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Timestamp: 2020-07-10 03:17:20+00:00

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Currículo. Bachillerato | Educación Secundaria | Plan de estudios
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PRETEXTO. Estafeta, 60 - 31001 Pamplona
NA 1432-2002
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La Constitución Española establece en su artículo 27 que las enseñanzas mínimas deben ser comunes a todos los alumnos y procurar la continuidad, progresión y
coherencia de su aprendizaje. La culminación del proceso de transferencias de las competencias educativas a las Comunidades Autónomas ha hecho ineludible la necesidad de garantizar esas enseñanzas mínimas a todos los españoles. De ahí que el Gobierno, en ejercicio de la competencia que le atribuye la LOGSE en su
artículo 4.2, según el cual “el gobierno fijará (
fin de garantizar una formación común de todos los alumnos” y también para fa- cilitar la movilidad del alumnado en el territorio nacional, haya publicado el Real Decreto 3474/2000 por el que se fijan los contenidos mínimos que deben ser contemplados en los currículos de Bachillerato de todas las autonomías. El Depar- tamento de Educación del Gobierno de Navarra está obligado a adecuar dichos contenidos a su currículo y a establecer los mecanismos necesarios para su cum- plimiento en los centros educativos de la Comunidad Foral.
las enseñanzas mínimas con el
Las modificaciones de las enseñanzas mínimas en el Bachillerato suponen una ac- tualización de los currículos con el fin de adecuarlos a la realidad social y científica que viven los estudiantes en los inicios del nuevo milenio.
En el ámbito de las Humanidades, la Filosofía se convierte en materia común de los dos cursos de Bachillerato. Se incorporan el Griego II y la Historia de la Música como materias propias de modalidad en el Bachillerato de Humanidades y Cien- cias Sociales. La asignatura de Historia, para facilitar la comprensión del concepto de evolución y memoria histórica, introduce la metodología de carácter diacróni- co. Asimismo, se ha considerado importante que el alumnado valore los factores
multiculturales de España y las peculiaridades de Navarra, a partir de una perspec- tiva global e interrelacionada de los hechos históricos.
También se ha reestructurado la enseñanza de las Ciencias para adecuarla a las nuevas realidades tecnológicas y científicas. Se incorporan nuevos contenidos re- feridos a las Tecnologías de la Información y la Comunicación y se introducen como instrumento esencial del aprendizaje. Se amplía el estudio del Dibujo Técni- co con la incorporación de Dibujo Técnico II, como materia propia de las modali- dades de Artes, Ciencias de la Naturaleza y de la Salud, y Tecnología.
Por último, los currículos de idiomas se han desarrollado siguiendo las recomen- daciones del “Año Europeo de las Lenguas” para que los alumnos sean capaces de hablar dos idiomas, además del propio, al finalizar sus estudios.
El Consejero de Educación y Cultura Jesús Mª Laguna Peña
Decreto Foral 62/2002, de 25 de marzo, por el que se establece la estructura y el currículo del Bachillerato en la Comunidad Foral de Navarra
Lengua Extranjera. Inglés I y II
Lengua Extranjera. Francés I y II
Orden Foral 88/2002, de 26 de marzo, del Consejero de Educación y Cultura, por la que se aprueba la publicación del currículo de la materia Religión Católica del Ba- chillerato para la Comunidad Foral de Navarra
Actividad Educativa Organizada
DECRETO FORAL 62/2002, de 25 de marzo, por el que se establece la estructura y el currículo del Bachillerato en la Comunidad Foral de Navarra.
La Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, de Ordenación General del Sistema Educativo, fija las características básicas del Bachillerato como etapa educativa, de dos años de duración, que forma parte de la educación secundaria y que da ac- ceso a estudios superiores. Establece también los objetivos generales de esta eta- pa, expresados en términos de capacidades. De acuerdo con la ley, el Bachillerato se organizara en diferentes modalidades, cada una de ellas con materias especifi- cas, las cuales, junto con otras comunes y otras optativas, conforman el currículo completo que deben cursar los alumnos que opten por estas enseñanzas.
En su artículo cuarto determina que corresponde al Gobierno fijar las ense- ñanzas mínimas para todo el Estado, mientras que es competencia de las Administraciones educativas establecer el currículo para el territorio de su com- petencia.
El Real Decreto 1700/1991, de 29 de noviembre, por el que se establece la es- tructura del Bachillerato, distribuye las materias comunes definidas por la LOGSE en uno u otro curso de la etapa, o en ambos. Asimismo, define las materias propias de cada modalidad y otorga competencia a las Administraciones educativas para organizar las modalidades, distribuyendo las materias correspondientes a cada una de ellas en los dos cursos que componen la etapa. Del mismo modo, regula que las Administraciones educativas fijarán las materias optativas del Bachillerato, así como el número de ellas que los alumnos deberán superar.
El Real Decreto 1178/1992, de 2 octubre, establece las enseñanzas mínimas para todo del Bachillerato en sus materias comunes y en las propias de cada mo- dalidad. Teniendo en cuenta lo dispuesto en el artículo 47 de la Ley Orgánica de Reintegración y Amejoramiento del Régimen Foral de Navarra y en el Real De-
creto 1070/1990, de 31 de agosto, por el que se aprueba el traspaso de funciones
y servicios del Estado en materia de enseñanzas no universitarias a la Comuni- dad Foral de Navarra, una vez publicados los mencionados Reales Decretos 1700/1991 y 1178/1992, correspondía al Gobierno de Navarra establecer el currículo de Bachillerato para el ámbito territorial de su competencia.
Fue el Decreto Foral 169/1997, de 23 de junio, el que estableció la estructu- ra y el currículo del Bachillerato en la Comunidad Foral de Navarra.
Al haberse publicado el Real Decreto 3474/2000, de 29 de diciembre, que modifica a los Reales Decretos 1700/1991 y 1178/1992, corresponde, una vez más, al Gobierno de Navarra establecer la estructura y el currículo del Bachille- rato para la Comunidad Foral.
El Bachillerato constituye una etapa postobligatoria incluida en la educación secundaria. Las Administraciones educativas deben velar para que exista conti- nuidad y coherencia entre la Educación Secundaria Obligatoria y el Bachillerato.
Triple es la finalidad educativa que la ley asigna al Bachillerato: a) que los alumnos adquieran una madurez intelectual y humana; b) proporcionarles conocimientos y habilidades que les permitan desempeñar sus funciones sociales con responsabilidad y competencia; c) capacitarles para el acceso a la formación profesional de grado superior y a los estudios universitarios.
Para cumplir tal finalidad, el Bachillerato debe deparar a los alumnos una só- lida formación intelectual, cívica y ética.
La formación intelectual exige rigor y dominio de técnicas de trabajo, así como profundización en los saberes contemplados en las distintas materias que
configuran el currículo. La profundización y especialización disciplinar ha de ir acompañada de un enfoque pedagógico y didáctico de cada una de las materias. La metodología que se utilice en el Bachillerato favorecerá el trabajo individual
y en grupo, el pensamiento crítico y riguroso, la transferencia y aplicación de lo
aprendido, el uso de técnicas y hábitos de investigación en los diferentes campos del saber, así como la autonomía de criterios y opiniones personales.
Para conseguir una formación cívica y ética, el Bachillerato debe favorecer una educación integral del alumno. Por ello, el currículo ha de incorporar un conjunto de actitudes, valores y normas. Incluirá, así mismo, con carácter trans- versal, aquellos aspectos educativos que hoy se precisan para responder a las ne- cesidades tanto personales como de la compleja sociedad actual. La educación en valores como la paz y la solidaridad, la salud, el aprecio y respeto por el me-
dio ambiente y el patrimonio histórico-cultural, la defensa de la dignidad de la vida humana, la educación sexual y afectiva, respetuosa con las opciones y valo- res de la familia, la educación del consumidor, la educación vial, entre otros as- pectos, estarán presentes en el currículo.
Además, la educación social y cívica, así como la educación moral, han de estar sistemáticamente presentes a lo largo del Bachillerato, de tal forma que ca- paciten a los alumnos para actuar con autonomía y responsabilidad en el seno de una sociedad pluralista, en la que las propias creencias, valoraciones y opciones han de convivir en el respeto a las creencias y valores de los demás. La acción tutorial contribuirá al desarrollo integral de los alumnos.
El Bachillerato, junto con las anteriores finalidades, debe propiciar una formación adecuada para cursar con éxito los estudios posteriores, tanto en la Universidad como en la Formación Profesional Específica de Grado Superior. Este carácter propedéutico deberá concretarse en unos altos niveles de rendi- miento y en una exigencia académica propia de esta etapa postobligatoria. El en- foque y el grado de profundización de las enseñanzas de las distintas materias que configuran el currículo de esta etapa deben facilitar esta finalidad.
De acuerdo con los principios generales que han de regir la actividad educa- tiva, conforme a lo dispuesto en el apartado 3 del artículo 2 de la Ley Orgánica 1/1990, el currículo del Bachillerato ha de establecerse de tal forma que permita la autonomía pedagógica de los centros y del profesorado en el marco del cum- plimiento de la triple finalidad aludida anteriormente y la capacitación que cada alumno debe conseguir para continuar los itinerarios educativos o profesionales posteriores.
El currículo de cada materia de Bachillerato establece unos objetivos, unos contenidos y unos criterios de evaluación. Los objetivos están enunciados en tér- minos de las capacidades que se espera que se alcancen mediante las enseñanzas de esta etapa educativa. Dichos objetivos de cada materia se relacionan con los objetivos generales del Bachillerato recogidos en la Ley Orgánica 1/1990.
Los contenidos que se presentan son los necesarios para alcanzar las capaci- dades propuestas en cada una de las materias. En ellos figuran algunos que se re- fieren a conocimientos de hechos, conceptos y principios; otros, a proce- dimientos; por último, otros aluden a actitudes, valores y normas, que favorecen pautas de acción adecuadas. Los conjuntos de contenidos en que se organiza el currículo de cada materia no presentan por separado esa triple clase de conteni- dos, pero los incluyen siempre.
Los contenidos tal y como se presentan en el Anexo no deben ser interpreta- dos necesariamente como unidades didácticas ni tienen por qué desarrollarse en las programaciones en el mismo orden en que se formulan.
Los criterios de evaluación establecen el tipo y grado de aprendizaje que se es- pera alcancen los alumnos en relación con las capacidades incluidas en los objetivos de la etapa. No deben ser interpretados de forma mecánica, sino entendidos en el contexto de los objetivos de la etapa. Sirven, así mismo, como indicadores para el profesorado a la hora de valorar el desarrollo y aprovechamiento de la enseñanza.
El currículo de Bachillerato se organiza en materias comunes, de modalidad y optativas, permitiendo así las distintas modalidades de Bachillerato recogidas en el Real Decreto 1700/1991 que desarrolla la estructura de dicha etapa.
Esta organización del currículo permite emprender itinerarios formativos de acuerdo con las aptitudes, motivaciones e intereses de los alumnos y con los es- tudios posteriores, universitarios, artísticos o profesionales.
En su virtud, a propuesta del Consejero de Educación y Cultura, previo dic- tamen del Consejo escolar de Navarra, y de conformidad con el Acuerdo adopta- do por el Gobierno de Navarra en la sesión celebrada el día 25 de marzo.
El presente Decreto Foral, que establece la estructura y el currículo de Bachillerato, será de aplicación en el ámbito territorial de la Comunidad Foral de Navarra.
1.- El Bachillerato comprenderá dos cursos académicos y se cursará normal- mente a partir de los dieciséis años de edad.
2.- Podrán cursar estudios de Bachillerato aquellos alumnos que estén en posesión del título de Graduado en Educación Secundaria.
3.- Igualmente, podrán acceder directamente a las modalidades de Bachille- rato que se determinen los alumnos que hayan obtenido el título de Técnico tras
cursar la Formación Profesional Específica de Grado Medio, según lo dispuesto en los artículos 32.1. y 35.3. de la Ley Orgánica 1/1990, de Ordenación General del Sistema Educativo.
El Bachillerato se desarrollará en las siguientes modalidades: a) Artes; b) Ciencias de la Naturaleza y de la Salud; c) Humanidades y Ciencias Sociales; d) Tecnología.
Cada modalidad del Bachillerato podrá organizarse en itinerarios específicos.
1.- Las enseñanzas del Bachillerato se organizan por materias, que son de tres clases: materias comunes, materias propias de cada modalidad y materias optativas.
2.- Las materias comunes contribuyen fundamentalmente a la formación ge- neral del alumnado, a su madurez intelectual y humana, y desarrollan capacida- des que le permiten desempeñar sus funciones sociales con responsabilidad y competencia. Las materias de modalidad contribuyen a una formación específica según la modalidad cursada y, en su caso, a una formación profesional de base. Las materias optativas contribuyen a reforzar la formación específica de la mo- dalidad elegida y complementan la formación general.
3.- En el Anexo del presente Decreto Foral se incluye el currículo de las materias comunes y de modalidad.
– En primer curso:
Educación Física. Filosofía I. Lengua Castellana y Literatura I y, en su caso, Lengua Vasca y Literatura I. Lengua Extranjera I.
– En segundo curso:
Filosofía II. Historia. Lengua Castellana y Literatura II y, en su caso, Lengua Vasca y Literatura II. Lengua Extranjera II.
Artículo 7.º Son materias propias de la modalidad de Artes las siguientes:
Dibujo Artístico I. Dibujo Técnico I. Volumen.
Dibujo Artístico II. Dibujo Técnico II. Historia del Arte. Imagen. Fundamentos de Diseño. Técnicas de Expresión Gráfico-Plástica.
Artículo 8.º Son materias propias de la modalidad de Ciencias de la Naturaleza y de la Salud las siguientes:
Biología y Geología. Dibujo Técnico I. Física y Química. Matemáticas I.
Biología. Ciencias de la Tierra y Medioambientales. Dibujo Técnico II. Física. Matemáticas II. Química.
Artículo 9.º Son materias propias de la modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales las siguientes:
Economía y Organización de Empresas. Geografía. Griego II. Historia del Arte. Historia de la Música. Latín II. Matemáticas aplicadas a las Ciencias Sociales II.
Artículo 10.º Son materias propias de la modalidad de Tecnología las siguientes:
Dibujo Técnico I. Física y Química. Matemáticas I. Tecnología Industrial I.
Dibujo Técnico II. Electrotecnia. Física. Matemáticas II. Mecánica. Tecnología Industrial II.
El currículo de Bachillerato incorporará, además de las materias comunes y de las propias de cada modalidad, materias optativas. El Departamento de Edu-
cación y Cultura definirá las materias optativas del Bachillerato, el número de ellas que los alumnos deberán superar en cada curso, así como su currículo.
II. CURRÍCULO
Se entiende por currículo de Bachillerato el conjunto de objetivos, conteni- dos, métodos pedagógicos y criterios de evaluación que regulan la enseñanza en esta etapa.
El currículo de Bachillerato tendrá como objetivo desarrollar en los alumnos las siguientes capacidades:
a) Dominar la lengua castellana y, en su caso, la lengua vasca.
c) Analizar y valorar críticamente las realidades del mundo contemporáneo
y los antecedentes y factores que influyen en él.
d) Comprender los elementos fundamentales de la investigación y del méto- do científico.
f) Propiciar un talante solidario a fin de desarrollar y mejorar el entorno social.
h) Desarrollar la sensibilidad artística y literaria como fuente de formación
y enriquecimiento cultural.
1.- Corresponde a los equipos docentes de esta etapa, de acuerdo con las funciones asignadas en el Reglamento Orgánico de Centros, concretar y desarro- llar el currículo, en consonancia con los principios que rigen el Proyecto Educa- tivo, mediante la elaboración de proyectos curriculares que garanticen una acti- vidad coherente y coordinada del profesorado.
2.- De acuerdo con lo establecido en el artículo 59.4. del Decreto Foral 25/1997, de 10 de febrero, los proyectos curriculares de la etapa de Bachillerato incluirán:
A) Las decisiones y medidas relativas a la Coordinación Curricular que fi- guran a continuación:
a) La adecuación de los objetivos generales del Bachillerato a las carac- terísticas del alumnado y al contexto socioeconómico y cultural del centro, indicando las medidas que deben adoptarse para su eficaz consecución.
b) Las decisiones de carácter general sobre metodología didáctica y los materiales curriculares y didácticos que se van a utilizar.
c) Los criterios sobre el proceso de evaluación y sobre el modo de llevar a efecto la evaluación colegiada.
d) La organización de los itinerarios propuestos en cada una de las mo- dalidades impartidas en el centro.
e) Los criterios para evaluar y, en su caso, revisar los procesos de ense- ñanza y la práctica docente del profesorado, así como el propio Pro- yecto Curricular.
B) El plan de orientación educativa y profesional, así como el plan de ac- ción tutorial.
C) Las programaciones didácticas elaboradas por los Departamentos didác- ticos.
3.- Los Departamentos didácticos de los centros que impartan el Bachillera- to elaborarán las programaciones didácticas de las distintas materias que tengan asignadas. Estas programaciones incluirán para cada una de las materias los si- guientes aspectos:
b) Secuenciación de los contenidos fijados para cada curso a lo largo del mismo.
c) Enumeración de los criterios de evaluación para cada curso.
d) Principios metodológicos de la materia, así como los materiales curricu- lares y didácticos que se van a emplear.
e) Procedimientos y sistemas de evaluación del aprendizaje del alumnado.
f) Criterios de promoción, con especial referencia a los contenidos mínimos.
g) Actividades de recuperación para el alumnado con materias pendientes.
h) Concreción de las orientaciones para la inclusión de los temas transversa- les en la enseñanza de las distintas materias.
i) Actividades complementarias y extraescolares que se pretendan realizar desde el Departamento.
4.- Las decisiones relativas a la secuencia de contenidos y a los materiales de uso del alumno tendrán validez para cada grupo de alumnos a lo largo de los dos cursos del Bachillerato.
1.- A lo largo de toda la etapa, la función tutorial y orientadora formará parte de las tareas docentes.
2.- Cada grupo de alumnos tendrá asignado un profesor-tutor que coordinará los procesos de enseñanza-aprendizaje y de evaluación, así como la orientación personal de éstos.
1.- La evaluación del aprendizaje de los alumnos se realizará teniendo en cuenta los objetivos educativos de la etapa y de la materia, así como los criterios de evaluación que se establecen en el currículo de las distintas materias.
2.- La evaluación se realizará de forma diferenciada por materias teniendo en cuenta la madurez académica de los alumnos y sus posibilidades de progreso en estudios posteriores.
3.- Los profesores evaluarán al grupo de alumnos coordinados por el profe- sor tutor de dicho grupo. Dichos profesores actuarán de manera coordinada en el proceso de evaluación y en la adopción de las decisiones resultantes de dicho proceso.
1.- Para poder cursar el segundo año de Bachillerato será preciso haber reci- bido calificación positiva en las materias de primero con dos excepciones como máximo.
2.- Los alumnos que no promocionen a segundo curso por haber sido evalua- dos negativamente en más de dos materias deberán cursar de nuevo todas las ma- terias de primero.
3.- Los alumnos que al término del segundo curso tuvieran pendientes de
evaluación positiva más de tres materias deberán repetir el curso en su totalidad.
efectos de esta disposición se considerará una sola materia aquella que se cur-
con la misma denominación en los dos años del Bachillerato.
4.- La permanencia en el Bachillerato en régimen oficial diurno será de cua- tro años, como máximo.
5.- Las disposiciones contenidas en los apartados 2, 3 y 4 del presente artícu-
lo no afectarán a los alumnos que cursen el Bachillerato por otros regímenes de
enseñanza distinto al oficial diurno.
La metodología didáctica de Bachillerato favorecerá la capacidad del alum- no para aprender por sí mismo, para trabajar en equipo y para aplicar los métodos apropiados de investigación. De igual modo subrayará la relación de los aspectos teóricos de las materias con sus aplicaciones prácticas.
El Departamento de Educación y Cultura establecerá las condiciones en las que un alumno de Bachillerato pueda cambiar de modalidad o de itinerario.
En virtud de lo establecido en el artículo 29 de la Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, los alumnos que cursen satisfactoriamente el Bachillerato en cualquiera de sus modalidades recibirán el título de Bachiller. Para obtener este título será necesaria la evaluación positiva en todas las materias.
1.- El título de Bachiller facultará para acceder a la formación profesional de grado superior y a los estudios universitarios.
1.- De acuerdo con lo establecido en el artículo 41.2. de la Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, de Ordenación General del Sistema Educativo, los alumnos que ha-
yan terminado el tercer ciclo del grado medio de las enseñanzas de Música o Danza obtendrán el título de Bachiller, si superan las materias comunes del Bachillerato.
2.- Con objeto de que los citados alumnos puedan simultanear las enseñan- zas de Música o Danza con el estudio de las materias comunes del Bachillerato, podrán matricularse en éstas a condición de poseer el título de graduado en Edu- cación Secundaria y de haber cursado o estar cursando el grado medio corres- pondiente. En todo caso, las materias comunes habrán de cursarse, como míni- mo, en dos años.
3.- La propuesta para la expedición del título de Bachiller a estos alumnos la realizará el centro educativo en que haya acabado de cursar las materias comu- nes del Bachillerato.
1.- De acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 2438/1994, de 16 de diciembre, por el que se regula la enseñanza de la religión, la materia de Reli- gión Católica será de oferta obligatoria para los centros. Y éstos, alternativa- mente, ofertarán actividades educativas debidamente organizadas durante el tiempo programado para las citadas enseñanzas. Al comenzar el Bachillerato, los padres o tutores legales de los alumnos, o estos mismos, si son mayores de edad, manifestarán a la dirección del Centro la elección de una de las opciones citadas, sin perjuicio de que la decisión pueda modificarse en el comienzo de cada año académico en el que realmente se curse dicha materia.
2.- La evaluación de las enseñanzas de la Religión Católica se realizará de forma similar a la de las otras materias, si bien, dado el carácter voluntario que tales enseñanzas tienen para los alumnos, las correspondientes calificaciones no serán tenidas en cuenta en las convocatorias que, dentro del sistema educativo, realicen las Administraciones públicas en las que deban entrar en concurrencia los expedientes académicos de los alumnos, como son el acceso a estudios uni- versitarios y la obtención de becas para el estudio.
Primera. El Departamento de Educación y Cultura podrá adaptar el currícu- lo al que se refiere el presente Decreto Foral de acuerdo con las exigencias de or- ganización y metodología de la educación de adultos, tanto en la modalidad de educación presencial como en la de educación a distancia.
Segunda. Se establecerán, para aquellos alumnos con problemas graves de audición, visión y motricidad, las condiciones para la realización de adaptacio- nes curriculares o, en su caso, la exención total o parcial en determinadas mate- rias del Bachillerato, de acuerdo con la normativa básica vigente al efecto.
La implantación de lo establecido en el presente Decreto Foral tendrá lugar de la siguiente forma: en el año académico 2002-2003 se aplicará lo correspon- diente al currículo de primer curso; en el año académico 2003-2004, lo corres- pondiente a segundo.
Se deroga el Decreto Foral 169/1997, de 23 de junio, por el que se establecía la estructura y el currículo del Bachillerato en la Comunidad Foral de Navarra y el Decreto Foral 252/2000, de 17 de julio, por el que se regula la matriculación en las materias comunes de Bachillerato a los alumnos que estén cursando grado medio de Música, con arreglo al calendario de implantación que figura en la Dis- posición Transitoria.
Primera. Se autoriza al Consejero de Educación y Cultura para dictar cuantas disposiciones sean necesarias para la ejecución y desarrollo de lo establecido en el presente Decreto Foral.
Segunda. El presente Decreto Foral entrará en vigor el día siguiente al de su pu-
blicación en el BOLETÍN OFICIAL DE NAVARRA.
Pamplona, a veinticinco de marzo de dos mil dos.
El Presidente del Gobierno de Navarra Miguel Sanz Sesma
El Consejero de Educación y Cultura Jesús María Laguna Peña
Educación Física Filosofía I y II Historia Lengua Castellana y Literatura I y II Lengua Vasca y Literatura I y II (modelo A) Lengua Vasca y Literatura I y II (modelo D) Lenguas Extranjeras I y II (inglés y francés)
Dibujo Artístico I y II Dibujo Técnico I y II Fundamentos de Diseño Historia del Arte Imagen Técnicas de Expresión Gráfico-Plástica Volumen
Biología Biología y Geología Ciencias de la Tierra y medioambientales Dibujo Técnico I y II Física Física y Química Matemáticas I y II Química
Modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales Economía Economía y Organización de Empresas Geografía Griego I y II Historia del Arte Historia del Mundo Contemporáneo Historia de la Música Latín I y II Matemáticas aplicadas a las Ciencias Sociales I y II
Modalidad de Tecnología Dibujo Técnico I y II Electrotecnia Física Física y Química Matemáticas I y II Mecánica Tecnología Industrial I y II
La Educación Física en esta etapa está orientada, fundamentalmente, a profundi- zar y perfeccionar el conocimiento del propio cuerpo y de sus posibilidades motri- ces. No significa esto, que solamente haya que desarrollar contenidos ya trabajados en la etapa anterior, también se propone el aprendizaje de nuevos contenidos, que contribuyan a ampliar y mejorar las capacidades ya adquiridas.
Las actividades físicas en general, y el deporte en particular, constituyen actual- mente uno de los centros privilegiados de atención al cuerpo, no sólo desde el punto de vista pedagógico, sino también psicológico, sociológico, etc., de tal for- ma que en torno a ellas se generan múltiples expectativas. Es preciso, por tanto, potenciar la reflexión crítica en torno a los factores socioculturales que influyen y condicionan el desarrollo de las actividades físicas, y sobre los efectos que la prác- tica o ausencia de éstas tienen sobre la salud y calidad de vida.
En el contexto de la sociedad actual el proceso formativo que debe guiar la Edu- cación Física se orienta en torno a dos ejes claros de actuación:
– La mejora de la salud, entendida ésta no sólo como ausencia de enfermedad, sino como responsabilidad individual y como construcción social. En esta con- cepción tiene cabida el desarrollo de componentes saludables de la condición física y la adopción de actitudes críticas ante las prácticas que inciden negativa- mente en la misma.
– La orientación instrumental del perfeccionamiento de habilidades específicas:
deportivas (convencionales, en el medio natural y recreativas) y de ritmo y ex- presión, para el disfrute activo del tiempo libre.
En esta etapa, y teniendo en cuenta las finalidades atribuidas al Bachillerato, este proceso debe contribuir también a consolidar la autonomía plena del alumnado para satisfacer sus propias necesidades motrices. Para conseguir lo anterior es ne- cesario completar los conocimientos referidos al saber con los relativos al saber hacer, de forma que teoría y práctica constituyan la esencia de la educación física, propiciando en el alumnado la adquisición de los procedimientos que le son nece-
sarios para planificar, organizar y dirigir sus propias actividades, sin olvidar nunca su marcado carácter práctico.
Las actividades físicas adaptadas a los intereses y posibilidades del alumnado faci- litan la consolidación de actitudes de interés, disfrute, respeto, solidaridad y coo- peración.
La participación en actividades basadas en el ritmo y la expresión corporal consti- tuye una vía para potenciar las posibilidades de expresión y comunicación.
Todos estos aspectos configuran una visión de la Educación Física como una mate- ria que favorece el desarrollo de las distintas finalidades atribuidas al Bachillerato.
1. Conocer los mecanismos fisiológicos de adaptación a la práctica sistemática de actividades físicas, valorar ésta como un elemento que favorece su desarrollo personal y facilita la mejora de la salud y calidad de vida, y planificar activida- des físicas y deportivas que le permitan satisfacer sus propias necesidades y le sirvan como recurso para ocupar su tiempo libre.
2. Evaluar el nivel de condición física y elaborar y poner en práctica un programa de actividad física y salud, incrementando las capacidades físicas implicadas y adoptando una actitud de responsabilidad en la autoexigencia y la autonomía, en el proceso del propio desarrollo motor.
3. Participar en actividades deportivas (convencionales y recreativas), cooperan- do con los compañeros y valorando los aspectos de relación e integración que las mismas conllevan.
4. Reconocer y valorar las actividades físico-deportivas habituales en la propia comunidad y zona, como rasgo cultural propio, facilitando el uso adecuado y el disfrute de los servicios públicos destinados a este fin.
5. Diseñar y realizar actividades físico-deportivas en el medio natural, que contri- buyan a su conservación y mejora.
6. Utilizar y valorar técnicas de relajación como medio de conocimiento personal y como recurso para reducir desequilibrios y aliviar tensiones producidas en la vida diaria.
7. Adoptar una actitud crítica ante las prácticas que tienen efectos negativos para la salud individual y colectiva.
8. Diseñar y practicar, en pequeños grupos, coreografías con una base musical como medio de comunicación y expresión creativa.
Realización de pruebas de evaluación de la condición física, analizando e in- terpretando los resultados desde el punto de vista de la salud.
Fundamentos biológicos de la conducta motriz. Factores que influyen en el desarrollo de las capacidades físicas básicas. Adaptaciones funcionales más importantes.
Aceptación de la responsabilidad en el mantenimiento y/o mejora de la con- dición física.
Elaboración y puesta en práctica, de manera autónoma, de un programa per- sonal de actividad física y salud, atendiendo a la frecuencia, intensidad, tiempo y tipo de actividad.
Hábitos sociales y sus efectos en la actividad física y la salud. Análisis de la in- fluencia de los hábitos sociales positivos: alimentación adecuada, descanso y estilo de vida activo. Análisis e influencia de los hábitos sociales negativos:
sedentarismo, drogadicción, alcoholismo, tabaquismo, etc. Reflexión sobre la función preventiva que desempeñan las actividades físicas.
Nutrición y actividad física. Principios básicos de una dieta equilibrada y apor- te energético necesario para la realización de actividades físicas.
Nociones básicas sobre primeros auxilios ante un accidente. Lesiones más fre- cuentes en la actividad física: prevención y pautas de actuación ante ellas.
Control emocional y autodominio del cuerpo a través de la actividad física y deportiva y de las técnicas de relajación.
12. Adquisición de hábitos perdurables de práctica de ejercicio físico planificado y sistemático.
II. Habilidades deportivas
1. Perfeccionamiento de los fundamentos técnicos y principios tácticos de un deporte practicado en la etapa anterior.
2. Aprendizaje de las técnicas básicas y conocimiento de las reglas de juego de un deporte recreativo de tipo colectivo.
3. Práctica de técnicas específicas de actividades de pala y/o raqueta.
4. Perfeccionamiento y profundización de una actividad física en el medio natural.
5. Planificación y organización de actividades, juegos o disciplinas deportivas en el medio natural, defendiendo y valorando la naturaleza, como lugar rico en recursos para la práctica de actividades físico-deportivas.
6. Análisis de las salidas profesionales relacionadas con la actividad física.
7. Valoración de la incidencia de la práctica habitual de un deporte, en la salud y análisis de los aspectos socioculturales que acompañan al juego y al deporte.
8. Aceptación del “juego limpio” como expresión del respeto por los demás y por nosotros mismos.
III. Ritmo y expresión corporal
1. El ritmo. Efectos sobre la actividad física.
2. Manifestaciones rítmicas. Origen y evolución histórica.
3. Práctica de movimientos danzados.
4. Profundización en la exploración y utilización del espacio y el tiempo como elementos de expresión y comunicación.
5. Realización de actividades físicas, utilizando la música como fondo y/o apo- yo rítmico.
6. Experimentación de actividades físicas en las que se utilice la música como guía y como soporte expresivo.
7. Elaboración y representación de una composición corporal individual o colec- tiva de carácter expresivo.
8. Reconocimiento del valor expresivo y comunicativo de las actividades practi- cadas.
9. Valoración del uso expresivo del cuerpo y el movimiento, y disposición favora- ble hacia la práctica de la comunicación corporal, tanto individual como en gru- po, mediante la participación creativa y la colaboración con otros compañeros.
1. Evaluar y mejorar las capacidades físicas relacionadas con la salud, acercán- dose a los valores normales del entorno de referencia y siendo autoexigentes en el esfuerzo por progresar.
2. Realizar de manera autónoma un programa de actividad física y salud, utili- zando las variables de frecuencia, intensidad, tiempo y tipo de actividad.
3. Diseñar y organizar actividades de carácter físico-recreativa para el empleo del tiempo libre, utilizando los recursos disponibles en el centro y en el entor- no próximo, y valorar las consecuencias positivas y negativas de los hábitos sociales deportivos y medioambientales.
4. Perfeccionar las habilidades específicas del deporte seleccionado y demostrar un dominio técnico y táctico en situaciones reales de práctica.
5. Participar activamente en las diferentes actividades físico-deportivas, coope- rando y manifestando respeto hacia los demás y consigo mismo.
6. Elaborar y representar composiciones corporales teniendo en cuenta los ele- mentos técnicos de las manifestaciones de ritmo y expresión, cooperar con los compañeros y compañeras valorando la utilización creativa del cuerpo y el movimiento como forma de expresión y comunicación.
7. Perfeccionar las técnicas específicas de las actividades en el medio natural y organizar actividades en él, respetando su conservación.
8. Identificar las características fundamentales de una dieta equilibrada y de los aspectos preventivos que deben acompañar a la práctica de la actividad física.
9. Utilizar de manera autónoma alguna de las técnicas de relajación aprendidas, tomando conciencia de los beneficios que reporta para la mejora de la salud.
La Filosofía es un modo de saber racional peculiar, ya que no es una –puesto que existen muchos sistemas filosóficos– ni tampoco es ciencia. Como “reflexión radi- cal y crítica”, la Filosofía a lo largo de su Historia se ha ocupado de unos proble- mas específicos referidos a la totalidad de la experiencia humana.
Este curso debe exponer al alumnado todos los problemas radicales de la Filoso- fía, ya que es el procedimiento más apropiado para lograr que entiendan la Histo- ria de la Filosofía, es decir, los distintos intentos de solución.
La Filosofía, como materia del Bachillerato, debe desempeñar las siguientes fun- ciones:
a) Propiciar una actitud reflexiva y crítica, acostumbrando al alumnado a no aceptar ninguna idea, hecho o valor si no es a partir de un análisis riguroso.
c) Aprender a pensar de modo autónomo, adoptando ante los problemas una ac- titud personal.
e) Valorar la capacidad normativa de la Filosofía como instrumento de transfor- mación y cambio.
Para cumplir estas funciones, un curso introductorio debe dotar al alumnado de una estructura conceptual suficiente de carácter filosófico. Si han de adoptar una actitud crítica y reflexiva, se les debe dotar de criterios, habituándoles a exigir de las teorías o de los hechos –de modo especial los hechos sociales– un grado sufi-
ciente de evidencia o necesidad; si han de aprender a usar la razón deberán cono- cer, al menos de modo práctico, las principales reglas de la lógica; si deben apren- der a pensar de modo autónomo, aprendiendo filosofía a la vez que filosofan, se deberá exigir que traten de fundamentar lo que digan o escriban; y, si la filosofía debe servirles para alcanzar una concepción integrada de su mundo, deberá pro- porcionarles una visión global del papel que desempeñan los distintos saberes y creencias, así como organización sistemática del propio quehacer filosófico.
Todo ello exige, no un tratamiento parcial de problemas filosóficos y científicos, sino una consideración integral de todos los problemas estructurales de la Filoso- fía: los que se refieren al conocimiento, a la realidad, al ser humano y al sentido de su acción, sobre todo en sociedad. Es decir, un curso introductorio, debe abor- dar todos los problemas filosóficos, porque sólo de este modo el alumnado puede hacerse cargo de lo que ha significado y significa la Filosofía como saber acerca de la totalidad de lo real.
Al diseñar este curso, no se ha partido de una concepción determinada de la Filo- sofía sino sólo de un elenco de problemas básicos. El profesorado puede adoptar la perspectiva que le parezca más oportuna, aunque debe mantenerla a lo largo del curso. Es evidente que la tarea de introducir a la Filosofía se puede realizar desde cualquier consideración sistemática; pero lo esencial para que cumpla su función integradora, en el período de formación de la persona, es que presente al alumnado una visión coherente de la Filosofía, sin limitarse a reflexiones aisladas sobre cuestiones inconexas o puntuales, privilegiando en exceso partes de la ma- teria en detrimento de otras igualmente relevantes.
6. Analizar textos filosóficos en su coherencia interna, identificando los proble- mas y valorando críticamente los supuestos y las soluciones que proponen.
8. Adoptar una actitud crítica ante todo intento de justificación de las desigual- dades sociales y ante toda discriminación, ya sea por sexo, raza, creencias u otras características individuales y sociales.
9. Valorar la capacidad normativa y transformadora de la razón para construir una sociedad más justa, en la que exista una efectiva igualdad de oportuni- dades.
Para que este primer curso introductorio, ya en el Bachillerato, cumpla el objetivo de plantear los problemas específicos de la Filosofía dentro de un cierto orden ló- gico, parece oportuno distribuirlos en cinco núcleos temáticos, precedidos por un tema introductorio sobre la naturaleza del saber filosófico. Cada uno de estos cin- co núcleos se subdivide en tres subtemas o unidades, en aras a facilitar la claridad expositiva y la metodología escolar.
Se trata de proporcionar al alumnado una visión de conjunto de lo que ha repre- sentado y representa el saber filosófico. Se debe presentar la especificidad de la perspectiva filosófica como actividad teórica diferente de las mitologías, de las re- ligiones, de las ciencias y de la literatura. De igual modo, es preciso aclarar en qué sentido, desde sus orígenes, está estrechamente vinculada a su historia, totalmen- te necesaria para su comprensión.
Si la filosofía es un peculiar modo de saber, parece consecuente comenzar anali- zando la problemática que suscita el conocimiento humano, tanto desde el punto de vista psicológico como desde una consideración lógica gnoseológica. En este campo temático se deben presentar al alumnado los problemas filosóficos que se han ido generando históricamente en torno al conocimiento, como son el de la verdad, los posibles criterios de verdad y el alcance del conocimiento, tanto cien- tífico como filosófico. Asimismo, se debe hacer comprender al alumnado la nece- sidad del rigor lógico, la coherencia del discurso y las reglas básicas de la argu- mentación.
Unidad 4. El problema de la verdad y de los criterios de verdad. Lenguaje y cono- cimiento filosófico.
Este tercer campo temático debe dedicarse a los problemas filosóficos que plantea la realidad, es decir, todo el conjunto de objetividades no realizadas por el ser hu- mano y que constituyen el mundo físico o la naturaleza.
Acceder a esta realidad ha sido una aspiración constante de la filosofía desde sus comienzos. Los problemas que plantea este entorno físico son, fundamentalmen- te, los cosmológicos y los metafísicos.
Las explicaciones científicas del mundo físico, así como los modelos teóricos sobre el universo, pueden ser un punto de partida, incluso muy útil, para que los alum- nos potencien su sentido crítico ante teorías divergentes sobre el espacio, el tiempo, la constitución del cosmos, etc.
Las cuestiones clásicas de la metafísica, desde el mundo clásico hasta nuestra épo- ca, permitirán al alumnado aproximarse a problemas que, independientemente de la actitud que se adopte ante ellos, constituyen un repertorio ineludible de temas tratados en el pensamiento occidental.
Este núcleo temático, de acuerdo con el desarrollo lógico del currículo, sitúa al ser humano como una realidad intermedia entre lo natural y lo cultural. De ahí que pueda realizarse una consideración científica del hombre –biológica, psicológica y antropológica– para culminar con una antropología filosófica, en la que se plante- en temas como la relación entre mente y cuerpo, la persona humana, libertad y determinismos, etc.
En este núcleo temático se deben abordar todos los aspectos de la acción huma- na que estén vinculados con los valores y las normas que rigen a los individuos y a las sociedades humanas. Se debe tener en cuenta que algunos temas de ética han sido ya estudiados en el curso anterior. Por eso, en este apartado hay que analizar la fundamentación de las diversas teorías éticas.
Será preciso abordar, también, los aspectos esenciales del trabajo humano relacio- nados con la transformación de la naturaleza y de la sociedad mediante la tecno- logía, así como los problemas estéticos de la creación artística.
Interesa subrayar la relación entre la razón teórica y la práctica, así como la capa- cidad normativa e innovadora que dimana de esta relación.
En este último núcleo temático deberán tratarse aquellos aspectos de la sociedad que no han sido estudiados en los contenidos sobre ética de 4.º de la Educación Secundaria Obligatoria ni en los núcleos temáticos anteriores. En concreto, todo lo referido a la organización social, económica, política y jurídica, así como las te- orías sobre el origen de la sociedad y el estado, el poder y su legitimación.
También tienen relevancia las cuestiones relacionadas con el Derecho y la Justicia, decisivas en una sociedad democrática, y, asimismo, las que se refieren a la capa- cidad humana para transformar el mundo.
Para lograr una visión integrada y armónica de todos y cada uno de los conteni- dos programados –labor que puede resultar difícil– debemos centrarnos en las cuestiones nucleares y hacer una selección escueta y básica de las prácticas meto- dológicas.
A modo de orientación, y respetando la libertad de criterios pedagógicos del profe- sorado, se hacen aquí algunas propuestas metodológicas para abordar el programa.
1. Los conceptos básicos de las problemáticas de cada unidad han de quedar suficientemente claros y explícitos. Para ello, es necesario aunar la labor do- cente del profesorado con el proceso constructivo del alumnado.
2. La facultad analítico/sintética de la mente ha de potenciarse con el uso de es- quemas, mapas conceptuales, tablas, clasificaciones, definiciones, resúmenes, etc. El “comentario de texto” resulta una práctica que incluye forzosamente estas actividades por lo que una buena antología de textos parece indispen- sable. Puede convenir más, en este primer curso de filosofía, seleccionar tex- tos temáticos que textos de autor.
3. Acompañarán la labor de aprendizaje, lecturas complementarias de artículos, capítulos o pequeños libros, reportajes, etc.
4. La redacción por parte del alumnado de textos propios, y no necesariamente para dar razón memorística de los temas estudiados, es otra buena actividad complementaria.
5. La mente no actúa en el vacío, por lo que se debe cuidar la memoria de ma- nera principal. Pero ésta ha de dirigirse hacia un aprendizaje significativo, lo que supone retener preferentemente elementos estructurales como visiones generales, esquemas, planteamientos de problemáticas, marcos espacio-tem- porales, cuadros de relaciones, clasificaciones, etc.
6. Breves exposiciones individuales, grupos de debate, lecturas comentadas por el alumnado, trabajos dirigidos, vídeos temáticos, etc., provocan analogías, relaciones, definiciones, comparaciones, críticas, inclusiones y exclusiones, valoraciones, etc., que enriquecen de manera fundamental la capacidad inte- lectual del alumnado.
Reconocer problemas filosóficos y relacionarlos con los principales sistemas filosóficos que los han desarrollado.
Comentar textos filosóficos significativos, tanto desde un punto de vista comprensivo como crítico, identificando su contenido temático.
Realizar de forma individual y en grupo trabajos monográficos acerca de algún problema filosófico, utilizando información procedente de diversas fuentes.
Argumentar de forma oral y escrita, razonando los propios puntos de vista, sobre cuestiones de interés personal entre las que se abordan en los distintos núcleos temáticos.
Reconocer las características del conocimiento humano y justificar la necesi- dad de que, tanto las teorías como los hechos, tengan una fundamentación suficiente.
Reconocer los problemas que plantea la realidad y adoptar una actitud razo- nada y crítica ante las cuestiones de que se ocupan las cosmovisiones y la metafísica.
Conocer y valorar las distintas interpretaciones, científicas y filosóficas, sobre la especificidad del ser humano.
Conocer y analizar la naturaleza de las acciones humanas, en tanto que son libres, responsables, normativas y transformadoras.
Reconocer y explicar las características de la vida en sociedad, la organización social y las distintas formas de gobierno.
Conocer y justificar la necesidad de que la razón humana se utilice para cons- truir una sociedad más justa, democrática y solidaria.
Con la Filosofía II (Historia de la Filosofía) culmina el ciclo de educación filosófica en el Bachillerato. Esta materia debe estar en una estrecha relación con la Filoso- fía del primer curso, ya que supone una profundización conceptual y una visión histórica de los grandes problemas que en él se han analizado en torno al conoci- miento, la realidad, el ser humano, la acción y la sociedad.
La función que debe desempeñar la Historia de la Filosofía en el currículo de Ba- chillerato es doble: por una parte, debe proporcionar una información básica que
permita al alumnado localizar filósofos y sistemas; y, por otro lado, debe atender
a completar la formación filosófica, mediante el estudio y análisis de algunos de los filósofos más representativos de cada época.
La función informativa, sin embargo, no debe confundirse con una mera historio-
grafía de todas las corrientes y tendencias filosóficas que ha habido en Occidente desde Grecia hasta nuestros días, ni menos aún como una simple doxografía, en
la que aparezcan los distintos autores como creadores de opiniones filosóficas, sin
mayor valor que el de la sucesión cronológica y la contraposición de pareceres. Conviene, no obstante, presentar al alumnado unas visiones de conjunto de cada época y un esquema de las principales tendencias y filósofos que las han repre- sentado. Esta función informativa, que puede realizarse como contextualización de la función formativa, no debe exigir desarrollos historiográficos exhaustivos; pero sin ella, como es obvio, resulta difícil ahondar en aquellos filósofos que per-
mitan completar la formación filosófica del alumnado. También es necesario resal- tar la función reconstructiva de esta materia, que destaca la relevancia de los pro- blemas teóricos planteados y de las respuestas ofrecidas por los filósofos en el pasado para nuestra comprensión de esos mismos temas en el presente.
La Historia de la Filosofía que se imparte en segundo curso de Bachillerato no es ni puede ser tampoco una Historia de toda la cultura occidental en todas sus ma- nifestaciones; pero se debe mantener un análisis contextual que permita captar el sentido diacrónico y dialógico de las ideas.
Por lo tanto, se han de evitar varios peligros en la articulación del currículo: el his- toricismo filosófico exhaustivo, el historicismo culturalista, que disuelve la tradi- ción filosófica, la mera doxografía y la excesiva erudición hermenéutica en el co- mentario de los textos.
Sobre la base, pues, de una contextualización esquemática, puede abordarse el análisis de los problemas tratados en el curso anterior, explicados en el contexto de las corrientes y autores más importantes de la filosofía occidental, y todo ello mediante una no muy extensa antología de textos filosóficos significativos, llama- dos “canónicos”, que presenten de forma coherente y relevante los problemas estudiados; no hay que olvidar que la filosofía se muestra en sus textos originales, cuya lectura, comentario e interpretación resulta indispensable.
La Historia de la Filosofía se concibe como una materia común a todas las moda- lidades del Bachillerato, tanto más necesaria en las de carácter científico y tecno- lógico, cuyo alumnado, si no es por interés personal, no volverán a tener contacto con la filosofía; se hace precisa, por tanto, una sistematización adecuada que ponga de manifiesto la relación que existe entre la ciencia y la filosofía, así como una atención especial a aquellos científicos que hayan tenido relevancia en la his- toria de las ideas.
Se debe completar este ciclo de educación filosófica conociendo la Historia de la Filosofía en sus grandes líneas de desarrollo y habiendo profundizado en el aná- lisis de los filósofos más relevantes, lo que constituye una base de formación hu- manística indispensable, sean cualesquiera las opciones futuras del alumnado.
1. Conocer y comprender los grandes períodos en que se divide la Historia de la Fi- losofía occidental, así como su relación con otras formas de expresión cultural.
2. Reconocer y comprender los problemas filosóficos analizados en el curso an- terior, en tanto que son cuestiones surgidas a lo largo de la Historia.
3. Comprender las distintas soluciones que se han propuesto a estos problemas filosóficos, situándolas en su contexto histórico y cultural, a fin de poder en- tender su vinculación con otras manifestaciones teóricas y prácticas de la cir- cunstancia que las ha originado.
6. Comprender la Historia de la Filosofía como un avance espiral que ha reto- mado los problemas con un creciente nivel de radicalidad metodológica.
7. Valorar la capacidad de la reflexión filosófica a lo largo de la Historia para acer- carse, de modo progresivo, a los problemas éticos, sociales y humanísticos.
8. Aprender a leer de modo comprensivo y crítico textos filosóficos de autores diversos y opuestos, compararlos entre sí y descubrir la importancia del diá- logo racional como medio de aproximación a la verdad.
9. Valorar el debate de posiciones contrapuestas como medio de practicar el respeto a los demás y la tolerancia positiva contra cualquier forma de discri- minación.
Las principales cuestiones que cabe considerar son, por ejemplo, el tránsito del mito al logos entre los presocráticos; los primeros intentos metafísicos de Parmé- nides y Heráclito; la significación de los filósofos pluralistas; Sócrates y los socráti- cos menores; el nacimiento de la “polis” y de la democracia en Atenas y el pro- yecto ético del epicureismo y el estoicismo, etc. En cualquier caso, se estudiarán Platón y Aristóteles de modo específico, ya que resultan imprescindibles para comprender la historia de la filosofía occidental.
Debe contextualizarse la Filosofía medieval mediante los grandes problemas que
se suscitan en torno a la necesidad de poner de acuerdo la fe, representada por
las religiones monoteístas, y la razón, representada, sobre todo, por las filosofías de Platón y Aristóteles. El platonismo cristiano tiene su expresión más completa en el pensamiento de San Agustín de Hipona, en tanto que la síntesis entre cris- tianismo y filosofía aristotélica quedó modelada en el de Santo Tomás de Aquino.
A partir del siglo XIV se inicia la crisis de la Escolástica medieval, que es conse-
cuencia, por un lado, de la filosofía de Guillermo de Ockham y, por otro, de los desarrollos científicos del siglo XIV (Oresme, Buridan, Sajonia).
El pensamiento renacentista supone la introducción de nuevos temas de reflexión:
la matematización de la naturaleza, un nuevo concepto del hombre o la funda- mentación moderna de la política. En este último caso, adquiere un relieve espe-
cial la figura y la obra de Nicolás Maquiavelo.
El eje fundamental es el nuevo concepto de racionalidad que surge en los siglos
XVI y XVII y que se caracteriza por la secularización del pensamiento, el nacimien-
to de la ciencia moderna, la búsqueda de una nueva antropología basada en el sujeto consciente y una nueva forma de organizar el gobierno basada en la democracia.
En este contexto se deben considerar las grandes corrientes constituidas por el ra- cionalismo y el empirismo, entre cuyos representantes se pueden mencionar a Descartes, Spinoza, Locke y Hume. A lo largo del siglo XVIII, o Siglo de las Luces,
surgen diferentes formas de interpretar la Ilustración. En el campo de la filosofía política, adquiere especial relevancia la fundamentación que de la democracia re- aliza Rousseau. Por otro lado, aparece un nuevo racionalismo crítico con Kant,
que realizará una síntesis acabada y completa de los supuestos gnoseológicos y
éticos de las corrientes racionalista y empirista.
De este período histórico el profesorado seleccionará dos autores entre los pro- puestos.
Unidad 10. Locke.
Unidad 11. Hume.
Unidad 12. Rousseau.
Unidad 13. Kant.
Entre las corrientes filosóficas del siglo XIX se pueden estudiar el liberalismo utili- tarista de J.S. Mill, el materialismo histórico-dialéctico del marxismo, el vitalismo de Nietzsche, que suponen una culminación de los problemas de la filosofía y, a la vez, constituyen un antecedente del pensamiento actual. Mientras que el libera- lismo utilitarista propone una concepción individualista que legitima el sistema económico en el que aún estamos inmersos, el marxismo se centra sobre todo en el análisis de las contradicciones del sistema económico y político propios del ca- pitalismo industrial. Desde otra perspectiva, el vitalismo de Nietzsche se ocupa del ocaso de la cultura occidental dominada por los valores racionalistas de los grie- gos y los valores morales del cristianismo.
La aparente dispersión de las corrientes filosóficas del siglo XX se puede articular desde la preocupación constante por el sentido del conocimiento y de la ciencia y por el análisis del lenguaje en todas sus formas naturales y artificiales –Wittgens- tein, el Positivismo Lógico y la Filosofía Analítica–. También se produce una evi- dente preocupación por la existencia y esencia del ser humano, tanto en el plano ontológico como el axiológico –Heidegger, Max Scheler, Sartre, etc.–. Por su rele- vancia y presencia en la filosofía española, deberemos tener en cuenta la figura de José Ortega y Gasset.
De las unidades siguientes, el profesorado elegirá dos autores para su estudio es- pecífico.
Unidad 14. J.S. Mill.
Unidad 15. Marx.
Unidad 16. Nietzsche.
Unidad 17. Wittgenstein.
Unidad 18. Heidegger.
Unidad 19. Ortega.
Unidad 20. Popper.
La didáctica de la Historia de la Filosofía debe tener presente una serie de condi- ciones y procesos que faciliten su enseñanza y aprendizaje.
1. Conviene contextualizar e interrelacionar el pensamiento del filósofo y de la corriente tratados y trazar coordenadas espacio-temporales que favorezcan la visión sintética de los acontecimientos históricos y culturales (ciencia, arte, religión, pensamiento jurídico-político, etc.).
2. Insistir en los rasgos más característicos de las corrientes filosóficas en que se basa el pensamiento de cada filósofo.
3. Explicar de modo sistemático las problemas centrales de cada autor, articu- lándolos con otros aparecidos en momentos diferentes de la programación.
4. Como la filosofía se muestra en sus textos, éstos han de ocupar el eje central en la didáctica de la asignatura y en su evaluación. Para ello, conviene abor- dar los distintos núcleos temáticos, no sólo desde la exposición teórica siste- mática, sino también desde la lectura y comentario crítico de textos adecua- dos y representativos de los autores y de las épocas.
5. Una didáctica fructífera, apoyada en la lectura y análisis de textos, requiere el planteamiento de cuestiones como las siguientes:
– Cuestiones contextuales (encuadre histórico-cultural).
– Cuestiones de términos (conceptos, expresiones, enunciados).
– Cuestiones temáticas (problemática abordada por el texto).
– Cuestiones de interpretación (comprensión global del texto).
– Cuestiones de relación (con otros autores y otras escuelas).
– Cuestiones de actualización (el texto y la época actual).
6. Una formación provechosa y útil de la asignatura debe completarse con la adquisición por parte del alumnado de destrezas que le permitan, en el más alto nivel de su competencia, buscar información de modo activo, seleccio- nar lecturas y obras de interés personal, ser capaz de tener preferencias sub- jetivas, justificadas racionalmente, con respecto a determinados pensadores y, en último término, tener una cierta visión sistemática de la Historia de la Filosofía.
1. Conocer y manejar correctamente el vocabulario filosófico básico adquirido a lo largo del ciclo completo de formación filosófica.
2. Relacionar los problemas filosóficos con las principales condiciones sociocul- turales en las que aparecen y a las que han pretendido dar respuesta.
3. Situar correctamente a los principales filósofos estudiados en su contexto his- tórico-filosófico.
4. Exponer, de modo claro y ordenado, las grandes líneas de pensamiento de los filósofos que se han estudiado de modo analítico.
6. Comparar y relacionar textos filosóficos de distintas épocas y autores, con el fin de establecer entre ellos semejanzas y diferencias de planteamiento.
8. Exponer de modo crítico, oralmente y por escrito, el pensamiento de un filó- sofo o el contenido de una de las obras analizadas.
9. Elaborar, individualmente o en equipo, un resumen de la Historia de la Filo- sofía, exponiendo las relaciones, semejanzas y diferencias entre los distintos sistemas estudiados.
10. Elaborar, individualmente o en equipo, tablas sincrónicas en las que cada uno de los filósofos estudiados se contextualice con otros acontecimientos histó- ricos (políticos, artísticos, literarios, científicos, etc.).
El estudio de la Historia proporciona un conocimiento esencial del pasado que con-
tribuye a la comprensión del presente. Así mismo, desarrolla una serie de capacida- des y técnicas intelectuales propias del pensamiento abstracto y formal, tales como la observación, el análisis, la interpretación, la capacidad de comprensión y el sen- tido crítico. El carácter vertebrador de la Historia, dentro del conjunto de las cien- cias sociales, la convierte en eje ordenador del pensamiento y en fundamento de comprensión para todas las disciplinas vinculadas a la actividad humana. Por eso, dentro del ámbito de nuestra civilización occidental, la enseñanza de la Historia ha ocupado siempre un lugar preferente en la educación de los jóvenes.
Estas ideas están presentes en la comunidad científica y educativa cuando recla- ma mayor presencia de la Historia en los planes de estudio, consciente del alto valor formativo de esta disciplina, y ante los profundos cambios, acelerados por las nuevas tecnologías, que parecen debilitar los valores del Humanismo. En este sentido, la Historia contribuye decisivamente a la formación de ciudadanos res- ponsables, conscientes de sus derechos y de sus obligaciones.
El programa de Historia de segundo curso de Bachillerato tiene a España y a Na-
varra como ámbitos de referencia fundamentales sin olvidar por ello su pluralidad interna ni su pertenencia a ámbitos históricos más amplios, como son el europeo
y el iberoamericano.
En este sentido, la enseñanza de esta asignatura deberá contemplar tanto los aspec- tos compartidos como aquello que pueda ser específico de Navarra dentro del análi- sis del proceso histórico. Concebida como materia común para todas las modalidades de este tramo educativo, ofrece al ciudadano español que ingresa en la Universidad
y llega a la vida adulta la posibilidad de conocer la historia de su país, tratada de ma- nera continua y sistemática, atendiendo a los elementos comunes y a los diversos.
En el desarrollo de los contenidos se otorga una importancia primordial al conoci- miento de la historia contemporánea. No obstante, y para proporcionar al alum-
nado una noción de proceso histórico acorde con la madurez intelectual propia de esta edad, se ha considerado oportuno concretar los contenidos referidos a las etapas históricas anteriores. El conocimiento de estas raíces ayuda a comprender mejor la diversidad y pluralidad de la España actual.
De este modo, se dedica una primera unidad temática a la Hispania romana; las dos siguientes se refieren a la Edad Media; cuatro estudian la Edad Moderna, y las ocho restantes la Edad Contemporánea.
En esta etapa educativa resulta esencial el análisis de textos históricos e historio- gráficos, que aproxima las fuentes a el alumnado, y les introduce en el empleo de un instrumento básico de trabajo intelectual. El fundamento cronológico y las téc- nicas que determinan los diferentes períodos contribuirán a definir procesos de distinta duración, así como a organizar los datos adquiridos y, a formular una ex- plicación multicausal de dichos procesos. También cobra gran relevancia el em- pleo de tablas de datos estadísticos, gráficas y mapas temáticos e históricos. Los medios audiovisuales, y en particular los que proporcionan las nuevas tecnologí- as, cobran una importancia creciente para el trabajo en el aula.
A través del estudio de este curso de Historia, el alumnado deberá adquirir una se- rie de valores y hábitos de comportamiento relacionados con el análisis crítico de las fuentes, con el aprecio de la diversidad en la evolución histórica de España y Nava- rra y con la percepción de la huella de su pasado en el patrimonio común y en la so- ciedad actual. También contribuirá a fomentar una especial sensibilidad hacia los problemas del presente, que les anime a adoptar una actitud responsable y solidaria con la defensa de la libertad, los derechos humanos y los valores democráticos.
1. Identificar, analizar y explicar, situándolos en el tiempo y en el espacio, los hechos, personajes, problemas, etapas y procesos más significativos de la evolución histórica, común y diversa, de España y Navarra.
2. Distinguir y valorar los rasgos permanentes de los procesos de transforma- ción y cambio en los diferentes períodos, analizando, en procesos amplios, el nacimiento de los problemas, sus intentos de solución y su pervivencia en la realidad de hoy.
3. Adquirir una visión de la evolución histórica de Navarra y de España en su conjunto y en su pluralidad que ayude al alumnado a formar sus propias ideas. Situar este proceso histórico en el contexto de Europa y del mundo.
4. Desarrollar una sensibilidad comprometida, responsable y activa, con la de- mocracia y los derechos humanos.
5. Consolidar hábitos de tolerancia y solidaridad entre los diversos pueblos de España, respetando y valorando positivamente los aspectos comunes y las di- ferencias, teniendo en cuenta la posibilidad de pertenecer de manera simul- tánea a más de una identidad colectiva.
I. Las raíces. La Hispania romana
El proceso de hominización en la Península Ibérica: nuevos hallazgos. La prehisto- ria en Navarra.
El proceso de la romanización: el legado cultural. Las obras públicas. La romaniza- ción en Navarra.
II. La Península ibérica en la Edad Media: Al-Ándalus
La crisis del siglo XI. Reinos de Taifas.
El pensamiento y el arte en la España musulmana.
La civilización musulmana en Navarra.
III. La Península ibérica en la Edad Media: los reinos cristianos
Modelos de repoblación y organización social. Una cultura plural: cristianos, mu- sulmanes y judíos.
IV. La Baja Edad Media. La crisis de los siglos XIV y XV
Organización política. Las instituciones. La expansión marítima en el Mediterráneo y en el Atlántico. Economía y sociedad. Manifestaciones artísticas. El reino de Navarra en la Edad Media.
V. Los Reyes Católicos: la construcción del Estado Moderno
La unión dinástica. La conquista del reino Nazarí. Conquista e incorporación de Navarra a la corona de Castilla. La organización del Estado: las instituciones. La proyección exterior: política italiana y norteafricana. El Descubrimiento de América.
VI. La España del siglo XVI
El Imperio de Carlos V. Últimos intentos de los reyes de Navarra por recuperar su reino. La batalla de Noáin. La Monarquía hispánica de Felipe II. El modelo político de los Austrias. Navarra bajo los Austrias. El gobierno y la administración de América.
VII. La España del Barroco
El sistema de Westfalia-Pirineos: ocaso de la hegemonía de los Habsburgo. Gobiernos de validos y conflictos internos. La crisis de 1640. Evolución económica y social en el siglo XVII. El caso de Navarra. Mentalidad, cultura y arte en el Siglo de Oro.
VIII. El siglo XVIII: los primeros Borbones
La guerra de Sucesión. Cambio dinástico: las reformas internas.
Política exterior. América.
IX. La crisis del Antiguo Régimen
X. La construcción del Estado liberal (1833-1874)
La oposición al sistema liberal: las guerras carlistas. La cuestión foral. Navarra tras la Ley Paccionada de 1841. Isabel II: la organización del régimen liberal. Sexenio democrático (1868-1874): el reinado de Amadeo I y la Primera República. Evolución económica y cambio social. Los inicios del movimiento obrero.
XI. El régimen de la Restauración
El sistema canovista: la constitución de 1876 y el turno de partidos. La oposición al sistema. Regionalismo y nacionalismo. La liquidación del Imperio colonial: Cuba y Filipinas. La crisis de 1898 y sus consecuencias.
XII. Alfonso XIII: la crisis de la Restauración
Sociedad y economía en el periodo de la Restauración.
Evolución económica y social de Navarra.
XIII. La II República
XIV. La Guerra civil
XV. España durante el franquismo
Navarra durante el franquismo.
XVI. La España democrática
La Navarra democrática.
1. Conocer y analizar los procesos y los hechos más relevantes de la historia de España y Navarra, situándolos cronológicamente dentro de los distintos rit- mos de cambio y de permanencia.
4. Comprender la evolución económica, social, política y cultural de España y Navarra durante los siglos XIX y XX.
5. Analizar los diversos rasgos que conforman la España democrática, incidien- do en la trascendencia de la Constitución de 1978 y en la importancia de la construcción del Estado de las Autonomías.
7. Relacionar los procesos y acontecimientos propios de la historia de España y Navarra con los correspondientes a los ámbitos europeo, hispanoamericano e internacional.
El objetivo de esta materia es el conocimiento de los diferentes tipos de discursos y, en particular, el científico y el literario. Se propone consolidar y ampliar la com- petencia comunicativa y la capacidad lingüística del estudiante de bachillerato, condición imprescindible para el logro de los fines formativos y propedéuticos asignados a esta etapa.
La educación en la lengua, entendida como desarrollo de la competencia comuni- cativa del estudiante, presenta un desarrollo continuo a lo largo de las diversas etapas pero exige dar respuesta los aprendizajes en cada tramo de edad. Así pues, en el bachillerato, la reflexión lingüística y las actividades de análisis y creación de textos deben atender tanto a los discursos literarios y culturales como a los cientí- ficos y técnicos. Asimismo, se atenderá a los usos formales de la lengua que apa- recen en la vida social e institucional. Además, se debe facilitar al adolescente la comprensión del discurso de los medios de comunicación y el desarrollo de actitu- des críticas.
Se propone un equilibrio entre la solidez de los conocimientos lingüísticos y la constante aplicación práctica del idioma. Aprender lengua supone el conocimien- to de los principios gramaticales básicos, es decir el conocimiento de las palabras, de las combinaciones posibles entre ellas y de sus relaciones. Es necesario conocer también los principios que rigen las normas gráficas, gramaticales y léxicas en el uso culto panhispánico. El conocimiento de estos principios se aplicarán a los tex- tos literarios y a los de naturaleza científica y cultural, en un doble proceso de análisis y de creación, con un enfoque eminentemente práctico y utilizando los nuevos soportes que la tecnología nos ofrece.
El alumnado de esta etapa, como ya se ha observado en la Educación Secundaria Obligatoria debe conocer las relaciones que se establecen entre la lengua y la so- ciedad. El conocimiento riguroso de estas relaciones les va a permitir profundizar en la comprensión del carácter plurilingüe de España, del bilingüismo y de la si- tuación actual de la lengua española.
En cuanto al estudio de la Literatura también contribuye a la ampliación de la competencia comunicativa puesto que ofrece un modelo de calidad lingüística. A través de la Literatura el alumnado entra en relación con géneros, registros y esti- los variados en diferentes contextos sociales e históricos.
Además de cubrir estos objetivos lingüísticos, el conocimiento de la Literatura ayu- da al cumplimiento de los restantes objetivos formativos de bachillerato. La Litera- tura es la memoria universal de la humanidad, el archivo de sus emociones, ideas y fantasías, por lo que colabora en la maduración intelectual y humana de los jóve- nes. El alumnado tiene una edad decisiva para consolidar el hábito de la lectura, desarrollar el sentido crítico y acceder, a través de los textos literarios, a la experien- cia cultural de otras épocas y de otras formas de pensar. Con este fin se promoverá un permanente tránsito de la lectura a la reflexión y de la reflexión a la lectura.
La Literatura es, además, un medio para conocer los paisajes geográficos, el am-
biente social, y cultural, e incluso, la condición humana. Un aprendizaje bien dirigi- do contribuye al autoconocimiento, a la comprensión del comportamiento humano
y al enriquecimiento cultural en múltiples direcciones. Asimismo, este aprendizaje
debe completarse, a partir de los contextos más inmediatos con el conocimiento de
la literatura de las distintas lenguas de España.
En conclusión, el estudio de la Lengua y de la Literatura en el bachillerato debe dotar al alumnado de una mayor capacidad para conocer los discursos científicos
y literarios, formalizar su propio discurso, elevar su nivel de conocimiento lingüís- tico y su capacidad de reflexión, además de afianzar su hábito lector y su poten- cialidad creadora.
1. Utilizar la lengua para expresarse con corrección, oralmente y por escrito en distintas situaciones comunicativas.
2. Distinguir los diferentes tipos de textos orales y escritos y sus distintas estruc- turas formales, así como textos escritos específicos (humanísticos, científicos, periodísticos, etc.).
3. Redactar diferentes tipos de textos (humanísticos, periodísticos, científicos, etc.), atendiendo a sus estructuras formales básicas, adecuándolos a la situa- ción comunicativa y utilizando la lengua correctamente.
4. Conocer los principios fundamentales de la gramática española, reconocien- do las distintas unidades de la lengua y sus posibles combinaciones.
5. Valorar la realidad plurilingüe y pluricultural de España, conociendo el origen
y el desarrollo de las distintas lenguas constitucionales y de sus variedades, dedicando, además, una especial atención al español de América.
6. Conocer las características generales de los períodos más representativos de la Literatura Española, así como sus autores y obras más destacadas.
7. Leer y valorar obras literarias representativas incorporando su lectura como forma de enriquecimiento personal.
8. Utilizar la lengua para adquirir nuevos conocimientos.
9. Emplear técnicas de búsqueda, elaboración y presentación de la información utilizando medios tradicionales y nuevas tecnologías.
La comunicación: elementos. Intención comunicativa. Funciones del lenguaje.
Las variedades de la lengua: espaciales, sociales y de estilo. Registros no ela- borados y elaborados. Realidad plurilingüe de España
El texto. Lengua oral y lengua escrita:
– Características de la lengua oral. Tipos de discurso: diálogo y monólogo, conferencia, debate, tertulia, conversación.
– Características de la lengua escrita. Tipos de discurso: descripción, narra- ción, exposición, argumentación.
– Tema y estructura (esquema) de cualquier texto.
II. Estudios de la lengua
– Las categorías gramaticales: características de las formas morfológicas.
– Sintaxis: Oración: lo dicho + el modo. Funciones sintácticas y su relación con las formas morfológicas. Tipos de oración: por el significado, la natura- leza verbal y la estructura. Los marcadores oracionales. Transformaciones gramaticales. Los marcadores básicos del texto.
– Componentes básicos del léxico de la lengua española: lexema, morfemas y palabra. Estructura del léxico español: prefijos y sufijos más operativos.
– Familia léxica y campo semántico.
– Las locuciones.
– El léxico y el diccionario. Características de las obras lexicográficas básicas. Principios generales del diccionario en soporte CD-Rom y en las páginas de Internet.
1. Técnicas de búsqueda de información. Medios tradicionales y nuevas tecno- logías (CD-Rom, bases de datos, Internet, etc.).
2. Técnicas auxiliares para la comprensión y creación de textos en la vida acadé- mica. El tratamiento de la información.
2. Evolución histórica de las formas literarias.
– Edad Media: marco histórico y cultural.
• Lírica tradicional y lírica culta: lectura y análisis de poemas representati- vos. Estudio especial de Gonzalo de Berceo y de Jorge Manrique.
• La épica medieval: estudio y comentario de algunos fragmentos del Poema de Mío Cid.
• El romancero: lectura y comentario de romances representativos.
• El teatro medieval: lectura y comentario de algunas escenas representativas.
– Siglos XVI y XVII. Renacimiento y Barroco: marco histórico y cultural. Ca- racterísticas estéticas de esta época.
• Lírica: lectura y análisis de poemas representativos de dichas características.
• Narrativa: el nacimiento de la novela moderna: la picaresca y Miguel de Cervantes. Lectura y comentario de fragmentos de El Buscón y de las Novelas Ejemplares.
• El teatro: lectura y comentario de escenas representativas.
3. Lectura íntegra y comentario de las siguientes obras:
– Libro de buen amor del Arcipreste de Hita.
– Las coplas de Jorge Manrique
– Obra poética de Garcilaso, Fray Luis de León y San Juan de la Cruz
– De las Novelas ejemplares de Cervantes: Rinconete y Cortadillo y El licen- ciado Vidriera.
– Fuenteovejuna de Lope de Vega
– La vida es sueño de Calderón.
1. Sintetizar oralmente y por escrito textos orales y escritos, señalando las ideas principales y las secundarias y la intención comunicativa, reconociendo posi- bles incoherencias o ambigüedades y aportando una opinión personal.
2. Consultar fuentes de diverso tipo e integrar su información en textos de sín- tesis que presenten los datos principales y los distintos puntos de vista, sus relaciones y la perspectiva propia.
3. Crear textos escritos de diferente tipo (narrativos, descriptivos, expositivos y argumentativos) adecuados a la situación de comunicación, utilizando meca- nismos que les den coherencia y cohesión y atendiendo a sus diferentes es- tructuras formales.
Distinguir las variedades de la lengua, así como las diferentes lenguas consti- tucionales de España y sus variedades, conociendo su origen y evolución.
Conocer e identificar las diferentes variedades del español (espaciales, socia- les y de estilo) mediante la observación directa.
Identificar el género al que pertenece un texto literario y reconocer sus ele- mentos estructurales básicos y sus recursos lingüísticos.
Valorar y conocer la evolución histórica de las formas literarias en la Edad Media y los siglos XVI y XVII, atendiendo al marco histórico y cultural, y a su relación con los autores y obras más destacados.
Analizar y comentar obras completas de las diferentes épocas y de los auto- res más destacados de cada una de ellas.
Conocer y valorar las obras y los autores más representativos de la literatura de la Edad Media y de los siglos XV, XVI y XVII en las diversas lenguas cons- titucionales y en las grandes líneas de la literatura universal.
Manejar los recursos informáticos básicos (procesadores de textos, correcto-
res ortográficos, bases de datos, Internet, multimedia queda y elaboración de la información.
y aplicarlos a la bús-
1. Lengua y sociedad:
– Las lenguas constitucionales. El bilingüismo.
– Origen y desarrollo de la lengua española.
– Variedades del español. El español de América.
– Características lingüísticas del español actual. La lengua española en Inter- net. Recursos lingüísticos fundamentales: RAE, agencias de prensa, medios de comunicación digitales, colecciones de textos, etc.
1. Tipología de textos escritos:
– Textos científicos y técnicos: terminología y procedimientos de creación de neologismos.
– Textos jurídicos y administrativos.
– Textos humanísticos.
– Textos periodísticos.
– Textos publicitarios: terminología y procedimientos de creación de neolo- gismos.
– Textos literarios.
2. Mecanismos de coherencia y adecuación en el texto.
3. Mecanismos de cohesión: semánticos, sintácticos y otros.
1. Técnicas de análisis y comentario de textos.
2. Redacción de trabajos académicos que incorporen los elementos comple- mentarios (fichas, índices, esquemas, repertorios, bibliografías, etc.).
1. Innovación y modernidad en el siglo XVIII:
– El ensayo: análisis de textos de José Cadalso y de Gaspar Melchor de Jove- llanos.
– El teatro: lectura y comentario de escenas representativas.
2. La literatura en el siglo XIX:
– El Romanticismo: marco histórico y cultural. Características y originalidad del Romanticismo.
– La lírica: lectura y comentario de poemas significativos.
– La prosa: lectura de un artículo de Mariano José de Larra.
– El teatro romántico: lectura y comentario de escenas representativas.
– El Realismo: La innovación narrativa en la segunda mitad del siglo XIX: Be- nito Pérez Galdós y Leopoldo Alas “Clarín”.
3. La literatura en el siglo XX. Características generales. Las vanguardias:
– La lírica en el siglo XX: lectura y comentario de poemas significativos.
– La narrativa en el siglo XX. Nuevos modelos narrativos.
– La novela y el cuento hispanoamericano: lectura y comentario de fragmen- tos representativos.
– Evolución y transformación del teatro: lectura y comentario de escenas re- presentativas.
– El ensayo: lectura y comentario de fragmentos de Defensa del lenguaje de Pedro Salinas.
4. Lectura íntegra y comentario de las siguientes obras:
– Rimas y leyendas de Bécquer.
– Don Juan Tenorio de Zorrilla.
– El amigo Manso de Galdós.
– La Regenta de Clarín.
– Obra poética de Antonio Machado.
– Antología poética de la segunda mitad del siglo XX.
– Tiempo de silencio de Martín Santos.
– Parábola del náufrago de Delibes.
– Luces de bohemia de Valle-Inclán.
– El concierto de San Ovidio de Buero Vallejo.
1. Sintetizar oralmente y por escrito textos de diferente tipo y distinto nivel de formalización, señalando el tema y las ideas principales y las secundarias y la intención comunicativa, reconociendo posibles incoherencias o ambigüeda- des y aportando un juicio personal razonado.
Consultar fuentes de diverso tipo e integrar su información en textos de sín- tesis que presenten los datos principales y los distintos puntos de vista, sus relaciones y la perspectiva propia.
Crear textos escritos de diferente tipo adecuados a la situación de comunica- ción, utilizando mecanismos que les den coherencia y cohesión y atendiendo a sus diferentes estructuras formales.
Analizar la evolución histórica de las formas literarias desde el siglo XVIII has- ta la actualidad, atendiendo al marco histórico y cultural, y a su relación con los autores y obras más destacados.
Manejar los recursos informáticos básicos (procesadores de textos, correcto- res ortográficos, bases de datos, Internet, multimedia, etc.) y aplicarlos a la búsqueda y elaboración de la información.
El Vascuence forma parte del patrimonio cultural de nuestra Comunidad. Las len- guas como vehículos de comunicación humana por excelencia constituyen un factor de convivencia y entendimiento entre los miembros de una sociedad. La in- clusión la Lengua Vasca y Literatura como materia en el currículo del Bachillerato responde a la necesidad de continuar y potenciar la formación iniciada en etapas anteriores.
En esta nueva etapa se trata de desarrollar al máximo la autonomía del alumnado con respecto a su propio progreso, de forma que pueda controlar las produccio- nes con mayor rigor, afinar la lengua convirtiéndola en un instrumento y medio personalizado de comunicación, en su doble vertiente de producción y compre- sión, y ser autónomo en lo que se refiere a su capacidad lectora. Por tanto, el aprendizaje ahora ha de consistir en una prolongación, consolidación y especiali- zación en las capacidades adquiridas a lo largo de la Educación Obligatoria. En este sentido, los contenidos del estudio de la Lengua Vasca son básicamente los mismos que en la etapa anterior, aunque en otro nivel de conocimiento, de capa- cidad comunicativa y de análisis y reflexión.
Por lo demás, en el Bachillerato, el aprendizaje de la Lengua Vasca mantiene las dos finalidades básicas que tenía en la Educación Secundaria Obligatoria: la ins- trumental, como medio de expresión y comunicación, y la formación intelectual general, de estructuración mental y de representación del mundo.
Con respecto a la finalidad instrumental, hay que considerar que el mayor grado de madurez del alumnado y su mayor competencia comunicativa va a permitir el uso de la lengua en situaciones diversificadas, es decir, va a posibilitar su uso como instrumento de acción más cercano a la realidad, no tan circunscrito al en- torno familiar y de la vida cotidiana como en la etapa anterior. Cobra pues senti- do en esta etapa la utilización de la Lengua Vasca para adquirir información sobre otros ámbitos de conocimiento.
Por otro lado, se diversifican también los posibles interlocutores, registros de len- gua, propósito de comunicación, etc., ya que se enriquece la gama de variantes discursivas que exigen tratamiento específico y que se abordarán al trabajar, de modo más sistemático textos procedentes de los medios de comunicación (pren- sa, televisión). Los alumnos habrán logrado desarrollar cierta competencia que les permita hacer uso de estrategias comunicativas de manera habitual para compen- sar posibles problemas de comunicación, surgidos en la interacción cotidiana en el aula y fuera de ella. A su vez, se consolidará la competencia lingüística en sus tres niveles (fonético-fonológico, morfosintáctico y léxico) considerándose no como un fin en sí misma, sino como un medio para adquirir la competencia comunicati- va tal como ha sido descrita.
Dentro de las capacidades específicas que el Bachillerato plantea como objetivos, el aprendizaje de la Lengua Vasca participará en el desarrollo de la competencia comunicativa y lingüística general a través de la transferencia de estrategias de aprendizaje individuales utilizadas en las diferentes lenguas: Castellano, Euskera o Vascuence y Lengua Extranjera.
Junto con la finalidad instrumental ya aludida, esta disciplina contribuye a la forma- ción intelectual al promover actividades en las que se refuerza el despliegue de las capacidades cognitivas tales como la reflexión, formulación de hipótesis y evaluación del propio aprendizaje. Asimismo, se potencia la utilización sistemática de procedi- mientos como la inferencia, discriminación, clasificación, susceptibles de ser transferi- dos a otros ámbitos. Por último, se facilita que el alumno construya nuevas represen- taciones, ampliando su visión del mundo a partir de su estructura cognitiva previa.
El bloque “Aspectos socioculturales” adquiere una especial relevancia si se toma en consideración la situación cultural y lingüística que existe en Navarra. En este bloque se plantea también un acercamiento a la literatura escrita en Lengua Vas- ca. Ésta contribuye, indudablemente, a la ampliación de la competencia comuni- cativa desde su indudable calidad lingüística. A través de la literatura, el alumnado se aproxima a unos textos que expresan pensamientos y emociones en diferentes contextos históricos y sociales.
En el aprendizaje de esta materia, en el modelo A, hay que tener presente la si- tuación que presenta el alumnado que procede del modelo D ya que tiene un mayor conocimiento del idioma y por tanto se hace necesario realizar una adap- tación curricular de aula que garantice no sólo su avance sino también su moti- vación en el trabajo diario. Esta adaptación se podrá realizar bien con algunos contenidos del nivel correspondiente al modelo D o bien mediante la lectura y trabajos de obras literarias que respondan a la capacidad lingüística comprensiva de este alumnado.
1. Utilizar la Lengua Vasca de forma oral y escrita, con corrección creciente, para comunicarse en situaciones reales diversas de manera clara, personal y creativa.
2. Comprender e interpretar críticamente los textos orales, escritos y visuales ex- presados en lenguaje común no especializado de los medios de comunicación.
3. Leer de manera autónoma textos en Lengua Vasca que presenten distintas estructuras organizativas con fines diversos; información, adquisición de co- nocimientos en determinadas áreas de interés, esparcimiento y ocio.
4. Reflexionar sobre el funcionamiento de la Lengua Vasca en la comunicación, con el fin de mejorar las producciones propias y comprender las ajenas, en si- tuaciones cada vez más variadas e imprevistas.
5. Conocer los aspectos fundamentales de la realidad sociolingüística de Nava- rra para conseguir una mejor comprensión y valoración de nuestro patrimo- nio lingüístico y cultural.
6. Ampliar los conocimientos acerca de la Lengua Vasca y utilizarlos para apren- dizajes y profundizaciones posteriores tanto en la lengua estudiada como en otras, además de en otros campos del saber y la cultura.
7. Apreciar la literatura escrita en vascuence como actividad placentera y como fuente de enriquecimiento personal y cultural.
8. Aproximarse al conocimiento de distintas manifestaciones de la cultura vas- ca: tradiciones, música, modos de trabajo, arte, etc.
Lengua Vasca y Literatura I (modelo A)
I. Uso y comprensión de la lengua oral y escrita
– Participación en conversaciones relativas a situaciones de la vida cotidiana.
– Expresar de manera oral y escrita sentimientos y opiniones.
– Describir, narrar, explicar, hacer hipótesis, expresar probabilidad, duda. Pedir in- formaciones, pedir permiso.
– Redactar historias personales breves, cuentos, descripciones (recuerdos, expe-
Ordenar cronológicamente un relato.
– Comprender textos orales y escritos de la comunicación interpersonal o de uso
en la vida cotidiana: avisos, conversaciones, cartas
Elaborar diálogos.
– Producción en un nivel lingüístico básico de textos escritos de diferente tipolo- gía: expositivos, argumentativos, narrativos.
II. Reflexión sobre la lengua y autocorrección
– Estructura básica de la oración simple. Frases afirmativas, negativas e interroga- tivas.
– Declinación: casos gramaticales, de tiempo y lugar en singular y plural. Los de- más casos en singular. Iniciación al mugagabe. Distinción animado-inanimado en la declinación. Utilización correcta del ergativo y partitivo.
– Verbo: sistemas NOR (todas las personas), NOR-NORI (nor 3ª persona), NOR- NORK (todas las personas) y NOR-NORI-NORK (todas las personas) en presen- te y pasado. Formas NOR-NORK (nor 3ª persona) en potencial presente. For- mas de NOR en potencial presente.
– Verbos sintéticos: EGON, JOAN, ETORRI, IBILI, ERAMAN, EKARRI, JAKIN y EDUKI en presente y pasado. Distinción en el aspecto puntual y no puntual.
– Uso de los verbos AHAL IZAN, BEHAR IZAN, NAHI IZAN y EZIN IZAN.
– Numerales, pronombres, demostrativos.
– Nominalizaciones: -t(z)ea, -t(z)en, -t(z)eko, -t(z)era.
– Completivas (-(e)la, -(e)n), temporales (-(e)nean) y causales (-(e)lako). Condi- cionales reales.
– Iniciación a las oraciones de relativo. Comparativas: baino
– Uso de algunos conectores y sufijos.
– Vocabulario: la familia, el pueblo, el paisaje, la casa, el cuerpo, nociones de tiem- po y espacio, nombres eusquéricos de ciudades y pueblos, alimentos, trabajos, instrumentos, sentimientos.
-ago. Bezain.
– Acercamiento a la literatura vasca como actividad placentera y como fuente de enriquecimiento personal y cultural.
– Lectura, análisis e interpretación de algunos textos de autores significativos en Lengua Vasca que sean adecuados al nivel de competencia lingüística del alum- nado.
– Conocimiento básico de algunas manifestaciones de la cultura vasca: tradicio-
así como de algunos personajes históri-
nes, música, modos de trabajo, arte cos ligados a la misma.
– Valoración de la Lengua Vasca como vehículo de relación y entendimiento entre las personas y las culturas.
– Posición crítica ante los estereotipos y prejuicios de las informaciones transmiti- das por los textos.
Lengua Vasca y Literatura II (modelo A)
– Participación en conversaciones relativas a situaciones de la vida cotidiana y a situaciones derivadas de las diferentes actividades de aprendizaje.
– Describir, narrar, explicar, hacer hipótesis, expresar probabilidad, duda o sospe- cha. Dar la opinión en torno a una situación.
– Comprender textos orales y escritos de la comunicación interpersonal o de uso en la vida cotidiana: avisos, conversaciones, cartas, paneles informativos
– Declinación: todos los casos en singular y plural. Conocimiento básico de las formas y empleo del mugagabe. Distinción animado-inanimado en la declina- ción. Plural de proximidad. Declinación de los demostrativos.
– Verbo: sistemas NOR (todas las personas), NOR-NORI (nor 3ª persona), NOR- NORK (todas las personas) y NOR-NORI-NORK (todas las personas) en presen- te, pasado y condicional. NOR-NORK (nor 3ª persona) en todos los tiempos del potencial. Formas de NOR en todos los tiempos del potencial. Iniciación a las formas del potencial del NOR-NORI-NORK.
– Formas más usuales del subjuntivo e imperativo en NOR y NOR-NORK.
– Verbos sintéticos: EGON, JOAN, ETORRI, ERAMAN, IBILI, EKARRI, JAKIN y EDUKI en presente y pasado. Distinción en el aspecto puntual y no puntual.
– Procedimientos de gradación de los adjetivos y adverbios. Utilización de batere, nahiko, samar, zeharo, -egi, -en(a).
– Sufijos y prefijos de gran frecuencia de empleo.
– Numerales: distributivos. Pronombres personales, formas enfáticas de los pro- nombres.
– Coordinación. Subordinación: estructuras básicas en forma conjugada y no con- jugada de las oraciones de relativo, completivas, concesivas, condicionales, tem- porales, causales, modales y finales.
– Orden marcado y no marcado. El elemento inquirido. Galdegaia y mintzagaia.
– Vocabulario: los viajes, el trabajo, las relaciones, la adjetivación, el ocio, los sen- timientos, el comercio, la cultura.
– Lectura, análisis e interpretación de algunos textos de autores significativos en Lengua Vasca que sean adecuados al nivel de competencia lingüística de los alumnos.
1. Extraer la información global de textos orales, emitidos en situaciones de co- municación cara a cara, sobre temas relacionados con la realidad cotidiana del alumnado.
2. Extraer informaciones globales y específicas, previamente requeridas, de tex- tos orales con apoyo visual, emitidos por los medios de comunicación sobre cuestiones generales de actualidad.
3. Participar a un nivel básico en conversaciones improvisadas y en narraciones, ex- posiciones y debates preparados previamente sobre temas de interés para el alumnado relacionados con aspectos sociales y culturales de actualidad, utilizan- do las estrategias de comunicación y el tipo de discurso adecuado a la situación.
4. Extraer de manera autónoma, la información básica contenida en textos es- critos (procedentes de periódicos, revistas y libros de divulgación) referidos a la actualidad y la cultura en general.
5. Producir de manera autónoma textos escritos de nivel básico acerca de la re- alidad cotidiana o relacionados con la cultura general.
6. Leer, con la ayuda del diccionario y otros libros de consulta, textos literarios
variados (novelas, poesías, teatro
nado y demostrar su comprensión con una tarea específica.
relacionados con los intereses del alum-
7. Redactar, con ayuda del material de consulta pertinente, textos escritos que exijan una planificación y una elaboración reflexiva de contenidos, cuidando la corrección idiomática, la coherencia y la propiedad expresiva.
8. Utilizar reflexivamente los conocimientos lingüísticos, estratégicos y discursi- vos adquiridos, aplicando los mecanismos de autocorrección que refuercen la autonomía en el aprendizaje.
9. Utilizar, de manera espontánea, las estrategias de aprendizaje adquiridas, ta- les como consultas de diccionarios y gramáticas de varios tipos, utilización de la biblioteca, recursos informáticos, de grabaciones y de otras fuentes para la resolución de nuevos problemas planteados por la comunicación o la profun- dización en el aprendizaje del sistema lingüístico y del medio sociocultural.
La materia de Lengua y Literatura tiene un sentido pleno en el currículo de Bachi- llerato por su contribución al logro de los objetivos generales de esta etapa. Reú- ne contenidos propios de dos disciplinas diferentes, Lengua y Literatura, que tra- dicionalmente se han venido estudiando de forma separada. No obstante, la coincidencia parcial que se da en sus respectivos ámbitos de estudio y de su de- pendencia mutua justifica el tratamiento conjunto de ambas.
La finalidad de esta materia sigue siendo, como en la Educación Secundaria Obli- gatoria, el que los estudiantes consoliden y amplíen su competencia comunicati- va, que sería incompleta si no abarcara la capacidad para comprender textos lite- rarios.
El desarrollo de destrezas discursivas –contenidos procedimentales–, continúa siendo el eje de las actividades de enseñanza y aprendizaje. No obstante, tam- bién se plantea la adquisición de unos saberes conceptuales organizados y básicos, en relación con la comunicación y las variables que inciden en ella; los principa- les tipos de discursos; el funcionamiento del sistema lingüístico y la evolución y principales hitos de la historia literaria, en conexión con los sucesivos contextos histórico-culturales.
Para el alumnado de Bachillerato, es fundamental el trabajo orientado a mejorar su competencia en relación con los discursos teóricos, que son los que con más frecuencia debe utilizar en el ámbito académico y, posteriormente, en su vida pro- fesional.
Es objetivo específico de esta materia favorecer la competencia literaria del alum- nado, entendida como capacidad para leer e interpretar textos literarios. La litera- tura acoge todo los tipos de textos posibles, lo que permite a los adolescentes en- trar en relación con géneros, registros y estilos variados, producto de las más diversas situaciones comunicativas. Esta especial característica del texto literario favorece la reflexión sobre modelos textuales y las estrategias comunicativas que
han servido a los seres humanos para comunicar pensamientos y vivencias en di- ferentes contextos sociales.
Además, el estudio de la literatura contribuye al logro de otros objetivos formati- vos del Bachillerato. La literatura, memoria universal de la humanidad, colabora en la maduración intelectual y humana de los jóvenes facilitándoles la inserción en su tradición cultural. Asimismo permite trascender la perspectiva concreta y local del lector posibilitando el encuentro del alumnado con la experiencia cultural de otras épocas y otras formas de pensar. Así, el aprendizaje literario favorece el au- toconocimiento, la comprensión del comportamiento humano y el enriquecimien- to cultural, pues la literatura es un medio privilegiado de conocimiento cuyos lími- tes están sólo marcados por la dedicación o curiosidad del lector. En este sentido, el Bachillerato es un momento clave para consolidar el hábito lector y desarrollar el sentido crítico ante las producciones literarias.
En definitiva, la educación lingüística y literaria se orienta al desarrollo de la capa- cidad comunicativa de la persona. Esta capacidad se refiere al dominio de proce- dimientos implicados en el uso de los diferentes tipos de discursos.
En referencia al vascuence es necesario que el alumnado conozca la situación dia- lectal de esta lengua y tenga conocimiento de las características básicas de los dialectos principales.
Por último, resulta imprescindible el conocimiento de ciertas claves históricas, cul- turales, sociales y políticas que contribuyen a explicar la situación actual sociolin- güística del vascuence.
1. Comprender discursos orales y escritos, atendiendo a las peculiaridades co- municativas de cada uno de ellos.
2. Utilizar con corrección la expresión oral y escrita mediante discursos coheren- tes y adecuados a las diversas situaciones de comunicación.
3. Redactar correctamente diferentes tipos de textos (humanísticos, periodísti- cos, científicos, discursos hablados, etc.).
4. Conocer la historia y evolución del vascuence.
5. Reconocer, valorar y analizar la variedad del vascuence con sus distintos dia- lectos y subdialectos, promoviendo una actitud favorable hacia la conserva- ción de dicha pluralidad de lenguas y hablas.
Utilizar y valorar el lenguaje oral y escrito como medio eficaz para la comuni- cación, para la adquisición de nuevos aprendizajes y para la comprensión y análisis de la realidad.
Reflexionar sobre los distintos componentes de la lengua (fonológico, morfo- sintáctico, léxico-semántico y textual) y sobre el propio uso, observando sus particularidades en los medios de comunicación modernos, analizando y co- rrigiendo las propias producciones lingüísticas, y empleando en ello los con- ceptos y procedimientos adecuados.
Emplear técnicas de búsqueda, elaboración y presentación de la información utilizando tanto los medios tradicionales como las nuevas tecnologías.
Interpretar y valorar críticamente obras literarias, identificando los elementos que configuran su naturaleza artística, descubriendo en ellas el uso creativo de la lengua, relacionándolas con una tradición cultural y reconociendo las condiciones sociales de su producción y recepción.
Conocer los principales rasgos de los períodos más representativos de la lite- ratura vasca así como los autores y obras más representativas de la mis- ma, localizando y utilizando, de forma crítica, las fuentes bibliográficas ade- cuadas.
Adoptar una actitud abierta ante las manifestaciones literarias, apreciando en ellas la proyección individual y colectiva del ser humano y la capacidad de re- presentación del mundo.
Disfrutar autónomamente de la lectura como fuente de nuevos conocimien- tos y experiencias, y como actividad placentera para el ocio.
Analizar críticamente los diferentes usos sociales de la lengua, rechazando manifiestamente las actitudes discriminatorias.
Lengua Vasca y Literatura I (modelo D)
1. La comunicación: elementos, esquema comunicativo. Intención comunicati- va. Funciones y registros del lenguaje.
Las variedades de la lengua: dialectales, sociales, de estilo. Distintas clasifica- ciones dialectales. Bonaparte, Azkue, Zuazo. Dialectos occidental, central, navarro, navarro-labortano y suletino.
Realidad sociolingüística de Navarra y territorios limítrofes de lengua vasca. Bilingüismo y diglosia. Nociones básicas sobre la historia de la lengua, paren- tesco, influencias celtas, latinas, romances.
El texto. Lengua oral y lengua escrita.
Géneros orales: conferencia, presentación, debate, tertulia, conversación, etc.
Géneros escritos: descripción, narración, exposición, argumentación, etc.
Alfabeto. Norma ortográfica. Pronunciación.
La oración. Estructura del sintagma nominal y sintagma verbal.
Declinación en todos sus casos y variantes. Conjugación del verbo auxiliar y verbos sintéticos en sus formas más utilizadas e iniciación a las de uso culto y literario.
Procedimientos de derivación y composición de palabras. Creación de neolo- gismos.
Procedimientos de matización en el discurso: palatalización, refranes, locucio- nes, fraseología.
Oraciones coordinadas y subordinadas. Conectores y conjunciones.
Análisis y procedimientos de corrección de las interferencias del castellano en el vascuence actual.
Literatura. Literatura oral: romances, cuentos, bertsolarismo, teatro popular (pastorales, mascaradas, toberas).
Literatura escrita. La imprenta y los iniciadores (s. XVI): Bernard Etxepare y Joannes Leizarraga.
(s. XVII). Escuela de Sara: Axular, Etxeberri Ziburukoa. Escritores de Zuberoa:
Oihenart y Tartas.
(s. XVIII). La influencia de M. Larramendi. Inicio del teatro escrito: Pedro Ig- nacio Barrutia.
1. Participar en actividades de tipo oral (presentaciones, debates, dramatizacio- nes, etc.) tanto de manera preparada como improvisada en que se demuestre
la destreza en la lengua hablada, cuidando el respeto por las normas grama- ticales y desarrollando las estrategias adecuadas a la situación comunicativa correspondiente.
Sintetizar oralmente y por escrito textos orales y escritos, señalando las ideas principales y las secundarias y la intención comunicativa, reconociendo posi- bles incoherencias o ambigüedades y aportando una opinión personal.
Crear textos escritos de diferente tipo (narrativos, descriptivos, expositivos y argumentativos) adecuados a la situación de comunicación, utilizando meca- nismos que les den coherencia y cohesión y atendiendo a sus diferentes es- tructuras formales.
Discernir los componentes básicos y la estructura del léxico vascuence.
Conocer y poner en práctica procedimientos lingüísticos para dotar al discur- so de mayor riqueza expresiva y concisión en el mensaje.
Conocer las variantes dialectales de la lengua y distinguirlas frente al modelo unificado, identificando alguna de sus características principales.
Conocer los hechos fundamentales de la evolución e historia de la lengua vasca y su relación con los idiomas vecinos. Valorar la riqueza de sus varian- tes locales y proponer actividades concretas para su vigencia y desarrollo.
Valorar y conocer la importancia de la literatura oral en la cultura vasca, y los inicios de su literatura impresa atendiendo al marco histórico y cultural, en re- lación los principales autores y escuelas.
Analizar y comentar fragmentos de obras de las diferentes épocas y de los autores más destacados de cada una de ellas.
Lengua Vasca y Literatura II (modelo D)
1. Tipología de textos. Consideración específica de los textos descriptivos, expo- sitivos y argumentativos.
2. El texto como unidad de sentido. El contexto. El autor y el receptor. El conte- nido y la forma. La estructura, procedimientos de cohesión, coherencia y adecuación. La intención del autor.
3. Características de la información periodística. Géneros.
4. Gramática: declinación en todos casos, números y variantes. Denominación técnica de los casos. Declinación de los demostrativos.
5. Pronombres personales y sus formas enfáticas.
6. Composición y derivación. Prefijos, sufijos e interfijo. Cambios fonéticos en las palabras resultantes.
7. Verbo: análisis del verbo auxiliar en todos sus sistemas, tiempos, personas, aspectos y modos. Formas verbales conjugadas y no conjugadas. Creación de formas conjugadas en los verbos sintéticos.
7. Los tratamientos hika, zuka, xuka y berorika. Paradigmas más usuales del tratamiento alocutivo hika.
Coordinación. Subordinación: oraciones con verbo conjugado y no conjuga- do y en registro literario. Completivas, relativas, temporales, modales, com- parativas, finales, causales,condicionales, consecutivas y gerundiales.
Ampliación del léxico disponible tanto en la comprensión como en la expre- sión mediante el trabajo de los textos clásicos literarios y textos periodísticos actuales.
El orden marcado y no marcado de la oración. Galdegaia y mintzagaia.
El texto literario: contextualización histórica, finalidad estética y contenido sociológico e ideológico.
Siglos XVIII-XIX: Joan Antonio Mogel, Peru Abarka.
Siglo XIX: Bertsolaris: Etxahun Barkoxekoa, Iparragirre y Bilintx. La impor- tancia de los juegos florales y su impulsor Antoine Abbadia. El teatro: Toribio Altzaga.
14. El inicio de la producción novelística: Domingo Agirre. La influencia de S. Arana en la literatura de comienzos del siglo XX. Los poetas anteriores a la guerra civil: Lizardi, Lauaxeta, Orixe, Tapia-Perurena, etc.
15. La literatura renovadora de los años sesenta: J. Mirande, G. Aresti, Txillarde- gi. Los autores contemporáneos: B. Atxaga, I. Borda, R. Saizarbitoria, J. Sa- rrionandia, A. Lertxundi, etc.
16. El proceso de conformación del idioma unificado desde comienzos del siglo XX hasta nuestros días.
1. Sintetizar por escrito textos de diferente tipo y distinto nivel de formalización, señalando las ideas principales y las secundarias y la intención comunicativa, reconociendo posibles incoherencias o ambigüedades y aportando una opi- nión personal.
3. Interpretar y valorar textos escritos específicos (humanísticos, periodísticos, científicos, literarios, etc.), analizando su construcción interna y las relaciones del autor con el texto y la obra.
4. Crear textos escritos de diferente tipo adecuados a la situación de comunica- ción, utilizando mecanismos que les den coherencia y cohesión y atendiendo
a sus diferentes estructuras formales.
5. Conocer los principales géneros del periodismo y su reflejo en la producción actual en lengua vasca.
6. Comprender la evolución de la lengua vasca durante el siglo veinte en rela- ción a la progresiva creación del idioma unificado, teniendo en cuenta las ins- tituciones, personajes y factores que han tomado parte en este proceso.
7. Conocer las normas gramaticales en sus niveles fonético-fonológico, morfo-
sintáctico y semántico aplicándolas correctamente en las producciones orales
8. Identificar el género al que pertenece un texto literario y reconocer sus ele- mentos estructurales básicos y sus recursos lingüísticos.
9. Analizar la evolución histórica de las formas literarias en vascuence desde el siglo XIX hasta la actualidad, atendiendo al marco histórico y cultural en rela- ción con los autores y obras más destacados.
10. Conocer y valorar las obras y los autores más representativos de la literatura vasca de los siglos XIX y XX.
11. Utilizar con soltura los recursos léxicos del idioma adecuándolos con propie- dad a la situación comunicativa correspondiente.
12. Manejar los recursos informáticos básicos (procesadores de textos, correcto- res ortográficos, bases de datos, Internet, multimedia, etc.) y aplicarlos a la búsqueda y elaboración de la información.
El incremento de relaciones internacionales por razones educativas, laborales, profesionales, culturales, turísticas o de acceso a medios de comunicación, entre otras, hace que el conocimiento de lenguas extranjeras sea una necesidad cre- ciente en la sociedad actual. Además, el desarrollo de nuevas tecnologías convier- te a las lenguas extranjeras en un instrumento indispensable para la inserción en el mundo del empleo y la comunicación en general.
El dominio de lenguas extranjeras trae consigo la posibilidad de acceder a otras cul- turas, costumbres e idiosincrasias. Asimismo, facilita las relaciones interpersonales, favorece una formación integral del individuo, desarrollando el respeto a otros paí- ses, sus hablantes y sus culturas, y nos permite comprender mejor la lengua propia.
En este contexto, se reconoce el papel de las lenguas extranjeras como uno de los elementos clave en la construcción de la identidad europea –una identidad pluri- lingüe y multicultural– así como uno de los factores que favorece las relaciones in- terpersonales en su libre circulación por los países así como la cooperación cultu- ral, económica, técnica y científica entre los mismos.
El alumnado que accede al bachillerato debe haber adquirido un bagaje de cono- cimiento de la lengua extranjera que le permita desenvolverse en situaciones ha- bituales de comunicación. En esta etapa es necesario desarrollar más su autono- mía, ya que se habrán perfilado con mayor precisión las necesidades e intereses de futuro en cada alumno.
Por lo tanto, el aprendizaje de la lengua extranjera en el bachillerato supondrá, por una parte, la prolongación y consolidación de lo que ya se conoce y, por otra, un desarrollo de capacidades más especializadas en función de los intereses pro- fesionales y académicos que guiarán el futuro laboral del alumnado.
El Consejo de Europa insiste en la necesidad de que las personas desarrollen com- petencias suficientes para relacionarse con otros miembros de los países europeos.
En consecuencia, estima que se debe dar un nuevo impulso a la enseñanza de idiomas que ayude a desarrollar la idea de ciudadanía europea y recomienda la adquisición de un cierto nivel de competencia comunicativa en más de una len- gua extranjera durante la etapa educativa de la enseñanza secundaria obligatoria. Es precisamente en esta etapa posterior cuando se deben desarrollar aún más los mecanismos que permitan al alumnado continuar el aprendizaje de idiomas du- rante la vida adulta.
El Consejo de Europa establece igualmente un marco de referencia común euro- peo para el aprendizaje de lenguas extranjeras, indicando que para desarrollar progresivamente la competencia comunicativa en una determinada lengua, el alumnado debe ser capaz de llevar a cabo una serie de tareas de comunicación.
Las tareas de comunicación configuran un conjunto de acciones que tienen una finalidad comunicativa concreta dentro de un ámbito específico. Para su realiza- ción, se activa la competencia comunicativa, se ponen en juego diversas estrate- gias y se utilizan diferentes destrezas lingüísticas y discursivas de forma contex- tualizada. Por lo tanto, las actividades en las que se usa la lengua extranjera están enmarcadas en ámbitos que pueden ser de tipo público (todo lo relacionado con la interacción social cotidiana), personal (relaciones familiares y prácticas sociales individuales), laboral o educativo.
La competencia comunicativa, que se desarrollará en el proceso de realización de tareas de comunicación, incluirá las siguientes subcompetencias: competencia lin- güística (elementos semánticos, morfosintácticos y fonológicos), competencia pragmática o discursiva (funciones, actos de habla, conversación, etc.) y compe- tencia sociolingüística (convenciones sociales, intencionalidad comunicativa, re- gistros, etc.).
La competencia estratégica podría considerarse también como subcompetencia de la competencia comunicativa.
El alumnado utilizará estrategias de comunicación de forma natural y sistemática con el fin de hacer eficaces los actos de comunicación realizados a través de las destrezas comunicativas. Las destrezas que se desarrollarán serán: receptivas (comprensión oral y escrita e interpretación de códigos no verbales), productivas (expresión oral y escrita), y estarán basadas en la interacción o mediación.
La especificación de contenidos por cursos ha de ser interpretada como un de- sarrollo continuo en el que las habilidades comunicativas, la reflexión sobre la len-
gua y los aspectos socioculturales se irán construyendo progresivamente y, por lo tanto, cualquier aspecto de los mismos tratado anteriormente volverá a aparecer en
diferentes contextos. De igual modo, la correlación entre las funciones del lenguaje
y los aspectos gramaticales llevará a la percepción de que una misma función del
lenguaje se puede realizar a través de diferentes exponentes lingüísticos y viceversa.
De aquí se deducen una serie de implicaciones metodológicas que se concretan en la necesidad de seleccionar temas para el desarrollo de unidades de trabajo que resulten no sólo interesantes para los jóvenes de esta edad, sino que contem- plen también sus necesidades futuras. A partir de esos temas se propondrán las tareas de aprendizaje y en torno a ellas se plantearán los objetivos con los conte- nidos que actuarán como elementos que faciliten la consecución de los mismos. La evaluación, integrada dentro de todo el proceso, atenderá no sólo a los logros conseguidos sino a la identificación de las dificultades que surjan.
Así mismo, el proceso de enseñanza y aprendizaje de lenguas extranjeras contri- buirá eficazmente a la formación educativa del alumnado desde una perspectiva global que favorezca el desarrollo de su personalidad, la integración social, las po- sibilidades de acceso a datos de interés, etc. Especialmente, en esta etapa educa- tiva, los idiomas se utilizarán para promover la formación intelectual y conocer in- formaciones específicas propias de otras áreas de conocimiento que permitan al alumnado estar en contacto con los cambios permanentes en el saber científico, humanístico y tecnológico.
De esta forma, el Bachillerato propiciará que el avance en el conocimiento contri- buya a ampliar el horizonte de cada alumno, a que profundice en el acercamiento
a otras formas de vida y organización social diferentes a las nuestras, a intercam-
biar opiniones sobre problemas que se comparten internacionalmente, a diversifi- car sus intereses profesionales y a consolidar valores sociales que favorezcan el encuentro en un mundo en que la comunicación internacional se hace cada vez más patente.
1. Comprender e interpretar críticamente los textos orales, escritos y visuales emitidos en situaciones de comunicación habitual y por los medios de comu- nicación.
2. Utilizar estrategias de comprensión que permitan inferir significados de léxico desconocido a través del contexto, su propio conocimiento del mundo y as-
pectos lingüísticos, tales como formación de palabras, prefijos y sufijos, sinó- nimos y antónimos, etc.
3. Leer de manera autónoma textos de temática general o adecuados a sus in- tereses, comprender sus elementos esenciales y captar su función y organiza- ción discursiva.
4. Utilizar la lengua inglesa, de forma oral y escrita, con el fin de comunicarse con fluidez y corrección mediante el uso de estrategias adecuadas.
5. Reflexionar sobre el funcionamiento de la lengua inglesa en la comunicación con el fin de mejorar las producciones propias y comprender las ajenas, en si- tuaciones cada vez más variadas e imprevistas.
6. Reflexionar sobre los propios procesos de aprendizaje utilizando recursos au- tónomos basados en la observación, corrección y evaluación, con el fin de continuar con el estudio de la lengua inglesa en el futuro.
7. Conocer los aspectos fundamentales del medio sociocultural propio de la len- gua estudiada para conseguir una mejor comunicación y una mejor com- prensión e interpretación de culturas distintas a la propia.
8. Valorar la lengua inglesa como medio para acceder a otros conocimientos y culturas, y reconocer la importancia que tiene para una mejor comprensión de la lengua y cultura propias, y como medio de comunicación y entendi- miento internacional en un mundo multicultural.
Lengua extranjera. Inglés I
1. Obtención de información global y específica en textos orales y escritos e identificación de las ideas principales contenidas en los mismos con el fin de realizar las tareas requeridas.
2. Predicción y deducción de información en diferentes tipos de textos y com- probación de las ideas o suposiciones anticipadas.
5. Interacción oral con otras personas, planificando previamente el mensaje que se desea transmitir y cuidando tanto la coherencia como la corrección formal.
7. Formulación de hipótesis sobre las expectativas, intereses o actitudes comu- nicativas que puedan tener los receptores de los textos.
8. Ordenación lógica de frases y párrafos con el fin de elaborar un texto cohe- rente, utilizando los elementos de enlace adecuados.
9. Redacción de distintos tipos de texto (narrativo, descriptivo, informes, cartas informales o con un cierto grado de formalidad) respetando la estructura adecuada a cada uno.
1. Describir la apariencia física, estado de salud, carácter, gustos e intereses. Comparar, contrastar y diferenciar entre datos y opiniones. Expresar prefe- rencias.
Like/enjoy/hate/prefer
Want + sustantivo/pronombre/Want to + infinitivo.
Verbos no utilizados en forma continua: believe, understand, know, etc
Adjetivos. Grados de comparación.
Frases preposicionales: be good at/keen on/fond of.
Pronombres y oraciones de relativo especificativas.
+ -ing o to + infinitivo, I’d rather
2. Hablar y escribir sobre experiencias, costumbres y hábitos en el pasado. Ex- presar los cambios que se producen en ellos y en las cosas que nos rodean. Narrar acontecimientos pasados.
Diferentes tiempos verbales: pasado simple y continuo, presente perfecto + just/yet/already/since/for, pretérito pluscuamperfecto.
Would/used to + infinitivo.
Be/get used to + -ing.
Adverbios de modo e intensidad, tiempo y lugar.
Nexos de tiempo.
3. Expresar planes y disposiciones con distintas referencias temporales. Concer- tar citas. Predecir acontecimientos y hacer pronósticos.
Presente continuo/Will/be going to.
Probably/certainly, likely
When/as soon as/before, after
+ presente simple o perfecto.
4. Expresar obligación y ausencia de obligación, prohibición, necesidad, capaci- dad y posibilidad, expresar conjeturas, ofrecimientos y sugerencias; pedir y dar permiso o consejo, formular peticiones corteses.
Modales: must, mustn't, should/ought to, needn't, have to, don't have to, can/be able to, could, may.
Shall, let’s; what about/how about + -ing.
Verbos introductorios: ask, say, tell, declare, explain invite, offer, suggest, apologise, etc.
7. Hacer deducciones y suposiciones con referencia a acciones del presente y del pasado; criticar acciones pasadas.
Verbos modales: must, can’t, may, might, could, should + infinitivo simple.
Verbos modales: must, can’t, may, might, could, should + infinitivo perfecto.
8. Expresar la consecuencia, el resultado y la causa, finalidad y contraste.
Oraciones subordinadas introducidas por los nexos: so, as a result, conse- quently, because, since, to, so as to, although, etc.
Make/let someone do something.
b) Léxico-semántico
Fonemas mudos, /s/ en posición final, -ed de verbos y participios, etc.
Formas débiles: was, were, etc.
Pronunciación de formas contractas: musn’t, can’t, won’t.
Entonación de frases: question tags.
1. Valoración positiva del uso de la lengua extranjera como medio para eliminar barreras de entendimiento y comunicación entre pueblos.
2. Contraste entre aspectos culturales de la vida cotidiana que transmite la lengua inglesa y los propios: costumbres familiares, deportes, sistema educativo, etc.
3. Adecuación de los mensajes a las características del interlocutor.
4. Identificación de costumbres y rasgos de la vida cotidiana propios de otros países y culturas donde se habla la lengua inglesa: horarios, festividades, etc.
5. Uso de fórmulas lingüísticas adecuadas a las situaciones comunicativas: salu- dos y despedidas, peticiones corteses, etc.
6. Reconocimiento de la presencia e importancia de la lengua inglesa en las nuevas tecnologías de la información y comunicación.
7. Interés por conocer informaciones culturales de los países donde se habla la lengua inglesa: mitos, leyendas, producciones literarias, etc.
8. Interés por establecer relaciones sociales con hablantes de lengua inglesa por medio de correspondencia, turismo, estudios, etc.
1. Extraer información global y específica en los mensajes orales emitidos por los compañeros, el profesor o por los medios de comunicación, reconocer las estrategias comunicativas utilizadas por los interlocutores y en textos escritos auténticos que versen sobre temas de interés general y utilizar destrezas y es- trategias relacionadas con distintos tipos y finalidades de lecturas.
2. Participar en conversaciones o debates preparados de antemano, utilizar las estrategias adecuadas para asegurar la comunicación con el interlocutor y producir mensajes coherentes y con la corrección formal necesaria para hacer posible dicha comunicación.
3. Entender la información esencial en textos diversos sobre temas de actuali- dad, la realidad sociocultural de los países donde se habla la lengua extranje-
ra o que tengan interés informativo, anticipando y deduciendo datos a partir del contexto.
4. Redactar textos diversos con la corrección sintáctica necesaria para su com- prensión y utilizar los distintos elementos que aseguren la cohesión y la cohe- rencia del texto.
1. Reflexionar sobre el funcionamiento de la lengua, mediante la inducción o deducción de las reglas correspondientes, y utilizar elementos lingüísticos de referencia (gramaticales, léxicos, ortográficos, fonéticos y textuales) que faci- liten la sistematización del aprendizaje.
2. Transferir el conocimiento de las reglas de funcionamiento de la lengua ingle- sa a situaciones nuevas.
3. Usar de forma autónoma recursos, fuentes de información y materiales de re- ferencia para contrastar conclusiones, sistematizar y consolidar conocimientos.
4. Reflexionar sobre los propios procesos de aprendizaje de forma que se pro- duzcan reformulaciones de reglas, se expresen definiciones sobre lo aprendi- do y se avance en los nuevos aprendizajes.
1. Interpretar rasgos que definen la cultura o culturas de los países donde se ha- bla la lengua extranjera y mostrar conocimientos de datos de tipo geográfi- co, histórico, artístico, literario, etc. e incorporar dicho conocimiento en la co- municación en situaciones contextualizadas.
2. Mostrar acercamiento a la diversidad social y cultural que se transmite cuan- do se comunica en lengua inglesa y buscar similitudes y diferencias.
3. Desarrollar el interés por valorar positivamente el uso de la lengua inglesa como medio de comunicación internacional y para el entendimiento de los pueblos y considerar su presencia en el uso de nuevas tecnologías.
4. Profundizar en el conocimiento de la cultura propia a partir de las informacio- nes socioculturales que transmite la lengua extranjera.
Lengua extranjera. Inglés II
1. Obtención de información global y específica en textos orales y escritos, identificando las ideas principales contenidas en los mismos y familiarizándo- se con distintos acentos con el fin de realizar las tareas requeridas.
2. Predicción e inferencia de informaciones en distintos tipos de textos y com- probación de las ideas anticipadas o suposiciones hechas mediante la escucha o lectura posterior.
3. Lectura autónoma de textos escritos referidos a la actualidad, a la vida cultu- ral, literarios, o relacionados con los intereses profesionales, presentes o futuros, de los alumnos.
4. Comparación y contraste entre informaciones sobre un mismo tema publica- dos o emitidos por distintos medios de comunicación.
5. Identificación de palabras de enlace y elementos de referencia en textos para interpretar la cohesión y coherencia de los mismos.
6. Participación activa en discusiones o debates sobre temas diversos, usando argumentación y contraargumentación, con el fin de resolver problemas o tomar decisiones sobre un tema concreto.
7. Narraciones orales y escritas de acontecimientos o experiencias propias o ajenas.

References: artículo 27

artículo 4
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 47
 Real Decreto 
 artículo 2
 Real Decreto 

Artículo 7

Artículo 8

Artículo 9

Artículo 10
 artículo 59
 artículo 29
 artículo 41
 Real Decreto 
 resolución