Source: https://www.slideshare.net/JaumeSatorra/espaa-la-formacin-en-derechos-humanos-de-las-fuerzas-de-seguridad-de-mbito-estatal-sigue-siendo-marginal
Timestamp: 2017-11-21 20:36:50+00:00

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España la formación en derechos humanos de las fuerzas de seguridad d…
Etica y Moral Policía by William Ivan Alej... 37947 views
1. ESPAÑA LA FORMACIÓN EN DERECHOS HUMANOS DE LAS FUERZAS DE SEGURIDAD DE ÁMBITO ESTATAL SIGUE SIENDO MARGINAL
2. INDICE 1. Introducción..............................................................................................................................4 2. Los derechos humanos y las fuerzas de seguridad.........................................................................6 2.1Marco internacional.......................................................................................................6 2.2 Las fuerzas de seguridad y la defensa de los derechos humanos........................................8 2.3 Las fuerzas de seguridad y el respeto de los derechos humanos.........................................9 2.4 Los derechos humanos, esenciales en la formación de las fuerzas de seguridad................11 3. El contexto de derechos humanos en España..............................................................................13 3.1 Tortura y otros malos tratos..........................................................................................13 3.2 Detención en régimen de incomunicación.....................................................................13 3.3 Derechos de las personas migrantes y solicitantes de asilo..............................................14 3.4 Racismo y xenofobia...................................................................................................15 3.5 Devolución (refoulement)............................................................................................15 3.6 Impunidad de facto de personal funcionario encargado de hacer cumplir la ley por violaciones de derechos humanos..................................................................................15 3.7 Complicidad de España en detenciones ilegales e interrogatorios de Guantánamo.............16 3.8 Violencia de género.....................................................................................................16 3.9 Graves abusos de derechos humanos por parte de ETA y los atentados del 11M................17 4. Compromisos adquiridos por España con la formación en derechos humanos de las fuerzas de seguridad................................................................................................................................18 5. Análisis de la presencia de los derechos humanos en la formación de la Policía Nacional y la Guardia Civil............................................................................................................................................20 5.1 Procesos y centros de formación de la Policía Nacional y la Guardia Civil.........................20 5.1.1 Policía Nacional...........................................................................................20 5.1.2 Guardia Civil.................................................................................................21 5.2 Análisis detallado desde la perspectiva de los derechos humanos....................................22 5.2.1 ¿Se proporciona información sobre la situación de los derechos humanos en España..................................................................................................................22 5.2.2 ¿Se cuenta con la participación de ONG y otras organizaciones o instituciones?........................................................................................................22 5.2.3 ¿Qué carga lectiva tiene la enseñanza sobre derechos humanos con respecto al total de la formación impartida?..............................................................................23 5.2.4 ¿Qué cualificación tiene el profesorado que imparte enseñanza de derechos humanos?.............................................................................................................28 5.2.5 ¿Qué actitudes y valores en derechos humanos se le exigen al alumnado?............................................................................................................29 5.2.6 ¿Se limita la metodología utilizada a transmitir conocimientos teóricos o se orienta a la asimilación de pautas y valores.........................................................................31 5.2.7 ¿Qué peso tiene la formación práctica frente a la teórica en materia de derechos humanos..............................................................................................................32 5.2.8 ¿Qué formación se proporciona con relación a la inmigración y el refugio y asilo?....................................................................................................................33 5.2.9 ¿Qué formación se proporciona, y cómo, sobre las limitaciones al uso de la fuerza?..................................................................................................................35 5.2.10 ¿De qué forma se trata la cuestión de las limitaciones al principio de obediencia debida?................................................................................................................37
3. 5.2.11 ¿Se realiza un seguimiento y evaluación de los programas de formación?............................................................................................................39 5.2.12 ¿Qué compromiso se exige al alumnado para llevar a la práctica lo aprendido en materia de derechos humanos?...............................................................................39 5.3 Evolución de la formación en derechos humanos de la Policía Nacional y la Guardia Civil desde 2001 ….................................................................................................................40 5.4 Otros aspectos valorados..............................................................................................43 5.4.1 ¿Se toma en cuenta en la formación los materiales elaborados por organismos internacionales, nacionales o no gubernamentales?...................................................43 5.4.2 ¿Se trata la violencia de género como una cuestión de derechos humanos?.........43 5.4.3 ¿Se aborda adecuadamente la cuestión del racismo y la xenofobia?...................46 6. Conclusiones...........................................................................................................................48 7. Recomendaciones....................................................................................................................50 Anexo I: Guía de 12 puntos de AI para la formación ene derechos humanos de personal funcionario del Estado........................................................................................................................................53 Anexo II: Principios básicos de actuación de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad españoles, según Ley 2/1986.......................................................................................................................................54 Anexo III: Modelos de carrera en la Guardia Civil y la Policía Nacional..............................................56 © Sección española de Amnistía Internacional Foto de portada: Presentación de los 488 nuevos agentes del Cuerpo Nacional de Policía que se incorporaron a las plantillas policiales de la Comunitat Valenciana, en un acto que fue presidido por el ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba el 30 de marzo de 2010. EFE/Juan Carlos Cárdenas
4. ESPAÑA: LA FORMACIÓN EN DERECHOS HUMANOS DE LAS FUERZAS DE SEGURIDAD DE ÁMBITO ESTATAL SIGUE SIENDO MARGINAL Actualización del análisis realizado en 2001 1. Introducción En el año 2001 Amnistía Internacional hizo público un informe analizando hasta qué punto los derechos humanos estaban presentes en la formación de las fuerzas de seguridad del Estado españolas de ámbito estatal, concluyendo que se trataba aún de una asignatura pendiente. De la información recibida y analizada en aquella ocasión, la organización encontró que los derechos humanos tenían una presencia marginal en esa formación, que las metodologías estaban orientadas a transmitir conocimientos más que a conformar actitudes y valores, y que aspectos muy relevantes para el trabajo de las fuerzas de seguridad –como las limitaciones al principio de obediencia debida o al uso de la fuerza, o las cuestiones relacionadas con la inmigración y el derecho de asilo– se abordaban de forma muy débil en los temarios. En este documento se actualiza el análisis realizado por Amnistía Internacional en el año 2001, comparando los resultados obtenidos, y centrándolo de nuevo en el estudio de las fuerzas de seguridad de ámbito estatal, en este caso Policía Nacional y Guardia Civil, aunque la organización reconoce la importancia de ampliar este análisis en el futuro a las policías locales y de ámbito autonómico. Con ello se pretende conocer qué avances o mejoras se han producido desde entonces en la formación en derechos humanos de estas fuerzas de seguridad a la luz de las recomendaciones efectuadas entonces por la organización. Además, Amnistía Internacional quería conocer hasta qué punto la evolución del contexto de derechos humanos en España, por ejemplo, el aumento de la inmigración o la visibilidad y la atención prestada a la violencia de género en los últimos años, ha tenido su reflejo en la formación que reciben las fuerzas de seguridad. Y también si se han tenido en cuenta y utilizado los nuevos materiales de referencia disponibles tanto en el ámbito internacional (en particular, los elaborados en el marco de Naciones Unidas) como en el ámbito nacional (por ejemplo, los realizados por el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia específicamente para la formación de las fuerzas de seguridad). Para la elaboración de este informe, Amnistía Internacional ha tenido en cuenta la normativa internacional en la materia, así como los materiales y recomendaciones del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, que ofrecen una guía muy útil para la formación de fuerzas de seguridad. Por otro lado, la organización solicitó información a la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil, mantuvo reuniones con responsables de formación de ambas instituciones y visitó la Academia de Policía de Ávila. Además, la organización mantuvo reuniones con representantes de sindicatos y asociaciones policiales y de la Guardia Civil. Amnistía Internacional quiere agradecer y 4
5. destacar la colaboración prestada por la Policía Nacional y la transparencia y apertura con que esta institución ha puesto a disposición de la organización sus temarios y materiales de formación. El informe comienza repasando la estrecha relación existente entre las fuerzas de seguridad y los derechos humanos, y lo dispuesto al respecto en la normativa internacional. Seguidamente se ofrece una visión general en términos de derechos humanos del contexto en el que tendrán que actuar las fuerzas de seguridad analizadas en este documento y se resumen los compromisos adquiridos por el Estado español para que los derechos humanos sean un componente esencial en la formación de estas instituciones. Después se analiza la formación en derechos humanos que recibe la Policía Nacional y la Guardia Civil, y se compara con el análisis realizado previamente en el año 2001, para conocer su evolución. Por último, se ofrece un resumen de las conclusiones y una serie de recomendaciones. A lo largo de este informe se incluyen, citados en recuadros, algunos casos o ejemplos de violaciones de derechos humanos a manos de agentes del Estado que, aunque no pueden ser atribuidos directamente o en exclusiva a una falta de formación, sí ilustran situaciones o actitudes en las que pueden producirse por una ausencia de formación adecuada en materia de derechos humanos, así como el tipo de comportamientos que toda persona que ingrese en las fuerzas de seguridad debe saber que no serán tolerados. Amnistía Internacional es una organización de defensa de los derechos humanos, que denuncia las violaciones de estos derechos y hace campaña para ponerles fin. Pero también realiza una importante labor de promoción de los derechos humanos, por ejemplo, contribuyendo a la educación en derechos humanos de diferentes sectores, y entre ellos, las fuerzas de seguridad. Como base para este trabajo la organización cuenta con documentos basados en las normas internacionales de derechos humanos que proporcionan orientación para la formación y la acción de las fuerzas de seguridad, destacando la Guía de 12 puntos para la formación y la educación en derechos humanos de los funcionarios del Estado, así como con una Unidad Didáctica publicada en 2005 con el objetivo de contribuir a la impartición de enseñanza de derechos humanos en esas instituciones. La organización también publicó en 2006 el libro Entender la labor policial. Recursos para activistas de derechos humanos con el objetivo de aclarar conceptos prácticos y normas internacionales y de otros ámbitos relativos a la acción policial. El objetivo de Amnistía Internacional con este nuevo informe es de nuevo contribuir a que los derechos humanos estén en el centro de la formación de las fuerzas de seguridad en España, haciendo recomendaciones concretas y alentando a las autoridades a que las pongan en práctica. La formación que reciben las fuerzas de seguridad refleja la clase de policía que un país se propone tener; cuanto más presentes estén en ella los derechos humanos, más eficaces, respetadas y ajustadas a su misión serán estas instituciones. 5
6. 2. Los derechos humanos y las fuerzas de seguridad El orden y la seguridad son condiciones indispensables para que las personas puedan disfrutar plenamente de todos sus derechos económicos, sociales, culturales, civiles y políticos, y por ello los Estados tienen el deber de proporcionar seguridad y mantener el orden en su territorio. De esta labor se responsabilizan, en primera instancia, los agentes encargados de hacer cumplir la ley, es decir, los organismos cuyas funciones principales son la prevención y detección del delito, el mantenimiento del orden público y la prestación de asistencia a la población. A ellos nos referiremos a lo largo de este informe en numerosas ocasiones de forma genérica como “fuerzas de seguridad”. Así, el Estado debe garantizar que estos agentes protegen los derechos humanos de las personas que residen dentro del territorio sobre el que el Estado tiene jurisdicción efectiva, garantizando activamente su seguridad física y mental y el libre ejercicio de sus derechos y libertades. Al mismo tiempo, el Estado debe garantizar que sus agentes cumplen las normas de derechos humanos en su actuación, evitando abusar de sus poderes, que incluyen la posibilidad de usar la fuerza y realizar detenciones. Cuando quienes integran las fuerzas y cuerpos de seguridad cometen violaciones de derechos humanos, están haciendo un uso distorsionado de esos poderes que no se corresponde con la labor que la sociedad les ha encomendado. Desde esa doble perspectiva de los agentes encargados de hacer cumplir la ley como actores esenciales en la defensa del Estado de derecho pero también como depositarios de poderes únicos susceptibles de ser utilizados de forma abusiva, en el marco de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se han desarrollado una serie de instrumentos de derechos humanos que establecen orientaciones y límites a su conducta y al ejercicio de sus funciones. 2.1 Marco internacional La actuación de las fuerzas de seguridad está sometida, como cualquier otro ámbito de actuación de un Estado, a las normas internacionales de derechos humanos y a los principios establecidos en las mismas, como la no discriminación o la prohibición absoluta de la tortura y los tratos crueles, inhumanos y degradantes, entre otros. Sin embargo, como se señalaba, existe también un conjunto de instrumentos adoptados específicamente para orientar y limitar la conducta y actuaciones de las fuerzas de seguridad. Los principales son: x Código de conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir la ley de la ONU1 Adoptado en 1979, consta de 8 artículos que establecen, en resumen, que los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley (todos los agentes que ejercen funciones de policía, especialmente las facultades de arresto o detención) protegerán a las personas contra actos ilegales, respetarán y protegerán la dignidad humana de todas las personas, usarán la fuerza sólo cuando sea estrictamente necesario y de forma proporcional, no cometerán ni tolerarán actos de tortura o malos tratos y protegerán la salud de las personas bajo su custodia. Este Código se complementa con unas Directrices para su aplicación2 que establecen, entre otras cuestiones, que “los gobiernos adoptarán las medidas necesarias para que los funcionarios 1 Asamblea General de Naciones Unidas, Resolución 34/169 de 17 de diciembre de 1979. 2 Directrices para la aplicación efectiva del Código de conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir la ley (Resolución 1989/61 del Consejo Económico y Social). 6
7. encargados de hacer cumplir la ley reciban instrucción, en su formación básica y en todos los cursos consecutivos de capacitación y repaso, sobre las disposiciones de la legislación nacional que estén vinculadas con el Código de conducta, así como los demás textos básicos sobre la cuestión de los derechos humanos”. x Principios básicos sobre el empleo de la fuerza y de armas de fuego por los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley3 Estos principios, adoptados en 1990, deben ser respetados por los Estados a la hora de adoptar y aplicar normas y reglamentaciones sobre el empleo de la fuerza y armas de fuego por parte de funcionarios encargados de hacer cumplir la ley. Al mismo tiempo que tratan de proteger la vida y la seguridad de estos agentes (aludiendo, por ejemplo, a la necesidad de que cuenten con equipo autoprotector como cascos, escudos, chalecos, etc.), incluyen el principio de que la fuerza y las armas de fuego podrán ser utilizadas solamente cuando otros medios resulten ineficaces y no garanticen de ninguna manera que se puedan lograr los resultados previstos. Además, los Principios establecen con un cierto nivel de detalle cuáles son esas circunstancias, los mínimos que deben cumplir las directrices sobre el empleo de armas de fuego en cualquier Estado, normas para la vigilancia de personas bajo custodia, orientaciones para la selección de agentes encargados de hacer cumplir la ley y para su capacitación en el empleo de la fuerza y las armas de fuego, y los procedimientos que deben establecerse para que los Gobiernos y los organismos encargados de hacer cumplir la ley presenten informes en los casos en los que se haya tenido que recurrir al uso de armas de fuego. x Conjunto de principios para la protección de todas las personas sometidas a cualquier forma de detención o prisión4 Adoptados en 1988, estos 39 principios establecen garantías detalladas para asegurar que toda persona sometida a cualquier forma de arresto, detención o prisión5 será tratada humanamente y con el respeto debido a la dignidad inherente al ser humano. También existe normativa en el ámbito regional referida al comportamiento de las fuerzas de seguridad desde la perspectiva de los derechos humanos. En Europa, destacan los documentos elaborados por el Consejo de Europa y, en particular, la Declaración sobre la Policía6 y el Código Europeo de Ética de la Policía7 . Este Código proporciona orientaciones para la formación del personal de policía indicando, entre otras cuestiones, que debe basarse en la protección de los derechos humanos; que debe incluir formación práctica relativa al empleo de la fuerza y sus límites con respecto a los principios establecidos en materia de derechos humanos, principalmente del Convenio Europeo de Derechos Humanos y de la jurisprudencia correspondiente; y que debe integrar plenamente la necesidad de combatir el racismo y la xenofobia. 3 Adoptados por el VIII Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente, La Habana, Cuba, 07 de septiembre de 1990. 4 Adoptados por la Asamblea General en su Resolución 43/173 de 9 de diciembre de 1988. 5 En el caso de la prisión, estos principios se complementan con las reglas mínimas para el tratamiento de los reclusos y los principios básicos para el tratamiento de los reclusos. 6 690 Consejo Europa (1979). 7 Código Europeo de Ética de la Policía del Consejo de Europa, adoptado por el Comité de Ministros el 19 de septiembre de 2001, en la 765ª reunión de los delegados de los ministros. 7
8. Todos los gobiernos deben adoptar las medidas necesarias para que los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley sean educados, tanto durante su instrucción básica como en cualquier curso posterior de formación o perfeccionamiento, de acuerdo con el Código de Conducta para Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir la Ley y otras normas internacionales de derechos humanos aplicables. Así, todas estas normas deben ser respetadas en las leyes, normativas y procedimientos establecidos por los Estados para regular la actuación de sus fuerzas de seguridad. Pero también es necesario que sean conocidas por todas las personas que forman parte de esas fuerzas como el marco bajo el que en cualquier circunstancia deben encuadrarse su conducta y sus actuaciones. 2.2 Las fuerzas de seguridad y la defensa de los derechos humanos Las fuerzas de seguridad desempeñan un papel fundamental en la protección del derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de las personas, derechos garantizados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en numerosos instrumentos internacionales emanados de ella. Su actuación es fundamental para que las personas puedan disfrutar de su seguridad física y mental y que puedan ejercer libremente sus derechos y libertades. Cuando las fuerzas de seguridad no impiden o no previenen comportamientos criminales están desatendiendo los derechos de las demás personas, en particular los derechos de las víctimas. Esos comportamientos pueden incluir abusos o violaciones de derechos humanos, y las fuerzas de seguridad tienen responsabilidad en la prevención e investigación de esos actos. Recordemos que los Estados deben impedir, investigar y castigar violaciones de los derechos humanos tanto si se producen a manos de sus propios agentes como si se producen en la esfera privada; en este último caso se trata de que del Estado actúe con lo que se ha dado en llamar la diligencia debida. Cuando una mujer es víctima de violencia por el mero hecho de serlo o cuando una persona es discriminada por su origen étnico o sus creencias, se trata de violaciones de derechos humanos que las fuerzas de seguridad tienen en sus manos prevenir y detectar, así como tienen el deber de poner a los responsables a disposición de la justicia. En un contexto de creciente preocupación con la violencia de género en España, las fuerzas de seguridad tienen un papel esencial a la hora de proteger a las mujeres y, a menudo, el primer contacto de una víctima cuando toma la decisión de denunciar su situación es con un agente de las fuerzas de seguridad. Su actuación, por tanto, puede ser determinante a la hora de dar la confianza a la víctima y hacerle sentir que será creída y protegida, incluso si atentan contra su vida. Salua, una mujer marroquí víctima de brutales palizas y un tremendo terror a su pareja durante cuatro años de convivencia, relató a Amnistía Internacional lo que pensó la noche en que fue rescatada por la policía tras un intento de homicidio por parte de su compañero: “Los policías me preguntaron que por qué había aguantado tanto, que por qué no lo había denunciado, y yo les dije que tenía miedo, y además… (...) tenía miedo por ser ilegal, y miedo de que nadie me fuera a creer, porque él siempre me decía ¿dónde vas a ir tú? Me decía, ¿quién va a creer a una extranjera ilegal?”8 Conocer los derechos humanos y los principios que los inspiran es un requisito indispensable para que las fuerzas de seguridad puedan cumplir con su cometido adecuadamente y contribuir a la protección de los derechos de todas las personas. Cuando las fuerzas de seguridad respetan de forma sistemática los derechos humanos y protegen los derechos de todas las personas, aumenta su eficacia. Según el Alto Comisionado para los Derechos 8 Caso citado en el informe de AI Más riesgos y menos protección. Mujeres inmigrantes en España frente a la violencia de género, de noviembre de 2007. 8
9. Humanos de Naciones Unidas9 , las consecuencias de que la población pueda observar que los agentes policiales respetan, promueven y defienden los derechos humanos son, entre otras, que: Æ la confianza del público aumenta y se fomenta la cooperación de la comunidad; Æ los agentes de policía son considerados parte de la comunidad y encargados de una valiosa función social; aumenta la confianza en el sistema; Æ se da ejemplo a otras personas de la sociedad en el respeto de la ley; Æ los agentes de policía pueden estar más cerca de la comunidad y por tanto en condiciones de impedir y resolver delitos mediante una labor policial activa; Æ se contribuye a la solución pacífica de conflictos y denuncias. 2.3 Las fuerzas de seguridad y el respeto de los derechos humanos Los amplios poderes otorgados a las fuerzas de seguridad pueden conducir, utilizados de forma inadecuada, a graves violaciones de derechos humanos. Desde el empleo excesivo de la fuerza al controlar una manifestación pública a la posibilidad de infligir malos tratos o torturas a una persona detenida. En los casi cincuenta años de existencia de Amnistía Internacional, la organización ha documentado y denunciado en todo el mundo innumerables violaciones de derechos humanos por parte de agentes encargados de hacer cumplir la ley: torturas, violaciones bajo custodia, detenciones ilegales, uso excesivo de la fuerza o actitudes racistas, entre otras. En algunos países estos comportamientos pueden ser generalizados o sistemáticos, en otros, no; pero, en cualquier caso, siempre que un agente del Estado comete una violación de esos derechos o encubre, por un corporativismo mal entendido, actos cometidos por sus compañeros, o que un mando los permite o ignora, se trata de una ocultación de violaciones de derechos humanos que nunca debería quedar impune. 9 Ver Derechos humanos y aplicación de la Ley. Guía para instructores en derechos humanos para la Policía. Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Serie de capacitación profesional N°5/Add.2. 9
10. Rita Margarete Rogerio, ciudadana brasileña, fue detenida en Bilbao por agentes de la Brigada Provincial de Extranjería de la Policía Nacional en 199510 . La Audiencia Provincial de Vizcaya consideró que Rita Rogerio había sido ciertamente golpeada y violada cuando se encontraba bajo custodia policial y que había sufrido estrés postraumático como consecuencia11 . No obstante absolvió a los tres agentes –el presunto violador y los tres que estaban de servicio–, porque ninguno de los agentes había colaborado aportando pruebas contra sus compañeros a pesar de que, dada la distribución de la comisaría, el violador había tenido que ser visto entrando en los calabozos. El Tribunal Supremo dictó su sentencia sobre este caso en abril de 1999 expresando consternación por el fallo del tribunal inferior, aunque reconociendo que éste no había podido actuar de otra manera que absolviendo a los responsables por falta de pruebas porque, aunque se había establecido con claridad que Rita Rogerio había sido violada por un agente uniformado bajo custodia policial, los agentes testigos del hecho habían conspirado para mentir, negándose a identificar al violador, y debido a ello el Tribunal Supremo no podía sino confirmar la absolución. El Tribunal Supremo manifestaba en su sentencia que era incompatible con un Estado democrático de Derecho que un “gravísimo delito de violación, acreditado y constatado” quedara sin castigo a causa de “trasnochadas ideas corporativas o falso compañerismo”. Representantes sindicales de la policía entrevistados por Amnistía Internacional en 2007 en el contexto de un informe de la organización sobre la impunidad de los malos tratos policiales pensaban que los agentes no intentaban encubrir a sus compañeros cuando obraban de manera indebida. Sin embargo, algunos dijeron que los malos tratos eran tolerados hasta cierto punto por los mandos, debido a que hacían la vista gorda ante los casos no muy graves y a un “corporativismo” mal entendido12 . Hay quienes piensan que los derechos humanos son un obstáculo para la labor de las fuerzas de seguridad y que es "normal" que éstas se "salten un poco" las normas para llevar a cabo su tarea de forma eficaz. Con ello se justificaría un uso excesivo de la fuerza para controlar una manifestación o para detener a una persona o que se utilice presión física o psicológica para obtener información de las personas detenidas. Sin embargo, cuando el encargado de hacer cumplir la ley se convierte en el infractor de la ley, el resultado es un ataque a la dignidad humana, a la propia ley y a todas las instituciones de la autoridad pública. Según el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas13 , las consecuencias de las violaciones de derechos humanos cometidas por quienes deben vigilar el cumplimiento de la ley son múltiples y contribuyen a dificultar su tarea: Æ erosionan la confianza del público; Æ obstaculizan la labor eficaz de la justicia; Æ aíslan a la policía de la comunidad; Æ hacen que los culpables queden libres y los inocentes sean castigados; Æ niegan justicia a la víctima del delito por su sufrimiento; Æ fuerzan a los organismos policiales a ser reactivos más que preventivos en su planteamiento de la delincuencia; Æ menguan la reputación de los agentes y las instituciones de la autoridad pública; y Æ agravan el desorden público. 10 Ver caso Rita Margarete Rogerio en el informe de AI España: crisis de identidad. Tortura y malos tratos de índole racista a manos de agentes del Estado. Índice AI: EUR 41/001/2002/s, págs. 46-47 y en España. Acabar con la doble injusticia. Víctimas de torturas y malos tratos sin reparación, de diciembre de 2004. 11 Aunque se trata de un caso de agresión sexual según el Código Penal español, Amnistía Internacional –al igual que diversos organismos internacionales de derechos humanos– considera que la violación por parte de un militar, miembro de una fuerza de seguridad del Estado o personal funcionario de prisiones siempre constituye tortura. 12 Ver España. Información para el Comité de Derechos Humanos, de junio de 2008. Índice AI: EUR 41/012/2008, disponible en http://www.amnesty.org/es/report/info/EUR41/012/2008 13 Ver Derechos humanos y aplicación de la Ley. Guía para instructores en derechos humanos para la Policía. Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Serie de capacitación profesional Nº5/Add.2. 10
11. Las fuerzas de seguridad deben no solamente recibir mensajes e instrucciones claras en el sentido de que los comportamientos contrarios a los derechos humanos no van a ser tolerados; sino que necesitan también recibir formación adecuada sobre dónde están los límites de sus actuaciones y sobre los valores y principios que deben inspirarlas. Como reconoce la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil en la información remitida a Amnistía Internacional: “un quebranto de los derechos humanos por un policía supone un fracaso de toda la organización policial”14 . 2.4 Los derechos humanos, esenciales en la formación de las fuerzas de seguridad De todo lo anterior se desprende que difícilmente podrán las fuerzas de seguridad llevar a cabo su tarea de forma eficaz y en consonancia con las normas de derechos humanos si no reciben una preparación adecuada para ello. Por tanto su formación, tanto la requerida para el ingreso como la necesaria para actualizar y perfeccionar sus valores y conocimientos durante el ejercicio de sus funciones, debe ajustarse a los principios de derechos humanos, tanto en la teoría como en la práctica. Sin duda, no basta con una buena formación para garantizar que las fuerzas de seguridad son respetuosas con los derechos humanos. Los principios de derechos humanos deben estar reflejados tanto en las normativas como en las instrucciones que reciben los agentes, y su tarea debe desarrollarse en un entorno en el que los derechos humanos son valorados y donde no hay espacio para la impunidad. Pero en todo caso, las normas y tratados internacionales de derechos humanos deben ser la base de sus programas de formación y deben resaltar la función de las fuerzas de seguridad en la defensa y protección de los derechos humanos. Los derechos humanos deben enseñarse como parte intrínseca del papel y las funciones de las fuerzas de seguridad, no como algo suplementario y opcional. Los derechos humanos deben formar parte de toda la formación inicial de los nuevos agentes, pero también de la formación que reciben a lo largo de su vida profesional. Tanto si ésta se incorpora a todas las posibilidades de formación de la policía, como si se imparte en forma de asignatura independiente, deberá enseñar cómo se aplican los principios de derechos humanos al trabajo y a la práctica diaria de las fuerzas de seguridad. Por otra parte, el hecho de que los programas de formación de las fuerzas de seguridad incluyan los derechos humanos tampoco garantiza por sí solo que los agentes entienden estos derechos y los aplican. Para ello hace falta que los programas de formación estén bien concebidos, con metodologías adecuadas y que las personas que los imparten cuenten con las competencias necesarias. Deben estar orientados a mejorar los conocimientos, pero también las actitudes. Y también es necesario su control, evaluación y seguimiento. Como señala el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas: “Una capacitación eficaz de la policía en derechos humanos es un elemento indispensable de los esfuerzos mundiales por promover y proteger los derechos humanos en todos los países. Para proteger los derechos humanos, la policía debe, en primer lugar, conocerlos y comprenderlos […] 14 Información por escrito enviada a Amnistía Internacional por la Subdirección General del Gabinete Técnico de la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil, fechada el 27 de enero de 2009. 11
12. Deben entender que las normas internacionales de derechos humanos relacionadas con su trabajo se elaboraron para ofrecerles una valiosísima orientación en el desempeño de sus funciones fundamentales en una sociedad democrática. […] A lo largo de todas las sesiones de capacitación es importante destacar que el conocimiento de los derechos humanos es un requisito profesional fundamental para todo el personal que trabaja en organismos modernos de aplicación de la ley. Después de todo, el propósito central de la labor policial es la aplicación de la ley y no hay ley de mayor rango que la de derechos humanos". Con base en lo que establecen las normas, principios y códigos de conducta internacionales de derechos humanos, Amnistía Internacional cuenta con una Guía de 12 puntos15 para orientar la formación y la educación en derechos humanos de los integrantes de las fuerzas de seguridad, como personal funcionario del Estado. Como resumen, cabe destacar las siguientes características deseables para esa formación: debe partir de un análisis de la situación de los derechos humanos; debe tener una orientación práctica, que permita conectar con el día a día de los agentes las normas y principios de los derechos humanos, y debe estar adaptada al contexto local; los derechos humanos deben estar integrados en toda la formación; debe ser evaluada y revisada; y debe contar con la participación de actores externos. 15 Ver un resumen de la Guía de 12 puntos en el Anexo I. 12
13. 3. El contexto de derechos humanos en España Las fuerzas de seguridad actúan en contextos específicos que deben ser tenidos en cuenta en su formación, tanto a la hora de diseñar los contenidos de los programas de enseñanza como proporcionando en los mismos una visión general en términos de derechos humanos del contexto en el que tendrán que actuar. En este apartado se repasan brevemente algunos aspectos destacados de la situación de los derechos humanos en España, a partir de información de Amnistía Internacional y de informes de diversos organismos intergubernamentales sobre el país. 3.1 Tortura y otros malos tratos La definición de tortura del Código Penal español es defectuosa a tenor de la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes y sigue sin ser revisada a pesar de las recomendaciones de los mecanismos internacionales. Por ejemplo, el Comité contra la Tortura, en su informe de noviembre de 2009 sobre España, recordó que el artículo 174 del Código Penal sigue sin estar en línea con la definición de la tortura contenida en el artículo 1 de la Convención. Para ello sería necesario incluir dos elementos: que el acto de tortura también puede ser cometido por “otra persona en el ejercicio de funciones públicas” y que la finalidad de tortura puede incluir el fin “de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras”. Igualmente, el Comité pide al Gobierno español que reconsidere lo previsto en cuanto a las penas, recordando que todos los actos de tortura tienen un carácter grave. 3.2 Detención en régimen de incomunicación En virtud de la actual Ley de Enjuiciamiento Criminal, las personas detenidas por presuntos delitos de terrorismo pueden permanecer en régimen de incomunicación hasta un total de 13 días (cinco días en el caso de otros delitos). Estas personas no tienen derecho a contar con un abogado de su elección (la asistencia letrada la proporciona un abogado de oficio asignado por el Colegio de Abogados a petición de la policía), no tienen derecho a consultar con un abogado en privado durante el periodo de incomunicación, no tienen derecho a que se informe de la detención a su familia o, en el caso de las personas extranjeras, a que se le comunique esta información a su embajada o consulado. Tampoco tienen derecho a ser examinados por un médico de su elección. Además, las personas recluidas por su presunta implicación en delitos de terrorismo –se encuentren o no en régimen de incomunicación– pueden permanecer bajo custodia policial hasta cinco días (120 horas) después de la detención sin comparecer ante una autoridad judicial. Amnistía Internacional ha mostrado su preocupación ante la aplicación del régimen de incomunicación por lo que considera como un paso positivo hacia su abolición el compromiso para su eliminación del régimen de incomunicación a los menores de edad con independencia del crimen que hayan cometido, previsto en la medida 97 del Plan Nacional de Derechos Humanos, así como el anuncio del gobierno de grabar la permanencia de las personas en régimen de incomunicación a petición de los jueces. Pero si bien es un avance, esta medida todavía está alejada de las recomendaciones realizadas por los organismos internacionales tales como el Comité para la Prevención de la Tortura o el Relator contra la tortura de Naciones Unidas. 13
14. 3.3 Derechos de las personas migrantes y solicitantes de asilo Las últimas modificaciones tanto de la Ley de Asilo, como de la Ley de Extranjería han supuesto recortes a los derechos de las personas migrantes, especialmente aquéllas que se encuentran en situación irregular. La última modificación de la Ley de Extranjería16 ha incrementado el plazo de internamiento de personas extranjeras en los centros de internamiento de 40 a 60 días. Un reciente informe de la organización CEAR17 denuncia que alrededor del 24% de las personas entrevistadas con objeto del estudio expresan la existencia de malos tratos por parte de algunos agentes de policía y que muchos de los internos denuncian algún tipo de discriminación por origen racial u otras razones18 . Igualmente, según este informe, muchas de las personas entrevistadas manifestaron temores fundados a que su vida corriese peligro si fuesen repatriadas, temores que podrían ser incluidos dentro de los motivos para solicitar asilo. Amnistía Internacional ha lamentado que la última reforma de la Ley de Asilo19 haya introducido un procedimiento abreviado tanto para las solicitudes realizadas dentro de los Centros de Internamientos para Extranjeros (CIES) como en la frontera, y pide que todos los procedimientos contengan las mismas garantías procesales. Amnistía Internacional también ha mostrado su preocupación por las medidas adoptadas para el control de fronteras especialmente en las Islas Canarias, Ceuta y Melilla, y la costa andaluza, ya que en muchos casos impiden a las personas en necesidad de protección internacional poder acceder a procedimientos de asilo, lo que vulneraría el principio de no devolución. A esto se suman las operaciones realizadas por la Agencia Europea para la Gestión de la Cooperación Operativa en las Fronteras Exteriores (FRONTEX), que ha desplegado un dispositivo sin precedentes en materia de control migratorio sobre el sur. Las personas migrantes y refugiadas encuentran cada vez mayores obstáculos que contravienen las obligaciones internacionales al impedir que personas en necesidad de protección internacional puedan acceder a procedimientos de asilo, vulnerando así el principio de no devolución, y quedando expuestos a abusos por parte de personal funcionario en los países de destino, incluso de tránsito y origen, además de abusos a manos de redes delictivas. Estas medidas no sólo ponen trabas a que soliciten asilo quienes huyen de zonas donde corren peligro de sufrir violaciones de derechos humanos, sino que, además, tienen repercusiones cada vez más graves para las personas migrantes que se ven obligadas a escoger rutas alternativas y peligrosas por medios inseguros que hacen peligrar todavía más su vida. Además, estos obstáculos aumentan el riesgo de sufrir abusos durante el viaje migratorio a manos de redes criminales y otros actores, como personal funcionario de países que han firmado acuerdos de control migratorio con España. Por otro lado, Amnistía Internacional siente preocupación por la repatriación de menores de edad extranjeros no acompañados con arreglo a medidas de “reunificación familiar” que no se ajustan al debido proceso jurídico y que no tienen en cuenta la situación familiar del menor de edad. En 2007 se dictaron 11 sentencias que denunciaban irregularidades en la repatriación de menores. 16 Ley Orgánica 2/2009 de 11 de diciembre, de reforma de la Ley Orgánica 4/2000 de 11 de enero, sobre derechos y libertades de las personas extranjeras en España y su integración social. 17 Situación de los Centros de Internamiento para Extranjeros en España. Informe CEAR, año 2009. http://www.cear.es 18 Id, conclusiones 27 y 29 pag. 170. 19 Ley 12/2009 de 30 de octubre, reguladora del derecho de asilo y de la protección subsidiaria. 14
15. 3.4 Racismo y xenofobia En los últimos años Amnistía Internacional ha manifestado su preocupación por la discriminación, el racismo y la xenofobia contra personas extranjeras y españolas de minorías étnicas en el ámbito laboral, el acceso a la vivienda y la educación, así como por incidentes de racismo en los que han participado personal funcionario encargado de hacer cumplir la ley. La organización también ha mostrado su preocupación ante el uso de “criterios raciales” para la realización de controles de identidad por los agentes de los cuerpos de seguridad, ya que puede contribuir a criminalizar a los inmigrantes por el mero hecho de serlo. Aunque el Plan Nacional de Derechos Humanos aprobado por el Consejo de Ministros el 12 de diciembre de 2008 incorpora medidas destinadas a combatir el racismo, España sigue sin recopilar ni publicar estadísticas sobre actos racistas, no ha elaborado ningún plan de acción contra el racismo y la xenofobia y no se han implementado las medidas previstas en el Plan Nacional de Derechos Humanos, ni elaborado una Estrategia Nacional e Integral de Lucha contra el Racismo y la Xenofobia. 3.5 Devolución (refoulement) Amnistía Internacional ha documentado expulsiones y extradiciones en las que las autoridades han devuelto a personas a países en los que éstas corren un peligro real de sufrir tortura u otros malos tratos, lo cual vulnera el principio de no devolución (non refoulement). Estas devoluciones se han producido en ocasiones aceptando “garantías diplomáticas” de países con una amplia trayectoria de violaciones de derechos humanos, como Siria y la Federación Rusa. Varios mecanismos internacionales y regionales de derechos humanos se han posicionado en contra del uso de “garantías diplomáticas”, entendiendo que suponen un intento de socavar la prohibición absoluta de la tortura20 . 3.6 Impunidad de facto de personal funcionario encargado de hacer cumplir la ley por violaciones de derechos humanos Amnistía Internacional lleva muchos años documentando casos de tortura y otros malos tratos, uso excesivo de la fuerza y homicidios ilegítimos cometidos por personal funcionario encargado de hacer cumplir la ley en España. Estas violaciones de derechos humanos se han agravado cuando ni los órganos disciplinarios policiales ni los tribunales penales han emprendido investigaciones prontas, efectivas e imparciales de los incidentes denunciados, tal como prevé el derecho internacional. Según las indagaciones de Amnistía Internacional, la mayoría de las investigaciones se archivan prematuramente, por lo que no llegan a juicio ni siquiera cuando hay indicios creíbles de que se ha infligido tortura o malos tratos. Incluso cuando los casos han llegado a los tribunales, las sentencias condenatorias han sido relativamente infrecuentes y, cuando las ha habido, las condenas han sido en su mayoría simbólicas. Amnistía Internacional considera que la falta de mecanismos adecuados de investigación propician un clima de impunidad de facto entre el personal funcionario encargado de hacer cumplir la ley. Además, es preocupante la propensión de las autoridades españolas a calificar de estrategia criminal organizada para desacreditar al Estado toda denuncia de tortura u otros malos tratos hecha por personas detenidas por delitos de terrorismo, y a no emprender una investigación efectiva en cada caso, en 20 Por ejemplo, el Comité contra Tortura dijo en su informe de noviembre de 2009 en el que examinaba el quinto informe periódico de España (CAT/C/ESP/5) que “bajo ninguna circunstancia se debe recurrir a las “garantías diplomáticas” como salvaguardia contra la tortura o los malos tratos cuando haya razones fundadas para creer que una persona estaría en peligro de ser sometida a tortura o malos tratos a su regreso” (CAT/C/ESP/CO/5). 15
16. contravención de la obligación que tiene España conforme al derecho internacional de realizar sin demora una investigación imparcial, siempre que haya motivos razonables para pensar que ha podido cometerse un acto de tortura. 3.7 Complicidad de España en detenciones ilegales e interrogatorios de Guantánamo Amnistía Internacional ha expresado su preocupación sobre el uso repetido del espacio aéreo y varios aeropuertos españoles por aviones de la CIA en el contexto del programa de entregas y detenciones secretas dirigido por Estados Unidos. El informe publicado en 2006 por una comisión temporal del Parlamento Europeo sobre este asunto afirma que, entre 2002 y finales de 2005, se realizaron 68 escalas de aeronaves operadas por la CIA, en diversos aeropuertos españoles, presuntamente en el marco del programa de entregas extraordinarias21 . Desde junio de 2006, la Audiencia Nacional ha estado investigando presuntos delitos de tortura y detención ilegal relacionados con el paso por España de vuelos operados por la CIA dentro del programa de entregas, y también ha abierto diligencias para determinar si ciertos aviones militares estadounidenses que transportaban detenidos a la base naval de Guantánamo hicieron escala en bases militares españolas. A finales de 2008, la prensa filtró documentos secretos que revelaban que, en enero de 2002, las autoridades españolas habían permitido a Estados Unidos utilizar bases militares españolas para trasladar detenidos a Guantánamo. Se cree que al menos dos agentes de policía adscritos a la Unidad Central de Información Exterior y un diplomático español viajaron a Guantánamo entre el 22 y el 25 de julio de 2002 e interrogaron allí a varios detenidos. Las autoridades españolas no han investigado de forma exhaustiva e imparcial en qué medida participaron los agentes españoles en los interrogatorios a los detenidos en Guantánamo22 . Amnistía Internacional siente preocupación por las violaciones de derechos humanos que hayan podido derivarse de esos interrogatorios y considera que los viajes de los funcionarios españoles vulneraron el derecho internacional humanitario y las normas internacionales de derechos humanos. 3.8 Violencia de género A pesar de los avances de la Ley Integral contra la Violencia de Género para mejorar la respuesta institucional a la violencia de género en España, algunas de las disposiciones previstas en la ley no han sido aplicadas, lo cual deja a muchas mujeres expuestas a sufrir violencia de género. A la organización le preocupa especialmente la dificultad de acceder a una asistencia letrada y a las medidas de protección personal necesarias debido a la falta de efectivos policiales, así como los obstáculos de acceso a recursos adecuados que encuentran, en particular, las mujeres con problemas de drogadicción o de salud mental. Sigue sin existir una ley integral que regule todas las medidas del Estado contra la violencia de género. Preocupan también los obstáculos adicionales a los que se enfrentan las mujeres migrantes en situación irregular a la hora de acceder a la justicia y a servicios especializados; lo que incrementa el riesgo de homicidios y otras formas de violencia por motivos de género. En este sentido, Amnistía Internacional ha criticado duramente la instrucción 14/2005 del Ministerio del Interior dirigida a dependencias policiales, que ordenaba investigar la situación administrativa de una mujer inmigrante en 21 Informe sobre la supuesta utilización de países europeos por la CIA para el transporte y la detención ilegal de presos, (2006/2200 [INI]), realizado por la Comisión temporal sobre la supuesta utilización de países europeos por la CIA para el transporte y la detención ilegal de presos, Parlamento Europeo, párrs. 109-114. 22 Ver cuadro en el apartado 5.2.10 de este documento. 16
17. situación irregular que denunciase malos tratos, con el fin de iniciar un procedimiento de expulsión si se determinara que la mujer en cuestión está en situación irregular. La organización lamenta que la Ley de Extranjería, en consonancia con esa instrucción, haya recogido en su artículo 31bis la incoación de un expediente de expulsión, que quedará en suspenso hasta que no pueda deducirse la situación de violencia de género del proceso penal; con ello se hace prevalecer el control de una situación administrativa por encima de la protección de los derechos humanos, y puede tener un importante carácter disuasorio para mujeres inmigrantes en situación irregular a la hora de acudir a dependencias policiales en busca de protección por miedo a ser expulsadas. La trata de personas, que afecta especialmente a las mujeres y las niñas, sigue enfocándose en España como un problema de migración y orden público. En la legislación española no existe una definición de trata de personas ajustada al derecho internacional. El Plan Integral de Lucha contra la Trata de Seres Humanos con Fines de Explotación Sexual 2009–2012 no establece un mecanismo que garantice la correcta identificación de las víctimas, sólo proporciona apoyo integral a aquéllas que colaboren con las autoridades españolas, y no contiene medidas específicas sobre las personas menores de edad. 3.9 Graves abusos de derechos humanos por parte de ETA y los atentados del 11M ETA es responsable de la muerte de más de 800 personas en las últimas cuatro décadas, entre ellas agentes de la policía y militares. Además, es responsable de otros abusos contra los derechos humanos, incluidos hostigamiento, amenazas, extorsión económica y otros actos de violencia o intimidación. Amnistía Internacional condena sin reservas los graves abusos contra los derechos humanos cometidos por ETA y rechaza de forma categórica cualquier argumento u objetivo que pretenda justificarlos. Además, la organización ha pedido sistemáticamente a ETA que acabe de forma definitiva e inmediata con su campaña de homicidios, amenazas, y hostigamientos. El 11 de marzo de 2004, un atentado atribuido a Al Queda causó 198 muertes e hirió a más de 1460 personas. La magnitud de los ataques, en el que explosionaron diez bombas de un total de trece, no tiene precedentes en España y se trata de uno de los atentados más graves que se ha producido en la Unión Europea. Amnistía Internacional condenó rotundamente dicho atentado y consideró que la magnitud de los ataques podría constituir un crimen contra la humanidad. 17
18. 4. Compromisos adquiridos por España con la formación en derechos humanos de las fuerzas de seguridad Como cualquier Estado parte de numerosos instrumentos internacionales de derechos humanos, el Estado español tiene la obligación de tomar medidas para garantizar el cumplimiento y la puesta en práctica de los compromisos internacionales adquiridos en esos instrumentos. Asegurar que las fuerzas de seguridad conocen, respetan y aplican en su labor cotidiana los principios y valores relacionados con los derechos humanos es, para ello, condición indispensable y no será posible si no se garantiza una formación adecuada en la materia, tanto teórica como práctica, de quienes integran los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. En algunos casos, además, esos instrumentos incluyen compromisos específicos con la formación de esos profesionales; por ejemplo, la Convención contra la Tortura establece que los Estados que la han ratificado están obligados a velar “por que se incluyan una educación y una información completas sobre la prohibición de la tortura en la formación profesional del personal encargado de la aplicación de la ley”23 . A estas obligaciones se suma el compromiso con los principios y directrices de Naciones Unidas mencionados en el apartado anterior. En el ámbito regional, la Declaración sobre la Policía24 indica que “el funcionario de policía debe recibir una formación general y profesional profunda antes y durante su servicio, así como una enseñanza apropiada en materia de los problemas sociales, de las libertades públicas, de los derechos del hombre y, particularmente, en aquello que concierne a la Convención Europea de Derechos del Hombre”; y el Código Europeo de Ética para la Policía señala que la formación del personal de policía debe basarse en los principios fundamentales como son la democracia, el Estado de Derecho y la protección de los derechos humanos25 . La legislación española, sin embargo, no aborda explícitamente la cuestión de los derechos humanos en lo relativo a la regulación y la formación de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. La Ley Orgánica 2/1986, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, incluye repetidas menciones a los derechos y libertades reconocidos en la Constitución pero no menciona explícitamente los derechos humanos. Tampoco la Ley 42/1999 de 25 de noviembre, de Régimen del Personal del Cuerpo de la Guardia Civil, que dedica un título completo a la enseñanza y especifica los criterios que deben cumplir los planes de estudios, ni los Reales Decretos26 que la complementan en materia de directrices generales para los planes de estudio de la formación de la Guardia Civil incluyen mención alguna a los derechos humanos. Del mismo modo, para el caso de la Policía Nacional, el Real Decreto correspondiente27 no alude a los derechos humanos mientras que deja las directrices y criterios para los programas de formación en manos del órgano correspondiente de la Dirección General de la Policía. A pesar de esa ausencia de mención explícita a los derechos humanos como tales en la legislación correspondiente, que Amnistía Internacional recomienda subsanar, lo cierto es que las 23 En su artículo 10 la Convención contra la Tortura establece: “Todo Estado Parte velará por que se incluyan una educación y una información completas sobre la prohibición de la tortura en la formación profesional del personal encargado de la aplicación de la ley, sea éste civil o militar, del personal médico, de los funcionarios públicos y otras personas que puedan participar en la custodia, el interrogatorio o el tratamiento de cualquier persona sometida a cualquier forma de arresto, detención o prisión”. 24 Resolución 690 Consejo Europa (1979). 25 Código Europeo de Ética de la Policía del Consejo de Europa, adoptado por el Comité de ministros el 19 de septiembre de 2001, en la 765ª reunión de los delegados de los ministros. 26 Real Decreto 313/2006 sobre directrices generales de los planes de estudios de la enseñanza de formación para la incorporación a las escalas de suboficiales, cabos y guardias del Cuerpo de la Guardia Civil; y Real Decreto 1563/1995 sobre directrices generales de los planes de estudios de las enseñanzas de formación para el acceso a las escalas superior y ejecutiva del Cuerpo de la Guardia Civil. 27 Real Decreto 614/1995 por el que se aprueba el Reglamento de los procesos selectivos y de formación en el Cuerpo Nacional de Policía. 18
19. alusiones a los derechos reconocidos por la Constitución y los propios principios básicos de actuación establecidos en la Ley 2/198628 conllevan implícitamente la necesidad de garantizar una buena formación en materia de derechos humanos a quienes integran los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Por último, el Plan Nacional de Derechos Humanos incluye medidas29 relativas a la formación en derechos humanos a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Estas medidas, aunque de alcance muy limitado, incluyen la organización de jornadas para darles a conocer el funcionamiento y competencias de organismos internacionales de derechos humanos y la realización de esfuerzos para mejorar la formación en materia de protección internacional a los integrantes de las fuerzas de seguridad que actúan en el ámbito del derecho de asilo. El Comité contra la Tortura de Naciones Unidas, en su examen del quinto informe periódico presentado por España a este órgano, toma nota de esas medidas mencionadas en el Plan Nacional de Derechos Humanos (y en particular de la medida 103, que prevé la organización de cursos y jornadas de formación inicial y continuada sobre los comportamientos exigidos a todos los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para garantizar los derechos de las personas detenidas o bajo custodia policial), pero no obstante recomienda al Estado español: a) seguir preparando e implementando programas de capacitación y formación para que todos los funcionarios, incluidos los agentes del orden y los funcionarios de prisiones, sean plenamente conscientes de las disposiciones de la Convención [contra la Tortura] y su Protocolo Facultativo, para que nunca se toleren abusos o violaciones; b) asegurar que todo el personal pertinente reciba capacitación específica sobre la manera de reconocer los indicios de tortura y malos tratos; c) preparar y aplicar una metodología para evaluar la eficacia y el efecto de esos programas de capacitación y formación en la reducción de los casos de tortura y malos tratos30 . 28 Estos principios incluyen, además del principio básico de que los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado deben “ejercer su función con absoluto respeto a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico”, cuestiones relativas a las limitaciones al principio de obediencia debida o al uso de la fuerza, estrechamente relacionadas con los derechos humanos y el derecho internacional. 29 Se trata de las medidas 103, 104 y 105 del Plan. 30 CAT/C/ESP/CO/5 de 19 de noviembre de 2009, Comité contra la Tortura, 43º periodo de sesiones. 19
20. 5. Análisis de la presencia de los derechos humanos en la formación de la Policía Nacional y la Guardia Civil Amnistía Internacional ha analizado los programas de formación de la Policía Nacional y la Guardia Civil con relación a 12 aspectos diferentes, según aparecen en el apartado 5.2 de este informe. Estos 12 aspectos se han seleccionado teniendo en cuenta, por un lado, los documentos de la organización basados en normas internacionales que ofrecen recomendaciones para la educación en derechos humanos de personal funcionario del Estado (en particular, la “Guía de 12 puntos de AI para la formación en derechos humanos de los funcionarios del Estado”) y, por otro, el contexto en el que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado llevan a cabo su labor en España. Los 12 aspectos fueron analizados por la organización en el año 2001, por lo que en cada uno, y para facilitar la comparativa, se resumen las conclusiones halladas en aquélla ocasión tanto para la Policía Nacional como para la Guardia Civil. Además, en el apartado 5.3 se incluye un cuadro comparativo que muestra la evolución en cada uno de los aspectos analizados. Finalmente, este informe aborda (en el apartado 5.4) algunos otros aspectos seleccionados teniendo en cuenta la evolución del contexto en España en los últimos años, en especial el aumento de población extranjera y la atención prestada a la violencia de género. Y también analiza si los programas de formación de ambas instituciones han tenido en cuenta los materiales relacionados con la formación en derechos humanos más relevantes y publicados desde el año 2001 por organismos internacionales, como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, y nacionales, como el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia, especialmente aquéllos dirigidos a la formación de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. 5.1 Procesos y centros de formación de la Policía Nacional y la Guardia Civil Como se ha avanzado ya, la Ley 2/1986 es la ley orgánica que determina las funciones, principios básicos de actuación y estatutos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y proporciona el marco general para la formación que reciben las mismas. Así, los principios básicos de actuación31 expresados en dicha ley, se consideran los criterios generales que deben orientar la formación de todas las Fuerzas de Seguridad en España. Además, tanto en el caso de la Policía Nacional como en el de la Guardia Civil existe normativa específica sobre su formación. 5.1.1 Policía Nacional El Real Decreto 614/199532 establece el Reglamento de los procesos selectivos y de formación en el Cuerpo Nacional de Policía y es el único instrumento de ese rango que ofrece algún detalle sobre estos aspectos. En él se establecen los procedimientos de ingreso a las categorías de Policía e Inspector33 , la duración de los cursos (uno y dos años académicos, respectivamente, más un módulo de formación práctica en el puesto de trabajo en ambos casos), normas para la promoción interna, etc., pero no se proporciona detalle alguno sobre las directrices y criterios que regirán la formación policial, 31 Ver los principios básicos de actuación establecidos en la Ley 2/1986 en el Anexo II. 32 Publicado en el BOE núm.118 de 18 de mayo, y en su redacción dada por el Real Decreto 440/2007 de 3 de abril (BOE núm.81, de 4 de abril) y por el Real Decreto 102/2008 de 1 de febrero (BOE núm.29, de 2 de febrero). 33 Estas son las categorías a las que se puede acceder por ingreso directo; al resto se accede por promoción interna, por la modalidad de antigüedad selectiva o concurso oposición, o por ambas modalidades. Ver modelo de carrera de la Policía Nacional en el Anexo III. 20
21. regulando únicamente que serán establecidos por el órgano responsable de la Dirección General de la Policía. La Academia de Policía de Ávila es el lugar en el que se imparte la formación al alumnado aspirante a Policía (de nuevo ingreso) o Inspector (nuevo ingreso o por ascenso). El Centro de Promoción de Carabanchel (Madrid) imparte la formación para los ascensos en la escala básica y la ejecutiva. Y el Centro de Actualización y Especialización (Madrid), imparte formación permanente y de especialización. Amnistía Internacional ha prestado especial atención a la formación que reciben los aspirantes de nuevo ingreso, visitando para la elaboración de este informe la Academia de Policía de Ávila y obteniendo información detallada sobre la formación que se imparte en dicho centro. 5.1.2 Guardia Civil En el caso de la Guardia Civil, las directrices generales para su formación quedan establecidas a través de los Reales Decretos 313/2006 (para las escalas de suboficiales y cabos y guardias) y 1563/1995 (para las escalas superior y ejecutiva). Los planes de estudio para acceder a las diferentes escalas del Cuerpo34 se establecen a través de distintas Órdenes del Ministerio de la Presidencia35 . En estas órdenes se establece, por norma general, la duración del plan de estudios, la carta lectiva y los módulos formativos (entendidos como los bloques coherentes de formación en los que se organizan los planes de estudio, asociados a cada uno de los campos de competencia profesional requeridos en la escala correspondiente). La Academia de Oficiales de la Guardia Civil de Aranjuez (Madrid) proporciona formación para la incorporación (por ingreso directo o cambio de escala) a las escalas facultativas; para el ascenso dentro de las escalas de oficiales y facultativas; y formación de perfeccionamiento para el ascenso al grado máximo de las escalas de suboficiales y oficiales. En la Academia de Guardias y Suboficiales de Baeza (Jaén) se imparte la formación que faculta para la incorporación a las escalas de suboficiales y de cabos y guardias36 . En este informe se presta especial atención a la formación de ingreso directo, es decir, a la escala de cabos y guardias, a la escala superior de oficiales y a las escalas facultativas (técnica y superior). 34 Ver modelo de carrera de la Guardia Civil en el Anexo III. 35 En cuanto a las escalas a las que se puede ingresar directamente, se trata de la Orden PRE/1478/2006 de 5 de mayo, por la que se aprueba el plan de estudios de la enseñanza de formación para la incorporación a la escala de cabos y guardias del Cuerpo de la Guardia Civil, la Orden PRE/1476/2006 por la que se aprueba el plan de estudios de la enseñanza de formación para la incorporación a la escala facultativa técnica y la Orden PRE/1477/2006 por la que se aprueba el plan de estudios de la enseñanza de formación para la incorporación a la escala facultativa superior. Para las escala a las que sólo se accede por promoción interna, son la Orden PRE/1479/2006, de 5 de mayo, por la que se aprueba el plan de estudios de la enseñanza de formación para la incorporación a la escala de oficiales de la Guardia Civil, y Orden PRE/1480/2006, de 5 de mayo, por la que se aprueba el plan de estudios de la enseñanza de formación para la incorporación a la escala de suboficiales del Cuerpo de la Guardia Civil. 36 Además la Guardia Civil cuenta con otros centros de formación, como el Colegio de Guardias Jóvenes Duque de Ahumada y la Escuela de Especialización de Valdemoro, y centros de formación específica como la Escuela de Montaña, la Escuela de Perros, la Escuela de Tráfico, la Escuela de Adiestramientos Especiales y la Escuela de Desactivación de Explosivos. 21
22. 5.2 Análisis detallado desde la perspectiva de los derechos humanos 5.2.1 ¿Se proporciona información sobre la situación de derechos humanos en España? Puesto que la tarea de las fuerzas de seguridad incluye la protección de los derechos humanos, y puesto que los poderes de las fuerzas de seguridad las hacen susceptibles de cometer violaciones de derechos humanos, es esencial que la formación de los agentes incluya información de contexto sobre la situación de derechos humanos en la que deben actuar. En el caso de España debería incluir, por ejemplo, información sobre la violencia de género –una cuestión de derechos humanos en la que tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil juegan un papel de relevancia en la protección de los derechos de las mujeres– o sobre el alcance del racismo y la xenofobia, en un contexto de aumento de la inmigración y de discriminación hacia minorías étnicas como la gitana que dan lugar a violaciones de derechos humanos. Por otro lado, la formación debería incluir un panorama de las principales violaciones de derechos humanos en las que se han visto involucradas las fuerzas de seguridad en España en los últimos años. Esta información puede provenir tanto de fuentes judiciales –puesto que esas actuaciones han supuesto en varias ocasiones la condena de los agentes involucrados– como de organizaciones de derechos humanos y de organizaciones intergubernamentales internacionales –como el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas o el Comité Europeo sobre la Prevención de la Tortura, entre otras. En el análisis realizado por Amnistía Internacional en 2001 se concluía que este aspecto quedaba reflejado muy débilmente en los programas de formación de la Policía Nacional y estaba ausente de los programas de la Guardia Civil. En la actualidad: x Policía Nacional: No se incluye ninguna unidad temática específica con una visión sobre la situación de los derechos humanos en España. En algunos de los temas incluidos en el temario y puntualmente en el marco de las prácticas de algunas asignaturas se ofrece información sobre cuestiones concretas, por ejemplo, al analizar noticias de prensa o casos reales de malas prácticas, o al proporcionar datos y cifras sobre algunas materias, como en el caso de la violencia de género. x Guardia Civil: No se incluye explícitamente en los temarios ninguna referencia a la situación de los derechos humanos en España. De manera indirecta, al utilizar análisis jurisprudencial en algunas materias es posible que se mencionen casos concretos, pero no se proporciona al alumnado, en ninguna fase de la formación, una visión general sobre la situación de los derechos humanos en el país. 5.2.2 ¿Se cuenta con la participación de ONG y otras organizaciones o instituciones? En opinión de Amnistía Internacional es esencial que las organizaciones no gubernamentales, pero también otras organizaciones o instituciones, desempeñen una función clave en todas las etapas de la formación de las fuerzas de seguridad. Por ejemplo, es importante contar con un diagnóstico de la 22
23. situación de derechos humanos local que ayude a orientar los contenidos de los programas; también para que contribuyan a dar un carácter abierto a la formación y para que puedan realizar comentarios constructivos para la mejora de la misma. Desde el diseño de los programas de formación hasta la evaluación y seguimiento de los mismos, pasando por la impartición misma de determinadas materias, las ONG y otras instituciones externas a las fuerzas de seguridad pueden jugar un papel relevante para garantizar que la formación refleja, en la teoría y en la práctica, los principios y valores de los derechos humanos. Además, la colaboración con expertos de diferentes campos también desempeña una importante función en la formación de las fuerzas de seguridad sobre cuestiones de derechos humanos que afectan a sectores especialmente vulnerables, como menores, mujeres o personas refugiadas. En el análisis llevado a cabo por Amnistía Internacional en 2001 se encontró un cierto grado de desarrollo de los contactos con ONG y otras instituciones en los programas de formación tanto de la Policía Nacional (en particular, en el nivel inicial) como en la Guardia Civil, aunque en ambos casos se puntualizaba que estos contactos parecían puntuales o secundarios en lo relativo a formación específica en materia de derechos humanos. En la actualidad: x Policía Nacional: Se observa una apertura a la participación externa en la formación, aunque no de forma sistemática ni particularmente en la enseñanza de derechos humanos. Distintas ONG e instituciones ajenas a la Policía Nacional participan en actividades de formación complementaria a la formación de ingreso, tanto a la escala básica como a la escala ejecutiva, y a través de conferencias al alumnado también participan ocasionalmente en la formación reglada del centro docente. Se mantiene, además, la participación de la Universidad de Salamanca en la elaboración de los planes de estudio. x Guardia Civil: En la formación para ingreso a la escala de cabos y guardias participa el Instituto de la Mujer en materias relativas a la violencia de género y, esporádicamente, se imparten conferencias por parte de conferenciantes externos a la Guardia Civil, como magistrados. En la formación para oficiales participa profesorado externo en la materia de derecho internacional humanitario. Más allá de estos ejemplos, la participación de ONG y otras instituciones es en general puntual y esporádica en lo que se refiere a la enseñanza de derechos humanos. 5.2.3 ¿Qué carga lectiva tiene la enseñanza sobre derechos humanos con respecto al total de la formación impartida? Los derechos humanos deben estar integrados en toda la formación que reciben las fuerzas de seguridad. Por un lado, pueden incluirse asignaturas o módulos específicos sobre derechos humanos, lo que proporciona visibilidad al estudio de la cuestión y deben incluir supuestos prácticos y estar orientados a su aplicación en el trabajo cotidiano de las fuerzas de seguridad. Por otro, los derechos humanos pueden integrarse en el estudio de cuestiones específicas de la formación de las fuerzas de seguridad, como el uso de la fuerza o la práctica de detenciones. En el primer caso, resulta más sencillo evaluar la presencia de los derechos humanos en la formación; en el segundo, aunque los derechos 23
24. humanos resulten menos visibles puede que se estén interiorizando de una manera más eficaz al tener una presencia transversal. Amnistía Internacional ha tratado de evaluar, con la información disponible, la carga lectiva que supone la formación específica en derechos humanos dentro de la formación total que recibe la Policía Nacional y la Guardia Civil, a la vez que ha valorado la transversalidad de los derechos humanos en las materias analizadas, siempre que ha sido posible. En el análisis llevado a cabo por la organización en 2001, y con la información que se pudo reunir, la carga lectiva parecía insuficiente en los niveles formativos iniciales de la Policía Nacional y, en especial, en la formación para acceder a la escala ejecutiva. En cuanto a la Guardia Civil, se obtuvo información sobre la formación de grado superior de la Academia de Aranjuez, resultando que la presencia de los derechos humanos era escasa, pero no se contó con suficiente información para valorar la presencia de la enseñanza específica sobre derechos humanos. En la actualidad: x Policía Nacional: Según la información proporcionada a Amnistía Internacional por la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil (DGPGC), la formación en derechos humanos en la formación de ingreso a la Policía Nacional en la escala básica (policías) y ejecutiva (inspectores) sería: Escala Carga lectiva total Porcentaje de la carga lectiva específica sobre derechos humanos37 Básica 660 horas en centro docente (146 unidades temáticas) durante un curso académico 3,4% (5 unidades temáticas) Ejecutiva 1515 horas en centro docente durante dos cursos académicos 2% (30 horas, todas ellas en el primer curso) Amnistía Internacional ha podido acceder a los temarios completos y al contenido de diferentes unidades temáticas y, aunque mantiene diferencias de criterio con la DGPGC sobre lo que se puede considerar enseñanza de derechos humanos38 , el porcentaje de carga lectiva de esta materia respecto al total no variaría sustancialmente en lo que se refiere a la escala básica. Sí sería aún más bajo si se toma en cuenta la formación que se recibe fuera del centro docente (ya en plantilla), y que, en el caso de la escala básica, supone 36 unidades temáticas más). • En la formación de ingreso a la escala básica, de las 146 unidades temáticas impartidas en el centro, estas cinco unidades corresponderían a formación en derechos humanos: 37 Los porcentajes de horas sobre el número total de horas y de unidades temáticas sobre el número total de las mismas no son comparables entre sí, pero ilustran sobre la carga lectiva con respecto a la carga total. 38 Por ejemplo, la unidad temática Ética y Policía, de la escala básica, no incluye enseñanza ni enfoque de derechos humanos, a pesar de que así lo considera la DGPGC; por el contrario, la unidad temática Cambios sociales: globalización y racismo tiene un cierto contenido de derechos humanos, aunque no es considerado así en la información proporcionada por la DGPGC. 24
25. Módulo: Deontología policial Contenidos Unidad temática 1: Ética y Policía El fundamento de la ética policial. Solidaridad, tolerancia y responsabilidad. Moral de autonomía y moral de obligación. El principio de obediencia debida. El poder discrecional. Unidad temática 2: Derechos humanos y Policía Evolución histórica. Declaración Universal de 1948. Concepto y contenido. Derechos fundamentales en la Constitución Española. Repercusiones en la actividad policial. Unidad temática 3: Códigos deontológicos internacionales Motivos de la aparición de los códigos deontológicos para la policía. Código de conducta para personal funcionario encargado de hacer cumplir la ley. Declaración sobre la Policía del Consejo de Europa. Código Europeo de Ética de la Policía. Unidad temática 4: Código deontológico de la Policía española Principios básicos de actuación. Principios esenciales: legalidad y trato correcto. Principio controvertido: el uso de la fuerza. Problemática de la corrupción en la institución policial. El corporativismo policial. Módulo: Derecho penal Contenidos Unidad temática 2: Derecho penal y Policía Judicial. Actuaciones policiales de carácter cautelar y sus garantías Dedicado fundamentalmente al concepto de detención y a los derechos del detenido (y sus límites). Para la escala ejecutiva, algunas materias que la DGPGC considera enseñanza de derechos humanos (como el módulo de sociología o algunos de los temas incluidos en los módulo de derecho penal y derecho procesal penal) no han sido consideradas como tal por Amnistía Internacional ya que, a pesar de su relación con los derechos humanos, el análisis del temario indica una ausencia de ese enfoque y del derecho internacional de los derechos humanos como referencia. En todo caso, según el propio temario de los dos cursos académicos para el ingreso como inspector en la escala ejecutiva, los contenidos integrados orientados a lograr y demostrar actitudes y valores policiales (en los que se incluyen los derechos humanos, pero también otros aspectos, como las habilidades sociales) son un 8,33% de la formación recibida en el primer curso, porcentaje que se reduciría aproximadamente a la mitad si se toma en consideración el segundo curso académico, en el que no se imparten contenidos específicamente orientados ni al conocimiento de los derechos humanos ni a lograr actitudes y valores relacionados. • Según la DGPGC, en cuanto a la formación de ingreso a la escala ejecutiva (inspector), que supone dos cursos académicos, en el primero de ellos se incluirían los siguientes contenidos de derechos humanos: 25
26. Primer curso Contenidos Módulo Intervención y Prevención El tema 11 trata sobre el tratamiento policial al detenido. Incluye los centros de internamiento de personas extranjeras. Módulo Derecho Constitucional Incluye dos temas genéricos sobre derechos humanos, particularmente centrados en la Constitución; un tema sobre integridad física y moral (trata la pena de muerte y la tortura y los malos tratos; y un tema que aborda el derecho de habeas corpus). Módulo Derecho Penal Incluye un tema sobre la tortura y otros delitos contra la integridad moral. Módulo Derecho Procesal Penal Aborda los derechos de la persona detenida. Módulo Ética Incluye dos temas que abordan de forma genérica la Declaración Universal de los Derechos Humanos, los códigos deontológicos policiales y los principios básicos de actuación. Respecto a la formación impartida en el centro de promoción, la capacitación para ascenso a la categoría de subinspector y de inspector jefe incluye contenidos muy escasos y superficiales de enseñanza en derechos humanos. En cuanto al centro de actualización y especialización se mencionan algunas actividades formativas para dar a conocer el contenido de la Instrucción 12/2007 de la Secretaría de Estado de Seguridad sobre los “comportamientos exigidos a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para garantizar los derechos de las personas detenidas o bajo custodia policial”. Por tanto, puede concluirse que la presencia de la enseñanza reglada en derechos humanos es significativamente baja en el acceso a la escala básica y más aún en el acceso a la escala ejecutiva. Amnistía Internacional considera que numerosas unidades temáticas de la enseñanza de ingreso, tanto a la escala básica como a la escala ejecutiva, son susceptibles de ser impartidas desde un enfoque de derechos humanos. La mayor carencia en este sentido es la falta de transversalidad de los derechos humanos, que sólo de forma puntual se citan como marco –y con escasa profundidad– en algunas de estas materias. x Guardia Civil: En el caso de la Guardia Civil, Amnistía Internacional ha recibido para la elaboración de este informe una información incompleta, sin poder acceder en detalle al contenido de los temarios y sin haber podido acceder en ningún caso al material utilizado en la enseñanza. Sin embargo, atendiendo a la información proporcionada por la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil y a las cargas lectivas totales especificadas en las diferentes órdenes presidenciales39 que establecen los planes de estudio para cada escala, se puede elaborar el siguiente cuadro que muestra la carga lectiva de la enseñanza específica en derechos humanos y su porcentaje respecto a la carga lectiva total, y también el porcentaje respecto a la carga lectiva total que representaría lo que la DGPGC considera que es formación relacionada con los derechos humanos: 39 Ver nota al pie número 28. 26
27. Escala Carga lectiva total Carga lectiva en enseñanza específica en derechos humanos40 Porcentaje de la carga lectiva específica en derechos humanos41 Porcentaje de la carga lectiva relacionada con los derechos humanos, según la DGPGC42 Cabos y guardias 2.300 horas (1.060 horas en el centro docente y 40 semanas de prácticas en unidades del Cuerpo) 34 horas 3,2% 13% Suboficiales 920 horas (620 impartidas en el centro docente) 28 horas 4,5% 4,5% Oficiales 74 créditos de enseñanzas teórico-prácticas 90 créditos de carga global 2,5 créditos teóricos (25 horas) y 0 créditos prácticos 3,3% 25% Facultativa Superior 73 créditos de enseñanzas teórico-prácticas 90 créditos de carga global 2 créditos teóricos (20 horas) y 0 créditos prácticos 2,7% Sin información Facultativa Técnica 73 créditos de enseñanzas teórico-prácticas 90 créditos de carga global 2 créditos teóricos (20 horas) y 0 créditos prácticos 2,7% Sin información Amnistía Internacional comparte plenamente la idea de que materias como el derecho penal, el derecho procesal penal, extranjería o la detención y derechos de la persona detenida, entre otras, tienen una íntima relación con los derechos humanos; sin embargo, del análisis de los temarios no cabe deducir que estas materias se impartan desde un enfoque de derechos humanos y que estén enmarcadas dentro del derecho internacional. De ahí las diferencias entre las columnas cuarta y quinta de la tabla anterior, ya que la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil parece considerar formación en derechos humanos a materias que, efectivamente, deberían tener ese enfoque, pero que, en la práctica, no se imparten desde esa perspectiva. • En el curso de acceso a la escala de cabos y guardias se incluyen ocho sesiones (8 horas) específicamente dedicadas al estudio general de los derechos humanos. También hay cuatro sesiones dedicadas a las leyes y usos de guerra en las que se estudian los Convenios de Ginebra y de La Haya. Dentro de las cinco sesiones dedicadas a Ética y deontología, la presencia de los derechos humanos es residual. Según la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil hay otras aproximadamente 30 sesiones consideradas como formación en derechos humanos (Atención a las víctimas de un delito, Conducción interurbana de presos y detenidos, Derechos procesal y penal, Extranjería, Detención y derechos del detenido y Responsabilidad penal del menor, entre otras). Sin embargo, aunque indudablemente estas cuestiones podrían ser impartidas desde un enfoque de derechos humanos y, por tanto, formar parte de la enseñanza en esta materia, de la descripción de los contenidos ofrecida a Amnistía Internacional por la Dirección General no cabe deducir referencias al marco internacional de los derechos humanos ni una contextualización en el mismo. 40 Se consideran materias específicas de derechos humanos aquéllas que se refieren al derecho internacional de los derechos humanos, al marco internacional para la actuación de las fuerzas seguridad e incluso las que indirectamente plantean cuestiones de principios y derechos, aunque no se traten con un enfoque estrictamente de derechos humanos. 41 Este porcentaje se calcula respecto a las horas lectivas de enseñanzas teórico-prácticas en un centro docente. Si la comparación se hiciera sobre la carga global (es decir, incluyendo la parte de la formación práctica que se imparte fuera del centro docente), los porcentajes serían aún más reducidos. 42 Idem. 27
28. En el curso de capacitación para el ascenso al empleo de cabo se incluyen cinco sesiones sobre derechos humanos, fundamentalmente dedicadas al estudio de textos jurídicos. • En el curso de acceso a la escala de suboficiales se incluyen tres sesiones relacionadas con la ética que parcialmente incluyen derechos humanos, y 25 sesiones de Fundamentos de Derecho con contenidos de derechos humanos. Estas sesiones se imparten dentro del módulo de Mando, al que se dedican 100 horas de un total de 920 horas de carga lectiva del plan de estudio para la incorporación a la escala de suboficiales. • En los diferentes cursos de acceso a la escala de oficiales, dentro del módulo de Fundamentos de la Profesionalización (210 horas), se imparte una asignatura de Ética con 25 sesiones (25 horas), de las cuales dos se relacionan con códigos de conducta relevantes en materia de derechos humanos (Normas fundamentales y Principios básicos de actuación) y 11 con los derechos humanos (Origen de los derechos humanos, Derechos humanitario y Derecho de derechos humanos, Otros instrumentos internacionales, Alianza de civilizaciones, Normas contra la tortura, Ámbito europeo de derechos humanos, Mecanismos de protección y control, Racismo, Discriminación, Los refugiados). Por otro lado, las asignaturas de Derecho procesal y Derecho procesal penal no parecen, en general, estar impartidas desde un enfoque de derechos humanos y sólo contienen referencias específicas a éstos en el estudio de instrucciones de la Secretaría de Estado de Seguridad, como la 4/2007 sobre la aplicación del Protocolo Facultativo a la Convención contra la Tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes. El plan de estudios para la incorporación a la escala de oficiales (a la que sólo se accede por promoción interna) supone un total de 74 créditos de teoría más 48,5 de prácticas (además de 16 de instrucción y adiestramiento), de los cuáles 2,5 se dedican a la asignatura de Ética, que no tiene asociado ningún crédito de actividades prácticas. El contenido de estos créditos se define como “Principios básicos de actuación y en lo que afecta al mando y a la gestión de recursos. Derechos humanos y código de conducta del mando policial”. Por tanto, en esta escala la enseñanza específica de derechos humanos supone un 3% de los créditos totales, sin componente de enseñanza práctica. En la enseñanza superior de oficiales se incluyen 30 sesiones sobre Derecho internacional humanitario en el tercer curso y una asignatura de Deontología profesional, en el quinto curso. Por otro lado, las jornadas formativas de ampliación o actualización de conocimientos incluyen temas como la violencia de género, menores, extranjería, detención o uso de armas de fuego. Por último, se menciona el Seminario de derecho internacional humanitario, a cargo de Cruz Roja, con cinco sesiones. En resumen, el porcentaje de la carga lectiva de materias sobre derechos humanos o impartidas desde un enfoque de derechos humanos parece significativamente bajo en todas las escalas de la formación de la Guardia Civil. Especialmente preocupante es la escasa presencia de los derechos humanos en la formación para el acceso a las escalas facultativas técnica y superior, a las que se puede llegar por acceso directo. Estas son escalas de ingreso directo a partir de una diplomatura o licenciatura universitaria que no supone ninguna garantía de conocimientos previos en materia de derechos humanos. 5.2.4 ¿Qué cualificación tiene el profesorado que imparte enseñanza de derechos humanos? En general es deseable que haya un equilibrio entre el profesorado proveniente de las propias fuerzas de seguridad y el profesorado externo, ya que así se evita, con la presencia de los segundos, que se perpetúe una cultura policial que mire exclusivamente hacia dentro. Pero, en cualquier caso, el profesorado debe contar con las cualificaciones apropiadas para impartir las materias correspondientes. 28
29. Según el documento del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas titulado Derechos humanos y aplicación de la ley. Guía para instructores en derechos humanos para la policía43 es importante que la selección de las personas para las presentaciones y otras actividades en los cursos de derechos humanos se base en criterios como la experiencia en el tema; la capacidad para adoptar la metodología del programa (en particular sus aspectos interactivos); y la credibilidad y reputación, especialmente entre los profesionales del sector que vayan a participar en el programa. En el análisis llevado a cabo por Amnistía Internacional en 2001 se concluía que ni en la Policía Nacional ni en la Guardia Civil había exigencias específicas de conocimientos sobre derechos humanos para el profesorado salvo el que pudiera derivarse del conocimiento de una materia más amplia que los englobara. En la actualidad: x Policía Nacional: El profesorado en la formación para ingreso en la escala básica está formado por policías, mientras que en la formación de ingreso a la escala ejecutiva el profesorado incluye especialistas en distintos campos que no son policías. Para las asignaturas que tienen más estrecha relación con los derechos humanos se valoran los conocimientos jurídicos o en otros campos de las ciencias sociales, pero no hay requisitos específicos de formación en materia de derechos humanos. x Guardia Civil: El profesorado en el caso de la formación a cabos y guardias está formado por oficiales pertenecientes al Cuerpo, a los que no se exige formación específica en materia de derechos humanos, más allá de la que hayan recibido en su propia formación como oficiales. En la formación a oficiales, las enseñanzas de derecho son impartidas por profesorado de la UNED, aunque no hay requisitos específicos de formación en derechos humanos. 5.2.5 ¿Qué actitudes y valores en derechos humanos se le exigen al alumnado? Podría afirmarse que para que las fuerzas de seguridad realicen un trabajo respetuoso con los derechos humanos hay que comenzar con una adecuada selección de sus integrantes –tanto inicialmente como durante la formación– que excluya a quienes no respetan ni mantienen valores y actitudes en consonancia con los derechos humanos. Aunque algunos valores pueden enseñarse sin dificultad, otros serán muy difíciles de inculcar si no están ya presentes en las personas. Más allá de filtros objetivos, como la comprobación de los antecedentes penales, es difícil evaluar la actitud de las personas aspirantes a formar parte de las fuerzas de seguridad pero, en cualquier caso, las actitudes homófobas, racistas, xenófobas o abiertamente discriminatorias hacia la mujer, entre otras, deberían ser objeto de detección en la fase de selección y objeto de seguimiento posterior. Un método puede ser el desarrollo de pruebas que determinen, por ejemplo, la sensibilidad de los aspirantes hacia situaciones discriminatorias. 43 Derechos humanos y aplicación de la ley. Guía para instructores en derechos humanos para la policía. Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Serie de capacitación profesional N°5/Add.2. 29
30. Según la información facilitada a Amnistía Internacional, Javier S. fue detenido por dos agentes de la Policía Nacional en la Plaça de la Universitat (Barcelona) al atardecer del 3 de junio de 2005, mientras estaba sentado con un pequeño grupo de amigos que acababan de participar en un desfile del Orgullo Gay. Los agentes, según los informes, lo agarraron, lo golpearon, le dieron patadas en la cabeza, el cuello y la espalda, y luego lo esposaron antes de arrojarlo a un auto patrulla. No le dijeron por qué lo detenían. Lo condujeron junto con otros detenidos a la comisaría de la Vía Augusta. A su llegada a la comisaría, los detenidos fueron objeto de insultos, incluidos comentarios homófobos. Les negaron el permiso para ir al retrete, para beber algo o para ver a un médico. A Javier S., al parecer, lo golpearon con una porra en el pecho y un agente le propinó varios puñetazos en la cara. Uno de los agentes le dio una patada en el pecho que le dejó la huella de la bota en la camisa, y le dio varios puñetazos. A consecuencia de ello, Javier S. se quedó sin respiración durante varios segundos y empezó a tener espasmos musculares. Los otros detenidos y un agente presente se preocuparon por su estado y pidieron que lo llevaran a un hospital, pero la petición se denegó. Al cabo de unos minutos, dos policías lo levantaron del banco en el que yacía y, según los informes, el mismo agente que le había propinado la patada golpeó a Javier S. de nuevo en el pecho mientras trataba de borrar la huella de la bota. Insultaba constantemente a Javier S diciendo: “¡No aguantas nada, maricón!”. Las denuncias de malos tratos de Javier S. han sido desestimadas por el juez de instrucción en dos ocasiones, pero en junio de 2009 la Audiencia Provincial de Barcelona absolvió a Javier S. de todos los cargos, afirmando que su detención había sido infundada44 . En el análisis llevado a cabo en 2001 por Amnistía Internacional se concluía que las actitudes contrarias a los derechos humanos eran, en principio, un factor excluyente para el ingreso en la Policía Nacional, aunque no existían criterios análogos para la formación de promoción y especialización. En cuanto a la Guardia Civil, las actitudes respecto a los derechos humanos no parecían ser objeto de valoración en ninguno de los niveles formativos. En la actualidad: x Policía Nacional: El proceso para acceder a la formación de ingreso incluye una entrevista personal y test de personalidad. Según la información recibida, además, las tutorías sobre el alumnado, en el caso de la formación de ingreso, incluyen formación en valores y facilitan la detección de valores contrarios a los deseados. Durante la formación se valora la integridad del alumno o alumna. Según la Dirección General de la Policía: “mediante la tutoría en los centros, especialmente en la formación de ingreso, se presta atención a las conductas de los alumnos aspirantes a policías para detectar, y en su caso corregir, actitudes racistas, xenófobas, autoritarias, machistas o violentas, incompatibles con el modelo policial de servicio del Cuerpo Nacional de Policía”. Este seguimiento no parece que conduzca al rechazo de alumnos o alumnas. Menos de un 1% de los aspirantes no consiguen superar la formación de ingreso a la escala básica y, según ha podido saber Amnistía Internacional, los pocos que no superan el proceso por sus valores o comportamiento son personas en los que, aún durante el periodo de formación, se detectan comportamientos al margen de la legalidad, como el tráfico de drogas. No parece haber antecedentes de alumnos o alumnas que no hayan superado la formación por, demostrar comportamientos de tipo discriminatorio, por ejemplo. 44 Ver informe España: Sal en la herida. Impunidad policial dos años después. Índice AI: EUR 41/010/2009, noviembre de 2009. 30

References: Resolución 
 Resolución 
 artículo 174
 artículo 1
 artículo 31
 Real Decreto 
 artículo 10
 Resolución 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
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