Source: https://www.diputados.gov.ar/proyectos/proyectoTP.jsp?exp=1794-D-2019
Timestamp: 2019-12-07 09:39:32+00:00

Document:
Expediente 1794-D-2019
Sumario: REGLAMENTO DE ESTA H. CAMARA. MODIFICACION, SOBRE LA CREACION DE LA COMISION DE LA MUJER.
REGLAMENTO DE LA H. CÁMARA. MODIFICACIÓN DEL ARTÍCULO 61 SOBRE CREACIÓN DE LA “COMISIÓN DE LA MUJER” Y SU COMPETENCIA, Y OTRAS CUESTIONES CONEXAS.
ARTÍCULO 1.- Sustitúyese el Artículo 61 del Reglamento de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, que quedará redactado de la siguiente manera:
- Familias, Niñez y Adolescencia.
ARTÍCULO 2.- Sustitúyese el Artículo 72 del Reglamento de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, que quedará redactado de la siguiente manera:
“Artículo 72. Compete a la Comisión de Familias, Niñez y Adolescencia dictaminar sobre todo asunto o proyecto relativo a la organización, desenvolvimiento, consolidación y desarrollo de la familia en la comunidad; y la protección y orientación de los niños, niñas y adolescentes.
ARTÍCULO 3.- Incorpórase el Artículo 101 (septies) al Reglamento de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, que quedará redactado de la siguiente manera:
“Artículo 101 septies. Compete a la Comisión de la Mujer dictaminar sobre todo asunto o proyecto relativo al reconocimiento, goce y ejercicio de los derechos y libertades de la mujer; la promoción del respeto a su dignidad; la igualdad real de oportunidades y trato entre varones y mujeres; la eliminación de la discriminación hacia la mujer en todos los órdenes de la vida; y la protección integral para prevenir, sancionar y erradicar todo tipo y modalidad de violencia contra las mujeres.
También corresponde a la Comisión de la Mujer el tratamiento de todos aquellos temas conducentes al empoderamiento de las mujeres, así como todo otro tema que ataña al género y, a criterio de la autoridad parlamentaria, requiera dictamen de esta Comisión.
Asimismo, compete a la Comisión el seguimiento permanente del cumplimiento de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención de Belém do Pará).”
Se eleva Se eleva el presente proyecto para que se modifique el nombre y la competencia de la actual Comisión Permanente de la Honorable Cámara de Diputados: “Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia” por “Familias, Niñez y Adolescencia”, y que se cree una nueva "Comisión Permanente de la Mujer”, como espacio institucional específico e independiente de aquélla.
La misma se constituirá con el fin de promover una nueva agenda parlamentaria por la igualdad con perspectiva de género, que origine iniciativas para la promoción y protección de los derechos humanos de las mujeres, leyes que sienten las bases para la conquista de nuevos derechos y el fortalecimiento y apropiación, por parte de las mujeres, de los ya conquistados, en pos de construir una sociedad de iguales.
Incorporar al Reglamento tal Comisión significa incluir una herramienta para trabajar por la igualdad de género y la integridad y libertad de las mujeres, que deben tener los mismos derechos y las mismas oportunidades que todas las personas, y deben poder llevar una vida libre de violencia y discriminación.
Crearla demuestra nuestro compromiso como legisladores de sumar recursos que ayuden a seguir avanzando hacia un mundo mejor, más igualitario y justo.
Una Comisión como la que se propone, además, resulta fundamental para actualizar el Reglamento a los tiempos que corren, que son tiempos de empoderamiento femenino. Actualmente las mujeres están atravesando un momento de despertar a la conciencia de una histórica postergación, un tiempo de lucha y reivindicación de sus derechos, y de conquista de mayores espacios de libertad, lo que se ha instalado ya de modo irreversible como un tema central en la agenda pública.
Mantener una Comisión tan amplia como la existente no sólo es negar la construcción de una ciudadanía más igualitaria, sino negarle a la mujer el lugar que le corresponde, como actora y protagonista, dentro de la sociedad. Porque hoy es el tiempo de las mujeres, es el tiempo de seguir conquistando su futuro; un futuro que será de hombres y mujeres por igual, porque no hay futuro posible sin igualdad.
Estar a la altura de este momento crucial en la historia de los derechos de la mujer implica avanzar en el desarrollo de espacios como éstos, para generar y fortalecer políticas destinadas a brindar una protección integral a las mujeres y garantizar la igualdad tan reclamada.
Las mujeres son una mayoría históricamente vulnerada, un colectivo social que siempre se ha visto limitado por una serie de restricciones e impedimentos que han reducido sus horizontes culturales, políticos, laborales, sociales y personales. Nadie ha sufrido tanta injusticia, tanta violencia y tan poco reconocimiento durante los siglos como las mujeres, cuya base de sustentación se encuentra en un sistema de opresión y subordinación de la mujer respecto al varón, de división sexual del trabajo y restricción de las actividades femeninas al ámbito doméstico, sostenido y reproducido por la cultura.
Y con el correr de los años no se ha acabado el maltrato, el olvido y la invisibilidad a la que es sometida esta parte tan importante de la población (de hecho, las mujeres son la mitad de la población mundial). Aún hoy, con mejores condiciones, sus posibilidades de desarrollo siguen siendo desparejas e inequitativas. Por eso son un sector vulnerable que requiere políticas públicas para combatir maltrato, violencia, desigualdad, discriminación y exclusión.
Como dijimos, asistimos a un proceso histórico en el cual las mujeres están de pie luchando por la igualdad legal, política, profesional, social, familiar y personal que tradicionalmente se les había negado; para defender lo conquistado y seguir avanzando hacia el horizonte de la igualdad plena.
Cabe mencionar en esta línea que, como consecuencia de las continuas luchas encabezadas por las propias mujeres, los movimientos de mujeres y los organismos de derechos humanos, en los últimos años ha habido progresos normativos importantes que contribuyeron a la reivindicación de sus derechos. Ejemplo de ello es la adopción de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), y su jerarquía constitucional con la reforma de 1994.
A nivel regional, la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Convención de Belém do Pará) constituye otro hito en la defensa de los derechos de las mujeres, firmada y ratificada por la Argentina en 1994 y 1996, respectivamente.
En nuestro país, han sido avances legislativos en este sentido las leyes de Cupo Femenino (1991); de Salud Sexual y Procreación Responsable (2002); de Parto Humanizado (2004); la aprobación del Protocolo Facultativo de la CEDAW (2006); de Educación Sexual Integral (2006); de Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas (2008); de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en los Ámbitos en que Desarrollen sus Relaciones Interpersonales (2009), que definió los tipos de violencia (física, psicológica, sexual, económica y patrimonial y simbólica) y, además, determinó el ámbito donde la misma puede desarrollarse (violencia doméstica, institucional, laboral, contra la libertad reproductiva, obstétrica y mediática), entre otras cuestiones; la incorporación de la figura del Femicidio al Código Penal (2012); y de Paridad de Género en Ámbitos de Representación Política (2017), entre otras.
Sin embargo, a pesar de todos los avances que se consiguieron, las múltiples y diversas formas de violencias que sufren aún hoy las mujeres en todos los ámbitos (educación, empleo, deportes, cargos públicos, etc.) dan cuenta de la persistencia de la desigualdad estructural y la vulneración de sus derechos en nuestra sociedad.
Tal es así que hoy podemos hablar de que en nuestro país la brecha salarial es de un 25% a favor de los hombres, que el 76% del trabajo no remunerado es realizado por mujeres, y que hay un femicidio cada 30 horas, sólo para citar algunas estadísticas.
El Femicidio, la expresión más extrema de la violencia contra las mujeres, es un término político que expresa una denuncia ante la naturalización de los asesinatos a mujeres sólo por su condición de género, y por eso merecen un párrafo aparte. Según datos del Observatorio de Femicidios del Defensor del Pueblo de la Nación, 281 mujeres fueron asesinadas por violencia sexista en Argentina durante el año 2018. De acuerdo al Registro Nacional de Femicidios elaborado por la organización Mumala (Mujeres de la Matria Latinoamericana), entre el 1 de enero y el 31 de marzo del 2019 se registraron 72 femicidios. 72 femicidios en 90 días. 1 femicidio cada 30 horas. La frecuencia con la que se dan este tipo de asesinatos es impactante. En razón de ello, la protección de la mujer, debe ser una prioridad.
El aumento de las cifras por femicidios y la reproducción de todo tipo de violencias contra las mujeres, plantean hoy la exigencia de crear un ámbito específico para el tratamiento y diseño de políticas públicas precisas y eficientes, y llevarlas al recinto, tal como aquí se propone.
El acceso a la educación, la justicia, la salud, la política, el derecho a decidir por sí misma sobre su vida y qué hacer con ella, las oportunidades labores o el derecho a no sufrir violencia ni discriminación por el hecho de haber nacido mujeres, son las bases fundamentales en las que hemos de trabajar en esta Comisión para acabar con la desigualdad y garantizar plenamente los derechos de la mujer. Trabajo que se verá reflejado en la sanción de leyes con perspectiva de género y en la búsqueda de la igualdad, tanto en las oportunidades como en el ejercicio efectivo de los derechos.
Teniendo en consideración el rol preponderante que está teniendo la mujer en este nuevo paradigma político, social y cultural, poniendo en alto las luchas históricas y la conquista de sus derechos, así como la vital importancia de erradicar y prevenir la violencia de género, es que solicito a mis pares la aprobación del presente proyecto.-

References: ARTÍCULO 61

ARTÍCULO 1
 Artículo 61

ARTÍCULO 2
 Artículo 72

ARTÍCULO 3
 Artículo 101