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Timestamp: 2020-02-29 01:07:59+00:00

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Factores de riesgo en la adquisición de una sociedad anónima : su regulación legal
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(3) 1020148007.
(4) «ti. AUTONOMA UEVO LEÓN. fecho y Ciencias Sociales lio He Criminología. m r. Postgrado. ito Palomino Garza.
(5) r. Ti Ki. FONDO TESIS. o*/^.
(6) UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEÓN. Facultad de Derecho y Ciencias Sociales y Colegio de Criminología. División Postgrado. Lic. Alberto Palomino Garza.
(7) Maestría en Derecho Mercantil.
(8) Factores. de. Riesgo. en. la. Adquisición de una Sociedad Anónima. Su Regulación Legal. Asesor: MDM Lic. Bertín Zavala Carranza.
(9) INDICE Página PREAMBULO. 1. INTRODUCCION. 3. CAPITULO PRIMERO: LA SOCIEDAD ANONIMA i.. Antecedentes históricos de la Sociedad Anónima i.i. La Sociedad Anónima en los Códigos de Comercio, Español de 1829 y Mexicano de 1854. i.¡i. La Ley Francesa de 1867 y algunas leyes posteriores, hasta el Código Civil Italiano de 1942. i.iii. La Sociedad Anónima en el Derecho Mexicano hasta el Código de Comercio de 1890. i.iv. La Sociedad Anónima actualmente.. 10 11. ¡i.. Definición de Sociedad Anónima.. 13. ii¡.. La Sociedad Anónima. Su formación legal. .. 6 7 8. 14. CAPITULO SEGUNDO: COMPRAVENTA MERCANTIL. AUDITORIA LEGAL i.. Noción de Compraventa Mercantil.. 15. ii.. Antecedentes Históricos de la Auditoría de Compraventa Mercantil.. 18. iii.. La Auditoría Legal. iii.i. Etapas en el Proceso de Evaluación de Adquisición de una Sociedad Anónima. iii.i.i. Exteriorización de Voluntad de Venta o C o m p r a . iii.i.ii. Propuesta de Venta o Compra. iii.i.iii. Factibilidad de la Oferta Recibida. iii.i.iv. Causas que Influyen en la Decisión de C o m p r a . iii.i.v. Oferta de Compra. iii.i.vi. Formalización del Contrato de Compraventa de Acciones o de Activos. iii.ii. Regulación en la Adquisición de Corporaciones Públicas.. 21 23 23 24 24 24 25 26.
(10) CAPITULO TERCERO: P R O C E S O D E INTEGRACIÓN D E AUDITORÍA LEGAL EN LA ADQUISICIÓN DE UNA SOCIEDAD ANÓNIMA. Contexto/Antecedentes.. 32. i.. Proceso de Integración.. 33. i I.. Fases del Proceso de integración iii.i. Fase I: Due Diligence. iii.ii. Fase II:Post Merger Integration. iii.iii. Fase III:DÍseño Nueva Organización.. 34 34 35. iv.- Descripción y características del Proceso de Due Diligence iv.i. Objetivo iv.ii. Participantes del proceso iv.iii. Arranque del proceso iv.iv. Elementos que integran el Due Diligence iv.v. Funciones de los elementos que integran el Due Diligence. iv.vi. Información requerida por área iv.vii. Check list por área iv.viü. Presentación Due Diligence. 36 37 37 38 38 39 40 41. v.. Auditoría legal inmobiliaria.. 41. vi.. Cuestionario de Optimización.. 42. vii.. Intervención y Asesoría del Departamento Jurídico.. 46. CAPITULO CUARTO: FORMALIZACIÓN D E UN CONTRATO D E COMPRAVENTA D E ACCIONES S U J E T O A CONDICIÓN SUSPENSIVA. . DECLARACIONES DE LOS VENDEDORES .i. Nacionalidad .¡i. Representación de MCO Y CPJG i.iii. Propiedad de Acciones i.iv. Ausencia de Gravámenes y Restricciones sobre las Acciones. i.v. Autorización para Vender las Acciones i.vi. Intención de Vender ii. DECLARACIONES DE LOS COMPRADORES. 51 51 51 51 51 52.
(11) ii.i. Nacionalidad ii.ü. Representación ii.iii. Proceso de Verificación ii.iv. Intención de Comprar 1 i i. D E C L A R A C I O N E S DE LAS PARTES iii.i Personalidad iii.ii. Legalidad iii.iii. Plena Información iii.iv. Salvedades iv.. 52 52 52 52. 52 52 53 53. D E C L A R A C I O N E S DE LA COMPAÑÍA iv.í. Constitución, Organización y Poderes Corporativos iv.ii. Capital Social iv.iii. Autorización conforme a los Estatutos Sociales iv.iv. Comisiones u Honorarios iv.v. Titularidad de los Activos iv.vi. Estados Financieros iv.vii. Eventos Subsecuentes al Año Fiscal más Reciente iv.viii. Responsabilidades iv.ix. Legalidad iv.x. Cuestiones Fiscales iv.xi. Bienes Inmuebles iv.xii. Bienes Tangibles iv.xiii. Propiedad Intelectual iv.xiv. Inventario iv.xv. Contratos iv.xvi. Cuentas por Cobrar y Cuentas por Pagar iv.xvii. Seguros iv.xviii. Litigios iv.xix. Empleados iv.xx. Presentaciones a Empleados iv.xxi. Requerimientos Ambientales, de Higiene y de. 53 54 54 54 54 55 55 57 57 58 59 61 61 62 62 63 63 64 64 65. Seguridad Industrial iv.xxii. Ciertas Relaciones Comerciales con la Compañía iv.xxiii. Veracidad de las Declaraciones. 66 68 68. v.. Definiciones. 68. vi.. Compraventa de las Acciones de los Vendedores vi.i. Objeto de la Operación vi.ii. Precio de la Compra vi.ii¡. Forma de Pago del Precio de Compra al Cierre vi.iv. El Cierre vi.v. Entrega de Documentación al Cierre vi.vi. A j u s t e al Precio de Compra vi.vii. Pago de impuestos derivados de la Operación vi.viii. S a n e a m i e n t o. 68 68 69 69 69 70 70 73 73.
(12) vii. Convenios previos al Cierre vii.i. General vii.ii. Operación del Negocio vii.iii. Negocio Libre de Deudas vii.iv. Conservación del Negocio vii.v. Acceso Completo a la Información vii.vi. Notificación de Eventos vii. vii. Exclusividad vii.viii. Regularización de Permisos. viii. Convenios posteriores al Cierre viii.i. General viii.ii. Confidencialidad viii.iii. Continuación General vii.iv. Convenio de No Competencia por los Vendedores vii.v. Regularización de Permisos ¡x.. x. Condiciones de la Obligación del Cierre ix.i. Condiciones de Obligación de los Compradores ix.ii. Condiciones de la Obligación de los Vendedores Responsabilidades a ciertos aspectos después del Cierre. x.i. Sobrevivencia de las Responsabilidades x.ii. Indemnizaciones en beneficio de los Compradores después del Cierre x.iii. Fideicomiso de Garantía x.iv. Procedimiento Arbitral para el Caso de Reclamaciones por Conceptos Operativos x.v. Concepto de Vicios Ocultos para Efectos del Procedimiento Arbitral x.vi. Asuntos relacionados con Terceros después del Cierre. 74 74 74 74 74 75 75 75. 76 76 76 77 77. 79 83. 83 84 84 86 88 88. xi.. Cooperación en asuntos de impuestos.. 90. xii.. Acciones para el Caso de Incumplimiento.. 91. xüi.. Naturaleza de ciertas obligaciones xiii.i. Mancomunada e Individual xiii.ii. Comunicados de prensa y anuncios públicos xiii.iii. No hay Terceros Beneficiarios xiii.iv. Entendimiento Total del Contrato xiii.v. Cesión del Contrato xiii.vi. Ejecución de este Contrato xiii.vi. Encabezados xiii.viii. Notificaciones xiii.ix. Ley Aplicable xiii.x. Modificaciones y Renuncias xiii.xi. Divisibilidad. 91 91 92 92 92 92 92 92 93 93 93.
(13) xiii.xü. Gastos xiü.xiii. Construcción xiii.xi. Incorporación de Apartados y Anexos xiii.xv. Jurisdicción y Competencia. 94 94 94 94. xiv. APÉNDICE xiv.i. Definiciones. 96. ANEXO 1. ANEXO DE DECLARACIONES Excepciones a las Declaraciones de los Vendedores.. 105. ANEXO 2. Copia del acta de matrimonio de CPJG Copla del documento migratorio de MCO. 105 105. ANEXO 3. Especificaciones de funcionamiento de segundo horno de calcinación en proceso de construcción.. 105. ANEXO 4. ANEXO CAPITAL DE TRABAJO NETO.. 105. ANEXO 5. ESTADOS FINANCIEROS DE LA COMPAÑÍA ANEXO 6. BASES DE LOS CONTRATOS DE PRESTACIÓN DE SERVICIOS.. 105 105. CAPITULO QUINTO: R I E S G O S EN E L P R O C E S O D E EVALUACIÓN D E UNA SOCIEDAD ANÓNIMA. i. ii. iii. iv. v. vi. vii. vüi. ix. x.. Garantía depositada por el Prospecto Comprador. Confidencialidad de la Información. Veracidad de la Información. Competencia desleal. Efectos en el ámbito laboral. Consecuencias ecológicas. Constitución de Monopolios. Análisis del Artículo 383 del Código de Comercio en vigor. Acciones Judiciales para el saneamiento por los defectos ocultos de la sociedad adquirida. Propuesta legal al artículo 383 del Código de Comercio en vigor. 108 109 116 117 119 122 124 127 137 141.
(14) CAPITULO SEXTO: E F E C T O S L E G A L E S EN LAS ADQUISIONES GUBERNAMENTALES. ¡. ii. ¡ii. iv.. iv. v.. Regulación legal en Estados Unidos e Inglaterra. Ubicación del Proceso de Auditoría Legal en la Esfera Gubernamental. Entorno en el Derecho Comparado. Propuesta de Reforma Legal respecto a adquisiciones significativas en empresas públicas y a cambios de control en la administración. Creación de una comisión encargada de supervisar adquisiciones Corporativas. Riesgos en la adquisición de Títulos Representativos. Caso Práctico.. 142 144 144. 151 153 150. Conclusiones. 176. Bibliografía. 179.
(15) PREAMBULO. Se ha dicho que la abogacía no es una consagración académica sino una concreción profesional. Dicha postulación suele depositarse en los abogados quienes dirigen actividades procesales y de asesoramiento jurídico, son sus conductores o manejadores legales. El conocimiento de jus postulandi nos sitúa, como se ha dicho, en el terreno de la abogacía, profesión de indiscutible abolengo. El abogado es, pues, que en posesión del título de Licenciado en Derecho y cumplidos los requisitos legales correspondientes, presta sus servicios técnicos, en los órdenes judicial, extrajudicial, corporativo, con carácter profesional. El presente trabajo representa como aspecto teleológico el proceso evolutivo de la sociedad mercantil en México, así como al corresponderle su análisis mediante una institución de postgrado otorga oportunidad para que el sustentante en su calidad de Licenciado en Derecho realce el conocimiento jurídico de la materia, así como revista la credibilidad de su profesión. Por esta razón se trae a colación una breve exposición y defensa de la profesión en comento, así como su función axiológica en la función pública y privada. Carnelutti afirma que los abogados cumplen en el proceso una función pública y que los buenos jueces ven en los buenos abogados sus más útiles colaboradores. Sin embargo, agrega que las ventajas de la abogacía pueden transformarse en peligros, si quienes la ejercitan no son moral e intelectualmente dignos de esta función. Por esto, asegura que la reglamentación de la abogacía no es menos grave que el de la magistratura. Por otra parte, Chiovenda dice sobre el abogado que más bien que una profesión es un oficio, una función, no solo desde el punto de vista jurídico sino político-social, porque hallándose entre las partes y los jueces, son elemento a través del cual las relaciones entre la administración de justicia y los ciudadanos pueden mejorar, acreciéndose de un lado y de otro la confianza, de lo cual depende la mejoría de las instituciones procesales. Para G o m e s de la Serna, "la intervención de los letrados produce la ventaja de igualar, en gran parte, la condición de los litigantes, de nivelar al pobre con el rico, al ignorante con el sabio, al tímido con el osado, al pequeño con el grande, al desválido con el poderoso; ilustra la conciencia del j u e z y aumenta las prendas de acierto para la justicia de los fallos; da a las discusiones un carácter desapasionado, grave y científico, que en vano podría esperarse en el acaloramiento y el oído encarnizado que domina, a veces, a los contendientes; circunscribe la cuestión a sus límites justos, a los que la ley señala, y no la deja perder en la multitud de divagaciones a que los interesados, imperitos en la jurisprudencia, la sumirían; es, por último, el.
(16) apoyo, la esperanza y el consuelo de los que se ven en la necesidad de hacer valer sus derechos en los tribunales.". Para otros, la característica del abogado es no tener que ver nada con el Estado y pelear con él frecuentemente, ya que combate los fallos del Poder Judicial y los decretos ministeriales, y las leyes inconstitucionales y exige la responsabilidad civil y criminal de los funcionarios de todas las jerarquías y niveles impugnando la modificación y la inaplicación de las leyes que reputa malas. La idea de que el proceso puede desenvolverse normalmente sin la intervención de los abogados, es notoriamente contraria a las realidades de la vida forense actual y a las experiencias de la historia, que aseveran que no se puede prescindir de estos profesionales sin daño, no sólo para el interés privado, sino también para el público, implicado en toda contienda judicial. No falta alguien que afirme y actúe sin razón, que la misión de los abogados es ganar los pleitos y que para ello deben usar primeramente todos los argumentos de buena fe, velando por el propio decoro y la tranquilidad del espíritu, y después los de mala fe, porque éstos en ocasiones, tienen un peso decisivo en la balanza de la justicia. Otros que litigando solamente en materia penal, en contacto con sórdidos intermediarios, especulan con la libertad humana para poder recibir su recompensa, pues saben que lograda la libertad se despiden para siempre de dicha recompensa. Afortunadamente son unos pocos que piensan de ese modo. Urge reivindicar el concepto de abogado para acabar con esos incrédulos que afectan el perfil del abogado, porque no están a la altura de la moral, ni de la ética profesional. Al abogado le debe interesar el derecho justicia y en cuanto fuese expresión de la razón. derecho no es un fin, sino un medio, en la escala derecho. Aparece, en cambio, la justicia, que es cual el derecho es tan solo un medio de acceso. lucha por la justicia.. "El derecho. se transforma. como medio de alcanzar Por eso se ha dicho que de los valores no aparece un fin en sí y respecto de La lucha debe ser, pues,. constantemente". la el el la la.
(17) INTRODUCCION Al estudiante de Derecho se le enseña el carácter esencial, así como la naturaleza intrínseca de cada Institución Jurídica, tocándole en consecuencia, durante su proceso evolutivo como abogado postulante su comprensión y análisis. Antes de proceder al inicio del estudio de los factores de riesgos en el proceso de adquisición de una Sociedad Anónima, d e b e m o s avocarnos al conocimiento respecto de la naturaleza de la Sociedad Mercantil, en el caso concreto, la Sociedad Anónima, refiriéndonos a la Doctrina, Costumbre, resoluciones judiciales en el derecho comparado, en el marco Jurídico Mexicano, Jurisprudencias y en la Ley General de Sociedades Mercantiles que actualmente nos rige. El objetivo del estudio es proteger la legalidad en la transacción de una operación de compraventa de una Sociedad Anónima, la controversia que se presenta al momento de iniciar la fase de adquisición mediante la auditoría legal, financiera, ambiental e inmobiliaria que conlleva a la estructuración y desarrollo de un Due Diligence o Auditoría Legal de Compraventa término no regulado legalmente en nuestro País, en el cual la persona adquiriente sea física o moral, conoce en su totalidad la vida de la Sociedad y decide bajo voluntad propia negociar su adquisición o abstenerse de la m i s m a dado las desavenencias suscitadas durante el proceso de auditoría mediante el cual le allegan conocimientos tendientes a no adquirirla y en consecuencia, formalizando en un Contrato de Compraventa Mercantil, el desarrollo de un proceso de auditoría. Para esto, el concepto Due Diligence significa diversos términos consistentes en debida diligencia enfocado al concepto de una auditoría de naturaleza legal. Como parte de la globalización es cada vez más frecuente escuchar estos términos. ¿De qué se trata, quién lo hace y qué implica? C ó m o muchas expresiones similares, no existe una traducción que resulte precisa, se puede hablar de REVISIONES DE NEGOCIOS o, literalmente, podemos hablar de INVESTIGACION CON DEBIDA DILIGENCIA, lo que también resulta ambiguo. Manejaremos diversas hipótesis referentes al proceso de compra de una Sociedad Anónima, una de las cuales consistirá en la circunstancia de que la Sociedad Anónima se encuentra ante el aspecto de que otorgó y puso a disposición del prominente adquiriente los secretos y conocimientos íntimos que la han llevado al éxito, desarrollo y supervivencia en el negocio, mismos que van desde aspectos fungibles como sistemas, procesos, fórmulas, invenciones hasta las formación de las habilidades humanas. En éste proceso de adquisición de una Empresa, es factible proceder a la realización de un "due diligence" que ayude a los adquirientes no sólo a determinar el precio adecuado a pagar sino también a detectar oportunidades.
(18) de asesoramiento estratégico que, una vez puestas en práctica, tendrán como resultado una mejora en el resultado de explotación, así como una mayor rentabilidad para los accionistas. En definitiva, se trata del proceso que debe efectuar todo inversionista para conocer el negocio que pretende adquirir, aquilatar su potencial, identificar los riesgos y las situaciones contingentes, c o m o una parte esencial de la determinación /ajuste del precio. Sus objetivos y alcances dependen de la filosofía del inversionista, de las circunstancias particulares y de su aversión al riesgo; partiendo de la definición de lo que pretende adquirir: capacidad de generar flujos, mercado, socio estratégico, activos, etc. Algo fundamental, es entender que indelegable del inversionista, sin perjuicio normalmente éste pueda requerir de apoyo due diligence complejo puede requerir auditores, tasadores, ingenieros, analistas marcas, etc.. constituye una responsabilidad que, para lograr sus objetivos, multidisciplinario. En efecto, un la participación de abogados, de mercado, especialistas en. En la perspectiva de nuestra profesión, estos trabajos representan un gran desafío en el que la experiencia resulta primordial, por lo que la tendencia es entrenar equipos especializados. Por otra parte, también estudiaremos las consecuencias para el caso de que la Sociedad vendedora por t e m o r y prevención a su posible adquiriente no le otorga sus conocimientos íntimos y secretos que pudieran ser materia de apropiación de ésta última en el caso de su negativa a la formalización del pacto contractual. Y por último, se analizará la conducta violatoria de la Sociedad vendedora que ha sabiendas de que cuenta con deficiencias en su organización es omisa en hacerlos del conocimiento del posible adquiriente para ocasionar el engaño en su adquisición. Consiguientemente, entramos al mundo jurídico de la nulidad, aunque cabe reconocer que su contenido no sólo tiene un aspecto legal, sino también un aspecto práctico derivado de las realidades de la vida de los negocios, con la diferenciación de que mientras en la elaboración de la ley, la nulidad aparece como un dato inherente a su estructura íntima, con relación a las realidades prácticas t o m a el aspecto de un mal necesario ante la cual hay que inclinarse. Si se quiere pues, determinar la nulidad en el proceso de adquisición de una Sociedad Anónima, no bastará tener en cuenta las disposiciones de la ley, tampoco será suficiente considerar el acto asilado de las circunstancias que han rodeado su realización, sino que será preciso estudiarlo en su conjunto. Será indispensable también, investigar sus elementos a través de las realidades y casos prácticos suscitados en las negociaciones mercantiles; en una palabra, en el estudio de la sanción aún reconociendo la importancia decisiva de la ley y el interés jurídico que ha querido proteger, hay que hacer notar que el juego de las reglas jurídicas está sometido, quiérase o no, a las influencias del medio ambiente, es decir,.
(19) del negocio. Estas dos ideas servirán de investigaciones que realizaré en éste estudio.. base. al. desarrollo. de. las. Para la elaboración del informe final se incluirá doctrina Nacional y Extranjera, procediéndose al estudio de la Legislación Civil y Mercantil, sin olvidar, claro está, los criterios que la S u p r e m a Corte de Justicia ha otorgado a cada uno de los temas en comento..
(20) CAPITULO PRIMERO LA S O C I E D A D A N O N I M A . i.- A N T E C E D E N T E S HISTÓRICOS DE LA S O C I E D A D A N Ó N I M A Antes de proceder al estudio del t e m a de la presente tesis, es importante establecer los antecedentes de la Sociedad Anónima, así c o m o el surgimiento que tuvo en nuestro País, por lo que es factible que la Sociedad Anónima, con sus características propias, o sea, división de su capital social en acciones, responsabilidad limitada de sus socios (accionistas), transmisión fácil de sus acciones y posibilidad muy amplia y frecuente de que la administración esté a cargo de terceros, sólo surge a mediados del siglo XVII, en que se organizan con esas notas las compañías para el comercio con las Indias, primero en Holanda, en Inglaterra y Francia después. H e m o s de referirnos al antecedente establecido por el Autor Jorge Barrera Graf en su libro Instituciones de Derecho Mercantil en el cual concretamente señala que la sociedad anónima nace, con el desarrollo del comercio ultramarino de los países europeos con las colonias y posesiones en A m é r i c a y en Asia, con el comercio de especias, frutas, telas, etc. Se requería entonces para constituirlas la autorización y concesión del Estado y la posibilidad de los particulares de entrar a ellas pagando el capital a través de la suscripción de acciones. ( l ) Ni tampoco es producto, del derecho romano, aunque éste si conoció y reguló tanto el contrato de societas, como sociedades personales con fines no privados ni lucrativos, como las societas publicanorum. El derecho estatutario medieval tampoco las conoció, porque las e m p r e s a s marítimas y otras de carácter comercial (bancario, etc.), se regulaban a través de la commenda, y en España, hasta el Código de Comercio de 1829, con las "compañías", que acogieron las Ordenanzas de Bilbao, las cuales, salvo períodos cortos de vigencia de nuestro primer Código de Comercio de 1854, surgieron en México hasta 1884, año en que se dictó el segundo Código de Comercio Mexicano. En España, aunque el tráfico entre la Metrópoli y sus colonias fue intenso y perdurable, estuvo totalmente controlado por los Monarcas, que establecieron hasta el fin de la Colonia la intervención obligatoria de la C a s a de Contratación de Sevilla, y que el comercio, tanto de España a las Colonias como de éstas a la metrópoli, solamente se efectuara en navios y en expediciones de la Corona con muchas limitaciones y prohibiciones para el ejercicio de la actividad mercantil.. Barrera Graf, Jorge. 1989, Primera Edición.. Instituciones de Derecho Mercantil.. Página 387.. Editorial Porrúa.
(21) Por otra parte, a lo largo del siglo XVIII se acude a constituir "compañías públicas", simiente de las "compañías de colonización españolas" las compañías de Honduras, de Caracas, de Filipinas, la Real Compañía de Comercio de La Habana, etc. El surgimiento de la Sociedad A n ó n i m a coincide con el nacimiento del capitalismo, que impuso la creación de e m p r e s a s comerciales, para cuya fundación y funcionamiento se requerían capitales, y la limitación de la responsabilidad de los socios a la cuantía de sus aportaciones. El desarrollo del capitalismo, hasta la fecha, se logra a través de la Sociedad Anónima que ha constituido su instrumento más idóneo, sobre todo al permitir la fácil transmisión de las acciones representativas del capital social de los socios fundadores a terceros, ya sea a través de acciones al portador (que se trasmiten mediante su simple entrega), o de las nominativas (que a d e m á s de la tradición requieren el endoso del documento). Ahora bien, en la primera etapa del capitalismo, con el desarrollo industrial y comercial de los principales países europeos (Inglaterra, Francia, Países Bajos), las primitivas Sociedades A n ó n i m a s se mantienen como sociedades semi-públicas, autorizadas, controladas y vigiladas por el Estado, con finalidades económicas complementarias a las de éste, y también como sociedades privadas que aunque igualmente requerían la concesión estatal, poco a poco fueron extendiendo sus actividades para satisfacer las nuevas exigencias de la burguesía que comenzaba a destacar. Tal situación perduró hasta fines del siglo xviii, durante el periodo anterior a la Revolución Francesa y a la independencia de las colonias en América, que se inició en 1787 en los Estados Unidos y a partir de las dos primeras décadas del siglo XIX en las colonias españolas.. i.i.-La Sociedad Anónima en los Códigos de Comercio, Español de 1829 y Mexicano de 1854 El Código de Comercio francés de 1808, aunque recogió la fuerte corriente costumbrista que ya se había manifestado en las Ordenanzas de Luis XIV de 1673 y 1684, por primera vez reglamentó, a la Sociedad Anónima que así denominó porque en el nombre de la sociedad no debía incluirse el de los socios, y por el hecho de que éstos cambiaban sin control alguno de la sociedad, e inclusive, sin su conocimiento, a través de la transferencia de las acciones al portador. Este Código de Comercio de Napoleón, que dedicó a la Sociedad A n ó n i m a sólo diez artículos del 29 al 37 y el 40, exigía expresamente para su existencia "la autorización del Rey", con su aprobación del acto que la constituía y que sólo podía ser un acto público; permitía que las acciones fueran al portador, y estableció la responsabilidad limitada de los socios; admitió que los administradores, "simples mandatarios temporales y.
(22) revocables", no fueran socios. Sentó, pues, las bases de la moderna Sociedad A n ó n i m a que, en virtud de la Ley francesa de 24 de julio de 1867 se liberó del yugo de la concesión del Poder Público. Algunos de los principios del Código galo fueron copiados en España, por el Código de Comercio de Sáinz de Andino de 1829 el cual, sin embargo, no requería expresamente la concesión real para constituirse, pero sí la autorización del tribunal de comercio, y la del Rey solamente en casos de reformas estatutarias. Ese Código no acogió las acciones nominativas o al portador, sino que el carácter del socio y su derecho podrían representarse por cédulas, sujetas a un régimen complicado. Estableció reglas propias, que aún perduran entre nosotros, como la exigencia de la escritura pública (de cualquiera de los tipos de sociedad que dicho Código reglamentó, artículo 284), los datos que la escritura debía contener, la publicidad de la sociedad y de sus reformas, la personalidad en cierne de la sociedad, las reglas de distribución proporcional de utilidades y pérdidas; el principio de la responsabilidad por daños ocurridos en los intereses de la compañía, por dolo, abuso de facultades o negligencia grave de uno de los socios. La importancia de este Código estriba en que influyó, a su vez, en el primer Código de Comercio Mexicano de 1854, el que, sin embargo, estableció un régimen corporativo más claro y sistemático, así como algunas reglas propias, las más importantes de las cuales son: el nombre de la sociedad, "anónima o por acciones" y la declaración terminante más precisa que la correspondiente del artículo 228 del Código de Comercio español, de que "la responsabilidad de cada socio llega hasta donde alcance el valor de la acción o acciones que tenga" la obligación de la inscripción y del registro de la compañía cuyo incumplimiento motivaba que "no surtirá efecto alguno en perjuicio de terceros". ¡.ii.- Ley Francesa de 1867 y algunas leyes posteriores, hasta el Código Civil Italiano de 1942 Consideramos en este número, tanto aquella ley gala, como, ya en el siglo XX, la legislación alemana, italiana y española, a partir de 1937 hasta las reformas al Código Civil italiano de 1942. Obviamente, esas leyes, no son las únicas;al lado de ellas existen otras muchas en diversos países: Argentina, Brasil, Colombia, Estados Unidos, etc., en América; Inglaterra, Austria, Portugal, etc. en Europa. Empero, nos limitamos a aquellos ordenamientos, porque han influido en forma importante en nuestras leyes corporativas. En Francia, se dictó una ley especial de sociedades el 24 de julio de 1867 que con algunas reformas estuvo en vigor un siglo, hasta la ley vigente de 1966. En esa ley, se otorgó el reconocimiento de la personalidad de la Sociedad Anónima prescindiendo de la previa autorización oficial para la constitución de sociedades, siguiendo en esto al derecho inglés. Se indicaba claramente que las acciones eran negociables; se fijó en siete el número.
(23) mínimo de socios; se atribuía competencia exclusiva a la asamblea de accionistas para nombrar administradores -que debían ser accionistas- y comisarios, y para modificar los estatutos; se atribuyó el voto a las acciones; se adoptó el principio mayoritario, y se fijó el q u o r u m de asistencia en las asambleas; en fin se regulaba el sistema del capital variable. Esa ley de 1867, que en realidad fue la primera en el mundo que reguló sistemáticamente a la Sociedad Anónima fue seguida por los Códigos de Comercio italiano de 1882 y español de 1885, todos los cuales influyeron decisivamente en los nuestros de 1884 y 1889, así como en nuestra ley de sociedades a n ó n i m a s de 1888. La ley francesa de 1867 se derogó y en su lugar entró en vigor la ley del 24 de julio de 1966, un ordenamiento prolijo y farragoso en que a las "sociedades por acciones" se dedican más de la mitad de los artículos, y en la que resaltan las disposiciones penales, las acciones de nulidad, la prohibición de negociar las acciones con anterioridad a la inscripción de la Sociedad Anónima en el registro. El Código de Comercio italiano de 1882, sobre cuyo modelo se formuló nuestra vigente LEY GENERAL DE S O C I E D A D E S MERCANTILES, dedicó a la Sociedad A n ó n i m a 65 preceptos, además de múltiples disposiciones generales aplicables tanto a este tipo social como a los demás. Vinculó el objeto de "las sociedades comerciales" "a uno o varios actos de comercio"; previno que el contrato de sociedad debía ser escrito, y contener varios requisitos; impuso responsabilidad solidaria e ilimitada a socios, promotores y administradores, que actuaran a nombre de la sociedad antes de su protocolización y registro; dictó reglas expresas y amplias sobre la constitución simultánea y la sucesiva de la Sociedad A n ó n i m a ; sobre, cada uno de los órganos sociales, la asamblea de accionistas , y sobre el órgano de vigilancia; reguló a las acciones y a las obligaciones, emitidas por ellas, así como el balance social. Reservó sendos capítulos a la exclusión de socios, a la disolución de las sociedades, a la fusión y a la liquidación. El Código de Comercio español de 1885, apartándose del anterior Código de 1829, no siguió al reciente italiano del 82, ni a la ley francesa de 1867. Sus principales aportaciones fueron: atribuir "personalidad jurídica a todas las sociedades mercantiles, en lo que influyó en las leyes mexicanas; establecer el principio que recogió el artículo 88 de nuestra LEY G E N E R A L DE S O C I E D A D E S MERCANTILES, de que la denominación de la Sociedad Anónima será distinta a la de cualquiera otra, si bien, "adecuada al objeto u objetos de la especulación que hubiera elegido"; admitió que las acciones que se emitieran fueran nominativas o al portador, y estableció el régimen propio de unas y otras. En 1897 se dictó el segundo Código de Comercio alemán, que a pesar de las innovaciones que introdujo en el campo corporativo, se mostró insuficiente para regular los problemas que surgieron posteriormente en Alemania, al terminar la Guerra Mundial de 1914, ni menos prever los nuevos.
(24) Intereses que se creaban en torno a la Sociedad A n ó n i m a ; concernientes, a la participación de trabajadores en las utilidades, a la oferta pública de acciones, a la distinción entre socios y gestores e inversionistas, al predominio del órgano administrativo sobre la asamblea de accionistas.. i.iii.- La Sociedad A n ó n i m a en el Derecho Mexicano hasta el Código de Comercio 1890 El Código de Comercio de 1854, que en materia de sociedades estuvo más cerca del Código de Comercio francés, que del Código de Comercio español, exigía la inscripción de las sociedades en el Registro Público de Comercio; incluyó por primera v e z en México a la Sociedad Anónima, y para la constitución y operación, no exigió permiso o autorización alguna del Estado, sino, solamente, la matriculación, y para la Sociedad Anónima el e x a m e n y aprobación de la escritura por el tribunal de comercio. Imponía que su denominación indicara "el objeto o e m p r e s a s para que se hayan formado", sin excluir, como su homólogo español, que apareciera el nombre de socios; y que "la responsabilidad de cada socio llegara hasta donde alcanza el valor... de las acciones que tenga". Antes de la vigencia del Código "su fecha de promulgación fue el 16 de mayo de 1854" ya se habían constituido y operaban en el país algunas Sociedades Anónimas; posteriormente, tanto la Sociedad A n ó n i m a como otras sociedades mercantiles organizadas según modelos extranjeros (ingleses y norteamericanos) de las limited companies, constituidas en virtud de Decretos del Ejecutivo Federal, funcionaron en materias, principalmente, de ferrocarriles, que varias veces dieron lugar a litigios, en los que se plantearon y se establecieron diversos principios corporativos. El siguiente Código de Comercio del 20 de abril de 1884, ya con carácter de Ley Federal, según la reforma de 1883 del artículo 7 2 fracción X de la Constitución de 1857, dedicó a la materia de sociedades 2 7 6 confusos y prolijos artículos (del 352 al 628). La regulación de la Sociedad A n ó n i m a mereció sesenta artículos; el primero de ellos estableció un principio que ha perdurado, "toda negociación lícita puede ser objeto de sociedades anónimas"; exigía que el capital social se pagara al contado y en su totalidad, no obstante, permitía que al tiempo de la constitución solo se pagará el diez por ciento del capital social; el artículo 539 permitía que el importe de las acciones se cubriera en bienes muebles e inmuebles y que las acciones fueran nominativas, a la orden o al portador, e imponía el reparto de dividendos entre los socios una vez constituida la reserva.. En 1888 el Presidente Díaz dictó una ley especial, la Ley de Sociedades A n ó n i m a s (del 10 de abril), que derogó las disposiciones del Código de.
(25) Comercio de 1884, relativas tanto a dicha Sociedad A n ó n i m a como a las Sociedades de Responsabilidad Limitada. Esta ley, siguió de cerca en m u c h a s de sus disposiciones al reciente Código de Comercio italiano de 1882, e influyó notablemente en el nuestro de 1890 del cual m u c h a s normas pasaron a la ley vigente. Sus principios más sobresalientes, que la distinguieron de la legislación anterior, fueron: la prohibición a los socios de hacer figurar sus nombres en la denominación social, bajo pena de responsabilidad personal y solidaria. En cuanto a la administración, permitía que recayera en un director o en un Consejo de administración, al que confería la representación general, salvo disposición contraria de los estatutos. La vigilancia de la Sociedad A n ó n i m a se confiaba a "uno o varios socios que se llamarán -comisarios-"; finalmente, la asamblea general de accionistas, c o m o órgano superior, gozaba de amplias facultades de "llevar a cabo o ratificar todos los actos de la sociedad, así como reformar los estatutos" El Código de Comercio de 1889, que entró en vigor el I o de enero de 1890 (por lo que indiferentemente se le denomina Código de Comercio de 1891 o bien, de 1890), que a pesar de estar vigente en muchas materias, no lo está en cuanto a sociedades, puesto q u e la LEY G E N E R A L DE S O C I E D A D E S MERCANTILES, del 4 de agosto de 1934, derogó las disposiciones relativas del aquél Ordenamiento.. i.iv.- La Sociedad Anónima actualmente. Los antecedentes inmediatos de nuestra LEY GENERAL DE S O C I E D A D E S MERCANTILES son, como se dijo, el Código de Comercio de 1890, y un Proyecto de Código de Comercio de 1929, que nunca pasó de tal, pero del que fueron tomadas muchas disposiciones de la vigente LEY G E N E R A L DE S O C I E D A D E S MERCANTILES; en cambio, otros preceptos disparatados no se reprodujeron, y en fin, algunos que debieron recogerse, se omitieron, como el artículo 677 que fijaba severas sanciones para los casos de aportaciones ficticias, o supervalorizadas y que, imponía "penas del robo sin violencia y del encubrimiento en contra de socios; o sobre el nombramiento de liquidadores dentro de un plazo breve de 30 días. Nuestra vigente LEY GENERAL DE S O C I E D A D E S MERCANTILES del 4 de agosto de 1934, constituyó un notable avance respecto al Código de Comercio de 1890 y aun del Proyecto aludido de 1929, es una buena ley, que al igual que otras de la misma época, como la del Banco de México de 1930 y la Ley de Títulos y Operaciones de Crédito de 1932, significó la adopción de esquemas modernos y recientes en relación con un capitalismo que en México apenas se iniciaba y que crecía impetuosamente en Norteamérica y en Europa. Esa Ley, en efecto, delineó y ordenó perfectamente la figura jurídica de la Sociedad Anónima tanto c o m o uno de los tipos de sociedades mercantiles, el más importante desde entonces, a.
(26) todos los cuales se aplican los primeros 24 artículos, y l o s últimos 51, como en cuanto a la reglamentación especifica de la acción, de cada uno de sus tres órganos, y las disposiciones relativas al balance. El sistema adoptado en la Ley es el del liberalismo en su más acabada acepción jurídica: primero, por introducir una supuesta organización democrática, a través de la división de poderes entre los tres órganos sociales y el reconocimiento de la asamblea de accionistas como s u p r e m o de ellos, que equivaldría al Poder Legislativo, y con la subordinación de los otros órganos, el de administración y el de vigilancia (que harían las veces de los poderes ejecutivo y judicial); y segundo, por la amplia aplicación del principio de la autonomía de la voluntad de los socios, a quienes se permite estipular pactos o sistemas adicionales. Este principio de la autonomía de la voluntad juega en la práctica un papel demasiado amplio, y a menudo abusivo, al permitir pactos de los socios en los estatutos que desfiguran características esenciales de la Sociedad Anónima, o que atentan contra el crédito público y los intereses de acreedores de la sociedad y de los socios, ciertos a u m e n t o s y disminuciones de capital que indebidamente se llevan a cabo dentro del régimen de capital variable, y que se resuelven en asambleas ordinarias de accionistas, e inclusive por el órgano de administración, sin protocolización de actas, sin homologación judicial e inscripción en el Registro de Comercio; o bien, que propician simulaciones y fraudes, por la falta absoluta de control administrativo y judicial, en los casos de retiro de aportaciones, fijación arbitraria del valor de bienes o derechos aportados, a u m e n t o s de capital por reevaluación de activos, etc. Muchos de los defectos y de las omisiones de la LEY G E N E R A L DE S O C I E D A D E S M E R C A N T I L E S se deben a su antigüedad, o sea, al tiempo en que fue promulgada y mucha de la problemática actual, aún no había sido objeto de regulación, ni aquí, ni en el extranjero, y aún eran desconocidos muchos de los problemas, o bien, resultaba innecesaria o prematura su regulación legal. Tales son los casos de la intervención en la administración de los trabajadores y empleados de la empresa; de la reglamentación, cada día más urgente de los grupos de sociedades del predominio de los gerentes sobre la administración, e inclusive, sobre las asambleas de accionistas; de la oferta pública de acciones y de su manejo bursátil, problemas estos que comenzaron a atenderse en las leyes sobre el mercado de valores; sobre todo después de la reforma del 12 de m a y o de 1978, que reguló las Sociedades A n ó n i m a s abiertas y el Instituto para el Depósito de Valores INDEVAL. Por todo lo anterior, cada día es más urgente una reforma a fondo de la LEY G E N E R A L DE S O C I E D A D E S MERCANTILES, lo que se ha intentado a través de los Proyectos de Código de Comercio y de una nueva ley de sociedades, que se han elaborado más bien a nivel docente y que se han sucedido desde hace casi cincuenta años, sin que ni el Estado, ni los.
(27) organismos corporativos (Cámaras de Comercio, de Industria, etc.), ni asociaciones profesionales (de abogados, de contadores, de administradores de empresas) hayan nunca apoyado tal tarea, y menos aún participado en ella.. ii.- DEFINICION DE SOCIEDAD A N Ó N I M A . La Ley General de Sociedades Mercantiles en su artículo 87 define a la Sociedad Anónima de la siguiente manera: Existe bajo una denominación y se c o m p o n e exclusivamente de socios cuya obligación se limita al pago de sus aportaciones. No obstante de que en dicha definición no se precisan los elementos que caracterizan a dicha Sociedad, el autor Joaquín Rodríguez y Rodríguez en su libro Tratado de las Sociedades Mercantiles, establece lo siguiente: (2) Es una sociedad mercantil, de estructura colectiva capitalista, con denominación, de capital fundacional, dividido en acciones, cuyos socios tienen su responsabilidad limitada al importe de sus aportaciones.. Todos estos caracteres de la sociedad por acciones explican el extraordinario auge que ha alcanzado la Sociedad Anónima y que en México ha llevado a borrar de nuestro espectro corporativo a las sociedades personales, y disminuir la importancia de la Sociedad de Responsabilidad Limitada, el otro tipo de sociedades de capitales; lo que no se justifica, porque pese a sus excelencias, la Sociedad A n ó n i m a carece de aquellas notas que son, precisamente, los que distinguen a dichas sociedades de personas de las de capitales; a saber: responsabilidad ilimitada de todos o de algunos de los socios, lo que constituye una importante garantía en favor de los acreedores sociales (aspecto olvidado y despreciado en México por los abusos a que da lugar la S O C I E D A D A N Ó N I M A ) ; posibilidad de aportaciones de trabajo al lado de las de carácter patrimonial, lo que permite el acceso de socios que carecen de medios patrimoniales y que cuentan, en cambio, con conocimientos técnicos, destreza, afición inclusive, para ofrecer sus servicios a la compañía de que formen parte; y en fin, la natural intransmisibilidad del carácter de socio y de la actuación de él en la administración de la empresa, lo que significa un fuerte vínculo económico permanente entre los socios, dentro de círculos familiares, artesanales, o de la pequeña empresa.. (2). Rodríguez y Rodríguez , Joaquín. Tratado de las Sociedades Mercantiles. Pag. 2 3 4 ..
(28) iii.- SOCIEDAD ANÓNIMA.- SU FORMACIÓN LEGAL La Sociedad Anónima constituye el instrumento jurídico más idóneo del capitalismo; tanto es así, que dicho sistema económico difícilmente se entendería de no contar con dicho instrumento legal. La e m p r e s a o negociación, institución económica, producto, a su vez, del régimen capitalista, se manifiesta y se organiza en torno de la Sociedad A n ó n i m a que en la inmensa mayoría de los casos constituye el titular de ella, que la crea, la organiza y la pone en funcionamiento. Mediante una atribución expresa y especial, las leyes de México, Alemania y Austria conceden a la sociedad anónima personalidad jurídica. En la LEY GENERAL DE S O C I E D A D E S MERCANTILES y en el Código Civil del Distrito Federal, se atribuye a ciertos sujetos jurídicos que no son personas físicas, personalidad jurídica en forma expresa. Así, el Artículo 2o., LEY DE S O C I E D A D E S MERCANTILES se refiere a la "personalidad jurídica" de las "sociedades mercantiles Inscritas en el Registro Público de Comercio". El artículo 25 del Código Civil del Distrito Federal determina la forma de "persona moral" con respecto a las personas colectivas enumeradas en su texto. La atribución de personalidad jurídica a la sociedad anónima en el derecho mexicano, se encuentra, por tanto, en armonía total con la atribución concedida a las otras sociedades mercantiles. Ella es la expresión positiva de un principio tradicional ya conocido, sobre el cual la "Exposición de Motivos" a la Ley General de Sociedades Mercantiles se refiere en la forma siguiente: "Es conservado el principio de que todas las sociedades gozan de personalidad distinta de la de los sujetos físicos que las integran." El derecho de México sigue, por lo tanto, la tradición romana (Francia, Bélgica, Luxemburgo, España, Portugal), que también concede a la sociedad civil y a las sociedades mercantiles de personas, personalidad jurídica. Los Códigos de Comercio mexicanos de 1884 a 1889, c o m o precursores de la Ley General de Sociedades Mercantiles, crearon soluciones idénticas. Para los efectos de las exposiciones de este capítulo, c o m p r e n d e m o s bajo el concepto de denominación de la sociedad anónima su nombre en su calidad de sujeto jurídico, máxime que el artículo 87 de la Ley de Sociedades Mercantiles, se refiere a la existencia de la sociedad anónima en sí como sujeto jurídico, no a la existencia de una e m p r e s a de una sociedad a n ó n i m a y tampoco, por lo tanto, a la denominación de tal empresa. Una sociedad anónima puede solamente tener un solo nombre subjetivo, pero varios nombres objetivos si tienen varias empresas, de modo que ellas pueden llevar un nombre objetivo con relación a la e m p r e s a A y otro nombre objetivo, distinto del primero, con relación a la empresa B..
(29) CAPÍTULO SEGUNDO. C O M P R A V E N T A MERCANTIL. A U D I T O R I A LEGAL. i.- NOCIÓN DE COMPRAVENTA MERCANTIL Por tanto, y una vez analizado el origen de la Sociedad A n ó n i m a y su regulación legal en México, así como sus antecedentes, procedemos al análisis del estudio que nos ocupa, efectuando una breve exposición referente a la noción de la compraventa mercantil y en el caso concreto, nos referimos al aspecto mercantil por tratarse el t e m a que nos ocupa a la adquisición de una sociedad anónima que por su propia naturaleza reviste aquel aspecto. Es conocido que la compraventa se mantiene como el más importante de los contratos por cuanto configura el mecanismo más ágil y sencillo para adquirir el pleno dominio de cualquier satisfactor. No suministra el Código de Comercio, definición alguna de la compraventa, luego entonces, los elementos para definirla son los que, en cambio, sí consigna el Código Civil: una de las partes se obliga a transferir la propiedad de una cosa o de un derecho, y la otra se obliga a pagar por ello un precio cierto y en dinero. Las razones que operan como obstáculos para lograr una hasta hoy inalcanzada definición jurídica del acto de comercio, son parte también para considerar inexistente un concepto jurídico de la compraventa mercantil. De acuerdo a lo establecido por el Dr. en Derecho Arturo Diaz Bravo en su libro Contratos Mercantiles, mediante el cual refiere que aunque no existen compraventas mercantiles por su forma, sí las hay por los sujetos que las celebran, por el objeto sobre el que recaen o por el propósito con el que se contratan. Es menester, pues, refugiarse en la tan c ó m o d a como vaga noción legal: carácter mercantil tienen las compraventas catalogadas como tales por el propio Código, pero también "las que se hagan con el objeto directo y preferente de traficar". (3) Aunque parezca ocioso aclararlo, la expresión código ha de entenderse aquí en su sentido lato, por manera que también deben tener carácter mercantil las compraventas previstas por otras leyes desprendidas del Código de Comercio. A s i m i s m o , no puede pasar desapercibida la circunstancia de establecer criterios de distinción para determinar cuando un contrato es civil o mercantil, y para esto existen diversos criterios que se exponen brevemente,. (3). Diaz Bravo Arturo. Contratos Mercantiles. Quinta Edición 1995, página 74.
(30) como el señalado por el Autor Javier Arce Gargollo en su Libro Contratos Mercantiles Atípicos, de la siguiente manera: (4) a). Una primera opinión señala que la nota característica de los contratos mercantiles es el fin de lucro o de provecho, sin atender a la cualidad de las personas, ni a ninguna otra consideración. Este criterio se enuncia, aunque no como único elemento distintivo, en los arts. 75-1 y II del Código de Comercio, para determinar la mercantilidad de la compraventa.. b). Un criterio de orden práctico establece que los contratos mercantiles son aquellos que constituyen alguno de los actos de comercio enumerados por el artículo 75 del Código de Comercio. Del análisis detallado de los actos de comercio que enumera el precepto citado, se desprende que, en su mayoría, éstos se producen mediante la celebración de un contrato. Por ejemplo, la palabra contrato aparece en las fracciones IV, XV, XVI y XXII; de operaciones, como sinónimo de contrato, en las fracciones XII, XIII y XIV; y, hacen referencia a operaciones que se celebran por medio de contratos las fracciones I, II, III y XXIII. En la propia legislación mercantil, las normas sobre contratos mercantiles en particular corresponden al Libro Segundo del ordenamiento que se denomina: "De los actos de comercio y de los contratos mercantiles en general".. c). Otro criterio derivado de la materia que regula o debe reglamentar el Derecho mercantil y que puede servir de base para determinar la mercantilidad de un contrato, es la que ha sostenido Rodríguez Rodríguez sobre el contenido de esa rama del Derecho Privado. Para este autor, el Derecho Mercantil "es el derecho de los actos en masa realizados por empresas".. d). Una posición que se abre paso en la doctrina es la tesis que considera que los contratos mercantiles son aquellos que surgen de las relaciones a que da lugar el ejercicio de una e m p r e s a o que están vinculados a la actividad empresarial.. En medida creciente, la empresa o negociación y la ejecución por ella de actos en masa, ha venido adquiriendo un papel preponderante en el moderno Derecho Mercantil Mexicano, hasta el punto de tener que considerarla como el elemento ampliamente predominante de la legislación mercantil, y como base y fundamento de la mayor parte de los d e m á s elementos de tal disciplina. "La vieja noción del Derecho mercantil como Derecho reservado a las relaciones entre comerciantes se sustituye por la de Derecho reservado a las empresas.. <4). Arce Gargollo Javier. Página 34. Contratos Mercantiles Atípicos. 6 a Edición.. Editorial Porrúa 1999..
(31) Sin dejar de hacer referencia a los actos de comercio que enumera el artículo 75 del Código de Comercio, y con la consideración de que más de la mitad de ellos se refieren a la empresa en forma expresa o implícita; la mercantilidad de un acto jurídico o de un contrato estará, muchas veces, en función de la existencia de: un sujeto empresario o comerciante, del objetocosa que sea de naturaleza mercantil (industria, buque, título de crédito, marca), o del fin de lucro o especulación que anima a la operación. Las consecuencias de calificar a un contrato de mercantil, y no de civil, traerá como principales efectos: la aplicación del derecho sustantivo mercantil y las normas adjetivas, especialmente, las vías procesales para el caso de litigio. La S u p r e m a Corte de Justicia de la Nación ha sustentado que en todo Acto Mercantil debe tenerse como una de sus características principales la buena fe y la Compraventa t o m a el nombre de Mercantil cuando la propia Ley t o m a el nombre de dicho carácter con un aspecto preferente de traficar, según se aprecia en el siguiente criterio:. Quinta Epoca Instancia: Tercera Sala Fuente: Semanario Judicial de la Federación T o m o : LXXIV Página: 2516 C O M P R A V E N T A MERCANTIL. La compraventa t o m a el nombre de mercantil, cuando la ley le da ese carácter, o cuando se forma con el objeto directo y preferentemente de traficar (Código de Comercio, artículo 371); y en este supuesto, adquiere modalidades características, sin perder las genéricas del contrato de compraventa. A m p a r o civil directo 240/41. Lupio Francisco. 28 de octubre de 1942. Unanimidad de cinco votos. Ponente: Emilio Pardo Aspe.. A u n a d o a lo anterior, no está por demás señalar la distinción que entre los contratos civiles y mercantiles pueda realizarse t o m a n d o en cuenta las características que señala el autor Bernardo Pérez Fernández del Castillo en su obra Contratos Civiles, misma que señala de la siguiente manera: (5) "Que los contratos mercantiles tienen como finalidad la especulación." Al respecto el Código de Comercio en el artículo 75, establece cuáles son los actos de comercio, y la doctrina mexicana al analizar este artículo, los clasifica desde los puntos de vista formal y material. (5). Pérez Fernández del Castillo, Contratos Civiles, 6 a Edición, Editorial Porrúa, 1999, página 53.
(32) Por su parte, el objeto de los contratos civiles es el intercambio de bienes y servicios, sin que constituyan especulación comercial. La distinción entre contratos mercantiles y civiles tiene la utilidad práctica siguiente: I o Plazo para el cumplimiento de las obligaciones. De acuerdo con el Código de Comercio, si en los contratos mercantiles no se establece plazo para el cumplimiento de las obligaciones, éste será de 10 días (Artículo 83). En cambio el término para el cumplimiento de las obligaciones civiles es de 30 días después de la interpelación (Artículo 2080). Si se trata de obligaciones de hacer es el tiempo necesario para su ejecución. 2 o Procedimiento. El procedimiento mercantil es más rápido y el j u e z competente puede ser el de los tribunales del Fuero C o m ú n o el de Distrito. En el caso de los contratos civiles, el procedimiento es lento, en virtud de que los términos son más largos y únicamente es competente el j u e z del Fuero Común. 3 o Impuestos. Los contratos mercantiles no pueden ser gratuitos, siempre son onerosos y se encuentran gravados por el Impuesto al Valor Agregado. 4 o La Lesión. Este motivo de invalidez del contrato se encuentra establecido en el artículo 17 del Código Civil, y no procede en los contratos mercantiles, de tal manera que no es causa de nulidad aunque la desproporción entre las prestaciones sea desmedida". Por tanto, en lo sustantivo no hay diferencias importantes en el Derecho Mercantil con respecto al civil. Si se entra a la consideración singular de los preceptos del Código de Comercio, se observa directamente que algunos de ellos no son más que repeticiones del Código Civil, explicables por ser anterior a la codificación mercantil.. ii.- A N T E C E D E N T E S HISTORICOS C O M P R A V E N T A MERCANTIL.. DE. LA. AUDITORIA. DE. El proceso de revisión de los negocios tiene su origen en la figura del Pactum Dísplicentiae del Derecho Romano, mediante el cual el comprador de un bien se reserva el Derecho de rescindir la c o m p r a v e n t a dentro de cierto plazo si el objeto no le satisface. En las Instituciones de Justiniano, se incorpora a las obligaciones derivadas de la compraventa la institución conocida como el addictio in diem,.
(33) mediante la cual la conformidad de un c o m p r a d o r con la cosa era una condición suspensiva, es decir, antes de perfeccionarse el negocio, el adquirente tenía facultad de revisar y decidir si el objeto satisfacía sus necesidades, con la facultad de devolver la cosa sin mayor compromiso, si así se había pactado. Como sucedió en la mayoría de las instituciones, el Derecho anglosajón, adoptó esta figura del Derecho Romano, en un burdo intento de establecer condiciones de revisión para las compraventas mercantiles, mediante lo que se conoce c o m o "The Commercial Rules" dictadas por el Rey Ricardo en el Siglo XIII. En dicho documento se advertía a los compradores de mercancía, autorizadas en el comercio, que tenían derecho a su revisión y prueba antes de cerrar la negociación, corriendo a cargo del revisor, el costo que ello implique. El primer antecedente de auditoría corporativa, se gestó hasta el siglo XVI, cuando empezaron a surgir las primeras asociaciones denominadas "Incorporations" bajo la primera acta que sobre esta materia dictó el Parlamento de Inglaterra; al efecto, dicho documento legislativo señalaba: "La autoridad para disponer de los activos, aprobación, condiciones y consideraciones, están sujetas a lo siguiente: Que sean aprobadas por los dueños de la compañía o por cualquier otra persona cuya aprobación sea requerida. Sujeto a las leyes contractuales sí cualquiera de las terceras partes. Sujeto a las suposiciones de la confiabilidad como un revisor del bien público de la transacción antes de la gente y del estado. ( 6 ) Es de interés el análisis de esta disposición para c o m p r e n d e r el desarrollo de la institución a través de la regulación de las auditorías en la compra de Derechos de incorporación o activos hasta alcanzar el actual concepto de "una auditoría legal de C o m p r a v e n t a Mercantil". En aquel entonces, la legislación, proveía una revisión de la transacción de las compañías únicamente cuando estaba de por medio la venta de sus activos, ya que no fue sino hasta el siglo XVIII, que surgió en el ámbito corporativo inglés, las llamadas sociedades por acciones. Es de notarse así mismo que éste tipo de transacciones requerían el consentimiento de la Corona, quien a la vez efectuaba un somero "Due Diligence" encaminado a establecer la legalidad de la operación, cuidando los intereses del pueblo y del estado.. No fue sino hasta principios de este siglo, que el concepto "Due Diligence" fue manejado en los ámbitos corporativos como es entendido actualmente por los usos y costumbres. Este hecho no derivó de texto legislativo ni de declaración judicial alguna, sino por el contrario, fue una evolución conceptual de la sociedad empresarial que eventuaímente se popularizó y fue t o m a d a por las legislaturas y autoridades judiciales como propio. En efecto, tanto en (6). Haweland George. Uniform C o m m e r c i a l Code S e r i e s Callagan Co. 1923.
(34) Inglaterra como en Alemania, los asesores y abogados de la aristocracia corporativa, al intervenir en las grandes negociaciones empresariales de compra de activos, recomendaban a sus clientes poner especial énfasis en el correcto d e s e m p e ñ o que la corporación enajenante había tenido en el mercado, en cumplimiento con los lineamientos legales que la regían. Lo anterior cobró amplia relevancia en la década de los 20's, años de proliferación de los llamados negocios "sucios" en los que el tráfico de mercancía ilegal, así como la defraudación fiscal, obligaba a todos los empresarios a ser cautelosos al m o m e n t o de implementar acciones tendientes a la compra de mercancías, negocios y hasta e m p r e s a s y a implementar medidas consistentes en detalladas "auditorías" o como en un principio se les llama a dichas acciones "Due Revitions". En las revisiones implementadas al iniciarse una negociación de adquisición relevante, el parlamento designaba un grupo de representantes para vigilar el proceso, entrevistándose dichos funcionarios, con los posibles adquirentes y compradores, para confirmar "the good faith" en la operación y la asunción del conocimiento intencionado a la detección de operaciones fraudulentas. Fue en aquellos años, que dichas revisiones evolucionaron hacia una verdadera auditoría corporativa, configurada y fundamentada en todas las áreas de administración del negocio que fuese el caso. Los empresarios participantes en estas transacciones, contrataban expertos en todas las áreas de administración de negocios y especialistas en la operación de la e m p r e s a que se tratase. Para evaluar la factibilidad de la transacción, dichos peritos revisaban a conciencia la administración del negocio a ser adquirido, revisando documentos, solicitando información, indagando archivos y emitiendo dictámenes y opiniones que finalmente formarían parte de la decisión final del comprador. (7)) Si bien la injerencia del parlamento en estas diligencias llamaba la atención dentro del cada vez más frecuente desenvolvimiento del libre mercado, la realidad es que su intervención obligó a la ejecución de sus auditorias a fondo, cuidando no afectar los intereses del Estado y de la sociedad. No es exacto, ni es posible, determinar en que m o m e n t o estas revisiones empezaron a denominarse "Due Diligence". Se entiende que los acontecimientos a que nos referimos en este apartado generaron un concepto de auditoría como la "Revisión del correcto desempeño" (Due Diligence Review), que se generalizó en el ámbito corporativo y que posteriormente fue adoptado tanto en la doctrina como en las resoluciones judiciales, fuentes más importantes del Derecho Anglosajón. En la actualidad, no solo la doctrina y las resoluciones judiciales, entienden el concepto de "Due Diligence" como la auditoría corporativa en el (7). Meador Daniel John. Los Tribunales de los Estados Unidos. Pérez Nieto Editores, S.A. 1990.
(35) proceso de adquisición de activos o acciones de una e m p r e s a a otra. También es un término aceptado en los ámbitos corporativos internacionales, que incluye por supuesto a nuestro país.. iii.- LA A U D I T O R Í A LEGAL.. iii.i.- Etapas en el Proceso de Evaluación de Adquisición de una Sociedad Anónima. No existe en la doctrinaria un concepto teórico del "Due Diligence" ni tampoco legislación alguna lo ha definido específicamente. Esta falta de conceptualización doctrinaria deriva de que el término procede de los usos corporativos anglosajones donde a través de los años se ha conocido al "Due Diligence" como un momento dentro del proceso de oferta de una empresa. La definición del concepto en el idioma inglés tampoco nos aporta mucho para conocer su significado , ya que literalmente "Due Diligence" lo podemos traducir como "realización de los deberes", tal es la intención del Black's Law Dictionary al definirlo como " Vigilant Activity, or assuidlty, as is properly expected from, and ordinarly excercised by, a reasonable and prudent man under the particular circumstances ; not m e a s u r e d by any absolute standard, but depending on the relative facts of the special c a s e " ( 8 ) "Actividad vigilante que es adecuadamente esperada y ordinariamente ejecutada por un hombre prudente y razonable bajo circunstancias particulares, sin ser medidas por estándares absolutos, sino por hechos relevantes dependiendo de cada caso." Planteado en estos términos tampoco existe una definición precisa de qué es lo que debe involucrar y siempre queda sujeto a la definición que efectúe el inversionista. No hay dos revisiones iguales y el espacio disponible sólo nos permite intentar listar las principales materias de potencial interés. Evidentemente lo primero siempre será tener un entendimiento claro de las condiciones del negocio que se está proponiendo, para luego, sin pretender ser exhaustivos, efectuar lo siguiente: a) Obtener una visión amplia del historial de la e m p r e s a y su trayectoria, en conjunto con nuestra apreciación de la industria en que opera. b) Identificar y evaluar al personal directivo, así como otras personas que puedan considerarse claves para el negocio.. í8). Blacks Law Dictionary Printers Co. 1991.
(36) c) Conocer la filosofía y la estrategia con que se ha desarrollado el negocio. d) Aislar claramente las operaciones con partes relacionadas, evaluar las condiciones en que se han efectuado e identificar en qué medida se han utilizado para obtener flujos. e) Analizar la dotación de personal, la estructura de costos asociada, las políticas de beneficios y la situación sindical. f) Entendimiento general del proceso productivo, su capacidad instalada y "cuellos de botella", la tecnología disponible y las fuentes de abastecimiento. g) Líneas de producto, marcas asociadas y competidores h) Analizar los canales de distribución, principales clientes, políticas de promoción y la penetración de mercado. i) Estructura de precios y políticas de crédito. j ) Inversiones efectuadas en investigación y desarrollo. k) Identificación de todos los contratos significativos: abastecimientos, distribución, arriendos, etc. I) Aspectos legales y regulatorios que condicionan el negocio. m) Restricciones medioambientales. n) Indagar sobre litigios y contingencias. o) Revisar principales aspectos tributarios p) Políticas de seguro q) Debida protección de las marcas r) Evaluación de los sistemas de información disponibles para el control de la gestión, procedimientos internos, plataforma computacional, etc. s) Revisión de los estados financieros, conforme al alcance que se defina.. Esta no es una tarea de contadores, es un servicio dinámico en el que debemos involucrar a diferentes especialistas interactuando con el inversionista, quien mantiene la responsabilidad de evaluar los resultados..
(37) En el medio empresarial, la costumbre a través del tiempo, a encauzado el término a definirse como "una revisión de los deberes de la empresa". A este respecto, es muy ejemplificativa la opinión de Dan Coryel, Juez de Primera instancia del Condado de Santa Mónica en el Estado de California, quien al dictar una resolución en turno a la controversia suscitada entre Pacific Electronics Co.y Maxwell Recording Industries Inc. señala: "No es posible que el comprador entienda los aspectos globales del mercado al que la corporación se dirige, si quien vende no le ha provisto de suficientes elementos de conocimiento de los activos durante el proceso de " D u e Diligence"..." t9) En el texto anterior, la autoridad dicta una resolución en la que se anula la compra de una empresa en virtud de que el vendedor de la misma se abstuvo de presentar al prospecto de c o m p r a d o r suficientes elementos que le permitiesen entender los aspectos globales de mercado durante el proceso de "Due Diligence". Este ejemplo nos muestra como el concepto esta siendo manejado por el j u z g a d o r como la parte del proceso de compra de una empresa que permite al prospecto de comprador tener los elementos de juicio suficientes que le permitan decidir si compra o no dicho negocio. Es menester antes de ofrecer una definición del concepto, ubicarlo dentro del proceso de adquisición corporativa, de tal forma, que sea cabalmente entendible y congruente con lo manifestado anteriormente. Un proceso de ésta naturaleza tiene las siguientes etapas: iíl.i.i.- Exteriorización de Venta o Compra. Se inicia el momento en que la Gerencia o Administración de una persona moral t o m a la decisión de ofrecer al mercado el total o parte de su capital accionando, o bien, todo o parte de sus activos. Esta hipótesis es una resolución meramente unilateral sin que los posibles adquirentes tengan hasta ese momento conocimiento alguno de la resolución de la empresa oferente. ¡ii.i.ii.- Propuesta de Venta o Compra. En este período del negocio la corporación que inicia el proceso contacta a la otra dándole a conocer su intención. Este contacto bien puede ser directo o bien hacerse en forma general a través de medios de comunicación idóneos para el posible mercado adquirente. La parte posiblemente interesada analiza la propuesta y prepara respetando los lineamientos que dicten sus estatutos, una respuesta. (9). ' Pacific Electronics Co. Maxwel Recording Industries Inc. C o u n t y of S a n t a Monica. First Hearing. 1987.
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II. En lo que nos ocupa, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal (sala 3ª) confirmó la decisión de la anterior instancia que rechazó el reclamo formulado contra la Obra Social de Empleados de Comercio y Actividades Civiles (OSECA
ha puesto de relieve que si bien la actividad que asumen las empresas de medicina prepaga presenta rasgos comerciales, en tanto ellas tienden a proteger las garantías a la vida, salud,
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References: Artículo 383
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 artículo 284
 artículo 228
 artículo 88
 artículo 7
 artículo 539
 artículo 677
 artículo 87
 Artículo 2
 artículo 25
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 artículo 75
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 artículo 371
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 artículo 17
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