Source: https://www.grupoqualia.net/blog/2014/04/
Timestamp: 2019-04-23 04:39:39+00:00

Document:
abril 2014 - El blog de GRUPO QUALIA
El concepto de Prevención de Riesgos Laborales (1)
Publicada en 23 abril, 2014 de Jordi Comas
El conocimiento y sobre todo la aplicación de la vasta normativa preventiva, en desarrollo de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales de España, se hace extremadamente complejo, fundamentalmente para las pequeñas y medianas empresas, que constituyen la abrumadora mayoría del tejido empresarial de nuestro país.
Pretendo con esta serie de publicaciones que hoy comienzo poner al alcance de profesionales, pequeños y medianos empresarios y al público en general, el conocimiento del núcleo obligacional básico de la legislación de prevención de riesgos laborales, así como las medidas técnicas de prevención más comunes y ordinarias de las distintas disciplinas preventivas, que sirven de soporte técnico a la actuación preventiva laboral.
Trabajar por la seguridad y por la prevención es un compromiso con la empresa y con la salud y el bienestar de los trabajadores. Un compromiso y una responsabilidad compartida entre todos los que participamos en la materia de Prevención de Riesgos Laborales.
En este sentido, comenzaré mis aportaciones sobre el Sistema de Gestión de la PRL abordando y precisando cuáles son los conceptos elementales y necesarios para moverse en esta parcela específica del Derecho Laboral español, que es la Seguridad y Salud de los trabajadores.
En primer lugar plantearé cuál es el propio concepto de prevención de riesgos laborales, denominación que encabeza la Ley.
La propia Ley de Prevención, en su primera versión de 1995, nos da una definición del concepto, en los siguientes términos: “Se entenderá por “prevención” el conjunto de actividades o medidas adoptadas o previstas en todas las fases de actividad de la empresa con el fin de evitar o disminuir los riesgos derivados del trabajo”; concepto que comprende toda y cualquier medida que se adopte en la empresa, no sólo para evitar, sino para disminuir los riesgos de la actividad laboral.
Para referirse a la Prevención de Riesgos Laborales, que es el término comúnmente utilizado a raíz de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales de 1995, se utilizan también denominaciones, singularmente “seguridad e higiene en el trabajo”, “seguridad y salud de los trabajadores” o “salud laboral”.
En realidad son expresiones sinónimas: “Seguridad e higiene en el trabajo” ha sido hasta la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, el término generalmente utilizado en todos los textos legislativos relativos a la prevención desde la Ley del Seguro de Accidentes de Trabajo de 1900 y sigue recogido en la Constitución Española de 1978 y en el propio Estatuto de los Trabajadores de 1980 (donde nomina el art. 19).
“Seguridad y salud de los trabajadores” es la denominación que vienen utilizando los instrumentos legislativos de la Unión Europea (Reglamentos y Directivas) para referirse a la Prevención de Riesgos Laborales.
“Salud laboral” por último, es la expresión que, sin demasiado rigor a mi juicio, se utiliza también para referirse a la prevención laboral, sobre todo en ambientes sindicales y como sinónimo o equivalente de ésta.
Con mayor precisión, sin embargo, cabe hablar de “salud laboral” para referirnos a “los aspectos sanitarios de la prevención” como la define la Ley 14/1986 General de Sanidad, en su artículo 21-1-b).
En conclusión, lo verdaderamente importante es conocer estas varias denominaciones, que se vienen usando indistintamente para confluir todas ellas en un mismo y solo concepto que es la Prevención de Riesgos Laborales.
Según lo establecido por el RSP (REGLAMENTO DE SERVICIOS DE RPEVENCION) el empresario puede optar por las siguientes soluciones, según las características de la empresa:
OPCIONES ESTABLECIDAS POR EL RSP
CONDICIONES QUE DEBEN CUMPLIR
El empresario asume personalmente la acción preventiva
En empresas con menos de 6 trabajadores.
Cuyas actividades no estén en el Anexo I del RSP.
Que el empresario desarrolle su actividad en el centro de trabajo.
Que tenga formación suficiente para las funciones asumidas.
Designación de uno o más trabajadores
Siempre que no se opte por otra solución o complemento a otras soluciones.
Creación de un Servicio de Prevención Propio
Obligatorio en empresas con más de 500 trabajadores.
Obligatorio en empresas con más de 250 trabajadores, cuyas actividades estén en el Anexo I del RSP.
Cuando lo decida la Autoridad Laboral por indicación de la Inspección de Trabajo.
Contratación de un Servicio de Prevención Ajeno
Cuando no se haya optado por las otras soluciones o se haya hecho de forma parcial.
Constitución o adhesión a un Servicio de Prevención Mancomunado
Estos servicios tienen la consideración de servicios propios.
Podrán constituirse entre empresas que desarrollen actividades simultáneamente en un mismo centro de trabajo, edificio o centro comercial.
También entre empresas que pertenezcan a un mismo sector productivo o a un grupo empresarial o que desarrollen sus actividades en un polígono industrial o área geográfica limitada.
Una vez decidido el modelo a adoptar, el empresario debe prever los medios humanos y materiales necesarios para que la organización decidida pueda funcionar correctamente.
Publicado en: Salud Laboral	| Etiquetas: Prevención de riesgos laborales	| Deja un Comentario |
Figuras externas de la LOPD
Publicada en 8 abril, 2014 de Jordi Comas
Como sabrán, la LOPD distingue entre una serie de figuras, que podemos agrupar en figuras internas y figuras externas. En el primer grupo encontramos principalmente el Responsable de Seguridad y el Responsable del Fichero. Apuntaremos que aunque algunas funciones puedan ser delegadas en empresas externas especializadas, en ningún caso es posible delegar la responsabilidad, de ahí que consideremos a dichas figuras internas.
En el segundo grupo nos encontramos al Encargado del Tratamiento, al Cesionario y al prestador de servicios sin acceso a datos de carácter personal. Como sabrán, cada una de estas figuras presenta además de características específicas también sus propias ambigüedades. Vamos con ello.
Encargado del Fichero o Tratamiento: La LOPD define esta figura en el Artículo 3, g) como “la persona física o jurídica, autoridad pública, servicio o cualquier otro organismo que, sólo o conjuntamente con otros, trate datos personales por cuenta del responsable del tratamiento“. Intuitivamente, no tiene demasiado secreto; es la entidad que trata los datos “por encargo” del responsable del tratamiento.
Sin embargo, para que la definición quede clara, veamos que entiende la LOPD por “tratamiento” en el apartado c) del mismo artículo: “operaciones y procedimientos técnicos de carácter automatizado o no, que permitan la recogida, grabación, conservación, elaboración, modificación, bloqueo y cancelación, así como las cesiones de datos que resulten de comunicaciones, consultas, interconexiones y transferencias“.
Vamos con un ejemplo. El primero y más habitual, la gestoría. Supongamos que la empresa A contrata a la gestoría B la elaboración de la nóminas del personal. Es evidente que en la elaboración de la nómina la gestoría está tratando DCP “en nombre”, “por cuenta” o “por encargo” de la empresa A. Por tanto, la gestoría es un encargado del tratamiento.
Cabe señalar que dado que el responsable del tratamiento (es decir, el que en última instancia debe velar por la seguridad de los datos) es la empresa A, ni la gestoría tiene que declarar el tratamiento en el Registro General de la AEPD (RGAEPD), dado que el tratamiento “no es suyo”.
Prestador de servicios sin acceso a DCP: Aunque la LOPD no define explícitamente esta figura (no olvidemos que entre la LOPD y su reglamento hay poco más de 8 años), el reglamento habla de ella en su artículo 83, “Prestaciones de servicios sin acceso a datos personales”. El nombre no deja lugar a muchas dudas, en cualquier caso. En este caso encontraremos a empresas cuya prestación de servicios no está relacionada con DCP pero que pueden tener un acceso esporádico a dicha información.
En estos casos, el contrato de prestación de servicios “recogerá expresamente la prohibición de acceder a los datos personales y la obligación de secreto respecto a los datos que el personal hubiera podido conocer con motivo de la prestación del servicio” (Art. 83 RDLOPD), aunque también suele ser habitual es que esa información figure en un compromiso de confidencialidad independiente del contrato de prestación de servicios.
Cesionario: Por último, llegamos al cesionario, o receptor de una comunicación de datos. La LOPD define en su artículo 3.i) la cesión o comunicación de datos como “toda revelación de datos realizada a una persona distinta del interesado“. No obstante, cuando esta comunicación de datos esté relacionada con una prestación de servicios, no se considerará cesión de datos, tal y como especifica el artículo 12.1 de la LOPD: “No se considerará comunicación de datos el acceso de un tercero a los datos cuando dicho acceso sea necesario para la prestación de un servicio al responsable del tratamiento“. El artículo 20.1 del RDLOPD añade una consideración importante: “No obstante, se considerará que existe comunicación de datos cuando el acceso tenga por objeto el establecimiento de un nuevo vínculo entre quien accede a los datos y el afectado“.
Se entiende que esta figura es la más relacionada con infracciones de la LOPD, ya que a menudo las garantías que deben establecerse para la cesión de datos (en general, consentimiento del afectado) no se cumplen. Digámoslo de esta manera, un cesionario es “alguien” que desea realizar tratamientos “propios” sobre los datos que recibe, y en algunos casos el usuario no daría su consentimiento para esos tratamientos. A diferencia de los casos anteriores, dado que existe un nuevo tratamiento de datos y un nuevo vínculo entre el usuario y la empresa destinataria de los datos, sí es necesario que la empresa cesionaria declare el tratamiento correspondiente ante el RGAEPD.
Evidentemente, hay muchos otros aspectos de estas figuras que sería destacable mencionar, pero antes de nada, es imprescindible que una organización sepa indicar qué es un encargado del tratamiento, qué un cesionario y qué un prestador de servicios sin acceso a datos, dado que cada una de estas figuras requiere un tratamiento diferente. Espero que haya resultado esclarecedor, pero sírvanse de preguntar en los comentarios si les queda alguna duda.
Publicado en: Protección de datos	| Etiquetas: Ficheros, LOPD, Protección de datos	| Deja un Comentario |

References: artículo 21
 Artículo 3
 artículo 83
 artículo 3
 artículo 12
 artículo 20