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Timestamp: 2019-10-15 11:05:31+00:00

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STS 168/2012, 14 de Marzo de 2012 - Jurisprudencia - VLEX 364516822
STS 168/2012, 14 de Marzo de 2012
Número de Resolución: 168/2012
En los recursos de casación por quebrantamiento de forma, infracción de ley e infracción de precepto constitucional, que ante Nos penden, interpuestos por las representaciones del acusado Arsenio y de la Acusación Particular Tamara , contra sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Tarragona, Sección Cuarta, que condenó al anterior acusado por delitos de maltrato habitual y amenazas, los componentes de la Sala Segunda del Tribunal Supremo que al margen se expresan se han constituido para la votación y fallo bajo la Presidencia del primero de los indicados y Ponencia del Excmo. Sr. D. Diego Ramos Gancedo, siendo también parte el Ministerio Fiscal y estando dichos recurrentes acusado representado por la Procuradora Sra. Encinas Llorente y la Acusación Particular representada por el Procurador Sr. Tejedor Vilar.
- El Juzgado de Instrucción nº 2 de Valls instruyó sumario con el nº 1 de 2008 contra Arsenio , y , una vez concluso, lo remitió a la Audiencia Provincial de Tarragona, Sección Cuarta, que con fecha 12 de noviembre de 2.010 dictó sentencia que contiene los siguientes Hechos Probados: De la actividad probatoria practicada en el acto del juicio oral, ha resultado acreditado: Arsenio y Tamara contrajeron matrimonio en fecha 17 de noviembre de 1978, teniendo en común tres hijos, Debora , Hipolito y Eva . El matrimonio se disolvió por sentencia de divorcio en fecha 28 de agosto de 2009, dictada por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº dos de Valls . Durante los años que duró el matrimonio, el Sr. Arsenio decía a su esposa que no valía para nada, que era una gandula, que solo sabía mover el culo, tirando al suelo la comida que ésta le preparaba, diciendo que si se separaba quemaría la casa y la mataría. En el transcurso de las discusiones que se producían en el domicilio familiar empujaba a la Sra. Tamara contra la pared, arrinconándola y la tiraba al suelo poniendo el pie en el cuello. En una ocasión le provocó el amoratamiento de un ojo y en otra una contractura cervical. Asimismo, en presencia de su hijo, Arsenio cogió a la Sra. Tamara empujándola hacia la ventana de la habitación donde se encontraban, sacándole parte del cuerpo por la ventana. No consta acreditado que en el mes de marzo de 2004, tras discutir con su esposa, el acusado portando un arma de fuego fuera a casa de sus suegros donde había ido la Sra. Tamara y le dijera "ahora sí que hablarás", lanzando un disparo que impactara en el techo del salón. A finales del verano de 2004, la Sra. Tamara comunicó al Sr. Arsenio su decisión de poner fin al matrimonio si bien continuaron conviviendo en el domicilio familiar. La noche del día 21 de noviembre de 2004, la Sra. Tamara se estaba arreglando para salir a cenar cuando el Sr. Arsenio le dijo que tenían que hablar sobre la separación, iniciando una nueva discusión. La Sra. Tamara salió de la vivienda conduciendo su vehículo, Renault Clio, matrícula N-....-OV por la carretera comarcal TV-7002 Poblet-Vimbodí, dirección Vimbodí. A continuación salió del domicilio el Sr. Arsenio , siguiendo a su todavía esposa en su vehículo, Mercedes, matrícula Q-....-OM . Al apercibirse la Sra. Tamara que un vehículo la estaba siguiendo, se detuvo en la explanada de la Ermita de la Mare de Deu dels Torrents y al comprobar que era el Sr. Arsenio quien la seguía y que también detenía su vehículo junto al suyo, reemprendió rápidamente la marcha, incorporándose a la carretera, siguiéndola el Sr. Arsenio . Transcurridos unos dos minutos, el turismo del Sr. Arsenio colisionó de manera leve contra la parte trasera del vehículo de la Sra. Tamara que, al notar el golpe, dio un volantazo a la izquierda quedando subido el turismo sobre un talud en el margen izquierdo de la carretera. El Sr. Arsenio bajó de su vehículo y se dirigió al de la Sra. Tamara . Esta empezó a tocar el claxon del coche y a gritar pidiendo auxilio. Transcurridos aproximadamente diez minutos, al oir la Sra. Tamara el ruido de un coche que se acercaba, salió de su vehículo, dirigiéndose al turismo que no detuvo la marcha. Acto seguido, se aproximó un segundo vehículo al que la Sra. Tamara se dirigió logrando que parara, diciendo a sus ocupantes que su marido la quería matar y que la acompañaran a los Mossos d'Esquadra. Tamara abandonó el lugar en el segundo vehículo, acompañándola al Puesto de Mossos d'Esquadra de Montblanc. Un tercer coche que pasó por el lugar acompañó a Arsenio a su casa donde, horas más tarde, fue detenido. La carretera donde se produjo el accidente está calificada como camino vecinal, es una carretera estrecha, que alterna breves tramos rectos con curvas frecuentes y carece de iluminación artificial. El firme presentaba mal estado de conservación y estaba húmedo por la lluvia caída. El Renault Clio no presentaba desperfectos visibles en su parte posterior con la que tuvo el contacto con el vehículo Mercedes, ni en la parte delantera ni en los laterales. Tampoco el turismo Mercedes presentaba daños visibles en su parte frontal. A resultas del accidente de circulación Tamara sufrió contractura muscular y dolor dorso lumbar, precisando 20 días en curar.
- La Audiencia de instancia dictó el siguiente pronunciamiento: FALLAMOS: Absolver a Arsenio como autor de un delito de homicidio en grado de tentativa previsto en el art. 138 del Código Penal , por el que venía siendo acusado. Condenar a Arsenio como autor de un delito de maltrato habitual previsto y penado en el art. 173.2 del Código Penal , con la concurrencia de la circunstancia atenuante de la responsabilidad criminal, de dilaciones indebidas ( art. 21.6 C.P .), a la pena de un año y seis meses de prisión. Se prohíbe a Arsenio aproximarse a la Sra. Tamara en cualquier lugar donde se halle, acercarse a su domicilio, lugar de trabajo y cualquier otro que sea frecuentado a una distancia inferior a 500 m., durante un período de tres años, comunicarse con ella por cualquier medio así como la prohibición de tenencia y porte de armas por el mismo tiempo. Condenar a Arsenio como autor de un delito continuado de amenazas previsto y penado en el art. 171.4 del Código Penal , con la concurrencia de la circunstancia atenuante de la responsabilidad criminal, de dilaciones indebidas ( art. 21.6 C.P .), a la pena de nueve meses de prisión. Se prohíbe a Arsenio aproximarse a la Sra. Tamara en cualquier lugar donde se halle, acercarse a su domicilio, lugar de trabajo y cualquier otro que sea frecuentado a una distancia inferior a 500 m., durante un período de dieciocho meses, comunicarse con ella por cualquier medio así como la prohibición de tenencia y porte de armas por el mismo plazo. Asimismo, le condenamos que como responsable civil indemnice a la Sra. Tamara en la cantidad de 6.000 euros más intereses legales y al pago de 2/3 de las costas judiciales, incluidas las de la acusación particular. Notifíquese esta resolución a las partes.
- Notificada la sentencia a las partes, se prepararon recursos de casación por quebrantamiento de forma, infracción de ley e infracción de precepto constitucional, por las representaciones del acusado Arsenio y de la Acusación Particular Tamara , que se tuvieron por anunciados, remitiéndose a esta Sala Segunda del Tribunal Supremo las certificaciones necesarias para su sustanciación y resolución, formándose el correspondiente rollo y formalizándose el recurso.
- I.- El recurso interpuesto por la representación del acusado Arsenio , lo basó en los siguientes MOTIVOS DE CASACIÓN: Primero.- Por infracción de precepto constitucional, por vulneración del art. 24.2 de la C.E . en el apartado relativo a un proceso público con todas las garantías por vulneración del principio acusatorio; Segundo.- Por infracción de ley al amparo del número 1º del art. 849 L.E.Cr ., por aplicación indebida del art. 173.2 del C. Penal en relación a la vulneración del principio ne bis in idem que genera una lesión del derecho a la legalidad reconocido en el art. 25.1 C.E .; Tercero.- Por infracción de ley al amparo del número 1º del art. 849 L.E.Cr ., por aplicación indebida del art. 173.2 del C. Penal mediante vulneración del art. 120 de la C.E ., que genera una lesión del derecho a la tutela judicial efectiva de los jueces y tribunales reconocido en el art. 24.1 de la C.E .; Cuarto.- Por infracción de ley al amparo del art. 849.1º L.E.Cr . por aplicación indebida del art. 459 del mismo texto legal ; Quinto.- Por infracción de ley al amparo del número 1º del art. 849 de la L.E.Cr ., por aplicación indebida del art. 21.6º en relación con el art. 66 del C. Penal .
El recurso interpuesto por la representación de la Acusación Particular Tamara , lo basó en los siguientes MOTIVOS DE CASACIÓN: Primero.- Al amparo del número primero del art. 849 L.E.Cr ., por resultar infringidos en la sentencia recurrida preceptos penales de carácter sustantivo y otras normas del mismo carácter que deben ser observadas en la aplicación de la ley penal, dados los hechos declarados probados; Segundo.- Al amparo del número segundo del art. 849 L.E.Cr ., por haberse producido error en la apreciación de la prueba, basado en documentos que a continuación se detallarán y que obran en autos, los cuales demuestran la equivocación del juzgador y no fueron contradichos por elemento probatorio alguno; Tercero.- Al amparo del número primero del art. 851.1 L.E.Cr ., cuando en la sentencia se consignen como hechos probados conceptos, que por su carácter jurídico, impliquen la predeterminación del fallo; Cuarto y Quinto.- Al amparo del número 4 del art. 5 de la LO.P.J . en relación con el art. 120.3 de la C.E . por entender vulnerado el precepto constitucional al no haberse motivado la resolución judicial, y al amparo del número 4 del art. 5 de la misma y, asimismo, en relación al art. 24.1 de la C.E . por entender vulnerado el derecho fundamental a la tutela judicial efectiva, causándose nuevamente clara y manifiesta indefensión.
- Hecho el señalamiento para el fallo, se celebró la votación prevenida, dictándose sentencia el día 10 de noviembre de 2011 donde se resolvía no haber lugar a ninguno de los recursos.
- Por Auto de este Tribunal Supremo de 22 de febrero de 2012 se resolvió haber lugar a la nulidad de la sentencia dictada de 10 de noviembre de 2.011, que fue anulada en virtud de los razonamientos que constan en esa resolución y se acordaba dictar una nueva conforme a las pretensiones del promovente del incidente, efectuándose nuevo señalamiento para votación y fallo de la misma para el día 7 de marzo de 2012.
La sentencia objeto del presente recurso de casación, dictada por la Audiencia Provincial de Tarragona, condenó al acusado Arsenio como autor responsable de un delito de maltrato habitual del art. 173.2 C.P ., y también de un delito continuado de amenazas tipificado en el art. 171.4 C.P .
RECURSO DEL ACUSADO Arsenio
Tanto la acusación pública como la particular, en lo que aquí interesa, imputaban al acusado entre otros hechos, el que "a lo largo de toda la convivencia, la Sra. Tamara ha sufrido por parte del acusado ... amenazas, insultos, agresiones ...." (Fiscal. Conclusiones provisionales. Folio 59). O que el acusado "desde hace años ha ido agrediendo de forma continuada con tratos vejatorios, amenazas y ejercicio de violencia con agresiones físicas a la Sra. Tamara ...." (Acusación particular. Conclusiones provisionales. Folio 77).
Al lado de la integridad o salud física o psíquica que, como bien jurídico individual, se protege mediante los delitos de lesiones, en el delito de malos tratos habituales el bien jurídico protegido es la dignidad de la persona y su derecho a no ser sometida a tratos inhumanos o degradantes en el ámbito de la familia, protegiéndose al tiempo, de esta forma, la paz en el núcleo familiar como bien jurídico colectivo. Esta consideración queda reforzada tras la reforma operada por la L.O. 11/2003, que en el nuevo art. 153 C.P . intensifica la protección de la salud o integridad física o psíquica frente a los ataques que tengan lugar en el seno de la familia, al tiempo que sitúa los malos tratos habituales en el art. 173.2, entre los delitos de torturas y contra la integridad moral, sancionándolos diferenciadamente de modo agravado respecto del tipo básico principalmente en atención a las características propias del ámbito familiar en el que se producen, aunque los límites del bien jurídico se hayan ampliado al no exigirse la convivencia en los supuestos de relaciones de afectividad análogas a las de los cónyuges y al hacer una referencia expresa como posibles sujetos pasivos del delito a las personas que, por su especial vulnerabilidad, se encuentren sometidas a custodia o guarda en centros públicos o privados.
Por infracción de ley del art. 849.1º L..Cr., se alega aplicación indebida del art. 173.2 del Código Penal mediante vulneración del art. 120 de la Constitución , que genera una lesión del derecho a la tutela judicial efectiva de los jueces y tribunales reconocido en el art. 24.2 de la Constitución Española .
Y también con invocación del art. 849.1º L.E.Cr ., se queja el recurrente de la incorrecta aplicación del art. 21.6 en relación con el art. 66 C.P .
Expone el recurrente que la sentencia recurrida aplica una atenuante de dilaciones indebidas por la paralización del procedimiento por causas no imputables al acusado, pero no tiene en cuenta que tras la vista oral se vuelve a vulnerar de nuevo por la misma Audiencia Provincial el derecho a un proceso sin dilaciones indebidas ya que desde el 17 de febrero de 2010 en que concluyó el Juicio Oral no se le notifica al acusado la sentencia condenatoria hasta el 27 de enero de 2011 (estando fechada la sentencia a doce de noviembre de 2010 ). Postula el recurrente que debe apreciarse la concurrencia de dos atenuantes o de una sola pero muy cualificada rebajando las penas en dos grados, si bien en el incidente de nulidad de actuaciones que da lugar a esta sentencia interesa esa rebaja en uno o dos grados.
El motivo debe ser parcialmente estimado, porque a las dilaciones indebidas apreciadas como atenuante simple del art. 21.6 C.P . (anterior) por la notoriamente excesiva duración del procedimiento hasta la conclusión del juicio oral, debe añadirse la otra paralización extraordinaria desde ese momento procesal hasta que la sentencia fue dictada y notificada, al cabo de casi nueve meses y casi un año respectivamente. Ello configura la atenuante apreciada por el Tribunal a quo pero como muy cualificada, con la consecuente incidencia en la respuesta penológica a los delitos cometidos, cuya pena se reducirá en un grado.
RECURSO DE LA ACUSACIÓN PARTICULAR Tamara
Al margen de que el recurrente no hace otra cosa que valorar a su interés el cuadro probatorio, la sentencia contiene un análisis meticuloso de la prueba practicada, en cuyos resultados se fundamenta acertadamente la exclusión de los elementos objetivos y subjetivos que conforman el tipo penal. Así, expone que resulta prácticamente coincidente el relato fáctico ofrecido por el acusado y por la Sra. Tamara . En esencia ambos describen una discusión en el domicilio familiar, la marcha de la Sra. Tamara , la persecución del Sr. Arsenio y la colisión final de los vehículos, alcanzando el vehículo del acusado la parte trasera del vehículo conducido por la Sra. Tamara . Llegado este punto, afirma la Sra. Tamara la existencia de una voluntad de matar en la actuación de su entonces marido. La valoración de la prueba no permite, sin embargo, apreciar tal intencionalidad. Y ello habida cuenta las circunstancias en que se produce la colisión y que la Sala estima acreditadas atendidas las conclusiones que la pericial practicada arroja: 1) La vía donde se produce al alcance es una carretera estrecha, que alterna breves tramos rectos con curvas frecuentes y carece de iluminación artificial. El firme presentaba mal estado de conservación y estaba húmedo por la lluvia caída. 2) No se aprecia ningún barranco en el lado derecho de la carretera, apareciendo claramente en las fotografías que se aportan juntamente con el informe pericial de la defensa, unos campos de árboles frutales. 3) Se afirma por el perito de la acusación particular la intención del acusado de alcanzar el turismo de la Sra. Tamara , acelerando a tal fin al salir de la curva. Sin embargo, tal conclusión no pasa de ser una hipótesis que no encuentra sustento a la vista de la pericial aportada por la defensa. Los peritos Sres. Hugo y Leoncio , como corresponde, sin entrar a valorar intenciones, apuntan como hipótesis posibles de producción de la colisión el que el conductor del vehículo que circulaba en segunda posición aumentara la velocidad y que el conductor del vehículo que circulaba en primera posición redujera la velocidad en el momento de entrar en la curva, produciéndose sin solución de continuidad la colisión, que califican de "ínfima", y el volantazo de la conductora. Planteadas las dos hipótesis en el plenario, como decimos, ninguna explicación o razonamiento ofreció el perito de la acusación particular, Sr. Celestino , en sustento de su tesis. 4) El Renault Clio no presentaba desperfectos visibles en su parte posterior, con la que tuvo el contacto con el vehículo Mercedes, ni en la parte delantera ni en los laterales. Tampoco el turismo Mercedes presentaba daños visibles en su parte frontal. Tal circunstancia unida a la notable diferencia de dimensión y potencia de los dos turismos, permite inferir la levedad del golpe. Levedad que no obsta para que la Sra. Tamara , teniendo en cuenta el importante estado de nerviosismo que presentaba y el estado y características de la calzada, al sentir el alcance diera un volantazo hacia la izquierda, provocando la rotación y traslación de su vehículo. En este punto divergen significativamente el perito Sr. Celestino y los peritos propuestos por la defensa sosteniendo el primero que, no obstante no presentar daños exteriores la parte trasera del Clio, el vehículo sí tenía en la parte interna, apreciándose los mismos al retirar el parachoques. Tal afirmación, no obstante ser ratificada en el plenario, escapa a toda lógica, no aportando el perito ninguna máxima, fuente científica o técnica que avale su afirmación consistente en que, no obstante no provocar una colisión en la parte trasera de un Renault Clio daños en la parte exterior, la misma colisión sí provoque daños en la parte interior.
Ello máxime si tenemos en cuenta, de un lado, la composición del parachoques del vehículo conducido por la Sra. Tamara , pudiendo romperse solo con cambios bruscos de temperatura como precisaron los peritos y, de otro, que no se hallaron en el lugar, según consta en el atestado que confeccionó a propósito del accidente de circulación, restos de cristales, plástico u otros vestigios que permitieran apuntar una mayor intensidad del golpe. Antes bien la ausencia de tales huellas y vestigios ahonda en la levedad de la colisión.
En segundo lugar, abunda en la misma conclusión las siguientes circunstancias ocurridas con posterioridad a la producción del siniestro: 1) El tiempo que transcurre desde que se produce la colisión y se acerca el acusado al vehículo de la Sra. Tamara , tiempo que ésta cifra en diez minutos, en el que se encontraban los dos solos, sin que en ningún momento el Sr. Arsenio tratara de atentar contra la Sra. Tamara , tal y como la misma refiere en el plenario. 2) La actitud del acusado en el momento en que escuchan acercarse un vehículo, no impidiendo a la Sra. Tamara salir del coche y acercarse a pedir ayuda, permaneciendo en el lugar, sin hacer nada, teniendo la Sra. Tamara que pasar por delante de él después de que el primer vehículo prosiguiera su marcha sin detenerse y llegara el segundo vehículo que sí se detuvo, sin que tampoco hiciera o dijera nada. 3) La actitud del acusado una vez su mujer es trasladada al Puesto de Mossos d'Esquadra, regresando al domicilio familiar donde estaban sus hijos, suegros, y cuñada, llevándole el conductor del tercer vehículo que pasó.
Dicho lo cual, no puede inferirse de manera suficientemente concluyente, en los términos que requiere un pronunciamiento de culpabilidad, que el acusado intentara acabar con la vida de la Sra. Tamara .
De los nueve documentos que designa el recurrente, cinco son declaraciones testificales, uno el acta del juicio oral, otro el atestado policial, la ampliación de la denuncia efectuada por la víctima y el último, el informe pericial realizado por el perito Celestino .
Tal vicio de forma lo constituiría, según el motivo de casación, el pasaje del relato histórico que dice: "Transcurridos unos dos minutos, el turismo del Sr. Hipolito colisionó de manera leve contra la parte trasera del vehículo de la Sra. Tamara que, al notar el golpe, dio un volantazo a la izquierda quedando subido el turismo sobre un talud en el margen izquierdo de la carretera" .... "El Renault Clio no presentaba desperfectos visibles en su parte posterior con la que tuvo el contacto con el vehículo Mercedes, ni en la parte delantera ni en los laterales. Tampoco el turismo Mercedes presentaba daños visibles en su parte frontal".
Desde esta perspectiva, consideramos que las cantidades pretendidas por el Ministerio Fiscal y la acusación particular, respectivamente, 12.600 euros y 55.158,04 euros, exceden los límites del justo resarcimiento, no habiendo sido acreditada la existencia de unos particulares efectos derivados de la situación de maltrato más allá de los propios inherentes a una situación tan lamentable como es un maltrato habitual, no habiendo referido una alteración en el modo y los hábitos de vida de la Sra. Tamara o la necesidad de seguir tratamiento farmacológico. Así, estima la Sala procedente fijar en 6.000 euros la cantidad que el acusado deberá satisfacer a la Sra. Tamara como indemnización por los daños morales y el tiempo precisado para alcanzar la sanidad de las lesiones derivadas del accidente de circulación.
QUE DEBEMOS DECLARAR Y DECLARAMOS HABER LUGAR AL RECURSO DE CASACIÓN por infracción de ley, con estimación de su motivo quinto, interpuesto por la representación del acusado Arsenio ; y, en su virtud, casamos y anulamos la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Tarragona, Sección Cuarta, de fecha 12 de noviembre de 2010 , en causa seguida contra el mismo por delitos de maltrato habitual y amenazas. Se declaran de oficio las costas procesales ocasionadas en su recurso.
Asimismo, DEBEMOS DECLARAR Y DECLARAMOS NO HABER LUGAR AL RECURSO DE CASACIÓN interpuesto por la representación de la Acusación Particular Tamara contra indicada sentencia, con condena de las costas devengadas por su recurso.
En la causa instruida por el Juzgado de Instrucción nº 2 de Valls, en el sumario nº 1 de 2.008, y seguida ante la Audiencia Provincial de Tarragona, Sección Cuarta, por delitos de maltrato habitual y amenazas contra el acusado Arsenio , y en cuya causa se dictó sentencia por la mencionada Audiencia, con fecha 12 de noviembre de 2010 , que ha sido casada y anulada por la pronunciada en el día de hoy por esta Sala Segunda del Tribunal Supremo, integrada por los Excmos. Sres. expresados al margen y bajo la Ponencia del Excmo. Sr. D. Diego Ramos Gancedo, hace constar lo siguiente:
ÚNICO.- Los que figuran en la primera sentencia de esta Sala y, en lo que no se opongan, los de la sentencia impugnada.
Que debemos condenar y condenamos al acusado Arsenio como autor de un delito de maltrato habitual previsto y penado en el art. 173.2 C. Penal , con la concurrencia de la circunstancia atenuante de la responsabilidad criminal muy cualificada de dilaciones indebidas ( artículo 21.6 C.P .), a la pena de cinco meses y 15 días de prisión, y como autor de un delito continuado de amenazas previsto y penado en el artículo 171.4 C. Penal , con la concurrencia de la circunstancia atenuante de la responsabilidad criminal muy cualificada de dilaciones indebidas ( artículo 21.6 C.P .), a la pena de cinco meses de prisión.

References: resolución 
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 artículo 21
 artículo 171
 artículo 21