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Timestamp: 2019-08-20 23:40:24+00:00

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Tres posturas encaminadas al logro de aprendizajes significativos en la educación a distancia por: Mtra. Carla Salazar Flores IX encuentro internacional virtual educa zaragoza 2008 auditorio-palacio de congresos, zaragoza
METACOGNICIÓN. Aprender a aprender.
CÓMO PROPICIAR LA METACOGNICIÓN EN EL ALUMNO
Chat “Convención mundial”
CÓMO PROPICIAR EL PROCESAMIENTO HUMANO DE LA INFORMACIÓN EN LOS ALUMNOS.
CÓMO PROPICIAR EL APRENDIZAJE SITUADO EN EL ALUMNO.
BIBLIOGRAFÍA. Burón Orejas Javier, (1996). Enseñar a Aprender: Introducción a la Metacognicion
TRES POSTURAS ENCAMINADAS AL LOGRO DE APRENDIZAJES SIGNIFICATIVOS EN LA EDUCACIÓN A DISTANCIA
Mtra. Carla Salazar Flores
Como se ha podido comprobar en últimas fechas, la educación a distancia a través de la conocida educación en línea (e – learning) permite al estudiante participar en una experiencia de aprendizaje, autogestivo1 y colaborativo2, lo cual se logra al partir de la formación de comunidades virtuales de aprendizaje, que invitan al estudiante a no sólo expresar su opinión con respecto a los temas analizados, sino también conocer la opinión de sus compañeros, lo que da lugar a que el alumno forme su propio criterio.
En ese sentido, la estructura de los cursos y diplomados que se ofrecen en línea contempla la resolución de actividades de aprendizaje, mismas que son diseñadas a partir de los objetivos del programa educativo, el perfil de ingreso y egreso del estudiante y contenidos temáticos.
Con base en lo anterior, durante el presente trabajo, se desea analizar tres posturas encaminadas al logro de aprendizajes significativos en ambientes virtuales de aprendizaje como lo son: La metacognición, El procesamiento humano de la información y La cognición situada, a fin de identificar los parámetros, con base en los cuales, deben ser diseñadas dichas actividades con la intención, de permitirle al alumno arribar a un aprendizaje a partir de su resolución y discusión.
En la actualidad, tanto docentes como alumnos, están obligados a evolucionar al ritmo de una sociedad cambiante que plantea, a los futuros profesionistas, el desarrollo de nuevas competencias que le permitan acceder al mundo laboral con éxito.
Es por lo anterior, que la intencionalidad del trabajo que aquí nos ocupa recae en la necesidad de estudiar o analizar tres posturas cuyos postulados están orientados hacia ver de lograr en el alumno, la autonomía y la autogestión en el estudio, así como la recuperación en el hacer, sin dejar de lado el aspecto actitudinal.
Ahora bien, los programas educativos a distancia generados en instituciones educativas como la Coordinación de Universidad Abierta y Educación a Distancia (CUAED), promueven el estudio de contenidos específicos a través de la resolución de actividades de aprendizaje. Lo anterior, nos expone el reto de diseñar dichas actividades acordes a las necesidades que la sociedad demanda, por medio del empleo de las nuevas tecnológicas considerando, en todo momento, los fundamentos teóricos que le den sustento, oportunidad y calidad a los programas que se ofertan.
Al respecto debemos preguntarnos en la actualidad, ¿Qué postura innovadora responde a las necesidades que se nos presentan en el marco de la educación a distancia?
Para dar respuesta a esa pregunta se realiza una breve aproximación a tres posturas teóricas: La metacognición, El procesamiento humano de la información y La cognición situada.
Estas teorías en manos de los actores involucrados en la generación de los programas educativos a distancia, se pueden convertir en herramientas muy útiles para que, a partir de la realidad del sujeto, dilucidar la mejor forma de mediar en el aprendizaje del alumno.
TRES POSTURAS TEÓRICAS
La tarea educativa en nuestros días reclama de la educación y más aún de la educación a distancia, una postura flexible y abierta que permita reconocer nuevas investigaciones en el campo de la psicología educativa, posturas innovadoras que, a partir de su propia reflexión crítica, admitan romper paradigmas y modificar la práctica, en la búsqueda permanente de nuevas estrategias, acordes a los cambios sociales, tecnológicos, políticos y culturales que se presentan vertiginosamente en estos inicios del siglo XXI.
Con base en ese mismo renglón, sabemos que uno de los objetivos que la educación persigue, es propiciar en el alumno un aprendizaje significativo, a través del cual pueda asumir una visión crítica de un determinado tema mediante la reflexión y el análisis. En la CUAED, por ende se pretende que en la formación de futuros profesionistas, se propicie la apropiación del conocimiento así como el desarrollo de habilidades y destrezas que permitan a las futuros egresados de la oferta educativa a distancia, realizar una práctica reflexiva, consecuencia de su profesionalización.
Al respecto, encontramos muchas maneras de catalogar o definir qué es la reflexión, en cuyo caso, la mayoría de las definiciones coinciden en que ésta es un proceso mental, el cual orienta al alumno a cuestionar la validez de las ideas y a formular sus propias conclusiones basado en el análisis de hechos concretos y objetivos. Esta lucha emprendida por el sujeto deriva hacia una mejor compresión del tema analizado y no sólo a la retención del mismo a través de un proceso meramente memorístico.
A todo ello, debemos estar conscientes como formadores dentro modelo educativo a distancia, que el planteamiento de ejercicios y ejemplos debe propiciar situaciones de aprendizaje que induzcan al alumno a la reorganización de su propio pensamiento, como parte de un proceso que requiere tiempo efectivo para madurar la apropiación de los temas y, en ese sentido, permitir que el alumno aprenda cómo aprender al tiempo que regula la evaluación de sus procesos de pensamiento y, esté en condiciones de determinar que estrategias le funcionan mejor.
Con base en lo anterior, debemos destacar que para incitar al alumno a aprender a reflexionar debemos estructurar, recursos didácticos (como pueden ser esquemas, mapas conceptuales, cuadros de texto cuya función sea resaltar la información más importante) destinados a que el alumno observe e identifique los detalles, que le permitan lograr una mayor comprensión del tema analizado.
También debemos tener en consideración en el diseño de las actividades, una visión de sujeto como participante activo en su propio proceso de aprendizaje, es decir, como aquel que selecciona, organiza, adquiere, recuerda e integra conocimiento. Desde esta perspectiva la información es procesada, almacenada y posteriormente recuperada, lo que posibilita activar procesos de organización, interpretación y síntesis de la información que recibe, empleando para esto una amplia gama de estrategias de procesamiento y recuperación.
Para esta perspectiva, el papel de las inferencias en la comprensión de textos, la evidencia de que los sujetos crean procedimientos para ejecutar determinadas tareas y la caracterización de los sujetos expertos en la solución de problemas como individuos que reformulan los mismos antes de comenzar a trabajar en ellos, son hechos que apuntan hacia el papel activo del alumno cuando adquiere un nuevo conocimiento.
Es de gran importancia, asimismo, reconocer que este proceso reflexivo es indispensable en la actualidad, puesto que el bombardeo de información nos obliga a tratar, consciente o inconscientemente de seleccionar sólo parte de todo lo recibido, para que esta selección apunte a un aprendizaje significativo y de calidad.
En ese sentido, las teorías analizadas van encaminadas al logro de aprendizajes significativos, considerados como la forma más efectiva de aprender, puesto que el sujeto cognoscente, es participe activo en la construcción de su propio aprendizaje. A partir de lo antes expuesto, se plantea una aproximación a la Metacognición o enfoque del aprender a aprender; en segundo lugar se rescata el enfoque denominado Procesamiento Humano de la Información y por último la Cognición Situada, así como sus implicaciones pedagógicas en relación con el aprendizaje en el marco de la Educación a Distancia.
La metacognición tiene que ver con la capacidad de la persona para advertir su propio dominio de su capacidad para captar y procesar información del medio. Para algunos autores como John Flavell (1976) “la metacognición se refiere, entre otras cosas, a la supervisión activa y regulación así como la orquestación consiguiente de estos procesos en relación con [...] ciertas metas u objetivos concretos.
El conocimiento metacognitivo puede conducir al individuo a apropiarse de los estímulos que le rodean a partir de sus propios intereses, capacidades y metas. En ese sentido, Flavell (1976) describió tres categorías en las que encierra los factores que determinan el conocimiento, los cuales son: 1) variables del individuo, 2) variables de la tarea, y 3) variables de la estrategia. La primera categoría, incluye las creencias que el sujeto se formula con respecto a los objetos y las situaciones que le rodean, así como los procesos de pensamiento generados en la apropiación de ese conocimiento.
La segunda categoría, abarca aquella información relativa a una tarea propuesta que se encuentra disponible para un individuo. Este conocimiento dirige al sujeto en la gerencia de una tarea, y proporciona la información sobre el grado de éxito que le es probable producir. La información de la tarea puede ser abundante o escasa, familiar o desconocida, confiable o no, interesante o no, organizada de manera usable o inutilizable. El conocimiento de la tarea informa a la persona la gama de resultados aceptables posibles de la empresa cognoscitiva y de las metas relacionadas con su terminación. El conocimiento sobre la dificultad de la tarea, así como, los recursos mentales o tangibles necesarios para su terminación.
Finalmente, la tercera categoría de la estrategia del conocimiento metacognitivo, comprende la capacidad del individuo en la identificación de los procesos cognoscitivos que intervienen en el logro de metas u objetivos concretos. Según Flavell (1976) la experiencia metacognitiva puede ser también un proceso en el cual, a través de otros contenidos de información, memorias, o experiencias anteriores, el individuo es capaz de emplearlos como recursos en la solución de problemas cognoscitivos.
La capacidad de la persona para un estudio eficiente, dependerá de su habilidad para auto monitorearse en su propia destreza cognitiva. Las actividades de aprendizaje cobrarán un sentido en la medida en que a la persona le permite aplicarlo a su vida cotidiana y conseguir así lo que se denomina: aprendizaje significativo.
Autores como David P. Ausubel, citado por Díaz B. (2001) advierten que se da un aprendizaje significativo, cuando “…los nuevos conocimientos se incorporan en forma sustantiva en la estructura cognitiva del alumno. Es decir, cuando el estudiante relaciona los nuevos conocimientos con los anteriormente adquiridos; pero también es necesario que el alumno se interese por aprender lo que se le está mostrando… el proceso de enseñanza debería orientar a los estudiantes por medio de prácticas auténticas (cotidianas, significativas, relevantes en su cultura). Cuando hablamos de prácticas auténticas, hay que decir que éstas pueden valorarse en función de qué tanta relevancia cultural tengan las actividades académicas que se solicitan al alumno, así como del nivel de actividad social de las mismas”.
Las habilidades metacognitivas son aplicables tanto a la lectura como a la escritura, el habla, la escucha, el estudio, la resolución de problemas y cualquier otro dominio en el que intervengan procesos cognitivos. La metacognición genera un aprendizaje autogestivo. Los componentes de la metacognición están descritos de muchas maneras y no hay un consenso general al respecto; así: Flavell enfatiza el conocimiento acerca de la persona, la tarea y la estrategia. Brown (1978), enfatiza la planeación, el monitoreo y la revisión. Desde el punto de vista de Paris y Winogra (1988), los aspectos primarios de la metacognición son: conocimiento y control de sí mismo, y conocimiento y control del proceso.
El compromiso de los estudiantes con las tareas académicas es un determinante para el estudio eficiente. El compromiso no es algo fuera del control del sujeto; éste decide comprometerse con su estudio o no comprometerse. Las actitudes están estrechamente relacionadas con el compromiso cuando realizamos tareas. La atención es la última área de autorregulación en la metacognición, es darse cuenta y tener control de nuestro nivel de atención.
La motivación del alumno bajo ese esquema metacognitivo, está determinado por el propio control que pueda asumir el sujeto de su propio proceso de aprendizaje, vigilando tanto sus avances como sus aprendizajes de una manera continua a través de, por un lado, ejercicios autoadministrables diseñados para la comprensión de las lecturas y, por el otro, actividades ligadas al contexto laboral del participante.
Cómo ya hemos señalado en líneas anteriores, la labor de los actores encargados de la generación de programas educativos a distancia, tienen la tarea de diseñar estrategias didácticas (actividades de aprendizaje y recursos didácticos) que propicien en el alumno un aprendizaje, sin embargo, si estas estrategias son estructuradas con base en un enfoque metacognitivo, que además de favorecer el aprendizaje del alumno, como lo hemos venido señalando, también le permitirán el desarrollo de habilidades cognitivas, en la resolución de la actividad específica planteada, así como en situaciones problemáticas similares que se le presente al alumno en su realidad cotidiana. Por consiguiente, las estrategias didácticas habrán de ser diseñadas a partir de la realidad del sujeto, con la intención de que el alumno aplique los conceptos teóricos, revisados en el curso, en su ámbito de desempeño.
Un ejemplo de ello, lo podemos evidenciar en la actividad que fue diseñada en el marco de la Especialización en Estomatología en Atención Primaria:
Tema a discutir: Marginación, pobreza y salud
En este Chat deberá decidir cuánto presupuesto será asignado a las políticas de salud pública regionalizadas:
Cada participante deberá escoger un país del cual conozca su contexto y conozca sus prácticas de políticas de salud, quién es su representante en los diferentes organismos que se mencionan a continuación y otras organizaciones que si apoyen en ese país pero no a otros.
Defienda sus políticas y su postura para hacerse de un presupuesto para el desarrollo de la misma y proponga estrategias que contribuyan a logro de su postura.
La intención de esta actividad es involucrar al alumno en la solución de un tema de interés mundial, a partir de la investigación de las políticas de salud que operan en un país específico seleccionado por el alumno. De igual forma, en caso de que los participantes proceden de distintas comunidades y / o países, la actividad resulta sumamente oportuna para el intercambio de ideologías, con base en contextos distintos.
En consecuencia, podemos decir que las actividades propuestas deben invitar a los alumnos a una reflexión con respecto a una situación real, que debe ser resuelta en la práctica, lo cual deja en el alumno un aprendizaje significativo, en tanto que debe establecer un puente cognitivo entre el conocimiento teórico manejado en el curso y el interés del propio alumno por resolver una situación que le genera un conflicto o despierta un interés específico. Asimismo la actividad deja en claro que el alumno debe de aplicar habilidades que van desde la comparación, la relación y la clasificación de la información para su posterior análisis y síntesis.
Esta novedosa postura presentada por Pozo (2003), parte de la premisa de que el procesamiento de la información es una actividad eminentemente humana, puesto que en todos los estudios y experimentos que se han realizado hasta nuestros días se ha comprobado que únicamente el hombre tiene la capacidad de redescribir conceptos durante toda su vida.
Sin embargo, es indispensable resignificar el concepto tan popular en estos días de que se vive en la sociedad del conocimiento, lo cual Pozo (2003) pone en tela de juicio, manifestando que en realidad debe considerarse como la sociedad de la información; la cual llega en forma indiscriminada y abundante.
A partir de la invención de la imprenta, la sociedad sufrió un gran cambio, ante la posibilidad de difundir el conocimiento, antes en posesión de unos cuantos, este principio de la revolución tecnológica se acrecentó a partir de finales del siglo XX con la evolución de la computadora y su fusión con los medios masivos de comunicación que derivan en la generación de la denominada “supercarretera de la información”, provocando en combinación con la televisión, los diarios y la radio principalmente, un constante bombardeo de información.
Esta vorágine informativa obliga a los profesionales de la educación a revisar los conceptos de enseñanza aprendizaje, es decir, a partir de este análisis no se puede seguir considerando que el conocimiento se logre por un cambio conceptual que, como menciona Pozo (2003) no es fácil cambiar representaciones implícitas, producto de la experiencia, por un conocimiento más elaborado. Las estrategias empleadas, por lo tanto, habrán de favorecer un aprendizaje significativo.
La responsabilidad en el diseño instruccional, es garantizar una estrategia adecuada para encontrar el camino para promover, en el alumno, un cambio en su percepción y en su forma de analizar los conocimientos, es decir, el procesamiento humano de la información, puesto que en realidad no se trata de dejar atrás las representaciones o conceptualizaciones y sustituirlas por otras más elaboradas, lo importante es considerar que el conocimiento como “un proceso de redescripción representacional, la integración jerárquica de unos sistemas de representación en otros” (Pozo, 2003).
En este sentido, tanto el diseñador instruccional como los actores involucrados en la generación de programas educativos a distancia, tienen que comprender que su función significa propiciar en el alumno la capacidad de dar una explicación del conocimiento cotidiano en términos más complejos y elaborados, a partir de su propia experiencia y de los procesos mentales que pueda desarrollar.
COGNICIÓN SITUADA.
La cognición situada es una postura que se basa en el enfoque sociocultural de Vygotski y los teóricos que la sostienen, afirman que “el conocimiento es situado, es parte y producto de la actividad, el contexto y la cultura en que se desarrolla y utiliza” (Díaz, 2003).
Este nuevo paradigma sostiene que el aprender y hacer no se pueden separar, por lo cual el docente debe tener en cuenta el contexto idóneo es decir, debe ser en y para la vida. Es importante considerar que no se trata de simular la realidad, sino de ubicarse en ella, acercar al alumno a lo que hace realmente el experto, es decir, acercarlo a la adquisición de un “conocimiento profesional dinámico, autorregulado, reflexivo y estratégico” (Díaz, 2003), en donde el asesor a distancia en su papel de mediador del aprendizaje, evita el individualismo para favorecer, con base en las necesidades de los alumnos, estrategias que promuevan el aprendizaje colaborativo de personas que actúan en un ambiente determinado, en donde se rescata, como en la postura de Pozo (2003), el pensamiento, la afectividad y la acción.
Al igual que en la metacognición, Díaz (2003) hace referencia a David Ausubel, quien afirma que “en el aprendizaje significativo el aprendiz relaciona de manera sustancial la nueva información con sus conocimientos y experiencias previas”
Propiciar este tipo de aprendizaje significa dejar atrás la repetición de memoria y lograr que lo aprendido cobre significado. Al acercarse a esta postura conviene considerar las dos dimensiones que Díaz (2003) plantea: la relevancia cultural y la actividad social.
La relevancia cultural se puede ejemplificar con las actividades que al interior del programa educativo a distancia.
La relevancia cultural se puede ejemplificar con las actividades de aprendizaje cuya intencionalidad está orientada a la discusión y reflexión de una situación determinada en donde la intervención del asesor y de los propios alumno tenga como base sus propias vivencias.
Un ejemplo de ello lo podemos evidenciar en un foro de discusión en el cual se invitó a los alumnos a debatir sobre el tema: Ventajas y desventajas del Sistema del Ahorro para el retiro, tema de mucha actualidad e interés, sobre todo para los alumnos de la asignatura de Derecho Fiscal II3.
Estimada tutora, es un placer poder tener la oportunidad de participar en este foro con usted, particularmente analizando los diversos temas relativos a la materia.
Con respecto al tema en turno, me permito hacer unas precisiones al respecto de lo que señala un compañero: Definitivamente es preciso conocer primeramente el contenido del artículo 9 de la Ley de los Sistemas de Ahorro para el Retiro en materia de retiros voluntarios y de la compleja administración que involucra el sistema de pensiones. Por otra parte el mencionar que este sistema de ahorro para el retiro fue creado para aminorar el impacto que representó la crisis del 94 en donde el Ejetucivo Federal tomó el dinero del sistema de pensiones para solventar las obligaciones inmediatas del aparato gubernamental y dejó en consecuencia en condiciones de miseria dicho sistema. Para nadie es una realidad que en nuestro país el sistema de pensiones otorga a los que se jubilan por edad o por años trabajados, reciben una auténtica y miserable pensión, situación que los postra y deja en condiciones deplorables.
¿Ventajas? realmente ninguna, pues para el patrón, siempre ha representado una carga fiscal muy pesada que en condiciones de competencia lo deja en desventaja al no poder ofrecer productos de alta calidad y a un costo menor que la del mercado internacional. Para el trabajador, en el mismo sentido, pues jamás ha sido la panacea del pensionado, antes bien, pudiera ser vista como la crónica de una muerte anunciada. Para el Estado? menos, pues con los dos sistemas de seguridad social que opera en nuestro país, el IMSS y el ISSSTE, difícilmente estaríamos ante la expectativa de que se reviertan los efectos devastadores de un sistema de pensiones en bancarrota, pues es un hecho, que cada vez hay más personas en edad de pensionarse que en edad productiva. El país envejece y el dinero del sistema de pensiones no alcanza.
En cuanto a la actividad social, ésta se ve altamente favorecida en aquellas actividades de aprendizaje que invitan al alumno a aplicar en su cotidianeidad los aprendizajes adquiridos a través del estudio del propio programa educativo.
Con base en lo anterior, podemos afirmar que si el asesor a distancia reconoce el nuevo paradigma y asume su rol de mediador, acompañando a los alumnos en el sendero del descubrimiento, los futuros egresados podrán desarrollar una “visión objetiva” (Díaz, 2003) que les permitirá desarrollar sensibilidad y capacidad de respuesta a las condiciones reales del entorno en donde laboren.
Debemos recalcar que el aspecto académico cobra relevancia para el sujeto cuando se combina con la experiencia. Esto sólo se logra mediante la reflexión y la transferencia entre los diferentes contenidos recibidos, para lo cual se necesita una crítica reflexiva así como actitud transformadora y una práctica en condiciones reales, que permita dar una mirada desde distintos ángulos a cada uno de los aspectos analizados.
No existen estrategias únicas y, en cuyo caso, una misma estrategia aparentemente funcional para una población determinada, será completamente ineficiente para otra. En tal sentido, en el proceso educativo, se debe estar consciente de a quién se dirige la acción educativa y cuáles son, tanto sus intereses como sus necesidades, así como el contexto al que se encuentra suscrito. Cada situación requerirá un tratamiento distinto para que el alumno se apropie del conocimiento y desarrolle, dentro de ese mismo encuadre sus habilidades y actitudes.
En la medida en que se realice un estudio, creativo e innovadoro, se propiciará que los alumnos aprendan no sólo el contenido curricular, sino un repertorio de estrategias cognitivas y metacognitivas orientadas a construir significados compartidos, humanamente procesados y automotivados, tomar decisiones sobre la importancia de la tarea, organizar su tiempo y evaluar tanto sus aciertos como sus errores.
Burón Orejas Javier, (1996). Enseñar a Aprender: Introducción a la Metacognicion. Madrid, Mensajero.
Díaz Barriga Frida, et al. (2001) Estrategias didácticas para un aprendizaje significativo, México, Mc Graw Hill.
Díaz Barriga, F. (2003). Cognición situada y estrategias para el aprendizaje significativo. Revista Electrónica de Investigación Educativa, 5 (2). Consultado el 11 de noviembre de 2007 en: http://redie.ens.uabc.mx/vol5no2/contenido-arceo.html
Pozo, Juan Ignacio (2003) Adquisición de conocimiento, Madrid, Morata.
1 El alumno se vuelve responsable de su propio aprendizaje, ello dependerá de su locus de control, esto es la capacidad de cada individuo de realizar una búsqueda independiente del conocimiento.
2 En educación en línea se busca que el alumno enriquezca su aprendizaje por medio de la interacción con otros alumnos, para lo cual el diseñador instruccional tiene por tarea diseñar actividades que puedan ser discutidas en foros en línea o en comunidades virtuales de aprendizaje.
3 Programa que forma parte de la Licenciatura en Derecho adscrita al Sistema de Universidad Abierta y Educación a Distancia (SUAYED)
: ponencias2009

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
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 artículo 9