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Timestamp: 2017-10-18 07:27:04+00:00

Document:
Sentencia Civil Nº 389/2011, AP - Granada, Sec. 5, Rec 367/2011, 23-09-2011 | Iberley
Sentencia Civil Nº 389/2011, Audiencia Provincial de Granada, Sección 5, Rec 367/2011 de 23 de Septiembre de 2011
Sentencia Civil Nº 129/2015, AP - Granada, Sec. 5, Rec 644/2014, 27-03-2015
Órden: Civil Fecha: 27/03/2015 Tribunal: Ap - Granada Ponente: Mascaro Lazcano, Antonio Num. Sentencia: 129/2015 Num. Recurso: 644/2014
Sentencia Civil Nº 246/2012, AP - Granada, Sec. 5, Rec 127/2012, 15-06-2012
Órden: Civil Fecha: 15/06/2012 Tribunal: Ap - Granada Ponente: Mascaro Lazcano, Antonio Num. Sentencia: 246/2012 Num. Recurso: 127/2012
Sentencia Civil Nº 114/2016, AP - Guipuzcoa, Sec. 3, Rec 3113/2016, 30-05-2016
Órden: Civil Fecha: 30/05/2016 Tribunal: Ap - Guipuzcoa Ponente: Bildarraz Alzuri, Maria Del Carmen Num. Sentencia: 114/2016 Num. Recurso: 3113/2016
Sentencia Civil Nº 551/2014, AP - Malaga, Sec. 4, Rec 556/2012, 01-12-2014
Órden: Civil Fecha: 01/12/2014 Tribunal: Ap - Malaga Ponente: Delgado Baena, Joaquin Ignacio Num. Sentencia: 551/2014 Num. Recurso: 556/2012
Sentencia Civil Nº 339/2011, AP - Palencia, Sec. 1, Rec 406/2011, 30-12-2011
Órden: Civil Fecha: 30/12/2011 Tribunal: Ap - Palencia Ponente: Miguelez Del Rio, Carlos Num. Sentencia: 339/2011 Num. Recurso: 406/2011
Núm. Sentencia: 389/2011
Núm. Recurso: 367/2011
Núm. Cendoj: 18087370052011100394
ROLLO Nº 367/2011 - AUTOS Nº 627/2010
JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA Nº 1 MOTRIL
S E N T E N C I A N Ú M. 389/11
En la Ciudad de Granada, a veintitrés de septiembre de dos mil once .
La Sección Quinta de esta Audiencia Provincial constituida con los Iltmos. Sres. al margen relacionados ha visto en grado de apelación -rollo nº 367/2011- los autos de Juicio Ordinario nº 627/2010 del Juzgado de Primera Instancia nº Uno de Motril, seguidos en virtud de demanda de RCI BANQUE S.A. SUCURSAL EN ESPAÑA contra Doña Rocío y Don Cayetano .
PRIMERO .- Que, por el mencionado Juzgado se dictó sentencia en fecha veintidós de febrero de dos mil once , cuya parte dispositiva es del tenor literal siguiente: "Que estimando en parte la demanda deducida por el Procurador de los Tribunales Sr. Pérez Cuevas, en nombre y representación de la entidad "RCI Banque, S.A", frente a Rocío y Cayetano , debo condenar y condeno a éstos a que abonen a la primera de la cantidad de siete mil seiscientos sesenta y tres euros y treinta y cuatro céntimos (7.663,34 euros), cantidad que se incrementará en el interés legalmente determinado; ello sin efectuar expreso pronunciamiento en materia de costas procesales" .
SEGUNDO .- Que contra dicha resolución se interpusieron recursos de apelación por los demandados, a los que se opuso la parte contraria; una vez elevadas las actuaciones a este Tribunal se siguió el trámite prescrito y se señaló día para la votación y fallo, con arreglo al orden establecido para estas apelaciones.
PRIMERO .- Se aceptan los de la recurrida, en cuanto no se opongan a los que seguidamente se consignan, fundamentando por remisión respecto de los mismos.
SEGUNDO .- Tal y como lo hace el Tribunal Constitucional en su Sentencia de 28 de septiembre de 1998 , conviene recordar que la motivación de las resoluciones judiciales se configura como exigencia constitucional que se integra en el contenido del derecho que el artículo 24.1 CE reconoce y garantiza ( SSTC 177/1994 , 145/1995 , 115/1996 , 26/1997 y 115/1998 , por citar sólo las más recientes). Y si hemos apreciado la legitimidad constitucional de una fundamentación concisa, incluso meramente estereotipada, siempre lo ha sido por contener los criterios jurídicos que fundamentaban la resolución judicial, aún por remisión a la Sentencia de instancia que enjuiciaba un Tribunal Superior (SSTC 14/1991 , 28/1994 y 66/1996 , entre otras, en cuanto a la exigencia de que se exprese la ratio decidendi; SSTC 184/1988 , 125/1989 , 169/1996 , 39/1997 y 116/1998 , sobre validez de una respuesta estereotipada; SSTC 147/1987 , 146/1990 , 27/1992 , 115/1996 , 231/1997 y 36/1998 , sobre motivación por remisión a la Sentencia de instancia). Cuando el Tribunal se limita a asumir en su integridad la sentencia del Juzgado "a quo" sin añadir nuevos fundamentos, efectuando así una motivación por remisión, sobre cuya validez, en abstracto -recuerda la STC 146/1990 -ya se ha pronunciado ese Tribunal en distintas resoluciones, entre otras las que cabe resaltar los AATC 688/1986 y 956/1988 , señalando que "una fundamentación por remisión no deja de serlo ni de satisfacer la exigencia contenida en el derecho fundamental que se invoca". La validez ex artículo 24.1 CE de la Sentencia de remisión dependerá así de que la cuestión sustancial hubiera sido ya resuelta en la Sentencia de primera instancia fundamentando suficientemente la decisión sobre aquella cuestión. Ello es aplicable a la resolución recurrida. No obstante ello y, redundando en el contenido de la sentencia efectuaremos los siguientes consideraciones.
El Tribunal Supremo en su sentencia de 8 de marzo de 1991 , declara que si bien es cierta la vigencia de la conocida regla incumbit probatio ei qui dicit, non qui negat, la misma no tiene un valor absoluto y axiomático, matizando la moderna doctrina del alcance del principio del onus probandi que el artículo 1214 CC (hoy artículo 217 L.E.C .). Sanciona, en el sentido de que incumbe al actor la prueba de los hechos normalmente constitutivos de su pretensión y al demandado, en general, la de los impeditivos o extintivos que alegue (S 15 de febrero de 1985) y que no puede admitirse como norma absoluta que los hechos negativos no pueden ser probados, pues pueden serlo por los hechos positivos contrarios, y si los demandados no se limitan a negar los hechos constitutivos de la acción o pretensión ejercitada, sino que alegan otros impeditivos, extintivos u obstativos al efecto jurídico reclamado por el actor, tendrán que probarlos ( Ss 23 de septiembre de 1986 y 13 de diciembre de 1989 ) y, finalmente, que la norma distributiva de la carga de la prueba no responde a unos principios inflexibles, sino que se deben adaptar a cada caso, según la naturaleza de los hechos afirmados o negados y la disponibilidad o facilidad para probar que tenga cada parte ( SS 23 de septiembre de 1986 , 18 de mayo y 15 de julio de 1988 , 17 de junio y 23 de septiembre de 1989 ). Dicho criterio es mantenido en la sentencia del Alto Tribunal de 9 de febrero de 1994 , que se pronuncia en términos idénticos, con cita de las sentencias de la misma Sala 1ª de 28 de enero , 21 de febrero , 8 de marzo , 13 de mayo , 16 de julio , 26 de septiembre y 15 de octubre de 1991 . En definitiva a la parte demandada, corresponde la justificación de los hechos impeditivos o extintivos de los efectos jurídicos derivados del derecho del actor ( SSTS 10 de marzo de 1981 , 27 de abril de 1986 , 5 de junio de 1987 , 12 de noviembre de 1988 , 13 de diciembre de 1989 , 24 de abril de 1990 y 9 de febrero de 1993 ). El resultado de la prueba pericial, según determina el Tribunal Supremo, entre otras, en sentencia de 4 de mayo de 1993 , ha de ser apreciado por el Juzgador de instancia según las reglas de la Sana Crítica, que como modelo valorativo, establecía el artículo 632 de la Ley de Enjuiciamiento Civil de 1881 , hoy art. 348 Ley 1/2000 , pero sin estar obligado al dictamen pericial y sin que, incluso, se permita la impugnación casacional de la valoración realizada, a menos que la misma sea contraria, en sus conclusiones, a la racionalidad, conculcándose las más elementales reglas de la lógica ( SS 29 de enero y 25 de noviembre de 1991 ). El perito, Ingeniero Técnico Mecánico, que elegido imparcialmente (perito judicial), realizándose las reparaciones precisas en el vehículo, indicadas y tasadas, produciéndose la enajenación conforme a los precios medios usuales para los de su clase y estado de conservación. No se ha practicado por la parte demandada contraprueba, con el mínimo rigor requerido, para acreditar su oposición a la demanda. El líquido obtenido con la venta del automóvil se aplicó al pago de la financiación.
TERCERO.- Deben imponerse a cada apelante las costas de su recurso (art. 398-1, L.E.C .).
Se confirma la Sentencia. Se condena a cada apelante al pago de las costas de su recurso.

References: resolución 
 artículo 24
 resolución 
 artículo 24
 resolución 
 artículo 1214
 artículo 217
 artículo 632