Source: https://www.imablumm.com/cajon-de-ideasideas-box/category/formular%20el%20reto
Timestamp: 2020-01-19 23:06:11+00:00

Document:
LOS TRUCOS DE MAGIA DE CREATIVIDAD: ESCALERA DE ABSTRACCIÓN, EL ENFOQUE CREATIVO HACIA EL PROBLEMA
Pau es informático. Trabaja en una empresa de desarrollo de software. Le gusta mucho su trabajo. Solo tiene un problema: su jefe. Su jefe es una persona realmente molesta, constantemente se entremete en el trabajo de Pau, entorpece el proceso, da instrucciones incompetentes (según Pau) y grita cuando no entiende algo (lo que ocurre a menudo). Vamos, que la relación entre Pau y su jefe no es la más idónea para la productividad. Pau se está planteando cambiar del trabajo, pero le da mucha pena. Lleva ya varios años trabajando en esta empresa y le gusta. Tiene buen sueldo, la oﬁcina está bien situada y aunque hay muchas empresas de informática y Pau tiene un buen currículum, dada la situación de crisis actual la idea de dejar su puesto actual no le parece la mejor.
Realmente, es un problema...
Vamos a explorar la situación de Pau, para ver desde qué ángulo él podría enfocar el problema para hallar la mejor solución. Para ello nos van a ayudar dos simples preguntas: “¿PARA QUÉ?” y “¿QUÉ SE LO IMPIDE?”
De modo que a Pau le gustaría tener otro jefe. Preguntémosle, ¿para qué? Pau contestaría que para poder trabajar tranquilamente para que nadie le moleste durante el trabajo. Entonces, éste podría ser el enfoque del problema (que no necesariamente se resuelve deshaciéndose del jefe). Pero, preguntemos, ¿para qué MÁS Pau quiere tener otro jefe? Entonces Pau diría que los gritos del jefe le hacen sentir mal emocionalmente, le crean inseguridad. Éste es otro posible enfoque del problema: para sentirse bien consigo mismo. No nos vamos a parar aquí. Sigamos preguntando, ¿para qué más a Pau le gustaría deshacerse del jefe? Pues resulta que Pau considera que él mismo es una candidatura más adecuada para ese puesto y además desde hace tiempo merece una promoción. Entonces, es otro posible enfoque: para la promoción y el desarrollo de su carrera profesional.
Ahora vayamos más allá del enfoque inicial. Preguntemos, ¿para qué Pau quiere poder trabajar tranquilamente? A lo que Pau contestaría que está trabajando en un proyecto muy importante y difícil, que las fechas límites se están acercando, y que no está seguro de poder cumplir los plazos. Entonces Pau quiere deshacerse del jefe para conseguir acabar el proyecto y para ser más eﬁciente. Aquí tenemos dos problemas más. Además, diría Pau, él quiere simplemente poder disfrutar de su trabajo, lo que nos da otro posible enfoque más.
Hasta ahora, siempre, cuando preguntamos para qué lo quiere, la respuesta nos llevaba a un problema más amplio que el anterior. Si resolvemos el problema más amplio, se resolvería también el problema inicial (o dejaría de ser un problema). Sin embargo, elegir el enfoque más abstracto no siempre es la mejor dirección. Si el problema es demasiado amplio, puede ser difícil resolverlo. Así que vayamos en la dirección contraria, y busquemos enfoques más concretos, que serán diferentes posibles raíces del problema original. A encontrar estas raíces nos ayudará la pregunta “¿QUÉ SE LO IMPIDE?”.
Preguntemos, ¿qué le impide a Pau tener otro jefe? Pues, diría él, que el puesto está ocupado por éste, y que él, Pau, no tiene ningún poder para despedirle. Entonces, el enfoque podría ser conseguir que el jefe se vaya por sí solo. ¿Qué más le impide a Pau tener otro jefe? Pues que Pau duda de que en esta situación de crisis le sea fácil encontrar otro trabajo. Buscar las posibles opciones de otras empresas que le podrían ofrecer las mismas o mejores condiciones es un enfoque más. ¿Qué más le impide a Pau tener otro jefe? Pues que en realidad todos los jefes de Pau en su experiencia laboral han sido así. ¿Para qué molestarse si otro jefe que venga va a ser igual? Eso nos apunta a un enfoque más: aprender a construir una buena relación con un jefe.
Vayamos a un nivel aún más profundo. Preguntemos, ¿qué le impide (o puede impedir) a Pau que el jefe se vaya por su cuenta? A eso Pau nos contestaría que no sabe cómo hacerlo. Entonces, el posible enfoque podría ser saber en qué casos y cómo la gente se va del trabajo de manera voluntaria. ¿Y qué le impide a Pau buscar las posibles opciones de otras empresas que le podrían ofrecer las mismas o mejores condiciones? Respuesta de Pau: en España todas las empresas están mal. Entonces, un enfoque podría ser encontrar trabajo fuera del país. O encontrar trabajo en otra industria. ¿Y qué le impide a Pau aprender a construir una buena relación con un jefe? Pues, que Pau conﬁesa que tuvo un padre muy autoritario y que desde entonces siempre ha tenido relaciones muy conﬂictivas con las personas de autoridad. Así pues el enfoque podría ser resolver el conﬂicto interno con la autoridad. Como podemos ver, resolver cada uno de los problemas que contestan a la pregunta “¿Qué se lo impide?”, ayudan a resolver el problema original, pero no necesariamente lo resuelven en su totalidad. Sin embargo, todos son importantes frenos y puede que sin resolver alguno de ellos sea imposible resolver el problema original.
RECUERDA: En ésta fase es muy importante explorar TODAS las posibles opciones, mirar la situación desde todos los puntos de vista posibles. Es la fase de crear opciones, así que recuerda apuntar todo lo que te ocurre, no intentes decidir inmediatamente qué es más importante, o dónde está la verdadera raíz del problema. Esto lo verás más claramente cuando mires la situación en su conjunto. Para ello, apunta todas tus respuestas de manera gráﬁca, tal como se muestra en el ejemplo que sigue. Cuando puedas ver todas las relaciones entre diferentes enfoques de manera visual, te será más fácil identiﬁcar cuál es tu verdadero problema.
Pero aún hay más. ¿Recuerdas que para que tu mente se ponga a trabajar en la búsqueda de la solución deberías formular problemas como retos? Formula cada problema de tu escalera de abstracción como reto y apúntalo en el nudo correspondiente. También ten en cuenta que para el mismo problema te pueden venir a la mente varias formulaciones de retos. Es totalmente válido, apúntalas todas.
Ahora ha llegado el momento de evaluar. Repasa ahora todos los retos que has formulado en tu escalera de abstracción. Reﬂexiona: resolver qué reto podría ser la clave para el cambio de la situación hacia el resultado deseado? (El reto clave es aquel cuya resolución ayuda al máximo a solucionar los demás problemas identiﬁcados). ¿Qué retos están más dentro del área de tu inﬂuencia?
Recuerda que el reto bien formulado tiene que ser ni demasiado amplio, ni demasiado concreto. Si es demasiado amplio, tu mente se sentirá dispersa y al proceso de resolución le faltará buen enfoque. Si, por el contrario, el reto es demasiado concreto, puede que te enfoques en una dirección equivocada y te cierres a otras opciones más viables.
Busca también los retos que te emocionan, que te gustaría realmente resolver. Si un reto no te emociona puede que no tengas suﬁciente motivación para trabajar en su solución.
Basándote en estos criterios, selecciona los retos que consideras los más importantes y los que te emocionan más. Apúntalos en el orden de prioridad, decidiendo qué reto deberías resolver primero, y cuáles después.
Ahora identifica ¿cuáles entre estos retos requieren pensamiento creativo? Para estos retos aplicarás las técnicas de creación de ideas en tu búsqueda de la mejor solución. Pero aguarda, que de ello hablaremos en otra ocasión.
Y ¿cómo acabó la historia de Pau? Pues de este modo: él se enfocó en el reto “cuáles son todos los casos en que la gente se va del trabajo de manera voluntaria”. Explorando las respuestas cayó en la cuenta de que una de las opciones es cuando uno encuentra un trabajo mejor. Entonces él consiguió el currículum de su jefe (vamos, que no es difícil para un informático hackear el ordenador del otro), lo mandó a las mejores agencias de headhunters y muy pronto su jefe recibió una oferta que no pudo rechazar. Pau ocupó su lugar, y, por supuesto, con el nuevo puesto obtuvo otro jefe. Así que ahora él aprende a construir relaciones.
A cada reto su neurona: Pequeños trucos para cuando el pensamiento creativo tiene que ceder al pensamiento crítico
Las pasadas semanas hablamos sobre la importancia de combinar pensamiento creativo con pensamiento analítico a la hora de formular cuál es el reto al que nos estamos enfrentando. Las situaciones que nos plantean la necesidad de innovar son complejas, y es primordial ser capaz de plantear la pregunta adecuada antes de lanzarse en búsqueda de una solución innovadora. Para asegurar que definimos bien cuál es nuestro desafío, primero hay que crear muchas opciones de diferentes formulaciones de nuestro reto y después evaluarlas.
Pero tarde o temprano sí que tendremos que pasar a evaluar todas las alternativas que hemos creado para definir nuestro problema de innovación. Existen muchas herramientas y técnicas de pensamiento convergente (para evaluar opciones). Unas se aplican a las fases concretas del proceso creativo de solución del reto, otras son universales para cualquier tarea de evaluación. Pero cuando nos toca decidir cuál es el verdadero problema que requiere el esfuerzo creativo de nuestras neuronas, existen unos criterios básicos que hay que considerar en primer lugar. Porque en realidad, por muy potente e importante que sea la creatividad, no todos los retos necesitan del pensamiento creativo para su resolución.
En un proyecto de innovación seguramente nos enfrentaremos con unas situaciones en las que más que pensamiento creativo serán necesarias una acción o planificación de acciones o una investigación para recabar la información que nos falta. Está bien cuestionar lo que hacemos para poder obtener una nueva visión sobre las cosas, pero a veces no tiene sentido intentar inventar la rueda. Es probable que se pueda encontrar una manera innovadora de hacer un plan de proyecto, pero probablemente el modo más eficaz sería seguir las pautas de gestión de proyectos ya conocidas.
Estos son los criterios que nos ayudarán a elegir los desafíos que demandan nuestras habilidades creativas:
Requiere imaginación? Imaginación –una de las aptitudes claves del pensamiento creativo. Si tu problema puede ser resuelto fácilmente con las soluciones que te son familiares y llevarte a tus objetivos, probablemente no valga la pena invertir tiempo y esfuerzo en buscar una manera creativa de resolverlo. Las situaciones complejas en que no sabemos por dónde empezar, en que no vemos la salida o cuando las soluciones de siempre ya no brindan los resultados necesarios, son aquellas que piden a gritos una dosis de creatividad.
Está en tus manos? ¿Depende de ti y/o de tu organización la resolución de este reto? Si la resolución del reto no depende de ti, por mucho que te empeñes en buscar soluciones creativas no te será posible llevarlas a cabo. Aunque aquí hay un truco importante: ya sabes como crear varias alternativas de definición de un reto, así que, ¿puedes formular la pregunta de tal manera que la resolución del reto sí que dependa de ti?
Es importante? Hay problemas muy desafiantes, que nos emocionan solo por el hecho de pensar en todas las posibilidades creativas que pueden plantear. Pero si encontrar la solución no es importante para nosotros, lo más probable es que en alguna etapa del proceso lo dejaremos sin llegar hasta el final. Entonces, ¿vale la pena empezar?
Es urgente? Aquí es esencial no dar prioridad a las cosas urgentes por encima de las importantes. Pero, puestos a elegir entre dos retos importantes, lógicamente querremos empezar con aquel cuya resolución sea de mayor emergencia.
Has formulado varias opciones de los retos a que te estás enfrentando. Has identificado aquellos retos que requieren pensamiento creativo para su resolución. Y ahora esperas impacientemente a poder empezar a crear ideas. Paciencia, todo a su tiempo. La formulación adecuada del reto es tan importante que seguiremos hablando de ello antes de que pasemos a ocuparnos de las técnicas de creación de ideas. Nos esperan unos descubrimientos apasionantes.
Trucos de magia de creatividad: 1001 retos.
Una de las bases principales de la metodología de Solución Creativa de Problemas (CPS) es la separación de pensamiento divergente y pensamiento convergente a través de la suspensión del juicio. Toda etapa de solución de cualquier reto de innovación tiene 2 fases: la fase de creación de opciones y la fase de evaluación de opciones. En otras palabras, la fuerza de la creatividad aplicada está en la combinación equilibrada entre pensamiento creativo y pensamiento crítico. La importancia de mantener este balance y el camino hacia su maestría serán temas recurrentes en nuestras conversaciones aquí. Lo importante a recordar ahora es que el pensamiento creativo siempre va por delante, es el primero, y que una de las principales habilidades creativas que se requieren en la fase de pensamiento divergente es la creación de múltiples opciones.
La semana pasada hablamos sobre cómo podemos utilizar nuestro lenguaje de modo creativo y a la vez eficaz a la hora de formular el reto que queremos solucionar. Ahora a la base lingüística hemos de añadir este balance dinámico entre pensamiento creativo y pensamiento crítico. Es decir, no basta con definir solamente un reto. Hay que buscar varios. Y para cada uno de estos retos pensar múltiples formulaciones. Pero, cómo lo hacemos?... Cierra los ojos e imagina la situación ideal en la que te gustaría estar. Ahora da un paso atrás hacia tu situación actual. Qué te separa de tu futuro deseado?. Todos esos pasos que te faltan por dar son tus retos.
Imaginemos que soy un profesional independiente que busca posibilidades de aumentar su negocio. El reto más obvio que me viene a la cabeza es: Cómo encontrar más clientes?. Pero también podría ser: Cómo destacarme en el mercado?, Cuales son todas las maneras que pueden haber de mejorar la visibilidad de mi oferta?, Cuáles son todos los segmentos potenciales a los que debería dirigirme?, Cuáles son todos los mercados a los que puedo acceder?, De qué manera puedo aumentar el valor que aporto a mis clientes?, y un largo etcétera.
Así que, aquí vienen tus próximos deberes. Te encuentras en una situación complicada?. Coge un boli, una hoja de papel, y apunta diez posibles formulaciones de los retos a los que te estas enfrentando. Después, piensa y encuentra otros diez retos más. Y qué vas a hacer luego con todas estas preguntas?, te estarás diciendo a ti mismo. Bueno, pues habrá llegado la hora del pensamiento crítico, y será el momento de identificar aquellos retos que sean los más importantes y darles prioridad. Cómo?...
Paciencia. Pronto os contaré más trucos creativos.
Los trucos de magia de creatividad. ¿Dónde está mi problema?
Cuando a Einstein le preguntaron qué haría si solo tuviese una hora para salvar el mundo de una catástrofe, él contestó que dedicaría 55 minutos a entender el problema, y 5 minutos a buscar la solución. Hay mucha sabiduría en esta respuesta.
Muchas veces nos aferramos al primer síntoma que nos dice que algo no va como nos gustaría, e intentamos resolver ese síntoma. Y más tarde, tras haber invertido tiempo, esfuerzos y tal vez también dinero, en el intento de eliminar el síntoma, nos damos cuenta de que lo que intentábamos resolver era un problema equivocado. Y es que lo que había que hacer en primer lugar, era observar la situación desde diferentes puntos de vista para lograr identificar el verdadero reto. Porque a veces, si me duele la cabeza quizás lo que tengo que hacer es cambiar de gafas, en lugar de tomar una aspirina.
Hay muchas técnicas que nos pueden ayudar a formular nuestro reto. Los principios del pensamiento creativo nos enseñan unas pequeñas premisas muy básicas que pueden marcar grandes diferencias. La primera base es aprender a VER LOS PROBLEMAS COMO OPORTUNIDADES. Un problema es algo que frena. Un reto es algo que invita a la acción.
Quienes desean aprender a pensar creativamente y sacar el máximo partido en la práctica de esta habilidad, tienen que prestar mucha atención al lenguaje que utilizan. Y no por las cuestiones místicas que están tan de moda hoy en día, sino porque el lenguaje refleja el mapa de la percepción de la realidad dentro de la cual operamos y, por tanto, define nuestras acciones.
Te propongo un pequeño experimento. Mira a tu alrededor, piensa en tu rutina diaria, o en tus proyectos laborales, y elije algo que te molesta, que no está bien, que estorba y no te permite seguir adelante. Pensando en este inconveniente, dite a ti mismo: “Tengo un problema” y pon atención en como tu cuerpo reacciona a esas palabras, como te hacen sentir. Ahora, pregúntate: “Cómo puedo solucionar esto?”, y nuevamente observa como reacciona tu mente a esta frase. ¿Has notado algún cambio?...
La mejor manera de encarrilar tu mente en una dirección creativa es formular tu reto en forma de una pregunta que empiece por: Cómo…?, De qué manera…?, Cuales son todos... posibles…?. Por ejemplo, Cómo puedo atraer a más gente a mi blog?, De qué manera podemos vender nuestro servicio a más gente?, Cuales son todos los productos posibles que nos ayudarían a destacar en el mercado?, son las preguntas que automáticamente encaminan tus pensamientos en una dirección constructiva, y crean un marco en el que la mente por si sola empieza a crear ideas. Es más, son las preguntas las que implican la variedad de las soluciones posibles, no solo una respuesta correcta. De esto ya continuaremos hablando.
Así que ahora ya tienes deberes. La próxima vez que sientas que algo te está bloqueando o te confrontes con algo que no te gusta, piensa en cómo puedes formular tu reto utilizando una de estas preguntas, para que tu mente se ponga en modo creativo.

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución