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Timestamp: 2017-09-23 11:01:29+00:00

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DENUNCIA ANTE COMISIÓN NACIONAL CONTRA LA VIOLENCIA EN LOS ESPECTÁCULOS DEPORTIVOS
DENUNCIA ANTE LA COMISIÓN NACIONAL CONTRA LA VIOLENCIA EN LOS ESPECTÁCULOS DEPORTIVOS
TEXTO ÍNTEGRO DE TODAS LAS DENUNCIAS
Viernes, 22 de marzo de 2007
A LA COMISIÓN NACIONAL CONTRA LA VIOLENCIA EN LOS ESPECTÁCULOS DEPORTIVOS
Ante esa Comisión comparece el letrado _______________________, con D.N.I. ____________, en nombre y representación de los firmantes de una denuncia presentada ante ese organismo, con domicilio a efectos de notificaciones en Sevilla, calle , Nº , y manifiestan que:
1º) El pasado 21 de febrero de 2007 se presentó denuncia ante esa Comisión por los sucesos acaecidos antes, durante y después del partido celebrado en el estadio Manuel Ruiz de Lopera de Sevilla con motivo de la celebración del partido de liga entre el R. Betis y el Sevilla F.C.
2º) Para su acumulación al expediente, y tras los repetidos y lamentables sucesos ocurridos en otro partido correspondiente a los cuartos de final de la Copa de S.M. el Rey disputado el pasado 28 de febrero en el mismo estadio, presentó denuncia para su acumulación a la anterior, en fecha 2 de marzo.
3º) Para una nueva acumulación al expediente, y tras los tremendos acontecimientos sucedidos el pasado 20 de marzo en Getafe con motivo de la disputa de los 34 minutos restantes del anteriormente referido partido, presenta DENUNCIA, en base a los siguientes
1º) El técnico del R. Betis Balompié, don Luis Fernández, desde que se conoció el emparejamiento entre los dos equipos sevillanos para los cuartos de final de la Copa de S.M. El Rey no ha cesado en su empeño de descalificar, ofender, zaherir y agraviar a los profesionales del Sevilla F.C.
2º) Dicho comportamiento, que cabe entenderse como parte de las espúreas prácticas del deporte profesional, creció exponencialmente en los días previos a la celebración del último encuentro disputado en Getafe, para concluir con diversas conductas claramente incitadoras a la violencia y reprobables desde el punto de vista de la legislación contra la violencia en los espectáculos deportivos.
3º) Dirigiéndose desde su banquillo al entrenador rival, a los cinco minutos de comenzado el choque, dice “¡cuidado que vas a recibir otra botella!” en una jocosa y clara alusión a la agresión sufrida por don Juan de la Cruz Ramos en el partido celebrado el pasado 28 de febrero en el estadio Manuel Ruiz de Lopera y de la que ya tiene conocimiento esa Comisión.
4º) Posteriormente se dirige a uno de sus jugadores con las siguientes palabras: “¡Éntrale fuerte, ese es el que se pelea! ¡Éste es el que pelea al boxeo! ¡El “10” es un peleón! ¡El “10” es el que pelea boxeo… con Diogo! ¡Qué bien te dio el Diogo a ti!”.
5º) Desde el banquillo verdiblanco se oyen al menos a dos de sus integrantes dirigirse al jugador sevillista Daniel Alves, a través de insultos claramente racistas y xenófobos: “¡mono, calla! ¡eh, mono!”.
6º) Tras esta sarta de injurias y descalificaciones, desde el banquillo sevillista se le pide silencio al técnico francés, que responde: “¡cállate la boca tú, cabrón!”.
7º) Al abandonar el terreno de juego y de camino hacia los vestuarios el mismo señor lanzó un caramelo chupa-chups que impactó en el Director General del Sevilla Fútbol Club, don José María Cruz Andrés.
8º) Ya en la conferencia de prensa y en una clara alusión, de nuevo, a la mencionada agresión sufrida por el entrenador sevillista mediante un botellazo, con una clara falta de respeto a la víctima, se refirió a él jocosamente en los siguientes términos: "se ha recuperado muy rápido".
9º) El presidente del R. Betis Balompié, don José León, manifestó el 21 de marzo en referencia a la agresión sufrida por el técnico del Sevilla F.C. lo siguiente: “algún día se sabrá a quien iba dirigida la botella”, en una diáfana difusión de la idea de que él conoce al verdadero destinatario de la acometida y dando a entender que según quien fuese el sujeto pasivo de la misma, el riesgo de la citada agresión pudiera calificarse de más o menos grave.
10º) Todos los hechos narrados han sido recogidos por distintos medios de comunicación y/o por el acta del colegiado del partido, que, si fuera preciso y a su requerimiento, se haría llegar a ese organismo. Asimismo, la cadena televisiva Cuatro ha emitido un reportaje de parte de los citados acontecimientos que puede ser visionada en la siguiente dirección de internet: http://www.youtube.com/watch?v=YazC-FnIUvY.
· Los citados en la denuncia presentada el pasado 21 de febrero y a la que se solicita se acumule la presente.
Por todo lo expuesto, solicita que, teniendo por presentado este escrito, se admita y se acumule a las denuncias presentadas en fecha 21 de febrero y 2 de marzo y se tenga por presentada DENUNCIA por los hechos anteriormente descritos, se investiguen los mismos y se proponga al órgano competente las correspondientes resoluciones sancionadoras al entrenador del R. Betis Balompié, don Luis Fernández, a las personas que desde el banquillo que ocupaba profirieron insultos racistas y xenófobos contra el jugador del Sevilla Fútbol Club don Daniel Alves y, en su caso, al presidente del R. Betis Balompié, por manifiesta vulneración de la Ley 10/1990, de 15 de octubre, del Deporte y del R. Decreto 769/1993, de 21 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento para la prevención de la violencia en los espectáculos deportivos.
Asimismo solicita se le informe de las investigaciones realizadas y de las decisiones adoptadas referidas a las citadas denuncias.
Dada en Sevilla en dos folios a veintidós de marzo de 2007.
OTROSI DIGO, Que se requiera a la cadena televisiva Cuatro el video que recoge la mayor parte de los hechos denunciados.
OTROSI DIGO, Que se requiera testimonio al cuarto árbitro del encuentro citado para que identifique a los ocupantes del banquillo del R. Betis Balompié que profirieron insultos racistas y xenófobos contra el jugador del Sevilla Fútbol Club don Daniel Alves.
OTROSI DIGO, Que se requiera testimonio al presidente del R. Betis Balompié para que manifieste si conoce al auténtico destinatario de la agresión sufrida por el entrenador del Sevilla F.C. y que, en tal caso, declare si la gravedad de la agresión sería mayor o menor que la sufrida por don Juan de la Cruz Ramos.
En Sevilla a veintidós de marzo de 2007.
Fdo.: _________________________________.
2º) Para su acumulación al expediente, y tras los nuevos y lamentables sucesos acaecidos en otro partido correspondiente a los cuartos de final de la Copa de S.M. el Rey disputado ayer en el mismo estadio, presentan DENUNCIA, en base a los siguientes
1º) Que el presidente del R. Betis manifestó dos días antes del encuentro que “no podía garantizar la seguridad de Del Nido”, incumpliendo las obligaciones marcadas para el organizador del espectáculo por la Ley del Deporte y por su reglamento de desarrollo. Así, el presidente sevillista recibió en la cara un impacto de un objeto al acceder a su asiento en el palco de honor.
2º) Dos horas antes del partido los utilleros del Sevilla Fútbol Club al llegar al vestuario del estadio de Heliópolis para colocar el material tuvieron que abandonarlo ante la imposibilidad de respirar por la presencia en el ambiente de algún producto tóxico. El asunto, según informó Radio Marca, está en manos de la policía.
3º) Según informó Punto Radio un busto con la imagen del máximo accionista del R. Betis fue sacado de su ubicación habitual y ubicado en una mesita justo en el centro del palco, exactamente detrás del asiento en el que instantes después se ubicaría el presidente del Sevilla, en una actitud claramente provocadora y generadora de violencia. Así, el Presidente del Sevilla F.C. fue vilmente humillado e insultado durante todo el partido sin que por los dirigentes del R. Betis se solicitara la cesación de dichos actos.
4º) Una hora y media antes del partido se conoce que los trescientos seguidores del Sevilla F.C. que han pagado su billete entrada no accederán a las gradas, incumpliendo el pacto firmado por el que seguidores de ambos clubes estarían representados en el estadio rival con el mismo número de asistentes. El motivo esgrimido es que la zona donde debían ubicarse permanece inutilizada por los destrozos ocasionados por esos mismos seguidores desde el partido anterior celebrado dieciocho días antes. En dicha zona aparece una pancarta de grandes proporciones que reza: “Zona inutilizada”, lo que no es sino una clara muestra de incitación a la violencia.
5º) Minutos antes del comienzo del choque se conoce públicamente que el R. Betis había negado la acreditación a Sevilla Fútbol Club Radio, incumpliendo de nuevo el pacto por el que representantes de las radios de ambos clubes estarían presentes en el estadio rival y tras el oportuno cumplimiento por parte del Sevilla F.C. en los dos partidos precedentes disputados en su estadio.
6º) Al comienzo del partido se paseó por las cuatro gradas del estadio la misma gran pancarta que se exhibió en el partido del día 10 de febrero, claramente injuriosa y calumniadora, además de incitadora a la violencia, que tampoco fue retirada por los servicios de seguridad del club local, permaneciendo desplegada durante todo el partido y al final de éste en la grada de gol sur. Dicha pancarta, de enormes proporciones, es imposible que pueda ser introducida en el estadio por sólo una o dos personas, por lo que resulta evidente de nuevo, al menos de forma pasiva, la colaboración de los citados servicios de seguridad.
7º) Durante el partido se produjeron diversos lanzamientos de objetos, bengalas y botellas que impactaron en la cercanía de jugadores sevillistas, según recoge el árbitro del encuentro en el acta.
8º) En el minuto 12 de la segunda parte, tras la consecución de un gol por parte del Sevilla, su futbolista Daniel Alves y su entrenador don Juan de la Cruz Ramos recibieron el impacto de objetos lanzados desde la grada. Concretamente el técnico fue agredido con una botella de gran capacidad llena de líquido, perdiendo la conciencia durante unos minutos y siendo atendido por traumatismo craneoencefálico, siendo necesaria su hospitalización. La ambulancia en la que fue trasladado fue alcanzada, igualmente, por el lanzamiento de objetos.
9º) Que, mientras el entrenador estaba siendo atendido, se oyeron cánticos provenientes desde las gradas del siguiente tenor: “¡Juande, muérete!”.
10º) Todos los hechos narrados han sido recogidos por distintos medios de comunicación y/o por el acta del colegiado del partido, que, si fuera preciso y a su requerimiento, se haría llegar a ese organismo.
11º) El R. Betis es reincidente en la comisión de actos sancionados por la Ley del Deporte. Esa Comisión Nacional contra la Violencia en los Espectáculos Deportivos ya propuso el cierre del mismo durante un mes en abril de 2002.
Por todo lo expuesto, solicita que, teniendo por presentado este escrito, se admita y se acumule a la denuncia presentada en fecha 21 de febrero y se tenga por presentada DENUNCIA por los hechos anteriormente descritos, se investiguen los mismos y se proponga al órgano competente las correspondientes resoluciones sancionadoras al R. Betis Balompié y a las personas que resulten responsables por todos y cada uno de los hechos que resulten probados, por manifiesta vulneración de la Ley 10/1990, de 15 de octubre, del Deporte y del Real Decreto 769/1993, de 21 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento para la prevención de la violencia en los espectáculos deportivos.
Dada en Sevilla en cuatro folios a uno de marzo de 2007.
OTROSI DIGO, Que se requiera al Sevilla Fútbol Club, S.A.D. para, caso de existir, remita a ese organismo documento firmado por el Real Betis B. y por el Sevilla F.C. en el que ambos clubes se comprometen a compensarse mutuamente la cantidad de 300 billetes de entradas para sus respectivos aficionados, compromiso no cumplido por el R. Betis.
OTROSI DIGO, Que se requiera al Sevilla Fútbol Club, S.A.D. para, caso de existir, remita a ese organismo comunicación enviada por el Real Betis B. mediante la que se deniega la entrada a los medios de comunicación propios de la entidad, incumpliendo el acuerdo de reciprocidad pactado entre ambos clubes.
En Sevilla a dos de marzo de 2007.
Ante esa Comisión comparecen el letrado , con D.N.I. , y las personas firmantes al final, con domicilio a efectos de notificaciones en Sevilla, calle , Nº , y manifiestan que:
1º) El pasado 10 de febrero de 2007 se celebró en el estadio Manuel Ruiz de Lopera de Sevilla el encuentro liguero de primera división entre los equipos R. Betis y Sevilla F.C.
2º) Todos ellos adquirieron las correspondientes entradas para asistir al partido a un precio de cuarenta euros.
3º) Han trascendido a la opinión pública algunos de los sucesos acaecidos antes, durante y después del encuentro, si bien entienden que gran parte de ellos han sido ocultados a las autoridades responsables de la lucha contra la violencia en los espectáculos deportivos, o al menos no han sido conocidos por lo ciudadanos en general.
4º) Según se describe a continuación, el R. Betis y algunos de sus dirigentes han vulnerado distintos preceptos del título IX la Ley 10/1990, de 15 de octubre, del Deporte y la práctica totalidad del articulado del Real Decreto 769/1993, de 21 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento para la prevención de la violencia en los espectáculos deportivos establece.
Por todo ello y por medio del presente escrito presentan DENUNCIA, en base a los siguientes
1º) Justo una semana antes del partido, el sábado 3 de febrero, el diario As publicaba una entrevista con don Blas Ballesteros, ex concejal del Ayuntamiento de Sevilla y Comisionado del Centenario del R. Betis. En un intento particularmente grave de buscar el enfrentamiento entre los aficionados de uno y otro club manifiesta: “El Betis es un club queridísimo por su historia. Una entidad que nació porque el otro equipo de la ciudad no dejaba jugar a los obreros de la Fábrica de Pirotecnia. Frente a un equipo burgués apareció otro del pueblo. Esa historia ha trascendido fronteras, y es difícil abarcar el mundo entero”.
2º) La obstinación por el enfrentamiento de este señor no acaba ahí. Tres días antes del encuentro, el pasado miércoles 7 de febrero, el diario ABC de Sevilla publica la siguiente noticia:
“Blas Ballesteros llama en público «La Ramona» al Sánchez-Pizjuán
El que fuera concejal del PSOE y actual miembro de la Comisión del Centenario del Real Betis Balompié Blas Ballesteros aprovechó el acto en el que se homenajeaba a los jugadores vascos que habían dado lustre a la historia del club verdiblanco para mofarse del eterno rival. Los hechos sucedieron la noche del pasado sábado en el hotel Villa de Bilbao, donde estaba concentrado el equipo y en el transcurso del referido acto, en el que estaban presentes, entre otros, el alcalde Bilbao y la presidenta del Athletic, Ballesteros, al elogiar la figura de Eusebio Ríos, comentó desde el atril: «Ya hay que tener arte para debutar con el Betis con un 2-4 en la inauguración de «La Ramona», que por si ustedes no lo saben, es el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán».”
El mismo día trasciende que el R. Betis había pedido disculpas a través de un comunicado de prensa, disculpas que, como se desprende de la lectura íntegra del mismo, brilla por su ausencia, además de “mostrar su solidaridad y apoyo hacia el Sr. Ballesteros”:
“Ante la columna publicada en el día de hoy por el diario ABC de Sevilla, en su sección de deportes, en relación al comisionado D. Blas Ballesteros, desde el Real Betis Balompié y la Comisión del Centenario queremos efectuar las siguientes precisiones:
Desde el Real Betis Balompié no olvidamos el papel que ABC ha jugado como testigo de nuestra historia, y recordamos la atención que dispensó a nuestras Bodas de Plata, Oro y Platino. De ahí que resulte más doloroso para muchos béticos ver como ahora, en nuestro Centenario, la actitud es justamente la inversa, hasta el punto de tolerar que sus páginas sean un foro para que algunos articulistas insulten a la afición bética, llegando al extremo de hablar de virilidad y otras impertinencias impropias.”
3º) El mismo día del partido la página web del R. Betis, horas antes del comienzo anuncia:
“La Cadena Ser, en el programa “El larguero” de la noche de ayer, el periodista Manuel Lama, declaró que “Megía Dávila es el árbitro que más penaltis en contra le ha pitado al Real Betis Balompié y que no hay ningún equipo en Primera División al que este colegiado le haya pitado más penas máximas que al conjunto verdiblanco”.
4º) Minutos antes del comienzo del choque se conoce públicamente que el R. Betis había negado la acreditación a Sevilla Fútbol Club Radio, incumpliendo el pacto por el que representantes de las radios de ambos clubes estarían presentes en el estadio rival y tras el oportuno cumplimiento por parte del Sevilla F.C. en los dos partidos precedentes disputados en su estadio. Dicha información ha sido reflejada y no desmentida en los distintos medios de comunicación.
5º) En los prolegómenos del encuentro tiene lugar un desagradable incidente en el antepalco del estadio Manuel Ruiz de Lopera entre representantes de los consejos de administración de ambos clubes, al negarse los consejeros del Sevilla F.C. a recibir una estatuilla conmemorativa de los fastos que el R. Betis pretende celebrar este año.
Sin entrar en valoraciones –que, lógicamente, podrían pecar de subjetivas- sobre a quién asiste la razón, lo verdaderamente trascendente a efectos de las funciones que tiene encomendada esa Comisión es que dicha negativa fue comunicada por la megafonía del estadio a todos los asistentes al mismo instantes antes del comienzo del partido. El actual presidente del R. Betis, don José León, preguntado sobre el hecho, ha manifestado que “eso no tiene importancia porque la megafonía casi no se oye”, con lo que reconoce tácitamente un grave incumplimiento de la normativa vigente en materia de espectáculos deportivos. Dicha información ha sido reflejada y no desmentida en los distintos medios de comunicación.
6º) Rompiendo unilateralmente el pacto establecido, el R. Betis coloca al presidente del Sevilla en una esquina del palco de honor, contraviniendo la reglamentación federativa, expuesto a toda clase de insultos y vejaciones. Dicha información ha sido reflejada y no desmentida en los distintos medios de comunicación.
7º) Como quedó anteriormente expuesto, todos los comparecientes adquirieron las correspondientes entradas para asistir al partido a un precio de cuarenta euros, si bien a la gran mayoría de ellos les fue retirada a la fuerza por los servicios de seguridad del club. Además, como más adelante se expone mediante testimonios individuales, muchos de ellos no hicieron uso de ellas (permanecen íntegras) a la vista de los lamentables incidentes que les tocó vivir y al innegable hecho de que cuando los servicios de seguridad del R. Betis decidieron franquearles la entrada se llevaban disputados 35 minutos de juego.
El art. 11 del R.D. 769/1993, de 21 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento para la prevención de la violencia en los espectáculos deportivos establece:
Asimismo, el R. Betis se ha vulnerado el art. 15 del R.D. 769/1993, que establece que los Consejos de Administración de las Sociedades Anónimas Deportivas y las Juntas Directivas de los clubes y organizadores de espectáculos y acontecimientos deportivos vienen obligados a prestar la máxima colaboración a las autoridades gubernativas para la prevención de la violencia en el deporte, poniendo a disposición del Coordinador de Seguridad los elementos materiales y humanos necesarios y adoptando las medidas de prevención y control establecidas por la Ley y por el presente Reglamento.
8º) Al acceder a la grada reservada para el equipo rival, el grupo recibió una lluvia de objetos entre los que se encontraban botellas de vidrio de bebidas alcohólicas, incumpliendo el artículo 14 del citado Real Decreto que establece:
9º) El R. Betis es reincidente en la creación de problemas a los aficionados del equipo rival con el acceso a su estadio. Esa Comisión Nacional contra la Violencia en los Espectáculos Deportivos ya propuso el cierre del mismo durante un mes. Así lo reconoce un consejero bético en la siguiente información que fue publicada en Libertad Digital el 5 de abril de 2002:
“El consejero y jurista del Betis, Manuel Castaño, ha mostrado su indignación por la propuesta de cierre durante un mes del estadio Manuel Ruiz de Lopera por los incidentes ocurridos en el derbi del 23 de marzo pasado Betis-Sevilla y ha anunciado que recurrirá "hasta donde el ordenamiento jurídico nos permita".
La Comisión Nacional Antiviolencia ha propuesto a la Secretaría de Estado para la Seguridad, además del cierre del estadio bético, el pago de una multa de 90.500 euros al Betis por el lanzamiento de bengalas y objetos, tránsito incontrolado de espectadores por las gradas e invasión del terreno de juego. Castaño ha explicado que la medida que plantea Antiviolencia es "totalmente desproporcionada" y que "la primera víctima del los sucesos del derbi fue precisamente el Betis, que sufrió el daño de seiscientas de sus butacas valorado en 60.000 euros (diez millones de pesetas)". Castaño ha indicado que una vez se produzca la notificación oficial del cierre, el Betis la recurrirá por la vía administrativa y después por la contencioso-administrativa y resaltó que el Betis "es el más perjudicado y encima se le quiere sancionar".
Durante el derbi un joven disparó una decena de bengalas desde la tribuna de Fondo hasta el tercer anillo entre Gol Norte y Fondo, donde se situó al grupo de aficionados radicales del Sevilla, se arrancaron y quemaron sillas y se invadió el terreno de juego. El Betis interpuso una denuncia penal por los daños causados en sus instalaciones, presuntamente por seguidores sevillistas, y remitió un informe al Comité Antiviolencia con dieciséis actas levantadas a los implicados en agresiones o destrozos, entre ellos a cuatro béticos y siete sevillistas por arrancar asientos de la grada para arrojarlos a la hinchada rival.
El jurista verdiblanco ha subrayado que el club ha ofrecido su colaboración con la policía mediante grabaciones en vídeo para ayudar a identificar al autor de los disparos de las bengalas, del que indicó que si resultase socio del club sería expulsado.
Asegura que "la afición del Betis es ejemplar, se sabe comportar y no se merece esto", y ha insistido en que durante el derbi el juego no se interrumpió, ningún jugador resultó lesionado y el espectáculo se desarrolló sin interrupciones. Castaño ha explicado que el estadio del Betis es el único campo con una zona acotada expresamente para la afición rival y que para el derbi se duplicó el número de agentes de seguridad privada hasta unos doscientos. Añade que la Policía obligó al Betis a quitar los tornos de acceso para que entraran los aficionados del Sevilla y que con 600 entradas accedieron al campo 1.500 personas, y que al no haber tornos fue imposible registrarlas.”
10º) Al comienzo de la segunda parte del encuentro se desplegó una gran pancarta en la grada de gol sur, claramente injuriosa y calumniadora, además de incitadora a la violencia, que no fue retirada por los servicios de seguridad del club local. Dicha pancarta, de enormes proporciones, es imposible que pueda ser introducida en el estadio por sólo una o dos personas, por lo que resulta evidente, al menos de forma pasiva, la colaboración de los citados servicios de seguridad.
El art. 14 del citado Real Decreto, incumplido una vez más, establece:
11º) Durante la disputa del partido y cuando los jugadores sevillistas de raza negra estaban en la posesión del balón recibieron a coro gritos racistas y xenófobos. Dicha información ha sido reflejada y no desmentida en los distintos medios de comunicación.
12º) Finalizado el encuentro, de nuevo se producen unos lamentables incidentes en el antepalco del estadio que, reiteramos, no entramos a considerar entendiendo que las valoraciones serían subjetivas y sólo pretendemos aportar hechos. No obstante, se hace necesario que esa Comisión visione y preste atención al audio del DVD que se adjunta como prueba.
13º) El lunes, 12 de febrero, el R. Betis comunica en su página web que su consejo de administración ha acordado no permitir nunca más el acceso al palco de honor de su estadio al presidente y vicepresidente del Sevilla F.C., “en prevención que su presencia con la habitual actitud provocadora pueda originar cualquier tipo de incidentes, altercados o violencia de consecuencias imprevisibles”, en lo que sólo cabe entenderse como un claro ejemplo de incitación a la violencia, además de una flagrante vulneración de los estatutos federativos.
14º) El martes, 13 de febrero, se emite en la televisión local CRN GIRALDA, sobre la 21,30 horas, en horario de máxima audiencia, el programa “La hora verde”. Dicho espacio de una hora de duración aproximadamente se emite una vez a la semana y –los comparecientes deducen- es producido y realizado, por el propio R. Betis, o por una empresa por él controlada creada al efecto. Dicho programa –cuyo DVD se acompaña- resulta un alegato a favor de la violencia, plagado de insultos y descalificaciones hacia todos los estamentos del Sevilla F.C. Entre ellas, desafortunadas e injuriosas expresiones del presidente don José León y de los consejeros, señores Arredondo y Nuchera.
15º) Se anexan a esta denuncia testimonios individuales que detallan la aterradora y espeluznante situación vivida por algunos de los comparecientes y que, asimismo, solicitan la oportuna investigación y las procedentes resoluciones sancionadoras. Concretamente, de:
Don DNI Anexo 1.
Don DNI Anexo 2.
Don DNI Anexo 3.
Don DNI Anexo 4.
Don DNI Anexo 5.
Don DNI Anexo 6.
Don DNI Anexo 7.
Don DNI Anexo 8.
Don DNI Anexo 9.
16º) Los medios de comunicación sevillanos recogieron en los días siguientes declaraciones del presidente y de consejeros del R. Betis claramente incitadoras a la violencia. Las recogidas en algunos de los medios escritos se adjuntan como anexo 10 a esta denuncia.
· Ley 10/1990, de 15 de octubre, del Deporte. Título IX (BOE núm. 249, de 17 de octubre), en su redacción dada por el artículo 115 de la Ley 53/2002, de 30 de diciembre (BOE núm. 313, de 31 de diciembre).
· Ley 1/1992, de 21 de febrero, sobre Protección de la Seguridad Ciudadana (BOE núm. 46, de 22 de febrero), en su redacción dada por la Disposición Adicional Cuarta de la Ley Orgánica 4/1997, de 4 de agosto (BOE núm. 186, de 5 de agosto) y por la Ley 10/1999, de 21 de abril (BOE núm. 96, de 22 de abril).
· Real Decreto 75/1992, de 31 de enero, sobre la Comisión Nacional contra la Violencia en los Espectáculos Deportivos (BOE núm. 37, de 12 de febrero).
· Real Decreto 769/1993, de 21 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento para la prevención de la violencia en los espectáculos deportivos (BOE núm. 146, de 19 de junio), modificado por el Real Decreto 1247/1998, de 19 de junio (BOE núm. 152, de 26 de junio).
· Orden de 31 de Julio de 1997, por la que se regula el funcionamiento del Registro Central de Sanciones impuestas por infracciones contra la seguridad pública en materia de espectáculos deportivos (BOE núm. 214, de 6 de septiembre).
· Orden de 22 de diciembre de 1998, por la que se regulan las Unidades de Control Organizativo para la prevención de la violencia en los espectáculos deportivos (BOE núm. 309, de 26 de diciembre).
Por todo lo expuesto, solicitan que, teniendo por presentado este escrito, se admita y se tenga por presentada DENUNCIA por los hechos anteriormente descritos y por los testimonios individuales que se adjuntan como anexos, se investiguen los mismos y se proponga al órgano competente las correspondientes resoluciones sancionadoras al R. Betis Balompié y a las personas que resulten responsables por todos y cada uno de los hechos que resulten probados, por manifiesta vulneración de la Ley 10/1990, de 15 de octubre, del Deporte y del Real Decreto 769/1993, de 21 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento para la prevención de la violencia en los espectáculos deportivos, al tiempo que solicitan la adopción por los organismos competentes de la seguridad de las medidas oportunas de prevención de cara al próximo encuentro de Copa de S.M. el Rey a disputar el próximo día 28 de febrero en el mismo escenario.
Esta denuncia permanece abierta en cuanto a los sujetos denunciantes, de manera que se remitirán a esa Comisión nuevas adhesiones a la misma conforme éstas se vayan produciendo.
Dada en Sevilla en sesenta y tres folios, acompañada de un DVD, a dieciséis de febrero de 2007 por las cuarenta personas firmantes.
COMPARECIENTES ANTE LA COMISIÓN NACIONAL CONTRA LA VIOLENCIA EN LOS ESPECTÁCULOS DEPORTIVOS QUE INTERPONEN DENUNCIA DE FECHA 16 DE FEBRERO DE 2007 CON EL FIN DE QUE SE INVESTIGUEN LOS HECHOS NARRADOS EN LA MISMA Y SE PROPONGAN AL ÓRGANO COMPETENTE LAS CORRESPONDIENTES RESOLUCIONES SANCIONADORAS AL R. BETIS BALOMPIÉ Y A LAS PERSONAS QUE RESULTEN RESPONSABLES POR TODOS Y CADA UNO DE ELLOS, AL TIEMPO QUE SOLICITAN LA ADOPCIÓN DE MEDIDAS DE PREVENCIÓN DE CARA AL PRÓXIMO ENCUENTRO DE COPA DE S.M. EL REY A DISPUTAR EL PRÓXIMO 28 DE FEBRERO.
ANEXO DE TESTIMONIOS INDIVIDUALES
Anexo 1.- Don . DNI :
Estimados Sres. de la Comisión Antiviolencia: los firmantes de esta denuncia, en su condición de aficionados sevillistas, aficionados al fútbol de carácter pacífico como pueden acreditar multitud de testimonios en los ámbitos deportivo, laboral, y familiar y que pueden acreditarse fácilmente entre los propios medios de comunicación de la ciudad de Sevilla tras la puesta en práctica de numerosas iniciativas como la recepción de aficionados de equipos rivales y otras de distinto signo, tenemos a bien poner en su conocimiento los siguientes hechos y dudas tras el partido de rivalidad sevillana disputado el pasado 10 de febrero de 2007 en el estadio M. Ruiz de Lopera.
Soy periodista y gestioné ante la Federación de Peñas Sevillistas San Fernando la adquisición de un paquete de 30 entradas como podrán corroborar en ese organismo sito en c/ Sevilla FC s/n 41005-SEVILLA:
Los hechos se relatan de la siguiente manera:
Adquirimos en taquillas del estadio Ramón Sánchez Pizjuán con fecha 7 de febrero la cifra de 30 vales para ser posteriormente canjeados por otras tantas entradas para el partido y previo su pago de 40 € la unidad, lo que totalizó un importe de 1.200 €.
Este hecho puede ser demostrado con el testimonio del presidente de la Federación de Peñas Sevillistas San Fernando (FPSSF) y miembro del Consejo de Administración del Sevilla FC SAD, D. Ramón Somalo, así como por las transferencias de numerosos importes de 40 € a la cuenta de la persona que gestionó la compra de los vales-entradas, aunque otros de ellos fueron abonados en efectivo a dicha persona.
En las oficinas de la FPSSF sita en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán dicha persona fue informada de que la policía canjearía los vales por entradas en un punto y hora determinados el día del partido y que concretamente era el cruce de la calle Diego Martínez Barrio con la avenida Felipe II de Sevilla. Expresamente, la persona que gestionó la adquisición de las entradas fue informada de que no podía entregar ningún vale individualmente pues le serían exigidos los treinta por las treinta entradas correspondientes que se entregarían con su identificación con nombre y apellidos pues así lo exigía la policía.
Por ello, fuimos en grupo 29 de las 30 personas a dicho punto de concentración el día 10 de febrero de 2007 a las 19,00 horas como era lo convenido. Tan solo faltaba una persona a la que por haber sido sometida recientemente a una operación de rodilla le resultaba materialmente imposible realizar la marcha a pie hacia el estadio bético de aproximadamente 2,5 kilómetros.
Esta persona, don______________, sería transportada al estadio por dos personas de filiación bética, abonados del Real Betis Balompié y amigos de varios de los integrantes del grupo. Se trata de los señores ______________ y ______________, cuyos DNI se remitirán a su requerimiento, con quienes quedamos citados en las proximidades del estadio M. Ruiz de Lopera.
Ya en la concentración y tras un caótico canje de entradas, solicitamos a varios números de la UIP que nos dejaran marcharnos de la concentración de 750 aficionados sevillistas porque nuestra intención –sin prendas identificativas de nuestra condición de seguidores del Sevilla FC- era hacer un recorrido tranquilo, recoger a nuestro compañero y alternar pacíficamente con los aficionados béticos mencionados y otros.
De esta forma, 20 de nosotros emprendimos a las 20,15 horas la marcha hacia el estadio que estuvo ausente de cualquier tipo de incidente. Circulando por la avenida de La Palmera que desemboca en dicho estadio y a unos 400 metros de él, se fraccionó el grupo en dos ya que 15 de las personas que formaban parte de él optaron por acceder al estadio directamente mientras que los restantes cinco acudimos al punto de encuentro con nuestros amigos béticos para recoger a nuestro compañero sevillista como así ocurrió en torno a las 21,00 horas en la calle Padre García Tejero, perpendicular a la avenida de La Palmera y a que dan las entradas del estadio correspondientes a las tribunas de gol norte.
En un bar de dicha calle distante unos 200 metros del estadio, departíamos con nuestros amigos béticos en paz y armonía cuando comenzamos a recibir angustiosas llamadas del grupo de nuestros quince compañeros que nos relataron como se encontraban rodeados por hinchas ultras y violentos del equipo rival que querían agredirlos, por los que fueron zarandeados y amenazados con armas blancas.
Estos hechos se produjeron cuando dichos aficionados se dirigieron a la puerta de acceso consignada en las entradas, la 17-V, y se hallaron cerrada la cancela que da acceso a dicha puerta por lo que interpelaron a los porteros y miembros de seguridad del Real Betis Balompié que se hallaban al otro lado (visibles por cuanto la cancela es de rejas) para que les franquearan el paso debido a que al aproximarse a dicha puerta (de uso en teoría exclusiva para los aficionados del Sevilla FC) se habían “señalado” involuntariamente pese a no portar prendas que identificaran su condición de sevillistas, por lo que comenzaron a aproximarse de manera claramente hostil y en actitud violenta grupos de aficionados ultras ataviados con prendas del Real Betis Balompié, lo que originó una sensación de pánico y pavor en este grupo de quince pacíficos aficionados sevillistas de edades comprendidas entre los 22 y los 40 años.
Los empleados y miembros de seguridad del Betis desatendieron la petición por lo que estos aficionados se encontraron literalmente “vendidos” ante quienes deseaban agredirlos y los amenazaron (entre otros objetos con armas blancas) hasta la aparición de cuatro miembros del Cuerpo Nacional de Policía que fueron alertados por sus voces de auxilio. Nosotros, desde la lejanía poco pudimos hacer salvo dirigirnos a un miembro del CNP que encontramos junto a otros compañeros en las proximidades del bar en el que nos hallábamos con nuestros amigos béticos para advertirle de la situación y tras una breve comunicación, a través de un transmisor, nos dijo que otros compañeros suyos se aprestaban a controlar la situación (nuestra suposición es que alguno de sus cuatro compañeros habría comunicado al mando o coordinador la incidencia por lo que su petición recibió esa respuesta de la que nos hizo traslado).
Sobre las 21,25 horas pudimos contactar con nuestros compañeros, que se hallaban delante de la explanada por la que se accede a las tribunas de fondo del estadio “protegidos” por unos 15 números de la UIP, aunque expuestos al lanzamiento de objetos de algunos grupos que se hallaban en las inmediaciones.
Hicimos ver a un mando que lo más seguro era introducirnos en el estadio cuando aún, en la avenida de la Palmera, no se atisbaba el menor indicio de que estuviera próxima la llegada del grupo de 750 aficionados sevillistas. Así lo estimó la policía por lo que el grupo de 20 nos dirigimos a la puerta 17-V de nuevo a lo que se sumaron otros sevillistas que se hallaban por allí hasta configurar un nuevo grupo de unas 40-50 personas en las que brillaban por su ausencia las prendas que los identificaran como aficionados del Sevilla FC.
La cancela o reja que acota el entorno del estadio antes del acceso a la puerta distante unos 10-12 metros, permanecía cerrada por lo que los miembros de la policía indicaron al responsable de seguridad del Real Betis Balompié (así identificamos a un señor alto, calvo, impecablemente trajeado y con un transmisor y que impartía órdenes a diferencia del resto de empleados, que estaban uniformados y atendían sus requerimientos) la conveniencia de la apertura de la puerta.
Este jefe o responsable de seguridad optó por dirigirse a uno de nosotros y manifestar: “Dame tu entrada porque voy a comprobar si es válida o está falsificada (sic)”, tras lo que desapareció tras la puerta.
A todo esto, permanecíamos allí el grupo de unos 40-50 personas siendo objetos de varios lanzamientos de objetos tanto desde el propio estadio (desde la grada superior de gol norte) como desde la calle. Indefensos salvo en lo que concernía a un posible “asalto a la brava” de lo que disuadían varios efectivos policiales que nos acompañaban pero que, a diferencia de nosotros, tenían al menos la protección de sus cascos para evitar o atenuar posibles impactos de objetos.
No hubo lluvia de objetos pero sí caída de varios de ellos. Anteriormente se habían producido los zarandeos y amenazas con armas blancas y persecuciones detalladas al grupo de quince que se había aproximado a dicha puerta inicialmente hasta la llegada de los primeros cuatro efectivos de la UIP.
El jefe de seguridad del Betis tardó ¡¡ 25 minutos ¡! en reaparecer… tiempo durante el cual estuvo en permanente peligro nuestra seguridad como había estado comprometida gravemente con anterioridad la de varios compañeros. En ese tiempo estuvimos en peligro cierto viendo lo que caía y la presencia de grupos hostiles en las cercanías un conjunto de más de 40 personas.
Durante ese tiempo vimos como varios aficionados del Betis accedieron por dicha puerta en teoría reservada a la entrada de aficionados sevillistas.
Cuando se nos franqueó el paso de la cancela y accedimos a la puerta se nos informó que los tornos no funcionaban, aunque varios aficionados béticos habían accedido antes por ahí por lo que solicitan a esa Comisión que técnicos o la empresa habilitada para ello investiguen si dichos tornos registraron alguna lectura en dicho día.
Instantes después, los empleados del Betis nos pidieron las entradas y dejaron paso libre en los tornos pero se quedaron con las entradas, pese a nuestro insistente requerimiento.
Este hecho creemos que conculca muchos de nuestros derechos porque nos impide reclamar el hecho posterior por el que fuimos retenidos durante 25 minutos sin acceder a la grada, impidiéndonos cualquier posible reclamación ante las oficinas de los Servicios de Consumo. Igualmente obliga a que para que este relato adquiera visos de verosimilitud, tengan ustedes que cotejar nuestras manifestaciones con los testigos que les vamos proponiendo como el mismo presidente de la FPSSF y consejero del Sevilla FC SAD, don Ramón Somalo, o con varios medios de comunicación de los que somos conocidos, así como que podrían cotejarlo con las imágenes de los circuitos cerrados de TV para la seguridad en el estadio que registran nuestra posterior presencia en la grada (fuimos los primeros en entrar) así como de las que pudieran existir (no nos percatamos de dicho detalle) en la propia puerta 17-V como indica el reglamento que desarrolla el R.D. 769/1993, de 21 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento para la Prevención de la Violencia en los Espectáculos Deportivos (BOE núm. 146, de 19 de junio de 1993), modificado por R.D. 1247/1998, de 19 de junio (BOE núm. 152, de 26 de junio de 1998).
Igualmente, el procedimiento de privarnos del resguardo de la entrada (hecho que posteriormente se repitió con la inmensa mayoría del grupo de 750 aficionados que llegaron en cortejo custodiados por la UIP vulnera cualquier práctica legal y económica, pues representa para el Real Betis Balompié un ingreso de unos 30.000,00 € en efectivo que pueden quedar sin justificar y que puede implicar una cesación de caudales para la Hacienda Pública del IVA correspondiente a las 750 localidades, así como el que podría derivarse posteriormente del impuesto de sociedades y la misma cantidad de los 30.000,00 €, lo que sumaría una cifra cercana a los 50.000,00 €, hecho que deseamos que se coteje e investigue y, llegado el caso, se derive a la fiscalía pertinente, a la unidad policial de investigación de delitos económicos y al departamento oportuno de la Hacienda Pública.
Tras el azaroso acceso al estadio, posteriormente y en el último tramo de subida de escaleras que permite la entrada en la tribuna del gol norte del estadio para presenciar el partido, fuimos retenidos por la policía por espacio de unos 20 minutos.
La explicación fue que “teníamos que esperar” al resto de aficionados sevillistas que venían desde la concentración primera. Estos aficionados no llegaron siquiera al estadio –desde la altura contemplamos su llegada al exterior del mismo- hasta las 22,15.
En esa espera junto a las tribunas pudimos escuchar atónitos e indignados –algunos en directo y otros a través de las emisoras de radio- como la megafonía del estadio y con un ánimo clarísimamente incitador a la violencia anunciaba los hechos acaecidos en el palco del estadio y de todos conocidos.
Su traducción inmediata es que cuando accedimos a la tribuna fuimos recibidos por una lluvia de objetos procedentes de aficionados del Real Betis Balompié situados en las gradas del gol norte y de fondo, entre ellos botellas de vidrio. Estos hechos se pueden apreciar a través de las cámaras de televisión que retransmitieron el encuentro (La Sexta) así como que dichos objetos y objetos de vidrio llegaron también al propio terreno de juego en varias ocasiones.
Algunos de nosotros nos colocamos lo más próximos posible a la mampara que separa la ubicación de los aficionados visitantes de los locales en la demarcación que separa al gol norte de las gradas de fondo. A pesar de que efectivos policiales habían hecho ya una separación del otro lado de la mampara entre ésta y los aficionados del Betis que lanzaban objetos, estos seguían llegando.
Hicimos, de manera natural y sin aspaviento alguno, dicha maniobra porque nadie nos advirtió de lo contrario y eran localidades libres, por lo que por pura ley física como los lanzamientos se producían en dirección casi horizontal por la curvatura del estadio y no con “efecto de bombeo”, la mampara era la protección más efectiva como enseguida comprobamos quienes primero entramos allí.
Sin embargo, transcurridos dos o tres minutos y cuando ya presenciábamos el partido, varios de nosotros, sin advertencia previa, fuimos golpeados por detrás por efectivos policiales con contundencia impeliéndonos a desplazarnos al centro adonde aún llegaban algunos objetos. La petición de que fuéramos tratados de otra forma recibió como respuesta una actitud que conculca derechos básicos y constitucionales de cualquier ciudadano, ante lo que tuvimos que armarnos de paciencia.
Durante el partido no se produjeron más incidentes en que se viera envuelto el citado grupo de aficionados, desmarcándonos y condenando los hechos publicados de rotura de material del estadio que ninguno de nosotros presenció debido a que abandonamos nuestras localidades con varios minutos de antelación al final del encuentro aunque fuimos retenidos por la policía para salir todo el grupo de aficionados del Sevilla conjuntamente. Reseñar que a la salida y mientras más de 700 aficionados sevillistas ocupaban varios pisos de escaleras, las luces de éstas fueron apagadas mientras nos hallábamos retenidos con el peligro que ello conlleva para la totalidad de personas que estuvimos en esa situación más de 20 minutos, al mismo tiempo que, cuando se permitió la salida, dificultó sobremanera la bajada por dichas escaleras.
De estos hechos se deduce nuestra denuncia ante el peligro que para nuestra seguridad supuso la actitud del Real Betis Balompié SAD negándose a la apertura de la puerta de acceso para aficionados del Sevilla FC cuando desde las 21,00 horas (y en algunos casos desde antes) se hallaban abiertas todas las puertas para el acceso de los aficionados del Real Betis Balompié.
Creemos que esa actitud, repetida en dos ocasiones, pudo haber tenido consecuencias gravísimas para un numeroso grupo de personas indefensas ante la violencia “ultra”, algunas de las cuales se vieron perseguidas y amenazadas por individuos que blandieron armas blancas.
Denunciamos ante esta Comisión el comportamiento de la seguridad del Real Betis Balompié SAD cuando su presumible máximo responsable o al menos uno de ellos, se ausenta durante más de 25 minutos con el pretexto de comprobar la validez de nuestra entrada haciendo de esta manera ostensible que la condición de su validez o no era la causa por la que se permitiría nuestro acceso y ¿más de 25 minutos se tarda en efectuar dicha sencilla operación?
Denunciamos la, bajo nuestro punto de vista, falsa excusa de la avería de los tornos y la falsedad de que fueran arrancados puesto que cuando nosotros accedimos estaban allí colocados y en ningún momento hubo intento alguno por pasar a través de ellos nuestra entradas sin que urgiera el hacerlo ya que el grupo, formado por unas cincuenta personas, fue entrando poco a poco.
Denunciamos el que al entrar se nos hurtó el derecho a tener el comprobante de dicha entrada con todo lo que conlleva y que ha sido explicitado en el relato de los hechos.
Denunciamos el apagado de la luz a la salida con el peligro que ello supuso para numerosas personas.
Denunciamos que en los días previos al partido éste fue “calentado” por miembros de personas ligadas al Real Betis Balompié y que todo ello derivó en la violencia inusitada con la que fuimos agredidos dentro y fuera del estadio de dicho club.
En este sentido remitimos a las declaraciones de un miembro de la Comisión del Centenario del Real Betis Balompié, Blas Ballesteros, quien en un acto celebrado en Bilbao el 2 de febrero en el transcurso de un acto oficial en una cena en un hotel de la cadena NH en dicha ciudad y en presencia del alcalde de la ciudad y de la presidenta del Athletic Club de Bilbao se refirió al ex presidente del Sevilla FC Ramón Sánchez Pizjuán (quien da nombre a nuestro estadio) como “la ramona”, insultando su memoria así como al estadio que es referencia sentimental para el sevillismo.
Dichas declaraciones quedaron expresadas en la prensa sevillana a partir del lunes 5 de febrero como les será fácil constatar. El Real Betis Balompié, de quien depende la Comisión del Centenario orgánicamente y que está dirigida por el consejero Óscar Arredondo, lejos de disculparse por las declaraciones que llegó a poner en tela de duda a pesar de que el propio autor las reconoció como propias, en su página web www.realbetisbalompie.es colgó un comunicado de apoyo a dicha persona y cargó contra los medios de comunicación que se habían hecho eco de ellas.
El mismo sábado 10 de febrero, el consejo de administración del Real Betis Balompié ordenó colgar en la misma página oficial que el árbitro del partido, el colegiado Megía Dávila, era el árbitro que menos penaltis había pitado a favor del Betis en una clara e inmoral manera de incitar a sus aficionados a protestar o cuestionar la labor arbitral con carácter previo al partido.
Criticamos y denunciamos la actitud de la policía cuando accedimos a la grada y fuimos recibidos por una lluvia de objetos.
Criticamos y denunciamos la falta de perspectiva en el plan de seguridad que se repite una y otra vez en la que para prevenir la posible violencia por parte de unos cuantos “ultras” los aficionados “normales” padecemos el riesgo de convertirnos por espacio de 7-8 horas en “potenciales delincuentes” a los que se priva de sus derechos.
En este sentido instamos a esa Comisión a que revise su plan de actuación para estos casos porque algunas de las medidas alientan el deseo de “cuasi guerrilla urbana” por parte de los violentos que son los menos numerosos.
A este efecto, ponemos en su conocimiento que de las 750 entradas vendidas en el estadio del Sevilla FC, más de 550 fueron solicitadas por peñas sevillistas de la capital, provincia y provincias limítrofes y que estaban en posesión de aficionados “no ultras” que sin embargo recibieron el tratamiento de tales.
Instamos a que se sancionen como establece la correspondiente normativa los monumentales fallos en la seguridad que pusieron gravemente en peligro la nuestra propia, así como la actitud del Consejo de Administración del Real Betis Balompié en los asuntos del insulto público al sevillismo en lo relativo a su expresidente Ramón Sánchez Pizjuán y a su propio estadio en los días inmediatamente anteriores al partido; así como a la incitación a la animadversión hacia el colegiado del partido con carácter previo a la celebración de éste; y por la difusión a través de la megafonía de una increíble e incitadora información tendente a calentar peligrosísimamente el ambiente en contra del Sevilla FC y de sus aficionados como tristemente tuvimos ocasión de comprobar en carne propia.
Igualmente denunciamos el hecho de que los jugadores del Real Betis Balompié, atendiendo órdenes superiores no saltaran al terreno de juego junto a los del Sevilla FC como es preceptivo y como sucedió en los dos partidos de rivalidad disputados en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán esta temporada con fecha 17 de septiembre de 2006 y 10 de febrero de 2007, lo que supuso otra incitación a la animadversión y a la violencia verbal traducida igualmente en lanzamiento de objetos como pudo comprobarse a través de las cámaras de televisión y que se habría evitado caso de haber saltado ambos equipos juntos al terreno de juego.
Denunciamos también la situación de peligro que aumenta por cuanto el próximo 28 de febrero se disputará otro partido entre ambos equipos que dirimirán su pase a las semifinales de la Copa del Rey, por lo que pensamos que todas estas actitudes fueron “el ensayo general” de cara a dicho partido.
Creemos, tras la atenta lectura del reglamento para la prevención de la violencia en los espectáculos deportivos que muchos de sus artículos fueron incumplidos por el Real Betis Balompié SAD y otros por la propia policía.
Sugerimos que deben actualizarse los protocolos y planes de actuación para que los aficionados que gozamos de disfrutar del fútbol pacíficamente no pasáramos por los trances que desgraciadamente hemos sufrido como se desprende del relato.
Queremos dejar constancia de nuestro desacuerdo –al respecto a los hechos acaecidos en el palco de autoridades del M. Ruiz de Lopera- con las manifestaciones y actitudes tanto de los dirigentes del Real Betis Balompié SAD como con las los directivos del Sevilla Fútbol Club SAD, las cuales condenamos sin tapujos en aras de la convivencia deportiva.
Igualmente, denunciamos la contínua actualización del conflicto que cada día realiza de manera pública y notoria el Real Betis Balompié SAD desde la conclusión del partido, basado en acusaciones a directivos del Sevilla, llamadas a medios de comunicación para mostrar desperfectos en el área de aficionados visitantes, colocación de una nota en su página oficial manifestando que no se podrán alojar a los aficionados del Recreativo de Huelva en dicha zona por los desperfectos ocasionados por algunos violentos aficionados sevillistas, anuncio de denuncias contra directivos del Sevilla, negación pública de la mano de concordia tendida por el Sevilla FC, emisión de un violento programa difundido por la cadena local CNR Giralda a través del espacio “la hora verde” para cuya emisión existe un acuerdo entre dicha cadena y el Betis, y nota pública sobre pintadas en su propio estadio que atribuye a ultras sevillistas sin que ello lo haya sustentado la investigación policial. En definitiva, no permite el Real Betis que se cierre el conflicto.
En este sentido, hacer notar que para el partido de ida de los cuartos de copa, Sevilla y Betis llegaron a un acuerdo para el intercambio de 350 entradas a un precio de 50 €, pero que el Sevilla, en un gesto de buena voluntad, vendió otras 400 en taquilla en una ventanilla especial habilitada al efecto a los aficionados del Real Betis, con lo que fueron 750 los aficionados de este equipo los que estuvieron presentes en el Ramón Sánchez Pizjuán según reflejaron los medios de comunicación, algunos de los cuales elevaron la cifra hasta el millar.
En este sentido, el Real Betis Balompié anuncia que sólo los 350 aficionados mencionados tendrán acceso a su estadio, en un lugar cuya capacidad es de 2.000 personas aisladas del resto de aficionados locales.
Creemos que es una medida discriminatoria que en modo alguno contribuye a pacificar la situación en ninguna de las percepciones, ni en la equiparación, pues el Sevilla vendió más de 750 a los aficionados del Betis, ni en la proporción, pues por simple regla de tres respecto a los aforos, 750 en el Sánchez Pizjuán equivalen a 900 en el Ruiz de Lopera, ni a la seguridad, pues en la zona acotada a los aficionados visitantes y separada de los locales, el Ruiz de Lopera tiene un aforo para 2.000 personas.
Anexo 2.- Don . DNI :
Quiero hacer llegar a la Comisión Nacional contra la Violencia en los Espectáculos Deportivos mi testimonio personal sobre los graves acontecimientos ocurridos en antes, durante y después del partido Betis-Sevilla del pasado 10 de febrero:
Una vez con las entradas en nuestra posesión un grupo de unos 20 aficionados sevillistas nos dirigimos hacia el campo Manuel Ruiz de Lopera y para evitar cualquier tipo de enfrentamiento tomamos algunas precauciones: escondimos nuestros símbolos sevillistas para que no fueran visibles a simple vista y conforme nos íbamos acercando al estadio nos dividimos en pequeños grupos para no llamar la atención.
La primera incidencia digna de reseñar fue que a uno de los miembros de uno de los grupos en que nos dividimos le sacaron un arma blanca con la intención de sustraerle una mochila donde transportaba sus símbolos sevillistas debidamente guardado. Para proceder a esta actuación un grupo de aficionados del equipo rival procedió a intentar acorralarle, pero el incidente no tuvo consecuencias más graves puesto que una persona que les acompañaba alertó a un grupo de policías que se encontraban en los alrededores, con cuya presencia intimidaron e hicieron huir a dichos aficionados.
Poco a poco, debido a que estábamos divididos en grupos, fuimos llegando a la entrada que está habilitada para la entrada de la afición contraria, mientras que un pequeño grupo se dirigió a hacer entrega de una entrada a un aficionado bético y tomar unas cervezas en consonancia del carácter festivo que dicho evento deportivo tiene en la ciudad de Sevilla.
Nuestra sorpresa fue mayúscula cuando observamos que dicha entrada se encontraba cerrada. Debido a que éramos un grupo, un par de personas adquirió la calidad de representantes tácitos para solicitar al personal que allí se encontraba, que debido a que nuestra integridad física empezaba a correr peligro puesto que numerosos aficionados béticos y miembros del grupo ultra “supporters gol sur” se estaban cerciorando de nuestra presencia, ya que éramos un grupo de personas en la zona de entrada de visitantes sin ninguna simbología bética, se nos permitiera acceder al sitio reservado a la afición visitante.
La respuesta que se nos dio fue que tenían órdenes de no permitir la entrada hasta que no llegara el grueso de la afición sevillista. Nosotros les respondimos que debido a que estaban abiertas las demás puertas del estadio, que nuestra integridad física estaba corriendo peligro y que todavía quedaba un gran periodo de tiempo antes del inicio del partido de fútbol (y por tanto, de la previsible llegada del grueso de la afición sevillista) se nos permitiera al menos acceder a un lugar más seguro que en el que nos encontrábamos en ese momento. La respuesta fue de nuevo una negativa rotunda.
Ante esta perspectiva, decidimos solicitar el amparo y protección de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado.
Dichos miembros nos escoltaron hacia una zona que se corresponde al espacio que existe ente el estadio propiamente dicho y una valla que circunda dicho estadio. Aunque en esa zona nos encontrábamos relativamente seguros, hay que indicar que muchos nos dimos cuenta de que el exterior de la zona circundante podría ser aprovechado por miembros ultras (que nunca hay que olvidar que hasta que no accedimos definitivamente al campo nunca nos perdieron de vista y que incluso uno de ellos llegó a decir a uno de los que allí nos encontrábamos congregados “yo a ti te conozco del gol norte del Pizjuán”) para hacer un lanzamiento masivo de objetos hacia donde nosotros nos encontrábamos. Asimismo, indicar que si dicho peligro se hubiera actualizado, nosotros no contábamos con ninguna vía de fuga y que hasta que la policía hubiera dispersado ese altercado hubiera transcurrido un tiempo considerable (la policía únicamente podía proceder a dicha actuación rodeando la valla exterior hacia donde se hubieran encontrado los posibles agresores).
Asimismo hay que hacer indicar nuestras múltiples solicitudes a las fuerzas del orden para que ejercieran su autoridad ante los responsables de seguridad de la entidad encargada de prestar el servicio deportivo.
Posteriormente, viendo que se estaban encendiendo aún más los ánimos, que se estaba acercando la hora del encuentro y que se nos unieron los compañeros que se nos habían separado, decidimos hacer un nuevo intento de acceso al recinto deportivo.
Ante nuestras múltiples peticiones al personal que se encontraba ubicado en la reseñada puerta, éstos accedieron a llamar al responsable de seguridad del Real Betis Balompié S.A.D. Éste nos respondió que antes de proceder a permitir nuestro acceso tenía que comprobar la validez y autenticidad de nuestras entradas para lo que procedió a solicitarnos una y se la llevó consigo.
Transcurridos más de 20 minutos desde que se le hizo entrega de dicha entrada volvió. Hay que indicar que en dicho transcurso de tiempo el partido ya había comenzado y añadiendo nuestro malestar por un periodo de tiempo tan prolongado, puesto que por todos es conocido que debido a los adelantos tecnológicos para comprobar la autenticidad de una entrada en ningún caso es necesario el transcurso de dicho tiempo.
Una vez que el responsable de seguridad volvió nos permitió el acceso. Tras el oportuno cacheo, procedemos a entrar al recinto propiamente dicho. Debido a que éramos un grupo reducido (no más de 30 personas) y a que como requisito para el acceso se nos había exigido mostrar la entrada (la expresión fue que todos tuviéramos nuestra entrada a la vista y la mostrásemos en el momento de hacer el cacheo) intentamos proceder a pasar la entrada por el torno para que fuera escaneada.
De nuevo, de forma sorprendente, nos encontramos con dos personas donde se encontraban los tornos y se nos exige que para poder franquearlos les debíamos hacer entrega de la entrada, sin que dicha entrada fuera previamente escaneada y sin que a cambio se nos entregara ningún documento acreditativo de dicha entrega.
Ante la impaciencia por ver el espectáculo deportivo y el temor de volver a salir al exterior sin protección policial, hicimos entrega de la entrada.
Una vez franqueado el que parecía el último obstáculo, nos encontramos con presencia policial en la escalera que permite el acceso directo al lugar donde se ubica la afición visitante. Allí se nos vuelve a indicar que hasta que no reciba órdenes no nos permitirá el acceso a dicha zona.
Una vez que recibe dichas órdenes nos permite acceder (hay que indicar que los primeros que accedieron al campo lo hicieron con un retraso de 15 minutos sobre el momento del comienzo del partido que disputaron Real Betis Balompié S.A.D y Sevilla Fútbol Club SAD).
Durante el transcurso del partido es necesario reseñar el lanzamiento de objetos tanto contundentes (botellas de cristal) como no contundentes tanto a las personas que nos encontrábamos ubicados en la zona visitante como a los jugadores.
Una vez finalizado el encuentro, hay que reseñar que si bien la mayor parte de la afición bética procede al desalojo pacífico, hay un grupo reducido de “aficionados” que continua con el lanzamiento masivo de objetos hacia donde nos encontrábamos alojados aprovechando la circunstancia de que la totalidad de la representación policial se encontraba situada dentro del recinto acristalado.
También es de reseñar que algunos de dichos miembros se dedicaron a enseñar armar blancas amenazándonos con el gesto de os vamos a cortar el cuello cuando salgáis.
Una vez desalojada la totalidad de la afición local se nos hacen indicaciones por parte la policía para que empecemos a desalojar el recinto. Hay que indicar que la zona visitante se encuentra en la zona de mayor altura del estadio y que para poder salir hacia el exterior hay que descender varios tramos de escaleras.
Mientras procedíamos a dicho descenso misteriosamente se apagaron las luces con el aumento del riesgo de resbalones o tropezones, y al ser una masa de unas 750 personas, también aumentaban exponencialmente el riesgo de avalanchas.
Tras esperar unos inquietantes minutos en casi total oscuridad, se nos abrió la puerta de acceso al exterior y cada uno pudimos volver a nuestros domicilios.
Anexo 3.- Don . DNI :
Sres. de la Comisión Antiviolencia:
A las 22:00 horas llegamos a las puertas del estadio del Betis y pasamos unos angustiosos 25 minutos totalmente aplastados contra las vallas. No sé si la policía nos colocó así para evitar sufrir el impacto de los objetos que caían desde las gradas, o fuimos nosotros mismos en un alocado intento de supervivencia. Por suerte no recibí ningún impacto, pero estuve literalmente aplastado media hora por una masa humana de sevillistas.
A la salida pudo haber otra tragedia porque apagaron las luces cuando bajábamos de las gradas, pudiendo haber caído alguien y los que iban detrás encima.
Anexo 4.- Don . DNI :
Quiero hacer llegar a la Comisión Antiviolencia el relato de los hechos que me tocó vivir el pasado 10 de febrero en el estadio del Betis:
A las 18:30 horas llegué al estadio Ramón Sánchez Pizjuán y me dirijo a tomarme unos refrescos con mis amigos sevillistas.
A las 19h llegamos a Felipe II, donde no hay todavía presencia policial.
A las 19:30h llega la Policía Nacional y empieza el operativo.
A las 21:35 horas salimos hacía el Estadio Ruiz de Lopera, solo 25 minutos antes del comienzo del partido.
A las 21:45 horas hacemos una primera parada a la altura del Hospital Virgen del Rocío.
A las 21:55 horas hacemos una nueva parada ya en la esquina de la Palmera.
A las 22:10 horas, todos corriendo, observamos que la Policía se ha equivocado de puerta, ya que pensaban que estarían abiertas, pero no sabemos porqué motivo estaban todas cerradas.
Al entrar cada sevillista recibe unos 5 o 6 cacheos por parte de la Policía.
Los tornos están bloqueados, nos incautan las entradas sin explicación ninguna. Muchos pedimos nuestra entrada pero se nos deniega dicha petición.
A las 22:20 horas subimos las escaleras que conducen a la grada, pero atónitos observamos que antes de entrar en dicha grada la Policía nos vuelve a detener sin motivo alguno.
Por fin a las 22:28h entramos en las gradas, concretamente en el minuto 27, recibiendo numerosos objetos que nos fueron arrojados, entre ellos botellas de cristal.
Anexo 5.- Don . DNI :
Ante la denuncia presentada por los hechos acontecidos en el pasado derbi, quiero hacerle llegar a la Comisión Antiviolencia mis vivencias en dichos acontecimientos:
Tengo 43 años, casado, dos hijos, mi trabajo me permite estar bien situado, soy autónomo, ningún incidente más allá de lo normal en situaciones anormales y ningún antecedente policial ni penal que me haga pensar que no soy una persona normal y sensata.
Llega el día del derbi, tras quedar en nuestra peña y darnos entre todos consignas de tranquilidad, salimos “en busca de la entrada perdida”, algo que ya el mismo jueves me hizo pensar y esperar algo nada normal de lo que debe ser un día de fútbol, ¿Canjear un vale? Bueno, allá vamos.
No menos de 700 personas a la entrada de la calle Felipe II, un caos total, policía por doquier empujando, gritando y tratando de darle sensatez a una acto que ya de por sí es una aberración, íbamos unas veinte personas a las que en ese momento del canjeo hubo que volver a reunir por la imposibilidad de mantenernos juntos más de tres minutos seguidos, y por fin las entradas en las manos de sus verdaderos dueños, que para eso las habíamos pagado, y como era nuestra intención, poco a poco nos vamos saliendo del redil “animalesco” que habían creado. ¿Cómo se puede llamar a esto seguridad?
Precisamente es todo lo contrario, y sólo gracias al aguante de las personas allí citadas, todo discurrió sin más. Eran las 19,30 y marchaba ya con unos cuantos hacia las proximidades del estadio mirando hacia atrás y preguntándome si explotaría la situación.
En el camino nos separamos cerca del estadio, por seguridad y porque algunos habían decidido dirigirse a la entrada y acceder de inmediato al campo. Un pequeño grupo de amigos nos dirigimos a un local llamado Cástulo donde nos esperaba una persona a la que teníamos que recoger y un par de amigos béticos para tomar una cerveza antes de entrar. A continuación recibimos llamadas y más llamadas preocupantes de los anteriores a los que no permitían acceder al campo y permanecían en sus puertas expuestos a los ataques (armas blancas rozando a uno de nuestros amigos) y lanzamientos de todo tipo de enseres.
A las 21,45 decidimos que ya era hora de entrar en el estadio. En el camino preguntamos el lugar por donde debemos entrar y nos mandan a la puerta 17 V, exactamente la misma que nos indica la entrada. Se acabaron los temores, por fin vamos a entrar.
Allí estábamos no menos de 50 personas con las entradas en la mano y las puertas cerradas a cal y canto, discusiones, entradas que se llevan para verificar su autenticidad, unos dicen que los tornos no funcionan otros que no saben a qué esperamos y otros que al grueso de la afición, béticos por un lado, por otro, incluso algunos intentando acceder por la misma puerta nuestra, siendo expulsados al momento del lugar, a las diez y cinco nos dejan pasar y respiramos después de muchos momentos de tensión debido a que nos habían reconocido como visitantes y no era un sitio muy conveniente para estar, subimos hasta la parte alta.
Partido comenzado y cuando llegamos a la ultima escalera, otro cordón que nos prohíbe entrar al campo, mas discusiones y la "autoridad competente" no para de hablar por los transmisores y nadie sabe nada de nada, al parecer ya esta llegando el grueso de aficionados y deciden dejarnos subir antes, ya eran 23 minutos de partido los transcurridos cuando miro al marcador.
Colocados por la policía, dentro de la jaula, llueven botellas, me protejo con el cristal de la misma jaula, y a ver el fútbol parece por fin.
De pronto un puñetazo por detrás de un policía que me chilla como un poseso que ese nos es el sitio, momento crítico cuando me dirijo a este “velador de mi seguridad" y le pregunto que por qué actúa de esa forma, pues de igual manera me hubiera movido hablando, pero no, esa fue la forma de actuar. Le pido el número de placa por favor. Mal hecho por mi parte intentar acceder a uno de mis derechos. Cinco policías más se me acercan y me "invitan" a pedírselos a ellos también, blandiendo en la mano la porra y no parando de moverla de arriba hacia abajo. Gana la fuerza de la “razón” y mi lógica me obliga a callarme.
En el minuto 43 de la segunda parte decido intentar marcharme de la misma forma que entramos, por mi cuenta, esta vez salgo sin problemas.
Después me entero de las incidencias en el palco… vergonzoso, una encerrona preparada, ésta es la situación vivida por mi y en la que he pasado miedo, mucho miedo.
Creo que esto no es cuestión ni siquiera de señorío, es de educación y sobre todo de seguridad, por ello espero que haya un antes y un después de aquel día.
Anexo 6.- Don . DNI :
Quiero hacer una breve declaración de los hechos para conocimiento de la Comisión Nacional contra la Violencia en los Espectáculos Deportivos:
- La puerta de acceso al estadio (nº 17) estaba cerrada cuando llegamos con 10 o 15 minutos de antelación. Nuestra presencia era la de aficionados normales sin ningún distintivo que reflejaran nuestros colores sevillistas.
- Las fuerzas de seguridad (Policía Nacional) y responsables de seguridad del estadio no permitían el acceso una vez iniciado el partido; aduciendo que hasta que no llegará el grueso de la afición no se abriría la puerta.
- Con el partido empezado, aproximadamente 5 minutos, accedimos al estadio por la puerta 17, en donde el ticket de entrada se confiscaba directamente sin devolverlo; por lo que no tenemos ninguna prueba de asistencia al partido.
- Una vez dentro del estadio, nos retuvieron en la escalera de acceso a las gradas unos 15 minutos más; aduciendo que no podíamos acceder porque aun no estaban posicionadas las fuerzas de seguridad del Estado por no haber efectivos (pues aun acompañaban a la afición sevillista en el exterior).
- Una vez se pudo acceder a las gradas, la policía nacional actuó con contundencia sobre algunos espectadores sevillistas que se protegían de los lanzamientos de botellas parapetados en las cristaleras que acotaban el sector de nuestras localidades.
Anexo 7.- Don . DNI :
Mi testimonio sobre lo sucedido es que yo fui de los que entró primero perteneciente al grupo principal que venía escoltado, y podía haber entrado antes, si no hubiese sido por el error de "alguien" (supongo que de la Policía), ya que los que íbamos delante en el cortejo pasamos por delante de la puerta 17 (que es por la que finalmente entramos), y cuando se dieron cuenta del error nos hicieron darnos la vuelta.
En un pasillo con vallas metálicas que hay antes de entrar al estadio me cacheó un policía. Tras el cacheo, a los que íbamos entrando nos decían: "la entrada en la mano". Después de este primer cacheo, justo antes de atravesar la puerta de entrada había otra hilera de antidisturbios. Al dirigirme hacia dentro un policía se dirigió a mi, no sé si para cachearme o para qué, pero cuando vio que llevaba entrada me dijo que pasara hacia dentro sin más.
Tras esto ahora venía el paso por los tornos. Por los que yo entré había dos guardas de seguridad (un hombre y una mujer). A los que iban delante mía les escuché decirles que "si no les daban la entrada no entraban". Yo me metí en el barullo y al intentar pasar la citada mujer puso el brazo para que no pasara, pero al momento lo quitó, y conseguí entrar sin que me quitaran la entrada, ni me la partieron ni nada (vamos que la tengo nueva en mi casa).
Al subir las escaleras hasta arriba del todo, cuando me disponía a subir las últimas que daban ya acceso a la grada, (minuto 25 de partido) vi que los sevillistas que habían entrado antes que yo estaban allí parados, ya que había un policía que nos cortaba el paso. Tras unos cinco minutos se apartó y ya pudimos salir a la grada, siendo recibidos por el arrojo de numerosos objetos que caían sobre nosotros.
Anexo 8.- Don . DNI :
Deseo denunciar ante la Comisión Nacional Antiviolencia un hecho muy grave que aconteció el pasado sábado día 10 de febrero poco antes de empezar el partido de fútbol que enfrentaba a los equipos de Betis y Sevilla. Mi nombre es ______________________ y soy socio abonado del Sevilla F.C.. Tengo 34 años y hasta el pasado sábado solamente he asistido a dos derbis sevillanos en el estadio del Real Betis Balompié. De eso ya hacia mas de 10 años. Este año pensando que las cosas estaban mas tranquilas entre ambas directivas me anime a ir al partido para animar a mi equipo.
Decidí ir al partido con un grupo de amigos que pertenecemos a una peña sevillista y cuando sacamos las entradas nos dieron un resguardo para canjearlas por la entrada el mismo día del partido. Este primer hecho ya me parece lamentable pues teníamos que ir a recoger las entradas junto a los ultras del Sevilla y nos obligaban a acudir al partido en una especie de manada guiada por la policía nacional. Como nuestro grupo está conformado por gente pacifica que no quiere jaleos decidimos salirnos de ese redil y dirigirnos hacia el estadio por nuestros propios medio de forma tranquila, pacifica y sin llevar ningún tipo de bandera o bufanda que pudiera provocar cualquier tipo de incidente cuando alguien nos pudiera ver en la cercanías de dicho estadio.
Del grupo que partimos, unos 20 más o menos, algunos decidieron irse a tomar algunas copas con amigos que tienen del otro equipo y otros decidimos dirigirnos hasta la puerta de acceso al estadio para entrar tranquilamente y esperar a que llegaran la mayoría de sevillistas que venían escoltados. Cuando llegamos al estadio, más o menos una hora antes de la hora del comienzo del partido, las puertas del estadio ya estaban todas abiertas con la excepción de la que daba acceso a la zona acotada para los aficionados sevillistas. Al llegar a la puerta estaba allí el encargado de seguridad del Betis que se negaba a abrirla escudándose en que teníamos que esperar al resto de aficionados del Sevilla.
El problema es que en los alrededores de esa puerta había numerosos aficionados ultras del Betis pendiente de “cazar” a algún sevillista despistado. Un grupo de esos individuos se me acercaron al notarme algo nerviosos porque no sabía como actuar en ese momento ya que me sentía totalmente indefenso ante los ultras rivales que estaban esperándome. Uno de eso chicos me puso una navaja en un costado y me invitó a que les acompañara hasta una zona más tranquila. Si no llega a ser porque en ese momento a unos 20 metros pasaban 3 policías a caballo y pude zafarme de mis agresores no sé si hoy estaría aquí narrando todo lo ocurrido.
Al hablar con la policía ésta fue directamente al jefe de seguridad del estadio que estaba en esa puerta y ante la petición de la policía de que nos dejara entrar al grupo de 20 sevillistas que estábamos esperando, se volvieron a negar a pesar de que sabían que estábamos en peligro de ser agredidos. La policía tuvo que formar un cerco policial para evitar que fuéramos agredidos. La policía intento negociar nuestra entrada con el jefe de seguridad que una y otra vez se negaba.
Llego la hora de comienzo del partido y todavía estábamos en la calle y la puerta cerrada porque aún no había llegado el grueso de la afición sevillista. Allí, con fuerte presencia policial, debimos esperar casi media hora mientras el inútil jefe de seguridad de ese club se llevaba algunas entradas "para comprobar si eran válidas”, sin que durante ese tiempo reapareciera ante el nerviosismo de los presentes. Hasta pasadas las 22:10 horas, no se nos franqueó el acceso al estadio a las aproximadamente cuarenta personas que allí estábamos en ese momento. Subimos en dirección a la grada alta y aún debimos de esperar casi 20 minutos sin poder acceder a la grada, lo que se nos permitió cuando llegó abajo el grupo de más de 700 sevillistas que venían escoltados.
Una vez llegaron éstos se encontraron con la sorpresa de que los tornos que funcionaban a la perfección cuando entramos los primeros dejaron de funcionar y tuvo que ser la policía la que retirara los tornos para que pudieran acceder al estadio 25 minutos después del comienzo del partido.
La zona acotada para la afición del Sevilla es una zona realmente tercer mundista donde por no tener no hay una sola zona para comprar un refresco o una simple botella de agua. Si embargo alrededor nuestra los aficionados beticos disponían de todo tipo de botellas (incluido litronas de vidrio) que arrojaban con total impunidad contra el sector de la afición sevillista.
Estos son los hechos que tuvimos que soportar gente de bien que solo cometimos el delito de querer asistir a un partido de fútbol. Un día pasara una desgracia y todos nos llevaremos las manos a la cabeza. Por favor, paren esto de una vez y castiguen a los muchos que se han hecho acreedores de sanción.
Anexo 9.- Don . DNI :
Deseo presentar este testimonio para denunciar ante la Comisión Nacional Antiviolencia los hechos acontecidos en el último derbi Betis-Sevilla en el estadio Manuel Ruiz de Lopera, el pasado 10 de febrero a las 22 horas:
Un grupo de amigos, concretamente dieciocho, nos presentamos el mismo día del partido a las 18,00 horas en el lugar que nos indicaron en el Sevilla F.C.
A las 20,00 horas se habían repartido todas las entradas, al tiempo que fuimos cacheados. Sin embargo no comenzó el desplazamiento al estadio hasta las 21,15 horas.
Quiero denunciar expresamente que la Policía, como si todos fuésemos delincuentes, no nos dejó movernos un solo instante, ni siquiera para ir al servicio, sufriendo un trato vejatorio y despectivo.
No fue hasta las 22,10 horas (el partido había comenzado a las 22,00) cuando la cabecera del grupo llegó a las puertas del estadio. Sin embargo allí estuvimos hasta las 22,35 horas sin que se nos facilitara la entrada.
El trato policial en ese instante se recrudeció y en ese instante decidimos no entrar, pues a dicha situación había que sumar que a esas alturas se nos había hurtado más de un tercio del espectáculo contratado y pagado de antemano.
Como prueba adjuntamos fotocopias de las entradas íntegras que mantenemos en nuestro poder.
ANEXO 10. PRENSA ESCRITA
Declaraciones del presidente y de consejeros del R. Betis claramente incitadoras a la violencia.

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 14
 Real Decreto 
 artículo 115
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto