Source: https://cursos.tienda/2019/10/
Timestamp: 2019-11-12 09:26:41+00:00

Document:
octubre 2019 - Cursos Multimedia Online
Pulsando en Archivo
Accedemos al menú de impresión del documento
Para imprimir directamente, sin realizar ningún cambio.
Si deseamos imprimir mas de una vez el documento, seleccionaremos un número mayor de copias en
Es posible que tengamos acceso a mas de una impresora la seleccionaremos en
En Propiedades de impresora accederemos al menú de configuración de impresora que va a ser muy importante si deseamos cambios tales como imprimir en color, en blanco y negro, invertir orden, comprobar niveles de tinta etc.
En Configuración vamos a poder realizar cambios tales como imprimir todo el documento o solo una página o varias páginas, orientación vertical (la normal) u horizontal…
MERCHANDISING SENSORIAL: SEÑALIZACIÓN
DIRECTORIOS Y OTROS SISTEMAS DE ORIENTACIÓN
Muchas veces, antes de empezar a comprar, los clientes quieren orientarse. Los grandes almacenes con varias plantas deberán disponer de paneles donde se indiquen las secciones y la localización de cada artículo. A menudo, esta información se sitúa en un directorio cerca de la entrada principal o en un mostrador de información, de modo que el cliente tenga tiempo para estudiar la organización del establecimiento antes de entrar. Los directorios complicados confunden al público; es aconsejable que las indicaciones sean lo suficientemente informativas y simples a la vez. Un plano a escala de cada una de las plantas con puntos clave como ascensores, escaleras mecánicas, entradas, salidas de incendios, restaurantes y lavabos ayuda al cliente a orientarse. Se pueden realizar folletos impresos con el directorio del establecimiento y entregarlos al cliente o situarlos en un expositor de libre acceso junto a las entradas. Una vez dentro, el comprador puede necesitar ayuda adicional para orientarse. A menudo, se cuelgan rótulos del techo sobre los pasillos; suelen ser serigrafías o textos de vinilo superpuestos. El soporte puede ser poliuretano, madera o un revestimiento de tela. Los postes de señalización exentos situados al principio de los pasillos, o junto a escaleras mecánicas y ascensores son también una forma efectiva para explicar a los consumidores dónde están y qué hay en la tienda.
La señalización dentro de una sección ayudará a guiar los pasos del cliente a través de los artículos que están a la venta. Una marca líder puede actuar como punto de referencia para reforzar la categoría de los productos de la sección. Utilizada correctamente como punto focal, una marca potente situada en la pared atraerá al cliente hacia el centro de la planta. La señalización en las paredes es parte esencial. Cuando se usa correctamente, no sólo sirve para orientar al consumidor, sino también para llamar su atención. Las pantallas de plasma y los tubos de neón pueden utilizarse para añadir movimiento a expositores murales poco atractivos.
Los rótulos exentos que informan al público sobre promociones, acontecimientos o precios siempre tendrán que imprimirse sobre cartulina e idealmente colocarse en un soporte de plexiglás. Los soportes pueden adoptar cualquier formato y medida, pero suele ser más eficaz utilizar un tamaño estándar. Cuando el rótulo se vea por ambos lados, se pueden colocar dos de espaldas, o uno impreso por ambas caras. Los soportes de plexiglás se han de situar junto al producto y formar parte integral de la presentación, no mostrarse como un elemento en el que se ha pensado a posteriori. Los clientes suelen tocar los rótulos o etiquetas exentos, por lo que una solución fácil es adherirlos sobre una superficie plana con cinta adhesiva de doble cara.
Los rótulos interiores deben tener personalidad propia para no confundirse con otros elementos gráficos; un color o estilo único permite distinguirlos de los demás. El texto debe leerse fácilmente sobre un color de fondo contrastado. Es importante señalar que las letras minúsculas se leen con mayor facilidad que las mayúsculas.
Aunque es esencial disponer de información escrita, el exceso puede confundir al consumidor. El cliente no suele tener tiempo ni paciencia para detenerse y leer textos demasiado largos. Las frases cortas e incisivas son un medio muy efectivo.
La mayoría de los establecimientos de cosméticos y perfumes de todo el mundo saben lo efectivas que son las fotografías retroiluminadas. La estructura que aloja la imagen es una carcasa con fluorescentes en cuyo frontal se instala una lámina de plexiglás o cristal para sostener la transparencia. Generalmente, el marco que soporta el plexiglás o cristal puede abrirse fácilmente para sustituir la foto. La imagen es una transparencia o diapositiva de gran formato producida por un fotógrafo y, como cualquier gráfico de formato digital, puede imprimirse en varios tamaños. A menudo, cada marca suministra sus propias imágenes.
Este sistema es económico y requiere muy poco mantenimiento. Una vez que se ha fijado la fotografía retroiluminada a la pared o al expositor, necesita poca atención. Se trata de una herramienta muy útil para iluminar un rincón oscuro, así como para transmitir un mensaje al comprador.
MERCHANDISING SENSORIAL: OTROS FACTORES AMBIENTALES
MERCHANDISING SENSORIAL: EL AMBIENTE SONORO
Desde el punto de vista comercial, se dice que el silencio es inaceptable. En este sentido, la música como componente del merchandising sensorial debe ser concebida como una herramienta para construir y mantener una relación individualizada con las personas que visitan el establecimiento, actuando de elemento de diferenciación ambiental. Juega un papel esencial en la configuración de la atmósfera del punto de venta, pues genera comportamientos de aceptación o rechazo en los clientes y, por tanto, incide, cuando menos, en el tiempo de permanencia en el punto de venta.
Vale la pena pensar si la ambientación musical se adecua al estilo de los artículos que se comercializan, así como a la clientela que frecuenta el establecimiento. La música moderna puede crear un efecto disuasorio en alguien mayor que quiera compra cortinas, mientras que inspira a los clientes jóvenes de una tienda de ropa vaquera. También es aconsejable asegurarse de que la letra no resulta ofensiva.
Tres dimensiones definen el ambiente sonoro del establecimiento:
– Tipo de música
– Tempo musical (rapidez o lentitud del ritmo musical).
MERCHANDISING SENSORIAL: LOS COLORES
Si tenemos en cuenta que la mayoría de los seres humanos nos orientamos a través del sentido de la vista, es lógico pensar que el color es uno de los principales elementos con el que cuentan los gestores del punto de venta para influir en el estado afectivo, cognitivo y comportamental de las personas que visitan un establecimiento comercial.
Tres dimensiones definen al color como elemento de la atmósfera:
– Significado (tipo de color)
– Intensidad (grado de brillo)
Todos los colores tienen un significado en relación a la psicología del consumidor, aunque cada consumidor posee una escala de colores propia, expresando en ello su humor, su propio temperamento, su imaginación y sus sentimientos.
MERCHANDISING SENSORIAL: LOS OLORES
El empleo de olores o aromas en el punto de venta es otro de los factores que contribuyen a crear un adecuado ambiente en los establecimientos comerciales. Más que a una moda, su uso responde a una necesidad: posicionar al punto de venta en la mente de los potenciales compradores, diferenciándolo del resto de los establecimientos competidores.
Los aromas y fragancias estimulan los sentidos de los compradores, siempre que les guste aquel olor en concreto, por supuesto. Pueden introducirse aromas ambientales en una zona que lo justifique para ayudar a promocionar un producto. Las velas perfumadas expuestas en un entorno aromático se venden mejor.
En la sección de comestibles es imprescindible asegurarse de que los artículos son frescos, puesto que los malos olores tienen un efecto disuasorio; disfrazarlos sólo es una solución a corto plazo. El aroma de pan recién horneado incitará a comprar en una panadería, pero el olor del pescado pasado no tendrá el mismo efecto; la única solución es asegurarse de que las neveras y los congeladores se limpian periódicamente.
Durante años, los grandes almacenes han coqueteado con la posibilidad de introducir olores a través del sistema de aire acondicionado para satisfacer a su clientela. Sin embargo, es una idea que no ha llegado a prosperar. Cada persona tiene su propia sensibilidad; lo que a unos les gusta a otros puede disgustarles profundamente. En un caso extremo, un cliente puede ser alérgico a determinado olor, lo que comportaría consecuencias verdaderamente preocupantes.
El uso de aromas por lo tanto debe poder ser controlado y modificado a voluntad.
Las dimensiones que definen al olor como elemento ambiental son tres:
– Tipo de aroma (olor a pino, a canela…)
– Intensidad (olor fuerte o suave)
– Nivel de agrado (olor agradable o desagradable)
MERCHANDISING SENSORIAL: ILUMINACIÓN
Por desgracia, no siempre se aprovechan todas las posibilidades que ofrece la iluminación.
Muchos establecimientos siguen dedicando todos sus esfuerzos a presentar sus productos, pero sin realizarlos mediante una buena iluminación y no es raro que las zonas más interesantes de una tienda queden ocultas en la sombra.
Un sistema de raíles electrificados ofrece la máxima flexibilidad para iluminar las instalaciones interiores y permite utilizar diversos tipos de luminarias, cada una de las cuales desempeñará un papel específico. Los focos direccionales iluminan un artículo determinado, mientras que las luminarias con haz de luz amplio proporcionan luz de ambiente al conjunto.
Hay que tener en cuenta el tipo de luz, la potencia en watios y la anchura del haz. Una luminaria puede resultar inútil si no se utiliza la bombilla correcta. La mayoría puede llevar diversos tipos de bombillas, pero no todas son efectivas por igual. La anchura de haz dependerá del tamaño de la agrupación de artículos que se quiere iluminar. Una joya de pequeño tamaño, por ejemplo, sólo requerirá una anchura de haz de tres grados; cualquier anchura superior iluminará la zona adyacente. Las tiendas en general suelen estar iluminadas con tubos fluorescentes; si se usan correctamente, proporcionan una luz de ambiente efectiva y eficiente.
COLOCACIÓN DE PRODUCTO: PRESENTACIÓN HORIZONTAL Y VERTICAL
Cuando un determinado producto se ubica en todos los niveles de una góndola decimos que existe una presentación vertical. Por el contrario, si se utiliza únicamente un nivel lo denominamos presentación horizontal. Es importante precisar que en este punto no hablamos de referencias, sino de productos, lo que supone una agregación de referencias.
Hay un acuerdo unánime en afirmar que la presentación vertical es más conveniente que la presentación horizontal. No obstante, la falta de espacio en los lineales obliga, la mayoría de las veces, a efectuar una presentación horizontal en los puntos de venta.
El producto se ubica utilizando únicamente un nivel.
• Ventajas de la presentación horizontal
– Permite al cliente visualizar el producto durante más tiempo.
• Inconvenientes de la presentación horizontal
– Determinados productos no serán vistos por los clientes (el movimiento de la cabeza es horizontal).
– En cada nivel del mobiliario se coloca un producto cuyas referencias tienen gran semejanza, confiriendo al lineal una cierta monotonía.
El producto se ubica en todos los niveles de una góndola.
• Ventajas de la presentación vertical
– Visibilidad del producto: el movimiento de la cabeza, generalmente, sigue una línea horizontal; por tanto, todos los productos son visibles para los clientes. – Facilidad de búsqueda: el cliente encontrará fácilmente el producto en cualquiera de los niveles.
– Lineal armónico: la presentación vertical permite romper la monotonía de las presentaciones horizontales
– Complementariedad: la presentación vertical está especialmente indicada para la exhibición de productos complementarios.
• Inconvenientes de la presentación vertical
– Pérdidas de espacio: cuando los productos no tienen dimensiones semejantes se generan espacios ociosos en los diferentes niveles.
– Dimensiones del producto en el lineal: el número de frontales de cada producto disminuye.
COLOCACIÓN DE PRODUCTO: NIVELES DE EXPOSICIÓN
Desde el punto de vista del consumidor, se diferencian tres niveles:
• Nivel superior (S)
Recibe dos denominaciones alternativas:
– “nivel de los ojos” (se corresponde con la altura de los ojos del cliente)
– “nivel de percepción” (el objetivo de este nivel es atraer y retener la atención del consumidor
En este nivel colocaremos los artículos de compra impulsiva o los más interesantes para el establecimiento por su rentabilidad, rotación, posicionamiento, etc.
• Nivel intermedio o medio (M)
Colocado a una altura que permite al cliente de forma cómoda, mediante una extensión de brazos, coger con las manos el producto. Por ello se le denomina “nivel de las manos”
• Nivel inferior (I)
Se considera de baja o nula percepción y supone para el comprador un esfuerzo para ver el producto. Igualmente, para coger los artículos expuestos se ve obligado a agacharse.
Recibe el nombre de “nivel del suelo”.
Cabe la posibilidad de fijar un cuarto nivel que estaría ubicado por encima del nivel de los ojos. Recibe el nombre de “nivel de la cabeza” y se considera un nivel no vendedor, ya que los productos están situados fuera del alcance de las manos del cliente. Este nivel tiene fines únicamente publicitarios.
Muchas veces, el papel del visual merchandiser no se limita a organizar la disposición de artículos, asegurarse de que la tienda tiene un aspecto impecable o promover la imagen de marca. Hoy en día, es muy probable que se le encargue la supervisión del ambiente y la atmósfera global del establecimiento.
Nunca las condiciones ambientales han tenido tanta importancia en los establecimientos comerciales como en la actualidad. Ello se debe a que las investigaciones sobre el comportamiento del consumidor han demostrado que, en un proceso de compra, los clientes a la hora de tomar decisiones prestan una mayor atención a los factores intangibles (atmósfera del establecimiento) que al propio producto o servicio que van a adquirir. Ello se debe a que el cliente desea cada vez más conjugar compras más ocio, ir de compras (no hacer la compra), otorgando mayor valor a los elementos que configuran el entorno de la tienda.
En este contexto, los gestores del punto de venta deben intentar que el cliente permanezca el mayor tiempo posible en el establecimiento, con objeto de lograr de ellos el mayor volumen de compras posible. El aumento del tiempo de permanencia sólo es factible si las condiciones ambientales del punto de venta contribuyen a que el cliente esté a gusto en el interior del establecimiento. De ahí la preocupación de los responsables del merchandising por ofrecer a los clientes un valor añadido, no sólo a través de la calidad de los productos y/o servicios, sino también de la calidad del espacio en el que tiene lugar el acto de compra.
Las condiciones ambientales constituyen uno de los principales determinantes del estado de ánimo, de las percepciones y comportamientos de las personas que acuden a un punto de venta, incidiendo en su satisfacción y, en consecuencia, en la elección del establecimiento como lugar habitual de compras (fidelización).
Son objetivos del merchandising sensorial:
– Aumentar el agrado de las compras
– Orientar la circulación
– Atraer la atención de los clientes
1.- El artículo 91.Dos.1.6º de la Ley 37/1992, de 27 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido (BOE de 29 de diciembre) prevé, en su segundo párrafo, la aplicación del tipo impositivo reducido del 4 por ciento a las siguientes operaciones:
“Las viviendas que sean adquiridas por las entidades que apliquen el régimen especial previsto en el capítulo III del Título VII del Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades aprobado por el Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de marzo, siempre que a las rentas derivadas de su posterior arrendamiento les sea aplicable la bonificación establecida en el apartado 1 del artículo 54 de la citada Ley. A estos efectos, la entidad adquirente comunicará esta circunstancia al sujeto pasivo con anterioridad al devengo de la operación en la forma que se determine reglamentariamente.”.
Por su parte, el artículo 26 bis del Reglamento del Impuesto sobre el Valor Añadido, aprobado por Real Decreto 1624/1992, de 29 de diciembre (BOE de 31 de diciembre), establece que:
“Uno. A efectos de lo previsto en el segundo párrafo del artículo 91.dos.1.6.º de la Ley del Impuesto, relativo a determinadas entregas de viviendas, las circunstancias de que el destinatario tiene derecho a aplicar el régimen especial previsto en el capítulo III del título VII del Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, aprobado por el Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de marzo, y de que a las rentas derivadas de su posterior arrendamiento les es aplicable la bonificación establecida en el artículo 54.1 de dicha ley, podrán acreditarse mediante una declaración escrita firmada por el referido destinatario dirigida al sujeto pasivo, en la que aquél haga constar, bajo su responsabilidad, su cumplimiento.
De mediar las circunstancias previstas en el artículo 87.uno de la Ley del Impuesto, el citado destinatario responderá solidariamente de la deuda tributaria correspondiente, sin perjuicio, asimismo, de la aplicación de lo dispuesto en el artículo 170.dos.2.º de la misma ley.”.
De acuerdo con lo expuesto anteriormente, la aplicación del gravamen del 4 por ciento a la adquisición de viviendas por entidades dedicadas al arrendamiento requiere dos condiciones:
1ª) Que la entidad adquirente aplique el régimen especial previsto en el capítulo III del Título VII del Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades aprobado por el Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de marzo.
En la actualidad, la referencia debe entenderse realizada al capítulo III del Título VII de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades (BOE de 28 de noviembre).
2ª) Que a las rentas derivadas del posterior arrendamiento de la vivienda adquirida les sea aplicable la bonificación establecida en el apartado 1 del artículo 54 de la citada Ley del Impuesto sobre Sociedades (actual artículo 49 de la Ley 27/2014).
En consecuencia, si la entidad consultante reúne las condiciones anteriores se aplicará el tipo impositivo del 4 por ciento a las adquisiciones de viviendas terminadas, incluidas las plazas de garaje, con un máximo de dos unidades que se transmitan conjuntamente, efectuadas por la misma conforme a lo señalado en los apartados precedentes.
En el caso planteado en la consulta, la sociedad pretende aplicar el tipo impositivo del 4 por ciento a la adquisición de viviendas durante el año 2017. Sin embargo, en este año todavía no cumple los requisitos necesarios para poder aplicar el régimen especial previsto la Ley del Impuesto sobre Sociedades para “Entidades dedicadas al arrendamiento de viviendas”.
No obstante, en la medida en que la intención de la sociedad consultante, confirmada por elementos objetivos que deberán concurrir a la fecha de la adquisición, vaya a ser dedicar las viviendas que adquiera en el año 2017 al arrendamiento y vaya a tener derecho a la bonificación establecida en el apartado 1 del artículo 49 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades respecto de las rentas que vaya percibir del referido arrendamiento, la adquisición de dichos bienes inmuebles tributará en el Impuesto sobre el Valor Añadido al tipo impositivo del 4 por ciento.
Lo anterior no será de aplicación a la adquisición de viviendas en construcción efectuada por la entidad consultante cuya entrega estará sujeta y no exenta del Impuesto sobre el Valor Añadido, tributando al tipo general del Impuesto del 21 por ciento.
El concepto de empresario o profesional se regula, a los efectos del Impuesto sobre el Valor Añadido, por el artículo 5.Uno de la Ley 37/1992, conforme al cual tienen esta condición:
Por su parte, el concepto de actividad empresarial o profesional se define por el apartado dos del mismo artículo 5, de acuerdo con el cual tienen esta condición las actividades que impliquen la ordenación por cuenta propia de factores de producción materiales y humanos o de uno de ellos, con la finalidad de intervenir en la producción o distribución de bienes o servicios.
Asimismo, el artículo 5, en su apartado uno, letra d), establece expresamente que se reputarán empresarios o profesionales quienes “efectúen la urbanización de terrenos o la promoción, construcción o rehabilitación de edificaciones destinadas, en todos los casos, a su venta, adjudicación o cesión por cualquier título, aunque sea ocasionalmente.”.
2.- Con respecto al sujeto pasivo de las ejecuciones de obra inmobiliaria, cabe señalar que, con fecha 27 de diciembre de 2012, ha tenido lugar contestación vinculante a consulta con número de referencia V2583-12, planteada en relación con el tratamiento en el Impuesto sobre el Valor Añadido derivado de la aplicación de la letra f) del artículo 84.Uno.2º de la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido (BOE de 29 de diciembre), añadida por la Ley 7/2012, de 29 de octubre, de modificación de la normativa tributaria y presupuestaria y de adecuación de la normativa financiera para la intensificación de las actuaciones en la prevención y lucha contra el fraude (BOE de 30 de octubre).
El mencionado artículo 84 de la Ley 37/1992 establece, con efectos desde el 31 de octubre de 2012, lo siguiente:
Para la correcta aplicación del citado precepto, resulta preciso delimitar, a efectos de lo establecido en la Ley 37/1992, una serie de conceptos, que fueron abordados en la citada contestación V2583-12, y que, en lo que aquí interesa se reproducen a continuación:
“1.2. Sobre el ámbito objetivo de aplicación del artículo 84.Uno.2º.f) de la Ley 37/1992.
A) Urbanización de terrenos.
B) Edificaciones.
C) Rehabilitación de edificaciones.
Por lo que respecta al concepto de rehabilitación citado, se debe acudir al artículo 20.Uno.22º de la Ley 37/1992, el cual señala que, a los efectos de la Ley del Impuesto, son obras de rehabilitación de edificaciones las que reúnan los siguientes requisitos:
Así por ejemplo, se aplicará el supuesto de inversión del sujeto pasivo contenido en el artículo 84.Uno.2º.f) de la Ley del Impuesto, siempre que concurran los demás requisitos previstos en el mismo, a las ejecuciones de obras de rehabilitación llevadas a cabo por el arrendatario de un local de negocios, en el que éste desarrolla su actividad.
3.- Por tanto, para determinar si las obras que realice la consultante son de rehabilitación, habrá que actuar en dos fases:
Por otra parte, a los efectos de los requisitos legales señalados en este punto 2º, se considerará:
– Coste total de las obras o coste total del proyecto de rehabilitación: el importe total, Impuesto sobre el Valor Añadido excluido, que soporte el promotor como consecuencia de las entregas de bienes y prestaciones de servicios que se deriven de la rehabilitación, incluidos los servicios que le sean prestados por el personal técnico que dirija las obras.
– Precio de adquisición de las edificaciones: el realmente concertado en las operaciones en cuya virtud se haya efectuado la referida adquisición.
– Valor de mercado de una edificación o parte de la misma: el precio que se hubiese acordado para su transmisión onerosa en condiciones normales de mercado entre partes que fuesen independientes, excluido, en su caso, el valor correspondiente al terreno en que se halla enclavado el edificio.
4.- En lo que se refiere a la materia objeto de consulta, hay que tener en cuenta lo establecido en el apartado anterior de la presente contestación para considerar la existencia de rehabilitación de una edificación, de forma que procederá aplicar la regla de inversión del sujeto pasivo previsto en el artículo 84.Uno.2º.f) de la Ley 37/1992, siempre y cuando, además, se cumplan el resto de requisitos contenidos en dicho precepto y en las disposiciones reglamentarias de desarrollo.
En concreto, el artículo 24 quater del Reglamento del Impuesto sobre el Valor Añadido aprobado por Real Decreto 1624/1992, de 29 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento del Impuesto sobre el Valor Añadido (BOE de 31 de diciembre) establece, en sus apartados 3, 4, 6 y 7, lo siguiente en relación a la aplicación del artículo 84, apartado uno, número 2º, letra f) de la Ley del Impuesto sobre el Valor Añadido:
Los destinatarios de las operaciones a que se refieren los apartados anteriores podrán acreditar bajo su responsabilidad, mediante una declaración escrita firmada por los mismos dirigida al empresario o profesional que realice la entrega o preste el servicio, que concurren, en cada caso y según proceda, las siguientes circunstancias:
c) Que las operaciones se realizan en el marco de un proceso de urbanización de terrenos o de construcción o rehabilitación de edificaciones.”.
En consecuencia, cumplidos los requisitos establecidos en la Ley 37/1992 y las disposiciones reglamentarias de desarrollo y bajo la premisa de que las actuaciones tienen por objeto la rehabilitación de una edificación en los términos establecidos en el artículo 20.Uno.22º del mismo texto legal, será de aplicación la inversión del sujeto pasivo prevista en el artículo 84.Uno.2º, letra f) de la Ley 37/1992.
5.- En lo concerniente al tipo impositivo aplicable a las ejecuciones de obra de rehabilitación a que se refiere la consulta, el artículo 90 de la Ley 37/1992 establece en su apartado uno que “el Impuesto se exigirá al tipo del 21 por ciento, salvo lo dispuesto en el artículo siguiente”.
Por su parte, el artículo 91, apartado uno.3, número 1º de la Ley del Impuesto sobre el Valor Añadido establece que se aplicará el tipo impositivo del 10 por ciento a «las ejecuciones de obras, con o sin aportación de materiales, consecuencia de contratos directamente formalizados entre el promotor y el contratista que tengan por objeto la construcción o rehabilitación de edificaciones o partes de las mismas destinadas principalmente a viviendas, incluidos los locales, anejos, garajes, instalaciones y servicios complementarios en ellos situados.
Se considerarán destinadas principalmente a viviendas las edificaciones en las que al menos el 50 por ciento de la superficie construida se destine a dicha utilización.».
En el supuesto objeto de consulta y, bajo la premisa de que las obras que va a realizar la consultante cumplen con el requisito de rehabilitación a efectos del Impuesto sobre el Valor Añadido en los términos establecidos en el artículo 20.Uno.22º, letra B) de la Ley 37/1992, procederá la aplicación del tipo reducido del Impuesto siempre que la entidad consultante tuviera la condición de promotor de la rehabilitación y la superficie del edificio dedicada a viviendas supere el 50 por ciento de la totalidad del edificio.
De no cumplirse los requisitos anteriores, resultará de aplicación a la ejecución de obra consultada el tipo impositivo general del 21 por ciento.
6.- En relación con las normas para el ejercicio del derecho a la deducción del Impuesto por el sujeto pasivo, se regulan en el Título VIII de la Ley 37/1992, artículos 92 y siguientes.
En concreto, el artículo 92 prevé:
Por su parte, el citado artículo 94 señala en su apartado uno lo siguiente:
Adicionalmente, el artículo 99.Dos del mismo texto legal señala que:
“Dos. Las deducciones deberán efectuarse en función del destino previsible de los bienes y servicios adquiridos, sin perjuicio de su rectificación posterior si aquél fuese alterado.
Cuando la consultante realice conjuntamente actividades exentas (como puede ser el arrendamiento de viviendas en virtud del artículo 20.Uno.23º de la Ley del Impuesto) y otras no exentas (como el arrendamiento de locales comerciales) sin que constituyan un sector diferenciado de actividad en los términos previstos en el artículo 9.1º, c) de la Ley 37/1992, se aplicará, en principio, la regla de la prorrata general establecida en el artículo 104 de la citada Ley de acuerdo con el cual:
“Uno. En los casos de aplicación de la regla de prorrata general, sólo será deducible el Impuesto soportado en cada período de liquidación en el porcentaje que resulte de lo dispuesto en el apartado dos siguiente.
No obstante, será de aplicación la prorrata especial del Impuesto en los términos previstos en el artículo 103.Dos de la Ley del Impuesto, en los siguientes casos:
“1º. Cuando los sujetos pasivos opten por la aplicación de dicha regla en los plazos y forma que se determinen reglamentariamente.
2º. Cuando el montante total de las cuotas deducibles en un año natural por aplicación de la regla de prorrata general exceda en un 10 por ciento o más del que resultaría por aplicación de la regla de prorrata especial.”.
Por su parte, el artículo 106 de la Ley del impuesto que a continuación se transcribe:
“Uno. El ejercicio del derecho a deducir en la prorrata especial se ajustará a las siguientes reglas:
Dos. En ningún caso podrán ser objeto de deducción las cuotas no deducibles en virtud de lo dispuesto en los artículos 95 y 96 de esta Ley.”.
1.- Por lo que se refiere al tipo impositivo aplicable a las operaciones que tienen por objeto viviendas de protección pública, debe señalarse que el artículo 90.Uno de la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido (BOE del 29 de diciembre), establece que “el Impuesto se exigirá al tipo del 21 por ciento, salvo lo dispuesto en el artículo siguiente.”.
En este sentido, el artículo 91, apartado uno.1, número 7º de la citada Ley, en su redacción vigente, determina que se aplicará el tipo impositivo del 10 por ciento a las entregas de “edificios o partes de los mismos aptos para su utilización como viviendas, incluidas las plazas de garaje, con un máximo de dos unidades, y anexos en ellos situados que se transmitan conjuntamente.”.
Por su parte, el apartado dos.1, número 6º, de ese mismo artículo 91 de la Ley declara que se aplicará el tipo impositivo reducido del 4 por ciento “a las entregas de viviendas calificadas administrativamente como de protección oficial de régimen especial o de promoción pública, cuando las entregas se efectúen por sus promotores, incluidos los garajes y anexos situados en el mismo edificio que se transmitan conjuntamente. A estos efectos, el número de plazas de garaje no podrá exceder de dos unidades.”.
Con respecto a los arrendamientos con opción de compra, el apartado uno.2, número 11º, del mismo precepto de la Ley del Impuesto señala que se aplicará el tipo del 10 por ciento a “los arrendamientos con opción de compra de edificios o partes de los mismos destinados exclusivamente a viviendas, incluidas las plazas de garaje, con un máximo de dos unidades, y anexos en ellos situados que se arrienden conjuntamente.”.
Finalmente, el apartado dos.2, número 2º, del artículo 91 de la Ley 37/1992 establece la aplicación del tipo impositivo del 4 por ciento a las siguientes operaciones:
“2º. Los arrendamientos con opción de compra de edificios o partes de los mismos destinados exclusivamente a viviendas calificadas administrativamente como de protección oficial de régimen especial o de promoción pública, incluidas las plazas de garaje, con un máximo de dos unidades, y anexos en ellos situados que se arrienden conjuntamente.”.
2.- En relación con lo anterior, debe señalarse que según lo establecido en la Disposición transitoria duodécima de la Ley 13/1996, de 30 de diciembre, de Medidas Fiscales, Administrativas y del Orden Social (BOE de 31 de diciembre), a partir del día 1 de enero de 1997 las exenciones, bonificaciones fiscales y tipos impositivos que se aplican a las «viviendas de protección oficial», se aplicarán a las viviendas con protección pública según la legislación propia de las Comunidades Autónomas, siempre que los parámetros de superficie máxima protegible, precio de la vivienda y límite de ingresos de los adquirentes o usuarios no excedan de los establecidos para las referidas viviendas de protección oficial.
En virtud de todo lo expuesto, tributará por el Impuesto sobre el Valor Añadido al tipo impositivo del 4 por ciento el arrendamiento con opción de compra así como la entrega de la vivienda que, realizada por su promotor, se encuadre en alguna de las siguientes categorías:
En otro caso distinto de los anteriores, el arrendamiento con opción de compra o la entrega de la vivienda tributará por el Impuesto sobre el Valor Añadido al tipo impositivo del 10 por ciento.
De la información contenida en el escrito de la consulta parece inferirse que la vivienda objeto de la consulta goza de la calificación de vivienda de protección pública otorgada por el órgano competente de la Comunidad Autónoma correspondiente por lo que la adquisición de la misma, de estar sujeta y no exenta del Impuesto sobre el Valor Añadido, como así parece deducirse del contenido de la consulta, quedará gravada al tipo impositivo reducido del 4 por ciento.

References: artículo 91
 Real Decreto 
 artículo 54
 artículo 26
 Real Decreto 
 artículo 91
 Real Decreto 
 artículo 54
 artículo 87
 artículo 170
 Real Decreto 
 artículo 54
 artículo 49
 artículo 49
 artículo 5
 artículo 5
 artículo 5
 artículo 84
 artículo 84
 artículo 84
 artículo 20
 artículo 84
 artículo 84
 artículo 24
 Real Decreto 
 artículo 84
 artículo 20
 artículo 84
 artículo 90
 artículo 91
 artículo 20
 artículo 92
 artículo 94
 artículo 99
 artículo 20
 artículo 9
 artículo 104
 artículo 103
 artículo 106
 artículo 90
 artículo 91
 artículo 91
 artículo 91