Source: http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?type=CRE&reference=20110406&secondRef=ITEM-012&language=ES&ring=B7-2011-0237
Timestamp: 2013-06-19 16:41:35+00:00

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Debates - Miércoles 6 de abril de 2011 - Enseñanzas que se han de extraer para la seguridad nuclear en Europa tras el accidente nuclear en Japón
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Miércoles 6 de abril de 2011 - Estrasburgo
12. Enseñanzas que se han de extraer para la seguridad nuclear en Europa tras el accidente nuclear en JapónVídeo de las intervencionesPV
Presidente. – El siguiente punto del orden del día es el debate a partir de las Declaraciones del Consejo y de la Comisión sobre las enseñanzas que se han de extraer para la seguridad nuclear en Europa tras el accidente nuclear en Japón. Enikő Győri, Presidenta en ejercicio del Consejo. – (HU) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, en primer lugar, permítanme decir que me complace proseguir con el debate que empezamos el mes pasado. Por un lado, esto demuestra la gravedad del asunto, y por el otro, es una indicación de que, más allá de las reacciones emocionales que con razón provoca en nosotros la situación aún tan grave de Japón, nuestras instituciones pretenden intervenir en esta cuestión con la prudencia adecuada. Al mismo tiempo, me gustaría reiterar que estamos dispuestos a proporcionar asistencia continua y concreta al pueblo japonés, tanto en forma de ayuda humanitaria como en forma de asistencia de la mano de expertos nucleares. Así lo declaró el Consejo Europeo el 25 de marzo.
Además, me gustaría señalar que la Presidencia húngara reaccionó de inmediato ante el desastre acaecido en Japón, en particular, en relación con las actividades relacionadas con los riesgos de la energía nuclear. Permítanme que, ya desde el principio, disipe las falsas ideas que el público puede formarse en relación con la seguridad nuclear, es decir, que solo ahora, en relación con una situación de crisis externa, es cuando la UE se percata de la importancia del asunto. Eso es una falacia mayor, por un lado, porque en realidad, ha habido un marco jurídico vinculante vigente en esta materia en Europa durante más de 25 años, lo que estamos ajustando continuamente, más recientemente, por ejemplo, a través de la Directiva sobre seguridad nuclear de 2009. Por otro lado, también porque garantizar la seguridad nuclear es un proceso continuo, durante el que gradualmente perfeccionamos sus especificaciones, extrayendo conclusiones de acontecimientos como los que han tenido lugar ahora en Fukushima, y comprobando con regularidad el estado real de seguridad de las instalaciones. En marzo, el Consejo Europeo confirmo realmente que la respuesta de la UE debe seguir la dirección en la que se combine el hecho de garantizar la seguridad in situ con el perfeccionamiento del marco normativo. Un aspecto de esta respuesta europea de varios niveles es la evaluación integral de riesgo y seguridad de las centrales nucleares europeas, es decir, la cuestión de las «pruebas de estrés».
El alcance de esto, y los pasos prácticos implicados, han de establecerse teniendo en cuenta los acontecimientos recientes y la plena utilización de los conocimientos disponibles. El grupo europeo de reguladores de seguridad nuclear y sus miembros, y las autoridades nacionales de reglamentación independientes, deben haber determinado los pasos prácticos anteriormente mencionados a medidos de mayo, lo que probablemente permitirá que se inicie la evaluación de dichos procedimientos en verano. Varios Estados miembros y los operadores nucleares ya han adoptado las decisiones que requieren la revisión de seguridad de las centrales. Sobre esta base, se podrán extraer las primeras conclusiones y publicarse a finales de año. Las autoridades de evaluación, por tanto, compartirán los resultados de las pruebas de estrés con el público en general y con la Comisión.
Según el último informe, el Consejo Europeo evaluará los resultados preliminares a finales de año. En el marco reglamentario, el Consejo Europeo ha pedido ya a la Comisión que revise el marco normativo y legislativo existente para la seguridad de las instalaciones nucleares y que elabore una propuesta para perfeccionarlo según proceda. Al mismo tiempo, debemos continuar el trabajo en curso en el ámbito de la regulación jurídica, y debemos adoptar la propuesta de Directiva relativa a la gestión del combustible nuclear gastado y los residuos radiactivos. Después de todo, las especificaciones de seguridad, obviamente, han de determinarse de tal manera que se cubra todo el ciclo vital de las instalaciones nucleares. Como tercer paso, también demos solicitar a terceros países vecinos de la UE que participen en esta evaluación y que aumenten el nivel de los requisitos de seguridad.
Evidentemente, las preocupaciones de seguridad no se limitan exclusivamente a la energía nuclear. No nos podemos permitir, con respecto a cualquier fuente de energía, por más grande que pueda ser su participación en la seguridad del suministro, plantear las consideraciones para garantizar el suministro antes de considerar los aspectos de seguridad relacionados con la protección de la salud humana o del medio ambiente. Como ustedes saben, también hay que tener en cuenta la situación existente en Europa, a saber, que el uso de combustible de los Estados miembros se basa en diferentes combinaciones. Como tal, cada uno es libre de decidir sobre su combinación de energía. Seguirá siendo así en el futuro previsible, porque estamos hablando de la combinación de energía, cuya determinación es competencia de los Estados miembros. Sin embargo, con respecto a los objetivos comunes, esto no nos impide avanzar en el camino hacia la creación de una política energética común.
Este año, por ejemplo, vamos a empezar a examinar el Plan de trabajo sobre las energías de aquí a 2050. Al hacerlo, evaluaremos el grado en que las fuentes de energía individuales han de contribuir a conseguir los objetivos climáticos, al mismo tiempo que debemos cumplir nuestros objetivos en materia de política energética, seguridad de suministro, sostenibilidad y competitividad. Además de la libertad de determinar la combinación de energía, sin embargo, profundizar en el mercado interior y unas interconexiones cada vez más estrechas resultan en una interdependencia creciente entre las políticas de energía de los Estados miembros y las decisiones a la hora de seleccionar la fuente de energía. En consecuencia, también es importante formar una visión común acerca de las consecuencias de nuestras políticas energéticas relativas a las inversiones, los precios de la energía y la regulación.
Esto también significa que, dado que actualmente la energía nuclear representa el 30 % de la producción energética de Europa, ninguno de los 14 Estados miembros que opten por la energía nuclear puede permitirse el lujo de cerrar sus centrales nucleares de inmediato sin antes consultar a los demás Estados miembros y examinar las posibles fuentes alternativas de energía y los problemas de la red relacionados con el proceso. Con este fin, la Presidencia tiene intención de mantener un intercambio detallado de la reunión informal de ministros de energía de mayo para resolver las cuestiones relativas a este tema. Por último, pero no por ello lo menos relevante, cabe destacar que es importante informar al público en general acerca de los supuestos subyacentes y sobre las ventajas y desventajas de las fuentes de energía elegidas. Estoy segura de que también podemos contribuir a esto con el debate de hoy. Muchas gracias, señor Presidente. Günther Oettinger, Miembro de la Comisión. – (DE) Señor Presidente, señora Győri, Señorías, el terrible terremoto del 11 de marzo, el posterior tsunami, el accidente de la central nuclear, que causó daños a los distintos bloques, y el hecho de que todavía no haya un final a la vista para el proceso de reparación de los daños y para superar los riesgos, ya que la central nuclear todavía está fuera de control, incluso con el suso de la tecnología más avanzada son acontecimientos que nos causan consternación en relación con la seguridad y el sector de la energía tanto en la Unión Europea como en cualquier otro lugar. Por esta razón, el 11 de marzo invitamos a un grupo de alto nivel compuesto por ministros y representantes de los Gobiernos nacionales, a empresas de construcción de centrales nucleares y al sector de la energía a asistir a una reunión que convocamos para el 15 de marzo. En el Consejo de Ministros de Energía, hicimos los preparativos el 21 de marzo para el Consejo Europeo, que finalmente, el 25 de marzo, pidió a la Comisión y a las autoridades nacionales en materia de seguridad nacional que realizaran una prueba de estrés específica y una investigación integral de seguridad con el fin de garantizar el nivel más estricto en relación con las normas de seguridad. Desde entonces, hemos estado elaborando los criterios para realizar las pruebas.
Las Direcciones Generales, las autoridades de seguridad nuclear y yo hemos elaborado un catálogo con los requisitos establecidos para realizar las pruebas, que presentaremos a ustedes y al público en general antes de su aprobación final. Por un lado, trata las consecuencias de los riesgos que corren las centrales nucleares europeas por terremotos y crecidas de agua, sobre todo, en la costa del Atlántico. Por otro lado, trata las consecuencias para las propias centrales, es decir, la cuestión de cómo se pueden proteger los sistemas de refrigeración, el suministro de electricidad y los generadores de emergencia. Entre otros factores de prueba, se incluyen los ataques terroristas y los ataques cibernéticos y el choque de aviones contra las centrales nucleares.
Creemos que la consulta y la decisión sobre los criterios de prueba se completarán a mediados de mayo en la reunión del grupo europeo de reguladores de seguridad nuclear. A finales del año, esperamos que se hayan realizado pruebas integrales a fin de garantizar el nivel más estricto de las normas de seguridad en las 143 centrales nucleares existentes en la Unión Europea. Hemos hablado con los Gobiernos de la Federación de Rusia y Ucrania y, en los próximos días, nos pondremos en contacto con Suiza y Armenia, y, además, con los países que están planeando la construcción de centrales nucleares, tales como Turquía y Belarús. Nuestro objetivo en todo esto es garantizar que se aplican las normas de seguridad más estrictas y los criterios de prueba para la investigación de la seguridad en los países que son vecinos inmediatos de la Unión Europea.
Sabemos que la responsabilidad de la combinación de energía y, por tanto, también de la tecnología de la energía, las centrales nucleares y otras tecnologías recae en los Estados miembros. En los últimos días, ha quedado claro que los Estados miembros desean conservar estas competencias. En otras palabras, no parece realista, en virtud de los tratados y las leyes vigentes, tomar la decisión sobre la energía nuclear a escala europea. Sin embargo, la prueba de seguridad, en la que todos deben participar, me parece ser el denominador común de todos los Estados miembros debido a los altos estándares que impone, independientemente de que tengan o no energía nuclear. Alrededor del 76 % de la electricidad de Francia es generada por la energía nuclear, mientras que la cifra en Austria es del 0 %. Un total de 14 Estados miembros utilizan la energía nuclear y 13 no. Alemania está actualmente investigando acortar los intervalos de tiempo de funcionamiento de sus centrales eléctricas. Polonia está considerando la posibilidad de construir su primera planta de energía nuclear e Italia está estudiando la posibilidad de invertir en más centrales eléctricas.
Junto a la aplicación de la investigación de seguridad, creemos que la transferencia de la Directiva de seguridad nuclear a la legislación nacional en julio de este año es de máxima importancia. Nuestro plan era llevar a cabo una evaluación en 2014 de la Directiva de seguridad nuclear, que fue aprobada por el Parlamento y el Consejo y que se va a incorporar a la legislación nacional. Ahora queremos seguir adelante con esto. Tenemos la intención de informarles al final del año acerca de nuestras consideraciones sobre la forma en que se puede fortalecer la Directiva, ya que en la actualidad aborda principalmente las competencias formales y los organismos que han de establecerse, junto con otros ámbitos.
También me gustaría mencionar las propuestas de los residuos nucleares que ha presentado la Comisión y que están debatiendo actualmente el Parlamento y el Consejo. Estas también contribuirán a elaborar medidas conjuntas destinadas a garantizar el máximo nivel posible de seguridad. Somos conscientes de que la investigación de seguridad dará lugar a que los Estados miembros saquen sus propias conclusiones. Sin embargo, confío en el impacto que la realidad tendrá en este caso. Confío en que los Estados miembros incorporen la evaluación de seguridad, las normas y las medidas necesarias propuestas por los expertos y que pongan todo esto en práctica en sus países y en sus centrales nucleares. A mediados de mayo, les comunicaremos cuándo esperamos poder presentarles el proyecto de la prueba de estrés y los criterios de prueba elaborados a un nivel laboral. Corien Wortmann-Kool, en nombre del Grupo PPE. – (NL) Señor Presidente, en nombre de mi grupo, me gustaría dar las gracias al Comisario Oettinger por ponerse a trabajar en el tema de la seguridad nuclear inmediatamente después del desastre acaecido en Japón. Este trabajo es de gran importancia para la seguridad de nuestros ciudadanos, porque el desastre nuclear de Japón ha demostrado que tenemos que revisar nuestras normas en materia de seguridad nuclear.
Se trata de una tarea importante para usted, y el Consejo, porque nosotros, en Europa, somos mutuamente dependientes en relación con la seguridad nuclear. Necesitamos una prueba de estrés europea para todas las instalaciones nucleares y, como bien ha dicho, también hay que armonizar los criterios. Necesitamos un informe objetivo y transparente —es decir, un informe público— sobre la prueba de estrés, cuyo punto de partida ha de ser el máximo nivel de seguridad.
Señor Presidente, espero que usted y los Estados miembros estén trabajando duro en ese enfoque armonizado, para que podamos confiar en la aplicación de los más altos niveles de seguridad. En caso de que una central nuclear no pase la prueba de estrés, usted y el Consejo deben asegurarse de que exista un compromiso por parte de dicho Estado miembro de actuar de inmediato. Tal acción podría incluso incluir el cierre temporal, o incluso permanente, de la central nuclear. A este respecto, es importante que también incluyamos las centrales nucleares que sobrepasan nuestras fronteras, ya que, a veces, estas tienen un impacto aún mayor en los ciudadanos que las centrales nucleares que están totalmente en Europa. Por favor, preste mucha atención a este aspecto.
Tenemos que investigar de forma apropiada los riesgos y las acciones consideradas. La energía nuclear es una fuente de energía que no podemos dejar así como así, ya que proporciona una gran parte de nuestra energía y contribuye a la reducción de nuestras emisiones de CO2. Sin embargo, tenemos que replantear nuestro futuro y la energía renovable y desarrollar todavía más y de forma ambiciosa la cuestión de la eficiencia energética. Marita Ulvskog, en nombre del Grupo S&D. – (SV) Señor Presidente, la energía nuclear se diferencia de otras fuentes de energía. En muy poco tiempo, puede causar graves daños a los países, las personas y las futuras generaciones. Por tanto, me complace que parezca haber un fuerte y amplio apoyo en el Parlamento Europeo en relación con la energía nuclear y las cuestiones de seguridad relacionadas. Espero que esto también se traduzca en decisiones claras, amplias y conjuntas.
La energía nuclear no puede ser regulada y supervisada exclusivamente a escala nacional. La energía nuclear no conoce fronteras, ni sabe de las fronteras europeas. El debate sobre la seguridad y la seguridad en el trabajo, por lo tanto, debe tener una agenda muy amplia. A la luz de esto, es importante para nosotros tomar una decisión tan unidos como sea posible y, por una vez, pasar por alto el hecho de que tenemos opiniones ligeramente diferentes sobre la cuestión de la energía nuclear. De hecho, la seguridad es un interés común, tanto a corto como a largo plazo.
A más largo plazo, la situación indica el estado insostenible de nuestro suministro de energía actual. No tenemos una combinación de energía lo suficientemente diversa. Hay que volver a hablar sobre las inversiones en energía renovable y eficiencia energética. Lo que necesitamos es nada menos que un cambio de paradigma en nuestra política energética, pero no es eso lo que debe tratar esta resolución. Debe ser el comienzo de un nuevo punto de partida para el cambio de nuestro sistema de energía en la dirección de la energía sostenible y, por supuesto, la preparación de una estrategia que también desfase la energía nuclear —en algunos casos, en un futuro próximo, y en otros, en un plazo algo más largo o de medio a largo plazo—. Lena Ek, en nombre del Grupo ALDE. – Señor Presidente, los trágicos acontecimientos acaecidos en Japón no solo han revelado errores y fallas en los reactores japoneses. Los acontecimientos de Fukushima han revelado también deficiencias en el sistema internacional de salvaguardias en las centrales nucleares. Hoy en día, muchos europeos están preocupados por la seguridad nuclear en Europa. Por tanto, es esencial que la Unión Europea vuelva a evaluar por completo su enfoque en relación con la seguridad nuclear.
El punto de vista de los liberales y los demócratas es que las pruebas de estrés propuestas por el Consejo son demasiado débiles. No solo debemos probar la tecnología y la geografía, sino también toda la cultura relacionada con la seguridad y preparación para responder a escenarios de desastres de varios niveles. Además, es absolutamente fundamental que las pruebas deban ser obligatorias y que estén basadas en criterios comunitarios comunes y transparentes.
Todos deberían tener claro que no podemos dejar este asunto en las manos de los Gobiernos y las autoridades nacionales para que supervisen la seguridad por sí mismos. En su lugar, estas pruebas de estrés deben realizarlas expertos independientes con total transparencia. Asimismo, todos los resultados deberán hacerse públicos y estarán sujetos a la supervisión de la Comisión.
Hoy en día, esa es la única alternativa creíble para esta tecnología. El Organismo Internacional de Energía Atómica también debe hacerse una revisión exhaustiva de la legislación comunitaria en materia de seguridad nuclear. Debemos contar con normas europeas y estrictos requisitos. La Comisión y también el Consejo tienen la responsabilidad de avanzar a este respecto y también de asumir dicha responsabilidad que les compete. Por último, es fundamental que ahora debamos extraer las lecciones para la energía alternativa y la eficiencia energética. Es el momento de decidir sobre objetivos vinculantes.
(Aplausos) Rebecca Harms, en nombre del Grupo Verts/ALE. – (DE) Señor Presidente, señor Oettinger, ya saben que no me fío de sus pruebas de estrés. Me gustaría explicar brevemente por qué opino así. Creo que no es bueno que las autoridades nacionales y los organismos supervisores tengan la responsabilidad de definir los criterios para la prueba y de evaluar los resultados. Hasta ahora, han sido los únicos responsables de supervisar y probar las centrales nucleares en la Unión Europea.
Los miembros de estos organismos formarán parte de una red de viejos amigos a quienes complace certificar que las centrales nucleares del otro eran seguras, son seguras y seguirán siendo seguras. ¿Realmente piensa que las autoridades reguladoras nacionales de pronto se darán cuenta de que han estado haciendo un mal trabajo hasta ahora y que han sido demasiado tolerantes? Pues yo no lo creo así, señor Oettinger, y aún no me ha explicado cómo pretende garantizar que este sistema supervisor complete de repente se convierta en independiente.
El carácter voluntario de las pruebas de estrés es una prueba más de que no podemos tomarlas tan en serio como nos gustaría. Sin embargo, aún está a tiempo de cambiar sus planes y garantizarnos que expertos independientes podrán acceder a las centrales. Puede garantizar que se probará todo y que no solo veremos informes sobre papel de un sistema que ya he descrito, con razón, como una red de viejos amigos, porque todas esas personas implicadas se conocen todos entre sí y han sido amigos durante décadas y, además, siempre han aceptado el máximo nivel de riesgo.
Me gustaría explicarle que los miembros del Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea espera que las pruebas de estrés se diseñen de tal forma que muestren qué centrales nucleares han dejado realmente de ser aceptables y cuáles deben desconectarse primero de la red. Si las pruebas de estrés van a provocar de forma genuina un cambio de dirección en Europa, las vemos entonces como la base para un calendario de salida que empezará ahora y, si todo va bien en Europa, podría finalizar para 2025.
Me gustaría pedirle que haga una cosa concreta, señor Oettinger. En los últimos días, ha concedido algunas entrevistas y ha explicado en Alemania, por ejemplo, que sabe qué centrales nucleares no pasarán la prueba y que está seguro de algunas de ellas. Por favor, haga públicos los nombres de dichas centrales. Por ejemplo, si una de ellas es Fessenheim, una central eléctrica que, según ha comentado el organismos de supervisión francés, no está correctamente protegida contra las crecidas de agua o los terremotos, entonces debe hacer públicos los nombres de las instalaciones que representan un riesgo. Esto aumentaría la confianza pública en sus políticas.
(Aplausos) Giles Chichester, en nombre del Grupo ECR. – Señor Presidente, quisiera dar las gracias a la señora Presidenta en ejercicio del Consejo y al señor Comisario por sus declaraciones. Su mesurado contenido contrasta con algunas otras contribuciones. En primer lugar, quisiera recordar que hay una diferencia abismal entre los reactores que tienen 50 años de antigüedad en Japón y los nuevos diseños que se están preparando en Europa —una diferencia abismal—. También quisiera recordar que hay una gran diferencia entre los riesgos sísmicos de Japón y los de Europa Occidental. Antes de nada, necesitamos saber perfectamente bien qué ha ocurrido antes de adoptar medidas para revisar lo que estamos haciendo y lo que pretendemos hacer. Los reactores modernos ahora se diseñan para soportar riesgos que eran inimaginables hace 20 o 50 años. Me alegra ver que está de acuerdo conmigo, señora Harms.
(Exclamación de la señora Harms)
Hay una propuesta de moratoria. Me opongo a eso porque sería actuar con prisa, sin evidencia científica. Tenemos que averiguar lo que ha sucedido antes de adoptar ninguna medida para cambiar nuestra ya impresionante cultura de seguridad en Europa. Estoy de acuerdo en que queremos reforzar nuestra cultura de seguridad, pero no debemos actuar con prisa. Sabine Wils, en nombre del Grupo GUE/NGL. – (DE) Señor Presidente, recientemente se han producido manifestaciones en Alemania en las que 250 000 personas pedían el abandono inmediato de la energía nuclear y un cambio a la energía 100 % renovable. Ambas cosas son posibles.
Después de Chernóbil y Fukushima, está claro que la energía nuclear siempre conllevará un riesgo residual. Por tanto, debe ser obligatorio que las normas de seguridad nuclear en toda Europa se basen en las mejores tecnologías disponibles. A pesar de la adopción de la Directiva del Consejo relativa a la seguridad nuclear de las instalaciones nucleares en 2009, las normas de seguridad existentes continúan vigentes en los Estados miembros.
Por tanto, necesitamos urgentemente una revisión de esta Directiva con la participación del Parlamento en virtud del procedimiento de codecisión que no se base en el Tratado Euratom. Quiero ver una iniciativa en la que participen todos los grupos del Parlamento posibles, en la que se pida al Consejo y a la Comisión la elaboración de una propuesta de directiva a tal efecto. Creo que necesitamos un escenario de abandono de la energía nuclear que cubra toda Europa. Niki Tzavela, en nombre del Grupo EFD. – Señor Presidente, estoy de acuerdo con lo que se ha dicho hasta ahora y también tenemos que pensar en la moratoria mañana, tal y como el señor Chichester ha sugerido.
No obstante, quiero añadir lo siguiente: estamos entrando en una nueva era, un nuevo mundo. Todas las catástrofes naturales que se han producido en el siglo XXI han tenido unas dimensiones extraordinarias: incendios extraordinarios, terremotos extraordinarios y tsunamis extraordinarios. ¿Cómo podemos protegernos y evitar la amenaza nuclear asociada con estas catástrofes? Sabemos que corremos el riesgo de acabar con matanzas extraordinarias también, debido a estas catástrofes.
En este Parlamento, condenamos los crímenes contra la humanidad. Yo considero que la eficiencia de TEPCO como empresa es una nueva forma de crimen contra la humanidad: sin transparencia, sin precauciones y no se hace nada con respecto a los trabajadores que están combatiendo el problema. Les pido a todos que piensen en este nuevo crimen contra la sociedad al que nos vamos a enfrentar en el siglo XXI. Pilar del Castillo Vera (PPE). – (ES) Señor Presidente, señor Comisario, queridos colegas, para comer, para viajar, para estudiar, para curar las enfermedades y para muchas cosas más, necesitamos la energía. Esa energía ha procedido siempre de distintas fuentes. En unos casos, las más antiguas, como la hidráulica, la fósil e incluso, la nuclear; en otros, las más modernas, como, por ejemplo, las renovables. Y, además, hay tecnologías en desarrollo, para dar más seguridad, en unos casos, o para dar más eficiencia, como en el caso de las renovables.
Y hay, además, investigación que todavía no se ha podido aplicar, como la que supone el almacenaje del carbón, o como la que supone la que nos llevaría y nos llevará a la fusión. Todo ello es necesario, porque la vida de los hombres, Señorías, ha funcionado y se ha desarrollado sobre la base de mejorar constantemente los recursos que ha utilizado y la investigación que lo ha hecho posible. La comunicación, la energía, la medicina, el estudio, están basados en eso: en una constante mejora de todos los recursos.
Hace poco, el tsunami y el terremoto que lo causó han supuesto unos gravísimos daños para el pueblo de Japón, en víctimas, en desaparecidos y en pérdidas materiales, además de importantísimos daños en la central de Fukushima. Ante todo eso, lo que tenemos que hacer es mejorar la seguridad.
Mañana, en esta Cámara, se vota una resolución conjunta que hemos acordado la inmensa mayoría de los grupos parlamentarios. Expresa lo que nos une, no lo que nos separa. Pido a los grupos que se mantengan fieles al contenido de esa propuesta y no antepongan sus intereses particulares a los intereses comunes, a la opinión común que hemos conseguido en cuanto a esa propuesta. Ésa es nuestra responsabilidad para mañana. Teresa Riera Madurell (S&D). – (ES) Señor Presidente, ante todo deseo expresar mi profunda solidaridad con las víctimas y también con las familias evacuadas a causa del accidente nuclear.
Ciertamente, Señorías, la lección que debemos extraer de este accidente es la urgente necesidad de reforzar las medidas de seguridad. Pero la seguridad pasa también por los recursos humanos. Necesitamos asegurar el mejor nivel de formación para el personal que trabaja en el sector. Necesitamos estar seguros de que las condiciones de trabajo son exquisitas. Señorías, crear un marco formativo y laboral excelente es tarea que sí podemos hacer desde las instituciones europeas.
Quiero subrayar también los compromisos que, como Grupo, hemos asumido en nuestro plan de energía para Europa, que pasan por una apuesta decida por las renovables, por las infraestructuras, por la eficiencia energética y por la movilidad eléctrica. Y, en este contexto, creo que también deberíamos reabrir el debate sobre el carbón, ya que es nuestra única fuente autóctona de energía fósil. Fiona Hall (ALDE). – Señor Presidente, las pruebas de resistencia con respecto a las normas técnicas no son suficientes. No se trata solamente de terremotos. El problema en Japón fue la acumulación de eventos: inundaciones, la pérdida de energía fuera de las centrales y la interrupción de las comunicaciones. Hemos visto cómo un problema lleva a otro y que la propia radiactividad de las instalaciones de Fukushima ahora dificulta enormemente los trabajos de seguridad que tienen que continuar.
Un accidente nuclear no es un acontecimiento lineal; las consecuencias se propagan al igual que la radiactividad que se continúa vertiendo al mar. Por tanto, es fundamental que las pruebas de resistencia propuestos tengan en cuenta las múltiples, complejas y geométricas consecuencias de una catástrofe.
Señor Comisario, como dice, los Estados miembros tienen derecho a decidir su combinación energética, pero usted es responsable de la seguridad nuclear. ¿Está de acuerdo en que los Estados miembros deberían imponer una moratoria sobre la planificación y puesta en marcha de nuevas centrales nucleares? ¿Qué va a proponer para garantizar que los gobiernos e inversores se concentren ahora en cómo alcanzar un mayor compromiso en materia de eficiencia energética y renovables? Claude Turmes (Verts/ALE). – (DE) Señor Presidente, señor Oettinger, Señorías, los dramáticos acontecimientos de Japón nos han demostrado que la única central nuclear totalmente segura es la que nunca se ha construido o la que se ha cerrado. Estas son las únicas completamente seguras. Desde los acontecimientos de Japón, sabemos que todas las demás afirmaciones son inciertas. Los ciudadanos de Europa lo saben y esa es la razón por la que esperan una respuesta contundente por nuestra parte. La única respuesta que podemos dar es que aspiramos a desarrollar una Europa totalmente basada en energía renovable.
Podemos ir haciendo que esta aspiración se convierta gradualmente en una realidad, mediante una combinación de eficiencia energética en los hogares, el transporte, la industria y la generación de electricidad, una amplia gama de energías renovables y el uso de gas natural como combustible de transición. Señor Oettinger, en estos momentos están elaborando la Hoja de ruta de la Energía para 2050. Nuestra pregunta para usted es: ¿está dispuesto a trabajar con nosotros en una aspiración de este tipo? ¿Está convencido de que la Hoja de ruta de la Energía para 2050 se debería utilizar como base para un debate no solamente con los expertos, sino también con los ciudadanos de Europa, relativo a un futuro diferente para la energía en Europa? Konrad Szymański (ECR). – (PL) Señor Presidente, si hoy tenemos que aprender la lección y hacer algunos deberes después de lo que ha ocurrido en Japón, deberíamos hacerlo con mucha prudencia. Tendremos que concentrarnos y pensar detenidamente. El abandono de la energía nuclear o la imposición de requisitos poco realistas para este sector de nuestro sistema energético no eliminará ni un solo problema. Al otro lado de nuestras fronteras se seguirán construyendo nuevas centrales, que no estarán sujetas a nuestras normas de seguridad ni a la supervisión de nuestros organismos reguladores. Actualmente en Kaliningrado y Belarús todavía se están llevando a cabo construcciones de este tipo para satisfacer la demanda de Europa Central. El abandono de la energía nuclear de la Unión demostrará que nuestros esfuerzos son ilusorios. Una vez más, perjudicaremos a la competitividad de nuestro sistema energético y, por consiguiente, a nuestra economía e industria. Por enésima vez, los planes ecológicos beneficiará a nuestra competencia, principalmente de Rusia. Por tanto, si hoy queremos endurecer las normas impuestas a la energía nuclear, debemos tener la garantía de que la electricidad producida por los reactores que se encuentran fuera de nuestras fronteras se someterán a los mismos criterios rigurosos. Miloslav Ransdorf (GUE/NGL). – (CS) Señor Presidente, de la catástrofe de Japón se pueden sacar varias conclusiones. En primer lugar, el sector energético debe someterse al control estatal y todas las centrales deben contar con medios de reserva fiables, lo suficientemente alejados. La empresa TEPCO se ha comportado de forma irresponsable. En segundo lugar, debemos apoyar el medio ambiente de todas las maneras posibles y decir «no» a los alarmistas ecologistas que durante mucho tiempo han chantajeado a Europa. En tercer lugar, necesitamos un cambio de humor en nuestro Parlamento y en la Comisión. En el Parlamento Europeo ha reinado un ambiente incivilizado durante mucho tiempo y necesitamos una Comisión de hombres y mujeres valientes a los que no les den miedo las soluciones nuevas, que tengan un espíritu pionero, no personas que eviten su responsabilidad y que, como cierta especie de escarabajo, hagan rodar una bola de intereses personales insignificantes delante de ellas mismas, incluso en relación con las posiciones europeas. Peter Liese (PPE). – (DE) Señor Presidente, señor Oettinger, Señorías, apoyo plenamente la resolución conjunta. Estamos enviando dos mensajes concretos a quienes ocupan cargos de responsabilidad en los Estados miembros y a la población de Europa. Necesitamos normas comunes para protegernos frente a los accidentes nucleares en toda Europa. Los tiempos de un planteamiento de miras estrechas para la energía nuclear han quedado atrás. Dos centrales más antiguas de Alemania, a 180 km de Estrasburgo, han sido temporalmente cerradas y desconectadas de la red nacional. A unos 100 km de este lugar, en Fessenheim, se encuentra un reactor que, por lo que sabemos, no es más seguro que las dos centrales de Alemania que se han desconectado de la red nacional como resultado de los acontecimientos de Japón.
Este ejemplo demuestra claramente que necesitamos criterios comunes al más alto nivel. Contamos con la base jurídica establecida y el hecho de hasta dónde llegamos con la base jurídica existente siempre será una cuestión jurídica. Debemos llegar mucho más allá que en el pasado.
El segundo mensaje es que independientemente de las decisiones tomadas en los Estados miembros, y algunos desconectarán las centrales de la red más rápidamente que otros, no deberíamos sustituir la energía perdida por nuevas importaciones de gas, por ejemplo, de Rusia. Los apartados 21 y 22 muestran la dirección en la que queremos avanzar. Queremos más energía renovable y más eficiencia energética. Señor Oettinger, antes de los acontecimientos de Fukushima, usted elaboró un plan de acción en materia de eficiencia energética. Esto supuso un importante paso adelante y ahora es necesario ponerlo en práctica todavía con más urgencia.
Personalmente estoy de acuerdo con la mayoría de esta Cámara en que necesitamos objetivos vinculantes. Ya no queremos utilizar combustibles fósiles. Queremos puestos de trabajo en el comercio y la industria. La eficiencia energética es rentable y, por tanto, debemos progresar con urgencia en este ámbito. Catherine Trautmann (S&D). – (FR) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, la energía nuclear es una fuente de energía sin carbono, además de una fuente de energía de transición que depende de recursos agotables. También es una forma de energía potencialmente peligrosa. La prioridad obvia, después de Fukushima, es adoptar una postura con respecto a la seguridad de nuestra centrales. Estas pruebas de resistencia deben ser realizadas de la forma más coordinada posible en el plano de la Unión y potencialmente más allá de nuestro vecindario inmediato, por parte de entidades independientes que trabajen de acuerdo con los más elevados estándares y con la máxima transparencia.
Por otra parte, la lucha contra el cambio climático exige una política coherente y ambiciosa. A pesar de que la energía nuclear nos permite emitir menos CO2 a la atmósfera al producir la electricidad que necesitamos, no debemos depender de ella. En países que producen energía nuclear como Francia, la reducción de su cuota es una condición previa para cualquier decisión de gran alcance. Este proceso hace que debamos redoblar nuestros esfuerzos por lo que respecta al ahorro energético y al aumento de la cuota de renovables, que, a medio y largo plazo, podrá cubrir casi todo nuestro consumo. Se trata de la seguridad de las centrales, pero también se debe tratar de la seguridad del suministro en toda la Unión Europea, para que ningún país se encuentre en dificultades económicas.
Finalmente, la verdadera solidaridad exige la creación de una Comunidad de la Energía. Corinne Lepage (ALDE). – (FR) Señor Presidente, con respecto a la seguridad, por supuesto estoy encantada de respaldar todas las propuestas presentadas por mis colegas diputados con respecto a la independencia esencial de quienes serán responsables de realizar las pruebas de resistencia y la idea de que estas normas se establecerán en el plano de la Comunidad.
No obstante, no debemos engañarnos: tenemos algunas centrales viejas que fueron diseñadas sin tener en cuenta la acumulación de riesgos y, como resultado, independientemente de que realicemos o no las pruebas de resistencia, nunca tendremos seguridad total con las centrales existentes. Debemos ser plenamente conscientes de esto. Por otra parte, no creo que la mayoría de los ciudadanos europeos acepten hoy en día la idea de pagar el precio de un accidente nuclear en Europa. Ese es un lujo que no nos podemos permitir; debemos ser plenamente conscientes de ello.
Por tanto, debemos organizar la eliminación gradual de las centrales nucleares, teniendo en cuenta, al mismo tiempo, nuestras necesidades económicas, nuestras necesidades en términos de empleo, nuestras capacidades industriales y el requisito de no incrementar nuestras emisiones de gases de efecto invernadero. Creo que todos somos conscientes de esto.
¿Cómo deberíamos hacerlo? Deberíamos hacerlo con el gran proyecto europeo que será el de la eliminación de la energía nuclear. Claude ha hablado de 15 años. Creo que es muy optimista; probablemente se tardará algo más. No obstante, se trata de un gran proyecto que podría movilizar a los europeos, podría restablecer la confianza en nosotros mismos y también en las instituciones, porque más allá de Fukushima, señor Presidente, esto es también un acto de desafío a las autoridades públicas y organismos de supervisión. Debemos ser conscientes de esto. Paul Rübig (PPE). (Pregunta con arreglo al procedimiento de la «tarjeta azul» formulada a la señora Trautmann en virtud del apartado 8 del artículo 149 del Reglamento) – (DE) señor Presidente, quiero pedirle a la señora Trautmann que responda a una pregunta. En Francia, existe un sistema de reguladores independientes que hacen un excelente trabajo. ¿Cree que el modelo francés se podría aplicar en toda Europa, con un regulador europeo basado en el sistema francés? Catherine Trautmann (S&D). – (FR) Señor Presidente, quiero darle las gracias a mi colega diputado, el señor Rübig, por formular esta pregunta. Yo pienso que, realmente, el regulador francés es independiente —sus propuestas dan fe de ello—. Pienso que, dada la lógica de lo que he mencionado en relación con la Comunidad de la Energía europea, deberíamos tener un regulador independiente en el plano europeo y disponer de los medios de supervisión necesarios para garantizar que el trabajo del regulador sea independiente y que el regulador sea verdaderamente competente. Corinne Lepage (ALDE). (Pregunta con arreglo al procedimiento de la «tarjeta azul» formulada a la señora Trautmann en virtud del apartado 8 del artículo 149 del Reglamento) – (FR) En este punto, señora Trautmann, una autoridad independiente sobre el papel, sí. Dada su composición y el hecho de que no existe pluralismo en las personas que la componen, francamente, nos podríamos hacer muchas preguntas. Catherine Trautmann (S&D). – (FR) Señor Presidente, en el plano nacional, siempre es posible cuestionar la composición y, desde este punto de vista, estoy de acuerdo con el comentario de la señora Lepage. Creo que pronto viviremos un período en el que el pluralismo se podrá garantizar mejor, pero en cualquier caso, no me gustaría cuestionar la honestidad del trabajo de las personas que han asumido su tarea concienzudamente, y de una persona en particular, el señor Lacoste. Evžen Tošenovský (ECR). – (CS) Señor Presidente, desde hace ya varias semanas, hemos seguido sin respiración la increíble lucha de Japón contra los efectos del gigantesco terremoto y el posterior tsunami. También admiro la forma en la que los japoneses lo han afrontado, algo que todavía no se ha dicho aquí.
La gente siempre aprende de cada catástrofe. Eventos como estos siempre han permitido mejoras técnicas y medidas de seguridad. La gente no deja de volar después de las grandes catástrofes aéreas. La fiabilidad y la seguridad son mejoras. Es importante recopilar toda la experiencia sobre el funcionamiento de las centrales nucleares de la catástrofe de Japón. Debemos evaluar esta prueba de resistencia natural extrema correctamente y obtener la máxima experiencia posible en materia de medidas de seguridad y técnicas. Las centrales nucleares deben estar preparadas para resistir catástrofes naturales extremas.
También debemos aprender de los procedimientos de emergencia, dado que también forman parte del funcionamiento y la seguridad de la central. Los políticos deben abstenerse de emitir juicios precipitados y simples. Sin duda, lo sensato es realizar el máximo número de verificaciones repetidas de las centrales nucleares. La experiencia japonesa es una oportunidad de realizar una valoración responsable de las normas de seguridad existentes, sin que los políticos busquen un aplauso gratuito. Herbert Reul (PPE). – (DE) Señor Presidente, Señorías, todos saben que existen opiniones muy diferentes tanto en los Estados miembros como aquí en los grupos políticos con respecto a la cuestión de si deberíamos tener o no energía nuclear.
El debate de hoy ha demostrado que también existen opiniones diferentes dentro de los grupos. Por otra parte, se ha producido una catástrofe en Japón que representa un enorme problema. Hemos iniciado un debate sobre este tema y creo que la resolución nos ofrece una oportunidad importante de concentrarnos hoy y mañana en una cuestión específica, que es si podemos conjuntamente elevar nuestros estándares de seguridad y si podremos establecer mayores competencias europeas de cualquier tipo o una mayor cooperación europea.
A pesar de que esta resolución contiene muchas cosas que no me gustan, creo que mis colegas diputados han hecho un excelente trabajo, porque han producido un texto que se concentra más de cerca en la seguridad y en la cooperación europea. Por tanto, quiero preguntar si no es hora ya de que aprovechemos la oportunidad que brinda este debate hoy y mañana para dejar a un lado la cuestión de si deberíamos o no abandonar la energía nuclear o si deberíamos apoyar con entusiasmo o no la energía nuclear para concentrarnos en esto. Si todos pudiésemos ponernos de acuerdo para no someter las enmiendas que hemos presentado a votación mañana —solamente me gustaría que se presentaran— y concentrarnos en votar con una amplia mayoría o tal vez incluso con unanimidad a favor de una mayor seguridad y una mayor competencia europea, haríamos más por la reputación del Parlamento Europeo y por el proceso de extraer lecciones de los acontecimientos de Japón, que si continuamos con los conflictos que siempre tenemos. Tal vez podríamos aplazarlas para dentro de dos semanas. Quiero pedirles que piensen si deberíamos intentarlo.
(El orador acepta responder a una pregunta formulada con arreglo al procedimiento de la «tarjeta azul» conforme al apartado 8 del artículo 149 del Reglamento) Rebecca Harms (Verts/ALE). – (DE) Señor Presidente, señor Reul, sabe que siempre he apoyado unos mayores niveles de seguridad en la industria nuclear. Con respecto a la Directiva de seguridad nuclear que adoptamos hace dos años, tuve escaso éxito. Una gran mayoría de esta Cámara estaba en contra de los máximos estándares de seguridad. El tema de un nuevo sentimiento de confianza mutua nos presenta otro problema importante. El Parlamento no tiene ninguna contribución que hacer a este debate. Si hay alguna duda, las decisiones sobre seguridad nuclear y las pruebas de resistencia serán tomadas por el Consejo y Euratom. El Parlamento será excluido del proceso. Por lo general, somos capaces de expresar nuestra opinión, pero el hecho de que tenga o no consecuencias no está en nuestras manos. Si ahora dicen que emprenderemos acciones contra el antiguo Tratado Euratom en el futuro y nos aseguraremos de que exista consulta y transparencia en todos los ámbitos relativos a la seguridad, tal vez podamos ser capaces de llegar a un mejor entendimiento. Herbert Reul (PPE). – (DE) Señor Presidente, señora Harms, no he entendido totalmente su pregunta, porque no era una pregunta. No obstante, eso no es malo, porque he hecho un esfuerzo y continuaré haciendo un esfuerzo para aprovechar esta oportunidad. Usted sabe que tenemos posturas totalmente opuestas en este tema.
Enviaríamos una importante señal, independientemente de la cuestión de los poderes, si pudiésemos ponernos de acuerdo con respecto al tema del aumento de la seguridad por una amplia mayoría. La resolución cubre una serie de ámbitos, muchos más de los que ya hemos adoptado y mucho más de los que yo estaba dispuesto a aceptar. Eso es cierto y tiene toda la razón. No obstante, si conseguimos acordar más seguridad y más Europa, enviaremos una señal a los Estados miembros. Si hacemos esto mañana sobre la base de un conflicto, porque tenemos posturas diferentes por lo que respecta al tema de si deberíamos abandonar o no la energía nuclear, entonces probablemente no tendrá un importante impacto. Esto es todo lo que pido, ni más ni menos. Giles Chichester (ECR). – Señor Presidente, me siento sumamente ofendido por el hecho de que la señora Harms me haya estado interrumpiendo con el micrófono apagado y después haya formulado una pregunta conforme al procedimiento de la tarjeta azul a mi colega, el señor Reul. ¿No puedo disfrutar de la igualdad de trato? Michael Cramer (Verts/ALE). (Pregunta con arreglo al procedimiento de la «tarjeta azul» formulada al señor Reul en virtud del apartado 8 del artículo 149 del Reglamento) – (DE) Señor Presidente, señor Reul, quería preguntarle si su postura personal ha cambiado en algo. El jersey que llevo hoy tiene 30 años. En aquellos tiempos, nos manifestábamos contra la energía nuclear. Los denominados expertos nos dijeron que existía un riesgo de accidente de uno cada 10 000 años. El Director del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático, el señor Schnellhuber, afirmó recientemente en una entrevista concedida a Die Zeit que esto es cierto. Si uno divide 10 000 años entre las 400 centrales nucleares del mundo, el resultado es 25 años. Por tanto, cabe esperar que se produzca un accidente en un reactor cada 25 años. Primero Chernóbil, después Fukushima. ¿Cuál va a ser el siguiente?
¿Ha cambiado su postura sobre este tema? ¿Todavía piensa que las centrales nucleares son seguras o comparte mi opinión de que Zwentendorf es la única central nuclear segura del mundo? Herbert Reul (PPE). – (DE) Señor Presidente, por supuesto que mi opinión ha cambiado, aunque no fundamentalmente. ¿No es tan malo cambiar de opinión acerca de algo? Sin embargo, mi opinión ha cambiado mucho y espero que se hayan dado cuenta. He explicado que votaré a favor de esta resolución, si permanece tal cual está. Eso supone un importante cambio con respecto a mis opiniones anteriores. Le puede parecer satisfactorio o insatisfactorio. Mantengo lo que he dicho. Sería positivo que pudiésemos adoptar esta resolución por unanimidad. Jo Leinen (S&D). – (DE) Señor Presidente, usted ha escuchado lo que ha dicho el Presidente de la Comisión de Industria, Investigación y Energía. Ahora hablo como Presidente de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, y las diferencias no podrían ser mayores. Sobra decir que necesitamos máxima seguridad para todas las centrales nucleares. Todos estamos de acuerdo en eso. Señor Oettinger, su prueba de resistencia es un primer paso importante, pero no es ni mucho menos suficiente. También creo que necesitamos revisar nuestro planteamiento y presentar uno nuevo, más profundo y mucho más fundamental. Esa es la razón por la que, además de la máxima seguridad en la UE, también necesitamos un escenario de salida de una tecnología peligrosa, cuyo uso no podemos justificar en un continente densamente poblado como Europa.
Señor Reul, usted y otros simplemente tendrán que estar de acuerdo con esto. Sus colegas de Berlín han progresado mucho más que ustedes aquí en Estrasburgo y en Bruselas. Ellos probablemente han llegado al punto de inflexión, mientras que ustedes continúan atascados con sus viejas ideas. Espero que podamos encontrar una fórmula, un escenario y una estrategia para abandonar la energía nuclear. Señor Oettinger, el plan de trabajo que va a elaborar en junio de este año sería una oportunidad extraordinaria para conseguirlo. Después de las pruebas de resistencia, también nos puede dar su opinión acerca de cómo podemos abandonar la tecnología nuclear. (Aplausos) Antonio Cancian (PPE). – (IT) Señor Presidente, señora Győri, señor Comisario, Señorías, creo que deberíamos trasladar nuestras condolencias a todas las víctimas de la enorme catástrofe que ha golpeado a Japón. La situación es realmente preocupante, pero creo que la tarea de los políticos no es elegir en condiciones de pánico, sino intentar mantener la racionalidad y afrontar la realidad lo mejor que podamos.
Dicho eso, creo que deberíamos partir de dos consideraciones importantes. La primera es que hay solamente un cielo y, sin embargo, la tierra está dividida por fronteras que no tienen nada que ver con los problemas que tenemos en nuestra agenda; y la segunda es que siempre debemos aspirar al desarrollo sostenible que tiene múltiples componentes. Este desarrollo sostenible tiene tres componentes que deben ir juntos: económico, medioambiental y social. Si triunfamos en este esfuerzo, creo que avanzaremos en la dirección correcta.
Creo que la resolución presentada, que apoyo plenamente y que ha sido ampliamente compartida, llega en el momento adecuado para que asumamos la responsabilidad de la seguridad, una cuestión que representaría un diagnóstico de la situación actual, y para que miremos al futuro. ¿Cómo deberíamos mirar al futuro? Satisfaciendo los criterios que nos comprometimos a respetar y, sobre todo, avanzando hacia decisiones relativas a la eficiencia y renovación, que siempre deberían tener en cuenta la cultura e innovación en la investigación, incluyendo el Reactor Termonuclear Experimental Internacional (ITER). Presidente. – La Presidencia ha sido informada de que hoy es el cumpleaños del señor Leinen, así que felicidades, señor Leinen. Edit Herczog (S&D). – (HU) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, la seguridad nuclear tiene una cara humana. El diseño, la construcción, el funcionamiento, la supervisión y el cierre de una central, así como la elaboración de las leyes relacionadas, son todas actividades humanas. El componente fundamental de la seguridad es, por tanto, el conocimiento y el aprovechamiento máximo de las actividades humanas. El mantenimiento y la aplicación práctica de este conocimiento son fundamentales tanto en relación con el funcionamiento de las centrales, como, durante mucho tiempo después, en relación con su cierre. Estoy de acuerdo con que se realicen las pruebas de resistencia y estoy de acuerdo con que la experiencia adquirida se debería incorporar a la Directiva relativa a la seguridad nuclear.
Estoy de acuerdo en que deberíamos realizar comprobaciones transfronterizas, si queremos calmar a la población. Estoy de acuerdo en que deberíamos hacer todo lo posible por participar en organizaciones internacionales aportando nuestro leal saber y entender. Estoy especialmente de acuerdo en que deberíamos aprovechar las actividades de I+D para deshacernos de los residuos nucleares de los últimos 60 años. Hay una cosa con la que estoy particularmente de acuerdo: tomemos la decisión que tomemos con respecto a la energía, deberíamos insistir en que los 500 millones de personas que viven en Europa tengan suministro eléctrico. Muchas gracias por su atención. Gaston Franco (PPE). – (FR) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, hoy estamos hablando sobre la mejora de la seguridad de las centrales nucleares, no sobre cuestionar la energía nuclear civil cuando se trata de un componente esencial de la independencia energética y de la lucha contra los gases de efecto invernadero en muchos Estados miembros de la Unión Europea.
La iniciativa europea de realizar pruebas de resistencia en todas nuestras centrales es un primer paso esencial y razonable que responde a las expectativas de los ciudadanos europeos. Debemos realizar estas pruebas utilizando un planteamiento común y criterios comunes cuya metodología tendrá que ser confiada al Grupo Europeo de Reguladores de Seguridad Nuclear. Los países vecinos de la Unión Europea también se deberían someter a estas pruebas, dados los riesgos transfronterizos que existen.
Además de estas pruebas, la Unión Europea debe trabajar para armonizar las normas internacionales al más alto nivel, dentro del G-20 y del Organismo Internacional de Energía atómica, sobre la base de los objetivos de la Asociación de Reguladores Nucleares de Europa Occidental para los nuevos reactores. Dentro de la Unión Europea, deberíamos promover e intensificar la cooperación entre las autoridades de seguridad nacionales.
La Unión Europea debe servir como modelo, tanto para el refuerzo de las normas como para los esfuerzos en materia de solidaridad. Frente a este tipo de catástrofe, creo que la creación de una Fuerza Europea de Protección Civil es más necesaria que nunca. Kathleen Van Brempt (S&D). – (NL) Señor Presidente, eso es cierto: encontrará defensores y detractores de la energía nuclear en todo el espectro político. No obstante, lo que yo no entiendo es por qué algunas personas todavía no han abierto los ojos en este tema, ni siquiera después de Fukushima. Lo impensable ha ocurrido. Una combinación de factores ha llevado a una catástrofe que podría perfectamente haber sucedido en nuestra parte del mundo. No existe el riesgo cero. Hoy necesitamos dar tres pasos.
En primer lugar, como el señor Comisario ha propuesto, la prueba de resistencia se debería realizar con total franqueza, con total transparencia y, al mismo tiempo, se deberían dar pasos para garantizar que cubra una gama tan amplia de centrales como sea posible. Sin embargo, también debemos asegurarnos de actuar con arreglo a los resultados de esta prueba de resistencia. Todas las centrales nucleares que no sean seguras deberían ser cerradas.
En segundo lugar, debemos asegurarnos de organizar una eliminación progresiva de la energía nuclear. No podemos tener centrales nucleares construidas para una vida útil de treinta años todavía en uso tras cuarenta o incluso cincuenta años.
En tercer lugar, las palabras serían demasiado absurdas, si en esta Unión Europea optásemos por construir nuevas centrales nucleares. Solamente hay un camino adelante en Europa, que es el de la energía renovable, y en esta Cámara deberíamos alcanzar un consenso en favor de las renovables. Bogusław Sonik (PPE). – (PL) Señor Presidente, el 26 de abril se cumplirá un cuarto de siglo de la catástrofe de Chernóbil, el peor accidente nuclear de la historia. Veinticinco años más tarde, recordamos a todas las víctimas de la tragedia, quienes la sufrieron y quienes, hasta la fecha, continúan sufriendo los efectos de la catástrofe. Lamentablemente este trágico aniversario ha coincidido con los acontecimientos de Japón. Recordando la catástrofe de Chernóbil, me gustaría expresar mi solidaridad con el pueblo japonés, que está luchando contra los efectos del accidente de la central nuclear de Fukushima, provocado por las olas del tsunami.
Aún hoy en día se encuentra contaminación en los alimentos producidos en las regiones de Ucrania que estuvieron expuestas al cesio 137 radiactivo —un isótopo que tiene una vida media de 30 años—. Greenpeace ha realizado estudios que demuestran que al menos en dos provincias, Zhitomir y Rovno, la población local consume leche, champiñones, fruta, pescado de agua dulce y hortalizas contaminados. Según datos oficiales, existe un elevado nivel de radiación en zonas que se encuentran a una distancia de 30 km de la central. Sin embargo, se calcula que la zona afectada, de hecho, puede incluir unos 50 000 km2 en total, afectando a muchas provincias de Ucrania.
Actualmente hay 165 reactores operativos en Europa, sin incluir Rusia. Es importante saber que no solamente se encuentran ubicados en el territorio de la Unión Europea, sino también en países vecinos cercanos a las fronteras de la Unión. Rusia y Belarús están comenzando a construir centrales cerca de las fronteras de la Unión. ¿Debemos preguntar qué garantía se puede dar acerca de su seguridad? No se debería comprar energía de las centrales nucleares ubicadas fuera de las fronteras de la Unión Europea, si no cumplen con los más elevados estándares de seguridad definidos por pruebas de resistencia en la Unión Europea.
Lo diré de nuevo: en estos momentos, Rusia y Belarús están construyendo centrales nucleares cerca de las fronteras de la Unión Europea. En relación con esto, creo que los estados miembros de la Unión europea no deberían comprar energía nuclear de esas centrales, si no superan unas pruebas de resistencia iguales a las exigidas en la Unión Europea. Ioan Enciu (S&D). – (RO) Señor Presidente, quiero comenzar expresando mi más sincero pésame al pueblo japonés. Creo que es importante que le prestemos toda la ayuda que podamos.
El accidente de Fukushima nos ha demostrado que algunas centrales nucleares existentes no son seguras. Esa es la razón por la que debemos conceder más importancia a la seguridad nuclear. Creo que es fundamental realizar pruebas de resistencia a las centrales nucleares de inmediato.
Por otra parte, sin embargo, debemos evitar el peligro de tomar decisiones impulsivas e infundadas acerca de si mantener o abandonar la energía nuclear. La decisión relativa a la composición de la combinación energética debe seguir correspondiéndole a los Estados miembros, mientras que el papel de la Unión Europea debe consistir en garantizar al aplicación de los más elevados estándares de seguridad. No obstante, cualquier medida adoptada en el plano nacional o europeo con respecto a la combinación energética y a la regulación de la energía nuclear se debe basar en un elevado nivel de objetividad científica. Arturs Krišjānis Kariņš (PPE). – (LV) Señor Presidente, en la actualidad la energía nuclear genera aproximadamente un tercio del consumo energético total en Europa. Si queremos sustituir esta capacidad a corto plazo, solamente hay dos alternativas reales: aumentar el uso de carbón o gas natural. Estas dos alternativas presentan sus dificultades. Con el carbón, las emisiones de CO2. Con el gas natural, por supuesto, es que la mayor parte se importa de Rusia. Por tanto, a corto plazo se pueden hacer dos cosas. Lo más importante es lo que ya se ha debatido: aumentar las medidas de seguridad. Sin embargo, Señorías, no bastará con aumentar las medidas de seguridad en Europa, dado que sus países vecinos, Rusia y Belarús, continúan avanzando, sin tener en cuenta nuestros debates en materia de seguridad nuclear. Van a construir sus reactores, que es la razón por la que debemos garantizar que los elevados estándares de Europa no solamente se impongan dentro de su territorio, sino también en el resto del mundo, especialmente en nuestros países vecinos, Rusia y Belarús. Naturalmente, lo segundo que Europa debe hacer, también a corto plazo, es reforzar constantemente sus medidas en el ámbito del ahorro energético y hacer todavía más hincapié en las fuentes de energía renovables, aprovechando más el viento, el sol, el agua y la biomasa. Naturalmente, también a largo plazo, son precisamente el ahorro energético y un mayor aprovechamiento del viento, el sol, el agua y la biomasa lo que reducirán nuestra dependencia tanto de la energía nuclear como de las fuentes de energía importadas. Mario Pirillo (S&D). – (IT) Señor Presidente, Señorías, las noticias relativas a Fukushima son cada vez más preocupantes. Los límites de seguridad se han superado en gran medida y no sabemos lo que ocurrirá en un futuro cercano. Se ha producido una falta de comunicaciones claras y transparentes.
Es necesario realizar las pruebas de resistencia en las centrales nucleares existentes y si el resultado es preocupante debemos tener la valentía de exigir su cierre inmediato. Necesitamos introducir estándares internacionales de seguridad más elevados y no se debería pensar en construir nuevas centrales nucleares. Debemos preparar el camino para la eliminación gradual de este tipo de energía, que causa daños irreparables en el medio ambiente y la salud humana.
Resulta fundamental pensar detenidamente en el desarrollo de futuras políticas energéticas. Debemos desarrollar con urgencia políticas orientadas a la eficiencia y la conservación de la energía, así como al incremento de la inversión en la investigación de nuevas tecnologías y fuentes de energía renovables. Finalmente, deberíamos abrir un debate en el que participen los ciudadanos y las autoridades locales. Romana Jordan Cizelj (PPE). – (SL) Señor Presidente, estoy de acuerdo con los diputados que han dicho que deberíamos garantizar la seguridad nuclear en el plano europeo. Sin embargo, Señorías, debemos reconocer a este respecto que la «cultura de la seguridad» es un concepto muy amplio, que tiene en cuenta tanto… que incluye tanto una tecnología nuclear segura como la garantía de unos recursos financieros y recursos humanos adecuados, unos estándares de seguridad oportunos y unos organismos de supervisión sólidos e independientes. En mi opinión, todo esto también debe formar parte de estos estándares de seguridad europeos. No se trata de que nosotros no confiemos en las instituciones existentes, sino de garantizar, en el plano institucional, la máxima seguridad posible también en el futuro.
Señor Comisario, usted ha dicho que hay Estados miembros a los que no le interesa, pero ¿cuáles son estos Estados miembros? Si preguntásemos a nuestros ciudadanos (y se han realizado estas encuestas públicas), vería que están satisfechos de que algunas de las competencias sean transferidas a la Unión Europea.
Debo señalar claramente que estoy en contra del cierre de centrales nucleares por razones políticas. Hay varias centrales nucleares en Japón y una de ellas ha protagonizado este grave accidente nuclear. Antes de adoptar diversas medidas, debemos tener argumentos y conclusiones de los expertos. Por tanto, tenemos que disponer de análisis de los expertos sobre lo que ha ocurrido en Fukushima, que queremos averiguar realmente las razones del accidente nuclear y los daños del núcleo.
Para terminar, permítanme decir que hemos andado un largo camino hacia la adopción de una directiva relativa a los residuos radiactivos y que, con esta directiva, podremos demostrar que somos serios.
(La oradora acepta responder a tres preguntas formuladas con arreglo al procedimiento de la «tarjeta azul» conforme al apartado 8 del artículo 149 del Reglamento) Sonia Alfano (ALDE). – (IT) Señor Presidente, Señorías, quiero preguntarle a mi colega si miles de muertes no son un motivo suficiente para pensar y reflexionar durante mucho tiempo, ya que acaba de decir que no tenemos suficientes motivos para pensar que la energía nuclear es peligrosa. Dado que se han producido miles de nuevas muertes en Japón, quería preguntar si esto, de hecho, no debería ser suficiente. Judith A. Merkies (S&D). – Señor Presidente, quiero preguntar a mi colega cuántas centrales nucleares tienen que fallar para que diga que ya es suficiente. Ella habla solamente de una central nuclear afectada en Japón. Sin embargo, fueron seis, no una. ¿Cuántas serían suficientes para que ella cambiase de opinión? Hannes Swoboda (S&D). – (DE) Señor Presidente, señora Jordan Cizelj, hay una central en Krško en su país, objeto de bastantes críticas, entre otras cosas, por encontrase en una zona sísmica.
¿Está dispuesta al menos a garantizar que sea una de las primeras centrales investigadas aplicando unas pruebas de resistencia estrictas y, cabe esperar, objetivas, para que podamos garantizar que esta central no suponga un riesgo inmediato para los ciudadanos, a pesar de encontrarse en una zona sísmica, y que se puedan introducir mejoras mientras siga existiendo esta central? Romana Jordan Cizelj (PPE). – (SL) Señor Presidente, en efecto, hay miles de víctimas en Japón y personalmente quiero expresarles mi más sincera solidaridad. Creo que la Unión Europea debería prestar toda la ayuda posible. No obstante, estoy en contra de que estas víctimas sean utilizadas en nombre de alguna lucha ideológica contra la energía nuclear. Esa es la razón por la que dije que tenemos que analizar las causas que han provocado este accidente nuclear y que tenemos que averiguar si es posible que existan en Europa y cómo podemos evitarlas. Quiero pedir que no confundamos a las víctimas de una catástrofe natural, víctimas de un terremoto y un tsunami, con las potenciales víctimas de un accidente nuclear. Esa es mi respuesta a la primera pregunta.
Por lo que respecta a la segunda pregunta, ¿cuántos accidentes en centrales nucleares... ¿Puedo continuar? ¿Cuántos accidentes son necesarios para que cambie de opinión? He mencionado una central que tiene varios reactores, por tanto una única central con varios rectores. Sabemos que hay varias centrales en Japón. Creo que cada central… o cada accidente se debería tomar muy en serio; no deberíamos pensar el términos del número de accidentes, porque debemos tener en cuenta cada accidente, y no solamente el accidente, sino también cualquier otro incidente que no llegue a considerarse un accidente. Tenemos que aprender algo de cada uno de estos incidentes. En efecto, precisamente este ejemplo nos dice que no deberíamos concluir por un accidente que la tecnología nuclear es inaceptable.
Hay una pregunta más que no he contestado. Eran tres preguntas. La central nuclear de Krško, ¿verdad? La seguridad de esta central ha sido probada y, cuando así se hizo, Austria, que ha sido un país muy activo en esta cuestión, también llevó a cabo pruebas de seguridad sísmicas adicionales. Como resultado, se introdujeron modificaciones adicionales y ahora, de hecho, esta es una práctica establecida. Creo firmemente que todos en Eslovenia estarán de acuerdo en que se realice la mencionada prueba de resistencia en Krško de inmediato. Dado que somos un país nuclear pequeño, estamos acostumbrados a someternos a un número relativamente mayor de pruebas internacionales que en el caso de otras centrales nucleares de países más grandes. Richard Seeber (PPE). – (DE) Señor Presidente, señor Oettinger, Señorías, yo procedo de Austria y todos estamos preocupados por Krško. Espero que se cumpla lo que ha dicho la señora Jordan Cizelj ha dicho. Quiero expresar mi preocupación y solidaridad con el pueblo de Japón que ha sufrido mucho y que se enfrenta a estos acontecimientos con una calma estoica.
No obstante, deberíamos intentar sacar alguna conclusión positiva de la catástrofe. El único aspecto positivo es que debemos reconsiderar nuestra postura y empezar a aprender lecciones de la catástrofe en Europa. Una lección a corto plazo es la necesidad de introducir una enorme mejora en las normas de seguridad en los reactores europeos. Otra lección es que tenemos que crear un organismo europeo de protección civil. Europa debe permitir que sus equipos de seguridad y rescate trabajen juntos más allá de las fronteras nacionales.
La lección a largo plazo implica la necesidad de elaborar un escenario de salida común, porque los acontecimientos han demostrado claramente que la tecnología nuclear tal cual está es demasiado peligrosa y no es probable que esto cambie en el futuro. Las consecuencias son demasiado duraderas.
Por mis observaciones puede ver que existe división en todos los grupos, incluyendo el Grupo del Partido Popular Europeo (Demócrata-cristianos). No obstante, en general, creo que deberíamos tomarnos en serio el hecho de que los famosos estándares de seguridad que todos nos prometen sencillamente no se pueden garantizar. Por tanto, las pruebas de resistencia deben cubrir una acumulación de riesgos diferentes. Si solamente investigamos los riesgos individuales, nunca tendremos un escenario realista. En este contexto, realista significa que es muy difícil, por ejemplo, predecir un tsunami, aunque sea poco probable que se produzca aquí en Europa, pero sí tenemos zonas sísmicas.
(Aplausos) Marian-Jean Marinescu (PPE). – (RO) Señor Presidente, en primer lugar quiero expresar mi admiración y respeto por la actitud del pueblo japonés ante la extraordinaria situación en la que se encuentran. Esta situación ha dado lugar a encendidos debates acerca del futuro de la energía nuclear —si continuar con ella o descartarla—. Creo que debemos adoptar una actitud equilibrada, teniendo en cuenta todos los aspectos: las demandas de la economía, la seguridad pública y el cambio climático.
Creo que la futura política energética se debe basar en alcanzar un equilibrio entre energía renovable, nuevas tecnologías para los recursos energéticos convencionales y energía nuclear en condiciones seguras. Es necesario invertir en la investigación de la producción eficiente de energía renovable. Debemos invertir para obtener nuevas fuentes de materias primas convencionales y nuevas vías de suministro para Europa —el corredor meridional—. Al mismo tiempo, es necesario innovar e investigar en materia de nuevas tecnologías que eliminen el efecto contaminante que tiene la producción de energía convencional sobre el medio ambiente.
Es necesario revisar la Directiva relativa a la seguridad nuclear al objeto de endurecer los requisitos. Las pruebas de resistencia propuestas por la Comisión son necesarias. Los criterios se deben establecer teniendo en cuenta todos los aspectos: antigüedad, tecnologías y peligros naturales. Las pruebas se deben llevar a cabo con la participación de la Comisión. Sus resultados se deben utilizar a la hora de revisar la Directiva. Las consecuencias de las pruebas deben ser muy claras. Las que los superen continúan funcionando, las que no los superen dejarán de funcionar. Quiero señalar la necesidad de una política europea para la gestión y el almacenamiento de residuos nucleares, así como para el desmantelamiento de las centrales.
Finalmente, aunque no menos importante, el público en general debe continuar confiando en la energía nuclear y ser informado oportunamente. Laima Liucija Andrikienė (PPE). – Señor Presidente, quiero hacer un breve comentario sobre las centrales nucleares en terceros países muy cercanos a las fronteras de la UE. Hoy ya se han mencionado dos casos en particular, dos proyectos nucleares simultáneos: uno en el distrito de Kaliningrado de la Federación Rusa, que está completamente rodeado por Lituania, Polonia y el Mar Báltico; y el segundo en Belarús, donde está previsto construir una central nuclear a tan solo 20 km de la frontera con Lituania.
Mientras todo el mundo estaba pendiente de los dramáticos acontecimientos de Fukushima, el 15 de marzo, el Gobierno de Belarús y la empresa pública del sector de la energía Rosatom firmaban un contrato en virtud del cual Rosatom tendría que terminar la central nuclear de Belarús para 2018. Rusia también está preparando un paquete de 6 000 millones de dólares estadounidenses para que Belarús financie este proyecto. Por tanto, las autoridades de Belarús se han mostrado desafiantes ante la necesidad de informar convenientemente a los vecinos de Belarús acerca del proyecto previsto y el proyecto en cuestión viola claramente el Convenio de Espoo relativo a la evaluación del impacto ambiental. Silvia-Adriana Ţicău (S&D). – (RO) Señor Presidente, acojo con satisfacción la decisión de la Comisión de realizar pruebas de resistencia a los reactores nucleares de la Unión Europea. Pedimos que estas inspecciones se realicen basándose en criterios de evaluación detallados y comunes, al objeto continuar mejorando la seguridad nuclear en la Unión Europea.
La Unión cuenta actualmente con 143 reactores nucleares y la energía nuclear representa el 30 % de la combinación energética. Los Estados miembros son responsables de su propia combinación energética, pero la seguridad nuclear es responsabilidad de todos nosotros. Esa es la razón por la que es importante que dispongamos de una resolución en materia de seguridad nuclear en la Unión Europea. Debo insistir en que las inversiones realizadas en seguridad nuclear deben estar garantizadas para todos los rectores nucleares hasta que finalice su período de funcionamiento previsto.
Las pruebas de resistencia se traducirán en un aumento de los estándares para los futuros reactores nucleares y, por extensión, del coste de la energía nuclear. Por tanto, la Unión debe realizar inversiones considerables en medidas de eficiencia energética y en la producción y el uso de fuentes de energía renovables, en particular para los edificios y el transporte. Anneli Jäätteenmäki (ALDE). – (FI) Señor Presidente, es positivo que la UE quiera pruebas de resistencia para sus Estados miembros y sus vecinos. El único inconveniente es que no serán obligatorios. La UE pregunta ahora tímidamente si sería posible realizarlos. Otro fallo es que la UE no ha elaborado normas comunes. Sin embargo, su existencia es imperativa. En tercer lugar, un organismo independiente debería realizar estas pruebas. Sencillamente no puedo creer que organismos nacionales afirmen que se han producido fallos en su propio país o que ellos mismos han incumplido su obligación de controlar las instalaciones convenientemente. Si queremos que sean verdaderas pruebas, deben existir normas establecidas al respecto, deben ser realizados abiertamente y por parte de organismos independientes. Michèle Rivasi (Verts/ALE). – (FR) Señor Presidente, quiero recordar, no obstante, a mis colegas diputados que el accidente de Fukushima no ha terminado y que todavía existen riesgos de explosión asociados al núcleo fundido.
Tengo una pregunta para nuestro Comisario, el señor Oettinger. Es sobre la aplicación de estas pruebas de esfuerzo. Como nuestra colega diputada acaba de decir, ¿cómo se asegurará de que todos los criterios que ha mencionado a la Comisión de Industria, Investigación y Energía sean tenidos en cuenta por cada uno de los Estados miembros con centrales nucleares? Si se niegan, ¿cómo obligará a los Estados miembros a permitir que expertos independientes verifiquen y controlen las centrales nucleares? La razón por la que lo pregunto es que, si realizan los controles ellos mismos, no veo cómo vamos a aplicar sus pruebas de resistencia. Debe existir, sin duda, un organismo independiente que controle las centrales nucleares en cada Estado miembro.
Por otra parte, ¿cómo nos aseguraremos de que los países vecinos —usted ha hablado de Armenia, con Metsamor, y de otros países como Belarús, entre otros— acepten este control? El Parlamento tendrá que apoyarle, señor Comisario, pero ¿cómo lo haremos?
Finalmente, tenemos una responsabilidad real de abandonar gradualmente la energía nuclear, y es aquí donde se deben proponer al Parlamento escenarios para conseguirlo. Esta es la única garantía de que no se producirán más accidentes. Jaroslav Paška (EFD). – (SK) Señor Presidente, los graves daños de la central nuclear de Fukushima causados por una catástrofe natural extraordinaria han demostrado que es sumamente importante preocuparse por la seguridad en este tipo de instalaciones. Por tanto, es apropiado y oportuno que la Comisión Europea haya decidido realizar una auditoría de seguridad de todas las centrales nucleares de nuestro territorio sin demora.
Los ciudadanos europeos tienen derecho a la seguridad y una auditoría independiente profesional de las instalaciones nucleares puede alertarnos de cualquier deficiencia y riesgo que podríamos evitar con un funcionamiento cauteloso. No dudo que el resultado de las conclusiones de la auditoría de seguridad de nuestras instalaciones será una decisión seria que obligará a los operadores de las centrales a corregir cualquier deficiencia en las instalaciones de inmediato, y a no intentar eludir los criterios de seguridad, cuyo cumplimiento debe ser una condición previa para el funcionamiento de una central nuclear.
Señor Comisario, no me cabe duda de que el público europeo espera que hoy mantengamos un diálogo abierto y honesto sobre el futuro de la política energética europea, incluyendo la definición de nuevos límites de seguridad para todas las centrales de Europa. Angelika Werthmann (NI). – (DE) Señor Presidente, Señorías, la catástrofe nuclear en Japón nos ha demostrado una cosa. La naturaleza es más fuerte y más poderosa que la humanidad. Por esta razón, ya es hora de que finalmente desconectemos de las redes nacionales las viejas centrales nucleares y las que están en riesgo de sufrir terremotos y, a largo plazo, abandonemos la energía nuclear. ¡Necesitamos pruebas de resistencia, señor Oettinger! No queremos un segundo Chernóbil. Necesitamos límites para los alimentos procedentes de Japón. Tengo una pregunta para la Comisión. ¿Realmente quiere irradiar al pueblo de Europa?
Debería retirar este reglamento de aplicación de inmediato y preferiblemente hoy. Debemos invertir en energías alternativas y aprovecharlas. Existen. Son seguras, ecológicas y menos nocivas para las personas. Una última cuestión: crean nuevos puestos de trabajo.
En Austria, tuvimos la central nuclear de Zwentendorf que nunca estuvo conectada a la red nacional. Ahora es una central solar. Mairead McGuinness (PPE). – Señor Presidente, este debate debería versar sobre la seguridad nuclear. Obviamente ha llegado más allá y versa sobre la combinación energética. ¿Podría sugerir que celebremos ese debate cuando la Comisión presente su plan de trabajo sobre la energía?
Sobre el tema de la seguridad, me gustaría preguntarle al señor Comisario si resulta apropiado utilizar las palabras «pruebas de resistencia», porque por lo que se refiere a la banca, las palabras «pruebas de resistencia» realmente no han funcionado. Yo pediría que se utilizasen las palabras «evaluaciones de seguridad» o «evaluaciones del riesgo». ¿Qué seguimiento se hará de estas evaluaciones de seguridad? ¿Se asegurará de que se realicen en todas las centrales nucleares, incluyendo las instalaciones de residuos y reprocesamiento? Lo digo porque me preocupa especialmente Sellafield, cerca de la frontera irlandesa.
Ahora tenemos que pensar en la seguridad de las centrales. Lamentablemente, algunos colegas dicen que dependemos en gran medida de la energía nuclear —incluso quienes no tienen centrales en su territorio—, por lo que la seguridad es primordial. Debemos pasar a otra fase y pensar en la combinación energética. Seamos honestos: las renovables tampoco son una respuesta sencilla. Kriton Arsenis (S&D). – (EL) Señor Presidente, tardamos 25 años en olvidar Chernóbil y me temo que la catástrofe de Japón no bastará para hacernos recordar.
Hemos estado condenando sistemáticamente a Japón. Es como si quisiésemos decir que es Japón, y no la energía nuclear, el que es inseguro. Hemos puesto en marcha pruebas de seguridad en nuestras centrales nucleares y estamos insistiendo una vez más en que son tan seguras como la tecnología nuclear. Tenemos que cerrar las centrales nucleares de más de treinta años de inmediato y poner fin a cualquier idea de construir nuevas centrales. Necesitamos un impuesto «nuclear» inmediato que nos permita reflejar todo el coste medioambiental de la energía nuclear. Necesitamos invertir en mejorar el rendimiento de la energía fotovoltaica y realizar inversiones reales para aumentar el rendimiento de todas las fuentes de energía renovables.
Señor Comisario, la iniciativa legislativa y la responsabilidad de nuestras acciones, o las consecuencias de nuestras omisiones, son su responsabilidad. Günther Oettinger, Miembro de la Comisión. – (DE) Señor Presidente, Señorías, en primer lugar quiero analizar nuestra política energética a largo plazo. Queremos invitarle a participar en el plan de trabajo desde el día uno. Por esta razón, me ofrezco a reunirme con los grupos a partir de mayo para debatir diferentes escenarios para el sector energético europeo para las próximas décadas.
Un escenario, en otras palabras, una opción con todas las consecuencias resultantes, implicará definitivamente el establecimiento de un objetivo lo más alto posible para la proporción de energía renovable utilizada para la generación de electricidad, incluso del 100 %, que tendrá un impacto sobre la red eléctrica, las instalaciones de almacenamiento, la investigación, la eficiencia y algunos otros factores.
No obstante, al mismo tiempo, me gustaría pedirles a todos que tengan en cuenta la base jurídica. El Tratado de Lisboa tiene solo 18 meses y ustedes participaron más estrechamente en su creación que yo. El Tratado confiere a la Unión Europea amplias competencias legislativas en el ámbito de la energía solamente con una excepción de gran alcance, que se incluyó de forma bastante deliberada. A cuestión de la tecnología energética y la combinación energética continúa en manos de los parlamentos nacionales.
Podemos debatir si fue lo correcto, pero está claro que las conclusiones que se pueden extraer de los acontecimientos de Japón para el plan de trabajo se deben basar en el Tratado de Lisboa y, según están las cosas, creo que es poco probable que el artículo 194 vaya a ser revisado en un futuro previsible. Me gustaría que fuese revisado y creo que existen suficientes conocimientos técnicos en el plano europeo con respecto a la combinación energética. No obstante, para los próximos años, la tecnología energética y la generación de electricidad serán competencia de los Estados miembros.
No obstante, existe un restricción, que acordamos junto con los Estados miembros. El objetivo del 20 % de energía renovable limita la competencia de los Estados miembros al 80 % restante. Por tanto, dado que tendremos que alcanzar un nivel del 20 % de energía renovable con la ayuda y el compromiso de los Estados miembros en nueve años y que tendremos que evaluar la situación constantemente mediante informes de situación, la competencia de los Estados miembros se limitará al 80 % o incluso menos. ¿Por qué? Porque la cifra total del 20 % significará quizás el 10 % de energía renovable en el sector del transporte.
En el ámbito de la generación de electricidad, que es actualmente el centro de atención, tenemos por objetivo una proporción del 35 % de energía renovable —agua, biomasa, energía geotérmica, solar y eólica— en nueve años. Esto significa que en tres o cuatro años, la energía renovable habrá superado a la energía nuclear y al carbón en el sector de la electricidad. Creo que no hay palabras para elogiar este proceso de desarrollo lo suficiente. ¡Un total del 35 % de energía renovable en nueve años!
El plan de trabajo no solamente se concentrará en 2050, sino también en 2025 y 2030, es decir, en la próxima década, en la que deberemos invertir en tecnología, redes eléctricas e instalaciones de almacenamiento. No me cabe duda de que podemos llegar a un consenso sobre un porcentaje para la generación de energía del 40 + x % en 2030 y posteriormente alcanzar una decisión al respecto con los Estados miembros.
Una vez que la energía renovable alcance una proporción del 40 % o más, los Estados miembros serán los únicos responsables del 60 % o menos, lo que significará que progresaremos en el tema de las competencia en el plano europeo, con el conocimiento y el consentimiento de los Estados miembros. Algunos pueden pensar que esto no es lo bastante rápido, pero sin modificar el Tratado de Lisboa, que actualmente no es realista, el objetivo será del 20 %, después del 35 % y finalmente del 40 % o más energía renovable. Esto significa un claro cambio de competencias hacia el control europeo y en el plano europeo.
Cuando analizamos el escenario de la energía renovable, también deberíamos tener siempre en cuenta lo que está ocurriendo en los Estados miembros. Un ejemplo es Polonia, un país grande y prometedor al que respeto mucho. En Polonia, el 90 % de la electricidad se genera actualmente utilizando carbón. ¡El 90 %! Yo no creo que esto sea probable y, por tanto, quiero preguntarle a los diputados de todos los Grupos presentes que procedan del grande y prometedor Estado miembro de Polonia: ¿creen que los políticos de su país, independientemente de quién esté en el Gobierno, serán capaces de reducir el porcentaje de carbón a cero durante los próximos años y décadas? Yo no lo creo.
Por cierto, Polonia está planificando en la actualidad una nueva central nuclear. Esto significa que los polacos quieren que la energía nuclear forme parte de su combinación energética, con el objetivo de depender menos de la Federación Rusa para el suministro de gas.
Señora Harms, el Gobierno polaco fue elegido democráticamente y es muy respetado en su propio territorio. En particular, los alemanes no deberíamos pensar que nosotros siempre sabemos más. Confío en que nuestros amigos de Polonia tengan en cuenta los problemas de seguridad, del mismo modo que confío en ustedes.
A la presidencia del Grupo, quiero decirle que en Alemania tendemos a querer decidir todo en Europa. Mi consejo es que tenga en cuenta y acepte los procesos democráticos de Polonia y de Francia con la conveniente humildad. Hablo como europeo. Yo conozco mi propio país, Alemania, y respeto los procesos democráticos de Polonia, de Francia y de todos los demás Estados miembros.
No obstante, cualquier país cuyo suministro de energía se base en un 90 % de carbón tendrá más dificultades para llegar al 0 %. Esa es la razón por la que mis planes incluyen la opción del carbón sin emisiones de CO2. Cualquiera que esté familiarizado con la situación de Polonia, Rumanía o España entenderá que el carbón tiene que ser incluido como una opción en el plan de trabajo para 2050. De lo contrario, se ignorarán las realidades de gobiernos y parlamentos democráticamente elegidos. Por esta razón, creo que la investigación de la captura y el almacenamiento de carbono y los proyectos de demostración son muy importantes de camino hacia otro objetivo, que consiste en lograr un sector de la energía libre de CO2 en las próximas décadas.
En el plan de trabajo de la señora Hedegaard, hemos incluido una reducción del 10 % de las emisiones de CO2 para el sector de la energía para 2050 en comparación con los niveles actuales.
Por lo que se refiere al tema de la energía nuclear, todos sabemos que hay países que actualmente tienen una moratoria sobre las centrales nucleares o que quieren cerrarlas, como, por ejemplo, Alemania. Algunos de nuestros vecinos, como Suiza, han aplazado el proceso de planificación para las nuevas centrales nucleares. No obstante, hay países que están construyendo actualmente centrales nucleares, como Finlandia, por ejemplo; hay países que ya tienen energía nuclear y están planificando nuevas centrales; y otros que no tienen energía nuclear y quieren construir su primera central. Por tanto, creo que es importante, a pesar de todas estas diferencias y diversidad de culturas, que la prueba de resistencia y la investigación de seguridad con los más elevados estándares de seguridad sean introducidas y aceptadas por todos los Estados miembros. Es un pequeño aunque decisivo denominador común que garantizará los niveles de seguridad más elevados posibles para los países con y sin energía nuclear.
Algunos oradores han mencionado el hecho de que las autoridades deberían ser independientes. Tenemos una supervisión y un control públicos en diversos ámbitos de la vida, incluyendo la sanidad, la seguridad, el transporte por carretera, la energía, la industria y otros ámbitos. Quiero expresar mi confianza fundamental en el sistema de supervisión pública. Señora Harms, ha realizado afirmaciones excesivas con respecto al amiguismo y ha sugerido que los organismos reguladores nacionales en materia de energía no están cumpliendo con sus obligaciones legales. Creo que es una acusación grave que implica una falta de confianza en su colega diputado, el señor Trittin, que, como Ministro del Ministerio Federal de Medio Ambiente de Alemania, fue responsable de este organismo regulador en Alemania durante siete años. Confío plenamente en estos organismos y tenemos la obligación de trabajar con ellos.
Antes de tomar ninguna decisión, les presentaré un proyecto de la prueba de resistencia y de los criterios de la prueba en mayo, de forma que sea completamente transparente. Estaré interesado en escuchar sus sugerencias sobre dónde se puede mejorar, aumentar o endurecer el proyecto, con el objetivo de poner en marcha un proceso que finalmente se traduzca en una amplia aceptación entre todos los Estados miembros y en un elevado nivel de control. Esta prueba de resistencia que hemos encargado a los Jefes de Estado o de gobierno es el primer procedimiento europeo común para garantizar los más elevados estándares de seguridad en las 143 centrales nucleares existentes. Esto supone una innovación y un cambio que debería contar con el apoyo del Parlamento y no encontrarse con críticas y desconfianza desde el comienzo.
Mi último comentario es que yo heredé la Directiva relativa a la seguridad nuclear de junio de 2009, que debe ser traspuesta a los ordenamientos jurídicos nacionales para julio del presente año. Puedo decirles con franqueza que creo que no tiene suficiente sustancia, porque se concentra principalmente en la aplicación de reglamentos formales, la definición de competencias y la especificación de requisitos para los organismos de supervisión; en mi opinión, no tiene un contenido esencial suficiente. Por tanto, en el segundo semestre, mientras la investigación de seguridad esté en curso, me gustaría debatir con ustedes, de acuerdo con los requisitos del Consejo Europeo, el tema de cómo podemos realizar una investigación rápida y temprana de esta Directiva de seguridad y establecer requisitos concretos para la seguridad de la energía nuclear en el plano europeo.
(Aplausos) Enikő Győri, Presidenta en ejercicio del Consejo. – (HU) Señor Presidente, señor Comisario, Señorías, este debate ha sido sumamente instructivo. Muchas gracias. Lo he seguido con mucha atención.
La Presidencia húngara comenzó este semestre con grandes ambiciones en materia de política energética. Una ambición que no teníamos era resolver el tema de la combinación energética. Creo que el debate de hoy ha demostrado también que este no sería un objetivo realista. Se han presentado multitud de argumentos a favor y en contra de tener alguna forma de orientación relativa a la combinación energética en la Unión Europea. Creo que no podremos resolver esto dentro de un futuro previsible, aunque no estoy segura de que esto suponga un problema; como tal, los Estados miembros deben ser capaces de tomar decisiones responsables relativas a su propia combinación energética.
No obstante, sí teníamos la ambición de progresar de forma significativa en la creación de un mercado energético común. El consejo Europeo de 4 de febrero de 2011 se fijo esto por objetivo, así como la eliminación de las islas energéticas dentro de la Unión Europea para 2015 y, posteriormente, en el Consejo de Energía a finales de febrero, también pudimos adoptar conclusiones, lo que considero un importante paso adelante.
Por lo que sabemos, la Comisión publicará el plan de trabajo de la energía para 2050 en noviembre. No obstante, los ministros de energía celebrarán un debate preliminar sobre este tema y los objetivos relacionados en el Consejo de Energía informal de los días 2 y 3 de mayo en Budapest, y la Presidencia elaborará un informe y el correspondiente resumen político, que estará en la agenda de la reunión formal del Consejo de Energía de junio.
Estoy segura de que estas cuestiones, que han surgido ahora en esta Cámara, también se plantearán durante los debates del Consejo, y también confío en que una vez que la Presidencia húngara elabore el resumen del debate, la Comisión podrá trabajar sobre el mismo para finalizar el plan de trabajo de la energía que publicará en noviembre. No obstante, el hecho de que los Estados miembros mantienen un compromiso máximo tanto por lo que respecta a la seguridad de la energía nuclear como al marco europeo común se demuestra perfectamente en las conclusiones del Consejo Europeo de los días 24 y 25 de marzo. Estas conclusiones ponen de manifiesto que debemos aprender de la catástrofe de Japón y que debemos revisar la situación de la seguridad de las centrales nucleares de la UE y realizar pruebas de resistencia. Se ha pedido al Grupo Europeo de Reguladores de la Seguridad Nuclear (ENSREG) y a la Comisión que se realicen lo antes posible y que presenten una propuesta relativa a la competencia y modalidades de estas, para que la Comisión pueda elaborar y publicar una evaluación general posteriormente sobre la base de las evaluaciones de estas autoridades independientes. Finalmente, el propio Consejo Europeo también abordará el tema una vez más en la última reunión del Consejo Europeo de 2011.
Los Jefes de Estado o de Gobierno también han subrayado que la seguridad nuclear no se debe limitar al territorio de la Unión Europea y que también les pediremos a nuestros vecinos que se sometan a estas pruebas de resistencia. Afirmaron, asimismo, que se necesitan los estándares más elevados posibles en materia de seguridad nuclear y que el Consejo Europeo le ha encargado importantes tareas a la Comisión, que —como estoy segura y como el Comisario también ha mencionado— realizará con el máximo compromiso.
Por otra parte, por muy intenso que haya sido el debate de hoy, ha habido puntos en común en los que, en mi opinión, todos estamos de acuerdo: debería existir un marco común europeo; deberíamos hacer todo lo posible, en todos los planos, para garantizar el máximo nivel posible de seguridad; y deberíamos hacer todo esto de forma transparente, garantizando que el público disponga de la máxima información posible. El Consejo está dispuesto a cooperar tanto con el Consejo Europeo como con el Parlamento Europeo sobre estos principios. Presidente. – Para cerrar el debate se han presentado seis propuestas de resolución(1) de conformidad con el apartado 2 del artículo 110 del Reglamento.
La votación tendrá lugar mañana jueves, a las 12.00 horas.
Declaraciones por escrito (artículo 149 del Reglamento) Liam Aylward (ALDE), por escrito. – (GA) Existe una importante amenaza nuclear para Irlanda asociada con las centrales nucleares, algunas en funcionamiento y algunas cerradas, en la costa occidental de Gran Bretaña. Sellafield es la más famosa. Estas centrales son un motivo comprensible de preocupación para el pueblo de Irlanda, que tiene derecho a recibir información precisa y actualizada sobre las mismas. A pesar de que existe un acuerdo bilateral sobre la distribución de información en caso de accidente nuclear entre Irlanda y Gran Bretaña, Irlanda y otros países vecinos deben participar anteriormente en el proceso de seguridad. La UE debe realizar una importante revisión del planteamiento de la seguridad nuclear existente y de los criterios empleados para evaluar la seguridad de las centrales. Unas pruebas de resistencia completas, independientes y transparentes deben comenzar de inmediato. Las pruebas de resistencia de las instalaciones nucleares representan un paso adelante. Para sacarles máximo partido, los resultados detallados deben ser compartidos con los países vecinos y con la Comisión Europea, al objeto de emprender las medidas apropiadas y aplicar los planes de seguridad para proteger al pueblo de Europa. Elena Băsescu (PPE), por escrito. – (RO) Los reglamentos de seguridad de la industria nuclear deben ser revisados teniendo en cuenta las conclusiones de la catástrofe nuclear de Fukushima. Estamos hablando de más de 400 reactores nucleares en todo el mundo. Acojo con satisfacción la introducción de «pruebas de resistencia» lo antes posible. No obstante, esta medida no es suficiente —se necesita una cultura de seguridad nuclear—. Debería mencionar en este punto el accidente de Chernóbil de 1986, que introdujo el concepto de «seguridad nuclear».
Con respecto a Rumanía, debería señalar que no existe ningún riesgo de terremoto que afecte al funcionamiento de la central nuclear de Cernavodă. Las inspecciones preventivas realizadas demostraron que los dos reactores funcionan de forma segura. Generan aproximadamente un 20 % del consumo de energía del país. La central puede soportar terremotos con una magnitud de 8 en la escala de Richter, mientras que los terremotos que pueden producirse en Rumanía tienen una magnitud media de entre 7 y 7,5. Spyros Danellis (S&D), por escrito. – (EL) La tragedia de Fukushima nos ha llevado, de forma muy dolorosa, hacia una nueva era en términos del uso de la energía nuclear. Al mismo tiempo, tanto los desafíos energéticos del siglo XXI como los riesgos derivados del envejecimiento y de una fiabilidad cada vez menor de numerosas centrales nucleares han provocado un cambio y, como resultado, el Tratado Euratom, que básicamente no ha sido modificado desde hace más de medio siglo, necesita ser revisado. Si queremos que exista, en el plano europeo, una supervisión completa de un sector caracterizado por la falta de transparencia, el Euratom se debería incorporar a la Unión Europea y los temas de seguridad nuclear se deberían incluir en el procedimiento legislativo normal. Como parte de la revisión, se podrían añadir especificaciones de seguridad más estrictas, restricciones (como las zonas sísmicas) y restrictivas especificaciones en materia de construcción para las nuevas centrales nucleares, junto con pruebas de resistencia regulares y fiables de las centrales existentes. Sobra decir que el nuevo marco más estricto tendría que ser aplicado por los países vecinos de la UE hasta el momento, por supuesto, que consiguiésemos librarnos, de una vez por todas, de la pesadilla de las centrales nucleares. Proinsias De Rossa (S&D), por escrito. – Me opongo a la energía de fisión nuclear por el principio de la seguridad, a pesar de que apoyo la investigación en curso del potencial de la fisión nuclear como una posible alternativa más segura a más largo plazo. No hay ningún camino seguro. Siempre habrá accidentes. El reciente accidente nuclear de Japón, que nos habían dicho que nunca se podría producir, demuestra una vez más que la producción de energía nuclear actual es potencialmente catastrófica. Su subproducto, los residuos radiactivos, ya suponen una amenaza letal para la salud humana, efectivamente para siempre. En lugar de invertir miles de millones de euros en nuevas centrales nucleares, necesitamos invertir ese dinero en el desarrollo de fuentes de energía renovables. András Gyürk (PPE), por escrito. – (HU) Como resultado de la experiencia japonesa, probablemente varios países se replantearán sus estrategias en materia de energía nuclear. Alemania ya ha dado pasos concretos y ha cerrado sus centrales nucleares construidas antes de 1980 durante tres meses. En caso de que múltiples Estados miembros de toda Europa se replanteen sus estrategias en materia de energía nuclear como resultado de los acontecimientos de Japón, esto podría tener una influencia considerable sobre los mercados de la energía europeos, dado que la energía generada por las centrales nucleares tendría que sustituirse por otras fuentes. No me cabe duda de que, en la situación actual, las medidas precipitadas podrían tener los mismos efectos nocivos que una posible catástrofe. En lugar de esto, sería más conveniente tener en cuenta con prudencia los efectos de los escenarios individuales. Solamente así podremos evitar una subida de los precios de la electricidad similar a las consecuencias de las mencionadas medidas alemanas y evitar que los Estados miembros que exportan electricidad en circunstancias normales se enfrenten también con desafíos asociados con la seguridad del suministro. Europa debe analizar con la mente despejada los efectos que un replanteamiento de la estrategia en materia de energía nuclear tendría sobre el mercado de la energía. Tampoco está claro qué tecnologías podrían ser apropiadas para sustituir las capacidades de las centrales nucleares. Otra cuestión importante es qué efectos tendría un posible cambio de estrategia sobre los mercados del gas, la seguridad del suministro de gas y los objetivos de reducción de las emisiones de dióxido de carbono de la UE. Finalmente, acojo con satisfacción la rápida reacción de la Comisión Europea y el anuncio de que las centrales nucleares europeas se someterán a pruebas de resistencia. Sin embargo, la cuestión más importante es qué otras medidas ha previsto Europa al objeto de garantizar la seguridad de la producción de la energía nuclear. Ivailo Kalfin (S&D) , por escrito. – (BG) La tragedia de Fukushima nos obliga a aprender lecciones y a adoptar de inmediato las medidas que esperan los ciudadanos europeos. No obstante, estas medidas se deberían orientar en la dirección correcta.
El problema básico que tenemos que abordar es cómo garantizar la seguridad de los ciudadanos europeos. En los próximos meses, el Parlamento Europeo abordará una serie de textos legislativos que determinarán el futuro del sector de la energía en Europa y de la energía nuclear en particular.
En estos momentos, la seguridad es nuestra principal prioridad. No deberíamos comparar las centrales de Europa con la central de nuclear de Fukushima, construida hace 40 años y cuyo propietario privado se ha negado a satisfacer los requisitos de incremento de la seguridad.
La UE debe adoptar lo antes posible los estándares de seguridad mínimos que deben ser obligatorios para todas las centrales. Estos estándares deberían ser elaborados y adoptados antes de que se realicen las pruebas de resistencia en las centrales. Durante su mandato, el Partido Socialista búlgaro insistió en varias ocasiones en el establecimiento de estos estándares, pero esto todavía no se ha producido. Tanto los estándares como los criterios para las pruebas de resistencia deben ser elaborados por los especialistas del Grupo Europeo de Reguladores de la Seguridad Nuclear.
Acojo con satisfacción el desarrollo de nuevas tecnologías y especialmente de fuentes de energía renovables. No obstante, está sumamente claro que son incapaces de sustituir a las instalaciones nucleares a corto y medio plazo. Pavel Poc (S&D), por escrito. – (CS) Otra lección del accidente de la central nuclear de Fukushima 1 es que resulta peligroso confiar la generación de energía por completo al sector privado. El capital privado maximiza los beneficios, incluso a costa de ignorar medidas de seguridad. ¿Cuántas crisis económicas mundiales, «fugas de petróleo del Golfo de México» o «Fukushimas» tardaremos en reconocer esto? El mundo atraviesa ahora una crisis financiera debido a la irresponsabilidad de los inversores privados. Hay millones de toneladas de petróleo en el mar debido a la irresponsabilidad de las empresas petroleras privadas. Debido a la irresponsabilidad de una firma privada, Japón tardará décadas en eliminar la contaminación radiactiva de su tierra, de su mar y de su cadena alimentaria. La energía nuclear siempre debería estar sometida al control del Estado e internacional. Las pruebas de resistencia previstas deben tener estándares uniformes, organismos de control transparentes e independientes, y una naturaleza transfronteriza. A pesar de que en Europa existe un marco jurídico que emprende constantes mejoras en materia de tecnología, será necesario invertir de forma intensa en la investigación y formación, al objeto de garantizar el máximo nivel posible de seguridad y la protección de la salud y el medio ambiente, de acuerdo con las últimas conclusiones científicas y técnicas. También será necesario realizar importantes inversiones en materia de gestión de los residuos nucleares y del combustible consumido, que actualmente se almacenan en condiciones más o menos temporales. Las lecciones aprendidas de esta catástrofe se deben orientar con decisión hacia el objetivo de garantizar la seguridad y no hacia la eliminación de la única fuente de energía neutra para el clima y realmente sostenible de la que disponemos. Daciana Octavia Sârbu (S&D), por escrito. – El accidente nuclear de Japón ha generado nuevas preocupaciones relativas a la seguridad de la energía nuclear en todo el mundo. En Rumanía, la central nuclear de Cernavodă ha sido evaluada por diversos organismos, incluyendo la Comisión Europea y el Organismo Internacional de Energía Atómica. Un estudio de 2004 identificó el riesgo sísmico como el único factor de riesgo importante para la seguridad de la central. Este riesgo debe ser gestionado de forma efectiva y, como los trágicos acontecimientos de Japón nos recuerdan, urgente. Por tanto, acojo con satisfacción la reciente propuesta de introducir pruebas de resistencia para las instalaciones nucleares, así como la entrada en vigor de la Directiva relativa a la seguridad nuclear. Independientemente de lo que decidamos acerca de la futura combinación energética y de cómo alcancemos nuestros objetivos de reducción del carbono, la seguridad de las instalaciones nucleares, incluyendo los depósitos a largo plazo, continuará teniendo máxima importancia para las generaciones actuales y futuras. Theodor Dumitru Stolojan (PPE), por escrito. – (RO) La energía nuclear es un recurso sin el que la economía mundial no puede estar a largo plazo. No debemos llegar a la conclusión de que es necesario abandonar la energía nuclear solamente porque se produzcan graves accidentes que afecten al funcionamiento de las centrales nucleares. La solución pasa porque asignemos más recursos a la investigación en este ámbito y por mejorar la tecnología nuclear, al objeto de poder reducir los riesgos asociados con los accidentes. Marc Tarabella (S&D), por escrito. – (FR) Sí, debemos eliminar la energía nuclear —eso está claro—. No obstante, no se puede hacer de la noche a la mañana. Solamente en Bélgica, el 55 % de nuestra electricidad procede de la energía nuclear. ¿Cómo nos calentaríamos, nos alimentaríamos y tendríamos luz, si decidiésemos cerrar todas nuestras centrales mañana? Esa es la razón por la que debemos actuar en dos niveles.
En primer lugar, debemos incrementar los estándares de seguridad de las centrales existente, en particular, utilizando las pruebas de resistencia que actualmente se realizan en los Estados miembros. Además de la armonización esencial de estas pruebas en el plano europeo, debemos ser lo más transparentes posible con la población. Debemos recuperar la confianza en nuestra energía nuclear.
En segundo lugar, debemos intensificar nuestra investigación e innovación para desarrollar soluciones lo más rápidamente posible, que nos permitan ahorrar energía y promover las energías renovables sostenibles y efectivas. La energía menos cara, menos contaminante y menos peligrosa es la energía que no se consume. Estos esfuerzos hacen necesario, a partir de hoy, disponer de una regulación vinculante e inversiones masivas en el plano europeo y en los Estados miembros. (1)Véase el Acta.
Última actualización: 30 de agosto de 2011Aviso jurídico

References: resolución 
 resolución 
 artículo 149
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 resolución 
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 artículo 149
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 artículo 149
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 artículo 149
 resolución 
 artículo 194
 artículo 110