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Timestamp: 2019-08-19 23:23:50+00:00

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﻿ RESOLUCIÓN 100000- 0744 DE 1998
RESOLUCIÓN 10000-0744 DE 11 DE DICIEMBRE DE 1998
CONTENIDO:PRESERVACIÓN DEL MEDIO AMBIENTE. ENTIDADES DEL SECTOR TELECOMUNICACIONES. SE ADOPTA LA GUÍA DE CONTROL AMBIENTAL DE LA EMPRESA NACIONAL DE TELECOMUNICACIONES, TELECOM.
RESOLUCIÓN 100000- 0744 DE 1998
“Por la cual se adopta la guía de control ambiental de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones Telecom”.
en uso de las facultades legales, y en especial las conferidas en el artículo 19, numerales 1º, 3º y 19 de los estatutos de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones, Telecom, aprobados mediante el Decreto 666 de abril 5 de 1993, y
Que se hace necesario contar con un instructivo cuya finalidad sea proporcionar los fundamentos y procedimientos consecuentes con los principios de protección ambiental dentro de las actividades propias de la empresa, bajo el marco normativo y las políticas nacionales existentes sobre la preservación del medio ambiente,
ART. 1º—Adoptar la guía de control ambiental de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones, cuyo texto forma parte integrante de esta resolución.
ART. 2º—Establecer la guía de control ambiental, como un documento de consulta, sujeto a modificaciones, adiciones o supresiones, si resultaren variaciones en la normatividad sobre el tema ambiental.
Siendo conscientes de nuestro vínculo indivisorio que permanentemente mantenemos con el ambiente, estamos obligados a direccionar nuestras actividades hacia un desarrollo armónico que combine eficientemente los avances tecnológicos con la utilización racional de los recursos disponibles en la naturaleza, en procura de la calidad de vida que deseamos todos.
Además, por ser Telecom, una empresa que forma parte del Estado colombiano y teniendo en cuenta nuestro compromiso constitucional y más que todo moral, de propender por un medio ambiente sano, surge la necesidad de articular las actividades de la empresa con las políticas y lineamientos ambientales trazados por el Gobierno Nacional.
Para tal fin, a continuación se presenta la guía ambiental institucional cuya esencia es lograr en la empresa la inclusión de la variable ambiental y ser, a la vez, herramienta de consulta sobre este aspecto.
La finalidad del presente documento es proporcionar los fundamentos y procedimientos consecuentes con los principios de protección ambiental dentro de las actividades propias de la empresa. Bajo el marco normativo y las políticas nacionales existentes dirigidas a preservar el medio ambiente.
Como parte introductoria, se expone brevemente una reseña sobre la evolución de la temática ambiental en el mundo y la organización del sector a nivel nacional.
Los aspectos ambientales que guardan relación con las funciones de la empresa, para efectos de consulta de este manual, se clasificaron de acuerdo con los siguientes temas: procesos de inversión, procesos operativos y culturización.
Para la fase de formulación y elaboración de proyectos se propone una metodología de valoración de los efectos ambientales, en el sentido de tener una breve apreciación sobre los impactos que el proyecto pueda producir en los distintos componentes del medio circundante. Este procedimiento es aplicable a los planes adelantados por cada unidad de negocio y los proyectos regionales y locales desarrollados por las gerencias departamentales.
En los casos donde el proyecto requiera permisos de índole ambiental se presenta una guía procedimental para la obtención de los mismos.
Para la fase operacional y de funcionamiento, se establecen criterios y métodos concentrados en el manejo adecuado de las basuras y aguas residuales generadas en las instalaciones físicas de la empresa. Así como, propugnar por la implantación generalizada de las políticas de racionalización del aprovechamiento de los servicios de energía eléctrica y acueducto.
Por último, se pretende fortalecer la conciencia y el concepto crítico del tema ambiental dentro de la formación integral de los trabajadores, a través de planes de divulgación y capacitación de la empresa.
Evolución de la temática ambiental
En la década del 70, las discusiones de las cuestiones ambientales fueron marcadas por la conferencia de Estocolmo (1972). Tal evento fue el primer foro, a nivel mundial, donde se debatieron específicamente los temas ambientales. En esa época, las principales polémicas se centraban en la necesidad de políticas de control de la contaminación ambiental, principalmente del aire y del agua. La Conferencia de Estocolmo aceleró en varios países la organización institucional del sector ambiental.
En los años 80, los conceptos de protección del ambiente comenzaron a expandirse. Algunos accidentes famosos como el ocurrido en la India, donde una pérdida de gas letal acabó con la vida de más de 2000 personas, o el derrame de petróleo del buque Exxon Valdés, ocurrido en Alaska, contribuyeron a los cambios de las políticas oficiales del medio ambiente.
En 1987, la Comisión Mundial del Ambiente y Desarrollo, conocida como Comisión Brundtland, publicada en el famoso informe “Nuestro Futuro Común” establece los conceptos del denominado “desarrollo sostenible”. Lo que en forma sucinta quiere manifestar es: “el desarrollo de las actuales generaciones no puede comprometer la capacidad de futuras generaciones de ver satisfechas sus necesidades”. Tal concepto es extremadamente amplio y aplicable a prácticamente la totalidad de las acciones humanas.
El concepto de desarrollo sostenible, es el objetivo y valor que impregna la nueva concepción ambientalista presente en la legislación colombiana. La Constitución de 1991 introduce el concepto en su artículo 80: El Estado planificará el manejo y aprovechamiento de los recursos naturales renovables, para garantizar su desarrollo sostenible, su conservación, restauración o sustitución”.
La Ley 99 de 1993, fija el marco de reordenamiento del sector público encargado de la gestión y conservación del medio ambiente y los recursos naturales renovables. Estableciendo, así, los principios y la estructura del Sistema Nacional Ambiental, SINA.
Este paso significó un cambio real frente a los anteriores mecanismos de protección ambiental, ya que existía una serie de principios, normas y autoridades que carecían de una coherencia en el control y formulación de políticas ambientales.
El Sistema Nacional Ambiental requería para su desarrollo la creación de una entidad capaz de coordinar todos los principios y elementos que conforman la política ambiental nacional. Para tal fin la Ley 99 de 1993 crea el Ministerio del Medio Ambiente como organismo rector de la gestión del medio ambiente y ente responsable de definir las políticas y regulaciones a las que se sujetarán la recuperación, conservación, protección, ordenamiento, manejo, uso y aprovechamiento de los recursos naturales, orientados al aseguramiento del desarrollo sostenible.
La política nacional ambiental, liderada por el Ministerio del Medio Ambiente, se fundamenta en el desarrollo humano sostenible, con cinco objetivos básicos:
1. Promover una nueva cultura del desarrollo. Pretende formar valores sobre la conservación de los recursos naturales, la calidad del entorno, el comportamiento poblacional, la participación ciudadana y las tecnologías de producción. Su meta es el bienestar de la población en armonía con el ambiente.
2. Mejorar la calidad de vida. Busca la solución a los problemas ambientales que afectan a la población, especialmente a los grupos más desprotegidos. Reconoce el papel estratégico de la mujer, el joven y el niño como gestores y beneficiarios del desarrollo humano sostenible.
3. Promoción de una producción limpia. Cuya finalidad es la orientación hacia un cambio tecnológico, hacia la generación de procesos ambientales sostenibles y hacia mercados de bienes y servicios ambientales.
4. Desarrollo de una gestión ambiental sostenible. Tiene como fin la preservación, conservación, incremento y renovabilidad del capital natural, y la protección de la biodiversidad y de la diversidad cultural, la prevención del deterioro de ecosistemas, así como la gobernabilidad ambiental.
5. Población sostenible. Se dirige a la orientación del crecimiento demográfico o comportamiento poblacional y la incidencia sobre la migración y la distribución de los asentamientos humanos, así como la reorientación de la colonización de acuerdo con la capacidad de los ecosistemas.
Aspectos ambientales en desarrollo de proyectos
2.1. Evaluación preliminar. Es importante que dentro del proceso de elaboración de los proyectos de inversión se realice una evaluación preliminar general de los factores ambientales que factiblemente son intervenidos con el desarrollo de las actividades propias del proyecto.
Una vez, si en la etapa de diseño se estima algún tipo de incidencia en el medio ambiente, es preciso adelantar las consultas a los organismos ambientales correspondientes.
En el siguiente cuadro, se propone un modelo de evaluación preliminar con las instrucciones de su diligenciamiento y evaluación:
Factor/aspecto Tipo de impacto
(+) (-) Magnitud
Topografía y paisaje
Alteración curso o caudal
Presión comunidades indígenas negras o campesinas
El objetivo del análisis preliminar que se sugiere realizar bajo los parámetros señalados en el formato anterior, es el de lograr una apreciación global de los posibles impactos sobre los elementos del medio ambiente, y a la vez servir como guía para iniciar la gestión correspondiente ante el organismo ambiental.
Además, brindar la información básica para la adopción de las medidas de manejo ambiental durante las fases de ejecución y operación.
Factor. Es el componente del medio ambiente susceptible de ser afectado por las actividades del proyecto los cuales se clasifican en seis (6) grupos: suelo, aire, agua, fauna y flora, y económico-social.
Aspecto. Se refiere a las causas específicas por las cuales se puede generar alteración en los componentes ambientales. Se encuentran definidos los aspectos más importantes que regularmente suelen ser afectados por proyectos técnicos. No obstante, si el proyectista lo considera, es posible adicionar nuevos elementos de estudio.
A continuación se relacionan los aspectos propuestos:
Suelo - topografía y paisaje. Realizar una breve evaluación, si la obra o actividad modifica la apariencia externa existente en la zona del proyecto, considerar su tiempo de ocurrencia y la estética con respecto a su entorno, ya sea rural o urbano.
Suelo - estabilidad y erosión. Analizar sucintamente el grado de afección que probablemente la ejecución del proyecto cause sobre las características físicas del suelo.
Suelo - contaminación. Estimar el riesgo ambiental, cuando se prevé derrames de sustancias tóxicas que alteren las condiciones iniciales del suelo.
Suelo - usos. Efectuar una apreciación de los eventuales cambios de uso del suelo. Por ejemplo agrícola por comercial.
Aire - ruido. Calificar, en caso tal, la incursión o montaje de maquinaria o equipos que puedan generar niveles de ruido que perturben el ambiente.
Aire - polución. Ponderar en forma somera la emisión de gases o partículas contaminantes hacia la atmósfera.
Agua - alteración cursos o caudal. Evaluar si el proyecto genera incidencia en el curso normal de las corrientes de agua presentes en la zona de influencia.
Agua - contaminación. Elaborar un breve análisis del volumen de sustancias o fragmentos que se dispongan en las quebradas o ríos aledaños.
Fauna y flora - alteración hábitat. Considerar de manera global si las acciones proyectadas son causa de desequilibrio en los corredores de tránsito y habitación de las especies animales existentes en la zona.
Fauna y flora - remoción vegetal. Conceptuar sobre la cantidad de zonas verdes, arbustos o árboles intervenidos durante la ejecución del proyecto.
Socioeconómico - empleo. Particularmente, calificar el grado de generación de empleo directo e indirecto.
Presión comunidades indígenas, negras o campesinas. Fijar una presunción sobre el impacto de la tecnología implantada en las costumbres y religiones de las etnias minoritarias establecidas en el sector del proyecto.
Seguridad. Deducir los niveles de riesgo profesional y comunal con el adelanto de las actividades pertenecientes al proyecto.
Salud. Igualmente, establecer si se toman en cuenta programas de salud ocupacional y si existe algún peligro de morbilidad o mortalidad en los asentamientos poblacionales aledaños al proyecto.
Tipo de impacto. Hace referencia a las características benéficas o dañinas de un impacto y por tanto se puede calificar como positivo (+) o negativo (-).
Magnitud. Se refiere al grado de afectación que presenta el impacto sobre el medio ambiente y se puede calificar como baja, moderada o alta.
De acuerdo con la información consignada para cada proyecto, el evaluador tomará en cuenta la ponderación cualitativa basándose en el número de aspectos estimados en forma negativa, con el fin de estimar si el proyecto genera algún tipo de incidencia negativa en el ambiente y por tanto, proceder a solicitar el concepto a la autoridad ambiental respectiva.
2.2. Procedimiento para obtención de licencias. Inicialmente, se transcribe a continuación las definiciones más relevantes que se encuentran establecidas en el Decreto 1753 de 1994, por el cual se reglamenta parcialmente la Ley 99 de 1993, sobre licencias ambientales.
2.2.1. Proyecto obra o actividad. Un proyecto, obra o actividad incluye la planeación, ejecución, emplazamiento, instalación, construcción, montaje, ensamble, mantenimiento, operación, funcionamiento, modificación y desmantelamiento, abandono, terminación del funcionamiento, modificación y desmantelamiento, abandono, terminación del conjunto de todas las acciones, usos del espacio, actividades e infraestructura relacionadas y asociadas con el desarrollo, (art. 1º).
2.2.2. Términos de referencia. Es el documento que contiene los lineamientos generales que la autoridad ambiental señala para la elaboración y ejecución de los estudios ambientales, (art. 1º).
2.2.3. Estudio de impacto ambiental. El estudio de impacto ambiental es un instrumento para la toma de decisiones y para la planificación ambiental, exigido por la autoridad ambiental para definir las correspondientes medidas de prevención, corrección, compensación y mitigación de impactos y efectos negativos de un proyecto, obra o actividad, (art. 22).
2.2.4. Plan de manejo ambiental. Es el plan que, de manera detallada, establece las acciones que se requieren para prevenir, mitigar, controlar, compensar y corregir los posibles efectos o impactos ambientales negativos causados en desarrollo de un proyecto, obra o actividad; incluye también los planes de seguimiento, evaluación y monitoreo y los de contingencia, (art. 1º).
2.2.5. Diagnóstico ambiental de alternativas. El diagnóstico ambiental de alternativas tendrá como objetivo suministrar la información para evaluar y comparar las diferentes opciones, que presente el peticionario, bajo las cuales sea posible desarrollar un proyecto, obra o actividad, con el fin de optimizar y racionalizar el uso de los recursos ambientales y evitar o minimizar los riesgos, efectos e impactos negativos que puedan provocarse, (art. 18).
2.2.6. Licencia ambiental. La licencia ambiental es la autorización que otorga la autoridad ambiental competente, mediante acto administrativo, a una persona, para la ejecución de un proyecto, obra o actividad que conforme a la ley y a los reglamentos, puede producir deterioro grave a los recursos naturales renovables o al medio ambiente o introducir modificaciones considerables o notorias al paisaje, y en la que establecen los requisitos, obligaciones y condiciones que el beneficiario de la licencia ambiental debe cumplir para prevenir, mitigar, corregir, compensar y manejar los efectos ambientales del proyecto, obra o actividad autorizada, (art. 2º).
2.2.7. Procedimiento. Si del resultado obtenido del análisis preliminar adelantado por el área responsable del proyecto, se concluye que éste puede tener intervenciones representativas sobre el medio ambiente, es preciso realizar la solicitud de la licencia ambiental, cuyo procedimiento se extrae a continuación de lo dispuesto en el Decreto 1753 del 3 de agosto de 1994 y la Resolución 655 del 21 de junio de 1996, referentes a licencias ambientales:
1. Con la siguiente información, formular la petición por escrito dirigida a la autoridad ambiental competente, en la cual solicitará que se determine si el proyecto requiere o no de la elaboración del diagnóstico ambiental de alternativas o si debe o no realizar directamente el estudio de impacto ambiental, según concepto de la propia autoridad:
1.1. Nombre o razón social del solicitante o interesado.
1.2. Poder debidamente otorgado, cuando se actúe mediante apoderado.
1.3. Certificado de existencia y representación legal cuando se trate de persona jurídica.
1.4. Domicilio y nacionalidad del interesado.
1.5. Descripción explicativa del proyecto, obra o actividad.
1.6. Plano a escala adecuada que determine la localización del proyecto.
1.7. Costo estimado del proyecto.
1.8. Descripción de las características ambientales generales del área de localización.
1.9. Indicación específica de los recursos naturales que van a ser usados, aprovechados o afectados en el proyecto, obra o actividad.
1.10. Información sobre la presencia de comunidades localizadas en el área de influencia del proyecto.
1.11. Indicar si el proyecto afecta las áreas del sistema de parques nacionales naturales. Ver mapa Nº 2 (Parques nacionales naturales(*)).
2. La autoridad ambiental competente no podrá exigir el certificado de existencia y representación legal de la persona jurídica, ni los poderes generales otorgados para actuar en todas las actuaciones administrativas que se surtan en la entidad, cuando éstos se acreditaron en un trámite o actuación anterior que ya se surtió en la institución. En tal caso este requisito se tendrá por cumplido.
3. Información y concepto de la autoridad ambiental con jurisdicción en la región. Cuando la licencia ambiental se tramite ante el Ministerio del Medio Ambiente, dentro del plazo establecido en el numeral 6º del artículo 30 del Decreto 1753 de 1994, éste deberá solicitar a la autoridad ambiental con jurisdicción en la región donde se pretende desarrollar el proyecto, obra o actividad, la información técnica, jurídica y administrativa que se considere indispensable para decidir, así como su concepto sobre el particular, lo cual deberá ser allegado en el término máximo de sesenta (60) días establecidos en dicho numeral. En todo caso, el concepto no es obligatorio para el Ministerio del Medio Ambiente.
4. Reunión previa. La autoridad ambiental competente de oficio o a solicitud del peticionario de la licencia ambiental o su apoderado, podrá realizar con éste una reunión con el fin de precisar, discutir y aclarar el alcance del proyecto y la información contenida en el estudio de impacto ambiental.
5. Exigencia del estudio de impacto ambiental. Por cada licencia ambiental sólo podrá exigirse un estudio de impacto ambiental.
6. Entrega del estudio de impacto ambiental. El peticionario de la licencia ambiental entregará el estudio de impacto ambiental en original y copia con destino a las autoridades ambientales con jurisdicción en la región donde se pretende desarrollar el proyecto, obra o actividad. A opción del peticionario se podrá entregar una copia en archivo magnético.
7. Modificación de la licencia ambiental. La licencia ambiental podrá ser modificada total o parcialmente en los siguientes casos, según el artículo 35 del Decreto 1753 de 1994:
7.1. A solicitud del beneficiario de la licencia ambiental, en consideración a la variación de las condiciones existentes al momento de otorgar la licencia ambiental.
7.2. Por iniciativa de la autoridad ambiental competente, cuando hayan variado de manera substancial las circunstancias existentes al momento de otorgarla.
Además, se deberá tramitar la modificación, total o parcial, de la licencia ambiental, en los siguientes casos:
7.3. Cuando al otorgarse la licencia ambiental no contemple el uso, aprovechamiento o afectación de un recurso natural renovable, necesario para la construcción, ejecución u operación del proyecto, obra o actividad.
7.4. Cuando se pretendan variar las condiciones de uso, aprovechamiento o afectación de un recurso natural renovable, consagradas en la licencia ambiental.
8. Término de expedición de licencias. Tratándose de licencias ambientales que otorga el Ministerio del Medio Ambiente el término para dicho otorgamiento será hasta de ciento veinte días (120) hábiles contados a partir del auto de trámite que reconozca que ha sido reunida toda la información requerida. Las demás organizaciones ambientales no podrán exceder un término de sesenta (60) días hábiles.
9. Acto administrativo. La licencia ambiental se otorgará mediante un solo acto administrativo que llevará implícitos los permisos, autorizaciones y concesiones de carácter ambiental que se requieran para la ejecución de una obra o actividad (Res. 655/96, art. 2º).
10. Contenido de la licencia ambiental. El contenido de la licencia ambiental será el siguiente:
10.1. La identificación de la persona natural o jurídica, pública o privada a quien se autoriza el proyecto, obra o actividad, indicando el nombre, razón social, documento de identidad y domicilio.
10.2. Localización y descripción del proyecto, obra o actividad.
10.3. Consideraciones y motivaciones que han sido tenidas en cuenta para el otorgamiento de la licencia ambiental.
10.4. Término de la licencia ambiental.
10.5. Señalamiento de todos y cada uno de los requisitos, condiciones y obligaciones que debe satisfacer y cumplir el beneficiario de la licencia ambiental.
10.6. Las consecuencias del incumplimiento de los requisitos, condiciones y obligaciones impuestos al beneficiario de la licencia ambiental, conforme a la ley y los reglamentos (D. 1753/94, art. 3º).
Además, la licencia ambiental contendrá lo relativo al uso, aprovechamiento o afectación de los recursos naturales renovables que se concede, y los requisitos, condiciones y obligaciones que debe cumplir el beneficiario para tal efecto. (Res. 655/96, art. 1º).
2.3. Entidades ambientales estatales. Son autoridades ambientales competentes para el otorgamiento de licencia ambiental : el Ministerio del Medio Ambiente, las corporaciones autónomas regionales o sus entidades territoriales delegatarias y los municipios, distritos y áreas metropolitanas, cuya población supere la cifra de un millón de habitantes: Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla.
La competencia del Ministerio del Medio Ambiente en cuanto al trámite y expedición de licencias ambientales es, en términos generales, sobre los proyectos de gran envergadura, los que poseen un área de influencia que se extiende en más de una jurisdicción regional, o los localizados dentro del sistema de parques nacionales naturales. Ver mapa Nº 2 (Parques nacionales naturales(*))..
Los restantes proyectos de cubrimiento regional o urbano deben ser gestionados a través de las corporaciones autónomas regionales o los departamentos administrativos: Dagma en Bogotá, Dagma en Cali, área metropolitana del Valle de Aburrá en Medellín o Dadima de Barranquilla, de acuerdo con su localización geográfica. Ver mapa Nº 1 (Corporaciones autónomas regionales y unidades ambientales urbanas(*)).
2.4. Manejo ambiental ejecución proyectos. De los proyectos que se desarrollan en la empresa, los compuestos por actividades que involucran la construcción de obras civiles mantienen mayor interacción con el medio ambiente. Tales como, construcción de edificios, repetidoras, redes telefónicas, entre otras.
La Resolución 541, expedida por el Ministerio del Medio Ambiente el 14 de diciembre de 1994, regula el cargue, descargue, transporte, almacenamiento y disposición final de los elementos, materiales y escombros de construcción, demolición y movimiento de capa orgánica, suelo y subsuelo de excavación.
Según el artículo 6º de la citada norma, cuando las actividades a que se refiere esta resolución no requiera licencia ambiental o la presentación de planes de manejo, recuperación o restauración ambiental de conformidad con lo dispuesto en el Decreto 1753 de 1994, las autoridades de planeación deberán incluir dentro de los requisitos, condiciones y obligaciones que debe cumplir el titular de la licencia de construcción un programa relativo al manejo ambiental de materiales y elementos a los que hace referencia esta resolución.
Para tal efecto, a continuación se presentan los parámetros básicos que se proponen tener en cuenta para implementar los planes de manejo ambiental en las construcciones que adelante la empresa.
Los escombros y materiales de construcción dentro de una obra deben manejarse adecuadamente, de tal forma que se restrinja su producción y se disponga en lugares adecuados. Esto redundará en reducción de costos para el constructor y en el mantenimiento del aseo y orden de la ciudad.
En lo posible, las obras deben producir el mínimo de escombros y sobrantes de materiales de construcción, éstos pueden ser reutilizados, reciclados o en último caso dispuestos en sitios adecuados sin causar deterioro sobre el ambiente.
Los escombros de las construcciones típicamente están conformados por desechos de concreto, asfalto, ladrillo, bloques, arenas, gravas, tierra y lodo. Otros lo conforman productos afines a la madera como formaletas, residuos de estructuras de cubiertas, pisos, marcos y tablas. Los últimos componentes son los desperdicios misceláneos como plásticos, metales , vidrios , acabados, asbestos y otros materiales de aislamiento, tuberías y partes eléctricas.
Algunas consideraciones básicas que ayudan para que en una obra de construcción se produzca el mínimo de escombros son:
Disponer de los equipos y herramientas adecuadas para cada trabajo o actividad.
Utilizar material normalizado y en las dimensiones ajustadas a las líneas arquitectónicas.
Organizar adecuadamente los sitios de trabajo con relación a sus condiciones de acceso, iluminación y ventilación.
Optimizar el suministro de materiales, mediante sistemas mecanizados o corredores de abastecimiento.
Dotar a los trabajadores de elementos adecuados para la manipulación de los materiales.
Descargar en forma ordenada y apilar los materiales y elementos correctamente.
Coordinar los suministros y transportes con el ritmo de ejecución de la obra. No mantener niveles de almacenamiento muy altos en la obra.
Incluir en trabajos como descimbrado, limpieza y remoción de clavos y puntillas y apilamiento ordenado de la formaleta y su cimbra.
2.4.1. Construcción edificios y repetidoras
Trabajos preliminares. Es importante definir cuál es el área total que involucran las labores de localización y replanteo, considerando las zonas donde se emplazarán las obras, los sitios para campamentos, tránsito peatonal o de vehículos, sitios de depósito o almacenamiento de materiales de construcción, áreas para la disposición de escombros y aislamiento. Partiendo del principio básico de mantener correctamente libre el espacio público.
El área de trabajo general de la obra se demarca por el límite del proyecto y se aislará mediante cerramientos que garanticen la seguridad en la obra, aíslen los trabajos y actividades que se realizan dentro de la obra, protejan las zonas de influencia directa de los trabajos.
Descapote. El descapote puede ser retirado inmediatamente de la obra, caso en el cual deberá ser cargado y transportado a la escombrera. Puede en un segundo caso, ser utilizado posteriormente para labores de relleno y conformación final y zonas verdes, para lo cual deberá almacenarse adecuadamente dentro de la obra en los sitios donde no vaya a ser arrastrado por el agua lluvia ni dispersado por el viento y mantenerse cubierto hasta el momento de su utilización.
Excavaciones. Los materiales provenientes de las excavaciones pueden usarse más tarde en la misma obra, en rellenos o capas de base.
El cargue, si se dispone su retiro de la obra, debe realizarse con maquinaria apropiada para no producir derrames de material. El transporte se hará en volquetas con contenedores cubiertos en su parte superior, para impedir el derrame de material en su recorrido.
Es importante que el almacenamiento temporal de los materiales sea en forma confinada, con el fin de evitar su dispersión y el arrastre por parte de las aguas lluvias o de escorrentía. Puede disponerse de cajones sobre el piso, con tabiques en mampostería, madera o metálicos. Estos cajones se dispondrán en las áreas asignadas para tal efecto dentro del perímetro de trabajo de la obra, según lo indicado anteriormente.
En todos los casos en que se requiera movilizar o transportar no es procedente arrastrar material adherido a las llantas hacia las vías y lugares que recorra antes de llegar a la escombrera. En este caso es importante que los conductores de las volquetas tomen las medidas necesarias, como el aseo de las llantas previo a la salida del vehículo de la obra.
Estructura. En la elaboración de esta parte de la obra pueden producirse escombros y sobrantes de materiales de construcción como: agregados pétreos y arenas de las mezclas de concreto, restos de mezclas, recortes de varillas o hierro, puntillas y retal de madera de formaletas.
Estos materiales pueden ser reutilizados de varias formas:
Los agregados pétreos y arenas en trabajos de relleno o adecuación de bases dentro de la misma obra.
Los elementos metálicos se separan y clasifican y pueden ser enviados e incorporados a los procesos metalúrgicos. Se cuentan aquí varillas, ganchos, flejes de acero, latas y demás materiales ferrosos, lo que se conoce comúnmente como chatarra y que puede llegar a conformar un volumen importante de desperdicios dentro de la obra.
La madera puede tener uso inmediato dentro de la obra para trabajos menores, nuevas formaletas, escaleras o andamios para desarrollar los trabajos de construcción. La madera también puede ser utilizada por terceros como leña. Lo importante en cualquier caso será retirar las partes metálicas que contenga como: clavos, varillas, ganchos y otros.
Obra gris. En esta fase de la obra, la mayor producción de escombros se concentra en los retales y pedazos de ladrillo, teja o bloque utilizados para elaboración de mampostería y cubiertas. En segunda instancia, están los escombros de materiales áridos para las mezclas de mortero y resto de mezcla. Para estos últimos, el tratamiento es idéntico al que se da en el caso de los escombros producidos en la estructura.
Los pedazos y trozos de ladrillo pueden ser utilizados por los fabricantes para incorporarlos a su proceso productivo. Después de efectuar una molienda del material, éste se incorpora a la mezcla que sirve como materia prima para la fabricación de estos elementos cerámicos, en este caso el material o desperdicio debe estar limpio, libre de mezcla de cemento, de ahí la importancia de que sea clasificado en obra.
El almacenamiento en obra se hará en cajones o contenedores de fácil manipulación y su transporte hasta la escombrera deberá hacerse tomando las medidas del caso, para prevenir el derrame durante el transporte, como lo establece la Resolución 541 de 1994.
En la etapa de obra negra se utilizan mallas de seguridad para cubrir las fachadas de la obra con el fin de evitar que materiales o escombros caigan sobre calzadas o andenes e impedir la dispersión de partículas arrastradas por el viento.
Instalaciones. En las labores de instalación de tuberías y conducciones se producen escombros como restos de tuberías, cables, alambres, pegantes y empaques entre otros.
Aunque este tipo de desperdicios se produce en menor cantidad dentro de la obra, es importante clasificarlos entre materiales que pueden ser reciclables como plásticos y papeles y los que deben ser dispuestos como basura en las escombreras, por ejemplo, los envases de pegantes, lubricantes y limpiadores. Una vez recolectados pueden ser almacenados temporalmente en la obra, en cajones, bolsas, paquetes o pilas, con el fin de ser transportados o recogidos por el servicio de aseo.
Los plásticos en su totalidad son reciclables, unos más que otros. Existen alternativas industriales sencillas para la fabricación de mangueras, cauchos y otros aditamentos a partir del reciclaje de los plásticos.
Los residuos de papel deben clasificarse y almacenarse para su reciclaje.
Acabados. Aquí se generan escombros muy parecidos a los que se obtienen en la etapa de obra gris y su tratamiento es similar. En esta etapa puede existir la producción de algunos residuos tóxicos como pinturas, thiner o hidrocarburos que deben separarse para tratamiento especial en la escombrera.
Limpieza en áreas de trabajo. Cuando en obras se efectúan labores de limpieza pueden producirse escombros de difícil clasificación por encontrarse muy contaminados, estos materiales deben almacenarse adecuadamente dentro de la obra y conducirse a la escombrera. Las actividades deben coordinarse con las entidades encargadas del manejo de los residuos sólidos de la ciudad o de la zona donde esté ubicada la obra.
Temporalmente las basuras que no se cataloguen como escombros de obra, deberán depositarse en canecas dentro de la obra y en sitios adecuados para ello, sin producir su dispersión en el piso que con el tiempo llegará a las alcantarillas y sumideros, taponándolas. Es necesario disponer de las basuras en el menor tiempo posible mediante el servicio público de recolección de basuras.
En algunos de los procesos y trabajos de la industria de la construcción se generan aguas de desperdicio que deben tenerse en cuenta para su manejo y disposición final.
En las obras pueden generarse aguas residuales en circunstancias como:
Lavado de herramientas de trabajos: como palustres, llanas, artesas, brochas.
Lavado de equipo y maquinaria.
Lavado y limpieza de llantas y partes exteriores de vehículos de transporte a la obra.
Lavado de tanques o recipientes de almacenamiento.
Sobrantes de agua utilizados en la fabricación de mezclas de concreto, mortero y lechadas.
Aguas lluvias procedentes de patios, vías y zonas libres dentro de la construcción.
Estas aguas que se producen en las obras tienen como característica fundamental un alto contenido de material sedimentable, por tanto para su manejo y disposición se debe tener en cuenta para:
Construir canales y cunetas con pendientes que permitan velocidades que garanticen el arrastre de las partículas.
Se canalizarán todas las aguas provenientes de lavados y limpiezas, de aguas lluvias, de maquinas pulidoras o cortadoras, de áreas destinadas a la preparación de mezclas.
Los patios y áreas a la intemperie deberán tener pendientes de drenaje hacia los puntos de recolección de agua, bien sea cunetas, canales o tuberías que se instalen provisionalmente en zona de las obras.
Las aguas deberán conducirse a estanques sedimentadores, los cuales deberán ser limpiados con frecuencia necesaria para evitar que se colmen.
Los tanques sedimentadores pueden construirse en concreto o mampostería y su tamaño se adaptará a las necesidades de cada obra. En todos los casos sus paredes y pisos deben ser debidamente impermeabilizados.
El material o lodo sedimentado constituye un escombro que puede ser destinado a rellenos o disponerse adecuadamente dentro de la obra, mientras se transporta hasta la escombrera o sitio de disposición final.
Las áreas cercanas a la obra deben limpiarse permanentemente. El constructor debe mantener libres los bordillos o cunetas, para que el agua corra libremente y no arrastre sólidos que obstruyan los sistemas de alcantarillado.
2.4.2. Construcción de redes en espacio público. El manejo de escombros en la construcción de redes enterradas de cables telefónicos o de fibra óptica, merece especial consideración, pues los espacios donde se efectúa están relacionados con la actividad cotidiana de la comunidad.
Las obras en espacio público en general deben tener en cuenta los siguientes aspectos durante su ejecución:
Demarcación y aislamiento del área de trabajo. Se instalarán tabiques de madera, vallas metálicas o cintas reflectivas con su respectivo soporte para aislar totalmente el perímetro de las obras, con lo cual se logrará también impedir el paso de escombros y residuos de la construcción a zonas adyacentes a las de trabajo.
Se instalarán barreras de seguridad, señales portátiles, vallas, conos plásticos y cintas reflectivas.
Por otra parte es importante proveer de iluminación, las señales de demarcación, para alerta y control del tránsito nocturno de vehículos y peatones.
Manejo de materiales provenientes de excavaciones. No se debe permitir que permanezcan materiales sobrantes de la excavación o de las labores de limpieza y descapote al lado de las zanjas o excavaciones por un período superior a 24 horas.
Si se requiere material para relleno se almacenará en pilas, siempre dentro del área demarcada, en zonas cercanas a los sitios donde se vayan a llevar a cabo los rellenos y con las medidas necesarias de protección y control de lavado por las aguas lluvias o de escorrentía, con el fin de evitar el taponamiento de sumideros y alcantarillas existentes en el área.
Se deben barrer y limpiar permanente las cunetas o bordillos en las zonas de influencia de la obra.
Señalización y seguridad. Como parte de las actividades permanentes a cargo del constructor estarán las correspondientes a los planes y programas de desvíos de tránsito, seguridad y señalización. Adicionalmente, se deben construir, instalar y mantener pasos peatonales temporales y para vehículos lo suficientemente amplios y seguros, debidamente señalizados e iluminados en los puntos de tránsito y acceso.
El constructor debe evitar cualquier obstrucción al tránsito peatonal o vehicular. Especial cuidado ameritan aquellas zonas de alto movimiento o concentración de peatones o vehículos. Existirá un programa permanente de desvíos y manejo del tránsito que se coordinará con la autoridad competente.
Para garantizar el acceso a la obra y procurar un adecuado manejo de las mismas, el constructor debe establecer medidas como:
Adecuación de vías alternas para desvíos y utilización provisional. En sitios donde las obras causen demasiadas incomodidades, se debe ajustar el programa y agilizarse ejecutando la obra en el menor tiempo posible. Se considerarán en estos casos alternativas como trabajo nocturno y días feriados.
En zonas donde sea imposible hacer desvíos, las obras se adelantarán por etapas.
En general, para estos casos el constructor debe seguir las normas estipuladas en el manual sobre dispositivos para el control del tránsito sobre vías vehiculares (Res. 10000/77, 8408/85). Adicionalmente, tendrá presente lo establecido en las normas Icontec 1461 y 1462 sobre normas de seguridad para construcción. Se utilizarán señales preventivas, reglamentarias e informativas de acuerdo con la normatividad de entidades competentes de tránsito y transporte.
Almacenamiento de materiales. Los materiales deben almacenarse dentro del área demarcada para las obras que utilizan el espacio público, según lo dispuesto por la Resolución 541 de 1994. Cuando se trata de zonas con distancias y tramos muy largos, como es el caso de instalación de tuberías telefónicas o de fibra óptica, los materiales se deben disponer a lo largo de la obra en la medida en que se vayan requiriendo y evitar la acumulación de dichos materiales por períodos superiores a 24 horas.
El transporte y cargue de escombros se deberá hacer de la forma indicada con anterioridad.
Operación y control de maquinaria. La operación y mantenimiento de la maquinaria, el manejo de combustibles y lubricantes se hará de tal forma que se evite el vertimiento de grasas o aceites al suelo o corrientes de agua. La operación de la maquinaria debe hacerse según las recomendaciones del fabricante y los equipos deberán cumplir con las normas sobre ruido y emisión de partículas y gases.
Limpieza. El constructor debe acatar las normas generales de aseo urbano. Los sitios de la obra permanecerán limpios, con buenas condiciones sanitarias y libres de cualquier acumulación de materiales de desecho y de basura. Los materiales de desecho se llevarán a los botaderos o escombreras una vez finalizada la jornada diaria de trabajo. Es improcedente la quema de desechos o desperdicios en este tipo de obras.
Demoliciones y restauraciones. Cuando haya necesidad de demoler estructuras o cualquier tipo de construcción, se deberán tomar las precauciones del caso para evitar interrupciones en los servicios públicos.
Al hacer excavaciones en zonas pavimentadas, no debe mezclarse el afirmado con los demás materiales que se puedan extraer con el fin de buscar su futura utilización.
Los árboles, arbustos y zonas verdes debe evitarse su intervención y protegerse, cuando no se requiera su retiro por emplazamiento en la zona de los trabajos. En general, todos los sitios y superficies del terreno que se vean afectados por trabajos, se restablecerán en forma tal que sus condiciones finales sean mejores o como mínimo semejantes a las existentes antes de iniciar los trabajos.
Escombros. Los materiales reutilizables no deben sufrir contaminación ni mezcla con otros elementos que puedan afectar las características para su nueva utilización.
La preparación de los materiales reciclables exigen mayor cuidado, ya que este tipo de elementos deben tener un alto contenido de pureza para que puedan ser vinculados con éxito a los procesos productivos. Por lo anterior, su escogencia, selección y limpieza debe hacerse a diario en la obra, junto con las actividades de utilización de los mismos materiales. Por ejemplo, cuando se retire formaleta, las puntillas existentes en la madera deben extraerse y apartarse, los restos de corte de la figuración del hierro igualmente pueden separarse. El material restante de trozos de ladrillo, bloque o teja de barro podrán también separarse.
Los desperdicios y escombros que por exceso o por la imposibilidad de ser reutilizados o reciclados deberán disponerse en las escombreras, con licencia ambiental y de funcionamiento vigente, según la Resolución 541 de 1994. Estos materiales no requieren preparación específica, pero sí su disposición temporal dentro de la obra mientras son trasladados a las escombreras.
Manejo ambiental en las actividades operacionales
3.1. Manejo de basuras. Los desechos sólidos, son un factor importante en la demanda sobre los recursos naturales, a continuación se esquematiza las diferentes etapas de evolución de las basuras:
Los residuos que produce la empresa generalmente son de cierto grado de importancia en volumen, teniendo en cuenta la presencia de la entidad a lo largo del territorio nacional. Básicamente, consta de materiales sobrantes de oficina, como papel, cartón, bolsas, cintas, lapiceros, entre otros. También, son originados otro tipo de elementos residuales provenientes de las labores de mantenimiento de equipos y redes tales como trozos de cable, piezas metálicas, plásticos, pegantes, etc.
Se plantea, entonces, adoptar medidas tendientes a minimizar el impacto que resulta en la producción de estas basuras. Tres métodos son viables de llevar a cabo en las fases de generación y manejo en la fuente: reducir, reusar y reciclar.
Reducir. El propósito es generar la menor cantidad posible de basuras, por ejemplo con el uso masificado del correo electrónico, distribuir únicamente las copias que se requieran, etc.
Reusar. La práctica de buscar otras finalidades a los elementos de oficina, por ejemplo, utilizando como borrador el revés de documentos en desuso, destinar los elementos técnicos que puedan continuar prestando servicio en otros lugares.
Reciclar. Contratar con compañías o cooperativas especializadas en labores de reciclaje para que se encargue de la selección y recolección de los productos como papel, cartón, plástico, metales, etc., que se puedan reciclar en forma separada de los restantes residuos, cuya disposición final se realiza a través del servicio de aseo local.
Por otra parte, eventualmente pueden resultar desechos considerados peligrosos para el medio ambiente, como baterías y transformadores sobrantes, los cuales emanan sustancias químicas o metales pesados (cadmio, plomo), altamente contaminantes. Su manejo debe orientarse a minimizar el tiempo de permanencia en los predios de Telecom, con la prontitud en la entrega de estos desperdicios a la compañía de aseo correspondiente, para que se encargue de su disposición final en los rellenos sanitarios de seguridad destinados por la autoridad local.
3.2. Manejo ambiental en estaciones repetidoras
Basuras. Un importante número de estaciones repetidoras se encuentran localizadas en sectores donde no se cuenta con servicios públicos de aseo, acueducto y alcantarillado. Para tales casos se presenta a continuación los procedimientos básicos adecuados para el manejo de las basuras y aguas residuales.
El método mas aconsejable para el tratamiento de las basuras en áreas rurales es la incineración controlada: lo primero es destinar una zona dentro del predio que se encuentre alejada de fuentes o corrientes de agua y en lo posible sin cobertura vegetal, puede ser un patio o un destapado. Es preciso que la quema se realice en períodos no superiores a una semana.
También, si el área lo permite, se puede manejar independientemente los residuos putresibles como los sobrantes de los alimentos, con la conformación de abono compostaje, que se logra conformando rellenos mezclados con tierra vegetal existente y con las cenizas generadas en el proceso anterior.
Es totalmente inadmisible, arrojar basuras sobre cañadas, o en cualquier campo al aire libre.
Aguas negras. El sistema más aconsejable para la manipulación de las aguas residuales provenientes de las estaciones repetidoras, donde no es posible la conexión a los servicios de alcantarillado, es el tanque séptico, el cual se esquematiza a continuación:
(Esquema general del tratamiento de aguas (*) )
Trampa de grasas. Construida en primera instancia para separar las sustancias aceitosas y los jabones procedentes de la cocina y lavadero. Evitando así, que se disminuya la eficiencia del sistema por efectos de impermeabilización.
Tanque séptico. Cámara enterrada donde se desarrollan los procesos de sedimentación y descomposición bacterial de las aguas negras.
Las partículas más pesadas van al fondo, donde se acumulan como lodos; las partículas livianas, debido a la acción de los gases, flotan en la superficie del líquido formando espumas favorables a la acción de las bacterias. El tanque digiere los lodos y prepara el líquido para la posterior nitrificación en el campo de infiltración.
Campo de infiltración. Formado por una serie de tuberías perforadas o sin unión, cuya finalidad es entregar en forma distribuida, en el suelo, las aguas previamente tratadas en el pozo séptico, aprovechando de esta forma la capacidad de desinfección de los microorganismos presentes en la capa superficial del terreno.
Es importante que la localización de las estructuras descritas anteriormente, se efectúe teniendo en cuenta aspectos como la presencia de fuentes de agua, la accesibilidad a roedores e insectos y la producción de olores y apariencias ofensivas al entorno.
Los procesos principales de mantenimiento para lograr una óptima operación de la instalación son los referentes a la remoción de excedentes de lodos decantados en el tanque séptico y la limpieza de la trampa de grasas.
3.3. Generación de ruido. Se identificaron como fuentes de posible contaminación de ruido, dentro de las actividades propias de la empresa, las existentes en forma temporal, cuando se efectúa la rotura de pavimento en la construcción de canalizaciones telefónicas, y las correspondientes a las plantas eléctricas de emergencia utilizadas como soporte de suministro de energía a los equipos de telecomunicaciones y a las instalaciones complementarias, durante los períodos de suspensión del servicio público.
Para los dos casos se requiere estar por debajo de los niveles de ruido permisibles según la zona, para evitar efectos nocivos que alteren la salud, afecten el equilibrio de los ecosistemas, perturben la paz pública o lesionen el derecho de las personas a disfrutar tranquilamente de los bienes de uso público y del medio ambiente. A continuación se relacionan los niveles sonoros máximos permisibles, según la Resolución 8321 de 1983 Minsalud.
Nivel de presión sonora en dB
Zonas receptoras Período diurno 7:01 am - 9:00 pm Período nocturno 9:01 pm - 7:00 am
I. Residencial 65 45
II. Comercial 70 60
III. Industrial 75 75
IV. de Tranquilidad 45 45
La disminución de ruido durante la operación de equipos de construcción se logra mediante la utilización de accesorios amortiguadores del ruido y, principalmente, siendo objeto de un mantenimiento continuo. Adicionalmente, se deben acatar los horarios establecidos por el Decreto 948 de 1995 del Ministerio del Medio Ambiente para la utilización de maquinaria ruidosa: 7:00 a.m. a 7:00 p.m. de lunes a sábado, previo permiso del alcalde o la autoridad de policía competente.
En cuanto a las plantas eléctricas, es preciso que cuenten con los elementos básicos para control de ruido, como son: bases independientes de la cimentación de la edificación (con apoyos en neopreno), exosto o silenciador que cumpla con las especificaciones técnicas del equipo, alojamiento en salón aislado en lo posible mediante doble pared con aislamiento acústico y en casos extremos, instalar cápsulas insonorizadoras.
3.4. Consumo de energía y agua. El elevado efecto ambiental sobre los recursos hídricos nos conduce a adoptar políticas de optimización del consumo de los servicios de energía y agua, con efectos, igualmente benéficos para la empresa en materia de reducción de gastos de funcionamiento.
Primero, es necesario adelantar programas de reducción del consumo de energía eléctrica que contemplen las acciones propuestas a continuación:
1. Unificar y homologar los medidores por cada conjunto de edificaciones adyacentes de propiedad de Telecom.
2. Ingresar al sistema de compra de energía establecidos para grandes consumidores, por medio de la...
Los programas han de contar con medidas tendientes a reducir pérdidas de energía activa y reactiva, como los trabajos de mantenimiento de transformadores y de las instalaciones interiores y exteriores, así como el suministro y aseguramiento del óptimo funcionamiento de bancos de condensadores. Paralelamente, el área encargada de la administración de los edificios deberá promover campañas de uso racional del servicio.
Del mismo modo la utilización del servicio de acueducto deberá optimizarse, estableciendo metas de reducción de volúmenes de agua para el consumo de la empresa.
Culturización sobre el medio ambiente
Como se mencionó en un principio, para lograr el desarrollo sostenible y el nivel de calidad de vida esperado, es necesario formar algunas actitudes y valores, emprendiendo acciones concretas en pro del medio ambiente.
La educación ambiental es una invitación a fortalecer y animar una cultura del esfuerzo en donde cada colombiano esté dispuesto a participar y cooperar en las tareas ambientales nacionales.
Se podría decir, también, que es un proceso que nos permite comprender las relaciones de interdependencia con nuestro entorno, a partir del conocimiento reflexivo y crítico de su realidad biofísica, social, política, económica y cultural; que nos permite hacer nuestra la realidad concreta para generar en nuestra comunidad actitudes de valoración y respeto por el medio ambiente.
La finalidad es pues, formar un nuevo ciudadano comprometido con el proceso de construcción de una nueva cultura, una nueva sociedad y un nuevo país. A través, de los círculos en que interactua: la familia, la escuela, el trabajo, la calle, el barrio. Así mismo, crear la consciencia de su responsabilidad ante lo que suceda en el planeta y lo que ocurrirá en el futuro.
La Empresa Nacional de Telecomunicaciones, siendo una de las principales entidades del Estado, sería incorrecto que se aparte de este compromiso con el ambiente. Un aporte valioso en tal sentido, es ser medio de inducción de la temática ambiental a sus trabajadores.
Como primera medida, el presente documento será difundido a todas las áreas de la empresa con el fin de introducir los elementos primarios referentes al medio ambiente, requeridos para el normal funcionamiento de la organización.
Adicionalmente, se han de emplear los medios de difusión interna: Telecom 30 días, Al Día, Telé, para suministrar información básica de la problemática ambiental y sugerencias sobre las acciones más convenientes que debemos optar en la protección del medio ambiente.
Auditoria ambiental. La auditoria ambiental en Telecom, tiene como función evaluar los procesos que involucran la realización de estudios ambientales y la ejecución de planes o medidas de control ambiental.
En los primeros capítulos del presente documento se han descrito las acciones orientadas a preservar el medio ambiente y a prevenir, atenuar o compensar los eventuales impactos ambientales surgidos en el desarrollo de proyectos y las actividades operacionales de la empresa.
En consecuencia, los procedimientos de auditoría contendrán las tareas de análisis y verificación de los temas descritos a continuación, los cuales se registrarán en las guías de auditoría correspondientes:
• Elaboración de un análisis preliminar sobre la incidencia del proyecto en el medio ambiente.
• Trámite oportuno de la obtención de los permisos ambientales.
• Aplicación y seguimiento de los planes de manejo ambiental aprobados o de las medidas apropiadas de control ambiental.
• Designación del responsable de la interventoría ambiental cuando se requiera.
• Tratamiento de los residuos sólidos y líquidos emanados de las instalaciones físicas de la empresa.
• Ejercicio de las labores de mantenimiento de equipos, plantas y redes, evaluando el manejo de los desperdicios, emanaciones gaseosas, etc.
• Cumplimiento de las metas de reducción de consumo de energía y agua.
(*) NOTA: Los mapas y el esquema general de la presente resolución pueden ser consultados en Diario Oficial Nº 43.488 de 1999.

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