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Timestamp: 2020-01-29 04:50:04+00:00

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El socialismo no cae del cielo | Marx desde Cero
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Amigas y amigos continuamos con la tarea de acercarnos al socialismo. Constatado el estado del mundo tras años de gestión capitalista debe servir de acicate para despojarnos de cualquier complejo y reafirmar a los cuatro vientos que somos comunistas, que tenemos un proyecto alternativo y que sobre todo, necesitamos cómplices, necesitamos gentes que se involucren hasta las trancas, que crean que es posible la transformación.
Pero para que eso ocurra nos lo tenemos que trabajar. Ni se puede construir la casa por el tejado ni el socialismo caerá del cielo. Y de esto va la reflexión de hoy de Michael A. Lebowitz profesor emérito de Economía. Vive en Venezuela y trabaja con el Centro Internacional Miranda, en Caracas. También es integrante del Comité Académico Internacional del taller “El trabajo de Carlos Marx y los retos del siglo XXI“, que ya ha organizado tres conferencias en La Habana (mayo 2003, 2004, 2006).
Ha formado parte de los consejos editoriales de varias revistas, entre ellas Studies on the Left (1962-1968) y Studies in Political Economy: A Socialist Review (1980 -2003). Y ha sido editor de la revista Studies in Political Economy desde 1980 y actualmente es uno de los editores de Science & Society y editor supervisor de Historical Materialism. Ha publicado recientemente Más allá de El Capital: La economía política de la clase obrera en Marx (Ed. Akal, 2005).
Lebowitz se ha interesado en metodología, teoría de las crisis y el ánalisis de los modos de producción. En este contexto, ha explorado la teoría de la economía socialista.
1. ¿SE PUEDE CAMBIAR LA SOCIEDAD SIN EL CONTROL DEL ESTADO?
1. Algunas personas piensan que es posible cambiar el mundo sin tomar poder. Según ellas, ni siquiera se debería pensar en utilizar el estado, porque, como John Holloway dice: “luchar a través del estado es involucrarse en un proceso activo de autodestrucción.” Según esas personas el estado, por definición, no puede desafiar al capitalismo dado que es una parte fundamental del capital y, por lo tanto, debe hacer todo lo posible para favorecer la rentabilidad del capital.
2. Un pensamiento como éste no es nuevo. Pero, ha resurgido en ciertos lugares (situados
mayormente en América Latina) porque refleja una época de desilusión y desesperanza. Desilusión y desesperanza de cumplir con la promesa de crear un nuevo mundo que se originan en el fracaso de la sociedad dominada por el estado en la Unión Soviética y sus aliados; y desilusión y desesperanza por causa de la tragedia de la social democracia, la cual, al rendirse a la lógica de capital, sólo ha demostrado que ofrece barbarismo con rostro humano.
3. Sin embargo, la insistencia de Holloway en que tenemos que “rechazar la idea de que una sociedad pueda ser cambiada adquiriendo el control del estado” ha sido desmentida de dos maneras muy claras. Ha sido desmentida concretamente y de manera muy dramática y emocionante en la práctica de la Revolución Bolivariana en Venezuela ¿es posible imaginar cambios en este país sin el poder del estado?
4. Y, por otro lado, ha sido refutada teóricamente por el pensamiento de Marx y su forma de comprender los sistemas económicos en general y, en particular, las condiciones para el desarrollo del socialismo. Para él, era evidente que los trabajadores necesitaban el poder del estado para poder crear las condiciones para que una sociedad pudiese acabar con la explotación capitalista. Consistente con esto, se negó a escribir modelos detallados o “recetas” de la sociedad del futuro “imágenes fantásticas y planes para una nueva sociedad” que los oponentes utópicos del capitalismo sí ofrecieron.
5. Hay una explicación crítica para esto: el socialismo no cae del cielo.
2.EL SOCIALISMO COMO PROCESO
1) EL SOCIALISMO NO CAE DEL CIELO
6. Ningún nuevo sistema económico cae del cielo. En lugar de caer del cielo o de emerger en forma perfecta y completa de concepciones de intelectuales, las nuevas fuerzas productivas y relaciones de producción nacen dentro y en oposición a la sociedad ya establecida. Ninguna sociedad se encuentra plenamente formada en sus orígenes.
2) LA NUEVA SOCIEDAD NACE DEFECTUOSA
7. Una nueva sociedad nace, necesariamente en forma defectuosa. Inicialmente se estructura en base a elementos de la antigua sociedad. Marx enfatizó que la sociedad socialista que nace del capitalismo está marcada indefectiblemente tanto “económicamente como moralmente e intelectualmente por la vieja sociedad.”
8. En el fondo de la concepción dialéctica de Marx se encuentra el reconocimiento de que una nueva sociedad necesariamente nace en forma defectuosa y que justamente se desarrolla en pro de transformar sus antecedentes históricos, en pro de trascender sus defectos. Sólo cuando la nueva sociedad logra reposar sobre sus propias bases, sólo cuando se construye a partir de premisas que ella misma construye, es cuando podemos apreciar el potencial que está presente en ella desde el principio. Marx entendía este proceso como aquel en el que luchamos para liberarnos a nosotros mismos de la carga de la antigua sociedad.
3) EL EGOÍSMO: EL PRINCIPAL DEFECTO
9. ¿Cuál fue exactamente el defecto que Marx identificó en el socialismo tal como aparece en sus inicios? Éste no tenía que ver con que las fuerzas productivas estuviesen poco desarrolladas. El defecto particular del que habló se refería a la naturaleza de los seres humanos originada en la antigua sociedad y a las antiguas ideas: una sociedad en la cual todos se consideran con derecho a recuperar aquello con lo que contribuyen, y que está marcada por una gran cantidad de transacciones de intercambio; una sociedad en la cual todos calculan en función de su propio interés y se sienten engañados si no reciben su equivalente. Esto Marx fue muy claro es una herencia de la vieja sociedad, una actitud que demuestra claramente que todavía no estamos pensando en las necesidades de los demás, que no concebimos a la nueva sociedad como una familia humana en la cual la liberación de todos es la condición para la liberación de cada uno de nosotros.
10. Sin embargo, esta orientación egoísta no sería el único defecto presente al surgir la nueva sociedad. La nueva sociedad está intelectual, económica y socialmente infectada. Tradiciones históricas como el patriarcado, el racismo, la discriminación y las significativas desigualdades en educación, salud y calidad de vida, son algunos elementos que la nueva sociedad puede heredar.Y por ello, en vez de aceptar estas barreras que obstaculizan el desarrollo humano, éstas deberían ser confrontadas a través de un proceso que las reconozca como defectos.
4) NO SE PUEDE CONSTRUIR EL SOCIALISMO SOBRE ESTOS DEFECTOS
11. Si uno reconoce que el socialismo es un proceso, uno puede entender que la solución a la
existencia de defectos como la orientación individualista, el racismo y el patriarcado no puede consistir en crear instituciones que incorporen dichos defectos. Una de las más destacadas características de la mayoría de las tentativas de crear socialismo en el siglo XX fue considerar que, dada la orientación egoísta de las personas, lo más importante era proporcionarles los incentivos económicos necesarios para estimularlas a trabajar. A ello se debe que se haya otorgado tanta importancia a los bonos, al reparto de ganancias, a las variadas formas de incentivos económicos. La lógica subyacente a esas medidas era que el desarrollo de fuerzas productivas tendría un efecto de “goteo” y así, gradualmente, irían surgiendo los nuevos seres humanos.
12. Sin embargo, el impacto es el opuesto. Cuando se intenta crear una nueva sociedad
construyéndola a partir de los defectos heredados de la vieja sociedad, se refuerzan los elementos de la vieja sociedad que se hacen presentes en la nueva sociedad en su versión inicial. Cuando se fomenta el egoísmo y se refuerza la tendencia de las personas a comportarse de acuerdo a sus intereses personales sin considerar los intereses de los demás; cuando refuerza y profundiza la división entre los individuos, grupos, regiones y naciones, la desigualdad pasa a ser vista como algo normal. Cuando se legitima la idea de que obtener más para uno mismo corresponde al interés de todos, se crean las condiciones propicias para el retorno a la vieja sociedad.
13. ¿Cómo construir una nueva sociedad basada en el principio del interés personal?
¿Cómo producir a partir del interés egoísta personas que se unan reconociendo sus diferencias? Pero, obviamente no podemos ignorar la naturaleza de las personas que surgen de la vieja sociedad. Precisamente debido a que Marx entendía que los sujetos de cada proceso son seres humanos específicos, planteó que no se podía crear de inmediato una sociedad basada en el principio de distribución que debía otorgar a “cada uno de acuerdo a sus necesidades”. Colocar a los viejos sujetos en esa nueva estructura causaría inevitablemente un desastre. Marx entendió que no podemos ir directamente al sistema de justicia y equidad que caracteriza a una sociedad verdaderamente humana, a la familia humana. Sin embargo, Marx definitivamente no argumentaba que el camino para la creación de una nueva sociedad fuese construir sobre los defectos que, necesariamente, contiene cuando surge inicialmente.
14. Más aún, el proceso socialista es un proceso tanto de destrucción como de construcción: un proceso de destrucción de los elementos de la vieja sociedad que todavía permanecen (incluyendo el basamento para la lógica del capital) y un proceso de construcción de los nuevos seres humanos socialistas.
3. SERES HUMANOS Y SOCIALISMO
15. En el Siglo XX nadie desarrolló mejor que el Che Guevara la importancia de desarrollar nuevos seres humanos socialistas. El entendió que tratar de construir el socialismo con la ayuda de las armas melladas que nos ha legado el capitalismo (la mercancía como célula económica, la rentabilidad, el interés material individual como palanca, y otros) podía llevarnos a un callejón sin salida, su efecto podía ser minar el desarrollo de la conciencia. Che enfatizó en que para construir el socialismo simultáneamente con construir su base material hay que construir al hombre nuevo.
1) SINO SABES DONDE IR, NINGÚN CAMINO PUEDE CONDUCIRTE ALLÍ
16. Hay que tener clara la meta. Si no sabes a donde quieres ir, por supuesto que ningún camino te llevará allí. El mundo que los socialistas siempre han querido construir es aquel en el que cada persona se relacione con las demás como miembros de una gran familia; una sociedad en la que seamos capaces de reconocer que el bienestar de los demás nos beneficia a todos; un mundo de amor y solidaridad humana donde, en vez de clases y antagonismos clasistas, tengamos “una asociación en la cual el libre desarrollo de cada uno sea la condición para el libre desarrollo de todos”.
17. El mundo que queremos construir es una sociedad de productores asociados en donde cada individuo pueda desarrollar plenamente sus potencialidades: un mundo que, desde el punto de vista de Marx, permita “el desarrollo absoluto del potencial creativo,” el “total desarrollo del contenido humano,” el “desarrollo de todos los poderes humanos como un fin en sí mismo”. Los seres humanos fragmentados y parcelados que el capitalismo produce serían reemplazados por seres humanos completamente desarrollados, “el individuo completamente desarrollado para el cual las distintas funciones sociales no son sino diferentes modos de actividad de las que se ocupará sucesivamente.”
2) UN SÓLO CAMINO: LA PROPIA PRÁCTICA
18. Pero, esas personas no caen del cielo; hay sólo un camino para engendrarlas, y éste es a través de su propia actividad. Sólo ejercitando las capacidades mentales y físicas referidas a todos los aspectos de su vida, las personas desarrollarán dichas capacidades; producirán dentro de ellos capacidades específicas que les permitirán llevar a cabo nuevas actividades. El cambio simultáneo de las circunstancias y de sí mismo (o lo que Marx llamó “la práctica revolucionaria”) es la forma en que construimos la nueva sociedad y los nuevos seres humanos.
3) LAS INSTITUCIONES DEBEN SER UN ESPACIO PARA EL AUTODESARROLLO
19. Obviamente, la naturaleza de nuestras instituciones y relaciones debe suministrarnos el espacio para dicho auto-desarrollo. Sin democracia en la producción, por ejemplo, no podemos construir ni una nueva sociedad, ni nuevas personas. Cuando los trabajadores se comprometen con la autogestión, combinan la concepción del trabajo con su ejecución. Entonces, no sólo se pueden desarrollar las potencialidades intelectuales de todos los productores asociados, sino que la “sabiduría tácita” que poseen los trabajadores sobre las mejores formas de trabajar y producir también puede convertirse en una sabiduría social de la cual todos podremos vernos beneficiados. La producción democrática, participativa y protagónica permite ambas cosas: aprovechar nuestros recursos humanos ocultos y desarrollar nuestras capacidades. Pero, sin esta combinación de lo manual y lo intelectual las personas siguen siendo los seres humanos fragmentados y parcelados que produce el capitalismo: la división entre los que piensan y los que hacen se mantiene como el modelo capitalista que Marx describió, en el cual “el desarrollo de las capacidades humanas de unos, está basada en la restricción del desarrollo de las capacidades de otros”. Por el contrario, la democracia en la producción es una condición necesaria para el libre desarrollo de todos.
4) LA PRODUCCIÓN MÁS ALLÁ DE LA FABRICA
20. Pero ¿qué es la producción? No es algo que sólo ocurre en la fábrica o en lo que
tradicionalmente identificamos como el lugar de trabajo. Toda actividad que tenga por objetivo proporcionar aportes para el desarrollo de los seres humanos (especialmente aquella que nutre directamente el desarrollo humano) tiene que ser reconocida como producción. Más aún, las concepciones que guían la producción deben ser en sí mismas producidas.
5) LAS PERSONAS DEBEN AUTOEDUCARSE A TRAVÉS DEL PROCESO DE TOMA DE
21. Las metas que guían la producción tienen características distintas en las diferentes sociedades. En el capitalismo, las metas que la guían son las de la ganancia individual de los capitalistas. En una sociedad de productores asociados, las metas específicas están relacionadas con el autodesarrollo de las personas que viven en dicha sociedad. Sólo a través de un proceso en el que las personas se involucren en todos los niveles en la toma de las decisiones que las afectan (es decir, su vecindario, comunidad y la sociedad como un todo), las metas que guían la producción podrán ser las mismas metas del pueblo. A través de su participación en esta toma de decisiones democrática, la gente transforma tanto sus circunstancias como produce su auto transformación: se auto-produce como sujeto en la nueva sociedad.
22. Dicha combinación de desarrollo democrático de las metas y de ejecución democrática de las mismas es esencial porque, a través de ella, los individuos pueden entender las conexiones entre sus actividades y entre ellos mismos. La transparencia es la regla en la sociedad de productores asociados: siempre debe quedar claro quien decidió lo que se debía hacer y cómo debía hacerse. Con la transparencia se fortalece la base de la solidaridad.
23. La comprensión de nuestra interdependencia facilita la visualización de los intereses comunes, una unidad basada en el reconocimiento de nuestras diferentes necesidades y capacidades.Vemos que nuestra productividad es el resultado de la combinación de nuestras distintas capacidades y que nuestra unión, y el control comunitario de los medios de producción nos convierten a todos en beneficiarios de esfuerzos comunes.
24. Esas son las condiciones en las cuales todos los frutos de la cooperación se dan de forma abundante y podemos centrarnos en lo que es realmente importante: la creación de las condiciones en las cuales el desarrollo de todos los poderes humanos sea un fin en sí mismo.
25. En el mundo que queremos construir todas estas características y relaciones coexisten
simultáneamente y se apoyan entre sí. La toma de decisiones democráticas en el lugar de trabajo (en vez de la dirección y la supervisión capitalista); la dirección democrática de las metas de la actividad por parte de la comunidad (en lugar de la dirección capitalista); la producción con el propósito de satisfacer las necesidades (en lugar de la búsqueda de la ganancia privada); la propiedad común de los medios de producción (en lugar de la propiedad privada o de un grupo); una forma de gobierno democrática, participativa y protagónica (en vez de un estado todopoderoso y por encima de la sociedad); la solidaridad basada en el reconocimiento de nuestra común humanidad (en vez de la orientación hacia el interés personal); el enfoque hacia el desarrollo del potencial humano (en vez de hacia la producción de bienes). Todos estos rasgos son parte de un nuevo sistema orgánico: la verdadera sociedad humana.
26. Pero ¿cómo se construye este mundo?
4. EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN SOCIALISTA
1) CARACTERÍSTICAS PARTICULARES DE CADA PAÍS
27. Socialismo no cae del cielo. Debe basarse necesariamente en las características particulares de cada país. Y por eso nos equivocamos si dependemos de modelos universales. Piensen en cuántas críticas de la izquierda sobre la Revolución Bolivariana tienen sus raíces en el hecho que es diferente a la Unión Soviética. Cada sociedad tiene características únicas: su propia historia, sus tradiciones (incluyendo las religiosas e indígenas), sus mitos, sus héroes, aquellos que han luchado por un mundo mejor, y las capacidades individuales que las personas han desarrollado en el proceso de lucha.
28. Ya que estamos hablando de un proceso de desarrollo humano y no de recetas abstractas, entendemos que actuamos de forma más segura cuando elegimos nuestro propio camino, aquel que el pueblo reconoce como el suyo, en lugar de la débil imitación de un camino seguido por otro.
2) LOS PUNTOS DE PARTIDA SON DIFERENTES
29. Asimismo, todos empezamos el proceso de construcción socialista desde distintos lugares con respecto al nivel de desarrollo económico y eso determina claramente qué cantidad de nuestra actividad inicial (si dependemos de nuestros propios recursos) deberá ser consagrada al futuro.
3) DISTINTAS CORRELACIONES DE FUERZAS
30. Asimismo, cuán diferentes son las sociedades dependiendo de la fuerza de sus clases capitalistas y oligárquicas domésticas, el grado de dominación por parte de las fuerzas del capitalismo global y la magnitud de su capacidad de aprovechar el apoyo de otras sociedades que ya se encuentran en la senda del socialismo.
4) DIFERENTES PERSONAJES HISTÓRICOS
31. Además, los personajes históricos que nos inician en el camino pueden ser muy diferentes en cada caso. Por aquí una clase obrera, en su mayoría altamente organizada (como la de los libros de recetas de los siglos anteriores); por allá un ejército campesino o un partido de vanguardia o un frente de liberación nacional (electoral o armado) o rebeldes del ejército, o una alianza en contra de la pobreza. Existen infinitas y variadas realidades y pueden surgir aún más.
32. Seríamos muy pedantes y poco inteligentes si insistiéramos en que hay sólo un camino para iniciar la revolución social.
5) PASO IMPRESCINDIBLE: EL CONTROL Y TRANSFORMACIÓN DEL ESTADO
33. Sin embargo, para construir realmente una sociedad socialista, se requiere dar un paso esencial; cualquiera sea el camino elegido y este paso es el control y transformación del estado. Sin la eliminación del control capitalista del poder del estado, toda amenaza real al capital será aniquilada. El estado capitalista es un soporte esencial para la reproducción de las relaciones sociales capitalistas; y el ejército, la policía, el sistema jurídico y los recursos económicos del estado serán movilizados para sofocar cualquier incursión que amenace su expansión. El capital siempre utiliza el poder del estado cuando enfrenta una amenaza.
34. Por el contrario, un estado que pretende servir de comadrona de la nueva sociedad, puede tanto restringir las condiciones para la reproducción de capital como abrir las puertas a los elementos de la nueva sociedad.
35. Ganar “la batalla de la democracia” y usar “la supremacía política para arrebatar, gradualmente, todo el capital a la burguesía” sigue siendo tan fundamental ahora como lo era cuando Marx y Engels escribieron El Manifiesto Comunista.
36. El estado de los trabajadores representa un arma esencial en la lucha contra el capital, tanto para garantizar que los medios de producción estén bajo el control de los productores asociados y sean gobernados cada vez más según su lógica, como para utilizar los mecanismos estatales para encauzar los recursos de una manera diferente a la vieja tendencia y encaminándose hacia la nueva tendencia.
6) NECESIDAD DE CREAR UN PODER DESDE ABAJO
37. Sin embargo, como Marx bien sabía, este proceso requiere una clase especial de estado y no la forma heredada de estado, aquel estado todopoderoso y por encima de la sociedad que no es sino la “fuerza pública organizada para la esclavitud social”. El estado mismo tiene que ser transformado en un instrumento que esté subordinado a la sociedad, en el “autogobierno de los productores”.
38. Si no se crea un poder desde abajo, más que el auto-desarrollo que es la esencia de la sociedad de los productores asociados, la tendencia será a que surja una clase por encima de nosotros: una clase que identifique el progreso con la capacidad de controlar y dirigir desde arriba.
39. Marx insistió en que la clase obrera no podría usar ‘la máquina del estado tal como está para sus propios fines’. Él lo sabía porque los aprendió de la historia. Particularmente, aprendió que los trabajadores que participaron en la Comuna de París habían espontáneamente descubierto la forma necesaria de estado de los trabajadores un estado democrático y descentralizado que fuese manejado desde abajo.
40. “Toda Francia -Marx comentaba- debería ser organizada en comunas auto-administradas y autogobernadas.” Y respondió a las dudas de Bakunin sobre el estado obrero diciendo: sí, todos los miembros de la sociedad serían realmente miembros del gobierno “porque la cosa empieza con la auto-administración de cada distrito”. Marx fue capaz de reconocer inmediatamente el aporte de los obreros de París porque la “práctica revolucionaria” estaba en el centro de su concepción.
5. LA PRÁCTICA REVOLUCIONARIA
41. Para muchos socialistas del siglo XIX, el camino hacia la realización de la nueva sociedad era sacar a los seres humanos del capitalismo y demostrar que una alternativa no capitalista era superior socialmente y económicamente fuera de él. Y muchos de los que así argumentaban esperaban que el estado o los filántropos proveyeran los fondos para dichos nuevos proyectos. Para Marx, dichas propuestas reflejaban una época en la que los horrores del capitalismo eran claros pero no suficientes para trascender el capital.
42. Marx no negó la bondad de las metas de los utópicos. Más bien, planteaba que “había que usar medios diferentes para alcanzarlas y las condiciones reales del movimiento ya no eran ocultadas bajo cuentos utópicos.” Pero, ¿en qué otros medios Marx pensaba? No cabe duda que en “la organización militante de la clase obrera.”
43. Observen lo que los trabajadores están haciendo, decía Marx. A través de sus propias luchas para dar respuesta a sus necesidades ellos revelan que la batalla por una nueva sociedad se conduce luchando dentro del capitalismo, en vez de buscar la solución fuera de él. En esas luchas, los trabajadores reconocen sus intereses comunes, llegan a comprender la necesidad de unirse contra el capital. No es, sin embargo, simplemente la formación de un bloque opuesto al capital lo que emerge de esas luchas. Marx insistentemente señalaba que el proceso mismo de lucha era un proceso que producía una transformación en la gente: luchando por sus necesidades [las personas] “adquieren una nueva necesidad -la necesidad de la sociedad- y lo que aparece como un medio se transforma en un fin”. Las personas, a través de su práctica, se transforman a sí mismas en sujetos capaces de cambiar su mundo.
44. Esto es lo que Marx identificó como una práctica revolucionaria: “la coincidencia del cambio de las circunstancias y la transformación de la actividad humana o auto transformación”. El mensaje de Marx a los trabajadores en un determinado momento fue que deberían pasar años de lucha “no sólo para lograr un cambio en la sociedad, sino también para su auto transformación”. Más de veinte años después, escribió nuevamente que los trabajadores sabían que deberían pasar por largas luchas, y una serie de procesos históricos, transformando las circunstancias y los hombres. En resumen, los medios para lograr esa nueva sociedad son “[… ] inseparables del proceso de lucha para lograrla: sólo actuando las personas podrían sacudirse de “todo el estiércol del pasado.”
1) EL SOCIALISMO NO SE PUEDE ENTREGAR DESDE ARRIBA, ES UN PROCESO DE
45. Por esta razón, Marx sostenía que el socialismo nunca podía ser entregado a la gente desde arriba, debía ser el fruto del propio trabajo de la clase trabajadora.
46. Por eso la comuna de París fue tan importante para Marx. Una vez que entendemos que las personas se realizan a través de sus propias actividades, comprendemos que sólo donde el estado se transforma de un estado mediador para los trabajadores y por encima de ellos, en el auto gobierno de los productores podrá darse un proceso continuo por lo cual los trabajadores pueden cambiar tanto las circunstancias como a ellos mismos.
47. A través de una revolución democrática, la práctica revolucionaria puede promover el autodesarrollo del pueblo en todas las esferas de la vida y asegurar las condiciones para el crecimiento de sus capacidades.
2) ¿CUANDO ES QUE REALMENTE SE AVANZA EN LA CONSTRUCCIÓN DEL
48. El progreso en el camino de la construcción socialista debe ser juzgado por el incremento en la capacidad de auto-gestión de los trabajadores, la capacidad de las personas para auto-gobernarse en forma democrática, participativa y protagónica en sus comunidades y, en la sociedad en su totalidad, debido al desarrollo de la verdadera solidaridad entre las personas.
49. Cuando entendemos que la meta de este proceso es lograr que se conforme una sociedad que permita un pleno desarrollo del potencial humano, hay una simple pregunta que puede ser planteada ante cualquier esfuerzo (sin importar sus diferentes historias y situaciones) y esta pregunta es: ¿Están siendo creadas las nuevas relaciones de producción? El mejor indicativo que tenemos para saber si vamos hacia donde queremos ir es si los pasos que estamos dando favorecen o perjudican la nueva relación que debe surgir, es decir, la relación de productores asociados.
50. La base fundamental para lograr la nueva sociedad está en el desarrollo de la auto-confianza y la unidad dentro de la clase obrera, en su auto-desarrollo. Sin eso, estaremos construyendo castillos en el aire.
6. CONSTRUYENDO EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI
51. De la misma manera que Marx estaba dispuesto cambiar sus opiniones a la luz de la Comuna de París, nosotros tenemos que pensar en el socialismo de hoy, a la luz de las experiencias del siglo XX.
1) NO ES ESTATISMO
52. Necesitamos entender que el socialismo del Siglo XXI no puede ser una sociedad estatista, donde las decisiones se impongan desde arriba y donde toda iniciativa sea potestad de los funcionarios del gobierno o de los cuadros de vanguardia que se auto-reproducen.
53. Precisamente, porque el socialismo se centra en el desarrollo humano, se requiere una sociedad democrática, participativa y protagónica. Una sociedad dominada por un estado todo poderoso no genera seres humanos aptos para instaurar el socialismo.
2) NO ES POPULISMO
54. Por la misma razón, el socialismo no es populismo. Un estado que provee los recursos y las soluciones a todos los problemas de la gente no fomenta el desarrollo de las capacidades humanas, al contrario, estimula a la gente a adoptar una actitud pasiva, a esperar que el Estado y los líderes den respuesta a todos sus problemas.
3) NO ES TOTALITARISMO
55. Además, el socialismo tampoco es totalitarismo. Precisamente, porque los seres humanos son diferentes y tienen diferentes necesidades y habilidades, su desarrollo por definición requiere del reconocimiento y respeto de las diferencias. Las presiones del Estado o las de la comunidad para homogeneizar las actividades productivas, las alternativas de consumo o estilos de vida, no pueden ser la base para que surja lo que Marx reconocía como la unidad basada en el reconocimiento de las diferencias.
4) NO ES CULTO POR LA TECNOLOGÍA
56. También tenemos que reconocer que el socialismo no puede ser al culto por la tecnología. Esta fue una enfermedad que representó un flagelo para el marxismo, y que se manifestó en la Unión Soviética como minas, fábricas y granjas colectivas inmensas, que supuestamente lograban los beneficios de la economía de escala. Tenemos que reconocer que las empresas pequeñas permiten más control democrático desde abajo, desarrollando así las capacidades de los productores y logran una preservación más adecuada del ambiente, atendiendo las necesidades del pueblo.
5) DISPOSICIÓN A LUCHAR CONTRA LA LÓGICA DEL CAPITAL
57. Podemos aprender de las experiencias aleccionadoras del siglo XX. Ahora sabemos que el deseo de desarrollar una sociedad que sirva el pueblo no es suficiente -hay que estar dispuesto a romper con la lógica del capital para realizar un mundo mejor. Y sabemos no se puede hacer socialismo desde arriba, a través de los esfuerzos y enseñanzas de una vanguardia que toma todas las iniciativas y desconfía del auto-desarrollo de las masas. Rosa Luxemburgo sabiamente enfatizó: “La clase obrera exige el derecho de cometer sus propios errores y aprender de la dialéctica de la historia.” Si partimos de la meta de una sociedad que pueda desatar todo el potencial de los seres humanos y que reconozca que la senda para llegar a esta meta es inseparable del autodesarrollo de la gente, podremos construir una sociedad verdaderamente humana.
6) LA CONSTITUCIÓN BOLIVARIANA Y EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI
58. Estimo que muchas lecciones del Siglo XX han sido aprendidas y están incorporadas en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. En el énfasis que pone en el artículo 299 en “asegurar un completo desarrollo humano”; en la declaración del artículo 20, que afirma que “todos y todas tienen el derecho al libre desarrollo de su personalidad”, y en el enfoque del Artículo 102 sobre la necesidad de “desarrollar el potencial creativo de cada ser humano y el ejercicio pleno de su personalidad en una sociedad democrática”.
59. Esta Constitución es muy explícita en cuanto a la forma en que sucede este desarrollo: ocurre a través de la participación. Tal como lo enfatizó Marx: “la actividad humana es la vía a través de la cual las personas transforman tanto las circunstancias como a ellos mismos”. La Constitución Bolivariana en su Artículo 62 declara que la participación del pueblo es “la forma necesaria para alcanzar la participación y asegurar su completo desarrollo, tanto individual como colectivo”.
60. El desarrollo humano, en pocas palabras, no cae del cielo, es el resultado de un proceso, de muchos procesos en los cuales el pueblo se transforma. Es el producto de una sociedad
“democrática, participativa, y protagónica”.
61. A través de formas sociales, como lo señala el Artículo 70, como por ejemplo “la autogestión, cooperativas de todas formas, a través de planificación democrática, presupuestos participativos en todos niveles de la sociedad, el pueblo desarrolla sus capacidades y habilidades” y en las garantías del Artículo 135 que dice que “en virtud de la solidaridad y responsabilidad social y asistencia humanitaria, correspondan a los particulares según su capacidad”; los elementos del socialismo del siglo XXI están plasmados en su forma ideal. Ahora, el desafío es hacerlos realidad.
Publicado en Cuadernos de Formación Básica, editado por la Secretaría de Formación y Debate Teórico Comité Central del PCA.
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2 respuestas a El socialismo no cae del cielo
11 marzo 2014 en 20:27
Reblogueó esto en Mr. Blue.
9 marzo 2014 en 1:46
El Socialismo no existe…
El socialismo no existe, ni ha existido nunca, lo que hay y está vigente más que nunca es su ideario, sus principios y valores, hasta ahora hemos visto procesos revolucionarios, transiciones que han fracasado porque el socialismo no se decreta, ni se impone y aun menos por la fuerza, los procesos sociales no se extrapolan, se trata de la idiosincrasia de los pueblos que realizan los procesos, por eso Allende hablaba de la vía chilena al socialismo. El socialismo se construye, es la obra de un pueblo digno consciente de su realidad de clase y que decide ponerse de pie para tomar su destino en sus manos y así crear un mundo distinto, diferente, una nueva visión de la vida, un mundo comprometido con la vida, con la construcción del hombre nuevo, el hombre integral, la sociedad de igualdad de condiciones. Un mundo donde seremos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres.
…”Socialismo y democracia forman una unidad indisoluble: no hay democracia real sin socialismo, pero tampoco socialismo que merezca este nombre sin democracia.
El socialismo es el Proyecto del Hombre, y de la Razón, del presente y del futuro, es el avenir, es la emancipación, y la dignificación del hombre, la creación del hombre integral, del hombre nuevo. Socialismo (la democracia proletaria) donde se forja el hombre nuevo que construirá el comunismo, donde es abolido el estado, para dar paso a la autogestión, el pueblo dirige y controla todo, en beneficio de todos.
El marxismo no se reduce a una cuestión de método, sino que es la historia desde la perspectiva de la clase trabajadora: la teoría de la revolución proletaria. Y que la esencia del marxismo no es la propiedad estatal sino que es la auto-emancipación de la clase trabajadora, que al liberarse a sí misma, se transforma a sí misma y se torna capaz de transformar a la sociedad, y al modo de producción y apropiación…
Marx, Engels, el Che, Allende, no tienen culpa, ni son responsables respecto de la conducta de los partidos comunistas, y socialistas en el siglo XX, de sus éxitos y sus fracasos.
Salvador Allende, en su discurso ante el Congreso de la República el 21 de mayo de 1971 : “ Chile se encuentra ante la necesidad de iniciar una manera nueva de construir la sociedad socialista: la vía revolucionaria nuestra, la vía pluralista, anticipada por los clásicos del marxismo, pero jamás antes Concretada “.
Chile es hoy la primera nación de la Tierra llamada a conformar el segundo modelo de transición a la sociedad socialista.
Este desafío despierta vivo interés más allá de las fronteras patrias. Todos saben, o intuyen, que aquí y ahora, la historia empieza a dar un nuevo giro, en la medida que estemos los chilenos conscientes de la empresa.
Algunos entre nosotros, los menos quizás, sólo ven las enormes dificultades de la tarea.
Otros, los más, buscamos la posibilidad de enfrentarla con éxito. Por mi parte, estoy seguro que tendremos la energía y la capacidad necesaria para llevar adelante nuestro esfuerzo, modelando la primera sociedad socialista edificada según un modelo democrático, pluralista y libertario.
Los escépticos y los catastrofistas dirán que no es posible…
(…) “Vamos al socialismo por rechazo voluntario del sistema capitalista y dependiente cuyo saldo es una sociedad crudamente desigualitaria, estratificada en clases antagónicas, deformada por la injusticia social y degradada por el deterioro de las bases mismas de la solidaridad humana”. Salvador Allende…

References: artículo 299
 artículo 20
 Artículo 102
 Artículo 62
 Artículo 70
 Artículo 135