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Los derechos y deberes laborales básicos bajo las determinaciones del Real Decreto Legislativo 1, de 24 de marzo de 1995
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En España, las normas que regulan las relaciones de empleo están reunidas en el denominado "Estatuto de los Trabajadores", instituido, en su forma refundida, por el Real Decreto Legislativo n. 1/1995, de 24 de Marzo.
El objeto de nuestro estudio reside en los derechos y deberes laborales de base.
La presente investigación se dirige a los profesionales del Derecho, a los estudiantes y a la sociedad en general, en la medida que es necesario conocer la legislación para entender la realidad de los pactos laborales.
La conceptualización de empleado se encuentraen el artículo 1, inciso 1, del Real Decreto Legislativo n. 1/1995, de 24 de Marzo, que establece:
Prestación voluntaria de servicios.
Retribución financiera.
Bajo la dirección de otra persona, física o jurídica.
Otrosí, solamente existirá la relación de empleo si la prestación de servicios se ofrece de forma voluntaria, o sea, no obligatoria. Tampoco existirá si el trabajo se realiza de forma gratuita, donde nada recibe el trabajador por su fuerza productiva.
No será sujeto de acuerdo empleatício aquel que trabaja por cuenta propia, los funcionarios públicos, dado que tales relaciones se encuentran al amparo de una ley, reglandose por normas estatutarias o administrativas, el obrero que desepeñe cargo de consejero o miembro de la administración de sociedades, siempre que sus actividades se limiten a la realización de actos inherentes al cargo ocupado.
Tampoco será considerado empleado quién realice trabajos por amistad, benevolencia o buena vencidad, o por motivos familiares. Ni podrá ser tenido como empleado aquél que intervenga en operaciones mercantiles por cuenta de uno o más empresarios, desde que tenga que asumir el riesgo y ventura de las mismas.
El empleador tiene su concepto definido en el apartado n. 2, del artículo 1, del Real Decreto Legislativo 1/1995, de 24 de Marzo, que determina:
Establece éste apartado que la generalidad de las personas y las comunidades de bienes, si reciben la prestación laboral de un empleado, son consideradas empresarios o empleadores.
Importante señalar que tanto las personas naturales - el ser humano - o, en el entendimiento de Louis Josserand, "las personas físicas, de carne y hueso, que tienen existencia material" ("Derecho civil". Buenos Aires: Ediciones Jurídicas Europa-América, 1959, tomo I, vol. 1., p. 170), cuanto aquellas que la ley presta vestimenta de personalidad - las personas físicas o jurídicas - o, aún, las comunidades de bienes, tienen el mismo tratamiento, por el "Estatuto de los Trabajadores", ya que las equipara.
Por tanto, empleador es la persona o conjunto de bienes que utiliza la fuerza productiva de empleados para el desarrollo o manutención de su fondo de negocios.
Sobre el tema en estudio, el Tribunal Superior de Justicia del Principado de Astúrias, través la Sala de lo Social, así se manifestó:
"(...) de los requisitos que el artículo 1.º del ET exige para la calificación de la recurrente como trabajadora asalariada no presenta dudas la concurrencia en el caso enjuiciado de la existencia de prestación de servicios de carácter personal y voluntario, punto de partida de la definición de trabajador que establece el mencionado artículo, de ahi que todas as alegaciones que se vierten en el recurso para tratar de fundamentar la existencia de ambos requisitos son asumidas por la Sala. El problema es que la prestación de servicios de carácter personal y voluntario también puede encontrarse en otras relaciones de trabajo no asalariados. El artículo 1.º 1 del ET incluye, además, la nota de ajenidad de tal forma que para ser trabajador asalariado se han de prestar servicios para outro, es decir, los benefícios del trabajo tienen que ser para outro. Según há puesto en relieve la doctrina y la jurisprudencia el supuesto de los colaboradores en medios de comunicación es uno de los más litigiosos porque se mueve en una zona gris entre el contrato de trabajo y el arrendamiento de servicio o de ejecución de obra. Todos los medios de comunicación integran el producto final - emisión o edición - una serie heterogénea de colaboraciones que son, unas de producción propia, otras elaboradas por empresa de información o comunicación y otras de individuos conectados con el medio que ofrecen sus artículos, reportajes, crónicas o noticias, siendo este último grupo donde, como se ha dicho, el problema de calificación se hace más difícil. No obstante se puede concluir que la actora además de prestar sus servicios de forma personal y voluntaria lo hace también cumpliendo el requisito de la retribución por cuenta ajena y ello com independencia de que la retribución que perciba sea en función de los trabajos aceptados o bién una retribución fija mensual ya que en ambos casos y ambas modalidades son perfectamente adecuadas a la naturaleza laboral de la relación.
Por último, el artículo 1.º 1 del ET incluye como esencial en la definición de trabajador asalariado la nota de depedencia o subordinación, al exigir que la prestación de servicios se desarrolle dentro del ámbito de dirección y organización de outra persona, nota esa que se erige en fundamental, de tal forma que quién no la reúne, por realizar su trabajo con autonomia y independencia de critério, no tiene la condición de trabajador asalariado (...)" (Tribunal Superior de Justicia del Principado de Asturias, Sala de lo Social, sentencia de 06 de Noviembre de 1998, disponible en http://derecho.org/comunidad/mundoderecho/LABORAL/periodista.htm. Acceso en 05 de Febrero de 2003).
Refuerza tal afirmación el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria, al declarar, en un juzgado que:
"Si falta alguno de estos elementos constitutivos no puede hablarse de contrato de trabajo" (Tribunal Superior de Justicia de Cantabria, Sala de lo Social, sentencia de 19 de Octubre de 1998, disponible en http://derecho.org/comunidad/mundoderecho/LABORAL/nolaboral.htm. Acceso en 05 de Febrero de 2003).
Capítulo II: los derechos y deberes laborales básicos
Kari Tapiola, director ejecutivo de la Organización Internacional del Trabajo, en su discurso, llevado a efecto en la "Reunión de trabajo sobre el seguimiento de la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo", realizada en Dakar, Senegal, en la fecha de 06 a 08 de Octubre de 1999, afirmó que:
"sin embargo, el respecto de los principios y derechos fundamentales en el trabajo requiere una voluntad política. Si coinciden la voluntad política y la cooperación técnica, entonces podemos obtener resultados muy sostenibles". (Disponible en http://www.ilo.org/public/spanish/standards/decl/publ/resp_decl/discours_kt.htm. Acceso en 13 de Febrero de 2003).
Los derechos y deberes laborales básicos están previstos en la sección 2, del Real Decreto Legislativo 1/1995, de 24 de Marzo, en suas artículos 4 y 5, que dicen:
A la promoción y formación prefesional en el trabajo.
A no ser discriminados para empleo, o una vez empleados, por raziones de sexo, estado civil, por edad dentro de los limites marcados por esta Ley, raza, condición social, ideas religiosas o políticas, afiliación o no a un sindicato, así como por razón de lengua, dentro del Estado español.Tampoco podrán ser discriminados por razón de disminuciones físicas, psíquicas y sensoriales, siempre que hallasen en condiciones de aptitud para desepeñar el trabajo o empleo de que se trate.
A su integridad física y a una adecuada política de seguridad y higiene.
A respeto de su intimidad y a la consideración debida a su dignidad, compreendida la protección frente a ofensas verbales o físicas de naturaleza sexual.
A cuantos otros se deriven específicamente de su contrato de trabajo".
"Artículo 5. Deberes laborales.
Observar las medidas de seguridad y higiene que se adopten.
Cumplir las órdenes y instrucciones del empresario en el ejercicio regular de sus facultades directivas.
No cuncurrir con la actividad de la empresa, en los términos fijados en esta Ley.
Cuantos se deriven, en su caso, de los respectivos contratos de trabajo".
Los artículos en comentario son verdaderas apologías a la libertad y a los derechos humanos.
Su ideología parte de las mismas fuentes que llevaran la Organización Internacional del Trabajo - OIT, a editar su declaración relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo, en lfecha de 18 de Junio de 1998, con el objeto de "conciliar la preocupación por estimular los esfuerzos que todos los países dedican a lograr que el progreso social vaya a la par con el progreso de la economía, por una parte, con la de respetar la diversidad de situaciones, las posibilidades y las preferencias de cada país por la otra" ("presentación a la declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo". Disponible en http://www.ilo.org/. Acceso en 02 de Febrero de 2003).
2.1. Los derechos laborales
2.1.a La libertad de elección de profesión o ofício:
Por el Real Decreto Legislativo n. 1/1995, de 24 de Marzo, todo trabajador tiene derecho a la libertad de ejercer su profesión u oficio, pudiendo escojerla de acuerdo con su aptitud y voluntad.
Tiene también derecho a un trabajo que le permita mantenerese y permanecer en el medio social, con seguridad y dignidad. La presencia, cada vez mayor, del sentimiento social en el mundo, viene hincando raíces profundas desde la Segunda Guerra Mundial, cuando las huellas de la destrucción marcaran - con hierro candente - hondamente en los corazones mutilados.
El planeta, después de este escenario, pasó a tener más cautela en el trato con los menos favorecidos, con los huérfanos de la justicia social. El derecho a un trabajo és la mejor fórmula para promover la disminución de las distancias sociales, puesto que, a través del mismo, el hombre mantiene su fuerza moral delante la colectividad en la que habita.
Y es solamente con la presencia de la libertad de elección en la que el trabajador promueve a sí la voluntad de trabajar, con seguridad y alegría. Por lo tanto, ese principio es el más importante en la escalera social de derechos, sólo cediendo espacio a la vida, bien impar y no descartable.
2.1.b La libertad de sindicación:
La libertad de sindicación fue conquista de luengos años de batallas, muertes y persecuciones. Por ella, muchos no volvieron a sus casas, tumbados en el campo de las calles, ante el imperio de las clases dominantes.
Motivada por ese hecho irrefutable, la Organización Internacional del Trabajo editó el convenio n. 87, sobre los presagios de una concienciación mundial alrededor de la liberación del empleado para escoger a qué entidad de clase pretende asociarse.
En el artículo dos del estudiado convenio, la Organizaciuón Internacional de Trabajo informa que "los trabajadores y los empleadores, sin ninguna distinción y sin autorización previa, tienen el derecho de constituir las organizaciones que estimen convenientes, así como el de afiliarse a estas organizaciones, com la sola condición de observar los estatutos de las mismas" ("Convenio n. 87". Disponible en http://www.ilo.org/. Acceso en 03 de Febrero de 2003).
En su convenio n. 98, el organismo internacional del trabajo, en el artículo uno, expende que: "los trabajadores deberán gozar de adecuada protección contra todo acto de discriminación tendiente a menoscabar la libertad sindical en relación con su empleo" ("Convenio n. 98". Disponible en http://www.ilo.org/. Acceso en 03 de Febrero de 2003).
El Real Decreto Legislativo n. 1/1995, de 24 de Marzo, mantiene la misma línea de pensamiento, ya que en su cuerpo son encontrados iguales caracteres.

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
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 artículo 1
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 artículo 1
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 artículo 1
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