Source: https://www.albedomedia.com/pruebas/toma-de-contacto-y-muestras-de-la-sony-a7r-iii/
Timestamp: 2020-02-16 21:49:07+00:00

Document:
Toma de contacto y Muestras de la Sony α7R III | Albedo Media
Toma de contacto y Muestras de la Sony α7R III
Londres – Tal como apuntaban algunos rumores, no ha sido ninguna nueva versión de la A9 la cámara que Sony ha presentado hace unas horas, sino la tercera generación de sus cámaras mirrorless de alta resolución, la α7R III, si bien es cierto que adopta algunas de las características de esta primera que permite combinar la velocidad de una con la resolución de la otra. Hemos podido realizar ya una primera toma de contacto con una de las cámaras que seguramente dará más de qué hablar en los próximos meses.
En efecto, Sony ha preferido no aumentar la resolución de 42 Mpx que ya detenta el sensor de «formato completo» (24×36 mm) la A7R II, un captor que tiene un largo recorrido y que ya incorporan otros modelos de la compañía como la RX1R II. A cambio, la firma se ha centrado en incrementar notablemente la velocidad de procesado, y ahora es capaz de realizar ráfagas de hasta 10 fps con AF/AE continuo a alta resolución, una cifra que lo sitúa en lo más alto del podio dentro de este rango de resoluciones. Esta mejora del procesado –a cargo del Bionz X– permite también extender a 15 pasos el rango dinámico.
La Sony α7R se dirige, pues, a aquellos usuarios que necesitan de una gran resolución –al estilo de las familias Canon 5D y Nikon D800– pero que no quieren renunciar a la rapidez, una combinación poco común en la práctica –la Sony α99 II consigue, eso sí, 12 fps a la misma resolución–. ¿Habrá encontrado Sony la relación idónea entre ambas variables? Ciertamente, los 10 fps de la nueva α7R III –tanto con obturación mecánica como electrónica– aún están lejos de los 20 fps de la Sony α9 –limitados, eso sí, a 24 Mpx–, pero son más que suficientes para muchos fotógrafos de acción.
Sony no ha dudado en echar mano de la experiencia adquirida con su α9, sin duda la primera cámara que ha rivalizado de tú a tú con sus homólogas en el segmento réflex. Y ello se nota, no solo en la ergonomía, sino en otros muchos detalles que permiten adivinar la estrategia de Sony con respecto a sus nuevos modelos de la familia α7, como el hecho –más que significativo– que la nueva α7R III es ahora compatible con los accesorios de la Sony α9.
Sony α9 y Sony α7R III © Albedo Media
La nueva mirrorless de Sony adopta el mismo visor electrónico Quad-VGA OLED Tru-Finder de 3,69 millones de puntos que inauguró la Sony α9, así como el botón AF-ON y el nuevo joystick que también incluye la cámara más avanzada de la firma. Este último es especialmente útil, y algunas marcas como Fujifilm ya empiezan a «estandarizarlo» en muchos de sus modelos, y no solo en los de alta gama.
Dependiendo del ángulo, cuesta a veces distinguir la nueva α7R III de la α9, aunque la ausencia el dial de control situado a la izquierda del panel superior de esta última es seguramente la diferencia más notable entre ambas en cuestión de ergonomía. Una cuestión que responde más bien a una diferenciación del posicionamiento de ambos productos que a una razón técnica.
Su pantalla táctil y abatible se beneficia también de un ligero aumento de resolución, aunque en la práctica no se aprecia una diferencia significativa.
Otra novedad especialmente bienvenida para los usuarios profesionales es la inclusión de una doble ranura para tarjetas SD, aunque lamentablemente solo una de ellas es compatible con la norma UHS-II, igual que ya ocurre con la Sony α9. También es de agradecer el doble puerto USB, uno de ellos conforme a la norma USB 3.1 Gen1 de tipo USB-C.
Durante nuestra breve toma de contacto pudimos sopesar su equilibro con el nuevo zoom FE 24-105 mm f/4 G OSS, con el que se consigue una reparto de masas bastante adecuado. Sin embargo, si hacemos uso de las ópticas de la serie G Master, que permiten explotar al máximo el sensor de alta resolución de la serie A7R, el conjunto tiende a perder este equilibrio; las ópticas de alta gama de Sony no son precisamente pequeñas. Sin embargo, su prominente empuñadura permite un muy buen agarre de la cámara con prácticamente todas estas ópticas.
La velocidad de enfoque es otra de las asignaturas que la nueva cámara sin espejo de Sony resuelve con solvencia –sin llegar al nivel de la Sony α9–, y durante nuestra toma de contacto pudimos comprobar el acierto del sistema Eye AF, que según la firma es hasta dos veces más efectivo que en la generación anterior.
Otra interesante adición es el nuevo modo de captura de alta resolución Pixel Shift, algo que ya hemos visto en otros fabricantes como Pentax o Olympus, y que consiste en desplazar el sensor en 1 píxel para tomar 4 tomas ligeramente diferentes de una misma escena que permite combinarlas en postproducción en una única toma, con una resolución final de casi 170 Mpx en este caso –42,4 x 4 = 169,2 Mpx más exactamente–. Una funcionalidad que no hemos podido probar durante el escaso tiempo destinado a esta primera toma de contacto, por lo que deberemos esperar a una prueba de campo más completa para determinar su eficacia real.
Por otro lado, gracias a sus baterías de tipo Z –las mismas que utiliza la α9– Sony promete una autonomía de más de 600 tomas por carga, algo que agradecerán muchos usuarios. En nuestra breve toma de contacto no hemos podido llegar, sin embargo, a esa cifra por falta de tiempo, pero después de un uso intenso de la cámara durante casi una hora aún nos quedaba bastante autonomía.
A continuación, mostramos unas cuantas tomas realizadas a resolución nativa con la Sony α7R III en combinación con el Sony FE 24-70 mm f/2,8 GM. Debido a que aún no existe revelador para los archivos RAW de esta cámara, las imágenes mostradas son los JPEG directos de cámara.
Imagen tomada con Sony α7R III y Sony FE 24-70 mm f/2,8 GM a 70 mm – 1/125 s – f/4 – ISO 200 © Albedo Media
Gracias a las ópticas G Master, podemos explotar al máximo el rendimiento del captor de la Sony α7R III. Los resultados muestran un elevado nivel en cuanto a calidad de imagen y detalle se refiere.
Imagen tomada con Sony α7R III y Sony FE 24-70 mm f/2,8 GM a 70 mm – 1/125 s – f/4 – ISO 250 © Albedo Media
Imagen tomada con Sony α7R III y Sony FE 24-70 mm f/2,8 GM a 70 mm – 1/125 s – f/8 – ISO 1.600 © Albedo Media
Según la compañía, gracias al incremento de la velocidad de procesado, los nuevos algoritmos de reducción de ruido son capaces de ganar una paso para un mismo nivel de sensibilidad con respecto al modelo precedente. Si bien no disponíamos de una Sony α7R II a mano, los resultados muestran un buen control del ruido, incluso a su nivel de sensibilidad nativa más alto –ISO 32.000– si la escena está suficientemente iluminada.
Imagen tomada con Sony α7R III y Sony FE 24-70 mm f/2,8 GM a 70 mm – 1/1.600 s – f/4 – ISO 12.800 © Albedo Media
Imagen tomada con Sony α7R III y Sony FE 24-70 mm f/2,8 GM a 70 mm – 1/4.000 s – f/4 – ISO 32.000 © Albedo Media
Por lo que respecta al sistema de estabilización de imagen, a pesar de que según las especificaciones oficiales se ha conseguido ganar un paso con respecto al modelo anterior –para llegar ahora a los 5,5 pasos de compensación–, en la práctica no hemos podido conseguir unos resultados tan convincentes como los de otros fabricantes, algo que ya hemos podido comprobar en nuestra reciente toma de contacto del nuevo Sony FE 24-105 mm f/4 G OSS. Por supuesto, será necesario realizar pruebas con más tiempo para poder sacar conclusiones en este aspecto.
Imagen tomada con Sony α7R III y Sony FE 24-70 mm f/2,8 GM a 70 mm – 1/20 s – f/5,6 – ISO 100 © Albedo Media
En cuanto a las ráfagas a alta velocidad de la nueva Sony α7R III, los resultados muestran que el enfoque continuo proporciona resultados más que satisfactorios.
Parece claro que la nueva Sony α7R III se inspira en la Sony α9 en muchos aspectos, seguramente con la idea de atribuir parte del caché de su cámara más profesional a la familia α7. Gracias a ello, podemos disfrutar de una excelente ergonomía en un cuerpo que reúne velocidad y resolución, una combinación idónea para aquellos usuarios que no quieren renunciar a ninguno de estos aspectos.
Sin embargo, su precio de salida de 3.500 € –el mismo, por cierto, que el de la Sony α7R II cuando fue anunciada– no agradará a todo el mundo, pero aun así se sitúa por debajo de algunas alternativas del mundo réflex como la Nikon D850. Aunque, dicho sea de paso, tampoco está tan lejos del precio al cual se puede encontrar la Sony α9 en el mercado actual…

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución