Source: https://elderecho.com/la-legitimacion-para-recurrir-fallos-favorables
Timestamp: 2020-07-13 12:19:44+00:00

Document:
La legitimación para recurrir fallos favorables - El Derecho - Administrativo
Determinar si en el orden contencioso-administrativo cabe o no reconocer legitimación para recurrir jurisdiccionalmente
D. Fernando Román García. Magistrado de la Sala Tercera del Tribunal Supremo
Así se había venido manifestando el Tribunal Supremo en diversas ocasiones, pudiendo citarse en este sentido, entre otros, los AATS de 16 de julio -EDJ 2018/528546-, 26 de septiembre -EDJ 2018/589881-, 3 de octubre -EDJ 2018/589879- y 2 de noviembre de 2018 -EDJ 2018/645133- (Recursos de Queja 191/2018, 246/2018, 298/2018 y 192/2018, respectivamente).
En todos ellos, se recordaba -con cita de los AATS 24-2-11 (Recursos de Casación 3501/2010 -EDJ 2011/25900- y 3507/2010 -EDJ 2011/25904-, 5-5-11 (Recurso de Queja 29/2011) -EDJ 2011/103812- y 26-2-12 (Recurso de Casación 3515/2010) -EDJ 2012/15791- que, precisamente por esas razones, la Sala Tercera había venido afirmando que la parte que ha ganado un pleito carece de legitimación para impugnar la sentencia, y que por eso el art.448.1 LEC -EDL 2000/77463- establece que el derecho a recurrir solo lo tienen «los afectados desfavorablemente» por las resoluciones judiciales, en el bien entendido de que el perjuicio solo lo ocasiona la parte dispositiva y no los meros razonamientos de las resoluciones.
III. Las matizaciones a la doctrina tradicional: el ATS 5-6-19 -EDJ 2019/618550-
La doctrina expuesta ha sido matizada por la Sección de Admisión de la Sala Tercera en su ATS 5-6-19 (Recurso de Queja nº 124/2019) -EDJ 2019/618550-.
(i) El supuesto enjuiciado.
(ii) Las matizaciones a la doctrina tradicional y su fundamentación.
El ATS 5-6-19 -EDJ 2019/618550-, dictado por la Sección de Admisión de la Sala Tercera del Tribunal Supremo, ha introducido matizaciones relevantes en la doctrina tradicionalmente sostenida por dicha Sala en relación con la cuestión que estamos analizando.
Y, una vez centrada la cuestión desde esa perspectiva, el Tribunal Supremo considera que no le falta razón a la Sala de instancia cuando apunta que la doctrina jurisprudencial ha establecido reiteradamente, con carácter general, que en el recurso de casación es objeto de impugnación el fallo de la resolución que se recurre, no su fundamentación; esto es, que el recurso de casación ha de pretender la revocación de la parte dispositiva y no solo de los argumentos vertidos en sus Fundamentos Jurídicos, citando, a título de muestra, el ATS 2-11-18 (Recurso de Queja 192/2018) -EDJ 2018/645133-.
Fundamenta la Sección de Admisión el reconocimiento excepcional de la legitimación en los términos indicados por referencia a la posición que al respecto ha venido manteniendo el Tribunal Constitucional (SSTC 157/2003 -EDJ 2003/89794- y 16/2011 -EDJ 2011/15433-) y recuerda que el camino dialéctico abierto en su momento por aquél ha sido seguido, aunque de forma limitada y casuística, por las restantes Salas del Tribunal Supremo, citando al respecto la sentencia de la Sala Segunda de 29-6-18 (Recurso de Casación 2364/17) -EDJ 2018/511745-, la sentencia de la Sala Quinta de 15-10-18 (Recurso de Casación 9/18) -EDJ 2018/596620- y, en el mismo sentido, la sentencia de la Sala Cuarta de 19-7-12 (Recurso de Casación para la unificación de doctrina 2454/11) -EDJ 2012/205647-.
Ahora bien, lo hace insistiendo en que una cosa es admitir esa posibilidad excepcional y otra bien distinta afirmar que, por ello, la doctrina general sobre la falta de legitimación para recurrir por quien ha obtenido resolución judicial favorable ha quedado arrumbada, conclusión que es rotundamente rechazada con cita de la doctrina del Tribunal Constitucional (SSTC 157/2003 -EDJ 2003/89794- y 27/2009 -EDJ 2009/11665-), de la jurisprudencia sentada por la Sala Primera del Tribunal Supremo (STS 13-3-19, Recurso de Casación 1232/16 -EDJ 2019/523942-) e, incluso, de algún precedente de la propia Sala Tercera (STS 17-7-12, Rec 2702/09 -EDJ 2012/154960-.
(iii) Circunstancias que permitirían reconocer, excepcionalmente, la legitimación para recurrir resoluciones favorables.
El ATS 5-6-19 -EDJ 2019/618550- establece que, aunque esta cuestión esté fuertemente ligada a la valoración circunstanciada de cada asunto en que el problema se suscite, puede afirmarse, en principio, que la legitimación para impugnar en casación sentencias estimatorias no existe cuando al recurrente sólo le guían en tal empeño valoraciones subjetivas, como -por ejemplo- su desacuerdo con las razones jurídicas expuestas por el órgano judicial de instancia, o el prurito de tener razón ligado a la defensa del prestigio profesional. Y recuerda que tampoco son título suficiente a tal efecto las simples conjeturas sobre eventuales consecuencias perjudiciales (por ejemplo, hipotéticas responsabilidades civiles o disciplinarias) que pudieran derivarse para el interesado como consecuencia de lo dicho en la fundamentación jurídica de la sentencia estimatoria que se pretende impugnar.
Por ello, señala el auto de 5-6-19 -EDJ 2019/618550-, como quiera que en la estructura formal de las sentencias contencioso-administrativas no existe -a diferencia de las penales- un apartado específico dedicado a la declaración de hechos probados, resultará inevitable el examen casuístico de cada resolución judicial, a fin de esclarecer si su fundamentación jurídica incorpora una declaración con la fuerza expresada que permita, en ese supuesto, reconocer al interesado la legitimación para recurrir en casación.
(iv) La aplicación de la nueva «doctrina matizada» al caso enjuiciado en el auto de 5-6-19 -EDJ 2019/618550-.
Tras valorar en conjunto las circunstancias concurrentes en el supuesto examinado, el ATS 5-6-19 -EDJ 2019/618550- concluye estimando el recurso de queja y reconociendo al notario recurrente la legitimación excepcional para recurrir la sentencia que teóricamente le había sido favorable.
IV. La confirmación y sistematización de la nueva «doctrina matizada»: el ATS 5-12-19 -EDJ 2019/757007-
La «doctrina matizada» sobre la legitimación, introducida en el ATS 5-6-19 -EDJ 2019/618550-, se ha visto confirmada tras el ATS 5-12-19 -EDJ 2019/757007-.
(i) El supuesto de hecho enjuiciado en el ATS 5-12-19 -EDJ 2019/757007-.
En el ATS 5-12-19 -EDJ 2019/757007-, la Sección de Admisión del Tribunal Supremo resuelve el recurso de queja interpuesto por un particular contra el auto de la Sección Sexta de la Sala de lo Contencioso-administrativo de la Audiencia Nacional que, a su vez, había denegado la preparación del recurso de casación contra una sentencia dictada en apelación por dicha Sección.
(ii) La sistematización y confirmación de la «doctrina matizada».
El auto de 5-12-19 -EDJ 2019/757007- resuelve la cuestión suscitada sobre la legitimación invocando la doctrina jurisprudencial incorporada al precedente auto de 5-6-19 -EDJ 2019/618550-, y sistematiza ésta efectuando las siguientes consideraciones:
(1) Que con carácter general, en el recurso de casación es objeto de impugnación el fallo de la resolución que se recurre, no su fundamentación; esto es, que el recurso de casación ha de pretender la revocación de la parte dispositiva y no solo de los argumentos vertidos en sus Fundamentos Jurídicos.
(2) Que en principio el derecho a recurrir solo lo tienen «los afectados desfavorablemente» por las resoluciones judiciales, en el bien entendido de que el perjuicio solo lo ocasiona la parte dispositiva y no los meros razonamientos de las resoluciones.
(3) Que esto no obstante, la doctrina general expuesta puede ser exceptuada con carácter singular y casuístico cuando, aun siendo estimatorio el fallo de la sentencia recurrida en casación, su fundamentación jurídica ocasione al recurrente un gravamen real, actual y directo.
(4) Que el gravamen que justificaría la aplicación de la excepción que se acaba de apuntar es algo conceptualmente distinto del mero interés por la legalidad que pudiera tener el recurrente o de la simple discrepancia que pudiera mantener éste con las declaraciones incorporadas a la referida fundamentación; y, asimismo, que tampoco podría entenderse justificada la aplicación de la excepción cuando el gravamen alegado por el recurrente fuera, en realidad, meramente hipotético, potencial, abstracto o conjetural.
(5) Que normalmente no cabrá apreciar esta legitimación excepcional para impugnar en casación sentencias estimatorias cuando al recurrente sólo le guían en tal empeño valoraciones subjetivas, como, por ejemplo, su desacuerdo con las razones jurídicas expuestas por el órgano judicial de instancia, o el prurito de tener razón ligado a la defensa del prestigio profesional. Tampoco son título suficiente a tal efecto las simples conjeturas sobre eventuales consecuencias perjudiciales (por ejemplo, hipotéticas responsabilidades civiles o disciplinarias) que pudieran derivarse para el interesado como consecuencia de lo dicho en la fundamentación jurídica de la sentencia estimatoria que se pretende impugnar.
(6) Que, en definitiva, para que esa legitimación pueda reconocerse será preciso que en el supuesto examinado concurran circunstancias de entidad suficiente como para no poder descartar, a priori, la existencia de un gravamen real, cierto y actual para el recurrente, en su esfera personal o patrimonial, que derive directa y objetivamente de la fundamentación jurídica de esa sentencia estimatoria. En el bien entendido de que el referido gravamen tendrá que derivar directamente de declaraciones de la sentencia que tengan por ciertos y acreditados determinados datos o apreciaciones, no siendo suficiente a tal efecto pretender afirmar la concurrencia del gravamen con base exclusiva en meras argumentaciones discursivas o hipotéticas que la sentencia pudiera contener;
(7) Y que resultará inevitable el examen casuístico de cada resolución judicial, a fin de esclarecer si su fundamentación jurídica incorpora una declaración con la fuerza expresada que permita, en ese supuesto, reconocer al interesado la legitimación para recurrir en casación.
(iii) La aplicación de la «doctrina matizada» al caso enjuiciado.
De ahí que entrara en juego -y así se reconoce expresamente en el auto de 5-12-19 -EDJ 2019/757007- la regla general establecida en la doctrina jurisprudencial, recogida con acierto en el auto recurrido en queja, que veda el recurso de casación a la parte vencedora en el pleito de instancia.
Sin embargo, dicha doctrina debe entenderse matizada en virtud de las consideraciones expresadas en los AATS 5-6 -EDJ 2019/618550- y 5-12-19 -EDJ 2019/757007-, que permiten reconocer, excepcionalmente, esa legitimación para recurrir al sujeto vencedor del pleito cuando, pese a ser la resolución que trata de impugnar estimatoria de su pretensión, su fundamentación jurídica le ocasione un gravamen real, actual y directo en los términos indicados en aquellos autos.
Este artículo ha sido publicado en la "Revista de Jurisprudencia", el 1 de marzo de 2020.
acto sancionador

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