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Timestamp: 2018-05-23 04:49:54+00:00

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II. Hay capacidad de ejercicio cuando se tiene aptitud para ejercitar derechos y cumplir obligaciones.
REGLAS DE LA INTERPRETACIÓN EN NUESTRO SISTEMA JURÍDICO.
Fuera de la directiva general de la buena fe, las reglas en nuestro Código Civil para la interpretación de algunos actos jurídico las encontramos en los ordinales que señalan;
Artículo 13. La costumbre se debe de tomar en consideración para la interpretación de las leyes, de las convenciones o contratos y nunca para sustituirlos.
Artículo 1321. Si los términos de un contrato son claros y no dejan duda sobre la intención de los contratantes, se estará al sentido literal de sus cláusulas.
Si las palabras parecieren contrarias a la intención evidente de los contratantes prevalecerá ésta sobre aquéllas.
Artículo 1322. Cualquiera que sea la generalidad de los términos de un contrato, no deberán entenderse comprendidos en él cosas distintas y casos diferentes de aquéllos sobre los que los interesados se propusieron contratar.
Artículo 1323. Los contratos deben interpretarse de manera global y para que surtan sus efectos legales en forma integral, por ello, si alguna cláusula admitiere diversos sentidos, deberá entenderse en el más adecuado para que produzca efecto. Artículo 1324. Las cláusulas de los contratos deben interpretarse las unas por las otras, atribuyendo a las dudosas el sentido que resulte del conjunto de todas.
Artículo 1325. Las palabras que pueden tener distintas acepciones serán entendidas en aquélla que sea más conforme a la naturaleza y objeto del contrato.
Artículo 1326. El uso o la costumbre del lugar donde pasó el acto se tendrán en cuenta para interpretar las ambigüedades de los contratos.
Artículo 1327. Cuando fuere imposible determinar las dudas por las reglas establecidas en los artículos precedentes, si aquéllas recaen sobre circunstancias accidentales del contrato, y éste fuere gratuito, se tendrán en favor de la menor transmisión de derechos e intereses; si fuere oneroso se aplicará la duda buscando la reciprocidad en las contraprestaciones.
Cuando la duda recaiga sobre el objeto principal del contrato, de suerte que no pueda conocerse el conocimiento de cuál fue la intención o la voluntad de los contratantes, el contrato será nulo.
Artículo 1328. Los contratos que no estén especialmente reglamentados en este código, se regirán por las reglas generales de los contratos, por las estipulaciones de las partes y, en lo que fueren omisas, por las disposiciones del contrato con el que tengan más analogía, de los reglamentados en este ordenamiento.
Artículo 1329. Las disposiciones legales sobre contratos serán aplicables a todos los convenios y a otros actos jurídicos, en lo que no se oponga a la naturaleza de éstos o a disposiciones especiales de la ley sobre los mismos.
Al aplicar estas normas se consagra el principio de la Buena Fe para la Hermenéutica de los Actos Jurídicos,
La buena Fe en los actos jurídicos es la directiva en general, puesto que quien establezca lo contrario debe probarlo, por lo que la interpretación de los actos jurídicos se logra a trabes de la conciliación de los intereses de quien interviene en el acto así como de que si se satisface la necesidad del acto Jurídico se introduce un factor moralizante de las relaciones a que ese acto da lugar, razón por la cual a este criterio rector se subordinan todas las demás reglas de interpretación de los actos Jurídicos, muchas de las cuales atienden a la naturaleza del acto Jurídico.
EL ACTO JURÍDICO DE INTERPRETACIÓN.
El acto Jurídico para JUAN CARLOS GARIBOTTO. Se trata de un acto entre vivos o de un testamento, son los otorgantes o el disponente quienes aclaran el Sentido y alcance de las cláusulas del negocio Jurídico en cuestión configurando lo que se denomina interpretación autentica y se plasma en el acto Jurídico de interpretación que integra y completa el acto Jurídico celebrado.(5)
La existencia de la interpretación autentica impide toda inteligencia del negocio Jurídico interpretado distinta de aquella que surja del negocio de interpretación, siempre es claro que este negocio fije con suficiente precisión el significado de aquel.
La facultad de interpretar el propio negocio jurídico que siempre asiste al otorgante en virtud del principio de autonomía privada reconoce como limite el interés de los terceros que no pueden ser perjudicados por el propio acto de interpretación.4
INTEGRACIÓN DEL ACTO JURÍDICO.
Calificado el Acto Jurídico puede ser necesario realizar su Integración que es la operación mediante la cual se le completa llenando sus vacíos con las normas supletorias aplicables para que estas sean legales en sentidos latos o consuetudinarios.
Cabe recordar que los Contratos no solo a lo que esta forzosamente estipulado o expresado en ellos sino que todas las consecuencias que pueden considerarse que hubiesen sido virtualmente comprendidas en ellos; esta normas supletorias se sienta como regla de sentido común que es el eje de la integración del negocio jurídico.(6).
La integración se puede cumplir de distintas formas.
a.- Por la paliación de las normas legales, las cuales ya me he referido en el proemio del presente trabajo, que son todas aquellas normas supletoria de la voluntad de las partes.
b.- Por la aplicación de las normas consuetudinarias, la integración de esto halla su fundamento en la llamada teoría de la presuposición que sostiene que mas allá de lo que las personas expresan en los actos Jurídicos que celebran esta lo que no exteriorizan que tiene presente o que esta hay presente y dan por contenido o hecho las partes en el acto Jurídico.
La tarea de integración ha tenido su nacimiento en las jurisprudencias que declaran ante el Juez al interpretar un contrato o un acto Jurídico debe cumplir una misión integradora a fin de que las partes alcances los fines que persiguió real y materialmente el acto Jurídico.
Los efectos del Acto Jurídico según Juan Carlos Garibotto.1
NOCIÓN.- Cuando el Acto Jurídico tiene su estructura constituida de un modo regular, es decir cuando reúne sus cuatro elementos esenciales, sujeto, Objeto, causa final y forma- y con relación a cada uno de estos elementos concurren los requisitos que exige el ordenamiento, el negocio es valido y produce sus efectos propios.
Por lo que se señalan dos aspectos que sirven para precisar como se producen tales efectos.-
Primero.- Los efectos –tal como han sido contemplados y queridos por los otorgantes se producen con obligatoriedad para los sujetos que intervinieron en el acto Jurídico por vía de la conjunción de la Voluntad de las partes y del acogimiento que hace la Norma de esa Voluntad.
Segundo.- En Caso de omisión de los otorgantes del Acto los efectos surgen de la integración de su Voluntad con las normas supletorias, sean Legales o consensuales correspondientes al tipo al que pertenece el negocio Juridicote que se trata y que han sido propuestas por los otorgantes
Para nuestra legislación tales efectos los encontramos como Efectos de las obligaciones.
Los efectos Jurídicos en los pago serán;
El Pago o cumplimiento es la entrega del bien o cantidad debida, o la prestación de hacer o no hacer que se hubiere prometido.
El deudor puede ceder sus bienes en pago de sus deudas. Esta cesión, salvo acuerdo en contrario, sólo libera a aquél de responsabilidad por el importe líquido de los bienes cedidos. Quedando sujeta la cesión a lo dispuesto en el título de la concurrencia y prelación de créditos.
El pago puede ser hecho por el mismo deudor, por sus representantes o por cualesquiera otra persona que tenga interés jurídico en el cumplimiento de la obligación. Puede también hacerse por un tercero no interesado en el cumplimiento de la obligación, que obre con consentimiento expreso o presunto del deudor.
Puede hacerse igualmente por un tercero ignorándolo el deudor.
El pago debe hacerse al mismo acreedor o a su representante con facultades bastantes.
El pago hecho a un tercero extinguirá la obligación, si así se hubiere estipulado o consentido por el acreedor, y en los casos en que la ley lo determine expresamente. El pago hecho a una persona incapacitada para administrar sus bienes, será válido en cuanto se hubiere convertido en su utilidad.
También será válido el pago hecho a un tercero en cuanto se hubiere convertido en utilidad del acreedor. El pago hecho de buena fe al que estuviese en posesión del crédito, liberará al deudor. No será válido el pago hecho al acreedor por el deudor después de habérsele ordenado judicialmente la retención de la deuda. El pago deberá hacerse del modo que se hubiere pactado; y nunca podrá hacerse parcialmente sino en virtud de convenio expreso o por disposición de ley.
Sin embargo, cuando la deuda tuviese una parte líquida y la otra ilíquida, podrá exigir el acreedor y hacer el deudor el pago de la primera sin esperar a que se liquide la segunda.
El pago se hará en el tiempo designado en el contrato, exceptuando aquellos casos en que la ley permita o prevenga expresamente otra cosa.
Si el deudor quisiere hacer pagos anticipados y el acreedor recibirlos, no podrá éste ser obligado a hacer descuentos.
Por regla general, el pago debe hacerse en el domicilio del deudor, salvo que las partes convinieren otra cosa, o que lo contrario se desprenda de la circunstancia, de la naturaleza de la obligación o de la ley.
Si el pago consiste en la traslación de un inmueble o en prestaciones relativas al inmueble, deberá hacerse en el lugar donde éste se encuentre.
Si el pago consistiere en una suma de dinero como precio de algún bien enajenado por el acreedor, deberá ser hecho en el lugar en que se entregó el bien, salvo que se designe otro lugar.
El deudor que después de celebrado el contrato mudare voluntariamente de domicilio, deberá indemnizar al acreedor de los mayores gastos que haga por esta causa, para obtener el pago. De la misma manera, el acreedor debe indemnizar al deudor cuando debiendo hacerse el pago en el domicilio de aquél, lo cambie voluntariamente. Los gastos de entrega serán de cuenta del deudor, si no se hubiere estipulado otra cosa. No es válido el pago hecho con bien ajeno; pero si el pago se hubiere hecho con una cantidad de dinero u otro bien fungible ajeno, no habrá repetición contra el acreedor que la haya consumido de buena fe. El deudor que paga tiene derecho de exigir el documento que acredite el pago y puede detener éste mientras que no le sea entregado aquél. Cuando la deuda es de pensiones que deben satisfacerse en período determinado, y se acredita por escrito el pago de la última, se presumen pagadas las anteriores, salvo prueba en contrario. Cuando se paga el capital sin hacerse reserva de réditos, se presume que éstos están pagados.
Los actos Jurídicos que tienen como obligación de prestar algún servicio se puede cumplir por un tercero, salvo el caso en que se hubiere establecido, por pacto expreso, que la cumpla personalmente el mismo obligado, o cuando se hubieren elegido sus conocimientos especiales o sus cualidades personales.
EXTENSIÓN DE LOS EFECTOS CON RELACIÓN A LOS SUJETOS VINCULADOS AL ACTO JURÍDICO.
La regla general; principio del efecto relativo de los actos jurídicos, los efectos de los contratos se extienden activa y pasivamente a los herederos y sucesores universales, a no ser que las obligaciones que nacieren de ellos fuesen inherentes a las personas o que resulten contrarias a la norma jurídica por una cláusula del contrato o por su naturaleza misma, LOS CONTRATOS NO PUEDEN PERJUDICAR A TERCEROS, los contratos no pueden oponerse a terceros ni invocarse por ellos.
Aun cuando estos preceptos se refieren a la manera de especificar a los contratos lo que resulta lógico en atención a su ubicación metodologica son aplicables a todos los actos jurídicos y sientan reglas generales en materia de efectos; es llamado PRINCIPIO DEL EFECTO RELATIVO DE LOS ACTOS JURÍDICOS.
Al interpretar estas disposiciones lo jurisprudencia con reiteración ha establecido que la regla de la relatividad de las convenciones solo significa que las partes no pueden imponer obligaciones para con relación a los terceros ni estos adquirir derechos contra de aquéllos prevaliéndose del pacto;2
Pero nada de esto impide o puede impedir a los contratantes forzar a los terceros y viceversa al reconocimiento de la existencia del contrato y a las situaciones por el creadas.
Este principio del efecto relativo de los actos jurídicos entraña dos reglas fundamentales.
A que los efectos de los negocios Jurídicos se producen entre las partes y demás personas asimiladas a ellas.
A que los negocios Jurídicos no producen efectos con relación a los terceros, este principio reposa en el ultimo análisis en la noción misma de la autonomía privada de la voluntas, por que si esta es considerada como una potestad de los individuos para regular por si mismo sus propios intereses, es obvio que no pueden reglamentar los intereses de terceras personas ni estas pueden prevalerse de tal regulación.
La regla general que dejo enunciada es simple solo en apariencia y hace necesario examinar la situación de las partes de los sucesores universales, de los sucesores singulares y de los terceros.
a.- Situación de los Sucesores Universales. El acto jurídico es celebrado para que produzca sus efectos entre las partes, sea que estas concurran a su formación actuando personalmente, sea que se los otorguen por medio de representantes legales o convencionales.
Es lógico entonces que los efectos del acto jurídico celebrado se produzcan efectos solo entre las partes; pues ello es lo que se ha tenido en vista concluirlo y lo que se compadece con su destino. 3
Pero el principio de los sucesores universales que en nuestros ordenamientos solo son considerados como herederos si se hallan asimilados a las partes y de allí que el acto jurídico produzca sus efectos con relación a ellos.
En lo que interesa dice que el heredero… continua las personas del difunto y es propietario, acreedor o deudor de todo lo que el difunto era propietario, acreedor o deudor, con excepción de aquellos derechos que son trasmisibles por sucesión.
De la ultima parte del articulo trascrito surge una excepción- que concuerda con lo dispuesto en el articulo 1195, marcando que la asimilación no es absoluta sino que existe una diferencia entre la situación de las partes y la de sus sucesores universales, porque hay derechos y obligaciones no transmisibles por sucesión.
La intrasmisibilidad de derechos y obligaciones a los sucesores universales puede derivar;
a.- De ser derechos y deberes inherentes a la persona, entendiendo por tales aquellas prerrogativas y deberes que por una razón de orden moral, solo pueden ser concebidos en cabeza de una persona determinada.
Es lo que ocurre en general con los derechos extramatrimoniales también, por excepción, con algunos derechos y obligaciones de carácter patrimonial, como el derecho-deber alimentario.
b.- De existir una prohibición legal expresa o sea una disposición del ordenamiento de naturaleza imperativa, que impide la transmisión, como acontece con los derechos reales del usufructo, de uso y habitación o con el derecho personal nacido del pacto de preferencia en la compraventa.
c.- De concurrir una restricción convencional, es decir una prohibición establecida en virtud de la autonomía privada que obsta a la transmisión.
d.- De obstar la naturaleza misma del acto, o sea cuando se trata de un negocio intuitu personae, celebrado en atención a la calidad personal de las partes, como sucede cuando se encomienda la realización de una obra de arte a un artista determinado y este fallece.
En realidad, la cuestión de la trasmisibilidad o intransmisibilidad de los derechos y obligaciones es traducción del problema contenido de la herencia y por ello aparece las excepciones a la regla de la trasmisibilidad que deje señalada.
Situación de los Sucesores Particulares.- Los sucesores o particulares no continúan la persona de su autor y en principio ellos no pueden invocarlos estos derechos, ni resultan gravados con las obligaciones, que surgen de un acto jurídico celebrado por aquel, de modo que su situación en este sentido es mas próxima a la de los terceros que a la de los sucesores universales.
No obstante en ciertos supuestos, los sucesores singulares o particulares pueden invocar los derechos emanados de un negocio jurídico celebrado por su autor, o bien pueden ser alcanzados por las obligaciones constituidas por este.
Situación de los Terceros.- Los Actos Jurídicos no benefician ni perjudican a quienes no han sido parte en ellos, de manera que los terceros no pueden derivar derechos de ellos, de manera que los terceros no pueden derivar derechos de ellos ni pueden ser alcanzados por las obligaciones que dichos negocios engendran; se cumple pues la regla que sánala anteriormente de efecto relativo de los actos jurídicos.
Empero esta afirmación exige una aclaración; los terceros deben respetar el acto jurídico o en otros términos este les resulta oponible, no pueden salvo caso de excepción desconocerlo y además hay ciertos terceros, los acreedores de las partes con relación a quienes cede la regla general configurándose los supuestos de las acciones patrimoniales, tales como las acciones.-
1.- Acción Pauliana.
Los bienes no revierten el patrimonio del deudor en provecho de este". Cuando el código dice "que la cosa enajenada vuelve al conjunto de los bienes del deudor, esto quiere decir, solamente, que después de la rescisión del contrato, esa cosa puede ser embargada por los acreedores, aun en poder del tercero, como si ella jamás hubiera salido del patrimonio del deudor y, vendiéndose en subasta pública judicial, sobre su producto habrá concurso de los acreedores del enajenante". " Si el valor de esa cosa fuere superior a la deuda el saldo pertenecerá al tercero y no al deudor, en vista de que entre aquél y éste subsiste el contrato".
En otros casos, " cuando el acto por el cual los acreedores fueren lesionados sea la renuncia de un derecho, por ejemplo, el perdón de la deuda, el efecto de la acción rescisoria consistirá en hacer renacer la deuda, como si no hubiere sido perdonada." Si el perjuicio resulta del pago de una deuda que aun no esta vencida... el acreedor tiene que restituir toda la cantidad que recibió, por la cual continua considerándose acreedor".
La acción pauliana sufre una modificación, como acción colectiva, en nuestros códigos de 1870 y 1884, porque en ellos se concede al acreedor como acción indiv

References: Artículo 13

Artículo 1321

Artículo 1322

Artículo 1323
 Artículo 1324

Artículo 1325

Artículo 1326

Artículo 1327

Artículo 1328

Artículo 1329