Source: http://www.avizora.com/atajo/informes/brasil_textos/0030_lula_permite_avance_imperial_de_estados_unidos.htm
Timestamp: 2017-11-22 14:43:42+00:00

Document:
Lula permite un nuevo avance imperial de Estados Unidos - Atajo - Avizora
Nelson Jobim y Robert Gates
. Texto del Acuerdo
090610 - Tribunal Dignidad, Soberanía, Paz contra la guerra CEPRID - El acuerdo militar entre Brasil y Estados Unidos significa un nuevo avance imperial
América Latina y el Caribe son las dos regiones subcontinentales más pacíficas del mundo. Los conflictos bélicos ocurridos en los siglos XIX y XX entre naciones hermanas fueron a parar al museo de la historia triste y descabellada. Las guerras de la independencia fueron guerras necesarias como necesarias son y serán las guerras de liberación nacional.
Entonces, ¿por qué Brasil, una potencia latinoamericana se lanza a una carrera armamentista desenfrenada, con un gasto superior a los 21 mil millones de dólares? ¿En dónde están los Estados enemigos de Brasil? ¿Contra quién se arma? Y lo que es más grave y escandaloso, ¿con qué intencionalidades firmó el pasado 12 de abril, un pacto de cooperación militar destinado a “profundizar la cooperación en áreas como contactos técnicos, entrenamiento, investigación e iniciativas comerciales relacionadas con la seguridad”?
Luiz Inacio Lula da Silva, el Presidente de la potencia suramericana, al finalizar su mandato, ha decidido dar una patada en el bajo vientre a sus propios principios y a sus reiteradas críticas al imperio, por sus afanes de penetración neocolonial en nuestra América Latina y el Caribe, al ordenar a su Ministro de Defensa Nelson Jobim, que viaje a Washington a firmar el “Convenio de Cooperación Militar” con su homólogo de Estados Unidos, Robert Gates.
Frotándose las manos y relamiéndose los labios como gato que acaba de comerse al ratón, Robert Gates, Jefe del Pentágono del gobierno del presidente Barack Obama, por cierto Premio Nobel de la Paz, en rueda de prensa conjunta con su par brasileño declaraba: "El acuerdo es el reconocimiento formal de los muchos intereses y valores que compartimos como las dos mayores democracias de las Américas". ¿De qué vale que el Ministro Defensa de Brasil, Nelson Jobim haya aclarado que el convenio no implica autorización de uso de bases o la cesión de derechos de paso a personal estadounidense, algo que lo diferenciaría del firmado entre Estados Unidos y Colombia recientemente, que generó fuertes críticas en la región, entre ellas las del mismo gobierno brasileño?. ¿En dónde está la trampa imperial?
En apariencia, Barack Obama, habría ordenado cambiar radicalmente la política de contención o combate al narcotráfico. Como debía ser, se trata de que se reconozca que Estados Unidos tiene un grave problema de consumo y, por tanto, el combate contra el narcotráfico debe librarse dentro de sus propias fronteras, en tareas de prevención y mediante el desarrollo de programas de salud destinados a rescatar a sus 60 millones de drogadictos.
Según la experta, se trata en principio de un “acuerdo paraguas genérico”, es decir de un acuerdo marco más relacionado con aspiraciones a futuro que con contenidos definidos en la actualidad. En el contexto latinoamericano, esto implica una mayor vinculación estratégica de los Estados Unidos con Sudamérica, asegura Claudia Zilla. En su opinión, los Estados Unidos ya gozan de una fuerte presencia en Colombia, y, con este acuerdo marco, estarían enviando una señal de interés a Brasil y de preocupación por la región”. Cuán positivo sería que el imperio deje de “preocuparse” por América Latina y el Caribe.
En un análisis de Roselaine Wandscheer y Cristina Papaleo, se sostiene que Claudia Zilla afirma que bajo el Gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva, el Brasil, principal socio de Estados Unidos en la región, se embarcó en la diversificación de sus relaciones exteriores (China, Irán, Rusia) y de su cooperación militar. En consecuencia habría una especie de cambio en el juego de los intereses armamentistas y geopolíticos o una recomposición de los intereses de Brasil en la región y en las Naciones Unidas en su aspiración para ocupar un puesto en el Consejo de Seguridad.
Cierto que Brasil ha aclarado que el convenio no implica autorización de uso de bases o la cesión de derechos de paso a personal estadounidense, por lo que el Convenio sería la reafirmación del pacto preexistente que Jobim confirmó al decir "Nosotros teníamos ya una especie de diplomacia militar con Estados Unidos, pero no teníamos un entendimiento directo entre ambos ministerios de defensa". Ahora ya tiene Brasil un “entendimiento directo” porque el acuerdo promoverá la colaboración en investigación y desarrollo en el campo militar, el apoyo logístico de ambas fuerzas armadas, el entrenamiento y la organización de maniobras conjuntas, así como la facilitación de proyectos comerciales En el artículo tres del convenio, sobre las "Garantías", se dice que "las partes se comprometen a respetar los principios y propósitos básicos de la Carta de Naciones Unidas y la Carta de la Organización de Estados Americanos", incluyendo los de igualdad soberana de los Estados, integridad e inviolabilidad territorial y la no intervención en asuntos internos de otros Estados" (Ver texto completo), una redacción con la que se espera apaciguar inquietudes expresadas por la Unión de Naciones del Sur, Unasur, que había pedido una "aclaratoria" a Brasil. “No creo que vaya a representar un cambio muy grande" le dijo a la BBC Adam Isacson, director del Programa de Seguridad Latinoamericana del Centro para la Política Internacional, instituto de estudios internacionales ubicado en Washington. Para Isacson "el impacto será más técnico" pues "puede facilitar la coordinación de acciones administrativas, como en el caso de los ejercicios militares conjuntos". En otras palabras, se abre el camino para una mayor y mejor técnica de penetración imperial en América Latina.
Hasta ahora la posición expresada por el presidente Luiz Inacio Lula da Silva es que el impasse actual entre buena parte de la comunidad internacional y el gobierno iraní por su programa nuclear puede ser resuelto mediante el diálogo” informaba BBC Mundo, pero, por eso mismo, es altamente sospechoso que se haya firmado un acuerdo de cooperación militar pese a las diferencias y por sobre las decisiones y posturas internacionales de UNASUR.
Claudia Zilla, al referirse a otra de las “razones”, para que se haya firmado el Convenio, subrayaba que la región no alberga a grupos terroristas que actúen globalmente de forma sistemática. Según ella, las amenazas transnacionales existentes en América Latina que irradian efectos al resto del mundo radican más bien en el crimen organizado, sobre todo el relacionado con el narcotráfico. ¿Podría este acuerdo causar irritación en otros países? Claudia Zilla piensa que no, ya que “ni China, ni Irán, ni Rusia tienen un ‘contrato de exclusividad con Brasil”. En consecuencia, el acuerdo de cooperación militar, al tener objetivos de lucha contra el narcotráfico y el terrorismo internacional, necesariamente se debe concluir en que esos dos factores son el pretexto permanente y omnímodo del imperio para penetrar en nuestros países.
Pese a los roces de los últimos meses, Brasil y Estados Unidos firmaron un acuerdo de cooperación militar. El acuerdo de defensa suscripto entre Brasil y Estados Unidos se efectuó en medio de un clima de duras críticas por parte del presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva a su par norteamericano, Barack Obama. Precisamente, las acusaciones vertidas por Lula antes de la Cumbre de Seguridad Nuclear apuntaban al tratado que habían firmado días atrás Washington y Moscú con respecto al arsenal militar atómico heredado de la Guerra Fría. “Voy a preguntarle al presidente Barack Obama cuál es el significado de la desactivación de ojivas nucleares. Desactivar lo que ya estaba caducado no tiene sentido”, disparó Lula. Sin embargo, los ministros de Defensa de Brasil y Estados Unidos firmaron el acuerdo, que levantó algunas polémicas y especulaciones en varios países de la región.
Cualquier base militar estadounidense en América Latina y el Caribe o cualquier acuerdo de “cooperación militar” es una espada de Damocles con peso específico sobre la cabeza de nuestros pueblos, razón suficiente para oponer resistencia y férreo rechazo por parte de todos los pueblos y naciones libres y democráticas que no merecen actitudes claudicantes como las que acaba de ejemplificar y mantener el gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva, a espaldas del heroico pueblo de Brasil - Nodo50
Acto firmado por el Ministro de la Defensa, Nelson Jobim, y por el Secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates.
ACUERDO ENTRE EL GOBIERNO DE LA REPÚBLICA FEDERATIVA DE BRASIL Y EL GOBIERNO DE ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA SOBRE COOPERACIÓN EN MATERIA DE DEFENSA
(a partir de ahora “Brasil”)
(a partir de ahora “Estados Unidos”)
(a partir de ahora denominados colectivamente “las Partes” y “Parte”, individualmente),
Imbuidos del interés común en la paz y seguridad internacionales, así como en la resolución pacífica de conflictos internacionales;
Deseando fortalecer sus buenas y cordiales relaciones;
Reafirmando el principio de la soberanía; y
Deseando fortalecer la cooperación en materia de Defensa,
Despiertan el siguiente:
Lo presente Acuerdo, regido por los principios de igualdad, reciprocidad e interés mutuo, de conformidad con las respectivas leyes y reglamentos nacionales y las obligaciones internacionales de las Partes, tiene como objetivo promover:
a) la cooperación entre las Partes en asuntos relativos a la Defensa, particularmente en las áreas de pesquisa y desarrollo, apoyo logístico, seguridad tecnológica y adquisición de productos y servicios de Defensa;
b) el cambio de informaciones y experiencias adquiridas en el campo de operaciones y en la utilización de equipo militar de origen nacional y extranjera, bien como las relacionadas la operaciones internacionales de manutención de paz;
c) el cambio de experiencias en el área de tecnología de defensa;
d) la participación en entrenamiento e instrucción militar combinados, ejercicios militares conjuntos y el intercambio de informaciones relacionado a esos temas;
e) la colaboración en asuntos relacionados la sistemas y equipamientos militares; y
f) la cooperación en cualesquiera otras áreas militares que puede ser de interés mutuo de las Partes.
Artículo 2 – Cooperación
La cooperación entre las Partes puede incluir:
a) visitas recíprocas de delegaciones de alto nivel la entidades civiles y militares;
b) conversaciones entre funcionarios y reuniones técnicas;
c) reuniones entre las instituciones de Defensa equivalentes;
d) intercambio de instructores y personal de entrenamiento, así como de estudiantes de instituciones militares;
e) participación en cursos teóricos y prácticos de entrenamiento, orientaciones, seminarios, conferencias, mesas redondas y simposios organizados en entidades militares y civiles con interés en la Defensa, de común acuerdo entre las Partes;
f) visitas de barcos militares;
g) eventos culturales y deportivos;
h) facilitación de iniciativas comerciales relacionadas al área de Defensa; y
i) implementación y desarrollo de programas y proyectos de aplicación de tecnología de defensa, considerando la participación de entidades militares y civiles estratégicas de cada Parte.
Artículo 3 – Garantías
En la ejecución de las actividades de cooperación realizadas en el ámbito de este Acuerdo, las Partes se comprometen la respetar los principios y propósitos relevantes de la Carta de Naciones Unidas y de la Carta de la Organización de Estados Americanos, incluyendo los de igualdad soberana de los Estados, integridad e inviolabilidad territoriales y no-intervención en asuntos internos de otros Estados.
Artículo 4 – Disposiciones Financieras
1. Salvo si mutuamente despertado en contrario, cada Parte será responsable por sus gastos, incluyendo, pero no limitado la:
a) gastos de transporte de y para el punto de entrada en el Estado anfitrión;
b) gastos relativos la personal, incluyendo los de hospedaje y alimentación;
c) gastos relativos a tratamiento médico y dentario, bien como de remoción o evacuación de su personal enfermo, herido o fallecido.
2. Todas las actividades desarrolladas en el ámbito de este Acuerdo estarán sujetas a la disponibilidad de los recursos y fondos apropiados para estos fines.
Artículo 5 – Implementación, Protocolos Complementarios y Enmiendas
1. Los Agentes Ejecutivos de las Partes deberán facilitar la implementación del regalo Acuerdo. El Agente Ejecutivo de Brasil será el Ministerio de la Defensa; el Agente Ejecutivo de Estados Unidos será el Departamento de Defensa.
2. Protocolos Complementarios a este Acuerdo podrán ser celebrados con el consentimiento de las Partes, por escrito, por los canales diplomáticos, y constituirán partes integrantes del regalo Acuerdo.
3. Los Arreglos de Implementación en el ámbito de este Acuerdo y programas y actividades específicas emprendidos para la consecución de los objetivos del regalo Acuerdo y de sus Protocolos Complementarios serán desarrollados e implementados por los Agentes Ejecutivos de las Partes, serán restrictos a las materias previstas en este Acuerdo y estarán de conformidad con las respectivas legislaciones de las Partes.
4. Este Acuerdo podrá ser enmendado por acuerdo escrito con consentimiento de las Partes. Las enmiendas entrarán en vigor en la fecha de la última notificación entre las Partes, por medio de los canales diplomáticos, que indique el saludo de los respectivos requisitos internos para la vigencia de las enmiendas.
Artículo 6 – Solución de Controversias
Cualquier controversia relativa a la interpretación o aplicación de este Acuerdo será resuelta mediante consultas y negociaciones entre las Partes, por vía diplomática.
Artículo 7 – Validez y Denuncia
1. Este Acuerdo podrá ser denunciado por cualquier de las Partes tras 90 días de la notificación escrita a la otra Parte, por los canales diplomáticos.
2. La denuncia de este Acuerdo no afectará los programas y actividades en circulación en el ámbito del regalo Acuerdo, salvo se despertado en contrario por las Partes.
Lo presente Acuerdo entrará en vigor en la fecha de la última notificación cambiada entre las Partes, por vía diplomática, que indique el saludo de los respectivos requisitos internos para la vigencia de este Acuerdo.
Hecho en Washington D.C., el 12 de abril de 2010, en los idiomas portugués e inglés, siendo ambos los textos igualmente auténticos.

References: resolución 

Artículo 2

Artículo 3

Artículo 4

Artículo 5

Artículo 6

Artículo 7