Source: https://historiadecovaleda.wordpress.com/2016/07/14/anulacion-elecciones-celebradas-en-covaleda-en-el-ano-1890/
Timestamp: 2016-12-04 10:09:53+00:00

Document:
ANULACION ELECCIONES CELEBRADAS EN COVALEDA EN EL AÑO 1890 | HISTORIA DE COVALEDA
← LA VECINDAD ENTIERRA DE SORIA – ENRIQUE DIEZ SANZ – II
RECUERDO DE SORIA – 1890 “UN DRAMA EN LA SIERRA” →
ANULACION ELECCIONES CELEBRADAS EN COVALEDA EN EL AÑO 1890	Publicado el 14 julio, 2016	por covaleda He buscado mucho en relación con estas elecciones del año 1890 pero lo único que he encontrado al respecto es la resolución al recurso presentado por varios vecinos de Covaleda sobre la anulación de los resultados obtenidos en unas elecciones realizadas en el pueblo para elegir Alcalde y concejales en el año 1890.
El resultado del recurso es el siguiente.
(Gaceta del día 30 de Mayo de 1894.)
Pasado a informe de la Sección de Gobernación y Fomento del Consejo de Estado el expediente relativo al recurso de alzada interpuesto por D. Teodoro Romero y otros vecinos de Covaleda, contra el acuerdo de esa Comisión provincial, que anuló las elecciones municipales verificadas últimamente en el mencionado pueblo, ha emitido con fecha 1.° del actual, el dictamen siguiente: «Excmo . Sr. Con Real orden de 16 de Abril último se ha remitido á informe de esta Sección el expediente relativo al recurso de alzada interpuesto por D. Teodoro Romero y otros vecinos de Covaleda contra el acuerdo de la Comisión provincial de Soria, que anuló las elecciones municipales verificadas últimamente en el mencionado pueblo.
Resulta de los antecedentes que por D. Mariano Pascual y otros se protestó de la validez de las mencionadas elecciones, fundándose en que sólo se habían verificado en un sólo distrito, cuando debieran haber tenido lugar en dos, una vez que excedía de 800 el número de habitantes de Covaleda; sin negar el hecho referido, alegó la mesa que se procedió de tal modo siguiendo la costumbre establecida y por tenerlo acordado así la Junta municipal del Censo, añadiendo que en igual forma se verificó la elección anterior, sin que se produjera protesta ni reclamación alguna.
En vista de todo, la Comisión provincial de Soria resolvió declarar nula la elección de que se trata y que se ordenara al Ayuntamiento cumpliera inmediatamente con lo prevenido en la segunda de las disposiciones transitorias del Real decreto de 5 de Noviembre de 1890 y art. 2° del de 30 de Diciembre del mismo año.
De esta resolución se alzan para ante V.E. los expresados D. Teodoro Romero y otros, suplicando que se sirva revocarla en virtud de los razonamientos que exponen.
La Subsecretaría del Ministerio del digno cargo de V.E., después de aducir diversas consideraciones y de manifestar la conveniencia do dictar una resolución definitiva para lo sucesivo, A fin de evitar las diferentes interpretaciones dadas á los artículos 16 y 23 de la ley Electoral y 12 del Real decreto de adaptación, y armonizarlas con lo dispuesto ó determinado por la Junta Central del Censo en 23 de Marzo de 1892, entiende que no puede revocarse el fallo apelado.
La ley de 20 de Junio de 1890, que se refiere única y exclusivamente á las elecciones para Diputados á Cortes, por más que en ella se comprendan principios comunes á los Diputados provinciales y Concejales, establece en su art. 16, párrafo segundo, el precepto de que cuando el número de electores de un Municipio resultare mayor de 500, la Junta provincial, previo informe de la municipal, acordará antes del día 6 Junio la distribución de aquéllos, según los respectivos domicilios, en cuantas secciones corresponda, con arreglo al articulo 23, en el cual se dispone asimismo que cada término municipal constituirá una sección si no excede de 500 el número de sus electores; dos si no excede de 1.000; tres si no excede de l.500, y así sucesivamente.
Mas como la referida ley Electoral era, según queda dicho, referente á las elecciones de Diputados á Cortes, viose el Gobierno de S.M. precisado á usar de la autorización que le otorgaba el art. 4.° adicional de aquélla para dictar las disposiciones necesarias al cumplimiento de la propia ley y su adaptación á las elecciones de Concejales y Diputados provinciales, y en su consecuencia, se publicó el Real decreto de 5 de Noviembre de 1890, en cuyo art. 10 se trasladó literalmente la citada prescripción del 23 de la ley, relativa á la constitución de una sección electoral por cada 500 electorales que existan en cada término municipal, determinándose además en el art. 12 que la organización de los Municipios y división administrativa de los términos municipales continuarán siendo las mismas que las que señala la ley de Ayuntamientos, sin otra modificación que la consiguiente á la publicación del repetido art. 23 de la ley.
De todo lo cual se deduce que con las modificaciones hechas por el Real decreto de adaptación , el art. 35 de la ley Municipal quedaba desde luego en toda su fuerza y vigor, y con sujeción á la escala en el mismo contenido correspondía á los Ayuntamientos, con arreglo al número de sus residentes, dividir en los oportunos distritos su término municipal.
Y en apoyo de esta afirmación viene la segunda de las disposiciones transitorias de dicho Real decreto de adaptación, en la que se prescribe que tan luego como esté; ultimado el censo, los Ayuntamientos procederán á designar el número de Concejales que corresponda a cada distrito de su término, conforme á lo dispuesto en los artículos 12 y 13, es decir, con arreglo al número de sus residentes, estableciéndose además en el último párrafo de la última de las disposiciones citadas que las elecciones municipales en que no se observe lo determinado en dichos artículos, serán nulas.
En el mismo principio de división de los términos municipales en distritos está fundado el Real decreto de 30 de Diciembre de 1890, en el que se dan reglas para llevar á cabo aquéllas.
Además, como las elecciones del pueblo de Landete, en la provincia de Cuenca, verificadas en 1891, fuesen protestadas, entre otros hechos, por el de haberse dividido su término en dos distritos, no constando más que de 407 electores, se resolvió por Real orden de 20 de Julio del propio año, de conformidad con el dictamen de esta Sección, que la división expresada se había ajustado á lo dispuesto en los artículos 16 y 23 de la ley de 26 de Junio de 1890; 10, 12 y 13 del Real decreto de adaptación y párrafo tercero del art. 35 de la ley Municipal, según el censo de población y el electoral.
Por Real orden de 21 de Julio de 1891 se resolvió también declarar nulas las elecciones que tuvieron lugar en el pueblo de Sentir (Salamanca), porque constando de más de 800 residentes, según el censo oficial de 1887. debió dividirse en dos distritos, con votación independiente entre ambos: declarándose asimismo bien hecho lo que tuvo lugar en el Ayuntamiento de Fuentes de Ebro, por Real orden de igual fecha, á pesar de no corresponder á cada uno de los distritos más electores que 250 y 233, respectivamente; y en la misma doctrina abundan otras diferentes resoluciones que la Sección cree innecesario mencionar.
Pero a pesar de doctrina tan constantemente aplicada, se dispuso además por circular de la Junta central del Censo de 24 de Marzo de 1892, que mientras otra cosa no disponga una nueva ley, era indispensable que las palabras Municipio y término, de los artículos 16 y 23 de la ley Electoral, se equiparen a la de distrito en todos aquellos Municipios cuyos términos estén divididos en más de un distrito para la renovación de sus Ayuntamientos, y que las Juntas provinciales del Censo tomaran estos distritos por base para la división en Secciones á que se refieren los citados artículos 16 y 23 de la ley, a fin de que cada una de dichas Secciones no contenga electores domiciliados en distintos distritos municipales.
Por otra parte, si se examina con detención el espíritu de la ley Electoral conjuntamente con el del Real decreto de adaptación y disposiciones posteriores, no podrá menos de convenirse en que el deseo de los legisladores ha sido el de armonizar los preceptos de las mismas con los contenidos en la ley Municipal vigente, relativamente á la división de los términos municipales en distritos; pero siempre con observancia de que cada uno do éstos se dividiera á su vez en secciones, si el número de sus electores lo permitía, siempre que ninguno de ellos excediera de 500; por más que pudieran ser inferior á este número en multitud de casos, ya que la ley no tendía á prohibir que las mencionadas secciones pudieran ser menores de 500 electores, sino que excedieran de este número, siendo la razón fundamental de este principio la de facilitar la emisión del sufragio en el único día al efecto señalado; pero en la firme inteligencia de que la mencionada división había de hacerse precisamente de modo y manera que dichas secciones no contuvieran electores domiciliados en distintos distritos municipales.
Siendo, pues, á juicio de la Sección, los razonamientos expuestos los principios sustantivos de las mencionadas disposiciones legales, pudiera V.E. sí los estimara aceptables, servir la resolución que sobre este asunto dictare de regla ó precepto general para resolver con acierto cuantas dudas pudieran ocurrir acerca de la interpretación y aplicación de aquéllas, sin omitir, como es consiguiente, la observancia además de lo dispuesto en el art. 12 del Real decreto de 5 de Noviembre de 1890.
Supuesto que V.E. aceptara la consulta anterior, consecuencia lógica y natural de ella seria, concretándose al caso origen de este expediente, declarar nulas las elecciones últimamente verificadas en el pueblo de Covaleda, una vez que no han tenido lugar más que en un distrito, cuando, por el numero de sus residentes, que con arreglo al Censo oficial de 1887 es el de 1.034, debieran haberse verificado en dos, sea cual fuere el número de sus electores.
En resumen, la Sección opina:
Que procede, si V.E. lo estima oportuno, dar carácter general y de rigurosa observancia á la consulta contenida en el fondo de este informe; y
2º. Que como consecuencia de ella procede asimismo declarar nulas las elecciones últimamente verificadas en el pueblo de Covaleda y confirmar en todas sus partes el acuerdo recurrido de la Comisión provincial de Soria.
Y conformándose S.M. el Rey (Q.D.G., y en su nombre la Reina Regente del Reino, con el preinserto dictamen, se ha servido resolver como en el mismo se propone.
De Real orden lo digo á V.S. para su conocimiento y demás efectos, con devolución del expediente. Dios guarde á V.S. muchos años.
Madrid 18 de Mayo de 1894.—Aguilera.
Sr. Gobernador civil de la provincia de Soria.
Esta entrada fue publicada en DOCUMENTOS, FOTOS, LIBROS, PRENSA. Guarda el enlace permanente.	← LA VECINDAD ENTIERRA DE SORIA – ENRIQUE DIEZ SANZ – II

References: resolución 
 Real decreto 
 resolución 
 resolución 
 Real decreto 
 Real decreto 
 Real decreto 
 Real decreto 
 Real decreto 
 Real decreto 
 Real decreto 
 resolución 
 Real decreto