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Timestamp: 2019-02-17 22:52:01+00:00

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Polonia – Prevención de Riesgos Laborales – CEOE
El marco normativo en Polonia, en materia de prevención de riesgos laborales, presenta un nivel de exigencia medio-alto respecto a otros Estados de la Unión Europea. Según el informe “Estudio de Benchmarking sobre prevención de riesgos laborales: Aplicación de la Directiva marco en Estados miembros de la Unión Europea”, elaborado por la CEOE en el año 2012, Polonia alcanza un nivel de exigencia de 79,9 en una escala de 0 a 100 (nivel de máxima exigencia), siendo las empresas ubicadas en España las que más requisitos tienen que cumplir, alcanzando el mayor nivel de exigencia (100).
El sistema de protección laboral en Polonia tiene dos dimensiones, la nacional y la empresarial. En la primera dimensión, se encuentran el Parlamento, el Gobierno y otros organismos de la Administración Pública y órganos estatales de supervisión y control, que tienen distintas competencias (Inspección Laboral Estatal, Inspección Sanitaria Estatal, Oficina de Inspección Técnica, tribunales y fiscalía). El Consejo de Protección Laboral, que actúa en el seno del Parlamento polaco (el Sejm) y que supervisa la Inspección Laboral Estatal, desempeña una función esencial en el sistema organizativo de la seguridad y salud en el trabajo del país.
La segunda dimensión, hace referencia al sistema de organización de la protección laboral a nivel de empresa, donde existe la obligación de crear condiciones seguras en el lugar de trabajo y para ello encontramos varias figuras, desde el empresario y el personal designado para las tareas de gestión de la seguridad y salud hasta los trabajadores a través de sus consultas y participación, o el Comité de Seguridad y Salud como órgano de representación de los empleados.
Por otro lado, en el año 2012 el Ministerio de Trabajo y Política Social de Polonia desarrolló el marco de actuación de la Estrategia Nacional de Seguridad y Salud, en consonancia con la Estrategia Comunitaria en materia de Seguridad y Salud 2007-2012, en la que la administración pública polaca se comprometía a dar cumplimiento a los siguientes objetivos:
• Reducción sustancial de los accidentes y enfermedades profesionales, particularmente en los sectores: minería, industria, agricultura, pesca, sector forestal y sector de la construcción.
• Eliminación o limitación de los riesgos profesionales más prevalentes en el país, haciendo especial hincapié a los relacionados con el ruido ocupacional y la exposición a agentes químicos.
• Reducción del número de trabajadores empleados en trabajos de especial riesgo.
La adopción de estos compromisos es una muestra del esfuerzo, de la administración pública de Polonia, por alinear su marco regulatorio a las disposiciones legales en la materia aplicables en la Unión Europea.
En Polonia, el marco regulatorio de la seguridad y salud en el trabajo se compone principalmente de los siguientes textos normativos:
• Código de Trabajo de Polonia de 1974: su Sección X hace referencia específica a las obligaciones generales en materia de protección de la seguridad y salud de los trabajadores.
• Reglamento del Consejo de Ministros de 2 de septiembre de 1997, sobre los servicios de seguridad y salud en el trabajo: constituye la principal regulación específica relativa a los Servicios de Seguridad y Salud en el Trabajo, estableciendo su organización, alcance, funcionamiento y composición y cualificación de profesionales.
• Reglamento del Ministerio de Trabajo y Política Social de 26 de septiembre de 1997, sobre disposiciones generales de la seguridad y salud laboral: Presenta las disposiciones generales en materia de seguridad y salud relativa a edificios, locales y centros de trabajo, instalaciones, equipos y procesos de trabajo. Se excluye de su regulación el sector de transportes.
• Reglamento del Ministerio de Economía de 30 de octubre de 2002, sobre las disposiciones mínimas de seguridad y salud en el uso de los equipos de trabajo por los trabajadores: regula las normas mínimas de seguridad en cuanto al uso de equipos de trabajo por parte de los empleados.
• Reglamento del Ministerio de Economía, Trabajo y Política Social, de 31 de marzo de 2003 sobre los equipos de protección individual: Regula las normas mínimas de seguridad en cuanto al uso de equipos de protección individual.
• Reglamento del Ministerio de Economía y Trabajo de 27 de julio de 2004, sobre la formación en el ámbito de la salud y la seguridad laboral: regula y establece las obligaciones en cuanto a la formación en el trabajo en materia de seguridad y salud. Define el contenido de la que ésta debe estar dotada y la aplicación de los programas de formación, así como la documentación exigible en dicha materia por parte de los cuerpos de inspección.
• Ley de la Inspección Nacional de Trabajo, 2007: regula el funcionamiento de los cuerpos de inspección en el trabajo en el país, definiendo los derechos y responsabilidades tanto de sus miembros como de los empresarios que son objeto de sus visitas.
En Polonia, existen diferentes figuras de profesionales del ámbito de la prevención de riesgos laborales, reguladas por el Reglamento del Consejo de Ministros de 2 de septiembre de 1997.
En Polonia, el profesional de seguridad y salud puede ocupar distintos puestos de trabajo, para los cuales debe cumplir los siguientes requisitos legales para el ejercicio:
• Inspector de seguridad y salud en el trabajo: profesional técnico en seguridad y salud laboral.
• Inspector Jefe de seguridad y salud en el trabajo: profesional técnico en seguridad y salud laboral, con al menos tres años de experiencia en un servicio de seguridad y salud, o un titulado superior universitario con la especialidad de seguridad y salud en el trabajo o estudios de postgrado en el campo de la seguridad y salud laboral.
• Especialista en seguridad y salud en el trabajo: titulado superior universitario con la especialidad de seguridad y salud en el trabajo o estudios de postgrado en el campo de la seguridad y salud laboral y con al menos un año de experiencia profesional en un servicio de seguridad y salud laboral.
• Especialista superior o senior en seguridad y salud en el trabajo: titulado superior universitario con la especialidad de seguridad y salud en el trabajo o estudios de postgrado en el campo de la seguridad y salud laboral y con al menos tres años de experiencia profesional en un servicio de seguridad y salud laboral.
• Jefe Especialista en seguridad y salud en el trabajo: titulado superior universitario con la especialidad de seguridad y salud en el trabajo o estudios de postgrado en el campo de la seguridad y salud laboral y con al menos cinco años de experiencia profesional en un servicio de seguridad y salud laboral.
En Polonia, la principal referencia normativa en materia laboral y en cuanto a la protección de la seguridad y salud de los empleados la constituye el Código de Trabajo de 1974 (y sus posteriores enmiendas). Su Sección X dicta las principales disposiciones legales en materia de SST aplicables en el país, es en la Sección I de la norma donde se establecen las personas y entidades que están sujetas al cumplimiento de sus disposiciones legales.
Esta ley especifica los derechos y obligaciones de los empresarios y trabajadores en materia laboral y de seguridad y salud en el trabajo.
• Por empresario la norma entiende toda unidad organizativa, con o sin personalidad jurídica, así como un individuo, que tiene a uno o más trabajadores a su cargo.
• Por otro lado, se define el trabajador como toda persona empleada en virtud de un contrato de trabajo, de una asignación, nombramiento o contrato cooperativo de empleo.
Las personas y entidades incluidas en esta definición deberán atenerse, por lo tanto, a las obligaciones contempladas en el Código de Trabajo.
• Ministerio de Trabajo y Política Social (Ministerstwo Pracy i Polityki Społecznej): Primera autoridad estatal en materia laboral y de seguridad y salud ocupacional. Se encarga de elaborar los proyectos de ley del Código de Trabajo y otras disposiciones normativas específicas en los ámbitos antes citados, a efectos de armonizar la normativa polaca con la de la Unión Europea y los Convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
• Ministerio de Salud (Minister Zdrowia): Máximo organismo del país en la materia, lleva a cabo funciones tales como la supervisión del Fondo Nacional de Salud, auditoría de las entidades proveedoras del cuidado de la salud, supervisión de la actuación de los profesionales de la medicina, desarrollo de los programas nacionales de salud y subvención de medicamentos, productos médicos y alimentos destinados a una nutrición específica.
• Instituto Central de Protección Laboral (Centralny Instytut Ochrony Pracy – Państwowy Instytut Badawczy, CIOP-PIB): Institución gubernamental encargada de la investigación y el desarrollo en materia de seguridad y salud en el trabajo. Ejerce una importante labor divulgativa en dicha materia.
• Inspección Nacional del Trabajo (Państwowej Inspekcji Pracy, PIP): Organismo estatal y principal ente de inspección de las condiciones laborales del país. Cuenta con un servicio central de inspección (Inspección General de Trabajo) y delegaciones repartidas en cada uno de los distritos que constituyen el territorio nacional del país.
En Polonia, el código de Trabajo no dispone definiciones en cuanto a términos legales de seguridad y salud en el trabajo.
Debemos remitirnos al Reglamento del Ministerio de Trabajo y Política social del 26 de septiembre de 1997, sobre disposiciones generales de seguridad y salud laboral, para encontrar definiciones en cuanto a términos relacionados con la seguridad y salud, siendo los más destacados los que a continuación se reflejan:
• Área de trabajo: lugar en el que los empleados efectúan habitualmente la realización de los trabajos.
• Sala de trabajo: lugar en el que permanece el trabajador a efectos de realizar su trabajo por un tiempo superior a 4 horas dentro de su jornada diaria.
• Lugar de trabajo: espacio de trabajo en el que convergen trabajadores, equipos y materiales de trabajo durante la jornada.
• Riesgos laborales: probabilidad de que se den eventos adversos hacia el trabajador asociados con su labor, lo que resulta en pérdidas que pueden derivar en una lesión o merma del estado de salud del empleado.
• Protecciones: elementos o conjuntos de componentes incorporados a efectos de proteger a la persona frente influencias peligrosas tales como piezas, mecanismos y sistemas de funcionamiento móviles de las máquinas y equipos de trabajo.
• Protección personal: medida de protección utilizada de forma individual por el trabajador y destinada a protegerle frente a uno o más riesgos asociados a la presencia de factores peligrosos en el entorno de trabajo.
• Punto de primeros auxilios: dependiendo de las características de la empresa, lugar o sala con espacio suficiente que cuenta con los medios necesarios para ofrecer los primeros auxilios a los trabajadores.
Estas y otras definiciones están contempladas en la Sección II del Reglamento del Ministerio de Trabajo y Política social del 26 de septiembre de 1997, sobre disposiciones generales de seguridad y salud laboral.
Por otro lado, la Ley del 30 de octubre de 2002, relativa al seguro social contra los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, define el accidente de trabajo como “un suceso repentino que causa una lesión con motivo o a consecuencia de la realización del trabajo”.
Para que dicha lesión sea considerada como accidente de trabajo deben darse las siguientes circunstancias:
• Se produce durante, o en conexión, con el desempeño de las actividades ordinarias o instrucciones de los superiores.
• Se origina a consecuencia del ejercicio de una actividad llevada a cabo por el empleado, que viene implícita por las tareas de su puesto, sin necesidad de una orden explícita por parte del empresario.
• Cuando se produce durante el desplazamiento del trabajador hacia el lugar de realización del trabajo, dentro de su jornada laboral (accidentes “in misión”)
La misma norma también establece una categorización de los accidentes de trabajo en función de las consecuencias originadas por el mismo:
• Accidente mortal: accidente de trabajo que conlleva el fallecimiento del trabajador objeto de la lesión.
• Accidente grave: accidente de trabajo que provoca en la víctima lesiones graves tales como la pérdida de visión, audición, capacidad de hablar, pérdida de las funciones reproductivas y, en general, cualquier otro trastorno a la salud con afectación a las funciones básicas del cuerpo humano.
• Accidente leve: es aquel cuyas consecuencias no comportan ninguno de los efectos anteriormente citados.
• Accidente colectivo: accidente de trabajo, independientemente de las consecuencias que ése acarree, con afectación a dos o más personas.
En cuanto a la definición de enfermedad profesional, ésta viene establecida en el artículo 235.1 del Código de Trabajo de Polonia de 1974, entendiendo ésta como “aquella enfermedad que aparece en la lista de enfermedades profesionales y que, como resultado de la evaluación de las condiciones de trabajo, se puede afirmar con claridad que existe una alta probabilidad de que esté relacionada con los factores nocivos presentes en el lugar de trabajo o derivados del proceso productivo”.
El Código de Trabajo de Polonia (1974), en el capítulo 1 de su sección X, establece las obligaciones de carácter general atribuidas a la figura del empresario en materia de seguridad y salud en el trabajo. Éstas se concretan en:
• Ofrecer al conjunto de la plantilla unos puestos de trabajo seguros y saludables.
• Respetar las disposiciones normativas en el ámbito laboral y de seguridad y salud en el trabajo, eliminando las deficiencias que se detecten y realizando un seguimiento de las medidas adoptadas.
• Desarrollar una política orientada a la prevención de accidentes y enfermedades profesionales, teniendo en cuenta para ello la evolución de la técnica, las condiciones laborales, las relaciones sociales, la forma de organizar el trabajo y la exposición a factores de riesgo ambientales.
• Adaptar las medidas preventivas implantadas a la figura del trabajador, teniendo en cuenta posibles nuevos riesgos derivados de su puesta en práctica.
• Garantizar la seguridad y salud de aquellos colectivos que puedan presentar una especial sensibilidad, entendiendo como tales los trabajadores menores, trabajadoras embarazadas o lactantes y los empleados que presenten alguna discapacidad.
• Garantizar el cumplimiento de órdenes, discursos y decisiones emitidas por la supervisión de las condiciones de trabajo.
• Garantizar la aplicación de las recomendaciones del inspector de trabajo.
• Mantener un registro actualizado de los siguientes documentos relacionados con la seguridad y salud de los empleados:
o Resultados de la evaluación de riesgos y medidas preventivas propuestas.
o Resultados de la vigilancia de la salud de los trabajadores.
o Registro de los accidentes y enfermedades profesionales acaecidos en la empresa, así como actas en las que se incluyan las causas de los mismos.
o Resultados de las mediciones y pruebas realizadas a efectos de identificar factores de riesgo nocivos en el ambiente de trabajo.
El Código de Trabajo de Polonia define al trabajador como el principal responsable del cumplimiento de las disposiciones y normas llevadas a cabo por el empresario en materia de seguridad y salud. En particular, el empleado está obligado a cumplir con las obligaciones contenidas en el capítulo II de la sección X del Código de Trabajo de 1974, siendo éstas las siguientes:
• Conocer y familiarizarse con las normas y principios de seguridad y salud en el trabajo impuestas por el empleador.
• Llevar a cabo el trabajo de forma segura, siguiendo y cumpliendo las instrucciones y orientaciones de los superiores.
• Velar por el buen estado de la maquinaria y equipos de trabajo, así como por el mantenimiento del orden y limpieza en el lugar de trabajo.
• Utilizar las medidas de protección colectiva proporcionadas por el empleador, así como ropa, calzado y equipos de protección individual en general.
• Someterse a los reconocimientos médicos iniciales, periódicos o cometidos por prescripción médica.
• Notificar inmediatamente al superior jerárquico sobre un accidente acaecido o sobre algún peligro o situación de riesgo grave e inminente que pueda poner en peligro su propio estado de salud y de los que están a su alrededor.
• Colaborar con empresario y mandos intermedios en el cumplimiento de las obligaciones legales en materia de seguridad y salud en el trabajo.
El mismo capítulo dispone además los derechos adquiridos por el trabajador:
• Todos los trabajadores, sin excepción, tienen derecho a la prestación de su trabajo en condiciones que respeten su seguridad y salud, garantizadas por el empresario.
• Derecho de consulta y participación en materia de seguridad y salud en el trabajo, bien a través de ellos mismos o sus representantes para la seguridad y salud en el trabajo.
• Recibir una información y formación suficiente y adecuada sobre las condiciones y riesgos laborales existentes en el lugar y puesto de trabajo, los medios de protección de los que se disponen y las medidas de emergencia a aplicar.
• Recibir protección eficaz en materia de seguridad y salud en el trabajo.
• Abstenerse de realizar el trabajo, e informar inmediatamente al supervisor, si las condiciones no se ajustan a la seguridad y salud y representan una amenaza directa para los trabajadores, o pone en peligro a los demás.
• No tener represalias si se abstiene de realizar un trabajo cuando considere que dicha actividad entraña un peligro para su seguridad y salud y poder disponer de una indemnización durante el tiempo que dure dicho peligro y abandone la actividad mientras se soluciona.
• Abstenerse de realizar un trabajo que requiere aptitud física especial, si su estado mental y físico no garantiza un trabajo seguro y representa una amenaza para otras personas.
• Solicitar la intervención de las autoridades responsables de la inspección en materia de seguridad y salud en el trabajo.
• Tener representación de seguridad y salud en el trabajo.
Tal y como dispone el Código del Trabajo de 1974, el empresario debe evaluar los riesgos laborales presentes en el lugar de trabajo y tomar las medidas preventivas necesarias para eliminarlos o controlarlos. En este sentido, la diferencia más significativa con España es que en Polonia no existe la obligación de evaluar los riesgos psicosociales.
En cuanto a la forma, la legislación polaca se hacer valer de la norma PN-N-10802: Sistemas de Gestión de Prevención de Riesgos Laborales. Directrices generales para la evaluación de riesgos. Esta metodología guarda gran similitud con la que se lleva a cabo en nuestro país, ya que las etapas que presenta, en cuanto a la confección de la evaluación de riesgos, son las mismas que aplicamos en España. Los pasos con los que debe contar una evaluación de riesgos en Polonia son los siguientes:
• Identificación de riesgos: el técnico de prevención deberá llevar a cabo un trabajo observacional destinado a identificar los riesgos profesionales que presente cada uno de los puestos de trabajo. Esta labor conviene que vaya acompañada de la opinión de los trabajadores y de otro material de apoyo, como pueden ser los registros de accidentalidad, resultados de los reconocimientos médicos, etc. Si bien en España se analizan los riesgos de cada puesto de trabajo, en Polonia debe procederse a la identificación por separado de los riesgos derivados del puesto de trabajo, por un lado, y de las actividades que se desarrollan, por el otro.
• Evaluación y clasificación: los riesgos profesionales identificados serán evaluados en función de la probabilidad de que se materialicen conjuntamente con la severidad del daño que puedan producir. En función de estos dos factores – probabilidad y gravedad- se define el riesgo como pequeño, medio o grande.
• Adopción de medidas preventivas: una vez los riesgos han sido identificados, evaluados y clasificados, se procederá a diseñar las medidas oportunas para la eliminación o control de las situaciones de riesgo observadas. El empresario está obligado a aportar los medios humanos y materiales necesarios para su implementación.
De forma periódica, deberá realizarse un seguimiento de las medidas preventivas adoptadas para verificar que éstas cumplen efectivamente con su cometido. Siempre que se produzca un cambio en un puesto de trabajo, se produzca un accidente laboral o así lo requiera la inspección de trabajo, deberá revisarse la evaluación de riesgos.
Los resultados obtenidos de la evaluación de riesgos deberán ser objeto de registro documental por parte de la empresa, indicando la descripción de los puestos y actividades que se están evaluando, los resultados de la evaluación y las medidas preventivas a aplicar, la fecha de evaluación y la identificación de los evaluadores.
Tal y como se ha especificado en el apartado anterior, la norma polaca “PN-N-10802: Sistemas de Gestión de Prevención de Riesgos Laborales. Directrices generales para la evaluación de riesgos” establece el procedimiento de evaluación de riesgos aplicable en el territorio nacional.
Esta misma norma también hace una pequeña referencia a la planificación de la actividad preventiva, por la cual se especifica que el empresario deberá aportar los recursos humanos y técnicos necesarios para la implementación de las medidas preventivas.
En Polonia, el empresario tiene la obligación legal de constituir y organizar un servicio de prevención que gestione la seguridad y salud en el seno de su empresa (artículo 237 del Código de Trabajo).
Los factores que determinan la modalidad del mencionado servicio son: el volumen de la plantilla y la categoría de riesgo de la actividad de la empresa. Las formas o modalidades contempladas en la legislación polaca son las siguientes:
• Asunción personal: el empresario puede asumir la actividad preventiva, siempre que cuente con la formación requerida para ello. Esta modalidad se permite para aquellas empresas que cuenten con un máximo de 10 trabajadores, o 20 empleados si la actividad de la empresa no supera la categoría de riesgo 3 establecida por la ley de accidentes y enfermedades profesionales.
• Designación de uno o varios empleados: en aquellas empresas que cuenten con un volumen de plantilla superior a los límites antes citados e inferior a los 100 trabajadores, el empresario está facultado para designar a uno o más trabajadores para el desempeño de las actividades preventivas, pudiendo también hacerse valer también en estos casos de los servicios de un servicio de prevención externo. El trabajador designado deberá contar con la formación y capacitación necesarias para el desempeño de sus funciones.
• Servicio de prevención propio: Las empresas que cuenten con un volumen de plantilla superior a 100 empleados deben obligatoriamente constituir un Servicio de Seguridad y Salud, el cual deberá estar compuesto como mínimo por un técnico de prevención responsable del servicio. El empresario deberá contar con un técnico de prevención por cada 600 empleados en plantilla.
• Servicio externo: Aquellas empresas que no incorporen los mínimos de plantilla indicados anteriormente pueden externalizar la gestión de la actividad preventiva a una consultora o servicio especializado, o bien a uno o más profesionales de la prevención que ejerzan como “freelance”.
Cabe decir que estos requisitos pueden verse alterados si un inspector de trabajo competente determina que, dados los riesgos de la actividad de la empresa, es necesario la constitución de un servicio propio o el aumento de profesionales destacados en el mismo.
Independientemente de la modalidad adoptada para la gestión de la prevención en el seno de la empresa, los profesionales del servicio de prevención deberán llevar a cabo las funciones legalmente a ellos asignadas, siendo éstas:
• Inspección de los puestos y lugares de trabajo y evaluación de los riesgos que éstos presenten, para adecuarlos al cumplimiento de la normativa en SST y atendiendo a la especial vulnerabilidad que puedan presentar determinados colectivos.
• Diseñar y proponer medidas encaminadas a la subsanación de los riesgos detectados, tanto a nivel técnico como organizativo, y a la mejora de las condiciones de trabajo. El técnico deberá elaborar una memoria anual que recopile las medidas preventivas implementadas durante el ejercicio.
• Diseñar instrucciones de trabajo y revisar éstas de forma periódica.
• Llevar a cabo una investigación de los accidentes y enfermedades profesionales acaecidos, presentando conclusiones sobre las causas que los determinaron.
• Mantener el registro documental de los accidentes y enfermedades profesionales, así como los resultados obtenidos en las mediciones llevadas a cabo en el lugar de trabajo.
• Formar a los trabajadores de forma suficiente y adecuada en materia de prevención de riesgos, tanto en el inicio de la actividad como de forma periódica, en concepto de formación de reciclaje.
• Colaborar con el médico del trabajo que dé servicio en la organización de los reconocimientos médicos de la plantilla.
• Asesorar a todos los miembros de la organización y a todos los niveles jerárquicos en materia de seguridad y salud en el trabajo, especialmente en lo que a organización del trabajo, procedimientos y selección de medidas preventivas se refiere.
• Participar en la elaboración de reglamentos internos de trabajo, así como en la imposición de normas e instrucciones generales sobre seguridad y salud.
• Acompañar a los miembros de la inspección de trabajo durante las visitas, facilitándoles la documentación necesaria que dé apoyo a su labor.
El Consejo de Ministros es el encargado de adoptar, mediante reglamento, el alcance de trabajo, autoridad, organización, número y subordinación de los servicios de seguridad y salud, así como las cualificaciones necesarias para desempeñar las funciones en materia de seguridad y salud laboral.
En Polonia, no existen una obligación legal en cuanto a la realización de auditorías del sistema de gestión de la seguridad y salud en el seno de la empresa.
Aun así, la realización de auditorías deviene una herramienta muy útil que contribuye a asegurar el cumplimiento de las obligaciones legales en materia de seguridad y salud, tal y como reconoce la propia Inspección Nacional del Trabajo de Polonia (Państwowej Inspekcji Pracy, PIP). Además, contribuye a la mejora continua del sistema de gestión de la prevención de riesgos laborales.
Dicho esto, aquellas empresas establecidas en el país que decidan auditar sus sistemas de gestión podrán hacerlo en base a diferentes estándares. Por un lado, existen en Polonia dos estándares nacionales para la realización de auditorías:
• PN-N-18001:2004, Sistema de gestión de seguridad y salud laboral. Requisitos: Contiene disposiciones específicas sobre los elementos que deberán configurar el sistema de gestión de seguridad y salud laboral en las empresas.
• PN-N-18004:2001 Sistema de gestión de seguridad y salud laboral. Directrices: Incorpora directrices de carácter práctico para la implementación de sistemas de gestión de seguridad y salud laboral en el trabajo.
Aun así, se permite la adopción de otras directrices en materia de prevención de riesgos contenidas en normas de reconocimiento internacional como pueden ser la OIT-OSH:2001 o la OSHAS 18001:2007.
Entre las obligaciones en materia de seguridad y salud en el trabajo incluidas en el Código de Trabajo de Polonia de 1974, se establece la responsabilidad del empresario de formar e informar a los trabajadores a su cargo en materia de prevención de riesgos laborales. Tal obligación viene establecida en la Sección X, Capítulo VIII de la norma.
En términos de formación, el empresario debe garantizar una formación a sus trabajadores previamente al inicio de la actividad, la cual deberá ser impartida posteriormente de forma periódica. Esta formación será adecuada a las tareas desarrolladas, debe impartirse dentro de la jornada laboral y será costeada por el empresario. Los plazos que determinan dicha periodicidad vienen definidos por el perfil de riesgo del puesto de trabajo y del sector de actividad económica:
• 1 vez cada 6 años: destinada al personal administrativo y de oficinas.
• 1 vez cada 5 años: orientada a empresarios, personal ejecutivo, mandos intermedios y supervisores. También se engloba en esta periodicidad a personal técnico y de ingeniería y a los propios profesionales de la prevención.
• 1 vez cada 3 años: operarios y peones del sector de la industria y que operen en fábricas o talleres.
• 1 vez al año: destinada a puestos de trabajo catalogados legalmente como de riesgo especial para la seguridad y salud de los empleados.
En lo que al contenido de las formaciones respecta, existe un programa marco que establece el contenido mínimo para cada tipo de formación en PRL. Este programa viene dado en el Reglamento del Ministerio de Economía y Trabajo del 27 de julio de 2004 relativo a la formación en el ámbito de la seguridad y salud laboral. Este programa incorpora un contenido mínimo, el cual debe ser adaptado a la realidad de cada empresa.
La formación en PRL deberá ser impartida por el profesional de seguridad y salud que preste servicio en la organización. Paralelamente, la formación puede ser llevada a cabo por entidades privadas, siempre y cuando cuenten con la autorización requerida para ello.
En cuanto al deber de información, las disposiciones legales de referencia son las mismas que para la formación en PRL. (Sección X, Capítulo VIII, Código de Trabajo).
Se deben transmitir aspectos tales como los riesgos derivados de las tareas a desarrollar, los derivados de la actividad de la empresa, medidas de prevención y protección implementadas para la eliminación o reducción de los riesgos presentes y los procedimientos de actuación establecidos ante situaciones de emergencia, incluyendo primeros auxilios, lucha contra incendios y evacuación.
Tal y como establece el artículo 237 del Código de Trabajo, el empresario debe garantizar el derecho de consulta del conjunto de su plantilla sobre aquellos aspectos que guarden relación con su seguridad y salud. Las materias sobre las que los empleados deben ser consultados son las siguientes:
• Adopción de la modalidad que tendrá el servicio de prevención, así como los mecanismos de designación del personal con un rol específico en cuanto la actuación en caso de emergencia.
• Evaluación de riesgos y planificación de la actividad preventiva.
• Organización de la formación en PRL.
• Introducción de nuevas sustancias o preparados químicos o de nuevas tecnologías en el proceso productivo.
• Modificaciones en los equipos de trabajo y organización del trabajo.
• Asignación de equipos de protección individual.
Tanto empleados como sus representantes pueden proponer al empresario las medidas preventivas que consideren necesarias para eliminar o reducir los riesgos identificados previamente en la evaluación de riesgos.
Las empresas establecidas en Polonia, que cuenten entre sus filas con más de 250 empleados deberán constituir un Comité de Seguridad y Salud. Este órgano deberá ser representado de forma paritaria por representantes tanto del lado del empresario como del conjunto de trabajadores. Los profesionales de seguridad y salud, así como de la medicina del trabajo, deberán estar presentes en las sesiones de dicho comité, las cuales deben darse mínimo una vez cada 3 meses. Siempre dentro de la jornada laboral.
En Polonia, la vigilancia de la salud, cuya regulación viene dada en el artículo 229 del Código de Trabajo, genera una doble obligación.
Por un lado, obliga al empresario a ofrecer la realización de exámenes médicos a su plantilla, en horario laboral (“en la medida de lo posible”) y a cargo siempre de la empresa. Por otro lado, genera una obligación al trabajador de someterse a estos reconocimientos médicos. El empleado no puede llevar a cabo una actividad profesional sin ostentar un certificado que acredite que es apto para su realización.
En cuanto a la tipología de reconocimientos médicos, encontramos tres tipos de exámenes de salud:
• Exámenes iniciales: se llevan a cabo al inicio de la actividad laboral por parte del trabajador. Del mismo modo, cuando se reubica a un empleado en un puesto en el que existan factores de riesgo nocivos para la salud. Las pruebas preliminares se realizan también a las personas que vuelven a ser contratadas para el mismo cargo o posición con las mismas condiciones, sobre la base de nuevos contratos de trabajo celebrados dentro de los 30 días siguientes a la terminación o expiración del anterior contrato con el empresario.
• Exámenes periódicos: en el caso de trabajadores expuestos a sustancias o preparados cancerígenos o elementos en forma de polvo, como podría ser el polvo de sílice cristalino. En estos casos, y una vez finalizada la relación laboral, el trabajador podrá ser sometido a un examen médico si así lo solicita.
• Examen de control: se llevan a cabo cuando el empleado está en situación de incapacidad temporal. La periodicidad de estos reconocimientos es de uno por cada 30 días hábiles mientras dure la baja.
Además de estas disposiciones generales aplicables a la vigilancia del estado de salud de los trabajadores, el empresario deberá tener en cuenta las disposiciones legales contempladas en el Reglamento del Ministerio de Salud y Bienestar Social de 30 de mayo de 1996 (Dz. U. 1996 nr 69 poz. 332) y sus posteriores modificaciones (Dz. U. 1997 nr 60 poz. 375, Dz. U. 1998 nr 159 poz. 1057, Dz. U. 2001 nr 37 poz. 451, Dz. U. 2001 nr 128 poz. 1405, Dz.U. 2010 nr 240 poz. 1611″
Dicho reglamento desarrolla las obligaciones en cuanto a la periodicidad de los reconocimientos médicos, pruebas médicas y certificados de aptitud emitidos por los profesionales de la medicina del trabajo.
En el Anexo del Reglamento se incorpora una tabla en la que se especifican las pruebas médicas iniciales y sucesivas, así como la periodicidad entre ellas y el tipo de chequeos médicos a realizar en función de cada uno de los riesgos profesionales a los que el trabajador pueda estar expuesto (ruido, vibraciones mecánicas o mano-brazo, radiaciones, temperatura, intoxicación, exposición a polvos nocivos, sustancias químicas, etc.)
Asimismo, en los anexos siguientes se establecen los formatos que deberán seguir los certificados médicos de aptitud, en el cual deberá dejarse constancia además de la fecha del próximo reconocimiento médico.
El trabajador, por su parte, puede solicitar la impugnación del reconocimiento médico en caso de que no esté de acuerdo con los resultados del mismo, teniendo 7 días para ello desde la fecha del examen de salud.
En Polonia, las obligaciones principales en materia de seguridad y salud en el trabajo vienen reguladas por el artículo 209 del Código de Trabajo de 1974.
El empresario está obligado a aportar los medios necesarios que faciliten una adecuada respuesta frente a situaciones de emergencia, incluyendo en este sentido los primeros auxilios, lucha contra incendios y evacuación de los trabajadores. Para ello, deberá formar los equipos humanos necesarios para la gestión de las emergencias que pudieran originarse en el centro de trabajo.
Además, deberá garantizar un sistema de comunicación adecuado con los equipos de emergencia externos, formando al personal para realizar la comunicación de un modo rápido y adecuado.
Las acciones comentadas anteriormente deberán ser adaptadas a las características de la empresa, teniendo en cuenta el volumen de la plantilla, tipo y alcance de las actividades que en ella se desarrollan y el tipo y nivel de los riesgos presentes.
En el caso de aquellas empresas en los que exista uno o más riesgos que representen un peligro para la salud de los trabajadores, el empresario está obligado a:
1. Informar inmediatamente a los trabajadores acerca de estos riesgos y tomar las medidas oportunas con el fin de proporcionarles una protección adecuada.
2. Proporcionar unas instrucciones adecuadas y orientadas a la evacuación de los trabajadores frente a un riesgo inminente, interrumpiendo el trabajo y alejándose del peligro hacia un lugar seguro
En el caso de que se origine una situación de peligro grave e inminente para los trabajadores, el empresario está obligado a:
• Emitir una orden de paralización de la actividad y evacuación de los trabajadores a un lugar seguro.
• No ordenar el regreso al trabajo hasta que no se haya solventado la situación de peligro.
En el caso de que el empresario siga las medidas y obligaciones mencionadas, no podrá ser objeto de sanción por la autoridad laboral polaca.
Tal y como establece el artículo 208 del capítulo X del Código de Trabajo polaco, aquellos empresarios que concurran en un mismo centro de trabajo están obligados a cooperar entre sí para salvaguardar la seguridad y salud de sus trabajadores.
En concreto, los empresarios concurrentes en un mismo centro de trabajo deberán:
• Cooperar entre sí.
• Nombrar a un coordinador que supervise las condiciones de seguridad y salud que se den en el lugar de trabajo.
• Establecer principios de cooperación, teniendo en cuenta los procedimientos de emergencia en caso de producirse una situación de riesgo grave e inminente para los empleados.
• Informar a los trabajadores y sus representantes sobre las actividades en el campo de la prevención de riesgos laborales que se produzcan durante el desempeño de su trabajo.
Como puede apreciarse, en Polonia existe la figura del coordinador de seguridad y salud. Ahora bien, la existencia de un coordinador de seguridad y salud no exime a los empresarios de cumplir con las disposiciones legales a ellos exigidas en la materia.
El empresario titular del centro de trabajo es responsable de informar al resto de empresas presentes en el centro acerca de:
• Los riesgos presentes en el lugar de trabajo.
• Las medidas de prevención y protección adoptadas para la eliminación y control de los riesgos profesionales presentes en el lugar de trabajo.
• Los procedimientos de actuación ante emergencias y situaciones que pongan en peligro la vida de los trabajadores.
• Los equipos humanos designados en materia de primeros auxilios, lucha contra incendios y evacuación.
Las empresas concurrentes, por su parte, se coordinarán entre ellas indicando los riesgos profesionales derivados de su actividad. Deberán además informar a sus respectivos empleados sobre la información transmitida por parte del empresario titular.
En Polonia, las sanciones establecidas por la vulneración de los requisitos legales en materia de prevención de riesgos laborales vienen tipificadas en la sección XIII del Código de Trabajo.
El empresario, en su condición de máximo responsable de las condiciones de seguridad y salud en su organización, puede ser sancionado por los miembros de inspección del trabajo con unas sanciones que abarcan desde los 1.000 € hasta los 30.000 €. Algunos delitos u omisiones que dan lugar a sanción económica son:
• No garantizar el cumplimiento de los requisitos de seguridad y salud en obras de construcción.
• Puesta a disposición de maquinaria, equipos de trabajo y herramientas o útiles que no cumplen con los requisitos de conformidad pertinentes.
• Permitir el empleo de materiales y procesos de fabricación sin haber evaluado previamente los riesgos sobre la salud de los trabajadores ni haber formulado las correspondientes medidas preventivas.
• Uso de sustancias o preparados químicos, así como de sustancias peligrosas, sin un etiquetado que permita la identificación rápida de la sustancia o sin un sistema de embalaje que aísle el contenido frente a posibles efectos dañinos, incendio o explosión.
• Ausencia de notificación de los accidentes mortales, graves o colectivos, así como de las enfermedades profesionales o de la sospecha de las mismas. La misma sanción se interpone en caso de que el empresario realizara la pertinente notificación pero falsificara los hechos o consecuencias de las contingencias profesionales.
• Obstaculizar la labor de los miembros de la inspección de trabajo, impidiendo el acceso de sus miembros a las instalaciones o bien negándoles la documentación que consideren necesaria para el ejercicio de su función inspectora.
• Emplear a trabajadores menores de 16 años sin la autorización previa de la inspección de trabajo.
Por otro lado, el trabajador también tiene asignadas una serie de responsabilidades en materia de seguridad y salud en el trabajo (ver apartado 7) que, de no cumplir con ellas puede acabar afrontando una sanción económica. Concretamente, podrá recibir una multa económica en caso de incumplir la normativa de seguridad y salud establecida por el empresario, abandonar el puesto de trabajo de forma injustificada o presentarse en el mismo en estado de embriaguez.
En Polonia, las gestiones y actuaciones a desempañar por parte del empresario, o persona a la que delegue tal responsabilidad, vienen recogidas en la Sección X, Capítulo VII del código de Trabajo de 1974.
Dicha norma contempla que, en caso de materializarse un accidente de trabajo, el empresario está obligado a tomar las medidas necesarias para eliminar o controlar el riesgo, proporcionando los primeros auxilios a los heridos. Además, deberá proceder a realizar un análisis de las condiciones o causas que motivaron la consumación del accidente. En definitiva, realizar una investigación del accidente.
Por otro lado, el empresario debe velar porque se realice la notificación pertinente a la delegación territorial de la inspección de trabajo competente cuando dicho accidente sea mortal, grave o haya ocurrido de forma colectiva.
Además, deberá llevarse a cabo un registro documental de los accidentes acaecidos en la empresa, a efectos de posteriores consultas del servicio de prevención o de la propia inspección de trabajo. En este sentido, dicho registro deberá mantenerse durante un periodo mínimo de 10 años, incluyendo la investigación realizada para cada uno de los accidentes.
En todo caso, los costes devengados de la determinación de las causas del accidente correrán a cargo de la empresa.
En cuanto a las enfermedades profesionales diagnosticadas a uno o más empleados, el empresario es requerido a llevar a cabo las siguientes medidas:
• Determinar la causa de la enfermedad y la magnitud del riesgo, haciendo la correspondiente consulta a la Inspección sanitaria estatal.
• Proceder de inmediato a la subsanación y eliminación de los riesgos que motivaron la aparición de la enfermedad. En caso de no ser posible, tomar las medidas oportunas para la reducción del riesgo.
• Garantizar el cumplimiento de las recomendaciones indicadas por el servicio médico.
Del mismo modo que ocurre con los accidentes de trabajo, el empresario es responsable de que se proceda al registro documental de las enfermedades profesionales que se hayan originado como consecuencia de la realización del trabajo o la exposición a algunos de los riesgos derivados.
El empresario deberá enviar una notificación de las consecuencias de la enfermedad que aparece en la lista de enfermedades profesionales, como resultado de una evaluación de las condiciones de trabajo en la que se haya identificado el factor de exposición que pudiera haber motivado la aparición de la enfermedad.
Por su parte, el trabajador que haya sufrido un accidente de trabajo o enfermedad profesional, tiene derecho a determinadas prestaciones incluidas en el régimen de seguridad social de la República de Polonia. Además, tendrá derecho a una indemnización por las pérdidas y daños devengados del accidente de trabajo, exceptuando en su cuantía el daño a vehículos y el dinero en efectivo que llevara el empleado en el momento del accidente laboral.
En Polonia, el empleo de menores viene regulado también por el Código de Trabajo de 1974, concretamente por la Sección IX (artículos 190-193) de dicho texto normativo.
Un menor de edad (de 15 hasta 18 años) puede trabajar sólo si ha completado la enseñanza secundaria básica y siempre que presente un certificado médico declarando que el trabajo a desempeñar no compromete su salud. Los menores pueden únicamente trabajar a efectos de recibir formación profesional. En ningún caso un empleador podrá hacerse con los servicios de un trabajador menor de 15 años.
Los trabajadores menores solo podrán ser empleados en trabajos ligeros, es decir, que no representen un riesgo para su vida, seguridad, salud y desarrollo físico y psicológico. La consideración de trabajo ligero debe ser realizada por el médico del trabajo y posteriormente remitida a la autoridad laboral. Además, el ejercicio del trabajo no podrá comprometer en ningún caso el desarrollo de sus obligaciones escolares.
En cuanto a su horario de trabajo, éste no podrá superar las 6 horas diarias para menores de 16 años y las 8 horas para menores mayores de 16. En ningún caso podrán realizar horas extraordinarias ni ser empleados en horario nocturno. Su descanso entre jornadas es de 14 horas y semanalmente gozarán de 48 horas de descanso.
Los empresarios deben informar al trabajador, y a sus representantes legales, sobre los riesgos laborales presentes en su puesto de trabajo y sobre las normas de protección contra tales riesgos.
En Polonia, los contratos temporales constituyen una de las formas más comunes de trabajo en el país. Las principales normas en cuanto al empleo temporal de trabajadores vienen establecidas en el artículo 25 del Código de Trabajo de Polonia de 1974.
Tal y como dispone la norma, los contratos celebrados entre empresario y trabajador deberán ser, en general, por tiempo indefinido. Ahora bien, en el caso de que exista la necesidad de reemplazar temporalmente a un empleado ausente, el empresario está facultado a establecer un vínculo contractual con un empleado por la duración de dicha ausencia. También se podrán celebrar contratos temporales para la realización de trabajos cíclicos o estacionales.
Por otro lado, la celebración de un tercer contrato consecutivo de duración determinada con el mismo trabajador será considerado a todos efectos como un contrato por tiempo indefinido, siempre y cuando no haya transcurrido más de un mes entre la fecha de terminación del segundo contrato y la fecha de inicio del tercero. Esta norma, sin embargo, no aplica para contratos de sustitución u obra o servicio.
En cuanto a la terminación del contrato de trabajo, ésta solo podrá darse de forma previa a la fecha de terminación pactada si el contrato establece una duración superior a 6 meses y una cláusula en la que se disponga una posible terminación prematura de la relación laboral.
En cuanto al periodo de prueba, éste deberá ser de 3 meses como mínimo.
El empleo de mujeres en estado de embarazo viene legislado por la Sección VIII del Código de Trabajo de 1974.
Está prohibido el empleo de mujeres embarazadas, post-parto o en periodo de lactancia para determinadas categorías de trabajo que presentan riesgos para su seguridad y salud; en concreto, para aquellas actividades catalogadas por decreto como de riesgo especial. En este caso, la solución pasa por la adaptación del puesto, re-ubicación de la trabajadora a otro puesto que no ponga en riesgo su salud o la del neonato, o bien la reducción de jornada a efectos de minimizar el nivel de exposición hasta niveles aceptables.
Tampoco pueden emplearse a este colectivo en horas extraordinarias ni en horario nocturno (19:00h a 09:00h). En caso de que la trabajadora ocupara un puesto de este tipo, el empresario está obligado a re-ubicar a la trabajadora a un puesto acorde que permita proteger la salud de la mujer y del bebé. Si ello resulta inviable, la relación laboral queda suspendida con indemnización.
Dicho esto, la trabajadora causará baja por maternidad automáticamente si el médico del trabajo, mediante una vigilancia de la salud reforzada, detecta que existe riesgo para la empleada o su feto o recién nacido.
En ningún caso de los comentados antes, la trabajadora puede ver mermados sus derechos laborales adquiridos una vez sea reincorporada al trabajo, especialmente en lo que a remuneración se refiere.
En cuanto al inicio de la licencia de maternidad a la que la trabajadora tiene derecho, ésta deberá iniciarse como máximo en las 6 semanas previas a la fecha prevista de parto. Una vez la mujer haya dado a luz, seguirá gozando de la licencia de maternidad siguiendo los plazos contemplados en el artículo 180 del Código de Trabajo, siendo éstos los siguientes:
• 20 semanas después de dar a luz a un niño a la vez.
• 31 semanas después de dar a luz a dos niños a la vez
• 33 semanas después de dar a luz a tres niños a la vez
• 35 semanas después de dar a luz a cuatro niños a la vez
• 37 semanas en caso de dar a luz a cinco hijos o más a la vez.
Las obligaciones en cuanto a la protección en materia de seguridad y salud de los trabajadores con algún tipo de discapacidad viene reflejada a lo largo de diversas disposiciones legislativas contenidas en el Código de Trabajo de Polonia de 1974.
En ellas se establece la prohibición de emplear a este colectivo de trabajadores en empleos con horario nocturno, así como en la realización de horas extraordinarias. El horario de trabajo no podrá exceder, por lo tanto, de las 8 horas diarias y 40 semanales. Esta obligación aplica a todos los trabajadores con discapacidad leve. En el caso de personas con una discapacidad considerada como moderada o grave, se restringe el tiempo de trabajo hasta las 7 horas diarias y 35 semanales, siempre y cuando no se emita certificado médico que aconseje una reducción mayor del horario del trabajador.
Este certificado médico es emitido por el médico del trabajo que da servicio a la empresa y los efectos de sus recomendaciones deben aplicarse a partir del día indicado en el propio documento.
En cuanto a los descansos dentro de la jornada laboral, el empleado con discapacidad deberá gozar de un descaso adicional de 15 minutos respecto del resto de trabajadores.
Por otro lado, los trabajadores que tengan una discapacidad moderada o grave tienen derecho a una licencia adicional que variará en función de la antigüedad del empleado:
• 30 días – si el empleado trabajó menos de 10 años.
• 36 días – si el empleado trabajó durante al menos 10 años.
• Si la persona con discapacidad está trabajando a tiempo parcial, la cantidad de días de vacaciones se determinará en proporción al tiempo de trabajo de los empleados de acuerdo con las normas del Código del Trabajo.
Por otro lado, un trabajador que tiene una declaración de incapacidad significativa o moderada tiene derecho a una exención del trabajo con derecho a remuneración en un máximo de 21 días hábiles para participar en una rehabilitación, tratamientos médicos especializados, tratamiento ortopédico. Siempre y cuando no exista la posibilidad de que esta asistencia la pueda gozar dentro de la jornada de trabajo.
Por último, el artículo 209 del Código de Trabajo establece la obligación del empresario de organizar equipos que desempeñen un rol específico en materia de actuación en caso de emergencias. De forma excepcional, si el empresario cuenta con trabajadores con discapacidad podrá él mismo figurar dentro de estos equipos.
En Polonia, la figura del trabajador autónomo viene regulada principalmente por la Ley de libertad de la actividad empresarial de 02 de julio 2004, además de otras normas jurídicas relacionadas con el impuesto de la renta personal, impuesto del valor añadido (IVA) sobre bienes y servicios y en materia de Seguridad Social.
Cabe destacar que, al contrario que los trabajadores por cuenta ajena, el trabajador por cuenta propia no está protegido por las disposiciones legales contenidas en el Código de Trabajo de Polonia, salvo en determinadas excepciones. Además, no tienen derecho a permisos retribuidos, si bien sí que tienen que hacer frente a los gastos devengados del seguro obligatorio de salud, pensión y recargo de las prestaciones con motivo de un accidente laboral.
No obstante, la legislación en materia de impuestos concede unos tipos impositivos algo más favorables para este colectivo de trabajadores.
Por último, desde mayo de 2007 los trabajadores autónomos ostentan el derecho a reclamar los beneficios del permiso por cuidado de niños cuando tengan a su cargo a un menor de 14 años enfermo, a raíz de una sentencia dictada por el Tribunal Constitucional. Sin embargo, este colectivo no tiene derecho al resto de permisos retribuidos contemplados en el ordenamiento jurídico de Polonia.
En Polonia, los requisitos que deben cumplir los locales e instalaciones a efectos de proteger la seguridad y salud de los empleados que en ellos operan vienen estipuladas en el Reglamento del Ministerio de Trabajo y Política social del 26 de diciembre de 1997, sobre las disposiciones generales de protección de la seguridad y salud laboral, y posteriores enmiendas a la norma. En su Capítulo II, se especifica que los edificios deberán ser construidos y mantenidos de acuerdo con los requisitos establecidos por la técnica de la construcción.
El empresario deberá proveer unos medios de evacuación que permitan a los empleados salir de las instalaciones de una forma rápida y segura. No podrán existir riesgos importantes a lo largo de los recorridos de evacuación establecidos (por ejemplo, una máquina con partes móviles desprotegidas próxima a una zona de paso utilizada como vía de evacuación).
En aquellos locales de trabajo en los que los trabajadores deban alojarse, el empresario está obligado a proporcionar el suministro eléctrico y unas condiciones de iluminación óptimas también fuera de la jornada laboral.
En el caso de que se empleen equipos e instalaciones eléctricas en el lugar de trabajo, éstos deberán estar diseñados y puestos a punto de forma que no expongan a los trabajadores al riesgo de descargas eléctricas, sobrecarga de tensión atmosférica, cargas estáticas en el ambiente de trabajo y campos electromagnéticos dañinos. Además, deberán llevarse a cabo las medidas técnicas oportunas a efectos de minimizar el riesgo de incendio y explosión devengado del uso del equipo.
En el caso de que se utilicen o manipulen en el lugar de trabajo agentes químicos, biológicos o sustancias radioactivas infecciosas, el empresario deberá poner a disposición los medios técnicos necesarios para evitar o controlar la exposición de los trabajadores y asegurar un mínimo nivel de contaminación del medio ambiente.
Como nota curiosa, la norma establece unas cantidades mínimas diarias de agua que el empresario deberá proveer en las instalaciones, las cuales dependen de la naturaleza de la actividad que se desarrolla en ellas:
• 120 litros/día: trabajos con sustancias nocivas, tóxicas o infecciosas, así como actividades en las que exista exposición agresiva a polvos agresivos (sílice cristalina, por ejemplo), incluyendo 90 litros para el uso de las duchas.
• 90 litros/día: trabajos que impliquen una suciedad permanente o bien la exposición a altas temperaturas en el lugar de trabajo, incluyendo 60 litros para el uso de duchas.
• 30 litros/día: instalaciones y locales de trabajo en los que no se lleven a cabo las actividades anteriormente comentadas.
Además de estas cantidades, deberá disponerse de una cantidad de agua suficiente para asegurar un adecuado nivel de orden y limpieza del lugar de trabajo.
Las disposiciones legales a las que deberá atenerse el empresario y aplicables a los lugares y locales de trabajo vienen reguladas de igual modo en el Reglamento del Ministerio de Trabajo y Política Social del 26 de diciembre de 1997, estando tales requisitos contenidos en el capítulo I de su Sección III.
Tal y como se dispone en la norma, el empresario está obligado a mantener los espacios de trabajo limpios y ordenados, asegurando la realización de las reparaciones y trabajos de mantenimiento periódicos a fin de asegurar la seguridad y salud de los trabajadores.
Los locales de trabajo deberán proporcionar a los empleados unas condiciones seguras y saludables. En particular, las áreas de trabajo deberán contar con una iluminación natural o artificial que proporcione unos niveles de iluminación adecuados, contar con un sistema de regulación de temperatura, sistemas de renovación de aire y protección frente a la humedad y otros sistemas destinados a la realización del trabajo en condiciones de seguridad y confort.
Por otra parte, en aquellos lugares de trabajo en los que se den riesgos específicos tales como temperatura extrema, niveles de ruido, vibraciones, gases, polvos nocivos, vapores… el empresario deberá proporcionar las medidas técnicas y organizativas oportunas para evitar la entrada de dichos riesgos a otras áreas de trabajo. En los locales de trabajo en los que se secreten sustancias nocivas para la salud o bien polvos peligrosos que comporten el riesgo de explosión, los techos y paredes deberán contar con una capa protectora que facilite la absorción del polvo y la posterior limpieza del área de trabajo.
En aquellas áreas en las que existan mezclas, vapores, gases o polvos que entrañen el riesgo de incendio o explosión, el material de las paredes, suelo y techo del área de trabajo deberá estar construido de un material no conductor del calor que evite además una fácil acumulación de cargas electrostáticas. En el caso de que los elementos constructivos cuenten con un material conductor, deberán incorporarse apantallamientos de material aislante que cubran los elementos estructurales del edificio.
Como norma general, está prohibida la disposición de locales de trabajo por debajo del nivel del terreno, salvo alguna excepciones en las que, por naturaleza del proceso productivo, se haga necesario (almacenamiento en frío, producción de vino,..etc.).
En Polonia, la norma legal más importante en cuanto a los requisitos que deberán cumplir los edificios y locales en materia de protección contra incendios es la Ley de Protección frente al Fuego de 1981, a la cual se han ido añadiendo modificaciones y enmiendas hasta la fecha actual.
En su Capítulo II, establece los requisitos y responsabilidades atribuibles a la figura del empresario. Tal y como establece el artículo 3 de la norma, toda persona física, jurídica organización o institución que cuente con una construcción o local de trabajo tienen el deber de protegerlo frente al riesgo de incendio.
Por su parte, el artículo 4 establece que para dicha protección contra el riesgo de incendio, el propietario del edificio deberá:
• Cumplir con los requisitos técnicos de la obra de construcción en cuanto a la protección contra incendios, teniendo en cuenta las tecnologías e instalaciones presentes.
• Dotar el edificio, local o áreas de trabajo de los medios de lucha contra incendios adecuados (extintores portátiles, BIEs, etc.).
• Asegurar el mantenimiento periódico de los equipos de lucha contra incendios y extintores portátiles, a efectos de garantizar un correcto funcionamiento de los mismos.
• Garantizar que la construcción cuenta con los elementos constructivos (recorridos, pasillos, salidas) adecuados para facilitar una segura evacuación de los empleados.
• Contar con zonas dentro de la construcción que faciliten la labor de los equipos de rescate.
• Informar a los trabajadores del centro de trabajo sobre la normativa de incendios.
• Establecer un procedimiento de actuación en caso de incendio e informar a la plantilla sobre el contenido de dicho procedimiento.
Los equipos humanos que vayan a desempeñar una función específica en cuanto a la gestión y actuación en caso de incendios deberán contar con una formación que les capacite para tales funciones.
Además de las obligaciones contenidas en dicha norma, el empresario deberá atenerse a los requerimientos contemplados en otras normas específicas que se listan a continuación:
• Reglamento del Ministerio de Fomento del 12 de abril de 2002, por la que se disponen especificaciones técnicas de los edificios y su localización.
• Orden del Ministerio del Interior del 24 de julio de 2009 relativa a los sistemas de suministro de agua.
• Orden del Ministerio del Interior del 7 de junio de 2010 relativa a la protección de los edificios. En ella se establecen requisitos adicionales en cuanto a:
o Responsabilidades y prohibiciones en materia de protección contra incendios.
o Evacuación de las instalaciones.
o Sistemas fijos de lucha contra incendios, sistemas de alarma, sistemas de alarma por voz y extintores portátiles.
o Instalaciones y equipo técnico.
o Trabajos peligrosos en términos de evaluación de riesgo de incendio y explosión.
o Protección de incendios en áreas forestales.
o Protección contra incendios en cuanto a la recolección, transporte y almacenamiento de productos agrícolas inflamables (por ejemplo fertilizantes).
En Polonia, los requisitos relativos a la seguridad y salud de los trabajadores que operan con equipos e instalaciones eléctricas vienen principalmente regulados por el Reglamento del Ministerio de Economía del 28 de marzo de 2013, en relación a la seguridad y salud ocupacional de los trabajadores que operan con equipos eléctricos.
Tal y como se dispone en su artículo 4, aquellos trabajos en instalaciones y equipos eléctricos deberán llevarse a cabo siguiendo las instrucciones contenidas en el manual de instrucciones del equipo y teniendo en cuenta:
• Las características de los equipos de energía.
• Las características de los sistemas de protección, automatización, medición, señalización, protección y control.
• Teniendo en cuenta los diagramas y símbolos indicados en el equipo eléctrico.
• Descripción de las actividades de puesta en marcha, operaciones de mantenimiento y sistema de paro.
• Instrucciones en caso de accidente o fallo del dispositivo.
• Requisitos a tener en cuenta para el mantenimiento, reparación, revisión, chequeos y mediciones de tensión.
• Requisitos de seguridad y salud relativos a la lucha contra incendios.
• Identificación de los riesgos para la salud en relación al uso, por parte del personal que lleva a cabo los trabajos, de este tipo de instalaciones y equipos.
• Instrucciones en cuanto a la organización del trabajo operativo.
Tal y como establece el artículo 26 de la misma norma, deberán respetarse una serie de distancias mínimas a efectos de evitar posibles daños al personal expuesto:
Tensión nominal Distancia mínima en el aire
Trabajos en tensión Trabajos en proximidad
≥1 Contacto prohibido 300
En Polonia, el Reglamento del Ministerio de Ordenación del Territorio y de la Construcción del 1 de octubre de 1993 dispone los requisitos que se deberán cumplir en cuanto al trabajo en espacios confinados y, en concreto, en los que se vayan a efectuar dentro de la red del sistema de alcantarillado.
En su Capítulo II, se establecen los requisitos sobre los que se deberá basar el desarrollo de los trabajos en este tipo de espacios:
• El trabajo deberá llevarse a cabo mediante las medidas técnicas y organizativas oportunas a efectos de proteger la seguridad y salud del trabajador o trabajadores que vayan a operar en espacios confinados.
• Durante la fase de planificación de los trabajos, se deberán contemplar los métodos previstos de trabajo, el número de empleados que entrará en el espacio confinado, las personas que vigilarán el trabajo desde el exterior y, en caso necesario, los medios humanos que configuran los equipos de rescate.
• Está prohibida la entrada en espacios confinados cuyos conductos dispongan de un diámetro inferior a 1 metro.
• Previamente al inicio de los trabajos, se deberán prever los medios técnicos a aplicar para la protección del operario frente a una subida repentina del nivel de las aguas residuales, así como el aumento de la concentración de agentes nocivos y peligrosos para la vida y salud del empleado.
• Antes de la inmersión del trabajador en el espacio confinado, deberá haberse ventilado el mismo a efectos de reducir la concentración de agentes nocivos en el ambiente de trabajo.
• En cuanto a la iluminación en este tipo de espacios, se permite una iluminación suministrada por la corriente eléctrica que no supere los 12V.
• El número de personas asignadas a estos trabajos deberá ser como mínimo de 4, estando 2 de ellos, como máximo, trabajando dentro del especio confinado.
• Durante los trabajos, deberá existir una comunicación constante entre el trabajador y la persona que supervisa el trabajo.
• En el caso de que se pierda la comunicación con el trabajador, deberá procederse a iniciar la operación de rescate de forma inmediata.
Además del Reglamento del Ministerio de Ordenación del Territorio y de la Construcción del 1 de octubre de 1993, existe una norma específica para el trabajo en tanques, conductos y otros espacios confinados peligrosos, viniendo este tipo de trabajos regulados en el Reglamento del Ministerio de Trabajo y Política Social de 26 de septiembre de 1997.
Por otro lado, el Reglamento del Ministerio de Trabajo y Política Social de 26 de septiembre de 1997 establece algunas disposiciones más en cuanto a los requisitos aplicables en materia de prevención y protección durante el desarrollo de trabajos en espacios confinados.
En Polonia, la normativa de referencia en cuanto a la protección de la seguridad y salud de los trabajadores que operan en zonas ATEX viene dispuesta principalmente en el Reglamento del Ministerio de Economía del 8 de julio de 2010, por el que se regulan las disposiciones mínimas de seguridad y salud en atmósferas potencialmente explosiva.
Dicha norma responde a la necesidad de proteger a los empleados frente el riesgo de explosión y sus efectos, atendiendo a la generación de atmósferas explosivas por las características del lugar de trabajo, los equipos de trabajo empleados y las sustancias y mezclas presentes en el área de trabajo.
Dicha norma atribuye a la figura del empresario la responsabilidad de poner a disposición los medios técnicos encaminados a:
• Evitar la formación de atmósferas explosivas.
• Evitar la ignición de atmósferas explosivas.
• Reducir los efectos de una explosión.
• Realizar una evaluación exhaustiva de los riesgos asociados a la realización de trabajos en este tipo de ambiente de trabajo, para lo que deberá tenerse en cuenta:
o Probabilidad de que se genere una zona ATEX.
o Probabilidad de que se dé un foco de ignición, teniendo en cuenta en este aspecto la posible generación de descargas electrostáticas.
o Detalle de las sustancias y mezclas utilizadas y susceptibles de arder con facilidad.
o Magnitud esperada de los efectos de la hipotética explosión.
Esta evaluación deberá contemplar también aquellos espacios de trabajo en los que exista alguna conexión o abertura con el área considerada como atmósfera explosiva.
Tal y como dispone el Reglamento del 8 de julio de 2010, una vez confeccionada dicha evaluación, el empresario deberá proceder a la aplicación de las medidas de prevención y protección oportunas a efectos de proteger a los trabajadores frente a los riesgos asociados a este tipo de área de trabajo.
Por otro lado, en el caso de que la existencia de zonas ATEX responda al almacenamiento o tratamiento de materiales explosivos, el empresario deberá atender adicionalmente las disposiciones legales contenidas en la Orden del Ministerio de Industria del 8 de agosto de 1990, relativa a la seguridad y salud en cuanto a la producción, almacenamiento y transporte de materiales explosivos.
La principal regulación de los requisitos que deberán cumplir los equipos de trabajo puestos a disposición por el trabajador viene recogida en la Sección X, Capítulo IV del código de Trabajo de 1974.
Tal y como se contempla en la norma, el empresario deberá garantizar que los equipos de trabajo utilizados proporcionan condiciones laborales seguras y saludables y protegen a los trabajadores de lesiones, descargas eléctricas, ruido excesivo, vibraciones mecánicas y de los efectos de la radiación y los efectos nocivos y peligrosos de otros factores del entorno de trabajo, además de tener en cuenta los principios de la ergonomía.
El empresario deberá velar por el cumplimiento de los requisitos anteriores e incorporar los medios de protección colectiva oportunos a tales efectos. Además, los equipos de trabajo deberán cumplir con las normas de conformidad previstas en el territorio nacional por vía reglamentaria. No obstante, quedan exentos de tal requerimiento los equipos de trabajo puestos a disposición e incluidos en los siguientes ámbitos:
1. Transporte por ferrocarril, carretera, mar, vías navegables y transporte aéreo.
2. Equipos de trabajo que cuentan con legislación específica y en la que se requiere la inspección periódica de los mismos por parte de una empresa especializada.,
3. Equipos amparados por la legislación nacional aplicable al sector de la minería y geología.
4. Equipos amparados por la Ley Atómica (legislación polaca por la que se regula la protección de los trabajadores frente a los riesgos de la exposición a radiaciones).
Además de estos requisitos contenidos en el Código de Trabajo, deberán tenerse también en cuenta las disposiciones legales contenidas en el Reglamento del Ministerio de Economía de 30 de octubre de 2002, relativo a las disposiciones mínimas de seguridad y salud en el uso de los equipos de trabajo por parte de los trabajadores.
Una de las obligaciones que la legislación polaca impone al empresario en materia de seguridad y salud laboral es la puesta disposición de los equipos de protección individual a los trabajadores a su cargo. Este deber legal viene regulado principalmente por la Sección X, Capítulo IX del código de Trabajo de 1974.
Además de poner a su disposición los equipos de protección individual, deberá informar a los trabajadores sobre su funcionamiento y correcto uso.
El empresario es responsable de velar por que los equipos de protección individual sean debidamente lavados, mantenidos, reparados y, en caso de que presenten algún tipo de deterioro que ponga en compromiso su funcionabilidad, eliminados.
Además de estos requisitos contenidos en el Código de Trabajo, deberán tenerse también en cuenta las disposiciones legales contenidas en el Reglamento del Ministerio de Economía, Trabajo y Política Social del 32 de marzo de 2003 relativo a los equipos de protección personal.
En Polonia, existe regulación específica en relación a la manipulación manual de cargas y los riesgos de ella derivados.
Tradicionalmente, los requisitos asociados a la manipulación manual de cargas han venido contemplados en el Reglamento del Ministerio de Trabajo y Política Social del 14 de marzo de 2000, relativo a la manipulación manual de cargas.
Ahora bien, en 2009 entró en vigor un nuevo reglamento que enmienda el anterior: la Orden del Ministerio de Trabajo y Política Social del 18 de marzo de 2009. Dicha norma enmienda los artículos 7, 8, 9, 10, 13, 17 y 21 del Reglamento anterior. Además, denota la obligación de hacer uso de medios mecánicos en aquellas tareas que impliquen la manipulación manual de cargas.
En Polonia, existe legislación específica en cuanto a la protección de los trabajadores frente a los riesgos derivados del trabajo con pantallas de visualización de datos (PVDs). Estos requisitos vienen íntegramente contenidos en el Reglamento del Ministerio de Trabajo y Política Social, de fecha 1 de diciembre de 1998 sobre salud y seguridad en los lugares de trabajo equipados con monitores de pantalla.
Dicha regulación atribuye una serie de responsabilidades a la figura del empresario, contenidas en los artículos 4, 5, 6, 7, y 8 de la norma.
En aquellos centros de trabajo en los que existan estaciones o puestos de trabajo destinados al trabajo con pantallas de visualización de datos, el empresario está obligado a llevar a cabo una evaluación de riesgos en la que se contemplen:
• La organización de los lugares de trabajo, incluida la colocación de los elementos del equipo, de tal manera que se cumplan los requisitos de salud y seguridad en el trabajo.
• El estado de los elementos de equipo, lo que garantiza la seguridad del empleo, especialmente en cuanto a posibles descargas eléctricas.
• Previsible afectación del trabajador en cuanto a trastornos musculo esqueléticos.
• Condiciones de iluminación presentes en el puesto de trabajo.
• Carga mental del trabajador como consecuencia de la organización del trabajo.
Esta evaluación de riesgos deberá realizarse siempre que se cree un puesto de trabajo que implique el trabajo con PVD, así como la reasignación de un trabajador a dicho puesto.
Por otro lado, el empresario deberá informar a los empleados acerca de todos los aspectos de la salud y la seguridad en las estaciones de trabajo, incluyendo los resultados de la evaluación y las medidas preventivas contempladas para cada riesgo.
El empresario deberá proporcionar a los empleados una organización del trabajo que permita la alternancia de las tareas, a efectos de disminuir la afectación ocular del trabajador a través de reducir el tiempo de exposición. Además, deberá facilitar al trabajador un descanso mínimo de 5 minutos por cada hora de trabajo.
Por último, y en adición a los requisitos citados, el empresario deberá organizar los puestos de trabajo con pantallas de visualización de datos de forma acorde a los requisitos contemplados en el Anexo I del mismo Reglamento.
Las disposiciones normativas generales en cuanto a la protección de la salud de los trabajadores expuestos a agentes químicos viene dada por el propio Código de Trabajo de 1974, concretamente en el artículo 221 y siguientes de la norma.
Por lo general, el uso de sustancias, productos y mezclas peligrosas en el lugar de trabajo está permitido (excepto algunas excepciones como el amianto), siempre que se lleven a cabo las medidas oportunas de cara a garantizar que los trabajadores están protegidos.
Los productos, sustancias y materiales químicos presentes en el lugar de trabajo deberán contar con un etiquetado adecuado de forma que permita una identificación fácil del producto.
Además, se prohíbe el uso de sustancias y mezclas peligrosas sin tener una lista actualizada de estas sustancias y mezclas. Además, deberán contar con un embalaje o envolvente que proteja dichos materiales frente a golpes, incendios y explosiones.
En el caso de que el trabajador esté expuesto a materiales cancerígenos o mutágenos, el empleador deberá implementar las medidas oportunas de cara a eliminar la exposición a estas sustancias o, de no poder ser así, controlar la exposición o sustituir tales agentes por otros menos nocivos.
En cuanto a las normas de clasificación de las sustancias y mezclas químicas, la lista de sustancias químicas peligrosas, los requisitos para las fichas de datos de seguridad de tales sustancias y la forma de registro se definen en reglamentos complementarios:
• Ley del 11 de enero de 2001, Sustancias y preparados.
• Reglamento del Ministerio de Salud del 1 de diciembre de 2004, relativo a las sustancias, preparados, factores o procesos tecnológicos con carcinogénicos o mutágenos en el ambiente de trabajo (Diario. Leyes N º 280, artículo. 2771)
• Reglamento del Ministro de Sanidad de 30 de diciembre de 2004 respecto a la salud y la seguridad relacionada con presencia de agentes químicos
Las normas relativas a la protección de los trabajadores frente a agentes físicos vienen recogidas en el Reglamento del Ministerio de Trabajo y Política social del 26 de diciembre de 1997 sobre las disposiciones generales de protección de la seguridad y salud laboral, además de las posteriores enmiendas que se han hecho sobre la norma.
La puesta a disposición permanente de un sistema de iluminación es una obligación a la que todo empresario debe atenerse. Existen algunas excepciones, en aquellos casos en los que la iluminación artificial no es compatible con el proceso productivo, debiendo en estos casos obtener un permiso especial concedido por la autoridad laboral del país.
Casos excepcionales aparte, el empresario deberá velar por la existencia de unos niveles de iluminación que aseguren una visibilidad adecuada por parte de los trabajadores en el desarrollo de sus tareas. Para ello, deberá tenerse en cuenta además la posible existencia de tareas de precisión que requieran de unos niveles de iluminación mayor.
En todo caso, el empresario es responsable de que se mantengan en los centros de trabajo unos niveles de iluminación superior a los mínimos establecidos. En el caso de Polonia, la norma nacional remite a las directivas europeas para la determinación de los valores mínimos de iluminación.
En cuanto a la protección frente al ruido, el empresario deberá proporcionar una protección eficaz contra los riesgos relacionados con la exposición al ruido, en particular:
• Los procesos tecnológicos no causen niveles de ruido excesivos.
• Las máquinas y otros dispositivos técnicos deberán originar el menor nivel de ruido posible. En el caso de que superen los niveles límites de ruido, deberá tomarse las medidas técnicas u organizativas a efectos de que la exposición de los trabajadores no supere los valores límite para una exposición de 8 horas.
En el caso de que los niveles de ruido superen los valores límites legalmente establecidos, aun cuando se hayan tomado una serie de medidas técnicas a efectos de minimizar tal nivel de exposición, el empresario está requerido a:
• Determinar las causas que motivan la superación de los niveles admisibles y desarrollo de medidas técnicas y organizativas adicionales para reducir la exposición de los trabajadores a niveles de ruido no aceptables.
• Puesta a disposición de los trabajadores de protectores auditivos.
• Reducción del tiempo de exposición de los trabajadores, mediante una nueva organización del trabajo (rotaciones, descansos…etc.)
• Identificación de las zonas en las que se dan niveles de ruido. Si es preciso, restringir el acceso a estas zonas o bien incorporar sistemas de aislamiento en las mismas.
En adición a estas medidas técnicas y organizativas, el empresario deberá proporcionar a la plantilla expuesta a niveles nocivos de ruido información sobre:
• Los resultados obtenidos en las mediciones de ruido y los riesgos derivados de la exposición.
• Medidas de prevención y protección aplicadas a efectos de reducir la exposición de los empleados.
• Información sobre los equipos de protección individual (protectores auditivos) y la selección de los mismos.
En Polonia, las obligaciones generales en cuanto a la protección de la seguridad y salud de los trabajadores expuestos a agentes biológicos vienen contempladas en el artículo 222 y siguientes del Código de Trabajo de 1974.
En los centros de trabajo donde exista tal exposición, el empresario deberá tomar todas las medidas posibles para eliminar la exposición. En el caso de no poder ser así, por las características del proceso productivo, deberá tomar las medidas técnicas u organizativas necesarias para la reducción de la exposición hasta niveles aceptables.
Dicho esto, el empresario deberá llevar un registro de los trabajos que exponen a los trabajadores a agentes biológicos nocivos y el registro de los trabajadores empleados en este tipo de trabajo.
Por su parte, el Ministerio de Salud y los entes que de él derivan determinarán las condiciones de trabajo que deberán estar presentes en aquellos establecimientos en los que exista exposición a agentes biológicos, en particular:
1. Clasificación y lista de agentes biológicos nocivos.
2. Lista de los trabajos que exponen a los trabajadores a agentes biológicos.
3. Condiciones detalladas para la protección de los trabajadores contra los riesgos provocados por agentes biológicos, incluyendo los tipos de medidas necesarias para garantizar la salud y la vida de los trabajadores expuestos a estos factores, el ámbito de aplicación de estas medidas y las condiciones y el método de seguimiento de la situación de salud de los trabajadores especialmente sensibles.
4. Las vías de registro y comunicación de los trabajos en los que exista tal exposición y de los trabajadores expuestos.
Además de estas obligaciones incluidas en el código de Trabajo, el empresario deberá atender a los requisitos contemplados en el Reglamento del Ministro de Sanidad de 22 de abril de 2005, mediante el cual se regula la protección de la salud de los trabajadores expuestos a agentes biológicos.
En cuanto a los agentes biológicos nocivos para la salud en el ambiente de trabajo, proteger la salud de los trabajadores expuestos a estos agentes (DO 2005, N º 81, punto 716.) Saber”
En Polonia, la regulación relativa a la producción, utilización y venta de productos y materiales que contienen amianto viene establecida en el Reglamento del Ministerio de Trabajo y Política Social del 23 de octubre de 2003.
Esta norma no representa una eliminación total del amianto, si bien sí que impone limitaciones significativas. Entre otros aspectos, dispone el período transitorio durante el cual se permite a las empresas continuar la fabricación de productos que contienen amianto, siempre y cuando se lleven a cabo una serie de medidas sobre el proceso productivo incluidas en la norma. También determina un tanto alzado de compensación a los empleados que trabajan con amianto durante al menos 5 años, régimen de dietas y otras prestaciones conexas. Además, regula la necesidad de someter a la plantilla expuesta a una vigilancia de su estado de salud reforzada.
Por otro lado, también existe dentro del ordenamiento jurídico de Polonia una norma específica para el transporte de materiales que contengan amianto: el Reglamento del Ministerio de Trabajo y Política Social del 23 de octubre de 2003, el cual contiene los requisitos sobre los que se deberá realizar dicho transporte y los requisitos en cuanto a la limpieza de las instalaciones y aparatos que contengan dicho agente nocivo.
En Polonia, la regulación principal en cuanto a la protección de los trabajadores frente al riesgo de radiaciones viene establecida por la Ley Atómica de 2004, principal referencia legal en el país frente a este tipo de riesgos. Su capítulo III, hace referencia a la protección de la salud de los trabajadores expuestos a fuentes radiológicas.
Tal y como especifica la norma, el empresario es responsable de velar por que se establece un programa de seguridad nuclear y protección radiológica, en el que deberán reflejarse como mínimo una descripción de los equipos emisores de radiación y los procedimientos diseñados para la protección de los empleados.
La empresa deberá nombrar a un inspector que velará por el cumplimiento de las directrices sobre las que se fundamente este programa de protección radiológica. Este inspector deberá cumplir como mínimo con los siguientes requisitos:
1. Tener plena capacidad de obrar.
2. Tener al menos la educación secundaria terminada.
3. Haber recibido una formación específica en materia de protección de la salud frente a radiaciones, en consonancia con el artículo 12 de la norma.
4. Presentar un certificado médico que lo capacita para el trabajo en condiciones de exposición.
5. Disponer de experiencia en cuanto al trabajo con exposición a radiación ionizante.
El empresario o gerente podrá consultar a dicho inspector acerca de los peligros que implica la exposición a radiaciones, y en particular:
• La evaluación de los dispositivos que afectan a la protección radiológica.
• Autorizaciones necesarias para la introducción o modificación de un equipo o tecnología que genera radiación.
• Frecuencia de la comprobación de la eficacia de las medidas preventivas y de protección contra la radiación.
• Comprobación de la eficacia de los equipos de medición y periodicidad en las mediciones.
Por otra parte, los trabajadores que trabajan con material nuclear, radiación ionizante, residuos radioactivos y combustibles nucleares deberán recibir una formación en materia de prevención suficiente y adecuada, permitiéndoles realizar su trabajo sin que éste comporte un riesgo grave para su salud. El empresario es responsable de que sus empleados reciban una formación inicial y periódica en relación a estos riesgos, cuya validez es de 5 años. Esta formación deberá incluir los siguientes aspectos:
• Procedimientos de protección radiológica generales y precauciones que deberán tomarse en cuenta durante la realización del trabajo.
• Procedimientos de protección radiológica en relación a los riesgos específicos relacionados con su puesto de trabajo.
• En el caso de las mujeres, la formación incluirá la necesidad de comunicar de forma inmediata al empresario su estado de embarazo, a efectos de proteger la salud de la mujer y la del nonato.
Estos y otros aspectos relevantes en materia de protección frente a los riesgos de la radiación vienen contemplados en la Ley Atómica de 2004.
Adicionalmente a dicha norma, el Reglamento del Ministerio de Trabajo y Políticas Sociales del 27 de mayo de 2010 establece los requisitos en materia de seguridad y salud en trabajos con exposición a radiaciones ópticas.
Esta regulación dispone las disposiciones legales que deberán cumplirse en cuanto a la gestión de la prevención de la radiación óptica, estableciendo los requisitos mínimos en cuanto a:
• Determinación del nivel de exposición.
• Reducción y eliminación de la exposición ocupacional.
• Información y formación del personal expuesto.
Los riesgos ergonómicos sí que disponen de un reconocimiento consolidado en cuanto a las obligaciones relativas a la prevención de riesgos laborales incluidas dentro del ordenamiento jurídico de Polonia.
De este modo, existen normas legales en Polonia que regulan la protección de la seguridad y salud de los trabajadores frente a riesgos ergonómicos tales como los derivados del uso de pantallas de visualización de datos (PVDs) o tareas que implican la manipulación manual de cargas.
Sin embargo, la aplicación efectiva de dichas normas aún dista mucho de un nivel alto de cumplimiento por parte de los empresarios del país. Según los datos de un estudio publicado en 2012 y desarrollado por ErgoTest, tan solo un 1% de los puestos de trabajo de oficina analizados cumplía estrictamente con la legislación en materia de trabajos con PVDs. Otros datos que de desgranan del citado estudio:
• Un 35% de los encuestados trabaja con monitores antiguos sin filtros de protección.
• Un 48% de los encuestados no dispone de una silla regulable en altura y con unas condiciones ergonómicas óptimas.
• Un 17% de los encuestados reconoce sentir una presión de la silla en las piernas, limitando su circulación arterial.
En este sentido, la diferencia entre las imposiciones de la norma y el grado de cumplimiento de la misma es notable.
En términos generales, el tratamiento de los riesgos psicosociales por parte del ordenamiento jurídico de Polonia en materia laboral y de seguridad y salud en el trabajo es escaso, y las pocas referencias existentes en cuanto a la gestión preventiva de este tipo de riesgos es siempre indirecta.
La única excepción la constituyen las situaciones de mobbing en los lugares de trabajo, que sí disponen de una referencia directa por parte de la legislación polaca, viniendo ésta contemplada en el artículo 94 del Código de Trabajo de 1974:
Dicho artículo establece la obligación atribuible al empresario de contrarrestar las situaciones de mobbing que pudieran devenir en el seno de su empresa. Este requisito es importante, entre otros aspectos, porque el trabajador víctima de una situación de este tipo que decida dar término a su relación laboral, tiene derecho a reclamar al empresario una indemnización pecuniaria por haber sufrido tal situación.
Dejando a un lado las situaciones de mobbing, la legislación polaca aporta algunas referencias indirectas relativas a la gestión de los riesgos psicosociales.
Sin embargo, y exceptuando las situaciones de mobbing, puede concluirse que por el momento no existe la obligación de evaluar riesgos estrictamente psicosociales como pueden ser el estrés o situaciones de “burnout”.
No se requiere de ninguna vacunación obligatoria para acceder al país por parte de los trabajadores/as desplazados a Polonia.
• Encefalitis primavero-estival: se recomienda la vacunación de encefalitis por garrapatas en algunas zonas rurales del país, especialmente si se prevén desplazamientos o estancias en zonas rurales, boscosas, campos, pastos, etc.
A efectos de garantizar la cobertura asistencial del trabajador en el país de destino, la empresa debe asegurar el acceso lícito por parte del empleado al sistema sanitario del país. En el caso de Polonia, resulta válida la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE). Con este documento, el trabajador tendrá acceso a las mismas prestaciones de atención médica que los asegurados polacos. Éstas se concretan en:
• Atención primaria integral de la salud.
• Atención sanitaria especializada: ginecología y partos, dermatología, venereología, oncología y psiquiatría.
• Servicios de urgencias y transporte sanitario.
Estos servicios serán gratuitos para el trabajador siempre que cuente con la TSE y que haya acudido a un centro hospitalario que tenga contrato suscrito con el Fondo Nacional de Salud (NFZ).
En caso de falta de estos documentos, el paciente tendrá que cubrir los costes del tratamiento por su cuenta. La misma situación tendrá lugar si el paciente disfruta de los servicios de un establecimiento que no tiene contrato con NFZ.
En cuanto a la asistencia primaria integral de la salud, los centros de salud están obligados a dispensar prestaciones cuanto antes y a confeccionar la correspondiente lista de espera. En caso de enfermedad súbita, accidente, lesión, intoxicación, emergencia médica y parto, la prestación de la atención sanitaria es inmediata.
El titular puede recibir las prestaciones de salud directamente en el nivel de la atención primaria integral de salud, y servicios de odontología. Sin embargo, en los casos de atención sanitaria especializada (externa), deberá presentarse el volante expedido por el médico que ejerce en el sistema de asistencia primaria salud, por lo que deberá haber sido previamente visitado. Aun así, en los casos urgentes el titular puede acceder directamente al especialista, así como al tratamiento dispuesto en los servicios de urgencia y transporte sanitario si fuera preciso.
Por otra parte, en caso de sufrir un accidente de trabajo o padecer una enfermedad profesional, el trabajador podrá beneficiarse del reembolso de los gastos de asistencia sanitaria presentando el formulario DA1, remitido éste por su institución aseguradora española. El médico le otorgará al empleado la baja laboral, la cual tramitará a la Seguridad Social española. En estos casos en los que la contingencia es profesional, el trabajador percibirá siempre el reembolso de los costes sanitarios por parte de la administración del país de destino, siendo en este caso la polaca.
Como norma general, los centros de salud atienden a los pacientes de lunes a viernes, desde las 8.00 hasta las 18.00. Los días laborables después de las 18.00, los sábados, domingos y los días festivos, la llamada asistencia 24 horas es prestada por los establecimientos acreditados para ofrecer tales servicios. Esta asistencia comprende tratamiento ambulatorio y visitas domiciliarias en caso de que el estado de salud del paciente así lo requiera. Las direcciones y números de teléfono de los establecimientos que prestan asistencia 24 horas se pueden obtener en los centros de atención primaria.
Polonia no presenta especiales riesgos en cuanto a seguridad ciudadana, estando sus índices de criminalidad dentro de los valores medios de la Unión Europea. El Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación no reconoce zonas de especial riesgo en el país.
Dicho esto, conviene tener precaución en Varsovia, especialmente en cuanto al riesgo de robos y hurtos. Si bien suelen darse esto sin episodios de violencia para la víctima, la incidencia de este tipo de delitos menores es considerable en la capital. El trabajador desplazado deberá también tener especial cuidado con su cartera y objetos personales en caso de hacer uso del transporte público.
También suelen darse bastantes robos y hurtos en el interior de los automóviles, por lo que conviene circular con las ventanillas subidas y el seguro activado. Se recomienda no bajar del vehículo en caso de que un desconocido así se lo pida.
Otro aspecto destacable lo constituye el bajo nivel de tolerancia de las fuerzas de seguridad, por lo que conviene seguir las normas de orden público del país. Cabe tener en cuenta en este sentido que está prohibido fotografiar edificios militares, de seguridad nacional y estaciones de tren.
Dicho esto, conviene que el trabajador que vaya a ser desplazado a Polonia esté cubierto con un seguro médico que cubra los gastos de una posible repatriación forzada a España. En caso de que el trabajador vaya a estar emplazado en una zona rural o montañosa de difícil acceso, convine que en el paquete de cobertura del seguro se incluyan además los costes de un hipotético rescate del trabajador desplazado.
La prevalencia de desastres naturales en Polonia no presenta datos especialmente significativos. Los principales riesgos motivados por fenómenos naturales los constituyen las situaciones de frío extremo que se dan en el periodo de invierno y los episodios de tormenta. Cabe nombrar también las inundaciones e incendios forestales que de dan también en el país, si bien de forma más excepcional.
En cuanto a las temperaturas en Polonia, el país tiene un clima continental templado, con un breve verano caluroso y un invierno bastante duro (a partir de mediados de octubre hasta mediados de abril) con picos de temperaturas mínimas en torno a los -20ºC. A estas temperaturas hay que sumarle precipitaciones importantes de nieve y largos períodos de heladas. Pese a la gran extensión del territorio nacional de Polonia, no se dan diferencias significativas en cuanto a las condiciones climáticas en diferentes territorios del país.
La temperatura media anual varía unos 7ºC en las colinas de Pomerania, en la región de los lagos de Masuria y en las tierras altas; hasta 10ºC en la franja de subcuencas de los Cárpatos, las llanuras de Silesia y en Wielkopolska (Gran Polonia). Solo en la parte superior de los Sudetes y Cárpatos, la temperatura media es de alrededor de 0ºC.
Los veranos son generalmente calurosos, con temperaturas medias entre 20ºC y 27ºC. El mes más cálido es julio, con un promedio de 18ºC. Los inviernos son fríos, con temperaturas alrededor de 3ºC en el noroeste y -8ºC en el noreste. El mes más frío es enero. El aire frío continental que fluye desde el este, en enero, hace la parte oriental de Polonia una de las zonas más frías del país.
La lluvia cae durante todo el año aunque, sobre todo en el este del país, el invierno es más seco que el verano. La media de precipitación anual varía entre 500mm y 1000mm. La precipitación disminuye cuanto más se aumenta la distancia del mar Báltico. El clima es oceánico en el norte y en el oeste y se convierte poco a poco en más cálido y continental en dirección sur y este.
En los Cárpatos y Sudetes, la precipitación media anual es de 800 – 1400mm. En las llanuras, mesetas, en Pomerania y en el distrito de los lagos de Masuria las precipitaciones varían entre los 400 y los 750mm. La menos cantidad de lluvia en el país se encuentra en la parte oriental de Gran Polonia y Cuyavia.
La mejor época para ir a Polonia climatológicamente hablando es entre los meses de mayo y setiembre.
Las autoridades polacas son también muy severas a la hora de penalizar a todos los conductores que circulen después de haber ingerido alcohol. El nivel de alcohol permitido espirado y en sangre es prácticamente cero, por eso se recomienda encarecidamente que no se conduzca después de haber bebido. Si en un control de alcoholemia se da positivo, aunque sea por muy poco, la policía procede a la detención de la persona y su traslado a una Comisaría para recoger su declaración. La policía tiene obligación de proporcionar un traductor, en este tipo de casos pero la búsqueda de este traductor puede alargarse durante horas o incluso días, máxime durante el fin de semana y, mientras tanto, se permanecerá detenido.
Las penas por conducir bajo los efectos del alcohol (también delito con tasas superiores a 0,02 mg/l en sangre) son mucho más duras que en España (hasta doce años de prisión).
En cuanto a la conducción, además de lo comentado previamente sobre el alcohol, cabe destacar que hablar por el móvil mientras se conduce también es considerado una infracción. Se recomienda siempre aparcar el coche en parkings vigilados (los robos de vehículos son frecuentes) y hay que tener mucho cuidado en la carretera (el ratio de muertes en accidente de tráfico por millón de habitantes es más del doble que el español).
El permiso de conducción europeo es plenamente válido para poder circular por las carreteras de Polonia.
Como consecuencia de las disposiciones de la ley polaca de 23.07.2003 sobre protección de patrimonio histórico, se recomienda no intentar sacar del país determinados objetos como antigüedades de más de 55 años, objetos antiguos de carácter técnico (p.ej. máquinas fotográficas) de más de 25 años de antigüedad, libros y publicaciones anteriores al 31.12.1948, sin obtener los correspondientes permisos de exportación.
El intentar sacar del país este tipo de objetos incluso cuando su valor económico sea mínimo, puede dar lugar a numerosos problemas en frontera o aeropuertos con las autoridades polacas aparte del requisamiento de los mismos.
En cuanto a la religión profesada en el país, la gran mayoría de la sociedad responde a las creencias del cristianismo católico, siendo esta religión seguida por aproximadamente el 95% de la sociedad polaca. Dentro de los países de la Unión Europea, Polonia representa uno de los países con más fervor religioso.
Pascua Abril (sin fecha fijada)
Corpus Christi Mayo-Junio, sin fecha fijada.
Ascensión 15 de Agosto
Día de la Independencia 11 de Noviembre
Los horarios comerciales empiezan, por lo general, entre las 7:00h y las 8:00h y suele ser hora habitual de cierre las 17:00 h. La mayoría de los establecimientos abren también los sábados y acostumbran a permanecer abiertos al público hasta las 13:00h.
A partir del 1 Mayo de 2004, con la adhesión de Polonia al Espacio Schengen y el DNI es suficiente para los españoles que quieren visitar el país.
Los españoles no requieren visado para entrar en Polonia.”
Si el período de estancia es superior a tres meses, el ciudadano está obligado a registrarse ante la “Voivodía” (Administración regional) del lugar de residencia. El registro debe realizarse personalmente y el plazo para su presentación será antes de que hayan transcurrido tres meses desde su entrada en el país. Se le hará entrega del correspondiente certificado de constancia en el registro. El ciudadano está obligado a comunicar los posteriores cambios de domicilio.
Un extranjero puede solicitar el permiso de residencia por un período determinado de tiempo si se produce una de las circunstancias que justifican la necesidad de residir en el territorio de la República de Polonia por más de 3 meses, figurando entre ellas el desarrollo de una actividad laboral.
En este sentido, los extranjeros comunitarios que pretendan fijar su residencia en Polonia (más de tres meses) deberán empadronarse en la Oficina Municipal (“Urzad Miasta” o Urzad Gminy) que corresponda por el lugar de residencia. El plazo establecido por la Administración polaca para la presentación de la solicitud es de 3 días tras la llegada a la localidad donde se va a residir.
En los casos en los que el desplazamiento sea superior a 6 meses, el trabajador desplazado tiene además la obligación de inscribirse en el Registro de Matrícula de la Sección Consular de la Embajada de España en Polonia. Ahora bien, resulta recomendable realizar esta inscripción los primeros días de estancia en el país.
En el caso de que el trabajador español sea desplazado a Polonia por un periodo no superior a 24 meses, es posible seguir inscrito en el régimen de seguridad social español (ver capítulo “Seguridad social para más información).
El extranjero que por motivos de trabajo vaya a residir más de 3 meses en territorio polaco es exigido a presentar los siguientes requisitos:
1. Contrato de trabajo que acredite que el interesado ejerce o ejercerá una actividad en el país.
2. Certificado de confirmación de residencia u otro documento que contenga el lugar de residencia del trabajador desplazado.
3. Estar en posesión de un seguro médico obligatorio.
4. Garantías de que el interesado cuenta con los medios económicos suficientes para garantizar su manutención y la de sus familiares.
Los documentos que le serán exigibles al interesado son los siguientes:
1. Formulario de solicitud para la concesión del permiso de residencia de duración determinada.
2. 4 fotografías de color de tamaño 4,5×3,5cm.
3. Los documentos necesarios para confirmar los datos incluidos en la solicitud y circunstancias que justifican la solicitud de concesión del permiso de residencia por un período de tiempo especificado,
4. Confirmación del pago del impuesto de timbre.
5. Documento de identidad o pasaporte válido.

References: artículo 235
 artículo 237
 artículo 229
 artículo 209
 artículo 208
 artículo 25
 artículo 180
 artículo 209
 artículo 3
 artículo 4
 artículo 4
 artículo 26
 artículo 221
 artículo 222
 artículo 12
 artículo 94