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Timestamp: 2019-05-19 21:28:10+00:00

Document:
RENUNCIA DE PRESIDENTE DEL SENADO
ELECCIÓN DE PRESIDENTE DEL SENADO
REGULACIÓN DE ARANCELES DE CONSERVADORES POR INSCRIPCIÓN ESPECIAL DE HERENCIA
ACUERDO SOBRE CONSERVACIÓN DE ALBATROS Y PETRELES
CONVENIO MARCO DE ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD PARA CONTROL DEL TABACO
MOCIÓN DEL HONORABLE SENADOR AVILA CON LA QUE INICIA UN PROYECTO DE LEY QUE PERMITE EL AUTOCULTIVO DE ESPECIES VEGETALES DEL GÉNERO CANNABIS CON FINES TERAPÉUTICOS (3812-07)
Sesión 38ª, en martes 22 de marzo de 2005
PRESIDENCIA DE LOS SEÑORES HERNÁN LARRAÍN FERNÁNDEZ, SERGIO ROMERO PIZARRO, PRESIDENTES,
Renuncia de Presidente del Senado....................................................
Elección de Presidente del Senado.......................................................
Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que modifica la ley Nº 19.903, en lo relativo a cobro de aranceles por parte de conservadores de bienes raíces (3642-07) (se aprueba en general)............................................
Proyecto de acuerdo, en segundo trámite constitucional, que aprueba el Acuerdo sobre Conservación de Albatros y Petreles (3654-10) (se aprueba en general y particular).....
Proyecto de acuerdo, en segundo trámite constitucional, que aprueba el Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para Control del Tabaco (3722-10) (se aprueba en general y particular)
Concurrieron, además, los señores Ministros de Defensa Nacional y de Salud.
Las actas de las sesiones 36ª y 37ª, ordinarias, en 15 y 16 de marzo del año en curso, respectivamente, se encuentran en Secretaría a disposición de los señores Senadores, hasta la sesión próxima, para su aprobación.
De Su Excelencia el Presidente de la República, por medio del cual inicia un proyecto de ley sobre empalme entre el antiguo y el nuevo sistema de enjuiciamiento criminal (Boletín Nº 3.816-07).
--Pasa a la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento y, de conformidad con lo prescrito en el artículo 74 de la Carta Fundamental, se manda poner en conocimiento de la Excelentísima Corte Suprema.
Con el primero comunica que ha prestado su aprobación a las enmiendas propuestas por el Senado al proyecto que modifica normas del decreto con fuerza de ley Nº 458, de 1975, Ley General de Urbanismo y Construcciones, relativas a la calidad de la construcción (Boletín Nº 3.418-14).
Con el segundo informa que accedió a la solicitud del Senado en orden a remitir al archivo el proyecto que modifica la ley Nº 18.290, de Tránsito, con el objeto de regular la obligación de informar al Registro de Vehículos Motorizados las alteraciones o destrucción parcial o total de los vehículos (Boletín Nº 3.104-15).
Del señor Ministro del Interior , mediante el cual responde un oficio enviado en nombre del Honorable señor García, acerca de la Lista de Espera Única de Pensiones Asistenciales en la Undécima Región.
Dos del señor Subsecretario de Justicia , con los que contesta igual número de oficios enviados en nombre de la Corporación y del Senador señor Horvath, respectivamente, referidos al proyecto de ley que otorga bonificación por egreso al personal de Gendarmería de Chile que indica.
De la Subsecretaría de Obras Públicas, por medio del cual da respuesta a un oficio remitido en nombre del Honorable señor Horvath, sobre el camino que une Cochrane con la localidad de Villa O'Higgins, Undécima Región.
Del señor Superintendente de Seguridad Social , mediante el cual responde un oficio dirigido en nombre del Senador señor García, relativo a la Lista de Espera Única de Pensiones Asistenciales.
Del señor Intendente de la Undécima Región , con el que da respuesta a un oficio enviado en nombre del Honorable señor Horvath, en cuanto a requerimientos de la localidad de Mañihuales.
Del señor Secretario General del Partido Comunista de Chile , por medio de la cual agradece el homenaje rendido a la ex Diputada señora Gladys Marín Millie.
Del Honorable señor Ávila, con la que inicia un proyecto de ley que permite el autocultivo de especies vegetales del género cannabis con fines terapéuticos (Boletín Nº 3.812-07).
Este último proyecto no podrá ser tratado mientras Su Excelencia el Presidente de la República no lo incluya en la convocatoria a la actual Legislatura Extraordinaria de Sesiones del Congreso Nacional .
De la Honorable Cámara de Diputados, mediante el cual comunica que otorgó su aprobación al informe de la Comisión Mixta constituida para resolver las divergencias suscitadas durante la tramitación del proyecto que modifica la ley Nº 17.798, sobre Control de Armas, estableciendo mayores exigencias para inscribir un arma y prohibiendo el porte de la misma (con urgencia calificada de "simple") (Boletín Nº 2.219-02).
De la Comisión de Derechos Humanos, Nacionalidad y Ciudadanía, recaído en el proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que concede, por especial gracia, la nacionalidad chilena al señor Horacio de la Peña (con urgencia calificada de "simple") (Boletín Nº 3.771-17).
Segundo informe de la Comisión de Medio Ambiente y Bienes Nacionales e informe de la Comisión de Hacienda, recaídos en el proyecto de ley, en primer trámite constitucional, que regulariza la situación de ocupaciones irregulares en el borde costero de sectores que indica y modifica el decreto ley Nº 1.939, de 1977 (Boletín 3.689-12).
1.- Tratar en la presente sesión ordinaria solamente los proyectos signados con los números 5, 6 y 3 del Orden del Día, es decir, el que modifica la ley Nº 19.903, en lo relativo al cobro de aranceles por parte de los conservadores de Bienes Raíces; el atinente a la aprobación del "Acuerdo sobre conservación de Albatros y Petreles" y sus anexos 1 y 2, y el referido a la aprobación del "Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el Control del Tabaco", suprimiéndose la hora de Incidentes, y
2.- Otorgar un nuevo plazo para que el Ejecutivo pueda presentar indicaciones al proyecto sobre responsabilidad penal de los adolescentes, hasta el día de mañana, a las 12.
Corresponde pronunciarse respecto de la renuncia presentada por el Honorable señor Larraín al cargo de Presidente del Senado.
De conformidad con el acuerdo político existente y con la tradición de cumplir las resoluciones de esta índole, solicito a la Sala una aceptación unánime.
Antes de proceder a la elección de un nuevo Presidente del Senado , el Honorable señor Larraín , cuya renuncia a ese cargo se acaba de acoger, hará uso de la palabra.
Estimadas señoras Senadoras, estimados señores Senadores, amigos que nos acompañan en las tribunas, señoras y señores:
Al finalizar mi gestión como Presidente de la Corporación , al igual como lo hice cuando asumí esta función, quiero que mis primeras palabras sean de gratitud. Gratitud a quienes han hecho posible, con su trabajo y respaldo abnegado, que pudiera cumplir esta responsabilidad siguiendo la huella que dejaron mis ilustres predecesores.
Debo agradecer, en primer lugar, a todos los integrantes del Senado; a quienes forman parte de los Comités de la Alianza por Chile (UDI y Renovación Nacional), de la Concertación (Partido Por la Democracia, Partido Socialista, Partido Demócrata Cristiano), de los Institucionales 1, de los Institucionales 2 e Independiente; a los Senadores del Partido Radical Social Demócrata. Agradezco a todos su comprensión por el trabajo realizado y, en particular, por la forma de entender el estilo y el espíritu con que lo desarrollé. Ello, en mi opinión, ha sido determinante para el buen funcionamiento de la Corporación.
Hemos logrado consolidar una forma de trabajo legislativo que se caracteriza por la cooperación y el entendimiento, siempre que ello resulta posible. Cuando no, se impone la democracia y triunfa la mayoría, en un clima que normalmente es de respeto y de amistad cívica.
Este modo de ser revela una cultura política con la que se ha identificado el Senado a lo largo de su historia institucional. A ratos ella se debilita, lo cual coincide con los períodos más difíciles de nuestro pasado. Hoy, al observar nuestra realidad nacional, resulta claro que el nivel de desarrollo alcanzado en el país tiene que ver en gran medida con la mesura y los aportes que hace el Senado.
Presidir la Corporación me ha permitido apreciar mejor la enorme contribución que representa para nuestro desempeño el trabajo de sus funcionarios. Quiero destacar su lealtad y espíritu de servicio, y expresarles mi gratitud, porque son ellos quienes hacen posible nuestros éxitos. Es justo, pues, hacerles sentir nuestro reconocimiento a todos y a cada uno a través del Jefe del Servicio , el señor Secretario, don Carlos Hoffmann, a quien también agradezco sus desvelos por el Senado.
De igual modo, expreso mi agradecimiento al Vicepresidente de la Corporación, don Jaime Gazmuri, con quien he compartido responsabilidades en un grado importante de armonía y entendimiento, lo que ha facilitado enormemente mi trabajo. Gracias, Jaime.
En forma muy especial reitero mi gratitud a los miles de ciudadanos que con su respaldo masivo hicieron posible mi elección como Senador: hombres y mujeres de la circunscripción del Maule Sur, cuyo apoyo permanente ha sido indispensable para llevar a buen término esta importante labor, no obstante que durante este período mi presencia en la zona se ha visto disminuida por los compromisos que demanda la Presidencia de la Cámara Alta. Espero ponerme al día en la indispensable tarea en terreno, al servicio directo de la gente.
Y una vez más, es justo decir a mi familia que sin su buena ayuda, su paciencia y su inagotable generosidad, difícilmente podría haber dedicado todo mi tiempo para cumplir con los deberes que me impuso dicho cargo. Gracias, Magdalena . Gracias, madre e hijos. A todos ustedes los llevo siempre en el corazón.
Un estilo de conducción
Es oportuno recordar que cuando asumí como Presidente de la Corporación , me comprometí a ejercer esta responsabilidad con austeridad y mucha humildad, en el espíritu de servicio público que debe caracterizar esta función, con especial apego a su sentido institucional ajeno a todo interés partidista.
La experiencia de presidir el Senado ha sido iluminadora para entender que los problemas no sólo se pueden percibir desde múltiples perspectivas, sino que, paradójicamente, esa diversidad abre fuertes posibilidades de entendimiento, acercando posiciones que en un principio parecen lejanas y contradictorias.
Al desarrollar una gestión institucional que mira el bien de la Corporación, se descubre otra dimensión de la realidad, menos confrontacional y más dispuesta a la búsqueda de soluciones, que cada día demanda con más vehemencia la ciudadanía.
Es lo que he procurado hacer este año y creo que ese espíritu ha sido comprendido por ustedes y por todos los que han participado en las diversas actuaciones que hemos realizado en este tiempo.
He aprendido que la "perspectiva de Estado" es una realidad posible y deseable. Chile necesita que sus políticos asuman las responsabilidades públicas como estadistas, cual actitud permanente. Nos encontramos en una coyuntura única en nuestra historia, que nos podría sacar para siempre del estado de subdesarrollo en que vivimos. Pero ello exige disciplina y obliga a mirar con más determinación el bien de todos antes que imponer nuestras propias opciones. Si al menos en la próxima década fuéramos capaces de forjar un pacto social multipartidista que abarcara a todos los sectores de la sociedad, con la presencia activa de la sociedad civil entera, podríamos entregar a las futuras generaciones un bienestar digno de todo ser humano, realidad que hoy, lamentablemente, es negada a millones de chilenos. Ésta constituye una oportunidad inmejorable para dar testimonio de que nuestro principal objetivo de vida es servir a la gente más allá de nuestras legítimas diferencias.
He llegado a la convicción en estos meses de que esta vía es posible y deseable, de que ésta es la opción que exige la ciudadanía, y que resultaría inexplicable seguir el camino propio de las coaliciones políticas. Chile es uno solo y nadie puede impedir que así se enfrente el futuro: con unidad en la mirada y con solidaridad política en la acción.
Al iniciar esta nueva etapa como Presidente del Senado, lo hice en el convencimiento de que existían muchos desafíos por afrontar en el desarrollo de nuestro trabajo parlamentario.
Entre los objetivos que me propuse, estuvo el de ayudar a revertir los crecientes cuestionamientos ciudadanos a nuestro desempeño.
En líneas generales, señalé que la regla de oro era simple: realizar bien nuestro trabajo. No obstante, recordé también que no bastaba con hacerlo bien: la ciudadanía debía saberlo y valorarlo. Por ello me comprometí expresamente a mejorar aún más nuestra transparencia y la cercanía con aquélla.
A mi juicio, con la ayuda de todos ustedes, hemos avanzado una enormidad. El programa que implementamos, denominado "Senado Ciudadano", constituyó un esfuerzo muy notable de parte de nuestra Corporación, por medio del cual buscamos centrar el trabajo del Senado en la gente, "puertas afuera", logrando un mayor acercamiento con ella, mediante la total visibilidad de nuestras actuaciones y la mayor efectividad en el ejercicio de nuestras funciones parlamentarias.
Este programa se ha ido aplicando a través de una importante variedad de subproyectos. Entre ellos, quiero mencionar los siguientes: un mecanismo de registro y publicación inmediata de la votación -ahora electrónica-, el que consigna también la asistencia de los señores Senadores tanto en la Sala como en las Comisiones; la modernización del sitio web de la Corporación y la implementación de páginas web por Senador; la posibilidad de chatear con cada uno de ellos; la realización, a lo largo de Chile, de sesiones de Comisiones y de seminarios de publicidad de la ley; la firma de un convenio con el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes para difundir en todo el país la legislación cultural; la distribución masiva, vía E-mail, del diario electrónico "Senado Ciudadano", que llega ya a más de cien mil suscriptores; la creación de un centro de respuestas de correos electrónicos; cambios profundos en la programación de la televisión del Senado, tanto en su calidad como en su extensión horaria, que hoy alcanza a diecisiete horas de transmisión; la puesta en marcha de un centro de documentación audiovisual, destinado a guardar la memoria de nuestra Corporación y a facilitar dicho material a la gente o a los medios de comunicación que lo soliciten.
En la línea de la eficiencia, debo mencionar la presentación, por parte de la Mesa, de un proyecto de reforma reglamentaria que, de aprobarse, hará posible una labor parlamentaria de mayor efectividad. Asimismo, el establecimiento de una agenda legislativa que propusimos al Gobierno y a la Cámara de Diputados, la que permite ordenar la carga de trabajo, definir el panorama legislativo en un período de tiempo y, por lo mismo, da a conocer a la opinión pública nuestro compromiso de trabajo, facilitándole, así, la evaluación de nuestras actividades.
Debe señalarse también el diseño experimental de un modelo de evaluación y seguimiento de las leyes, en convenio con ocho universidades del país, que constituye una manera realista de estudiar la efectividad de las normativas legales que aprobamos, en el ánimo de establecer un sistema que nos permita corregir la legislación antes de que se produzcan complicaciones mayores, las que normalmente llevan a legislar con improvisación y ligereza.
Con el programa "Senado Ciudadano" esperamos haber contribuido a implementar en nuestra Corporación y, por su intermedio, en el país una nueva forma de hacer política, más actual, tecnológica, moderna, democrática y al ritmo del mundo. Creo, además, que gracias a estos cambios el Senado se ha consolidado como la institución pública más abierta y transparente de Chile.
Profundizando esa línea de acción, y convencidos de que éste es el camino que inexorablemente debe seguir todo el aparato público -todos los organismos del Estado-, junto con el Vicepresidente del Senado presentamos un proyecto que asegura y garantiza el libre acceso a la información pública. Espero que el Parlamento pueda despacharlo en fecha próxima.
Con el mismo interés tomamos como nuestro el desafío de fortalecer la Biblioteca del Congreso Nacional. Para ello, se constituyó un comité, integrado por Senadores y Diputados, asesor de la comisión que maneja a aquélla, la cual está conformada sólo por los Presidentes de ambas ramas del Parlamento y la Directora de la Biblioteca . Así, con su presencia, podemos asegurar la participación de los Parlamentarios en esa importante entidad.
Sin embargo, lo más relevante ha sido la presentación ante el BID del proyecto BCN Innova, que cuenta con el patrocinio del Gobierno y consulta un aporte de 5,3 millones de dólares. Esta iniciativa va a permitir la transformación de la Biblioteca del Congreso Nacional en una institución avanzada tecnológicamente, que no sólo guarde la memoria histórica legislativa y política del país, sino que también sea capaz de asesorar en la elaboración y discusión de proyectos de ley, así como en la anticipación de las inquietudes ciudadanas.
Aprovecho de señalar que ha sido mi preocupación, igualmente, atender la situación de los funcionarios del Senado en sus inquietudes por una nueva planta y por mejores condiciones laborales, y también la de la Biblioteca, donde hemos iniciado el camino de igualar sus rentas a las del resto del Congreso.
Junto con la Comisión de Régimen Interior, hicimos un llamado a concurso para la auditoría de la Cámara Alta, al igual que para la señal del canal de televisión corporativa, TV Senado, fijando como regla la aplicación de procedimientos trasparentes en la contratación de servicios que involucren gastos mayores.
Participación en los grandes acuerdos políticos
Por otra parte, también me comprometí en su tiempo a realizar esfuerzos especiales para que el Senado recuperara su influencia en la definición de los grandes temas nacionales, en el entendido de que constituimos en nuestro ordenamiento institucional un lugar privilegiado para alcanzar los grandes acuerdos políticos que el país requiere.
En tal sentido, no puedo dejar de manifestar mi enorme satisfacción por el hecho de que nuestro Senado haya sido un actor protagónico en la concreción de diversos acuerdos políticos. El de mayor relieve es el alcanzado en las reformas constitucionales, que puso término a 14 años de diferencias. Sin duda, dicho esfuerzo, realizado por parte de todos nosotros y con la más amplia participación del Ejecutivo , constituye una prueba fehaciente de que un Senado comprometido con los grandes desafíos del país, por sobre los lineamientos político-partidistas, constituye una pieza fundamental en nuestra vida democrática.
Esfuerzos similares fueron exitosos en muchos ámbitos. Dignos de destacar son los alcanzados en la reforma de la salud y en el área educacional.
Esfuerzos de tal naturaleza hacen pensar que Chile es un país posible.
Por lo mismo, considero mi deber señalar que no fuimos exitosos en todos los casos que requieren consenso para avanzar. Por ejemplo, en el del royalty minero, donde pude apreciar, sin embargo, que había base para un acuerdo.
Igualmente, los proyectos relativos a derechos humanos aún no han logrado concitar acuerdos relevantes que permitan resolver las deudas que tenemos del pasado.
Estimo que éste es nuestro deber, e invito a asumirlo con decisión. Si no lo hace el Senado, dudo que en Chile logremos solucionar ese conflicto.
En cuanto al potenciamiento del rol del Congreso en las relaciones internacionales del país, también dimos un resuelto paso adelante. Ordenamos nuestra proyección con el trabajo conjunto de las Comisiones de Relaciones Exteriores y de Régimen Interior, definiendo responsabilidades y prioridades. Fruto de ello fue el énfasis que pusimos en América Latina. Así, pudimos contar con la presencia entre nosotros de los Presidentes de los Congresos de Perú, Ecuador , Colombia y Paraguay; y están comprometidos para venir, en el primer semestre de este año, los de los Parlamentos de Argentina, Brasil y Bolivia.
Estuvimos en Perú, Paraguay y Argentina, en reuniones bilaterales y con los Parlamentos de la región o el MERCOSUR, proyectando de esta manera nuestra vocación de lograr una integración legislativa por medio de agendas concretas que diseñen un camino claro y preciso, que incorpore irrenunciablemente acuerdos de libre comercio, pero que sea capaz de generar lazos de cooperación más amplios.
Asimismo, entregué mi respaldo a la candidatura del Ministro señor José Miguel Insulza a la Secretaría General de la OEA , convencido de que se trata de un asunto de interés nacional y de que el futuro de Chile pasa por el fortalecimiento de nuestros compromisos en América Latina, y muy especialmente en América del Sur.
En tal sentido, creo que, como Parlamentarios, podemos constituir una gran ayuda en el proceso de afianzar con los países vecinos lazos fluidos y permanentes que permitan ir complementando la labor que realizan el Ejecutivo y nuestra Cancillería.
Con igual interés, procuré acercamientos con otros Parlamentos. Destaco al Senado de Estados Unidos, que se encuentra estudiando una presentación de acuerdo interparlamentario que hice personalmente al Presidente de esa institución.
Señores Senadores, les reitero una vez más mi enorme gratitud por la confianza y colaboración recibida durante mi mandato. Estoy consciente de que, a pesar de todo lo que se pueda haber hecho, todavía existen bastantes omisiones y queda mucho por emprender.
Señalé en su momento que el Presidente del Senado era un servidor de servidores. Y si bien me he equivocado en más de una oportunidad, no ha habido sesgo partidista en el cumplimiento de mis funciones. En mi desempeño, he procurado actuar bajo un prisma institucional, de acuerdo con la dignidad del cargo y de nuestra institución.
No puedo concluir estas palabras sin expresar mi reconocimiento al Gobierno del Presidente Ricardo Lagos por su buena disposición para colaborar con el Senado, respetando los fueros de esta Corporación. En ese espíritu resulta posible facilitarnos mutuamente nuestra labor -ambos somos Poderes colegisladores-, sin perjuicio de que a la hora de las decisiones se imponga el criterio democrático.
Lo mismo debo decir de sus Ministros, quienes cooperan en nuestra agenda con interés y desprendimiento.
Hoy se inicia una nueva etapa en nuestra historia corporativa, la que será dirigida por el Senador señor Romero .
Expreso al nuevo Presidente todo mi apoyo para su gestión, conocedor de su capacidad y experiencia, que estoy seguro redundarán en beneficio del Senado y de la actividad de todos sus miembros.
¡Éxito, Sergio ! ¡Estamos a tu disposición!
Sólo me resta agradecer a Dios por la oportunidad que me dio de servir en estas funciones.
En la hora de la reflexión final, me pregunto: ¿Qué somos sino instrumentos de su voluntad para así hacer posible el logro del bien de todos los miembros de nuestra sociedad?
Por eso, no hay esfuerzo que carezca de sentido -se alcance o no el éxito- ni existe dolor que no sea soportable si ello está inspirado por una causa superior que confiere significado al obrar humano.
Por eso, ¡gracias a Dios! Y a ustedes, ¡adiós y muchas gracias!
Corresponde elegir nuevo Presidente del Senado.
Si le parece a la Sala, conforme al acuerdo político existente, propongo elegir Presidente del Senado , por unanimidad, al Honorable señor Sergio Romero Pizarro.
Invito al Senador señor Romero a hacerse cargo de sus nuevas funciones.
--El Honorable señor Romero se ubica en la testera.
Señoras y señores Senadores; señor Ministro de Defensa ; señoras y señores Diputados; señor ex Presidente del Senado y Presidente de Renovación Nacional , don Sergio Díez ; señores alcaldes y concejales de mi Región; señores consejeros regionales; señor Fiscal Regional ; señor Defensor Regional ; señores directores de medios; autoridades eclesiásticas; amigas y amigos:
Agradezco de veras a esta Alta Corporación y a los distinguidos Senadores el renovado respaldo y confianza que me han manifestado para asumir nuevamente esta elevada investidura.
Senado, lugar de encuentro
El Senado de Chile se ha caracterizado históricamente por reunir en su seno la representación de todos los sectores de nuestra sociedad, constituyendo por su propia naturaleza un lugar de encuentro de los grandes acuerdos, donde se posibilita una reflexión serena y fundada sobre los temas más importantes que afectan a nuestro país, y convirtiéndose al mismo tiempo en una sólida base de apoyo institucional y pilar relevante de nuestro ordenamiento constitucional.
Este año, marcado por comicios presidencial y parlamentarios, probablemente generará pasiones y luchas propias de las contiendas electorales, las que a veces exacerban aspectos de nuestra convivencia de modo un tanto artificial.
En ese contexto, como Senado, deberemos saber entregar a Chile las señales de mesura y confianza de una institucionalidad que no se paraliza ni se polariza por eventos circunstanciales que escapan al trabajo legislativo.
Es imperativo orientar con energía y clara voluntad nuestros esfuerzos para continuar en esta trayectoria, que nos enorgullece y nos compromete a los efectos de preservarla, y, del mismo modo, para evitar las intervenciones indebidas de parte de quienes detentan el poder, ya que ello no es bueno para los que las ejercen ni para aquellos que las sufren y sólo distorsiona injustamente la realidad de nuestra convivencia democrática.
Para cumplir ese rol de lugar de encuentro y reflexión, es de la mayor consecuencia que, como Corporación, renovemos nuestra decisión de ser protagonistas de la agenda político-institucional en un país donde la predominancia del Ejecutivo ahoga a veces los marcos de los necesarios balances institucionales.
En tal sentido, nuestra Cámara debe ser capaz de lograr una participación más activa en la elaboración de las políticas públicas y no sólo actuar como mera receptora de iniciativas de ley. Buen ejemplo de ello es cuando en estos días el Senado, a través de la Comisión de Relaciones Exteriores, coloca en la agenda pública un acuerdo de Estado para crear una Cancillería chilena del siglo XXI.
Una democracia participativa no se construye simplemente sobre la base de un monólogo del Poder Ejecutivo . Debemos, en esta etapa republicana, configurar una relación más equilibrada y de mayor armonía entre los Poderes del Estado, y en especial, reconocer y afirmar la independencia de cada uno de ellos.
Nuestro Congreso es el único Poder que representa tanto a las mayorías como a las minorías. Por tanto, reclama un rol cada vez más activo en el debate público.
Hemos de luchar para restablecer también los equilibrios comunicacionales, donde al parecer hay una franja permanente para algunos, y para otros, sólo la crítica fácil o la búsqueda del desprestigio, como a veces, desgraciadamente, lo comprobamos.
En el plano externo, debemos trabajar en una más intensa acción interparlamentaria, con especial énfasis en la relación con nuestros vecinos, para recuperar confianzas y mejorar el conocimiento mutuo, pues, como Parlamentarios, tenemos la ventaja de poder actuar en este plano con mucho mayor libertad que los canales formales.
Nadie niega las indudables ventajas que representa la creciente internacionalización. Sin embargo, debemos tener la sensibilidad necesaria para darnos cuenta de que muchas veces esos procesos globalizadores pueden afectar, sin los contrapesos necesarios, a vastos sectores de nuestra sociedad, representada, por ejemplo, por la pequeña y mediana empresas, que son motor del empleo y requieren justamente un estatuto que esta Corporación -por qué no- podría y debería impulsar.
Hemos de luchar por una globalización más humana, que haga partícipes a todos los sectores del país de los beneficios de nuestros tratados de libre comercio, a fin de que la gran mayoría de los chilenos sean actores del desarrollo, de que volvamos a tener una clase media pujante y de que se respete al mismo tiempo nuestra identidad cultural y valórica. A tal efecto, una efectiva protección y un eficaz amparo a la familia chilena resultan fundamentales, en forma de ofrecerle un respaldo que facilite su desarrollo e impida su relativización valórica.
No puedo dejar de mencionar la urgente necesidad de seguir avanzando en nuestro proceso de regionalización y descentralización. Nuestras regiones han de ser protagonistas y no simples espectadoras del desarrollo de Chile. Para ello, debemos procurar que el poder y los recursos públicos se distribuyan con justicia y equidad a lo largo de todo el territorio nacional.
En tal sentido, la creciente inversión pública en las grandes urbes discrimina a las regiones en favor de un centralismo creciente y asfixiante. Se requiere una mejor distribución de los recursos fiscales para aquéllas y para los municipios, que hoy día se encuentran profundamente desfinanciados y frustrados en su accionar.
Sobre esos desafíos, una acción conjunta de esta Alta Cámara puede, sin duda, constituir un real aporte al Chile del bicentenario.
Como Senado de la República, la actual distorsión de imagen que afecta a la actividad política nos compromete sin reservas.
Ello nos obliga a continuar los esfuerzos que iniciamos hace años para lograr un Senado más dinámico, más transparente, más participativo. Al respecto, es indispensable redoblar nuestro impulso a los efectos de adecuar nuestro trabajo en el próximo período legislativo.
Contamos con colaboradores de selección: los funcionarios del Senado, a quienes debemos el mayor reconocimiento por su acción. Aspiramos a crear con ellos una nueva etapa, donde profesionales del más alto nivel trabajen junto a cada Comisión legislativa en forma permanente, a fin de lograr una Cámara Alta que responda a las exigencias del siglo XXI.
Al concluir mi intervención, quiero señalar que me esmeraré al máximo por continuar la tradición histórica de servir a todo el Senado que, como valioso legado, nos dejaron nuestros distinguidos colegas y amigos don Gabriel Valdés Subercaseaux, don Sergio Díez Urzúa -que nos acompaña en las tribunas-, don Andrés Zaldívar Larraín y don Hernán Larraín Fernández , a quienes saludo y expreso el reconocimiento de toda la Corporación.
A nuestro amigo Hernán Larraín , un especial agradecimiento por su dedicación y entrega en una Presidencia que desarrolló con singular brillo, visión de país y espíritu patriótico. Y para su encantadora esposa, Magdalena, nuestro reconocimiento por su comprensión y abnegación para soportar los avatares de esta contingencia.
En este momento, también deseo saludar, invitándolos a que me acompañen en esta noble misión, a mis conciudadanos de la Quinta Región , en especial a los de la Región de Aconcagua -que comprende a las provincias de Los Andes, San Felipe , Petorca , Quillota y parte de Valparaíso-, sin cuyo reiterado apoyo no habría sido posible acceder ni al Senado ni a este sitial.
Asumo por segunda vez en mi vida este cargo, nuevamente pensando en quienes siempre me han respaldado.
Finalmente, quiero expresar mis sentimientos de cariño y gratitud hacia las personas que constituyen el centro de mi vida. Me refiero a mi familia, especialmente a Bernardita, a mis hijos y a mis nietos, en quienes siempre he encontrado comprensión y apoyo.
Al concluir, ruego a Dios que nos ilumine y permita que nuestro trabajo, esfuerzo y dedicación contribuyan al progreso de la patria.
Pido a quien fuera nuestro brillante Presidente , el Honorable señor Larraín , que suba a la testera con el objeto de brindarle un pequeño gesto que simbolice el cariño y el aprecio que le tenemos en el Senado.
Le voy a dar una réplica de la campanilla de la Corporación, lo cual espero que se convierta en una tradición de la Cámara Alta.
¡Se quería llevar la grande, pero yo le entregué una más chica...!
Para iniciar el Orden del Día, solicito al señor Secretario que efectúe la relación del primer asunto en tabla.
Señor Presidente , ¿por qué no suspende la sesión por algunos minutos a fin de poder saludar tanto a quien acaba de asumir el cargo como al Honorable colega que ha hecho dejación del mismo?
--Se reanudó a las 17:13.
Señor Presidente , en nombre de la bancada de Senadores de la UDI y -por qué no decirlo, sin arrogarme su representación- también en el de los integrantes de la Alianza por Chile, creo de toda justicia rendir un sentido y merecido reconocimiento al Presidente saliente , Honorable señor Larraín .
En apretado resumen, quisiera sintetizar en cuatro aspectos los innumerables méritos demostrados por el Senador señor Larraín en su paso por la Presidencia de esta Corporación.
Hernán Larraín fue ejemplo de la dignidad del cargo y de la condición misma de Senador; fue asimismo paradigma de austeridad; realizó la trascendental labor de hacer pública la gestión presupuestaria de esta Cámara Alta, y en fin, representó con vigor no sólo a ella, sino también a los más altos intereses del país frente a autoridades extranjeras.
Nadie en esta Sala podrá negar la irrestricta altura de miras con que dirigió al Senado, ajeno a todo interés particular o partidista. Su objetividad y ponderación fueron garantía de respeto en todo debate y para todas las corrientes aquí representadas.
Huelga precisar cada una de las acciones en que se concretó su gestión, porque están a la vista de quienes se interesen por los asuntos que nos preocupan.
Su obra, Honorable colega, ha sido notable y notoria. Y, con propiedad y modestia, se refirió a ella en su brillante discurso.
Finalmente, señor Presidente , en esta hora en que lo congratulamos por su nueva investidura y le deseamos todo el éxito que se merece en la gestión que hoy comienza, no podíamos dejar pasar la oportunidad de felicitar afectuosamente a quien, con tanto brillo, desempeñó este cargo durante el último año, honrando con altura la flamante tradición que han mantenido incólume quienes han ostentado esta alta investidura republicana.
Como compañero de bancada, sólo nos resta decir al Honorable señor Larraín : ¡Muchas gracias, Hernán , por tu diligencia, por tu prudencia y por la innegable e inmensa capacidad que has puesto y pusiste al servicio de Chile y del Senado!
Proyecto, en segundo trámite constitucional, que modifica la ley Nº 19.903, en lo relativo al cobro de aranceles por parte de los Conservadores de Bienes Raíces, con informe de la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento.
--Los antecedentes sobre el proyecto (3642-07) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
Constitución, sesión 35ª, en 9 de marzo de 2005.
El objetivo principal de la iniciativa es facilitar la regulación de la transmisión de bienes raíces por sucesión por causa de muerte testada o intestada, estableciendo una exención total de derechos arancelarios o su rebaja en un 50 por ciento, según el caso, para efectuar las actuaciones que correspondan en el Conservador de Bienes Raíces.
La Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, tras discutirla, la aprobó por la unanimidad de los miembros presentes (Senadores señores Prokurica, Viera-Gallo y Andrés Zaldívar), en los mismos términos en que lo hizo la Honorable Cámara de Diputados. Su texto se transcribe en el informe correspondiente.
Cabe señalar, finalmente, que la Comisión acordó designar como informante al Honorable señor Andrés Zaldívar, conforme a lo dispuesto en el inciso cuarto del artículo 40 del Reglamento.
Señor Presidente , tengo la impresión de que en la Comisión hubo unanimidad para acoger este proyecto. Y no he recibido informaciones en contrario.
Por lo tanto, si le parece a la Sala, podría aprobarse en general.
Señor Presidente , haré llegar a la Mesa una indicación.
No sé si esta norma está referida a los bienes corporales de entidades religiosas correspondientes a la Ley Nº 19.638, de Culto.
El Ejecutivo, por su parte, tiene interés en poner en marcha una iniciativa legal que permite el traspaso de bienes de entidades privadas a públicas, evitando el pago del arancel respectivo.
En estos momentos redacto una indicación. Estoy seguro de que el Senador señor Núñez me acompañará en su presentación.
El señor CHADWICK-.-
Señor Presidente , según entiendo, estamos discutiendo el proyecto contenido en el boletín Nº 3642-07.
Pero se refiere a algo distinto: a la reducción del arancel del Conservador de Bienes Raíces para la inscripción de la posesión efectiva, que es de carácter general y concordante con las modificaciones introducidas respecto de este trámite ante el Registro Civil .
Se trata nada más que de una rebaja de tales derechos, para concordarlos con la ley que está funcionando, y beneficia a las personas de menores recursos que deben inscribir una posesión efectiva.
Es un proyecto súper simple, señor Presidente .
Señor Presidente , tiene razón el Honorable colega. La iniciativa se refiere a la inscripción de las posesiones efectivas, materia que abordamos en una ley especial. Y lo que se pretende es que los conservadores de bienes raíces eximan del pago de arancel o lo rebajen, a fin de lograr el objetivo de ese cuerpo legal.
Es así como se consigna que cuando la masa hereditaria no exceda las 15 UTA, equivalentes hoy a 5 millones 433 mil 480 pesos, quedarán exentas del pago de ese derecho, y aquellas de hasta 16 millones 300 mil 440 pesos tendrán una rebaja de 50 por ciento.
Resulta evidente que eso favorece a las personas más modestas, a las que otorgamos la facilidad de inscribir las posesiones efectivas directamente ante el Servicio de Registro Civil, para evitarles contratar abogados; pero nos encontramos con que los conservadores de bienes raíces les cobran elevados aranceles.
Lamento mucho que tengamos que legislar para fijar tales derechos, en circunstancias de que su cobro debiera haber quedado a conciencia de los propios organismos. He recibido múltiples reclamos en el sentido de que éstos no respetan los aranceles y cobran en exceso como si se tratara de un trámite normal.
Reitero: lamento que hayamos de legislar en este aspecto. Y a lo mejor tendremos que volver sobre la materia, porque hay abusos -no en todas partes- que realmente exacerban el ánimo de la ciudadanía.
En todo caso, votaré a favor del proyecto.
Corresponde votar en general la iniciativa.
Que se apruebe en forma unánime, señor Presidente.
Entiendo que es de quórum simple. ¿O necesita quórum especial?
Requiere simple mayoría, señor Senador.
--Se aprueba en general el proyecto (28 votos afirmativos).
Votaron los señores Arancibia, Boeninger, Bombal, Cariola, Chadwick, Coloma, Cordero, Fernández, Flores, Gazmuri, Matthei, Moreno, Muñoz Barra, Naranjo, Núñez, Ominami, Orpis, Parra, Prokurica, Ríos, Ruiz-Esquide, Sabag, Valdés, Vega y Viera-Gallo.
Hago presente que se agregaron los votos favorables de los Senadores señores Foxley, Martínez y Canessa, que no habían quedado registrados.
La indicación que recibimos del Honorable señor Ríos es muy interesante; pero la exención de tributos escapa de nuestras facultades.
No son tributos, sino aranceles, señor Presidente .
Ésa es materia de iniciativa exclusiva del Ejecutivo , señor Senador.
En todo caso, durante el trámite de segundo informe tendremos oportunidad de examinar el punto.
Si le parece a la Sala, se fijará plazo para formular indicaciones hasta el 6 de abril, a las 12.
Proyecto de acuerdo, en segundo trámite constitucional, que aprueba el "Acuerdo sobre Conservación de Albatros y Petreles" y sus Anexos 1 y 2, adoptados el 19 de junio de 2001 en Canberra, Australia. Cuenta con informe de la Comisión de Relaciones Exteriores.
--Los antecedentes sobre el proyecto (3654-10) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
Relaciones Exteriores, sesión 37ª, en 16 de marzo de 2005.
El objetivo principal del Acuerdo es lograr y mantener un estado de conservación favorable para los albatros y petreles, debiendo los Estados Partes adoptar medidas individuales o colectivas para su consecución.
La Comisión aprobó la iniciativa en general y en particular por la unanimidad de sus miembros (Senadores señores Coloma, Martínez, Muñoz Barra, Romero y Valdés), en los mismos términos en que lo hizo la Honorable Cámara de Diputados, y propone al señor Presidente discutirla en igual forma, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 127 del Reglamento.
Señor Presidente , en nombre de la Comisión de Relaciones Exteriores paso a informar este Acuerdo, que, como su nombre explicita, dice relación a la conservación de albatros y petreles.
El proyecto cumple el segundo trámite constitucional; tuvo su origen en mensaje del señor Presidente de la República y, en lo fundamental, busca ratificar la aprobación del Acuerdo sobre Conservación de Albatros y Petreles y sus Anexos 1 y 2, adoptados el 19 de junio de 2001 en Canberra, Australia.
A los efectos de la historia de la ley, la Comisión invitó al Subsecretario de Pesca, señor Felipe Sandoval ; al biólogo marino asesor de esa entidad, señor Francisco Ponce ; al Jefe de la División Jurídica del Ministerio de Relaciones Exteriores , señor Claudio Troncoso ; al Director de Medio Ambiente de esa Cartera , señor Cristián Maquieira , y al Director subrogante del Servicio Nacional de Pesca , señor Félix Inostroza .
¿Cuál es el propósito del Acuerdo?: la conservación de albatros y petreles.
La Convención sobre la Conservación de Especies Migratorias de Animales Silvestres, de 1979, exhortó a todos los países a realizar una acción de cooperación internacional para la conservación y gestión de las especies migratorias, y alentó a las Partes a celebrar acuerdos consecutivos para ir revisando periódicamente la situación de esas aves y velar por su mantención numérica.
En una reunión posterior de la Conferencia de Partes de la Convención, realizada en Sudáfrica, se estableció que varias especies, particularmente de albatros y petreles, se hallaban amenazadas como resultado de la captura incidental de las pesquerías. O sea, como efecto indeseado de las labores propias de la pesca se generaba una ostensible disminución de este tipo de aves migratorias.
De ahí que se estimó del caso firmar un acuerdo específico para la conservación de esas especies, el que, en lo esencial, busca cuidar que no se degrade ni altere su hábitat; que no se reduzcan los alimentos que necesitan para mantenerse, y luchar contra la contaminación que suele afectar su desarrollo.
¿Cuál es la idea del Acuerdo, señor Presidente ? Establecer dos tipos de normas específicas.
Por un lado es proactivo, porque obliga a las Partes a conservar y restaurar los hábitat importantes para los albatros y petreles; a eliminar o controlar las especies no autóctonas perjudiciales para dichas especies; a desarrollar programas de investigación, capacitación y comprensión acerca de la conservación e importancia de esas aves.
Adicionalmente, se prohíbe en forma expresa "toda acción deliberada o interferencia dañina para sacar albatros y petreles, sus huevos o sus sitios de nidificación.".
Las informaciones entregadas en la Comisión nos permiten deducir que si bien el problema no afecta especialmente a Chile, toda vez que se han ido tomando medidas para que no se generen efectos negativos, sí es importante ratificar este Acuerdo, con miras a que los esfuerzos que se realicen logren como consecuencia que esas especies migratorias, que, como señalé, se encuentran en peligro de extinción, puedan mantenerse en el hábitat internacional.
Por ello, y dado que se conceden más atribuciones a los organismos existentes, a la Comisión de Relaciones Exteriores le pareció adecuado este instrumento y propone su aprobación.
Proyecto de acuerdo, en segundo trámite constitucional, que aprueba el "Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco", con informes de las Comisiones de Relaciones Exteriores y de Salud y urgencia calificada de "suma".
--Los antecedentes sobre el proyecto (3722-10) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
Relaciones Exteriores, sesión 36ª, en 15 de marzo de 2005.
Salud, sesión 36ª, en 15 de marzo de 2005.
El objetivo principal de la iniciativa es proteger a las generaciones presentes y futuras de las devastadoras consecuencias que el consumo de tabaco y la exposición al humo de tabaco tienen para la salud, la sociedad, el medio ambiente y la economía.
El Convenio Marco exhorta a los Estados signatarios a adoptar las medidas administrativas y legislativas que sean necesarias.
La Comisión de Relaciones Exteriores aprobó en general y particular el proyecto de acuerdo por la unanimidad de sus miembros presentes (Senadores señores Coloma, Muñoz Barra, Romero y Valdés), en los mismos términos en que lo hizo la Honorable Cámara de Diputados.
La Comisión de Salud analizó el fondo del Convenio y lo aprobó en general y particular por la unanimidad de sus integrantes (Senadores señora Matthei y señores Boeninger, Espina, Ruiz-Esquide y Viera-Gallo), tal como lo despachó la Comisión de Relaciones Exteriores.
Finalmente, cabe señalar que ambos órganos técnicos proponen al señor Presidente discutir la iniciativa en general y particular a la vez, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 127 del Reglamento.
Señor Presidente , este Convenio Marco -ya aprobado por 57 países- se originó en la Organización Mundial de la Salud como un mecanismo para lograr una suerte de acuerdo internacional entre todos los Estados asociados en orden a dictar legislaciones relativamente concordantes en torno a cuatro o cinco objetivos básicos: disminuir la tasa de fumadores en todas las naciones; rebajar la posibilidad de muerte o de enfermedades graves en los fumadores; reducir el número de niños que adquieren la costumbre de fumar; bajar el costo de la atención médica para tales personas y lograr así que tengan una mejor calidad de vida, lo que constituye el centro de las obligaciones de dicho organismo.
El proyecto, como se señaló, fue aprobado por unanimidad en las dos Comisiones.
El debate se refirió, básicamente, a las altísimas cifras acerca del consumo de tabaco que exhibe Chile en comparación con los demás países y a la necesidad de reforzar la legislación que hace ocho años aprobamos con relación a la materia, para lo cual es bueno contar con este Convenio Marco, que nos permitirá alcanzar cierta uniformidad en esa tarea.
A su vez, en la Comisión de Salud nos pareció -y el informe respectivo así lo señala- que esas cifras son demostrativas de que una ley, aunque por sí sola no es capaz de lograr ventajas comparativas, ayuda a disminuir la tasa de fumadores y, por ende, la de enfermedades. Así lo comprueba la aplicación de la normativa que dictamos ocho años atrás: al comienzo se mantuvo un alza, pero luego se empezó a generar una meseta de fumadores. Y en ese sentido creo que avanzamos.
Asimismo, surgió una discusión importante, tanto en la Comisión de Relaciones Exteriores -a la cual asistí como observador- como en la de Salud, relativa a los litigios que se están llevando a cabo contra las empresas que producen tabaco y que, fundamentalmente, son de tres tipos:
El primero consiste en que en un momento determinado se ocultó información, lo cual llevó a una serie de conflictos que concluyeron en alegatos, especialmente en las cortes federales de Estados Unidos.
En segundo lugar, no sólo se ocultó información, sino que en ciertas ocasiones se tergiversó.
Y en tercer término, se han agregado elementos aditivos -más bien, yo diría, "adictivos"- que perjudican en particular a los niños. Esto constituye el alegato final de la Organización Mundial de la Salud con respecto a la fabricación de tabaco.
Por último -y seré muy breve para que podamos despachar el proyecto de acuerdo hoy día-, los médicos que asistieron a la Comisión de Salud (expertos en especialidades relacionadas con el tabaco: enfermedades neurológicas, broncopulmonares y cardiocirculatorias) concordaron con la forma en que se está conduciendo en Chile la política sobre la materia, que, de aprobarse la iniciativa en comento, permitirá modificar la normativa legal vigente, avanzar en los temas que el Convenio propone -no es del caso detallarlos ahora- y lograr los objetivos que mencioné.
La preocupación de la Comisión radica, primero, en que no hay duda de que existe una relación causa-efecto; segundo, en que estamos en presencia de una epidemia; y tercero, en que el bien común nos autoriza para dictar leyes que de alguna manera limiten el derecho de la gente a fumar, entendiendo también que para las personas la salud constituye, no sólo un derecho, sino también un deber que han de cumplir para con ellas mismas y para con la comunidad.
Quien fuma -lo sabemos- hace fumar a las personas que se encuentran a su lado. Y es a éstas a las que más queremos preservar.
Con el objeto de no alargar el debate, en mi calidad de Presidente de la Comisión de Salud e interpretando sus puntos de vista, solicito al Senado que preste su aprobación al proyecto de acuerdo. De este modo, como el señor Ministro del ramo nos expresó, estaremos en condiciones de analizar la iniciativa que modifica nuestra legislación.
Señor Presidente , las personas que dejaron de fumar han mejorado su condición general y están cada día más lúcidas, al igual que el señor Senador que se halla delante de mí.
Pienso que todos estamos de acuerdo en que se trata de un buen instrumento legal.
¡Recomiendo a Su Señoría no hacer alusiones personales a quienes padecen esta adicción...!
Señor Presidente, éste es un tema extremadamente serio.
En la Humanidad existe conciencia creciente acerca de los daños que produce el tabaco -no los que puede producir, sino los que de hecho provoca-, tanto en el incremento de enfermedades cardiovasculares como en el de otro tipo de dolencias. Fruto de ello son los numerosos juicios que los habitantes de Estados Unidos han entablado y ganado a las grandes empresas tabacaleras.
Como consecuencia de lo anterior, la Organización Mundial de la Salud elaboró este primer Convenio de salud pública a nivel internacional -que ya se encuentra vigente-, suscrito también por Chile y al que esperamos adherir en plenitud con la ratificación del Senado.
El problema es doble. Evidentemente, el fumar es un mal, no un bien, y hace daño. Sin embargo, como los Estados se dan cuenta de que no pueden intervenir en la libertad de las personas hasta el punto de prohibirles absolutamente el consumo de tabaco, a través de este Convenio Marco buscan restringirlo por vías directas y, sobre todo, indirectas. Ello se logra advirtiendo del daño que causa, poniendo cortapisas a la publicidad del tabaco, educando respecto de sus consecuencias y alzando los impuestos que lo gravan.
En cuanto a las ideas generales del Convenio, todos coincidimos con ellas y por eso el proyecto de acuerdo fue aprobado unánimemente tanto en la Comisión de Relaciones Exteriores como en la de Salud.
Distinto será, en cambio, lo atinente a la dictación de una Ley del Tabaco, que regulará en forma más precisa entre nosotros los principios generales que Chile acepta como obligación internacional a través de este Convenio Marco. En esta materia la situación será más compleja.
Evidentemente, en nuestro país existe una alta tasa de consumo de cigarrillos. Es sorprendente la edad en que se comienza a fumar. Por lo tanto, todo hace prever que el problema seguirá en aumento.
Por eso, cuando discutamos proyecto de ley relacionado con esta materia -el Ministerio de Salud ya casi lo tiene listo-, es muy probable que en el Senado haya posiciones diversas. Porque, por ejemplo, -hasta dónde estaremos de acuerdo que en las cajetillas de cigarrillos se diga, con nítida o meridiana claridad, que "El tabaco produce cáncer", y no que "El tabaco puede producir cáncer", a lo cual nos obligamos a través de este Convenio Marco? ¿Cuál va a ser el tamaño del aviso?
Ésa será una gran discusión.
Los señores Senadores saben que la Contraloría General de la República no ha dado curso al reglamento con que el Ministerio de Salud pretendía cambiar las frases "puede producir cáncer" por "produce cáncer". Ello obedece a que no cuenta con un sustento legal suficiente; pero lo tendrá con la nueva ley.
El segundo tema objeto de debate apunta a lo siguiente. ¿Hasta dónde abarcará la prohibición relacionada con la publicidad del tabaco? Se nos informó que las empresas -sobre todo Chiletabacos- no promueven su producto por televisión, pero lo hacen en los eventos deportivos y en las calles. El espíritu del Convenio Marco es que ojalá no sea publicitado.
A eso se podría llegar en caso de cumplirse hasta el extremo con lo que dispone el Convenio.
¿Hasta dónde se pretende llegar con la prohibición de publicidad del tabaco? Sin duda, sobre tal punto también surgirán opiniones distintas en esta Corporación: algunos serán más sensibles a los requerimientos del mercado, y otros, a las exigencias de la salud pública.
El tercer aspecto que deseo destacar dice relación a la tasa de los impuestos. Se considera que ella es alta en Chile. Tal vez alguien podría sostener que sería conveniente aumentarla y que, por consiguiente, eso provocaría una menor demanda en el consumo de tabaco. Sin embargo, como contrapartida se presentaría el problema del contrabando. Al respecto, en la medida en que el Convenio en estudio sea aprobado universalmente o por la inmensa mayoría de los Estados, es posible que tal situación se traduzca en una cortapisa para ese tipo de práctica.
Pero, en verdad, el tema de mayor controversia, como ha ocurrido en otros países -cito el caso de Italia-, es hasta dónde la ley puede garantizar espacios libres de humo de cigarrillos. Ciertamente, en Chile existe consenso cuando se trata de determinados recintos cerrados, porque en general ya no se fuma en los trenes, ni en los buses, ni en los aviones ni en el cine. Además, los profesores no deberían hacerlo en las escuelas delante de sus alumnos.
Ahora bien, ¿qué pasará con los restoranes? En Italia la nueva ley prohíbe fumar en esos recintos cerrados, así como en bares o locales por el estilo.
¿Chile seguirá dicho ejemplo, o va determinar que haya restoranes para gente con esa adicción y otros para personas que no la tienen? Porque eso de que existan sectores para no fumadores no sirve de nada. ¡Es un engaño! El problema es saber si, frente al derecho que algunos creen tener de fumar, el Estado les garantizará que lo pueden hacer en determinados espacios, los cuales obviamente deberán ser minoritarios.
En todo caso, ése es un cambio cultural muy fuerte, pues no está en nuestra idiosincrasia el que se indique: "En este restorán no se puede fumar". Lo mismo en un bar o en cualquier otro recinto cerrado. Si uno piensa, por ejemplo, en los locales de teletrak -donde hay mucho nerviosismo en quienes gustan de la hípica-, ¿qué pasará si se determina que en ellos está prohibido fumar?
Creo que ése será un punto de gran discusión en el Parlamento.
Me alegra, señor Presidente , que este debate coincida con las campañas parlamentarias y presidencial, pues sin duda es uno de aquellos temas que, como se dice ahora, interesa mucho a la gente. A las personas les gusta saber dónde pueden fumar y en qué lugar está prohibido hacerlo; o, cuando no se es adicto al tabaco, en qué parte puede fumar el señor o la señora que está al lado.
A mi juicio, es importante que sobre estos temas -y no lo tomen a la ligera- ojalá pudiera haber un cierto pronunciamiento por parte de quienes se someterán por primera vez al veredicto popular o de los que postulan a la reelección. En tales circunstancias, evidentemente no es factible eludir esa disyuntiva, porque o se fuma o no se fuma; o bien, se está con los adictos al tabaco o no se está con ellos.
Es muy difícil encontrar una posición ambigua al respecto, sobre todo en lo referente a los asuntos que planteé anteriormente y que son controvertidos.
Todos estamos de acuerdo con las buenas palabras y, a veces, hasta un poco cansados de ellas. Pero el problema ha de surgir después, cuando entremos a las normas precisas, aquellas que implicarán una obligación para los establecimientos e incidirán en la conducta de las personas.
Tal vez los ciudadanos que nos eligieron para representarlos en el Senado ignoran lo que estamos votando esta tarde. Probablemente no lo sepan, como tampoco que el señor Ministro de Salud -quien prácticamente tiene elaborado el anteproyecto- pueda estar preparando una gran sorpresa a la ciudadanía, sea porque algunos van a considerar demasiado radical y drástica la iniciativa, o porque otros, por el contrario, estimarán que es muy blanda o inocua. No se sabe.
Señor Presidente -con esto termino-, cuando nos corresponda pronunciarnos sobre esa normativa, por lo menos yo, que no soy fumador, intentaré colaborar para que ella sea lo más drástica posible. Porque, en mi opinión, lo que debe primar es la salud pública. Ahora bien, si mis electores deciden otra cosa y apoyan, no a mi colega el Honorable señor Sabag -sería una maravilla su elección, porque así volveríamos a doblar-, sino a alguno de la Oposición que le guste fumar...
¡O a "alguna"!
Evidentemente, o a alguna, aunque a las mujeres, por lo general, no les gusta fumar.
En ese caso, habría una dificultad. Pero creo importante no esconder este debate frente a la opinión pública.
Considero de suma importancia para la salud de los chilenos que el Senado discuta la ratificación del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco.
Sin lugar a dudas, como lo señalan diversos estudios internacionales, el tabaquismo es uno de los principales flagelos que afectan la salud de las personas en el mundo. De acuerdo con las estadísticas, casi 5 millones mueren al año por su causa, lo que permite afirmar, sin temor a equivocarse, que ningún otro producto de consumo humano resulta tan peligroso o mata a tantos individuos como el tabaco.
Chile no está al margen de esa situación, pues es uno de los países con mayores índices de tabaquismo, principalmente entre los jóvenes y las mujeres. En efecto, cada año alrededor de 13 mil personas fallecen por patologías relacionadas con el consumo de tabaco o por la exposición al humo que éste produce. Más aún, se estima que el 17 por ciento de la mortalidad general y el 11 por ciento de la mortalidad infantil se deben al consumo materno.
Estas cifras -muy frías, pero que dan cuenta de hombres y mujeres, e incluso niños, de rostros concretos que mueren a causa del tabaco- nos obligan a tomar la importante decisión de aprobar hoy este Convenio Marco. Lamentablemente -debemos señalarlo-, nos hemos demorado mucho: viene del 21 de mayo del 2003.
Creo necesario hacer referencia a la legislación vigente en materia de tabaco. Me refiero, en particular, a la ley Nº 19.419. Todos sabemos que ella presenta serias deficiencias. Han transcurrido nueve años desde su promulgación y aún -eso es lo paradójico- no se aprueba su reglamento, especialmente en lo que dice relación a la advertencia, tanto para los envases como para las acciones publicitarias del producto.
De acuerdo con la norma vigente, el 10 por ciento de la superficie del avisaje publicitario en carreteras o en las propias cajetillas debiera advertir que el tabaco produce cáncer. Sin embargo, mañosamente se burla, una y otra vez, dicho precepto. Cuando uno aprecia la propaganda, se percata que pocas veces -por no decir nunca- se cumple ese requisito. Aún más, las propias cajetillas tampoco lo hacen. Otros países del mundo, en cambio, tienen una legislación bastante más avanzada, sobre todo en lo relativo a la advertencia.
Como bien recordaba el Senador señor Viera-Gallo , todavía está pendiente lo relativo a la frase de advertencia. Según estudios científicos, no cabe duda alguna de que el tabaco produce cáncer. No obstante, nosotros seguimos diciendo en nuestras advertencias que "puede producir cáncer". ¿Por qué? Porque la actual ley tiene un vacío: habla de una probabilidad y no de una certeza. Por consiguiente, espero que, una vez que aprobemos este Acuerdo Marco, se hagan las modificaciones correspondientes a fin de que en el articulado que dice relación a la advertencia no se hable ya de probabilidad, sino de certeza. Ello va a permitir que nuestra Contraloría -lo que no ha podido hacer en diversos dictámenes- resuelva que la advertencia, en vez de decir: "El tabaco puede producir cáncer", señale, lisa y llanamente: "El tabaco produce cáncer".
En otros países, se dice derechamente: "El tabaco mata". Por poner un caso cercano, en Brasil, en la cara frontal de las cajetillas y no en la lateral, hay imágenes de los efectos dañinos que provoca el cáncer en las personas.
De esa manera, se podría disminuir el consumo de tabaco en el país, el que, como muy bien se señalaba, ha crecido significativamente, sobre todo en menores y en mujeres.
La aprobación de este Convenio Marco nos va a permitir, en definitiva, tener una política de Estado con relación al tabaco.
Deseo mencionar algunas iniciativas que he presentado con otros Parlamentarios, particularmente en lo atinente a las restricciones, en el ánimo de hacer concordante la nuestra con la legislación internacional y con los desafíos que enfrentaremos con la aprobación de este Acuerdo.
Una de ellas establece la prohibición de todo afiche cercano a establecimientos educacionales, llámense escuelas o liceos. Esperamos que el Ejecutivo apoye esta iniciativa, a fin de impedir cualquier publicidad de tabaco a menos de 300 metros de dichos planteles.
¿Por qué es importante esto, señor Presidente ? Porque está comprobado, y las tabacaleras lo saben mejor que nosotros, que las compañías necesitan un "ejército de reemplazo" para el consumo de tabaco. Y es justamente en los menores en quienes encuentran el terreno más fértil para tener mañana ese contingente.
Está demostrado que basta que los menores de 15 años fumen una vez para que se transformen en potenciales adictos al tabaco. De ahí que las empresas del rubro realicen una fuerte campaña publicitaria cerca de establecimientos educacionales que muestra al tabaco como sinónimo de éxito, de que a las personas les va bien con su consumo. En el caso de los menores de edad, se dice que quienes tienen posibilidad de escoger niñas o jóvenes bonitos como pareja o que cuentan con mayor probabilidad de relacionarse socialmente con otros son aquellos que fuman y no los que no lo hacen.
Y así los menores se dejan contagiar por esa publicidad y se transforman en potenciales consumidores de tabaco y en adictos.
De la misma forma, va a ser fundamental prohibir en los establecimientos deportivos -porque resulta un absoluto contrasentido permitirla- cualquier tipo de publicidad del producto.
Es tan efectivo lo que señalo, señor Presidente , que muchos de los grandes premios del automovilismo, principalmente financiados a nivel mundial por las empresas de tabaco, en los países en donde se realizan las competencias, poco a poco, con la nueva legislación, han tenido que ser eliminados por no contar con financiamiento de la industria. Eso determina que dichos eventos deportivos muchas veces no puedan llevarse a cabo.
Es importante destacar que, debido a que nuestra legislación no dispone lo contrario, actualmente cualquier menor de diez años puede comprar tabaco en un local comercial fácilmente o sin dificultad. Tal vez no lo quiera para él, pero no existe impedimento para que lo haga.
Espero que a partir de este Acuerdo Marco rectifiquemos nuestra legislación y quede expresamente vedado este tipo de venta, así como cualquier clase de publicidad dirigida a menores de 18 años.
De la misma forma, estimo conveniente la prohibición absoluta de fumar en lugares públicos. En nuestro país, hemos avanzado de modo significativo en ese aspecto; sin embargo, nuestra legislación todavía es deficiente.
Aquí se hacía mención particularmente a los lugares de esparcimiento.
Hoy día, la legislación internacional establece en forma expresa que en un "pub", restorán o discoteca debe haber recintos separados para fumadores. Ello, porque está absolutamente comprobado que el humo del cigarrillo es tan dañino como fumar.
¿Qué ocurre hoy en Chile? Uno entra a un lugar público y ve un letrero que dice: "Área de no fumadores"; pero en definitiva, por ser los recintos estrechos, terminan todos fumando.
Tal problema se ha resuelto en otros países de la siguiente manera: en lugares públicos -restoranes o "pubs"-, se crean áreas absolutamente aisladas para los fumadores, de modo que quien no fume cuente con una parte no contaminada.
En el mismo sentido -como lo manifesté denantes-, la advertencia tiene que ser absolutamente clara. ¡Basta de ambigüedades!
Espero que con la aprobación del Acuerdo Marco de una vez por todas se introduzcan las modificaciones respectivas a la ley vigente y se deje de lado lo que se describe ahora como probabilidad y se diga que el daño del tabaco es una certeza.
Señor Presidente , en definitiva, creo que cada vez más hombres y mujeres jóvenes en nuestro país toman conciencia de los daños que provoca esta sustancia.
Por otro lado -deseo ser muy preciso-, entiendo que haya personas a las que les guste fumar. No se trata de que quienes estamos por la otra opción queramos prohibírselo. Si quieren, que lo hagan. No hay inconveniente alguno. Pero debemos ser muy claros en advertir a la población sobre los daños que este hábito produce.
Fíjese, señor Presidente , que tanto la legislación de Costa Rica como la de Panamá contemplan un impuesto especial para enfrentar las enfermedades provocadas por el cáncer, el cual deben pagar los fumadores. Sin embargo, en Chile todos estamos obligados a solventar esos gastos en salud a través del Estado.
En otras naciones se ha llegado a establecer un tributo específico al tabaco, pero aun así un porcentaje es destinado única y exclusivamente a mejorar la infraestructura hospitalaria para los fumadores que el día de mañana puedan enfermar de cáncer.
Sería interesante que nuestro país dispusiera una proporción de los impuestos que hoy percibe por tal concepto para atender a quienes en el futuro padezcan ese mal.
En definitiva, con la aprobación de este Acuerdo Marco, no sólo entregamos una clara señal de que nos jugamos por la salud de nuestros compatriotas, sino que también damos un paso importante en la protección de sus vidas.
Señor Presidente , es un hecho universalmente aceptado que el consumo de tabaco genera devastadoras consecuencias en la salud de las personas, en la sociedad, en el medio ambiente, como asimismo graves daños económicos a las naciones.
El presente Convenio Marco tiene por objeto proteger a la infancia y a la juventud para que no contraigan el hábito y apoyar a los fumadores que deseen dejarlo.
El Ministerio de Salud, dentro de sus prioridades, se ha propuesto reducir el consumo de tabaco en la población en general hasta en 35 por ciento; en los escolares de octavo básico, hasta en 26 por ciento, y, en las mujeres en edad fértil, hasta en 11 por ciento. Dicha Secretaría de Estado estima que en Chile fallecieron 13 mil 844 personas el 2002 como consecuencia del tabaquismo.
Por otra parte, se están implementando políticas destinadas a crear ambientes libres de humo de tabaco. Y, desde el punto de vista cultural, se procura contribuir a cambiar el paradigma social sobre tabaquismo, de tal modo que fumar se considere un hábito socialmente rechazado. Ello deberá ser complementado con una fuerte campaña informativa acerca de sus efectos nocivos para la salud.
Otro de los temas que se han considerado es el aumento del impuesto al tabaco. En esta materia, Chile ostenta el tercer lugar en el mundo, con una tasa que alcanza a 77 por ciento.
El consumo de tabaco, según los estudios, se inicia en la juventud y su adicción permanece durante toda la vida. Se estima que la mitad de los fumadores morirá por causas asociadas a ese vicio.
Por otra parte, el costo en salud originado por las enfermedades derivadas del tabaquismo exceden los cientos de miles de millones de pesos.
Muchos han querido explicar el aumento del consumo de tabaco sobre la base del estrés de la vida urbana. Se señala que el incremento de dicho hábito en las mujeres obedece a la necesidad de buscar sensaciones compensatorias, además de la presión del medio ambiente.
El Convenio Marco deberá ser el punto de partida para normar sobre los temas que en él se plantean y respecto de los cuales carecemos de legislación.
El documento denominado "Fundamentos técnicos para las medidas de control del consumo de tabaco en Chile", elaborado por la División de Rectoría y Regulación Sanitaria del Ministerio de Salud en diciembre del año pasado, debería servir de base para desarrollar una nueva legislación sobre esta materia.
Por las razones expuestas, daré mi aprobación al proyecto de acuerdo.
Señor Presidente , muchas veces nos ha tocado oír acerca de los problemas de salud que ocasiona el consumo de tabaco. Todos hemos escuchado a los médicos señalar que efectivamente puede provocar daños cardíacos, respiratorios, cáncer, etcétera.
Sin embargo, cuando uno lee literatura seria, basada en datos proporcionados por el Banco Mundial, por la Organización Mundial de la Salud y diversos investigadores -en realidad, quería informarme más acerca de la materia que nos ocupa-, se da cuenta de que el tema del tabaco es horroroso, es muchísimo peor de lo que alguien pueda imaginar.
Estadísticas internacionales demuestran que la vida se acorta aproximadamente en diez años debido al consumo de tabaco. Es decir, las personas que fuman en general viven alrededor de diez años menos que los que no lo hacen. ¡Es algo increíble!
Se dice que fumar es el problema. Pero, sin duda, gran parte de él lo constituye el humo. Por lo tanto, no sólo produce daño a la persona que fuma, sino también a quienes la rodean.
En el caso de una madre, los efectos nocivos que genera al hijo que está por dar a luz o al que vive en un ambiente de humo y de tabaco son enormes. Por ejemplo, puede provocar disminución de peso en los recién nacidos o dar origen a enfermedades respiratorias.
Otro aspecto que queda clarísimo al leer los referidos documentos es el problema adictivo. A mi juicio, se habla demasiado poco sobre la adicción que produce el cigarro, que es similar a la de las drogas. Para muchas personas dejar de fumar es prácticamente imposible.
La dificultad radica en que la gente muchas veces decide fumar a una edad en la que no está consciente de los efectos nocivos que ese hábito origina en la salud, ni de la adicción que le va a provocar y, menos aún, de que probablemente no podrá dejarlo cuando desee hacerlo.
Uno ve que las personas se inician en el consumo del tabaco a una edad cada vez menor. Y ello es muy perjudicial, porque mientras más joven sea el consumidor menos consciente se halla de las tres funestas consecuencias antes mencionadas: del daño a la salud, de la adicción y de la dificultad que tendrá para dejar el vicio el día de mañana.
Por eso, entidades tan serias como el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud han considerado el tabaquismo como un problema no sólo de salud, sino también económico.
En verdad, éste es sólo un Acuerdo Marco. Con posterioridad, tendremos que discutir diversas iniciativas legales para ver cómo podemos llevar a la práctica la decisión de disminuir la cantidad de fumadores.
Hay aspectos sobre los cuales deberemos preocuparnos de todas maneras. Uno es el empaquetado y el etiquetado. No es dable seguir diciendo que el cigarro "puede causar cáncer", cuando la evidencia demuestra que la incidencia de cáncer entre fumadores y no fumadores puede llegar a ser de cinco a uno, de diez a uno, de veinte a uno. O sea, es cierto que lo produce. No en todas las personas, pero la propensión es enorme.
Es evidente que tendremos que ver cómo evitar que la juventud empiece a fumar. Es preciso tomar algunas precauciones para que le sea lo más difícil posible. Porque, como digo, los menores de edad son mucho menos conscientes del daño que ello les provoca.
Asimismo, hay que analizar en qué lugares se puede consumir tabaco y en cuáles no. Porque, como decía el Honorable señor Viera-Gallo , la existencia de un área para fumadores y otra para no fumadores es un chiste, toda vez que el aire se mezcla y al final uno se convierte en fumador pasivo quiéralo o no. Sólo se permitiría en recintos absolutamente apartados para unos y otros.
Por otro lado, es tan severo el problema económico que produce el tabaquismo que incluso ha habido una discusión bastante de fondo sobre qué ocurre con los costos, por ejemplo, de la salud y de las pensiones.
Algunos sostienen que los no fumadores están subsidiando el vicio a los fumadores, porque, como éstos tienen mayor riesgo de contraer cáncer, de alguna manera aquéllos contribuyen a pagar los costos de las enfermedades derivadas del consumo de tabaco.
Otros señalan que no, dado que quienes han adquirido el hábito en general mueren diez años antes y al final cuestan menos. Pero es horroroso decir esto.
Muchos fallecen cuando todavía son jefes de hogar, están en edad productiva, o deben sacar adelante a una familia. Hay mujeres que mueren a causa del tabaco, dejando a sus niños abandonados. En fin, el drama es enorme, más allá de su dimensión económica.
En lo que dice relación a las pensiones, si bien todos cotizamos igual, los fumadores, que viven alrededor de diez años menos, probablemente van a dejar una herencia previsional mayor. La muerte por invalidez y la que se produce en edad activa también se dan con más frecuencia entre estas personas.
Los alcances de este problema son tan grandes y las estadísticas, tan insuficientes que se requiere hacer un esfuerzo para determinar si hay subsidios cruzados, de dónde vienen, hacia dónde van, dónde debiéramos apuntar los mayores costos, etcétera.
Respecto del tema de los impuestos, señor Presidente , se discutió bastante. Toda la literatura ha mostrado que, sin duda, mayores tributos generan menor consumo de tabaco. Muchos opinan lo contrario, argumentando que la adicción es tan fuerte que al final la gente sigue fumando igual pero cigarros más baratos. Sin embargo, la evidencia indica que dicha medida sí produciría una disminución en el consumo, sobre todo en los más jóvenes -que es el sector que más nos interesa- y en las personas de menores ingresos.
Por otra parte, se dice: "Chile ya está en el umbral máximo de impuesto al tabaco; por lo tanto, si lo aumentamos, lo único que obtendremos será más contrabando y no, menos consumo". Éste es un punto que debemos estudiar. Sería terrible que eleváramos los tributos y después percibiéramos que el tráfico de cigarros nos ha invadido, pues los contrabandistas no pagan impuestos y la gente seguiría muriendo o enfermando. En Chile no es fácil controlar este delito, porque, como Sus Señorías saben, los cigarrillos se venden sueltos, lo que hace imposible verificar si la cajetilla pagó o no pagó el impuesto pertinente.
Las dimensiones de este problema son realmente enormes. Por ello, me alegro de que demos un paso importante para entender que éste es un tema fundamental. Creo que ni siquiera nosotros, que somos legisladores, estamos realmente conscientes del tremendo impacto y perjuicio que produce el tabaco en la salud, en la economía familiar, etcétera.
La verdad es que el tabaco es un veneno y, lo peor de todo, un veneno adictivo, que incluso hace daño no sólo a quien fuma, sino también a los que rodean a esa persona.
En consecuencia, señor Presidente , nosotros vamos a apoyar el Convenio Marco, a pesar de que tenemos claro que van a venir discusiones que no serán fáciles. De hecho, el proyecto también presenta un componente constitucional, que será analizado -espero- por otros señores Senadores.
Sin embargo, no me cabe duda de que debemos hacer algo para frenar la iniciación en el consumo del tabaco, sobre todo de los jóvenes, quienes no están conscientes de todos los daños que esto les puede causar ni de los problemas que les generará a futuro cuando toman la decisión de fumar, muchas veces asumida de forma frívola: en una fiesta, por imitar a un amigo, porque alguien les convidó, etcétera.
Las consecuencias de esa decisión, que por lo general es muy a la ligera, pueden ser feroces en la vida de ese joven.
Tiene la palabra el último inscrito, el Senador señor Coloma, y después se procederá a votar.
Señor Presidente , concuerdo plenamente con quienes me han antecedido en el uso de la palabra, en cuanto a que éste es uno de los asuntos más interesantes que existen en el mundo real.
Al leer el contenido del proyecto de acuerdo, uno se da cuenta de que trata sobre una fórmula, una apuesta, para resolver un problema de carácter no solamente nacional, sino también internacional del más alto alcance y de la mayor importancia.
No quiero repetir cifras ni conceptos, porque comparto, en lo medular, todo lo planteado por quienes han hablado antes que yo. Solamente deseo referirme a dos temas.
El primero dice relación a que éste es el esfuerzo internacional más potente que se ha emprendido para homologar un tipo de legislación en función de una causa común. Cuando se habla de globalización, usualmente se asume que los beneficios de ésta se manejan desde el punto de vista económico; sin embargo, en cuanto a los problemas, no existe institucionalidad, convenio o acuerdo que les haga frente.
Pero este proyecto es un ejemplo distinto: es el primer caso que representa un esfuerzo por enfrentar los males de la globalización en forma nueva y unitaria. Bien decían algunos exponentes en la Comisión de Relaciones Exteriores al señalar que nada de esto sirve, asumiendo que realmente se quiere disminuir y combatir el consumo de tabaco, si sólo funciona en un país y no, por ejemplo, en otros veinte. Porque, en un mundo globalizado, hoy día se requieren ciertos acuerdos de intercambio y de políticas comunes.
Considero que ésta es una apuesta interesante, del todo novedosa, que tiende a homologar determinadas formas de enfrentar flagelos comunes.
En ese sentido, señor Presidente , comparto plenamente -y es en especial útil- la idea de que el mundo -hablemos de esa manera- se comprometa a diseñar políticas, planes y programas para el control del tabaco. Esto es muy potente desde el punto de vista internacional y del desarrollo nacional.
Es bueno que la OMS nos convoque como legisladores a enfrentar un flagelo que afecta a todo el orbe. Porque eso está comprobado y, a estas alturas, nadie lo puede dudar.
El segundo tema que deseo plantear apunta en un sentido algo distinto, pues se trata de dejar algunas constancias.
Como lo señaló el Ministro de Salud en la Comisión de Relaciones Exteriores, hago presente que los tratados que sirven de convenio marco no son autoejecutantes, sino que requieren la reflexión y el debate de normas legales precisas, en las que se enfocará el acuerdo que aquí se adopte.
Hay varios aspectos que estarán en esa discusión, relativos a garantías individuales, que tenemos que proteger: la libertad de expresión, el derecho a desarrollar una actividad económica, la no discriminación arbitraria, el derecho de propiedad.
En su momento, hice presente al Ministro de Salud mi gran inquietud de por qué no se prohíbe el consumo del cigarro. Yo, como nunca he fumado, no tengo ningún problema en aceptar esta medida. En lo personal, me sería grata. Pero entiendo que ello no va a ocurrir, porque las prohibiciones en esta materia son aparentemente negativas, ya que despiertan todo un mundo subterráneo que se empieza a movilizar.
Sin embargo, sí se plantean objeciones que, en su mayoría, son muy razonables. Por ejemplo: lo relativo a la exposición al humo del tabaco; al contenido de estos productos; a la divulgación de información sobre la materia; al empaquetado y etiquetado de los cigarros; a la educación, comunicación y formación del público.
Estos puntos, de alguna manera, recogen los aspectos de fondo. Pero hay otros que necesitan un debate mayor, como la prohibición absoluta, por cinco años, de hacer publicidad sobre el tabaco. Tal medida requiere analizar las implicancias que eso conlleva: ¿cómo se procedería?; ¿es necesario o deseable actuar de esa forma? Y, de hacerlo, siempre se deben defender las garantías que la Constitución establece.
Dejo en claro que no podría entenderse que una norma con esa prohibición modifica, de hecho, la Carta Fundamental. Ello sería extraordinariamente peligroso -no me cabe duda de que Sus Señorías así lo estiman-, considerando que este Convenio Marco es obligatorio para quienes lo suscriben y que las modificaciones -¡ojo con esto!- que adopten las tres cuartas partes de los miembros de la Conferencia también tendrán ese carácter. Éste no es un tema menor. O sea, uno podría pensar lo siguiente: si las tres cuartas partes de los países firmantes establecen una norma que no se aprobó en el Convenio, ella pasa a ser obligatoria para los demás miembros, por ser integrantes de éste.
A mi juicio, esa interpretación excedería, con mucho, las facultades constitucionales y legales que hemos establecido para la sociedad. Además, me parece que ése fue el criterio que asumió el Ministerio de Salud. Y en la Comisión de Relaciones hay constancia expresa de ese punto.
Por lo tanto, tiene razón el Senador señor Viera-Gallo . El debate de fondo que se nos viene emanará de la ley misma, donde se plasmarán muchas de estas medidas, iniciativas o conceptos.
En resumen, éste es un paso muy importante; ha sido difícil lograrlo, y corresponde a una discusión que se está desarrollando en el mundo.
En tal sentido, no comparto ciertos criterios expuestos acerca de la tardanza o de la velocidad. Ése es el tema de fondo que -reitero- ha dado origen a un debate que se está registrando internacionalmente; en Europa, por ejemplo.
El Honorable señor Viera-Gallo me pide una interrupción, señor Presidente. Con su venia, se la concedo.
Señor Presidente, el Senador señor Coloma ha planteado un asunto que quisiera despejar, para que no haya duda alguna.
Este Convenio no tiene nada contrario a la Constitución. En general, todas las normas fundamentales que establecen garantías posibilitan poner limitaciones y obligaciones.
Por ejemplo, la del derecho de propiedad permite poner -leo- "limitaciones y obligaciones que deriven de su función social". ¿Qué comprende la función social de la propiedad? Cito: "cuanto exijan los intereses generales de la Nación, la seguridad nacional, la utilidad y la salubridad públicas", etcétera. O sea, esta última queda comprendida dentro de la función social de la propiedad. De ahí que la ley pueda establecer limitaciones drásticas, si es necesario, por motivos de salud pública. Y lo mismo vale para el emprendimiento de actividades económicas.
Lo que no se puede hacer es lesionar el derecho en su esencia. Pero aquí no estaría lesionado en su esencia el derecho de propiedad o el derecho a iniciar una actividad económica, sino que habría limitaciones, las que serían muy drásticas en la medida en que la preservación de la salud pública así lo exigiera.
Continúa con el uso de la palabra el Senador señor Coloma.
Señor Presidente, me parece que éste es el debate que debemos realizar.
Por ejemplo, la Constitución asegura "El derecho a desarrollar cualquier actividad económica que no sea contraria a la moral, al orden público o a la seguridad nacional".
La materia en discusión no está estrictamente amparada en eso; y no se trata de que no deba estarlo. Lo que yo quiero es, de alguna manera, conducir a un debate en términos de que aquí existe un principio -entiendo que será aprobado unánimemente; ignoro si alguien es contrario a él- que apunta en sentido correcto a un problema que es necesario abordar internacionalmente y que obligará a una serie de análisis y al desarrollo de nuestra legislación para implementarlo, pero que se contiene en un instrumento que no es autoejecutante. Particularmente por la forma de modificar nuestra legislación, creo que nadie puede entender que, por la vía del Convenio en examen, se obliga a entender algo distinto de lo que se expresa en las normas constitucionales vigentes. Eso sería delicado y, en mi concepto, es el tema de fondo que debemos enfrentar, para que no, por buscar un bien, generemos un conjunto de transgresiones por completo indeseables.
En resumen, por las conversaciones que hemos tenido en nuestra bancada, el planteamiento que se nos hace apunta en el sentido correcto. Pero al menos queríamos dejar consignadas nuestras prevenciones en cuanto, por un lado, a que el Convenio no es autoejecutante y sí exige un debate y una resolución rápida sobre las leyes que avanzan hacia su implementación, y por otro, a que siempre vamos a tener el derecho, como Parlamento, de evaluar en su mérito, en su constitucionalidad y en su legalidad las distintas normas que el Ministerio del ramo nos plantee en la búsqueda del objetivo que se persigue.
Con la intervención del Honorable señor Coloma, queda cerrado el debate.
Señor Presidente , el sistema electrónico no me permite votar. Le ruego que consigne mi pronunciamiento favorable.
--Se aprueba en general y en particular el proyecto de acuerdo (22 votos afirmativos) y queda terminada su discusión en este trámite.
Votaron los señores Arancibia, Boeninger, Canessa, Cantero, Coloma, Cordero, Flores, Frei (don Eduardo), Gazmuri, Larraín, Martínez, Matthei, Naranjo, Ominami, Orpis, Parra, Prokurica, Ruiz (don José), Ruiz-Esquide, Vega, Viera-Gallo y Zaldívar (don Andrés).
Ha pedido la palabra el señor Ministro de Salud.
Señor Presidente , sólo deseo agradecer la votación registrada. Y, muy especialmente, expreso nuestra gratitud a los miembros de las Comisiones de Relaciones Exteriores y de Salud por la rápida tramitación de este proyecto de acuerdo, recaído en un asunto que reviste importancia para Chile.
Creo que el país ha dado un paso muy significativo en una política sanitaria absolutamente vital en la hora presente y se inserta de manera adecuada en el orden mundial sobre la materia.
Es posible que nos hayamos demorado un poco, pero la contundencia de la votación producida hace meritoria la espera en pro de asegurar una coherencia y concordancia tan masivas como las que hemos visto en el día de hoy.
Como se expresó, más que imponer restricciones o prohibiciones, lo que se busca mediante este Acuerdo Marco es cambiar culturas, conductas, y fomentar el que las personas no fumen.
En tal sentido, ante las solicitudes formuladas durante las intervenciones de varios señores Senadores, hago presente que el Ejecutivo , en los próximos días -por no decir en las horas siguientes-, va a remitir al Parlamento un proyecto -aún es anteproyecto- tendiente a perfeccionar la legislación vigente, que, pese a ser relativamente reciente, ha quedado obsoleta en muchos aspectos frente a la evidencia científica, que ha cambiado en los últimos años y permite asegurar que el tabaco es en extremo nocivo para la salud pública.
Con dicho proyecto se pretende, básicamente, asegurar espacios públicos libres del humo del cigarrillo; clarificar la información en cuanto al daño que éste produce; desincentivar la publicidad, y, sobre todo -veo que hay estudiantes de colegios presentes en las tribunas-, dificultar con claridad el acceso de los menores de edad al consumo del tabaco, a la consiguiente adicción y al daño posterior en la salud.
Agradezco una vez más al Senado su voluntad por mejorar la salubridad del país.
Permite el autocultivo de especies vegetales del género cannabis con fines terapéuticos.
Agrégase al artículo 50 de la ley Nº 20.000 el siguiente inciso final:
“ Se entenderá autorizado el autocultivo de especies vegetales del género cannabis para fines terapéuticos. Este deberá limitarse a una cantidad que permita un consumo personal, próximo y exclusivo en el tiempo. Para estos efectos se considerará autorización suficiente un certificado emitido por el médico tratante del que deberá dejarse copia y constancia en la unidad policial más cercana.
(Fdo.): Nelson Ávila, Senador

References: artículo 74
 artículo 40
 artículo 127
 artículo 127
 resolución 
 artículo 50