Source: https://www.senado.gob.mx/64/gaceta_del_senado/documento/58964
Timestamp: 2020-02-26 14:00:06+00:00

Document:
Gaceta: LXIII/1PPO-46/58964
Las reformas establecen que en caso de que una persona enferma haya agotado todos los recursos médicos autorizados por la Ley y las autoridades sanitarias y de salud, tendrá derecho a recurrir, con la prescripción y acompañamiento médico respectivo, a tratamientos y recursos terapéuticos en fase de investigación, inclusive aquellos basados en las sustancias a que se refiere el artículo 234 y las fracciones de la III a la V de artículo 245, con las salvedades del artículo 237, de la Ley General de Salud, cuando exista posibilidad fundada de salvar la vida, restablecer la salud o disminuir el sufrimiento del paciente, siempre que los beneficios potenciales sean mayores que los riegos y sin perjuicio de cumplir con los demás requisitos que determine esta ley y otras disposiciones aplicables; para garantizar este derecho las autoridades sanitarias estarán habilitadas para la realización de los actos administrativos a que haya lugar.
Se puntualiza que se considerará posibilidad fundada cuando existan estudios médicos realizados por instituciones académicas, laboratorios farmacéuticos o instituciones de salud en el territorio nacional o el extranjero en que se muestren indicios positivos en padecimientos similares a los del paciente que se trate.
Se establece que la siembra, cultivo, cosecha, elaboración, preparación, acondicionamiento, adquisición, posesión, comercio, transporte en cualquier forma, prescripción médica, suministro, empleo, uso, consumo y, en general todo acto relacionado con estupefacientes o con cualquier producto que los contenga deberá quedar sujeto a el ejercicio, respeto, promoción y protección de los derechos humanos. Se enfatiza que los actos a que se refiera el artículo 235 de la Ley de General de Salud sólo podrán realizarse con fines médicos, terapéuticos y científicos y requerirán autorización de la Secretaría de Salud.
Se acentúa que para el caso de la CANNABIS sativa, índica y americana o mariguana, su resina, preparados y semillas, se otorgará autorización para la realización de los actos a que se refiere el artículo 235 de la Ley, con fines lúdicos, a excepción de los relacionados con el comercio. La autorización se otorgará a personas en lo individual o por medio de organizaciones en términos de las leyes respectivas, sin otro requisito que el de la mayoría de edad del solicitante, o en su caso, de los integrantes de la organización.
La reforma al artículo 247, establece que para el caso del Tetrahidrocannabinol, los siguientes isómeros: ?6 (10 ) ?6 (7) ?7 ?8 ?9 ?10 ?9 (11) y sus variantes estereoquímicas, se otorgará autorización para la realización de los actos a que se refiere este artículo con fines lúdicos, a excepción de los relacionados con el comercio. La autorización se otorgará a personas en lo individual o por medio de organizaciones en términos de las leyes respectivas, sin otro requisito que el de la mayoría de edad del solicitante, o en su caso, de los integrantes de la organización.
Reforms states that if a sick person all medical resources authorized by the Act and sanitary and health authorities exhausted, shall be entitled to use, with respective prescription and medical supervision, treatments and therapeutic resources under research, including those based on substances that Article 234 and the fractions III to V of Article 245, with the exceptions of Article 237 of the General Health Law refers to, when potential lifesaving founded, restore health or reduce the suffering of the patient, if the potential benefits outweigh the risks and subject to meeting the other requirements determined by this law and other applicable provisions; to ensure that right health authorities are enabled to perform administrative actions that may be required.
It points out that possibility is considered founded when there are medical studies conducted by academic institutions, pharmaceutical laboratories and health institutions in the country or abroad that are showing positive signs similar to those of the patient being treated ailments.
It is established that the planting, cultivation, harvesting, processing, preparation, conditioning, acquisition, possession, trade, transport in any form, prescription, supply, employment, use, consumption and generally any act related to narcotics or any product containing them should be subject to the exercise, respect, promotion and protection of human rights. It is emphasized that the acts referred to in Article 235 of the General Health Law relates only be made for medical, therapeutic and scientific purposes and required authorization from the Secretariat of Health.
It emphasizes that in the case of Cannabis sativa and American or marihuana resin, prepared and seeds, authorization to perform acts that Article 235 of the Law, for recreational purposes, except refers to be awarded of trade-related. Permission is granted to people individually or through organizations in terms of the respective laws, no other requirement than that of the majority of the applicant, or where applicable, the members of the organization.
The amendment to section 247 provides that in the case of Tetrahydrocannabinol, the following isomers: Δ6 (10) Δ6 (7) Δ7 Δ8 Δ9 Δ10 Δ9 (11) and their stereochemical variants, authorization will be granted for the performance of the acts referred to in this article for games except those related to trade. Permission is granted to people individually or through organizations in terms of the respective laws, no other requirement than that of the majority of the applicant, or where applicable, the members of the organization.
INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE REFORMAN DIVERSAS DISPOSICIONES DE LA LEY GENERAL DE SALUD PARA REGULAR EL USO DE LA MARIHUANA CON PERSPECTIVA DE DERECHOS HUMANOS.
Los suscritos Senadoras y Senadores Mario Delgado Carrillo, Luz María Beristain Navarrete, Alejandro Encinas Rodríguez, Angélica de la Peña Gómez, Armando Ríos Píter, Benjamín Robles Montoya, Isidro Pedraza Chávez, Zoé Robledo Aburtoy Raúl Morón Orozco integrantesde la LXIII Legislatura del Senado de la República del H. Congreso de la Unión, con fundamento en los artículos 71, fracción II de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, 8 fracción I, 164, 169, 171 y 172 del Reglamento del Senado de la República, nos permitimos presentar ante esta Honorable Soberanía la presente INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO; en los términos siguientes:
Uso terapéutico de la cannabis y del derecho a la salud
La cannabis ha sido usada para fines médicos y recreativos desde hace siglos, sin embargo fue hasta 1964 que Raphael Mechoulam, Yechiel Gaoni y Habbib Edery del Instituto de Ciencia Weizmann en Rehovot, Israel encontraron que el principal compuesto psicoactivo y el de mayor potencial de la cannabis era el Tetrahidrocannabinol (THC).A partir de este hallazgo la ciencia ha profundizado en el estudio de las sustancias derivadas de la cannabis a las que se les ha denominada de manera genérica cannabinoides.
De manera natural la cannabis contiene un grupo de componentes químicos no encontrados en otras plantas conocidos como cannabinoides que son substancias que tienen una estructura carboxílica con veintiún carbonos y están formados por treinta anillos, ciclohexano, tetrahidropirano y benceno. Los principales cannabinoides son el ?9 – tetrahidrocannabinol (?9 – THC), el ?8-tetrahidrocannabinol (?8- THC), el cannabidiol (CBD) y el cannabinol (CBN), aunque se han identificado por lo menos 60 diferentes cannabinoides hasta el momento.
De los cannabiniodes descubiertos tanto el THC y CBD tienen importantes usos farmacológicos: El THC tiene efecto analgésico, antiespasmódico, anti-temblor, antiinflamatorio, estimulante del apetito y las propiedades anti-eméticos; por otro lado, mientras que el CDB tiene propiedades anti-inflamatorias, anti-convulsivas, anti-psicóticas, anti-oxidantes, efectos neuroprotectores e inmunomoduladores. Se ha comprobado que el CDB no es intoxicante y de hecho encontrado que la presencia del CDB en la cannabis puede aliviar algunos de los efectos secundarios potencialmente no deseados del THC.
A pesar de haber sido el principal impulsor de la política prohibicionista los Estados Unidos de América a nivel sub-nacional ha venido aprobando legislaciones que despenalizan el uso de marihuana medicinal y en algunos casos también el uso recreativo. Por otro lado, aunque la FDA (United States Food and Drugs Administration) no ha aprobado la comercialización de medicamentos que contengan o deriven de la marihuana ha permitido estudios de nuevos medicamentos en investigación (IND) en el caso del cannabidiol (CBD) en tratamientos de epilepsia.
Los resultados de estos estudios han sido muy alentadores, por ejemplo en un estudio realizado en las Universidades de Nueva York y de California en San Francisco se sometió a un grupo de 23 pacientes con promedio de edad de 10 años que padecían epilepsias a un tratamiento basado en el CBD, después de 3 meses 39% de los pacientes tuvieron una reducción de más del 50% en sus convulsiones en muchos de ellos las convulsiones desaparecieron.
En México, de acuerdo con la Secretaría de Salud,dos millones de personas padecen epilepsia la mayor parte son niño, niñas y adolescentes, por desgracia nuestro marco normativo y la política prohibicionista respecto de la cannabis los restringe de tener acceso a este tipo de tratamientos.
El caso de la menor Graciela Elizalde Benavides, conocida como Grace, que interpuso un amparo contra la negativa del Consejo de Salubridad General de autorizarle un tratamiento a base de cannabidiol es reflejo de lo absurdo e inflexible de la ley y del criterio prohibicionista de las autoridades de salud mexicanas.
La situación que se evidenció en el caso de Grace es, por un lado,la urgencia de acabar con la restricción del uso médico e inclusive recreativo de la cannabis y por otro, que pacientes que han agotado todos los recursos médicos autorizados por la Secretaría de Salud y las autoridades sanitarias no tiene un mecanismo adecuado para acceder a medicamentos que pueden mejorar sustancialmente su salud.Bajo argumentosde prohibición o por la discrecionalidad de las autoridades se les niega la posibilidad de mejorar su salud. Ambos aspectos se abordan en esta propuesta.
La iniciativa que se presenta busca cambiar la perspectiva desde la que se atienden casos como el de Graciela en el que la Ley prevea el uso de tratamientos como el de CBD no como una decisión exclusivamente médica sino como un derecho de los pacientes para acceder al nivel de bienestar máximo posible.
El supuesto normativo vigente del artículo 103 de la Ley General de Salud tiene como sujeto de la disposición al médico tratante y como objeto la posibilidad de éste para recetar tratamientos en fase de investigación, cuando debería tener una perspectiva de derecho a la salud por lo que se propone que el sujeto de la disposición sea el paciente y el objeto sea el garantizar el acceso a tratamientos en investigación que pueden salvarle la vida, mejorar su condición o disminuir el sufrimiento de su padecimiento cuando ha agotado todas las opciones médicas autorizadas.
El artículo 10.1 del Protocolo de San Salvador dispone que “Toda persona tiene derecho a la salud, entendida como el disfrute del más alto nivel de bienestar físico, mental y social.” Al referirse al nivel más alto hay que entender que en todas las personas ese nivel más alto es diferenciado, derivado de su condición particular, es decir, una persona con un padecimiento como el que sufre Graciela, por ejemplo, tiene el derecho de acceder al más alto nivel de bienestar físico que le sea posible, esto es, si existe la posibilidad de que con el tratamiento de CBD la menor pueda acceder a su nivel más alto de bienestar, lo procedente es que el Estado lo garantice. Las disposiciones vigentes por el contrario la restringen.
Se complementa la propuesta eliminando la prohibición del artículo 237 respecto de la cannabis sativa, índica, americana o marihuana, porque no puede coexistir con un mecanismo que contemple el acceso a tratamientos terapéuticos derivados de la cannabis.
Adicionalmente se propone reclasificar al THC y CBD dentro de la lista de sustancias psicotrópicas enunciadas en el artículo 245 de la Ley.
Uso recreativo de la marihuana y el derecho al libre desarrollo de la personalidad
La Suprema Corte de Justicia de la Nación abrió el debate del uso lúdico de la marihuana; a raíz de un amparo presentado por un grupo de consumidores que solicitaron de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) una autorización para el uso recreativo del estupefaciente cannabis sativa (índica y americana, su resina preparados y semillas) y del psicotrópico THC (tetrahidrocanabinol, los siguientes isómeros: ?6 (10 ) ?6 (7) ?7 ?8 ?9 ?10 ?9 (11) y sus variantes estereoquímicas) en conjunto conocidos como marihuana.
El proyecto de sentencia a cargo del Ministro Arturo Zaldívar orienta la decisión del Alto Tribunal en el sentido de amparar al grupo de consumidores; la decisión no está adoptada, pero aún y cuando se amparara a los quejosos los efectos de la sentencia serían exclusivamente para el grupo que demandó. En ese orden de ideas, lo conducente es que en nuestra responsabilidad de legisladores rediseñemos la política de drogas respecto de la marihuana, para expresar en la Ley el mandato Constitucional de respeto a los derechos humanos.
Es fundamental garantizar el derecho al libre desarrollo de la personalidad que se ve limitado por la política prohibicionista impuesta a través de la Ley General de Salud y el Código Penal Federal en materia de uso recreativo de la marihuana.
En el proyecto de sentencia el ministro ponente somete a un examen de constitucionalidad los artículos que configuran el sistema de prohibiciones administrativas respecto de la marihuana en la Ley General de Salud; el examen se hace a la luz del derecho al libre desarrollo de la personalidad.
El derecho al desarrollo de la libre personalidad, se traduce en “el reconocimiento del Estado sobre la facultad natural de toda persona a ser individualmente como quiera ser, sin coacción, ni controles injustificados o impedimentos por parte de los demás, con el fin de cumplir las metas u objetivos que se ha fijado, es decir, es la persona humana quien decide el sentido de su propia existencia, de acuerdo a sus valores, ideas, expectativas, gustos, etcétera”. En este sentido, la política prohibicionista resulta en un impedimento absoluto para que las personas decidan sobre modo de realizar actividades de esparcimiento como es el uso de la marihuana para fines lúdicos.
Este derecho, como lo reconoce la sentencia, no puede considerase absoluto; el Estado tiene la potestad imponer límites a su ejercicio siempre que sustente en la protección de derechos de terceros y del orden público. Esta potestad se expresa por medio de medidas legislativas y políticas públicas, sin embargo, dichas medidas deben ser adecuadas, idóneas y proporcionales. Al someter la política prohibicionista a los criterios de necesidad, idoneidad y proporcionalidad, el Ministro sostiene que no se ajusta, por lo que resulta inconstitucional.
El proyecto del Ministro Zaldívar sostiene, respecto de la Marihuana que:
Es menos dañina que el alcohol y tabaco. La marihuana tiene potenciales efectos nocivos en la salud; pero son menores a los de otras drogas blandas como el alcohol y el tabaco.
Tiene bajo grado de probabilidad de generar dependencia. Los estudios demuestran que sólo el 9% de quienes utilizan marihuana desarrollan dependencia en algún punto de sus vidas; mientras que otras investigaciones plantean que el 10% de las personas que han consumido marihuana alguna vez desarrolla dependencia a la droga. También se demostró que sólo el 3% de la población de adultos de Estados Unidos cumpliría el diagnóstico clínico de dependencia respecto de la marihuana, frente a alrededor del 14% de personas que padecen alcoholismo.
Muestra un nivel de incidencia muy bajo en el consumo de otras drogas más riesgosas. Algunos estudios descartan por completo que el consumo de marihuana provoque el uso subsecuente de otras drogas. Al respecto, señalan que la marihuana más bien podría ser sólo una variable que haya que analizar junto con otros factores de riesgo sociales, psicológicos o fisiológicos.
El consumo de la marihuana no es un factor determinante en la comisión de delitos. de acuerdo con la información disponible, en México sólo el 10% de las personas que cometieron algún delito lo hicieron bajo el influjo de alguna droga, y de éstos sólo el 11% había consumido marihuana . Aunque la tasa de consumo de marihuana es mayor entre las personas que han delinquido que entre las que no, ello probablemente se deba a que la comisión de delitos y el consumo de marihuana tienen como origen las mismas causas sociales.
El Estado justifica la política prohibicionista en la protección de la salud y el orden público. Sin embargo la evidencia científica que existe ha demostrado que el consumo de la marihuana no supone un riesgo importante para la salud, no genera un índice de dependencia menor a otras sustancias, tiene un nivel de incidencia muy bajo o incluso discutible en el consumo de drogas más riesgosas y no es un factor determinante en la comisión de delitos.
Son evidentes las escasas afectaciones en la salud y el orden público respecto del uso de la marihuana. En ese sentido el bien público que se supone protege la política prohibicionista genera una afectación al derecho de libre desarrollo de la personalidad inadecuado, desproporcionado e innecesario.
Es desproporcionada porque la prohibición absoluta del consumo de marihuana no tiene justificación porquela afectación que genera en la salud y al orden público es menor comparada con otras sustancias como el alcohol y el tabaco. Sin embargo estas sustancias, que son más dañinas, tienen marcos regulatorios que permiten, bajo ciertas restricciones, su consumo.
Es innecesaria porque existen alternativas para su control y que afectan en menor medida al derecho de libre desarrollo de la personalidad. En relación con el consumo de marihuana, en el mundo pueden encontrarse distintas alternativas para su regulación.
En el Estado de Colorado, en Estados Unidos, está permitido el consumo de la marihuana y su comercialización en ciertas condiciones. Por un lado, la permisión del consumo está limitada a mayores de veintiún años y sólo puede venderse una onza a cada residente y un cuarto de onza a no residentes. Por otro lado, la publicidad masiva está prohibida, en particular si puede alcanzar a menores de edad. Por lo demás, la distribución del producto en tiendas y locales de cultivo está controlada estrictamente por la autoridad encargada de regular el alcohol y el tabaco, lo que se logra entre otros medios con un sistema de expedición de licencias para cultivadores, productores, transportadores y almacenes.
En el Estado de Washington, también en Estados Unidos, la autoridad encargada de regular el alcohol, apoyada por un centro de investigación especializado en crimen y política de drogas, lleva el proceso de autorización al uso de la marihuana. También se regula estrictamente la emisión de autorizaciones para el comercio y la cantidad de consumo. En este sentido, por ejemplo, conducir con más de cinco nanogramos de concentración de marihuana en la sangre constituye un delito. Adicionalmente, las ventas que genera el producto tienen una alta carga impositiva y la recaudación está destinada a la educación, investigación y tratamiento de problemas relacionados con esta droga.
En Holanda aunque nunca se ha legalizado la producción, dicha actividad no se ha supervisado, ni sancionado efectivamente. El comercio de la sustancia está restringido a los coffee shops —determinados centros de distribución— los cuales están sujetos a reglas muy específicas, como restricciones en las cantidades que pueden almacenar y vender a una persona.
En Uruguayel Estado asume plenamente el control y la regulación de la comercialización, producción y distribución de la marihuana. También se autoriza el cultivo reducido a un número mínimo de plantas en casas habitación, así como un número mayor en asociaciones que no excedan 45 miembros. Se expiden autorizaciones para productores que a su vez venden la marihuana al gobierno. En cuanto a su adquisición, una persona puede comprar hasta 40 gramos al mes y un instituto estatal fija el precio de la marihuana. Este instituto también lleva un registro confidencial de consumidores y un registro de productores. Está prohibido el cultivo, producción y venta no autorizada ni registrada ante dicho instituto.
En conclusión, hay experiencias en el mundo que pueden sustituir a la política prohibicionista para perseguir los mismos fines sin afectar gravemente los derechos humanos de las personas. Permanecer en la lógica de una prohibición absoluta perpetuaría la violación desproporcionada al derecho de libre desarrollo de la personalidad al amparo de argumentos que no encuentran ninguna justificación empírica.
Esta Soberanía tiene la obligación de diseñar una medida legislativa adecuada para el uso de la marihuana, con fines terapéuticos y lúdicos, que respete los derechos humanos de libre determinación de la personalidad y del derecho al goce máximo de la salud. La interpretación del Ministro Zaldívar debe servir como punto de partida para que en el ejercicio de las facultades legislativas de esta Cámara adecuemos el marco normativo para el pleno respeto de los derechos y libertades humanas y, basándonos en las evidencias científicas, generemos un regulación, adecuado, idóneo y proporcional respecto del uso de la marihuana.
La iniciativa que ahora se presenta es complementaria de la promovida por diversos Senadores el 11 de marzo de 2014; la propuesta de 2014 platea la distribución de competencias de las autoridades en materia de control sanitario de la cannabis y THC; además de ampliar a 30 gramos la dosis considerada como consumo personal.
La propuesta que ahora se pone consideración de esta Soberanía tiene como objeto, desde un enfoque de derechos humanos, habilitar a la autoridad sanitaria para otorgar autorización a pacientes médicos para recibir tratamientos terapéuticos con base en la cannabis; para casos en específico, inclusive aquellos que están en fase de investigación. Asimismo la reforma alos artículo 247 y 245 de la Ley General de salud permitirán el uso científico y de investigación de la cannabis, THC y los cannabinoides, lo que posibilitará el desarrollo en nuestro país de medicamentos que no habían sido explorados por la actual política prohibicionista.
Por otro lado, se propone eliminar el sistema de prohibición que impide que las autoridades sanitarias autoricen la siembra, cultivo, cosecha, elaboración, preparación, acondicionamiento, posesión, transporte, suministro, empleo, uso y consumo de la cannabis y THC, excluyendo los actos de comercio, para el autoconsumo con fines recreativos.
Es importante señalar que no se propone reformar el sistema punitivo respecto del uso de la cannabis porque los tipo penales que lo integran condicionan su configuración a la ausencia de autorización respectiva de parte de las autoridades sanitarias, en ese sentido, al eliminar el sistema de prohibiciones administrativas se asegura en control sanitario; con ello se evitará la configuración de delitos en tanto se cuente con la debida autorización.
En resumen, la presente iniciativa tendrá efectos en tres sentidos fundamentales respecto de la cannabis, THC y cannabinoides:
Uso terapéutico; inclusive los tratamientos en fase de investigación para casos específicos.
Uso recreativo; cultivar, cosechar, preparar, poseer, portar y consumir; exceptuando los actos relacionados con el comercio.
Uso científico y de investigación; se podrá desarrollar investigación médica que antes estaba prohibida.
En seguida se inserta un comparativo de la propuesta de reforma para adoptar un modelo de control sanitario alternativo a la política prohibicionista respecto del uso de la marihuana para fines terapéuticos y lúdicos.
Art. 103.En el tratamiento de una persona enferma, el médico podrá utilizar recursos terapéuticos o de diagnóstico bajo investigación cuando exista posibilidad fundada de salvar la vida, restablecer la salud o disminuir el sufrimiento del paciente, siempre que cuente con el consentimiento informado por escrito de éste, de su representante legal, en su caso, o del familiar más cercano en vínculo, y sin perjuicio de cumplir con los demás requisitos que determine esta ley y otras disposiciones aplicables.
Art. 103. En caso de que una persona enferma haya agotado todas los recursos médicos autorizados por esta Ley y las autoridades sanitarias y de salud, tiene derecho a recurrir, con la prescripción y acompañamiento médico respectivo, a tratamientos y recursos terapéuticos en fase de investigación, inclusive aquellos basados en las sustancias a que se refiere el artículo 234 y las fracciones de la III a la V de artículo 245, con las salvedades del artículo 237, de esta Ley cuando exista posibilidad fundada de salvar la vida, restablecer la salud o disminuir el sufrimiento del paciente, siempre que los beneficios potenciales sean mayores que los riegos y sin perjuicio de cumplir con los demás requisitos que determine esta ley y otras disposiciones aplicables; para garantizar este derecho las autoridades sanitarias estarán habilitadas para la realización de los actos administrativos a que haya lugar.
Se considera posibilidad fundada cuando existen estudios médicos realizados por instituciones académicas, laboratorios farmacéuticos o instituciones de salud en el territorio nacional o el extranjero en que se muestren indicios positivos en padecimientos similares a los del paciente que se trate.
Control Sanitario de Productos y Servicios de su Importación y Exportación
Art. 235.- La siembra, cultivo, cosecha, elaboración, preparación, acondicionamiento, adquisición, posesión, comercio, transporte en cualquier forma, prescripción médica, suministro, empleo, uso, consumo y, en general, todo acto relacionado con estupefacientes o con cualquier producto que los contenga queda sujeto a:
I. Las disposiciones de esta Ley y sus reglamentos;
II. Los tratados y convenciones internacionales en los que los Estados Unidos Mexicanos sean parte y que se hubieren celebrado con arreglo a las disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos;
III. Las disposiciones que expida el Consejo de Salubridad General;
IV. Lo que establezcan otras leyes y disposiciones de carácter general relacionadas con la materia;
VI. Las disposiciones relacionadas que emitan otras dependencias del Ejecutivo Federal en el ámbito de sus respectivas competencias.
Los actos a que se refiere este Artículo sólo podrán realizarse con fines médicos y científicos y requerirán autorización de la Secretaría de Salud.
I. El ejercicio, respeto, promoción y protección de los derechos humanos;
II. Las disposiciones de esta Ley y sus reglamentos;
III. Los tratados y convenciones internacionales en los que los Estados Unidos Mexicanos sean parte y que se hubieren celebrado con arreglo a las disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos;
IV. Las disposiciones que expida el Consejo de Salubridad General;
V. Lo que establezcan otras leyes y disposiciones de carácter general relacionadas con la materia;
VII. Las disposiciones relacionadas que emitan otras dependencias del Ejecutivo Federal en el ámbito de sus respectivas competencias.
Los actos a que se refiere este Artículo sólo podrán realizarse con fines médicos, terapéuticos y científicos y requerirán autorización de la Secretaría de Salud.
Para el caso de la CANNABIS sativa, índica y americana o mariguana, su resina, preparados y semillas, se otorgará autorización para la realización de los actos a que se refiere este Artículo con fines lúdicos, a excepción de los relacionados con el comercio. La autorización se otorgará a personas en lo individual o por medio de organizaciones en términos de las leyes respectivas, sin otro requisito que el de la mayoría de edad del solicitante, o en su caso, de los integrantes de la organización.
Art. 237. Queda prohibido en el territorio nacional, todo acto de los mencionados en el Artículo 235 de esta Ley, respecto de las siguientes substancias y vegetales: opio preparado, para fumar, diacetilmorfina o heroína, sus sales o preparados, cannabis sativa, índica y americana o marihuana, papaversomniferum o adormidera, papaverbactreatum y erythroxilonnovogratense o coca, en cualquiera de sus formas, derivados o preparaciones.
Igual prohibición podrá ser establecida por la Secretaría de Salud para otras substancias señaladas en el Artículo 234 de esta Ley, cuando se considere que puedan ser sustituidas en sus usos terapéuticos por otros elementos que, a su juicio, no originen dependencia.
Art. 237. Queda prohibido en el territorio nacional, todo acto de los mencionados en el Artículo 235 de esta Ley, respecto de las siguientes substancias y vegetales: opio preparado, para fumar, diacetilmorfina o heroína, sus sales o preparados, papaversomniferum o adormidera, papaverbactreatum y erythroxilonnovogratense o coca, en cualquiera de sus formas, derivados o preparaciones.
Art. 245. ...
TENOCICLIDINA TCP 1-[1-(2-tienil) ciclohexil]-piperidina.
NO TIENE THC Tetrahidrocannabinol, los siguientes isómeros: ?6 (10 ) ?6 (7) ?7 ?8 ?9 ?10 ?9 (11) y sus variantes estereoquímicas.
CANNABINOIDES K2
Tetrahidrocannabinol, los siguientes isómeros: ?6 (10 ) ?6 (7) ?7 ?8 ?9 ?10 ?9 (11) y sus variantes estereoquímicas.
Art. 247.- La siembra, cultivo, cosecha, elaboración, preparación, acondicionamiento, adquisición, posesión, comercio, transporte en cualquier forma, prescripción médica, suministro, empleo, uso, consumo y, en general, todo acto relacionado con substancias psicotrópicas o cualquier producto que los contenga, queda sujeto a:
Los actos a que se refiere este Artículo sólo podrán realizarse con fines médicos, terapéuticos y científicos, y requerirán, al igual que las substancias respectivas, autorización de la Secretaría de Salud.
Para el caso del Tetrahidrocannabinol, los siguientes isómeros: ?6 (10 ) ?6 (7) ?7 ?8 ?9 ?10 ?9 (11) y sus variantes estereoquímicas, se otorgará autorización para la realización de los actos a que se refiere este Artículo con fines lúdicos, a excepción de los relacionados con el comercio. La autorización se otorgará a personas en lo individual o por medio de organizaciones en términos de las leyes respectivas, sin otro requisito que el de la mayoría de edad del solicitante, o en su caso, de los integrantes de la organización.
Por lo anteriormente expuesto y fundado; se somete a la consideración de esta Soberanía el siguiente Proyecto de Decreto:
PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE REFORMAN DIVERSAS DISPOSICIONES DE LA LEY GENERAL DE SALUD EN MATERIA DE USO TERAPÉUTICO Y LÚDICO DE LA CANNABIS, THC y CANABINOIDES.
ARTÍCULO ÚNICO. Se reforman los artículos 103; 235; 237; 245; y 247 de la Ley de General de Salud, para quedar como sigue:
Art. 103. En caso de que una persona enferma haya agotado todas los recursos médicos autorizados por esta Ley y las autoridades sanitarias y de salud, tiene derecho a recurrir, con la prescripción y acompañamiento médico respectivo, a tratamientos y recursos terapéuticos en fase de investigación, inclusive aquellos basados en las sustancias a que se refiere el artículo 234 y las fracciones de la III a la V de artículo 245,con las salvedades del artículo 237, de esta Ley cuando exista posibilidad fundada de salvar la vida, restablecer la salud o disminuir el sufrimiento del paciente, siempre que los beneficios potenciales sean mayores que los riegos y sin perjuicio de cumplir con los demás requisitos que determine esta ley y otras disposiciones aplicables; para garantizar este derecho las autoridades sanitarias estarán habilitadas para la realización de los actos administrativos a que haya lugar.
Art. 235.- …
VI. ..
Art. 237. …
Art. 247.- …
ÚNICO. El presente decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federal.
SEN. ARMADO RÍOS PÍTER
http://portal.salud.gob.mx/redirector?tipo=0&n_seccion=Boletines&seccion=2015-02-01_7436.html
https://www.aesnet.org/sites/default/files/file_attach/Meeting/Press/New%20Reports%20of%20Epidiolex%20Efficacy%20and%20Safety%20Presented%20at%20the%20AES%20Annual%20Meeting%20%281%29.pdf
http://www.gwpharm.com/types-compounds.aspx
http://www.gwpharm.com/Research%20History.aspx
http://www.gwpharm.com/uploads/oshaughnessysarticle-comesnowepidiolex.pdf
http://www.fda.gov/newsevents/publichealthfocus/ucm421168.htm#dietsuppsexclude
Ante proyecto de sentencia al Amparo en Revisión 237/2014, de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; Ministro Ponente Arturo Zaldívar Lelo de Larrea.
DERECHO AL LIBRE DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD. ASPECTOS QUE COMPRENDE. Novena Época , Registro: 165822, Instancia: Pleno, Tipo de Tesis: Aislada, Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo XXX, Diciembre de 2009, Materia(s): Civil, Constitucional, Tesis: P. LXVI/2009, Página: 7.
Caulkins, Hawken, Kilmer y Kleiman, op. cit., p. 66.
Hall y Degenhardt, op.cit; Hall, Degenhardt y Lynskey, op. cit.; Ashton, op cit., pp. 101- 106.
Hall y Degenhardt, op.cit.; Hall y Liccardo Paccula op. cit.; Hall, Wayne, y Degenhardt, Louisa “Extent of Illicit Drug Use and Dependence, and Their Contribution to the Global Burden of Disease”, Lancet, vol. 379, núm. 9810, pp. 55-70.
Joy, Watson, y Benson, op. cit.; Ballotta, Bergeron, y Hughes, op. cit.; Caulkins, Hawken, Kilmer y Kleiman, op. cit. Así, por ejemplo, en un reporte reciente se afirma que aun si existiera una relación causal entre el consumo de la marihuana y el consumo de drogas más dañinas, ésta se explicaría más por factores sociológicos que por factores farmacológicos de la marihuana. Al respect, cfr. Hall, Degenhardt, y Lynskey, op. cit
Pedersen y Skardhamar, op. cit., pp. 109-118.
Zamudio Angles y Castillo Ortega, op. Cit.
Caulkins, Hawken, Kilmer, y Kleiman, op. cit., p. 74.
Room, Robin, “Legalizing a market for cannabis for pleasure: Colorado, Washington, Uruguay and Beyond”, Addiction, vol. 109, núm. 3, 2014, pp. 345-351.
Room, op. cit., loc. cit.
Reuter, Peter H., “Marijuana Legalization. What Can Be Learned from Other Countries”, Working paper. Drug Policy Research Center, 2010.

References: artículo 234
 artículo 245
 artículo 237
 artículo 235
 artículo 235
 artículo 247
 artículo 103
 artículo 10
 artículo 237
 artículo 245
 artículo 247
 artículo 234
 artículo 245
 artículo 237
 Artículo 235
 Artículo 234
 Artículo 235
 artículo 234
 artículo 245
 artículo 237