Source: http://www.juntadeandalucia.es/boja/1998/141/1
Timestamp: 2018-05-25 22:23:25+00:00

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BOJA Histórico > 1998 > Boletín 141 > 1. Disposiciones generales >
«LEY RELATIVA AL USO EN ANDALUCIA DE PERROS GUIA POR PERSONAS CON DISFUNCIONES VISUALES
Este deber de los poderes públicos de procurar la igualdad real de los disminuidos físicos, psíquicos y sensoriales se encuentra también recogido en términos generales en el artículo
12.1 del Estatuto de Autonomía de Andalucía al establecer que "la Comunidad Autónoma de Andalucía promoverá las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integran sean reales y efectivas; removerá los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud, y facilitará la participación de todos los andaluces en la vida política, económica, cultural y social".
Además, en el ámbito de Andalucía, el Decreto 72/1992, de 5 de mayo, constituye una actuación destacada en este proceso de promoción de la accesibilidad y de eliminación de barreras arquitectónicas. El medio de acceso al entorno establecido en dicha disposición posee un carácter más amplio que el de mera supresión de barreras y es consecuencia de la aplicación que los avances tecnológicos tienen en el campo de la autonomía individual de las personas con discapacidad.
Por otra parte, la progresiva incorporación de personas con discapacidades al mundo del trabajo y de la vida social pone cada vez más de manifiesto la necesidad de acomodar los espacios urbanos y los servicios públicos a las peculiares condiciones de vida de la ciudad. Igualmente, esta necesidad es valorada por la opinión pública como objetivo prioritario de convivencia, considerada como posible, gracias a los avances técnicos que nuestro nivel de desarrollo admite. El pleno desarrollo del derecho a la libre accesibilidad de la persona con disfunción visual acompañada de perro guía es uno de los objetivos prioritarios en el proceso de eliminación de barreras arquitectónicas.
No obstante, el camino hacia la integración es difícil y las dificultades provienen, además de los factores internos inherentes a la propia discapacidad, de otros factores que se podrían denominar "externos", motivados y provocados por la falta de adecuación de la infraestructura social, que se traduce al mismo tiempo en una falta de sensibilización de la sociedad por las necesidades reales de las personas con discapacidad, que imposibilitan en muchos casos el ejercicio efectivo de sus derechos.
Esta es la situación en la que se hallan actualmente las personas con disminución visual, total o parcial, usuarias de perros guía. Es necesario, por tanto, regular la utilización de los perros guía por personas con disfunción visual, así como las condiciones higiénico-sanitarias que deben cumplir estos animales, dotando a tal normativa de una unidad de regulación en una materia tan específica, así como de la existencia de un sistema sancionador único que haga viable el ejercicio efectivo de los derechos que en dicha normativa se recogen.
2. Todas las personas con disfunción visual, total o severa, que vayan acompañadas de perros guía pueden acceder, deambular y permanecer, de acuerdo con lo establecido en esta Ley, en condiciones de igualdad con el resto de la ciudadanía a los lugares públicos o de uso público que se relacionan en el artículo 8.
5. Los derechos y facultades recogidos en esta Ley se
entenderán establecidos en consideración de la persona afectada por disfunciones visuales, por lo que el perro guía que ayuda a ésta detentará la cualidad de su asistente de por vida.
1. Tienen la consideración de perro guía aquéllos que, tras haber superado el proceso de selección genética y sanitaria, hayan sido adiestrados en centros oficialmente homologados al efecto para el acompañamiento, la conducción y la ayuda de las personas con disfunción visual, habiendo adquirido las
aptitudes precisas para tal fin.
2. Una vez reconocida la condición de perro guía, ésta se mantendrá a lo largo de toda la vida del perro, al margen de cualquier disfunción posterior del propio animal y en
consideración exclusiva al lazo ya establecido para con la persona a la que prestó sus servicios, salvo prescripción sanitaria.
2. Las condiciones de otorgamiento del distintivo a que se refiere el apartado 1 del presente artículo, así como los requisitos para la acreditación de los perros guía, se
determinarán por vía reglamentaria.
2. Para obtener la condición de perro guía será condición indispensable acreditar que el animal no padece ninguna enfermedad transmisible al hombre, entendiendo por tales las incluidas en el cuadro de antropozoonosis vigente en cada momento.
En todo caso, el perro guía deberá estar vacunado de rabia, con tratamiento periódico de equinococosis, exento de parásitos externos y de haber dado resultado negativo a las pruebas de leishmaniosis, leptospirosis y brucelosis.
Para acreditar la carencia de tales enfermedades será preciso el reconocimiento del perro guía por veterinarios en ejercicio, los cuales expedirán la certificación correspondiente.
Los educadores de los centros homologados de adiestramiento, cuando realicen ejercicios de adiestramiento previo, de adaptación final individual o reeducación de perros guía, serán sujetos de los mismos derechos y obligaciones que los
establecidos para las personas con deficiencia visual en la presente Ley.
Toda persona afecta por una disfunción visual, total o parcial, que disponga de perro guía es responsable del cumplimiento de las obligaciones establecidas en la presente Ley y estará obligada, especialmente, a:
e) Garantizar el adecuado nivel de protección y bienestar del perro, cumpliendo para ello los requisitos de trato, manejo y etológicos que le proporcionen una adecuada calidad de vida.
a) Los definidos por la legislación urbanística vial
aplicables en cada momento, como paso de peatones, peatonales o de disfrute peatonal exclusivo.
b) Los espacios y dependencias, exteriores e interiores, de utilización colectiva de los edificios, establecimientos e instalaciones que se destinen a un uso que implique
concurrencia de público, tales como:
- Centros oficiales de toda índole y titularidad.
- Centros de enseñanza a todos los niveles, colegios y
academias, tanto públicos como privados.
- Oficinas y despachos de profesionales liberales a los que se haya de acudir por concretas razones de igual índole.
- Espacios de uso público general de las estaciones de
autobuses, ferrocarril, aeropuertos, puertos y paradas de vehículos ligeros de transporte público.
Son sujetos responsables de las infracciones administrativas las personas físicas o jurídicas que realicen las acciones u omisiones tipificadas como tales en la presente Ley y
solidariamente las personas que organicen o exploten realmente las actividades o los establecimientos y las personas titulares de la correspondiente licencia o, en su caso, la entidad pública o privada titular del servicio o responsable del mismo, cuando las mismas incumplan el deber de prevenir la comisión por otra de las infracciones tipificadas en la presente Ley.
1. Las infracciones establecidas en la presente Ley se
b) Todas aquellas conductas que, sin impedir el ejercicio de los derechos reconocidos en la presente Ley, lo dificulten.
c) La exigencia de forma arbitraria o irrazonada de la
presentación de la documentación acreditativa de la condición de perro guía, así como la exigencia de condiciones adicionales a las señaladas en la presente Ley.
e) El incumplimiento de cualquiera de las obligaciones
establecidas en el artículo 6.
3. Constituye infracción grave impedir el acceso,
deambulación y permanencia a las personas con disminución visual acompañadas de perro guía en cualquier lugar público o de uso público definidos en el artículo 8 de la presente Ley cuando éstos sean de titularidad privada.
4. Constituye infracción muy grave impedir el acceso,
deambulación y permanencia a las personas con disminución visual acompañadas de perro guía en cualquier lugar público o de uso público definidos en el artículo 8 de la presente Ley cuando éstos sean de titularidad pública.
1. Las infracciones leves se sancionan con una multa de hasta
2. Las infracciones graves se sancionan con una multa de
500.001 hasta 1.000.000 de pesetas.
3. Las infracciones muy graves se sancionan con una multa de
1.000.001 hasta 2.000.000 de pesetas.
Artículo 14. Organos competentes.
Son órganos competentes para resolver el procedimiento
sancionador e imponer las sanciones:
a) Las leves al mes de haber sido cometidas.
b) Las graves a los seis meses de haber sido cometidas.
c) Las muy graves al año de haber sido cometidas.
a) A los seis meses las impuestas por infracciones leves.
b) Al año las impuestas por infracciones graves.
c) A los dos años las impuestas por infracciones muy graves.
Primera. La Administración de la Junta de Andalucía promoverá y llevará a cabo campañas informativas, especialmente las orientadas de una manera específica a sectores como la
hostelería, comercio, transporte y servicios públicos en general, y otras educativas, dirigidas a la población para sensibilizarla en lo referente a las personas con discapacidad visual total o parcial, acompañadas de perros guía, para que su integración sea total y efectiva.
Segunda. Se faculta al Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía para la actualización por Decreto de las cuantías de las sanciones pecuniarias establecidas en el artículo 12, atendiendo, en todo caso, a criterios objetivos, como el índice de precios al consumo, tendentes a corregir las cuantías referidas adecuándolas a la depreciación monetaria.
Tercera. Se faculta al Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía para dictar las normas necesarias destinadas a la homologación de los centros de adiestramiento, así como para establecer el diseño de los distintivos del perro guía y dictar las normas para su concesión.
Unica. Durante los tres años siguientes a la entrada en vigor de la presente Ley, hasta que no existan centros de
adiestramiento y entrenamiento homologados de perros guía en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Andalucía, los perros adiestrados por la ONCE adquirirán automáticamente la condición de perros guía.
Primera. Se faculta al Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía a dictar las normas necesarias para el desarrollo y la aplicación de la presente Ley.
Segunda. Las corporaciones locales, en el ámbito de sus respectivas competencias, adaptarán sus ordenanzas municipales sobre la materia a las normas contenidas en la presente Ley en el plazo de seis meses, a contar a partir de la entrada en vigor de la misma.
Tercera. Quedan derogadas cuantas normas de rango igual o inferior a la presente sean contrarias a esta Ley.
Cuarta. La presente Ley entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el Boletín Oficial de la Junta de
Sevilla, 23 de noviembre de 1998

References: artículo
12
 artículo 8
 artículo 6
 artículo 8
 artículo 8

Artículo 14
 artículo 12