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Timestamp: 2018-12-19 11:48:10+00:00

Document:
Ley de Propiedad Intelectual - Real Decreto - 1996 - Libro Primero - Títulos 6-7
Ley de la propiedad intelectual. Libro I. De los derechos de autor. Título VI. Obras cinematográficas y demás obras audiovisuales
TITULO VI - Obras cinematográficas y demás obras audiovisuales
No obstante, en los contratos de producción de obras audiovisuales destinadas esencialmente a la comunicación pública a través de la radiodifusión, se presumirá concedida por los autores, salvo estipulación en contrario, la autorización para realizar en la forma de emisión de la obra las modificaciones estrictamente exigidas por el modo de programación del medio, sin perjuicio en todo caso del derecho reconocido en el apartado 4.° del artículo 14.
TITULO VII - Programas de ordenador
Cuando los programas de ordenador formen parte de una patente o un modelo de utilidad gozarán, sin perjuicio de lo dispuesto en la presente Ley, de la protección que pudiera corresponderles por aplicación del régimen jurídico de la propiedad industrial
4. No estarán protegidos mediante los derechos de autor con arreglo a la presente Ley las ideas y principios en los que se basan cualquiera de los elementos de un programa de ordenador, incluidos los que sirven de fundamento a sus interfaces.
A efectos del presente Título y sin perjuicio de lo establecido en el artículo 100 tendrán la consideración de infractores de los derechos de autor quienes, sin autorización del titular de los mismos, realicen los actos previstos en el artículo 99 y en particular.
El titular de los derechos reconocidos en el presente Título podrá instar las acciones y procedimientos que, con carácter general, se disponen en el Título I, Libro III de la presente Ley y, en concreto, las medidas contenidas en el artículo 137.3.8, párrafo segundo y en el artículo 136.3 en relación con el 134.2 de la presente Ley.
"Sabed todos vosotros, ¡oh señores ilustrísimos, y tú, honrada cargador, que te llamas, como yo, Sindbad! que mi padre era un mercader de rango entre las mercaderes. Había en su casa numerosas riquezas, de las cuales hacía uso sin cesar para distribuir a los pobres dádivas con largueza, si bien con prudencia, ya que a su muerte me dejó muchos bienes, tierras y poblados enteros, siendo yo muy pequeño todavía.
Tan pronto como me asaltaron estos pensamientos, me levanté, reuní lo que me restaba de muebles y vestidos, y sin pérdida de momento lo vendí en almoneda pública, con los residuos de mis bienes, propiedades y tierras. De ese modo me hice con la suma de tres mil dracmas...
En este momento de su narración, Schahrazada vio aparecer la mañana, y se calló discreta."
(Anónimo, Las mil y una noches. La primera historia de las historias de Sindbad el marino. Que trata del primer viaje)

References: Real Decreto 
 artículo 14
 artículo 100
 artículo 99
 artículo 137
 artículo 136