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Timestamp: 2017-07-27 22:53:56+00:00

Document:
El Saco del Ogro: 2014
PATIO TRASERO DE WASHINGTON
negociación entre los gobiernos de Cuba y EE.UU. ha sido llevada tan
en secreto durante dieciocho meses que ni una sola filtración ha
trascendido de lo que venía fraguándose. Ni desde la Administración
Obama, ni desde Canadá, que fue el país anfitrión de al menos
nueve reuniones, ni desde el Vaticano, cuyo papel parece que fue
decisivo en permitir entre dos países largo tiempo enfrentados
durante más de medio siglo. No obstante, en cuanto el pasado
miércoles fue anunciado el restablecimiento de relaciones
diplomáticas entre EE.UU. y Cuba, realizado simultáneamente desde
Washington y La Habana, los medios informativos de todo el planeta se
lanzaron a una loca carrera para destacar la excepcionalidad de la
noticia, como si tal cosa fuera decisiva para la paz del mundo. Sin
embargo, a efectos prácticos, el único cambio visible será que la
actual Oficina Comercial de EE.UU. en La Habana pasará a llamarse
Embajada. Para levantar un embargo que dura más de cincuenta años,
Obama necesita la aprobación del Congreso y tal cosa está
lejos de suceder. Así que, de momento, pese al desenfrenado júbilo
internacional, se trata de más ruido que nueces. Desde la extrañeza
y hasta desde el escepticismo, cabe preguntarse a qué viene tanta
la corriente de exaltación general, la portavoz de Exteriores del
PSOE en el Congreso, Trinidad Jiménez, que fue titular del
Ministerio de Asuntos Exteriores cuando España era todavía el Reino
de Camelot, dijo ayer que el inicio del diálogo entre EE.UU. y Cuba
representa "un momento histórico" que "pone fin a uno
de los últimos vestigios de la Guerra Fría", una declaración
casi comparable a la que hizo Viviana Aido cuando llamó
“acontecimiento cósmico” a la simultaneidad en el poder de dos
figuras tan estelares como Zapatero y Obama.
lo que se ve, ni esta señora ni la mayor parte de los comentaristas
se han enterado de que la Guerra Fría hace referencia a la situación
de enfrentamiento que se mantuvo entre los dos grandes bloques en que
el mundo estuvo dividido, el Occidental y el Socialista, que entre
ambos alineaban un gran conjunto de naciones que sumaban más de mil
millones de personas, ni se han parado a pensar que una islita
caribeña, que no llega a los doce millones de habitantes y en la que
el reloj se paró hace más de cincuenta años, es absolutamente
irrelevante en el plano internacional como para relacionarla con el
fin de guerra alguna, tanto que sea fría como caliente o
mediopensionista, máxime si tenemos en cuenta que el otro oponente
es la gran superpotencia estadounidense. Tampoco han caído en que,
precisamente, acabamos de entrar en la Guerra Fría del siglo XXI,
que es la iniciada por Obama para cercar militarmente y
económicamente a Rusia, separarla de Europa y acorralarla en sus
confines asiáticos, aún a costa de provocar
un conflicto nuclear
de consecuencias devastadoras.
intención al recordar aquí la acelerada y peligrosa escalada en la
tensión internacional que orienta la política exterior de la
Administración estadounidense no es otra que remachar una obviedad:
que Washington no da puntada sin hilo. Y en el caso de Cuba,
muchísismo menos. Tras la campaña de propaganda tendente a
presentar a Obama como un Presidente moderado y hasta dialogante,
existen otras interpretaciones de la realidad mucho más mezquinas y
peligrosas. La primera que se le ocurre a cualquiera es el temor de
Estados Unidos a ver descolgadas sus grandes empresas en el caso de
una hipotética liberalización de la economía cubana, algo que
acabará siendo inevitable cuando los hermanos Castro, que no son eternos,
desaparezcan de este mundo como les terminó pasando a los
dinosaurios. Mientras tanto, Washington asegura al régimen cubano su
perduración hasta que tal momento llegue, pero sin renunciar a su
invariable objetivo, que no es otro que controlar su más doméstico
patio trasero hasta convertir la isla en un nuevo Estado vasallo, aunque a través de de una estrategia más acorde con los vientos que
soplan en el área latinoamericana. Según
reconoce Obama en su discurso oficial: “Décadas de aislamiento de
Cuba por Estados Unidos no han logrado concretar nuestro objetivo.
Hoy Cuba aún está gobernada por los Castro y el Partido Comunista.”
Y agrega que, al restablecer las relaciones diplomáticas, los
Estados Unidos pueden “defender nuestros valores y ayudar al pueblo
cubano a que se ayude a sí mismo”. Lo cual significa que la
Administración Obama no renuncia a la estrategia que apunta a la
asimilación de Cuba por el “american way of life”, sólo que
modifica la manera de lograrlo. No habrá un nuevo desembarco como el
de Bahía de Cochinos, efectuado en 1961 bajo los auspicios de la CIA
a espaldas del Presidente Kennedy. Lo que habrá bajo la
administración Obama será un desembarco de organizaciones “no
gubernamentales”, fabricadas por la CIA y el Departamento de
Estado, enviadas por Washington con “proyectos humanitarios de
ayuda al pueblo cubano”. El Congreso de Estados Unidos –subraya
el documento oficial de la Casa Blanca– ha atribuido “importantes
fondos para la programación de la democracia en Cuba, asignados para
prestar asistencia humanitaria, promover los derechos humanos y las
libertados fundamentales, apoyar el libre flujo de información,
estimular las reformas a través de nuestros contactos de alto nivel
con funcionarios cubanos”. Serán financiadas especialmente “las
actividades de fundaciones privados e institutos de investigación e
El presidente Obama saludando Raúl Castro en los funerales de Nelson Mandela,celebrado en el mes de diciembre de 2013
las organizaciones “no gubernamentales” que llegarán con los
bolsillos llenos de dólares, desembarcarán también las
transnacionales estadounidenses que, según escribe el New
están preparando una “cabeza de playa” para penetrar con sus
capitales en la economía cubana, apuntando al sector de la
biotecnología –muy desarrollado en Cuba–, las minas –sobre
todo el níquel, del que Cuba posee una de las reservas más
importantes del mundo– así como el sector hotelero y turístico,
donde existe un gran potencial expansivo en cuanto el turismo
estadounidense pueda viajar a Cuba sin las actuales restricciones”.
El eufemismo usado por la prensa, “tender la mano a Cuba”, sería
exacto si a continuación se aclarase que esa mano va dirigida al
cuello mismo del futuro cubano, que según todas las evidencias,
estará programado y controlado por Washington.
mientras el mundo sigue celebrando el evento como un logro para la
paz mundial, ha pasado casi desapercibido el hecho de que, por las
mismas fechas, el presidente Obama ha dado una nueva vuelta de tuerca
a su política de enfrentamiento con Rusia, aprobando el bloqueo
económico a Crimea, así como otra noticia mucho más alarmante: que la semana
anterior el Congreso aprobó, por cuatrocientos once votos contra
diez, la propuesta presentada por el republicano Adam Kizinger que instaba al presidente Obama a realizar una revisión de la
"postura de fuerza, la disposición y las responsabilidades"
de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos para asegurar que fuesen suficientes para satisfacer la “creciente amenaza” de Rusia. La
escasa cobertura de los medios informativos ha impedido ver que el
proyecto de ley aprobado describe gran parte de la legislación que
condena a la Rusia de Vladimir Putin, al tiempo que la revisión del texto,
después de enumerar una larga serie de acusaciones al presidente
ruso, resuelve que EE.UU. debe adoptar nuevas acciones con
implicaciones militares en contra de Rusia. Como ya he dejado escrito
a propósito de Siria en otra entrada anterior, la estrategia
belicista adoptada por Washington concede de facto al presidente Obama y a quien le suceda en la Casa Blanca, la
licencia para actuar como policía global.
La soberbia humillante con que trata el poder norteamericano a sus aliados se muestra en el hecho de que la legislación aprobada exija a Obama revisar las
fuerzas militares de los otros miembros de la OTAN para determinar "si
las contribuciones y las acciones de cada uno son suficientes para
cumplir las obligaciones de la legítima defensa colectiva en virtud
del artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte y para especificar
las medidas necesarias para remediar las deficiencias". La
referencia al artículo 5 del tratado no es baladí, toda vez que a
comienzos de este año Philip Breedlove, el Comandante Supremo
Aliado, advirtió durante una entrevista en el diario alemán Die
que la infiltración encubierta por parte de Rusia en los Estados
bálticos de Lituania, Letonia y Estonia, miembros de la Alianza,
podría dibujar una respuesta militar en virtud del citado artículo
5 del tratado fundacional de la OTAN. "Si estas acciones tienen
lugar en un país de la OTAN, y somos capaces de atribuirlos a una
nación agresora, es pertinente invocar el artículo 5. Ahora, se
trata de una respuesta militar", señaló Breedlove.
¿Quién manda realmente en Estados Unidos...?
La legislación estadounidense pide, además, que EE.UU. proporcione a
Ucrania recursos de defensa "letales y no letales", al
tiempo que hace un llamamiento a los socios europeos de la OTAN y a
otros países de todo el mundo para que suspendan toda cooperación
militar con Rusia, incluyendo el cese en la venta de cualquier tipo
de material militar al gobierno de Putin, orden que el gobierno de Francia ha cumplido sumisamente ¡con carácter retroactivo!, anulando la entrega a Rusia de los dos navíos portahelicópteros tipo Mistral, cuya venta fue acordada en un contrato firmado en 2011 por importe de 1.200 millones de euros: ¡Ah, si DeGaulle levantara la cabeza...! Para Ron Paul, político y ex-candidato a la presidencia de EE.UU. este conjunto de medidas representa un paso peligrosísimo por un camino que solo puede conducir a la guerra contra Rusia.
Paul lo expresa de manera harto elocuente en el artículo titulado
Congreso de Estados Unidos «declara la guerra» a Rusia.”,
cuyo texto completo habría que conocer, porque supone una
descalificación total y admirablemente razonada a la política deriva bélica de la Admistración Obama y del cual entresaco algunos
párrafos: “La
Hig Resolution 758 ha sido presentada como una resolución que
“condena
firmemente las acciones de la Federación Rusa, bajo la presidencia
de Vladimir Putin, que ha aplicado una política de agresión contra
países vecinos con fines de dominación política y económica”.
realidad es que ese proyecto de ley se compone de 16 páginas de una
propaganda de guerra que haría sonrojarse a los neoconservadores, si
estos fuesen capaces de tal cosa.
es el tipo de resoluciones que siempre he observado de cerca en el
Congreso, presentadas como declaraciones de opiniones “sin peligro”
pero que a menudo conducen a la adopción de sanciones y a la guerra.
Recuerdo que en 1998 argumenté fuertemente contra la Ley sobre la
Liberación de Irak porque, como dije en aquel momento, sabía que
nos llevaría a la guerra.
no me oponía a aquella ley porque fuese un admirador de Sadam Husein
–como tampoco soy ahora un admirador de Vladimir Putin ni de
cualquier otro dirigente político extranjero– sino más bien
porque sabía que otra guerra en Irak no resolvería los problemas y
probablemente no haría más que empeorar las cosas. Y ya sabemos lo
que sucedió después.
por eso que me cuesta creer que logren salir indemnes con esta nueva
ley, sobre todo teniendo en cuenta que lo que está en juego esta vez
es mucho más importante: ¡provocar una guerra con Rusia podría
significar la destrucción total!
Fríamente, la resolución apunta contra los medios de prensa
financiados por el Estado ruso y los ataca afirmando que “falsean
la opinión pública”. Pero al gobierno de Estados Unidos le parece
normal dedicar miles de millones de dólares al financiamiento y
apadrinamiento de medios, como la Voz de la Américas (VOA) y Radio
Free Europe/Radio Liberty, y a subvencionar medios “independientes”
en innumerables países. ¿Cuánto falta para que fuentes de
información alternativas como [el canal de televisión satelital]
Russia Today acaben siendo prohibidos en Estados Unidos? Este
proyecto de ley nos acerca al día infausto en que será el gobierno
quien decida qué tipo de programas podemos ver o no y además hable
de tal violación de la “libertad”.
La parte más perturbadora de la presente resolución es
probablemente la declaración que menciona una “intervención
militar” de la Federación Rusa en Ucrania que “constituye una
amenaza para la paz y la seguridad internacionales”. No es casual
el uso de esa terminología: esa frase es la semilla envenenada
introducida en ese proyecto de ley para justificar futuras
resoluciones aún más agresivas. Después de todo, si aceptamos que
Rusia representa una “amenaza” para la paz internacional. ¿cómo
podemos ignorar algo así? Esas son las pendientes resbalosas que
conducen a la guerra.”
alarmantes conclusiones de Mr. Ron Paul son compartidas por Paul Craig
Roberts, ex-subsecretario norteamericano del Tesoro, quien denuncia a
los neo-conservadores de estar convencidos de que EE.UU. es el país
elegido para ejercer la hegemonía mundial y, en consecuencia, de
haber sentado las bases para la Tercera Guerra Mundial. El economista
y escritor apunta que los neo-conservadores le "dieron" a
EE.UU. el 11-S y su
encubrimiento, las invasiones de Afganistán e Irak, el comienzo de
la desestabilización de Pakistán y Yemen, el denominado Mando
África de EE.UU., la invasión de Osetia del Sur por parte de
Georgia, el espionaje planetario, la pérdida de las garantías
constitucionales y la tortura. "En resumen, los neoconservadores
han sentado las bases de la dictadura y la Tercera Guerra Mundial",
destaca en un artículo titulado Al
borde de la guerra y el colapso económico , publicado
el pasado 12 de diciembre en su sitio web.
a la más que preocupante situación descrita por estos dos ilustres políticos y comentaristas norteamericanos, no es difícil darse cuenta de que, si junto a un
reconocimiento diplomático que poca cosa representa, consideramos la
agresiva política del Pentágono y de la OTAN en Europa (Ucrania) y
en el Oriente Medio (Siria), podremos llegar sin demasiado esfuerzo a
la conclusión final de que, en todos los casos, la razón final de
toda la política exterior estadounidense está en la guerra no
declarada que ha emprendido contra la Rusia de Vladimir Putin, en la
que la OTAN ha pasado de ser una reliquia de la posguerra aparentemente diseñada para proteger a Europa, a convertirse en una
alianza beligerante contra la Federación Rusa y el aparente deshielo
con La Habana forma parte, aunque sea un capítulo menor, de la actual estrategia vinculada a la doctrina de “guerra preventiva” seguida por el Pentágono y el Departamento de Estado norteamericano para imponer su Orden Mundial Unipolar, en el que cercar a Rusia es su principal objetivo. Y
es que hay un trasfondo menos conocido todavía que tal vez nos haga
ver que las cosas no son lo que parecen. El acercamiento entre Cuba y
EE.UU. puede tener mucho que ver con el conflicto entre Washington y
Moscú que se está gestando en la actualidad y que responde a los
intereses directos del “complejo militar-industrial”, que el 17
de enero de 1961, ya al final de su segundo mandato, Dwigth David
Eisenhower, presidente número treinta y cuatro de los Estados
Unidos, denunció inopinadamente cuando dirigió en su último
discurso al pueblo norteamericano la siguiente advertencia:
la primera vez que se empleó la expresión "complejo
militar-industrial" para indicar un conglomerado de intereses en
condiciones de influir en la política interna e internacional de los
Estados Unidos de América y es interesante resaltar que lo hiciera
un presidente que fue también uno de los militares más destacados
de la Historia norteamericana y mundial. Desde entonces acá las
intervenciones bélicas estadounidenses se cuentan por centenares de
tal modo que no resulta exagerado afirmar que los gobernantes de
Estados Unidos buscan y siempre encuentran la prueba que ellos mismos
han puesto para atacar a quien les convenga. El procedimiento lo
tienen patentado desde que en 1898 el magnate de la prensa
sensacionalista William Randolph Hearst, uno de los principales
imperios mediáticos del mundo, convenció a la mayoría de los
estadounidenses, con la complicidad del ya entonces influyente
Secretario de Marina, Theodore Roosevelt, de la culpabilidad de
España respecto a la voladura del acorazado USS Maine fondeado en el
puerto de La Habana. De este modo comenzó una escandalosa y agresiva
campaña orientada a que el pueblo norteamericano presionara a su
que declarase la guerra a España,
que terminó decretando el presidente William MacKinley.
La voladura del acorado Maine
MacKinley fue asesinado en septiembre de 1901, Theodore Roosevelt
ocupó la presidencia durante dos mandatos consecutivos (septiembre
de 1901 a marzo de 1909), en los cuales llevó hasta sus últimas
consecuencias la que pasó a la Historia como "doctrina o
política del Gran Garrote o Big Stick". Aplicada a la política
de Estados Unidos en América Latina, la frase resumía la idea de
que el Gobierno estadounidense tenía la potestad de presionar a los
países latinoamericanos, particularmente los ribereños del Mar
Caribe, con una intervención armada.
política de Gran Garrote señala el inicio del imperialismo
estadounidense y de su actuación como potencia mundial. En América
Latina comenzaría una ola de dominio político y económico
estadounidense (a principios del siglo XX) justificada en la marcada
extensión del "derecho" de Estados Unidos a intervenir en
asuntos de otros países en defensa de los intereses de ciudadanos
estadounidenses, encontrada en el "Corolario Roosevelt a la
Doctrina Monroe" emitido por Theodore Roosevelt en su mensaje
anual de 1904 como consecuencia de la intervención de las potencias
europeas en el Bloqueo Naval a Venezuela de 1902-1903.
Theodore Roosevelt y la política del "Gran Garrote" aplicada en la América Latina,según una caricatura de la época La
frase también se refiere a las intervenciones estadounidenses
ocasionadas por la "discapacidad" de los gobiernos locales
de resolver asuntos internos desde el punto de vista del gobierno de
Estados Unidos y protegiendo los intereses de ciudadanos y entidades
estadounidenses. En tal sentido, Roosevelt postulaba que los
desórdenes internos de las repúblicas latinoamericanas constituían
un problema para el funcionamiento de las compañías comerciales
estadounidenses establecidas en dichos países, y que en consecuencia
los Estados Unidos debían atribuirse la potestad de "restablecer
el orden", primero presionando a los caudillos locales con las
ventajas que representaba gozar del apoyo político y económico de
Washington ("hablar de manera suave"), y finalmente
recurriendo a la intervención armada (el "Gran Garrote")
en caso de no obtener resultados favorables a sus intereses
Apropiación de Cuba por EE.UU. después de la guerra de 1898 contra España
otras entradas de este blog me he referido largamente a la imparable
estrategia de tensión que viene desarrollando Washington en las
guerras de diseño abiertas en nuestros días, que encuentran su
máxima expresión en los conflictos actualmente generados en Iraq, Libia, Siria
y Ucrania,
así como en la política de acoso a la Rusia de Putin, que viene a
ser el común denominador que se trasluce en las actuaciones
encaminadas a contrarrestar la influencia de la Federación Rusa en
el mundo siguiendo estrategias mucho más agresivas que las que
fueron utilizadas cuando la Guerra Fría estaba en todo su apogeo y
el espacio euroasiático dividido en zonas de influencia.
través de la política adoptada por Washington, con unos gastos del
totalmente fuera de control, que en primera instancia recaen sobre las espaldas del pueblo americano, se empuja a Rusia, como se hizo en
el pasado con la URSS, hacia una carrera armamentística cada vez más
costosa para tratar de desgastarla financieramente, acentuando las
dificultades económicas internas que afectan a la mayoría de su
población, tratando de arrinconar a Rusia para llevarla a reaccionar
en el plano militar y aislarla cada vez más de las “grandes
democracias occidentales”, lo cual explica la peligrosa decisión
que impuso Obama a sus vasallos de la OTAN de excluir a Rusia del
G-8, de imponerle sanciones económicas que los gobiernos europeos
vienen aceptando, aunque supongan un duro golpe a sus propios
intereses económicos y acentúen las tendencias recesionistas de las
economías nacionales europeas, que
sacrifican el potencial representado por un mercado ruso en continua
expansión al apoyo a las ambiciones geopolíticas de EE.UU. Como
afirma el periodista estadounidense Patrick Smith en The
Fiscal Times, los líderes europeos cada vez se quejan más de
que las sanciones no solo son perjudiciales para la propia Europa,
sino también contraproducentes, porque no apuntan a la desescalada
de la tensión, sino en contra de la economía rusa.
A este panorama ya de por sí
inquietante hay que añadir los devastadores efectos para Rusia de la
guerra económica declarada con la bajada de los precios del
petróleo, que ha puesto al rublo contra las cuerdas y que no cabe
explicar con la simple negativa por parte de Arabia Saudita de
negarse a disminuir su producción de crudo, como si el el régimen
feudal de los Al-Saud fuese independiente para adoptar de manera
autónoma tan vitales decisiones y su mantenimiento no dependiese por
completo del ejército estadounidense.
este peligroso contexto internacional que acabo de esbozar es donde,
según yo veo, debe situarse el anunciado restablecimiento de las
relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba. Para ello, nada
mejor que buscar los antecedentes de esta inesperada decisión en una
noticia publicada el 27 de julio de 2012 por el diario Pravda
en su versión en lengua inglesa, que anunciaba, por boca del
Vice-Almirante Víctor Chirkov, Comandante de la Marina Rusa, la
intención de restablecer el apoyo técnico-militar de sus navíos en
la antigua base militar de Cam Ranh (Vietnam), en las instalaciones
del Servicio de Inteligencia Exterior de Lourdes (Cuba) y en las
Islas Seychelles, lo que no presuponía, al menos por el momento, un
plan para establecer una presencia militar, sino que se trataba de
conseguir apoyos logísticos para las tripulaciones de sus barcos. Las
instalaciones de Lourdes, las más grandes fuera de territorio ruso,
sirvieron durante cuatro décadas como base operativa para más de
mil quinientos agentes de la KGB y de la Inteligencia Militar Rusa;
su función principal era servir como base de vigilancia electrónica
antes de su cierre funcional en el año 2001, tras una serie de
negociaciones y acuerdos entre EE.UU. y Rusia. Pero la agresiva
política declarada por Obama contra la Rusia de Putin ha cambiado el
panorama y Rusia quiso volver a utilizar el centro de radar instalado
en Cuba. El pasado mes de julio, durante la visita de Putin a Cuba,
el mandatario ruso llegó a un acuerdo con Raúl Castro sobre la
reapertura de las instalaciones de Lourdes. El diario "El
País" publicó esta noticia el día 16 del pasado mes de julio
en los siguiente términos:
quiere volver a utilizar el centro de radar de la URSS en Lourdes, en
Cuba, y ha llegado a un acuerdo con La Habana sobre la reapertura de
aquellas instalaciones, clausuradas en otoño de 2001, según informó
el martes el diario Kommersant citando “fuentes en las estructuras
de poder de la Federación Rusa”. En octubre de 2001, el presidente
Vladímir Putin anunció la clausura del radar y la base de
submarinos de Cam Ranh, en Vietnam, por motivos económicos. La
decisión sobre la base de Lourdes fue unilateral y contra el deseo
de las autoridades cubanas.
radar de Lourdes, que se empezó a construir en 1962 y se inauguró
en 1967, está situado a 250 kilómetros del litoral de EE UU y era
usado por la URSS para controlar las comunicaciones telefónicas y de
radio en parte del territorio de EE UU. Hoy Rusia dispone de
satélites y otros medios de espionaje sobre EE UU y, según
manifestaron a esta corresponsal fuentes próximas a la
Administración rusa, uno de los motivos de la reapertura del radar
es demostrar de forma simbólica a Washington que Rusia sigue siendo
una potencia global con presencia en el Caribe y capaz de responder
con medidas simétricas a cualquier instalación de espionaje que EE
UU y sus aliados de la OTAN puedan mantener en su flanco sur, en la
zona del mar Negro y sus países ribereños.
Base rusa de Lourdes, en la isla de Cuba
Vladimir Putin y Raúl Castro durante la visita del presidente ruso a La Habana en septiembre de 2013
el diario Kommersant, Moscú comenzó negociaciones con Cuba hace
algunos años, pero las activó a principios de este año cuando se
celebraron algunas reuniones entre militares rusos y cubanos. El
acuerdo quedó listo durante la visita del presidente ruso Vladímir
Putin a La Habana el pasado viernes. El radar de Lourdes dejó de
funcionar a principios de 2002 por la falta de recursos para el
mantenimiento del centro y por las exigencias de EE.UU. La reapertura
responde a una mejora de las posibilidades financieras y también al
enfriamiento de las relaciones con Washington, señala el periódico.
Las relaciones ruso-norteamericanas hoy difieren de forma sustancial
de las que existían entre los dos países en el otoño de 2001. En
aquel entonces, bajo el impacto del atentado contra las Torres
Gemelas en Nueva York, Putin apoyó la coalición antiterrorista
liderada por EE UU para combatir a Osama bin Laden en Afganistán, lo
que permitió a Washington desplegar sus militares y equipo logístico
en el territorio de Asia Central. Fue por aquella época cuando el
presidente ruso tanteó a los dirigentes de la OTAN sobre un eventual
ingreso de Rusia en la Alianza Atlántica. Pero aquel breve
“deshielo” fue reemplazado por una desconfianza que ha ido en
aumento. La crisis de Ucrania y la anexión de Crimea por parte de
Rusia han acelerado el deterioro de las relaciones entre Washington y
Moscú, que siguen colaborando en algunos temas estratégicos, pese a
las sanciones impuestas por la Administración norteamericana.
En 1990 Rusia se comprometió a apagar un arrendamiento anual por usar la base cubana de Lourdes
Kommersant, el radar de Lourdes fue el centro de espionaje
radioelectrónico más importantes de la URSS fuera de su territorio
nacional y fue usado también por la marina rusa para sus
comunicaciones. El periódico afirma que Rusia no volverá a
restablecer plenamente su plantilla en Lourdes, que llegó a ser de
3.000 especialistas en época soviética y de 1.500 en la década de
los noventa. Los costes de mantenimiento de las instalaciones están
siendo calculados en la actualidad, afirma el diario. Hasta noviembre
de 1992 Moscú utilizó el radar de forma gratuita, para después
pasar a pagar un alquiler, que en 1992 fue de 90 millones de dólares;
en 1993-1995, de 160 millones de dólares, y en 1996-2000, de 200
entregaba el grueso de estas sumas en especies, mediante el
suministro de combustibles, productos petroleros y forestales, así
como equipo militar y piezas de repuesto. En julio de 2000 la Cámara
de Representantes del Congreso de EE.UU. aprobó un acta de
“confianza y colaboración” con Rusia que prohibía a la Casa
Blanca reestructurar la deuda de Rusia hasta que no se cerrara el
radar, afirma Kommersant. Según el periódico, los últimos
especialistas rusos abandonaron Lourdes en febrero de 2002.
Pulso Khruschev-Kennedy en la Crisis de los Misiles de octubre de 1962
de todos conocido el papel que tuvo Cuba durante la guerra fría y
especialmente durante la crisis de los misiles, que casi provoca una
Tercera Guerra Mundial. Y más allá de la guerra fría, durante las
últimas décadas, Cuba ha ejercido como agitadora y ejemplo de
resistencia contra el poder imperial norteamericano en toda América
Latina. En
consecuencia, resulta especialmente sorprendente el giro imprevisto
en las relaciones entre EE.UU. y Cuba, un hecho que se ha producido
justamente en el momento de mayor tensión entre Rusia y EE.UU. y en
el que la OTAN realiza los movimientos estratégicos más ofensivos
de toda su historia respecto a Rusia, así como iniciativas de
carácter económico en forma de sanciones y manipulación de los
precios del petróleo, cuyo objetivo bien podría definirse como la
intención de llevar a Vladimir Putin a un callejón sin salida.
Parece como si el gobierno de Obama quisiera reconciliarse con Cuba
en el momento adecuado, previo a un gran conflicto, con el fin de
impedir que el enemigo con el que va a terminar combatiendo, disponga
de bases y recursos justo en su patio trasero. Mientras
que los comentaristas perderán el tiempo hablando de los presos
cubanos, del reencuentro de las familias de la Isla y de los pelos de
la barba de Fidel Castro (o su posible muerte), esta maniobra
geopolítica, estratégica y militar de gran calado les pasará
inadvertida, al tiempo que ensalzan el papel desempeñado por el papa
Francisco y el gobierno de Canadá, la nación de la OTAN que más se
ha destacado en seguir fielmente la política de cerco a Cuba
decretada por Washington.
muestra de lo que vengo diciendo no me resisto a transcribir un más
que curioso párrafo tomado del artículo “Cuba-EE.UU.:
Más de dos años de negociación secreta”,
publicado el pasado domingo 21 de diciembre en el diario ABC, en
el que, junto a la consabida referencia a “la superación del
último vestigio de la Guerra Fría, puede leerse: “El Papa
Francisco puede hacer milagros con una hoja de papel. Su carta a
Vladimir Putin unos días antes de la reunión del G-20 en San
Petesburgo en septiembre de 2013 logró frenar los bombardeos masivos
contra Siria cuando los aviones norteamericanos estaban a punto de
despegar. Las cartas a Obama y Castro el pasado verano han obrado
otro milagro”.
El Papa Francisco con el presidente Barak Obama
dejamos aparte los presuntos milagros del Papa Francisco y nos
adentramos en cuestiones más terrenales, podremos ver cómo todo
parece indicar que, con el señuelo de pasar como paladín universal
de la paz, el papa Francisco ha caído en la trampa de echarle un
cable a la dictadura de los Castro, en el preciso momento en que la
economía cubana resulta insostenible a causa de que con los actuales
precios del petroleo, la financiación que recibe de Venezuela tiene
los días tan contados como el tiempo que le queda en el poder a
Maduro, ese chusco personaje que sucedió a Hugo Chávez. En suma,
que Obama ha negociado con los Castro su supervivencia política
hasta que la naturaleza resuelva ese problema, apostando para Cuba
una transición “a la española”, es decir, que las jerarquías
del régimen cubano puedan volverse de la noche a la mañana tan
demócratas como la nomenclatura política española cuando murió
desconfiado que es uno, en los grandes asuntos que determinan la
política internacional nada es lo que parece y las buenas noticias
suelen ocultar una realidades mucho más peligrosas. Puede que el
patio trasero cubano se haya convertido en parte del tablero en el
que Washington juega todas sus bazas para posicionarse en las
condiciones más favorables para iniciar sin rusos a la vista de su
costa caribeña la última parte de su gran ofensiva contra la Rusia
de Vladimir Putin. Aunque sea harina de otro costal, en cualquier
caso, tal vez no resulte del todo obvio apuntar que en el futuro que
llama a la puerta, el papel que adopte China en el conflicto
ruso-norteamericano será relevante. Fuentes
informativas respecto a la base de Lourdes: English
Pravda:Russia
to revive army bases in three oceans
the US reestablishing ties with Ccuba after 50 years?
Putin denies reopening of US targeting listening post in Cuba
Insider: Russia Is Reportedly Reopening Its Spy Base In Cuba
la segunda década del siglo XXI y casi cuarenta años después de su
desaparición, la figura de Francisco Franco y su larga permanencia
al frente de la gobernación de España continúan levantando
encendidas pasiones, más incluso, por paradójico que resulte, que
en los años inmediatamente posteriores a su muerte, el día 20
de noviembre de 1975. Cuando
este suceso acaeció, ya había realizado yo el servicio militar
obligatorio, pasado por la Universidad y llevaba cinco años
vinculado al mundo laboral, en el que ingresé en agosto de 1970, con
mi incorporación a la hoy extinta Caja de Ahorros Provincial de
Málaga. Con esto quiero decir que el núcleo principal de mis
juicios sobre el hombre que durante cuatro décadas había dirigido
los destinos de la nación española estaba bien asentado y
fundamentado, aunque estos fueron enriqueciéndose con nuevos
enfoques y matices vinculados a mis lecturas y, sobre todo, a la
natural objetividad que se abre paso en nuestras valoraciones
conforme las experiencias vividas se alejan en el tiempo y el devenir
de los acontecimientos nos va permitiendo ampliar el campo de visión
para juzgar con mayor ecuanimidad el pasado, así como lo que pudo
ser y no fue, a causa de las muchas circunstancias imprevisibles que
terminan por condicionar o determinar tanto el curso de nuestras vidas como el de la sociedad en la que nos tocó nacer.
Foto oficial de Franco en los años sesenta
el paso del tiempo, las encuestas de opinión han registrado
valoraciones más negativas sobre Franco que las que se hicieron en
los primeros años tras su muerte. Es un hecho contrastado que la
generación que ha vivido y conocido mejor el franquismo ha dado
respuestas más positivas que las de los más jóvenes. Esta
consideración me parece pertinente a la hora de dejar constancia de
mi perplejidad ante un hecho plenamente vigente y, a mi parecer,
anómalo y hasta patológico: que conforme fueron pasando los años,
la figura de Francisco Franco y las circunstancias relacionadas con su larga etapa de gobierno, en vez de alejarse, fueron ganando presencia hasta adquirir un grado de protagonismo en nuestra vida
política y cultural (artículos, ensayos, novelas, obras de teatro,
películas, etc.) directamente proporcional al tiempo transcurrido
desde su desaparición, de tal manera que las alusiones a su
figura, generalmente peyorativas o denigratorias, son casi tan
constantes en el presente como cuando gobernaba y era la
indiscutible estrella del No-Do, aquellos documentales propagandísticos en blanco y
negro que se proyectaban en las salas de todos los cines españoles
antes de que comenzara la película. No me cabe la menor duda de que
los fantasmas terminan cobrando corporeidad a fuerza de convocarlos.
Tal vez esto sirva para explicar que los “demonios familiares”
que amenazaban la convivencia pacífica de los españoles y a los que Franco se refirió en tantas ocasiones, sean hoy los grandes
protagonistas de los desquiciados momentos por los que atraviesa la
nación española. Las meigas no existen, pero haberlas, haylas...
Goya. El sueño de la razón produce monstruos Sobre
la figura de Franco se ha vertido más tinta que sobre cualquier otra
de la Historia de España. Y sin embargo, solo una pequeña parte de
tan abundante bibliografía es objetiva. La mayoría se desliza hacia
un extremo o hacia otro. Aunque hay numerosísimos trabajos sobre su
persona y su papel como gobernante, no se puede esperar que ninguno
de ellos cierre definitivamente el estudio de una figura tan compleja
y sectariamente polarizada. Afortunadamente para la Historia
Contemporánea de España, Stanley Payne y Jesús Palacios han
llegado a la conclusión de que era el momento de hacer un nuevo
esfuerzo de investigación y valoración para escribir una biografía personal y política monumental, que aporta la más novedosa e inédita documentación
recientemente desclasificada en Estados Unidos y Europa. Para
Walter_Laqueur,
eminente historiador y fundador, junto con George Mosse, de la
revista Journal_of_Contemporary_History,
“este libro, impecablemente basado en las fuentes disponibles y
redactado con buen juicio, bien podría ser la obra definitiva sobre
la figura de Francisco Franco”. Una opinión que, dentro de mi
obligada modestia ante el ingente trabajo realizado por estos historiadores, me atrevo a
capítulo final del libro, titulado “Conclusión: Franco desde una perspectiva histórica”,
me parece tan excepcional y desmitificador, que con su sola lectura
ya estaría justificada la adquisición de esta apasionante biografía
personal y política de Francisco Franco. Para rematar esta nueva
entrada de mi Blog, he seleccionado varios párrafos alusivos a
muchos de los aspectos más controvertidos e injustamente tratados
acerca de su figura y su etapa de gobierno, que transcribiré tal
como aparecen en el texto, es decir, sin añadir nada de mi propia
cosecha. Hacerlo supondría una falta de respeto al trabajo de estos
dos eminentes historiadores, aunque me parece honrado confesar que
sus conclusiones coinciden exactamente con mi propio criterio
valorativo respecto a la figura de quien no dudó en permitir que en
las monedas acuñadas durante su largo mandato apareciera su efigie
junto a la pomposa leyenda: “Francisco Franco, Caudillo de España
por la Gracia de Dios”.
Franco preside el desfile del Día de la Victoria en el Paseo de la Castellana
Discurso desde el balcón del Palacio de Oriente
mis citas abordando directamente una de las acusaciones más
frecuentes e históricamente inexactas de las que Franco ha sido y
sigue siendo acusado: la de ser el militar que encabezó un golpe de
Estado fascista contra una república democrática. "La proclamación de la Segunda República no fue en absoluto de su
agrado, pero como la mayoría de los españoles, aceptó su
legitimidad mientras mientras la República respetó la ley. Franco
siguió siendo un militar profesional hasta el final del período
republicano y no quería politizarse, aunque desde 1935 su postura
era claramente conservadora. No alentó ni respaldó planes de
insurrección, aún cuando la situación se deterioró gravemente en
la primavera de 1936 (…) Hasta donde se puede saber, esta fue su
posición entre 1933 y 1936. Su única iniciativa política en esa
época fue intentar que el presidente de la República y el gobierno
decretasen la ley marcial el 17 de febrero de 1936, aunque no lo
consiguió, y no hay pruebas de que de ese modo pretendiera anular
las elecciones del día anterior, como se ha dicho frecuentemente.
Por el contrario, se trató más de un intento por controlar los
desórdenes violentos que se estaban produciendo y hacer que se
respetara la ley y los resultados electorales (…)
12 de mayo de 1931. Incendio del Palacio Episcopal de Málaga
Iglesia del Sant Esperit de Tarrasa, en 1935 y en 1936
Brigadistas internacionales saludando con el puño en alto
"Al final de la primavera de 1936, la situación de España no tenía precedentes en ningún otro país occidental en tiempos de paz (...) Los análisis que se hacían sobre España hablaban de caos, anarquía y de preparación para la revolución. En abril, numerosos representantes diplomáticos acreditados en Madrid evacuaban consultas y escribían notas a sus respectivos gobiernos sobre qué hacer y cómo actuar cuando estallara la revolución, si es que definitivamente ocurría (...) Todo esto nos lleva a la pregunta crucial de cómo era la situación en España antes de julio del 36. Las frecuentes violaciones de la ley, los asaltos a la propiedad privada y la violencia política en España no tenían precedentes en ningún país moderno de Europa que no hubiera acabado en una revolución total. La violación sistemática de la ley incluía oleadas de huelgas masivas, muchas de ellas violentas y destructivas, incautaciones ilegales a gran escala de las tierras de cultivo en el sur, una ola de incendios provocados y numerosas destrucciones de la propiedad privada, cierres arbitrarios de escuelas católicas, saqueos de iglesias y de propiedades eclesiásticas en algunas zonas, generalización de la censura, miles de arrestos arbitrarios, práctica impunidad para las acciones criminales de los miembros de los partidos del Frente Popular, manipulación y politización de la justicia, disolución arbitraria de las asociaciones derechistas, coacciones y amenazas en las elecciones de Cuenca y Granada, que excluyeron la posibilidad de que se presentara la oposición, subversión de las fuerzas de seguridad y un incremento notable de la violencia política, con un resultado de más de 300 muertos. Junto a todo ello, el gobierno decretó la toma de control de muchos gobiernos locales y provinciales en buena parte del país sin que hubiera elecciones, creando una red de administraciones locales coercitivas, muy similares a las ocupaciones que hicieron los fascistas en los gobiernos en el norte de Italia durante el verano de 1922."
Pero el suceso que sobrepasó con creces cualquier límite de lo execrable fue el asesinato de José Calvo Sotelo, jefe de la minoría monárquica en el Parlamento.
"Calvo Sotelo fue detenido ilegalmente (o con mayor precisión, secuestrado) sobre las dos de la madrugada en su domicilio. Introducido en la camioneta policial e iniciada la marcha, el pistolero Luis Cuenca le disparó un tiro en la nuca y otro en la cabeza cuando el diputado de Renovación Española yacía ya en el suelo. Luis Cuenca, como otros del grupo, era militante socialista y había prestado seguridad como escolta al diputado socialista Indalecio Prieto. La furgoneta de la guardia de asalto siguió camino del cementerio del Este con sus ocupantes en silencio. Al llegar dejaron el cadáver de Calvo Sotelo en el suelo junto a la acera, bajo un cobertizo de la entrada. Y se marcharon, regresando al cuartel policial de Pontejos. Calvo Sotelo fue identificado a primera hora de la mañana siguiente. Los responsables de la Dirección General de Seguridad y del Ministerio de la Gobernación intentaron en un primer momento censurar la noticia, algo que era habitual, pero la información sobre un crimen de tal naturaleza circuló de inmediato y, en muy poco tiempo, se extendió hasta el último rincón de España (...) El efecto fue como una descarga eléctrica.
Cadáver de Calvo Sotelo sobre la acera próxima al cementerio del Este
Cadáver del diputado monárquico en el Instituto Anatómico Forense "La banda de ejecutores que participó en el asesinato o pasaron a una semiclandestinidad momentánea, o se dejaron ver con arrogancia, y la única iniciativa gubernamental fue arrestar a doscientos derechistas más, como si ellos hubieran sido los culpables del asesinato de Calvo Sotelo. Nada se hizo para proteger a los moderados y a los conservadores. Más adelante, durante décadas, se seguría diciendo que ni el gobierno republicano ni la izquierda pretendieron nunca una guerra civil, pero eso no es exactamente verdad. Algunos líderes revolucionarios llevaban meses invocando la necesidad de una guerra civil, y el sector socialista de Largo Caballero estaba intentando precipitar una revuelta militar desde hacía semanas. Todos ellos estaban convencidos de que la aplastarían con una huelga general que les daría el poder. Un plan en el que creían "a pies juntillas"(...)
Camioneta policial nº 17 en la que fue conducido y asesinado Calvo Sotelo
"Para Franco, mientras hubo una razonable posibilidad de que la crisis
sociopolítica se pudiera solucionar, la revuelta militar carecía
tanto de justificación como de perspectivas de éxito. Solo cambió
su actitud cuando la situación alcanzó el punto de ruptura con los
socialistas, al provocar estos intencionadamente una reacción
militar (y hasta cierto punto, también el gobierno), que desatara
la revolución que la izquierda radical se hiciera con el poder. De
hecho, Franco solo se unió a la rebelión cuando pensó que era más
peligroso no rebelarse que rebelarse.
"Con frecuencia se le ha acusado de ser el general que dirigió un golpe
de estado fascista contra una república democrática, pero tal
afirmación es incorrecta en casi todos sus extremos. Lo único
cierto de la frase es la referencia a su rango militar. En primer
lugar, la República dejó de ser democrática en la primavera de
1936 al no respetar la ley, quedar vacía de contenido legal,
violando la Constitución, y al claudicar el gobierno de “izquierda
burguesa” ante la presión de los revolucionarios. La democracia y
las elecciones libres murieron a manos del Frente Popular y, en
última instancia, esta fue la razón de la insurrección militar,
aún cuando muchos de los rebeldes no fueran demócratas. En segundo
lugar, Franco no era el líder, sino Mola, que fue el
director-organizador , mientras que el jefe de la rebelión fue el
general Sanjurjo. En tercer lugar, la insurrección no fue fascista,
ya que desde el principio la Falange tuvo un papel subordinado (…)
Si la democracia se hubiera mantenido, no se habría producido una
insurrección general de la derecha, como, de hecho, no se produjo
durante los primeros cinco años de la República. En cambio, sí
hubo una rebelión de los socialistas y de los moderados y radicales
de izquierda en el otoño de 1934. La desaparición del respeto a la
ley y a la propiedad desde febrero de 1936 fue la consecuencia del
levantamiento militar de julio, levantamiento que fue apoyado por una
parte de la sociedad. Al comenzar la Guerra Civil, la cuestión no
era tanto si el gobierno español tendría un carácter autoritario,
puesto que en cierta medida ya lo tenía, como el tipo de acciones
que debían llevarse a cabo para rectificar la situación, tal y como
apuntó con total precisión Ramón Franco en Washington, mientras
dudaba si unirse a su hermano o no.
La Puerta de Alcalá en 1937
"En el verano de 1936, España era el país más conflictivo y dividido
de Europa. Pero Franco tenía poco o nada que ver con esa situación,
que se habría producido igualmente aunque él no hubiera existido.
La insurrección y la Guerra Civil fueron provocadas deliberadamente
por la izquierda, y habrían tenido lugar igualmente con la
participación de Franco o sin ella. En este sentido, la izquierda
revolucionaria y el Partido Socialista fueron tanto o más
responsables de que surgiera el Franco político que la derecha,
aunque fuera el propio Franco el que finalmente se decidiera , para
bien o para mal, a asumir la responsabilidad (…)
inútil insistir, como reiteran muchos críticos de Franco, en que un
buen funcionamiento de la democracia habría sido preferible. Esto es
obvio, pero también es un intento tramposo de sustituir las
alternativas históricas existentes por un juicio de valor abstracto.
Una utópica democracia como la que se plantea en la España de 1936
era del todo inviable, sencillamente porque no existía. La
democracia había sido destruida y por eso surgió la Guerra Civil
Franco, con el fajín de Generalísimo, acompañado del general Mola
"Si los nacionales hubiesen perdido la Guerra Civil, el resultado
difícilmente hubiera sido una democracia. En el momento de la
guerra, un tercio de la República estaba dominada por unas poderosas
fuerzas revolucionarias dedicadas a la eliminación política de
todos sus adversarios (la mitad de los españoles). Durante el
conflicto, las ejecuciones en masa del Frente Popular fueron tan
numerosas como las de la zona nacional, y si la izquierda
revolucionaria hubiera vencido, no hay ninguna razón para creer que
el resultado final habría sido más moderado, puesto que se
registraron nuevas ejecuciones en 1937 y 1938 en aquellos pequeños
territorios en los que el ejército popular volvió a recuperar el
control durante un breve tiempo. La fuerza de la dictadura de Franco
no provino únicamente de su poder de represión, por importante que
esta fuera, sino de la convicción de gran parte de la población de
que la alternativa izquierdista no habría sido muy diferente.”
Franco aclamado en una corrida de toros
La visita del presidente Eisenhower en diciembre de 1959 marcó un hito histórico Otro
punto que considero importante es la tipificación como “dictadura
militar” del régimen resultante de la Guerra Civil bajo la
dirección de Franco, que adoptó el nombre de Movimiento Nacional. Por eso no me resisto a transcribir el siguiente párrafo de Stanley
Payne y Jesús Palacios: "Por encima de todo (Franco) creía en el patriotismo militar, en la
seguridad nacional y el servicio a la patria, junto al papel de las
élites militares, pero se oponía a la idea de un papel corporativo
de las fuerzas armadas o de una dictadura militar, pues debemos
resaltar que la dictadura de Franco no fue una dictadura militar,
sino la dictadura de un militar” (…)
a modo de resumen, quiero recoger los siguientes párrafos por
considerarlos significativos y porque tienen que ver con las nefastas
circunstancias que ensombrecen, como yo nunca antes he vivido,
nuestro imprevisible futuro : "El autoritarismo político estuvo acompañado de favoritismos, de
monopolios económicos y, a menudo, de una considerable corrupción,
ligada al peculiar funcionamiento del régimen. Pese a todo, ni
Franco ni Carrero Blanco saquearon las arcas del Estado ni
malversaron fondos públicos, y la honestidad y la eficacia de la
burocracia estatal aumentaron notablemente en los últimos años del
régimen. Después de los años cuarenta no se produjo nada
equiparable a la masiva y directa corrupción de los gobiernos
socialistas españoles de 1982 a 1996 y de 2004 a 2011, o de los
gobiernos de centro derecha entre 1976 y 1981, de 1996 a 2004, o de
2011 en adelante. Y esto viene siendo así porque en la España
formalmente democrática desde 1977 se ha instalado un sistema de
corrupción sin límite que afecta a todas sus instituciones,
administraciones y gobiernos. "Los
juicios sobre Franco comenzaron a ser menos negativos a medida que la
dureza de su mandato se fue relajando, la modernización del país se
aceleró y los niveles de renta y educación se elevaron. Uno de los
libros más difundidos y leídos sobre un dictador moderno, Hitler:
A Study in Tyranny,
de Allan Bullock, concluye con la descripción de una Alemania en
ruinas y cita el aforismo romano: “Si buscas su monumento, mira
alrededor”. Si aplicamos este método a Franco, el observador
encuentra un país que alcanzó su mayor nivel de prosperidad de su
larga historia, que llegó a ser la novena potencia industrial del
mundo, con la “solidaridad orgánica” de la gran mayoría de la
población, que había aumentado considerablemente, y una sociedad
bien preparada para la convivencia para la convivencia pacífica y
para un nuevo proyecto de democracia descentralizada. La política de
Franco ha recibido, y sigue recibiendo, juicios muy extremos y
radicales por parte de la izquierda, sin que esta haya sido capaz de
despojarse de sus tabúes o mantras “guerracivilistas” para
emitir una valoración equilibrada. Por ejemplo, durante el régimen
de Franco se fomentó la protección familiar, se elevó la tasa de
natalidad, se dio una mejora notable a los cuidados de la infancia y
un crecimiento sustancial de la población, además de un desarrollo
de la educación universal. Según estos patrones, Franco podría
considerarse no solo el gobernante individual más poderoso de la
historia de España, sino también el modernizador definitivo de su
país y el líder que alcanzó mayor éxito de todos los aspirantes
a las “dictaduras del desarrollo” del siglo XX.”
A modo de complemento informativo acerca del libro de los profesores Stanley Payne y Jesús Palacios, me ha parecido interesante insertar el enlace de la crítica bibliográfica aparecida en el blog HISTORIA EN LIBERTAD, que considero excelente en todos sus puntos. Publicado por
CUBA,PATIO TRASERO DE WASHINGTON
Enla segun...

References: artículo 5
 artículo 5
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 resolución 
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