Source: https://www.senado.gob.mx/64/gaceta_del_senado/documento/84158
Timestamp: 2019-12-16 06:19:08+00:00

Document:
Gaceta: LXIV/1PPO-23/84158
Ciudad de México, a 2 de octubre del 2018
INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE REFORMAN Y ADICIONAN DIVERSAS DISPOSICIONES DE LA LEY GENERAL DE SALUD EN MATERIA DE INCINERACIÓN E INHUMACIÓN DE RESTOS HUMANOS Y ANIMALES.
La suscrita, Senadora por el Estado de Jalisco, con fundamento en lo dispuesto en los artículos, 71, fracción II, 72 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, 55 fracción II, del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos y 8 numeral 1, fracción I;164 numerales 1, 2 y 5; 169 numerales 1, 2 4 y 5, así como el 175 del Reglamento del Senado; presenta iniciativa con proyecto de decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley General de Salud, en materia de incineración e inhumación de restos humanos y animales, al tenor de la siguiente:
La cremación o incineración de cuerpos y restos humanos o animales muertos, es entendida como el proceso de reducción en cenizas, llevada a cabo en un lugar denominado crematorio.
En nuestro país de acuerdo con los historiadores e investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, formaba parte del ritual prehispánico, sin embargo; a partir de la conquista por los españoles, esta práctica fue prohibida.
En 1877 el Consejo Superior de Salubridad autorizó la incineración de animales muertos con el propósito de evitar que fueran consumidos por indigentes o que se transformaran en focos de emanaciones pútridas.
La cremación fue bien recibida en México por parte de la corriente higienista que predominaba en esa época, quienes habían valorado las exhalaciones toxicas de los cadáveres, las características de los cementerios en la ciudad de México, al presentar como inconvenientes, la destrucción incompleta del cadáver y la filtración de contaminantes hacia el subsuelo.
Hacia el siglo XIX la inhumación tomó un nuevo camino, el cual no era posible continuar enterrando a los muertos debajo de las iglesias en donde, por el subsuelo lodoso, el olor de los cuerpos en descomposición alcanzaba proporciones alarmantes. Los terrenos de la Ciudad de México no ofrecían las condiciones higiénicas para la edificación de un panteón.
Por lo tanto, la edificación de un nuevo panteón bajo las normas de higiene que imperaban en la época tendría que satisfacer las siguientes condiciones:
Que no se realizaran exhumaciones sino hasta diez años después.
Que la tierra estuviera pulverizada al momento de enterrar el cadáver.
Que existieran plantaciones abundantes de pequeño tamaño, arboles, arbustos con follaje oscuro en los andadores, que circunvalara con cedros y oyameles.
Que todas sus aguas se derramaran en una barranca profunda y que no existiera ningún revestimiento interno de las fosas.
El consejo Superior de Salubridad, fue el primer organismo que dio la pauta para el establecimiento de normas higiénicas y la reglamentación en el manejo de los cadáveres.
Los argumentos expuestos en las tesis de la escuela Nacional de Medicina y los artículos publicados en la gaceta Médica de México sostenían, en primer lugar, que los cementerios eran focos de emanaciones con propiedades toxicas”. En las diversas exhalaciones que acompañan a la descomposición de los cuerpos, se encuentran el ácido y el óxido carbónico, el ácido sulfhídrico, el amoniaco y su carbonato, sustancias a las cuales se les había probado su efecto nocivo en la salud.
La incineración de cada cadáver dura aproximadamente dos horas y el peso de las cenizas asciende a alrededor de 3 kg. La temperatura que genera en el interior del horno es de 1200 a 1500 grados centígrados.
En la actualidad, de acuerdo con cifras de la Consejo Mexicano de Empresas de Servicios Funerarios por sus siglas COMESEF, existen 2900 funerarias, y según sus estimaciones, el 60% son informales, cumpliendo solo el 30 % con las normas y solo el 20% de las funerarias en el país, tienen estándares de calidad, cumpliendo con normas sanitarias y permisos.
En la Ciudad de México, existen aproximadamente 450 funerarias, y de éstas, 200 trabajan con deficiencias sorprendiendo a las personas con prácticas desleales, ofreciendo este sector informal, ataúdes que ya han sido utilizados con anterioridad, dándose la reventa hasta en 5 ocasiones siendo un foco de infección, por el manejo inadecuado de los cuerpos, prácticas que repiten en el interior de la República.
La cremación en nuestro país, registra un avance de 10% y hasta de 80% en el caso de la Ciudad de México, donde los 104 panteones públicos y concesionados sólo tienen 78,000 lotes disponibles, para un universo de 9 millones de habitantes, en otras entidades federativas como Nuevo León y Jalisco, la cremación tiene una demanda de 60%.
Dentro del marco de Derechos Humanos existe un vínculo de carácter intrínseco entre el medio ambiente y la salud, es decir, que la salud ambiental es de vital importancia en nuestra vida cotidiana, la cual se relaciona con los diversos factores químicos, físicos y biológicos del ser humano, los cuales inciden en la salud de los seres humanos.
Cabe señalar que dichos factores se basan en la prevención de enfermedades y en la creación de mejores ambientes propicios para la salud, por consiguiente, estar dentro del marco de la ley, y acorde con lo dispuesto por el artículo 4º en su quinto párrafo, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que a la letra dice :
“Toda persona tiene derecho a un medio ambiente sano para su desarrollo y
Bienestar. El Estado garantizará el respeto a este derecho. El daño y deterioro
ambiental generará responsabilidad para quien lo provoque en términos de
De lo anterior, es importante prevenir, controlar, reducir o evitar la generación de partículas de monóxido de carbono y óxidos de nitrógeno generados por los hornos crematorios, por lo que es necesario regular los establecimientos que realicen la inhumación e incineración de cadáveres humanos, de restos humanos áridos, o incineración de cadáveres de animales.
Ahora bien, el proceso de la cremación del cuerpo humano se realiza en hornos crematorios que alcanzan 870 a 980 grados Celsius de temperatura permitiendo la cremación del cuerpo después de un proceso que puede durar de una a cinco horas.
Estos hornos se alimentan de gas natural por lo que se estima que para cremar un cuerpo se utilice cerca de 92 metros cúbicos de gas; es decir, se consume tanta energía como la empleada en 800 kilómetros de viaje realizados en automóvil.
El consumo de energía permite la reducción del cuerpo a cenizas, aunque encontraremos diversos materiales que no pueden ser reducidos como, por ejemplo, el plomo, cromo, cobalto y estaño, entre otros.
El cuerpo cremado emite gases de combustión que son canalizados a la atmósfera generando compuestos como el vapor de agua, monóxido de carbono y dióxido de azufre con gases de invernadero.
Cada vez que un cuerpo es cremado se libera entre 0,8 y 5,9 gramos de mercurio, el cual es liberado aproximadamente luego de los 40 minutos en que inicia la cremación. El 75% de este material se dirige hacia el aire mientras que el resto se conduce al suelo y al agua generando daños en el sistema nervioso central de los humanos.
Lo cual atenta a la salud de las personas, así como al medio ambiente.
De acuerdo con información del Departamento de Ciencias de Ingeniería Ambiental de la Universidad de Florida y el sitio web ecositio.com.
Los procesos de cremación emiten contaminantes atmosféricos por tres vías:
La combustión incompleta.
La volatilización de metales preexistentes en el cuerpo humano a incinerar.
La combustión es responsable de la emisión de la materia en forma de partículas, del cloruro de hidrógeno, y de otras emisiones que dependen de los elementos presentes en la atmósfera.
En el caso de la combustión incompleta, produce monóxido de carbono, asimismo, la volatilización de metales o la deposición de metales sobre el hollín, que se emite a la atmósfera y es responsable de los agentes contaminantes tales como mercurio, cadmio, plomo, Monóxido de Carbono, Materia en forma de partículas, Cloruro de Hidrógeno. Óxidos de Nitrógeno (NOx), Dióxidos de Sulfuro (SO2), Dioxinas.
Por todo lo anterior, el espíritu de la presente iniciativa es regular los establecimientos que ofrecen los servicios de incineración e inhumación de restos humanos y de animales y que cuenten con licencia sanitaria para ello; lo que permitirá además conocer un padrón de los citados establecimientos, así como sus actividades de funcionamiento, buscando que estén dentro del marco normativo en materia de salud y medio ambiente.
Por lo anterior y para mejor comprensión, de la iniciativa, se presenta el siguiente cuadro comparativo del texto que se propone reformar.
Ley General de Salud (Vigente)
Artículo 315. Los establecimientos de salud que requieren de licencia sanitaria son los dedicados a:
Los trasplantes de órganos, tejidos y células;
Los bancos de órganos, tejidos no hemáticos y células;
Los servicios de sangre;
La disposición de células troncales, y
Los establecimientos de medicina regenerativa.
VI…y,
Los establecimientos que realicen la inhumación e incineración de cadáveres humanos, de restos humanos áridos, o incineración de cadáveres de animales.
Artículo 348.- La inhumación o incineración de cadáveres sólo podrá? realizarse con la autorización del oficial del Registro Civil que corresponda, quien exigirá? la presentación del certificado de defunción.
La inhumación e incineración de cadáveres sólo podrá? realizarse en lugares permitidos por las autoridades sanitarias competentes.
La inhumación e incineración de cadáveres sólo podrá realizarse en lugares permitidos, con estricto apego a las normas ambientales de cada entidad federativa, por las autoridades sanitarias y ambientales competentes.
Artículo 375.- Requieren de permiso:
La posesión, comercio, importación, distribución, transporte y utilización de fuentes de radiación y materiales radiactivos, de uso médico, así? como la eliminación, desmantelamiento de los mismos y la disposición de sus desechos;
Los libros de control de estupefacientes o substancias psicotrópicas, así? como los actos a que se refiere el artículo 241 de esta Ley;
La internación en el territorio nacional o la salida de e?l, de tejidos de seres humanos, incluyendo la sangre, componentes sanguíneos y células progenitoras hematopoyéticas y hemoderivados;
La importación de los productos y materias primas comprendidos en el Titulo Décimo Segundo de esta Ley, en los casos que se establezcan en la misma y otras disposiciones aplicables y en los que determine la Secretaría de Salud;
Las modificaciones a las instalaciones de establecimientos que manejan substancias tóxicas o peligrosas determinadas como de alto riesgo para la salud, cuando impliquen nuevos sistemas de seguridad.
XI. Las instalaciones que practiquen la inhumación e incineración de cadáveres humanos, de restos humanos áridos, o incineración de cadáveres de animales.
Por todo lo antes expuesto, someto a la consideración del pleno del Senado de la República, la presente iniciativa con proyecto de decreto por el que se adiciona la fracción VII al artículo 315, se reforma el párrafo tercero del artículo 348 y se adiciona la fracción XI al artículo 375 recorriéndose la subsecuente, todos de la Ley General de Salud, para quedar como sigue:
Se adiciona la fracción VII al artículo 315 para quedar como sigue:
VII. Los que realicen la inhumación e incineración de cadáveres humanos, de restos humanos áridos, o incineración de cadáveres de animales.
Se reforma el párrafo tercero del artículo 348, para quedar como sigue:
Se adiciona la fracción XI al artículo 375, para quedar como sigue:
X…Y,
Salón de Sesiones, del Senado de la República a 2 de octubre de 2018
La cremación. Un capítulo en la salud pública de México - Medigraphic
www.medigraphic.com/pdfs/gaceta/gm-2002/gm026k.pdf
por M Ramos-de Viesca - ?2002 - ?Artículos relacionados
La cremación formaba parte del ritual funerario en el. México prehispánico. A raíz de la conquista por los españoles, esta práctica fue prohibida. En el año de ...
http://comesef.org/situacion-del-mercado.html. Consultado el 30 de septiembre de 2018
https://www.eleconomista.com.mx/empresas/Cremacion-negocio-que-arde-20111031-0081.html
http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/1_270818.pdf. Página 8.
Clausuran crematorio de mascotas en Tlalnepantla - El Universal
www.eluniversal.com.mx › Metrópoli › Edomex
10 may. 2016 - Una agencia funeraria y de cremación para mascotas fue ... los que serán supervisados para reducir la emisión de contaminantes a la atmósfera. ... la Fase 1 de contingencia ambiental en el Valle de México, la secretaría de ...
https://eternima.com/impacto-ambiental-la-cremacion-entierro/
27 ene. 2017 - Cada vez que un cuerpo es cremado se libera entre 0,8 y 5,9 gramos de mercurio. Este mercurio es liberado aproximadamente luego de los ...
Impactos ambientales de la cremación de cadáveres | Eco Sitio
www.eco-sitio.com.ar/node/594
18 ene. 2010 - Los procesos de cremación emiten contaminantes atmosféricos por tres vías: 1.- la combustión, 2.- la combustión incompleta, 3.
http://www.eco-sitio.com.ar/node/594
Crearán norma ambiental para cremación en CdMx - Milenio
www.milenio.com/estados/crearan-norma-ambiental-para-cremacion-en-cdmx
21 mar. 2017 - El Gobierno de la Ciudad de México lanzó una convocatoria paraacadémicos y especialistas interesados en crear una norma ambiental que ...

References: artículo 4

Artículo 315

Artículo 348

Artículo 375
 artículo 241
 artículo 315
 artículo 348
 artículo 375
 artículo 315
 artículo 348
 artículo 375