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Timestamp: 2020-01-19 09:46:10+00:00

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Sony Xperia X, lo hemos probado
Sony ha creado una terminal gama media con pretensiones de gama alta gracias a su apartado fotográfico y a su aspecto visual. Además, su interior es de lo más equilibrado. Así­ es el Xperia X.
Publicado por David G. Mateo | 11 junio 2016 | Análisis, Análisis de Móviles | 0
Sony ha querido dejar atrás la familia Xperia Z y seguir avanzando en su historia móvil. Es el momento de los Xperia X, una familia integrada por el Xperia XA (gama baja), el Xperia X Performance (gama alta) y el Xperia X que analizamos a continuación. Dispositivos que muestran el cambio y la evolución de la compañí­a, marcados por el metal y dejando de lado el antiguo cristal que solí­a formar la parte trasera en la antigua gama Z, como uno de los ejemplos más claros de cambio.
Aquí­ analizamos el Xperia X, un terminal de gama media con un diseño que hace algunos meses solo cabrí­a esperar de un gama alta y unas prestaciones fotográficas más que notables. Algo que hemos podido probar de primera mano gracias al sensor de 13 megapí­xeles en su parte frontal, con la que hemos podido tomar selfies repletos de detalle y definición. Lo mismo que sucede con el objetivo principal, que cuenta con 23 megapí­xeles y tecnologí­a de enfoque hí­brido predictivo que prácticamente impide que nuestras fotos salgan desenfocadas. Todo ello evitando el ruido en escenas con poca iluminación, como mostraremos más adelante.
Por lo demás, se trata de un terminal potente gracias a su procesador Qualcomm Snapdragon 650, que sin ofrecer la potencia más puntera del mercado como sí­ hace el modelo 820 que viste el Xperia X Performance, ofrece la posibilidad de correr cualquier juego y aplicación exigente del momento ofreciendo la máxima autonomí­a. Y es que es posible exprimir su baterí­a de 2.620 mAh hasta dos dí­as seguidos. Eso sí­, ya te adelantamos que en nuestras pruebas hemos tenido que aprovechar el modo STAMINA para ello. Continúa leyendo si quieres conocer el resto de experiencias que hemos tenido con este Sony Xperia X.
Un diseño continuista, pero esta vez en metal
No nos cabe ninguna duda de que el Sony Xperia X es un terminal bonito. Pero Sony ha innovado poco en sus lí­neas. Y es que seguimos ante un dispositivo de lí­neas rectas, a excepción de sus aristas y esquinas, eso sí­. Con unas medidas de 143 x 69 x 7,7 mm, su cuerpo metálico llama la atención por su resistencia y robustez al tacto, aunque con un aspecto de lo más elegante a la vista. Y es que el acabado curvo de su cristal frontal y su placa metálica posterior marcan la diferencia respecto a otros dispositivos. Ahora bien, más vale que no tengas las manos grasas o dejarás tus huellas marcadas por todo el dispositivo, siendo la parte posterior la más difí­cil de limpiar.
Mención especial merece el botón de apagado y encendido situado en el lateral derecho del terminal. Una posición ya utilizada en sus terminales Z para colocar, además, el sensor de huellas dactilares. Algo realmente cómodo si se es diestro, pero no tan conveniente si se agarra el móvil con la mano izquierda. Un servidor es zurdo y, aunque he podido registrar mi huella í­ndice de esta mano, el desbloqueo es algo más complejo con la mano izquierda. A este respecto hay que decir que el sensor funciona de forma muy ágil, pudiendo desbloquear el terminal al mismo tiempo que se presiona el botón, prácticamente al instante y con pocos fallos. Este botón también nos ha servido de referencia para conocer la orientación del móvil, y es que más de una vez lo hemos cogido del revés debido al diseño de su frontal, que parece simétrico debido a los altavoces situados en la parte superior e inferior.
La parte frontal está compuesta por una pantalla de 5 pulgadas de diagonal capaz de mostrar imágenes en resolución Full HD o de 1920 x 1080 pí­xeles. Algo que puede decepcionar a quienes esperen un terminal de gama media-alta que apueste por las resoluciones 2K. Ahora bien, su densidad de pí­xeles de 440 y su brillo consiguen mostrar una imagen ní­tida y muy clara incluso a pleno luz del dí­a. No hay que olvidar que cuenta con la tecnologí­a Triluminos de Sony, consiguiendo una gran definición de color y una representación fiel del tono. Pero, si no nos parece ideal el resultado visto en pantalla, siempre es posible pasarse por los ajustes del terminal y cambiar el balance de blancos o aplicar el modo X-Reality para dar con el aspecto deseado de las imágenes. Todo un punto a favor de Sony y este terminal.
Un móvil para no parar de hacer fotos
Es su apartado fotográfico lo que más nos ha gustado, con diferencia. Y es que sus sensores consiguen fotos realmente buenas teniendo en cuenta que se trata de un móvil. No solo por calidad y definición, sino por cumplir con nota en entornos poco luminosos, incluso cuando se usa la cámara para selfies. No es para menos teniendo en cuenta que esta cámara secundaria tiene un sensor Exmor RS de 13 megapí­xeles con un tamaño de 1/3 de pulgada. Un objetivo ágil que apenas requiere medio segundo para iniciarse y tomar la instantánea. Además es bastante luminoso gracias a su apertura de f/2.0, lo que consigue buenas fotografí­as en entornos oscuros (ISO 6.400). Su objetivo gran angular de 22 milí­metros completa el apartado técnico de esta cámara para asegurar que todo el mundo entra en el selfie cuando se hace una de estas fotografí­as en grupo. Todo ello sin olvidarnos de las opciones para establecer el balance de blancos en diferentes situaciones (luz natural, luz artificial, nublado o automático), activar un modo de disparo HDR para conseguir un resultado detallado en cuanto a luces y sombras, o usar el captador de sonrisas, entre otras opciones. También permite escoger la resolución de las imágenes, teniendo en cuenta que los 13 megapí­xeles genera formatos fotográficos de 4:3 de proporción, siendo necesario bajar la resolución a 10 megapí­xeles para lograr una fotografí­a de 16:9 o panorámica. En cuanto al ví­deo, es capaz de grabar a 1.080 pí­xeles o FullHD aplicando SteadyShot o la tecnologí­a de estabilización de imagen de Sony, que evita temblores.
Y si esta cámara no suple las necesidades artí­sticas del usuario, lo cual dudamos bastante dadas nuestras pruebas, siempre es posible usar la cámara principal. En este caso usa un sensor Exmor RS de 1/2,3 pulgadas capaz de captar imágenes a resolución de 23 megapí­xeles. También cuenta con una apertura focal de 2.0, aunque su objetivo angular es de 24 milí­metros. Las fotos en la oscuridad de la noche superan a las de otros terminales. Sin perder de vista que se trata del objetivo de un dispositivo móvil (nunca conseguirá los mismos resultados que una réflex), es capaz de representar fielmente colores y utilizar su ISO de 12800 para lograr mostrar la escena sin demasiado ruido. Cuenta con un flash LED único de impulsos. En condiciones de buena luz, los resultados son inmejorables, tal y como puedes ver en las imágenes del artí­culo.
Claro que, también ayuda contar con varios modos de disparo. El manual, aunque no permite manejar los valores de las cámaras réflex con lo que ajustar la sensibilidad, velocidad de disparo y demás, sí­ cuenta con opciones de enfoque y elección de escena (bajando a 8 megapí­xeles la resolución de las fotos). Su modo de disparo Automático Superior, sin embargo, se encarga de mejorar la foto en cualquier circunstancia automáticamente. Además, al pulsar sobre la pantalla, es posible hacer uso de la tecnologí­a de enfoque hí­brido predictivo, que no es ni más ni menos que un seguro para conseguir fotografí­as totalmente definidas y sin borrones. Un cuadro amarillo marca el elemento móvil y predice dónde se moverá después. Así­, solo hay que apuntar, asegurarse del momento ideal y pulsar el botón de disparo (el fí­sico o el virtual).
Tampoco nos olvidamos de sus herramientas de fotografí­a, y es que Sony ya nos tiene acostumbrados a una buena selección de juegos y elementos para ir un paso más allá de la fotografí­a o ví­deo tradicionales. Basta con deslizarse al menú de la derecha en la aplicación Cámara para encontrar una preselección como Efecto Creativo (retoque), Efecto de AR (para jugar con Realidad Aumentada), Timeshift video (para crear ví­deos a cámara lenta como los de iPhone y otras tantas más. Además, existe un menú para acceder a una selección de otras herramientas disponibles para ser descargadas y utilizadas en este modo de fotografí­a. Algo con lo que pasar un buen rato, pero sin innovar respecto a lo visto en los Xperia Z.
Cuando miramos bajo el capó metalizado del Sony Xperia X descubrimos algo que, a priori, puede levantar dudas acerca del rendimiento del terminal. Y es que Sony ha incluido un procesador Qualcomm Snapdrafon 650, lo que podrí­a presuponer que desmerece los acabados y posibilidades del dispositivo. Lejos de esta realidad, nuestras pruebas nos han demostrado que el Xperia X puede con lo que le echen de forma muy ágil y resuelta. Y es que este chip es capaz de mover los juegos más exigentes gráficamente hablando gracias a su chip Adreno 510, y aún le sobra potencia para mantener una multitarea con un buen número de aplicaciones disponibles en segundo plano. Todo ello sin que el terminal se mueva a pedales, con retrasos y parones. Y es que la fluidez y la ligereza es una de sus marcas de identidad, tanto al saltar entre apps como a la hora de moverse por los diferentes menús del móvil. Claro que su procesador cuenta con seis núcleos con soporte para procesos de 64 bits. También tiene mucho que ver la memoria RAM que lo acompaña, que gracias a sus 3 GB permite que todos los procesos se llevan a cabo sin retardo. Tanto es así­ que prácticamente no nos hemos acordado de cerrar las aplicaciones que mantení­a abiertas el terminal en ningún momento de nuestras pruebas para conseguir más fluidez.
Y es que Qualcomm ha creado un chip de gama media potente y con soporte para redes 4G y todo tipo de conectividad, pero sin dejar de lado la eficiencia. Y este es otro de los puntos precisamente interesantes de este Sony Xperia X: su autonomí­a. Sus seis núcleos permiten repartir los diferentes trabajos de procesamiento para no acabar con la baterí­a cuando se saca el máximo partido al terminal. Algo que se nota al cabo del dí­a. O más bien del dí­a y medio de autonomí­a que hemos conseguido exprimir a este terminal sin necesidad de cohibirnos en su uso en ningún momento, ni ponerlo en modo avión durante la noche. Jugando a tí­tulos con gráficos en 3D durante más o menos una hora al dí­a (en varios momentos), escuchando música y utilizando aplicaciones habituales como WhatsApp, Snapchat o Facebook, su baterí­a de 2.360 mAh ha soportado la carga de trabajo durante casi dos jornadas. Un periodo al que se puede llegar perfectamente si se aprovecha el modo STAMINA para recortar funciones y exprimir aún más esta autonomí­a. Además, este Xperia X también cuenta con un modo ultra STAMINA que solo deja funcionar las aplicaciones básicas para arañar unas cuantas horas más de vida antes de conectarlo a la corriente. En su carga solo hay que emplear hora y media, logrando hasta cinco horas de autonomí­a con diez minutos de carga. Algo realmente útil para completar esa mitad de la jornada que falta para cubrir los dos dí­as de vida del terminal.
Sin embargo, no todo lo que hemos encontrado en el interior de este dispositivo nos ha sorprendido gratamente. Es su apartado de almacenamiento el que se lleva uno de nuestros peros. De serie, el Xperia X cuenta con 32 GB de espacio, del cual hay que restar 12 GB que es lo que ocupa el sistema operativo y las aplicaciones preinstaladas. Es decir, que en realidad disponemos de 20 GB reales para llenar de fotos, ví­deos, aplicaciones y demás contenidos. Un espacio poco amplio teniendo en cuenta las pesadas fotos que puede realizar este terminal. Así­, es fácil que los apasionados por la fotografí­a acaben rápidamente con este espacio si quieren retratar su entorno a plena calidad (con las resoluciones más altas). El punto positivo es que el Xperia X cuenta con una ranura para tarjetas MicroSD con capacidad máxima de 200 GB más.
Un móvil cargado de contenido
Sony siempre apuesta por introducir sus propias herramientas y aplicaciones para satisfacer a los usuarios nada más iniciar el móvil por primera vez. Algo que levanta crí­ticas y ví­tores a partes iguales. En esta ocasión el terminal llega con Android 6.0.1 (Marshmallow) de serie, y la capa de personalización propia de Sony. Esto es, un escritorio y un cajón de aplicaciones por separado. Todo ello con la tipografí­a, iconos y estilo propio de la marca japonesa, pero con bastante cercaní­a al aspecto original del sistema operativo de Google.
Ahora bien, en esta ocasión han decidido acabar con las small apps o las miniaplicaciones. Esas herramientas que, en la familia Xperia Z aparecí­an en el botón de multitarea, y con las que se podí­a acceder a funciones como la calculadora o el temporizador, ya no están en el Xperia X. Sin embargo, Sony sigue introduciendo su propia galerí­a de fotos, la cual se integra con el servicio Google Fotos, su propia aplicación de música, que hace lo propio con Spotify, o su aplicación de ví­deo para estar al tanto de todos los programas y canales del momento. También se ha introducido la aplicación de PlayStation, con la que tener acceso a varias cuestiones de la videoconsola y la cuenta del usuario en PlayStation Network, o la aplicación Lifelog, que permite llevar a cabo un exhaustivo registro de la actividad fí­sica y de ocio del usuario, siempre y cuando se le dé permiso a la aplicación. También nos hemos encontrado con la aplicación What”™s New con la que estar al tanto de las novedades en cuanto a apps, juegos y pelí­culas. Una herramienta que no nos ha gustado por sus notificaciones invasivas y lo reiterado de su misión. Y es que el cajón de aplicaciones ya cuenta con una sección de sugerencias en la parte izquierda, justo debajo de la recomendación de las aplicaciones a usar según el momento del dí­a y el lugar en el que se halla el usuario.
Sin embargo, hay varias cuestiones a tener en cuenta. Relacionado con su ajustada capacidad de almacenamiento, su asistente de limpieza en el menú Ajustes no ofrece tantas opciones como sí­ sucede con la capa de personalización EMUI de Huawei, por ejemplo. Además, las diferentes aplicaciones y servicios de Sony se han encargado de molestarnos durante las primeras horas de uso del Xperia X con habituales notificaciones y alertas que poco o nada nos interesaban. Cualidades que siguen siendo un lastre en la plataforma Android.
Contar con Android 6.0.1, además, permite que este Xperia X sea usado por varias personas, ya sea con sus propias cuentas de Google, o a través de una cuenta de invitado. También ofrece las posibilidades más avanzadas del asistente de Google, Google Now, como es pulsar sobre el botón Inicio durante varios segundos para encontrar información de lo que se está hablando en un chat de WhatsApp o sobre lo que se vea en pantalla de forma automática. Además, ofrece la firma y pago de transacciones mediante la huella dactilar, o la posibilidad de personalizar notificaciones o contar con las últimas medidas de seguridad para proteger los datos del usuario.
Un terminal con un apartado de conectividad puesto al dí­a
En el apartado de conectividad vemos que Sony ha cumplido sobradamente con este dispositivo. Sin dar pasos hacia lo más avanzado, como serí­a contar con el cable de conexión USB Type C, sí­ posee conectividad por Bluetooth 4.2, soporte para redes 4G de categorí­a 6, WiFi (802.11 a/b/g/n/ac 2.4 + 5GHz), puerto jack 3,5 mm, soporte para conexiones Google Cast y DLNA con la que compartir contenidos sin cables o incluso NFC para activar marcadores o conectarse a dispositivos con solo acercar el móvil. Por supuesto, también posee GPS, diferentes sensores de movimiento y uno de proximidad. Cuestiones, todas ellas, que nos ha permitido vincular el teléfono a una pulsera cuantificadora, auriculares inalámbricos y equipos de música conectados de forma sencilla y ágil. Todo ello con soporte para la alta velocidad de Internet.
En cuanto a la tarjeta SIM, el modelo de Xperia X que hemos probado cuenta con una plataforma donde colocar una tarjeta del tipo Nano junto a una tarjeta MicroSD para ampliar la capacidad de almacenamiento del dispositivo (hasta 200 GB), que llega de serie con una capacidad de almacenamiento de 32 GB. Dicha plataforma encaja en la parte izquierda del terminal, siendo necesario reiniciar el dispositivo cada vez que se extrae aunque solo sea para cambiar la tarjeta de memoria.
Como ya hemos comentado, el Xperia X también posee sensor de huellas dactilares. Se encuentra oculto en el botón de encendido y apagado del móvil, lo que lo hace realmente conveniente si se quiere utilizar esta medida de seguridad para desbloquear el terminal. Claro que, disponer de esta tecnologí­a también ofrece pagos seguros, confirmando la transacción al poner la huella sobre dicho botón. Un gesto que se lleva a cabo realmente rápido y que solo falla en algunas ocasiones, sin que detecte en un par de intentos nuestra huella. Algo que en nuestras pruebas nos ha llevado a utilizar el patrón de desbloqueo en varias ocasiones tras la frustración de limpiar la huella y el botón y no conseguir acceso al terminal.
Un teléfono preparado para el ocio
Su brillante pantalla de 5 pulgadas con resolución HD permite que los juegos y los ví­deos se vean claros y bien definidos. Su tecnologí­a Triluminos ayuda a que los colores se representen claramente. En conjunto, la calidad del aspecto visual es de lo más positivo, aunque los más puristas quizá echen de menos una resolución mayor, aunque eso lo harí­a un terminal de gama alta.
Pero el ví­deo no lo es todo. El sonido también hace su parte en este Xperia X gracias a sus dos altavoces frontales, que ofrecen una verdadera sensación de sonido estéreo. Además, sus micrófonos permiten grabar sonido de dos canales para conseguir una sensación de inmersión. Pero, lo mejor, es la tecnologí­a que Sony ha introducido y que ofrece una alta calidad de sonido tal como Clear Audio+, S-Force Front Surround, LDAC y el sonido que ofrece los formatos LPCM, FLAC, ALAC, DSD. No hay que olvidar que cuenta con un segundo micrófono para cancelar el ruido en una llamada. Todo esto nos permite escuchar música de calidad y a una potencia más que aceptable. Eso sí­, nos hemos percatado de una vibración un tanto molesta en la carcasa posterior del terminal cuando se sube el volumen del dispositivo. Una percepción que reduce esa sensación de robustez y calidad de la que hablábamos al comienzo del análisis.
En conjunto, el terminal ofrece opciones para jugar o ver series y pelí­culas con todo lujo de detalles, cumpliendo sobradamente gracias a su pantalla para hacerlo en exteriores, y disfrutar de un sonido estéreo y envolvente. Más aún si se utilizan auriculares.
Los usuarios más preocupados por su estilo ya han podido ver que el Sony Xperia X cuenta con lí­neas realmente elegantes, además de materiales Premium. Pero lo bueno es que Sony ha creado diferentes variaciones de color, pudiendo elegir entre el blanco, el negro grafito, el lima oro o el rosa oro. Tonos que, con el acabado metalizado, ofrecen una visión de lo más llamativa para un terminal de gama media, pudiendo alardear de terminal de lujo sin tener que pagar por uno de ellos.
En cuanto a su precio, hablamos de un terminal de 630 euros. Un coste algo elevado para un terminal de gama media, pero que se justifica en este caso por su acabado, los materiales y, por supuesto, la tecnologí­a que incluye en su interior. Y es que es un móvil realmente completo en su apartado de conectividad, con una pantalla de calidad y un procesador que cumple a la perfección con toda clase de tareas. Es cierto que se ve limitado en resolución de pantalla (Full HD en lugar de 2K) o procesador (Snapdragon 650 en lugar de Snapdragon 820), pero es más que suficiente para disfrutar del ocio o para funcionar como terminal de trabajo. Además, todo su potencial recae en el apartado fotográfico, donde sus objetivos de 23 megapí­xeles (principal) y de 13 megapí­xeles (secundario) conquistarán a los apasionados. Sin llegar al detalle y calidad de una cámara réflex, ofrecen resultados realmente buenos incluso en condiciones de baja luz. Eso sí­, resulta difí­cil conseguir un efecto desenfoque cuando su tecnologí­a de enfoque hí­brido predictivo entra en juego.
Lo mejor del Sony Xperia X
Su diseño elegante y materiales Premium
Su apartado fotográfico que ofrece imágenes de gran calidad y selfies detalladas en casi cualquier situación
Su autonomí­a de más de un dí­a con un uso bastante activo
Su fluidez en la respuesta y la eficacia del procesador Snapdragon 650
Un precio más ajustado para la gama media
Más espacio de almacenamiento de serie
Densidad 440 puntos por pulgada
Tecnologí­a Pantalla TRILUMINOS
Dimensiones 69,4 x 142,7 x 7,9 milí­metros
Colores Blanco, negro, lima oro, oro rosado
Resistencia al agua No recomendado
Ví­deo Grabación de ví­deo FullHD 1080p
Sensor y modos Sensor Exmor RS para móviles de 1/2.3″
Enfoque automático hí­brido predictivo (0,3 seg)
Estabilización de imagen Estabilizador digital SteadyShot
ISO ISO-12.800
Cámara delantera Resolución de 13 megapí­xeles
Sensor Exmor RS para móviles de 1/3″
Sensibilidad ISO hasta 6.400
Otros Aplicaciones para cámara: Efecto de AR
Timeshift ví­deo
Funciones Eliminación digital del ruido
Novedades (What’s New)
Procesador CPU Procesador Qualcomm Snapdragon 650 de seis núcleos con soporte para 64 bits
Tests de potencia Antutu: 77652
Memoria interna 32 Gb versión normal
64 Gb versión Dual SIM
Capacidad 2.620 miliamperios
Duración en uso 2 dí­as
Pruebas de AnTutu Tester 6290
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