Source: https://www.intelpage.info/forum/viewtopic.php?f=152&t=4296&start=30
Timestamp: 2020-07-06 21:35:57+00:00

Document:
Campaña Siria desde Ceuta y Melilla - Página 4 - Foro de Inteligencia, Espionaje y Servicios Secretos
Mensaje por pcaspeq » 07 Oct 2013 21:56
kilo009 escribió: Ampliación de contenidos:
-tres de los cuatro últimos que han ido a Siria tienen trastorno bipolar o deficiencias mentales.
-vínculos con narcotráfico
http://www.lavanguardia.com/internacion ... tales.html
A este tipo de personajes me refería que se podían controlar por otros estamentos.
No sabes cuanto me alegro de leer este enlace principalmente porque en verano presentaba un trabajo que tocaba en un apartado este aspecto de la salud mentall
Mensaje por kilo009 » 07 Oct 2013 23:50
Es un tema interesante, a modo simple de documentación, aporto parte de la sentencia del 11M:
Recurso de José Emilio Suárez Trashorras
12º.- En el motivo undécimo, con el mismo apoyo procesal, denuncia la infracción de los artículos 20.1, 21.1 y 21.6 en relación con el artículo 66 y concordantes y con el artículo 71 del Código Penal. Se queja el recurrente de que la psicopatía que padece, asociada al consumo de múltiples drogas, no haya sido apreciada como una eximente incompleta. Sostiene que los peritos que realizaron un informe más completo y basado en mejores reconocimientos afirmaron que sus facultades estaban al menos seriamente afectadas. 1. En relación a la apreciación de atenuaciones de la responsabilidad por afectaciones mentales con reflejo en la capacidad de culpabilidad, ha de tenerse en cuenta, en primer lugar, que en el sistema del Código Penal vigente, el artículo 20.1ª, y en relación con el 21.1ª y el 21.6ª, exige no solo la existencia de un diagnóstico que aprecie una anomalía o alteración psíquica como elemento biopatológico, sino que a él debe añadirse la comprobación de que tal déficit impide al sujeto, o le dificulta en mayor o menor medida, la comprensión de la ilicitud de la conducta o bien la actuación conforme a esa comprensión. La jurisprudencia anterior al vigente Código ya había declarado que no era suficiente con un diagnóstico clínico, pues era precisa una relación entre la enfermedad y la conducta delictiva, «ya que la enfermedad es condición necesaria pero no suficiente para establecer una relación causal entre la enfermedad mental y el acto delictivo» (STS núm. 51/2003, de 20 de enero y STS 251/2004, de 26 de febrero). En la redacción del Código vigente, los trastornos de la personalidad o psicopatías pueden ser considerados dentro del ámbito del artículo 20.1ª, no solo por las valoraciones de la OMS, sino porque el texto legal no exige exactamente una enfermedad mental sino una anomalía psíquica, categoría en la que pueden incluirse sin dificultad. En la STS nº 1363/2003, de 22 octubre, se decía que “como señala la doctrina psiquiátrica la manifestación esencial de un trastorno de personalidad es un patrón duradero de conductas y experiencias internas que se desvía marcadamente de lo que cultural o socialmente se espera de la persona, es decir, de lo que constituye el patrón cultural de conducta, y que se manifiesta en el área de la cognición, en el de la afectividad, en el del funcionamiento interpersonal o en el del control de los impulsos (almenos en dos de dichas áreas). Se trata de un patrón de conducta generalmente inflexible y desadaptativo en un amplio rango de situaciones personales y sociales, que conduce a una perturbación clínicamente significativa o a un deterioro social, ocupacional o de otras áreas del comportamiento. El patrón es estable y de larga duración y su comienzo puede ser rastreado, por lo menos, desde la adolescencia o la adultez temprana. No puede ser interpretado como una manifestación o consecuencia de otro trastorno mental y no se debe al efecto psicológico directo de una sustancia (por ejemplo, drogas de abuso, medicación o exposición a tóxicos), ni a una situación médica general (por ejemplo, trastorno craneal). Ordinariamente existen criterios específicos de diagnóstico para cada trastorno de personalidad (Sentencia Tribunal Supremo núm. 831/2001, de 14 mayo)”, para terminar recordando que “en la doctrina jurisprudencial la relevancia de los trastornos de la personalidad en la imputabilidad no responde a una regla general”. En la STS nº 696/2004, de 27 de mayo, también sobre la misma cuestión, se decía, ahora en relación a sus efectos en la capacidad de culpabilidad, que la doctrina de esta Sala, “en general ha entendido que los trastornos de la personalidad no calificados de graves o asociados a otras patologías relevantes no dan lugar a una exención completa o incompleta de la responsabilidad, sino en todo caso a una atenuación simple y solo en aquellos casos en los que se haya podido establecer la relación entre el trastorno y el hecho cometido”. También en la STS núm. 2167/2002, de 23 diciembre, se decía que “la jurisprudencia ha sido en general reacia a reconocer eficacia atenuatoria a los trastornos de la personalidad o psicopatías, con mayor razón cuando no han sido calificados de graves. En la actualidad tienen encaje en el artículo 20.1 pues se trata sin duda de anomalías o alteraciones psíquicas, por lo que es necesario atender a sus características y a las peculiaridades del hecho imputado para precisar sus concretos efectos”. La STS nº 1363/2003, ya citada, terminaba recordando que “por lo general, sin embargo, los trastornos de personalidad se valoran penalmente como atenuantes analógicas (Sentencias de 12 y 27 de marzo de 1985, 27 de enero, 1 de julio y 19 de diciembre de 1986, 6 de marzo de 1989 o 5 de noviembre de 1997). Sólo en supuestos especialmente graves, generalmente asociados a otras patologías, han sido valorados como eximentes incompletas (Sentencias de 10 y 25 de octubre y 14 de noviembre de 1984, o 16 de noviembre de 1999)”.
Recurso Nº: 10012/2008 2. En el caso, en la sentencia se recoge que el recurrente está afectado de una psicopatía asociada al consumo de alcohol y drogas, aunque, a pesar de citar el artículo 21.1ª (que conduciría a la aplicación del artículo 68) en lugar del 21.6ª del Código Penal, precisa expresamente que no le reconoce más efectos que los propios de una atenuante simple, pues, según argumenta, se desconoce la cantidad de aquellas sustancias, lo que impide establecer sus efectos. Los peritos de la defensa, según la sentencia, apreciaron la existencia de un trastorno de la personalidad con rasgos esquizoides. El recurrente, reconoce que los médicos forenses sostuvieron conclusiones diferentes, aunque argumenta que su informe se basó en un solo reconocimiento de carácter más superficial, efectuado además sobre una persona sometida a tratamiento antipsicótico. Sin embargo cita datos relativos a reiteradas bajas laborales durante los años 2001 y 2002, llegando a declararse en diciembre de 2002, previo el pertinente expediente, una incapacidad permanente absoluta con el reconocimiento de una minusvalía psíquica del 57%. Señala que en esas actuaciones se habla de un cuadro clínico residual de trastorno esquizoafectivo de tipo bipolar con trastorno antisocial de la personalidad, incidiendo los dictámenes facultativos en una alteración de la conducta por trastorno de etiología idiopática, y un trastorno mental por psicosis, de etiología variada. Asimismo se hace referencia a los resultados de exámenes médicos tras su ingreso en prisión. 3. Es cierto que la existencia de un trastorno de la personalidad especialmente grave, asociado además a otra patología relevante, incluso a las derivadas de un consumo intenso y prolongado de determinadas drogas, puede conducir, según la apreciación jurisprudencial, a la apreciación de una eximente incompleta. En el caso, no existe coincidencia entre los peritos en establecer el carácter especialmente grave del trastorno, y aun cuando se menciona el consumo de drogas, no constan datos que permitan fijar con la necesaria precisión la intensidad del consumo, su duración y ni siquiera las drogas consumidas, lo cual impide reconocer efectos relevantes agravatorios de su situación mental. Las pruebas periciales vienen a suponer la aportación de ayudas a disposición del Tribunal para la valoración de aspectos de los hechos que requieren de conocimientos técnicos o científicos, generalmente al acceso solo de especialistas. Cuando se trata de aspectos relativos al estado mental del sujeto, al perito le corresponde establecer la existencia o no de enfermedades o trastornos, en general de anomalías o alteraciones psíquicas en la terminología del artículo 20.1º del Código Penal, especificando sus efectos sobre la persona. Y al Tribunal, le compete fijar las consecuencias sobre la capacidad de culpabilidad, en relación, entre otros aspectos, con el hecho cometido. En cualquier caso, el Tribunal puede comprobar si los informes periciales se basan en datos fácticos que puedan considerarse debidamente contrastados. Y es evidente que puede separarse del dictamen pericial si lo hace razonada y razonablemente. En el caso, los hechos imputados son especialmente significativos, por lo que una ligera afectación de las facultades del sujeto no le impedirían su valoración. De otro lado, ante la inexistencia de acreditación de los aspectos relevantes del consumo de alcohol y drogas, relativos a la intensidad, duración y tipos de drogas consumidas, el Tribunal solo acoge el dictamen pericial en relación a la existencia de un trastorno de la personalidad que, por sus características, y en relación con hechos ejecutados durante un periodo extenso de tiempo, solamente produce una leve disminución de la capacidad de culpabilidad, manifestada en la posesión de facultades suficientes para valorar la ilicitud de su conducta y para actuar conforme a esa comprensión. Consecuentemente con todo lo anterior, el motivo se desestima.
Mensaje por pcaspeq » 08 Oct 2013 10:13
Creo que en su día hablamos algo por privado. Cierta gente en ciertos ambientes tienen una probabilidad muy alta de pasar a ser carne de cañón (en este caso en particular parece que un 75 %).
Se escapen después o no del peso de la justicia (divina o terrenal) compartimos que no excluye tenerlos "controlados".
Mensaje por kilo009 » 08 Oct 2013 10:26
Sí, hablamos de ello, con unas características específicas, pero bajo el mismo trastorno bipolar.
En cuanto a esta gente desde luego hay que tenerla controlada, por parte de todos, el problema son los recursos que consumen; además de eso volvemos al problema esencial y es que esta gente se conoce al dedillo nuestro sistema, sabe por donde cojeamos y se aprovechan, vivir en democracia y libertad debe implicar adaptarse a las nuevas circunstancias rápidamente para que los malos no amplíen capacidades, es una falta de legislación; otro de los problemas es su retorno, no podemos permitir que quien se vaya de rebajas a Siria o donde sea, vuelva a España.
Mensaje por pcaspeq » 08 Oct 2013 10:33
kilo009 escribió: Sí, hablamos de ello, con unas características específicas, pero bajo el mismo trastorno bipolar.
Creo que algo se esta trabajando en el tema que antes no se estaba haciendo... Soy positivo en el asunto
Mensaje por LoboAzul » 08 Oct 2013 12:50
Uno de los esquemas de reclutamiento de AQ , es el que hemos visto publicado en Intelpage de la revista Inspire donde se inscriben los voluntarios a la Caravana de Mártires y los pueden llamar o no.
Esta también el que estamos observando en Marruecos , Ceuta y Melilla donde esta el Jefe , que en el ultimo caso estaba en Bélgica (Ismail Abdelatif Al Lal @ Stifo) y su coordinador en el lugar de reclutamiento al que acuden los futuros combatientes.
Dentro del segundo sistema , puede estar o no el “avisador” , “ojeador” o cualquier definición parecida que puede ser el coordinador u otro yihadista . Esta figura puede avisar donde hay posibilidad de “carne de cañón” o “lobo solitario” .De esta forma ellos creen que son los que se alistan mientras que se trata de una situación provocada . Hay entrarían todos estos casos que comentáis de bordelines , bipolarines ,etc.
No es la primera vez que leo sobre la existencia de algún tipo de personaje misterioso dentro del esquema de reclutamiento que no son precisamente los jefes .
Uno de esos perfiles puede ser el del Imán y político Omar al-Haddouchi (Responsable de muchos alistamientos y muertes de Yihadistas de Ceuta , Marruecos y posiblemente Túnez . Por donde pasa al poco tiempo ocurre algo o después de sus sermones consigue que se aliste alguno que ve la luz.
Mensaje por kilo009 » 27 Oct 2013 11:47
Según El Mundo, Muhannad Almallah Dabas, español de origen sirio, habría palmado en Siria. Este en principio no habría utilizado la conexión ceuti
Mensaje por LoboAzul » 16 Dic 2013 08:28
El ‘ejército’ español en Siria
Domingo, 15 de Diciembre de 2013 14:50 , A. Q.
“A mixture of donations, collections and illegal trafficking”. “Una mezcla de donaciones, colectas y tráfico ilegal”. De ahí sale el dinero con el que, para “ayudar” a sus familias, las redes de captación yihadista terminan de convencer a personas residentes en España para que vayan a hacer la ‘guerra santa’ a Siria. El investigador principal de Terrorismo Internacional en el Real Instituto Elcano, Fernando Reinares, y Carola García Calvo, asistente de Investigación, han presentado esta semana bajo el título ‘Yihadistas de España en Siria: hechos y cifras’ la foto fija que han hecho de un fenómeno que tiene a la ciudad autónoma y su entorno como capital protagonista.ç
Según sus números, hasta ahora han sido “17” los “individuos identificados y residentes en España” que han viajado a unirse a las organizaciones yihadistas que operan en el curso la guerra civil siria. Once de ellos tienen o tenían la nacionalidad española y otros seis la marroquí, según los datos que han recopilado después de consultar a “los principales funcionarios de contraterrorismo de las Fuerzas de España y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE) y del Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista (CNCA)”.
“La mayoría” de los españoles procedían de Ceuta, a la que en su análisis en inglés describen como “un enclave en el norte de África, junto al Estrecho de Gibraltar, rodeado por territorio marroquí y con una población de casi 85.000, de los cuales alrededor del 37% son musulmanes nativos”.
Los ceutíes que se trasladaron a Siria a partir de abril de 2012 pertenecen al estrato de nivel socioeconómico más bajo.
Los marroquíes residentes en España que también se han enrolado en esta cruzada vivían en la ciudad autónoma, Girona y Málaga. “Todos ellos”, resumen Reinares y García-Calvo, “son varones con edades entre 16 y 49 años -la mayoría de ellos con entre 25 y 30-y generalmente casados”.
Eran, además, relativamente neófitos en su radicalización islamista: “A excepción de tres, quizá cuatro casos, ninguno tenía historial yihadista significativa anterior al actual conflicto sirio”, apuntan. “Al menos” dos de ellos tomaban parte en las reuniones de proselitismo yihadista que se habían celebrado regularmente desde 2008 en Ceuta “y en un municipio en la provincia de Cádiz”.
No obstante, para los investigadores “la única excepción verdaderamente importante es la de Mouhannad Almallah Dabas, español nacido en Siria un miembro español que integró la cédula de Al Qaeda establecida en España a mediados de los noventa y que fue dirigida por Abu Dahdah hasta su desmantelamiento en 2001”. Almallah Dabas, que estuvo casado con una ceutí, fue acusado en el caso del tren Madrid-bombardeos de 2004 y condenado primera por la Audiencia Nacional pero luego absuelto por el Supremo.
El resto se sometieron, “antes de convertirse en miembros” de organizaciones como Jabhat al Nusra y el Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS), a “un intenso proceso de radicalización a través de actividades al aire libre que incluían entrenamiento físico y de reuniones a puerta cerrada en lugares de culto islámicos de Ceuta y localidades cercanas, particularmente Castillejos”.
“Dos o tres agentes de radicalización y reclutamiento” estaban asentados en Ceuta dentro de “una red transfronteriza jerarquizada”. La captación terminaba de fomentarse “con incentivos económicos para ayudar a las familias que procedían de una mezcla de donaciones, colectas y tráfico ilegal”.
Según los investigadores, la ruta para los que salieron de Ceuta incluyó “viajar en ferry a Algeciras y luego en avión, desde Málaga o, alternativamente, Madrid, hacia Estambul”. Una vez en Turquía, otro vuelo los llevaba a la provincia fronteriza de Hatay, donde los ‘facilitadores’ de cualquiera de las organizaciones yihadistas los introducían en Siria. Reinares y García-Calvo explican que “en uno o dos casos”, el vuelo a Estambul fue abortado en Casablanca.
Una vez en Siria, los reclutas se trasladaban a campos de entrenamiento. “Después”, añade el informe del Real Instituto Elcano, “algunos se incorporaron a las células terroristas y a otros (al menos en tres casos conocidos) se les asignaron “misiones suicidas”.
Además de los 17 yihadistas mencionados, alrededor de otros 25 residentes en España han viajado a Siria para incorporarse a las filas del Ejército Sirio Libre (FSA), el grupo armado más moderado en las filas rebeldes del país magrebí, y lo expertos no aseguran si han podido terminar transfiriendo su lealtad y apoyo a entidades ligadas también al entorno de Al-Qaeda.
“Cincuenta” yihadistas enviados desde la ciudad y Marruecos
El pasado mes de junio, tras la operación conjunta de la Policía Nacional y la Guardia Civil que permitió desmantelar a la red de captación que operaba en la ciudad autónoma y su entorno más cercano, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, señaló que la trama desarticulada había podido llegar a enviar a “cincuenta” yihadistas a Siria para integrar dos filiales de Al Qaeda que operan en esa zona en conflicto y cometer atentados, alguno de ellos suicida. La red desmantelada tenía dos bases de actuación, una en Ceuta y otra en Marruecos. Sus integrantes cruzaban “continuamente” la frontera “tanto para captar, reclutar y enviar yihadista” como para “informar a sus familias de su situación en los campos de entrenamiento o de los fallecimientos, ya que si alguno moría en un atentado se les entregaba el llamado ‘testamento yihadista”.
http://www.elfarodigital.es/ceuta/suces ... siria.html
Mensaje por kilo009 » 29 Dic 2013 22:00
Retrato robot del yihadismo en Siria procedente de España
Tienen unos veinte años, están casados y la mayoría de ellos vive en Ceuta. Es la característica que más se repite entre los diecisiete yihadistas que viajaron desde España a Siria para unirse a organizaciones terroristas. Una cifra que incluye a once españoles y otros seis marroquíes que residían en territorio nacional. Unos pasaron a integrarse a células terroristas y otros llevaron a cabo misiones suicidas.
Son datos del Real Instituto Elcano, que en un informe desgrana los rasgos de los residentes en España que se unieron a la guerra civil siria para actividades yihadistas. Son en total diecisiete personas, la mayor parte de ellos musulmanes de la ciudad autónoma de Ceuta. Los marroquíes que llegaron a Siria desde España vivían en Ceuta, Málaga y Gerona.
Los diecisiete yihadistas son varones, con edades comprendidas entre los 16 y los 49 años, si bien la edad más común está en torno a la veintena. Y buena parte de ellos estaban casados. El retrato robot que perfila el estudio de los investigadores Fernando Reinares y Carola García-Calvo coincide con el perfil sociodemográfico de los yihadistas en España desde la década de los noventa.
Sin pasado radical
Salvo tres o cuatro de los individuos estudiados, ninguno de los yihadistas tenía una trayectoria significativa previa al inicio del conflicto en Siria. En estos casos, fueron sometidos a un intenso proceso de radicalización. Una red hispano-marroquí bien articulada y jerarquizada llevaba a cabo actividades al aire libre, donde se preparaba físicamente a los terroristas, y también reuniones en domicilios privados o lugares de culto en Ceuta o Castillejos (Marruecos).
La red de captación de terroristas estimulaba el reclutamiento a través de incentivos económicos que proporcionaban a las familias de los individuos. El dinero procedía de donaciones, colectas, y tráfico ilegal de sustancias estupefacientes. Los yihadistas reclutados que partían desde Ceuta se trasladaban en ferry a Algeciras. La ruta seguía con un viaje en avión a Estambul desde Málaga o Madrid. Y, ya en Turquía, los yihadistas llegaban en otro vuelo a la provincia fronteriza de Hatay, desde donde los introducían en Siria.
Una vez dentro de Siria, los yihadistas llegados desde España eran trasladados a campos de entrenamiento donde, en función de sus características, pasaban a integrarse en células terroristas o en misiones suicidas. Según el Real Instituto Elcano, al menos tres personas provocaron centenares de muertos con sus inmolamientos.
25 individuos al Ejército Sirio Libre
Entre los yihadistas que sí tenían vínculos terroristas antes de que comenzara el conflicto sirio destaca Mouhannad Almallah Dabas, nacido en Siria y naturalizado español. Según los informes recogidos, este individuo estuvo vinculado a la célula de Al Qaida establecida en España en 1994 hasta su desmantelamiento en noviembre de 2001.
Almallah Dabas fue condenado por los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, aunque posteriormente lo absolvió el Tribunal Supremo. Se trasladó a Siria junto a su hijo menor de edad y allí se dedicaba a actividades logística y de aprovisionamiento para Jabhat al Nusra (JN). JN, el Estado Islámico de Irak y Levante (EIIL) y Harakat Sham al-Islam (HSI) son las organizaciones terroristas que más terroristas procedentes de España han incorporado a sus filas.
El Real Instituto Elcano se refiere también a otros 25 individuos que han viajado de España a Siria con el objetivo de incorporarse al Ejército Sirio Libre (ESL) y no a organizaciones yihadistas. Pero los expertos advierten de que la inestabilidad podría hacer que algunos de ellos termine por implicarse en entidades afines a Al Qaida.
Fuente: http://www.abc.es/espana/20131229/abci- ... 41401.html
Lo más importante del estudio de Elcano se lo dejan:
No debe perderse de vista que, aun cuando el propósito de los yihadistas que se han trasladado de España a Siria es en estos momentos el de hacer la yihad en este último país de Oriente Próximo, los miembros de la red hispano-marroquí en el marco de la cual han sido movilizados contemplan también, como han podido constatar los servicios antiterroristas de la Guardia Civil y del Cuerpo Nacional de Policía mediante la intervención de comunicaciones telefónicas, “hacer la yihad en casa”, es decir en territorio español, si regresan del conflicto sirio o incluso si no llegasen a implicarse en el mismo.
http://www.realinstitutoelcano.org/wps/ ... tes-espana
Mensaje por kilo009 » 17 Ene 2014 18:31
Servicios de inteligencia occidentales se han reunido con los sirios en Damasco, entre ellos los españoles. Al parecer España ha compartido información sobre yihadistas españoles que han viajado a la zona.
http://internacional.elpais.com/interna ... 65298.html
http://www.theguardian.com/world/2014/j ... ria-claims
http://m.europe.wsj.com/articles/SB1000 ... 0?mobile=y
http://mobile.nytimes.com/2014/01/16/wo ... &referrer=

References: artículo 66
 artículo 71
 artículo 20
 artículo 20
 artículo 20
 artículo 21
 artículo 68
 artículo 20