Source: https://morey-abogados.blogspot.com/2016/06/sobre-la-libertad-de-ensenanza-i.html
Timestamp: 2017-11-17 19:06:49+00:00

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Tu Blog de la Administración Pública: SOBRE LA LIBERTAD DE ENSEÑANZA. I
El artículo, pues, no se dirige tanto a declarar el derecho a la educación como a garantizar la libertad de enseñanza y, como base para ello, reconoce el derecho de los padres a que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones. Si hay necesidad de que los poderes públicos establezcan esta garantía, es porque se declara un derecho fundamental de los padres y no cabe duda de que eso hace el artículo. También hay que entender que este derecho no se limita a que reciban unas clases de religión, pues, además, se alude a formación moral acorde con las convicciones propias de los padres. Esta garantía y derecho conlleva unas obligaciones para la Administración y una organización en la educación acorde al derecho y su garantía. La conclusión más evidente es que no puede ser al revés que la comodidad organizativa administrativa o los comportamientos burocráticos y políticos de partido se impongan al derecho y lo hagan ineficaz.
Como elementos claves de esta garantía, que lo es de la libertad de enseñanza declarada en el punto 1, el artículo en primer lugar, más allá de la religión pero en conexión con los principios morales más elementales, declara que el objeto de la educación es el pleno desarrollo de la personalidad humana y acorde a la convivencia y libertades fundamentales. Lo primero que me viene en mente, es que este objeto no es posible si la educación es un monopolio público y sólo existe una educación pública controlada, además políticamente, salvo que todo el proceso selectivo garantizará que la formación y valores de los profesores sea múltiple y adecuado a las diversas convicciones de los españoles y hubiere cupos de vacantes o plazas o centros públicos para cada convicción y una clara formación plena en la convivencia y en los principios democráticos y derechos y libertades fundamentales. Cosa que quizá hubiera evitado el acceso a la docencia de quienes hoy quieren precisamente atacar a todo esto; hoy en Valencia y mañana en toda España. La otra garantía para que esto pueda ser así es el reconocimiento a las personas físicas y jurídicas a la libertad de creación de centros docentes, dentro de los principios fundamentales. Todo esto en conexión con la obligatoriedad y gratuidad de la enseñanza básica es, quizá, el punto clave y el nudo que se produce respecto de la administración educativa y de las formas de gestión que hagan realidad este artículo 27 y los derechos que recoge y que no sea precisamente esa gestión o los intereses burocráticos los que la impidan y lo quebranten.
Si conectamos, como es necesario hacerlo, el derecho de los padres con la libertad de creación de centros, éstos han de manifestar cuáles son las convicciones y formación que van a impartir, de modo que los padres elijan aquellos que proporcionan la que quieren para sus hijos, en tanto la ley les atribuye la patria potestad sobre ellos y ya que el artículo 39 de la Constitución establece como principio rector de la política social, la protección social, económica y jurídica de la familia y ésta socialmente no existe si no se le permite una educación conforme a lo dispuesto en el artículo 27 y el derecho de los padres que recoge. Y lo antedicho me lleva ineludiblemente a referirme al ideario de los centros docentes que aunque no se recoge en el artículo constitucional es una consecuencia inevitable del mismo. Es aquí donde, creo que se produce la cuestión que más puede incidir en la gestión administrativa y en la que ésta, a su vez, puede afectar a los derechos declarados en la Constitución y en las leyes reguladoras de la educación. Es donde podemos encontrarnos con decisiones administrativas inconstitucionales en terrenos como la zonificación escolar y admisión de alumnos, en la autorización de nuevas unidades escolares, en los conciertos educativos y en la contratación del profesorado, todo en conexión con la gratuidad. Quizá, es también por ello por lo que el ideario no se nos muestra como el elemento básico que ha de ser en el sistema. Para ver el alcance del tema recomiendo la lectura del trabajo de Marina Meléndez-Valdés Navas El ideario de los centros docentes: Concepto y estructura jurídica. 2002 Universidad de Málaga. Facultad de Derecho.
Cojo el ejemplo de la zonificación y me pregunto ¿es la zonificación en la matrícula acorde a la libertad de enseñanza o un simple problema administrativo? Creo que la respuesta está en el desarrollo del derecho que realiza la Ley Orgánica 2/2006 de Educación que en su artículo 84 referido a la admisión de alumnos dice en su punto 1:
Evidentemente se señala la libertad de elección de centro, pero de inmediato el artículo nos manifiesta que las plazas en los centros son limitadas y que es posible que haya alumnos que no puedan matricularse; es decir, haya más solicitantes que plazas y en el punto 2 y siguientes establece:
Creo que inmediatamente, sin perjuicio de las conocidas trampas al sistema, se puede pensar que alguno de los requisitos establecidos en la ley sea en sí mismo contrario al primer párrafo del punto 3 reseñado, lo que manifiesta la dificultad de mantener la realidad plena del contenido del derecho a la libertad de enseñanza con el mantenimiento de criterios administrativos basados en las necesidades de gestión y cómo éstas y aquéllos pueden producir efectos perversos en casos concretos y determinar que un padre no vea satisfecho su derecho reconocido en el punto 3 del artículo 27 constitucional o que no conozca el ideario del centro o que, incluso, se impartan convicciones contrarias a la suya. Y a este objetivo hay que considerar que obedece el artículo 115 de la Ley Orgánica de Educación.
Creo, pues, que aquí reside el concepto de ideario y su importancia y de él se deduce que no puede quedar en pura retórica y que los límites que establece el punto 1 no puede afectar al contenido del ideario hasta eliminarlo y, por tanto, que ha de ser respetado, sin perjuicio de que puedan existir otros problemas si el centro está obligado a admitir alumnos cuyos padres tienen otras convicciones. Reflejo y resumo el concepto constitucional del ideario que se recoge en el trabajo de Marina Meléndez-Valdés y que es que el ideario, pues es un vehículo para desarrollar la enseñanza, eso sí con un determinado estilo. Su objeto directo es la enseñanza. El contenido del ideario queda delimitado por esta definición: la transmisión,de unos conocimientos y valores de un modo sistemático y con un mínimo de continuidad. También reflejo una de las conclusiones que al efecto realiza la autora:
A tenor de los expuesto hemos de reconocer que el ideario se inserta en la libertad de creación de centros docentes que se inscribe a su vez en la libertad de enseñanza. La ideología del ideario se compone:
1)por una parte de la de la propia empresa determinada por el Titular.
2)por otra parte de la del Estado a través de los principios constitucionales. El principal componente en ambos casos son los valores a transmitir.
Estamos ante una serie de problemas de organización y gestión importantes y que evidencian el jardín en el que me introduzco, que va más allá de lo que ha de ser un blog, para entrar en la necesidad de un estudio muy complejo, en el que las soluciones organizativas han de formar parte y de la gestión de la gratuidad de la enseñanza y su encarnación en un sistema de libertad de enseñanza. Vaya, por delante, pues, para acabar hoy que el ideario de un centro es esencial para que la libertad de enseñanza sea una realidad y la elección consiguiente de los padres también y que, igualmente, su publicidad y conocimiento y toma en consideración han de ser elemento esencial en la planificación educativa y en la creación de centros públicos. Hay que destacar en este aspecto, otro problema y que es que la referencia legal del carácter propio se refiere a los centros privados pero no a los públicos, lo que deja una serie de cuestiones abiertas muy importantes en orden al carácter y contenido de la enseñanza pública y su ajuste al artículo 27 de la Constitución y que me hace pensar, ante los problemas en Valencia, que los partidarios de esta enseñanza y restrictivos de la privada no saben lo que dicen ni lo que hacen. Pero hay que continuar otro día y dejar por hoy este tema que empiezo a pensar que ofrece muchos frentes y puede ser inacabable.

References: artículo 27
 artículo 39
 artículo 27
 artículo 84
 artículo 27
 artículo 115
 artículo 27