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Timestamp: 2019-02-17 10:07:36+00:00

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﻿ Sentencia 41954 de febrero 7 de 2012
SENTENCIA 41954 DE 07 DE FEBRERO DE 2012
CONTENIDO:SUSTITUCIÓN DE EMPLEADOR. NO BASTA CON QUE EL MINISTERIO O QUE EN LA ESCRITURA PÚBLICA EN LA QUE UNA EMPRESA COMPRA A OTRA ESTABLEZCA QUE HAY SUSTITUCIÓN DEL EMPLEADOR PARA QUE ESTE FENÓMENO SE DE. PARA QUE SE DE EN FORMA EFECTIVA LA SUSTITUCIÓN, DEBE HABER ADEMÁS CONTINUIDAD EN LA PRESTACIÓN PERSONAL DEL SERVICIO POR PARTE DEL TRABAJADOR. ASÍ AUNQUE EL NUEVO EMPLEADOR ASUMA LA CARGA DE LA JUBILACIÓN DE TRABAJADORES QUE DEJARON DE TRABAJAR ANTES DE LA COMPRA DE LA EMPRESA NO HAY SUSTITUCIÓN DE EMPLEADOR CON RESPECTO DE LOS TRABAJADORES QUE YA SE HABÍAN JUBILADO, PRECISAMENTE POR NO ESTAR EN SERVICIO ACTIVO.
TEMAS ESPECÍFICOS:SUSTITUCIÓN DEL EMPLEADOR
Sentencia 41954 de febrero 7 de 2012
Radicación 41954
Decide la Corte el recurso de casación interpuesto por el apoderado de Benigno Cantillo Ospino, Juvenal Barragán Simanca, Flora María Celin de Beltrán, Rubén Carreño Becerra, Gonzalo Aparicio Aparicio, Teresa Cining de Ríos, Cristina Castro, Héctor Manuel Chiquillo Ravelo, Luis Monsalve Rueda, Manuel Rufino Canchila Arrieta, Laura María Mahecha de Puerta, Víctor Esteban Sánchez Pérez, Máxima Montealegre de Mármol, Prudencio Escobar Mora, Eugenia Lucila Santiz de Pineda, Francisco Mamerto Almendrales Acuña, Sara Moreno de Castro, Juan José Arias Miranda, Luis Alfonso Toro, María Acosta de Ruiz, Carlos Emiro Collantes Arango, Manuel Vicente Dávila Mejía, Ana Euda Gómez viuda de Castillejo, Rosaura Díaz de Vargas, José Antonio Mendoza Barbosa, María Villalobos Bayona, Arealdo Castro Rey, Pedro Vanegas Castro, Manuel Enrique Miranda Mejía, Juan María Díaz, Andrés Alvarado, Francisco Antonio Ospina Zapata, Jesús María Serrano Quintero, Paulina Pérez Viuda de Herrera, Milciades Antonio Carballido, Hernando Rodríguez Rueda, Josefina Ramos de Barba, María Celina Chinchilla de Chinchilla, Bonifacio García García, Eduardo Gordon Menco, Pedro Guerra Peña, Nieves de Praga Charry Jiménez, Elida Sarmiento y Ana Jesús Plata de Henao, contra la sentencia proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, el 31 de marzo de 2009, en el juicio que le promovieron a la Empresa Colombiana de Petróleos, Ecopetrol, en donde fue llamada a integrar el contradictorio la empresa Explotaciones Cóndor S.A. - En liquidación.
Los anteriormente mencionados llamaron a juicio a la Empresa Colombiana de Petróleos, Ecopetrol, con el fin de que, previa declaración de que hubo sustitución patronal entre la empresa Shell Cóndor S.A. y la demandada, se le condene a reajustar sus mesadas pensionales y demás beneficios y derechos laborales y pensionales; a pagar conforme a la ley la seguridad social que les corresponde; la sanción moratoria por no cancelar lo anteriormente solicitado; pagar las sumas que resulten de la indexación de lo anterior; lo ultra y extra petita.
Fundamentaron sus peticiones, básicamente, en que fueron trabajadores activos de la empresa Shell Cóndor S.A. hasta la época de los sesentas en que fueron pensionados por ésta; algunos fallecieron y los sustituyen sus familiares; el 16 de junio de 1974 Ecopetrol compró la totalidad de las acciones de la empresa Shell Cóndor S.A.; el Ministerio de Trabajo aprobó la fusión del Sindicato de Trabajadores de la Shell Cóndor S.A. a la Unión Sindical Obrera (USO), con base en la sustitución patronal que se derivó de la anterior negociación; desde la negociación entre las dos entidades Ecopetrol ha venido cancelando las mesadas pensionales en forma oportuna; Ecopetrol ha venido prestando el servicio de salud a los hijos y esposas de los pensionados; por la figura de la sustitución patronal los pensionados de Shell Cóndor S.A. deben gozar de los mismos beneficios y derechos que han cobijado y gozan los pensionados de Ecopetrol; que han reclamado a Ecopetrol lo pedido en esta demanda pero se ha negado.
Al dar respuesta a la demanda (fls. 249-254), la accionada se opuso a las pretensiones y, en cuanto a los hechos, solo reconoció que los actores fueron pensionados por la Shell Cóndor S.A. Lo demás dijo que no era cierto. En su defensa propuso las excepciones de fondo que denominó: carencia de derecho, inexistencia de los derechos, cobro de lo no debido, prescripción y buena fe.
Dentro de la primera audiencia de trámite (fl. 307) el juzgado de conocimiento ordenó integrar el litisconsorcio necesario con la empresa Explotaciones Cóndor S.A. - En liquidación.
Al dar respuesta a la demanda (fls. 315-319), la empresa Explotaciones Cóndor S.A. - En liquidación se opuso a las pretensiones y, en cuanto a los hechos, reconoció como ciertos que Shell Cóndor S.A. pensionó a los actores; que Ecopetrol compró todas las acciones de ésta y es quien paga actualmente las pensiones; que los actores han reclamado a Ecopetrol lo pedido en la demanda. Como excepciones de fondo propuso: prescripción, pago, buena fe e inexistencia de la sustitución pensional.
El Juzgado Diecinueve Laboral del Circuito de Bogotá, al que correspondió el trámite de la primera instancia, mediante fallo del 406-417 (fls. 406-417), absolvió a las demandadas de todas las pretensiones de los actores.
Al conocer, por apelación interpuesta por la parte actora, el Tribunal Superior de Bogotá, mediante fallo del 31 de marzo de 2009, confirmó el del a quo.
En lo que interesa al recurso extraordinario, el tribunal consideró como fundamento de su decisión, que, aunque estaba demostrada una relación laboral entre los demandantes y la sociedad Shell Cóndor S.A. y la compra por Ecopetrol de dicha empresa, no existía prueba de la que pudiera inferirse que operó la sustitución patronal reclamada por la recurrente; que no logró demostrarse la continuación de la prestación de los servicios por los demandantes, toda vez que la compra de las acciones de Shell Cóndor S.A. por Ecopetrol se produjo cuando ya aquéllos ostentaban la condición de pensionados, esto es, ya no eran trabajadores activos del antiguo empleador y, como lógica consecuencia, ninguna relación laboral siguió vigente, lo que se evidencia en el primer hecho de la demanda; que 14 años después de ostentar los demandante el estatus de pensionados se produjo la compra de las acciones; que no resultaba aplicable el respaldo jurisprudencial en que se apoyaban los demandantes, contenido en la sentencia del 25 de mayo de 1999, radicación 11803, porque en el sub judice no se había configurado la sustitución patronal.
Agregó el ad quem que, de aceptarse la configuración de una sustitución patronal, derivada de lo que al efecto dispone el inciso 3º del artículo 69 del Código Sustantivo del Trabajo, en cuanto establece responsabilidad del nuevo patrono frente a las pensiones de jubilación, tampoco, dijo, habría lugar a deducir condena por lo pretendido por los actores porque ello se hacía derivar de lo que, al respecto, preveían las convenciones colectivas de trabajo suscritas por Ecopetrol con su sindicato, las que, señaló, no se hacían extensivas a los ex trabajadores de la empresa Shell Cóndor S.A. y, menos aún, a sus pensionados, pues, arguyó, las convenciones colectivas solo son aplicables a los trabajadores que las suscriben a través de sus organizaciones sindicales, sin que exista prueba de haberse estipulado que tales prerrogativas también fueron extensivas a los jubilados de dicha empresa; que conforme a los artículos 488 del Código Sustantivo del Trabajo y 151 del Código Procesal Laboral, los créditos laborales prescriben en tres años, lo que resultaba aplicable al caso debatido, porque, dijo, mal podrían reivindicarse sumas derivadas de los distintos beneficios convencionales desde la década de los años 60, en la medida que los actores fueron trabajadores activos hasta ese año.
Por último, apoyó su estimación respecto a la prescripción de factores salariales, en jurisprudencia de esta Sala contenida en la sentencia del 15 de julio de 2003, radicación 19557, que transcribió parcialmente.
Pretende el recurrente que la Corte case totalmente la sentencia recurrida, para que, en sede de instancia, revoque la del a quo y, en su lugar, condene conforme a las pretensiones de la demanda inicial.
Acusa la sentencia recurrida de violar indirectamente, por aplicación indebida, los artículos 53 y 55 de la Constitución Nacional; 14, 21, 67, 68, 69, 70 y 467 del Código Sustantivo del Trabajo; 60 y 61 del Código Procesal Laboral y de la Seguridad Social; 174, 177 y 187 del Código de Procedimiento Civil.
Como pruebas no apreciadas por el tribunal, señala la escritura pública 5372 del 16 de julio de 1974; convención colectiva de trabajadores de Ecopetrol 1975 (fls. 67-214); Resolución 2899 del 18 de septiembre de 1974 (fls. 215-216); acta de acuerdo del 11 de julio de 1974 (fls. 206-219); testimonios de Rufo Ricardo Aguilera Rodríguez y Edgardo Martínez Guerrero.
Como errores de hecho en que incurrió el tribunal, aduce los siguientes:
“1) No dar por demostrado, estándolo, que la Empresa Colombiana de Petróleos, Ecopetrol, desde la fecha del 16 de julio de 1974, ha venido cancelando y pagando en forma oportuna y sin retraso a cada uno de los demandantes las mesadas pensionales a las que tienen derecho.
“2) No dar por demostrado, estándolo, que la empresa Explotaciones Cóndor S.A., no existía antes de la fecha, en que se concretó el negocio de compra de la Shell Cóndor S.A. por parte de Ecopetrol.
“3) No dar por demostrado, estándolo, que lo que concretó en la fecha 16 de julio de 1974, con la compra de Shell Cóndor S.A. hizo Ecopetrol, fue una sustitución patronal.
“4) No dar por demostrado estándolo, que a partir de la fecha del 16 de julio de 1974, Ecopetrol por la sustitución patronal, siguió pagando los pensionados que tenía Shell Cóndor S.A. y acogió a los trabajadores activos que tenía la empresa que compraba”.
En la demostración se refiere el censor al contenido de la escritura pública 5372 y señala que con dicho documento se produjo una verdadera sustitución patronal entre Ecopetrol y Shell, y que, al dejarla de analizar el tribunal, no dio por probado que, aunque el nexo primigenio de los actores con Shell había fenecido antes de la enajenación de la empresa, la pensión otorgada por el primer empleador, era exigible al segundo, con base en el artículo 69 del Código Sustantivo del Trabajo, además que tampoco dio por probado que, en tratándose de la sustitución de empleador, las pensiones tienen una regulación especial, tal como, dice, lo había sostenido esta corporación en sentencia del 25 de septiembre de 1999, que no identifica pero transcribe parcialmente.
Agrega que, conforme al anterior negocio, Ecopetrol empezó a pagar directamente a los pensionados de la empresa Shell, lo que, dice, se probó con los documentos allegados y con el testimonio de Rufo Ricardo Aguilera Rodríguez, que sin embargo no apreció el ad quem, por lo que incurrió en error de hecho; que, igualmente, se demostró que en la convención colectiva vigente para el año de 1975, las partes pactaron en el artículo 8º que “Los trabajadores permanentes de los campos de Casabe, Cantagallo y Cristalina, son trabajadores de la Empresa Colombiana de Petróleos, Ecopetrol, lo que deberá constar en los respectivos contratos individuales de trabajo”, campos de explotación que había comprado Ecopetrol a Shell, lo que no apreció el ad quem, y con lo que se demostraba que los trabajadores de ésta habían sido cobijados por aquella con los negociación del 16 de julio de 1974; que, igualmente, en el acta extra convencional del 11 de abril de 1975, se puede leer: “Tiempo de servicio de Shell Cóndor S.A. Los trabajadores que habiendo laborado para Shell Cóndor S.A., por más de cinco (5) años, que al momento de la sustitución de patronos se encontraban laborando para Ecopetrol y que estén en la nómina de trabajadores de esta Empresa a la firma de la preste acta, se les computará el tiempo de servicio en Shell Cóndor S.A., para efectos de jubilación”; que en la convención colectiva vigente en 1975 las partes estuvieron de acuerdo y aceptaron, el sentido legal de la negociación de que da cuenta la escritura 5372, pues, afirma, se trata de una sustitución patronal y Ecopetrol adquirió la calidad de nuevo empleador; que al ser cobijados los trabajadores de Shell por Ecopetrol, a petición de los mismos, el Ministerio de Trabajo expidió la Resolución 2899 del 18 de septiembre de 1974, en la cual se hablaba de sustitución patronal; que tampoco apreció el tribunal el acta de acuerdo del 11 de julio de 1974, en la cual se pactó que “Los trabajadores amparados por la actual convención de Shell Cóndor S.A., se considerarán para los fines legales como trabajadores de Ecopetrol…”.
Dice que el recurrente no ataca el fallo en ninguno de sus fragmentos; que no descompuso el pronunciamiento del tribunal que consideró y acogió lo considerado en el hecho primero de la demanda, en torno a que los demandantes fueron trabajadores activos de la demandada desde los años sesentas cuando fueron pensionados por Shell Cóndor; que las consideraciones del tribunal son inequívocas al estimar la improcedencia de la responsabilidad dispuesta en el artículo 69 del Código Sustantivo del Trabajo, dado que no hubo nuevo patrono, pues la actuación de Ecopetrol con los nuevos pensionados fue administrar simplemente la nómina de las pensiones; que uno de los requisitos de la sustitución pensional está en la continuidad de la prestación del servicio, situación que no se da en el presente caso.
El sustento de la decisión recurrida, en cuanto a la sustitución patronal alegada por los demandantes, estribó esencialmente en que, no obstante estaba demostrada la relación laboral de los actores con la Shell y que Ecopetrol había comprado dicha empresa, no había operado la sustitución patronal alegada, pues no aparecía demostrada la continuación de la prestación de servicios por parte de aquéllos, toda vez que, cuando se dio la operación, éstos no eran trabajadores activos del antiguo empleador por encontrarse pensionados; y, de aceptarse esta figura conforme a lo establecido en el inciso 3º del artículo 69 del Código Sustantivo del Trabajo, tampoco habría lugar a condenar porque las convenciones de Ecopetrol no se hacían extensivas a los ex trabajadores de Shell y, menos, a sus pensionados y las partes así no lo habían acordado.
Desde un punto eminentemente fáctico, por el que se encamina la acusación, no ataca el censor la inferencia del tribunal según la cual no se dio la sustitución patronal porque no hubo continuidad en la prestación del servicio por parte de los actores. Frente a ello lo que aduce la censura es la aplicación del inciso tercero del artículo 69 del Código Sustantivo del Trabajo, lo que traslada el ataque al plano jurídico, totalmente ajeno a la vía indirecta por la que se endereza el cargo.
Por la vía indirecta no puede el censor atacar otra cosa diferente que los supuestos fácticos de la decisión, en este caso, el de la falta de continuidad del servicio por parte de los actores frente al nuevo empleador, que consideró el tribunal, de acuerdo a las normas legales, era elemento esencial para que operara la sustitución deprecada. Si, en concepto del recurrente, tal supuesto no era necesario en el caso del inciso tercero del artículo 69 del Código Sustantivo del Trabajo, ha debido enderezar el ataque por la vía directa aduciendo la violación de las normas sustantivas involucradas.
Ahora bien, el hecho de que en la escritura pública por medio de la cual Ecopetrol compró las acciones de la Shell Cóndor se hubiere hablado de la sustitución patronal y así lo haya considerado el Ministerio de Trabajo en la resolución que menciona la censura o que la entidad demandada haya continuado pagando las mesadas pensionales de los demandantes, en nada desvirtúa el soporte de la decisión de que, frente a los actores, no se dio la sustitución pensional por no ser trabajadores activos del antiguo empleador en el momento de la sustitución, pues, a lo sumo, lo que cabe inferir con tales documentos, dentro del panorama jurídico que observó el tribunal, que no se cuestiona, es que tal sustitución patronal operó pero frente a los trabajadores activos en ese momento.
Es claro entonces que mientras el recurrente no controvierta el sustento jurídico de la decisión de que, para que opere la sustitución patronal, conforme a la ley, en todos los casos es necesario acreditar la continuidad de los contratos de trabajo, no puede salir avante la acusación en la forma que está planteada.
De otro lado, tampoco sale airosa la acusación respecto al otro argumento de refuerzo de la decisión recurrida, según el cual las convenciones colectivas suscritas por Ecopetrol no resultaban extensibles a los pensionados de Shell Cóndor y no existía prueba de haberse estipulado algo en tal sentido, pues las normas convencionales y extra convencionales a que se refiere la censura hablan es de los trabajadores activos de Shell Cóndor y no de sus pensionados, que es lo que echó de menos el ad quem.
Por último, la prueba testimonial no es calificada en casación por lo que no puede ser analizada por la Corte, sino se demuestra la existencia de un error de hecho respecto de una prueba que si lo sea, lo que no ocurre en este cargo.
Acusa la sentencia recurrida de violar directamente, por aplicación indebida, el artículo 151 del Código Procesal del Trabajo y de la Seguridad Social, violación medio que, dice, condujo a la aplicación indebida del artículo 488 del Código Sustantivo del Trabajo.
En la demostración, sostiene el censor que el tribunal con la aplicación indebida que hizo del artículo 151 del Código Procesal del Trabajo, incurrió, a su vez, en la aplicación indebida del artículo 488 del Código Sustantivo del Trabajo; que si no hubiese aplicado indebidamente el artículo 488, habría llegado a la conclusión que la acción de declaración de la sustitución patronal no había prescrito y hubiera condenado a Ecopetrol, y en relación con las demás pretensiones dicha prescripción solo operaría desde los últimos tres años.
Dice que la presunta sustitución patronal se efectuó en 1974 y la calidad de pensionados de los actores data de la década de los sesentas, fundamentación que, dice, rompe con una de las finalidades de la prescripción cual es la seguridad y la paz jurídica entre las partes.
No obstante que son convencionales los derechos cuyo reconocimiento persiguen los actores, no denuncia la censura la violación de los artículos 467 y 476 del Código Sustantivo del Trabajo, que son las normas sustanciales que reconocen valor legal a las convenciones colectivas de trabajo.
Además, no es suficiente a la censura afirmar que el tribunal aplicó indebidamente las normas señaladas, como lo hace escuetamente en la demostración de la acusación, sino que es necesario que le indique a la Corte cómo y por qué se dio dicha infracción de la ley.
Así mismo, la decisión del tribunal en este aspecto del fallo estuvo soportada en que mal podrían reivindicarse sumas derivadas de los distintos beneficios convencionales desde la década de los años 60, en la medida que los actores fueron trabajadores activos hasta ese año, por lo que en este escenario fáctico, que no se discute por la censura, no resulta una aplicación indebida de las normas señaladas, en tanto ellas previenen una prescripción de los derechos laborales de tres años.
Las costas en el recurso extraordinario estarán a cargo de la parte recurrente. Como agencias en derecho se fija la suma de tres millones mil pesos moneda corriente ($ 3.000.000.00).
En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, NO CASA la sentencia dictada el 31 de marzo de 2009 por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, dentro del juicio ordinario laboral seguido por Benigno Cantillo Ospino, Juvenal Barragán Simanca, Flora María Celin De Beltrán, Rubén Carreño Becerra, Gonzalo Aparicio Aparicio, Teresa Cining de Ríos, Cristina Castro, Héctor Manuel Chiquillo Ravelo, Luís Monsalve Rueda, Manuel Rufino Canchila Arrieta, Laura María Mahecha de Puerta, Víctor Esteban Sánchez Pérez, Máxima Montealegre de Mármol, Prudencio Escobar Mora, Eugenia Lucila Santiz De Pineda, Francisco Mamerto Almendrales Acuña, Sara Moreno de Castro, Juan José Arias Miranda, Luis Alfonso Toro, María Acosta de Ruiz, Carlos Emiro Collantes Arango, Manuel Vicente Dávila Mejía, Ana Euda Gómez viuda de Castillejo, Rosaura Díaz De Vargas, José Antonio Mendoza Barbosa, María Villalobos Bayona, Arealdo Castro Rey, Pedro Vanegas Castro, Manuel Enrique Miranda Mejía, Juan María Díaz, Andrés Alvarado, Francisco Antonio Ospina Zapata, Jesús María Serrano Quintero, Paulina Pérez Viuda de Herrera, Milciades Antonio Carballido, Hernando Rodríguez Rueda, Josefina Ramos de Barba, María Celina Chinchilla de Chinchilla, Bonifacio García García, Eduardo Gordon Menco, Pedro Guerra Peña, Nieves de Praga Charry Jiménez, Elida Sarmiento y Ana Jesús Plata de Henao contra la Empresa Colombiana de Petróleos —Ecopetrol, en donde fue llamada a integrar el contradictorio la empresa Explotaciones Cóndor S.A. - En liquidación.
Costas en el recurso extraordinario a cargo de la parte recurrente. Como agencias en derecho se fija la suma de tres millones mil pesos moneda corriente ($ 3.000.000.00).
Magistrados: Francisco Javier Ricaurte Gómez—Jorge Mauricio Burgos Ruíz—Elsy del Pilar Cuello Calderón—Rigoberto Echeverri Bueno—Luis Gabriel Miranda Buelvas—Carlos Ernesto Molina Monsalve—Camilo Tarquino Gallego.

References: artículo 69
 Resolución 
 artículo 69
 artículo 8
 Resolución 
 artículo 69
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 resolución 
 artículo 151
 artículo 488
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