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Timestamp: 2017-12-15 18:41:44+00:00

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Haritu 02 by Haritu Aldizkaria - issuu
Haritu 02 Noviembre de 2006ko azaroa
Guatemala, ni guerra ni paz Miren Ega単a & Jon Erro Fuera de contexto Arantzazu, desde donde multiplicar la paz Akordioaren aldeko 100 ahotsak Guatemala, papel mojado
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Haritu 02 Editorial Un quinteto para avanzar Pies de fotos Zuhaitzen malkoak- Árboles tristes Al hilo Fuera de contexto Alegiak «Gerezi berrien efemerideak», D.M. Indart En primera persona Carmen Magallón Orratza Mahai baten gainean dantza A dos bandas «Montaña rusa», Miren Egaña & Jon Erro Crónica Arantzazu, desde donde multiplicar la paz Reflexión «La muerte como tabú», por Rakel Mateo Por el mundo Guatemala, en papel mojado
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Zuzendaria: Daniel Martirena - Erredakzioa: Itziar Fernandez, María García, Álvaro González, Ana Elvira, Paul Ríos eta Michelle Tapia. Ale honetako kolaboratzaileak: Fernando González eta Rakel Mateo. - Maketazio eta diseinua: Lokarriko diseinu taldea. Ilustrazioak: Srinavasa Ramanujan. - Azaleko argazkia: Srinavasa Ramanujan. Inprimategia: Antza (industrialdea 2. pab. - 20160 Lasarte) - Lege gordailua: SS-1142/06 - ISSN: 1134-8038 Para la edición de esta revista se utilizan papeles libres de cloro. Aldizkari hau moldatzeko klororik gabeko papera erabiltzen da.
Un quinteto para avanzar
Las últimas informaciones respecto a la marcha del proceso de paz y normalización apuntan a un bloqueo o crisis del mismo. Aunque cada sector social o político percibe esta situación de manera distinta, lo importante es compartir un análisis que permita identificar los obstáculos y las oportunidades. Son cinco los elementos o cuestiones que delimitan la actual situación del proceso de paz y en los que hay que incidir y actuar para seguir avanzando. El alto el fuego Tanto el robo de las pistolas en el sur de Francia como los actos de kale borroka han ensombrecido las perspectivas respecto al mantenimiento del alto el fuego de ETA. El proceso se debe afrontar sin que persista la amenaza del recurso a la violencia en el caso de que los pasos que se den no sean del gusto de ETA. Más que una nueva declaración, lo que la sociedad vasca está esperando es que el alto el fuego se mantenga sin ninguna excepción. El rechazo a este tipo de actos es inmensamente mayoritario y en el contexto del proceso no remueven los obstáculos del camino sino que añaden nuevas dificultades. El acercamiento de presos Al igual que en el caso anterior nos encontramos ante la vulneración de derechos humanos fundamentales. Además, también la sociedad vasca ha manifestado de manera reiterada su petición de fin de la dispersión de los presos de ETA. Los procesos de paz exigen cierta audacia en todos los implicados, y el Gobierno de Zapatero se ha mostrado muy poco valiente y manteniendo a los presos en la misma situación que antes de la declaración de alto el fuego. Incluso en la tregua del 98 el Gobierno de Aznar tomó medidas flexibilizadoras de la política penitenciaria. Una decisión encaminada a respetar todos los derechos humanos de los presos no sería entendida como una «cesión» sino como una gran aportación a la distensión y un decidido empuje al proceso de paz.
Iniciativas por el acuerdo
La legalización de Batasuna El plazo para que Batasuna pueda participar en la vida política en condiciones de igualdad se agota, ya que las elecciones municipales están cada vez más cerca. En ocasiones anteriores Lokarri ya ha mostrado su parecer partidario de derogar la Ley de partidos, pero todas las informaciones apuntan a que esta medida está descartada por el Gobierno. En ese caso hay que buscar otras fórmulas que garanticen el respeto a las libertades básicas fundamentales. Si la legalización se convierte en un pulso la solución será complicada. Aquí se presenta una primera oportunidad para demostrar que es posible avanzar cooperando. La mesa de partidos Es gratificante saber que los partidos están trabajando para acordar las bases que permitan la constitución de la mesa de partidos. Éste es el principal indicador que permite afirmar que, pese a todo, el proceso de paz avanza. Aunque la necesaria discreción impide conocer todos los detalles, la puesta en marcha de la mesa permitiría dar un espaldarazo definitivo al proceso de paz y normalización. En ese ámbito sería posible definir los problemas, identificar las oportunidades y trabajar conjuntamente para que el proceso sea una realidad irreversible. La perspectiva No van a faltar las dificultades y los obstáculos a lo largo del proceso de paz. Es necesario asumir con normalidad esta realidad. Lo importante es compartir y saber hacia dónde nos dirigimos. El proceso tiene una meta clara: lograr un acuerdo plural, que sea refrendado en una consulta popular y que siente las bases para afrontar un proceso de reconciliación social. Conseguir estos tres objetivos (acuerdo, consulta y reconciliación) exige la contribución de los partidos políticos, las instituciones y el conjunto de la ciudadanía. La sociedad no debe permanecer como mera espectadora, debe participar y contribuir para que haya una mayoría social y política que empuje hacia esa meta.
Este otoño Lokarri dedica su actividad a reivindicar el acuerdo plural. El objetivo es sumar voluntades sociales y políticas a favor de una de las grandes metas que tiene el proceso de paz, junto a la consulta popular y la reconciliación social. En concreto estas actividades son las siguientes: 1) salidas a la calle y colocación de carteles para reivindicar el acuerdo, 2) la iniciativa denominada «100 voces sobre el acuerdo», en la que se ha invitado a 100 personalidades a dar su opinión sobre el acuerdo, y compartirlo con todas las personas que visiten la nueva página web de Lokarri, 3) la edición de una publicación en la que Lokarri plantea una serie de propuestas y reflexiones para dotar de contenido a la idea del acuerdo, y 4) la celebración en diciembre de una movilización a favor del acuerdo. Todas esta iniciativas tienen un componente común: estar abiertas a la participación ciudadana. La página web ofrece distintas maneras de colaborar, opinar, aportar, criticar o reflexionar sobre el objetivo del acuerdo. Cuanto más se caliente el termómetro de la participación ciudadana más difícil será la vuelta atrás y más oportunidades habrá de culminar el proceso con un acuerdo plural e inclusivo. Es responsabilidad de todos afrontar este reto y todas las personas interesadas en contribuir pueden encontrar en Lokarri un espacio de participación ciudadana directa en el proceso de paz.
Zuhaitzen malkoak Árboles tristes 20/03/2003, Bosque de Oma
Egun hartan, esnatu bezain pronto pinadien baso koloreztatura jo zenuen goizero legez. Zure urrats motelaren aurrekari, «Nemo» artzai-txakurrak urduri antzean zabaltzen zuen bidea. Zaunkaka. Aurrera. Atzera. Eta hantxe aurkitu zenituen pinu zaharrak, garai batean dotore, orduan zikin eta zatar, «Gora ETA» zioela hauetariko batek, talde armatuaren sugea aizkoran loturik margotuta erakusten zuela besteak, «Basta Ya» leloa dianaren erdian agertzen zuelarik hirugarren zuahitzak. «Zaudete lasai gizarajook», esan zenien pinuei, «berehala hementxe nauzueeta zuen larruak beste behin koloreztatzeko». Izan ere, zuhaitzen eraztunak bihotz-bihotzean sortu ohi dira, zirkulu berria barruan eta geruza zaharra beti kanpoan geldituz, urteen joan etorrian enborra handitu ahala kanpoan larrurako duen egur-azala derrigorrez zartatuz. Hala, pinuak berriz ere margotu zenituen, behar bezain dotore, ezin dotoreago. Hain galant, ezen berriz ere udaberria zen Oman basoan. Miguel Sarratea
Árboles mancillados. Profanados. Esculpidos por los años y escupidos por cobardes que no pueden amar la belleza. De lo contrario, la lava de su saliva hubiera quedado petrificada en sus gargantas. También sus manos se hubieran quedado inmóviles con sus brochas de sucios bigotes. Árboles pintados en el bosque de Oma redibujados desde el odio ciego. Antes, troncos a veces con ojos imaginados. Otras veces árboles con cinturones, collares y bufandas de colores. Viejos pinos de piel agrietada que tú, Agustín, quisiste acunarlas en el arcoiris de tu mirada miope. Después, tristes árboles tristes, tanto –se me ocurre– como la infancia de los pobres que esnifan pegamento. Tanto o más. Me dijeron que lloraste a mares. Pero desde hace mucho que ya no sé nada de ti. Así que un abrazo para ti y otro a los viejos árboles que con tanto cariño engalanaste en h arapos de fantasía. Ruth Soria txema Fernandez/Efe Fotografía 6 Haritu
El aval que el proceso vasco recibió recientemente del Parlamento Europeo es sólo la punta del iceberg del apoyo que éste viene recibiendo del ámbito internacional. La «internacionalización» de los conflictos se ha mostrado como una fórmula válida para facilitar el logro de acuerdos en otros rincones del mundo como Irlanda, Palestina o Colombia, y las autoridades españolas y ETA han recurrido a ella en el pasado en épocas de diálogo como las de Argel o Zurich. Hoy en día, cuando instrumentos como la Ley de Partidos convierten en ilegal el diálogo político con el MLNV, cobra más fuerza la posibilidad de que Zapatero y ETA también estén buscando este amparo. La resolución de Estrasburgo y el apoyo que recibió incluso del Vaticano; la vía abierta entre Moncloa y Downing Street; las declaraciones de colectivos y expertos internacionales en resolución de conflictos, y la participación de mediadores internacionales, demuestran que la situación de alto el fuego en que vive el País Vasco, y el horizonte de esperanza que esto dibuja, han llamado la atención fuera de nuestras fronteras. Hace ya más de tres años y medio que ETA no mata y cada vez son más los agentes internacionales que están trabajando para que esta realidad se consolide y desemboque por fin en una paz justa y duradera que termine con esa carga de sufrimiento que arrastra esta tierra. Muchos son los conflictos a lo largo de todo el mundo que han desembocado en el uso de la violencia por alguna de las partes implicadas o por todas. Recurrir a la fuerza para dirimir las confrontaciones es una reacción tan primitiva como arraigada en el ser humano desde el principio de los tiempos. Sin embargo, la crudeza con la que el monstruo
Tanto Alfonso Guerra como Rafael Vera viajaron a Argelia para buscar la complicidad de los miembros de ETA en el proceso abierto durante la presidencia del Gobierno socialista de González. (EFE fotos)
Basándose en la experiencia de la Liga de las Naciones que Estados Unidos impulsó tras la I Guerra Mundial, poco después de la derrota del bloque fascista se creó la Organización de las Naciones Unidas para vertebrar un orden internacional que velara por el respeto de los derechos humanos y la paz. A su estela, nacieron -o se fortalecieronotras instituciones menores que se fueron especializando en los diferentes ámbitos desde los que entendían que se podían solucionar los conflictos o paliar los dramáticos efectos que provocan. Entre ellas, quizá la Cruz Roja sea la más conocida a nivel internacional por la labor humanitaria que desarrolla casi a pie de trinchera. Estaba naciendo una nueva cultura de paz basada en el principio de que había que evitar que los conflictos desembocaran en expresiones violentas y en la idea de que, para ello, lo más eficaz era el empleo de instrumentos como el diálogo y la negociación. Dentro de esta corriente, fueron surgiendo también otros centros y fundaciones ideadas para trabajar de forma discreta, «en la sombra», llevando a cabo labores de mediación -o sólo de facilitación del diálogo- entre las partes en conflicto. La experiencia ha demostrado que establecer un diálogo constructivo que genere la confianza necesaria entre las partes desde el mismo entorno del que nace el conflicto es una tarea extraordinariamente difícil. Medios de comunicación, facciones y partidos políticos, colectivos y grupos sociales, o incluso el ordenamiento jurídico propio del Estado en cuestión, y la aplicación que de él puedan hacer las fuerzas de seguridad, pueden entorpecer el desarrollo de los procesos, o incluso hacerlos descarrilar. De ahí que el apoyo de entidades que pueden ofrecer a las partes las garantías necesarias, así como un entorno discreto y tranquilo para crear espacios de diálogo, haya sido una constante en la resolución de conflictos durante los
de la guerra se mostró en la primera mitad del siglo pasado, provocó una profunda reflexión en el ámbito internacional. La Primera Guerra Mundial se tragó a diez millones de personas y la llamaron «La Gran Guerra»; la Segunda se cerraría con un saldo final de más de cuarenta millones de muertos y casi otros tantos heridos y mutilados, dejando al mundo sin adjetivos para calificarla. La escala del desastre dejó entrever lo que los hombres eran capaces de hacer si se enfrascaban en una espiral de odio en la que todo valiera y no existiera más fin que la victoria o el exterminio, descubriendo asimismo la necesidad de que todos los países se conjuraran para poner los medios y construir los mecanismos que hicieran imposible que algo así volviera a suceder.
Entre 1976 y 1980, el Gobierno de la UCD de Adolfo Suárez mantuvo contactos con miembros de ETA en Ginebra a través del jefe del servicio secreto español (entonces CESED), Ángel Ugarte. (EFE fotos)
Aznar también probó la vía negociadora en 1998, trasladando el diálogo hasta Suiza. (SHAPE photos)
Otros intentos de negociación
a irrupción del conflicto vasco en la escena internacional podría fijarse en el exilio a Francia y Sudamérica del Gobierno Vasco y gran parte de los cuadros abertzales tras el triunfo militar de la sublevación franquista. Desde entonces, los cauces internacionales siempre han estado abiertos de una u otra forma, como demuestran estos tres procesos de diálogo. No son más que una muestra, pero demuestra que todos los partidos que han gobernado en España han recurrido al ámbito internacional para abrir vías hacia la paz en el País Vasco.
Adolfo Suárez y la UCD Entre 1976 y 1980, el Gobierno de la UCD de Adolfo Suárez mantuvo contactos con miembros de ETA en Ginebra, a través del propio jefe del servicio secreto español (entonces SECED), Ángel Ugarte. «Eran gente seria con la que se podía negociar», aseguró después de este proceso en el que tuvo enfrente a líderes de la banda como Jesús Mari Muñoa, txaflis, o Peixoto y Pertur. El proceso conoció más de una decena de encuentros repartidos entre Ginebra, Francia y Vitoria. Durante ellos, tanto el negociador de ETA como el designado por el Gobierno fueron asesinados. Finalmente, en 1982, los «polimilis» decidieron dejar la estrategia armada y se integraron en Euskadiko Ezkerra, aunque
los «octavos» decidieran seguir con ella hasta nuestros días. Conversaciones de Árgel El exilio y la deportación de miembros del MLNV marcaron el camino hacia las Conversaciones de Argel que entabló el Gobierno socialista de Felipe González. Desde 1984, responsables del servicio de inteligencia español, con la ayuda del jesuita José María Martín Patiño, se reunieron con responsables de ETA para preparar el diálogo, hasta que en 1986, el líder etarra que dirigía los contactos, Domingo Iturbe, txomin, fue detenido por la Gendarmería. Las autoridades galas le deportaron casi de inmediato y el diálogo llegó así hasta Argelia. Personas como Rafael Vera o Alfonso Guerra viajaron al país africano para buscar la complicidad de las autoridades en este proceso, que siguió incluso después de la muerte de txomin en un accidente de tráfico. De la mano de Eugenio Etxebeste, Antxon, y con José Barrionuevo como ministro del Interior, el proceso de Argel se prolongó hasta 1989 cuando, tras varias treguas parciales, ETA decidió retomar su actividad ante la falta de acuerdos con el Gobierno. Aznar y la tregua de1998 Por su parte, en el contexto de la tregua de 1998, el Ejecutivo del PP de José María Az-
nar también probó esta vía, trasladando el diálogo a Suiza. En 1999 la localidad de Zurich acogió una serie de encuentros en las que tres altos cargos del entorno del presidente Aznar se citaron con otros tantos miembros de ETA. Ambas partes estaban lideradas por el jefe político de la banda, Mikel Antza, y el secretario general de la presidencia, José Antonio Zarzalejos, respectivamente. El mediador, en aquél caso, fue el entonces obispo de Bilbao, Juan Mari Uriarte. Aznar anunció pasos «generosos» durante el tiempo que duraron los contactos, y de hecho acercó a muchos presos de ETA, pero el proceso tampoco fructificó y la organización volvió a matar en enero de 2000. Ahora, a las afueras de Oslo El pasado mes de octubre, varios diarios españoles se hicieron eco de una información emitida por la televisión noruega TV2 en la que, citando fuentes del gobierno nórdico, desvelaba que representantes de ETA y del gobierno español se habían entrevistado en una villa a las afueras de Oslo. Otras fuentes apuntan a Iparralde como núcleo principal de estas conversaciones. En todo caso, un breve repaso por la historia muestra que, de confirmarse, esta «internacionalización» del conflicto vasco no sería en absoluto nada nuevo inventado por Rodríguez Zapatero.
últimos cincuenta años. Entre ellas, quizá tres de las más célebres son la Fundación Carter, liderada por el ex presidente norteamericano Jimmy Carter –que ha intervenido en más de medio centenar de conflictos en todo el mundo–, la religiosa Comunidad de San Egidio, o el Centro para el diálogo humanitario Henry Dunant, que parece estar detrás del actual diálogo entre ETA y el Gobierno Zapatero.
Presente y futuro Que sea el centro suizo u otro de este estilo es y será una de las grandes fuentes de exclusivas políticas de los próximos meses para los medios de comunicación, como lo viene siendo desde que ETA decretara el alto el fuego y Zapatero autorizara en el Congreso la apertura de un diálogo exploratorio con ETA. De hecho, ya en mayo, ABC publicaba la existencia de contactos «en el centro de Europa» entre emisarios del Gobierno y ETA, aunque sin concretar más. Como viene siendo habitual, en todas esas informaciones, Jesús Egiguren y Josu Ternera parecían ser los interlocutores designados por ambas partes para liderar este proceso de diálogo. Poco después, el Grupo Diario de Noticias, revelaba la participación del Centro Henry Dunant en las labores de facilitación y amparo de estas conversaciones. La última en subirse a la ola fue la televisión noruega TV2 que, además de asegurar que se habían producido los contactos a las afueras de Oslo, afirmaba que estos contaban con el consentimiento del gobierno noruego. Lo cierto es que el país de los fiordos, al igual que Suiza, es un país que tiene una especial tradición como mediador en conflictos de todo el mundo, como se plasmó en los Acuerdos de Oslo de 1993 entre israelíes y palestinos, o en los que poco después acortaron distancias entre los rebeldes tamiles y las autoridades indonesias. Preguntados al respecto, los representantes del PSOE y el gobierno español se han dedicado a dar largas a los medios, si bien no han negado estos hechos en ningún momento, y José Blanco se limitó a apuntar que «la información no es precisa». Posteriormente, otras fuentes han afirmado que todas estas informaciones no son más que una cortina de humo desplegada por el hábil ministro del Interior, José Antonio Rubalcaba, destinada a encubrir las verdaderas conversaciones que estarían teniendo lugar de forma más o menos fluida en un lugar mucho más cercano; en una pequeña localidad de Behenafarroa.
Buscadores de paz De entre todas las asociaciones e instituciones internacionales dedicadas a mediar entre dos partes en conflicto, o exclusivamente a facilitar que se produzca el diálogo entre ellas, destacamos algunas que han intervenido en el escenario vasco en los últimos años: La Comunidad de San Egidio: Nacida en Roma en 1968, su principal objetivo es «escuchar y poner en práctica el evangelio», sobre todo en los aspectos que pueden afectar a la construcción de las bases que fomenten una convivencia pacífica. Esta comunidad ha intervenido en conflictos fratricidas como los de Mozambique, Guatemala, o los Balcanes. Pero su «fuerza débil» también ha intervenido de alguna forma en el conflicto vasco. El sacerdote romano Mateo Zuppi ha estado en el País Vasco en cuatro ocasiones reuniéndose con políticos de diferentes partidos y de hecho, en la transcripción de una de las reuniones de Zurich en 1999, ETA revela la participación de esta comunidad en el proceso al proponer textualmente abrir «una nueva vía de contacto, desechando la de la Comunidad de San Egidio». El Centro para el diálogo humanitario Henry Dunant: Jean Henry Dunant fue el primero en recibir un premio Nobel de la Paz. Desde entonces, su legado se ha visto reflejado en este centro. En su declaración fundacional, el centro se define como una organización independiente e imparcial creada para reducir el sufrimiento de las personas en guerra y aseguran que, para ello, la vía más segura es trabajar en la prevención y resolución de los conflictos armados. Su método es quizá el más analítico. Se basa en la elaboración de diversos estudios de campo y la realización de multitud de entrevistas exploratorias con agentes que pueden estar implicados en los conflictos. Además, tienen como norma la exclusividad de su mediación, es decir, que abandonan el conflicto si ya existen otras mediaciones en marcha, para tratar de evitar interferencias y garantizar la
Centro Henri Dunant para el Diálogo Humanitario en Suiza.
creación de un clima de confianza. Su labor se ha visto, o se está desarrollando, en países como Colombia, El Congo, Filipinas o Darfur. En el actual proceso vasco el propio presidente Zapatero tras abrir en el Congreso la vía para dialogar formalmente con ETA reconoció que cuenta con el «apoyo técnico» de este centro. Ya antes, en 2004, algunos documentos intervenidos a miembros detenidos de la banda citaban la posible intervención de esta organización, lo que también fue favorecido por la Iglesia vasca a través de quien ha sido enviado especial del Papa en otros casos similares, el párroco vasco francés Roger Etxegarai quien, según algunas fuentes, habría visitado La Moncloa con esta intención. Fundación Carter: Promovida por el ex presidente estadounidense Jimmy Carter, esta fundación realiza sobre todo labores de observación de procesos, tanto de paz, como meramente electorales, para garantizar su pulcritud. Ha mediado entre palestinos e israelíes y en casi todos los conflictos de América Latina, lo que hizo que su fundador recibiera el Premio Nobel de la Paz. En vísperas de la tregua de 1998, el diplomático y miembro de la fundación, Harry Barnes estuvo trabajando en el País Vasco con este fin hasta que, a finales de 1996, Aznar y su ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, vetaron una entrevista con el PP. Ya en el 98, una delegación del Parlamento Vasco formada por miembros de PNV, EA y EH, viajaron al Estado norteamericano de Georgia para explicar el proceso de paz iniciado en Lizarra a varios interlocutores, entre ellos la Fundación Carter. A comienzos de noviembre, Harry Barnes ha vuelto a visitar el País Vasco, invitado por el Gobierno Vasco para intervenir en el II Congreso Internacional de Derechos Humanos, que tuvo lugar en Bilbao.
Sea como sea, todo parece confirmar que este diálogo existe actualmente, y la situación actual en el Estado español parece aconsejar que el conflicto vasco sea tratado más allá de los Pirineos ya que, de lo contrario, una simple intervención policial o judicial podría dinamitar todo el proceso, como ya sucediera en la etapa de Aznar, cuando el ministerio del Interior dirigido por Jaime Mayor Oreja «quemó» al mediador (entonces monseñor Uriarte) haciendo pública su intervención y logrando así que los medios «vigilaran» todos sus movimientos, y la Policía francesa detuvo a dos de los principales interlocutores de la banda en un control de carreteras «casual». Asimismo, la participación de entidades mediadoras, además de una forma de facilitar que se produzca el diálogo, es una garantía; una forma de comprometer a cada una de las partes que intervengan con el cumplimiento de lo que se puedan acordar. En otras ocasiones se han alcanzado acuerdos que luego han sido incumplidos o incluso negados por alguna de las partes, por el compromiso de actuación que estos les exigían en momentos en los que quizá no les interesara cumplirlos, lo que ha dado al traste con la confianza necesaria, y por lo tanto, con el propio proceso en sí. Así las cosas, la intervención de este tipo de agentes en el actual proceso vasco, y las diferentes muestras de apoyo que está recibiendo desde el ámbito internacional, quizá busquen «blindarlo» para tratar de evitar que caiga en viejas trampas como éstas, y el respaldo que la Eurocámara le dio a finales de octubre, además de representar en toda su crudeza la vergonzante pantomima de las dos Europas y trasladar el verbo áspero y la crispación propias del Congreso de los Diputados español al ámbito europeo, fue un claro espaldarazo en esta dirección. Lo que está claro es que en este camino que, como dijo Zapatero, se prevé «duro, largo y difícil», toda ayuda será poca para superar los diferentes obstáculos que surjan, y el ámbito internacional podría ser, además de una buena escuela de la que extraer conclusiones útiles, una garantía, una válvula de escape para aliviar la tensión de los peores momentos del proceso, y un entorno tranquilo y discreto en el que las partes puedan cobijarse libres de presiones para forjar el camino hacia la paz.
Gerezi berrien efeme
mak erditu ninduen egun berberean asasinatu zuten Carrero eta sortu izanaren ospakizunerako ireki beharreko txanpan botilari bigarrena gehitu zioten etxekoek, Franco diktadorearen hurrena izan behar zuenaren heriotza ospatu beharreko kontua baitzen. Leinuko emakume guztiak bezala, amak ni ere nigarrez munduratu nintzela errepikatu ohi zuen horretarako aukera zegoeneko guztietan eta, hori horrela, medikuak ez omen zuen nire ipurdi masaila derrigorrezko zaplazteko xamurrarekin epeldu beharrik izan. Hortaz, ordura bitartean amaren erraietara kateatuta iraunarazten ninduen zilborrestea guraizeekin moztutakoan sendagileak berak ere hurrupa egin omen zion aitak eskainitako kopari, alaba munduratu berriaren alde lehendabiziko, almirantea barruan zegoela bere autoa hegaldatzeko gauza izan ziren ETAko gudariei esker onez hurren. Hiru urte betetzeke nituela zendu zen atautxi Tomas. Amak horretarako beta aurkitzen zuen aldioro, bere aitak ere katu miaukarien gisara zazpi bizi izan zituela errepikatu ohi zuen. Kontua da, ordea, bizitzaren gurdiaren goran jarraitzeko hauetariko sei gerran erabili zituela. Behin, tiro batek ezkerreko belarria irentsi zion. Bertze behin, bertze disparo batek eskubiko begia zartatu zion honen ordezkoan betileen tarteko zuloa kristalezko batekin estali behar izateraino. Hirugarren batean, atautxi Tomas zegoeneko lubakiraino nazionalek bonba bat jaurtiki ei zuten baina ÂŹ-amonari zein amari harrotasun gardenez hamaika bider entzunda nengoenezÂŹ-, lehergailuak eztanda egin baino lehen berau eskuekin hartu eta etorritako bidetik itzulian igorri zuen, dinamitazko opariak aurkakoen atarian eztanda egin zezan.
D. M. Indart Idazlea Ramanujan Marrazkiak Laugarrenak maitasun aferak zituen hizpide. Amona Francisca ezagutu eta berarekin ezkondu baino lehenagokoak nonbait. Gerratik atsedenaren egarri, Tomas herrira egun pare baterako etorri zenekoan hain zuzen ere. Amatxi omen zen bailara guztian emakumerik ederrena. Antzera, aitona ei zen eskualde guztian planta ederreneko morroskoa. Nolanahi ere, kontuak kontu, edertasunak alde batera utzita, berriz ere gudarako bidea hartu aurretik, Franciscak Tomasen muxuak ezpainetara zizelkatu beharra sentitu zuen, aitonak ere amonarenak, horretarako ukanen zuten hondarreko aukera izan zitekeelako beldurrez nonbait. Eta gehiagorako gogoa halaber. Izan ere, hara non agertu zen amonaren aita, gure birraitona hortaz, Sebastian Chasco izenekoa, ezkutuko bi amoranteek herritik kanporako artasoro batean larrugorritan haragizko arnasak elkarri irensten zizkiotela. Eskopeta eta guzti. Armari ahoa zabaldu zion. Arren, zorionez, punteria txarrekoa izaki, zuhaitzetan lo zeuden beleak dantzarazi zituen soilik, zeruko ilargi betearen tamainako usoari berari disparoarekin jotzeko ehiztari trepela baitzen gure birraitona. Eskerrak. Hori bai, 36ko borrokaldia irabazi ala galdu, aldarean nahi zituela adierazi zien Sebastianek Franciscari eta Tomasi. Zera, bosgarren bizitzarako txartelari dagokionez, tuberkulosia zen. Gerrak bere horretan zirauen. Sukarrak berrogei gradutaraino iraki zion odola aitonari. Etxera eraman zuten, ez zegoela ezer egitekorik, ez zuela gaitza gaindituko. Baina Franciscak, nahikoa sorgina nonbait -erabat sorginduta seguruenera-, bere senargaiari asunekin egindako opilak jartzen omen zizkion bularralde iletsuan, egunean lau bider, ÂŤRepublikak hau frentean behar du, ez baitut inolako asmorik galtzaile batekin esposatzekoÂť, zioenez. Eta, lau asteren buruan tiroka zebilen berriz, bere profeziak huts egin bazuen ere. Azkenik, seigarren boletoa galtzaileen kartzelaren tonbolan jokatu zuen. Bere kamarada askok ez bezala, barruko ospelean zazpi urte emandakoan, bizirik zeharkatu baitzuen giltzarrapo handiak zerratzen zuen kaleranzko atea. Hartara, berehala ezkondu ziren aitona eta amona. Alabaina, katuek zazpi bizi dituzten modura, gerra amaitu ordurako bakarra gelditzen zitzaion aitona Tomasi eta, amari zein amonari hamaika bider entzunda nien bezala, modurik tuntunenean zendu zen nik hiru urte egiteko nituela. Hots, komuneko lurzoru irristakorrean labaindu eta burua konketaren izkin batekin talkatu zuen, kraska, azken hatsa biriketaratu zuen horretan bizarra egiteko aparra oraindik
Punteria txarrekoa izaki, zuhaitzetan lo zeuden beleak dantzarazi zituen soilik, zeruko ilargi betearen tamainako usoari berari disparoarekin jotzeko ehiztari trepela baitzen gure birraitona. ere aurpegiaren muxuan borborka zuela, urrutiko itsasotan arrantzan ibili ondoren aurki porturatuko diren marinelen itxuraz. Negua zenean. Martxoaren 3a. Gasteizen poliziak bost langile hil zituen egun horretan. Hala, han eta hemen, hobiratzaileek lan gaitza izan zuten hurrengo egunean. Hamar uete nituela, bezperan aitak mendian bildutako gereziekin hanpatu nintzen. Hartara, hurrengo egunean eskolarako bidean kuleroak odolarekin zikindu nituenean, guztia betekadaren ondorioa zela pentsatu nuen. Aldiz, sabeleko min hark ez zuela ezer ikustekorik enpatxuarekin eta emakumetu nintzela esan zidan andereño Karmelek, orduan niri ulergaitza zitzaidan harrotasun izpi bat erakusten zuela. Lasai ibiltzeko. Odol malko hauek hilekoaren iturriaren isuri fidela zirela. Orduztik aurrera hobe nukeela arrasto gorriaren faltarik ez sumatzea. Negarrez itzuli nintzen etxera eta hemen nigarrez aurkitu nituen aita -Juan-, ama -Rosarito- eta amona Francisca, hozkailuaren gainean zegoen irratiari belarriak pegatuta zituztela. Noski, euren nigar-tantek ez zuten ezer ikustekorik etxeko neskatilaren obulu errekarekin. Izan ere, egun hartan, GALek bertze ETAkide bat erail zuen Baionan. Herrikoa zen. Mikel. “txapela”. Alaba ikastolatik goiz etxeratu izanarekin ez ziren soberan harritu, atentatuaren ondorioz hain zeudenez hunkituta eta haserre. Hori bai, ea gerezirik nahi ote nuen gonbidapena luzatu zidan aitak, jakin bazekielako izugarri amorratua nintzela basoko zuhaitzen bikotekako zintzilikario haiekiko. Gerezien erretilua irrati kalakariaren ondoan zegoen. Baina ezetz, ez nuela gerezirik nahi. Eta lantua jotzen hasi nintzen ni ere, kexaren eta marrumaren arrazoia nirean bertzelakoa bazen ere. Lehendabiziko nire torloju-muxuek hostoen udazkeneko suizidio sasoia izan zuten paisaiarako. Hamazazpi urterekin. Oroitzen al zara honekin, Aitor? Gustukoa zintudan. Izugarri gustukoa. Oraindik elkartu ez eta unibertsitateak banandu behar gintuen. Institutuko ikasketak amaitu eta Donostiarako bideari eutsi behar nion nik. Magisterio ikasteko. Zu Bartzelonarantz abiatu beharrean zeunden. Albaitaritza. Hortaz, herrian urriko azoka ospatzen zeneko aitzakiarekin bals baten dantza dardartian lotu ginen plazaren erdian. Gero, egarri zeundelako gezurraren trikimailuarekin, elizaren ingurura lagundu zintudan. Baina honi jaramonik egin gabe alboko petrilean gure ezpainek bion irrika eta su motela ase zuten. Mingaina lagun hurkoaren ezkilarekin trabatzen nueneko lehen aldia zen niretzat. Geunden tokiraino entzungarria zen musika bandaren soinua. “Eusko Gudariak” abestiaren uluei antzematen genien. Berriz ere itzuli ginen dantzalekura, gainontzekoekin kalejiran kiribildutzeko. Gogoratzen dut ordurako hasita zinela politika kontuetan. Alabaina, kanpora joan eta berehala herrian
putzu sakonagoetan sarturik zeundela esaten hasi ziren. Borroka armatuan loturik zinela alegia. Hau da, ETAko militantea zintugula eta ihesean zeundela zioten Hipercorreko atentatu odoltsua gertatu zeneko ikasturtea hasi eta hurrengo hilabetean. Joder! Hogeita bat hildako. Ikaragarria. Sumindu nintzen. Aitortzen dut Aitor herriaren askatasunaren bidean isuritako odol litroek ikaratu nindutela lehen aldikoz. Donostian ibili nintzen hurrengo urteetan ikasketak zirela kausa. Itsasoa. Lehorretik datorren edozeinentzat itsasoak txikia dirudi, aurreiritziek infinituraino zabaltzen baitute itsasoaren maindire ezezaguna. Aldiz, itsasoak zeruertza du mugarako eta honek idorrekoak atsekabetzen ditu. Gainera, ez zitzaidan iruditu hain urdina zenik, kostaldetik urruti bizi garenok zeharo urdina irudikatzen baitugu hondartzatik barrurako mihisea. Askatasuna. Donostian aske sentitu nintzen. Etxetik kanpo nengoen eta halabeharrezkoa nuen nire tokia aurkitzea. Lagun berriak. Feminismoa. Rosa Luxenburg. Euskara. Konpromisoa. Martin Luther King. Internazionalismoa. Nicaragua. El Salvador. Monseñor Romero. Mundua aldatzen jarraitu behar genueneko ametsa. Aberria. Euskal Herria. Marlboroak. Magisterioko bigarren urterako erretzaile porrokatua nintzen. Maitasuna. Koldo. Koldo ezagutu nuen unibertsitatean. Fundamentuzko lehendabiziko bikotea. Berarekin ikasi nuen larrutan. Elkarrekin. Elkarri irakatsi genizkion plazerraren taupaden nondik norakoak. Gozamenaren labirinto aldrebes guztiak. Urte hauetan hil zen amatxi Francisca. Aspaldian zen bere egitekoak bizidunen artean finituta zituela erraten zuela. Ohean aurkitu zuten, behin betirako lozorro lasaian, hartxinga-asfaltoan eguzkipean dagoen sugandila moduan. Urte hauetan jende franko hil zen gurean. ETAren urterik gogorrenak izan ziren haiek. Errepresioaren urterik gordinenak halaber. Izenik gabeko guardia zibilen zerraldoekin bete ziren hilkutxak. Salamancara. Kordobara. Izengoitidunek espetxeak superpopulatu zituzten. Carabanchelen. Alcalá Mecon. Lagunak kartzeletan apopilo. Pariseko La Santén. Zabaltzaren gorputz usteldua Bidasoan. Alargunak. Umezurtzak. Oinazea kilo eta tonaka. Horrexegatik, zerbaitetan gauzak okertzen ari ziren beldurrez, Koldok eta biok mundu paraleloa asmatu genuen portu zaharrean alokairuan genuen ikasle pisuan. Noiz edo noiz kanpoan gertatzen ari zenaren aurrean leihoak itxi eta gortinak hedatzeko premia baikenuen. Bederen, gure bakea eraikitzerik bagenuen bertan. Mikel Laboa. Janis Joplin. Benito Lertxundi. Bob Dylan. Rolling Stones. Jakina, dabilen harriari ez zaiola goroldiorik pegatzen diote. Alabaina, noski, dabilen harria kamustu eta txikitzen joaten da halabeharrez, errekarriak Kontxako hondartzara iristen zirenerako legar eta hondar pikor finak genituen legez. Izan ere, egun batean, Koldo eta biona amaitu baitzen. Akabo. Biziaren legea. Urte haietan guztietan kanpoko eromenak sutan jarraitzen zuen bidenabar. Koldok bere fardela prestatu eta bion kabitik alde egin zuenean, Nafarroan jazotako tiroketa baten berri izan baikenuen. Lau pertsona hilik suertatu ziren. Bi ETAkide. Bi guardia zibil. Hirugarren pertsona larriki zaurituta zeramatela ospitalera zioten. German. Irunberriko zintzurrean jazo ziren gertakari ilunak, lurra erdibitzen dela dirudien horretan, bere harrizko heste labankatuak erakustaraziz. Bazter bananduak halaber, Koldo eta biona bezalatsu. Ez nituen soberan ezagutzen erdal ordokiak. Magisterio ikasketak bukatu eta Erriberako ikastola batean hasi nintzen lanean. Orduan ziurtatu ahal izan nuen Euskal Herria ez zela soilik berdea. Goierriko nire
Urte hauetan jende franko hil zen gurean. Izenik gabeko guardia zibilen zerraldoekin bete ziren hilkutxak. Salamancara. Izengoitidunek espetxeak superpopulatu zituzten. Caraban-
genituen etxean. Mikelek ederki asko zekien herriko zein arbola apaintzen ziren gerezirik ederrenekin. Gereziekin amorratua nintzen. Su-eten berria iragarririk zuen egun horretarako ETAk. Aurki emakumetzen hasiko zen bederatzi urteko gure alabatxoa. Noski. Gure alabarentzat bertzelako etorkizuna desiratu genuen etxean. Uzta berrien efemerideak. Gerezi berriak Garazirentzat. -Gerezirik nahi, Garazi?
begietara martetarrak ziruditen zelai lehorrak ere bazituela. Atzerritar sentitzen nintzelako sentsazioa nuen batzuetan, halabeharrez martetartzat hartzen nindutenez bertako zenbaitzuek. La Baska deitu ohi ninduten. Euskal Herrian eta La Baska! Garai polita izan zen hura. Euskarazko sehaska kantuak kantatzen nizkien ardurapean nituen mutiko eta neskatilei. Egizue lo, lo-lo. Bat, bi, hiru, lau, bost, sei, zazpi. Astelehena. Asteartea. Asteazkena. Osteguna. Haur guztien modura, haiek ere belakiak ziren eta berehala xurgatzen zituzten arrotzak suertatzen zitzaizkien abezedario eta hiztegiak. Sinesgaitza. Sei urte eman nituen han. Haur Hezkuntzan irakatsi ohi nuen. Lagunak egin nituen. Opor sasoia zen. Jaiak. Hantxe nengoen, Mirenen zain erizaina-, elkarrekin afaltzera joateko, denbora guztian telebista piztuta duen taberna horietako batean, bakartien konpainiarako tramankulu erraza-edo. Arratsaldeon. Buenas tardes. Zer moduz? Ondo. Kafesne bat. Bien. ¿Y tú cómo por aquí? De fiesta. Notiziak telebistan. Eta, 532 egunen ostean, Ortega Lara askatu zuten egun hartan. Litekeena zen bigantxak soka-muturrean karrika nagusian harathonat ibiltzea. Paradoxa. Izugarri gustukoak zituzten betizuak han eta, jakina. Kafe katiluari jaramonik egin gabe ikusi ahal izan nituen honen guztiaren harirako irudiak. Eta derrepentean Ghandiren plantak hartu nizkion gizonari hain zegoenez, nola adierazi, lauso eta itzal, ikarakor eta inolako lokarririk gabe askatasunean galduta. ¿Y qué dice La Baska?, galdegin zidan zerbitzariak. Eta La Baskak bere mututasunarekin erantzun zuen ordurako ezagunak zitzaizkidan-eta erdal ordokietako pentsamolde herrenak non euskara ETA zen ETAkoak euskararen alde ere borrokatzen zirenez. Tira. Hogeita zortzi urteak betetzear nituen alaba erditu nuenean. Ni ez bezala, bera ixilik munduratu zen eta zirujauak haurraren ipurdi masaila derrigorrezko zaplazteko xamurrarekin berotzeko lana izan zuen. Sortu berriaren amona zen Franciscak ezin zuen halakorik sinetsi, gure amak leinuko emakume guztiak nigarrez munduratu ohi ginela errepikatu ohi baitzuen horretarako aukera zegoeneko guztietan. Dena dela, hilabete pasaturik zen Lizarrako hitzarmena sinatu eta ETAk su etena aldarrikatu zuenetik 1998ko iraila aldera. Jakina den legez, bakerako itxaropena erein zen gurean. Hortaz, nire erraietara kateatuta iraunarazten zuten zilborrestea guraizeekin moztutakoan sendagileak berak ere hurrupa egin zion Mikelek ¬-nire bikotekideak- eskainitako kopari, alaba munduratu berriaren alde lehendabiziko, Lizarrako akordioaren alde hurren. Brindis guztiek bezala, topa hark ere bere unea behar zuen eta harena huraxe zen. Bistan da, baina, saiakera hura zapuztuta bidean galdu zela Historia bilduz idatzi ziren periodikoetako lerroburuetan. Eta aurrera jarraituko dut. 2006ko martxoaren 24an gereziak
Carmen Magallón directora de la Fundación Seminario de Investigación para la Paz Para Carmen Magallón las mujeres juegan múltiples roles en un conflicto armado. Son víctimas aunque también perpetradoras de violencia. Sin embargo, ella lo tiene claro: «En mayor proporción son protagonistas de iniciativas innovadoras para construir la paz». Esta doctora en Físicas fue una de las participantes en el congreso «Mujeres generando las paces» que Emakunde organizó para los días 23 y 24 de octubre en el Kursaal de Donostia. Haritu: has denunciado en tu conferencia que la dicotomía entre mujer pacífica por un lado y hombre violento, por otro, es un estereotipo de género que en absoluto favorece la construcción de una cultura de paz. Carmen Magallón: que por naturaleza la mujer es pacífica y el hombre es violento responde a una unión simbólica pese a que los hombres y las mujeres de carne y hueso no reproducimos este estereotipo. En unos y otras hay pluralidad de comportamientos. Lo que ocurre es que todo es debido a una tradición de predrominio de la visión patriarcal que ha considerado que el lugar de unas era el el ámbito de la domesticidad, de la casa… y que la misión de los otros consistía en salir a pelearse al mundo. Haritu: si bien es cierto que también hay mujeres guerreras… Carmen Magallón: no hay nada que impida que las mujeres seamos violentas. No obstante, sucede que el hecho de haber realizado tradicionalmente unos trabajos muy concretos configura una manera de pensar. Esto es algo distinto. Así, las mujeres se han dedicado durante mucho
tiempo a sostener la vida y este hecho configura una forma de racionalizar y priorizar en la que esa vida de cuidado de los niños y niñas, de cuidado de las personas mayores, de cuidado de la casa… es importante. En este sentido, atacar y atentar en contra de este sostener la vida entra en contradicción con el pensamiento de muchas mujeres. Pero estamos hablando de cuestiones, si se quiere decir, estadísticas y no de cuestiones de naturaleza. Haritu: pero entiendo que el número de mujeres que participan en los órganos donde se deciden y hacen tanto las paces como las guerras es muy inferior al de los hombres. Por ello, ¿no serían las mujeres menos responsables? Carmen Magallón: a partir de la Ilustración, en la tradición occidental se instaura la noción de ciudadanía que la obtienen sólo los hombres. Además, se trata de una ciudadanía muy relacionada a los grupos armados. La ciudadanía nace ligada bien a la propiedad, bien a la pertenencia o no de los cuadros armados, por lo que las mujeres quedamos fuera. Son algunas sombras que las luces de la Ilustración dejan fuera. Y esta exclusión que se da hasta en la tradición ilustrada condicio-
na que cuando las mujeres empezamos a reclamar nuestra ciudadanía lo hagamos sin que reproduzcamos la ligazón entre ciudadanía y pertenencia a grupos armados. Una tradición de exclusión te permite otra libertad para poder pensar desde otros puntos de vista. Esto es lo que plantea Virginia Woolf que defiende que constituirse como mujeres nos permite hablar y actuar desde un lugar simbólico que no se identifica con los errores y la lógica de la tradición patriarcal marcada por la violencia. Es decir, que lo que mejor que podemos hacer las mujeres para evitar la guerra es no reproducir los métodos y las palabras de los hombres. Y es que somos menos corresponsables de las decisiones de la paz y la guerra. Las mujeres no hemos tomado históricamente estas decisiones. De hecho, esta libertad hace que mujeres de distintos paises en guerra se reunan en La Haya para denunciar la Primera Guerra Mundial. Eran mujeres preparadas, que hablaban idiomas, que podían viajar y viajaban. Pero, claro, hay que tener en cuenta que las mujeres somos ciudadanas desde hace no más de 70 años. En este país, desde hace 75 años. Haritu: asimismo, en tu intervención has destacado que la opción por la paz constituye una
Daniel Martirena Texto Karlos Corbella Fotos
ÂŤMuchas mujeres han sabido unirse dotando a sus iniciativas de una transversalidad necesaria en situaciones de conflictoÂť 19
la tierra ya que en ellas se dejaba la semilla del adversario. Por otro lado, como en muchos de los bandos armados no participan las mujeres, son ellas quienes tienen que ir sosteniendo la vida. Y sostener la vida es tremendamente difícil en una situación donde no hay Ley. En un contexto tal, ¿cómo se consigue comida o agua? Mientras tanto, los hombres pueden son torturados. Es decir, si bien son dos caras específicas de una misma moneda de sufrimiento y de muerte, hay que verlas también desde una perspectiva de género. Haritu: recuerdo ahora el documental «La Pelota Vasca» de Julio Medem donde participaban sobre todo hombres. Las mujeres de la película, en su mayoría, eran víctimas de la violencia, sin un papel determinante en el argumento político de la cinta en cuestión.
tradición histórica del feminismo. Has subrayado que Ghandi reconoció la influencia que en él tuvo la lucha de las primeras sufragistas.
tipo de cuestiones. No podemos generalizar en hombres, en mujeres, en pacifistas, en feministas… Ni en vascos.
Carmen Magallón: este reconocimiento por parte de Ghandi está documentado. Las sufragistas utilizaron métodos de la acción no violenta. Cuando protestaban ponían en juego su propio cuerpo, pero nunca atentaban en contra de la otra persona. Aunque no fueron todas, fue algo muy general. De hecho, volviendo de nuevo a la posición política que diferentes colectivos tuvieron ante la Primera Guerra Mundial, las sufragistas también se dividieron, como se dividió el movimiento socialista de la época. Siempre hay una pluralidad. Pero, sí que es cierto que en el feminismo siempre ha habido el debate de si el feminismo y el pacifismo son dos movimientos que van en paralelo hasta el punto de que una gran mayoría de feministas se han inclinado por políticas de paz. En todo caso, no hacemos ninguna contribución si generalizamos. Tampoco en este
Haritu: se suele decir que todo conflicto violento se ceba muy especialmente en contra de las mujeres, los niñas y niñas. ¿Es así?
Carmen Magallón: es cierto que los conflictos armados afectan de modo distinto a los hombres y a las mujeres. Los hombres sencillamente mueren más. Ahora bien, sobre todo en las últimas guerras, cada vez está muriendo más población civil , donde destacan mujeres, niños, niñas, ancianos y ancianas. Es el resultado de los bombardeos indiscriminados. No obstante, las mujeres tienen de específico que son violadas tanto por los del bando contrario como por los del propio bando. Las mujeres son consideradas como una tierra a devastar, más incluso en las guerras de carácter étnico como el caso de Bosnia-Herzegovina donde violar a las mujeres suponía conquistar
Carmen Magallón: hay una tendencia a que las mujeres aparezcan en el ámbito público sólo como grupo vulnerable. En el terreno de las relaciones y los organismos internacionales, predomina la mirada de sufrimiento sobre las mujeres. Pero ésta es una mirada, de algún modo, restrictiva que reproduce la victimización ya que invisibiliza todas las iniciativas que muchas mujeres han llevado a cabo para iniciar procesos de diálogo entre los grupos enfrentados y para tratar de buscar salidas negociadas a los conflictos. Existe este protagonismo de mujeres. Ha existido siempre. Además, constatar esto nos permitiría romper el círculo vicioso que considera a las mujeres sólo como víctimas. De lo contrario, las mujeres siempre estamos en una minoría de edad, minoría de edad que no nos favorece. Además, las propias mujeres que han sido víctimas de la violencia que he conocido por ejemplo en Bosnia, Croacia, Serbia… son las primeras que no quieren ser catalogadas como tales víctimas. Haritu: ¿por qué? Carmen Magallón: quieren ir más allá y trabajar por su comunidad, a favor de las refugiadas, recuperar su memoria, proyectar una nueva visión para el futuro con el objetivo de que el pasado no se repita. En definitiva, estas mujeres no quieren
que se les reduzca al papel lastimero ya que también quieren ser protagonistas para así poder sobrevivir. Del mismo modo, es muy importante que estas personas, mujeres u hombres, que han sido víctimas de la violencia sean capaces de generar una visión hacia el futuro, con generosidad, para decir que no quieren que nadie más viva lo que ellos y ellas han vivido. Por ejemplo, recuerdo ahora el caso de una mujer de Israel cuya hija murió en un atentado de autobús. Esta mujer se unió a «Mujeres de Negro». donde trabajan palestinas e israelíes juntas, para que las cosas no se repitan. Haritu: de todas esas iniciativas de mujeres a favor de la paz que muchas veces quedan en el oscuro de los grandes titulares de prensa, ¿cuál destacarías? Carmen Magallón: es muy difícil destacar alguna porque todos los conflictos son distintos aunque tengan algunas características comunes. En el caso de Palestina y las «Mujeres de Negro» es muy importante que algunas mujeres israelíes protesten en contra de su propio gobierno. Lo mismo sucede con las mujeres norteamericanas que se movilizan en contra de la invasión de Irak. Es fundamental deslegitimar al propio gobierno si éste es agresor. En esta dirección trabaja el grupo de mujeres «Cuore Pink» de EE.UU. En otras circunstancias, cuando ha ocurrido un genocidio o cuando se han dado desapariciones forzosas como en muchos paises de América Latina, son muy importantes los grupos como Madres Plaza de Mayo que dijeron alto y claro que querían saber la verdad. De hecho, resulta que a veces el poder político, dictatorial en el caso de Argentina, ve todas estas iniciativas como si estuvieran fuera de la política ya que se entiende que el lugar de las mujeres no es la plaza pública sino el ámbito doméstico. Sin embargo, por otro lado, nos da la oportunidad de actuar políticamente desde lo no político. Y esto es importante. Haritu: de hecho, has subrayado que las mujeres cuentan con una potencialidad específica a la hora de desarrollar sus iniciativas de paz ya que pueden conjugar el espacio público con el
espacio periférico en el que tradicionalmente se les ha colocado. Carmen Magallón: podemos reconvertir el espacio simbólico de cuando se piensa que el lugar de las mujeres está más ligado al cuidado de los demás en un espacio político. Desde fuera de la política podemos conseguir que nuestros mensajes alcancen una legitimidad política. Cuando las mujeres salen a la calle para pedir que sus hijos no vayan a la guerra responden a una necesidad auténtica, no es ninguna estrategia deliberada. Pero, al mismo tiempo, se da esta reconversión de los mensajes privados hasta convertirlos en mensajes públicos y políticos de gran potencialidad y fuerza. Esto resulta muy evidente en algunos paises africanos donde las mujeres no tienen una gran participación política. Así, se acostumbra a escuchar lo que sale del mundo de las mujeres, entre otras cosas porque no se les asocia a los grupos políticos que se intuyen polarizados. En Somalia, por ejemplo, en un principio las discusiones se limitaron a los cinco clanes pero, después de la unión de las mujeres, éstas se constituyeron como el sexto que, además, era transversal. Y es que esta transversalidad es una potencialidad muy importante en situaciones de conflicto. Muchas mujeres han sabido cómo unirse por encima de los grupos. Haritu: ¿podemos aplicar este mismo análisis a la iniciativa Ahotsak promovida por mujeres políticas vascas que han suscrito un manifiesto a título personal? Carmen Magallón: sí. Estas mujeres que forman parte de diferentes partidos políticos han sabido unirse aunque sería importante que la plataforma se abriera al resto de las mujeres que están fuera de la política. La potencialidad de la transversalidad también se debería aplicar a las distintas formas de organización ya que de este modo los partidos políticos se podrían desbordar. La plataforma Ahotsak no es ninguna casualidad. Es parte de un legado histórico. Pero, insisto, sería importante que fuera más allá de los partidos políticos ya que de este modo se podría solventar la dificultad que determinadas mujeres de partidos
políticos han encontrado. Sería interesante que la pertenencia política de la plataforma se diluyera, que se participara en ella sólo como mujer. De este modo, la sensibilidad y transversalidad podría ser mayor y se evitaría el riesgo de hacer de la plataforma una iniciativa de partidos de mujeres. Su potencialidad será mayor si queda fuera de la contienda política, si actúa desde el espacio simbólico femenino que muchas otras veces nos ha unido desde y en la exclusión. Haritu: de hecho, la plataforma se ha abierto a todas las mujeres. Carmen Magallón: es positivo que Ahotsak se transforme en una plataforma individual donde se unan mujeres académicas, mujeres que trabajan en el ámbito de los barrios, señoras que sensibilicen con el diálogo, mujeres que han sufrido de un modo u otro. El sufrimiento une, seamos de uno u otro pensamiento. Se debe saber cómo unirse en lo más básico para desde aquí, desde el sufrimiento, desde un pasado marcado por la violencia y de confrontación, saber mirar un futuro distinto para todas las personas. Haritu: al comienzo de tu conferencia has comentado que conociste Euskadi hace ya treinta años. ¿Cómo nos ves ahora? Carmen Magallón: cuando estudié Físicas en la Universidad de Zaragoza tenía muchas compañeras que eran vascas. También compañeros. Incluso aprendí canciones en euskera. Juntas participamos en un seminario en la Universidad del País Vasco sobre Irlanda del Norte y el movimiento de la no violencia en Estados Unidos. Y ya entonces Donostia me pareció muy europea. También ahora la veo en la misma línea, dinámica y abierta, muy bella, con gentes muy hospitalarias. Pero, además, percibo un tinte de esperanza. Sobre todo, porque la mayoría de la población civil desea la paz y el diálogo. Un amigo suele decir que donde hay una voluntad se abre un camino. Algún físico manifestó que la esperanza es una fuerza motriz ya que cuando hay esperanza actuamos en el sentido de nuestra propia esperanza. Luego, lo conseguiremos.
Mahai baten Joan den urriaren 21ean lagunartean aurkeztu zen Haritu aldizkariaren lehendabiziko zenbakia. Kai bazterrean dagoen Bilboko Itsasadarra Itsas Museoan ospatu zen ekitaldia eta Matxalen Bilbao dantzaria mahai baten gain, azpi eta inguruan ibili zen, bere gorputza bilduz lehendabiziko, luzatuz gero, tolestuz berriz, hedatuz azkenik. Hartara, hau da lagun bati entzun izan geniona: «Mahai batek horretarako aukera ematen baldin badu, ez al die biderik emanen politikariei antzeko mahai batean elkartu eta bakearen haria haritzeko?» Lagunarteko ekitaldia izan zen. Xumea. Atsegina. Epela. Bertan, Elkarri aldizkariaren 130 zenbakiek egindako bideari adio esan eta Haritu hilabetekari berriari ongietorria eman zitzaion, hemendik aurrera aldizkari hau izanen baita Lokarri akordioaren eta kontsultaren aldeko herritarren Sarearen leihoetako bat. «Elkarritik Lokarrira jauzi egin genuenez geroztik aldizkaria zen Elkarri marka mantentzen zuen bakarra -esan zuen Paul Rios Lokarriko koordinatzaile nagusiak-, hamalau urtez elkarrizketa eta indarkeriarik ezaren alde Elkarrik iraganean egindako lanarekiko genuen lokarri sentimental baten moduan-edo, baina aldizkaria ere eraldatzeko unea iritsi da». Zentzu honetan, Paul Riosek Elkarri aldizkariaren helburua gogora ekarri zuen. «Bere orrialdeetan elkarrizketa sustatu nahi izan du eta horretarako hamaika iritzi eta hausnarketa bildu eta argitaratu ditu». Izan ere, Haritu hilabetekari berriak ere antzeko bidean jarraituko due-
an dantza Michelle Tapia Hitzak
la azpimarratu zuen Riosek, «betiere herri honen aniztasunaren isla izateko asmoarekin, guztiok elkarrekin zabaldu berri den bake prozesuan aurrera egin ahal izateko, akordioaren, kontsultaren eta berradiskidetzearen helmugaraino iristeko gogoz». «ETAk su-eten iraunkorra iragarri zuenetik jada zazpi hilabete pasa dira eta bake prozesua hasi berria den honetan, atzera begiratuz gero, ilusiozko uneak eta zailtasunak agerikoak egin direnekoak nahasten zaizkigula ikusten dugu», adierazi zuen Lokarriko koordinatzaile nagusiak. Alabaina, bake prozesuak horrelakoak direla nabarmendu zuen, «oraindik ere oztopo asko gainditu behar izango dugulako», azken buruan, «lau errei dituen autopista bat izatetik urruti, gatazka konponbidean jartzeko ahaleginek antz gehiago dutelako bihurgune gehiegi dituzten errei bakarreko errepideekin». Horrexegatik, Riosen iritziz, horrelako errealitatea normaltasunez onartu behar dugu, «nahiz eta argi eta garbi izan behar dugun helmugak akordioa, kontsulta eta berradiskidetzea izan behar duela». Orain dela zazpi urte 1998. urteko su-etena indarrean zegoenean, Bernardo Atxaga idazleak Elkarri aldizkariaren 50. zenbakia aurkeztu zeneko ekitaldian aipatu zituenak ere gogoratu nahi izan zituen Paul Riosek Haritu aldizkaria jendaurrean aurkeztu zen egunean. Horrela, nonbait, bikingoen herri bateko agintariek ardo botiletatik urruti hartzen omen zituzten euren elkarbizitzarako akordioak, zentzudunki. «Gero, baina, guztiak elkarrekin mozkortu ohi ziren», argitu zuen
Elkarritik Lokarrira jauzi egin genuenez geroztik aldizkaria zen Elkarri marka mantentzen zuen bakarra, hamalau urtez elkarrizketa eta indarkeriarik ezaren alde Elkarrik iraganean egindako lanarekiko genuen lokarri sentimental baten moduan-edo Riosek. «Zentzu honetan, hartutako akordioak parrandarako baliagarriak baldin baziren hauek elkarbizitzarako egokiak ziren. Aldiz, parrandan tirabirak agertuz gero, akordioak berrikusi beharrean zeuden». Izan ere, bake prozesua hasi berria den honetan, euskal herritarrok guztion arteko akordioa erdietsi behar dugun neurrian, «bake prozesuaren botila poliki-poliki edan behar dugula» esan zuen Paulek, «aukera berri honen aurrean pozik eta kontentu, baina erantzukizunez betiere».
Matxalen Bilbao Bailarina Matxalen, Kepa eta Aitor Noski. Bilboko kai bazterrean aurkezpen ekitaldian bildu ziren lagunek ardotxo baten arrimora solasteko aukera izan zuten, bikingoek bezala euskal jendeak gustukoa duenez horrelakoa, aurkeztu beharrekoa Haritu aldizkari berria izanik ekitaldi berezia antolatu baitzen Bilboko Itsasadarra Itsas Museoan. Honen aurretik, baina, Matxalen Bilbao dantzariaren ikuskizunarekin gozatu ahal izan zuten bertaratutako guztiek. Aretoa ilun zegoela sartu ziren guztiak auditoriora eta hemen dantzariarekin topo egin zuten, bere ikuskizunerako lagungarri mahai bat soilik zuela. Dantzaria mahai baten gain, azpi eta inguruan ibili zen, bere gorputza bilduz lehendabiziko, luzatuz gero, tolestuz berriz, hedatuz azkenik. Hartara, hau da lagun bati entzun izan geniona: «Mahai batek horretarako aukera ematen baldin badu, ez al die biderik emango politikariei antzeko mahai batean elkartu eta bakearen haria haritzeko?». Kontuak kontu, Kepa Junkera trikitilariak eta Aitor Ortiz argazkilariak zabaldu zuten Haritu aldizkariaren lehendabiziko zenbakiaren «Aurrez aurre» elkarrizketa bikoitzaren atala. Aitzitik, bi artista hauek ez zuten modurik aurkitu aurkezpen ekitaldian agertzeko, batetik Kepa Junkera bere azken diskoa aurkezteko zereginetan trabatuta zegoelako eta, bestetik, Aitor Ortizek lan konpromisoak zituelako. Dena dela, le-
«La mesa es un elemento real, con un significado claro, sobre la cual como bailarina me tuve que ir adaptando»
Vestida de negro con pantalón y blusa, iluminada por los focos en una sala a oscuras, recogida como en un ovillo, atada en sí, pero sin cuerda alguna que la inmovilizara. Primero desatándose a golpe de pequeños movimientos casi imperceptibles, semejantes a susurros. Para luego ir desperezándose hacia fuera, abriéndose al espacio. Fue así como nos recibió Matxalen Bilbao, bailarina de prestigio en los avatares de la danza contemporánea. Y a partir de ahora, también amiga de la revista Haritu y de Lokarri, desde que nos conociéramos con motivo de la presentación pública de la nueva publicación de esta Red ciudadana a favor del acuerdo y la consulta. Haritu: ¿cómo te sentiste?
Elkarri aldizkaria bezala, Haritu aldizkariak ere ahalik eta lasterren desagertu nahi duelako hendabizikoaren soinuarekin eta bigarrenaren irudi iradokitzaileekin ehundutako bideo bat erakutsi zen. Bertan, Kepa Junkerak zioen «ez dugula asmatu oinazearen tamaina neurtzen» eta, honi lotuz, «euskal gizartea erdibituta dagoela» iritzi zion Aitor Ortizek, «nahiz eta posible den erdibidetik jotzea». Izan ere, Daniel Martirena Haritu aldizkariko zuzendariaren hitzetan, Haritu aldizkari berriak Elkarri aldizkariaren arrastoan jarraitzeko asmoa du. «Kanpora begiratuko dugu elkarrizketaren bidetik arazoak konpondu diren adibideak gogoratuz. Indarkeriaren arazoa larrutan pairatu dutenen sentipenak bilduko ditugu, ahots eta oinaze guztiak entzunez. Elkarrizketa bikoitzen ariketekin jarraituko dugu, ezberdin pentsatzen dutenen artean komunikaziorako esparrua eskaini nahi baitugu Haritu aldizkarian». «Azken buruan, Haritu Lokarriren leiho berria da», laburbildu zuen. Hori bai. Haritu aldizkariak 130 zenbaki sekula beteko ez dituen desira agertu zuen Daniel Martirenak, «Elkarri aldizkaria bezala, Haritu aldizkariak ere ahalik eta lasterren desagertu nahi duelako».
Matxalen Bilbao: la verdad es que muy bien. Me sentí más integrada en el espacio de lo que había pensado en un principio. Tenía ciertas dudas sobre cuál podía ser la reacción del público que, de sorpresa, me encontraba situada ya en el centro del auditorio, sola, encima de una mesa, sin mediar antes ninguna palabra ni ninguna explicación con ellos y ellas. Pero entraron de un modo muy natural en el juego que les propuse. Me rodearon para, en silencio, disfrutar con la composición de mis movimientos. Haritu: era la primera vez que bailabas encima, debajo y al lado de una mesa. ¿Qué límites te impuso ella? Matxalen Bilbao: la mesa tiene sus límites físicos, ineludibles para mí. Sin embargo, ahí radicó el interés. La mesa me ayudó a generar tensión. Bailar en el suelo siempre es mucho más fácil. Pero, un ejercicio de equilibrio siempre es más complicado si lo realizas encima de una mesa. Por eso, fue una especie de reto. Todos los pasos son pensados y meditados pero, lógicamente, han de ser más pensados y meditados si cuentas con los límites de una mesa, como era el caso, áun cuando se trataba de un número que de algún modo era improvisado.
bailarina me tuve que ir adaptando. Más tarde, cuando bajé al suelo, mis movimientos apoyaron la idea de libertad, de descanso, una vez dejé a un lado el encorsetamiento de la mesa en cuestión. De hecho, mi trabajo siempre es abstracto. Lo que sucede es que es al público a quien le corresponde interpretarlo, para hacerlo suyo. Haritu: una vez terminó tu actuación, en el público alguien comentó que «si tú eras capaz que moverte de un modo tan sugerente y bello encima de una mesa, qué no deberían hacer los políticos alrededor de ella…». Matxalen Bilbao: también me lo comentaron a mí, que los políticos no tenían excusas para no ponerse de acuerdo, que la mesa ya estaba, que aguantaba. Me lo dijo la primera persona que se me acercó. Y me dejó pensando. Porque, efectivamente, ya es hora de que se sienten y lleguen a un acuerdo, para ver si llegamos de una vez por todas a buen puerto. Haritu: muchas de las personas asistentes percibieron una referencia directa a la mesa como espacio de diálogo y encuentro. También en tu coreografia, ya que a veces te veíamos encogida y otras veces más expansiva… Matxalen Bilbao: para mí es muy importante que la gente participe en mis espectáculos con la mente abierta, que acuda sin ninguna idea preconcebida. Realmente, de hecho, no había un simbolismo directo entre la mesa y una hipotética mesa de diálogo multipartito. Pero, cuando bailas alrededor de ella, cuando estás condicionada por ella, vas configurando muchas imágenes que son muy sugerentes por lo que, debido al contexto de la presentación de la revista Haritu de Lokarri, resulta fácil relacionar mis movimientos y el diálogo, o mis movimientos y la falta de entendimiento, o mis movimientos y la libertad. La mesa es un elemento real, con un significado claro, sobre la cual yo como
Haritu: entiendo, en todo caso, que una de las claves de la danza contemporánea es la sugerencia, por mucho que vuestros movimientos puedan intentar dirigir el estado de ánimo del público, ya que al fin y al cabo somos cada uno de nosotros y nosotras quienes filtramos desde nuestros sentimientos vuestra composición. Matxalen Bilbao: sí. El público tiene siempre la última palabra, cuando lo hace suyo. El cuerpo tiene su propia expresión, su propio lenguaje. Cualquier movimiento sugiere una idea, aunque se trate de un lenguaje abstracto. Un levantamiento de hombros es un encogimiento. Pero, en todo caso, como bailarina no me interesa cerrar la reacción del público. No me interesa conducir al público. La vida en sí ya es demasiado concreta y determinada. Por eso, me inclino a favor de la danza que desde sentimientos inconcretos persigue la complicidad siempre libre del espectador.
Bake prozesuaren alde nazioarteko hainbat emakume
¿Otro tripartito?
Joan den urriaren 23an eta 24an Emakunde erakundeak antolatuta, «Emakumeak bakeak eraikitzen» jardunaldiak ospatu ziren Donostiako Kursaal Aretoan eta bertan parte hartu zuten nazioarteko emakumeek Euskal Herriko bake prozesuaren alde agiri bat aurkeztu zuten. Bake negoziazioetan emakumearen parte-hartzea ezinbestekoa dela adierazi zuten eta dokumentuan nabarmendu zutenez, beren «esperientziak, interesak eta itxaropenak» kontuan hartzearen alde egin zuten. Dokumentuan azaldu zutenez, baikor hartu dute «bakearen eta gatazkaren amaieraren alde» Euskal Herrian abiarazitako «elkarrizketa prozesua». Gainera, emakumearen parte-hartzea ezinbesteko ikusten dutela bake negoziazioetan azpimarratu zuten. «Elkar ulertzea eta negoziazioa dira arazo politikoak gainditzeko eta benetako bake iraunkorra eraikitzeko bide bakarrak», azpimarratu zuten. Sinatzaileak hauek izan ziren: Ann Hoppe ipar irlandarra, Debby Lerman, Bat Shalom Israelgo emakume taldeko kidea, Amal Khreishe palestinarra, Luljeta Vuniqui kosovoarra, Patricia Buritica eta Olga Lucía Ramírez kolonbiarrak, Stasa Zajovic serbiarra, Nora Cortinas Argentinako Maiatzeko Plazako Amen elkarteko kidea eta Etweda A.Cooper liberiarra.
El pasado 1 de noviembre se celebraron en Catalunya las elecciones al Parlament y los resultados ponen de manifiesto la obligación de pactar con tres posibilidades posibles en el horizonte: un pacto de corte nacionalista entre CiU y ERC, el pacto de socioconvergencia entre el PSC y CiU o una reedición del Gobierno tripartito entre PSC, CiU e ICV ya que todas estas combinaciones cuentan con una mayoría suficiente de Gobierno. En números, CiU ganó las elecciones y consiguió 48 escaños, dos más que hace tres años, y el 31, 5% de los votos, mientras el PSC logró 37 diputados, cinco menos que en 2003 y el 26,8% de los sufragios. ERC se hizo con 21 escaños, dos menos que en las anteriores elecciones y el 14% de los votos mientras ICV logró 12 escaños (tres más que en 2003) y el 9,5% de los votos. El Partido Popular, por su parte, obtuvo 14 diputados, uno menos que en las elecciones anteriores, y el 10,6% de los votos. Además, la gran sorpresa de los comicios correspondió a Ciutadans que logró tres diputados por Barcelona con lo que irrumpe en el escenario politico catalán con 90.000 votos, recogiendo votos centristas del PSC y PP. Así las cosas, los partidos politicos catalanes no tardaron en mostrar cuáles son sus voluntades y, en este sentido, la reedición del tripartito parece la posibilidad con más futuro en el momento de cerrar la edición de esta publicación.
Admitidas a trámite las querellas contra López, Ibarretxe y Batasuna
Soziedad Alkoholikak bere defentsan ez duela terrorismoa goraipatzen esan du
La Sala de lo Civil y Penal del TSJPV ha admitido a trámite la denuncia del Partido Popular y la querella del Foro de Ermua contra los dirigentes del PSE-EE Patxi López y Rodolfo Ares y los representantes de Batasuna Arnaldo Otegi, Rufi Etxebarria y Olatz Dañobeitia, a los que acusan de un delito de desobediencia al Tribunal Supremo. Según han informado fuentes de Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, la Sala ha notificado al Ministerio Fiscal, al Foro Ermua y al PP el auto por el que se admiten a trámite, aunque con dos votos discrepantes, la querella criminal y la denuncia interpuestas contra los líderes socialistas y de la izquierda abertzale por la reunión que mantuvieron en San Sebastián el pasado día 6 de julio. El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) también ha admitido a trámite la querella presentada por el Foro de Ermua contra el Lehendakari, Juan José Ibarretxe, por haberse reunido con Arnaldo Otegi, Juan José Petrikorena y Pernando Barrena, quienes representaban a Batasuna, según ha anunciado el presidente del Foro. La querella se admite a trámite contra los cuatro por los delitos de desobediencia de sentencias del Tribunal Supremo y por quiebra de la medida cautelar de la suspensión de actividades de Batasuna de la Audiencia Nacional. En el caso de Ibarretxe, la admisión a trámite sería como cooperador necesario, según explicaron fuentes jurídicas. La decisión se ha adoptado por mayoría de los miembros del Tribunal, existiendo un voto particular discrepante, la de la juez Nekane Bolado.
Soziedad Alkoholika taldeko kideek euren aurkako epaiketan ukatu egin dituzte haien aurkako akusazioak eta abestien helburua ez zela indarkeria goraipatzea azaldu dute. Hartara, beren abestiekin «terrorismoa» goraipatzen dutenik ukatu egin dute, akusazioek dioten bezala, eta ETAren biktimak umiliatzeko helbururik ere ez zutela esan dute. Gainera, erakunde armatuarekin zerikusirik ez dutela nabarmendu dute eta argi utzi nahi izan dute ez dutela babesten eta jarrera hori taldearen webgunearen eta hainbat oharren bidez publiko egin dutela. Azaroaren 2an egin zen euren aurkako epaiketa Soziedad Alkoholikako kideek ez zieten ez fiskalaren ez AVTren galderei erantzun. Gainera, epaiketa eten egin behar izan zuten, Gasteizko taldearen defentsak epaimahaiko lehendakari Javier Gomez Bermudezen eta Nicolas Poveda epailearen aurkako errekusazioa aurkeztu baitzuen, auziaren parte izan zirelako. Hori dela-eta, Alfonso Guevara jarri zuten epaimahaiko presidente eta Fernando Garcia Nicolas Povedaren ordez, eta epaiketak aurrera egin zuen. Fiskalak urte eta erdiko kartzela zigorra eskatu zuen Soziedad Alkoholika taldeko kide bakoitzarentzat, eta epe horretan abesten jarraitzeko debekua; AVTk, berriz, bi urteko zigorra eskatu du. Bere aldetik, defentsak absoluzioa galdegin zuen.
Durante este trimestre Lokarri va a reivindicar la necesidad de un acuerdo plural y con este objetivo su página web acogerá la campaña «100 voces sobre el acuerdo» que pretende recoger las reflexiones y opiniones de al menos cien personas de referencia en nuestra sociedad.
La iniciativa «100 voces sobre el acuerdo» que se presentó en rueda de prensa el pasado 27 de octubre está encaminada a fomentar el debate y la participación social en la definición del acuerdo, uno de los grandes objetivos del proceso de paz en curso en el País Vasco. La iniciativa, más concretamente, consiste en que diariamente, y hasta finales de año, se cuelgue en la nueva página web de Lokarri la opinión sobre el acuerdo de un referente social o político. El acuerdo puede tener distintas interpretaciones y con esta iniciativa Lokarri quiere conocer y compartir con otras personas cuáles son las respuestas a los interrogantes que se esconden tras la idea del acuerdo. En este sentido, ya se pueden consultar en la página web de Lokarri las primeras opiniones que sobre el acuerdo nos ha hecho llegar las siguientes personas: el filósofo Daniel Innerarity, las periodistas Amaia Fano y Pili Kaltzada, el cantautor Javier Muguruza, la cineasta Susana Koska y el escritor David Barbero. Todas estas personas nos ofrecen su aportación sobre el acuerdo y a ellas, día a día, se sumarán otras voces de más referentes sociales y políticos hasta completar el número de 100 voces sobre el acuerdo. Estas 100 voces son sólo el comienzo de esta iniciativa por el acuerdo. Queremos que todas las personas interesadas participen para que estas 100 voces se conviertan en 1.000 o 10.000 voces que contribuyan a promover el acuerdo. Esta iniciativa de las «100 voces sobre el acuerdo» quiere ser un canal efectivo de participación ciudadana directa en el proceso. En Lokarri estamos convencidos de que construir un acuerdo de convivencia es tarea de todos y animamos a toda la ciudadanía a participar en el proceso de paz y normalización. A finales de diciembre Lokarri elaborará y presentará un documento de conclusiones que resumirá todas las aportaciones recibidas sobre el acuerdo. Mientras tanto, te invitamos a que entres en www.lokarri.org para seguir de cerca esta iniciativa.
«Ahora nos toca aprender a vivir sin ETA»
«Creo muy poco en las victorias y revanchas»
Han pasado casi nueve meses desde el inicio de lo que llamamos el proceso de paz por lo que hacer una reflexión hoy es aún difícil. Desde entonces y al hilo de los medios de comunicación, hemos oído de todo, casi siempre desde la confrontación y lo radical; radicales posturas de los partidos, impaciencia y radicales posturas sociales. Por eso, creo que la sociedad vasca navega, todavía hoy, en las aguas del deseo y la esperanza. Nadie más que nosotros queremos poner un punto y final a los años de plomo. Soy de una generación que nació con ETA. Está en mi imaginario y en mis recuerdos infantiles, en las dificultades de la adolescencia. Está en mis preguntas acerca del mundo que me ha tocado vivir. Por eso, creo que el quid de la cuestión será para todos nosotros aprender a vivir sin ETA, cuando muchos dejen de mirar debajo del coche al salir de casa, cuando otros no tengan que preparar el viaje del fin de semana a una cárcel en la otra punta del país, para los que hemos vivido fuera dejemos de excusar acciones, justificar posturas… para defender la vida en una tierra solidaria y hermosa. Defender el futuro y sin olvidar el pasado dar el paso hacia delante, aprender de estos años, que la violencia no nos va a llevar a una sociedad mejor. Aunque también sera necesario trabajar para que la cultura de la paz se aprenda en los colegios, tan importante en la vida, como la lectura y las matemáticas. Como siempre, el quid de la cuestión está en la educación, en aprender, en este caso, a vivir sin ETA.
(…) Creo que este acuerdo debe basarse en que cada uno se comprometa a respetar a los demás con sus ideas y prácticas políticas, religiosas, sociales, lingüísticas… sin ninguna exclusión, con las mismas oportunidades, derechos y opciones. No creo en la excusa de que como los otros, a mi juicio, son intolerantes conmigo, yo puedo ser intolerante con ellos. Creo que el diálogo es vía hacia el acuerdo. Pero no creo en un diálogo en el que uno pretende imponer o incluso convencer al otro de sus propuestas. Creo más en el diálogo en que cada uno busca conocer las razones y los derechos del otro para ayudarle a que pueda conseguirlos. Creo que en el acuerdo no sólo puede, sino que debe existir desacuerdo, diversidad, disparidad, mestizaje, impureza de sangre, multiculturalidad, multilingüismo…. Creo que es más útil el acuerdo para la convivencia de cara al futuro que reclamar la supuesta fidelidad a las viejas raíces, naturalezas, linajes, leyes, tradiciones o privilegios. Creo más en el acuerdo entre personas que entre colectividades o entre instituciones. Y creo muy poco en las victorias. Creo muy poco en las revanchas y en los que se amparan en supuestas ofensas para no aceptar que los otros pueden tener los mismos motivos para sentirse ofendidos. Creo que los patriotismos han sido causas de enfrentamientos y de guerras. De eso, saco la conclusión de que, cuanto menos dosis de patriotismo haya, más fácil y duradero será el acuerdo.
«Con amigos dentro y enemigos fuera no se hace casi nada en política»
«Urrutira joateko bide bakarra elkarrekin egiten dena da»
El desacuerdo en política goza de un prestigio exagerado. Radicalizar la crítica y la oposición es el procedimiento más socorrido para hacerse notar, una exigencia imperiosa en ese combate por la atención que se libra en nuestras sociedades. Es cierto que sin antagonismo y disenso las democracias serían más pobres, pero esto no es una prueba a favor de cualquier discrepancia, ni prestigia siempre al opositor. No tiene necesariamente razón la mayoría, pero tampoco quien se opone por principio. (…) La incapacidad de ponerse de acuerdo tiene no pocos efectos retardatarios, como los bloqueos y los vetos, pero sobre todo constituye una manera de hacer política muy elemental, a la que podría aplicarse aquella caracterización que hacía Foucault del poder como «pobre en recursos, parco en sus métodos, monótono en las tácticas que utiliza, incapaz de invención». (…) En este sentido, ¿cómo decidirse entonces por una u otra posibilidad? La elección a la que un partido se enfrenta no suele ser tan trágica y a menudo permite combinaciones y equilibrios diversos. En cualquier caso, lo que nunca debería olvidarse es que un partido vale la suma de sus votos y de sus alianzas potenciales, que el poder es tanto lo uno como lo otro. Con amigos dentro y enemigos fuera no se hace casi nada en política; nunca han dado lugar a algo duradero las integridades inmaculadas que nadie puede compartir, las patrias donde no pueden convivir los diferentes o los valores que sólo sirven para agredir.
Bide bazter baten topatu zuten elkar. «Nora zoaz?» galdetu zuen batek; «urrutira», erantzun zion besteak. «Bai bitxia», pentsatu zuen bere kolkorako galdetzen lehena izan zenak, «neu ere bertara joateko asmoz abiatu naiz-eta». Bidea bakarrik egitea gogorra izango zela, elkarrekin abiatu ziren, zeuden tokitik urrutirako bidean, bide malkartsua izango zela jakinik. Lehen pausoak elkar ezagutu guran egin zituzten, berriketa alaian. Hortaz eta hartaz hitz egin zuten, elkarri entzunez. Bizitzari buruz egin zuten berba, nork bere bizitzari buruz. Metro batzuk aurrerago, gai sakonagoetan barneratzen hasi ziren, ia ohartu gabe. Bidean aldapak agertzen hasi ziren unean gertatu zen hori. Ibiltarietako batek eskumatik egin nahi izan zuen lehen bidegurutzean; entzuna zuen bide hori bihurgune askorik gabea zela, «ordeka lasaia dago hortik joz gero» esan zion bere ibilbide kideari, seguru baitzegoen bere egiaz, haren zuzentasunaz. Besteak, ordea, askoz garbiago ikusi zuen ezkerreko bidea, hark entzuna baitzuen hortik aurrerako bidea gogorragoa baino laburragoa zela, gau bakar baten egiteko modukoa. Seguru egon arren, elkarrekin ari zirela gogoratuz, bide laburra bilatu zuen ibiltariak amore eman zuen, iristea bezain garrantzitsua iritzita bidea bakean egiteari. (…) Halakoan, amildegi sakona agertu zitzaien begien aurrean, urrutira iristeko oztopo gaindiezina zirudien amildegi iluna. Atzera egin? Baliteke, aukeretako bat da. Aurrera? Nola, ordea? (…) Zaila da jakitea zein den erabaki ona. Erabaki bakarra baitago, hartzen den erabakia, alegia. Urrutira iristeko bide bakarra dagoen be-
«Akordio ahalik eta zabalena lortu beharko da»
«El ojo por ojo sólo deja tuertos tras de sí»
Berradiskidetzea. Nire ustez, gure testuinguruan kontzeptu horrek ez du zentzu handirik. Alde batetik, aditzera ematen du, nolabait, gizarte adiskidetuan-edo noizbait bizi izan garela, eta hori nik dakidala ez da sekulan horrela izan.(…) Normalizazioa. Gizartea adiskidetzea ezinezkoa ikusten dudanez, nolabaiteko normalizazioa lortzea izango litzateke, nire ikuspuntutik, planteatu beharreko helburu posiblea Euskal Herriarentzat. Beste modu batera esanda: saiatu beharko genuke azken urteotan bizi izandako frakaso kolektiboaren ondorioak, ahalik eta modu eraginkorrenean gainditzen. (…) Modu horretara, akaso, gizarte normalizatu samarra lortuko dugu. Hala ere, berriro esango dut: gurean, inguruko guztietan bezala, gure gatazka nolabait gaindituta ere, hainbat gatazkak, guztiz garrantzitsuak, bere horretan jarraituko dute: ekonomia globalarenak, emakumearen egoerarenak, hezkuntza mailan azaltzen hasiak direnak, akulturazioaren ondorioz datozenak, etab., etab... (…) Akordioa. Aurreko puntuaren haritik, «akordio» kontzeptua ekarri nahi dut orain. Lehenago, normalizazioaz ari nintzela, esan dut azken urteotako frakaso kolektiboa, ahalik eta modu eraginkorrenean gainditu ahal izateko, aurrena puntu batzuei buruzko gutxieneko adostasun batera ailegatu beharko dela, eta adostasun minimo horri, azken emaitza horri deituko nioke, hain zuzen, akordioa. Akordioa, ahalik eta zabalena lortu beharko da, jakina, eta sentsibilitate guztiak, ahal den neurrian, errespetatuko dituena.
Quiero un país en el que cada uno de sus ciudadanos sienta y diga lo que piensa en libertad; los políticos velen por el bien del pueblo; el pueblo rechace la manipulación partidista; donde no haya vencedores ni vencidos; en el que el bien común y la concordia sean los principales intereses; los votos no signifiquen un cheque en blanco; en el que nadie imponga su militancia por la fuerza; en el que la justicia sea un modelo de equidad. Quiero un futuro en paz para mis hijos, para mis nietos, para mi pueblo, y ello no será posible si aquéllos que ostentan una cota de poder, grande o pequeña, no son capaces de alcanzar un punto de entendimiento desde el cual iniciar una nueva etapa. No habrá solución si los militantes políticos, sea cual sea su color, a los que se les llena la boca hablando de la voluntad de los votantes, de los derechos de los pueblos y de los deseos de la ciudadanía, no escuchan las voces que reclaman el cese de la violencia de cualquier género y el entendimiento entre las partes. Este pueblo, el mío, el nuestro, en nombre del cual dicen hablar, exige que se llegue a un acuerdo. No será fácil. Son muchos los agravios sufridos, el dolor y los daños causados, pero la gran conquista del ser humano ha sido, sin duda alguna, la palabra: la capacidad que lo distingue del resto de los animales para hablar, entenderse, expresar sentimientos y deseos, y también para escuchar otros razonamientos y ser capaz de comprometerse en un proyecto común para el bien de la colectividad. La violencia, la opresión, la fuerza bruta, la injusticia son mudas, niegan la palabra, y el «ojo por ojo» sólo deja tuertos tras de sí.
Montaña rusa Miren Egaña & Jon Erro Hay quien ya ha comparado el proceso de paz con una montaña rusa pues tanto parece que subimos como que bajamos, hasta el punto de temer a ratos que todo puede descarrilarse de un momento a otro en alguna de sus caracolas de enredo. No obstante, el Coordinador de IU-EB en Navarra, Jon Erro y Miren Egaña, parlamentaria foral por Aralar, no han dudado en subirse a tal atracción de feria que de modo figurado os proponemos en esta nueva entrevista a dos bandas. Así que, amárrense.
Haritu: el reciente debate en el Parlamento Europeo de apoyo al proceso de paz vasco se vio sacudido por el robo de armamento en Francia, supuestamente por parte de ETA. Por eso, para algunos, el proceso se parece a una montaña rusa que sube y baja. ¿Esto es algo inevitable? Jon Erro: después de cuarenta años de violencia, un proceso de paz necesariamente tiene que ser largo, con altibajos y muchas dificultades por lo que cobran una especial
importancia el tesón y la convicción de las fuerzas políticas y también de la sociedad. En este sentido, quien más está primando para que esto salga bien es la ciudadanía. A pesar de todo, con todos sus obstáculos, será irreversible, pese a todos los altibajos que existen y que existirán. Pensar lo contrario no tiene sentido. Es muy difícil convencer a quien en el pasado se le pidió que socializara la violencia de que ahora esta misma violencia no tiene ningún sentido, que es necesario apostar por vías políticas y democráticas.
Miren Egaña: en esta ocasión estamos asistiendo a un proceso de paz demasiado mediático y esto no lo favorece. Contamos con otros ejemplos de procesos anteriores que se han llevado con una mayor discreción, por lo menos hasta el momento en el que se llegó a una serie de acuerdos. Además, me gustaría distinguir, por un lado, el proceso de pacificación y, por otro lado, el proceso de normalización política ya que en ambos actúan agentes diferentes. Aunque la ciudadanía tiene mucho que decir, en el proceso de paz los dos
A dos bandas Miren Egaña
«El PP y UPN están primando los intereses partidistas con absoluto descaro por encima del bienestar de la ciudadanía» agentes más importantes son ETA y el Gobierno. De hecho, a este respecto, pensaba que las cosas estaban bastante más atadas de lo que parece que están. El episodio del robo de armas como los de kale borroka no ayudan en absoluto a que el proceso de paz siga su curso pues a veces parece que estuviera bloqueado. Sin embargo, también se nos olvidan otras cosas. Haritu: ¿cuáles? Migen Egaña: por parte del Gobierno se podrían haber dado algunos signos que nos demostraran que verdaderamente el PSOE cree en el proceso. Hablo de cambios en la política penitenciaria ya que es muy difícil pedir a las personas que conforman la izquierda abertzale tradicional que aguanten y aguanten, si por el otro lado no ven ningún signo de cambio como un acercamiento de presos. Con esto no estoy justificando ninguna actuación de kale borroka ni ningún robo de armamento, aún cuando todavía no sabemos si ha sido ETA. En cualquier proceso de resolución de conflictos todos los agentes implicados tienen su parte de responsabilidad. En este caso, como ETA, también el Gobierno. Jon Erro: respecto al carácter mediático del proceso de paz como una característica novedosa y peligrosa del mismo, considero que este proceso en curso es distinto a los otros por una cuestión muy clara. Anteriormente, todos los partidos políticos han colaborado con todos los Gobiernos de la democracia que han intentado buscar una salida a la violencia terrorista. Sin embargo, ahora, por primera vez, contamos con un sector político que, muy al contrario, lo está obstaculizando de una forma radical desde el extremismo político. Haritu: te refieres a… Jon Erro: me refiero, lógicamente, al PP y a Unión del Pueblo Navarro (UPN). Su oposición al proceso provoca que cierto sector me-
diático haga de esta cuestión su referencia informativa. A veces parece que había una mayor tranquilidad cuando ETA atentaba. Por esto mismo, cobra mayor importancia el apoyo político al proceso que, si bien debe ser liderado por el Estado y por ETA, también necesita de la colaboración del resto de las fuerzas políticas aunque, eso sí, la irreversibilidad del proceso y su avance están sobre todo y fundamentalmente en manos de ETA. Sin embargo, al mismo tiempo, hay un control absoluto por parte del Gobierno sobre el proceso de paz ante lo cual las fuerzas políticas que hemos apostado por el mismo hemos demostrado una gran lealtad ca-
si a ciegas. Tanto es así que el PSOE debería también hacer una reflexión sobre cuál es el grado de información y colaboración con el resto de formaciones que, pese a todo, estamos actuando con absoluta responsabilidad. Miren Egaña: efectivamente, ya se han dado procesos de negociación en el pasado. Recuerdo ahora el intento de Argel que puede que no tenga mucho que ver con el de ahora. No obstante, Argel se llevó de otra manera, también con respecto a la gestión que de él hacían los medios de comunicación aunque entonces tampoco había demasiada informa-
«Si determinadas personas que estaban ejerciendo la violencia dejan de hacerlo, merece el trabajo realizado» tenía que implicar para hacerse si no garante, sí por lo menos elemento sustentador del camino abierto. Estamos en Europa. Somos parte de ella. Ahora bien, puede que el PSOE no pensara que las cosas le iban a salir tan justas. Lo cierto es que el PP ha jugado sus bazas hasta el último segundo. Además, el robo de las pistolas ha jugado a su favor y gente que podía estar indecisa dentro del Partido Popular europeo al final ha optado por mostrarse contraria al proceso de paz.
ción al respecto desde el Gobierno al resto de formaciones. Pero sí, me parece lamentable y vergonzosa la actitud del PP y de UPN ya que están primando los intereses partidistas con absoluto descaro por encima del bienestar de la ciudadanía. Haritu: su oposición al proceso también ha quedado plasmado en el debate del Parlamento Europeo. Miren Egaña: es muy importante que el Parlamento Europeo apoye el proceso de paz. Siempre hemos reivindicado que Europa se
Jon Erro: a pesar de las dificultades que ETA quiso poner encima de la mesa y siempre en caso de que se confirme este hecho, este apoyo de la cámara europea cobra mayor importancia. Tiene un valor añadido. Es más, se me genera una tristeza democrática cuando veo coincidir en su estrategia a la extrema derecha de Le Pen con la voluntad de un teórico partido democrático como el PP y el voto del eurodiputado de UPN Javier Pomes. Me entristece que se coloquen en el extremismo e intenten romper los vínculos del diálogo y el consenso democrático, alejándose además del interés de la ciudadanía navarra, vasca y española. Me causa desazón comprobar que un partido que entendía que respetaba las reglas democráticas y que apostaba por la reconciliación se ofusque en romper el principio que defiende que a través de la palabra y el diálogo se pueden resolver los problemas. Quien no admite este principio está dando argumentos para que la violencia persista por siempre. En todo caso, si no son ellos quienes reconduzcan esta postura, estoy convencido de que serán los ciudadanos quienes les obliguen a ello. Haritu: todavía está por confirmar la autoría de ETA respecto al robo de las pistolas. No obstante, algunas voces hablan sobre la posibilidad de una escisión en su seno, para lo cual recuerdan lo acontecido en Irlanda con el IRA Auténtico y el sangriento atentado de Omagh en pleno proceso de paz. Jon Erro: entiendo que las decisiones que ETA ha adoptado responden a la voluntad de
una colectividad aunque siempre puede haber elementos que no los acepten. Estamos hablando del deseo de que este proceso avance hasta el abandono definitivo de las armas. En este sentido, la resolución que aprobó el Congreso de los Diputados y que dio inicio al proceso de paz se refería a las personas que demostraran su voluntad de abandonar el uso de la violencia. Por lo tanto, habrá que seguir trabajando con el colectivo de militantes de ETA que tomen la decisión de abandonar las armas. Ahora bien, puede haber posiciones contrarias a las posiciones que pueda adoptar la banda como tal. No obstante, si determinadas personas que estaban ejerciendo la violencia dejan de hacerlo, éste es un elemento que merece el trabajo y el esfuerzo realizado. Miren Egaña: aunque siempre caemos en la tentación de comparar el nuestro con el proceso irlandés, entiendo que son procesos distintos. No tiene nada que ver lo que era el IRA con lo que ha sido ETA en muchos aspectos. Así, si se ha tomado una decisión de alto el fuego, quiero pensar que se ha tomado con todas las consecuencias. ¿Que puede haber por ahí algún elemento que no esté de acuerdo con lo que se ha planteado desde su propia dirección? Siempre es posible. Pero de ninguna de las maneras creo que aquí se puede reproducir lo que en Irlanda pasó con el IRA auténtico. Haritu: ¿y será Navarra moneda da cambio? ¿Está Navarra en juego? ¿Se venderá Navarra por el camino? O, por el contrario, ¿este tipo de argumentos son sólo cortinas de humo? Miren Egaña: estos argumentos son esgrimidos por personas de más edad que yo. Pero, al mismo tiempo, estas personas son las que utilizaron a Navarra como moneda de cambio en la Transición. Así, te puedes imaginar la tremenda gracia que me hace que sean ellas las que están sacando el tema, ahora que las posturas de la sociedad navarra, que las posiciones de los partidos abertzales y de los que no lo son están muy claras. Navarra no será moneda de
«Pueden decir que Navarra será éste u otro punto de la negociación, pero será lo que ella quiera ser» cambio de nada. Porque Navarra no está en juego. Porque estoy convencida de que Navarra será lo que quiera la sociedad navarra. Puede decir quien quiera que Navarra será éste u otro punto de la negociación. Pero no, Navarra será lo que ella quiera ser. Jon Erro: la situación de pánico electoral en la que se encuentra la derecha navarrista hace que se vean obligados a utilizar el discurso del miedo. Fue el Presidente Miguel Sanz quien afirmó que tenía datos sobre la negociación del Estado con ETA y la cuestión de Navarra. Una vez se le han exigido estos informes, él mismo los ha negado y ha hablado de percepciones. Además, pretenden ocultar el fracaso de un Gobierno que durante quince años no se ha enfrentado con seriedad a otros problemas de corte social y económico. Haritu: ¿sólo eso? Jon Erro: al mismo tiempo, también siguen manteniendo la histórica confrontación del nacionalismo vasco frente al nacionalismo navarro español. Pero no se dan cuenta de que hoy en día la sociedad navarra es una sociedad crítica, madura, que ya no cae en estos discursos. En definitiva, Navarra hoy necesita de una segunda Transición donde el proceso de paz es un elemento muy importante que lo puede facilitar. Estamos obligados a convivir con la pluralidad identitaria de sus gentes. Así, en el momento de articular un proyecto colectivo de comunidad, es necesario adoptar una serie de mecanismos que no se han adoptado desde la Transición, ni en toda la democracia. Cualquier persona que se sienta vasca, navarra o española, hable euskera o hable sólo castellano, se considere internacionalista… debe poder sentirse desarrollada. Por todo ello, necesitamos de nuevos pactos de convivencia donde nadie intente imponer nada. Además de las políticas de izquierda para esta comunidad, éste es el otro gran reto que tiene el cambio político en Navarra. La violencia ha sido uno de los argumentos que se han utilizado para impedir el desarrollo de esta con-
vivencia. Así, estamos en la antesala de lograr la segunda Transición en Navarra. Se miente cuando se dice lo contrario. De hecho, el principio de legalidad establece que sólo se podrá hacer lo que los ciudadanos navarros decidan y que será el Parlamento de Navarra con sus representantes y la propia ciudadanía navarra a través de su decisión directa quienes determinen su futuro. Miren Egaña: es cierto que el Parlamento democráticamente elegido será quien plantee su marco de convivencia. No obstante, me gustaría destacar que la decisión última debe ser de la propia ciudadanía en Navarra consultada de un modo directo, bien vía referendum, bien en una consulta popular. Como abertzale, quiero creer que algún día llegará el día en el que se le consulte a la sociedad navarra sobre su futuro, el día en que se plantee un cambio de estatus político para Navarra, estatus de futuro que puede ser muy variado, claro está. Y en este punto, será necesaria la consulta a todos los ciudadanos. Jon Erro: y no sólo en el conflicto identitario. La aportación democrática de los ciudadanos y su participación directa en la toma de decisiones debería ir más allá de Navarra sola o con leche. Se debería buscar la participación directa en otras cuestiones de aspecto económico, ambiental, social… Implicar a los ciudadanos supone avanzar en la democracia. Miren Egaña: estoy de acuerdo. En Europa tenemos distintos ejemplos de ello. Basta citar a Suiza donde la convocatoria de referendum está a la orden del día. Hay muchos temas que afectan a la sociedad aunque, debido al juego de mayorías y minorías, apenas podemos opinar en torno a ellos. Jon Erro: el discurso institucional de este momento en Navarra teme lo que pueda decir la sociedad. Que el actual Amejoramiento del Fuero sea el único Estatuto autonómico no refrendado por su pueblo significa que alguien aquí quiso taparle la boca a la ciudadanía.
Haritu: las próximas elecciones forales y municipales volverán a marcar la agenda. Puede que ya lo estén haciendo. Pero, ¿habrá cambio de Gobierno con una gran coalición desde el PSN al nacionalismo vasco en Navarra? ¿O se reeditará un pacto entre UPN y CDN? En este sentido, teniendo en cuenta las posiciones actuales del Presidente de Navarra Miguel Sanz, ¿qué consecuencias puede tener una nueva presidencia de Sanz respecto al proceso de paz? Jon Erro: el cambio político se va a dar. Así lo apuntan todos los datos. La mayoría de la sociedad ha perdido confianza en la gestión del Gobierno de Sanz y en su derecha autoritaria y excluyente. Ahora bien, en caso de que la ciudadanía optara por la articulación de una mayoría absoluta en torno a la derecha, aunque con más dificultades, el proceso de paz seguiría su camino. El proceso no depende de las instituciones navarras. Depende de una voluntad política mayoritaria en el conjunto del Estado y de la voluntad de ETA. Por lo tanto, si Sanz es de nuevo Presidente, Navarra podrá seguir siendo utilizada como buluarte del PP para obstaculizar el proceso. Además, un nuevo Gobierno de Sanz dificultaría un proceso de normalización política en Navarra, generaría crispación y tensión social innecesarias en Navarra, pero todo ello sin capacidad de condicionar el proceso de paz ya que éste supera con mucho las mugas de la Comunidad Foral. Miren Egaña: también desvinculo una reedición de un Gobierno de derechas con el curso del proceso de paz. Ahora bien, me preocuparía muchísimo que se reprodujera la coalición de Gobierno de UPN y CDN ya que es muy grave lo que tenemos a nivel social, educativo, sanitario y de precariedad laboral. Hasta la Cámara de Comptos ha denunciado todos los recortes que se han hecho desde el Departamento de Bienestar Social. Luego, está la crispación que seguiría agravándose en una situación así. Por eso, también confío en los signos de madurez que la sociedad navarra
«Hoy en día la sociedad navarra es una sociedad crítica y madura que ya no cae en estos discursos»
«La izquierda del siglo XXI tiene que ser atrevida, renovadora, hasta colaboradora entre sí»
«El federalismo tiene una gran potencialidad de consensos de futuro» está mostrando en este último tiempo ya que el cambio es necesario, también desde el punto de vista de la pluralidad de identidades y sentimientos que conviven en Navarra. Hay que poner freno a todas las políticas de exclusión, del mismo modo que no podemos permitir que no se nos deje decidir y opinar sobre prácticamente nada. Parece que para ellos la ciudadanía es inmadura. Jon Erro: Navarra no va a escapar del giro a la izquierda que se ha producido en el conjunto del Estado. Cayó el Gobierno de derechas de Catalunya y esperemos que pasado mañana también se pueda reeditar un Gobierno de izquierdas. Miren Egaña: cayó también Fraga. Jon Erro: también. Y también lo hizo Aznar. Por eso, no creo que Navarra se quede como el único reducto del Aznarismo. No podemos seguir por más tiempo con el Presidente peor valorado por su ciudadanía mientras sigue diciendo las mayores barbaridades también en torno al proceso de paz, utilizando para ello a las instituciones navarras, haciendo campaña en favor del PP. Recientemente, una encuesta de un medio de comunicación nada sospechoso de compartir las posiciones que podemos representar nosotros demostró que un 87% de la sociedad navarra valoraba positivamente el proceso de paz. Es otro dato, importantísimo, ya que Navarra ha sufrido en sus carnes la violencia y sus consecuencias. Y ahora hay una posibilidad de alcanzar la paz, sin precios políticos. En definitiva, no preveo un nuevo Gobierno de Sanz. Haritu: representaís a dos fuerzas políticas que en la Comunidad Autónoma Vasca van a concurrir en coalición. En su día, Nafarroa Bai intentó contar con el apoyo de Izquierda Unida de Navarra. Jon Erro: no exactamente. Miren Egaña: pues yo pensaba que sí.
Jon Erro: no fue una invitación formal. Haritu: ¿se quedó sólo en una declaración en los medios?
cia entre las personas que pueden sentirse diferentes y de ahí su enorme potencialidad para consensos de futuro tan necesarios en una sociedad como la nuestra sacudida por la confrontación.
Jon Erro: algo así. Haritu: en todo caso, ¿qué es lo que imposibilita una actitud así en el caso de IU y Aralar de Navarra? ¿Por qué en la CAV algo así es posible? Miren Egaña: bueno, está claro que aquí nos llevamos muy bien. En todo caso, en referencia al acuerdo que parece que tomarán en la CAV, el principio que puede unir a Ezker Batua y a Aralar es el derecho a decidir y el respeto a la decisión de la ciudadanía vasca. Luego, están las políticas sectoriales de izquierdas sobre las cuales parece que también hay acuerdo. Nuestros estatutos de partido son muy flexibles y, aunque yo como navarra también pueda votar, creo que los que tienen que decidir sobre esta cuestión son los militantes de la CAV. Y aceptaré lo que mis compañeros decidan. Mi esquema de país responde no al federalismo sino al confederalismo, desde siempre. Siempre he defendido la confederación de los Estados vascos, puesto que siempre he sido consciente de que Iparralde existe, de que existe Navarra, cuando mucha gente no lo era. Por ello, si hay puntos importantes de acuerdo, ¿por qué no aprovecharlos? Es más. Considero que la izquierda del siglo XXI tiene que ser atrevida, renovadora, hasta colaboradora entre sí… superando así esquemas de una izquierda siempre dividida. Jon Erro: entre nuestras dos formaciones, hay mayor acuerdo en políticas de izquierdas que en planteamientos identitarios desde el momento en el que Aralar tiene un ideario nacionalista e Izquierda Unida es federalista. Ahora bien, no me queda otra que defender el federalismo como tercer espacio frente al nacionalismo tanto español como vasco. El federalismo es el espacio donde no importa tanto tu identidad sino los marcos de conviven-
Haritu: leía en algún lugar que nos encontraríamos en una sociedad normalizada y de respeto el día en que en las fiestas patronales de Leitza ondeara la bandera española y que en las de Ablitas lo hiciera la ikurriña, sin que por ello pasara nada. ¿Es un comentario sin mayor fondo o recoge algo más? Miren Egaña: a mí esta cuestión de las banderas me parece de una simplificación total. Haritu: sin embargo, todos los veranos la cuestión de las banderas es fuente de conflictos. Hay, además, una criticada Ley de Símbolos. Miren Egaña: es cierto, pero esto no quita para que esté un poco harta. La pluralidad y la diversidad de Navarra es indiscutible. Históricamente. Geográficamente. Y esto ha dado unas maneras de vida muy diferentes en el norte y en el sur. También lingüísticamente, ya que las lenguas, además de ser instrumentos de comunicación, también determinan un universo de creencias y simbologías. Pero en el siglo XXI las diferencias cada vez son menores ya que el mundo se está globalizando. Además, la globalización bien entendida no es algo malo. La que a mí me preocupa es la globalización neoliberal. Jon Erro: la económica, claro está. La izquierda siempre ha abogado por globalizar otros derechos. Miren Egaña: el caso es que cada vez hay menos diferencias entre la cotidianidad de una moza de Baztan y otra de Tudela. Otra cosa es que cada una tenga sus valores, valores con los que tenemos que saber convivir. Y en esto reside el éxito de que esta sociedad vaya o no
«Será necesario que en algún momento la gente suelte todo lo que desde dentro le agarrota»
avanzando. Eso sí, seguiré reivindicando que se me trate como igual y que no sea ciudadana de segunda, por ejemplo, respecto a mis derechos lingüísticos. Pero esto es absolutamente democrático. Jon Erro: hay quien dijo que las banderas sólo servían para asuntos de guerra, para enfrentarte al enemigo. Y evidentemente, la guerra de banderas está ahí, aunque la gente que lidera esta guerra es precisamente esa gente que no está apostando por el modelo de convivencia que reclama la inmensa mayoría de la sociedad. Son los extremos quienes más intentan imponer su bandera al conjunto de la ciudadanía. Personalmente, me gusta más la ban-
dera del arcoiris que habla de derechos individuales, de derechos ciudadanos, de derechos de paz… En todo caso, la globalización económica hace que perdamos ciertos vínculos con lo cercano, porque la persona deja de serlo para ser un entremado más de la gran economía. Haritu: ¿entonces? Jon Erro: ahí es donde la ciudadanía debería reaccionar, para ubicarse en el entorno más cercano e intentar mantener ciertos grados de autonomía, de identificación personal, de distinción y de diferenciación. Por todo ello, también hay que tener presente esta realidad. Es necesario considerar las ma-
neras propias de entender el mundo y de vivir en él, de tener identidad, nacional, cultural, lingüística, social, sexual… Por encima de todo, hay que defender la capacidad de la persona de ser persona, que se desarrolle plenamente, elija la identidad que elija. Además, cuando hablamos de la identidad de Navarra, necesitamos hablar también de la emigración. En la sociedad actual, éste es un elemento importantísimo que lo podemos aportar desde el enriquecimiento o desde la xenofobia y el rodillo. Haritu: queremos dejar atrás décadas de violencia y sufrimiento. ¿Cómo deberemos escribir los capítulos de nuestra memoria
«En este caso no se va a articular un proceso de paz desde el discurso de vencedores y vencidos» más reciente? ¿Cómo reconocemos a las víctimas, a todas? Tenemos el ejemplo de la Guerra Civil y una impuesta amnesia de los vencedores sobre los vencidos. Jon Erro: primero de todo debemos conseguir poder hablar de memoria e Historia. A pesar de que quiera trasladar un mensaje positivo sobre el proceso, este camino no ha hecho más que empezar y sus riesgos son evidentes. Haritu: sucede que en esta montaña rusa a veces uno se emociona y parece que todo está resuelto. Jon Erro: de hecho, el objetivo de este proceso es acabar con la violencia para construir una sociedad de consenso y reconciliada donde la confrontación permanente deje paso al diálogo. Esto va a ser muy duro. Por esto mismo, la memoria debe ser contada por todos, sin interpretaciones interesadas, narrada por todos los protagonistas. En primer lugar, por las víctimas de la violencia ya que tienen que tener un papel de necesario reconomiento por parte de la sociedad. Hablo de todas las víctimas, de más de 14.000 personas. Y en segundo lugar, por el resto de protagonistas, de quienes han utilizado la violencia, de quienes la han atajado, de quienes la han combatido con la palabra, de quienes han obstaculizado el proceso. Miren Egaña: el tema de la Guerra Civil y de cómo se zanjó aquel capítulo de la Histora nos puede ayudar para saber lo que no hay que hacer. Se cerraron en falso muchas heridas ya que la parte perdedora se quedó sin voz, silenciada. Si este proceso llega a buen puerto, hay que considerar a todas las víctimas ya que generalmente sólo se tienen en cuenta las generadas por ETA. Pero en este páis también hay víctimas afectadas por otro tipo de violencias, desde el Estado, desde grupos paramilitares… A este respecto, deberíamos ser más valientes y reconocerlas también como víctimas. Así, una vez reconozcamos esta condición a todas ellas, sin ninguna ex-
cepción, se les habrá de recompensar de algún modo, moralmente, aunque no sé cómo. Porque el dolor no se olvida, el tiempo no lo cura todo. Porque será necesario que en algún momento la gente suelte todo lo que desde dentro le agarrota. Haritu: ¿como en un ejercicio de catarsis? Miren Egaña: algo así. De este modo, sabríamos qué es lo que nos ha ocurrido. Además, en algún momento, sería importante que los responsables de todas las violencias pidieran perdón a sus víctimas. Ahora bien, no me parece bien que las víctimas sean condicionantes del proceso político. Estoy en total desacuerdo con que las víctimas intenten condicionar un proceso, sobre todo cuando lo obstaculizan. En todo caso, tampoco apoyaría que lo enaltecieran. Jon Erro: el proceso de paz triunfará en el momento en el que quienes han practicado la violencia dejen de hacerlo, en el momento en el que quienes han apoyado la utilización de la violencia se cuestionen este posicionamiento y se planteen un apoyo radical de las vías pacíficas. Pero, evidentemente, las víctimas no podrán dejar de ser víctimas. Por eso, serán necesarias un reconocimiento moral, la verdad y la justicia. La petición de perdón también puede resultar muy importante si bien las víctimas no pueden solucionar un problema de este tipo ya que muchas veces claman venganza, lo cual puede resultar hasta comprensible ya que el dolor sufrido es inaguantable. No obstante, no son comparables la memoria histórica posterior a la Guerra Civil, la dictadura que soportamos durante cuarenta años y la Transición y el ejercicio de recuerdo que habrá de generarse después de este proceso de paz donde no va a existir un sistema antidemocrático. En este caso no se va a articular un proceso de paz desde el discurso de vencedores y vencidos. Miren Egaña: por supuesto que son y serán dos procesos totalmente diferentes. No obs-
tante, me quería referir exclusivamente al tema de las víctimas, de cómo no hay que hacer las cosas y, pese a todas las diferencias, sabemos que el olvido no es la solución. Haritu: según una reciente encuesta sobre las preocupaciones de los y las ciudadanas en todo el Estado, el terrorismo ha dejado de ser la primera de las problemáticas. ¿Qué os parece esto? Jon Erro: llevamos tres años y medio sin víctimas mortales y hace ya siete meses que ETA declaró el alto el fuego permanente. Evidentemente, en la medida en que la violencia deja de estar presente, hay una relativización de la misma, más todavía cuando se ve que se están haciendo esfuerzos por encarrilar la situación. Por lo tanto, desde la esperanza de que el proceso se culmine con éxito, la sociedad se siente afectada por otras cuestiones. Esto es positivo. Miren Egaña: a su vez, se desmontan muchos de los argumentos de los Aznar, Rajoy, Sanz y compañía. Además, desde la esperanza en la paz, desde la distancia de años infinitamente peores, afloran otras problemáticas más cotidianas referidas al duro hecho de levantarte por la mañana y saber si el contrato laboral se te termina o no, el cómo lo hace el joven para conseguir una vivienda, etc. Jon Erro: es más. Sorprende que algunas formaciones políticas se empeñen en el atice del problema del terrorismo, que se opongan a su solución, que hagan de este tema el único elemento de agenda política, más todavía cuando apenas plantean soluciones a estas otras cuestiones que ahora comienzan a preocupar, y mucho, a los ciudadanos. Miren Egaña: y es que ojalá dejemos de marear la perdiz en torno a lo que hasta ahora ha sido el monotema de muchos. Jon Erro: porque cuanto menos hablemos de la violencia, esto será así porque la solución
María Garcia Texto Karlos Corbella Fotos
desde donde multiplicar
la paz El pasado 14 de octubre se presentó en Arantzazu el Centro por la paz y elaboración ética de conflictos Baketik que dirige el que fuera Coordinador General de Elkarri, Jonan Fernandez. La revista Haritu estuvo allí donde el escultor Jorge Oteiza osó abrir en canal no doce sino trece apóstoles. Más de trescientas personas quisieron acompañar a Baketik en su puesta de largo aquel sábado soleado y de viento sur que hacía de bisagra tanto a los que disfrutaron del puente festivo del 12 de octubre aún cuando no quisieron perderse la cita, como a los que pasaron por alto dicha celebración de comienzos de otoño por razones varias. No obstante, bien se puede decir que este nuevo Centro por la paz inició su andadura con un logro importante, también cualitativamente, ya que en el acto inaugural sus responsables contaron con el calor de la mayoría de sensibilidades ideológicas y políticas que conviven en este país. Así, el Lehendakari, Juan José Ibarretxe, presidió la inauguración que contó con la presencia de representantes de todos los partidos políticos (PNV, PSE-EE, PSN, Batasuna, EA, Ezker Batua, IUN-NEB y Aralar), con la excepción de PP y UPN. Sin lugar a dudas, se trata de un buen punto de partida en el camino de la reconciliación social, ya que esta cuestión será uno de los ejes de trabajo del centro.
El principal programa de trabajo del centro por la paz sera el proyecto «Bider Mila (x 1.000)» que tratará de que, antes de 2007, más de mil personas hayan asistido a un curso de elaboración ética sobre «prevención, mediación y reconciliación». Baketik es un centro por la paz promovido por los franciscanos pero «laico, aconfesional, plural y autónomo» cuyo objetivo es contribuir, desde Arantzazu y tanto al interior como al exterior de la sociedad vasca, «a la paz y la reconciliación humana». De hecho, el franciscano Iñaki Beristain destacó el «sano pluralismo» de esta institución, así como la «preminencia de la persona y el respeto a su dignidad», idea sobre la cual se asienta el principal pilar de Baketik. «Es un proyecto pequeño -dijo-, pero de una ilusión interior a favor de un sueño muy grande que no es otro que la paz en igualdad y justicia entre los hombres y las mujeres».
Como si fuera una escuela Según explicó el director de Baketik, Jonan Fernandez, la misión de Baketik es divulgar el aprendizaje en la elaboración ética de conflictos. «Baketik es como una escuela desde la que enseñar y ayudar a afrontar éticamente todo tipo de conflictos mediante herramientas para la prevención de contiendas destructivas, el diálogo y la reconciliación», dijo. «Su objetivo hacia fuera de la sociedad vasca es prestar ayuda a los conflictos olvidados y a los olvidados de los conflictos», subrayó. En este sentido, de cara al curso 2006-2007, el principal programa de trabajo del centro por la paz sera el proyecto «Bider Mila (x 1.000)» que tratará de que, antes de 2007, más de mil personas hayan asistido a un curso de elaboración ética sobre «prevención, mediación y reconciliación». En palabras de Jonan Fernandez, «la idea inicial es que sean mil, pero sólo como primera referencia, ya que se persigue un efecto multiplicador para la convivencia y la reconciliación».
De hecho, para el director de Baketik, objetivos como una convivencia normalizada, la paz o la reconciliación social necesitan indudablemente de decisiones políticas, sociales y estructurales que las sustenten, «pero la paz, la reconciliación, la normalización de la convivencia o la prevención de nuevas contiendas destructivas sólo serán posibles si somos capaces de convertirlas en realidad en nuestro entorno más propio y cercano». Y es que es ahí donde Baketik quiere centrar su actividad. Reflexionando en esta misma dirección, Jonan Fernandez manifestó que la participación ciudadana en un proceso de paz no sólo es tener derecho a opinar y decidir en un determinado momento, «que por supuesto lo es». En su opinión, «participación significa también aprender a tratar éticamente nuestros conflictos y comprometerse personalmente a crear cultura de paz y respeto a los derechos humanos en todo lo que dependa de uno mismo». Para el director, todo esto significa también «saber dialogar, escuchar, negociar o acordar; significa saber afrontar la cuestión del sufrimiento y de las víctimas, o conocer lo que es o no es la reconciliación y qué la favorece o qué la entorpece». Tanto es así, que en su intervención de presentación de Baketik, Jonan Fernandez subrayó que las víctimas necesitan un reconocimiento de su dolor y un ejercicio sincero de memoria, «que se sepa realmente lo que sucedió», si bien el trabajo con personas que han sufrido en sus propias carnes las consecuencias de la violencia no puede ser utilizado políticamente.
Las palabras de Ibarretxe El Lehendakari Juan José Ibarretxe también ofreció unas palabras a las personas que abarrotaban el auditorio del edificio Gandiaga
Betoz uso ta jende... Vengan las palomas y la gente...
Topagunea de Arantzazu. Durante su intervención, el Lehendakari incidió en la responsabilidad que tendrá que asumir la sociedad vasca para lograr esa reconciliación, «nuestro gran reto», dijo, además de alcanzar un acuerdo de convivencia, ya que esta cuestión será necesaria para consolidar la paz. Ibarretxe abogó por una reconciliación basada en «la búsqueda de la verdad» y en una revisión crítica del pasado «con el compromiso de no repetir los errores» cometidos anteriormente. Para ello, advirtió, habrá que esforzarse y mirar siempre al futuro «con la voluntad de respetarnos y mirarnos a los ojos sin rencor y sin el muro de la distorsión de la violencia y la crispación», que tantas «heridas graves» ha generado. Por otra parte, Ibarretxe manifestó estar convencido de que el camino emprendido tras el alto el fuego «no tiene marcha atrás» y aseguró que la sociedad vasca «no tiene miedo al fracaso». «Buscaremos los caminos –para lograr la paz– y si no los encontramos, los inventaremos», subrayó. En cualquier caso, advirtió de que para conseguir la paz «todos» deberán comprometerse a «no permitir ni un paso atrás en materia de derechos humanos» y no sólo se refirió al ámbito de «la violencia, sino también de la exclusión social, la igualdad de género o la política penitenciaria». El lehendakari concluyó su discurso mostrando su «apoyo, satisfacción y entusiasmo» por el proyecto del centro por la paz Baketik que, según afirmó, supondrá «un punto de apoyo» al camino emprendido hacia la paz.
Iñaki Beristain frantziskotarrak orain dela urte batzuk zenduriko Bitoriano Gandiaga poeta handi eta frantziskotar finaren olerki bat irakuri zuen. Euskal Herriaren etorkizuneko zerumugan zabaldu berri diren ostarteak ikusita. egokia deritzogu poemaren hitzak bertara ekartzea: El franciscano Iñaki Beristain recitó un poema de Bitoriano Gandiaga, poeta franciscano de Arantzazu fallecido hace unos años y que da nombre al centro cultural donde se emplaza Baketik. Considerando que el horizonte que se nos abre vuelve a ser esperanzador e ilusionante, recogemos aquí el poema del maestro: Betoz uso ta jende akordio-zelaira anai-arreba arteko bakearen blaira. Betoz usoak kaira, betor jendea mahaira, adiskidezko jaira, bakearen baira. Vengan las palomas y la gente a las campas del consenso, a la plena paz coronada de hermanos y hermanas. Vengan las palomas al puerto, venga la gente a la mesa, a la fiesta de la amistad, a la ratificación de la paz.
Algunos retos éticos del siglo XXI según Federico Mayor Zaragoza: «todo es discutible» «hay que arriesgar en el conocimiento» «no se puede permitir el silencio» Viejo amigo de Elkarri en su día y miembro del Comité Asesor de Baketik ahora, el ex Presidente de la UNESCO y en la actualidad también Presidente de la Fundación Cultura de Paz, Federico Mayor Zaragoza, fue el encargado de ofrecer la conferencia inaugural de la presentación pública de Baketik que llevaba por título «Retos éticos del Siglo XXI». Así, Mayor Zaragoza declaró que los conflictos siempre existirán por lo que el principal reto que las personas tenemos ante nosotros es «cómo encontramos las fórmulas que nos permitan convivir en una convivencia de amistad, cuando ésta sea posible, y de respeto mutuo cuando ésta no lo sea», ya que para Mayor Zaragoza todas las razones han de ser escuchadas y tenidas en cuenta, por muy diferentes que sean de las propias. De hecho, el presidente de la Fundación Cultura de Paz deseó en su intervención que la palabra «indiscutible» sea borrada de los diccionarios, porque todo tiene que ser «discutible». «El problema es que mu-
chas veces se confunden la instrucción y la educación», añadió, por lo que recordó las palabras del historiador Giner de los Ríos que en su día explicó que educación es «dirigir con sentido la propia vida». Porque, para Mayor Zaragoza, hoy más que nunca, es necesario conocer la realidad, y no sólo desde un «conocimiento epidérmico». «En los noticiarios hemos podido comprobar la reacción violenta de algunos musulmanes ante las caricaturas de Mahoma que se han publicado en occidente. Pero, ante este tipo de noticias, debemos ser capaces de discernir que el 98% de los musulmanes no han tenido una reacción violenta ante este hecho. Por ello, debemos de hacer el esfuerzo de ir más allá en el conocimiento de la realidad». A este respecto, el miembro del Comité Asesor de Baketik invitó a que las personas fuéramos emprendedoras, en el sentido de que «el conocimiento sin riesgo es algo inútil, por lo que hay que arriesgar».
No al silencio En otro punto, Federico Mayor Zaragoza señaló que uno de los retos éticos del siglo XXI radica en la «obligación de hablar y no callar». «No se puede permitir el silencio. Además, más que el silencio de los silenciados, que siempre es preocupante, me preocupa el silencio de los silenciosos. Pero, estas personas, ¿por qué no hablan?», se preguntó. «No se puede permitir que Europa permanezca callada ante la desaparición del habeas corpus en la administración de EE.UU. No podemos callar ante la ausencia de la presunción de inoncencia, ante la falta de garantías de un juicio justo, porque de todos es la responsabilidad de no callar». Yendo más allá, en su conferencia censuró que los principios ideológicos que en los años 80 defendían la libertad y la igualdad hayan sido sustituidos por lo que él denominó como «leyes de mercado». «Por ejemplo, los emigrantes están desesperados ante tan-
«El conflicto es propio de la humanidad por lo que el reto consiste en articular una convivencia de amistad cuando sea posible y si no lo es, de respeto»
tas promesas de fraternidad incumplidas». De hecho, denunció que los hayamos dejado en el «desamparo de las leyes del mercado donde en lugar de valores encontramos precios». En definitiva, Mayor Zaragoza alertó desde Arantzazu que el mundo más que nunca necesita de unas bases éticas que nos sirvan de «guía en un horizonte tan sombrío». Además, Mayor Zaragoza ofreció dos claves para que cualquier proceso de paz, como el iniciado en
Euskadi, llegue a buen puerto. En primer lugar, consideró fundamental saber escuchar serenamente al adversario y, en segundo lugar, abogó por comparar las distintas realidades existentes en el mundo. Por último, el ex presidente de la UNESCO consideró «fundamental» en la resolución de conflictos tener en cuenta a las víctimas y, sobre todo, a aquellas que han sufrido la vulneración del derecho supremo, que es el derecho a la vida.
«No se puede permitir el silencio, si bien más que el silencio de los silenciados, que siempre es preocupante, me preocupa el silencio de los silenciosos. ¿Por qué callan?»
En la revista Elkarri 129 conversamos con la psicopedagoga del duelo Rakel Mateo con la que pudimos conversar sobre la muerte y sus consecuencias desde un punto de vista humano y solidario. Ante el nuevo horizonte de esperanza para la paz que se abre ante nuestros ojos, queremos pensar que la muerte como consecuencia radical del uso de la violencia es parte del pasado, si bien sus consecuencias –sobre todo para las personas que han vivido la pérdida de un ser querido en sus propias carnes– son también nuestro presente y serán parte de nuestro futuro. Por ello, porque el dolor causado necesita ser expresado por la persona doliente, abrimos esta ventana para la reflexión en torno al duelo de un dolor total como el de la pérdida de un ser querido.
«En ninguna otra situación como en el duelo, el dolor producido es total: es un dolor biológico (duele el cuerpo), psicológico (duele la personalidad), social (duele la sociedad y su forma de ser), familiar (nos duele el dolor de los otros) y espiritual (duele el alma). En la pérdida de un ser querido duele el pasado, el presente y especialmente el futuro. Toda la vida en su conjunto, duele». (J. Montoya Carraquilla). La vida es real, incontrolable y compleja. A menudo resulta ininteligible. Aparecen y desaparecen las alegrías y las penas, los éxitos y los fracasos, las risas y las lágrimas, las «gracias» y las desgracias. Y, como parte de la vida, en su etapa final aparece la muerte. A pesar de tener la certeza de que vamos a morir, el fallecimiento de un ser querido es difícil de aceptar. La ruptura del vínculo establecido produce mucho dolor y afecta de manera realmente importante a las relaciones familiares y sociales más básicas. El miedo a la muerte es universal y compartido por culturas y religiones; sin embargo el modo de afrontarla ha cambiado a lo largo de las generaciones. Como afirma Fernando Savater: «La muerte ajena da dolor, la propia miedo», o Mitch Albom: «Todo el mundo sabe que se va a morir, pero nadie se lo cree». En estas palabras pretendo dar unas pinceladas sobre algunos aspectos del duelo y cómo vive y enfrenta hoy la sociedad unos hechos necesariamente ligados a la condición humana: las pérdidas. Los cambios sociales que se han producido en nuestro país en las últimas décadas están influyendo de manera muy importante en la ela-
Rakel Mateo Psicopedagoga especialista en procesos de duelo
boración personal de la respuesta humana a la pérdida, es decir, al duelo que genera. Así, respecto a los ritos funerarios, el período de luto, en generaciones anteriores, interrumpía las actividades, incluso las domésticas. Existían vínculos vecinales y eran ellos quienes tomaban el relevo de estas tareas. Se anunciaba un fallecimiento mediante el toque de campana que indicaba a su vez si el muerto era varón, mujer, niño... Se custodiaba al muerto que no debía permanecer nunca solo, se le lavaba y vestía con sus mejores galas, se transportaba el ataúd a hombros hasta la Iglesia… Pero todos estos ritos han ido cambiando hasta convertir la muerte en un «tema tabú». En cuanto a la expresión del dolor, en tiempos pasados se contaba con la cercanía y el apoyo de una familia extensa y también con el de la comunidad. El duelo era más social que individual y esta «socialización» ayudaba y favorecía la resolución personal del mismo. Sin embargo, hoy podemos hablar de una «sociedad que silencia el dolor». El dolor ha pasado en pocos años a ser un tema personal y su expresión pública a considerarse de mal gusto. Todo esto no ayuda a la correcta elaboración del duelo, que necesita expresar el dolor tal como nos dice el dramaturgo William Shakespeare: «Transmite palabras de dolor; el dolor que no habla murmura en el fondo del corazón y le hace romperse». Por otro lado, respecto a la muerte, en el pasado no era la sorpresa inesperada que es en la actualidad, puesto que las personas se
acostumbraban a sufrir pérdidas desde edades muy tempranas y se familiarizaban con ellas. A día de hoy, la muerte nos coge desprevenidos y solos; los avances científicos hacen que la expectativa de vida sea cada día mayor y refuerzan el pensar que la muerte nos es ajena. Marcos Gómez Sánchez, experto en cuidados paliativos, nos recuerda que «la tecnificación de la medicina ha llevado a un delirio de inmortalidad entre la población. Hay que recordar lo evidente: la mortalidad del ser humano es del 100% o lo que es lo mismo, una muerte por persona». Muy a menudo se tienen las experiencias de pérdida más importantes en edades adultas. Cuando ocurren, se sufre sin saber qué hacer ni a quién acudir. Estos hechos nos hacen tomar conciencia de una situación diferente. En la actualidad vivimos en una sociedad de bienestar donde prima el modelo de hombre que puede con todo. Se aplaude la belleza, la salud y sin embargo la pena, el sufrimiento y el dolor se «maquillan» para que no parezcan tan reales. Nos encontramos por tanto ante un problema real, ya que se nos enseña a vivir, pero no a morir ni a enfrentarnos a la muerte de los demás. Es como lanzarnos al mar sin saber nadar, ya que al principio y gracias a nuestras facultades personales, nos mantendremos flotando en el agua, pero eso dura un tiempo y poco a poco nos vamos ahogando, siendo conscientes de que probablemente alguien nos podría haber enseñado a nadar.
Guatemala, papel mojado Se puede decir que después de diez años en Guatemala no hay ni guerra ni paz. Así, en 1.996 se firmó por las partes el Acuerdo sobre el definitivo Cese al Fuego. Sin embargo, al margen de una voluntad más o menos dudosa, el ejemplo de Guatemala nos recuerda que una cosa es lo que se rubrica sobre el papel y otra cosa muy distinta llevar a la práctica los compromisos en él suscritos.
Fernando González Texto El 14 de marzo de 1983 el New York Times escribía al respecto de Guatemala: «Escuchamos siempre la misma historia: soldados del Gobierno uniformados llegan a un poblado, reúnen a los hombres y a las mujeres y los ametrallan. Pero aparentemente no gastan balas en los niños. Los cogen por los pies y estrellan su cabeza contra una pared. O les atan una cuerda al cuello hasta estrangularlos. Oímos hablar de niños lanzados al aire y ensartados luego con bayonetas». Por esas fechas estaba en el poder el general Efraín Ríos Montt, que, para justificarse, afirmaba: «No practicamos una política de tierra arrasada sino de comunistas arrasados» Un poco de historia El surgimiento de la guerrilla se dio en los años 60 en un contexto de falta de democracia y justicia social, pobreza y concentración del poder económico y político, exclusiones políticas y discriminación étnica. Bajo la política contrainsurgente todo era posible (torturas, asesinatos, masacres, escuadrones de la muerte o terrorismo de estado) con el fin de evitar que se expandiera el régimen comunista cubano. La década de los 70 fue especialmente virulenta en la ciudad y se dirigió contra líderes de movimientos sociales y sectores de la oposición a los sucesivos gobiernos militares, además de contra la infraestructura guerrillera. En los primeros años 80 la política contrainsurgente se convirtió en terrorismo de Estado conllevando un proceso de destrucción masiva especialmente de las comunidades indígenas y grupos campesinos organizados que frustró todas las esperanzas del cambio. «Frente a las acciones represivas cada vez más indiscriminadas, mucha gente vio en el proyecto revolucionario una salida para tratar de cambiar la situación y lograr sus demandas de justicia y libertad. La guerrilla utilizó la violencia como forma de eliminar a las personas que colaboraban con el ejército o, en otras ocasiones, como forma de eliminar a la oposición en zonas bajo su control». De otro lado, el ejército desarrolló una estrategia de militarización del tejido social que llevó a la generalización del reclutamiento forzoso, la creación de las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC) y las Comisiones Militares para tareas de control de la población y lucha contra la guerrilla. Esto supuso la implicación forzada de la población civil en la guerra, en numerosos asesinatos y masacres.«La vida de la gente se convirtió en el campo de batalla». Masacres como la que ilustraba el New York Times se sucedieron durante los 36 años que duró el enfrentamiento armado y los documentos que pretenden poner memoria en donde algunos quieren poner olvido de tanta ignominia certifican que la mayoría de atrocidades las cometió el ejército. Algunas cifras Según la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH) fueron 150.000 las víctimas de la violencia, 50.000 desaparecidos y más de un
millón de desplazados. Para esta Comisión con respaldo de la ONU el gobierno es responsable del 97 % de las atrocidades cometidas durante el conflicto armado demostrando la absoluta desproporción de la respuesta represiva del Estado a la fuerza militar de la insurgencia. Según la CEH, de las 669 masacres de las que tiene constancia, 626 son atribuibles a las fuerzas del Estado y 32 a la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG). Pero para comprender bien el terror de Estado hay que referirse también a otros mecanismos empleados, como la casi total impunidad de los victimarios, las extensas campañas de criminalización de las víctimas y la implicación forzada de civiles en la ejecución de las atrocidades mediante las PAC, o las políticas de concentración de la población en las llamadas aldeas modelo. De hecho, mediante las masacres y las llamadas operaciones de tierra arrasada, se exterminaron por completo comunidades mayas, se destruyeron sus viviendas, su ganado y otros elementos de supervivencia.
En un análisis de las causas que dieron origen a la violencia, la CEH se refería al carácter antidemocrático de la tradición política guatemalteca, los efectos de su estructura económica, el racismo, la ausencia de espacios para la participación política y social así como la debilidad y parcialidad del sistema judicial que era incapaz de garantizar el cumplimiento de la ley ni el respeto de los derechos humanos. A estos factores internos se sumaban detonantes externos como la Guerra Fría o el triunfo de la revolución cubana. En este sentido, la etapa más violenta y sanguinaria fue con los gobiernos de los generales Romeo Lucas García y Efraín Ríos Montt, quienes concentraron todas sus fuerzas en la «aniquilación del enemigo interno» entre 1979 y 1983. En estos años, en la región maya ixil, casi el 90% de las aldeas fueron destruidas. Ambos generales fueron calificados de genocidas por la CEH. Estas prácticas terroristas posibilitaron el debilitamiento de la guerrilla que propició, unido a la presión internacional, el inicio de un pro-
ceso de paz que culminará en diciembre de 1.996 con la firma del Acuerdo de Paz Firme y Duradera, un compendio y reafirmación de acuerdos anteriores y un asentamiento de las bases para su total cumplimiento. Los principales acuerdos previos son: (1) Acuerdo sobre democratización para la búsqueda de la paz por medios políticos. Acuerdo de Querétaro en 1.991; (2) Acuerdo para el reasentamiento de las poblaciones desarraigadas por enfrentamiento armado en 1.994; (3) Acuerdo sobre el establecimiento de la Comisión para el Esclarecimiento de las violaciones de derechos humanos en 1.994; (4) Acuerdo sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas en 1.995; (5) Acuerdos sobre Aspectos Socioeconómicos y Situación Agraria en 1.996; y (6) Acuerdo sobre el definitivo Cese al Fuego en 1.996. Acuerdos incumplidos Estos acuerdos proponen una serie de reformas profundas en el aspecto económico, político y social del país, que vendrían a favorecer la construcción de un país con democracia, con justicia social, con paz y que atacara las causas últimas del conflicto armado. En septiembre del año 2003, la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Guatemala (MINUGUA) señaló los graves incumplimientos de los Acuerdos de Paz y mostró su preocupación por la injerencia de las fuerzas armadas, los ataques a defensores de los derechos humanos y la discriminación contra los indígenas. En la presentación del informe anual, el jefe de MINUGUA y Representante Especial del Secretario General de la ONU, Tom Koenigs,
destacó el deterioro de la seguridad pública, la corrupción, los reveses en la lucha contra la impunidad y la persistencia de una atmósfera de intimidación a funcionarios de la justicia y a defensores de los derechos humanos. Así mismo, el Gobierno sigue sin cumplir los acuerdos relacionados con los indígenas que, pese a constituir el 60% de los 13 millones de guatemaltecos, sufren discriminación racial y cultural generalizada. Por su parte, además, el ejército sigue absorbiendo recursos excesivos por encima de lo que marcaron los acuerdos de paz, y la decisión del Gobierno de sacar a la calle a miembros de las fuerzas armadas reduce las posibilidades de fortalecer la policía civil nacional, uno de los pilares de los acuerdos. El problema vigente para la aplicación de los Acuerdos de Paz es que aún existen poderes fácticos, tales como el económico tradicional, el militar, el político y el de justicia, que nunca han asumido sus responsabilidades en el conflicto armado interno. Por esta razón, estos acuerdos experimentan aún fuertes obstáculos y dificultades, porque aquéllos a los que se les atribuyen cuotas significativas de responsabilidad no están dispuestos a aceptar la verdad de lo que aconteció en más de tres décadas y a acatar las responsabilidades penales que se deriven de sus actos. La política de bloquear cualquier investigación al interior del Ministerio de la Defensa, de impedir que se produzcan depuraciones o procesos judiciales en contra de los responsables de violaciones a los derechos humanos dentro de las fuerzas de seguridad, ha producido que se genere una profunda descomposición.
«Todos» «Y como todos somos medio muertos los asesinos presumen no solamente de estar totalmente vivos sino también de ser inmortales Pero ellos también están medio muertos y sólo vivos a medias Unámonos medio muertos que somos la patria para «hijos suyos podernos llamar» en nombre de los asesinados unámonos contra los asesinos de todos contra los asesinos de los muertos y de los mediomuertos Todos juntos tenemos más muerte que ellos pero todos juntos tenemos más vida que ellos» extracto del poema «Todos» de Roque Dalton
Asomarse a la historia de Guatemala supone mirar de frente la opresión, la esclavitud, la pobreza y la marginación. Es la crónica de la ignominia y la indignidad. Los acuerdos de paz proponían reformas profundas a la sociedad guatemalteca en los campos económico, político, social y cultural. Reformas que son ahora, diez años más tarde, un desafío más que una realidad. Pretendían trazar el camino para los cambios estructurales que erradicaran las causas del conflicto armado pero ha predominado una estrategia de incumplir la esencia de dicho acuerdo. Actualmente, Guatemala está –junto con Haití– en la cola de los indicadores del desarrollo humano con un 57 % de pobreza, un 21% de pobreza extrema y 1/3 de población analfabeta. La acumulación de capital está en muy pocas manos, según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el 5% de las familias más ricas controlan la mitad de los ingresos totales del país.
Y pese al fin del enfrentamiento civil, la violencia forma parte de la vida cotidiana (16 muertes violentas al día). Según Sergio Morales, procurador de derechos humanos, de 240.000 hechos delictivos anuales son condenadas unas 60 personas. Es un grado de impunidad enorme que cubre el sufrimiento de la sociedad guatemalteca de impotencia. En definiiva, la guerra sigue de otra forma, las heridas permanecen abiertas. La mayoría de las víctimas están sin enterrar. Y quienes quieren recordar las atrocidades cometidas deben enfrentarse a la ley del silencio impuesta por los poderes establecidos. Las heridas producidas por el enfrentamiento siguen sangrando y los responsables de las atrocidades cometidas siguen ocupando puestos de poder. Por todo ello es necesario exigir que se cumplan hasta sus últimas consecuencias unos Acuerdos que trajeron el alto el fuego pero no la paz.
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