Source: http://naloalvaradochiquian.blogspot.com/2018/05/89-aniversario-de-la-comunidad.html
Timestamp: 2018-06-19 06:59:50+00:00

Document:
CHIQUIÁN QUERIDO / Armando A. Alvarado Balarezo (Nalo): 89° ANIVERSARIO DE LA COMUNIDAD CAMPESINA DE CUSPÓN - POR FILOMENO ZUBIETA NÚÑEZ
89° ANIVERSARIO DE LA COMUNIDAD CAMPESINA DE CUSPÓN - POR FILOMENO ZUBIETA NÚÑEZ
DE LA COMUNIDAD CAMPESINA DE CUSPÓN
La Comunidad Campesina de Cuspón, en la jurisdicción del distrito de Chiquián, provincia de Bolognesi, Ancash, está celebrando su 89° Aniversario de reconocimiento oficial como tal. Lo logró el 03 de mayo de 1929, durante el Gobierno de Augusto B. Leguía y en el marco de la Constitución Política del Estado de 1920, en cuyo Art. 58° señalaba la protección de las comunidades, para cuyo efecto organizaron adecuadamente el expediente N° 1059.
La Comunidad Campesina de Cuspón tiene debidamente amparada sus tierras con documentos desde 1612. Esto le permitió que sea una de las primeras comunidades de la Provincia de Bolognesi en lograr su reconocimiento oficial, junto a las comunidades de Cajacay, Yamor, Huasta, Pomapata y Colquioc; mucho antes que las comunidades de Carcas y Chiquián.
Limita con las comunidades campesinas de Chiquián (norte), Llaclla (sur), Pacllón, Tauripón (este), Ticllos y Roca (oeste). El centro poblado en sí, se halla a unos 20 kilómetros al sur de la ciudad de Chiquián. Hasta hace unos años atrás las únicas vías de contacto con los pueblos vecinos, especialmente la ciudad capital, era el de herradura. El camino que lo unía con Llaclla venía desde Cajatambo y llegaba a Chiquián; se sumaban los caminos a Ticllos, y a Roca. Hoy, gracias –fundamentalmente- al esfuerzo de sus hijos lugareños como residentes en otras ciudades, tiene carreteras a Llaclla y también a Roca.
A la facilidad de su vinculación con los pueblos vecinos con sus carreteras, se agregan algunos servicios básicos con que cuenta: agua potable domiciliario que requiere una urgente atención para su distribución equitativa; luz eléctrica domiciliario pero con luz pública muy distanciada; teléfono comunitario casi sin uso por la preferencia de los celulares. Una institución educativa con limitaciones por su menguada población estudiantil.
Dentro de su espacio territorial se cuenta con valiosos recursos naturales: suelos, plantas, animales. En esta apretada síntesis resaltamos a las cantutas que, en la zona de Matara las encontramos ocupando más de diez hectáreas y en variedad de colores que llevó al cineasta Roberto Aldave Palacios a proponer el circuito turístico denominado LA RUTA DE LA CANTUTA.
Se agrega su rico patrimonio cultural conformado por más de 15 conjuntos arqueológicos entre los que destacan: Huiquismarca, Quisuarmarca, Matara, Hualtuyoj, Incatánan, Sapusapu, Pirurocorral, Pasamarca, Chaupigoshtu, Puscanhuaro, Lanlishpata, Gueguecruz, Pumatián, Huishra, Quino que, años atrás, fueron visitados por estudiosos de las ciencias sociales como los arqueólogos Federico Kauffmann Doig y Arturo Ruiz Estrada.
Otro patrimonio cultural que ha motivado sendos estudios está formado por los quipus funerarios que se siguen utilizando en los funerales de sus habitantes, teniendo a doña Gregoria Rivera Zubieta, “Mama Licuna”, como su quipucamayoc mayor.
Sus habitantes organizados en su Comunidad Campesina conservan y practican formas de trabajo ancestrales como el “rantin”, las faenas comunales en el mantenimiento de los canales de regadío, el reservorio, los caminos y los cercos comunales.
Pueblo de hijos dedicados al trabajo, cuentan con amplias cementeras dentro de un paisaje singular, lleno de verdor, adornado de alfalfares, alisales y eucaliptos. Tiene un clima de lo más benigno que rápidamente cautiva a los foráneos. Contribuye decisivamente a incrementar con la producción manufacturera del queso y derivados que tanta nombradía dan a Chiquián.
La Comunidad Campesina de Cuspón que tiene en San Luis de Cuspón a su principal centro poblado, con sus parcialidades de Matara, Mataracocha y Huancacocha, están celebrando su 85° Aniversario con un nutrido Programa.
Las celebraciones se iniciaron el pasado 26 de abril con la tradicional leñada, la limpieza del Campo Deportivo “Rosas Pampa” del lunes 28, la elaboración de la chicha de jora el martes 29 y la preparación de panes el 1° de mayo.
Los días centrales, sábado 03 de mayo y 04 de mayo, se desarrollarán las actividades como el Festival Deportivo (con equipos de los pueblos vecinos); la Feria Gastronómica que permitirá degustar el choclo con queso, el pegan-caldo, jaca-rojru, la pachamanca, la huatia, los cuayes, las jaratantas, etc. No faltarán las quemas de castillos, la Misa-Procesión en homenaje al Santo Patrón San Luis; habrá, igualmente, presentación de Estampas Costumbristas con la participación de sus parcialidades. No faltarán la orquesta de cuerdas ni la banda de músicos para hacer bailar a chicos y grandes, a lugareños y visitantes. Sus hijos residentes en otras ciudades de costa y sierra se darán cita en esta festividad de reafirmación con lo suyo.
La Comunidad Campesina de Cuspón es hoy ejemplo de unidad y trabajo. Sus hijos se esfuerzan por mantener sus prácticas y costumbres ancestrales, por forjar y conservar su identidad cultural.
Un cordial saludo a todos sus hijos en este Aniversario y nuestros mejores deseos de plena realización.
BELLEZA DE CUSPÓN, EN IMÁGENES
Por Adrián Carhuachín Lázaro
Del barrio de Capillapata
RECUERDOS QUE REVERDECEN EN EL ALMA
INAUGURAN EN CUSPÓN,
CARRETERA DE INTEGRACIÓN VIAL
Cumpliendo con el propósito de apoyar en el desarrollo de los distintos pueblos rurales de la ciudad, la Municipalidad de Bolognesi entregará, este sábado 5 de Febrero a las 10 de la mañana, a los pobladores de Cuspón del distrito de Chiquián, la Primera Etapa de la Construcción de la Carretera que une los pueblos de Llaclla, Gorgorillo, Mangas, Tauripón con Chiquián favoreciendo de esta manera a los habitantes del lugar, en donde estaran presentes autoridades de la Provincia de Bolognesi, Congresistas y hasta candidatos al Congreso de la República.
La ejecución del proyecto estuvo a cargo del Instituto Vial Provincial, mientras la jurisdicción de Cuspón con sus autoridades, hijos residentes y amigos apoyaron con mano de obra no calificada y la dotación de combustible permanente. Se han realizado labores de trazo y replanteo topográfico, construcción de trocha de carretera y nivelación del afirmado de la vía.
La ejecución de esta carretera beneficiará a por lo menos 1000 habitantes sentados en ambas zonas pues reducirá el tiempo de transporte de su producción, abaratando costos de transporte, haciéndolos así más competitivos, permitiendo elevar la rentabilidad en la venta de sus productos y mejorar su situación económica.
La Comunidad de Cuspón en coordinación con la población de la zona sur de Bolognesi vienen alistando una ceremonia de inauguración con sus danzas típicas y las visitas a los restos arqueológicos de la zona de Ruta de la Cantuta, además con el afán de promover el desarrollo de la actividad Agropecuaria, Promover el uso de terrenos de cultivo, facilitar el traslado de sus productos en menor tiempo y con seguridad que brindara la vía. Se vio necesaria la construcción de una carretera para así poder elevar el nivel socioeconómico de los pobladores aledaños, incrementando fuentes de trabajo, colonizando las tierras en curso de la trocha carrozable, desarrollando la integración con otros centros poblados Urbanos y rurales, y faltando la carretera Cuspón a Roca, una vez culminado el proyecto de Llaclla a Cuspón.
En comunicación con los pobladores de Cuspón a través de un enlace telefónico exhortaron a las autoridades ediles; “Hoy que se cuenta, adicionalmente, con tractor oruga, excavadora, volquete, moto niveladora, cargador frontal del IVP, esperamos que estas maquinarias pesadas sean destinadas prioritariamente a los trabajos de la carretera ROCA-CUSPÓN, dando paso a la ligazón de este hermoso pueblo a su capital distrital y a los otros pueblos”.
Desde este diario virtual Huayhuash Noticias.com.pe, "hacemos el llamado a nuestras autoridades municipales a cumplir con el compromiso con el pueblo de Cuspón, así como esperamos voces de solidaridad con esta exigencia”. Revelaron al portal de noticias.
CUSPÓN:
Historia, Usos, Costumbres y Folklor
Cuspón (2,800 m.s.n.m) y su hermano Carcas son los dos caseríos del Distrito de Chiquián. Cuspón, reconocido como Centro Poblado Menor por Resolución de Alcaldía Nº 027-96-CPB, está afincado en la parte Sur Oriental de la Provincia de Bolognesi y limita con las comunidades campesinas de Chiquián (Norte), Llaclla (Sur), Pacllón, Tauripón (este), Ticllos y Roca (Oeste). Goza de clima templado.
Sus casitas aferradas a los cerros cuajados de verdor, le dan un talante de tierra bravía, pero generosa a la vez. En las madrugadas frías en Carhuaspunta, hasta el sudor de la frente de un jadeante caminante, se hace escarcha.
Su vida, jalonada de cultura ancestral a cielo abierto, es un filón histórico sin igual, para las mentes brillantes; de ahí que, las pupilas de la arqueología estén fijadas en su suelo y su gente de bien, que aún conserva el uso incaico de los quipus.
La Comunidad de Cuspón cuenta en sus agrestes territorios con el mayor número de asentamientos prehispánicos existentes en la Provincia de Bolognesi: Hualtuyoc, Incatanan, Pumatian, Matara, Geguecruz, Cashash, Pirucorral, Huiquismarca, Quishuarmarca, Huishra, Lanlishpata, Puscanhuaro, Chaupigoshu, Shillquipunta e Ichic-Carhuas.
Cuspón, es dueño de una topografía rugosa con bajadas y subidas que dislocan el paisaje haciéndola más difícil, pero bella. Milagro de la naturaleza andina donde el corazón se purifica de presunción. Su producción agrícola es generosa y variada, de ahí que sea fuente principal de sustento de los pobladores del lugar. La ganadería no se queda atrás, gracias a los alfalfares que extienden sus azulados manteles, en competencia con los rastrojos y los pastos naturales que abundan por doquier.
Pueblo rico en manifestaciones folklóricas: las fiestas costumbristas, los trabajos comunales, las creencias y supersticiones, su artesanía (hilado y tejido), así como el vocabulario cusponisto, mantienen la esencia del legado sempiterno de sus mayores. Aquí radica la fortaleza espiritual de Cuspón.
Su flora abundante y variada es un recurso natural de primer orden. Destacan la flor de la cantuta, el gigantón, el mito, La pitajaya, el maguey, el muchki, el shuplac, el capulí y el ñupu, además de yerbas medicinales en sus diferentes pisos altitudinales. Su fauna es heterogénea: vizcachas, venados, torcazas, pumas, perdices, huachuas y pichuichancas. Entre los recursos mineros sobresale el carbón que es utilizado por los herreros del lugar.
Este abanico de posibilidades materiales, históricas y espirituales, hace que la musa popular haga florecer en el corazón de propios y extraños la poesía, el canto y la melodía, como las que fluyen líneas abajo, cual agua de manantial perfumada de eucaliptos y ccantuhuaytas: Augusto Escalante Apaéstegui (Premio Nacional de Poesía y Catedrático Universitario) y los dilectos Maestros German Romero Yabar y Policarpo Zubieta Carhuachín:
- CÚSPON: Comunidad e Identidad (Filomeno Zubieta Núñez, Arturo Ruíz Estrada y Policarpo Zubieta Carhachin - 2003)
- POR LA RUTA DEL HUAYHUASH: Los recursos turísticos de la provincia de - Bolognesi (Filomeno Zubieta Núñez - 2003)
- Enciclopedia artesanal "HOLA SHAY" (Armando Alvarado Balarezo - 2007).
CUSPÓN DE LOS RECUERDOS
Por Augusto Escalante Apaéstegui
bordeado de hualancas y sonoras pichuichancas,
huraños eucaliptos otean el paisaje
en la ruta preñada de nostalgias
a Cuspón de los recuerdos.
Pariacocha abreva el derrotero
y Sulín -y sus pishtacos-
alimenta la leyenda;
más entrado en los senderos del relámpago
hasta las alturas de Carhuaspunta
en su majestad de aguas sempiternas
e incólumes ichus confidentes,
el aire silva canciones pastoriles
bajo un cielo de celeste inmaculado.
Luego el descenso entre pueblitos fantasmales
como Matara y sus cantutas en flor,
para llegar con el agua de los puquiales
a divisar Hana Barrio y Hura Barrio
entre alisos y alfalfares;
ahí está Cuspón con su iglesia colonial
con una sola torre y una sola fe;
guarnecido de Huiquismarca y Quisuarmarca
y su rukus seculares;
pocos hijos han quedado para germinar
el colorido árbol de las costumbres
en dispersas casitas prendidas en los cerros.
Qué hermoso es Cuspón
de los dorados y tiernos maizales
y sus verdes esporádicos de ñupus, uyus y mitos;
de sus corrales de ventura
y sus quesos soberanos en la augusta
de la mesa compartida.
Cómo aroma la mañana
el cotidiano pan horneado de ternura cotidiana;
canto augural a los festejos de San Luis de las alturas;
fiesta de anuall visita clerical
con banda de múscios y fuegos artificiales,
ritos de incas y abanderados capitanes,
de pallas y rumiñahuis;
cadenciosos huaynos con pañuelos al viento
y enarbolada arpa y violines lisonjeros.
Tierra hecha de recueros con olor a lluvias,
que el olvido no te alcance en tu talle de paloma,
en tu noble corazón de espiga y trueno.
CARHUASPUNTA ESCORZONERA
Letra y música: Germán Romero Yabar
Canta: Carlos Oro Lázaro
chaquilayqui yacuriska
así lo mismo matarina
ishcan nahuin wequerishga.
Ichiclala jilguerito
lapan yacu upiareg
cuentarallamay huiralallamay
chiquianitapa vidanta
matarinapa suertinta.
Ccantulapis tuctunsu
ñupulapis huaytansu
enamoraduta tarinsu.
Ñupulapis tuctunsu
ccantulapis huaytansu
así lo mismo cusponista
enamoraduta tarunsu.
Letra y música: Policarpo Zubieta Carhuachín
falsa engañosa
cantada por un grupo de hombres)
REFELEXIONANDO SOBRE EL DESARROLLO
Hace unos años, los pueblos hermanos de Cuspón y Roca, se pusieron de pie al llamado del desarrollo y comenzaron a construir su carretera. Con el paso de los días se sumaron los hermanos Cerrate Ángeles, y cuando se abrigaban muchas esperanzas para ver cristalizado el proyecto de cuatro kilómetros, la obra se paralizó, y hoy duerme el sueño de los justos, por desidia y falta de visión estratégica de los gobiernos: Central, Regional y Edil.
¿Acaso es desconocido para las altas esferas del poder, que Cuspón está siendo visitado a pie o a lomo de caballo, y estudiado a pulso por científicos de talla mundial; y que además, es paso obligado de la "Ruta de la Cantuta" cuyo valor para el turismo receptivo ha sido puesto en evidencia al mundo por personalidades como Alfonsina Barrionuevo y Roberto "Hualín" Aldave Palacios, por ejemplo?. A estas alturas, el Instituto Nacional de Cultura, ya debe haber instalado un Museo en el lugar, por la importancia de los restos arqueológicos de larga data que aún cautela del olvido el histórico pueblo de Cuspón.
¿Es que la "Ruta de la Cantuta" por estos bellos lugares se va a realizar con el modelo "arriero"?. Para nadie es un secreto que las arcas del Estado están repletas y cada día se convierte en el propio "perro del hortelano", en silente complicidad de funcionarios miopes que no visan el futuro de los pueblos del interior del país, pequeños en tamaño, pero grandes en peruanidad, fieles depositarios de nuestra identidad y de la belleza natural que a todos deslumbra.
¿Qué está pasando en nuestro querido Perú, que grita a todo pulmón, ser poseedor de una de las Maravillas del Mundo y calla frente al llamado de importantes restos arqueológicos prehispánicos, incas y pre incas, inclusive?. La mítica Caral esperó siglos para ser puesta en valor para orgullo de la Humanidad. ¿Cuspón, debe esperar lo mismo, mientras muchos vestigios son barridos por la escoba del tiempo, emulando a Pisanamaría?.
Nuestras autoridades locales tienen que comprender que el pueblo de Chiquián, como Distrito, no termina en Huancar, Capillapunta, San Juan Cruz, la Gruta de la Virgencita, Shapash y Usgor; sino, que contamos con CUSPÓN, también con la generosa Pampa de Lampas, atravesada por el viaducto de Antamina, que transporta millones sobre millones de dolares en minerales, para su exportación a China y otros paises. Asimismo tenemos a CARCAS con sus importantes recursos ganaderos y costumbristas, y el fecundo valle del Aynín, cuya vegetación ha sido estudiada por una de las científicas de más renombre, la Dr. Enma Cerrate de Ferreyra.
CUSPON DE MIS AMORES
.Autor: Narciso Robles Atachagua
Cuspón de mis amores
Una joya de Chiquián eres;
Son tu panorama y tu gente,
Puerta del cielo y corazón latente
Ornamentada de flores olorosas
Nacidas entre jardines hermosas.
De tu suelo salieron grandes hombres,
Eres un Edén con muchas lumbres.
Mujeres buenas tienes y hospitalarias,
Ilustres hijos escriben tus historias,
Son ellos tus riquezas y tus glorias.
Ante tanta hermosura y gloria
Madres respetables hacen historia,
Obreras santas como la señora María del Socorro,
Reyna de Cuspón, madre de los Zubieta Núñez,
Emblema del pueblo, hecho corazón,
Son así todas las madres de Cuspón.
¡Aquí yacen para siempre
los restos de Policarpo Zubieta Carhuachín
!una corona, un ramo de flores,
CIENTÍFICO FEDERICO KAUFFMANN DOIG EN CUSPÓN
DOÑA LICUNA RIVERA: LA ÚLTIMA QUIPUCAMAYOC
..Federico Kauffmann Doig y Filomeno Zubieta Nuñez
Gracias doña Licuna, gracias diario El Comercio
GREGORIA "LICUNA" RIVERA, confecciona quipus cada vez que alguien muere en su remoto pueblo, Cuspón, en la región Áncash. Es heredera de una tradición que combina visiones incas y católicas.
Redactora de Regiones
.La mente de Licuna es caprichosa y sabia. Olvida información elemental, pero recuerda la trascendental, esa que viene de tiempos inmemorables, esa de la que depende el futuro de la tradición. Por eso no le importa saber con exactitud cuántos años tiene, lo que le interesa es retener cómo se mueve la mano, cómo trabajan los dedos. En Cuspón, donde ella vive, esa habilidad tan suya, es vital para la muerte.
- “Doctor, en mi pueblo existe una mujer que todavía hace quipus”, le dijo hace cuatro años Filomeno Zubieta Núñez a su amigo, don Federico Kauffmann Doig. Al escucharlo, el reconocido etnógrafo abrió los ojos sorprendido.
.- Filomeno, tiene usted que llevarme a su pueblo.
Así fue como el también arqueólogo se enteró de la existencia de Licuna, la última quipucamayoc ("la que crea quipus”, en quechua) de una pequeña comunidad ancashina de la provincia de Bolognesi, que está allá lejos, bien arriba, en la puna, sobre los 4.100 m.s.n.m.; una de las pocas con vida de las que se tenga registro en la actualidad.
Kauffmann luego conocería que un colega suyo, Arturo Ruiz Estrada, había arribado al lugar a finales de los noventa, guiado a su vez por el buen Zubieta. Pero no era lo mismo escucharlo o leerlo. Que a un investigador de las costumbres ancestrales le cuenten que una de ellas, casi desaparecida, sigue en vigencia, es una invitación directa a coger el mapa, agarrar la mochila y partir para ver con los propios ojos.
Lo que Licuna mostró al estudioso fue un cordel trenzado de varios metros de largo en el que se podían observar muchos nudos. Los atados le parecieron muy familiares. Pronto, ella confirmaría lo que Zubieta le había dicho años antes, que los confeccionaba cada que vez que alguien en Cuspón perdía la vida. El que sacó era azul y blanco.
- “Y cuando usted parta, ¿quién le va a hacer su quipu?”, le preguntó Kauffmann a doña Licuna la última vez que la vio.
“En pueblos pequeños y remotos es posible encontrar que se siguen costumbres y tradiciones ancestrales, como ha ocurrido en el caso de Cuspón”. FEDERICO KAUFFMANN DOIG. ARQUEÓLOGO Y ETNOGRÁFO
FOTOGRAFÍAS: FEDERICO KAUFFMANN DOIG
Editado para la presente Entrada por Armando Alvarado Balarezo (Nalo), por especial encargo de Filomeno Zubieta Núñez y Marco Calderón Ríos.
FÚTBOL, FIESTA DE SANTA ROSA
Y CARRETERA ROCA-CUSPÓN
. Trocha Cuspón Roca - Bolognesi ANCASH
En el marco de la Fiesta Patronal en homenaje a Santa Rosa de Lima, en Chiquián se realizó el Campeonato Provincial de Fútbol con la participación de los mejores equipos del ámbito bolognesino. Este campeonato, con autorización del gobierno municipal, fue organizado por el Centro Poblado de Cuspón, con la finalidad de acumular fondos que pueda financiar –por lo menos en una pequeña parte- los gastos que demandan la construcción de la Carretera Roca-Cuspón. Si bien lo recaudado no es lo importante, sí lo es el impacto logrado al poner en evidencia ante la colectividad y el mundo, cómo un pueblo con tantas expresiones culturales que concitan la atención de muchos arqueólogos, investigadores, estudiosos y especialistas en turismo, esté aún aislado y sin posibilidades del acceso carretero a otros pueblos que sí ya lo tienen.
.Semana a semana, desde el 8 de agosto hasta la final que fue el domingo 30 de agosto, los hijos de Cuspón se fueron dando cita en Chiquián afrontando con mucho entusiasmo las diversas tareas que suponen la organización de un campeonato: habilitación y mantenimiento del campo de fútbol, coordinación para garantizar la mayor participación de los pueblos con sus equipos, propaganda y difusión del evento, en fin, la convocatoria a sus hijos residentes en otros ámbitos comprometiéndolos en las diversas actividades.
.Lo emocionante fue observar cómo una vieja aspiración como lo es la carretera pueda convocar a los hijos y unificarlos como a los dedos de un solo puño en acciones que puedan contribuir a su logro. Los pobladores con sus autoridades como Eduardo Parra Jaimes, Tagore Ríos Malqui, Jorge Alvarado Carhuachín, Efraín Parra; sus residentes en Chiquián como Gladis Parra Malqui, Maritza Zubieta Calderón, Germán Perfecto y su Radio Satélite; sus residentes en Lima que, superando muchos obstáculos, llevaron un equipo de fútbol, inyectando una fuerte dosis de entusiasmo con sus hijos como Adolfo Jaimes Parra, Pelagio Rivera Zubieta, Marco Calderón Ríos, Gerardo Lázaro Ríos o los hermanos Alejandro y Crisólogo Palacios Zubieta, le está diciendo a todos ¡¡basta de aislamiento!!,¡ ¡queremos nuestra carretera!! Y lo que es mejor: han comprendido que unidos como las hojas de un mismo árbol, sí se pueden lograr los buenos propósitos. Esto fue resaltado el 30 de agosto cuando todos compartieron, con suma emoción, la gran pachamanca ofrecida por los pobladores a todos sus hijos, especialmente a los llegados de fuera.
.Esta lección de unidad, trabajo, perseverancia y dedicación a lo suyo ha sido plenamente valorada por todos los participantes y observadores.. Fue gratificante escuchar la voz de solidaridad de los representantes de los equipos, especialmente de los finalistas, en el acto de clausura y trasmitido por la radio con las voces emocionadas de Alex Milla Curi. Muchos recién se enteraron que Cuspón, siendo parte del distrito donde está la capital de la provincia, no tenía su carretera. Les pareció inconcebible cómo el gobierno regional o el gobierno provincial no destinen parte de sus energías y recursos a superar este estado de abandono.
En esta fiesta futbolística no faltó la presencia solidaria del Capitán de la fiesta, Sr. Alejandro Flores de la Cruz que, con una de sus bandas de músicos que alegró las tardes deportivas.
El hermoso torete que se hizo acreedor el equipo campeón de Llámac, el borrego merino que se llevó el Sport Rivera de Chiquián o el gigantesco trofeo con que se alzó el tercero en la final el equipo de Pampán dicen del rotundo triunfo de los organizadores y de la hermosa lección de lucha por una causa.
Quienes hemos nacido en este hermoso poblado de Cuspón y hemos recibido la rica herencia de nuestros mayores con evidencias en Matara, Puscanhuaro, Pumatíán, Huiquismarca, Quisuarmarca, Pirurocorral, Incatánan y otros lugares; disfrutando de nuestros campos floridos, especialmente de la flor de la cantuta que ha dado lugar a la apertura de “La Ruta de la Cantuta”; degustando del jacarojru, la pachamanca, de la cancha con shinti y otros potajes ; con nuestros alfalfares y vacunos que contribuyen al bien ganado prestigio del queso chiquiano; con la mantención de nuestras tradiciones, como los quipus funerarios y su quipucamayoc mayor, doña Gregoria Rivera Zubieta; en fin, sus recursos naturales y cultuales diversos, no podemos mantenernos en el silencio. Nuestros mayores nos legaron hermosos ejemplos de lucha y constancia en defensa de lo suyo. Hoy, superando dificultades de disímil naturaleza, estamos, como se ha mencionado: Unidos como los dedos de un mismo árbol, como las hojas de un mismo árbol, como los hijos de una misma madre. Nuestra causa, nuestra lucha, nuestra esperanza, nuestra voz, nuestro objetivo hoy es uno solo: la carretera. En este propósito esperamos recibir la solidaridad de todos y el compromiso de las autoridades en su pronta ejecución.
C.U.S.P.Ó.N
(CHIQUIÁN - PERÚ)
Paisajes, usos, costumbres y tradiciones
Fotografías: Marco Calderón y Filomeno Zubieta
EN EL 95 ANIVERSARIO DE SU NACIMIENTO
Los hermanos Zubieta Carhuachín:
Antonio, Gabriel, Policarpo, Humberto y Graciano
USO RITUAL DE LOS QUIPUS FUNERARIOS
EN EL PUEBLO DE CUSPÓN
(CHIQUIÁN, BOLOGNESI - ÁNCASH)
El uso ritual de los quipus funerarios en el velorio y entierro de los difuntos es una práctica que se manifiesta y pervive en el pueblo de Cuspón. Expresión popular que acaba de ser declarada como Patrimonio Cultural de la Nación por el Ministerio de Cultura mediante Resolución Viceministerial Nº 071-2017-VMPCIC-MC, con fecha 27 de abril de 2017, publicado en el Diario Oficial EL PERUANO, el sábado 29 de abril del 2017. Este es un logro que nos enorgullece y que lo compartimos con todos nuestros lectores, especialmente con nuestros comprovincianos y pobladores de nuestro Cuspón querido.
Cuspón es un caserío del distrito de Chiquián (provincia de Bolognesi, Ancash) con el título de Centro Poblado Menor, también es una Comunidad Campesina. Se encuentra al sur de la ciudad de Chiquián, a unos 20 Km. Cuenta con aproximadamente 150 habitantes, incluyendo sus parcialidades. Tiene una economía natural, donde el autosostenimiento y el autoconsumo imprimen sus características básicas. La agricultura y la ganadería son sus actividades principales, complementadas por la artesanía y el comercio en su modalidad de trueque.
Esta práctica del uso de quipus en los rituales funerarios está relacionada con el final del ciclo vital de las personas, niños o adultos, hombres o mujeres. Todos, al momento de morir, para ser velados y ser sepultados deben portar sus quipus, como salvoconductos para lograr el traslado al más allá. Incluso, si la defunción se produce fuera del pueblo (Chiquián, Lima, etc.), se coloca el quipu al difunto.
La historia de los quipus funerarios de Cuspón tiene sus raíces en el pueblo colonial de San Luis de Matara que desapareciera hacia fines del siglo XVIII por una peste, explicada en la leyenda de Pisana María. Sus pobladores se trasladaron a Chiquián y algunos a sus tierras de las partes bajas llevando sus santos (san Luis y san Pedro) y sus costumbres, como los quipus para el entierro de sus difuntos, dando origen al nuevo pueblo de San Luis de Cuspón. El entierro de los difuntos con el quipu funerario fue práctica de todos los pueblos de la Doctrina de San Francisco de Chiquián y se mantiene en muchos. En el ámbito del centro poblado de Cuspón, su parcialidad de Matara la conserva y practica. Igual ocurre en los pueblos de Roca y Ticllos y parcialmente en los pueblos de Canis, Llipa, Cajamarquilla y otros. En algunos, como Chiquián y Llaclla, ya no se practica.
Los quipus funerarios son un producto sincrético. Sintetiza las prácticas ancestrales de registros contables de la actividad agropecuaria y mercantil con la presencia de los religiosos españoles y su labor evangelizadora. Las reducciones que progresivamente se fueron estableciendo conllevan la presencia de los sacerdotes para afirmar la presencia colonial española. A los quipus de contar se agregaron los quipus de enterrar, al decir de la quipucamayoc Mama Licuna.
Las prendas utilizadas por los indígenas para sepultar a sus difuntos fueron adoptadas y adaptadas de la vestimenta de los sacerdotes. La vestimenta sacerdotal se reducía a las siguientes prendas: el alba, enterizo similar a un camisón hasta cerca de los talones; las sandalias que tenían cierto parecido a los llanques que usaban los indígenas; el cíngulo, cordón o cinta de seda o de lino, con una borla a cada extremo, que el sacerdote se ciñe el alba desde la cintura. Para sepultar a sus difuntos, el alba fue convertida en mortaja a base de bayeta o tela burda de lana de llama u oveja para cubrir el cuerpo, el cíngulo fue convertido en quipu funerario con nudos y cruces en los extremos y para su larga caminata hacia el más allá se les puso unas sandalias. Con el tiempo, esto fue variando, la mortaja de bayeta fue reemplazada en algunos casos por vestimenta moderna, se elaboraron sandalias de cartones y se mantuvieron los quipus funerarios con las características descritas.
Progresivamente se convirtió en una práctica de la vida cotidiana del pueblo y su uso se fue transmitiendo y conservando de generación en generación. Las mujeres por su dedicación más cercana a los enfermos y difuntos, convirtieron la elaboración del quipu en quehacer de las más más ancianas, las más indicadas para la preservación de la memoria local. Así, se fue transmitiendo de madre a hija, como ocurre hasta nuestros días.
Descripción de la expresión
Cuando se produce la muerte de un poblador, niño o adulto, hombre o mujer, de inmediato se anuncia a la población con el repique de la campana de la iglesia. La familia prepara el velorio. Las mujeres ancianas bañan al difunto o difunta. En la sala más grande de la casa se coloca una mesa lo suficientemente grande como para habilitar una especie de cama para el difunto(a), con sábanas de bayeta. Antes se vestía al difunto (a) con un hábito de bayeta con capucha y hasta cerca de los talones, hoy algunos visten con el mejor de su ropaje, si es nuevo mejor. Se le coloca sandalias de cartón sostenidas con hilos.
Entretanto en el patio, la quipucamayoc recibe de la familia del occiso las madejas de hilos (blanco y negro) y va preparando el quipu, con torceles y nudos. Ya terminado, entre cánticos y rezos coloca el quipu al cuerpo que ya se halla sobre la mesa de velación.
Para la confección del quipu funerario se requiere de unos 16 o 17 metros de lana hilada, (unas 14 brazadas) dependiendo un poco de la altura de la persona. Va amarrado en la cintura y las puntas a la punta de los pies, colgados tres nudos en la pierna derecha y otro con cuatro nudos, en la izquierda. Cada extremo termina en una cruz.
Los nudos y las cruces son oraciones. Los siete nudos son siete “avemarías” y las cruces son dos “padrenuestros”. Las “avemarías” constituyen un mensaje del difunto dirigido a la Virgen María para que ella proteja a su alma y le dé apoyo para que en su traslado de un lado al otro. Similares súplicas, aunque dirigidas a Dios, contienen los dos “padrenuestros” con sus siete peticiones.
Los quipus funerarios cumplen la función de ser una ayuda, un apoyo o salvoconducto para que el alma vaya superando los obstáculos (simbolizados por perros negros –diablos-), para que la virgen María y Dios escuchen sus oraciones, lo protejan y pueda llegar al cielo.
Los pobladores van llegando al velatorio, muchos llevan víveres. La familia debe desollar por lo menos un buen toro para tener carne para los días del velorio y entierro, pues en esos días todos comen en la casa del difunto. El velorio dura dos días y el entierro se produce al tercero. Se acompaña en el velorio todo el tiempo, día noche. Con comida y licores. En las noches se consume el "chinguirito" o calentado. Es costumbre el narrar cuentos de aparecidos, de "almas", "diablos", etc., así como realizar algunos juegos con castigos corporales para los perdedores, como "esconde la correa".
El carpintero del pueblo va preparando el ataúd. El tercer día, muy temprano, un grupo de varones va al cementerio a abrir la zanja donde reposarán los restos del difunto (a), acompañado de bebidas y comida. Se debe dejar todo listo. El sepelio debe ir acompañado de una banda músicos, por lo general vienen del vecino pueblo de Ticllos. A falta del sacerdote, se contrata los servicios de una persona entendida en cánticos y rezos, llamado "cantor", que oficia durante el velorio, desplazamiento y entierro.
Recién para trasladar al difunto a su última morada se introduce el cadáver en el ataúd, previamente arreglada con frazadas y algunos objetos muy queridos del difunto (a). El difunto porta su quipu. El cortejo fúnebre se dirige primero a la iglesia, con paradas, rezos y cánticos. De la iglesia se dirige al cementerio siempre con sus velas y ofrendas florales. Entre cánticos, llantos y rezos de da el entierro. Al final, hacia la cabeza, se coloca una cruz de madera con las referencias del difunto (a).
La mesa de velorio con las prendas más cercanas continúa velándose dos días más, hasta el quinto día. El quinto día, llamado Piskay, es el día señalado para que todos los pobladores vayan a casa del difunto y de allí a la aguada, llevando todas las prendas de vestir, como frazadas y prendas susceptibles de ser lavadas. Con gran cantidad de quinua remojada en costales se prepara el detergente para lavar las ropas, frazadas, pellejos, etc. de uso del difunto. Aquí se producen juegos, incluso bruscos, con los golpes que se dan entre hombres y mujeres con los pellejos y frazadas mojadas. Todo limpio es trasladado a la casa del difunto. Entretanto, la quinua lavada es dispuesta para la mazamorra que se distribuye en ollas y baldes (para la casa) entre todos los que participaron en la faena. Con el “Quinto Día” terminan los funerales. Por lo general, en la entrada general, portón o zaguán se coloca una cruz negra de telas, señal de duelo. El luto, el vestido negro, se lleva durante un año. Al año, ante la tumba, el esposo o esposa se quita el luto.
Proceso de trasmisión
Los quipus funerarios de Cuspón son únicos en su elaboración por mujeres, una tradición que siempre se ha transmitido entre madre e hija. Los ejemplos documentados de mujeres quipucamayoc o quipus hechos por mujeres son escasos. Lo conocemos solo en base a las fuentes orales.
Lo más cercano es la historia de vida de doña Gregoria Rivera Zubieta, más conocida como Mama Licuna era hasta hace poco la quipucamayoc del pueblo de Cuspón; falleció el 14 de octubre de 2014.
Aparte de la Mama Licuna, su hija y sus predecesoras, ha habido otras mujeres quipucamayoc en tiempos actuales, aunque no se descarta que los quipucamayoc sean hombres, como lo evidencia la presencia de Cipriano Carhuachín Rivera, “Shipico”
En el caso de la Mama Licuna, ella vio sus quipus como una forma de mantener vivas las tradiciones e ideologías de su pueblo pero tenía las mismas obligaciones que todos los miembros de la comunidad y no gozaba de ningún beneficio por su trabajo creando quipus y preservando tradiciones.
La continuidad de la elaboración de los quipus está garantizada en los hijos de Mama Licuna: Elisa y Cipriano. Se entiende que ante la ausencia de uno de ellos, ella o él asumirá la responsabilidad de su elaboración. Hay quipu para rato, como el mantenimiento de esta expresión por la colectividad cusponista.
De 1996 a la fecha las expresiones naturales y culturales de Cuspón han merecido la atención de los científicos sociales: arqueólogos (Dr. Arturo Ruiz Estrada, Dr. Federico Kauffmann, Dr. Carlos Milla Villena, entre otros), historiadores y etnólogos (Molly Tun de la Universidad de Minnesota, USA y Magdalena Setlak de la Complutense de Madrid, con tesis doctoral y de maestría sobre los quipus), periodistas especializados (Narciso Robles Atachagua, Alfonsina Barrionuevo, Rafo León y otros), promotores de turismo (Roberto Aldave preparó el documental sobre “La Ruta de la Cantuta”, incluyendo a los quipus funerarios como atractivo turístico), literatos (Augusto Escalante), en fin la lista es interminable.
Todo lo anterior provocó una serie de interrogantes entre los pobladores de Cuspón. ¿Por qué venían estudiosos a sus tierras? ¿Qué de singular tenía Cuspón para interesar a extraños? Los cambios fueron notables. Progresivamente fueron tomando conciencia de las potencialidades en historia, costumbres, gastronomía, patrimonio arqueológico y todo lo que tenían. Se fue construyendo y afirmando identidad cultural, elevando la autoestima personal y colectiva. Muchos de sus hijos o descendientes se sumaron a divulgar sus atractivos turísticos y culturales: Marco Calderón Ríos y Adrían Carhuachín Lázaro con fotografías a través de las redes; Lucio Rivera Zubieta y Genaro Lázaro Ríos unieron esfuerzos y hoy dirigen un programa radial semanal en Lima, bajo el nombre “Por la ruta de la cantuta”; igual labor realiza en Chiquián Flor Durán Jaimes desde su emisora Radio Satélite.
Los pobladores de Cuspón progresivamente han tomado conciencia del potencial cultural con que cuentan, la valoran, la defienden.
La declaratoria como Patrimonio Cultural de la Nación del Uso ritual de los quipus funerarios en el pueblo de Cuspón, estamos seguros que elevará la autoestima de los pobladores, adoptarán las medidas para su mejor estudio, valoración y conservación y será un estímulo permanente para su preservación y divulgación.
EL PRÓXIMO JUEVES 11 DE MAYO SE HARÁ LA PRESENTACIÓN PÚBLICA DE ESTA RESOLUCIÓN EN UNA CEREMONIA ESPECIAL EN EL SALON DEL CLUB ÁNCASH A LAS 6:30 PM CON PRESENCIA DE FUNCIONARIOS DEL MINISTERIO DE CULTURA, DE LA DIRECCIÓN DESCONCENTRADA DE CULTURA DE ANCASH, DE LA MUNICIPALIDAD PROVINCIAL DE BOLOGNESI Y DE LA COMUNIDAD CAMPESINA DE CUSPÓN.
DECLARAN PATRIMONIO CULTURAL DE LA NACIÓN AL RITUAL FUNERARIO DE CUSPÓN
DEL DISTRITO DE CHIQUIÁN, PROVINCIA DE BOLOGNESI, REGIÓN ÁNCASH
Nº 071-2017-VMPCIC/MC
Vistos, el Oficio N° 05-2016-FZN suscrito por el señor Filomeno Zubieta Núñez, el Informe Nº 000093-2017/DPI/DGPC/VMPCIC/MC de la Dirección de Patrimonio Inmaterial, y el Informe N° 000264-2017/DGPC/VMPCIC/MC de la Dirección General de Patrimonio Cultural; y,
Que, el numeral 2) del artículo 1 de la Ley Nº 28296, Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación, señala que “Integran el Patrimonio Inmaterial de la Nación las creaciones de una comunidad cultural fundadas en las tradiciones, expresadas por individuos de manera unitaria o grupal, y que reconocidamente responden a las expectativas de la comunidad, como expresión de la identidad cultural y social, además de los valores transmitidos oralmente, tales como los idiomas, lenguas y dialectos autóctonos, el saber y conocimiento tradicional, ya sean artísticos, gastronómicos, medicinales, tecnológicos, folclóricos o religiosos, los conocimientos colectivos de los pueblos y otras expresiones o manifestaciones culturales que en conjunto conforman nuestra diversidad cultural”;
Que, el literal b) del artículo 7 de la Ley N° 29565, Ley de creación del Ministerio de Cultura, modificado por el Decreto Legislativo N° 1255, establece que es función exclusiva del Ministerio de Cultura “Realizar acciones de declaración, generación de catastro, delimitación, actualización catastral, investigación, protección, conservación, puesta en valor, promoción y difusión del Patrimonio Cultural de la Nación”;
Que, el artículo 55 del Reglamento de Organización y Funciones del Ministerio de Cultura, aprobado mediante Decreto Supremo N° 005-2013-MC establece que “La Dirección de Patrimonio Inmaterial es la unidad orgánica encargada de gestionar, identificar, documentar, registrar, inventariar, investigar, preservar, salvaguardar, promover, valorizar, transmitir y revalorizar el patrimonio cultural inmaterial del país, en sus distintos aspectos, promoviendo la participación activa de la comunidad, los grupos o individuos que crean, mantienen y transmiten dicho patrimonio y de asociarlos activamente en la gestión del mismo. Depende jerárquicamente de la Dirección General de Patrimonio Cultural”;
Que, mediante Acta de Sesión Extraordinaria del Concejo Municipal del Centro Poblado de Cuspón, de fecha 20 de febrero de 2016, se acuerda presentar ante el Ministerio de Cultura, la solicitud de declaratoria como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación, el uso de los quipus funerarios en el entierro de sus difuntos;
Que, mediante Oficio N° 05-2016-FZN del 11 de marzo de 2016, el señor Filomeno Zubieta Núñez (en adelante el administrado), solicitó que se declare Patrimonio Cultural de la Nación el Uso ritual de los quipus funerarios en Cuspón;
Que, mediante Informe N° 000264-2017/DGPC/VMPCIC/MC del 3 abril de 2017, la Dirección General de Patrimonio Cultural hace suyo el Informe N° 000093-2017/DPI/DGPC/VMPCIC/MC de la misma fecha, emitido por la Dirección de Patrimonio Inmaterial, por el que se recomienda declarar como Patrimonio Cultural de la Nación al Ritual funerario de Cuspón, en el que destaca el uso de los quipus funerarios;
Que, según el Informe N° 000093-2017/DPI/DGPC/VMPCIC/MC del 3 de abril de 2017, la Dirección de Patrimonio Inmaterial emite las siguientes precisiones:
Que, el centro poblado de Cuspón, del distrito de Chiquián, provincia de Bolognesi, departamento de Ancash, es también una comunidad campesina, reconocida tempranamente en mayo de 1929, lo que fue posible porque Cuspón conservó los títulos de propiedad de sus ayllus originarios reconocidos en 1612. Limitando con los Centros Poblados colindantes de Chiquián, Llaclla, Pacclón, Tauripón, Ticllos y Roca, y teniendo como parcialidades a los caseríos de Matara, Mataracocha y Huancacocha, Cuspón está ubicado geográficamente en la cuenca alta del valle de Pativilca, manteniéndose sobre una economía de subsistencia basada en la agricultura y la ganadería, complementadas con una producción artesanal y un comercio mínimo, en un paisaje escarpado que históricamente ha dificultado la comunicación de esta comunidad con el exterior. Las carreteras a Llaclla y a Roca han ayudado a superar recientemente este aislamiento. Unos quince centros arqueológicos dispersos en sus predios son muestra de la antigüedad de la presencia humana en la zona. En épocas recientes, el fenómeno de la migración del campo a la ciudad ha determinado una disminución de su población y, actualmente sólo viven de modo permanente en el espacio de la comunidad y sus anexos alrededor de 150 habitantes;
Que, el uso de los quipus funerarios constituye una práctica excepcional, tanto por la escasez de ejemplos paralelos como por la modalidad en que se presenta. El quipu elaborado en Cuspón es parte de los rituales fúnebres que desde tiempos antiguos se han practicado en el distrito de Chiquián, provincia de Bolognesi;
Que, al anuncio de un fallecimiento con repique de campanas de la iglesia local, se prepara el velorio de la persona fallecida, cuyo cuerpo será lavado por mujeres de edad, vestido y puesto en una mesa a modo de cama, cubierto con sábanas de bayeta. Se viste al difunto con su mejor ropa, pero en cambio en sus pies se colocan simples sandalias de cartón sostenidas con hilos;
Que, como parte de la costumbre, el fallecido debe ser velado y enterrado con un quipu elaborado especialmente para esta ocasión. En Cuspón el quipu es una pieza hecha de unas 14 brazadas (de 16 a 17 metros) de lana blanca y negra entrelazada, en cuyos extremos son hechos una serie de nudos. El quipu resultante, de unos 6 metros de largo, es amarrado a la cintura del difunto antes de su velación. Los extremos del quipu son atados a ambos pies del difunto, llevando tres nudos en el tramo que va sobre la pierna derecha y cuatro nudos en la izquierda. Ambos extremos rematan en una cruz. Los siete nudos hechos sobre el quipu y las dos cruces en ambos remates indican las veces que deben ser rezadas, respectivamente, las oraciones conocidas como el Ave María y el Padre Nuestro. Con estas oraciones, que suelen ser pronunciadas por la persona quipucamayoq, se invoca a la Virgen María y a Dios Padre – el ruego incluye siete peticiones - para la protección del alma del difunto en su paso al otro mundo, en cuyo trayecto puede ser asaltado por el demonio, representado en la forma de perros negros. Es decir, estos quipus son leídos a la manera de un rosario que indica qué oraciones deben ser dadas y el número de veces que han de ser dichas durante el trayecto del difunto hacia el otro mundo. Diversos relatos orales indican que, sin el quipu, el alma del difunto no podrá descansar;
Que, durante los dos o tres días en que se desarrolla el velorio y el día del entierro se recibe a las visitas con comida y bebida, parte de ella proporcionada por los mismos comensales en contribución. La bebida preparada para la ocasión es el chinguirito o calentado. Durante el velorio es costumbre contar historias sobre aparecidos, almas errantes y el diablo, y realizar algunos juegos dentro de un ambiente de camaradería. Al tercer día, se irá al camposanto donde los asistentes varones ayudarán a abrir la zanja y a colocar al difunto en el ataúd. La comitiva va acompañada por una banda de músicos y por un cantor local para los oficios durante el velorio y el entierro. El difunto es llevado con sus artículos más queridos, arreglos florales, una cruz de madera con las referencias al fallecido, y se coloca ante la fosa, rodeado de cirios, antes de proceder al entierro;
Que, el velorio continuará en cuerpo ausente en los días siguientes, con la ropa del difunto, hasta el quinto día, llamado piskay, (cinco, en quechua) en que todas las prendas del difunto son lavadas al aire libre con el agua o lavaza en la que previamente se ha lavado la quinua que será usada para preparar una mazamorra que consumirán los colaboradores. Con ello se dan por terminados los funerales. El uso de ropa negra en señal de luto seguirá para los familiares o cónyuges por un año; de tratarse de un cónyuge, el luto de su pareja terminará formalmente al cambiar ésta de ropa ante la tumba del difunto;
Que, con relación al quipu, cabe señalar que este es un sistema de registro de información originario de tiempos prehispánicos, aparecido al menos hacia finales del primer milenio de nuestra era, correspondiente al Horizonte Medio, en que se produjo una notable expansión urbana. Este sistema llegó a la cumbre de su utilización como parte del extenso y complejo sistema de administración del Tawantinsuyu, que requería de un constante registro de recursos disponibles y de censo poblacional, para la regulación fiscal, el monto de tributos y la organización de la fuerza de trabajo acorde a las necesidades concretas del Estado. Toda esta información era registrada con este sistema de cordeles y nudos, manejada por un tipo especial de funcionario conocido como quipucamayoq;Que, el quipu incaico era un sistema complejo de registro que consistía en un cordel principal al cual iban atados otros cordeles subsidiarios; en los quipus que registraban cantidades los cordeles subsidiarios tenían nudos cuyo significado numeral se indicaba por el número de vueltas que los componían, y los números eran registrados sobre un sistema de posicionamiento decimal, en unidades, decenas, centenas, millares e incluso decenas de millares; de no haber una cantidad que registrar en algún nivel se dejaba un espacio vacío. El quipu era leído por el código de nudos y por los colores del cordel, lo que según cronistas y estudiosos hacía referencia al sujeto a contar. El cordel principal podía presentar a su vez una serie de nudos que representaban una sumatoria de los cordeles secundarios. Pero además, según relatan las crónicas con insistencia, se usaba el quipu como recurso nemotécnico de textos narrativos, ya se trate de relatos históricos, de genealogías e incluso de textos líricos. El código con el que tales quipus deben haberse leído no fue registrado por ningún documento escrito y por ello es desconocido;
Que, el uso del quipu decreció con el establecimiento del virreinato y de sus sistemas de registro escritos, y una gran parte de esta información fue destruida físicamente en el proceso de Conquista, quedando actualmente ejemplares obtenidos de entierros, en su casi totalidad de carácter numeral. Pero el uso del quipu permaneció entre la población rural indígena en diversas regiones, para el registro de población y de recursos disponibles, distribuidos en unidades organizadas como barrios o parcialidades, herederas de la organización dual propia del mundo andino. De este modo, los quipus se mantuvieron en diversos puntos bajo el sistema colonial, y sobrevivieron dentro del régimen de haciendas, en comunidades independientes durante el período republicano, dispersos en áreas de Cusco, Puno, Huancavelica, La Libertad, Ancash o Lima;
Que, la difusión del sistema escolar en zonas como la sierra central, donde el uso del quipu era importante, junto con las necesidades impuestas por el reconocimiento legal de las comunidades ante el Estado, motivó la sustitución del sistema de registro por nudos por un sistema escrito, perdiéndose el recuerdo del código original de lectura de estos quipus y reforzando de este modo la marginalización de una de las máximas creaciones de la civilización andina. En respuesta, el uso práctico de los quipus dio lugar a un uso ritual del objeto, incluso sobre quipus elaborados originalmente para la contabilidad de gentes o recursos. De este modo, en la comunidad de San Andrés de Tupicocha (Huarochirí, Lima) una serie de quipus antiguos es llevada a modo de emblema por las autoridades de las parcialidades que conforman la comunidad, durante las ceremonias de cambio de autoridades. El quipu de Rapaz (Oyón, Lima), un ejemplar de notable amplitud, que lleva atados diversos objetos junto con los nudos, es conservado como una reliquia por las autoridades para un ritual propiciador del agua. El quipu funerario de Cuspón, de carácter igualmente ritual, es producto de la historia particular de la región donde se ha desarrollado;
Que, la elaboración y uso del quipu funerario de Cuspón deriva de la historia de las costumbres funerarias del distrito, en la que están presentes elementos nativos e hispanos. El registro histórico de Cuspón refiere que la población nativa de la región fue originalmente ubicada en el pueblo de San Luis de Matara, cuya población fue diezmada por una peste, al parecer de viruela negra; esto produce el abandono del pueblo y la emigración de la población superviviente a San Francisco de Chiquián, como cabeza de doctrina, y a Cuspón, reducción de indios que formaba parte de la misma doctrina. Los pobladores trasladaron a Chiquián muchas imágenes y a Cuspón las de San Pedro y San Luis, este último es desde entonces el patrono de esta comunidad. Con la migración se difundieron las costumbres originarias de este lugar, entre las cuales estaba su particular tradición funeraria; Que, en Cuspón el quipu funerario forma parte del ajuar del difunto, quien era vestido con prendas que derivaban del hábito sacerdotal cristiano. Antiguamente se vestía al difunto con un hábito con capucha llamado alba, derivado del hábito sacerdotal, hecho de bayeta y que llegaba a los tobillos. Se le colocaban sandalias, fácilmente asociadas al calzado cerrado andino conocido como llanque, y el cíngulo, un cordón de seda o lino con una borla a cada extremo, usado para ceñirse el alba a la cintura. El cinturón del traje sacerdotal de diversas órdenes religiosas es un largo cordel al cual se le hacían nudos que indicaban, a modo de un rosario de rezos, el número y tipo de oraciones que el sacerdote debía de hacer durante su oficio religioso. Del alba derivó la mortaja con que se vestía al difunto, y como parte de ella el cinturón para sujetar la túnica mortuoria llevaba una serie de nudos, lo que ha sido asociado al sistema de registro conocido como quipu, nombre que mantuvo esta prenda. Este ha sido el elemento que ha sobrevivido en las prácticas funerarias, al abandonarse la mortaja original por una vestimenta de uso cotidiano del difunto. El quipu de Cuspón es de este modo a la vez un rosario y un amuleto; la serie de nudos que deberán ser leídos, al invocar a María y al Dios cristiano, permitirá al difunto superar los obstáculos en su camino al paraíso;
Que, sería inexacto, sin embargo, considerar esta una costumbre de origen exclusivamente hispano. Una parte de los quipus arqueológicos que se conservan hoy en día pertenecen a entierros, siendo colocados en el fardo funerario como una prenda más, de lo que puede deducirse que en ciertas regiones esta fue una práctica extendida, a pesar de no contar con referencias del significado de esta costumbre. Aunque técnicamente el quipu de Cuspón sea leído como un rosario, presenta algunas características que lo emparentan con el quipu andino. Una de ellas es la conformación de los nudos, similar a la de los nudos de los quipus incaicos. De igual modo, se ve un vínculo en la elaboración del cordón con hilos de dos colores –en este caso uno blanco y otro de tono oscuro, sea negro, marrón o azul –que también se ha encontrado en algunos quipus antiguos. Finalmente, entre las coincidencias más notorias, cabe señalar el nombre de quipucamayoq dado a las personas especializadas en su elaboración;
Que, el expediente menciona que el uso de quipus funerarios era extendido en toda la doctrina de Chiquián en tiempos del virreinato y ha seguido practicándose en diversos centros poblados. Aparte del más conocido, Cuspón, lugar donde este tipo de quipu aún se elabora, se sigue practicando esta costumbre en los pueblos circunvecinos de la provincia de Bolognesi, como Roca y Ticllos del distrito de Ticllos; Canis, Llipa y Cajamarquilla, de los distritos de Corpanqui y Canis, y se mantuvo hasta hace algún tiempo no determinado, en los pueblos de Chiquián y Llaclla, capital del distrito de Abelardo Pardo Lezameta. Lo que hace único al centro poblado de Cuspón es que es el único lugar en que estos quipus siguen siendo elaborados;
Que, el conocimiento de su elaboración y lectura es transmitido de madres a hijas, aunque en la práctica su fabricación, al requerir de varios metros de hilo de lana, se hace con el apoyo de otros miembros de la familia, de ambos sexos. En Cuspón esta ha sido la potestad de una línea de descendencia de mujeres de una familia, cuyo miembro reciente más notorio fue la señora Gregoria Rivera Zubieta, conocida como Mama Licuna. Durante su vida fue la única quipucamayoq de Cuspón y, en general, de la provincia de Bolognesi, hasta su fallecimiento en el año 2014. Doña Gregoria clasificaba a los quipus en dos grupos: los quipus para contar y los quipus para enterrar, en los que se especializó, según propia declaración, para mantener viva la tradición local, sin reclamar ninguna prerrogativa especial por su contribución a esta causa. Su papel ha sido heredado por sus hijos Cipriano y Elisa Carhuachín Rivera, quienes mantienen el conocimiento y los contenidos asociados a esta práctica, aprendidos de su madre;
Que, la elaboración y uso de quipus es parte fundamental de los ritos funerarios de Cuspón, con la particularidad de que en esta comunidad campesina estos son elaborados por un linaje de detentadores de esta tradición. Sus características formales difieren parcialmente de las del quipu prehispánico porque es producto de una historia particular del cristianismo en los Andes, siendo una interpretación nativa de un ritual católico;
Que, conjuntamente con las referencias históricas, el Informe N° 000093- 017/DPI/DGPC/VMPCIC/MC de la Dirección de Patrimonio Inmaterial detalla las características, importancia, valor, alcance y significados del Ritual funerario de Cuspón, en el que destaca el uso de los quipus funerarios, motivo por el cual constituye parte integrante de la presente Resolución, conforme a lo dispuesto en el artículo 6 del Texto Único Ordenado de la Ley N° 27444, Ley del Procedimiento Administrativo General, aprobada mediante Decreto Supremo N° 006-2017-JUS;
Que, mediante Resolución Ministerial N° 338-2015-MC,se aprobó la Directiva N° 003-2015-MC, “Declaratoria de las manifestaciones de Patrimonio Cultural Inmaterial y de la obra de grandes maestros, sabios y creadores como Patrimonio Cultural de la Nación y Declaratoria de Interés Cultural”, en la que se establecen los lineamientos y normas para la tramitación del expediente de declaratoria de Patrimonio Cultural de la Nación de las manifestaciones de patrimonio cultural inmaterial, correspondiendo al Viceministerio de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales declarar las manifestaciones del Patrimonio Cultural Inmaterial como Patrimonio Cultural de la Nación;
De conformidad con lo establecido en la Constitución Política del Perú; en la Ley N° 28296, Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación; en la Ley Nº 29565, Ley de Creación del Ministerio de Cultura; en el Reglamento de la Ley General de Patrimonio Cultural de la Nación, aprobado por Decreto Supremo Nº 011-2006-ED; en el Reglamento de Organización y Funciones del Ministerio de Cultura, aprobado por Decreto Supremo Nº 005-2013-MC; y la Directiva Nº 003-2015-MC, aprobada por Resolución Ministerial Nº 338-2015-MC;
Declarar Patrimonio Cultural de la Nación al Ritual funerario de Cuspón del distrito de Chiquián, provincia de Bolognesi, región Ancash, en el que destaca el uso de quipus funerarios, en tanto se trata de una práctica cultural en la que confluyen la ritualidad católica, una narrativa oral sobre el mundo espiritual, una compleja red de relaciones sociales y la original interpretación y uso de quipus para la protección del difunto en su viaje al más allá.
Disponer la publicación de la presente Resolución en el Diario Oficial El Peruano y la difusión del Informe N° 000093-2017/DPI/DGPC/VMPCIC/MC y la presente Resolución en el Portal Institucional del Ministerio de Cultura (www.cultura.gob.pe).
Encargar a la Dirección de Patrimonio Inmaterial, en conjunto con la Dirección Desconcentrada de Cultura de Ancash, la elaboración cada cinco (5) años de un informe detallado sobre el estado de la expresión declarada, de modo que su registro institucional pueda ser actualizado en cuanto a los cambios producidos en la manifestación, los riesgos que pudiesen surgir para su vigencia, y otros aspectos relevantes para realizar un seguimiento institucional de su desenvolvimiento y salvaguardia, de ser el caso.
Notificar la presente Resolución y el Informe N° 000093-2017/DPI/DGPC/VMPCIC/MC a la Dirección Desconcentrada de Cultura de Ancash, a la Municipalidad Provincial de Bolognesi, al Municipio del Centro Poblado de Cuspón, a la Junta Directiva de la Comunidad Campesina de Cuspón y al señor Filomeno Zubieta Núñez para los fines consiguientes.

References: Resolución 
 Resolución 
 RESOLUCIÓN 
 artículo 1
 artículo 7
 artículo 55
 artículo 6
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución