Source: http://www.senado.gob.mx/64/gaceta_comision_permanente/documento/95928
Timestamp: 2019-10-17 02:59:06+00:00

Document:
Gaceta: LXIV/1SPR-7/95928
Iniciativa con Proyecto de Decreto por el que se reforma la fracción I del artículo 151 de la Ley del Impuesto sobre la Renta.
Quienes suscriben, Héctor Yunes Landa y Soraya Pérez Munguía, Diputados Federales del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional con fundamento en lo dispuesto en los artículos 71, fracción II y 78, fracción III de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como los artículos 55, en su fracción II, 56, 179 y demás aplicables del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, sometemos a consideración de esta Honorable asamblea la presente iniciativa, al tenor de la siguiente:
La salud es uno de los derechos humanos más significativos, pues sin ella no podemos hablar de calidad de vida, que permite el acceso a otros derechos formalmente reconocidos, a la vez que es un instrumento primordial para el desarrollo y progreso de la sociedad en su conjunto.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el derecho al “grado máximo de salud que se puede lograr” exige un conjunto de criterios sociales que propicien la salud de todas las personas, entre ellos la disponibilidad de servicios de salud, condiciones de trabajo seguras, vivienda adecuada y alimentos nutritivos. El goce del derecho a la salud está estrechamente relacionado con el de otros derechos humanos tales como los derechos a la alimentación, la vivienda, el trabajo, la educación, la no discriminación, el acceso a la información y la participación.
El derecho a la salud –según la misma organización– incluye el acceso oportuno, aceptable y asequible a servicios de atención de salud de calidad suficiente.
Sin embargo, es evidente que millones de personas a nivel mundial siguen padeciendo una serie de enfermedades que es urgente prevenir y atender, con el objeto de garantizarles una mejor calidad de vida, a la vez que proteger la economía familiar.
En este contexto, la OMS considera que el acceso equitativo a unos medicamentos seguros y asequibles es de importancia vital para que todo el mundo goce del grado máximo de salud que se pueda lograr.
Para poner en su justa dimensión este tema, basta señalar que según la OMS, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de defunción en todo el mundo, para el año 2012 se estima que murieron alrededor de 17.5 millones de personas, lo cual representa el 30% de las defunciones registradas en el mundo, y se estima que para 2030 esta cifra llegue a casi 23.6 millones de personas.
La diabetes es otro problema de salud pública preocupante. Se estima que el número de personas con este padecimiento ha aumentado de 108 millones en 1980 a 422 millones en 2014, es una enfermedad que causa de ceguera, insuficiencia renal, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y amputación de los miembros inferiores.
En cuanto a la obesidad, se calcula que se ha casi triplicado, puesto que para el año 2016, más de 1900 millones de adultos de 18 o más años tenían sobrepeso, de los cuales, más de 650 millones eran obesos.
Nuestro país no escapa a esta grave problemática. El Instituto Nacional de Salud Publica establece que el 14% de los adultos en México tiene diabetes, siendo la principal causa de muerte en el país. Se estiman 80,000 muertes por año y es la primera causa de ceguera prevenible en el adulto en edad productiva, la primera causa de insuficiencia renal terminal, la primera causa de amputaciones no traumáticas y la principal causa de infartos al miocardio.
Asimismo, existe una epidemia de obesidad, que es el principal riesgo para el desarrollo de enfermedades crónicas. La OCDE estima que en 2030, el 40% de los adultos mexicanos tendrán obesidad.
De acuerdo con especialistas médicos, más de 162 mil personas mueren a causa de enfermedades cardiovasculares anualmente, 88 mil de ellos por enfermedad isquémica del corazón y 34 mil por enfermedades cerebrovasculares.
Las enfermedades crónicas representan 7 de las 10 principales causas de muerte en el país.
La prevalencia de estas enfermedades trae consecuencias no sólo para la salud de los pacientes, sino también, representa un gasto fuerte que impacta negativamente en la economía de las familias.
A ello, habrá que agregar el problema de desabasto de medicamentos. Solo 61% de las personas con diabetes, hipertensión y dislipidemia que acudieron a los Servicios Estatales de Salud (Sesa) salieron con todos los medicamentos.
Ahora bien, según el estudio Taxing Waves de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) el país se ubicó entre las naciones de dicho organismo donde el impuesto sobre la renta y las retenciones por seguridad social representaron para los trabajadores un alto porcentaje de sus ingresos en 2017. Se estima que el pago del impuesto sobre la renta representa el 9.8% de los ingresos salariales brutos de los trabajadores mexicanos.
Conforme a la OMS, el dinero que se destina para atención médica no debería rebasar un 20% del gasto de bolsillo. En México, ese porcentaje aún se encuentra cerca del 45%: más del doble de lo considerado como ideal.
Pese de los importantes esfuerzos llevados a cabo en materia de seguridad social y de contar con un alto porcentaje de la población cubierta bajo diferentes esquemas, en nuestro país se siguen gastando fuertes cantidades de dinero de las familias para cubrir la atención médica y hospitalaria. El gasto de bolsillo puede llegar a alcanzar altos porcentajes de los ingresos y convertirse en un gasto catastrófico para las familias.
Miles y miles de personas ven seriamente afectada su economía al destinar buena parte de sus ingresos para atender problemas de salud, por lo que el gasto de bolsillo es, de manera indirecta, un indicador de salud en México, y también una evidencia de las desigualdades que se sufren en ciertos sectores.
Mientras el presupuesto destinado a medicamentos ha registrado recortes; en contraste, la población afiliada a los principales sistemas públicos de salud: IMSS, ISSSTE, Seguro Popular, Pemex, Sedena y Semar ha incrementado. Basta decir que entre 2012 y 2016 incrementó 9.0%, es decir, 15 millones 851 mil 597 personas (INEGI, 2013, 2015, 2017).
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), la población que realizó un gasto de bolsillo por compra de medicinas se incrementó, al pasar de 41.1% en 2014 a 47.4% en 2016. De tal forma que, en 2016, el número de personas que pagó por medicamentos aumentó en 1 millón 584 mil 819 respecto a 2014.
El pago de medicamentos con receta es más alto en todos los deciles de los hogares, tan solo en 2014 las familias erogaron 171 pesos mensuales, en promedio, por hogar. Además, la compra de medicamentos recetados representa el segundo rubro del gasto para el cuidado de la salud.
Gasto en el cuidado de salud
Atención hospitalaria (no incluye parto)
Aparatos ortopédicos y terapéuticos
Medicamentos sin receta y material de curación
Servicios médicos durante el parto
Servicios médicos y medicamentos durante el embarazo
El gasto de bolsillo tiene implicaciones socioeconómicas importantes. Afecta a la sociedad en su conjunto, pues los gastos urgentes y el deterioro en la salud pública puede tener un mayor impacto negativo de manera individual, así como en la carga del sector salud. Dicha carga también se ve reflejada en la calidad y disponibilidad de los servicios ofrecidos por las instituciones de seguridad social, lo que termina por constituirse en un peso innecesario que incide en la productividad y la economía del país, generando un círculo vicioso en perjuicio de la población en general.
Según la investigación sobre el gasto de bolsillo frente al gasto público, divulgada este año por el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), el presupuesto aprobado para medicamentos fue de 79,417 millones de pesos; eso representa el 13% del presupuesto público del sector salud en el país. Sin embargo, el presupuesto sufre de un recorte drástico del 10.5% en referencia al primer año de gobierno del sexenio anterior.
Los ciudadanos han sido los más afectados por estos recortes y la crítica falta de disponibilidad de los medicamentos.
El INEGI señaló que, en 2017, 58 millones 584 mil 916 ciudadanos mexicanos buscaron atención de salud. Es seguro asumir que la mitad de los que ingresan a los subsistemas (IMSS, ISSSTE, SSA, etc.) no reciben medicamentos.
Resulta fundamental seguir trabajando para garantizar una buena salud a los mexicanos, que les permita su desarrollo pleno y el ejercicio de sus derechos formalmente reconocidos.
Por las anteriores consideraciones, la presente Iniciativa pretende reformar la fracción I del artículo 151 de la Ley de Impuesto sobre la Renta, con la finalidad de que los medicamentos de los grupos I, II, III y IV estipulados en el artículo 226 de la Ley General de Salud , sean deducibles.
Artículo 226.- Los medicamentos, para su venta y suministro al público, se consideran:
II. Medicamentos que requieren para su adquisición receta médica que deberá retenerse en la farmacia que la surta y ser registrada en los libros de control que al efecto se lleven, de acuerdo con los términos señalados en el capítulo VI de este título. El médico tratante podrá prescribir dos presentaciones del mismo producto como máximo, especificando su contenido. Esta prescripción tendrá vigencia de treinta días a partir de la fecha de elaboración de la misma.
Lo anterior, debido a que un medicamento que puede obtenerse sólo mediante receta médica, representa no solamente un diagnóstico de lo que padece un sujeto, si no que es parte esencial de un tratamiento integral para el paciente.
Vigencia de receta
Veces que se puede surtir
Tipo de resguardo
En gaveta con llave
2 presentaciones del producto como máximo
El tiempo el que dure el tratamiento
Se surte hasta en 3 ocasiones (3 sellos)
El tiempo que dure el tratamiento
Tantas veces lo indique el medico
Con esta medida, no únicamente se está protegiendo la economía de las familias, sino que permitirá generar un círculo virtuoso para un mejor control y regulación de los medicamentos en el país.
Con base en lo anterior, el texto quedaría de la siguiente forma:
Los pagos por honorarios médicos, dentales y por servicios profesionales en materia de psicología y nutrición prestados por personas con título profesional legalmente expedido y registrado por las autoridades educativas competentes, así como los gastos hospitalarios, efectuados por el contribuyente para sí, para su cónyuge o para la persona con quien viva en concubinato y para sus ascendientes o descendientes en línea recta, siempre que dichas personas no perciban durante el año de calendario ingresos en cantidad igual o superior a la que resulte de calcular el salario mínimo general del área geográfica del contribuyente elevado al año, y se efectúen mediante cheque nominativo del contribuyente, transferencias electrónicas de fondos, desde cuentas abiertas a nombre del contribuyente en instituciones que componen el sistema financiero y las entidades que para tal efecto autorice el Banco de México o mediante tarjeta de crédito, de débito, o de servicios.
I. Los pagos por honorarios médicos, dentales y por servicios profesionales en materia de psicología y nutrición prestados por personas con título profesional legalmente expedido y registrado por las autoridades educativas competentes, así como los gastos hospitalarios y de medicamentos a los que se refieren las fracciones I, II, III y IV del artículo 226 de la Ley General de Salud, efectuados por el contribuyente para sí, para su cónyuge o para la persona con quien viva en concubinato y para sus ascendientes o descendientes en línea recta, siempre que dichas personas no perciban durante el año de calendario ingresos en cantidad igual o superior a la que resulte de calcular el salario mínimo general del área geográfica del contribuyente elevado al año, y se efectúen mediante cheque nominativo del contribuyente, transferencias electrónicas de fondos, desde cuentas abiertas a nombre del contribuyente en instituciones que componen el sistema financiero y las entidades que para tal efecto autorice el Banco de México o mediante tarjeta de crédito, de débito, o de servicios.
Por lo antes expuesto, someto a consideración de esta Asamblea, la siguiente Iniciativa con:
Decreto por el que se reforma la fracción I del artículo 151 de la Ley del Impuesto sobre la Renta.
ÚNICO. Se reforma la fracción I del artículo 151 de la Ley del impuesto sobre la Renta, para quedar como sigue:
Dado en el Senado de la República, sede de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, a los 27 días del mes de mayo de 2019.
Héctor Yunes Landa Soraya Pérez Munguía
Diputado Federal Diputada Federal
https://www.insp.mx/presencia-insp/3877-diabetes-causa-muerte-mexico.html
https://www.imagenradio.com.mx/enfermedades-cardiovasculares-primera-causa-de-muerte-en-mexico
https://imco.org.mx/wp-content/uploads/2018/05/Presentaci%C3%B3n_Peque%C3%B1os-pasos-para-transformar-al-sistema-de-salud_22-05-2018.pdf
https://www.elfinanciero.com.mx/economia/mexico-entre-los-paises-donde-mas-pagan-impuestos-los-trabajadores
https://ciep.mx/gasto-en-medicamentos/
El gasto de bolsillo en medicamentos es el gasto que efectúan los hogares para la compra de medicinas aunque cuenten con una afiliación en algún sistema público de salud.
http://internet.contenidos.inegi.org.mx/contenidos/productos//prod_serv/contenidos/espanol/bvinegi/productos/nueva_estruc/702825088583.pdf
https://www.scribd.com/document/404126946/Gasto-en-medicamentos-Gasto-de-bolsillo-frente-al-gasto-publico#from_embed

References: artículo 151
 artículo 151
 artículo 226

Artículo 226
 artículo 226
 artículo 151
 artículo 151