversiones por parte de España en el Sáhara, empresa encargada de sacar los fosfatos y que será objeto de ataque y codiciada por todos los países.
En estas tres líneas nos moveremos para tratar de demostrar la hipótesis formulada.
El análisis de este tema no se lograría entender si no viésemos antes un contexto y unos antecedentes que nos explique que llevaron al proceso de descolonización del Sáhara y cómo se efectuó dicha descolonización. Vamos a comentarlo por tres fases, atendiendo a las décadas:
En los años cincuenta lo que tuvo lugar, en materia de descolonización, fue la descolonización de Marruecos y la Guerra de Ifni. Esta descolonización también se caracterizó por el silencio con respecto a la opinión pública. En un contexto descolonizador, el régimen fue presa de las contradicciones entre la amistad árabe y su presencia en forma de protectorado en África noroccidental. Aspectos atravesados por un contexto más amplio como eran los intereses franceses en la zona y la inhibición de Estados Unidos (como vemos, no sólo fue en el Sáhara donde intervinieron) que valoró por encima de pactos sus intereses estratégicos.
Para el radicalismo verbal del nacionalismo, tan instrumentalizado por el régimen en términos de cohesión, y la valoración del espíritu imperial, la descolonización de Marruecos y el ataque de Ifni se mostraban como una gran contradicción a la que el régimen, a través de de la información controlada, dio la vuelta y proyectó como un acto de generosidad del dictador. La independencia de Marruecos había sido entendida, desde el propio régimen, como inevitable en la propia lógica de la descolonización, pero no tan pronto, lo que la hizo más difícilmente explicable a una opinión empapada de discursos imperiales.
Mientras la Francia de la IV República trataba de amortiguar, en 1953, las actividades del nacionalismo marroquí en su zona de protectorado provocando la caída y el confinamiento del sultán Mohamed V, el régimen proyectaba simpatías con ese nacionalismo y el sultán. Con ello, reforzaba su acercamiento y el reconocimiento por el mundo árabe y perjudicaba a la IV República, pero entrañaba una posición contradictoria al alimentar la independencia que se volvería igualmente contra la zona española del protectorado. Con ello había acelerado un proceso de independencia de la zona más querida entre las ascuas del viejo imperio y de tradicional proyección de la política española en el norte de África, impulsada desde los tiempos de la Unión Liberal a mediados del siglo anterior.
El proceso descolonizador se mostró imparable. El 13 de enero de 1956, España acordaba otorgar la independencia siempre y cuando lo hiciera Francia. Tal aserto, contemplado al menos a medio plazo, atrapó a la posición española, que se vio comprometida cuando, sólo dos meses más tarde Francia, reconoció la independencia en su zona y el régimen tuvo que hacer lo propio el 7 de abril de 1956.
Pero la situación no quedó resuelta, ya que el nacionalismo marroquí incluyó en sus pretensiones las zonas de Ifni y el Sáhara Occidental, que no habían sido contempladas en los proyectos descolonizadores (vemos desde que pronto ya Marruecos tiene pretensiones sobre el Sáhara y se habla de su descolonización) y sobre las que, además, España argumentaba derechos históricos. Se inauguró un contencioso más complicado aún con la decisión marroquí de la entrada de tropas irregulares en Ifni en diciembre de ese año, para extenderse al Sáhara. La guerra se extendió hasta 1958 y finalizó con la pérdida de una franja del territorio de Ifni, pero había logrado taponar una sangría independencia y concluir prudentemente una guerra que amenazaba unos territorios considerados parte de las posesiones españolas.
Sin embargo, esto que hemos visto no era más que el preludio, un aviso de algo que se volvería a repetir la reclamación del Sáhara y que Marruecos tendría mucho que ver en ello.
En los años sesenta le tocaría el turno a Gibraltar, Guinea y lo que quedaba de Ifni.
España se había centrado en el relanzamiento de la histórica reivindicación de Gibraltar, es decir, del fin de la presencia británica y la recuperación de la integridad territorial española.
En 1963, el gobierno español logró un notable éxito en las Naciones Unidas, gracias a la política de amistad con los países latinoamericanos, árabes y con los nuevos estados del Tercer Mundo, con la aprobación de una resolución que aceptaba estudiar el caso de Gibraltar. Un año después, una nueva resolución instaba a la apertura de negociaciones bilaterales entre España y la Gran Bretaña para resolver el problema. Dos años más tarde, España endurecía su reivindicación sobre Gibraltar con la imposición de un conjunto de restricciones que afectaron al comercio gibraltareño, pero también a toda la comarca del Campo de Gibraltar, al tiempo que deterioraban las relaciones con Gran Bretaña.
En 1967, la Asamblea General de la ONU falla a favor de España. Sin embargo, Gran Bretaña ignora la resolución y cierra las comunicaciones con España en el territorio. Quedándose la situación estancada (y en cierta manera, perdida).
A esto se le añade la ola descolonizadora en el continente africano, que forzó al gobierno franquista a aceptar el inicio de un proceso de descolonización de las posesiones españolas en Guinea. Esta situación provocó una continuada disputa entre el ministro de Exteriores, Castiella, y Carrero, que dedicó siempre una especial atención a las colonias españolas, y que dilató el proceso descolonizador tanto como pudo.
En 1961, el ministro subsecretario de Presidencia había visitado Guinea, y en 1962, elaboró un informe sobre la situación africana en el que se ocupaba obsesivamente de la presencia y la influencia soviética; para Carrero, la descolonización africana había sido prematura, impulsada por el anti-colonialismo norteamericano y soviético. Pero a pesar de las resistencias, la descolonización fue inevitable.
En 1963, el gobierno español hizo pública su voluntad descolonizadora, expuesta en la Asamblea General de la ONU por Castiella. El Ministro de Exteriores era partidario de una rápida descolonización de Guinea y del Sáhara, asegurando la influencia española sobre los futuros estados independientes (importante detalle).
En primer lugar, se trataba de crear un régimen autónomo, lo que fue sometido a referéndum y aprobado por la población de Rio Muni y Fernando Poo. En 1964, fue promulgada la Ley de Bases de Régimen Autónomo para Guinea, que condujo a la creación de un Consejo de Gobierno y de una Asamblea General, que compartirían el poder con las autoridades coloniales españolas (como se querrá hacer en el Sáhara después).
Aprobada en referéndum una constitución democrática, Guinea ecuatorial accedió a la independencia el 12 de octubre de 1968 (quizás hubiese sido mejor que no, ya que después de esto cayó en una dictadura).
Paralelamente, a principios de 1969, España cedía Ifni a Marruecos, en tanto que quedaba abierta la cuestión del Sáhara, fundamentalmente por la posición de Carrero, que en esta cuestión logró imponer sus posiciones contrarias al proceso descolonizador. El bloqueo del proceso hacia la autodeterminación tendría graves consecuencias tanto para el Sáhara como para España, como se va a comprobar.
Entremos ahora propiamente a ver (tras contemplar los antecedentes para su descolonización) a cómo se descolonizó el Sáhara:
Con una crisis abierta del régimen, el gobierno debió hacer frente además a un nuevo (o no tan nuevo) foco desestabilizador, el Sáhara. En 1966, Carrero había impulsado un pronunciamiento de las asambleas tribales a la ONU a favor de que el Sáhara permaneciera unido a España, en tanto que Marruecos pasaba a defender la autodeterminación. En 1967, el gobierno español puso en funcionamiento un régimen autónomo con la formación de la Asamblea General del Sáhara, al tiempo que los jefes tribales eran nombrados procuradores a Cortes; paralelamente propició la creación de una organización política defensora de la vinculación con España, el Partido de Unión Nacional Saharaui (PUNS).
En 1973, el problema sahariano se complicó para España con la aparición del Frente Polisario. Por otra parte, el rey de Marruecos, Hassan II, optó por utilizar la reivindicación del Sáhara (“olvidando” su posición anterior favorable a la autodeterminación de los saharauis) para desviar la agitación nacionalista el profundo malestar que estaba emergiendo en su país, aprovechando al mismo tiempo la creciente crisis del régimen franquista.
El gobierno español, ante la relativamente exitosa campaña de Marruecos en busca de apoyos a su posición, optó por aceptar finalmente iniciar el proceso descolonizador y permitir la expresión de la voluntad de los saharauis en un referéndum de autodeterminación; mientras tanto, elaboró un nuevo Estatuto del Sahara que no llegó a ser aprobado. El referéndum tuvo una primera previsión de convocatoria para la primavera de 1975, en tanto que Hassan planteaba el caso ante el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya, al mismo tiempo que, para incrementar la presión sobre España, reivindicaba también Ceuta y Melilla.
El 16 de octubre, el Tribunal de La Haya falló en contra de los argumentos de Marruecos; así, tanto la ONU como el Tribunal Internacional de Justicia defendían la autodeterminación del Sáhara, que era también la posición oficial española; a los países colindantes no se les reconocían derechos sobre el territorio. En aquellos mismos días, Franco iniciaba su larga agonía y la incertidumbre aumentaba entre la política franquista.
En este escenario, Hassan decidió dar un paso arriesgado pero que resultó decisivo: anunció una invasión pacífica del Sahara: la Marcha Verde, en la que participarían decenas de miles de civiles llamados a recuperar para Marruecos el territorio del Sáhara. Para evitar a cualquier precio un conflicto en una situación tan crítica para el régimen, viajaron a Rabat los ministros Solís y Carro para acordar con Hassan el inicio de las conversaciones bilaterales que indudablemente significarían el abandono por parte española de sus compromisos internacionales. Aún así, el 6 de noviembre se inició la marcha marroquí para incrementar la presión, aunque fue suspendida tres días más tarde, antes que se produjera algún incidente grave.
Pocos días después, el 14 de noviembre se firmó el Acuerdo de Madrid, que suponía que España entregaba el Sahara a Marruecos y Mauritania; hasta febrero de 1976, fecha en que España se retiraría de su colonia, actuaría una administración conjunta de los tres países firmantes del pacto junto con la Asamblea que teóricamente representaba a los saharauis. El abandono del Sahara por parte española significó el inicio de un conflicto, aún abierto al cabo de más de veinte años, entre Marruecos (con el apoyo esencial de los EEUU) y el Frente Polisario, que procedió a la creación de la República árabe Saharaui Democrática, ante la pasividad de los organismos internacionales que habían resuelto inequívocamente a favor del derecho a la autodeterminación de los habitantes del Sahara.
En la introducción definimos brevemente los tres elementos que íbamos a buscar en las fuentes para comprobar la hipótesis. Ahora es el momento de entender, con exactitud, estos elementos para comprender así el por qué se han considerado como claves para este estudio:
El Frente Polisario (acrónimo de “Frente Popular de Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro”) es el movimiento de liberación nacional del Sahara Occidental que trabaja para acabar con la ocupación colonial y conseguir la autodeterminación del pueblo saharaui. Se crea a finales de la década de 1960, dirigido por Bassiri en sus comienzos. Sus fines concretos son:
-La liberación nacional de todas las formas de colonialismo.
-La creación de un régimen republicano nacional.
-La conservación de la civilización y la herencia religiosa.
-La participación en la revolución árabe.
Para conseguir estos objetivos lo harán por la vía violenta, sus ataques son los siguientes que se enumeran, y serán los que se rastree en los periódicos:
o 20-5-1973: pozo del Janquel Quesat, 42km al norte de Edcheria. F. Polisario asalta el puesto de policía territorial y apresa a 4 policías nativos con sus armas.
o 16-3-1974: El F. Polisario ataca al puesto de PT (policía territorial) de Janguet Quesat.
o Junio de 1974. Dos ataques del F. Polisario al puesto de PT de Janguet Quesat.
o 6-10-1974. El F. Polisario coloca explosivos en la cinta transportadora de Fosbucráa que la inutiliza temporalmente.
o Octubre y noviembre de 1974: varios sabotajes a la cinta de Fosbucraa por unos comandos del F. Polisario.
o 11-3-1975 El F. Polisario secuestra al transportista canario Antonio Martín.
Evidentemente, sus ataques fueron más numerosos entre 1973-75 de los que aquí se citan, pero recogemos estos porque son los que intuimos que pueden delatar el interés económico, que es nuestro fin.
Los llamados "Acuerdos de Madrid" son un conjunto de textos suscritos firmados entre España, Marruecos y Mauritania. Se trata de tres acuerdos en realidad: el primero es entre España, Marruecos y Mauritania; el segundo, entre España y Marruecos y un tercero entre España y Mauritania. El fin del documento es llevar a cabo la descolonización del Sáhara.
El texto principal es la llamada "Declaración de principios entre España, Marruecos y Mauritania sobre el Sáhara Occidental". Este convenio nunca fue publicado en el Boletín Oficial del Estado, pero sí fue comunicado a las Naciones Unidas. Esta "declaración" establece en su artículo 2 que "España procederá de inmediato a instituir una Administración temporal en el territorio, en la que participarán Marruecos y Mauritania en colaboración con la Yemaá y a la cual serán transmitidas las responsabilidades y poderes"[2] que ostentaba Madrid como potencia administradora. Al mismo tiempo, se anunciaba que "la terminación de la presencia española en el territorio se llevará a efecto definitivamente antes del 28 de febrero de 1976"[3].
Para entender el significado profundo de estos acuerdos hay que partir de que (para no decir directamente engaño y mentira) hubo irregularidades constantes en estos acuerdos.
Los jugadores fueron el Gobierno y el Estado españoles y Marruecos. Participó en esto el Príncipe (D. Juan Carlos de Borbón y Borbón), el presidente del Ejecutivo (Arias Navarro), el ministro de la Presidencia (Antonio Carro Martínez) y el ministro José Solís Ruiz. Además, contaban con el respaldo de sectores del Alto Estado Mayor (Manuel Gutiérrez Mellado). Este grupo ocultó sus intenciones (porque, como veremos, eso es lo que hicieron) tanto a los miembros del Gobierno partidarios de que España cumpliese sus compromisos (Ministerio de Exteriores) como a los militares del Ejército del Sáhara, que, por conocer la situación sobre el terreno, consideraban que una entrega del territorio a Marruecos sería una indignidad, pero sobre todo un grave error estratégico con vistas al futuro.
El Gobierno y la jefatura del Estado en funciones engañaban a la opinión pública. En efecto, el 20 de octubre de 1975 se envió a las Cortes el proyecto de ley para la descolonización del Sáhara que iba a ejecutar aquellos acuerdos aún no celebrados... señal de que la entrega ya estaba pactada. Ello no fue óbice para que Don Juan Carlos de Borbón, mientras se desarrollaba la "Marcha Verde", viajara a El Aaiún (2 de noviembre) y dijera que España "cumpliría sus compromisos", que, públicamente, sólo consistían en la celebración de un referéndum de autodeterminación. Es importante advertir que Hassán II llegó a decir que Don Juan Carlos, en tal ocasión, engañó deliberadamente a los presentes.
A pesar de que el Gobierno firmó los Acuerdos de Madrid el 14 de noviembre, días después (el 18), mientras se discutía el proyecto de ley de descolonización del Sáhara en las Cortes franquistas, el ministro Carro llegó a sostener afirmaciones tan rotundamente “falsas” como la de que España no había firmado ningún compromiso con Marruecos, defendiéndose así de las acusaciones que hacían algunos procuradores.
Asimismo, el Ejecutivo estaba engañando a los saharauis, que también eran destinatarios del discurso pronunciado el 2 de noviembre por el jefe del Estado en funciones. Ante el creciente temor de aquellos a ser entregados a Marruecos, el Gobierno no dejaba de repetir que España cumpliría sus compromisos públicamente asumidos. Estos compromisos no eran otros que celebrar un referéndum de autodeterminación, para lo cual, un año antes, se había confeccionado el oportuno censo (el denominado "censo español de 1974").
Pero esto no acababa ahí. Porque Rabat, a su vez, estaba “engañando” a quienes en España estaban “engañando” a los españoles. Para conseguir el Sáhara, Marruecos no dudó en prometer al Gobierno español cosas que nunca estuvo dispuesto a asumir, tanto en lo económico (la más llamativa de todas, el acuerdo de pesca) como en lo político (la reivindicación de Ceuta y Melilla).
En cuanto al contexto jurídico de los Acuerdos de Madrid, resulta especialmente llamativo (por no decir escandaloso) en el plano del Derecho interno y en el del internacional. En el primero de ellos, el documento fundamental es la ley de descolonización del Sáhara, de 19 de noviembre de 1975, que se publicó deprisa y corriendo el día de la muerte de Franco. En ella se autorizaba al Gobierno a emprender negociaciones con vistas a la descolonización del Sáhara. Sin embargo, el acuerdo secreto de Madrid fechado el 14 de noviembre de 1975 estipulaba lo que sigue en su artículo 6: "Este documento entrará en vigor el mismo día en que se publique en el Boletín Oficial del Estado la “Ley de Descolonización del Sahara”, que autoriza al Gobierno español para adquirir los compromisos que condicionalmente se contienen en este documento"[4].
Por consiguiente, la descolonización se operó vulnerando la propia ley de descolonización del Sáhara, pues la autorización para entablar negociaciones era "pro futuro" y no con efectos retroactivos. Precisamente porque no tenía efectos retroactivos el ministro Carro mintió al decir que el Gobierno no había firmado ningún compromiso con Marruecos. En consecuencia, la entrega del Sáhara violaba la ley española, pues se hizo de acuerdo con unas negociaciones que no habían sido autorizadas por la ley, ya que eran anteriores a la misma.
Por lo demás, la legalidad franquista estipulaba que para ratificar tratados que afectasen a la soberanía o a la integridad territorial española se requería autorización previa, mediante una ley de las Cortes (art. 14.I de la ley constitutiva de las Cortes, de 17 de julio de 1942) y la ratificación posterior por parte del jefe del Estado (art. 9a de la Ley Orgánica del Estado de 1 de enero de 1967).
Ahora bien, si se estimase que la entrega del Sáhara no afectaba a la "soberanía o a la integridad territorial española" y que, por tanto, su ratificación no requeriría ni previa ley de las Cortes ni intervención del jefe del Estado, habría de cumplirse con lo previsto en el artículo 14.II de la Ley de Cortes, a saber, que éstas fueran informadas de dicho tratado. A mayores, conviene recordar que el Acuerdo de Madrid no fue publicado en el Boletín Oficial del Estado, pese a que el "Título Preliminar" del Código Civil, que materialmente operaba como norma constitucional, así lo exigía.
A la luz de todo lo anterior, cabe decir lo siguiente: por una parte, las Cortes sólo pueden aprobar una ley para autorizar la ratificación de un tratado si previamente la conocen. Por otra parte, la Ley de Descolonización del Sáhara no podía contravenir las Leyes Fundamentales; en consecuencia, no podía eximirse al jefe del Estado de la ratificación del tratado de cesión. Y, finalmente, si se considerase que el Acuerdo de Madrid no afectaba a la soberanía o a la integridad territorial de España, existía la obligación de informar de la celebración del tratado a las Cortes y esto no se hizo.
En segundo lugar, a esta irregularidad (por no decir ilegalidad) según el Derecho nacional se suma otra de carácter internacional. España, como potencia administradora, sólo tenía dos opciones para liberarse de su responsabilidad: proceder a la descolonización, y eso sólo podía hacerse mediante un referéndum de autodeterminación, o no descolonizar pero transferir la administración del territorio al Consejo de Administración Fiduciaria, de acuerdo con el artículo 77.1.c de la Carta de las Naciones Unidas. España pretendió descolonizar sin hacer ninguna de las dos alternativas, por lo que incurrió en una doble ilegalidad.
Por un lado, por eludir el preceptivo referéndum de autodeterminación. Las resoluciones de la ONU, confirmadas por el dictamen del Tribunal Internacional de Justicia de 16 de octubre de 1975, estipulaban que la descolonización del Sáhara debía hacerse mediante un referéndum de autodeterminación. El acuerdo de Madrid vulnera esta legalidad, ya que, si bien dice (art. 1) que "España ratifica su resolución –reiteradamente manifestada ante la ONU– de descolonizar el territorio del Sahara occidental", no procede a celebrar un referéndum de autodeterminación. Sin embargo, la resolución 3458 B (10 de diciembre de 1975) de la Asamblea General de la ONU exige a los firmantes del acuerdo tripartito de Madrid que cumplan con lo que el acuerdo evita: la dicha celebración de un referéndum de autodeterminación.
Por otro lado, España transfirió unilateralmente su cualidad de potencia administradora a una entidad tripartita en la que, junto a ella, participaban Marruecos y Mauritania. Dado que la Carta de las Naciones Unidas estipula que una potencia administradora sólo puede desprenderse de su responsabilidad transfiriendo la administración de la colonia al Consejo de Administración Fiduciaria de las Naciones Unidas, el acuerdo de Madrid vulneró la legalidad internacional. Y, en efecto, el dictamen del secretario general adjunto de Asuntos Jurídicos, y asesor jurídico de la ONU, emitido el 29 de enero de 2000 es contundente a este respecto: el acuerdo de Madrid es ilegal porque España no puede transferir unilateralmente sus responsabilidades de potencia administradora.
Por si todo esto no deja ya con la boca abierta, aún hay más puesto que en la composición de las tres delegaciones había unos participantes curiosos:
-En el marroquí: el ministro de trabajo y el director general de la Oficina Cherifiana de Fosfatos (OPC).
-En la mauritana: el ministro de Economía.
-En la española: los ministros de Comercio e Industria.
Parecía claro que las conversaciones iban a tener un marcado carácter económico.
Bu Craa, es, básicamente, la empresa de fosfatos que fundó España en el Sáhara, sin embargo, antes de dar detalles acerca de la empresa sería conveniente explicar el por qué de la importancia de los fosfatos.
Entre sus usos cuenta: los fosfatos se emplean como aditivos alimentarios, principalmente como estabilizantes. Una de sus principales aplicaciones como aditivo es en productos cárnicos, al interaccionar con las proteínas disminuye la pérdida del agua y aumenta la jugosidad del producto.[] En algunas ocasiones es empleado como un regulador de la acidez y como agente quelante de algunos minerales. El uso más habitual de los fosfatos en la industria textil es como agentes secuestradores de dureza (Calcio y Magnesio). De forma particular el fosfato disódico se emplea como mordiente en tintorería. También, el fosfato trisódico por ejemplo se emplea generalmente en el incremento de la alcalinidad de las disoluciones utilizadas para la limpieza de la tela.
Pero, evidentemente, por esto no se pelean todos los países por conseguirlo: ¿por qué son tan cruciales los fosfatos? Sin fósforo no hay fertilizantes, eso significa que la agricultura es totalmente dependiente de ella. ¿Nos damos cuenta de su magnitud? Dependemos del fosfato para alimentarnos, en otras palabras.
La producción mundial de fosfatos estaba (en el momento de la descolonización) en manos de tres países: EEUU, la URSS y Marruecos. Marruecos poseía 54.000 millones de toneladas (el 71%) de las reservas de fosfatos; EEUU, la décima parte. Sin embargo, sólo el yacimiento de Bucraa tenía 3400 millones de toneladas, es decir, 500 millones más que todas las reservas de la URSS.
Ante esta perspectiva, y siendo el descubridor de este yacimiento un español, ¿quién desea irse del Sáhara cuando eso se traduce a perder beneficios incontables? O Marruecos, con una aspiración de tener el monopolio de este recurso, no es extraño que intente tener parte de su administración en un reclamo de que el Sáhara le pertenece.
Así que, con el descubrimiento del yacimiento, España va a dotar al Sáhara de una serie de infraestructuras de primer orden, que cambiarán el rostro de la semidesértica provincia para convertirla en una fuente de trabajo y riqueza.
El esfuerzo inversor realizado por España en el Sahara se circunscribirá prácticamente a las instalaciones necesarias para la explotación, el tratamiento y el traslado del fosfato de la mina de Bucraa.
Para extraer el mineral eran necesarias unas inmensas dragalinas que rompían la costra superficial; el apatito obtenido era cargado en camiones que llevaban el mineral a la plantación de trituración, que tenía una capacidad de 300.000 toneladas.
Una cinta transportadora de casi 100 kilómetros de longitud (la más larga del mundo) dividida en once tramos, trasladaba el mineral hasta el puerto a una velocidad de 16km/h. Ya en él, estaban los depósitos de almacenamiento de mineral. A su lado, una central térmica abastecía de luz el complejo fosfatero y la ciudad de El Aaiún.
Para conseguir el calado suficiente para el atraque de barcos de 100.000 Tm, se construyó un pantalán que se adentra 3.158m en el mar. Un túnel de 300m, que permite el paso de las cintas, une el pantalán al almacén.
En total, el coste final del complejo se ha cifrado en 55.000 millones de pesetas. Esto significa sólo una cosa, muy rentable va a ser el negocio para invertir esa cifra escalofriante.
Consciente de la importancia de la explotación del yacimiento, claramente el gobierno español no iba a estar dispuesto a abandonar el Sáhara sin asegurarse de que iba a poder a continuar la explotación. Sería una auténtica injusticia con semejante inversión dejar que otro disfrute del pastel ¿o no?
En esta parte del trabajo para analizar la prensa escrita lo haremos de la siguiente manera: 1) las menciones acerca de Bu Craa y el Frente Polisario, 2) Acuerdo tripartito y Bu Craa.
El hecho de unir los dos elementos se debe a que con los ataques del Frente Polisario sale a relucir menciones de la empresa de fosfatos. En cuanto al segundo aspecto, el acuerdo tripartito también es lo que causa que salga a mención que ocurrirá con los fosfatos (y el sector pesquero también), además de analizar en sí propiamente al acuerdo.
Sin embargo, antes de empezar con el primer aspecto será interesante ver un aperitivo con la primera noticia, así servirá para clarificar la estrategia de España en estos momentos:
“Primeros pasos para cumplimiento del plan de abastecimientos de materias primas. España ha adquirido participación en yacimientos mineros de Brasil, Guinea y Ecuador.
España ha adquirido ya participación en yacimientos mineros de Brasil, Guinea- Conakry y Ecuador, y está punto de adquirirla en otros de Perú, Chile y Canadá en actuaciones enmarcadas en el Plan Nacional de Abastecimiento de Materias Primas. Por otra parte, también se sitúa en el contexto del plan el acuerdo -aprobado en el último Consejo de Ministros, a propuesta del titular de Industria- por el que se encomienda al INI a través de la Empresa Nacional Adaro, la ejecución de los trabajos de investigación minera programados, en 1975, en las Repúblicas de Ecuador y Perú, lo que permitirá a España obtener aquellas materias primas que puedan ser descubiertas en las consiguientes investigaciones, con arreglo a los convenios de cooperación con aquellos dos países. Una vez aprobado el Plan Nacional de Abastecimiento de Materias Primas, en el pasado mes de febrero, el Ministerio de Industria ha iniciado el Ministerio de Industria ha iniciado activamente una política en el exterior orientada hacia la adquisición de intereses mineros en otros países a fin de cubrir los desfases previsibles en las diferentes sustancias, entre la demanda de nuestro mercado y nuestra producción interior”.[5]
Como se ha visto, me he permitido subrayar lo que considero más clave del texto. Bien, si nos fijamos en la cita esto se publica tan sólo un mes antes de la firma del Acuerdo de Madrid. Por lo tanto, esto desvela dos estrategias que estaba intentando llevar España:
Por un lado, España no sabía si iba a poder mantener la explotación minera de fosfatos en el Sáhara. Luchaba por ello, aunque eso (evidentemente) no lo iban a comentar explícitamente en los medios de comunicación. Sin embargo, se deja entrever puesto que se comenta que “a fin de encubrir los desfases previsibles”, un mes antes desconocían cuál iba a ser el final para su abastecimiento de recursos, literalmente se estaban encubriendo las espaldas por si acaso.
Por el otro lado, si vemos que España tiene máximo interés en tener explotaciones en todos aquellos países donde hay recursos, no es extraño pensar que también querrá explotar el Sáhara, sobre todo al saber la importantísima mina de fosfatos que posee.
Es más, entre esos países está Guinea, donde (como hemos visto) hace apenas unos años también fue colonia africana de España y, el hecho de que haya alcanzado la independencia, no es una barrera para poder seguir explotando sus minas. Ante esto hemos de entender que entonces al Sáhara no le iba a tratar de forma distinta (aunque estuviese en vías de descolonización, hallar la manera de poder seguir obteniendo sus recursos).
Visto las perspectivas e intereses de España pasemos ahora a referencias del yacimiento nombradas explícitamente. En primer lugar me gustaría ofrecer una contraposición que observé: como se habla acerca de la mina en periódicos de Canarias a cómo lo hacen los de la península. Empecemos con dos noticias publicadas en Las Palmas, se podrá leer dos pequeños fragmentos de dos artículos extensos donde se habla con todo detalle:
“La mina de fosfatos de Bu-Craa. La más importante del mundo
En estos momentos se explotan tres millones de toneladas al año. Un buen récord, que puede ser ampliado. Se calcula que existe mineral para más de ciento cincuenta años de explotación. Esta mina de fosfatos es la más importante del mundo, como yacimiento único. Los países que más nos compran son Japón, Yugoslavia, Italia, Alemania y EEUU. La mina fue descubierta en mayo de 1.963. En 1.965 se realiza la evaluación del yacimiento descubierto y en 1.967 comienza la construcción de instalaciones. Por fin, comienza la explotación del mineral en abril de 1.973. La compañía explotadora, bajo el nombre de Fosfatos de Bu-Craa, S. A., está registrada oficialmente en Las Palmas de Gran Canaria y con capital cien por ciento español pertenece al I.NI”.[6]
Aquí hay dos desvelaciones importantes: la publicación de la existencia de la mina de fosfatos y la magnitud de su explotación debido a que, no sólo se explota con fines de abastecerse España propiamente, sino de conseguir excedentes para vender al exterior (y a numerosos países por lo que podemos ver, dado que aquí solo se están nombrando los que más compran). Con estos negocios arriesgarse a perder el Sáhara significa ya no sólo perder el abastecimiento interior, sino también la red de comercio establecida y, con ello, cuantiosos beneficios.
El segundo aspecto nos da una clave de por qué, en la prensa de Canarias, podemos hallar referencias más claras que no encontramos en otra: la empresa de fosfatos está registrada nada menos que en Gran Canaria, con este dato ahora no nos ha de extrañar para nada que, justamente, Canarias sea la que mejor esté informada. Por lo tanto, la deducción inicial de que el motivo de poder hablar más abiertamente era la lejanía y se escapaba mejor del control, no era la razón de peso.
La cuestión es ¿por qué en una isla lejana, que debía ser más dificultoso el trámite de la administración, y no en Madrid, si se trataba de una cuestión fundamental? Seguramente, atendiendo a la aprobación del decreto de silencio, sería más fácil para pasar desapercibido si estaba registrada lejos del centro.
En cuanto al capital de la empresa que es cien por ciento del INI (Instituto Nacional de Industria), lo que delata es que es un proyecto impulsado directamente por el estado, no se trata en ningún momento de una iniciativa de un particular privado, con que la dirección de la empresa será llevada a cabo según los intereses del Estado.
“El farmacéutico canario don Sebastián Petit Suárez hizo los primeros análisis. Durante un mes, junto al descubridor de la mina, profesor Alia Medina y en «misión secreta de Estado»
La misión fue calificada de «secreto de Estado»
— ¿Después de aquella época qué más supo de estas minas?
—Siguiendo las instrucciones oficiales yo mantuve siempre en secreto el trabajo que había realizado, científicamente hablando, y el alcance de lo descubierto. Poco a poco este secreto se ha ido desvelando hasta el punto de que ya, sin tapujo alguno, el país y el mundo ha ido conociendo esta existencia y esta importancia de Bu-Cráa”.[7]
Secreto de estado, de tal modo que se entiende perfectamente el por qué dictar un decreto de ocultar a los medios de comunicación en 1972, cuando está en vías la descolonización y no interesa que salga a relucir qué fines puede tener España para resistirse a ella o llevar a cabo la descolonización pero manteniendo la explotación.
España sabía que el yacimiento más importante de fosfatos era muy apetecible por todos, de tal modo que, cuanto menos se supiera, menos irían a conseguirlo otras potencias ni le presionarían para que diera la independencia al Sáhara.
Sin embargo, he de discrepar con la opinión de don Sebastián acerca de que se haya ido desvelando. La razón más sencilla de por qué estoy en desacuerdo es por la gran diferencia de referencias que se hallan en periódicos de la península, dado que son muchos más sucintos y es fácil pasarse por alto estos breves informes:
“El presidente del I.N.I y el subsecretario de Hacienda, en el Sahara. Visitaron las instalaciones de fosfatos de Bu Croa
«Fosfatos dé Bu Craa, S.A.» es una empresa de capital del I.N.I. al cien por cien. Con esta visita se ha inaugurado la puesta en marcha de la segunda máquina degralina para la extracción de fosfato, esperándose alcanzar la producción de dos millones de toneladas para 1974 y aumentar sensiblemente esta cifra en 1975.”[8]
Para tan importante producción debería dedicarle algo más de espacio. Es una contradicción porque se sienten orgullosos de ella para promocionar el desarrollo que tiene España y a la vez lo quieren ocultar. Opino que existe dicha contrariedad porque se molestan en comentar que en esta empresa no hay manos extranjeras, sino sólo españolas. Como vemos, se trataba de comentar tan sólo lo imprescindible, en decir a dónde se habían ido estas dos importantes figuras (presidente del INI y el subsecretario de Hacienda).
Hay que comentar que esta es la única mención encontrada (en periódicos de la península) acerca de la mina sin que salga a relucir por algún ataque por parte del Frente Polisario o con motivo del Acuerdo de Madrid.
“Sabotaje en dos estaciones de la cinta de fosfatos Bu Craa. Se ha establecido un puente de transporte con camiones.
Según comunica la dirección general de Promoción del Sabara, en la madrugada del domingo pasado se produjeron actos de sabotaje en dos estaciones de la cinta que transporta el mineral de fosfatos, desde la mina hasta el puerto de «Fosbucraa», con desperfectos en las instalaciones eléctricas y de telemando, que afectarán en varias semanas a la marcha normal de la cinta. Se ha establecido un puente de transporte con camiones y con esta medida los efectos del sabotaje no serán importantes, teniendo en cuenta que la cinta no estaba trabajando más que al 20 por ciento de su rendimiento”[9].
Como vemos, está narrada la noticia de forma bastante escueta. Además, a mi modo de ver falta lo más importante, ha sido un auténtico “despiste” no decir el autor de la fechoría. Sabemos que es el Frente Polisario a través de la bibliografía, que cuenta con más detalle este ataque (información obtenida no por la “exhaustiva” documentación de prensa, sino por entrevistas a miembros de la organización responsable del delito).
¿Será que no supieron quiénes fueron en su momento? ¿Un ataque anónimo? La verdad es que hay que decir que no dado que el Frente Polisario dejó una pista en las paredes, escrito con grasa:
«EL SAHARA PARA LOS SAHARAUIS»
«PARAR LA EXPLOTACIÓN DE NUESTRA RIQUEZA» y abajo la firma del Frente Polisario[10].
Si lo sabían, pero en la prensa española el nombre de esta organización no aparece por ninguna parte hasta 1974 cuando sus actos comenzaron desde 1973 de forma muy activa.
¿Por qué esta ocultación? Publicar que fue responsabilidad de este grupo es vincular el hecho a la descolonización y, con ello, que están explotando unos recursos que no son suyos (aunque el Sáhara sea su colonia). Esto no interesaba en un momento en que se está presionando a España a que abandone el territorio. Por esto es por lo que considero que se menciona el hecho como si fuera un incidente fortuito.
Además, revisemos un momento qué ha hecho el Frente Polisario: su ataque destructivo no ha sido el paralizar la explotación, sino paralizar la cinta que se encarga de sacar el fosfato para enviarlo a España. Ese es su objetivo, que no saquen los recursos fuera del Sáhara, el poder explotarlo el propio pueblo su riqueza. Como España quiere sacarlo, pone la alternativa de camiones que, como veremos más adelante, va a ser importante esta vía opcional.
“Para « Fosfatos de Bu-Craa » (Sahara) Propuesta de sistemas de seguridad para la cinta transportadora
La Compañía de Fosfatos de «Bu-Craa, S. A.», empresa nacional concesionaria de la explotación de los yacimientos del Sahara, tiene un avanzado estudio propuestas de sistemas de seguridad de cinta transportadora que traslada el mineral, y que tiene una extensión de un centenar de kilómetros. Existe una propuesta de «Krupp», fabricante de la cinta, y otra de la compañía española, «Elebasa», ambas basadas en sistemas electrónicos de control de seguridad”[11].
Esto es una correlación de la noticia anterior, ya que se publica dos días después de la anterior. Sin embargo, al leerlas parece dos independientes y, si no has leído la anterior, no las relacionas. Esto se debe a que en ningún momento se dice por qué quieren aumentar la seguridad, no comentan que fue por el ataque reciente a la cinta (por no hablar que no cuentan de quién se quieren proteger). Sin embargo, sólo hay que leer que quieren proteger: la cinta transportadora, justamente lo que el Frente Polisario se encargó de paralizar.
“Secuestro de un industrial canario en el Aaiun
Un industrial canario, don Antonio Martín Hernández, ha sido secuestrado en El Aaiun por cuatro musulmanes, al parecer miembros de una banda armada de exiliados saharauis. Tras las gestiones realizadas por el Gobierno General del Sahara, se descarta que el hecho tenga motivación política.[12]
Como bien vemos, casi el ABC ni recoge la noticia, cuando los secuestros siempre son llamativos y sonados. En este fragmento no he subrayado nada, el motivo es que lo importante simplemente no está: quién lo ha secuestrado y por qué.
Lo resuelven con un incierto “al parecer” para no cogerse las manos y nombran a una banda de saharauis para evitar decir que fue el Frente Polisario, porque señalar directamente a este grupo llevaría a tener que explicar la razón.
Aprovecho para recordar la mención que hice anteriormente, que era importante la alternativa de sacar el fosfato con camiones. Aquí es cuando vemos por qué su importancia: Antonio Martín era el transportista encargado de sacar adelante esta alternativa. En la noticia sólo mencionan “industrial”, para no tener que comentar nada que lo relacione con la empresa de fosfatos cuando está vinculado. El Frente Polisario sigue con la misma finalidad: impedir que saquen los fosfatos, como están sacando los fosfatos con camiones, toca paralizar estos camiones raptando a su dirigente.
Un último detalle que podemos extraer de tan pocas palabras: para ser escuetos han procurado comentar que no hay motivos políticos. Sólo hay una razón para esta aclaración: porque los hay, se está llevando a cabo la descolonización y es una protesta y medida de presión para que España abandone el Sáhara. Decirlo públicamente es aumentar la presión de otros países que abandone la colonia porque el pueblo (a través del Frente Polisario) se está expresando que no quiere a España. Esto significaría no seguir explotando la mina.
“Canje de detenidos entre España y Marruecos. Rabat devuelve los pescadores y la embarcación que retenía y Madrid los dos tripulantes marroquíes
Sin noticias del secuestrado en el Aaiun
Al cumplirse los 29 días del secuestro del transportista español don Antonio Martín, secuestrado por el Fpolisario, (…)
Los trámites caminan despacio y, de momento, no se esperan noticias concretas al respecto.
En el Aaiun, añade el diario, se habla de una carta recibida por las autoridades españolas por la que el Fpolisario pide dos de sus militantes como rescate, y ante la falta de acuerdo no ha sido liberado don Antonio Martín Martín. En febrero fueron detenidos dos saharauis relacionados con el frente, en la misma frontera con Mauritania. Las relaciones continúa entre el Fpolisario y el Gobierno general del Sáhara se están llevando a cabo actuando como intermediario Mauritania, aunque por el momento no ha hecho falta que el Ministerio de Asuntos Exteriores tome cartas en el asunto.
Los últimos días salió con destino a Mauritania una Comisión de «chejs» lo que se interpretó como una gestión respecto al secuestrado. Sin embargo, fuentes oficiales confirman que esta visita se debe exclusivamente a un gesto de buena voluntad por parte de estos «chejs», que debían entrevistarse con otros notables de Mauritania.
Pese al espíritu optimista que reina en El Aaiun, finaliza el periódico, la familia se siente cada vez más decepcionada. A la esposa se le ha comunicado que los trámites serán lentos, muy lentos: que se la avisará cuando haya alguna noticia.[13]
Tras veintinueve días ya si aparece una noticia con más fundamento, ahora si comentan quién lo ha secuestrado y cuál es su oficio. Casi un mes de secuestro es demasiado tiempo como para no dar algún detalle. Además, se espera del gobierno que haga algo para liberarlo y, para ello, tiene que conocer con quién ha de tratar. A mi consideración, quizás en un principio no esperaban que se complicara la cuestión durante tanto tiempo al ser el primer secuestro y por ello apenas daban información al inicio.
Sin embargo, lo fundamental sigue sin aparecer: el secuestro deriva de la reivindicación de que España deje de explotar los recursos saharauis.
“Sigue sin ser liberado. Nada sobre el secuestro de Antonio Martín
Puestos al habla ayer con el secretario general del Gobierno General de la Provincia del Sahara, señor Rodríguez de Viguri, nos comunicó que no hay novedades en torno al secuestro del transportista majorero Antonio Martín, de todas formas podría haberlas el viernes, ya que continúan todo tipo de negociaciones encaminadas a lograr dicho objetivo lo más rápidamente posible”.[14]
Esta noticia sólo tiene cuatro días de diferencia, y se encuentra una contradicción, por un lado se comenta que va a ser lento y por el otro rápido. Pero ¿por qué? A esta cuestión nos la puede responder el final que le espera al secuestrado.
En primer lugar, comentar que la última noticia con referencia a Antonio Martín será la siguiente, en que simplemente se dice que continúa dichas negociaciones y no se cree que a corto plazo se resuelva. A partir de aquí se pierde el rastro y no se sabe más de este transportista. Si este hombre en su momento hubiese sido liberado habría salido en los periódicos, así que la forma en que sabemos que no lo fue es que no se dice nada más sobre él.
Por lo tanto, un aviso por parte del ABC de que las negociaciones serán lentas es la forma en que el público no esté esperando ansioso conocer alguna novedad. Además el término de “lento” es ambiguo, no sabemos cuánto de lento podría ser y esto induce al olvido por parte de la población, así no habrá una reclamación pública de por qué el gobierno no hizo lo debido por salvar a este hombre (aunque estemos hablando de los últimos años de la dictadura).
El gobierno no iba a acceder a las presiones del Frente Polisario, permitir este chantaje daría pie a futuros secuestros y después ceder también a la petición de marcharse del Sáhara. Dicho en frío “esa vida humana no era rentable”, significaría financiar su propia expulsión del Sáhara y perder las minas. (Es una lástima que siempre se prefiera el dinero a las personas).
“No se ha confirmado si fue secuestrado en El Aaiun. Siguen las negociaciones para liberar a Antonio Martín
Todo sigue igual en torno al «caso» del transportista majorero Antonio Martín, secuestrado desde el mes de marzo pasado por miembros del FPOLISARIO. Que le mantienen, en su poder en zona de Mauritania, cerca de la frontera del Sahara Español. Las mismas fuentes oficiales del El Aaiún nos manifestaron que las negociaciones proseguían a ritmo acelerado; que el secuestrado se encuentra perfectamente y que puede ser liberado en cualquier momento pero sin que se pueda concretar qué día exactamente. Si nos añadieron que se mantiene el optimismo que no se cree que se llegue a final de mes sin que se haya resuelto favorablemente la situación”.[15]
Al no haber podido conocer el paradero de este hombre (aunque se suponga con alta probabilidad no se puede afirmar con certeza) veamos otro ejemplo de cómo se ocultaban los intereses de las minas ante el público:
“Por parte del ministerio de asuntos exteriores. Se desmiente la venta a Libia de los yacimientos de fosfatos de Bu Craa
Ha circulado en Madrid la noticia de que el Gobierno español había vendido, o tenía la intención de vender a Libia, o a un consorcio de países árabes, los yacimientos de fosfatos da Bu Craa, en el Sahara, que explota la empresa del I.N.I., Fos Bucraa. Hemos solicitado información sobre este tema en el Ministerio de Asuntos Exteriores, donde nos han desmentido de forma categórica tal noticia. Se decía que la supuesta venta había sido negociada durante la visita que hizo a Madrid el primer ministro de Libia, comandante Jallud, entre los días 23 al 27 de abril de este año. Las reservas de fosfatos de Bu Craa se estiman en más de mil quinientos millones de toneladas”.[16]
En este caso se usa al periódico para limpiar la imagen de supuestos, seguramente el periódico quiso saber algo pero debía ajustarse al control de prensa existente en esos momentos. Lo que es seguro es que “cuando el río suena aguas lleva”. Hemos comprobado que se vendía al exterior a numerosos países y sólo se nombraron a los que más compraban, por lo tanto, es muy probable que a Libia también le vendiese.
La cuestión es: ¿por qué no se reconoce la venta a Libia? Si recordamos, los países que se nombraron eran europeos, más EEUU y Japón, es decir, países “bien vistos”. No son países arábigos, subdesarrollados y con religión islámica. Aunque no se pueda demostrar, es imaginable que Libia no sería el único país “no bien visto” al que vendería fosfatos.
De modo que, vemos que si en la venta de fosfatos España lo hace a espaldas de la imagen oficial, tampoco sería extraño que hiciera lo mismo a la hora de firmar el acuerdo para descolonizar el Sáhara: ante el público lo hiciese por x motivos y con x condiciones en el acuerdo y en realidad fuesen otros.
Si nos fijamos, de las fechas que propusimos para seguir los ataques del Frente Polisario apenas hemos sabido de dos, las más importantes, del resto no se han hallado referencia alguna aunque se hayan buscado en las noticias, incluso teniendo en cuenta que muchas veces no se les menciona con su propio nombre. De hecho, el siguiente fragmento nos ratifica lo que estamos comentando:
“Dentro de unos meses habrá paz en el Sáhara
Ataque a Bu Craa
Por primera vez, el rey habló directamente al pueblo de incidentes militares en el Sahara: la incursión de una columna del Frente Polisario que intentaba atacar Bu Craa. El monarca afirmó que se produjeron 150 bajas entre los atacantes y cinco en el Ejército marroquí, y reconoció que se han hecho 10 prisioneros”.[17]
Antes que nada una aclaración, el monarca es Hassan II. Dicho esto, sólo sale a la luz los ataques del Frente Polisario en 1979. Con esto quiero decir que, incluso en la misma tierra se ocultaba, algo más difícil de llevar a cabo que en España, ya que ocurría al otro lado del mar y la población no lo podía saber si no era a través de los medios. Sin embargo, vemos que la actividad del Frente Polisario era muy activa pero siempre se trató de hacer invisible a un movimiento que reivindicaba la no explotación de sus recursos por parte de ajenos (aunque sus métodos no fuesen los más acertados).
Visto esto, seguiremos con la segunda parte, con las referencias a los acuerdos, que, evidentemente, sacan a relucir algunas cuestiones que nos interesan:
En primer lugar, me gustaría empezar a comentar acerca de un personaje importante en el proceso de descolonización: Jaime Piniés. Este hombre fue embajador y delegado de España en las relaciones internacionales (sobre todo se encargó de ejercer su labor en las Naciones Unidas) en numerosas ocasiones y tuvo papel importante en la descolonización del Sáhara.
Ante este currículum, nadie mejor que él para saber qué estaba ocurriendo en este proceso. En este encabezamiento de la noticia vemos que es el encargado de responder ante la prensa. He considerado perfectamente prescindible exponer algún fragmento de la noticia, debido a que simplemente se encarga de dar la explicación oficial de que, ante un posible conflicto armado, España opta por la descolonización pacífica y, atendiendo a esta premisa se firmaron los acuerdos.
“Puntualizaciones del delegado español en respuesta a determinadas actitudes. El señor Piniés dejo que el acuerdo tripartito de principio se llegó con arreglo a la recomendación del Consejo de Seguridad”[18]
Es decir, él argumenta que la toma de decisión de firmar el acuerdo es para evitar conflicto armado (posible con la Marcha Verde), con ello, muertos. Por lo tanto, el máximo interés es el bienestar de los españoles y los saharauis.
En este estudio estamos defendiendo que, justamente este motivo es la justificación oficial que se muestra, cuando por detrás, en la mesa de acuerdos, se están contando números (o más bien dinero).
Tampoco es para nada extraño que ante la prensa sea su deber (y no le quede otra) dar estos argumentos. Sin embargo, al encontrar un libro cuyo autor es Piniés, donde explica con todo detalle el proceso de descolonización, me pareció que debía ser bastante jugoso, ya que debería estar al corriente de todo. Más aún cuando en el resumen se vende que es “una crónica objetiva…alabada por su experiencia y sus ricas vivencias personales…investigación bien documentada…analizan los aspectos claves…”.
No hay ni una sola mención acerca de los intereses económicos, todo hace referencia a la imagen oficial que se dio en todo momento. Por lo que hemos visto hasta ahora, no puede ser que ni siquiera comente alguna conjetura, aunque fuese para refutarla. En lugar de ello resalta, según él, aspectos claves como la identidad del pueblo sahariano (más adelante veremos en boca de los saharianos si ellos consideraron si se les escuchó). El libro es de 1990, a estas alturas ya se podría decir algo sin miedo a represalias, y ya había saltado a la luz (esporádicamente), como veremos, los anejos secretos en 1978.
Carlos Ruíz comenta que Piniés “El 11 de noviembre, cuando en Madrid ya está decidida la entrega, Piniés, desconocedor de la traición, transmite al Gobierno el proyecto definitivo del "Plan Waldheim"[19]. Podría ser que al principio no supiera qué estaba pasando con exactitud, pero en algún momento tuvo que tener noticias, al menos rumores. Con lo cual, considero que se ha perdido una importante oportunidad de conocer algo más acerca de la “traición”, tal y como define Carlos Ruíz, con toda su pasión y entrega a la denuncia de lo que queremos saber.
A continuación, veamos las distintas referencias de los acuerdos por orden cronológico:
“Posibles líneas del acuerdo tripartito
Medios políticos y diplomáticos acreditados en Madrid expresan su creencia de que las recientes conversaciones entre España, Marruecos y Mauritania pueden cristalizar en un acuerdo por el que las tres partes los instrumentarían por sí mismas el proceso de descolonización del Sahara Occidental. Al parecer se ha alcanzado un entendimiento casi total, a reserva de algunos detalles que, si bien de carácter formal, podrían afectar a la virtualidad del proceso de descolonización al que las tres partes han prestado su conformidad; en primer lugar, su aceptación por las Naciones Unidas, que España considera necesaria; en segundo lugar, la aprobación definitiva por las Cortes, en su próximo pleno del día 18, del proyecto de ley de Descolonización del Sahara, que daría al Gobierno español capacidad de gestión y ejecución en este asunto. Sin confirmación oficial, puesto que las partes guardan absoluta reserva sobre los logros de las conversaciones, y sin que pueda hablarse de acuerdo, salvo en los principios de entendimiento, se ha manifestado lo siguiente:
En el plano político-administrativo, se abrirá un período de administración del territorio, compartida por Marruecos y Mauritania y bajo la supervisión de España (quizá con un gobernador español y dos subgobernadores de los otros dos países), período que abarcaría los meses de diciembre, enero y febrero. En el último día de este último mes, como ya apuntó ayer el ministro de Información y Turismo, concluirá la evacuación de los últimos españoles en el Sahara, el mantenimiento de tropas españolas en el territorio durante este período aseguraría el cumplimiento por las otras partes de lo acordado. Luego, Marruecos y Mauritania procederían a organizar la consulta a los nativos sobre su destino.
La ejecución de este programa de descolonización incluiría ciertas compensaciones a España por las inversiones realizadas en el territorio. En concreto, nuestro país podría conservar una participación del 35 por ciento en Fos Bu Craa y el resto de las inversiones sería reembolsado por Marruecos en un período de cuatro años. Se concederían además a España facilidades para la pesca en aguas marroquíes, donde podrían faenar 200 pesqueros de Ceuta y Melilla y 600 de Cananas, Cádiz y Huelva. Se ofrecería a España participación en otras explotaciones mineras y colaboración técnica y comercial en industrias de otro tipo (conserveras, transformadoras de pescado, etc.). Las instalaciones españolas de todo tipo existentes en el Sahara podrían ser objeto de otras compensaciones”.[20]
A través de Vanguardia nos llega algo acerca de unas “compensaciones” que podrían aparecer junto al acuerdo político-administrativo. Sus fuentes son esos medios políticos y diplomáticos acreditados en Madrid, no sabemos quiénes exactamente son (y más les valiese que no se supiera) pero seguramente serían personas cercanas a las encargadas de la elaboración de estos acuerdos y supiesen qué se estaba tejiendo.
La palabra “compensación” es clave, ya que es la justificación de por qué van a tener unos privilegios económicos, en este caso, por las inversiones realizadas en el territorio. Parece justo a priori, la cuestión es ¿cuál será el alcance real de estas compensaciones y durante cuánto tiempo? No aparece especificado durante cuánto tiempo se disfrutaría de la pesca en aguas marroquíes, en qué grado sería la participación en la minería y cuáles exactamente las compensaciones para otras instalaciones de España.
Pero la parte político-administrativa nos da que sospechar ¿lo más fácil, lógico y correcto no sería darle la independencia a los saharauis, sin periodo de administración y aún menos compartida con Marruecos y Mauritania? ¿No es aparentemente complicado? ¿O el periodo de administración solo por parte de España y con los saharauis, sin terceros? Ni Mauritania ni Marruecos tenían como colonia al Sáhara, sólo España.
¿Entonces por qué estos tres países se ponen de acuerdo para administrar el Sáhara?
Pensemos varias cosas: la primera es que con esta solución el Sáhara de descolonizarse poco, más bien pasa a que le controle de un país a tres y, el tiempo temporal de administración seguramente se alargaría de lo convenido (de hecho hoy es una situación no resuelta y que sólo muy recientemente la ONU ha declarado que el Acuerdo no es válido, mientras, todos estos años han hecho lo que han querido los tres países administradores…). Es decir, con esta situación de “en vías de” pero no obtiene la independencia en definitiva, es la forma de poder extraer beneficio. Esta es la decisión que tomaron, esto es lo que da a pensar que entonces lo económico primó sobre la política y valorar o respetar a los saharauis.
En segundo lugar, por lo comentado antes, España podría estar en vías de descolonizar sin necesitar a Marruecos ni Mauritania ¿por qué entran en juego? Los saharauis no le podían pagar el 35% de participación en Bu Craa, Marruecos si, y donde le interesaba pescar España era en aguas marroquíes. Así ambos ganaban, Marruecos tenía la riqueza de la mina de fosfatos y más a cambio de dar también de lo suyo. En Mauritania reconozco no saber muy bien qué beneficio se extrae, pero también hay que darse cuenta que Francia actuaba a través de Marruecos para sus intereses y EEUU tampoco se quedaba atrás, y tampoco actuaba abiertamente.
“Opiniones en torno al Sáhara. «ABC» publica una encuesta sobre la política actual del Gobierna respecto al problema del Sahara. He aquí unos párrafos pertenecientes a las respuestas de dos de los encuestados:
José María Armero: «Me parece acertada la decisión de encuadrarnos dentro de las soluciones que adopten las Naciones Unidas, que permite tanto la fórmula del referéndum como la solución propuesta por Marruecos que exista un dictamen previo y no vinculante del Tribunal Internacional de Justicia. Mirando hacia atrás, creo que se cometieron graves errores: haberse tratado este asunto en exclusiva por muy pocos, en ejercicio solitario del poder, y no haber desarrollado una fórmula de "internacionalización" del problema, mediante la participación en la explotación de los fosfatos del Bu Craa del Banco Mundial y de las compañías de todo el mundo —incluso marroquíes— que están en el negocio de fertilizantes. Y es muy difícil entender que en pleno proceso de descolonización en todo el mundo se hayan hecho en el Sahara inversiones superiores a 20.000 millones de pesetas.»” [21]
Antes que nada hay que saber quién está opinando: José Mario Armero, abogado especialista en asuntos internacionales, periodista y presidente de Europa Press. Publicó, en 1978, un estudio de la España franquista ante el extranjero: La política exterior de Franco (Editorial Planeta).
Como bien vemos, y tan sólo tres años después de la muerte de Franco, se atreve a escribirlo y, desde las declaraciones que da en 1974, intuimos que en el libro pondrá absolutamente todo lo que sabe, le guste al Estado o no.
En este fragmento de la noticia nos aporta un dato interesantísimo: nos habla abiertamente de la explotación de fosfatos, de hecho, enfoca esto como el problema en sí. Es decir, la descolonización tiene como centro Bu Craa para él y cree que deberían participar todos los países en ella y no sólo unos pocos. ¿Pero por qué?
Para que no ocurra lo que está pasando hoy en día y era lo que pretendía Marruecos desde estos años: tener el monopolio de fosfatos y, con ello, poder poner el precio que desee (alto para obtener bastos beneficios), no quedándole otro remedio al resto de los países que aceptar. Sin embargo, si todos los países participan, esto no puede ocurrir y habrá un equilibrio que impedirá una subida de precios desmedida.
Otro dato llamativo que nos expone: en plena descolonización todos están invirtiendo en el Sáhara sumas considerables. Arriesgado sin saber cómo acabará el proceso, pero la posibilidad de riqueza es tan grande que nadie quiere perderse la oportunidad de obtener beneficios o no tener abastecimiento de fosfatos. Paradójicamente, quizás sea al revés, en proceso de descolonización es el mejor momento para meter baza y participar en los acuerdos para tener su porción cada país, aunque sea de manera indirecta, acordando con los firmantes.
Con el hermoso pastel donde podía haber para todos ¿a quién le importaba la independencia de los saharauis, quedarse ellos sin los beneficios por respetar a ese pueblo? Eso jamás se ha hecho ni se hará, no sólo en el Sáhara, sino en cualquier parte.
“Abandonaremos el Sahara, definitivamente, el 28 de febrero del 76”
Sáhara palpitante
Al fin surgen las preguntas sobre el tema saharaui. El ministro de Información las esperaba. Y en esta dinámica dialéctica hay, como siempre, preguntas «boomerang» o de rebote… que se contestan sin palabras; preguntas con acuse de recibo y sustanciosas respuestas; preguntas impertinentes recusadas; preguntas cautas que sólo pretenden eso: tomar voz y hacerse oír.
El ministro informa sobre la evacuación del comunicado tripartito suscrito por Marruecos, Mauritania y España, en el que se expone el acuerdo a que se ha llegado en estos días en Madrid, como «declaración de principios». Pero también indica el tácito compromiso de los firmantes de no hacerlo público hasta que el «Boletín Oficial del Estado» no publique la ley de Descolonización del Sáhara aprobada en las Cortes.
Pero como «adelanto» informativo (…) se nos dice que España ha ratificado plenamente sus propósitos decididos y sinceros de descolonización del Sáhara. Y que los términos de las negociaciones tripartitas se han inscrito siempre en el orden de «lo que España tiene: la administración de ese territorio; pero nunca se ha hablado ni se puede hablar de soberanía porque España no la tiene sobre el Sáhara».
Fecha tope. Y poco después, León Herrera afirma, como parte importante del comunicado «top secret» que se establecerá un Gobierno-administrador provisional en el que participen conjuntamente Marruecos, Mauritania, España y la población saharaui a través de la Yema’a. Ahora bien, de cualquier modo, España abandonará definitivamente el 28 de febrero de 1976. Y que la opinión de los saharauis será respetada.
«Las negociaciones se han instrumentado al amparo del artículo 33 de la Carta de las Naciones Unidas. Y al margen de las conversaciones ha habido-sigue diciendo el ministro Herrera-interesantísimos cambios de impresiones con optimistas expectativas en materia de comercio y pesca entre nuestros países…». Los tres países se han comprometido a informar a Waldheim de estas conversaciones.
Yo, en nombre de ABC, pregunto si además de las conversaciones tripartitas se ha llegado a algún acuerdo «lateral» previo con Argelia. El ministro me responde que ese país no ha conferenciado con nosotros estos días: «Que yo sepa no ha habido comunicaciones con Argelia… ni tampoco contactos laterales».
Y aún insistiendo en el tema Sahara, una pregunta cáustica y dos que el ministro califica de «impertinente».
Se refiere la primera al «nuevo vasallo» de Hassan II, El Jatri, presidente de la actual situación, la Yema’a expresa y seguirá expresando los intereses de la población saharaui, sea quien sea el que la preside».
Las interrogantes «impertinentes» dan pie, sin embargo, para que León Herrera exprese con firmeza que «en la negociación de esos acuerdos entre España, Marruecos y Mauritania, el gobierno español no ha actuado bajo ninguna presión».[22]
He aquí la noticia más comprometida del ABC con respecto al Sáhara, por realizar esas preguntas impertinentes y darnos algunas declaraciones que podemos poner en cuestión.
Se defiende que los acuerdos son sinceros y decididos para la descolonización ¿entonces por qué en realidad no se descoloniza dándole la independencia sino que se comparte la administración entre los tres países? Además, si necesitan defender que su postura es sincera, es porque se cuestiona que no lo es. Recordemos lo que vimos de cómo se llevaron a cabo los acuerdos en el apartado de las claves delatadoras, de sincero y transparente tuvo poco.
Otro aspecto clave, que los acuerdos se realizarán con cuatro componentes: España, Marruecos, Mauritania y los saharauis (a través de la Yema’a). Es decir, cuando se firmen los acuerdos deberá constar sus cuatro firmas…
A ver si es verdad que está la firma de los saharauis en los acuerdos cuando más adelante los muestre….
A ver si es verdad que se respeta su decisión… porque, ya que las riquezas son de su tierra, es mi suponer que el pueblo las quiere explotar en su beneficio y en ningún momento he encontrado evidencias de que sean ellos quienes las estén disfrutando o tengan perspectivas de disfrutarlo…salvo las reivindicaciones (frustradas) del Frente Polisario.
La última afirmación, donde se dice que España no ha tenido ninguna presión y esa pregunta entra dentro de las impertinentes, sólo puede significar una cosa: ha tenido presión a diestra y siniestra. Lo cual no es raro, todos los países invirtiendo en el Sáhara y España es la que tiene la colonia (por mucho que diga que sólo tiene la administración, no la soberanía).
¿Y por qué afirma ahora que sólo tiene la administración? Si en realidad no le interesa irse, por qué afirmar que no posee la soberanía. Ya estamos a quince, un día antes se ha firmado el acuerdo, es la forma ahora de que no se le pidan posibles responsabilidades de lo que pueda ocurrir. (Como ha pasado actualmente en el debate del deber moral de España o no de defender a los saharauis frente a los marroquíes).
“De España, Marruecos y Mauritania. Acuerdo Equilibrado. Finalizó la tripartita de Madrid con resultados satisfactorios, según el comunicado conjunto.
“Existen faenando en aguas del "Banco Sahariano" embarcaciones de unos 35 países, ya que a los tradicionales pesqueros de España y Portugal se han ido añadiendo en los últimos años flotas de Japón, Unión Soviética, Corea, China, etc. Todas estas naves operan en la zona que va de Cabo Juby hasta Ciudad El Cabo, por lo que es realmente difícil evaluar el número de las que faenan normalmente en la franja del "Banco Sahariano", según recoge Pyresa del Boletín de; Instituto Español de Oceanografía. Como dato significativo de la afluencia de pesqueros a la zona, se recoge que el Puerto de Las Palmas de Gran Canaria registró el pasado año 1.974, la entrada de 328 buques de bandera soviética; 234 de Japón; 176 de Corea; 113 de Italia y cifras menores de países como Panamá, Polonia, Rumania, Noruega, Francia, Cuba, Portugal, Grecia, Argentina, Marruecos y otros.
Pesca en el litoral del Sahara Occidental
Un total de 100 especies Piscícolas se encuentran en cantidades abundantes en el Banco del litoral Atlántico del Sahara Occidental, conocido como "Banco Sahariano", según recoge Pyresa del Boletín del Instituto Español de Oceanografía. La lista completa de especies tendría, además de una extensión excesiva, un interés exclusivamente científico, por lo cual se recogen únicamente ciento ocho especies todas ellas abundantes en el sector. Destacan por su importancia excepcional, M Bwiuidulce. La Gata, & Cazón, SI Tollo, El Galludo, El Chucho, la Sardina, El Machuelo, Las Lisas, La Caballa, El Bonmo de Altura, El Jurel, La Palometa, La Ajova, La Dorada y otras varias especies. Por contra, las que registran, de esta lista recogida por Pyresa, menor abundancia, son El Tiburón, La Manta, Él Boquerón, La Merluza, La Faneca, El Barbo, El Lenguado, El Aiún, El Mero y El Besugo. [23]
Otro motivo, aquí bien explicado, de otro interés primordial de por qué todos los países invierten: pesca. El Banco Sahariano es uno de los puntos de pesca (si no es el más) importante. Sólo hay que ver la magnitud del tráfico en este punto. Por no hablar que, claramente, la cuestión de la pesca entra dentro de los acuerdos.
“Resultados satisfactorios en las negociaciones celebradas en el Sáhara
Según informa nuestra Redacción de Madrid, un acuerdo tripartito entre España, Mauritania y Marruecos-de cuyo contenido oficial nada se sabe-fue firmado por la mañana en el palacio de la Zarzuela, adonde acudirán las delegaciones para cumplimentar previamente al Príncipe de España.[24]
He expuesto este mínimo fragmento para ver cómo era todo el asunto de las negociaciones, tal y como comenta la bibliografía, se llevaba de la forma más oculta posible y si la prensa se enteraba de alguna cosa, en vez de antes era después.
“Argelia, dispuesta a convocar el Consejo de Seguridad
Se habla de un complejo acuerdo
Las tres partes han elaborado una serie de proyectos, por ahora no firmados, que contemplan el ánimo de entendimiento de España, Marruecos y Mauritania sobre diversos campos concretos en la industria, los servicios, la agricultura y la pesca, así como su voluntad de afrontar decididamente diversos problemas pendientes en distintos campos”.[25]
También, de este fragmento extraemos dos elementos importantes: la primera es que se mencionan a tres firmantes, pero los saharauis no están entre ellos; la segunda es que vemos cómo se comenta que hay intereses económicos. Eso sí, se dice que aún no han sido firmados, estamos hablando de 15 de noviembre, según la información extraída por Carlos Ruíz, el 14 ya han firmado, con que no se ha hecho público ni antes las Cortes ni ante la prensa. Si esto es así, el hecho de ocultar hace sospechar que el verdadero interés a la hora de actuar es el querer sacar beneficio.
“La ONU, incrédula ante el acuerdo tripartito y las concesiones de Marroquíes. Tampoco se confía en que Marruecos retire su petición de Ceuta y Melilla
Finalmente, el acuerdo incluye el compromiso de consultar a la población en un referéndum con dos preguntas: independencia o anexión a Marruecos y Mauritania. Las concesiones marroquíes incluyen la participación española saharianos, el pase al archivo diplomático de las reivindicaciones sobre las plazas españolas del Norte de África, la retirada de la mano de obra marroquí de Gibraltar, la cesión de derechos pesqueros especiales a Madrid y la de dos bases militares en el Sahara frente a las Canarias. La sensación dominante en Naciones Unidas respecto al acuerdo es de cierto nivel de incredulidad. Demasiados interrogantes sobre el referéndum. Se dice que cuando los dos países que reivindican un territorio lo están ocupando e importando poblaciones fronterizas el referéndum en cuestión carecería de validez.
En esas condiciones, señala a "Pyresa" fuentes informadas de la ONU “la Asamblea no va al refrendar tal consulta a la población de ninguna manera".
Es en esa línea —agregan— en la que debe interpretarse la frase die Waldheim de que este no es el final de la historia. Por otra parte, y marginalmente, se comenta que incluso la oferta marroquí de archivar el caso de Ceuta y Melilla carece de base porque su reivindicación está ya aquí, en Naciones Unidas. Si Rabat tuviera la intención en firme retiraría oficialmente de la ONU su petición reivindicadora. Porque ya en el pasado, cuando la retrocesión de Ifni hubo ofertas similares”.[26]
Esta noticia es importante, estamos hablando de un referéndum, es decir, consultar a los saharauis qué es lo que desea. No se llevó a cabo este referéndum, nunca se les preguntó a los saharauis su voluntad. Las Naciones Unidas, como refleja la noticia, sabía que este paso sería puro paripé al ser consciente que, en caso de realizarlo, su decisión no sería respetada por aquellos países que ansiaban sus riquezas.
También tendrían razón en otro punto clave “no es el final de la historia”. Hoy en día se debate la legalidad de este acuerdo que se firmó en estos días que miramos, y se ha determinado que no es legal
¿Cuál es entonces la situación del Sáhara? Ya España no es su administrador y Marruecos mata a su población para ocupar el territorio (como denunciaron algunos periodistas poniendo en peligro la vida), esta verdad salió hace poco y generó el debate del deber o no de actuar España. No obstante, la relevancia en los informativos le sustituyó Egipto, Libia, ahora Siria…y los saharauis vuelven a estar ahí, pero sin verlos, mientras Marruecos sigue haciendo lo que quiere impunemente.
Volviendo a la cuestión económica, reaparecen las concesiones marroquíes a España en Vanguardia, y viceversa. Estamos viendo un intercambio para que ambos puedan obtener beneficio, un auténtico negocio donde ya no sólo entra los recursos económicos (como la pesca mencionada), sino es que va más allá: territorio e interés militar.
Es llamativo como, a pesar de las escasas referencias sobre los acuerdos, salen estas concesiones y no se habla de la necesidad de la independencia o algo similar. Esto lleva a la conclusión de que, si se hubiese podido hablar abiertamente de la descolonización del Sáhara, las referencias a los negocios económicos hubiesen invadido la prensa.
“Una crisis que debió resolverse hace muchos años
El largo, dificultoso proceso de la crisis en Sahara, ha sido llevado en zigzags durante muchos años. Tal vez el brillo de los yacimientos de fosfatos deslumbró un poco a todos. Es una crisis que debió de solucionarse hace muchos años y en la forma mejor y más hábil y más en su punto, y no con solucione tardías; apresuradas, la de un entendimiento con Marruecos, país fronterizo con el que existen otros puntos de discusión. No se creyó así y los resultados se están palpando. El deseo está en abandonar el territorio que no se trata de provincia española alguna, sino de un residuo colonial, en espera de poner fin a las responsabilidades españoles. Va a instituirse una administración temporal en el territorio, como se dijo, en la que participarán Marruecos, Mauritania en colaboración con la Yemaa. El caso es que llegue la fecha del 28 de febrero de 1976, y España pueda retirar sus ejércitos. Lo que suceda después, pensando que existe un auténtico entendimiento entre todos, sin descontar a Argelia, no será cuestión nuestra. Habremos hecho lo imposible para solucionar de buena manera el conflicto.”[27]
Este fragmento pertenece a un artículo de opinión, en su frase de “tal vez el brillo de los yacimientos de fosfatos…”, yo quitaría el “tal vez”, fue justamente esta la causa del conflicto, la crisis y las soluciones tardías como describe. Al igual que fue la causa para la necesidad de tener que llegar a un acuerdo con Marruecos como la presión que recibió España para irse de la colonia. Si no tuviera interés el Sáhara para el resto del mundo, les hubiese dado igual que continuara siendo de España. De hecho, Ceuta y Melilla, Canarias y Baleares siguen siendo de España, aunque el término “colonia” esté en desuso y simplemente se diga “territorio español”, no teníamos fosfatos o petróleo afortunadamente.
En lo que si tiene razón es que España realmente quería acabar con sus responsabilidades, una cosa es poder seguir enriqueciéndose a costa del Sáhara y otra es responder por ella ante las eventualidades, un verdadero problema cuando es punto de mira por parte de todos los países. De hecho, la evidencia de esta afirmación es que actualmente España no se llegó a enfrentar a Marruecos para defender a los saharauis, evadió como pudo hasta que dejó de ser una noticia relevante en los medios de comunicación. Responder por el Sáhara es meterse en conflictos internacionales con demasiados jugadores y España no podría estar a bien con todos, debía desaparecer oficialmente del territorio.
Y digo oficialmente porque, como bien leemos en esta noticia y en anteriores, la solución es una administración temporal, es decir, que no se van del todo nunca, aunque acaben retirando las tropas el 28 de febrero. Opino que en sí nunca se retiran del todo porque para obtener las concesiones que se acuerdan debe haber presencia española en el territorio, si no, carece de sentido dichos acuerdos.
Por último, en la última frase del periodista no estoy para nada de acuerdo, de haber hecho lo imposible para solucionar el conflicto de buena manera se hubieran marchado sin más (sin administración temporal ni nada). Hubiesen tratado sólo con los saharauis y no con los colindantes que, en realidad, no tenían ningún derecho a explotar el Sáhara. España sabía que con esta solución iban a seguir los problemas, porque en realidad no se estaba solucionando nada, no era más que el parche necesario para librarse de la presión internacional y seguir obteniendo los beneficios económicos.
“Reunión con el presidente del Consejo Provincial de Empresarios. Honda preocupación por el proceso descolonizador del Sáhara occidental. Sobre todo por las consecuencias que pudiera sufrir el sector pesquero
Los acontecimientos actuales en el proceso descolonizador del Sáhara Occidental, preocupan muy seriamente a este Consejo, ante los derivaciones socioeconómica que en el entramado de nuestra economía provincial pudieron producirse uno vez concluido dicho proceso. Esto preocuparon se centra primordialmente por el desconocimiento total que se tiene de las negociaciones tripartitas habidas recientemente en Madrid con delegaciones de los Gobiernos de Marruecos y Mauritania, y por el hecho concreto de no dar audiencia en dichas negociaciones a nuestros presentantes canarios de todo tipo, que pusieron de manifiesto cuales son nuestros intereses en relación con la zona.
Recientemente se tienen noticias por lo prensa nocional y local de que ya existen acuerdos concretos sobre esto materia referente al número de barcos nacionales que podrán faenar en el Banco Pesquero Sahariano, así como de la autorización para faenar los mismos libremente durante 5 años, pero sin que se especifique en qué condiciones, con qué artes de pesca, qué destino tendrán los capturas, etc., etc., circunstancias éstos que tienen desorientados o los firmadores e industriales conservaros, por no saber o ciencia cierto cuál será su futuro, pues estos se encuentran en un mar de confusiones e incertidumbres que les hacen incapaces para tomar decisiones en sus respectivas actividades.[28]
Esta noticia tiene gran provecho, no sólo vemos que lo primero en que piensa el Estado ante la palabra “descolonización” sea “negocio”, sino que los empresarios hacen esta asociación. En este caso son los del sector pesquero, cuya preocupación es cómo les va a afectar para su actividad.
No obstante, lo más valioso de este fragmento no es el claro interés pesquero implicado en la negociación, sino toda la expresión de desconocimiento que expresan. El gobierno no facilita información a la población. En este caso, mantener correctamente informados a los empresarios de la pesca es dar a conocer los acuerdos económicos existentes que se intentan a toda costa tapar. Ni siquiera se les recibe, como bien denuncia la noticia, lo poco que saben es a través de la prensa, no del gobierno.
Todos estos indicios de ocultamiento sólo llevan a una clara dirección, nadie se ocupa tan afanosamente de tapar cuando no hay nada que esconder.
“Las relaciones entre Marruecos y Argel, al filo de la ruptura”
En una entrevista entre el periodista del ABC y miembros del Frente Polisario:
Está obsesionado por conocer los «apéndices secretos» del Acuerdo tripartito de Madrid. ¿Qué se ha pactado?
Se trata de puras especulaciones- le tranquilizo- (…).
Denuncia.- Horas después los periódicos publicaban en primera plana que el Frente Polisario había denunciado el Acuerdo entre Marruecos, España y Mauritania como una «maniobra reaccionaria e imperialista, con la que se pretende perpetuar el colonialismo en el Sáhara».
La esperanza de los saharauis que organizan actualmente las expediciones de guerrilleros a la frontera noreste del Sáhara está centrada en Argelia. Sus análisis, forzosamente optimistas, les llevan a pensar que Bumedián no permitirá que Marruecos se extienda por la costa atlántica y se transforme con los fosfatos y el banco pesquero en el país más poderoso de Magreb”.[29]
Esta noticia del ABC tiene gran valor. Aunque el periodista rechaza totalmente al Frente Polisario (se puede apreciar con la entrevista completa) nos llega sus palabras, lo que pensaban. Valoremos estas palabras, salvo una noticia más, es lo que nos ha llegado de sus opiniones.
No hagamos como el periodista y no despreciemos sus palabras. Estaban en su tierra y sabían, como testigos oculares directos, qué estaba pasando en ella y las pretensiones de su vecino: Marruecos. A pesar del secretismo tenían noticias del Acuerdo tripartito y de unos apéndices secretos. Si a ellos les habían llegado los rumores y conocían de sobra la intención de Marruecos de querer obtener el monopolio de fosfatos (así como el banco pesquero), algo había de haber. A la última persona que España iba a decir que iba a negociar con los países vecinos para seguir explotando sus recursos era al Sáhara. Valga la expresión “el último que se entera es el cornudo” y, en este caso, él también se ha enterado (y pensemos que el Frente Polisario, salvo quitar armas a los españoles, sus recursos no eran muchos más). Esto sólo sería posible si, al margen de la información oficial, se estaba rumoreando la existencia de estos apéndices secretos.
Como vemos, se van acumulando las especulaciones: “podría ser”, “concesiones pero aún no se ha firmado”, en las noticias, así como los implicados (los saharauis. Demasiado como para que no haya nada en el fondo.
Veamos ahora el otro fragmento noticia que tenemos para conocer la opinión de los saharauis:
“Sahara, nadie nos pregunta lo que pensamos. España nos está ayudando a preparar a nuestro pueblo hacia el futuro
«Las Naciones Unidas antes de tomar una decisión sobre un referéndum en El Sahara, o si el tema debe ser consultado al Tribunal de La Haya debiera contar con: 1a voluntad y opinión del pueblo saharaui», ha manifestado el procurador familiar por aquella provincia Aibmed Uld Brahlm, primer teniente de alcalde de El Aaiún. El procurador se encuentra en Madrid para asistir al pleno de las Cortes y antes de que comenzara este manifestó ante un grupo de periodistas que en pleno siglo veinte “no podemos consentir que todo el mundo hable de nosotros como si fuésemos ganadería", todo el mundo habla y da su opinión sobre nosotros –añadió- pero a nosotros nadie nos pregunta lo que pensamos. España va a darnos la autodeterminación cumpliendo con sus compromisos internacionales, pero nosotros no la hemos pedido porque primero tenemos que prepararnos y aún no lo estamos. España, cumpliendo con su deber, nos está ayudando a preparar a nuestro pueblo hacia el futuro, pero a nosotros nos duele todo lo que está pasando, lo que se dice sobre nosotros, sin contar con nuestra opinión. No es cierto como se ha dicho recientemente en un periódico atribuyéndole la opinión a Mauritania que en la Sociedad de Naciones en 1.916, hubiera dos delegaciones saharauis, una de España y otra de Marruecos, puesto que España llegó al territorio en esta fecha y entonces los saharauis estábamos en guerra con Mauritania y Marruecos. Por ahora —continuó el señor Brahlm— queremos seguir con España, pues no tenemos gente suficiente para constituir un Gobierno, ni estamos preparados para defendernos solos. En definitiva, la «ONU», antes de tomar cualquier decisión sobre nosotros debiera consultarnos. La postura de Marruecos de reclamar un país que no le ha pertenecido nunca, obedece a que se ha encontrado una riqueza que Dios nos ha dado, los fosfatos, que puede hacerle perder su primacía en el mercado de este producto”.
Esta vez he subrayado lo que considero más revelador y he engrosado la línea allí donde lo he considerado oportuno: el pueblo saharaui NO QUIERE QUE ESPAÑA SE VAYA. Si España declara oficialmente que se respetará la voluntad de los saharauis… ¿por qué no se queda oficialmente y no sólo para extraerle las riquezas? Se trata de una evidencia de que la imagen oficial es pantalla, lo menos que le importaba era su gente sino los fosfatos, tal y como denuncia este hombre, no sólo Marruecos, España también.
Claro que no podían defenderse solos, más que demostrado, han estado impotentes ante el robo de sus riquezas por parte de España, Marruecos y el mundo entero en definitiva.
Además, una evidencia más del ocultamiento de información: en 1916 no se contó con la presencia de los saharauis para tomar decisiones, ni entonces ni en estos momentos.
Veamos cómo se sienten: como ganadería. Se mira a ellos y a su tierra para sacarle provecho, no como humanos a los que respetar. Este sentimiento es muy revelador, para sentirse así un pueblo ha sido por alguna causa y es la eterna ignorancia hacia ellos a la hora de decidir su futuro (que ni siquiera deciden su futuro, sino la de sus recursos).
Antes de ver las últimas cuatro noticias de prensa, veamos cómo se veía la cuestión de los acuerdos desde fuera de España a través de Le Monde (una visión que no puede faltar para ver con mayor claridad, no olvidemos que el franquismo limita mucho a los medios de información):
Lo primero, recordemos que no pudimos consultarlo de primera mano, pero a través de un artículo sabemos cuál es la actitud de Le Monde y las referencias donde aparece dicha actitud.
Con respecto al proceso que llevó a la Marcha Verde y al Acuerdo de Madrid sobre el Sahara, la posición que España pretendió reflejar internacionalmente fue la de un país respetuoso con las decisiones de la ONU y, ante todo, preocupado por el respeto al derecho de autodeterminación de los saharauis. Así lo reflejará Le Monde inicialmente, perpetuando la imagen que daba España de la situación[30]. Sin embargo, cambiará de rumbo cuando empieza a constatar la contradicción y el giro que España realiza con respecto a las resoluciones de la ONU, al publicar un comunicado tras un consejo de ministros en el que declara estar dispuesta a abandonar el territorio sin más[31]. De tal modo que, Le Monde pondrá de manifiesto la contradicción de los españoles tras la firma del Acuerdo de Madrid sin tapujo alguno[32].
En cuanto al Frente Polisario, se recogen sus acciones contra la presencia española en el territorio y sus manifestaciones ante la comisión de la ONU, extremo que fue silenciado en los medios españoles[33]
De tal modo que aparecían noticias más claras en el extranjero, veamos ahora tres viñetas que sirven para ilustrar la situación:
Denuncia la ambigüedad de la política que España mantendría en el Sahara, pues muestra un Franco muy envejecido en el desierto, vestido con un uniforme que le queda enorme y desenvainando una espada rota[34]. No es desacertado definir como “ambigüedad” las decisiones políticas de España para la descolonización.
En esta viñeta hace referencia a la visita de don Juan Carlos al Sahara a principios de noviembre de 1975, en ella aparece vestido de uniforme en el desierto frente a varios saharauis sonrientes. De su boca sale un bocadillo que reza “Vive l’autodetermination et la démocratie”[35]. Como las viñetas suelen ser pura ironía, se ridiculiza la intención de pretender la democracia para los saharauis y su independencia.
Por último, en la tercera se cuestiona la homogeneidad de la composición de la Marcha Verde en cuanto a clases sociales e insinúa que ésta es una manipulación populista del monarca, al que representa con una espada en un coche de lujo desde el que dirige a una multitud sonriente pero harapienta. Vamos, se denuncia cómo Marruecos hace lo que sea para hacerse con el Sáhara[36]. Algún motivo habrá…
Pasemos a ver los documentos claves y determinantes: los acuerdos. Empecemos con el oficial, el que ya de por sí costó enseñar:
“DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS ENTRE
ESPAÑA, MARRUECOS Y MAURITANIA SOBRE EL SAHARA
6º) Este documento entrará en vigor el mismo día en que se publique en el Boletín Oficial del Estado la “Ley de Descolonización del Sahara”, que autoriza al Gobierno español para adquirir los compromisos que condicionalmente se contienen en este documento.
HAMDI MOUKNASS”[37]
Aquí vemos la confirmación de las especulaciones, una administración temporal repartida entre estos tres países.
Supuestamente, en una noticia vista anteriormente, España declaró que iban a ser ellos tres más los saharauis los que firmarían el acuerdo. Debo de haberme saltado la firma de Yema’a.
En cuanto a la cláusula de que se respetará su opinión: primero, no se respeta desde el mismo momento en que los saharauis pide que no se vaya y se va; segundo, para respetar su opinión entonces participaría en el acuerdo.
Otro detalle, firmado el 14, hemos visto en los fragmentos de las noticias como días después se negaba la firma del acuerdo, comprobado que era falso.
De tal manera que este documento es pura pantalla de los verdaderos acuerdos, aquí presentes y que casi no se consiguen:
“ANEJO I
ACTA DE LAS CONVERSACIONES MANTENIDAS, DE UNA PARTE, ENTRE LAS DELEGACIONES DEL REINO DE MARRUECOS Y LA REPUBLICA ISLAMICA DE MAURITANIA, Y DE OTRA, DE ESPAÑA, A PROPOSITO DE LOS ASPECTOS ECONOMICOS DERIVADOS DE LA TRANSFERENCIA DE LA ADMINISTRACION DEL SAHARA
Las tres Delegaciones han acordado lo siguiente:
1. Pesca: Reconocimiento conjunto por Marruecos y Mauritania de derechos de pesca en las aguas del Sahara a favor de 800 barcos españoles, por una duración de 20 años y en las mismas condiciones actuales, salvo el canon a ser abonado a partir del sexto año. Durante los cinco primeros años, los barcos de pesca españoles quedarán exentos de todo canon. Para los quince años siguientes abonarán un canon que será el más favorable posible concedido a cualquier país tercero con una rebaja convenida. Antes del comienzo del sexto año, una Comisión Mixta de las tres partes se reunirá para fijar dicho canon.
2. Bienes públicos: Antes del 31 de diciembre de 1975, expertos de los tres países se reunirán con objeto de establecer la lista de bines públicos que sería transferida por España como parte integrante del territorio, y la de aquellos otros bienes que pudieran ser objeto de transferencia mediante el pago de la correspondiente indemnización. Para estos últimos, las partes fijarán antes de dicha fecha las eventuales modalidades de valoración, transferencia y pago.
3. Bienes privados: Marruecos y Mauritania se comprometen a respetar las propiedades privadas españolas en el Sahara y asegurar a sus propietarios su libre disposición y una justa indemnización en caso de expropiación.
4. Comercio: Marruecos y Mauritania estimularán el desarrollo de las corrientes de comercio tradicionales entre España y el Sahara en el marco de sus reglamentaciones de comercio exterior.
5. Otras cuestiones: Antes del 31 de diciembre de 1975, expertos de España, Marruecos y Mauritania se reunirán a fin de examinar y de resolver los problemas de navegación aérea y marítima y de las comunicaciones en general, así como cualquier otro tema que pueda derivarse de la transferencia del territorio del Sahara.
Madrid, 14 de noviembre de 1975.-
Firmado por los representantes del Reino de Marruecos y el de la República Islámica de Mauritania y por Carlos Arias Navarro”.[38]
“ANEJO II
1.- Cooperación económica
Prospección minera: Establecimiento de una o varias sociedades de investigación geológica en forma de Joint Venture para la exploración mineralógica en el territorio del Sahara e incluso en Marruecos. Por parte española se aportarían los conocimientos geológicos que están a su alcance, y durante la fase de investigación, es decir, hasta que se descubra un yacimiento y se demuestre su explotabilidad económica, correrían a su cargo todos los gastos derivados de la investigación, gastos que serían a fondo perdido si aquella es infructuosa.
Como contrapartida, Marruecos se compromete a compartir la sociedad que haya que fundar como consecuencia del resultado positivo de alguna o varias de las investigaciones emprendidas. En cada una de estas sociedades, el socio español tendría derecho en principio al 35 por ciento del accionariado y en este caso cada socio se haría cargo, proporcionalmente a su participación, de los gastos de investigación más los de desarrollo y puesta en explotación del yacimiento. El socio español tendría derecho a la importación del porcentaje de producto equivalente al de su participación y ello a los precios que en cada momento rijan en el mercado internacional.
Si bien el ámbito de actuación de estas sociedades investigadoras puede extenderse a Marruecos, España desea que en el caso específico del actual territorio del Sahara, esta actividad se realice en régimen de prioridad.
Asistencia técnica en Meskala: Habida cuenta de la experiencia española en minería y su probada capacidad técnica en este campo, se conviene en establecer un acuerdo de colaboración o asistencia técnica entre Marruecos y España, conducente a desarrollar y poner en producción la mina de Meskala. Para ello sería necesario que, tras un conocimiento específico de la actual situación del proyecto, España ofertara una posible cooperación que pudiera ser tan amplia como ambos países estimasen conveniente.
Cooperación estudios siderúrgicos: En los mismos términos indicados en el apartado anterior, se establecerían unos principios de acuerdo, por los que España asesoraría a Marruecos en el estudio de previabilidad de una posible factoría siderúrgica a construir en su territorio.
Fabricación química: Habida cuenta de la potenciabilidad marroquí en el campo de la producción de roca fosfatada y la potenciabilidad española en el campo de la producción de ácido sulfúrico y potasas, ambas partes interesan una cooperación y actividad conjunta en el campo del ácido fosfórico y de los abonos, al objeto de utilizar al máximo sus recursos en materias primas y obtener un mayor valor añadido de las mismas. Estas factorías podrían estar ubicadas en Marruecos o España, e incluso en ambos países, lo que facilitaría y rebajaría el coste de los fletes.
Agricultura: Al igual que en apartados anteriores, los dos países entienden que una asistencia técnica española en el campo de la hidrogeología y planes de regadío, es deseable y ello en las condiciones en que se convenga y que resulten equitativas para todas las partes.
Construcción naval: Habida cuenta de la colaboración acordada entre Marruecos y España en el campo de explotación de fosfatos (Fos Bucráa) y de fabricación química, se acuerda estudiar la viabilidad de una empresa de transporte marítimo mixta, en proporciones a determinar y en la que España desea aportar su capacidad en construcción naval.
Turismo: Marruecos obtendrá de parte española, en los términos detallados que en cada caso se acuerden, la asistencia técnica en los proyectos a desarrollar en este campo.
Firman el documento el embajador marroquí y Carlos Arias Navarro”.[39]
“ANEJO III
ACTA DE LAS CONVERSACIONES ENTRE MAURITANIA Y ESPAÑA RELATIVAS A LOS ASPECTOS ECONOMICOS DERIVADOS DE LA TRANSFERENCIA DE LA ADMINISTRACION DEL SAHARA
Las Delegaciones han convenido lo siguiente:
1. Pesca: como complemento del acuerdo de cooperación en materia de pesca marítima firmado entre ambas partes el 14 de febrero de 1964, la República Islámica de Mauritania concede derechos de pesca en las aguas mauritanas (territorio actual) a favor de doscientos barcos españoles, para un periodo de quince años. Los cánones aplicables, las especificaciones de los barcos, así como las zonas de pesca serán fijados anualmente por una Comisión mixta sobre la base de las condiciones, las más favorables aplicables a los países terceros.
Para el año 1976, la Comisión Mixta se reunirá antes del 31 de diciembre de 1975. España suministrará a Mauritania anualmente la lista y las características de los doscientos barcos antes citados, así como las sustituciones que pudieran producirse.
Además, en el marco del Acuerdo 1964, Mauritania autorizará la libre pesca a otros barcos españoles, a condición de que éstos desembarquen la totalidad de sus capturas en los puertos mauritanos.
Por su parte, España se compromete a estimular a los barcos españoles pescando en aguas mauritanas, a desembarcar sus capturas en los puertos mauritanos.
2. IMAPEC: El Gobierno mauritano participará en el capital de IMAPEC (Industrias Mauritanas de Pesca) en proporción a discutir. La participación mauritana será creciente hasta la adquisición total del capital de IMAPEC. En el caso de cesión de la participación mauritana a intereses de terceros países, el Instituto Nacional de Industria o las entidades españolas privadas, tendrán prioridad para adquirir la parte mauritana.
Madrid, 14 de noviembre de 1975. Firmado por el Gobierno de la República Islámica de Mauritania y Carlos Arias Navarro”.[40]
Sólo una pregunta: ¿hace falta algún análisis, explicación, clarificación…tras leer estos tres anejos? En mi consideración, me ha quedado todo claro.
Estos tres documentos demuestran por completo la hipótesis con todo detalle, las evidencias de los fragmentos de los periódicos, todo. No hay duda en algún aspecto de los intereses y negocios traídos entre manos, aparece todo bien detallado y acordado.
Se podrían haber presentado desde el principio, haber ido directo al grano y ahorrado papel y tinta. Pero entonces nos habríamos perdido matices y detalles para entenderlo mejor (aunque con esto ciertamente es suficiente para el objetivo de ratificar la hipótesis, de hecho basta y sobra), por no decir que no hubiese tenido la misma gracia.
España lo tuvo bien claro, pero no lo dejó claro ante nadie, salvo con sus acólitos.
Finalicemos este estudio sin caer, a ser posible, en repeticiones de lo ya explicado a lo largo del trabajo. Se ha conseguido el objetivo planteado: comprobar si la hipótesis era cierta o no, en su totalidad o parcialidad. Se ha visto totalmente que nuestras suposiciones eran acertadas. También se quería tener un mayor conocimiento de este asunto y se ha conseguido, ahora se entiende por qué se presenta la situación así hoy día.
Se sabe el origen, los motivos y las consecuencias, sólo falta el desenlace. Todavía es incierto, han derogado estos acuerdos y no se sabe qué pasará, al ritmo al que van, faltará mucho para saberlo. Además, Marruecos se encargará de tapar el asunto, obviarlo y retardarlo lo máximo posible.
¿Y por qué sólo digo Marruecos y no también España? Resultó que Marruecos incumplió el trato y no lo mantuvo el tiempo convenido, quedándose para sí todo. Quizás a España le estuvo bien empleado por su toma de decisión fría, sin importarle el futuro del pueblo saharaui. Aquí el vencedor fue Marruecos y el perdedor, más que España, fue la gente del Sáhara, cuya riqueza fue su condena. Y, tras ver la fiera ambición de todos los países años atrás, no va a ser menos hoy en día. Es por ello que no espero que jamás los saharauis puedan disfrutar de su propia riqueza, la única manera que los dejen en paz será el día que se agote la mina de fosfatos.
Digo esto si sobreviven a la masacre llevada por Marruecos, claro, que se haya dejado de contar no significa que siguió o siga pasando. Los testimonios de los periodistas, ocultos para denunciar las matanzas, son noticias espeluznantes que están siendo rápidamente olvidadas (a conveniencia de España y Marruecos y a la indiferencia del resto de los países mientras mantengan la adquisición de los recursos requeridos) y sustituidas por los levantamientos de la población en los estados musulmanes bajo dictaduras.
Ha sido difícil llevar a cabo este trabajo como me hubiese gustado, me ha quedado las ganas de haber tenido a disponibilidad más evidencias en la prensa. Al ser escasa he tratado de sacarle el máximo de jugo posible a la información ofrecida. Sin embargo, si de algo se cuenta poco y se aprueba un decreto de silencio, crece el interés y es mayor deber investigarlo, aunque se extraiga menos que de un tema no polémico. Lo primordial es conocer y dar a conocer, sobre todo aquello que no es oficial ni en su momento, ni hoy en día siquiera.
A mi modo de ver, este trabajo no sólo demuestra la triste realidad de la hipótesis sino algo más general y triste: el sistema capitalista vigente provoca estas actuaciones y decisiones, no sólo en este caso, sino en todos. En todo prima el dinero sobre las vidas humanas. Los países más ricos en recursos naturales siempre salen perdiendo, pobres y saqueados por todos.
La cuestión de Libia y la intervención de EEUU, Francia, España, etc. No es por proteger a la población como se vende, ellos ya sabían desde hace décadas que estaban bajo dictadura. Sin embargo, el petróleo y el gas libio es caro y ahora se presenta la oportunidad de quitarle el poder a Gadafi y apoderarse de esos recursos tan preciados. Así se puede generalizar con todo lo que ha pasado y pasa en este mundo. Lo que hemos visto en el Sáhara es un ejemplo del modo de actuar los países desarrollados sobre los subdesarrollados, siempre primará, en la toma de decisiones políticas, la economía.
-Martínez Martín, J. A: Historia de España siglo XX 1939-1996. Madrid: Cátedra, 1999.
-Tomás Bárbulo: La historia prohibida del Sáhara Español. Barcelona: Ediciones Destino, 2002.
-Jaime de Piniés: La descolonización del Sáhara: un tema sin concluir. Madrid: Espasa Calpe, 1990.
-Alejandro García: Historia del Sáhara y su conflicto. Madrid: Catarata, 2010.
-Carlos Ruiz Miguel: El Sáhara occidental y España: Historia, política y derecho. Análisis crítico de la política exterior española. Madrid: Dykinsin, 1995.
-Algueró Cuervo, J. I: El Sahara y España: Claves de una descolonización pendiente. Santa Cruz de Tenerife: Ediciones Idea, 2006.
-Águeda Mera Miyares: “Sáhara occidental: ¿un conflicto olvidado?” Barcelona: Institut de Drets Humans de Catalunya, 2009.
-Carlos Ruiz Miguel: “Los Acuerdos de Madrid, inmorales, ilegales y políticamente suicidas”. En La Ilustración liberal: revista española y americana, nº 26. Madrid 2005, pp. 57-65.
-Pérez García, G: “El Diario Le Monde y la intervención francesa en el Sáhara Occidental. Visitaron las instalaciones de fosfatos de Bu Croa”. En Ámbitos: Revista internacional de comunicación, nº 15. Madrid, 2006, pp. 435-448.
-“El presidente del I. N. I y el subsecretario de hacienda, en el Sahara”. En La Vanguardia Española (Barcelona), 20-10-1974, pp. 44.
-“Sabotaje en dos estaciones de la cinta de fosfatos de Bu Craa. Se ha establecido un puente de transporte con camiones”. En Vanguardia Española (Barcelona), 27-10-1974, pp. 5.
-“Para «Fosfatos De Bu-Craa» (Sahara) Propuesta de sistemas de seguridad para la cinta transportadora”. En Vanguardia Española (Barcelona), 29-10-1974, pp. 7.
-“Puntualizaciones del delegado español en respuesta a determinadas actitudes. El señor Piniés dejo que el acuerdo tripartito de principio se llegó con arreglo a la recomendación del Consejo de Seguridad”. En Vanguardia Española (Barcelona), 20-11-1975, pp. 23.
-“Opiniones en torno al Sáhara. «ABC» publica una encuesta sobre la política actual del Gobierna respecto al problema del Sahara. He aquí unos párrafos pertenecientes a las respuestas de dos de los encuestados”. En Vanguardia Española (Barcelona), 23-10-1974, pp.10.
-“Por parte del ministerio de asuntos exteriores se desmiente la venta a Libia de los yacimientos de fosfatos de Bu Craa” En Vanguardia Española (Barcelona), 23-10-1974, pp. 17.
-“Primeros pasos para cumplimiento del plan de abastecimientos de materias primas. España ha adquirido participación en yacimientos mineros de Brasil, Guinea y Ecuador”. En Vanguardia Española (Barcelona), 14-10-1975, pp. 15.
-“Bruselas: Complacencia en los medios de la N.A.T.O. Un conflicto armado habría puesto en peligro demasiadas cosas importantes”. En Vanguardia Española (Barcelona), 16-10-1975, pp. 8.
-“Posibles líneas del acuerdo tripartito”. En Vanguardia Española (Barcelona), 16-10-1975, pp. 8.
-“Argel: críticas a la no presencia de argelinos y saharauis en las negociaciones de Madrid”. En Vanguardia Española (Barcelona), 16-10-1975, pp. 8.
-Zúniga, A: “Una crisis que debió resolverse hace muchos años”. En Vanguardia Española (Barcelona), 20-11-1975, pp. 23.
-“Sorpresa en Argel ante las declaraciones del ministro español de la presidencia. Continúan, al parecer, los enfrentamientos entre las fuerzas marroquíes y el Polisario en la zona nordeste del Sáhara”. En Vanguardia Española (Barcelona), 20-11-1975, pp. 23.
-“Dentro de unos meses habrá paz en el Sáhara. Llamamiento de reconciliación para el Polisario. Ataque a Bu Craa” En Vanguardia Española (Barcelona), 8-10-1979, pp. 25.
-“Canje de detenidos entre Marruecos y España. Rabat devuelve los pescadores y la embarcación que retenía y Madrid los dos tripulantes marroquíes”. En ABC (Madrid), 11-04-1975, pp. 29.
-“Secuestro de un industrial canario en el Aaiun”. En ABC (Madrid), 3-03-1975, pp. 40.
-Urbano, P: “Abandonaremos el Sáhara, definitivamente, el 28 de febrero del 76”. En ABC (Madrid), 15-11-1975, pp. 6.
-“Resultados satisfactorios en las negociaciones celebradas sobre el Sáhara. El acuerdo fue firmado en el palacio de la Zarzuela”. En ABC (Madrid), 15-11-1975, pp. 25.
-“Argelia, dispuesta a convocar el Consejo de Seguridad”. En ABC (Madrid), 15-11-1975, pp. 25.
-Magaz, P: “Las relaciones entre Marruecos y Argel, al filo de la ruptura. Tropas argelinas de refresco se unen a las concentraciones militares en Tinduf”. En ABC (Madrid), 28-11-1975, pp. 23.
-“Difícil mediación de la O.U.A. en el conflicto del Sáhara”. En ABC (Madrid), 2-02-1978, pp. 22.
-“De España, Marruecos y Mauritania Acuerdo equilibrado. Finalizó la tripartita de Madrid con resultados satisfactorios, según el comunicado conjunto”. En El Eco de Canarias (Las Palmas de Gran Canaria), 15-11-1975, pp. 5.
-“Argelia quiere convocar el Consejo de Seguridad de la ONU”. En El Eco de Canarias (Las Palmas de Gran Canaria), 15-11-1975, pp. 5.
-“Sigue sin ser liberado. Nada sobre el secuestro de Antonio Martín”. En El Eco de Canarias (Las Palmas de Gran Canaria), 15-04-1975, pp. 29.
-“La ONU incrédula ante el acuerdo tripartito y las concesiones marroquíes. Tampoco se confía de que Marruecos retire su petición sobre Ceuta y Melilla”. En El Eco de Canarias (Las Palmas de Gran Canaria), 18-11-1975, pp. 3.
-Mas Martín, J. M: “La mina de fosfatos de Bu Craa, la más importante del mundo. Una cinta transportadora de cien kilómetros, lleva el mineral desde el yacimiento al mar”. En El Eco de Canarias (Las Palmas de Gran Canaria), 28-11-1974, pp. 18.
-“Nadie nos pregunta lo que pensamos. España nos está ayudando a preparar a nuestro pueblo hacia el futuro”. En El Eco de Canarias (Las Palmas de Gran Canaria), 28-11-1974, pp. 18.
-González Sosa, P: “El farmacéutico canario don Sebastián Petit Suárez hizo los primeros análisis de fosfatos de Bu-Craa. Durante un mes, junto al descubridor de la mina, profesor Alía Medina y en “misión secreta de Estado”. En El Eco de Canarias (Las Palmas de Gran Canaria), 30-11-1974, pp. 5.
-“No se ha confirmado si fue secuestrado en el Aiuun. Siguen las negociaciones para liberar a Antonio Martín”. En El Eco de Canarias (Las Palmas de Gran Canaria), 19-04-1975, pp. 6.
-“Honda preocupación por el proceso descolonizador del Sáhara Occidental sobre todo por las consecuencias que pudiera sufrir el sector pesquero”. En El Eco de Canarias (Las Palmas de Gran Canaria), 14-12-1975, pp. 32.
-“Madrid: les sahariens sont nos seuls interlocuteurs”, Le Monde, 10-10-1974, pp. 2.
-“Dégagement espagnol au Sahara?”, Le Monde, 26-5-1975, pp. 1
-“Le Conseil de Sécurité se réunit à la demande de l’Espagne”, Le Monde, 21-10-1975, pp. 4
-Niedergang, Marcel: “Le Maroc, l’Espagne et la Mauritanie seraient parvenus à un accord”, Le Monde, 15-11-1975, pp. 2.
-“Tandis que les incidents se multiplient dans le territoire, la bataille juridique à propos du Sahara espagnol est entrée dans une nouvelle phase”, Le Monde, 15-5-1975, pp. 6.
-Nierdergang, M: “Le conflit du Sahara occidental a précipité la venue au pouvoir de Juan Carlos”, Le Monde, 1-11-1975, pp. 1 y 2.
-“L’Espagne assumera ses responsabilités de puissance administrante, déclare au Conseil de sécurité le représentant de Madrid”, Le Monde, 22-10-1975, pp. 2.
-Niedergang, M: “L’Espagne et le Maroc reprennent le dialogue sur le Sahara”, Le Monde, 4-11-1975, pp. 1 y 4.
-“Tarfaya: la frontière est franchie”, Le Monde, 7-11-1975, pp. 4.
-“Declaración de principios entre Españas, Marruecos y Mauritania sobre el Sáhara”. En United Nations Treaty Series, 1975, pp. 258.
-“Anejo I. Acta de las conversaciones mantenidas, de una parte, entre las delegaciones del reino de Marruecos y la República Islámica de Mauritania, y de otra, España, a propósito de los aspectos económicos derivados de la transferencia de la administración del Sáhara”. En Interviu (Madrid), 26-01-1978, pp.14-17.
-“Anejo II. Actas de las conversaciones entre el reino de Marruecos y España”. En Interviu (Madrid), 26-01-1978, pp.14-17.
-“Anejo III. Acta de las conversaciones entre Mauritania y España relativas a los aspectos económicos derivados de la transferencia de la administración del Sáhara”. En Interviu (Madrid), 26-01-1978, pp.14-17.
[1]Algueró Cuervo, J. I: El Sahara y España: Claves de una descolonización pendiente. Santa Cruz de Tenerife: Ediciones Idea, 2006, pp. 121.
[2] -“Declaración de principios entre Españas, Marruecos y Mauritania sobre el Sáhara”. En United Nations Treaty Series, 1975, pp. 258.
[3] -“Declaración de principios entre Españas, Marruecos y Mauritania sobre el Sáhara”. En United Nations Treaty Series, 1975, pp. 258.
[4] -“Declaración de principios entre Españas, Marruecos y Mauritania sobre el Sáhara”. En United Nations Treaty Series, 1975, pp. 258.
[5] “Primeros pasos para cumplimiento del plan de abastecimientos de materias primas. España ha adquirido participación en yacimientos mineros de Brasil, Guinea y Ecuador”. En Vanguardia Española (Barcelona), 14-10-1975, pp. 15.
[6] Mas Martín, J. M: “La mina de fosfatos de Bu Craa, la más importante del mundo. Una cinta transportadora de cien kilómetros, lleva el mineral desde el yacimiento al mar”. En El Eco de Canarias (Las Palmas de Gran Canaria), 28-11-1974, pp. 18.
[7] González Sosa, P: “El farmacéutico canario don Sebastián Petit Suárez hizo los primeros análisis de fosfatos de Bu-Craa. Durante un mes, junto al descubridor de la mina, profesor Alía Medina y en “misión secreta de Estado”. En El Eco de Canarias (Las Palmas de Gran Canaria), 30-11-1974, pp. 5.
[8] “El presidente del I. N. I y el subsecretario de hacienda, en el Sahara”. En La Vanguardia Española (Barcelona), 20-10-1974, pp. 44.
[9] “Sabotaje en dos estaciones de la cinta de fosfatos de Bu Craa. Se ha establecido un puente de transporte con camiones”. En Vanguardia Española (Barcelona), 27-10-1974, pp. 5.
[10] -Tomás Bárbulo: La historia prohibida del Sáhara Español. Barcelona: Ediciones Destino, 2002.
[11] “Para «Fosfatos De Bu-Craa» (Sahara) Propuesta de sistemas de seguridad para la cinta transportadora”. En Vanguardia Española (Barcelona), 29-10-1974, pp. 7.
[12] “Secuestro de un industrial canario en el Aaiun”. En ABC (Madrid), 3-03-1975, pp. 40.
[13] “Canje de detenidos entre Marruecos y España. Rabat devuelve los pescadores y la embarcación que retenía y Madrid los dos tripulantes marroquíes”. En ABC (Madrid), 11-04-1975, pp. 29.
[14] “Sigue sin ser liberado. Nada sobre el secuestro de Antonio Martín”. En El Eco de Canarias (Las Palmas de Gran Canaria), 15-04-1975, pp. 29.
[15] “No se ha confirmado si fue secuestrado en el Aiuun. Siguen las negociaciones para liberar a Antonio Martín”. En El Eco de Canarias (Las Palmas de Gran Canaria), 19-04-1975, pp. 6.
[16] “Por parte del ministerio de asuntos exteriores se desmiente la venta a Libia de los yacimientos de fosfatos de Bu Craa” En Vanguardia Española (Barcelona), 23-10-1974, pp. 17.
[17] “Dentro de unos meses habrá paz en el Sáhara. Llamamiento de reconciliación para el Polisario. Ataque a Bu Craa” En Vanguardia Española (Barcelona), 8-10-1979, pp. 25.
[18] “Puntualizaciones del delegado español en respuesta a determinadas actitudes. El señor Piniés dejo que el acuerdo tripartito de principio se llegó con arreglo a la recomendación del Consejo de Seguridad”. En Vanguardia Española (Barcelona), 20-11-1975, pp. 23.
[19] -Carlos Ruiz Miguel: El Sáhara occidental y España: Historia, política y derecho. Análisis crítico de la política exterior española. Madrid: Dykinsin, 1995, pp. 216.
[20] “Posibles líneas del acuerdo tripartito”. En Vanguardia Española (Barcelona), 16-10-1975, pp. 8.
[21] “Opiniones en torno al Sáhara. «ABC» publica una encuesta sobre la política actual del Gobierna respecto al problema del Sahara. He aquí unos párrafos pertenecientes a las respuestas de dos de los encuestados”. En Vanguardia Española (Barcelona), 23-10-1974, pp. 10.
[22] Urbano, P: “Abandonaremos el Sáhara, definitivamente, el 28 de febrero del 76”. En ABC (Madrid), 15-11-1975, pp. 6.
[23] “De España, Marruecos y Mauritania Acuerdo equilibrado. Finalizó la tripartita de Madrid con resultados satisfactorios, según el comunicado conjunto”. En El Eco de Canarias (Las Palmas de Gran Canaria), 15-11-1975, pp. 5.
[24] “Resultados satisfactorios en las negociaciones celebradas sobre el Sáhara. El acuerdo fue firmado en el palacio de la Zarzuela”. En ABC (Madrid), 15-11-1975, pp. 25.
[25] “Argelia, dispuesta a convocar el Consejo de Seguridad”. En ABC (Madrid), 15-11-1975, pp. 25.
[26] “La ONU incrédula ante el acuerdo tripartito y las concesiones marroquíes. Tampoco se confía de que Marruecos retire su petición sobre Ceuta y Melilla”. En El Eco de Canarias (Las Palmas de Gran Canaria), 18-11-1975, pp. 3.
[27] Zúniga, A: “Una crisis que debió resolverse hace muchos años”. En Vanguardia Española (Barcelona), 20-11-1975, pp. 23.
[28] “Honda preocupación por el proceso descolonizador del Sáhara Occidental sobre todo por las consecuencias que pudiera sufrir el sector pesquero”. En El Eco de Canarias (Las Palmas de Gran Canaria), 14-12-1975, pp. 32.
[29] Magaz, P: “Las relaciones entre Marruecos y Argel, al filo de la ruptura. Tropas argelinas de refresco se unen a las concentraciones militares en Tinduf”. En ABC (Madrid), 28-11-1975, pp. 23.
[30] -“Madrid: les sahariens sont nos seuls interlocuteurs”, Le Monde, 10-10-1974, pp. 2.
[31] -“Dégagement espagnol au Sahara?”, Le Monde, 26-5-1975, pp. 1
[32] -Niedergang, Marcel: “Le Maroc, l’Espagne et la Mauritanie seraient parvenus à un accord”, Le Monde, 15-11-1975, pp. 2.
[33] -“Tandis que les incidents se multiplient dans le territoire, la bataille juridique à propos du Sahara espagnol est entrée dans une nouvelle phase”, Le Monde, 15-5-1975, pp. 6
[34] -“L’Espagne assumera ses responsabilités de puissance administrante, déclare au Conseil de sécurité le représentant de Madrid”, Le Monde, 22-10-1975, pp. 2.
[35] -Niedergang, M: “L’Espagne et le Maroc reprennent le dialogue sur le Sahara”, Le Monde, 4-11-1975, pp. 1 y 4.
[36] -“Tarfaya: la frontière est franchie”, Le Monde, 7-11-1975, pp. 4.
[37] “Declaración de principios entre Españas, Marruecos y Mauritania sobre el Sáhara”. En United Nations Treaty Series, 1975, pp. 258.
[38] “Anejo I. Acta de las conversaciones mantenidas, de una parte, entre las delegaciones del reino de Marruecos y la República Islámica de Mauritania, y de otra, España, a propósito de los aspectos económicos derivados de la transferencia de la administración del Sáhara”. En Interviu (Madrid), 26-01-1978, pp.14-17.
[39] “Anejo II. Actas de las conversaciones entre el reino de Marruecos y España”. En Interviu (Madrid), 26-01-1978, pp.14-17.
[40] “Anejo III. Acta de las conversaciones entre Mauritania y España relativas a los aspectos económicos derivados de la transferencia de la administración del Sáhara”. En Interviu (Madrid), 26-01-1978, pp.14-17.
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