Source: https://www.lauralofer.com/errores-disenador-grafico-imprentas/
Timestamp: 2019-04-26 00:43:20+00:00

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5 errores de novato que debe evitar un diseñador gráfico profesional al trabajar con imprentas | Consejos demostrados para Diseñadores Freelance - Laura López
Hoy tengo el placer de contar en la sección de Autores Invitados del blog con la gran experiencia en el mundo de las artes gráficas de Ismael Rozalén, gerente de La Gran Imprenta, para que nos cuente desde la parte técnica cuáles son los errores más frecuentes de preimpresión que se encuentra a diario (incluso con encargos de diseñadores gráficos profesionales o estudios de diseño ya experimentados). Además nos explica cómo debemos trabajar para evitar estos fallos para que nuestros diseños y trabajos para clientes queden perfectos después de pasar por “las máquinas” y, sobretodo, sin sorpresas de última hora.
Hace no demasiado tiempo nos llamó a La Gran Imprenta una diseñadora gráfica que trabajaba en el departamento de marketing de una empresa de cuyo nombre no quiero acordarme. Estaban considerando publicar una revista trimestral en papel. Ella llevaba años diseñando, pero siempre sus trabajos habían tenido como destino el mundo digital. La chica parecía muy profesional y derrochaba seguridad (decía muchas palabras en inglés y todo eso), así que tampoco creímos necesario darle demasiadas explicaciones, no se nos fuera a ofender.
Aprobaron el presupuesto y días después nos llegó el archivo. Era un PowerPoint. No, no me he equivocado al escribir: un PowerPoint como la copa de un pino americano. Pero sucedió algo aún peor, al decirle que eso no se podía imprimir no lo entendió y siguió defendiendo que su archivo estaba perfecto y que no se iba a poner a estas alturas a hacerlo de otra manera. Alguien dijo que lo malo no es decir estupideces, sino decirlas con énfasis. Amén.
Esto que os cuento es sólo un botón de muestra. En nuestro día a día nos encontramos con buenos diseñadores que hacen aguas en asuntos técnicos, en los requerimientos técnicos necesarios que debe tener un archivo para poder ser impreso de una manera profesional. Lo desconcertante es que son cosas que no tienen apenas complicación y que cualquiera que esté preparado para hacer un diseño en condiciones, tardaría poco más de un abrir y cerrar de ojos en comprenderlo y llevarlo a la práctica sin mayores problemas.
De eso trata este artículo, de las cuestiones fundamentales (y sencillas) que hay que tener en cuenta cuando estamos preparando unos flyers, pegatinas, tarjetas, revistas o lo que sea que tienen como destino una imprenta online o convencional. Vayamos punto por punto.
1. Con la resolución hemos topado, amigo Sancho
Aún hay gente que piensa que la resolución de un monitor es de 72 píxeles por pulgada y que si una imagen la prepara a 10 x 15 cm a 72 ppp, en todos los monitores del planeta Tierra se verá a ese tamaño. Craso error. No todas las pantallas tienen la misma densidad de píxeles. ¿Y entonces por qué se ha estandarizado esa cifra? Pues es algo que viene de lejos, de cuando todos los monitores tenían 15 pulgadas y contenían 1.024 x 768 píxeles. Pero, claro, las cosas han cambiado mucho desde entonces, y si antes eso era un estándar, ahora ya no hay regla que valga. Por no entrar a hablar de las pantalla retina, por ejemplo.
Toda esta complicación que encontramos en el terreno digital se simplifica en la impresión con imprentas. Aquí si hay una regla, con sus excepciones, como toda regla, pero una regla al fin y al cabo. Apunta:
Todas las imágenes han de estar a 300 ppp en el tamaño al que se vayan a imprimir. Es decir, si en unos trípticos hay una foto que mide 12 x 12 cm, tienen que contener 300 ppp en esa medida. Si bajamos de esa cifra, se pixelará. Sencillo, ¿no?
Dos imágenes impresas a 10 x 15 cm, la primera a 300 ppp y la segunda a 72 ppp
¿Y las excepciones?
Tal vez te estarás preguntando por qué para imprimir se necesitan 300 ppp y no otra cifra como 294 o 562. Es una cuestión fisiológica. Cuando al imprimir alcanzamos esa resolución el ojo humano no es capaz de distinguir los puntos que componen la trama de la imagen. Y en esto tiene mucho que ver la distancia del observador.
Pensemos en libros, revistas, folletos, pegatinas… todos estos productos están pensados para verlos a una distancia, digamos, de lectura. Sin embargo, cuando imprimimos para ver las cosas desde una mayor distancia el asunto cambia.
Un ejemplo: los enormes carteles de cine. Desde la acera los vemos claros, nítidos, muy bien definidos, pero si agarrásemos una escalera y los mirásemos a 20 centímetros no… Por eso, al diseñar para grandes formatos son aptas resoluciones mucho menores. Todo depende del tamaño y de la distancia desde la que, como decía líneas arriba, se vayan a ver. Una lona de 10 x 7 metros que se va a colgar de la cornisa de un edificio, con 60 ppp a ese tamaño va que chuta.
2. El modo de color, ese gran desconocido
La gran diferencia que existe entre una pantalla y un papel, para el asunto que nos ocupa, es que la pantalla emite luz, mientras que el papel la refleja. Y esto, amigos, es la madre del cordero. El asunto admite desarrollo, ya lo creo que sí, pero vamos a ir al grano.
En artes gráficas trabajamos con un modo de color llamado CMYK, correspondiente a las siglas en inglés de cian, magenta, amarillo y negro (en realidad la K es de key, por considerarse este color clave). Se trata de un modelo sustractivo, si sumamos C + M + Y el resultado sería negro. ¿Por qué entonces se utiliza la tinta negra si con los otros tres se conseguiría? Sencillo, si cada vez que se imprimiera algo negro hubiera que implicar 3 tintas el resultado sería algo comparable con un barrizal.
Hay máquinas que tienen más de 4 tintas, pero eso lo vamos a dejar para otro artículo, porque es algo demasiado técnico para lo que perseguimos ahora.
El modo CMYK también se conoce como cuatricromía (el que se refiera a él como cuatricomía lo escribirá correctamente cien veces en el encerado), y la impresión a todo color se consigue alternando pequeños puntitos de cada uno de estos cuatro canales. Es decir, las tintas no se mezclan, sino que son puntos independientes de cian, amarillo, magenta o negro que están tan pegados los unos a los otros que el ojo los contempla como una unidad, como una imagen. Os animo a que cojáis una lupa (o si disponéis de un cuentahílos, mejor) y observéis una foto de un libro cualquiera.
Y ahora voy a lo fundamental: las gamas de color de CMYK y RGB no son las mismas, por eso, entre otras cosas, es tan importante diseñar en CMYK cuando el trabajo tiene como destino una imprenta. Algunos tal vez estéis pensando que se puede trabajar con RGB y luego pasarlo a CMYK. Tenéis razón sólo a medias. Claro que es posible hacerlo, de hecho en cualquier software como Photoshop o Illustrator es simplemente desmarcar una opción y marcar la otra, pero el problema, como decía antes, es que la gama de color no es idéntica y, por tanto, hay colores en RGB que no existen en CMYK y viceversa.
Muchos tonos de violeta no se pueden reproducir en CMYK o, por poner otro ejemplo, el azul puro es imposible conseguirlo en cuatricromía.
Por tanto, os recomiendo que, para evitar sustos, comencéis y terminéis vuestros diseños utilizando siempre el modo CMYK. Si queréis profundizar más sobre este asunto, echad un vistazo a este artículo de la Wikipedia
Apreciamos que ambos modos comparten una zona común (c), colores sólo posibles en CMYK (a) y gamas que sólo están presentes en RGB (b)
3. La sangría (no, no es la bebida veraniega)
Sangría, sangrado o sangre. Tres sinónimos para nombrar una de las cuestiones más importantes de las que tenéis que tener en cuenta. Hablemos un poco sobre ello.
Como suele suceder con las cuestiones gráficas, es algo mucho más difícil de describir con palabras que de entenderlo con un ejemplo visual. Veamos primero las imágenes y luego entramos en su razón de ser:
En la imagen de la izquierda se muestra la foto con sangre, en la de la derecha vemos cuál sería el resultado final una vez cortada con la guillotina.
Imagina que vas a imprimir en La Gran Imprenta unos carteles de 70 x 100 cm. El póster está ocupado por entero por la foto de un paisaje noruego. Así que lo diseñas a esa medida y accedes a nuestra imprenta online para hacer el encargo. Pero hay algo que no entiendes. En la ficha de ese producto lees:
Tamaño de diseño: 70,4 x 100,4 cm
Tamaño finalizado: 70 x 100 cm
¿Y esto qué es? Nuestra amiga la sangre, que ha llegado para aguarte la fiesta. Esas cifras corresponden a los 2 mm que tienes que añadir a cada lado del documento de diseño, y es hasta ahí hasta donde tienes que llevar la foto de precioso paisaje noruego. Y, como todo en esta vida, tiene un sentido.
Estoy seguro de que quieres que la foto llegue hasta el final del papel, que no quede ni un ápice de papel blanco en el perímetro y que las medidas finales sean las prometidas, esto es, 70 x 100 cm. Y precisamente para asegurarnos de que se cumplan esas dos condiciones es necesario el sangrado, de esta manera la guillotina corta por el sitio justo con la seguridad de que no va a quedar a la vista ni una micra del blanco del papel.
Como norma general el añadido es de 2 milímetros a cada lado. No obstante, nosotros siempre especificamos en cada producto de impresión la sangre que es necesaria. Incluso en las plantillas que puedes descargarte ya hemos incluido la sangría para que no tengas que preocuparte por esa configuración.
4.Las fuentes (éstas tampoco son para beber, lo siento)
Es más que recomendable que antes de enviar tu trabajo para imprimir rasterices todas las fuentes que compongan tu diseño. Dependiendo del programa que utilices lo llamarán de formas distintas: rasterizar texto, convertir a curvas, crear contornos…
De esta manera no tendremos problemas con la tipografía. En nuestra imprenta online disponemos de un catálogo tipográfico muy extenso, pero existen tal número de fuentes que es imposible tenerlas todas.
Al rasterizar las fuentes consigues que cada uno de los caracteres sean objetos en lugar de tipografía y de esa manera es igual que la imprenta tenga o no esa fuente. Si lo haces así, te evitarás sorpresas al recibir tu trabajo, aunque en nuestro caso siempre avisamos a los clientes si nos encontramos con un problema en la tipografía.
Fuente rasterizada (izquierda) y sin rasterizar.
5. San PDF bendito que en los Cielos tienes tu morada
Su nombre corresponde a las siglas en ingles de Portable Document Format (formato de documento portátil). Es normal que en todos los programas de diseño gráfico tengas la opción de guardar en este formato, incluso si el software no incluyese esta posibilidad (cosa rara), siempre queda la opción de crear una impresora virtual PDF para pasar nuestros archivos a este formato.
Las imprentas le debemos mucho. Un buen día pasamos de que los clientes nos hicieran llegar sus trabajos en mil formatos distintos a uno solo y que, además, se comportaba siempre igual, viese donde se viese. Y eso, amigos, es una ventaja prácticamente impagable. Esta estandarización tuvo como consecuencia una mejora en la calidad de los trabajos, y los problemas que antes sucedían por incompatibilidades de programas, versiones, plataformas… desaparecieron como por arte de magia.
En impresión tenemos un dicho que reza: Si se ve bien en PDF, se imprimirá bien. Claro está que para que eso se cumpla el archivo que va a ser exportado tiene que cumplir con los requerimientos técnicos que hemos desarrollado en esta entrada.
Al exportar (o guardar) en PDF te darás cuenta de que existen muchos estándares preestablecidos: PDF X1a (2001), PDF X3(2002), PDF X4 (2008)…, es un asunto muy técnico y para explicarlo bien se necesitaría una entrada exclusiva para ello (todo se andará).
Pero ahora viene la buena noticia: Para nuestra imprenta online, basta con que escojas la opción de Impresión de Alta Calidad y nosotros nos encargaremos del resto. Siempre hacemos la comprobación de que su configuración es la adecuada utilizando herramientas específicas para ello. Nuestro consejo es que si no sabes muy bien lo que haces, te decantes por la Impresión de Alta Calidad. Si hay algún problema, te avisaremos, no te preocupes por eso.
Bonus extra: ¿Te has quedado con ganas de saber más?
En La Gran Imprenta disponemos de un área que llamamos Aula de impresión. En ella encontrarás mucha información no sólo de lo que hemos hablado hoy, sino de técnicas más avanzadas como, por ejemplo, como diseñar unas tarjetas con relieve, con reserva de barniz, como marcar en el diseño un troquelado… en fin, un montón de tutoriales a tu disposición.
Seguro que encontrarás temas interesantes para ti, todos ellos redactados de forma lo más didáctica posible, centrándonos en configuraciones paso a paso, para que no te pierdas en ningún momento.
¿Cuáles son tus principales problemas cuando preparas tus diseños para imprenta?
Acerca de Ismael Rozalén:
Licenciado en Periodismo, trabajó durante 18 años para medios de comunicación nacionales e internacionales. Actualmente es el gerente de La Gran Imprenta, una de las imprentas online de referencia en España. Apasionado por las Artes Gráficas y todo lo que tenga que ver con comunicación visual.
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lualps dice
Excelente artículo, bastante conciso y al mismo tiempo utilísimo. Gracias por el aporte 🙂
Ismael Rozalén dice
10 agosto, 2015 en 6:45 pm
Gracias a ti por tu comentario, luaps. Buena semana!
10 agosto, 2015 en 10:47 am
Hola Laura e Ismael,
muy bien por este post! Me parece muy increíble que existan profesionales que a estas alturas no conozcan la diferencia entre un power point y un PDF, pero me lo creo perfectamente!
Me ha encantado la claridad con la que se ha explicado todo, también para los que somos un poco mas familiarizados con estos conceptos… Pero siempre hay algo que se escapa, y cuando lo lees, piensas: ahora lo entiendo!!!
10 agosto, 2015 en 6:47 pm
Hola, Valentina. Creo que en lo único que coinciden PowerPoint y un PDF es que los dos empiezan por la letra P 😉 Me encanta que te haya sido útil el artículo. Saludos!
Un detalle tonto, las fuentes hay que vectorizarlas (pasarlas a vectores), y no rasterizarlas (pasarlas a pixeles)… el raster es (era) tradicionalmente para pantalla.
10 agosto, 2015 en 6:56 pm
Hola, Tomás, estoy de acuerdo contigo sólo a medias. Si estás trabajando en un programa que gestiona imágenes en mapa de bites como, por ejemplo, Photoshop, las fuentes no las pasas a curvas, sino que las rasterizas, es decir, pasan de ser tipografía a píxeles. Por otra parte, en cualquier software de diseño puedes establecer a cuántos puntos por pulgada quieres que se rastericen las imágenes, por lo que si en la configuración está establecido que sea a 300 ppp, conseguimos exactamente lo que queremos, esto es: que la fuente pase a píxeles y que la resolución tras el rasterizado sea la óptima.
Por otra parte, me encanta que haya estas conversaciones, porque siempre enriquecen el artículo. Saludos, Tomás, y buena semana.
10 agosto, 2015 en 1:46 pm
Me ha encantado el post. Aunque llevo mucho tiempo en el mundo de la impresión, y me resulta muy familiar todo lo que cuenta, me ha gustado la forma tan didáctica y amena con la que, de un plumazo, ha hecho un exhaustivo repaso a todos los requerimientos técnicos necesarios para los trabajos de imprenta.
Conozco su web: http://www.lagranimprenta.es y he utilizado sus servicios en varias ocasiones. Ahora entiendo el buen hacer de su equipo de atención al cliente, siempre me resolvían las dudas técnicas en un periquete.
Muchas gracias, Lucía. Te agradezco enormemente tu comentario, porque precisamente la intención del artículo es que fuese lo más didáctico y ameno posible. Y gracias también por contar con nosotros para tus trabajos. Saludos y buena semana!
Sheila Bcn dice
10 agosto, 2015 en 2:57 pm
muy interesante, son cosas muy métodicas, me ha encantado la explicación.
Me ha hecho mucha gracia lo del power point, yo tengo clientes q me pasan fotos en word, tampoco lo acabo de entender jajaja
Hola, Sheila. Lo de las fotos incrustadas en Word es todo un clásico 😉 Veo que también te toca lidiar con clientes que no acaban de tener las cosas claras. Qué le vamos hacer, seremos pacientes y comprensivos. Saludos, buena semana!
Fascinante artículo, había cosas que no tenía muy en claro y que me habéis aclarado. Muchas gracias.
10 agosto, 2015 en 7:02 pm
Hola Jorge. Eso de que te hayamos aclarado cosas me alegra un montón. Muchas gracias! Saludos y buena semana.
Gustavo Flores dice
No siempre hay que usar resolucion de 300 ppp, para impresión offset. Por ejemplo en diarios se usa muchas veces 200 ppp, ya que la lineatura de la trama es baja y el papel tiene mucha ganancia de punto. Usar 300 ppp no mejora en absoluto la calidad de la imagen, además de que ocupa más espacio y ralentiza todo el proceso. Lo correcto es informarse de los detalles técnicos para cada impresión.
11 agosto, 2015 en 2:04 pm
Hola, Gustavo. Estoy de acuerdo contigo en que lo mejor es informarse sobre los detalles técnicos de cada impresión. Sin embargo, discrepo contigo en algunas cosas. El ejemplo que pones de los periódicos no es válido en el caso que nos ocupa. Los diarios se imprimen en rotativas y con papel específico para prensa. Estos 2 factores (rotativa y tipo de papel) implican, efectivamente, utilizar resoluciones mucho más bajas que para una impresión offset en plano, de hecho sólo hay que ver la mala calidad de las fotografías de prensa. Me reitero en lo que decía en el artículo en referencia a que, como norma general, para impresiones que se vayan a ver a una distancia de lectura (más o menos) lo recomendable es utilizar 300ppp.
Te pongo un ejemplo típico: Un díptico impreso en un papel estucado de 135 gramos que contiene una fotografía de 17 x 10 cm. La diferencia entre que esa foto esté a 200 ppp o a 300 ppp es abismal.
Por otra parte, en el artículo he insistido que esta resolución es una norma general, y señalaba algunas excepciones, como las impresiones en grandes formatos.
12 agosto, 2015 en 8:20 am
Acá en México todos te piden lo que quieren. Yo acostumbraba a mandar mis archivos en PDF; sin embargo, muchos me piden que les mande los archivos en Ai, PSD o JPEG a 300ppp :/ para cualquier tipo de impresión, desde media carta hasta una lona, pfff… -_-
Hola, Nalleli. Por lo que cuentas, tiene que ser bastante desesperante no tener un estándar. Te volverás loca:-) Saludos desde España y ánimo!!
13 agosto, 2015 en 5:57 am
¡Así es, Ismael! Jajaja… ¿Qué se le va a hacer? En fin… Muchas gracias por compartir 🙂 Saludos desde México.
Ceferino Gonzalez dice
12 agosto, 2015 en 11:49 am
Es un excelente artículo (dentro de un excelente blog), tanto por lo educativo, como por el relato con buen humor incluido. Gracias por dedicar parte de tu tiempo a los demás. Me he reido bastante, por que en cada pasaje, siempre me viene a la memoria algún caso similar que he padecido.
12 agosto, 2015 en 5:49 pm
Hola, Ceferino. En más de una ocasión bromeamos los compañeros con que deberíamos escribir un anecdotario, desde luego tendríamos para llenar unas cuantas páginas. Mira, así de pronto me viene a la memoria una muy buena:
Nos llamó una señora porque quería imprimir unos flyers a 1+1 tintas. Cuando mi compañero de presupuestos le preguntó que si era tinta plana, la mujer le contestó: “sí, plana, plana, que no tenga relieve”.
La mujer no era diseñadora y la pobre no tenía ni idea de lo que le estaban preguntando, pero aún así, aún nos reímos cuando recordamos otro episodio más de la fascinante vida de una imprenta. Podríamos hacer una serie: “Impresores”.
12 agosto, 2015 en 3:29 pm
Al fin un tema que SI deberíamos tomarlo en cuenta, yo llevo como 25 años de este trabajo para imprenta y aun falta tocar el tema de colores PANTONE proceso, PANTONE directo, tintas planas y otros que son bastante útiles. Existen “diseñadores” que no han tocado en su vida sobre estos aspectos y es triste tener que lidiar con la tosudes de ellos. Gracias por tocar este aspecto IMPORTANTISIMO. Adios
12 agosto, 2015 en 5:53 pm
Hola, Freddy. Acabo de contarle a Ceferino (el autor del comentario anterior al tuyo) una anécdota que nos pasó con esto de las tintas planas :-). Bromas aparte, es un tema que daría mucho más de sí, como por ejemplo explicar porqué es más caro imprimir con Pantones que con cuatricromía, que es algo que no se acaba de entender. Estoy seguro de que sabes de lo que hablo.
Claudia Ayala dice
Hola Ismael, te escribo desde Paraguay y quiero comentarte que me parece GENIAL este artículo, y la pagina que sugeriste de “Aula de impresión” esta buenísima…ahora mismo la estoy viendo para adentrarme más a fondo en detalles técnicos de imprenta que siempre me interesaron….ya he enviado a impresión muchas revistas y libros, como diseñadora gráfica…pero siempre hay algo nuevo que aprender, así que te agradezco por esta información tan útil y la comparto en mi Facebook para mis amigos diseñadores!
Un saludo desde la distancia 🙂
12 agosto, 2015 en 5:56 pm
Hola, Claudia, es un placer compartir conocimientos con los demás, o al menos eso me parece a mí. No sabes cómo me gusta escucharte decir que te ha resultado útil. Muchas gracias por tu amable comentario.
13 agosto, 2015 en 5:18 pm
Por fin alguien que habla en cristiano, no soy diseñadora gráfica ni mucho menos, manejo el photoshop a nivel doméstico y son siempre cosas para casa, para los niños etc pero simple quise saber manejarlo hasta que lo conseguí. Muchos de los puntos que comentas como la resolución, el color , la fuente etc veo que no voy mal encaminada , supongo que tanto ensayo/error hace que al final se aprenda. Me he reído mucho leyendo y me aclaras dudas en otro puntos de forma amena y fácil de entender , que los que sólo hacemos esto por que nos gusta, no profesionalmente, muchas veces suena a chino. Y lo del power point me ha dejado muerta matá, no os aburrís eso seguro.
15 agosto, 2015 en 2:58 pm
Hola, Ana. Soy de la opinión de que las cosas que uno aprende por sí mismo son las que nunca se olvidan, así que enhorabuena por haberte empeñado en entender Photoshop y haberlo conseguido. Y gracias a ti por tu comentario. Saludos y buen fin de semana!
13 agosto, 2015 en 10:32 pm
Hola Laura. Muy bien dicho con este post, que con mayor se comete errores grandes, tengo experiencia y trabajo en gigantografias (maquinas plotters). En si hay diseñadores que le faltan mucho, ese caso de hace diseños en word, point es un error garrafal, mas aun siendo un diseño ya profesional. He recibido trabajos hasta largos metrajes de 10 x 8 metros, que tienen 300 de resolución con medida real (es mejor trabajar medida escala a que medida real. Porque no todos tenemos mac, y ahi surge problemas porque los trabajos pesan demasiado hasta de 1GB. y al habrirlo en una pc normal, demora demasiado.) Ademas cuando se trabaje los archivos en illustrator las sombras o efectos se deberia expandir apariencia y se evita que en abrir se domore. En cuanto en colores es mejor trabajarlos en CMYK y “No” en RGB, porque los colores no son iguales, CMYK es para impresión (imprenta), RGB es para visualizar (pantalla). Pero otro detalle es mejor traer el archivo completo con las fuentes y sin curvar por si tener alguna duda y querere modificar, que pasa si quieres modificar y esta en curvas? Que la fuente sea comprada?. En PDF estaria bien, pero por mayor seguridad seria tener en una carpeta el illustrator o algun programa que se haya hecho. En cuanto a la resolución de 300pp esta bien. Pero de que valdria que tu resolución tenga 300, 400, 500 de resolución si la imagen esta en baja calidad, si es para gigantografia, revistas, flyers, posters, etc. Ahi si habra problemas. Como dise en el post, Si es para verlo en lo mas alto o lejos, no habria problemas, pero si es para una presentación ahi sera jodido. SI trabaja en photoshop teniendolo todo listo, es guardarlo en tiff, si fuera en psd rasterizado las fuentes se evitará que pida fuentes.
Dr. Achtung dice
2 septiembre, 2015 en 1:15 pm
Buen texto!!! Aunque discrepo en un dato. La suma de cian, magenta y amarillo no produce negro. De hecho, ni siquiera el propio negro produce un buen negro, jeje. Por eso se suele “enriquecer” con un porcentaje de otro color para que tenga más intensidad si tiene un papel protagonista en el diseño. Aunque esto daría para otro artículo…
10 marzo, 2016 en 11:53 am
¡Muy buenas Laura e Ismael! Muy buen artículo, estoy un poco como Valentina, me sorprende que aun haya gente que no diferencia entre Power Point y PDF. Yo no me dedico a diseñar para impresión específicamente, pero siempre que tengo uno de estos trabajos lo primero que hago es asegurarme que cumple con estos 4 básicos. el modo de color, sangrías, resolución y tipografías vectorizadas (en este último punto admito que lo tengo grabado a fuego gracias a una metedura de pata, cosas que pasan 😉 ) ¡un abrazo!
27 mayo, 2017 en 5:30 am
Acá hay una imprecisión con respecto a la segunda aclaración, lo de la imagen de 300ppp. El ppp que significa puntos por pulgada, no tiene nada que ver con que nos vaya a salir pixeleado ya que la trama nada tiene que ver con los pixeles. En el mundo offset por lo general se trabaja con 175 dpi (dots per inch). El problema de trabajar con un ppp mayor a 175 es que al ser mas cerrados los puntos se te oscurece mas la imagen. Cuando el PPP es menor a 175, por ejemplo 150 o menos, lo que sucede no es que se pixelee sino que la malla de los puntos de impresión de abren pero en ningún momento se pixelea.
27 mayo, 2017 en 5:37 am
Un dato extra para el comentario de como conseguir un buen negro. Si lo que buscas en una impresión offset es un negro bien cargado, el 100% te va a dar un negro medio opaco, lo ideal es cargarlo con 30% de CYAN, 30% DE MAGENTA Y 30% DE AMARILLO, la combinación de estos 4 colores produce un negro bien cargado. Pd. Esto nunca se va a ver en el illustrator pero si en la impresión.
Porque cuando imprimo mis diseños los colores quedan mas oscuros que como se ve en el diseño en psd
11 julio, 2017 en 7:29 am
Excelente anque en lo primero se debe saber que los 72ppp en imágenes digitales no son tanto por impresión, es porque esa resolución mantiene una buena calidad de imagen y al mismo tiempo un poco peso en disco duro, se utiliza principalmente en web ya que si una web contiene imágenes muy pesadas y por montones tomará mucho más tiempo en cargar a que si se utiliza una resolución menor, una resolución que mantenga calidad y poco peso, aunque últimamente para iconos se utiliza más svg y base 64, las imágenes siguen siendo indispensables.
Paul Mazzey dice
12 marzo, 2018 en 6:32 pm
Me parecio bastante buena las explicaciones, precisas, yo como diseñador grafico me llegaron muchos archivos en power point e incluso en word.
¡Que manera de trabajar para convertirlos y sacar peliculas para imprimir!.
Incluso para que hablar de las fotos, o de las reservas de las imagenes, o tambien las tipografias sin trazarlas, habia que buscar en internet los tipos.
La verdad es que no me importaba ya que me gustaba muchisimo cranearme para sacar el trabajo.
Gianluca Avilez dice
23 junio, 2018 en 11:27 pm
Wow soy autodidacta del diseño gráfíco y la fotografía y de verdad este articulo me a ayudado muchísimo, ya tenia miedo yo de hacer un diseño para mis nuevos clientes y llevarme sorpresas al momento de imprimirlo. mil Gracias.
11 octubre, 2018 en 4:00 pm
Hola, muy útil tu articulo. Ahora, tengo una pregunta. Estoy diseñando un calendario de sobremesa, hasta ahí fácil… las festividades particulares de cada región si yo me equivocara, serían errores míos como diseñador o del cliente habiendo dado el OK. Donde acaba mi responsabilidad como diseñador y empieza la del cliente??
Laura Mozas dice
30 noviembre, 2018 en 12:19 am
Llevo muchos años diseñando y me manejo. Sin embargo, ahora me empieza a tocar imprimir muchos de mis diseños y ando bastante perdida. Muchas gracias por todos los consejos y me apunto tu blog para cuando tenga nuevas dudas. Mil gracias
21 diciembre, 2018 en 4:23 pm
Muy buenos consejos. Entendí que el sangrado es para que pueda salir el color completo sin errores de blanco. Y que la guillotina pueda hacer su trabajo correcto.
Mi otro problema es que cuando diseño un trabajo por ejemplo 20 x 20 cm y a la hora de que tengo la impresión en físico me termina reduciendo a un 18 x 18 cm y eso dificulta mucho para el packaging. esperare su respuesta Gracias!
frank xavier quispe dice
21 diciembre, 2018 en 4:25 pm
Mi otro problema es que cuando diseño un trabajo por ejemplo 20 x 20 cm y a la hora de que tengo la impresión en físico me termina reduciendo a un 18 x 18 cm y eso dificulta mucho para el packaging
23 enero, 2019 en 9:00 am
Hola! He realizado una tarjeta en indesign. Al imprimirla sale pixelada la letra. He trabajado más veces con este programa y nunca me ha dado este problema.
Me sabrías decir a qué se puede deber?
Marta de Luis dice
27 febrero, 2019 en 8:12 pm
Muchas gracias por toda la información que nos habéis dado en este artículo. Es muy útil, sobre todo cuando se empieza a tratar este tipo de diseños. Yo tengo un problema en concreto que no sé por qué pasa. Envío la cubierta de mi libro a Amazon en modo color CMYK, y el resultado al imprimirlo queda siempre más oscuro del esperado, y no sé cómo solucionarlo. Si me pudiérais orientar os lo agradecería.

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