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Timestamp: 2017-10-20 21:30:12+00:00

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La Yemáa Durante La Colonización Española - Libro Gratis
2. La Yemáa durante la colonización española
La vida en el Sáhara antes de las influencias extranjeras gozaba de una organización social y política propia, se trataba de una sociedad instalada en un terreno abierto y sin fronteras estrictas, como exigían las prácticas del nomadeo. Sin embargo, se puede apreciar en su estudio la existencia de un sistema semi-horizontal, el de las diferentes tribus, en consonancia con un sistema vertical, el de la Asamblea de Notables o Yemáa y el “Ait Arbain” o “Consejo de los Cuarenta”.
Con la llegada de los colonizadores españoles se produce la entrada en juego de estos órganos representativos saharauis, encargados de velar por los intereses de su población y de mantener los pertinentes contactos con los enviados españoles. De este modo, la primera negociación relevante que se produce entre nativos y españoles es la concerniente a la ocupación de la zona, ya que se trató de un establecimiento pactado.
Destaca el acuerdo concluido entre la SEAC y los representantes saharauis el 28 de noviembre de 1884, hecho no como un pacto de ocupación militar ni como un protectorado formal, sino más bien como un contrato por el cual se cedían unos terrenos para su explotación pacífica, a título de alquiler1 . Tal y como dicta el propio acuerdo, los representantes saharauis
“declaran que el Sr. Bonelli (…) ha llegado al territorio de la tribu de Ulad Bu Sha, sobre la orilla del mar, a fin de comerciar, vender y comprar”, igualmente las partes concluyen “con satisfacción este contrato voluntario y ventajoso para el bien y la amistad sincera entre los musulmanes y españoles como representantes del cherif Sidi Abd El Aziz uld El Mami, chej de dicha tribu(…)”.
Posteriormente, los jefes de las tribus vuelven a tener un papel fundamental en el desarrollo de los acontecimientos coloniales que se producen. Así, el expedicionario José Álvarez Pérez, consciente de la importancia de conquistar el terreno de Saguía el-Hamra, entabla contactos con los representantes de las tribus de la zona pactando, en consecuencia, un tratado de protección y comercio con España redactado el 10 de mayo de 1886 2 en el cual se afirma que
“Comparece Mohamed Ben Ali (…) de la Tribu Izarguien (…) que por su propio derecho y como mandatario y representante de los jefes de tribu Embarl Ben Mhamed y Mohamed ben Belall de las respectivas tribus (…) declara que dichos jefes y toda la gente que está bajo su mando se ponen desde hoy bajo la protección de la Sociedad Española de Geografía Comercial (…) que pagará un sueldo de 15 duros al jefe del duar en cuyo territorio se establezcan los almacenes”3.
A partir del momento en que los territorios de Río de Oro y Saguía el-Hamra pasan a formar parte de la Administración colonial -como hemos visto más de setenta años después- la Yemáa se revelará como el primer órgano representativo de la población autóctona dentro del régimen español, mediante la adopción del Decreto de 11 de mayo de 19674 . En este Decreto se exponen cuáles iban a ser las funciones que la Yemáa o Asamblea General iba a desempeñar. Así, en el artículo 164 se le atribuyen dos cometidos esenciales, en primer lugar, “la de ser Organismo superior representativo de la Administración Local” y, en segundo lugar la de “promover los asuntos que considere de interés general del territorio”. También en el texto se explica la composición de ésta y la forma de elección de sus miembros. Además de los chiuj o jefes de tribu o fracción se incluye al presidente del Cabildo y a los alcaldes de El Aaiún y Villa Cisneros, así como un secretario designado por el Gobernador General. Además estaría integrada por cuarenta representantes de las fracciones de tribu, en número proporcional a éstas.
Podemos observar cómo a través de esta norma se pretende transformar de manera comedida la estructura social tradicional del Sáhara, cogiendo elementos de la antigua Yemáa y del Consejo de los Cuarenta, pero integrando representantes del régimen colonial en ésta. Igualmente destaca que la persona que tiene el poder de convocar las elecciones para el nombramiento de los cuarenta representantes de las fracciones de tribu es el Gobernador General. Parece interesante recordar que se establecía que el cargo de representante tenía naturaleza obligatoria y gratuita.
En cuanto a las funciones específicas de la Yemáa, según el artículo 174 del Decreto se encuentra la de emitir un dictamen en los asuntos de interés general, también se le otorga el derecho a ser informada de las disposiciones con rango de Ley o Decreto que deban regir en el territorio y la facultad de proponer al Gobierno medidas o normas jurídicas necesarias para el desarrollo de las Leyes del Estado. Sin embargo, el apelativo dado en este mismo Decreto en tanto organismo superior representativo de la Administración colonial, no se ve enteramente reflejado en las funciones que ostenta. En este sentido, el derecho a la información de las disposiciones legales que afecten al territorio resulta básico e ineludible, pero no estaba facultada para proponer normas con rango de Ley sino específicamente normas que desarrollen las leyes ya aprobadas por el Gobierno. En cuanto a la emisión del dictamen, y puesto que no se recoge en el texto que éste tenga un carácter imperativo o preceptivo, se deduce que su función es meramente consultiva. Asimismo tampoco se dice que la opinión emitida por la Yemáa tenga que ser tenida en cuenta por el régimen, por lo demás la reglamentación se encuentra carente de principios democráticos.
Ahora bien, no debemos olvidar que esta regulación se produce dentro de un contexto internacional de gran relevancia, las políticas internas no podían quedar al margen del fenómeno descolonizador auspiciado por Naciones Unidas en orden a las normas de Derecho Internacional. En este sentido, es conveniente comentar que la Resolución 2229 (XXI) de la Asamblea General de 20 de diciembre de 1966 recomendaba el envío de una misión de visita al Sáhara, si bien es preciso reseñar que España se declaró entonces contraria a la misma al votar negativamente. Sin embargo, a partir de 1967 el Estado español va a cambiar su postura decisivamente: una resolución análoga posterior5 hace que España acepte finalmente la visita de la ONU y hará lo mismo en la votación de la Resolución 2428 (XXIII) en 1968 6. Todo ello contribuyó a crear un clima apacible en el seno de las Naciones Unidas que, no obstante, encuentra su razón de ser en algo más que en la sencilla disposición a realizar un esfuerzo a favor de la autodeterminación del pueblo saharaui.
De hecho, paralelamente a la Resolución mencionada de 1968, Marruecos y España están en plena negociación respecto a la entrega del territorio de Ifni, tema que también es estudiado en estas fechas por la Asamblea General. Además, en 1967 la Asamblea se había pronunciado sobre la cuestión de Gibraltar mediante la Resolución 2353 (XXII)7 , curiosamente de igual fecha que la relativa al Sáhara, con una posición que favorecía, según el rumbo de los acontecimientos, a España. También respecto a Guinea Ecuatorial se estaban manteniendo importantes negociaciones en ese momento, y la ONU seguía instando a España a que pusiera una fecha para la independencia del territorio, que finalmente tiene lugar el 12 de octubre de 1968. Además, en estas fechas España consigue que no se incluya a las Islas Canarias como territorio no autónomo.
El proceso descolonizador había empezado y estaba en su máximo apogeo internacional, por eso se hace preciso analizar cómo afectó todo esto a la cuestión del Sáhara Occidental para poder comprender el conflicto sin desligarnos del indicador espacio-temporal.
1 SOROETA LICERAS, J., El conflicto del … op. cit., p. 33.
2 El texto puede consultarse en TOMÁS ORTIZ DE LA TORRE, J., “Sahara Occidental: ¿Terra Nullius? Algunas bases jurídicas de investigación”, Revista General de Legislación y Jurisprudencia, junio de 1975, pp. 563-605.
3 DIEGO AGUIRRE, J. R., Historia del… op. cit., p. 175.
4 BOE de 20 de mayo de 1967. También se puede ver el texto del Decreto en LAZARO MIGUEL, H., Legislación de Sáhara. Años 1965 a 1973, Madrid, 1974, pp. 737, pp. 167-169. Este Decreto modifica el de 29 de noviembre de 1962 sobre Ordenamiento de la Administración Local para la Provincia de Sáhara.
5 Resolución 2354 (XXII) de la Asamblea General, de 19 de diciembre de 1967.
6 Resolución 2428 (XXIII) de la Asamblea General, de 18 de diciembre de 1968.
7 Resolución 2353 (XXII) de la Asamblea General, de 19 de diciembre de 1967.

References: artículo 164
 artículo 174
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