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Timestamp: 2019-06-20 20:17:56+00:00

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Granja de ganado ovino y caprino | Banco de Proyectos Empresariales para Emprender
Granja de ganado ovino y caprino
Explotación ganadera de ovejas y cabras destinadas a la producción de leche. El ganado ovino y caprino ha estado tradicionalmente orientado a la producción de leche y de carne, siendo secundarias la obtención de otros bienes (pieles, cueros, lana, estiércol). De todas, por la acentuada capacidad lechera de estos animales, destaca la producción de leche, principalmente destinada a la elaboración de quesos. La leche de estos animales tiene mayores contenidos grasos, lo que permite un mayor rendimiento en queso.
Para iniciarse en esta actividad se propone únicamente la producción y venta de leche, pero se puede considerar también la elaboración de productos lácteos una vez que el negocio se haya consolidado.
El objetivo que persigue un negocio de estas características es la maximización de la productividad lechera por animal y año (cada animal produce una media de 1-3 litros de leche al día), intentando mantener un coste mínimo en la alimentación por litro de leche obtenido, en el cuidado del ganado y en el mantenimiento de las instalaciones de ordeño y almacenamiento. A su vez, la paralela producción de corderos y chivos no debe olvidarse para que las ovejas y cabras se renueven periódicamente, intentando reducir al mínimo imprescindible la leche mamada.
El sistema de explotación para una granja de estas características puede ser extensivo, intensivo o mixto, pero se recomienda el segundo de ellos para iniciarse en la actividad. Este sistema requiere una mayor inversión, pero la explotación y el rendimiento van a ser mucho mayores y los costes de producción serán, en consecuencia, menores. De hecho, es el sistema mayoritario en el país. Otra decisión importante es la elección de la raza, en función del clima y las características del lugar en que se vaya a instalar la granja.
Los principales clientes serán empresas de elaboración de productos lácteos, grandes superficies, supermercados y mercados, aunque podría ser interesante crear una relación comercial con algún tipo de cadena de restauración o restaurantes de la zona para ofrecer un producto de calidad superior que permita una venta constante.
En cuanto a la diferenciación del producto, muchas granjas apuestan por una alimentación y mantenimiento ecológico. El precio del producto resultante en el mercado es muy superior, al igual que sus clientes potenciales, pero también lo son sus costes de producción. La mayoría de las granjas apuestan entonces por un sistema de cría mixto que atienda a ambos tipos de clientes produciendo más de una variedad de leche.
Las actividades clave son de abastecimiento o compra de los corderos y chivos; su cuidado, mantenimiento y alimentación; ordeño; control de reproducción; control de posibles plagas, infecciones u otros problemas que puedan surgir y menguar la producción; marketing y ventas; y servicio post venta (consultas y reclamaciones).
De acuerdo con los últimos datos aportados por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, la producción de leche de oveja y de cabra representa aproximadamente un 25% del valor de la producción láctea nacional, superando los 700 millones de euros. Por comunidades autónomas, en la producción de leche de oveja destacan Castilla y León y Castilla-La Mancha, mientras que Andalucía y Canarias concentran la mayor producción de leche de cabra. La mayor parte de la leche de oveja y cabra obtenida se destina a la elaboración de quesos y otros productos lácteos.
Por su parte, los precios se encuentran estabilizados en niveles altos, principalmente derivado de una situación de escasez de leche en algunos mercados de otros países europeos, como Países Bajos, que concentran una gran demanda del producto español. Así, este sector sigue dependiendo estrechamente de las exportaciones para equilibrar el balance productivo. La producción compite principalmente con Francia y Holanda, que a su vez compiten entre sí en la producción de quesos frescos y madurados.
No obstante, conviene saber que el gasto en leche y derivados lácteos ha sufrido un retroceso en el último año, según el Informe del Consumo de Alimentación en España de 2014 elaborado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, aunque el porcentaje de caída es sólo de un 2% en ambos casos. El consumo de leche también ha descendido ligeramente, un 1%, siendo la media por persona y año superior a 70 litros. Por procedencia de la leche, la de vaca sigue siendo la más consumida, alcanzando el 90% del total. La modalidad que más se consume es semidesnatada, concentrando casi el 50% del consumo total de leche. Por su parte, el consumo de derivados lácteos se mantiene relativamente constante.
En cuanto a los competidores a los que puede enfrentarse una granja de ganado ovino y caprino lechero, destacan las granjas que se dediquen a la misma finalidad, la cría de ovejas y cabras para la producción de leche. Se trata de granjas de explotación intensiva de similares características a la que se propone, por lo que la competencia va a ser muy intensa, especialmente si se encuentran en la zona de influencia. También se puede considerar la competencia ejercida por las granjas de explotación extensiva, pero su capacidad productiva es mucho menor y sus costes más elevados, por lo que su competencia va a ser limitada.
Los clientes potenciales de este tipo de explotación son, principalmente, industrias de elaboración de productos lácteos, mercados, grandes superficies, supermercados, tiendas y cadenas de alimentación. En algunas ocasiones se pueden establecer relaciones con clientes pertenecientes a la administración pública, como por ejemplo hospitales, comedores sociales y residencias, entre otros.
El canal de distribución principal será el reparto o envío de la leche directamente a las instalaciones del cliente. Para los comienzos de la actividad se recomienda que este transporte se subcontrate, pudiendo adquirir un vehículo propio en momentos posteriores, cuando el volumen de negocio así lo permita.
Una de las medidas que hay que tomar desde un principio es definir un nombre comercial y asignarle un logotipo que cumpla los objetivos tradicionales, esto es, que se recuerde fácilmente, que se asocie al producto o servicio, que se diferencie de la competencia y que guste. Este logotipo debe aparecer no sólo en los rótulos del local, sino también en bolsas, tarjetas de visita y demás elementos que puedan ser entregados a los clientes y que van a contribuir a la imagen de marca. También se puede crear una página web desde la que no sólo se va a dar publicidad del negocio sino que también va a ser uno de los medios a través del cual los clientes pueden contactar con el negocio para la adquisición del producto.
Con posterioridad, el plan de marketing se basará generalmente en publicitar el negocio entre los principales canales de distribución del sector, para lograr así llegar al mayor número posible de clientes. Para ello se pueden insertar anuncios en revistas y otros medios locales (prensa diaria, radio, carteles), pero la principal medida de publicidad serán las visitas comerciales a los clientes potenciales. La estrategia de comunicación debe basarse en información suficiente sobre la calidad en el sistema de producción de la leche. Por otra parte, también es interesante acudir a ferias especializadas del sector para dar a conocer la granja y su sistema de explotación ganadera.
A pesar de todo, la publicidad más efectiva para este tipo de negocio es el “boca a boca”. Si un establecimiento ha tenido éxito con la adquisición de la leche producida en esta granja, habrá otros que también quieran hacerlo. Por ello, es importante que los clientes queden satisfechos desde el principio, para darse a conocer de una forma positiva y para conseguir la fidelidad de los mismos a través de tres aspectos: conocimiento de la clientela, saber atenderla y saber qué hacer frente a las quejas y reclamaciones.
El perfil se corresponde con una persona trabajadora, cuidadosa y minuciosa en su trabajo, con cierta experiencia previa en explotaciones agrícolas y/o ganaderas. Además, debe ser una persona proactiva, con capacidad de organización y buenas dotes comerciales, que tenga pasión por su trabajo y grandes habilidades para adquirir conocimientos sobre los nuevos sistemas de explotación y producción de leche de oveja y de cabra.
No es necesario que los granjeros dispongan de ninguna información reglada para emprender este negocio, si bien es cierto que deben conocer pormenorizadamente los detalles de la cría y el ordeño de ovejas y cabras. Además, es un trabajo que requiere de cierta especialización y, sobre todo, experiencia en su cuidado, por lo que sería recomendable que realizaran cursos al respecto o tuvieran experiencia previa.
Por otra parte, la mayoría de los expertos afirman que se necesita gran firmeza y empeño, por lo que la persona emprendedora y los empleados deben ser pacientes y constantes en sus tareas de mantenimiento del animal y obtención de la leche.
El negocio puede comenzar siendo atendido por dos personas, de manera que entre ellas se repartan las tareas de gestión, cuidado y ordeño de animales y atención a los clientes. Es posible que, conforme se vaya consolidando el negocio, se precise la ayuda de otra persona, para lo que se puede contratar a tiempo parcial o completo, en función de las necesidades. En este proyecto se ha considerado que el negocio será atendido por el encargado (persona emprendedora) y una persona contratada a tiempo completo, con un coste mensual para la empresa de unos 1.500 € y 1.400 €, respectivamente.
Los dos trabajadores deben repartirse las tareas de cuidado y atención a los animales, que deben ser constantes, además del ordeño, por lo que el horario de trabajo será muy amplio, y entre ellos se irán turnando los horarios y las tareas a realizar.
Para la explotación de una granja de ganado ovino y caprino de unos 80 ejemplares será necesario contar con una nave industrial de unos 250 m². Actualmente es posible comprar granjas especializadas, prefabricadas y listas para instalar con un precio aproximado de 70 €/m², por lo que dotar un terreno con las instalaciones necesarias supondrá una inversión de unos 20.000 €. En este proyecto se considera clave la posesión de un terreno o de una nave de estas dimensiones.
El segundo recurso clave consiste en disponer de una buena red comercial, tanto a nivel de proveedores (para la adquisición de materia prima y de consumibles a un precio ajustado) como de clientes.
Es muy importante establecer alianzas con los proveedores de los corderos y chivos, con las empresas que sean clientes directos del negocio (empresas de productos lácteos, cadenas de supermercados, agrupaciones de hostelería), así como con otras empresas y profesionales que presten servicios complementarios (granjas de cría y reproducción de ovejas y cabras, cooperativas de piensos, centros veterinarios).
La normativa básica a tener en cuenta para este tipo de negocios, además de la relativa a las licencias de apertura y demás regulación genérica, es la que hace referencia al cuidado de las ovejas y cabras para su explotación como productoras de leche, que se contiene en las siguientes disposiciones:
- Reglamento (CE) nº 853/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, por el que se establecen normas específicas de higiene de los alimentos de origen animal.
- Real Decreto 1334/1999, de 31 de julio, por el que se aprueba la Norma general de etiquetado, presentación y publicidad de los productos alimenticios (mod. RD 126/2015).
- Real Decreto 613/2001, de 8 de junio, para la mejora y modernización de las estructuras de producción de las explotaciones agrarias.
- Real Decreto 347/2003, de 21 de marzo, por el que se regula el sistema de gestión de cuota láctea.
- Real Decreto 479/2004, de 26 de marzo, por el que se establece y regula el Registro general de explotaciones ganaderas.
- Real Decreto 1976/2004, de 1 de octubre, por el que se establecen las normas zoosanitarias aplicables a la producción, transformación, distribución e introducción de los productos de origen animal destinados al consumo humano.
- Real Decreto 620/2005, de 27 de mayo, por el que se aprueba el Plan de reestructuración del sector productor lácteo.
- Real Decreto 731/2007, de 8 de junio, por el que se modifican determinadas disposiciones para su adaptación a la normativa comunitaria sobre piensos, alimentos y sanidad de los animales.
- Real Decreto 319/2015, de 24 de abril, sobre declaraciones obligatorias a efectuar por primeros compradores y productores de leche y productos lácteos de vaca, oveja y cabra.
La inversión en este negocio se destina principalmente a la adecuación del local, que dependerá mucho del estado en el que se encuentre y de si ya fue utilizado anteriormente para fines similares, pero que se estima en unos 25.000 € para acondicionamiento externo (cierres, rótulos) e interno (electricidad, agua, fontanería, habilitación de salas de ordeño). La estimación de esta partida de la inversión se realiza tomando como referencia el coste de la compra e instalación de una nave destinada a la cría de ovejas y cabras en un proyecto llave en mano, que establece un precio de unos 70 €/m2, sumándole a la cuantía resultante una partida para otros gastos de adecuación.
Por otro lado, la inversión inicial también debe sufragar los costes de equipamiento y mobiliario, que consistirá básicamente en mobiliario de oficina (mesas, sillas, lámparas), equipamiento y herramientas (equipos de ordeño mecánico, pulsadores, regulador de vacío, tanques de refrigeración, comederos, palas, carretillas) y un equipo informático para la gestión del negocio (unos 1.000 €). El coste total por equipamiento y mobiliario se estima en unos 15.000 €. También se debe costear el stock inicial, que puede rondar los 8.000 €.
Junto con las licencias y royalties (1.000 €), los gastos de establecimiento (2.000 €) y el I.V.A., se estima una inversión mínima de unos 80.000 €.
La facturación y los ingresos del negocio serán previsiblemente diarios, pues la producción de leche es constante y se trata de un alimento fresco que no puede ser almacenado durante mucho tiempo en la propia granja. El precio dependerá del tipo de animal que se ordeñe, pero siempre será más bajo que en el caso de la oveja/cabra criada en explotaciones extensivas. Así, se prevé un nivel medio-alto de flujo de caja (ingresos menos pagos propios de la explotación).
Costes variables: el consumo mensual de materia prima (principalmente alimentación) y consumibles se estima en un 60% del volumen de ingresos del mes.
Alquiler: para este negocio es necesario contar con una nave de unos 250 m2, y se puede optar por invertir en su adquisición o por alquilarla. En el primer caso, el coste de instalación puede ascender a unos 20.000 €. En el segundo caso, el precio medio de alquiler va a depender en gran medida de la ubicación y condiciones de la nave; para el estudio se ha estimado un precio de 500 €.
-14.976€

References: Real Decreto 
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