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Decreto 105/1997, de 24 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria de la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares (Vigente hasta el 24 de Octubre de 2004).
CONSELLERIA DE SANIDAD Y CONSUMO
Publicado en BOIB núm. 99 de 07 de Agosto de 1997
Vigencia desde 08 de Agosto de 1997. Esta revisión vigente desde 08 de Agosto de 1997 hasta 24 de Octubre de 2004
ANEXO IREGLAMENTO DE POLICIA SANITARIA MORTUORIA DE LAS ISLAS BALEARES
SECCIÓN 2. Inhumación
SECCIÓN 3. Incineración
SECCIÓN 3. Exhumación
CAPITULO III. De la conducción y traslado
SECCIÓN 1. Conducción y traslado de cadáveres
CAPITULO IV. El embalsamamiento, conservación transitoria y otras prácticas sobre cadáveres y restos cadavéricos
CAPITULO VI. Empresas funerarias
CAPITULO VII. Infracciones y sanciones
. CAUSAS DE MUERTE QUE DETERMINAN LA INCLUSION DE CADAVERES EN EL GRUPO I
El Estatuto de Autonomía para las Islas Baleares recoge en su artículo 10, apartado 12, la sanidad e higiene como competencias exclusivas a ejercitar por los órganos de la Comunidad Autónoma.
Desde la entrada en vigor de nuestro Estatuto de Autonomía no se han actualizado las competencias en materia de Policía sanitaria mortuoria, limitándose la Administración sanitaria de la Comunidad a aplicar el Reglamento aprobado por Decreto de 20 de julio de 1974. Resulta necesario, por ello, la regulación de este sector, pero con una mayor amplitud de miras, dado que el Reglamento vigente hasta el presente momento se muestra inadecuado a la realidad social actual en algunos aspectos, y carente de regulación de aquellas prácticas mortuorias que han ido apareciendo en nuestra sociedad, que se han consolidado como alternativas a las tradicionales. Por otra parte, el Reglamento que se aprueba viene a regular los procedimientos y las condiciones sanitarias de las prácticas sobre cadáveres y restos cadavéricos, de los cementerios y del procedimiento de autorización de los servicios funerarios públicos y privados, en el ámbito de la Comunidad Autónoma, simplificando y agilizando los trámites para el transporte y la inhumación de cadáveres en nuestro territorio a la vez que se establecen las medidas necesarias para la protección de la salud pública en el ejercicio de estas actividades.
Trata de conjugar este Reglamento, la regulación contenida en las normas precedentes con la introducción de nuevas situaciones como la incineración de cadáveres, procurando dar armonía al conjunto. Se configura una clara distinción entre los conceptos de conducción y traslado de cadáveres y restos cadavéricos, según se realice el transporte en el ámbito insular e interinsular o fuera de él.
En su virtud, a propuesta del Consejero de Sanidad y Consumo, de acuerdo con el Consejo Consultivo, y previa deliberación del Consejo de Gobierno, en su reunión del día 24 de julio de 1997,
Se aprueba el Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria, que figura en el Anexo I del presente Decreto, que será de aplicación en el ámbito territorial de la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares.
Todos los cementerios existentes en la actualidad que se encuentren en funcionamiento a la entrada en vigor del presente Decreto y que cuenten con autorización administrativa, deberán adaptarse al contenido de este Reglamento en el plazo de tres años.
Los cementerios existentes y en funcionamiento, así como las instalaciones destinadas a prácticas sanitarias mortuorias cuyo funcionamiento, construcción o ampliación se haya iniciado con anterioridad al momento de la entrada en vigor del presente Reglamento y que a causa de sus especiales características de construcción no puedan adaptarse a lo previsto en el mismo, podrán ser relevados de la adaptación mencionada, mediante la presentación de una solicitud, acompañada de los documentos e informes precisos para justificar la citada imposibilidad, tramitándose el expediente de acuerdo con el procedimiento establecido en el Capítulo V de este Reglamento. En el proyecto o memoria que deberá acompañar al expediente se especificarán las soluciones alternativas adoptadas, con el fin de garantizar la seguridad, higiene y la salud pública.
Las unidades de enterramientos ocupadas a la entrada en vigor del presente Reglamento no necesitarán adaptarse a él, salvo aquéllas que vayan a ser reformadas.
Quedan derogadas aquellas disposiciones de igual o inferior rango que se opongan a lo que establece el presente Decreto y Reglamento que se aprueba. Asimismo, queda sin eficacia, en el ámbito territorial de la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares, el Decreto 2263/1974, de 20 de julio, y cuantas normas en desarrollo y aplicación del mismo se hubieran dictado.
El presente Decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial de la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares.
Se faculta al Consejero de Sanidad y Consumo para dictar cuantas disposiciones sean necesarias para el desarrollo y aplicación de este Decreto.
El presente Reglamento tiene por objeto regular la actividad de policía sanitaria mortuoria en el ámbito territorial de la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares.
La policía sanitaria mortuoria, como parte integrante de la actividad de la Administración Pública en materia sanitaria comprende:
1. La regulación de toda clase de prácticas sanitarias sobre cadáveres y restos cadavéricos.
2. Las condiciones técnico-sanitarias que han de cumplir todas las empresas funerarias, con independencia de su naturaleza jurídica, las actividades que realicen y los medios que utilicen para una correcta prestación de los servicios.
3. Las normas sanitarias que han de observar los cementerios y demás lugares de enterramiento de cadáveres que puedan ser autorizados.
4. La función inspectora y la potestad sancionadora para el caso de incumplimiento de la normativa vigente en la materia.
5. Todas aquellas actividades que por razón de la materia puedan quedar dentro del ámbito de regulación del presente Decreto.
Las facultades administrativas que en materia de policía sanitaria mortuoria corresponden al Gobierno de la Comunidad de la Comunidad Autónoma, se atribuyen a la Consejería de Sanidad y Consumo, sin perjuicio de las competencias, atribuidas a los Ayuntamientos en esta materia.
La aplicación de lo dispuesto en este Reglamento y, en especial, las autorizaciones sanitarias previstas en él, se realizarán, asimismo, sin perjuicio de las correspondientes actuaciones judiciales en los supuestos en que ésta sea procedente.
En todo caso, se deberá observar la normativa aplicable respecto a la comprobación, confirmación e inscripción en el Registro Civil de las defunciones.
Domicilio mortuorio: el lugar donde queda depositado el cadáver hasta el momento de ser conducido a su destino final. Las salas de velatorio, ubicadas en los tanatorios, tendrán la consideración de domicilio mortuorio.
Cadáver: el cuerpo humano durante los cinco años siguientes a la muerte real. Este plazo se computará desde la fecha de la muerte que figura en la inscripción de la defunción en el Registro Civil.
Restos cadavéricos: lo que queda del cuerpo humano una vez transcurridos cinco años desde la muerte.
Restos humanos: parte del cuerpo humano desprendida en vida de éste.
Práctica sanitaria sobre un cadáver o restos cadavéricos: cualquier tipo de manipulación que se realice sobre los mismos, salvo las destinadas a la obtención de piezas anatómicas, órganos y tejidos para trasplantes.
Tanatopraxia: métodos técnicos destinados a la conservación y adecuación del cadáver. Tienen esta consideración los siguientes métodos:
a) La refrigeración: método que, mientras actúa, retrasa el proceso de putrefacción del cadáver por medio del descenso artificial de la temperatura.
b) La congelación: método de conservación del cadáver por medio de la hipotermia.
c) La conservación transitoria: método que, mediante la aplicación de sustancias químicas, retarda el proceso de putrefacción. Consistirá, como mínimo, en la introducción de sustancias conservadoras líquidas en las masas musculares y en las cavidades corporales, Cuando no sea posible la introducción de una sustancia líquida, podrá sustituirse por un método de conservación en seco, a base de productos antisépticos.
d) El embalsamamiento: método que impide la aparición de fenómenos de putrefacción. La técnica consistirá, como mínimo, en la inyección introarterial generalizada de un líquido fijador y conservador, el cual realiza simultáneamente el drenaje de la sangre venosa, complementada con la introducción en las grandes cavidades del mismo u otro líquido conservador, finalizando con el taponamiento de los orificios naturales. En cadáveres necropsiados, la técnica consistirá, como mínimo, en la extracción de todos los líquidos corporales (sangre, orina, contenido digestivo, etc.) y del paquete visceral que permanecerá dentro de un líquido fijador durante un mínimo de 12 horas. Acto seguido se procederá a la inyección intraarterial de un líquido fijador y conservador, para finalizar con el taponamiento de los orificios naturales.
Tanatoplastia: método de adecuación del cadáver por medio de técnicas de reconstrucción.
Tanatoestética: método de adecuación del cadáver con la finalidad única de mejorar su aspecto.
Incineración o cremación: destrucción de cadáveres, restos humanos y restos cadavéricos hasta su reducción a ceniza.
Empresa funeraria: persona física o jurídica que, previamente autorizada al efecto, presta el servicio público mortuorio bajo cualquier forma de gestión admitida en derecho, y se responsabiliza del cumplimiento de los requisitos exigidos por la normativa aplicable, desde que se produce el óbito hasta el destino final del cadáver.
Féretro y caja de restos: caja para depositar el cadáver y los restos cadavéricos, respectivamente, que se han de ajustar a las condiciones técnicas previstas en el presente Reglamento.
Conducción: transporte del cadáver desde el domicilio mortuorio o tanatorio hasta el lugar de inhumación o incineración, siempre que ambos lugares se ubiquen en el ámbito territorial de las Islas Baleares y el transporte se realice antes de las 48 horas desde el fallecimiento.
Traslado: transporte del cadáver o de los restos cadavéricos desde el domicilio mortuorio, cementerio o lugar de enterramiento, según el caso, hasta el lugar de inhumación o incineración, cuando uno de los dos lugares esté fuera del territorio de las Islas Baleares. Asimismo, se considerará traslado cualquier transporte del cadáver o restos cadavéricos efectuado en el ámbito territorial de la Comunidad Autónoma cuando hayan transcurrido más de cuarenta y ocho horas desde la defunción.
Tanatorio: recinto compuesto de las siguientes salas:
- Salas de velatorio; dependencias destinadas al acogimiento de la familia y el público en general, colindantes con las salas de exposición del cadáver.
- Sala de exposición del cadáver: la cual deberá estar debidamente refrigerada, aislada de las salas de velatorio por una cristalera amplia que permita la visión del cadáver desde aquéllas. La sala de exposición puede ser sustituida por túmulos de material lavable y desinfectable en su interior, refrigerados, con una temperatura entre 8 y -2º C, que además, deberá hacer funciones de cámaras de conservación.
- Salas destinadas a la realización de prácticas sanitarias sobre cadáveres.
A partir de: 24 octubre 2004 Definición de tanatorio del artículo 6 del anexo I redactada por el número 1 del artículo único del D. [BALEARES] 87/2004, 15 octubre, de modificación del D. 105/1997 de 24 de julio, del reglamento de policía sanitaria mortuoria («B.O.I.B.» 23 octubre).
Depósito de cadáveres: sala o dependencia ubicada en un centro hospitalario o cementerio, destinada al depósito temporal de cadáveres.
Sepultura: cualquier lugar destinado a la inhumación de restos humanos dentro de un cementerio o demás lugares de enterramiento de cadáveres autorizados, y que, a su vez, pueden ser:
- Nicho: cavidad de una construcción funeraria, construida artificialmente, que pueden ser subterránea o aérea, cerrada con una losa o tabique.
- Tumba: lugar subterráneo de inhumación de un cadáver o restos cadavéricos, integrado por uno o más nichos.
- Fosa: excavaciones practicadas directamente en la tierra.
Cripta: bóveda subterránea de una iglesia que sirve de sepultura y que comprende uno o más nichos.
Columbario: construcción funeraria con nichos para depositar las urnas con cenizas.
Horno crematorio o de incineración: instalación compuesta por uno o varios hornos para la incineración de cadáveres, de humanos o de restos cadavéricos.
Zona de enterramientos: terreno del cementerio sobre el cual se realizan los enterramientos, incluidas las calles y zonas verdes circundantes.
CAPITULO II Del destino final de los cadáveres y de su clasificación
1. Sin perjuicio de lo que establece la normativa vigente sobre obtención de piezas anatómicas, órganos y tejidos para trasplantes y utilización de cadáveres para finalidades científicas, cualquier cadáver ha de tener uno de los destinos finales siguientes:
2. También han de tener uno de los destinos indicados en el apartado anterior los restos humanos procedentes de abortos, mutilaciones e intervenciones quirúrgicas.
3. En el supuesto de que el médico firmante del certificado sospechara la existencia de posibles riesgos derivados del contagio o irradiaciones del cadáver, deberá poner tal hecho en conocimiento de la Consejería de Sanidad y Consumo, para que por ésta se adopten las medidas que se considere oportunas.
A los efectos del presente Reglamento, los cadáveres, atendiendo a la causa de defunción, se clasifican en la forma siguiente:
Grupo I: comprende aquellos cadáveres cuya causa de la muerte puede representar o suponer un peligro sanitario o radioactivo. Las causas de muerte que determinan la clasificación del cadáver en este grupo son las que figuran en el Anexo II del presente Reglamento.Asimismo, serán considerados cadáveres potencialmente infecciosos, y por tanto incluidos en el Grupo I, aquéllos que por circunstancias epidemiológicas concretas, se determine por la Consejería de Sanidad y Consumo.
Grupo II: comprende todos aquellos cadáveres no incluidos en el grupo anterior.
1. Se prohíbe la conducción, traslado, inhumación o incineración de cadáveres realizada sin que el mismo esté depositado en un féretro de las características que se establecen en este Reglamento, con excepción de los casos de graves anomalías epidemiológicas o de catástrofe, en cuyo supuesto se adoptarán por la Consejería las medidas que se considere pertinentes.
2. Podrá realizarse la conducción de los cadáveres fallecidos fuera de su domicilio (hoteles, clínicas, vías públicas) hasta el tanatorio, introducidos en un sudario impermeable con cierre de cremallera y transportados en camillas adecuadas al efecto. Una vez se hallen en el tanatorio serán depositados en féretros reglamentarios.
A partir de: 24 octubre 2004 Número 2 del artículo 9 redactado por el número 2 del artículo único del D. [BALEARES] 87/2004, 15 octubre, de modificación del D. 105/1997 de 24 de julio, del reglamento de policía sanitaria mortuoria («B.O.I.B.» 23 octubre).
1. A los efectos de su utilización obligatoria, según corresponda en cada caso, los féretros pueden ser de los siguientes tipos:
a) Común: construido el armazón y fondo con tabla de madera, de un mínimo de 15 mm. de grosor, sin aberturas y con las piezas sólidamente unidas entre sí.
b) Especial: que ha de estar compuesto de dos cajas, la exterior de madera maciza de 2 cm. de grosor mínimo y la interior, que contendrá láminas de zinc de 0'30 mm. como mínimo, soldadas entre sí, o de cualquier otro material que cumpla técnicamente los requisitos de estanqueidad.Los féretros especiales han de ser acondicionados de manera que impidan los efectos de la presión de los gases en su interior, mediante la aplicación de válvulas filtrantes o de otros dispositivos adecuados.
c) Cajas para restos: que deberán ser metálicas o de cualquier material impermeable o impermeabilizado. Sus dimensiones serán las precisas para contener los restos adecuadamente.
d) En los casos de grandes traumatizados, además de lo anterior, deberá trasladarse el cadáver en bolsas de plástico impermeables.
2. Por parte de la Consejería de Sanidad y Consumo se podrá autorizar, previa solicitud al respecto, que los féretros sean fabricados en otros tipos de materiales.
Sección 2 Inhumación
1. Los cadáveres no sometidos a ningún tipo de conservación, deberán ser inhumados o incinerados entre las 24 y las 48 horas después de la defunción.
2. Cuando existan razones sanitarias que aconsejen la inhumación inmediata de cadáveres incluidos en el grupo I, el Alcalde del municipio correspondiente podrá ordenar que estos sean conducidos de forma inmediata al depósito de cadáveres del cementerio de la propia localidad para su posterior inhumación. Cuando las razones sanitarias determinantes de la inhumación inmediata tengan una incidencia territorial que exceda de un término municipal, la competencia para ordenar la conducción inmediata corresponderá a la Consejería de Sanidad y Consumo.
3. Los cadáveres que presenten contaminación radioactiva han de ser objeto del tratamiento especial que a tal efecto se acuerde por el organismo competente en la materia.
4. No será de aplicación el plazo establecido en los apartados anteriores en los supuestos de donación de órganos, piezas anatómicas y tejidos, en cuyo caso el cadáver podrá ser conducido, inhumado o incinerado inmediatamente después de realizadas las anteriores prácticas.
1. En cada féretro únicamente se podrá depositar el cadáver cuya inhumación se haya autorizado.
2. No podrán depositarse dos o más cadáveres en el mismo féretro, ni en la misma unidad de enterramiento, salvo en los casos siguientes:
a) Las madres y criaturas abortivas, fallecidas ambas al mismo tiempo.
b) Con ocasión de catástrofes, de las que se puedan derivar posibilidad de contagios u otros trastornes epidemiológicos.
3. En el caso de catástrofe, la inhumación de dos o más cadáveres en el mismo féretro o en la misma unidad de enterramiento ha de ser autorizada o acordada por la Consejería de Sanidad y Consumo.
1. Producido el fallecimiento de una persona en un hospital o centro asistencial por una causa no incluida entre las que figuran en el Anexo II del presente Reglamento, podrá realizarse la conducción del cadáver al domicilio mortuorio señalado por parte del familiar presente más próximo al difunto o representante debidamente autorizado si ambos lugares están ubicados en la misma isla, sin perjuicio de contar con la autorización judicial cuando ésta sea necesaria.
2. El transporte del cadáver deberá ser realizado en un furgón fúnebre, previo depósito del mismo en un féretro que cumpla los requisitos establecidos en el presente Reglamento, o, en sudario impermeable con cierre de cremallera.
Las inhumaciones realizadas fuera de los cementerios comunes, en otros lugares previamente autorizados, requerirán la adopción de las condiciones higiénico-sanitarias fijadas en la presente norma, así como las que en cada caso sean acordadas por la Consejería de Sanidad y Consumo.
Sección 3 Incineración
1. Los cadáveres únicamente podrán ser incinerados en los hornos crematorios que previamente hayan sido autorizados.
2. Los crematorios de cadáveres deberán disponer, como mínimo, de las siguientes instalaciones:
- sala de incineración.
- salas de velatorio y exposición.
- sala para la entrega de cenizas.
- instalaciones de agua y servicios higiénicos.
3. Todos los cadáveres podrán ser incinerados cualesquiera que fuere la causa de muerte, con excepción de aquéllos que hubieren sufrido contaminación por radiaciones ionizantes, en cuyo caso se estará a lo que se disponga por el organismo competente al efecto.
4. En los municipios de más de 300.000 habitantes será obligatorio disponer de un crematorio de cadáveres en el cementerio municipal.
5. La solicitud de incineración, será presentada por el familiar más cercano del difunto o representante autorizado, acompañándose la misma del certificado médico de defunción y la licencia de enterramiento o, en su caso, de fotocopia compulsada del Registro Civil con la anotación del Forense adscrito al Registro Civil. Cuando el cadáver esté sujeto a intervención judicial, bastará la resolución del juez encargado del caso autorizando la incineración.
6. Transcurridas 48 horas desde que se ha producido la defunción, toda incineración de cadáveres y restos cadavéricos necesitará autorización de la Consejería de Sanidad y Consumo, y sin perjuicio de la correspondiente autorización judicial, en su caso.
7. En las urnas en las que se depositen las cenizas resultantes de una incineración se deberá hacer constar los datos de identidad de la persona fallecida, así como la fecha y hora del fallecimiento.
8. El transporte de las urnas, así como su depósito posterior, no precisará de autorización sanitaria.
Los cementerios deberán disponer de una zona de terreno para el esparcido de cenizas, o de columbarios especiales para la colocación de las urnas de cenizas mortuorias, si bien, los familiares podrán elegir un destino diferente, tal como su esparcido en tierra, salvo en zonas habitadas, o en las aguas del mar a una distancia mínima de la costa de 200 mts.
A partir de: 24 octubre 2004 Artículo 16 redactado por el número 2 del artículo único del D. [BALEARES] 87/2004, 15 octubre, de modificación del D. 105/1997 de 24 de julio, del reglamento de policía sanitaria mortuoria («B.O.I.B.» 23 octubre).
1. Los hornos crematorios están sujetos a la autorización administrativa del Ayuntamiento correspondiente, a cuyos efectos el titular del cementerio deberá presentar un proyecto técnico al efecto para su aprobación por éste, previo informe favorable de la Consejería de Sanidad y Consumo.
A partir de: 24 octubre 2004 Número 1 del artículo 17 redactado por el número 2 del artículo único del D. [BALEARES] 87/2004, 15 octubre, de modificación del D. 105/1997 de 24 de julio, del reglamento de policía sanitaria mortuoria («B.O.I.B.» 23 octubre).
2. Finalizadas las obras del horno crematorio, el titular lo comunicará al Ayuntamiento, el cual una vez comprobado si se han observado las condiciones del proyecto, y previo informe favorable de la Consejería de Sanidad y Consumo, concederá el permiso definitivo de funcionamiento.
3. En el supuesto de que transcurran dos meses desde la recepción de la comunicación de la finalización de las obras sin que se haya dictado resolución expresa concediendo el permiso definitivo de funcionamiento por parte del Ayuntamiento, se entenderá que el mismo ha sido otorgado.
Previo a la entrada en funcionamiento del horno crematorio se deberá disponer de un libro-registro, debidamente numerado y diligenciado por la Consejería de Sanidad y Consumo, en el cual se deberán anotar, por orden cronológico, las incineraciones de cadáveres, de restos humanos y restos cadavéricos. En el libro-registro se anotarán todos los servicios prestados, con especificación del nombre del difunto y de la fecha de la incineración; en el caso de restos humanos se hará constar la pieza y el nombre de la persona a la que pertenecía, excepto si proceden de centros de investigación o universidades, en cuyo caso se anotarán los datos que permitan identificar el centro del que proceden, así como la persona responsable del centro que solicita la incineración.
A partir de: 24 octubre 2004 Artículo 18 redactado por el número 2 del artículo único del D. [BALEARES] 87/2004, 15 octubre, de modificación del D. 105/1997 de 24 de julio, del reglamento de policía sanitaria mortuoria («B.O.I.B.» 23 octubre).
Sección 3 Exhumación
No se podrá exhumar ningún cadáver antes del transcurso de un año desde su inhumación, en el caso de cadáveres comprendidos en el Grupo II del artículo 8 de este Reglamento, o de cinco años, si se trata de cadáveres del Grupo I, salvo que la exhumación se haga por mandato judicial.
1. El Alcalde del municipio correspondiente deberá autorizar la exhumación de cadáveres y de restos cadavéricos que hayan de ser inmediatamente reinhumados o incinerados dentro del mismo cementerio, siempre que se cumplan los requisitos higiénico-sanitarios establecidos en el presente reglamento.
2. La exhumación de cadáveres o de restos cadavéricos que hayan de ser conducidos o trasladados a otro cementerio requerirá la autorización de la Consejería de Sanidad y Consumo.
3. Por los servicios sanitarios dependientes del Ayuntamiento, se comprobará el estado en el que se encuentra el cadáver y, teniendo en cuenta las circunstancias concurrentes, se determinarán las medidas higiénico-sanitarias adecuadas, pudiendo acordarse la sustitución del féretro o de la caja exterior en el supuesto de cadáveres inhumados en féretros especiales, si no se encontrasen en buen estado; también se podrá suspender la concesión de la autorización en caso de condiciones climatológicas extremas. A estos efectos, los Ayuntamientos podrán recabar el apoyo técnico del personal y medios de los Servicios Oficiales Sanitarios de la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares que existan en las áreas de Salud en cuya demarcación estén comprendidos.
4. De las actuaciones efectuadas por los servicios médicos se levantará Acta, cuyo contenido se establecerá reglamentariamente, debiendo conservarse por los servicios de administración del cementerio y anotarse en el libro registro.
5. En todo caso, el plazo máximo a transcurrir desde la exhumación hasta la reinhumación o incineración de un cadáver o resto cadavérico no podrá exceder de veinticuatro horas.
A partir de: 24 octubre 2004 Artículo 20 redactado por el número 2 del artículo único del D. [BALEARES] 87/2004, 15 octubre, de modificación del D. 105/1997 de 24 de julio, del reglamento de policía sanitaria mortuoria («B.O.I.B.» 23 octubre).
1. La solicitud de exhumación se presentará ante el organismo competente para conceder la autorización, de acuerdo con lo previsto en el artículo 20 del presente Reglamento, acompañada de copia compulsada de la licencia de enterramiento.
A partir de: 24 octubre 2004 Número 1 del artículo 21 redactado por el número 2 del artículo único del D. [BALEARES] 87/2004, 15 octubre, de modificación del D. 105/1997 de 24 de julio, del reglamento de policía sanitaria mortuoria («B.O.I.B.» 23 octubre).
2. Por parte del Alcalde del Ayuntamiento respectivo o, en su caso, de la Consejería de Sanidad y Consumo, se notificará al solicitante, a través de los servicios funerarios correspondientes, el día y la hora de la práctica de la exhumación.
3. Transcurrido un mes desde la presentación de la solicitud sin que se haya dictado resolución autorizando la exhumación, se entenderá que ésta ha sido desestimada.
En las exhumaciones que se realicen por mandato judicial se deberán observar los requisitos sanitarios que se establecen en esta Sección, a criterio del médico forense.
CAPITULO III De la conducción y traslado
Sección 1 Conducción y traslado de cadáveres
1. La conducción de un cadáver que a tenor de lo establecido en el artículo 8 del presente Reglamento se encuentre clasificado en el Grupo II, no precisará autorización sanitaria, si el mismo se realiza entre municipios de la misma isla.
2. El traslado de un cadáver deberá ser autorizado por la Consejería de Sanidad y Consumo.
3. La conducción o traslado de los cadáveres del Grupo I se deberá llevar a efecto utilizando un féretro especial de las características fijadas en el artículo 10, 1, b), de este Reglamento, precisando autorización de la Consejería de Sanidad y Consumo para efectuar la conducción o el traslado.
1. La conducción y el traslado de cadáveres únicamente se podrá realizar utilizando alguno de los siguientes medios de locomoción:
a) Vehículos automóviles provistos de la correspondiente autorización para la prestación del servicio de transporte funerario, pudiendo estar refrigerados.
c) Barcos y aviones en la forma que se establezca en las disposiciones vigentes aplicables y en los convenios internacionales.
d) Cualquier otro medio de transporte, que con carácter excepcional pueda ser autorizado. La competencia para autorizar este tipo de transporte corresponde al Alcalde del municipio respectivo para los cadáveres del Grupo II cuando el destino final del cadáver sea la propia localidad de defunción, y a la Consejería de Sanidad y Consumo en los demás casos.
2. No se podrá realizar la conducción y traslado de cadáveres en ambulancias, taxis o coches de alquiler, coches particulares y cualquier otro medio distinto de los recogidos en este Reglamento.
3. No obstante lo anterior, la conducción de un cadáver cuando el mismo sea donante de órganos y tejidos se podrá realizar, con carácter inmediato al momento del fallecimiento, desde el lugar en que éste haya ocurrido hasta el centro sanitario donde se vaya a efectuar la extracción de órganos y tejidos, en un vehículo autorizado para transporte sanitario en el plazo máximo de cuatro horas desde el fallecimiento y sin que sea preciso depositar el cadáver en un féretro, adoptando las condiciones higiénico sanitarias adecuadas y siempre que el lugar del fallecimiento y el centro sanitario se encuentren ubicados en el ámbito territorial de las Islas Baleares.
Unicamente podrán ser autorizados para su utilización para la conducción y traslado de cadáveres, los vehículos automóviles que dispongan de las siguientes características técnicas:
a) La distancia existente desde el final de la cabina del conductor hasta la puerta trasera del vehículo, es decir, el habitáculo, ha de ser suficiente para contener el féretro y facilitar su manipulación, debiendo este tener, como mínimo, 2'5 m de largo, 0'8 m de ancho y 0'7 m de alto.
A partir de: 24 octubre 2004 Letra a) del artículo 25 redactada por el número 2 del artículo único del D. [BALEARES] 87/2004, 15 octubre, de modificación del D. 105/1997 de 24 de julio, del reglamento de policía sanitaria mortuoria («B.O.I.B.» 23 octubre).
b) La separación de la cabina y el habitáculo ha de ser estanca.
c) El habitáculo del féretro, en su parte interior, ha de ser construido con material impermeable y de fácil limpieza y desinfección.
En la conducción y traslado de un cadáver no se pueden establecer etapas de permanencia en lugares públicos o privados, salvo autorización expresa de la Consejería de Sanidad y Consumo.
El traslado de un cadáver del grupo II por vía aérea precisará que, con carácter previo, se proceda como mínimo a su conservación transitoria. Si la duración del traslado va a ser superior a las 72 horas desde la práctica de tanatopráxia hasta la inhumación o incineración, se procederá necesariamente a su embalsamamiento.
El traslado de cadáveres embalsamados o conservados transitoriamente se ha de realizar utilizando féretro especial de las características que se indican en el art. 10, 1, b) del presente Reglamento.
1. Corresponde a la Consejería de Sanidad y Consumo la competencia para autorizar el traslado de un cadáver, previa solicitud al respecto por parte del familiar presente más próximo al difunto o representante autorizado.
2. En los traslados internacionales se deberá observar, además del contenido del presente Reglamento, los requisitos exigidos por los convenios internacionales que sean de aplicación.
A partir de: 24 octubre 2004 Número 2 del artículo 29 redactado por el número 2 del artículo único del D. [BALEARES] 87/2004, 15 octubre, de modificación del D. 105/1997 de 24 de julio, del reglamento de policía sanitaria mortuoria («B.O.I.B.» 23 octubre).
A partir de: 24 octubre 2004 Número 3 del artículo 29 redactado por el número 2 del artículo único del D. [BALEARES] 87/2004, 15 octubre, de modificación del D. 105/1997 de 24 de julio, del reglamento de policía sanitaria mortuoria («B.O.I.B.» 23 octubre).
CAPITULO IV El embalsamamiento, conservación transitoria y otras prácticas sobre cadáveres y restos cadavéricos
Las operaciones de tanatopráxia sobre cadáveres, con excepción de la refrigeración, se deberán realizar una vez que se haya emitido el correspondiente certificado de defunción e inscrita la defunción en el Registro Civil y, en todo caso, transcurridas 24 horas desde la defunción.
1. Para que un cadáver pueda ser sometido a refrigeración deberá haber transcurrido al menos 4 horas desde el fallecimiento, siendo preciso, además, confirmación médica de la defunción por los medios que se consideren los más adecuados para ello, expidiéndose certificado especial en el cual se constate el hecho de la muerte cierta, salvo los cadáveres sometidos a intervención judicial, para cuya refrigeración será necesaria la correspondiente autorización del juez.
A partir de: 24 octubre 2004 Número 1 del artículo 31 redactado por el número 2 del artículo único del D. [BALEARES] 87/2004, 15 octubre, de modificación del D. 105/1997 de 24 de julio, del reglamento de policía sanitaria mortuoria («B.O.I.B.» 23 octubre).
2. El plazo máximo que un cadáver puede ser sometido a refrigeración será de seis días, por lo que transcurrido dicho plazo, deberá ser inmediatamente inhumado o incinerado, o en su defecto, congelado, embalsamado o conservado transitoriamente.
3. Sobre los cadáveres de donantes de órganos, piezas anatómicas o tejidos se podrán realizar los distintos métodos de tanatopráxia contemplados en el presente Reglamento inmediatamente después de realizadas las correspondientes extracciones.
1. A los efectos de este Reglamento, la temperatura de refrigeración oscilará entre los 8&#-80; y los -2&#-80; C; y la de congelación se establece en -12&#-80; C.
2. Los paramentos interiores de las cámaras de refrigeración y congelación de cadáveres serán de material impermeable, de fácil limpieza y desinfección y se mantendrán en perfectas condiciones de higiene y salubridad. Dispondrán de termógrafo y los registros de temperatura deberán tenerse a disposición de los facultativos e inspectores actuantes.
3. Salvo que vaya a someterse a conservación transitoria o embalsamamiento, un cadáver, sólo podrá extraerse de la cámara de refrigeración o congelación para su traslado inmediato al cementerio para su inhumación o incineración.
A partir de: 24 octubre 2004 Número 3 del artículo 32 redactado por el número 2 del artículo único del D. [BALEARES] 87/2004, 15 octubre, de modificación del D. 105/1997 de 24 de julio, del reglamento de policía sanitaria mortuoria («B.O.I.B.» 23 octubre).
4. El traslado, inhumación o incineración se deberá realizar en un tiempo no superior a las 6 horas desde el momento de salida de la cámara o vehículo refrigerado correspondiente, debiéndose utilizar un medio de transporte que asegure que el cadáver no alcanzará una temperatura superior a los 12&#-80; C.
La autopsia no judicial con la finalidad de investigación científica y la utilización de cadáveres para la enseñanza sólo podrán realizarse en los casos y circunstancias previstas en las disposiciones vigentes, previa autorización expresa de la familia, y que el cadáver no se encuentre sujeto a intervención judicial.
1. Las prácticas de embalsamamiento y de conservación transitoria se deberán realizar antes de transcurridas las cuarenta y ocho horas siguientes al fallecimiento.
2. Respecto de los cadáveres sometidos a refrigeración y congelación, el plazo señalado en el apartado anterior, se computará desde el momento en que el cadáver se extraiga de la cámara.
1. Un cadáver deberá ser, obligatoriamente, conservado transitoriamente cuando la inhumación o incineración del mismo se vayan a realizar transcurridas cuarenta y ocho horas desde la defunción, y no haya sido refrigerado o congelado.
2. El embalsamamiento de un cadáver será, asimismo, obligatorio cuando haya de ser inhumado o incinerado transcurridas setenta y dos horas desde la defunción, y no se le haya sometido a refrigeración o congelación.
3. También, deberá ser sometido a las prácticas mortuorias señaladas en los párrafos anteriores, cuando un cadáver se haya depositado en una cámara frigorífica o de congelación y la inhumación o incineración del cadáver se realice transcurridas 24 horas desde la salida de la cámara o cuando su traslado se realice por vía aérea o durante el traslado no pueda ser transportado sometido a refrigeración.
A partir de: 24 octubre 2004 Número 3 del artículo 35 redactado por el número 2 del artículo único del D. [BALEARES] 87/2004, 15 octubre, de modificación del D. 105/1997 de 24 de julio, del reglamento de policía sanitaria mortuoria («B.O.I.B.» 23 octubre).
Los cadáveres embalsamados y los conservados transitoriamente no pueden permanecer en el domicilio mortuorio por un período superior a las noventa y seis o setenta y dos horas, respectivamente. Transcurrido este plazo han de ser inmediatamente conducidos a su destino final.
1. Las operaciones de embalsamamiento, de conservación transitoria y de tanatoplastia sobre cadáveres han de ser realizadas por un médico designado libremente por la familia del difunto, y requieren la correspondiente autorización de la Consejería de Sanidad y Consumo, sin perjuicio de que, además, sea precisa la autorización judicial, en aquellos supuestos en que el cadáver está sometido a intervención judicial.
2. La solicitud de autorización de embalsamamiento o conservación transitoria se presentará por un familiar o representante autorizado, acompañándose a la misma certificado médico de defunción en el que consten la fecha y hora de la muerte, la licencia de enterramiento, en su caso, el permiso judicial para el embalsamamiento y, caso de haber sido conservado en cámara, el certificado expedido por la persona responsable de la conservación.
3. Si por la Consejería de Sanidad y Consumo no se resuelve expresamente el día hábil siguiente a la recepción de la solicitud de autorización a que hace referencia el apartado anterior, se entenderá estimada la petición.
4. Los médicos que practiquen las operaciones mencionadas en este artículo deberán emitir un certificado de la práctica mortuoria realizada, debiendo remitir una copia del certificado a la Consejería de Sanidad y Consumo, y ello sin perjuicio de la facultad de inspección de la citada Consejería.
A partir de: 24 octubre 2004 Número 4 del artículo 37 redactado por el número 2 del artículo único del D. [BALEARES] 87/2004, 15 octubre, de modificación del D. 105/1997 de 24 de julio, del reglamento de policía sanitaria mortuoria («B.O.I.B.» 23 octubre).
1. Los locales donde se realicen prácticas sanitarias sobre cadáveres deberán estar refrigerados de modo que puedan mantenerse a una temperatura de 18&#-80; C. Las paredes y suelos serán impermeables, de fácil limpieza y desinfección. Las uniones de tabiques entre sí y con el suelo serán redondeadas. El suelo será de material liso y antideslizante con una pendiente superior al 1% hacia los desagües.
2. Los locales señalados en el párrafo anterior, deberán estar dotados de los siguientes elementos:
- sistema de renovación de aire que garantice como mínimo 6 renovaciones por hora.
- mesa de acero inoxidable o de otro material fácilmente lavable y desinfectable.
- utensilios necesarios para la realización de las intervenciones.
- fregaderos con tomas de agua fría y caliente.
- material desinfectante.
- guantes y toallas de un solo uso, pudiendo sustituirse éstas por secador de manos.
- servicios higiénicos, vestidor y duchas independientes, anejas al local o locales de prácticas sanitarias.
3. Los titulares de los cementerios o tanatorios dotados de locales para prácticas sanitarias sobre cadáveres deberán llevar un libro registro diario, numerado en todas sus páginas y diligenciado por la Consejería de Sanidad y Consumo, en el que se anotarán nombre y apellidos del difunto, fecha y hora de la intervención, clase de intervención o práctica, nombre del médico y personal actuante, así como la procedencia y destino del cadáver.
A partir de: 24 octubre 2004 Artículo 38 redactado por el número 2 del artículo único del D. [BALEARES] 87/2004, 15 octubre, de modificación del D. 105/1997 de 24 de julio, del reglamento de policía sanitaria mortuoria («B.O.I.B.» 23 octubre).
Por parte de la Consejería de Sanidad y Consumo se podrá autorizar el uso de restos cadavéricos con finalidades docentes o científicas, previa petición al respecto de un centro oficial de enseñanza o investigación, y con la autorización expresa de la familia del finado previamente informada de modo fehaciente. No se precisará autorización familiar para restos cadavéricos que se hallen en fosa común más de un año.
CAPITULO V Cementerios
Todos los Ayuntamientos vienen obligados a prestar el servicio de cementerio, de acuerdo con los requisitos que establece este Reglamento, y a lo que al efecto se prevé en la normativa vigente en materia de régimen local.
Cuando se trate de cementerios de nueva construcción, el terreno en el que se pretenda su instalación deberá reunir las condiciones siguientes:
1. En el contorno del terreno destinado a la construcción del nuevo cementerio se ha de prever una zona de protección de 50 metros de ancho que, cuando exista planeamiento, tendrá la calificación de zona dotacional del nuevo cementerio.Esta zona ha de estar ajardinada y, en todo caso, libre de toda clase de construcciones. No será necesario el ajardinamiento cuando el entorno natural del cementerio no lo requiera.
2. A partir del recinto de esta primera zona de protección se ha de establecer una segunda zona de terreno de 150 metros de anchura, en la cual únicamente se podrán autorizar que se ubiquen:
a) Instalaciones de carácter industrial no alimentarias o de servicios, infraestructuras y de equipamiento comunitario no residencial.
b) Explotaciones agropecuarias.
3. Los dos tipos de usos a que se refiere el apartado anterior se definirán en la redacción de los planeamientos urbanísticos, en función de cada situación concreta del municipio.
A partir de: 24 octubre 2004 Artículo 41 redactado por el número 2 del artículo único del D. [BALEARES] 87/2004, 15 octubre, de modificación del D. 105/1997 de 24 de julio, del reglamento de policía sanitaria mortuoria («B.O.I.B.» 23 octubre).
1. La idoneidad del terreno elegido para el emplazamiento de nuevos cementerios se ha de comprobar por medio de un estudio hidrogeológico, en el que deberán definirse las características hidrogeológicas del subsuelo en la zona situada en el entorno del emplazamiento del cementerio, debiéndose incluir, además, una valoración sobre la posibilidad de contaminación de las aguas subterráneas por causa del cementerio y verificando, también la existencia de suelo superficial con una permeabilidad suficiente que permita, en caso de fugas de líquidos lixiviados, su absorción y autodepuración, manteniendo así la salubridad del recinto.
2. Por las autoridades a quién esté atribuida la competencia para aprobar el proyecto de construcción de un nuevo cementerio o por la Consejería de Sanidad y Consumo, en caso de discrepancia con el estudio hidrogeológico acompañado al proyecto, se podrá solicitar que por el Instituto Geológico y Minero se realice otro informe, que tendrá carácter determinante para la resolución del expediente de autorización.
3. El emplazamiento de los cementerios de nueva construcción se deberá ubicar en las zonas previstas en el planeamiento de cada municipio.
1. La ampliación de un cementerio, previamente autorizado, está sujeta al cumplimiento de los requisitos exigidos en el presente Reglamento para los cementerios de nueva construcción.
2. A los efectos de la presente normativa, se entiende por ampliación de cementerios toda modificación que comporte el aumento de su superficie, la ampliación del número total de sepulturas autorizadas o la ampliación de instalaciones propias de la práctica mortuoria. El resto de modificaciones, tienen el carácter de reforma.
3. El estudio hidrogeológico establecido en el artículo anterior, únicamente será exigible cuando la ampliación del cementerio se haga fuera del recinto existente ya autorizado.
1. Los planes generales de ordenación urbana y las normas subsidiarias de planeamiento han de incluir, entre los documentos informativos, un estudio sobre las necesidades que en relación al servicio de cementerio se pueden prever en el ámbito del planeamiento redactado.
2. Las diferentes figuras del planeamiento de la ordenación del suelo se han de ajustar, en el momento de su revisión, a las normas de este Reglamento en lo relativo al emplazamiento de cementerios.
3. En la tramitación de planes generales, de normas subsidiarias, de planes parciales y de planes especiales, siempre que incidan de forma directa o indirecta en las condiciones de emplazamiento de cementerios, y una vez aprobados inicialmente, se deberá solicitar informe al respecto de la Consejería de sanidad y Consumo.
1. A los expedientes de construcción y ampliación de cementerios se deberá acompañar la siguiente documentación:
a) Informe urbanístico, emitido por el órgano competente del Ayuntamiento respectivo, en el que la zona en la que se pretende emplazar el nuevo cementerio, o en su caso, ampliar el ya existente, está prevista para estos usos en el planeamiento urbanístico vigente. En caso de que no haya previsión de emplazamiento, es necesario el informe de la Comisión Insular de Urbanismo correspondiente en la que conste que se ha seguido el procedimiento específico para ubicar este uso.
b) Estudio hidrogeológico del terreno, si procede, en el que consten las características de permeabilidad, la situación del nivel freático y los niveles de contaminación de los posibles acuíferos confinados cuando éstos existan, y también la dirección del flujo subterráneo.
c) Proyecto de construcción o ampliación, que ha de contener una memoria firmada por un facultativo habilitado donde se haga constar:
- Lugar de emplazamiento.
- Extensión prevista de la ampliación o nueva construcción.
- Distancia en línea recta hasta la zona de población más cercana.
- Comunicaciones existentes con la zona urbana.
- Distribución de los diferentes servicios, recintos, edificios y jardines.
- Memoria de las obras a realizar y de los materiales que han de utilizarse en los muros de cierre y las edificaciones.
- Número, tipos y características de las construcciones funerarias destinadas a inhumaciones.
- Sistema previsto para la eliminación de las basuras y de los residuos líquidos y sólidos.
1. La instrucción de los expedientes de construcción o ampliación de cementerios corresponde a los respectivos Ayuntamientos, no pudiendo ser aprobados por éstos sin informe favorable de la Consejería de Sanidad y Consumo, a cuyo objeto se remitirán el expediente administrativo y el proyecto, y ello sin perjuicio de cualesquiera otros informes o resoluciones de otros organismos previstas en la normativa que sea de aplicación.
2. Una vez finalizadas las obras de construcción o ampliación de un cementerio, y previamente a la primera inhumación en las nuevas construcciones funerarias, por la Consejería de Sanidad y Consumo se deberá de comprobar que las mismas se han ejecutado de conformidad con el proyecto aprobado y que cumplen las condiciones higiénico-sanitarias previstas en este Reglamento.
1. En la construcción de los nichos de los cementerios se ha de observar las siguientes condiciones:
a) Utilizar sistemas que aseguren la estanqueidad y resistencia de su estructura y que permitan la suficiente ventilación por porosidad, evitando la salida al exterior de líquidos y olores, que puedan causar molestias, debiendo facilitar la destrucción natural del cuerpo, aislando este proceso del medio por razones sanitarias.
b) La densidad de nichos, en su conjunto, en la zona de enterramientos no podrá superar 1 nicho por cada 2 metros cuadrados de superficie de la zona de enterramiento y, en ningún caso se superarán las 12 andanas de nichos sobre rasante ni 5 andanas bajo rasante.
c) Los pasillos, escaleras y accesos al bloque de nichos, tumbas y mausoleos tendrán como mínimo 3 mts. de ancho por 2'5 mts. de alto; las rampas, además no superarán el 15% de pendiente. En caso de ser cubiertos, se garantizará una aireación natural o forzada suficiente con salida al exterior que, como mínimo realice 10 renovaciones/hora de aire del local.
d) Las dimensiones mínimas internas de los nichos para adultos serán de 0'75 mts. de ancho, 0'60 de alto y 2'50 mts. de largo. Los de niños de 0'50 mts. por 0'50 con una profundidad de 1,60 mts.
e) El suelo de los nichos ha de tener una pendiente mínima de un 1% hacia el interior del recinto.
f) La fábrica de construcción de nichos o bloque de nichos se dispondrá sobre un zócalo de un mínimo de 0'25 mts. a contar desde el pavimento.
g) La separación de nichos en vertical y en horizontal será la adecuada según el cálculo de resistencia de los materiales y las condiciones anteriores. Deberán garantizar la evacuación de líquidos hasta los depósitos independientes para cada nicho de un mínimo de 45 litros rellenos de material drenante que trasmita los líquidos de descomposición al terreno.
h) Delante de cada nicho deberá haber un espacio libre en toda su superficie frontal que garantice la buena maniobrabilidad del féretro que como mínimo, en los enterramientos en sentido longitudinal será de 3 mts. y en sentido transversal será de 1'4 mts.
A partir de: 24 octubre 2004 Letra h) del número 1 del artículo 47 redactada por el número 2 del artículo único del D. [BALEARES] 87/2004, 15 octubre, de modificación del D. 105/1997 de 24 de julio, del reglamento de policía sanitaria mortuoria («B.O.I.B.» 23 octubre).
i) En ningún caso se podrán construir nichos nuevos sobre otros ya existentes, a menos que esta construcción responda a una segunda fase prevista en el proyecto original.
2. Los nichos ubicados en criptas, tumbas, mausoleos y panteones han de cumplir los requisitos establecidos en los apartados anteriores de este artículo y las tapas o compuertas de registro de osarios que puedan existir deberán tener unas dimensiones mínimas de 0'4 x 0'4 mts.
Además de los requisitos establecidos en el artículo anterior, los nichos construidos sobre rasante, deberán cumplir las siguientes condiciones:
a) Estar construidos de manera que se garantice que las aguas pluviales no penetren en las unidades de enterramiento.
b) Entre la última andana y la parte inferior de la estructura cubierta sobre los nichos quedará un espacio mínimo de 0'2 mts, aislado térmicamente y ventilado con entrada y salida de aire con un mínimo de 0'13 metros cuadrados de abertura al exterior.
c) Todos los nichos deberán tener, como mínimo, una pared porosa que garantice la salidas de gases y olores, con conducción estanca hasta la cámara del párrafo anterior.
d) Deberá construirse un tejadillo mínimo de 0'3 mts. de ancho a contar desde el exterior de la cámara de ventilación.
Por su parte, en la construcción de nichos bajo rasante se deberán cumplir los siguientes requisitos:
a) El bloque de nichos bajo rasante deberá estar perfectamente protegido de lluvias y filtraciones.
b) Sobre la última andana de nichos deberá garantizarse la estanqueidad y el aislamiento térmico dejando una cámara de aire de 20 cm. si fuera necesario.
c) Todos los nichos deberán disponer de una pared porosa que garantice la salida de gases y olores, con conducción estanca hasta un mínimo de 3 mts. por encima del nivel de las zonas verdes o paseos y una distancia mínima de los mismos de 3 m.
d) En el caso de que los nichos se ubiquen en una tumba, el acceso a los mismos se realizará, en todo caso a través de losa o cubierta que disponga de una abertura de 2'3 mts x 1 m., centrada sobre el espacio libre, que sirve para la maniobrabilidad del féretro, que ha de tener, a su vez, las dimensiones previstas en el artículo 47, apartado h de presente Reglamento.
A partir de: 24 octubre 2004 Artículo 49 redactado por el número 2 del artículo único del D. [BALEARES] 87/2004, 15 octubre, de modificación del D. 105/1997 de 24 de julio, del reglamento de policía sanitaria mortuoria («B.O.I.B.» 23 octubre).
El enterramiento de cadáveres en fosas, directamente en el suelo, queda sujeto a las condiciones siguientes:
a) Profundidad mínima de 2 metros, ancho de 0'8 mts. y largo de 2'5 mts. como mínimo; con separaciones no inferiores a 0'5 mts. entre fosas.
b) El terreno debe tener una permeabilidad suficiente o como mínimo una capa de tierra arenosa de 40 cm de grosor.
c) Utilización de sistemas que aseguren una cierta estanqueidad y además permitan la suficiente ventilación por porosidad, evitando la salida al exterior de líquidos y olores y facilitar la destrucción del cuerpo, aislando totalmente este proceso del medio, por razones sanitarias y de higiene, y ha de estar sujeto a la valoración establecida en el correspondiente estudio hidrogeológico.
Por la Consejería de Sanidad y Consumo se podrá autorizar, en las construcciones funerarias destinadas a inhumaciones, técnicas constructivas diferentes de las previstas en el presente Reglamento, siempre que se garantice que se producirá el proceso de descomposición cadavérica y de mineralización de los despojos, en condiciones higiénico-sanitarias y así se acredite mediante los informes y las pruebas técnicas adecuadas que se considere pertinente.
1. Todos los cementerios deberán contar, dentro de su recinto, con las instalaciones siguientes:
a) Un local destinado a depósito de cadáveres, el cual deberá cumplir con los siguientes requisitos:
- Estar provisto de un sistema de refrigeración que permita que en todo momento la temperatura interior del local sea inferior a los 18º C.
- Suelo y paredes de material impermeable, de fácil limpieza y desinfección. Las uniones de tabiques entre sí y con el suelo serán redondeadas.
- El suelo liso y antideslizante ha de tener una pendiente superior al 1% en dirección a los desagües.
b) Un sector destinado al entierro de restos humanos procedentes de abortos, intervenciones quirúrgicas, mutilaciones y criaturas abortivas.
c) Un osario general destinado a recoger los restos provenientes de las exhumaciones, cuya compuerta de registro no será inferior a 0'4 x 0'4 mts.
d) Un horno destinado a la destrucción de ropas y objetos que no sean restos humanos y procedan de la evacuación y limpieza del interior de las sepulturas.
e) Columbarios para la colocación de urnas y una zona de tierra para el esparcimiento de cenizas mortuorias.
f) Instalaciones de agua y servicios higiénicos.
2. Cada cementerio ha de llevar un libro-registro numerado en todas sus páginas y diligenciado por la Consejería de Sanidad y Consumo, donde se anotarán el número de orden, el nombre y apellidos del difunto, la fecha y hora de defunción, el concepto: inhumación o exhumación y la fecha y hora de éstas, procedencia y destino, facultativo, número de colegiado y de Acta, distinguiendo si la causa de la defunción es del grupo I o II.
A partir de: 24 octubre 2004 Artículo 52 redactado por el número 2 del artículo único del D. [BALEARES] 87/2004, 15 octubre, de modificación del D. 105/1997 de 24 de julio, del reglamento de policía sanitaria mortuoria («B.O.I.B.» 23 octubre).
1. En los cementerios cuya titularidad corresponda a los Ayuntamientos, deberán, además de lo previsto en el artículo anterior, estar dotados de los siguientes servicios:
a) Sala de autopsias, cuya existencia será obligatoria para los cementerios ubicados en poblaciones de más de 5.000 habitantes, que deberá reunir las siguientes características:
- Dimensiones mínimas de 3 x 5 metros.
- Suelos y paredes de material impermeable, de fácil limpieza y desinfección, la unión de los tabiques y del suelo, y de los tabiques entre sí ha de ser redondeada y el suelo ha de tener una pendiente superior al 1% en dirección a un desagüe.
- Disponer de una mesa de acero inoxidable o de otro material impermeable de fácil limpieza y desinfección, con desagüe y agua fría y caliente.
- Contar con los utensilios necesarios para la realización de la intervención, material para su desinfección.
- Servicios sanitarios, vestidor y duchas de uso exclusivo del médico forense y del personal auxiliar que efectúe la autopsia, y anejo a la sala de autopsia.
- Estar dotado de un sistema de renovación de aire que garantice un mínimo de 6 renovaciones/hora, con capacidad proporcionada al número de inhumaciones diarias.
- La iluminación de la zona de intervención será como mínimo de 200 lux.
b) Una sala de velatorio por cada 75.000 habitantes o fracción, siendo obligatoria su existencia en poblaciones de más de 5.000 habitantes.
2. Los depósitos de cadáveres podrán utilizarse como sala de autopsias si están dotados de los requisitos previstos en el apartado anterior, en poblaciones de menos de 10.000 habitantes.
Los cementerios no se pueden destinar a otro uso hasta después de transcurrir, como mínimo 10 años desde la última inhumación, salvo que existan razones de interés público declaradas por el órgano competente en cada caso, debiendo ser los restos inhumados en otro cementerio o incinerados.
1. Todos los cementerios, con independencia de cual sea la naturaleza jurídica y su titularidad, están sometidos al régimen y a los requisitos sanitarios establecidos en este Reglamento.
2. Para el control del cumplimiento de las condiciones y requisitos previstos en la presente norma, se podrán realizar las inspecciones que se consideren oportunas por los órganos de inspección dependientes de la Consejería de Sanidad y Consumo.
3. Todos los cementerios se regirán por un reglamento de régimen interno que será aprobado por el Ayuntamiento respectivo, previo informe sanitario favorable de la Consejería de Sanidad y Consumo.
CAPITULO VI Empresas funerarias
La facultad de establecer y autorizar empresas de prestación de servicios funerarios, corresponde a los Ayuntamientos respectivos.
Las empresas funerarias han de disponer, como mínimo, de los medios siguientes:
a) Personal suficiente para la prestación de los servicios, dotado de ropa e instrumentos de fácil limpieza y desinfección.
b) Vehículos que tengan autorización de transporte funerario y cumplan las condiciones de este reglamento para la conducción y/o traslado de cadáveres. En caso de disponer de un vehículo se ha de garantizar, en todo caso, mediante convenio o cualquier otra fórmula admitida en derecho, la capacidad para la prestación del servicio.
c) Féretros comunes y especiales, cajas de restos y demás material funerario necesario, de conformidad con las disposiciones de este Reglamento.
d) Medios indispensables para la desinfección y la limpieza de los vehículos, utensilios, ropas y el resto del material empleado, con área diferenciada para ello.
1. Las empresas funerarias han de disponer de un catálogo que especifique el contenido de todos los servicios que presten y de las tarifas o precios vigentes; anunciándose en un cartel que se situará en lugar destacado y perfectamente visible que se hallan a disposición del público. Todo ello sin perjuicio de lo establecido en las normas de la Comunidad Autónoma, dictadas en materia de defensa de los consumidores y usuarios de los servicios funerarios.
2. Las empresas funerarias son responsables de los materiales que suministren, como también del correcto funcionamiento del servicio y de las tarifas o precios que apliquen.
Las empresas funerarias han de llevar un libro-registro de los servicios prestados, numerado en todas sus páginas y diligenciado por la Consejería de Sanidad y Consumo. En el libro registro se anotará el número de orden, la fecha del servicio especificando si se trata de una conducción o un traslado, el lugar de procedencia y destino, y cualquier otra práctica mortuoria que se realice al cadáver.
A partir de: 24 octubre 2004 Artículo 59 redactado por el número 2 del artículo único del D. [BALEARES] 87/2004, 15 octubre, de modificación del D. 105/1997 de 24 de julio, del reglamento de policía sanitaria mortuoria («B.O.I.B.» 23 octubre).
Los féretros y los servicios funerarios para indigentes se han de facilitar por el Ayuntamiento del término municipal donde se haya producido la defunción.
Toda empresa funeraria podrá ser inspeccionada por los servicios de la Consejería de Sanidad y Consumo, al objeto de comprobar las condiciones de las instalaciones, del personal, de los vehículos y del resto del material destinado al servicio.
CAPITULO VII Infracciones y sanciones
1. El incumplimiento o inobservancia de los requisitos, obligaciones y prohibiciones contenidos en el presente Reglamento será considerado infracción sanitaria de conformidad con lo establecido en el Título VI de la Ley 4/1992, de 15 de julio, del Servicio Balear de la Salud, y subsidiariamente con arreglo a lo dispuesto capítulo VI del título I, artículos 32 a 37, de la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad.
2. Los procedimientos sancionadores se tramitarán de conformidad con lo previsto en el Decreto 19/1994, de 10 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento del procedimiento a seguir por la Administración de la Comunidad Autónoma en el ejercicio de la potestad sancionadora.
ANEXO II CAUSAS DE MUERTE QUE DETERMINAN LA INCLUSION DE CADAVERES EN EL GRUPO I
3. Encefalitis de «Creutzfeld Jacob».
A partir de: 24 octubre 2004 Anexo III introducido por el número 3 del artículo único del D. [BALEARES] 87/2004, 15 octubre, de modificación del D. 105/1997 de 24 de julio, del reglamento de policía sanitaria mortuoria («B.O.I.B.» 23 octubre).
A partir de: 24 octubre 2004 Anexo IV introducido por el número 3 del artículo único del D. [BALEARES] 87/2004, 15 octubre, de modificación del D. 105/1997 de 24 de julio, del reglamento de policía sanitaria mortuoria ("B.O.C.A.I.B." 23 octubre).

References: artículo 10
 artículo 6
 artículo 9
 resolución 
 Artículo 16
 artículo 17
 resolución 
 Artículo 18
 artículo 8
 Artículo 20
 artículo 20
 artículo 21
 resolución 
 artículo 8
 artículo 10
 artículo 25
 artículo 29
 artículo 29
 artículo 31
 artículo 32
 artículo 35
 artículo 37
 Artículo 38
 Artículo 41
 resolución 
 artículo 47
 artículo 47
 Artículo 49
 Artículo 52
 Artículo 59