Source: http://orgulloboliviano.blogspot.com/2006/11/evo-alan-soy-un-cocalero_01.html
Timestamp: 2017-10-22 17:26:28+00:00

Document:
BOLIVIA LO MEJOR QUE TENEMOS: EVO A ALAN: “SOY UN COCALERO REVOLUCIONARIO"
El presidente de Bolivia, Evo Morales, aseguró que en el continente hay un "cocalero revolucionario y de cambio", que es él.Con estas expresiones, Morales, rechazó la opinión del presidente Alan García respecto a que se estaba gestando un "fundamentalismo andino" en la región.El mandatario del país altiplánico refirió que no estaba resentido con García por haber dicho tal cosa, aunque atribuyó esa opinión a un supuesto intento "de llamar la atención del presidente de Estados Unidos George W. Bush". A principios de octubre en Washington, García alertó sobre el posible nacimiento de un "fundamentalismo" cocalero andino, mientras en América se libra una "guerra fría" entre los partidarios de la democracia y sus opositores.
RECHAZO BOLIVIANO AL PACTO MILITAR
Según información disponible, el Congreso boliviano estaría rechazando el Pacto Caracas-La Paz por considerarlo lesivo a la soberanía nacional boliviana. En ese Pacto militar, ofensivo y defensivo, Venezuela recibía la facultad de intervenir militarmente en los asuntos internos y externos bolivianos.
El Pacto íntegro, que obra en los archivos de La Nación, fue publicado en Asunción in extenso y creó, justificadamente, una intensa preocupación, no solamente por el rearme boliviano sino por el estado catastrófico de las FFAA paraguayas. Ese mismo Pacto creó en Brasil, Chile y Perú la misma justificada preocupación, aunque con un enfoque distinto: Chile tiene probablemente las FFAA más eficientes de Sudamérica y el Brasil las más grandes y mejor armadas, por lo que su problema es simplemente la posible confrontación con Venezuela. La Argentina no se mostró preocupada porque su gobierno apoya el eje Caracas-La Paz-Buenos Aires.
Obviamente el problema suscitado en Sudamérica no es de los pueblos, sino de dos gobernantes: Evo Morales, con intenciones de establecer una férrea dictadura en Bolivia basada en unas FFAA rearmadas, y Hugo Chávez que pretende hacer de Venezuela el eje de una revolución castrista en la región. El revés que se anuncia en el Congreso de Bolivia a los planes de los dos gobernantes citados viene de la mano con el propinado por los electores de Misiones -RA- al presidente Kirchner, también propenso a la alianza Venezuela-Bolivia-Argentina. Obviamente los pueblos ya no quieren ni dictadores, ni reelecciones indefinidas ni revoluciones ni alianzas militares ideológicas.
El caso militar paraguayo no se resuelve con la decisión del Congreso boliviano, porque la indefensión es puramente paraguaya, y no es solamente frente a una contingencia militar, sino frente al tráfico de armas, de drogas, de maderas preciosas y hasta de ganado. Una decisión del Congreso trae tranquilidad en cierta medida, pero la necesidad de reorganizar las FFAA paraguayas sigue siendo de alta prioridad. Ninguna reorganización de las FFAA paraguayas, como se dijo en editoriales anteriores, puede inquietar a nadie, ya que constitucionalmente la guerra de agresión está prohibida a los paraguayos.
Por otro lado, el Paraguay no tiene ninguna reivindicación que reclamar a sus vecinos y no sostiene con ninguno, conflictos de límites. Pero sus fronteras están desguarnecidas, su cielo está abierto y los ríos carecen de vigilancia. Las FFAA están hoy reducidas a una guardia pretoriana, que es utilizada para vigilar los domicilios de políticos y algunas esquinas que integran lo que ampulosamente se llaman, ¿camino seguro? Una misión humillante para los que llevan el uniforme que venció en la Guerra del Chaco.
La conclusión es que sin importar lo que ocurra en Bolivia, Venezuela, Brasil o Argentina, las FFAA paraguayas deben ser rearmadas y reorganizadas, para ponerlas en condiciones de cumplir con lo establecido en la Constitución. Quienes se oponen a eso, se oponen a la Constitución, que ordena unas misiones específicas, hoy imposibles de cumplir. Y son sospechosos de dejar a las FFAA inermes, para que las fronteras sean fácilmente vulnerables , no solo para tropas enemigas sino para delincuentes internacionales.
GOBIERNO BUSCA CONTRAPESO AL ACUERDO BOLIVIA-VENEZUELA
PARAGUAY ANALIZA FIRMAR COOPERACIÓN MILITAR CON EE.UU, SEGÚN EL CANCILLER
Paraguay analiza la posibilidad de firmar un acuerdo de cooperación militar con EE.UU. y los países de la región (Argentina y Brasil), reveló ayer el canciller Rubén Ramírez Lezcano. Con esta iniciativa, el Gobierno paraguayo busca de alguna manera un contrapeso político al acuerdo militar suscrito entre Bolivia y Venezuela el 20 de mayo pasado.
"Tenemos un relacionamiento muy estrecho con Estados Unidos de América. Estamos analizando el campo de cooperación militar, en qué ámbito vamos a desarrollar. No solamente con EE.UU., sino también con los países de la región (Argentina y Brasil)", declaró ayer el canciller. Fue luego de reunirse con los miembros de la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados.
Ante una consulta periodística, Ramírez aclaró que el Gobierno de EE.UU. no dio a conocer su opinión al Paraguay con relación al acuerdo militar suscrito entre Bolivia y Venezuela. Dijo que para nuestro país las obras que realizará Bolivia en Puerto Quijarro con ayuda de Venezuela tiene carácter comercial y con miras a utilizar el trayecto de la hidrovía (ríos Paraguay y Paraná).
A pesar de la intención boliviana, el Gobierno de Paraguay "observa con atención todas las líneas que apunten hacia una carrera armamentista" o la evolución del sistema militar, manifestó el canciller. Al ser consultado si Bolivia aclaró que no tiene interés en una carrera armamentista, respondió: "Tenemos las respuestas y los mecanismos de seguimiento mediante la confianza, la integración económica, física, comercial y energética".
Al preguntársele si ante la hipótesis de conflicto Paraguay aumentó el presupuesto a las Fuerzas Armadas, contestó: "Las FF.AA. están precisamente para preservar la soberanía nacional, y no debe llamar la atención" si surge una actualización (presupuestaria).
Aclaró que la Cancillería nacional no concluyó el análisis del acuerdo militar entre Bolivia y Venezuela. "Esa es una tarea del Ministerio de Relaciones Exteriores como observador. Es una tarea normal. Nosotros estamos permanentemente observando esto", concluyó.
INCREMENTO DE PRESUPUESTO SE DESTINARA AL CHACO
EXISTEN DUDAS SOBRE LA INTENCIÓN DE BOLIVIA
El presidente de la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados, el diputado colorado Miguel Rojas Salvioni, dijo ayer que si bien existen explicaciones de por medio, todavía se tienen dudas sobre la intención real de Bolivia.
El legislador indicó que si uno mira el acuerdo firmado con Venezuela se da perfectamente cuenta de que todo se basa en ayuda militar. "No hay acuerdos comerciales o de cooperación técnica que no sea en el campo militar", remarcó.
En cuanto a la reunión con los militares indicó que en líneas generales están conformes y explicó que el encuentro sirvió para intercambiar pareceres. Además, comentó que las reuniones de este tipo serán permanentes. "Las preguntas que le hicimos han sido contestadas en su totalidad, pero siempre existen dudas sobre las intenciones reales de Bolivia", insistió.
En otro momento, el legislador indicó que las Fuerzas Armadas tienen que ser modernizadas por lo menos mínimamente. "Es importante darles los instrumentos para que puedan desenvolverse, porque actualmente están en un estado deplorable", remarcó al tiempo de indicar que "según las informaciones que tenemos, en la frontera existen dos o tres efectivos en un destacamento militar
Fuerzas Armadas aumenta su presencia en frontera con Bolivia
Las Fuerzas Armadas aumentarán sensiblemente su presencia militar en la zona de frontera con Bolivia ante la situación que se está creando con ese país. El general José Key Kanazawa admitió ayer que irán más militares a la zona, pero trató de minimizar el hecho señalando que siempre hay rotación de efectivos, pero el diputado Miguel Rojas, presidente de la Comisión de Defensa de la Cámara Baja, reconoció que habrá un aumento.
Desde los próximos días de este mes se incrementará la presencia de militares en la zona de la frontera con Bolivia. Eso fue confirmado ayer por la cúpula militar a los miembros de la Comisión de Defensa durante la reunión de más de dos horas que mantuvieron en la sede de la Cámara Baja y de la que participaron también los ministros de Defensa y de Relaciones Exteriores. Se habla de que al menos 600 efectivos serán distribuidos en los cinco puestos militares que se tienen en la frontera con Bolivia. La información y los detalles están siendo manejados con reserva por los militares, quienes sostienen que no es necesario hacer público ese tipo de informaciones porque se refieren a la defensa del país.
El comandante de las Fuerzas Militares, general José Key Kanazawa, reconoció ayer que efectivos militares irán a la zona de frontera, pero trató de minimizar el hecho señalando que son movimientos rutinarios. Incluso, insistió en que los efectivos trabajarán en instrucción ordinaria de los soldados. Kanazawa ni siquiera quiso hablar de cifras y cuando fue insistido sobre el tema se retiró y se excusó con una amable sonrisa.Sin embargo, el presidente de la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados, Miguel Rojas Salvioni (ANR), admitió que en la reunión se informó acerca del incremento de efectivos. Dijo que en muchos casos se tienen a uno o dos efectivos en zonas tan distantes como Infante Rivarola o en el destacamento del cerro Chovoreca y que es necesario poner más gente en esos lugares.
Explicó además que se está estudiando la posibilidad de incrementar el presupuesto de las Fuerzas Armadas para el próximo año y que todo el dinero previsto sea destinado a fortalecer la presencia militar en el Chaco. Rojas indicó también que se tiene previsto que el Comando de Ingeniería empiece a trabajar para crear rutas de todo tiempo en la zona a fin de mejorar el tránsito ante un eventual conflicto.
BOLIVIA: "REACTIVAN" ESTATAL MINERA
El gobierno boliviano puso en marcha este martes un proceso para "reactivar" la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), la empresa encargada de la dirección y administración de la minería estatal.
Algunos creían que este anuncio del gobierno, que fue hecho el día que se recuerda la primera nacionalización de las minas en 1953, marcaría el comienzo de una segunda nacionalización de esta industria. Pero el decreto del gobierno se limita a poner en marcha otra vez la mina de Huanuni, una de las mayores reservas de estaño del mundo.
Esta mina permanecía cerrada desde el mes pasado, cuando un enfrentamiento entre mineros asalariados, que pertenecen al Estado, y cooperativistas, que son independientes, dejó 16 muertos.
Las medidas del gobierno incluyen la contratación de unos 4.000 cooperativistas para trabajar en Comibol y desempañarse en Huanuni.
Nacionalización es una palabra que suena mucho por estos días en Bolivia.
El pasado fin de semana, los ejecutivos de ocho compañías petroleras extranjeras firmaron nuevos contratos de operación con la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), lo cual puso fin al llamado proceso de nacionalización de los hidrocarburos, decretado el 1 de mayo.
El gobierno boliviano ha dado a entender que pretende hacer lo mismo con la minería, pero no ha establecido ninguna fecha concreta.
Pero según el analista Carlos Toranzo, de la Fundación Friedrich Ebert en Bolivia, lo que sucedió con los hidrocarburos, y posiblemente suceda con la minería, no es una nacionalización, sino una mayor presencia estatal en estas actividades.
"La palabra nacionalización se la utiliza de manera discursiva, pero lo que hay en realidad es un avance del Estado en el cobro de mayores tasas impositivas y, en algunos casos, en el intento de entrar a todos los eslabones de la cadena productiva", señaló Toranzo a BBC Mundo.
La estatal Comibol fue desmantelada en la ola de privatizaciones que vivió Bolivia en la década pasada.
Al igual que con la estatal YPFB, la idea del gobierno boliviano es fortalecer a Comibol, que hoy en día opera como una "empresa residual".
"Comibol prácticamente no opera... Lo que hay que hacer es reconstruir la empresa. A eso llaman el 'proceso de reactivación de la minería'. Es más un rótulo que una realidad todavía", comenta Toranzo.
Mediante las medidas anunciadas este martes, el gobierno también espera solucionar el conflicto entre mineros cooperativistas y asalariados en Huanuni.
Los trabajadores que se sumarán a Comibol son cooperativistas. Es decir que pasan a ser asalariados o estatales. Bolivia es un productor importante de estaño, zinc y plata. En el país operan firmas de Estados Unidos, Suiza e India.
Sorpresiva postergación
LA NACIONALIZACIÓN MINERA EN BOLIVIA SE HARÁ EN 2007
Cuando todos preveían la apertura de un nuevo frente de conflicto para el gobierno socialista de Evo Morales en Bolivia con el inminente anuncio de la nacionalización de la minería, sorpresivamente el propio mandatario decidió postergar por un año la medida porque, dijo, entre otros motivos, el Estado no cuenta con los fondos para encarar dicho proceso.
El sorpresivo anuncio fue hecho horas después de que el gobierno boliviano cerrara con las petroleras multinacionales los nuevos contratos en el marco de la nacionalización de los hidrocarburos, lo que puso fin a una crítica etapa con momentos de máxima tensión, incluso, con el gobierno brasileño.
Para la nacionalización de la minería, el panorama no se presentaba menos sencillo. Hace apenas un mes, un sangriento enfrentamiento entre trabajadores privados de cooperativas que explotan la mina de estaño de Huanuni y obreros de la estatal Corporación Minera de Bolivia (Comibol) dejó 16 muertos y la sensación de que devolver al Estado la propiedad de los yacimientos sería una tarea en extremo compleja.
Todo quedó postergado con el anuncio de ayer. "Queremos reconocer como Estado que no tenemos suficientes recursos económicos para arrancar con la nacionalización de la minería", reconoció ayer Morales durante un encuentro con corresponsales extranjeros. "Este año queremos consolidar la nacionalización de los hidrocarburos", y desde el siguiente promover un plan para reformular la participación estatal en la minería", afirmó, en alusión a la primera estatización de la minería, que data de 1952. En realidad, la llamada "nacionalización de la minería" fue planteada desde el gobierno como una serie de medidas moderadas que, incluso, fue presentado como un "plan de reactivación" y fortalecimiento del papel estatal.
Dicho plan debe iniciarse con la incorporación de 4010 mineros privados a la empresa estatal Comibol de la mina de Huanuni, lo cual depende de un acuerdo que es gestionado por el gobierno.
Para el año próximo, Morales aseguró que existe "todo un paquete para la minería". Sin embargo, el presidente reiteró que no confiscará ni expropiará la inversión privada legal y productiva. El mandatario insistió también en su decisión de devolver al Estado los yacimientos concesionados a privados que permanecen inactivos.
"Empezaremos con algunas minas como Huanuni", confirmó, mientras su ministro de Minería, Guillermo Dalence, asistía en la misma Huanuni a la firma de un acuerdo definitivo.
El plan gubernamental prevé fortalecer la Comibol, por cuyas manos deberán pasar todos los negocios mineros que se realicen en el país, dijo Morales el fin de semana. Comibol fue reducida a su mínima expresión en 1985, cuando el ex presidente Víctor Paz Estenssoro cerró los yacimientos andinos y puso en la calle a 30.000 mineros. Muchos de ellos, luego, se convirtieron en productores de coca.
UN COMIENZO ILUSIONANTE: LA PELÍCULA DE LOS HIDROCARBUROS EN BOLIVIA
La nacionalización de Hidrocarburos sigue estando en boca de todos. Unos están muy contentos después de las firmas de contratos con las diez empresas, otros siguen con recelo y cautela todo este proceso, y otros no saben donde meter la cabeza después de haber anunciado a bombo y platillo que no se llegarían a acuerdos, y que todo esto sería un fracaso. A última hora, como cualquier película de suspense, sábado noche, a punto de concluir el plazo establecido por el decreto, se firmaron los acuerdos con cada una de las empresas, y éstas aceptaron las condiciones del Estado Boliviano. Se cumplió lo prometido e instaurado en el decreto supremo del Proceso de Nacionalización.
La puesta en marcha de la nacionalización siempre fue precedida de importantes reivindicaciones y movilizaciones sociales. Este es el tercer intento de nacionalización de Hidrocarburos en Bolivia. Los dos anteriores no tuvieron resultados muy fructíferos. Los efectos de intentos pasados fueron escasos y de corta duración. La nacionalización venía acompañada de la contra-nacionalización. La tinta siempre se acaba difuminando en el papel después de un mínimo tiempo, y dichas propuestas se perdían en el limbo. Los hidrocarburos siempre acababan en las mismas manos: privadas y extranjeras. En el año 1937, se puso en práctica la primera nacionalización de hidrocarburos a través de la expropiación a la Standar Oil Co. Años más tarde, en el 1969, se tuvo que hacer lo mismo a la Gulf Oil, lo cual supuso el segundo intento de nacionalización. A la tercera, quizás sea la vencida. Ojalá fuera así, y no sean necesarias nuevas luchas para que los recursos naturales nacionales estén en manos de sus dueños: el pueblo boliviano.
Actualmente, está en marcha este tercer, y quizás definitivo, proceso de nacionalización del gas y petróleo en Bolivia. Este proceso es fruto de una lucha de los movimientos sociales que reivindican la soberanía sobre esta riqueza natural. Esta contienda se inicia fundamentalmente desde el año 2000. Parece paradójico que se precisen tantas marchas y movimientos para poder aplicar algo que ya estaba instaurado en la constitución. A continuación, se describe brevemente tres casos que atestiguan las contradicciones entre las buenas intenciones plasmadas en la constitución y lo que se lleva a cabo en la realidad. Resumiendo, del dicho al hecho, hay un trecho. Ya veréis.
Primero, de acuerdo a lo expresamente dispuesto en los Artículos 136, 137 y 139 de la Constitución Política del Estado, “los hidrocarburos son bienes nacionales de dominio originario, directo, inalienables e imprescriptibles del Estado, razón por la que constituyen propiedad pública inviolable”. Así dice la ley, y ahora viene la trampa. El 4 de Agosto de 1997, se instaura un Decreto Supremo 24806 que aprueba los Modelos de Contrato de Riesgo Compartido. Esta modalidad permite que Yacimientos Petroleros Fiscales Bolivianos (YPFB), en representación del Estado, otorgue a los transnacionales la propiedad de los hidrocarburos en “boca de pozo”. Frente a este decreto, varios parlamentarios del MAS (entre ellos, Evo Morales) interpusieron recurso de inconstitucionalidad. La respuesta del Tribuna Constitucional fue sorprendente. No hubo lugar a dudas sobre el supuesto interés constitucional de proteger la propiedad nacional de los hidrocarburos. El Tribunal Constitucional hizo malabarismo jurídico de muy mal gusto para permitir el incumplimiento de los artículos previamente expuestos. ¿Cómo lo hizo? Tan fácil y descabellado como decir que una cosa son los yacimientos de hidrocarburos y otra cosa son los hidrocarburos. Por favor, ¿quién podría pensar lo contrario? Pensaría el Tribunal constitucional que las demandas sociales (y por ende, su derivado espíritu de la ley) solo deseaban ser dueños altruistas de unos yacimientos sin poseer aquello que verdaderamente está dentro de estos mismos yacimientos. El aparente imparcial Tribunal Constitucional manifiesta que se pueden enajenar los hidrocarburos a través de patentes y regalías justo en boca de pozo, o sea, cuando afloren a la superficie. Me da usted una botella de agua, pero el agua no me interesa, ¡quédeselo!. Hasta un niño de cinco añitos hubiera interpretado mejor la ley. Esta fue otra artimaña del supuesto velador de la constitución y de los supuestos gobiernos defensores del la riqueza nacional para favorecer a las empresas transnacionales y hacerlas propietarias reales de dichos recursos. Después de la nacionalización, llegó la contra-nacionalización desde la ley.
Segundo, por mandato del inciso 5 del Articulo 59 de la Constitución Política del Estado, los contratos de explotación de riquezas nacionales deben ser autorizados y aprobados por el Poder Legislativo, criterio reiterado en la sentencia del Tribunal Constitucional Nº. 00 19/2005 del 7 de marzo de 2005. Este texto deja bien claro que la autorización y aprobación de los contratos le corresponde exclusivamente al poder legislativo sin posibilidad alguna de delegar en otro poder o institución. Nada de esto se aplicó, y se salto a la torera. YPFB firmó 70 contratos sin autorización previa del citado poder legislativo, y no se cumplió dicho artículo constitucional.
Tercero, el Articulo 5 de la Ley Nº 3058 del 17 de mayo de 2005 señala un plazo de 180 días para la suscripción obligatoria de nuevos contratos. Este plazo ya ha expirado. El llamado proceso de capitalización y privatización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) ha significado no sólo un grave daño económico al Estado, sino además un acto de traición a la patria al entregar a manos extranjeras el control y la dirección de un sector estratégico, vulnerando la soberanía y la dignidad nacionales.
Estos tres casos demuestran la ineficacia e inoperancia de algunos intentos de nacionalizar los hidrocarburos desde leyes constitucionales anteriores. Ahora estamos ante el tercer acto de este entramado. No solo se trata de redactar decretos de nacionalización, sino que dicha nacionalización sea efectiva, y puesta en marcha. En el Referéndum Vinculante del 18 de julio de 2004, a través de la contundente respuesta a la pregunta 2, el pueblo decidió de manera soberana que el Estado Nacional recupere la propiedad de todos los hidrocarburos producidos en el país. Después de muchos “dimes y diretes”, en Diciembre del 2005, el Movimiento al Socialismo gana las elecciones, y entre sus principales promesas electorales está la redundante Nacionalización de Hidrocarburos. El 1 de Mayo se proclama el Decreto Supremo 28701, también conocido como Héroes del Chaco, de nacionalización de los hidrocarburos. En este mismo decreto se declara literalmente “que es voluntad y deber del Estado y del Gobierno Nacional, nacionalizar y recuperar la propiedad de los hidrocarburos, en aplicación a lo dispuesto por la Ley de Hidrocarburos”. Merece la pena describir sintéticamente parte del articulado para conocer con precisión que hay detrás de este nuevo intento de nacionalización.
- El artículo 1: (...) se nacionalizan los recursos naturales hidrocarburíferos del país. El Estado recupera la propiedad, la posesión y el control total y absoluto de estos recursos.
- El artículo 2: las empresas petroleras que actualmente realizan actividades de producción de gas y petróleo en el territorio nacional, están obligadas a entregar en propiedad a YPFB, toda la producción de hidrocarburos. YPFB asume su comercialización, definiendo las condiciones, volúmenes y precios tanto para el mercado interno, como para la exportación y la industrialización.
- El artículo 3: sólo podrán seguir operando en el país las compañías que acaten inmediatamente las disposiciones del presente Decreto Supremo, hasta que en un plazo no mayor a 180 días desde su promulgación, se regularice su actividad, mediante contratos, que cumplan las condiciones y requisitos legales y constitucionales. Al término de este plazo, las compañías que no hayan firmado contratos no podrán seguir operando en el país.
- Articulo 4: durante el período de transición, para los campos cuya producción certificada promedio de gas natural del año 2005 haya sido superior a los 100 millones de pies cúbicos diarios, el valor de la producción se distribuirá de la siguiente forma: 82% para el Estado (18% de regalías y participaciones, 32% de Impuesto Directo a los Hidrocarburos IDH y 32% a través de una participación adicional para YPFB), y 18% para las compañías (que cubre costos de operación, amortización de inversiones y utilidades). Para los campos cuya producción certificada promedio de gas natural del año 2005 haya sido menor a 100 millones de pies cúbicos diarios, durante el período de transición, se mantendrá la actual distribución del valor de la producción de hidrocarburos. El Ministerio de Hidrocarburos y Energía determinará, caso por caso y mediante auditorias, las inversiones realizadas por las compañías, así como sus amortizaciones, costos de operación y rentabilidad obtenida en cada campo. Los resultados de las auditorias servirán de base a YPFB para determinar la retribución o participación definitiva correspondiente a las compañías en los contratos a ser firmados de acuerdo a lo establecido en el Artículo 3 del presente Decreto Supremo.
- Artículo 7: El Estado, recupera su plena participación en toda la cadena productiva del sector de hidrocarburos. Se nacionalizan las acciones necesarias para que YPFB controle como mínimo el 50% más 1 en las empresas Chaco SA., Andina SA., Transredes SA., Petrobrás Bolivia Refinación SA. y Compañía Logística de Hidrocarburos de Bolivia SA.
Son muchas las voces que manifiestan que este decreto no es una verdadera nacionalización. Algunos consideran que la nacionalización es un solo acto integral, por lo que no seria posible un proceso de nacionalización. Quizás no sea el momento de debatir en términos teóricos. Sería más útil ajustarse a las dificultades prácticas, restricciones jurídicas y límites de una economía globalizada. Esto justifica no llevar a cabo una nacionalización inmediata. Sería aconsejable un proceso de nacionalización que vaya permitiendo las condiciones para una nacionalización efectiva y total.
En este decreto, la reestructuración integral de la empresa estatal debía haberse cumplido a fines de junio. Sin embargo, el 11 de agosto esta disposición fue postergada debido a que la estatal petrolera no contaba con los suficientes recursos para participar en toda la cadena hidrocarburífera (exploración, explotación, refinación, transporte, comercialización e industrialización del gas natural). “La plena vigencia de la participación de Yacimientos en toda la cadena productiva de los hidrocarburos está temporalmente suspendida debido a la falta de recursos económicos de la empresa estatal”, sostuvo el ya destituido ministro de Hidrocarburos, Andrés Soliz Rada. Ante esta necesidad, el Poder Ejecutivo gestionó ante el Banco Central un desembolso de 180 millones de dólares, con los cuales YPFB operaría en toda la cadena productiva. No obstante, este plan tropezó con muchos problemas, debido a que se debían modificar varios artículos de la Ley del Banco Central. El 25 de agosto, el Ministerio de Hidrocarburos aprobó una resolución para que Petrobras, Repsol y Total realicen el pago sobre el valor de la producción de los principales campos de gas. Los pagos debían ser hechos los días 1, 11, 18 y 25 de septiembre y el 2 de octubre. Con ese dinero, la administración del presidente Morales esperaba fortalecer a la estatal petrolera y asumir el control de toda la cadena hidrocarburífera. En total, YPFB iba a recibir 161,5 millones de dólares. A la fecha, la estatal sólo recibió dos pagos debido a una solicitud que hicieron las petroleras para diferir la cancelación de las otras tres cuotas. El nuevo cronograma establece que la última cuota será cancelada el 15 de diciembre, con lo cual YPFB contaría con los suficientes recursos para participar de la cadena productiva. Por su parte, el presidente Evo Morales Ayma anunció recientemente que la refundación de la empresa petrolera estatal será postergada hasta marzo del próximo año, e industrializar el gas natural. Veremos a ver que sucede con esta promesa postergada. Las intenciones siguen siendo positivas y ajustadas a las promesas electorales, ahora toca esperar si se alcanza esa refundación de YPFB, y por ende, puede repercutir positivamente en la economía del país.
El plazo establecido en el decreto para la firma de los contratos con las compañías que operan en Bolivia expiró el pasado sábado, día 28 de Octubre. La semana pasada fueron muchos los espacios en la prensa dedicados a las elucubraciones: Había predicciones para todos los gustos. Era jueves, a dos días de la fecha anunciada, y no se ha firmado ningún contrato. Las negociaciones no parecían ser fáciles. Todas las compañías habían solicitado una ampliación del plazo. El presidente y su ministro de Hidrocarburos manifestaban que no había marcha atrás, y expresaban que solo faltaban 48 horas para que firmaran contrato o se aplicara el decreto de manera irrevocablemente.
Se iba acercando la fecha, y el retraso en el plazo de negociación parecía razonable debido en gran medida a la coyuntura política del país vecino, Brasil, y a las fuerzas internacionales en una economía muy neoliberal y globalizada. Desde Repsol, Antoni Brufau declaraba su optimismo respecto a las negociaciones, aunque nadie daba pistas de ningún tipo. La negociación con la empresa semi estatal brasileña, Petrobras, ha estado marcada por la coincidencia con el proceso electoral brasilero, donde no era electoralmente correcto ceder ante la aprobación del Decreto Supremo en Bolivia. Las elecciones de Brasil, en su primera vuelta no resolvieron el dilema, y esto contribuyó a tensionar aún mas las negociaciones. Estos retrasos se utilizaron maliciosamente como excusas para vilipendiar al ejecutivo. Pocos, ni a la derecha ni a la supuesta izquierda, parecían tener en cuenta las dificultades de una economía global, capitalista y neoliberal, y donde existen infinitas relaciones de interdependencia. Pocos apostaban un peso por el éxito en las negociaciones. No hace falta más que echar un vistazo a las hemerotecas para observar cuáles eran las premoniciones derrotista respecto a la aplicabilidad del decreto supremo de proceso de nacionalización. Muchos otros seguían con sus campañas fatalistas y alarmistas respecto a este proceso de nacionalización.
El viernes se firmaron los dos primeros acuerdos. Uno con la petrolera francobelga, TotalFinalelf, y otro con la estadounidense Vintage, que representan el 16 y 2% de las reservas certificadas. La primera de ella deberá tributar el 82% de los recursos, y la segunda de ella tributará al 50% por operar en campos marginales de gas. A TotalFinalelf se le permitía explotar los campos de Itaú e Icahuasi por 20 años con una inversión de 1880 millones de dólares. Todos seguían esperando con ansiedad contrapuesta qué sucedería antes de las doce horas del sábado definitivo. Quizás se estuvieran ultimando flecos, o quizás no había manera de llegar a acuerdos, o quizás todos estuvieran jugando sus cartas y órdagos, o quizás era manera de hacer más emocionante la película y que todo queda con un final feliz y un exagerado buen sabor de boca. Por fin, el fin. El sábado noche, ya en domingo por pocos minutos, al mejor estilo boliviano, y casi con redoble de tambores, aparecen en escena todos los protagonistas de esta película de suspense. Se firmaron los acuerdos en el plazo establecido con las ochos empresas restantes.
Desde las privatizaciones y capitalizaciones de 1996, las empresas establecidas en Bolivia han generado al gobierno regalías por valor del 18%, en aquellos campos que no estuvieron en producción antes de ese año (el 95% de las reservas actualmente). Este tributo es el más bajo de la región y según el Ministerio de Desarrollo Económico, las condiciones excesivamente favorables para las empresas impedirá al estado el ingreso de 3.152 millones de dólares entre 1996-2006. Cantidad equivalente al 63,5% de la deuda externa. De hecho, sólo las reservas de gas existentes permitirían pagar 13 veces la deuda externa y 130 la inversión pública anual. Estos datos demuestran que las primeras decisiones tomadas por el gobierno de Evo no son tan negativas como muchas voces alertan, sino todo lo contrario. Esta recuperación nacional de hidrocarburos se inicia con un proceso de nacionalización que está dando buenos frutos en cuanto a recaudación fiscal. Una proyección de la Unidad de Programación Fiscal (UPF) del Ministerio de Hacienda señala que el Estado boliviano recibirá de las empresas petroleras 9.050 millones de bolivianos (aproximadamente 1.131 millones de dólares) por concepto del IDH y del IEHD a finales de este año. El Estado boliviano recibirá este año entre 600 y 700 millones de dólares adicionales por concepto de los impuestos que pagan las empresas del sector petrolero. Los primeros resultados son positivos: a finales de año, Bolivia habrá triplicado los ingresos procedentes de las petroleras, lo cuál no me parece un mal comienzo. Después de la firmas, las petroleras aceptaron entregar el 82% de los ingresos al país e invertir 2 mil millones de dólares. Se prevé lograr ingresos de 4 mil millones de dólares anuales para el Estado Boliviano. Los contratos tienen una duración de entre 23 y 30 años.
No me parecen malas cifras aunque éste todavía no sea el objetivo final. Aún espera la nacionalización total que sigue siendo el pastel deseado por todos. Sin embargo, no se debe hacer leña del árbol caído cuando en este periodo de transición, Bolivia ha aumentado considerablemente los recursos fiscales procedentes del nuevo decreto en su artículo cuarto. Todavía quedan muchos flecos por resolver, pero esto no justifica las declaraciones apocalípticas sobre la no nacionalización. El MAS lleva diez meses en el ejecutivo, y en Mayo ya firmó el decreto Supremo de proceso de nacionalización, y hace un par de días se ha hecho efectivo. Ahora toca esperar qué sucederá con la refundación de YPFB, la absoluta y efectiva nacionalización de los hidrocarburos y la industrialización de los mismos. Pero por ahora, podemos estar contentos y entusiasmados.
Bolivia y los recursos hidrocarburíferos
SIETE CLAVES PARA ENTENDER LA NACIONALIZACIÓN
Prensa Escrita del Mercosur (www.prensamercosur.com.ar)
En 1996, el gobierno de Sánchez de Lozada redujo de 50% a 18% las regalías a las empresas petroleras y gasíferas. En octubre del 2003, las manifestaciones populares en la "guerra del gas" lo obligan a renunciar. En el 2004 se realiza un referéndum en el que gana abrumadoramente el SÍ a la nacionalización del petróleo y el gas. En mayo del 2005, el gobierno y el Congreso aprueban una ley que aumenta las regalías (si bien la nueva contribución se llama Impuesto Directo a los Hidrocarburos) del 18 al 50%.
1) en octubre se firmó un contrato con el gobierno argentino para aumentar las exportaciones de 275 millones a 945 millones de pies cúbicos diarios anuales en el mediano plazo: 2) se pactó también el aumento del precio del gas exportado, de 3 a 5 dólares por mil pies cúbicos diarios. 3) Lo mismo sucedería con las actuales exportaciones a Brasil de 950 mmpcd, pues se está negociando un aumento de precio similar al pactado con Argentina, aunque aún no hay acuerdo con Petrobrás.
Hay que resaltar que las empresas extranjeras (que invirtieron US$ 3,400 millones en Bolivia de 1997 al 2005) se han comprometido a nuevas e importantes inversiones: Repsol invertirá US$ 1,000 millones en Margarita. Totalfinaelf (Francia) US$ 728 millones en el campo Itaú y US$ 1,124 millones en Incahuasi (http://www.la-razon.com/, 31/10/2006); Petrobrás invertiría US$ 1,500 millones en San Alberto y San Antonio, desde donde exporta gas a Brasil (Reuters, 30/10/2006).
Hay aún aspectos no concluidos, como la recuperación de la mayoría accionaria en los lotes petroleros (ya no de gas) de las empresas Chaco (British Petroleum) y Andina (Repsol) y en las 2 refinerías privatizadas, 100% de Petrobrás. Las negociaciones no fueron fáciles y hubo momentos de alta tensión. Sin embargo, hoy, todos los partidos políticos las aprueban y "las compañías extranjeras dicen que la producción se mantuvo rentable incluso después del alza de regalías" (Reuters, 30/10/2006). ¿Entonces?
SUBE EL TONO ENTRE BOLIVIA Y PETROLERAS BRASILEÑAS TRAS LA NACIONALIZACIÓN DE LOS HIDROCARBUROS
El Mercurio de Chile (www.emolcom)
El ministro de Hidrocarburos boliviano, Carlos Villegas, afirmó el martes que las empresas petroleras no son dueñas de las reservas ni de la producción después de la "nacionalización" del sector, contradiciendo así al presidente de la brasileña Petrobras, Sergio Gabriela, quien dijo que la empresa podía anotar como propias las reservas que controla en Bolivia.
"Bajo los contratos (anteriores) de riesgo compartido, las empresas eran propietarias de los hidrocarburos producidos. Ahora el estado es propietario de las reservas y del gas que se produce", dijo Villegas en una rueda de prensa en la que explicó los alcances de los convenios firmados la madrugada del domingo.
A esa controversia se sumaron declaraciones del Presidente Evo Morales, quien dijo el lunes ante corresponsales que su gobierno alista la intervención militar a las instalaciones de las compañías en caso de que no se hubiera llegado a un acuerdo el sábado, último día para la firma de nuevos contratos.
La agencia brasileña privada AE dijo el martes, sin citar fuentes, que Itamaratí ordenó a su embajada en La Paz que confirmara declaraciones del mandatario y verificara si esas amenazas fueron planteadas durante las negociaciones de la semana pasada.
El propio Villegas confirmó que la estrategia del gobierno boliviano era impedir una probable suspensión del suministro de gas a Brasil y Argentina para los cual se había pensado movilizar a militares y técnicos bolivianos. La ocupación militar de campos el 1 de mayo cuando Morales lanzó su decreto de nacionalización de los hidrocarburos provocó malestar en Brasil, principal mercado del gas boliviano.
Villegas dijo, además, que las compañías explorarán y explotarán hidrocarburos invirtiendo su capital y bajo "su propio riesgo", y por ello la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) les pagará en dinero los costos y reconocerá una utilidad en porcentajes variables.
Según Villegas, las compañías "no tienen la libertad de decidir los programas ni el presupuesto" si no es con aprobación de YPFB, y que en caso de incumplimiento podría llegarse a la rescisión del contrato.
Para el caso de controversias las empresas no podrán apelar a tribunales de Estados Unidos o Europa. "La sede del arbitraje será La Paz" porque "todas aceptaron someterse a las leyes bolivianas", puntualizó.
"Tampoco podrán utilizar vías diplomáticas. Ninguna empresa recurrirá a su gobierno. Todos los problemas se solucionarán en Bolivia", agregó.
Villegas explicó que sólo se acudirá a peritajes internacionales en caso de que los informes de inversión de las empresas no coincidan con los informes de auditoria de YPFB.
El ministro aseguró que las empresas invertirán en los siguientes tres años 3.545 millones de dólares para aumentar la producción lo que permitiría asegurar el suministro a Brasil y Argentina, al mercado interno y a los planes bolivianos de industrializar el energético.
EL TRIUNFO DE EVO POR EL PETRÓLEO
PRECEDENTE MUNDIAL • Según los expertos, la fuerza que demostró el gobierno de Bolivia deja en claro que la inversión en este sector tan rentable no se irá del país • Presidente Morales afirma que Brasil debe entregarles sus refinerías si en algo quiere ayudarlo.
Nadie sabía el destino de las empresas petroleras extranjeras en tierras bolivianas, cuando el primero de mayo, el presidente de Bolivia, Evo Morales, nacionalizó los hidrocarburos en un gesto de reivindicación del derecho de su pueblo sobre el control de los recursos naturales.
El plazo de 180 días de negociaciones entre ambas partes culminó la madrugada del sábado en las que ocho empresas petroleras acataron las nuevas reglas de juego que impuso el país altiplánico.
Petrobrás Energía, Repsol YPF, Andina, British Gas, Chaco, Matpetrol, Pluspetrol, Vintage y Total desde ahora prestan servicio a Bolivia, mientras que la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) es la nueva propietaria del hidrocarburo.
Sin olvidar que estas empresas, que antes pagaban una retribución fiscal al Estado por renta petrolera de 50%, hoy pagarán 82%.
La interrogante para muchos es ¿qué motivación hubo para que las grandes compañías petroleras sigan explotando hidrocarburos en un país que dictó nuevas reglas de juego?
Expertos consultados por La República coinciden en señalar que el impulso es fundamentalmente económico. Carlos Herrera Descalzi, ex ministro de Energía y Minas, afirma que si la inversión ya está hecha, a los empresarios no les quedaba otra que permanecer en el país. "A pesar de que el nivel de impuestos sea tan alto, el negocio no es malo para las empresas, porque trabajan sobre algo conocido", dijo.
Abel Salinas, también ex ministro del sector, afirma que los ingresos que desde ahora recibirá Bolivia serán mejores, pero es necesario saber a qué compromisos llegaron. "Tal vez estén exoneradas del pago de regalías, o un mecanismo parecido, pero lo que se ha hecho es porque antes hubo una situación injusta en el país", afirmó.
De otro lado el presidente boliviano, Evo Morales, dijo ayer a la prensa extranjera que si las reuniones no llegaban a buen término, hubiera empleado la fuerza militar para ejercer el derecho de propiedad.
Morales dejó entrever que de haber llegado el caso, la fuerza la hubiera empleado con la brasileña Petrobras, la última en firmar el contrato con el Estado.
Sin afectar inversión
Según los analistas, lo ocurrido en Bolivia crea un precedente a nivel mundial. "Con una actitud así nos damos cuenta del nivel de exigencia al que un país puede llegar y lograr un objetivo sin afectar la inversión", afirma Herrera
"A pesar de ello permanece la imagen de incumplimiento del país, a pesar de haber recobrado su legítimo derecho de utilizar sus hidrocarburos por ser una nación pobre y aprovechar sus riquezas naturales", puntualizó.
El consejo de Evo
A pesar de lo logrado en el sector hidrocarburos, Evo Morales pidió a su homólogo brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, regalar a Bolivia las dos refinerías que tiene Petrobras en su país, si desea ayudarlos. Por ello, Morales ofreció comprar las refinerías, pero insistió en que el precio pagado (US$ 102 millones) no era nada para un país como Brasil. "Deben reconocer que se trata de malos negocios hechos por otros gobiernos, y queda la obligación de recuperar las instalaciones", comentó Morales. (Mañana: La nueva recaudación tributaria en Bolivia)
"Se debe saludar el diálogo que permitió tanto a Bolivia como a las petroleras llegar a un buen resultado en la negociación".
"Lo mismo puede ocurrir con los países de la región. La tendencia es fortalecer las empresas públicas en el sector hidrocarburos".
También vienen las mineras...
Otra de las propuestas del presidente boliviano en su plan de nacionalización son las mineras. En vista de la situación, el encargado de negocios suizos en La Paz, Jacques Gremaud, espera que el proceso se adecúe a los convenios en vigencia. La nacionalización puede afectar a las minas gestionadas por la suiza Glencore que adquirió el pasado año Comsur.
Pese a estas preocupaciones, ayer se dio una contradicción de opiniones entre el presidente Morales y sus funcionarios sobre el tema. Mientras el presidente afirma que todo está previsto, su vocero Alex Contreras anuncia que se trata de una nueva política minera y metalúrgica.
Según Contreras, lo que se busca es fortalecer la estatal Corporación Minera de Bolivia con la contratación de cuatro mil trabajadores y realizar nuevas, pero limitadas, inversiones.
Según el acuerdo el monto debía rondar el 18% de los ingresos brutos
YPFB PAGARÁ A LAS PETROLERAS SEGÚN CUÁNTO INVIERTAN
Por el decreto de nacionalización, los megacampos deberán pagar al país 82% de la producción.
La empresa YPFB pagará a las petroleras extranjeras que operan en Bolivia porcentajes variables de acuerdo a lo que éstas inviertan según establecen los nuevos contratos firmados, señaló el ministro de Hidrocarburos boliviano, Carlos Villegas.
De acuerdo con los nuevos contratos, 32 por ciento que debía percibir la YPFB "podrá ser variable de acuerdo a las inversiones que hagan en el país las empresas petroleras", indicó Villegas.La distribución de los ingresos brutos por la producción de los grandes campos petroleros no será fija, de 82 por ciento para el Estado y 18 para la empresa productora de hidrocarburos.
Según el decreto de nacionalización, los denominados megacampos pagaban un 82 por ciento, es decir, 50 por ciento por concepto de regalías e impuestos y un 32 por ciento destinado a YPFB.
En los nuevos contratos este indicador será variable y la petrolera estatal recibirá un porcentaje, igual o menor a esta cifra, dependiendo de lo que le corresponda recibir a la empresa socia, de forma que pueda cubrir sus costos de operación y amortizar sus inversiones.
Según el Gobierno, los ingresos dependerán de las inversiones, los costos de operación y otros realizados por las compañías que el último fin de semana suscribieron los nuevos acuerdos.
"Este porcentaje será variable", confirmó escuetamente Villegas, al ser consultado por el diario La Razón sobre si el 18 por ciento será suficiente para que algunas de las empresas puedan cubrir sus costos y tener utilidades. Esto explica por qué el presidente de Petrobras Bolivia, José Fernando de Freitas, señaló que su empresa firmó el contrato debido a que éste brinda mejores condiciones para la empresa, en relación a su situación actual.
"En los últimos seis meses, Petrobras debía pagar el 82 por ciento sobre la facturación bruta y operaba prácticamente sin lucro. Pero con el nuevo contrato la mitad de la facturación bruta de la empresa va para el Gobierno boliviano, a través de impuestos y regalías, y el resto se usara para pagar costos de operación, y amortizar las inversiones", dijo a un medio brasileño.
"Lo que sobra -el lucro- será dividido entre Petrobras y YPFB, por tanto, la participación del Gobierno boliviano será mayor al 50 por ciento que tenía hasta mayo, pero menor al 82 de los últimos dos meses", añadió el ejecutivo.
Los planes del Gobierno boliviano para el sector minero fueron motivo ayer de aparentes contradicciones entre el presidente Evo Morales, quien dijo que busca la "nacionalización" del sector, mientras que su vocero Alex Contreras aclaró que esa posibilidad no esta prevista al atribuir la versión a algunos "medios".
Morales dijo a la prensa internacional que procura la nacionalización de la minería después de hacer lo propio con los hidrocarburos. Casi simultáneamente, Contreras y otros funcionarios dijeron que lo que inicialmente se anunció como estatización era en realidad una "nueva política minera y metalúrgica" para reactivar el sector.
"Quiero ser muy sincero, este año queremos nacionalizar totalmente los hidrocarburos tenemos un paquete para la minería, pero no queremos cruzarnos, queremos ser muy responsables", indicó Morales.
PETROBRAS RESISTE LA EMBESTIDA EN BOLIVIA
Petroleo Brasileiro SA, la empresa petrolera estatal de Brasil, opuso resistencia al presidente boliviano Evo Morales, evitando la confiscación de sus activos energéticos el país andino y firmando un contrato a 30 años para continuar la producción.
Petrobras, con sede en Río de Janeiro, dijo que pagará regalías de 50 por ciento al gobierno y una tasa impositiva flotante sobre todo el petróleo y el gas producidos en sus yacimientos de San Alberto y San Antonio. Lo anterior puede ser menos que la tasa fija de 82 por ciento que paga ahora en regalías e impuestos, dijo Néstor Cervero, director ejecutivo de operaciones internacionales de Petrobras. Petrobras ''probablemente'' le pagará menos al gobierno de Bolivia según el nuevo plan, dijo Cervero en una conferencia de prensa en Río de Janeiro. Morales nacionalizó la industria de la energía el 1 de mayo después de prometer aumentar los ingresos para ayudar a levantar el estándar de vida en la nación más pobre de América del Sur. Petrobras representó casi un cuarto de los ingresos del gobierno boliviano el año pasado.
Petrobras seguirá registrando reservas en Bolivia
Tras la firma de nuevos contratos en Bolivia, el conglomerado Petroleo Brasileiro SA (Petrobras) podrá seguir incluyendo en sus registros las reservas de crudo y gas que maneja en la vecina nación, indicó el martes el presidente de la empresa, Sergio Gabrielli.
Petrobras alcanzó el sábado un acuerdo de último minuto con Bolivia sobre nuevos contratos de producción. Tales convenios se firmaron en la fecha tope del 28 de octubre y para cumplir con el plazo dado por el decreto de nacionalización de los hidrocarburos, emitido el 1 de mayo por el gobierno del presidente Evo Morales.
Bajo los términos de los nuevos contratos, Petrobras pagará inicialmente regalías e impuestos de 50% sobre su producción de gas y petróleo en Bolivia. La empresa podrá financiar sus costos de operaciones y parte de la depreciación de sus inversiones con algo del otro 50% que genere en su producción.
Un margen de ese otro 50%, además, será dividido entre Petrobras y la estatal Yacimientos Petroliferos Fiscales Bolivianos (YPFB), dijo Gabrielli en conferencia de prensa.
La porción de esa ganancia que será dividida dependerá del precio del gas, del tamaño de la producción y las inversiones, añadió Gabrielli.
Esa participación de YPFB puede ser vista como un aumento de impuestos y por lo tanto las reservas pueden ser registradas por Petrobras, explicó el ejecutivo.
Petrobras tiene reservas de gas y crudo en Bolivia de unos 681 millones de barriles equivalentes (BU), dijo.
El director de asuntos internacionales de Petrobras, Nestor Cervero, indicó que otros empresas petroleras también podrán seguir registrando sus reservas en Bolivia.
Gabrielli dijo también que el nuevo contrato tiene vigencia por 30 años y que los activos de la empresa en Bolivia "continúan (siendo) de propiedad de Petrobras hasta el final del contrato cuando entonces pasarán a la propiedad de YPFB". Entre los activos de Petrobras en Bolivia están dos refinerías, que procesan 90% de los combustibles destinados al mercado doméstico boliviano, y en las cuales la empresa ha invertido unos 105 millones de dólares.
ESTADOS UNIDOS CONSTRUIRA UNA BASE MILITAR EN EL NORTE DE BOLIVIA
Estados Unidos construirá una base antidrogas en la población de Caranavi (250 km al norte de La Paz), anunció el embajador de ese país en Bolivia, Philip Goldberg, luego de entrevistarse con el ministro de Defensa, Walker San Miguel.
"Hemos tenido colaboración (del gobierno boliviano) para construir y mejorar una base en Caranavi, ese es un ejemplo de nuestra colaboración, que ha existido por mucho tiempo en el campo antinarcóticos", remarcó Goldberg, quien fue ministro consejero de la representación estadounidense en Santiago.
San Miguel no quiso aclarar a la prensa la posición del gobierno con respecto al planteamiento de Goldberg, pero los periodistas locales dedujeron que La Paz, en primera instancia, habría aceptado la iniciativa estadounidense, señaló la agencia local Bolpress.
El Presidente Evo Morales ha demostrado en sus primeros meses de gobierno una férrea voluntad de combatir el narcotráfico, incluso a costa de enfrentar a sus mismas bases cocaleras.
Estados Unidos colaborará en la construcción de la base, que será dirigida por militares de ambos países, señaló Reuters. Caranavi es una población cabecera del trópico paceño con conexión a la selva amazónica.También es conocida por ser ruta de narcotraficantes que transportan cocaína desde Perú y Bolivia hacia Brasil. Estados Unidos ya colaboró en la construcción de una base antidrogas y una pista de aterrizaje en Chimoré, poblado ubicado en el trópico de Cochabamba, a unos 550 km al este de La Paz.
Bolivia es el tercer productor de cocaína del mundo, detrás de Colombia y Perú.
El diplomático también planteó al ministro San Miguel el desarrollo del programa "Nuevos Horizontes", que incluye la presencia de médicos militares estadounidenses en varias poblaciones rurales de Bolivia.
Goldberg especificó que no se trata de marines, sino de personal sanitario que realiza este tipo de ejercicios en zonas de extrema pobreza, donde la gente no tiene acceso a la salud. "Será un ejercicio de puestos militares en el campo humanitario para ayudar a los pueblitos y al campo, a construir obras civiles y humanitarias", indicó.
El ingreso de tropas extranjeras requiere de una autorización del Congreso boliviano, trámite que realizaría el gobierno de Evo Morales en los próximos días.
La colaboración militar estadounidense es anunciada un mes después que se conociera un acuerdo existente entre Bolivia y Venezuela que considera la construcción de 20 bases militares en las fronteras bolivianas con sus países vecinos. Ello provocó alarma en la región ya que consolida la alianza entre los presidentes Hugo Chávez y Evo Morales y que incluye a Cuba.
Presiones a las petroleras
El Presidente de Bolivia, Evo Morales, admitió ayer que su gobierno preveía una "amplia movilización" de las FF.AA. si las petroleras se negaban a suscribir los nuevos contratos en el plazo "fatal" de 180 días, que expiró el sábado último.
Diez empresas establecidas en el país, lideradas por la brasileña Petrobras, la hispano argentina Repsol YPF y la británica BG, aceptaron suscribir los acuerdos ajustados al proceso de nacionalización que Morales anunció el 1 de mayo.
EVO NO DESCARTABA ENVIAR A LOS MILITARES A RECUPERAR LOS POZOS
SIN LA FIRMA, NO ZAFABA NI PETROBRÁS
El presidente de Bolivia comentó que no hubiera reparado en métodos para recuperar los yacimientos, si las petroleras no se avenían este fin de semana a firmar los nuevos contratos, bajo las condiciones establecidas tras la nacionalización.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, aseguró ayer que tenía previsto movilizar a las Fuerzas Armadas contra las empresas petroleras que no quisieran firmar nuevos contratos por la nacionalización de los hidrocarburos, pero no fue necesario. “Si no había contratos, con seguridad hubiera habido una amplia movilización de nuestras Fuerzas Armadas para ejercer el derecho de propiedad”, dijo Morales en rueda de prensa con corresponsales, y agregó que los militares estaban “totalmente preparados” para actuar el fin de semana pasado.
“Si alguna empresa no firmaba, estábamos totalmente preparados para ejercer el derecho de propiedad –sostuvo Morales–, como lo haría cualquier país, cualquier Estado, cualquier gobierno con sus recursos naturales.” Agregó que, para ello, contaba con “estas Fuerzas Armadas patriotas que están al servicio del pueblo y no como antes, al servicio de intereses externos y no de los intereses del pueblo boliviano”.
Morales dejó entrever que estuvo abierta la posibilidad de usar a los militares en el caso de Petrobras, que alcanzó el acuerdo con el gobierno apenas horas antes de terminar el plazo para ello, a la medianoche del sábado pasado. “Si usted fuera Lula y una trasnacional no respeta la normas de su país, una empresa que tampoco explota con equilibrio un recurso natural, y su país está en problemas económicos, ¿usted qué haría?”, preguntó Morales cuando un periodista brasileño le consultó si pensaba usar a los militares para lograr otros acuerdos con Petrobras en asuntos pendientes. “Estaría obligado a sentar soberanía, dignidad y recuperar esos recursos naturales cuando sabes que eso va a resolver tus problemas económicos”, respondió el mandatario boliviano.
Agregó que, en cambio, nunca pensó en frenar la exportación de gas a Brasil. Uno de los temas pendientes en la discusión con Petrobras es la nacionalización de dos refinerías privatizadas en 1999 y que Morales dijo que desea recomprar. “Si fuera Brasil –dijo Morales– las regalaría, si estamos pensando en cómo ayudarnos”, apuntó.
En cuanto a la nacionalización de la minería, Evo Morales admitió que quedará postergada hasta el año próximo. “Queremos reconocer como Estado que no tenemos suficientes recursos económicos para arrancar con la nacionalización de la minería”, reconoció el presidente durante el mismo encuentro con corresponsales extranjeros. Para el año próximo, en cambio, aseguró que “tenemos todo un paquete para la minería”, aunque aclaró que en el marco de la nacionalización del sector no confiscará ni expropiará la inversión privada legal y productiva. El mandatario insistió en su decisión de revertir al Estado los yacimientos concesionados y que permanecen inactivos.
Mientras alista la nacionalización del sector –cuya primera estatización data de 1952–, Evo anunció un plan de contingencia consistente en la inserción de 4010 trabajadores privados a la compañía estatal de minerales en el yacimiento estañífero de Huanuni, donde al inicio de octubre murieron 16 mineros en choques armados por el control de esa mina.
“Empezaremos con algunas minas como Huanuni, que está muy avanzado”, confirmó. El plan gubernamental prevé fortalecer Comibol, organismo estatal para la minería que fue reducido a su mínima expresión en 1985, cuando el ex presidente Víctor Paz Estensoro cerró los yacimientos andinos y puso en la calle a 30.000 mineros.
Actualmente, bajo el modelo de riesgo compartido, las estadounidenses Apex Silver y Pamerican Silver operan los dos yacimientos de plata más ricos del país, San Bartolomé y San Vicente, en el distrito andino de Potosí. Inti Raymi, filial de la también estadounidense Newmont, explota a tajo abierto dos importantes minas de oro en la región de Oruro. La suiza Glencore, por su parte, opera la mina aurífera Sinchi Wayra, comprada al ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada. La estadounidense Coeur D’Alene, en tanto, explota el legendario Cerro Rico de Potosí, horadado casi ininterrumpidamente desde el siglo XVI.
MORALES IBA A ENVIAR AL EJÉRCITO CONTRA LAS PETROLERAS SI NO HABÍA ACUERDO
El presidente de Bolivia, Evo Morales, reveló ayer que tenía previsto movilizar a las Fuerzas Armadas contra las empresas petroleras que no quisieran firmar los nuevos contratos por la renacionalización de los hidrocarburos. Entre el viernes y el sábado pasados las diez compañías extranjeras que operan en el país, entre las que se encuentra la española Repsol YPF, firmaron los acuerdos.
«Si no había contratos, con seguridad hubiera habido una amplia movilización de nuestras Fuerzas Armadas para ejercer el derecho de propiedad», dijo Morales en una rueda de prensa en La Paz y agregó que los militares estaban «totalmente preparados» para actuar.
Tiranteces con Brasil
Morales dejó entrever que estuvo abierta la posibilidad de usar a los militares en el caso de Petrobras, que alcanzó el acuerdo con el Gobierno apenas horas antes de terminar el plazo para ello, en la medianoche del sábado pasado. Sin embargo, sobre Repsol YPF no dijo nada, a pesar de que fue la última de las diez petroleras en sumarse a los acuerdos cuando apenas quedaban 10 minutos para que acabara el plazo.
Las negociaciones con Brasil fueron difíciles, en parte porque ese país celebró el domingo la segunda vuelta electoral, que ganó el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien Morales volvió a llamar ayer «hermano mayor».
«Si usted fuera Lula y una trasnacional no respeta las normas de su país, una empresa que tampoco explota con equilibrio un recurso natural y su país está en problemas económicos, ¿usted qué haría?», preguntó Morales cuando un periodista brasileño le consultó si pensaba usar a los militares para lograr otros acuerdos con Petrobras en asuntos pendientes. «Estaría obligado a sentar soberanía, dignidad y recuperar esos recursos naturales cuando sabes que eso va a resolver tus problemas económicos», respondió el mismo Morales.
No obstante, subrayó que nunca pensó en frenar las estratégicas exportaciones de gas a Brasil.
Uno de los temas pendientes en la discusión con Petrobras es la renacionalización de dos refinerías privatizadas en 1999 y que Morales dijo que desea recuperar.
«Si fuera Brasil -dijo Morales-, las regalaría (a Bolivia), si estamos pensando en cómo ayudarnos», apuntó.
El presidente boliviano agregó que «la nacionalización es un proceso que continúa», que apenas va por la mitad, y anunció que el próximo paso será enviar el lunes los nuevos contratos al Congreso para que los ratifique, tal como exige la Constitución.
Aseguró que en las negociaciones con las multinacionales apeló a asesores internacionales y recibió la ayuda de «algunos países por solidaridad», sin costo alguno, pero no precisó si se trataba de funcionarios de Petróleos de Venezuela (PDVSA), como señalaron algunas versiones en la prensa.
Después de que el Parlamento apruebe los nuevos convenios, Morales desea reunirse con los presidentes de las petroleras para hablarles de la necesidad de que inviertan pronto en programas de industrialización de los hidrocarburos.
MORALES IBA A USAR EL EJÉRCITO CONTRA LAS PETROLERAS
Además, se conoció que por los nuevos acuerdos con las empresas, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivanos pagará regalías proporcionales a las inversiones que realicen las compañías.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, reveló que tenía previsto movilizar a las Fuerzas Armadas contra las empresas petroleras que no quisieran firmar nuevos contratos por la nacionalización de los hidrocarburos, pero no fue necesario, informó EFE.
"Si no habían contratos, con seguridad hubiera habido una amplia movilización de nuestras Fuerzas Armadas para ejercer el derecho de propiedad", dijo Morales en rueda de prensa con corresponsales, y agregó que los militares estaban "totalmente preparados" para actuar el fin de semana pasado.
Diez petroleras, entre ellas la brasileña Petrobras y la hispano argentina Repsol YPF, firmaron entre la noche del viernes y la madrugada del domingo los nuevos contratos, que les permiten explotar y explorar hidrocarburos en Bolivia durante los próximos veinte o treinta años.
Morales dejó entrever que estuvo abierta la posibilidad de usar a los militares en el caso de Petrobras, que alcanzó el acuerdo con el Gobierno apenas horas antes de terminar el plazo para ello, a la medianoche del sábado pasado.
Las negociaciones con Brasil fueron difíciles, en parte, porque ese país celebró el domingo la segunda vuelta electoral, que ganó el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien Morales volvió a llamar hoy "hermano mayor".
Regalías por inversiones
En tanto, se conoció que la empresa YPFB pagará a las petroleras extranjeras que operan en Bolivia porcentajes variables de acuerdo a lo que éstas inviertan según establecen los nuevos contratos firmados, señaló el ministro de Hidrocarburos boliviano, Carlos Villegas.
De acuerdo con los nuevos contratos, 32 por ciento que debía percibir la YPFB "podrá ser variable de acuerdo a las inversiones que hagan en el país las empresas petroleras", indicó Villegas.
La distribución de los ingresos brutos por la producción de los grandes campos petroleros no será fija, de 82 por ciento para el Estado y 18 para la empresa productora de hidrocarburos.
Tras la suscripción del nuevo contrato entre YPFB y Petrobras, el ministro de Minas y Energía de Brasil, Silas Rondeau, dijo que las empresas cedieron para alcanzar el acuerdo, y demostraron "cómo superar estratégicamente pequeñas diferencias". Para el presidente de Repsol YPF, Antonio Brufau, el nuevo contrato de su empresa con Bolivia "tendrá poco impacto" en la empresa y "será positivo, porque permitirá inversiones con la seguridad jurídica necesaria".
EVO PLANEABA USAR FUERZA MILITAR
El presidente de Bolivia, Evo Morales, admitió ayer que preveía una "amplia movilización" de las Fuerzas Armadas si las petroleras se negaban a firmar los nuevos contratos en el plazo "fatal" de 180 días, que expiró el sábado. "Si alguna empresa no firmaba, estábamos totalmente preparados para ejercer el derecho de propiedad", dijo Morales en un encuentro con la prensa extranjera, y aseguró que expresaba "una verdad".
"Si no había contratos, con seguridad hubiera habido una amplia movilización de nuestras Fuerzas Armadas para ejercer el derecho de propiedad como cualquier país, cualquier Estado, cualquier gobierno, tiene todo el derecho de ejercer el derecho de propiedad sobre sus recursos naturales", añadió.
amenaza a brasil
El jefe de Estado no precisó qué misión cumplirían los efectivos, pero, desde Río de Janeiro, versiones periodísticas habían denunciado que el mandatario boliviano amenazó con ocupar con tropas militares las instalaciones de Petrobras si la petrolera brasileña no aceptaba firmar un nuevo contrato para la explotación de los dos gigantescos yacimientos de gas natural que operan en el país andino.
Según el diario brasileño "Folha de Sao Paulo", la amenaza formó parte de una estrategia para sacar provecho del ambiente de los comicios presidenciales realizados el domingo en Brasil, en los que Luiz Inácio "Lula" da Silva se alzó con un nuevo mandato de cuatro años.
"La coincidencia de fechas entre la inesperada segunda ronda (electoral) en Brasil y el fin del plazo para la firma de los nuevos contratos de explotación de gas en Bolivia fue la principal arma de presión del gobierno Morales para lograr finalmente politizar el tema e involucrar a Planalto (la Presidencia brasileña) en la recta final (de las negociaciones)", detalló el rotativo.
Según el informe, "La Paz llegó incluso a amenazar con reocupar instalaciones de Petrobras con el Ejército, lo que podría ocurrir en pleno domingo de la votación".
Ninguna fuente del gobierno Lula comentó de inmediato el reportaje sobre los entretelones de la negociación.
EN BOLIVIA SE HABLA DE LA REELECCIÓN DE E. MORALES
El Gobierno de Bolivia y sectores oficialistas buscan incorporar en la nueva Constitución que debe emerger de la Constituyente la posibilidad de la reelección inmediata del presidente Evo Morales en comicios anticipados para el 2008. José Aruquipa, dirigente y asambleísta de la principal fuerza opositora Podemos, dijo que tenía conocimiento de que hay sectores del oficialismo que promueven la reelección y el adelantamiento de comicios. Manifestó, además, que su principal impulsor es el vicepresidente, Álvaro García Linera.
Morales, quien fue elegido en diciembre para gobernar desde enero del 2006 hasta enero del 2011, ordenó hace un mes y medio al MAS que declarara a la Constituyente “originaria, plenipotenciaria y fundacional”, lo que permite a la Asamblea cancelar los mandatos de los tres poderes constituidos.
Una semana después, el MAS impuso su mayoría y dio ese carácter a la Asamblea, con la oposición de Podemos y de agrupaciones cívicas y dirigentes políticos, sociales y empresariales de cuatro de los nueve departamentos del país, que insisten en que la ley de convocatoria a la Constituyente descarta que ella pueda ser plenipotenciaria.
Asimismo, el diario La Razón informó, con base en declaraciones de dirigentes políticos y asambleístas, que el MAS busca que la nueva Constitución incorpore la reelección y que las elecciones sean convocadas anticipadamente para el 2008. La actual Carta Magna solo permite la reelección después de cumplirse un período de Gobierno.
Morales dijo que Alan García habló del fundamentalismo andino para complacer a Bush.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, aseguró que en el continente hay un "cocalero revolucionario y de cambio", que es él.
Con estas expresiones, Morales, rechazó la opinión del presidente Alan García respecto a que se estaba gestando un "fundamentalismo andino" en la región.El mandatario del país altiplánico refirió que no estaba resentido con García por haber dicho tal cosa, aunque atribuyó esa opinión a un supuesto intento "de llamar la atención del presidente de Estados Unidos George W. Bush". A principios de octubre en Washington, García alertó sobre el posible nacimiento de un "fundamentalismo" cocalero andino, mientras en América se libra una "guerra fría" entre los partidarios de la democracia y sus opositores.
ENTREVISTA EXCLUSIVA CON EL CANCILLER CELSO AMORIM, LUEGO DE LA REELECCION DE LULA
"BRASIL Y ARGENTINA SERÁN EL EJE PARA LA INTEGRACIÓN DE AMÉRICA DEL SUR"
Para el ministro, ambos países tiene esa enorme responsabilidad. Dijo que el liderazgo de Brasil es abierto y respeta las cuestiones internas de los países.
El canciller Celso Amorim habla todo el tiempo con una amplia sonrisa. El resultado de las elecciones explica el gesto. Pero también lo que describe como la calidad de la relación en la región. No levanta críticas por los acuerdos con Bolivia y pone barreras a las presiones de EE.UU. al tiempo que remarca, en esta entrevista exclusiva en su oficina de Itamaraty, la primera que brinda desde el comicio, que no habrá un giro hacia Washington ni un alejamiento de Venezuela.
—¿Cómo caracteriza el vínculo con Argentina?
—Hemos tenido mucho diálogo con Argentina. Conversamos mucho de temas energéticos, en varios niveles. El ministro (Julio) De Vido tiene una comunicación muy fluida con varios ministros brasileños. Y creemos que Brasil y Argentina tienen la enorme responsabilidad de liderar la integración sudamericana. Con todo respeto hacia los otros países, Brasil y Argentina juntos son una gran masa territorial y poblacional.
—¿Cómo se manifiesta ese liderazgo?
—No quiere decir que nosotros vayamos a tener una relación puramente bilateral. Por el contrario, se trata de un liderazgo compartido, generoso. Por ejemplo, ahora vamos a la cumbre de Africa y América del Sur. Brasil, por ejemplo, podría haber hecho un acuerdo Brasil-Africa como fue sugerido por algunos africanos. Pero nosotros hallamos más interesante compartir con América del Sur. No porque nosotros seamos buenitos. Es porque solos no vamos a tener la misma fuerza en el mundo. Brasil y Argentina tienen una visión muy clara de eso, al mismo tiempo es una mirada bien anclada en la democracia.
—Brasil, como Argentina, sufre la amenaza de ser eliminados del sistema general de preferencias de EE.UU., que permite no pagar un sinnúmero de impuestos aduaneros. ¿Qué hará Brasil?
—Si EE.UU. hace eso, sería un tiro en el pie. Nuestras exportaciones que van por ese sistema de preferencias son comercio intrafirmas. Si ellos retiran las preferencias, quien va a ganar es China. Y EE.UU. tiene un déficit comercial fenomenal con China.
—Hay sectores muy duros en EE.UU. que sostienen que Brasil no lidera en América del Sur.
—Mire, hay visiones muy distanciadas de la realidad, influenciadas por ciertos pensamientos dentro de EE.UU. No es una visión dominante. Allá Brasil es visto con mucho respeto. Brasil es consultado en un montón de cuestiones ahora con mayor frecuencia que en el pasado. Incluso sobre Venezuela, que es un tema complicado y difícil de absorber por EE.UU.
—¿Y por qué EE.UU. dice entonces eso de Brasil?
— Algunas veces, ellos querrían que Brasil tuviera un cierto tipo de liderazgo para obtener determinados resultados. Pero Brasil tiene una actitud abierta y acepta democráticamente que cada país defina sus cuestiones internas. Ellos creen que ser líder es obligar a los otros países a que se comporten según un único patrón. Nosotros no criticamos nunca ni a Colombia ni a Perú por firmar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con EE.UU. Imagine si nosotros hubiéramos querido ejercer nuestro liderazgo impidiendo esos tratados.
—Brasil tiene alguna critica seria contra Venezuela, por ejemplo respecto de Bolivia?
— Vea, las dudas que pudieron haber surgido fueron tratadas con mucha franqueza, tanto por Lula como por Chávez. No tenemos ningún problema con Venezuela. Inclusive Lula viaja a Venezuela el día 13 a inaugurar un puente muy importante sobre el río Orinoco. Tenemos una presencia comercial muy fuerte en Venezuela, tenemos proyectos conjuntos de Petrobras con Pedevesa. Defendimos mucho la entrada de Venezuela al Mercosur, con las dificultades que eso tiene. Nosotros no nos expresaríamos como lo hace Chávez pero apoyamos a Venezuela para el lugar en el Consejo de Seguridad. Ahora habrá que resolver el tema de ese asiento. Buscar una solución para toda América latina que sea de consenso.
—La relación con Argentina está bien. ¿Pero qué hay que mejorar?
—Esta todo bien. Conseguimos apaciguar todo. Hicimos la MAC —que nunca fue aplicada— hicimos el acuerdo automotor. Las relaciones son excelentísimas entre los presidentes. No hay envidias, no hay disputas. Hay mucha coordinación en todos los temas.
—¿Qué opina de un acuerdo de Uruguay con EE.UU?
—Entiendo que están discutiendo un acuerdo que no es de libre comercio. Nosotros acordamos plenamente con el presidente Tabaré Vázquez para que Uruguay tenga negociaciones bilaterales con EE.UU. si esos acuerdos no lesionen el corazón del Mercosur que es el arancel externo común. Si el hace ese acuerdo, que no comprometa la integridad de la unión aduanera, entonces no hay ningún problema.
—¿Esta satisfecho como se produjo a última hora el acuerdo con Bolivia?
—Estamos satisfechos con el acuerdo con Bolivia, que está ligado al abastecimiento del gas a Brasil. Tenemos que mirar la situación de Bolivia
—Pero a Petrobras, ¿le conviene ser una operadora, en vez de dueña como antes?
—¿Cuántas operadoras hay en Arabia Saudita? Se ha hecho un drama enorme y fue una mezcla de ignorancia (por no saber cómo es en otros lugares) y una tentativa de explotar el tema en la campaña. Nuestros adversarios hablaron mucho pero no habrían hecho nada diferente. No estamos más en el siglo XIX ni vamos a mandar tropas para la frontera. Hay que respetar la soberanía de los países.
LULA NO SE DISTANCIARÁ DE VENEZUELA Y BOLIVIA POR EL GAS
El jefe de campaña de Luiz Inácio Lula da Silva, Marco Aurelio García, desmintió hoy que el presidente brasileño vaya a distanciarse de Venezuela y Bolivia durante su segundo mandato, como consecuencia de los conflictos por la nacionalización de los hidrocarburos bolivianos.
"Estamos muy contentos con el acuerdo (entre Petrobras y el gobierno de Bolivia); creo que es un golpe a todos aquellos que decían que las relaciones nuestras no estaban buenas; a partir de ese acuerdo vamos a tratar de ver si Brasil puede participar del proceso de reconstrucción de la economía boliviana", dijo el asesor de Lula.
García desestimó de esa manera la visión de un destacado analista brasileño, quien sostuvo que Brasilia se acercará más a Chile y se alejará de Venezuela y Bolivia durante el segundo mandato a raíz de la nacionalización de los hidrocarburos bolivianos.
El primer hombre de confianza de Lula resaltó además el llamado del presidente venezolano, Hugo Chávez, a su par brasileño tras conocerse su triunfo, en el que le expresó que "estaba muy feliz".
"La relación con Venezuela es muy importante para nosotros y vamos a mantenerla y profundizarla", señaló García en la entrevista.
En tanto, el presidente boliviano, Evo Morales, saludó hoy por el triunfo a su colega brasileño, al que calificó como "hermano mayor", y agradeció sus deseos de ayudar a Bolivia.
Sin embargo, en una rueda con corresponsales extranjeros, dijo que para Brasil "no es nada" los "menos de 100 millones de dólares" que le costaron las refinerías de Petrobras en Bolivia, por lo que "si fuera Lula (las) regalaría yo, si estamos pensando en términos de cómo ayudarnos".
"Ahora que ha sido ratificado, seguramente la campaña un poco lo perjudicaba para comprometerse también con Bolivia, ahora tenemos cuatro años para negociar no intereses de Brasil ni intereses de Bolivia, sino intereses de nuestros pueblos", sostuvo, al insistir en que "con Brasil tenemos un matrimonio sin divorcio".
Por otra parte, García manifestó que Lula tiene "un aprecio muy fuerte por (el presidente de Colombia) Alvaro Uribe y tiene una muy buena relación con la oposición colombiana".
Colombia "es un país que nosotros pasamos a valorar porque no estaba en la agenda de la política brasileña externa", agregó García.
En cuanto a la relación con Chile, sostuvo que durante el segundo mandato va a mejorar, y destacó que "Lula tiene una cercanía muy grande con el gobierno de (la presidenta, Michelle) Bachelet, como la tuvo con (el anterior mandatario) Ricardo Lagos".
"La relación con Chile es muy buena; Lula tiene además un aprecio muy grande por la presidenta Bachelet y nuestro gobierno está infiltrado de amigos de Chile", concluyó.
HABLA MARCO AURELIO GARCIA, ESTRATEGA DEL PRESIDENTE DE BRASIL
Tanguero de alma y amante de Buenos Aires, el actual presidente del PT dijo que la segunda vuelta electoral le permitió a Lula clarificar su mensaje y sumar apoyos para garantizar la gobernabilidad en el futuro.
Marco Aurelio García, asesor del presidente brasileño Lula da Silva, jefe de campaña en la segunda vuelta electoral y presidente del PT, es por lo común un entrevistado ideal. Habla un castellano perfecto, sin privarse de argentinismos ni citas tangueras. Tiene la claridad propia de un sólido cuadro de centroizquierda y la engalana con una infrecuente dosis de sentido del humor. A esas condiciones, que siempre lo asisten, le agrega después del domingo una satisfacción inocultable. Tras preguntar por Buenos Aires, compartir el triunfo con “el pueblo argentino” y elogiar a Edmundo Rivero y Roberto Goyeneche (“es como el Morocho, cada vez canta mejor”), García dialogó telefónicamente desde Brasilia con este cronista, con el solo pedido de cierta brevedad porque, como subrayó dos veces sin que se le notara decepción alguna, “tengo un laburo bárbaro”.
–Tal como ocurrieron las cosas, ¿le convino al presidente Lula haber llegado a la segunda vuelta?
–No tengo la menor duda. Y Lula tampoco la tiene, fue lo mejor que podía habernos ocurrido. Si ganábamos en primera vuelta hubiéramos superado apenas el cincuenta por ciento. Ahora hicimos la más grande votación, en términos absolutos, de la historia del país, 58 millones de votos. Pero sobre todo fue un momento importante para dar claridad al clivaje político, a las propuestas de gobierno, a las diferencias muy fuertes que separaban las dos candidaturas y que, a lo mejor, en la primera vuelta no estaban totalmente nítidas porque todos los otros candidatos se dedicaban a atacar a Lula para provocar la segunda vuelta. Así que el sistema electoral de doble vuelta nos permitió una gran ganancia no sólo electoral sino política para la gobernabilidad futura.
–Que un candidato como Geraldo Alckmin baje su porcentaje de votos en la segunda vuelta...
–... bajó dos millones y medio de votos...
–... es muy inusual. ¿A qué lo atribuye?
–A nuestra claridad política. Fue el elemento fundamental. Hicimos una campaña con mucha nitidez política y claridad programática, donde subrayamos el perfil de izquierda de este gobierno y eso permitió que la gente pensara mejor, votara con más convicción y se volcara con más consistencia a la candidatura de Lula.
–¿Piensa que la diferencia de votos clausura algunas amenazas de campaña, como nuevas denuncias, impeachment?
–Estoy seguro de que eso no prospera, aunque algunos sectores duros, reaccionarios que no tienen una apuesta firme en la democracia van a intentar una salida de ese tipo, lo que muchos analistas acá llaman de tercera vuelta. Pero no va a prosperar por la inconsistencia jurídica de las denuncias y también por la repercusión de la victoria política que tuvimos que fue muy abrumadora en la sociedad brasileña.
–En relación con el Mercosur y, en especial, con Bolivia, ¿qué nuevos escenarios se habilitan a partir del domingo y de los acuerdos firmados entre el gobierno de Evo Morales y Petrobras durante la semana pasada?
–Empecemos por el Mercosur, creo que fue una opción clara de la sociedad brasileña. Fue uno de los puntos que entró mucho en la discusión puesto que el candidato de la oposición tenía una postura muy reticente respecto del Mercosur y, en el fondo, proponía reanudar las negociaciones del Area de Libre Comercio para las Américas. La elección fue una derrota de esta propuesta y una victoria de una perspectiva mercosureña, de construcción de la comunidad sudamericana de naciones.
La votación fue antecedida, el sábado, de un acuerdo entre Petrobras y la empresa energética boliviana que crea condiciones muy favorables para una política de seguridad energética en toda la región, en toda América del Sur.
–Cuando Lula asumió dijo que se conformaba si, tras su mandato, todos los brasileños podían desayunar y almorzar todos los días. ¿Hasta qué punto se cumplió esa promesa?
–Con el Programa Hambre Cero y con su herramienta fundamental, que es la bolsa familia, se logró, según demuestran los números de institutos de investigación muy importantes, que 20 millones de brasileños que vivían debajo de la línea de miseria salieran de esa condición. Hay que decir también que la política de combate a la inflación, más la política de salarios, más la de inclusión social (en un sentido más amplia) permitió algo extraordinario. En el comienzo del gobierno, con un sueldo mínimo un trabajador podía comprar una canasta básica, ahora puede comprar dos y media. Eso tuvo una incidencia enorme en reducir el hambre y permitir que la gente tenga las tres comidas diarias.
–Permítanos una broma. Si alguien no puede quejarse por falta de trabajo es usted, que fue asesor presidencial, jefe de campaña en el último tramo y ahora presidente del partido oficialista. ¿Se queda sin trabajo ahora?
–No, laburo no me va a faltar (ríe). Durante un cierto período seguiré con las funciones de presidente del partido (PT), pero eso lo veremos en los próximos días. Habrá reuniones esta semana y más adelante una de la dirección nacional. Hubiera preferido descansar unos días, pero creo que no me va a dar el tiempo para eso.
–Intuimos que no.
–Bueno, no es tan grave, todavía no estoy en la situación de “mi cuerpo enfermo no resiste más” (risas).

References: artículo 1
 artículo 2
 artículo 3
 Artículo 3
 Artículo 7
 resolución