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Timestamp: 2020-05-24 21:32:32+00:00

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AMPLIACIÓN DE GIRO DE EMPRESA TELEVISIÓN NACIONAL DE CHILE
El señor PIZARRO (Presidente).- Corresponde continuar la discusión particular del proyecto, iniciado en mensaje de Su Excelencia el Presidente de la República, en primer trámite constitucional, que modifica la ley N° 19.132, de Televisión Nacional de Chile, para ampliar el giro de la empresa, con segundo informe de la Comisión de Transportes y Telecomunicaciones, y urgencia calificada de "suma".
--Los antecedentes sobre el proyecto (8273-15) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
En primer trámite, sesión 14ª, en 2 de mayo de 2012.
Transportes y Telecomunicaciones: sesión 39ª, en 7 de agosto de 2012.
Transportes y Telecomunicaciones (segundo): sesión 102ª, en 6 de marzo de 2013.
Sesiones 44ª, en 29 de agosto de 2012 (queda para segunda discusión); 48ª, en 11 de septiembre de 2012 (se aprueba en general); 30ª, en 12 de junio de 2013 (queda para segunda discusión); 32ª, en 18 de junio de 2013 (queda pendiente la discusión particular).
El señor LABBÉ (Secretario General).- Cabe recordar que se renovó un conjunto de indicaciones, algunas fueron rechazadas y otras declaradas inadmisibles en la Comisión de Transportes y Telecomunicaciones.
Dicho órgano técnico deja constancia de que no hay artículos que no hayan sido objeto de indicaciones ni de modificaciones y de que efectuó tres enmiendas al proyecto aprobado en general, las cuales fueron acordadas por unanimidad. Sin embargo, las indicaciones a que me referí podrían incidir en alguna de ellas; por lo tanto, sugiero proceder en el orden de la iniciativa.
Sus Señorías tienen a su disposición un boletín comparado y, además, un documento donde se consignan las indicaciones que se han renovado. En cada oportunidad indicaré si se trata de una indicación rechazada o declarada inadmisible por la Comisión. En este último caso, no corresponde votar, salvo que previamente un señor Senador solicite pronunciarse acerca de la inadmisibilidad.
El señor PIZARRO (Presidente).- Continúa la discusión particular.
El señor LABBÉ (Secretario General).- En primer término, hay que dirigirse al numeral 1) del artículo único, que modifica el artículo 2° de la ley de Televisión Nacional de Chile.
La indicación renovada Nº 3 propone agregar en este artículo un inciso segundo, nuevo, del siguiente tenor: "Cada servicio de telecomunicaciones que preste TVN deberá contar con un comité específico que regule su funcionamiento, el que deberá estar integrado por especialistas del respectivo ámbito.".
Dicha indicación fue declarada inadmisible en la Comisión.
El señor PIZARRO (Presidente).- ¿Algún señor Senador solicita votar la admisibilidad de la indicación recién individualizada?
En consecuencia, se mantiene a firme la inadmisibilidad.
El señor LABBÉ (Secretario General).- Corresponde pronunciarse, en el mismo numeral 1), respecto de la modificación propuesta por la Comisión, acordada por unanimidad, para reemplazar el inciso segundo del artículo 2° por el siguiente: "En general, podrá realizar todas las actividades propias de una concesionaria de servicios de telecomunicaciones, de televisión, de radiodifusión sonora, de servicios intermedios de telecomunicaciones y de servicios audiovisuales, con iguales derechos, obligaciones y limitaciones.".
Reitero que dicho inciso se acogió por unanimidad y no hay indicaciones renovadas que lo modifiquen.
El señor PIZARRO (Presidente).- Si le parece a la Sala, se dará por aprobado.
--Por unanimidad, se aprueba el nuevo inciso segundo del artículo 2°, contenido en el Nº 1) del artículo único.
El señor LABBÉ (Secretario General).- A continuación, se ha renovado la indicación Nº 4, que busca agregar dos nuevos incisos al artículo 2º. Dicha propuesta también fue declarada inadmisible en la Comisión.
Parece que no todos los señores Senadores tienen el documento donde aparecen las indicaciones renovadas.
El señor ORPIS.- Yo no dispongo de él.
El señor PIZARRO (Presidente).- Se encuentra en las carpetas que se distribuyeron.
El señor LABBÉ (Secretario General).- En todo caso, daré lectura a la indicación renovada Nº 4. Dice: "Televisión Nacional de Chile adquirirá, sin necesidad de concurso público, los permisos y concesiones que sean necesarios, en conformidad a la ley, para brindar servicios de Telecomunicaciones nuevos, no obstante deberá siempre sujetarse a las normas de la ley N° 18.168, General de Telecomunicaciones, y de la ley N° 19.733, sobre libertades de opinión e información y ejercicio del periodismo, y de la ley N° 18.838, del Consejo Nacional de Televisión, en cada caso y cuando así corresponda.
"Sin importar su naturaleza y cualquiera sea el formato, plataforma o medio utilizado, no podrá cobrar por la recepción de los datos que emita o transmita, que serán siempre de recepción libre y gratuita para los usuarios.".
Esta indicación fue declarada inadmisible en la Comisión.
El señor PIZARRO (Presidente).- Ningún señor Senador ha pedido votar su admisibilidad.
Si le parece a la Sala, se mantendrá la inadmisibilidad de la indicación renovada número 4.
El señor GÓMEZ.- Señor Presidente, solo deseo pedirle al Presidente de la Comisión que dé alguna explicación sobre el contenido de la normativa. No creo que ella sea muy simple. Aquí se pretende ampliar el giro de la empresa, y estamos hablando de Televisión Nacional.
El señor PIZARRO (Presidente).- Así es, señor Senador.
El señor GÓMEZ.- Entonces, sería importante saber más en profundidad de qué se trata esta proposición. En mi opinión, TVN no solo debiera tener un giro de empresa, sino que también ha de cumplir ciertas obligaciones desde el punto de vista de la información, lo cual no tiene que ver necesariamente con el giro.
Por lo tanto, como no participé en la Comisión de Transportes y Telecomunicaciones, solicito que su Presidente, si es posible, nos explique cuáles son las modificaciones que se están planteando, por cuanto votarlas a fardo cerrado, aunque vengan por unanimidad, por lo menos a mí no me parece.
El señor PIZARRO (Presidente).- En estos momentos no está presente el Presidente del mencionado órgano técnico, señor Senador. No obstante, debo señalarle que esto es lo que se llama "Ley corta", en que se busca justamente ampliar el giro de Televisión Nacional, lo cual se halla establecido en el segundo inciso del artículo 2° contenido en el número 1) del artículo único del proyecto, que dice: "En general, podrá realizar todas las actividades propias de una concesionaria de servicios de telecomunicaciones, de televisión, de radiodifusión sonora, de servicios intermedios de telecomunicaciones y de servicios audiovisuales, con iguales derechos, obligaciones y limitaciones.".
En eso consiste la ampliación del giro, que fue lo que se aprobó por unanimidad en la Comisión y se ratificó acá, en la Sala.
Ello tiene por objeto dotar a Televisión Nacional de Chile de mejores mecanismos de competencia frente a un mercado que es altamente competitivo y donde no cuenta con ninguna de las facilidades que tienen las otras empresas o los operadores de televisión privados.
Según recuerdo del debate habido, se pretende colocar a dicho canal en igualdad de condiciones y darle las facilidades para que pueda competir. No hay que olvidarse, además, que Televisión Nacional es una empresa pública cuyo financiamiento proviene de su propia gestión. Por consiguiente, su situación es como echar a pelear en un ring a un boxeador con una mano amarrada en circunstancias de que el otro tiene las dos libres.
A eso apunta en lo fundamental el proyecto, que es relativamente simple: se busca ampliar el giro de TVN para hacerla más competitiva.
En todo caso, tiene razón Su Señoría. Así que ofrezco la palabra al Presidente de la Comisión, Senador señor Chahuán, quien acaba de llegar.
El señor CHAHUÁN.- Señor Presidente, Honorable Sala, lo que se está sometiendo a la aprobación del Senado es un proyecto de ley que -como lo señaló el titular de la Corporación, Senador Jorge Pizarro- persigue efectivamente ampliar el giro de Televisión Nacional para los efectos de otorgarle igualdad de condiciones a fin de competir con el resto de las señales privadas.
Sobre la materia, hay dos iniciativas: una, la "Ley larga de TVN", y dos, la "Ley corta". La primera habla más bien del objetivo, de la misión y de la visión acerca de la televisión estatal.
Debo mencionar, señor Presidente, que recibimos en la Comisión a innumerables expertos, pero también al Directorio de Televisión Nacional y a los sindicatos que hay en su interior. Todos ellos manifestaron la voluntad de avanzar en este proyecto para dotar a TVN de herramientas que le permitan cumplir con su rol de televisión estatal y, en definitiva, usar las distintas plataformas de que se dispone hoy día, para los efectos de llegar con sus contenidos a todos y cada uno de los lugares del país.
En ese sentido, es preciso señalar que existe el compromiso de la Comisión de Transportes y Telecomunicaciones de poner en tabla, una vez que hayan sido despachadas otras iniciativas que también tienen prioridad, el proyecto denominado "Ley larga de Televisión Nacional", a fin de asumir las definiciones de los roles de la televisión estatal.
En tal virtud, hacemos un llamado a aprobar la iniciativa en estudio, que busca potenciar, dar herramientas, fortalecer el músculo de la televisión estatal en nuestro país, con el propósito de que esta pueda utilizar las plataformas que en la actualidad entregan los distintos medios y llegar con sus contenidos a todos y cada uno de los chilenos.
El señor GIRARDI.- Señor Presidente, nosotros tenemos interés en discutir la "Ley larga de Televisión Nacional". Es un debate interesante y tiene que ver con cómo se fortalece la televisión pública, a diferencia de las otras que son privadas, y cómo se profundiza el pluralismo, el respeto a la diversidad y los valores que se desean promover, los cuales representan un consenso y son fundamentales.
Aquello va más allá, seguramente, del correcto funcionamiento que se encuentra establecido en el proyecto de Ley sobre Televisión Digital que aprobamos recientemente, que es un común denominador para todos los canales. Pero en la "Ley larga de Televisión Nacional" la idea es estipular cuáles son las diferencias que hacen que sea necesario para la sociedad chilena que exista justamente una televisión pública.
Sobre ese particular, hay un debate que es muy interesante. Algunos somos partidarios de que en la "Ley larga" se pueda contemplar financiamiento para una televisión de calidad o de mayor calidad, en todos los ámbitos, tanto cultural, científico, como en lo relativo a la democratización del conocimiento.
Ahora bien, la iniciativa en análisis de cierta manera se presentó -dado que la "Ley larga" es más compleja, requiere más tiempo- con motivo de la discusión del proyecto de Ley sobre Televisión Digital Terrestre, donde se consignaron muchos aspectos vinculados con los principios que tendrá que considerar el conjunto de la televisión, lo cual se denominó "el cumplimiento del correcto funcionamiento". Y esta "Ley corta" lo que hace fundamentalmente es dar a entender que el mundo cambió, que en cierto modo pasamos de la edad de piedra a otra tecnología: la era digital.
Por cierto, la televisión analógica no se puede desenvolver en las mismas estructuras, con iguales principios, conforme a similares lógicas que las de la televisión digital, la que va a cambiar todavía más con la televisión por Internet, con los procesos holográficos, cuando uno pueda dirigir la televisión directamente a través de sus ondas cerebrales y mediante las nuevas tecnologías que se van a desarrollar.
La televisión va a ser un espacio virtual; podremos ver una pantalla en el lugar que queramos. Y todo ello va a estar manejado por nuestras ondas cerebrales. O sea, vienen cambios revolucionarios. Además, la capacidad de compresión y, por lo tanto, la velocidad de Internet también se están desarrollando en ámbitos que son innovadores.
Se aproxima un mundo nuevo, realidades aumentadas. Es decir, viene todo un mundo a través de la televisión, en virtud de la cual vamos a poder vivir experiencias, tener texturas, en fin, como si estuviéramos experimentando la realidad.
Y ese mundo que viene no se puede materializar desde la televisión analógica. Además trae otros desafíos en el espectro -que es el espectro de oro de la señal digital-, no solamente en televisión, sino también en radio, multimedia y distintos procesos.
En consecuencia, Televisión Nacional está en una especie de "a medias", no puede involucrarse ni desarrollar otras áreas que no sea solo la de transmisión de contenidos propios de la televisión.
Por consiguiente, lo que hace esta normativa, sin ir al fondo del asunto, es permitir que TVN se pueda incorporar a ello y hacer suyo -queremos que sea así, porque la televisión pública es de todos los chilenos- dicho desafío, el progreso tecnológico y el desarrollo de nuevos -yo prefiero no hablar de negocios- espacios, de nuevas estrategias que fortalezcan el proceso o la tarea de construir una sociedad más plural, más diversa y más democrática.
En tal sentido, el proyecto en debate no hace sino equiparar a Televisión Nacional, sacarla de las restricciones y de las mutilaciones que hoy día experimenta, o -yo diría- de un problema de competencia desleal que presenta frente a otros medios, y ponerla en el mismo sitial que estos últimos.
Y eso es para fortalecer la televisión pública.
Acá quiero clarificar algo: no hay ningún instrumento, ningún espacio para vender señales, para enajenar, para privatizar el corazón de todo esto, que es el espectro, pues este se encuentra reservado.
Quiero recordar que, con ocasión de la discusión del proyecto sobre televisión digital, al único medio que le dimos el equivalente a dos veces el espacio que se les entregó a otros fue a Televisión Nacional, porque nos pareció que había que dar una señal de fortalecimiento, de privilegio a la televisión pública.
El señor LABBÉ (Secretario General).- En la página 3 del boletín comparado, señores Senadores¿
El señor PIZARRO (Presidente).- Excúseme, señor Secretario.
Senador señor Gómez, ocurre que ya estamos en la página 3 del boletín comparado y vamos a ver la indicación N° 18.
Una vez que el señor Secretario la lea le daré la palabra.
El señor GÓMEZ.- Muy bien.
El señor LABBÉ (Secretario General).- Como decía, en la página 3 del boletín comparado se presentan dos situaciones.
Primero, está la indicación renovada N° 18 -también se puede ver en la página 1 del documento que Sus Señorías tienen a su disposición- cuyo propósito es eliminar la expresión "enajenar", que figura en el número 1) del artículo 13, en la columna correspondiente al texto legal vigente.
Lo segundo es la proposición de la Comisión, la cual fue aprobada en forma unánime, para cambiar la locución "concesiones de servicios televisivos" -está en la línea que sigue al vocablo "enajenar"- por "concesiones de servicios de telecomunicaciones".
De consiguiente, habría que votar, en primer término, si se suprime o no el término "enajenar", porque esta indicación solo fue rechazada en el respectivo órgano técnico.
El señor PIZARRO (Presidente).- La indicación N° 18 es admisible y, por tanto, debemos debatirla y pronunciarnos sobre ella.
Les recuerdo que busca suprimir la expresión "enajenar" contenida en el inciso tercero del artículo 13 de la ley vigente.
En discusión la indicación Nº 18.
El señor GÓMEZ.- Señor Presidente, al leer el informe queda claro que la explicación que se ha dado no es tan simple. Acá se señala que le vamos a otorgar a Televisión Nacional las mismas condiciones de que gozan otros medios para competir en el mercado. No se esclarece acerca de qué estamos hablando, sino que se dice que aquí le estamos dando amplitud a la empresa para llevar a cabo dicho proceso.
Una de las pocas personas a las que escuchó su opinión la Comisión fue al señor Tomás Mosciatti. Y en el informe se señala que este indicó "que TVN quiere ampliar su objeto a la radiodifusión y que él viene a hablar en nombre de la radio, el medio moderno más antiguo, el más pluralista, el más libre y, además, el que tiene mayor reconocimiento desde el punto de vista de la confianza".
¿Y por qué el señor Mosciatti sostiene lo anterior? Porque dice que si el proyecto permite que Televisión Nacional compre radiodifusión se va a propiciar que esta concentre las comunicaciones. Y a modo de ejemplo resalta el hecho de que en este minuto canal 13 es dueño tanto de la estación televisiva cuanto de un montón de otras radiodifusoras. Agrega que si el Estado quiere tener medios, es válido que los tenga, que los financie.
Eso es lo lógico y no tiene para qué entrar a competir en el mercado.
Si queremos que haya un sistema que funcione desde el punto de vista de las ideas, de la pluralidad, etcétera -lo cual establecimos durante la discusión del proyecto sobre televisión digital y en muchos otros-, el Estado lo debe financiar.
Sin embargo, no estoy de acuerdo con esta lógica que permite que finalmente Televisión Nacional se transforme en un competidor del mercado. Yo, por lo menos, estoy en total desacuerdo y comparto, además, lo que señaló el señor Mosciatti y que el informe consigna: "La concentración en Chile no es solamente hoy empresarial sino que también está en los medios. Nuevamente formula la pregunta, desde cuándo que los banqueros tienen canales de televisión o tienen diarios. Consultó si se han dado cuenta de cómo emplean sus medios para fines particulares. Ofreció ejemplos si la Comisión los requiere porque existen.
"Indicó que quería venir a advertir que ampliar el giro de TVN en materia de radiodifusión es una pésima política, cuando lo que hay que hacer es desconcentrar. La ampliación de giro atenta contra la democracia y la libertad. Va a haber menos acceso de la gente a las radios, las radios son el medio más libre y que tienen más respeto en el país, justamente en un lugar, en donde las instituciones carecen de respetabilidad hoy día. Por lo tanto, le parece una pésima solución.
"Señaló que la concentración de los medios es mala porque elimina la pluralidad y que las radios están desapareciendo. Con esta ley de televisión nacional, TVN va a comprar radios, si existen frecuencias disponibles. ¿Cuántas más van a quedar?".
En consecuencia, lo que se pretende aprobar no es tan simple. No se trata solo de darle ampliación de giro a Televisión Nacional, sino que estamos tomando una decisión política acerca de cuál es nuestra visión en lo que respecta a la información, la televisión. Lo que nosotros necesitamos -lo afirmo y lo voy a sostener aunque lo haga solo, como una "ínfima minoría", como dice el Senador Zaldívar- es tener una televisión pública y que ella cumpla objetivos públicos que digan relación con la información veraz y oportuna, con las capacidades de Televisión Nacional para instalarse y establecerse en todas las regiones del país. Y eso no tiene que ver con la competencia, sin perjuicio de que desgraciadamente la normativa que se aprobó obliga en esos aspectos, pero, sin duda, hay que cambiar el mecanismo. Lo que debe hacer el Estado de Chile es financiar a Televisión Nacional. ¿Para qué? Para que disponga de programas y proyectos que sean pluralistas, desde todo punto de vista.
Por eso, señor Presidente, voy a votar en contra del artículo en cuestión, porque me parece que lo que señaló el señor Tomás Mosciatti en la Comisión, lo cual nadie ha explicitado, resulta razonable. En efecto, lo que estamos haciendo es permitir que al igual que canal 13, que compra radios, Televisión Nacional haga lo mismo. Y a través de esa vía concentramos el poder de los medios de comunicación, lo que es tremendamente inaceptable en este país.
Hace unos días, con el Senador señor García-Huidobro, quien representa a la Región de O´Higgins, planteamos un tema fundamental que afectaba a los diarios locales debido a esta concentración. Estábamos preocupados por el diario "El Rancagüino", que tenía algunas dificultades a propósito de este mismo aspecto.
De verdad, no es dable que una iniciativa que impone tales condiciones y limitantes para el resto de la pluralidad sea aprobada sin ningún tipo de discusión.
No estoy de acuerdo y votaré en contra.
El señor PIZARRO (Presidente).- Tiene la palabra la Honorable señora Von Baer.
La señora VON BAER.- Señor Presidente, estamos discutiendo la indicación que se formuló al artículo N° 13 para suprimir la palabra "enajenar". Y quiero llamar la atención de las señoras y señores Senadores sobre este precepto y el efecto que tendría el hecho de aprobar tal proposición.
El artículo 13 dice que el Directorio de Televisión Nacional podrá acoger por mayoría simple de sus miembros en ejercicio los acuerdos sobre todo tipo de asuntos. No obstante, requerirá de quórums especiales para adoptar acuerdos en algunas materias específicas, que son las más importantes a resolver por un directorio. Por ejemplo, para designar o remover al Vicepresidente del Directorio; designar o remover al Director Ejecutivo de la Corporación, y enajenar, gravar o arrendar concesiones de servicios televisivos.
Lo anterior significa que si aprobamos la indicación tal como está, que fue rechazada por la Comisión, vamos a dejar la decisión de enajenar en manos de la mayoría simple, pues no necesitará quórum especial, cuestión que es importante para el Directorio de Televisión Nacional, toda vez que este debe velar por la pluralidad de las decisiones que se toman en el canal público.
Por lo tanto, llamo la atención de las señoras y señores Senadores en el sentido de que si se aprueba la indicación en la forma como está planteada, se le va a entregar a la simple mayoría de los miembros del Directorio de Televisión Nacional la posibilidad de enajenar, ya que no requerirá el quórum especial que se establece hoy día para adoptar tal resolución.
En consecuencia, señor Presidente, debiéramos rechazar la indicación tal como lo hizo la Comisión, para dejar ese tipo de decisiones, que son tan importantes para Televisión Nacional, sujetas a un quórum especial.
El señor NAVARRO.- Señor Presidente, estamos discutiendo la indicación que suprime la palabra "enajenar", no el numeral 3) -remplaza "concesiones de servicios televisivos" por "concesiones de servicios de telecomunicaciones"-, que debatiremos luego.
El señor PIZARRO (Presidente).- Señor Senador, estamos discutiendo la indicación N° 18 y la sugerencia de la Comisión, porque ambas recaen en el artículo 13 de la ley vigente.
El señor NAVARRO.- Entonces, voy a intervenir primero sobre la indicación y después sobre la propuesta de la Comisión, que deberemos votar en ese orden.
El señor PIZARRO (Presidente).- Bueno.
El señor NAVARRO.- Señor Presidente, la Senadora Von Baer hizo una interpretación cuantitativa del artículo 13 en cuanto a la facultad del Directorio para establecer un conjunto de medidas: "enajenar, gravar o arrendar concesiones de servicios televisivos; recabar de la Corte de Apelaciones la declaración", etcétera, en circunstancias de que la cuestión de fondo, como hemos dicho, es el estatuto de Televisión Nacional.
Aquí estamos discutiendo una iniciativa de ley exprés, que solo busca equiparar a TVN con el resto del mercado: hacerla igual, competitiva, en fin. O sea, una línea contraria a lo que el propio Senado ha venido señalando que debe ser la televisión pública.
Aquí se ha acordado que tiene que haber un estatuto que la asimile a una televisión especial, no a la de mercado, que no compita con Mega, con Canal 13, con Chilevisión. No: una televisión pública, del Estado, no sujeta a las vicisitudes del people meter, del mercado. ¿Porque será este el que garantice el rol de TVN? ¿Serán los telespectadores quienes, de acuerdo al rating, fijen su misión?
Ya discutimos lo referente a la enajenación, señor Presidente.
A principio de los años 60, las concesiones de televisión -aquí a veces se tiende a olvidar la historia- se entregaron de manera gratuita a las Universidades de Chile y Católica. La de Chile vendió su canal, dando lugar a Chilevisión. Y luego la Católica enajenó el suyo al grupo Luksic, que le compra publicidad mayoritariamente a Canal 13.
Lo que quiero señalar es que si Televisión Nacional no hubiera vendido su segunda señal no existiría Mega. Y no es que yo no desee que haya más competencia: solo digo que, si existe un bien público que resguardar, TVN debiera comportarse como televisión pública, no como televisión de mercado.
Es un tema que falta discutir en el Senado.
Aquí solo estamos expresando: "Como usted participa en un mercado de alta competencia, ajústese a estas demandas. Entonces, compita de mejor modo".
No estamos garantizando el rol de la televisión pública. Y por eso al inicio le dijimos al Gobierno que queríamos un compromiso acerca de cuándo íbamos a discutir el estatuto de Televisión Nacional.
En esta Sala, señor Presidente, no se encuentran ni el Ministro de Transportes ni el Subsecretario de Telecomunicaciones. No están los representantes del Ejecutivo. Y los colegas del oficialismo, de la Alianza por Chile, nada dicen sobre el hecho de que estos asuntos tan importantes se discutan sin presencia ministerial. ¡No hay a quién preguntarle!
El padre de la criatura es el Ministro de Transportes y Telecomunicaciones. ¡No se halla en la Sala! Es imposible aclarar las dudas y debatir con el Gobierno. ¡Nos dejan el muerto a nosotros...! Y tenemos que resolver votando artículos que, además, no compartimos, porque se encuentran en un contexto particular, cuando el debate es general.
Yo no quiero que Televisión Nacional venda, sino que adquiera. Quiero fortalecer el canal público: que tenga la red territorial más extensa; que reciba algo de financiamiento del Estado, y, fundamentalmente, que no dependa de los recursos del mercado.
En seguida, señor Presidente, paso a referirme al concepto "enajenar".
¿Le vamos a dejar una segunda señal a TVN? ¿Le daremos, como televisión nacional, condiciones distintas de las del mercado? Por cierto que sí. Pero que después TVN, por mayoría simple o especial, pueda enajenar, vender, rematar, licitar, en fin, no me parece adecuado.
La composición actual del Directorio -digámoslo francamente- es un mix político. Este es el acuerdo: "uno tuyo, uno mío; uno de Centroderecha, uno de Centroizquierda"; y al presidente lo nombra el Primer Mandatario de turno. Por lo tanto, existe cierto equilibrio.
De ahí que Francisco Vidal, ex Vocero de Gobierno, ex Ministro de Defensa, decía: "En Chile, de los cuatro canales principales, hay tres y medio de Derecha". Entre ellos, la mitad de TVN, porque su propiedad -no su programación, ni tampoco sus periodistas- tiene un claro sesgo político: está concentrada en las manos de empresarios de clara afiliación de Derecha.
Yo quiero que TVN sea un canal público donde se expresen el pluralismo, la diversidad de nuestro país; que sea lo más parecido al Chile real. Porque en los otros canales hay pautas, principios básicos, y se excluye a mucha gente: no existen los gay (homosexuales o lesbianas), no existen las parejas separadas ni las personas divorciadas.
Tienen razón, y no los cuestiono. Solo pido que haya una estación televisiva que exprese la diversidad de Chile; que muestre a los pueblos originarios; que manifieste que hay pobreza; que refleje que nuestro país no es solo de gente como la que aparece en las teleseries: que no trabaja nunca y lleva una vida color de rosa.
Señor Presidente, no deseo que TVN enajene ningún tipo de bien. Y solicito que, tratándose de un canal público, se realice un debate mayor, por cierto con participación del Senado.
Voy a votar a favor de la indicación. Más allá de las facultades de mayorías simple o especial, no quiero que TVN pueda enajenar bienes.
El señor PIZARRO (Presidente).- Les pido a Sus Señorías que analicen bien el sentido de la indicación.
En el caso del Senador señor Navarro, por ejemplo, su argumentación, con la que convengo en buena parte, debería llevarlo a rechazar la indicación renovada. Porque hoy día el Directorio de Televisión Nacional tiene la facultad de enajenar, pero con quórum especial. Eso está vigente, no se halla en discusión. Entonces, si aprobamos la supresión de la palabra "enajenar", permitiremos que aquel pueda acordar una enajenación con quórum simple. O sea, sería mucho más fácil enajenar.
Lo planteé en la Comisión, y por eso me opuse a la indicación. No obstante, lo argumentado por Su Señoría apunta a todo lo contrario.
El señor NAVARRO.- Si no está el vocablo "enajenar", no se podrá vender.
El señor PIZARRO (Presidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Orpis.
El señor ORPIS.- Señor Presidente, estamos discutiendo y votando la indicación renovada. Y, por intermedio de Su Señoría, me gustaría decirle al Senador Navarro que, conforme a ella, se podrá enajenar con quórum simple, en circunstancias de que el actual artículo 13 exige quórum calificado (o sea, este último es un requisito más riguroso).
¿Qué significa aquello en la práctica? Que, de aprobarse la indicación, habrá mayores posibilidades de enajenar.
Si los parlamentarios quieren hacer más difícil la enajenación del patrimonio de Televisión Nacional -me incluyo entre ellos-, hay que rechazar la indicación renovada, porque su aprobación -reitero- la facilitará.
Dicho lo anterior, señor Presidente, deseo referirme al artículo 2° de la ley Nº 19.132, que ha sido parte de la discusión.
Yo entiendo que puedan existir distintas miradas en cuanto a Televisión Nacional. Pero eso no es lo que se halla en debate ahora.
Hoy día existe una normativa que define a Televisión Nacional de una manera determinada, le exige autofinanciamiento y la asimila con el resto del mercado televisivo. Y en este escenario, más allá de que concordemos o no, TVN tiene serias limitaciones.
Es lícito discutir el objeto de Televisión Nacional, qué queremos de ella. Pero el problema estriba en que la discusión en torno de eso no se materializa en este proyecto.
Actualmente existe una televisión nacional que está sujeta a una normativa jurídica pero que, lamentablemente, compite en desigualdad de condiciones. Ello, porque otros canales pueden tener no solo servicios televisivos, sino también de telecomunicaciones en general, de radiodifusión sonora, de servicios intermedios de telecomunicaciones y de servicios audiovisuales, lo que no ocurre en el caso de TVN.
Entonces, si se quiere igualar a Televisión Nacional con el resto de los canales de nuestro país, necesariamente debe ampliarse su objeto, de modo que todos estén en similares condiciones.
Sin embargo, eso no se encuentra en discusión en este minuto. Ya se aprobó en el artículo 2°. Ahora estamos en el 13.
Señor Presidente, yo convengo con el Senador Navarro en que debe dificultarse la enajenación. Pero para dificultarla hay que rechazar la indicación, no aprobarla.
El señor GÓMEZ.- Señor Presidente, pido que se deje constancia de mi voto en contra respecto a la sugerencia de la Comisión -la Sala la aprobó- consistente en remplazar por otro el inciso segundo (tanto el de la ley vigente como el del propuesto en el primer informe) del artículo 2°.
El señor PIZARRO (Presidente).- Efectivamente, Su Señoría consultó. Yo le di la explicación; no alcanzó a entenderla, pero considero necesario dejar constancia de su voto en contra del referido inciso segundo.
El señor SABAG.- Señor Presidente, aquí se están tocando diversas normas. Y, aunque Su Señoría trata de encuadrarnos en la que corresponde, es imposible conseguirlo.
La ley en proyecto es relativamente corta. Entonces, parece pertinente hablar de todo de una vez; de lo contrario, estaremos pidiendo la palabra a cada rato.
Yo me voy a referir primero a lo que señaló el Senador Navarro a propósito de la indicación renovada que, en el artículo 13 de la ley vigente, suprime la palabra "enajenar" consignada en el número 1) del inciso segundo, que exige la concurrencia de cinco directores en ejercicio tratándose de las "concesiones de servicios televisivos".
Al respecto, coincido con el Senador Orpis en que de aprobarse tal supresión bajará el quórum especial, cercano a la unanimidad, establecido hoy para proceder a la enajenación en comento.
Por lo tanto, estimo que habría que rechazar la indicación renovada.
Señor Presidente, el Senador Gómez hizo mención del planteamiento que formuló en la Comisión don Tomás Mosciatti, quien sabe bastante de televisión y de radio.
Mediante el artículo 2° se amplía el objeto de Televisión Nacional. Conforme a la ley en vigor, es "establecer, operar y explotar servicios de televisión.". Ahora se propone extenderlo a "establecer, operar y explotar servicios de televisión y de producción, emisión y transmisión de contenidos audiovisuales y radiodifusión, cualquiera sea su formato, plataforma audiovisual o medio.".
No cabe duda de que la concentración de muchas actividades económicas de nuestro país genera -yo diría- una distorsión. Así, numerosos grandes establecimientos -Lider y varios otros- provocan la eliminación de cientos de pequeños emprendedores que se han ganado la vida permanentemente a través de la actividad lícita del comercio.
Pero si también existe concentración en los medios de comunicación; si las empresas de televisión compran radios; si hay grandes cadenas nacionales, ¿dónde quedan las radioemisoras locales, las de mínima cobertura?, ¿quién coloca un aviso en ellas?, ¿cómo se sostienen?
¡Y por Dios que son útiles las radios en momentos de catástrofe o ante cualquier necesidad!
Ya lo vimos en el último terremoto: no había luz; muchas radioemisoras tenían generadores, y gracias a ellos mantuvieron informado a todo el país.
Hoy ya sabemos que todas las radios deben contar con generadores, porque le prestan un servicio gratuito a la ciudadanía y son absolutamente pluralistas.
En consecuencia, un elefante grande financiado por el Estado que va a tener televisión y muchas emisoras a lo largo de nuestro territorio sin duda les causará un gravísimo daño a las numerosas radios locales y a las de mínima cobertura.
Por eso, yo también me hago cargo de lo que señaló el Senador Gómez, quien recogió muy bien las expresiones de don Tomás Mosciatti, empresario que tiene radios locales en todo Chile. No son cadenas. La de Los Ángeles, por ejemplo, se preocupa solo de los problemas de esta comuna. O sea, en cualquier ciudad del país transmiten como radioemisoras locales.
Por eso, creo que la concentración no es buena.
En tal sentido, estoy con el Senador Gómez para rechazar la norma pertinente.
El señor GÓMEZ (Vicepresidente).- Me solicitaron abrir la votación.
El señor ZALDÍVAR (don Andrés).- Yo había pedido la palabra.
El señor GÓMEZ (Vicepresidente).- ¿Abro la votación o le doy la palabra?
El señor ZALDÍVAR (don Andrés).- Abra la votación.
El señor GÓMEZ (Vicepresidente).- Okay.
En votación la indicación renovada N° 18.
El señor ZALDÍVAR (don Andrés).- Señor Presidente, considero que hay que rechazar la indicación renovada.
Como se dijo acá, se está estableciendo para la televisión nacional una norma recurrente en la generalidad de los estatutos sociales en el caso de actos de trascendencia mayor: cuando se trata de vender activos, de hipotecar, de enajenar o de poner en riesgo el capital de la empresa, se requiere quórum especial.
Por consiguiente, lo que hace el artículo 13 vigente no es otra cosa que mantener esa tesis, de tal manera que determinaciones como las contempladas en el número 1) del inciso segundo de dicho precepto se aprueben por un número calificado de directores.
Entonces, para proteger a Televisión Nacional y dar los mismos resguardos que se disponen en cualquier gobierno corporativo, ha de mantenerse el término en cuestión, de modo que cuando se decida enajenar algo perteneciente a la referida empresa deban reunirse los votos favorables de cinco directores en ejercicio.
Quiero referirme también, señor Presidente, a la ampliación del giro de Televisión Nacional, que, por lo demás, es el objetivo del proyecto que nos ocupa.
El artículo 2° que ya aprobamos -es claro, y yo estoy totalmente de acuerdo con él- dice en su inciso segundo: "En general, podrá realizar todas las actividades propias de una concesionaria de servicios de telecomunicaciones, de televisión, de radiodifusión sonora, de servicios intermedios de telecomunicaciones y de servicios audiovisuales, con iguales derechos, obligaciones y limitaciones.".
O sea, se le da a la empresa la totalidad del giro. Y por eso debe cambiarse la expresión "concesiones de servicios televisivos", que era lo establecido primitivamente, por "concesiones de servicios de telecomunicaciones".
Y esto no es una novedad en las televisiones públicas.
Si uno revisa la televisión española, la BBC (en el caso inglés) y la francesa -por citar algunos ejemplos-, ve que tienen también radiodifusión. Porque es muy importante para un buen diseño de este tipo de actividades la existencia de un giro amplio, para poder competir y hacer una buena televisión.
La televisión pública requiere que se le permita todo aquello. Limitarla implica llevar quizá a una televisión pública más subvencionada, con mayores recursos del Estado.
Creo, pues, que la ampliación del giro a los servicios de telecomunicaciones es relevante en la modificación de ley que estamos haciendo.
Además, eso ya lo aprobamos al acoger el inciso segundo del artículo 2° que propuso la Comisión.
Por las razones expuestas, opino que debemos rechazar la indicación renovada N° 18, al objeto de mantener la obligación de los votos favorables de cinco directores en ejercicio para enajenar concesiones de servicios televisivos.
La señora RINCÓN.- Señor Presidente, ya se explicó que la indicación renovada N° 18 va justamente en el sentido contrario de lo que se pretende; vale decir, al reducir el quórum para enajenar, en vez de protegerse al canal público, se bajan los resguardos y las exigencias.
Por lo tanto, pienso que hay que rechazarla.
El señor CHAHUÁN.- Señor Presidente, esta indicación, que fue rechazada en la Comisión, suscita una duda razonable.
En efecto, la facultad de enajenar está sujeta a un quórum calificado: los votos favorables de cinco de los siete miembros del directorio, lo que asegura que la decisión pertinente se adopte en forma absolutamente razonable, tanto más cuanto que se requiere un pronunciamiento transversal y ampliamente mayoritario.
Además, no debe olvidarse que, conforme a la ley, dicha facultad ha de ser siempre de resorte del directorio, el que tiene una generación surgida desde el Senado, lo que permite cierto grado de control respecto a su instalación.
Si se eliminara el término, la enajenación quedaría sujeta a la regla general para adoptar acuerdos, cual es la de la mayoría de los miembros presentes. La disposición actual, en cambio, exige el voto favorable de cinco de los Directores en ejercicio, lo que permite establecer un cierto control.
Por tanto, se registra un grado de confusión, señor Presidente, y me gustaría aclararles a mis colegas que, si lo que queremos es una protección, efectivamente la norma vigente contempla un quórum especial para enajenar, a fin de que ello no quede entregado a la simple mayoría.
--Se rechaza la indicación renovada N° 18, por 17 votos contra 2.
Votaron por la negativa las señoras Alvear, Pérez (doña Lily), Rincón y Von Baer y los señores Chahuán, Coloma, Frei (don Eduardo), García, García-Huidobro, Girardi, Horvath, Kuschel, Novoa, Orpis, Sabag, Uriarte y Zaldívar (don Andrés).
Votaron por la afirmativa los señores Navarro y Tuma.
El señor GÓMEZ (Vicepresidente).- El Honorable señor Pizarro deja constancia de su intención de voto en contra.
El señor LABBÉ (Secretario General).- Respecto del artículo 13, la Comisión propone agregar el siguiente N° 3), nuevo:
"3) Reemplázase en el N° 1) del artículo 13, la locución "concesiones de servicios televisivos" por "concesiones de servicios de telecomunicaciones".
Ello se acordó por unanimidad.
La señora RINCÓN.- Es coherente con lo anterior.
El señor NAVARRO.- Señor Presidente, ¿puedo opinar en general sobre el artículo, después de la aprobación que ha tenido lugar?
El señor NAVARRO.- Señor Presidente, se votan proyectos de ley que no van al fondo del asunto y que en particular producen los efectos de un círculo perverso, más que de un circulo virtuoso.
Porque, ¡claro!, surgen voces que dicen que el artículo es coherente con el pronunciamiento anterior.
Cuando afirmé que era preciso eliminar el concepto "enajenar", hice referencia al canal de televisión. El medio de comunicación de todos los chilenos, del pueblo, del Estado, no puede enajenar sin preguntarle a un órgano distinto. Esa es la televisión pública. Porque esta tiene que ser financiada. Entonces, no puede tomar decisiones por sí misma, en mi opinión, respecto de temas tan importantes.
¡Van a vender la concesión de Arica y Parinacota¿! Entonces, pueden enajenar.
Estoy en contra de la atribución. No me interesa el quórum. Me importan el concepto y la facultad.
Se propone que Televisión Nacional se extienda a servicios de telecomunicaciones. Ello incorpora claramente el concepto de radiodifusión. ¿Y qué es lo perverso? ¡Que la estación desea parecerse cada día más al resto de los canales! O sea, quiere convertirse también en un monopolio. Como la transmisión de señales internacionales o de otro tipo, cuando se venden los derechos de televisión, se adquieren en paquete, va a ocurrir lo que expresó Tomás Mosciatti en el caso de los Juegos Olímpícos: al comprar Televisión Nacional el paquete completo, se reservó los derechos radiales. Entonces, si una radio quería comentar las competencias, no podía hacerlo sin la autorización del canal.
¡Eso es concentración! ¡Eso es un monopolio!
Entonces, la fórmula que sugiere el Ejecutivo para combatir a este último es la de más monopolio. Es decir, dejemos que el Estado también lo sea.
¡Si esto es como la situación de las farmacias! Cuando aludo a una farmacia estatal, hago referencia a una de carácter público para que sea posible competir con las privadas en el precio de los remedios. No me opongo a la existencia de Cruz Verde, de Salcobrand, de Ahumada. Quiero un establecimiento como el mencionado para que fije precios; para que un tipo de medicamentos de alta calidad se encuentre al alcance del consumidor más humilde. Pero, como el Estado no puede ni quiere obtener ingresos con la salud de los chilenos, existiría una alternativa.
Aquí se estaría registrando el efecto contrario: generaríamos un nuevo monopolio, esta vez de Televisión Nacional. Porque lo que se estaría haciendo es concentrar aún más el manejo de las señales de telecomunicaciones.
El Senador que habla estima que las radios son el único lugar donde se encuentra pluralismo, diversidad; donde es posible todavía sostener debates en los que estén representados todos los sectores políticos.
Con el paso que se daría, y dado que la actual Ley de Televisión Nacional -porque no nos hemos abocado al estatuto de la televisión pública- es hegemonizada, desde luego, por el Primer Mandatario, que nombra al Presidente del Directorio, y en la presente discusión resulta muy claro lo que ha sido el control del canal por este último durante el actual Gobierno, vamos a enfrentar un nuevo problema.
En este país, los empresarios, los banqueros, al igual que en los Estados Unidos, tienen también un monopolio en los medios de comunicación. Es extremadamente peligroso para la democracia que los dueños de instituciones bancarias lo sean igualmente de los medios, como ocurre hoy día.
¿Por qué Luksic se mete en el negocio de la televisión? ¿Por qué lo hacen los grandes empresarios? Porque no se trata solo del control de los medios: ello asimismo dice relación con la cultura, la educación, las mentes.
Si no defendemos la pluralidad en ese ámbito y, frente a la concentración y el monopolio, la respuesta del Senado, del Estado, es más monopolio -y de carácter estatal-, emplazo a los libremercadistas, a la Derecha, para que me expliquen su actitud. Me dirijo a los que combaten el monopolio, a los que creen en el libre mercado, a los que piensan que la competencia en calidad da mejores ganancias al consumidor. Porque lo que estamos haciendo aquí es originar un nuevo monopolio estatal.
Algunos apuestan a que, con un Directorio compartido, la situación sea como hasta ahora, con tres canales y medio de Derecha, y que Televisión Nacional siga neutro, sin cumplir, en definitiva, su rol público, que va más allá de las políticas de mercado.
Entonces, lo dicho por Tomás Mosciatti en la Comisión reviste un valor extraordinario, aunque sea testimonial, porque estamos a punto de convertir al medio mencionado -repito- en un monopolio estatal, al igual que el resto de los canales de televisión, para que cuando se adquiera el paquete se compren las ondas de radio. Pero si se resuelve no transmitir o se determina una utilización a la mejor manera del mercado, lo que vamos a tener es que se podrá decidir que ello se pase en determinadas radios, que no sea de cobertura nacional.
Estamos ante el mismo caso que combatimos con motivo de las concesiones en el proyecto de ley sobre televisión digital, en el que estuvimos a punto de establecer que los partidos de la selección nacional de fútbol se transmitieran por cable. Afortunadamente dejamos una excepcionalidad: es algo que en forma obligatoria se tiene que hacer por la red abierta. Ello, para que una estación del cable no compre el paquete del campeonato mundial y obligue a los usuarios a suscribirse para ver a "la Roja".
Señor Presidente, insisto en que lo que estamos haciendo¿
El señor GÓMEZ (Vicepresidente).- Tiene un minuto para terminar, Su Señoría.
El señor NAVARRO.-¿ es crear un monopolio de Televisión Nacional. No estamos resolviendo el problema del pluralismo o el de una competencia regulada conforme a la meritocracia, es decir, sobre la base de que la gente escuche la mejor de las radios. Aquí estamos nuevamente concentrando. Es algo que va a causar un efecto perverso en la competencia. Y lo que me duele es que al final lo haremos con el canal público.
No sé qué tipo de acuerdo se registró en el Senado para aprobar una norma de esta naturaleza, porque creo que tendría que tratarse de lo contrario: debiéramos evitar los monopolios y la concentración de radios.
Empresas españolas poseen cientos de radioemisoras en Chile. Eso es lo que debiéramos prevenir, y no que la respuesta fuera la de una concentración por intermedio del único canal del Estado.
Por eso es que voy a votar en contra, señor Presidente, ya que creo en el pluralismo y de verdad en la competencia entre los medios, no en su concentración.
--Por 15 votos contra 7, se aprueba la proposición de la Comisión.
Votaron por la afirmativa las señoras Alvear, Pérez (doña Lily), Rincón y Von Baer y los señores Chahuán, Coloma, Frei (don Eduardo), García, Kuschel, Novoa, Orpis, Pizarro, Sabag, Uriarte y Zaldívar (don Andrés).
Votaron por la negativa los señores García-Huidobro, Gómez, Horvath, Muñoz Aburto, Navarro, Prokurica y Tuma.
El señor LABBÉ (Secretario General).- La indicación renovada N° 19 es para agregar un inciso nuevo al artículo 22 de la ley Nº 19.132, disposición esta última no incluida en el boletín comparado. El texto propuesto, referido al aspecto patrimonial, es del siguiente tenor:
"Televisión Nacional de Chile en ningún caso podrá hipotecar, vender o enajenar parcial o totalmente las concesiones de espectro ni los terrenos que el Estado ceda o haya cedido para su uso propio.".
Por su parte, la indicación Nº 20 apunta a incorporar al artículo 22 un inciso nuevo concebido en estos términos:
"Las concesiones de espectro y los bienes inmuebles de Televisión Nacional de Chile no podrán ser cedidas a ningún título.".
A su vez, la indicación Nº 21 es para contemplar en el mismo artículo un inciso nuevo que expresa:
"Televisión Nacional de Chile no podrá formar sociedades de ningún tipo que impliquen desprendimiento de activos patrimoniales, bienes inmuebles, derechos de servidumbre ni desprendimiento total de sus capacidades espectrales, que impidan la transmisión de calidad de los contenidos propios.".
La primera de ellas fue rechazada en la Comisión, y las dos últimas, declaradas inadmisibles.
El señor PIZARRO (Presidente).- El contenido de la Nº 19 es el mismo.
El señor LABBÉ (Secretario General).- Así es. La Secretaría tiene una duda al respecto, porque es prácticamente igual al de las otras dos. Sin embargo, se atiene a lo señalado en el informe, donde se consigna que se registró un rechazo, sin perjuicio de la decisión que la Sala pueda adoptar.
El señor PIZARRO (Presidente).- Las indicaciones, en el fondo, dicen relación con lo mismo que hemos estado debatiendo hace rato. Sugiero emitir un solo pronunciamiento respecto de las tres.
Las dos últimas fueron declaradas inadmisibles. Si algún señor Senador desea solicitar votación, se procederá a llevarla a cabo.
El señor NAVARRO.- Así lo pido, señor Presidente.
El señor PIZARRO (Presidente).- Entonces, en votación la admisibilidad de las indicaciones números 20 y 21.
Los que consideren que son admisibles tienen que votar a favor, y quienes estimen lo contrario, en contra.
El señor NAVARRO.- Señor Presidente, acabamos de votar una indicación renovada, declarada admisible, relativa al concepto de "enajenar", adosado a un determinado quórum. Dicha noción se vincula con la venta de bienes y un desprendimiento de todo tipo. Nos pronunciamos a favor quienes queríamos eliminar la idea y la rechazaron los que se oponían a ello.
Las dos indicaciones que nos ocupan, ya no solo en relación con dicho concepto, sino también en una descripción extensiva, determinan que las concesiones de espectro y los bienes inmuebles de Televisión Nacional no podrán ser cedidos -o enajenados- a título alguno y que la entidad "no podrá formar sociedades de ningún tipo que impliquen desprendimiento de activos patrimoniales, bienes inmuebles, derechos de servidumbre ni desprendimiento total de sus capacidades espectrales" que puedan afectar la transmisión de calidad de sus contenidos.
En consecuencia, no veo dónde está la inadmisibilidad, porque lo que estamos generando es una restricción, no una facultad. O sea, estamos protegiendo el patrimonio, no facilitando su desprendimiento, su venta. Y como ya latamente lo hemos dicho en el Senado, la Constitución, que a mí no me gusta y quiero cambiar, al menos establece, respecto de la propiedad privada -¡la sacrosanta!-, que esta última, por el bien de la patria y el bien público, puede quedar sujeta a limitaciones.
Como Televisión Nacional de Chile llega a todos los confines del territorio y se encarga de un rol esencial que no cumplen los otros canales, cabe concluir que es factible establecer restricciones para que siga manteniendo ese papel, de carácter público.
Tal medida dice relación, por lo demás, con la propiedad del Estado, con la propiedad pública.
Repito, por lo tanto, que no veo dónde puede estar la inadmisibilidad, cuando minutos atrás votamos sobre la mantención o no del concepto de "enajenar", el cual, por cierto, es un concentrado de lo que aquí se explicita ampliamente.
Creo firmemente que una facultad de esta naturaleza requiere un organismo distinto de Televisión Nacional.
Por ejemplo, en la Comisión de Defensa se encuentra un proyecto que presenté hace ya cuatro o cinco años para que la adquisición de armas, al igual que en los Estados Unidos, sea consultada al Senado, del mismo modo que lo son decisiones que pueden afectar fundamentalmente al país, tal como ocurre con la nominación del Contralor General de la República, de los consejeros del Banco Central, de los ministros de la Corte Suprema.
A mi juicio, ante la envergadura de una entidad como Televisión Nacional y el poder comunicacional que conlleva, no debe mediar una resolución solo de su Directorio circunstancial cuando se trate de su patrimonio o de servidumbres para sus transmisiones. Tiene que existir una entidad superior.
Y como no hemos tratado -reitero- el estatuto de Televisión Nacional, tenemos que llevar a cabo la discusión con motivo de un proyecto, parcial, que pretende asimilarla a los canales de mercado.
No estamos dispuestos a dejar de dar la discusión, en cada espacio que sea posible, acerca de las funciones no incluidas en la iniciativa en examen, evitadas por este Gobierno de Derecha y no planteadas por las Administraciones de la Concertación. Espero que el próximo sí dé lugar al debate sobre un estatuto administrativo que contemple los elementos a que he hecho referencia.
Por lo tanto, dado que nos hallamos abocados a estas facultades de Televisión Nacional, queremos establecer una restricción en cuanto a la capacidad de enajenar, de vender, de desprenderse de concesiones de espectro, así como también de bienes patrimoniales.
Pienso que en esa facultad debe participar el Senado de la República, ya que aquí estamos decidiendo respecto de una normativa legal que establece concesiones sumamente importantes tanto en lo económico como en lo social y lo comunicacional.
Lo que he expuesto, señor Presidente, es con la salvedad de que se manifieste una argumentación distinta. En la Sala siempre se encuentran presentes abogados que pueden extenderse sobre el aspecto constitucional. Porque, desde el punto de vista político y social, no cabe duda alguna: la capacidad de Televisión Nacional de desprenderse de espectro, de bienes patrimoniales, no debe radicar solo en un directorio circunstancial, sino que tiene que ser una facultad correspondiente a una decisión más externa.
¿Aquí nombramos al directorio del Consejo Nacional de Televisión, señor Presidente? Si es así, no veo por qué el Senado no puede incidir en el directorio de Televisión Nacional...
El señor LARRAÍN.- ¡Estudie las leyes, Su Señoría! ¡Existe una autorización!
El señor NAVARRO.- Lo digo para que el medio sea de verdad pluralista.
El Senador señor Hernán Larraín me pide estudiar las leyes. ¡Si se trata de las vigentes en un país de desigualdad y concentración, me queda claro cuáles quiere resaltar mi colega, que son las dictadas conforme a esta Constitución nauseabunda que esperamos cambiar en el próximo Gobierno!
¡Estas son las leyes que queremos cambiar, señor Presidente!
El señor PIZARRO (Presidente).- ¿El Honorable señor Hernán Larraín ha pedido la palabra?
El señor LARRAÍN.- Deseo fundamentar el voto, en vista de las consideraciones que he escuchado, señor Presidente.
El señor PIZARRO (Presidente).- Puede hacerlo.
El señor LARRAÍN.- Señor Presidente, me parece muy importante que actuemos con seriedad y conocimiento cuando intervenimos. Porque lo que acaba de argumentar el señor Senador que me precedió en el uso de la palabra es su sorpresa de por qué se pueden nombrar los miembros del Directorio de Televisión Nacional y no enajenar los bienes de esa institución.
La respuesta es muy simple: porque lo primero lo autoriza la ley; y respecto de lo segundo, se señala que se puede hacer, pero por iniciativa del Presidente de la República.
Eso dice la Constitución Política.
Entonces, cuando aquí se argumenta sobre la igualdad, la desigualdad o cualquier otra cosa que a uno se le pasa por la cabeza, olvidando lo esencial del ordenamiento jurídico, se cae en errores.
En consecuencia, creo que, por respeto a la ciudadanía, nosotros no podemos argumentar desconociendo las leyes. Si una situación la autoriza la ley, y la otra se la entrega al Presidente de la República, ¿cuál es el fin de seguir discutiendo?
La razón por la cual estas indicaciones renovadas son inadmisibles es esa: porque la atribución para disponer de los bienes es de iniciativa exclusiva del Presidente de la República.
Está bien, cualquiera puede ignorar eso -todos tenemos derecho a hacerlo-, pero no me parece que sea algo de lo cual enorgullecerse ni mucho menos.
Sobre esa base, señor Presidente, se puede argumentar que por ese motivo uno es partidario de la desigualdad. Yo creo haber dado prueba suficiente con respecto a que ahí está la raíz de los problemas existentes en Chile. Lo he hecho por escrito; tengo documentos sobre la materia. De manera que también acusaciones efectuadas así dañan el prestigio del Parlamento. Porque, cuando imputamos juicios falsos a nuestros interlocutores, lo que hacemos es desacreditarnos nosotros mismos.
Y a mí me parece que ya está bueno de que dejemos de hablar en broma o repitiendo consignas. Es hora de que hablemos en serio, con fundamento jurídico, y de que, cuando nos refiramos a nuestros interlocutores, lo hagamos con conocimiento de causa, citando sus dichos, y no insultando, como se ha hecho con frecuencia en esta Sala.
--Se rechaza la admisibilidad de las indicaciones renovadas números 20 y 21 (19 votos en contra y 7 a favor).
Votaron por la negativa las señoras Alvear, Pérez (doña Lily), Rincón y Von Baer y los señores Chahuán, Coloma, Frei (don Eduardo), García, García-Huidobro, Kuschel, Larraín (don Hernán), Novoa, Orpis, Pérez Varela, Pizarro, Sabag, Uriarte, Walker (don Ignacio) y Zaldívar (don Andrés).
Votaron por la afirmativa los señores Gómez, Horvath, Lagos, Navarro, Quintana, Rossi y Tuma.
El señor PIZARRO (Presidente).- Con respecto a la indicación renovada N° 19, la Mesa también la declara inadmisible, por las mismas razones esgrimidas en relación con las dos indicaciones anteriores.
--Se declara inadmisible la indicación renovada número 19.
El señor LABBÉ (Secretario General).- En este momento ha llegado a la Mesa un proyecto de reforma constitucional, iniciado en moción de los Senadores señores Walker (don Patricio), Chahuán, Rossi y Tuma, que modifica la Constitución Política de la República en materia de integración y elección de la Cámara de Diputados y del Senado (boletín N° 9.023-07).
El señor PIZARRO (Presidente).- Continuamos con la discusión particular del proyecto sobre Televisión Nacional.
El señor LABBÉ (Secretario General).- En seguida corresponde ocuparse en las indicaciones renovadas números 22, 23 y 24.
El señor GÓMEZ.- ¿Qué pasó con la N° 19?
El señor PIZARRO (Presidente).- La declaró inadmisible la Mesa, señor Senador.
El señor NAVARRO.- Las otras dos. Pero pensamos que la 19 es admisible.
El señor PIZARRO (Presidente).- No, señor Senador. Las dos anteriores se votaron y se ratificó su inadmisibilidad. Con respecto a la 19, a pesar de que la Comisión no lo hizo, la Mesa decretó su inadmisibilidad, por las mismas razones señaladas anteriormente.
El señor GÓMEZ.- Nosotros solicitamos que se vote, señor Presidente.
El señor PIZARRO (Presidente).- Señores Senadores, les pido que estén atentos.
El señor GÓMEZ.- Estoy de acuerdo. Pero acá hay muchas voces que¿
El señor PIZARRO (Presidente).- No es mi culpa, señor Senador. Se realizó la discusión y se votó la admisibilidad de las indicaciones renovadas números 20 y 21. Y la 19 se halla en la misma situación.
El señor GÓMEZ.- ¡No es igual!
El señor PIZARRO (Presidente).- Ahora, si quieren dejar constancia de su posición, no habría problema.
El señor GÓMEZ.- Pero¿
El señor PIZARRO (Presidente).- Senador Gómez, si le parece, dejamos constancia de su postura contraria a la declaración de inadmisibilidad hecha por la Mesa respecto de la indicación renovada N° 19.
El señor GÓMEZ.- Pero quisiera argumentar por qué, para que no quede¿
El señor PIZARRO (Presidente).- Y diga que está sentado allá. ¡Si no, van a creer que tenemos profundas divisiones en la Mesa¿!
El señor GÓMEZ.- ¡En este caso, pareciera que sí¿!
El señor GÓMEZ.- Señor Presidente, creo que la indicación renovada N° 19 va en el sentido correcto. Porque dice: "Televisión Nacional de Chile en ningún caso podrá hipotecar, vender o enajenar parcial o totalmente" -¡ojo!- "las concesiones de espectro ni los terrenos que el Estado ceda o haya cedido para su uso propio.".
O sea, no veo que exista algo ilógico o anormal en votar una indicación de esta naturaleza, cuando Televisión Nacional ha recibido gratuitamente del Estado las concesiones de espectro y los terrenos.
No es la misma situación que se daba en las indicaciones anteriores. Ahí estoy de acuerdo en que prohibirle establecer sociedades para que no pueda hacer tal cosa sería una prohibición extraña. También cuando se dispone que "Las concesiones de espectro y los bienes inmuebles de Televisión Nacional no podrán ser cedidas a ningún título", lo cual igualmente es distinto.
Por eso considero que la Comisión estuvo correcta al pensar que la indicación N° 19 era admisible. Pero resulta que ahora usted, señor Presidente, en el ejercicio de la potestad de su cargo, la ha declarado inadmisible. Y yo, por lo menos, quiero dejar constancia de que estoy en desacuerdo con ello y de que creo que el asunto debiera ser votado.
El señor PIZARRO (Presidente).- Señor Senador, ello no obedece a un capricho de la Mesa. Hay una disposición clara de la Constitución Política que indica que dicha materia es de la iniciativa exclusiva del Presidente de la República.
No tengo el artículo exacto acá. Pero, si Su Señoría revisa la forma como se entregan las concesiones y sus limitaciones, verá que la indicación debe ser patrocinada por el Ejecutivo para que la Sala del Senado pueda pronunciarse sobre ella. Y en este caso no ha ocurrido así.
Esa es la razón por la cual declaré inadmisible la indicación renovada N° 19.
Por lo tanto, continuamos con las que vienen.
El señor LABBÉ (Secretario General).- Las indicaciones renovadas números 22, 23 y 24 son al artículo 26 de la ley, que no traía modificaciones en el proyecto.
Fueron declaradas inadmisibles por la Comisión.
El artículo 26 de la ley N° 19.132 dispone lo siguiente:
"Las utilidades anuales que obtenga Televisión Nacional de Chile se traspasarán a rentas generales de la Nación, salvo que su Directorio, con el voto favorable de no menos de cinco de sus miembros, acuerde retener todo parte de ellas, como reserva de capital.
"Este acuerdo estará sujeto a la autorización previa y por escrito del Ministro de Hacienda.".
Y las indicaciones declaradas inadmisibles son:
-La número 22, para intercalar en el inciso primero, antes de la expresión "Las utilidades", la siguiente oración: "Televisión Nacional no persigue fines de lucro.".
-La número 23, para intercalar en el inciso primero, antes de la expresión "Las utilidades", la oración "Televisión Nacional de Chile no repartirá utilidades ni entregará bonos ni dineros adicionales a su remuneración a su Directorio ni a sus ejecutivos".
-Y la número 24, para agregar el siguiente inciso final:
"Las utilidades anuales que obtenga Televisión Nacional de Chile, y que no sean traspasadas a las arcas fiscales, en un 50%, deberán ser reinvertidas en la producción de material audiovisual o multimedia de productoras de contenido de nacionalidad chilena, independientes y externas a Televisión Nacional de Chile. Esta reinversión se podrá traducir en la adquisición de derechos de exhibición de películas chilenas, de cualquier duración, género, corte y formato, siempre y cuando hayan sido estrenadas durante los cinco años calendario que precedan a la adquisición de la obra.".
El señor PIZARRO (Presidente).- La Comisión de Transportes y Telecomunicaciones las declaró inadmisibles.
¿Hay alguien que quiera someter a votación su admisibilidad?
El señor GÓMEZ.- Sí, señor Presidente.
El señor PIZARRO (Presidente).- Entonces, se votará la admisibilidad de las tres indicaciones a que hizo referencia el señor Secretario.
El señor LABBÉ (Secretario General).- Se pondrá en votación la admisibilidad de las indicaciones renovadas números 22, 23 y 24.
Los señores Senadores que estén de acuerdo con su admisibilidad deben votar que sí, y quienes se hallen en desacuerdo con ella, que no, o abstenerse.
El señor NAVARRO.- Señor Presidente, nos pena un estatuto corporativo para Televisión Nacional de Chile.
Del mismo modo, cuando discutimos la necesidad de modernizar CODELCO -y aún sigue pendiente una discusión de fondo acerca de esa materia-, se hizo un debate sobre cierto estatuto administrativo que permitiera reinvertir sus utilidades, porque, hasta ahora, el Fisco estrujaba y estrujaba a CODELCO y no existía posibilidad de desarrollar la principal empresa de cobre del mundo si no puede proyectarse a más de tres años, que era el margen de planificación que Hacienda le daba.
Cuando hablamos de ENAP (la Empresa Nacional del Petróleo), pasó lo mismo.
Hoy, se trata de Televisión Nacional de Chile. Si quieren fortalecer el canal público, tienen que permitir que haga reinversiones y no sacarle dinero. Y las indicaciones apuntan al fortalecimiento de TVN a través de la reinversión de utilidades, lo que nos parece una medida de consolidación y de protección del canal de todos los chilenos.
Aquí algunos dirán: "Es facultad exclusiva del Presidente de la República establecer gravámenes, impuestos, retribuciones". Pero, como nuevamente no hay Ministros en la Sala -porque este es un Gobierno que ya no gobierna, que ya ni siquiera asiste al Senado de la República a defender sus proyectos de ley-, resulta imposible preguntarle al Secretario de Estado respectivo qué piensan sobre indicaciones de esta naturaleza o sobre la administración de TVN. Afortunadamente, aún nos queda la discusión del Presupuesto de la nación, donde habrá espacio para debatir acerca de cómo se financia Televisión Nacional, respecto de cómo esta Alta Cámara le hace honor al acuerdo suscrito el año 2000 por todos los Senadores de la época, en cuanto a qué iba a pasar con Televisión Nacional de Chile; acuerdo ampliamente desconocido, señor Presidente.
Siento que las indicaciones efectivamente apuntan a fortalecer a TVN. Concuerdo con lo que algunos me señalan en el sentido de que aquí no estamos haciendo nuevos aportes (cuestión que se analiza siempre al discutir la constitucionalidad de nuestras indicaciones), sino que haciendo una variación de los aportes: en vez de que vayan al Estado, estamos pidiendo que queden en Televisión Nacional. Estamos efectuando un cambio y no produciendo un aumento de mayores recursos. No pedimos más plata. Lo que estamos solicitando es que, si gana 5 millones de dólares, esa cantidad quede en el Canal.
No estamos aumentando el gasto -facultad exclusiva del Presidente de la República-, sino solo estableciendo una reasignación de los mismos recursos, desde el Estado hasta TVN. Y por eso las indicaciones son absolutamente admisibles. Repito: no hay aumento del gasto, sino una reasignación, que es algo que se ha realizado durante 20 años. Al Parlamento siempre se le ha permitido reasignar. Y el Presidente Piñera, cuando fue Senador -recuerdo muy bien cuando discutimos leyes como la de ENACAR y yo asistía como Diputado-, era el campeón de las reasignaciones. Muchas veces ponía 10 mil pesos y trasladaba los demás millones de dólares a otra entidad. Y esas indicaciones eran declaradas admisibles y discutidas por el Senado. Había reasignación, no aumento del gasto.
En las indicaciones que nos ocupan ocurre exactamente lo mismo: no hay un aumento del gasto en contra del Estado y a favor de TVN, sino una reasignación de los recursos de esta empresa para su propio beneficio.
Por lo tanto, las indicaciones son completamente admisibles, señor Presidente.
El señor NOVOA.- Señor Presidente, solo intervengo para señalar que estas indicaciones son inadmisibles porque inciden en la administración financiera o presupuestaria del Estado.
Los señores Senadores tienen todo el derecho a pedir que su admisibilidad sea sometida a votación, pero hay cierta claridad sobre la situación.
Desde luego, las utilidades de Televisión Nacional de Chile van y se transfieren al Estado, de modo que cualquier modificación que se introduzca sobre esta materia incide directamente en la administración financiera del Estado.
Quería que esto quedara claro, para que no parezca que las inadmisibilidades se están declarando arbitrariamente. En este caso, la causal de inadmisibilidad es manifiesta y clarísima.
--Se rechaza la admisibilidad de las indicaciones renovadas números 22, 23 y 24 (17 votos en contra y 2 a favor).
Votaron por la negativa la señora Von Baer y los señores Chahuán, Coloma, Frei (don Eduardo), García, García-Huidobro, Kuschel, Larraín (don Hernán), Novoa, Orpis, Pérez Varela, Pizarro, Sabag, Tuma, Uriarte, Walker (don Patricio) y Zaldívar (don Andrés).
Votaron por la afirmativa los señores Navarro y Gómez.
El señor PIZARRO (Presidente).-	Tiene la palabra el señor Secretario.
El señor LABBÉ (Secretario General).- Corresponde ver ahora el artículo 27, respecto del cual hay indicaciones renovadas y una modificación de la Comisión de Transportes y Telecomunicaciones. Sin perjuicio de que dicha enmienda fue aprobada por unanimidad, igualmente debe ser tratada porque podría estar relacionada con las materias abordadas por las indicaciones renovadas.
Consiste en intercalar, en el inciso primero del artículo 27, a continuación de la locución "publicidad o espacio televisivo", la expresión "y radial".
Y se han renovado las indicaciones números 26, 27, 28, 29 y 30, algunas de las cuales fueron declaradas inadmisibles, y otras, rechazadas.
El señor PIZARRO (Presidente).- ¿Cuáles fueron declaradas inadmisibles, señor Secretario?
El señor LABBÉ (Secretario General).- En primer lugar, la indicación N° 26, que solo fue rechazada en la Comisión, es para eliminar la oración final del inciso primero del artículo 27, que señala: "Esta prohibición se extiende al Estado, sus organismos, entidades o empresas, sin excepción alguna".
Después, la indicación N° 27, declarada inadmisible en la Comisión, intercala, a continuación de la expresión "contratación de servicios", ubicada justo antes de la oración final, lo siguiente: "Tampoco podrá ceder, regalar o vender paquetes asociados o condicionados de espacios publicitarios de televisión con espacios publicitarios de radio".
Por su parte, la indicación N° 28, rechazada en la Comisión, es para consultar un inciso segundo, nuevo, que dice: "Especialmente las estaciones regionales de Televisión Nacional de Chile no podrán arrendar o proporcionar espacios televisivos...".
Es importante hacer presente que las indicaciones números 28, 29 y 30 fueron rechazadas, tal como consta en el informe de la Comisión, porque la materia que abordan se encuentra regulada en el proyecto sobre televisión digital terrestre que este Senado despachó. Pero solo fueron rechazadas, no declaradas inadmisibles.
En todo caso, de acuerdo al orden de tratamiento de la iniciativa, hay que pronunciarse primero sobre la modificación que la Comisión propone al inciso primero del artículo 27.
El señor ORPIS.- Pido la palabra.
El señor ORPIS.- Señor Presidente, esta enmienda debería darse por aprobada, porque en el artículo 2° del proyecto el Senado ya acogió la idea de que Televisión Nacional de Chile pudiera tener estaciones de radio.
La modificación es congruente con ello, ya que se aceptó que TVN tuviera por objeto no solo la televisión, sino también la radio, de modo que tampoco pueda ceder frecuencias de radio. Porque el inciso primero del artículo 27 habla de que "Televisión Nacional de Chile no podrá ceder, vender, arrendar o proporcionar". Y su objeto, en virtud del artículo 2°, ya se amplió: de la televisión a la radio.
Por lo tanto, la norma del inciso primero del artículo 27 debería ser aplicada tanto a la televisión como a la radio. Y, siendo así, la modificación debería ser acogida en los términos propuestos.
El señor PIZARRO (Presidente).- Usted está en lo correcto, señor Senador. El artículo 2°, ya aprobado por unanimidad, está relacionado con la ampliación del giro.
Lo que pasa es que el señor Secretario dio lectura a la indicación N° 26, que es distinta, referida a que "Televisión Nacional de Chile no podrá ceder, vender, arrendar o proporcionar espacio televisivo gratuitamente ni a precios inferiores a los de mercado, como tampoco beneficiar indebidamente a terceros en la venta y contratación de publicidad o espacio televisivo".
En el fondo, lo que se está planteando ahí es la obligación de Televisión Nacional de vender a precios de mercado y no favorecer a un privado o a algún organismo del Estado.
Prosigue la norma: "Esta prohibición se extiende al Estado, sus organismos, entidades o empresas, sin excepción alguna".
La indicación en análisis, la No 26, elimina la oración final del inciso primero, es decir, la prohibición que "se extiende al Estado, sus organismos, entidades o empresas, sin excepción alguna".
El señor ORPIS.- Señor Presidente, lo primero que se votaría era una enmienda de la Comisión.
El señor PIZARRO (Presidente).- No, estábamos viendo las indicaciones. Es lo que empezamos a discutir. Su Señoría tiene razón en cuanto a que el artículo fue aprobado por unanimidad y debe ser ratificado, porque, si no, no tendría lógica.
El señor GÓMEZ.- A menos que pidamos votación.
El señor PIZARRO (Presidente).- Todo se puede votar, señor Senador. No hay problema.
El señor GÓMEZ.- Que se vote.
El señor PIZARRO (Presidente).- Vamos a despejar lo del artículo propiamente tal, porque las indicaciones, en buenas cuentas, son ajenas a la norma aprobada.
Procederemos a votar la enmienda de la Comisión al artículo 27 de la ley vigente. La modificación intercala en el inciso primero de dicho precepto, a continuación de la locución "publicidad o espacio televisivo", la expresión "y radial".
El señor ORPIS.- Que fue aprobado en el artículo 2o.
El señor PIZARRO (Presidente).- Si le parece a la Sala.
El señor NAVARRO.- No, señor Presidente. Que se vote.
El señor PIZARRO (Presidente).- En votación el número 4) del artículo único del proyecto. Los que estén a favor de la modificación al artículo votan que sí; quienes estén en contra votan que no.
El señor GÓMEZ.- ¿En contra de "y radial"?
El señor PIZARRO (Presidente).- Eso es todo lo que agrega el texto.
El señor GÓMEZ.- O sea, ¿para rechazar "y radial" hay que votar que no?
El señor PIZARRO (Presidente).- Efectivamente.
--Se aprueba el número 4) del artículo único del proyecto (13 votos a favor y 5 en contra).
Votaron por la afirmativa las señoras Alvear, Rincón y Von Baer y los señores Coloma, Frei (don Eduardo), García, Kuschel, Larraín (don Hernán), Novoa, Orpis, Pérez Varela, Pizarro y Zaldívar (don Andrés).
Votaron por la negativa los señores García-Huidobro, Gómez, Muñoz Aburto, Navarro y Tuma.
El señor LABBÉ (Secretario General).- Estamos en el inciso primero del artículo 27 de la ley actual.
Y en el orden de ese inciso, la primera indicación renovada -la No 27- fue declarada inadmisible en la Comisión. Como señalé, ella propone intercalar, a continuación de la expresión "contratación de servicios.", la siguiente oración: "Tampoco podrá ceder, regalar o vender paquetes asociados o condicionados de espacios publicitarios de televisión con espacios publicitarios de radio.".
El señor PIZARRO (Presidente).- Señor Secretario, pero debemos despachar la No 26 primero.
El señor LABBÉ (Secretario General).- La indicación No 26 suprime, en el inciso primero, la oración final, que señala: "Esta prohibición se extiende al Estado, sus organismos, entidades o empresas, sin excepción alguna.".
El señor NOVOA.- ¿A qué artículo se formula la indicación?
El señor PIZARRO (Presidente).- Estamos en el artículo 27 del texto legal vigente.
El señor LABBÉ (Secretario General).- La indicación número 26 fue rechazada en la Comisión.
El señor PIZARRO (Presidente).- Si aprobáramos la indicación, significa que la prohibición de vender a precios de mercado no se extiende al Estado, a sus organismos, entidades o empresas. Por ejemplo, se podría regalar a CODELCO la publicidad de un espacio televisivo y a otras empresas cobrarles los precios de mercado.
En votación la indicación No 26.
Los que estén a favor de la indicación votan que sí; quienes estén en contra de eliminar esa última frase votan que no.
El señor PIZARRO (Presidente).- Tiene la palabra el Senador señor Navarro, para fundamentar su voto.
El señor NAVARRO.- Señor Presidente, llega la hora de la verdad respecto del tema de la competencia, de la libertad de mercado, del tratamiento de TVN como empresa.
Los señores Senadores que han votado toda la tarde a favor de que Televisión Nacional de Chile sea un monopolio más y se comporte como una empresa privada, sin duda, debieran aprobar que se mantenga esta prohibición. Como ninguna empresa privada le regala nada al Estado, TVN tampoco podría hacerlo.
Entonces, lo que esconde esta indicación, en el fondo, es que si TVN fuera la televisión de todos los chilenos, si fuera el canal estatal, si fuera televisión pública, y estando dentro del Estado, siendo un bien nacional público ("el canal de todos los chilenos", "el matinal de todos los chilenos"), debiéramos estar de acuerdo en que, por ejemplo, no se cobre al INJUV por promover los derechos juveniles o por una campaña relativa al condón, para evitar los embarazos adolescentes precoces.
Porque si Televisión Nacional fuera coherente con este sentido de lo público, entonces tendría facultades para no sacar plata al Estado de un bolsillo, pasarlo al otro y después devolvérselo al Fisco. Es lo que efectivamente podría ocurrir.
Por lo tanto, esta indicación busca, en el último inciso del artículo 27, eximir de la prohibición de gratuidad a las campañas de utilidad pública.
El señor PIZARRO (Presidente).- Señor Senador, recuerde que el tema de todas las campañas de utilidad pública lo reglamentamos en la futura Ley sobre Televisión Digital. Y ello se encuentra dentro de las facultades del Consejo Nacional de Televisión, que determina los tiempos, la duración, los costos.
Siguiendo su argumentación, si eliminamos esa prohibición, estamos perjudicando a TVN. Porque perfectamente un municipio podría decir a Televisión Nacional: "Tiene que regalarme el espacio de televisión, porque voy a promocionar el Festival de Viña". Y este evento genera ingresos a ese municipio. Y se dejaría en desmedro a TVN, al no contar con ingresos legítimos que le permitan fortalecer el papel que debe jugar.
Todas estas indicaciones se rechazaron en la Comisión, porque muchas de las aprensiones que había fueron resueltas, en su mayoría, en la discusión sobre televisión digital.
El señor NAVARRO.- Señor Presidente, cuesta mantener coherencia en la votación cuando estamos discutiendo una parcialidad -reitero-, sin debatir los temas de fondo respecto del estatuto de TVN.
Si un canal de televisión es público, no me parece que debiera tener costos para el municipio una campaña de promoción de salud de atención primaria. Se trata de una acción de utilidad pública. Por tanto, tendría que ser gratuita, porque es el canal de todos los chilenos. Y eso difiere del Festival de Viña del Mar, que está lejos de ser de bien público. Es, por cierto -en buena hora-, un gran evento de mucho éxito comercial. Entonces, ha de haber una diferenciación.
Lo que al menos quiero exponer en este reducido espacio de debate es que con una televisión pública financiada por el Estado para que cumpla ese rol no parece coherente que se cobre por las campañas de bien público.
El señor ORPIS.- Señor Presidente, Su Señoría ya dio cuenta de gran parte de la argumentación que yo iba a exponer.
En verdad, eliminar esta prohibición puede provocar un impacto importante en el patrimonio y los ingresos de Televisión Nacional. Porque a la larga, al sacar esa frase perfectamente se podrían beneficiar de manera gratuita -con precios muy inferiores a los que, en forma legítima, el canal aspira- empresas estatales u organismos y entidades en materias que no dicen relación con campañas públicas, ya que sobre el particular legislamos en el proyecto de televisión digital terrestre.
Aquí se ha definido un tipo de televisión pública que necesita financiarse. Por lo tanto, TVN tiene que llevar a cabo todos los esfuerzos para cumplir esa tarea, independiente de que se trate de instituciones del Estado, municipalidades o empresas privadas, particularmente en lo relativo a los espacios publicitarios.
De manera que, al eliminar ese texto, el canal nacional podría sufrir un impacto financiero significativo.
El señor PIZARRO (Presidente).- No quiero insistir mucho; pero, antes de dar la palabra a los siguientes inscritos, deseo aclarar que el último inciso del artículo 27 exime de la prohibición de gratuidad a "las campañas de bien público en las que participen, en igualdad de espacio y condiciones, todas las concesionarias de servicios de televisión de libre recepción, dentro de una misma zona de servicio.".
Con eso quedan cubiertas todas las aprensiones del Senador señor Navarro respecto de la gratuidad de las campañas de utilidad pública.
El señor GARCÍA.- Señor Presidente, lo que hacemos en este proyecto de ley es dejar a Televisión Nacional de Chile, como empresa pública, en la misma posición que sus congéneres. No le estamos entregando ventaja adicional, pero tampoco le quitamos alguna atribución o facultad, a fin de que compita en igualdad de condiciones.
Eso pretendemos con esta iniciativa.
Entiendo que el Honorable señor Navarro y otros Senadores tengan opiniones distintas respecto de la labor de la televisión pública; es absolutamente legítimo. Lo que no resulta correcto es que a quienes estamos por dejar a Televisión Nacional de Chile en las mismas condiciones que otros canales se nos quiera atribuir que pretendemos crear monopolios y concentrar el poder de la televisión.
Porque, así como no imputo al Senador señor Navarro ni a otro colega al votar distinto ninguna mala intención, me parece que, por un mínimo respeto entre nosotros, tampoco se nos deberían suponer intenciones aviesas.
Somos partidarios del libre mercado. Muchas veces Su Señoría nos critica por ello.
No me parece justo que, reiteradamente, durante la discusión de este proyecto, él intente atribuirnos propósitos que jamás hemos tenido. Queremos para Televisión Nacional el mismo trato que para los otros canales; ni más ni menos.
La señora VON BAER.- Aun cuando el señor Presidente del Senado ya lo dijo, quiero reiterarlo por si hay alguna duda: lo referente a las campañas de utilidad pública se establece en la iniciativa sobre televisión digital terrestre, que discutimos en la Sala. Y se señala que para todos los canales, incluida Televisión Nacional, las condiciones para definir esas campañas son exactamente las mismas.
Por lo tanto, decir que con esta indicación se determina la gratuidad de las campañas de utilidad pública es no haber escuchado toda la discusión sobre televisión digital, ocasión en que incluso hubo un amplio abanico de opiniones sobre el rol que deben jugar el Consejo Nacional de Televisión y el Ministerio Secretaría General de Gobierno acerca de la definición de este tipo de campañas.
Por otro lado, solo hay que seguir leyendo, porque en su parte final el artículo 27 expresa: "Se eximen de la prohibición de gratuidad las campañas de bien público en las que participen, en igualdad de espacio y condiciones, todas las concesionarias de servicios de televisión de libre recepción,".
O sea, no queda claro cuál es el punto respecto a las campañas de utilidad pública.
Por último, la legislación actual establece un sistema de televisión pública en Chile. Podrá gustarnos o no, pero es el que tenemos en el país. Y la televisión pública tiene que ser competitiva para que pueda seguir vigente.
Entonces, sostener que Televisión Nacional tendrá que entregar espacio libre y sin cobrar como lo hace con otras empresas -por ejemplo, a un organismo estatal como un municipio o a una entidad pública-, implica quitar espacios de competitividad a ese canal.
Si queremos una televisión pública plural, fuerte, tenemos que protegerla. Y, de aprobarse esta indicación, no estaríamos cumpliendo ese objetivo.
Considero que requerimos que Televisión Nacional sea fuerte, competitiva y plural. Y se debilitaría de aprobarse este tipo de indicaciones, pues el efecto será contrario al pretendido. Por ese camino, al final, vamos a disminuirla, al no lograr que sea fuerte.
Además, tenemos un ordenamiento a través del cual el Senado, mediante el nombramiento de miembros del directorio, vela por la pluralidad de Televisión Nacional.
Estimo que debemos defender con fuerza a la televisión pública. Y reitero: si aprobamos esta indicación y las otras del mismo tenor, no vamos a lograr ese objetivo. Por lo tanto, tenemos que rechazarla si queremos defender a Televisión Nacional.
El señor PIZARRO (Presidente).- Estaba inscrito el Senador señor Tuma, pero no está en la Sala.
--Se rechaza la indicación renovada N° 26 (19 votos en contra y 4 a favor)
Votaron por la negativa las señoras Alvear, Pérez (doña Lily), Rincón y Von Baer y los señores Cantero, Chahuán, Coloma, Espina, Frei (don Eduardo), García, García-Huidobro, Kuschel, Novoa, Orpis, Pérez Varela, Pizarro, Sabag, Uriarte y Zaldívar (don Andrés).
Votaron por la afirmativa los señores Gómez, Horvath, Muñoz Aburto y Rossi.
El señor PIZARRO (Presidente).- La indicación renovada N° 27 fue declarada inadmisible.
El señor LABBÉ (Secretario General).- La indicación renovada N° 28 propone un inciso segundo, nuevo, al artículo 27, que dice: "Especialmente las estaciones regionales de Televisión Nacional de Chile no podrán arrendar o proporcionar espacios televisivos a precios inferiores a los de mercado, como tampoco podrán beneficiar indebidamente a terceros en la venta y contratación de publicidad o espacio televisivo ni en el transporte de señales de televisión digital de carácter comercial.".
El señor PIZARRO (Presidente).- Esta indicación persigue lo mismo, pero a nivel de televisión regional.
Si le parece a la Sala, la rechazaremos.
--Por unanimidad, se rechaza la indicación renovada N° 28.
El señor LABBÉ (Secretario General).- La indicación renovada N° 29 propone reemplazar el inciso segundo, referido a la eximición de prohibición de gratuidad.
Dice lo siguiente: "reemplazar el inciso segundo por el siguiente:
"Se eximen de la prohibición de gratuidad:
"a) El transporte de las señales de televisión digital sin fines de lucro, y
"b) Las campañas de interés público que el Ejecutivo o los Parlamentarios por acuerdo de ambas cámaras soliciten al Directorio emitir. Televisión Nacional de Chile deberá emitir estas campañas salvo que su Directorio, con el voto favorable de no menos de cinco de sus miembros, acuerde lo contrario.".
El señor PIZARRO (Presidente).- ¿Fue declarada admisible, señor Secretario?
El señor LABBÉ (Secretario General).- Sí, señor Presidente, pero fue rechazada.
El señor PIZARRO (Presidente).- Si le parece a la Sala, procederíamos igual que con la indicación anterior.
--Por unanimidad, se rechaza la indicación renovada N° 29.
El señor LABBÉ (Secretario General).- La indicación renovada N° 30, también rechazada en la Comisión, incorpora al artículo 27 el siguiente inciso final, nuevo: "Sin importar su naturaleza y cualquiera sea el formato, plataforma o medio utilizado, Televisión Nacional de Chile no podrá cobrar por la recepción de los datos que emita o transmita que serán siempre de recepción libre y gratuita para los usuarios.".
El señor PIZARRO (Presidente).- Si le parece a la Sala, la rechazamos también.
El señor ORPIS.- Sí, señor Presidente.
--Se rechaza la indicación renovada N° 30.
El señor LABBÉ (Secretario General).- Señores Senadores, corresponde ahora pronunciarse sobre indicaciones declaradas inadmisibles y que recaen sobre normas que no están en el comparado.
La indicación Nº 31 es para eliminar el inciso primero del artículo 28 de la ley N° 19.132, que dice lo siguiente: "El Gobierno no podrá obligar a la empresa a proporcionarle servicio alguno sin la debida compensación económica, la que será igual al costo que al Gobierno le demandaría obtener igual prestación de otra concesionaria de servicios de televisión.".
El señor ZALDÍVAR (don Andrés).- Es inadmisible esa indicación.
El señor PIZARRO (Presidente).- Efectivamente, señor Senador.
Como no se ha pedido que se vote su admisibilidad, se mantiene el criterio de la Comisión.
El señor ORPIS.- Además, esto fue resuelto en el artículo 27, señor Presidente.
El señor PIZARRO (Presidente).- Así es.
Vamos a la indicación siguiente, señor Secretario.
El señor LABBÉ (Secretario General).- La indicación renovada Nº 32 tiene por propósito agregar una oración final al inciso tercero del artículo 29 de la ley.
El actual inciso tercero dice: "La prestación de servicios por hora o sin vínculo de subordinación o dependencia con la empresa, se regirá por las normas del Código Civil.".
La indicación sugiere incorporar a continuación lo siguiente: "Salvo lo dispuesto en el Capítulo IV del Código del Trabajo, donde establece las condiciones de contratación de los trabajadores de las artes y espectáculos.".
La Comisión rechazó esta indicación y dejó constancia en su informe de que en ella se aborda una materia que ya fue regulada en el proyecto relativo a televisión digital.
El señor ORPIS.- Que se rechace, entonces.
El señor PIZARRO (Presidente).- Efectivamente, este asunto fue tratado y aprobado en la iniciativa mencionada. Ello tiene que ver con el respeto a las normas de propiedad intelectual que se les deben reconocer, fundamentalmente, a los artistas.
El señor ZALDÍVAR (don Andrés).- Hay que rechazar la indicación.
El señor PIZARRO (Presidente).- ¿Existe acuerdo para ello?
El señor ORPIS.- ¡Con el voto en contra del Senador Navarro!
El señor PIZARRO (Presidente).- No hay acuerdo.
En votación la indicación renovada N° 32, para agregar, en el inciso tercero del artículo 29 de la ley, lo relativo a los trabajadores de las artes y espectáculos.
El señor GÓMEZ.- En este comparado no aparece el artículo 29.
El señor PIZARRO (Presidente).- No. Es una indicación a la ley vigente.
El señor NAVARRO.- Señor Presidente, es cierto que discutimos esta materia cuando abordamos la iniciativa sobre televisión digital, oportunidad en la que nos jugamos por que los trabajadores de televisión, artistas y productores pudieran preservar su derecho de propiedad, de creación.
Pero se observa una situación muy irregular en la televisión chilena en lo relativo a los contratos, al pago de las imposiciones, a los derechos de propiedad intelectual. Uno esperaría que TVN liderara un proceso de normalización en el ámbito productivo del sector, con estricto respeto hacia sus trabajadores. Sin embargo, ello no ocurre así.
Televisión Nacional de Chile no es un canal público en los términos que hemos venido discutiendo latamente. De hecho, incurre en las mismas prácticas en las que cae el resto de los canales: no respeta los derechos laborales; impone contratos leoninos, muchos de ellos con cláusulas abusivas, y vulnera el derecho de propiedad.
Por ejemplo, se suelen grabar programas, que después se venden y revenden, o se pasan de manera reiterada, sin que los trabajadores reciban retribución alguna por el fruto de esa labor ni por su derecho de propiedad intelectual, de creación.
Por lo tanto, lo que abunda no daña. La norma aparecerá en la futura Ley sobre Televisión Digital; no obstante, no veo problema en incluirla también aquí.
Nuevamente vuelvo al punto: queremos discutir un estatuto definitivo de la televisión pública, pero, como no ha habido voluntad política -ni del Gobierno anterior ni del actual-, no nos queda otra que usar este espacio para debatir los temas de fondo.
El canal del Estado debiera dar el ejemplo en materia de respeto a los derechos de los trabajadores. Es lo que uno quisiera. Pero tal asunto en realidad pasa a segundo plano, pues TVN debe desenvolverse en un medio altamente competitivo, donde muchas veces impera la "ley de la selva" y los costos son siempre salvaguardados debido a que las producciones son netamente comerciales.
Dicho canal enfrenta las mismas críticas que el resto de las estaciones privadas y se comporta como cualquier empleador de este carácter, sin ningún tipo de distinciones.
Nosotros queremos una televisión pública que guarde irrestricto respeto a los derechos de los trabajadores y que actúe como modelo de pautas para el quehacer televisivo nacional.
Pese a que Chile es un mercado pequeño, exporta muchas telenovelas -nos hemos especializado en esa exportación no tradicional-, lo que es muy valioso para nuestros artistas. Y también ha habido muchos galardones en materia de producción televisiva. Este es un mercado importante.
Por ello, al decir que siempre, a todo evento, se deben respetar los derechos de los trabajadores, no veo impedimento alguno para que la indicación en comento quede incorporada en la ley de TVN, aun cuando algunos puedan afirmar que aquella es reiterativa. En la legislación comparada, encontraremos múltiples ejemplos de lo mismo.
Yo aprovecho este espacio para discutir los elementos que deben estar en el estatuto corporativo de una televisión pública.
Por eso me manifiesto a favor de esta indicación, señor Presidente.
El respeto del Estado a los derechos de los trabajadores -particularmente, en su canal televisivo- debe estar salvaguardado. La indicación que nos ocupa busca reiterar las normas del Código Laboral, que son protectoras de los trabajadores, aunque algunas son insuficientes.
Señor Presidente, reitero que estoy de acuerdo con la indicación, más allá de lo que se ha señalado en cuanto a que esta materia ya fue regulada en la iniciativa sobre televisión digital. Muchas veces se ha repetido: "Lo que abunda no daña". En este caso, la reiteración de derechos no produce menoscabo.
TVN debe cumplir siempre la ley y, como hay una experiencia negativa de incumplimiento, recordarle con esta modificación legislativa que debe enmendar su conducta no me parece inadecuado, sino, más bien, oportuno.
El señor GÓMEZ.- Señor Presidente, el artículo 29 de la ley N° 19.132 dice lo siguiente:
"Los trabajadores de Televisión Nacional de Chile se regirán exclusivamente por las normas del Código del Trabajo y no les será aplicable norma alguna que afecte a los trabajadores del Estado o de sus empresas. Para todos los efectos legales, se consideran como trabajadores del sector privado.
"Sólo tendrán la calidad de trabajadores aquellas personas que desempeñen labores permanentes, continuas, por media jornada o más de media jornada en la empresa y siempre que exista vínculo de subordinación o dependencia con ésta.".
Y el inciso tercero, señala: "La prestación de servicios por hora o sin vínculo de subordinación o dependencia con la empresa, se regirá por las normas del Código Civil.".
¿Qué propone la indicación? Agregar a este último inciso la siguiente oración final: "Salvo lo dispuesto en el Capítulo IV del Código del Trabajo, donde establece las condiciones de contratación de los trabajadores de las artes y espectáculos.".
En tal propuesta no hay nada contrario a lo que hemos legislado y no pareciera incorrecto establecer dicho criterio en la Ley de Televisión Nacional de Chile.
Es efectivo que esta misma norma se incluyó en el proyecto que introduce la televisión digital terrestre. Ahí legislamos con relación al Consejo Nacional de Televisión y señalamos que hay que cumplir ciertas obligaciones y requisitos cuando se entregan las concesiones, etcétera. Pero lo que estaríamos haciendo aquí es establecer en la propia normativa del canal público una protección adicional a los trabajadores de las artes y espectáculos. Entonces yo estimo que sería razonable colocar en dicha legislación algo que aquí se discutió con tanta fuerza.
Por eso voto a favor de la indicación.
--Se rechaza la indicación renovada N° 32 (11 votos en contra, 8 a favor y una abstención).
Votaron por la negativa las señoras Pérez (doña Lily) y Von Baer y los señores Coloma, Espina, García, García-Huidobro, Kuschel, Novoa, Orpis, Uriarte y Zaldívar (don Andrés).
Votaron por la afirmativa las señoras Alvear y Rincón y los señores Frei (don Eduardo), Gómez, Muñoz Aburto, Navarro, Sabag y Tuma.
El señor LABBÉ (Secretario General).- La última indicación renovada, la número 33, fue declarada inadmisible en la Comisión y se refiere a la contratación de artistas o rostros televisivos.
Propone agregar un artículo 30 bis a la ley Nº 19.132 del siguiente tenor:
"Televisión Nacional de Chile no podrá, en la contratación de los artistas o de los rostros televisivos, pactar pagos porcentuales sobre utilidades. Pagos porcentuales sólo podrán efectuarse cuando se trate de pagos de derechos de propiedad intelectual.
"Ningún Director, Ejecutivo, trabajador de planta, a contrata o a honorarios, rostro o artista que preste servicios para Televisión Nacional de Chile podrá recibir remuneración final bruta mensual mayor a lo que se asigna en el grado 1A del decreto ley Nº 249, que fija escala única de sueldos.
"Los montos de los honorarios que se contraten deberán ordenarse de acuerdo con la posición relativa que corresponda a la función encomendada y/o a los requisitos exigidos para su desempeño.
"Sólo cuando así lo amerite y en casos excepcionales y puntuales, el directorio, con acuerdo de al menos seis de sus miembros, podrá eximir de esta prohibición a artistas o grupos de artistas o rostros televisivos de destacada trayectoria, nacional o internacional.".
El señor PIZARRO (Presidente).- La indicación fue declarada inadmisible y, como no se ha pedido votar su admisibilidad, se mantiene el criterio de la Comisión.
Por lo tanto, queda despachado el proyecto en este trámite.

References: artículo 2
 artículo 2
 artículo 2
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 artículo 13
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 artículo 2
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 artículo 2
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 artículo 2
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 artículo 22
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 resolución 
 artículo 26
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 artículo 27
 artículo 27
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 artículo 2
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in fine
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 artículo 28
 artículo 27
 artículo 29
 artículo 29
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 artículo 30