Source: https://www.tuexperto.com/2019/11/06/xiaomi-redmi-note-8t-experiencia-uso-tras-10-dias/
Timestamp: 2019-11-19 15:56:04+00:00

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Probamos el Xiaomi Redmi Note 8T, experiencia de uso tras 15 días con este gama media económico con triple cámara, pantalla panorámica y gran autonomía.
Publicado por Rubén Chicharro | 6 noviembre 2019 | Análisis | 0
Otro móvil más. Xiaomi no para de lanzar smartphones, a cada cuál más interesante. La compañía ha anunciado en España dos nuevos modelos, el Xiaomi Mi Note 10, que llega con una cámara de hasta 108 megapíxeles, y este que ya he podido probar, el Redmi Note 8T, un móvil más básico, pero con un precio al alcance de muchos usuarios. Además, con prestaciones muy interesantes: cámara de 48 megapíxeles, NFC para pagos móviles y una gan batería. Este es mi análisis y experiencia de uso tras 15 días con el dispositivo.
El diseño del Remdi Note 8T no sorprende, y básicamente es porque ya lo hemos visto en otros modelos de la compañía china. Xiaomi suele lanzar dispositivos con un diseño muy parecido, y al mirar este móvil rápidamente me doy cuenta de que estoy ante un terminal de la compañía . Principalmente por esas señas de identidad. El terminal tiene una trasera de cristal con un acabado brillante, cuenta con un módulo de cuádruple cámara (que, por cierto, sobresale ligeramente del borde) y el logotipo de la compañía en la parte inferior. Todo esto con un frontal algo más pronunciado que sus hermanos mayores.
Como decía, la trasera tiene un diseño brillante. Cuenta con una cavado de cristal, sorprende la buena construcción teniendo en cuenta su precio económico; a la mano no sienta nada mal, y el cristal es muy suave. Aunque eso sí, es un imán para las huellas. El módulo de cámara sobresale bastante del borde, así que, en el caso de que se nos caiga al suelo, la cámara es lo primero que sufrirá. Además, tiene un marco con un acabado biselado, que, si bien le aportan un diseño algo más bonito, también puede hacer que se ralle con facilidad al ponerlo en una superficie plana. Más allá del módulo que sobresale de la trasera, durante el día a día el cristal no ha sufrido. Aguanta perfectamente a los arañazos y pequeños golpes sobre la mesa o cuando se mueve por la mochila. Eso sí, siempre es recomendable llevar una funda, aunque sea transparente si no quieres tapar el efecto brillante del cristal.
En la trasera también tenemos un lector de huellas dactilares. Está en una posición cómoda y tiene una pequeña hendidura que nos permite encontrarlo fácilmente. Desbloquea muy rápido, con solo acercar el dedo al sensor. No es necesario encender el dispositivo.
Los marcos son de policarbonato, aunque dan la sensación de aluminio. Cuentan con un acabado brillante del mismo tono que la parte trasera. Son algo gruesos, y en mano se sienten así. Pero es algo necesario para albergar la batería en un cuerpo tan compacto. Después veremos si merece la pena sacrificar algo de grosor para una mayor duración de autonomía. Después de unos días de uso continuado me he acostumbrado a el grosor de los marcos, no tanto a ese bisel que tiene un pequeño relieve antes de llegar a la pantalla. En la imagen se puede apreciar. Me resulta algo incómodo tener ese extra de marco antes de llegar a la pantalla, y afecta sobre todo a la hora de sostener con una sola mano.
No me olvido del frontal, que al fin y al cabo es lo que más vemos de nuestro móvil. Aquí Xiaomi ha intentado apurar los marcos al máximo, prácticamente todo los que nos permite un panel LCD (al ser una sola capa que ilumina, necesita más espacio en la pantalla). El marco de la parte superior está bastante bien aprovechado. Tiene una muesca de tipo ‘gota de agua’, para albergar la cámara para selfies, así como un auricular para las llamadas. En la parte inferior nos encontramos un bisel algo más grueso donde se aloja el logotipo de Redmi.
El Xiaomi Redmi Note 8T es bonito. La trasera se muestra muy elegante, aunque es un imán para las huellas y el módulo de cámara sobresale, haciendo que se vea menos estético de lo que me gustaría. A pesar de esa pequeña queja del marco, tiene un buen agarre y es cómodo de usar con una sola mano. La botonera tiene un buen recorrido y en el día a día es bastante resistente.
Pantalla LCD de 6.3 pulgadas con resolución Full HD+ y formato 19.5:9
· Sensor principal de 48 megapíxeles con apertura f/1.79
· Sensor secundario de 8 megapixeles gran angular con 120 grados
· Sensor terciario de 2 megapixeles macro
· Cuarto sensor de 2 megapíxeles con profundidad de campo
Memoria interna 32, 64 o 128 GB
Procesador y memoria RAM Qualcomm Snapdragon 665, ocho núcleos con 3 y 4 GB de RAM
Baterí­a 4.000 mAh con carga rápida de 18 W
Sistema operativo Android 9 Pie, MIUI 10
Conexiones 4G/LTE, Dual SIM, Bluetooth 5, WiFi 802.11 Dual, NFC, USB C
Diseño Cristal y marcos de policarbonato
Funciones destacadas NFC para pagos móviles
Precio 3 GB + 32 GB: 180 euros
5 GB + 128 GB: 250 euros
El Xiaomi Redmi Note 8T tiene un panel de 6.3 pulgadas, con una resolución Full HD+. Cuenta con tecnología LCD y tiene una relación de aspecto de 19.5:9. Además, cubierta con Gorilla Glass 5, para proteger la pantalla contra las ralladuras y pequeños golpes. A priori parecen buenas características, pero… ¿cómo se comportan en el día a día?
La pantalla LCD tiene un brillo decente, tanto en situaciones con alta luz, como la luz solar del día o interiores bien iluminados, como en aquellas condiciones donde necesitamos un brillo mínimo pero que no distorsione el contenido de la pantalla. En este caso cumple perfectamente, aunque en alguna ocasión he echado en falta algo más de brillo. Los ángulos de visión flaquean en algunas situaciones; tienden a oscurecerse en los cantos. Un punto negativo de esta pantalla es que los cantos de la zona superior e inferior crear una sombra que estorba sobre todo al tener el dispositivo en una superficie plana.
En cuanto a la calidad y nitidez de la pantalla, no hay ninguna queja. Los colores se ven bien, buenos blancos, negros bastante profundos y una densidad de píxeles más que decente para ver contenido multimedia o incluso jugar a juegos. La respuesta táctil también es buena.
Xiaomi ha añadido algunos ajustes a esta pantalla. Podemos controlar el contraste y los colores a través de una amplia paleta, o bien escoger una temperatura por defecto:
Predeterminado: ajusta los tonos de color de manera automática consiguiendo tonos no muy cálidos ni extremadamente fríos
Cálido: Cambia los colores de la pantalla a más amarillentos, este modo es bueno si tenemos la vista cansada o leemos mucho con la pantalla. Aunque al principio notamos el cambio de tonos, el ojo se acostumbra rápidamente
Frío: los tonos son mucho más blancos y azulados.
Autonomía para todo el día y con carga rápida
El Redmi Note 8T tiene una batería de 4.000 mAh. Teniendo en cuenta la resolución de la pantalla y su tamaño, podríamos esperar una duración más que decente para el día a día. En mi experiencia, y tras más de una semana utilizando este terminal, he podido llegar al final del día en más de una ocasión con un uso bastante intensivo (juegos, redes sociales, fotografía, llamadas…) con un uso moderado incluso podemos acabar el día en un 20 – 30 por ciento de autonomía, que no está nada mal. Además, se añade el clásico ahorro de batería en los ajustes del sistema. También tiene un modo oscuro, pero como no es un panel OLED, los negros no son píxeles apagados y sí gasta algo más de autonomía.
Tenemos carga rápida de 18W. Sí, la misma que incorpora el iPhone 11 Pro, que tiene un precio de unos 1.000 euros.
Rendimiento más que suficiente
La gama media ha cambiado mucho durante los últimos meses. Ahora hay temrinales de unos 400 euros que cuentan con el mismo modelo de procesador que ese otro móvil que cuesta más de 1.000 euros. Un ejemplo: el Xiaomi Mi 9T Pro (400 euros) tiene el procesador Qualcomm Snapdragon 855. El mismo que incorpora el Samsung Galaxy S10+ en algunos países (900 euros). En este caso no es así, y el terminal cuenta con un procesador más adecuado a la gama media económica, y al precio de este dispositivo. Es un procesador Qualcomm Snapdragon 655, con ocho núcleos y una memoria RAM de hasta 4 GB.
El procesador ofrece un rendimiento más que suficiente para el día a día: Word, redes sociales, navegación por internet, descarga de aplicaciones, multitarea… todo lo gestiona de forma fluida y sin ningún corte. En juegos sucede algo similar. Aquellos más básicos, como puede ser Sand Balls, los mueve muy bien. Los más potentes también consigue cargarlos y ejecutarlos sin ningún problema, aunque no con una máxima resolución. Aun así, se puede jugar perfectamente y no lastra la experiencia.
En conectividad tampoco echo nada en falta. Contamos con Bluetooth 4.2, GPS, posibilidad de añadir dos tarjetas SIM con 4G y, afortunadamente, NFC. Xiaomi no suele poner NFC en los dispositivos de gama media, pero este móvil sí cuenta con este chip, que además de otros usos, nos permite pagar directamente con el móvil. En este caos no hay una app propia, pero sí que podemos hacer uso de Google Pay o de la aplicación Wallet de nuestro banco. Yo he utilizado Google Pay con mi tarjeta, y pagar es bastante sencillo: solo hay que acercar el dispositivo al datafono y confirmar con la huella dactilar.
Cámaras: 48 megapíxeles y un ultra gran angular con buenos resultados
Llegamos a uno de los apartados más destacados en un móvil. La cámara. Aquí la firma china juega a la guerra de “cuantas más cámaras, mejor” y la de “a mayor resolución, mejor”. Por supuesto, más cámaras y mayor resolución en las lentes no significan mejores fotografías. ¿Qué sucede en este caso?
No quiero empezar a hablar de las cámaras sin antes conocer sus prestaciones. Es una cuádruple cámara principal. La primera lente tiene una resolución de 48 megapíxeles, con una apertura f/1.8. Le acompaña una segunda lente ultra gran angular con una resolución de 8 megapíxeles. Tiene un ángulo de 120 grados, así que es bastante panorámico. También tenemos una tercera lente macro de 2 megapíxeles, para las fotografías a corta distancia. Por último, una lente de 2 megapíxeles para la profundidad de campo, que sirve de apoyo a la cámara principal.
Quiero comenzar hablando del sensor de 48 megapíxeles, que por cierto, toma las fotografías a menos megapíxeles (principalmente porque una fotografía de 48 megapíxeles utiliza un mayor tamaño). Una alta resolución sí que nos permite obtener más detalle y mayor nitidez en algunas situaciones, pero la imagen la hace más pesada y no siempre es necesario. Por ejemplo, si vamos a sacar fotografías para después publicarlas en Instagram, sin edición profesional, no es necesario utilizar el modo de 48 MP, ya que la aplicación optimiza la imagen para que tenga un peso concreto.
Más allá de esto, las fotografías en el día a día son bastante correctas. En términos de detalle, color, interpretación de objetos y contraste, los resultados son buenos. Conseguimos una nitidez aceptable en la imagen y una buena interpretación en las sombras, aunque echo en falta una mejor exposición y en algunas escenas satura demasiado los colores. En situaciones nocturnas perdemos algo más de calidad, y por lo tanto también bastante detalle. Aquí el ruido es visible, sin embargo, seguimos viendo unos muy buenos resultados en términos de color y cómo consigue iluminar la escena. Por supuesto, siempre teniendo en cuenta el precio de este dispositivo. Llama la atención cómo consigue captar ese buen detalle en situaciones alejadas y cómo interpreta de forma correcta las luces y los colores, aunque en algunas situaciones se va algo de exposición, sobre todo en carteles muy iluminados o en farolas.
En interiores los resultados son muy similares. Con buena luz se consigue un buen detalle, aunque vemos algo más de ruido. En interiores con baja luminosidad baja algo más el detalle y color, pero interpreta muy bien las zonas iluminadas y consigue captar de forma correcta el entorno sin distorsionarlo ni exceder el ruido.
La cuádruple cámara del Redmi Note 8T no cuenta con un sensor teleobjetivo, pero Xiaomi sí ha querido añadir una opción para hacer fotografías con un zoom 2x en formato digital, pierde algo de nitidez y detalle, como es de esperar en un zoom digital.
Este terminal cuenta con un sensor de profundidad de campo con una resolución de 2 megapíxeles. Esta lente está destinada al reconocimiento del entorno. En los terminales de gama alta se utiliza para la realidad aumentada, y aunque en este terminal también se le puede sacar provecho al tema de la realidad aumentada, está más enfocada a las fotografías con modo retrato. La lente principal captura la imagen, pero este sensor se encarga de medir la profundidad para desenfocar el fondo. Los resultados son buenos, aunque en ocasiones falla en el recorte. El nivel de desenfoque es más que correcto. Además, podemos ajustar el grado de desenfoque desde la propia app de cámara y en tiempo real
Fotografía angular (1x)
Fotografía gran angular (120 grados)
Pasamos al sensor secundario, el ultra gran angular de 8 megapíxeles y un angular de 120 grados. Aquí me llevé otra sorpresa. Los terminales de gama media suelen recortar en estos sensores, y en la mayoría la imagen flaquea, ya que el ángulo es demasiado abierto o no tiene una apertura suficientemente amplia para conseguir que la lente capte luz. En este caso sucede lo contrario, y me ha sorprendido, sobre todo, en fotografía nocturna. En los ejemplos podemos ver un muy buen color y detalle en la imagen, sobre todo en aquellas zonas algo más cercas al objetivo. Eso sí, las luces de las farolas salen algo distorsionadas, pero ocurre lo mismo en la cámara principal. Otro aspecto muy interesante es que la imagen no tiene ese efecto de ojo de pez que sí vemos en otros terminales, y eso que esta lente tiene un ángulo bastante amplio (algunos modelos de gama media cuentan con un angular de 116 grados).
En exteriores los resultados son similares, pero les sumamos algo más de color y nitidez en la imagen. La interpretación de las sombras es buena y se mantiene una buena exposición.
Con la llegada de la moda de las cuatro cámaras, los fabricantes apuestan por diferentes sensores para sus dispositivos. Hemos visto configuración de zoom, teleobjetivo, angular y ToF, pero en este caso se cambia uno de estos sensores. Una lente de 2 megapíxeles para el macro. Esta cámara, y con ayuda de la lente principal nos permitirá tomar fotografías a una corta distancia, a unos 5 centímetros. Esta lente puede resultar útil para fotografías a insectos, plantas o cuando nos queremos centrar en un objeto.
Para acceder al modo Macro tendremos que pulsar en el icono de la flor que aparece en la zona superior. Este lo activaráde forma automática. Solo tendremos que enfocar al objeto y sacar la fotografía. El enfoque es rápido y reconoce a la perfección el sujeto en una distancia bastante corta, pudiendo conseguir fotografías muy bonitas a plantas. En condiciones de buena luz los resultados son más que decentes para compartir o postear en redes sociales, pero sí notamos una pérdida de calidad bastante importante respecto a la cámara principal.
Grabación de vídeo y selfie
Pasamos al apartado de vídeo y a la cámara frontal, y empezamos por el vídeo. El Redmi Note 8T permite grabar en resolución Full HD hasta 60 fps, lo que nos permite tener un movimiento más fluido. También hasta en 4K a 30 fps. El ejemplo que he puesto en este análisis es con resolución Full HD a 60 fps. Como podemos ver en el vídeo, los resultados son algo exagerados a nivel de color (demasiado saturados) y pierde bastante calidad a la hora de visualizar el vídeo en una pantalla más grande. La estabilización digital falla en algunas situaciones y se echa en falta una mejor exposición y contraste. Sobre todo a contra luz.
https://youtu.be/MnHIZ5PO9nE
La cámara selfie es de 13 megapíxeles. Los resultados en exteriores con buena luz son decentes, con buen color y un detalle adecuado para selfies. El ángulo es bastante abierto. Un detalle que me ha gustado es que desenfoca ligeramente el fondo y lo hace muy bien, con un recorte correcto.
La aplicación de cámara de Xiaomi es bastante completa, aunque peca de tener una interfaz algo desactualizada y poco minimalista. Aun así, hay opciones muy interesantes. Los modos están bastante bien ordenados; podemos seleccionar las opciones de la cámara desde la zona superior y pasar a vídeo, alta resolución o modo profesional, deslizando desde la parte inferior. También tenemos algunos ajustes que nos permite cambiar la resolución.
En definitiva, la cámara de este terminal es más que buena para todos aquellos usuarios que buscan versatilidad y buena resolución a la hora de publicar fotografías en redes sociales como Instagram. La cámara principal consigue muy buenos resultados a plena luz del día, y en situaciones nocturnas no defrauda. La angular sorprende en recorte y detalle, y el sensor macro, aunque no es el más bueno, ofrece un plus en la fotografía.
Software: una de cal y otra de arena
MIUI es una de las capas de personalización más completas que podemos encontrar en los móviles Android. Cuenta con un gran número de aplicaciones predeterminadas, ajustes y configuraciones muy interesantes que permiten aumentar la experiencia de usuario. Sin embargo, también puede hacer que en algunas ocasiones sea una capa pesada, con demasiados añadidos y aplicaciones innecesarias que podrían ser eliminadas para tener más almacenamiento en el sistema.
En mi opinión, describiría MIUI 10 como esa segunda opción, una capa pesada y con demasiados añadidos, pero primero voy a extenderme en lo que más me ha gustado de esta versión para el Note 8T.
Una de las características que más me ha gustado de MIUI 10 es la fluidez. El sistema se mueve muy bien, sin ningún corte ni LAG, las animaciones son fluidas y los procesos se cargan muy rápido. Además, en términos de diseño, MIUI es una capa muy bonita, con un estilo minimalista y una paleta de colores que se sincronizan incluso con las apps de tercero preinstaladas en el sistema, y aquí viene otro punto que me ha gustado mucho: algunas apps, como la de teléfono, mensajes o el navegador principal, son de Google. Además de las apps que la gran G mete por orden en las diferentes capas de personalización que llevan sus servicios.
Además de la interfaz y el software, MIUI 10 tiene unas opciones muy interesantes. Una de ellas, y que llegó con Android 9, es la opción de Bienestar Digital. Esta función nos muestra el uso que le damos a nuestro dispositivo, cuánto tiempo pasamos con las apps y cómo podemos evitar ese uso excesivo. También hay una opción que nos permite clonar las principales apps de mensajería, como WhatsApp. Esto es realmente útil, sobre todo porque el móvil tiene la posibilidad de acoplar una SIM extra (Dual SIM). De esta forma, podemos tener cuenta de WhatsApp de ambos números en el mismo dispositivo.
Otra opción que nos encontramos está relacionada con la seguridad, y es que sin necesidad de ninguna aplicación de terceros podemos poner una contraseña a las principales apps para que solo nosotros tengamos acceso. Además de una interfaz extra para guardar nuestros datos personales. Algo así como un usuario seguro.
Entre las apps de Xiaomi (que son muchas) me quedo con la de ‘Seguridad’. Se trata de un optimizado bastante funcional para liberar memoria RAM, comprobar las actualizaciones o conocer el estado de nuestro dispositivo. Eso sí, al descargar una aplicación en los ajustes del sistema siempre la escanea. Algo que puede resultar útil para aquellas apps misteriosas que pueden contener malware.
Algunas apps propias de Xiaomi.
Google está presente en la interfaz de Xiaomi. El Asistente de Google se puede convocar a través del comando de voz o deslizando hacia arriba desde la parte inferior, y la sincronización es muy buena. Además, están disponibles las principales apps de la gran G y Google Play como tienda de apps principal. Eso sí, no tenemos el feed de Google en la zona izquierda de la pantalla principal. Xiaomi ha añadido un feed propio con diferentes widgets de sus aplicaciones, que además se pueden personalizar.
¿Cuáles son los peores aspectos de EMUI? Principalmente que nos encontramos con publicidad en la interfaz. Y no, no hablo de la publicidad que vemos en las webs o en las que aparecen en las aplicaciones de terceros porque no hemos pagado la versión Premium. Aparece publicidad en las aplicaciones propias, como Calendario, galería o incluso en los ajustes del sistema. También en en panel de notificaciones y de diferentes formas. Es algo que Xiaomi lleva haciendo tiempo en sus diferentes dispositivos, incluso en aquellos que tienen un precio mucho más elevado. Lo cierto es que la compañía tiene unos precios muy económicos, pero no creo que sea una justificación para insertar publicidad en las aplicaciones que utilizamos en el día a día y que, supuestamente, tendrían que estar limpias de anuncios. Lastra mucho la experiencia a la hora de utilizar una aplicación.
La publicidad en MIUI 10.
Otro punto negativo es que la interfaz de Xiaomi tiene demasiadas aplicaciones propias, que en el día a día no se utilizan. Por ejemplo, la app de brújula, Mi Video o la app de Limpiador. Esta aplicación se puede enlazar con la de seguridad perfectamente en vez de tener dos apps independientes.
Por último, el Redmi Note 8T sale de fábrica con MIUI 10 bajo Android 9.0 Pie, cuando MIUI 11 ya se ha anunciado oficialmente y Android 10 lleva unos meses en el mercado. Por supuesto, pronto actualizará a MIUI 11, pero hubiese estado bien que saliese al mercado con esta última versión.
Precio y conclusiones, ¿es recomendable el Redmi Note 8T?
¿Por qué digo que la versión media es la más conveniente? Por varios motivos: esta no pasa de 200 euros, un precio más que decente para muchos usuarios que buscan un móvil de gama media. Tiene el doble de almacenamiento y 1 GB más de RAM por solo 20 euros más que la versión básica. Ese extra de almacenamiento lo vamos a notar con una cámara que permite tomar fotografías hasta en 48 megapíxeles, y también esa giga más de RAM, que, aunque hoy en día no vamos a notar ninguna diferencia, dentro de un año, por ejemplo, sí que podemos notar que 3 GB son insuficientes. Sobre todo, si quieres jugar a juegos potentes.
La versión de 128 GB también es muy interesante para aquellos que quieran más memoria interna en el dispositivo. Más almacenamiento por 50 euros más. Eso sí, se mantienen en las 4 GB de memoria RAM.
Vale, Rubén, me ha quedado claro qué versión es más conveniente, pero… ¿es recomendable este dispositivo? Durante esta semana que he estado utilizando el Redmi Note 8T como móvil personal, me he dado cuenta de varias cosas.
La primera, que Xiaomi no para de sacar terminales. El catálogo es muy amplio y he tenido que comprobar varias veces en su web si ya tienen algún dispositivo por este rango de precio que ofrezca especificaciones similares.Sí he encontrado terminales con un precio similar, pero con prestaciones algo más básicas. Por ejemplo, el Remdi Note 7, su antecesor, está por 180 euros y cuenta con una cámara inferior y con ausencia de NFC. Podríamos decir que este Mi Note 8T viene a renovar al Redmi Note 7.
La segunda cosa que me he dado cuenta tras el análisis de este nuevo terminal de Xiaomi, es que, por el precio que tiene, es muy difícil no recomendarlo. Este móvil con Android es perfecto para todos aquellos usuarios que sacan por su boca la típica frase: “Quiero un móvil barato, pero con buena cámara, batería’’ “y además, que sea bonito”. Este terminal cumple en esas tres funciones, y también en algunos extras que no vendrán mal a los usuarios algo más exigentes. La cámara es buena, sobre todo en condiciones de alta luz. Y lo mejor es que es muy versátil, no solo vas a tomar una fotografía con el angular de 48 megapíxeles, también con el ultra gran angular, el zoom digital e incluso el macro.
La autonomía también es muy buena, 4.000 mAh dan para mucho y la carga rápida cumple perfectamente. Además, el software está bastante bien optimizado, auqneu su panel no cuenta con tecnología OLED para que los negros sean píxeles apagados.
En términos de diseño también cumple. Es un móvil bonito, sobre todo en su parte trasera. El acabado de cristal le sienta muy bien y el lector de huellas apenas se nota en la trasera. Eso sí, el módulo de la cámara sobresale bastante del borde y es algo grueso.
No es oro todo lo que reluce, y este móvil de la marca Redmi tiene algunos puntos negativos. La pantalla tiene una resolución más que correcta, pero con un brillo alto noto ese efecto de sombra que hace en los cantos, y sobre todo cuando visualizamos vídeos puede estorbar. Otro aspecto negativo es que no llega con la última versión de MIUI, y aunque he intentado forzar la actualización con este tutorial que publicamos en Tuexpertomovil hace tan solo unas semanas. Eso sí, actualizará próximamente.
Además, para mi gusto la capa de personalización es algo pesada, con demasiadas aplicaciones predeterminadas y una personalización algo cargada.
En definitiva, Xiaomi ha vuelto a lanzar un modelo económico y muy recomendable, que si bien tiene puntos negativos, no podemos pedir más por 180 euros.
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