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Timestamp: 2019-06-24 19:25:20+00:00

Document:
Textos | Marcela Magno
Primeras imágenes de la tierra desde la luna.
Sobre fotografía, Textos / 1 julio, 2017
Lunar Orbiter fue el segundo programa de reconocimiento automático de la Luna desarrollado por la Nasa.
El programa constaba de cinco misiones no tripuladas, lanzadas entre el 10 de agosto de 1966 y el 1 de agosto de 1967 con el objetivo era captar imagenes de la superficie de la Luna que ayuden a seleccionar los sitios de alunizaje de las futuras misiones tripuladas Apolo.
Las cinco misiones fueron exitosas, consiguieron mapear el 99% de la superficie lunar a partir de capturas fotográficas de alta resolución (60 metros/ 200 pies o mejores.)
Fueron las primeras imagenes de la Tierra vistas desde el espacio exterior.
Lunar Orbiter 1 captó en agosto de 1966 la primera imagen de la Tierra acendiendo sobre la superficie lunar.
La Tierra completa fue tomada por Lunar Orbiter 5 el 8 de agosto de 1967.
Una segunda foto de toda la Tierra fue tomada por Lunar Orbiter 5 el 10 de noviembre de 1967.
Mision Lunar Orbiter
Lanzado el 10 de agosto de 1966 y finalizado el 29 de octubre de 1966. Fue el primer laboratorio fotográfico lunar con capacidad de modificar su órbita. Tomó las primeras fotografías de la Tierra desde la Luna.
Obtuvo 207 fotografías de la Luna de las zonas de descenso de las misiones Apollo. Lanzada contra la superficie lunar para evitar interferir con la sonda Lunar Orbiter 2, se estrelló el 29 de octubre de 1966 a 7° N, 162° E.
El sistema fotográfico de las misiones fue provisto por Eastman Kodak y derivado de un sistema diseñado para el avión de reconocimiento U-2 y SR-71.
Los orbitadores lunares tenían un ingenioso sistema de imágenes, que consistía en una cámara de doble lente que exponía simultáneamente una imagen de gran angular y una de alta resolución en la misma película, además de contar con una unidad de procesamiento de película, un escáner de lectura y un aparato de manipulación de películas.
La cámara tenía dos lentes, una lente de alta resolución panorámica (HR) de ángulo estrecho de 610 mm (24 pulgadas) F 5.6 fabricada por Pacific Optical Company y una de resolución media gran angular (MR) Xenotar F de 80 mm (3,1 pulg.) fabricada por Schneider Kreuznach, Alemania.
Los ejes de las dos cámaras eran coincidentes, por lo que el área representada en las tramas de HR estaba centrada dentro de las áreas de trama de RM.
La película de 70mm se movió durante la exposición para compensar la velocidad de la nave espacial, la cual fue estimada por un sensor electroóptico y se procesó en órbita en un proceso semi-seco, grabadas directamente en cinta, para luego ser escaneadas por un fotomultiplicador y transmitidas en señales moduladas a una de las tres estaciones receptoras de datos localizadas en Australia, España y California.
Una vez terminadas sus misiones, los satélites se lanzaron sin ceremonias contra las rocas de la luna, despejando el camino para Apolo.
Los datos transmitidos se almaceron en cintas con una alta fidelidad, pero en ese momento no existía la tecnología para poder manejar el volumen de datos de alta resolución, de hecho las copias en papel se realizaron desde pantallas de proyección de gran tamaño para lo cual se alquilaban almacenes e incluso iglesias antiguas para colgarlas.
Los resultados, impresos en baja resolución, fueron bastante granulados, pero lo suficientemente claros para identificar los sitios de aterrizaje y los peligros potenciales.
Gracias a las imágenes obtenidas por estas sondas automáticas, los cartógrafos David Bowker y Kenrick Hughes pudieron elaborar en 1971 un atlas fotográfico con 675 láminas de unos 25 × 30 cm.
http://www.lpi.usra.edu/resources/lunar_orbiter
A finales de la década del 60 las 1500 cintas originales fueron archivadas por el gobierno de estados unidos en Maryland.
En 1986 fueron devueltas al Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA en Pasadena, California, la decisión de desechar las cintas se convirtió en la responsabilidad de la archivista Nancy Evans del JPL.
Ella decidió que las cintas deberían ser conservadas. Recordó, «yo no podría moralmente deshacerme de estas cosas».
Durante años la archivista Nancy Evans y su socio Mark Nelson de Caltech soñaron proyectos para reconstruir los datos contenidos en las cintas.
Obtuvieron algunos logros, consiguieron cuatro unidades de cinta Ampex FR-900 rarísimas, ya que sólo habían sido utilizadas por agencias gubernamentales como la FAA, la USAF y la NASA.
También recolectaron documentación y piezas de repuesto para las unidades de cinta de varias fuentes de excedentes del gobierno.
Lograron obtener los datos analógicos en bruto, pero para generar las imágenes descubrieron que necesitaban el hardware de demodulación especializado que había utilizado el programa Lunar Orbiter, que ya no existía.
Intentaron obtener fondos de la NASA y de fuentes privadas para construir el hardware, pero no tuvieron éxito.
Nancy Evans posteriormente se retiró de JPL y Mark Nelson regresó a la industria privada.
En 2004, Philip Horzempa estaba investigando el programa Lunar Orbiter en la Oficina de Historia de la NASA en Washington, DC. En los archivos encontró un memorándum de 1996 que contenía una propuesta de Mark Nelson para digitalizar las imágenes de Lunar Orbiter. Después de un año de búsqueda, Horzempa pudo hacer contacto con Mark Nelson. Los dos decidieron reiniciar el esfuerzo de recuperación de las cintas del Lunar Orbiter y buscar financiación.
Hicieron contacto con Jen Heldmann de la NASA Ames.
A principios de 2007, Horzempa comentó sobre el esfuerzo de recuperación de las cintas Lunar Orbiter en un foro web, NASASpaceflight.com. Como resultado, Dennis Wingo se puso en contacto con Philip Horzempa a través de ese foro. Horzempa puso a Wingo en contacto con Nelson y Nancy Evans quienes contaban con las cintas y las super raras unidades Ampex FR-900 necesarias para leerlas.
Se juntaron a Los Ángeles, las unidades de lectura del tamaño de un refrigerador estaban almacenadas en un cobertizo rodeado de pollos.
Recuperaron las cintas almacenadas en Moorpark, y la cosa poco a poco comenzó a tomar forma.
Armaron LOIRP (Lunar Orbiter Image Recovery Project Overview) al principio con financiamiento propio, concentrándose en averiguar cómo liberar las imágenes atrapadas en las cintas que habían sido almacenadas para la historia por alguien que las cuidó en condiciones sorprendentes.
Los discos tuvieron que ser reconstruidos utilizando manuales de instrucciones o el asesoramiento de las personas que trabajaban en su mantenimiento.
Compraron repuestos en ebay.
Los datos que recuperaron tuvieron que ser desmodulados y digitalizados.
Las tramas resultantes fueron reensambladas individualmente en Photoshop.
Después de pasar por innumerables problemas de ingeniería consiguieron distinguir y reproducir la famosa imagen de la tierra elevándose desde la luna recién en 2008.
Esta prueba trajo la primera financiación de la NASA que permitió terminar de procesar todas la imagenes de la colección de cintas.
Desde los años 60, se han lanzado una serie de satélites para obtener imágenes terrestres y lunares, incluyendo el Lunar Reconnaissance Orbiter el 23 de junio 2009 que comenzó su misión fotográfica en septiembre.
A pesar de los avances en poder computacional y óptica, Cowing dice que los terabytes de imágenes recuperadas en LOIRP son a menudo más detallados que los tomados por LRO.
Las imágenes de 1966 y ’67 tienen a veces mayor resolución y mayor rango dinámico que las tomadas hoy, debido a la forma en que se tomaron las imágenes. Así que a veces en las imagenes actuales se ven sombras que no permiten ver ningún detalle, los que sí pueden apreciarse en las imagenes las antiguas.
Hasta hoy Loirp recuperó 2000 fotografías con una resolución de un kilometro por pixel almacenadas en las 1500 cintas.

References: resolución 
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