Source: http://opi.ucr.ac.cr/node/821
Timestamp: 2017-09-25 15:19:45+00:00

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Accionar del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (septiembre-octubre 2016) | Observatorio de la Política Internacional
En el bimestre setiembre-octubre el Consejo de Seguridad celebró 32 sesiones (un 13,5% menos que el período anterior) en las cuales trató una veintena de temas, entre los que destacan, por el número de sesiones efectuadas, tres: la situación en Oriente Medio (incluida Palestina), la cuestión en Haití, y las amenazas a la paz y la seguridad internacionales causadas por actos terroristas. En conjunto, para estos tópicos, se realizaron trece sesiones (40% del total) y se adoptaron cuatro resoluciones (44% del total, gráfico 1).
Los conflictos en Oriente Medio figuran como uno de los temas más evaluados por el Consejo en los últimos años. En este período no fue la excepción. Entre debates, exposiciones informativas y sesiones de adopción los miembros permanentes del Consejo de Seguridad se abocaron –fundamentalmente- a discutir aquellos asuntos relativos a la crisis en Siria. Al respecto, cabe destacar que un grupo de cuarenta Estados –entre estos Costa Rica- presentó elproyecto de resolución contenido en el documento S/2016/846 mediante el cual –entre otras cosas- se solicitó: la aplicación inmediata del cese de hostilidades; el fin de los bombardeos y vuelos militares sobre Alepo, y no apoyar ni financiera ni materialmente a personas o grupos asociados con Al Qaeda o ISIL (también conocido como Daesh) y otros grupos terroristas. Medidas que perseguían poner fin a la escalada en el conflicto que vive este país desde 2011. Es importante mencionar que el proyecto no contó con el apoyo de la Federación Rusa ni de la República Bolivariana de Venezuela quienes votaron en contra. Por tanto, no se aprobó.
Además, el Consejo decidió –con la aprobación de la resolución S/RES/2314 (2016)- prorrogar el mandato del Mecanismo Conjunto de Investigación establecido en la resolución 2235 (2015) hasta el 18 de noviembre de 2016. Este mecanismo se estableció con el objetivo de identificar en la medida de lo posible a las personas, entidades, grupos o gobiernos que hayan empleado sustancias químicas como arma, incluido el cloro o cualquier otra sustancia química tóxica, en la República Árabe Siria o que hayan organizado o patrocinado su empleo o participado en él de cualquier otro modo.
En relación a Haití, el Consejo en su resolución 2313 (2016) solicitó al Secretario General que lleve a cabo una misión de evaluación estratégica de la situación en este país antes de que concluya el mandato actual y preferiblemente después de la toma de posesión de un nuevo presidente electo. Al mismo tiempo se instó a las instancias políticas de Haití a que cooperen entre sí por el bien del pueblo haitiano, aunando fuerzas para priorizar el regreso del país a la plena normalidad constitucional. Además se destacó la necesidad de que haya una estrecha coordinación entre la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), los donantes y el Gobierno para mejorar la eficacia y la sostenibilidad de las actividades de capacitación de la Policía Nacional; entre otras cuestiones. En tal sentido, se acordó prorrogar el mandato de la MINUSTAH hasta el 15 de abril de 2017.
Por último, en lo que concierne a las amenazas a la paz y la seguridad internacionales causadas por actos terroristas se afirmó que los Estados tienen la responsabilidad de proteger la seguridad de los ciudadanos y nacionales, de todas las naciones, de atentados terroristas. Por tanto, se exhortó a todos los Estados a que refuercen su cooperación internacional y regional para fortalecer el intercambio de información, el control de fronteras y los sectores encargados del cumplimiento de la ley y la justicia penal, a fin de contrarrestar la amenaza que representan los combatientes terroristas extranjeros y repatriados. Para ello, se hizo énfasis en la importancia de mantener la cooperación entre la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y la Dirección Ejecutiva del Comité contra el Terrorismo para determinar deficiencias y factores de vulnerabilidad relacionados con la seguridad de la aviación (Resolución 2309 (2016)).
En resumen, el Consejo de Seguridad aprobó un total de nueve resoluciones, cinco en setiembre y cuatro en el mes de octubre, las cuales fueron:
S/RES/2306 (2016): Tribunal internacional - Yugoslavia.
S/RES/2307 (2016): Cartas idénticas de fecha 19 de enero de 2016 dirigidas al Secretario General y al Presidente del Consejo de Seguridad por la Representante Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas (S/2016/53).
S/RES/2308 (2016): La situación en Liberia.
S/RES/2309 (2016): Amenazas a la paz y la seguridad internacionales causadas por actos terroristas.
S/RES/2310 (2016): Mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales: No proliferación y desarme nuclear.
S/RES/2311 (2016): Recomendación relativa al nombramiento del Secretario General de las Naciones Unidas.
S/RES/2312 (2016): Mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales.
S/RES/2313 (2016): La situación en Haití.
S/RES/2314 (2016): La situación en Oriente Medio.
En esta ocasión el Consejo soló adoptó la declaración S/PRST/2016/14 relativa a la situación en Afganistán.
En cuanto al tipo de sesión, un 50% fueron informativas, un 25% de adopción, un 16% de debate y un 9% privadas. En lo que concierne a la adopción de medidas, en el 59,4% de las reuniones no se tomaron acciones de ningún tipo (cuadro 1). Es decir, no se presentaron proyectos de resolución ni declaraciones por parte de la presidencia.
Tipo de sesión y productos, setiembre-octubre, 2016
Durante cada período de sesiones, el Consejo abre un espacio para que los Estados parte de la Organización de las Naciones Unidas, que no son miembros (permanentes o no permanentes) de este órgano, puedan participar en el debate de algunos de los temas en agenda. En esta ocasión, el programa de trabajo incluyó cinco tópicos: la situación en Afganistán, la cuestión en Haití, Oriente Medio (incluida Palestina), las mujeres y la paz y la seguridad, y la cooperación entre las Naciones Unidas y las organizaciones regionales y subregionales en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Cabe agregar que para ninguno de estos temas se definieron acciones o se adoptaron medidas.
A continuación, se presenta una síntesis de las intervenciones, tanto de los cinco miembros permanentes del Consejo, como de los dos países latinoamericanos que integran este órgano (como miembros no permanentes) en representación del Grupo de América Latina y el Caribe (GRULAC), en dos de los temas que fueron motivo de debate.
Ante la preocupación por la situación de (in) seguridad en el Afganistán, los miembros permanentes del Consejo condenaron las actividades terroristas de los talibanes, incluida la red Haqqani, así como de Al-Qaida, los grupos afiliados al EIIL (Daesh) y otros grupos armados ilegales, al tiempo que reiteraron su apoyo al Gobierno del Afganistán y, en particular, a las Fuerzas Nacionales de Defensa y Seguridad Afganas, en su labor de garantizar la seguridad en el país y en su lucha contra el terrorismo y el extremismo violento. Además, reconocieron que entre los desafíos que se afrontan para garantizar la estabilidad –política, económica y social- están alcanzar la reconciliación nacional; promover el desarrollo del comercio y la inversión con los países de la región y la comunidad internacional; impulsar el progreso en la construcción de infraestructura y fomentar una relación positiva, equilibrada y equitativa entre el Afganistán y el Pakistán.
Es importante mencionar que, en consonancia con el Marco para la Autonomía mediante la Rendición Mutua de Cuentas (SMAF), se exhortó a la comunidad internacional a prestar asistencia al Gobierno y al pueblo del Afganistán, y se reafirmó el apoyo a la Conferencia de Bruselas sobre el Afganistán que se celebró el 5 de octubre de 2016 y que fue organizada-en forma conjunta- por la Unión Europea y el Gobierno del Afganistán.
La posición de Uruguay y Venezuela se mantuvo en la misma línea. Se instó a las autoridades afganas a actuar con el liderazgo necesario para lograr un acuerdo que posibilite la estabilidad y a su vez permita llevar a cabo las reformas pertinentes en beneficio del pueblo afgano. Del mismo modo se reconoció que fortalecer el diálogo y la cooperación entre el Afganistán y el Pakistán es indispensable para contribuir a la estabilidad de la región.
La cooperación entre las Naciones Unidas y las organizaciones regionales y subregionales en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales
El objetivo de alcanzar la paz y la seguridad internacionales solo es posible mediante la cooperación, en distintas áreas y frentes, entre las diferentes organizaciones regionales y las Naciones Unidas. Conscientes de ello, los cinco miembros permanentes del Consejo recalcaron la necesidad de adoptar un concepto de seguridad colectivo, integral, cooperativo y sostenible, así como de tener en cuenta los enfoques y las prioridades de las organizaciones regionales y subregionales. Por tanto, se hizo un llamado a realizar esfuerzos sistemáticos para intensificar la cooperación de las Naciones Unidas con las organizaciones regionales y subregionales, desde una visión colectiva que permita superar de manera efectiva las amenazas y los retos actuales a la seguridad y la paz internacionales.
Es importante mencionar que, ante la inestabilidad que vive Asia Central, se hizo énfasis en que es indispensable por un lado, apoyar a los países de la región Central para elaborar respuestas nacionales a los desafíos que se presentan y por otro, fortalecer la cooperación regional con miras a alcanzar la seguridad. Al mismo tiempo se señaló que la región necesita el fortalecimiento del respeto de los derechos humanos y el estado de derecho, la promoción del desarrollo sostenible, la lucha contra la corrupción y la eliminación de los controles restrictivos del Estado relativos a la vida económica y política.
Por su parte, Venezuela –en su calidad de miembro no permanente- expresó que es necesario que instituciones como la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva, la Organización de Cooperación de Shanghái y la Comunidad de Estados Independientes, entre otras, trabajen en estrecha colaboración con las Naciones Unidas como aliados estratégicos en el ámbito de la paz y la seguridad internacionales y regionales. Mientras que Uruguay reconoció que existe un amplio potencial de cooperación y complementariedad entre la labor de las Naciones Unidas y de las organizaciones regionales y subregionales. Debido al conocimiento con el que esas organizaciones cuentan sobre la historia y la cultura y debido a su proximidad geográfica, ellas aportan un valor específico y añadido en materia de prevención y solución pacífica de las controversias.
Costa Rica participa activamente en debates del Consejo de Seguridad
Si bien Costa Rica no forma parte –actualmente- de los quince Estados que integran el Consejo de Seguridad como miembros no permanentes, el país recurrentemente participa de los debates que en el marco de este se celebran como parte de su programa de trabajo. En el período bajo estudio la delegación costarricense en la Organización de Naciones Unidas se hizo presente en dos ocasiones. En la primera de estas, se trató“La situación en el Oriente Medio incluida la cuestión palestina”. Al respecto, se reiteró la urgencia de que se retomen las negociaciones entre palestinos e israelíes sobre los temas medulares del conflicto que aún subsisten. Así como la importancia de alcanzar una solución política a este conflicto y de crear cuanto antes una nueva arquitectura de paz para resolver las diferencias, una paz sustentable con el propósito de establecer las bases de una negociación directa, que conduzca a lo que es un objetivo aceptado por la comunidad internacional: la convivencia armónica entre un Estado palestino independiente y el Estado de Israel.
Paralelamente, en una línea discursiva crítica se reprochó el avance del conflicto en Siria y que la situación continúe en deterioro, sin que el Consejo de Seguridad tome acción para resolverlo. En este contexto, se urgió a los miembros del Consejo así como al resto de la comunidad internacional a poner fin al enfrentamiento armado y buscar una pronta solución política, sobretodo dada la crisis humanitaria que se está atravesando. En tal sentido, el país lamentó que no se adoptara la resolución que promovieron tanto Francia como España, a pesar del alto componente humanitario de la misma (véase S/PV.7785) e hizo un llamado para que se ponga en práctica el Código de Conducta promovido por el Grupo para la Rendición de Cuentas, la Coherencia y la Transparencia (Grupo RCT).
Por otro lado, en su segunda intervención, relativa a “Las mujeres y la paz y la seguridad”, Costa Rica reconoció que aunque la participación de las mujeres en las negociaciones de paz, la resolución de conflictos, las situaciones posteriores a los conflictos y la asistencia humanitaria generan un efecto positivo, aún hay resistencia a la adecuada y significativa integración de las mujeres en esos procesos. En parte, producto de la carestía de la voluntad política y, en parte, por obstáculos estructurales, lo que se manifiesta en la brecha que persiste en la representación de las mujeres en los puestos de liderazgo en las entidades dedicadas a actividades relacionadas con la paz y la seguridad. Así, por ejemplo, durante 2015, las mujeres obtuvieron menos del 10% de los puestos directivos en las actividades relacionadas con la paz y la seguridad en las Naciones Unidas.
En tal sentido, se hizo un llamado a integrar el programa sobre las mujeres y la paz y la seguridad transversalmente en el trabajo del Consejo de Seguridad, y a desarrollar perspectivas de género en las distintas áreas de acción de los procesos de paz y seguridad, como, por ejemplo, en las comisiones de investigación, en los procesos de mediación, así como en los mecanismos de justicia de transición.
Por último, el país denunció la incidencia y el uso generalizado de la violencia sexual como táctica de terror y arma de guerra e instó a la comunidad internacional a penalizar la impunidad e incluyendo, cuando se crea necesario, la remisión de los casos a la Corte Penal Internacional bajo la concepción de que esos actos representan un crimen de lesa humanidad.

References: resolución 
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