Source: http://www.lagranimprenta.es/requisitos-archivos-impresion.html
Timestamp: 2017-10-21 05:07:48+00:00

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Requerimientos técnicos para nuestra imprenta online
Requerimientos técnicos exigidos para imprimir online
Si ya has visto los precios de nuestros productos antes de aterrizar en este tutorial, te habrás dado cuenta de que somos una imprenta online barata. A pesar de ello, respetamos escrupulosamente unos exigentes estándares de calidad. Y precisamente porque una buena impresión comienza con contar con unos archivos bien configurados y que cumplan con una serie de requerimientos, hemos redactado este tutorial para que, en caso de que no tengas algunos conceptos claros o no hayas trabajado con empresas de artes gráficas, puedas seguirlos sin demasiado esfuerzo. Ojalá lo hayamos conseguido.
En este manual vamos a definir y explicar con detalle cuáles son los 4 requisitos técnicos que tienen que cumplir tus archivos de diseño al enviarlos a La Gran Imprenta:
-Resolución de 300 ppp
-Sangrado de 2 mm
-Generar un PDF optimizado para nuestra imprenta online
No hay grandes complicaciones y estamos seguros de que tras leer esta guía no tendrás ningún problema para llevarlos a la práctica.
Las imprentas trabajamos con máquinas que mediante cuatro colores crean un amplio espectro de color llamado CMYK, siglas que corresponden en inglés a Cian, Magenta, Amarillo y Negro (se representa con K de key, por ser un color clave). Cada uno de esos colores figura en un canal independiente. Todos los programas de diseño y edición de imágenes te permiten seleccionar en qué modo de color vas a trabajar. Por defecto, hay softwares que tienen pre-establecido el modo RGB, que está compuesto por 3 colores o canales: Rojo, Verde y Azul. Esto es válido para imprimir en la mayor parte de las impresoras domésticas y para diseño web, pero nunca para una impresión profesional, ya sea digital u offset.
La suma de los 4 canales componen todos los colores de la imagen
¿Dónde se establece el modo de color?
Cada programa tiene una estructura diferente y depende de con cuál estés trabajando, pero vamos a indicarte dónde se encuentra en dos de los más utilizados para diseñar: Illustrator y Photoshop, ambos de Adobe.
1.- Al crear un nuevo documento.
2.- Cuando ya lo hemos creado y tenemos que convertirlo a CMYK.
La primera es más aconsejable que la segunda. La razón es que cuando se pasa de, por ejemplo, RGB a CMYK los colores cambian, e incluso habrá tonalidades que existen en RGB pero no en CMYK. De manera que, como decimos, lo óptimo es empezar a trabajar en el entorno adecuado.
Veamos en imágenes estos dos casos.
Estableciéndolo al crear el documento
En ambos casos la manera de hacerlo es muy semejante. Al generar un nuevo documento se abre una ventana en la que podemos establecer el modo de color.
Nuevo documento en Illustrator
Cambiándolo cuando ya hemos empezado a diseñar
Supongamos que abrimos una fotografía en Photoshop y está en RGB. Tendríamos que ir a Imagen / Modo y marcar Color CMYK.
Al elegir CMYK todos los colores de la imagen se convertirán automáticamente.
En Illustrator la ruta es diferente: Archivo / Modo de color del documento / Color CMYK.
Al igual que en Photoshop, al seleccionar CMYK la conversión es automática.
La calidad final de la impresión está estrechamente relacionada con la resolución de los documentos que se envíen para imprimir. Bajas resoluciones tendrán como consecuencia imágenes pixeladas, por eso es tan importante poner especial atención en este punto. Tal vez sea un concepto un tanto difícil de comprender si nunca se ha trabajado con imprentas pero, aún así, vamos a intentar explicarlo de la forma más sencilla y gráfica posible.
Uno de los mayores malentendidos es con considerar que si una imagen se ve correctamente en un monitor a un tamaño determinado, igualmente se reproducirá bien en sistemas digital u offset profesionales. Intentemos, pues, clarificar en qué se diferencian entre sí.
La inmensa mayoría de los monitores de equipos informáticos trabajan a una resolución de 72 píxeles por pulgada, lo que quiere decir que cada 2,54 centímetros (una pulgada) tienen 72 puntos. Las razones de por qué vemos nítidamente en nuestros monitores una fotografía a esa resolución es un asunto que merecería mucho más desarrollo y que vas más allá del asunto que nos ocupa en este momento.
Veamos una imagen a 72 ppp.
Ahora veamos qué información tiene esta imagen en lo referente a resolución.
Observamos que la resolución está establecida en 72 píxeles por pulgada y su tamaño es de 22,93 x 14,11 centímetros. ¿Sería por tanto posible imprimir con calidad esta fotografía a ese tamaño? La respuesta es no.
Veamos ahora qué sucede si cambiamos de 72 a 300 ppp (sin remuestreo).
Reparemos en lo que ha ocurrido. Efectivamente, la fotografía de ejemplo ya cuenta con 300 ppp, pero su anchura y altura se han reducido considerablemente. ¿La razón?, la imagen sigue estando compuesta por 650 x 400 píxeles que se tienen que juntar más para conseguir que en cada pulgada haya 300 puntos. Es decir, mismos puntos en menos espacio. La conclusión es que en un monitor la veríamos con nitidez a un tamaño de 22,93 x 14,11 cm y que si la quisiéramos imprimir en una imprenta su tamaño de impresión sería de 5,5 x 3,39 cm.
Interpolación o remuestreo
Programas de edición de imágenes como Photoshop dan la posibilidad de remuestrear (o interpolar) el archivo para lograr la resolución y el tamaño que deseemos. Hay que tener en cuenta que para ello el software se "inventa píxeles" en función de unos algoritmos. Normalmente, a no ser que los cambios sean pequeños, los resultados para ampliaciones no son buenos. Hay que ser un experto para poder conseguir resultados aceptables.
Hablaremos más adelante de las excepciones, pero centrémonos ahora en la norma general. Para imprimir flyers, pegatinas, tarjetas, dípticos, trípticos... y para todo lo que no tenga un gran tamaño, tu documento debe estar a 300 ppp. De esa barrera hacia abajo la impresión se verá seriamente perjudicada. Seguro que en más de una ocasión habrás visto algún folleto pixelado... pues ésa es la razón.
Volvamos a los ejemplos. Pongamos por caso que queremos imprimir una postal de tamaño 14,8 x 10,5 cm. Ya hemos aprendido 2 cosas importantes:
1.- Que debe estar en CMYK
2.- Que su resolución al tamaño de impresión debe ser de 300 ppp.
De tal manera que las características de la imagen, en cuanto a píxeles y medidas, debería ser la siguiente:
Fijémonos en el rectángulo rojo. Su resolución y su tamaño son los correctos. Así sí estaría adecuadamente configurada para cumplir con las exigencias técnicas de nuestra imprenta online.
Cuando tenemos que imprimir tamaños muy grandes no es necesaria tanta resolución. Es algo que tiene que ver con la agudeza visual en el ser humano. Cuanto más grande sea la impresión, menor resolución necesitará. Si nuestra intención es colgar de un edificio una lona de 10 x 5 metros, es completamente innecesario que en cada pulgada haya 300 píxeles. A esos tamaños, con 72 o 100 ppp tenemos de sobra. Como decíamos, nuestros ojos no van a ser capaces de diferenciar tantos puntos, a no ser que nos acerquemos a 20 centímetros de la lona, cosa poco probable en este tipo de formatos. Por tanto, podemos concluir que cualquier impreso que vaya a ser visto de cerca necesita 300 ppp y que cuanto más lejos lo vayamos a mirar, menos puntos precisará para verse con igual nitidez.
Las grandes carteleras de los cines se ven nítidas y, sin embargo, si nos aproximásemos mucho nos daríamos cuenta de que sus píxeles son muy grandes y están muy separados los unos de los otros.
El sangrado o la sangre de un documento
Entramos en la tercera de las exigencias técnicas de nuestra imprenta online. Y para poder comprenderlo con facilidad vamos a usar el mismo ejemplo de antes: La postal de 14,8 x 10,5 cm. Si entrásemos en la ficha de ese producto nos encontraríamos con esto:
Apreciamos que hay una diferencia entre el tamaño de diseño y el tamaño de impresión. Exactamente el diseño es 4 milímetros más ancho y otros tantos más alto que el formato final. ¿Por qué?
Como es sabido, las imprentas cortamos el papel con unas máquinas llamadas guillotinas. Son muy precisas, la hoja pasa justo por donde el operario le indica, pero siempre puede haber variaciones que se estiman en un máximo (al menos en nuestro caso) de 2 milímetros. Digamos entonces que ese par de milímetros que se añaden a cada lado del documento sirven para que al efectuar el corte la imagen llegue siempre hasta el final y no aparezcan áreas blancas en el perímetro, lo que empeoraría su aspecto. De ahí lo importante que es hacer nuestros diseños un poquito más grandes del tamaño que tendrán una vez cortados.
Pero, como de costumbre, ilustrémoslo.
El cuadrado rojo de la fotografía de la izquierda muestra por dónde pasaría la hoja de la guillotina; la de la derecha, el resultado tras el corte. Los 2 mm de sangre, por tanto, desaparecen.
Expliquemos cómo se genera un PDF optimizado para nuestra imprenta online en Photoshop. El proceso para Illustrator es el mismo.
También admitimos archivos en formato jpg o tiff, pero siempre que te sea posible envíanos un PDF.

References: resolución 
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