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Timestamp: 2019-04-25 12:40:57+00:00

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Integración regional y alineaciones - Educ.ar
Recursos > Integración regional y alineaciones
El presidente Raúl Alfonsín habla en la ONU, 1985
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El presidente Raúl Alfonsín en su visita a Estados Unidos, 1985
El presidente Alfonsín recibe a su par francés François Mitterrand, 1987
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Presidente Carlos Menem acerca de las islas Malvinas y América Latina
Diputado Alberto Albamonte acerca de la visita de Bush, 1990
Diputado Miguel Angel Toma acerca de la visita de Bush, 1990
Diputado Rafael Pascual acerca de la visita de Bush, 1990
El presidente Carlos Menem recibe a su par norteamericano George Bush, 1990
El diputado Carlos «Chacho» Álvarez acerca de la visita de Bush en 1990
El presidente de la Cámara de Diputados Alberto Pierri acerca de la visita de Bush, 1990
Diputado Luis Zamora acerca de la visita de Bush, 1990
El presidente Carlos Menem se refiere a la posición argentina frente a las Naciones Unidas, 1999
El presidente cubano Fidel Castro habla en la Facultad de Derecho UBA, 2003
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La presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la Cumbre Iberoamericana de 2008
El ministro de relaciones exteriores, Jorge Taiana, describe la situación de Argentina en el mundo, 2009
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Discurso de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la ONU en 2012
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El primer mandatario argentino se refiere a las islas Malvinas ante la Organización de las Naciones Unidas
PERIODISTA: ¿Qué rol le cabe a Estados Unidos, si alguno le cabe, en la resolución del problema de las Malvinas?
RAÚL ALFONSÍN: Mire, yo pienso que es un rol bastante difícil, que es sabérsela con la señora Thatcher. [Traductor] Ustedes no deben ignorar que nosotros tenemos derecho a la soberanía sobre las Malvinas. [Traductor] Nadie que conoce el tema lo discute. [Traductor] Nosotros heredamos las islas de España cuando nos independizamos. [Traductor] Teníamos un gobernador en las Islas Malvinas. [Traductor] Llegó un buque inglés, nos echó al gobernador y a todos los argentinos que había ahí [Traductor] y no dejó entrar nunca más a ningún argentino. [Traductor] Nuestro país, mientras tanto, todos los años ha hecho su protesta. [Traductor] Ha recurrido a todos los foros internacionales del mundo. [Traductor] Y, en este sentido, tenemos la satisfacción de haber visto cómo el gobierno de los Estados Unidos nos ha acompañado en las Naciones Unidas cuando solicitamos que se obligara a Gran Bretaña a negociar el problema. [Traductor] Pero la intransigencia del gobierno de Gran Bretaña, ha hecho imposible esta negociación. [Traductor] Me da la impresión que la señora Thatcher no comprende bien la diferencia entre dictadura y democracia. [Traductor] Pienso que Estados Unidos podría convencerla. [Traductor]
P: Señor presidente, ¿le parece que logró, en alguna medida, convencer al presidente Reagan que está equivocado en apoyar las contras en Nicaragua?
RA: Nosotros hemos hablado de este tema sobre la base de defender principios que están vinculados al derecho consuetudinario de América Latina como, fundamentalmente, el de no intervención. [Traductor] Pero, desde luego que, partimos de la base de que hay también un dato de la realidad fundamental que debe ser respetado, [Traductor] que es la propia seguridad de Estados Unidos. [Traductor]
Nosotros pensamos que puede haber una solución política [Traductor] que logre la paz [Traductor] y termine con todos estos episodios que nos puede hacer víctimas a todos sin excepción, en América Latina.
P: Señor presidente, ¿qué puede hacer los Estados Unidos para ayudar a la economía argentina y fortalecer sus instituciones democráticas?
RA: La Argentina está realizando un esfuerzo para superar su problema económico, basado en dos aspectos básicos y fundamentales: [Traductor] Desarrollar sus exportaciones, el primero, [Traductor] y, en este sentido, nos complacería mucho que Estados Unidos nos diera la posibilidad de entrar en el mercado. [Traductor] Y el segundo tema es el de aumentar la inversión [Traductor]. Históricamente la Argentina ha crecido un poco a los tumbos, [Traductor] con un ahorro del orden del 20 % del producto, ¿verdad? [Traductor] El ahorro es igual a la inversión, en este caso. [Traductor] A raíz de la deuda, tenemos que limitar por lo menos siete puntos que van para pagar intereses. [Traductor] Es decir, que ya la inversión interna no nos alcanza. [Traductor] Nosotros, necesitamos en consecuencia, inversión extranjera. [Traductor] Esta sería una manera particular, muy interesante, de facilitar la superación de nuestros problemas. [Traductor] Y por supuesto, que no sería una ayuda, si por ayuda se entiende algo que no tenga contraprestación, [Traductor] porque la...condición para que haya una buena inversión extranjera, es que sea un buen negocio para las dos partes. [Traductor] Yo pienso que, en general, en América Latina, el problema de la deuda es tan agudo...
P: Una pregunta relacionada... ¿Cuánta ayuda económica y por cuánto tiempo necesita su país, de los Estados Unidos, para asegurar la sobrevivencia y la democracia en la Argentina?
RA: Nosotros creemos que, en poco tiempo, nuestra economía va a superar los problemas. [Traductor] Creo que en dos o tres años estaremos de nuevo en el camino de nuestro desarrollo. [Traductor] Pero el tema de la cooperación recíproca entre los Estados Unidos y nuestros países [Traductor] debe ser permanente. [Traductor] Es decir, nosotros, como ustedes conocen, estamos buscando un nuevo orden económico internacional. [Traductor] A veces se nos ha dicho que nosotros teníamos que abrir nuestras economías. [Traductor] Las hemos abierto, hemos dado permiso de importación para cuanta cosa se ha querido llevar a la Argentina [Traductor] Pero se ha evitado nuestra presencia en los mercados del norte. [Traductor] Un intercambio comercial mucho más fluido, creo que sería conveniente para ambos pueblos. [Traductor] Y esto se inscribe en el marco de la recíproca cooperación, no de la ayuda, [Traductor] porque, aunque parezca paradojal, si hablamos de ayuda, ustedes han de saber que son muchos más los capitales de Argentina que vienen a Estados Unidos, que los que van de Estados Unidos a la Argentina. [Traductor] Es decir, no podemos seguir ayudándolos [Traductor] [Aplausos].
P: La pregunta... la producción de granos, que es un récord en la Argentina, ¿piensa pensar...venderlo todo a la Unión Soviética? La respuesta… [No se entiende] [Risas]
RA: Pero nos compran... [Traductor]
P: ¿Cuándo serán llevados a juicio los militares que están bajo detención?
RA: Ya están en proceso [Traductor] El juicio final comienza en el mes de abril [Traductor] Suponemos que van a....van a durar los tres meses que van de abril, mayo y junio, con los primeros días de julio.
P: ¿Cuántos desaparecidos han sido dado cuenta de ellos? Ha terminado el terror. [Confuso]
RA: Bueno, desgraciadamente, el tema de los desaparecidos, como ustedes saben, es un tema que… no puede resolverse en las medidas de nuestros deseos. Habría que tener poderes celestiales para hacer revivir a quien ha muerto. [Traductor] Lo que nosotros hemos podido hacer sí, es terminar con el terror. [Traductor] Y, en este sentido, creo que nos hemos puesto a la cabeza de las naciones del mundo, en defensa de la dignidad del hombre. [Traductor] Hemos ratificado el tratado de San José de Costa Rica. [Traductor] Con lo que hemos dado jerarquía internacional al tema. [Traductor] Hemos sancionado una Ley de Defensa de la Democracia. [Traductor] Y tal cual, como lo había prometido durante la campaña electoral, tenemos ahora una ley por la cual el torturador tiene exactamente la misma pena que el homicida.
P: Señor presidente, sus logros, en materia de Derechos humanos, han sido muy grandes. Pero todavía hay informes que alguna gente está en prisiones políticas en la Argentina. ¿Quiere hacer algún comentario sobre esto?
RA: Absolutamente no, señor.
P: Señor presidente, ¿cuánto poder aún tienen los sindicatos argentinos? ¿Y qué ve usted, acerca de futuras relaciones entre los sindicatos y su gobierno?
RA: Nosotros deseamos sindicatos fuertes. [Traductor] Yo creo que, no hay democracia moderna en el mundo sin la presencia coherente y fortalecida del trabajador organizado.
Fragmento del discurso del primer mandatario en su visita oficial a los Estados Unidos, 1985.
RAÚL ALFONSÍN: Vamos hablar dos presidentes elegidos por la voluntad de nuestros pueblos. Vamos a tocar, sin duda, los temas bilaterales y también lo que hacen a nuestro continente en su conjunto. Y sin duda, no estará ajeno a nuestro diálogo, el tema de Centroamérica y de Nicaragua.
Sobre la base del respeto al principio que hace al derecho consuetudinario americano de no intervención, nos dé la posibilidad de lograr el triunfo de las ideas de la democracia y del pluralismo de la democracia, sin injerencias extracontinentales y afirmando, desde luego, la libertad del hombre.
En visita oficial a la Argentina, el presidente de Francia François Mitterrand, es recibido por Raúl Alfonsín. Cadena Nacional, 8 de octubre de 1987.
RAÚL ALFONSÍN: Señor presidente, estimada señora. Bienvenidos a la Argentina, a esta tierra americana orgullosa de su libertad y por eso admiradora de Francia. Cómo no decirle, señor presidente, que estamos honrados por su presencia, por lo que usted representa, por lo que usted es. Pero además, compartir estos días con usted, no solo nos honra, nos trae esperanza. Y digo esto porque usted no solo ha gobernado con inteligencia y maestría a su país, sino porque ha sido, en un mundo tan ahogado por las relaciones de poder, un ejemplo de excepcional coherencia para el resto de la comunidad internacional.
En su pensamiento y en su acción, no solo ha estado Francia, ha estado el mundo. Escribió usted, señor presidente: « La política exterior de Francia se ordena alrededor de algunas ideas simples; la independencia nacional, el equilibrio de los bloques militares en el mundo, la construcción de Europa, el derecho de los pueblos a decidir por sí mismos, el desarrollo de los países pobres ». Tener entre nosotros, a quien no ha abandonado estas, que usted llama « ideas simples », sino además luchado y avanzado con ella, nos hace pensar que, luego de nuestras reuniones, tendremos más claridad, menos perplejidad, para avanzar en la satisfacción de esa doble necesidad, que es la aspiración permanente de este continente, la libertad y el bienestar. He ahí otra idea simple, pero usted sabe, como yo lo sé, cuán difícil es convertirla en realidad.
Señor presidente, la Argentina ha sido, a veces, comparada con una suerte de laboratorio latinoamericano. Nuestros dramas presagiaban otros más extensos en la región, nuestras alegrías anticipaban otras similares en continente. Correcta o no esta comparación, mi opinión sobre nuestra propia historia, me ha llevado a pensar, que aquí, aparecían con más crudeza, más descarnadamente, los dilemas, los obstáculos, que se repetían en otras partes de la América Latina. Por eso es que, al hablarle como lo haré esta noche de la Argentina, pienso que lo estoy haciendo sobre América Latina. Ciertamente, no porque crea que seamos modelo para otros países, sino sencillamente, por esa rara cualidad que ha hecho que, a veces, los problemas fueran más claros aquí que en otra parte. Y el problema vital, esencial, que hoy aparece en nuestra patria con una fuerza nueva es, lo repito, el de reunir la libertad y el bienestar. La libertad, dependía de nosotros y la conquistamos. Hoy, la Argentina es como usted la conoce, como sus ciudadanos la han modelado. Hay que ir muy atrás, en nuestra historia, para encontrar durante tanto tiempo, tanta libertad. En cambio, el bienestar o la esperanza del bienestar, solo depende en parte de nosotros. Y en lo que depende, también hay que ir muy atrás en nuestra historia, para encontrar tanto esfuerzo durante tanto tiempo. Pero lo que resulta de ese enorme esfuerzo, no es una Argentina como sus ciudadanos quisieran modelarla.
Señor presidente, a veces sorprende observar el contraste entre la preocupación que el mundo desarrollado expresa por la libertad del sur y el escaso interés que presta por su bienestar. Es como si no se quisiera plantear la pregunta más sencilla... ¿Cuánta pobreza resiste la libertad? Cuestión estremecedoramente dramática, que lo es aún más, cuando se reconoce que no hay región en el mundo en desarrollo, en donde la fe y la convicción democrática sean más fuertes que en esta, nuestra América Latina. Se solía decir, señor presidente, que en nuestros países hasta los golpes de estado se daban en nombre de la democracia. Este es un continente con una independencia hija de la Revolución Francesa, donde se vivió, se luchó y se murió, por la libertad y la democracia. Y un continente así, tiene necesariamente que ver, con el destino de Occidente.
Quiero decir que no solo cuesta comprender la manera en que se escinde la democracia y el desarrollo, sino que es más sorprendente aún, la manera en que se separa la suerte de esta región de la del resto de Occidente. Porque puede el mundo occidental, sacrificar a América Latina, sin graves perjuicios para su propia estabilidad, y aún más, su seguridad.
Señor presidente, pocos como usted han entendido en el mundo desarrollado estos problemas. Y pocos como usted, han planteado con valentía y coherencia su punto de vista, como cuando afirmó « Es imposible aceptar como la única perspectiva del futuro, la recesión, sin esperanza de retorno al desarrollo, y por lo tanto, sin esperanza de mejoramiento de la suerte de los pueblos, eso es imposible ». Así pensamos también nosotros, es imposible. Pero allí están los datos de la realidad, sus dilemas y sus alternativas. Un primer dilema... ¿Cómo evitar el peligro de la demagogia, sin caer en el peligro del aislamiento popular? Muchas veces la democracia llegó a nuestro continente, luego de períodos de autoritarismo, concentración de los ingresos y penurias populares. La democracia aparecía así como un sinónimo de redistribución. Pero cuando se respondió sin masa a esta demanda, solo se distribuyeron ilusiones, y rápidamente una economía en bancarrota estrangulaba a la libertad. Otras veces, quizás para evitar el peligro anterior, se quiso gobernar como si en los países no hubiera gente. Desconociendo y hasta reprimiendo en nombre de una racionalidad económica abstracta, las demandas populares, se crearon las condiciones de ilegitimidad que aislaron al poder político y terminaron también con la democracia.
Estas dos historias están presentes, están vivas, se recuerdan, no solo entre los políticos, sino lo que es mucho más importante, entre la gente. Todos sabemos, que hay que evitar los dos peligros, y hemos asumido los compromisos que de allí se derivaban. Por eso, no es exagerado decir que la mejor garantía que tenemos los argentinos acerca del futuro, es la memoria de nuestro pasado. Nadie quiere regresar, ni a los errores, ni a los sufrimientos del pasado. Esa conciencia, es la que ha permitido a nuestro pueblo consolidar esta cultura del esfuerzo, que ha dominado estos años en la Argentina. Sin embargo, y este es el segundo dilema... ¿Cómo mantener el ritmo del esfuerzo? Cuando factores fuera de nuestro control, esterilizan el fruto de ese esfuerzo social. Y hago aquí referencia a dos hechos, cuya combinación, produce enormes consecuencias para mi país, la deuda externa y la caída de los precios internacionales de los productos agropecuarios.
En este año, si sumamos lo que perdimos por la caída de los precios de nuestros productos, a los intereses de la deuda externa, tendremos un valor ligeramente inferior al total de la inversión interna para el mismo período. Si nuestros pueblos han comprendido que la demagogia destruye a la democracia, si los gobernantes también entendieron que no puede haber economía que se olvide de los pueblos, si, en fin, estas nuevas democracias latinoamericanas han entendido que la transformación del continente debe basarse en su esfuerzo, en su responsabilidad.
Si ya todos saben que no hay magia y están dispuestos al desafío del cambio con perseverancia, mi pregunta es... ¿Por qué el mundo del norte, el de la libertad, la eficiencia y el esfuerzo, esteriliza esta nueva conciencia del sur? Nada hay en esto, señor presidente, que sugieran que nuestros males provengan únicamente del exterior. Solo decimos que nuestro bienestar no depende únicamente de nosotros. Tampoco hay en esto nada que sugiera que nuestros países, busquen la ruptura del sistema internacional. Estamos dentro del sistema, queremos luchar dentro de él; lo precisamos, sencillamente, porque para un país como el nuestro, que no debe encerrarse en su propio subdesarrollo, el mundo exterior es fuente de oportunidades y de transformación. Y es claro para todos, que alejarnos del sistema, convertiría al resto del mundo exclusivamente en una fuente de conflicto.
Eso es, señor presidente, que nuestras políticas, que Francia y la Argentina sirvan a la libertad, a la vida de esos miles de millones cuyo destino no puede depender de la moneda. Por todo esto, por nuestra vocación compartida, por su gran país, por su felicidad y de su esposa, por la de todos los franceses y todos los argentinos, deseo levantar mi copa. [Aplausos]
ORADOR: Ha hecho uso de la palabra, el señor presidente de la nación argentina, doctor Raúl Alfonsín.
Discurso del primer mandatario ante la Asamblea Legislativa, sobre la postura Argentina frente a las islas Malvinas y a América Latina. Año: 1989.
CARLOS MENEM: Tal cual lo anuncié en mi mensaje inaugural, ante esta misma honorable asamblea, nuestros derechos soberanos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur, son el tema prioritario, la causa más importante de nuestra política exterior. [Aplausos]
Los objetivos básicos de nuestras acciones consistieron en reiniciar un diálogo constructivo con el gobierno británico, con miras a la recreación de un marco bilateral, que aliente la amistad y la cooperación entre ambos países y, que en el futuro, nos permita solucionar en paz, y mediante negociaciones, la disputa territorial. Esta política fructificó en los entendimientos alcanzados en la reunión sustantiva de negociación celebrada en Madrid, el 14 y 15 de febrero pasado. La declaración conjunta, emitida en esa oportunidad, sirvió de base para acuerdos y medidas de variada naturaleza, destinados a poner nuevamente en marcha, sobre bases firmes y en un marco de confianza mutua, la relación entre Argentina y el Reino Unido. Al mismo tiempo, a través del denominado «Paragua de soberanía», se aseguró la preservación de los irrenunciables derechos de nuestro país, sobre los territorios en disputa. Esos derechos permanecen intactos, en reserva hasta el día en que ambos gobiernos puedan iniciar la búsqueda de una solución duradera en esta materia.
En este tema crucial, le doy la bienvenida, además en nombre de nuestra memoria heroica y de nuestra patria en construcción, a la nueva provincia de Tierra del Fuego, creada recientemente a través de una ley sancionada por vuestra honorabilidad [Aplausos]. Tampoco puedo dejar de señalar la extraordinaria importancia, que en nuestro mundo contemporáneo, asume el surgimiento de espacios políticos o económicos continentales, o semi continentales. Este florecimiento del continentalismo ofrece una gran oportunidad a las naciones de las distintas regiones. Un hogar natural donde, sin perder su individualidad, puedan desarrollar una presencia conjunta en el concierto internacional. En este marco, tenemos el firme propósito de avanzar con decisión y dinamismo hacia la unidad de América Latina, impulsando su integración. Nuestra acción en este campo, ha tenido, como consecuencia práctica, el fortalecimiento en los mecanismos regionales de consulta y la firma de acuerdos bilaterales, dirigidos a una mayor integración económica entre los países del área.
Como es natural, ponemos especial énfasis en las relaciones con nuestros vecinos; la integración regional es el paso previo y necesario para la gran integración continental, con un espíritu amplio y apelando a medidas imaginativas y concretas. Aspectos trascendentales, como el narcotráfico, la preservación del medio ambiente y el terrorismo, también constituyen una preocupación constante y permanente, que la Argentina pretende traducir en acciones, porque se trata de plagas que asolan a nuestras tierras y condicionan decidida...decisivamente nuestro desarrollo.
Somos conscientes, a pesar de todas las dificultades, de la gran ocasión histórica que se nos presenta. El ambiente de confianza y el espíritu de cooperación que prevalecen en esta parte del mundo, representan un verdadero ejemplo de convivencia internacional. Aprovechar de las experiencias democráticas, para impulsar procesos de crecimiento económico y progreso, constituyen la principal encrucijada y desafío para nuestros pueblos y gobiernos.
El funcionario de la UCeDé se refiere a cuán positiva es la visita del presidente norteamericano. Entrevista de José María Schinocca para el programa Protagonistas, 1990.
ALBERTO ALBAMONTE: Bueno, yo creo que la visita del presidente a la República Argentina, básicamente, constituye un hecho histórico importante, y además, preanuncia un mejoramiento de las relaciones entre la Argentina y los Estados Unidos. Hay palabras, por parte del presidente Bush, que son muy alentadoras, como por ejemplo, el hecho de la creación o la intención de la creación de una integración americana, creo que eso lo deseamos, no solamente los argentinos, sino todos los americanos. Y, por otro lado, creo que ha habido definiciones positivas con respecto al [No se entiende palabra] con respecto a ayuda que se puede obtener de los Estados Unidos, y creo que, en ese sentido, esto es una base muy importante.
PERIODISTA: Diputado Albamonte, en el inicio de la asamblea, el diputado Zamora y usted, fueron protagonistas de un altercado, ¿por qué ocurrió esto?
AA. No, no, no fue así, yo simplemente participé como un legislador para tratar de convencer al diputado Zamora que se retirara del recinto; estaba protagonizando un hecho absolutamente fuera de todo reglamento, fuera de toda ética y bochornoso para el país. Cuando un mandatario extranjero, sea del país que sea, sostenga la ideología que sostenga, es invitado oficial de la República Argentina, el pueblo argentino es el que le está dando la bienvenida y los representantes del pueblo tiene que mantener una conducta acorde con esa circunstancia.
P: Pero usted se puso bastante nervioso...
AA: No, no, no, yo me mantuve con bastante calma, el que estaba nervioso era Zamora, que profería todo tipo de gritos e insultos, pero creo que, en definitiva, ante un hecho como este, esto es absolutamente menor y olvidable.
P: Diputado, no obstante de este altercado, puede ser prolongación de un ambiente de tensión que se vivió todo el día aquí, en el Congreso de la Nación, concretamente los periodistas habilitados en el parlamento, vimos bastante trabado nuestro desempeño, ¿no tienen nada que decir los diputados respecto de este tema?
AA: Bueno, el problema de cuando se extreman medidas de seguridad, siempre hay problemas, no solamente con el periodismo, a ustedes les duele y les molesta mucho, con toda razón, porque les impide el trabajo. Pero también lo han tenido familiares, funcionarios públicos, ha habido subsecretarios que no los han dejado subir… Un poco digamos porque también el país tiene la responsabilidad, esto hay que decirlo, había brigadas especializadas de seguridad de la Policía Federal, está en sus manos la seguridad del presidente de los Estados Unidos y en consecuencia es algo que [No se entiende] entre todos.
[Audio cortado]
AA: No, no, no, yo no comparto esa opinión con usted, yo creo que aquí han montado el sistema de seguridad de la Policía Federal [Audio cortado] lo ha hecho eficientemente, y bueno, y ha habido los inconvenientes lógicos que suceden, en cualquier parte del mundo, cuando se extreman medidas de seguridad. En un parlamento que, por otro lado, no cuenta con la previsión de la seguridad, cuando este parlamento se construyó, evidentemente, eran otros tiempos en el mundo. Y entonces evidentemente esto ha trabado un poco el accionar de la prensa cosa que, por supuesto yo comparto, ¿verdad? Pero de ninguna manera acepto que ha sido la CIA la que organizó esto. Parece más un cuento de historietas, ¿no?
Declaraciones del funcionario justicialista frente a la visita del presidente norteamericano. Entrevista de José María Schinocca para el programa Protagonistas, 1990.
ORADOR: Opinión del diputado Miguel Ángel Toma, sobre el discurso pronunciado del presidente norteamericano George Bush, en recinto de cámara baja.
MIGUEL ANGEL TOMA: Bueno, estaba dentro de lo que esperábamos escuchar, creo que tuvo algunos aspectos que merecen ser resaltados, yo diría dos. Primero, la ratificación del compromiso democrático de Estados Unidos con toda la región. Y en segundo lugar, el desafío...creo que compartido de la construcción, de la integración regional, de la construcción de una estructura económica, donde estén integrados los países latinoamericanos con equidad y con justicia. Me parecen elementos centrales, que yo...insisto, son los puntos más importantes del discurso de Bush.
O: Usted esperaba tal vez en alguna propuesta mucho más...en el ámbito económico, tal vez, o en el ámbito concreto de la tecnología para nuestro país.
MAT: Bueno, creo que las cuestiones del «cómo» se produce esta integración y de «cómo» se mejoran las relaciones bilaterales, es el tema central que han estado discutiendo ambas cancillerías. Se han firmado 2 acuerdos en este sentido, de manera que no esperábamos acá sino un discurso político, como correspondía, y creo que en ese sentido, el discurso ha tenido claramente una intencionalidad y un contenido de naturaleza eminentemente de política.
O: Gracias diputado.
MAT: Gracias a usted.
Palabras en repudio del funcionario radical acerca de la visita de Bush. Entrevista de José María Schinocca para el programa Protagonistas, 1990.
ORADOR: Opinión del diputado radical, Rafael Pascual, sobre la visita del presidente Bush a nuestro país, teniendo en cuenta que usted ya ha manifestado el repudio hacia la presencia del presidente norteamericano en nuestro país.
RAFAEL PASCUAL: Nosotros llamamos a la movilización, en repudio a la presencia del presidente de los Estados Unidos. De cualquier modo, concurrimos a la asamblea legislativa, porque entendemos que los repudios políticos no están reñidos con la cortesía entre dos países. El presidente Bush hizo el discurso de un...la clase magistral...de un maestro «ciruela», nos vino a explicar cómo eran nuestros campos, nuestras pampas, hablar de tradicionales principios de libertad en la Argentina y de.. .nos recitó demagógicamente el Martín Fierro y habló de la participación de la Argentina en el mundial del 94. Me pareció muy pobre, escaso de propuestas, en algunos párrafos fue... el apologista de... del presidente Menem. En fin... todo muy lamentable, creo que esto deja muy poco para los argentinos que ya conocemos lo que significa la intervención de Estados Unidos en la economía de nuestro país.
CARLOS MENEM: Señoras, señores, constituye un motivo de orgullo, para el presidente de los argentinos, compartir esta conferencia de prensa, con el señor presidente y amigo de los Estados Unidos, el señor George Bush.
Hacía 30 años que no nos visitaba un presidente del país del norte. Y hacía muchos años, yo creo que es...nunca, pero es la primera vez, que hay una propuesta, como la propuesta del presidente Bush para las américas. En este gesto de buena voluntad, de buena vecindad, está visitando nuestra América Latina. Las cosas van muy bien y van a continuar mejor aún, después de esta serie de visitas que ha llevado a cabo en países como Brasil, Uruguay, Venezuela y ahora nuestra República Argentina.
Señor presidente, muchísimas gracias por su visita, muchas gracias por su amistad y...yo espero que...estas horas que va a pasar en nuestro país, sirvan para recrear su espíritu y para alentarlo en esta tarea que...lleva a cabo, desde el país más poderoso de la tierra, de preservar la paz en el mundo.
Palabras del funcionario justicialista en contra de la presencia del presidente norteamericano en Argentina. Entrevista de José María Schinocca para el programa Protagonistas, 1990.
CHACHO ÁLVAREZ: Bueno, nosotros no... El grupo de los ocho no participó de hacer la legislativa. Sabíamos que se había montado una especie de gran circo de reconciliación entre las delegaciones de Argentina con Estados Unidos. Que esto...de alguna manera es pura...pura retórica, porque acá lo que tiene que existir, que de alguna manera es ayuda concreta, el crédito... esas inversiones de riesgo no van a existir. Acá sigue habiendo una salvaje [No se entiende] de dependencia, una transferencia monstruosa de ingreso de la periferia al centro, de la periferia que es América Latina, de Estados Unidos. Y creo que no hay una mínima voluntad política, por parte de los Estados Unidos y los acreedores, de cambiar esta actitud. Por lo tanto, esto de festejar y darle la bienvenida, a quien ha utilizado y usufructuado el trabajo y la riqueza propia para resolver los problemas internos de la naciones centrales, me parece que, es realmente, es un gesto franco de colonialismo y de una vocación entreguista sin igual.
Por eso, me... de alguna manera me ofende y me pone muy triste, la actitud de muchos legisladores justicialistas, que en el año 1985, gritaban y alababan el discurso a Alan García, que venía a plantear « El no pago a la deuda externa, con el hambre, el sufrimiento y los recursos nacionales » que hoy, a solamente cuatro, cinco años de ese...de esa...de alguna manera, ese reconocimiento a un presidente antiimperialista que enfrentaba los intereses de los norteamericanos, hoy, de alguna manera, servilmente, es decir, se refieren a un presidente norteamericano como el gran salvador, cuando solamente nos da puro discursos y pura retórica.
El funcionario justicialista se pronuncia en favor de la presencia del presidente norteamericano en la Argentina. Entrevista de José María Schinocca para el programa Protagonistas, 1990.
PERIODISTA: La opinión del presidente de la Cámara de Diputados, Alberto Pierri, sobre las declaraciones y el discurso brindado por el presidente de los Estados Unidos, George Bush.
ALBERTO PIERRI: Creo que ha sido un discurso excelente, ha sido aplaudido por todos los legisladores... bueno, en este acontecimiento político, yo diría, inédito. Inédito porque fue la primera vez que un presidente de los Estados Unidos, se ha dirigido en una forma tan clara y contundente, como lo hizo el presidente Bush, hacia los representantes del pueblo, sean los representantes de la provincia, los senadores.
Creo que estamos inaugurando una nueva etapa, de una Argentina nueva, de una Argentina distinta, una Argentina pujante, que va buscando su espacio para insertarse definitivamente en el mundo desarrollado. Dejaremos atrás la Argentina gastada, la Argentina de los fracasos, la Argentina de los desencuentros, porque estamos todos los argentinos, creo, decididos a trabajar mancomunadamente para insertar a Argentina, tal vez, no dentro de mucho tiempo, en uno de los países más importantes del continente, en uno de los países donde la gente va a poder vivir mejor. Y podemos, de esa manera, podamos, de esa manera, acceder a las nuevas tecnologías, a los nuevos desarrollos, que, a partir de esta nueva etapa que iniciamos en este acercamiento con los Estados Unidos, no solo Argentina, sino el resto de los países hermanos, podamos ver dentro de poco salir el sol, para que la gente...la gente viva mejor, que para mí es lo más importante.
El funcionario de Autodeterminación y Libertad, se pronuncia en contra de ante la visita del presidente norteamericano a la Argentina. Entrevista de José María Schinocca para el programa Protagonistas, 1990.
LUIS ZAMORA: Es una presencia recibida como huésped especial del gobierno y en huésped oficial del pueblo argentino [frase confusa]. Este homenaje lo decide el Congreso imponiéndoselo a los legisladores, entonces hay un mecanismo antidemocrático que impide, en realidad, expresar nuestro rechazo a la presencia (...) de Bush, en la Argentina, expresar que tiene las manos ensangrentadas...de los muchachos que cayeron en Malvinas, que está preparando un genocida, un golpe vértigo, que viene a respaldar intereses contrarios a los del gobierno de la nación, con los cambios de ajuste este... que viene a estimular, que lleva adelante el presidente Menem. Entonces estas son las razones, para que en un debate democrático, lo que opinemos distinto, podamos expresar. No puede ser un Congreso que funciona sin que los bloques puedan expresarse, incluso en las asambleas legislativas…
PERIODISTA: [Interrumpiendo.] Diputado, ¿es la primera asamblea en la que usted participa, esta?
LZ: La segunda...
P: Nunca pidió la palabra usted...
LZ: Esta es la segunda...Cuando yo considere...y en muchas sesiones yo no pido la palabra, yo pido la palabra cuando tengo algo que decir, cuando no tengo nada que decir, no lo digo.
P: Tradicionalmente, en las Asambleas Legislativas no se pide la palabra.
LZ: Eso es un protocolo que no tengo...no sé por quién fue votado y yo no tengo por qué aceptar. Yo soy un diputado que me han votado para que, en el momento que yo considere, tenga una opinión que decir, tengo la obligación de decir y no de callarla. Y creo que muestra el mecanismo antidemocrático, que puede hablar el presidente de los Estados Unidos en una asamblea legislativa y no puede hablar un diputado de la nación votado por el pueblo. Es un mecanismo totalmente antidemocrático, cualquiera sea la posición que se tenga frente a la presencia de Bush en la Argentina; pero rebela, que se ha querido impedir el disenso y mostrar un Congreso que homenajea a este señor por unanimidad, lo cual....está claro que no es así.
P: Diputado, pero este mecanismo se ha utilizado ya en [no se entiende] anteriores... Esto no significa que hubo...yo es la primera vez... yo soy un diputado...ustedes saben, desde el año 89, las otras veces cada diputado habrá sabido cómo comportarse. Y además, cada presencia es distinta de otra, no todas las presencias son motivo de repudio. La de...la del presidente Bush, nuevo homenaje, impuesto por el Congreso...a este señor, para nosotros, era motivo de expresar nuestro rechazo. Y eso es lo que quisimos hacer, se nos coartó el derecho a la palabra, lo cual indica una metodología totalmente antidemocrática.
P: ¿Lo agredieron?
LZ: Sí... bueno, algunos intentaron agredirme. Albamonte... en primera fila, como buen sirviente de los, del presidente Bush y de Estados Unidos habrá dicho «Esta es la... mi oportunidad para hacer buena letra».
Entrevista de Marcelo Longobardi al presidente Carlos Menem, en la que habla acerca de la postura de Argentina ante Naciones Unidas.
CARLOS MENEM: Yo hice todo lo que tenía que hacer... si ustedes se toman el trabajo de leer todas mis declaraciones, todos mis mensajes antes de 1989, van a ver que todo lo que prometí en aquella época, lo he ido cumpliendo; la transformación del Estado que nadie se animó a hacer...
MARCELO LONGOBARDI: Se me ocurre una…
CARLOS MENEM: Una economía de mercado como una rígida política en el campo de lo fiscal y de lo monetario, como una salida de Argentina al mundo; estos son logros que no se resaltan, porque son éxitos del gobierno, y todos los éxitos que son del gobierno, a algunos no les conviene. Las Naciones Unidas estamos cotizando en este momento en el 14 lugar de los países de la Tierra, podríamos haber estado entre los 10.
MARCELO LONGOBARDI: Claro ¿Por qué razón, doctor Menem podríamos haber andado entre los 10 mejores…? [se corta el audio]
El líder cubano se dirige a los jóvenes en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, durante su visita oficial a la Argentina para la asunción del presidente Néstor Kirchner. Grabación editada por el diario Página/12.
FIDEL CASTRO: Si me preguntara alguien porque sentí gran satisfacción y júbilo cuando llegaron las noticias de un resultado electoral en nuestra queridísima Argentina [aplausos], fíjense, hay una razón muy grande: lo peor del capitalismo salvaje, como diría Chávez, lo peor de la globalización neoliberal es que el símbolo por excelencia, y no menciono un nombre y nadie puede quejarse, a no ser que alguien se sienta símbolo de lo que digo, mi opinión, una de las cosas extraordinarias que el símbolo de la globalización neoliberal, ha recibido colosal golpe. [Ovación.]
Ustedes… ustedes no saben el servicio que nos han prestado a América Latina, ustedes no saben el servicio que le han prestado al mundo, al hundir en la fosa del Pacífico, no sé cómo se llama ahora, que tiene como 8.000 metros de profundidad, el símbolo de la globalización neoliberal que ha insuflado tremenda fuerza al número creciente de personas que han ido tomando conciencia en toda nuestra América sobre qué cosa tan horrible y fatal es eso que se llama globalización.
La presidenta habla en la Cumbre Iberoamericana sobre el crecimiento de los Estados latinoamericano.
Señores Jefes y Jefas de Estado, seguramente cuando hace un un año fijamos en Santiago de Chile como tema de este encuentro «Juventud y desarrollo», no imaginábamos siquiera remotamente el mundo que hoy estaríamos viviendo. Y tal vez algunos crean que el tema puede haber quedado desactualizado, por imperio de esta realidad nueva y diferente. Sin embargo creo que «juventud» y «desarrollo» tienen que ver, tal vez, como en ninguna otra oportunidad con el momento que estamos viviendo. ¿Por qué digo esto? Algunos afirman que en realidad, ha fracasado el sector financiero y tal vez, esbocen o desarrollen respuestas coyunturales. Pero yo creo sinceramente que a las cosas, como en todo, hay que llamarlas por su nombre, para evitar confusiones, y creo que estamos ante el fracaso. Fracaso de un modelo que se instaló a fines de la década del 80, y que dominó todo el escenario internacional durante la década de los 90, que fue el modelo neoliberal, más conocido, como decía el presidente de la República Federativa del Brasil, mi amigo Ignacio Lula da Silva, como «El Consenso de Washington», y tal vez pocos países como la República Argentina puedan dar cuenta de los resultados de ese modelo y de su fracaso inevitable, porque está en su genética estructural el fracaso de estas políticas. Y tiene que ver porque los jóvenes no podrán tener desarrollo en una sociedad donde el modelo de crecimiento, donde el modelo de acumulación de una sociedad, se pretende hacer de la desaparición del Estado, desde la desregulación de los mercados y del más crudo darwinismo social, porque en definitiva el modelo neoliberal planteaba un feroz darwinismo social: solo se salvaban los capaces, solo se salvaban aquellos que tenían la inteligencia de comprender el mercado. Qué relación brutal tiene entonces este momento que estamos viviendo y el fracaso con el tema de la juventud y el desarrollo. Uno puede imaginar programas, políticas sectoriales, pero ninguna va a resultar exitosa si no se inscribe en un modelo de acumulación diferente. La Argentina en el año 2001, implosionó; había sido la alumna dilecta de estas políticas de privatizaciones, desregulaciones, de alejar al capital del circuito de la producción de bienes, del trabajo, de servicios, de innovación tecnológica y de inteligencia. Comenzó a partir del año 2003, un proceso en mi país, que fue sistemáticamente atacado precisamente desde las usinas del neoliberalismo, como algo que iba a fracasar estrepitosamente. Una semana antes nada más, de que el centenario Banco Liman Brothers cayera llevándose los ahorros de muchísimos americanos y también de otros latinoamericanos, sus principales asesores sostenían que la Argentina era inviadable y que su final era inminente. Hay una suerte también creo, colegas, de distorsión comunicacional formidable en los tiempos que corren, y que muchas veces ayudan a que las sociedades o por los menos quienes tienen responsabilidades en sus direcciones, puedan ser confundidas. Los números de mi país, hoy a diferencia de aquel 2001, son sustancialmente diferentes. De haber sido un país con administración deficitaria permanente, somos hoy un país con un superávit fiscal de 3.3 más que el que fue aprobado por el parlamento del presupuesto, vamos a llegar este año en nuestra balanza comercial a un récord nunca visto en cuanto a diferencia de saldo positivo. Somos tal vez uno de los pocos países de la región que tiene su balanza de cuenta corriente positiva, más de 46 mil millones dólares de reservas, lo que representa 13.6 de su producto bruto interno y también hemos disminuido nuestra exposición en materia de deuda de un 160% del PBI a un 50% o un poco menos, en materia de relación. Como verán ustedes, sin embargo con todos estos números en la mano y que sería bueno, presidente, es algo que decía el presidente Lula, que cada reunión podamos contar con verdaderos números de nuestros países, no solamente los planes que desarrollamos; muchas veces imposible de verificar en sus resultados si no los números concretos de la macroeconomía, que revelan en definitiva la solidez o la no solidez de un modelo. Sin embargo, con esta solidez quienes provocaron el derrumbe más estrepitoso del que se tenga memoria, seguían preanunciando el final de mi país, la República Argentina. Y en estos días en los cuales he tomado como presidenta de la República, una decisión de enviar al parlamento, cosa que nunca se hizo en los tiempos del neoliberalismo, un control parlamentario, que los fondos de los jubilados de mi país que hasta ahora habían sido administrados, otro experimento que se hizo durante la década de los `90 cuando se creó el sistema de capitalización, que es una experiencia importante de relatar en términos económicos, en términos políticos y en términos comunicacionales. Durante los años `90 se creó un sistema de capitalización retirando de la administración del Estado los fondos de jubilados y pensionados y dándoselos a empresas privadas, a sociedades anónimas para que los administrara. El Estado quedó entonces con el pago de todos los que hasta ese momento eran jubilados, y todos los aportes de los trabajadores que no habían optado, pasaron al sector privado, esta sola medida que no registra antecedente en ninguno de los países desarrollados, explica casi el 50% de la deuda externa argentina, para ser más precisos el 42% del endeudamiento argentino, se debe al desfinanciamiento que significó trasladar pensiones y jubilaciones, su administración al sector privado.
Hoy en la Argentina existe el sistema público de administración de jubilaciones y pensiones, que al cabo de estos años, fundamentalmente a partir del año 2003, no fundamentalmente, recién a partir del año 2003, comenzó a dar aumentos a sus jubilados y pensionados, 13 aumentos consecutivos elevando el haber mínimo a $690. ¿Qué pasó en el sistema de capitalización privada que hoy tiene 450.000 jubilados? De esos 450.000 jubilados privados, el 77% tiene que estar siendo asistido por el Estado, por el sector público del estado nacional, que transfiere $4.000 millones al sector privado, sino no alcanzarían a la jubilación mínima. ¿Por qué cuento estas cosas? Antes de ingresar aquí, el Sr. secretario general de Iberoamérica me decía cuando yo le comentaba estos números: «cuéntelos, dígalos». Es cierto hay una gran distorsión comunicacional; se ha dicho que Argentina estatiza los fondos de pensión. Argentina cambia la administración de los fondos de pensión que no son ni del Estado ni de las administradoras sino que son de los fondos de los jubilados y de los pensionados, y pasa la administración del sector privado nuevamente al sector público, por varias razones. La primera porque no suena muy eficiente en términos de administración que el Estado tenga que traer fondos públicos para atender al sistema privado, que decían que iba a generar una gran mercado de capitales, que tampoco existió, y que además iba a permitir que los jubilados y pensionados en el sistema privado, ganaran más no es así: han disminuido exponencialmente sus cuentas y si el Estado, y si el Estado, lo público no asistiera a esos jubilados privados, el 77% tendría incompleto su haber jubilatorio. Pero por si todo esto fuera poco además, el sector privado destina de los fondos de los jubilados casi el 10% en gastos de administración, mientras que el Estado, el sistema público, solamente utiliza el 2,5% del sistema, para administrar todas las jubilaciones.
Como verán ustedes, una nueva suerte de distorsión comunicacional, muchas veces permite que determinadas ideas en contra de políticas que tienen que ver con los intereses de las grandes mayorías y de los estados, son instalados prolijamente y repetidos monocordemente, sin responder en lo más mínimo a la realidad. Lo cierto es que evita experiencia, pequeña si se la mira como un sistema de jubilación, pero tremenda a la hora de los que esto significa en términos de futuro para quienes han trabajado toda una vida, y en términos de política de Estado, para entender las cosas que nos pasan y de esta manera, poder abordar más inteligente y adecuadamente las políticas y los instrumentos necesarios para transformar la realidad, que en definitiva debe ser ese el objetivo de los hombres y mujeres que tenemos responsabilidades institucionales.
El funcionario se refiere a la situación de Argentina en el mundo y acerca de las relaciones de Argentina y Estados Unidos. Canal 7, 19 septiembre del 2009.
JORGE TAIANA: Creemos que hay que insistir en el tema del retorno del presidente Selaya y de la vigencia del régimen constitucional, porque no debemos dejar pasar un precedente que, bueno, sigo… sobre esto y el tema del proceso electoral. Sobre esto, nosotros insistimos en que no puede tener legitimidad un proceso electoral que se desarrolla en un marco donde están restringidas las libertades y no rige el Estado de Derecho. Y creo que en eso hay que mantenerse muy firme. Sobre eso hay matices en las posiciones de varios países del hemisferio, entonces tenemos que… algunos reconoces, dicen: «bueno, pero el sentido común indica que todas nuestras democracias actuales surgieron de transiciones donde fueron convocados». La pequeña diferencia de lo que se trata, es de que no haya dictaduras de las cuales haya que hacer transición a la democracia; se trata de no consolidar un golpe y que por lo tanto tenga que ir para atrás y retroceder. Esa es la diferencia esencial frente a los que dicen bueno pero si en el pasado siempre fue así. En el pasado aceptamos entonces la legitimidad. Eso nosotros no queremos aceptar.
PERIODISTA: ¿Qué pasa con Estados Unidos? ¿A qué voy? En estos momentos la presidenta va a viajar a Estados Unidos, va a viajar a Naciones Unidas, va a viajar a Pittsburgh; hay un gobierno nuevo en Estados Unidos, parece viejo pero todavía es un gobierno nuevo; no ha habido aún un encuentro de la Presidenta y el Presidente de los Estados Unidos, Barak Obama, como sí ya ha habido encuentros bilaterales con el Presidente de Chile o de Brasil, por ejemplo. ¿Están detrás de un encuentro con el Presidente de Estados Unidos? ¿Importa un encuentro de esa naturaleza?
JT: Bueno, encuentros hay. Hay encuentros en multilateral, hay encuentro… ¿cuánto más de un encuentro bilateral se puede desarrollar? Bueno eso dependerá un poco de la oportunidad. Nosotros tenemos la disposición de tener encuentros con todos los países amigos; Estados Unidos es un país amigo y además es un país obviamente muy importante en el mundo y en la región, así que estamos interesados pero tampoco es ni la solución ni un problema en sí mismo. Nosotros con Estados Unidos tenemos una buena relación y esas relaciones están basadas en la… en que compartimos algunos elementos muy importantes, y esto está más claro todavía con este gobierno que compartimos más cosas, ¿no?
P: ¿Como cuáles por ejemplo, ministro?
JT: Bueno, hay temas que son muy importantes como es la no proliferación. Argentina es un país claro y activo en el tema de la no proliferación de armas de destrucción masiva. Argentina es un país comprometido en la lucha contra el terrorismo internacional. Argentina es un país que está comprometido en la lucha contra el tráfico de drogas y contra el delito transnacional. Argentina es un país que promueve la democracia de derechos humanos y que son los valores tradicionales de sociedad norteamericana que en la última administración estuvieron bastante alejados, pero que ahora vuelven a tener un peso más significativo, es decir… me parece que la Argentina es un país de paz, Argentina es un país de paz, y creo que juega un rol estabilizador en la región positiva. Todas esas son cosas que me parece que compartimos y tenemos en común con Estados Unidos.
PERIODISTA 2: ¿Cuáles serían las diferencias más importantes pensando en Argentina por un lado y Estados Unidos del otro?
JT: Bueno, nosotros como país, somos un país que ponemos más acento en la… o ponemos acento, en la disminución de los privilegios que tienen los países más desarrollados, ¿no? Y en eso los países desarrollados no están de acuerdo, ciertamente, ¿no?… si uno va al tema de la ronda de Ohara [no se entiende], la posición de Estados Unidos, algunos temas, según tengo entendido, hemos tenido diferencias en su momento; ellos quieren hacer concesiones muy menores en lo que nos interesa a nosotros, y a nuestro entender, piden concesiones muy altas en lo que nos interesa defender.
En lo político, nosotros creemos que tiene que haber una subordinación a la… al sistema multilateral; Estados Unidos no siempre ha tenido. En el caso, fue un ejemplo de acciones unilaterales claro y nosotros nos opusimos a eso; nosotros creemos que esas son cosas más con la administración anterior, la administración actual ha expresado políticas para cambiar eso, como el respetar el tema de derechos y garantías en relación a las acciones vinculadas con lo que fue llamada «la guerra contra el terrorismo internacional».
P2: Ministro, los países centrales, cuando decimos «países centrales» me refiero a los países de la Unión Europea, Estados Unidos, se muestran así como muy inquietos con el supuesto plan nuclear iraní, algo digamos que viene haciendo bastante ruido. En la región no parece haber esa inquietud, y más bien hay países que tienen muy buena relación con Irán, no es el caso de la Argentina, en donde a partir de la cuestión de los atentados, aparece Irán muy involucrado, y las relaciones son otras. Me gustaría, nos gustaría, su apreciación sobre el tema.
JT: La justicia argentina ha hecho una serie de peticiones de reclamo y nosotros hemos pedido la asistencia de Irán e Irán no ha colaborado con nosotros en una justicia lineal. Más obvio todavía, el asignado de ministro de Defensa una persona cuya detención por Interpol ha solicitado la justicia argentina, eso es un tipo de problema. Respecto de la cuestión nuclear, la Argentina es un país que tiene un desarrollo nuclear pacífico, que lo ha retomado con cierto esfuerzo y entusiasmo en los últimos años, porque nosotros somos no proliferantes, pero también porque creemos que los países no les tiene que ser coartado el derecho a buscar el desarrollo y la economía desde el punto de vista del desarrollo tecnológico [es interrumpido]
P: ¿Pero qué pasa con la otra inquietud, que tiene que ver con la cuestión de las acusaciones contra Irán como promotor del terrorismo?
JT: Bueno, nosotros tenemos un juicio donde la justicia argentina encuentra responsabilidad en ciudadanos y algunos con responsabilidades estatales de Irán en el atentado, así que me parece que hay un caso que se mantiene, y nosotros como gobierno, acompañamos el accionar de la justicia y exigimos al gobierno de Irán que colabore con el esclarecimiento un crimen horrible. Esa colaboración… [interrumpido]
P: Si pudiera adelantarnos algo de lo que va a llevar Argentina a Pittsburgh y a Naciones Unidas, el discurso de la presidenta, se lo agradeceríamos.
JT: Bueno, eso siempre termina de elaborarse un minuto antes, pero nosotros sí sabemos algunas cosas; en relación a Naciones Unidas sabemos que Argentina va a plantear cosas que viene planteando hace tiempo, que es su defensa de multilateralismo y la vigencia del derecho internacional. Nosotros somos realmente un país que encontramos en el derecho la mejor protección de nuestros intereses, si no gobierna el derecho, gobierna la fuerza. Y nosotros no estamos en los países más poderosos, ni creemos que la fuerza sea una fuente de razón. Además de eso, creemos en un mundo multipolar, no nos gusta un mundo en donde hay una sola fuerza hegemónica o un país tan poderoso que no pueda ser. Nosotros creemos en la lucha contra la exclusión y en la lucha contra la discriminación y en una lucha a favor del desarrollo, que debe tener básicamente un contenido de libertad y de justicia social. Creemos en un mundo en donde las reglas debieran ser más democráticas y más equilibradas para todos, porque no lo son. No lo son en un sistema Naciones Unidas donde se sabemos que hay un mecanismo como el concejo de seguridad, que sabemos que por más que se cambie, va a ser difícil eliminar alguno de los mecanismos que tiene de democráticos y residuales, pero creemos que se pueden mejorar junto a la democracia se puede mejorar la transparencia y la participación de los países en la toma de decisiones, y el G-20 nos parece una instancia bastante más representativa y equilibrada que el G-7.
P: Claro, en definitiva, lo que uno tiene que verlo es así, es superadora G-7, G-8.
JT: Hay algunos que dicen: «bueno, G-192, bien, bien» y hubo una reunión y nuestro amigo de Coto… el Padre Coto, planteó la sesión pero reconozcamos también que todo eso tiene algunas dificultades prácticas de implementación. Lo cierto que o elaboramos cierta instancia que equilibre un poco el G-7, que es el que toma las decisiones y me parece que en esa instancia hoy, política y económicamente es el G-20, por razones de equilibrio, por razones de número.
P: Hace unos días nada más, terminó la cumbre de UNASUR en Bariloche y hubo muchas lecturas, muchas interpretaciones respecto de lo positivo y negativo de la reunión, ¿qué balance hace Ud. de Unasur en Bariloche?
JT: Yo hago un balance positivo, por dos o tres cosas. Primero, desde el punto de vista de UNASUR, yo diría que el primer éxito es que se haya hecho esa reunión, es decir, después de la reunión de Quito, donde se plantea el tema de las bases norteamericanas y el rol de Colombia, la ausencia de Colombia, hay una situación compleja; no podemos seguir debatiendo ese punto si no estábamos todos en la mesa, y haber logrado hacer una reunión de Unasur dedicada a debatir ese tema, me parece que en sí mismo es una muestra de… o un reconocimiento de cierta fortaleza de UNASUR, que es una entidad nueva y que está todavía en construcción. En eso, creo que tuvo un rol importante la presidenta porque ella fue activa en lograr la participación de todos y en particular de la primera persona con la que habló que fue con Álvaro Junín, porque Junín tuvo una reunión sin la presencia de las autoridades de Colombia más o menos difícil de empezar… así que, el primer punto eso.
Hay que recordar de donde partimos, ¿no? Yo siempre recuerdo que la primera vez que se reunieron los presidentes sudamericanos, fue en el año 2000, nunca antes se les había ocurrido reunirse; nunca los de América del Sur, recién en el 2000 en Brasilia convocados por Fernando Henrique Cardoso, y con el tema de lo que va a ser después IIRSA, concebido como una reunión más desde el punto de vista de integración física y de obras de infraestructura, ¿no? Puentes, caminos, ferrocarriles. Entonces me parece que se haya podido hacer la reunión, que haya habido un debate abierto, amplio, eso… eso me parece un éxito, que uno puede decir bueno, es un éxito limitado, pero es una base.
P: Y no lo digo porque están las base militares.
JT: Limitado, si. Limitado en el sentido que no se soluciona todas las diferencias, pero lo que me parece importante es la segunda parte del resultado de Bariloche es que hay un cierto camino para procesar el tema, porque es un tema que evidentemente no hay acuerdo. El camino para procesar es trabajar en esta reunión extraordinaria de los dos ministerios, ministerios de la Nación y Defensa, pero también en el marco del Concejo de Defensa Sudamericano que quiere que ahí de alguna manera empezara a funcionar aunque haya tenido un comienzo formal.
P2: Hay una inquietud con respecto a las bases norteamericanas en Colombia, pero también una inquietud que trasciende la región en relación al rearme de algunos países, incluso internamente, es decir que rearma Bolivia, Paraguay se preocupa; se rearma Brasil, todos miramos. ¿Qué pasa con la Argentina? Es cierto, Ud. no es titular de Defensa pero digamos… ¿cómo vive Argentina el rearme de los vecinos y qué pasa con la Argentina en este contexto?
JT: No, nosotros no… no tenemos una preocupación por el tema de la adquisición de armamentos por parte de países de la región. Nos parece que está bueno, que ese es un proceso natural de reequipamiento, de modernización que depende de las posibilidades o de las necesidades que tenga cada uno… [interrumpido]
P: Debe ser el único país que no se preocupa. No es una crítica, es un comentario.
JT: El tema es que el concepto de seguridad democrática en la región es importante, para nosotros la garantía de haber desarmado las hipótesis de conflicto en la región en el caso de Argentina con sus dos tradicionales hipótesis de conflicto, fuera la extradicional que han sido Brasil y Chile, realmente se revirtieron en 20 tantos años de democracia. A mí me parece que la garantía democrática es la verdadera garantía de paz y de integración en la región, en el caso de… de la relación con Chile, todavía se ha avanzado más, ¿no es cierto? La elaboración de la estrategia del Batallón Conjunto Cruz del Sur, para poner a disposición como fuerza de cascos azules para las Naciones Unidas, es una experiencia realmente… no solo novedosa, sino impensable algunos años atrás, que implica un nivel de confianza y de compatibilidad entre las Fuerzas y un movimiento conjunto de coordinación.
P: Digamos que Argentina no lo ve como una carrera armamentista y mucho menos la posibilidad de entrar en esa carrera.
P2: Ud. como el más alto representante diplomático de la Argentina como evalúa la cuestión de la imagen de la Argentina en términos internacionales hoy, con todos los años que lleva Ud. en su cargo, ¿no? Digamos, desde que llego hasta hoy.
JT: Argentina es un país que durante por lo menos 40 años, para poner un fecha de 1960 al 2000, al 2001, donde Argentina tuvo un proceso de decadencia económica o de no crecimiento o retraso relativo acompañado por una… o varias cosas, podemos llamarla «inestabilidad política», «crisis de democracia», «crisis de violencia», y terminó en el terrorismo de Estado del 73 al 86 y la crisis de hiperinflación más sobre el fin de esta década. Ese período de decaimiento económico, de crisis social, de democracia y de violencia, sin duda afectó la visión que el mundo tiene de Argentina. Argentina ha tomado medidas fuertes para salir de eso y creo que está en un camino distinto; yo creo que, realmente, ese ciclo se terminó, ese ciclo se terminó y se ha iniciado un ciclo de crecimiento de larga duración con democracia y creo que esto es un ciclo largo, y lo digo al margen de mi pertenencia al gobierno, creo que hay condiciones objetivas, tanto internas como externas, para que esto suceda.
La reestructuración de la deuda argentina, revisada en el 2005, ¿no? Hay una cosa que no nos va a perdonar el sistema financiero por muchos años. ¿Qué creés, que van a hablar bien de nosotros los diarios? ¿El Wall Street Journal, Financial Times, el Economist? Eso no va a suceder. Es más, yo los miro y uno lee y, durante años, todas las predicciones del Economist, que es una revista tan seria en tantos aspectos, siempre son, si es para crecer, menor es lo que efectivamente pasó y si es para decrecer, menor es lo que después pasa… ¿Entonces? Y cuando uno lo compara con otros países que sabe que ellos tienen mayor simpatía, ven que los números son distintos.
P: Ministro, hablamos de hipótesis conflicto cerradas, digamos, pero no hablamos de algunas abiertas, como el caso de Malvinas, por ejemplo. Nos gustaría que hablemos un poco cómo están las cosas hoy y qué es lo que viene en esa instancia.
JT: Bueno yo no creo que Malvinas sea una hipótesis de conflicto en el servicio militar. La democracia Argentina siempre supo que la recuperación del ejercicio que tuvo la soberanía sobre las Islas Malvinas, iba a ser resultado de la diplomacia, del diálogo y de los métodos pacíficos. Los que violaron esa norma no fue la democracia argentina fue una dictadura y que lo hizo además por los motivos más subalternos que a uno se le pueda ocurrir. Lo que sí tenemos es un conflicto, un conflicto que hace que tengamos una presencia armada extra continental en parte de nuestro territorio y que tengamos un compromiso indeclinable con el objetivo de la recuperación del ejercicio efectivo de la soberanía.
Nosotros hemos hecho un esfuerzo consecuente y constante de revitalizar la presencia del tema en los distintos foros, obviamente, un problema que no se visibiliza, que no se plantea como ley, que es una situación colonial verdaderamente arcaica en el siglo XXI, va a ser difícil que se resuelva si ni siquiera logramos ponerlo vigente. Nosotros hemos construido una Argentina atractiva y tenemos que tener una política en donde, paulatinamente el gobierno británico, que es el que se niega a sentarse a la mesa a dialogar, encuentre menos costoso sentarse a dialogar con nosotros.
El 18 de septiembre de 2012 la primera mandataria argentina se dirige a la Asamblea General de las Naciones Unidas en la apertura del 67.° período de sesiones en su sede de Nueva York.
CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER: Es imprescindible replantear desde Occidente estrategias y políticas diferentes respecto de Medio Oriente, porque corremos el riesgo de que diciendo defender valores, terminemos finalmente a través de estrategias equivocadas, atacando esos valores profundizando la crisis y que sucedan hechos como el que sucedió en Vengasi y tuvimos, y tenemos que lamentar la muerte de un diplomático cualquiera sea su origen, en este caso el embajador estadounidense, cosa que no sucedía hacia muchísimo tiempo.
La famosa crisis del subprime, hoy a terminado en algo más que en una crisis de los pobres que no pueden pagar sus hipotecas, y se ha corrido finalmente el velo, y se ha descubierto o por lo menos, ha quedado expuesto ante la luz pública que ha sido precisamente la administración financiera de capitales sin ningún tipo de regulación, no ya en beneficios de los sectores más empobrecidos sino uno de los sectores más ricos de la sociedad, los causantes de esto que ya es una crisis global.
El 25% de los argentinos no tenían trabajo, se habían quedado con sus ahorros en dólares, en pesos, en rupias, en libras, en lo que venía, no tenían nada. Vino aquí y dijo: «dennos una oportunidad para crecer porque las sociedades para poder pagar sus deudas tienen que crecer los muertos no pagan sus deudas». Esta fue la frase de aquel argentino que no se equivocó, y que en el año 2013 a partir de las políticas que pudo aplicar y sin acceder inclusive hasta el día de la fecha, al mercado de capitales, Argentina ha reestructurado el 94% de su deuda soberana y viene pagando rigurosa y regularmente, cada uno de sus vencimientos desde el año 2005 a la fecha. Y lo vamos a seguir haciendo. Porque privilegiamos políticas en las cuales la producción nacional, el valor agregado, la generación de trabajo, atender a los sectores más vulnerables a través de programas sociales que representan el 1.2 de nuestro PBI y que han sido definidos por hombres como Bernardo Kliksberg, como los programas de política social más importantes de Latinoamérica, nos han permitido un crecimiento, que sin lugar a dudas es el más importante de los 200 años de historia que tiene la República Argentina.
Tenemos que tomar como miembros del G-20 medidas que todavía no se han tomado, porque siguen sin regularse los grandes capitales, que un día golpean en un país y que luego golpean en el otro, donde un día la bolsa de un país que está prácticamente en default, sube 20 puntos para bajar al otro día 7 puntos. Señoras, señores, no seremos economistas pero no somos tontos. Sabemos que cada uno de estos movimientos implican formidables transferencias de ingresos y los únicos perjudicados siguen siendo los millones y millones de habitantes que pierden su trabajo, pierden sus esperanzas y lo que yo aspiro, es que no pierdan la paciencia, porque normalmente cuando se pierde la paciencia en situaciones sociales límite donde no se consigue trabajo, donde los pobres no consiguen un estado que los protege y los contemple, finalmente terminan sobreviniendo crisis políticas e institucionales como las que nos tocó vivir a nosotros en el año 2001.
Los últimos 10 años, el crecimiento económico a nivel global fue sostenido precisamente por los países emergentes, y hoy somos los países emergentes los que tenemos que estar soportando que nos denuncien como «proteccionistas» por parte de aquellas economías que han vivido protegiendo a través de subsidios agrícolas, promociones de toda índole, en detrimento de nuestras economías y fundamentalmente, en detrimento de la inclusión de millones de ciudadanos que ahora han podido ser incluidos en el aparato productivo.
La Argentina durante la década de los años `90, fue exhibida como un ejemplo de lo que debía hacerse para en el año 2001 soltarle la mano y dejarla que se arregle sola; por eso creo que algunos creen que deben censurarnos o multarnos, para que el mal ejemplo no cunda, pero en realidad si se piensa el mundo como una totalidad y como una globalidad, si se concibe que no estamos ante un problema económico, sino que estamos ante un problema político, porque cuando carecemos de liderazgos que nos indiquen un camino cierto y concreto, para superar una crisis económica de la magnitud que tiene el mundo, ya no estamos ante un problema de la economía ni de los economistas, estamos ante un problema de la política, que no encuentra soluciones ni respuestas ni nuevos modelos para darle solución a estos problemas.
Por eso sabemos, sabemos… del enojo algunos organismos multilaterales con la Argentina, y por eso les decimos que no vale la pena enojarse; lo importante es replantearse en economía y política qué errores se han cometido, qué cosas están haciendo mal para poder corregirlas seguir adelante y remontar esta crisis que de seguir prolongándose en el tiempo, va provocar no ya severos problemas económicos, sino severos problemas institucionales y políticos.
Y lo que más miedo me da, lo que más miedo me da, como militante política desde muy joven y que le ha tocado vivir períodos en su propio país, donde no se respetaron los valores occidentales, donde se violaba se torturaba y se desaparecía gente, porque había desaparecido la democracia, el temor más grande que tengo, como militante política frente a la falta de resolución de esta crisis es que muchísimos occidentales, que muchísimos que millones, dejen de creer que un sistema democrático puede darles las soluciones.
Finalmente, quiero referirme a 2 temas que pueden parecer tal vez de carácter bilateral: uno fue entregado en cada una de las misiones que están aquí representadas, este cuadernillo impreso en español y en inglés acerca de la cuestión colonial de Malvinas. En el pasado mes de junio estuve presente ante el Comité de Colonización de este organismo, aquí en Nueva York, para presentar nuestro alegato, nuestro deseo de que se dé cumplimiento a la 2065, resolución de Naciones Unidas, en cuanto a instar al dialogo entre ambos países, el Reino Unido nosotros sobre la cuestión de Malvinas.
El próximo año, en enero se van a cumplir 180 años, 180 años de que el Reino Unido, Inglaterra, usurpara ilegalmente nuestras Islas Malvinas. No solamente no ha cejado en esto, no solamente no ha dado oído alguno, ni respuesta alguna a un reclamo y a una resolución de naciones, en realidad, son muchas las resoluciones de las Naciones Unidas, son muchas las resoluciones del Comité de Descolonización, son muchas las resoluciones de distintos organismos, como la OEA y distintas agrupaciones multilaterales, Grupo de Río, etc. etc., que piden a Gran Bretaña que se siente a dialogar con Argentina. No estamos pidiendo que digan que tenemos razón, eso no es diálogo, eso es imponer un criterio. Simplemente queremos que se sienten a cumplir con la resolución de las Naciones Unidas, a dialogar sobre la cuestión de la soberanía en las Islas Malvinas, y además también a desmilitarizar, a desmilitarizar el Atlántico Sur, una región de América del Sur de paz sin diferencias étnicas ni religiosas, ni de ninguna naturaleza que nos lleve a enfrentamientos entre nosotros. Por eso, una vez más reiteramos nuestro pedido, no se puede tener el doble estándar permanente de que aquellos miembros que sienten en el Consejo de Seguridad en forma permanente, tienen derecho a violar todas y cada una de las disposiciones que Naciones Unidas, y el resto de nosotros simples mortales, debemos ser saludo y deña, ante cualquier resolución del Concejo de Naciones Unidas. Esto no es construir multilateralismo.
En el día miércoles pasado, 19 para ser más exactos, hemos recibido por parte de la República Islámica de Irán, un pedido de reunión bilateral precisamente para dialogar entendemos, sobre este tema. Mi país que sigue reclamando el diálogo como un instrumento universal y también como un instrumento particular en el caso de Malvinas, ha decidido… he decidido instruir a nuestro canciller para que tenga lugar aquí, en Naciones Unidas tal como lo ha solicitado la República Islámica del Irán, una reunión bilateral entre ambas cancillerías. Debo decirles que espero resultados de esa reunión, resultados en la manifestación que ha hecho la República Islámica de Irán de querer cooperar y colaborar con el esclarecimiento del atentado, si no lo quiere hacer frente a la justicia argentina, o si no lo quiere hacer frente a un tercer país, esperamos resultados de esa gestión en cuanto a propuestas de cómo encaminar este conflicto tan profundo que data del año 1994. Esperamos que de esta reunión haya resultados concretos. Si hay propuesta por parte de la Republica islámica de Irán para avanzar, en un sentido que no sea el que propuesto la Argentina, quiero decirles también que como miembro de un país representativo, republicano y federal, someteré a consideración de las fuerzas que tienen representación parlamentaria en mi país, la propuesta que nos haga la República Islámica de Irán. Es un tema demasiado importante para ser resuelto solamente por el poder ejecutivo, más allá de que la constitución le asigne la representación y el ejercicio de las relaciones exteriores, pero acá no estamos ante un caso de relaciones exteriores típico o «casual», estamos ante un hecho que ha marcado la historia de las argentinos y que también se inscribe en la historia del terrorismo internacional.
Por eso quiero que tengan la certeza, fundamentalmente los familiares de las víctimas con los cuales me siento particularmente comprometida, fui durante 6 años miembro de la Comisión Bicameral de Seguimiento de ambos atentados de la embajada y de AMIA; siempre sostuve posturas muy críticas de cómo se desarrollaba la investigación, por eso creo que tengo la autoridad para poder dirigirme a los familiares de las víctimas, son realmente los que más respuestas necesitan acerca de lo que paso allí, quiénes son los responsables para decirles que tengan la certeza de que esta presidenta, no va a tomar ninguna resolución respecto de ninguna propuesta que le sea formulada sin consultar previamente con quienes han sido las víctimas directas de esto, y al mismo tiempo también con las fuerzas políticas con representación parlamentaria en mi país, porque esto no lo puede decidir una sola fuerza política, y porque además todos tienen la obligación de emitir opinión pública y fijar posición frente a situaciones de esta naturaleza.
Para terminar, quiero decirles a todos los miembros de esta asamblea que la Argentina va a tener el altísimo honor, pero también la altísima responsabilidad durante los años 2013 y 2014, de ocupar un sillón, de ocupar un lugar de los no permanentes, obviamente, en el Concejo de Seguridad de este cuerpo. Quiero que sepan de que mas allá de que esté estada formalmente la Argentina, en el ese lugar tienen que sentirse representados todos y cada uno de los países que aspiran a la Paz en serio como un valor universal, pero con la convicción de que esa paz no es una enunciación formal e ingenua de deseos; en la comprensión de que la paz es un valor que se construye a través de la verdad, de la justicia y de la igualdad. No puede haber paz en un mundo donde no se traten de igual forma a los países; ese sillón que ocupará la Argentina, lo hará en nombre de los valores que siempre ha defendido, la paz, la vigencia irrestricta de los derechos humanos en todos los países, no solamente de aquellos que me resultan simpáticos y en aquellos que no me resultan simpáticos. Los derechos humanos son valores universales que deben ser respetados en todas las latitudes y cualquiera sea las denominaciones de los gobiernos; y es obligación de esta asamblea y es obligación de ese Concejo de Seguridad, actuar con un solo estándar para precisamente construir ese valor de paz, derechos humanos, igualdad y verdad que es la única manera de asegurarnos en vivir en un mundo más justo y más seguro del que vivimos hoy. ¡Muchísimas gracias y muy buenas tardes a todos y a todas! [aplausos].
islas Malvinas Carlos Saúl Menem Raúl Alfonsín ONU Fidel Castro Cristina Fernández de Kirchner

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