Source: https://www.slideshare.net/InstitutoVsAdiccionesImca/beber-y-conducir-9228211
Timestamp: 2017-05-23 19:50:23+00:00

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by valdemararcila
buenas prácticasBebery conducirManual de seguridadv i a l pa r a d e c i s o r e sy profesionales 2.
Beber y Conducir Manual de seguridad vial para decisores y profesionales Versión en español preparada por la OPS 3.
Edición original en inglés publicada por la Alianza Mundial para la Seguridad Vial en 2007con el título:“Drinking and driving: a road safety manual for decision-makers and practitioners”© Global Road Safety Partnership 2007ISBN 978-2-940395-00-2Biblioteca Sede OPS - Catalogación en la fuenteOrganización Panamericana de la Salud“Beber y conducir: Manual de seguridad vial para decisores y profesionales”Washington, D.C.: OPS, © 2010ISBN: 978-92-75-33125-5I. Título1. CONSUMO DE BEBIDAS ALCOHÓLICAS – legislación y jurisprudencia2. CONDUCCIÓN DE AUTOMOVIL3. ACCIDENTES DE TRÁNSITO – prevención y control4. FACTORES DE RIESGO5. EVALUACION DE PROGRAMAS Y PROYECTOS DE SALUD6. ACCIDENTES DE TRÁNSITO – estadísticas y datos numéricos7. PROPAGANDANLM WA275La Organización Panamericana de la Salud dará consideración muy favorable a las solicitudes deautorización para reproducir o traducir, íntegramente o en parte, alguna de sus publicaciones. Lassolicitudes y las peticiones de información deberán dirigirse a Servicios Editoriales, Área de Gestiónde Conocimiento y Comunicación (KMC), Organización Panamericana de la Salud, Washington,D.C., Estados Unidos de América, que tendrá sumo gusto en proporcionar la información másreciente sobre cambios introducidos en la obra, planes de reedición, y reimpresiones y traducciones yadisponibles.El contenido de esta publicación es responsabilidad exclusiva de los autores y no necesariamenterepresenta la opinión oficial de la OPS. 4.
Beber y conducir: Manual de seguridad vialContenidoPrefacio ...................................................................................................... viiColaboradores y agradecimientos .............................................................. ixResumen ..................................................................................................... xiIntroducción ................................................................................................ xiii Antecedentes de la serie de manuales ................................................ xv Antecedentes del manual beber y conducir ......................................... xviii1. ¿Por qué es necesario un programa sobre beber y conducir? .............. 11.1 Panorama mundial de los accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol ...................................................................... 3 1.1.1 Variaciones por país de los accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol .......................................................... 4 1.1.2 Las repercusiones económicas de los accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol ...................................... 61.2 ¿Por qué beber y conducir es un problema? .............................................. 7 1.2.1 Los efectos del alcohol en los conductores .................................. 7 1.2.2 Los efectos del alcohol y el riesgo de accidentes ......................... 8 1.2.3 Los efectos del alcohol en la etapa posterior al accidente ............ 10 1.2.4 ¿Cómo se mide la alcoholemia? ................................................... 111.3 ¿Quiénes corren el mayor riesgo de sufrir accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol? ................................................. 13 1.3.1 Características demográficas de los conductores que beben ........ 13 1.3.2 Actitudes características de los conductores que beben .............. 15 1.3.3 Patrones de consumo de alcohol en todo el mundo ...................... 15 1.3.4 Características de las víctimas de accidentes de tránsito ............ 171.4 ¿Cómo se puede reducir el número de accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol? ................................................. 18Resumen ...................................................................................................... 21Referencias ................................................................................................... 22 iii 5.
Tabla de contenidos 2. Análisis de la situación y elección de medidas prioritarias .................. 25 2.1 ¿Por qué se debe evaluar la situación antes de decidir qué medidas adoptar? .................................................................................... 28 2.2 Recolección de datos pertinentes: dónde comenzar ................................. 28 2.2.1 Análisis de los datos sobre accidentes de tránsito y salud ............ 30 2.2.2 ¿Cuáles son las leyes vigentes? .................................................. 32 2.2.3 ¿Se cumplen las leyes vigentes? ................................................. 34 2.2.4 ¿Qué saben las personas acerca de las leyes vigentes? ................ 38 2.2.5 ¿En qué consiste el análisis de los interesados directos y por qué es necesario?......................................... ..................................... 39 2.2.6 Cómo identificar las percepciones de la comunidad ...................... 45 2.2.7 ¿Qué otros factores hay que abordar en un análisis de la situación? 46 2.3 Elección de las medidas prioritarias ......................................................... 47 2.3.1 Posibles elementos del programa ................................................ 48 Resumen ...................................................................................................... 49 Referencias ................................................................................................... 52 3. Elaboración y puesta en práctica de un programa sobre beber y conducir ............................................ ......................................... 53 3.1 Conseguir apoyo político y comunitario para un programa sobre beber y conducir. ............................................ ......................................... 57 3.1.1 Creación y coordinación de un grupo de trabajo ........................... 58 3.2 Cómo preparar un plan de acción ............................................................. 62 3.2.1 Identificar el problema ................................................................ 63 3.2.2 Determinar los objetivos del programa ......................................... 64 3.2.3 Establecer metas claras .............................................................. 65 3.2.4 Definir los indicadores del desempeño........................ .................. 67 3.2.5 Determinar las actividades que se realizarán.................... ............. 68 3.2 6 Efectuar un ensayo piloto del programa en una comunidad o una región ............................................................... 69 3.2.7 Preparar un cronograma .............................................................. 72 3.2.8 Calcular los recursos necesarios ................................................ 72 3.2.9 Promover el programa ................................................................. 75 3.2.10 Crear un mecanismo de vigilancia ................................................ 75 3.2.11 Identificar las necesidades de capacitación y adiestramiento ....... 76 3.2.12 Garantizar la continuidad del programa ........................................ 77 3.2.13 Celebrar el éxito ......................................................................... 77iv 6.
Beber y conducir: Manual de seguridad vial3.3 Intervenciones ........................................................................................ 77 3.3.1 Cómo formular y aplicar leyes sobre la conducción bajo los efectos del alcohol ................................................................ 78 3.3.2 Cómo hacer cumplir las leyes sobre la conducción bajo los efectos del alcohol ................................................................ 87 3.3.3 Penas y sanciones por delitos relacionados con beber y conducir .. 1033.4 Comercialización social y educación de la población ................................. 109 3.4.1 Cómo concientizar a la población y modificar las actitudes mediante una campaña en los medios de comunicación ............... 111 3.4.2 Cómo hacer llegar el mensaje de la campaña al público destinatario ................................................................................ 1143.5 Intervenciones basadas en la comunidad ................................................ 1213.6 Medidas de ingeniería ............................................................................. 1243.7 Garantizar una respuesta médica apropiada ............................................. 128 3.7.1 Organización y planificación de sistemas de atención traumatológica ........................................................................... 128 3.7.2 Atención en el sitio del accidente a las víctimas alcoholizadas ..... 128Resumen ..................................................................................................... 131Referencias ................................................................................................... 1324. Cómo evaluar el programa ..................................................................... 1354.1 Planificación de la evaluación .................................................................. 137 4.1.1 Propósitos de la evaluación ........................................................ 138 4.1.2 Tipos de evaluación ..................................................................... 1384.2 Elección de la metodología de evaluación ................................................ 140 4.2.1 Estudios para las evaluaciones formativas y del proceso .............. 140 4.2.2 Estudios para la evaluación de los resultados y las repercusiones . 140 4.2.3 Elección de los indicadores del desempeño .................................. 144 4.2.4 Evaluación económica del programa ........................................... 145 4.2.5 Determinación del tamaño de la muestra .................................... 1474.3 Difusión e intercambio de información ..................................................... 149Resumen ...................................................................................................... 152Referencias .................................................................................................. 153 v 7.
Anexos y siglas ........................................................................................... 155 Anexo 1: Factores que afectan a la concentración de alcohol en la sangre (CAS).. ...................................................................... 157 Anexo 2: Alcoholímetros manuales ............................................................... 159 Anexo 3: Interceptación segura de los vehículos .......................................... 160 Anexo 4: Distintos tipos de campañas publicitarias ...................................... 164 Referencias ................................................................................................... 167 Siglas ..................................................................................................... 168vi 8.
Beber y conducir: Manual de seguridad vialPrefacio Los traumatismos causados por accidentes de tránsito son un importante problema de salud pública y una de las principales causas de defunción y de discapacidades en todo el mundo. Cada año mueren aproximadamente 1,2 millones de personas y millones más sufren traumatismos y discapacidades como resultado de accidentes en la vía pública, principalmente en los países de ingresos bajos y medianos. Además de generar enormes costos sociales para individuos, familias y comunidades, los trau- matismos causados por el tránsito constituyen una pesada carga para los servicios de salud y para la economía. El costo para los países, algunos de los cuales posiblemente ya afrontan otros problemas de desarrollo, puede representar de 1% a 2% del pro- ducto interno bruto. A medida que aumenta el número de vehículos motorizados, el problema de los accidentes en la vía pública crece de manera acelerada, en particular en los países en desarrollo. Si no se frenan las tendencias actuales, en los próximos dos decenios los traumatismos causados por el tránsito aumentarán extraordinariamente en la mayor parte del mundo y los ciudadanos más vulnerables serán los más perjudicados. Se requieren con urgencia medidas específicas apropiadas. El Informe mundial sobre prevención de los traumatismos causados por el tránsito, publicado por primera vez en 2004 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial, definió las mejoras en la gestión de la seguridad vial y las medidas específicas que han llevado a notables disminuciones de las defunciones y los traumatismos causados por acci- dentes de tránsito en aquellos países industrializados que promueven la seguridad vial. El informe mostró que el uso de cinturones de seguridad, cascos y dispositivos de retención para niños ha permitido salvar miles de vidas. La adopción de límites de velocidad, la infraestructura vial más segura, el control de la alcoholemia y las mejoras en la seguridad de los vehículos son medidas que ya han sido puestas a prueba y cuya eficacia ha sido comprobada en repetidas ocasiones. La comunidad internacional debe ahora asumir el liderazgo y promover buenas prácticas en la gestión de la seguridad vial, así como la adopción de las intervenciones mencionadas en otros países, los cuales deberán adaptarlas a sus entornos particulares. Con el fin de acelerar esas actividades, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó el 14 de abril de 2004 una resolución en la que se insta a dedicar mayor atención y más recursos para hacer frente a la crisis mundial de seguridad vial. La resolución 58/289, “Mejoramiento de la seguridad vial”, subraya la importancia de la colaboración internacional en este campo. En una resolución posterior (A58/L.60), aprobada en octubre de 2005, se ratificó el compromiso de las Naciones Unidas en este sentido, se exhortó a los Estados Miembros a poner en práctica las recomendacio- nes del Informe mundial sobre prevención de los traumatismos causados por el tránsito y se elogiaron las iniciativas de colaboración puestas en marcha hasta el momento para aplicar la resolución 52/289. En particular, se instó a los Estados Miembros a concen- trarse en los factores clave de riesgo y a establecer organismos rectores encargados de velar por la seguridad vial. vii 9.
Prefacio Con el fin de contribuir a poner en práctica estas resoluciones, la Alianza Mundial para la Seguridad Vial (Global Road Safety Partnership, GRSP), la Organización Mundial de la Salud, la Fundación FIA para el Automóvil y la Sociedad y el Banco Mundial han publicado una serie de manuales, de los cuales forma parte la presente publicación, destinados a los responsables de formular las políticas y a los profe- sionales. Cada manual proporciona orientación paso a paso a los países que deseen mejorar la seguridad vial y poner en práctica las intervenciones específicas descritas en el Informe mundial sobre prevención de los traumatismos causados por el tránsito. Se proponen soluciones sencillas y eficaces en función del costo, que pueden salvar muchas vidas y disminuir la enorme carga que representan los accidentes de tránsito en todo el mundo. Instamos a todos a usar estos manuales. David Silcock Presidente Alianza Mundial para la Seguridad Vial Etienne Krug Director Departamento de Prevención de los Traumatismos y la Violencia Organización Mundial de la Salud David Ward Director General Fundación FIA para el Automóvil y la Sociedad Anthony Bliss Especialista Principal en Seguridad Vial Departamento de Transporte y Desarrollo Urbano Banco Mundialviii 10.
Beber y conducir: Manual de seguridad vialColaboradores y agradecimientos Este manual fue preparado por un equipo de profesionales del grupo australiano ARRB para investigaciones relacionadas con el transporte y del Laboratorio de Inves- tigaciones sobre el Transporte del Reino Unido, contratado por la Alianza Mundial para la Seguridad Vial. Partes del manual han sido tomadas del primer manual de esta serie: Cascos: manual de seguridad vial para decisores y profesionales. En su preparación colaboraron muchas personas en calidad de autores, revisores, participantes de talle- res y editores técnicos. La Alianza Mundial para la Seguridad Vial expresa su sincera gratitud a todos ellos. Comité Asesor Anthony Bliss, Etienne Krug, David Silcock, David Ward Comité Editorial Kathleen Elsig, Andrew Downing, Margie Peden, Tami Toroyan Autores principales Peter Cairney, Stephen Collier, Robert Klein, Allan Quimby, Ray Shuey, Tanya Styles, Ray Taylor Colaboradores para los módulos Paul Graham, Jagadish Guria, Yvette Holder, Charlie Mock, Rebecca Ivers Revisores y colaboradores en los talleres Revisores internacionales: Marilena Amoni, Mark Bane, Heidi Coleman, Brett Bivans, Ross Homel, Ian Johnston, Susan Kirinich, Margie Peden, Robin Room, G. Gururaj, Vladimir Poznyak, Barry Sweedler, Eduardo Vasconcello, María Vegega. Colaboradores en el taller en Bangalore: G. Gururaj, M. N. Reddi, Narayana Gowda, Bhaskar Rao, Prof. Sreehari, Jai Prasad, M. T. Naik, Andrew Downing, B. H. Sanjeev Kumar, Sr. Vishveshwaran. Colaboradores en el taller en Kerala: S. Anil Radhakrishnan, N. Mural, Stein Lunde- bye, Paul Leslie, Dr. Anoop Lal, Subu Kamal, Jim Jarvis, Jacob George, Johnson J. Edayaranmula, Dr. Mahesh Chand. ix 11.
Colaboradores y agradecimientos Edición técnica y corrección de estilo de la edición original en inglés Angela Burton Apoyo bibliográfico Caroline Allsopp Apoyo financiero La Alianza Mundial para la Seguridad Vial agradece el generoso apoyo financiero brindado por el Servicio Mundial para la Seguridad Vial del Banco Mundial, que hizo posible la producción de este manual.x 12.
Beber y conducir: Manual de seguridad vialResumen El consumo de alcohol, aun en cantidades relativamente pequeñas, aumenta el riesgo de que los conductores de vehículos motorizados y los peatones se vean involucrados en un accidente. El alcohol no solo perjudica procesos esenciales para la utilización segura de la vía pública, como la visión y los reflejos, sino que también se relaciona con una reducción del discernimiento y, por lo tanto, a menudo con otros comporta- mientos de alto riesgo, como el exceso de velocidad o no usar cinturones de seguridad. En muchos países se han llevado a cabo investigaciones que revelan que proporciones considerables de conductores de vehículos motorizados, motociclistas y peatones tienen niveles de alcoholemia que afectan a su competencia en la utilización de la vía pública. Si bien el perfil de los conductores que beben varía de una región a otra, existe una serie de factores que aumentan el riesgo de accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol. Por ejemplo, los hombres jóvenes están expuestos a un mayor riesgo de sufrir ese tipo de accidentes, y estos suelen ser más frecuentes en la noche. Por desgracia, en muchos países no se perciben bien las dimensiones del problema, hay poca conciencia pública acerca de él y con frecuencia son inadecuadas las leyes y su aplicación. El Informe mundial sobre prevención de traumatismos causados por el tránsito señala que los programas dirigidos a combatir el problema de la conducción bajo los efectos del alcohol se han mostrado eficaces para reducir las defunciones y los traumatismos sufridos en la vía pública. El propósito de este manual es brindar a los lectores sugerencias prácticas para el establecimiento de programas coordinados e integrados que puedan ser implantados en cada país con el propósito de reducir el problema de la conducción bajo los efectos del alcohol. Su objetivo específico es abordar el problema del consumo de alcohol por parte de los conductores, tanto de vehículos motorizados como de motocicletas. En el ámbito de este problema, los conductores de vehículos comerciales constituyen un grupo especialmente importante debido a la gran cantidad de pasajeros que transpor- tan y al gran número de kilómetros que suelen recorrer. Si bien se reconoce que los peatones alcoholizados constituyen un problema, esa cuestión no será tratada en este informe. El manual está dirigido a los responsables de formular las políticas y a los profesio- nales vinculados con la seguridad vial y se basa en la experiencia de países que han logrado reducir el problema de la conducción bajo los efectos del alcohol. Se propor- cionan los datos necesarios para iniciar un programa para combatir el problema del alcohol al volante y se describen los pasos necesarios para efectuar la evaluación del problema en un determinado país. Luego se explica cómo planificar y poner en prác- tica un programa, lo que incluye la creación de un grupo de trabajo, la formulación de un plan, ejemplos de leyes y de las medidas para asegurar su cumplimiento, el desarro- llo de campañas públicas de educación y publicidad y, por último, la evaluación del programa. xi 13.
Resumen En la elaboración de este manual, los autores se han basado en estudios de casos de todo el mundo para dar ejemplos de “buenas prácticas”. Siempre que es posible, se presentan casos de países de ingresos bajos y medianos, pero, debido a la escasa aten- ción concedida al problema en muchos países, la mayoría de los ejemplos provienen de países con cantidades elevadas de vehículos automotores.xii 14.
Beber y conducir: Manual de seguridad vial IntroducciónIntroducción Antecedentes de la serie de manuales En 2004, la Organización Mundial de la Salud (OMS) escogió la seguridad vial como lema del Día Mundial de la Salud. En más de 130 países se realizaron actividades para conmemorar ese día, encaminadas a crear conciencia acerca de los traumatismos cau- sados por el tránsito, estimular la instauración de nuevos programas de seguridad vial y perfeccionar las iniciativas existentes. En el mismo día, la OMS y el Banco Mundial dieron a conocer el Informe mundial sobre prevención de los traumatismos causados por el tránsito (1), que destaca la creciente pandemia de lesiones relacionadas con el tránsi- to. El informe analiza en detalle los conceptos fundamentales de la prevención de los traumatismos causados por el tránsito, el impacto que estos producen, las principales causas y los factores de riesgo de los accidentes en la vía pública, así como estrategias de prevención de comprobada eficacia. El informe concluye con seis importantes recomendaciones que pueden adoptar los países para mejorar su seguridad vial. Recomendaciones del Informe mundial sobre prevención de los traumatismos causados por el tránsito 1. Designar un organismo coordinador en la administración pública para que oriente las actividades nacionales en materia de seguridad vial. 2. Evaluar el problema, las políticas y los marcos institucionales relativos a los traumatismos causados por el tránsito, así como la capacidad de cada país para prevenirlos. 3. Preparar una estrategia y un plan de acción nacionales en materia de seguridad vial. 4. Asignar recursos financieros y humanos para abordar el problema. 5. Ejecutar acciones concretas para prevenir los accidentes en la vía pública, reducir al mínimo los traumatismos y sus consecuencias y evaluar los resultados de esas acciones. 6. Apoyar el desarrollo de las capacidades nacionales y la cooperación internacional. El informe hace hincapié en que se puede evitar el problema mediante una mejor or- ganización de todo el sistema de seguridad vial y la aplicación multisectorial de inter- venciones de eficacia comprobable, culturalmente apropiadas y puestas a prueba en el xv 16.
Introducción ámbito local. En su quinta recomendación, el informe pone en claro que existen varias “buenas prácticas” —intervenciones ya ensayadas y de comprobada eficacia— que pueden implementarse con un bajo costo en la mayoría de los países. Esas intervencio- nes incluyen estrategias que abordan algunos de los principales factores de riesgo de que se produzcan traumatismos causados por el tránsito, tales como: •	el	establecimiento	de	leyes	que	exijan	a	todos	los	ocupantes	de	vehículos	automoto- res el uso de cinturones de seguridad y dispositivos de retención para los niños; •	el	uso	obligatorio	del	casco	para	los	motociclistas; •	la	definición	y	la	imposición	de	límites	de	alcoholemia; •	la	definición	y	la	imposición	de	límites	de	velocidad; •	la	gestión	adecuada	de	la	infraestructura	vial	existente	para	incrementar	la	seguridad; •	el	mejoramiento	de	los	dispositivos	de	seguridad	en	los	vehículos. El 14 de abril de 2004, una semana después del Día Mundial de la Salud, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución en la que se insta a dedicar más atención y recursos a las actividades de promoción de la seguridad vial y se reco- noce que el sistema de las Naciones Unidas debe apoyar los esfuerzos por solucionar la crisis mundial de seguridad vial. Al mismo tiempo, se elogia a la OMS y al Banco Mundial por su iniciativa de publicar el Informe mundial sobre prevención de los trau- matismos causados por el tránsito. En la resolución también se invita a la OMS a actuar, en estrecha colaboración con las Comisiones Regionales de las Naciones Unidas, como coordinadora de las actividades del sistema de las Naciones Unidas encamina- das a promover la seguridad vial. Conforme al mandato conferido por la Asamblea General de las Naciones Unidas, la OMS ha contribuido al establecimiento de una red de organismos de las Naciones Unidas y otras entidades internacionales que se ocupan de la seguridad vial, actual- mente llamada “Grupo de colaboración de las Naciones Unidas para la seguridad vial”. Los integrantes de este grupo han establecido de común acuerdo los objetivos de sus actividades colectivas e inicialmente concentran su atención en las seis recomendacio- nes formuladas en el Informe mundial sobre prevención de los traumatismos causados por el tránsito.xvi 17.
Beber y conducir: Manual de seguridad vial IntroducciónUn resultado directo de la colaboración ha sido la creación de un consorcio oficiosoconstituido por la OMS, el Banco Mundial, la Fundación FIA para el Automóvily la Sociedad y la Alianza Mundial para la Seguridad Vial (GRSP). Este consorcioestá elaborando una serie de manuales sobre “buenas prácticas” en relación con losproblemas clave identificados en el Informe mundial sobre prevención de los trauma-tismos causados por el tránsito. El proyecto surgió a raíz de las numerosas solicitudesde orientación para poner en práctica las recomendaciones del informe, presentadasa la OMS y al Banco Mundial por interesados en la seguridad vial de todo el mundo,especialmente los que trabajan en países de ingresos bajos y medianos.Los manuales están dirigidos a los gobiernos, las organizaciones no gubernamenta-les y los profesionales de la seguridad vial en el sentido más amplio. Redactados enun lenguaje accesible, describen los pasos para implementar cada recomendación deacuerdo con las buenas prácticas, y definen las funciones y las responsabilidades de losparticipantes en el proceso. Los manuales se basan en un modelo común, utilizado enun documento sobre el incremento del uso del cinturón de seguridad, elaborado porla Fundación FIA en 2004. Si bien los manuales fueron preparados principalmentepara países de ingresos bajos y medianos, pueden utilizarse en diversos países y seradaptados a distintos niveles de desempeño en relación con la seguridad vial. Cadamanual incluye estudios de casos que destacan ejemplos de países desarrollados y endesarrollo.El Informe mundial sobre prevención de los traumatismos causados por el tránsito preco-niza un enfoque sistémico para la seguridad vial, que abarca la vía pública, el vehículoy el usuario. La idea inicial es que, para abordar de manera eficiente el problema de lostraumatismos causados por el tránsito, la responsabilidad debe ser compartida por losgobiernos, la industria, las organizaciones no gubernamentales y los organismos inter-nacionales. Además, para ser eficaz, la seguridad vial debe contar con el compromiso yel aporte de todos los sectores pertinentes; entre ellos, los de transporte, salud, educa-ción y aplicación de la ley. Estos manuales, que reflejan los puntos de vista expuestosen el informe, promueven también la adopción de un enfoque sistémico y, siguiendoel principio de que la seguridad vial debe ser fomentada por muchas disciplinas, estánorientados a profesionales de diversos sectores. xvii 18.
Introducción Antecedentes del manual beber y conducir ¿Por qué se elaboró un manual sobre beber y conducir? Los usuarios de la vía pública alcoholizados están expuestos a un riesgo considerable- mente alto de verse involucrados en un accidente. Estudios efectuados en países de ingresos bajos y medianos revelaron la presencia de alcohol en la sangre de entre 4% y 69% de los conductores, entre 18% y 90% de los peatones y entre 10% y 28% de los motociclistas lesionados en accidentes de tránsito (2). Los programas que abordan el problema de los accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol han sido eficaces en varios países, donde se han incluido leyes y medidas para su cumplimiento. El objetivo de este manual es brindar asesora- miento práctico a los profesionales que actúan en la seguridad vial sobre cómo llevar a cabo ese tipo de programas. Se basa en el Informe mundial sobre prevención de los trau- matismos causados por el tránsito, que describe cómo el abuso de alcohol contribuye a que se produzcan traumatismos y defunciones entre los ocupantes de vehículos, los motociclistas y los peatones. El manual forma parte de una serie de documentos que proporcionan en forma accesible asesoramiento práctico sobre las medidas necesarias para mejorar la seguridad vial. ¿A quién está dirigido el manual? El manual brinda asesoramiento práctico a los países que quieren reducir la incidencia de accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol, ya sea a nivel local o nacional. Está dirigido a los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales y los profesionales de la seguridad vial, en particular los de países de ingresos bajos y me- dianos, donde una gran proporción de la población consume bebidas alcohólicas. La lista de posibles usuarios variará según el país y su situación actual con respecto a los patrones de consumo de alcohol y a las medidas de seguridad vial, pero ciertamente incluirá a: •	responsables	de	formular	políticas	y	decisores; •	miembros	del	sistema	judicial; •	políticos; •	agentes	de	policía; •	profesionales	de	la	seguridad	vial; •	profesionales	de	la	salud; •	fabricantes,	proveedores	y	minoristas	que	venden	bebidas	alcohólicas;	propietarios	de locales y lugares de reunión con permisos para vender bebidas alcohólicas; •	empleados	de	los	sectores	público	y	privado; •	organizaciones	no	gubernamentales; •	personal	de	las	compañías	de	seguros; •	maestros	y	profesores	de	todos	los	niveles	de	enseñanza; •	investigadores	especializados	en	la	seguridad	vial	y	en	los	daños	causados	por	el	consumo de alcohol; •	instructores	de	conducción	y	seguridad	vial.xviii 19.
Beber y conducir: Manual de seguridad vial IntroducciónSi bien el manual está dirigido en particular a los países de ingresos bajos y medianoscon leyes insuficientes y pocos programas de intervención, pretende ser útil paratodos los países.¿Qué abarca este manual y cómo se debe usar?Para lograr una reducción de los accidentes de tránsito relacionados con el consumode alcohol generalmente es necesario aplicar sistemáticamente una serie de medidas.La cantidad exacta de medidas requeridas dependerá de la legislación y de los progra-mas de intervención ya existentes en cada país.Este manual ayudará a los lectores a identificar las medidas pertinentes según lasituación específica de sus países y proporcionará el asesoramiento práctico necesariopara aplicarlas. Además de concentrarse en las medidas técnicas, el manual describelas estructuras institucionales con las que es preciso contar para que se cumplan losobjetivos de los programas orientados a reducir los accidentes de tránsito relacionadoscon el consumo de alcohol.Si bien se sabe que ciertos accidentes pueden involucrar a peatones alcoholizados, haypoca experiencia práctica a la hora de abordar esto como una cuestión de seguridadvial. En consecuencia, este manual se limita al problema del alcohol al volante, e inclu-ye tanto a los conductores de vehículos motorizados como a los motociclistas.¿Qué abarca el manual?El Módulo 1 explica por qué se requieren intervenciones que aborden el problemade los accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol. Describecómo el alcohol afecta al desempeño de los conductores y contribuye a que se pro-duzcan accidentes y los consiguientes traumatismos en conductores de automóviles,motociclistas y peatones.El Módulo 2 guía al lector en el proceso de evaluar la situación del país respectode los patrones de consumo de alcohol y su incidencia en los accidentes en la víapública. Indica cuáles son los datos necesarios para un buen diagnóstico del problemay para detectar lagunas en los mecanismos existentes para abordarlo.El Módulo 3 explica cómo elaborar y poner en práctica un programa sobre bebery conducir, lo que incluye cómo obtener apoyo político y comunitario, mediante lacreación de un grupo de trabajo integrado por interesados directos. También describecómo formular un plan de acción que identifique el problema, establezca objetivos,cronogramas y metas y calcule los recursos necesarios. El Módulo 3 examina asimismouna serie de intervenciones encaminadas a reducir las repercusiones del problema dela conducción bajo los efectos del alcohol, incluidas leyes y su aplicación, campañaspublicitarias y respuestas médicas apropiadas para la atención de las víctimas de acci-dentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol. xix 20.
Introducción El Módulo 4 se refiere a la evaluación de los efectos de un programa en relación con los sus objetivos específicos. Incluye el registro de los datos que es preciso recolectar antes de iniciar una campaña. En todo el manual se presentan recuadros con estudios de casos. Los ejemplos selec- cionados tienen la finalidad de ilustrar los procesos y los resultados a partir de la expe- riencia en una amplia gama de países, con el objeto de reflejar la diversidad regional, cultural y socioeconómica. ¿Cómo se debe usar el manual? No se pretende que este manual sea normativo sino que pueda ser adaptado a las ne- cesidades de cada país en particular. Cada módulo contiene diagramas de flujo y listas de verificación para ayudar a los lectores a determinar cuál es la situación de su país en relación con los accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol, y para ayudarlos también a adoptar las medidas que ofrezcan más posibilidades de mejorar la situación. La estructura modular del manual permite utilizar solo aquellas partes del documento que sean pertinentes. Instamos a los lectores a leer todo el manual; no obstante, las diversas secciones pue- den ser más pertinentes para algunos países que para otros. Sin embargo, el Módulo 2 probablemente será de gran utilidad para todos los interesados en evaluar la situación en su propio país y escoger determinadas medidas para la acción. Las elecciones que se hagan en ese momento determinarán cuáles de las restantes secciones serán más útiles. ¿Cuáles son las limitaciones de este manual? El manual no tiene la pretensión de abordar el problema de manera exhaustiva. Sobre la base de la experiencia de colaboradores de todo el mundo, señala medidas prácticas y eficaces que se pueden adoptar para prevenir los accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol y, por lo tanto, refleja los puntos de vista de quienes parti- ciparon en su elaboración. Quizás existan intervenciones exitosas en otros países que no han sido abordadas aquí. Asimismo, los estudios de casos —utilizados para ilustrar procesos, buenas prácticas y restricciones concretas— no son exhaustivos sino que simplemente ejemplifican puntos tratados en el cuerpo del texto. Como el manual pretende básicamente proporcionar orientación a los países en las etapas tempranas de elaboración y puesta en práctica de programas para prevenir los accidentes de tránsito relacionados con el alcohol, no se extiende sobre los proble- mas generales vinculados con el consumo de alcohol. El manual se concentra en tres temas principales: las leyes concernientes a la conducción bajo los efectos del alcohol, su cumplimiento y la educación de la población. En conjunto, las acciones efectivas relacionadas con esos temas tendrán un efecto positivo. No se abarcan otras posibles intervenciones, como los dispositivos instalados en los vehículos para impedir que personas ebrias conduzcan, los cuales están en la etapa de preparación y pruebas en algunos países de ingresos altos.xx 21.
Beber y conducir: Manual de seguridad vial Introducción El manual se limita al deterioro del desempeño provocado por los efectos del alcohol. No se consideran otros motivos de menoscabo de la capacidad de conducir, como las drogas o la fatiga. También se concentra en el problema de beber y conducir vehícu- los automotores (incluidas las motocicletas). Se sabe que los peatones alcoholizados constituyen un problema, pero hay pocos ejemplos prácticos sobre cómo abordarlo. ¿Cómo se elaboró el manual? El manual está basado en un modelo estándar elaborado conjuntamente por la OMS, el Banco Mundial, la Fundación FIA para el Automóvil y la Sociedad y la Alianza Mundial para la Seguridad Vial, y fue revisado por especialistas externos. El modelo no es rígido sino que proporciona una estructura flexible que, cuando las circunstan- cias lo permiten, unifica la forma y el enfoque de los manuales. Un comité asesor integrado por expertos de los distintos organismos colaboradores supervisó el proceso de elaboración de cada manual y brindó orientación sobre su contenido. Se creó un pequeño comité editorial para cada manual, el cual estuvo a cargo de la coordinación del contenido técnico. La Alianza Mundial para la Seguridad Vial, como líder del proyecto, elaboró el esquema de este manual, con el apoyo del Banco Mundial y la OMS. La redacción preliminar fue realizada por un equipo formado por profesionales del grupo australia- no ARRB y del Laboratorio de Investigaciones sobre el Transporte del Reino Unido, contratado por la Alianza Mundial para la Seguridad Vial. Se confió la elaboración de los módulos técnicos a organizaciones o a profesionales expertos en las áreas pertinentes, que trazaron los lineamientos generales de los módulos, examinaron los documentos sobre el tema y redactaron el contenido técnico velando por que reflejara los conceptos científicos más recientes en relación con las buenas prácticas. El manual fue sometido a dos tandas de revisiones; la versión resultante fue analizada en pro- fundidad en dos talleres con profesionales efectuados en la India y se hicieron nuevas modificaciones.Referencias 1. Peden M et al., eds. Informe mundial sobre prevención de los traumatismos causados por el tránsito. Washington, DC, Organización Panamericana de la Salud, 2004 (Publicación Científica y Técnica No. 599). 2. Odero W, Zwi, AB. Alcohol-related traffic injuries and fatalities in developing countries: a critical review of literature. Londres, Health Policy Unit, Department of Public Health, London School of Hygiene and Tropical Medicine, 1995. xxi 22.
¿Por qué es necesario un programa sobre beber y conducir?1.1 Panorama mundial de los accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol . . . . . . . . . . 3 1.1.1 Variaciones por país de los accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol . . . . . . . . . . 4 1.1.2 Las repercusiones económicas de los accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 61.2 ¿Por qué beber y conducir es un problema? . . . . . . . 7 1.2.1 Los efectos del alcohol en los conductores . . . . . . . . . 7 1.2.2 Los efectos del alcohol y el riesgo de accidentes. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8 1.2.3 Los efectos del alcohol en la etapa posterior al accidente . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10 1.2.4 ¿Cómo se mide la alcoholemia?. . . . . . . . . . . . . . . . . . 111.3 ¿Quiénes corren el mayor riesgo de sufrir accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13 1.3.1 Características demográficas de los conductores que beben . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13 1.3.2 Actitudes características de los conductores que beben . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15 1.3.3 Patrones de consumo de alcohol en todo el mundo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15 1.3.4 Características de las víctimas de accidentes de tránsito . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 171.4 ¿Cómo se puede reducir el número de accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 18Resumen . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21Referencias. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 22 23.
Beber y conducir: Manual de seguridad vial 1 | Por qué es necesario un programa sobre beber y conducir e ste módulo ofrece al lector información básica sobre el problema de los acciden- tes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol en todo el mundo, así como acerca de los fundamentos de las intervenciones encaminadas a reducirlos. La informa- ción y las recomendaciones proporcionadas en este módulo constituyen instrumentos importantes para persuadir a los líderes políticos y a las personas en general de que apo- yen un programa que aborde el problema de la conducción bajo los efectos del alcohol. Las secciones del módulo están estructuradas de la siguiente manera: •	1.1 Panorama mundial de los accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol. El módulo comienza con la descripción de la magnitud del problema y de cómo los accidentes de tránsito relacionados con el consumo de bebidas alcohólicas son una importante causa de muerte y de discapacidades. •	1.2 ¿Por qué beber y conducir es un problema? Esta sección se explaya acerca del alcohol en general y sobre cómo influye en el desempeño al conducir. Muestra las relaciones entre el consumo de alcohol y los accidentes de tránsito. En esta sec- ción también se examina cómo el alcohol afecta al diagnóstico, al tratamiento y a la rehabilitación de las víctimas de accidentes de tránsito. •	1.3 ¿Quiénes corren el mayor riesgo? En esta sección se examinan brevemente algunas de las principales características y los principales factores de riesgo rela- cionados con la conducción bajo los efectos del alcohol. También se destacan las dimensiones y los patrones del consumo de bebidas alcohólicas en el mundo. •	1.4 ¿Cómo se puede reducir el número de accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol? El módulo finaliza con el examen de las principales intervenciones para abordar el problema del alcohol al volante, que incluyen la le- gislación, la educación y la promoción de la causa. Cada una de las intervenciones será analizada con más detalle en los módulos siguientes. Como se mencionó en la Introducción, este manual se concentra únicamente en el problema de la conducción bajo los efectos del alcohol, si bien el consumo de alcohol por parte de los peatones también puede provocar accidentes de tránsito. Sin embar- go, gran parte de los principios y de la orientación técnica proporcionados en el ma- nual se aplican por igual a los conductores de vehículos motorizados, de motocicletas y de bicicletas, así como a los peatones.1.1 Panorama mundial de los accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol Excepto por algunos pocos países donde está prohibida la ingestión de bebidas alcohólicas, el menoscabo de las facultades debido al consumo de alcohol es un factor 3 24.
Módulo 1: Por qué es necesario un programa sobre beber y conducir importante que influye en el riesgo de sufrir un accidente de tránsito así como en la gravedad y las consecuencias de los traumatismos resultantes. La frecuencia con que las personas conducen bajo los efectos del alcohol varía según los países, pero décadas de investigación han demostrado que los conductores alcoholizados corren un riesgo considerablemente mayor de sufrir un accidente en la vía pública en comparación con los que no han ingerido bebidas alcohólicas. 1.1.1 Variaciones por país de los accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol En la mayoría de los países de ingresos altos, alrededor de 20% de los conductores que sufren lesiones mortales presentan una alcoholemia superior a la permitida por la ley (1); es decir, una concentración de alcohol en la sangre (CAS) que excede los límites legales. En contraste, estudios efectuados en países de ingresos bajos y medianos han revelado que entre 33% y 69% de los conductores que sufrieron lesiones mortales y entre 8% y 29% de los conductores que sufrieron traumatismos no mortales habían consumido alcohol antes del incidente (1). La figura 1.1 muestra un panorama general del papel del alcohol en accidentes de tránsito mortales acaecidos en algunos países. Figura 1.1 La conducción bajo los efectos del alcohol como causa de accidentes mortales (datos de 2002, 2003 o 2004) % de accidentes mortales relacionados con el consumo de alcohol Canadá Eslovenia Estados Unidos Francia Irlanda Nueva Zelandia Dinamarca Finlandia Australia (Occidental) Letonia Australia (Victoria) Suiza Gran Bretaña Hungría Ucrania Islandia Lituania Japón Moldova Turquía Bélgica Austria Bulgaria República Checa Portugal Rumania México Nota: Austria: el porcentaje (7%) ha sido en gran medida subestimado debido a que en ese país no está permitido medir el nivel de alcoholemia en una persona muerta. Portugal: los datos en gran medida han sido subestimados porque no se efectúa la medición de la alcoholemia en todos los conductores. Fuente: Datos inéditos tomados de: Working group on achieving ambitious road safety targets: responses to the survey on road safety performance, Joint OECD/ECMT Transport Research Centre, 2005.4 25.
Beber y conducir: Manual de seguridad vial 1 | Por qué es necesario un programa sobre beber y conducirSon pocos los países que tienen sistemas perfeccionados para estimar la influenciadel consumo de alcohol en todos los accidentes de tránsito. Además, la definición delo que es un accidente causado por el consumo de alcohol difiere de un país a otro,al igual que lo hacen el límite de alcoholemia fijado por la ley o los requisitos paraefectuar pruebas a las víctimas. Por estas razones, es difícil establecer comparacionesdirectas entre los países. Teniendo en cuenta algunas de esas dificultades, los estudiosde un grupo de países indican que:•	entre	26%	y	31%	de	los	conductores	que	sufrieron	lesiones	no	mortales	en	Sudáfrica tenían niveles de alcoholemia superiores al límite de 0,08 g/100 ml establecido en el país (2);•	en	Tailandia,	aproximadamente	44%	de	las	víctimas	con	traumatismos	causados	por el tránsito asistidas en los hospitales públicos tenían niveles de alcoholemia de 0,10 g/100 ml o más (3), mientras que un estudio en profundidad de casi 1.000 choques de motocicleta reveló que el alcohol fue un factor en 36% de los casos (4);•	en	Bangalore,	India,	28%	de	los	accidentes	de	tránsito	en	que	estuvieron	involucra- dos varones mayores de 15 años fueron atribuibles al consumo de alcohol (5);•	en	Colombia,	34%	de	las	defunciones	de	conductores	y	23%	de	las	de	motociclis- tas están asociadas con el exceso de velocidad y/o el consumo de alcohol (6);•	en	Sunsai	y	Dharari,	Nepal,	17%	de	870	accidentes	en	la	vía	pública	fueron	atri- buidos	al	consumo	de	alcohol.	De	los	conductores	que	habían	bebido,	50%	eran	ciclistas;	28%,	motociclistas;	17%,	conductores	de	carretas;	y	5%,	camioneros	(7);•	en	los	Estados	Unidos	de	América,	medio	millón	de	personas	sufren	traumatismos	y	17.000	mueren	cada	año	en	accidentes	de	tránsito	relacionados	con	el	consumo	de	alcohol.	Casi	40%	del	total	de	defunciones	de	jóvenes	en	accidentes	de	tránsito	se relacionan con la ingestión de bebidas alcohólicas (8);•	en	Suecia,	los	Países	Bajos	y	el	Reino	Unido,	la	proporción	de	conductores	que	sufrieron lesiones mortales y que habían bebido en exceso es de alrededor de 20%, si bien los límites establecidos por la ley difieren considerablemente en esos países: 0,02 g/100 ml, 0,05 g/100 ml y 0,08 g/100 ml, respectivamente (9). 5 26.
Módulo 1: Por qué es necesario un programa sobre beber y conducir RECUADRO 1.1: Defunciones en accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol en Sudáfrica Según el sistema nacional sudafricano de vigilancia de la mortalidad causada por traumatismos, se re- gistraron 25.361 traumatismos mortales en 32 morgues estatales en 2001, lo que representa aproxima- damente 35% del total de defunciones por causas no naturales acaecidas en Sudáfrica en ese año. Las defunciones relacionadas con el transporte representaron 27% de todos los traumatismos mortales. La mortalidad más alta en el grupo de usuarios de la vía pública se registró entre los peatones (37,3%), seguidos por los pasajeros de vehículos (17,4%), los conductores (14,0%) y los ciclistas (3,1%). El consumo de alcohol es un importante factor de riesgo en todos los tipos de traumatismos mortales sufridos en la vía pública en Sudáfrica. Se efectuaron pruebas para determinar la alcoholemia en 2.372 (34,6%) de las 6.859 personas fallecidas en accidentes de tránsito. Más de la mitad (51,9%) de esas personas tenían niveles elevados de alcoholemia y, de estos casos positivos, 91% presentaron concen- traciones de alcohol en la sangre de 0,05 g/100 ml o más. Los peatones, seguidos por los conductores, fueron quienes tenían más probabilidad de presentar alco- holemias positivas (véase el cuadro siguiente). Niveles de alcoholemia (en g/100 ml) Cero % 0,01-0,04% 0,05-0,14% 0,15-0,24% ≥ 0,25% Peatones 37,5 5,4 12,0 20,5 24,7 Pasajeros 62,6 4,7 14,0 13,7 5,0 Conductores 48,2 5,3 18,2 18,8 9,5 Ciclistas 61,3 3,2 15,1 14,0 6,5 Los peatones fallecidos también presentaron los niveles medios de alcoholemia más elevados (0,20 g/100 ml). Más de 50% de los conductores muertos tenían niveles elevados de CAS y la concentración media entre ellos (0,17 g/100 ml) equivalía a más del triple del límite legal para conducir vigente en Sudáfrica (0,05 g/100 ml). Fuente: (1) 1.1.2 Las repercusiones económicas de los accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol Se dispone de muy pocos datos acerca de los costos generados por los accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol. La Organización Mundial de la Salud (OMS) cuenta con cifras sobre el costo del consumo crónico de bebidas alco- hólicas en muchos países (10), pero no se presentan por separado los costos de los traumatismos	sufridos	en	accidentes	de	tránsito.	En	los	Estados	Unidos,	se	estimó	que	el costo económico total de los accidentes de vehículos automotores en 2000 fue de US$	230,6	mil	millones;	los	costos	generados	por	accidentes	causados	por	el	consu- mo	de	alcohol	fueron	de	$51,1	mil	millones,	lo	que	equivale	a	22%	del	costo	total	(8). Sin embargo, no es posible hacer una comparación directa entre los datos prove- nientes	de	los	Estados	Unidos	y	los	de	los	países	en	desarrollo,	debido	a	variables	tales	6 27.
Beber y conducir: Manual de seguridad vial 1 | Por qué es necesario un programa sobre beber y conducir como la infraestructura de transporte, las diferencias en las normas de seguridad, la tasa de incremento de vehículos automotores y factores demográficos y económicos de los países. Al aplicar datos recientes de la incidencia de los accidentes de tránsito ocasionados por el consumo alcohol en los países en desarrollo en los cálculos del costo total de los accidentes viales en esos países (como se indica en el Informe mundial sobre prevención de los traumatismos causados por el tránsito), se pueden establecer esti- maciones sólidas (1). Por ejemplo, en Sudáfrica se ha calculado que el alcohol es un factor en 31% de los accidentes no mortales. Si aplicamos este porcentaje a los costos hospitalarios estimados atribuidos a los accidentes en la vía pública en Sudáfrica, que, según el informe de la OMS, fueron de US$ 46,4 millones, tendríamos un costo total para el sistema de salud de alrededor dae US$ 14 millones generado por los acciden- tes relacionados con el consumo de alcohol. En Tailandia, se ha estimado que el costo total de los accidentes de tránsito es de US$ 3.000 millones (11). Datos recientes acerca de la incidencia del alcohol en los acci- dentes viales en ese país indican que por lo menos 30% de los casos se relacionan con el consumo de alcohol, lo que lo que lo convierte en un factor en los costos en ese país de aproximadamente US$ 1.000 millones.1.2 ¿Por qué beber y conducir es un problema? El alcohol cumple numerosas funciones en la sociedad y tiene importantes significa- dos culturales, religiosos y simbólicos en la mayoría de los países, pero es también una droga que causa muchos efectos tóxicos y otros peligros, como la intoxicación y la dependencia. 1.2.1 Los efectos del alcohol en los conductores NOTA ¿Qué es el alcohol? En sentido estricto, el término “alcohol” significa “alcohol etílico o etanol”, un líquido que se obtiene mediante la fermentación del azúcar, pero, en el lengua- je coloquial por lo general se refiere a “una bebida como la cerveza, el vino y el whisky, que pueden embriagar a las personas”. Fuente: Collins English Dictionary 7 28.
Módulo 1: Por qué es necesario un programa sobre beber y conducir Los efectos inmediatos del alcohol sobre el cerebro son depresivos o estimulantes, dependiendo de la cantidad consumida (véase el cuadro 1.1). En cualquiera de los casos, el alcohol provoca un menoscabo de las facultades que incrementa las probabi- lidades de sufrir un accidente, ya que perjudica la capacidad de discernimiento, torna los reflejos más lentos y reduce la atención y la agudeza visual. En el aspecto fisioló- gico, el alcohol disminuye la presión arterial y deprime la conciencia y la respiración. También tiene propiedades analgésicas y anestésicas generales. Si bien aun con niveles relativamente bajos de CAS puede haber un deterioro del discernimiento y un aumento del riesgo de sufrir un accidente, los efectos se vuelven progresivamente	más	acentuados	a	medida	que	aumenta	la	alcoholemia.	No	sólo	se alteran el discernimiento y los reflejos sino que también se empobrece la visión. Además de su efecto directo sobre las consecuencias del accidente, se piensa que el alcohol también afecta a otros aspectos de la seguridad del conductor, como el uso del cinturón de seguridad y de casco y la elección de la velocidad. Aun cuando en este manual se ha omitido deliberadamente un análisis detallado de otras drogas, el consumo de alcohol, en parte por su tendencia a reducir las inhibiciones, a menudo se asocia con el consumo de otras sustancias que pueden afectar al desempeño de los conductores (12). 1.2.2 Los efectos del alcohol y el riesgo de accidentes El menoscabo de las facultades provocado por el consumo de alcohol aumenta consi- derablemente el riesgo de sufrir un accidente, tanto para los conductores de vehículos motorizados y los motociclistas como para los peatones, y habitualmente ese con- sumo es señalado como uno de los factores más importantes que contribuyen a los accidentes de tránsito en los países con un gran número de automotores. Los conductores que han bebido están expuestos a un riesgo de verse envueltos en accidentes mucho mayor que el que corren los conductores que no han consumido bebidas alcohólicas, y ese riesgo se incrementa con rapidez al aumentar la concentra- ción de alcohol en la sangre (véase el cuadro 1.1). Entre los motociclistas, se ha calcu- lado	que	un	nivel	de	alcoholemia	superior	a	0,05	g/100	ml	aumenta	hasta	40	veces	el	riesgo de sufrir un accidente, en comparación con una alcoholemia equivalente a cero (13).8 29.
Beber y conducir: Manual de seguridad vial 1 | Por qué es necesario un programa sobre beber y conducirCuadro 1.1 Efectos de la alcoholemia en el organismo y en el desempeño CAS (g/100 ml) Efectos en el organismo Aumento de las frecuencias cardíaca y respiratoria Disminución de diversas funciones cerebrales centrales 0,01-0,05 Comportamiento incoherente al ejecutar tareas Disminución del discernimiento y pérdida de inhibiciones Sensación moderada de exaltación, relajación y placer Sedación fisiológica de casi todos los sistemas Disminución de la atención y del estado de alerta, reflejos más lentos, deterioro de la coordinación y disminución de la fuerza muscular 0,06-0,10 Reducción de la capacidad de tomar decisiones racionales o de ejercer el discernimiento Aumento de la ansiedad y la depresión Disminución de la paciencia Reflejos considerablemente más lentos Deterioro del equilibrio y del movimiento 0,11-0,15 Deterioro de algunas funciones visuales Articulación confusa de las palabras Vómitos, especialmente cuando se alcanza con rapidez este nivel de alcoholemia 0,16-0,29 Grave deterioro sensorial, incluida la disminución de la percepción de estímulos externos Grave deterioro motor, por ejemplo, tambaleos o caídas frecuentes Estado de estupor, falta de respuesta 0,30-0,39 Pérdida de conciencia Anestesia comparable a la de una intervención quirúrgica Muerte (en muchos casos) Inconsciencia 0,40 y superiores Cese de la respiración Muerte, por lo general causada por insuficiencia respiratoria Fuente: (14) 9 30.
Módulo 1: Por qué es necesario un programa sobre beber y conducir RECUADRO 1.2: Riesgo que corren los conductores que han bebido de verse envueltos en accidentes notificados por la policía En 1964, se realizó en Michigan, Estados Unidos de América, un estudio de casos y controles conocido como el estudio de Grand Rapids (15), que reveló que los conductores que habían consumido alcohol corrían un riesgo mucho mayor de verse implicados en accidentes que aquellos con una alcoholemia equivalente a cero, y que dicho riesgo aumentaba rápidamente al elevarse la CAS. Estos resultados fueron corroborados y perfeccionados por estudios realizados en las décadas de 1980 y 1990 y en el año 2002 (16-18), los cuales sirvieron de base para fijar los límites legales de alcoholemia y del contenido de alcohol en el aliento en muchos países de todo el mundo. Los estudios mostraron que el riesgo relativo de sufrir un accidente comienza a aumentar considerable- mente con una CAS de 0,04 g/100 ml y que, con una concentración de 0,10 g/100 ml, el riesgo relativo en comparación con una CAS de cero es aproximadamente cinco veces superior, mientras que con una CAS de 0,24 g/100 ml el riesgo es más de 140 veces superior al riesgo relativo con una CAS equivalente a cero (véase la figura 1.2). Figura 1.2. Estimación del riesgo relativo de mortalidad que corren los conductores que han bebido, agrupados por edad y por sexo, en accidentes con un solo vehículo Riesgo relativo de accidente (CAS 0,00 = 1,0) Nivel de CAS Fuente: (18) 1.2.3 Los efectos del alcohol en la etapa posterior al accidente Según se estableció en la sección anterior, es evidente que el alcohol perjudica el desempeño de los conductores y, por consiguiente, aumenta el riesgo de un accidente de	tránsito.	No	obstante,	el	alcohol	también	tiene	importantes	efectos	en	la	etapa	posterior al incidente, los cuales deben ser tenidos en cuenta. En el recuadro 1.3 se presenta una síntesis de estos efectos.10 31.
Beber y conducir: Manual de seguridad vial 1 | Por qué es necesario un programa sobre beber y conducirRECUADRO 1.3: ¿Por qué se debe determinar la alcoholemia en las víctimas de accidentes de tránsito?•	La	intoxicación	por	el	alcohol	dificulta	el	diagnóstico	y	el	tratamiento	de	los	pacientes. ▷ Los efectos del alcohol pueden ser semejantes a los síntomas de un traumatismo craneal. ▷ La intoxicación por el alcohol predispone al paciente a sufrir traumatismos más graves. ▷ Los pacientes ebrios tal vez no informen que sufren dolor o hipersensibilidad. ▷ El alcohol puede interactuar con los medicamentos, en particular los usados para aliviar el dolor y sedar. ▷ La intoxicación por el alcohol puede complicar la intervención quirúrgica e influir en la elección del anestésico que hace el médico especialista.•	El	alcohol	exacerba	enfermedades	crónicas	subyacentes. ▷ Los pacientes con problemas de alcoholismo pueden tener enfermedades físicas o psiquiátricas subyacentes que tal vez compliquen su tratamiento. ▷ La intoxicación por el alcohol puede exacerbar trastornos preexistentes como las cardiopatías, la alteración de la coagulación sanguínea y enfermedades infecciosas.•	El	alcohol	aumenta	la	reincidencia. ▷ Los pacientes con concentraciones positivas de alcohol en la sangre en el momento de sufrir el traumatismo en general están expuestos a un mayor riesgo de sufrir nuevos traumatismos. ▷ Entre los conductores con alcoholemia positiva, muchos vuelven a transgredir los límites fijados por la ley.•	El	alcohol	dificulta	la	recuperación. ▷ Los pacientes ebrios tienen más probabilidades de sufrir algún tipo de complicación durante la etapa de recuperación, en particular una infección como la neumonía. 1.2.4 ¿Cómo se mide la alcoholemia? La concentración de alcohol en la sangre (CAS) es un elemento esencial para es- tablecer un vínculo entre el consumo de alcohol y los accidentes de tránsito. Las investigaciones sobre el papel del alcohol en los accidentes de tránsito requieren que se distingan aquellos en que el alcohol fue un factor causal de aquellos en los que no lo fue. Si bien a menudo es difícil atribuir un accidente a una causa o varias causas en particular, la determinación del consumo de alcohol como factor causal a menudo se basa en la presencia (o no) de alcohol en la sangre de las personas involucradas. La alcoholemia puede ser medida sometiendo a una prueba una pequeña muestra de sangre o de orina, o mediante el análisis del aliento. La cantidad de alcohol en la sangre es descrita en términos de la CAS, que por lo general se mide como: •	gramos de alcohol por cada 100 mililitros de sangre (g/100 ml) •	miligramos de alcohol por cada 100 mililitros de sangre (mg/100 ml) •	gramos de alcohol por cada decilitro de sangre (g/dl) •	miligramos de alcohol por cada decilitro de sangre (mg/dl) •	otra	medida	apropiada. Los niveles de CAS autorizados para conducir varían de un país a otro, o de un estado a otro, y fluctúan entre 0,02 g/100 ml y 0,10 g/100 ml (véase el cuadro 1.2) (19). En este manual se describe la alcoholemia o CAS en términos de gramos de alcohol por cada 100 mililitros de sangre. 11 32.
Módulo 1: Por qué es necesario un programa sobre beber y conducir Cuadro 1.2: Límites de concentración de alcohol en la sangre (CAS) para conductores, por país País CAS (g/100 ml) País CAS (g/100 ml) Alemania 0,05 Irlanda 0,08 Australia 0,05 Italia 0,05 Austria 0,05 Japón 0,00 Bélgica 0,05 Lesoto 0,08 Benin 0,08 Luxemburgo 0,05 Botsuana 0,08 Noruega 0,05 Brasil 0,08 Nueva Zelandia 0,08 Canadá 0,08 Países Bajos 0,05 Costa de Marfil 0,08 Portugal 0,05 Dinamarca 0,05 Reino Unido 0,08 España 0,05 República Checa 0,05 Estados Unidos 0,10 o 0,08 República Unida 0,08 de América* de Tanzania Estonia 0,02 Sudáfrica 0,05 Federación de Rusia 0,02 Suecia 0,02 Finlandia 0,05 Suiza 0,08 Francia 0,05 Suazilandia 0,08 Grecia 0,05 Uganda 0,15 Hungría 0,05 Zambia 0,08 Zimbabue 0,08 * Depende de la legislación de cada estado. Fuente: (1) Por otro lado, la concentración de alcohol en el aire espirado se expresa como la cantidad de alcohol, medida en gramos, en 210 litros de aire espirado, o, medida en miligramos, en 210 mililitros de aire. La relación entre la concentración de alcohol en la sangre y en el aliento, ampliamente conocida, es utilizada para convertir el resulta- do de alcohol en el aire espirado en tasa de alcoholemia, lo que permite establecer el grado de intoxicación alcohólica. El contenido de alcohol en la sangre se puede medir directamente en el laboratorio de	un	hospital.	No	obstante,	en	las	investigaciones	relacionadas	con	el	cumplimiento	de la ley, es más frecuente estimar la CAS a partir de la concentración de alcohol en el aire espirado, medida con un dispositivo comúnmente llamado alcoholímetro (hay que tener en cuenta que distintos dispositivos pueden tener diferentes factores de conversión para relacionar las dos medidas). Existe una correspondencia exacta entre las concentraciones de alcohol presentes en la sangre y en el aire espirado (20). En el contexto de la seguridad vial, es más frecuen- te que se mida la concentración de alcohol en el aliento ya que se trata de un procedi- miento más sencillo. El grado de intoxicación alcohólica también puede ser evaluado por personal médi- co capacitado, en los servicios de urgencia de los hospitales, mediante el examen de signos y síntomas clínicos.12 33.
Beber y conducir: Manual de seguridad vial 1 | Por qué es necesario un programa sobre beber y conducir NOTA Pruebas de la presencia de alcohol mediante la determinación del grado de intoxicación La Clasificación Internacional de Enfermedades (versión 10) clasifica los grados de intoxicación alcohólica de la siguiente manera: •	intoxicación alcohólica leve: aliento alcohólico, alteración leve del comporta- miento en las funciones y las respuestas o ligera dificultad para la coordinación; •	intoxicación alcohólica moderada: aliento alcohólico, alteración moderada del comportamiento en las funciones y las respuestas o dificultad moderada para la coordinación; •	intoxicación alcohólica severa: alteración severa de las funciones y las res- puestas, gran dificultad para la coordinación o deterioro de la capacidad de cooperar; •	intoxicación alcohólica muy severa: alteración muy severa de las funciones y las respuestas, dificultad muy grande para la coordinación o pérdida de la capacidad de cooperar. Fuente: (21)1.3 ¿Quiénes corren el mayor riesgo de sufrir accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol? Los usuarios de la vía pública que son ya sea “infractores” reincidentes o “infractores” por primera vez que presentan una CAS muy elevada constituyen los grupos de mayor riesgo respecto de la conducción bajo los efectos del alcohol. Las investigaciones ge- neralmente han clasificado a los grupos de personas expuestas a un alto riesgo en la vía pública según sus características demográficas o las variables de su comportamiento. 1.3.1 Características demográficas de los conductores que beben En una serie de estudios se presenta un retrato coherente de los conductores más propensos a consumir bebidas alcohólicas antes de conducir, según sus características demográficas (22). Estos conductores se caracterizan por: •	ser de sexo masculino; •	tener entre 18 y 24 años de edad; •	pertenecer a un estrato socioeconómico bajo; •	ser solteros o divorciados; •	ser trabajadores manuales u obreros; •	tener escasa instrucción escolar y educación; •	tener poca autoestima. 13 34.
Módulo 1: Por qué es necesario un programa sobre beber y conducir En el estado de Victoria, en Australia, un estudio halló que los motociclistas con ni- veles de alcoholemia superiores al límite legal de 0,05 g/100 ml, en comparación con los motociclistas que no superaban ese límite (21), muy probablemente: •	eran de sexo masculino; •	tenían entre 26 y 40 años de edad; •	tenían entre 10 y 20 años de experiencia con licencia de conducir; •	circulaban sin casco; •	no tenían licencia. En el mismo estudio realizado en Australia, se observó que era más probable que los peatones en estado de ebriedad fueran de sexo masculino y tuvieran entre 31 y 59 años de edad (23). Aparentemente no existen otras características que diferencien a los peatones involucrados en accidentes de tránsito ebrios de los sobrios. NOTA ¿Quiénes corren el mayor riesgo de sufrir un accidente de tránsito causado por el consumo de alcohol? Los conductores de vehículos motorizados y los motociclistas que tienen una concentración de alcohol en la sangre (CAS) superior a cero están ex- puestos a un mayor riesgo de sufrir un accidente que aquellos con una CAS equivalente a cero. En la población general de conductores, cuando la CAS sobrepasa el cero, el riesgo de sufrir un accidente comienza a aumentar considerablemente con una CAS de 0,04 g/100 ml. Los adultos jóvenes sin experiencia que conducen con una CAS de 0,05 g/100 ml están expuestos a un riesgo 2,5 veces mayor de sufrir un accidente, en comparación con los conductores más experimentados. Se estimó que los adultos jóvenes del grupo de 20 a 29 años de edad corrían un riesgo tres veces superior al de los conductores de 30 o más años de edad, en todos los niveles de CAS. Los conductores adolescentes estaban expuestos a un riesgo de sufrir un accidente mortal cinco veces superior al de los conductores de 30 o más años de edad, en todos los niveles de CAS. Los conductores adolescentes con una CAS de 0,03 g/100 ml que llevaban dos o más pasajeros estaban expuestos a un riesgo de sufrir un accidente 34 veces mayor que el de los conductores de 30 o más años de edad que no habían consumido alcohol y que circulaban con un solo pasajero. Los conductores de vehículos motorizados que consumen bebidas alcohólicas ponen en peligro a los peatones y a los motociclistas. Fuente: adaptado de (1)14 35.
Beber y conducir: Manual de seguridad vial 1 | Por qué es necesario un programa sobre beber y conducir1.3.2 Actitudes características de los conductores que bebenLa investigación efectuada en Australia ha indicado que se puede clasificar a los con-ductores en cuatro grupos sobre la base de tres factores clave:•	su	temor	de	ser	detectados	conduciendo	bajo	los	efectos	del	alcohol;•	su	temor	de	sufrir	un	accidente;•	su	aceptación	del	límite	de	0,05	g/100	ml	de	CAS	(24).Los catro grupos fueron caracterizados como:•	Los “creyentes”, que tenían un gran temor de ser sorprendidos en falta o de sufrir un accidente y que presentaban el más alto grado de aceptación del límite de 0,05 g/100 ml de CAS y de las medidas correctivas adoptadas contra la conducción bajo los efectos del alcohol. Eran los que habían ingerido menos alcohol en la últi- ma vez que tuvieron oportunidad de hacerlo.•	Los “presionados”, que también sentían un gran temor, pero presentaban una menor aceptación del límite de 0,05 g/100 ml de CAS y de las medidas para hacer cumplir la ley. Sentían la presión social de seguir los hábitos de consumo de alcohol del grupo.•	Los “disuadidos”, que sentían menos temor, pero aceptaban la necesidad de un límite de 0,05 de CAS y las medidas correctivas adoptadas para combatir el proble- ma de la conducción bajo los efectos del alcohol.•	Los “opositores”, que sentían muy poco temor de ser detectados y de sufrir un accidente y que mostraban un escaso grado de aceptación del límite de 0,05 g/100 ml de CAS y de las medidas correctivas para evitar que las personas conduzcan cuando han consumido bebidas alcohólicas. Eran los que habían consumido más alcohol en la última vez que tuvieron oportunidad de beber; asimismo, admitían haber conducido en estado de ebriedad con más frecuencia que las personas de los otros grupos.El estudio concluyó que los “opositores” son el grupo expuesto al mayor riesgo deverse involucrados en un accidente de tránsito causado por el consumo de alcohol yque, probablemente, también sean las personas cuyo comportamiento es más difícilde modificar.1.3.3 Patrones de consumo de alcohol en todo el mundoLos patrones de consumo de alcohol y la incidencia de la conducción bajo los efectosdel alcohol varían considerablemente en todo el mundo. En muchos países donde seconsumen bebidas alcohólicas, las personas conducen incluso cuando han bebido. Elconocimiento de los patrones de consumo de alcohol y la prevención del consumonocivo y peligroso es un elemento fundamental para reducir los daños asociados,incluidos los que resultan de los accidentes de tránsito. Los factores que influyen en elnivel de consumo de alcohol en un país comprenden aspectos ambientales, socioeco-nómicos, religiosos, personales y del comportamiento.En un informe de la OMS sobre el consumo de alcohol en el mundo, Global statusreport on alcohol 2004, se examinaron las proporciones de abstemios, bebedores 15 36.
Módulo 1: Por qué es necesario un programa sobre beber y conducir empedernidos y bebedores episódicos y se encontraron variaciones considerables entre los distintos países (10). Por ejemplo, la proporción de abstemios en la pobla- ción adulta total fluctuó entre un mínimo de 2,5% en Luxemburgo y un máximo de 99,5% en Egipto. Los bebedores empedernidos (los que superan determinada cantidad diaria o por ocasión, o que beben todos los días) variaron entre un mínimo de 1,4% en la India y un máximo de 31,8% en Colombia. No solo los niveles globales, sino también los patrones de consumo de alcohol influyen en la incidencia de la conducción bajo los efectos de la bebida. La figura 1.3 muestra las diferencias entre los patrones de consumo de alcohol en el mundo, que varían desde un valor de 1 (el menos arriesgado) a uno de 4 (el más peligroso). Una gran proporción de los patrones peligrosos de consumo de alcohol parece correspon- der a muchos países de ingresos bajos y medianos. Figura 1.3 Patrones del consumo de alcohol en el mundo Patrones del consumo de alcohol 1,00-2,00 2,00-2,50 2,50-3,00 3,00-4,00 Fuente: (25) RECUADRO 1.4: El problema de beber y conducir en España En un estudio realizado en España, los autores analizaron los patrones de consumo de alcohol entre los conductores de ese país. Según lo que los mismos conductores informaron, más de 60% de ellos consu- mían habitualmente bebidas alcohólicas y más de 25% ingerían una cantidad peligrosa de alcohol. Los entrevistados que conducían con frecuencia mostraban más propensión al consumo de alcohol y bebían mayores cantidades. La mayoría de los bebedores señalaron que habían conducido después de beber y 14% reconocieron que habían conducido “en estado de ebriedad” en el año anterior a la encuesta. Era más probable que aquellos que bebían se hubieran visto involucrados en accidentes. Fuente: (26)16 37.
Beber y conducir: Manual de seguridad vial 1 | Por qué es necesario un programa sobre beber y conducir1.3.4 Características de las víctimas de accidentes de tránsitoLos accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol suelen presentaruna serie de características.Accidentes de un solo vehículo y a alta velocidad. Los accidentes de tránsito cau-sados por el consumo de alcohol suelen implicar un vehículo a alta velocidad que sesale del camino. Asimismo, muchos de estos casos consisten en un choque contra unobjeto fijo situado a un costado de las vías públicas. En las zonas urbanas, esos objetospueden ser señales o postes de electricidad, mientras que en las zonas rurales por logeneral son árboles, alcantarillas, extremos de puentes y postes de cercas.Accidentes nocturnos y/o en fines de semana. Los accidentes de tránsito causadospor el consumo de alcohol se producen con más frecuencia en la noche (cuando seingieren más bebidas alcohólicas) y por lo general en los fines de semana o en perío-dos de muchas actividades de esparcimiento.Mayor gravedad de los traumatismos. Esto obedece en parte a que, una vez ocurri-dos el accidente y los traumatismos resultantes, la existencia de alcohol en el organis-mo de las víctimas actúa como un factor que perjudica el proceso de recuperación.NOTA El alcohol y la gravedad de los traumatismos en Bangalore, India El Instituto Nacional de Salud Mental y Neurociencias de Bangalore estimó que 21% de las personas que sufrieron traumatismos cerebrales en un accidente de tránsito estaban alcoholizadas en el momento del incidente (diagnóstico confirmado por los médicos) y que 90% habían ingerido bebidas alcohólicas en el período de las tres horas anteriores. Los pacientes con traumatismos posteriores a la intoxicación alcohólica sufrieron mayor número de lesiones y más graves que los del grupo de pacientes sobrios. En comparación con este último grupo, fueron más los pacientes del grupo afectado por el alcohol que requirieron intervenciones quirúrgicas (5% y 8%, respectivamente), más los que murieron (4% y 6,5%, respectivamente) y más los que padecieron disca- pacidades neurológicas permanentes al ser dados de alta del hospital (9% y 13%, respectivamente). Fuente: (27) 17 Recommended
valdemararcila

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