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TEMA 1. CONCEPTO Y FUENTES DEL DERECHO MERCANTIL - PDF
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Teresa Moya Figueroa
1 BLOQUE I. INTRODUCCIÓN TEMA 1. CONCEPTO Y FUENTES DEL DERECHO MERCANTIL Régimen jurídico: arts. 38 y 22 CE 1 ; art. 1 CC 2 ; arts. 1, 2 y 50 C.Com 3. I. CONCEPTO Y EVOLUCIÓN DEL DERECHO MERCANTIL Presupuesto necesario para la configuración del Derecho mercantil actual es el reconocimiento a los ciudadanos de un importante derecho constitucional: la libertad de iniciativa en materia económica o libertad de empresa, que puede ser ejercitada por un sujeto individualmente o bien asociándose con otros sujetos y constituyendo una persona jurídica (arts. 38 y 22 CE). El ejercicio de la libertad de empresa se desarrolla un entorno típico, el mercado, que desempeña una función central en esta disciplina jurídica. En el mercado participan los empresarios (individuales y sociales) ofreciendo sus productos y servicios a los demandantes de los mismos (otros empresarios minoristas, distribuidores- o bien los consumidores y usuarios, en cuanto destinatarios finales de los productos o servicios ofertados). Art. 38 CE. Se reconoce la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado. Los poderes públicos garantizan y protegen su ejercicio y la defensa de la productividad, de acuerdo con las exigencias de la economía general y, en su caso, de la planificación. Art. 22 CE. 1. Se reconoce el derecho de asociación. 2. [ ] El Código de Comercio de 22 de agosto de 1885, aún vigente, contiene las normas que conforman el contenido originario del Derecho mercantil. Consiste en la ordenación de las reglas jurídicas especiales que habrán de observar aquellos sujetos que, con carácter profesional, ofrecen bienes y servicios en el mercado (que el Código llama comerciantes), así como la regulación de los instrumentos jurídicos propios de esa concreta actividad económica (los actos de comercio, según la terminología del C.Com.). El Derecho mercantil es, en esencia, el Derecho de la actividad comercial. Debe matizarse, no obstante, que el Derecho mercantil se ha visto ampliado en la actualidad de manera notable respecto a su contenido originario, incluyendo nuevas materias o sectores normativos más modernos tales como el Derecho de la competencia o el Derecho de la propiedad industrial. 1 Constitución Española de Código Civil de Código de Comercio de OCW Universidad de Murcia 1
2 1. Concepción subjetiva del Derecho mercantil: el Derecho de los comerciantes El Derecho mercantil regula, en primer lugar, el llamado estatuto del comerciante. Dicho estatuto comprende el conjunto de normas e instituciones jurídicas aplicables a los comerciantes -hoy diríamos empresarios - por el hecho de serlo, esto es, por ostentar esa condición profesional. Incluye, en esencia, las materias que se exponen a continuación. a) Ofrece un concepto jurídico de empresario, regula los requisitos necesarios para la adquisición y pérdida de la condición de comerciante/empresario y contempla ciertas prohibiciones e incompatibilidades para ejercer actividades comerciales (arts C.Com). b) Impone a los empresarios el deber de inscribirse en el Registro Mercantil y dar publicidad legal a determinados actos realizados por estos con trascendencia para terceros (arts C.Com.) c) Regula la obligación del empresario de llevar una contabilidad ordenada y ajustada a los criterios previstos por la Ley (arts C.Com). d) Contempla ciertas especialidades de la representación del empresario en el ejercicio de su actividad típica (arts C.Com). Los exclusivos destinatarios de las normas que conforman el citado estatuto son, en principio, los comerciantes. Hay que precisar, pues, qué se entiende por comerciante / empresario 4. El C.Com considera comerciantes, según su artículo 1, a dos grupos de sujetos: 1º) A quienes, teniendo capacidad legal para ejercer el comercio, se dediquen a él habitualmente (persona física comerciante). 2º). A las compañías mercantiles o industriales que se constituyeren con arreglo a este Código (persona jurídica comerciante). 1º) La caracterización legal del comerciante persona física del art. 1.1º C.Com. no puede considerarse una definición, pues viene a decir que es comerciante quien tiene capacidad para serlo. En todo caso, el dato esencial que lo define es el ejercicio del comercio, es decir, el desarrollo de una actividad de intermediación y/o de producción de bienes y servicios por parte de un sujeto de forma profesional. Esta profesionalidad implica, por un lado, habitualidad en el desarrollo de la actividad y, por otro, que quien la realiza tiene el poder de organizarla y dirigirla según su propio criterio y, además, asume los resultados patrimoniales, positivos o negativos, derivados de su ejercicio. 4 La Ley 19/1989, de 25 de julio, de reforma parcial y adaptación de la legislación mercantil a las Directivas de la CEE en materia de sociedades reformó el C.Com. y sustituyó la noción de comerciante por la de empresario en algunas materias (de manera que ahora coexisten ambos conceptos en dicho cuerpo legal): Registro mercantil (arts. 16, 19, 22, 24), contabilidad (rúbrica título III, arts. 25 y ss.) OCW Universidad de Murcia 2
3 2º) Las compañías o sociedades reguladas en el Código (sociedad colectiva y comanditaria simple) también revisten el carácter de empresarios (art. 1.2º C.Com), siendo su objeto social, en todo caso, una actividad mercantil, industrial o de prestación de servicios. El criterio general del C.Com sigue siendo, también aquí, el de la actividad desarrollada (mercantilidad por razón del objeto). En el caso de otras formas sociales actualmente no reguladas en el C.Com (S.A., S.L., A.I.E.), en cambio, su regulación específica (contenida hoy en leyes especiales) les atribuye expresamente la cualidad de comerciantes/empresarios con independencia de la naturaleza, mercantil o no, de la actividad que desarrollen. Por tanto, estas sociedades tienen el carácter de empresarios por razón de la forma, lo que significa que serán consideradas como empresarios en todo caso, incluso aunque su objeto no fuera una actividad mercantil. 2. Concepción objetiva del Derecho mercantil: los llamados actos de comercio De acuerdo con el artículo 2 C.Com., serán reputados actos de comercio los comprendidos en este Código y cualesquiera otros de análoga naturaleza. Al margen de esta referencia, el C.Com. no define expresamente qué debe entenderse por acto de comercio. Únicamente precisa que a tales actos se les aplica su regulación sean o no comerciantes los que los ejecuten. Esta situación, sólo explicable atendiendo a razones de tipo histórico relacionadas con la época en que se produjo la codificación mercantil, hace que no resulte fácil determinar qué tipo de actos deben ser considerados como de comercio y, en consecuencia, están sometidos a las normas del Derecho mercantil. En el conjunto de la regulación del C.Com sólo queda claro que se consideran actos de comercio, principalmente, los contratos mercantiles (sociedad o compañía mercantil, comisión, depósito mercantil, préstamo mercantil, compraventa mercantil, etc.). Por otra parte, hay determinadas actividades económicas que el C.Com. ha querido excluir de su ámbito de aplicación (no son comercio, según el Código), probablemente por considerarlas no lucrativas sino de mera subsistencia para quienes las realizan: agricultura, ganadería, artesanía, actividades extractivas como la pesca o la minería, etc. (cfr. art. 326 C.Com.). 3. Concepto de Derecho mercantil En la actualidad, el Derecho mercantil puede ser definido como el Derecho privado especial del empresario y de la actividad empresarial (no solo comercial, sino también industrial y de servicios). Regula, esencialmente, los aspectos jurídicoprivados de dicha actividad (relaciones entre particulares, excluidas las de carácter laboral, derivadas de los contratos de trabajo celebrados por el empresario y sus OCW Universidad de Murcia 3
4 trabajadores, que se rigen por el Derecho del trabajo), sin perjuicio de que otras disciplinas jurídicas (como el Derecho financiero, administrativo o penal) ordenen los aspectos jurídico-públicos de la actividad empresarial (relaciones del empresario con Administraciones y entes públicos). Por otra parte, es Derecho privado especial respecto al Derecho privado general o común: el Derecho civil. II. CONTENIDO DEL DERECHO MERCANTIL. El contenido del Derecho mercantil viene conformado por una serie de conjuntos normativos autónomos, referidos a materias diversas relacionadas con el empresario y/o su actividad típica. A continuación describiremos brevemente los principales sectores normativos que se incluyen hoy día en la rama del Ordenamiento jurídico denominada Derecho mercantil. 1º. Estatuto jurídico del empresario. Es un conjunto de normas que regulan ciertos deberes y reglas especiales que se aplican a los empresarios por su condición de tales. 2º. Derecho de sociedades. Establece unas reglas generales relativas a cualquier clase de sociedad (teoría general) y estudia los tipos de sociedades mercantiles (empresarios sociales). 3º. Derecho de la competencia (incluido Derecho de la publicidad). Este sector normativo regula y protege el escenario típico de la actividad empresarial (el mercado), estableciendo unas normas generales de actuación que han de respetar quienes intervienen en el mercado ofreciendo bienes o servicios a terceros. 4º. Derecho de la propiedad industrial. Estudia el régimen jurídico de determinados derechos de explotación exclusiva sobre signos distintivos (marca, nombre comercial) y sobre creaciones o inventos susceptibles de aplicación industrial (patente, modelo de utilidad) o que confieren una forma o apariencia peculiar a un producto, favoreciendo su comercialización (diseño). 5º. Derecho cambiario (letra de cambio, cheque, pagaré). Regula una particular clase de títulos valores: los títulos de crédito (documento que incorpora un derecho de crédito dinerario). 6º. Derecho de los contratos mercantiles. Regula una serie de figuras contractuales propias del tráfico empresarial: contratos de compraventa, de comisión, de préstamo, etc. 7º. Derecho del mercado financiero. Incluye el Derecho del mercado de valores (empresas de servicios de inversión), el Derecho del mercado de seguros (entidades aseguradoras) y el Derecho del mercado del dinero y la actividad bancaria (entidades de crédito). OCW Universidad de Murcia 4
5 8º. Derecho concursal. Disciplina el procedimiento judicial y las reglas especiales aplicables a un sujeto (empresario o no) cuando se encuentra en estado de insolvencia. 9º. Derecho marítimo. Establece un régimen especial para la actividad comercial marítima y los sujetos que participan en ella. III. FUENTES DEL DERECHO MERCANTIL. ESPECIALIDADES Las fuentes formales del Derecho son las diversas formas o medios a través de las cuales se establecen las normas (ley, costumbre ). Las fuentes materiales son los poderes, organismos o fuerzas sociales con capacidad para establecer normas (el Estado, las CC.AA ). Nos ocupamos aquí del estudio de las fuentes formales del Derecho mercantil. El artículo 1.1. C.C. establece el sistema general de fuentes (formales) del ordenamiento jurídico español. Art. 1.1 C.C. Las fuentes del ordenamiento jurídico español son la ley, la costumbre y los principios generales del derecho (...). El artículo 2 C.Com, por su parte, refiriéndose a lo que el legislador llama actos de comercio, establece algunas especialidades en relación con el orden de prelación de fuentes en el ámbito del Derecho mercantil. Art. 2 C.Com. Los actos de comercio, sean o no comerciantes los que los ejecuten, y estén o no especificados en este Código, se regirán por las disposiciones contenidas en él; en su defecto, por los usos del comercio observados en cada plaza; y a falta de ambas reglas, por las del Derecho común. Serán reputados actos de comercio los comprendidos en este Código y cualesquiera otros de naturaleza análoga. La especialidad que ofrece el Derecho mercantil, en materia de fuentes, consiste en que a los actos de comercio se aplica, en primer lugar, la ley mercantil (C.Com y leyes especiales que lo han ido completando o sustituyendo); en segundo lugar, a falta de una ley mercantil se aplican los usos del comercio de cada lugar y, por último, a falta de ambos, rige el Derecho común o civil (que, en realidad, funciona como Derecho supletorio de éste, lo que pone de manifiesto la vinculación entre ambas ramas del Derecho). En definitiva, en relación con el sistema general de fuentes previsto en el artículo 1.1. C.C., la especialidad que establece el artículo 2 C.Com para los actos de comercio es que prevalecen los usos mercantiles observados en cada plaza sobre la ley común o civil. Conviene precisar, no obstante, que esta primacía de la costumbre mercantil sobre las leyes civiles se refiere exclusivamente a las de carácter dispositivo, OCW Universidad de Murcia 5
6 y no se produciría en el caso de leyes o normas (civiles) imperativas (cfr. art. 50 C.Com). IV. LA LEY COMO FUENTE DEL DERECHO MERCANTIL 1. Derecho mercantil comunitario El Derecho comunitario europeo originario está conformado por los Tratados constitutivos de las Comunidades europeas (y sus modificaciones posteriores) a los que se adhirió España, a partir de 1985, con su integración en la Comunidad Económica Europea (actual Unión Europea). En lo que se refiere al Derecho mercantil, tales Tratados regulan materias importantes como la libertad de circulación de mercancías o la política de competencia. En cuanto al Derecho comunitario derivado, emanado de los órganos e instituciones europeas con competencia legislativa, existen diversos Reglamentos comunitarios sobre materias jurídico-mercantiles (p.ej., en el ámbito del Derecho de la competencia, el Reglamento sobre concentraciones económicas; o, en el ámbito societario, los que regulan distintas formas de sociedad de dimensión europea: la AEIE [Agrupación Europea de Interés Económico], la SE [Sociedad anónima Europea] o la SCE [Sociedad Cooperativa Europea]). Sin embargo, en el ámbito del Derecho mercantil, el Derecho comunitario destaca, sobre todo, por la utilización de Directivas como instrumento de armonización de las legislaciones de los Estados miembros (p.ej., en materia de Derecho de sociedades de capital; contrato de seguro; crédito al consumo; productos defectuosos, etc.). 2. Legislación mercantil estatal A) Referencia a la Constitución española de 1978 La Constitución, en cuanto norma básica del Estado, contiene los principios, derechos y deberes fundamentales en materia económica (la llamada Constitución económica ). Entre ellos, destacan especialmente, en cuanto presupuestos para la existencia del Derecho mercantil, el derecho a la propiedad privada y, sobre todo, la libertad de iniciativa en materia económica o libertad de empresa, ya sea ejercitada ésta individualmente o en asociación con otros (arts. 33.1, 38 y 22 CE), en el marco de un sistema de economía de mercado abierta y de libre competencia. Al mismo tiempo, se encomienda a los poderes públicos que garanticen la defensa de los intereses de los consumidores y usuarios (art. 51 CE), y se establece que la ley regulará las organizaciones profesionales que contribuyan a la defensa de los intereses económicos que les sean propios (art. 52 CE). OCW Universidad de Murcia 6
7 B) El Código de Comercio (R.D. de 22 de agosto de 1885) Tradicionalmente, la ley mercantil por excelencia es el C.Com. de 22 de agosto de En la actualidad, ha perdido la trascendencia que tuvo históricamente. Esta pérdida de importancia del Código responde, entre otras razones, a que ha sido vaciado de contenido en gran medida, puesto que materias que originariamente eran reguladas por el C.Com. fueron extraídas de éste para ser reguladas a través de leyes especiales (p.ej., leyes de sociedades anónimas de 1951 y 1989; Ley del contrato de seguro de 1980; Ley cambiaria y del cheque de 1985; Ley concursal de 2003). No obstante, sigue estando vigente, aunque con una terminología arcaica y sin el significado codificador que tuvo en su origen. Conserva la regulación del estatuto del empresario y de las sociedades mercantiles personalistas, así como el régimen de los contratos mercantiles clásicos: compraventa mercantil, depósito, préstamo, comisión, etc. C) Leyes mercantiles especiales Las necesidades sobrevenidas de regulación que han ido surgiendo desde la promulgación del C.Com. se han atendido, preferentemente, mediante leyes mercantiles especiales, y no modificando el C.Com para introducir en él la nueva legislación (p.ej., leyes de defensa de la competencia de 1989 y 2007; Ley de competencia desleal de 1991). Configuran actualmente el principal cuerpo de legislación mercantil, pues con ellas se ha producido el desarrollo y actualización normativa del Derecho mercantil, en detrimento del C.Com (además de las ya citadas, vid., p.ej., la Ley de Patentes de 1986; la Ley de Marcas de 2001 o el Texto Refundido de la Ley de Sociedades de Capital de 2010). Este fenómeno se ha denominado descodificación del Derecho mercantil. Conviene tener en cuenta, no obstante, que el proceso de progresivo vaciamiento del Código de comercio podría invertirse si llega a transformarse en Ley la Propuesta de Código Mercantil elaborada por la Sección de Derecho Mercantil de la Comisión General de Codificación (junio de 2013). Mediante esta iniciativa se pretende una recodificación de la disciplina, regulando nuevamente en el Código el cuerpo sustancial de la materia mercantil (salvo algunos sectores, como el Derecho concursal o el Derecho marítimo, que permanecerían regulados en sus respectivas leyes especiales). 5 Consta de cuatro libros: 1º. De los comerciantes y del comercio en general. 2º. De los contratos especiales de comercio. 3º. Del comercio marítimo. 4º. De la suspensión de pagos, de las quiebras y de las prescripciones. OCW Universidad de Murcia 7
8 V. USOS DE COMERCIO Y DERECHO COMÚN. Los usos del comercio fueron la fuente de creación del Derecho mercantil histórico, si bien hoy su importancia es más modesta. Se entiende por usos mercantiles o del comercio aquellas normas de Derecho objetivo creadas por la observancia repetida, uniforme y constante de una práctica o conducta determinada de los comerciantes en sus negocios (FDEZ. DE LA GÁNDARA). Los usos equivalen a la costumbre (fuente general del Derecho). Por tanto, para que exista un uso mercantil se requiere una práctica continuada realizada por el empresario con la convicción social de su obligatoriedad, no pudiendo ser contraria a las leyes, la moral o el orden público. La mayoría de los usos mercantiles tienen origen contractual, y se crean por la repetición de determinadas cláusulas en los contratos celebrados por el empresarios, que acaban convirtiéndose en cláusulas de estilo y finalmente se consideran obligatorias aunque no se pacten (p.ej., usos bancarios). Otras veces los usos nacen fuera de las relaciones contractuales, con la adecuación consciente y reiterada de la actividad empresarial a determinados modelos de conducta social (p.ej., usos contables). El Derecho civil o común cumple, respecto al Derecho mercantil, una doble función. En algunas materias contribuye a la integración de la legislación mercantil (p.ej., en relación con los presupuestos esenciales de los contratos mercantiles, ex art. 50 C.Com.). Con carácter general, en cambio, desarrolla una función supletoria, aplicándose en defecto de leyes y usos mercantiles. Art. 50 C.Com. Los contratos mercantiles, en todo lo relativo a sus requisitos, modificaciones, excepciones, interpretación y extinción y a la capacidad de los contratantes, se regirán, en todo lo que no se halle expresamente establecido en este Código o en las Leyes especiales, por las reglas generales del Derecho común. OCW Universidad de Murcia 8

References: artículo 1
 artículo 2
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