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Timestamp: 2019-09-21 01:13:08+00:00

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LOS INCENDIOS EN LOS CINES (1897-1912)
LOS INCENDIOS EN LOS LOCALES CINEMATOGRÁFICOS (1897-1912)
Los incendios fueron uno de los desastres más frecuentes con los cuales se enfrentaron los pioneros del cinematógrafo. El peligro que representaba la fuente de energía, la luz oxietérica, la electricidad fue constante y la fragilidad de los materiales con los que se realizaron los barracones también contribuyeron a que los espectáculos cinematograficos si bien constituían una de las diversiones más apreciadas, tambien es cierto que fueron causas de numerosos incendios y dramas. El periodo escogido, entre 1897 y 1912, estaba marcado por dos tragedias: la del Bazar de la Charité en Paris (4 de mayo de 1897) y el incendio (27 de mayo de 1912)... pero los incendios siguieron como la tragedia en Bilbao, ese mismo año 1912.
Este portal está abierto y acogerá cualquier información o documentación nuevas que se nos pueda aportar sobre los incendios comentados u otros que podrán completar las informaciones.
Este portal es el resultado de un trabajo colectivo realizado con los estudiantes de Master 2 del Departamento de Lenguas Románicas de la Facultad de Idiomas de la universidad Lumière-Lyon 2 bajo la dirección de Jean-Claude Seguin: Anthony Blanco, Elodie Cordaro, Sophie Ernesto, Daniel Cayuela, Teddy Majourel, Isabel Bexerra Menucci, Christelle Merle, Sandrine Morand, Carina Semanas y Viviane Ramuz.
Trabajo introductorio a la lista y descripción de incendios en los cines de España entre 1897 y 1912
La evolución de las leyes sobre normas de seguridad en los teatros y los cines y su difícíl aplicación
El cine al que acudimos hoy tiene poco que ver con el cine de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Los lugares, las horas de las sesiones, el público, el precio y, sobre todo, la tecnología han cambiado mucho en un siglo.
Aunque pueda parecer extraño para un espectador del siglo XXI, ir al cine durante las dos primeras décadas que siguieron el invento entrañaba un riesgo: asistir, o peor, sucumbir a un incendio. En efecto, las cintas utilizadas para las proyecciones eran de nitrato de “cellulose”, un producto altamente inflamable.
Por eso se produjeron numerosos incendios y las autoridades se vieron obligadas a crear rapidamente leyes que dictaban normas de seguridad en los teatros y barracones que organizaban proyecciones. Estas leyes vinieron a sumarse a las ya existentes para los teatros.
Nos proponemos, a partir del libro El código del teatro de Santiago Arimón y García Góngora, exponer y resumir la evolución de las normas de seguridad en los teatros primero, y luego en los cines para ver finalmente cómo se aplicaron estas medidas.
- 1882: primer texto contra los incendios en los teatros
- Evolución de las normas contra los incendios entre 1882 y 1908
- Real Decreto de 15 de Febrero de 1908 (sobre los cines)
- Evolución de las leyes
- Aplicaciones y dificultades
1882: primer texto contra los incendios en los teatros
La Real Orden del 13 de Mayo de 1882 es el primer texto oficial que regula la seguridad en los teatros españoles. Fue redactada por una comisión y consta de dieciocho artículos que se refieren a la prevención o a la atenuación de los incendios.
En el Real Decreto destacan tres grupos de artículos: los que deben prevenir la aparición de incendio, los que deben facilitar la salida del público en caso de emergencia y los que establecen medidas para apagar los incendios
Medidas preventivas para evitar un incendio
La mayoría de los artículos establecen medidas preventivas para evitar que se declare un incendio. Detallan, sobre todo, la composición de los elementos del teatro.
- Se privilegia el hierro por ser menos combustible que otros elementos: las maderas tienen que ser impregnadas de sales metálicas [Art.4°]; los faroles (excepto durante la función), cubiertos de tela metálica [Art.6°]; las luces en los contrabastidores, colocadas entre dos pantallas metálicas [Art.9°] y los telones, metálicos [Art.12°].
- Si un elemento no puede ser metálico, siempre se opta por su forma menos inflamable: las luces no son de aceite o de petróleo sino de bujías esteáricas [Art.8°].
- Se recomienda, además, evitar todo material superfluo porque podría causar o amplificar un incendio [Art.5°].
Medidas para facilitar la salida del público
Un segundo grupo de artículos contiene medidas para facilitar la salida del público en caso de emergencia.
- En la sala, el paso central de las butacas debe medir al menos 1,20 metros y el espacio entre las butacas y las plateas laterales 0,7 metros [Art.1°].
- Las diversas escaleras deben ser constantemente practicables [Art.2°].
- Las puertas de salida tienen que ser amplias [Art.1°], practicables [Art.2°], abrirse hacia fuera [Art.2°] y ser correderas al nivel de los palcos, plateas y gallerías si los pasillos son estrechos [Art.3°]. Se especifica que una entrada suplementaria es necesaria al nivel del palco regio si el teatro no dispone de bocas de riego suficientes [Art.18°].
- El espectador puede contar con la presencia de luces permanentes [Art.8°], flechas [Art.15°], y mapas [Art.16°] para recoger el camino entre la sala y las puertas.
Medidas para apagar los incendios
Los artículos también precisan el material necesario para apagar los incendios.
- Los teatros deben poseer telones con tubería de lluvia [Art.12°] y bocas de agua [Art.14°] o de riego [Art.17°].
- Este material tiene que estar en estado de servicio permanente [Art.13°] hasta tal punto que, durante las funciones, todo debe estar listo para apagar un eventual incendio [Art.14°].
- Se recomienda aumentar el número de bocas de riego en los alrededores del teatro [Art.17°].
En la Real Orden, el cumplimiento de ciertas normas se confía a profesionales. La luz es sin duda el mayor factor de incendio en los teatros y por eso se recomienda que el servicio de alumbrado sea encargado a personas acreditadas [Art.11°].
El 16 de septiembre de 1882, estos artículos destinados a la capital se extienden a todas las provincias de España.
Evolución de las normas contra los incendios entre 1882 y 1908
Entre 1882 y 1908, la Real Orden de 1882 va a ser completada por otros textos oficiales. Los más importantes son “El Reglamento para la construcción y reparación de edificios destinados a espectáculos públicos” de 1885 y la Real Orden de 1888 sobre el “Alumbrado eléctrico y calefacción en los edificios destinados a espectáculos públicos”. Ambos textos completan el texto de 1882 al nivel de la precisión, de la adaptación técnica o de la severidad.
Las reglas generales antes establecidas se hacen más precisas. Se diferencian los diferentes lugares de espectáculo, lo que permite una mayor adaptación de las normas.
- En el “Reglamento para la construcción y reparación de edificios destinados a espectáculos públicos” de 1885 se distinguen los edificios cubiertos de los edificios descubiertos [Art.1°] y las salas permanentes o temporales [Art.6°].
- Los lugares de espectáculo se divisan en tres órdenes según su capacidad [Art.4°5°]. Los edificios de primer orden (más de mil personas) han de estar en el centro de una plaza, completamente separados de los edificios contiguos, y con salidas directas a cuatro calles mínimo [Art.4°6°]
Los textos oficiales entre 1882 y 1908 también adaptan la Real Orden de 1882 a los adelantos técnicos.
- En el Reglamento de 1885, la elección del alumbrado de la rampa o tablado de escena se hace ateniendo a los adelantos que ofrezcan mayor seguridad en la época [Art.14°].
- Las cañerías de hierro conductoras del gas del alumbrado son reemplazadas por otras de plomo porque el hierro se oxida demasiado rápido [Art.13°].
- La adaptación a los adelantos técnicos continúa con la Real Orden del 30 de Marzo de 1888 que reactualiza las normas del alumbrado y de la calefacción a causa de la llegada de la electricidad. Se instauran reglas sobre la localización y el uso de los motores, de las calderas, de la pilas, de los dínamos, de los hilos, de los cables, del alumbrado y de la calefacción.
Severidad creciente
Entre 1882 y 1908, notamos una severidad creciente en las normas de construcción de los teatros.
- El paso central entre las butacas, que en 1882 era de 1,20 metros, pasa a ser de 1,30 metros en 1885. Además, se añaden reglas sobre la distancia entre el asiento y el respaldo de butacas de una fila a otra y sobre las dimensiones del asiento.
- El uso del hierro se extiende a las armaduras que cubren la sala y el palco escénico [Art.9°], a las cortinas en la embocadura del escenario [Art.11°], a las bóvedas [Art.12°] y a las escaleras [Art.13°]. Se prohíbe por completo el uso de la madera para las nuevas construcciones permanentes [Art.5°].
- Muros de ladrillo o de piedra deben construirse entre las armaduras y el palco escénico [Art.10°] y en los muros del recinto [Art.12°]. Se prohíben los escalones en abanico.
- Todo teatro tiene que constar de un mecanismo para facilitar la evacuación del humo en caso de incendio [Art.1° y 2°] y de una sala para fumar [Art.10° y 11°].
La seguridad en los teatros se vincula cada vez más con el profesionalismo. El 27 de octubre de 1885, se crean las Juntas consultativas de teatros en Madrid y en todas las provincias. Tienen como objetivo controlar la seguridad en los teatros inspeccionándolos. Entre los miembros que componen esas Juntas hay arquitectos, ingenieros y otras personas competentes en el campo de la seguridad. En el “Reglamento para la construcción y reparación de edificios destinados a espectáculos públicos” de 1885, todo proyecto de construcción o reforma de teatro debe ser estudiado por un arquitecto y la construcción de un edificio destinado a espectáculos necesita el consentimiento del Gobernador civil de la provincia [Art.7°].
Con la llegada del cinematógrafo, las leyes de seguridad en los lugares de espectáculo van a evolucionar. El real Decreto del 15 de febrero de 1908 es el primer texto oficial que toma en cuenta esta evolución.
Real Decreto de 15 de Febrero de 1908
Este decreto, que consta de 18 artículos, rige la instalación y construcción de los pabellones provisionales. Es un decreto importante pues muchas proyecciones tenían lugar en barracones durante las ferias.
Las medidas que impone el decreto pueden dividirse en tres grupos: las que deben impedir o disminuir el riesgo de incendio, las que deben facilitar la evacuación del público en caso de incendio y las que deben permitir apagar rapidamente el incendio.
Medidas para impedir el incendio
- utilización de materiales incombustibles para la construcción del edificio (el decreto alude directamente a las normas dictadas en reales órdenes precedentes acerca de los teatros “los edificios […] se ajustarán en todo a las prescripciones del reglamento de teatros y las de este decreto.” p 131) [Art. 1°].
- obligación de pintar las maderas que constituyen el cinematógrafo con sustancias incombustibles y fiables en el tiempo [Art. 2°].
- prohibición de fumar en la sala y en la cabina de proyección [Art. 8°] (Podemos pensar que, dada la época, es más una cuestión de seguridad que de salud pública).
- separación de un metro por lo menos entre la cabina de proyección y el público. La cabina ha de ser construida en ladrillo [Art. 9°].
- recomendaciones en cuanto al manejo de las películas [Art. 13°]: “deberán encerrarse inmediatamente en una caja metálica” (p 134).
- prohibición de utilizar una lámpara de carburador oxietérico [Art. 14°]. (Al origen del incendio del Bazar de la Charité en París en 1897).
Medidas para evacuar al público en caso de incendio
- prohibición de construir pabellones con una planta [Art. 3°].
- separación estricta del edificio con los edificios colindantes : debe haber un mínimo de 5 metros entre el edificio construido y las demás fachadas. Podemos suponer que era para permitir al público salir por todos los lados del edificio y para evitar la propagación del fuego [Art. 4°].
- grandes puertas de salida por todos los lados del edificio. Dichas puertas deben abrirse de dentro a fuera [Art 4°].
- presencia de una alarma (“un aparato avisador” (p 132)) para avisar al público [Art. 6°].
- reglamentación de la anchura entre las sillas y de los pasillos (1,20 metro para el pasillo central y 70 centímetros para los laterales) [Art. 7°].
- la cabina de proyección debe situarse al lado opuesto de la entrada y salida principal del público. (Los incendios en los cines, logicamente, empezaban en la cabina, lo que inutilizaba la salida situada a su lado y dejaba atrapado al público. Véase por ejemplo la descripción de los acontecimientos del incendio de Villareal.) [Art. 10°].
- presencia de alumbrado supletorio para guiar al público hacia la salida. Pero paradojicamente este alumbrado supletorio lo constituyen “bujías encendidas durante las proyecciones” (p134), lo que supone un riesgo más de incendio [Art. 15].
Medidas para apagar el incendio
- presencia obligatoria de bocas de riego con mangas de lanza en el cine y en la cabina o de depósitos de agua, de dos extintores [Art. 6°].
El artículo 17 permite a las autoridades añadir requisitos para la construcción y el funccionamiento de los pabellones.
La Orden del 2 de abril de 1912
Esta ley empieza refiriéndose al artículo 17 del Real Orden de 1908 que acabamos de mencionar, y explica la necesaria adaptación de la ley a las evoluciones tecnológicas. Justifica de este modo las medidas que van a añadirse a las de 1908.
Ironía del calendario: esta Orden está publicada un mes antes del terrible incendio de Villareal (28/05/1912) que causó la muerte de más de 60 personas.
En realidad, la Orden desarrolla dos puntos ya evocados en el Real Decreto de 1908:
- obligación de construir las cabinas con ladrillo (pero se añade la posibilidad de hacerlo con hierro) [Primera prescripción].
- la obligación de tener cajas para guardar las películas (pero dichas cajas ha de ser “refrescantes ” (p137) [Cuarta prescripción].
Lo realmente nuevo en las medidas de seguridad que impone esta Orden es la obligación de usar material moderno para la época.
- los tubos Bergman para la instalación eléctrica [Segunda prescripción].
- las cajas de protección del sistema Mallet y una pantalla automática [Tercera prescripción].
Circular de 31 de Julio de 1912: la profesionalización del operador de cinematógrafo
Esta circular surge un mes después de la Catástrofe de Villareal . Por lo tanto, podemos pensar que fue uno de los motivos para intentar acabar con el amateurismo de los operadores. En efecto, entre las filas de los pioneros del cinematógrafo, había muchos amateurs, la mayor parte del tiempo eran ambulantes. Errores de manipulación debieron de ser el origen de numerosos incendios, entre los cuales uno de los más conocidos: el del Bazar de la charité.
El texto empieza citando al Real Decreto de 13 de Mayo de 1882 que exige que el personal encargado del alumbrado del teatro tenga calificación: “personas prácticas y de acreditado celo” (p157). Subraya que el operador de cinematógrafo es ala vez encargado del alumbrado y del manejo del aparato: debe reunir las aptitudes necesarias a su misión para evitar todo incidente “las personas encargadas del manejo de los aparatos cinematográficos [tienen que reunir] las condiciones de pericia que su misión exige para evitar que una falta de aquélla pueda ser la causante de una lamentable desgracia.” (p 158)
Con el fin de comprobar la “pericia” del operador, la circular propone un examen que va a ser obligatorio para los que quieren manejar el cinematógrafo. Para poder opositar, es necesario tener un registro de antecedentes penales virgen:
certificación […] que acredite no haber extinguido el solicitante condenas por el delito re robo, hurto, estafa... [Art. 3°]
El examen se divide en dos momentos: una prueba de índole práctico (manipulación del cinematógrafo) y una de índole teórico (preguntas del Tribunal).
El Tribunal entrega al candidato que ha aprobado una “autorización” en la cual consta el tipo de aparato manejado durante la prueba (que puede ser un Pathé, un Gaumond u otro) y una foto.
Los candidatos suspendidos pueden volver a opositar al cabo de un mes pero al cabo de tres fracasos tienen que esperar un año para intentarlo de nuevo.
Aplicaciones y dificultades
Aplicación: Organización de las Juntas consultivas de teatros (Real Decreto de 27 de Octubre de 1885)
Se hace patente la necesidad de un organismo que vigile la aplicación de la Real Orden de Mayo de 1882, de modo que se crea la “Junta Consultiva de Teatros”.
La función de este organismo es ayudar al Gobernador civil para todo lo que atañe la “construcción, reparación, inspección y fomento de los teatros y de toda clase de edificios destinados a espectáculos”. O sea que esta institución creada sobre todo para los teatros en 1885 acaba teniendo una gran importancia en la difusión de los cines en España después de la llegada del cinematógrafo en 1897.
El Gobernador civil preside la asamblea. Hay una docena de miembros, todos tienen altos cargos en las administraciones o en política: directores de Escuelas Nacionales (Bellas Artes, Teatro...), miembros de Real Academias, alcaldes de capitales de provincias, arquitectos o ingenieros provinciales, diputados...
Esta asamblea tiene el poder de cerrar un teatro si no respeta las reglas de seguridad, de prohibir una construcción.
Al leer y analizar las leyes, se desprende una paradoja: en el propio texto podemos leer fragmentos que traducen la dificultad para aplicar las medidas. Es particularmente destacable en algunos Decretos o Real Ordenes que empiezan lamentando lo poco que se aplican los precedentes textos y que piden una mayor severidad:
- Circular del 03/06/1887:
No es preciso dictar por el momento nuevas disposiciones; bastará que con rigor y constancia se observen las que hay vigentes, y a esta fin excito el celo reconocido de V.S. Para que haga cumplir lo dispuesto en los artículos no derogados de la Real orden de 13 de Mayo de 1882... (p112)
- R.O. De 23 de Abril de 1902, acerca de las medidas de seguridad:
...no se observan en la práctica con la exactitud que fuera de desear por las autoridades ni por los mismos dueños y arrendatarios de dichos edificios. Y no haciéndose así, es inútil y hasta contraproducente la previsión de las leyes
- R.O. Circular de 17 de Agosto de 1907:
Manda esta Real orden a los gobernadores adoptar todas las medidas y precauciones prevenidas en a Real orden 13 Mayo 1882, en el reglamento 27 Octubre 1885, en el de la policía de espectáculos de 2 de Agosto 1886 y en la Real orden 23 de Abril 1902 […] y dice que en la aplicación de estos preceptos han de ser inflexibles, observando para ello las prevenciones siguientes.
Con la última Real orden, notamos que 25 años después las medidas no parecen aplicarse pues se toma nuevas disposiciones para hacer obligatorio su cumplimiento. Este difícil cumplimiento de las medidas de seguridad permite entender la cifra elevada de incendios que descubrimos y analizamos en este trabajo.
Se plantea entonces una pregunta: ¿ por qué no se aplicaron los Decretos y Real ordenes ?
Parte de la respuesta se encuentra... en las propias leyes. En efecto, algunos artículos, muchas veces finales, permitían hacer caso omiso de las leyes. Eso se comprende porque, de haberse aplicado todas las medidas estrictamente, la mayoría de los cines y teatros hubieran debido cerrar. Aparece de manera explícita en el penúltimo artículo de un Decreto de 1885:
A fin de no lesionar intereses respetables, ni privar al público de espectáculos que pueden concurrir notoriamente a su esparcimiento y cultura, procurando como es regular y procedente que el Reglamento se cumpla, teniendo en cuenta las condiciones de determinadas localidades, podrá dispensar la estricta observancia de alguno ó algunos de sus preceptos. (p.101)
A veces, las derogaciones sólo se otorgan a situaciones peculiares, como en el Real decreto de 15 de Febrero de 1908, penúltimo artículo (18):
En las instalaciones ambulantes de ferias y aldeas, las autoridades gubernativas podrán autorizar que algunas de las condiciones establecidas en el presente decreto se sustituyan por otras análogas, si no hubiera medio de cumplir aquéllas...
Entre 1885 y 1912 se publicaron numerosas leyes sobre la seguridad en los lugares de espectáculos.
Esta profusión, por una parte, era necesaria porque las normas tenían que adaptarse a los avances técnicos. Los dos cambios mayores fueron sin duda la llegada del cinematógrafo y la generalización de la electricidad. Las normas supieron adaptarse a estas transformaciones.
Sin embargo, la multiplicación de los textos puede explicarse de otro modo. El número creciente de incendios debido a los cinematógrafos quizás haya influido en la severidad creciente de las normas y la no aplicación de las normas en la necesidad de repetirlas constantemente en nuevos textos insistiendo en su aplicación.
Los textos de 1912 son mucho más completos, precisos, y severos que los primeros de 1885. Sin embargo, los esfuerzos de adaptación hechos durante esos años tuvieron poca influencia en el número de incendios.
Hoy, en los cines, el riesgo de incendio parece mucho menos importante que en la época. Sin duda este cambio sea el resultado del progreso de la técnica. Eso pone de realce la necesidad de matizar el impacto, la potencia, de los textos sobre la lucha contra los incendios en los barracones porque el riesgo dependía sobre todo del material que era a disposición en esos años.
PUENTEGENIL (CÓRDOBA), [18] de agosto de 1905
TIPO: incendio
EDIFICIO: barraca
DIRECCIÓN: Plaza de Abastos
GRAVEDAD:El barracón casi totalmente destruido; El dueño, gravemente herido, y dos empleados.
HEMEROGRAFIA: Diario de Navarra, sábado 19 de agosto de 1905, p. 2; Diario de Córdoba, domingo 20 de agosto de 1905, p. 2
FUENTES: Biblioteca Virtual de Prensa Histórica (Ministerio de Cultura)
MÁLAGA , 14 de febrero de 1908
NOMBRE: Salón Victoria
EDIFICIO: Teatro
DIRECCIÓN: Calle Liborio García
GRAVEDAD: Daño materiales; ninguna desgracia personal
El incendio empezó cuando el local estaba ya casi lleno de personas de los cuales muchos niños que vinieron a la primera sección de la película “La famosa Taodora”.El fuego se declaró cuando una de las cintas que estaba pasando en el lienzo se incendió de repente, aterrorizado el público se dirigió directamente hacía las salidas dejando sus asuntos y atropellando todo. No se sabe si es por iniciativa propia o por orden de los responsables del local que los porteros en vez de dejar salir a la gente cerraron las puertas del local. Sin embargo al acabar del incendio no se nota perdidas humanas. El origen del incendio queda desconocido pero se supone que es por falta de precaución de los materiales. No obstante, la tesis de un incendio voluntario no está excluida.
El salón Victoria no está construido bajo las normas que exigen los salones. Sus puertas son demasiadas estrechas, los locales son pequeños y en forma de túnel lo que complica el acceso directo a la salida. Además, hay poca aire que pasa por las salas de proyecciones lo que provoca humo, polvo y aumenta el calor. Las normas de seguridad y de higiene no son respetadas. Poco después del incendio el señor marqués de Unzá del Valle, presidente de la junta de espectáculos decidió inspeccionar todos los locales que no parecen a normas para evitar otros dramas.
HEMEROGRAFÍA: El globo, 14 de febrero de 1908
FUENTES : Biblioteca Nacional de España
Suplemento Gibralfaro, Alejandro Cuello de Céspedes, Breve historia de los cines de Málaga, septiembre-octubre 2007, número 51
María Pepa Lara García, Historia del cine en Málaga, Sarría, Málaga, 1999, 320 p.
ALGECIRAS, 12 de junio de 1912
ALGECIRAS.-Incendio del cinematógrafo instalado en el teatro de Variedades. Se quemaron muchas casetas de feriantes, que quedan en la miseria. Aspecto del sitio que ocupaba el teatro después del incendio. (Fotografía Trinidad Díaz)
Las Ocurrencias, Madrid, 21 de junio de 1912, p. 3
DUEÑO: Arturo Serrano López y Manuel Patricio Ragel
EDIFICIO: Antiguo teatro de Variedades
DIRECCIÓN: Paseo de Cristina
HORA: Al terminar la última sección
INCENDIO EN ALGECIRAS
Otro cinematógrafo destruido
La semana última se declaró un vio­lento incendio en el antiguo teatro de Variedades, de Algeciras, sito en el paseo de Cristina, donde se celebra la clásica feria de junio.
El fuego se inició en la cabina del aparato cinematográfico, que era de madera, y bien pronto se convirtió en una llama inmensa, comunicándose con extraordinaria rapidez á la techumbre del coliseo.
Afortunadamente, era la última sección de «cine» y había escaso público, por lo cual se pudo desalojar el local en pocos minutos, sin que hubiera que lamentar desgracias.
El fuego, favorecido por el fuerte viento que reinaba, arreció en su devastadora obra, consumiendo todo el coliseo.
Lo más triste fueron las terribles pérdidas que han sufrido varios feriantes. Como a la fachada de la izquierda, que da frente é la escalinata del paseo principal de la feria, había adosadas algunas barracas con diferentes aparatos de recreo y una abaniquería, el fuego se propagó a dichas instalaciones, destruyéndolas.
Era un cuadro desolador el que ofrecían los pobres industriales, dueños de las instalaciones, llorando amargamente al verse arruinados en pocos minutos.
Como la hoguera era tan tremenda, algunas chispas llegaron a prender en la caseta del Ayuntamiento y otras instalaciones cercanas; pero pudieron ser apagadas prontamente.
Para sofocar el incendio acudieron las bombas de Artillería y muchos soldados; pero todos los esfuerzos resultaron inútiles.
También se quemó el arco primero de la feria, y hasta el café de Piñero llegaron las chispas que saltaban del teatro, y se rompieron gran número de cristales del establecimiento.
El conserje del teatro incendiado logró salvar a sus dos hijos, niños pequeños que dormían en un cuarto inmediato.
En el salvamento se distinguieron la Guardia civil, algunos paisanos y las fuerzas del regimiento de Covadonga.
Las Ocurrencias, Madrid, 21 de junio de 1912, p. 3.
Víctor Manuel Patricio Amo, "El Teatro de Variedades de Algeciras (Cádliz)", Historia de Algeciras, 32 p.
OVIEDO, 21 de septiembre de 1906
DUEÑO: Antonio Mayor
EDIFICIO: Barracón
DIRECCIÓN: Plaza de la Escandalera GRAVEDAD: Daños materiales
Durante las fiestas de San Mateo en Oviedo, un importante incendio destruyó tres cinematógrafos instalados en la plaza de la Escandalera. El incendio fue producido por la chispa de los cables eléctricos, invadiendo rápidamente las instalaciones. Nadie murió. Sin embargo, las pérdidas fueron importantes (60000 duros).
El aparato: 3 cinematógrafos El barracón o el teatro: instalación, construcción.
HEMEROGRAFÍA: La Correspondencia de España, sábado 22 de septiembre de 1906; El Imparcial, sábado 22 de septiembre de1906; El Correo de Asturias, domingo 23 de septiembre de 1906, ABC, Lunes 24 de septiembre de 1906.
FUENTES: Biblioteca nacional de España
VALLADOLID, el 17 de septiembre de 1901
NOMBRE: El Palacio Luminoso
DUEÑO: Juan Minuesa
DIRECCIÓN: Paseo de los Filipinos
GRAVEDAD: pérdidas materiales
HORA: a las dieciocho y cuarenta y cinco minutos
BARCELONA, el 15 de junio de 1898
Plaza de la paz (Barcelona)
NOMBRE: Panorama de las figuras de ceras
DUEÑO: Mariano Belio
EDIFICIO: Encargado de una exposición cinematográfica
HORA: a las dos y media de la madrugada
El incendio de esta madrugada A las dos y media de la madrugada sorprendió a los trasnochadores el tinte rojizo, semejante a una aurora boreal, que coloreaba las nubes que se cernían sobre Barcelona. El no oírse los pitos de auxilio hizo creer a algunos que se trataba del curioso fenómeno natural, pero a poco los silbatos anunciaron que se trataba de un incendio en el cuarto distrito, haciendo presumir la dirección que sería en el puerto y formándose diversas cabalas. El fuego fue en el Panorama de Figuras de Cera que don Mariano Belio tenía establecido en la plaza de la Paz. El incendio se originó á las dos y media, cuando el encargado de la exposición, Martin del Olmo y Barbero, fue á apagar la luz eléctrica. De la llave, según versión que recogimos allí, saltó una chispa que desgraciadamente prendió en un cuadrito (así decía el dependiente, pero no comprendimos lo que quería decir) que el dependiente llevaba en la mano. Trató éste de apagar el fuego, pero como se quemara las manos, arrojó el «cuadro» al suelo, propagándose el incendio con la rapidez que puede suponerse en un establecimiento de madera y tela, y lleno de figuras de cera. Salió á la calle dando voces de socorro, saliendo también en paños menores otro dependiente llamado Blas Mateo, que ya estaba acostado. Inmediatamente se organizaron los trabajos de extinción, siendo la primera manguera instalada una de las obras del puerto, acudiendo al poco rato los bomberos, pero ya no quedaban más que pavesas. Del edificio no lograron extraerse más que algunas sillas, quemándose todo. Las pérdidas se calculan en unos 25.000 duros. Los dos empleados fueron asistidos por el médico de guardia de la casa de Socorro de la calle de Barbará, Martín de quemaduras de segundo grado en ambas manos y de una espantosa excitación. Estaba desesperado. Blas Mateo también presentaba un gran aplanamiento nervioso, teniendo que administrársele antiespasmódicos. A las tres y cuarto de la madrugada no quedaba del Panorama más que un montón de cenizas y carbones.
Completando las noticias acerca del incendio que destruyó el Panorama de figuras de cera de la plaza de la Paz, podemos decir que una de las primeras personas que acudieron a prestar sus servicios fue el alcalde de barrio, don Rafael Albareda. También acudieron algunos Individuos de la Cruz Roja. Como dijimos, sólo se salvaron 26 sillas de enea, la mayoría chamuscadas, y la caja de un piano. En el Parque de Ingenieros se ha quemado el maderamen de dos ventanas y parte del asta-bandera del mismo, a pesar de que los soldados trataron de cortar el incendio, refrescando los muros del edificio con gran número de cubos de agua. El órgano, que era de los llamados (de grande sonnerie, estaba valorado en 30.000 pesetas .El dueño del barracón, don Mariano Belio, natural de Alagón (Zaragoza), de 27 años, soltero, se afectó extraordinariamente, y es natural, al saber el suceso, por la desgracia personal del herido, y porque no estaba asegurada la instalación. El herido Martin del Olmo, natural de Madrid, soltero y de 27 años de edad, ingresó ayer mañana en el Hospital civil. Durante el día siguiente gran número de personas se estacionaron en la plaza, contemplando los escombros. Se han dado las órdenes oportunas para que inmediatamente se limpie de escombros la esplanada donde estaba instalada la exposición.
La vanguardia, Barcelona, el 15 de junio de 1898, página 7.
La vanguardia, Barcelona, el 16 de junio de 1898, página 2.
La correspondencia de España, Madrid, el 17 de junio de 1898, página 3.
Hemeroteca de Biblioteca nacional de España.
Hemerotecas de los periódicos ABC, La Vanguardia.
BARCELONA, el 30 de marzo de 1902
NOMBRE: casa privada
DUEÑO: Ignacio Girona
EDIFICIO: cinematógrafo
DIRECCIÓN: plaza de Cataluña número 14
HORA: a las cinco de la madrugada
A las cinco de la madrugada, se declaró un incendio en el cinematógrafo número 14, instalado en los bajos de una casa de la plaza de Cataluña. La gente se apresuró a salir; pero restablecida la calma, se desalojó el local sin ocurrir desgracias. Acudieron los bomberos. Los tranvías se vieron obligados a suspender la circulación desde las cinco a las cinco y media. Cuando ocurrió el incendio del cinematógrafo, se representaba en la película una corrida de toros por Mazzantini. Resultaron dos personas con pequeñas quemaduras. Una luciérnaga de cristal resultó destrozada. El incendio lo ha producido una chispa eléctrica que ha prendido en el aparato colocado frente a la única puerta del local. El cinematógrafo ardió completamente. Los bomberos acudieron y pudieron lograr que el fuego no tomara mayores proporciones.
Medidas tomadas después de este incendio: “con motivo del incendio del cinematógrafo instalado en la plaza de Cataluña, ocurrido ayer, la Prensa pide la prohibición de los muchos que en tan malas condiciones funcionan en distintos sitios de la ciudad, único medio de impedir el día menos pensado una catástrofe como la del Bazar de la Caridad de Paris. Un incendio, que, según los empleados, fue originario por una descarga eléctrica, no produjo, por fortuna, más que una pequeña contusión a un individuo y algunos desmayos”.
Luis de Mazzantini Eguia (1856, 1926): fue un hombre importante para su época, matador y miembro de la masonería, además fue un político comprometido en la política de los Estados Unidos.
BARCELONA, el 31 de octubre de 1904
DUEÑO: Juan Canudas
EDIFICIO: local destinado a exhibiciones cinematográficas.
DIRECCIÓN: Plaza Tetuán número 15
GRAVEDAD: Daños materiales
En el cinematógrafo de la plaza de Tetuán, se produjo un incendio que fue sofocado en breves momentos, no sin producir alguna alarma. La causa fue la fusión de un cable eléctrico.
El imparcial, Barcelona, el 31 de octubre de 1904, página 1
Hemeroteca de Biblioteca nacional de España. Hemerotecas de los periódicos ABC, La Vanguardia. Contacto con los archivos municipales de Barcelona: Cette adresse e-mail est protégée contre les robots spammeurs. Vous devez activer le JavaScript pour la visualiser.
BARCELONA, 29 de abril de 1906
NOMBRE: Teatro Olimpia (arquitecto Sr. Vigo)
GRAVEDAD: Un muerto y numerosos heridos
HORA: A las 4 y 1/4 de la tarde.
En el local, se representaban patnomimas y se exhibían peliculas cinematograficas. Cuando se iba a presentar la cinta El Falso amigo, a causa de dar la corriente electrica, las chispas desprendidas de los carbones de la linterna prendieron la cinta. El pánico fue enorme y el publico muy numeroso en aquel momento se abalanzó hacia la salida luchando por salir. Así fue como murió un espectador y fueron herida una docena de personas.
HEMEROGRAFIA: La Vanguardia, Barcelona, lunes 30 de abril de 1906, p. 1-2.
FUENTE: La vanguardia.es (archivo)
TARRAGONA, 13 de septiembre de 1906
NOMBRE: Cinematógrafo moderno
EDIFICIO: Salón
DIRECCIÓN: Situado en la Rambla de San Juan
GRAVEDAD: Destrucción total del cinematógrafo; ninguna desgracia personal
HORA: 04h00 de la tarde
El fuego se declaró de repente durante la tarde mientras que el cinematógrafo moderno estaba vacío de gente. Los bomberos llegaron rápidamente para intervenir, pero desgraciadamente el fuego había ya destruido la casi totalidad del edificio en menos de cinco minutos. Sin embargo, los bomberos lograron salvar un piano y una maquinaría antes la destrucción total del pabellón. Además de los bomberos, la extinción del incendio se ha podido hacer con la contribución de soldados, de vecindarios y de autoridades.
La noticia del incendio fue comunicada rápidamente a la prensa del imperial que escribió un artículo sobre este acontecimiento sólo 3 horas después el siniestro a las 06h45 de la tarde.
El Imparcial, 14 de septiembre de 1906
BARCELONA, 24 de Agosto de 1908
DIRECCIÓN: Calle de San Domingo, barriada de Gracia.
GRAVEDAD: Diferentes personas, principalmente mujeres fueron presas de síncopes
En una vivienda en llamas, colindante al teatro, Teresa Carreras Doménech, de 27 años de edad, se asoma a una ventana con una niña de tres años en brazos, pidiendo auxilio, pues el humo las asfixiaba. Se le indicó que tirara la niña, siendo amparada la criatura con una sábana que sostenían por sus extremos varios individuos. La niña llamada Angelina Biabal Carreras resultó completamente ilesa. La madre quiso arrojarse ella, pero se le avisó que pronto se le pondría una escalera, por la cual podría bajar. Más como el fuego iba ya rodeándola no pudo aguardar la llegada de la escalera y se arrojó sobre la sábana que no tuvo bastante resistencia y se rompió, resultando la mencionada mujer con una herida por desgarro en la mano izquierda.
Cuando se estaba terminando una sesión de cinematógrafo se incendió el aparato proyector de las películas, prendiendo el fuego inmediatamenteen las maderas, en algunos trapos ydemás enseres allí reunidos. Tan pronto como el público se dio cuenta de ello se precipitó hacia la salida, presa de un gran pánico. Con tal motivo se atropellaron las gentes y fue un verdadero milagro el queno hubiese que lamentar multitud de desgracias personales.Con una rapidez pasmosa el fuego se corrió por el resto del teatro. A las nueve de la noche el fuego pudo darse ya por sofocado. Sin embargo continuó allí un retén de bomberos para evitar que el rescoldo reprodujera el incendio. En el lugar del suceso se criticó el hecho de que se permitiera el funcionamiento de dicho cinematógrafo, como el de varios otros que no reúnen las condiciones establecidas en una reciente Real orden, ó sea que loscinematógrafos han de estar separados de los demás edificios por lo menos á una distancia de cinco metros.
Acudió todo el cuerpo de bomberos de Barcelona con el correspondiente material, trabajando denodadamente para conseguir la extinción del incendio, ayudado por algunos artilleros y paisanos. Pero el agua se salía por todas partes de las mangueras y por consiguiente no tenía toda la fuerza y toda la presión que era de desear. El estado pésimo del material mereció repetidas censuras del público.
La Vanguardia, Lunes 24 de de Agosto de 1908
ALICANTE, 13 de Diciembre de 1900
NOMBRE: The vitascope Edison
DUEÑO: Pedro Fernández
DIRECCIÓN: Paseo de Méndez Núñez, número 16
GRAVEDAD: Daños materiales evaluados a 5.000 ptas
Durante la representación de la comedia Un cochero dormido se declaró un incendio sin que se enterara el empleado técnico del cinematógrafo. El fuego se comunicó seguidamente a otras películas, viéndose en pocos minutos lleno de llamas y humo el local. Aunque estaba lleno no se registraron víctimas. El fuego fue sofocado a las siete. Todas las cortinas, colgaduras, cintas, aparato etc, se quemaron.
El aparato: Proyector Edison, con el que se proyectaron películas como Cenicienta en colores.
ARCHIVOS: http://prensahistorica.mcu.es (20/01/2010)
HEMEROGRAFÍA: La Correspondencia de Alicante (14/12/1900)
VALENCIA, 20 de Enero de 1904
NOMBRE: Recinto Ferial de Valencia
DIRECCIÓN: Solar de San Francisco
GRAVEDAD: Hay varios percances personales que lamentar: las heridas que sufrieron el Sr. Molina, redactor de El Mercantil Valenciano, en una mano y dos obreros que dormían en las casetas. También se sabe de un hombre que fue herido auxiliando en los trabajos de extinción al caerle un madero ardiendo. La calma del aire ha evitado una catástrofe mayor.
El siniestro comenzó en un barracón donde se exhibe el cinematógrafo llamado de El Segoviano y se propagó al Salón Rojo-Verde en el que actúan la cupletista madrileña María Reina y otra francesa. También se incendió un cinematógrafo propiedad de Cantó, de Alcoy y la fila de casetas situadas a espaldas de los barracones. Igualmente se prende fuego en la cortina que da acceso a un barracón en el que domador Malleu presenta su colección de fieras, pero arrancada la cortina con oportunidad, pudo atajarse el fuego que amenazaba. En el barracón Alcázar Español donde trabajaba Pepita Sevilla, inmediato al cinematógrafo El Segoviano, se pudo llevar a cabo el salvamento con rapidez. Los cantantes salieron disparados poseídos de pánico sin poder salvar ni las ropas. Se sofocó el incendio a las doce. Las llamas tomaron rápidamente mucho incremento comunicando el incendio a toda una fila de casetas de feriantes.
La noticia de que los leones se habían escapado produjo inmenso pánico. Apenas habían dado las campanas la señal de fuego, empezó a acudir el vecindario, congregándose allí rápidamente inmenso gentío.
Frente al lugar del incendio, estaba el retén de bomberos, pero las bombas no disponían de agua, por lo que no puieron prestar auxilio. Con este motivo las protestas y censuras del público al Ayuntamiento fueron unánimes y generales.
La Guardia Civil detuvo a un individuo que, aprovechando la confusión, se apoderaba de los distintos objetos de las casetas incendiadas.
El espectáculo fue desconsolador. ; montones de objetos rodaran por el suelo y los feriantes arrojaban de sus casetas cuanto encontraban a mano ante el temor de que las llamas llegaran hasta ellos.
La feria debió terminar el 17, y la prorrogó el Ayuntamiento a instancia de los feriantes.
Se calculó que las pérdidas eran de mucha consideración, pues de los barracones quemados no quedaría ni rastro.
Hemeroteca digital.bne.es
La Epoca, 20 de Enero de 1904; El Imparcial, 20 de Enero de 1904; El País, 20 de Enero de 1904; El Globo, 20 de Enero de 1904.
VALENCIA, 9 de Diciembre de 1907
EDIFICIO: Cine
DIRECCIÓN: calle de la Paz.
GRAVEDAD: En el salón hubo sustos, desmayos, y muchas personas sufrieron contusiones, afortunadamente de carácter leve.
Acababa de comenzar la exhibición de una película, cuando de pronto, por un descuido del operario que manejaba el aparato de proyección se inflamó la cinta. El operario, aturdido, arrancó la cinta y la tiró al patio de butacas. La confusión entre el público fue enorme. Unos, al ver la masa de fuego que caía desde lo alto, destacándose vivamente en la obscuridad de la sala, creyeron que se había arrojado una bomba; otros que el local ardía por sus cuatro costados. Antes de que los empleados, aturdidos también, tuvieran tiempo de dar la luz, la mayoría de los espectadores se habían lanzado en busca de las puertas, estrujándose y atropellándose, y arrollando cuanto se les ponía por delante. Cuando el salón se iluminó, algunas personas sensatas y serenas, trataron de imponerse recomendando calma y sangre fría; pero la mayoría, loca de terror, excitada por los gritos de fuego, siguió, sin hacer caso asaltando las puertas, derribando las sillas, atropellando a las mujeres, pisoteando a los niños y obstruyendo con la masa de sus cuerpos las mismas salidas que querían ganar.
NFORMACIONES COMPLEMENTARIAS:
Es verdaderamente milagroso, dado el pánico que se apoderó del público, cómo no han ocurrido mayores desgracias.
ARCHIVOS: Hemeroteca ABC.es
ABC, 9 de Diciembre de 1907.
REQUENA, 27 de Diciembre de 1907
NOMBRE: Casa de Comedias (también teatros Camuñas, Jordá y Romea)
DUEÑO: Carlos Jordá y Roda
EDIFICIO: Teatro (después de haber sido un barracón)
DIRECCIÓN: Calle de las Cruces S/N, Requena.
GRAVEDAD: Una víctima mortal + una herida de gravedad + varios heridos leves + daños materiales
A consecuencia del pánico falleció una niña y resultó herida gravemente una mujer. Varios espectadores recibieron contusiones.
Hoy en día el teatro ya no existe. En su lugar fue edificada la Cervecería “The Pella”
La Vanguardia, Viernes 27 de Diciembre de 1907 (20/01/2010)
ANNA (VALENCIA), 3 de enero de 1908.
TIPO: Incendio de un cinematógrafo.
NOMBRE: Sociedad recreativa.
DUEÑO: Varios socios.
EDIFICIO: Teatrillo.
DIRECCIÓN: Pueblo de Anna, provincia de Valencia.
GRAVEDAD: Dos niños muertos a pisotones, Manuel Valls Gómez de tres años y un hermanito suyo de cinco meses. Carmen Cuenca Valls sufrió graves heridas y magullamiento general. Los lesionados fueron muchos, a causa de los pisotones. Hubo además muchas personas levemente heridas o contusas.
Entre lo que destruyó el fuego y lo que destrozó el público, las pérdidas materiales asciendieron a cuatro mil duros.
En un cinematógrafo del pueblo de Anna, provincia de Valencia, se registró una grave desgracia a consecuencia del pánico que causaron en el público unas chispas del aparato electrónico que hacía funcionar las películas.
A mitad del espectáculo, el aparato de la luz soltó un violento chispazo rojo. El público que llenaba la sala quiso salir de ella atropelladamente. El local se encontraba a oscuras. A las voces de fuego, sin que nadie se diese exactamente cuenta de lo que acontecía, se agolpó a la puerta de la salida.
El País, 4 de Enero de 1908. La Época, 4 de Enero de 1908. El Imparcial, 4 de Enero de 1908.
VALENCIA, 28 de Febrero de 1911
DIRECCIÓN: calle de Chapa, del Grao.
GRAVEDAD: contusiones, ligeras quemaduras.
Incendio de una película. El público salió alarmado, y al abandonar precipitadamente el local resultó algún contuso. El maquinista sufrió algunas quemaduras en las manos. Las pérdidas ascienden a 6000 pesetas.
El Heraldo de Madrid, 1 de Marzo de 1911; El Imparcial, 1 de Enero de 1911; El País, 6 de Marzo de 1911.
VILLARREAL, 27 de Mayo de 1912
Foto del Alcalde de Villarreal y del barracón después del incendio.
Archivo Municipal de Villarreal.
NOMBRE: La Luz
DUEÑO: D. Eduardo Pitarch
DIRECCIÓN: Calle de la Estación, número 27, entre la bodega de Puchol y la fábrica de aguardientes Chimo.
GRAVEDAD: 65 muertos,13 heridos graves y 200 heridos más leves ( El Criterio, 1 de junio de 1912); 66 muertos, 150 heridos (El Maestrazgo, 1 de junio de 1912); 64 muertos y más de 100 heridos (El Tradicionalista, 1 de junio de 1912); 61 muertos y tal vez 200 heridos (Heraldo de Castellón, 28 de mayo de 1912); 61 muertos y más de 150 heridos (El Clamor, 28 de mayo de 1912); 41 muertos más también los que no se pueden identificar (La Voz de Valencia, 2 de junio de 1912); 64 muertos y más de 100 heridos (ABC, 29 de mayo de 1912); 61 muertos, 200 heridos ( La Vanguardia, 29 de mayo de 1912); 61 muertos, 82 heridos (Le Figaro, 29 de mayo de 1912).
MATERIAL: Aparato Gaumond, con linterna, marcha Pathé
El cinematógrafo estaba instalado en la calle de la Estación, número 27. Era un barracón de madera que medía 14 metros y 63 centímetros de largo, y 6 metros 37 centímetros de ancho, o sean, unos 175 metros cuadrados. Tenía capacidad para 300 personas distribuidas en preferencia, entrada general y anfiteatro. La cabina en donde estaba instalado el aparato de proyecciones se hallaba detrás de la preferencia, junto a la puerta de salida que tenía 2 metros 24 centímetros de ancho por tres de altura. En el extremo opuesto, en un rincón, casi pegada al escenario en donde se proyectaban las cintas, había otra puerta pequeña de escape, de 65 centímetros de ancha por 1 metro 75 centímetros de alta. Esta puertecita daba al solar de un edificio inmediato, pero por una imprevisión indisculpable se encontraba cerrada. Se habían despachado en la taquilla 280 billetes. El incendio ocurrió a las diez y media de la noche cuando se iba a proyectar la última película de la penúltima sección. Se titulaba Alma de traidor. Habíase anunciado ya el título, y cuando la gente, ya impaciente, clavaba los ojos en el lienzo, se apagó la luz: el explicador dijo al público que esperara algunos instantes a que hubiese corriente eléctrica. De pronto brilló un gran resplandor y se vio que la cabina estaba envuelta en llamas.
Archivo municipal de Villarreal
HEMEROGRAFÍÁ
Prensa local y regional: El Criterio, 1 de junio de 1912; El Maestrazgo, 1 de junio de 1912; El Tradicionalista, 1 de junio de 1912; Heraldo de Castellón, 28 de mayo de 1912; El Clamor, 28 de mayo de 1912
DON BENITO/BADAJOZ, 1 de enero de 1900
GRAVEDAD: Personas pisoteadas, síncopes y contusiones
Se estaba dando una sesión de cinematógrafo cuando uno de los cilindros que pasan por el aparato se incendió, lo que produjo una gran llama. El suceso fue seguido de una tremenda confusión, estando el público en pánico. El encargado del cinematógrafo pudo apagar el fuego antes que el incendio se convirtiera en algo más grave debido a las malas condiciones en las que se encontraba el local. Varias personas sufrieron síncopes y contusiones.
La época, 3 de enero de 1900
BADAJOZ, 17 de agosto de 1903
EDIFICIO: Teatro de verano
GRAVEDAD: Tres señoras heridas y un niño con contusiones.
En el momento de estallar el fuego estaba el local lleno de público. El pánico se aopoderó del público. Un empleado anunció que no era de gravedad y unos caballeros consiguieron restablecer la calma.
La Correspondencia de España , 17 de agosto de 1903
SANTIAGO DE COMPOSTELA, 24 de noviembre de 1902
NOMBRE: Salón de Variedades
DUEÑO: el prestidigitador Onrey
GRAVEDAD: Atropellos y desmayos. Ninguna desgracia personal.
Una de las lámparas que iluminaba el local prendió fuego a una cortina. Se logró dominar el fuego en los primeros momentos. Hubo atropellos a la salida del salón y desmayos
El prestidigitador Onrey hacía funcionar el aparato para representar una vista de la Cenicienta.
El Noroeste, 25 de noviembre de 1902; La Correspondencia de España, 26 de noviembre de 1902; La Correspondencia Gallega, 27 de noviembre de 1902; El Diario de Pontevedra, 27 de noviembre de 1902; La Idea Moderna, 27 de noviembre de 1902.
Biblioteca Nacional de EspañaBiblioteca Virtual de Prensa Histórica Prensa Galega
VIGO, octubre de 1907
TIPO. Incendio
El Faro de Vigo, 15 de octubre de 1907
VIGO, 8 de febrero de 1910
NOMBRE: Teatro Rosalía de Castro
DUEÑO: Señor Garcia Barbón
DIRECCIÓN: Calle Marqués de Valladares
GRAVEDAD: Destrucción total del teatro
HORA: 8h30 de la mañana
El fuego se inició después del final de una fiesta organizada en el teatro. Se supone que empezó en el cuarto del electricista. Acudieron al lugar del incendio las fuerzas de marinería de la escuadra francesa que se encontraba en el puerto, así como los bomberos, las secciones de marineros de los buques de guerra y tropas de infantería de Murcia. El fuego empezó a propagarse a las casas contiguas. Se logró extinguir el fuego durante la tarde. Todo el material que se encontraba en el teatro quedó totalmente destruido
Gran parte del material no estaba asegurado. Un marinero francés fue herido levemente.
El arquitecto del teatro fue Antonio Palacios Ramilo. Una de sus obras más conocidas es el Palacio de Comunicaciones de Madrid. A él se debe también la construcción de las primeras líneas del metro. El teatro Rosalía de Castro era considerado el más bello de Galicia y quizás de España.
El Regional, 9 de febrero de 1910; El Norte de Galicia, 9 de febrero de 1910; El Noroeste, 9 de febrero de 1910; El Progreso, 9 de febrero de 1910; El Diario de Pontevedra, 9 de febrero de 1910; El Eco de Galicia, 9 de febrero de 1910; Gaceta de Galicia, 9 de febrero de 1910; La libertad, 9 de febrero de 1910; Diario de Galicia, 10 de febrero de 1910
Biblioteca Virtual de Prensa Histórica Prensa Galega
LOGROÑO, 25 de junio de 1911
NOMBRE: Barracón del cinematógrafo de Farrusini
DUEÑO: Señor Farrusini
EDIFICIO: Barracón/Caseta
DIRECCIÓN: Feria de San Barnabé
GRAVEDAD: Desmayos, ligeras quemaduras
HORA: 11h30 de la noche
Debido al malo tiempo, el barracón no estaba muy lleno a la hora de la última sesión. Cuando se puso la segunda película en el aparato, ésta se incendió. Al ver la llama en el cilindro, el encargado de la operación no pudo evitar que el fuego se propagara al techo y a la tela que cubría la caseta. El público logró salir del lugar sin desgracias. El incendio destruyó en poco tiempo el barracón. Se produjo en el lugar donde se celebraban las Fiestas de San Barnabé y se temió que se propagara a las casetas de feria que se encontraban juntas al cine. Acudieron muchas personas para evitar la catástrofe, como el Cuerpo de Bomberos, arquitectos… Se salvaron algunas películas así como material que estaba dentro del barracón. No estaba asegurado el cine, lo que representó pérdidas de 20 ó 25 000 pesetas.
La desgracia ocurrió en el fin de la temporada de Fiestas de San Barnabé. El domingo anterior ya se había incendiado una película.
La época, 26 de junio de 1911; La Correspondencia de España, 26 de junio de 1911; La Rioja, 27 de junio de 1911
Biblioteca nacional de España; Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
MADRID, 24 de mayo de 1900
NOMBRE: Wargraph mágico
DUEÑO: Eduardo Gimeno
El fuego comenzó en el sitio donde se colocaba el aparato del cinematógrafo a causa de la luz eléctrica y se propagó al techo formado con lienzos pintados sobre traviesas de hierro. El incendio se declaró mientras el público estaba saliendo de la sesión de cine. Las personas que todavía estaban en la sala pudieron salir fácilmente. Un guardia civil, que por casualidad se encontraba en los alrededores del teatro, llamó a los bomberos y en menos de media hora, el fuego estuvo dominado. No hubo mayores consecuencias, sólo se quemó parte del techo, el cinematógrafo y objetos de valor.
El dueño del cinematógrafo, Eduardo Gimeno, es uno de los pioneros del cine en España.
El País, 25 de mayo de 1900; La época, 25 de mayo de 1900; El liberal, 25 de mayo de 1900; La correspondencia de España, 25 de mayo de 1900; El Globo, 25 de mayo de 1900.
MADRID, 30 de mayo de 1907
DIRECCIÓN: Lavapies, solar 43 de la calle Avemaría
GRAVEDAD: Heridos : una mujer y una niña
La película que proyectaban se llamaba “La sirena”. El fuego no fue de gran importancia. Lo peligroso fue el pánico del público que se precipitó hacia las salidas al oír la voz de “fuego”. Por eso resultaron heridas la mujer, Vicenta Soriano Jiménez y la niña, Margarita Herrero. El fuego fue extinguido por los empleados del cine sin la ayuda de los bomberos que llegaron poco después. El origen del fuego es una chispa que saltó del aparato luminoso. Los periódicos ABC y El Globo llamaron a un mayor respeto de las normas de seguridad y apostrofaron las autoridades para que las hicieran cumplirse, augurando futuras desgracias de ignorar el llamamiento.
ABC, 31 de mayo de 1907; La Correspondencia de España, 31 de mayo de 1907; El Globo, 1 de junio de 1907; El Imparcial, 31 de mayo de 1907; El Liberal, 31 de mayo de 1907; El diario oficial de avisos de Madrid, 31 de mayo de 1907.
Biblioteca nacional de España Hemeroteca de ABC.
MADRID, 2 de enero de 1908
NOMBRE: Ena Victoria
DUEÑO: El General Tejeiro
EDIFICIO: Coliseo
DIRECCIÓN: Calle del Pez, 7
A las dos de la madrugada, transeúntes distinguieron llamas que salían del Coliseo Ena Victoria en la calle del Pez. Se aproximaron y comprobaron que se trataba de un incendio. El fuego comenzó por el cuarto en que se hallaba el aparato de proyecciones sin que se sepa exactamente la causa. El cine era hecho de madera de modo que se convirtió rápidamente en inmensa hoguera. El incendio se propagó al número 20 de la calle San Roque, a los números 5 y 12 de la calle del Pez, al café económico de La Cubana y a la iglesia de San Plácido. Las llamas fueron apagadas por los bomberos unas horas después. El coliseo quedó totalmente destruido pero estaba asegurado.
El cinematógrafo estaba instalado en el solar que antes ocupó el convento de Covadonga, cuya comunidad tenía arrendado dicho terreno al General Tejeiro. Muchas personas fueron presentes durante el incendio. Entre ellas destacamos:
- Federico Soteras, dependiente de El Globo: formó parte de los transeúntes que descubrieron el incendio
- Manuel Cano Miralles, el sereno de la calle de San Roque: uno de los primeros en advertir el incendio
- Miguel Hernández, el guarda local. Es llamado por Manuel Cano Miralles. Intentan apagar el incendio pero no lo consiguen porque las mangas de riego al interior del local no funcionan.
- El puesto de incendios de la calle de Jesús del Valle
- Bomberos de los alrededores
- Autoridades gubernativas y municipales como el Comisario General
- Vecinos: en particular Jesús Covero que salvó dos niños durmiendo en la calle del Pez n°5.
Diario de avisos de Madrid, 2 de enero de 1908; El Globo, 2 de enero de 1908; El imparcial, 2 de enero de 1908; El liberal, 2 de enero de 1908; La correspondencia de España, 2 de enero de 1908; La correspondencia militar, 2 de enero de 1908; La época, 2 de enero de 1908; El Siglo futuro, 2 de enero de 1908; ABC, 2 de enero de 1908; El Globo, 3 de enero de 1908; El liberal, 3 de enero de 1908; La Vanguardia, 3 de enero de 1908; ABC, 3 de enero de 1908; ABC, 4 de enero de 1908; La última moda, 12 de enero de 1908; Nuevo Mundo, 9 de enero de 1908, p. 22..
MADRID, 14 de mayo de 1908
Nombre: Panorama Imperial
Dirección: Num. 14 de la calle de San Bernardo
Gravedad: ningún herido, sólo daños materiales
El barracón presentaba vistas estereoscópicas de todas partes del mundo
El fuego empezó por las dependencias traseras del local. Se ignora la causa del incendio. El cine había sido construido con madera y lona embreada: el fuego se extendió rápidamente. Los bomberos llegaron pero no pudieron hacer nada: el edificio quedó destruido por completo y el incendio se extinguió por sí solo.
Las perdidas fueron insignificantes pero hubo un gran temor a una propagación, las llamas amenazaron las casas vecinas.
El barracón estaba asegurado.
Las autoridades del distrito acudieron a ver el incendio. Un mes después, el jueves 11 de junio, se anunciaba en La Época que el gobernador civil, como consecuencia de este incendio, retiraba las licencias que había concedido para el funcionamiento de cinematógrafos en los cafés hasta que se pusieran en condiciones de seguridad.
La Correspondencia Militar: 14 de mayo de 1908; El Globo: 15 de mayo de 1908; El Heraldo de Madrid: 14 de mayo de 1908; El Liberal: 15 de mayo de 1908;
El Siglo Futuro: 14 de mayo de 1908; La Correspondencia de España: 15 de mayo de 1908; La Época: 14 de mayo de 1908; 11 de junio de 1908.
VALLECAS, 28 de marzo de 1911
NOMBRE: Edén Concert
DUEÑO: Don Tomás Esteban Contreras
DIRECCIÓN: En la calle de la presilla (En puente de Vallecas)
HORA: 8h00/8h30 de la noche
Al iniciar del incendio no había nadie en el teatro, fueron los vecinos los que dieron la alarma. Los primeros en acudir al lugar son las autoridades de Vallecas y el señor Alfredo Guerra agente de policía del distrito Palacio que trabajó sin descanso para tomar las buenas disposiciones para evitar la propagación del fuego. Poco después llegaron los bomberos del segundo Parque de Incendio de Madrid, pero su intervención fue casi inútil ya que no había bastante agua, impotente los bomberos recurrieron a piquetes. A pesar de sus esfuerzos el edificio fue totalmente reducido en cenizas a las nueve y media.
El Edén Concert no había llegado a inaugurarse todavía a causa de problemas de construcción. El dueño del teatro estima las pérdidas en 20.000 pesetas.
El siglo futuro, 29 de marzo de 1911; El país, 29 de marzo de 1911; El imparcial, 29 de marzo de 1911; La época, 29 de marzo de 1911; El heraldo de Madrid, 29 de marzo de 1911.
MADRID, 31 de diciembre de 1911
NOMBRE: Chantecler
DUEÑOS: el maestro Torregrosa y D. Nicanor Puga
DIRECCIÓN: plaza del Carmen equina con calle de Tetuán
Una sesión cinematográfica se estaba celebrando con pocas personas. Llamas surgieron del aparato proyector. El público se asustó y salió. En pocos instantes la sala quedó vacía. Los bomberos llegaron poco tiempo después. Quedaron destruidos parte del aparato y varias cintas más la parte del coliseo donde se encontraba el aparato. El encargado de la cabina tuvo ligeras quemaduras en las manos debido a las llamas del aparato. Las pérdidas se calcularon en unas siete mil pesetas.
- El inmueble era propiedad de D. Francisco Ojeda. El coliseo fue inaugurado el 19 de agosto de 1911.
- El encargado de la cabina en el momento de la proyección era Sebastián Bajo.
- Al lugar del suceso acudieron el servicio de incendios perteneciendo al retén de la calle de la Reina; el Jefe superior de Policía Sr. Fernández Llano; el coronel de seguridad Sr. Echevarría; el comisario general Sr. Galván; el comisario del distrito SR. Jiménez Serrano y el Arquitecto Álvarez Naya.
- El médico de guardia Sr. Soutrillo se encargó de las quemaduras del encargado de cabina.
- Los extintores utilizados para apagar las llamas eran extintores “Kustos”.
La inauguración del coliseo Chantecler: La correspondencia miliar, 15 de agosto de 1911; La época, 17 de agosto de 1911; La correspondencia de España, 18 de agosto de 1911; Madrid cómico, 18 de agosto de 1911; Diario oficial de avisos de Madrid, 21 de agosto de 1911
El incendio: El imparcial, 1 de enero de 1912; El Liberal, 1 de enero de 1912; El Globo, 1 de enero de 1912; ABC, 1 de enero de 1912; La vanguardia, 1 de enero de 1912; El Siglo Futuro, 2 de enero de 1912; ABC, 3 de enero de 1912.
MADRID, 7 de abril de 1912
NOMBRE: Coliseo del Noviciado
DUEÑOS: Don Fransisco Pérez y Don Augustín Redondo
DIRECCIÓN: Calle Ancha, San Bernardo
GRAVEDAD: Daños materiales importantes y heridos
El operador, Antonio Araña, era muy joven (17 años) y poco experimentado. De hecho, sólo era ayudante del operador Antonio Rodríguez. El aparato tenía algunas imperfecciones y se fundieron unos plomos. El joven perdió la serenidad al ver cinta inflamarse y no supo apagarla: después de lanzar la proyección, se produjeron chispas y una llama. Arrancó la rueda que causaba fuego y se quemó las manos sin poder evitar la propagación del fuego. La techumbre, de traviesas de madera, se encendió en seguida (La cabina no respondía a las normas de seguridad de la época (leyes). El público evacuó la sala sin mayor incidentes pues el número de puertas de salida sobraba (no se puede saber cuantas había porque el número cambia según el periódico, varia entre 3 y 8 puertas). Todo el coliseo ardió en 10 minutos sin que los bomberos pudieran hacer nada. Sólo lograron impedir la propagación del fuego hacia las casas vecinas (se encendieron las persianas de la casa n°58 de la calle se San Vicente). Benito Rodríguez, bombero, resultó herido. Un cadete de infantería, Sr. Garate, salvó a un niño que quería entrar en el edificio en llamas para recuperar la recaudación del espectáculo. Jóvenes cadetes de infantería sacaron de las llamas a la taquilladora. El gobernador Sr. Alonso Castrillo, el concejal Sr. Reynot comisario de policía y el Sr. Gullión llegaron para ver el incendio. Se decidió cortar el servicio de tranvía como medida de seguridad. A las 22h30, el coliseo quedó totalmente reducido a cenizas. Los periódicos subrayaron el grave peligro de la instalación. Según la Época, no existía autorización para el funcionamiento del cinematógrafo. Se criticó también a la compañía que suministraba la electricidad porque no cortó la corriente hasta mucho después del final del incendio, lo que era muy peligroso. Dicen que el incendio hubiera podido ser mayor de haber habido viento. Notaron que existían otras instalaciones tan peligrosas en Madrid y que había que tomar medidas y aplicarlas. La Junta de espectáculos decidió reunirse para verificar las condiciones seguridad otros teatros. Anunciaron nuevas medidas preventivas (que en realidad ya existían) como cajas resfrecantes para las cintas. Las pérdidas para los propietarios ascendieron 110 000 pesetas, el edificio sólo estaba asegurado por 60 000 pesetas. Algunas cintas fueron salvadas del fuego.
El Teatro del Noviciado había sido construido en 1906. Hasta lunes 1 de mayo era sólo un teatro, el sábado 6 de mayo empezaba una nueva temporada, con sólo películas.
La Epoca, 08 y 09 de Abril de 1912; El Imparcial, 08 y 09 de Abril de 1912; El Liberal, 08 de Abril de 1912; El País, 08 de abril de 1912; El Heraldo de Madrid, 08 de Abril de 1912.
MURCIA, 10 de diciembre de 1899
NOMBRE: Teatro de Romea
DUEÑO: Municipio de Murcia
EDIFICIO: Teatro, edificio público
DIRECCIÓN: Plaza de Julián Romea s/n, 30001 Murcia
GRAVEDAD: Destrucción del teatro, salvo los muros del edificio + 1 víctima mortal
Mientras tocaba la orquesta cayó un relámpago en la parte alta del escenario. Tras un momento de confusión cayó ardiendo un telón y las llamas invadieron butacas, plateas y palcos, convirtiendo al Romea en una enorme hoguera mientras se expandía un humo asfixiante por los escombros del Teatro, cuya techumbre se desprendería a los pocos minutos, al igual que el techo del patio. En el suceso falleció Antonio Garriguez, de 17 años, hijo de Ramón Garriguez, empleado en la maquinaria, al intentar volver al Teatro a por una manta mientras el edificio estaba ardiendo. Entre los heridos de consideración se puede nombrar al maquinista del Teatro José Martínez. La causa del siniestro fue una descarga eléctrica ocasionada por un cable que se fundió.
La sangre fría de los empleados del Romea así como la rápida intervención de los servicios de emergencia impidió que el balance de víctimas fuera más importante. El Teatro Romea ya habiá sufrido un incendio el 7 de Febrero de 1877 y habiá sido rehabilitado en 1879 gracias a la ayuda del arquitecto Don Justo Millán, bajo el proyecto de otro arquitecto, Don Gerónimo Ros. También se produjeron dos incidentes de menor gravedad más adelante, en 1910 y en 1936. El teatro venía asegurado a altura de 250.000 ptas.
El Diario de Murcia, Martes 12 de Diciembre de 1899.
Archivo Municipal de Murcia (22/12/2009).
MURCIA, 17 de Junio de 1906
NOMBRE: Teatro Circo Villar
DUEÑO: Enrique Villar
EDIFICIO: Polivalente
DIRECCIÓN: calle Enrique Villar
GRAVEDAD: Ocasiona alarma, sin ocasionar desgracias.
Incendio de un cinematógrafo en el teatro Circo.
Se prendió fuego el aparato, que se vio envuelto en grandes llamas. El aparato se hallaba instalado en la primera galería. La confusión y el pánico fueron enormes ya que algunas personas se arrojaron al patio de butacas, y otros salieron por las ventanas al tejado. A pesar de todo no hubo desgracias, pues la concurrencia era poco numerosa. El maquinista del aparato sufrió quemaduras en las manos y en la cara. El Teatro Circo, inaugurado el 5 de noviembre de 1892, fue proyectado y construido por Justo Millán (1843-1928), respondiendo al modelo de edificación de principios de siglo, siguiendo las pautas de los célebres “teatros-circo” que, desde París, se extendieron por muchas ciudades europeas. El teatro con una estructura de hierro roblonada en la cúpula -estilo Eiffel-, es de planta dodecaédrica de 40 metros de diámetro, con cubiertas de madera. Las barandillas son de forja policromada. Disponía de 600 butacas, 38 plateas y una amplia galería. El Teatro Circo Villar sufrió diversas modificaciones a lo largo de los años. A su uso como teatro y como circo, cabe añadir el de veladas de boxeo y lucha libre, espectáculos ecuestres, cine, etc. Desde 1908 se habilitó para cine, función en la que pervivió –combinada con otros espectáculos- hasta los años setenta, cuando se cerró de manera definitiva. Desde entonces ha permanecido clausurado. En La primavera 2007, el Ayuntamiento de Murcia encarga a Pérez Albacete Arquitectos la remodelación y rehabilitación del edificio, que abrirá de nuevo sus puertas en Octubre de 2010, con el nombre de Centro Experimental y Alternativo de Artes Escénicas de Murcia.
La Vanguardia, 18 de junio de 1906; ABC, 18 de junio de 1906.
Hemeroteca La Vanguardia; Hemeroteca ABC; La Verdad Digital.
BILBAO, 17 de febrero 1911
TIPO: Escándalo con una pelea
En un cinematógrafo se produjo la noche des 17 de febrero 1911, un fenomenal escándalo, intervinieron los guardias de Seguridad, que tuvieron que desenvainar y repartir algunos sablazos para restablecer el orden, produciéndose carreras con tal motivo. Tres jóvenes que causaron el alboroto, fueron conducidos a la Inspección. Trataron de fugarse en el camino. El público se puso de su parte, abalanzándose sobre los guardias, cuyos informes quedaron rasgados. Tuvieron que defenderse con el sable en mano, resultó herida de un sablazo una muchacha.
El imparcial ,Madrid ,el 18 de febrero de 1911, página 3; La correspondencia militar, , el 18 de febrero de 1911, página 2; El siglo futuro, Madrid , el 18 de febrero de 1911, página 1; El heraldo de Madrid, Madrid, el 18 de febrero de 1911, página 1; El globo, Madrid , el 20 de febrero de 1911, página 1.
Archivos municipales de Bilbao: Bilboko Udal Artxiba. Contacto por mail con el Grupo hector, que está encargado del mantenimiento de los archivos policiales
SAN SEBASTIAN, el 3 de enero de 1912
SADA, Javier. Cinematógrafos donostiarras, San Sebastián, Euskadiko filmoteca, 1991, 211.
DUEÑO: don Vicente Mendizábal
DIRECCIÓN: calle Euskal Herria
HORA: por la noche entre las diez y las diez y media
Durante la última sesión el 3 de enero de 1912, se inició un incendio en el lindo teatrito de Bellas Artes entre las diez y las diez y media de la noche. El fuego comenzó en el sitio que ocupa el operador del cine, siendo a lo que parece, debido al contacto de cables que dio origen a que ardieran una película y un madero. Lleno de alarma, el público abandonó el salón con más orden del que podía esperarse en tal caso. Dos electricistas se vieron sumamente apurados, tuvieron que saltar desde los palcos a las butacas porque el incendio obstruía la salida. Uno de ellos José Suarez resultó con quemaduras de segundo grado en ambas manos y en el pie derecho y otro llamado Rafael Mejorada sufrió también quemaduras de segundo grado en ambas manos. El operador cinematógrafo sufrió también de quemaduras en ambas manos. El incendio se apagó con las mismas bombas existentes en el teatro, quemándose únicamente las películas, cuando llegaron los bomberos nada tuvieron que hacer.
El dueño del cinematógrafo Vicente Mendizábal, fue el primero en construir un cinematógrafo reglamentario y modelo, inaugurado el viernes 1 de agosto de 1913: el Salón Miramar. Después del incendio que tuvo lugar el 3 de enero de 1912 en el cinematógrafo de Bellas Artes, se construyó en el año 1914, un “nuevo” teatro que llevaría el nombre de Bellas Artes, con el adjetivo “nuevo” por delante, en recuerdo del no hacía mucho tiempo quemado de la calle Euskal Herria.
La correspondencia de España, Madrid, el 4 de enero de 1912, página 2
ABC, Madrid,el 5 de enero de 1912, página 12.
El correo de Guipuzcoa, San Sebastián, el 4 de enero de 1912.
Hemeroteca de Biblioteca nacional de España. Hemerotecas de los periódicos ABC, La Vanguardia.
Archivos on-line de la Biblioteca Municipal Central de la red de Bibliotecas Municipales de San Sebastián: El Correo de Guipúzcoa: diario tradicionalista.
Portada, SADA, Javier. Cinematógrafos donostiarras, San Sebastián, Euskadiko filmoteca, 1991, 211.
BILBAO, el 24 de noviembre de 1912
Klaus, Viosta del teatro-circo del Ensanche al día siguiente de la catástrofe
© Blanco y negro, Madrid, 1º de diciembre de 1912, p. 30
TIPO: Falsa alarma de Incendio
NOMBRE: Teatro-Circo del Ensanche
EDIFICIO: teatro-circo
GRAVEDAD: 44 muertos (40 niños)
BILBAO. (Domingo, noche.) Se conocen algunos detalles, muy pocos, de la catástrofe ocurrida en el teatro-circo del Ensanche.
El local estaba totalmente lleno.
Los espectadores, en su mayoría, eran niños menores de doce años, que asistían á la función acompañados por sus padres. Cuando se oyó la voz de ¡fuego!, el pánico que se apoderó de los espectadores fué tremendo.
Los señores, algunos con tres niños en los brazos, se dirigieron á las puertas de salida; pero éstas estaban interceptadas por los espectadores que más cerca de ellas estaban colocados y procuraban salir á la calle.
Muchos espectadores, en pie en las butacas, trataron de evitar la catástrofe gritando que nada ocurría, y que sólo de una broma de mal gusto se trataba; pero la gente, sin oír á nadie agolpábase en las puertas, y á puñetazos trataba de salir cuanto antes.
Los niños gritaban con sus vocecitas llamando á sus padres, y éstos, locos de espanto, saltaban por las butacas, atropellando á les demás espectadores para salvar á sus hijos.
Muchísimos niños, casi todos menores de ocho años, fueron arrollados y pisoteados por las espectadores, que, aterrados, solamente procuraban ganar la salida.
Un grupo de espectadores dirigióse á una de las puertas, pero ésta estaba cerrada, y durante algunos minutos forcejearon inútilmente.
Las voces de ¡fuego! ¡fuego! eran pronunciadas por todos los espectadores.
El pánico era enorme. Tan pronto como los transeúntes que por las cercanías del mencionado cinematógrafo transitaban se enteraron de lo ocurrido, corrieron, presurosos, al lugar de la catástrofe.
En este momento empiezan á sacar cadáveres.
Se ignora el número de éstos, aunque se supone, con fundamento, que deben ser muchos, y casi todos de niños.
La correspondencia de España, Madrid, 25 de noviembre de 1912, p. 1.
RIO DE JANEIRO, 06 de Julho de 1898
NOME: Animatógrafo Super-Lumière
PROPIETÁRIO: Gaetano e Pascoal Segreto
CONSTRUÇÃO: um estabelecimento(cinema)
ENDEREÇO: Rua do Ouvidor, 141
GRAVIDADE: prejuizos materiais
O incêndio ocorrido no prédio onde funcionava o Anima-tógrafo Super-Lumière,mais conhecido como ‘Paris no Rio’, ficou completamente arruinado em menos de três horas. A explosão aconteceu quando os empregados trabalhavam na limpeza do motor e das máquinas, que movimentavam o animatógrafo. Os três andares do prédio onde funcionava o animatógrafo ficaram inteiramente destruídos. Não houve perdas humanas.
Gazeta de Noticias, Rio de Janeiro-RJ, 06 de julho de 1898.
livro “A Tela Prateada - Cinema em Fortaleza - 1897-1959 - Do Cinematógrafo aos anos 50” de Ary Bezerra Leite – Fortaleza -Museu da Imagem e do Som do Ceará MIS-CE, 2010.
http://www.memoriadocinema.com.br
FORTALEZA (CEARA), 29 de Setembro de 1902
TIPO: Incêndio
NOME:Recreio Cearense
PROPRIETÁRIO: Arlindo Affonso da Costa
CONSTRUÇÃO: um estabelecimento (cinema)
ENDEREÇO: Rua Major Fecundo,83 Fortaleza Ceará
Fortaleza registrou o primeiro incêndio em cinema no dia 29 de setembro de 1902, com prejuízos para o empresário exibidor Arlindo Affonso, que retornara do Rio de Janeiro com um Cinematógrafo em julho deste mesmo ano.
O incêndio ocorreu na noite de 29 de setembro de 1902, quando era realizado apenas experiências com o Cinematógrafo não provocando perdas humanas mas apenas prejuízos materiais, avaliados em 2 contos de réis. A imprensa local noticiou o sinistro.
A República, Fortaleza -Ceará, 30 setembro de 1902.
Livro “A Tela Prateada-Cinema em Fortaleza -1897-1959-Do Cinematógrafo aos anos 50 de Ary Bezerra Leite –fortaleza-museu da Imagem e do Som do Ceara MIS-CE ,2010.
MADEIRA, 16 de Marzo de 1908
TIPO : Incêndio
NOME : Na sala de cine Águia D’Ouro
PRORIETÁRIO :João Frederico Rego
CONSTRUÃO :Teatro
HORÁRIO:não comunicado
Este incendio es provocado por una de las películas que inflama el arco voltaico del proyector. No hay muertos ni heridos porque en aquél momento había pocas personas viendo la película en la sala y pudieron salir fácilmente.
“El empresario madeirense João Frederico Rego trajo a Madeira una nueva máquina, el cinematófono, (...). Esta curiosa máquina era una mezcla entre el cinematógrafo y el gramófono y era usada especialmente en Inglaterra y en Alemania para ver y oír óperas filmadas.”
FONTES°: MARQUES, João Maurício, Os faunos do cinema madeirense, Funchal, edición Editorial Correio da Madeira,1997, pág. 22.
http://www.cinemedia-mac.com/Espanhol/items_esp/arquipielagos_esp/madeira_esp/historia_esp/mad_hist_1900_esp.htm

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 real Decreto 

Real Decreto 
 artículo 17
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 Real Decreto 
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