Source: https://maitriyana.org/2019/01/30/evidencias-del-caso-salk-institute-for-biological-studies/
Timestamp: 2020-06-05 18:49:11+00:00

Document:
Evidencias del Caso Salk Institute for Biological Studies | Comunidad Budista Maitriyana
Evidencias del Caso Salk Institute for Biological Studies
Caso 22-2017: Salk Institute for Biological Studies & Jun Wu
Tras la Legitimación y Validación de las Pruebas, Evidencias y Cargos por parte del Maestro Maitreya, Presidente y Juez Espiritual del CIEB-TBDH, se aborda el caso frente al acusado, “Salk Institute for Biological Studies & Jun Wu”. Esta investigación fue iniciada por el Tribunal Budista de Derechos Humanos a partir de la denuncia realizada por Maitriyana Buddhist University.
A continuación se enumeran los Cargos por los cuales el Tribunal Budista de Derechos Humanos enjuicia al Salk Institute for Biological Studies & Jun Wu:
Violación a los Derechos de los Animales
EVIDENCIA 1: ANTECEDENTES DE CLONACIÓN HÍBRIDA EN OTROS INVESTIGADORES
Yaiza Martínez: “Científicos de la Universidad de Rochester (EEUU) han constatado que un tipo de células gliales del sistema nervioso central, los astrocitos, tienen una importancia hasta ahora no considerada en las funciones cognitivas humanas. Y lo han descubierto poniéndolas a prueba en los cerebros de crías de ratón, por los que estas células se expandieron. Los animales se volvieron entonces cuatro veces más ‘listos’ que sus iguales. El hallazgo proporcionaría un nuevo modelo para la investigación de una serie de enfermedades en las que dichas células podrían estar implicadas. Un equipo de científicos de la Universidad de Rochester, en EEEUU, ha descubierto que un tipo de célula del sistema nervioso central humano es muy importante para la función cognitiva. Y lo ha descubierto, no con humanos, como cabría esperar, sino con ratones a los que se les implantaron dichas células. En concreto se trata de los astrocitos, un tipo de células gliales con forma de estrella que se encuentran en la médula espinal y el cerebro, donde son las células más abundantes. Los astrocitos tienen un elevado número de funciones clave para la realización de la actividad nerviosa, y se originan en las primeras etapas del desarrollo del sistema nervioso central. En los seres humanos, son más grandes, abundantes, diversos y complejos que en otras especies. Además, según el presente estudio y otro realizado también con ratones en 2013, tendrían ventajas funcionales únicas. Este hallazgo proporciona “un nuevo modelo para la investigación de una serie de enfermedades en las que estas células podrían estar implicadas”, afirmaron ya el año pasado los autores de ambas investigaciones en un comunicado de la Universidad de Rochester. El pasado año, este mismo equipo de científicos, dirigido por el neurólogo Steve Goldman, inyectó células gliales humanas maduras en los cerebros de ratones recién nacidos. Los astrocitos se integraron entonces en el tejido cerebral de los animales, volviéndolos más inteligentes, como demostraron pruebas realizadas sobre la velocidad de procesamiento de información por parte de sus cerebros y sobre las respuestas de estos a estimulación cerebral eléctrica. La diferencia del presente estudio con respecto al de 2013 es que los investigadores han implantado recientemente en el cerebro de estos animales células progenitoras gliales capaces de dividirse y multiplicarse, tomadas de fetos humanos donados. Estas células fueron inyectadas en los cerebros de crías de ratón, en los que desarrollaron los astrocitos, informa NewsScientist. Un año más tarde, las células gliales de los ratones habían sido completamente desplazadas por las células humanas intrusas: las 300.000 células gliales de nuestra especie implantadas en cada ratón se multiplicaron en ese periodo hasta alcanzar los 12 millones, desplazando a las células nativas. Los astrocitos son vitales para el pensamiento consciente, ya que ayudan a fortalecer las conexiones entre neuronas o sinapsis. Sus extensiones en forma de zarcillo están implicadas en la coordinación de la transmisión de señales eléctricas. Los astrocitos humanos son entre 10 y 20 veces el tamaño de los astrocitos de ratón y cuentan con 100 veces más extensiones. Esto significa que pueden coordinar todas las señales neuronales de un área mucho más hábilmente que los astrocitos de un ratón. Las pruebas realizadas con los ratones con células gliales implantadas demostraron que estos eran mucho más inteligentes que sus iguales no manipulados. Los científicos constataron esto midiendo la capacidad de ambos grupos de animales para recordar un sonido asociado a una suave descarga eléctrica, por ejemplo. En este caso, los ratones ‘humanizados’ se quedaron paralizados cuatro veces más de media que los otros ratones cuando oyeron el sonido, lo que sugiere que la memoria de los primeros fue unas cuatro veces superior a la de los segundos. Podemos decir que, estadísticamente, estos ratones fueron significativamente más inteligentes que los ratones del grupo de control, afirma Goldman. ‘Humanización’ genética de ratones El pasado mes de septiembre, en el marco de otro estudio realizado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), de Estados Unidos, un equipo internacional de científicos también trató de ‘humanizar’ a ratones, en este caso mediante manipulación genética. Los organismos de estos animales fueron preparados en el MIT para expresar una mutación humana de un gen que, desde los años 90 del siglo XX, se ha vinculado al lenguaje: el FoxP2. Como resultado, estos animales aprendieron mucho más rápidamente que otros ratones, corrientes, a recorrer un laberinto. A partir de este hecho, los investigadores dedujeron que la versión humana del gen FoxP2 hace que resulte más fácil transformar nuevas experiencias en un hábito, lo que implica conceptualizar. A nivel cerebral, los investigadores constataron que el FoxP2 humanizado activó en los ratones transgénicos genes implicados en la regulación de las conexiones sinápticas entre neuronas. También se registró en el cerebro de estos animales una mayor actividad de la dopamina, en una parte del cuerpo estriado implicada en la formación de hábitos. Este otro estudio se basó en un experimento de 2009, realizado por científicos del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig, en el que se reveló que las vocalizaciones de ratones manipulados genéticamente para expresar la versión humana del gen FoxP2 pasaron a ser más parecidas a las de los llantos de los bebés humanos. Asimismo, se constató que los ratones transgénicos presentaban dendritas –esas extensiones delgadas de las neuronas que estas utilizan para comunicarse unas con otras- en el cuerpo estriado, que es una parte del cerebro implicada en la formación de hábitos. Los animales genéticamente modificados también fueron mejores que ratones corrientes en la formación de nuevas sinapsis o conexiones neuronales. ”[2]
EVIDENCIA 2: ANTECEDENTES DE CREACIÓN DE HIBRIDOS EN SALK INSTITUTE
Rick Weiss (Washington Post): “By injecting human embryonic stem cells into the brains of fetal mice inside the womb, scientists in California have created living mice with working human brain cells inside their skulls. The research offers the first proof that human embryonic stem cells — vaunted for their potential to turn into every kind of human cell, at least in laboratory dishes — can become functional human brain cells inside a living animal, reaching out to make connections with surrounding brain cells. The human cells had no apparent impact on the animals’ behavior. About 100,000 cells were injected into each animal and just a fraction survived in their new hosts. That means the animals’ brains were still more than 99 percent mouse — a precaution that helped avoid ethical objections to creating animals that were too human. (…) More immediately, mice with humanized brains could be a boon for research, providing a living laboratory where scientists can study human brain diseases and drug companies can test the safety of experimental medicines. Let’s say you’re in the last stages of research before testing a new drug in humans, said lead researcher Fred Gage of the Salk Institute for Biological Sciences in La Jolla, Calif. This could help tell you what effect it will have on human neurons inside a brain. The work, published in today’s issue of the Proceedings of the National Academy of Sciences, is the latest in the ethically challenging field of human-animal chimera research (…). In previous studies, scientists had injected brain cells from aborted human fetuses into the brains of rodents and shown that the human cells could survive and migrate to various brain regions. But because those human brain cells were relatively mature, they were larger than their rodent counterparts and it often was unclear whether they were working. The new work, which started with human embryonic stem cells instead of cells that had already become brain cells, showed that those human cells developed into all the major kinds of cells normally found in mammalian brains, namely neurons and nerve-nurturing glial cells. It also showed that the neurons are biologically active and make what appear to be good connections, or synapses, with adjacent mouse cells. It’s the best evidence yet that they are integrating and functioning, said Irving Weissman, a Stanford University stem cell scientist. It’s a nice advance. Reflecting growing concerns about the ethics of making animal-human hybrids, the National Academy of Sciences earlier this year released voluntary guidelines on chimera research that have been adopted by major research institutes and have been made mandatory in California for state grant recipients. (…) The guidelines allow for a slow scale-up of the proportion of human cells in animals’ brains. Gage estimated that in the latest work as few as 100 of the 100,000 injected cells survived and became integrated with the mouse brains, which typically contain 75 million to 90 million mouse cells. Henry Greely, a Stanford law professor and ethicist who has reviewed proposals to create human-mouse chimeras, said the work looked interesting, good and ethical by current standards. Stem cell therapies will only work if the transplanted cells will make those connections, Greely said, and there’s no better place to test that but in an animal model. (…) Nor were they rejected by the mice’s immune systems, perhaps because they were injected so early that they were perceived as self rather than other. The cells migrated into the forebrain, where they grew only to the size of mouse neurons. Most extraordinary, Gage said, was that they connected to others.”[3]
EVIDENCIA 3: CREACIÓN DE HÍBRIDO HUMANO-CERDO por SALK INSTITUTE
National Geographic: “In a remarkable—if likely controversial—feat, scientists announced today that they have created the first successful human-animal hybrids. The project proves that human cells can be introduced into a non-human organism, survive, and even grow inside a host animal, in this case, pigs. (…) That’s now one step closer to reality, an international team of researchers led by the Salk Institute reports in the journal Cell. The team created what’s known scientifically as a chimera: an organism that contains cells from two different species. In the past, human-animal chimeras have been beyond reach. Such experiments are currently ineligible for public funding in the United States (so far, the Salk team has relied on private donors for the chimera project). Public opinion, too, has hampered the creation of organisms that are part human, part animal. But for lead study author Jun Wu of the Salk Institute, we need only look to mythical chimeras—like the human-bird hybrids we know as angels—for a different perspective. In ancient civilizations, chimeras were associated with God, he says, and our ancestors thought the chimeric form can guard humans. In a sense, that’s what the team hopes human-animal hybrids will one day do. There are two ways to make a chimera. The first is to introduce the organs of one animal into another—a risky proposition, because the host’s immune system may cause the organ to be rejected. The other method is to begin at the embryonic level, introducing one animal’s cells into the embryo of another and letting them grow together into a hybrid. (…) At first, Juan Carlos Izpisua Belmonte, a professor in the Salk Institute’s Gene Expression Laboratory, thought the concept of using a host embryo to grow organs seemed straightforward enough. However, it took Belmonte and more than 40 collaborators four years to figure out how to make a human-animal chimera. To do so, the team piggybacked off prior chimera research conducted on mice and rats. (…) But pigs have a notable similarity to humans. Though they take less time to gestate, their organs look a lot like ours.Not that these similarities made the task any easier. The team discovered that, in order to introduce human cells into the pigs without killing them, they had to get the timing just right. (…) When those just-right human cells were injected into the pig embryos, the embryos survived. Then they were put into adult pigs, which carried the embryos for between three and four weeks before they were removed and analyzed. In all, the team created 186 later-stage chimeric embryos that survived, says Wu, and we estimate [each had] about one in 100,000 human cells. (…) The next big step, says Cheng, is to figure out whether it’s possible to increase the number of human cells the embryos can tolerate.”[4]
EVIDENCIA 4: VIOLACIÓN A LOS DERECHOS DE LOS ANIMALES
Declaración Universal sobre los Derechos de los Seres No-Humanos: “Artículo 25 – Los Animales tienen derecho a la existencia, a la no-extinción, al respeto, a la tolerancia y a la coexistencia pacífica entre las distintas especies. (…) Artículo 31 – Los Animales tienen derecho a no ser considerados como un objeto, mercancía o propiedad privada de ningún sujeto, empresa o Estado. (…) Artículo 33 – Los Animales tienen derecho a no ser sometidos a experimentos ni a la manipulación genética.”
EVIDENCIA 5: VIOLACIÓN A LA DIGNIDAD Y PATRIMONIO GENÉTICO DE LA HUMANIDAD
Iglesia Católica en Dignitas Personae (2008): “Los intentos de hibridación. 33. Recientemente se han utilizado óvulos de animales para la reprogramación de los núcleos de las células somáticas humanas –generalmente llamada clonación híbrida– con el fin de extraer células troncales embrionarias de los embriones resultantes, sin tener que recurrir a la utilización de óvulos humanos. Desde un punto de vista ético, tales procedimientos constituyen una ofensa a la dignidad del ser humano, debido a la mezcla de elementos genéticos humanos y animales capaz de alterar la identidad específica del hombre. El uso eventual de células troncales extraídas de esos embriones puede implicar, además, riesgos aún desconocidos para la salud, por la presencia de material genético animal en su citoplasma. Exponer conscientemente a un ser humano a estos riesgos es moral y deontológicamente inaceptable”.
Cardenal de la Iglesia Católica Keith O Brien: (La creación de híbridos es) “un ataque monstruoso contra los derechos humanos, contra la dignidad humana y la vida humana”.
Jom Dobbin: (La creación de híbridos es) “Borrar de forma consciente las fronteras entre los humanos y otras especies es un ataque contra el corazón de lo que nos hace humanos”.
J. León: “el respeto a la dignidad del hombre, por el hecho de ser persona y libre, es el fundamento de toda ética”[7]
González Pérez: “en nombre de la dignidad se intentan justificar soluciones radicalmente contrarias sobre temas fundamentales tan de nuestros días como la admisibilidad de ciertas formas de manipulación genética, el aborto, la disponibilidad de órganos humanos, los experimentos médicos con personas y la eutanasia”[8]
Instituto de Bioética de la Fundación de Ciencias de la Salud: “El principio supremo de la ética es y no puede no ser el respeto de la dignidad de todos y cada uno de los seres humanos. Ése es el criterio que siempre debe dirigir los juicios sobre la corrección o incorrección, bondad y maldad de nuestros actos”[9]
Mercedes Alberruche Díaz-Flores: “la dignidad de la persona es la medida que debe guiar las intervenciones biológicas, genéticas y médicas sobre el hombre desde su concepción hasta su último suspiro”.[10]
UNESCO – Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos: “Artículo 1 El genoma humano es la base de la unidad fundamental de todos los miembros de la familia humana y del reconocimiento de su dignidad intrínseca y su diversidad. En sentido simbólico, el genoma humano es el patrimonio de la humanidad. (…) Artículo 6 Nadie podrá ser objeto de discriminaciones fundadas en sus características genéticas, cuyo objeto o efecto sería atentar contra sus derechos humanos y libertades fundamentales y el reconocimiento de su dignidad. (…) Artículo 10 Ninguna investigación relativa al genoma humano ni ninguna de sus aplicaciones, en particular en las esferas de la biología, la genética y la medicina, podrá prevalecer sobre el respeto de los derechos humanos, de las libertades fundamentales y de la dignidad humana de los individuos o, si procede, de grupos de individuos. Artículo 11 No deben permitirse las prácticas que sean contrarias a la dignidad humana, como la clonación con fines de reproducción de seres humanos. Se invita a los Estados y a las organizaciones internacionales competentes a que cooperen para identificar estas prácticas y a que adopten en el plano nacional o internacional las medidas que corresponda, para asegurarse de que se respetan los principios enunciados en la presente Declaración. (…) Artículo 13. Las consecuencias éticas y sociales de las investigaciones sobre el genoma humano imponen a los investigadores responsabilidades especiales de rigor, prudencia, probidad intelectual e integridad, tanto en la realización de sus investigaciones como en la presentación y utilización de los resultados de éstas. Los responsables de la formulación de políticas científicas públicas y privadas tienen también responsabilidades especiales al respecto.”
Consejo de Europa – Convenio relativo a los Derechos Humanos y la Biomedicina: “Las Partes en el presente Convenio protegerán al ser humano en su dignidad y su identidad y garantizarán a toda persona, sin discriminación alguna, el respeto a su integridad y a sus demás derechos y libertades fundamentales con respecto a las aplicaciones de la biología y le medicina (…) El interés y el bienestar del ser humano deberán prevalecer sobre el interés exclusivo de la sociedad o de la ciencia».
Habermas: “la manipulación de los genes afecta a cuestiones de identidad de la especie, y la autocomprensión del ser humano como pertenecientes a una especie”[11]
Resolución de la Asociación Médica Mundial sobre la Clonación (noviembre 1997): “Reconociendo que ha habido recientes avances en la ciencia, que llevan a la clonación de un mamífero, específicamente una oveja, y Puesto que crea la posibilidad de que dichas técnicas de clonación se utilicen en seres humanos, que a su vez causan preocupación por la dignidad del ser humano y por la protección de la seguridad del material genético humano, la Asociación Médica Mundial llama a los médicos que toman parte en la investigación y a los otros investigadores a abstenerse voluntariamente de participar en la clonación de seres humanos, hasta que los problemas científicos, éticos y legales hayan sido totalmente considerados por los médicos y científicos, y hasta que se hayan establecido los controles necesarios.”
El Parlamento Europeo de la Unión Europea se ha pronunciado en diversas ocasiones en contra de la clonación humana, como en la Resolución sobre clonación de Embriones Humanos (1993); la Resolución sobre la Clonación (1997); la Resolución sobre la Clonación de Seres Humanos (1998); la Resolución sobre la Decisión de la Oficina Europea de Patentes sobre la clonación de Seres Humanos (2000); la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea que establece que en el marco de la medicina y la biología se respetará el derecho de integridad de la persona, para lo cual queda prohibida la clonación reproductiva de seres humanos.
Tribunal Budista de Derechos Humanos: Los experimentos de clonación humana se encuentran prohibidos en Argentina, Francia, Italia, Portugal, Suiza y Túnez. En 1997 el Consejo Nacional de Ética de las Ciencias de la Vida declaró en Portugal que la clonación de seres humanos es un problema a la dignidad humana, el equilibrio de la especie humana y la vida social, siendo éticamente inaceptable y prohibido. En el artículo 119 de la Carta Magna de Suiza se señala que son inadmisibles todo tipo de clonación e intervención en el patrimonio genético de células germinales y embriones humanos. El Ministerio de Salud y el Comité Nacional de Ética Médica de Túnez consideran que cualquier tecnología de clonación humana constituye una violación de todos los marcos de referencia relativos a la reproducción humana y de la dignidad de la especie humana.
Spaemann: (Los derechos humanos) “se deben reconocer para todo ser que descienda del hombre y a partir del primer momento de su existencia natural, sin que sea lícito añadir cualquier criterio adicional”[12] “Si la pretensión de pertenecer a la sociedad humana quedara al juicio de la mayoría, habríamos de definir en virtud de que propiedades se posee dignidad humana y se pueden exigir los derechos correspondientes. Pero esto sería suprimir absolutamente la idea misma de los derechos humanos. Estos presuponen que todo hombre, en tanto que miembro de la humanidad, puede hacer valer sus derechos frente a otros, lo cual significa a su vez que la pertenencia a la especie homo sapiens sólo puede basarse en aquella dignidad mínima que hemos llamado dignidad humana”[13]
A.M. Gonzalez: “Precisamente esa dignidad se pone en juego cuando cualquiera se arroga el derecho de decidir que seres merecen el nombre de personas y cuáles no. Porque entonces fácilmente se pasa a considerarlos como un puro medio, y se les somete a cálculos utilitaristas. Los débiles, los improductivos, los lisiados, los niños, los enfermos, podrían irse excluyendo progresivamente de la definición de persona, y la exclusión podría fácilmente justificarse atendiendo a razones de Estado y en última instancia de conveniencia. Frente a esto, no está de más recordar que la dignidad, a diferencia del valor, no es conmensurable”[14]
Parlamento Europeo – Resolución sobre los problemas éticos y jurídicos de la manipulación genética: “En relación con las quimeras y los híbridos: 42. Pide que se prohíba mediante sanción: — la producción de embriones híbridos que contengan información hereditaria de distinto origen, cuando se utilice ADN humano para obtener un conjunto celular capaz de desarrollo, — la fecundación de un óvulo humano con semen procedente de animales o la fecundación de un óvulo animal con semen procedente de seres humanos, con el fin de obtener un conjunto celular capaz de desarrollo, — la transferencia de los conjuntos celulares o embriones mencionados a una mujer, — todos los experimentos dirigidos a producir quimeras e híbridos a partir de material hereditario humano y animal”
Parlamento Europeo – Informe sobre los problemas éticos y jurídicos de la manipulación genética: “Producción de quimeras y de híbridos. Ambos atenían de manera manifiesta contra el derecho del ser humano a la dignidad y la autodeterminación, ya que menosprecian los derechos específicos de la especie, que corresponden al hombre también en razón de su constitución biológica. En estos experimentos, se llevan al extremo la instrumentalización y el desprecio de la vida humana. Hay que prohibir categóricamente la mezcla de material hereditario humano y animal, tal y como se presenta en la producción de quimeras y de híbridos. Esta mezcla es incompatible con los derechos y valores que nuestro ordenamiento jurídico y político reconoce a los seres humanos. Sobre la base de las consideraciones anteriores, se deben formular los siguientes requisitos contra posibles experimentos dirigidos a la producción de quimeras y de híbridos: (…)Teniendo en cuenta que no existe ninguna separación entre investigación y aplicación, se deben perseguir penalmente los experimentos que tengan como objetivo la producción de quimeras y de híbridos constituidos por material genético humano y animal.”
Prof. Dr. Albin Eser – Audiencia pública sobre los problemas jurídicos y éticos de la genética humana en el Parlamento Europeo: “Interferencia en el legado genético humano, Las transferencias de genes en células somáticas para eliminar una enfermedad no plantean problemas fundamentales. Deben prohibirse, en cambio, las transferencias de genes en las que interviene material genético. Debe prohibirse mediante una ley la clonación de seres humanos (ya sea mediante la producción artificial de nacimientos múltiples o mediante el intercambio de núcleos celulares totipotentes). Debe prohibirse también mediante una ley la creación de híbridos o cruces entre seres humanos y animales.”
Profesor Dr. Gonzalo Herranz – Parlamento Europeo – Audiencia pública sobre los problemas jurídicos y éticos de la genética humana, con especial referencia a los problemas relacionados con la ingeniería genética: “La aplicación lógica de los derechos humanos que garantiza el respeto de la integridad de la persona humana obliga a prohibir todas las investigaciones que puedan desembocar en una pérdida de cualidades humanas, tanto individual como colectivamente, de las personas que son objeto de los experimentos genéticos. Esto comprende no sólo las técnicas de creación de híbridos entre especies con intervención de seres humanos, sino también cualesquiera otras técnicas que puedan tener como resultado la inferioridad biológica o psicológica de las personas que intervengan.”
B.M. Knoppers: “En el contexto de la nueva genética, el que se asegure y respete la dignidad humana no puede limitarse a una concepción de los derechos naturales de la persona que determine la inmutabilidad genética del individuo en el momento de su nacimiento. El respeto por la dignidad humana significa también la necesidad de hablar de responsabilidad colectiva respecto al genoma humano”[15]
Informe A-2-327/88 de la Comisión de Asuntos Jurídicos y derechos de los ciudadanos del Parlamento Europeo: “la utilización de embriones para investigaciones que nieguen su carácter humano y los sometan arbitrariamente a ciertos fines violenta la dignidad humana…. El hombre no puede ser nunca una cosa, sino que le corresponde siempre una personalidad… Y esto debe ser también el criterio más alto en la valoración de la investigación realizada en embriones”
LYDIA FEITO GRANDE: “La discusión actual acerca de las aplicaciones de las técnicas de ingeniería genética o la clonación, insiste repetidamente en la apelación a la dignidad como fundamento de todo derecho y como límite absoluto ante cualquier intervención. (…) Atentar contra la dignidad humana es, sin duda, el punto final que marca la barrera de lo inaceptable. Recíprocamente, defender la dignidad es la gran tarea ética y el fundamento último de los derechos. (…) Hablar de la libertad, la igualdad o la solidaridad, es remitirse a un principio básico que sustenta estos conceptos: el respeto a la dignidad de las personas. (…) El Protocolo al Convenio de Derechos Humanos y Biomedicina, sobre la prohibición de clonar seres humanos cuando afirma que la clonación es contraria a la dignidad humana, por instrumentalizar al ser humano. (…) Los documentos relativos a los derechos humanos en relación a la biotecnología, la ingeniería genética y la clonación utilizan este concepto de dignidad en el sentido de afirmar que existe una característica intrínseca a la condición de persona, que merece un respeto, entendido, en un primer sentido, como no intervención, es decir, en la línea del derecho a un patrimonio genético no manipulado que defiende el Consejo de Europa. Se trata de mantener inalterado al ser humano, al menos cuando existen dudas fundadas de que los cambios introducidos puedan conllevar algún tipo de cambio en la identidad genética del individuo; o bien cuando los riesgos asociados a la técnica atenten contra un elemento básico como es la salvaguarda de la integridad física y psíquica de la persona, es decir, conculcando el principio de no maleficencia. (…) Es necesario determinar los fines legítimos de la investigación y los patrones para el respeto a la dignidad humana. Este principio puede desglosarse en otros cuatro que, según N. Lenoir, fundamentarían una ética de la investigación científica, y que son aplicables al campo de las biotecnologías: 1) el respeto a la dignidad y la libertad de la persona, 2) la prevención de los riesgos tecnológicos de los que depende el futuro de la humanidad, 3) la preservación de la libertad de creación científica y 4) la solidaridad intelectual y moral de la humanidad, por medio de la concepción de los conocimientos científicos como un patrimonio común que debe ser compartido para beneficio de todos. (…) no parece razonable renunciar a la investigación genética y a las aplicaciones de la biotecnología, pero sí afirmar que han de estar controladas y deben seguir criterios de precaución y prudencia. Para ello, a pesar de la ausencia de una fundamentación sólida, los documentos comentados (Convenio Europeo de Bioética, y Declaración Universal sobre el Genoma y los Derechos Humanos), apoyándose en la protección de dignidad, sirven como garantía del respeto a los derechos humanos.”[16]
EVIDENCIA 6: TORTURA MÉDICA Y ACTOS INHUMANOS
TRIBUNAL INTERNACIONAL DE NUREMBERG (1947): “Existen pruebas de gran peso que nos muestran que ciertos tipos de experimentos sobre seres humanos, cuando se mantienen dentro de límites razonablemente definidos, son conformes con la ética general de la profesión médica. Quienes practican la experimentación humana justifican su actitud en que esos experimentos proporcionan resultados que benefician a humanidad y que no pueden obtenerse por otros métodos o medios de estudio. Todos están de acuerdo, sin embargo, en que deben observarse ciertos principios básicos a fin de satisfacer los requisitos de la moral, la ética y el derecho: 1. El consentimiento voluntario del sujeto humano es absolutamente esencial. Esto quiere decir que la persona afectada deberá tener capacidad legal para consentir; deberá estar en situación tal que pueda ejercer plena libertad de elección (…); y deberá tener información y conocimiento suficientes de los elementos del correspondiente experimento, de modo que pueda entender lo que decide. Este último elemento exige que, antes de aceptar una respuesta afirmativa por parte de un sujeto experimental, el investigador tiene que haberle dado a conocer la naturaleza, duración y propósito del experimento; los métodos y medios conforme a los que se llevará a cabo; los inconvenientes y riesgos que razonablemente pueden esperarse; y los efectos que para su salud o personalidad podrían derivarse de su participación en el experimento. (…) 2. El experimento debería ser tal que prometiera dar resultados beneficiosos para el bienestar de la sociedad, y que no pudieran ser obtenidos por otros medios de estudio. No podrán ser de naturaleza caprichosa o innecesaria. (…) 4. El experimento deberá llevarse a cabo de modo que evite todo sufrimiento o daño físico o mental innecesario. 5. No se podrán realizar experimentos de los que haya razones a priori para creer que puedan producir la muerte o daños incapacitantes graves; excepto, quizás, en aquellos experimentos en los que los mismos experimentadores sirvan como sujetos. 6. El grado de riesgo que se corre nunca podrá exceder el determinado por la importancia humanitaria del problema que el experimento pretende resolver. 7. Deben tomarse las medidas apropiadas y se proporcionaran los dispositivos adecuados para proteger al sujeto de las posibilidades, aun de las más remotas, de lesión, incapacidad o muerte. (…) 10. En el curso del experimento el científico responsable debe estar dispuesto a ponerle fin en cualquier momento, si tiene razones para creer, en el ejercicio de su buena fe, de su habilidad comprobada y de su juicio clínico, que la continuación del experimento puede probablemente dar por resultado la lesión, la incapacidad o la muerte del sujeto experimental.”
Declaración Internacional sobre los Datos Genéticos Humanos (UNESCO): “Los intereses y el bienestar de las personas deberían primar sobre los derechos e intereses de la sociedad y la investigación (…) La recolección, el tratamiento, la utilización y la conservación de datos genéticos y datos proteómicos humanos y de muestras biológicas deberán ser compatibles con el derecho internacional relativo a los derechos humanos. (…) En el terreno del diagnóstico y la asistencia sanitaria, sólo será éticamente aceptable, por regla general, practicar pruebas o cribados genéticos a los menores de edad o los adultos incapacitados para dar su consentimiento cuando de ahí se sigan consecuencias importantes para la salud de la persona y cuando ello responda a su interés superior.”
Declaración Bioética de Gijón: “La utilización de células troncales con fines terapéuticos debe permitirse siempre que la obtención de esas células no implique la destrucción de embriones. (…) La investigación y experimentación en seres humanos deben ser realizadas armonizando la libertad de la ciencia y el respeto de la dignidad humana, previa aprobación por parte de comités éticos independientes. Los sujetos de los ensayos deberán otorgar su consentimiento libre y plenamente informado.”
Convenio para la protección de los Derechos Humanos y la dignidad del ser humano con respecto a las aplicaciones de la Biología y la Medicina: “Artículo 18. … 2. Se prohíbe la creación de embriones humanos con fines de experimentación.”
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1966 (PIDCP): “Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes. En particular, nadie será sometido sin su libre consentimiento a experimentos médicos o científicos”.
Monseñor Elio Sgreccia (portavoz de la Academia Pontificia para las Ciencias de la Vida): “acto monstruoso contra la dignidad humana (…) la condena moral por este motivo debe ser total, ante todo en nombre de la razón y en nombre de la justicia y de la ciencia, que debe ponerse al servicio del hombre y respetar la naturaleza humana (…) la experimentación sobre el ser humano vivo con su subsiguiente supresión hasta ahora solo se había realizado en los campos de concentración, hecho que fue condenado unánimemente por todo el mundo. Estos experimentos están prohibidos por el Código de Nuremberg y la Declaración de Helsinki. Es importante resaltar que ahora que algunos laboratorios van a realizarlos, no significa que se conviertan en lícitos”.
Estatuto de la Corte Penal Internacional: “Crímenes de lesa humanidad cualquiera de los actos siguientes cuando se cometa como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque: (…) Tortura; (…) Otros actos inhumanos de carácter similar que causen intencionalmente graves sufrimientos o atenten gravemente contra la integridad física o la salud mental o física”.
Declaración sobre la Protección de todas las Personas contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes: (la tortura es) “ofensa a la dignidad humana”.
Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY): (sanciona la) “tortura o trato inhumano, inclusive experimentos biológicos (…) contra las personas” “(El trato inhumano es) toda acción u omisión intencional, es decir, un acto que, objetivamente, sea deliberado y no accidental que causa daño mental o sufrimiento físico graves o constituye un grave ataque a la dignidad humana.”[17]
Tribunal Penal Internacional para Rwanda (TPIR): “( artículo 4 del Estatuto establece que) “El Tribunal Internacional para Ruanda tendrá la facultad de procesar (…) a violaciones, por ejemplo atentado contra la vida, la salud y el bienestar físico y mental de las personas, en especial el asesinato y el trato inhumano como la tortura, la mutilación y cualquier forma de castigo corporal (…) Todo ultraje contra la dignidad de la persona, en especial el trato humillante y degradante (…)”
Fiscal c. Musema, la Sala I de Primera Instancia del TPIR: “(atrocidades contra la dignidad de la persona) pueden considerarse formas de tortura menos graves; más aún aquellas en las que no sea necesario demostrar la existencia de los motivos exigidos para que un acto configure el delito de tortura, ni que tampoco sea necesario que dichos actos hayan sido perpetrados por una autoridad del estado.”
El Fiscal c. Blaškic, la Sala I del TPIY: “(Violencia contra la vida, la salud o la integridad física o mental de las personas) está contemplado en el Artículo 3(1)(a) común a los Convenios de Ginebra, (…) se trata de un delito amplio que…comprende el homicidio, la mutilación, trato inhumano y la tortura, y que se define, por consiguiente, por una acumulación de elementos propios de estos delitos. El delito está relacionado con aquellos contemplados en el Artículo 2(a) (homicidio doloso), el Artículo 2(b) (trato inhumano) y el Artículo 2(c) (lesión grave contra la integridad física) del Estatuto.”
Buddhist Tribunal on Human Rights: Según Estatuto del Tribunal Penal Internacional para Rwanda (TPIR), el delito de tortura puede considerarse como parte del delito más amplio de violencia contra la vida.[18]
El Fiscal c. Vasiljevic: “(Hay actos inhumanos si) el delincuente, al momento del acto u omisión, tuvo la intención de causar un sufrimiento físico o mental grave o de atentar gravemente contra la dignidad humana de la víctima, o [sabía] que probablemente el acto u omisión causaría un sufrimiento físico o mental grave o atentaría contra la dignidad de la persona y [haya obrado] con imprudencia.”[19]
Fiscal c. Akayesu, la Sala I de Primera Instancia del TPIR: “(acto inhumano es) una lesión grave a la integridad física o mental comprende, entre otros, todo acto de tortura, ya sea la persecución, el trato inhumano o degradante o el atentar contra la integridad física o mental de la persona.”
Fiscal c. Kayishema y Ruzindana: “(acto inhumano es) toda lesión que cause desfiguramiento, un daño grave a la salud o a los sentidos u órganos externos [o] internos de una persona.”
[12] R. Spaemann, Lo natural y lo racional: Ensayos de antropología.
[13] R. Spaemann, Sobre el concepto de dignidad humana, en “Persona y Derecho“.
[14] A. M. González, Naturaleza y dignidad.
[15] B.M. Knoppers, L’integritá del patrimonio genetico: diritto sogetivo o diritto dell’Umanità , en “Politica del Diritto“.
[16] LYDIA FEITO GRANDE, Los derechos humanos y la ingeniería genética: la dignidad como clave.
[17] El Fiscal c. Delalic y otros (el caso Celebici) (1998), op. cit., párrafo 543. Ver también El Fiscal c. Kordic y Cerkez (2001), op. cit., párrafo 256; El Fiscal c. Kunarac, Kovac y Vukovic (2001), op. cit., párrafo 502.
[18] El Fiscal c. Ntakiruimana, Casos Nº TPIR-96-10 yTPIR-96-17-T, Sala I de Primera Instancia, sentencia del 21 de febrero de 2003, párrafo 859.
[19] Esta definición luego fue confirmada por la Sala de Primera Instancia en El Fiscal c. Simic, Tadic y Zaric (2003), op. cit., párrafo 76; El Fiscal c. Galic, Caso Nº IT-98.29-T, Sala I de Primera Instancia, sentencia del 5 de diciembre de 2003, párrafo 154; El Fiscal c. Dragomir Miloševic, Caso Nº IT-98-29/1, Sala III de Primera Instancia, sentencia del 12 de diciembre de 2007, párrafo 935.)
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Un comentario en “Evidencias del Caso Salk Institute for Biological Studies”

References: Artículo 31
 Artículo 33
 Artículo 6
 Artículo 10
 Artículo 11
 Artículo 13

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 artículo 119
 Resolución 
 artículo 4
 Artículo 3
 Artículo 2
 Artículo 2
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