Source: https://www.coe.int/es/web/compass/war-and-terrorism
Timestamp: 2019-09-19 09:10:32+00:00

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Guerra y terrorismo - Council of Europe
Guerra y terrorismo/
Hasta que los derechos humanos básicos sean igualmente garantizados para todos, sin importar la raza, esto es una guerra.
Hasta ese día, el sueño de una paz duradera, de la ciudadanía mundial, y de la ley de la moralidad internacional, seguirá siendo una fugaz ilusión a perseguir, pero que nunca alcanzaremos.
Por todos lados hay guerra, guerra
Todos los miembros en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier estado, o a cualquier otra forma incompatible con los propósitos de las Naciones Unidas
Artículo 2 (4) de la Carta de las NACIONES UNIDAS
Los actos de guerra o de terrorismo desafían el marco de los derechos humanos casi hasta el punto del colapso. Es difícil ver cualquier espacio para ellos cuando la vida humana es objeto de ataques deliberados, o cuando se ve como “daño colateral” en el curso de campañas de bombardeos masivos, que, de forma directa o indirecta llevan a la enfermedad, el sufrimiento, la destrucción de casas y la muerte. En tiempos de guerra, en particular en las guerras que duran años, todos los derechos humanos son afectados negativamente. Los sistemas de salud y de educación sufren y también la vivienda, el trabajo, los suministros de alimentos y agua, el sistema judicial, la libertad de prensa y la libertad de expresión, la rendición de cuentas por los abusos del estado, o por el estado “enemigo”, todos los derechos humanos sufren restricciones o desaparecen por completo. Independientemente de lo pobres que fuesen las protecciones en tiempos de paz, los derechos de los niños, las mujeres, los grupos minoritarios y los refugiados serán aún más pobres casi con toda seguridad en tiempos de guerra.
La protección ofrecida por los tratados de los derechos humanos no cesan en caso de conflicto armado2.
La guerra y el terrorismo son, en realidad, actos de lesa humanidad, actos que parecen socavar y abandonar los valores centrales de los derechos humanos y del sistema jurídico que les protege. Sin embargo, incluso en medio de una ruptura, siguen funcionando, aunque en un estado de debilidad, y a pesar de que no pueden solucionar todos los males, pueden proporcionar una cierta mínima protección y alguna esperanza de justicia.
Las guerras y las emergencias nacionales permiten a los estados “derogar” o dejar a un lado temporalmente algunos de sus compromisos en materia de derechos humanos. Sin embargo, algunos, como el derecho a la vida o el derecho a no ser sometido a torturas, tratos inhumanos y degradantes nunca se pueden dejar de lado. Estos se consideran tan importantes y tan fundamentales que deben observarse incluso cuando la seguridad del estado está en riesgo.
La sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en el año 20113 (Al-Skeini y otros c. el Reino Unido), encontró que el Reino Unido había violado el artículo 2 de la Convención Europea de Derechos Humanos, en la que se prevé el derecho a la vida, referente a su tratamiento de un número de civiles durante la realización de las operaciones de seguridad en Basora, en Irak. El caso fue el primero de su clase en lo referente a la búsqueda de que que se aplicaran los principios de la Convención Europea en tiempos de guerra, en territorios extranjeros, y por toda la región sobre la que uno de los signatarios de la Convención tenía el control efectivo. Otros casos han encontrado que el tratamiento dado a los prisioneros en los campos de detención equivalía a la tortura.
¿Cuándo una guerra es una guerra?
En muchos sentidos la guerra y terrorismo son muy similares. Ambas implican actos de extrema violencia, están motivados por consideraciones políticas, ideológicas o fines estratégicos, y son causados por un grupo de individuos contra otro. Sus consecuencias son terribles para los miembros de la población, ya sea intencionadamente o no. La guerra tiende a ser más generalizada y la destrucción es probable que sea más devastadora porque a menudo se lleva a cabo por estados con ejércitos y grandes arsenales de armas a su disposición. Los grupos terroristas rara vez tienen los recursos financieros y profesionales de los estados.
Aparte de los métodos utilizados y del grado de violencia, la guerra y el terrorismo se perciben también de forma diferente en el derecho internacional. Las diferencias no siempre son claras e incluso los expertos pueden estar en desacuerdo acerca de si una campaña violenta se considera terrorismo, guerra civil, insurrección, legítima defensa, legítima determinación, u otra cosa.
Pregunta: En el siglo XX, los chechenios, abjasios, kurdos, palestinos y nacionalistas irlandeses se han visto a sí mismos librando una guerra contra una nación colonizadora. Los estados-nación han considerado siempre las acciones de estos grupos como terrorismo. ¿Cómo podemos decidir cuál es el término correcto?
Problemas a la hora de definir guerra
Las guerras a veces se definen por el hecho de que tienen lugar entre los estados-nación: pero ¿y la guerra civil, o la llamada “guerra contra el terrorismo”? A veces, una declaración formal de guerra es tomada como definición de un acto de guerra, pero esto excluye las campañas de bajo nivel de bombardeos que se realizan durante varios años, como los ataques de los Estados Unidos a las fronteras de Pakistán o a las zonas de prohibición de vuelos en Irak en la década de los 90.
En caso de que la definición de guerra incluyese guerras económicas o comerciales, ¿cuáles pueden ser enormemente destructiva en términos de la vida humana? ¿Son las sanciones una forma de guerra? UNICEF estima que las sanciones impuestas a Irak en la década de los 90 han provocado la muerte de más de medio millón de niños (y de muchos adultos).
Pregunta: Carl von Clausewitz, general del ejército prusiano, la definió de la siguiente manera: “la guerra es, por tanto, un acto de fuerza para obligar a nuestro enemigo a hacer nuestra voluntad”. ¿Estás de acuerdo con esta definición?
El terrorismo es la intimidación con un propósito: el terror se utiliza para provocar que otros hagan cosas que de otra manera no harían.
El terrorismo es otro de esos términos que todo el mundo parece estar listo a utilizar, pero sobre el que no se puede estar de acuerdo en su definición exacta. Incluso los expertos continúan discutiendo sobre la forma en que el término debería aplicarse, y se dice que hay más de cien definiciones diferentes de terrorismo, ninguna de las cuales es universalmente aceptada.
Esta falta de acuerdo tiene consecuencias prácticas muy concretas: un solo ejemplo, la ONU ha sido incapaz de adoptar una convención contra el terrorismo, a pesar de tratar de hacerlo durante más de 60 años, debido a que sus Estados miembros no logran ponerse de acuerdo sobre cómo definir el término. La Asamblea General de las Naciones Unidas tiende a utilizar la siguiente definición en sus pronunciamientos sobre el terrorismo:
“Actos delictivos concebidos o planeados para provocar un estado de terror en la población en general, en un grupo de personas o en determinadas personas que son injustificables en todas las circunstancias, cualesquiera que sean las consideraciones políticas, filosóficas, ideológicas, raciales, étnicas, religiosas o de cualquier otra índole que se hagan valer para justificarlos”.5
Antiguos terroristas
Los tres grupos “terroristas” más famosos existente antes del siglo XVIII estaban inspirados en la religión (y todos sus nombres han pasado al inglés como palabras asociadas con sus actos: los fanáticos son conocidos como “zealots”, los “assassins” son asesinos y “thugs” son matones).
Los “Sicarii” (sicarios), también conocidos como “Zealots” (zelotas), fueron un movimiento judío del siglo I que trató de expulsar a los romanos de Palestina. Utilizaron métodos despiadados, incluyendo mezclarse en las multitudes durante las reuniones públicas y apuñalar a la víctima antes de volver a desaparecer entre la multitud.
Los “Assassins” (asesinos) eran una secta medieval musulmana chiíta que buscaban purificar el Islam, y a destacados líderes religiosos, usando métodos similares a los de los Sicarii para ganar publicidad.
Los “Thugi” (Thuggee) eran un grupo indio a veces clasificados como un culto o una secta, que se desarrolló durante aproximadamente 600 años, que asesinaban brutalmente a los viajeros por estrangulamiento, y de acuerdo a normas muy específicas. Es el grupo de mayor duración, y fueron eliminados en el siglo XIX en gran medida como resultado de la contratación de informantes dentro del grupo.
Pregunta: ¿Debería clasificarse como terrorismo la amenaza de utilizar una bomba nuclear?
El terrorismo: una clasificación
Algunos de los siguientes criterios se han considerado importantes a la hora de decidir si un acto es “terrorismo”. Ten en cuenta que no todos los expertos están de acuerdo:
El acto está políticamente inspirado
Un acto de terrorismo normalmente tiene un objetivo final que es “mayor”, y más estratégico que el efecto inmediato del acto. Por ejemplo, un atentado con bomba contra civiles está destinado a cambiar la opinión pública con el fin de ejercer presión sobre el gobierno.
El acto debe implicar violencia o amenaza de violencia
Algunos piensan que la sola amenaza de la violencia, si realmente es creíble, puede ser también un acto de terrorismo, debido a que causa temor entre aquellos a quienes se dirige, y puede ser utilizada con fines políticos.
Acto de Terrorismo = en tiempos de paz equivalente a un crimen de guerra.
A.P. Schmid, en un informe del Departamento de Crímenes de Naciones Unidas de 1991
Un acto de terrorismo está diseñado para tener un fuerte impacto psicológico
Los actos terroristas a menudo se dice que son de naturaleza arbitraria o aleatoria, pero en realidad los grupos tienden a seleccionar objetivos cuidadosamente a fin de provocar la máxima reacción, y también, en la medida de lo posible, alcanzar los símbolos del régimen.
El terrorismo es el acto de sub-grupos del estado, no de los estados
Esto es probablemente lo más ampliamente discutido entre los diferentes expertos y observadores. Los estados-nación tienden a usar esto como la esencia de un acto terrorista, pero si nos limitamos a los actos de terrorismo a los sub-grupos del estado, ya hemos decidido que un acto violento realizado por un estado no puede ser terrorismo, por terrible que sea.
El terrorismo implica deliberadamente a los civiles como blanco
Este criterio también es discutido por muchos expertos, ya que descarta la posibilidad de que se clasifiquen como ataques terroristas los que van contra el personal militar o de otro tipo, como los funcionarios del estado, los políticos o policías.
Pregunta: ¿Puedes definir terrorismo? ¿Cómo harías para distinguir los actos de terrorismo de otras formas de violencia?
¿Pueden cometer los estados actos de terrorismo?
Estoy convencido de que la mayor – si no la única – estrategia para aislar y vencer el terrorismo es respetar los derechos humanos, promoviendo la justicia social, mejorando la democracia y sosteniendo la primacía del imperio de la ley.
La palabra terrorismo se utilizó por primera vez para describir el “régimen de la terreur” (el régimen del terror) en Francia, en la última década del siglo XVIII, y en particular, el período de 1793-1794 de Maximilien Robespierre. Estos años se caracterizaron por el uso de métodos violentos de represión, incluyendo las ejecuciones en masa autorizadas por el Tribunal Revolucionario, un tribunal encargado de juzgar los delitos políticos. Hacia el final de esta época en particular, las personas fueron a menudo condenadas solo sobre la base de la sospecha y sin la pretensión de un juicio justo.
Todo lo anterior dio lugar a un ambiente general de terror: un estado en el que la gente ya no podía sentirse segura de la amenaza de la violencia arbitraria. A partir de esos comienzos, el concepto de terrorismo entró en el vocabulario.
Durante el siglo XIX, el término terrorismo se asoció más con grupos que trabajan dentro de un estado para derrocarlo, y menos con los sistemas del terrorismo de estado. Los grupos revolucionarios en toda Europa a menudo recurrieron a la violencia para derrocar gobernantes o para atacar las estructuras del estado que, en su opinión, eran represivas o injustas. La técnica más ampliamente utilizada fue el asesinato y entre los “éxitos” estuvo el asesinato de un zar ruso, un presidente francés, una emperatriz austro-húngaro y un rey de Italia.
El siglo XX fue el más terrible tanto en términos de número de víctimas como, tal vez, en términos de la crueldad e inhumanidad de los métodos violentos utilizados, tanto por los gobiernos como por los grupos dentro de un estado, para conseguir sus objetivos. Los actores y los iniciadores de esta serie de terribles dramas han incluido funcionarios del estado, así como grupos dentro de un estado. Sin embargo, a finales del siglo, era casi exclusivamente este último actor lo que se conoce como grupos terroristas. Los grupos dentro de un estado son a menudo armados, financiados y entrenados por otros estados: ¿se convierten los estados que preparan y apoyan a esos grupos terroristas en estados terroristas?
Pregunta: ¿Crees que las acciones del estado deben ser llamadas “terroristas” si causan terror en la población?
El uso de la fuerza en el derecho internacional
En la guerra, la verdad es la primera víctima.
El derecho internacional abarca una serie de casos diferentes para el uso de la fuerza por los estados. A veces –como se cita al inicio del capítulo–, la ley se aplica a los casos en que un estado usa o amenaza con usar la fuerza a otro estado. Estos casos son normalmente clasificados como guerras, y están reguladas por la Carta de las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad.
La guerra en el derecho internacional
Carta de las Naciones Unidas, Tratado Kellogg-Briand
Las Altas Partes Contratantes declaran solemnemente en nombre de sus respectivos pueblos que condenan el recurso a la guerra para la solución de las controversias internacionales, y renuncian a ella, como instrumento de política nacional en sus relaciones con los otros.
Desde el Pacto Kellogg-Briand (también conocido como el Tratado General de renuncia a la guerra, o el Pacto de París)
Como el más grandioso acto de una serie de actividades de mantenimiento después de la Primera Guerra Mundial, el Pacto Kellogg-Briand fue firmado por 15 estados en 1928, y más tarde por otros 47. A pesar de que el Tratado no impidió las acciones militares más tarde entre los firmantes, ni el estallido de la Segunda Guerra Mundial, es importante ya que establece una base para el concepto de “crímenes contra la paz” y, por tanto, desempeñó un papel central en los procesos de Nuremberg. Según los principios del Juicio de Nuremberg (Nürnberg)6, los crímenes contra la paz incluyen la “planificación, preparación, iniciación o ejecución de guerras de agresión, o una guerra que viole los tratados internacionales”.
La renuncia solemne a la guerra como instrumento de política nacional implica necesariamente la proposición de que esa guerra sea ilegal de acuerdo con la legislación internacional; y que aquellos que planifican y costean esa guerra (…) estén cometiendo un delito al hacerlo.
Desde el Juicio de Nuremberg
Después de los juicios de Nuremberg, la Carta de las Naciones Unidas se convirtió en el principal tratado internacional que regula la aplicación por los Estados miembros de la fuerza contra los demás. La Carta no prohíbe la guerra por completo: permite, en determinadas circunstancias bien definidas, a los estados participar en la guerra cuando sea necesario defenderse. Pero incluso las guerras de legítima defensa deben ser aprobadas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, excepto en los casos extraños en que se haga necesaria una acción inmediata y no haya tiempo suficiente para que el Consejo de Seguridad se reúna.
En los últimos años, algunos países han llegado a la idea de que cuando las personas sufren graves abusos de los derechos humanos a manos de un estado, por ejemplo ante la amenaza de genocidio, las Naciones Unidas debería tener el poder y la obligación, de proteger a la población. Esto incluye la posibilidad de una acción militar contra el estado responsable. El genocidio de Ruanda, donde la comunidad internacional no intervino, ha despertado el debate. La guerra de Kosovo fue vista como uno de los primeros ejemplos de “intervención humanitaria” por medios militares y en el 2011, la intervención militar de la OTAN en Libia se basó en un principio similar.
El genocidio es un acto “cometido con la intención de destruir, total o parcialmente, un grupo nacional, étnico, racial o religioso”.
Convención para la Prevención y Castigo de los Crímenes de Genocidio (1948)7
La idea de la responsabilidad de proteger no es indiscutible. El genocidio y los otros actos contemplados son actos graves y terribles. Sin embargo, los críticos han argumentado que la responsabilidad de proteger puede ser utilizada como un pretexto y algunas intervenciones militares no han sido realmente basadas en la probabilidad de “crímenes atroces en masa”, sino en motivos más de carácter político. Muchos crímenes atroces en masa no parecen evocar la responsabilidad de proteger, y algunos en los que la intervención ha tenido lugar parecen menos graves en términos de peligros. Incluso la responsabilidad de proteger implica la idea de que los estados que intervengan deben estudiar todos los medios posibles antes de emprender acciones militares. Está claro que no siempre estas vías se han explorado. Por último, las personas han cuestionado si la guerra, que es en sí mismo un acto terrible y destructivo, es un medio adecuado para poner fin al sufrimiento. ¿Puede el bombardeo de un país, con todo lo que conlleva, ser la mejor forma de promover la paz y resolver lo que es a menudo un conflicto mucho más profundo entre ambas partes?
Pregunta: ¿Puede ser la guerra “el mejor de dos males”?
Incluso en tiempos de guerra, hay ciertas leyes que imponen límites a la actuación de las partes en conflicto, por ejemplo, sobre el tratamiento de los prisioneros de guerra, contra las poblaciones civiles y la atención médica a los heridos. Las “leyes de la guerra” están en su mayoría regidas por el derecho internacional humanitario, también conocido como los Convenios de Ginebra.
La primera convención de Ginebra se firmó en 1864. Fue creada después de que Henry Dunant, un ciudadano de Ginebra, fuera testigo de una feroz batalla de Solferino en Italia en 1859. Se sintió consternado por la falta de ayuda a los heridos, que fueron condenados a morir en el campo de batalla, y propuso un tratado internacional que reconociese un organismo neutro que proporcionase ayuda humanitaria en tiempos de guerra. Sus propuestas dieron lugar a lo que posteriormente se convirtió en la creación del Comité Internacional de la Cruz Roja y también a la primera Convención de Ginebra. La Convención incluía disposiciones para el trato digno y humano de aquellos que ya no participan en la batalla, independientemente de que lado estaban.
Las convenciones de Ginebra continuaron desarrollándose hasta 1949, cuando la cuarta fue adoptada y las tres últimas se revisaron y ampliaron. Más tarde se añadieron tres protocolos enmienda. Estas convenciones han sido ratificadas en su totalidad o en parte por 194 países.
Además de las convenciones de Ginebra, hay otras normas de derecho internacional humanitario, incluidas en las convenciones de La Haya y una serie de tratados internacionales sobre las armas que pueden y no pueden ser utilizadas en la guerra. A lo largo de la década de 1990, una coalición de organizaciones no gubernamentales presionó con éxito para la prohibición internacional de la producción y el uso de minas terrestres antipersona. El tratado de Ottawa o la Convención sobre la Prohibición de Minas Antipersona fue aprobada en 1997 y desde entonces ha sido ratificado por 157 estados de todo el mundo. La coalición sigue con su campaña para un tratado que prohíba el uso de bombas de racimo, que, al igual que las minas terrestres, dejan un rastro de destrucción después de que la guerra haya acabado.
La mayoría de las violaciones graves del derecho internacional humanitario se consideran crímenes de guerra. Estos delitos graves, actos criminales por los que las personas que los cometen pueden ser considerados responsables.
Sobre la base de la cuarta convención de Ginebra (1949), los crímenes de guerra (en la convención: “infracciones graves”) incluyen:
“el homicidio intencional, la tortura o los tratos inhumanos, incluidos los experimentos biológicos, causar deliberadamente grandes sufrimientos o atentar gravemente contra la integridad física o la salud, la deportación o el traslado o el confinamiento ilegal de una persona protegida, obligar a una persona protegida a servir en las fuerzas de una potencia enemiga, o privar deliberadamente a una persona protegida de su derecho a un proceso equitativo y legítimo […], la toma de rehenes y la destrucción y apropiación de bienes no justificados por necesidades militares y llevados a cabo de forma ilegal y arbitraria”.9
Otros actos para los cuales los individuos pueden ser considerados responsables incluyen los crímenes de lesa humanidad, el asesinato en masa y el genocidio. Los crímenes de lesa humanidad son delitos graves cometidos contra la población civil, como el asesinato, la violación, la tortura, la esclavitud y la deportación.
Los primeros procesos de los individuos responsables de esos crímenes fueron los juicios de Nuremberg y Tokio de los dirigentes políticos y militares nazis y japoneses como secuelas de la Segunda Guerra Mundial. Desde entonces, se han establecido un número de tribunales ad hoc, por ejemplo, para hacer frente a los conflictos en la ex Yugoslavia, Ruanda, Camboya, Líbano y Sierra Leona. Otros conflictos, muchos de ellos igualmente graves, no se han tratado en los tribunales especiales, lo que a veces ha provocado críticas referentes a si la decisión de tenerlos en cuenta está o no influenciada por factores políticos.
El tribunal penal internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) fue creado por la ONU para perseguir los graves delitos cometidos durante las guerras de la ex Yugoslavia y para juzgar a sus autores. La mayoría de los acusados han sido serbios y esto ha dado lugar a acusaciones de parcialidad por algunos observadores. Tanto Amnistía Internacional como Human Rights Watch criticó el TPIY por no investigar una serie de graves acusaciones contra las fuerzas de la OTAN, incluyendo el bombardeo de la televisión estatal serbia y un puente de ferrocarril cuando era evidente que la población civil había sido atacada. Un informe de Amnistía Internacional sobre las violaciones del derecho humanitario señala que “la OTAN ha podido no tomar las precauciones necesarias para reducir al mínimo las víctimas civiles”.10
Pregunta: Los tribunales de guerra, incluidos los juicios de Nuremberg, a veces son vistos como “la justicia de los vencedores”. ¿Crees que en una guerra ambas partes deben ser juzgadas de acuerdo a los mismos principios?
Aquellos que exportan la guerra deberían considerar la exportación paralela de garantías en contra de las atrocidades de esta.
Judge Giovanni Bonello, en la Corte Europea de Derechos Humanos durante el juicio de Al-Skeini y otros contra el Reino Unido11
Durante la segunda mitad del siglo XX se produjo un movimiento para establecer un tribunal permanente que hiciera frente a los peores crímenes contra la humanidad. En 1998, se adoptó el Estatuto de Roma, que proporcionó la base jurídica para la creación de la Corte Penal Internacional (CPI). Esta entró en vigor en julio de 2002 y se encuentra en La Haya, en los Países Bajos.
La CPI es la primera corte internacional permanente y se ha constituido para juzgar los crímenes de guerra, los crímenes de lesa humanidad, el genocidio y el crimen de agresión. A pesar de que el Estatuto de Roma fue ratificado por los estados, la corte penal internacional persigue a las personas responsables de los crímenes, no a los estados. A partir del 1 de enero de 2012, 119 países se convirtieron en Estados miembros del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, incluida la casi totalidad de Europa, pero excluyendo, por ejemplo, Estados Unidos, India, China y Rusia. El tribunal de justicia ha abierto una investigación sobre los conflictos en Sudán, Kenia, la República Democrática del Congo, Uganda, la República Centroafricana y Libia.
Pregunta: ¿Puedes pensar en alguna persona que sea responsable de crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad, genocidio o crimen de agresión que debería ser puesta a disposición de la Corte Penal Internacional?
Iniciar una guerra de agresión, no es solo un crimen internacional, es el crimen internacional supremo que se diferencia de otros de guerra, solo en el hecho de llevar en él todo el mal que acumula.
Robert Jackson, Fiscal Jefe Americano en Nuremberg
El terrorismo en el derecho internacional
La elaboración de la legislación internacional para hacer frente al terrorismo ha tropezado con problemas, principalmente debido a la dificultad de llegar a una definición común del término. El Consejo de Europa ha elaborado un conjunto de directrices12 en las que se puede trazar una línea con el fin de no violar otros tratados o acuerdos internacionales.
Las directrices contienen los siguientes puntos clave:
Respeto de los derechos humanos y del imperio de la ley y la prohibición de la discriminación.
Prohibición absoluta de la tortura: “el uso de la tortura o de tratos o penas inhumanos o degradantes, está absolutamente prohibido, en todas las circunstancias”.
La recogida y el tratamiento de datos personales deben ser legales y proporcionales a la finalidad declarada.
Las medidas que puedan interferir en la vida privada deben estar previstas por la ley.
Todas las personas sospechosas de actividades terroristas solo pueden ser detenidas si hay sospechas razonables y él/ella debe ser informado de las razones.
Una persona sospechosa de actividades terroristas tiene derecho a una audiencia justa, dentro de un plazo razonable, por un tribunal independiente e imparcial establecido por la ley. Se beneficiará de la presunción de inocencia.
Todas las medidas tomadas por los estados para luchar contra el terrorismo deben respetar los derechos humanos y el principio del imperio de la ley al tiempo que excluyen cualquier tipo de arbitrariedad, o trato racista y discriminatorio.
Directrices del Consejo de Europa sobre Derechos Humanos y sobre la lucha contra el terrorismo
“La persona privada de libertad por la realización de actividades terroristas debe ser tratada en todas las circunstancias con el debido respeto a la dignidad humana”.
“La extradición de una persona a un país en el que él/ella tenga el riesgo de ser condenado a la pena de muerte o de ser sometido a tortura o tratos inhumanos o degradantes no puede ser concedida.“
“Los estados nunca podrán […] suspender el derecho a la vida, garantizado por estos instrumentos internacionales, desde la prohibición de la tortura y otros tratos o penas inhumanos o degradantes, nunca podrán suspender el principio de legalidad de las penas y de las medidas, ni la prohibición de la retroactividad de la ley penal”.
Hay dos áreas clave en las que los conceptos de derechos humanos y el terrorismo pueden entrar en conflicto: la primera, la más evidente, es un acto de terrorismo en sí; la segunda se refiere a las medidas que pueden ser adoptadas por los organismos oficiales en el proceso de tratar de luchar contra el terrorismo.
Independientemente de la forma en la que se defina el terrorismo y con independencia de las razones o la motivación para participar en él, la ley del terror hacia los miembros de la población constituye una violación de su dignidad y su derecho a la seguridad personal, en el mejor de los casos, y una violación del derecho a la vida, en el peor. En términos de legislación en materia de derechos humanos, el asunto no es tan simple porque el derecho de los derechos humanos ha sido elaborado para proteger a las personas contra las violaciones de sus derechos y la libertad por parte de los gobiernos. No hay ninguna posibilidad, por ejemplo, de poner a un grupo terrorista ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
No obstante, los gobiernos tienen ciertas obligaciones: en primer lugar, en términos de la protección de los ciudadanos de los ataques contra su seguridad personal; en segundo lugar, en lo que se refiere a la indemnización de las víctimas que han sufrido ataques terroristas; y, en tercer lugar, por supuesto, en el sentido de no participar en actos de terrorismo.
Pregunta: ¿Piensas que un país que exporta armas que luego son utilizadas contra los civiles debe ser responsable del uso que se hace de esas armas? ¿Sabes a qué grupos o países vende armas tu Gobierno?
En relación con la lucha contra el terrorismo surgen una serie de cuestiones relativas a los derechos humanos, y se estima que se va a producir una tensión constante entre las medidas que el gobierno considera que es necesario adoptar a fin de proteger a la población y de los derechos que puede ser necesario limitar a fin de hacerlo.
Entregas secretas
Un informe escrito por Dick Marty para la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa en 200613 trata sobre la asistencia prestada por diversos países de Europa a los Estados Unidos de América en la “entrega” de presuntos terroristas a países donde pudieran ser víctimas de torturas. El informe encontró que 7 países (Suecia, Bosnia Herzegovina, Gran Bretaña, Italia, Macedonia, Alemania y Turquía), podrían ser responsables de las violaciones de los derechos de esas personas”, porque se había asistido a sabiendas a un programa que dio lugar a que las personas fuesen detenidas sin juicio, a menudo durante varios años, y a ser sometidas a tortura. Otros países, entre ellos España, Chipre, Irlanda, Grecia, Portugal, Rumania y Polonia fueron también acusados de “connivencia” con los Estados Unidos. Marty dijo que había pruebas para demostrar que Rumania y Polonia eran puntos de entrega cercanos a centros de detención secretos.
Ahora, en los conflictos modernos, es más peligroso ser mujer que soldado.
General Major Patrick Cammaert, 2008 (antiguo comandante de operaciones de paz de las Naciones Unidas en Congo)
La guerra y terrorismo tienen un impacto terrible y duradero para gran número de personas. Las muertes que se producen en el momento del conflicto son solo uno de los elementos: los traumas psicológicos, el colapso de las infraestructuras físicas y económicas, el desplazamiento de personas, las lesiones, las enfermedades, la falta de alimentos, agua o suministros de energía y la ruptura de la confianza y de las relaciones humanas normales son algunas de las otras consecuencias. Los efectos pueden durar generaciones.
Con la disminución de las guerras entre estados y el aumento de las guerras civiles y los nuevos métodos de hacer la guerra, la población civil se encuentra ahora con un riesgo mayor de sufrir bajas que los soldados profesionales. Mujeres de Naciones Unidas estima que, en los conflictos contemporáneos un 90% de las víctimas son civiles, la mayoría de las cuales son mujeres y niños14. La violación y la violencia sexual se utilizan como armas de guerra, como una táctica para humillar, dominar e infundir el miedo en las comunidades.
En octubre de 2000, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la resolución 1325 para abordar los problemas que afrontan las mujeres en los conflictos armados. La resolución hace un llamamiento a su participación en todos los niveles de toma de decisiones en la resolución de conflictos y la consolidación de la paz. Otras cuatro nuevas resoluciones han sido aprobadas por el Consejo de Seguridad. Los cinco documentos se centran en tres objetivos fundamentales:
- Fortalecer la participación de las mujeres en la toma de decisiones.
- Acabar con la violencia sexual y la impunidad.
- Proporcionar un sistema de rendición de cuentas.
Un fenómeno particular en la guerra que nos hace reflexionar, sobre todo en los últimos diez años, es el uso de niños como soldados en los conflictos violentos. Los niños soldado existen en todas las regiones del mundo y participan en la mayoría de los conflictos. Sin embargo, el problema es especialmente grave en África, donde niños de nueve años han tomado parte en conflictos armados. La mayoría de ellos se encuentran entre los 14 y 18 años y son reclutados por grupos rebeldes y fuerzas del gobierno.
La Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño exige que los Estados miembros aseguren que los niños menores de 15 años no tomarán parte en las hostilidades. Sin embargo, esta edad es considera por muchos como demasiado baja, y se han tomado iniciativas para elevar el mínimo a los 18 años de edad. El Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la participación de niños en los conflictos armados (con 143 Estados miembros en noviembre de 2011) eleva la edad mínima a 18 años.
Los países europeos no reclutan menores de 17 años y no envían soldados menores de 18 a combatir. El Reino Unido tiene la menor edad de reclutamiento en Europa – 16 años de edad, aunque esto es solo para su formación. El Reino Unido ha sido muy criticado por el Comité de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño. En Chechenia, los niños menores de 18 años, según los informes, han servido en las fuerzas rebeldes.
Los jóvenes, la guerra y el terrorismo
En 2011, el Premio Nobel de la Paz fue adjudicado conjuntamente a Ellen Johnson Sirleaf, Leymah Gbowee y Tawakkul Karman “por su lucha no violenta por la seguridad de las mujeres y sus derechos a una participación completa en el trabajo de construir la paz”.
Los jóvenes están directamente afectados por la guerra de muchas maneras. Además del caso de los niños soldado mencionado anteriormente, los jóvenes constituyen la gran mayoría de los soldados, sobre todo en los países y épocas de servicio militar nacional. Por lo tanto, se puede decir que los jóvenes están al frente de las víctimas de la guerra. En el caso de profesionalizar los ejércitos, son a menudo los jóvenes provenientes de contextos sociales desfavorecidos los que son reclutados para las fuerzas armadas, porque tienen menos oportunidades de ganarse dignamente la vida.
¿Qué he hecho? … Alguien ha perdido a su marido, alguien a su padre, alguien un niño, alguien un bebé no nacido… ¿Qué es este escombro de cuerpos? ¿Son estas marcas de victoria o de derrota? ¿Son estos buitres, cuervos, águilas los mensajeros de la muerte o del demonio?
Además suelen ser el blanco de los grupos terroristas como posibles agentes de los ataques terroristas, independientemente de la motivación, como lo demuestran los atentados de Londres en 2005. Esto se atribuye a la búsqueda de identidad que algunos jóvenes experimentan y que les hace especialmente vulnerables a las ideas y los ideales extremistas. Pueden también encontrarse en la mira de los ataques terroristas, como lo demuestran los atentados en Noruega en 2011, y las ofensivas a las escuelas en la región del Cáucaso.
Las organizaciones juveniles han desempeñado tradicionalmente un papel importante en la concienciación de la población sobre el no-sentido de la guerra y los costos que impone a los jóvenes. La reconciliación y varios programas de intercambio se crearon tras las matanzas de la Primera Guerra Mundial, muchos de ellos, como el Servicio Civil Internacional o el Movimiento Cristiano en pro de la Paz / Acción Juvenil por la Paz, promueven aún hoy proyectos y campamentos de jóvenes voluntarios internacionales.
La Oficina Europea de Objeción de Conciencia trabaja para el reconocimiento del derecho de la objeción de conciencia al servicio militar, el derecho a negarse a matar en Europa y más allá.
La Internacional de Refractarios a la Guerra es un movimiento internacional creado en 1921 bajo el lema: “la guerra es un crimen contra la humanidad. Por lo tanto, estoy decidido a no apoyar ningún tipo de guerra, y a luchar por la eliminación de todas las causas de la guerra”. El movimiento promueve la no-violencia y la reconciliación, y apoya a los objetores de conciencia y solicitantes de asilo en los casos de insumisión o deserción.
1 Bob Marley en la canción “Guerra”, una adaptación del emperador Etíope H. I. M. Haile Selassie dirigiéndose a las Naciones Unidas en octubre de 1963
2 Consecuencias jurídicas de la construcción de un muro en el territorio palestino ocupado, opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia de 9 de julio de 2004, párr. 106.
3 Al-Skeini y otros c. el Reino Unido, Gran Sala del Tribunal Europeo de los Derechos Humanos (Solicitud no. 55721/07), 7 de julio de 2011; http://www.bailii.org/eu/cases/ECHR/2011/1093.html
4 Jeanette Rankin se convierte en la primera mujer representante en la Cámara de EE.UU. en el año 1917
5 Declaración de las Naciones Unidas de 1994 sobre medidas para eliminar el terrorismo internacional. Anexo de resolución de la Asamblea General de la ONU 49/60, “Medidas para eliminar el terrorismo internacional”, 9 de diciembre de 1994.
6 Documento A/CN.4/L. 2, del texto de los Principios de Nüremberg aprobado por la Comisión de Derecho Internacional, extracto del anuario de la Comisión de Derecho Internacional, 1950, vol. II; http://untreaty.un.org/ilc/documentation/english/a_cn4_l2.pdf
7 De la convención para la prevención y la sanción del delito de genocidio; http://www.un.org/millennium/law/iv-1.htm
9 Convención (IV) relativa a la protección de personas civiles en tiempo de guerra. Ginebra, 12 de agosto de 1949 http://www.icrc.org/ihl.nsf/FULL/380?OpenDocument
10 LA OTAN y la República Federada de Yugoslavia ¿“Daños colaterales” o asesinatos? Las violaciones de las leyes de la guerra de la OTAN durante la operación de la fuerza aliada, Amnistía Internacional - Informe - EUR 70/18/00, junio de 2000; http://www.grip.org/bdg/g1802.html
11 Véase la nota 2 anterior
12 Los derechos humanos y la lucha contra el terrorismo, el Consejo de Europa, 2005; http://www.echr.coe.int/NR/rdonlyres/176C046F-C0E6-423C-A039-F66D90CC6031/0/LignesDirectrices_EN.pdf
13 Presuntas detenciones secretas e ilegales de las transferencias del estado de los Estados miembros del Consejo de Europa, Asamblea Parlamentaria, doc. 10957, el 12 de junio de 2006 http://assembly.coe.int/Documents/WorkingDocs/doc06/edoc10957.pdf
Chacal v. Reino Unido
24 de abrilDía de la Conmemoración del Genocidio Armenio
8-9 de mayoConmemoración y reconciliación para aquellas personas que murieron durante la II Guerra Mundial.
15 de mayoDía Internacional de la Objeción de Conciencia.
21 de mayoDía Mundial para el Anti-Terrorismo
29 de mayoDía Internacional de los Guardianes de la Paz de Naciones Unidas
6 de noviembreDía Internacional para la prevención de la Explotación del Medioambiente en tiempos de Guerra y Conflictos Armados.

References: Artículo 2
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 resolución 
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