Source: http://aveq-kimika.blogspot.com/2011/10/parado-en-el-arcen.html
Timestamp: 2018-01-18 06:04:17+00:00

Document:
Diario de la Química Vasca: Parado en el arcén…
Ya les he contado alguna vez que en la AVEQ-KIMIKA tenemos un tipo de clientes-asociados muy peligrosos para un modesto jurista que trata de ayudarles en lo que puede.
Sus formas de complicarme la vida son la mar de variadas… puede ser que me llame Karmele y me diga: “… es que estoy aquí leyendo el Real Decreto tal que salió ayer en el BOE y en la página 140 dice que…..” y yo, desconcertado, no acierto a entender cómo es posible que a Karmele le haya dado tiempo a llegar a la página 140 de un Real Decreto que yo, que se supone me encargo de explicarle qué tiene que hacer con ese texto, aún no he tenido tiempo ni de abrir… Karmele no es un caso raro, aunque sin duda, el caso más común, es cuando me mandan un email, de apariencia inocente, con títulos como “Una consultilla”, “Una pregunta”, “Una pequeña duda” o similar, pero que cuando al lado del mismo, en el huequito titulado “De:” aparece el email de gente como Javi, José Mª o Adolfo, Begoña, Estibaliz, Raúl, que es joven pero viene dando caña, José Miguel, Juanjo u Oscar… te pones a temblar.
Pues ahí va uno de esos:
No sé si recuerdas que antes de vacaciones te realicé una consulta sobre la intervención de equipos de actuación en caso de emergencia en carretera.
Sé que según REAL DECRETO 387/1996, de 1 de marzo, por el que se aprueba la Directriz Básica de Planificación de Protección Civil ante el Riesgo de Accidentes en los Transportes de Mercancías Peligrosas por Carretera y Ferrocarril, dice en su artículo 4, dice (te indico sólo 3 puntos)
1. Los expedidores de mercancías peligrosas, en caso de accidente durante el transporte de las mismas, habrán de proporcionar al órgano a cuyo cargo se encuentre la dirección de las actuaciones de emergencia, las informaciones que les sean requeridas acerca de la naturaleza, características y modo de manipulación de las mercancías peligrosas involucradas, que permitan o faciliten una valoración lo más precisa y rápida posible de los riesgos que del accidente puedan derivarse para personas, bienes y el medio ambiente, y la adopción, con la urgencia necesaria, de las medidas más adecuadas para prevenir o minimizar dichos riesgos. A estos efectos, el órgano de dirección de la emergencia podrá requerir la presencia de un representante del expedidor en el lugar del accidente. Aquí se refiere al EXPEDIDOR, que seríamos nosotros.
2. En caso de accidente en un vehículo que transporte mercancías peligrosas por carretera, el transportista habrá de facilitar, en caso necesario y a requerimiento del órgano de dirección de la emergencia, los medios materiales y el personal adecuados para recuperar, trasvasar, custodiar y trasladar en las debidas condiciones de seguridad los materiales que se hayan visto involucrados en el accidente. Obligación del Transportista
Obligación tanto del EXPEDIDOR , nosotros, como de Transportista
Ahora bien, supongamos que hay una emergencia en carretera y que el transportista nos avisa directamente, y, supongamos también que la emergencia es “leve” (dentro de lo que se puede considerar leve) y con la actuación de nuestro equipo de intervención se considera que se puede solventar, sin aviso a la autoridad competente.
En caso de que se actuara en una emergencia en carretera con trabajadores de nuestra empresa (fuera de instalación), SIN AVISO A LA AUTORIDAD COMPETENTE, y hubiera un accidente en dicha intervención, qué responsabilidad legal tendríamos nosotros.
Hay varios casos en esta hipótesis:
a) que la emergencia fuera, en una vía de circulación (carretera, área de servicio…)
b) que la emergencia fuera, en casa de un cliente (aquí ya me comentaste que podría entrar coordinación de actividades empresariales)
c) que la emergencia fuera, en “casa” de la autoridad competente (p.ejemplo, Terminales de Contenedores y/o puertos)
Si tienes cualquier duda, por favor ponte en contacto conmigo.
Lo que les decía: ¿se dan cuenta?... un sutil email de 5 ó 6 parrafitos de nada que, para responderlo decentemente, a la altura que técnicos de este nivel acostumbran, hay que hacer una investigación de media tesis doctoral… por lo menos.
¿Qué les he respondido?... pues, vayamos por partes:
1. Tener un equipo de intervención en el transporte, con personal formado y medios a su disposición, es una buena práctica de gestión de la que muy pocas empresas pueden presumir hoy en día. La normativa de protección civil que se cita en la consulta es clara y concisa al respecto de ese posible requerimiento de la autoridad puede llegar a cualquier empresa expedidora y cuanto más estemos preparado para ello, mejor.
2. La consulta se centra en un punto intermedio entre la prevención de riesgos laborales, en su faceta de coordinación de actividades, y el transporte de mercancías peligrosas. Me explico: siempre que la emergencia se produzca en el ámbito de “alguien” (a estos efectos me es indiferente que se trate de un cliente, de RENFE o del Puerto) habrá que realizar una coordinación de actividades para la que conviene estar muy entrenado, pues si se trata de una emergencia real, no va a haber tiempo para rellenar papeles. En esos casos, el proveedor que pone al servicio de sus clientes medios humanos para intervenir en caso de accidente dentro de sus instalaciones se convierte en una forma de subcontratación, con todo lo que esa figura legalmente le corresponde. La Ley de Prevención de Riesgos Laborales, la normativa de autoprotección o la propia normativa Seveso y la Directriz Básica de riesgo químico, son plenamente aplicables, en la medida que corresponda, a las instalaciones fijas de empresas relacionadas con el transporte, independientemente de su condición de empresas públicas o privadas.
3. Si el “incidente” ocurre en carretera y se avisa a la autoridad pública, se activan los protocolos de la normativa de Protección Civil y serán las autoridades las que asuman el control de la situación, la dirección de la intervención y, en su caso, la responsabilidad derivada de accidentes durante la misma.
Hasta ahí sin problemas… ahora bien, las dudas me empiezan a surgir como setas en el bosque cuando se dice “una emergencia leve, sin aviso a la autoridad competente”… ¿es que hay alguna emergencia en carretera, en el transporte de mercancías peligrosas, que no requiera de aviso a la autoridad competente?
Bueno, en tráfico normal y corriente, es algo habitual. Cambiar una rueda pinchada o poner las cadenas de nieve, son “emergencias” en el sentido propio de la palabra en, al menos, dos de sus tres acepciones en el diccionario de la RAE:
Pero, naturalmente, no vamos a llamar al 112 cada vez que pinchemos una rueda de nuestro propio coche… ¿no?... pero si tenemos un accidente… ¿un choque por alcance?, ¿una vuelta de campana en la que no hay heridos?, ¿un incendio en el vehículo del que escapamos milagrosamente pero sin daños personales?... habrá que aplicar el sentido común, ¿verdad?
Pues no… si yo les he traído hasta aquí, ya sospechaban que esto está regulado… ¿eh?... pues sí, está regulado:
Pues como el legislador se fía poco del sentido común de los conductores (razones no le faltan, todo hay que decirlo…), desarrolla estas dos obligaciones en sendos artículo del reglamento así:
Son los artículo 129 (Obligación de auxilio) y 130 (Inmovilización del vehículo y caída de la carga) de los que extracto las partes que nos interesan porque citarlos enteros sería demasiado largo.
1. […Vehículo de transporte o la carga obstaculiza la calzada]
3. […Luces de emergencia y triángulos de señalización]
Les recomiendo que se lean los dos artículos enteros… más que nada porque mañana ustedes pueden ser testigos de un accidente en carretera y estas obligaciones le competen igual, aunque fueran en su turismo camino de la playa… venga, vale, va…. una de prueba (no puedo resistir la tentación... que sé que les va a traer recuerdo de cuando eran más jóvenes):
- En una autopista de tres carriles, sufrimos una avería y no nos queda más remedio que parar el vehículo en el arcén:
a) Encendemos la luz de emergencia, nos ponemos el chaleco, avisamos a la grúa y nos quedamos dentro del vehículo rezando todo lo que sabemos, abrazados al rosario de nuestra madre.
b) Encendemos la luz de emergencia, nos ponemos el chaleco, avisamos a la grúa y colocamos un triangulo por delante y otro por detrás a 50 metros en cada sentido y permanecemos fuera de la vía, detrás del quitamiedos.
c) Encendemos la luz de emergencia, nos ponemos el chaleco, avisamos a la grúa y colocamos un solo triangulo por detrás a 50 metros y permanecemos fuera de la vía, detrás del quitamiedos.
d) Todas las anteriores son erróneas
Pero a lo que vamos... así que tanto en tráfico de vehículo particular como en transporte de mercancías no-peligrosas, salvo que haya heridos de cierta gravedad o una pérdida de la carga muy escandalosa, no hace falta llamar al 112.
Pero... ¿qué significa exactamente el artículo 130.6 cuando dice “Cuando la emergencia ocurra en un vehículo destinado al transporte de mercancías peligrosas, se aplicarán, además, sus normas específicas” pues que hay que mirar en nuestro viejo conocido el ADR y a su fiel servidor el Real Decreto 551/2006, de 5 de mayo, por el que se regulan las operaciones de transporte de mercancías peligrosas por carretera en territorio español, a ver lo que dicen.
El ADR es bastante parco en este tema. En el capítulo 1.4 Obligaciones de Seguridad de los Participantes, dice:
1.4.1.2 Cuando la seguridad pública corre el riesgo de ser puesta en peligro directamente, los participantes deberán avisar inmediatamente a los órganos de intervención y de seguridad y deberán poner a su disposición la información necesaria para su actuación.
¿Qué alcance podemos darle al término “la seguridad pública corre el riesgo de ser puesta en peligro”?... con lo detalladamente quisquilloso que suele ser el ADR que pocas pistas da en este caso…
Pero, efectivamente, el RD 551/2006 tiene un capítulo IV llamado “Normas de actuación en caso de avería y accidente” da más detalles, y comienza con un enunciado que condiciona toda la actuación:
Art. 20 Actuación y comunicación
El conductor o su ayudante tomará inmediatamente las medidas que se determinen en las instrucciones escritas para el conductor, facilitadas por el expedidor, y adoptará aquellas otras que figuran en la legislación vigente. Seguidamente se procederá a informar de la avería o accidente al teléfono de emergencia que corresponda, de acuerdo con la relación que, a tal efecto, se publica, con carácter periódico, en el Boletín Oficial del Estado mediante Resolución de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior. Siempre que fuera posible, se comunicará también a la empresa o propietario de la mercancía.
Dice “seguidamente”, sin ningún tipo de condicional ni trámite previo… “seguidamente”, es decir que, sea el motivo que sea, si el vehículo cargado con mercancía peligrosa no puede continuar con la marcha por sus propios medios es legalmente obligatorio llamar a los teléfonos de emergencia que se publican en el BOE y que, como puede verse, no son solamente el 112.
¿Significa eso que, si uno de nuestros camiones cargados con 8 IBC-GRGs con líquido inflamable y tóxico, pincha camino de Miranda de Ebro, tengo que avisar a las autoridades antes de ponerme cambiar la rueda?... pues sí. Y, sinceramente, si cambiamos la rueda sin avisar y, en el proceso, se rompe el gato y se cae un contenedor y tenemos un operario gravemente herido, vamos a tener un problema muy serio que, mucho me temo, incluye una visita a los señores y señoras de la toga… y no quiero pasarme con lo de asustar.
Me consta que los servicios de atención de emergencias, de Protección Civil, cuentan con profesionales de gran nivel y que son capaces de evaluar si el hecho de que un camión cargado con mercancías peligrosas no pueda continuar su marcha es, o no, una situación de emergencia y de proporcionar los medios de intervención públicos suficientes, pero proporcionados, al riesgo que se puede generar en la situación.
En fin, ¿qué coordinación de actividades tenemos que hacer en una intervención en carretera en la que hemos avisado a la autoridad pública pero en la que ningún agente de la autoridad se ha personado?... ninguna. En realidad debemos evaluar los riesgos de las distintas tareas que dicha intervención puede suponer como cualquier otra labor que se realiza fuera de nuestro centro de trabajo… pero siempre, previo aviso a la autoridad competente.
Publicado por Luis Blanco Urgoiti a las 16:30
Etiquetas: ADR, aveq-kimika, coordinación de actividades empresariales, luis blanco urgoiti, Real Decreto 551/2003, transporte mercancías peligrosas

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 REAL DECRETO 
 artículo 4
 artículo 129
 artículo 130
 Real Decreto 
 Resolución 
 Real Decreto