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Timestamp: 2020-08-08 06:51:56+00:00

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Ayuda psicológica a domicilio
EL PROGRAMA FISCH. UN PROGRAMA DE ACTITUDES POSITIVAS Y MOTIVACIÓN EN EL TRABAJO.
7 ago, 2019, No hay comentarios
Cuando ir a trabajar se convierte en una rutina, en muchos casos desembocando en aburrimiento o desidia, e incluso se puede llegar a desarrollar “burnout” al agravarse ese estado mantenido en el tiempo, ya sea por habituamiento, automaticismo, falta de crecimiento personal, superación, etc, la organización debe poner en marcha nuevos recursos que ayuden a estimular e incluso a modificar esas actitudes negativas, que posteriormente influyen en nuestro entorno familiar y social.
Para ello y siguiendo cuatro pasos el programa FISCH contribuye con pautas de desarrollo tanto de índole cognitiva, como emocional y conductual. La filosofía de FISCH es tomar conciencia de esos pensamientos y emociones que nos obligan a realizar un cambio, es decir estar presente en todo momento y por ende disfrutar de ello y por otro lado somos nosotros los que elegimos esa actitud. Describamos de manera sucinta, los pasos del programa:
1º.- ESCOGE TU ACTITUD. Cuando haces una cosa ¿cómo te sientes? ¿Estás impaciente o aburrido? ¿Cómo queremos sentirnos mientras trabajamos?
La mejor manera de escoger la actitud, es poner en la puerta antes de entrar un menú de actitud con dos lados, en un extremo el lado de: ENFADADO, ENFURRUÑADO Y AMARGADO y en el otro extremo: CONTENTO, ENERGÉTICO, VITAL, CARIÑOSO, AUXILIADOR Y CREATIVO., y en el medio: LA ELECCIÓN ES TUYA.
Con el transcurso del tiempo y como anclaje podemos señalar en nuestro lugar de trabajo:
CUANDO ENTRE EN ESTE RECINTO PARA TRABAJAR, ELIJA POR FAVOR LA ACTITUD DE HACER, QUE HOY SEA UN GRAN DÍA. LOS COMPAÑEROS, LOS CLIENTES, LOS MIEMBROS DE EQUIPO Y USTED MISMO LO AGRADECERÁN. ENCUENTRE MANERAS DE JUGAR Y DIVERTIRSE. PODEMOS TOMARNOS EL TRABAJO MUY EN SERIO O ESTAR SERIOS. ESTÉ ATENTO PARA PODER ESTAR PRESENTE CUANDO MÁS LO NECESITEN LOS CLIENTES Y LOS MIEMBROS DEL EQUIPO. Y SI SIENTE QUE LE FALTA ENERGÍA, PRUEBE ESTE REMEDIO: BUSQUE UNA PERSONA QUE NECESITE AYUDA, UNA PALABRA DE APOYO. O SENTIRSE ESCUCHADO/A, Y ALEGRARLE EL DÍA.
2º.- JUGAR. Se trata de divertirse mientras trabajamos. ¿Qué ventajas obtenemos?
.- La gente contenta trata bien a los demás.
.- Pasarlo bien conduce a la creatividad.
.- El tiempo pasa más rápido
.- Pasarlo bien es sano.
.- El trabajo se convierte en recompensa en sí mismo y no es un camino a las recompensas.
Añadir un acuario o crear un ambiente interesante e interactivo (luces) pueden ayudar a divertirse, realmente se traga de adaptar el entorno de trabajo serio a uno divertido.
3º.- ALEGRAR EL DÍA. Se trata de estimular y fomentar energías. ¿Qué ventajas obtenemos?
.- Es bueno para la organización.
.- Proporciona satisfacción y sobre todo ayudan a que nos valoren de una manera positiva.
Algunas tácticas para alegrar el día pueden consistir en flexibilidad horaria, buscar maneras de sentirnos útiles, organizar premios mensuales y anuales basados en el número de clientes o usuarios que digan que les han alegrado el día, etc.
4º.- ESTAR PRESENTE, como hemos comentado estar en todo momento en lo que hacemos, con ello le proporcionamos valor y disfrutamos con ello.
Antes de comenzar a trabajar, debemos también recordar al trabajador, con un cartel por ejemplo:
EL PASADO ES HISTORIA.
Cinco minutos de Mindfulness o atención plena son muy útiles antes de comenzar a trabajar e incluso parar y atendernos cuando nos sintamos sobrepasados.
En resumen FISCH no es un conjunto de reglas, no debemos olvidar que cada organización y las personas que las componen tienen su propio clima, cultura e idiosincransia, realmente FISCH es una forma de pensar, una lente que te ayuda a ver con más claridad cómo ser la persona que quieres ser. Las estrategias de FISCH te ayudan a ser más consciente de quien “eres” mientras haces lo que estás haciendo.
Además FISCH te ayuda a creer en ti y elegir lo que quieres que suceda a tu alrededor, eres el único que debe elegir como quieres vivir.
Por otro lado FISCH ayuda a que tus relaciones sean más positivas, ya que las emociones se contagian y las personas de tu alrededor notarán en tu lenguaje no verbal, esa chispa o entusiasmo que hace que la vida sea para todos mejor.
Los miembros que ponen en práctica FISCH, están más unidos porque comparten vivencias, experiencias y se felicitan por ello, realmente FISCH puede llegar a convertirse en una filosofía de equipo, ya que cualquier actividad fomenta espíritu de camaradería, afecto y diversión.
Y por último, si tú eres el líder y quieres que tu equipo viva la filosofía de FISCH, primero debes vivirla tú.
Terapia Montessori en mayores. Una filosofía del trato a la persona.
· La Filosofía y principios Montessori.
El método educativo Montessori, desarrollado a principios del siglo XX para su uso en niños y preadolescentes, se ha popularizado y extendido en gran medida desde su surgimiento, siendo el área el de los mayores uno de los más beneficiados en su desarrollo y aplicación.
Dicha filosofía tiene su origen en la doctora, educadora y pedagoga italiana María Montessori (1870-1952) como legado de pedagogía infantil, sin embargo y como ya hemos apuntado, es fácilmente adaptable al ciclo vital de las personas mayores al tener como finalidad la manipulación e interacción de diversos materiales y objetos, creando juegos que ayudan no sólo a aprender y desarrollar curiosidad sino a estimular y preservar las funciones sensoriales, cognitivas y motoras en dicha etapa, y por ende fomentando su autonomía y funcionalidad.
El uso de los materiales atractivos y habilidades de forma autónoma (independencia), la no corrección y control en los errores, la concentración, no juzgar, el ambiente preparado y adaptado a la idiosincrasia e identidad personal, la seguridad, la motivación, la aceptación y el respeto, son algunos de los principios que sirven como base para ralentizar el deterioro cognitivo, disminuyendo al mismo tiempo síntomas conductuales y emocionales asociados a las demencias, como pueden ser agitación, impulsividad, distimia, frustración, apatía, etc, aumentando por ende la autonomía y calidad de vida de dichas personas.
· Los principios Montessori aplicados a las distintas demencias. Estudios.
Cuando se trabaja Montessori en mayores, realmente el objetivo sigue siendo el mismo que en los niños: seguir sacando el máximo de potencial de la persona, de forma integral, tratándolas como personas únicas y plenamente capacitadas para actuar con libertad, inteligencia y dignidad durante cada momento vital. Para ello, debemos respetar los principios de la Metodología Montessori mencionados.
Desde la Neurociencia es una metodología preparada para aprender, al ser las manos la fuente de entrada al cerebro y favoreciendo por tanto la entrada sensorial. Al mismo tiempo varios estudios han demostrado que estas habilidades son esenciales para el aprendizaje tanto cognitivo como social y emocional.
Hay varios estudios que avalan el uso de Montessori en mayores, aplicado a personas con demencia:
· El Método de Intervención Cognitiva para pacientes con deterioro cognitivo grave basado en las Actividades del Método Montessori, es un programa que se desarrolla con buenos resultados en el Myers Research Institute de Cleveland (Ohio, EEUU), adaptado por Cameron Camp (Camp, 1999) y está basado en las actividades creadas por Maria Montessori para el trabajo con niños con necesidades educativas especiales.
· Esta teoría se adaptó y se utilizó en personas con Demencia por la Fundación Instituto Gerontológico Matia-INGEMA, con resultados que avalan totalmente su eficacia, reduciendo principalmente alteraciones conductuales, fomento de la autonomía del paciente y mejora de algunas de las funciones cognitivas (lenguaje, memoria y aritmética) al cabo de 6 meses de intervención (Buiza, Etxeberria, Yanguas, Palacios, Yanguas y Zulaica, 2004).
· El estudio llevado a cabo por Orsulic-Jeras, Judge y Camp (2000) señala un aumento en el compromiso en la realización de actividades, menor presencia de conducta pasiva y una mayor gratificación obtenida gracias a la participación en el programa.
· La satisfactoria experiencia y validación del programa Montessori impulsó a la Fundación Instituto Gerontológico Matia (INGEMA) y a su equipo (Etxebarria y cols. 2006) a desarrollar un programa conjunto familiar-paciente, siendo el familiar el encargado de aplicar las actividades al mayor, guiado por un profesional, observándose cambios significativos en conceptualización, lenguaje y capacidad visuoespacial en el grupo experimental en relación al grupo control.
En síntesis, los resultados muestran un mayor compromiso, motivación y de manera inversa una disminución en las alteraciones conductuales y problemáticas de la persona mayor.
· Aplicación de Montessori desde el modelo de atención centrada en la persona.
El modelo de atención que mejor se adapta a la filosofía Montessori es el Modelo de Atención Integral Centrado en la Persona ya que, en este modelo, el trabajo es congruente con las verdaderas necesidades de la persona de acuerdo con el plano de desarrollo en el que se encuentre. Esta visión se caracteriza por el reconocimiento de su valor y singularidad, fijando la mirada en sus capacidades (no en los déficits) y apoyando la autodeterminación de los individuos.
Además, los profesionales se apoyan en sus historias de vida, buscando oportunidades para desarrollar sus capacidades y recibiendo respuestas a sus necesidades personales, familiares y sociales con las que fomentar el control y la autonomía y en consecuencia sentirse mejor.
· Aplicación de actividades y desarrollo de talleres Montessori adaptados a las necesidades del mayor.
Mediante la aplicación de Montessori, se produce estimulación de las funciones cognitivas superiores. Las actividades y materiales que se usan en cada fase cognitiva varían en cuanto a su complejidad, trabajando entre otras: memoria, atención, funciones ejecutivas, estimulación sensorial, así como capacidades físicas, motrices y por ende habilidades sociales.
Los objetivos en un estadio leve o moderado (fast 1-4) es mantener su independencia funcional, sentimiento de independencia, buen estado de ánimo, relación con el medio e intentar retrasar la sintomatología conductual.
Los objetivos e intervención con personas con demencia moderada-grave y grave (fast 5 y 6) se centran en actividades básicas y procedimentales permitiendo mantener o mejor las habilidades necesarias para la realización de actividades básicas de la vida diaria (ABVD), además de proporcionar estimulación cognitiva con cierto grado de dificultad por medio de actividades que tengan significado con el paciente. Por otro lado, e importantes en esta fase es disminuir las alteraciones de conducta, mejorando la calidad de vida con el fomento del conocimiento y la curiosidad.
Por último, los objetivos de intervención con personas con demencia en estadio severo (fast 7) son las de favorecer la capacidad de discriminación de los sentidos básicos (vista, oído, gusto, tacto y olfato), mantener la memoria afectiva asociada a estímulos positivos, reduciendo al mismo tiempo los trastornos conductuales y mejorando el estado anímico del mayor.
Como hemos descrito, la terapia Montessori en personas mayores se caracteriza por ser cercana, respetuosa, empática y personal, además es una terapia flexible, dinámica y transversal al ser adaptada a todas las fases de las distintas demencias, siendo la estimulación y su participación en los programas ofrecidos muy significativos en cada uno de ellos.
Por tanto, Montessori es más que un conjunto de actividades ……
……. Es toda una filosofía del trato a la persona.
Buiza, I., Etxeberria, J. J., Yanguas, V., Palacios, E., Yanguas, y Zulaica, A. (2004). Una alternativa de intervención para personas con deterioro cognitivo severo: el método Montessori. Revista Española de Geriatría y Gerontología, 39 (supl. 2), 59-124.
Camp C. J. (2010). Origins of Montessori Programming for Dementia. Non-pharmacological therapies in dementia, 1(2), 163–174.
Centro de estudios Montessori (2009). La base del método Montessori. Mundo Montessori. 1,1-32.
Etxeberria, J. J., Yanguas, C., Buiza, A., Zulaica, N., Galdona, M. F., y González (2006). Programa de intervención conjunto familiar-paciente con deterioro cognitivo grave basado en las actividades del Método Montessori. En 48.° Congreso de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología y 2° Congreso de la Sociedad Navarra de Geriatría y Gerontología. Comunicación. Pamplona.
The Montessori Foundation (s.f). (En: http://www.montessori.org/, consultado en Julio 2019)
28 may, 2019, No hay comentarios
Son muchos los beneficios encontrados en la práctica del Mindfulness. Mejora tu concentración, tu eficacia, tu memoria, por no hablar de la potenciación del bienestar y el descenso en los niveles de la ansiedad y el estrés.
El Mindfulness se define como la capacidad para llevar la propia atención a las experiencias que se están experimentando en el momento presente, aceptándolas sin juzgar. Este término consta de cinco componentes esenciales:
1.- Atención al momento presente: centrarse en el momento presente, en lugar de estar pendiente del pasado (rumiaciones) o del futuro (expectativas, temores, deseos)
2.- Apertura a la experiencia. Mente del principiante, para poder observar las cosas como si fueran la primera vez que las viéramos, sin que los mecanismos perceptivos se impongan. Para poder tener la “mente de principiante” es imprescindible el compromiso de mantener una actitud de curiosidad, apertura y receptividad.
3.- Aceptación: la aceptación y el no juzgar pueden considerarse sinónimos. No debemos juzgar los pensamientos, sentimientos y eventos de la vida cotidiana, debemos adoptar una actitud de aceptación y abstenerse de juzgar aquello que se observa. En el caso de que un juicio aparezca en nuestra mente de forma involuntaria debemos dejar que pase y simplemente los observamos, no nos implicamos en él.
4.- Dejar pasar. El dejar pasar hace referencia al hecho de no aferrarse a las cosas o las experiencias. Consiste en no dejarse atrapar por ningún sentimiento, sensación o deseo, en no apegarse ni identificarse con ellos de una forma más amplia, desde una perspectiva descentrada, como eventos mentales pasajeros, puesto que todas las cosas no son permanentes y aferrarnos a las cosas caducadas que han de pasar inevitablemente, sólo pueden provocarnos un nuevo sufrimiento o incrementar el que ya existe.
5.- Intención: hace referencia a lo que cada persona persigue cuando practica la conciencia plena y esta evoluciona a lo largo de la práctica.
Existen diferentes ejercicios de mindfulness para adultos, para niños, para la ansiedad, etc. ¿por dónde empezar? ¿cómo practicas mindfulness? La práctica de mindfulness consiste en una actitud sobre la vida, más que un conjunto de técnicas, pues se concentra en la atención al momento presente para ayudar a la persona a conectarse consigo mismo y con las acciones que está realizando.
Los ejercicios de mindfulness nos permiten ser conscientes de lo que sucede en nuestro interior y en nuestro entorno, promoviendo con ello un desarrollo sobre nuestra persona.
Su práctica no requiere de un extenso periodo de tiempo, es suficiente para mejorar nuestro bienestar practicas algunos ejercicios durante el día en 5,10 ó 15 minutos. Lo importante en la práctica no es el ejercicio que se está ejercitando en sí, sino la actitud que la persona adopta en nuestra práctica. A continuación, explicamos ejercicios sencillos, para incorporar en el día a día e incluso durante las acciones más sencillas, como el caminar.
1.- Meditación estática.
Se practica sentado en una silla o en el suelo, o en una posición determinada (la que te resulte cómoda, con la espalda erguida) y mientras te encuentres en una postura relajada trata de observar tu respiración (normalmente fijas tu atención en un punto del cuerpo, por donde pasa el aire al respirar, ya sea el abdomen, diafragma, incluso ponte la mano encima para notarlo). Cuando involuntariamente dirijas la atención a otro objeto, debes volver a la respiración. A medida que se avanza y se tiene control sobre la técnica, puedes empezar a observar el cuerpo, los sonidos, los pensamientos, sentimientos….. Pero para ello, debes tener un control sobre tu respiración, ya que cuando empieces a introducir elementos más complejos, como los pensamientos, debe impedir que tu concentración se desvíe de ellos.
2.- Atención a la vida cotidiana.
Esta técnica es tan sencilla como poner la atención al momento presente: lavar los platos, poner la mesa, limpiar la casa….. Poner toda la atención en la experiencia inmediata para que esta se convierta en una experiencia más vivida y de paso sentir las sensaciones agradables que nos producen, anclándolas a emociones y momentos.
Se suele comenzar entrenando con la técnica del saboreo o atención con los cinco sentidos, abriéndonos como mente de principiante al comer una pasa (como si fuera por primera vez)
3.- Meditación caminando.
Esta técnica consiste en prestar atención a la experiencia de caminar. Se camina sin ningún propósito, aprovechando cualquier ocasión en la que se debe caminar y se observan las sensaciones de los pies, piernas o del cuerpo. También puede incorporarse la atención a la respiración de la meditación estática, lo importante es estar presente en cada paso.
4.- Revisión atenta al cuerpo
Técnica también llamada body-scan, tiene como objetivo restablecer el contacto con el propio cuerpo. En esta técnica, debes concentrarte esencialmente en las diversas partes del cuerpo, comenzando por los pies y se va subiendo hasta llegar a la cabeza, se suelo hacer tumbado y con los ojos cerrados, debiendo observar las sensaciones, cada vez que conectamos con una zona, sin juzgar y aceptando las sensaciones desagradables que aparezcan.
Esta técnica incluye diversas posturas sencillas con el fin de obtener mayor conciencia de las sensaciones corporales, incluyendo en ella la técnica de la meditación estática y la revisión atenta al cuerpo a su vez.
Es mezclar yoga y meditación, produciendo sensaciones de relax en mente y cuerpo.
6.- Céntrate en tus objetivos diarios
Al empezar el día, focaliza tu atención en los objetivos que quieras lograr durante el transcurso de este día, no hace falta que sea muchos, es mejor concentrar la atención sólo en dos o tres cosas. Los objetivos, pueden ser laborales, personales o emocionales, pero lo importante es centrar la atención en cada uno de ellos y lograr alcanzarlos.
En contra: la procrastinación y la saturación de tareas (multi-tasking) solo nos lleva a momentos de ansiedad y estrés.
7.- Céntrate en tus pensamientos, genera emociones positivas.
Generalmente durante el día tenemos más de 60.000 pensamientos, además saltamos de uno a otro constantemente, es la denominada “mente de mono”. Frente a ello, lo último que pensamos en hacer es en sentarnos y parar para detener nuestro estrés, por lo cual un buen ejercicio para reducir la intensidad de estos pensamientos es sentarse y pararse en ellos.
Si incorporamos estas técnicas de manera habitual, aprenderemos a controlar pensamientos, desarrollar la atención y la memoria, y mejorar nuestro bienestar atendiendo a nuestras emociones positivas, desarrollando relaciones afectivas que nos ayudan a encontrarnos mejor en cada situación, al hacernos consciente de ello.
Inmigración y Resiliencia: Emigrando de la Adversidad.
2 abr, 2019, No hay comentarios
“Jamás ha captado nadie la belleza de una rosa diseccionando sus pétalos”. Anthony de Mello.
El análisis de la migración y la resiliencia como binomio ha sido poco estudiado. El proyecto migratorio muestra un carácter de alta vulnerabilidad y riesgo ante nuevas y mejores perspectivas de vida, pero también es fundamental destacar los factores protectores que rodean dicho proceso. En este artículo se reflexiona sobre esas fortalezas personales, familiares y sociales, metas silenciosas de gran valor para el logro de objetivos y que forman parte de ese concepto psicológico denominado “resiliencia”.
El enfoque de resiliencia propone un cambio de paradigma en la manera de visualizar las condiciones de adversidad, del daño se transita hacia la fortaleza. El concepto aplicado a las ciencias del comportamiento pone de manifiesto la capacidad que el individuo tiene para enfrentar con éxito la adversidad y la fuerza flexible que permite resistir y rehacerse después de una condición adversa, constituyendo la migración fuente emanente de la misma.
La migración asume un carácter familiar (Gallo, 2004), ya que en sí mismo es una estrategia e incluso un proceso de vida (existen ocasiones que no se llega a regresar al país de origen) y esas habilidades y estrategias varían en cada familia, hay que esperar el momento preciso que incluye, entre otras cosas, tener un trabajo seguro y una estabilidad económica suficiente para poder comenzar ese nuevo proyecto de vida.
Ante este escenario son muchas las variables y características a estudiar, intrínsecas a los valores personales y familiares. La vulnerabilidad y el mecanismo protector es la capacidad de modificar las respuestas que tienen las personas frente a las situaciones de riesgo, constituyendo el polo negativo y positivo de una misma situación (Rutter, 1985), la migración puede causar una depresión, pero también puede ser una manera de tener a la familia reunida y equilibrada mental y socialmente, constituyendo un reto en sí mismo. El factor protector es la influencia que modifica, mejora o altera la respuesta de una persona ante esa adversidad y proceso novedoso, que predispone a un resultado no adaptativo y que posee algunas características: puede no constituir un suceso agradable, tiene un componente de interacción o puede ser una cualidad o característica intrínseca de la personalidad del individuo.
Entre esos aspectos que conforman el concepto de resiliencia, importantes en dicho proceso migratorio, los estudios avalan de una manera entrelazada, las siguientes: en relación con los factores personales la etapa evolutiva en la que se encuentre el niño/a, la etapa de la adolescencia (Oliva, 2007), con sus inseguridades y miedos pueden llegar a conformar una realidad ajena a ellos mismos; la inteligencia emocional y afectiva adquirida hasta dicha etapa es fundamental como medio de relación intra e interpersonal; la tolerancia desde un punto de vista adaptativo al medio y pragmático a su entorno, así como el grado de confianza y aceptación inculcado en su educación que predisponen de un alto autoconcepto y autoestima a la persona en el desarrollo a esa nueva realidad, son entre otros aspectos fundamentales,
Por otro lado, las variables familiares se ordenan desde la seguridad y la comunicación como punto de flecha hacia un orden más estable, interaccionando nuevamente con las variables sociales y culturales que predominen en el país de destino, donde se incluyen, de nuevo, el respeto, la tolerancia y el resignificado positivo de los valores, como seña de identidad en dicho trasvase madurativo y emocional, ante las adversidades que puedan acaecer.
En resumen, los tutores de resiliencia, ante un cambio migratorio se sustentan de una manera multidimensional, siendo factores endógenos (personalidad) y exógenos (situacionales) los que configuran de un mayor control y compromiso el valor y rasgo potencial del nuevo modelo.
Psicóloga Col. M-33219
BLANCO, C. (2000). Las migraciones contemporáneas. Madrid- Alianza.
CYRULNIK, B. (2002). Los patitos feos: La resiliencia una infancia infeliz no determina la vida.
Barcelona. Gedisa. 2002.
GALLO, K. (2004). Niñez Migrante en la Frontera Norte. Legislación y Procesos.
OLIVA L. (2007). La emigración el adulto como factor de riesgo en la autoestima de los adolescentes. Revista Enseñanza e Investigación en Psicología. Vol. 12, 2.
RUTTER, M. (1993). Resilience: Some conceptual considerations. Journal of Adolescent Health, 14.
Mindfulness en el tratamiento del dolor
28 ene, 2019, No hay comentarios
El mindfulness, de raíces milenarias, está alcanzando mucha popularidad en los últimos años. La aplicación de esta terapia en dolor crónico comenzó en los años 80. El modelo de tratamiento fue conocido como mindfulness, basado en la reducción del estrés, y ha sido incorporado paulatinamente a las intervenciones en dolor crónico.
El mindfulness (o atención plena) puede considerarse una filosofía de vida que incluye la práctica de la meditación, entendiendo la meditación como una actividad intelectual en la que se busca lograr un estado de atención centralizada en un pensamiento o sentimiento (felicidad, tranquilidad, armonía), un objeto (una piedra), la concentración propiamente dicha, o algún elemento de la percepción (los latidos del corazón, la respiración, el calor corporal, etc.). Este estado se recrea en el momento presente y pretende liberar la mente de pensamientos nocivos.
Practicar mindfulness significa creer que eso va servir para mejorar la calidad de vida en ciertos aspectos, pero no implica necesariamente creencias religiosas o espirituales. Es por eso que con frecuencia se utiliza el término Mindfulness para hablar sobre una especie de meditación basada en los principios de la ciencia. Una versión sistematizada y “aconfesional” de la meditación, capaz de ser moldeada por los descubrimientos científicos.
Se busca desarrollar la habilidad para estar conectado de modo flexible con lo que está pasando en el presente. Para que la conexión se produzca, el sujeto debe tener una actitud de aceptación de los contenidos mentales negativos asociados al dolor, con lo cual se espera minimizar las respuestas automáticas de afrontamiento.
La práctica de la atención plena permite a la persona percatarse de que sus pensamientos y sentimientos son transitorios, siempre cambiantes y frecuentemente orientados ya sea al pasado (recuerdos negativos) o al futuro (preocupaciones), con el grado de estrés que eso involucra. El reenfocarse en la experiencia inmediata es lo que facilita contactarse con la calma del presente, sin quedar atrapados en pensamientos y sentimientos negativos. De esta forma se puede reducir el componente afectivo-cognitivo que amplifica la experiencia del dolor.
Los métodos del mindfulness incluyen:
Meditación basada en la respiración
Meditación basada en el cuerpo (escáner corporal)
Caminar basado en la meditación
De forma complementaria se usan ejercicios de yoga para mejorar la conciencia del cuerpo, la resistencia y flexibilidad corporal.
El programa de mindfulness basado en la reducción del estrés, tiene un formato grupal y se realiza en ocho sesiones de dos horas cada una. Este programa se cierra con una sesión de día completo intensiva.
En la actualidad se dispone de la información de metaanálisis respecto a la efectividad de las terapias basadas en mindfulness para dolor crónico, siendo sus resultados generalmente favorables. Estos estudios señalan que este tipo de intervención disminuye los síntomas de dolor, el estrés emocional y las visitas a servicios de salud primario.
Brantley, J. Calmar la ansiedad. Descubre cómo el mindfulness y la compasión pueden liberarte del miedo y la angustia. Ed. Oniro. (2007).
Didonna F. Manual Clínico de Mindfulness. Desclée de Brouwer. (2011).
González Margarita. Dolor crónica y psicología: Actualización. Rev. Med. Clin.Condes-2014; 25(4) 610-617.
El problema de los celos en los niños.
17 ene, 2019, No hay comentarios
El tema de los celos es un problema evolutivo dentro de la niñez, un gran estresor, que se puede ver agudizado si no se trata de una manera adecuada.
Los celos son una expresión normal de cualquier niño en esta misma etapa evolutiva, ya que los celos forman parte del normal desarrollo psicológico infantil, es más lo raro es que ningún niño sintiera celos, ya que se sienten desubicados, desplazados, han cambiado su rol de "ser el único niño en la familia", e incluso en muchos casos se sienten desprotegidos e inseguros, ha entrado una nueva figura y ellos lo tienen que adaptar e integrar en su mundo ideal, si lo piensas el nuevo miembro de la familia es como un intruso que les viene a quitar sus cosas y les hace reaccionar a la defensiva, protegiendo su territorio, a su madre y a su padre, en un entorno saludable el niño volverá a la normalidad en unos meses, pero en unos se tarda más que en otros.
Hay dos etapas bastante críticas en este tema de los celos: la de 5-8 años y la de la pubertad, donde también se da una gran rivalidad dentro de la familia y ahí si que existen más factores determinantes en ese "pulso" con la misma, ya que se está asentando la personalidad y si no se ha llegado a canalizar la rabia y la ira anterior, ahí si que se pueden llegar a tener problemas y derivar en trastornos de conducta, más difíciles de gestionar.
Mi orientación en este tema:
.- La aceptación, se debe aprender a aceptar que el entorno y la familia han cambiado, pero que ello no le va a influir, ni en el afecto, ni en el cariño, ni en los hábitos de vida, que lleva a cabo diariamente. El compromiso de esa aceptación es fundamental para volver a la normalidad y a asumir su nuevo rol de "hermano mayor".
.- Aprender a compartir., difícil, pero poco a poco, también con reforzamiento (sonrisas de aprobación, abrazos etc.), ya que lo importante es que él vaya aprendiendo que cuando juegue y comparte, sus padres le van a seguir queriendo igual que antes (eso es lo importante)
.- No distanciarnos, saber que estamos siempre ahí con las manos abiertas, para protegerle pero no excedernos de los límites (no ceder a su presión, pena, rabia e incluso chantajes emocionales) debe aprender cual es su rol, que siempre será el hijo mayor (ese es el mayor cambio que se ha producido, pero siempre positivo) y que debe ser el ejemplo de protección y modelo a su hermano pequeño, sus conductas de acercamiento y sobre todo desarrollando el juego emocional, debe ser siempre reforzado positivamente. "Que vea que le estamos observando y sobre todo escuchando", es decir que estamos ahí siempre.
.- Debemos preservar su lugar: su habitación, sus costumbres y sus hábitos (seguir con sus clases particulares), ya que no solo es espacio físico, sino para él es espacio simbólico y de ahí darle un valor porque para él es muy importante, en el caso anterior de la metáfora, si nos quitan nuestro puesto y tambien nos echan del despacho, el sentimiento de abandono es mayor.
.- Contestar a todas sus preguntas, de manera coherente a su edad. Hacerle entender que Leo no es un "préstamo", ni él por supuesto tampoco.
.- Involucrarle mayormente, en las tareas que realicemos con su hermano menor, por ejemplo cuando le bañemos o con la comida o con los juegos que esté presente , sirve para empoderarle y hacerle importante y poco a poco nuestra autoestima y seguridad aumentará, y es una manera de anclar ese compromiso, del que te hablaba anteriormente.
.- Que no nos vean angustiados, el diálogo es fundamental, el sentirse escuchados es sinónimo de sentirse queridos, y si ven que nos "encrispemos" con sus rabietas lo harán más "es reforzamiento negativo", incluso pueden entrar "en bucle" estar siempre enfadados, para vernos a nosotros mal y con eso están llamando nuestra atención, pero de manera negativa, en muchas ocasiones el no hacerle caso puede ser más productivo que un castigo, ya que rompe ese habituamiento en el que está entrando.
.- Y sobre todo el desarrollo emocional normal, saber percibir, concienciarse de sus emociones y sobre todo las consecuencias y riesgos que tienen para él y su familia y amigos (entorno) para poder controlarlas y regularlas es fundamental.
Mayte Vázquez
El edadismo, una discriminación silenciosa, por Mayte Vázquez.
23 nov, 2018, No hay comentarios
“No dejas de reír porque te haces mayor. Te haces mayor porque dejas de reír” -Maurice Chevalier”
Resulta sorprendente, que en pleno siglo XXI, pueda existir prejuicio y discriminación en temas tan coyunturales y transversales como son el sexo, la cultura, la sociedad, la religión o la edad. ¿Se pierden los valores, o es que nunca hemos llegado a educarnos en su esencia? La psicología nos enseña desde el respeto, la tolerancia y el aprendizaje de esos valores fundamentales para fomentar una sociedad del bienestar, pero como decimos, todavía estamos lejos de lograrlo.
Nuestro objetivo es, no convertir la edad en una norma disfuncional de vida, la edad no es una patología, ni un trastorno, el envejecimiento es una etapa más de nuestro ciclo vital, fruto de la experiencia y fortalezas y de la que debemos disfrutar, haciéndonos conscientes de las emociones más positivas y saboreando cada momento como único. Actualmente que tanto hablamos de envejecimiento activo, envejecimiento óptimo, envejecimiento con éxito, debemos hablar de la edad como algo natural e intrínseco en dicho proceso y desarrollo vital.
Las raíces de la discriminación por edad, no está clara ni tiene fundamento que la sustente, pero paradójicamente es muy ilustrativa. Desde un enfoque cultural existen diferencias en el trato a los mayores, así los países occidentales no abandonan a las personas en el proceso de envejecimiento, pero sí que es cierto que se sigue sometiendo a las personas mayores a medidas y actitudes claramente discriminatorias.
Desde la perspectiva social no se debe ni se puede discriminar, ni con frases, ni con actos a los mayores, siendo además uno de los problemas que a veces quien lo sufre no tiene los medios necesarios para poder denunciarlo, es lo que se denomina la “injusticia basada en la discriminación por edad”, veamos algunos ejemplos de edadismo y de dicha injusticia en nuestros días:
.- La discriminación laboral.
Una de las muestras de edadismo más opvias es la discriminación que sufren muchas personas mayores que quieren trabajar y que tienen la capacidad de hacerlo bien y se las relega en base a esa “mayoría de edad”.
Más de la mitad de las personas en situación de desempleo en España (52%) lleva más de un año sin encontrar trabajo, lo que se considera ser parado de larga duración, siendo la franja de edad más común entre quienes no han podido encontrar un empleo desde hace más de un año entre 45 y 55 años.
Cuantas veces, al leer los anuncios de empleo nos encontramos “mayores de 45 años absténganse”. De verdad podemos llegar a pensar que ser mayor de 45 años impide incorporarse a un trabajo con entusiasmo, desarrollarlo con eficacia y eficiencia, colaborar en el éxito del proyecto o acceder a un cargo de liderazgo y toma de decisiones.
Los colegios profesionales ensalzan el concepto de “mentorización”, como aquel en que aquellas personas con edad y experiencia pueden enseñar, orientar e incluso a lograr objetivos a los jóvenes que vienen detrás., y eso en todas las organizaciones debería resaltarse como un valor clave, experiencial y de ejemplo en los planes de desarrollo del talento, dentro de las mismas.
.- La falta de representación en televisión, cine o publicidad.
Según un estudio, solo el 3 % de las personas que aparecen en la publicidad española son mayores de 65 años, es decir se asocia la imagen a un producto “difícil de vender”, se juega con el valor de la estética, los cánones de belleza, cuando se deberían ensalzar valores humanos como la educación, la formación y las vivencias.
.- La condescendencia social.
No en vano, se asocia también se mayor a estar sólo, triste e incluso estar “decaído” entra dentro de la normalidad, generando en muchas ocasiones compasión y condescendencia asociada.
Ser mayor es equivalente de ignorancia, es por ello qué en la práctica es muy frecuente tratar a quienes se han adentrado en la vejez como si fuesen niños de pocos años y estuviesen aprendiendo cómo funciona el mundo, cuando todos debemos ser conscientes de que ser mayor no es sinónimo de sufrir deterioro físico ni cognitivo, ni mental.
.- El control de su vida y el aislamiento social.
También relacionado con el punto anterior, las personas mayores son vistas como “inútiles”, no tienen capacidad para pensar, planificar y sobre todo desarrollar esa autonomía personal y libertad en las parcelas vitales que van aconteciendo. Con ese control lo que se consigue es favorecen la dependencia y el aislamiento.
.- Las barreras arquitectónicas.
Otro aspecto que discrimina claramente a las personas mayores es la presencia de barreras arquitectónicas, escaleras empinadas, falta de espacio en lugares públicos o ausencia de ascensores o rampas de acceso al transporte público, pueden ser algún ejemplo de ellas.
.- La estigmatización de la sexualidad.
Este tema también relaciona la consideración edadista con lo que es estético y antiestético, tal como ya hemos comentado anteriormente, de esa manera hablar de sexualidad abiertamente en la vejez, la desnudez, la intimidad y el disfrute de las personas mayores se considera antiestético, y por consiguiente es discriminada socialmente, ya sea con rechazo claro o con burlas.
En términos generales, con esa dependencia, carencia de autonomía y aislamiento personal y social, al final se tiende a favorecer una sociedad donde se premia la ignorancia y la falta de autenticidad., está en nuestras manos dejar un buen legado generacional.
No debemos olvidar los referentes contra el edadismo.
Son muchos los modelos y ejemplos que nos ilustran y deben servir de referencia ante esta discriminación palpable pero encubierta y también indicar que “aunque los mayores han cambiado mucho en poco tiempo, la sociedad no ha cambiado la imagen que tiene de ellos" (G. Rojo, 2014), por eso la importancia de algunos de estos referentes como concienciación personal y social.
El primero y como psicóloga es Rocío Fernández Ballesteros, Doctora en Ciencias Políticas y Sociología (1973) profesora emérita de la Universidad Autónoma de Madrid y directora de investigación entre otras líneas de plasticidad cognitiva, enriquecimiento ambiental, salud y envejecimiento, imágenes sobre la vejez y amenaza del estereotipo en el envejecimiento. Actualmente representa y desarrolla el modelo de envejecimiento saludable y competente.
En el tema de la cultura, podemos destacar actrices y actores como Lola Herrera, María Galiana y Héctor Alterio que incluso han llegado a actuar juntos en alguna función teatral. Autores de éxito como Alberto Méndez, autor de ‘Los girasoles ciegos’ y que no sería hasta sus últimos años de vida cuando escribió los cuatro relatos ambientados en la Guerra Civil que componen su única obra. Tenía 63 años cuando se publicó.
Personalidades en el mundo del arte, la cultura, la pintura, el periodismo, el espectáculo o la política y sociedad, tan representativos como influyentes y que a más de una persona han dejado “huella”: José Luis Sampedro (“Los renglones torcidos de Dios” me inspiró para convertir la psicología en mi gran vocación), Severo Ochoa, Santiago Ramón y Cajal, Ortega y Gasset, Enrique Tierno Galván, Joan Miró, Pablo Picasso, Bruce Springsteen, Tina Turner y un largo etcétera.
Desde el aspecto psicológico, el edadismo influye en las personas mayores a nivel cognitivo, emocional y conductual, desencadenando aislamiento, soledad y en muchas ocasiones depresión, a nivel social se les considera “una carga” y por lo tanto se les excluye. Está en nuestras manos escucharles, respetarles y empoderarles, dando significado a su proyecto vital y a su autonomía personal.
Gil de Prado, R. (s/f). ¿sabes qué es el edadismo?. Psicopedia. Información y recursos sobre psicología. Recuperado de http://psicopedia.org/4652/sabes-que-es-el-edadismo/
Fernández, P. (2014). ¿es la sociedad actual justa con los mayores?. El Diario.es. Recuperado de https://www.eldiario.es/norte/euskadi/sociedad-actual-justa-mayores-UPV-geriatrico_0_296420994.html
Psicóloga Colegiada: 33219
FORTALECER LA INTELIGENCIA EMOCIONAL EN LAS PERSONAS MAYORES, por Mayte Vázquez.
29 sep, 2018, No hay comentarios
La Inteligencia Emocional (I.E) constituye una de las fortalezas clasificadas por Seligman y Peterson en el Character Strenghts and Virtues; sin embargo, analizando en profundidad el concepto de Inteligencia Emocional desarrollado por dichos autores, encontramos que dentro de este concepto global (establecido por Mayer y Salovey en 1990 inicialmente y difundido por Daniel Goleman en 1995 en su libro con el mismo nombre) se trabajan algunas otras fortalezas importantes como son la creatividad, la resiliencia, la apertura a la experiencia, el agradecimiento o las relaciones sociales entre otras, es por ello significativo en este artículo no solo destacar la importancia de la Inteligencia Emocional en el envejecimiento activo y con éxito de nuestros mayores, sino también habilidades que se relacionan con la misma y que han sido y son objeto de estudios en numerosas investigaciones.
· Inteligencia Emocional de nuestros mayores.
La Inteligencia Emocional es una de las fortalezas que en equilibrio configuran a una persona valiosa y segura, tanto a nivel personal como en relación con las personas que la rodean. Llegar a mayor emocionalmente sano, sabiendo apreciar el presente, ajustándose a cada momento, adaptándose al entorno y por supuesto desarrollando un enfoque relajado y optimista es sinónimo de un envejecimiento activo y con éxito.
La sociedad actual refleja una visión negativa de las personas mayores, donde cumplir años se asocia a un declive físico, unas capacidades cognitivas mermadas, lo cual provoca situaciones de aislamiento social, soledad y por ende de desequilibrio emocional, con connotaciones más negativas que positivas. Nuestro objetivo es cambiar esa visión de pérdidas por ganancias, de ensalzar los éxitos y no los fracasos, de resaltar la experiencia vital y no el sufrimiento y por ello el objetivo es concienciar, prevenir y educar en el desarrollo de esa capacidad emocional.
La personalidad, el entorno, la familia son variables que median en el enfoque vital de la persona (modelo biopsicosocial) pero ¿qué capacidades denotan las investigaciones al respecto y cómo podemos potenciarlas?, pasemos a analizarlo brevemente.
· Investigaciones y Planteamientos sobre la I.E. en personas mayores.
Al hilo de lo anterior, llegar a mayor con flexibilidad emocional garantiza el optimismo, la esperanza, el bienestar y por supuesto ese concepto tan atrayente como es la felicidad. Las investigaciones en este campo relacionan esta fortaleza con otras también significativas como son la resiliencia o el sentido vital, no olvidemos que en culturas como las orientales donde prevalecen la serenidad, el positivismo emocional y se cultivan el entrenamiento mental y el sentido vital son más longevas y felices (García, H. y Miralles F. 2016). De hecho, llama la atención un estudio realizado en la Universidad de Yeshiva que determinó que las personas longevas comparten dos actitudes vitales comunes muy importantes: el positivismo y la expresividad emocional elevada.
Más próximo a nosotros, un estudio de Ramírez E. y cols. (2015) de la Universidad de Jaén, muestran las fortalezas como rasgos de la personalidad y que están presentes en nuestra calidad de vida, se trata de potenciar las fortalezas, educarnos durante todo el ciclo vital de manera emocional y ser conscientes de ello para conseguir individuos más felices con nosotros mismos y con nuestro entorno.
Otras investigaciones nos indican que la habilidad para manejar las emociones, así como para reconocer los sentimientos propios y ajenos, mejoran de forma notable a partir de los 60 años, así Enrique Lombardo en su artículo sobre “intersecciones teóricas en la vejez” (2012) nos presenta un trabajo bajo la perspectiva del bienestar, donde los factores externos e internos se controlan mejor combinando estrategias de descompromiso, selección, y reevaluación de manera de regular la vida emocional hacia formas de equilibrio y armonía, es decir que la persona a lo largo de su vida va desarrollando recursos y al llegar a esa franja de edad, realizan una comprensión mejor de sus fortalezas en general y de su proceso de envejecimiento en particular, en síntesis sería la denominada teoría de la integración cognitivo-emocional al plantear que las personas mayores, en vista de unas realidades que no pueden controlar, optan por propiciar las emociones positivas como clave de equilibrio, de felicidad y deseabilidad social.
En este marco de teorías psicosociales y emocionales del envejecimiento, resaltar la teoría de la selectividad socioemocional, desarrollada por la psicóloga de Stanford, Laura Carstensen, (1993), donde la persona toma conciencia de que la vida se está agotando, focalizando las conductas a experiencias emocionales gratificantes, se trata de disfrutar del momento, del aquí y ahora.
No debemos olvidar el carácter que imprime Fernández Ballesteros, R. (2009) en este envejecimiento activo, donde las emociones activas son indicadores de éxito. “Las emociones son herramientas fundamentales de adaptación: en tanto proporcionan el requisito básico para el aprendizaje (la evaluación del significado de los estímulos) y activan cambios conductuales, fisiológicos y hormonales que se asocian con estilos cognitivos y conductuales idóneos para el afrontamiento de situaciones”.
Verdaderamente lo que sobresale en todos estos marcos teóricos y estudios mencionados, es su aspecto integral en todas las variables que lo conforman y no se deben “perder de vista” al estudiar a la persona mayor de una manera global, aspectos fundamentales como su estado bio-fisiológico, cognitivo, contexto social, familia, cultura, etc. por ello queda mucho trabajo que seguir desarrollando.
· Hacia un cambio de paradigma. Potenciar la Inteligencia Emocional de los mayores.
De manera general, el envejecimiento activo y su expresión emocional, no es solo una conceptualización actual que trata de evitar una vejez decadente y dependiente, hay que evitar la frivolidad, creando un estilo de vida y unas pautas de funcionalidad intelectual y emocional que relacionen al individuo en esa prosperidad.
Más específicamente, podemos desarrollar tareas que traten de incrementar esa Inteligencia Emocional en el entorno del mismo:
.- Desarrollo de la narrativa y comunicación escrita. Ante el afrontamiento de situaciones denominadas “estresoras”, debemos aprender a desarrollar un cambio mediante la representación escrita, plasmando nuestros miedos, nuestro malestar tratando de conferir sentido a las malas experiencias.
.- Desarrollo de la escucha activa. Debemos poner el foco de atención en lo que nos están contando, atendemos y al final reflejamos lo que sentimos ante esa conversación o mensaje ajenos, con ello no solo fomentamos la comunicación, también la interacción social y la empatía.
.- Desarrollo de habilidades sociales. Aunque suene “a tópico”, acudir a actos sociales, participar en asociaciones y desarrollar la interacción inter e intragrupos, sirven para dotar a la persona de seguridad y confianza, reforzando sus emociones.
.- Desarrollo de la fortaleza de la gratitud. La gratitud además de ser un antídoto contra la depresión, caracterizan a una persona optimista y armoniosa, por eso ejercicios de gratitud diaria y su reflexión, ayudan a la potenciación de estados más positivos.
.- Desarrollo de la fortaleza del perdón. Cultivando el perdón a lo largo de nuestra vida, nos hace mantener una mente más amplia, nos ayuda a no centrarnos en lo negativo, sin excusas, ni reproches. La carta del perdón, ante un tema inconcluso con alguna persona de nuestro pasado o que nos “remueve emocionalmente” puede conseguir ese equilibrio.
.- Desarrollo de la creatividad y la apertura a la belleza. Estas fortalezas si además las realizamos en compañía, nos llenan de mayor plenitud: ir a museos, desarrollar la pintura, escritura creativa, danza etc., pueden ser ejemplos de ello.
.- Despolarizar el pensamiento. Practicar actividades como yoga o “mindfulness” ayudan al equilibrio emocional al eliminar juicios y etiquetas de valor sobre aquello que ocurre a nuestro alrededor.
.- Desarrollo de la apertura a la experiencia. Aprendiendo a ser más flexibles y dinámicos, reconociendo mejor nuestros estados emocionales, ponerles nombre y exteriorizarlos forman parte de esa dinámica emocional a lo largo del ciclo vital. Es curioso que nos enseñan a identificar el miedo, la tristeza o el enojo, aprendamos también a identificar la alegría, la ilusión y el entusiasmo, el diario de experiencias agradables al finalizar el día es de gran ayuda, además asociar hechos y experiencias agradables a un objeto y llevarlo con nosotros ayudan a combatir los momentos “menos buenos” que nos puedan acontecer.
.- No focalizar nuestra motivación en un solo objetivo. La vida está llena de experiencias que debemos adaptar a nuestro estilo de vida y necesidades.
El desarrollo de la inteligencia emocional requiere tiempo y entrenamiento, como hemos visto habilitar a nuestros mayores en dimensiones como la empatía, la regulación emocional o las habilidades sociales favorece de forma notable el propio proceso de envejecimiento. Nuestro objetivo es hacernos conscientes e interiorizar y gestionar las emociones de la manera más óptima, y con ello conseguir no solo un envejecimiento sano, sino un autoconocimiento más positivo y una mejor calidad de vida, está en nuestras manos y en las de nuestra sociedad ayudar a conseguirlo.
“Hasta el viaje más largo comienza con un solo paso.”. Proverbio japonés.
·* Referencias
Carstensen, L.L. (1993). Motivación para el contacto social a través de la vida: una teoría de la selectividad socioemocional. Lincoln: University of Nebraska Press. (40), 209-254.
Fernández, R., (2009). Envejecimiento activo: contribuciones de la Psicología. Madrid. España. Pirámide.
García, H. & Miralles F., (2016). Ikigai, los secretos de Japón para una vida larga y feliz. Barcelona. España, Urano.
Lombardo, E., (2012). Psicología positiva y psicología de la vejez. Intersecciones Teóricas. Revista Psicodebate. Facultad de ciencias Sociales. Universidad de Palermo. Recuperado de https://www.palermo.edu/cienciassociales/investigacion-y-publicaciones/pdf/psicodebate/13/Psicodebate_N13_03b.pdf
Peterson, C y Seligman, M., (2004). Character strengths and virtues: a handbook and classification. Oxford University Press.
Ramírez E, & Ortega, A.R., y Martos, R., (2015). Las fortalezas en personas mayores que aumenta el bienestar. European Journal of Investigation in Health. 5 (2), 187-195.
Segura, S., & Aguilar, J., y Lorenzo, J., (2011). Envejecimiento activo y psicología positiva de la vida. International Journal of Developmental and Educational Psychology, 4 (1), 127-132.
LA IMPORTANCIA DE LA FORTALEZA EMOCIONAL EN EL ÁMBITO LABORAL, por Mayte Vázquez.
15 sep, 2018, No hay comentarios
El Tema de la Inteligencia Emocional en el ámbito laboral y organizacional es un tema que siempre nos ha atraído por su falta de lógica y comprensión. El empresario siempre más “obsesionado” en lucrarse materialmente en vez de preocuparse por las necesidades emocionales de sus empleados y los trabajadores más interesados en evadir problemas y en que pase rápida la jornada laboral, que de estar satisfechos con el trabajo realizado y por ende con ellos mismos.
Parece paradójico ¿verdad?, porque el objetivo de una Empresa es que el empresario tenga contentos y satisfechos a sus trabajadores y éstos más motivados y auto-realizados llegarán a rendir más, convirtiéndose en una relación provechosa para ambos a corto y largo plazo.
En el ámbito laboral, es donde pasamos la mayor parte de las horas del día, y la interacción con nuestros compañeros, con clientes, con proveedores, con jefes, etc., es la base del sistema orgánico de la Empresa y ahí radica su éxito, no solo que todos los empleados aprovechen al máximo sus capacidades, sino que también ayuden a otras personas a hacer lo propio. Debemos recordar que casi todos los trabajadores experimentan sensaciones de “hartazgo” en un momento determinado y que en España se invierte muy poco en prevención de riesgos psicosociales.
La Idea de que la falta de Inteligencia Emocional en una Empresa tiene un coste y que incluso con el tiempo puede llevar a la quiebra, es una idea que todavía muchos empresarios son reticentes a aceptar. En el libro de Daniel Goleman, sobre inteligencia emocional, se nos describen numerosos estudios realizados donde se afirma que así es. Cualquiera de las muchas deficiencias emocionales de un equipo de trabajo se traduce en un descenso de la productividad.
¿Cuáles son esas herramientas, que todos hemos oído hablar, y son tan valiosas y que debemos aprender a manejar? ¿Deben los empresarios motivar a sus empleados? ¿Qué retos, además del incentivo económico, deben conocer los trabajadores en su desarrollo profesional?: la autoestima, la responsabilidad, el orgullo, la motivación, las dotes comunicativas, éstos conceptos son los que vamos a pasar a desgranar de una manera sencilla, y que aunque parezcan difícil llevar a la práctica, no dejan de ser un aprendizaje más en el desarrollo de nuestras vidas.
· Como trabajadores debemos:
Lo primero a tener en cuenta es que nuestra valoración del trabajo está directamente relacionada con el esfuerzo que nos implica, es la inteligencia emocional la que nos ayuda a reflexionar, a tomar decisiones, a asumir riesgos y a conseguir nuestros objetivos, si lo hacemos en nuestra vida cotidiana como no lo vamos a llevar a la práctica en el desarrollo de nuestra profesión.
Somos nosotros los que debemos liderar nuestras emociones y no convertirnos en víctimas de presiones y emociones negativas que a la larga desembocan en desmotivación, ansiedad e incluso en estrés y depresión. Las capacidades con las que debemos contar para convertir esas emociones en funcionales son:
.- Conciencia Emocional: capacidad de interpretar y comprender nuestras emociones y estados de ánimo, esto se traduce en identificar lo que sentimos en todo momento, ser conscientes de lo que hacemos mal y tener capacidad de poderlo cambiar, sin buscar culpables en los compañeros que nos rodean.
.- Autodominio Emocional, que implica adquirir las herramientas necesarias para salir de los estados de ánimo disfuncionales. Si en un momento concreto tenemos que darnos cinco minutos para respirar profundamente y poder reflexionar conscientemente, hará que veamos las cosas de otra manera.
.- Liderazgo Emocional, fruto de lo anteriormente expuesto, es la capacidad para generar los estados emociones en nuestro entorno laboral que sean funcionales a la calidad de nuestros vínculos y que posibiliten la realización de las acciones que debemos efectuar con la efectividad necesaria para el logro de nuestros objetivos.
En resumen, tanto en el espacio profesional como en el personal se requiere gestionar con liderazgo la inteligencia emocional.
· El Empresario debe desarrollar:
Lo primero que debemos constatar es que para ser un buen directivo se deben tener unas capacidades en relación con las tareas de los trabajadores a nuestro cargo y que son:
.- La definición de las tareas a realizar
.- La repartición del trabajo y de las responsabilidades
.- La planificación de las tareas a realizar
.- El seguimiento de la actividad de sus trabajadores
Y más importante, se deben desarrollar las habilidades en nuestros empleados que pasamos a describir:
.- La comunicación.
La primera premisa para un buen líder es la constancia y saber negociar, pero no se puede hacer nada de esto sin una buena comunicación, por lo cual la primera herramienta emocional que debemos conocer es la comunicación, gracias a ella, mejoramos:
.- el respeto
.- la cooperación.
.- la resolución de conflictos
.- afrontamiento positivo a las críticas negativas
.-La Auto-Motivación
Este es un concepto en todos los sentidos “pro-social”, no solo se motiva a los trabajadores para que rindan en su puesto de trabajo, sino en su vida personal. La auto-motivación es la dirección de un esfuerzo, nos damos perfectamente cuenta de que un sistema motivacional predispone a la persona a conseguir objetivos dentro de un sistema de creencias y valores. Se debe predisponer a los trabajadores al cambio, a la flexibilidad que deriven en una conducta que pueda generar cambios positivos y por ello conseguir el logro y las metas propuestas.
La Empresa, en su conjunto, no deja de ser un elemento de Motivación Extrínseca que debe identificar deseos y necesidades, el empresario en todo momento debe crear un ambiente emocional estable, positivo, reforzador y convertir a esos líderes en referentes con los que identificarnos.
La meta va a ser siempre la fuente de motivación más poderosa, pero nunca olvidar que éstas deben ser específicas, tangibles y alcanzables. Los empresarios no deben valorar a sus empleados por ordenarles “sueños imposibles” y una vez alcanzados se deben reforzar positivamente para que el trabajador se sienta retroalimentado, confiado y disponible para realizar un esfuerzo mayor.
Si potenciamos actitudes, se potencia la constancia y la pasión por el trabajo, el hacer que un trabajador se sienta reconocido es hacerle sentir satisfecho. De acuerdo con David McClelland conseguir el logro, es conseguir el éxito y ese debe ser objetivo prioritario del líder o empresario.
.- La Autoestima
Concepto clave en el desarrollo profesional, si no nos sentimos valorados intelectualmente, carecemos de confianza, no nos sentiremos motivados y no lograremos lo objetivos propuestos, somos conscientes que todos los conceptos en el desarrollo de la inteligencia emocional están interrelacionados y todos ellos deben desarrollarse y confluir en igualdad de condiciones y oportunidades. Todo lo que el hombre llega a ser lo tiene por sí mismo, es por eso que a la autoestima se le ha llamado la clave del éxito profesional y personal.
El desarrollo profesional conlleva un desarrollo personal, el trabajador si no se siente útil y estimado termina con ansiedad y quemándose “Burnout” consigo mismo y con sus compañeros, por eso el líder debe brindar el trabajo como un camino de crecimiento personal, de manera que la autoestima y la competencia profesional crezcan juntas y se fortalezcan la una a la otra, mientras se evita caer en el error de identificar valía personal con éxito profesional (Branden, 1999).
.- La Asertividad y la Empatía
La Asertividad es una expresión de la Autoestima. Es la herramienta básica que nos permite reconocer las emociones y sentimientos de los demás y reaccionar convenientemente, así como emplear las emociones para resolver conflictos, nos ayudan a trabajar en equipo y a sentirnos motivados.
La Empatía es la clave para convivir, ser empático y respetuoso es una cualidad importante para gestionar ese día a día, en el que pueden aparecer conflictos que deben solucionarse de manera eficaz y evitar problemas mayores. Si sabemos ponernos en el sitio del otro y comprender sus reacciones, el entorno laboral será más sano y esto repercutirá directamente sobre nosotros siendo un elemento fundamental a desarrollar diariamente y cuyo objetivo es lograr: Un buen ambiente de trabajo.
.- La Resolución eficaz de Conflictos y la escucha activa.
Esta es una facultad esencial para todo líder en la relación con sus trabajadores, debe saber y aprender a convertir los conflictos en oportunidades. Lo que el empresario debe hacer es utilizar al trabajador como colaborador en situaciones que a priori pueden verse como una amenaza y convertirlos en “ventanas abiertas” para ambas partes. Y aquí es donde volvemos a dar paso al autoconocimiento y la autoestima como claves para solucionar conflictos, ya que todos debemos ser conscientes de nuestras necesidades, valores, creencias y objetivos.
Un buen líder debe aprender a prevenir conflictos y ser consciente de encontrar diferentes formas de satisfacer una misma necesidad, desarrollando la comunicación, la creatividad y la escucha activa con sus empleados.
Tras lo expuesto y como conclusión creemos que un buen líder debe contar con unas buenas actitudes pero también aptitudes a desarrollar y que en algunas Empresas llevan a cabo con un buen Plan de intervención y desarrollo de habilidades socio-emocionales.
Creemos que el desarrollo de todas estas capacidades por ambas partes no es tarea fácil, pero sin esfuerzo no se logran objetivos y de lo que se trata es de conseguir el equilibrio y el mayor bienestar posible, de ahí que lo que hemos querido constatar es la importancia de todos estos conceptos tanto en el desarrollo personal y profesional del individuo.
Para finalizar y para el que quiera ampliar en estos temas, me gustaría agregar dos enlaces:
http://www.monografias.com/trabajos78/autoestima-sana-ambito-laboral/autoestima-sana-ambito-laboral.shtml#ixzz3qze72YJl
http://www.monografias.com/trabajos91/la-asertividad/la-asertividad2.shtml#laasertiva
http://campusolidario.unir.net/la-inteligencia-emocional/
Y por último y como resumen acabamos con estas frases:
Lo que realmente importa para el éxito, carácter, felicidad y logros vitales es un conjunto definido de habilidades sociales, no solo habilidades cognitivas que son medidas por tests convencionales de coeficiente intelectual.-Daniel Goleman
La persona inteligente emocionalmente tiene habilidades en cuatro áreas: identificar emociones, usar emociones, entender emociones y regular emociones.-John Mayer.
Psicóloga de las Organizaciones y Sanitaria
.- Goleman D. (1996). Inteligencia Emocional. Madrid: Kairós.
.- McClelland D. (1989). Estudio de la M
Eﬁcacia, eﬁciencia y efectividad en el tratamiento multidimensional de la esquizofrenia: proyecto Rethinking, por Mayte Vázquez.
8 sep, 2018, No hay comentarios
Eﬁcacia, eﬁciencia y efectividad en el tratamiento multidimensional de la esquizofrenia: proyecto Rethinking
En este trabajo se realiza un análisis crítico sobre el artículo de Crespo-Facorro, B. y cols. (2017), donde se aborda la esquizofrenia desde un punto de vista multidisciplinar y multidimensional, teniendo en cuenta la eficacia, eficiencia y efectividad en su tratamiento.
La esquizofrenia es el trastorno más frecuente dentro de los síndromes psicóticos no afectivos, se trata de un síndrome heterogéneo, cuyo índice de mortalidad afecta al doble respecto a las personas normales y cuyos tratamientos de índole farmacológico incide en el paciente reduciendo, aún más su capacidad; por ello la esquizofrenia requiere un abordaje multidimensional, desde un planteamiento biopsicosocial y de ahí la necesidad de este Programa, que pasaremos a describir a continuación.
Los síntomas funcionales determinan el tratamiento, son los síntomas positivos como las alucinaciones, delirios o la desorganización conceptual los más representativos, que normalmente son tratados con fármacos y terapia cognitivo-conductual. El 58% de los síntomas negativos están presentes durante el primer episodio y junto con los síntomas cognitivos, tienen un elevado impacto sobre el funcionamiento del paciente. Así mismo se destaca la poca importancia recibida por parte de los síntomas afectivos, siendo los estudios de eficacia y efectividad sobre estos síntomas, totalmente escasos y paradójicamente el número de prevalencia de suicidio consumado asciende al 4,9%.
Dos terceras partes de pacientes con esquizofrenia que no han recibido tratamiento, presentan síntomas motores. Con toda esta sintomatología se hace necesaria un abordaje del tratamiento que cubra esa necesidad de efectividad, eficacia y eficiencia.
Las comorbilidades más frecuentes son las relacionadas con los factores de riesgo cardiovascular y metabólico, además problemas bucodentales, osteoporosis o el tromboembolismo pulmonar también están presentes, además de estas comorbilidades físicas, existen otras relacionadas con adicciones como al tabaco, cannabis u otras sustancias, que hacen también necesario ese abordaje desde la eficacia, eficiencia y efectividad con el propósito es establecer hábitos de vida saludables, disminuyendo con ello los riesgos cardiovasculares y metabólicos y obteniendo una recuperación funcional
¿Cómo se realiza la evaluación e intervención de los síntomas cognitivos?
La adherencia al tratamiento es de gran relevancia, junto a las recaídas producidas, por las consecuencias clínicas y socioeconómicas que se producen, por ello es necesario una evaluación, tanto del insight del enfermo como de la experiencia subjetiva. Si el objetivo es evaluar el insight puede ser mediante la Escala de Insight de Birchwood, si el objetivo es la evaluación de los tratamientos psicosociales, se realiza con la Escala de Insight cognitivo de Beck, o el cuestionario de creencias personales (PBIQ-R) de no conciencia. Los siete dominios de la cognición afectados en la esquizofrenia se miden mediante el SCIP, o el BADS. También se han desarrollado entrevistas cognitivas como es la SCoRS, que pueden ayudar a valorar el nivel del trastorno cognitivo del paciente.
En cuanto a los tratamientos, los farmacológicos ofrecen limitaciones como hemos visto en la sintomatología negativa, por ello un tratamiento que ayuda a rehabilitar el funcionamiento cognitivo es el CRT (Técnicas de rehabilitación cognitiva).
El proyecto Rethinking.
De acuerdo con el modelo biopsicosocial, y tras lo expuesto anteriormente, se plantea la necesidad de planes individuales de atención, donde predomine la calidad de vida, la autonomía y la capacidad funcional desde tratamientos integrados y cuyo objetivo sea erradicar los estigmas y favorecer la inclusión. El grupo Rethinking, de forma interdisciplinar aporta una reflexión y propuestas para priorizar líneas de de actuación que incluyan parámetros de eficacia, efectividad y eficiencia, que permitan abordar las necesidades no cubiertas e identificadas en este trabajo.
Mejoras en el proceso de intervención. Necesidad de seguir investigando.
Creemos que queda mucho por hacer en este campo, la inserción de estos pacientes a una sociedad igualitaria, funcional y diversa es nuestro mayor deseo. Otro aspecto, no contemplado en este trabajo es el de la preocupación por las necesidades afectivas de la familia, pareja y amigos, el trabajo de los cuidadores, sus emociones y sus interacciones deben integrarse en programas de bienestar. Otro aspecto importante dentro de las investigaciones sería determinar el componente genético de las psicosis, los contextos de pobreza y los aspectos comórbidos de las adicciones, sobre todo el cannabis.
Se deben seguir desarrollando programas de concienciación y educación como el aquí presentado, mejorando el insight del paciente y disminuyendo las recaídas, facilitando estrategias que intenten una recuperación funcional, empoderando a los pacientes y erradicando el estigma social que les rodea.
Crespo, B., Bernardo, M., Argimon, J. M., Arrojo, M., Bravo, M. F., Cabrera, A. et al. (2017). Eﬁcacia, eﬁciencia y efectividad en el tratamiento multidimensional de la esquizofrenia. Revista de Psiquiatría y Salud Mental, 10(1), 4-20.
Algunos trastornos de la conducta alimentaria: obesidad y atracones por Mayte Vázquez.
14 ago, 2018, No hay comentarios
Los trastornos de la conducta alimentaria se asocian a diferentes dificultades en emociones, conductas y pensamientos que se deben evaluar para conocer la afectación que está produciendo y poder acabar con las conexiones que están manteniendo la dificultad.
Por tanto antes de realizar un tratamiento personalizado, se debe realizar una evaluación global de todos estos aspectos:
Biológico: revisión médica, analítica general y vitamínico, hormonal, exploración de la medicación, peso, talla, IMC (peso en kg/talla en m2).
Condiciones médicas; enfermedades.
Condiciones bajo las que el dolor aumenta y se reduce.
Creencias: mitos o ideas sobre el mismo, actitud hacia el mismo e incluso actitud de las familias de origen (ideas, conductas, comentarios…).
Circunstancias de vida: trabajo, pareja, hijos, amigos, economía etc.
Factores psicológicos: ansiedad, estrés, depresión, baja autoestima, evaluar como factores de inicio o de mantenimiento.
Soluciones intentadas.
Descripción subjetiva de imagen corporal.
Antecedentes y consecuentes (qué factores anteceden y han influido y qué factores posteriores ha provocado a corto plazo y largo plazo).
Consumo de sustancias y/o alcohol.
Autorregistros: vida cotidiana, pensamientos e ideas sobre comida y alimentación, momentos de alimentación (cantidad, frecuencia), momentos expulsivos (vómitos, otros) imagen corporal, factores ambientales, etc.
Otros temas importantes a evaluar
Valorar la actividad diaria de la persona (nivel energético).
Pensamientos de la persona sobre alimentación y silueta (presentes y anticipatorios de medidas purgativas o restrictivas) y su repercusión.
Habilidades para hacer frente a estas medidas restrictivas.
Activación psicofisiológica.
Presencia/ausencia consumo de sustancias.
Recoger información de la familia (contrastar).
Tratamiento psicológico de los trastornos por atracones o sobreingesta compulsiva
Los tratamientos de la conducta alimentaria se encuentran bien establecidos y han probado su eficacia (Saldaña et al., 2001). Los tipos de terapia que se están llevando a cabo en pacientes con trastornos de la conducta alimentaria recogen formato individual y grupal con buenas tasas de adherencia y de éxito.
Los trastornos por atracones no se encuentran tan estudiados, no obstante, podemos reunir algunos de los componentes y técnicas de programas que se han realizado al respecto:
Psicoeducación en alimentación y atracones: al igual que en los anteriores casos, debemos valorar el estado en el que la persona se encuentra y si se encuentra decidida a cambiar estos patrones disfuncionales de alimentación.
La educación sobre los efectos de los atracones y su relación con las emociones debe ser explicada desde el comienzo. Es fundamental aportar una educación alimenticia adecuada, establecer unos patrones de alimentación adecuados y no restrictivos, en el que se incluyan todo tipo de alimentos y mantener, independientemente del hambre que se tenga, los horarios y patrones de comida establecida, para evitar episodios de voracidad. Nos ayudaremos de un nutricionista para establecer una dieta progresiva y adecuada para la persona. Establecer una alimentación adecuada para su edad, sexo y nivel de actividad. De esta forma, reducimos la posibilidad de que aparezcan los temidos atracones y de que la persona sienta que tiene la capacidad de control.
Aumento del autocontrol: exposición con prevención de respuesta (en imaginación primero y en vivo posteriormente, supervisada y en solitario).
Técnicas de distracción cognitiva.
Intervención sobre estado de ánimo del paciente y alternativas a los atracones como forma de reducir tensión.
Programa de actividades agradables.
Control de contingencias.
Identificación de situaciones de riesgo.
Intervención sobre pensamientos negativos, detección y reestructuración de los mismos.
Técnica de resolución de problemas.
Prevención de recaídas: mantenimiento para evitar posibles recaídas.
Tratamiento psicológico por obesidad
El sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud. El estilo de vida occidental ha convertido a la obesidad en una verdadera “enfermedad social”.
Nuestra calidad de vida se ve afectada por las enfermedades asociadas que conlleva la obesidad (diabetes, cardiopatías, hipertensión, apnea del sueño, etc.). Dificulta el funcionamiento diario y se reduce la esperanza de vida en la persona obesa.
¿Cómo puede ayudar el tratamiento psicológico?
Actuando sobre las distintas causas y consecuencias del trastorno, haciendo hincapié en:
· Potenciar la motivación y generar hábitos saludables de alimentación y ejercicio que sea sostenible.
· Controlar la ansiedad para controlar atracones.
· Estabilizar, en caso necesario, el estado de ánimo (depresión, tristeza).
· Desarrollar habilidades sociales.
· Enseñar técnicas de resolución de problemas.
· Favorecer tu autocontrol.
· Manejar la insatisfacción corporal
· Aumentar la autoestima, el autoconcepto, las expectativas de autoeficacia y logro (sentir que eres capaz)
· Manejar la culpa y la vergüenza en caso necesario.
Elementos del Tratamiento Psicológico en obesidad.
Psicoeducación en alimentación y atracones. Es fundamental aportar una educación alimenticia adecuada, establecer unos patrones de alimentación adecuados y no restrictivos, en el que se incluyan todo tipo de alimentos y mantener, independientemente del hambre que se tenga, los horarios y patrones de comida establecida para evitar episodios de voracidad. Nos ayudaremos de un nutricionista para establecer una dieta adecuada para la persona. Establecer una alimentación adecuada para su edad, sexo y nivel de actividad. Por otro lado, y al igual que en la sobreingesta es importante explicar y detectar si existe una relación con estado de ánimo negativo.
Fomento del autocontrol:
Técnicas de control de contingencias.
Técnica de distracción cognitiva.
Intervención en pensamientos negativos y distorsiones cognitivas.
Programa actividad física.
Programa actividades agradables.
Técnicas de autorrefuerzo.
Tratamiento psicológico atracones de comida
Hemos definido anteriormente la presencia de atracones como la ingesta de cantidades importantes de comida en un breve periodo de tiempo, en el que la persona tiene una sensación de haber perdido el control, por lo que generalmente tratan de mantenerlo oculto.
Al comienzo o durante ellos, la persona puede tener sensaciones agradables y de liberación de tensión, pero no dura mucho y se sienten disgustados por la sensación de descontrol.
Una de las hipótesis que existe en cuanto a la sobreingesta es que pueden existir componentes emocionales que desencadenen estos episodios, aunque no siempre se relacionan; sin embargo, se han encontrado otros desencadenantes: como «sentirse gordo», la realización de dietas previas y el hambre asociada, el efecto de violación de la abstinencia (saltarse algún punto de la dieta y ya saltárselo todo), estar a solas, consumo de sustancias, etc
En cuanto al tratamiento, nos basaremos en la terapia para atracones de Fairburn, que señala una intervención en 6 etapas:
Etapa 1. Autocontrol, pesarse semanalmente.
Etapa 2. Comer con regularidad, para ello establecer un patrón regular de alimentación y el abandono de medidas purgativas.
Etapa 3. Alternativas a los atracones. Alternativas sustitutorias.
Etapa 4. Resolución de problemas y revisión. Técnicas de resolución de problemas y revisión del progreso logrado.
Etapa 5. Dietas y formas relacionadas de evitar comidas. Eliminar las formas de hacer dieta y superar otras formas de evitar comidas.
Etapa 6: ¿Qué hacer ahora?
Saldaña, C. (2001). Tratamientos psicológicos eficaces para trastornos del comportamiento alimentario. Psicothema, 13(3), 381-392.
Trastorno por atracón y obesidad; extraído de :
http://www.centregaudi.com/down/transtorno_obesidad.pdf
ASOCIACIÓN PARA LOS TRASTORNOS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA
https://aeetca.com/
El concepto de resiliencia en personas mayores por Mayte Vázquez.
11 ago, 2018, No hay comentarios
1.- LA RESILIENCIA EN LA LITERATURA CIENTÍFICA
El concepto de resiliencia no es nuevo, aunque su estudio científico sea reciente, su realidad es antigua. Revisando la literatura científica intentaremos describir los conceptos que ayudaron a su aparición. En la década de los 70, Anthony (1982) y cols. estudiaron a niños en entornos de riesgo, el objetivo era observar el desarrollo del niño antes de que aparecieran patologías, para “descubrir” en que grado y como moldeaban su vida ante lo riesgos afrontados, las vulnerabilidades y las inmunidades que aportaban esas situaciones, así como las defensas, competencias, capacidades y defensas desarrolladas para sobrevivir psicológicamente. Fue entonces cuando se introdujo el concepto de vulnerabilidad y los estudios en esta área se han centrado ante todo en el riesgo que corren algunos niños de desarrollar patologías, pero también el de la invulnerabilidad, es decir el efecto de no desarrollar trastornos predichos ante las mismas situaciones de riesgo y de ahí que Anthony (1987) desarrollara una clasificación de cuatro categorías de personas: las “hiprvulnerables”, las “pseudovulnerables”, invulnerables y las no vulnerables.
Siguiendo con las situaciones de alto riesgo, un estudio centrado en la pobreza, de Ruther y colaboradores (1975) con niños negros residentes en la isla de Wight permitió demostrar que la presencia de un solo factor de riesgo no aumenta la probabilidad de que aparezca un trastorno psiquiátrico, pero la presencia de dos factores la multiplica por cuatro. El segundo campo de investigación, se refiere al estrés, Fortin y Bigras (2000) recuperan la definición de estrés de Lázarus y Folman, implicando a la resiliencia en “estrategias de ajuste eficaz” con el fin de mantener el equilibrio, externo o interno. El tercer dominio es el de los traumas, según Bourguignon (2000), trauma designa un “acontecimiento interno que trastorna al sujeto con consecuencias inmediatas”, un trauma puede ser una guerra, un duelo, un maltrato, un incesto, etc., y la resiliencia juega un papel importante, partiendo de la no invulnerabilidad absoluta, sino de la inmunidad relativa ante los sucesos y periodos difíciles de la vida, demostrando una cualidad no es fija, cambia según el momento y las circunstancias y también según los traumas y las construcciones psíquicas diferentes que realicemos de ellos, además de la interacción del medio y entorno social, pro ello Cyrulnik explica que “la resiliencia es un tejido de punto “tricot” que une lana desarrollable a otra afectiva y social, subrayando la importancia de la reconstrucción positiva, no negando el pasado doloroso, pero si superándolo.
Es admirable por tanto, el cambio de perspectiva en estos últimos años en el estudio de la resiliencia. No solo estudiar las carencias y debilidades y los medios de compensarlas, sino empezamos a investigar las fuerzas y como usarlas, no solo examinamos la patología y sus consecuencias, sino la adaptación adecuada, observando, identificado y usando mejor los recursos que cuidar.
Por tanto ¿Qué es la resiliencia?
Aunque no existe una definición consensuada, en psicología no solo significa resistencia, sino que conlleva un aspecto dinámico que implica que la persona traumatizada se sobrepone, resiliar no es solo recuperarse, es ir hacia adelante tras una enfermedad, trauma o un estrés, es vencer las pruebas y la crisis de la vida, es decir resistirlas primero y superarlas después, en definitiva es la capacidad que permite a una persona, un grupo o una comunidad impedir, disminuir o superar los efectos nocivos de la adversidad.
En relación con los mayores la resiliencia es un conjunto de “procesos sociales e intrapsíquicos y que se combinan produciendo factores protectores ante situaciones difíciles; es decir procesos de invulnerabilidad ante situaciones de riesgo. Nuestro objetivo es determinar esos factores y esas fortalezas. Pasemos a desarrollarlo con más detenimiento.
2.- LA RESILIENCIA EN PERSONAS MAYORES.
Como venimos describiendo, en su mayoría los estudios sobre este tema se han centrado en población infantil y adolescente, ya que se plantean dos cuestiones inter-relacionadas: la primera se refiere a la duración en el tiempo de una conducta resiliente que apareció pronto en la vida, como se ha comentado con anterioridad, la resiliencia no se adquiere de una vez para siempre, si es precoz, puede mantenerse y reforzarse con un aumento de la autoestima, fruto del enfrentamiento y superación de los traumas, pero también puede modificarse e incluso hundirse debido a un estrés que supere la capacidad de resiliencia del sujeto, por ello se subrayan la importancia de los sucesos tardíos con esas capacidades de reacción de la persona, Lemay (1999) nos habla del precio a pagar, en este sentido, a menudo se mencionan descompensaciones tardías e inclusos casos de suicidios tras vidas militantes, en estos casos nos preguntamos ¿Cuál fue el detonante que hizo fracasar el proyecto de vida y cambiar el sentido de vida?, para ello lo idóneo es estudiar desde la infancia esa capacidad y seguir su línea de vida con sus sucesos intercurrentes que puedan aclarar mejor el problema, lo cual es muy complicado, aún así los estudios están plagados de ejemplos de personas que han visto reforzada su resiliencia.
La segunda cuestión es más compleja. Cuando se enfrenta a un trauma grave ¿puede una persona cuya existencia ha sido un “largo río tranquilo” hasta la edad adulta, y aún después, encontrar en su interior recursos, para resistir y seguir viviendo y creciendo en la vida? Esta pregunta, aunque sea decisiva en una época de longevidad creciente y en que el peso demográfico, económico, social y sanitario de las personas mayores va en aumento, que sepamos, no ha suscitado muchos estudios ni interés siquiera.
Los traumas graves no perdonan a la tercera edad, sea una enfermedad, problemas sociales o una jubilación mal llevada, el deterioro físico o mental y la depresión se hacen más frecuentes ¿Cómo se puede ser resiliente en estas condiciones? Un trabajo suizo muy interesante sobre la experiencia de la viudez, (Grupo “Sol”, 1992) estudia 32 viudas de clase media, entrevistadas en Ginebra, y los resultados constatan que una infancia de la que se tienen “buenos recuerdos”, la superación de crisis -en la adolescencia, a los cuarenta- cierta sociabilidad y, recíprocamente, una “red sólida de apoyo afectivo” permiten llevar bien la viudez, aunque no se llene “el vacío de la ausencia”. Los autores convienen en el interés de prepararse para “envejecer bien” y subrayan la importancia de la cultura, la apertura de espíritu, la diversificación de actividades desde antes de la vejez, para romper con la rutina, ser activo, abierto a los demás y preparar una vida con sentido, donde los factores de protección como los recuerdos de la infancia desarrollan dicha resiliencia.
No hay recetas, las actividades de voluntario, las aficiones, ser miembros de asociaciones, comenzar una actividad novedosa o de ocio: actividades culturales y artísticas, ayudan a mantener, incluso a desarrollar, las capacidades físicas y mentales de la persona mayor, ayudando a mantener la utilidad social y por ende la autoestima.
La Fundación Ibsen sobre estudios realizados, afirman que un proyecto de vida “rico” es aquel que desarrolla recursos como el interés por los demás, curiosidad, vida relacional, elección de distracciones, haciendo todo ellos elementos integrantes del carácter que identifica a la persona mayor resiliente y adaptativa.
En un artículo muy interesante, “un modelo de resiliencia: los centenarios”, Michel (1998) indica otro factor protector: la fe religiosa, ya que existe una relación entre la religiosidad y la salud física o enfermedad, de hecho el sentimiento de que la vida sigue después de la muerte hace a las personas conscientes de su finitud, cuando se acercan al final de la vida, de llenarlos de ese “realismo de la esperanza”.
La voluntad de vivir pase lo que pase viene a culminar ese trabajo de resiliencia en el día a día de las personas mayores. Sin duda, nadie lo expresó mejor que el gran pediatra Robert Debré, fallecido a los 96 años, quien al final de su vida decía: “Cada mañana me obligo a vivir, cada noche me felicito por haber vivido”.
La resiliencia, el tesoro de las personas mayores Resilience, the treasure of the elderly María Guadalupe Jiménez Ambriz.
file:///C:/Users/Usuario/Downloads/S0211139X10002532_S300_es.pdf
El niño que no sonríe, por Mayte Vázquez.
9 ago, 2018, No hay comentarios
“Un niño sin sonrisa, es como un árbol sin hojas”
Uno de los objetivos de los psicólogos clínicos es ayudar a los niños y adolescentes a hacerles reír, en esa etapa en que los niños deben divertirse, jugar con los amigos, compartir juegos, experiencias, vitalidad y sobre todo disfrutar de todo lo que les rodea, no hay nada más frustrante que observar a un niño sufrir, mostrarse irritable, incluso violento, en una palabra infeliz. Creer que los niños no se deprimen es un error común, eso ha provocado que muchos padres confundan los síntomas de esta enfermedad con una mala actitud. La importancia de la detección temprana de este padecimiento, detectando sus causas y prevenirlas es fundamental, con el fin de evitar situaciones de riesgo como suicidios infantiles, en muchos casos.
.- Conceptualización de la depresión infantil. Causas más frecuentes.
Como se ha comentado, los síntomas depresivos en niños y adolescentes, son distintos a los de los adultos, siendo el rasgo común la presencia de un ánimo triste, vacío o irritable acompañado de cambios somáticos o cognitivos que inciden en su desarrollo funcional. La depresión en el niño está ligada a emociones como miedo e ira, junto a sentimientos de irritabilidad. Las causas en los niños de 0-6 años se relacionan con el ambiente familiar, a partir de los seis años la afectación relacional con los iguales suele ser predominante, aumentando en la adolescencia conjuntamente a síntomas negativos de autoestima y autoconcepto., es por todo ello muy importante detectar esas llamadas de atención ante situaciones de angustia y de indefensión proponiendo programas de prevención dirigidos tanto a padres como profesores en sus entornos familiares y educativos: “hogar y escuela” respectivamente.
.- Programas de prevención.
Los programas de prevención tienen un doble objetivo, por un lado enriquecer el entorno del niño aumentando su satisfacción, por ejemplo modificando aspectos educativos y sociales y por otro lado dotar al niño de habilidades de afrontamiento a situaciones difíciles y de estrés.
La psicoeducación en los programas de prevención es muy importante, la mayoría de las veces los padres, como se viene diciendo, no saben qué hacer y deben ser conscientes de los cambios que se deben realizar, entre ellos la motivación y la comunicación como claves en el inicio de una buena prevención. Los desajustes en la pareja y por ende familiares, inciden en un desequilibrio sistémico, plasmándose en conflictos familiares, relaciones insatisfactorias, etc., por ello es necesario que los padres sepan desarrollar habilidades sociales y de interacción positiva que hagan crecer y educar a un hijo de una manera positiva y con un entorno rico en estímulos que brinden estabilidad, bienestar y satisfacción. Se puede afirmar que un apego seguro es una de las mejores prevenciones en depresión que existen, al inculcar en el niño seguridad y fortalecimiento ante situaciones estresantes.
Además, detectar habilidades o destrezas en los niños y reforzarlas de manera positiva, harán que el niño desarrolle actitudes de interés y experiencias más enriquecedoras. Este desarrollo experiencial es fundamental en la actualidad cuando los niños se ven “volcados” en los juegos y nuevas tecnologías interactivas. Los padres deben ser coherentes en su uso, ya que diferentes estudios han demostrado que el uso indiscriminado en Tics, están ligadas a aislamiento, depresión y ansiedad.
Trastornos de adicción a juegos y teléfonos móviles, y el uso indebido en redes sociales o actuaciones de cyberacoso, en procesos de pertenencia a grupos referenciales, producen en el adolescente una disminución de su autoestima, y su valía personal, llevando al sufrimiento, vacío, y si no se lo comunica a sus padres o profesores, pueden llevarle a trastornos de ansiedad, depresión grave e incluso suicidio. Por otro lado, en la línea de dotar al niño en habilidades, para que aprendan a afrontar situaciones estresantes e incluso convertirlas en situaciones de éxito, destacamos:
.- Habilidades de control emocional, como los programas de relajación (Cautela y Groden, 1985)
.- Habilidades de control mental, como los de autoinstrucciones de Meinchenbaum (1987)
.-Habilidades conductuales, como los basados en tolerancia a la frustración y asertividad.
En todos estos programas de habilidades dentro de la acción preventiva, los padres vuelven a jugar un papel importante, al educar a su hijo dentro de una inteligencia emocional plena, enseñar al niño desde pequeño a conocer sus emociones y la de los demás, desarrollar empatía, resiliencia ante situaciones difíciles y asertividad en el desarrollo de situaciones sociales y con sus iguales, son en su conjunto dotar al niño de habilidades emocionales, y conductuales que le ayudarán a vivir en armonía y sobre todo a ser más feliz. “Conócete y vencerás”.
En la adolescencia, es un aspecto esencial el de la autoestima y autoeficacia, los padres deben generar en el niño esa identidad que les “hace únicos”, e incluso que les hace diferentes, pero no por ello peores, sino exclusivos, normalizar situaciones reestructurar pensamientos y potenciar esas fortalezas personales como son el humor, la perseverancia, la curiosidad, la aceptación, la armonía, la honestidad o la equidad, ante esas dificultades que surgen. Siguiendo la psicología positiva, aprender a perdonar, escribir cartas de agradecimiento o reflexionar en acontecimientos positivos, son prueba de ello y ayudará a los padres a hacer más felices a sus hijos, aumentando al mismo tiempo su autoreflexión personal (eliminado distorsiones cognitivas), autonomía y responsabilidad.
Como se ha descrito, enriquecer el medio físico y social del niño y enseñarle a ser optimista ante la adversidad, haciéndoles conscientes de los peligros que pueden generar ansiedad, como la falta de habilidades sociales, uso indiscriminado de las Tics., y déficit en competencias personales y de resistencia, harán un niño inseguro, infeliz y por tanto niños que sufren y con altos estados depresivos. En nuestra mano está modificarlos, realizando programas donde se modifique su entorno hacia la homeostasis y sobre todo desarrollando programas en habilidades emocionales, cognitivas, y sociales de gran relevancia, como las descritas en este trabajo.
Méndez, F.X. (2011). El niño que no sonríe. Madrid: Pirámide. 259-273
La autorregulación emocional y el afrontamiento cognitivo en estados de dolor por Mayte Vázquez.
7 ago, 2018, No hay comentarios
1.- La experiencia del dolor.
Los estudios demuestran que las creencias sobre el dolor, lo que hacen es mantener e incrementar el dolor al reducir la autoeficacia de afrontamiento al mismo.
El dolor crónico puede ser entendido como una experiencia que es estresante para la persona lo que requiere continuos esfuerzos adaptativos considerados como estrategias de afrontamiento, además dichas estrategias vienen determinadas por la situación, el entorno, la personalidad y de los recursos de los que se disponga.
Los estudios también han desarrollado, que los estados emocionales son decisivos en esa valoración adaptativa, de esta manera a mayor depresión mayor dolor percibido.
2,. Consecuencias del dolor
No sólo las consecuencias son el disconfort y el malestar, sino la preocupación en el paciente y su entorno, hacen aumentar la ansiedad, el cansancio y la fatiga desembocando en estados emocionales de irritabilidad, tristeza, desesperación y a última instancia en depresión. En la mayoría de las ocasiones es más difícil regular el dolor emocional que el físico, limitando en la persona la actividad, su capacidad de bienestar y asociando la desmotivación a los primeros síntomas, es lo que los psicólogos denominamos “la indefensión aprendida” “como no puedo hacer nada, pues me meto en la cama, no salgo y no me muevo para nada”, eso hace formar parte de la persona enferma del sufrimiento y en muchas ocasiones de la negación al sentido vital.
3.- La necesidad de construir una nueva vida.
Sin embargo la persona con dolor, no debe resignarse, NO DEBE EVITAR HACER NADA sino que partiendo de la ACEPTACIÓN, debemos comenzar a trabajar y COMPROMETERNOS en mejorar e incluso convertirlo en más soportable.
4.- Pautas necesarias para el cambio. En general:
.- Ser conscientes de que podemos llegar a controlar sensaciones, emociones y pensamientos (reestructuración cognitiva), si algunas personas pueden hacerlo, porque nosotros no podemos llegar a conseguirlo.
.- En el momento que comience el dolor, regular la ansiedad con ejercicios de relajación (minfulness), asimismo entrenamos la atención en otros focos, en otras sensaciones, lo que nos enseñamos los psicólogos es a regular la atención en otros momentos, en otros escenarios y vamos asociando sensaciones agradables y momentos positivos a situaciones estresantes o dolorosas, aprendiendo a manejarlas (ver el problema desde otra perspectiva).
.- No limitar las habilidades sociales y la asertividad, mientras estamos con otras personas, nos sirve de distracción, y por tanto no sentiremos el dolor de la misma manera e incluso de intensidad.
.- Las personas con dolor, no son víctimas, el victimismo, junto al catastrofismo es otra consecuencia negativa del dolor que lo que hace es perpetuar y reforzar esa sensación de dolor, al sentirnos dependientes emocionalmente de algunas personas o situaciones.
.- No aceptar el sufrimiento, hemos nacido para disfrutar y debemos vivir habituándonos a esas sensaciones, pero nunca asociándolas a miedo, soledad, ansiedad o depresión, de lo que se trata es “crecer” como personas ante esas situaciones, no hundirse ante la adversidad.
.- La regulación de la inteligencia emocional es primordial en temas de dolor y de estrés, por ello cuando identifiquemos tristeza, desesperanza e incluso frustración, debemos afrontarlos con sensaciones contrarias, ya que el regocijarnos en esa ansiedad, en esa tristeza, solo hace entrar en un círculo vicioso, difícil de salir, al seguir pensando y expresarnos emocionalmente en lo mismo: “No me voy a curar nunca”, “yo tengo la culpa de no estar mejor”: EL YO Y LAS EXCUSAS. Nuestro locus de control interno, debe hacer lo contrario: “Hoy me encuentro mejor, me voy a encontrar mejor”, “cada vez me duele menos”.
.- Como hemos dicho debemos ser conscientes de nuestras limitaciones, pero al mismo tiempo de todo lo que podemos hacer (que no nos limita: nuestras fortalezas, por ejemplo desarrollar la creatividad, la comunicación, etc) y nos ayudan a mejorar, haciendo de ese dolor “algo habitual” y progresivamente más tolerable. Muchas personas hayan en esos momentos de dolor, momentos de distracción, actividades como leer, escribir, de esa manera se distraen y el dolor no se hace tan intenso.
.- Entrenar la resiliencia y el sentido vital, ya que el proceso vital está lleno de momentos estresantes y debemos estar preparados cuando aparecen, los temas del dolor crónico forman parte de la vida y debemos integrarla en la misma, como algo normal, pero no por ello sirva para limitarnos.
En resumen el control de la atención, de las distorsiones cognitivas y de las emociones negativas ayudan a afrontar mejor esas situaciones específicas.
No debemos olvidar que el dolor crónico es el que dura más de tres meses y los dolores agudos necesitan una primera actuación médica: Técnicas farmacológicas y de biofeedback, son necesarias en dolores crónicos y complementan a las habilidades psicológicas comentadas.
5.- Pautas específicas en dolores músculo-esqueléticos: artrosis, reumas, lumbalgias, etc. TERAPIA COGNITIVO-CONDUCTUAL en dichas dolencias.
.- Estas enfermedades son degenerativas, por lo cual debemos evitar que esos dolores se conviertan en incapacitantes (10% de las lumbalgias son crónicas), ya que son acompañados de sintomatología depresiva, ansiosa e incluso generan más dolor, perpetuando el círculo viciosos que debemos detectar y tratar, como hemos comentado en el apartado anterior.
.- Como psicólogos debemos:
.- Evaluar las creencias y mitos que tiene la persona, asociados a esos dolores y lo que haremos es desmitificar esas creencias erróneas, ese catastrofismo que envuelve el dolor: Una persona con artrosis no se va a morir, lo que trataremos es que tenga una vida más eficaz, productiva y gozar de mejor bienestar.
.- Escuchar a la persona lo que siente al sufrir el dolor, los autorregistros (frecuencia, pensamientos, duración, número de episodios, etc) son muy importantes y necesarios para hacer el dolor consciente.
.- Analizar las habilidades, actividad y situaciones intentadas por la persona ante el dolor.
· Los programas más eficientes suelen utilizar una serie de técnicas, entre ellas:
1.- Psicoeducación. Es importante informar a la persona que existe un Modelo en Piscología, llamado "la puerta de Melzack”, donde además de sentir dolor (sistema nervioso), existe una valoración cognitiva y motivacional ante el mismo.
2.- La relajación. Estrategias que disminuyan la actividad fisiológica: Relajación progresiva.
3.- Técnicas en imaginación: En momentos de dolor agudo, imaginar un bloque de hielo o de chocolate derritiéndose, mientras se va derritiendo el dolor va desaoareciendo,
4.- Técnicas de respiración.
5.- Control de contingencias: Trabajar en la modificación de las consecuencias asociadas al mantenimiento de actividades que mantienen el dolor; por ejemplo la atención por parte de los familiares en el dolor, es REFORZANTE y contribuye a perpetuar el dolor y no mejorarse,
6.- Detección de conductas mantenedoras del estado de ánimo bajo y modificarlas.
7.- Programa de actividades agradables e incluso actividades deportivas progresivas. Con una lumbalgia no podemos escalar una montaña, pero podemos caminar y nos causa la misma sensación placentera.
8.- Entrenamiento en habilidades de afrontamiento: autoinstrucciones (mensajes de control y de relajación, cuando aparece el dolor, poco a poco nos vamos anticipando al mismo, con ese diálogo interno positivo.
10.- Técnicas en el manejo de la atención y auto-observación:
.- Evitar autoverbailizaciones negativas sobre el dolor y sus efectos.
.- Evitar conversaciones y verbalizaciones continuas sobre el dolor.
.- Llevar la atención a elementos externos de forma controlada.
11.- Realizar un listado de distorsiones cognitivas e interpretaciones negativas, que modificaremos adecuadamente, de acuerdo a la contingencias descritas.
12.- Realizar un listado de emociones y pensamientos. Lo que haremos es reestructurarlos.
13.- Desarrollar técnicas de solución de problemas, con alternativas a la situación personal.
14.- Practicar Mindfulness.
6.- No dejes de leer.
.- Tratamiento psicológico del dolor crónico
https://www.uv.es/seoane/boletin/previos/N84-4.pdf
.- Etiología, cronificación y tratamiento del dolor lumbar
http://scielo.isciii.es/pdf/clinsa/v19n3/v19n3a07.pdf
La importancia de la Alianza Terapéutica, por Mayte Vázquez.
28 ene, 2018, No hay comentarios
"Ser empático es ver el mundo a través de los ojos del otro y no ver nuestro mundo reflejado en sus ojos". Carl Rogers.
La alianza terapéutica es para muchos psicólogos, como Carl Rogers, el desarrollo de la empatía al tratar a nuestros pacientes, para otros psicólogos va más allá al establecerse un vínculo, una conexión que permite poder explorar sin miedo, llegando a la confianza mutua y poder construir unos pilares básicos en esa relación que comienza con el fin de ser duradera, sincera y eficaz, por ello las características que prevalecen en la alianza terapéutica son la de interacción mutua y sincera para realizar un mayor ”insight”.
Sin duda la psicoterapia no se puede establecer, al margen de la alianza terapéutica, y este artículo viene a ponerlo de manifiesto desvelando investigaciones y evaluaciones donde la misma se ha hecho patente convirtiéndose en la gran protagonista.
Evolución del concepto de alianza terapéutica a través de la historia.
La conceptualización de alianza terapéutica ha ido evolucionando a lo largo del siglo XX. En sus inicios, desarrollada por S. Freud en su obra “Dinámicas de transferencia” (1912) describe la importancia y beneficios de la misma en la interpretación y explicación del terapeuta hacia las conductas de su paciente. De hecho para los psicoanalistas la alianza terapéutica se asimila a transferencia y compromiso.
Dentro de este marco psicodinámico, Hartley en 1985, definió la alianza terapéutica como una relación compuesta por la “relación real” (vínculo) y “alianza de trabajo” (capacidad de ambos para trabajar conjuntamente).
Este marco tan reduccionista, cargado de neutralidad, dio paso a un concepto más amplio, donde el terapeuta es más espontáneo, empático y congruente, hablamos de la corriente humanista. Psicólogos como Carl Rogers, ya mencionado en la introducción, nos mostraba una relación donde la intervención del terapeuta centrada en el cliente era un elemento esencial y no solo modifica conductas aprendidas.
El modelo cognitivo, significó una revitalización del término, ofreciendo investigaciones al respecto donde se demostraba que el 15% de la mejoría de los pacientes se debía a las técnicas empleadas y un 30% mejoraba gracias a la relación terapéutica. Estos resultados guiaron otras investigaciones que ahondaron sobre el papel de la transferencia y aunque la diversidad de matices fue preponderante en una única conceptualización, fueron Bordin y Luborsky en 1976, los que definieron la alianza terapéutica como el encaje y colaboración entre el cliente y terapeuta con tres elementos clave que lo identifican: acuerdo en las tareas, vínculo positivo y acuerdo con los objetivos. Hay que tener en cuenta que aunque una alianza terapéutica positiva no sea curativa es un ingrediente que la hace posible y Luborsky acrecienta además esa sensación que experimenta el paciente en ese trabajo conjunto hacia el proceso de cambio, haciendo esa relación más dinámica en las diferentes fases de la terapia. Actualmente se considera la alianza terapéutica como una construcción conjunta entre ambos, bidireccional y relevante.
Investigaciones sobre la alianza terapéutica.
La dificultad estriba en cómo medir o que factores son objeto de evaluar respecto a la alianza terapéutica que se desarrolla entre paciente y terapeuta. La escala Penn surge del marco psicodinámico, influido por el trabajo de Luborsky., desde una visión más ecléctica surge la VVPS y el WAI y el EAPI recogen aspectos de la concepción psicodinámica mezclados con los trabajos de Bordin sobre la alianza terapéutica. Éstos instrumentos han sentado el precedente de versiones futuras, pero todas con dos elementos comunes y nucleares: la colaboración y el acogimiento.
Los estudios dedicados a buscar la relación entre la alianza terapéutica y la eficacia de la psicoterapia han sido objeto de crecientes publicaciones, donde todas ellas coinciden en destacar la significación de la relación entre la alianza terapéutica como buen predictor en el resultado final. Durante los años 80 fue cuando el campo de la terapia familiar comienza a emerger con fuerza, así como las relaciones de pareja y aunque en dichas terapias se establecen alianzas múltiples, al incorporarse dos o más miembros, los datos resultan muy interesantes sobre todo cuando es la mujer la que alcanzaba una puntuación más elevada en la alianza terapéutica que el hombre, siendo el resultado mejor (Quinn, Dotson y Jordan, 1997).
En relación con la finalidad de la terapia, se ha encontrado que las resueltas unilateralmente por el paciente, estaban relacionadas con puntuaciones bajas en alianza terapéutica. Así mismo en relación con la duración de las mismas, se ha hallado que la relación entre alianza y el cambio aumentaba con la duración de la terapia (Horvarth y Seymonds, 1991). Tras estudiarse la significación de la alianza en el resultado final, otros autores han profundizado en el conocimiento de los motivos y tipos de ruptura de la alianza (p.e., Jilton, 1999) y en cómo trabajar en terapia para resolverlas (Arnkoff, 1995; Safran y Muran, 2000b; Watson y Greenberg, 1995), guiados por la conceptualización de Bordin (1976; 1994), considerando que algunos problemas de la alianza están relacionados con las tareas o los objetivos y por lo tanto las estrategias para trabajar sobre la alianza están dirigidas a reflexionar sobre las interacciones entre ambos; ante el reto de conseguir una buena alianza parece ser que la metacomunicación es uno de los recursos imprescindibles (Safran y Muran, 2006, a).
Las actitudes terapéuticas propuestas por Rogers (1957) despertaron gran interés en investigaciones posteriores, de esa manera la empatía, la calidez del terapeuta son necesarias ya que facilitan la relación, pero tampoco son las únicas a tener en cuenta.
El nivel de experiencia del psicoterapeuta es otro factor estudiado, constatándose que la relación entre la experiencia y la alianza no resulta significativa, aunque sí lo son las representaciones internas de las relaciones pasadas, con algunos pacientes. En relación a las técnicas empleadas, se encontró que las centradas en el “aquí y ahora” favorece la alianza, por lo cual las habilidades sociales correlacionan positivamente con la alianza.
En relación con el perfil y personalidad del terapeuta se han encontrado grandes contradicciones, por otro lado y en relación al cliente a los que les cuesta establecer relaciones pueden beneficiarse de técnicas específicas y los que conforman una mejor relación se benefician de técnicas más exploratorias.
Para finalizar, los estudios centrados en el paciente y sus variables intrapersonales como motivación, expectativas y actitudes tienen efectos significativos en la alianza. En relación a la severidad de la sintomatología provoca poco efecto en el desarrollo de la misma, ya que sentimientos negativos poco a poco van desapareciendo convirtiendo la relación en más cálida y agradable. El funcionamiento interpersonal del paciente tiene relación con el estilo del terapeuta, llegando incluso a complementarse en variables como la edad, el sexo, etc. (Luborsky, 1994). Los últimos estudios van orientados a estudiar la similitud en los factores étnicos y culturales, resaltando una mayor alianza cuando los valores y dichos factores son congruentes y asociados entre ambos.
Es indudable la importancia de la alianza terapéutica en el desarrollo del proceso psicoterapéutico y en los resultados de la psicoterapia. Esto ha permitido que la mayoría de las escuelas psicoterapéuticas le hayan prestado atención y hayan reconocido su importante papel. La conceptualización de Bordin ha proporcionado un marco de referencia a las investigaciones señaladas y el desarrollo de sus componentes.
Corbella, S. y Botella, L. (2003). La alianza terapéutica: historia, investigación y evaluación. Anales de Psicología, 19(2), 205-221.
La importancia de la Educación en la Inteligencia Emocional, por Mayte Vázquez.
27 ene, 2018, No hay comentarios
En este artículo intentaré aclararlo "un poquito", resaltando lo importante que es en la actuación de la vida cotidiana el desarrollo de dicho concepto, sin profundizar ni analizar teorías descritas por diferentes psicólogos, que al final sólo nos llevan a debates y controversias.
Es decir, si es una habilidad quien nos enseña a practicarla y si además, también es una condición innata al ser humano: ¿Cómo unas personas saben adaptarla a su vida cotidiana mejor que otras, más favorablemente que el resto?, ¿Por qué unas personas pueden llegar, mediante su aplicación, a mejorar su entorno social, incluso a triunfar en su vida ... y por qué otras no?
La parte innata es bastante difícil de modificar en la naturaleza humana, se lleva en los genes, (es como cuando nacemos con ojos azules, es invariable de por vida) pero el aspecto adquirido de los estados emocionales, siempre he pensado que nos lo deberían enseñar desde pequeñitos, igual que nos empiezan a estimular desde bebés para que juguemos, comencemos a hablar y a caminar, y obtener una sonrisa en cada acción que realizamos a cada estímulo que recibimos, también nos deberían enseñar a distinguir entre sentimientos malos o buenos... en definitiva, llegar a lograr ser felices.
Todo esto lo digo también, porque los estudios nos hablan de que "las personas con habilidades emocionales bien desarrolladas tienen más probabilidades de sentirse satisfechas y ser eficaces en su vida, y de dominar los hábitos mentales que favorezcan su propia productividad". Se trata de tener la capacidad de relacionarnos y convivir con los demás, sin "ser más que los demás". Pero tampoco menos.
Por el contrario, las personas que no pueden, por cualquier motivo, poner un cierto orden en su vida emocional, libran batallas interiores que "sabotean su capacidad de concentrarse en el trabajo y pensar con claridad".
La capacidad de ponerse en lugar del otro se conoce con el nombre de empatía. Algo que no todas las personas hacen antes de tomar una decisión, emitir un juicio o realizar una determinada acción. También es cierto que hay personas que tienen mayor facilidad para reconocer en otros sentimientos, deseos, gestos o emociones, y eso es verdaderamente lo que deberíamos aprender desde la infancia hasta la madurez. A SER MÁS EMPÁTICOS.! ... a entender a los demás, pero no desde nuestra perspectiva, sino a entender y comunicarnos desde su propio punto de vista y no únicamente del nuestro. Tal vez lo más difícil.
Esto va enlazado con otro concepto que quiero destacar y que es muy importante en el desarrollo emocional humano, y por ello no podemos dejar de obviar y que es el de "la resiliencia": ésta es la consecuencia de saber controlar las emociones en el medio, y por tanto la capacidad para superar situaciones adversas y de riesgo.
El primero trata sobre la empatía y es un fragmento de la película "La vida es bella".
"La habilidad es lo que eres capaz de hacer. La motivación determina lo que harás. La actitud determina lo bien que lo harás" Lou Holtz
EL VALOR DE LA AUTOCOMPASIÓN EN LA SOCIEDAD ACTUAL: EL ARTE DE CUIDARSE A TI MISMO.
el "SI" de Kipling" (Rudyard Kipling)
POESÍA: SERÁS UN HOMBRE, HIJO MÍO (Si) de Rudyard Kipling
Mejoran tu salud y bienestar físico y emocional
Desarrollan la empatia y la motivación
Reducen el estrés y mejoran la atención
Se adaptan a cada necesidad

References: resolución 
 Resolución 
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