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Timestamp: 2017-04-27 14:48:40+00:00

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La insostenible estafa del tarifazo: la única verdad es la realidad | Economia Politica para la Argentina
Informes La insostenible estafa del tarifazo: la única verdad es la realidad 12/10/2016
Por Federico Bernal, Juan Francisco Fernández
El documento titulado “Informe de situación de los precios del gas” es supuestamente el más importante desde lo que pretende ser la defensa oficialista de las resoluciones 28, 31 y 212 (léase “tarifazo”). En dicho documento, firmado por el accionista de la Total, Marcos Pourteau -a la sazón, subsecretario de Producción y Exploración- se lee en su página 18 que “… las condiciones actuales del sistema…” están caracterizadas “… por la caída en la producción de gas…”. Es decir, la administración nacional está reconociendo haber heredado una producción gasífera en declinación. ¿Era realmente así? La supuesta caída de la producción es la clave de la falaz argumentación que intenta sostener la estafa del tarifazo, argumentación repetida hasta el hartazgo por Macri, Aranguren, Peña y Frigerio, entre otros. Una producción que no para de caer justificaría el incremento del precio del gas en boca de pozo. Y peor aún, justificaría afrontarlo directa y exclusivamente por la ciudadanía. Igual mentira se observa en la Resolución 212 portadora de los nuevos cuadros tarifarios del gas. Allí, la Cámara de empresas al frente del Ministerio de Energía explica que “… para promover inversiones en exploración y explotación de gas natural a fin de garantizar su abastecimiento y de emitir señales económicas claras y razonables, era necesario implementar un nuevo esquema de precio de gas natural en el PUNTO DE INGRESO AL SISTEMA DE TRANSPORTE (PIST)…”. ¿Era realmente necesario? Pero la frase no termina ahí. Se nos explica además que dicho nuevo esquema de precio de gas natural en el PIST tendrá “por objeto tanto la incorporación de reservas, como el aumento en la producción doméstica de gas natural…”. Dejaremos de lado por el momento la cuestión de las reservas, pues hablar de ellas sin contemplar objetivos de consumo resulta engañoso. Regresemos entonces a la “producción”. Que el incremento del precio PIST tiene por objeto aumentar la producción local es sabido, desde que eso fue lo que permitió, a través del Plan Gas, aumentar la producción doméstica de gas natural entre 2013 y julio de 2016, premiando a las empresas que comprometieran proyectos de inversión en gas “nuevo”. Pero además existía un blindaje en el incremento del precio PIST bajo este exitoso plan, blindaje que amortiguaba el incremento promedio. Hablamos de YPF. Dicho blindaje, por supuesto, ha sido borrado de un plumazo. La cuestión es, por tanto, no sólo para qué se destina el incremento del precio PIST sino también quién lo paga (si la ciudadanía directamente o la ciudadanía a través del Estado) y si ese pago cuenta o no con la protección de YPF (según explicaremos más adelante). En fin y resumiendo: ¿Es posible mejorar la producción de gas sin trasladar a los sectores residencial, industrial y comercial ni un centavo de incremento en la tarifa del servicio público, ni desplomar la demanda? Hasta aquí las preguntas medulares que Macri ni Aranguren no querrán ni podrán responder. El Observatorio OETEC ha venido trabajando en las respuestas a tales interrogantes desde el 10 de diciembre del 2015. En esta oportunidad, actualizamos los datos de la producción de gas natural a julio del corriente año (últimos datos oficiales) recordando que, según aconteció con los recientes indicadores de pobreza, Macri debe ser juzgado a partir del mes de octubre; es decir, lo acontecido entre diciembre y septiembre (inclusive) es responsabilidad del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, así que el análisis de la producción para evaluar la “pesada herencia” gasífera llegará hasta el 1 de octubre de 2016. Además de actualizar datos de producción, en el presente informe realizamos una síntesis de los resultados de la audiencia pública a la luz de la Resolución 212. Finalmente y de acuerdo a las conclusiones aquí vertidas, invitamos a las organizaciones de defensa del usuario y del consumidor, a asociaciones de pequeñas y medianas empresas y comercios, a legisladores nacionales así como también a todos aquellos juristas que sostienen en alto la seguridad jurídica popular a convocar una conferencia de prensa conjunta en la que se exija al señor Presidente de la Nación no sólo la urgente rectificación de aquella gravísima mentira (“caída en la producción de gas”) sino a una detallada explicación de cómo fue que el gobierno anterior consiguió aumentar la producción, mejorar el desempeño de las principales productoras, sustituir crecientes volúmenes de importaciones (ahorrando miles de millones de dólares) y caminar a paso firme hacia el autoabastecimiento dos a tres años antes de lo prometido por su administración en un contexto de consumo ascendente. Asimismo, en dicha conferencia de prensa no podrá dejar de señalarse la flagrante violación a la Ley de Ética Pública implícita en la continuidad del ex CEO de Shell en el cargo de ministro. Como sea y parafraseando al representante del Grupo Shell en la Argentina, Juan José Aranguren, en una de sus máximas de cabecera (“la única verdad es la realidad”), la Corte Suprema de Justicia tiene en el período 2012 a julio de 2016 la única verdad, prueba suficiente e irrefutable de por qué este tarifazo es en realidad una inadmisible e inédita estafa contra el pueblo argentino. Invocando el fallo de la Corte y el énfasis puesto en el “ejercicio de control jurisdiccional de la legalidad, razonabilidad y proporcionalidad de las tarifas”, resulta insoslayable colegir que acá no existe ni legalidad (se viola la Ley 25.188 y se sigue violando la Constitucional Nacional) ni mucho menos razonabilidad. En cuanto al tercer concepto, la “proporcionalidad”, carece de total importancia puesto que un latrocinio semejante al conducido por la Cámara de empresas al frente del Ministerio de Energía será siempre un latrocinio, se haga todo junto como paulatinamente. “Nos quedábamos sin gas” (I)
La imagen que sigue se extrajo del “Informe de situación de los precios del gas”, como se dijo, firmado por el accionista de la Total, Marcos Pourteau -a la sazón, subsecretario de Producción y Exploración- y remitida al ENARGAS por la Cámara de empresas al frente del Ministerio de Energía y Minería, conforme indicación de la Corte Suprema en su fallo del 18 de agosto. Para que no queden dudas de la flagrante mentira, afirma la administración nacional que nos quedábamos sin gas.
“Nos quedábamos sin gas” (II)
La Resolución 212 “Gas Natural, Gas Propano. Determínanse Precios” (nuevos cuadros tarifarios del gas), normativa emitida por la Cámara de empresas al frente del Ministerio de Energía y Minería, señala en su página 21: “Que sin embargo, en el marco de la normativa aplicable -en particular, el Decreto N° 181/2004- y en las condiciones actuales del sistema -caracterizado por la caída en la producción de gas…”.
Como puede apreciarse, se repite la misma mentira del documento “Informe de situación de los precios del gas” remitido al ENARGAS y que se suponía debía brindar, en función de lo ordenado por el fallo de la Corte, información “adecuada, veraz e imparcial”. Para que no queden dudas de la flagrante mentira, afirma la administración nacional que nos quedábamos sin gas.
“Teníamos cada vez más gas” (Cámara de empresas al frente del Ministerio de Energía)
1) La producción de gas natural desaceleró su tendencia declinante entre 2013 y 2014, para pasar a una tasa positiva del 3,43% entre 2014 y 2015. La notable recuperación es consecuencia de la implementación del Plan Gas o “Programa de Estímulo a la Inyección Excedente de Gas Natural”, el cual compensó económicamente a aquellas empresas que se comprometieran a incrementar su inyección total de gas natural. Este plan garantizaba 7,5 dólares por MMBTU a la producción por excedente de gas. Como se aprecia del gráfico que sigue, sin sustraer del bolsillo de la ciudadanía ni un centavo, el Plan Gas permitió aumentar las inversiones y la infraestructura y mejorar la producción abasteciendo un consumo ascendente.
Fuente: Elaboración propia en base a datos del Ministerio de Energía y Minería “Producción de Petróleo y Gas (Tablas Dinámicas) – TDS_SescoWebUP_6_2016.xlsx y Series Producción de Gas Natural 1999.
2) La variación interanual conseguida entre 2015 y 2014 (3,43%) es la mejor desde 2003, mientras que la verificada entre 2014 y 2013 la segunda mejor desde 2006. La crítica de la “pesada herencia” gasífera omite este logro histórico.
Fuente: Elaboración propia en base a datos del Ministerio de Energía y Minería “Producción de Petróleo y Gas (Tablas Dinámicas) – TDS_SescoWebUP_6_2016.xlsx y Series Producción de Gas Natural 1950 – 1999.
Para ocultar las referidas variaciones interanuales sumamente trascendentales a la luz de los últimos doce años de kirchnerismo y la pesada herencia gasífera recibida por Néstor Kirchner, concentra el fuego en afirmar que la producción de gas viene cayendo desde 2004. Pero esta es una verdad a medias. En primer lugar, si cae desde 2004 no puede dejar de señalarse que la tendencia declinante se revirtió en entre 2013 y 2014. En segundo lugar, que la producción dejó de caer en 2015. En tercer lugar y como señalábamos arriba, que la variación interanual conseguida entre 2015 y 2014 (3,43%) es la mejor desde 2003. Cuarto y último, que la producción promedio de los últimos tres años nunca se ubicó por debajo de la producción de los últimos tres años de la fastuosa y célebre década del noventa.
3) Al incorporar 2016 en el análisis, se observa que la recuperación de la producción de gas alcanza a julio del corriente año, esto es, parte de la “pesada herencia” y, según ratificó Macri al tiempo de divulgar los nuevos datos de pobreza, exclusiva responsabilidad del gobierno anterior.
4) A partir del 2015, la producción para el período enero-julio supera por primera vez la del año anterior, acentuándose la tendencia hasta julio de este año. La tasa de variación 2014-2015 y 2015-2016 es positiva en 3,25 y 5,37%, respectivamente. No obstante y como fuera advertido por este Observatorio, se aprecia una fuerte desaceleración en la producción de gas desde la asunción de Macri.
Fuente: Elaboración propia en base a datos del Ministerio de Energía y Minería “Producción de Petróleo y Gas (Tablas Dinámicas) – TDS_SescoWebUP_6_2016.xlsx y TDS_SescoWebUP_7_2016.
7) La recuperación de la producción de gas a partir de 2013 y hasta el mes de julio de 2016 inclusive, implicó una fuerte sustitución de gas importado de acuerdo a datos del ENARGAS. En nuestro informe “El Ministerio de Energía confirma que el tarifazo gasífero es una aberración” (18/07/2016), destacábamos que “En 2015 la demanda nacional de gas natural por redes aumentó 1,9%, la producción gasífera un 3,6%, mientras que los volúmenes de importación de gas boliviano y de GNL disminuyeron en conjunto 14,6%”.
Como se verá en los siguientes apartados, tanto la cuestión del autoabastecimiento como de la significativa sustitución de las importaciones fueron ratificadas por quienes sucedieron en el uso de la palabra al señor Aranguren en la audiencia pública y que supuestamente debían ratificar los argumentos en favor del tarifazo, a saber: caída de la producción, importaciones en ascenso, nulas o insuficientes inversiones del sector privado (ausencia de “señales de precios”), etc.
“Teníamos cada vez más gas” (Ministerio de Energía de la Provincia del Neuquén)
La Resolución 212 (nuevos cuadros tarifarios del gas) dedica varias páginas a las exposiciones realizadas en la audiencia pública. Comienza detallando los principales conceptos vertidos por Aranguren, para luego pasar a describir las ponencias que le siguieron, sobre todo las primeras, esto es, aquellas que debían confirmar la “pesada herencia” gasífera y por tanto justificar el incremento del precio del gas en boca de pozo a ser pagado directa y exclusivamente por la ciudadanía. Sin embargo y para sorpresa de todos y todas, los primeros 30 minutos que siguieron a Aranguren bastaron para demoler el tarifazo. Si bien nuestro Observatorio dedicó varios informes a analizar dichas ponencias, haremos en este apartado y los que siguen una actualización de las mismas a la luz de lo que fueron las insólitas y sesgadas interpretaciones de cada una de ellas por parte de la Cámara de empresas al frente del Ministerio de Energía, interpretaciones incluidas en la antedicha Resolución.
Al señor Aranguren sucedió en el uso de la palabra el ministro de Energía de la Provincia del Neuquén -oficialista y primera productora de gas del país-, Alejandro Nicola. De su ponencia el Ministerio dirigido por el Grupo Shell opinó: “Que a continuación en uso de la palabra, el ministro de Energía de la provincia de Neuquén, el Sr. Alejandro Nicola, expuso su posición sobre la matriz energética del país y la falta de energía, y en particular sobre la necesidad de contar con señales de precios adecuadas para superar la situación actual, especialmente para el desarrollo de producción no convencional, mencionando a este respecto las señales dadas por el denominado Plan Gas” (Pág. 10).
¿Es esta descripción una síntesis fiel de lo transmitido por Nicola? En absoluto. Citamos textuales palabras del ministro neuquino en relación al Plan Gas (para un análisis completo ver bibliografía): “Fue una señal de precios distinta, fue un incentivo a la producción; y rápidamente la industria reaccionó en forma positiva… La industria reaccionó rápidamente con una inversión que hizo que empezáramos a producir más, se revirtiera la tendencia negativa de la producción y pudiéramos pasar en promedio a producir un 12% más de energía”. Un 12% más de energía, en un país que como reitera una y otra vez el macrismo importa más del 20% de la energía que consume no es menor.
“Ahorrábamos cada vez más dólares” (Ministerio de Energía de la Provincia del Neuquén)
Prosigamos con más resultados del Plan Gas, siempre en palabras de Nicola (acompañó esta frase con la imagen que agregamos debajo): “La curva naranja es la curva de producción de la provincia de Neuquén. A partir de 2013 es una proyección con el nivel de declinación que teníamos desde 2004. La celeste marca los valores reales que se dieron de producción. Entre esas dos curvas si calculamos el volumen total que se produjo en Neuquén y lo valorizamos a los precios del gas importado, nos arroja el número de 4.200 millones de dólares que el país se ahorró en divisas que no tuvo que gastar para comprar gas del exterior”.
El mejor escenario para el pueblo argentino se dio con el Plan Gas: mejora de una producción que permitió abastecer una demanda creciente sin afectar los bolsillos de las clases populares ni imponiendo un ahorro energético coercitivo. Para todos aquellos preocupados en la eficiencia de los subsidios o si sirvieron para algo, nótese lo siguiente. En la página 6 de la Resolución 212 se lee: “Que en 2015, los subsidios al sistema del suministro de gas le costaron al Estado Nacional US$5.700 millones”. Pues bien, en apenas tres años el Plan Gas aplicado a Neuquén permitió un ahorro del 74% de lo subsidiado en materia gasífera a nivel nacional en 2015.
A modo de síntesis, sírvase el lector de la imagen que sigue, la primera mostrada por Nicola en la audiencia y que sintetiza su exposición. ¿Qué se aprecia de la misma y que brilla por su ausencia en la síntesis incluida en la Resolución 212? 1) Que las importaciones energéticas medidas en dólares presentan una tendencia a la baja entre 2013 y 2015, pasando de 11.046 millones a 5.665 millones; y 2) Que para la máxima autoridad energética de la primera provincia productora de gas “El camino a la reducción del déficit energético” se verifica desde 2013, ya que como se ve del gráfico las importaciones de GNL y gas boliviano se mantienen prácticamente invariables hasta 2014 para luego desplomarse hasta fines de 2015.
“Las productoras invertían cada vez más” (Ministerio de Energía de la Provincia del Neuquén)
Según datos del Ministerio de Energía de la provincia del Neuquén, las inversiones proyectadas gracias a la implementación del Plan Gas registraron a nivel de proyectos en no convencionales “inversiones comprometidas en la fase piloto por más de 5.000 millones de dólares”, como explicó el propio Nicola. Si los pozos piloto son exitosos (cuatro años deben pasar aproximadamente), entonces las inversiones en desarrollo se ubicarían en 119.280 millones de dólares, según agregó el mismo funcionario. Y remató: “Ahora esto no fue una casualidad. Aparecieron los recursos no convencionales y también hubo una señal clara de precio que apareció con el Plan Gas que hace posible que esto se materialice. Todos estos proyectos fueron analizados, evaluados y aprobados en base a esos valores de referencia, como les decía en el caso del gas en el Plan Gas”. Y ya que hablamos de proyectos y productoras, nada mejor que su opinión brindada en la audiencia pública.
“Teníamos cada vez más gas e invertíamos cada vez más también” (YPF)
Una vez concluida la exposición de Nicola, siguió el turno de Fernando Giliberti. De su alocución, la Resolución 212 registra que el representante de YPF “destacó la importancia del programa de estímulo a la producción de gas (Plan Gas) en el incremento de la producción de YPF, especialmente la señal de precios dada por dicho programa, que remunera la oferta adicional de gas a 7,5 dólares por millón de BTU”. ¿Pero acaso no hubo otro aporte digno de destacar? Sí, estos dos.
Primero. La síntesis que hizo la Cámara de empresas de la exposición de Giliberti es insuperable emblema del sesgo mercadista. ¿Por qué? Porque omite enfatizar lo más importante de lo manifestado por Giliberti en relación al Plan Gas: la notable recuperación de la producción de gas de la primera empresa productora del país y desde 2012. En palabras del enviado de YPF: “Como se ha mencionado recientemente [se refiere a Nicola quien lo precedió en la audiencia] hay un factor determinante que ha ayudado a que la producción de YPF haya crecido sostenidamente desde el 2012 a la fecha, a razón de un 4,4% acumulativo anual. Ese factor determinante es la señal de precios que los productores de gas natural han recibido a finales del 2012 conocido como Programa de Estímulo a la Inyección Excedente de Gas Natural…”. Estas palabras fueron acompañadas de esta ilustración:
Segundo. La síntesis de lo expresado por Giliberti omitió otro dato clave: que el Plan Gas promovió inversiones multimillonarias. En efecto, Giliberti señaló: “En todo este tiempo [2012-2016], YPF ha erogado más de 10.000 millones de dólares para lograr este incremento de producción. Lo que significa que entre las inversiones, costos, regalías e impuestos YPF básicamente re-usa el 100% de lo que se le remunera por el gas natural”. ¡Formidable! La petrolera de bandera con un claro objetivo de empresa pública, promoviendo el dinamismo y la protección del mercado interno. Y sobre todo, demoliendo el verso de que las empresas no invertían (para un análisis completo de la ponencia de Giliberti ver bibliografía).
“Teníamos cada vez más gas, invertíamos y ahorrábamos cada vez más también” (Total-Wintershall-PAE)
Después de YPF siguió Hernán Silva en nombre del consorcio integrado por Total, Wintershall y PAE. De esta ponencia, la Resolución 212 afirma que este expositor dijo que “el desafío es poder reducir la brecha entre la oferta y la demanda, y destacó los recursos no convencionales con que cuenta el país, que requieren de un precio que posibilite su explotación, destacando que un precio de equilibrio estaría en línea con la paridad de importación de GNL regasificado. Señaló, entre otros puntos, que la determinación de precios adecuados para la producción de dichos recursos tendría un efecto multiplicador en la macroeconomía, a través de impuestos, regalías, empleo, infraestructura, etc.”. El sesgo es asombroso. Explicaremos por qué pero partiendo de las palabras del propio Silva (para un análisis completo de la ponencia de Giliberti ver bibliografía).
1) “Los nuevos proyectos argentinos son más baratos que importar GNL… porque el gas tiene un efecto multiplicador en la macroeconomía. Cuando nosotros recibimos el precio del gas en boca de pozo ese precio paga regalías en las provincias, paga impuestos, da empleo y nos permite invertir en infraestructura. Por cada empleo directo que tomamos los productores se generan 3 indirectos…”. Al afirmar lo anterior, el representante de Total no hizo otra cosa que justificar todos y cada uno de los pesos invertidos por el Estado en el denominado Plan Gas.
A cada número una pregunta en función de las repetidas falacias del señor Aranguren, el Presidente Macri y demás miembros del Poder Ejecutivo: a) ¿El precio del gas en boca de pozo kirchnerista no promovía las inversiones? Dijo Silva: “Erogaciones desde 2013: 2.600 millones de dólares”. Y así aparece escrito en la diapositiva; b) ¿Las señales de precios de los noventa o anteriores superiores que las del “populismo energético” para desarrollar la concesión más importante de Total en el país? Silva explicó que las erogaciones acumuladas “en los últimos 30 años” fueron de 6.500 millones. De esa cifra, 2.600 millones (un 40%) se invirtieron en los últimos tres años. En sus propias palabras: “Vale decir que en los últimos 3 años gastamos 40% de lo gastamos casi en 30 años”. ¿A qué años se refiere? A los de la galopante inseguridad jurídica: 2013, 2014 y 2015; c) ¿El mucho más costoso offshore no fue rentable en tiempos K? De la concesión CMA-1, los tres campos ubicados en Mar Argentino hoy en explotación iniciaron su producción en 2006 (Aries), 2010 (Carina) y 2016 (Vega Pléyade). Es sabido que para que un yacimiento produzca la empresa debió haber invertido previamente; d) ¿Se producía cada vez menos gas en la Argentina? Obsérvese de la imagen el ascenso del caudal de gas, notable a partir de 2005. Y por si quedan dudas, Silva terminó explicando que “con Vega Pléyade estamos inyectando 22 millones de m3 cúbicos al gasoducto San Martín. Eso representa más de un 20% de la producción del país. Hemos subido de 6 millones a 22”; y d) ¿Ahorrábamos dólares por sustitución de importaciones? La frase anterior se vincula con una última pronunciada por Silva casi al cierre, cuando dedicó varios minutos a hablar de su yacimiento de oro, por cierto, iniciado en 2013: “La producción de Vega Pléyade ha permitido reducir en un volumen equivalente la importación de GNL. Estimamos que esa reducción de importación de GNL le hace ahorrar al país importaciones de 500 millones de dólares por año”.
“Teníamos cada vez más gas” (Ministerio de Energía sobre YPF, Total y PAE)
Fuente: Elaboración propia en base a datos del Ministerio de Energía y Minería de la Nación,
“Producción de Petróleo y Gas (Tablas Dinámicas).
“Teníamos cada vez más gas e importábamos cada vez menos” (Audiencia Pública)
Insistiremos una y otra vez con desnudar la zoncera madre que las parió a las demás zonceras hijas: “nos quedábamos sin gas”. E insistiremos no sólo por lo escandalosa de la misma (son los propios datos de producción de gas natural entre 2013 y mediados de 2016 provistos por el Ministerio de Energía y Minería de la Nación que la demuele), sino porque a excepción de Aranguren -por supuesto-, las cuatro alocuciones que le siguieron en la audiencia pública que se suponía debían avalar el argumento medular del tarifazo no hicieron otra cosa que ratificar lo infundado y absurdo del salvaje incremento del precio del gas en boca de pozo que ahora deberá pagar directa y exclusivamente la ciudadanía.
Volvamos a lo planteado en la introducción sobre uno de los primeros y estratégicos considerandos de la Resolución 212: “Que en los fundamentos de la mencionada Resolución N° 28/2016, se tuvo en cuenta la distinción entre los distintos segmentos de la industria del gas natural, tal como fue contemplada por las Leyes Nros. 17.319 y 24.076: la producción, el transporte y la distribución de gas, y se señaló expresamente que, para promover inversiones en exploración y explotación de gas natural a fin de garantizar su abastecimiento y de emitir señales económicas claras y razonables, era necesario implementar un nuevo esquema de precio de gas natural en el PUNTO DE INGRESO AL SISTEMA DE TRANSPORTE (“PIST”)…”.
Pero el mencionado “considerando” no terminaba allí. Se nos explicaba además que dicho nuevo esquema de precio de gas natural en el PIST tendrá “por objeto tanto la incorporación de reservas, como el aumento en la producción doméstica de gas natural, y que permita lograr que en el mediano y largo plazo dichos precios resulten de la libre interacción de la oferta y la demanda…”. Vamos por partes.
Tercero, el Plan Gas permitió mejorar la participación de YPF en el mercado gasífero, a la vez que secundariamente la de las demás empresas, sobre todo las principales. Este dato no es menor desde como demostramos en nuestro informe “YPF en la audiencia pública y la cuestión de fondo del tarifazo” (OETEC – 26/09/2016), el precio del gas en boca de pozo está atado a la suerte de YPF y es inversamente proporcional: a mayor producción y cuota de mercado de la petrolera de bandera menor precio y menor posibilidad de pelear o aspirar a un precio mayor por parte de sus competidoras (a la sazón, la Cámara de empresas al frente del Ministerio de Energía). Y esto es precisamente lo que explica la pésima performance de la empresa desde el 10 de diciembre a la fecha.
Cuarto, que el incremento del precio PIST tiene por objeto aumentar la producción local es sabido, desde que eso fue lo que permitió, a través del Plan Gas, aumentar la producción doméstica de gas natural entre 2013 y julio de 2016, premiando a las empresas que comprometieran proyectos de inversión en gas “nuevo”. Pero además existía un blindaje en el incremento del precio PIST bajo este exitoso plan, blindaje que amortiguaba el incremento promedio y que era YPF. Dicho blindaje, por supuesto, ha sido borrado de un plumazo. La cuestión es, por tanto, no sólo para qué se destina el incremento del precio PIST sino también quién lo paga (si la ciudadanía directamente o la ciudadanía a través del Estado) y si ese pago cuenta o no con la protección de YPF (según se explicó en el punto anterior).
Y quinto y último, lo siguiente, perfecta sinopsis de las zonceras energéticas del macrismo esgrimidas desde 2003. Se afirma entre los considerandos de la Resolución 212 “Que en la actual situación de escasez del gas y del régimen de subsidios al consumo, elevar los umbrales de consumo, podría significar una medida en la dirección contraria a la de reducción del consumo y focalización de subsidios en los sectores y destinos que realmente lo requieran” (Pág. 28). Respuesta: 1) El término “escasez” está mal utilizado (voluntariamente, por supuesto), ya que significa “mengua de algo”, es decir, algo que va disminuyendo tanto porque su disponibilidad es cada vez menor como porque su oferta se ubica por debajo del consumo. Ninguna de estas circunstancias se verifica en materia gasífera en la Argentina desde 2013 a la fecha, aunque sí se aprecia una desaceleración de la producción de gas pero desde que Macri es Presidente; y 2) “elevar los umbrales de consumo, podría significar una medida en la dirección contraria a la de reducción del consumo”. Esta frase es extraordinaria por su obviedad. Claro que elevar el consumo va en dirección contraria a reducir el consumo. La pregunta es, en consecuencia, ¿por qué se quiere tirar abajo el consumo si justamente el consumo energético es función directa del nivel de desenvolvimiento socioeconómico y del nivel de industrialización de una Nación? Implícita en la pregunta la respuesta. Ahora bien, la administración nacional nos quiere hacer creer que la reducción del consumo es condición sine qua non para focalizar los subsidios en los más vulnerables. Pero mientras nos dice esto, nos obliga a subsidiar a empresas petroleras que, como ellas mismas demuestran de los últimos tres años, no necesitan de más subsidios (incremento exponencial del PIST) para mejorar su producción ni para invertir como corresponde. Entonces, ¿por qué desplomar el consumo si los subsidios no sólo que no van a disminuir sino que vamos a subsidiar (la ciudadanía toda, directa y exclusivamente) a compañías que no lo necesitan? Tal y como fuera oportunamente revelado por este Observatorio, dejemos que el actual Subsecretario de Coordinación de Política Tarifaria, Andrés Chambouleyron, en escrito de 2007 (diario La Nación) nos lo explique:
La supuesta caída de la producción es medular para la justificación del tarifazo, punta de lanza del razonamiento repetido hasta el hartazgo por Macri y Aranguren, entre otros, a saber: la “pesada herencia” gasífera K nos estaba dejando sin gas, lo cual venía incrementando nuestras importaciones pero con una capacidad de importación limitada (saturada); los subsidios eran por tanto ineficientes ya que no lograban recomponer la producción ni generaba incentivos para el ahorro (reversión del déficit de la balanza comercial energética). Mientras tanto, las desinversiones de las empresas hacían del autoabastecimiento una utopía (oferta local cada vez más alejada de la demanda), agravadas por recurrentes cortes del suministro a industrias (sobre todo en invierno).
De acuerdo a las conclusiones aquí vertidas, nuestro Observatorio invita a las organizaciones de defensa del usuario y del consumidor, a asociaciones de pequeñas y medianas empresas y comercios, a legisladores nacionales así como también a todos aquellos juristas que sostuvieron y sostienen en alto la seguridad jurídica popular a convocar una conferencia de prensa conjunta en la que se exija al señor Presidente de la Nación no sólo la urgente rectificación de aquella gravísima mentira (“caída en la producción de gas”) sino a una detallada explicación de cómo fue que el gobierno anterior consiguió aumentar la producción, mejorar el desempeño de las principales productoras, sustituir crecientes volúmenes de importaciones (ahorrando miles de millones de dólares) y caminar a paso firme hacia el autoabastecimiento dos a tres años antes de lo prometido por su administración en un contexto de consumo ascendente. Asimismo, en dicha conferencia de prensa no podrá dejar de señalarse la flagrante violación a la Ley de Ética Pública implícita en la continuidad del ex CEO de Shell en el cargo de ministro.
Parafraseando al representante del Grupo Shell en la Argentina, Juan José Aranguren en una de sus máximas de cabecera (“la única verdad es la realidad”), la Corte Suprema de Justicia tiene en el período 2012 a julio de 2016 la única verdad, prueba suficiente e irrefutable de por qué este tarifazo es en realidad una inadmisible e inédita estafa contra el pueblo argentino.
Invocando el fallo de la Corte y el énfasis puesto en el “ejercicio de control jurisdiccional de la legalidad, razonabilidad y proporcionalidad de las tarifas”, resulta insoslayable colegir que acá no existe ni legalidad (se viola la Ley 25.188 y se sigue violando la Constitucional Nacional) ni mucho menos razonabilidad. En cuanto al tercer concepto, la “proporcionalidad”, carece de total importancia puesto que un latrocinio semejante al conducido por la Cámara de empresas al frente del Ministerio de Energía será siempre un latrocinio, se haga todo junto como paulatinamente.
“Informe de situación de los precios del gas”
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