Source: https://boe.vlex.es/vid/higia-nico-sanitarios-legionelosis-444919438
Timestamp: 2020-04-06 17:48:54+00:00

Document:
Real Decreto 909/2001, de 27 de julio, por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis. - BOE. Boletín Oficial del Estado - Legislación - VLEX 444919438
Marginal: BOE-A-2001-14770
ANEXO I. Documento de notificación de torres de refrigeración y condensadores evaporativos.
ANEXO II. Certificado de limpieza y desinfección.
ANEXO III. Mantenimiento de sistemas de agua sanitaria caliente y agua fría de consumo humano.
ANEXO IV. Mantenimiento de torres de refrigeración y dispositivos análogos.
ANEXO V. Mantenimiento de bañeras de hidromasaje y piscinas climatizadas con movimiento de agua de uso colectivo.
Norma citada en: 21 sentencias, 3 artículos doctrinales, 20 disposiciones normativas, 3 resoluciones administrativas
La legionella es una bacteria ambiental capaz de sobrevivir en un amplio intervalo de condiciones físico-químicas, multiplicándose entre 20 °C y 45 °C, destruyéndose a 70 °C. Su temperatura óptima de crecimiento es 35-37 °C. Su nicho ecológico natural son las aguas superficiales, como lagos, ríos, estanques, formando parte de su flora bacteriana. Desde estos reservorios naturales la bacteria puede colonizar los sistemas de abastecimiento de las ciudades y, a través de la red de distribución de agua, se incorpora a los sistemas de agua sanitaria (fría o caliente) u otros sistemas que requieren agua para su funcionamiento como las torres de refrigeración. En algunas ocasiones, en estas instalaciones, mal diseñadas, sin mantenimiento o con un mantenimiento inadecuado, se favorece el estancamiento del agua, el acúmulo de productos nutrientes de la bacteria, como Iodos, materia orgánica, materias de corrosión y amebas, formando una biocapa.
La presencia de esta biocapa, junto a una temperatura propicia explica la multiplicación de legionella hasta concentraciones infectantes para el ser humano. Si existe en la instalación un mecanismo productor de aerosoles la bacteria puede dispersarse al aire. Las gotas de agua que contienen la bacteria pueden permanecer suspendidas en el aire y penetrar por inhalación en el aparato respiratorio.
En su virtud, a propuesta de la Ministra de Sanidad y Consumo, previa aprobación del Ministerio de Administraciones Públicas, de acuerdo con el Consejo de Estado y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 27 de julio de 2001, dispongo:
Sistemas de agua caliente sanitaria: red y depósitos, acumuladores, calderas, calentadores. b) Sistemas de agua fría de consumo humano: red y depósitos, tanques, aljibes, cisternas, pozos. c) Torres de refrigeración. d) Condensadores evaporativos y equipos de enfriamiento evaporativo. e) Equipos de terapia respiratoria (respiradores, nebulizadores y otros equipos que entren en contacto con las vías respiratorias). f) Humidificadores y humectadores. g) Conductos de aire acondicionado. h) Piscinas climatizadas con movimiento. i) Instalaciones termales. j) Fuentes ornamentales. k) Sistemas de riego por aspersión. I) Sistemas de agua contra incendios. m) Elementos de refrigeración por aerosolización, al aire libre. n) Otros aparatos que acumulen agua y puedan producir aerosoles.
Artículo 3 Notificación de torres de refrigeración y condensadores evaporativos.
Artículo 4 Responsabilidad de los titulares de las instalaciones.
Artículo 5 Registro de operaciones de mantenimiento.
Fecha de realización de cualquier otra operación de mantenimiento (limpiezas parciales, reparaciones, verificaciones, engrases) y especificación de las mismas, así como cualquier tipo de incidencia y medidas adoptadas.
El Real Decreto 1138/1990, de 14 de septiembre, por el que se aprueba la Reglamentación técnico-sanitaria para abastecimiento y control de las aguas potables de consumo, y la Directiva del Consejo 98/83/CE, de 3 de noviembre, relativa a la calidad del agua destinada al consumo humano.
El Real Decreto 1 751/1998, de 31 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) y sus instrucciones técnicas complementarias (RITE) que establece las condiciones que deben cumplir las instalaciones térmicas de los edificios (calefacción, climatización y agua caliente sanitaria)
Artículo 7 Medidas preventivas generales.
La red interna de agua potable deberá garantizar la total estanqueidad, aislamiento y la correcta circulación del agua, evitando el estancamiento de la misma.
La temperatura del agua en el circuito de agua fría ha de ser inferior a 20 °C, para lo cual las tuberías estarán suficientemente alejadas de las del agua caliente.
La temperatura del agua en el circuito de agua caliente no ha de ser inferior a 50 °C en el punto más alejado del circuito o en la tubería de retorno al acumulador. La instalación permitirá que el agua alcance una temperatura de 70 °C.
Se utilizarán materiales susceptibles de ser desinfectados, evitando aquellos que favorezcan el crecimiento de microorganismos.
Estarán ubicados de manera que se reduzca al mínimo el riesgo de exposición de las personas a los aerosoles. A este efecto se deberán ubicar en lugares alejados de las personas, protegiendo tomas de aire acondicionado y ventanas.
Los materiales han de resistir la acción agresiva del agua y del cloro u otros desinfectantes, con el fin de evitar los fenómenos de corrosión. Se evitarán los materiales que favorecen el desarrollo de bacterias y hongos como el cuero, madera, fibrocemento, hormigón o los derivados de celulosa.
Elaboración de un plano de cada instalación que contemple todos sus componentes, que se actualizará cada vez que se realice alguna modificación.
Revisión y examen de todas las partes de la instalación para asegurar su correcto funcionamiento, estableciendo los puntos de revisión, parámetros a medir y los procedimientos a seguir, así como la periodicidad de cada actividad.
Programa de limpieza y desinfección de toda la instalación para asegurar que el equipo funciona en condiciones de seguridad, estableciendo claramente los procedimientos, productos a utilizar y dosis, precauciones a tener en cuenta, y la periodicidad de cada actividad.
Existencia de un Registro de mantenimiento de cada instalación que recoja todas las incidencias, actividades realizadas y resultados obtenidos.
Artículo 8 Medidas preventivas en centros sanitarios.
En salas con pacientes de alto riesgo, tales como pacientes inmunodeprimidos (pacientes organotraspiantados, pacientes con SIDA y pacientes tratados con esteroides sistémicos), pacientes de más de sesenta y cinco años y pacientes con una enfermedad crónica de base (diabetes mellitus, insuficiencia cardiaca congestiva y enfermedad pulmonar obstructiva crónica), los humidificadores deberán ser esterilizados o sometidos a un alto nivel de desinfección diariamente y hacerlos funcionar sólo con agua estéril. En este tipo de pacientes se recomienda que las partes de los equipos de terapia respiratoria que entran directamente en contacto con ellos, o que canalicen fluidos respiratorios, sean de un solo uso.
Artículo 9 Prevención de riesgos laborales.
Artículo 10 Inspección sanitaria.
Revisar la documentación de las empresas, los registros, el programa de mantenimiento y, en caso de que lo considere necesario, las instalaciones, comprobando la aplicación de las medidas preventivas recogidas en los artículos 5, 6, 7 y 8 y realizando toma de muestras.
Realizar una evaluación del riesgo de todas las partes de la instalación, teniendo en cuenta todos los aspectos recogidos en los artículos 5, 6, 7 y 8, valorando además el número y estado de salud de las personas potencialmente expuestas. Como resultado de esta evaluación se identificarán los puntos críticos ya determinados por el programa de mantenimiento
En caso necesario se establecerá un plan para prevenir o minimizar el riesgo detectado, que incluirá la aplicación de las medidas preventivas recogidas en los artículos 5, 6, 7 y 8, así como la corrección de defectos estructurales, de mal funcionamiento o de mantenimiento defectuoso de las instalaciones por parte del responsable de la misma.
Artículo 11 Actuaciones ante la detección de casos de legionelosis.
Las actuaciones ante un caso único de legionelosis serán las siguientes:
a Notificación del caso.-Los casos de legionelosis son de declaración obligatoria, a nivel nacional, en cumplimiento del Real Decreto 2210/1995, por el que se crea la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica. Los criterios para la definición de caso serán los recogidos en los protocolos de dicha red.
a Diagnóstico microbiológico.-Los diagnósticos clínicos serán confirmados, por las pruebas de laboratorio, de acuerdo con los criterios expresados en los Protocolos de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica.
a Estudio epidemiológico.-Una vez identificado un caso se recogerá toda la información referente al mismo, según la encuesta individualizada al efecto y que se recoge en los protocolos de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica.
a Inspección sanitaria.-Se llevará a cabo según los criterios recogidos en el artículo 10, en edificios o instalaciones de uso público y centros sanitarios.
a Recogida de muestras ambientales.-únicamente se realizará cuando el caso esté asociado a un centro sanitario y se procederá de acuerdo con el apartado 2.5.a del presente artículo.
Investigación de brotes de legionelosis.
a Notificación de los casos.-Se realizará de acuerdo con lo previsto en el apartado 1.1.a del presente artículo.
a Diagnóstico microbiológico de los casos.-Se procederá según el apartado 1.2.a del presente artículo.
a Estudio epidemiológico.-Será de aplicación lo establecido en el apartado 1.3.a de este artículo, que servirá de base para el estudio epidemiológico del brote,
a Inspección Sanitaria.
La inspección se realizará en los edificios o instalaciones que se determinen a partir del estudio epidemiológico del brote.
Número y estado de salud de las personas potencialmente expuestas.
Tipo de edificio o instalación implicado.
Especies de legionella identificadas.
a Recogida demuestras ambientales.-La toma de muestra tiene por objeto detectar la presencia de legionella, para identificar las posibles fuentes de infección. Al igual que en el apartado 2.2.a del presente artículo será necesario disponer de aislados ambientales.
Artículo 12 Tratamiento de instalaciones y corrección de defectos estructurales.
Limpieza y desinfección, tendrá como finalidad eliminar la contaminación por la bacteria. La limpieza se realizará teniendo en cuenta el principio básico de limpieza exhaustiva antes de desinfectar. La desinfección se abordará aun en ausencia de resultados microbiológicos, pero no antes de realizar una toma de muestras. El tratamiento elegido deberá interferir lo menos posible con el funcionamiento habitual del edificio o instalación en el que se ubique la instalación afectada.
Reformas estructurales. La inspección podría dar como resultado la exigencia de corregir defectos de la instalación, estando obligado el propietario o responsable de la misma a realizar esta operación en el plazo de dos meses a contar desde la primera notificación escrita facilitada por la inspección. En caso de no poder cumplir este plazo, deberá presentar ala autoridad sanitaria competente una solicitud razonada para la ampliación del mismo.
Paralización total o parcial de la instalación. En casos extremos, ante la presencia de un elevado número
Artículo 13 Acciones posteriores al tratamiento de las instalaciones.
Artículo 14 Sustancias y preparados químicos para el tratamiento de las instalaciones.
Las simples irregularidades en la observación de la normativa vigente, sin trascendencia directa para la salud pública, de acuerdo con lo preceptuado en el artículo 35,A.1.a de la Ley General de Sanidad.
Las cometidas por simple negligencia, siempre que la alteración o riesgos producidos fuesen de escasa entidad, lo que se considera como supuesto de los previstos en el artículo 35,A.2.a de la Ley General de Sanidad.
Las que, en razón de los criterios contemplados en este artículo, merezcan la calificación de leves, o no proceda su calificación como faltas graves o muy graves, considerada como supuesto de los previstos en el artículo 35,A.3.a de la Ley General de Sanidad.
La puesta en funcionamiento de aparatos o instalaciones cuyo precintado, clausura o limitación de tiempo hubiera sido establecido por la autoridad competente, de acuerdo con lo preceptuado en el artículo 35,B.1.a y 4.a de la Ley General de Sanidad.
El no corregir las deficiencias observadas y que hayan dado lugar a una sanción previa de las consideradas leves, lo que se considera como supuesto de los previstos en el artículo 35,13.2.' y 4.a de la Ley General de Sanidad.
La omisión de datos, ocultación de informes u obstrucción de la actividad inspectora de la Administración, siempre que se produzca por primera vez, considerado como supuesto de los previstos en el artículo 35,13.4.' y 5.a de la Ley General de Sanidad.
La reincidencia en la comisión de infracciones leves, en los últimos tres meses, según preceptúa el artículo 35,13.7.' de la Ley General de Sanidad.
Las que, en razón de los elementos contemplados en este artículo merezcan la calificación de graves, o no proceda su calificación como faltas leves o muy graves, según preceptúa el artículo 35,13.6.' de la Ley General de Sanidad.
Las que se realicen de forma consciente y deliberada, siempre que se produzca un daño grave ala salud pública, de acuerdo con lo preceptuado en el artículo 35,C.2.a de la Ley General de Sanidad.
El incumplimiento reiterado de los requerimientos específicos de las autoridades competentes, según preceptúa el artículo 35,C.4.a de la Ley General de Sanidad.
La negativa absoluta a facilitar información o prestar colaboración a los servicios de control o inspección, según preceptúa el artículo 35,C.4.a y 5.a de la Ley General de Sanidad.
La resistencia, coacción, amenaza, represalia, desacato o cualquier otra forma de presión ejercida sobre las autoridades competentes o sus representantes, de acuerdo con lo preceptuado en el artículo 35, C.6.' de la ley General de Sanidad.
Las que, en razón de los elementos contemplados en este artículo y de su grado de concurrencia merezcan la calificación de muy graves, o no proceda su calificación como faltas leves o graves, considerado como supuesto de los previstos en el artículo 35,C.1.a y 7.a de la Ley General de Sanidad.
Disposición Adicional Única Inspección de las instalaciones militares.
Primera. Notificación.
Segunda. Adecuación de las instalaciones.
Tercera. Inscripción en el Registro de Establecimientos y Servicios Plaguicidas.
Se autoriza a la Ministra de Sanidad y Consumo en coordinación con las Comunidades Autónomas, por medio de la Ponencia de Sanidad Ambiental adscrita a la Comisión de Salud Pública del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, a actualizar los anexos de este Real Decreto ala luz de los nuevos conocimientos científico-técnicos, destinados a mejorar la prevención y control de la legionelosis.
ANEXO I Documento de notificación de torres de refrigeración y condensadores evaporativos.
ANEXO II Certificado de limpieza y desinfección.
ANEXO III Mantenimiento de sistemas de agua sanitaria caliente y agua fría de consumo humano.
Mensualmente en el depósito de agua fría de consumo humano y en una muestra representativa de duchas y grifos (muestra rotatoria a lo largo del año), no debiendo superar los 20 °C.
Diariamente en el depósito de agua caliente, no debiendo ser inferior a 60 °C.
Mensualmente en una muestra representativa de grifos (muestra rotatoria), incluyendo los más cercanos y los más alejados de los acumuladores, no debiendo ser inferior a 50 °C.
Anualmente la temperatura deberá ser comprobada en todos los grifos y duchas.
Clorar con 20-30 ppm de cloro residual libre, a una temperatura no superior a 30 °C y un pH de 7-8, haciendo llegar a los puntos terminales de la red 1-2 ppm, y mantener durante dos horas.
Llimpiar a fondo las paredes de los depósitos con un cepillo duro, realizar las reparaciones necesarias y aclarar con agua limpia.
Volver a llenar con agua y añadir la cantidad de cloro necesaria para su funcionamiento habitual (0,2-0,8 ppm de cloro residual libre).
Elevar la temperatura del agua del depósito hasta 70 °C, dejando correr el agua para que en los puntos terminales de la red se alcance una temperatura de 60 °C, y mantener durante dos horas.
Vaciar el sistema, limpiar a fondo las paredes de los depósitos, realizar las reparaciones necesarias y aclarar con agua limpia.
Volver a llenar para su funcionamiento habitual.
Limpieza y desinfección en caso de brote de legionelosis
Clorar con 15 ppm de cloro residual libre, manteniendo el agua por encima de 30 °C y a un pH de 7-8, y mantener durante veinticuatro horas (alternativamente se podrán utilizar cantidades de 20 ó 30 ppm de cloro residual libre, durante tres o dos horas, respectivamente).
Neutralizar, vaciar, limpiar a fondo los depósitos, reparar las partes dañadas y llenar con agua limpia.
Volver a clorar con 4-5 ppm de cloro residual libre y mantener durante doce horas. Esta cloración debería hacerse secuencia¡ mente, es decir, distribuyendo el desinfectante de manera ordenada desde el principio hasta el final de la red. Es preciso confirmar la distribución del cloro en toda la red.
Neutralizar, vaciar y volver a llenar con agua limpia.
ANEXO IV Mantenimiento de torres de refrigeración y dispositivos análogos.
Cloración del agua del sistema, al menos 5 ppm de cloro residual libre y adicción de biodispersantes capaces de actuar sobre la biocapa y anticorrosivos compatibles con el cloro y el biodispersante, en cantidad adecuada, manteniendo un pH entre 7 y 8.
Recircular el sistema durante tres horas, con los ventiladores desconectados y cuando sea posible las aberturas cerradas para evitar la salida de aerosoles. Se medirá el nivel de cloro residual libre al menos cada hora reponiendo la cantidad perdida.
Realizarlas operaciones de mantenimiento mecánico del equipo y reparar las averías
Limpiar a fondo las superficies del equipo con detergentes y agua a presión y aclarar.
Introducir en el flujo de agua la cantidad de cloro suficiente para alcanzar 15 ppm de
cloro residual libre, añadiendo anticorrosivos compatibles y en cantidad adecuada.
Recircular el sistema, con los ventiladores desconectados durante dos horas,
midiendo cada treinta minutos los niveles de cloro residual libre y reponiendo la cantidad perdida.
Neutralizar el cloro nuevamente, vaciar y aclarar.
Llenar de agua y añadir el desinfectante de mantenimiento. Cuando este desinfectante sea cloro, se mantendrán unos niveles de cloro residual libre de 2 ppm mediante un dispositivo en continuo, añadiendo anticorrosivo, compatible con el cloro, en cantidad adecuada.
Ajustar el pH entre 7 y 8, para mejorar la acción del ácido hipocloroso (HCIO).
Añadir hipoclorito sódico (Na CIO) en cantidad suficiente para mantener en el agua de la balsa una concentración máxima residual de cloro libre residual de 5 ppm.
Recircular por espacio de cuatro horas manteniendo los niveles de cloro residual libre. Se realizarán determinaciones del mismo cada hora, para asegurar el contenido de cloro residual previsto.
Una vez finalizada la operación de limpieza, se renovará la totalidad del agua del circuito abriendo la purga al máximo posible y manteniendo el nivel de la balsa.
Normalización de las condiciones de operación, durante este período con el fin de eliminar la biocapa que pudiera permanecer en los intercambiadores y zonas muertas o de baja velocidad del circuito, se mantendrá una concentración de cloro residual libre entre 1-2 ppm y la cantidad adecuada de biodispersante, durante veinticuatro horas.
Limpieza y desinfección en caso de brote de legionelosis.
Clorar el agua del sistema hasta conseguir al menos 20 ppm de cloro libre residual y añadir biodispersantes y anticorrosivos compatibles, en cantidad adecuada, manteniendo los ventiladores desconectados y, cuando sea posible, las aberturas cerradas para evitar la salida de aerosoles.
Mantener este nivel de cloro durante tres horas, comprobando este cada hora y reponiendo la cantidad perdida, mientras está recirculando agua a través del sistema.
Neutralizar el cloro y proceder ala recirculación del agua de igual forma que en el punto anterior.
Realizarlas operaciones de mantenimiento mecánico del equipo y reparar las averías detectadas.
Limpiar a fondo las superficies del sistema con detergentes y agua a presión, y aclarar.
Introducir en el flujo de agua cantidad de cloro suficiente para alcanzar 20 ppm de cloro residual libre, añadiendo anticorrosivos compatibles con el cloro, en cantidad adecuada. Se mantendrá durante dos horas, comprobando el nivel de cloro residual libre cada treinta minutos, reponiendo la cantidad perdida. Se recirculará el agua por todo el sistema, manteniendo los ventiladores desconectados y las aberturas tapadas.
Vaciar el sistema, aclarar y añadir el desinfectante de mantenimiento. Cuando este desinfectante sea cloro, mantener un nivel de cloro residual libre de 2 ppm mediante un dispositivo en continuo, añadiendo el anticorrosivo, compatible, en cantidad adecuada.
ANEXO V Mantenimiento de bañeras de hidromasaje y piscinas climatizadas con movimiento de agua de uso colectivo.
Cloro Residual Libre máximo 1,5 ppm.
Bromo Residual Libre máximo de 3 a 5 ppm. (Recomendado en agua templada).
Las bañeras de hidromasaje recién instaladas se mantendrán durante veinticuatro horas con agua que contenga 100 ppm de cloro.
Al menos una vez por mes debe de vaciarse y desinfectarse con un producto clorado.
Al finalizar el uso diario, debe de realizarse un tratamiento de choque con 10 ppm de cloro o bromo durante un mínimo de cuatro horas.
Una vez a la semana debe cepillarse y limpiarse el revestimiento del vaso.
En los balnearios el agua puede ser clorada o sometida a tratamiento con ozono, ionización mecánica o rayos ultravioleta.
En las bañeras de llenado y vaciado:
Si el agua procede de la red y está clorada, no se somete a ningún tratamiento.
Si la procedencia del agua es de pozo, se deberá clorar, situando un depósito intermedio para que el cloro se mantenga un mínimo de treinta minutos en contacto con el agua y no se vierta directamente al público.
Después de cada uso, el baño se debe de vaciar completamente, limpiar y desinfectar cepillando las paredes y el fondo, y volver a llenar.
En las bañeras con recirculación y sin filtración:
En las bañeras con recirculación y filtración:
La bomba de recirculación y los filtros deben de estar dimensionados para garantizar un tiempo de recirculación máximo de treinta minutos (el equipo debe de ser capaz de recuperar una turbidez de 0.5 UNF al menos una vez durante las cuatro horas siguientes al momento de máxima afluencia).
La velocidad máxima recomendada para filtros de arena es de 36.7 m'/m'/hora
ANEXO .VI. Recogida de muestras ambientales para aislamiento de legionella.
En la red de agua fría y caliente, se tomarán muestras de agua de los puntos terminales de la red, preferiblemente de habitaciones relacionadas con enfermos, así como de algún servicio común, intentando elegir habitaciones no utilizadas en los días previos a la toma. En la red de agua caliente se deberán tomar muestras del agua de retorno. Se tomará aproximadamente un litro de agua, recogiendo primero una pequeña cantidad (unos 100 ml), para después rascar el grifo o ducha con una torunda que se incorporará en el mismo envase y recoger el resto de agua (hasta aproximadamente un litro) arrastrando los restos del rascado. Medir temperatura del agua y cantidad de cloro libre.
RESOLUCIÓ JUS/2025/2005, de 20 de juny, de modificació dels Estatuts del Col·legi de Procuradors dels Tribunals de Terrassa.
Real Decreto 782/1979, de 16 de marzo, por el que se aprueba la Resolución-tipo para la construcción, en régimen de fabricación mixta, de penetraciones eléctricas para reactores nucleares (partida arancelaria 85.19-B).

References: Artículo 3

Artículo 4

Artículo 5
 Real Decreto 
 Real Decreto 

Artículo 7

Artículo 8

Artículo 9

Artículo 10

Artículo 11
 Real Decreto 
 artículo 10

Artículo 12

Artículo 13

Artículo 14
 artículo 35
 artículo 35
 artículo 35
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 Real Decreto 

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