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Terapia Sexual de Helen Kaplan
Publicado el 10 de Abril, 2007, 14:06. en General.
LLa nueva Terapia Sexual- Helen Singer Kaplan . Causas inmediatas, cintrapsíquicas, diádicas y aprendidas de las disfunciones sexuales. Las causas c inmediatas operan en el aquí y ahora, cuando el individuo trata de llevar a cabo una cconducta sexual. La respuesta sexual es un una serie compleja de reflejos cautónomos que sólo pueden operar si no hay un proceso consciente de control. Ver c Mas >>
LA NUEVA TERAPIA SEXUAL (Helen Singer Kaplan)
Capítulo 7. Las Causas Inmediatas De Las Disfunciones Sexuales
Las causas inmediatas operan en el aquí y ahora, cuando el individuo trata de llevar a cabo una conducta sexual. La respuesta sexual es un una serie compleja de reflejos autónomos que sólo pueden operar si no hay un proceso consciente de control. Para poder operar bien, el individuo debe abandonarse a la experiencia erótica.
En términos generales, las causas inmediatas de las disfunciones sexuales surgen de un medio ambiente antierótico creado por la pareja. En términos particulares, encontramos:
- Evitación o fracaso de la pareja al establecer una conducta sexual estimulante para ambos.
- Temor al fracaso, o que produce mucha ansiedad, lo mismo que el exceso de crítica al evaluar la capacidad de agradar al compañero.
- Tendencia a erigir defensas intelectuales y sensoriales contra el placer erótico.
- Fracaso de la pareja para comunicarse abiertamente en cuanto a sus deseos y sentimientos
La incapacidad de practicar una conducta sexual efectiva
Una respuesta sexual adecuada depende tanto de una estimulación sexual idónea como de la libertad para responder a ella. En contraste con parejas jóvenes, las personas mayores requieren de una estimulación más intensa y específica. Estas técnicas pueden ser deficientes por falta de información o un sentimiento de culpa sexual.
Es frecuente que tanto mujeres como hombres desconozcan cosas básicas y que esto los lleve a una interacción sexual ineficaz y restringida.
- La mujer no pide nada porque encuentra que sus necesidades son raras y egoístas y que puede ser rechazada y el hombre se resiste a aceptar que es poco satisfactorio, así los dos se quedan callados y lo pasan mal.
- Tampoco se van comunicando los cambios propios de la edad, porque los creen anormales, no se dan lo que necesitan à impotencia secundaria (en la 3° edad).
- Cuando el problema es este, la tarea del terapeuta es fácil, porque consiste en dar información, enseñar técnicas y en liberar a la pareja de la culpa, diciéndole que son tan normales.
- Algunos mitos e información errónea (para que les sirva…)
o Mito del orgasmo mutuo: se cree que lo correcto es que la pareja alcance el orgasmo juntos, pero la pareja casi nunca alcanza el orgasmo simultáneamente, porque la mujer es más lenta. Así, la mujer se apura y el hombre trata de frenarse y los dos lo pasan mal.
o La mayoría de los mitos descansa sobre la creencia de que la respuesta sexual se puede controlar, cosa que no es así. Es mejor entender q existen fluctuaciones en la respuesta sexual (como edad, exigencias cotidianas, etc.) que son normales y pasajeras y no se debe sobre reaccionar.
Evitación icc de una sexualidad satisfactoria
Se dan conductas guiadas por una ansiedad y culpa icc. Son personas que evitan experimentar el placer sexual por los conflictos que le produce:
- Ahuyentan inconscientemente a compañeros que pudieran ser estimulantes
- Se llenan de actividades compulsivas que deja poco tiempo para el amor.
- Responden a la excitación sexual deteniendo inmediatamente la actividad q la produjo.
- Centran su atención en los estímulos genitales y el orgasmo, despreciando el potencial del resto del cuerpo y el erotismo no orgásmico.
- El dar placer sexual los conflictúa tanto como recibirlo.
En este caso no basta la información, hay que resolver el conflicto subyacente para que estos pacientes comiencen a funcionar bien. Se usan métodos experienciales (de la experimentación del placer) y psicoterapéuticos.
La ansiedad puede venir de conflictos profundos e icc (punto anterior) o de conflictos más simples, pero iguales de destructores.
La anticipación a un posible fracaso es la causa inmediata más frecuente de impotencia y de disfunciones orgásmicas.
Algunos hombres pueden haber experimentado un episodio de fracaso en la erección, lo que les desata una gran ansiedad anticipatorio la siguiente vez, centran toda su atención en la erección, por lo que no pueden funcionar bien y así entran en un círculo vicioso, que termina en la impotencia crónica.
Acá juegan aspectos de la pd: los hombres inseguros de sí mismos, los competitivos, los con rasgos paranoides, son vulnerables al fracaso sexual.
En terapia, se aplican tácticas para que estos pacientes adquieran confianza en su capacidad sexual, pues el temor al fracaso es lo primero que hay que tratar en estos casos.
Demanda de realización
La impotencia y la frigidez pueden ser causadas a menudo por la exigencia de realizar el acto sexual, sobretodo en hombres, porque la mujer se adapta más (no es que se excite, es que tiene menos conflictos con complacer al hombre sin excitarse ella), y porque la excitación en los hombres es visible, por lo q la tara es más evidente y difícil.
La erección es un reflejo autónomo, y si se exige, se pueden producir sentimientos de culpa, conflicto, temor o cólera que hacen que la persona no pueda responder en esa situación. También se da en personas donde a un nivel cc se desea acceder, pero inconscientemente no.
La tarea terapéutica es crear un ambiente de no exigencia, dando primacía al pacer sensual más que al orgasmo.
Necesidad excesiva de complacer al compañero
El deseo de brindar goce al compañero es uno de los requisitos para poder realizar satisfactoriamente el acto sexual, sin embargo, la obsesión de rendir sin decepcionar puede convertirse en algo destructivo.
Las mujeres son más vulnerables a la angustia de rechazo. El origen de esta angustia puede estar en conflictos infantiles (de aceptación y condicionalidad de los padres) o de mala información que crea expectativas poco realistas.
En terapia, a la mujer se le alienta para q exprese sus propios ritmos y necesidades y al hombre se le enseña que no es egoísta (sino que es sano) abandonarse a sus sensaciones eróticas. Se les enseña a dar y tomar placer alternativamente y a centrarse en sus propias sensaciones en la relación sexual.
Defensas perceptivas e intelectuales contra los sentimientos eróticos.
Los conflictos y temores sexuales crean diversas defensas. Las defensas que se establecen son menos dañina, porque no se suspende la actividad sexual, pero si evitan ganar demasiado placer mediante una conducta de auto observación o pensamientos auto críticos obsesivos.
Las funciones automáticas deben darse libres de un control conciente para desarrollarse con naturalidad. Hay que suspender todo pensamiento distractivo y entregarse a la experiencia erótica. El espectador es aquel que está fuera de si mismo y mantiene un control tenso sobre sus emociones y reacciones sexuales.
Es muy probable que se de en personas obsesivas, perfeccionistas, paranoides, desconfiadas o inseguras.
En terapia se trata, además de solucionar los conflictos subyacentes, de eliminar el hábito de constituirse en juez del propio rendimiento.
Otra defensa es la negación de las sensaciones eróticas y que en terapia se trata a través de experiencias de sensibilización.
Incapacidad de comunicarse
Necesitamos una retroalimentación recíproca para poder lograr una interacción sexual satisfactoria y poder dar y recibir estimulación erótica eficaz. La falta de comunicación muchas veces perpetúa un sistema destructivo o un problema ya existente.
Por ejemplo, las mujeres que no sienten tanto y en vez de hablarlo para cambiar las tácticas y por miedo al rechazo, comienzan a simular el orgasmo y su marido jura que lo está pasando bacán.
En terapia es imprescindible fomentar un sistema de comunicación abierta entre la pareja. Cuando los deseos sexuales se expresan abiertamente, el compañero suele prestarse feliz a satisfacerlos.
Crítica de un enfoque exclusivo sobre las causas inmediatas
El terapeuta debe esta alerta a la aparición de alguna de estas causas inmediatas que pude desencadenar una disfunción importante. Debe preguntar y pasar lista. Debe hacer ver los efectos destructores de estos hábitos. Estas fuentes de conflicto se deben tratar en terapia mediante una combinación de tácticas experienciales y psicoterapéuticas.
Algunos terapeutas se reocupan sólo del aquí y ahora y no se preguntan cómo se llegó a esos problemas, si hay conflictos más profundos, porque atacando sólo las causas directas, la pareja pude aprender a funcionar sexualmente.
El enfoque de la autora es más amplio, cubriendo aspectos de la pd del individuo o conflictos icc de los que pueden surgir estas causas inmediatas. Es decir, aprovechar la oportunidad que ofrece una crisis sexual y el proceso terapéutico para abordar los determinantes más profundos del problema.
Capítulo 8. Conflicto - Causas intrapsíquicas de las disfunciones sexuales.
De todas las causas de conflictos sexuales, el conflicto psicológico ha sido el más atendido: el conflicto entre gozar del sexo y el temor inconsciente de hacerlo.
Además, hay muchas influencias culturales que predisponen al conflicto sexual. Los conflictos entre los deseos sexuales y el temor a la venganza divina, social o paternal son ubicuos y hasta cierto punto quizás inevitables en el seno de nuestra sociedad.
Dichos conflictos sexuales suelen estar situados fuera de la conciencia, aun así ejercen efectos fuertes sobre los aspectos sexuales y no sexuales.
Teoría freudiana del conflicto sexual y etiología de los síntomas sexuales
Freud fue el primero en llamar la atención sobre la importancia de los conflictos sexuales en la conducta humana. Fundamentó todo su complejo modelo de la psique sobre la premisa de que los conflictos sexuales eran las raíces de todos los fenómenos psicopatológicos.
Los constructos que se consideran relevantes para la terapia sexual son:
1) concepto de la motivación inconsciente, represión y resistencia.
2) La importancia de las experiencias infantiles en la modelación de la trayectoria vital.
3) El papel del conflicto edípico en la génesis de los conflictos.
Hipótesis acerca de la existencia de fuerzas poderosas y a menudo irracionales y contradictorias, que, pese a no ser captadas concientemente por el individuo, ejercen un influjo decisivo sobre su vida, su rendimiento y sus relaciones con otros.
Los conflictos inconscientes entre el goce de la satisfacción sexual con la persona amada y el temor al castigo por hacerlo, originan el trastorno sexual en cuestión. La idea es que los temores que se experimentaron en la infancia ante al castigo de cualquier expresión sexual, vuelven a ser revocados por la experiencia sexual del adulto.
Freud pensaba que el inconsciente se compone de impulsos y deseos primitivos, en su mayor parte sexuales, pero también agresivos, y que debido a su naturaleza vergonzosa o peligrosa no son nunca reconocidos o integrados conscientemente. Se constituye el material reprimido, que consiste en recuerdos y deseos sexuales peligrosos que el Yo no tolera.
Cuando el sexo se haya sometido a un conflicto, se niegan los deseos sensuales, y luego se los demora, se los dispersa y se los expresa en una forma distorsionada o neurótica.
Culpa: sentimientos de culpabilidad hacia el placer sexual, atribuidos a la Superyó.
Y Represión y resistencia
Tendencia o fuerza a impedir que el material inconsciente surja a la conciencia. La ansiedad informa al individuo de la vuelta inminente de su sexualidad reprimida y moviliza contra este retorno. Lo importante es que estos impulsos sexuales reprimidos ejercen una influencia enorme, aunque no reconocida, en nuestras vidas, y son fuente de ansiedad neurótica.
Y Sexualidad infantil
Subraya la importancia de las experiencias infantiles en el modelado de la conducta adulta. Los niños pequeños se hayan dominados por fantasías e impulsos eróticos placenteros; la sexualidad aparece muy tempranamente y juega un papel significativo en el desarrollo de la personalidad y en la formación de trastornos sexuales. ¿Cómo? Porque los impulsos sexuales permanecen ocultos pero activos, en el inconsciente, acechando desde allí durante toda la vida.
Freud propuso que hay 3 etapas del desarrollo psicosexual: oral, anal y fálica.
a) Los rasgos caracterológicos que incluyen generosidad y dependencia, ciertos rasgos neuróticos como la depresión, así como las prácticas sexuales orales desviadas, se derivarían de la sublimación y represión del erotismo oral durante la infancia.
b) Etapa anal: manifestaciones neuróticas de carácter obsesivo-compulsivo, parsimonioso y de control, así como las desviaciones anales y homosexuales.
c) Etapa fálica: es de importancia para el tratamiento de las disfunciones sexuales aquel período edípico, en que se engendran muchos conflictos (genera culpa, frustración, ansiedad). Según Freud, los problemas edípicos no resueltos serían la causa única y específica de la patología sexual.
Y Transferencia y formación del síntoma
El mecanismo responsable de la formación de síntoma es la activación, por parte de experiencias adultas, de los conflictos edípicos infantiles no resueltos.
Cabría refutar la afirmación de que los temas edípicos no resueltos son la única causa de conflictos sexuales. Además, el material edípico no resuelto no siempre da lugar a síntomas sexuales, aunque se halle presente.
La idea de que las disfunciones sexuales se deben siempre a conflictos inconscientes, que son el único factor etiológico, y de que la curación debe dirigirse a la resolución de estos conflictos subyacentes específicos, es criticable desde los nuevos métodos de tratamiento.
El concepto operativo de conflicto que guía nuestro tratamiento (el que avalan los autores) de los problemas sexuales no descalifica la importancia del icc. No de los conflictos edípicos. Sin embargo, creemos que hay otros muchos factores, aparte de los deseos incestuosos, que juegan un papel en la génesis de los conflictos y disfunciones sexuales.
Nuestra opinión es que un conflicto puede dar lugar a una disfunción sexual sólo si evoca una ansiedad desorganizadora en el momento de hacer el amor, o si moviliza defensas perceptivas y obsesivas contra la excitación sexual. La terapia sexual interviene en el nivel de la patogénesis inmediata à principal diferencia entre el enfoque tradicional y el nuevo.
La génesis cultural de los conflictos sexuales
La interacción entre las necesidades sexuales que empiezan a desarrollarse en el niño y la experiencia de crecer en una sociedad sexualmente alienante, produce ciertos conflictos sexuales.
§ Conflicto y placer sexual
La sexualidad es el más placentero de los impulsos. Al mismo tiempo que el intenso placer la convierte en una fuerza ubicua y poderosa, se halla, con la misma facilidad, vinculada al temor y culpabilidad y es, por tanto, muy vulnerable a constituir un conflicto. Esta asociación patógena suele darse sin que el individuo se percate conscientemente de ello.
La sexualidad es negada en mayor o menos grado. Los impulsos eróticos no son reconocidos como parte de la personalidad. Se deshumaniza, se los relega; el sexo se convierte en una conquista o en sumisión; en vez de un hermoso aspecto integrado del sí mismo. Sin embargo, es tan placentero, que nunca puede eliminarse del todo.
Las contingencias patógenas hacen que las manifestaciones sexuales asuman una variedad infinita de formas distorsionadas, que llamamos disfunciones , cuando son trastornos reales anclados en lo físico.
§ Crianza y conflicto sexual
Los factores experienciales que asaltan y dañan incesantemente a la sexualidad desde sus primeras expresiones, hincan sus raíces en la matriz potencialmente incestuosa de nuestras familias nucleares. Se da una íntima relación ente sexo y pecado!! A los niños se les enseña a negar su sexualidad, a disociar este aspecto de sí mismo, que es peligroso. El proceso de alineación sexual, entonces, comienza desde muy temprano.
Si el individuo tiene suerte, no quedará tan alienado de su sexualidad: integrará los aspectos sexuales, pero aprenderá a discriminar la conducta sexual permisible de la tabú.
La educación constrictiva es una fuente muy importante y muy difundida de los tipos de conflictos que producen alineación y disfunciones sexuales. Los problemas sexuales revelan que la actitud de las familias durante la infancia era extremadamente punitiva y moralista.
§ Fuentes evolutivas no sexuales del conflicto sexual
A parte de las fuentes incestuosas y morales de conflicto sexual, hay otras variables más sutiles que, debiendo contribuir al desarrollo de la confianza, de la fuerza del Yo y de la capacidad de relacionarse con los demás de una manera íntima y segura, también parecen jugar un papel en la génesis del conflicto sexual.
El afecto y la protección maternal, así como las tempranas relaciones con pares, son factores necesarios para arrojar los cimientos de seguridad, estabilidad emocional y la capacidad para relacionarse con otros, necesarias para que se lleve a cabo un emparejamiento idóneo.
El tratamiento de los conflictos
Tanto las terapias intuitivas tradicionales como las nuevas terapias sexuales consideran el conflicto como un factor central en la génesis de las disfunciones sexuales; la resolución del conflicto es uno de los objetivos principales de ambas orientaciones terapéuticas.
Abordaje del conflicto
Premisa: síntomas sexuales son expresión de conflictos + hondos.
Clarificación y resolución de ellos remitirían los síntomas sex.
Premisa: "conflicto superficial" à son los del "aquí y ahora" los que exigen resolución. Resuelven el conflicto entre el deseo sexual y la ansiedad que genera hacer el amor.
Los conflictos infantiles no necesariamente son resueltos.
Se basa en métodos cognoscitivos de insights, con interpretación.
No se dan instrucciones específicas sobre estimulación sex., posiciones, transacciones, etc.
Emplea técnicas experienciales, que suelen resolver los prob. sexuales con rapidez.
Ciertas experiencias pueden provocar la solución del conflicto. Hacer que la persona se contacte con todos sus aspectos respecto de los cuales se había alienado defensivamente, para que se comporte de modo distinto.
Se dan instrucciones específicas.
No suele interpretarse ni trabajar con el material edípico.
** Lo que los autores proponen es una combinación de modalidades experienciales y psicoterapéuticas, una dinámica de experiencia e interpretación. La experiencia alienta por sí misma la resolución del conflicto, Pero al mismo tiempo, se intenta que la pareja comprenda sus problemas por la vía intelectual, emocional y experiencial. Ocupan la estrategia psicoanalítica de comprender el material icc., pero empleando técnicas más activas durante las sesiones; con un estilo gestáltico, confrontacional, con interpretación activa e intensiva.
El tipo de tratamiento depende, en gran medida, del tipo de paciente, algunos necesitan de enfoques centrados en el conflicto específico que provoca el trastorno, otros necesitan de terapias analíticas que logren dilucidar las conflictivas a la base.
Capítulo 9. La relación – Causas diádicas de las disfunciones sexuales
Lo que se plantea es que los síntomas sexuales surgen de una interacción entre el individuo y el medio. Esta es una variable ecológica : el sistema sexual, el tipo de relación al que responde el paciente. Es el reconocimiento de que las dificultades sexuales pueden estar vinculadas a las vicisitudes de la relación conyugal.
El sistema sexual en l que estos pacientes intentan funcionar suele ser, con mucha frecuencia, altamente destructivo y deshumanizador. Reina el miedo, el rechazo, la incomprensión, las humillaciones, las exigencias y la alineación. En este sistema destructor, lo más funcional es alienarse y retirarse.
Cada uno de los miembros se halla en una posición privilegiada para potenciar o destruir el placer y el funcionamiento sexual del otro.
El énfasis de la terapia sexual, aparte y además de en el cambio de los conflictos e inhibiciones individuales de cada miembro, recae en la modificación del sistema sexual disfuncional de la pareja.
ª Rechazo del compañero
Si la pareja se detesta y ambos encuentran que el otro es física o psicológicamente repulsivo, es poco probable que funcionen sexualmente bien cuando están juntos, a menos que se alienen, que sean insensibles o que se muestren distantes en el acto sexual.
Sucede que no se dan cuenta de que el rechazo radical del compañero es la razón principal de su carencia de orgasmo o de su incapacidad eréctil.
No son buenos candidatos a terapia sexual aquellas parejas que son claramente incompatibles desde un punto de vista físico o mental, o que muestran una franca hostilidad recíproca. Es prácticamente imposible crear un sistema sexual funcional.
La terapia sexual requiere la cooperación y entrega de ambas partes; debe reservarse a aquellos que se aman.
ª Discordia marital – Causas y efectos
¿Por qué los miembros de una pareja se destruyen mutuamente la sexualidad? Y, exactamente, ¿cómo lo logran? El sistema conyugal, la tensión y la dinámica entre los esposos y sus respectivos papeles y expectativas, tienen la capacidad de evocar respuestas tanto positivas como negativas en el otro.
Respecto de las relaciones, se suele observar: a) hostilidad e ira rebelde contra el compañero; b) temor al rechazo o al abandono. Ambas suelen estar vinculadas entre sí. Lo importante es que las parejas no suelen ser conscientes de que es su asociación la que ha engendrado estos sentimientos y no ven clara la conducta destructiva que motivan.
Es muy importante que el terapeuta sexual adquiera una comprensión profunda de estas transacciones maritales patológicas, porque contribuyen frecuentemente a las disfunciones sexuales y pueden presentar serios obstáculos a la terapia.
Algunos de los factores dinámicos que es frecuente encontrar:
a) Transferencia : Buena parte de la cólera y del temor de abandono que caracterizan a muchas relaciones maritales no es tanto el producto de la realidad concreta del "aquí y ahora", como de la recreación de viejos problemas y relaciones familiares dentro del marco del matrimonio. Dentro de ciertos límites es normal y saludable recapitular de adultos algunas de las satisfacciones e intimidades emocionales de nuestra infancia. Pero esta tendencia contiene también la semilla de graves problemas.
La transferencia parental hacia el otro produce temores de abandono, dependencia y una exigencia excesiva. La hostilidad, la ansiedad y la infelicidad pueden ser el fruto de una relación marital que se halla demasiado marcada por transferencias infantiles neuróticas.
b) Falta de la confianza: Para que la sexualidad sea satisfactoria, es preciso mantener una relación amorosa confiada. Por ejemplo, la confianza es uno de los factores más importantes que determinan la capacidad orgásmica en las mujeres.
Las transferencias parentales negativas no resueltas suponen un impedimento para la formación de una relación basada en la confianza mutua . Este impedimento se relaciona con las ansiedades de ejecución que generan anomalías sexuales. Es decir, el temor al fracaso (que tiene raíces intrapsíquicas) debe ser considerado dentro del contexto de la relación en que se produce.
c) Luchas de poder: refieren a violentas luchas de poder entre los miembros de la pareja que, a menudo, son inconscientes; sin embargo, cada cónyuge se halla dominado por la necesidad de controlar al otro o de evitar el ser dominado. Cuando la lucha se convierte en tema dominante en la relación de pareja, pasan a ser secundarios otros objetivos vitales importantes. La capacidad de entregarse sexualmente al otro puede convertirse en un signo de rendición.
La motivación de la lucha de poder, asó como la cólera que engendra y sus efectos destructivos sobre ambos individuos, suelen actuar sin que la pareja se dé cuenta.
La interpretación, aclaración y resolución de tales transacciones constituye una fase importante de la terapia conjunta, porque cuando estas luchas son intensas imposibilitan una relación sexual basada en el placer y generosidad mutua.
El concepto de Transacción ha sido abordado por la terapia transaccional , que considera que la vida del paciente se halla guiada por normas inconscientes adquiridas a través de imposiciones parentales en la infancia. Consisten en analizar las transacciones del paciente y proporcionarle un medio terapéutico en donde pueda dejar que sea el "adulto racional" y no el "niño irracional" el que regule su vida, su matrimonio y actividad sexual.
d) Decepciones contractuales: refiere al contrato matrimonial que se "firma" al casarse, hay una parte conciente y explícita, pero la mayor parte es implícita e inconscientes.
Ninguno de los cónyuges es conciente de estos acuerdos y, sin embargo, estos contratos definen el sistema conyugal y son una determinante conspicua de la conducta de la pareja. Cuando el contrato funciona bien, el matrimonio es feliz. Los problemas surgen cuando las cláusulas son contradictorias o imposibles de cumplir. El motivo puede ser que el contrato sólo se halle presente en la mente de uno de los cónyuges, mientras que el otro es inconsciente de ello, o que las dos partes incumplan los términos de él, entre otros.
e) Sabotaje sexual: algunas personas y parejas son sorprendentemente inmune a los aspectos negativos de su relación marital, pero en muchas otras la disarmonía marital se cobra tributo a costa de la sexualidad de la pareja. Cabe preguntarse: ¿Cuál es el mecanismo por el que una discordia marital se transforma en una dificultas sexual?
A veces es simplemente la cólera, la rabia o el temor ante el compañero lo que inhibe la respuesta sexual. En otros casos se emplea un amplio espectro de maniobras de sabotaje sexual. Uno de los miembros está impidiendo que florezca la expresión sexual del otro: castiga, desalienta, frustra y mina sutilmente la confianza sexual del otro y lo hace, además, de una manera encubierta, es decir, no reconocida ni detectada por ninguno de los dos.
1. Presión y tensión : una de las personas crea un ambiente de presión y tensión antes de hacer el amor.
2. Don de la inoportunidad : los grandes amantes son exquisitamente sensibles a los deseos del compañero. Esto es lo contrario, se pospone el sexo cuando el compañero le apetece y se exige cuando ya no está con esos deseos.
3. Hacerse repulsivo : la persona que destruye inconscientemente su atractivo sexual.
4. Frustrar los deseos sexuales del compañero : es el reverso de la seducción. El compañero saboteador es muy sensible a lo que el otro desea y, por tanto, lo retiene.
Hay que señalar que no todas las transacciones sexualmente destructoras son una expresión de hostilidad hacia el compañero. El sabotaje es, muchas veces, consecuencia de los problemas intrapsíquicos de la persona y/o de su ansiedad e inseguridad sobre su funcionamiento sexual.
f) Fracaso de la comunicación: una comunicación deficiente suele contribuir a las dificultades sexuales y perpetuarlas. Las parejas con disfunciones sexuales suelen mostrar un nivel de comunicación insatisfactorio; se orientan con premisas falsas con respecto a la respuesta sexual del compañero. Generalmente proviene de vergüenza y culpa culturalmente inducidas.
Otras veces, la incomunicación radica en la relación misma, y se extiende a muchas otras áreas y es un problema más amplio.
Lo que se hace es trabajar terapéuticamente con la pareja, a fin de identificar y resolver ciertos problemas generales del sistema marital que impiden una comunicación franca.
ª Tratamiento de problemas diádicos
La terapia sexual se basa, en gran medida, en el concepto de que las dificultades sexuales brotan, a menudo, de un sistema sexual destructivo. La intervención terapéutica debe centrarse, por tanto, en el intento de cambiar las transacciones y comunicaciones sexuales patógenas que destruyen directamente la relación sexual de la pareja.
Las técnicas y conceptos similares a los de la terapia marital, pero hay diferencias importantes. La armonía marital no garantiza la normalidad sexual. Hay muchas parejas que se aman y en las cuales no se da ninguna aparente, pero que presenta, sin embargo, dificultades sexuales.
Una resolución de las dificultades conyugales no cura invariante ni automáticamente los síntomas sexuales. La cura de las disfunciones sexuales comporta una intervención en la conducta sexual específica patológica.
El objetivo del tratamiento sexual consiste en curar las dificultades sexuales, mientras que el de la terapia conyugal es más amplio e incluye un cambio más extenso de la dinámica transaccional que yace en las raíces de las dificultades de la pareja.
Hay que iniciar la terapia mediante la prescripción de una serie de interacciones sexuales encaminadas a modificar directamente el sistema sexual negativo que había seguido hasta entonces la pareja. En muchos casos es posible soslayar los problemas conyugales.
El uso integrado de las técnicas terapéuticas experienciales interpretativas que se emplean en la terapia sexual son un modo efectivo de abordar los diversos aspectos de las conflictivas sexuales que, muchas veces, tienen distintos niveles de profundidad. El terapeuta trabaja, entonces, con ambas cosas: los conflictos intrapsíquicos del paciente y los problemas de relación que presenta la pareja.
Capítulo 10. Causas de disfunción sexual aprendidas.
[Todo el capítulo se basa en la teoría del aprendizaje y en el conductismo]
Respuesta sexual = reacción natural "incondicionada".
Síntoma disfuncional (eyaculación precoz, impotencia, vaginismo… cualquiera de esas cosas)= inhibiciones aprendidas (respuesta condicionada).
Una vez establecida la respuesta condicionada, queda más allá del control conciente del sujeto. ¿Cómo adquirimos estas tan desafortunadas respuestas negativas o síntomas disfuncionales?
à Por medio del castigo: mutila la respuesta sexual (incondicionada), y puede derivarse de: daño físico real al ser descubierto practicando alguna cosa, sentimientos de culpa, secuencia de episodios amenazadores, humillantes o desagradables a continuación del acto sexual, la anticipación de la crítica o el temor al rechazo del compañero…etc.
à Por medio del refuerzo: estas respuestas disfuncionales persisten por q se ven, en algún nivel, recompensadas. Casi siempre se refiere a la recompensa de bajar la ansiedad provocada por las prácticas que por ejemplo, producen culpa.
Por lo tanto, el castigo o contingencia negativa produce el aprendizaje de la respuesta disfuncional, mientras que el refuerzo la mantiene.
[Viene una discusión sobre qué teoría es más apropiada para explicar estas disfunciones, llegando a la conclusión de que todas son complementarias, y que están todas a distinto nivel explicativo]
Experiencias sexuales traumáticas tempranas:
Se sabe que una experiencia sexual traumática temprana juega un papel importante en el origen de una disfunción sexual:
à Trauma sexual en la primera infancia donde no se tienen los mecanismos emocionales para poder manejarlo.
à Frustración, humillación o terror en los primeros intentos sexuales con el sexo opuesto. Estos fracasos pueden:
- Evocar reacciones muy intensas, incluso hasta perder el "sentido común" y ser incapaz de sopesar racionalmente las razones del fracaso. El individuo se sentirá indefenso, desalentado y lleno de miedo à condicionando al sujeto para:
1. experimentar ansiedad anticipatoria q le hará fracasar en el próximo intento.
2. escapar de la ansiedad q le produce el sexo, evitando todo tipo de contacto à evitación que se ve reforzada por la disminución de la ansiedad y por tanto se hace persistente.
- Correcto análisis de las fuentes del problema como una reacción transitoria a la inexperiencia y a la tensión + seguridad en sí mismo à No evitar oportunidades sexuales posteriores = se eliminan los efectos de los primeros fracasos gracias a una serie de experiencias sexuales felices que extinguirán la ansiedad anticipatoria producida por los anteriores fracasos.
Es necesario entonces, que exista apoyo, aliento e información para los jóvenes, que les llevará a buscar experiencias correctoras, que extinguirán la ansiedad y la tendencia a evitar las situaciones donde se puede repetir esa frustración ya vivida.
à Enfoca la intervención en modificar la conducta patológica o reemplazarla por conductas más deseables.
à Eliminar las recompensas que proporciona un síntoma sexual.
à Castigar las reacciones sexuales no deseadas.
à Hacer que se extinga sistemáticamente el temor q esta bloqueando la respuesta sexual.
à Sustituir ciertas respuestas sexuales deseables en lugar de las respuestas destructivas.
à Desensibilización: emplean imágenes de la fantasía que recuerden la situación temida, mientras existen condiciones externas a la fantasía de relajación.
à Técnicas conductuales se usan de dos maneras:
- Laboratorio: refuerzos y castigos y desensibilización, con el fin de preparar al paciente a la terapia sexual
- Terapia sexual: basada en tareas sexuales terapéuticas a realizar por la pareja en casa. Esta terapia comienza por la desensibilización (emparejar la situación temida con otra gratificante) à fase de aprendizaje.
- Fase de mantención o reforzante à donde la situación de relajación de la desensibilización es el placer erótico y el alivio de tensión otorgados por la experiencia sexual (acá es donde se van a hacer la tarea a la casa).
- Tarea sexual:
· Refuerza las respuestas sexuales más eficaces
· Modela gradualmente la conducta sexual de la pareja hacia el
· Modifica el sistema sexual de la pareja a fin de eliminar las
recompensas de una conducta sexualmente disfuncional.
· Entrena a la pareja para q actúen de terapeutas uno para el

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