Source: http://tribunalsupremo.organojudicial.gob.bo/AS/civil/C0-2015/as201520008.html
Timestamp: 2019-03-18 17:46:47+00:00

Document:
as201521008
Auto Supremo: 08/2015
Expediente: SC-144-14-S
Partes: María Villarroel Espinoza. c/ Celia Flores de Meneces.
VISTOS: El recurso de casación en la forma y en el fondo de fs. 366 a 368, interpuesto por María Villarroel Espinoza contra el Auto de Vista de 08 de julio de 2014, de fs. 362 y vta., pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, en el proceso de resolución de contrato seguido por María Villarroel Espinoza contra Celia Flores de Meneces, la concesión de fs. 370, los antecedentes del proceso, y;
La Juez de Partido Octavo en lo Civil y Comercial dictó Sentencia de 01 de abril de 2014, cursante de fs. 341 a 345, declarando 1) probada la demanda principal de fs. 7 a 8 en lo que respeta a la resolución de contrato e improbada en cuanto a los daños y perjuicios; 2) se declara improbada la demanda reconvencional y 3) dispone resuelto el contrato de 2 de marzo de 2011 suscrito entre María Villarroel Espinoza y Celia Flores de Meneces, debiendo por sus efecto retroactivo las partes restituirse mutuamente lo recibido.
Resolución de fondo que es apelada por Celia Flores de Meneces, por escrito de fs. 348 a 349, y como consecuencia de ello se dicta el Auto de Vista de 08 de julio de 2014, de fs. 362 y vta., que revoca parcialmente la Sentencia de 01 de abril de 2014, modificando el numeral 3 de la parte dispositiva en los siguientes términos de declarar resuelto el contrato debiendo por su efecto retroactivo la parte demandante restituir la suma de $us. 15.000.- consignados en el inciso a) de la cláusula segunda del contrato, más la suma de $us. 8.382,27 emergentes de la sumatoria de los recibos de pagos al Banco FIE. No se dispone la restitución del vehículo por la compradora dado que se encuentra embargado y secuestrado como emergencia de una obligación de la vendedora. Decisión de Alzada que es recurrida de casación por la parte actora que merece el presente análisis.
Sostiene que la demandada al momentode interponer su apelación jamásmencionó que las pruebas de fs. 20-30 no fueron valoradas correctamente, jamás se reclamó su valoración, consiguientemente no era uno delos agravios la no valoración de las pruebas de fs. 20-30.
Añade que el Autode Vista se pronunció sobre hechos no solicitados, como es la no restitución del vehículo por parte de la compradora dado que ese vehículo se encuentraembargado por una obligación dela vendedora, y reitera que nose mencionó el agravio dela no valoraciónde la prueba, por lo que manifiesta que nose han circunscrito a las peticiones de la apelante y al contrario se otorgó más de lo pedido por la apelantereferente al montode dinero que debía restituir asu persona en la suma de $us. 15.000 tal cual consta en sentencia.
El recurrente señala que en la parte dispositiva existe una mención de disposición legal contradictoria al Autode Vista, tal cual establece el art. 253 inc. 2) del CPC, porque al hacer mención al art. 237 inc.1) del CPC debió el Autode Vista confirmarse en todas sus partes con costas en ambas instancias sin embargo se indica a su personarestituir montos de dineros emergentes de pagos salientes a fs. 20 -30.
Asítambién señala que la demandada a momento de responder ala demanda principal presentó fotocopias de recibos simples que no tiene valor legal para su consideración como tal, recordando que en alguna oportunidad su persona facilitó algunas fotocopias cuando el motorizado se encontraba decomisado en la Aduana Nacional, para que de alguna manera pueda justificar que existe deuda respecto al motorizado; agrega que de ninguna manera se puede entender que la demandada hasido quien ha cancelado esas amortizaciones al Banco FIE, ya que el art. 1311 del CC. indica que toda prueba para su valoración debe ser original, por consiguiente nose podía otorgar valor a esas fotocopias, por lo que acusa que se apreció incorrectamente las pruebas, incurriendo en error de derecho y de hecho, toda vez que las pruebas que presento al recurrente a fs. 118-125 son las originales. Además reclama que el monto la consideración del Autode Vista sobre las documentales de fs. 119 a 121 son las mismas de fs. 20-30, cuando en realidad existen 22 recibos originales, por lo que no guarda relación en cantidadde recibos, montos y otros, acusando vulneración del art. 1311 del Código Civil.
Concluye indicando que luego de los trámites pertinentes se dicte Auto Supremo casando el Autode Vista, así también el Auto complementario de fs. 365, por consiguientese confirme en todas sus partes la Sentencia.
La recurrente acusa que la demandada al momento de interponer su apelación jamás mencionó que las pruebas de fs. 20-30 no fueron valoradas correctamente, consiguientemente no era uno de los agravios opuestos. La infracción deducida está dirigida a la vulneración del principio de congruencia entre los agravios de la apelación y lo resuelto en el Auto de Vista, por lo que ante tal alegato debemos señalar que, el principio de impugnación halla sustento en la garantía de la doble instancia, es decir, el derecho de las partes de apelar ante el inmediato superior, de las resoluciones definitivas que diriman un conflicto y que les cause agravio, conforme señala el art. 30-14) de la Ley Nº 025; por ello en reiteradas oportunidades se manifestó que el recurso de apelación es considerado como el más importante y usual de los recursos ordinarios, y por la importancia que refleja no está condicionada a técnica recursiva de exposición legal de los agravios sujeta a determinados artículos en su interposición, conforme se desprende del art. 227 del Código de Procedimiento Civil, que anticipa una exigencia general y no específica sobre la exposición de sus fundamentos. Sobre lo manifestado, el Auto de Vista de fs. 362 yvta., consideró como único agravio que el Juez de instancia no hizo una correcta compulsa de las pruebas en proceso, así manifestó que : “…se tiene respecto al primer y único agravio que el mismo resulta cierto, pues del análisis de la resolución impugnada se tiene que la Juez a quo no hizo una correcta compulsa de las pruebas aportadas…”, en ese marco, veamos que el recurso de apelación de fs. 348 a 349, denunció que las pruebas no fueron valoradas en su dimensión y en esa alocución incidió en tres pruebas que nose habrían valorado adecuadamente, indicando: 1) De fs. 130 a 245, fotocopias legalizadas, presentadas por la demandante, del proceso ejecutivo de Ewart Rivero Peña contra la actora, que dio origen al proceso penal iniciado por la recurrente; 2) De fs. 263, la confesión provocada que establecería el ilícito de estafa en su contra; y, 3) De fs. 19, certificación expedida por el Banco FIE S.A.; de lo desglosado se puede evidenciar que se ha pedido la reconsideración de la literales de fs. 130 a 245, donde se podrá encontrar los antecedentes de procesos judiciales anteriores, ejecutivo y penal, que en su contenido se tiene las mismas manifestaciones del pago de amortizaciones que la recurrente hubiese realizado al Banco FIE S.A., que es base de su defensa, como es la querella de fs. 220 a 223, en esa lógica es que el Ad quem procedió a realizar un análisis de doble instancia de los antecedentes procesales que le permitió llegar a la conclusión que hoy se recurre, que no se limita a una apreciación de las literales que se reclama, sino de una deliberación dentro los márgenes de la sana crítica, por lo que en este punto no se observa violación al principio de congruencia.
En relación a que el Auto de Vista otorgó más de lo pedido por la apelante, acusando que se pronunció sobre hechos no solicitados como es la no restitución del vehículo por parte de la compradora y al monto de dinero que debía restituir en la suma de $us. 15.000 tal cual consta en sentencia. Se debe indicar que, conforme la naturaleza del objeto del proceso relativo a una resolución de contrato, considerada por los jueces, tiene una característica ex tunc, es decir retroactiva al estado anterior quese realice el contrato, determinación que debe ser coherente con los datos que tiene el proceso, por ello que sobre el pronunciamiento de la no restitución del vehículo por parte de la recurrente por haberse embargado el mismo por una obligación de la actora, es una decisión coherente con el efecto retroactivo que responde además al principio constitucional de eficacia, que de ningún modo puede considerarse como una decisión donde se hubiera otorgado más de lo pedido, por emerger de los antecedentes fácticos del proceso y no como una pretensión autónoma. Igual razonamiento merece la devolución del dinero en la suma $us 15.000.- más $us. 8.382,27.- por ser una consecuencia lógica de la revocación parcial a la que fue sometida la sentencia, que es donde centra su decisión el Ad quem, no encontrando determinación extra petita en ese medida, sino la consecuencia de lo definido por el Auto de Vista.
Por lo manifestado, el recurso de casación en la forma es declarado infundado.
El recurrente señala que en la parte dispositiva existe una mención de disposición legal contradictoria al Auto de Vista, porque al hacer mención al art. 237 inc.1) del Código de Procedimiento Civil debió la Sentencia confirmarse en todas sus partes con costas en ambas instancias. Sobre lo indicado, debemos manifestar que conforme el contenido del Auto de Vista, en su fundamentación está orientado a revocar parcialmente la determinación de Sentencia, así mismo antes de la parte dispositiva asentó esa decisión al indicar la aplicación del “inc.3 del Art. 237 del Código de Procedimiento Civil”, que se corrobora con la literal de la parte dispositiva, en tal caso, la denuncia trata no de una contradicción sino más bien de error de transcripción de la norma, que, siendo insustancial, no causa agravio alguno a la parte recurrente.
Por otro lado la recurrente denuncia una incorrecta valoración dela prueba,de error de derecho y de hecho, toda vez que se asignó valor a simples fotocopias, refiriéndose a las literales de fs. 20 a 30, y que las pruebas que presentó la recurrente de fs. 118 a 125 eran originales. Además reclama que en la consideración del Auto de Vista sobre las documentales de fs. 119 a 121 que serían las mismas de fs. 20-30 no son exactas, por cuanto en realidad existen 22 recibos originales, por lo que no guarda relación en cantidad de recibos, montos y otros, acusando vulneración del art. 1311 del Código Civil. Sobre este particular, se debe realizar el análisis sobre el tipo de valoración que efectuó el Ad quem sobre las literales de fs. 20 a 30 y las de 118 a 125 de obrados, en función al reclamo vertido en casación.
Para ese cometido, el Ad quem manifestó: “…se tiene que la Juez A quo no hizo una correcta compulsa de las pruebas aportadas tanto por la demandante como por la demandada reconvencionista, es más no explicó porque no les otorgó valor probatorio alguno a las fotocopias de los recibos de pago efectuados al Banco Fie, adjuntados por la demandada a su contestación y reconvención, que salen se fs. 20-30 de obrados, y que resultan ser auténticas de los originales presentados por la demandante a fs. 119-121.
Fotocopias que llevan al convencimiento de que dichos pagos fueron efectuados por la demandada, pues lógica y racionalmente no existe otra explicación de que dichas fotocopias estuvieran en poder de la demandada de no ser cierta la afirmación de la demandada de que efectuó dichos pagos por cuenta de la demandante”.
De lo impreso se evidencia que no se otorgó un valor distinto a las literales que cursan de fs. 20 a 30, pues se concluyó que eran copias de lasliterales de fs. 119 a 121, otorgando a estas últimas la calidad de originales que fueron presentadas por la recurrente, en tal circunstancia no se evidencia error de derecho, por no aplicarse una valoración distinta a la signada por ley; como tampoco existe error de hecho porque no se desvirtúo la naturaleza de ambos instrumentos, una copia de la otra. Sin embargo lo que se debe dejar establecido, que, la tenencia de las copias por parte de la demandada crearon en la Juez una presunción judicial, por ello manifestó que no existía explicación de que dichas fotocopias estuvieran en poder de la demandada de lo que concluyó que ésta –la demandada-efectúo los pagos a cuenta de la demandante, conclusión que resulta tener mayor consistencia cuando al responder a la reconvencional por memorial de fs.- 93 a 94, la reconvenida no se pronunció de forma precisa sobre la tenencia de esas literales por la demandada en correspondencia al art. 346-2) del Código de Procedimiento Civil. De lo manifestado, la recurrente en ningún momento ha discutido o impugnado la presunción como medio probatorioestablecido en el art. 1320 del Código Civil, puesto que el hecho valorado es la tenencia de las copias por parte de la demandada que generó presunción de pago de esos montos a favor de ella, situación que no fue refutada, más al contrario se objetó el valor de literales que no fueron la razón de la decisión por el Ad quem, como se ha manifestado supra, en ese mérito el recurso de casación en el fondo no tiene suficiente sustento para revertir la decisión asumida por el Tribunal de apelación, debiendo declararse infundado.
En consecuencia éste Tribunal Supremo de Justicia, por el razonamiento vertido, emite resolución en la forma determinada por los arts. 271 num.2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.
POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42.I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación del 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación, en la forma y en el fondo de fs. 366 a 368, interpuesto por María Villarroel Espinoza contra el Auto de Vista de 08 de julio de 2014. Con costas.

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