Source: https://supremo.vlex.es/vid/516229306
Timestamp: 2019-11-15 04:27:54+00:00

Document:
STS 205/2014, 24 de Abril de 2014 - Jurisprudencia - VLEX 516229306
Número de Recurso: 2209/2012
Número de Resolución: 205/2014
JUICIO CAMBIARIO. CRÉDITO CAMBIARIO. LETRAS DE CAMBIO. La obligación que impone la ley 57/1968 y la Ley de Ordenación de la Edificación de que las cantidades entregadas por el comprador a cuenta del precio de una vivienda en construcción sean depositadas en una cuenta especial, para que se destine únicamente a la construcción de la vivienda, no impide que si para estos pagos el comprador ha entregado letras de cambio, cuyo vencimiento está diferido en el tiempo, puedan descontarse para obtener liquidez. De otra forma, no tendría sentido que las cantidades anticipadas por los adquirentes en efectivo puedan ser dispuestas para las atenciones derivadas de la construcción, tal como reza el precepto reproducido, y la entrega de las cambiales aceptadas por los adquirentes no pudieran ser descontadas. Se desestima la casación.
La Sala Primera del Tribunal Supremo, integrada por los Magistrados al margen indicados, ha visto el recurso de casación interpuesto respecto la sentencia dictada en grado de apelación por la sección 3ª de la Audiencia Provincial de Burgos, como consecuencia de autos de juicio cambiario seguidos ante el Juzgado de Primera Instancia núm. 1 de Burgos.
El recurso fue interpuesto por Florian , representado por el procurador D. Ramiro Reynolds Martínez.
Es parte recurrida la entidad BANCO SANTANDER S.A., representada por el procurador D. Alberto Hidalgo Martínez.
La procuradora Dª Elena Cobo de Guzmán Pisón, en nombre y representación del BANCO SANTANDER, S.A., interpuso demanda de juicio cambiario ante el Juzgado de Primera Instancia núm. 1 de Burgos, contra Florian , para que se dictase auto:
"[...] requiriendo de pago por 10 días a la parte demandada por la cantidad de 24.038,2 euros y otros 7120 euros más que de momento y sin perjuicio de ulteriores incrementos o liquidación, se calculan para intereses legales y costas, y en el caso de que no se satisfagan en el acto, se proceda al embargo de bienes suficientes para cubrir dichas sumas y en su día se haga pago a mi mandante del principal, intereses de demora, gastos y costas."
La procuradora Dª. Inmaculada Pérez Rey, en representación de Florian , presentó demanda de oposición al juicio cambiario y suplicó al Juzgado dictase sentencia: "dejando sin efecto los embargos trabados y absolviendo a mi representado de los pedimentos de dicha demanda cambiaria e imponiendo las costas al Banco Santander S.A."
El Juzgado de Primera Instancia núm. 1 de Burgos dictó Sentencia con fecha 13 de marzo de 2012 , con la siguiente parte dispositiva: "FALLO: Estimar la demanda de cambiaria formulada por la representación procesal del "Banco de Santander S.A." contra Don Florian y correlativamente desestimar la demanda de oposición formulada el segundo frente al primero, y, en su consecuencia, despachar ejecución contra el demandado por la cantidad reclamada en tal demanda de 24.038,20 euros de principal, más los intereses legales incrementados en dos puntos devengados por los importes de cada cambial desde la fecha de vencimiento de las mismas hasta su completo pago, y las costas del juicio."
La sentencia de primera instancia fue recurrida en apelación por la representación de D. Florian .
La resolución de este recurso correspondió a la sección 3ª de la Audiencia Provincial de Burgos, mediante Sentencia de 20 de junio de 2012 , cuya parte dispositiva es como sigue: "FALLAMOS: Desestimar el recurso de apelación y confirmar la sentencia recurrida, con imposición de las costas procesales, causadas en esta alzada, a la parte apelante."
La procuradora Dª Inmaculada Pérez Rey, en representación de D. Florian , interpuso recurso de casación ante la Audiencia Provincial de Burgos, Sección 3ª, en los siguientes motivos:
"1º) Infracción de la doctrina jurisprudencial contenida en las sentencias 16 de marzo de 1987, 24 de septiembre de 1993, 3 de abril de 2006, 29 de marzo de 2007 y 6 de junio de 2011.
2º) Infracción de las sentencias de la sección segunda de la Audiencia Provincial de Zaragoza de fecha 15 de julio de 2011 y 19 de junio de 2012 .".
Por diligencia de ordenación de 26 de julio de 2012, subsanada por diligencia de fecha 17 de septiembre de 2012, la Audiencia Provincial de Burgos, sección 3ª, tuvo por interpuesto el recurso de casación mencionado, y acordó remitir las actuaciones a la Sala Primera del Tribunal Supremo con emplazamiento de las partes para comparecer por término de treinta días.
Recibidas las actuaciones en esta Sala, comparecen como parte recurrente D. Florian , representado por el procurador D. Ramiro Reynolds Martínez; y como parte recurrida la entidad BANCO SANTANDER S.A., representada por el procurador D. Alberto Hidalgo Martínez.
"ADMITIR EL RECURSO DE CASACIÓN interpuesto por la representación procesal de DON Florian contra la sentencia dictada, con fecha 20 de junio de 2011, por la Audiencia Provincial de Burgos (Sección 3ª) en el rollo de apelación nº 183/2012 , dimanante de los autos de juicio cambiario nº 805/2011 del Juzgado de Primera Instancia número 1 de Burgos."
Dado traslado, la representación procesal de la entidad BANCO SANTANDER S.A., presentó escrito de oposición al recurso formulado de contrario.
Al no solicitarse por todas las partes la celebración de vista pública, se señaló para votación y fallo el día 26 de marzo de 2014, en que ha tenido lugar.
Florian concertó el día 28 de junio de 2007 con FADESA INMOBILIARIA, S.A. (en la actualidad MARTINSA FADESA, S.A.) la compra de una vivienda sobre plano, en el termino municipal de Buniel, Burgos.
Para el pago de las primeras cantidades a cuenta, MARTINSA FADESA libró dos letras de cambio, el día 20 de junio de 2007, una por un importe de 100 euros y otra por un importe de 23.938,2 euros (en total, 24.038,2 euros), que fueron aceptadas por el Sr. Florian . La primera letra vencía el 20 de diciembre de 2009 y la otra el día 5 de enero de 2010.
El 2 de noviembre de 2012, BANCO SANTANDER presentó demanda de juicio cambiario, frente al librado aceptante (Sr. Florian ) para reclamar el importe de las dos letras (24.038,2 euros), más 7.210 euros por intereses y costas.
El Sr. Florian formuló una demanda de oposición al juicio cambiario en la que adujo la excepción de extinción del crédito cambiario ( art. 67.3 LCCh ) y falta de legitimación del tenedor o falta de acción ( art. 67.2 LCCh ). Después de explicar el origen de las letras, alegaba que al resolverse el contrato de compraventa por incumplimiento de la vendedora, las letras libradas y aceptadas en su día para pago del precio convenido, carecen de fuerza ejecutiva. Argumenta que se trata de "letras de consumidores", a los que no resulta de aplicación el régimen de la Ley Cambiaria y del Cheque, sino el régimen especial de la disposición adicional primera de la Ley 38/1999 , de ordenación de la edificación y la Ley 57/1968, sobre cantidades entregadas a cuenta del precio de viviendas futuras. Según esta última normativa, las cantidades entregadas a cuenta debían haberse ingresado en una cuenta especial o separada y garantizar su devolución con un contrato de seguro o un aval bancario solidario.
La sentencia de primera instancia desestimó todas las excepciones. Entendió que la resolución del contrato de compraventa, que ligaba al librador y al librado de las letras y constituía la relación causal de la aceptación de las letras, no es oponible al tenedor de la letra, que no fue parte en el contrato de compraventa.
Recurrida la sentencia en apelación, la audiencia confirma la desestimación de las excepciones cambiarias. La sentencia de apelación parte de la consideración de que el banco demandante es tenedor o tomador de las letras y está legitimado para ejercitar la acción cambiaria directa contra el aceptante, en virtud de lo prescrito en los arts. 49 y 58 LCCh . A continuación, argumenta que las posibles excepciones del deudor cambiario están tasadas en el art. 67 LCCh , sin que puedan ser admisibles frente al tenedor las derivadas de las relaciones personales entre el librador y librado aceptante, pues no consta que tuviera conocimiento de ellas. De este modo no puede oponerse al tomador la excepción derivada de la resolución del contrato de compraventa que sirvió de causa a la aceptación de las letras. Y concluye que las previsiones contenidas en la Ley 57/1968 no alteran el régimen de la letra de cambio.
Formulación de los dos motivos .
La sentencia de apelación es recurrida en casación por el deudor cambiario, sobre la base de dos motivos.
El primer motivo se funda en la infracción de la jurisprudencia sobre los efectos jurídicos del descuento bancario sin endoso de letras de cambio, que se trata de una simple cesión ordinaria de créditos y al cesionario le son oponibles las mismas excepciones personales que el librado aceptante tiene frente al librador, como es la falta de provisión de fondos ante la resolución de la compraventa por incumplimiento de la vendedora, para cuyo pago se habían aceptado las letras.
El segundo motivo se basa en que el descuento de las letras era nulo, conforme a los dispuesto en el art. 6.3 CC , pues las letras de cambio entregadas para el pago de la vivienda comprada sobre plano no podían negociarse ni descontarse, pues debían haberse ingresado en la cuenta especial que prevé el art. 1 de la Ley 57/1968 .
Desestimación del motivo primero.
El banco que presenta al cobro la letra aparece en ella como tomador. Al margen de la relación causal que ha motivado su entrega por parte del librador, en este caso mediante una operación de descuento, el banco, como tenedor de la letra, goza de legitimación para ejercitar las acciones cambiarias frente al aceptante ( art. 49 LCCh ). Ejecutada la acción cambiaria por el tenedor-tomador contra el aceptante de la letra -en este caso contra el recurrente- el banco descontante es un tercero ajeno a la relación subyacente de la que deriva la obligación cambiaria, por lo que ésta tiene un carácter abstracto, de modo que el aceptante no puede oponerle excepciones fundadas en sus relaciones personales con el librador -MARTINSA FADESA-, en virtud de cuanto disponen los artículos 20 y 67.1 de la LCCh , a no ser que el tenedor, al adquirir la letra, haya procedido a sabiendas en perjuicio del deudor, la llamada "exceptio doli" . Concluye el art. 67 LCCh que "frente al ejercicio de la acción cambiaria solo serán admisible las excepciones enunciadas en este artículo". Ha quedado acreditado en la instancia que el Banco descontante ni ha sido parte en el contrato, ni tuvo conocimiento de la resolución del mismo, ni el recurrente ha probado ni acreditado la "exceptio doli" , carga de la prueba que sólo a él incumbe. Así se ha manifestado una doctrina consolidada y uniforme de esta Sala, en SSTS núm. 1119/2003, de 20 de noviembre , núm. 366/2006, de 17 de abril , núm. 1201/2006, de 1 de diciembre de 2006 , 130/2010, de 23 de marzo de 2010 , entre otras.
El carácter abstracto y autónomo de las obligaciones cambiarias que se incorporan en la letra de cambio, limita las excepciones oponibles por el deudor cambiario frente al tenedor de la misma, único legitimado para ejercitar los derechos cambiarios. En este sentido, no cabe invocar como causa de oposición a la ejecución las excepciones cambiarias y extracambiarias insinuadas en el recurso -que no desarrolladas ni menos fundamentadas- al amparo del art. 67 LCCh , apartado 3 (extinción del crédito cambiario), apartado 2 (falta de legitimación del tenedor o falta de acción) ni apartado 1 (las excepciones basadas en las relaciones personales entre el deudor y el tomador). Ninguna de las excepciones mencionadas se dan en el presente supuesto.
El recurrente incurre en un error de partida al entender que cuando suscribió como aceptante las letras de cambio no aparecía la mención del tomador, de lo que colige que el Banco descontante tiene las letras de cambio "por descuento bancario sin endoso" , por lo que las detenta, dice, como simple "cesión ordinaria de crédito" al que cabe oponer por el demandado todas las excepciones que pudiera oponer al librador (pág. 6 último párrafo del recurso). Error manifiesto en el que se incurre al no tener en cuenta el recurrente que, lo habitual en el tráfico, cuando se crean las letras de cambio por el librador y son aceptadas por el librado, aquél no tiene obligación de consignar el tomador de las cambiales, porque está en su voluntad, bien mantenerlas en su poder hasta el vencimiento, en cuyo supuesto se trataría de un libramiento a su propia orden ( art. 4, letra a) LCCh ), bien descontarlas a una entidad u otra, sin necesidad de hacer manifestación alguna sobre ello. En todo caso, el art. 12 LCCh autoriza que cuando se crea una letra incompleta, en el momento de su emisión, como es el supuesto denunciado, puede recoger ulteriormente los requisitos necesarios, apareciendo en el momento del vencimiento como título completo, como es el caso. Son las llamadas "letras en blanco" que nuestra Ley cambiaria contempla, y han sido sancionadas por esta Sala (STS de 20 de noviembre de 2003 , citada) y que es el supuesto que se ha dado en los presentes autos. O si se prefiere, el primer tomador -el banco descontante- es el que figura en la cláusula a la orden como mención obligatoria (art. 1 , 6º LCCh ) y ostenta la legitimación originaria, y los posteriores tomadores poseen la legitimación con carácter derivativo por los sucesivos endosos.
Por otro lado, la propia ley cambiaria prevé supuestos concretos de cesión ordinaria de la letra de cambio, sin que, ninguno de ellos, pueda proyectarse al caso de autos, como interesa al recurrente. Así, el art. 24 LCCh admite la cesión ordinaria de la letra o su transmisión "por cualquier otro medio distinto del endoso" , como en los supuestos de transmisión "mortis causa" de la letra, o en el de "cesión universal" procedente de una fusión de sociedades, o en el art. 14 LCCh que prevé que si la letra aparece con la cláusula "no a la orden" u otra equivalente, la transmisión tendrá los efectos de una cesión ordinaria; por último, el art. 23 LCCh prevé el endoso posterior al protesto o al vencimiento del plazo establecido para levantar el protesto, supuestos que no producirá otros efectos que los de una cesión ordinaria.
En todos estos casos no existe "endoso cambiario" de las letras de cambio, por lo que cabe oponer al tenedor de las mismas el mismo régimen de excepciones que cabría oponer al librador.
Ninguno de estos supuestos se dan en las letras de cambio origen de la presente litis, y las sentencias invocadas en el recurso nada tienen que ver con la misma que puedan fundamentar el motivo.
Por tanto, la entrega por el librador de las cambiales al banco descontante, convierte, a éste, como se ha dicho, en su legítimo tomador, en tercero cambiario, al que nuestro ordenamiento, como el de todos los ordenamientos europeos limitan el régimen de las excepciones oponibles al pago de la letra por los obligados cambiarios. Este carácter restringido ha sido recogido en los arts. 20 y 67 de nuestra ley, a los que nos hemos referido.
Desestimación del motivo segundo.
Partimos de que, como ha quedado acreditado en la instancia, las letras de cambio fueron aceptadas por quien compraba sobre plano, como parte del precio que anticipaba.
Las cambiales aceptadas estaban sujetas a la normativa contenida en la Ley 57/1968, de 27 de julio, sobre percibo de cantidades anticipadas en la construcción y venta de viviendas, y por la disposición adicional primera de la Ley 38/1999, de 5 de noviembre, de Ordenación de la Edificación (en adelante, LOE).
Y la disposición adicional primera de la LOE apostilla que " l a garantía que se establece en la citada Ley 57/1968 se extenderá a las cantidades entregadas en efectivo o mediante cualquier efecto cambiario, cuyo pago se domiciliará en la cuenta especial prevista en la referida Ley ".
La obligación que impone la ley 57/1968 y la Ley de Ordenación de la Edificación de que las cantidades entregadas por el comprador a cuenta del precio de una vivienda en construcción sean depositadas en una cuenta especial, para que se destine únicamente a la construcción de la vivienda, no impide que si para estos pagos el comprador ha entregado letras de cambio, cuyo vencimiento está diferido en el tiempo, puedan descontarse para obtener liquidez. De otra forma, no tendría sentido que las cantidades anticipadas por los adquirentes en efectivo puedan ser dispuestas para las atenciones derivadas de la construcción, tal como reza el precepto reproducido ( art. primero, Condición Primera de la Ley 57/1968 ), y la entrega de las cambiales aceptadas por los adquirentes no pudieran ser descontadas.
Entre otras razones porque el banco descontante puede no ser el depositario de las cuentas especiales ni concedente de las garantías a que se refiere la normativa invocada. Como tampoco el banco tiene obligación de saber que estas concretas letras que le son entregadas para su descuento proceden de la venta de viviendas pues, por lo general, el análisis de riesgo que realiza el banco para aprobar la operación de descuento es del cliente, el descontatario, en este caso MARTINSA FADESA, dedicada al negocio inmobiliario, pero no sólo de promociones, sino entre otras, de adquisición de terrenos para su calificación urbanística y posterior venta a terceros, por lo que las letras descontadas bien pudieran proceder del precio aplazado de la enajenación de aquellos bienes, o de la ejecución de cualquier otra operación relacionada con el sector inmobiliario. Lo cierto e incontrovertido en la instancia es que el Banco ejecutante no intervino ni participó en modo alguno en la relación jurídica subyacente que dio lugar a la creación y aceptación de las letras descontadas, y por tanto, al no haber sido interviniente en el contrato causal, ni de forma encubierta ni en connivencia con las partes, es un tercero cambiario, al que no cabe oponer las excepciones extracambiarias que contempla el art. 67.1 LC CH de acuerdo con consolidada doctrina de esta Sala, entre otras, SSTS de 20 de noviembre de 2003 y 1 de diciembre de 2006 y las citadas en el Fundamento de Derecho Tercero, apartado primero de esta resolución.
Por último, la imputación del recurrente conforme el banco descontante tenía que haber conocido el origen de las letras, y abstenerse de descontarlas, no se compadece, pues, además de las razones objetivas anteriormente expuestas, supondría introducir en una operación tan arraigada como el descuento bancario, una excepción que tendría su fundamento en un relación subyacente entre librador y librado, que la normativa sectorial (Ley 57/1968 y Ley 38/1999) no exige, y sería contraria al régimen de oponibilidad al pago de la letra que establece el art. 67 LCCh , a la doctrina uniforme de esta Sala y en general, una vulneración grave a los principios de abstracción y autonomía de las obligaciones cambiarias que presiden nuestro sistema cambiario, además de otros como son "la del fortalecimiento de la posición jurídica del acreedor y la pretensión de ser más rigurosa con el deudor" ( STS núm. 1119/2003, de 20 de noviembre )
Desestimamos el recurso de casación interpuesto por la representación de D. Florian contra la sentencia de la Audiencia Provincial de Burgos (sección núm. 3ª) de fecha 20 de junio de 2012, que resuelve el recurso de apelación (rollo núm. 183/2012 ) interpuesto contra la Sentencia del Juzgado de Primera Instancia núm. 1 de Burgos de 13 de marzo de 2012 (juicio verbal núm. 805/2011 ), con imposición de las costas a la parte recurrente.
Así por esta nuestra sentencia, que se insertará en la COLECCIÓN LEGISLATIVA pasándose al efecto las copias necesarias, lo pronunciamos, mandamos y firmamos .- Jose Ramon Ferrandiz Gabriel.- Antonio Salas Carceller.- Ignacio Sancho Gargallo.- Rafael Saraza Jimena.-Sebastian Sastre Papiol.- FIRMADO Y RUBRICADO. T R I B U N A L S U P R E M O Sala de lo Civil________________________________________________ PUBLICACIÓN.- Leída y publicada fue la anterior sentencia por el EXCMO. SR. D. Sebastian Sastre Papiol, Ponente que ha sido en el trámite de los presentes autos, estando celebrando Audiencia Pública la Sala Primera del Tribunal Supremo, en el día de hoy; de lo que como Secretario de la misma, certifico.
Voto particular que formula el Excmo. Sr. D. Ignacio Sancho Gargallo a la Sentencia 205/2014, de 24 de abril (recurso núm. 2209/2012), al que se adhiere el Excmo. Sr. D. Rafael Saraza Jimena.
Mi discrepancia con el parecer de la mayoría de la Sala afecta a la desestimación del motivo segundo de casación, que se funda en la nulidad del descuento, conforme al art. 6.3 CC , pues las letras de cambio entregadas para el pago de la vivienda comprada sobre plano no podían negociarse ni descontarse, porque debían haberse ingresado en la cuenta especial que prevé el art. 1 de la Ley 57/1968 .
En consecuencia, debería haberse estimado el recurso de casación, y con ello el recurso de apelación, en el sentido de estimar la demanda de oposición cambiaria..- Ignacio Sancho Gargallo.- Rafael Saraza Jimena.- FIRMADO Y RUBRICADO.
STS 211/2014, 24 de Abril de 2014 (Juicio cambiario, Letras de cambio)
ATC 1049/1986, 3 de Diciembre de 1986

References: resolución 
e contrario
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución