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SANCIÓN: 2 UIT. Lima, 25 de agosto de 2004 I. ANTECEDENTES - PDF
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José Carlos Saavedra Lagos
1 PROCEDENCIA : COMISIÓN DE PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR (LA COMISIÓN) DENUNCIANTE : DOMINGO GARCIA BELAUNDE (EL SEÑOR GARCIA) DENUNCIADO : BANCO DE CREDITO DEL PERU (EL BANCO) MATERIA : PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR DERECHO A EFECTUAR PAGOS ANTICIPADOS DEBER ESPECIAL DE PROTECCIÓN DEL ESTADO IDONEIDAD DEL SERVICIO MEDIDA CORRECTIVA GRADUACIÓN DE LA SANCIÓN COSTAS Y COSTOS ACTIVIDAD : INTERMEDIACION FINANCIERA SANCIÓN: 2 UIT Lima, 25 de agosto de 2004 I. ANTECEDENTES El 21 de julio de 2003, el señor García denunció al Banco por presunta infracción a la Ley de Protección al Consumidor. En su denuncia, el señor García señaló lo siguiente: (i) (ii) (iii) en abril de 1996, el Banco le otorgó un crédito hipotecario ascendente a US$ ,00; en diciembre de 2002 decidió cancelar en forma anticipada el íntegro del monto adeudado, recibiendo para tal efecto, una liquidación del crédito en el cual figuraba un cargo ascendente a US$ 822,56 por concepto de comisión por cancelación anticipada; y, si bien en el contrato de crédito hipotecario pactó con el Banco el cobro de una penalidad del 3%, dicha penalidad no debió aplicársele puesto que la Ley N no permite el cobro de la misma, por lo que solicitó al Banco la devolución de la penalidad, lo cual no fue aceptado por el Banco. En vista de los argumentos presentados en su denuncia, el señor García solicitó a la Comisión que ordene al Banco, como medida correctiva, la devolución de los US$ 822,56 que le fueron cobrados por concepto de comisión por cancelación anticipada. Asimismo, solicitó el pago de las costas y costos del procedimiento. Mediante Proveído N 1 del 31 de julio de 2003, la denuncia fue admitida a trámite. M-SDC-02/1B
2 El 22 de agosto de 2003, el Banco presentó sus descargos, señalando que, en la cláusula quinta del contrato de mutuo con garantía hipotecaria suscrito por el señor García el 29 de abril de 1996, se acordó que tanto la cancelación como el prepago estaban sujetos al cobro de una penalidad equivalente al 3% del saldo que arrojara la liquidación. El Banco indicó que los US$ 822,56 cobrados al señor García corresponden al 3% de la liquidación del crédito que ascendía a US$ ,69. El 4 de diciembre de 2003, la Comisión emitió la Resolución N CPC, mediante la cual: (i) declaró infundada la denuncia por presunta infracción al artículo 8 de la Ley de Protección al Consumidor; (ii) denegó la medida correctiva solicitada por el señor García; y, (iii) denegó la solicitud de costas y costos presentada por el señor García. El 12 de enero de 2004, el señor García interpuso recurso de apelación contra la Resolución N CPC. Mediante Resolución N 1 del 11 de febrero de 2004, la Comisión concedió el recurso de apelación. El 22 de marzo de 2004, el expediente fue elevado a la Sala. II. CUESTIONES EN DISCUSIÓN (i) Determinar si el Banco cobró indebidamente al señor García los US$ 822,56 por concepto de penalidad por cancelación anticipada, infringiendo lo dispuesto en el artículo 8 de la Ley de Protección al Consumidor. (ii) Determinar si corresponde ordenar una medida correctiva. (iii) (iv) Graduar la sanción. Determinar si corresponde ordenar al Banco el pago de las costas y costos incurridos por el señor García durante la tramitación del presente procedimiento. III. III.1. ANÁLISIS DE LAS CUESTIONES EN DISCUSIÓN El derecho de los consumidores a efectuar pagos anticipados y el deber de idoneidad de los proveedores El artículo 65 de la Constitución Política del Perú 1 señala que el Estado defiende el interés de los consumidores y usuarios. A fin de cumplir dicho deber de defensa y protección de los consumidores, el artículo 8 de la Ley de Protección al Consumidor, establece el deber de idoneidad de los proveedores 2, mientras que el 1 Constitución Política del Perú. Articulo 65.- El Estado defiende el interés de los consumidores y usuarios. Para tal efecto garantiza el derecho a la información sobre los bienes y servicios que se encuentren a su disposición en el mercado. Asimismo vela, en particular, por la salud y la seguridad de la población. 2 Ley de Protección al Consumidor. Artículo 8.- Los proveedores son responsables, además, por la idoneidad y calidad de los productos y servicios; por la autenticidad de las marcas y leyendas que exhiben los productos; por la veracidad de la 2/11
3 literal g) del artículo 5 de la Ley de Protección al Consumidor 3, reconoce el derecho de los consumidores a realizar pagos anticipados en forma total o parcial. La Sala Primera del Tribunal Constitucional, mediante Sentencia del 24 de marzo de 2004, recaída en el Expediente N AA/TC, señaló lo siguiente en relación con el "deber especial de protección" del Estado respecto de los derechos fundamentales: 6. [...] en su versión moderna, el Estado ha sido instituido al servicio de los derechos fundamentales. El Estado, en efecto, tiene, en relación con los derechos fundamentales, un deber especial de protección. [...] Lo que significa, en primer lugar, que en el ordenamiento constitucional peruano todas las leyes, reglamentos y sus actos de aplicación, deben interpretarse y aplicarse de conformidad con los derechos fundamentales (STC AA/TC). En ese sentido, los derechos constitucionales, en cuanto valores materiales del ordenamiento, tienen una pretensión de validez, de modo que tienen la propiedad de irradiarse y expandirse por todo el ordenamiento jurídico. [...] si sobre los derechos constitucionales, en su dimensión objetiva, sólo se proclamara un efecto de irradiación por el ordenamiento jurídico, pero no se obligara a los órganos estatales a protegerlos de las asechanzas de terceros, entonces su condición de valores materiales del ordenamiento quedaría desprovista de significado. [Subrayado añadido] De acuerdo con la sentencia del Tribunal Constitucional arriba citada, la Constitución Política del Perú establece un régimen de protección plena a los derechos de los consumidores y consagra el sistema económico como un medio para la realización de la persona humana y no como un fin en sí mismo. En tal sentido, los intérpretes de la legislación deben cuidar que la misma no pierda su verdadera finalidad o, lo que es lo mismo, deben cuidar que los derechos fundamentales consagrados en la Constitución no queden desprovistos de significado. Es un principio de interpretación aceptado que las normas con rango de ley deben ser interpretadas a la luz de la Constitución, en observancia estricta del principio de supremacía constitucional contemplado en el artículo 51 de la Constitución Política propaganda comercial de los productos; y por el contenido y la vida útil del producto indicados en el envase, en lo que corresponde. 3 Ley de Protección al Consumidor. Artículo 5.- En los términos establecidos por el presente Decreto Legislativo, los consumidores tienen los siguientes derechos: [ ] g) Derecho, en toda operación de crédito, a efectuar pagos anticipados de las cuotas o saldos en forma total o parcial, con la consiguiente liquidación de intereses al día de pago, incluyéndose así mismo los gastos derivados de las cláusulas contractuales pactadas entre las partes. [ ] 3/11
4 del Perú 4. De este modo, el contenido de los artículos 5 literal g) y 8 de la Ley de Protección al Consumidor debe ser encontrado a la luz del artículo 65 de la Constitución Política del Perú, de los derechos fundamentales garantizados en ésta y del deber especial del Estado de protección de los referidos derechos fundamentales. En la antes citada Sentencia del 24 de marzo de 2004, recaída en el Expediente N AA/TC, el Tribunal Constitucional describió la relación existente entre los derechos fundamentales y la contratación masiva así como la forma en que se manifiesta el deber especial de protección del Estado en dicho tipo de contratación. La siguiente cita es ilustrativa: 20. [...] los derechos fundamentales también vinculan las relaciones entre privados, de manera que quienes están llamados a resolver controversias que en el seno de esas relaciones se pudieran presentar, han de resolver aquéllas a través de las normas jurídicas que regulan este tipo de relaciones entre privados, pero sin olvidar que los derechos fundamentales no son bienes de libre disposición, y tampoco se encuentran ausentes de las normas que regulan esas relaciones inter privatos. [...] 21. En tal interpretación de las reglas del derecho privado, el órgano competente no puede perder de vista que, tratándose de negocios jurídicos en los que se insertan determinadas cláusulas generales de contratación, el ejercicio de la libertad contractual y la autonomía privada carece de uno de los presupuestos funcionales de la autonomía privada; particularmente, del sujeto más débil de esa relación contractual. Y es que no se puede afirmar, sin negar la realidad, que en los convenios suscritos por un individuo aislado, con determinados poderes sociales, o entre personas que tienen una posición de poder económico o de otra índole, existe una relación de simetría e igualdad, presupuesto de la autonomía privada. [...] 22. [...] los derechos también vinculan a los privados, de modo que, en las relaciones que entre ellos se puedan establecer, éstos están en el deber de no desconocerlos. Por cierto, no se trata de una afirmación voluntarista de este Tribunal, sino de una exigencia que se deriva de la propia Norma Suprema, en cuyo artículo 103 enfáticamente ha señalado que constitucionalmente es inadmisible el abuso del derecho. Para el Tribunal Constitucional es claro que los acuerdos contractuales, incluso los suscritos en ejercicio de la autonomía privada y la libertad contractual de los individuos, no pueden contravenir otros derechos fundamentales, puesto que, por un lado, el ejercicio de la libertad contractual no puede considerarse como un derecho absoluto y, de otro, pues todos los derechos fundamentales, en su conjunto, constituyen, como tantas veces se ha dicho aquí, ni más ni menos, el orden material de valores en los cuales se sustenta todo el ordenamiento jurídico peruano. 23. [...] en este supuesto, el deber especial de protección de los derechos no se traduce en una protección frente a terceros [como es el caso de lo desarrollado en el fundamento 3 de esta sentencia], sino de una labor garantista de los mismos órganos estatales frente a las restricciones de los derechos y libertades fundamentales aceptadas voluntariamente por la 4 Constitución Política del Perú. Artículo 51.- La Constitución prevalece sobre toda norma legal; la ley, sobre las normas de inferior jerarquía, y así sucesivamente. La publicidad es esencial para la vigencia de toda norma del Estado. 4/11
5 5/11 TRIBUNAL DE DEFENSA DE LA COMPETENCIA parte contratante más débil, es decir, en aquellos casos en los que los presupuestos funcionales de la autonomía privada no están suficientemente garantizados. [Subrayado añadido] Puede observarse que, los negocios jurídicos -sobre todo aquellos celebrados en el marco de la contratación masiva- no pueden servir como instrumentos para restringir derechos, alegando que dichas restricciones fueron voluntariamente aceptadas. Una consecuencia de esta constatación es que las autoridades están obligadas a garantizar que los derechos legalmente reconocidos prevalezcan sobre los mecanismos de restricción de dichos derechos, sin importar que intenten presentarse como voluntariamente aceptados. Siguiendo la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, esta Sala considera que, el derecho de los consumidores a realizar pagos anticipados en forma total o parcial reconocido por el literal g) del artículo 5 de la Ley de Protección al Consumidor, no puede ser vaciado de contenido por un negocio jurídico celebrado en el marco de la contratación masiva, donde el ejercicio de la libertad contractual y la autonomía privada se encuentran relativizados por la inexistencia de una relación de simetría e igualdad, presupuesto de la autonomía privada. En tal sentido, esta Sala no puede convalidar la distorsión o desnaturalización del derecho de los consumidores a realizar pagos anticipados en forma total o parcial reconocido por el literal g) del artículo 5 de la Ley de Protección al Consumidor, el cual no es de libre disposición y regula las relaciones entre los particulares. Dicha distorsión o desnaturalización podría provenir de una cláusula contractual mediante la cual se intentara recuperar, total o parcialmente, los intereses dejados de cobrar por la cancelación anticipada del crédito, privando, de esta manera, de contenido al referido derecho. En efecto, la Ley de Protección al Consumidor garantiza el derecho de los consumidores a efectuar pagos anticipados de sus deudas y, si bien a la vez, señala que los proveedores pueden cobrar los gastos derivados del ejercicio de este derecho, esto último no puede ser entendido como una autorización para limitar los efectos del derecho a efectuar pagos anticipados mediante la recuperación parcial o total de los intereses dejados de cobrar. Es claro que el ordenamiento no puede estar en contradicción consigo mismo, estableciendo, por un lado, el derecho a efectuar pagos anticipados -con la consiguiente liquidación de intereses- y, por otro lado, privar de contenido al mismo derecho mediante la posibilidad de recuperar, por la vía de las penalidades, los intereses dejados de cobrar. El literal g) del artículo 5 de la Ley de Protección al Consumidor, al establecer que los proveedores pueden cobrar los gastos derivados del pago anticipado, busca defender equilibradamente el interés de los consumidores y usuarios -en forma
6 consistente con el mandato del artículo 65 de la Constitución Política del Perú- sin que ello signifique perjudicar a los proveedores, permitiéndoles recuperar, precisamente, los gastos administrativos que surjan del pago anticipado pero, de ninguna manera, los intereses dejados de percibir por el ejercicio del derecho a efectuar pagos anticipados. En el presente caso, de las pruebas que obran en el expediente, ha quedado acreditado que en abril de 1996, el señor García suscribió un contrato de mutuo con garantía hipotecaria, en cuya cláusula quinta se señala lo siguiente: QUINTO: EL BANCO podrá aceptar pagos extraordinarios, en todo o en parte, del saldo deudor de capital del mutuo, con arreglo a la pre-liquidación que en cada caso practicará respecto de las siguientes modalidades de pago: a) mediante la CANCELACION del íntegro del monto adeudado, con lo que quedará extinguido el mutuo; b) mediante el PREPAGO, consistente en el pago parcial del saldo deudor por un monto que no podrá ser inferior al 15% de dicho saldo, en cuyo caso el BANCO procederá a rebajar el importe de las cuotas restantes de la deuda, en forma proporcional al pago efectuado, permaneciendo inalterable el plazo máximo del mutuo concedido; o, c) mediante el PAGO ANTICIPADO, consistente en el pago adelantado a la fecha de vencimiento de la cuota mensual que el DEUDOR se comprometió a pagar, hasta por un máximo de dos (2) cuotas sucesivas y por una sola vez durante doce (12) meses, sin que ello signifique un reajuste de las cuotas restantes en los términos establecidos en el literal anterior. Tanto la CANCELACION, como el PREPAGO, están sujetas a un cobro por penalidad equivalente al 3% del saldo que arroje la correspondiente pre-liquidación. El PAGO ANTICIPADO no está sujeto a penalidad alguna. 5 Asimismo, ha quedado acreditado que el 12 de diciembre de 2002, el Banco cobró al señor García US$ 822,56 como penalidad por cancelación anticipada 6. Al respecto, la disposición contractual que establece que "Tanto la CANCELACION, como el PREPAGO, están sujetas a un cobro por penalidad equivalente al 3% del saldo que arroje la correspondiente pre-liquidación", desnaturaliza el derecho de los consumidores a efectuar pagos anticipados de sus deudas, pues intenta recuperar parcialmente los intereses dejados de cobrar por la cancelación anticipada del crédito, neutralizando los efectos del referido derecho y, en consecuencia, despojándolo de contenido. 5 A fojas 13 y 13 vuelta del expediente. Subrayado añadido. 6 Comprobante a fojas 21 del expediente. Estado de cuenta a fojas 22 del expediente. 6/11
7 Esta Sala, tal como se señalara líneas arriba, no puede convalidar la desnaturalización del derecho de los consumidores a realizar pagos anticipados en forma total o parcial reconocido por el literal g) del artículo 5 de la Ley de Protección al Consumidor, el cual no es de libre disposición y regula las relaciones entre los particulares. En tal sentido, el intento del Banco de revertir los efectos del derecho del señor García a efectuar un pago anticipado de su deuda mediante el cobro de una penalidad por cancelación anticipada, constituye una vulneración del mencionado derecho y, a la vez, una infracción al deber de idoneidad de los proveedores establecido en el artículo 8 de la Ley de Protección al Consumidor, puesto que, un consumidor no esperaría que un proveedor de servicios bancarios pretendiera revertir los efectos naturales de un derecho legalmente establecido. En vista de lo anterior, ha quedado acreditado que el Banco no obró de manera idónea al requerir el pago de la penalidad por la cancelación anticipada del préstamo, toda vez que ello constituía una infracción al derecho del señor García a efectuar un pago anticipado, reconocido en el literal g) del artículo 5 de la Ley de Protección al Consumidor. Por tanto, corresponde revocar la Resolución N CPC que declaró infundada la denuncia presentada por el señor García en contra del Banco por infracción al artículo 8 de la Ley de Protección al Consumidor y, reformándola, declarar fundada dicha denuncia. Finalmente, la Sala aclara que, la desnaturalización del derecho de los consumidores a efectuar pagos anticipados constituye tanto una infracción al deber de idoneidad como una vulneración del mencionado derecho y, por tanto, en principio, el procedimiento administrativo sancionados puede ser instruido por la infracción al artículo 8 de la Ley de Protección al Consumidor, tal como ha sucedido en el presente caso. No obstante, en el futuro, las denuncias referidas a hechos similares deberán ser entendidas como denuncias relacionadas con la vulneración del literal g) del artículo 5 de la Ley de Protección al Consumidor, puesto que la infracción se verifica directamente sobre el derecho de los consumidores a efectuar pagos anticipados, infracción que provoca, a su vez, que el servicio brindado no sea idóneo. III.2. La imposición de medidas correctivas El artículo 42 de la Ley de Protección al Consumidor establece la facultad que tiene la Comisión para ordenar a los proveedores cualquier medida que tenga por finalidad revertir los efectos que la conducta infractora hubiera ocasionado, en los casos en que aquéllos hubieran infringido la Ley de Protección al Consumidor. 7/11
8 Al haberse probado en el presente caso la existencia de una infracción a la Ley de Protección al Consumidor por parte del Banco, consistente en una infracción al deber de idoneidad de los proveedores establecido en el artículo 8 de la Ley, debido a la vulneración del derecho de los consumidores a efectuar pagos anticipados, reconocido en el literal g) del artículo 5 de la Ley, mediante el cobro de US$ 822,56 al señor García como penalidad por cancelación anticipada, corresponde ordenar una medida correctiva que revierta los efectos de la conducta infractora. Esta finalidad de reversión de los efectos de la conducta infractora será cumplida mediante la devolución al señor García del monto indebidamente cobrado por el Banco más los correspondientes intereses, ya que ello permitirá que el señor García recupere, al momento de ejecutarse la medida correctiva, una suma con valor equivalente a aquel del cual fue privado indebidamente el 12 de diciembre de En consecuencia, corresponde ordenar al Banco, como medida correctiva, la devolución al señor García de US$ 822,56 más los correspondientes intereses. III.3. Graduación de la sanción Las sanciones de tipo administrativo tienen por principal objeto disuadir o desincentivar la realización de infracciones por parte de los administrados. El fin de las sanciones es, en último extremo, adecuar las conductas al cumplimiento de determinadas normas. Para lograr dicho objetivo, es preciso que la magnitud de las sanciones administrativas sea mayor o igual al beneficio esperado por los administrados por la comisión de las infracciones. De lo contrario, los administrados recibirían el mensaje de que, aún en caso que las conductas infractoras fuesen detectadas, el beneficio obtenido con la infracción será superior a la sanción administrativa, razón por la que podrían optar por cometer la infracción. Por ello, el artículo 230 de la Ley del Procedimiento Administrativo General, al desarrollar el principio de razonabilidad, señala que las autoridades deben prever que la comisión de la conducta sancionable no resulte más ventajosa para el infractor que cumplir las normas infringidas o asumir la sanción. Sin embargo, no en todos los casos será suficiente con fijar una sanción que sea mayor o igual al beneficio esperado por el infractor a partir de la transgresión de la norma. Deberá tenerse en cuenta también la posibilidad de detección de la infracción. 8/11
9 En efecto, en caso que la infracción sea difícil de detectar, al momento de decidir si lleva a cabo la conducta prohibida, el administrado puede considerar que, pese a que el beneficio esperado no superase a la sanción esperada, le conviene infringir la norma, pues no existe mayor probabilidad de ser detectado. Por ello, para desincentivar una infracción que difícilmente será detectada es necesario imponer una multa más elevada a los infractores, a efectos de que reciban el mensaje de que, si bien puede ser difícil que sean hallados responsables, en caso que ello ocurra, recibirán una sanción significativamente mayor. Ello, con el objeto que los agentes consideren los costos de la conducta y sean incentivados a desistir de llevarla a cabo. De tal modo, la multa deberá ser calculada en función al beneficio esperado dividido entre la probabilidad de detección. Ello garantiza que las sanciones administrativas tengan realmente un efecto disuasivo. Adicionalmente, debe tenerse en cuenta que, en la medida que el procedimiento por infracción a la Ley de Protección al Consumidor es de carácter especial, se rige por las normas específicas contenidas en el Decreto Legislativo N 716. Ello, sin perjuicio de que, por tratarse de un procedimiento de naturaleza sancionadora, las normas especiales deben ser interpretadas en concordancia con los principios generales que rigen este tipo de procedimientos. Al respecto, en el artículo 41 del Decreto Legislativo N 716 se establece que, al momento de aplicar y graduar la sanción, debe atenderse a la intencionalidad del sujeto activo de la infracción, al daño resultante de la misma, a los beneficios obtenidos por el proveedor por razón del hecho infractor y a la reincidencia o reiterancia del proveedor. En el presente caso, el señor García fue perjudicado al haber sido privado indebidamente por el Banco de la suma de US$ 822,56 desde el 12 de diciembre de 2002 y, por la negativa del Banco a devolver dicha suma, lo cual motivó el inicio del presente procedimiento. Cabe señalar que el Banco no tuvo en ningún momento la intención de cumplir con su obligación como proveedor y devolver la suma de dinero indebidamente cobrada como penalidad por cancelación anticipada de la deuda del señor García, puesto que pretendía utilizar la cláusula penal establecida en el contrato como un mecanismo para revertir los efectos del derecho de los consumidores a efectuar pagos anticipados, a través del cobro de una penalidad que sirviera para recuperar parcialmente los intereses dejados de percibir por la cancelación anticipada del crédito. 9/11
10 Dado que los beneficios esperados por el Banco en el presente caso ascendían, precisamente, a los US$ 822,56 cobrados indebidamente al señor García y, considerando que la probabilidad de detección de la infracción por parte de esta autoridad administrativa era baja debido a su cobertura contractual -motivo por el cual la Sala ha tenido que recurrir a la jurisprudencia del Tribunal Constitucional sobre el deber especial de protección en casos de contratación masiva-, en aplicación del artículo 41 de la Ley de Protección al Consumidor y del principio de razonabilidad de la potestad sancionadora administrativa contenido en el artículo de la Ley del Procedimiento Administrativo General, corresponde imponer al Banco una sanción de multa ascendente a dos (2) Unidades Impositivas Tributarias. III.4. El pago de las costas y costos del procedimiento En su denuncia, el señor García solicitó a la Comisión que ordene al Banco el pago de las costas y costos del procedimiento. En la medida que en este caso se ha acreditado que el Banco infringió la Ley de Protección al Consumidor, de conformidad con lo establecido por el artículo 7 de la Ley sobre Facultades, Normas y Organización del INDECOPI 7, corresponde ordenar al Banco que asuma el pago de las costas y costos incurridos por el señor García durante la tramitación de este procedimiento. IV. RESOLUCIÓN DE LA SALA PRIMERO: revocar la Resolución N CPC que declaró infundada la denuncia presentada por el señor Domingo García Belaúnde en contra del Banco de Crédito del Perú y, reformándola, declarar fundada dicha denuncia por infracción al artículo 8 de la Ley de Protección al Consumidor. SEGUNDO: ordenar al Banco de Crédito del Perú, como medida correctiva, la devolución al señor Domingo García Belaúnde de los US$ 822,56 cobrados indebidamente como penalidad por cancelación anticipada, más los correspondientes intereses. TERCERO: sancionar al Banco de Crédito del Perú con una multa ascendente a dos (2) Unidades Impositivas Tributarias. 7 Ley sobre Facultades, Normas y Organización del Indecopi. Artículo 7.- En cualquier procedimiento contencioso seguido ante el Indecopi, la Comisión u Oficina competente, además de imponer la sanción que corresponda, podrá ordenar que el infractor asuma el pago de las costas y costos del proceso en que haya incurrido el denunciante o el Indecopi. En caso de incumplimiento de la orden de pago de costas y costos del proceso, cualquier Comisión u Oficina del Indecopi podrá aplicar las multas previstas en el inciso b) del artículo 38 del Decreto Legislativo Nº /11
11 CUARTO: ordenar al Banco de Crédito del Perú que asuma el pago de las costas y costos incurridos por el señor Domingo García Belaúnde durante la tramitación de este procedimiento. Con la intervención de los señores vocales: Juan Francisco Rojas Leo, Julio Durand Carrión, Luis Bruno Seminario De Marzi y Lorenzo Antonio Zolezzi Ibárcena. JUAN FRANCISCO ROJAS LEO Presidente 11/11
SANCIÓN: 2UIT. Lima, 26 de julio de 2005 I. ANTECEDENTES
PROCEDENCIA : COMISIÓN DE PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR (LA COMISIÓN) DENUNCIANTE : EXDECCO E.I.R.L. (EXDECCO) DENUNCIADO : RIMAC INTERNACIONAL COMPAÑÍA DE SEGUROS 1 (RIMAC) MATERIA : PROTECCIÓN AL CONSUMIDOR
Resumen. I. Introducción
CONTRATO DE CONSUMO: CLÁUSULA ABUSIVA MARÍA DEL CARMEN ARANA Resumen El presente artículo se ocupa de la defensa de los derechos de los consumidores en el contrato de consumo y el papel que cumple el Estado

References: Resolución 
 artículo 8
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 8
 artículo 65
 artículo 8
 Artículo 8
 artículo 5
 artículo 51
 Artículo 5
 artículo 65
 artículo 103
 Artículo 51
 artículo 5
 artículo 5
 artículo 5
 artículo 65
 artículo 5
 artículo 8
 artículo 5
 Resolución 
 artículo 8
 artículo 8
 artículo 5
 artículo 42
 artículo 8
 artículo 5
 artículo 230
 artículo 41
 artículo 41
 artículo 7
 RESOLUCIÓN 
 Resolución 
 artículo 8
 Artículo 7
 artículo 38