Source: http://documentoslabatalla.blogspot.com/2009/05/
Timestamp: 2017-06-27 07:07:12+00:00

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Documentos: mayo 2009
Situación agraria y desafíos sindicales (Temporeras de Rengo)
Situación agraria y desafíos sindicales. La década de los 70 fue un periodo de retroceso generalizado de las políticas de redistribución de las tierras y olvido de los campesinos. La expansión en América Latina de regimenes militares autoritarios y la dominación en el plano ideológico de las ideas neoliberales que comenzaba a producirse, fueron conduciendo desde el punto de vista del desarrollo agrícola y del desarrollo nacional, a poner el acento en la modernización capitalista; en el rol del mercado como el mejor asignador de recursos; en la apertura de las fronteras al consumo exterior de productos agrícolas de los países desarrollados; en la adaptación de las estructuras productivas a la demanda del mercado mundial y la búsqueda del desarrollo de las exportaciones para hacer frente al endeudamiento del Estado. Las políticas de reforma agraria en los años 70 fueron prácticamente olvidadas y en muchos casos, la concentración de la tierra se acentuó fuertemente. Los diversos programas de “ajuste” de la economía para la mayoría de los países de la región, estimularon las exportaciones agrícolas con la esperanza que esto mejorara la situación de los trabajadores del campo. Muy al contrario a esta idea, el impacto de las políticas económicas de las últimas dos décadas han sido desastrosa para las trabajadoras del campo y también para el medio ambiente. El monocultivo, el uso agresivo de plaguicidas, la precarización del empleo y los bajos sueldos, dibujan un escenario bastante complejo para quienes habitamos las provincias del campo en esta franja de tierra. Aun así las trabajadoras de Rengo como también de otras provincias, hemos comenzado un largo debate sobre la necesidad de organizarnos. Ya que en la región, como a lo largo de Chile, se encuentran las grandes empresas vinculadas a la agro-industria. Sabemos que este sector es de suma importancia para los conglomerados económicos que tienen su negocio en el rubro campestre. En este sentido el empeño social de dar vida a la organización de los temporeros, como también de todos los trabajadores agrícolas, se entienden en el marco de asenso de diversas luchas gremiales y populares en este último tiempo. Situarse a la altura del activo social movilizado se nos presenta como un desafío claro y de largo aliento Problemas de los trabajadores agrícolas: Perspectiva sindical y objetivos. Uno de los problemas actuales con que nos encontramos la mayoría de las trabajadoras del campo y de la ciudad, es la incapacidad para poder negociar contratos colectivos con la empresa madre, ya que el artículo 305 del código del trabajo sanciona con la prohibición de este derecho a los trabajadores contratados para el desempeño de una obra o faena determinada. En este sentido, la gran mayoría de las trabajadoras de temporada, al igual que los trabajadores de la construcción, se nos impide negociar colectivamente, al no poseer la facultad de conformar un sindicato de empresa. Ante tal situación, estamos empujados a organizarnos en sindicatos interempresa o de trabajadores eventuales y transitorios, pero que en la eventualidad no podemos negociar colectivamente, salvo si nuestro patrón este de acuerdo con dicho propósito (cosa bastante complicada). Frente a esta situación, creemos necesario acumular fuerza para conquistar el derecho a la negociación colectiva reglada de los sindicato inter-empresa. Dicha conquista seria un real avance para los asalariados rurales de temporada, como también para el resto de la comunidad, que se encuentra en nuestra misma situación laboral. Por otro lado tenemos que destacar que los trabajadores sujetos a este tipo de contrato nos encontramos al margen de otro derecho fundamental, como es el derecho a la indemnización por despido. El articulo 159 del “código piñera” en su aplicación, niega el pago de un desahucio e indemnización. Es por esto que exigimos como medida transitoria: -Pago al termino del contrato de un bono por termino de faenas o de cosecha de 2.5 días por mes trabajado. -Creación de un sistema de previsión social, donde concurran los aportes del Estado y los empresarios y no a través de los descuento de nuestros sueldos. En este sentido necesitamos un nuevo modelo de seguridad social, cuya finalidad sea dar cobertura y protección a las trabajadoras y trabajadores en sus contingencias sociales durante su vida activa laboral y después de ella, un sistema armónicamente integrado que asuma la invalidez, vejez y muerte. Pero sobre todo un proyecto fundado en las expectativas y deseos políticos de las grandes mayorías asalariadas de este país. Varias son las demandas pendientes para las temporeras de Chile y de la región, pero aun así, hemos querido resaltar, tal vez, las dos reivindicaciones más urgentes para nosotras y para nuestra familia. A modo de reflexión nos gustaría decir, que todo el cuadro social mencionado, demuestra que las políticas de reforma agraria, a pesar de haber sido en gran parte abandonas, tiene aún plena vigencia junto con otras medidas de desarrollo rural en chile, y en el resto del continente de nuestra América Morena. Demandas de largo aliento, como la colectivización de las tierras, expropiación de las grandes industrias agropecuarias, sindicatos únicos nacionales, son necesidades emocionales y políticas, que en algún momento el activo popular debe plantearse y discutir abiertamente. Crisis económica y su impacto en el campo. Las trabajadoras del campo nos veremos afectadas duramente por la crisis económica, principalmente a que la mayor parte de las asalariadas del campo, nos encontramos trabajando para la gran industria del agro, ya sea en el campo o en los paking. Y serán estas industrias las que justamente se verán fuertemente impactadas por la resecion mundial, al concentrar sus ventas en los mercados internacionales. La prensa oficial nos dice que la demanda mundial se contraerá enérgicamente este año y el otro, afectando a todas las economías que tienen un modelo económico dependiente del consumo de los países industrializados, como EE.UU., Japón, Alemania etc. Y por tal razón, Chile que dispone gran parte de su producción a los mercados internacionales, vera reducida sus ventas, por concepto de disminución de la demanda. Tal situación obligará a las grandes empresas exportadoras, a disminuir su producción y los costos de esta, para proteger la rentabilidad de su empresa. Como efecto directo a esto, el empresariado cargara la crisis a los trabajadores, por medio del despido, restando algunos beneficios convenidos, disminuyendo los salarios etc.. La verdad de todo esto, es que la crisis va afectar aun más las condiciones de vida de los trabajadores, generando el entorno necesario para aumentar la jornada laboral, restringir los salarios, flexibilizar mas empleo etc. Falta un tiempo para que comience el trabajo de temporada, y es ahí, cuando realmente nos demos cuenta de la situación por la que atraviesa el trabajo del campo. Añadiendo a esto el diagnostico económico que pronostica que la crisis va a profundizarse el segundo semestre de este año, justo con el inicio de la temporada En este sentido, los trabajadores y trabajadoras del campo, nos comprométenos en sumar esfuerzos, en congregar voluntades, en tejer redes de cooperación y complicidad para lo que debe ser el despertar del gigante popular. Para que esta crisis no la paguemos los trabajadores pobres de Chile ni nuestra de nuestra region. Sin mas que decir, muchas gracias nuevamente por la invitación y esperamos con ansiedad encontrarnos próximamente…” Temporeras de Rengo. Otoño 2009. ¡Arriba los y las que luchan!
Apuntes Generales: Evolución Histórica de la Economía Agraria en Chile “La revolución ocurrida en las relaciones de producción agrarias durante las últimas décadas es probablemente una de las transformaciones sociales más profundas que ha tenido lugar en la historia del país”. Perspectiva Histórica: Del Inquilino y la Hacienda hasta el Temporero y la Agroindustria. Realizar una relación entre el inquilino de antaño y el actual temporero, no es una labor antojadiza, ya que en su análisis podemos establecer relaciones interesantes, no sólo en lo socio-cultural, pues como trataremos de explicar brevemente, la instauración de un modelo económico de carácter capitalista en nuestro país, genera cambios estructurales al interior del modelo de producción en el campo, hecho que no se encuentra aislado de las mismas transformaciones políticas. El inquilinaje como tal, podríamos afirmar que se presenta como un “sistema de transición”, entre el sistema de la encomienda del período colonial y el régimen capitalista actual, en los cuales el trabajador, no era dueño en ningún caso de la tierra que buscaba producir. Dicha situación en nuestra actualidad ha llevado a un crecimiento importante del proletariado del campo, en el marco de la profundización del capitalismo en esta área. Por otro lado, hasta la década del 50’ el sistema de haciendas continuaba plenamente vigente, como unidad de producción y un 50% de la población rural estaba en alguna labor relacionada a ella, pero el nuevo modelo productivo impulsado transformó estas “relaciones de carácter precapitalistas”, es decir, la hacienda vista como “empresa agrícola” (rasgos semi-feudales) es reemplazada por una netamente “capitalista”, en la cual se inserta la actual agroindustria. En este sentido, es importante destacar que el paso de un régimen a otro, no es ajeno a la implantación de medidas tendientes a instaurar el modelo económico ISI (Industria de Sustitución de Importaciones), pues para lograrlo era un prerrequisito esencial la modernización del sector agrícola. Ahora bien, establezcamos algunas comparaciones entre un sistema y otro: - Si nos referimos a la explotación del trabajador en el “sistema de inquilinaje”, por el lado del latifundista, él se apropiaba directamente del tiempo de trabajo del inquilino, quien a diferencia del actual temporero, era dueño en algunos casos de los medios de producción y podía tenía una pequeña autonomía en las decisiones económicas. - En cambio en la actualidad, la explotación por parte del empresariado agroindustrial cobra la forma de apropiación del valor del producto excedente que realiza el trabajador. Como éste, no posee medios de producción, o no los posee en la cantidad suficiente, se ve obligado a vender su fuerza de trabajo al capitalista (plusvalía). - Ese “tiempo excedente” en los inquilinos, era apropiado gratuitamente por el latifundista, sometiéndolo a la producción directa de valores de uso de goce personal e incluso familiar, por lo mismo, el poder y la riqueza de éstos se sustentaba en el número de inquilinos que tenia a su disposición, y sus límites, en la cantidad de valores de uso de que podían usufructuar. Ejemplo de ello, son las innumerables haciendas que se encontraban con escasos niveles de producción al momento de la reforma agraria. - En cambio, para el empresario agroindustrial la riqueza y el poder, se basan en la cantidad de plusvalía de la que es capaz de apoderarse y ésta, a diferencia de los valores de uso que interesan al terrateniente, es ilimitada. - Otro elemento a destacar brevemente, es aquella diferencia no menos importante entre aquel latifundista y el actual empresario hacia la posesión de la tierra; ya que mientras el primero mantenía una relación histórica e incluso de carácter espiritual, el segundo se presenta sin una clara identificación histórica y más cosmopolita. - En lo político-electoral, para el proceso de concientización y luchas posteriores, la aparición de los primeros partidos de la clase obrera, son fundamentales en la organización del campesinado. A lo que se suma, la ampliación del sistema electoral, donde el campesinado en general fue directamente influenciado por la práctica corriente del “cohecho”, lo que permitió al latifundista proyectarse en el parlamento, situación que en la actualidad se mantiene vigente con nuevas formas. En síntesis, la transformación del inquilino en proletario rural, habituado a un régimen de hacienda paternalista, es cambiado por un trabajador asalariado. Reforma Agraria, Contrarreforma y Proyecciones. En el desarrollo de la reforma agraria podemos encontrar distintas rutas, casos como la llamada “reforma de macetero” de Jorge Alessandri Rodríguez, las medidas tomadas por Eduardo Frei Montalva y la reforma propiamente tal impulsada por la Unidad Popular. Este proceso, por tanto, que buscaba originalmente la distribución de la tierra de los latifundios a los campesinos, en la perspectiva del desarrollo económico en el campo, tuvo una conducción contradictoria, porque entre los grupos sociales y políticos que lo impulsaban se encontraban en sus distintas etapas, fracciones burguesas y obreras. Es durante la U.P. donde se profundizan los objetivos de la reforma; como la eliminación del latifundio, la redistribución de la tierra, y el fortalecimiento del sindicalismo campesino, pero cabe precisar que en sus orígenes la reforma es aplicada claramente “desde arriba”, desde la dirigencia política y económica, para luego lentamente ser tomada como bandera de lucha por el campesinado. De hecho, la mayor parte de las primeras huelgas y tomas de latifundios llevan como consigna reivindicaciones económicas y laborales, para luego dar paso a las luchas por la posesión de tierra. Luego la dictadura cívico-militar realizó una contrarreforma, regresando parte importante de la tierra expropiada a sus antiguos dueños, pero bajo una nueva forma que sólo permitía la instauración de la empresa capitalista y no la reconstitución de la antigua hacienda. Es indispensable, no perder de vista este punto, ya que la dictadura iniciada en 1973 no devolvió en su plenitud el poder a los viejos latifundistas (aristocracia terrateniente-derecha tradicional), sino que en parte importante y progresiva, lo entregó a monopolios capitalistas, quienes culminaron este proceso desarrollando el capitalismo agrario y proletarizando masivamente a los campesinos. Desde los 90’ y continuando con la institucionalidad dejada en la dictadura, la Concertación ha generado y ampliado los marcos legales que han permitido el fortalecimiento de estos capitales nacionales, sumando a inversionistas extranjeros, generando como consecuencia una concentración de poder económico en grupos determinados de la actual agroindustria. En lo referente al campesinado actual, podemos afirmar entonces que la descomposición que ha sufrido, es parte del paulatino desarrollo de la agroindustria y el fortalecimiento de su modelo de producción, por lo mismo, es en este nuevo ordenamiento económico-social, donde aparece el “obrero-agrícola” o “temporero”, quien corresponde a todos los asalariados que no viven permanentemente en el campo, suma que en la actualidad supera el medio millón de personas. Para finalizar, el antiguo ministro de agricultura de Salvador Allende, Jacques Chonchol, señalaba que “la reforma agraria terminó con la clase terrateniente que se sentía dueña del país”, a lo debemos sumar, que la Dictadura y la Concertación han contribuido a crear una nueva clase social, caracterizada por la concentración del poder económico con proyecciones en lo político, donde aquel terrateniente es superado por el actual agro-empresario nacional y extranjero. Publicado por
1. Cuando las migajas de su cuerpo se organizaban tiernamente sobre la Avenida Matta, barrio donde sobreviven los últimos talleres artesanales del cuero y el calzado –cuna también del anarquismo durante la primera parte del siglo pasado-, eran las horas primeras de la madrugada del viernes 22 de mayo. Mauricio se deshojó tras la explosión infortunada de un extintor para incendios mezclado con pólvora y un reloj. La madre y el hermano de Mauricio Morales son obreros. Él vivía en una casa ocupa en el cascarón viejo de Santiago donde organizaba una biblioteca; era estudiante de historia y había sido profesor rural. Su corazón deshecho estaba armado de convicciones que resumen la sensibilidad de buena parte de la juventud rebelde en Chile. La rabia social y existencial, combinada con el amor por la libertad y la igualdad son materiales que se multiplican en medio del otoño. Muchos saben que sólo el pueblo en lucha tras sus intereses históricos es la garantía estratégica para las grandes transformaciones de la sociedad. ¿Pero quién tiene la autoridad ética para cuestionar la decisión de un rebelde que pone su cuerpo, sin más mando que su conciencia y sin jamás cometer un crimen, salvo pequeños actos simbólicos contra el capital comparados contra la violencia multidimensional de la minoría privilegiada? La muerte de Mauricio no es parte de un debate político objetivable por las teorías y los púlpitos. Es un gesto de la rebeldía antigua como la humanidad, el fundamento de la indignación y la negación originaria ante toda opresión, el gatillo que insurreccionó esclavos, rebeló campesinos de todo el planeta, motorizó las primeras organizaciones obreras, a tientas, en la madrugada capitalista. No tiene que ver con la eficiencia revolucionaria, el desarrolló pavoroso, técnico y militar de la contrainsurgencia, las correlaciones de fuerzas o las condiciones objetivas. La causa de Mauricio es anterior. Entonces, sólo silencio y piedad para los justos. 2. Estos días, la ultraderecha continental se está dando cita en Caracas a través del pro imperialista Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad (CEDICE) con el fin de concertar las tácticas de los poderosos para el período. Desde Chile ya han arribado a Venezuela el titán del sector, Joaquín Lavín de la Unión Demócrata Independiente y Jorge Schaulsohn, ex funcionario y militante de la Concertación y ahora activista de la campaña presidencial del ala supercapitalista del bloque en el poder. También están invitados el propio candidato presidencial y dueño de Renovación Nacional, Sebastián Piñera, el vicerrector de la Universidad Andrés Bello, Luis Cordero, y el secretario de relaciones internacionales de la Democracia Cristiana, Carlos Tudela, nombrado golpista durante el gobierno de Salvador Allende. Más allá de las contradicciones de los empresarios particulares en su lucha intestina por obtener mercados y beneficios, ¿Cuáles son las disputas interburguesas estratégicas realmente existentes en Chile? ¿Cuánto de disputas puramente aparentes hay entre las expresiones políticas de la burguesía transnacionalizada en Chile? La ilusión de la alternancia, el relevo, el recambio generacional o de género desde arriba son la condición necesaria para legitimar y ofrecer contención social y gobernabilidad a un país que sufre cotidianamente los embates de la crisis capitalista en curso. La apuesta de los de abajo es la construcción de la alternativa, con independencia, reconstitución y pelea. Mientras en Caracas se reúnen los reproductores criollos de los intereses del imperialismo norteamericano, en Chile, mediante juegos de artificio, los políticos oficiales de los que mandan se visten de colores y aparentan estar en movimiento y contradicción para desorientar y controlar a las grandes mayorías mediante rostros juveniles e ideas añosas. Las máscaras del poder procuran ofrecer golpes mediáticos permanentemente para continuar envileciendo a los trabajadores y el pueblo. No por nada, el gobierno de la Concertación gasta más de dos millones de dólares al mes en imagen y comunicaciones. Pero el maquillaje polifacético de los que mandan se gasta velozmente, engaña transitoriamente y procura fijarse sin consistencia. La mala vida es más real y concreta que el mejor de los avisos comerciales y el bombardeo comunicacional concertado, uniforme y unidireccional. Y el dinero, por un lado, no alcanza para comprar a todos los sobornables, y por otro, no todos tienen precio. 3. Luego de una huelga de mineros del cobre de Chuquicamata, donde los trabajadores se tomaron las puertas de la industria el 16 y 19 de mayo por demandas salariales, el Estado, a través de Codelco, interpuso una demanda civil por daños y perjuicios contra los dirigentes sindicales. No es suficiente castigar mediante las rentas y la intensificación de la explotación a los trabajadores que se movilizan en el país. Ahora, además de la represión policial habitual, se agregan medidas judiciales antisindicales de connotaciones “ejemplares”. En general, la estrategia del Estado durante el actual período es emplear toda su batería de medios para golpear “precautoriamente” cualquier expresión de movilización de los trabajadores, y cualquier iniciativa que manifieste, en distintos campos, disconformidad ante el actual estado de cosas, como ha ocurrido con la represión sufrida por radios comunitarias de Villa Francia y La Victoria, detenciones arbitrarias a militantes del Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores, y ahora último, incluso contra el periodista Marcelo Garay, privado de libertad mientras cumplía labores profesionales en territorio mapuche. La sobreactuación estatal es síntoma de una lectura política que habla de un eventual aumento del conflicto social, cuestión que haría peligrar el lugar del gobierno chileno en el ranking de las evaluadoras de riesgo internacionales y espantar inversionistas. Toda vez que la caja fiscal, que a septiembre de 2008 superaba los 20 mil millones de dólares, pierde ahorros mediante los subsidios a las industrias en crisis (para salvar a los dueños y aminorar la caída vertical del empleo; sólo en obras públicas concesionadas el Estado ha invertido 700 millones de dólares), y la entrega de bonos “helicópteros” para paliar la debacle del capital comercial y hacer clientela para las elecciones presidenciales de fines de 2009. 4. Como parte de la historia de la vergüenza y reflejo grosero de la derrota, la Contraloría de la República reconoció que el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) habría sido una “empresa” por cuanto poseía una organización, alcances y finalidad. La consecuencia práctica es que, de acuerdo a un listado presentado por Andrés Pascal, ex secretario general del MIR luego de la caída en combate de Miguel Enríquez en 1974, cientos de militantes de entonces podrían acceder a pensiones o reparaciones, tal cual los funcionarios del gobierno de la Unidad Popular. Sin embargo, vale preguntarse respecto de la coherencia de estos hechos, toda vez que el MIR fue una organización formada con el fin de realizar la revolución socialista en Chile; y sus cuadros profesionales estaban abocados a tareas ligadas a ese objetivo. ¿Ahora ocurre que el Estado burgués puede indemnizar labores asociadas a compromisos éticos y políticos totalmente antagónicos a la burocracia y más lejos todavía de aquellos fines que pudiera tener una “empresa”? ¿Qué tipo de contrasentido es este? ¿Es una manera, proveniente del propio Estado y con la anuencia de algunos ex miristas, para finalmente desnaturalizar el papel y la historia del MIR jugado antes, durante y después de la Unidad Popular? ¿Es una señal destinada a destruir todo imaginario de rebeldía insobornable para las nuevas generaciones que dan sus primeros pasos en la lucha política anticapitalista? ¿Qué ocurrió con el guevarismo inspirador, la guerra popular prolongada, el MIR no se asila, la operación retorno, la experiencia trágica de Neltume? Cuidado. El poder persigue vaciar de contenido, borrar, hacer invisible, nublar, funcionalizar y distorsionar toda gesta popular bajo una estrategia única: sostener sus privilegios. Para ello puede valerse de cualquier medio, sobre todo de la necesidad material objetiva de la gente o, en este caso, de algunos ex militantes revolucionarios. ¿Los militantes del MIR caídos en combate, ejecutados o detenidos desaparecidos habrán pensado siquiera en algún momento en una pensión o indemnización estatal como compensación a lo que realizaban como un deber histórico y político? Andrés Figueroa Cornejo Mayo 28 de 2009 Publicado por
Pulso sindical, por Manuel Ahumada Lillo (*) Sin duda que la principal noticia de la semana es el acuerdo Gobierno - Confederación de la Producción y el Comercio (CPC) - Central Unitaria de Trabajadores (CUT), con el que se busca "mantener a raya a la cesantía". Sin embargo, hay una serie de antecedentes y elementos que dejan bastante a mal traer a este “acuerdo” y, lo que es mas grave, nada indica que vaya a provocar una disminución de la cesantía. En la actualidad, la cesantía está a sólo unas décimas del 10 por ciento y en algunas zonas se escapa varias veces sobre este porcentaje (en Quellón y otros lugares, por ejemplo, donde se trabaja con el salmón, la cesantía supera el 50 por ciento. También es alta en la zona del carbón, en la VIII Región). Sin embargo, el acuerdo no está destinado precisamente a atacar estas atrocidades. En concreto, este acuerdo no provocará en modo alguno disminución de la cesantía. Sí provocará otros efectos "positivos", particularmente financieros, ya que se entregará una enorme cantidad de recursos a las empresas que venden Capacitación (curiosamente, la mayoría de ellas propiedad de los mismos empresarios). Pero expliquemos a los trabajadores el por qué de nuestras desconfianzas. Muchos aún continúan molestos con el descuento de casi el 20 por ciento en sus indemnizaciones cuando el finiquito se produce por el artículo 161 del Código. Esto no es casual, es parte integrante del Seguro de Cesantía y lo que nos ha llevado a reiterar nuestra apreciación de que el sistema no es bueno, ya que no soluciona efectivamente los problemas de carencias del trabajador y su grupo familiar. La inyección de recursos que se hace en estos momentos a través del Seguro de Cesantía es momentánea y seguirá siendo el deficiente instrumento que es. En lo medular el acuerdo tripartito apunta a: 1º.- Premiar a los patrones que "no despidan trabajadores", ya que por doce meses se les entregará un incentivo económico por los gastos en capacitación. ¿Qué mejor negocio? No despiden a los trabajadores, se venden cursos de capacitación entre ellos y más encima los incentiva económicamente el gobierno. 2º.- Disfrazar la cesantía, ya que trabajador y empresa podrán pactar un permiso por capacitación por 5 meses, consecutivos o alternados. Esto significa que el trabajador no prestará servicios y sólo podrá recibir hasta 50 por ciento de sus remuneraciones imponibles con un tope de $ 190.000 pesos, a cambio de eso podrá capacitarse en materias para certificar competencias laborales y nivelación de estudios, entre otros. Si el dinero del Seguro de Cesantía no le alcanza, el patrón cotizará por la diferencia. En este intrincado laberinto, casi con total certeza el empleador quedará con platita fresca en el bolsillo a la salida del mismo. 3º.- Incentivar el precontrato. Es decir, que el patrón capacitará a quienes pudieran llegar a su empresa. O sea, puede hacer polifuncional a un grupo de potenciales nuevos empleados y el Estado pondrá recursos extras para tal objetivo. Buen negocio, ¿no?. 4º.- En la misma línea van las medidas para las mujeres trabajadoras. ¿Lo que las mujeres (y los hombres) necesitan es la entrega de más recursos para capacitación o empleos de mejor calidad y remuneración?. La respuesta es una sola: EMPLEOS DIGNOS. Lo que cuesta entender es cómo, si hay tantos recursos, éstos no se usan justamente para genera empleo y sí para regalarlos a empresas que han hecho desde siempre de la capacitación un negocio. Por qué no se destinan dineros a obras públicas, a la construcción de caminos, puentes, viviendas, hospitales y un largo etcétera? Así, junto con disminuir la cesantía, se estaría mejorando la calidad de vida de los ciudadanos. Con estos antecedentes, cuesta explicarse que “los trabajadores “hayan podido facultar a sus dirigentes para suscribir este acuerdo tripartito. Es la prueba más clara del profundo divorcio entre organización y base. ¿O alguien se atreve a sostener que la CUT representa a los trabajadores? Aprovecho para responder sobre un par de temas que han sido consultados por quienes acceden al "Pulso Sindical" y los saludos de quienes nos incentivan a seguir entregando antecedentes y educando. A.- Son cientos las consultas de qué hacer en caso de que se presenten a cobrar sus dineros a la Administradora de Fondos de Cesantía y éstos no hayan sido pagados por el empleador. Nuestros abogados dicen que el aporte del patrón al SEGURO DE CESANTIA se considera igual que las cotizaciones mensuales de AFP, SALUD, así como el pago que deben hacer para la seguridad del trabajador (ACHS, IST, HOSPITAL DEL TRABAJADOR o FONASA) y el pago a la CAJA DE COMPENSACIÓN. Por lo mismo, el empleador está obligado a tener pagadas todas estas cotizaciones para que el despido tenga efecto. Es decir, se aplica la Ley Bustos (no olvide que queda fuera de esta ley la renuncia voluntaria y el mutuo acuerdo, ver artículo 159 del Código del Trabajo). Cuando está ante una situación de despido (notificación verbal o escrita), el trabajador pide en el organismo respectivo (AFP, AFC) un certificado de cotizaciones. Si estas cotizaciones no están canceladas -sea por que no las han pagado o se declararon y no se pagaron- , el trabajador, con el certificado y la liquidación de remuneración mensual, debe recurrir a los tribunales de cobranza previsionales, para que ellos inicien el cobro de las respectivas cotizaciones. Junto con esto se debe iniciar el trámite judicial en los juzgados laborales, para la aplicación de la Ley Bustos, y con esto cobrar las remuneraciones mientras el empleador no le pague dichas cotizaciones. Es claro que no podrán acceder al Seguro de Cesantía al carecer de recursos. B.- En distintos lugares del país nos hemos encontrado con el desconocimiento que tienen respecto de los Reglamentos Internos, dirigentes y trabajadores. En muchas empresas estos documentos no existen o están en poder de los trabajadores sin que hayan sido impugnados como lo establece la legislación (articulo 153 inciso cuarto del Código del Trabajo). Ocurre que las empresas instalan en los reglamentos internos normas abiertamente ilegales, las que por el hecho de estar escritas son asumidas como obligatorias -como el llegar antes de la jornada para cambiarse uniforme, o firmar libros anexos cuando se está excluido de la jornada diaria, o cumplir toda orden que les sea dada por las jefaturas, o el pago de sus remuneraciones cada 40 ó 45 días, etcétera-. Lo concreto es que en toda empresa con diez o más trabajadores tiene la obligación de contar con Reglamento Interno, el que puede ser objetado por el Sindicato o por el trabajador. 1.- La objeción de legalidad será respecto de todas aquellas cuestiones que, según el que objeta, lesionan los derechos del trabajador o no se corresponden con la legislación. 2.- Se presenta un escrito a la Inspección correspondiente en original y copia. La copia timbrada por la Inspección queda para el archivo del Sindicato. 3.- Se debe esperar unos 30 días para posteriormente acudir a la Inspección. Cuando pregunten por sus objeciones les entregaran el número de kárdex (orden de presentación) que tiene su petición, a la vez que le informarán qué abogado está a cargo de estas objeciones. Se debe mantener una comunicación fluida con este abogado, con el fin de aclararle todas las dudas que pueda tener. 4.- En un plazo de 60 días (más los 30 del N° 5 completarán 90 días), la Inspección debe emitir una resolución donde le indique a la empresa las modificaciones que tiene que hacer al reglamento como también las ilegalidades en que incurre. Se le otorgará a la empresa un plazo de días para este trámite. Copia de estas instrucciones se le entregara a quien objetó el Reglamento. 5.- Para cumplir estas objeciones el empleador deberá entregar un nuevo ejemplar de reglamento interno, en donde se incluyan los observaciones formuladas por la Inspección. Debe revisarse minuciosamente para ver si se incluyó las modificaciones. 6.- Si la empresa no cumple estas instrucciones se le multa y la Inspección debe emitir un pronunciamiento en donde especifica las ilegalidades del reglamento, dichas normas declaradas ilegales no tendrán valor. La empresa puede reclamar a los tribunales de esta resolución como también el Sindicato y las observaciones quedan a la espera de la resolución del tribunal. Como ven poco o nada cambia, lo que es claro es que cuando el trabajador tiene las herramientas se abren las posibilidades de avanzar en la dignificación. (*) Presidente de la CGT MOSICAM
El día viernes pasadas las 19:30 y hasta las 22:00 horas, se realizó el acto en homenaje al compañero Rodrigo Cisterna, obrero forestal asesinado el 3 de mayo de 2007 en el marco de la huelga de ese sector. El acto, que fue organizado por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Construcción (SINTEC), La Federación de Trabajadores de la Construcción y la Madera (FETRACOMA) y el Frente de Estudiantes Libertarios (FEL), contó con la presencia de alrededor de 150 personas, de diversas organizaciones sindicales y populares, las cuales llenamos el salón Clotario Blest de la CAT. Se comenzó por revisar un breve video que narró los acontecimientos que transcurrieron el 3 de mayo de 2007 en la Planta de Horcones, en la provincia de Concepción, y luego continuó con reflexiones que compartió un compañero de la zona, que nos trajo una declaración de la Coordinación Movimiento Popular de Arauco. La señora Lina, madre de Rodrigo Cisterna, por la emoción que la embargaba, solo nos dirigió unas breves palabras de saludo. Luego pudimos escuchar algunas palabras de compañeros de Fetracoma, y del Sindicato de trabajadores de la educación de COMUDEF, los cuales dieron sus visiones del estado actual del sindicalismo y el significado de Rodrigo Cisterna para la lucha social de los trabajadores. También, un compañero del Fel realizó un breve análisis de la situación política y social, y presentó su posición frente a las luchas sociales y su necesaria articulación, desde la solidaridad y la unidad desde la base. Finalmente, se presentaron varios números artísticos, que aportaron compañeros del SICUCH y del colectivo Cawin. Como dice el título de esta nota, el acto fue muy emotivo. Importante en ese sentido, fue la presencia de los compañeros Luisa y Manuel, madre y padre de los hermanos Vergara Toledo, los cuales compartieron sus sentimientos y pensamientos con la señora Lina Fernández, madre de Rodrigo Cisterna. También se recibieron saludos del Frente Amplio de Trabajadores y otras de organizaciones sindicales y políticas. El mensaje de todos los que usaron la palabra, llamaban a no olvidar este asesinato, a seguir luchando por conseguir justicia, a no dejar que sucedan nuevamente estos asesinatos, a organizarse para conquistar nuestros derechos. Las organizaciones que convocaban el acto insistieron en que el asesinato de Rodrigo es una clara muestra de la disposición de la clase dominante a la hora de velar por sus intereses, al mismo tiempo que nos reafirma la necesidad de levantar un movimiento de trabajadores intransigente en su clasismo, directo en su acción, y democrático en su base, única forma de hacer de estas dolorosas pérdidas un terreno fértil para la lucha y el rearme del proletariado. Rodrigo Cisterna… vives en los que luchan!! La Batalla de los Trabajadores Publicado por

References: artículo 305
 artículo 161
 artículo 159
 resolución 
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