Source: http://www.europarl.europa.eu/doceo/document/TA-8-2017-0401_ES.html
Timestamp: 2019-10-17 02:04:00+00:00

Document:
Textos aprobados - Documento de reflexión sobre el futuro de las finanzas de la UE - Martes 24 de octubre de 2017
Procedimiento : 2017/2742(RSP)
Ciclo relativo al documento : B8-0565/2017
Resolución del Parlamento Europeo, de 24 de octubre de 2017, sobre el documento de reflexión sobre el futuro de las finanzas de la UE (2017/2742(RSP))
– Visto el Acuerdo interinstitucional, de 2 de diciembre de 2013, entre el Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión sobre disciplina presupuestaria, cooperación en materia presupuestaria y buena gestión financiera(2),
– Visto el documento de reflexión de la Comisión, de 28 de junio de 2017, sobre el futuro de las finanzas de la UE,
– Vista la declaración de la Comisión, de 4 de julio de 2017, sobre el documento de reflexión sobre el futuro de las finanzas de la UE,
– Vista su Resolución, de 16 de febrero de 2017, sobre la capacidad presupuestaria de la zona del euro(4),
– Vista la propuesta de Resolución de la Comisión de Presupuestos,
1. Está convencido de que no puede tener lugar un debate sobre el futuro de la financiación de la Unión sin tener en cuenta las enseñanzas extraídas de los anteriores marcos financieros plurianuales (MFP), en particular el MFP 2014-2020; destaca las graves carencias del actual MFP, cuya capacidad ha sido llevada al límite con el fin de ofrecer a la Unión los recursos necesarios para responder a una serie de crisis profundas y nuevos desafíos y financiar nuevas prioridades políticas; subraya que la reducida dotación del actual MFP ha resultado insuficiente para responder a las necesidades reales y a las ambiciones políticas de la Unión;
2. Acoge con satisfacción la presentación por parte de la Comisión de su documento de reflexión sobre el futuro de las finanzas de la UE; constata que la Comisión traduce en términos presupuestarios los cinco escenarios para el futuro modelo de la Unión Europea presentados en el Libro Blanco sobre el futuro de Europa, de marzo de 2017, al tiempo que aborda una serie de características y principios básicos del presupuesto de la Unión; aprueba la metodología propuesta y acoge con satisfacción la declaración de la Comisión en el sentido de que el próximo MFP debe basarse en una visión clara de las prioridades de Europa; considera que el documento establece una estructura clara para los debates y abre un debate político muy necesario sobre la orientación, la finalidad y la dotación del presupuesto de la Unión a la luz de los objetivos fundamentales y los futuros desafíos de la Unión; pide a los Estados miembros que consulten a los ciudadanos y que desempeñen una labor activa y constructiva a la hora de establecer su visión de futuro para el presupuesto de la Unión;
3. Lamenta, no obstante, que cuatro de los cinco escenarios presentados («Seguir igual», «Hacer menos en común», «Algunos hacen más» y «Cambio radical») impliquen una limitación efectiva de las ambiciones de la Unión y contemplen un retroceso en dos políticas tradicionales de la Unión consagradas en los Tratados y piedras angulares del proyecto europeo, esto es, la política agrícola común y la política de cohesión; reitera su posición, que ha defendido tradicionalmente, en el sentido de que las nuevas prioridades políticas deben acompañarse de recursos financieros adicionales y no financiarse en detrimento de las actuales políticas de la Unión; considera que el quinto escenario («Hacer mucho más en común») es un punto de partida positivo y constructivo para desarrollar los debates sobre el futuro de las finanzas de la Unión y, por consiguiente, el futuro modelo de la Unión; anima a la Comisión a elaborar un escenario que tenga en cuenta las recomendaciones del Parlamento para dar respuesta a los retos tanto actuales como futuros y definir el nuevo conjunto de prioridades;
4. Recuerda que, de conformidad con el artículo 311 del TFUE, la Unión debe dotarse de los medios necesarios para alcanzar sus objetivos; considera que las carencias del actual MFP, la magnitud de las nuevas prioridades y las consecuencias de la retirada del Reino Unido llevan a la misma conclusión, esto es, a la necesidad de suprimir el límite máximo de gastos fijado en el 1 % de la renta nacional bruta (RNB) y, por consiguiente, de aumentar de forma significativa el presupuesto de la Unión a fin de dar respuesta a desafíos venideros; se opone, en este contexto, a toda reducción nominal del volumen del presupuesto de la Unión en el próximo MFP y considera, por tanto, que el próximo MFP debería representar al menos el 1,23 % de la RNB de la Unión; aboga a favor de un debate al respecto entre los Estados miembros;
5. Lamenta que el presupuesto de la Unión se financie principalmente mediante contribuciones nacionales basadas en la RNB y no por medio de verdaderos recursos propios, tal como establecen los Tratados; renueva su compromiso por que se lleve a cabo una reforma integral del sistema de recursos propios de la Unión basada en los principios de simplicidad, imparcialidad y transparencia y conforme a las recomendaciones del Grupo de Alto Nivel «Recursos Propios»; destaca que dicho sistema debería incluir una combinación equilibrada de nuevos recursos propios de la Unión diseñada para afianzar sus objetivos políticos y que debería aplicarse paulatinamente a fin de garantizar que las finanzas de la Unión sean más equitativas y estables; subraya, por otra parte, que la retirada del Reino Unido de la Unión brinda una oportunidad para poner fin a todas las correcciones;espera que la Comisión presente propuestas legislativas ambiciosas a este respecto, y destaca que, en las futuras negociaciones, el aspecto relativo a los gastos y los ingresos del próximo MFP se tratará como un paquete único;
6. Está convencido de que, a menos que el Consejo acuerde aumentar notablemente las contribuciones nacionales al presupuesto de la Unión, la introducción de nuevos recursos propios sigue siendo la única forma de financiar de forma adecuada el próximo MFP a un nivel que responda a las necesidades reales y a las ambiciones políticas de la Unión; espera, por tanto, que el Consejo adopte una posición política sobre este asunto, dado que ya no es viable bloquear de hecho toda reforma del sistema de recursos propios de la Unión; recuerda, en este sentido, que el informe del Grupo de Alto Nivel «Recursos Propios» fue aprobado por unanimidad por todos sus miembros, incluidos aquellos nombrados por el Consejo;
7. Celebra la intención de la Comisión de elaborar el futuro presupuesto de la Unión sobre la base de los principios de valor añadido europeo, prioridad al rendimiento, rendición de cuentas, una mayor flexibilidad en un marco estable y simplificación normativa, tal como se contempla en el documento de reflexión;
8. Destaca, en este contexto, la importancia de una minuciosa evaluación de la eficiencia y la eficacia de los actuales instrumentos, programas y políticas de la Unión; aguarda con interés, a este respecto, los resultados de la revisión en curso del gasto, y espera que se tengan en cuenta a la hora de diseñar el MFP posterior a 2020; destaca, en particular, la necesidad de garantizar la tasa de éxito de los programas de la Unión con un importante exceso de demanda, así como de dilucidar las causas de la infraejecución; considera que es importante lograr sinergias entre el presupuesto de la Unión y los presupuestos nacionales, así como proporcionar los medios necesarios para supervisar el nivel y el rendimiento del gasto tanto a escala de la Unión como nacional;
9. Reconoce que la búsqueda de valor añadido europeo es una cuestión fundamental que debe abordarse, y expresa su acuerdo en que el presupuesto de la Unión debe utilizarse, entre otros cometidos, como un instrumento para alcanzar los objetivos del Tratado y aportar bienes públicos europeos; destaca, no obstante, la naturaleza poliédrica del concepto de valor añadido europeo y sus múltiples interpretaciones, al tiempo que alerta contra todo intento de utilizar su definición para poner en tela de juicio la pertinencia de las políticas y los programas de la Unión sobre la base de consideraciones económicas exclusivamente cuantitativas o cortoplacistas; considera que existe un claro valor añadido cuando una acción a escala europea:
– tiene un mayor alcance que el que podrían lograr los esfuerzos a escala nacional, regional o local (efecto dominó);
– sirve de acicate para acciones a escala nacional, regional o local encaminadas a cumplir los objetivos del Tratado que de otro modo no se hubieran llevado a cabo;
– presta apoyo a acciones cuya financiación solo es posible mediante la puesta en común de recursos a nivel de la Unión a causa de sus grandes necesidades financieras; o
– contribuye al establecimiento y mantenimiento de la paz y la estabilidad en los países vecinos de la Unión y más lejanos;
alienta a la Comisión a que siga desarrollando el concepto de valor añadido europeo, al tiempo que toma en consideración las especificidades territoriales; pide a la Comisión que proponga los indicadores de rendimiento adecuados a tal fin;
10. Considera que la estructura del próximo MFP debería facilitar la legibilidad y comprensibilidad del presupuesto de la Unión en beneficio de sus ciudadanos, así como una presentación más clara de todos los ámbitos del gasto de la Unión; recuerda, al mismo tiempo, la necesidad de facilitar tanto la continuidad de la planificación como la flexibilidad en el seno de las diferentes rúbricas; considera que la estructura global del MFP debe reflejar el debate político sobre los principales pilares y orientaciones del gasto de la Unión, incluidos el desarrollo sostenible, el crecimiento, la innovación, el cambio climático, la solidaridad, la seguridad y la defensa; está convencido, por tanto, de la necesidad de un ajuste de las actuales rúbricas del MFP;
11. Considera que el presupuesto de la Unión debe ser transparente y democrático; recuerda su firme compromiso con el concepto de unidad del presupuesto de la Unión y duda de la necesidad y el valor añadido de la creación de instrumentos adicionales fuera del MFP; reitera su posición tradicional en cuanto a la necesidad de integrar el Fondo Europeo de Desarrollo y otros instrumentos que operan fuera del MFP en el presupuesto de la Unión; hace hincapié en que esta integración debe implicar que las respectivas dotaciones financieras de dichos instrumentos se sumen a los límites máximos del MFP actual, a fin de no comprometer la financiación de otras políticas y programas de la Unión;
12. Destaca que, tras haber agotado todos los márgenes disponibles, la Autoridad Presupuestaria aprobó una movilización importante de las disposiciones de flexibilidad y los instrumentos especiales incluidos en el Reglamento MFP, con el fin de garantizar los créditos adicionales necesarios para responder ante situaciones de crisis o financiar nuevas prioridades políticas durante el actual MFP; destaca, asimismo, que en el proceso de revisión intermedia del MFP, se han suprimido varios obstáculos a los mecanismos de flexibilidad del MFP, con el fin de facilitar una mayor flexibilidad en el marco financiero en vigor;
13. Destaca, en este mismo contexto, que el próximo MFP debe ofrecer directamente un nivel de flexibilidad adecuado que permita a la Unión reaccionar ante circunstancias imprevistas y financiar sus prioridades políticas, en constante evolución; considera, por tanto, que las disposiciones en materia de flexibilidad del MFP deben facilitar la prórroga sin restricción alguna a futuros ejercicios de todos los márgenes no utilizados y los compromisos anulados, así como su movilización por la autoridad presupuestaria, para cualquier fin que se considere necesario en el marco del procedimiento presupuestario anual; pide, por otra parte, que se refuercen notablemente los instrumentos especiales del MFP, que deberían contabilizarse al margen de los límites máximos del MFP, tanto en el apartado de los compromisos como en el de los pagos; reclama, asimismo, la creación de una reserva de crisis específica que permita la movilización inmediata de recursos en caso de emergencia;
14. Defiende una simplificación real y tangible de las normas de aplicación para los beneficiarios, así como una reducción de la carga administrativa; anima, en este contexto, a la Comisión a que detecte y elimine los solapamientos entre los instrumentos incluidos en el presupuesto de la Unión que comparten los mismos objetivos y prevén acciones similares; considera, sin embargo, que tal simplificación no debe entrañar la sustitución de las subvenciones mediante instrumentos financieros ni la sectorialización de los programas y políticas de la Unión, sino que debe garantizar un enfoque transversal basado en la complementariedad; pide una amplia armonización de las normas con objeto de crear un código normativo único para el conjunto de los instrumentos de la Unión;
15. Reconoce el potencial de los instrumentos financieros como una forma de financiación complementaria a las subvenciones y las ayudas; advierte, no obstante, de que los instrumentos financieros no son adecuados para todo tipo de acción y ámbito de intervención, ya que no todas las políticas se guían plenamente por los mercados; insta a la Comisión a simplificar las normas relativas al uso de los instrumentos financieros y a alentar la posibilidad de combinar varios recursos de la Unión al amparo de normas armonizadas, de forma que se creen sinergias y se evite todo tipo de competencia entre las diferentes modalidades de financiación; manifiesta su preocupación acerca de la opción de un fondo único que integraría los instrumentos financieros a escala de la Unión y concedería préstamos, garantías e instrumentos de distribución de riesgos entre las diferentes políticas, tal como formula el documento de reflexión en este contexto; señala que estudiará cuidadosamente esta propuesta;
16. Reitera su posición sobre el período de vigencia del MFP, que debe ajustarse al ciclo político del Parlamento y de la Comisión y garantizar la programación a largo plazo; destaca, en este contexto, que el período de vigencia del MFP debe tener plenamente en cuenta la necesidad de previsibilidad a largo plazo en la aplicación de los programas de los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos (EIE) de gestión compartida, que no pueden funcionar sin una estabilidad con un horizonte de al menos siete años; propone, por lo tanto, que el próximo MFP se acuerde por un período de 5+5 años con una revisión intermedia obligatoria;
17. Señala el anuncio realizado por el presidente de la Comisión durante su discurso sobre el estado de la Unión acerca de una próxima propuesta de línea presupuestaria específica para la zona del euro; pide a la Comisión que presente información adicional y más detallada al respecto; recuerda que la Resolución del Parlamento de 16 de febrero de 2017 pide una capacidad presupuestaria específica de la zona del euro que debe formar parte del presupuesto de la Unión, por encima de los límites máximos actuales del MFP, y estar financiada por los Estados miembros de la zona del euro y otros miembros participantes a través de una fuente de ingresos que debe a su vez ser acordada por los Estados miembros participantes y catalogada como ingresos afectados y garantías;
18. Espera que la Comisión presente sus propuestas sobre el futuro MFP y los recursos propios en mayo de 2018 a más tardar; declara su intención de presentar a su debido tiempo su posición sobre todos los aspectos relacionados y espera que los puntos de vista del Parlamento se integren plenamente en las futuras propuestas de la Comisión;
19. Se muestra dispuesto a entablar un diálogo estructurado con la Comisión y el Consejo con miras a alcanzar un acuerdo definitivo sobre el próximo MFP antes de que finalice la presente legislatura; está convencido de que, gracias a una rápida adopción del Reglamento MFP, podrán adoptarse a tiempo todos los actos legislativos sectoriales, de manera que los nuevos programas estén listos al comienzo del próximo período de programación; destaca los efectos negativos del retraso en el lanzamiento de los programas del actual MFP; insta, en este contexto, al Consejo Europeo a utilizar la pasarela del artículo 312, apartado 2, del TFUE, que permite al Consejo pronunciarse por mayoría cualificada en relación con el MFP;
20. Encarga a su presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión, a las demás instituciones y los órganos interesados, así como a los Gobiernos y los Parlamentos de los Estados miembros.
(3) Textos Aprobados, P8_TA(2016)0309.

References: Resolución 
 Resolución 
 artículo 311
 Resolución 
 artículo 312
 Resolución