Source: http://revistalawyer.com/2017/11/18/nexo-causal-entre-el-agente-y-el-deportista-de-futbol/
Timestamp: 2017-12-11 22:48:10+00:00

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Nexo causal entre el agente y el deportista de fútbol – Latin American Top Lawyer
Opinión 18 noviembre, 2017
Por Esteban Carbonell O´Brien*
Generalidades: En el ámbito deportivo, los futbolistas aportan su mayor esfuerzo para representar lo mejor posible los colores del club por el que juegan. Pero cada cierto tiempo el mercado de pases de futbol a nivel mundial, se abre y es en esa situación donde los jugadores de futbol profesional necesitan la ayuda de un representante para poder manejar los intereses tanto del jugador como de las instituciones o club a los que representa.
Así mismo los representantes son los directamente encargados de garantizar a los deportistas, las básicas prestaciones de carácter social, hablamos de la salud, un buen sistema de pensión – teniendo en cuenta que el deportista está destinado a tener una carrera profesional relativamente corta – y todas las garantías sociales de las cuales se debe beneficiar cualquier empleado. Al mismo tiempo son los encargados de disponer y administrar correctamente los ingresos que genera un profesional del deporte, hacer el debido pago de impuestos, ofrecer y presentar a los deportistas diversas propuestas de inversión de sus ingresos de manera tal que éste pueda asegurar su futuro económico y familiar.
De la intervención de la FIFA
Que la relación que une al deportista profesional con el club o sociedad anónima deportiva que lo contrata para que preste sus servicios como tal es de carácter laboral es una afirmación asumida desde los años ochenta por todos y reforzada aún más con la normativa y jurisprudencia antes comunitaria, ahora de la Unión Europea, al respecto. Tanto la doctrina como la jurisprudencia se han encargado de profundizar en este tema, sobre todo tras la promulgación del Real Decreto 1006/1985 de 26 de junio, por el que se regula la relación laboral especial de los deportistas profesionales, en consonancia con lo establecido en el art. 2.1 d) del Estatuto de los Trabajadores, sustituyendo al hasta entonces vigente Real Decreto 318/1981 de 5 de febrero. En definitiva, parece claro que el deportista profesional es un trabajador que se encuentra sometido o dentro de la organización, estructura y órdenes del club o sociedad anónima deportiva empleador que lo contrata; por lo que deberá seguir sus instrucciones a la hora de realizar su trabajo, siempre, claro está, dentro del respeto a la normativa laboral general y especial a la que nos hemos referido, a las propias condiciones del contrato en particular y a las que resulten de la negociación colectiva que los representantes de ambas partes convengan. Además, también se consideran deportistas profesionales y sometidos al Real Decreto 1006/1985, con excepción de los seleccionadores nacionales que se consideran personal de alta dirección, los entrenadores y técnicos.
Hemos de señalar dos cuestiones al respecto de lo hasta ahora dicho en este tema, con el fin de delimitar más su objeto y dejar planteadas algunas de las muchas dudas que nos asaltan. La primera de ellas es referente a los deportistas de deportes básicamente individuales frente a los de conjunto. Entendemos que, de acuerdo con lo que el art. 1 del Estatuto de los Trabajadores señala en su punto 1, esto es, las notas de ajenidad, retribución y subordinación típicas de toda relación laboral, y lo que el art. 1.2 del Real Decreto 1006/1985, en absoluta sintonía con el Estatuto, define como deportista profesional, esto es, «quienes, en virtud de una relación establecida con carácter regular, se dediquen voluntariamente a la práctica del deporte por cuenta y dentro del ámbito de organización y dirección de un club o entidad deportiva a cambio de una remuneración», de acuerdo con esto, decíamos, creemos es lícito plantearnos serias dudas sobre la consideración de trabajadores por cuenta ajena de los deportistas de deportes individuales como, por ejemplo, tenis o golf, salvo que este deportista haya sido contratado por un período de tiempo determinado o temporada para prestar sus servicios bajo la organización, instrucciones, subordinación en definitiva de un mismo empresario, en cuyo caso sí se podría pensar en la existencia de una relación laboral. Además, el art 1.3 del Real Decreto 1006/1985 indica que quedan incluidos en el ámbito de aplicación del mismo «las relaciones con carácter regular establecidas entre deportistas profesionales y empresas cuyo objeto social consista en la organización de espectáculos deportivos…», y en tal sentido existe jurisprudencia al respecto. Sin embargo, y lo utilizamos en apoyo de nuestra tesis, el mismo art. 1 en su número 4 excluye las actuaciones aisladas para un empresario y organizador de espectáculos públicos de deportistas profesionales. Parece que el criterio clave diferenciador para determinar la inclusión o exclusión de un deportista en el ámbito de aplicación del Real Decreto 1006/1985 será el carácter regular o aislado de la actividad que desarrolle para un empresario, club o entidad. Evidentemente no puede revestir carácter de regular frente a ningún empresario la actividad del tenista o jugador de golf que se inscribe en los torneos que desea, en los que permanecerá en cierto sentido vinculado al empresario organizador por unas horas o varios días, según sus resultados en la competición, de los que dependerá por completo la remuneración o premio recibido, pudiendo entrenarse o no o retirarse cuando lo desee. A conclusión distinta habría que llegar si fuese un empresario el que contratara al mismo tenista o jugador de golf para que durante un determinado período de tiempo juegue partidos de exhibición ante el público o imparta clases a las personas que designe el empresario. En este sentido el Derecho tributario o fiscal, como ocurre con frecuencia, tiene sus propias teorías, que no siempre están en consonancia con otras ramas del ordenamiento jurídico, y entiende que debe considerarse como profesional independiente y no como trabajador asalariado o por cuenta ajena al deportista que sólo percibe del club compensación de gastos o realiza actuaciones aisladas para un empresario u organizador de espectáculos públicos; enumerando expresamente la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (art. 40.1) —no con carácter exhaustivo— una serie de actividades que se consideran profesionales como el ejercicio de actividades liberales, artísticas y deportivas.
A pesar de todo hay que mantener reservas sobre la teoría expuesta ya que el art. 1.4 in fine del Real Decreto 1006/1985 introduce una precisión que deja abierta la puerta al contraste de pareceres al señalar: «… sin perjuicio del carácter laboral común o especial que pueda corresponder a la contratación y de la competencia de la jurisdicción laboral para conocer de los conflictos que surjan en relación con la misma». Además se podría comparar, y no sin cierta razón, a estos deportistas individuales con los artistas y a éstos, como es sabido, también se les considera trabajadores por cuenta ajena, aunque sujetos a una relación laboral especial en virtud del art. 2.1 e) del Estatuto de los Trabajadores, relación especial regulada por el Real Decreto 1435/1985 de 1 de agosto, norma con grandes paralelismos con el Real Decreto 1006/1985. Pero a pesar de todo seguimos pensando que es más lógico considerar al deportista individual, en la mayoría de los casos, como un profesional independiente, porque la propia naturaleza de su actividad es diferente de la del artista con el que acabamos de compararlo. Cuando el empresario contrata al artista lo hace estableciendo una retribución fija de antemano —aunque pueda a veces consistir en una participación en taquilla— y por un período de tiempo concreto, lo que no ocurre con muchos deportes individuales, por lo que sería mucho más difícil, por ejemplo, incluirlos en un régimen de Seguridad Social que no fuera el de profesional independiente o autónomo.
De los derechos y obligaciones de un agente
En la práctica esta cláusula estipula lo siguiente: “el jugador no podrá negociar con otro agente mientras esté vigente este contrato”. Es así que se pone en conocimiento que solo el agente que firma el contrato de representación con el jugador será el que pueda negociar el presente o el futuro del jugador. En el hipotético caso que el jugador firme un contrato, de carácter deportivo, sin la intervención de su agente o con el apoyo de otro agente, este, sin haber intervenido, podrá reclamar la contraprestación estipulada en el contrato de representación.
Según el Reglamento de la FIFA sobre los agentes de futbol en su artículo 19 dicta que el contrato de representación solo podrá ser válido por un periodo de dos años con la posibilidad de que el jugador renueve contrato con el agente por otros dos años. La renovación será por un nuevo contrato de representación, no admitiéndose la prorrogación tácita.
De las nuevas reglas de la FIFA
Los agentes, en promedio, reciben el 28% del total de un traspaso de un jugador perteneciente a un club que es vendido a otro club; según un estudio realizado por el sistema de correlación de la FIFA en el 2012 se realizaron un total de 11,555 traspasos, lo que da como resultado un descenso del 1% en relación al año 2011. Un gran porcentaje de traspaso se dio con jugadores de Portugal, que fueron llevados a Brasil.
Cualquiera cuya intención sea trabajar en el mundo del deporte (como agente, ojeador o ejecutivo de un club deportivo de futbol) debe primero decidir como llegar ahí. Hay multitud de formas para llegar a tener una carrera como agente o en el deporte profesional, y varios atributos básicos que todos los aspirantes deben poseer, pero antes de comentarlos, mejor explicar cómo llegar.
Así que la pregunta es: Cuál es el mejor camino para convertirse en agente? No hay vía única, sino varias:
Licenciatura de derecho, ser licenciado en derecho es sin duda un plus para ser agente. En primer lugar, porque con este título no se necesita la licencia de agente RFEF, y en segundo lugar porque es muy útil al tener que manejar tanto tipos de contratos y resolver todo tipo de conflictos. Sin embargo, no es un requisito indispensable, porque muchos contratos usan formatos estandarizados y porque la esencia de esta profesión no es sólo saber de leyes. Recientemente se han creado cursos especializados en derecho deportivo, que son útiles pero no completos, porque suelen tratar de temas bastante específicos.
Master en gestión deportiva cada vez más universidades ofrecen master o estudios de pos grado en gestión de entidades deportivas o en marketing deportivo, sobre todo siguiendo la pauta de EE.UU. Sin embargo, estos programas suelen ser bastante caros y hay que evaluar bien tanto el nivel del curso, su coste de oportunidad como las puertas reales que puede abrir después. Es fundamental evaluar bien el profesorado antes de tomar una decisión definitiva.
Título de entrenador. La formación técnica que te proporcionar los cursos oficiales de entrenador es muy valiosa, sobre todo para entender mejor el juego y valorar mejor a los jugadores. No obstante no es algo imprescindible y por ejemplo y no ser técnico.
Al final, de lo que se trata es de conseguir el puesto y ponerse a trabajar. Y para ello lo que más se valora es la personalidad y la experiencia profesional del aspirante, más que la formación académica. Los dos atributos principales para empezar y tener éxito en la industria del deporte son:
Competitividad y Determinación.
* Doctor en Derecho por la Universidad de Castilla La Mancha. Profesor universitario y autor de libros de Derecho.
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El Decano del Colegio de Notarios de Lima (CNL), Dr. Roque Díaz Delgado, afirmó que los usuarios tienen todo el…

References: Real Decreto 
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in fine
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 artículo 19