Source: https://doctrina-administrativa.vlex.es/vid/resolucion-17-octubre-2016-652923041
Timestamp: 2019-06-18 22:37:14+00:00

Document:
Resolución de 17 de octubre de 2016, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, en el recurso interpuesto contra la negativa del registrador mercantil y de bienes muebles de Burgos a inscribir una escritura de reducción del capital social de responsabilidad limitada y la escritura complementaria de la misma. - Doctrina Administrativa - VLEX 652923041
Publicado en: BOE, 10 de Noviembre de 2016
DISOLUCION DE PLENO DERECHO: disuelta una sociedad por no haber adaptado, en atención a su objeto, a la ley de sociedades profesionales, no puede practicarse asiento alguno ni el de cambio de objeto para que no sea sociedad profesional) si antes no se ha procedido a la reactivación de la sociedad.
Para resolver este recurso son relevantes las siguientes circunstancias:
Mediante escritura otorgada el día 19 de mayo de 2016 ante el notario ahora recurrente se elevaron a público determinados acuerdos de reducción del capital social la sociedad «Inver-Tecavi, S.L.». Este título fue objeto de calificación negativa por entender el registrador que las actividades de «asesoramiento técnico-jurídico, contable, fiscal y empresarial» (de sociedades mercantiles), contenidas en el objeto social inscrito desde su constitución -21 de octubre de 1997-, hacen referencia a actividades profesionales en los términos del artículo 1.1 de la Ley 2/2007, de 15 de marzo, de sociedades profesionales, por lo que habiendo transcurrido los plazos establecidos en la disposición transitoria primera de la citada ley, sin que del Registro resulte el acuerdo de adaptación de la misma a la expresada ley, la sociedad ha quedado disuelta de pleno derecho.
En escritura otorgada ante el mismo notario el 22 de junio de 2016, los dos únicos socios y administradores de la sociedad aclaran que «entienden los comparecientes que el objeto social indicado no hace referencia a una actividad profesional en los términos del artículo 1.1 de la Ley 2/2007»; que la sociedad no ha realizado ninguna actividad profesional desde su constitución, sino que se trata de una sociedad de medios o de intermediación; y modifican el objeto de la sociedad para dejar constancia de este último extremo.
Las anteriores escrituras son objeto de calificación negativa el día 28 de junio de 2016 por la que el registrador considera que «habiéndose practicado la disolución de pleno derecho de la Sociedad, de conformidad con la disposición transitoria primera de la Ley 2/2007, de 15 de marzo, de sociedades profesionales, y estando los asientos del Registro bajo la salvaguarda de los Tribunales, de conformidad con el artº 7 RRM, no procede la inscripción de acuerdos que, prescindiendo de dicha situación, pretenden la modificación del contenido registral en lo que se refiere a la modificación del objeto social. Es preciso proceder con carácter previo a la reactivación de la sociedad y su adecuación al ordenamiento jurídico».
Como cuestión previa, de carácter procedimental, debe tenerse en cuenta que, aun cuando el recurrente afirma en su escrito de impugnación que se recurre tanto la calificación relativa a la escritura de reducción del capital social como la relativa a la escritura de aclaración posterior, el presente recurso es extemporáneo respecto de la primera de ellas.
Respecto de la segunda calificación, que es la única sobre la que puede pronunciarse este Centro Directivo en el presente expediente, debe tenerse en cuenta que el recurso como el interpuesto en este expediente es el cauce legalmente arbitrado para combatir las calificaciones registrales que se opongan a la práctica del asiento solicitado. La seguridad jurídica que reclama el sistema se traduce en la intangibilidad de los asientos una vez practicados pues, a partir de entonces, ha entrado en juego la presunción legal de exactitud que implica la legitimación registral (cfr. artículo 20 del Código de Comercio) y frente a esa presunción legal tan solo cabe la resolución judicial que la destruya. A partir de ese momento ya no cabe que la reconsideración por el registrador, sea de oficio o estimulada, de su posible equivocación termine en una cancelación del asiento practicado. A lo máximo que se puede llegar es a la rectificación de algún error padecido y el procedimiento y requisitos para lograrlo, que regulados en la legislación hipotecaria –artículos 211 y siguientes de la Ley y 314 a 331 del Reglamento– se trasladan al ámbito mercantil (cfr. artículo 40.2 del Reglamento del Registro Mercantil), son especialmente rigurosos cuando aquéllos son de los calificables como de concepto, los que afecten al sentido o alcance de lo inscrito, pues en este caso las cautelas y exigencias se acentúan con la necesaria intervención y consentimiento de todos aquellos a quienes la rectificación afecte (cfr. artículos 217 y 218 de la citada Ley Hipotecaria) cuya oposición tan sólo puede suplirse por resolución judicial.
Cuestión Vinculante nº V1122-05 de Dirección General de Tributos, Subdirección General de IRPF, 15 de Junio de 2005

References: artículo 1
 artículo 1
 artículo 20
 resolución 
 artículo 40
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