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Timestamp: 2017-07-21 02:32:02+00:00

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África Subsahariana | Paz y Seguridad Internacional Paz y Seguridad Internacional Análisis de conflictos
África Subsahariana	INMIGRANTES CONDENADOS A MORIR EN EL MAR O EN LAS ARENAS DEL DESIERTO
Cuando se ponen obstáculos legales al desplazamiento de las personas que huyen de la guerra, de la persecución o de la miseria hacia lugares donde pueden encontrar una vida mejor, se les obliga a recurrir a formas ilegales de encontrar el camino. Las mafias organizadas se aprovechan de esta situación.
En el 2004, se creó la Agencia Europea para la gestión de la cooperación en las fronteras exteriores de los Estados miembros de la Unión Europea (FRONTEX), con la participación de 21 estados europeos. Se trata de una organización para control y vigilancia de las fronteras que impida que los inmigrantes ilegales lleguen a Europa. Las últimas tragedias de muertos y desaparecidos en el Mediterráneo tratando de alcanzar las costas italianas han activado a los dirigentes europeos que, reunidos en Bruselas, han acordado medidas para paliar este desastre humanitario.
Hasta el primero de noviembre de 2014, y como consecuencia del naufragio de Lampedusa en octubre de 2013, el gobierno italiano había puesto en marcha la operación Mare Nostrum, cuya principal misión era la vigilancia encaminada a evitar la llegada de inmigrantes procedentes de África a través de las costas de Libia. Esa operación también contemplaba el rescate de personas, para ello estaba dotada con un presupuesto de 9 millones de euros mensuales que sostenían la participación de 4 helicópteros, 3 aviones, 2 patrulleras, 2 corbetas, 2 drones y una nave anfibia. Pero en la fecha indicada, tal operación se suspendió. Además del coste económico se alego que la “bondad” de la operación estaba causando el “efecto llamada”. Un argumento al que se apela incesantemente sin pararse en las causas que producen el desplazamiento de miles de personas.
Mare Nostrum, fue sustituida por la operación Tritón, organizada por el FRONTEX, pero dotada de un presupuesto muy inferior, 3 millones de euros mensuales, y, por tanto con menos medios materiales y humanos, tan solo un helicóptero, 2 aviones y 7 patrulleras. Además se redujo el campo de acción de vigilancia a tan solo a 30 millas de las costas italianas. Las consecuencias de tan drástica reducción han sido inmediatas: las víctimas se han incrementado de manera alarmante
Los máximos dirigentes europeos, alarmados por la gran pérdida de vidas humanas, la presión de las opiniones públicas y la magnitud de la crisis que puede provocar una avalancha de inmigrantes hacia Europa, se reunieron en Bruselas el pasado 23 de abril para proponer algunas medidas con el fin de intentar atajar o paliar esta crisis migratoria.
Las medidas propuestas tratan de rescatar a estas personas cuando se encuentran en el mar, pero también a impedir que puedan obtener los medios que les ayuden a navegar por el Mediterráneo para llegar a Europa. Por una parte, se potencia la operación Tritón a la que se dota del mismo presupuesto que tenía su antecesora Mare Nostrum: 9 millones de euros mensuales. No deja de sorprender la capacidad de la repentina solidaridad. La líder alemana, Ángela Merkel ha manifestado que el dinero nunca será un obstáculo para resolver esta crisis. Del mismo modo, el mandatario británico David Cameron, ha aceptado contribuir, eso sí, con la condición de que los rescatados no tengan derecho a pedir asilo en el Reino Unido y se queden en Italia.
Por otra, se propone elaborar un plan para capturar y destruir los barcos que componen la flota de los traficantes de seres humanos. Algo que deberá ser planificado de acuerdo con legalidad internacional y con el argumento de una injerencia humanitaria. Caso de llevarse a cabo, los planes deberán señalar de un modo preciso los objetivos, no vaya a ser que produzcan efectos colaterales como dejar sin medios de vida a cientos de pescadores que necesitan esos barcos para sobrevivir.
Las propuestas incluyen, además, la aceptación de un número mayor de refugiados y la cooperación con los países de origen de esas naves. En cuanto a la cifra de personas que se puedan acoger al asilo político se propuso en un principio que fuera de 5000, aunque después se ha pensado en acoger hasta 10000, pero dentro de un programa de aceptación voluntaria por parte de los Estados. Hay que tener en cuenta que en el 2014 se acogieron a 7600 personas.
Otra de las medidas que se van a estudiar, para que los Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión discutan y en su caso aprueben en la próxima reunión del 8 de junio de 2015, es la implantación de un programa de retronó rápido a sus países de origen. Parece que el actual no les convence, aunque el FRONTEX haya dictado 250.000 órdenes de expulsión.
Poco se avanzado, en cambio, en atajar las causas que originan que todas estas personas se lancen al mar con la esperanza de encontrar una vida mejor. La mayoría de estos inmigrantes forzados parten de Libia, país sumido en el caos desde la intervención militar para acabar con el régimen de Gadafi con el pretexto de la injerencia humanitaria para salvaguardar a la población de la represión del dictador de turno.
Libia, es un parte importante del problema, pero no la única. Resolver el conflicto libio ayudaría a mitigar la salida de barcos cargados de personas hacia las costas italianas. Sin embargo, la mayoría de las personas que viajan en esos barcos no son de origen libio, proceden de otros lugares como Siria, Irak o Eritrea, u otros países donde la guerra hace que para estos desplazados el peligro de morir en ella sea considerado mayor que el de ahogarse en el Mediterráneo.
Muchos de estas personas son refugiados económicos que escapan de una miseria provocada por un sistema económico mundial heredero del colonialismo imperialista y ahora bajo la edulcorada denominación de neoliberal. Traducido al lenguaje de los desfavorecidos significa mayor desigualdad y pobreza. Buscan su vía de escape hacia el paraíso capitalista mostrado a través de las pantallas de televisión, de los teléfonos móviles o internet. Un paraíso al que se necesita llegar saltando alambradas, cruzando desiertos y atravesando el mar. Un paraíso en el que no son bien recibidos.
No son solo los traficantes los culpables de tanta desgracia. El asunto no se acaba con la condena de un capitán de barco o de la destrucción de barcos de los mafiosos. Todo es mucho más complejo y requiere desarrollar proyectos económicos y sociales que garanticen una vida digna para que nadie se vea obligado a abandonar su país de origen, y para que algunos de los que participan en el tráfico de seres humanos no se vean abocados a esta miserable actividad por la falta estructuras que les permitan sobrevivir sin recurrir a la delincuencia.
Las soluciones pasan también por acabar con las guerras en tantos lugares del mundo, donde desacertadas políticas interiores, con dirigentes corruptos, apoyadas por intervenciones militares inoportunas, tanto interiores como exteriores, han causado tanta destrucción y odio. Se pueden frenar las muertes en el mar con operaciones militares de vigilancia o destrucción de los barcos de los traficantes de seres humanos. Las conciencias occidentales alejaran la muerte de sus costas y de sus mares, pero si no se atajan las verdaderas causas, las víctimas de la guerra o el hambre seguirán buscando otras vías para no perder la esperanza. Las mafias estarán atentas.
Si las medidas propuestas por la UE son acertadas, los desdichados ya no morirán ahogados en el mar, posiblemente lo harán en la arenas del desierto. Es posible que Europa no se entere entonces.
Posted in África Subsahariana on abril 27, 2015 by Javier Jiménez Olmos.
2 comentarios	MUERTE EN EL MEDITERRÁNEO. TAN CERCANA, TAN OLVIDADA
Posted in África Subsahariana on abril 19, 2015 by Javier Jiménez Olmos.
1 comentario	EL HAMBRE TAMBIÉN ES UN NEGOCIO
En el mundo 800 millones de personas no están suficientemente alimentadas y 12 millones de niños mueren cada año como consecuencia de enfermedades evitables o curables en los países desarrollados. La Organización Mundial de la Salud considera que la mayor parte de la mortalidad infantil es consecuencia de una deficiente nutrición.
Según el Africa Progress Panel, publicado en mayo de este año 2014, el nivel de crecimiento del PIB para el continente africano será casi de un 6%. Sin embargo, en la actualidad uno de cada tres pobres en el mundo vive en África, como también consta en el mencionado informe.
De los veinticinco países que más han crecido en el periodo 2008-2013, veinte son africanos. No obstante, África es el segundo continente con una distribución de la renta más desigual, por detrás de América Latina. Y si la situación no cambia, el 20% de los africanos sufrirán extrema pobreza en las próximas décadas.
Pero a los poderes económicos esa “microeconomía diaria” parecen importarle bien poco. A “ellos”, los poderosos, les importa la macroeconomía que es la parte de la economía que se ocupa de las demandas de los ricos.
Todavía, más de 400 millones de africanos viven en la pobreza y con graves amenazas que pueden ocasionar un incremento dramático de la miseria, como son: el cambio climático, la expoliación de sus recursos naturales y la especulación con los precios de los alimentos. Estos tres factores serán decisivos para que se produzca un incremento de la migración consecuencia del empeoramiento de las condiciones de vida.
La emigración no es solamente una momentánea salvación para las economías individuales o familiares. Las remesas, el dinero que los emigrantes envían a sus países de origen, son una importante fuente de ingresos para sus respectivos países. Pero también en este caso, individuos y Estados, sufren las consecuencias de la explotación financiera.
Para gran parte de los africanos la media de coste de los envíos de su dinero es del 12%. Según lo confirma el mencionado Africa Progress Panel, estas “comisiones” las perciben las grandes compañías del sector como la Western Union o Money Gram, que constituyen casi un monopolio que absorbe las dos terceras partes del mercado de transferencias. A sus ganancias por comisiones hay que añadir las obtenidas por el tipo de cambio que realizan, siempre el menos favorable para el impositor. Lo que en total supone un beneficio del 20% por sólo realizar un “apunte virtual”.
Los beneficios obtenidos de ese modo por esas grandes empresas suponen 1.800 millones de dólares anuales, “lo que equivaldría a escolarizar 14 millones de niños y facilitar agua potable a 21 millones de personas”.
Como ya se ha dicho, 800 millones de personas pasan hambre en un planeta donde se producen más alimentos de los que se necesitan. El hambre y la malnutrición son las más graves amenazas para la seguridad humana: producen debilidad que conduce a enfermedades y a la muerte; y causa inestabilidad política que puede conducir a la violencia.
Conviene recordar que 40.000 personas mueren diariamente como consecuencia del hambre o la malnutrición, y que al mismo tiempo el gasto diario militar mundial es de 4.000 millones de dólares.
Y mientras la gente se muere de hambre, se especula con el precio de los alimentos, lo mismo que se ha hecho con el precio de la vivienda. El llamado mercado de futuros, crea unas subidas espectaculares de los precios de los alimentos, de modo que los especuladores obtienen ingentes beneficios a costa de que millones de seres humanos no puedan comprar alimentos básicos por el alto coste.
Según la FAO, en el año 2008, los precios de los alimentos subieron en algunos países una media del 39%, los cereales el 71%, lo que constituyó una gran tragedia para las economías más débiles. A los especuladores (quizás habría que llamarlos de otro modo) poco les importó que sus prácticas de ingeniería financiera causaran tanta desolación y miseria. Ellos se defienden alegando que sus prácticas son legales de acuerdo con las leyes del mercado. Pero lo cierto es que los precios reales siguen paralelos a los de la especulación (lo mismo que ha ocurrido con las viviendas).
El hambre es también un gran negocio del que se lucran unos pocos a costa del sufrimiento y la muerte de millones de seres humanos.
En estos días de Navidad convendría recordar las palabras del Arzobispo de Tánger, Santiago Agrelo, persona en contacto diario con los problemas de la inmigración y pobreza: “Todos cerramos los ojos en nombre de nuestro derecho a no mirar lo que no queremos ver”
O las del Papa Francisco en su mensaje con motivo de la Jornada Mundial de la Paz: “todavía hay millones de personas –niños, hombres y mujeres de todas las edades– privados de su libertad y obligados a vivir en condiciones similares a la esclavitud”.
Posted in África Subsahariana on diciembre 22, 2014 by Javier Jiménez Olmos.
8 comentarios	LOS PAÍSES MÁS POBRES DEL MUNDO: INMIGRACIÓN FORZADA
https://jjolmos.wordpress.com/category/africa-subsahariana/
y el artículo “Los muros de la vergüenza” en
https://jjolmos.wordpress.com/2014/02/07/los-muros-de-la-verguenza/
Posted in África Subsahariana on diciembre 14, 2014 by Javier Jiménez Olmos.
3 comentarios	LA MUERTE EN EL MAR TRATANDO DE LLEGAR A EUROPA.
Mientras se celebran unos días festivos, el puente de la Inmaculada, preludio de las fiestas navideñas, alegría para millones de personas que pueden disfrutar de una buena vida en todos los sentidos; mientras las calles se iluminan de luces que nos recuerdan donde se encuentran las principales zonas comerciales; mientras la mayoría se preparan para la próxima vorágine consumista; mientras la calefacción funcione y no falte la extra… miles de personas, millones, siguen sufriendo persecución, tortura, exilio, explotación, esclavitud. Siguen siendo víctimas de la xenofobia, el racismo y la exclusión porque son diferentes en nacionalidad, raza, etnia, religión o cultura. Mientras los poderosos discuten sobre los graves peligros que amenazan a la humanidad, unos desheredados sólo perciben la amenaza de no poder alimentarse cada día, de no tener sus necesidades básicas cubiertas. Mientras los primeros se arman para defenderse contra esas amenazas, esos desesperados en busca de una vida mejor se arman de valor y se suben a una patera les lleve a un paraíso soñado a través de un mar desconocido. Lo hacen para encontrar una seguridad humana que les proporcione dignidad, derechos, bienestar y libertad.
De nuevo la terrible noticia de más personas que intentando encontrar una vida mejor han sucumbido en las ahora frías aguas mediterráneas. Otros 28 desaparecidos (seguramente muertos), algunos de ellos niños, niños que sus madres han visto ahogarse y desaparecer para siempre. En esas mismas aguas donde se disfruta en verano, en las que lujosos yates navegan a diario, en las que la mayoría se baña y en cuyas playas los niños hacen castillos de arena.
Hoy las aguas del Mediterráneo han recordado que la vida es muy dura para millones de personas. Que hay un grave problema ante el que no se puede ser indiferente, que se debe resolver mediante al análisis de sus causas, poniendo soluciones a los factores que conducen a esas personas a jugarse la vida en una patera o a saltar vallas con cuchillas. Hay que trabajar por encontrar soluciones que no sean las de poner obstáculos a los que quieren encontrar una vida mejor.
No son suficientes las vallas amuralladas, rematadas con alambre de espino, para detener un éxodo provocado por tanta miseria e indignidad. La fuerza de esas personas, que se lanza a la aventura para recorrer el desierto, para lanzase al mar, para someterse a las humillaciones de los traficantes y luego de las leyes de los países receptores, la fuerza es tan grande que sólo la naturaleza o las balas pueden detenerles.
Su “locura” no se puede comprender desde el egoísmo, la acomodación, desde el bienestar, desde la sociedad del despilfarro y la opulencia. Por ello se les desprecia, se les trata como seres inferiores, como animales tantas veces. ¿Qué sucedería si 28 personas de los “nuestros”, entre ellas algunos niños, que navegaran en un barco de recreo, perecieran ahogadas en el mar? ¿Cuántas páginas de periódicos se llenarían? ¿Cuántos programas de televisión se realizarían? ¿Cuántos funerales con “reyes y obispos” y otras autoridades asistiendo?
Pero para estos “desgraciados”, con un poco de suerte, habrá pomposas declaraciones de buenas intenciones, de apoyo a las víctimas, de solidaridad con las familias. Pero las leyes seguirán implacables, las fronteras continuarán llenas de “cuchillas”. Sin embargo, los supervivientes serán internados y luego devueltos, ¿a dónde? Y sufrirán el desprecio de fanáticos xenófobos y racistas, la indiferencia de otros muchos y la aplicación de las leyes que “democráticamente” se han elaborado.
Son las desgracias de unos pobres “negros” a la que las conciencias se han acostumbrado, unas muertes a las que se dedican unos pocos minutos de telediario o algunas líneas momentáneas, quizás algún artículo de ilustre pluma. Pero poco más. Algunas ONG,s llenas de buena voluntad se manifestarán contra las políticas que conducen a esta y otras tragedias, y continuarán ayudando a esos seres a paliar su sufrimiento.
Otros escribirán donde pueden para manifestar su rabia, su impotencia y su desprecio contra una sociedad que permite que unas madres puedan perder a sus niños en el mar por buscar una vida mejor. Sentirán desprecio de sí mismos por compartir la calificación de persona con los que han muerto en el mar, por no rebelarse contra un sistema que consiente y propicia tanta desigualdad e injusticia.
Para completar ver en este mismo blog:
FRONTERAS EN EL SIGLO XXI: ¿OBSTÁCULOS O PUENTES?
https://jjolmos.wordpress.com/2014/06/07/fronteras-en-el-siglo-xxi-obstaculos-o-puentes/
Posted in África Subsahariana on diciembre 7, 2014 by Javier Jiménez Olmos.
2 comentarios	EL ÉBOLA: UNA TRAGEDIA PREVISIBLE Y EVITABLE
El gobierno español ha evacuado a otro misionero español, Manuel García Viejo, contagiado por el virus del ébola en Sierra Leona. Anteriormente lo había hecho con otro, Miguel Pajares, que desgraciadamente falleció a los pocos días de su llegada a España. Tanto religiosos y religiosas, como miembros de algunas ONG,s, que trabajan en África y otros lugares del planeta al servicio de los más débiles, sin ningún otro interés que el de al amor al prójimo, merecen todo nuestro respeto y solidaridad, por eso me parecen poco oportunas las polémicas acerca de estas evacuaciones.
Para la mayoría de los europeos África es un continente al que sólo prestan atención cuando ocurren acontecimientos que les pueden repercutir, como guerras, terrorismo, personas ahogadas en el mar tratando de alcanzar nuestras costas, o como ahora, por una enfermedad que se extiende peligrosamente.
Pero todo lo que sucede en África, como en otros lugares, es consecuencia de una situación dramática en la que viven un gran parte de sus habitantes, es la conjugación de múltiples factores que concluyen en conflictos o enfermedades, o ambas cosas a la vez. Un continente rico en recursos naturales de los que, sin embargo, su riqueza no se distribuye entre sus habitantes.
Esta vez el ébola se ha extendido por tres países principalmente: Guinea, Sierra Leona y Liberia, aunque también hay brotes en Nigeria y la República Democrática del Congo. No es una sorpresa que la desgracia caiga otra vez sobre estos países. Todo es previsible y evitable.
Guinea es un país rico en Bauxita, mineral del que se obtiene el aluminio, del que posee un tercio de las reservas mundiales que, como es una constante en África, son explotadas por compañías multinacionales. Además posee oro, hierro, diamantes y uranio. Pero el país es pobre, con un 70% de analfabetos y una esperanza de vida que no alcanza a los 56 años.
La situación de Sierra Leona es terrible, desde 1945 ha sufrido dos guerras civiles e innumerables conflictos de los llamados de baja intensidad. Tiene diamantes y eso ha desatado mucha codicia. La esperanza de vida en Sierra Leona es de menos de 46 años. Liberia, junto con Sierra Leona y Guinea, está entre los países más pobres del mundo, a pesar de de sus riquezas en hierro y caucho. Como su vecino también ha padecido guerras civiles, tres desde 1945.
En declaraciones de misioneros y miembros de ONG,s en el terreno el verdadero problema es la pobreza y la ignorancia. Una pobreza endémica consecuencia de un sistema económico proveniente del colonialismo que les expolia y les explota. Una ignorancia provocada por la falta de un sistema educativo apropiado. Por ejemplo, en Guinea hay más de un 70 % de analfabetos y tan sólo el 40% de los niños van a la escuela. En estos países los niños son mano de obra barata en todos estos países y suponen una ayuda fundamental para las labores agrícolas de las que viven muchas familias.
La sanidad es muy cara, el escaso sistema de salud pública que existe es deficiente y a veces hay que pagarlo con cantidades que superan los salarios de una familia entera. Además la ignorancia hace que acudan a curanderos, que también son más baratos, en vez de a médicos. No hay agua potable, ni luz, ni medicinas en muchas aldeas y poblaciones. Hay una escasez tremenda de médicos, ni tan siquiera uno por cada mil habitantes en Sierra Leona, mientras que en España hay cuatro.
Las consecuencias del ébola serán tremendas para las economías, de por sí ya deterioradas, de estos países. La FAO alerta sobre la seguridad alimentaria que provocará el abandono de los campos y de los animales por miedo al contagio. Según esta organización se verán afectadas las producciones de arroz, maíz, palma, cacao y caucho que son fundamentales para las economías locales. El Banco Mundial pronostica una catástrofe económica que repercutirá en toda África.
En el mejor de los casos, es decir que se contenga la expansión de la enfermedad, las consecuencias serán muy graves para la economía y para la salud. Pero hay que alertar de peligro de que de nuevo aparezcan los conflictos civiles y las guerras civiles provocados por el descontento creciente de las poblaciones de estos países. Conflictos que se extenderán por toda la región ante los cierres de fronteras y las restricciones a las exportaciones por miedo a la enfermedad.
La comunidad internacional, principalmente las grandes potencias económicas no reaccionan. No es suficiente ayudas parciales, seguramente bien intencionadas, es necesario un plan integral coordinado para sacar a estos países de la miseria.
Un panorama difícil en caso de controlar la enfermedad, mejor no pensar que puede suceder si no se logra.
Ante tanta miseria todo lo que sucede ha sido previsible y evitable.
Nota.- Para completar este texto se recomienda leer los artículos de este blog incluidos en la categoría África Subsahariana
y el artículo sobre los conflictos en África de este mismo autor en
http://catedrapsyd.unizar.es/archivos/documentacion/africa_subsah_revista_aeronautica.pdf
Posted in África Subsahariana on septiembre 21, 2014 by Javier Jiménez Olmos.
6 comentarios	FRONTERAS EN EL SIGLO XXI: ¿OBSTÁCULOS O PUENTES?
Hace unos días pasaba unas vacaciones en mi pueblo (San Javier, Murcia), estaba corriendo por una de las playas de la zona, en primavera mucho más tranquilas que en pleno verano. Lucía, no obstante, un sol esplendido que me hacía sentir calor y sudar mientras disfrutaba de ese paisaje inigualable del Mar Menor.
Todavía no había muchos turistas en la playa, sin embargo, sí estaban allí todas esas personas que no vienen como turistas, que no tienen dinero para disfrutar del mar, del sol y de la buena comida.
Mientras corría me cruce con un “negrito” que portaba una gran mochila y que en uno de sus brazos sostenía diversas prendas como pañuelos, vestidos y bañadores, mientras que en el otro llevaba relojes, gafas y bolsos. Era una tienda ambulante.
Cuando nos cruzamos me sonrío y me dijo “que bueno es correr”. Y, entonces, una vez más, pensé lo afortunado que soy, lo afortunados que son mi familia, mis amigos y la mayoría de la gente que conozco.
En la playa había más “negritos y negritas”, que caminaban incesantemente de un lado a otro con su pesada carga, intentando vender algo de su mercancía para obtener algún dinero para ellos y para sus familias que han dejado en tierras muy lejanas. Y todos sonreían. Mientras que nosotros corríamos, paseábamos, disfrutábamos del sol, comíamos y bebíamos, ellos caminaban cargados sin descanso, arriba y abajo, y siempre sonreían.
Nos sonreían a los que tantas veces los despreciamos, les ponemos muros con concertinas para que no nos “invadan”, los encerramos en “campos de internamiento”; nos sonreían a los que inventamos leyes para que no se mezclen con con nosotros.
Cuánta suerte tenemos, pensé, de que nos sonrían, de que esa gran desigualdad no les produzca rencor, no se convierta en agresividad y violencia. De que nuestra seguridad no se vea amenazada. Ellos solo quieren vivir mejor, como también lo queremos nosotros.
Él siguió su camino, sonriendo, intentando vender algo para sobrevivir de lo poco que le quede después de pagar el tributo a alguna de las mafias que también lo explotan. ¿Y yo?, seguí corriendo por la playa…
El Seminario de Investigación para la Paz de Zaragoza organiza, el próximo lunes 9 de junio, la jornada “FRONTERAS EN EL SIGLO XXI: ¿OBSTÁCULOS O PUENTES? como homenaje al Catedrático de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad de Zaragoza, Ángel Chueca Sancho, fallecido el pasado año, quien se destacó por su incesante trabajo en favor de los derechos humanos.
Ver programa completo en http://www.seipaz.org/documentos/FronterasXXI-AChueca.pdf
Posted in África Subsahariana on junio 7, 2014 by Javier Jiménez Olmos.
3 comentarios	El terrorismo de Boko Haram. ¿Cómo resolver el secuestro de las niñas?
Hace unos días, pude ver y escuchar, en un programa de debate en una televisión de gran audiencia, a unos tertulianos comentar acerca del secuestro de las niñas nigerianas por el grupo terrorista Boko Haram. Uno de los participantes en ese programa, periodista de un reputado periódico de tirada nacional con gran influencia, propuso con vehemencia realizar una operación militar para rescatar a las niñas; más aún, insinuó que unidades de élite de las fuerzas armadas españolas podrían ser parte activa de este operativo.
No quiero entrar en valoraciones de las manifestaciones de este periodista y prefiero pensar que sus declaraciones fueron el fruto del deseo compartido de liberar a las niñas de ese terrible secuestro. No obstante, me he permitido hacer unas reflexiones sobre esa intervención televisiva relacionada con el terrorismo.
La primera, es sobre la falta de rigurosidad, que tantas veces va unida a la pasión a la hora de tratar cualquier crisis o conflicto. Se echa de menos un análisis profundo de las causas que producen la violencia como primer paso para acabar con ella, y eso conduce a simplificar la solución. Y por último, la responsabilidad de los medios de comunicación en la información, análisis y propuestas para resolver crisis y conflictos.
La mayoría de la opinión pública mundial ha oído por primera vez la palabra Boko Haram con motivo del mencionado secuestro de doscientas niñas nigerianas, pero ni esta organización ni su actividad terrorista han comenzado con ese secuestro.
La falta de rigurosidad comienza por presentar el conflicto nigeriano, o de otras zonas del planeta, como civilizatorio, como guerra de religiones. Efectivamente, en Nigeria, como en otros lugares, existen enfrentamientos entre personas y grupos de diferentes religiones. Sin embargo, el factor religioso no es el desencadenante de los conflictos, sólo es un potenciador.
En Nigeria hay una gran desigualdad entre regiones y entre sus habitantes, sea cual fuere el lugar donde habitan y la religión que profesen. En ese país hay un desempleo cercano al veinticinco por ciento, que alcanza al ochenta por ciento entre los jóvenes. Además la corrupción es la norma entre sus clases dirigentes. Nigeria está dentro de los veinticinco países más corruptos del mundo. Dentro de la pobreza general del país el Norte, de mayoría musulmana, es más pobre que el Sur.
Es rico en recursos naturales, el octavo productor mundial de petróleo y el primero de África. En los últimos tiempos se ha convertido en la segunda economía africana, por detrás de Sudáfrica, con un crecimiento de su PIB cercano al noventa por ciento. Tiene una importante industria cinematográfica, Nollywood, al estilo de la norteamericana Hollywood, pero por delante de esta en producción de películas, casi mil al año.
Sin embargo, toda esta creciente riqueza económica no se redistribuye de una manera equitativa. El lujo convive con la miseria y esa percepción de la desigualdad conduce a la violencia. Nigeria tiene unos ciento ochenta millones de habitantes, más de la mitad de los cuales malviven con menos de dos dólares al día.
Habría que estudiar por qué una organización adquiere ese nombre de Boko Haram, que en lengua nativa hasua significa literalmente “la educación occidental es pecado”. ¿Cómo es posible que una gran parte de la población nigeriana pueda ser convencida de que esa educación es nefasta y pecaminosa para sus niños y niñas? ¿Cómo y por qué se ha generado esa creencia? Hay que revolver en la historia, también en el presente, para averiguar la razón por la que millones de nigerianos son convencidos de que lo occidental no les conviene.
Hay que tener en cuenta que en Nigeria, como en otros países, los militares son parte del problema y no la solución. Allí, según informes de ONG,s de reconocido prestigio en la defensa de los derechos humanos, miembros de las fuerzas armadas nigerianas han cometido graves violaciones de de esos derechos, con detenciones ilegales, secuestros, torturas y asesinatos. Hay que recordar que Boko Haram recrudece su gran actividad terrorista cuando la policía mata a su líder y fundador Mohammed Yusuf en el año 2009. Y que detrás del secuestro de las niñas está el móvil de la venganza por la detención de esposas y familiares de sospechoso de pertenecer a Boko Haram, entre los que se encontraban la mujer y un hijo menor del actual líder del grupo Abubakar Shekau. Tras esos acontecimientos, Shekau anunció que las mujeres cristianas pasaban a ser su objetivo.
Sin descartar operaciones militares puntuales, que deben ser planificadas y ejecutadas de acuerdo con la legalidad internacional y evitando siempre las llamadas “víctimas colaterales”, se deben optar por otras vías. La agenda militar exclusiva produce resultados espectaculares momentáneos cuando las grandes potencias, con su inmenso poder, las llevan a cabo, pero son poco eficaces en el medio y largo plazo para conseguir una estabilidad que conduzca a una paz justa y definitiva. Ejemplos reciente los tenemos en Afganistán, Irak o Libia.
Además, el problema no es exclusivo de naturaleza terrorista. Los miembros de Boko Haram, tienen un fuerte componente mafioso, ligado al tráfico de armas, droga y seres humanos, de donde obtienen parte de su financiación. Por lo que es necesario cooperación policial internacional y seguimiento del dinero ilícito, entre otros lugares en los consentidos paraísos fiscales.
En las reuniones de Nigeria con sus países vecinos, Niger, Chad, Togo Y Benín, con las potencias occidentales Estados Unidos, Francia y Reino Unido, para abordar el problema de la expansión del terrorismo de Boko Haram, se ha diseñado una estrategia para compartir inteligencia y planificar operaciones policiales y militares. Pero ha sido el presidente de Niger, Mohamadu Isufu, quien más ha hecho hincapié en que la pobreza debe ser el objetivo a combatir porque es la causa principal del terrorismo y que, por lo tanto, es fundamental la ayuda al desarrollo.
Intentar averiguar las razones del conflicto desde lo puramente étnico, cultural o religioso es limitar su análisis y contribuye la perpetuación de un sistema que favorece la corrupción, la explotación y el expolio. El fanatismo religioso, étnico o nacionalista recluta adeptos entre los más desfavorecidos, entre los desencantados, entre los desesperados. El norte de Nigeria, históricamente castigado por la miseria y la desigualdad, por la corrupción y la opresión, es un terreno abonado para la yihad en el sentido más depravado de la palabra.
Presentar como solución exclusiva y excluyente la militar es querer perpetuar un sistema de seguridad basado en la agenda militar y olvidar que la verdadera paz se alcanza mediante la seguridad humana, que contempla a la persona como objeto principal de la misma, a través del desarrollo, el bienestar social, la justa redistribución de la riqueza y la atención prioritaria a los derechos y la dignidad humana.
Por todo ello, se debe ser muy cuidadoso a la hora de exponer opiniones y proponer soluciones, sobre todo por aquellos medios de comunicación o personas con gran influencia. Porque los problemas son complejos, con mucha historia y muchas derivadas, y las soluciones exigen análisis rigurosos y objetivos.
Bienvenidas todas las decisiones que se lleven a cabo para liberar a las niñas víctimas de la violencia terrorista, siempre que se respete la legalidad internacional y los derechos humanos. Pero no debemos olvidar que para ayudarlas en el futuro, para ayudar a todas las niñas nigerianas se debe trabajar para proporcionarles una vida digna y eso requiere de una profunda reforma del actual sistema socioeconómico global y de la zona.
Nota.- Ver también “Nigeria: petróleo y terrorismo” en:
https://jjolmos.wordpress.com/2013/05/26/nigeria-petroleo-y-terrorismo/
Posted in África Subsahariana on mayo 25, 2014 by Javier Jiménez Olmos.
6 comentarios	LOS ESCLAVOS
Durante siglos gran parte del mundo cristiano no tuvo escrúpulos en emplear a personas africanas de raza negra como esclavos. La esclavitud era fácil de justificar por motivos culturales o religiosos. Unos hombres y mujeres cuyo color de piel era sinónimo de carencia de humanidad y, por ello, su trato debería ser como el que se daba a los animales. Su misión trabajar y reproducirse, como las bestias. Desde el siglo VII hasta el siglo XIX, la esclavitud fue un hecho normal en la civilización cristiana occidental. Los beneficios que producía no daban tiempo a pensar que esos “negros” eran personas y, por lo tanto, en la incoherencia con la doctrina de igualdad de todos los seres humanos que defendió Jesús de Nazaret.
No hay datos fiables sobre la magnitud de la tragedia de la esclavitud. Algunos autores estiman que hubo unos quince millones y medio de esclavos en el periodo señalado; otros, en cambio, aumentan la cifra hasta los cien, incluso doscientos, los millones de personas de raza negra esclavizadas entre los siglos VII y XIX. Con datos más fiables, se sabe que, en 1790, sólo en las colonias británicas del Caribe había casi medio millón de esclavos.
La esclavitud supuso un gran aliciente para el comercio: un gran negocio en el que los costes laborales eran únicamente el sustento (lo mínimo posible) de los esclavos. Sin duda, muchas grandes fortunas nacieron al amparo de ese sistema económico. La abolición no fue una tarea fácil, de de hecho, la esclavitud aún perdura a principios de este siglo XXI (algunos, incluso, la promocionan hoy en día: “hay que trabajar más y ganar menos”. La pregunta es hasta qué límite).
Porcentaje de esclavos en la actualidad
Oficialmente, la esclavitud se suprimió definitivamente en 1886, cuando Cuba fue el último territorio en conceder la libertad a los esclavos. Previamente lo habían hecho Puerto Rico, en 1873, y los Estados Unidos en 1865; aunque, como es de sobra conocido, todavía quedaba mucho por hacer para conseguir una igualdad real entre blancos y negros en ese país y en otros muchos.
El comercio de esclavos fue nefasto para la población africana y para su economía; una gran deuda pendiente, muy difícil de compensar por los herederos de aquellos tratantes y de las naciones o imperios que los apoyaban. África se convirtió en una fuente de recursos sin distinguir entre los humanos y los materiales. Ambos, personas y recursos materiales, fueron tomados para una misma finalidad: la de obtener los máximos beneficios. La esclavitud propiciada por el colonialismo provocó la desestructuración política y social de África, y la inseguridad. La esclavitud y el colonialismo destrozaron el sistema económico anterior que no era solamente de subsistencia como se ha pretendido presentar. El África pre colonial disfrutaba de un sistema de intercambios con una producción agrícola, minera, artesanal y metalúrgica e, incluso, con un sistema monetario basado en el oro.
Esclavitud y colonialismo son palabras asociadas a lo largo de la historia. La esclavitud convirtió en siervos sin derechos a las personas, el colonialismo hizo lo propio con regiones enteras. Aunque después de la Segunda Guerra Mundial, la mayoría de los países colonizados lograron su independencia formal, las metrópolis de una manera directa o indirecta siguieron explotando a los africanos y expoliando sus recursos naturales.
Ahora esas metrópolis, deudoras con los africanos por su gran parte de culpabilidad en su subdesarrollo, su pobreza y sus conflictos, crean fronteras amuralladas con alambradas cortantes para mantenerlos fuera de su visibilidad. Ya no conviene que vengan, no se necesitan personas libres.
¿Se necesitan esclavos?
Posted in África Subsahariana on abril 14, 2014 by Javier Jiménez Olmos.
5 comentarios	EL SÁHARA OCCIDENTAL: UN CONFLICTO SIN SOLUCIÓN
Transcurridos casi cuarenta años desde que España abandonara el territorio del Sahara Occidental, el conflicto planteado por una descolonización precipitada, por las circunstancias de la política española y el contexto internacional, continúa vivo. Para buscar responsabilidades sobre lo que ha ocurrido en este periodo hay que analizar los factores que han provocado que este conflicto no se haya resuelto.
A continuación pueden ver un resumen de la evolución del conflicto para después pasar a un análisis más detallado.
1975 – Acuerdos Tripartitos. España abandona el Sáhara Occidental. Reparto de territorio entre Marruecos y Mauritania. Éxodo de parte de la población saharaui a Tiduf (Argelia).
– Comienzo de la guerra del Frente Polisario contra Marruecos y Mauritania.
1979 – Acuerdo de Paz entre Mauritania y el Frente Polisario. Mauritania se retira de territorio saharaui. Marruecos ocupa todo el territorio.
1980 – La Asamblea general de la ONU condena la ocupación de Marruecos
1985 – Comienza la mediación de la ONU
1988 – La ONU consigue un principio de acuerdo para un “alto el fuego”
1989 – Propuesta conjunta ONU/OUA de un PLAN DE ARREGLO
1996 – Kofi Annan nombra mediador a James Baker
2001 – James Baker presenta el ACUERDO MARCO
2003 – Nuevo propuesta de Baker, el PLAN DE PAZ
Opción defendida
Anexión mediante ocupación
Autodeterminación mediante referéndum
Integración en Marruecos
FASES DEL CONFLICTO
Guerra entre Marruecos y el Polisario desde 1975
Estancamiento doloroso desde los años ochenta
Negociación directa desde principios de los ochenta
Mediación de ONU desde finales ochenta
VARIABLES DE LA NEGOCIACIÓN
Propaganda/reconocimiento
Tipo negociación
Distributiva (el vencedor lo gana todo)
PROPUESTAS SOLUCIÓN CONFLICTO
PLAN ARREGLO
– Alto el fuego
– Identificación censo (basado en el de 1974)
– Referéndum de autodeterminación en 1992
– MINURSO (misión paz ONU)
– Autonomía periodo 5 años
– Referéndum autodeterminación (votan residentes censados hasta el último año previo celebración)
-Autonomía 5años
– Referéndum (votan residentes desde 1999)
POSICIONES DE LAS PARTES Y OTROS PAÍSES RESPECTO A LAS PROPUESTAS
Sobre la situación de los derechos humanos en el Sáhara Occidental se recomienda la lectura del trabajo de Santiago Gimeno en el siguiente enlace:
http://www.seipaz.org/documentos/SAHARA_SantiGimeno.pdf
Marruecos y el Frente Polisario son los principales actores –Mauritania se retiró prontamente de la pelea- pero hay otros países y organizaciones internacionales que también han colaborado al desarrollo del conflicto. España, como ex potencia colonizadora; Francia y Estados Unidos por intereses geoestratégicos y económicos; Argelia, vecino hasta ahora irreconciliable de Marruecos; Libia, cuyo apoyo inicial el Polisario fue fundamental para su guerra con Marruecos; y en menor medida Rusia e incluso China. La Organización Para la Unidad Africana (OUA) y las Naciones Unidas (ONU), principalmente ésta última, han sido importantes a la hora de intentar la resolución a través de la mediación. La Unión del Magreb Árabe, ha resultado tan ineficaz en este asunto como, en general, en toda su existencia en cualquier otro.
Más de treinta años recorridos, de negociaciones directas o a través de mediadores, son demasiados para tan poco progreso. Sin embargo, las circunstancias actuales no son las mismas que hace tres décadas, ya no hay guerra fría y, Marruecos y el Frente Polisario no combaten militarmente entre si, además el entorno es más razonable. Marruecos trata de modernizarse y convertirse en una democracia de corte occidental; aún le falta, pero no cabe duda que ésta transformación es una de las claves para la resolución pacífica del conflicto. Argelia y Libia tratan de armonizar sus relaciones con las potencias occidentales, con Estados Unidos y la Unión Europea, y eso sin duda favorecerá las negociaciones.
LA BÚSQUEDA DE LA PAZ HOLÍSTICA
Las resoluciones de los conflictos finalizan cuando se consigue esa paz definitiva y absoluta, donde reina la justicia social y la libertad de los individuos. Sin embargo, todas las sociedades albergan conflictos que pueden resolverse sin violencia y con arreglo a derecho si el sistema político lo permite
La búsqueda de esa paz holística dura cuarenta años en este conflicto del Sáhara Occidental. Es difícil el camino de esa paz justa cuando alguno de los actores, o los dos, no disponen de una instituciones democráticas que permitan el desarrollo de la democracia. Durante años es un conflicto sin vencedores ni vencidos, pero con claros perdedores: los muertos de ambos bandos, los prisioneros, los desaparecidos y los desterrados.
El 14 de noviembre de 1975 se firmó en Madrid un acuerdo tripartito, Marruecos, Mauritania y España, por el que el territorio de la provincia española del Sáhara Occidental pasaba a repartirse entre las naciones vecinas de Marruecos y Mauritania. Las condiciones de las relaciones internacionales, marcadas por la guerra fría, y la grave situación interna de la potencia colonizadora. España, con un sistema político que se tambaleaba y un ejército numeroso pero pobre en armamento, entrenamiento y moral, además de una sociedad poco motivada por los asuntos coloniales, favoreció el desenlace que ha provocado una situación de conflicto que perdura hasta nuestros días.
Cabe preguntarse si todo el interés despertado por este inmenso territorio, con una dimensiones aproximadas equivalentes a la Península Ibérica, la mayoría desértico, hubiera sido el mismo de nos ser por sus riquezas naturales, principalmente, fosfatos, gas natural, posiblemente petróleo, por la riqueza de la pesca en sus costas y por su posición geoestratégica como puente entre África Subsahariana y el Magreb.
El pueblo saharaui fue abandonado en sus reclamaciones de acuerdo con el derecho a la autodeterminación contenido en la Carta de las Naciones Unidas y el dictamen del Tribunal Internacional de Justicia de la Haya . No obstante la otra parte en conflicto, Marruecos, nunca ha reconocido ese derecho ya que considera el territorio en litigio como parte integrante de sus fronteras y por tanto considera a la población de esa zona geográfica como súbditos marroquíes.
Marruecos ya había reclamado el territorio a los españoles, incluso organizando una gran demostración de fuerza llamada “Marcha Verde” . Una vez firmados los acuerdos y retirada las fuerzas militares españolas, Marruecos invadió militarmente el territorio del Sáhara Occidental con el beneplácito de los Estados Unidos y Francia, aunque con la condena de la Asamblea General de Naciones Unidas .
El Frente Polisario, representante del pueblo saharaui , se opuso desde el primer momento a la repartición y a la posterior invasión. Organizados como un ejército popular practicaron la guerra de guerrilla y también a veces los enfrentamientos directos contra las fuerzas invasoras de Marruecos y Mauritania. Contaron con el apoyo militar y logístico de Argelia y Libia, aunque esta última retiró su apoyo en 1984 a raíz del convenio firmado con Marruecos, Tratado de Uxdá ,
Para Mauritania era insostenible mantener una guerra contra el Frente Polisario por lo que, a la vista de la imposibilidad de obtener ventajas de la situación, opto por la firma de un acuerdo de paz .
El “punto crítico” del conflicto ocurre durante los años ochenta, la guerra entre Marruecos y el Frente Polisario se transforma y se desarrolla sin que ninguno de los dos bandos obtenga ventaja militar que le permita imponer sus condiciones al otro. Se llega a un “estancamiento doloroso” que obliga a ambas partes a reconsiderar sus posiciones y buscar una solución negociada.
En enero de 1989 en una reunión directa entre el rey de Marruecos, Hassan II, y representantes del frente Polisario se alcanza un acuerdo para iniciar una tregua por la que cesen los combates entre ambas facciones. Se llegó así a una paz negativa, entendida como ausencia de combates o violencia, que podía ser el punto de partida para alcanzar la deseada paz holística o positiva.
Si entendemos por negociación, cuando se reúnen las partes implicadas directamente en un conflicto para tratar directamente de resolver sus diferencias y llegar a acuerdos, Marruecos y el Frente Polisario se han reunido en repetidas ocasiones. La negociación es el resultado de un proceso en el que los contendientes ven la imposibilidad de vencer al adversario por la vía militar.
El 3 de enero de 1989, en vísperas de la reunión constitutiva de la Unión del Magreb Árabe, tuvo lugar un encuentro entre el rey Hassan II y Bachir Mustafa Sayed, número dos del Frente Polisario, en la ciudad de Marrakech. En este encuentro se habló por primera vez de la solución denominada “tercera vía”
En julio de 1993 se realizaron nuevos encuentros en la ciudad saharaui de El Aaiún, aunque los previstos para el mes de octubre no llegan a realizarse por la negativa del Frente Polisario a negociar con una delegación compuesta exclusivamente por miembros del Consejo Consultivo Real de Marruecos.
El príncipe heredero del trono marroquí también se reunió en secreto con representantes “polisarios” en 1996, de nuevo se negoció sobre la mencionada “tercera vía”. Durante el verano de 1997 tuvieron lugar más contactos directos en los que las partes estuvieron poco dispuestas a aceptar propuestas. Sin embargo, si se alcanzaron tímidos acuerdos en relación a acantonamiento de tropas, liberación de prisioneros y códigos de conducta sobre el referéndum.
En junio del 2007, en Nueva York, las partes se reunieron de nuevo, aunque el Frente Polisario manifestó su rechazo a que Marruecos incorporase elementos del Consejo Real Consultivo para los Asuntos del Sáhara (CORCAS), aunque aceptó la presencia de su presidente.
Objetivos de las partes
El Frente Polisario ha basado sus objetivos reales en la consecución del derecho a la autodeterminación como vía para la consecución de la independencia. Ha basado sus reivindicaciones en el derecho internacional derivado de la Carta de las Naciones Unidas, las resoluciones de su Asamblea General y las decisiones del Tribunal Internacional de la Haya. Además ha tenido objetivos otros durante las negociaciones, tales como el reconocimiento de su representatividad del pueblo saharaui y la propaganda de su causa derivada de la publicidad que obtienen con la difusión de las negociaciones a través de los medios de comunicación.
Marruecos ha defendido la soberanía del territorio saharaui basándose en consideraciones históricas que niegan el nacionalismo presentado por el Frente Polisario. Aunque casi siempre ha perdido la batalla de la legitimidad internacional, sí que ha conseguido ciertos apoyos a nivel internacional que han contribuido a que el conflicto se desarrolle como más le conviene a Marruecos. Los objetivos marroquíes se han centrado en conseguir una legitimidad a través de una propaganda basada en el desprestigio del Frente Polisario como representante del pueblo saharaui.
Factores fundamentales de las relaciones
La historia del conflicto se puede remontar al status que adquiere el Sáhara Occidental tras la independencia de Marruecos. Mientras Francia concedió a Argelia todos los territorios del sur, España los retuvo. Franco convirtió el territorio en provincia española y comenzó a fomentar un sentimiento de hostilidad hacia Marruecos como estrategia defensiva frente a reivindicaciones belicosas. Estrategia de defender el norte -léase Ceuta y Melilla-, mediante hostigamiento por el flanco sur, además de preservar unos territorios ricos en recurso naturales. El nacionalismo saharaui nace en el periodo comprendido entre 1970 y 1973.
Las ideologías de las partes contendientes son diferentes. Marruecos es dirigido de una manera absoluta por una monarquía tradicional que ha sabido estar al lado de Occidente, a través de Francia y estados Unidos, que la han apoyado por intereses estratégicos. El Frente Polisario nació, sin embargo, de un proceso descolonizador en plena guerra fría y su ideología y apoyos provenían de una Argelia pro socialista, de una Libia anti imperialista, y de la mayoría de los países llamados no alineados. Unas formas de entender las relaciones internacionales y la visión de la sociedad que han perdurado en el tiempo, aunque tanto Marruecos como el Polisario han evolucionado hacia posiciones menos radicales.
La cultura del pueblo saharaui, con algunas características propias, difiere en muy poco de la de los pueblos limítrofes de naciones ya consolidadas como Marruecos, Argelia o Mauritania. Aunque el Frente Polisario ha mantenido cierto laicismo la religión musulmana es la predominante en su cultura, como en Marruecos.
Es un tipo de conflicto que ha evolucionado desde la guerra abierta, limitada, de las del tipo que se daban durante la guerra fría, hasta la lucha encubierta y la rebelión ciudadana. Es un conflicto de muy larga duración, donde las dos partes confían que el tiempo les dará la razón. Mientras, con algunos breves intervalos de violencia, las Naciones Unidas han conseguido que, al menos, la paz negativa evite enfrentamientos armados. Desde un punto de vista mediático a nivel mundial, salvo raras excepciones, no tiene interés, por lo que permanece como uno de eso conflictos olvidados que pueden durar generaciones.
El proceso de negociación ha sido siempre mantenido de un modo distributivo, en el que las partes quieren ganarlo todo sin ceder nada – “juego de suma cero”. El Polisario sólo habla de autodeterminación, Marruecos de autonomía. El Polisario defiende el referéndum para la independencia, como única vía de salida. Marruecos rehuye el referéndum por miedo a perder la soberanía que se ha atribuido.
De este modo ha sido imposible llegar a cuerdos consistentes que puedan significar avance alguno en la resolución del contencioso. Para Marruecos el Sáhara Occidental es intocable, aunque en algunos momentos determinados esté dispuesto a hacer concesiones, como la aceptación de un referéndum o la concesión de autonomía. Lo cierto es que esa momentánea flexibilidad sólo la ha mostrado como táctica dilatoria en su estrategia de dejar que el conflicto discurra a través de la vía de negociación y mediación, en las que sabe que tiene ganada la partida por el apoyo de las grandes potencias y la apatía de muchas naciones.
Condiciones específicas de la negociación
Las negociaciones entre dos partes en conflicto son siempre dificultosas, con determinadas condiciones específicas que condicionan las conversaciones. Los encuentros entre representantes del Frente Polisario y el Monarca alauita vienen condicionados por la superioridad moral y religiosa que este último se atribuye y que la otra parte jamás reconoce. La desconfianza es inmensa, nunca ni Hassan II, ni su heredero Mohamed VI han gozado de un mínimo de confianza por parte del los representantes “polisarios”. Cuando el Monarca ha intentado enviar a sus representantes a través del CORCAS, ligados a la casa real, aunque sin su participación directa, tampoco ha conseguido la aceptación por parte del Frente Polisario.
Entorno de la negociación
La negociación ha estado condicionada por factores externos desde el primer momento. En primer lugar, la guerra fría marcó las reticencias del bloque occidental para defender la causa saharaui por temor a una nueva república de orientación socialista en la zona, no se debe olvidar que sus principales patrocinadores Libia y Argelia estaban orientados hacia el bloque soviético. Sin embargo, los países del Pacto de Varsovia se abstuvieron en la votación de la Asamblea General de diciembre de 1975 que trataba sobre asuntos del Sáhara Occidental, quizás, para no enturbiar las relaciones con Estados Unidos en un momento crítico por un debate que no les interesaba tanto.
Otro factor a tener en cuenta son los problemas internos tanto de España como de Marruecos. En aquellos momentos la dictadura española “agonizaba”, inmensa en una enorme crisis política, social y económica, que no le permitía otra salida que el abandono. Marruecos era otra férrea dictadura, donde el monarca se sentía más fuerte que el dictador español ya postrado en su lecho de muerte. Hassan II supo aprovecha el momento y jugó fuerte para defender sus intereses.
No se puede afirmar que el resultado de las negociaciones directas haya sido exitoso. Las negociaciones directas entre las dos parte nunca han llevado a resultados positivos. Por lo que ha sido necesario recurrir a la intervención de las Naciones Unidas que han intentado la resolución del conflicto por la vía de la mediación.
MEDIACIÓN DE NACIONES UNIDAS
La primera propuesta de resolución del conflicto viene de las Naciones Unidas y la Organización para la Unidad Africana (OUA). Data de 1989 y es conocida como PLAN DE ARREGLO. Contemplaba los siguientes puntos:
– Un alto el fuego, que comenzó el 6 de septiembre de 1991
– La identificación de votantes a partir de la base del censo elaborado en 1974
– Enviar una misión ONU, Misión de las Naciones Unidas para el referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO)
– Celebrar un referéndum para decidir la autodeterminación en 1992
La segunda propuesta, realizada en el 2001, se conoce como ACUERDO MARCO. Se desarrolla bajo los auspicios del mediador oficial de Naciones Unidas, James Baker. Constaba de las siguientes propuestas:
– Un periodo transitorio de 5 años con un nivel de autonomía limitado bajo soberanía marroquí.
– Un referéndum, a celebrar acabado ese periodo de cinco años, en el que podrían participar todos los censados durante el último año previo a la celebración del referéndum.
La última propuesta de la mediación ONU, se denomina Plan Baker II o PLAN DE PAZ. Es una combinación de los dos planes anteriores:
– Etapa de transición, con un máximo de cinco años, en la que se concede una amplia autonomía al Sáhara Occidental, con una asamblea legislativa elegida por un censo actualizado en base al de 1974.
– Al finalizar ese periodo, celebración de un referéndum, con un censo ampliado a todos los residentes desde 1999.
– En el referéndum se debería decidir entre la autonomía o la independencia.
En diciembre de 1985 la Asamblea general de la ONU acuerda una resolución, la 4050/1985, para tratar de acercar a las partes a una mesa de negociación, con mediadores de Naciones Unidas, ante la negativa de Marruecos y Polisario a negociar directamente. Lo que dio sus frutos en 1988, cuando se propició un encuentro que dio lugar a la tregua o cese de los combates.
Durante el periodo de Boutros Ghali como Secretario General de la ONU se realizaron dos nombramientos de mediadores denegados por el representante del Polisario, Abdelaziz. Los propuestos eran Vernon Walters, estadounidense, y Sahebzada Khan, paquistaní. Tanto el propio Secretario General, egipcio, como los mediadores propuestos eran considerados afines a Marruecos por el Frente Polisario.
El siguiente Secretario General, Kofi Annan, nombró como mediador a James Baker, con un amplio historial en relaciones internacionales al más alto nivel . Fue la época en la que más se intentó una solución consensuada. Sin embargo Baker presentó su dimisión del cargo en junio del 2004 ante la falta de receptividad de sus propuestas por las partes.
Marruecos ha tenido desde el primer momento de las propuestas de referéndum un temor a perderlo y por lo tanto ha desplegado toda su diplomacia para evitar que este se celebre. Sobre EL PLAN DE ARREGLO, Marruecos trató de modificar la cláusula relativa al censo de votantes, ya que consideraba que perjudicaba gravemente a sus intereses. El argumento utilizado fue el de que todos los habitantes del territorio, incluidos los residentes actuales, debían ser considerados votantes. La gran mayoría eran colonos de origen marroquí, por lo que esto favorecería la postura de Marruecos.
Marruecos consiguió su objetivo de modo que el referéndum previsto para 1992 nunca se realizó. No cabe duda que la revolución del sistema internacional, provocada por la desaparición de la Unión Soviética, marcó en aquellos momentos la agenda internacional, de lo que Marruecos supo sacar partido en sus tácticas dilatorias.
Marruecos, en su política obstruccionista a la celebración del referéndum presentó innumerables recursos contra las listas de votantes publicadas por MINURSO . Además, jugó la baza de extender el miedo a las grandes potencias, argumentando los peligros que supondría una victoria en el referéndum de las tesis separatistas por la desestabilización que se podría producir en la zona.
De modo que en septiembre del 2000, en reuniones mantenidas en Berlín, Marruecos manifiesta su rechazo al PLAN DE ARREGLO, por considerarlo inaplicable.
Con respecto al ACUERDO MARCO, presentado en junio del 2001, como alternativa al plan anterior, Marruecos lo apoyó ya que consideraba que el censo que en él se establecía favorecía sus intenciones anexionistas. El Frente Polisario se opuso desde el primer momento por las razones opuestas. Por lo tanto la mediación resultó poco eficaz.
En vistas de los escasos resultados, a instancias de James Baker, el Secretario General de la ONU proporciona un informe al Consejo de Seguridad en el que considera las siguientes opciones a tomar:
1) Aplicar el PLAN DE ARREGLO
2) Optar por un ACUERDO MARCO revisado
3) Dividir el territorio
4) Reconocer el fracaso de la mediación y retirar MINURSO
Marruecos rechazó todas las propuestas a excepción de la segunda. El Frente Polisario continuó argumentando que la única opción viable era la primera.
Con relación al PLAN DE PAZ, el Polisario se mostró más receptivo, en cambio Marruecos no lo consideró conveniente a sus intereses.
Marruecos considera que el Sáhara Occidental es territorio marroquí, y que el conflicto es una provocación derivada de un nacionalismo creado por los antiguos colonizadores para presionarles, además considera a Argelia el principal responsable de la desestabilización del territorio. El Frente Polisario va cediendo desde sus posiciones iniciales de reivindicación independentista para formar un estado de corte socialista, al estilo de los no alineados de la “guerra fría”, a aceptar una autonomía al estilo de la que gozan algunas regiones europeas de sus respectivos estados, como paso inicial par lograr la autodeterminación.
Marruecos parece estar ganando la batalla de la diplomacia principalmente por los apoyos que ha conseguido de Estados Unidos y de Francia. El Frente Polisario, en cambio, está retrocediendo en su reconocimiento internacional en un momento de la historia de las relaciones internacionales marcadas por el miedo a los procesos que pudieran derivar en situaciones incontroladas.
Para Marruecos el Sahara se ha convertido en un “elemento legitimador de la monarquía” y en una “causa sagrada”, además de una excusa para mantener ciertas medidas represivas. El asunto del Sáhara es también un factor integrador en la política interior marroquí ya que el monarca goza del apoyo de la oposición en este asunto. El Frente Polisario persiste en la defensa de su derecho a la autodeterminación y en la denuncia de la represión a la que se ve sometida el pueblo saharaui por parte de las autoridades marroquíes.
Marruecos defiende una autonomía que no es aceptada por el Polisario con el argumento de que Marruecos no es una democracia que pueda garantizar las libertades que implicaría un régimen autonómico, al estilo español, entre otros muchos factores porque exigiría una reforma constitucional marroquí.
Las fuerzas que inciden sobre los mediadores y los actores
En la mediación de un conflicto influyen una serie de factores que afectan a todo el proceso. Los factores tienen que ver con los propios actores principales, los representantes en las negociaciones y las presiones internas a las que se ven sometidas por sus propios bandos. El mediador o mediadores también se ven influidos por esas fuerzas que pueden actuar para favorecer o entorpecer la solución consensuada. Además, en los conflictos internacionales, donde se juegan intereses económicos, o geoestratégicos, aparecen una serie de agentes externos, naciones u organizaciones, que también influyen decisivamente tanto en los actores principales como en los mediadores.
El Polisario hubiera sido imposible sin el apoyo de Libia y Argelia, y a su vez Marruecos habría abandonado el Sáhara sin el apoyo de Francia y Estados Unidos. Independientemente de la dureza de la guerra a principios de los ochenta, en la que Marruecos llegó a la conclusión de la imposibilidad de una victoria militar, el Rey Hassan II tuvo que ceder ante las presiones de sus vecinos en vísperas de la creación de la Unión del Magreb Árabe (UMA), en 1989, y aceptar una tregua militar que se plasmaría en un posterior “alto el fuego” en septiembre de 1991.
La UMA, que podía haber significado un gran paso adelante en la resolución del conflicto nació con demasiados problemas. En primer lugar una gran deficiencia de intercambios económicos, la guerra civil argelina, el fundamentalismo islámico amenazante. El conflicto del Sáhara enemistaba a dos de sus principales componentes. La República Árabe Saharaui Democrática (RASD) fue excluida de esta organización, a pesar de haber sido reconocida por la Organización para la Unidad Africana (OUA). Marruecos se opuso a la integración de la RASD para evitar el apoyo argelino dentro de esta organización. Argelia lo aceptó en un momento de debilidad por sus problemas internos. Por lo que la actuación de la UMA en al conflicto saharaui puede considerarse un fracaso total.
La (OUA), en su resolución 40/50 adoptada en diciembre de 1985 instaba a las partes a iniciar negociaciones directas con el fin de alcanzar el cese de las operaciones militares y preparar un referéndum de autodeterminación. Marruecos se retiró de esta organización en 1984, como protesta por el reconocimiento de la RSAD.
Cuando las Naciones Unidas entran en Acción para mediar en el conflicto el mundo se convulsiona por la desaparición del imperio soviético y la aparente victoria del “mundo libre”. En 1991 Pérez de Cuellar cedió ante las presiones de Marruecos y presentó un informe en el que se modificaba la identificación de los votantes del censo de 1974. El Secretario General fue acusado de prevaricación al aceptar cargos de responsabilidad en un importante holding marroquí. Hecho que nunca fue probado pero que causó desconcierto en los defensores de la causa saharaui y que contribuyó a la demora del referéndum.
El siguiente Secretario General, Boutros Ghali, continuó en la línea de recoger las propuesta marroquíes con relación a la elaboración del censo. Ghali tampoco era bien visto por el Polisario que le acusaba de pro-marroquí por su posición cercana a las tesis de Marruecos, que ya defendió cuando era Ministro de Asuntos exteriores egipcio. El Polisario no aceptó como representante especial para el Sáhara Occidental ni al ex militar nortamericano Vernon Walters por su amistad con la familia real marroquí, ni ex ministro de asuntos exteriores de Pakistán, Yacoub Sahebzada Khan, por considerarlo próximo al las tesis de Marruecos. Es evidente que en aquellos momentos, Marruecos, fiel aliado en la zona de Estados Unidos estaba jugando sus cartas para obtener la ventaja que le concedía la debilidad del bloque socialista, donde se encontraban los mayores defensores de la causa saharaui.
Con Kofi Annan, Secretario General de Naciones Unidas desde 1996, la mediación de la ONU comenzó a ser más viva. James Baker fue nombrado representante para el Sahara Occidental. Este mediador gozaba del prestigio y la preparación para poder llevar a cabo la tarea de conciliación. Con él se iniciaron negociaciones directas entre el Polisario y Marruecos que culminaron con acuerdos en septiembre de 1997, lo que permitía avanzar en el proceso. Sin embargo, los desacuerdos posteriores provocados por la obstrucción de Marruecos con los recursos al censo, las amenazas de desestabilización que pregonó Hassan II con relación al triunfo saharaui y la política francesa –de la que se hablará más adelante-, provocaron que Baker convocara nuevas reuniones de las partes.
La consecuencia fue la propuesta de Acuerdo Marco, ya que Marruecos desestimó por completo la aplicación del Plan de Arreglo. Ante el rechazo de este nuevo plan esta vez por parte del Polisario, Baker decide que es el Consejo de Seguridad de la ONU quien debe resolver este asunto, para lo cual, el Secretario General elabora el informe con las cuatro alternativas que ya se ha mencionado anteriormente.
Dentro de Naciones Unidas, Marruecos va ganando terreno consigue que Baker prosiga en el esfuerzo y presente un nuevo Plan de Paz. Esta vez Marruecos se muestra reticente. Baker considera que no puede resolver el problema y dimite.
Argelia ha supuesto el apoyo fundamental en la defensa de los derechos del pueblo saharaui. Sus argumentos han sido siempre ajustados a la legalidad internacional y en defensa de los miles de refugiados saharauis que todavía residen en su territorio. Apoyó el “alto el fuego”, y el Plan de Arreglo. No sostuvo el Acuerdo Marco y aceptó el Plan de Paz. Argelia ha suavizado sus posiciones en los últimos años, quizás motivada en su acercamiento a los Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo. Puede que haya conseguido que el Frente Polisario no se convierta en un grupo fundamentalista islámico. Entre sus filas no se han detectado síntomas de afiliaciones radicales islamistas, de hecho las autoridades marroquíes están más preocupadas por la influencia islamista entre sus tropas destacadas en el Sáhara que por el radicalismo islámico entre los “polisarios”.
Argelia y Marruecos necesitan salir del enfrentamiento tradicional por culpa del Sáhara Occidental. Sin la colaboración y amistad de estos dos países en la zona será imposible hablar de estabilidad y desarrollo. Argelia está interesada en resolver el problema y acepta la vía autonómica como paso hacia un referéndum que decida el derecho a la autodeterminación.
Estados Unidos mantiene una relación privilegiada con Marruecos, a quien considera su principal aliado en la zona. Su política ha sido la de apoyar los interés marroquíes, aunque a veces lo haya hecho de una manera discreta para salvar las apariencias. Ahora que sus relaciones con Argelia han mejorado, parece dispuesto a satisfacer las demandas de todos los implicados. Una vez más los intereses del pueblo saharaui pueden verse indefensos por la realpolitik imperante.
Francia siempre ha estado de un modo claro detrás de las posiciones de Marruecos, ha sabido mantener su influencia en la zona para no ceder la influencia que perdió con la independencia Argelina. No está demostrado, pero es posible que Francia ayudara militarmente a Marruecos en la guerra contra el Polisario.
Rusia, se ha mantenido en un discreto segundo plano, pero ha respaldado las reivindicaciones del Frente Polisario. China que cada vez tiene más influencia en África también esta de parte del pueblo saharaui.
España es considerada uno de los principales actores externos en todo el proceso. Desde el principio ha apoyado las resoluciones de la ONU y el Tribunal Internacional de la Haya, no obstante la intensidad del apoyo ha ido variando con el tiempo. España defendió el Plan de Arreglo, que teóricamente favorecía al Polisario, no apoyó el Acuerdo Marco, que favorecía a Marruecos, y fue evasiva con el Plan de Paz.
Las relaciones entre España y Marruecos vienen marcadas por la posición española sobre el Sáhara Occidental. La opinión pública española ha simpatizado con la causa saharaui, otro factor muy a tener en cuenta.
Los Gobiernos del PSOE, durante la época de Felipe González, estuvieron sin dudas de parte del Polisario, aunque siempre con las debidas cautelas hacia las posiciones marroquíes. José María Aznar se alineó claramente en contra de Marruecos mientras, paradójicamente, José Luis Rodríguez Zapatero coqueteó con ese país.
Cuando Mohamed VI subió al trono confiaba en el apoyo de Aznar quien, sin embargo, decidió no apoyar las tesis marroquíes de acabar con el Plan de Arreglo. Por estrategia de política exterior Aznar fue un obstáculo para avanzar en la mediación de Baker. Se alineó decididamente con Argelia, principal defensora de las demandas del Polisario. De este modo las relaciones con Marruecos, durante el periodo Aznar, estuvieron llenas de tensiones y graves incidentes diplomáticos.
Zapatero siempre se mostró más comprensivo con las tesis marroquíes, por convencimiento o por pragmatismo, lo cierto es que el Frente Polisario y Argelia se han visto decepcionados por el acercamiento del líder del Gobierno español, hasta el punto que el Presidente argelino Bouteflika llegó a manifestar: “hasta los viejos amigos de los años de lucha nos han abandonado”, en clara alusión al cambio de posición de los socialistas españoles.
A pesar de todo el tiempo transcurrido, de las negociaciones y de la mediación de la ONU, la resolución del conflicto está estancada. El principal avance ha sido en lo que se refiere a la consecución de una paz negativa, con el cese de los combates, que ha constituido un punto de partida para el inicio de negociaciones.
Marruecos ha pasado de una posición de debilidad reivindicativa a obtener ventajas en el plano internacional. Su estrategia ha sido, una vez cesados los combates, la vía diplomática. La táctica la de la obstrucción para dejar que este asunto se adormezca con el tiempo.
El Polisario, que contaba al principio con un apoyo, casi unánime, de la comunidad internacional está perdiendo posiciones. Ello es debido a la coyuntura internacional que ha conseguido que hasta sus más fieles aliados, como España y la propia Argelia, comiencen a dar signos de duda del apoyo a la causa saharaui.
La ONU ha procurado, sobre todo a través del mediador Baker, encontrar soluciones integradoras, casi siempre mal recibidas por uno de los contendientes o por los dos, cuando adivinaban el menor atisbo de ventaja para el otro en la solución propuesta.
Desde la autodeterminación a la adhesión hay un camino intermedio, el de la autonomía. La autonomía del Sáhara Occidental dentro del Estado marroquí puede ser el paso para llegar a un referéndum en el que los habitantes de la región puedan decidir su futuro.
Pero, para ello es necesario que esta autonomía sea real, al modo de la que gozan algunas regiones europeas en estados democráticos. Por ello es necesario que Marruecos avance hacia un sistema político, hoy muy lejano, en el que se reconozca constitucionalmente el derecho a la autonomía regional.
Por tanto, como pieza fundamental para resolver el conflicto, la comunidad internacional debe volcarse en favorecer el desarrollo de la región. España debe apoyar, y si puede liderar, todas las iniciativas que conduzcan a un entendimiento en el Magreb. España debe mediar en el conflicto entre Marruecos y Argelia, en el que el Sáhara Occidental es uno de los principales causantes.
Posted in África Subsahariana on marzo 26, 2014 by Javier Jiménez Olmos.
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