Source: http://www.mbari.org/expeditions/GOC12/legs/leg5-6/logbookL5/day10.html
Timestamp: 2015-08-28 09:29:28+00:00

Document:
Leg 5, Day 10: Recap
The R/V Western Flyer is on its way to dock in La Paz today after a successful cruise. It is time to describe the overall cruise effort. Leg 5 of the Western Flyer’s expedition and legs 1, 2, and 3 of the Zephyr’s focused on exploring the transform margin in the Gulf of California seafloor. This transform margin is where the Pacific Plate is slipping by the North American Plate along a strike-slip fault (similar to the San Andreas). Our goal was to have a coordinated program using two of MBARI’s research vessels. The Zephyr would conduct autonomous underwater vehicle (AUV) surveys to map the seafloor at specific sites where a fault or fault zone is associated with the plate margin, followed by the Western Flyer and remotely operated vehicle (ROV) video surveys to visually confirm the seafloor features seen on the AUV maps.
Día 10: Traducido libremente por Juan Carlos Herguera
La quinta etapa de la expedición del R/V Western Flyer como las etapas 1, 2 y 3 de la expedición del R/V Zephyr estuvieron enfocadas en la exploración de los márgenes transformantes en el fondo oceánico del Golfo de California. En estos márgenes se deslizan lenta e inexorablemente las placas de Norte América y del Pacífico a lo largo de una serie de enormes fracturas de deslizamiento lateral (similares a la muy famosa falla de San Andrés que corre desde Baja California Norte a lo largo de California para hundirse de nuevo en el mar al norte de San Francisco). Desde el comienzo de esta etapa el objetivo consistió en que el R/V Zephyr realizara la batimetría de muy alta resolución utilizando un vehículo autónomo submarino (VAS, en inglés AUV) en lugares específicos donde la zona de fractura limita el borde de placa. Esta cartografía de alta resolución estaría seguida por las operaciones de reconocimiento a bordo del R/V Western Flyer desde el que se conducirían las operaciones que comprobarían la veracidad de las formas topográficas del fondo oceánico que se aprecian en los mapas producidos por el VAS.
Originalmente habíamos planeado llevar a cabo los levantamientos batimétricos un mes antes de las operaciones el R/V Western Flyer, de forma que pudiéramos estudiar las batimetrías y elegir los lugares óptimos para las inmersiones. Pero la realidad siempre es mas compleja y se atravesaron problemas con los permisos que contribuyeron a retrasar las operaciones del R/ V Zephyr hasta el punto que solo teníamos datos batimétricos de 4 de los mas de 20 lugares planificados para las inmersiones al comienzo de nuestra etapa 5. Gracias al esfuerzo y coordinación de equipo y a la suerte que nos acompañaba, pudimos encontrarnos ambos barcos en medio del Golfo donde nos pasaron la información con un arte ya olvidado, en un disco duro embolsado al final de una caña, que acababan de colectar de otros 5 lugares. Al día siguiente de haber recibido los datos que nos pasaron, estábamos explorando una de las zonas de fractura que apenas la noche anterior emergió en las pantallas del ordenador mientras procesábamos los datos que nos habían pasado esa tarde.
Los datos generados en los 9 levantamientos batimétricos del R/V Zephyr en el Golfo de California muestran la morfología del fondo oceánico con un detalle sin precedentes. Aunque cada uno de estos levantamientos cubre un área relativamente pequeña del fondo oceánico, alrededor de 6 km cuadrados, su resolución de 1 m los convierte en unos mapas extraordinariamente detallados del fondo. En términos prácticos esto significa que estos mapas son una representación exacta del piso oceánico al que divide en una rejilla de cuadrados de 1 m de lado, en el que se subdivide todo el área del levantamiento, con una resolución de profundidad de 15 cm. Para ponerlo en relación a las cartografías mas finas anteriores estas subdividen el terreno en cuadrados de hasta 10 m, aunque lo común son rejillas con resolución de 25 m con una resolución en profundidad de 5 m. De forma que aunque los patrones generales de la morfología submarina ya los conocíamos gracias a trabajos batimétricos anteriores, nadie había conseguido desvelar la topografía con el nivel de detalle que proveen estos levantamientos del VAS.
Junto con los mapas batimétricos el VAS colectó perfiles sísmicos que penetraban unos pocos de cientos de metros bajo la superficie revelando las estructuras geológicas que subyacen bajo los contornos batimétricos y que parcialmente nos revelan su historia sedimentaria y tectónica. Las capas que podemos ver en los perfiles sísmicos, que originalmente se depositaron como capas horizontales lateralmente, las podemos ver deformadas en pliegues que recuerdan trenes de olas, muchas veces fracturadas, otras truncadas, a veces la yuxtaposición de rocas muy diferentes, y cómo y donde éstas afloran en el fondo oceánico.
Estos mapas y perfiles generados por el VAS nos proveen del contexto que alimentan el muestreo y colecta del fondo oceánico para entender los procesos que los esculpieron. Las inmersiones de la etapa 5 las localizamos principalmente en las laderas sobre las que afloraban los estratos, en aquellos lugares en los que podíamos muestrear ambos lados de las fracturas, o donde el escaso espesor de sedimentos recientes nos permitían muestrear rocas más antiguas. Pudimos determinar con un error de unos pocos metros la localización exacta donde las principales zonas de fractura de los márgenes de placa cruzan el fondo oceánico. En algunos lugares estaban a asociadas a escarpes de unos pocos centímetros a decenas de metros de altura. En otras áreas la fractura principal forma una depresión de unos 10 metros de profundidad que aparecían como largos y estrechos corredores encajonados por abruptas paredes cubiertas por un fino velo de sedimentos. Gran parte de nuestro muestreo estuvo enfocado a documentar la naturaleza de las discontinuidades a ambos lados de las zonas de fractura. En la mayoría de los lugares la apariencia del piso oceánico o de los materiales que los cubrían eran dramáticamente diferentes a ambos lados de la fractura. Ocasionalmente observamos cómo algunos rasgos morfológicos distintivos a ambos lados de la zona de fractura parecían haber sido cortados por la falla y desplazados unos pocos km en la horizontal. Observaciones que nos proveen de importantes pistas sobre el alcance de los movimientos laterales a lo largo de la zona de la falla.
Otro tema de interés en nuestra investigación tiene que ver con la naturaleza de los movimientos a lo largo de la falla. Sabemos que los movimientos entre ambas placas es del orden de 8 cm por año, pero desconocemos como se produce este desplazamiento, si éste es debido a un arrastre continuo o a rupturas episódicas. Aunque aún no podemos documentar esto último de una forma definitiva, podemos afirmar que no vimos evidencias de arrastre contínuo.
Otra de las sorpresas con la que nos encontramos es la escasa cobertera sedimentaria reciente en las zonas que visitamos. Gran parte del fondo oceánico no tenía sedimentos recientes y posiblemente esté asociado a procesos activos de erosión lenta.
En la próxima etapa nos vamos a enfocar en áreas cuyos rasgos geomorfológicos sugieren la existencia de flujos subsuperficiales de fluidos ricos en elementos reducidos y/o fugas de gases que alimentan una fauna muy especial en el fondo del océano que se alimenta o sustenta de procesos quimiosintéticos, que es otra estrategia ancestral para obtener la energía necesaria que tienen algunos los seres vivos en nuestro planeta.

References: resolución 
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