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Timestamp: 2017-05-29 23:00:44+00:00

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El usufructo – Letrados en Madrid,
El usufructoAuthorAbogado penalista MartinPosted on1 febrero, 20151 febrero, 2015CategoriesQué es	CONCEPTO Y NATURALEZA DEL USUFRUCTO
Podemos definir el usufructo como el derecho real en virtud del cual una persona puede disfrutar, esto es, poseer y obtener los frutos o rendimientos, de una cosa ajena.
La definición de usufructo por parte de los Códigos Civiles, entre ellos el nuestro, procede de la fórmula original de Paulo: usufructus est ius alienis rebus utendi
fruendi salva rerum substantia (D. 7.1.1), es decir, el usufructo es un derecho sobre cosas ajenas que permite usarlas y percibir sus frutos dejando a salvo su sustancia.
El artículo 467 del Código Civil contiene la definición legal: “El usufructo da derecho a disfrutar los bienes ajenos con la obligación de conservar su forma y sustancia, a no ser que el título de su constitución o la ley autoricen otra cosa”,
En el Derecho romano los derechos de usufructo, uso y habitación se concebían como servidumbres personales. Como señala O Callaghan, esta naturaleza jurídica del usufructo se mantuvo durante siglos, sin discusión.
El Código Civil francés, quizá por considerar que una servidumbre personal no era otra cosa que un derecho feudal, consideró el usufructo como un derecho independiente, no con la naturaleza de servidumbre. El Proyecto de Código Civil español de 1851 regula el usufructo a partir de su artículo 435 en un título distinto de las servidumbres, aunque su autor y comentarista García Goyena mantuviera que el usufructo era un tipo de servidumbre personal. La base 12 de la Ley de bases del Código Civil de 11 de mayo de 1888 se aleja definitivamente de la concepción romana y acepta la naturaleza que da al usufructo el Código francés; dice: “el usufructo, el uso y la habitación se definirán y regularán como limitaciones del dominio y formas de su división”.
El Código Civil regula el usufructo como derecho independiente, ius in re aliena, que tiene la naturaleza de limitación del derecho de propiedad.
En cuanto a sus caracteres, podemos señalar los siguientes:
Es un derecho real, implica un poder inmediato y absoluto sobre la cosa usufructuada, que implica en el usufructuario un señorío parcial sobre la misma. Es un derecho real en cosa ajena, del nudo propietario. Sobre la cosa recaen dos derechos: el de propiedad (nuda propiedad) y el de usufructo, como derecho en cosa de otro, siendo dos derechos reales concurrentes en la misma cosa.
Es un derecho de disfrute completo que comprende todos los aprovechamientos de la cosa.
Es un derecho transmisible que, en contra del Derecho romano, han admitido los Códigos modernos, con excepción del Ia II LA CONSTITUCiÓN DEL USUFRUCTO
Dispone el artículo 468 del Código Civil que: “El usufructo se constituye por la ley, por la voluntad de los particulares manifestada en actos entre vivos o en última voluntad, y por prescripción”. Se distinguen, por tanto, los usufructos voluntarios, los legales y los constituidos por prescripción adquisitiva o usucapión.
Usufructo voluntario. Son los constituidos por negocio jurídico mortis causa o inter vivos, a título gratuito o a título oneroso, pudiendo hacerse como transmisión (se transmite la nuda propiedad a uno y el usufructo a otro) o como reserva (se transmite la propiedad pero el transmiten te se reserva, constituyéndolo, el usufructo o, a la inversa, se constituye el usufructo pero el constituyente sigue con la nuda propiedad). La capacidad será la correspondiente al negocio jurídico constituyente, teniendo en cuenta que es de disposición.
Usufructo legal. Tras la reforma del Código Civil de 13 de mayo de 1981 (que suprimió el usufructo del titular de la patria potestad sobre los bienes del hijo menor y eliminó la dote, desapareciendo así el usufructo sobre los bienes de la dote inestimada) queda solamente como usufructo legal el que corresponde como legítima al cónyuge viudo, regulado en los artículos 834 y siguientes.
Usucapión. Se puede constituir el usufructo, como derecho real poseíble, por usucapión, aplicando las reglas de ésta.
III CONTENIDO DEL USUFRUCTO
Las facultades y deberes en el usufructo normal o propio que integran el contenido del mismo vendrán determinados, en primer lugar, por su título constitutivo si se trata de un usufructo voluntario. En su defecto, el Código establece unas prolijas normas que lo regulan.
a) Facultades del usufructuario
Se trata de la facultad de posesión de la cosa usufructuada, así como de uso de la misma (ius utendiy y de disfrute (ius fruendz) o facultad de hacer suyos los frutos naturales o civiles, sin incluir derecho alguno al tesoro que pueda hallarse en la finca usufructuada, respecto al que se le considera un extraño (artículo 471). Los frutos naturales pendientes al comenzar el usufructo corresponden al usufructuario, los pendientes al extinguirse, al nudo propietario (artículo 472). Los frutos civiles corresponden a uno u otro en proporción al tiempo de duración del usufructo (artículo 474). El aprovechamiento del usufructuario alcanza a los aumentos que tenga la finca por accesión, a las servidumbres prediales cuyo predio dominante sea la cosa usufructuada y, en general, a todos los beneficios inherentes a la cosa usufructuada (artículo 479). El usufructuario puede hacer mejoras útiles o de recreo, sin derecho a indemnización, pero pudiendo retirarlas (artículo 487) y compensarlas con los desperfectos (artículo 488).
El usufructuario puede transmitir el aprovechamiento o el propio derecho de usufructo. La transmisión del aprovechamiento se refiere esencialmente al arrendamiento, que puede hacerlo, pero se resuelve cuando se extinga el usufructo (artículo 480). En materia de arrendamientos rústicos y urbanos, sus respectivas legislaciones especiales contienen disposiciones al respecto. La transmisión del propio derecho de usufructo cabe también, totalmente o parcialmente, así como gravarlo con hipoteca (artículo 107.1 de la Ley Hipotecaria).
Deberes del usufructuario
El usufructuario debe formar inventario de los bienes usufructuados, antes de tomar posesión de los mismos (artículo 491.1), pudiendo ser dispensado de esta obligación en el título constitutivo, si no resulta perjuicio para nadie (artículo 493).
Debe prestar fianza, en garantía del cumplimiento de las restantes obligaciones (artículo 491.2), que también puede ser dispensada si no resulta perjuicio para nadie (artículo 493) y que no es necesaria si el usufructo se ha constituido reservándoselo el vendedor o donante, o si es un usufructo voluntario de los padres sobre bienes de los hijos, o el legal del cónyuge viudo que no contraiga ulterior matrimonio (artículo 492). No prestando el usufructuario la fianza en los casos en que deba darla, podrá el propietario exigir que los inmuebles se pongan en administración, que los muebles se vendan, que los efectos públicos, títulos de crédito nominativos o al portador se conviertan en inscripciones o se depositen en un Banco o establecimiento público, y que los capitales o sumas en metálico y el precio de la enajenación de los bienes muebles se inviertan en valores seguros.
También podrá el propietario, si lo prefiere, mientras el usufructuario no preste fianza o quede dispensado de ella, retener en su poder los bienes del usufructo en calidad de administrador, y con la obligación de entregar al usufructuario su producto líquido, deducida la suma que por dicha administración se convenga o judicialmente se le señale (artículo 494).
Si no quisiere el propietario que se vendan algunos muebles por su mérito artístico o porque tengan un precio de afección, podrá exigir que se le entreguen, afianzando el abono del interés legal del valor en tasación (artículo 495).
c) Cuidado de los bienes
El usufructuario debe cuidar la cosa como un buen padre de familia (artículo 497), respondiendo, incluso, de la actuación de un tercero a quien le hubiera transmitido el aprovechamiento o el propio derecho de usufructo (artículo 498).
d) Conservación y reparaciones
El usufructuario debe hacer los gastos de conservación, mantenimiento y reparaciones ordinarias que necesiten las cosas usufructuadas (artículo 500) y dar aviso al nudo propietario de la necesidad de reparaciones urgentes, las que son de cuenta de éste (artículo 501).
Debe poner en conocimiento del nudo propietario el acto de tercero que pueda lesionar el derecho de propiedad, respondiendo en caso de no hacerlo de los daños y perjuicios causados.
f) Pago de cargas, costas e intereses
El usufructuario debe pagar las cargas e impuestos sobre el uso de la cosa, no los que gravan la propiedad (artículo 504), costas de los procesos sobre el propio derecho de usufructo (artículo 512) e intereses por lo pagado por el propietario por las reparaciones extraordinarias e impuestos que le correspondían (artículos 502 y 505).
g) Entrega de la cosa usufructuada al propietario Se efectuará una vez extinguido el usufructo.
El nudo propietario tiene el derecho de propiedad, con todas sus facultades, salvo la de aprovechamiento, que corresponde al usufructuario. Podrá, por tanto, respetando el derecho de usufructo, disponer total o parcialmente de su derecho de nuda propiedad (artículo 489) y hacer obras, mejoras o plantaciones (artículo 503).
Deberes del nudo propietario: Son básicamente dos, acometer reparaciones extraordinarias y pago de los impuestos que gravan el derecho de propiedad.
Extinción de la persona del usufructuario. El usufructo es naturalmente vitalicio, aunque nada impide que se constituya como no vitalicio. En el usufructo pluripersonal el usufructo no se extinguirá hasta la muerte de la última que sobreviviere (artículo 521), acreciendo a los demás su respectiva cuota a medida que vayan muriendo los cousufructuarios. Si el usufructuario es una persona jurídica, se extingue el usufructo por la extinción de la misma o, como máximo, a los treinta años (artículo 515).
Pérdida de la cosa usufructuada. La cosa perece o queda fuera del comercio. El segundo párrafo del artículo 517 establece una particularidad en el usufructo sobre un edificio: “si el propietario quisiere construir otro edificio, tendrá derecho a ocupar el suelo y a servirse de los materiales, quedando obligado a pagar al usufructuario, mientras dure el usufructo, los intereses de las sumas correspondientes al valor del suelo y de los materiales”. Si la cosa se pierde sólo en parte, continuará este derecho en la parte restante (artículo 514). Expropiación de la cosa usufructuada. Artículo 519: “Si la cosa usufructuada fuere expropiada por causa de utilidad pública, el propietario estará obligado, o bien a subrogarla con otra de igual valor y análogas condiciones, o bien a abonar al usufructuario el interés legal del importe de la indemnización por todo el tiempo que deba durar el usufructo. Si el propietario optare por lo último, deberá afianzar el pago de los réditos”. 3. Por razón de la relación jurídica
Cumplimiento de la condición resolutoria o vencimiento del término final (causa 2″ del artículo 513).
Consolidación, esto es, por la reunión del usufructo y de la propiedad en una misma persona (causa 3″ del artículo 513).
Prescripción, producida por el no uso durante 6 o 30 años, según recaiga el usufructo sobre cosa mueble o inmueble (causa 7a del artículo 513).
Resolución del derecho del constituyente (causa 63 del artículo 513).
Cuando concurre una causa de extinción, la nuda propiedad deviene propiedad plena. Se cancela la fianza y se liquidan los frutos en la forma que determinan los artículos 472 y siguientes. El usufructuario podrá compensar los desperfectos de los bienes con las mejoras que en ellos hubiese hecho (artículo 488).
REFERENCIA A LOS USUFRUCTOS ESPECIALES
Si el usufructo comprendiera cosas que sin consumirse se deteriorasen poco a poco por el uso, el usufructuario tendrá derecho a servirse de ellas empleándolas según su destino, y no estará obligado a restituidas al concluir el usufructo sino en el estado en que se encuentren; pero con la obligación de indemnizar al propietario del deterioro que hubieran sufrido por su dolo o negligencia (artículo 481). Si el usufructo comprendiera cosas que no se puedan usar sin consumirlas, el usufructuario tendrá derecho a servirse de ellas con la obligación de pagar el importe de su avalúo al terminar el usufructo, si se hubiesen dado estimadas. Cuando no se hubiesen estimado, tendrá el derecho de restituirlas en igual cantidad y calidad, o pagar su precio corriente al tiempo de cesar el usufructo (artículo 482).
El último inciso del artículo 469 prevé que el usufructo también puede constituirse sobre un derecho, siempre que no sea personalísimo o intransmisible. El usufructuario adquiere los beneficios o utilidades que le reporta el derecho usufructuado. Así, los artículos 475 y 507 prevén el usufructo sobre derechos de crédito, que permiten al usufructuario percibir los beneficios sin alcanzar el capital.
El Código Civil contiene normas sobre este usufructo en los artículos 476, 477 y
Usufructo de plantaciones y montes Igualmente previsto en el Código Civil (artículos 483, 484 y 485).
Regulado en el artículo 499 del Código Civil.
Es aquel que recae sobre un patrimonio (artículo 506) o sobre una herencia (artículos 508 y 510).
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References: artículo 467
 artículo 435
 artículo 468
 artículo 517
 Artículo 519
 artículo 513
 artículo 513
 artículo 513

Resolución 
 artículo 513
 artículo 469
 artículo 499