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Timestamp: 2020-02-22 02:58:55+00:00

Document:
Ley 4/1990, de 23 de marzo, sobre concentración parcelaria, conservación de obras, unidades mínimas de cultivo y fomento de explotaciones rentables (Vigente hasta el 21 de Noviembre de 2000).
Publicado en BOC núm. 11 de 09 de Abril de 1990 y BOE núm. 15 de 17 de Enero de 1991
Vigencia desde 29 de Abril de 1990. Esta revisión vigente desde 29 de Abril de 1990 hasta 21 de Noviembre de 2000
TITULO PRIMERO. Del procedimiento de concentración
Artículo 2 Comisiones locales
Artículo 3 Procedimiento ordinario
Artículo 4 Revisión del procedimiento
TITULO II. Conservación de las obras
TITULO III. De las unidades mínimas de cultivo
TITULO IV. Fomento de las explotaciones rentables
L 4/2000 de 13 Nov. CA Cantabria (modernización y desarrollo agrario)
Artículo 9 derogado por el número 1 de la Disposicion Derogatoria Unica de la Ley [CANTABRIA] 4/2000, 13 noviembre, de Modernización y Desarrollo Agrario («B.O.C.» 20 noviembre). Artículo 10 derogado por el número 1 de la Disposicion Derogatoria Unica de la Ley [CANTABRIA] 4/2000, 13 noviembre, de Modernización y Desarrollo Agrario («B.O.C.» 20 noviembre). Artículo 11 derogado por el número 1 de la Disposicion Derogatoria Unica de la Ley [CANTABRIA] 4/2000, 13 noviembre, de Modernización y Desarrollo Agrario («B.O.C.» 20 noviembre). Artículo 13 derogado por el número 1 de la Disposicion Derogatoria Unica de la Ley [CANTABRIA] 4/2000, 13 noviembre, de Modernización y Desarrollo Agrario («B.O.C.» 20 noviembre). Artículo 14 derogado por el número 1 de la Disposicion Derogatoria Unica de la Ley [CANTABRIA] 4/2000, 13 noviembre, de Modernización y Desarrollo Agrario («B.O.C.» 20 noviembre).
- Título I. Del procedimiento de concentración.
- Título II. Conservación de obras.
- Título III. De las Unidades Mínimas de Cultivo.
- Título IV. Fomento de explotaciones rentables.
La experiencia obtenida desde la fecha de la publicación de la Ley de Reforma y Desarrollo Agrario ha demostrado la conveniencia de proceder a una regulación específica para Cantabria en el procedimiento de concentración parcelaria y en materia de conservación y ejecución de obras, al objeto de agilizar las diversas fases y dar una mayor participación en los trabajos a los afectados por la concentración parcelaria.
En cuanto a las obras, se pretende dotar de medios adecuados a la Administración Regional de Cantabria y de unas normas legales en el marco de la Legislación Básica del Estado, que contemplen y den soluciones a los problemas peculiares que presenta la ejecución y conservación de los proyectos de obras derivadas de un mal uso de las mismas o de la arbitraria oposición a su realización.
La derogación de la Ley de 15 de julio de 1954, sobre fijación de unidades mínimas de cultivo por la de Reforma y Desarrollo Agrario, aprobada por Decreto 118/1973, de 12 de enero, así como la falta de desarrollo del artículo 43 de este último texto legal, han conducido a la inexistencia de una norma que regule y determine las superficies mínimas, tanto de secano como de regadío, que permitan la obtención de un rendimiento satisfactorio de las explotaciones agrarias utilizando los medios normales de producción.
Esta situación se ha venido paliando en la práctica con el dudoso criterio de definir como divisible o indivisible una finca rústica según las determinaciones de la Orden del Ministerio de Agricultura de 27 de mayo de 1958, que fija la superficie de la unidad mínima de cultivo para cada uno de los términos municipales de las distintas provincias españolas, siendo preciso superar esta situación de vacío legal.
Las superficies que se han venido aplicando son de 0,20 hectáreas en regadío y de 0,20 o 0,30 hectáreas, en secano, según los Ayuntamientos, cifra que se considera en estos momentos excesivamente pequeña, dado los medios de cultivo que actualmente se emplean y, por otra parte, la evidente contradicción que existe con la superficie mínima que se establece en las normas subsidiarias de edificación vigente en la mayor parte de esta Comunidad Autónoma, que alcanza un mínimo de 0,50 hectáreas.
La existencia de un gran número de propietarios de superficies totales muy reducidas, aconseja fijar una extensión para la unidad mínima de cultivo que, aunque no sea la optima desde el punto de vista de su aprovechamiento, permita paliar tanto los defectos apuntados anteriormente como evitar la excesiva parcelación de la explotaciones.
Para conseguir la creación de unidades agrarias rentables, se hace necesario instrumentar los incentivos económicos y técnicos precisos, que estimulen a los propietarios de unidades de explotación insuficientes a incrementar el tamaño de las mismas, hasta llegar a dimensiones acordes con las exigencias y situaciones de cada momento.

References: Artículo 2

Artículo 3

Artículo 4

Artículo 9
 Artículo 10
 Artículo 11
 Artículo 13
 Artículo 14
 artículo 43