Source: https://www.hcdn.gob.ar/proyectos/proyecto.jsp?exp=5736-D-2017
Timestamp: 2019-09-23 21:01:46+00:00

Document:
Expediente 5736-D-2017
Sumario: PARIDAD DE GENERO EN EMPRESAS Y SOCIEDADES DEL ESTADO.
PARIDAD DE GÉNERO EN EMPRESAS Y SOCIEDADES DEL ESTADO
Artículo 1.- Objeto. La presente ley tiene por objeto garantizar la paridad de género en los cargos directivos de las empresas y sociedades estatales.
Artículo 2.- Principios rectores. Son principios rectores de la presente ley los siguientes:
a. La igualdad de trato y oportunidades;
b. La cultura paritaria y la erradicación de la discriminación;
c. La eliminación de estereotipos por motivos de género;
d. La transversalidad de género en las Empresas y Sociedades del Estado;
f. El empoderamiento de las mujeres en la toma de decisiones;
g. El ejercicio de la autonomía y de la autodeterminación;
h. La cultura de la democracia paritaria.
Artículo 3.- Paridad de Género. A los efectos de la presente ley, se entiende como paridad de género en los cargos directivos a la participación equilibrada de hombres y mujeres en las posiciones de poder y de toma de decisiones en las empresas y sociedades del Estado.
Artículo 4.- Integración igualitaria. Los cargos directivos de las Empresas y Sociedades del Estado comprendidas en el inciso b) del artículo 8º de la Ley Nº 24.156 y sus modificatorias deben tener una integración igualitaria de hombres y mujeres, es decir, aquella en la que participa un cincuenta por ciento (50%) de cada género.
Artículo 5.- Excepción. Ante imposibilidad de cumplimentar la integración igualitaria de cincuenta por ciento (50%) de hombres y cincuenta por ciento (50%) de mujeres, ninguno de los géneros debe tener una proporción inferior al cuarenta por ciento (40%) ni superior al sesenta por ciento (60%) en los cargos directivos.
La equidad de género y la garantía de acceso igualitario de las mujeres al ámbito de la empresa y el empleo se han convertido en prioridad de la agenda internacional. La igualdad entre los géneros es un valor fundamental de las sociedades actuales, especialmente desde que Naciones Unidas declarara en 1975 el Año Internacional de la Mujer. Desde entonces, en virtud de un mundo globalizado y en constante interconexión, la preocupación por la equidad de género ha pasado a ser un tema crucial de la agenda política en todo el mundo.
La igualdad de género es clave para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, tanto como derecho humano fundamental como motor del progreso para todos los demás objetivos.En alianza con el sector privado y los gobiernos, debemos trabajar juntos para cerrar las brechas de género y eliminar las barreras estructurales que impiden el empoderamiento de las mujeres.
Las entidades comprendidas en el inciso b) del artículo 8° de la Ley N° 24.156, a las que hace referencia el presente proyecto de ley, son las Empresas y Sociedades del Estado que abarca a las Empresas del Estado, las Sociedades del Estado, las Sociedades Anónimas con Participación Estatal Mayoritaria, las Sociedades de Economía Mixta y todas aquellas otras organizaciones empresariales donde el Estado nacional tenga participación mayoritaria en el capital o en la formación de las decisiones societarias.
Siguiendo las bases del Artículo 23 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, el Artículo 25 del Pacto de Derechos Civiles y Políticos y la Convención sobre Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, que pugnan por la equidad de género, esta iniciativa busca alcanzar la integración igualitaria en los cargos directivos en pos del empoderamiento de la mujer en la toma de decisiones en las empresas y sociedades del Estado.
La actuación en el ámbito empresarial y del empleo es decisiva para garantizar la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, ya que a pesar de la mayor inserción de las mujeres en el mercado laboral, aún persisten obstáculos y desigualdades estructurales que no les permiten desarrollarse laboralmente en las mismas condiciones.
Múltiples estudios demuestran que en igualdad de condiciones de experiencia es más probable que un hombre acceda a un puesto de relevante para la toma de decisiones que lo haga una mujer o, lo que es aún más discriminatorio, que a las mujeres se les exige más que a los hombres en términos educativos para acceder a un mismo cargo. De acuerdo a un estudio del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), un 52,7% de las mujeres que ocupaban cargos de dirección tenían estudios superiores o universitarios completos, mientras solo 34,6% de los hombres que ejercían cargos de jefatura o dirección se encontraba en similares condiciones.
A pesar de los avances en la incorporación de la mujer en el mercado laboral y que las mujeres estén tan formadas como los hombres, aún persisten problemas a la hora de impulsar el talento femenino en distintos niveles de la organización. En 2003, Noruega fue el primer país que decidió establecer por ley la paridad en los Consejos de Administración de las grandes compañías de al menos un 40% de mujeres en dichos órganos. La corresponsalidad es clave para avanzar en la igualdad laboral. La igualdad de oportunidades no es sólo una cuestión de justicia, también repercute en beneficios económicos para la empresa, mejora la competitividad y la productividad, y ayuda la cohesión social.
La OIT lleva años realizando recomendaciones a las empresas para que compartan la necesidad de la sociedad en la que desarrollan su actividad y asuman su responsabilidad en la normalización de la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres como una acción a desarrollar activamente.
Diputados REPRODUCIDO POR EXPEDIENTE 0226-D-19

References: Artículo 1

Artículo 2

Artículo 3

Artículo 4
 artículo 8

Artículo 5
 artículo 8
 Artículo 23
 Artículo 25