Source: http://fredalvarez.blogspot.com/2010/01/
Timestamp: 2017-06-25 12:02:44+00:00

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El Blog de Fred L. Alvarez: 01/10
DICTAMEN DE LA PRIMERA COMISIÓN, CON PUNTO DE ACUERDO POR EL QUE SE EXHORTA AL CONGRESO DEL ESTADO DE MÉXICO A RECTIFICAR SU DETERMINACIÓN SOBRE LA DESIGNACIÓN DE MAGISTRADOS POR EL PODER EJECUTIVO; Y AL PODER JUDICIAL, A INTERPONER CONTROVERSIA CONSTITUCIONAL POR INVASIÓN DE COMPETENCIAS Honorable Asamblea: A la Primera Comisión de la Comisión Permanente correspondiente al primer receso del primer año de ejercicio constitucional de la LXI Legislatura fue turnada la proposición con punto de acuerdo por el que se exhorta al Congreso del estado de México a rectificar su determinación sobre la designación de magistrados por el Poder Ejecutivo; y al Poder Judicial, a interponer controversia constitucional por invasión de competencias, suscrita por el diputado Carlos Alberto Pérez Cuevas, del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional. Con fundamento en los artículos 78, fracción III, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 116, 127 y demás aplicables de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, y 58, 60, 87, 88, 176 y demás aplicables del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, los miembros de esta Primera Comisión someten a la consideración del Pleno de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión el presente dictamen, el cual se realiza de acuerdo con la siguiente Metodología I. En el capítulo "Antecedentes" se da constancia del trámite de inicio y recibo de turno para el dictamen de la referida proposición con punto de acuerdo; II. En el capítulo "Contenido" se exponen los motivos y alcances de la propuesta en estudio; III. En el capítulo "Consideraciones" la Primera Comisión dictaminadora expresa los argumentos de valoración de la propuesta y de los motivos que sustentan la decisión de aprobar en sus términos o desechar la proposición en análisis. I. Antecedentes La proposición que se cita en el proemio fue registrada en la sesión del Pleno de la Comisión Permanente de fecha 13 de enero de 2010 y turnada para estudio y dictamen correspondiente a la Primera Comisión de trabajo de Gobernación, Puntos Constitucionales y Justicia. II. Contenido En la proposición con punto de acuerdo se manifiesta literalmente lo siguiente: "El Estado es una sociedad humana, asentada de manera permanente en el territorio que le corresponde, sujeta a un poder soberano que crea, define y aplica un orden jurídico que estructura la sociedad estatal. Mediante la distribución de competencias se hace posible que la Federación y los estados puedan coincidir en el territorio mexicano, sin obstaculizarse ni duplicar sus funciones. El principio de división de poderes, adoptado por nuestra Constitución federal en su artículo 49, tiene como finalidad delimitar las funciones de cada uno de los poderes; impedir la concentración de poder en una misma persona o un grupo de personas; prohibir a los poderes que ejerzan funciones que no les corresponden, y establecer controles de unos poderes sobre los otros para evitar abusos. En un estado democrático, la legalidad, la certeza y la seguridad jurídica son elementos indispensables para garantizar el acceso a la justicia para hacer realidad este derecho fundamental de los gobernados. En esta tarea, la función que desempeñan los órganos encargados de la administración de justicia son de marcada trascendencia para la sociedad, la cual, cada día exige su perfeccionamiento. El artículo 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos consagra como derecho constitucional el acceso a la justicia, vinculando al Estado y a sus tribunales a que en el ejercicio de la función jurisdiccional se garantice una justicia pronta, completa e imparcial. A los tribunales les corresponde una labor fundamental que exige de sus integrantes la máxima diligencia y profesionalización permanente, lo que se debe fortalecer con la autonomía e independencia en sus funciones, porque sólo mediante la concurrencia de tales elementos se puede eficientar la administración de justicia. La independencia del Poder Judicial y la recta administración de justicia, son garantes del estado de derecho, son condición de vida de toda sociedad y su importancia se acentúa en regímenes de realidades como el nuestro, dado que es precisamente el Poder Judicial el que tiene a su cargo velar por que se mantenga el orden constitucional y servir como freno a los actos de cualquier autoridad e inutilizar los efectos derivados de la aplicación de una ley que son contrarios a la Constitución. La creación y conformación del Consejo de la Judicatura surgió institucionalmente en el ámbito federal en nuestro país, con las reformas del 31 de diciembre de 1994 a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, donde se reestructura el Poder Judicial Federal, se genera una nueva integración de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y que, entre sus objetivos tuvo como propósito principal, separar las funciones de carácter administrativo que estaban a cargo del pleno de la Suprema Corte para dejarlas en manos del Consejo de la Judicatura Federal como órgano especializado en funciones administrativas, de vigilancia y disciplinarias, a efecto de que el Pleno y las Salas de la Suprema Corte de Justicia de la Nación se dedicarán esencialmente a la función jurisdiccional. Este fue el referente constitucional que se recogió en la reforma integral a la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de México, publicada en la Gaceta del Gobierno del Estado el veintisiete de febrero de mil novecientos noventa y cinco, para crear el Consejo de la Judicatura local, ya que en la exposición de motivos se dejó establecido que ‘la administración del Poder Judicial se encarga a un órgano denominado Consejo de la Judicatura a fin de que la función jurisdiccional que corresponde a los magistrados y a los jueces no se interrumpa o distraiga por actividades distintas a estas, como son los actos de organización, manejo y control de personal y elaboración del presupuesto de egresos, entre otros.’ A partir del dos de marzo de mil novecientos noventa y cinco, fecha en que entró en vigor la reforma integral a la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de México, dio inicio el funcionamiento del Consejo de la Judicatura del estado, determinándose en el artículo 107 de la referida Constitución local, que el Consejo quedaría conformado por cinco integrantes, el presidente del Tribunal Superior de Justicia quien a su vez presidiría el Consejo, dos magistrados electos por insaculación y dos jueces de primera instancia electos por la misma vía. El aspecto objetivo de la independencia del Poder Judicial se identifica con la ausencia de presiones externas respecto de dicho poder. Exige una organización que excluya intromisiones indebidas de otros poderes y fuerzas del estado; limitar la actuación administrativa sobre los magistrados para evitar que las influencias políticas, gubernamentales y de sectores sociales pudiera mermar o interferir de manera directa o indirecta en la independencia personal que debe caracterizar a dichos funcionarios en el ejercicio de sus funciones. Sin perjuicio de lo anterior, en la sesión del pasado 17 de diciembre del año en curso, la LVII Legislatura del estado de México aprobó la minuta proyecto de decreto que reforma los artículos 61, fracción XV, en sus párrafos primero y segundo; 77, en su fracción XII, 89, 107 en su primer párrafo y en sus fracciones II y III y 110; se adicionan las fracciones IV y V y dos últimos párrafos del artículo 107 de la Constitución Política del estado de México; referentes a los nombramientos de magistrados del Tribunal Superior de justicia y del Tribunal Contencioso Administrativo. Los dictámenes fueron aprobados por 60 votos a favor de los grupos parlamentarios del PRI, PAN, Nueva Alianza, Verde Ecologista, PT, Convergencia y el diputado del PSD, Antonio García Mendoza, por siete abstenciones del Grupo Parlamentario del PRD, que se suman a la mayoría según lo establece el artículo 115 del Reglamento del Poder Legislativo. Establecen que el Consejo de la Judicatura se integrará por dos magistrados elegidos entre los miembros del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) y un juez de Primera Instancia, así como un consejero designado por el Ejecutivo y dos designados por la Legislatura estatal. Como hasta ahora, el presidente del Tribunal lo será también del Consejo. Podrán ser consejeros del Ejecutivo y el Legislativo quienes cuenten con los méritos suficientes tanto en lo profesional como en lo académico, sin haberse desempeñado necesariamente en el TSJ. Las reformas, también consagran en la Constitución estatal un retiro justo y digno después de 15 años de servicio. El primer año se les otorgará el 100 por ciento de su salario y los 5 siguientes el 80 por ciento. Con base en lo anterior, concluyo, que el principio de separación de poderes no se preserva en las recientes modificaciones implementadas a la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de México y a la Ley Orgánica del Poder Judicial de dicho estado con respecto a la designación de Magistrados por parte del Ejecutivo, por ello, se exhorta al Congreso del estado de México a fin de que modifique su determinación con respecto a la designación de magistrados." Con lo anterior formula el siguiente "Punto de Acuerdo Único. La Cámara de Diputados del honorable Congreso de la Unión exhorta al gobierno del estado de México para que rectifique su determinación respecto a la designación de magistrados por parte del Poder Ejecutivo y hace una excitativa al Poder Judicial para que defienda nuestra democracia, interponiendo la respectiva controversia constitucional por invasión de competencias."
III. Consideraciones El Congreso de la Unión, a través de sus Cámaras o de la Comisión Permanente, se ha manifestado siempre respetuoso de los principios y normas que rigen el federalismo que impera en nuestro sistema jurídico y político nacional. En este sentido, el artículo 40 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, establece: "Artículo 40. Es voluntad del pueblo mexicano constituirse en una república representativa, democrática, federal, compuesta de estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior; pero unidos en una federación establecida según los principios de esta ley fundamental."
Asimismo, los integrantes de la comisión dictaminadora, están consientes y respetuosos de la división de poderes como lo establece el artículo 49 constitucional: "Artículo 49. El Supremo Poder de la Federación se divide para su ejercicio en Legislativo, Ejecutivo y Judicial.
No podrán reunirse dos o más de estos Poderes en una sola persona o corporación, ni depositarse el Legislativo en un individuo, salvo el caso de facultades extraordinarias al Ejecutivo de la Unión, conforme a lo dispuesto en el artículo 29. En ningún otro caso, salvo lo dispuesto en el segundo párrafo del artículo 131, se otorgarán facultades extraordinarias para legislar." En el caso, como lo reconoce expresamente el autor de la Proposición que se dictamina, se trata de un asunto de la competencia directa de los tres órdenes de gobierno del estado de México. Por otra parte, la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de México, establece en su artículo 51 lo siguiente: "Artículo 51. El derecho de iniciar leyes y decretos corresponde: I. Al gobernador del estado; II. A los diputados; III. Al Tribunal Superior de Justicia en todo lo relacionado con la organización y funcionamiento de la administración de justicia; IV. A los ayuntamientos en los asuntos que incumben a los municipios, y en general, tratándose de la administración pública y gobierno municipales en cualquier materia referente a sus facultades y a las concurrentes con los demás ámbitos de gobierno; V. A los ciudadanos del estado, en todo los ramos de la administración. VI. ..."
También, el artículo 148 señala el procedimiento mediante el cual puede adicionarse o reformarse la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de México, y que a la letra señala lo siguiente: "Artículo 148. La presente Constitución puede ser adicionada y reformada. Para que las adiciones o reformas lleguen a ser parte de ella se requiere que la Legislatura del Estado, por el voto de las dos terceras partes de los diputados que la integran, acuerde tales reformas y adiciones y que éstas sean aprobadas por la mitad más uno de los ayuntamientos. La Legislatura o la Diputación Permanente, en su caso, harán el cómputo de los votos de los ayuntamientos y la declaración de haber sido aprobadas las adiciones o reformas."
En lo referente a la controversia constitucional, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos señala que: "Artículo 105. La Suprema Corte de Justicia de la Nación conocerá, en los términos que señale la ley reglamentaria, de los asuntos siguientes: I. De las controversias constitucionales que, con excepción de las que se refieran a la materia electoral y a lo establecido en el artículo 46 de esta Constitución, se susciten entre: h) Dos Poderes de un mismo Estado, sobre la constitucionalidad de sus actos o disposiciones generales;"
Y la Ley Reglamentaria de las Fracciones I y II del Artículo 105 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, señala que: Artículo 21. El plazo para la interposición de la demanda será: I. … II. Tratándose de normas generales, de treinta días contados a partir del día siguiente a la fecha de su publicación, o del día siguiente al en que se produzca el primer acto de aplicación de la norma que dé lugar a la controversia, y III. ...
Asimismo, el cuerpo de asistencia técnica de esta comisión dictaminadora realizó la investigación pertinente y pudo constatar en medios impresos de comunicación que el ciudadano Enrique Peña Nieto, gobernador del estado de México, envió a la Legislatura local una propuesta de contrarrefroma, en la que desiste de nombrar a los magistrados del Tribunal Superior de Justicia, manteniendo su facultad de postular un integrante del Consejo de la Judicatura y la atribución del Legislativo para promover a dos más. Al respecto, el gobernador consideró que es "innecesaria la intervención del Poder Ejecutivo en dicha designación", dicha propuesta se encuentra para su estudio y, en su caso, aprobación en la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales. En tal virtud, la comisión dictaminadora considera que no es procedente exhortar al gobierno del estado de México, a que rectifique su determinación respecto a la designación de Magistrados, ni al Poder Judicial estatal para que interponga la controversia constitucional por invasión de competencias, mucho menos si se pretende incidir o influir en el sentido de la resolución que se le solicita, porque ello atenta contra su autonomía de gestión y de decisión. Por lo que esta comisión dictaminadora estima prudente que en lugar de exhorto, se remita el asunto a las citadas autoridades locales, para su conocimiento y efectos en el ámbito de sus respectivas competencias. Por lo anteriormente expuesto, la Primera Comisión de trabajo de Gobernación, Puntos Constitucionales y Justicia somete a consideración del Pleno el siguiente Punto de Acuerdo Único. Remítase copia del presente expediente al ciudadano gobernador del estado de México, para su conocimiento y efectos, en el ámbito de su respectiva competencia. Sala de Comisiones de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, a 26 de enero de 2010. La Primera Comisión Publicado por
Con 18 votos a favor y 10 en contra, la Comisión Permanente aprobó un dictamen por el que se hace un extrañamiento a la Secretaría de Relaciones Exteriores, respecto al nombramiento del exdiputado Miguel Ángel Jiménez Godínez como ministro consejero de la embajada de México en el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte; y se solicita respetuosamente a reconsiderar el mismo. También se le pide a la titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa Cantellano, que los nombramientos de colaboradores en las representaciones diplomáticas del país en el exterior, se realicen de conformidad con lo establecido en la Ley del Servicio Exterior Mexicano y su Reglamento. En el dictamen se argumenta que el ciudadano Miguel Ángel Jiménez Godínez, a través de su curricula, “no presenta ningún antecedente de que éste cuente con experiencia en la materia internacional y diplomática, que sin lugar a dudas será el marco de referencia de su nuevo encargo público, y que en ningún momento se desestima el conocimiento y habilidades del funcionario, sino que sólo se busca que los representantes de México en el extranjero se encuentren capacitados para su encomienda”.
LISBOA, miércoles 27 de enero de 2010 (ZENIT.org).- El Patriarca de Lisboa, cardenal José Policarpo, considera que la manipulación del concepto de laicidad, para transformarla en laicismo, supone una nueva forma de hegemonía totalitaria. El cardenal abordó esta cuestión en la conferencia que pronunció en el Foro “Pensar a Escola, preparar o futuro”, de la Universidad Católica Portuguesa, y que estaba promovido por la Comisión Episcopal de Educación Cristiana.
En un comunicado, la dependencia precisó que esta acción gira en torno de los artículos 146 y 391 del Código Civil para el Distrito Federal, que regulan las figuras del matrimonio y la adopción, al atender lo que establecen los artículos 4, 14, 16 y 133 de la Constitución de los EUM. Comunicado
PROMUEVE PGR ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD EN TORNO DE LA REFORMA DEL CÓDIGO CIVIL PARA EL DF, QUE REGULA LAS FIGURAS DEL MATRIMONIO Y LA ADOPCIÓNLa Procuraduría General de la República promovió ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación una acción de inconstitucionalidad en torno de los artículos 146 y 391 del Código Civil para el Distrito Federal, que regulan las figuras del matrimonio y la adopción, atendiendo a lo que establecen los artículos 4°, 14, 16 y 133 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Con relación a la reforma al artículo 146 del Código Civil capitalino, la PGR considera que se contraviene el principio de legalidad, pues la reforma se aparta del fin constitucional de protección de la familia concebida expresamente por el Poder Constituyente Permanente en 1974. Asimismo, la reforma parte de la tesis de que no existía protección legal del ejercicio de los derechos de las parejas integradas por personas del mismo sexo y que desean fundar una familia. Ello no es exacto, pues en el Distrito Federal existe, desde 2006, la institución jurídica de la sociedad de convivencia, que tutela prácticamente los mismos derechos que el matrimonio, salvo los relacionados con la procreación y la descendencia. Por otro lado, la PGR considera que la reforma se aleja del deber estatal de salvaguardar el interés superior del niño, cuya supremacía ordena la Constitución Federal y cuyos alcances establecen los tratados internacionales y han interpretado los propios tribunales mexicanos. Todo lo anterior, con independencia de los conflictos jurídicos que la reforma genera en el resto de las entidades federativas que conforman la República e, incluso, frente a la Federación, además de que trastoca el sistema federal y las instituciones del derecho de la familia. Por lo que hace a la adopción, prevista en el artículo 391 del reformado Código Civil para el DF, se considera inconstitucional porque no cumple con el principio de legalidad al no haber tomado en cuenta la supremacía del interés superior del niño, colocado por encima de cualquier otro derecho y porque omitió considerar que todo menor tiene derecho al modelo de familia concebido expresamente por el Poder Constituyente Permanente en el dictamen de la reforma de 1974 a tal dispositivo constitucional. Con la presentación de la acción de inconstitucionalidad en contra de estas disposiciones legales del Distrito Federal, la Procuraduría General de la República reitera su indeclinable compromiso con la plena observancia de los derechos fundamentales de todos los mexicanos y con la vigencia de la supremacía constitucional y del Estado de Derecho. Comunicado Boletín 094/10 Publicado por
Al presentar el Informe de Actividades 2009 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, el Ombudsman nacional, Raúl Plascencia Villanueva, se comprometió ante el Congreso de la Unión a que el Organismo nacional contribuya activamente a la construcción de un Estado de Derecho y se convierta en una institución promotora del diálogo respetuoso entre todos los actores sociales y políticos.Tras subrayar que consolidará y reorientará los esfuerzos para que la CNDH atienda los compromisos que impone la sociedad mexicana de la segunda década del siglo XXI, dijo que será mediante el fortalecimiento de la cultura de la legalidad y el Estado de Derecho como se enfrentará la compleja problemática que padece el país.
La crisis económica, la inseguridad social, la desconfianza de la población hacia las instituciones y el entorno global incrementaron la actividad delictiva, lo que no debe suponer un adelgazamiento o reticencia en la observancia de los derechos humanos, sino una convocatoria para reforzar las acciones tendentes a garantizar su respeto total. “Dicha convocatoria busca que todos los habitantes del país sean los auténticos beneficiarios de los derechos que establece el orden jurídico nacional, pero reclama el compromiso para que todos cooperemos para la consecución de la paz y la armonía que exige la plena convivencia social”, aseguró.
Refirió que la inseguridad que se vive en el país, que ha ido en aumento en los últimos años, lastima profundamente a la sociedad y ha cobrado la vida de muchos seres humanos y ha dejado a otros debatiéndose entre la vida y la muerte, como lo demuestran ocho mil ejecuciones atribuidas al crimen organizado en 2009. “Es necesario frenar esta situación y exigir a las autoridades que trabajen de manera coordinada, responsable y eficaz en el combate a la delincuencia para garantizar a cada mexicano el derecho a la seguridad pública”, asentó.
Por ello demandó fortalecer el trabajo de la CNDH mediante reformas legales para que los funcionarios que no acepten las Recomendaciones o que no las cumplan cuando hayan sido aceptadas, comparezcan ante las Comisiones de Derechos Humanos de las Cámaras de Diputados y/o de Senadores para fundar y motivar sus acciones u omisiones y, en todo caso, se les puedan fincar responsabilidades administrativas y/o penales. Dio a conocer que durante 2009 se realizaron 978 actividades de capacitación en que participaron 43 mil personas; se ejecutaron 182 actividades con organizaciones sociales con participación de 6,600 personas y se firmaron 110 convenios de colaboración en materia de derechos humanos con universidades, organismos públicos, organizaciones no gubernamentales y autoridades.
*** Presentación del informe (textual) en el pleno de la Comisión Permanente.
La Comisión Permanente del Congreso de Quintana Roo designo a José Antonio León Ruiz y a Armando García Torres como nuevos magistrados de número en el Tribunal del Poder Judicial de Quintana Roo. Los nuevos magistrados fueron elegidos de manera unánime y sustituyen a Ariel Martínez Carrillo y a José Carlos Mugarte, quienes no fueron ratificados en el cargo.Cabe recordar que a fines de octubre del año pasado, quedaron vacantes dos cargos de magistrados de número, luego de que concluyeron en su encargo los abogados Ariel Martínez Carrillo y José Carlos Cortés Mugártegui, tras cumplir su período de seis años.
*** Habría juicios orales en Q. Roo “Se pretende que las partes sientan que son escuchadas”
Así lo afirma el conocido filósofo francés de origen judío Bernard-Henri Lévy, en un artículo que ha sido recogido por importantes cabeceras europeas, como Il Corriere della Sera, El País (edición del domingo 24 de enero) y Le Point, y del que se ha hecho eco también L'Osservatore Romano.
El escritor se refiere a las informaciones publicadas por medios de todo el mundo, Más información »
El secretario Fernando Gómez Mont, afirmó que el paquete de reforma política del presidente Calderón no busca el regreso de un sistema autoritario, por el contrario, dijo, pretende beneficiar el poder ciudadano. Al participar durante el segundo día del seminario Análisis de al Reforma Política, en el Senado de la República, el encargado de la política interna expuso que la propuesta presidencial busca fortalecer la democracia mediante mecanismos de participación ciudadana y a través del fortalecimiento del Federalismo. Ante los coordinadores parlamentarios del PRI, PRD, PAN, Convergencia, Partido Verde Ecologista de México y Partido del Trabajo del Senado, Gómez Mont aseguró que 2010 no puede ser un año en que los políticos no asumieron las reformas que impliquen un avance en materia democrática, económica, y de justicia social para el país. Encuesta Rotundo no a la reelección legislativa, revela encuesta de Consulya Mitofsky Ocho de cada 10 mexicanos no están de acuerdo con el plan de reforma electoral propuesto por el Presidente Calderón en el cual se plantea la reelección de los diputados y senadores.
Palabras del Secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, durante el Seminario para el Análisis de las Iniciativas y Propuestas en Materia de Reforma Política**
Me da mucho gusto participar en este foro en donde se debate una de las reformas más importantes y, en mi opinión, más necesarias para nuestro país: la reforma de nuestro sistema político.
Dentro de este proceso, el Ejecutivo federal presentó en diciembre pasado una iniciativa de reforma constitucional que se sustenta en tres ejes.
El primero es fortalecer la incidencia ciudadana en la integración de la representación política y, con ello, abonar a la legitimidad de las instituciones democráticas. El segundo es superar la parálisis, romper el círculo vicioso de indefinición y desencanto. El tercer eje es el avance del federalismo. Muchas de las propuestas que se plantean en esta iniciativa habían sido consideradas, discutidas e incluso presentadas por otros actores políticos de distintas filiaciones. La gran contribución de esta iniciativa es, pues, su carácter integral; la interacción entre todas sus partes para diseñar una estructura que dé forma y vigor a la democracia mexicana. Buscamos una reforma que profundice la representación y promueva la participación; que involucre en la vida política a quienes son apáticos, que convenza del poder de la democracia a quienes son escépticos y que fortalezca a quienes tienen el compromiso de consolidar un proyecto nacional incluyente y próspero desde la actividad política. En las últimas décadas, la exigencia ciudadana y la voluntad de las diversas fuerzas políticas han impulsado acuerdos que paulatinamente nos han dotado de una estructura democrática que se alimenta de la pluralidad y la alternancia.
Muchas de estas reformas se auguraban imposibles en su momento, pero varios de los aquí presentes fuimos actores y testigos de que es posible trascender las circunstancias y superar la coyuntura para generar acuerdos trascendentales para el país.
Hoy, como entonces, la exigencia ciudadana nos convoca a asumir el reto de debatir con seriedad y de proponer desde la responsabilidad.
Así, este planteamiento nace de la convicción de que el debate y la contraposición de ideas sólo son útiles si conducen a acuerdos que las incorporen y las equilibren; de que el disenso debe enriquecer las decisiones, no impedirlas. Nos motiva también la percepción de que, para amplios sectores de la ciudadanía que así lo han manifestado, la política ha devenido en un ejercicio ajeno que no ofrece, en la medida en la que debiera, la posibilidad de incidir en los asuntos públicos; la representación política hoy muestra signos deficitarios. Nos preocupa que el sistema democrático haya generado expectativas que nuestro diseño institucional no esté pudiendo satisfacer a cabalidad. El sistema político es el punto de encuentro entre gobernantes y gobernados; es la estructura que permite equilibrar las relaciones de poder; es el medio para avanzar transformaciones por la vía institucional y, por lo tanto, de manera estable y efectiva. Ésta es el alma de la tarea legislativa, éste ha de ser el objetivo del poder político. Tomando en cuenta esto, el Ejecutivo federal decidió presentar el paquete de reforma política en este momento; en un año que la historia ha marcado como simbólico y nuestra voluntad puede convertir en trascendente; un año en el que percibimos un ánimo de transformación, de reforma, de superación, de conquista de oportunidades, de cierre de brechas, de superación de rezagos. Es nuestra responsabilidad aprovechar ese ánimo y concretarlo.
Este año conmemoramos doscientos años de ser una nación independiente; una nación que asumió el reto de diseñar su futuro y de responsabilizarse por él; una nación que encontró un proyecto propio y buscó los mecanismos para transformarlo en su realidad. En este año, además, conmemoramos nuestra Revolución; el levantamiento de un pueblo indignado para alcanzar la equidad, la libertad y la democracia. La mejor forma de honrar los principios democráticos que la Revolución abanderó es subsanar el déficit de eficacia de la representación política.
La conmemoración de estas fechas nos invita a la reflexión en torno al proyecto de nación que nos hemos trazado y a las deficiencias que aún tiene su concreción. Por el simbolismo histórico y por el apremio ciudadano, debemos tomar con seriedad la oportunidad que se nos presenta.
2010 no puede ser un año anodino en la historia nacional; un año en el que los políticos no asumimos el reto de impulsar reformas que impliquen un avance en materia democrática, económica y de justicia social para el país. La mayor parte de las propuestas buscan fortalecer el poder de los ciudadanos ampliando las formas de participación, los espacios de incidencia en asuntos públicos, los mecanismos de evaluación de sus gobiernos y los medios para exigir el cumplimiento de sus demandas o castigar su descuido. Creemos que éste es el núcleo de la transformación que buscamos y el sentido primero de la vida democrática.
Estamos convencidos de que, dando a los ciudadanos la oportunidad para transformar su propia realidad, el sistema político podrá atender asuntos de manera más eficiente, más transparente y más eficaz.
Creemos que la oportunidad también implica una nueva responsabilidad compartida en la que el poder ciudadano brinde límites y, con ello, certeza al ejercicio de la política y a la conquista de lo público. En ese sentido planteamos la elección consecutiva de legisladores y autoridades municipales. Existe en nuestra historia una reticencia a considerar siquiera la posibilidad de flexibilizar los límites a los periodos de poder, sin atender a su verdadero principio histórico. No olvidemos que la limitación a la reelección legislativa nunca fue un postulado revolucionario. Hemos pasado muchos años sin reparar que realmente es un poder condicionado al desempeño; en que es el mejor mecanismo que tienen los ciudadanos de abrir un canal directo de comunicación con sus representantes; es la posibilidad de incorporar una agenda preponderantemente ciudadana al ejercicio del poder.
Ningún sistema político con componente de representación mayoritario niega esta oportunidad al electorado, excepto México. No podemos seguir soslayando la oportunidad que representa la profesionalización de legisladores que buscan hacer carrera parlamentaria y que, con ello, contribuyen a la eficiencia de los procesos legislativos. Debemos fortalecer las vías para canalizar la vigilancia ciudadana, para dar prioridad a su mandato sobre cualquier otro interés; debemos fomentar la rendición de cuentas, y el acceso a la información como herramientas consustanciales de toda democracia funcional; herramientas todas que la elección consecutiva permite y fomenta.
Es el momento de dar un paso que debimos de dar hace décadas; es el momento de subsanar la debilidad de la relación entre gobernantes y ciudadanos.
También es momento de reconocer que el federalismo implica la asunción de responsabilidades y la exploración de alternativas. Por eso proponemos eliminar la restricción constitucional a la elección consecutiva de legisladores locales y autoridades municipales. Se plantea como posibilidad, no como imposición, respetando la decisión soberana de cada una de las entidades federativas a este respecto.
Con el objetivo de profundizar la incidencia ciudadana en la agenda pública, hemos propuesto también la iniciativa y las candidaturas ciudadanas. Con estas iniciativas no se pretende mermar nuestro sistema de partidos; se busca ampliar las alternativas de los ciudadanos para atraer atención a sus demandas cuando sus representantes naturales, los partidos políticos, no las contemplen o no reconozcan su importancia en el espíritu colectivo. Estamos conscientes de que debemos ser muy cuidadosos en la implementación de este derecho político, cuidando especialmente las fuentes de financiamiento y las modalidades de acceso a los medios de comunicación durante las campañas. Pero estamos conscientes también de que, a estas alturas de nuestro desarrollo democrático, no podemos postergar más el reconocimiento de este derecho.
Algunas otras de las iniciativas buscan abonar a la eficiencia en la toma de decisiones políticas, con instituciones más compactas y eficaces, capaces de generar acuerdos mayoritarios en torno a las decisiones necesarias para el país.
En ese sentido planteamos la segunda vuelta, la reducción del Congreso y el aumento en el umbral para que los partidos políticos mantengan su registro.
Ciertamente la segunda vuelta constituye un mecanismo electoral sofisticado; que supone el acercamiento entre políticos y electores disímiles; que invita a la negociación, al debate de posturas y al diálogo constructivo entre adversarios.
En ese sentido, actuaría como un mecanismo efectivo de inclusión, de moderación, incluso. Cabe destacar que la contribución más importante, en términos de funcionalidad democrática, puede ser el efecto que tiene la votación en segunda vuelta, concurrente con la elección legislativa, en la composición del Congreso. Los votantes tienen la elección entre brindar un respaldo fuerte o un contrapeso fuerte al Poder ejecutivo. Así, queda en manos del electorado el ritmo y dinamismo que quiere inyectar a la toma de decisiones políticas en el país. Si a esto sumamos la elección consecutiva de legisladores, podemos transformar la relación entre gobernantes y gobernados, ampliando los espacios de incidencia y delimitando las esferas de responsabilidad.
Por otro lado, la reducción del Congreso atiende a consideraciones de índole práctica y de gobernabilidad al interior de las cámaras; a la idea de que los costos de negociación pueden reducirse; a que las posiciones en el Congreso pueden tener mayor impacto.
Si bien la exigencia ciudadana exalta la reducción en costos de la medida, creemos que la motivación fundamental debe ser cómo abona a la coordinación de grupos parlamentarios y entre fuerzas políticas.
Quienes hemos participado en actividades legislativas, conocemos de la dificultad intrínseca al elevado número de representantes.
En ese sentido también se plantea el incremento en el umbral requerido para mantener el registro como partido político y, por ende, para tener acceso al financiamiento público.
Esta iniciativa nada tiene que ver con un deseo de cerrar espacios a la pluralidad. Consideramos fundamental la participación de todas las voces en el mantenimiento de la estabilidad democrática.
Hemos propuesto una reducción del Congreso que mantenga el sistema de integración mixto con dominante mayoritario porque sabemos que el sistema de representación proporcional ha fomentado la pluralidad que hoy nos permite plantear la consolidación de nuestra democracia.
Finalmente, dentro del objetivo de superar la parálisis política mediante mecanismos institucionales, algunas propuestas están encaminadas a que, en un contexto de pesos y contrapesos, se facilite superar inercias, generar acuerdos y asumir responsabilidades.
Por ello se propone otorgar facultades al Presidente de la República para que, cada año, pueda presentar hasta dos iniciativas de ley al Congreso, mismas que deberán ser dictaminadas y votadas en el mismo periodo.
Asimismo, se propone otorgarle la facultad de vetar parcial o totalmente el Presupuesto de Egresos de la Federación y parcialmente el procedimiento legislativo ordinario.
Así, dentro de las modalidades que permiten al Congreso y al Poder Ejecutivo ser coparticipes de la tarea legislativa se propone facultar al Presidente de la República para vetar parcialmente un proyecto de ley. Con esta propuesta el titular del Ejecutivo estaría en posibilidad de promulgar aquellas partes del proyecto sobre las que no existan observaciones, es decir, aquéllas que alcancen consenso pleno en el Congreso y de éste con el Ejecutivo.
Por otro lado, se propone otorgar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación la facultad para que presente iniciativas en ámbitos propios a su competencia. Las tres iniciativas fortalecen el espacio de negociación entre poderes y proveen de eficiencia al proceso de toma de decisiones. Con la propuesta de dar trámite a dos iniciativas presentadas por el Presidente en el primer periodo de sesiones de cada año, la responsabilidad por la ausencia de debate o por la ausencia de consensos sería claramente dirimida entre los poderes.
De esta forma la iniciativa preferente representa un esquema de asignación de los costos políticos de la toma de decisiones de cara a la ciudadanía. Con ello se podría incentivar la discusión y la generación de consensos
Es imperativo entender que no se busca fortalecer o dar un mayor peso a la voz del Ejecutivo frente al Legislativo. La iniciativa sólo busca superar la indefinición, fomentar el diálogo entre poderes y centrar la atención en temas fundamentales para la agenda pública. Para evitar el incentivo a llevar una multiplicidad de temas a negociaciones fracasadas, se establece también la reconducción presupuestal. Ésta marca la entrada en vigor del presupuesto aprobado por el propio Poder legislativo el año anterior. En ese sentido, no es un acto de preponderancia del Ejecutivo sino una garantía para la estabilidad económica y financiera para el país. Estamos seguros de que esta reforma tendrá efectos importantes en nuestra vida política nacional, así como en el proyecto de Nación que, como gobernantes, tenemos la obligación de sustentar.
Nos motiva la resonancia que ha tenido la iniciativa. Muchas voces se han levantado ya para emitir una opinión, para mostrar su convicción, su disenso, para invitar a la reflexión. Es precisamente ése escenario el que queremos aprovechar y ésos los mecanismos de diálogo que queremos institucionalizar. Hay quienes han manifestado que esta reforma no es prioritaria, que hay otros asuntos que afectan la realidad ciudadana con mayor apremio, con mayor relevancia. Es cierto que en la actual coyuntura existen muchos temas relevantes. No deben ser ignorados, pero tampoco debemos ignorar que esta reforma es urgente desde hace varios años; que, de haberse impulsado antes, los procesos que buscamos con ella podrían haber materializado ya sus beneficios.
El efecto deseado es detonar el aprovechamiento de oportunidades políticas y, desde ellas, incidir en el crecimiento económico, en la competitividad, en la competencia, en la seguridad, en la gobernabilidad, en la prosperidad, en la equidad y, así, trastocar las dimensiones que construyen la realidad ciudadana. Esta reforma no busca el regreso a un sistema autoritario, irrespetuoso de las esferas de acción y la autodeterminación de poderes. Por el contrario, busca fortalecer la democracia mediante mecanismos de participación ciudadana, por vía de la generación de consensos y a través del fortalecimiento del federalismo.
Esta reforma es prioritaria para que la sociedad pueda comunicar a su gobierno lo qué le es importante, para que el gobierno mejore su desempeño y para que la sociedad participe más. La discusión de esta reforma es fundamental para definir el México del que queremos ser responsables. Es tiempo de asumir esa responsabilidad y es nuestro deber aprovechar esta oportunidad.

References: artículo 49
 artículo 17
 artículo 107
 artículo 107
 artículo 115
 artículo 40
 artículo 49
 artículo 29
 artículo 131
 artículo 51
 artículo 148
 artículo 46
 Artículo 105
 Artículo 21
 resolución 
 artículo 146
 artículo 391