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Orden de 15 de abril de 1969, de aplicación y desarrollo de las prestaciones por invalidez en el Régimen General de la Seguridad Social (Vigente hasta el 01 de Mayo de 2005).
Publicado en BOE de 08 de Mayo de 1969
Vigencia desde 28 de Mayo de 1969. Esta revisión vigente desde 20 de Agosto de 1995 hasta 01 de Mayo de 2005
Artículo 1 Clases y conceptos
Artículo 2 Situación previa a la invalidez
CAPÍTULO II. INVALIDEZ PROVISIONAL
Artículo 7 Reconocimiento del derecho
Artículo 8 Denegación, anulación y suspensión del derecho
Artículo 9 Pago de la prestación
Artículo 10 Pluriempleo
CAPÍTULO III. INVALIDEZ PERMANENTE
SECCIÓN PRIMERA. Graduación de la invalidez
Artículo 11 Grados
Artículo 12 Definición de los grados
SECCIÓN SEGUNDA. Prestaciones económicas
Artículo 13 Enumeración
Artículo 14 Prestaciones económicas por incapacidad permanente parcial
Artículo 15 Prestaciones económicas por incapacidad permanente total
Artículo 16 Norma común a los dos artículos anteriores
Artículo 17 Prestaciones económicas por incapacidad permanente absoluta
Artículo 18 Prestaciones económicas por gran invalidez
Artículo 19 Beneficiarios
Artículo 20 Situaciones asimiladas al alta
Artículo 21 Nacimiento y duración del derecho
Artículo 23 Denegación, anulación y suspensión del derecho
Artículo 24 Compatibilidades
SECCIÓN TERCERA. Prestaciones recuperadoras
SUBSECCIÓN PRIMERA. Recuperación profesional
Artículo 26 Norma general
Artículo 27 Plan o programa individual de recuperación
Artículo 28 Tratamientos sanitarios
Artículo 29 Orientación profesional
SUBSECCIÓN SEGUNDA. Recuperación no profesional
Artículo 32 Beneficiarios y tratamientos
SUBSECCIÓN TERCERA. Normas comunes
Artículo 33 Denegación, anulación y suspensión del derecho
Artículo 34 Conciertos
SECCIÓN CUARTA. Calificación y revisión de la invalidez permanente
SUBSECCIÓN PRIMERA. Calificación
SUBSECCIÓN SEGUNDA. Revisión
Artículo 36 Supuesto y causas
Artículo 38 Plazos
Artículo 40 Consecuencias de la revisión
SECCIÓN QUINTA. Normas especiales para la invalidez permanente derivada de enfermedad profesional
Artículo 41 Normas aplicables
Artículo 42 Iniciación del derecho
Artículo 43 Compatibilidad
Artículo 44 Reconocimientos periódicos
Artículo 45 Normas particulares para la silicosis
CAPÍTULO IV. LESIONES PERMANENTES NO INVALIDANTES
Artículo 46 Indemnizaciones por baremo
Artículo 47 Incompatibilidad y compatibilidad
Artículo 49 Derecho a la permanencia en la Empresa
Artículo 50 Competencia de las Comisiones Técnicas Calificadoras
CAPÍTULO V. RECARGO DE LAS PRESTACIONES ECONOMICAS
Artículo 51 Procedencia del recargo
Artículo 53 Declaración de la responsabilidad
BAREMO ANEXO
BOE 9 Agosto. Corrección de errores OM 15 Abr. 1969 (se dictan normas de aplicación y desarrollo de las prestaciones por invalidez en el Régimen General de la S.S.)
OM ESS/66/2013 de 28 Ene. (actualiza las cantidades a tanto alzado de las indemnizaciones por lesiones, mutilaciones y deformidades de carácter definitivo y no invalidantes)
Cuantías de las indemnizaciones actualizadas conforme establece el artículo único de la Orden ESS/66/2013, de 28 de enero, por la que se actualizan las cantidades a tanto alzado de las indemnizaciones por lesiones, mutilaciones y deformidades de carácter definitivo y no invalidantes («B.O.E.» 30 enero). Efectos/ aplicación: 1/1/2013
OM TAS/1040/2005 de 18 Abr. (actualización de las cantidades a tanto alzado de indemnizaciones por lesiones, mutilaciones y deformidades de carácter definitivo y no invalidantes)
Cuantías de las indemnizaciones actualizadas por O.M. TAS/1040/2005, de 18 de abril, por la que se actualizan las cantidades a tanto alzado de las indemnizaciones por lesiones, mutilaciones y deformidades de carácter definitivo y no invalidantes («B.O.E.» 22 abril).
En la actualidad véase el artículo 139 del R.D. Legislativo 1/1994, de 20 de junio, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social («B.O.E.» 29 junio).
Véase Disposición Final 3ª.1 de la Ley 42/1994, 30 diciembre, de Medidas Fiscales, Administrativas y del Orden Social («B.O.E.» 30 diciembre) que establece: «Las referencias que en la legislación vigente se efectúan a las situaciones de incapacidad laboral transitoria e invalidez provisional se entenderán realizadas a la situación de incapacidad temporal».
Véase en el mismo sentido el número 2 del artículo 3 del D. 1646/1972, de 23 de junio, para la aplicación de la Ley 24/1972, de 21 de junio, en materia de prestaciones del Régimen General de la Seguridad Social («B.O.E.» 28 junio).
22/6/1972
L 24/1972 de 21 Jun. (financiación y perfeccionamiento de la acción protectora de la S.S.)
Téngase en cuenta que el número dos del artículo once de la Ley 24/1972, de 21 de junio, de financiación y perfeccionamiento de la acción protectora del Régimen General de la Seguridad Social («B.O.E.» 22 junio), establece que: «Los inválidos en los grados de incapacidad parcial o total para la profesión habitual causarán las prestaciones económicas correspondientes, cualesquiera que sean la contingencia determinante de la invalidez y la edad del trabajador».
La letra a) del número 2 del artículo 15 ha de entenderse derogada, para contingencias comunes, por Ley 24/1972, 21 junio, de financiación y perfeccionamiento de la acción protectora del Régimen General de la Seguridad Social («B.O.E.» 22 junio). Artículo 16 derogado tácitamente por la Ley 24/1972, de 21 de junio, de financiación y perfeccionamiento de la acción protectora del Régimen General de la Seguridad Social («B.O.E. » 22 junio).
Artículo 17 dejado sin efecto por Decreto 1646/1972, 23 junio, para la aplicación de la Ley 24/1972, de 21 de junio, en materia de prestaciones del Régimen General de la Seguridad Social («B.O.E.» 28 junio). Téngase en cuenta que en la actualidad, la materia está regulada en el artículo 139.3 del R.D.-Leg. 1/1994, 20 junio, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social («B.O.E.» 29 junio).
Disposición Transitoria dejada sin efecto por R.D.-L.36/1978, 16 noviembre, sobre gestión institucional de la Seguridad Social, la Salud, y el Empleo («B.O.E.» 18 noviembre).
Artículo 37 derogado por R.D. 1300/1995, 21 julio, por el que se desarrolla, en materia de incapacidades laborales del sistema de la Seguridad Social, la Ley 42/1994, de 30 de diciembre, de medidas fiscales, administrativas y de orden social («B.O.E.» 19 agosto).
Artículo 35 derogado por R.D. 2609/1982, de 24 de septiembre, sobre evaluación y declaración de las situaciones de invalidez en la Seguridad Social («B.O.E.» 19 octubre).
D 2065/1974 de 30 May. (TR de la Ley General de la Seguridad Social)
Número 1 del artículo 12 dejado sin efecto por los arts. 135.2 del D. 2065/1974, 30 mayo, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social («B.O.E.» 20 julio) ; y 3.1 del Decreto 1646/1972, 23 junio, para la aplicación de la Ley 24/1972, de 21 de junio, en materia de prestaciones del Régimen General de la Seguridad Social («B.O.E.» 28 junio). Letra a) del artículo 13 dejada sin efecto por el artículo 136 del D. 2065/1974, 30 mayo, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social («B.O.E.» 20 julio). Letra b) del artículo 13 dejada sin efecto por el artículo 136 del D. 2065/1974, 30 mayo por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social («B.O.E.» 20 julio). Artículo 31 dejado sin efecto por el art. 146 del D. 2065/1974, 30 mayo, por el que se aprueba el Texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social («B.O.E.» 20 julio). Números 1, 2 y 3 del artículo 21 dejados sin efecto por D. 2065/1974, 30 mayo, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social («B.O.E.» 20 julio). Números 1 y 2 del artículo 22 dejados sin efecto por D. 2065/1974, 30 mayo, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social («B.O.E.» 20 julio).
OM Trabajo y S.S. 16 Ene. 1991 (actualización a tanto alzado de las indemnizaciones por lesiones, mutilaciones y deformaciones de carácter permanente no invalidantes)
Anexo sustituido conforme establece el artículo único de la O.M. de 5 de abril de 1974 por la que se actualiza el baremo de lesiones, mutilaciones y deformaciones de carácter definitivo y no invalidante, previsto en el artículo 146 de la Ley de la Seguridad Social («B.O.E.» 18 abril), en la redacción dada la mismo por la O.M. 16 enero 1991, por la que se actualizan las cantidades a tanto alzado de las indemnizaciones por lesiones, mutilaciones y deformaciones de carácter permanente no invalidantes («B.O.E.» 18 enero).
OM Trabajo y S.S. 23 Nov. 1982 (procedimiento de actuación de los Institutos Nacionales de la S.S. y de Servicios Sociales para la evaluación y declaración de situaciones de invalidez).
Número 3 del artículo 6 derogado por la letra c) de la Disposición Final Primera de la Orden 23 noviembre 1982, por la que se regula el procedimiento aplicable a la actuación de los Institutos Nacionales de la Seguridad Social y de Servicios Sociales para la evaluación y declaración de situaciones de invalidez («B.O.E.» 25 noviembre). Número 4 del artículo 6 derogados por la letra c) de la Disposición Final Primera de la Orden 23 noviembre 1982, por la que se regula el procedimiento aplicable a la actuación de los Institutos Nacionales de la Seguridad Social y de Servicios Sociales para la evaluación y declaración de situaciones de invalidez («B.O.E.» 25 noviembre).
OM Trabajo 5 Abr. 1974 (actualización del baremo de lesiones, mutilaciones y deformaciones de carácter definitivo y no invalidante, previsto en el art. 146 de la Ley de la Seguridad Social)
1. La invalidez puede ser permanente o provisional.
2. Es invalidez permanente la situación del trabajador, que después de haber estado sometido al tratamiento prescrito y de haber sido dado de alta médicamente, presente reducciones anatómicas o funcionales graves, susceptibles de determinación objetiva y previsiblemente definitivas, que disminuyan o anulen su capacidad laboral. No obstará a tal calificación la posibilidad de recuperación de la capacidad laboral del inválido si dicha posibilidad se estima médicamente como incierta o a largo plazo.
3. Se entiende por invalidez provisional la situación del trabajador que, una vez agotado el plazo de dieciocho meses y su prórroga por otros seis, señalados para la incapacidad laboral transitoria en el artículo 129, número 2, de la Ley de la Seguridad Social de 21 de abril de 1966, requiera la continuación de la asistencia sanitaria, reciba ésta de la Seguridad Social y esté imposibilitado de reanudar su trabajo, siempre que se prevea que la invalidez no va a tener carácter definitivo.
1. La invalidez, permanente o provisional, habrá de derivarse de la situación de incapacidad laboral transitoria debida a enfermedad, común o profesional, o a accidente, sea o no de trabajo.
2. No obstante lo dispuesto en el número anterior, la invalidez, provisional o permanente, podrá declararse sin que se derive de la situación legal de incapacidad laboral transitoria, cuando se trate de trabajadores excluidos, conforme a lo previsto en los apartados a) y b) del artículo 83 de la Ley de la Seguridad Social, de dicha situación y de asistencia sanitaria, debidas ambas a enfermedad común o accidente no laboral, y que reúnan las condiciones que para los mismos se establecen en esta Orden.
En tales casos las referencias de la presente Orden a la situación de incapacidad laboral transitoria se entenderán hechas al período de baja en el trabajo en la Empresa que se señala en el número 2 del artículo 4, y las relativas a la base reguladora del subsidio por incapacidad laboral transitoria a la cuantía que dicha base hubiera tenido de no haber estado el trabajador excluido de tal situación.
3. Asimismo podrá declararse la invalidez sin que se derive de la situación legal de incapacidad laboral transitoria, cuando se trate de personas que se encuentren en las situaciones asimiladas a la de alta que se establecen en esta Orden.
La situación de invalidez provisional dará derecho, mientras subsista, a un subsidio equivalente al 75 por 100 de la base de cotización sobre la que se haya calculado el de incapacidad laboral transitoria que se perciba en la fecha en que se declare la invalidez.
1. Serán beneficiarios del subsidio por invalidez provisional los trabajadores que se encuentren en la situación determinada en el número tres del artículo 1 y reúnan, en caso de enfermedad común o accidente no laboral, la condición de tener cubierto, en la fecha en que se haya iniciado la incapacidad laboral transitoria debida a dichas contingencias, un período de cotización de quinientos días dentro de los cinco años inmediatamente anteriores a la indicada fecha.
2. Los trabajadores a que alude el número 2 del artículo 2 serán igualmente beneficiarios del subsidio por invalidez provisional, debida a enfermedad común o accidente no laboral, cuando se encuentren en tal situación entendiéndose sustituida para ellos la condición de haber agotado el plazo máximo de incapacidad laboral transitoria por la de haber permanecido en baja en el trabajo en su Empresa por las contingencias antes expresadas, durante un período de veinticuatro meses, y siempre que tuvieran cubierto, en la fecha en que se haya iniciado la baja en el trabajo, el período de cotización de quinientos días, requerido en el número anterior, dentro de los cinco años inmediatamente anteriores a dicha fecha.
Las Empresas harán constar mensualmente, en las relaciones nominales de trabajadores (modelo C-2), que forman parte del documento de cotización, el hecho de permanecer de baja en el trabajo los trabajadores a que el presente número se refiere; a tal efecto consignarán la palabra «enfermo» en la casilla de las indicadas relaciones destinadas a hacer constar el importe de las indemnizaciones pagadas por incapacidad laboral transitoria debida a enfermedad común o accidente no laboral.
Los interesados, al solicitar la prestación, acreditarán ante el Instituto Nacional de Previsión, mediante certificaciones expedidas al efecto por el empresario y por el facultativo o facultativos que hubieren prestado la asistencia médica, el cumplimiento del período de baja en el trabajo exigido en el párrafo primero del presente número.
En todo caso, el Instituto Nacional de Previsión podrá disponer en cualquier momento que se lleven a cabo por los Servicios Sanitarios de la Seguridad Social los reconocimientos médicos que estime procedentes.
La situación de invalidez provisional comenzará el día siguiente a aquel en que concluya la incapacidad laboral transitoria por el transcurso del plazo máximo de veinticuatro meses a que se refiere el número 3 del artículo 1.
1. La situación de invalidez provisional se extinguirá:
a) Por alta médica debida a curación sin incapacidad.
c) Por el transcurso, en todo caso, de un período de seis años, contados desde la fecha en que fue declarada la incapacidad laboral transitoria.
d) Por haber sido reconocido al beneficiario el derecho a la pensión de vejez.
2. En el supuesto a que se refiere el apartado a) del número anterior, si el trabajador al que se consideró curado sufriese, dentro de los seis meses siguientes a la fecha en que fue dado de alta médicamente, una recaída en su anterior dolencia, que requiera la reanudación de la asistencia sanitaria y le imposibilite para el trabajo, volverá a quedar comprendido en la situación de invalidez provisional precedente.
3. Cuando la invalidez provisional hubiera sido debida a accidente de trabajo o enfermedad profesional, si al producirse el alta médica a que se refiere el apartado a) del número 1 quedasen al trabajador lesiones, mutilaciones o deformaciones de carácter definitivo que, sin llegar a constituir una invalidez permanente, supongan una disminución o alteración de su integridad física y parezcan recogidas en el baremo anexo a la presente Orden, el facultativo que haya declarado el alta médica extenderá por duplicado un informe-propuesta, dirigido el original a la Entidad Gestora o Mutua Patronal, en su caso, que tenga a su cargo la protección por invalidez debida a la contingencia de que se trate, y el otro ejemplar al trabajador interesado. En el supuesto de que la invalidez sea debida a accidente de trabajo, se dirigirá un tercer ejemplar al Servicio Común de la Seguridad Social que asuma el reaseguro.
4. Cuando la situación de invalidez provisional haya de extinguirse por la causa prevista en el apartado b) del número 1, el facultativo que hubiera declarado el alta médica extenderá por duplicado un informe-propuesta sobre la invalidez permanente que a su juicio padezca el trabajador, dirigido el original a la Entidad Gestora o Mutua Patronal, en su caso, y otro ejemplar, al trabajador afectado; en el supuesto de que la invalidez sea debida a accidente de trabajo se dirigirá un tercer ejemplar al Servicio Común de la Seguridad Social que asuma el reaseguro. Si concurriesen con las determinantes de la invalidez permanente, lesiones, mutilaciones o deformidades de las indicadas en el número anterior, que puedan dar lugar a una indemnización económica compatible con las prestaciones correspondientes a aquélla, se hará constar así en el aludido informe-propuesta. La situación de invalidez provisional no se extinguirá por la causa a que el presente número se refiere hasta que se haya producido la declaración de invalidez permanente, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 35.
5. Cuando la situación de invalidez provisional se extinga, a tenor de lo previsto en el apartado c) del número 1, se examinará necesariamente el estado de inválido provisional a efectos de una eventual calificación de invalidez permanente, si procediese, con arreglo a lo dispuesto en el capítulo siguiente.
6. Para computar el período de seis años, a que se refiere el apartado c) del número 1, no se contarán las interrupciones de las situaciones de incapacidad laboral transitoria e invalidez provisional, por períodos de actividad laboral del beneficiario que se encuentren comprendidos, respectivamente, en lo previsto en el número 1 del artículo 9 de la Orden de 13 de octubre de 1967 y en el número 2 del presente artículo.
1. El reconocimiento del derecho al subsidio por invalidez provisional corresponderá:
a) Al Instituto Nacional de Previsión, cuando la invalidez sea debida a enfermedad común o accidente no laboral.
b) A la Mutualidad Laboral o Mutua Patronal, en su caso, que tuviera a su cargo la protección de la invalidez debida a accidente de trabajo, cuando la misma se derive de esta contingencia.
c) A la Entidad Gestora que tenga a su cargo la protección por enfermedad profesional, cuando la invalidez sea debida a tal contingencia.
2. Las Entidades Gestoras o Mutuas Patronales que hubieran reconocido en su día el derecho al subsidio por incapacidad laboral transitoria no podrán negar la existencia de la contingencia determinante de dicha incapacidad al pronunciarse acerca del derecho al subsidio por invalidez provisional, salvo que justifiquen que en aquel reconocimiento medió, por su parte, error de hecho o, por parte del trabajador, del empresario o de un tercero, simulación o falsedad que hubieran influido en dicho reconocimiento.
1. El derecho al subsidio por invalidez provisional podrá ser denegado, anulado o suspendido:
b) Cuando la invalidez sea debida o se prolongue a consecuencia de imprudencia temeraria del beneficiario.
d) Cuando el beneficiario trabaje, por cuenta propia o ajena, durante la situación de invalidez provisional.
2. La denegación, anulación o suspensión del derecho al subsidio por las causas a que se refiere el número precedente se llevará a cabo por la Entidad Gestora o Mutua Patronal, en su caso, a la que corresponda el reconocimiento del derecho de conformidad con lo dispuesto en el artículo anterior. Los acuerdos en esta materia serán recurribles ante la jurisdicción laboral conforme a lo establecido en la Ley de Procedimiento Laboral, y en el supuesto del apartado c), el acuerdo será recurrible previamente ante las Comisiones Técnicas Calificadoras, constituidas al efecto en Tribunales Médicos.
1. El pago de la prestación se efectuará por la Entidad Gestora o, en su caso, Mutua Patronal que haya reconocido el derecho a la misma.
2. Dicho pago se llevará a cabo por mensualidades naturales vencidas y se realizará dentro de los diez primeros días del mes siguiente al de cada vencimiento.
3. El pago tendrá lugar en las oficinas de la Entidad obligada al mismo; también podrá efectuarse mediante giro postal o procedimiento similar, previa solicitud del beneficiario, pudiendo descontarse a su cargo los gastos ocasionados.
4. Lo dispuesto en el presente artículo se entenderá sin perjuicio de la responsabilidad empresarial a que haya lugar en aplicación de lo preceptuado en la sección segunda del capítulo III del título II de la Ley de la Seguridad Social de 21 de abril de 1966, por incumplimiento de las obligaciones que en materia de afiliación, alta o cotización incumben a los empresarios.
1. Para la determinación, en caso de pluriempleo, de la base reguladora de la prestación por invalidez provisional, se computarán todas las bases de cotización correspondientes al trabajador en las distintas Empresas en las que preste servicios, siendo de aplicación a la base reguladora así determinada, aun cuando se calcule sobre salarios reales, el tope máximo establecido a efectos de bases de cotización.
2. Cuando la invalidez provisional sea debida a accidente de trabajo, el reconocimiento del derecho al subsidio corresponderá a la Mutualidad Laboral o, en su caso, Mutua Patronal que asuma la protección por dicha contingencia en la Empresa en que la misma se haya producido. En tal supuesto, el pago del subsidio correrá a cargo de la referida Entidad y de las restantes Mutualidades Laborales o, en su caso, Mutuas Patronales, que cubran la aludida contingencia, en proporción a las bases por las que se venga cotizando por el beneficiario a cada una de ellas.
Graduación de la invalidez
2. Se entenderá por profesión habitual, en caso de accidente, sea o no de trabajo la desempeñada normalmente por el trabajador al tiempo de sufrirlo, y en caso de enfermedad, común o profesional, aquella a la que el trabajador dedicaba su actividad fundamental durante los doce meses anteriores a la fecha en que se hubiese iniciado la incapacidad laboral transitoria de la que se derive la invalidez.
A tales efectos se tendrán en cuenta los datos que consten en los documentos de afiliación y cotización.
1. Se entenderá por incapacidad permanente parcial para la profesión habitual la que, sin alcanzar el grado de total, produzca al trabajador una disminución, al menos, del 66 por 100 de su capacidad de ganancia en dicha profesión. No obstante, cuando la incapacidad tenga su origen en un accidente de trabajo o enfermedad profesional será calificada de parcial, aunque no alcance el mencionado porcentaje, siempre que ocasione al trabajador una disminución sensible en su rendimiento normal para la profesión habitual, sin impedirle la realización de las tareas fundamentales de dicha profesión.
2. Se entenderá por incapacidad permanente total para la profesión habitual la que inhabilite al trabajador para la realización de todas o de las fundamentales tareas de dicha profesión, aunque pueda dedicarse a otra distinta.
3. Se entenderá por incapacidad permanente absoluta para todo trabajo la que inhabilite por completo al trabajador para toda profesión u oficio.
4. Se entenderá por gran invalidez la situación del trabajador afectado de incapacidad permanente absoluta y que, por consecuencia de pérdidas anatómicas o funcionales, necesite la asistencia de otra persona para realizar los actos más esenciales de la vida, tales como vestirse, desplazarse, comer o análogos.
Los distintos grados de invalidez darán derecho, en los términos que para cada uno de ellos se establecen en la presente sección, a alguna o algunas de las siguientes prestaciones económicas:
a) Subsidio de espera.
b) Subsidio de asistencia.
c) Cantidad a tanto alzado.
d) Pensión vitalicia.
2. La base reguladora de la pensión vitalicia se determinará de acuerdo con las siguientes normas:
b) Cuando la invalidez proceda de accidente de trabajo o enfermedad profesional, y en tanto que la cotización correspondiente a dichas contingencias continúe efectuándose sobre las retribuciones efectivamente percibidas, de acuerdo con lo preceptuado en el número 8 de la disposición transitoria tercera de la Ley de la Seguridad Social, serán de aplicación para determinar la base reguladora las normas que para la incapacidad permanente establecía el capítulo V del Reglamento aprobado por Decreto de 22 de junio de 1956, o las que expresamente apruebe el Gobierno, a propuesta del Ministro de Trabajo, para sustituir aquéllas por otras específicas para la invalidez permanente que se regula en el presente capítulo.
Los trabajadores declarados inválidos, en el grado de incapacidad permanente parcial o total para su profesión habitual, con posibilidad razonable de recuperación, tendrán derecho a la entrega de una cantidad a tanto alzado, si, concluidos los procesos de readaptación y rehabilitación subsistiese alguno de los mencionados grados de incapacidad permanente; a tal efecto se examinará la capacidad del trabajador una vez ultimados dichos procesos, revisando, si procediera, el grado de incapacidad que inicialmente se le hubiese reconocido.
De acuerdo con el grado de incapacidad así resultante, el trabajador tendrá derecho a percibir, por una sola vez, una cantidad equivalente a dieciocho mensualidades de su base de cotización, si se tratase de incapacidad permanente parcial para su profesión habitual, y de cuarenta mensualidades de dicha base si se tratara de incapacidad permanente total; en ambos casos se tomará como base reguladora la que haya servido para determinar la prestación económica por incapacidad laboral transitoria de la que se derive la invalidez.
La situación de invalidez, en el grado de gran invalidez, dará derecho, a quienes reúnan las condiciones establecidas en el artículo 19, a la prestación económica que se señala en el artículo anterior para el de incapacidad permanente absoluta, incrementándose la pensión en un 50 por 100 destinado a remunerar a la persona que atienda al inválido.
La Entidad Gestora o la Mutua Patronal, en su caso, que hubiera tenido a su cargo la protección de la invalidez, podrá autorizar, a petición del gran inválido o de sus representantes legales y siempre que lo considere conveniente en beneficio del mismo, la sustitución del incremento a que se refiere el párrafo anterior, por el alojamiento y cuidado del inválido, a cargo de dicha Entidad o Mutua Patronal, en régimen de internado, en una Institución asistencial. La petición podrá ser formulada en cualquier momento; el gran inválido o sus representantes legales podrán igualmente decidir, en cualquier momento, con carácter vinculante para la Entidad Gestora o Mutua Patronal que haya autorizado la referida sustitución, que ésta quede sin efecto.
Serán beneficiarios de las prestaciones económicas por invalidez permanente, que a su grado de incapacidad corresponda, los trabajadores que, reuniendo las condiciones que a continuación se señalan, hayan sido declarados en la situación de invalidez permanente definida en el número 2 del artículo 1º:
a) Que se encuentren afiliados y en alta o en situación asimilada al alta, teniendo cubierto, en la fecha en que causaron baja en el trabajo a consecuencia de las contingencias determinantes de la invalidez, un período de cotización efectivo de mil ochocientos días en los diez años inmediatamente anteriores a la expresada fecha, salvo para las prestaciones por invalidez permanente derivada de accidente, sea o no laboral, o de enfermedad profesional, en cuyo caso no será exigido ningún período previo de cotización.
b) En los supuestos de incapacidad permanente parcial o total, será necesario, además, que el trabajador haya cumplido cuarenta y cinco años de edad en el momento del alta médica, salvo en las prestaciones económicas por invalidez derivada de accidente de trabajo o enfermedad profesional, en cuyo caso no será exigido ningún límite de edad para su otorgamiento. En los supuestos de incapacidad permanente absoluta o de gran invalidez, no será necesario el indicado requisito relativo a la edad, cualquiera que sea la contingencia determinante de la invalidez. Téngase en cuenta que el número dos del artículo once de la Ley 24/1972, de 21 de junio, de financiación y perfeccionamiento de la acción protectora del Régimen General de la Seguridad Social («B.O.E.» 22 junio), establece que: «Los inválidos en los grados de incapacidad parcial o total para la profesión habitual causarán las prestaciones económicas correspondientes, cualesquiera que sean la contingencia determinante de la invalidez y la edad del trabajador».
1. Se considerarán situaciones asimiladas a la de alta, a efecto de lo previsto en el apartado a) del artículo anterior, las que a continuación se establecen, siempre que concurran en ellas las condiciones que se determinen en las disposiciones de aplicación y desarrollo relativas a la acción protectora del Régimen General de la Seguridad Social:
b) El traslado del trabajador por su Empresa, a centros de trabajo radicados fuera del territorio nacional.
f) La suspensión del contrato de trabajo motivada por la permanencia en filas del trabajador para el cumplimiento del servicio militar, bien con carácter obligatorio o voluntario para anticiparlo, ampliada, a estos efectos, en los dos meses previstos en el número 2 del artículo 79 de la vigente Ley de Contrato de Trabajo.
g) La de aquellos trabajadores que no se encuentren en situación de alta, ni en ninguna otra de las asimiladas a ésta, después de haber trabajado en puestos de trabajo que ofrecieran riesgo de enfermedad profesional y a los solos efectos de que pueda declararse una invalidez permanente debida a dicha contingencia.
h) Las demás que puedan declararse expresamente por el Ministerio de Trabajo, al amparo de lo previsto en el número 2 del artículo 93 de la Ley de la Seguridad Social, de 21 de abril de 1966.
2. Los trabajadores comprendidos en el campo de aplicación del Régimen General se considerarán de pleno derecho afiliados y en alta, a efectos de invalidez permanente derivada de accidente de trabajo o enfermedad profesional, aunque su empresario hubiere incumplido sus obligaciones al respecto y sin perjuicio de las responsabilidades de todo orden que de ello se deriven para el mismo.
4. La pensión vitalicia, prevista en el número 2 del artículo 15 y en los artículos 17 y 18, se percibirá a partir del día declarado como de iniciación de la situación de invalidez permanente.
3. La pensión vitalicia se extinguirá por revisión de la incapacidad declarada.
c) Cuando la invalidez permanente sea debida o se haya agravado a consecuencia de haber rechazado o abandonado el beneficiario, sin causa razonable, el tratamiento sanitario que le hubiera sido indicado durante las situaciones de incapacidad laboral transitoria o invalidez provisional.
3. La pensión vitalicia por incapacidad permanente total para la profesión habitual prevista en el número 2 del artículo 15, será compatible con la percepción de un salario, en la misma Empresa o en otra distinta. Cuando la invalidez del trabajador afecte a la capacidad exigida, con carácter general, para desempeñar el nuevo puesto de trabajo, aquél podrá convenir con el empresario que el salario asignado a ese puesto de trabajo se reduzca en la proporción que corresponda a su menor capacidad, sin que tal reducción pueda exceder, en ningún caso, del 50 por 100 del importe de la pensión; el contrato, en que así se convenga, deberá formalizarse por escrito y se presentará por triplicado ante la Delegación Provincial de Trabajo para su conocimiento y aprobación, con devolución a los interesados de dos ejemplares del contrato.
4. Las pensiones vitalicias en caso de invalidez absoluta o gran invalidez no impedirán el ejercicio de aquellas actividades, sean o no lucrativas, compatibles con el estado de inválido y que no representen un cambio en su capacidad de trabajo a efectos de revisión.
1. El pago de las prestaciones económicas por invalidez permanente correrá a cargo:
a) En caso de enfermedad común o accidente no laboral, de la correspondiente Mutualidad Laboral.
b) En caso de accidente de trabajo, de la Mutualidad Laboral o Mutua Patronal, en su caso, que tuviera a su cargo la protección de la invalidez debida a dicha contingencia o, cuando se trate de una pensión vitalicia, del Servicio Común de la Seguridad Social, al que se refiere el número 3 del artículo 213 de la Ley de la Seguridad Social, mediante constitución en el mismo, por aquellas Entidades, del valor actual del capital coste de la pensión.
c) En caso de enfermedad profesional, de la Entidad Gestora que tenga a su cargo la protección de la invalidez debida a dicha contingencia.
2. El pago de los subsidios de espera y asistencia y de las pensiones vitalicias se llevará a cabo por mensualidades naturales vencidas, debiendo realizarse dentro de los diez primeros días del mes siguiente al del vencimiento.
4. Lo dispuesto en el presente artículo se entenderá sin perjuicio de la responsabilidad empresarial a que haya lugar, en aplicación de lo preceptuado en la sección segunda del capítulo III del título II de la Ley de la Seguridad Social, de 21 de abril de 1966, por incumplimiento de las obligaciones que en materia de afiliación, alta o cotización incumben a los empresarios.
1. Las prestaciones de recuperación profesional se dispensarán a los trabajadores que hayan sido declarados inválidos en los grados de incapacidad permanente parcial o total para la profesión habitual, con posibilidad razonable de recuperación, de acuerdo con el plan o programa individual regulado en el artículo siguiente.
2. El plan o programa a que se refiere el número anterior podrá incluir las siguientes prestaciones recuperadoras:
c) Formación profesional, por readaptación al trabajo habitual anterior o por reeducación para un nuevo oficio o profesión.
3. Las Comisiones Técnicas Calificadoras conocerán del desarrollo, eficacia y resultado de los planes o programas individuales de recuperación.
1. La Entidad Gestora o, en su caso, Mutua Patronal, previos los pertinentes reconocimientos, exámenes, pruebas y entrevistas con los beneficiarios, fijará, respecto a cada inválido recuperable, el programa o plan de recuperación procedente, atendiendo a las aptitudes y facultades residuales, edad, sexo y residencia familiar del inválido, así como a su antigua ocupación y a sus deseos razonables de promoción social, dentro siempre de las exigencias técnicas y profesionales derivadas de las condiciones de empleo.
2. La determinación de los planes o programas a que se refiere el número anterior requerirá que se lleven a cabo los asesoramientos técnicos en medicina, orientación profesional, psicología, ocupación y empleo que resulten precisos en cada caso.
3. Los beneficiarios podrán aportar, a su cargo, los dictámenes y propuestas que estimen convenientes para la mejor formación del programa. Dicha aportación se llevará a cabo en un solo acto y en el plazo de veinte días, contados desde el siguiente al de la notificación de la resolución definitiva por la que se haya declarado la existencia de posibilidad razonable de recuperación.
4. La determinación del plan o programa por la Entidad Gestora o Mutua Patronal se llevará a cabo dentro de los veinticinco días inmediatamente siguientes a aquel en que se hayan aportado por el beneficiario los dictámenes o propuestas a que se refiere el número anterior o en que haya expirado el plazo señalado en el mismo sin llevarse a cabo tal aportación.
5. El plan o programa determinará la prestación o prestaciones recuperadoras en él comprendidas, el contenido y duración aproximada para cada una de ellas, así como los centros en que se hayan de llevar a cabo.
6. El plan o programa fijado se notificará al interesado. En el caso de que la recuperación del inválido pudiera efectuarse, indistintamente, con arreglo a varios planes o programas determinados, de acuerdo con lo dispuesto en el párrafo anterior, el beneficiario tendrá derecho a optar entre los mismos, en el plazo de cinco días, a partir del siguiente al de su notificación.
7. El beneficiario, a la vista de los resultados obtenidos en los tratamientos sanitarios, podrá solicitar de la Entidad Gestora o Mutua Patronal que haya fijado el plan o programa de recuperación que lo considere en la parte relativa a la readaptación o recuperación profesional.
La Entidad Gestora o Mutua Patronal podrá asimismo, proponer al beneficiario la modificación de dicha parte del plan o programa, a la vista de los aludidos resultados.
8. El plan o programa establecido será obligatorio para los beneficiarios, quedando condicionado el disfrute de las prestaciones recuperadoras a su fiel observancia. En el supuesto de que el trabajador rechace o abandone, sin causa razonable, el tratamiento sanitario previsto en el plan o programa, serán de aplicación las normas contenidas en los artículos 22 y 23. La negativa del beneficiario a seguir dicho tratamiento se formulará y se calificará de razonable o no razonable, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 17 del Decreto 2766/1967, de 16 de noviembre.
1. Los tratamientos sanitarios serán los adecuados a la rehabilitación del inválido y, de modo especial, comprenderán los de rehabilitación funcional, medicina física y ergoterapia y cuantos otros se consideren necesarios para la recuperación del inválido.
2. Los tratamientos sanitarios se prestarán en régimen ambulatorio o de internado, en los servicios sanitarios propios o concertados de la Seguridad Social, así como, en su caso, en los de las Mutuas Patronales o Empresas, debidamente coordinados.
3. Los centros sanitarios privados que pretendan participar en la prestación de los tratamientos de rehabilitación a que se refiere el número anterior precisarán ser reconocidos por la Dirección General de Previsión, exigiéndose como requisito previo el informe de la Inspección de Servicios Sanitarios de la Seguridad Social en el que se haga constar si el centro de que se trate reúne o no las condiciones adecuadas a las prestaciones recuperadoras que se pretendan realizar en el mismo
La orientación profesional se prestará al inválido recuperable al elaborar el plan o programa de recuperación, durante los tratamientos sanitarios y al finalizar éstos.
1. La formación profesional se dispensará al inválido de acuerdo con la orientación profesional prestada en los términos previstos en el artículo anterior.
2. Los cursos de formación profesional podrán ser llevados a cabo directamente por las Entidades Gestoras o, en su caso, Mutuas Patronales, o mediante concierto con el Programa de Formación Profesional Obrera, con la Organización Sindical, la Iglesia y demás Entidades públicas o privadas.
1. Tendrán derecho y, en su caso, estarán obligados a recibir las prestaciones de recuperación profesional que se dispensen de acuerdo con lo establecido en la presente sección, los trabajadores que, reuniendo las condiciones exigidas en el apartado a) del artículo 19, hayan sido declarados inválidos en los grados de incapacidad permanente total o parcial para la profesión habitual, con posibilidad razonable de recuperación.
Recuperación no profesional
1. Los trabajadores que, reuniendo las condiciones exigidas en el apartado a) del artículo 19, hayan sido declarados inválidos, en los grados de incapacidad absoluta para todo trabajo o de gran invalidez, tendrán derecho a recibir los tratamientos especializados de rehabilitación y readaptación no profesional, dirigidos a su recuperación fisiológica y funcional, que su estado físico permita y aconseje.
2. Para la dispensación de los tratamientos a que se refiere el presente artículo, serán de aplicación las normas contenidas en los números 2 y 3 del artículo 28.
3. Las Comisiones Técnicas Calificadoras tendrán en la materia a que este artículo se refiere la misma competencia que les corresponda, en relación con la rehabilitación o recuperación profesional.
1. El derecho a las prestaciones recuperadoras que se regulan en la presente sección podrá ser denegado, anulado o suspendido por las causas que se señalan en el número 1 del artículo 23.
2. La denegación, anulación o suspensión del derecho a las prestaciones recuperadoras corresponderá, en vía administrativa, a las Comisiones Técnicas Calificadoras, que las llevarán a cabo, siempre que sea posible, en el mismo acto en el que adopten tales decisiones respecto a las prestaciones económicas por invalidez permanente.
3. No obstante lo dispuesto en los números anteriores, la Dirección General de Previsión, previos los informes que considere oportunos y oída la Mutualidad Laboral o Mutua Patronal afectadas, podrá reconocer en cada caso como beneficiarios de las prestaciones recuperadoras que en esta sección se regulan a los trabajadores que, de acuerdo con lo dispuesto en el presente artículo, hubieran perdido el derecho a las mismas.
Los conciertos que puedan establecer las Entidades Gestoras o Mutuas Patronales con las Obras e Instituciones de la Organización Sindical con cualesquiera otras Entidades, públicas o privadas, para la realización de las prestaciones recuperadoras reguladas en la presente sección, deberán ser aprobados por la Dirección General de Previsión; la compensación económica que se estipule en los conciertos no podrá consistir en la entrega de un porcentaje de la prima o cuota de la Seguridad Social, ni entrañar en forma alguna sustitución en la función gestora encomendada a aquellas Entidades o en la colaboración atribuida a las Mutuas Patronales.
Calificación y revisión de la invalidez permanente
La primera revisión sólo se podrá solicitar después de transcurridos dos años desde la fecha en que se haya declarado la incapacidad, y las posteriores revisiones después de transcurrido un año desde la fecha del acuerdo firme que haya resuelto la petición de revisión anterior. Los plazos señalados en el presente artículo no serán de aplicación en el supuesto de revisión previsto en el artículo 16, ni en aquellos casos en que el inválido haya perdido un empleo y exista la presunción de que tal pérdida sea debida a una agravación de su incapacidad.
Las Comisiones Técnicas Calificadoras serán competentes para conocer en vía administrativa de las solicitudes de revisión.
Cuando, como consecuencia de una revisión, se modifique la calificación de incapacidad existente con anterioridad, se aplicarán las siguientes normas:
b) Si al trabajador declarado en un grado de incapacidad que le diera derecho a pensión se le reconociese, como resultado de la revisión, otro grado que le dé derecho a una cantidad a tanto alzado, dejará de percibir la pensión a partir del día siguiente a la fecha de la resolución definitiva en que así se haya declarado y percibirá la parte de la indicada cantidad que, en su caso, exceda del importe total percibido en concepto de pensión.
c) Si al trabajador declarado en un grado de incapacidad que le diera derecho a pensión se le reconociese, como resultado de la revisión, la no existencia de grado alguno de incapacidad, dejará de percibir la pensión a partir del día siguiente a la fecha de la resolución definitiva en que así se haya declarado; en el supuesto de que se le reconociese el derecho a percibir una indemnización a tanto alzado por lesiones permanentes no invalidantes, se le aplicará la norma establecida en el apartado anterior.
f) Si al trabajador declarado en un grado de incapacidad que le hubiera dado derecho a una cantidad a tanto alzado se le reconociese, como resultado de la revisión, la no existencia de grado alguno de incapacidad, no vendrá obligado a devolver ninguna cantidad, y en el supuesto de que se le reconociese el derecho a percibir una indemnización a tanto alzado por lesiones permanentes no invalidantes, se aplicará la norma establecida en el apartado d).
g) Las modificaciones y transformaciones de pensiones, cantidades alzadas o indemnizaciones por baremo que se hayan producido como consecuencia de los supuestos señalados en los apartados anteriores darán lugar a las oportunas compensaciones, ingresos o devoluciones entre el correspondiente servicio o servicios comunes de la Seguridad Social, Mutualidad Laboral, Mutua Patronal o empresario responsable, que deberán llevarse a cabo en el plazo de un mes, a partir de la fecha en que la resolución que las motive sea definitiva. En los casos de desaparición o insolvencia de una Mutua Patronal o empresario responsable le sustituirá en sus obligaciones y derechos derivados de la revisión, el Fondo de Garantía de Accidentes de Trabajo.
Normas especiales para la invalidez permanente derivada de enfermedad profesional
Los grados de incapacidad, beneficiarios, condiciones y cuantía de las prestaciones en caso de enfermedad profesional serán las que se establecen, con carácter general, en el presente capítulo, con las particularidades que expresamente se determinan en los artículos siguientes.
a) Cuando el trabajador se encuentre al servicio de una Empresa en el momento del consiguiente reconocimiento médico y de la declaración de invalidez permanente, dicha fecha será la del día siguiente a la terminación de la situación de incapacidad laboral transitoria de la que se derive la invalidez.
b) Cuando el trabajador no se encuentre al servicio de ninguna Empresa al producirse el reconocimiento médico oficial que se lleve a efecto como consecuencia de haberse instado en la forma procedente, que se le declare en la situación de invalidez permanente, dicha fecha será aquélla en que haya tenido lugar el reconocimiento; cuando el trabajador se encuentre en la situación de invalidez provisional o de desempleo total y subsidiado, al ser declarada su invalidez permanente por enfermedad profesional, la expresada fecha será la del día siguiente al del cese en aquella situación.
1. Los pensionistas por enfermedad profesional podrán realizar trabajos por cuenta ajena, siempre que hayan obtenido previamente autorización de la Entidad Gestora que tenga atribuida la protección por enfermedad profesional. Para la concesión de tales autorizaciones se tendrá en cuenta la naturaleza y condiciones del trabajo a realizar y las circunstancias que concurran en la enfermedad profesional del trabajador.
La Entidad Gestora o Servicio común correspondiente podrá disponer que se practiquen a los trabajadores que hayan sido declarados inválidos por enfermedad profesional los reconocimientos médicos que se consideren procedentes e instar, como resultado de los mismos, las consiguientes revisiones de su incapacidad. En estos casos no regirán los plazos señalados con carácter general para las revisiones, pero entre los reconocimientos sucesivos deberán transcurrir, al menos, seis meses.
1. El primer grado de silicosis, que comprenderá los casos de silicosis definida y típica, que no origine, por sí misma, disminución alguna en la capacidad para el trabajo, no tendrá la consideración de situación constitutiva de invalidez.
No obstante, dicho grado se equiparará:
a) Al segundo grado de silicosis, al que se refiere el número 2 del presente artículo, mientras aquélla coexista con alguna de las enfermedades siguientes:
a') Bronconeumopatía crónica, esté o no acompañada de síndromes asmáticos.
b') Cardiopatía orgánica, aunque esté perfectamente compensada.
c') Cuadro de tuberculosis sospechoso de actividad o lesiones residuales de esta etiología.
b) Al tercer grado de silicosis, al que se refiere el número 3 del presente artículo, mientras aquélla concurra con las afecciones tuberculosas que permanezcan activas.
2. El segundo grado de silicosis, que comprenderá los casos de silicosis definida y típica que inhabiliten al trabajador para desempeñar las tareas fundamentales de su profesión habitual, tendrá la consideración de situación constitutiva de invalidez permanente y se equiparará al de incapacidad total para la profesión habitual.
No obstante, dicho grado de silicosis, se equiparará al tercero, al que se refiere el número siguiente, mientras aquélla concurra con afecciones tuberculosas que permanezcan activas.
3. El tercer grado de silicosis, que comprenderá los casos en que la enfermedad se manifieste al menor esfuerzo físico y resulte incompatible con todo trabajo, tendrá la consideración de situación constitutiva de invalidez permanente y se equiparará al de incapacidad absoluta para todo trabajo.
4. El trabajador declarado silicótico de segundo grado tendrá derecho, cualquiera que fuese su edad, a la pensión vitalicia prevista en el número 2 del artículo 15, sin perjuicio de que pueda acogerse a las medidas de recuperación procedentes, en cuyo caso, además de la pensión percibirá sólo las becas y salarios de estímulo que puedan corresponderle.
Las lesiones, mutilaciones y deformidades de carácter definitivo causadas por accidentes de trabajo o enfermedad profesional, que sin llegar a constituir una invalidez permanente supongan una disminución o alteración de la integridad física del trabajador y aparezcan recogidas en el baremo anexo a la presente Orden, serán indemnizadas por una sola vez con las cantidades alzadas que en el mismo se determinan.
1. Dada la naturaleza no invalidante de las lesiones, mutilaciones y deformidades a que se refiere el artículo anterior, las cantidades a tanto alzado que procedan en la aplicación del baremo previsto en el mismo serán incompatibles con las prestaciones económicas establecidas para la invalidez permanente en cualquiera de sus grados de incapacidad.
2. No obstante lo dispuesto en el número anterior, si como consecuencia de un accidente de trabajo o enfermedad profesional se produjeran lesiones, mutilaciones o deformidades de aquéllas a las que este capítulo se refiere, que sean totalmente independientes de las que hayan sido tomadas en consideración para declarar una invalidez permanente y el consiguiente grado de incapacidad, las indemnizaciones que con arreglo al baremo correspondan por las referidas lesiones, mutilaciones o deformidades serán compatibles con las prestaciones económicas a que la invalidez dé derecho.
Las indemnizaciones que procedan, de acuerdo con lo dispuesto en el presente capítulo, serán satisfechas al trabajador, beneficiario de las mismas, por la Entidad Gestora o Mutua Patronal que estuviese obligada a realizar el pago de las prestaciones por invalidez permanente derivada de accidente de trabajo o enfermedad profesional.
La percepción de las indemnizaciones previstas en este capítulo se entenderá sin perjuicio del derecho del trabajador a continuar al servicio de la Empresa.
Será competencia de las Comisiones Técnicas Calificadoras, respecto a la materia objeto de este capítulo:
a) La declaración de la existencia de las lesiones, mutilaciones y deformidades.
b) La determinación de las indemnizaciones que procedan de acuerdo con el baremo anexo a la presente Orden, y
c) La determinación de la Entidad Gestora, Mutua Patronal o empresario responsable, en su caso, del pago de la indemnización.
RECARGO DE LAS PRESTACIONES ECONOMICAS
Las indemnizaciones a tanto alzado, las pensiones vitalicias y las cantidades tasadas en el baremo de lesiones no invalidantes que resulten debidas a un trabajador víctima de accidente de trabajo o enfermedad profesional, se aumentarán, según la gravedad de la infracción, de un 30 a un 50 por 100, cuando la lesión se produzca en máquinas, artefactos, instalaciones o centros y lugares de trabajo que carezcan de los dispositivos de precaución reglamentarios, los tengan inutilizados o en malas condiciones o en los que no se hayan observado las medidas generales o particulares de seguridad e higiene en el trabajo o las elementales de salubridad o adecuación al trabajo.
1. La responsabilidad del pago del recargo establecido en el artículo anterior recaerá directamente sobre la empresa infractora y no podrá ser objeto de seguro alguno, siendo nulo de pleno derecho cualquier pacto o contrato que se realice para cubrirla, compensarla o transmitirla.
2. La responsabilidad que regula este artículo es independiente y compatible con las de todo orden, incluso penal, que puedan derivarse de la infracción.
Serán competentes para declarar y determinar en vía administrativa la responsabilidad fijada en este capítulo las Comisiones Técnicas Calificadoras.
En el supuesto de que una Entidad Gestora o Mutua Patronal no pueda efectuar el llamamiento de trabajadores que hayan sido declarados inválidos en los grados de incapacidad permanente parcial o total para la profesión habitual y con posibilidad razonable de recuperación, a los tratamientos o procesos de readaptación y rehabilitación dentro del período máximo de doce meses a que se refiere el apartado a), a') del artículo 14 e igual apartado del número 1 del artículo 15 de la presente Orden, por rebasar momentáneamente el número de aquellos trabajadores la capacidad de los centros y servicios de que disponga a tales efectos la Entidad Gestora o Mutua Patronal, la misma deberá solicitar de la Dirección General de Previsión, en escrito razonado, que autorice, en la medida en que se estime necesario, la ampliación del plazo máximo de percepción de los subsidios de espera, previstos en los preceptos antes indicados de la presente Orden.
Se faculta a la Dirección General de Previsión para resolver cuantas cuestiones puedan plantearse en aplicación de la presente Orden.
Anexo sustituido conforme establece el artículo único de la O.M. de 5 de abril de 1974 por la que se actualiza el baremo de lesiones, mutilaciones y deformaciones de carácter definitivo y no invalidante, previsto en el artículo 146 de la Ley de la Seguridad Social («B.O.E.» 18 abril), en la redacción dada la mismo por la O.M. 16 enero 1991, por la que se actualizan las cantidades a tanto alzado de las indemnizaciones por lesiones, mutilaciones y deformaciones de carácter permanente no invalidantes («B.O.E.» 18 enero). OM Trabajo 5 Abr. 1974 (actualización del baremo de lesiones, mutilaciones y deformaciones de carácter definitivo y no invalidante, previsto en el art. 146 de la Ley de la Seguridad Social) OM Trabajo y S.S. 16 Ene. 1991 (actualización a tanto alzado de las indemnizaciones por lesiones, mutilaciones y deformaciones de carácter permanente no invalidantes)
I. CABEZA Y CARA.
1. Pérdida de sustancia ósea en la pared craneal, claramente apreciable por exploración clínica 14.000 a 31.500
2. Disminución de la agudeza visual de un ojo en menos del 50 por 100 siempre que con corrección no alcance las siete décimas 16.000
3. Disminución de la agudeza visual de un ojo en más del 50 por 100 27.000
4. Disminución de la agudeza visual en ambos ojos en menos del 50 por 100, siempre que con corrección no alcance en ambos ojos las siete décimas 34.000
5. Alteraciones de la voz y trastornos del lenguaje, conservándose voz social 10.000 a 34.000
Nota.-La agudeza visual se especificará siempre con arreglo a la escala de Weeker, con y sin corrección óptica.
6. Pérdida de una oreja 25.500
7. Pérdida de las dos orejas 54.000
8. Hipoacusia que no afecta la zona conversacional en un oído, siendo normal la del otro 17.000
9. Hipoacusia que afecta la zona conversacional en un oído, siendo normal la del otro 34.000
10. Hipoacusia que afecta la zona conversacional en ambos oídos 50.500
11. Pérdida de la nariz:
a) Tratándose de mujeres 112.000
b) Tratándose de varones 54.000
12. Deformación o perforación del tabique nasal 17.000
13. Pérdida del sentido del olfato 17.000
3.° Deformaciones en el rostro y en la cabeza, no incluidas en los epígrafes anteriores:
14. Deformaciones en el rostro y en la cabeza que determinen una alteración importante de su aspecto:
a) Tratándose de mujeres 18.000 a 36.000
b) Tratándose de varones 8.500 a 17.000
15. Deformaciones en el rostro que afecten gravemente a la estética facial o impidan alguna de las funciones de los órganos externos de la cara:
a) Tratándose de mujeres 27.000 a 112.000
b) Tratándose de varones 17.000 a 26.000
II. APARATO GENITAL.
16. Pérdida funcional de testículos:
Uno 21.000
Dos 58.000
17. Pérdida anatómica de testículos:
Uno 34.000
Dos 90.000
18. Pérdida parcial del pene, teniendo en cuenta la medida en que afecte a la capacidad «coeundi» y a la micción 34.000 a 86.000
19. Pérdida total del pene 96.000
20. Pérdida anatómica o funcional de ovarios:
Uno 40.000
Dos 86.000
21. Deformaciones de los órganos genitales externos de la mujer 22.000 a 90.000
III. GLÁNDULAS Y VÍSCERAS.
Uña 36.000
Dos 77.000
a) Salivares 34.000
b) Tiroides 36.000
c) Paratiroides 36.000
d) Pancreática 64.000
24. Pérdida del bazo 34.000
25. Pérdida de un riñón 60.000
IV. Miembros superiores.
26. Pérdida de la segunda falange (distal). 31. 500 25.500
27. Pérdida de la tercera falanges (distal). 16.000 13.000
28. Pérdida de la segunda y tercera falanges (media y distal) 25.500 18.500
29. Pérdida completa 34.000 25.500
30. Pérdida del metacarpiano 13.500 13.000
31. Pérdida completa, incluido metacarpiano 40.500 31.500
32. Pérdida de la tercera falange (distal). 17.000 13.000
33. Pérdida de la segunda y tercera falanges (media y distal) 27.000 19.000
34. Pérdida completa 34.000 25.500
35. Pérdida del metacarpiano 13.500 13.000
36. Pérdida completa, incluido metacarpiano 40.500 31.500
37. Pérdida de la tercera falange (distal). 13.500 9.500
38. Pérdida de la segunda y tercera falanges (media y distal). 20.500 16.000
39. Pérdida completa 27.000 19.000
40. Pérdida del metacarpiano 11.000 10.500
41. Pérdida completa, incluido metacarpiano 34.000 25.500
42. Pérdida de la tercera falange (distal). 9.500 7.500
43. Pérdida de la segunda y tercera falanges (media y distal) 16.000 13.000
44. Pérdida completa 19.000 16.000
45. Pérdida de metacarpiano 15.500 15.500
46. Pérdida completa, incluido metacarpiano 25.500 19.000
Nota.-La pérdida de una falanges de cualquier credo de la mano en más del 50 por 100 de su longitud se equiparará a la pérdida total de la falange de que se trate.
47. Anquilosis del codo en posición favorable (ángulo de 80 a 90 grados). 41.500 31.500
48. Anquilosis de la muñeca 39.000 28.000
49. De la articulación interfalángica 27.000 13.000
50. De la articulación metacarpo-falángica. 34.000 25.500
51. De la articulación interfalángica y metacarpo-falángica asociadas 40.500 31.500
52. De la articulación carpo-metacarpiana. 45.000 36.500
C) Índice :
53. De la articulación segunda interfalángica (distal) 13.500 9.500
54. De la articulación primera interfalángica 20.500 16.000
55. De la articulación metacarpo-falángica. 20.500 16.000
56. De las dos articulaciones interfalángicas asociadas 20.500 16.000
57. De las articulaciones metacarpo-falangistas y una y interfalángica asociadas 27.000 19.000
58. De las tres articulaciones 36.000 27.000
D) Medio :
59. De la segunda articulación interfalángica (distal) 10.500 8.000
60. De la articulación primera interfalángica 13.500 9.500
61. De la articulación metacarpo-falángica. 13.500 9.500
62. De las articulaciones interfalángicas asociadas 17.000 13.000
63. De las articulaciones metacarpo falángicas y una interfalángica asociadas 20.500 16.000
64. De las tres articulaciones 29.000 20.500
E) Anular y meñique :
65. De la segunda articulación interfalángica (distal) 10.500 8.000
66. De la articulación primera interfalángica 12.000 8.500
67. De la articulación metacarpo-falángica. 12.000 8.500
68. De las articulaciones interfalángicas asociadas 16.500 13.000
69. De las articulaciones metacarpo-falángicas y una interfalángica asociadas 19.500 15.500
70. De las tres articulaciones 27.000 19.500
Nota.-Tendrán también la consideración de anquilosis las alteraciones de sensibilidad, así como los Estados que, por sección irrecuperable de tendones o por lesiones de partes blandas, dejen activamente inmóviles las falanges .
3.º Rigideces articulares :
A) Hombro :
71. Limitación de la movilidad conjunta de la articulación en menos de un 50 por 100 14.000 11.500
72. Limitación de la movilidad conjunta de la articulación en más del 50 por 100 40.500 34.000
73. Limitación de la movilidad en menos de un 50 por 100 27.000 19.000
74. Limitación de la movilidad en más del 50 por 100 36.000 27.000
75. Limitación de la prosupinación en menos del 50 por 100 15.000 8.500
76. Limitación de la prosupinación en más del 50 por 100 36.000 25.500
D) Muñeca :
77. Limitación de la movilidad en menos del 50 por 100 15.000 8.500
78. Limitación de la movilidad en más del 50 por 100 34.000 25.500
(También se determinarán estas limitaciones a partir de la posición intermedia.)
79. Limitación de la movilidad global en menos del 50 por 100 20.500 13.000
80. Limitación de la movilidad global del dedo en más del 50 por 100 12.000 8.500
81. Limitación de la movilidad global en más del 50 por 100 10.500 7.000
Nota.-Cuando la mano rectora para el trabajo sea la izquierda, la indemnización será la fijada en el baremo para el mismo tipo de lesión de la mano derecha. Igual norma se aplicará en el caso de trabajadores zurdos.
V. Miembros inferiores.
82. Pérdida total 31.500
83. Pérdida de segunda falange 14.000
84. Pérdida total (cada uno) 9.500
85. Pérdida parcial de cada dedo 7.000
86. Pérdida total 9.500
87. Pérdida parcial 7.000
88. En posición favorable (extensión o flexión hasta 170 grados, incluido acortamiento hasta 4 centímetros) 40.500
B) Articulación tibio-peronea astragalina:
89. En posición favorable (en ángulo recto o flexión plantar de hasta 100 grados). 34.000
90. De la articulación subastragalina o de las otras medio tarsianas, en buena posición funcional 27.000
91. Triple artrodesis 37.500
a) Articulación interfalángica 7.000
b) Articulación metatarso-falángica. 11.500
c) Anquilosis de las dos articulaciones 18.000
93. Anquilosis de cualquiera de los demás dedos 7.000
94. Anquilosis de dos dedos 8.500
95. De tres dedos de un pie 14.000
(En el caso de anquilosis de los cinco dedos el pulgar se valorará a parte.)
Nota.-Serán aplicables a las anquilosis de las extremidades inferiores las normas señaladas para las de los miembros superiores.
97. Flexión residual entre 180 y 135 grados. 28.000
98. Flexión residual entre 135 y 90 grados. 17.000
99. Flexión residual superior a 90 grados. 8.500
100. Extensión residual entre 135 y 180 grados 12.000
B) Articulación tibio-peronea-astragalina:
101. Disminución de la movilidad global en más del 50 por 100 30.000
102. Disminución de la movilidad global en menos del 50 por 100 14.000
103. Rigidez articular del primer dedo 6.000
104. Del primero y segundo dedos 9.500
105 . De tres dedos de un pie 10.000
106. De cuatro de dedos un pie 13.000
107. De los cinco dedos de un pie 18.000
108. De 2 a 4 centímetros 16.000
109. De 4 a 10 centímetros 34.000
110. Según las características de las mismas, en su caso, las perturbaciones funcionales que produzcan 7.500 a 30.000

References: Artículo 1

Artículo 2

Artículo 7

Artículo 8

Artículo 9

Artículo 10

Artículo 11

Artículo 12

Artículo 13

Artículo 14

Artículo 15

Artículo 16

Artículo 17

Artículo 18

Artículo 19

Artículo 20

Artículo 21

Artículo 23

Artículo 24

Artículo 26

Artículo 27

Artículo 28

Artículo 29

Artículo 32

Artículo 33

Artículo 34

Artículo 36

Artículo 38

Artículo 40

Artículo 41

Artículo 42

Artículo 43

Artículo 44

Artículo 45

Artículo 46

Artículo 47

Artículo 49

Artículo 50

Artículo 51

Artículo 53
 artículo 139
 artículo 3
 artículo 15
 Artículo 16

Artículo 17
 artículo 139

Artículo 37

Artículo 35
 artículo 12
 artículo 13
 artículo 136
 artículo 13
 artículo 136
 Artículo 31
 artículo 21
 artículo 22
 artículo 146
 artículo 6
 artículo 6
 artículo 129
 artículo 83
 artículo 4
 artículo 1
 artículo 2
 artículo 1
 artículo 35
 artículo 9
 artículo 19
 artículo 1
 artículo 79
 artículo 93
 artículo 15
 artículo 15
 artículo 213
 resolución 
 artículo 17
 artículo 19
 artículo 19
 artículo 28
 artículo 23
 artículo 16
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 15
 artículo 14
 artículo 15
 artículo 146