Source: http://septg.es/aproximacion-a-un-analisis-institucional-1972-1983/
Timestamp: 2018-12-11 00:52:54+00:00

Document:
El otro aspecto metodológico importante planteado fue la necesidad de dotarnos de una elaboración teórica conceptual que nos permitiera articular de forma coherente los datos que íbamos obteniendo al comenzar el estudio. Hemos utilizado el Método en Psicología Institucional desarrollado por la escuela argentina por autores como Pichón Riviere, Bleger, A. Bauleo, F. Ulloa y otros. Para Ulloa “el método clínico es una posibilidad de hacer una lectura integradora de todos los datos y leyes de un campo humano y de la posibilidad de manipular ese campo. El método clínico entiende en situaciones humanas, y como característica fundamental, que el propio operador integra como elemento importante ese campo.”(1) Es un método de abordaje de la institución por etapas, en que cada paso es un nivel de análisis por si mismo que para su cierre no necesita el paso al nivel posterior, “haciendo un abordaje gradual donde cada paso es de por sí un nivel completo de análisis, posibilitando pero no haciendo imprescindible, para elaborar los datos obtenidos, el paso siguiente.”(2)
Junto al método clínico, hemos utilizado también los desarrollos en este campo de autores franceses como Loureau, Lapassade y otros, conceptualizaciones como las de analizador y la importancia del análisis de la demanda que da origen a la intervención. Nos dice Lapassade “el trabajo específico del socioanalista consiste en analizar ese pedido de análisis y lo que yo llamo aquí su institución, dando a este término su sentido activo.”(3) Es por esto que el primer capítulo está dedicado al análisis del pedido que la S.E.P.T.G. realiza al convocar la beca para el presente trabajo.
Otro de los conceptos que nos han sido necesarios para poder puntuar, entrecomillar, interrogar el discurso histórico de la Sociedad para introducirnos en su significación ha sido el de “emergente”. Tomemos una cita de A. Bauleo: “Volviendo al transcurrir grupal podemos consignar que éste se manifiesta a través de emergentes o portavoces. Denominamos así al sujeto o comportamiento compartido a través de ciertas verbalizaciones, gestos o actitudes que expresan el tipo de problemática que el grupo trata de resolver, pero que al mismo tiempo denuncian lo ocultado por esa situación.”(4)
Nuestros pasos han sido, pues, graduales; primero analizar la demanda que aparece formulada en la beca y nuestra capacidad de respuesta, después recabar datos del pasado de la Sociedad y reconstruir a través de los papeles que nos entregó la secretaría, la respuesta a nuestra petición de información de algunos socios, el discurso histórico desde su fundación. Este trabajo se concretó en la ponencia que presentamos al XII Symposium celebrado en Alicante, “Once años de historia de la Sociedad Española de Psicoterapia y Técnicas de Grupo”. Posteriormente en este mismo Symposium interrogamos a los socios sobre la memoria colectiva que había del desarrollo de la Sociedad y para esto realizamos un taller dirigido con técnica sociodramática en donde la consigna central fue: “reconstrucción histórica de la S.E.P.T.G. a través de imágenes simbólicas”. Con todo este material, histórico y recogido en el aquí y ahora con los socios, elaboramos nuestras primeras hipótesis diagnósticas, que supervisamos, para presentar a la Junta Directiva -considerada como grupo gestor- una primera aproximación diagnóstica. Después de recoger los resultados de esta intervención sobre la institución mediatizada por la Junta Directiva, reelaboramos el material para presentar nuestras conclusiones a los miembros a través del taller realizado en el XIII Symposium de Madrid, “La S.E.P.T.G. Análisis Institucional.”
Es una propuesta que realiza la Junta Directiva a la Asamblea General, “realizar una Memoria de Actividades”, este texto fue modificado por la Asamblea. La iniciativa nace en la Junta, ya que es ella el único grupo organizado de manera estable y garante de la marcha de la Sociedad. Resalta en el pedido la palabra “Memoria”, su contraria es el olvido. ¿Hablaría esto del riesgo de olvidar lo que la S.E.P.T.G. había sido hasta ese momento? Como siempre, a posteriori podemos comprender mejor y nos encontramos con la coincidencia de que en esa Asamblea sale de la Junta Directiva el último miembro fundador que quedaba; a partir de entonces la Junta Directiva carece en sus miembros de la memoria vivida desde el comienzo de su marcha, una buena razón para concretar en esta forma el pedido, fijar el pasado de la Sociedad.
Pero la Asamblea de Socios modifica la propuesta transformándola en “historia comentada de la S.E.P.T.G.”, un proyecto más ambicioso, pues no es lo mismo hacer memoria que hacer historia. Hacer historia nos plantea la necesidad de realizar el engarzamiento de los hechos, reconstruir un discurso relacionando sus elementos, organizar todo un bagaje de experiencias, de documentos, dándole la proyección de hecho social.
En la modificación de esta propuesta nos encontramos con el añadido de “comentada”, y nuestra primera pregunta fue ¿qué tipo de comentario?, ¿por qué no fueron más explícitos? Nuestra hipótesis del comentario pedido ha sido la del comentario acerca de la institución que nos reúne, es decir el fomentar este comentario que se demandaba en los sujetos que lo demandaban; nuestro objetivo de trabajo ha sido el devolver este comentario a los que daban vida con su participación a la Sociedad. No quedarnos en un plano academicista, abordar a la S.E.P.T.G. como institución que se quería dotar de un espacio de reflexión sobre si misma. La complejidad del trabajo no ha estado en recoger más o menos datos sino en la extensión de este comentario demandado de la forma más fructífera a la propia institución, en hacer lo más rentable para la propia Sociedad la inversión hecha.
Pero, ¿por qué no se empleó el término institucional?: en la historia nos encontramos dos ocasiones en que se presentan trabajos bajo el título de análisis institucional. La primera vez en el III Symposium de Zaragoza en 1975 con una ponencia titulada “Análisis Institucional”. Justamente en ese año la Sociedad inicia la escritura de su libro de actas, se acuerda subir la cuota por primera vez, y se da de baja a los primeros socios por falta de pago. No tenemos información sobre cómo se desarrolló la ponencia ni cuál fue su orientación, pero sí coincide temporalmente con un momento de reorganización después del impulso fundacional. La segunda ocasión fue en el IX Symposium en Cuenca, 1981, ponencia que se decidió hacer por la Asamblea extraordinaria celebrada en el symposium anterior con el siguiente orden del día: 1) Futuro de la S.E.P.T.G., 2) Función del presidente en esta sociedad, y 3) Forma de elección de los invitados al Symposium. Como vemos todo un cuestionamiento de aspectos fundamentales del funcionamiento de la Sociedad, el reparto del poder, las relaciones con el exterior, los objetivos. El resultado de esta ponencia fue un incremento de la discusión existente y dejó un mal sabor de boca.
Parece, pues, que el hecho de evitar referencias al “análisis institucional” ha sido una manera de olvidar la crisis en los años anteriores, pero que en su desenvolvimiento paradójicamente ha hecho posible el pedido de este trabajo, dotando económicamente por vez primera una actividad científica de este tipo.
Los primeros datos escritos que tenemos sobre algún grupo de personas que pensaran en crear una asociación de este tipo aparecen en una carta que caminó de Barcelona a Madrid el 30 de abril de 1972, en donde se habla de que en la comisión promotora de la Sociedad quedaban fuera personas que habían asistido a la “reunión de Zaragoza” de hace dos años. Es esta la primera noticia que tenemos al respecto y parece que la comisión promotora es la cristalización de este grupo.
La circular es, pues, el primer documento público referido a la Sociedad y en ella vamos a comentar tres de los aspectos que trata. El primero se refiere a los miembros que han de componerla, “dedicada a los profesionales que se dedican a las técnicas de grupo, en su sentido más amplio”; también plantea la exigencia de “título universitario superior”, y una experiencia mínima de dos o tres años. El segundo es que plantea como “misión fundamental” para la nueva sociedad fomentar el intercambio de puntos de vista y experiencias de las “distintas escuelas y orientaciones”, quiere darle sentimiento de “amplitud y apertura.” El tercer aspecto es el del futuro nombre de la Sociedad en donde se proponían tres a elegir, dando la posibilidad de sugerir otros.
Del nombre, ya que también se comenta en otro aparte, sólo diremos que ninguno de los propuestos salió elegido; fueron tres los propuestos, el primero Sociedad Española de Psicoterapia de Grupo y Psicodrama, nombre ya existente en el concierto internacional; Sociedad Española de Técnicas de Grupo, dedicación ésta de las “técnicas” de Grupo a las que hacía referencia la circular para formar parte de la Sociedad; y Sociedad Española de Dinámica de Grupos.
Vamos a ir siguiendo el Acta de Constitución que tenemos y que comienza diciendo: “El día 7 de mayo de 1972 a las 10:30 horas en el Hotel Corona de Aragón de Zaragoza (yo añadiría a mitad de camino entre Madrid y Barcelona), según había sido anunciada por la comisión promotora, tuvo lugar…”. El futuro presidente, aún no elegido, dirigió unas palabras, se aceptó la inclusión como miembros fundadores a los no presentes, pero que mostraron su adhesión por carta. El siguiente punto tratado nos dice el Acta es que se discutió “el sentido de la apertura o limitación en relación a sus miembros”, se modificó el anteproyecto de estatutos sobre la diferencia de miembros que tuviesen un título universitario superior o no. Se consideró adecuado darle un sentido amplio (se incluían miembros que no poseyesen título universitario, sino de otros centros).
Sobre el nombre nos dice el Acta que fueron votados tres: el actual Sociedad Española de Psicoterapia y Técnicas de Grupo que sustituyó al que contenía en la circular la palabra “Psicodrama”; y los otros dos propuestos en un principio que contenían las palabras “Técnica” y ” Dinámica”. No nos dice el Acta el resultado de la votación. En el nombre se incluye la palabra “Psicoterapia” dando a la Sociedad un sesgo del trabajo en salud mental.
Como podemos ver, el grupo mayoritario está formado por los psiquiatras que, junto con los que aparecen en la lista con la titulación de Médico, hacen más de la mitad, un 62.81%; hemos de pensar que en este grupo hay personas en formación que incrementarán el apartado de psiquiatras. El grupo de psicólogos con casi un 20% es el tercero en número; hemos de tener en cuenta que estamos en el año 1972 y el número de titulados en psicología en el país no era el actual. A partir de aquí las siguientes titulaciones no son representativas en número, pero sí lo van a ser de otros profesionales que participan en la Sociedad. Profesiones que, o no tienen su campo específico en la salud mental o no poseen una titulación universitaria “superior”, tema ya debatido en la corrección del anteproyecto de estatutos que se llevó a cabo. Estas profesiones abren nuevos campos de aplicación a las técnicas de grupo. Aquí encontramos: un especialista en Relajación y Psicomotricidad; un Psicosociólogo, especialidad no reconocida entonces en las Facultades; una Asistente Social; un Licenciado en Filosofía y Letras; dos Pedagogos Terapéuticos y, curiosamente, un miembro que aparece en la lista con la titulación de Sacerdote, al parecer no de religión católica.
Encontramos en este grupo fundador la capacidad integradora de la S.E.P.T.G. de profesionales de distintos campos. Entre los miembros fundadores hay profesionales que vienen desde el campo de trabajo en los hospitales psiquiátricos, el Sacerdote ya mencionado de Almería, hasta un grupo de los profesionales de Cataluña del “Pere Mata”. También un núcleo de profesionales en relación con la Universidad: hay un catedrático y algunos miembros que trabajaban en las cátedras de psiquiatría. Otros profesionales que trabajan en instituciones privadas, como es el caso de los miembros pertenecientes al Instituto Psicoanalítico de Madrid. También un médico que nos deja como dirección el “Sanatorio el Pinar” de Teruel; no sabemos si se trata de un sanatorio psiquiátrico o de enfermedades del tórax, con lo que tendríamos a un emulador de Pratt en su uso de las fuerzas que el grupo pone en movimiento en el tratamiento de enfermos. El Psicosociólogo que se inscribe nos deja como dirección la del Hospital Madrileño de Puerta de Hierro, avanzada institución sanitaria en el estado español.
Después de la celebración del primer Symposium en Madrid, el 1 y 2 de julio de 1973, surgen y son publicadas por el semanario “Noticias Médicas” el 30 de junio unas entrevistas con algunos de los miembros de la Junta Directiva. Estas entrevistas trajeron cola; al parecer, la dirección del semanario médico se negó a publicar las entrevistas con miembros que no fueran médicos. Se pidió al Presidente de la S.E.P.T.G. que se dirigiera a dicho periódico, cosa que hizo en estos términos el 4-7-73 después del I Symposium: pide el cese de toda publicación si ésta no es completa y añade que no se identifique al Instituto Psicoanalítico de Madrid con la Sociedad. Esta posible confusión de la que se advierte para que no se dé, nos indica quizás la importancia de este grupo en la constitución de la S.E.P.T.G..
Acerquémonos a los pasos que se fueron dando en torno a este tema. La comisión promotora, en la circular que envió a las personas a las que se proponía ser miembros fundadores, les mandó tres nombres a elegir expresando también la invitación a aportar otros. En esta circular se caracterizaba el sentido que a su entender debía tener la Sociedad próxima a constituirse. “Sociedad que englobe a todos aquellos profesionales que se dedican a las Técnicas de grupo, en su sentido más amplio”, es evidente que el nombre debería ser acogedor de distintas teorías y técnicas.
Ya hemos visto que ninguno de los propuestos salió elegido, no conocemos de qué se discutió en Zaragoza pero podemos aventurar el porqué del éxito del nombre que salió. Para ello tenemos la carta en la que el proponente explica sus razones; leámosla: “De momento, y referente al título de la Sociedad, personalmente me es más sugestivo el de S.E. de Psicoterapia de Grupo y Psicodrama dada mi actividad, pero como el fin de la Sociedad es el de agrupar a todos los especialistas interesados en las técnicas de grupo (psicólogos, sociólogos, etc.) el título de S.E. de Técnicas de Grupo sería más correcto aunque quizás un poco ambiguo para la gente. ¿Podríamos reducir las contradicciones llamándola S.E. de Psicoterapia y Técnicas de Grupo? Como veis tiro por el eclecticismo aunque en psicoterapia sea un freudiano pasablemente ortodoxo.”
Este anteproyecto ubica la sede de la Sociedad en Madrid, abriendo ya la posibilidad de Secciones Regionales; estamos en el año 1972. Como ya hemos dicho, el otro aspecto a tocar es el de los miembros y aquí hay una diferencia fundamental con lo actual. Se postula la existencia en la sociedad además de miembros sin voto, como son los honorarios, los correspondientes, los protectores, de dos tipos de miembros: a) los titulares que habían de poseer título “superior” universitario vinculado a los fines de la sociedad, podían ser elegidos miembros de la Junta Directiva, su admisión se efectuaría a propuesta de los miembros titulares reunidos en sesión especial de la Asamblea General; y b) miembros ordinarios, su titulación no sería universitaria superior, tendrían voz y voto en la Asamblea General pero no podrían acceder a la Junta.
Anteriormente nos referimos al papel de la Junta Directiva; en este anteproyecto es ella quien tiene la última palabra en la aceptación de un socio, quizás esta visión de quién tenía la última palabra, aparece en el artículo 10: “La Sociedad será regida por la Junta Directiva y la Asamblea General”. Las correcciones a bolígrafo cambiando el orden, que aparecen en el original que tenemos en nuestro poder, son significativas.
En la Junta Directiva se proponen tres Vicepresidencias que después quedarán en una; podemos aventurar que sus proponentes quisieron que hubiera sitio para “todos” en el reparto de cargos que toda asociación conlleva.
Decíamos antes que este anteproyecto presenta una visión desde Madrid; he aquí lo que nos hizo pensar esto, en el Artículo 11, sobre la J.D.: “será preceptivo que dos Vicepresidentes y dos Vocales de libre designación sean elegidos entre los miembros residentes en provincias.”
En ambos estatutos se mantienen los mismos fines y objetos de la sociedad, “promover la investigación y el desarrollo científico y técnico”, “colaborar con sociedades o entidades afines en España y en el extranjero”; pero en el primer fin que ambos estatutos definen surgen ciertas diferencias. En los primeros se quiere agrupar a todos los especialistas… para favorecer el intercambio de puntos de vista y experiencias pero en la revisión efectuada ya no se emplea la palabra especialista, sino trabajadores y promotores de la salud mental interesados en las teorías e instrumentos grupales. La revisión también añade un nuevo objetivo, el difundir estas técnicas y teorías e instrumentos grupales… dando a conocer la psicoterapia de grupo.
El domicilio el del Presidente, que curiosamente es actualmente el mismo que tomó en su fundación, Madrid, c/Mejía Lequerica no. 18 – 20, también sede de otra institución privada.
En la revisión de los estatutos este apartado (art. 8) comienza diciendo que son miembros de la sociedad… [los que se encuentran inscritos en las oficinas de la misma…, en hoja única… [estas hojas hay que hacerlas, pero sigamos…
Fundadores – los que firmaron el Acta de constitución, son miembros natos mientras cumplan con los deberes de miembro;
Titulares – aquellos inscritos con posterioridad a la fundación. En los primeros estatutos se pedía al nuevo socio venir avalado por dos miembros, estar en posesión de un Título o Diploma vinculado con los fines de la sociedad, y el trámite reglamentario de ser refrendado por la J.D. y la A.G.
En la posterior revisión la admisión va a quedar condicionada por el aval de tres socios, tener titulación universitaria o parauniversitaria “que le capacite para actuar como monitor de grupo” y cuya experiencia no sea inferior a dos años en este campo -vemos una mayor exigencia y clarificación en los requisitos- y después pasar los trámites reglamentarios de la J.D. y la A.G.
Correspondientes – los que sin participar con cuota fija colaboran con la Sociedad en función de su cualidad de especialistas en Técnicas de grupo.
De honor – miembros que se distinguen por su especial relieve en el campo de los fines de esta asociación.
Protectores – personas o instituciones a las que se otorga esta distinción en base a su especial y extraordinaria contribución al sostenimiento y desarrollo de la asociación.
En los primeros estatutos surgió una modificación al Artículo 10 votada en el IV Symposium en Sevilla que establecía el período de elección de los cargos en un año, “excepción hecha de los cargos de Presidente y Secretario que podrán ser, si así lo estimase la A.G., indefinidamente reelegidos”. Junto a esto establecía la renovación por mitades que al reunirse una vez al año la A.G. hacía imposible esta renovación por mitades a no ser que siempre se prorrogase a la mitad de la J.D. su mandato en un año más. En esta corrección podemos ver de nuevo la preocupación de que los cargos directivos queden entre los miembros de la Sociedad, aunque como hemos dicho esta propuesta no se llevó a cabo.
En los estatutos aprobados en la fundación nos encontramos una horizontalización de la Sociedad, sólo un tipo de miembros. Se comienza a definir cuáles han de ser los miembros de la Sociedad, “los especialistas en Técnicas de grupo”; posteriormente en la revisión se irá clarificando quienes son estos especialistas, los límites de la asociación. Sobre estos estatutos se realiza la revisión del artículo 10 sobre la composición de la Junta Directiva, reduciendo el tiempo de permanencia en los cargos; entendemos esto como el emergente de la problemática del reparto del poder en la S.E.P.T.G., queriendo plantear una renovación continua de personas; una fórmula distinta a la que entendemos se usa en el anteproyecto con la propuesta de tres Vicepresidencias. Señalemos que es imposible renovar la Junta por mitades si la Asamblea General se reúne una vez al año y los cargos electivos son elegidos por un año.
En la revisión de Estatutos que se concreta en los aprobados en el Symposium de Canarias, la Sociedad se plantea de antemano unos objetivos. Esta revisión nace de la A.G. celebrada en el IX Symposium de Cuenca en 1981, a la que se llevó una ponencia sobre el análisis institucional, de la S.E.P.T.G.. Los objetivos que se marcaron fueron los de “dejar en ellos un espacio abierto para la creación de comisiones especializadas, y para una posible evolución de la S.E.P.T.G. hacia nuevas formas de vinculación regional y hacia posibles vinculaciones internacionales.” Se señala también la necesidad de dotar a la Sociedad de un “reglamento de régimen interno”, que perfile ciertas cuestiones que no son detalladas en los estatutos.
Encontramos en esta revisión una mayor clarificación y ampliación de los fines: se define a los miembros como “Trabajadores y promotores de la salud mental” que usan como instrumento el “grupo”. Se introduce en la explicitación de estos fines la palabra “teoría” ya no sólo técnica, y se amplían los fines incluyendo el de la “difusión de éstas técnicas y teorías”. Respecto a los límites de la S.E.P.T.G. se intenta dar un viso de mayor seriedad y control de las admisiones. Ya se los ha definido como pertenecientes al campo de la salud mental (consta en los estatutos la exigencia de dos años de experiencia) y se aumenta en uno los miembros que han de presentar al nuevo socio. Respecto a la Junta Directiva, se establece su renovación por mitades con dos años de duración para el cargo, se introducen los Vocales de Zona que son elegidos por los miembros de las mismas y participan con pleno derecho en la Junta Directiva.
– Formas de psicoterapia de grupo
– Analogías y diferencias entre la psicoterapia de grupo y el grupo de discusión
– Grupo terapéutico y grupo comunitario a nivel del Hospital Psiquiátrico.
1) Praxis y teoría del psicoterapeuta en el grupo. En donde se presentaron varias comunicaciones sobre “grupos con base analítica”, “distintas concepciones del papel Trainer en las diferentes escuelas de psicoterapia de grupo” que incluía una metodología de grupo de discusión.
2) Factores de cambio en el grupo. Aquí también hubo distintas comunicaciones, “el cambio como acto creativo”, “la muerte del líder y cambio existencial en el grupo”, “actitud del monitor abierta al cambio como factor de cambio en los grupos”, y “factores de cambio en el grupo de formación analítica”, predominando en esta ponencia la orientación psicoanalítica utilizando este concepto ampliamente.
En este año, uno de los ponentes saluda a “los compañeros argentinos que aquí nos honran con su presencia y colaboración… estoy seguro que esta S.E.P.T.G. les abrirá sus brazos para acoger un patrimonio científico y cultural que es por sí mismo imperecedero e indestructible”.
Las ponencias elegidas se llevaron a cabo con una gran participación de miembros de la Sociedad, incluyendo a otros profesionales invitados como Pavlovsky, Kesselman, Melgratti… Las ponencias fueron:
1) Técnicas psicodramáticas. En donde hubo trabajos basados en el “role-playing en los grupos familiares de la Tavistock Clinic”, sobre psicodrama psicoanalítico, enfoque conductual y la participación de los invitados.
Se proyectó la película “Movilización de psicóticos crónicos mediante técnicas bioenergéticas”.
Los títulos de ambas creemos que son significativos después de leer lo que pasó en el anterior Symposium, es decir, la “psicopatología de los terapeutas de grupo” y el problema del “poder en los grupos” terapéuticos. En este segundo, los mismos autores se preguntan si debajo del problema que estudian no estará el de “el poder en la Sociedad”.
IV S. – Praxis y teoría del psicoterapeuta en el grupo.
VI S. – Requisitos de formación de los psicoterapeutas de grupo.
X S. – Personalidad y psicopatología del terapeuta de grupo.
V S. – Grupos de encuentro.
VI S. – Técnicas psicodramáticas.
IX S. – Trabajo de grupo y comunitario en rehabilitación de toxicómanos
XI S. – El contacto corporal como fenómeno grupal.
V S. – Incidencia del fenómeno grupal en la salud mental.
VIII S. – Las técnicas de grupo y psicoterapia en las tareas de salud mental de la comunidad.
VIII S. – Función de las terapias de grupo en un Servicio Nacional de Salud.
IV S. – Factores de cambio en el grupo.
X S. – El poder en los grupos terapéuticos.
XI S. – Epistemología y grupo.
IX S. – La S.E.P.T.G. Análisis institucional.
1982 8 – 8
1983 8 – 8
ETAPA ACTUAL 1982-84 5.5 % –
ETAPA ACTUAL 1982-84 10 % –
2) Ventajas e inconvenientes de la solución de problemas en grupo. Norman R.F. Maier, traducción de Psych. Rev., vol. 74, No. 4 de julio-67, recogido en “Teoría e Investigación en la Psicología Social Actual”, comp. Torregrosa, Ed. I.O.P.
3) “Elaboración de los Sueños en Terapia Gestalt”. Paco Peñarrubia, original.
4) “En España existen 3 millones de alcohólicos”. Anónimo.
5) Informaciones sobre: “España, sede del congreso luso-americano de Psiquiatría”, (de ABC); id. “Creación de un centro de formación en psicología” que se denuncia por intrusismo (del boletín del colegio Oficial de Doctores y Licenciados); id. V Symposium S.E.P.T.G., con valoración de las actividades.
1) “Aprendizaje social y desarrollo de la personalidad”. Bandura y Walters, extracto del libro de igual título en Alianza Ed.
4) “Los antipsiquiatras son los que usan medicinas y electricidad para destruir mentes”. R. Laing, de El País del 6-2-77.
1) “Teoría general de sistemas y microgrupos”, de F. Jiménez Borrillo, ext. de Cuadernos de Psicología, No. 6-7, mayo-junio de 1977.
2) “Soy un observador de la vida cotidiana”, entrevista con el creador de “Oh, Calcuta”, ext. de El País.
3) “¿Psicodrama para todos?”, de Luis Aguado.
1) “Empatía, una forma de ser poco valorada”, de C. Rogers, traducción por Odenbratt y Peñarrubia.
2) “Función de la psicología en las sociedades desarrolladas”, varios.
Se exploró por un lado el tipo de pertenencia a la Sociedad, destacando la importancia concedida a los vínculos afectivos entre los miembros y respecto a los subgrupos de pertenencia. Posteriormente dimos la consigna central “realización de imágenes simbólicas de la S.E.P.T.G. que representaran distintas etapas por las que había atravesado desde su constitución hasta el momento actual”.
– no hay relaciones exteriores
– no hay actividad por zonas
– sólo funcionan los roles que sirven para el mantenimiento, los demás fracasan.
– coordinador de ponencia
– organizador del Symposium
“La Sociedad Española de Psicoterapia y Técnicas de Grupo,
Análisis Institucional”
Este taller que presentamos es la conclusión del trabajo realizado con la beca concedida por la Sociedad en el año 1983 en su Asamblea General de Las Palmas de Gran Canaria bajo el título de “Historia comentada de la S.E.P.T.G.”.
Hemos dividido el trabajo en dos etapas. La primera realizada en la ponencia que presentamos al pasado Symposium de Alicante “La S.E.P.T.G.: 11 años de historia”, en donde efectuamos la reconstrucción de los datos históricos de la Sociedad, con una memoria de las actividades realizadas y de sus hechos más significativos desde su fundación en 1972.
Con el material recogido hasta entonces esbozamos un primer “diagnóstico no operativo” que presentamos a discusión con la Junta Directiva. Posteriormente reelaboramos todo el material para traer a este taller nuestras impresiones diagnósticas, nuestras hipótesis, fundamentadas en los datos obtenidos, para debatirlas en común y contribuir a una reflexión colectiva sobre la propia Sociedad que pensamos estaba latente en el encargo del propio trabajo.
Los promotores al parecer estaban en ese momento ligados mayoritariamente a una actividad pública, psicoterapéutica (humanistas, psicodramatistas, psicoanalistas) que ocupaban parte de su tiempo profesional en la formación y, por lo tanto, se pueden considerar como difusores de la “cultura de los grupos”.
Con las salvedades obvias, ya que la S.E.P.T.G. no ha sido nunca homogénea ideológicamente, ni se concibió como instrumento de cambio político, podríamos ubicarla entre los distintos movimientos instituyentes de carácter social, político, religioso, etc… (2)
a) Ofrecer a la sociedad en general una alternativa a la psiquiatría oficial. En este sentido venía avalada por su carácter innovador, su prestigio “contrainstitucional”, las experiencias de otros países más avanzados y su confluencia con ideologías instituyentes en otro ámbito.
b) En definitiva, promover modelos más avanzados de Salud y, más allá de esto, un cambio en las relaciones humanas, promocionando lo interpersonal y la apertura al “otro” como vehículo del crecimiento humano.
a) Dando cobijo a la heterodoxia de los miembros de una especie de “tribu recién liberada de sus padres (padre – psiquiatra clásico, padre – universidad, padre – ideología dominante)”.
2. Pertenencia versus referencia. Esta tensión se refiere al sentido de la Sociedad para sus miembros. Hablaríamos de grupo de pertenencia cuando predomina la tarea de asegurarse mutuamente. En este sentido la organización pretendería fundamentalmente la canalización y confluencia de los sentimientos afectivos de los socios entre sí, y su instrumento básico sería el espacio de las actividades sociales. Asi, la Sociedad como marco de pertenencia sería un grupo “que se vive a sí mismo”. En el otro polo, el marco de referencia está en la Sociedad como proyecto intelectual común (tal como surge en los estatutos), y su instrumento sería el acuerdo con normas técnicas y conceptos teóricos. La Sociedad como marco de referencia sería un grupo que “vive la realidad”.
5. Por último, la dicotomía instituido-instituyente alcanza la cuestión de la profesión pública o privada. La primera con su mayor alcance social, su sensibilidad a la lucha del poder, la amplitud de su objeto que traspasa al “cliente”, alcanzando a la institución o a la comunidad; la privada con su mayor pureza técnica, su relativo desentendimiento del cambio social y su mayor restricción en cuanto al objeto.
De esta forma, la Sociedad consigue convertirse en una especie de “pista de pruebas”, donde se puede presentar cualquier idea sin que sean heridos los sentimientos de autoestima de su proponente, pero se evita la confrontación que ayudaría a seleccionar las teorías y a favorecer el aprendizaje crítico.
d) Admisión de Auxiliares de Clínica: sin que quede constancia de que se planteara una discusión previa. (Sin embargo sabemos que la hubo posterior). Consideramos que el tema se trató también simbólicamente en el año 78 en la ponencia sobre “Requisitos de Formación de Terapeutas Grupales”.
Estos acontecimientos impulsan las modificaciones que se van a ir dando durante todo el resto del desarrollo de la Sociedad. De su impacto da cuenta el simbolismo de algunas de las ponencias: “Grupos de encuentro”, “Factores de cambio en el grupo”, etc.
En resumen, estas medidas están encaminadas a reforzar la estructura formal, pero representan más un impulso de deseo que la conclusión de un análisis profundo del problema. Nos sugiere pues, que en estos años se está planteando una verdadera “invasión” de lo informal, de los aspectos socioafectivos, y que la Sociedad está funcionando ya más como grupo de pertenencia, fallando los referentes a la tarea formal. Hay que hacer constar que esta situación no implica directamente que las ponencias bajen de calidad. En todo caso el problema es que no se debatan suficientemente, es decir, que falle la asimilación. Así, en el año 78 se plantea la crítica del exceso de material que deja poco tiempo a la discusión. La respuesta es igualmente artificial: el control de calidad de las ponencias. Evidentemente si baja el nivel científico es por falta de diálogo. Las ponencias, sea cual sea su nivel -y nos encontramos algunas de calidad- pierden así el interés.
– Reforma del artículo 10 de los Estatutos, quedando con una redacción más clara.
– Comienzo de un proceso de revisión de los Estatutos de la Sociedad (se aprobarían en el 83).
– Se plantea qué hacer con el superávit económico y se acuerda facilitar la labor de la Junta Directiva, pagando los traslados ocasionados por las reuniones a la vez que se aumenta el número de éstas a tres anuales.
– Y por último, se acuerdan una serie de medidas para evitar la masificación de las reuniones anuales, tales como la limitación del número de asistentes, la aceptación sólo de los miembros y la insistencia en el control de calidad de las ponencias.
Estas medidas, algunas de las cuales todavía no han acabado de ponerse en práctica de forma efectiva (como el control de calidad), provocan algunas mejoras sustanciales como la utilización más activa de los excedentes económicos; sin embargo, no acaban evidentemente de conseguir a corto plazo una resolución de las tensiones fundamentales de la Sociedad. Se abre pues una nueva etapa de constitución ante una S.E.P.T.G. que ha recambiado no solamente sus cuadros directivos, sino la misma composición de los miembros. Se puede decir que en estos años se está dando también una especie de recambio generacional donde los miembros se han doblado en número, sobre todo por las aportaciones de jóvenes licenciados que generalmente tienen un vínculo de formación con los miembros más antiguos. Así, las fantasías y deseos sobre los actos científicos van derivándose desde el carácter de “palestra” o “pista de pruebas de las corrientes grupales” al de espacio de formación, de orientación, incluso de elección de maestros.
3.- Se superó este problema hasta el punto de que se presentó una queja a la revista profesional “Noticias Médicas”, que informó de la fundación de la Sociedad, por incluir sólo entrevistas con médicos entre los fundadores.
4.- Véase: “La duración de los cargos será de un año, excepción hecha de los cargos de Presidente y Secretario que podrán ser, si así lo estimase la Asamblea General, indefinidamente reelegidos. La composición de la Junta Directiva deberá por tanto renovarse cada año, si bien para garantizar una línea de continuidad deberá hacerse por mitades y, a tal efecto, se prorrogará un año más la duración del cargo a la mitad de los miembros de la Junta Directiva que la Asamblea General decida, para así proceder a una reunión anual por mitades”.
c) La Sociedad no tiene sede fija de hecho. Tiene una sede virtual que “estatutariamente” está en la consulta del Presidente, y una sede circunstancial en el lugar de celebración del Symposium. Esto ha influido en la carencia de archivo organizado y de recogida de documentación sobre sus actividades en Symposiums, etc. La primera formulación con la que aparece este trabajo, “memoria de actividades” da muestra de esta carencia.
La ponencia elegida para el XIV Symposium, “La formación: Requisitos de formación del Psicoterapeuta de Grupo en las distintas escuelas y orientaciones” mantendría el funcionamiento de la S.E.P.T.G. como lugar de encuentro de distintas corrientes, más que como lugar de producción teórica o de institucionalización de la formación, que en el panorama actual español del movimiento de grupos se institucionaliza en las distintas asociaciones de profesionales unidos en torno a una determinada teoría o visión técnica del trabajo. La denominación de la actividad central de la Sociedad como Symposium (banquete o reunión que celebraban los griegos en el que se bebía, generalmente había acompañamiento de música y canto y se conversaba sobre alguna materia. Reunión menos importante y numerosa que un congreso en que personas especializadas tratan diversos temas sobre una determinada cuestión. Diccionario María Moliner) recoge el espíritu de encuentro de la diversidad de una manera amplia que la S.E.P.T.G. ha mantenido desde su constitución y que le ha hecho jugar un importante papel en el desarrollo del movimiento de grupos en España.

References: artículo 10
 Artículo 11
 Artículo 10
 artículo 10
 artículo 10
 resolución