Source: http://sonnuestroshijos.blogspot.com.es/2011/
Timestamp: 2017-06-22 18:24:11+00:00

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Son Nuestros Hijos: 2011
De la fiebre y otras cosas
Esta noche mi hijo ha tenido fiebre.A la 1 de la madrugada despertó llorando. Su cuerpo ardía. Lo envolví en mis brazos y se me aferró al cuello, enterrando su cara en mi pecho. Mi marido preparaba compresas mojadas y la jeringa con el paracetamol. ¡Le gusta tampoco al niño tomar medicinas que hay que engañarlo!A ratos se adormecía y parecía relajarse pero volvía a gemir, a agitarse de nuevo, y sus ojos nos miraban pidiendo ayuda. Al final, pasadas las cinco de la mañana, acabo bajando la fiebre y se quedó dormido en su cuna.A las 6 ha sonado el despertador y tras ducharme he salido hacia el trabajo.Ahora, de nuevo en casa, con el niño durmiendo la siesta (parece que está mejor, gracias por la preocupación) el cansancio se nota más y para dedicar la mente a otras ideas me siento a leer la prensa. Nada ha cambiado respecto a otros días. Las noticias económicas lo inundan todo. La promesa de mejoría no acaba de ser real y, en medio de todo eso, descubro que hay gente que sigue empeñada en destruir mi familia.Desean anular mi matrimonio. Desean decir al mundo que no tengo derecho a tener un hijo. A tenerlo y a que viva con sus padres: dos hombres.Y, como hace casi siete años, esgrimen razones de peso. La primera y fundamental es que el matrimonio siempre ha sido igual a lo largo de los siglos. Es la unión entre un hombre y una mujer y siempre ha sido igual. Siempre ha sido así.¿Siempre?Leo en el Diccionario de autoridades de 1732 que matrimonio es un “contrato de derecho natural, que se celebra entre hombre y mugér, por mutuo consentimiento externo, dando el uno al otro potestad sobre el cuerpo, en perpétua y conforme unión de voluntades, el qual elevado a Sacramento y celebrado entre bautizados, se hace del todo indisoluble, en llegando a consumarle”Así era considerado el matrimonio hace algo menos de 300 años. De esta definición, en la actualidad se pretende hacer valer solo la parte de “unión entre hombre y mugér”. El resto no interesa a los “defensores del matrimonio”, muchos de ellos casados en segundas o terceras nupcias, con familias hechas, rehechas y reconstituidas, y que tendrían problemas para insistir en la definición anterior, pues ya no es perpetuo, indisoluble, sacramental y, que se sepa, no hace falta estar bautizado para casarse.Imagino que por eso actualmente la RAE lo define como “Unión de hombre y mujer concertada mediante determinados ritos o formalidades legales”.Algo ha cambiado drásticamente en la definición: ritos y formalidades legales. Eso es lo que da sentido al matrimonio actual. Ritos y formalidades legales, definidas por la sociedad en que se realiza y que es evidente que se pueden cambiar. Que se han cambiado.La mujer ya no es propiedad del marido ni tiene que estar en casa con la pata quebrada, esperando un permiso escrito para poder trabajar. Ha cambiado lo que era la esencia del matrimonio no hace muchos años, la sumisión de la mujer, un ser inferior al hombre que era superior, masculino y dominante. Del crimen pasional se ha pasado a violencia de género.Ahora, y alegando la tradición, se pretende que el matrimonio no siga evolucionando y ya no solo se deje de lado la subordinación de un sexo a otro, si no que se llegue a la situación natural (sí, natural) de la igualdad de los sexos para celebrar los “ritos y formalidades legales”.Las sociedades humanas están en continuo cambio. Los inmovilismos siempre han estado presentes y siempre lo estarán. Pero serán superados. ¿O acaso una orientación sexual determinada es motivo suficiente para que una persona pueda formar una familia cuándo quiera, cómo quiera y con quién quiera mientras que otra persona con otra orientación no puede tener este derecho? ¿Dónde quedaría si no, roto y perdido, aquello de "Todos los seres humanos nacen libres e iguales …"?Intentarán quitarme mis derechos. Tal vez incluso lo logren, pero jamás destruirán mi familia. Una familia que los inmovilistas son incapaces de defender de verdad por que no está en su esencia la defensa de la familia. Lo que defienden son sus ideas personales y sus aún más personales miedos.No bajaré la cabeza. No podrán quitarme ni mi honor ni la grandeza de la familia que he creado con esfuerzo. Con mucho mas esfuerzo del que los “defensores” de esa familia, que dicen está creada para la reproducción (¿¿?¿), ponen en formar la suya propia.Me levanto y voy a la cuna. Mi hijo duerme con una sonrisa en su cara hermosa. Creo que lo peor ha pasado y la fiebre se aleja de nosotros. Eso es lo que de verdad me preocupa.Duerme, hijo, duerme, tus padres velan por ti.
Historias de nuestras familias
Publicamos las reflexiones veraniegas de una familia de la plataforma SNH
Hace unas semanas, a primeros de septiembre, nos fuimos de vacaciones a la costa. Buscamos un hotel cercano a la playa para estar cómodos con nuestro hijo. Ya ha cumplido un año y corretea por todos lados con ganas de comerse el mundo. La casualidad hizo que, sin proponérnoslo, acabáramos en uno de esos hoteles lleno de niños. Niños de todas las edades, de todos los tamaños, de todas las ganas de jugar. Los niños captan la atención y lo mismo que a nuestro hijo la gente le decía cosas, nosotros mirábamos y hablábamos sobre otros niños. Así trabamos una cierta relación con otras familias, comenzando por el intercambio de los clásico “Qué tal come”, “Duerme bien”, etc.
Una mañana casi al final de nuestra estancia, mientras desayunábamos, coincidimos en la misma zona del comedor las familias que más relación teníamos. A nuestra derecha se sentaba Alejandro con sus padres. Alejandro tiene unos increíbles ojos negros y trasmite una sensación de fuerza y viveza tremenda a sus nueve meses de vida. Su piel oscura brillaba en sus rollizos brazos. Pugnaba porque su padre le diese parte del churro que comía. Alejandro había sido adoptado cuando tenia 4 meses, tras largos años de espera, casi de desespera. Pero ahora estaba aquí, gateando sobre la tripa de su padre en busca de comida. Llamaba la atención lo mucho que se parecían padre e hijo, pese a la diferencia de color. Y la cara de embeleso y orgullo de su madre.
A nuestra izquierda se sentaba Lucia, la mas pequeña de todos. Para su padre era su segundo matrimonio y ya tenía un hijo de 11 años. Nada mas casarse decidieron que querían un hijo y 10 meses después nacía su niña. Lucia es pequeña, revoltosa, peleona y requiere continua atención. Sus padres desayunan con ella en brazos, pasándola de uno a otro, hablándole y haciendo que sonría.
Un poco más allá estaba Ana. Su madre nos contó los largos años de estudio por esterilidad, las pruebas, los diversos tratamientos, los viajes en busca de algo nuevo, de otro médico, de otra posibilidad. Y al final cuando ya estaban casi apunto de tirar la toalla se produjo el milagro y nació una niña con los ojos azules mas bonitos que se puedan ver. Su madre repite, con toda convicción, que son unos privilegiados. Todo lo pasado ha quedado eclipsado por la mirada de su hija.
Y nosotros, con nuestro hijo nacido por gestación subrogada, el único tratamiento de reproducción que existe para una infertilidad funcional como la que representa una pareja homosexual masculina.
El día era radiante y yo miraba a nuestras familias, cada una con su propia historia, diferentes, pero a la vez increíblemente iguales bajo el sol de Almería. Y miraba a los niños y fui muy consciente de una cosa: aquellos niños ERAN nuestros hijos.
Y lo eran no por ADN, no por biología, ni siquiera por el hecho de parirlos o no. Lo eran por que sus padres habíamos decidido que estuvieran aquí, que formaran nuestra familia. Lo eran por que había sido nuestra voluntad lo que marcaba la diferencia, lo que los había traído al aquí y al ahora.
Cualquiera de los que allí estábamos, cualquiera, podría haber tomado otra decisión. Siento vértigo cuando pienso qué habría pasado si, el día que decidimos poner todos los medios posibles para tener un hijo, hubiésemos tomado la decisión contraria. En ese caso nuestro pequeño no habría existido y jamás el mundo habría conocido su sonrisa.
…Y en esa línea de pensamiento: Qué habría pasado si los padres de Ana hubiesen tirado la toalla meses antes, o los de Alejandro no lo hubiesen querido o los de Lucia hubiesen pensado que para qué tener un hijo…
Se que habrá personas que seguirán pensando que solo son hijos de uno, “hijos propios”, cierto tipo de niños, pero aquel día confirme una vez más, con la claridad que da el sol limpio de la mañana, qué es lo que define ser padres: la voluntad, el deseo.
Nuestro hijo lo es porque decidimos que naciera, porque peleamos todo lo que hubo que pelear hasta lograr que naciera. Lo es porque sin esa decisión consciente, sin ese deseo tremendo de tenerlo, sin esa voluntad decidida de ser padres, sin eso, él jamás habría nacido. Exactamente igual que otros niños. Digan lo que puedan decir otras gentes, son nuestros hijos.
El calor iba apretando y poco a poco nos fuimos separando, saliendo del comedor hacía la playa. Familias diferentes, constituidas de formas diversas, rehechas, peleadas, pero en realidad solo eso: familias.
Publicamos la carta abierta a Mariano Rajoy de una familia de SNH
Le escribo en vísperas de las próximas elecciones generales para hacerle llegar mis inquietudes como ciudadano español. Estoy casado, tengo dos hijas y soy emprendedor, trabajo en la empresa que creé con mi socio hace unos años. A pesar de la profunda crisis económica que estamos viviendo, mantenemos casi 100 puestos de trabajo altamente cualificados y exportamos servicios científicos a Estados Unidos y resto de Europa.
Sin embargo, no son ni mi empresa ni la economía la mayor de mis preocupaciones, sino mi familia. Su partido tiene un recurso interpuesto ante el Tribunal Constitucional contra la institución que da soporte legal a mi familia. Entenderá que mi marido y yo veamos el futuro con mucha preocupación ante la posibilidad de que usted gane las próximas elecciones.
Recientemente su homólogo político en el Reino Unido declaraba su apoyo al matrimonio entre personas del mismo sexo. No entendemos cómo usted sigue eludiendo sistemáticamente todas las preguntas que se le hacen sobre este tema. No entendemos cómo nuestra familia puede causar división social y mucho menos amenazar la existencia de otras familias, tal y como argumenta su partido.
La familia es uno de los pilares de la sociedad, y la regulación jurídica de nuestras familias es fundamental para nosotros. Como votantes, le exigimos que nos aclare cual es su postura, como ciudadanos queremos saber si va a gobernar para nosotros. Y como personas, nos gustaría que se pusiera en nuestro lugar: Intente decirle a su hija que el matrimonio de sus padres está amenazado, intente explicarle que hay gente que piensa que ustedes no deberían ser sus padres. ¿Suena ridículo verdad?
Viajo mucho al extranjero por trabajo y saco con orgullo mi pasaporte español cada vez que cruzo una frontera. Soy ciudadano de un país que es líder mundial en los derechos de personas LGTB. Espero que no consiga usted que mi orgullo se convierta en vergüenza.
La paternidad por gestación subrogada (Página Abierta, 215, julio-agosto de 2011).
Intervención de Antonio Vila-Coro, miembro de “Son nuestros hijos. Plataforma de apoyo a Familias Homoparentales que acceden a la paternidad mediante Gestación Subrogada”, en la sesión “Derechos reproductivos en diferentes modelos de familias” vinculada a los actos por el pasado 28-J. Junto a él intervino Carmen G. Hernández, de la Plataforma por la Defensa de los Derechos Reproductivos de las Lesbianas en la Sanidad Pública (1).
Hemos accedido a la paternidad a través de gestación subrogada y hemos constituido esta Plataforma para reivindicar nuestros derechos, por lo que creemos que es una injusticia muy grande: que a nuestros hijos se les haya denegado la ciudadanía española. No estamos hablando de una prestación o de un derecho a acceder a un servicio público, sino de la propia ciudadanía española. Cuando hemos acudido a los consulados españoles en el extranjero, los cónsules, que son los encargados de los registros consulares, nos han denegado los registros.
En primer lugar hay que explicar qué es la gestación subrogada, que no es más que una técnica de reproducción asistida. Algo muy desconocido en España. Hasta hora, a pesar de que ha sido una técnica utilizada por cientos, si no miles, de parejas heterosexuales, nadie la ha visibilizado. Estamos siendo nosotros los primeros en visibilizar esta realidad. Porque nosotros no podemos ocultar que hemos acudido a la técnica de reproducción asistida.
Es lo que vulgarmente se conoce como vientre de alquiler. Y digo vulgarmente porque siempre ponemos el mismo ejemplo. En los años ochenta, cuando empezó la fecundación in vitro, la gente se refería a los niños nacidos por esta técnica de fecundaciónin vitro como bebés probeta. Hoy en día nadie habla de bebés probeta. Hoy en día nadie dice “he tenido un bebé probeta”. Y lo mismo me gustaría que pasara en el futuro, que cuando la gente se refiera a nuestra manera de acceder a la paternidad, o a la maternidad, no diga que hemos alquilado un vientre, sino que hemos sido padres por gestación subrogada.
La gestación subrogada consiste en que una mujer accede a gestar al hijo de una pareja o de una familia, un hombre soltero, una mujer soltera, y digamos que por los trastornos sufridos durante ese proceso de gestación recibe una compensación económica, como pasa en muchos procesos médicos o como pasa en diferentes situaciones.
En el caso más típico, en las parejas homoparentales, las formadas por dos hombres, interviene una mujer donante, que es la que produce los ovocitos, y la técnica de fecundación in vitro. Se extraen los ovocitos del ovario de la mujer donante y esos ovocitos son fecundados con esperma de los hombres de la pareja homosexual. Se producen, entonces, embriones y esos embriones son transferidos al útero de una mujer que accede a gestarlos.
La práctica habitual, además, es que en parejas de dos hombres la mitad de los ovocitos se fecundan con el esperma de uno de los miembros de la pareja y la otra mitad con el esperma del otro miembro de la pareja. De tal manera que se transfieren dos embriones, uno de cada miembro de la pareja, con lo cual los dos hombres de la pareja participan en la técnica de reproducción asistida.
Y además decimos que lo que se subroga es la gestación. Frente a la expresión de “maternidad” subrogada, nosotros preferimos hablar de “gestación”, no de maternidad, porque la maternidad es un concepto a lo mejor más amplio que la gestación. De hecho, está técnica desafía lo que es el concepto tradicional de la palabra “madre”. Si uno puede dividir los diferentes papeles que una madre cumple en diferentes mujeres, puede decir que una madre en parte es una donante que aporta los ovocitos; o puede ser una mujer gestante, que es la que recibe los embriones y los gesta; o la figura tradicional de la nodriza o el ama de cría, que era aquella mujer que amamantaba al hijo de otra pareja, de otra familia; o incluso la cuidadora, que cuida a los niños mientras los padres trabajan; o la tutora, que es la madre legal del niño.
Digamos que desafiamos el concepto tradicional de madre porque mostramos claramente cómo el papel de madre se puede dividir entre diferentes mujeres. Y en nuestro caso, en definitiva, decimos que nuestros hijos no tienen madre. Lo que tienen es una donante, lo que tienen es una gestante, y lo que tienen es una persona que les cuida y dos padres. De la misma manera que las parejas de lesbianas, en muchas ocasiones, dicen que lo que sus hijos tienen son dos mamás. Y luego, aparte, tienen un donante de esperma que, según la Ley de Reproducción Asistida española, tiene que ser anónimo. Es necesario ahora detenerse en cuál es el marco legal de la gestación subrogada. En concreto en España y en California, que es uno de los sitios donde esta práctica de reproducción asistida es más común.
En España se aplica la Ley de Técnicas de Reproducción Asistida (LTRA). Esta ley basa toda su actuación en el latinazo “mater semper certa est”. Es decir, la madre es la que pare. Dicho de un modo más preciso, lo que establece la legislación española es que la filiación la determina el parto y una madre no puede renunciar a su filiación a favor de otra persona. Y esta imposibilidad de renunciar se establece por un artículo de la LTRA que lo que viene a decir es que los contratos de subrogación serán nulos. Es decir, no es algo ilegal en el sentido de que no solo pueda ser sancionado, simplemente es nulo. Tú lo puedes hacer, tú puedes llegar a un acuerdo con una mujer gestante, pero nunca vas a poder hacer valer ese acuerdo para que se respete la filiación que se acordara.
Sin embargo, en California el marco legal es el determinado por la jurisprudencia. Diferentes jueces han ido sentenciando diferentes casos en los que han venido a establecer la filosofía de que padre o madre es quien desea ser padre o madre. Si yo tengo un proyecto de paternidad o de maternidad, lo puedo llevar a cabo: dejo constancia de ese proyecto en un contrato privado y luego ese contrato privado lo puedo utilizar para que se respete la filiación que en ese contrato se establece. Con lo cual se abre la puerta a la gestación subrogada y es una práctica que lleva un montón de años en vigor en California.
Además es el marco legal más sólido de Estados Unidos, y por eso nosotros nos decidimos por llevar a cabo el proyecto allí, donde, fundamentalmente, la subrogación está abierta a familias homoparentales. Esto es algo que no ocurre en todos los países. Habéis oído también hablar de que en India se puede recurrir a la gestación subrogada, en Rusia, en Ucrania, ahora creo que en Kajastán. Pero en todos estos países no se respetan los derechos de las parejas homosexuales. Por lo tanto, si uno tiene un hijo por gestación subrogada allí no va a conseguir que el país le reconozca la filiación a nombre de los dos varones que forman parte de la pareja.
Dicho esto, paso ahora a relatar cómo nos constituimos como grupo y cuál ha sido la evolución en la lucha por que nuestros hijos sean reconocidos como hijos nuestros. Todos nos conocimos gracias a Galehi, una asociación de familias homoparentales. Claramente, cuando Galehi se creó nadie pensó en la gestación subrogada, pero digamos que ha hecho de catalizador, ha hecho de punto de unión, de sitio donde nos hemos encontrado familias con diferentes experiencias, y ha sido, digamos, un vector de transmisión de toda la información que unos y otros iban trayendo.
Inicialmente nos conocimos cuatro familias me parece que eran, que en aquellos momentos estábamos acudiendo a gestación subrogada. Solamente una de ellas había tenido hijos ya. Y en cuanto nos conocimos, lo que hicimos fue constituirnos como grupo y montar una lista de distribución en Internet. Y ya en noviembre de 2008 pensamos que algún día podíamos ser muchos más y que lo que estábamos haciendo podría funcionar en el futuro como un grupo de apoyo mutuo y como un grupo de presión ante las injusticias de la Administración. Pero ya veíamos que la cosa no iba a ser fácil.
Dentro de este grupo había una familia a la que se le había ocurrido una estrategia para conseguir que se inscribiera en el Registro Civil a los hijos que habían tenido a nombre de ellos dos. Su estrategia consistía, no en hacer valer un contrato de subrogación, que es lo que prohíbe la Ley de Reproducción Asistida, sino un certificado de nacimiento.
En California, el sistema funciona de tal manera que la Corte Suprema dicta una sentencia de paternidad que establece la filiación. Esa sentencia se basa en el contrato de subrogación. Es una especie de elevación a público del contrato de subrogación. De tal manera que el bebé que va a nacer ya tiene una filiación establecida incluso antes de nacer, y los padres de intención o los padres que han promovido todo el proceso, cuando se presentan en el hospital junto con la gestante, llevan ya la sentencia. Y el hospital, en cuanto nace el niño, lo que hace es inscribir al niño a nombre de los dos padres. Es decir, es un hijo natural nuestro, no es un hijo que haya pasado por un proceso de adopción, porque la sentencia de paternidad es previa al nacimiento.
Esta familia pensó en ir al consulado y hacer lo mismo que todas las parejas heterosexuales: solicitar que se transcriba el documento registral americano al Registro Civil español. Esto les constaba a ellos que venía ocurriendo durante un montón de tiempo, y conocían muchos casos personales que habían tenido hijos mediante este procedimiento y con la partida de nacimiento californiana los habían registrado a través del consulado, sin preguntas ni pegas de ninguna clase, y así quedaban inscritos en el Registro Civil español. Con la ley ya aprobada de matrimonio homosexual y la posibilidad de la filiación [por adopción] a nombre de los varones, pensaban que no habría ningún motivo para que se les denegara el registro.
Sin embargo, el consulado de Los Ángeles, demarcación donde habían nacido sus hijos, les deniega la inscripción. Ante ello deciden, por un lado, recurrir la denegación ante la Dirección General de los Registros y del Notariado (DGRN). Y por otro, darle visibilidad a este hecho en los medios de comunicación. Y, por ejemplo, El País, se hace eco de eso con un artículo titulado “Papás en Estados Unidos y huérfanos en España”.
En un primer momento, el recurso parece no prosperar, pero la campaña de comunicación, tanto en el exterior como en España, acaba surtiendo efecto, aun sin contar, en un primer momento, con apoyos entre grupos de gais y lesbianas.
[Tal y como contaba Toni, se trataba de un solo caso, era único; causaba especial sorpresa, en concreto, en la propia directora general de Registro, entonces Pilar Blanco; generaba muchas dudas; se consideraba una “locura”, una “ocurrencia de dos gais”]. Nadie, o poca gente, fue capaz de percibir que esto era la punta del iceberg de todo un homo baby boom que va a venir detrás.
Pero, sin embargo, esta familia consiguió lo que se había propuesto. Y el 18 de febrero del año 2009, la DGRN dictó una resolución en la que estimaba su recurso y les concedía el registro de sus dos hijos. Por primera vez en la historia de España, dos hombres tienen dos hijos que son inscritos como hijos naturales, no como hijos adoptados. El primer caso y hasta ahora el único (2).
Pensamos en aquel momento que habíamos conseguido nuestro objetivo, y que a partir de entonces todas las solicitudes de registro iban a ser estimadas, pero cuál fue nuestra sorpresa cuando los siguientes miembros del grupo que intentaban registrar a sus hijos ven que sus solicitudes son denegadas. En aquella época ya no éramos cuatro personas, habíamos crecido, y ahora somos ya 70 familias. Y eso sucedía cuando apreciábamos que el ambiente empezaba a cambiar. Los medios de comunicación seguían tratando nuestro tema de una manera muy amable. Los apoyos de las asociaciones homoparentales y de la FELGTB se hacen notar: la Federación Estatal de Gais y Lesbianas exige al Ministerio de Justicia que regularice inmediatamente la situación de estos niños.
De pronto supimos que el Fiscal General del Estado, a través de la Fiscalía de Valencia, había demandado a la DGRN por el caso de esa familia de Valencia. Lo que argumentaba la fiscalía era que este registro había sido irregular y que tenía que ser anulado. Confiábamos, no obstante, en que la sentencia fuera favorable al registro realizado y que consolidara la decisión de la DGNR. Y mientras todo eso se producía, las denegaciones continuaron. Hasta que, en septiembre del año pasado, se produce la sentencia. Un juez de Valencia condena a la familia a que sus hijos sean borrados del registro. Es decir, esta sentencia, si se ejecuta, llevará a que a los niños les retiren los DNI y los pasaportes, y a los padres a que devuelvan todas las prestaciones que han recibido por maternidad y paternidad de la Seguridad Social, a que devuelvan todo el dinero que se han desgravado a Hacienda y a que los niños queden otra vez en el limbo legal, como estaban el resto de los niños que componen la plataforma.
Ante esto, nos damos cuenta de que se cierra la vía judicial, en la que nosotros teníamos puestas las esperanzas, y que tenemos que, urgentemente, iniciar una vía política. Es decir, o presionamos a la DGRN de nuevo a que nos abra una vía para el registro, o a través de la judicialización de todo este asunto no vamos a conseguir nada.
[En este momento del relato se detiene en la experiencia de nuevo de la búsqueda de apoyos por diversos medios, como el de recogida de firmas de un manifiesto, y en una labor intensiva de visibilización de su situación en los medios de comunicación y en la Red, con la creación de páginas propias y perfiles en Facebook y Twitter, y su presencia en webs como Actuable. Eso obligaba a poner cara y nombres y romper de algún modo la privacidad. Y tuvieron, sin duda, éxito en su esfuerzo].
Teníamos que elaborar, además, un mensaje que fuera claro y que llegara al público, porque la situación que tenemos es realmente compleja. Es decir, es muy difícil contar esto de que si la DGRN, el juez, el Fiscal General del Estado, la demanda, la filiación, los distintos marcos legales. Y empezamos a elaborar mensajes que fueran más sencillos, más metafóricos y que llegarán más a la gente, tipo “Nuestros hijos están en el limbo legal”, “Se encuentran sin papeles en su propio país”…
También tratamos de dar a conocer, en general, quiénes son nuestras gestantes, que no son mujeres que viven en la indigencia y de cuya situación nosotros estamos abusando. [Y, así, ponía el ejemplo de una pareja que en la televisión contaba que su gestante era controladora aérea y que tenía la vida resuelta. Más adelante, en el coloquio, explicaría cómo la elección en California de una mujer dispuesta a la gestación subrogada es muy estricta; quienes se ofrecen han de tener un perfil síquico y social equilibrado y acomodado, no pueden ser personas en malas situaciones económicas].
Nos enfrentábamos a muchísimas preguntas del tipo “Cuánto os ha costado vuestro hijo”. Un hijo no tiene precio; por un hijo uno está dispuesto a pagar en tratamientos de fertilidad lo que sea para conseguirlo.
Y también intentamos marcar la diferencia con las parejas heterosexuales. Nos consta que hay un montón de parejas heterosexuales que están registrando a sus hijos, y sin embargo a nosotros nos deniegan la inscripción. Y, además, para que se cumpla nuestra reivindicación no hace falta cambiar ninguna ley, como demostraba la resolución de la DGRN de Pilar Blanco.
Entonces nos llega la noticia de que la Dirección General de Registros y Notariado ha dictado una instrucción por la que trata de regular el acceso al Registro Civil de nuestros hijos nacidos por gestación subrogada. En cuanto la leemos nos damos cuenta de que tiene sus defectos pero que por lo menos la DGNR tiene voluntad de dar una solución. Cuando uno lee el comunicado de prensa que el Ministerio de Justicia hizo en esos días, se da cuenta de que se intentan colgar una medalla de garantistas: es decir, “vamos a defender los derechos de la mujer y los derechos del niño, evitar el tráfico de menores”, etc.
Para nosotros, sin embargo, la solución señalada no daba garantías jurídicas. Se nos solicitaba la sentencia de parentalidad o de paternidad. Y en esa sentencia figura el nombre de la gestante. Por lo tanto, si esa sentencia cae en manos de algún juez que interpreta la Ley de Reproducción Asistida de manera estricta, puede llegar a inscribir a esos niños a nombre de la gestante, a la que a lo mejor no han visto en años y que está en California. Además va contra leyes de rango superior.
Aun así, nos producía cierta satisfacción porque, por fin, el Ministerio de Justicia nos daba la razón moral. Reconocía que nuestros hijos están en un limbo jurídico y que esta situación no se puede sostener por mucho tiempo y hay que solucionarla. Nos manteníamos, pues, esperanzados, pero escépticos. Y decimos que es importante que nos dieran la razón moral porque incluso dentro del activismo LGTB hemos encontrado rechazo. [Ese rechazo lo ilustraba hablando, por ejemplo, de un artículo de Beatriz Gimeno publicado en El País y de un correo electrónico a él dirigido, estando en la lista de distribución de COGHAM].
A algunos nos llamaba poderosamente la atención que estos ataques vinieran en nombre del feminismo. En aquella época, la verdad es que yo tengo que reconocer que mis conocimientos sobre feminismo no eran muy amplios; pero uno recuerda siempre las grandes reivindicaciones feministas en nuestro país y en todos los países: las mujeres son dueñas de su cuerpo; el cuerpo de una mujer no puede ser tutelado por nadie; nosotras parimos, nosotras decidimos; y si decidimos, decidimos si queremos quedarnos embarazadas o no, si queremos llevar a término la gestación o la queremos interrumpir o si queremos gestar nuestros hijos o si queremos gestar los hijos de los demás, por qué no. Me llamaba mucho la atención porque antes era la religión católica la que intentaba controlar lo que la mujer hace con su cuerpo y ahora resulta que es el feminismo el que intenta controlar lo que la mujer hace con su cuerpo. Intenta controlar porque a lo mejor la mujer es un ser que no es capaz de defenderse de posibles abusos y necesita que el Estado la defienda. Parecía ser esa la línea argumental de los ataques.
Además de eso, también había un cierto componente, en los ataques que recibimos, antidinero o anticapitalista, no sé cómo llamarlo. Es como si se pensara que si el proceso no está remunerado podría ser éticamente válido, pero estando remunerado, no. En los ensayos clínicos de fase uno, los que hacen las grandes multinacionales farmacéuticas para sacar adelante sus productos farmacéuticos (para curar el sida, la tuberculosis, etc.), los voluntarios cobran por prestar sus cuerpos a participar en ellos. Lo mismo hacen las donantes de óvulos. Una donante de óvulos en España cobra una compensación por el trastorno que le supone el pasar por el procedimiento. Lo mismo hacen incluso los donantes de esperma (aunque no parezca que sufran tanto trastorno). ¿Por qué nos tenemos que escandalizar, entonces, si una mujer, por el hecho de gestar una criatura, pueda recibir una compensación por ello?
A pesar de la instrucción, las denegaciones en los consulados continuaron. Y empezamos incluso a sospechar que la DGRN había dictado una instrucción trampa. Se había dictado una instrucción pero nadie parecía saber cómo aplicarla. Llamábamos a la DGRN y decían que no sabían, llamábamos a los consulados y decían que no sabían.
Se trataba entonces de buscar un apoyo político que nos ayudara a tener un contacto directo con la directora general de Registros y Notariado. Lo conseguimos poco antes de estas pasadas Navidades. En esta reunión le expresamos nuestra inquietud y nuestra desconfianza por el hecho de que nos pidieran la sentencia, en virtud de la norma dictada; algo que nos deja en una situación de tremenda inseguridad jurídica, porque en ella aparecen los nombres de las gestantes. Y ella se comprometió verbalmente a que se procedería a la inscripción de los niños respetando la filiación establecida en el país de origen.
Es decir, lo que no queremos es que me inscriban ahora a mi hija a nombre de uno de los dos, el mío o el de mi marido, y de la gestante, porque, además, esa inscripción iría en contra del Convenio Internacional de los Derechos del Niño, que establece que los niños deben tener una única identidad, independientemente del país en donde esté. Es decir, si está en Estados Unidos, los padres somos mi marido y yo, y si está en España los padres serían la gestante y uno de nosotros dos.
[Mientras vuelve otra vez la espera para que se cumpla ese compromiso, Toni cuenta nuevas experiencias de explicitación en los medios públicos, incluso en portadas de grandes periódicos y revistas, y en la Red de sus reivindicaciones, con los consiguientes debates]. La visibilización empieza también a tener sus efectos. No solo los famosos recurren a los vientres de alquiler –siguen llamándoles vientres de alquiler, no conseguimos que se refieran a nosotros como procesos de gestación subrogada–, pero por lo menos empiezan a decir que este es un procedimiento de fertilidad más y que hay muchas parejas que estamos pasando por ello. [Pone el ejemplo de una pareja miembros de su Plataforma que tienen dos hijas –unas de las primeras niñas de familias homoparentales que nacieron por gestación subrogada en España– ya con 7 años, y han conseguido la paternidad después de muchos años de lucha, a través del abandono de la madre, de la pérdida de patria potestad, etc.] Algo que nosotros queremos evitar. Nuestros hijos deben ser nuestros desde el primer momento.
Además, estamos muy empeñados ahora, y muy concienzados como plataforma, en fomentar la visibilidad, porque creemos que es la mejor protección contra futuras maniobras involutivas. ¿Qué pasó con la familia de Valencia? Era un único caso, y como era un único caso el Fiscal General del Estado se atrevió a demandar a la DGRN y el juez se atrevió a una sentencia en contra de esa pareja. Pero si en vez del único caso conseguimos muchos registros y nos constituimos como colectivo, va a ser mucho más difícil que nos retiren derechos. Por eso tenemos ahora mucha prisa en que antes de que acabe la legislatura consigamos el registro de nuestros hijos. Porque si no lo conseguimos antes de que acabe la legislatura no sabemos qué es lo que puede pasar.
Tenemos, en cierto modo, buenas noticias, porque algunos de nosotros hemos empezado a recibir ya resoluciones favorables de la DGRN estimando los recursos que hemos interpuesto. El problema está en que todavía no tenemos una masa crítica de resoluciones y hay ya muchas parejas del foro que están pendientes de que su resolución se produzca. Y esos, en definitiva, son los pasos que nos quedan por dar: conseguir el registro efectivo de los casos recurridos; tenemos las resoluciones pero todavía no tenemos la inscripción en el registro. Aparte de eso, pretendemos que se equiparen las prestaciones a la Seguridad Social.
Por otro lado, somos conscientes también de que en la plataforma hay muchas parejas mixtas que lo que van a hacer es internacionalizar los casos. Hay parejas formadas por un español y un francés o un alemán. Si a través de España empiezan a producirse casos de registro, la situación de países mucho más atrasados en derechos sociales, como Francia, Alemania o Italia, mejorará muchísimo porque se verán obligados a reconocer esa ciudadanía europea de los niños españoles. Que, en definitiva, estamos siendo pioneros en el reconocimiento de la filiación a nombre de los hombres por gestación subrogada.
Y entre tanto, por supuesto, disfrutar de nuestros hijos. _________________________
(1) Sobre los problemas abordados por esta veterana feminista hablaremos en el siguiente número de la revista. Solo razones de espacio nos obliga a ello. (2) En este punto, Antonio Vila-Coro se detiene en ilustrar que este empeño tenía detrás un fundamento jurídico importante, basado en el derecho internacional privado. Como ejemplo, mostraba la publicación de un artículo de Alfonso Luis Calvo Caravaca y Javier Carrascosa, catedráticos de Derecho Internacional Privado, en el que alababa la resolución de 18 de febrero de 2009 de Pilar Blanco.
Historia de la plataforma SNH (I)
Queremos compartir con vosotros esta presentación en la que contamos nuestra historia y explicamos nuestras reivindicaciones
Son Nuestros Hijos on Prezi
dipliomáticos,
Publicamos el texto que nos ha enviado una familia histórica en SNH
Como gay, ahora que soy padre me ha dado por pensar mucho más antes de hacer algo, y ya que estamos en campaña electoral estoy decidido a votar con responsabilidad. Y no pensé que el meditar sobre ello iba a resultar tan arduo ni descorazonador.
Está claro que en las elecciones locales, para alcaldes, se vota a la persona más cercana, sea del signo que sea o del partido que sea. Es el único gobierno que de verdad conoceremos, aunque no sea el único que sufriremos, pero a cambio podemos devolverle tanto lo bueno como lo malo.
Pero en las autonómicas ya es otro asunto. Se parece a las generales, ya nunca conocerás de verdad a ese gobierno, aunque lo sufrirás más aún, si cabe. Así que, ahí, comienzo a pensar en partidos más que en personas.
El PSOE, tras una brillante primera legislatura, donde nos permitió ver la Tierra Prometida con el matrimonio gay del que fuimos pioneros usuarios (aunque también hizo una mediocre Ley de Reproducción Humana Asistida, origen de nuestros problemas actuales), llegó a una segunda legislatura donde realmente nos ha dado “perlas” como son:
1- La demanda de la Fiscalía contra mi familia. Cierto es que, según el “cantar” el Fiscal es independiente, pero lo cierto es que ha sido puesto en su cargo por este Gobierno y, después de ver lo de Bildu y demás casos, parece claro que su independencia es sólo aparente y más bien un "canto de cisne". Probablemente la demanda contra mi familia fue introducida para lograr por la vía judicial lo que no se atreven a hacer por la vía legislativa: la efectiva igualdad de nuestras familias. Pero en el proceso nos han condenado a un calvario jurídico largo y costoso, y a un montón de niños y familias después de la nuestra los mantienen en el limbo legal, denegándoles hasta la nacionalidad española y sus derechos civiles, la educación, sanidad, asistencia diplomática, etc. Y todo por su cobardía e irresponsabilidad, porque si fueran responsables no podrían actuar tan cobardemente.
2- Para colmo, las asociaciones de familias LGTB le han escrito dos cartas al Presidente del Gobierno denunciando la discriminación de nuestras familias, que éste ni se ha molestado en dar acuse de recibo. Y, en consonancia, el Defensor del Pueblo ni nos defiende (luego no somos SU PUEBLO).
3- Las lesbianas siguen encontrando mil impedimentos para registrar a sus hijos comunes, y eso si lo consiguen… ¡y al ministro de Justicia le "resbala" el tema!!
4- Para dejarlo más claro aún, dicho ministro montó un espectáculo diciendo que han sacado una Instrucción mediante la cual, imponiéndole a las familias gays unas condiciones que ni de lejos son las que se aplican a las familias héteros ni las de ley, les van a registrar a sus hijos… ¡más de seis meses después aún no lo han hecho ni con uno!!! Así que tenemos un Ministerio de Justicia que hace Instrucciones que él mismo no aplica… aunque, a lo mejor, ahora en campaña electoral registran a un par de niños ¡para que saltemos de alegría!
5- Ahora, además, la Ministra de Sanidad e Igualdad declara a favor del gobierno socialista de Asturias que las parejas de lesbianas no tienen derecho a inseminarse por la Seguridad Social , sólo las parejas héteros. Automáticamente se apuntan a esta lesbianofobia sanitaria Cataluña y Murcia. Esta chica dudo si sabe ser Ministra de Sanidad, pero que lo es de Igualdad debe pensar que es para cachondeo.
6- Y la última es que, en la reciente oposición para entrar a la Escuela Diplomática del Ministerio de Exteriores, uno de los cuatro casos prácticos era que si se debe registrar en los consulados a los hijos de matrimonios gays españoles habidos en el extranjero, como se hace con los heterosexuales. Y la respuesta "correcta" es que NO. A los que respondieron que sí, la ministra les envió sus notas firmándolas con un SUSPENSO. ¡Por eso nuestros cónsules se afanan en discriminarnos!! Nuestra ministra de Exteriores nos deja claro así que está más a la derecha que su conocido primo del PP… aunque no tanto como su compañera de Sanidad (¡e Igualdad cachonda!).
7- Y, para colmo, cuando como gay les dices todo esto, te dicen que debes seguir votando por ellos aunque no corrijan sus "perlas", porque los demás son aún peores. Es decir, que les votemos por miedo y no por convicción. Sencillamente patético.
Así que, para ver esto último, vamos a darnos un paseo por el resto del arco político:
A- Izquierda Unida: ¿Alguien los ha oído opinar sobre estos temas? Parece ser que los han incluido en unos grupos de trabajo internos para posiblemente incorporarlos en sus programas electorales futuros… esperemos que antes que nuestros hijos sean adultos! Así que hay que decirles que les votaremos DESPUÉS de que lo hagan, a ver si así se estimulan y aplican (como hacen con los niños saharauis, por ejemplo).
B- UPyD: a raíz de nuestro caso, Sabater salió dando unas declaraciones poniéndonos a caldo, porque para él, manu philosophi, los gays ya sabemos que no podemos tener hijos ¿A qué gay se lo habrá preguntado? Viendo el pastelón, Rosa Díez salió al paso diciendo que ellos nos "aprecian" (cuando no hay niños, debe ser…) pero, a día de hoy, su programa sigue sin aclarar este punto y, desde entonces, no quieren dar más declaraciones sobre ello.
C- Convergencia i Unió: Unió es el único partido declarado católico de España (al menos, son sinceros). Y el actual president y líder de Convergencia no ha querido ni declarar sobre el reciente asesinato de su primo, de casi su misma edad, en un país africano a donde iba en busca de más color que en el Mediterráneo. ¡Y son los segundos en haberse unido a Asturias en negarle las inseminaciones a las lesbianas!
D- PNV, BNG, CC, UV, Bloq, CV y toda la caterva de nacionalismos: a medio camino entre Unió y Convergencia… a ver si recordamos que, en teoría, el único nacionalismo de izquierdas en España es Herri Batasuna, aunque sea católica (que así se limpia los pecadillos…)
E- ¿Y el PP? Ni las alcaldesas lesbianas, ni las candidatas madres solteras por reproducción asistida (aunque eso sí, por lo privado... ¡que para eso es la mejor pagá!!) tienen interés en que se retire el vergonzoso recurso al Constitucional contra el matrimonio gay, introducido muchísimo antes que el recurso contra el Estatut y ya no digo contra las listas de Bildu, ambos ya resueltos, mientras el de nuestro matrimonio sigue en el limbo, para hacernos mayor suspense… Pero para eso Mariano nos lo ha dejado claro: si tiene la mayoría que desea, y que parece que SU PUEBLO español desea otorgarle a tales efectos, eliminará nuestro matrimonio por ley, diga lo que diga el Constitucional (que, total, no dice nada…)
Y mientras tanto, nuestros líderes convocan a nuevos Orgullos Gays con temas casi repetidos de Orgullos anteriores, aunque NUNCA han hecho un Orgullo defendiendo nuestras familias, o la discriminación que sufren nuestros hijos, aún mayor que la de sus padres y aunque ellos sean héteros.
Así que, a día de hoy y si nada me sorprende hasta el día de las elecciones, como padre, gay y español responsable, pienso votar en BLANCO a las autonómicas, porque NADIE MERECE MI VOTO, y ni intentan tan siquiera ganárselo. Por supuesto que hay que ir a votar en las locales, a nuestro candidato preferido o mejor, más conocido, pero, si dejamos en blanco el voto de las autonómicas, puede que alguien se pregunte el por qué del desfase o diferencia entre los votos entre una elección y la otra. Y quizás así logremos hacer reflexionar al Gobierno y, aún mejor, a la oposición. O logremos que algún candidato gay-friendly, o incluso gay, abran la boca sobre ello, si en algo aprecian nuestro voto.
Así que os pido que:
1- VOTA, PORQUE ERES RESPONSABLE Y LA ABSTENCIÓN NO SIRVE.
2- EN LAS LOCALES VOTA AL QUE MÁS TE GUSTE Y CONOZCAS, NO A UN PARTIDO.
3- EN LAS AUTONÓMICAS VOTA CON UN SOBRE VACÍO.
Muchos saludos y besos a vuestros retoños
IBG, uno de los padres de los ÚNICOS niños registrados por nacimiento a nombre de sus padres gays en España, y que ¡ya van a cumplir tres años!!
Carta abierta al Vicepresidente Primero. ¿Va a hacer algo más este Gobierno?
Sr. D. Alfredo Pérez Rubalcaba, estimado Señor Vicepresidente:
Nos hemos dirigido ya a casi todas las instancias posibles de la Administración Pública española, solo para ver como los que se suponen garantes de los derechos sociales y la legalidad se olvidan de estos principios y dejan a unos menores sin la cobertura legal que un estado de derecho se supone que ofrece.
Hace ya meses que la DGRyN dictó la Instrucción 15317 de 5 de octubre, para reconocer lo que a todas luces es una evidencia: que nuestros hijos son legalmente nuestros y por tanto españoles y deben ser reconocidos como tal y tener los mismos derechos que otros niños. Planteando que hubiese, y no los hay, impedimentos legales, no se puede olvidar que el interés superior del menor debe prevalecer sobre otros conceptos, aun cuando esos sean legítimos. Así de contundente lo dice la Ley de Protección Jurídica del Menor. A fecha de hoy, la Instrucción 15317 de la DGRyN no ha logrado inscribir a un solo niño, y nuestros hijos siguen en el limbo legal mientras van cumpliendo meses y años.
Los meses pasan y a nuestros hijos no se les reconoce su españolidad. Esperamos y esperamos, pero nadie parece interesado en reconocer lo evidente. Ignoramos el por qué.
Y los efectos negativos de esta actitud “expectante” no se limitan solo a esto. Se nos están denegando derechos básicos que las leyes establecen. Leyes promulgadas por el Gobierno Socialista. Se nos niegan los permisos de maternidad o paternidad, pese a que se conceden a otro tipo de familias aunque no tengan toda la documentación que a nosotros si se nos exige.
El MAEC no solo no ha hecho nada por nosotros y nuestros hijos, si no que incluso los cónsules hacen oídos sordos a la Instrucción de la DGRyN. Por suerte el Ministerio de Interior si ha reconocido la legalidad de nuestros documentos y concede la Tarjeta de Residencia de Extranjero a los niños como hijos de españoles que son. Lo cual no deja de ser sarcástico: el niño es residente legal extranjero por ser hijo de español, pero no se le concede su nacionalidad. ¿Lo entiende?
La Ley es clara. Nuestros Hijos son españoles de origen. Lo dice la Constitución Española, el C. Civil, la Ley del Menor, el Derecho Privado Internacional, los Tratados Internacionales que España ha firmado. Pero aquí estamos, esperando Justicia Social.
El Ministerio de Trabajo e Inmigración pasa la pelota al de Justicia. El Ministerio de Justicia se ampara en la conocida lentitud de su funcionamiento. La Defensora del Pueblo estudia el caso, pero espera.
¿Sabe lo que percibimos, Sr. Vicepresidente? Que falta voluntad política. Solo eso. Y falta que alguien reconozca que nuestros hijos van cumpliendo meses y años y que todo el tiempo que sus derechos estén siendo conculcados será tiempo efectivo de Maltrato Infantil Institucional. Porque, para un niño, tres meses pueden ser toda una vida. Toda su vida.
Y eso, viniendo de parte de una Administración Socialista es difícil de digerir, Sr. Pérez Rubalcaba, muy difícil de digerir.
Repito que, aún cuando pudiera existir conflicto de leyes, la preponderancia compete SIEMPRE al Interés del Menor. Y salvo que se considere que es mejor para un niño español que no se le reconozca la nacionalidad española, salvo que se piense que una nacionalidad diferente de la española es más deseable, salvo que se considere que es mejor para un niño que no lo cuiden sus padres, sus padres legalmente reconocidos, salvo que se considere que estas situaciones son las ideales para un niño, salvo eso, Sr. Vicepresidente, el trato recibido por nuestros hijos solo puede ser considerado Maltrato.
Y para finales de este año serán decenas los que se encuentren en esta situación. Decenas, Sr. Vicepresidente, decenas de niños en situación de derechos constitucionales suspendidos por la administración de su país, de España.
¿No va a hacer nada, Sr.? ¿Nada?
¿Habría aceptado Usted que no se aplicase la Ley del Menor a las fotos de las hijas de un presidente de gobierno, porque existiese “interés informativo”? Sería un interés real y legitimo, el derecho a la información y a la libertad de prensa, pero el interés del menor es primero, ¿verdad?.
Se dice que no lleva bien las injusticias y que fue una de ellas, la relacionada con Enrique Ruano, la que le decidió a entrar en política. Es fácil imaginar que lo hizo pensando en cambiar muchas cosas injustas.
Sé que usted valora a los niños. Lo intuyo. Pero, además de eso, ¿puede hacer algo por los nuestros? Ellos solo han cometido un “delito”: ser hijos de españoles.
Un afectuoso saludo. Publicado por
El TSJ de Madrid condenó al INSS por denegar la prestación por maternidad a un varón que fue padre por gestación subrogada. Pero Octavio Granado insiste en justificar la denegación.
"El derecho que nos ocupa es la cobertura prestacional a una situación de intereses complejos entre los que destaca, como predominante, la atención al menor durante la etapa inicial de su vida familiar..." Sentencia núm. 1032/2009 TSJ Madrid
La sentencia del TSJ de Madrid lo establece claramente, la prestación por maternidad es un derecho del menor independientemente del tipo de filiación o del sexo de sus progenitores. Y con este claro fundamento, el TSJ establece una analogía con otras situaciones familiares que están expresamente recogidas Ley General de la Seguridad Social.
Esta obvia analogía fundamenta la decisión del juez de condenar al INSS por su denegación. La ejecución de esta sentencia supone conceder la prestación de maternidad a un varón que había sido padre por gestación sobrogada en EEUU.
Sin embargo el Secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, se empeña en justificar la discriminación a los hijos de familias homoparentales nacidos mediante gestación subrogada. Así nos lo hacía saber su jefa de gabinete en esta carta en respuesta a nuestra última entrada de blog
Estimado Sr. Secretario de Estado de la Seguridad Social, su insistencia nos deja todavía más perplejos.
La situación de desprotección la están sufriendo nuestros hijos, no sus padres, tan cotizantes a la Seguridad Social como Usted o el resto de trabajadores de este país, y esa desprotección que sufren nuestros hijos es una discriminación por razón de su clase de filiación.
Queremos además hacerle tomar conciencia de la discriminación de facto que estamos sufriendo las parejas de hombres que acudimos a gestación por sustitución, frente a las parejas heterosexuales. Las parejas heterosexuales, que son la inmensa mayoría de las que acuden a esta técnica de resproducción asistida, no están teniendo ningún problema a la hora de inscribir en el registro civil consular o central a sus hijos ni para disfrutar de presaciones de maternidad y paternidad. Y por supuesto, le comunicamos que no cejaremos hasta que le sean reconocidos todos sus derechos a nuestros hijos, desde todos los ámbitos de la Administración.
Es por todo eso que les solicitamos una entrevista para que conozcan de primera mano la realidad en la que vivimos, de forma que la interpretación y acomodación de las leyes se hagan teniendo en cuenta la realidad social actual y a sus nuevos modelos de familia.
Plataforma sonnuestroshijos
El cónsul Enrique Ruiz Molero sigue discriminando a las familias homoparentales a pesar de la instrucción de la DGRN
The infamous consul with Elvi Cano
Han pasado casi 6 meses desde que la DGRN dictara la instrucción que regula el acceso al Registro Civil de los hijos de españoles nacidos en el extranjero por gestación subrogada. Pero D. Enrique Ruiz Molero, el cónsul de España en Los Ángeles, parece no darse por enterado y continua dejando sin protección consular a hijos de españoles nacidos en el sur de California.
Este es el caso la hija de Santiago y Jordi, que pudieron volver a su casa en Barcelona gracias a un pasaporte proporcionado por el departamento de estado de EEUU. Una familia más que se suma a las decenas de recursos que se amontonan en la DGRN pendientes de resolución.
Mientras tanto el infame cónsul acudía al festival internacional de cine de Palm Springs donde se fotografiaba junto a la representante de artistas Elvi Cano. No sabemos si le acompañaba Juan Antonio Paris Alonso, jefe de Registro Civil del MAEC, o si algún problema de conciencia le impidió disfrutar del evento. Pero estamos seguros de que la historia les juzgará por la injusticia que se está cometiendo con nuestros hijos. Es una pena que nuestros funcionarios no sean capaces de estar a la altura del momento histórico que les ha tocado vivir.
Octavio Granado reconoce la discriminación de nuestros hijos y se queda tan ancho
Hace unos días, nos pusimos en contacto con el Ministerio de Trabajo para denunciar la discriminación que se está produciendo por la denegación de las prestaciones de paternidad y maternidad a nuestras familias. Se están vulnerando principios constitucionales básicos, dejando en situación de desprotección a menores por el hecho de haber nacido en un modelo de familia determinado.
En nuestra carta, rogábamos la intervención del ministro para solucionar este problema haciendo la actuación del INSS congruente con la realidad social en la que vivimos. No olvidemos que existe una instrucción de la DGRyN (15317 de 5 de octubre de 2010) que permite la inscripción en el Registro civil español de los niños nacidos mediante gestación subrogada en el extranjero, respetando la filiación de origen de estos niños. Pero parece que esto no basta para nuestros hijos sean ciudadanos de pleno derecho.
Esta es la perla que nos regalaba el Sr. Secretario de Estado de la Seguridad Social como respuesta a nuestros ruegos a través de su Directora de Gabinete:
Estimado Sr. Secretario de Estado de la Seguridad Social, su respuesta nos deja perplejos.
Las situaciones protegidas son el nacimiento, adopción o acogimiento. El término "parto" que aparece en su escrito, en vez de nacimiento, es de libre interpretación por su parte. El tiempo destinado al cuidado del bebé en la prestación por maternidad puede ser disfrutado por cualquiera de los cónyuges independientemente del sexo.
Si fuera tal y como dice en su escrito, no sería posible conceder las prestaciones de paternidad y maternidad a los matrimonios de lesbianas, cuando se produce un nacimiento, sin embargo el INSS está concediendo dichas prestaciones sin ninguna traba. Una de ellas disfruta de la prestación de paternidad y la otra la de maternidad. Si fuera tal y como dice se estaría vulnerando el principio constitucional de igualdad entre sexos.
No nos olvidemos que el derecho a ser cuidado por sus padres, independientemente del sexo de los mismos, es del recien nacido, no de sus padres, o ¿es que a caso un niño tiene menos derechos a ser cuidado por sus padres durante las primeras semanas de vida dependiendo de cual sea el sexo u orientación sexual de sus padres?.
Les insisto en que reconsideren su postura, ya que actualmente vulnera principios constitucionales básicos y atenta contra el derecho superior del menor que prevaleze ante cualquier otro.
Los hijos de Julia
Hoy es el día de la Mujer y esta es la historia de una mujer. Y de un hombre.
Resulta evidente que el objetivo primario de este blog no es modificar la Ley de Reproducción Asistida, pero me resulta difícil, por mi profesión, desconectar de una realidad frecuente y frecuentemente disimulada. Y usada, cada día más, por parejas heterosexuales con problemas reproductivos. Estas parejas no sufren las trabas con el Registro Civil que tenemos nosotros, pues inscriben a sus hijos sin problemas. Pero su camino no es un paseo entre las flores.
Hace poco, y sin saber que yo había tenido un hijo por maternidad subrogada, una antigua paciente vino a contarme el final de su historia. Al día siguiente salía para EEUU. Y antes de irse quería hablar.
Julia, en realidad no se llama Julia y yo he “novelado” la historia. Pero todo, todo, es real. Sin quitar ni poner un solo dolor o una sola ilusión.
Julia se despertó sobresalta. El pinchazo en la tripa había sido intenso y su corazón se disparó. Le latía rápido, cada vez más acelerado. Tenía miedo.
Era su cuarto embarazo. Su cuarta apuesta por lograr un hijo. Durante los meses que llevaba embarazada no había sido capaz de decidir si intentarlo de nuevo era una locura, una cabezonería o simplemente lo único que podía hacer. Julia deseaba ser madre.
A veces, en la noche, el recuerdo de los hijos muertos la despertaba. Pero hoy el motivo de su desvelo era distinto. El miedo crecía y crecía. ¡No, no, no, NO! Susurraba. No… Una humedad caliente y viscosa empezó a fluir por sus piernas. Y supo que todo estaba acabado. Y que era el inicio de una pesadilla no por conocida menos dolorosa.
Julia tenía insuficiencia del cuello de la matriz. Su útero, su matriz, no soportaba la presión del niño en desarrollo y entre el cuarto y quinto mes se abría y dejaba escapar a su pequeño habitante. Su primer embarazo lo perdió a las 18 semanas. Lo recordaba bien. Nunca había oído hablar de insuficiencia del cérvix. Su pequeño salio casi sin darse cuenta. Sin dolor, sin apenas manchar. Se escurrió de su cuerpo dejándola mas asombrada que rota. Tardó un momento en comprender lo que aquello significaba. Llegó a ver un leve movimiento de la cabeza de su hijo, antes de que muriera al fin. Nunca había sentido nada parecido. Nada la había preparado para aquel dolor.
Luego vino el diagnóstico y el tratamiento. Se hacia un cerclaje. Se cosía el cuello del útero y se cerraba para que aguantara. Buenos resultados. No tener miedo. Esas fueron las ideas básicas y así enfrentó su segunda gestación.
El cerclaje fracasó en la semana 17 del embarazo. Hubo más dolor, mas sangre y más, mucho más sufrimiento cuando vio como todo se deshacía de nuevo.
Nuevas consultas. Otros especialistas. Y las mismas opiniones. Un cerclaje. Reposo. Medicación para relajar el útero. Tranquilidad. Se quedó de nuevo embarazada. Otra vez al quirófano para el cerclaje. Cama y reposo, con miedo a moverse, a hacer un esfuerzo. Medicación. Sus manos rodeaban su vientre, como protegiendo al pequeño. Llegó con horror la semana 17. Luego la 18 fue eterna. La 19. La 20….Se empezó a relajar. Al fin lo había logrado. Su tripa se redondeó y por primera vez en su vida notó a su hijo moverse. Recordaba bien que era un domingo. Ella y su marido veían anochecer desde la cama cuando el pequeñín se movió. ¡Se sintió tan feliz!
Esa noche aparecieron las pérdidas y el niño nació. Vivió 24 horas. 24 horas de agonía, de angustia. 24 horas para ver morir a un hijo. Se juró que nunca más lo intentaría. Se sintió culpable. Como si la muerte del niño fuera únicamente su responsabilidad. Necesitó tomar pastillas durante varios meses antes de ser capaz de volver a vivir.
Cuando hablaron de intentarlo de nuevo se acobardó. Vivir otra vez todo… no estaba segura de poder soportarlo. Luego su marido le habló de técnicas de reproducción. Había leído que una mujer podía llevar adelante el embarazo de su hijo. Una mujer con una matriz capaz de aguantar al niño dentro. Otra mujer haciendo lo que ella no era capaz. Se sintió mal. No podía. ! Ella quería ser madre! Dejaron el tema en este punto, aunque en realidad Julia se dedicó a investigar en Internet. En unas semanas era una experta en subrogación gestacional. Pero no lo veía claro. Decían que era ilegal. Que la madre no era ella. Que otra mujer seria la madre de verdad y ella podría adoptar, pero no ser madre. Era evidente que en otra matriz su hijo habría vivido, pero…
Al final se quedó de nuevo embarazada y vuelta a empezar: cerclaje, reposo, tratamientos relajantes para el útero, para ella, …..
El pinchazo crecía. Notaba la sangre bajando por sus muslos. El horror de lo que la esperaba parecía haberse pegado a su garganta y la estrangulaba lentamente. La agonía de su tercer hijo desfilaba ante sus ojos. Vió como nunca que su pequeño iba a morir y que en otra mujer, en otro útero, habría sido un niño perfecto y sano. Habría jugado y reído. Habría crecido. Habría vivido.
Quería gritar. Maldecir al mundo, a los políticos, a las clínicas de reproducción, a Dios, por hacerla así, imperfecta. Se maldijo a sí misma por su cobardía.
El líquido entre sus mulos manó mas fluido, caliente y abundante. Supo que había roto la bolsa. Ya conocía a la perfección todos los pasos. Alargó la mano para despertar a su marido mientras la cama se iba empapando de sangre, agua y dolor. Tenían que levantarse. Ir al hospital. Su hijo iba a morir.
La gestación subrogada es una Técnica de Reproducción Asistida (TRA) encuadrada dentro de las técnicas de transferencia de embriones, dado que la variante en que la propia gestante aporta el óvulo está casi en desuso.
La técnica consiste en la implantación, en el útero de la mujer que llevará adelante el embarazo, de un embrión logrado mediante fertilización “in vitro”. La gestante no tiene conexión genética con el embrión.
Esta TRA es recomendada por las Asociaciones, nacionales e internacionales, de Infertilidad y Reproducción como un tratamiento eficaz cuando tratamientos más convencionales no logran resolver el problema de la infertilidad.
Entre las indicaciones de la Técnica se encuentran:
•Malformaciones uterinas,
•Síndrome antifosfolípido refractario a tratamiento médico,
•Abortadoras de repetición sin causa conocida,
•Enfermedades maternas, como cardiopatías o hipertensión arterial pulmonar,
•Mujeres transplantadas, que no sean candidatas a gestar
•Enfermedades autoinmunes, como artritis reumatoide, con tratamientos que contraindican la gestación, etc., etc.
•También se incluye aquí la indicación de la infertilidad funcional, definiéndose como tal la del hombre solo, la de pareja homosexual masculina y ciertos casos de parejas homosexuales femeninas. También son usuarias de la TRA mujeres solas.
La regulación adecuada de la técnica en España, lejos de la indefensión jurídica actual, permitirá a muchas personas encarar una maternidad más responsable y, en muchos casos, de menos riesgo para su salud.
Pero el sistema político actual no considera necesario regular esta TRA, aunque si se considera prioritario poder abortar a demanda.
El hijo de Julia podría haber vivido. Esa es la realidad. Pero no hay voluntad para que estos niños nazcan.
Eso si, no por ello dejaremos de traerlos al mundo.
Julia va a ser madre en breve. Está (estaba cuando me visitó) de 37 semanas de embarazo. Y ahora si que nota sin miedo las patadas de su hijo. En otro vientre, pero las nota. Por que ahora su hijo nacerá y vivirá. Y sabe, sin ningún género de dudas, que ese es su hijo. Y sabe que la generosidad de otra mujer ha hecho posible el mayor milagro del mundo. El milagro de la vida.
El hijo de Julia y de su marido se llamará Raúl.
Está viniendo. Publicado por
Análisis de la sentencia condenatoria a la DGRyN por la inscripción de unos mellizos valencianos
El 15 de Septiembre de 2010, el Juzgado de Primera Instancia número 15 de Valencia dictaba una sentencia condenatoria contra la DGRyN. El Juez Esteban Tabernero Moreno condenaba así a dos niños mellizos de apenas dos años de edad, a ser borrados del Registro Civil. La ejecución de esta sentencia conlleva la pérdida de la ciudadanía española y la absoluta desprotección jurídica de estos dos niños. Su pecado es ser hijos de dos varones, lo que hace al juez asumir que nacieron mediante gestación por sustitución.
El Profesor de Derecho Civil de la Universidad de Valencia, José Ramón de Verda y Beamonte ha publicado recientemente en Diario la Ley un análisis de la sentencia. Sus cometarios que en otro contexto social, retrayéndonos años, habrían sido plenamente atinados, hoy en día son pobres, cuando no florituras dialécticas. Tan solo una muestra de su erudición jurídica y conocimiento de la legislación internacional. El Prof. de Verda y Beamonte distribuye sus opiniones en 2 capítulos. Analicemos ambos:
Primero valora el alcance de la calificación registral sobre la certificación extrajera. Considera el jurista que es de aplicación el art. 23 de la Ley de RC, que dice podrá practicarse inscripción, «sin necesidad de previo expediente, por certificación de asientos extendidos en Registros extranjeros, siempre que no haya duda de la realidad del hecho inscrito y de su legalidad conforme a la Ley española». Y defiende que no se permita el acceso al RC porque biológicamente es imposible que los progenitores, ambos hombres, sean los padres de los menores en cuestión. Sorprende que no sea consciente que el acceso al RC de certificaciones registrales, nacionales y extranjeras, se realiza casi a diario con hechos que son “biológicamente imposibles”. Dos mujeres es imposible que sean ambas “biológicamente” progenitores de sus hijos, pero lo son y como tal se las inscribe. Una mujer sola es una infértil funcional, y por tanto no puede tener hijos, pero cada día se inscriben mujeres solas como progenitoras de sus hijos y la certificación de nacimiento, sea española o extranjera, accede al RC sin problemas. Otro tanto sucede con los hijos de un hombre sin testículos o de una mujer con menopausia precoz. Tal vez el Prof. de Verda y Beamonte debería repasar la sentencia del Tribunal Constitucional 116/1999 en la que para determinar la filiación se dice “Es por ello perfectamente lícito, desde el punto de vista constitucional, la disociación entre progenitor biológico y padre legal que sirve de fundamento a ciertas reglas contenidas fundamentalmente en los art. 8 y 9 de la Ley”, para darse cuenta de que la realidad del hecho es que ambos padres son progenitores legales de los menores en cuestión y no hay por tanto ningún conflicto con el referido Art. 23. Dedica su atención posterior el Profesor a la Ley de Reproducción Asistida y se enzarza en un estudio de las legislaciones de los países que nos rodean. Un dechado de erudición que no deja de ocultar una realidad: la gestación por sustitución NO es ilegal es España. Es mas, está claramente regulada. Otra cosa es que esa regulación sea nefasta y suponga exponer a hombres, mujeres y niños a la mayor de las indefensiones jurídicas. La regulación en España consiste en declarar la nulidad del contrato. Es decir, que si llegas a un acuerdo y algo sale mal, no reclames a nadie, todo ha sido bajo tu responsabilidad. Si hay explotación de mujeres, chantaje o presión a familias, pago de dinero o lo que sea, el legislador lo que dice es que él se lava las manos y allá cada cual. Pero en ningún momento se prohíbe. En ningún momento se clasifica la subrogación de delito, de infracción o de falta. El segundo punto que caracteriza la regulación española sobre esta técnica de reproducción asistida es que obligatoriamente la mujer que da a luz es inscrita como madre y que el padre puede reclamar su paternidad. Evidentemente, el paso siguiente es que la gestante subrogada desista de sus derechos y la madre subrogante adopte legalmente al menor. Así lleva funcionando años la gestación por sustitución es España. No es de extrañar que hombres y mujeres busquen mayor seguridad jurídica y se marchen a lugares donde los derechos humanos estén garantizados, y no lo hagan en nuestro país donde la situación actual permite todo tipo de atropellos. El Profesor titular se da cuenta de esta posibilidad cuando comenta un detalle de la sentencia: “Sin embargo, previamente la sentencia hace una observación, que merece la pena ser destacada. Dice que «el ordenamiento jurídico español tiene medios e instrumentos suficientes para conseguir esa concordancia (del registro español y extranjero) y que los hijos consten a nombre [de los varones casados]». Esta observación, sin duda, produce cierta perplejidad, ya que está indicando que la propia Ley española contempla, indirectamente, mecanismos que permiten eludir la prohibición de gestación por sustitución que la misma establece, lo que, sin embargo, es cierto”. No se trata de eludir, si no de aplicar lo legislado, según he relatado antes y no tiene desperdicio cuando remacha “A mi parecer, esta solución, que sería posible (aunque creo que no deseable), según la ley española, es un tanto absurda, ya que, en definitiva, supone utilizar la adopción para conseguir los efectos que se perseguían mediante la celebración del contrato de gestación por sustitución; y, si esto es así, ¿por qué no se admite directamente la gestación por sustitución y se evita un proceso más largo y complejo, que va a llevar al mismo resultado?” .
Sr. de Verda y Beamonte, blanco y en botella. Usted mismo se ha quitado toda la razón, aunque busque para justificarse el apoyo de legislación extranjera. No existe conflicto con la ley española, porque no prohíbe la gestación por sustitución, aunque la regula de modo diferente a otros países y no hay conflicto con el artículo 23 de la LRC.
Por último, unas palabras sobre el principio de indisponibilidad del cuerpo humano. Esta “indisponibilidad” significa que el cuerpo no puede ser objeto de una convención, de una transacción, de una venta, de una instrumentalización. Es la base de la abolición de la esclavitud, de la trata de blancas o del movimiento sindical al considerar que el obrero no es una maquina. Es evidente que el lucro que pudiese sobrevenir de violar este principio es moralmente reproblable. Pero, ¿la gestación por sustitución es violar el principio?
Que una mujer plenamente consciente y en uso de sus facultades decida colaborar con otras personas para poder dar vida, una vida que de otro modo no podría ser alumbrada al mundo, ¿viola el principio de indisponibilidad? Por tanto, ¿lo viola también la donación de óvulos y semen, la donación de órganos que ayudan a vivir a otras personas? Creo que todos estamos de acuerdo en decir que no. La gestación subrogada no viola el principio.
En ocasiones se aduce que lo viola porque hay un acuerdo económico. No parece pensar así el legislador cuando considera que la donación de semen o la donación de óvulos son subsidiarias de una recompensa económica por las molestias ocasionadas por la técnica. Es decir la compensación económica, en España o en Francia, no viola el principio de indisponibilidad ni el Convenio Europeo sobre los derechos humanos y la biomedicina realizado en Oviedo, y que dice en su Artículo 21. Prohibición del lucro: ”El cuerpo humano y sus partes, como tales, no deberán ser objeto de lucro".
La compensación económica por las molestias ocasionadas a la gestante a lo largo de tantos meses, desde la evaluación psicológica hasta la revisión ginecológica, la premedicación o el puerperio, es simplemente eso, una compensación, equiparable en todas sus características a la que se practica en la donación de semen, pongamos por ejemplo, aunque molestias y riesgos sean muy diferentes en ambos procesos.
El interés del menor es evidente en la sentencia que queda en un segundo plano. Los niños objeto de la sentencia son sacados del RC español cual mercancía de un almacén, porque no son “biológicamente” posibles. Es decir, se les discrimina en razón de su nacimiento. Que esto es anticonstitucional es tan evidente, que no voy a abundar más en ello.
No hace falta ser jurista para esperar un análisis de más alto nivel de un Profesor Titular de Derecho Civil, independiente de afinidades ideológicas u opiniones personales.
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 Artículo 21