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Timestamp: 2018-02-23 01:10:42+00:00

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UN Periodico No. 161 by Unimedios - Universidad Nacional de Colombia - issuu
Innovación Con llantas recicladas descontaminan agua
Innovación La Guadua despierta como industria
Ciencia Trabas a investigación de plantas medicinales
Agro Imponen uso de semillas transgénicas
www.unperiodico.unal.edu.co • un_periodico@unal.edu.co Bogotá D. C., n.º 161, domingo 11 de noviembre de 2012
La Alianza del Pacífico busca una integración real A partir del primero de noviembre, Colombia, Chile, México y Perú eliminaron las visas para permitir la libre circulación de sus ciudadanos. Es uno de los primeros resultados de la recién creada alianza entre estas naciones, cuyo objetivo es profundizar la integración económica y vincularse más a la región Asia-Pacífico. Se espera que sea más eficaz que otras iniciativas regionales.
Plomo afecta inteligencia de los niños Las secuelas de la exposición al plomo en el organismo humano son diferentes. En niños afecta el crecimiento y desarrollo cognitivo, y en adultos produce dolores articulares y pérdida de la movilidad. El problema se subestima en ciudades como Bogotá.
Ciudad Néstor Sáenz Saavedra,
Profesor del Departamento de Ingeniería Civil
Guillermo Camacho-Cabrera,
La Ley 1083 de 2006 da prelación a la movilización en modos alternativos de transporte –como el desplazamiento peatonal, en bicicleta o en otros medios no contaminantes– y promueve sistemas que funcionen con combustibles limpios. Según esta ley, un plan de movilidad debe: articular transporte colectivo, red vial y modos alternativos al Plan de Ordenamiento Territorial del municipio; diseñar redes peatonales y de ciclorrutas que complementen el sistema y articulen las ciudades; reorganizar las rutas de buses y el tráfico para incrementar la movilidad; y bajar los niveles de contaminación. Más aún, también debe: crear zonas sin tráfico vehicular y con bajas emisiones contaminantes; incorporar un plan maestro de parqueaderos, que se constituya en una herramienta adicional para fomentar los desplazamientos alternativos; y garantizar la accesibilidad de todas las personas (en especial la de los niños y de quienes presenten algún tipo de discapacidad) a las redes de movilidad, para que puedan transitar en condiciones adecuadas. Los usuarios principales de un plan de movilidad son los ciudadanos. Ellos viajan a diario de un lugar a otro, usan la infraestructura vial y los medios de transporte disponibles. Son quienes se ven afectados positiva o negativamente por las políticas en esta materia. Un reciente estudio del Departamento Nacional de Planeación (DNP) sobre seis planes de movilidad, en ciudades grandes y pequeñas, halló que ninguno fue formulado con participación ciudadana. Apenas en uno se mencionó la intervención de la comunidad como un componente relacionado con el transporte sostenible. En este aspecto, existe un largo camino por recorrer para vincular al ciudadano a las etapas de diagnóstico, formulación, adopción, implementación y evaluación de los planes de movilidad municipales. En la actualidad, hay un entorno propicio en el DNP, que ofrece apoyo técnico para promover la planeación participativa. Además, la normativa existente favorece esta figura en los procesos de desarrollo local, de los cuales hace parte el plan de movilidad. Sin embargo, el que ningún plan adoptado en Colombia haya sido formulado con la participación ciudadana conlleva algunas amenazas. Por ejemplo, que los directores de proyectos soslayen el componente social de las obras o decisiones; que, por consiguiente, lo proyectado no cuente con el respaldo ni sea apropiado por las personas; y que, incluso, no se ajuste a las realidades cotidianas.
Estudiante de la Maestría en Ingeniería de Transporte Universidad Nacional de Colombia
Por la falta de consulta a las comunidades, estas poco se apropian de las políticas de movilidad que implementan los municipios.
Por lo general, las comunidades han estado marginadas de las decisiones que se toman sobre transporte y movilidad. Han sido actores pasivos y no se les consulta sus necesidades y expectativas. Esta es una de las razones del fracaso de estos proyectos.
Planes de movilidad no consultan al ciudadano Aporte de la academia Actualmente, la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá ejecuta las etapas de diagnóstico y formulación del Plan de Movilidad y Plan Vial de la ciudad de Villavicencio. En este se pretende implementar los aprendizajes del país en materia de participación de las comunidades en la planeación de su propio desarrollo. Esta experiencia servirá de aliciente para que la ciudadanía se sienta convocada y se motive a estar presente en estos procesos, orientados a tomar decisiones que le competen en cuestiones económicas, ambientales y sociales estrechamente relacionadas con la movilidad y el transporte sostenible. El plan contempla que los diferentes actores y grupos de interés participen en, por lo menos, tres momentos del proyecto. En el primero, la etapa de diagnóstico, se ha consultado específicamente cuáles son las expectativas y pro-
blemáticas en cuanto a movilidad y cómo se podrían responder a corto, mediano y largo plazo. Estas consultas permiten cotejar estas problemáticas con las identificadas mediante la información técnica disponible, así como complementarlas con las perspectivas de las entidades de la Alcaldía. De esta manera, sirven de sustento para presentar los programas y proyectos de intervención. En el segundo, la ciudadanía validará las propuestas preliminares de proyectos y orientará su priorización. Luego, en el último, en la formulación del Plan de Movilidad, tendrá la oportunidad de conocer el proyecto en forma integral (todas sus áreas temáticas) y podrá proponer acciones complementarias. Lo anterior garantizará que la ciudadanía se apropie del plan y sirva de veedor directo o indirecto y de garante, para que las nuevas administraciones le den continuidad al desarrollo de los proyectos contemplados.
Sin condiciones En Colombia, los procesos de participación en la elaboración de los planes de movilidad han tenido dificultades, debidas a que no están contemplados explícitamente en las obligaciones de los consultores. Solo se desarrollan actividades de “socialización”, que ofrecen poca o ninguna posibilidad de actuación en las diferentes etapas del estudio. En el ámbito internacional, tal vez las mejores experiencias están en los países de la Unión Europea, en particular España. Allí, en algunas ciudades (Barcelona, por ejemplo) existen comités permanentes de usuarios y de ciudadanos con las competencias para dar soluciones y argumentos técnicos, pues cuentan con asesores especializados. Además, pueden intervenir en la priorización de los proyectos y adelantar actividades de seguimiento y control de los avances y de la efectividad de las inversiones. Es un papel activo del ciudadano que en Colombia poco se ve.
Edward Francisco Álvarez,
Facultad de Derecho Universidad Nacional de Colombia
El sistema constitucional colombiano ha sido receptor de una fuerte transculturización del constitucionalismo francés, que se caracteriza (desde la misma revolución francesa) por la prevalencia de un poder constituyente primario ilimitado al cual –por ser expresión de la voluntad general– se lo considera justo, sabio, bueno y no susceptible de controles constitucionales o de autolimitaciones jurídicas. Por esta razón, la Constitución de Colombia de 1991 no facultó al poder ejecutivo para objetar una reforma constitucional emanada de la “voluntad general” del Congreso (que actúa como poder constituyente derivado) y solo le otorgó a la Corte Constitucional una facultad de control formal sobre estos actos. En ese sentido, el poder constituyente (primario o derivado) solo tiene límites formales a su voluntad, esto es, solo debe cumplir con los procedimientos establecidos para que tal voluntad general sea válida y produzca efectos. Una segunda característica del constitucionalismo francés es un cierto privilegio de la Consti-
tución y de la ley formalmente entendida, pues solo estas contienen la voluntad general y únicamente a estas está sometido el poder constituido. En tal sentido, la autoridad puede hacer solo lo que le esté expresamente permitido por la Constitución y la ley. La consecuencia de esto es que se menosprecian los acontecimientos históricos y coyunturales como fuentes de cultura jurídica constitucional.
Control de los poderes Ahora, con los acontecimientos de la reforma a la justicia, se manifiesta una nueva idea en el constitucionalismo colombiano: para evitar cualquier abuso del poder, el constituyente (primario o derivado) debe tener controles no solo formales, sino también materiales por parte de los otros poderes. Esta idea no es nueva en el constitucionalismo moderno, pues el estadounidense, desde 1787, instituyó un sistema de control recíproco de poderes con la conocida fórmula de checks and balances (controles y contrapesos) y un sistema de control y limitación de las mayorías facciosas (o “democracia madisoniana”). Y este punto es un aprendizaje que a largo plazo podría resultar significativo para que Colombia se defina como un Estado constitucional. Hasta aquí, cualquier ciudadano o abogado ilustrado podría contraargumentar afirmando que este no es ningún aprendizaje del constitucionalismo colombiano,
sino, más bien, la muestra de un Estado débil, de una deficiente ingeniería constitucional y de poderes que, con alguna periodicidad, desbordan el mandato de la Constitución. La anterior objeción supone una visión pesimista de los momentos coyunturales de la historia de los países, cuando son justamente esos momentos los que más le enseñan a la cultura constitucional de cada país. El mejor ejemplo es Inglaterra, pues fueron sus momentos políticos más complicados los que, a través de prácticas y costumbres, configuraron un sistema constitucional estable y limitado que se ha consagrado en su Constitución material no codificada. Los países tienen su historia. Y, como esta incide en el carácter de cada uno, lo sucedido con la reforma a la justicia merecería ingresar a la historia constitucional de Colombia como uno de sus aprendizajes más significativos; no solo desde la Constitución de 1991, sino, incluso, desde su vida republicana. La práctica de que el presidente objete una reforma constitucional puede ser concebida, entonces, como el comienzo de una práctica que podría establecerse al modo de una Constitución material colombiana.
Referentes Esta no sería el primer ejemplo de una constitución de este tipo en el país, pues se pueden reseñar algunas prácticas constituciona-
les que, no estando expresamente consagradas en el texto superior, se han consolidado gracias al consenso que hay sobre ellas. La primera es la práctica de controlar el fondo y no solo la forma de los decretos declaratorios de estados de excepción, aun cuando, según una interpretación literal, la Corte solo estaría facultada para revisar la forma y no el fondo de la declaratoria. El segundo ejemplo es la prohibición material de que el constituyente derivado reforme los elementos esenciales de la Constitución de 1991, aunque no existe una cláusula pétrea expresa en el texto constitucional. Así, conforme a la Corte Constitucional, si una reforma altera las columnas del Estado constitucional, esta solo puede tramitarse a través de un pronunciamiento del constituyente primario en un referendo. Estas prácticas son, en últimas, una apuesta por un sistema constitucional limitado que evita el abuso del poder y la imposición de las mayorías facciosas. Lo dicho permite concluir que el fracaso de la reforma a la justicia, antes que evidencia de una deficiente ingeniería constitucional o de una democracia precaria, se convierte en un aprendizaje propio y fundamental de nuestro constitucionalismo. Este redunda en la configuración de un sistema integral de limitaciones y controles del poder, a través de la objeción presidencial de las reformas constitucionales hechas por el poder constituyente derivado (el Congreso).
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El fracaso de la reforma a la justicia se convierte, a largo plazo, en un acontecimiento significativo para el constitucionalismo colombiano, por cuanto contribuye a establecer un sistema integral de límites y controles a las mayorías facciosas.
La Alianza del Pacífico busca una integración real
Germán Enrique Nova,
La Alianza del Pacífico es un bloque comercial conformado por Chile, Colombia, Perú y México –Panamá y Costa Rica ingresaron en calidad de observadores–. Estos países suman 200 millones de habitantes, cerca del 55% de las exportaciones latinoamericanas y el 38% de la inversión extranjera en la región. La iniciativa se dio a conocer en la Declaración de Lima el 28 de abril del año 2011. En esta se contemplaron dos grandes objetivos: 1) profundizar la integración económica (para lograr mayor crecimiento, desarrollo y competitividad) y avanzar en la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas; 2) definir acciones conjuntas para vincularse comercialmente al área del Pacífico. Este último es el que más le interesa a Colombia, pues Chile, Perú y México ya hacen parte del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés) y hoy tienen una actividad comercial bastante amplia con los países asiáticos. Esta alianza es un intento más por integrar las economías latinoamericanas, pues experiencias anteriores han reportado muy pobres resultados: la Comunidad Andina de Naciones (CAN), el G3 (Colombia, México y Venezuela) y la Alianza de Libre Comercio de las Américas (ALCA). En cierta medida, puede considerársela como contrapeso a Mercosur, actualmente el bloque económico más grande, poblado e integrado de la región.
Posibilidades de éxito Los mayores obstáculos de la integración regional se explican por las diversas ideologías. Las comunidades, uniones y áreas de libre comercio avanzan o retroceden según la doctrina de los Gobiernos de turno. Así, la CAN sufrió un gran golpe cuando Ecuador y Venezuela cambiaron el rumbo de sus políticas hacia la izquierda, muy diferente al que tomaron las de Perú y Colombia. Y Mercosur empezó a mostrar grandes debilidades por el vuelco de Argentina hacia su economía interna y el afán de Brasil de consolidar una posición dominante en la región.
El puerto de Buenaventura es la puerta directa a la atractiva área del Pacífico. No obstante, se ubica en una de las regiones más pobres de Colombia.
A partir del primero de noviembre, Colombia, Chile, México y Perú eliminaron las visas para permitir la libre circulación de sus ciudadanos. Es uno de los primeros resultados de la recién creada alianza entre estas naciones, cuyo objetivo es profundizar la integración económica y vincularse más a la región Asia-Pacífico. Se espera que sea más eficaz que otras iniciativas regionales.
Los miembros de la Alianza han mostrado, hasta ahora, una ideología más homogénea, interesada en los mercados, la integración a la economía mundial y la búsqueda de la estabilidad económica. También se podría decir que son países muy parecidos en cuanto a poder adquisitivo, desarrollo tecnológico y capacidad de crecimiento. Además, todos tienen tratados de libre comercio (TLC) con los Estados Unidos. Así han buscado facilitar las condiciones para hacer negocios y atraer la inversión. México es el centro regional de producción y tiene acceso directo al mercado más grande del mundo (el de EE. UU.) a través del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, por sus siglas en inglés). Perú ha logrado niveles récord de crecimiento económico y de producción de materias primas. Y Panamá es un centro bancario y financiero de gran relevancia. Un gran reto conjunto consiste en superar las políticas tradicionales que pretenden mayor comercio y vínculos con países que no son de la región. Esto ha impedido el verdadero afianzamiento de lazos regionales. Y, aunque los miembros tienen fronteras geográficas comunes, las barreras de infraestructura impiden una verdadera integración. A esto hay que
Hechos de la Alianza del Pacífico
Se dio a conocer la nueva alianza
En cumbre presidencial se aprobó el texto del acuerdo marco que da vida a la Alianza del Pacífico
Se firmó el documento fundacional en el desierto de Atacama (Chile)
Quedaron eliminadas las visas entre Colombia, Chile, Perú y México
El objetivo de Colombia En los últimos años, el país ha buscado consolidar una estrategia para integrarse con la región AsiaPacífico. Prueba de ello es el recién firmado TLC con Corea del Sur y el comienzo de negociaciones con Japón y China. Sin embargo, esta estrategia presenta grandes debilidades. De un lado, el exagerado énfasis en pretender medir el éxito de la integración de la economía nacional según el número de TLC que se logre suscribir. De otro, la creencia arraigada de que el comercio exterior es la gran solución para tener una economía dinámica, sin considerar los efectos vistos en otros países de la región que han actuado con el mismo criterio. En este sentido, basta resaltar los casos de Brasil, Venezuela y Chile, que han logrado fortalecer sus lazos económicos con los países asiáticos exportando petróleo y otros minerales, pero descuidando su industria y los sectores generadores de empleo. Por último, Colombia no está
preparada para responder a las exigencias de los TLC. Además de la tan mentada débil infraestructura, hay una escasa conectividad del Pacífico colombiano con el resto del país. El abandono se traduce en el gran deterioro social de la región, que se manifiesta en altos niveles de pobreza e indigencia (según el DANE, los más altos del país se presentan en la ciudad de Pasto: 40,6% y 10,6%, respectivamente); en el alto nivel de desempleo (Popayán, 18%; Quibdó, 17,5%; Cali, 13,7%); en los graves problemas ambientales que se originan en la extracción de minerales metálicos (Chocó y Cauca, principalmente); y en los frecuentes problemas de orden público. Por todo lo anterior, los ímpetus de un modelo de apertura comercial han provocado una dependencia extrema de la locomotora minera: de 57.000 millones de dólares que exportó nuestro país en el año 2011, el 68% correspondieron a petróleo y minería, con lo cual se ha descuidado considerablemente la actividad industrial. La competencia de productos extranjeros al amparo de los TLC nos está llevando a repetir la historia de principios de la década de los noventa con la apertura económica. Esta llevó a un incremento de las importaciones (hoy incentivadas por la permanente revaluación de nuestra moneda) que obligó al cierre de muchas de nuestras empresas y a la creciente informalización de nuestra economía.
agregar que se requiere simplificar la normativa de aduanas, aranceles, cooperación tecnológica y seguridad. Pero ya se han dado algunos pasos. Chile ha invertido en Perú y en Colombia (en este último, en el área de almacenes de cadena, vinos y servicios). México tiene grandes inversiones en telecomunicaciones en la región; y Colombia, en el área de energía y seguros en Perú, así como en construcción, bienes raíces y turismo en Panamá.
La paradoja global de los
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El día 30 de octubre pasado, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios emitió un comunicado sobre las medidas adoptadas para el suministro del fármaco doxorrubicina. Este es usado en algunos tipos de cáncer, pero su suministro se interrumpió a nivel mundial desde el año 2011 por problemas del fabricante en Estados Unidos. La entidad, en colaboración con el titular del registro, estableció un plan de distribución controlado para garantizar la igualdad en el acceso (Agemed 2012). Días antes, el Ministerio de Salud y Protección Social (MSPS) de Colombia advirtió sobre su desabastecimiento, así como sobre el de seis medicamentos más, todos de bajo costo, con amplia competencia y usados como primera alternativa en el tratamiento de diversos tipos de cáncer. Por la preocupación y compromiso de la Asociación de Médicos Hematólogos y de los fabricantes, el MSPS estableció una estrategia para garantizar atención adecuada a los pacientes: a corto plazo, permitir la importación de medicamentos vitales no disponibles; a mediano, dejar abierta la posibilidad de declararlos de interés de salud pública para distribuirlos si fuera requerido; y, a largo plazo, empezar contactos para producirlos conjuntamente con otros países, si el desabastecimiento se convierte en cíclico o crónico. Los laboratorios manifestaron que, por el bajo precio, no son atractivos comercialmente. Una ampolla de doxorrubicina cuesta entre 4 y 14 dólares, según la marca; una de citarabina, entre 3 y 7 dólares; y una tableta de azatioprina, 0,5 dólares (Sismed, 2012). Lo relativo a los precios requiere un análisis cuidadoso. Pero algo que no da espera es la revisión de la posible existencia de incentivos que desvíen los recursos hacia atenciones especializadas de mayor costo, con perjuicio de las intervenciones de menor complejidad y más costo-efectivas. El 31 de octubre, el viceministro de Salud Pública, Carlos Mario Ramírez, inauguró la reunión del Grupo Técnico de Promoción y Acción sobre los Determinantes Sociales de la Salud de Unasur. En esta llamó la atención sobre la necesidad de abrir esta discusión en la Asamblea Mundial de la Salud y, en consonancia con declaraciones previas del ministro, destacó la importancia del trabajo conjunto para evitar que más países sufran la escasez, pues sería inaceptable e injustificable (MSPS 2012).
Regulación de los biotecnológicos Los medicamentos biotecnológicos (MBT) constituyen un desarrollo científico para el tratamiento del cáncer y muchas otras enfermedades. Son una alternativa
La escasez de fármacos de bajo costo para el cáncer se convierte en un problema de salud pública mundial. Los sistemas de salud enfrentan el desafío de ampliar la competencia y promover el uso prudente de los biotecnológicos como una opción eficaz y más costosa.
Claudia Vaca,
Profesora del Departamento de Farmacia Universidad Nacional de Colombia
relevante cuando los pacientes no responden a las drogas de primera línea. En la mayoría de los casos, son una segunda o tercera opción, pero si se usan adecuadamente, pueden aumentar la calidad de vida. Por eso, la decisión de prescribirlos requiere juicio y prudencia. El gasto público en los MBT ha crecido de forma sostenida y representa un reto para la sostenibilidad de los sistemas de salud del mundo. En Colombia, según el Fosyga, durante el año 2011, dicho gasto, por los veinte MBT de mayor recobro (coincidentes con el top de otros países), fue de 631 millones de dólares, cerca del 55% del valor del recobro total (955 millones de dólares). En la lista se encuentran tres MBT para el cáncer con un solo oferente en el mercado. Dos de estos se incorporaron al POS el año pasado y tienen precios muy superiores a los de primera opción. En un escenario de desabastecimiento completo de estos últimos, usar exclusivamente MBT no sería deseable desde la racionalidad clínica y menos desde la perspectiva económica. Una ampolla de trastuzumab, usada para un cáncer específico de mama, cuesta en promedio 3.000 dólares; una de rituximab de 100 mg, para el tratamiento de un tipo de linfoma, 1.000; o una de bevacizumab, para controlar el cáncer de colon, 480 (Sismed, 2012).
En situación de competencia, estos precios podrían reducirse, lo cual significaría optimizar el gasto público e incrementar el acceso a la población.
¿Cómo lograrlo? Desde enero pasado se discute una propuesta de reglamentación de la calidad, seguridad y eficacia de los MBT que ha suscitado encendidos debates. Dado que estos son el resultado de la manipulación tecnológica de organismos vivos, es de gran interés establecer altos estándares regulatorios, sin imponer barreras innecesarias a la competencia. El proceso colombiano, sin embargo, marca la diferencia en el espectro global por la transparencia y apertura con que se conduce la participación y por la coincidencia temporal de los ajustes regulatorios que se adelantan en Estados Unidos y en Europa. El corazón del debate no se asocia a las posibilidades de fabricación en condiciones de calidad, sino a las preocupaciones sobre el desempeño clínico de los biocompetidores y el grado de exigencia de experimentos con humanos, para demostrar dicho desempeño. En Europa, hace unos diez años, se establecieron exigencias muy estrictas para el ingreso de biosimilares (biocompetidores), por el incipiente desarrollo de téc-
nicas de análisis y la poca experiencia en el uso. Expertos consideran que algunas son difíciles de aplicar y pueden hacer más lento el ingreso de la competencia, algo que coincide en varios aspectos con la posición de la Organización Mundial de la Salud (Portafolio, 24 de octubre del 2012). Hoy existen muchas más herramientas para su evaluación, mayores capacidades de producción, se han comprobado los resultados clínicos favorables de los biocompetidores producidos con calidad y –sin duda, por la crisis económica que enfrentan los sistemas de salud– empezaron procesos de flexibilización de la regulación en Europa y en Estados Unidos. Esto permitirá un ingreso más acelerado de la competencia, en especial, de aquellos MBT menos complejos. Son dos caras de la misma moneda. En ambos casos, el MSPS aplica los contenidos de la política de medicamentos recientemente expedida y considera el contexto internacional en el que se desenvuelve el debate. Sin embargo, el éxito de las estrategias trazadas depende en gran medida del margen de gestión pública nacional, en el cual es determinante el compromiso técnico del Invima, un acuerdo de los representantes gremiales y el indispensable acompañamiento de pacientes y médicos independientes.
Foto Stock. Xchng
Profesor titular de la Facultad de Relaciones Internacionales Universidad Externado de Colombia
La actual división política de buena parte de la región árabe es resultado de las decisiones que tomaron las potencias europeas hace un siglo. Las fronteras se fijaron a la fuerza, lo que derivó en Estados disfuncionales, excluyentes, con regímenes dictatoriales y tiránicos, guerras civiles y sociedades postradas.
Oriente Medio: el colapso del orden colonial
ta, que representaba las aspiraciones nacionales del pueblo judío, no solo tenía claro su objetivo final (la creación de un Estado judío), sino que, por su origen europeo, se movía con facilidad en los pasillos de la diplomacia del Viejo Continente. El movimiento sionista había logrado ya, en 1917, que Inglaterra emitiera la Declaración Balfour, que apoyaba la “creación de un hogar nacional judío en Palestina”. Asimismo, fue invitado a exponer sus puntos de vista en la Conferencia de Paz de París de 1919, en donde se concibió el mapa político del Oriente Medio. El mandato británico sobre Palestina, asignado por la Liga de las Naciones, incluía en el articulado la Declaración Balfour e instaba a Inglaterra a “facilitar la emigración judía” e “interactuar con las instituciones hebreas”. El texto del mandato concedía legitimidad internacional a la idea del Estado judío. Los árabes palestinos, por su lado, padecían las mismas limitaciones que otros movimientos nacionalistas de la región en el momento de enfrentar al sionismo y al Reino Unido: elitistas, sin objetivos claros y fragmentados. Cuando la ONU, en 1947, declaró la partición de Palestina en dos Estados, uno judío y otro árabe, nació Israel. Pero el Estado ára-
be se perdió en la guerra de 1948 y, hasta el sol de hoy, el mundo espera el nacimiento de una Palestina independiente. La región, en el último decenio, desde la invasión estadounidense de Iraq y la Primavera Árabe, ha sido testigo del colapso de la arquitectura colonial. Los Estados nación no van a desaparecer, pues adquieren vida propia, al margen de la forma como hayan sido concebidos. Sin embargo, las fronteras físicas están desapareciendo y se están creando entes acordes con las etnias y grupos religiosos de la región. Los kurdos, que perdieron su Estado en la conferencia de Lausana de 1923, lo están creando de facto, uniendo su autonomía en Iraq con la región kurda en Siria. Los suníes sirios, en armas contra el régimen de Assad, colaboran con la insurgencia suní en Iraq contra el frágil gobierno chií en Bagdad. Las milicias chiíes iraquíes apoyan al régimen alauí (chií) de Assad en Siria. Los drusos, al suroccidente de Siria y con presencia en el Líbano, acrecientan su autonomía en el desintegrado Estado sirio. Las lealtades yacen con los credos y etnias, no con los Estados. Mientras tanto, yihadistas cruzan por centenares las borrosas fronteras entre Iraq, Siria y Líbano y se convierten en un considerable fac-
tor de desestabilización regional. Y omnipresente, como una gran sombra, está el conflicto regional entre Arabia Saudí y Turquía y entre suníes e Irán –una república chií de hegemonía regional–, cuyo trágico epicentro se localiza en Siria. Los nuevos regímenes de Egipto y Túnez ya se han alineado claramente con Riad. Irán había logrado establecer un eje chií que incluye Iraq, el régimen de Asad en Damasco, Hezbollah en Líbano y el suní Hamas en Gaza. Este último ya abandonó esta alianza y apoya a los rebeldes sirios. La caída de Assad sería una derrota estratégica para los ayatolas, por lo cual se la están jugando toda con el déspota sirio. Latente, también, está la posibilidad de que la situación siria derive en una conflagración regional. Paradójicamente, en la actualidad, la mayor estabilidad la presenta el frente palestino-israelí, con su estancado proceso de paz, la fortaleza institucional y el poder militar y económico de Israel y la insalvable división de los palestinos entre Cisjordania y Gaza. ¿Hasta cuándo durará este statu quo? Cien años después de la fabricación de los Estados nación en el Oriente Medio, los pueblos de la región luchan por reconfigurar el poder para deshacer la herencia del orden colonial.
Hace casi una centuria la creciente fértil del Oriente Medio, que va desde los límites de la península Arábiga hasta el Nilo, fue repartida entre las potencias coloniales Francia e Inglaterra, que definieron, con base en su intereses, las fronteras de los Estados nación que surgirían años después en la región. Iraq, Siria, Líbano, Jordania, Israel y Palestina –este aún no– constituyen los Estados que aparecieron en la geografía global a partir de las ruinas del Imperio otomano. El mero concepto de Estado era ajeno a las aspiraciones de la nación árabe, que a fines del siglo XIX comenzaba a luchar por su independencia. El nacionalismo árabe fue siempre un movimiento de elites que jugó en un campo desconocido cuando el mundo se organizaba alrededor de los Estados (concepto europeo de organización política que, en el mismo Viejo Continente, tardó siglos en consolidarse tras infinidad de guerras, sudor y sangre). Por esa razón, fue fácil presa de los “espejitos” que vendían las potencias coloniales, que, finalmente, a través de acuerdos secretos, se repartieron la región. El resultado no ha sido otro que Estados disfuncionales, excluyentes, con regímenes dictatoriales y tiránicos, guerras civiles y sociedades postradas. Así nacieron Iraq y Siria, dentro de cuyas fronteras se acomodaron diversos grupos étnicos y religiosos (kurdos, suníes, chiíes, drusos, alauíes) que, de un momento a otro, fueron forzados a convivir en un ente político, llamado Estado, en el cual la distribución del poder se transformó en una prueba del más fuerte, lo que dio lugar a férreas dictaduras. Al Líbano, enclave cristiano en el Monte del Líbano, los galos le agrandaron las fronteras e introdujeron a las minorías suní y chií. Así, crearon un país que años después de su independencia, en 1946, cayó en una cruenta guerra civil por cuenta de su composición étnica y religiosa, producto de la repartija. Jordania, cercenado de la palestina histórica, y Kuwait fueron invenciones británicas para pagar favores a dinastías amigas. Caso diferente ocurrió en Palestina. Allí, el movimiento sionis-
contribuyen al desarrollo del país Con cerca de novecientos grupos de investigación, en todas las ramas del saber, la UN lidera la entrega de herramientas a la sociedad para potenciar su capacidad productiva y su competitividad. Las Agendas del Conocimiento son ejemplo de ello.
Dirección Nacional de Extensión, Parque Científico y Tecnológico, Universidad Nacional de Colombia
La dinámica cambiante de la economía reclama a los países en vía de desarrollo ser cada vez más competitivos en el escenario global, lo que se traduce en una mejor calidad de vida de sus ciudadanos. El uso más intensivo de las tecnologías de la información y la comunicación, así como la apertura de mercados, entre otros factores, han transformado la estructura y los procesos de producción, distribución y consumo de bienes y servicios. En este contexto, el conocimiento y la innovación están entre los factores determinantes para incrementar la capacidad productiva de los países y su competitividad. La Universidad Nacional de Colombia, en sus 145 años de existencia, ha asumido los retos que la sociedad le ha demandado en cuanto a la producción y transferencia de conocimiento, lo que es indispensable para el desarrollo. Asimismo, ha emprendido el camino para desarrollar capacidades enfocadas en la innovación, para lo cual el trabajo articulado de la investigación y la extensión ha sido esencial. Mediante la investigación se han fortalecido los procesos de creación y apropiación de los saberes, a partir de la labor conjunta de los cerca de novecientos grupos que tiene la UN y de la unión de capacidades y experiencias de las Agendas de Conocimiento. Con estas agendas, la Universidad se propone promover una visión colectiva de país y de futuro, a través de proyectos interdisciplinarios que redunden efectivamente en la solución de las problemáticas nacionales y la divulgación del conocimiento.
Mediante la extensión se han fortalecido alianzas con otros actores sociales, para articular las capacidades de investigación con los adelantos y requerimientos de los sectores productivos, basados en la innovación, el conocimiento y el emprendimiento. Al mismo tiempo, se avanza continuamente en un marco normativo e institucional que define internamente los procesos de innovación tecnológica y social, transferencia de saberes, negociación y emprendimiento, a fin de gestionar de manera oportuna y eficiente los requerimientos de las comunidades académicas y de la sociedad en general. Para esto, se trabaja también en fortalecer y consolidar herramientas como la Unidad de Gestión de Propiedad Intelectual y el
así como en estrategias de formación. En el Manual de Oslo (2006), documento sobre la recolección y análisis de datos sobre esta materia, se mencionan cuatro líneas principales de innovación: de producto, de proceso, de mercadotecnia y organizacional.
Proyectos concretos Así, la UN ha gestionado y apoyado diferentes iniciativas que se enmarcan dentro de estas temáticas. Entre ellas se cuenta el proyecto de innovación organizacional: “Definición de agendas de investigación en cadenas productivas agroindustriales, a partir de la aplicación de sistemas de inteligencia tecnológica”. Este fue un trabajo liderado por el Grupo de Investigación y Desarrollo en Gestión, Productividad y Competitividad (Biogestión), de la Facultad de Ingeniería de la UN en Bogotá, que contribuyó a formular agendas que incluyen una técnica y una metodología novedosas para optimizar cadenas productivas. Asimismo, la UN ha incursionado en la innovación social (otro campo de interés internacional) mediante proyectos como el liderado por el Observatorio de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Obsán), adscrito a la Facultad de Medicina, denominado: “Calidad de la dieta, percepción del hambre y seguridad alimentaria en población urbana y rural: estudio multicéntrico de evaluación de tecnología diagnóstica en Cundinamarca, Bogotá, Bucaramanga y su área metropolitana”. Este proporcionó al país una herramienta para medir de manera correcta el hambre que, a su vez, orientó la labor de los responsables de política pública en temas sociales. En su propósito de continuar incentivando y apoyando el camino del conocimiento y la innovación, este año la Institución realizó el Foro UN 2012: Investigación y Extensión para la Innovación. Para esta apuesta, se reunieron la Dirección Nacional de Extensión, la Dirección de Extensión de la UN en Bogotá y la Facultad de Ingeniería. Su objetivo fue crear espacios de reflexión, discusión y socialización de la extensión universitaria articulada a la investigación para la innovación en sus diferentes campos de acción. Eventos como este y el vasto esfuerzo institucional de la UN cumplen con el papel de colaborar con la consecución de un objetivo nacional: potenciar la capacidad productiva de Colombia y su competitividad.
Conocer las normas antisísmicas antes de diseñar y construir edificaciones debería ser una de las premisas a la hora de plantear estos proyectos. Sin embargo, algunos arquitectos e ingenieros las pasan por alto, lo que puede ser peligroso para los usuarios. Una nueva herramienta web será de utilidad para el gremio.
garantiza norma de
Fanny Lucía Pedraza Valencia, que propone la NSR-10: residen-
Los arquitectos han hallado que la mayoría de proyectos constructivos tienen una u otra falencia en la aplicación de la norma sismorresistente.
Los proyectos de vivienda, además de satisfacer normas de diseño sobre belleza, amplitud, zonas verdes, juegos y seguridad privada, deben cumplir con la norma de sismorresistencia (NSR-10) como regla fundamental. Pero esto no sucede en muchos casos. Luego de terremotos como el del Quindío (1999), que causó la muerte de cerca de dos mil personas en la zona cafetera; el de Pizarro (2004), que afectó a Cali; y el de Quetame (2008), que provocó daños en Bogotá, la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) adaptó la NSR con base en el mapa de sismicidad elaborado por la Red Sismológica Nacional, adscrita al Instituto Colombiano de Ingeniería y Minería (Ingeominas). Las modificaciones incluyeron requisitos mínimos para proteger vidas humanas, así como el patrimonio del Estado y de los ciudadanos. Las construcciones que cumplen la NSR-10 deben resistir temblores de poca intensidad sin daño leve; de mediana, sin daño estructural; y fuertes, sin colapso. Con esta premisa, Cristian Ramírez, Valentina Gómez y Daniel Jiménez, arquitectos de la Universidad Nacional de Colombia en Manizales, desarrollaron una herramienta web que explica el manejo de la norma. En esta se exponen, por ejemplo, las especificaciones de acceso y salida de los inmuebles y los sistemas de detección de incendios. Se trata de un compendio de información en el cual se ordenan y agrupan los datos de cada uno de los diez tipos de ocupación
cial, industrial, comercial, almacenamiento, especial, institucional, lugares de reunión, mixtos, alta peligrosidad y temporal. Esos compendios tienen hipervínculos que dirigen a la persona a páginas para ofrecer informes específicos. Además, tienen casillas cuantitativas y cualitativas para determinar cuáles son las referencias mínimas requeridas para ejecutar la construcción proyectada, entre otros aspectos. “Buscamos garantizar la vida de las personas. Para eso, tomamos como base los títulos J y K del Reglamento de Construcciones Sismorresistentes, aquellos que estamos obviando como arquitectos”, dice Ramírez.
Requisitos básicos El título J se refiere al riesgo por incendio y al uso de ciertos materiales en espacios sensibles a la combustión. Por ejemplo, el cartón o el madeflex (un tipo de madera industrial) no deben usarse en zonas de evacuación. También habla del uso de rociadores automáticos, la resistencia de la edificación al fuego, las tomas fijas de agua o para mangueras de bomberos, entre otras variables. El título K se refiere a las dimensiones y al número de salidas de emergencia por piso, su iluminación y señalización. “Son requisitos básicos al edificar, pero muchas veces no se cumplen. Uno que se pasa por alto es que los vidrios deben estar a más de dos metros de altura en esas salidas y tener una banda opaca, hacerles divisiones a los más grandes y variar su grosor según el nivel del mar”, indica Jiménez.
Para garantizar que se cumplan, los arquitectos de la UN visitan proyectos en su etapa final de construcción y establecen qué especificaciones de los títulos J y K se deben aplicar según el diseño del inmueble. Luego ingresan los datos a la aplicación virtual, que les ofrece respuestas inmediatas. Así, los constructores evitan instalar dispositivos inútiles; o, al contrario, se les advierte sobre la necesidad de satisfacer algún requerimiento específico (rociadores, escaleras de evacuación, etc.). El servicio de asesoría, a su vez, sirve de base para elaborar un proyecto de construcción. Así, se evitan problemas legales, al presentarlo ante la Curaduría (entidad privada encargada de revisar y aprobar licencias de construcción), y riesgos por edificaciones no idóneas. Los arquitectos han hallado que la mayoría de proyectos tienen una u otra falencia y que, oficialmente, no existe una estadística sobre el porcentaje de edificaciones que tienen fallas respecto a la aplicación de la norma. “Entregamos un documento técnico de sustento en el cual anotamos los incisos de la NSR-10 que se deben cumplir, según el tipo de profesional involucrado (ingeniero eléctrico, relacionado con las luces de emergencia; ingeniero hidráulico, con las tomas de bomberos; y arquitecto, con el ancho de las salidas, dimensiones del espacio y largo del corredor, etc.). Asimismo, ofrecemos la memoria de sustento que justifica la aplicación. Esta se entrega a las curadurías y sirve de guía para hacer efectivos los títulos J y K”, explican los profesionales. Hasta la fecha, los expertos de la UN han evaluado quince proyectos para empresas del Eje Cafetero, entre los cuales se pueden mencionar tres desarrollados en conjunto con el arquitecto Eduardo Gómez: dos en el municipio de Villamaría (Caldas) y uno en Dosquebradas (Risaralda). Otro resultado fue la creación de su propia empresa, llamada Estoa Arquitectura, para lo cual cuentan con el apoyo del Parque de Innovación Empresarial de la UN en Manizales y la Unidad de Emprendimiento de la Universidad de Caldas.
llantas recicladas descontaminan agua
Con menos químicos y energía se puede producir carbón activado, material indispensable para purificar el agua potable. Esto es posible al aprovechar neumáticos usados, un material altamente contaminante que no tiene buen manejo ambiental. Sania Salazar Gómez,
En Colombia se usaron 4.493.092 llantas en el año 2008, según estimaciones del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS). La cifra preocupa, por cuanto, luego de su uso, son almacenadas en depósitos clandestinos o desechadas en espacios públicos, lo que ocasiona graves problemas ambientales. “Los neumáticos usados se convierten en el hábitat ideal para vectores como ratas y mosquitos, que transmiten enfermedades como el dengue, la fiebre amarilla y la encefalitis equina. Cuando cumplen su ciclo, son arrojados en botaderos a cielo abierto, contaminan el suelo, los recursos naturales renovables y afectan el paisaje. Adicionalmente, dificultan la operación de los rellenos sanitarios”, indica la Resolución 1457 del MADS, que regula la disposición de estos residuos. El principal problema es que el caucho del que están hechas es difícil de degradar y no hay una manera de hacerlo sin contaminar. Por eso, investigadores de la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá desarrollaron una técnica que consume bajas cantidades de
químicos y menos energía, para obtener carbón activado, material indispensable para descontaminar el agua. Este material se puede obtener de productos con alto contenido de carbono; por ejemplo, de residuos de frutas, madera, breas de petróleo o de carbón mineral. En la literatura científica se le conoce como el adsorbente universal, porque con él se pueden descontaminar sistemas gaseosos, líquidos, solventes, aceites y azúcar, entre otras sustancias. Melina Cantillo Castrillón, estudiante de la Maestría en Ciencias Químicas, consiguió carbones activados que adsorben en un 85%, aproximadamente, el fenol y el cobre del agua. Los fenoles son compuestos químicos que quedan como residuos de procesos industriales, por lo cual aparecen con mucha frecuencia en las fuentes hídricas y están catalogados entre los principales contaminantes del agua. Son muy utilizados en la industria química, farmacéutica y clínica como fungicidas, bactericidas, antisépticos y desinfectantes. Para ser considerada potable, el agua debe contener máximo unos 10 microgramos por litro. Además, el cobre es un me-
tal pesado que se encuentra con frecuencia en aguas de la región cundiboyacense.
De neumático a carbón El primer paso del novedoso proceso consiste en retirar los hilos de metal que refuerzan la estructura de la llanta. Luego, el caucho se muele con cuchillas especiales para triturarlo lo máximo posible y se impregna con soluciones de ácido sulfúrico, ácido fosfórico y cloruro de zinc (compuestos químicos que producen estructuras porosas sobre el material carbonoso). “Estos agentes actúan como si un taladro se introdujera en el interior de la partícula, pues abren huecos”, precisa la profesora Liliana Giraldo Gutiérrez, directora de la tesis de maestría de Cantillo. Después se retiran los químicos y se somete el material a un proceso térmico. “Según la literatura, el tratamiento se hace a 1.000 o 1.200 grados centígrados, pero nosotros disminuimos la temperatura a 700 grados. Esta reducción es sumamente beneficiosa en lo económico, porque así moderamos el consumo energético y los costos de
producción del carbón activado”, explica. Una vez producido, el siguiente paso es caracterizarlo; es decir, determinar qué capacidad tiene para retener diferentes contaminantes. “Obtuvimos un carbón activado comparable con los comerciales. Es muy satisfactorio porque, teniendo un material difícil de tratar, en unas condiciones de temperatura más bajas y con concentraciones menores de los agentes químicos activantes, obtuvimos otro con buenas características de adsorción”, asevera la experta. Aclara que el nuevo material solo tiene diferencias de composición de la química superficial con respecto a los que se consiguen en el mercado. Este desarrollo es una buena alternativa para solucionar el problema de contaminación que provocan las llantas. Según la resolución del MADS, sus productores deben hacer un manejo ambiental adecuado de los desechos. De hecho, están en la obligación de formular, presentar e implementar sistemas de recolección selectiva y de gestión ambiental, algo que en muchos casos no se cumple.
Chaleco “inteligente”
envía mensajes sobre ritmo cardíaco
Pedro era un abuelo rebosante de salud, un “roble” criado en el campo, pero un accidente cerebrovascular le restó movilidad a su cuerpo y tranquilidad a su familia. Él no se conforma con postrarse en una cama. Su carácter enérgico lo impulsa a estar activo todo el día y a superar la crisis lo antes posible; algo que se convierte en un problema para sus seres queridos, que temen que se caiga cuando esté solo. Esa angustia pronto será cosa del pasado, gracias a un avance científico y tecnológico desarrollado por Gloria Patricia Cardona y Francisco Martínez Tabares, dos jóvenes investigadores de la Universidad Nacional de Colombia en Manizales que unieron sus disciplinas –ella es ingeniera química y él, ingeniero físico– para provecho de la medicina. Se trata del Electrodoctor: un chaleco “inteligente” que tiene integrado un sistema de monitoreo médico que, en tiempo real y sin importar la distancia, envía mensajes al correo electrónico o al celular del médico o acudiente del paciente. Su información detalla el comportamiento de las señales corporales de la persona (como ritmo cardíaco, frecuencia respiratoria o movimientos anormales,
entre otras). Según Cardona, esta innovadora prenda de vestir facilita la atención oportuna de personas enfermas, de la tercera edad o, incluso, de aquellas sanas que pueden sufrir un accidente o un ataque por robo. Es, además, una herramienta útil para monitorear las afecciones del corazón, cada vez más comunes entre la población juvenil e infantil, según la Organización Mundial de la Salud. La tecnología es vital para prevenir la muerte súbita de neonatos, primera causa de su mortalidad en países occidentales. Además, permite detectar en etapas tempranas patologías neurodegenerativas como alzhéimer o párkinson, así como hacer el seguimiento y evaluación permanente a estas enfermedades.
Monitoreo remoto El Electrodoctor es un chaleco fabricado en un material elástico, adaptable a cualquier contextura y se puede usar como ropa interior. Los circuitos que leen las señales del cuerpo no exceden los cinco centímetros de diámetro, por lo cual pasan inadvertidos. El componente medico es avalado por instituciones como la Fundación Cardiovascular, mientras que el aspecto técnico se desarrolla en conjunto con el grupo de
Procesamiento y Reconocimiento de Señales de la UN en Manizales. Martínez Tabares, quien trabaja en este proyecto como parte de su tesis de Doctorado en Ingeniería (línea de Automática), asegura que la adquisición de las señales electrocardiográficas se hace a través de una red de sensores de área personal. Consiste en un conjunto de circuitos que se comunican entre sí, ubicados a los lados del tórax y en la parte inferior del abdomen, en donde se perciben mejor los pulsos eléctricos del corazón.
Interferencia mínima Para eso, utiliza un proceso de adquisición multicanal de señales y de procesamiento multimodal (es decir, de distintos tipos): electrocardiograma, presión, temperatura, aceleración y frecuencia respiratoria. A la vez, registra y mide diferentes puntos de la misma señal. Luego, mediante un algoritmo basado en correlación –técnica que compara diferentes señales e identifica sus similitudes o variaciones–, detecta cuando estas salen del rango normal. Esta técnica tiene una ventaja extra: permite minimizar las interferencias ocasionadas por el acto de caminar o por el desprendimiento de electrodos (los conductores eléctricos que lleva la señal del cuerpo al sistema) o por campos electromagnéticos del fluido
eléctrico circundante. Así, mejora la efectividad de la toma de señales en movimiento. La información es transmitida inalámbricamente a un teléfono móvil y, desde allí, al servidor de internet de los investigadores, el cual analiza los datos y envía constantemente el diagnóstico vía correo electrónico o mensaje de texto. Para detectar la actividad motora, hay sensores que miden la aceleración del movimiento. De este modo, cuando la persona tiene un desplazamiento brusco o por fuera de los parámetros normales, el sistema emite de inmediato una alerta al celular o al computador. “El sistema es útil en zonas lejanas, donde hay poca cobertura médica. Además, es tan fácil de usar que él mismo le indica al paciente como ajustarse los electrodos si alguno se desconecta”, manifiesta el ingeniero Martínez Tabares. Las pruebas de este prototipo, que se encuentra en etapa de patente, se han efectuado en una institución promotora de salud de la ciudad. Gracias a este proceso, los investigadores ganaron la convocatoria 523 de creación de unidades de negocios de Colciencias y contaron con el apoyo del Parque de Innovación Empresarial de la UN.
Una prenda de vestir que monitorea el estado cardíaco de un paciente las 24 horas del día y envía señales de alarma sobre su actividad motora, vía correo electrónico o celular, fue desarrollada por ingenieros de la UN. La innovación beneficiará principalmente a personas enfermas y adultos mayores.
despierta como industria
gada y laminada, pe Con guadua la UN de es stigador prensada, inve mnas lu co s sa do ve crearon una no viendas. r vi para construi
Pese a que el sector de la guadua le ha dejado al país ganancias por 8.611 millones de pesos, aún es una industria incipiente y poco aprovechada. La academia avanza en ampliar su clasificación taxonómica, establecer sus propiedades como material industrial, de construcción y de diseño, así como sus cadenas de comercialización.
Jeinst Campo Rivera y Fernando García Ardila,
El futuro de la incipiente industria de la guadua en Colombia es, a todas luces, más que alentador. Especialistas califican a la planta como un “gigante” que se está despertando. De hecho, el bambú nacional se describe como uno de los más apropiados del continente para fabricar muebles, utensilios, adornos y hasta puentes e instrumentos. Más aún, se constituye en una alternativa para la arquitectura y la construcción, dadas sus características de sismorresistencia. Es uno de los recursos forestales renovables más usados en el país desde tiempos prehispánicos, un renglón esencial para la economía de miles de familias rurales y una de las maderas que tiene mayor potencial para innovar en diseños y usos. Según el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MADR), el país ocupa en América Latina el segundo lugar en cuanto a diversidad, expresada en nueve géneros y setenta especies reportadas, de las cuales veinticuatro son endémicas y unas doce esperan a ser descritas. Se estima que, entre 1993 y 2002, esta gramínea originó recursos por 8.611 millones de pesos, cifra que, según las corporaciones autónomas regionales, refleja el aprovechamiento de 3.075.592 plantas, de las cuales se obtuvieron 12.302.368 piezas comerciales.
Según la Sociedad Colombiana de Bambú, existen unas 55.000 hectáreas de guaduales. El eje cafetero y Cundinamarca albergan grandes porcentajes. Sin embargo, en esta última región, los pobladores de la provincia de Rionegro (norte del departamento) no apreciaban este material, pues no le encontraban un uso rentable, pese a estar inmersos entre un cúmulo de bosques naturales de esta planta. Por eso, eran devastados para crear zonas de ganadería.
Nuevo panorama En la Universidad Nacional de Colombia son varios los proyectos que se desarrollan para sacarle el mayor provecho a la guadua. En Palmira, investigadores de la sede identificaron las principales necesidades del sector, relacionadas con la cadena productiva, la transformación del material y la asociatividad. El MADR, gracias a un estudio efectuado por el Observatorio de Agrocadenas, estableció que falta investigación relacionada con su taxonomía (clasificación de las especies), utilización, transformación y comercialización, así como con sus potencialidades como materia prima industrial. Por eso, el grupo de investigación en Diversidad Biológica de la UN en Palmira recolectó, durante tres años, 270 muestras de la guadua Angustifolia kunth (la más común del país) en treinta sitios de los departamentos de Quindío, Ri-
saralda, Caldas y Valle del Cauca. El objetivo era evaluar características de simetría, diámetro, producción y longitud, que influyen en la calidad de la planta y en su comercialización y uso final. “En el Laboratorio de Ingeniería del Instituto de Investigaciones Tecnológicas de la UN en Bogotá, evaluamos su elasticidad, corte paralelo a la fibra, compresión y contenido de humedad. Así, identificamos diferentes tipos con propiedades adecuadas para la construcción, la preindustrialización (paneles, aglomerados, pisos, laminados, esteras, pulpa y papel) y la fabricación de muebles y artesanías”, indica el profesor Jaime Eduardo Muñoz, director del proyecto. La materia prima de alta calidad, hallada en Montenegro, Circasia y Quimbaya (Quindío), Chinchiná y Palestina (Caldas) y Pereira (Risaralda), se encuentra en un banco de multiplicación vegetal ubicado en la UN en Palmira y en el municipio de Montenegro, para que los productores puedan aprovecharla y sembrarla.
Casas alternativas De otra parte, un proyecto del Instituto de Extensión e Investigación de la Facultad de Ingeniería y del Instituto de Investigaciones Tecnológicas de la Facultad de Artes de la UN en Bogotá abrió la posibilidad de usar la guadua laminada, pegada y prensada como material estructural para construir vivienda.
La investigadora Patricia Luna, profesora del Departamento de Ingeniería Civil (DIC), cuenta que, en principio, se formuló un programa con tres iniciativas: el uso de microorganismos para mejorar algunos aspectos indeseables que afectan los culmos (tallos) de la guadua; el desarrollo de la línea de producción de las láminas prensadas; y el estudio de su comportamiento para ser usado como material de soporte de estructuras. Esta última fue la única iniciativa que finalmente aprobó el MADR. Para desarrollarla, los investigadores adaptaron una cortadora de cuchillas radiales (redondas), diseñada por estudiantes de Ingeniería Mecánica, bajo el liderazgo del profesor Jorge Lozano de la Facultad de Artes. Adicionalmente, fabricaron sierras de discos paralelos y prensas hidráulicas y manuales, trabajos innovadores e indispensables para la producción de los laminados. Las sierras fueron llevadas a los municipios de Yacopí (corregimiento de Ibama) y Pacho, en donde se instalaron centros de transformación primaria de lámina. Allí capacitaron a la comunidad, no solo en el corte y aprovechamiento de los guaduales y en el manejo de la guadua, sino también en su transformación. Según Caori Takeuchi, directora de la investigación y docente del DIC, este es un material que adquiere su resistencia mecánica en pocos años, además es renovable, protege cauces y captura dióxido de carbono. Sin embargo, destaca
En la Sede Palmira hay un taller dedicado al estudio de la guadua desde diversas aplicaciones.
Aportes del diseño Por otra parte, el Departamento de Diseño de la UN en Palmira ayuda a fortalecer el sector con estudios, diseños y productos innovadores. El profesor Víctor Manuel Díaz señala que, desde el 2009, un grupo interdisciplinario identifica problemáticas y soluciones. “Hay un curso intersemestral para estudiantes de todas las carreras interesados en el tema. Desde allí incidimos mediante proyectos ambientales, agrícolas y de diseño que favorecen a todos los eslabones de la cadena productiva”, afirma. Así, diseñadores industriales han elaborado puentes, paraderos, parques, artículos de mueblería y artesanías, entre otros, que han llamado la atención de los fabri-
cantes, que también quieren contribuir a desarrollar esta industria. “El semestre pasado trabajamos con Comfandi Buga en el diseño de juegos de diversión y de unas plataformas especiales desde la cuales se les puede enseñar a los visitantes cómo funciona la planta eléctrica y la de aguas residuales. La idea es llamar la atención del público con estas infraestructuras, con colores y formas atractivas”, asegura la profesora Eliana Castro, del DIC.
Acero vegetal, opción rentable
Buenas perspectivas Para Ximena Londoño, presidenta de la Sociedad Colombiana de Bambú, estas contribuciones han impulsado el desarrollo del sector en Colombia, pues sus investigaciones comprueban científicamente las innumerables ventajas de la guadua Angustifolia kunth y han permitido darle un marco legal (norma NSR-10, capítulo G12, que reglamenta y autoriza su utilización para la construcción de viviendas). “Mediante su caracterización genética y la de los materiales superiores que se derivan, se obtuvo la información necesaria para sostener legalmente este recurso y hacer planes de vigilancia tecnológica”, asegura. Asimismo, resalta los esfuerzos que, a partir del diseño, se han hecho para fortalecer al gremio, en aspectos como la aplicabilidad del recurso y su uso y transformación. “Necesitamos que tenga más demanda y más valor agregado”, dice. El objetivo, a mediano plazo, es que se convierta en un sustituto de la madera convencional –cuya extracción es dañina para los ecosistemas– y ayude a preservar las fuentes hídricas, uno de los mayores atributos de los guaduales.
El culmo o tallo de la guadua mide entre 18 y 22 metros. De la parte inferior se obtienen 8 láminas que en el mercado cuestan $9.600
Cepa (parte más gruesa)
El Eje Cafetero posee las mayores hectáreas cultivadas de guadua: 28.000
que el número de hectáreas naturales ha disminuido en Cundinamarca, porque no suscita el interés de los dueños de los terrenos. Pero aclara que, sin duda, se perfila como un material que puede tener valor económico si el corte se hace de manera responsable, se cuenta con buenas vías de acceso y se tiene permiso de aprovechamiento. “El valor agregado de las láminas de guadua se da en todos los sentidos. Su precio de venta es mucho mayor y el transporte es más fácil y económico –en contraste con la guadua rolliza, que ocupa un gran volumen y su peso es mayor–. Además, el proceso de secado es más fácil”. Luego de la socialización con la comunidad, en el taller de carpintería del Sindú de la UN, diseñaron y fabricaron en guadua laminada las estructuras de dos prototipos de vivienda de interés social. Después hicieron el preensamblado y una prueba de carga, antes de instalarlas en los municipios de Yacopí y Pacho, con muy buenos resultados. “En países como Chile y Estados Unidos el uso de la vivienda prefabricada industrializada es común. Por esto, cabe pensar que, con la guadua laminada, prensada y pegada, se puede impulsar un proceso similar en Colombia”, asegura la profesora Takeuchi.
La dieta de millones de niños en Colombia no es la más adecuada, lo que afecta su desarrollo integral.
Subregistros en cifras
seguridad alimentaria Sania Salazar,
Los métodos de medición de la inseguridad alimentaria y nutricional usados en el país no alcanzan aún el grado de confiabilidad suficiente para diseñar políticas públicas adecuadas. Esa es la conclusión de un estudio adelantado por investigadores de la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá y de la Universidad Industrial de Santander (UIS), que, desde hace dos años, insisten en la necesidad de revisar las metodologías que utiliza el Estado. Cada una de las técnicas actuales arroja un resultado distinto, pero, en todos los casos, preocupante. Los expertos encontraron que de cada 100 hogares, en el mejor escenario, pueden existir, como mínimo, 36 que la padecen y, en el peor, como máximo, 87. Estos resultados contrastan con los de la Encuesta Nacional de Situación Nutricional (Ensin) 2010, que estimó el problema en un promedio de 42. La Ensin es la referencia oficial más importante, porque es un sondeo hecho por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), Profamilia, el Instituto Nacional de Salud y el Ministerio de Salud y Protección Social. En esta encuesta se recurre a unas escalas para medir la percepción que se tiene de esta inseguridad (también conocida como la “escala del hambre”). Estas parten de una referencia internacional validada en Colombia por estudios de la Universidad de Antioquia en alianza con entidades extranjeras. “Es necesario no confiar solo en las escalas, que dan una información gruesa, sino complementarlas con métodos como el recordatorio 24 horas (que evalúa periódicamente la nutrición de una persona o familia) y estudios
Aunque la academia ha entregado herramientas más ajustadas a la realidad para medir la desnutrición y el hambre en los hogares colombianos, en las metodologías oficiales siguen existiendo grandes vacíos que subestiman el problema.
de antropometría (en los cuales se examinan las medidas del cuerpo humano y se las relaciona con la alimentación). Estas fueron, precisamente, las mediciones que hicimos”, cuenta la profesora Sara del Castillo, coordinadora del Observatorio de Seguridad Alimentaria (Obsán) de la UN. En ese sentido, manifiesta: “Se debe entender que los datos alcanzados en la Ensin son resultado de una metodología de tamizaje. De modo que, si bien pueden ser un insumo para la política pública del Estado, son muy gruesos o generales. Por eso, es necesario, y así lo demostró la investigación, hacer estudios más precisos, que se acompañen de recordatorios de dieta y mediciones más cercanas a lo que consume la gente y combinadas con información de valoración de la situación nutricional”. Y es que, según afirma, es con este conjunto de información como se pueden tomar decisiones oficiales más acertadas. Así, si la Ensin evidencia un problema grave de inseguridad alimentaria y nutricional, las mediciones de los analistas del Obsán muestran que la situación es aún más grave, sobre todo en regiones rurales. “Esto demuestra que estamos subestimando los problemas nutricionales en algunas zonas”.
Midiendo el hambre Los investigadores evaluaron la ingesta diaria de alimentos de 1.505 personas residentes en 432 hogares de Bogotá, Bucaramanga, Tenjo y Sibaté. Aplicaron el recordatorio de 24 horas, un interrogatorio mediante el cual se obtiene información más precisa sobre qué consumió la persona el día anterior en cada una de las comidas. “El consumo promedio de energía fue de 1.279 kilocalorías en menores de un año, una cifra alta. También es muy alta en la población en general, lo que confirma los datos de la Ensin sobre la tendencia al sobrepeso de los colombianos; particularmente los de bajos ingresos económicos, pues se creía un fenómeno predominante en las clases altas”, señala Del Castillo. Además, encontraron que, a pesar de que la pobreza es más marcada en las zonas rurales –de ahí la inadecuada alimentación–, el sobrepeso es prevalente tanto en el campo como en la ciudad. Óscar Fernando Herrán, líder de la investigación y del Observatorio Epidemiológico de Enfermedades Cardiovasculares de la UIS, asegura que el estudio revela lo que pasa en hogares de diversos estratos y con personas de diferentes edades
que habitan en ciudades grandes e intermedias y en zonas rurales similares a las de Cundinamarca. “Ratificamos que el país siempre muestra una situación nutricional que empeora con los años. Demostramos, además, que no se están tomando acciones concretas en política pública y que estamos en un país con alta inequidad en términos de la distribución de la riqueza. Eso se refleja, por ejemplo, en el retraso en la talla de los niños”, concluyen los investigadores. Para la profesora Del Castillo, el país tiene que avanzar en el uso de metodologías complementarias para tomar decisiones de política pública y los estudios deben hacerse con más frecuencia para incrementar la eficacia de las medidas. Leandro Luciani Conde, doctor en Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires y experto en políticas públicas, sostiene que en la medición se deberían incluir los aspectos culturales y sociales, no solo los biológicos. “El propósito de la política debe ser ampliar los márgenes de los derechos. Esto supone aumentar la cobertura y disminuir las barreras de acceso y las franjas de inequidad existentes. Después hay una serie de instrumentos técnicos para ver cómo se puede implementar”, dice.
Plomo afecta
inteligencia de los niños Las secuelas de la exposición al plomo en el organismo humano son diferentes. En niños afecta el crecimiento y desarrollo cognitivo, y en adultos produce dolores articulares y pérdida de la movilidad. El problema es subestimado en ciudades como Bogotá.
Las personas que trabajan en fundición de metales o que extraen materiales de las baterías desechadas son las más expuestas a la intoxicación con plomo.
Adultos, vulnerables La investigación, dirigida por la profesora Alba Isabel Rodríguez, del Departamento de Toxicología de la UN, y llevada a cabo por Alejandra del Pilar Díaz Gómez, logró determinar con claridad los efectos físicos que sufren los adultos expuestos. Tras estudiar ocho fábricas informales de la localidad de Soacha, la investigadora estableció que se trata de microempresas familiares en las cuales todos los trabajadores rotan por los diferentes oficios durante los procesos de reciclaje y recuperación de metales. Estas familias compran baterías viejas y otros residuos metálicos de construcción. Luego los funden a temperaturas de entre 400 y 450 ºC en estufas abiertas y en condiciones locativas muy precarias y sin ventilación adecuada, pues los lugares de trabajo suelen ser cerrados. Finalmente, vierten el metal fundido en moldes de aluminio para obtener lingotes que después comercializan. El estudio de Díaz Gómez halló que la protoporfirina zinc (enzima que participa en la producción de la hemoglobina de la sangre) sufre grandes alteraciones a causa del plomo. Asimismo, reveló que es un marcador biológico indispensable para detectar y tratar posterior-
mente el saturnismo, pues, al alterarse, el paciente sufre de anemia (bajos niveles de hemoglobina). La científica aclara que en las etapas iniciales de intoxicación no se presentan síntomas, pero sí durante periodos prolongados. Tanto en adultos como en niños el proceso es el mismo: el plomo ingresa al organismo por vía aérea y el 90% se deposita en los extremos de los huesos largos. Luego empieza a sedimentarse en el hueso, afecta su composición y causa dolores similares a los de la artritis, lo que restringe el movimiento y deteriora notablemente la calidad de vida. Además, existen otros síntomas claros: cefalea, irritabilidad, dolor abdominal, nauseas y vómito. En casos severos, incluso, puede verse comprometida la función renal y la hepática.
Afección permanente Díaz Gómez cuenta que en niños se han observado deficiencias neurológicas con niveles de exposición que antes no se consideraban nocivos. La intoxicación durante la infancia puede tener efectos permanentes. En general, ocasiona una deficiencia continua en el desarrollo neurológico: son niños de coeficiente intelectual bajo y deficiencia cognitiva.
Así, presentan un menor rendimiento en clase, un mayor índice de ausentismo, mayores dificultades para leer, carencias de vocabulario, problemas de psicomotricidad fina, un mayor tiempo de reacción y alteraciones de la coordinación mano-ojos. A esto se suma una disminución de la agudeza auditiva, en especial a las altas frecuencias, que puede contribuir a los problemas de aprendizaje o al mal comportamiento en clase. El profesor Téllez explica que, por razones no establecidas aún, en los niños el plomo no se queda solo en los huesos, tal como ocurre en los adultos, sino que llega al sistema nervioso central y afecta, principalmente, al cerebro. Este panorama resulta desolador para los investigadores, pues este elemento está presente en el medioambiente y sus efectos a largo plazo pueden recaer sobre toda la comunidad. Gracias al trabajo mancomunado de la UN, el Ministerio de Protección Social y la Secretaría de Salud de Bogotá, pronto se tendrán más datos para emprender campañas que alejen a los niños de las zonas contaminadas y del trabajo informal, así como para encontrar maneras de evitar su deterioro cognitivo.
El plomo es un metal inocuo mientras no sea objeto de manipulación en procesos industriales. Sin embargo, debido a su tendencia a formar compuestos complejos muy estables (difíciles de destruir), a su capacidad de acumularse en diversos órganos del cuerpo humano y a que no es biodegradable, es considerado un compuesto xenobiótico (uno con una estructura química poco frecuente en la naturaleza, por lo general de origen artificial). Aun cuando su uso en la gasolina se ha eliminado en muchos países –incluido Colombia–, el reciclaje informal de baterías sigue siendo una fuente potencial de exposición e intoxicación tanto para los trabajadores como para sus familias en los estratos bajos. Por lo anterior, su peligrosidad medioambiental y ocupacional sigue siendo un grave problema de salud pública: en Bogotá, la ciudad más contaminada del país, cerca del 35% de quienes trabajan en fábricas de baterías y el 14,6% de quienes lo hacen en fundición, imprentas o cerámica tienen algún grado de saturnismo (envenenamiento con plomo). Los datos son de estudios hechos con población expuesta de manera crónica al metal. Según el profesor Jairo Téllez Mosquera, coordinador y docente de la Maestría en Toxicología de la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá, es muy poco lo que se conoce sobre su incidencia en el país. Sin embargo, desde el año 2003, se trabaja en una serie de investigaciones tendientes a proporcionar un diagnóstico más preciso. Los resultados hasta el momento son contundentes, por cuanto en el caso de los niños los efectos son irreversibles y reducen sus posibilidades para siempre. El profesor Téllez precisa que, a nivel internacional, se considera que alguien está contaminado por este elemento cuando se le encuentran valores iguales o superiores a cuarenta microgramos por cada cien centímetros cúbicos de sangre. Según el estudio de la UN, lo grave es que diez microgramos en la sangre de los niños son, por lo general, suficientes para contar como niveles tóxicos y causar daños irreparables en sus niveles de aprendizaje, capacidad de abstracción y habilidades para calcular.
coral con potencial farmacéutico
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La tecnología computacional permite caracterizar cada vez más las propiedades químicas y genéticas de organismos marinos promisorios, como el coral P. elisabethae, abundante en el Caribe colombiano y con cualidades antitumorales, entre otras.
Coral pluma, del Caribe.
Sustancias notables Son varios los compuestos orgánicos encontrados en corales blandos, como el P. elisabethae, que tienen potencial farmacéutico y cosmético. Se destacan los diterpenos (comunes en plantas superiores, hongos, insectos y organismos marinos), las pseudopterosinas y las secopseudopterosinas, que poseen notables propiedades antiinflamatorias y analgésicas, entre otras.
En la bitácora de hallazgos de compuestos con potencial farmacéutico, los mayores registros provienen de recursos naturales. Estos son la fuente más económica para obtener de manera abundante químicos más eficaces que los tradicionales de origen sintético. En este sentido, los octocorales (organismos coloniales formados por pequeños pólipos con ocho tentáculos cada uno) muestran un sorprendente repertorio de compuestos químicos capaces de combatir problemas de salud. El más representativo es el Pseudopterogorgia elisabethae, el segundo más abundante en los arrecifes coralinos de los océanos Índico, Pacífico y Atlántico.
En la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá, varias investigaciones, mediante ensayos in vivo e in vitro, han estudiado la actividad biológica de este organismo (conocido como pluma de mar) y han descubierto propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, antibacterianas, antifouling (que impiden que se formen películas o se adhieran microorganismos en las embarcaciones) y citotóxicas sobre varias líneas tumorales cancerígenas. Esta tarea está a cargo del grupo de Estudio y Aprovechamiento de Productos Naturales Marinos y Frutas de Colombia, del Departamento de Química de la Facultad de Ciencias. Sus investigadores han estudiado por cerca de diez años poblaciones de P. elisabethae del Archipiélago de San Andrés y Providencia. Pero los análisis van más allá. El grupo de Farmacogenética del Departamento de Farmacia decidió ponerse la escafandra y sumergirse en el profundo universo marino de las plumas de mar, con el objeto de caracterizar su metagenoma (el genoma de una comunidad de organismos determinada) y su ecosistema coralino. El objetivo es encontrar genes y perfiles metabólicos secundarios (relacionados con el normal funcionamiento del metabolismo animal) que proporcionen candidatos cuya bioprospección farmacéutica y cosmética sea positiva, así como entender la biodiversidad de la comunidad a nivel genómico y organísmico.
Bioinformática El profesor Fabio Aristizábal, director del Instituto de Biotecnología de la UN y cabeza de esta investigación, cuenta que aislaron el ADN total (metagenoma) de un amplio grupo de microorganismos y lo secuenciaron para analizar sus materiales genéticos. “Empleamos herramientas moleculares y bioinformáticas de última generación para ejecutar varios procesos: remover los datos no informativos o defectuosos; organizar las secuencias, según la coincidencia entre ellas, para ensamblar segmentos adyacentes; y reconstruir parte de los genomas presentes en la muestra”, explica. Así, pudieron determinar que la cantidad de información presente en la muestra es realmente colosal, por lo cual no es plausible reconstruir genomas completos. Sin embargo, identificaron materiales genéticos de al menos dos tipos de eucariotas (células con núcleo definido): un alga y un coral.
“Los análisis muestran que los dos organismos viven en una relación de simbiosis –en la cual ambos se benefician– que involucra moléculas sujetas a respuestas ambientales, con especial atención a la protección de la radiación ultravioleta e inmunidad innata, toda vez que parecen requerir uno del otro al tener rutas metabólicas complementarias”, afirma. A este respecto, destaca que es imprescindible usar tecnologías de última generación que pueden evaluar información genómica total –pues procesan millones de datos–, para detectar capacidades de producir, a nivel biológico, sustancias con un potencial uso biotecnológico en medicamentos, alimentos y cosméticos. “Tal vez los más interesantes son los que permiten la producción de moléculas potencialmente fotoprotectoras”, asegura.
Ingeniería metabólica Este trabajo científico es financiado por Colciencias, y en él también participan los investigadores Guillermo G. Torres, del Instituto de Biotecnología; Daniela Díaz y Nicolás Salcedo, del Departamento de Biología; y Carmenza Duque, del Departamento de Química, quien es la experta principal. “Aproximaciones de este tipo permitirán el desarrollo futuro de la ingeniería metabólica hasta obtener sistemas que permitan producir metabolitos de interés en cantidades suficientes para estudiarlas y utilizarlas sin dañar los organismos. Si se hiciese de la fuente natural, llevaría muy posiblemente a la devastación del material biológico”, señala el profesor Aristizábal. Si bien los científicos reconocen que es difícil calcular los costos de estos adelantos, creen que son mucho más bajos que los de las metodologías clásicas de bioprospección. Además, este tipo de aproximaciones tienen menores impactos ambientales y permiten hacer análisis amplios del potencial bioquímico presente en una comunidad biológica ambiental. La investigación ya entregó resultados preliminares sobre el primer borrador del metagenoma de la comunidad coralina de pluma de mar del Caribe colombiano, cuya información proporciona las bases para futuros estudios en esta área. Por su innovación científica, este trabajo obtuvo el premio internacional del XV Congreso de la Federación Farmacéutica Suramericana (2012) a la investigación científica.
Trabas a investigación de plantas medicinales
Las cerca de cinco mil especies de plantas medicinales del país que tienen potencial de uso farmacéutico, cosmético y alimentario no han podido estudiarse con eficacia debido a barreras institucionales impuestas a la ciencia.
El acceso a los recursos genéticos para el desarrollo científico y la creación de nuevos productos al servicio de la humanidad se ve limitado por las innumerables barreras que entidades oficiales ponen a los investigadores. Estos obstáculos pueden, incluso, limitar la competitividad del país frente a los tratados de libre comercio suscritos con diversas naciones. Pese a los intentos para contar con una normativa que proteja los recursos genéticos y contribuya a fortalecer la investigación, Colombia sigue negando permisos ambientales y patentes en grandes proporciones, sin que se debatan a fondo las implicaciones que esto puede traer para el desarrollo del país. Según la Superintendencia de Industria y Comercio, en los últimos doce años solo se han concedido 5.456 patentes de 18.791 solicitudes atendidas en la Oficina Nacional de Patentes e Invenciones. Se han negado 8.685 y archivado 4.037, es decir, el 67% no ha logrado adquirir la licencia. Las otorgadas a plantas medicinales son mínimas. A esto se suman los exagerados periodos requeridos para conceder un permiso ambiental y una patente. Estos superan, incluso, los dos años de estudio, un
amplio plazo que pone en jaque el arduo trabajo de los científicos nacionales. Estos aspectos, según el profesor Manuel Sánchez Salvador, director del grupo de investigación en Plantas Medicinales de la Universidad Nacional de Colombia en Palmira, se convierten en el talón de Aquiles de un sector prometedor, que hoy no puede avanzar científica ni económicamente. “Hay una normativa vigente sobre la adquisición de recursos genéticos para la ciencia que restringe tajantemente el acceso a estos vegetales, indica.
¿Normativa archivada? El 2 de julio de 1996, la Comunidad Andina, por medio de la Comisión del Acuerdo de Cartagena, aprobó la Decisión 391 (Régimen Común de Acceso a Recursos Genéticos), que establece la soberanía de los países sobre su uso y aprovechamiento. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los Estados deben proteger el derecho a la alimentación (y el de la propiedad), tomando medidas para asegurar que la acción de las entidades privadas no afecte negativamente el acceso de otros a los recursos y deteriore así su capacidad para obtener los alimentos. Sin embargo, el profesor Sán-
¿Qué se protege? En la Unión Internacional para la Protección de Nuevas Obtenciones Vegetales (UPOV) se protegen las nuevas variedades que cumplan los siguientes requisitos:  Diferenciación: que sea distinta a las conocidas.  Novedad: que sea una especie nueva.  Homogeneidad: que sea uniforme en sus características químicas o genéticas especiales.  Estabilidad: que sus caracteres esenciales se mantengan inalterados de generación en generación.  Denominación: que tenga un lugar de origen único.
Mucha ley, poca acción El marco legal del aprovechamiento de los recursos naturales está constituido por la Resolución 620 del 7 julio de 1997; el Artículo 42 del Código de Recursos Naturales; el Decreto 622 de 1977; la Ley 99 del 22 de diciembre de 1993; el Decreto 730 de 1997; el Decreto 309 del 2000; la Ley 21 de 1991; el Convenio 169 de la OIT; y la Ley 70 de 1993.
chez dice que, a pesar de la existencia de leyes que regulan el acceso a los recursos genéticos para la ciencia, en el país falta visión para avalar programas de investigación que permitan aprovechar nuestra naturaleza. Por el contrario, se introducen avances de otros lugares que bien podrían haberse desarrollado en nuestro propio contexto. “Poseemos cerca de cinco mil especies de plantas cuyo potencial no se ha podido explotar eficientemente. Aunque se trabaje hoy en garantizar su acceso genético, los productores tardarán mucho tiempo en aprovechar esta biodiversidad; tiempo que otros países ya habrán utilizado en investigar y entrar en nuestro mercado con productos novedosos”, dice.
Brasil y China, ejemplos Los expertos del grupo en Plantas Medicinales señalan que Brasil y China –entre los países más biodiversos del mundo– cuentan con la ayuda del Estado para acelerar los procesos científicos, lo que les permite crear conocimiento a gran escala. “En Brasil hay una política de Estado que concede a las universidades procedimientos más ágiles y fáciles para investigar”, afirma el docente. Para Shaoping Li, profesor del Instituto de Ciencias Médicas Chinas de la Universidad de Macau, el acceso a recursos genéticos y la solicitud de patentes en su país no es un asunto que les preocupe a los científicos, pues los procedimientos son sencillos, se orientan a conservar especies y a estudiar nuevos productos. “Con relación a patentes y propiedad intelectual estas son aplicables para la elaboración de medicamentos, pero, a nivel básico, las plantas medicinales no son propiedad de alguien. Hay ciertas especies que se han usado demasiado y están desapareciendo. Pero es a través de su conocimiento como se puede estimular su siembra entre los agricultores” afirma. El investigador de la UN concluye: “Es necesario que en el país se definan los protocolos y procedimientos para acceder a los recursos genéticos, pues la normativa actual no lo facilita. No hay claridad sobre qué entidades conceden los permisos, a quiénes se les permite investigar y cuáles son los procedimiento”.
especies medicinales de uso en Colombia
especies que por su distribución actual, pueden considerarse exclusivas del país
especies con más de tres referencias documentadas de su uso terapéutico
especies presentan uno, dos o ningún registro terapéutico
* Datos tomados del libro Pautas para el conocimiento, conservación y uso sostenible de las plantas medicinales nativas en Colombia, del Instituto Humboldt.
especies exclusivas de Colombia que tienen más de tres referencias de uso terapéutico (solo el 2% del total)
País rico en recursos*
Ciencia Una nueva hipótesis de biólogos colombianos replantea la idea de que las características morfológicas de los insectos sociales se dan por factores relacionados con el costo de la producción de nuevos ejemplares en la colonia. Hallaron que es el vuelo el que cumple un papel fundamental.
La forma del vuelo
moldea a las avispas
Desde el punto de vista evolutivo, la reproducción sexual es una actividad central en la mayoría de los seres vivos. En las colonias de los insectos sociales depende de la cantidad de individuos que la habiten y del número de obreras que forrajean, porque esto determina, en buena medida, la disponibilidad de alimento y la regularidad con que este llega a las crías, así como la posibilidad de sacar adelante ejemplares reproductores. En el caso de las avispas sociales, hay estrategias que facilitan que la colonia llegue más rápido a esa etapa: es una carrera entre grupos para obtener reproductores lo antes posible. Por otro lado, el tamaño corporal varía bastante entre las especies de este orden animal (Hymenoptera), algunas llegan a ser seis veces más grandes que las más pequeñas.
Una hipótesis extendida es que la reducción del tamaño de los individuos disminuye el tiempo requerido para que el grupo llegue a la etapa de reproducción: así se pueden criar más en menor tiempo. La base de esta explicación está en la relación entre el tamaño corporal y el número de individuos en la colonia, pues “construir” una avispa que mide entre dos y tres centímetros requiere más energía que criar una de medio centímetro. Carlos Eduardo Sarmiento, líder del Laboratorio de Sistemática y Biología Comparada de Insectos del Instituto de Ciencias Naturales (ICN), y Zioneth García, egresada del Departamento de Biología de la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá, encontraron una dificultad al revisar el análisis estadístico hecho por los proponentes de estas ideas. “Cada especie de avispa social es considerada una sola entidad, como si hubiera evolucionado completamente separada de otras. Pero las pruebas estadísticas requieren que cada una de las observaciones sea independiente
En los extremos Las diferencias de tamaño entre especies de avispas que comparten la misma filiación genética no se reducen a una simple disminución o aumento de las características morfológicas. En una avispa pequeña la relación entre cabeza y mesosoma (tórax) es de 1 a 7. En las avispas grandes es de 1 a 9. Además, en poblaciones que viven a mayores altitudes, las alas pueden ser, proporcionalmente, 10% más grandes.
(analizar cada animal en su relación con otros). De lo contrario, los resultados estarían sesgados”, dice Sarmiento. Asegura que cuando en biología se comparan especies mediante análisis estadísticos, se debe tener en cuenta sus relaciones evolutivas de manera diferencial, es decir, que las características que presentan no son totalmente independientes y que algunas son más similares a otras. Esto, en parte, se explica porque presentan un ancestro cercano. “Teniendo en cuenta esta dificultad, volvimos a estudiar la relación entre tamaño corporal y tamaño de la colonia, considerando la influencia de las relaciones filogenéticas (de sus ancestros), e incrementamos la muestra en un 45%. Así, obtuvimos resultados diferentes”, manifiesta. Los biólogos concluyeron que la hipótesis más aceptada –la de economía de recursos energéticos– no puede aplicarse a las avispas sociales. Entonces, ¿qué factor puede explicar la variación de tamaño y proporciones corporales de estos insectos?
Alas y morfología Otro aspecto que también estudian es la casi total ausencia de castas morfológicas en avispas y abejas, que es la cualidad que indica el grado de especialización y complejidad de sus sociedades. Por ejemplo, las hormigas (que también hacen parte del orden Hymenoptera) se caracterizan por su división del trabajo. Por eso, el vuelo ha sido postulado como responsable de las diferencias entre estos animales. “En el estudio (publicado en la revista
alemana Zoomorphology SpringerVerlag) se identificó que hay una relación estrecha entre el tamaño corporal y el vuelo. Así, la forma de las alas, las áreas corporales dedicadas a este proceso y su musculatura cambian con las dimensiones del insecto, debido, quizás, a las demandas de este movimiento”, indica Sarmiento. Mediante el análisis de laboratorio de 300 ejemplares correspondientes a 56 especies (pasando por todo el intervalo de la subfamilia Polistinae –las avispas sociales del neotrópico–), establecieron que las más pequeñas tienen mesosomas (tórax) proporcionalmente más grandes y alas más redondeadas, mientras que las más grandes tienen un área muscular más abultada y alas más alargadas. “Contrario a las conjeturas tradicionales, lo que se observa es una distribución normal: las especies de tamaño intermedio son más frecuentes y las dimensiones agigantadas o muy pequeñas son menos comunes”, plantea el investigador del ICN. El experto halló que los tamaños extremos presentan cambios que sugieren un costo mayor para volar. Las más pequeñas requieren más musculatura y, por tanto, hacen más esfuerzo. Las muy grandes, debido a su biomasa, tienen una demanda energética mayor, que compensan con unas alas alargadas. Esto explicaría por qué el mayor número de especies de avispas sociales tiene tamaños intermedios. Sus características morfológicas no estarían asociadas a un costo energético de producción de individuos –como inicialmente se pensaba–, sino al desempeño del vuelo. Así, los investigadores de la UN entregan a la comunidad científica una nueva hipótesis de discusión.
Nueva técnica de medición El estudio, desarrollado en el Instituto de Ciencias Naturales de la UN, utilizó la técnica de morfometría geométrica, una nueva aproximación de medición de insectos que va más allá de solo tomar el ancho y largo de los animales. Con el novedoso método se tienen en cuenta las curvaturas y las salientes, entre otros aspectos.
Lo dicen los físicos:
empresas manufactureras temen invertir
La red compleja es un concepto de la física que salió de la frontera de las ciencias básicas para explicar una variedad de temas en áreas como la genética, la lingüística y la economía. Mediante la econofísica se logró establecer que la industria colombiana sigue siendo muy conservadora a la hora de invertir para innovar.
Empresas, complejas En las empresas, como en los fenómenos físicos, la complejidad de las variables es tal que, a la hora de tomar decisiones, se hace difícil identificar los motivos que llevan a los directivos a ir por un determinado camino. Por eso, Otálora se centró en cuantificar la estructura de las empresas –viéndolas como sistemas– y de las diversas redes que las atraviesan. En otras palabras, se propuso dibujar un mapa de grafos (representación de un número de nodos y su conjunto de relaciones), en el que se identifiquen los fenómenos que permiten tomar decisiones en cuanto a financiación. En este caso, establecieron el grado de inversión en actividades de investigación, desarrollo e innovación (ID+I), los tipos existentes y las restricciones financieras debidas a sus características, entre otras. El investigador explica que la red analizada consta de dos características fundamentales. De un lado, es bipartita: su estructura está constituida por dos tipos de nodos que son disyuntos (es decir, su vinculación solo ocurre si son de grupos diferentes). De otro, es bimodal, pues cada grupo representa una clase diferente de entidades (en el caso de las empresas: bancosclientes, almacenes-compradores, empresas-financiadores, etc.).
Así, mientras que una red bipartita impone una condición sobre la estructura (en este caso, la empresa en cuanto tal); una red bimodal está condicionada no solo por su estructura, sino también por su composición (en este caso, un componente en particular de la empresa: las fuentes de financiación), lo que se aplica para estudiar la inversión en innovación. “El entendimiento de estos procesos se ha desarrollado, tradicionalmente, a partir de modelos dinámicos que tratan a cada uno de los agentes de la economía como una entidad separada. Pero, actualmente, el papel de las interacciones se considera un elemento clave para la organización del sistema. Haciendo uso de los resultados de redes complejas, es posible considerarlas en su interacción de manera explícita”, arguye Otálora en sus tesis sobre el tema. La investigación surgió de la respuesta obtenida en una encuesta hecha por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el Departamento Nacional de Planeación (DNP) y Colciencias, en la que se les preguntó a 6.212 empresas del sector si conocían las fuentes de financiación (39 en total) para actividades de ID+I. En la pesquisa, los expertos observaron cómo la información acerca de la pertinencia de las fuentes de financiación fue capturada según su visibilidad, mientras que la asimetría en el interés de los
empresarios fue interpretada como aversión al conocimiento sobre estas fuentes, es decir, aversión a la diversificación de su estructura financiera.
Poco interesados en innovar El sector empresarial se relaciona con las fuentes de financiación según la factibilidad de acceso a recursos y no como una medida sistemática necesaria para mejorar. Es decir, si hay plata para innovar está bien, pero si no, también. El problema radica en que las pymes, por ejemplo, conocen solo las fuentes de financiación que les aseguran la inversión de riesgo que requieren para ID+I. Al ser actividades con retorno a mediano o a muy largo plazo, las firmas prefieren seguridad de retorno o, al menos, riesgo compartido. Una de las conclusiones del estudio es que la cultura financiera es muy conservadora, porque se invierte sobre seguro en proyectos que garantizan ganancia y cero riesgos; tienden a buscar instrumentos financieros para actividades que no tienen riesgos o estos son mínimos; y, en la mayoría de los casos, prefieren utilizar recursos propios o de la banca empresarial para invertir en actividades restringidas de ID+I. “Es una cuestión cultural”, destaca Otálora.
Para entender las redes complejas hay que imaginarse cómo funciona internet: miles de puntos interconectados y sobrepuestos, con espacios en donde unos están más concentrados (nodos) y otros más distanciados. Por ejemplo, no es lo mismo la densidad de conexiones en África que en Europa. Ámbitos como la lingüística, la genética, las neurociencias y las ciencias sociales tienen la misma particularidad: son sistemas supremamente complejos de estudiar. Los físicos son expertos en desenredar esta clase de asuntos. Y, para eso, tienen a su disposición la teoría de redes, un área que en la actualidad salió del dominio de la ciencia básica para ayudar a comprender otros fenómenos de la actividad humana. En la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá, el magíster en Ciencias Físicas Diego Otálora y los investigadores del Grupo de Sociofísica Carlos Quimbay y Rafael Hurtado aplicaron las redes complejas para establecer si las empresas manufactureras del país están interesadas en diversificar sus fuentes de financiación para invertir más en innovación. Esta clase de estudios conforman una nueva disciplina llamada econofísica, que se encarga de temas como los mercados financieros y la distribución de riqueza (también está la sociofísica, que estudia estructuras sociales) y parte de que, en economía, las interacciones locales de los individuos dan como resultado propiedades de ordenamiento del sistema socioeconómico como un todo.
Roya blanca afecta
cultivos de crisantemo en Antioquia
Científicos de la UN reportaron roya blanca en cultivos de crisantemo en el oriente antioqueño. Las repercusiones económicas y sociales que esta enfermedad tendrá en el sector floricultor de la región son considerables, pues el principal comprador (EE. UU.) no acepta flores infectadas en su mercado. Por eso, avanzan en su erradicación.
El oriente antioqueño es el principal productor y exportador de crisantemo a Estados Unidos. En sus predios hay alrededor de 800 hectáreas cultivadas. Hasta hace poco, estas flores se encontraban libres de roya blanca, pero investigadores de la Universidad Nacional de Colombia en Medellín detectaron la presencia de la enfermedad en la región. El mal es producido por el hongo Puccinia horiana henn, que se alimenta de la planta y, después de varios días, produce pústulas (sarpullido similar a la viruela). Se manifiesta con manchas circulares de color verde amarillento y, en las hojas, con un pequeño hundimiento en el haz y gránulos blancos y cremosos en el envés, en los cuales se producen las esporas (que pueden contagiar nuevas plantas). Los síntomas se presentan entre siete y diez días después de ocurrida la infección. El hongo se dispersa hacia otros materiales vegetales vivos por la capacidad de las esporas de adherirse a la ropa y a la piel o de propagarse por el agua, el viento y herramientas que hayan estado en contacto con partes infectadas de la planta. El patógeno invade los tejidos hasta debilitarlos. Desde hace varios años los expertos de la UN asesoran y acompañan en cuestiones técnico-cien-
tíficas a los floricultores agremiados en Asocolflores. Precisamente, fue gracias a la pericia de los docentes Pablo Buriticá Céspedes y Mauricio Salazar como se pudo descubrir, de manera inmediata, la presencia de la roya blanca y emprender acciones para erradicarla. “Gracias al liderazgo de la UN en el estudio de las enfermedades de las plantas, se han logrado identificar alrededor de 500 especies de roya, entre las cuales se encuentran, además de la roya blanca del crisantemo, la de la cebolla y la del gladiolo”, cuenta el profesor Buriticá Céspedes.
Detección del patógeno Según el docente, el hongo fue identificado con base en sus características morfológicas. “Son parásitos obligados (que atacan únicamente al crisantemo y a la planta viva) y altamente epidémicos”, explica. El brote se presentó en diez fincas dedicadas a la exportación y en una que abastece el mercado nacional, ubicadas en veredas del municipio de La Ceja. El hallazgo oficial se reportó en un predio de Rionegro, que corresponde al mismo corredor de distribución de la enfermedad, según cuenta Emilio Arévalo Peñaranda, director técnico de Epidemiología y Vigilancia Fitosanitaria del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA). “En su momento, todos los si-
tios afectados fueron puestos en cuarentena; pero, a la fecha, solo hay dos. Esperamos levantarla una vez que se cumplan todas las medidas que aseguren la protección de los cultivos. Ya han pasado varias semanas sin que observemos la enfermedad, y confiamos en mantener la condición de Antioquia como un área libre de roya blanca del crisantemo”, afirma. Y agrega: “Como consecuencia de las clausuras temporales, algunas fincas perdieron su producción y sus empresas sufrieron pérdidas cuantiosas. No obstante, los propietarios y sus equipos técnicos emprendieron todas las acciones pertinentes, lo que ha permitido avanzar significativamente en su eliminación”.
Medidas de control Erradicarla es el principal objetivo. Para lograrlo, floricultores, investigadores y autoridades desarrollan diferentes iniciativas. “Una de ellas es muestrear toda la zona, porque el patógeno no está en toda la región ni en todos los cultivos. Entonces, queremos apoyar a quienes no lo tienen para que no los afecte”, señala el profesor Buriticá Céspedes. Al respecto, Arévalo Peñaranda informa que el plan de monitoreo y contingencia establecido por el ICA contempla, entre otras medidas: destruir las plantas de pompón y crisantemo, en sus diferentes
fases de desarrollo, sembradas en las áreas afectadas; y prohibir la comercialización total de los cultivos afectados, en cualquiera de sus etapas fenológicas. Asimismo, se avanza en acciones preventivas: utilizar siempre esquejes (fragmentos de plantas con fines reproductivos) de procedencia conocida; evitar la humedad relativamente alta dentro del invernadero; aplicar plaguicidas y efectuar el riego temprano en la mañana, para que las plantas estén secas al anochecer; mantener en buen estado el invernadero, con buena ventilación y plásticos completos (sin rotos ni goteras); e implementar estrictamente controles sanitarios y prácticas culturales de carácter general. “Es indispensable eliminar los residuos vegetales (soca) dentro y alrededor de los invernaderos; usar fungicidas curativos y preventivos; monitorear permanentemente todo el cultivo; y tener alejadas las plantas madres del cultivo de flor para corte”, explica Arévalo Peñaranda. Según el profesor Buriticá Céspedes, es fundamental tener en cuenta que Estados Unidos no acepta crisantemos con roya blanca. Por eso, todas las acciones están orientadas a garantizar que la flor no tenga ni el más mínimo brote. “Si no nos compran el crisantemo, este negocio, de gran provecho para la región, se acaba, porque no tendremos clientes”.
El MADR reconoce “las condiciones adversas en que fue negociada la agricultura” en algunos de los tratados de libre comercio. Habrá oportunidades de negocio, pero su entrada en vigencia “tendrá desventajas para aquellos sectores sensibles de la economía que no se modernicen, innoven y ganen eficiencia productiva, pues quedarán por fuera de la nueva dinámica competitiva”. La producción de azúcar, arroz, fríjol, maíz, sorgo, soya y algodón podría verse afectada. Al respecto, el Observatorio de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Obsán) de la Universidad Nacional de Colombia, prevé “la desaparición de sectores agrarios” y “la dependencia de víveres importados”. Una preocupación más es la aprobación de la Ley 1518 de abril 23 de 2012, como prerrequisito para la firma de dichos acuerdos. A través de esta, se respalda el Convenio Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (es decir, de organismos genéticamente modificados o transgénicos), o UPOV, de 1991. Según la ONG Grupo Semillas, este “permite la privatización y monopolio de las semillas, desprotege las nativas y criollas y provoca su desabastecimiento”. Sus repercusiones ya empiezan a causar desazón en el país. Muestra de esto son las incautaciones de más de dos mil bultos de semillas de papa (en la Unión, Antioquia) y de arroz (en Campoalegre, Huila) por parte del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), reportadas por miembros del Pacto Mundial Consciente (www. pactomundialconsciente.net). Esta situación se debe a que el UPOV 91, la Ley 1032 de 2006 (que modifica el artículo 306 del Código Penal) y la Resolución 970 de 2010 del ICA, entre otras normas, protegen a las semillas manipuladas, prohíben la siembra, el uso y la multiplicación de las criollas y penalizan el uso de las protegidas legalmente y de aquellas “similarmente confundibles” con estas. Las penas varían entre los cuatro y ocho años de cárcel y las multas van has-
Imponen uso de
semillas transgénicas Aunque ya comenzó a despegar, el impulso a la locomotora del agro no es suficiente ante el desafío de los TLC. En este contexto, un aspecto que requiere toda la atención del Gobierno, si no se quiere perder el patrimonio genético existente y la soberanía alimentaria, es la regulación de las semillas.
ta los 1.500 salarios mínimos. Según la profesora Catalina Toro Pérez, coordinadora de la Maestría en Biociencias y Derecho de la UN, “Colombia es uno de los países más ricos en biodiversidad, pero en virtud de estos convenios y tratados está en peligro de perderla”. En este contexto, la bioseguridad debería jugar un papel preponderante. Como dice el profesor Gustavo Buitrago, investigador del Instituto de Biotecnología de la UN (IBUN), el país debería “sopesar el uso de estas tecnologías”, teniendo en cuenta que en transgénicos “no hay riesgo cero”.
Comunidades y academia
El panorama muestra que las comunidades están en camino de perder su soberanía alimentaria, la riqueza de sus saberes tradicionales y el patrimonio genético relacionado con las variedades nativas y criollas. Esto último debido a la posibilidad de contaminación de sus siembras con semillas transgénicas, “Han llegado otros tipos de semillas de maíz por efectos de la polique se dan en poco tiempo, que mejoran la nización. productividad en cuanto a color y grano y que Buscando opciotienen mejores posibilidades, con la desvennes ante esta realidad, taja de que necesitan agrotóxicos y, así, no se varios pueblos indípuede avanzar”. Rivel Chate, exgobernador del genas, amparados en resguardo de Yaquivá en el Cauca. los derechos que les conceden la Constitución y el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), han declarado sus tierras como territorios libres de transgénicos (TLT) para proteger, entre otras semillas, diferentes razas de maíz. Es el caso de San Juan Nepomuceno (Bolívar) y del
resguardo del pueblo zenú en San Andrés de Sotavento (entre Sucre y Córdoba). Según Rivel Chate, exgobernador del resguardo de Yaquivá (Inzá, Cauca), allí se trabaja también en la recuperación de la huerta familiar –desaparecida debido a los monocultivos– como eje de la “dignidad” alimentaria, de su cultura e identidad, a partir de la construcción y puesta en marcha del colegio agroecológico Semillas del Saber o Jiisá Fxie (en lengua nasa yuwe), con apoyo de la UN y otras entidades. En el sur de Bolívar, Córdoba y Sucre, y en especial de los Montes de María, la participación de cerca de ochenta organizaciones de pequeños productores también ha sido clave en un proyecto de producción de ñame que usa semillas de calidad, según cuenta el profesor Buitrago. La producción limpia y la agroecología son otra opción a la que se unen las comunidades, las organizaciones ambientales y la academia. Un ejemplo de este interés es la creación (en el año 2010) del Doctorado en Agroecología, que tiene el apoyo conjunto de la UN y de las Universidades de Antioquia y de California. La “modernización” y la competitividad no pueden ir en contravía del rol histórico de las comunidades. Si al Gobierno le interesa realmente la “seguridad alimentaria nutricional con base en la vocación agropecuaria del país” y tener “campesinos trabajando y viviendo dignamente en el campo”, debe encontrar un equilibrio que valore sus semillas y sus saberes.
En el resguardo de Yaquivá (Inzá, Cauca), la huerta familiar había sido desplazada por los monocultivos. Ahora siembran, entre otros productos, caña, coles, fríjoles y plantas medicinales (como romero y limonaria).
Durante siglos, los campesinos han dado sustento a las regiones del país. Así, han impulsado las tradiciones alimentarias y han legado, junto con las comunidades indígenas y afro, un conjunto de saberes ancestrales relacionados con la tierra que constituyen parte del patrimonio inmaterial de los colombianos. Y, aunque la locomotora del sector, una de las cinco prioridades del presidente Santos, persigue reivindicar este papel –a través de la consolidación de la paz en el campo, la creación de “cientos de miles de empleos” y la transformación productiva con miras a duplicar las exportaciones–, los esfuerzos y las políticas sectoriales son insuficientes e ineficaces. En su informe de rendición de cuentas, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MADR) reporta que el producto interno bruto (PIB) sectorial fue el 2,2% en el 2011. Si se compara la cifra con la de los tres años anteriores, en los que la agricultura no creció, esto es un avance. Pero el rezago va mucho más allá de este indicador.
Ciudadanos pagarían por conservar
La inversión en cultura se multiplica hasta siete veces por los beneficios que trae a las comunidades. Así lo demostraron expertos con casos concretos en Medellín. El estudio revalúa creencias al respecto y revela la necesidad de diseñar políticas más pertinentes.
Harrison Rentería R.,
Existe la creencia de que la gente solo pagaría por ver cine, entrar a un estadio de fútbol o ir a un espectáculo de su cantante favorito. No obstante, un estudio que examina la relación entre economía y cultura demuestra que las personas también darían hasta seis mil pesos, en promedio, para sostener museos y bibliotecas que conserven el patrimonio cultural, para que estos lugares de bienestar indirecto pervivan para las demás generaciones. Así lo demuestra un modelo económico según el cual estos espacios tienen un valor simbólico y de memoria o legado social y no son sitios alejados de la sensibilidad ciudadana. Por el contrario, hoy se han convertido en una estrategia de desarrollo económico, como lo prueba la capital de Antioquia. Por lo general, en Colombia no se considera al sector cultural uno productivo, sino que se lo enmascara entre las esferas de servicios, deporte y diversión. Para ampliar ese panorama, el grupo de investigación en Economía, Cultura y Política de la Universidad Nacional de Colombia en Medellín emprendió una pesquisa única a nivel local que ha desmitificado varias creencias. Una de ellas es que la cultura solo es objeto de estudio de los antropólogos, filósofos, sociólogos o historiadores del arte. Otra, que la economía contamina el arte. Nora Espinal Monsalve, directora del grupo, asegura que lo anterior está revaluado, porque ella provee bienestar, forma, educa, genera empleo y contribuye al producto interno bruto (PIB). Por ejemplo, en EE. UU., en el año 2009, su contribución al PIB fue del 11,12% y generó, además, el 8,49% de los empleos. En Colombia, la cifra más reciente la reveló la Unesco, en un estudio sobre consumo cultural en el año 2008 que fue respaldado por el Ministerio de Cultura. En este se indica que el sector aporta el 3,21% al PIB.
El Museo de Antioquia es uno de los espacios más apreciados por los antioqueños.
La profesora Espinal explica que se empleó un método de valoración contingente, uno que permite simular un mercado hipotético y hallar la “disposición a pagar” de los habitantes de la ciudad, sin importar su condición social, por el patrimonio específico que se esté apreciando. El método se apoya en cuestionarios, acompañados con fotos de los elementos patrimoniales, así como en entrevistas a los usuarios
y no usuarios de estos bienes. Se les interroga sobre ingresos, educación, consumo cultural y disposición a pagar por un servicio de ese tipo. El estudio se hizo sobre diez sitios estratégicos de Medellín. Por ejemplo, al preguntarles a mil personas si alguna vez habían ingresado al Museo de Antioquia, el 64% de los encuestados respondió que sí; y el 36%, que no. Todas aseguraron que estarían dispuestas a pagar para conservar este patrimonio, en promedio, hasta seis mil pesos. La valoración económica, simbólica, social y de memoria que hacen los ciudadanos “excede en mucho los costos de funcionamiento de la organización cultural”, asegura Jorge Echavarría Carvajal, docente del Departamento de Estudios Filosóficos de la UN en Medellín. En esta ciudad, por ejemplo, para la vigencia 2013, la Alcaldía destinó 43.147 millones de pesos a este sector; cifra que, según el estudio, representa solo el 50% de lo que las personas estarían dispuestas a pagar por servicios culturales. El trabajo resalta que la inversión en espacios como el Museo de Antioquia, que tuvo costos de operación por 3.914 millones de pesos en el año 2009, se multiplica hasta siete veces en servicios a la comunidad (21.000 millones), tanto por el aprovechamiento directo de la biblioteca, la sala de cine, los auditorios y los restaurantes como por los usos indirectos relacionados con la identidad, la opción de visitarlos en cualquier momento y su continuidad en el tiempo, entre otros.
Valor a la academia y al país La economía de la cultura es un nuevo campo de estudio interdisciplinario de interés para investigadores y una herramienta imprescindible para los entes decisores de las políticas culturales y la planificación social. El grupo de Economía, Cultura y Política se consolida como pionero en el país desde hace seis años en este tipo de valoraciones, pues es “un campo de reflexión teórica muy novedoso y enriquecedor para los estudiantes”, según manifiesta la profesora Espinal. En ese sentido, la línea de trabajo propuesta por la Facultad de Ciencias Humanas y Económicas de la UN contribuye con tendencias novedosas a la ciencia económica, por cuanto iniciativas como la valoración del patrimonio cultural contó con la participación de semilleros de investigación en el trabajo de campo y exploratorio. Los resultados están siendo publicados y se han ofrecido conferencias en las bibliotecas, museos y otros lugares de interés cultural. Los resultados y próximos estudios hechos en esa línea servirán para formular políticas en esta materia.
El electromagnetismo es una de las teorías más importantes para la comprensión del Universo y para el avance científico y tecnológico de la humanidad. Múltiples disciplinas académicas de nivel profesional requieren el estudio riguroso de este campo del conocimiento y casi todos los programas académicos de educación media incluyen sus principios fundamentales. El acer-
Julio César González Navarrete Facultad de Ciencias
La especial acogida de la primera edición de esta obra, recibida por el público universitario de diversas disciplinas en 1997, y el hecho de que en aquella ocasión el texto haya sido utilizado en otros
Curso de lengua bue (uitoto) Eudocio Becerra y Gabriele Petersen de Piñeros Facultad de Ciencias Humanas
Del palenque a la escena: antología crítica de teatro afrolatinoamericano Juanamaría Cordones-Cook y María Mercedes Jaramillo, editoras Facultad de Ciencias Humanas
Este estudio acerca al lector al proceso de construcción de identidades sexuales de cuatro personas con discapacidad física. Mediante sus sencillos, espontáneos y sentidos relatos biográficos, el texto logra “develar” y “desentrañar” una serie de situaciones, eventos, prácticas y discursos, recogidos en cate-
El objeto de este libro es recopilar una selección de obras de teatro que trajeran a escena la experiencia vital y el imaginario de los afrodescendientes en América Latina. Los dramaturgos escogidos elaboraron sus textos con elementos poéticos, rituales, míticos, cómicos y trágicos para recrear his-
gorías formales, que permiten tejer una amplia trama de significados. Bajo el lente interpretativo de los propios relatos emergen elementos comunes sobre la noción y las vivencias alrededor del cuerpo, de la discapacidad y de la sexualidad en cuanto constituyentes de las identidades.
Introducción a la ingeniería económica Fernando Guzmán Castro Facultad de Ingeniería
Sobre la escritura Yalile Sánchez H., editora Facultad de Ciencias Humanas
Sostenibilidad y desarrollo: el valor agregado de la agricultura orgánica Liven Martínez B., Paula Bello R., Óscar F. Castellanos D.
centros académicos motivaron la inclusión de la nueva edición revisada de esta publicación en la colección Textos Universitarios de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Colombia.
torias que develaran no solo una rica herencia cultural, sino también las circunstancias de vida en un mundo hostil que todavía ve en el afrodescendiente al “otro”, al sujeto que amenaza los privilegios y el ideal –empobrecedor– de una homogeneidad racial inexistente e inalcanzable.
Descubriendo un mundo oculto: identidad sexual y discapacidad física Guillermo Rodríguez Uribe y Marisol Moreno Angarita Dirección de Investigación de la UN en Bogotá
Hoy en día la toma de decisiones en ingeniería requiere tener en cuenta variables de tipo técnico y económico-financiero. El presente libro se refiere al segundo tipo de variables. Comprende dos partes. Por un lado, una introducción al tema de ingeniería económica, a los conceptos de interés compuesto
Partiendo de la reflexión del especial trabajo de sistematización que exige la investigación, surge la necesidad de reflexionar sobre las dificultades y posibilidades de la escritura. Con el propósito de aportar herramientas conceptuales y prácticas para avanzar en esta dirección, y haciendo de la experiencia investi-
La agricultura orgánica ha sido catalogada como la actividad específica de mayor crecimiento dentro del sector alimentario. En la actualidad representa un sistema de producción que abarca aproximadamente 42 millones de hectáreas en el mundo y genera más de 50 billones de dólares anuales de ingreso, para cerca de 2 millones de productores. Este libro proporciona
y las fórmulas de equivalencia entre cantidades en diferentes puntos del tiempo. Por otro lado, los métodos que se utilizan para comparar alternativas en ingeniería, valor presente y costo capitalizado, valor anual uniforme equivalente, tasa de retorno y otros métodos de evaluación.
gativa una oportunidad para poner a prueba las propias capacidades, los autores de este volumen ponen a consideración de la comunidad académica en general un conjunto de textos heterogéneos, elaborados por profesores y estudiantes, que toman como centro el tema de la escritura.
la información más reciente disponible, en el ámbito global, regional y nacional, referente a las áreas sembradas, los principales productos, el valor de las ventas, la normativa existente, las características de los mercados y las limitaciones y avances en investigación. Concluye con la formulación de propuestas encaminadas al desarrollo de este sector.
Conceptos básicos en electricidad y magnetismo
camiento metodológico propuesto por el autor emplea un instrumental temático sencillo, sin perder de vista el rigor y la exactitud de los conceptos y conduce al lector hacia una formulación sencilla de las ecuaciones de Maxwell. El texto analiza el carácter teórico-experimental de la Física y motiva al lector a examinar el desarrollo histórico y filosófico de sus conceptos.
¿Qué sucede cuando se encuentran el reconocido artista Víctor Laignelet, el doctor y diseñador gráfico Guillermo Cárdenas Fischer, el doctor experto en cerebro, cognición y comportamiento Mario Andrés Valderrama y la doctora en Física Cuántica Alejandra Valencia? “Se acercan dos culturas, se facilita el diálogo y el intercambio de ideas, y se favorecen nuevos puentes de comunicación y el posible surgimiento de trabajos colaborativos o de reflexiones que cuestionan los límites tradicionales asociados a cada disciplina”. Así lo asegura Alejandro Tamayo, artista plástico de la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá. Él, junto con el astrofísico Jaime Forero y la artista Johanna Villamil, organiza los Encuentros de Arte y Ciencia, un novedoso espacio en el contexto colombiano en donde la mirada multidisciplinaria adquiere otra dimensión. “La finalidad no es entregar un producto o conclusiones concretas, sino permitir una reflexión diferente a la que ofrecen los espacios académicos tradicionales. Es entender que hay otra clase de saberes. Son encuentros planteados como un punto de reunión entre personas que trabajan con procesos de creación e investigación, cuyo trabajo va más allá de los límites planteados por las disciplinas”, dice Tamayo. Este es un ejercicio, agrega, en el que el arte convoca a la ciencia, y no al contrario. ¿Por qué? “Desde la ciencia siempre se busca una mirada positivista, algo que dé resultado, que sea tangible, medible y que se pueda convertir en números. Esa es la forma tradicional como lo hace la academia. Pero nuestra intención es insistir en que hay otras formas de comprender el mundo”.
Dos culturas en diálogo:
A partir de un modelo académico desarrollado en la Universidad de Berkeley (EE. UU.), artistas y científicos colombianos crearon los Encuentros de Arte y Ciencia, una serie de diálogos multidisciplinarios, cuyo objetivo central es reflexionar sobre las conexiones existentes entre los saberes.
una confrontación con la existencia, con problemas que tienen que ver tanto con lo sensible como con la formación del Universo”, dice. Es así como en un mismo diálogo se encuentran el artista Víctor Laignelet y la física Alejandra Valencia. El primero centra su interés en la relación entre artes, alquimia y espiritualidad. La segunda, sobre la naturaleza de la luz a nivel cuántico, la creación de fotones individuales y las partículas que se relacionan a pesar de estar distantes unas de otras. Para un artista, ¿qué implicaciones tiene considerar la luz desde esa dimensión física? Desde la ciencia básica, ¿qué sentido tiene la alquimia en el mundo moderno? “Lo que encontramos es que existen otros saberes que no se pueden desechar, como el espiritual. Así, se amplían los niveles de conocimiento del ser humano”, destaca Tamayo.
El artista David Lozano, profesor de la Maestría en Artes Plásticas de la UN, sostiene que los Encuentros de Arte y Ciencia le han permitido al programa explorar otras líneas de investigación, que im- Los Encuentros de Arte y Ciencia nacen en Meponen nuevos retos, diaLab Bogotá, un espacio creado por el magíspreguntas y reflexio- ter de la UN Alejandro Tamayo. En este, artistas, nes. científicos, ingenieros y público en general se “En este espacio, reúnen para discutir temas de arte y ciencia. al cual llegan perso- Además, tiene el apoyo de la nas de todas las eda- Universidad de los Andes, que des y las formaciones abrió sus puertas para llevar a profesionales, hay cabo algunos de los encuentros
celebrados este año.
El artista Víctor Laignelet habló sobre la relación entre arte, alquimia y espiritualidad.
Visiones amplias Marthín Rozo y Kelly Moctezuma son estudiantes del pregrado en Artes Plásticas de la UN, pero, a la vez, toman clases de Introducción a la Biotecnología y de Manipulación de Tejidos Celulares, respectivamente. Esto es muestra de la apertura de los saberes a áreas aparentemente alejadas en sus objetivos. Los dos han mostrado su experiencia en los Encuentros de Arte y Ciencia.
UN Periodico No. 161
UN Periódico No. 161 - Universidad Nacional de Colombia

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 Artículo 42
 artículo 306
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