Source: https://www.slideshare.net/Coljuristas/inf-2009-n2
Timestamp: 2017-08-22 15:12:25+00:00

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Informe de seguimiento a la aplicación de las recomendaciones del Rel…
Informe de seguimiento a la aplicación de las recomendaciones del Relator Especial de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos y libertades fundamentales de los pueblos indígenas (2005-2008)
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1. Informe de seguimiento a la aplicación de las recomendaciones del Relator Especial de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos y libertades fundamentales de los pueblos indígenas (2005-2008) Bogotá, julio de 2009.
2. TABLA DE CONTENIDOPresentación 1 1. Introducción2. Las omisiones en la implementación de las recomendaciones delRelator Especial se reflejan en la crisis de derechos humanos que 5padecen los pueblos indígenas2.1 Los pueblos indígenas son víctimas de graves violaciones a los derechos humanos e 5 infracciones al derecho internacional humanitario2.2 El Estado no brinda asistencia diferenciada a los pueblos indígenas en situación de 9 desplazamiento forzado2.3 Los pueblos indígenas que se encuentran en riesgo o en situación de desplazamiento 14 forzado enfrentan dificultades para acceder a alimentos y bienes esenciales2.4 El gobierno ha presentado y/o respaldado iniciativas legislativas que vulneran los 19 derechos humanos de los pueblos indígenas2.5 Las mujeres indígenas no cuentan con un mecanismo eficaz de prevención de violaciones 21 a sus derechos humanos2.6 Las medidas adoptadas por el gobierno han resultado insuficientes para garantizar los 23 derechos a la educación y la salud de los pueblos indígenas2.6.1 El derecho a la educación de los pueblos indígenas carece de garantías 24 efectivas.2.6.1.1 Las medidas adoptadas por el gobierno no garantizan el derecho a 28 la etnoeducación de los pueblos indígenas.2.6.1.2 La educación de los pueblos indígenas está seriamente afectada 33 como consecuencia de las infracciones al derecho humanitario.2.6.2 Las medidas adoptadas por el gobierno han resultado insuficientes 33 para garantizar al derecho a la salud de los pueblos indígenas2.6.2.1 El derecho a la salud de los pueblos indígenas carece de garantías 342.6.2.2 La vulneración al derecho a la salud amenaza la sobrevivencia de 37 los pueblos indígenas2.7 Las partes del conflicto armado reclutan y utilizan niñas y niños indígenas 402.8 Las fumigaciones aéreas vulneran los derechos a la seguridad alimentaria y la salud de 42 los pueblos indígenas 2
3. 2.9 Los territorios indígenas están amenazados por la implementación de proyectos deinfraestructura, explotación de recursos naturales y turismo en gran parte del país 442.9.1 El Proyecto Mesoamérica amenaza los territorios de los pueblos indígenas de la Costa Pacífica colombiana 452.9.2 Los proyectos de la Iniciativa de Integración de Infraestructura Regional de Suramérica afectan los territorios indígenas de las zonas Amazónica, Andina, la Orinoquía y la Costa Pacífica. 462.9.3 Los proyectos viales nacionales atraviesan innumerables territorios indígenas 502.9.4 Los megaproyectos implican un reordenamiento territorial que vulnera los derechos de los pueblos indígenas 532.9.5 La reglamentación de la consulta previa –decreto 1320 de 1998- no garantiza el derecho de los pueblos indígenas a ser consultados. 563. Los pueblos indígenas, de acuerdo con la recomendación especial del Relator, han sostenido su independencia del conflicto armado, al igual que el diálogo y cooperación con la sociedad civil y las organizaciones que defienden los derechos humanos y trabajan por 59 la paz4. Conclusiones 625. Solicitudes al Relator Especial 64AnexosAnexo 1Desplazamientos forzados masivos de pueblos indígenas en Colombia 68(2006-2009)Anexo 2El territorio del pueblo U`wa continua amenazado por la explotación 72petroleraAnexo 3La falta de acceso al agua viola los derechos del Pueblo Achagua y 77amenaza su superviviencia como pueblo1
4. Informe de seguimiento a la aplicación de las recomendaciones del Relator Especial delas Naciones Unidas sobre los derechos humanos y libertades fundamentales de lospueblos indígenas (2005-2008)PresentaciónLos pueblos indígenas son uno de los sectores más seriamente afectados por la grave crisis dederechos humanos en Colombia, motivo por el cual la Comisión Colombiana de Juristas hapreparado el presente informe sobre el estado de aplicación en Colombia de las recomendacionesformuladas por el Relator Especial sobre los derechos humanos y las libertades fundamentales enColombia.El propósito de este documento es cooperar con la labor del Relator Especial sobre los derechoshumanos y libertades fundamentales de los pueblos indígenas, Señor James Anaya, a través deinformación y elementos de análisis sobre el estado de aplicación en Colombia de lasrecomendaciones formuladas en 2004 por quien tenía a su cargo dicha relatoría.El anterior Relator Especial, Señor Rodolfo Stavenhagen, realizó una misión a Colombia enmarzo de 2004. En su informe de misión el Relator identificó las cuestiones críticas para lospueblos indígenas, entre las que se destacan1:a. El desfase existente entre la legislación nacional y las instituciones responsables de la protecciónde los derechos de los pueblos indígenas con respecto a la situación de los derechos humanos deestos pueblos.b. Los perjuicios que las fumigaciones aéreas de la política contra el narcotráfico causan al medioambiente, la economía, la salud y la cultura de los pueblos indígenas.c. La vulnerabilidad de las pequeñas comunidades indígenas que se encuentran en peligro deextinción.d. Las difíciles condiciones de los indígenas desplazados internos y refugiados por la violencia, enparticular las mujeres y los niños.e. El retraso en la implementación de las disposiciones constitucionales en materia deconstitución y consolidación de los resguardos y cabildos indígenas, y la fragilidad de lajurisdicción indígena en el sistema nacional de administración de justicia.f. Los efectos negativos sobre las condiciones de vida de los pueblos indígenas de proyectos dedesarrollo económico relacionados con determinadas actividades agrícolas comerciales, forestales,mineras y de explotación petrolera.g. El poco impacto de los programas sociales estatales sobre pueblos indígenas.h. La falta de apoyo a la exigencia de los pueblos indígenas a los actores del conflicto armado, paraque respeten su neutralidad como población civil y sus “planes de vida”.1 Naciones Unidas, Comisión de Derechos Humanos, 61º período de sesiones, Informe del Relator Especial sobre la situación de losderechos humanos y las libertades fundamentales de los pueblos indígenas, Sr. Rodolfo Stavenhagen, Adición Misión a Colombia,E/CN.4/2005/88/Add. 2, 10 de noviembre de 2004. 1
5. i. La reclamación de las comunidades y organizaciones para que las sentencias de la CorteConstitucional y de los organismos internacionales de derechos humanos sean acatadas.En los años siguientes a la visita del Relator Especial diversos órganos internacionales hanreiterado los llamados de atención acerca de las graves violaciones a los derechos de los pueblosindígenas en Colombia y el riesgo de exterminio en el que se encuentran algunas comunidades.Sobre esta grave problemática se han pronunciado la Alta Comisionada de las Naciones Unidaspara los Derechos Humanos –Acnudh-, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para losRefugiados –Acnur- y el Consejo de Derechos Humanos, cuyos miembros examinaronrecientemente a Colombia en el marco del Examen Periódico Universal.En distintos momentos, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanosha manifestado su preocupación por los derechos humanos de los pueblos indígenas. En 2008 laAlta Comisionada subrayó que: “Los grupos indígenas y afrocolombianos, que representan un porcentaje considerable de la población desplazada, se han visto particularmente afectados. Esta situación se debe en parte a su ubicación en territorios estratégicos para la dinámica del conflicto armado, y en parte por la marginación y discriminación que han sufrido. También se han visto afectados por proyectos productivos de gran envergadura impuestos sobre sus territorios colectivos, por normas que desfavorecen la explotación campesina tradicional, por el desarrollo de grandes proyectos de infraestructura (como represas que pueden afectar negativamente el medio ambiente) y, en ocasiones, por las fumigaciones aéreas de cultivos ilícitos” 2.Asimismo, en el marco del Examen Periódico Universal, los Estados miembros del Consejo deDerechos Humanos han llamado la atención sobre la situación de los pueblos indígenas enColombia y recomendado al Estado la adopción de medidas adecuadas relacionadas con elcumplimiento de sus obligaciones internacionales en la materia y de las recomendacionesformuladas por la Acnudh3.Este documento está estructurado temáticamente conforme a las recomendaciones del RelatorEspecial. Por lo tanto, comprende secciones dedicadas a analizar la implementación de medidasrelativas al respeto a los derechos humanos y el derecho internacional humanitario; eldesplazamiento interno; los derechos de las mujeres indígenas; los derechos sociales; y el derechoa la consulta. Las dos secciones finales están dedicadas a las Conclusiones del seguimiento a laaplicación de las recomendaciones y a las Solicitudes que la Comisión Colombiana de Juristaspresenta al Relator Especial.2 Organización de las Naciones Unidas, Consejo de Derechos Humanos, Séptimo período de sesiones, Tema 2 del programa,Informe de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la situación de los derechos humanos en Colombia 2007,A/HRC/7/39 28 de febrero de 2008, párr. 56.3 Durante el 10º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, en marzo de 2009, y con base en el Examen PeriódicoUniversal sobre Colombia, realizado el 10 de diciembre de 2008, los Estados miembros recomendaron al Estado colombianoimplementar plenamente las recomendaciones de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos –Acnudh-. Con respecto a la situación de los pueblos indígenas, los Estados recomendaron implementar medidas para reducir lagran vulnerabilidad de estas comunidades y prevenir su desplazamiento forzado; implementar la Declaración de las NacionesUnidas sobre los derechos de los pueblos indígenas en las políticas publicas; establecer un efectivo sistema de consulta y aplicar lasrecomendaciones hechas en 2004 por el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos y las libertadesfundamentales de los pueblos indígenas. Declaración oral ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, ComisiónColombiana de Juristas, 10º Periodo de sesiones 2-27 de marzo de 2009. Ver HUMAN RIGHTS COUNCIL, Tenth session,Agenda item 6, Report of the Working Group on the Universal Periodic Review * Colombia, Addendum Views on conclusions and/orrecommendations, voluntary commitments and replies presented by the State under review. A/HRC/10/82/Add.1, 16 December 2008. 2
6. 1. IntroducciónEl censo llevado a cabo en 2005 por el Departamento Nacional de Estadística –DANE-, dacuenta de la existencia de 87 pueblos indígenas, con 1.400.000 personas que representan el 3,3%de la población nacional4. Por su parte, la Organización Nacional Indígena de Colombia –ONIC5-reporta la existencia de 102 pueblos indígenas en Colombia, lo que significa que 15 de estospueblos no han sido reconocidos por el Estado. La mayor parte de la población indígena ocupaterritorios rurales que se encuentran organizados como resguardos, parcialidades indígenas oterritorios no delimitados legalmente. Sin embargo, según el DANE ha ocurrido un progresivo“proceso migratorio hacia las zonas urbanas del país” 6, que ha conducido al incremento de la poblaciónindígena en los cascos urbanos. El DANE acepta que la presencia de indígenas en las zonasurbanas es resultado del incremento del desplazamiento forzado y del agotamiento de las tierrasde los resguardos7.A pesar de que la Constitución Política y la legislación reconocen los derechos de los pueblosindígenas, la situación de estos es cada vez más dramática como conscuencia de las políticasgubernamentales en materia de tierras, agricultura, energía y explotación de recursos naturales, queson contrarias a las obligaciones internacionales adquiridas por el Estado. Los grandes interesessobre los territorios indígenas y los recursos naturales, el conflicto armado y el desplazamientoforzado no hacen más que incrementar el riesgo de extinción de los pueblos indígenas.El Estado colombiano se abstuvo de votar a favor la Declaración de Derechos de los PueblosIndígenas de la Organización de las Naciones Unidas 8, con el argumento de que sería contraria ala normativa interna. Colombia enfocó su negativa sobre los artículos 19, 30 y 32 de laDeclaración, correspondientes a la prohibición de las actividades militares dentro de losresguardos indígenas sin haber consultado con los pueblos interesados; la consulta para laadopción de medidas legislativas y administrativas que afecten a dichos pueblos; y la autonomíapara determinar su desarrollo y la reparación justa y equitativa por el desarrollo de proyectos queafecten su territorio, especialmente la utilización de recursos minerales, hídricos y de otro tipo. Lanegativa a apoyar la Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas es contraria a laConstitución Política y a normas vigentes como el Convenio 169 de la Organización Internacionaldel Trabajo –OIT- sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes9. Después derecibir muchos cuestionamientos por dicha decisión, en abril de 2009 adhirió a la Declaración.Este reporte mostrará que, en realidad, son las políticas del gobierno las que resultan contrarias ala Declaración de Naciones Unidas y a las obligaciones estatales en materia de derechos humanosde los pueblos indígenas. Con esta abstención, el Estado colombiano no hizo otra cosa que4 Censo Nacional elaborado por el Departamento Nacional de Estadística –DANE-de 2005, disponible enhttp://www.dane.gov.co/files/censo2005/etnia/sys/colombia_nacion.pdf5 La Organización Nacional Indígena de Colombia –ONIC- fue fundada en 1982 como resultado de un consenso de los pueblosindígenas colombianos reunidos en el I Congreso Indígena Nacional. Su plataforma está sustentada en los principios culturales deUnidad, Territorio, Cultura y Autonomía. Agrupa a 44 organizaciones regionales y autoridades indígenas de 32 departamentos delpaís.6 Departamento Administrativo Nacional de Estadística, Colombia: Una Nación Multicultural, mayo de 2007, disponible http: //www.dane.gov.co/censo/files/presentaciones/grupos_etnicos.pdf.7 Ibídem.8 La Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas fue aprobada por la Asamblea General de la ONU el 13 de septiembre de2007. Reconoce en su artículo 1 el derecho de los indígenas como pueblo y como personas, al disfrute pleno de todos losderechos humanos y las libertades fundamentales reconocidos por la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal deDerechos Humanos y la normativa internacional sobre derechos humanos.9 El Convenio 169 sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes, adoptado por la 76ª. reunión de la ConferenciaGeneral de la O.I.T., Ginebra 1989, fue incorporado a la normatividad interna por medio de la ley 21 de 1991. 3
7. evidenciar sus políticas de involucramiento de los pueblos indígenas en el conflicto armado; y deutilización de los territorios de dichos pueblos para explotaciones petrolera, minera ehidroeléctrica, forestal y agrocomercial, a través de medidas legislativas sin consultar a los pueblosinteresados.Frente a la violación sistemática de sus derechos, los pueblos indígenas han emprendido distintasiniciativas de participación y movilización ciudadana. Una de las más recientes fue la MingaNacional de Resistencia Indígena y Popular organizada en noviembre de 2008, en la que miles deindígenas de distintos departamentos del país, como Cauca, Valle del Cauca, Córdoba, Guajira,Chocó, Caldas, Risaralda, Santanderes, Antioquia, Arauca, Atlántico, Boyacá, Huila, Cesar,Magdalena y Tolima, protestaron pacíficamente contra los asesinatos, reclutamientos ydesplazamientos forzosos de que son víctimas en el marco del conflicto armado; contra eldesmonte de las garantías constitucionales que reconocen sus derechos; y contra la seria amenazasobre sus territorios y recursos naturales que representan los acuerdos comerciales regionalespromovidos por el gobierno nacional. 4
8. 2. Las omisiones en la implementación de las recomendaciones del Relator Especial sereflejan en la crisis de derechos humanos que padecen los pueblos indígenasA fin de cooperar con el cumplimiento de las obligaciones dispuestas en los instrumentos deprotección de los derechos humanos, los órganos de vigilancia de estos tratados y los relatorestemáticos se encargan de hacer las respectivas observaciones y de formular recomendaciones, queseñalan al Estado Parte las medidas específicas que debe adoptar, a fin de dar cumplimiento a susobligaciones internacionales en materia de derechos humanos.En ese sentido, las recomendaciones internacionales sobre derechos humanos son un conjunto demedidas y acciones señaladas a un Estado por parte de los órganos de vigilancia de los tratados dederechos humanos o los relatores temáticos, a fin de que el Estado corrija el incumplimiento desus obligaciones de respeto o protección de los derechos humanos. Las recomendacionesespecifican las medidas o acciones que los Estados deben implementar, para dar cumplimientoefectivo a los compromisos que suscribieron ante la comunidad internacional al momento deratificar los tratados de derechos humanos.El monitoreo o seguimiento a la aplicación de las recomendaciones internacionales representa unacontribución a la evaluación del cumplimiento de las obligaciones estatales sobre derechoshumanos en general y de los derechos de poblaciones específicas, tales como los pueblosindígenas.En esta sección del informe, se estudian las acciones de las autoridades en cuanto a la aplicaciónde las recomendaciones del Relator Especial y su impacto sobre los derechos de los pueblosindígenas.2.1 Los pueblos indígenas son víctimas de graves violaciones a los derechos humanos e infracciones al derecho internacional humanitarioDe tiempo atrás, la fuerza pública, los grupos paramilitares y los grupos guerrilleros handesconocido el principio de distinción entre civiles y combatientes afectando seriamente a lascomunidades indígenas y sus territorios. Ante dicha situación, el Relator Especial recomendóatender “prioritariamente la demanda de los pueblos indígenas de que todos los actores armadosrespeten sus zonas neutrales y desmilitarizadas”10De acuerdo con la información de las organizaciones indígenas, las ONG de derechos humanos ylas Naciones Unidas, se puede concluir que esta recomendación ha sido ignorada por todos losactores del conflicto armado.En el período comprendido entre enero de 2004 y junio de 2008, la Comisión Colombiana deJuristas registró un total de 447 violaciones al derecho a la vida contra miembros de los pueblosindígenas, que comprenden 134 casos de desaparición forzada y 313 de homicidio 11. En los casosen los que se conoce el presunto autor genérico de las violaciones (298 víctimas), el 79,86% de loscasos se atribuyeron a responsabilidad del Estado: por perpetración directa de agentes estatales, el46,64% (139 víctimas); y por tolerancia o apoyo a las violaciones cometidas por paramilitares el33,22% (99 víctimas). A las guerrillas se les atribuyó la presunta autoría del 20,13% de los casos(60 víctimas).10 Naciones Unidas, citado supra en Nota 1, párr. 91.11 En 24 de los 313 casos de homicidio se trataba de personas que habían sido previamente víctimas de desaparición forzada. 5
9. En el mismo período, la Comisión Colombiana de Juristas registró 104 violaciones al derecho a laintegridad de personas indígenas, que comprenden 32 casos de tortura, 16 de violencia sexualcontra mujeres y 56 casos de otras formas de tratos crueles.Con respecto a la tortura, en los casos en los cuales se conoce el presunto autor genérico de lasviolaciones (31 víctimas), el 93,54% de los casos se atribuyeron a responsabilidad del Estado: porperpetración directa de agentes estatales, el 74,19% (23 víctimas); y por tolerancia o apoyo a lasviolaciones cometidas por paramilitares el 19,35% (6 víctimas). A las guerrillas se les atribuyó lapresunta autoría del 6,45% de los casos (2 víctimas).Con respecto a la violencia sexual, en todos los casos en que se conoce el presunto autor genéricode las violaciones (16 víctimas), el 100% de los casos se atribuyeron a responsabilidad del Estado:por perpetración directa de agentes estatales, el 81,25% (13 víctimas); y por tolerancia o apoyo alas violaciones cometidas por paramilitares el 18,75% (3 víctimas).Con relación al derecho a la libertad, la Comisión Colombiana de Juristas, en igual período,registró 264 casos de detención arbitraria contra miembros de pueblos indígenas por parte deagentes del Estado. Además, se registraron 72 casos de secuestro. En los casos en los cuales seconoce el presunto autor genérico de los secuestros (50 víctimas), el 60% de los casos seatribuyeron a las guerrillas (30 víctimas). En un 40% los casos se atribuyeron a la responsabilidaddel Estado (20 víctimas): por perpetración directa de agentes estatales, el 14% (7 víctimas12); y portolerancia o apoyo a las violaciones cometidas por paramilitares el 26% (13 víctimas).Los anteriores registros no dan cuenta de la totalidad de las violaciones a derechos humanos delos pueblos indígenas. Sin embargo, dichos datos reflejan, por un lado, la poca efectividad de lasmedidas adoptadas por el gobierno para prevenir las violaciones a los derechos de los pueblosindígenas y, por otro, los efectos de la política de “seguridad democrática” que es contraria a lasobligaciones estatales en la materia13.No obstante, con la intención de mostrar públicamente un supuesto respeto por los derechoshumanos y el derecho humanitario, el Ministerio de Defensa Nacional publicó un documento de“Política de DDHH y DIH”. En este documento el Ministerio afirma, entre otras cuestiones, que“es doctrina en el Ejército Nacional incorporar en la orden de operaciones las instrucciones pertinentes al trato delas comunidades indígenas y a los derechos que les otorga la Constitución, cuando se opera en sus territorios”14. Esimportante recordar que la presencia y las operaciones militares en los territorios indígenas hanrepresentado la condición para que la Fuerza Pública cometa violaciones a los derechos humanose infracciones al Derecho Internacional Humanitario.En dicha publicación del Ministerio de Defensa se menciona la Directiva Permanente 016 de 2006acerca de la Política sectorial de reconocimiento, prevención y protección a comunidades de los pueblos indígenas, lacual tiene como destinatarios al Comandante General de las Fuerzas Militares y al DirectorGeneral de la Policía Nacional. El objetivo es “[f]ortalecer la política de reconocimiento, prevención yprotección de los derechos humanos de las comunidades de los pueblos indígenas del país por parte de la FuerzaPública” 15, al establecer que los miembros de la Fuerza Pública están obligados a dar estricto12 En estos siete casos los secuestros fueron cometidos por la fuerza pública en acciones conjuntas con grupos paramilitares.13 De acuerdo con el registro de la ONIC, entre 2004 y 2006 se cometieron 571 homicidios contra miembros de los pueblosindígenas, atribuidos principalmente al grupo guerrillero Farc y a grupos paramilitares.14 Ministerio de Defensa Nacional, Política Integral de DDHH y DIH, pág. 26. Disponible enhttp://www.mindefensa.gov.co/descargas/Documentos_Home/Politica_DDHH_MDN.pdf15 Ministerio de Defensa Nacional, Directiva Permanente 016 de octubre de 2006. 6
10. cumplimiento a las normas internas e instrumentos internacionales de protección a los DerechosHumanos y respeto al Derecho Internacional Humanitario, en concordancia con instrumentosinternacionales como el Convenio 169 de la OIT y la Convención Internacional sobre todas lasformas de discriminación racial, y de acuerdo la Constitución colombiana que reconoce y protegela diversidad étnica y cultural de la Nación.En sentido contrario a las anteriores formulaciones del Ministerio de Defensa, la políticagubernamental de “seguridad democrática” ha implicado, entre otras cosas, un aumento de lamilitarización del territorio nacional y el involucramiento por parte de la Fuerza Pública de lapoblación civil en el conflicto armado. Este involucramiento también ha recaído sobre los pueblosindígenas. De hecho, entre abril de 2003 y junio de 2006, el gobierno instaló seis nuevosBatallones de Alta Montaña –BAM del Ejército, que afectan directamente a territorios indígenas.El BAM No. 2 El Espino, con jurisdicción en los departamentos de Boyacá, Casanare, Santandery Arauca, opera en territorios de los pueblos Uarsquowa, Sikuani y Betoye; el BAM No. 3Farallones opera en el Valle, sur del Chocó, Cauca y Sur del Tolima, afectando los territorios delos pueblos Nasa, Guambiano, Totoró, Pijao, Embera y Wounáan; el BAM No. 4 Cauca, hacepresencia en la Bota Caucana, Nariño, Putumayo y sur del Tolima, afectando los territorios de lospueblos Nasa, Yanacona, Pasto, Awá y Pijao; el BAM No. 5 Eje Cafetero tiene jurisdicción en losdepartamentos de Risaralda, Quindío, Caldas, Tolima y Cundinamarca, donde viven los EmberaChamí y los Pijaos; el BAM No. 6 Sierra Nevada de Santa Marta que opera exclusivamente en losterritorios Kankuamo, Arhuaco, Wiwa y Koggi; y el BAM No. 7 Serranía de Perijá, con presenciaen territorio Yukpa y Barí. Adicionalmente, el gobierno ha creado nueve Brigadas Móviles delEjército, cuatro de las cuales operan en territorios indígenas localizados en los departamentos delCaquetá, Meta, Sucre y Valle16. Soldados del Ejército asesinaron al compañero de Aída Quilcué, Consejera Mayor del Consejo Regional Indígena del CaucaEl 16 de diciembre de 2008 fue asesinado José Edwin Legarda, esposo de Aída Quilcué,Consejera Mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca – CRIC-. El cuerpo de JoséEdwin Legarda recibió 3 impactos de bala de frente que le causaron la muerte. El vehículodel Cric presentó 17 impactos de bala.Los testimonios recogidos por líderes indígenas indican que soldados campesinosadscritos al Batallón José Hilario López de Popayán dispararon contra el vehículo,causando la muerte de Edwin, quien se dirigía a Popayán (Cauca) para recoger a laConsejera Mayor del Cric y luego conducirla al resguardo de Togoima en Tierradentro,municipio de Páez (Cauca), donde tenía previsto reunirse con consejeros del Cric paradiscutir los pasos a seguir en el marco de la Minga Indígena, tras las movilizaciones deoctubre y noviembre de 2008, para presentar el informe de su participación en el ExamenPeriódico Universal que realizó el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidasen Ginebra (Suiza) sobre la situación de derechos humanos de Colombia17.Según la versión del Ejército, los hechos se habrían producido porque el vehículo del Cric16 Centro de Cooperación al Indígena –Cecoin-, Consejo Regional Indígena del Cauca –Cric- y Organización Indígena deAntioquia –OIA-, Presencia Militar en territorios indígenas en Colombia, abril 25 de 2008, pág. 1, disponible enhttp://observatorioetnico.org/cms17 Centro de Investigación y Educación Popular –Cinep-, Comunicado a la Opinión Pública, Bogotá, diciembre 18 de 2008,disponible en http://www.cinep.org.co/node/599 7
11. no acató la orden de detenerse en un retén militar.El 11 de mayo de 2009, Mayerli Alejandra Legarda Quilcué, de 12 años de edad, hija deAída Quilcué y Edwin Legarda sufrió un atentado contra su vida al frente de su vivienda,situada en la vereda Clarete del municipio de Popayán (Cauca) por parte de cuatrohombres, quienes le apuntaron con sus armas cortas.El día anterior al atentado, personas que se presentaron como funcionarios del InstitutoColombiano de Bienestar Familiar -ICBF-, intentaron ingresar al colegio donde estudiaMayerli y luego visitaron su vivienda, donde la interrogaron sin la respectiva autorizaciónde su madre18.Los pueblos indígenas han sido víctimas de violaciones a los derechos humanos cometidas porgrupos paramilitares supuestamente desmovilizados, que ahora operan bajo otras denominacionesy continúan actuando contra la población, para lo cual aún gozan de una actitud tolerante porparte de la Fuerza Pública, como se ilustra en varios de los casos incluidos en el Anexo No. 1 delpresente informe.Por su parte, los grupos guerrilleros han continuado cometiendo infracciones contra losmiembros y bienes de los pueblos indígenas. El grupo guerrillero Farc comete masacre contra los indígenas Awá19El día 4 de febrero, por lo menos a 27 indígenas Awá fueron asesinados en el resguardoTortugaña-Telembí, municipio de Barbacoas (Nariño), por presuntos miembros del Frente29 de las Farc.Un primer grupo de por lo menos 17 indígenas Awá, dentro de los cuales se incluyenmujeres y niños, fueron torturados y asesinados con armas blancas. Otro grupo dealrededor de diez indígenas que huían de la masacre del 4 de febrero fueron asesinados laúltima semana a la altura de la comunidad Guangarial.Los ataques en contra de la población civil mencionados generaron el desplazamientoforzado de cerca de 200 indígenas hacia los municipios de Samaniego y Buenavista(Nariño). Los indígenas desplazados se vieron obligados a realizar un extenso y peligrosoviaje a través de zonas minadas hacia los municipios receptores, cuya infraestructura eslimitada para recibirlos.En 2007, el Sistema de Alertas Tempranas de la Defensoría del Pueblo, mediante unInforme de Riesgo y posterior Nota de Seguimiento, había advertido a las autoridadessobre el peligro en que se encontraban los civiles en la región. Sin embargo, no hubo unarespuesta estatal que garantizara la protección de la población civil 20.18 Consejería Mayor Consejo Regional Indígena del Cauca –CRIC-, “La guerra, una estrategia para el despojo de los territoriosancestrales Indígenas”, mayo 12 de 2009, disponible en http://www.cric-colombia.org/noticias/?content=detail&id=27119 Comisión Colombiana de Juristas, Urgente llamado a la protección del pueblo Awá, febrero 17 de 2009.20 La Defensoría del Pueblo, a través del Sistema de Alertas Tempranas –SAT-, emitió el 8 de enero de 2009 la nota de seguimientoNo 001.09 al Informe de Riesgo 029 de 2007 en la que advierte sobre los factores de vulnerabilidad y amenaza de la comunidadindígena Awá asentada en los resguardos ubicados en los municipios de Barbacoas, Roberto Payán y Maguí Payán, por las accionesarmadas de la guerrilla de las Farc y el ELN y de los grupos armados que continúan actuando con posterioridad a ladesmovilización de las autodefensas que se autodenominan Autodefensas Campesinas de Nariño –ACN- y "Los Rastrojos", que se 8
12. Las acciones de las partes del conflicto armado continúan siendo causa frecuente dedesplazamientos forzados que han afectado a numerosos pueblos indígenas. Las amenazas de losactores armados, fumigaciones aéreas de cultivos, operaciones militares, combates, la utilizaciónde minas antipersona y el reclutamiento directo e indirecto de niños han causado eldesplazamiento individual y masivo de los indígenas (ver anexo 1 Desplazamientos masivos depueblos indígenas 2007-2009).2.2 El Estado no brinda asistencia diferenciada a los pueblos indígenas en situación de desplazamiento forzadoLas violaciones a los derechos humanos de los indígenas, sumadas a las insuficientes medidas deprotección contra su desplazamiento, se han reflejado en el desplazamiento de los indígenas desus territorios. De 2002 a 2006 la ONIC registró 57.536 indígenas desplazados. Por su parte, elregistro de población desplazada de la Agencia Presidencial para la Acción Social y la CooperaciónInternacional -Acción Social- para el mismo periodo registra 34.069 indígenas desplazados21.El gobierno colombiano ha hecho caso omiso de las advertencias y las órdenes de la CorteConstitucional y de los órganos internacionales que han señalado la manera como eldesplazamiento forzado causa un impacto de mayor gravedad sobre los indígenas, amenazando susobrevivencia como pueblos. El Gobierno colombiano no ha adoptado medidas efectivas paraprevenir el desplazamiento de estos pueblos y asistirlos de manera diferenciada durante eldesplazamiento.Con respecto al enfoque diferencial étnico para los indígenas en situación de desplazamiento, elRelator Especial hizo la siguiente recomendación: “La población indígena desplazada, en particular las mujeres y los niños, debe recibir atención prioritaria por parte del Estado y de los organismos internacionales. Especial atención deberán recibir las mujeres y en particular las madres de familia”22.Semanas antes de la misión a Colombia del Relator Especial, en enero de 2004 la Corte se ocupóuna vez más de la grave situación de los derechos de la población desplazada, y declaró un estadode cosas inconstitucional23. Con respecto a la responsabilidad gubernamental en la respuesta aldesplazamiento, la Corte observó que “no han sido reglamentadas las políticas que faciliten el acceso a laoferta institucional a los grupos desplazados en situación de mayor debilidad, tales como las mujeres cabeza defamilia, los niños, o los grupos étnicos. No existen programas especiales que respondan a las especificidades de losproblemas que aquejan a dichos grupos”24.Sumado a la omisión estatal en cuanto a la formulación de las políticas, en el fallo arribamencionado la Corte identificó graves falencias en la asistencia a la población desplazada, talescomo la insensibilidad de los sistemas de registro en la identificación de las necesidades de lospodrían materializar en homicidios, desplazamientos forzados, desapariciones, accidentes por minas antipersonal, entre otroshechos de violencia. Adicionalmente, la Defensoría del Pueblo ha reportado las violaciones a los derechos humanos y lasinfracciones al derecho humanitario, cometidas contra el pueblo Awá, a las autoridades competentes del Estado colombiano, através de la Resolución Defensorial Número 53 de 2008.21 Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR, Balance de la Política Pública para la Atención Integral alDesplazamiento Forzado en Colombia Enero 2004 – abril 2007, Bogotá D. C. Colombia, agosto de 2007, pág. 286.22 Naciones Unidas, citado supra en Nota 1, párr. 92.23 Corte Constitucional, sentencia T-025 de 2004, M.P.: Manuel José Cepeda Espinosa.24 Ibídem. 9
13. sectores de la población desplazada en situación de mayor debilidad, entre los que se encuentranlos indígenas; la inexistencia de políticas que faciliten el acceso a la oferta institucional a dichossectores y la ausencia de programas especiales que respondieran a las especificidades de losmismos.La acción gubernamental con respecto a las disposiciones de la sentencia T-025 de 2004 se halimitado a la expedición de actos administrativos, los cuales utilizan un lenguaje de enfoquediferencial étnico, pero que en muchos aspectos no garantizan los derechos humanos de lospueblos indígenas tal como señalan los Principios Rectores de los Desplazamientos Internos yotros instrumentos de derechos humanos.A lo largo de los últimos años, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los DerechosHumanos -Acnudh- ha alertado acerca de la persistencia “de la situación de vulnerabilidad de laspersonas desplazadas y de muchas comunidades en riesgo de ataques o desplazamiento” 25, entre estas “losindígenas y los afrocolombianos, han padecido ejecuciones extrajudiciales y homicidios, amenazas,detenciones arbitrarias y actos de violencia sexual atribuidos a los grupos armados ilegales, y en ocasiones amiembros de la Fuerza Pública”26(negrilla en el texto).A continuación se reseñan las medidas adoptadas por el Estado para la prevención y atención aldesplazamiento forzado de los pueblos indígenas:a) El Plan Nacional de Atención a la Población Desplazada había sido adoptado en 1997 ydurante nueve años no fue adecuado de acuerdo con la evolución del fenómeno deldesplazamiento, las recomendaciones internacionales ni los Principios Rectores de losDesplazamientos Internos. Solamente en 2005, luego de la declaración del estado de cosasinconstitucional declarado por la Corte Constitucional, el gobierno debió adoptar un nuevo PlanNacional de Atención a la Población Desplazada27.En la parte correspondiente a sus “Principios Orientadores”, dicho Plan hace referencia a la adopciónde un “Enfoque Diferencial” y, en sus objetivos específicos, cita el artículo 10 de la ley 387 de 1997,que dispone brindar atención especial a las comunidades étnicas afectadas por el desplazamiento28.El Plan Nacional de Atención a la Población Desplazada además nombra algunas medidas deprevención del desplazamiento de los pueblos indígenas: “Con el propósito de proteger los bienes patrimoniales de la población rural desplazada o en riesgo de desplazamiento, mediante el aseguramiento jurídico e institucional de los bienes afectados y el fortalecimiento del tejido social comunitario, se desplegarán acciones”29.Las medidas de prevención del desplazamiento específicas para la población indígena yafrocolombiana corresponden a las competencias institucionales del Ministerio de Agricultura y25 Naciones Unidas, Comisión de Derechos Humanos, 62ª período de sesiones, Informe de la Alta Comisionada de las Naciones Unidaspara los Derechos Humanos sobre la situación de los derechos humanos en Colombia, E/CN.4/2006/9, 20 de enero de 2006, párr. 84.26 Ibídem.27 Decreto 250 de 2005, Por el cual se expide El Plan Nacional para la Atención Integral a la Población Desplazada por la Violencia y se dictanotras disposiciones.28 La ley 387 de 1997 por la cual se adoptan medidas para la prevención del desplazamiento forzado; la atención, protección, consolidación yestabilización socioeconómica de los desplazados internos por la violencia en la República de Colombia, en su Artículo 10, numeral 8, incluye comoun objetivo del Plan Nacional para la Atención a la Población Desplazada “[g]arantizar atención especial a las comunidades negras eindígenas sometidas al desplazamiento en correspondencia con sus usos y costumbres, y propiciando el retorno a sus territorios”.29 Decreto 250 de 2005, citado supra en Nota 27, pág. 9. 10
14. Desarrollo Rural, el Instituto Colombiano para el Desarrollo Rural -Incoder-, el InstitutoGeográfico Agustín Codazzi, la Superintendencia de Notariado y Registro, Acción Social y losComités locales de Atención a la Población Desplazada: “9. Identificar mecanismos comunitarios, institucionales y jurídicos para la protección de los derechos colectivos sobre los territorios étnicos de los pueblos indígenas y las comunidades afro colombianas”30.Con relación al derecho a la tierra, el Plan anuncia que “[a] favor de las comunidades negras e indígenas sedará la constitución, ampliación y saneamiento de territorios étnicos y se promoverá la culminación de procesos detitulación de territorios colectivos de comunidades negras”31.Las formulaciones del Plan Nacional de Atención a la Población Desplazada mencionadasanteriormente no se han llevado a la práctica y por lo tanto no han garantizado los derechos de lospueblos indígenas en situación de desplazamiento o en riesgo de serlo. Así lo ha advertido, enrepetidas oportunidades, la Corte Constitucional.Mediante el auto 178 del 29 de agosto de 2005, la Corte Constitucional puso en evidencia lasnotables falencias de la respuesta estatal al desplazamiento, entre las que mencionó tres queafectan directamente a los pueblos indígenas32:a. Insuficiencia de las acciones realizadas para garantizar el derecho de la población desplazada aser protegida contra prácticas discriminatorias.b. Falta de un enfoque diferencial que tenga en cuenta grupos étnicos.c. Falta de capacitación adecuada para corregir prácticas discriminatorias.Asimismo, en el auto 218 de 2006 la Corte Constitucional señaló que el estado de cosasinconstitucional con respecto al desplazamiento forzado no había sido superado y destacó laexistencia de diez áreas críticas de la política de prevención y atención al desplazamiento,incluyendo entre estas la situación de los pueblos indígenas en situación de desplazamientoforzado. De acuerdo con el alto Tribunal: “El desplazamiento de los grupos étnicos colombianos es una de las áreas en las que se ha detectado uno de los vacíos más preocupantes en la política de atención que se evalúa. Tanto por las comunicaciones e informes que se han hecho llegar a la Corte Constitucional, como por hechos públicos y notorios de conocimiento general, es claro que los grupos indígenas y afrocolombianos del país han sufrido un impacto proporcionalmente mayor dentro del total de víctimas del desplazamiento forzado durante el transcurso del último año, y no se ha probado que exista dentro de la política de atención un elemento específico orientado a prevenir la ocurrencia de desplazamientos de estos grupos y atender de manera inmediata y efectiva las necesidades específicas de los que ya han sido desplazados. El desplazamiento de los grupos indígenas y afrocolombianos conlleva una violación grave de los derechos constitucionales específicos de los que son titulares, incluyendo sus derechos colectivos a la integridad cultural y30 Ibídem, pág. 10.31 Ibídem, pág. 25.32 Corte Constitucional, auto 178 de 2005, Órdenes contenidas en los ordinales segundo, cuarto, quinto, octavo y noveno de la parte resolutiva de lasentencia T-025 de 2004, impartidas para superar el estado de cosas inconstitucional en materia de desplazamiento forzado interno, M.P.: ManuelJosé Cepeda Espinosa, Bogotá, DC., 29 de agosto de 2005, parágrafo 4.12.9 del anexo. 11
15. al territorio. Más aún, la relación de los grupos étnicos indígenas y afrocolombianos con su territorio y los recursos presentes en él transforma el desplazamiento forzado en una amenaza directa para la supervivencia de sus culturas”33.La Corte también hizo un llamado de atención sobre el impacto que causa el desplazamientoforzado sobre los derechos colectivos e individuales de las poblaciones afrocolombianas eindígenas y la amenaza para su sobrevivencia cultural: “El desplazamiento de los grupos indígenas y afro colombianos conlleva una violación grave de los derechos constitucionales específicos de los que son titulares, incluyendo sus derechos colectivos a la integridad cultural y al territorio. Más aún, la relación de los grupos étnicos indígenas y afro colombianos con su territorio y los recursos presentes en él transforma el desplazamiento forzado en una amenaza directa para la supervivencia de sus culturas […]. El Estado está en la obligación de actuar con particular diligencia para prevenir y solucionar este problema; pero con base en los informes de cumplimiento remitidos a la Corte, se observa un notorio vacío en este componente de la política de atención al desplazamiento”34.Frente a esta grave violación de los derechos humanos de los pueblos indígenas y las comunidadesafrocolombianas en situación de desplazamiento, la Corte indicó que “[e]l Estado está en laobligación de actuar con particular diligencia para prevenir y solucionar este problema; pero con base en los informesde cumplimiento remitidos a la Corte, se observa un notorio vacío en este componente de la política de atención aldesplazamiento. La inacción de las autoridades competentes se transforma, así, en un factor que agrava los efectosde esta crisis humanitaria”35.Por su parte, el Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para losderechos humanos de las personas internamente desplazadas también subrayó la necesidad de unenfoque étnico diferenciado en la asistencia a la población desplazada y recomendó: - “La aplicación de una política amplia en materia de asistencia diferenciada a las comunidades y personas indígenas y afrocolombianas que tenga en cuenta las tradiciones culturales, las estructuras de dirección y el carácter colectivo de dichas comunidades”36.Como se señaló anteriormente en el presente informe, la respuesta gubernamental a la situaciónde los derechos de los grupos indígenas y afrocolombianos en situación de desplazamiento se hahecho a través de la expedición de tres actos administrativos emanados del Consejo Nacional deAtención a la Población Desplazada –CNAIPD-37 y otro proveniente del Ministerio del Interior yde Justicia, Dirección de Étnias, los que se mencionarán a continuación:33 Corte Constitucional, Auto 218 de 2006. Referencia: Sentencia T-025 de 2004 y Autos 176, 177 y 178 de 2005. Verificación delas medidas adoptadas para superar el estado de cosas inconstitucional declarado en la sentencia T-025 de 2004 sobre el problemadel desplazamiento interno. M.P.: Manuel José Cepeda Espinosa, Bogotá, D.C., 11 de agosto de 2006.34 Ibídem.35 Ibídem.36 Naciones Unidas, Informe presentado por el Representante del Secretario General sobre los derechos humanos de los desplazados internos, Sr.Walter Kälin, Adición Misión a Colombia, Consejo de Derechos Humanos, cuarto período de sesiones, Tema 2 del programaprovisional, A/HRC/4/38/Add.3, 24 de enero de 2007, párr. 84.37 La ley 387 de 1997, en su Artículo 6, creó el Consejo Nacional para la Atención Integral a la Población Desplazada como unórgano consultivo y asesor, encargado de formular la política y garantizar la asignación presupuestal de los programas que lasentidades responsables del funcionamiento del Sistema Nacional de atención integral a la población desplazada tienen a su cargo.Este Consejo Nacional está integrado por: Un delegado del Presidente de la República, quien lo presidirá; el Alto ConsejeroPresidencial para la Acción Social y la Cooperación Internacional; el Ministro del Interior y de Justicia; el Ministro de Hacienda yCrédito Público; el Ministro de Defensa Nacional; el Ministro de la Protección Social; el Ministro de Agricultura y Desarrollo 12
16. a. El Acuerdo 03 de 2006 Por el cual se definen acciones para garantizar el derecho a la población desplazadaa ser protegida contra prácticas discriminatorias establece que las entidades del Sistema Nacional deAtención Integral a la Población Desplazada –SNAIPD-38 deben expedir un acto administrativomediante el que se adopte la guía de protección de la población en condición y en situación de desplazamientocontra prácticas discriminatorias39.b. El Acuerdo 005 de 2006 que aprueba el “Plan Integral de apoyo a Comunidades Indígenas en AltoGrado de Vulnerabilidad y Riesgo de Desaparición”. Su implementación debe realizarse en coordinacióncon Acción Social y el Programa Presidencial de Derechos Humanos y Derecho InternacionalHumanitario.c. El Acuerdo 08 de 2007 Por el cual se adoptan medidas tendientes a la construcción de lapolítica diferencial para la atención a la población en situación de desplazamiento”40. DichoAcuerdo señala que la política diferencial debe “considerar las particularidades de los grupos depoblación desplazada, tales como niños, mujeres, afrodescendientes, indígenas, adultos mayores ydiscapacitados”41.d. La Directriz para la Prevención y Atención Integral de la Población Indígena en Situación deDesplazamiento y Riesgo, con enfoque diferencial, desarrollada por la Dirección de Etnias delMinisterio del Interior y de Justicia, documento que orienta las acciones de las entidades delSistema Nacional de Atención Integral a la Población Desplazada –SNAIPD- del nivel nacional yregional, para que adecuen sus programas, acciones, y se apropien recursos específicos,articulando el enfoque diferencial para garantizar la atención integral de poblaciones indígenascomo sujetos colectivos de derechos.Los Acuerdos y la Directriz antes citados representan un paso adelante, pero solamente entérminos formales, puesto que no equivalen a una política efectiva de prevención y atención aldesplazamiento de los pueblos indígenas, que apunte a las causas estructurales del fenómeno ygarantice soluciones duraderas al mismo, en el marco del conflicto armado y el despojo de lastierras de las comunidades rurales, entre estas los pueblos indígenas.En esa dirección Acnur había señalado que “[l]a disputa por el control territorial en la región ha impactadoseriamente a las comunidades indígenas y afro colombianas. Se han presentado combates dentro y en los límites deresguardos indígenas y tierras colectivas de comunidades negras. De igual manera, se ha incrementado el nivel devulnerabilidad de las mismas como consecuencia del continuo desabastecimiento alimentario generado por lasrestricciones a la movilidad de personas y víveres establecidas en la región, hecho en el que se ha identificado tambiénresponsabilidad de la Fuerza Pública”42.Rural; el Ministro de Desarrollo Económico; el Director del Departamento Nacional de Planeación; el Defensor del Pueblo; y elAlto Comisionado para la Paz.38 La ley 387 de 1997 en su Artículo 4º creó el Sistema Nacional de Atención Integral a la Población Desplazada, para laconsecución de los objetivos que el mencionado artículo le señala, en su parágrafo se establece la necesidad de contar con un PlanNacional para la Atención Integral a la población desplazada por la violencia.39 Acuerdo 03 de 2006 Por el cual se definen acciones para garantizar el derecho a la población desplazada a ser protegida contra prácticasdiscriminatorias, artículo 4º.40 Acuerdo 08 de 2007 “Por el cual se adoptan medidas tendientes a evidenciar y profundizar las acciones diferenciales existentes dentro de la políticapública de atención a la población en situación de desplazamiento”.41 Ibídem.42 Acnur, citado supra en Nota 21, pág. 288. 13
17. El Representante Especial del Secretario General sobre los derechos humanos de las personasinternamente desplazadas también destacó la importancia de aplicar el principio de nodiscriminación, el cual “exige también distintos enfoques para atender las necesidades humanitarias y deprotección específicas de las distintas categorías de desplazados, en particular las mujeres, las personas mayores, losindígenas y los afrocolombianos. Debido a la falta de datos desglosados por sexo, edad y grupo étnico en lasestadísticas sobre los desplazados internos resulta sumamente difícil responder adecuadamente a las necesidades delos distintos sectores. Faltan también planes de acción específicos para la protección y la ayuda de las comunidadesindígenas y afrocolombianas, que deberían elaborarse en estrecha colaboración con esas comunidades”43.El Representante “llegó a la conclusión de que era necesario aplicar un enfoque distinto para ayudar a esascomunidades con miras a garantizar una ayuda adecuada y compatible con sus estructuras sociales, su estilo de vidatradicional y sus valores culturales. El tipo de productos que se distribuyen como parte de la ayuda humanitaria(por ejemplo, alimentos que esas comunidades no comen normalmente) así como el modo de distribución (a laspersonas y las familias en vez de a la comunidad) no satisface a menudo las necesidades de esas comunidades”44.Acorde a las particularidades del desplazamiento forzado en Colombia, que están asociadas a losintereses por las tierras y los recursos naturales de las comunidades rurales, el RepresentanteEspecial formuló recomendaciones específicas para los pueblos indígenas y las comunidadesafrocolombianas en situación de desplazamiento, a fin de que el Estado tomara acción efectiva.Entre tales recomendaciones se destaca la siguiente: - “En cuanto a los títulos colectivos de propiedad de la tierra en el caso de las comunidades indígenas y afrocolombianas, las autoridades deberían declarar inválidos los títulos emitidos que corresponden a partes de tierras colectivas vendidas por particulares”45.En 2009, la Corte Constitucional de nuevo llamó la atención del gobierno sobre la ausencia derespuesta efectiva de las autoridades estatales al problema del desplazamiento forzado de lascomunidades indígenas. Al respecto, indicó: “En esa medida, dado que la respuesta estatal a la situación de los pueblos indígenas ha sido meramente formal y se ha traducido en la expedición de documentos de política sin repercusiones prácticas, la Corte Constitucional concluye que el Estado colombiano ha incumplido sus deberes constitucionales en este ámbito, en forma grave”46.2.3 Los pueblos indígenas que se encuentran en riesgo o en situación de desplazamiento forzado enfrentan dificultades para acceder a alimentos y bienes esencialesAl advertir las presiones y restricciones a las que los numerosos pueblos indígenas estánsometidos por la Fuerza Pública, los grupos paramilitares y los grupos guerrilleros, el RelatorEspecial había recomendado:43 Naciones Unidas, citado supra en Nota 36, Párr. 34.44 Ibídem, Párr. 47.45 Ibídem, Párr. 80.46 Corte Constitucional, Auto 004 de 2009. Referencia: Protección de los derechos fundamentales de las personas y los pueblos indígenasdesplazados por el conflicto armado o en riesgo de desplazamiento forzado, en el marco de la superación del estado de cosas inconstitucional declarado en lasentencia T-025 de 2004, después de la sesión pública de información técnica realizada el 21 de septiembre de 2007 ante la Sala Segunda de Revisión. 14
18. “Es urgente asegurar la provisión de alimentos a comunidades indígenas y en particular a las poblaciones desplazadas en zonas de conflicto y asegurar el libre tránsito de ayuda alimenticia a los grupos más necesitados”47.Acnur diagnosticó las causas mediatas e inmediatas del desplazamiento forzado, entre las cualesidentificó el control de líneas de abastecimiento por parte de todos los actores del conflictoarmado. Estas prácticas que causan el desplazamiento forzado incluyen el “[c]ontrol de las rutas deabastecimiento de los grupos armados por parte de las autoridades que se traduce en restricciones a la movilidad y altránsito de víveres y para los habitantes de la región”48.Acnur ha advertido cómo en los últimos años la actividad de la Fuerza Pública “ha venido siendocontrarrestada con acciones indiscriminadas, tales como el empleo de MAP49 y el sometimiento a la población arestricciones como los paros armados impuestos por los grupos guerrilleros en las zonas de mayor actividad de laFuerza Pública”50.Del mismo modo, Acnur ha identificado las consecuencias que tienen para las comunidades lasprácticas de la Fuerza Pública que desconocen el principio de distinción entre civiles y combatientes: “d. Aumenta el riesgo del desplazamiento porque se afecta el principio de distinción. El fortalecimiento de las relaciones entre autoridad y ciudadano, y en particular con la Fuerza Pública, hace que éstas se vuelvan relaciones visibles de apoyo, de modo que, cuando la Fuerza Pública, cuya presencia no es permanente sino estacionaria, se retira, se genera el riesgo de castigo o estigmatización de la población y retaliación por parte de los grupos irregulares. e. Aumenta el riesgo para la población si se confunde la acción humanitaria desarrollada por el Estado con la acción militar. Las acciones conjuntas entre Fuerza Pública y agentes humanitarios puede no sólo poner en riesgo a la población sino que además limita el ejercicio de la acción humanitaria. Agentes humanitarios que tenían la posibilidad de entrar a una zona controlada por un grupo armado, a futuro pueden ser vistos como una amenaza para ese grupo y tener bloqueado el acceso para brindar las ayudas. Es el caso de las restricciones impuestas por las FARC a funcionarios del ICBF en el departamento de Nariño. f. Aumenta el riesgo para la población por los controles alimentarios por parte de la Fuerza Pública. La necesidad de cortar las líneas de abastecimiento del contrario no puede satisfacerse mediante el bloqueo o la restricción del paso de alimentos para la población en zonas de alta concentración de actividad militar. En los talleres desarrollados con comunidades desplazadas en el proceso de preparación de este Balance, miembros de las comunidades indicaron que este tipo de prácticas se había presentado a través de topes máximos de alimentos por familia en regiones como el Catatumbo, el Bajo y Medio Atrato, la Sierra Nevada de Santa Marta y el Sur de Bolívar”51.El desconocimiento del principio de distinción entre civiles y combatientes por parte de la FuerzaPública constituye uno de los elementos centrales de la política gubernamental de “seguridaddemocrática”, que tiene un carácter autoritario y militarista, y es contraria a los derechos humanos yal derecho humanitario, lo mismo que a los Principios Rectores de los Desplazamientos47 Naciones Unidas, citado supra en Nota 1, Párr. 93.48 Acnur, citado supra en Nota 21, pág. 205.49 MAP es la sigla empleada para referirse a Mina Antipersona.50 Acnur, opus cit. pág. 211.51 Ibídem, pág. 212. 15
19. Internos52. En 2002 se comenzó a implementar la “política de seguridad democrática” que haconstituido el eje central de los planes de gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez. El objetivodeclarado de esa política es “reforzar y garantizar el Estado Social de Derecho en todo el territorio nacional,mediante el fortalecimiento de la autoridad democrática: del libre ejercicio de la autoridad de las instituciones, delimperio de la ley y de la participación activa de los ciudadanos en los asuntos de interés común[...]La seguridad nose entiende en primera instancia como la seguridad del Estado, ni tampoco como la seguridad del ciudadano sin elconcurso del Estado, sino como la protección del ciudadano y de la democracia por parte del Estado, con lacooperación solidaria y el compromiso de toda la sociedad”53.En la práctica dicha política se ha materializado en medidas contrarias a los derechos humanos yal Derecho Internacional Humanitario. El 11 de agosto de 2002, cuatro días después de la tomade posesión, el Gobierno decretó el estado de conmoción interior en todo el territorio nacional,adoptando medidas “para el control del orden público” y definiendo unos territorios militarizadosdenominados “zonas de rehabilitación y consolidación”54.La política de “seguridad democrática” está sustentada en la obtención de apoyo por parte lapoblación civil a las actividades de la Fuerza Pública contra los grupos guerrilleros, para lo cualpromueve la participación de los civiles al servicio del Estado a través de Programas como el delas redes de informantes y cooperantes, y el de los soldados campesinos, que desconocen elprincipio fundamental de distinción entre combatientes y no combatientes y conducen a nuevasformas de paramilitarismo.La política de “seguridad democrática” consta de dos fases: La “recuperación militar del territorio”, y lasegunda, implementada a partir de 2006, la “recuperación social del territorio”. Esta última fueenunciada en el Plan Nacional de Desarrollo 2006-201055, y constituye uno de los principalessoportes de una política de reordenamiento territorial que favorece la inversión económicaprivada a gran escala, genera serias preocupaciones frente al cumplimiento de la obligación estatalde garantizar el derecho al territorio de los pueblos indígenas, las comunidades afrocolombianas ycampesinas, y el derecho a la restitución de las tierras de las víctimas del desplazamiento forzado.El “componente social” de la “recuperación social del territorio” responde a la “Doctrina de Acción Integral”,que se encuentra expuesta en el documento Conpes 3460 de 2007 Política de Consolidación de laSeguridad Democrática: Fortalecimiento de las capacidades del sector defensa y seguridad 56, como una estrategiabasada en la instrumentalización de las acciones sociales y humanitarias del Estado con propósitosde tipo militar.52 Comisión Colombiana de Juristas, Camino al despojo y la impunidad - IV Informe de seguimiento a la aplicación en Colombia de lasrecomendaciones del Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos de las personas internamentedesplazadas (julio de 2006 a diciembre de 2007), Bogotá, 2009, Págs. 79 a 84.53 Presidencia de la República, Ministerio de Defensa Nacional, Política de defensa y seguridad democrática, Bogotá, 2003, párrafos 4 y 6.54 Decreto 2002 de 2002. La designación de zonas especiales donde se aplicarían medidas específicas y altamente restrictivas comomedio de control del orden público no es nueva en el país. Así, en el contexto de la declaratoria de conmoción interior de 1996 sedesignaron varias zonas denominadas “zonas especiales de orden público”, en donde la Fuerza Pública tenía atribuciones similares a lasque se les concedió en 2002.55 Mediante la ley 1151 de 2007 se adoptó el Plan Nacional de Desarrollo 2006-2010.56 Ministerio de Defensa Nacional, Departamento Administrativo de Seguridad –DAS-, Ministerio de Hacienda y Crédito Público,Departamento Nacional de Planeación –DNP-, Documento Conpes 3460 Política de Consolidación de la Seguridad Democrática:Fortalecimiento de las capacidades del Sector Defensa y Seguridad, , 26 de febrero de 2007, págs. 5 y 6. 16
20. Los controles militares causan desnutrición y enfermedades en los pueblos indígenas del ChocóEn julio de 2008, 31 niñas y niños y 15 adultos pertenecientes a la comunidad Embera deConondo, resguardo indígena Tahamí, municipio de Bagadó (Chocó) presentaronsíntomas de enfermedades gastrointestinales y de desnutrición.La Asociación de Cabildos indígenas del Chocó urgió la evacuación de 75 indígenas delresguardo de Catrú en el Alto Baudó que estaban en pésimas condiciones de salud. Losproblemas de salud y desnutrición tienen origen en la crisis alimentaria que viven lascomunidades del Chocó debido a la restricción en el ingreso de alimentos impuesto por laFuerza Pública y en la pérdida de sus cultivos por las restricciones de acceso57.La “Doctrina de Acción Integral”, según afirma el gobierno, es la principal herramienta de “coordinaciónoperacional entre el esfuerzo militar y el social”. Para conseguir el control territorial y social, la “Doctrinade Acción Integral” promueve la participación de las agencias estatales, las autoridades locales, losgremios económicos y las agencias de cooperación internacional. En este marco, las acciones de laFuerza Pública tienen por principio el apoyo de la población, tal como lo reconoce el Ministeriode Defensa: “Decir que la legitimidad constituye el centro de gravedad es reconocer que más que en la derrota del enemigo, el éxito operacional está del lado de quien obtenga el apoyo de la población. O mejor: que la consecución de ese apoyo y la protección efectiva de la población conlleva necesariamente la derrota del enemigo, porque de ese apoyo voluntario nace la autoridad legítima, que es la garantía de la consolidación del control territorial y la esencia de un Estado que respeta y hace respetar los derechos humanos que se considera como el centro de gravedad de sus acciones, para lo cual la Fuerza Pública se hace cargo de acciones asistenciales de prestación de servicios sociales y en la distribución de asistencia humanitaria”58.En su propósito de involucrar a la población civil en el conflicto armado, la Fuerza Pública haasumido la participación en actividades asistenciales que forman parte de programas sociales y dela asistencia humanitaria. Como se sabe, dichas actividades son responsabilidad de autoridadesciviles y organismos con naturaleza y propósitos humanitarios, que están obligados a obrar deconformidad con los principios de imparcialidad, humanidad y no-discriminación, y evitando elinvolucramiento de las comunidades en las hostilidades. Por tales razones, las acciones sociales yhumanitarias no deben ser asignadas a la fuerza pública ni implementadas por esta.La mencionada estrategia operativa basada en la “Doctrina de Acción Integral”, conlleva la creaciónde entidades por fuera de la estructura institucional dispuesta en la Constitución Política, escontraria a la división de poderes, la descentralización y la autonomía de las autoridades civileslocales, con lo cual afecta los principios básicos del Estado de Derecho, al someter la políticasocial a los parámetros de la guerra por la creciente injerencia de las Fuerzas Militares en la tomade decisiones en materia de política social y de satisfacción de los derechos económicos, sociales yculturales, que eluden las consultas con los pueblos indígenas de estos territorios, y la asistenciahumanitaria queda supeditada a los planes militares59.57 Niños embera continúan muriendo por indolencia estatal, Comunicado de la Orewa, 25 de julio de 2008, enhttp://www.etniasdecolombia.org/actualidadetnica/detalle.asp?cid=687758 Ministerio de Defensa Nacional, citado supra en Nota 56, pág. 23.59 Alianza de organizaciones sociales y afines, Asamblea permanente de la sociedad civil por la paz, Coordinación Colombia-Europa/Estados Unidos y Plataforma colombiana de derechos humanos, democracia y desarrollo, Informe para el Examen PeriódicoUniversal de Colombia, Bogotá, julio de 2008. Disponible en http: www.coljuristas.org 17
21. El más reciente desarrollo de esta política contraria al Derecho Internacional Humanitario es lacreación por parte del gobierno, en 2009, de un “mecanismo que permita fortalecer la alineación de losesfuerzos militar, policial y antinarcóticos, y los esfuerzos en el área social, de justicia, desarrollo económico einstitucional del Estado en las zonas estratégicas del territorio nacional, denominado SALTOESTRATÉGICO”60, el cual está basado en un Plan Nacional61, para cuya ejecución el gobierno haordenado diseñar Planes de Acción Regionales para la Consolidación, orientados a articular “losesfuerzos militares y civiles”62.Como se desprende de las anteriores consideraciones, la política de “seguridad democrática” escontraria a las recomendaciones del Relator Especial que están dirigidas a garantizar el respeto alos territorios indígenas, prevenir el reclutamiento directo e indirecto de niños y niñas indígenas,cancelar los programas que involucran a la población civil en las hostilidades (red de informantes,los soldados campesinos y “soldados por un día”), y garantizar el libre tránsito de asistenciaalimentaria para las comunidades indígenas que se encuentran en riesgo o en situación dedesplazamiento.La Fuerza Pública hace una interpretación de la recomendación del Relator sobre el libre tránsitode alimentos conforme a la política de “seguridad democrática” y su “doctrina de acción integral”. LaJefatura de Derechos Humanos del Ejército afirma que “en cumplimiento de su misión constitucionaldesarrolla operaciones militares para defender la soberanía, la independencia y la integridad territorial, con el fin degenerar un ambiente de paz, seguridad y desarrollo, que garantice el orden constitucional de la Nación; encumplimiento de su misión, cuando es requerido, brinda protección y apoyo a las entidades del Estado encargadas deasegurar el libre tránsito de ayuda alimentaria a los grupos más necesitados”63.La Fuerza Pública continúa imponiendo controles y restricciones a los suministros alimenticios,como lo indican algunos de los casos mencionados en el presente informe. Estas prácticas querestringen el acceso a los alimentos atentan contra la Constitución Política de Colombia. Deacuerdo con el artículo 223 de la Carta Política, solo le está permitido a la Fuerza Públicacontrolar las armas, municiones de guerra y explosivos. No obstante, la Fuerza Pública continúaobstruyendo el libre acceso de alimentos a las comunidades campesinas, afrocolombianas eindígenas. Controles y restricciones al transporte de alimentos y la libertad de circulación del pueblo Embera Katío en Unguía (Chocó)Durante los últimos años, los pobladores de Acandí y Unguía han sido sometidos acontroles a la circulación y al transporte de alimentos por parte de miembros de lasubestación de Policía ubicada en el corregimiento de Balboa, municipio de Unguía.Los miembros de la Asociación de Cabildos Indígenas Emberas, Kunas y Katíos –Acikek-,60 Presidencia de la República de Colombia, Directiva Presidencial No. 01 Coordinación del Gobierno Nacional para llevar a cabo el PlanNacional de Consolidación, disponible en http://web.presidencia.gov.co/direc/2009/directiva_01_20090320.pdf61 El Plan nacional de Consolidación es coordinado por el Centro de Coordinación de Acción Integral –CCAI-, cuyo ConsejoDirectivo está integrado por el Ministro de Defensa, el Comandante General de las Fuerzas Militares, el Director de la PolicíaNacional, el Alto Consejero de la Agencia Presidencial para la Acción Social y la Cooperación Internacional, el director delDepartamento Administrativo de Seguridad –DAS- y el Fiscal General de la Nación.62 Presidencia de la República de Colombia, citado supra en Nota 60.63 Jefatura de Derechos Humanos y DIH del Ejército Nacional, Respuesta al derecho de petición interpuesto por la Comisión Colombiana deJuristas. Ref. D.F. 47 01, Bogotá D.C., marzo 2 de 2009. 18
22. observaron que, además del control sobre el transporte de víveres, quienes transportanmercados han sido fotografiados y filmados por miembros de la Policía. Los indígenasmanifestaron temor por estas prácticas debido a que, presuntamente, el Ejércitoacostumbraba entregar a los grupos paramilitares los listados con los nombres de quienestransportaban víveres a la zona rural, bajo la presunción de que se trataba de provisionesdestinadas a los grupos guerrilleros.El 28 de mayo de 2007, en horas de la tarde, integrantes de la Comisión Colombiana deJuristas pudieron verificar directamente este tipo de infracciones al derecho humanitario,cuando se vieron obligados a solicitar autorización en el mencionado puesto de Policíapara transportar los víveres destinados a una reunión en el resguardo Chidima, donde unmilitar con el rango de cabo registró sus nombres y documentos de identidad e interrogóacerca del motivo de la visita al resguardo. El cabo justificó dichos controles en lanecesidad de informar al Ejército para el caso de que sus tropas les encontraran en la zonarural64.2.4 El gobierno ha presentado y/o respaldado iniciativas legislativas que vulneran los derechos humanos de los pueblos indígenasEn materia legislativa, el Relator Especial hizo dos recomendaciones. Según la primera de estasrecomendaciones: “Deberán expedirse a la mayor brevedad posible las leyes reglamentarias necesarias para implementar adecuada y efectivamente las disposiciones constitucionales en materia de derechos humanos de los pueblos indígenas65.El Convenio 169 de la OIT sobre pueblos indígenas y tribales fue incorporado a la legislacióninterna por la ley 21 de 199166. La Corte Constitucional colombiana ha indicado que esteConvenio integra el denominado “bloque de constitucionalidad”, lo que significa que el Conveniodebe ser entendido como requisito de validez de las normas del ordenamiento colombiano.El gobierno, por medio del decreto 1320 de 199867, creó un procedimiento para implementar laconsulta previa con las comunidades indígenas y afrodescendientes en casos de explotación de losrecursos naturales dentro de su territorio. Sin embargo, el mecanismo establecido por este decretono es compatible con el Convenio 169, puesto que recorta seriamente los alcances del derecho ala consulta previa de los pueblos indígenas y tribales.Con relación a dichas limitaciones, la Comisión de Expertos en Aplicación de Convenios yRecomendaciones de la OIT ha conceptuado que el decreto 1320 de 1995 desconoce los artículos2, 6, 7 y 15 del Convenio 169, como se explica a continuación:64 Unión Sindical Obrera, Comisión Intereclesial de Justicia y Paz y Comisión Colombiana de Juristas, Comentarios al Convenio 169ratificado por Colombia en el caso del pueblo Embera Katío y Dóbida de los resguardos de Pescadito y Chidima, ubicados en los municipios de Acandí yUnguía, departamento del Chocó, agosto 29 de 2008, págs. 22 y 23.65 Naciones Unidas, citado supra en Nota 1, párr. 94.66 Ley 21 de 1991 Por medio de la cual se aprueba el Convenio número 169 sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes, adoptado por la76ª. reunión de la Conferencia General de la OIT, Ginebra, 1989.67 Decreto 1320 de 1998 Por el cual se reglamenta la consulta previa con las comunidades indígenas y negras para la explotación de los recursosnaturales dentro de su territorio. 19
23. El artículo 1º del decreto prevé la consulta únicamente en materia de licencias ambientales oestablecimiento de planes de manejo ambiental, de evaluación y manejo ambiental y de permisosde uso, aprovechamiento o afectación de recursos naturales renovables: “La consulta previa tiene porobjeto analizar el impacto económico, ambiental, social y cultural que puede ocasionarse a una comunidad indígenao negra por la explotación de recursos naturales dentro de sus territorio”.Es decir que, según este decreto, la consulta previa está prevista para el caso de obras oexplotaciones, no para sus exploraciones y proyecciones. Lo anterior significa que, según elordenamiento colombiano, la toma de muestras, mediciones, visitas y estudios previos a losproyectos de explotación económica no requiere de consulta previa, así afecte a las comunidadesindígenas o a sus territorios.Además, el artículo 2º del decreto 1320 de 1995 señala que sólo deberán consultarse los proyectosque hayan de afectar el territorio de los resguardos indígenas, desconociendo el contenido delartículo 15 del Convenio 169 que prevé la aplicación de la consulta previa a la “totalidad del hábitatde las regiones que los pueblos interesados ocupan o utilizan de alguna otra manera”68.En su segunda recomendación sobre la legislación interna, el Relator Especial señaló que: “2. Deberá ser retirado todo proyecto de ley y de reforma constitucional u otra iniciativa que incorpore en la legislación normas contrarias a los derechos de los pueblos indígenas o que atenten contra la diversidad”69.Al tiempo que el Estado no ha tomado medidas efectivas para garantizar los derechos de lapoblación indígena que se encuentra en situación de desplazamiento o en riesgo de serlo, poriniciativa o con respaldo gubernamental, el Congreso de la República ha adoptado algunas leyesque contienen disposiciones que vulneran los derechos al territorio y a la consulta de los pueblosindígenas. Tales leyes son el Plan Nacional de Desarrollo70, la Ley General Forestal71 y elEstatuto de Desarrollo Rural72. Dichas leyes contienen normas regresivas para los derechos de lospueblos indígenas en materia de derecho al territorio y utilización de los recursos naturales, y nofueron objeto de consulta previa. Por consiguiente, las leyes en cuestión adolecen de vicios deinconstitucionalidad y constituyen un incumplimiento de las obligaciones del Estado con respectoal Convenio 169 de la OIT sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes.68 Ley 21 de 1999, citado supra en Nota 66.69 Naciones Unidas, citado supra en Nota 1, párr. 94.70 Plan Nacional de Desarrollo 2006-2010, citado supra en nota 5571 En la sentencia C-030 de 23 de enero de 2008, con ponencia del magistrado Rodrigo Escobar Gil, la Corte Constitucional declaróla inconstitucionalidad de la ley 1021 de 2006 “por la cual se expide la ley general forestal” debido a que dicha ley es “susceptible de afectardirecta y específicamente a las comunidades indígenas y tribales y que, por consiguiente, previamente a su expedición debió surtirse el trámite de la consultacon dichos pueblos, en los términos del literal a) del artículo 6º del Convenio 169 de la OIT”.72 Mediante la ley 1152 de 2007, fue aprobado el Estatuto de Desarrollo Rural por la cual se reforma el Instituto Colombiano deDesarrollo Rural –Incoder-, y se dictan otras disposiciones. Varios artículos contenidos en el estatuto son susceptibles de afectar alos pueblos indígenas y tribales en Colombia, como la competencia asignada a la Dirección de Etnias del Ministerio del Interior yde Justicia para adelantar los procedimientos de delimitación y deslinde de los territorios ocupados ancestralmente o adjudicados alas comunidades negras, de resolver las solicitudes sobre adjudicación de tierras y de adquirir tierras para las comunidades negras.Además el Estatuto crea el Consejo Nacional de Tierras -Conati-, organismo compuesto, entre otros, por un delegado de lascomunidades negras, que tiene entre sus funciones adoptar criterios para la disposición y uso de las tierras, y adoptar decisionesfrente a conflictos en el uso de las tierras. Además, un delegado de las comunidades negras también integra el Consejo Directivodel Incoder. 20
24. Precisamente, debido a las razones antes mencionadas, la Corte Constitucional declaróinexequibles la Ley General Forestal73 y el Estatuto de Desarrollo Rural74. No obstante, una vezconocida la decisión de la Corte, el gobierno presentó un nuevo proyecto de diez artículos paraque fuera discutido en las sesiones extras del Congreso de la República, que fue retirado, pues notuvo apoyo. El 25 de julio de 2008 fue radicado en la Comisión Quinta de la Cámara deRepresentantes un nuevo proyecto para regular la actividad forestal, en el cual los árboles sonconsiderados como bienes muebles y no exige a las explotaciones forestales comerciales “que laautoridad ambiental expida una licencia” 75. Esta iniciativa es apoyada por la Federación Nacional deIndustriales de la Madera –Fedemaderas-, agremiación que representa a 405 empresas privadas.2.5 Las mujeres indígenas no cuentan con un mecanismo eficaz de prevención de violaciones a sus derechos humanosEl Relator Especial manifestó su preocupación por la situación que enfrentan las mujeresindígenas, especialmente quienes se encuentran en situación de desplazamiento forzado, ya que notienen acceso a una asistencia diferenciada. Asimismo, el Relator conoció la ocurrencia de casosde violencia asociada a agresión sexual y otras violaciones de los derechos de las mujeresindígenas, por parte de los actores del conflicto armado. Así mismo, el Relator observó que laparticipación de las mujeres indígenas en los asuntos públicos era escasa.Ante esta crítica situación el Relator Especial recomendó establecer “[u]n mecanismo eficaz para laprotección y promoción de los derechos de la mujer indígena en el país dirigido a la prevención de posibles violacionesde sus derechos fundamentales y a potenciar su activa participación en decisiones que afectan sus vidas y sudesarrollo activo dentro de las comunidades”76.De acuerdo con la ONIC, el impacto cultural del desplazamiento sobre las mujeres indígenastiene diversos componentes que vulneran sus derechos fundamentales: “Nos enfrentamos a nuevos problemas para criar a nuestros hijos y relacionarnos con nuestros compañeros, por no ser la ciudad nuestro medio habitual. Nos persiguen las imágenes de la angustia cuando tuvimos que salir corriendo con lo poco que teníamos o podíamos cargar para hacerle el quite a la muerte y desolación, en medio de esta angustia, quedamos a cargo de la familia aceptando actividades que no son tradicionales a nuestras culturas como emplearnos en el trabajo doméstico, o en el peor de los casos llegar a vender nuestros cuerpos. (…) A las mujeres indígenas nos toca pelear para que nos reconozcan como desplazadas, pelear para acceder a la salud y a la educación que no es propia, preparar alimentos con comida ajena a nuestra cultura y cuerpo; luchar para que nuestras familias no se desintegren y los hijos no pierdan nuestra cultura”77.La Relatora de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos –CIDH- sobre los derechos dela mujer observó que la situación de las mujeres indígenas en Colombia no ha mejorado. La73 Sentencia C-030 de 2008, citado supra en nota 71.74 Corte Constitucional, C-175 de 2009, Demanda de inconstitucionalidad contra la Ley 1152 de 2007, “por la cual se dicta al Estatuto deDesarrollo Rural, se reforma el Instituto Colombiano de Desarrollo Rural, Incoder, y se dictan otras disposiciones”. M.P.: Luis Ernesto VargasSilva, 18 de marzo de 2009.75 “Proyecto de Ley para reglamentar actividad forestal comercial será presentado, de nuevo, por el Gobierno”, Portafolio.com.co, agosto 16 de2008, en http://www.portafolio.com.co/negocios/agronegocios/2008-08-16/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_PORTA-4449812.html76 Naciones Unidas, citado supra en Nota 1, párr. 97.77 ONIC, Área Mujer, Informe sobre las Mujeres Indígenas Colombianas con motivo de la visita de la Relatora de la Comisión Interamericana deDerechos Humanos, junio 20 de 2005. Disponible en http:// www.onic.org.co 21
25. Relatora “recibió denuncias sobre la utilización de las mujeres indígenas como ‘botines de guerra’ por parte de losactores armados y pudo constatar que con frecuencia las mujeres indígenas han sido víctimas de violencia sexual,siendo los agresores integrantes de los grupos armados, legales e ilegales. Efectivamente, la Relatora recibiótestimonios de mujeres indígenas que denunciaron las agresiones sexuales cometidas por los actores armados queparticipan en el conflicto, en perjuicio de las mujeres indígenas. Las propias mujeres que entregaron testimoniosindicaron que la actitud discriminatoria del agresor agudiza el ya grave tipo de agresión, explicando que patrullasde los diferentes grupos armados que ocupan los territorios indígenas, raptan mujeres indígenas, las utilizansexualmente en forma colectiva y luego las abandonan, amparándose en la impunidad de sus actos78.En cuanto a otras violaciones a los derechos de las mujeres indígenas, la Relatora advirtió que“son comunes los casos de jóvenes acosadas por los grupos armados tanto legales como al margen de la ley, que lasutilizan como corredor emocional, las obligan a realizar labores domésticas, lo que repercute en la estigmatizaciónpor ambos grupos, factor que incide en que deban abandonar sus territorios, engrosando el índice de desplazamientoforzado a ciudades ajenas a su entorno, lo que también conlleva a la mendicidad, a que se empleen como en elservicio doméstico, y lo más grave, terminen en la prostitución”79.La Relatora observó la responsabilidad de las autoridades locales y nacionales en las “omisiones en laconsideración de las necesidades específicas y diferentes de las mujeres indígenas y afrocolombianas en los programasy políticas públicas orientadas a proteger los derechos de las mujeres”80. Asimismo, la Relatora detectó “fallasnotables en el diagnóstico, prevención y alerta temprana de diversas formas de discriminación y violencia contra lasmujeres que se ven agravadas por el conflicto armado, así como vacíos en la provisión de atención humanitaria y deservicios multidisciplinarios de apoyo especializados para las víctimas, sobre todo a las mujeres desplazadas”81. Enconsecuencia, la Relatora recordó al Estado colombiano su obligación de implementar medidaspara erradicar patrones socioculturales discriminatorios por razón de sexo, raza, etnia y clasesocial y tomar en cuenta estas diferencias para el desarrollo de políticas públicas dirigidas a asistir alas mujeres afrocolombianas e indígenas que son víctimas de las violaciones a derechos humanos einfracciones al derecho humanitario.De acuerdo con los hallazgos de su visita, la Relatora de la CIDH hizo una serie derecomendaciones específicas para las mujeres indígenas y afrocolombianas, entre las que sepueden destacar la de “[d]iseñar y adoptar políticas que tomen en cuenta las necesidades específicas de lasmujeres indígenas y afrocolombianas dentro del conflicto armado en materia de salud, educación, justicia y asuntoseconómicos. Las políticas nacionales destinadas a avanzar los derechos de todas las mujeres deben contemplar lasnecesidades específicas de las mujeres afrocolombianas e indígenas y tener una visión integral de cómo tratar aspectosimportantes como la salud, la educación, la justicia. Asimismo, las políticas nacionales orientadas a mejorar lasituación de los pueblos indígenas y afrocolombianos deben incluir las necesidades específicas de las mujeres”82.Con relación a las causas estructurales de las violaciones a los derechos humanos de los pueblosindígenas en Colombia y su desplazamiento forzado, la Relatora formuló una recomendaciónespecífica: “Para lograr un respeto completo de los derechos de las mujeres indígenas a vivir libres de violencia, discriminación y desplazamiento forzado, acciones que son agravadas por el conflicto armado, es esencial78 Organización de los Estados Americanos, Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Las mujeres frente a la violencia y ladiscriminación derivada del conflicto armado en Colombia /Ser.L/V/II. Doc. 67 18 octubre 2006, Pág. 19.79 Ibídem, pág. 20.80 Ibídem, pág., 13.81 Ibídem pág. 5582 Ibídem, pág. 89. 22
26. que el Estado respete y proteja de manera efectiva los territorios ancestrales de sus pueblos, tanto de intereses de carácter militar como de carácter económico”83.Al evaluar el cumplimiento gubernamental de las órdenes relativas a la prevención y atención deldesplazamiento de las mujeres, la Corte Constitucional encontró nuevamente que los “riesgosderivados de la condición de discriminación y vulnerabilidad acentuada de las mujeres indígenas” 84, representanun factor de vulnerabilidad a los que están expuestas las mujeres en el marco del conflicto armadoque influyen en el impacto desproporcionado del desplazamiento forzado sobre las mujeres, peroque la respectiva política pública no ha prevenido. De igual manera, la Corte señaló que elimpacto del desplazamiento sobre las mujeres se encuentra acentuado, entre otros factores, porlos “cuadros de discriminación social aguda de las mujeres indígenas y afrocolombianas desplazadas” y ordenó laimplementación de medidas y programas públicos específicos85.Años después de la visita de la Relatora de la CIDH, la Corte Constitucional ha encontrado que lasituación de las mujeres indígenas no ha tenido mejoría. La Corte advirtió las vulneraciones alderecho internacional humanitario que afectan a los pueblos indígenas y en especial a las mujeres,tales como la ocurrencia de “[p]rostitución forzada, violencia sexual y enamoramiento de mujeres y jóvenesindígenas como táctica bélica, principalmente por parte de los actores armados ilegales. Estos patrones materializanlos riesgos especiales de género de la mujer indígena en el conflicto armado, tal y como fueron documentados en elAuto 092 de 2008 de la Corte Constitucional. De hecho, muchísimos casos de violencia sexual que fuerondenunciados por la Corte ante las autoridades competentes tienen por víctimas mujeres, niñas y adolescentesindígenas en todo el país”86.2.6 Las medidas adoptadas por el gobierno han resultado insuficientes para garantizar los derechos a la educación yla salud de los pueblos indígenasEl Relator Especial manifestó preocupación por el hecho de que “los indicadores de desarrollo social yhumano de los pueblos indígenas aún se encuentran por debajo de la media nacional. Los diversos programassociales del Estado para la atención de estos pueblos han tenido poco impacto en las comunidades por falta derecursos, de personal capacitado y de los mecanismos institucionales necesarios”87.Con el propósito de alcanzar el cumplimiento de las obligaciones estatales relativas a los derechoseconómicos, sociales y culturales de los pueblos indígenas, el Relator Especial hizo las siguientesrecomendaciones: - “Las entidades públicas que trabajan con poblaciones indígenas deberán elaborar y utilizar datos cuantitativos desagregados en términos de grupos étnicos diferenciados, para poder enfocar con mayor83 Ibídem, pág. 90.84 Por medio del auto No. 092 de 2008, Ref.: Protección de los derechos fundamentales de las mujeres víctimas del desplazamiento forzado porcausa del conflicto armado, en el marco de la superación del estado de cosas inconstitucional declarado en la sentencia T-025 de 2004, la CorteConstitucional abordó “el impacto desproporcionado, en términos cualitativos y cuantitativos, del conflicto armado interno y el desplazamiento forzadosobre las mujeres colombianas”, a la vez que enumeró los factores de riesgo que conducen a la vulneración de los derechos de lasmujeres antes del desplazamiento, que deben ser previstos por la política pública de prevención, y durante el desplazamiento, quedeben ser considerados por la política pública de atención y protección. En este auto la Corte puso en conocimiento del FiscalGeneral de la Nación 83 casos de violencia sexual contra las mujeres para que procediera a iniciar las respectivas investigaciones.85 Ibídem.86 Corte Constitucional, citado supra en Nota 46.87 Naciones Unidas, citado supra en Nota 1, Párr. 87. 23
27. efectivamente sus acciones. Para ello se recomienda elaborar la metodología correspondiente con la colaboración de las instituciones académicas y de investigación”88. - “Los programas existentes en materia de asistencia en servicios sociales básicos deben extenderse de manera efectiva para mejorar la situación de las mujeres y la niñez indígenas en las zonas rurales, en particular las mujeres y los niños y niñas desplazadas, en materia de salud y educación”89.Las medidas adoptadas en materia de educación y salud no han garantizado dichos derechos a lospueblos indígenas. Por el contrario, se han adoptado medidas regresivas como el recorte de losrecursos nacionales que se transfieren a las administraciones locales para inversiones en serviciosde educación, salud y saneamiento básico. En concreto, el Congreso de la República aprobó unareforma constitucional de ajuste a las transferencias mediante el acto legislativo 011 de 2006, conel cual se hizo permanente el régimen incluido en el Sistema General de Participaciones y seprofundizaron los recortes a las transferencias territoriales. En términos reales esta nueva reforma,al impedir volver a la fórmula consagrada en la Constitución de 1991 para las transferencias,significa un recorte de recursos para los departamentos y municipios superior a los $63 billones,entre 2008 y 201690.2.6.1 El derecho a la educación de los pueblos indígenas carece de garantías efectivasEn su Informe de Misión a Colombia el Relator Especial recomendó: “En los planes de educación pública y gratuita (obligación del Estado) deberá consolidarse el programa de educación bilingüe e intercultural en zonas indígenas, y las entidades privadas dedicadas a la educación deberán hacerlo solamente como complementarias a la acción del Estado”91.Un año después de formulada la anterior recomendación, el Comité de los Derechos del Niñoobservó que “[a] pesar de que existe un programa establecido de educación bilingüe (conocido comoetnoeducación), su alcance es limitado y las tasas de analfabetismo son altas”92.El derecho a la educación está reconocido en la Constitución Política93, la ley 115 de 1994, quedefine el concepto de etnoeducación94, su decreto reglamentario 804 de 199595, y la ley 1098 de88 Ibídem, párr. 111.89 Ibídem, párr. 110.90 Véanse los cálculos de los impactos negativos sobre las finanzas territoriales en: Ramírez, Gloria. “La trilogía uribista. La reforma alas transferencias.”. en el Periódico Caja de Herramientas. Edición Virtual. Año 16, No. 123. Bogotá, junio de 2007, enhttp://www.viva.org.co/caja_herramientas; también en: Federación Nacional de Departamentos. Posición de los Departamentosfrente al acto legislativo que modifica el SGP”., en http://www.federacionnacionaldedepartamentos.org.co91 Naciones Unidas, citado supra en Nota 1, párr. 109.92 Naciones Unidas, Comité de los Derechos del Niño, 42º período de sesiones, Examen de los Informes presentados por los Estados partescon arreglo al artículo 44 de la Convención. Observaciones finales. Colombia. CRC/C/COL/CO/3, 8 de junio de 2006, párr. 94.93 El artículo 68 de la Constitución Política establece que “[l]os integrantes de los grupos étnicos tendrán derecho a una formación que respete ydesarrolle su identidad cultural”.94 La ley 115 de 1994 Por la cual se expide la ley general de educación, en su título III, capítulo 3, define el concepto de etnoeducación,define los principios que la orientan, el objetivo de garantizar la enseñanza bilingüe, la formación de educadores para gruposétnicos, asesoría en desarrollo de programas curriculares, la prohibición de que intervengan organismos internacionales públicos oprivados así como la manera en que el servicio etnoeducativo podrá prestarse por contrato.95 Decreto 804 de 1995 Por medio del cual se reglamenta la atención educativa para grupos étnicos. 24

References: artículo 1
 Resolución 
 artículo 10
 Artículo 10
 Artículo 6
 Artículo 4
 artículo 4
 artículo 223
 artículo 1
 artículo 2
 artículo 6
 artículo 44
 artículo 68