Source: http://grupostirner.blogspot.com/2016/06/
Timestamp: 2017-04-27 16:52:24+00:00

Document:
El Aullido: junio 2016
Archivan la causa contra los titiriteros por enaltecimiento del terrorismo
Por BLOG DE RED JURÍDICA
Nos ha notificado el Juzgado Central de Instrucción nº 2 de la Audiencia Nacional un Auto de sobreseimiento provisional de la causa abierta contra Raúl y Alfonso, los Titiriteros. La noticia sin duda es positiva, si bien el archivo no es definitivo porque el Auto acuerda inhibirse a favor de los Juzgados de Instrucción de Madrid por la posible comisión de un delito de incitación al odio.
Aquí puedes leer el Auto íntegro: Auto sobreseimiento titiriteros
Recogemos a continuación algunos de los argumentos expuestos en el Auto por el Juez para archivar la investigación por el delito de enaltecimiento del terrorismo:
En los hechos a que se refieren las presentes actuaciones, por lo que respecta a la exhibición de la pancarta con la leyenda GORA ALKA­ETA, conforme se señalaba en resolución anterior recaída en este procedimiento, «cualquier persona que lea la expresión incluida en el cartel exhibido por los investigados "GORA ALKA­ETA" puede verificar que con las mismas, se está alabando o justificando bien a los autores de hechos terroristas o los propios hechos, sin que el hecho de que tal exhibición se lleve a cabo "bajo la cobertura" o "con ocasión" de la escenificación de una obra con guiñoles, pueda suponer por sí misma una despenalización de la referida conducta».
Dicho esto, ha de indicarse que efectiva y objetivamente tal hecho tiene encaje en el delito previsto y penado en el artículo 578 del Código Penal, como así se ha venido sosteniendo desde el inicio del procedimiento. Ahora bien, lo cierto es que, tras las iniciales actuaciones se han venido practicando una serie de diligencias, interesadas por la Fiscalía, las acusaciones populares y las defensas de los investigados, de las que se infiere que tal acto de exhibición de la pancarta, no obstante el contenido de la leyenda, teniendo en cuenta las circunstancias y los fines perseguidos por los investigados, no queda suficientemente acreditado que tal hecho reúna todos los requisitos necesarios para llegar a estimar debidamente justificada la perpetración del delito antes referido, habida cuenta del resultado de todas las diligencias practicadas en el procedimiento, pues los actos de "enaltecimiento o justificación" además de tener que estar dotados de una publicidad de cierta calidad y capacidad de incidencia es necesario que se inscriban en una línea clara de concreto apoyo a acciones específicas de carácter terrorista en sentido estricto, lo que no ha quedado debidamente justificado en el presente caso, pues no consta suficientemente acreditado el elemento intencional –doloso­ de elogiar, enaltecer, alabar o justificar la actividad terrorista o menospreciar o humillar a las víctimas de delitos terroristas o sus familiares.
Prescindiendo de cualquier hipótesis especulativa sobre cuál haya podido ser el auténtico propósito o la verdadera intención de los denunciados, aspectos intelectuales y/o volitivos que se albergan en lo más profundo de la mente y en ella quedan preservados, gracias a la garantía que otorga el artículo 24.2 de la Constitución, no cabe considerar que la exhibición de la pancarta citada, conducta que inicialmente podría constituir en sí misma el delito previsto en el artículo 578 del Código Penal, haya dado lugar a considerar suficiente y debidamente justificada la comisión de los actos típicos a que se refiere el reiterado artículo 578 del Código Penal, en el sentido de llegar a constituir efectivamente un enaltecimiento o justificación de los delitos de terrorismo tipificados en los artículos 571 a 577 del Código Penal o de quienes hayan participado en su ejecución, así como tampoco que aquéllas entrañen un descrédito, menosprecio o humillación de las víctimas de delitos terroristas o de sus familiares, precisamente por su condición de tales.
A tenor de lo anteriormente expuestos hay que concluir que de los hechos que han dado lugar a la formación de la causa no resulta debidamente justificada la perpetración del delito tipificado en el artículo 578 del Código Penal –Enaltecimiento del terrorismo­, determinante de la competencia de este Órgano Jurisdiccional, por lo que, conforme a lo dispuesto en el artículo 779.1.1a y 641.1o de la Ley de Enjuiciamiento Criminal procede acordar el Sobreseimiento Provisional y Archivo de las actuaciones en lo que respectaal citado delito.
Y, a continuación, reproducimos los argumentos para no archivar definitivamente la investigación por un posible delito de incitación al odio:
Sentado lo anterior hay que señalar que el conocimiento de los restantes hechos acaecidos, al margen de la exhibición de la pancarta en cuestión, por si fueran constitutivos de un delito tipificado en el Art. 510 del Código Penal, no corresponden a estos Juzgados Centrales de Instrucción y Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, pues no se hallan encuadrados en ninguno de los supuestos a que se refiere al respecto la LOPJ en su art. 65.1o, en relación con el artículo 14 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, por lo que únicamente determinaría la competencia de este Juzgado Central de Instrucción la posible existencia de un delito de enaltecimiento o justificación de los delitos de terrorismo, tipificado en el artículo 578 del Código Penal, que de apreciarse la posible comisión de éste daría lugar a declarar la competencia para conocer también de aquellos otros que, aun sin estar encuadrados específicamente en el artículo 65.1 de la LOPJ fueran conexos con los que se señalan en el referido precepto penal, conforme a lo prevenido al efecto en el art. 65.1.e), párrafo segundo, de la citada LOPJ.
Por tanto, el juez acuerda su inhibición respecto de este último delito a los juzgados de Madrid, donde se deberá resolver sobre las peticiones de las partes respecto de la continuación del procedimiento o el sobreseimiento de las actuaciones.
En otro auto, el juez Moreno rechaza y archiva la querella presentada contra Alberto San Juan y Gloria Muñoz por haber representado de nuevo la obra La bruja y Don Cristóbal.
28 junio 2016 Publicado por
Caso especial es la represión ejercida contra el pueblo oaxaqueño y los compañeros de la Sección XXII.
La valoración unitaria de la Comisión Nacional Única de Negociación es que, a pesar de haber logrado la interlocución bilateral, —situación relevante—, aún no entramos a la etapa de acuerdos concretos a nuestras demandas, por lo que no modificaremos nuestro plan de acción y no cambiaremos la ruta de acumulación de fuerzas al interior de la CNTE, y con nuestros hermanos de las organizaciones sociales, académicos, intelectuales y todos aquellos que estén dispuestos a luchar por la defensa de la educación pública.
Comunicado Conjunto del Congreso Nacional Indígena y el EZLN sobre el cobarde ataque policíaco contra la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y la comunidad indígena de Nochixtlán, Oaxaca. DESDE LA TEMPESTAD
Las razones económicas de la renta básica universal
Nº 335 - JUNIO 2016 Sucede en el siglo XXI, aunque también en épocas precedentes, que la humanidad puede permitirse una amplia exención del trabajo fatigoso, peligroso, insalubre y rutinario pero que las instituciones financieras y de negocios impiden ponerla en práctica. Es indiscutible, y de hecho nadie lo discute, que las condiciones técnicas y los progresos científicos y tecnológicos alcanzados y aplicados a las actividades productivas permitirían minimizar gran parte del trabajo alienante, tanto en el plano de la energía física e intelectual cedida a otros para fines ajenos a quien la ejerce, como en el de sustracción de tiempo de vida y actividad creativa o agradable y en cualquier caso correspondiente a finalidades, exigencias y propensiones de quien realiza el trabajo. Quizá por ello, quienes propugnan la introducción y aplicación a gran escala de instrumentos como la renta básica universal son vistos y presentados como soñadores utópicos que están fuera de la realidad.
Se define la renta básica universal como una asignación de fondos cuyo único fundamento es la existencia con vida del sujeto perceptor. No es una retribución por la prestación de una actividad laboral ni una indemnización por la pérdida de un trabajo o por la imposibilidad de desarrollarlo por causas de orden individual o general, ni tiene naturaleza asistencial ni de previsión, ni se puede incluir entre las instituciones propias de la ley y de la lógica del cambio y del capitalismo. Tal forma de renta, en fin, supera las reglas del cambio y niega el fundamento mismo del capitalismo moderno, que ve en el trabajo la justificación moral del derecho de propiedad.
Es comprensible que una entrada concebida no como compensación por haber hecho o dado alguna cosa o por estar imposibilitado para hacerla o darla por causa de fuerza mayor, sino como derecho fundamentado sobre el mero hecho de existir como ser humano, pueda parecer a los guardianes de las esencias del capitalismo, más que radical y revolucionaria, destructor por antonomasia del orden establecido.
De hecho, al negar el principio del cambio, fundamento principal del capitalismo, pero también cualquier obligación o motivación de orden moral en la base del derecho a percibir una renta, rechaza los principios sobre los que se rigen las sociedades del capitalismo moderno surgidas de las revoluciones industriales y políticas que han aupado al poder a las clases negociantes y financieras.
Cuantos quieren parecer menos indispuestos respecto a la institución de la renta básica universal nos dicen que su práctica no es realizable todavía debido al ingente empleo de recursos que su adopción generalizada implicaría, mientras que su aplicación a escala limitada, circunscrita a alguna categoría con exclusión de las demás, implicaría una violación patente de cualquier principio elemental de igualdad.
Si bien parece fundada la objeción puesta a la introducción de privilegios reservados a algunas categorías sociales, que debe absolutamente ser evitada, no puede decirse lo mismo del argumento relativo al gasto que implicaría la adopción de la innovación institucional en cuestión.
No se puede negar que la renta básica universal, aplicada de forma generalizada y necesariamente también globalizada, es cosa del todo extraña al capitalismo moderno; pero esto, por suerte o por desgracia, según los puntos de vista, no significa que sea una amenaza para el capitalismo moderno.
En muchas ocasiones, la Historia ha demostrado, como en la crisis de 2007-2008, que ha sido necesario salvar el capitalismo de los capitalistas, pasando por encima de los principios y fundamentos morales puestos en discusión por la renta básica universal.
Por otra parte, no solo los salvamentos y las políticas gubernamentales y monetarias en tiempos de crisis ignoran la regla de la equivalencia del cambio y la del trabajo como fundamento del derecho de propiedad, sino también la habitual conducción de los negocios en tiempos considerados normales evidencia la incompatibilidad del fin de la magnificación del beneficio y de los réditos con el respeto a los principios considerados sagrados de la competencia, de la libertad de iniciativa y de la soberanía del mercado.
Todavía es más reseñable cómo la consecución del fin de la magnificación del beneficio y de los réditos implica despilfarro y uso antieconómico e irracional de los recursos controlados por las clases negociantes y financieras.
Todo lo despilfarrado y destruido para aumentar los beneficios y los réditos no sería con toda certeza inferior a la acumulación de los recursos si se emplearan para la creación de la renta nacional.
La diferencia estribaría en que lo despilfarrado para replicar dañina e inútilmente las capacidades productivas destinadas a quedar inutilizadas y sin demanda para los bienes producibles queda perdido para siempre, con el corolario de desgaste de los suelos y de destrucción y envenenamiento medioambiental, mientras que las rentas creadas en la peor de las hipótesis se traducirían en incremento de la demanda de bienes y servicios.
La introducción de la renta básica universal implicaría, no un aumento sino una minimización del despilfarro propio y natural del capitalismo, es decir, un cambio de destino sobre todo en sentido de prodigalidad y del consumo destructivo, contaminante e irreversible.
El cambio institucional inscrito en la inserción de un elemento no capitalista o incluso anticapitalista en las sociedades capitalistas modernas no constituiría por sí una fuente real de problemas e inquietudes.
El capitalismo siempre ha convivido con instituciones y organismos sociales extraños y contrarios y siempre ha encontrado la manera de servirse de ellos o de fagocitarlos, incluso de modificarlos para su propio beneficio.
Es más que probable que incluso la introducción de la renta básica universal acabe por revelarse como una innovación para nada revolucionaria, sino como el enésimo proyecto útil para perpetuar y aumentar réditos y beneficios.
Hay que subrayar que tal innovación institucional permitiría la liberación de facultades creativas e imaginativas no expresadas por falta de recurso y del tiempo indispensable para dedicar al ocio, a la reflexión, a la contemplación y a la elucubración, en apariencia sin importancia, de donde se deriva gran parte de las conquistas científicas y tecnológicas de la humanidad.
No es posible dudar de que de tales progresos las clases negociantes y financieras sabrán extraer oportunidades de expansión de sus beneficios y réditos.

References: resolución 
 artículo 578
 artículo 24
 artículo 578
 artículo 578
 artículo 578
 artículo 779
 artículo 14
 artículo 578
 artículo 65