Source: http://asilolgbt.blogspot.com/
Timestamp: 2017-03-23 16:12:09+00:00

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Era la mañana del 1 de marzo de 2012, “¿Por qué cree que fue el atentado?”, preguntó el periodista de City
TV. Yo respondí: Los
paramilitares nunca me han dicho exactamente por qué me amenazan de muerte,
tampoco me han informado por qué ha sido el atentado…
“Realismo fantástico”, dirían algunos, y es verdad… de qué
otra manera podría denominarse la forma de vivir la cotidianidad en Colombia:
el hecho de que un senador paramilitar fuera homosexual cuando estos los han
asesinado o que un hombre, supuestamente homosexual, presente en una
conferencia sobre Derechos Humanos y Derechos Sexuales que yo realizaba en el
edificio de la Gobernación del Valle, me vulnerara todos los derechos
preguntándome como cualquier asistente y luego pusiera el audio en una emisión
de noticias de radio en RCN Cali.
El interrogante planteado fue sobre la detención de Álvaro
Araújo Castro, el primer senador detenido por paramilitarismo en Colombia: ¿Cree Usted que el proyecto de ley de
parejas del mismo sexo que se debate en el congreso se caiga por la detención
del senador Araújo por paramilitarismo? Interrogó el vulnerador “periodista”.
Contesté, “si fuera
verdad yo preferiría que el proyecto se cayera a que un supuesto asesino
paramilitar me defendiera; en ese caso, yo elegiría que se me vulneraran los
derechos”. Realmente ese jueves 23 noviembre de 2006 Araújo no había sido
detenido sino llamado a declarar. La frase cayó como una bomba, el sábado se volvió la frase
de la semana para un periódico y en la tarde las amenazas de muerte se
incrementaron a mi familia.
La senadora Piedad Córdoba me dijo ese mismo jueves que
debía cuidar un poco más mis apreciaciones, unos días después me aconsejó salir
del país. Comenté lo sucedido con algunos de mis estudiantes de Sociología en
la Universidad Cooperativa de Colombia sede Bogotá y una de ellas me recomendó
un encuentro con el Programa No Gubernamental de Protección a Defensores y
Líderes Sociales en Colombia cuyos voceros fueron ella (Gloria Inés Flórez
Scheneider), José Luís Campo Rodicio (un español a quien había apoyado en el
Programa “Bemposta La ciudad de los muchachos”, Javier Peña y Ludivia Giraldo,
esta última me dio apoyo emocional y
recomendó mi salida inmediata de Colombia buscando una visa de estudiante.
Una vez hablé con mi novio, mis hermanos y mi ex-mi-amor
Ricardo Molano, quien al igual que yo había sido víctima del atentado, solicité
a la universidad del País Vasco mi aceptación en el Doctorado en Intervención
Psicopedagógica, explicando a su director las razones por las que me urgía
salir de mi país. La EHU me aceptó rápidamente, envió copia del documento de
aceptación a la Embajada española pero por ser días de navidad y reyes la
embajada no prestaba servicios y solo unos días después me llamaron para
informarme que podía pasar a recoger mi visa.
Mientras me conceden la visa una familiar de uno de mis
cuñados va haciendo reservas en vuelos de diferentes compañías para que yo
pueda salir rápidamente de Colombia, así que tan solo dos días después de
habérseme concedido la visa de estudiante salí de país, fue el 16 de enero de
2007 y llegué a Madrid, con escala en Miami y directamente de allí me desplacé a
San Sebastián, España, en la noche del miércoles 17, en medio de una nevada y a
punto de congelarme porque no venía preparado para el invierno.
Gracias a contactos de una cuñada y me hermano tengo un
apartamento a donde llegar. No traigo con migo sino una mochila con mis
implementos de aseo personal, mi cámara fotográfica y un libro. Las dos maletas
que había estado preparando y en las que venían conmigo las únicas pertenencias
que opté por traer, se habían refundido en el aeropuerto de Miami y solo
llegaron tres días después. Es muy difícil tener que decidir qué traer y qué
dejar, hice y deshice una y otra vez el equipaje. Pagué una importante suma de
dinero por el sobrecupo en el peso de las maletas pero traje lo que consideraba
era lo indispensable para mi nueva vida.
Con la indemnización por la demora del equipaje me compré
zapatos para la nieve, ropa interior térmica, un pantalón y una camisa y otras
prendas para protegerme del frio. Mis pertenencias quedaron en Bogotá, sólo algunas
cosas tuve tiempo de distribuirlas; los libros sobre sexualidad y derechos los
doné al Centro LGTB de Chapinero en Bogotá y todos los demás libros a la
biblioteca de la Universidad Cooperativa de Colombia. Algún tiempo después
quise que me enviaran algunas ropas adicionales y descubrí que habían repartido
esos y otros preciados tesoros entre desconocidos, amigos y familiares. Aun no sé qué tengo de esas pertenencias en Colombia. Algunos
de mis familiares, dos de mis ex-mi-amores y una amiga me tienen cosas
guardadas, yo sé que entregué a cada uno, pero no lo que recibieron luego de mi
partida. El lunes 22 de enero inicié mis clases en el doctorado, fue
muy importante para mi poderme ocupar rápidamente porque así no tenía tiempo
para entrar en crisis, pero cuando me preguntaban los compañeros sobre mi
situación terminaba llorando. Posteriormente descubrí por una compañera de
estudios que siempre me sentaba en el mismo lugar de una de las cafeterías
universitarias, era un acto instintivo porque el lugar tenía dos salidas y me
permitía salir huyendo en caso de que quisieran hacer un atentado en contra de
mi vida. Eso lo aprendí de los policías que me pusieron como guardaespaldas
luego del atentado en Bogotá. Ese miedo fue pasando lentamente, sin embargo el ruido de
las tracas en las fiestas locales aun me pone el corazón a mil pulsaciones por
minuto, aun cuando siento que aquí no me va a pasar nada. Debo confesar que en
Alicante también tuve temor por mi vida debido a que había publicado una
entrevista realizada a Carlos J. Ríos, autor de El Hogar de los Secretos, quien
recibió correos intimidatorios y llamadas amenazadoras que se extendieron a mí.
Para cumplir con lo que dispone la legislación española y de
la Comunidad Europea, antes de cumplir el primer mes viviendo en España debí
presentar mi caso de asilo; lo hice por medio de la Cruz Roja Española, en San
Sebastián con acompañamiento de CEAR Comisión Española de Ayuda al Refugiado en
Euskadi y el apoyo de Gehitu (Asociación LGBT del País Vasco). Fue presentado
el 22 de febrero de 2007, en la Jefatura superior de la Comisaría Provincial de
San Sebastián, Unidad Provincial de Extranjería y Documentación de la Dirección
General de la Policía. El 23 de marzo de ese mismo año se me informó que se
había aceptado a trámite el caso y se me entregó el documento NIE (número de
identificación de extranjeros), con el que además se me autorizaba a trabajar,
pero no se me concedía la posibilidad de salir del país.
La condición de refugiado y el derecho de asilo me fueron
concedidos de conformidad con los artículos 2 (derecho de asilo) y 3 (condición
de refugiado) de la Ley de Asilo y con la convención de Ginebra de 1951 sobre
el estatuto de los refugiados. La resolución fue expedida en Madrid el 8 de
abril de 2010 y firmada por Doña María José salido Gómez.
Inicialmente viví en San Sebastián pero para dar comienzo al
nuevo año escolar decidí trasladarme a Alicante en octubre para dar comienzo a
un segundo doctorado, éste en Enfermería y Cultura de los cuidados. Realicé
simultáneamente las dos formaciones, primero obtuve el DEA Diploma de Estudios
Avanzados en la EHU realizando un “Estudio
autoetnográfico descriptivo de la
experiencia-comprensión del proceso de transformación personal y social del
autor, en el Movimiento Homosexual Colombiano, ubicándola en el contexto de
cambio cultural y social de dicho país” y luego el de la Universidad de
Alicante (UA) con una investigación sobre “Formación de enfermería en el cuidado de adolescentes en sexualidad,
salud sexual y salud reproductiva” (2009).
Posteriormente debí homologar en esta misma universidad mi
título de sociólogo, para lo que debí tomar cursos durante un año con
estudiantes de 1º, 2º y 4º año deformación; luego recibí una beca de la UA para
hacer un máster en Gestión de las Políticas Migratorias e Interculturalidad,
hice un estudio denominado “El cuerpo
aquí, la mente allí: Etnografía sobre la construcción identitaria de
extranjeros latinoamericanos viviendo en Alicante” (2012).
Obtuve el título de Doctor por la Universidad de Alicante en
el Doctorado en Enfermería y Cultura de los cuidados en 2011; recibí el Premio
extraordinario de Doctorado otorgado por el Consejo de Gobierno dela UA en
enero 2014 y en 2016 me otorgaron el Doctorado en Educación: Escuela, Lengua y
Sociedad, en la EHU, con la tesis: Educar en sexualidad y Sida educar para la
vida, estudio etnográfico educativo de algunos programas. Propuesta de buenas
prácticas. En mis dos doctorados he sido distinguido Cum Laude por unanimidad.
Actualmente realizo el Máster Photoalicante en Fotografía Contemporánea y
Decidí en 2007, ya viviendo en Alicante, que quería
desarrollar mi faceta como artista multidisciplinar. He recibido formación en
diversas técnicas de grabado, fotograbado y libro de artista en el Instituto
Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert. Departamento de Arte y Comunicación
Visual “Eusebio Sempere”. He realizado diversas exposiciones individuales y
colectivas de fotografía en diferentes países, algunas de grabado y recibido
algunos premios internacionales de fotografía. Mi arte es igualmente militante. Mis series fotográficas se
sustentan en investigaciones sociales y sus imágenes se acompañan de
reflexiones en torno a la cultura, los derechos humanos, los derechos sexuales
y la aproximación teórica al cuerpo humano.
No he dejado de lado mi liderazgo como marica, fui
Coordinador por tres años de DecideT Asociación LGTBI de la Provincia de
Alicante y posteriormente coordinador del área internacional de Diversitat
Asociación LGTBI de la Provincia de Alicante, también he sido miembro del área
de Salud de la FELGTB. Soy un homosexual inscrito en el Registro Único de Víctimas
(RUV)" de Colombia, reconociendo así mi condición de "víctima de
atentado, amenaza y desplazamiento forzado” del conflicto interno colombiano
(julio de 2014). Como víctima y refugiado participo en España en diversas
acciones educativas y militantes con relación al Proceso de Paz e hice parte de
grupos virtuales LGBTI de discusión en Colombia, sobre el mismo tema. Llevo
actualmente varios blogs, entre ellos uno sobre Asilo LGBT (http://asilolgbt.blogspot.com.es/2011/12/que-se-requiere-para-solicitar-el-asilo.html).
En cuanto al amor, podría resumir estos 10 años 'españoles'
en tres novios, dos relaciones de cuatro años, 9 meses en total sin novio y
alguno que otro usuario en estos períodos de sequía... esto último porque
considero que es fundamental estar bien entrenado para cuando toque el amor de
nuevo a mis puertas.
Condición de refugiado y el derecho de asilo
Según la Ley de asilo, “el
derecho de asilo es la protección dispensada a los nacionales no comunitarios o
a los apátridas a quienes se reconozca la condición de refugiado en los
términos definidos en el artículo 3 de esta Ley y en la Convención sobre el
Estatuto de los Refugiados, hecha en Ginebra el 28 de julio de 1951, y su
En esta misma ley “La
condición de refugiado se reconoce a toda persona que, debido a fundados
temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad,
opiniones políticas, pertenencia a determinado grupo social, de género u
orientación sexual, se encuentra fuera del país de su nacionalidad y no puede
o, a causa de dichos temores, no quiere acogerse a la protección de tal país, o
al apátrida que, careciendo de nacionalidad y hallándose fuera del país donde
antes tuviera su residencia habitual, por los mismos motivos no puede o, a
causa de dichos temores, no quiere regresar a él, y no esté incurso en alguna
de las causas de exclusión”.
En los “Motivos de
persecución” contemplados en la Ley española de asilo se considera que “el
concepto de opiniones políticas comprenderá, en particular, la profesión de
opiniones, ideas o creencias sobre un asunto relacionado con los agentes
potenciales de persecución y con sus políticas o métodos, independientemente de
que el solicitante haya o no obrado de acuerdo con tales opiniones, ideas o
creencias; Igualmente se considerará que un grupo constituye un grupo social
determinado, si, en particular dicho grupo posee una identidad diferenciada en
el país de que se trate por ser percibido como diferente por la sociedad que lo
rodea o por el agente o agentes perseguidores. En función de las circunstancias
imperantes en el país de origen, se incluye en el concepto de grupo social
determinado un grupo basado en una característica común de orientación sexual o
identidad sexual, y, o, edad”.
Relatos del exilio en España: "Derecho a la felicidad"
Manuel Antonio Velandia Mora Diciembre 29 de 2015
No es fácil imaginar, para alguien que no lo ha vivido, todo
lo que implica abandonar su país y lo que significa armar unas maletas de afán,
irse sin avisar y despertar lejos de los suyos, en un lugar, una cultura y una
lengua fría y extraña para salvar su vida y la de los suyos.
En Canal Capital decidimos rendir un homenaje a las personas
que fueron perseguidas, hostigadas y amenazadas hasta que tuvieron que tomar
una difícil decisión: huir, dejando atrás una vida y un tejido de momentos y
personas, con la incertidumbre y el miedo de no saber a dónde llegar y sobre
todo, de no saber cuándo se podrá volver. Allá en el exilio, después de tantos
años, es vital que alguien tenga el valor de preguntar ¿por qué y cómo salió de
Colombia? Afirma Lisandro Duque Naranjo, Gerente General de Canal Capital,
De una u otra forma, es necesario hacerle saber que su vacío
en la sociedad aún se siente y que su historia debe ser escuchada, que después
de tanto tiempo (para algunos) no se trate solo de buscar culpables, sino de
encontrar formas de contar la historia, hacer una catarsis y recordarles a los
colombianos que en nuestro país ha existido y sigue existiendo persecución,
desaparición forzada y otros crímenes y que debemos reconocerlos, tratar de
reparar a las víctimas, y en este momento de nuestra historia, invertir
nuestras energías en la no repetición de esos hechos; comenta Lisandro Duque.
Cuando decidí contar mi historia al equipo de realización conformado
por la periodista colombiana, Angélica Pérez Pérez y al camarógrafo y sonidista
Nicolas Quimbayo, radicados en Francia, al canal y a los colombianos lo hice
porque considere, que tal y como lo pensaba Lisandro Duque al proponer la serie
Relatos del Exilio, las minorías sexuales jugamos un rol importante en la
cultura, en la vida política de nuestro país y como víctimas, aun cuando no niego
que también como victimarios, en el conflicto armado colombiano. En especial ahora que el país ha reconocido la importancia
de la paz y han concluido las negociaciones con la guerrilla de las FARC, en
conveniente para la memoria histórica colombiana que a las minorías sexuales se
nos reconozca como víctimas y se cuenten nuestras historias.
El Documental Relatos del exilio en España: "Derecho a
la felicidad" cuenta mi historia, que se acompaña con las voces de Daniel
Simón Pla Concejal de Cultura de Alicante, España; Juan Antonio Roche Cárcel, Sociólogo
investigador y maestro en la Universidad de Alicante; el artista Photomobile Juan
Sanz; la poeta colombiana Beatriz Giovanna Ramírez y los locutores de la radio
Nos gustas tú: Lydia Na Chica nueva y artista, Katherine Muñoz López actriz, sexual
y mujer del siglo XXI y Carlos Lamm bloguero homosexual.
El documental se alimenta con tomas de mis fotografías y
algunos de mis poemas. "Derecho a la Felicidad" es el nombre de uno de
mis poemas publicado en el libro “Déjame penetrar por ese oído, poemas para mis hombres”.
Esta ha sido una experiencia que me hizo recordar momentos
tristes pero que cuenta de forma positiva qué significa ser un refugiado y cómo
cambia mi vida al convertirme en refugiado y asilado por orientación sexual.
Interesante análisis publicado por ElMundo
millón de personas han llegado a Europa en embarcaciones durante este año.
estado marcado por las imágenes de regueros de chalecos salvavidas naranjas en
las playas, bebés rescatados del agua, gente saltando vallas, atravesando
Europa a pie y esperando ateridos de frío a ser registrados en las fronteras.
Éste ha sido un año de un compromiso excepcional por parte de la sociedad civil
recibiendo a quienes huyen de la guerra, también en España, donde las
donaciones privadas a ACNUR y otras agencias humanitarias han alcanzado niveles
Para la sociedad colombiana es un avance
histórico que los derechos a la verdad, justicia, reparación y garantías de no
repetición de las víctimas del conflicto armado reconocidos por la Ley 1448 de
2011, acojan los enfoques diferenciales y transformadores como principios
rectores de la acción pública, bajo los cuales se reconocen y reivindican los
derechos de las personas con orientaciones sexuales e identidades de género no
hegemónicas. Lo anterior se traduce concretamente en que el Estado colombiano
reconoce que el conflicto armado afectó de manera particular a las personas de
los sectores LGBTI, que adicionalmente esta afectación se presenta por las
discriminaciones históricas y estructurales soportadas en el sistema de
dominación sexo-género-deseo, y que por tanto, son sujetos de especial
Este logro colectivo es la suma de la
claridad y perseverancia de muchas y muchos defensoras y defensores de derechos
humanos que como usted, no desfallecieron frente a las graves violaciones
cometidas por los actores armados y la indiferencia y omisión estatal de las
Así las cosas, y con el ánimo de establecer un diálogo más
directo que enriquezca no solo su proceso de reparación integral, sino los
esfuerzos institucionales que viene adelantando la Unidad para la Atención y
Reparación Integral a las Víctimas frente a la implementación del enfoque de
orientaciones sexuales e identidades de género, el Grupo Asesor de Mujeres y
Género lo saluda e invita a coordinar una comunicación por Skype donde nos
podamos conocer, resolver inquietudes frente a la ruta individual para
connacionales en el exterior, y compartirle la perspectiva de trabajo que
venimos construyendo con diferentes actores sociales e institucionales.
Así mismo, le compartimos una nota de
prensa que publicó la entidad el pasado 28 de julio, a propósito de su columna
donde refiere la inclusión en el Registro Único de Víctimas.
Integral a las Victimas
unidad de victimas,
Vídeo Asilo en España a victima del conflicto armado en Colombia; la historia Este vídeo presenta el caso de Manuel Antonio Velandia Mora, es la historia
de un refugiado político y Asilado en España por razón de su orientación sexual
homosexual. Velandia fue víctima de un atentado con
granada contra su vida a manos de "grupos armados ilegales" por su
labor de "líder comunitario", en referencia a su trabajo en defensa
de los derechos del colectivo homosexual; posteriormente las amenazas de muerte
de las que usualmente era víctima se extendieron a su familia. Velandia llegó a España buscando refugio el
17 de enero de 2007. Su caso de asilo se presentó el 22 de febrero de 2007, en
la Jefatura superior de la Comisaría Provincial de San Sebastián, Unidad
Provincial de Extranjería y Documentación de la Dirección General de la
Policía. El 23 de marzo de 2007 se le informó que se había aceptado a trámite
el caso y se le entregó el documento NIE (número de identificación de
extranjeros), con el que además se le autorizaba a trabajar, pero no se le
concedía la posibilidad de salir del país. El caso se presentó por medio de la
Cruz Roja Española, en San Sebastián con acompañamiento de CEAR Comisión
Española de Ayuda al Refugiado en Euskadi y el apoyo de Gehitu (Asociación LGBT
del País Vasco). España le reconoció la “condición de refugiado y el derecho de
asilo” el 8 de abril de 2010.
Fue el primer homosexual en ser inscrito en
el Registro Único de Víctimas (RUV) del conflicto armado en Colombia, en su
condición de "víctima de Atentado, amenaza y desplazamiento forzado”.
Aunque el 11 de agosto de 2013 mediante la Resolución Nº 2013-239938 se le
notificó de esta decisión, solo se le informó de la misma por medio del
Consulado de Colombia en Valencia, el 15 de julio de 2014, 11 meses después.
Cierra el vídeo hablándonos sobre cómo vive
su vida actual como una manera exorcizar las violencias de las que ha sido
víctima y de lo importante que ha sido para él dedicarse al estudio como una
manera de ocupar su tiempo y crecer como ser humano.
El vídeo ha sido producido para una
presentación de María Pia Duran miembro del Equipo LGBTI de Amnistía Internacional de Catalunya, para una presentación sobre el tema en CircuitBarcelona
2014, miércoles 13
a las 5 PM en Hotel Calderón, Barcelona
Alicante, 26 jul (EFE).- Un profesor
colombiano, activista de los derechos de los homosexuales y residente en España
desde 2007, se ha convertido en el primer ciudadano de su país reconocido como víctima
del conflicto armado por su orientación sexual.
"Soy el primer homosexual que ha sido
inscrito en el Registro Único de Víctimas (RUV)", ha afirmado Manuel
Antonio Velandia en una entrevista concedida a EFE.
Profesor de Sociología y Sexología, y doctor
en Enfermería y cultura de los cuidados por la Universidad de Alicante, ciudad
en la que reside, Velandia sufrió un atentado en Bogotá (2002) a manos de
"grupos armados ilegales" por su labor de "líder
comunitario", en referencia a su trabajo en defensa de los derechos del
especialmente tras denunciar casos de explotación sexual de adolescentes
cometidos por miembros de grupos paramilitares, se vio "forzado" a
huir de Colombia "con dos maletas".
"Los derechos humanos entendidos como
derecho sexuales. Así los concibo y por ellos he luchado víctima del conflicto
armado casi toda mi vida", ha afirmado Velandia, uno de los fundadores del
Movimiento Homosexual en su país y miembro del equipo redactor de la Ley
colombiana de Parejas de Hecho.
Obligado a huir, este docente obtuvo el
derecho de asilo en España tres años después de llegar al País Vasco -su primer
destino- para desplazarse posteriormente a Alicante, donde coordinó la
Asociación de Lesbianas, Gay, Bisexuales y Transexuales.
En 2011, el Gobierno colombiano aprobó la
ley 1448, que considera víctimas a aquellas personas que hayan sufrido un daño
por hechos ocurridos como consecuencia de infracciones al Derecho Internacional
Humanitario o de violaciones graves de Derechos Humanos ocurridas "con ocasión
del conflicto armado interno".
Uno de los presupuesto jurídicos que recoge
la citada ley es "el principio de enfoque diferencial", que hace
referencia a personas con "características particulares", entre ellas
la de "orientación sexual". Dicha legislación estableció la creación de
un Registro Único de Víctimas (RUV) dirigido a tratar de restablecer la
dignidad de los afectados y difundir "la verdad de lo sucedido" a
través de varias medidas.
Estás ultimas tiene por objeto contribuir
"a proporcionarles bienestar, mitigar su dolor y preservar, reconstruir y
divulgar la memoria histórica de su sufrimiento por los hechos violentos
ocurridos en el marco del conflicto armado interno".
Velandia decidió solicitar que le fuera
reconocida su condición de "víctima de Atentado, amenaza y desplazamiento
forzado” y argumentó numerosas situaciones vividas en su país durante su
trabajo en pro de los derechos del colectivo LGTB.
"Los paramilitares se constituyeron en
su origen como grupos de limpieza social", ha recordado Velandia, quien
salvó la vida en el atentado que sufrió en su vivienda "porque me
encontraba -según ha relatado- en la otra punta de la casa con respecto al
lugar en el que cayó la granada que me lanzaron".
Sus denuncias y su labor en defensa del
colectivo LGBT fueron contestadas con amenazas de muerte hacia él y su familia.
Numerosos defensores de los derechos humanos en su país le recomendaron que
saliera del país. "Toda mi vida, todo lo que tenía en Colombia, se redujo
a las dos maletas que me traje a España", ha añadido. EFE
Crónica de cómo se restituyen mis derechos
como persona víctima homosexual en el conflicto armado de Colombia
Tuve muchas dudas antes de dar el primer
paso. No tenía claro si tenía o no sentido denunciar y constituirme en víctima
de la violencia sexual en mí país por las razones que explica Sara Feldman.
“Debido a una cultura de la impunidad de
larga duración en Colombia y a la falta de fe en el sistema judicial, los
crímenes de violencia sexual raras veces son denunciados, en especial si los
perpetradores fueron grupos armados”, señala la defensora del Programa de Violencia
Sexual del Centro de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la
Mi recorrido de la vida me impulsó a hacer
valer mis derechos como víctima y sentar un precedente en el caso de
vulneración de derechos de las minorías sexuales al interior del conflicto
armado. Consulté al abogado y líder de la comunidad homosexual Mauricio
Albarracín quien me manifestó que era necesario hacer la denuncia.
Entre el momento en que se promulgó la Ley
y la producción de los decretos que la reglamentaron pasaron algunos meses,
luego de lo cual me desplacé al consulado colombiano más cercano de mi
residencia en España para rendir declaración. No fui el primero en poner en conocimiento
mi caso en el consulado, días antes lo había
hecho otra persona.
El 27 de febrero de 2013 presenté declaración
ante el Consulado de Colombia en Valencia, la cual fue recibida en la Unidad
Administrativa Especial para la Atención y Reparación Integral a las víctimas
en Bogotá el 6 de marzo de 2013. El mismo día que rendí mí declaración convencí
a otro colombiano que denunciara su caso. También es homosexual, víctima del
conflicto armado y asilado en España. John Jairo Romero presentó su denuncia pocos
En mi declaración señalé que el 28 de
febrero de 2002 sufrí un atentado con una granada en mi residencia en Bogotá
D.C. La hostigación y amenazas de muerte nunca pararon. El 9 de noviembre de
2006 fueron las últimas contra mí y mi familia, presuntamente, por parte de
grupos armados ilegales. Esta situación
me obligó el 16 de enero de 2007, a desplazarme forzosamente del país tomando
como destino a España.
La denuncia sobre mi caso fue soportada por
los mismos documentos que presenté cuando solicité asilo en España y los cuáles
fueron avalados por la Unidad Administrativa Especial para la Atención y
Reparación Integral a las víctimas según lo dispuesto en el Código de
Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo. Dicha información – dice la Resolución – “se
considera como pruebas sumadas para establecer la presencia y accionar
delictivo de grupos armados ilegales en esta zona con ocasión del conflicto
armado interne”.
Solo transcurrieron 6 meses para que el
estado colombiano, amparado por la Ley, amparara mis derechos como víctima.
Aunque el 11 de agosto de 2013 mediante la Resolución Nº 2013-239938 se me
notifica de esta decisión, solo me enteré de la misma el 15 de julio de 2014,
11 meses después. “(…)
A la luz del principio de buena fe se concluyó que los hechos victimizantes de
Atentado, Amenaza y Desplazamiento Forzado declarados por el deponente se
enmarcan dentro del artículo 3 de la Ley 1448 de 2011 por lo que se resolvió INCLUIR
al señor MANUEL ANTONIO VELANDIA MORA identificado con cédula de ciudadanía (…)
en el Registro Único de Victimas y RECONOCER los hechos victimizantes de atentado,
amenaza y desplazamiento forzado, por las razones señaladas en la parte motiva
de la presente resolución. (…) ANEXAR la ruta establecida para que las víctimas
accedan al conjunto de medidas adoptadas en su beneficio, que posibilitarán
hacer efectivo el goce de sus derechos a la verdad, la justicia y la reparación
integral con garantía de no repetición, las cuales contribuirán a dignificar su
condición a través de la materialización de sus derechos constitucionales.”
La decisión del Estado colombiano indica
igualmente que (…) “Partiendo de la narración de los hechos, al verificar el
contexto de la zona a través de los reportes publicados en la página web de
Notiese.org, con relación a la situación vivida por el declarante y se pudo se
constatar que: "La Subdirección General de Asilo y Refugio, de la
Dirección General de Política Interior de España otorgó al activista
colombiano, Manuel Antonio Velandia Mora, la calidad de refugiado y con derecho
de asilo el pasado 8 de abril, luego de haber sufrido un atentado contra su
vida y recibir múltiples amenazas contra él y su familia. (...) Velandia quien
actualmente labora en Decide-T Asociación de Lesbianas, Gay Bisexuales y
Transexuales, de Alicante, trabaja como defensor de derechos Humanos de las
personas no heterosexuales y es apoyado por importantes asociaciones
colombianas como El Programa No Gubernamental de Protección a Defensores y
Líderes Sociales en Colombia cuyos voceros fueron José Luís Campo Rodicio,
Gloria Inés Flórez Scheneider, Ludivia Giraldo, y Javier Peña quienes le reiteraron
su inmediata salida de Colombia. (...) “El colombiano afirmó que la homofobia no
sólo es cultural sino que adamas está interiorizada y reforzada en la escuela,
la familia y la sociedad. Agregó que en Colombia la Iglesia católica, los
partidos de la derecha y los grupos paramilitares han hecho de la homofobia su
bandera y una razón para estigmatizar, excluir, separar socialmente, obligar al
desplazamiento forzado, amenazar de muerte, asesinar y cometer otros crímenes
de odio contra la población lésbico, gay, bisexual, transgénero (LGBT)”. Por su parte – señala la resolución – la Coordinadora LGBT de Planeta Pez, Ivonne
Wilches aseveró que Velandia "representa un baluarte del movimiento social
y político del colectivo LGBT, por esta razón que ha sido amenazado y tuvo que
emigrar para salvar la vida luego de haber sufrido un alentado'. Colombia fue
catalogada según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados
como uno de los principales países de origen de refugiados durante 2008". Aunque el fallo señala que por Ley (Artículos
68 y 69 del Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso
Administrativo, Ley 1437 de 2011) me tenían que notificar de esta decisión dentro
de los diez (10) días siguientes a la notificación de la decisión, esto solo
ocurre 11 meses después. Aun no sé a qué tengo derecho, no es lo más
importante, pero mi caso es un precedente jurídico que muestra que si hay
derechos y que nos son reconocidos, quizá esto motive a algunas de las victimas
LGTB a hacer valer sus propios derechos. Muy seguramente este sea el primer
caso, pero confío en que vendrán otros fallos
positivos y no nos hagan seguir sintiendo ciudadanos de segunda clase.
Según informa El Tiempo,
en la Unidad de Víctimas hasta inicios de enero de 2014 reposaban las
declaraciones de 518 personas que han sido incluidas en el registro y con
quienes se inició un proceso de reparación.
Antioquia es el departamento en donde más gay,
lesbianas y transexuales han sido martirizados. Según los informes de la
Unidad, en este departamento se encuentran el 20 por ciento de víctimas LGBTI
reconocidas. Tan sólo en el Urabá Antioqueño, en donde se expandió el
paramilitarismo, hay 25 casos. “En este departamento hemos notado que todavía
hay una cultura machista fortalecida, en donde la heterosexualidad no reconoce
otras opciones. Cuando el homosexual se hace evidente, confronta los
estereotipos tradicionales, entonces llegan las amenazas, las violaciones”,
asegura María Eugenia Morales, directora de género de la Unidad de Víctimas.
A Antioquia le sigue Bogotá, en donde se
han registrado el 13,5 por ciento, Nariño, con el 4,3 por ciento, Bolívar, con
4,06 por ciento, y Chocó con el 3,58 por ciento.
La mayoría de personas sexualmente diversas
afectadas son jóvenes entre los 18 y 28 años (46,7 por ciento); el 36,1 por
cientos son personas adultas entre los 29 y los 60, y el 11,2 por ciento tienen
12 y 17 años. El 6 % son mayores de 60 años que viven en condiciones de
Expreso mis comentarios a un post enviado por su autor Fernado Serrano, vía correo electrónico a la RCALGBTI, usando como medio su grupo Yahoo, escrito al que denominó
“Ideas luego de un Evento sobre conflicto armado, reparación y sectores
"LGBTI", texto que a continuación transcribo para posteriormente dar a conocer mis apreciaciones.
Quiero compartir algunas reflexiones de
interés para esta lista, resultado de mi participación ayer en el evento
“Conflicto armado y reparación integral: como garantizo mis derechos”, en
Bogotá, convocado por la Alta Consejería para los Derechos de las Víctimas, la
Paz y la Reconciliación y la Dirección de Diversidad Sexual de la Alcaldía de
El evento hace parte de las paradojas
propias al contexto legal y político colombiano. Por una parte, tenemos al
Procurador que usa instrumentos constitucionales contra el matrimonio
igualitario y por otra una ley, como la Ley de Victimas, que reconoce a las
parejas del mismo sexo como sujetos de reparación. Mientras la guerra
permanece, se recrudece y transforma en ciertas zonas del país, tenemos a la
vez unos actores armados, haciendo unos acuerdos de paz de los cuales está
excluida la mayor parte de la población. En su implementación, la Ley de
Victimas ha incluido a los “sectores LGBTI” como parte de su enfoque
diferencial, lo cual es un hecho excepcional en el desarrollo de mecanismos de
justicia transicional, reconciliación y construcción de paz.
Por lo que entendí, Bogotá viene impulsando
acciones no solo en términos de reparación individual sino también en
reparación colectiva, como señala en la Ley. Otra vez, excepcional que se
convoque a los “sectores LGBTI” a esto,
más teniendo en cuenta que con las nuevas solicitudes de la Corte
Constitucional para incluir a las víctimas de las BACRIM en Ley de Victimas, se
amplía el espacio de la violencia del conflicto armado a la violencia
sociopolítica. Esto es una oportunidad única para que se discuta de manera más
precisa las violencias que han venido afectando a las personas y organizaciones
de los llamados sectores LGBT.
Sin embargo, el evento me deja algunas
dudas que quiero compartir, mas sabiendo que iniciativas similares o
relacionadas se están llevando a cabo o se realizarán en otras partes del país.
1. Este tipo de eventos parten de una
lógica que problemática, que usa con frecuencia: las entidades exponen sus
“ofertas de servicios” y se supone, o queda implícito, que con ello, las
personas (ciudadanía, victimas, organizaciones) usarán tal oferta para reclamar
sus derechos. No tengo que extenderme para señalar los problemas que esta
lógica tiene, más en sectores sociales con una larga tradición de desconfianza
ante el Estado por su propia acción contra ellos, junto a temas de vergüenza,
estigma, riesgo de doble victimización, etc.
2. A la vez, se parte o queda implícito, que
las personas o sus organizaciones, han
de tener un relato que empate con lo que ofrece: narrarse como “victima” en la
lógica institucional. Si bien se puede dar, y de hecho ya hay casos de personas
de los “sectores LGBTI” que han iniciado su proceso de reparación individual,
sabemos que muchas otras personas están fuera del alcance de estos mecanismos y
ofertas. Qué pasa con quienes han sido victimizadas por las violencias del
conflicto y sociopolíticas pero no se ven como “victimas”? Más aun, que pasa con
quienes han expresado durante años las violencias que han sufrido y el Estado
ha permanecido silencioso al respecto? Dado que los oídos del Estado están
ahora en la frecuencia “víctimas del conflicto” va el Estado a escuchar estas
voces que desde hace tiempo vienen gritando en sus propias palabras las
violencias que sufren?
3. El que en este caso se quiera avanzar
hacia una posible reparación colectiva de las violencias vividas contra
sectores LGBTI es un hecho de importancia histórica. Sin embargo, cómo se va a
definir ese o esos sujetos colectivos a reparar así como los daños que han
sufrido es algo que esta aun empezándose a considerar y que merece discusiones
y reflexiones cuidadosas, basadas en evidencia y sustentadas en procesos que
vayan más allá de una primera impresión o reclamación.
4. Si el Estado, bien a nivel nacional o
regional, y bien en términos de reparación individual o colectiva a personas o
sectores “LGBTI” quiere hacer algo al respecto, considero, que una acción
fundamental es dar respuesta a la larga lista de denuncias, informes, demandas,
y demás mecanismos que las personas y organizaciones de los sectores LGBT han
hecho para dar cuenta de las violencias que han vivido. Existe información,
desde, al menos, los primeros años de los noventa que el Estado ha ignorado
conscientemente. El Estado Colombiano tiene que dar una respuesta tanto a los
casos individuales como colectivos de “daño” contra estos sectores sociales,
para así saber qué es lo que va a “reparar”. Y si como sucede con frecuencia,
dice el Estado “no tener información” o “no conocer de casos”, lo cual no es
cierto, puede entonces tiene que investigar para construirlos. Dicha acción no
puede dejarse a la responsabilidad de las personas y organizaciones para
“denunciar”, pues como los desarrollos legales muestran, el Estado ya reconoce
que tales situaciones de violencia existen.
5. Puede suceder que dar esas respuestas
sea en sí mismo, parte del proceso de reparación. Estoy de acuerdo. Como hemos
visto ya en experiencias regionales de formulación de políticas públicas LGBT,
ha sido necesaria la creación de los marcos de política para poder hacer líneas
base y demás elementos que permiten saber cómo se avanza en dar respuesta a un
hecho. En este caso, el orden lineal que suponen los modelos de planeación
importa menos que los resultados que van produciendo acciones paralelas y, eso
sí, coordinadas. 6. En cualquier caso, las respuestas tienen
que ser oficiales. No podemos seguir dependiendo de los esfuerzos personales y
organizativos para documentar, construir informes y conocimientos.
“Participación” no es hacerle la tarea al Estado, como hasta hace poco hemos
7. Obviamente, la producción de tales
respuestas oficiales va a ser motivo de conflicto y tensión. Habrá reacciones,
insatisfacciones, lecturas divergentes, temas que queden fuera. Pero mientras
no las haya, no es posible saber qué es lo que se va reparar ni habrá un punto
de partida para avanzar o distanciarse.
Luego, vendrá el “cómo”, y eso será otro
momento y traerá sus propios conflictos. Ningún proceso de reparación ha sido
satisfactorio. La magnitud de los daños causados por las violencias no lo permite.
Sin embargo, si de lo que se trata es de “reconciliación” pues la reparación es
Gracias a las entidades y personas que han
facilitado la creación de estos espacios. Mis mejores deseos en la tarea que
han emprendido.
Mi respuesta a dicha reflexión es la
Como víctima del Conflicto armado que ha
denunciado su caso y ha iniciado su proceso de reparación individual, proceso
que además tiene reconocimiento internacional porque al concederme el asilo
España reconoce que en Colombia hay dicha vulneración y continúa el riesgo, me
queda perfectamente claro lo que dice Fernando Serrano y estoy perfectamente en
Lo que te hace víctima no es reconocerte
como tal sino haber sido sujeto objeto de un crimen de odio propio del
conflicto armado. La homofobia/ lesbofobia, transfobia/bisexfobia
internalizadas llevan a quienes la vivencian, al no asumirse plenamente como
homosexual, lesbiana, trans o bisexual a comprender que la violencia de la que
son sujetos “se la merecen” por ser transgresores del “deber ser” de la
sexualidad y en especial, porque como dice Fernando Serrano, a la idea de
victima hay que sumar temas de vergüenza, estigma, riesgo de doble
Si para obtener la reparación las personas
deben denunciar los casos, entonces se hace necesaria una estrategia que les
ayude a asumirse víctimas de un crimen de odio y en ello las organizaciones
LGTBI juegan un rol de gran importancia; pero de todos es sabido que el alcance
de dichas organizaciones es mínimo y en consecuencia un gran sector de la
población que ha sido vulnerada no estaría cubierta por dichos derechos. La
gran duda que surge y a la que habría que darle respuesta es ¿Cómo alcanzar a
aquellos que nunca han sido los usuarios directos de los servicios
institucionales LGTBI? Personas que por sus propias condiciones además están
fuera del alcance de las instituciones oficiales encargadas de la reparación y
por tanto de sus ofertas. Personas que son precisamente las que más se les dificulta
construir un proceso de reparación individual.
Por otra parte, no todas las formas en que
se manifiestan los crímenes de odio se entienden como tales, lo que significa
profundizar conceptualmente al respecto para construir la argumentación en la
cual soportar el proceso de comprensión e interiorización necesario para
ampliar el ámbito de dominio de lo que se considera ser víctima, lo que
seguramente entrará en contradicción con el relato construido desde la lógica
institucional oficial al respecto.
Los crímenes de odio contra los
homosexuales y travestis no son recientes en Colombia, ya en 1986 Amnistía
internacional elaboraba un documento en el que se denunciaban más 600
asesinatos por parte de grupos de “limpieza social” en los inicios del paramilitarismo,
en diferentes ciudades, y eso que la mayoría de los casos que se documentaron
fueron los que aparecieron en los medios
La vulneración de derechos al interior del
conflicto armado que vive el país no solo no ha cesado sino que se incrementa
permanentemente, a lo que hay que sumar que en el conflicto ingresan otros
actores sociales como el Procurador Ordoñez quien no solo no busca la
reparación de los derechos de la población LGTBI sino además, cual inquisidor,
quiere que otras personas bajo su sacrosanto reino, denuncien a quienes buscan
sus derechos e incluso interpone tutelas para que los derechos de las parejas
del mismo sexo se vulneren.
Más de tres décadas de vulneración
suscitada por el conflicto armado han dejado algunas decenas de miles de
víctimas directas en la población LGTBI y para muchos de ellos y ellas, en
especial los que han sido desplazados y/o asesinados, sus vergonzantes familias
prefieren olvidar o negar o incluso ni siquiera conocen los motivos reales de
dicha vulneración.
Me preocupa igualmente si las
organizaciones deben hacerle la tarea al Estado, pero por otra parte si quienes
estamos de parte de las víctimas no documentamos los casos o como mínimo
llamamos la atención hacia ellos, entonces cómo el Estado podrá reconocerlos,
en especial si como ya se ha dicho, algunos ya no están vivos y otros ni
siquiera sabemos que existen.
En enero de 2013, por primera vez, la Junta de Refugiados
concedió asilo a un hombre homosexual, Kåre Traberg Smidt, debido al riesgo de
persecución a su sexualidad plantea si él vuelve a casa
Según el abogado que acompañó el caso, la decisión de esta
semana fue un fallo que sienta precedentes para los solicitantes de asilo
homosexuales que corren el riesgo de persecución si regresan a casa, sin embargo
tienen que ser capaces de demostrar que en realidad han experimentado problemas.
De acuerdo con Eva Singer, del Consejo Danés para los
Refugiados (DRC), la decisión indica que los daneses están empezando a cambiar
su perspectiva. Según informa http://cphpost.dk/news/national/asylum-gay-afghan-man-sets-precedent
Históricamente, la Junta ha argumentado que los individuos
deben ocultar su sexualidad o religión, si es controvertido en su país de
origen. Pero con la decisión de esta semana, la junta parece haber cambiado su
perspectiva y reconoce que puede ser demasiado, pedir a alguien que oculte los
aspectos centrales de su personalidad para no ser atacado. Según Traberg Smidt, esta sentencia podría facilitar el
conseguir asilo a la mujer transexual guatemalteca Fernanda Milán (en la foto),
cuya deportación fue detenida en el último momento el pasado mes de septiembre.
Cabe destacar que mientras estaba en Dinamarca, Milán fue
violada en el Centro de Asilo Sandholm, un centro gestionado por la Cruz Roja
guatem,
Seis años de asilo o sobre cómo ser feliz a pesar de las circunstancias
España, enero 17 de
No estaba en mis metas viajar para estudiar, hacía mis
trámites para realizar un doctorado en Salud pública en la UN Bogotá cuando vino
la amenaza de muerte a mi familia. No estaba buscando el amor, tenía una pareja
constituida cuatro meses atrás. No estaba buscando mejorar la economía, era
asesor del DANE, maestro universitario y hacía alguna que otra consultoría
internacional. No estaba en mis metas viajar, ya había conocido 38 países y
pronto viajaría al 39. No estaba buscando mejorar mi calidad de vida, esta era
buena. No estaba buscando la felicidad, era feliz; tenía lo que quería,
trabajaba en lo que me hacía sentir satisfecho conmigo mismo, tenía el amor y a
mi familia cerca.
Pensar en ser refugiado político, en buscar el asilo no fue algo
que yo tuviera en mente, es algo que llega de improviso cuando los que te aconsejan
te dicen que es la mejor alternativa. La primera en proponérmelo fue Piedad
Córdoba, me dijo que a mi podrían protegerme pero que a mi familia no, que
podrían asesinar a algún familiar cercano y ella lo sabía por experiencia
propia. Luego por recomendación de Gloria Inés Flórez Scheneider (en ese
entonces mi alumna en Sociología) llegué al Programa No Gubernamental de
Protección a Defensores y Líderes Sociales en Colombia, allí me brindaron apoyo
emocional y reflexioné por primera vez sobre la búsqueda del asilo como opción
real; ellos avalaron mi decisión y me apoyaron económicamente para mi
sostenimiento en los tres primeros meses de vida en España.
En la búsqueda de alternativas se pensó que la mejor opción
era solicitar el asilo estando ya en España; debí solicitar la entrada a una universidad
como estudiante de un doctorado, gracias a la vida me respondieron positivamente
muy pronto. Por ser época de fin de año era imposible obtener rápidamente la
visa, así que decidí no comentar nada a mi familia hasta cuando fuera seguro el
viaje y pasar esas fechas tradicionales en familia, solo mi ex-mi-amor Ricardo
Molano, mi novio John Cárdenas y una gran amiga y cómplice (Yolanda) sabían la verdad.
Aterricé en España en las últimas horas del 17 de enero, sin
maletas, las habían refundido en el aeropuerto en los Estados Unidos, en donde
hice una escala de cuatro horas; solo traía conmigo una mochila y en ella la cámara
fotográfica, el computador portátil y algunas otras bobadas. De Madrid viajé
directo a San Sebastián, caía la nieve cuando llegué a la ciudad luego de seis horas de viaje en
bus, eran casi las nueve de la noche del 18 de enero. Caminé unas diez calles
hasta la que sería mi vivienda; al día siguiente me encontré con el Maestro
Orcasitas quien me acogió en su apartamento y quien informó dos días después que
el lunes 22 ya debería estar en clase en la Universidad.
Luego de dormir toda
la noche y buena parte del día me encontré con dos chicas colombianas; la una,
Martha, era una monja que había estudiado conmigo en la Javeriana, la otra,
Teresa, era amiga de Martha y también estudiaban en la Universidad del País
Vasco, en el mismo doctorado al que yo estaba inscrito pero iban un año delante
de mí. Ellas me consiguieron un abrigo prestado y yo debía gastarme mis
primeros ahorros en comprarme zapatos y ropa para el invierno; era muy
preocupante tener que invertir en esas cosas pues mis ahorros empezaron a volar
tres veces más rápido que lo que hubiera sido en Colombia, aquí la vida es
mucho más costosa.
El estudio me ocupó todo el tiempo, los cursos se habían iniciado
en Octubre y ya habían terminado dos y uno tercero estaba en camino, así que
debí ponerme al día. Era una ventaja tener tantas ocupaciones pues no tenía
tiempo para entrar en crisis, pero cuando alguien me preguntaba por qué había decidido
venir a España a estudiar, siempre terminaba llorando mientras daba la
Un mes después de mi llegada presenté mi caso de asilo en
san Sebastián (Donostia en euskera). Me asignaron una abogada de oficio que
resultó ser muy eficiente. El problema fue que la manera en que ella relataba lo
que yo le había informado sobre mi caso me sonaba tan grave, que yo mismo me
sentía en terapia y no en asesoría jurídica. Antes hablé en Bilbao (a una hora
en Bus de Donostia) con CEAR la Comisión Española de Ayuda al Refugiado,
buscando acompañamiento para el caso y algún tipo de ayuda económica, pero debí
desistir de encontrar apoyo de esa índole, pues la alternativa era irme a vivir
a otra ciudad, compartir hacinamiento con personas provenientes de África con quienes
por las diferencias lingüísticas sería difícil comunicarme y abandonar los
estudios, que era lo único que me mantenía ocupado, además dicha alternativa
era solo por tres meses prorrogables a seis. Aun me duele cuando leo a personas que creen que uno por solicitar
asilo se vuelve millonario, cuando sé de personas que deben vivir de las ayudas
de Cáritas u otras entidades para poder comer o vestirse. Rápidamente fui a Gehitu la organización LGTB de San
Sebastián, allí me hice voluntario y les pedía abalar mi caso. No encontré
mucho apoyo emocional, es verdad, pero lo entiendo, ellos pensaron en otros
tipos de apoyo pero yo no necesitaba que recolectaran ropa, ni tampoco estaba
tan mal económicamente como para que recogieran comida para mí. De todas formas
sentirme miembro de una asociación LGBT fue un gran paso pues allí encontré
amigas de verdad, gente con quien hablar, actividades culturales que me interesaban
y me hacían más llevadera mi soledad.
En menos de un mes aceptaron mi caso para estudio de asilo, que
fue presentado con acompañamiento de la Cruz Roja, CEAR y Gehitu; me dieron
permiso de trabajo, algo que no es frecuente pues solo lo dan a los seis meses
de estar en proceso; este documento me permitía vivir tranquilamente en España.
Luego debí renovarlo cada seis meses, por tres años, hasta que me dieron el documento
del asilo, el 07/04/10.
Los seis primeros meses pasaron rápidamente y en vacaciones
de verano decidí en diálogo con mi hermana Ana Luisa, buscar ingreso en la
Universidad de Alicante (UA) en un doctorado relacionado con salud que para mí
resultaba mucho más interesante, pues yo ya tenía un máster en educación. Me aceptaron
fácilmente y pude matricularme con la beca que me dio ella, para pagar el
primer año. Como en la EHU Euskal Herriko Unibertsitateko (Universidad del País
Vasco) ya pasaba al primer año de investigación y a terminar mi tesina pensé en
vivir en Alicante. En la vida todo va
La FELGTB, la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales
y Bisexuales de España organizaba con motivo del Día del orgullo un encuentro
sobre la situación de los LGTB en Latinoamérica, así que me comuniqué con ellos
quienes me informaron que una chica
colombiana lesbiana hablaría por Colombia. Le envié a Adriana Rodríguez un email,
pocos minutos después ya estábamos hablando telefónicamente; coincidencialmente
ella me estaba usando como fuente para su presentación.
personalmente en Madrid en dicho evento. Allí me invitó a visitarla a su casa y
quedarme unos días. Acepté la invitación buscando que coincidiera el viaje con
la matricula en la UA. Ya en su casa, conocí a Angie Simonis, su esposa; ella dirigía
DecideT Asociación de Lesbianas, Gay, Bisexuales y Transexuales de Alicante. En
la visita convinimos en que al iniciar los estudios en la UA yo viviría con
ellas, en un pueblito: La Vila Joiosa, mientras conseguía vivienda en Alicante.
Fueron cinco maravillosos meses acompañado día a día por Adriana y Angie, meses en los que pasé de ser voluntario a coordinar
la asociación y también obtuve mi primer trabajo con la FELGTB/Ministerio de Sanidad en prevención del VIH/sida con
hombres trabajadores sexuales. Me pidieron quitar elementos a mi hoja de vida,
pues por mi currículo deberían pagarme más. No fue un inconveniente hacerlo
pues yo necesitaba trabajar y no tenía ni título profesional homologado ni experiencia
de trabajo certificada en España, así que como persona que solo podía demostrar
que sabe leer y escribir en Español y sin nada válido en este país para poner
en el currículo, encontrar ese trabajo fue todo un logro.
Luego de trabajar con los chicos, obtuve otro contrato para hacerlo con chicas trans quienes también eran trabajadoras sexuales.
Mi vida transcurría entre San Sebastián y Alicante, realmente
tenía vivienda en las dos ciudades y me hice muchos viajes de 10 horas en bus en
cada trayecto, pronto aprendí a dormir sentado con la misma calidad con que lo hacía
acostado; exceptuando la parada obligatoria de media hora en el parador turístico,
en el que me bajaba para estirar las piernas.
Mi salario se iba en pagar viviendas, transporte intermunicipal y en comida; y mis ahorros seguían acortándose, pero por suerte con menos prisa que antes. Desde hace algo más de dos años vivo definitivamente en Alicante y solo viajo a Donostia de manera ocasional.
Terminé y defendí mi tesina en Intervención psicopedagógica
en la EHU; luego realicé la tesina en Enfermería y cultura de los cuidados en
la UA, lo hice con el apoyo de la beca del CEM Centro de Estudios sobre la
Mujer de la UA, la cual gané en concurso en el que obtuve la mayor puntuación; en
esta universidad me matriculé para
homologar sociología mientras hacia la investigación para mi tesis doctoral,
fue un año de clase continua con estudiantes de primero, tercero y cuarto año,
la ventaja fue que nueve de 10 maestros me eximieron de presentar examen. Uno de ellos me ofreció una beca para hacer un máster en
Gestión de las políticas públicas e Interculturalidad, la que acepté
inmediatamente; así que en un mismo momento hacía tres tesis: dos doctorales y
una de maestría, primero obtuve el doctorado en Alicante, luego el máster en la
misma universidad. En horarios nocturnos, debido a los cambios de horario, daba
clases virtuales los fines de semana en la Universidad Cooperativa de Colombia.
Actualmente como solo tengo algunas clases y escribo mi
tesis de la EHU, he tenido tiempo para dedicarme al estudio de la fotografía,
el photoshop y la edición de vídeo He estudiado con grandes fotógrafos como
Mira Bernabeu y Hannah Kolins, he tomado cursos con importantes maestros del
arte y la producción de exposiciones; he realizado dos exposiciones de fotografía. Por otra parte, sigo con mis escritos semanales para la
Revista Semana en Colombia.
Aquí he hecho radio (incluso para una emisora virtual en
Argentina) y aparecido en algunos programas de TVE, también en los más importantes
periódicos españoles como entrevistado o como autor de artículos enviados desde
DecideT y en una entrevista en la revista Interviú. Mi vida no ha tenido una gran ruptura con lo que hacía en
Colombia, bueno durante los cuatro primeros años no pude salir de España y
trabajar en Consultaría internacional pero aun así pude presentarme en
congresos internacionales de manera virtual; ahora ya puedo viajar y lo he hecho;
tengo una pareja con quien comparto muchos intereses (JC); he recibido la visita de
dos hermanas y un hermano, también sobrinas (Nata y vero), una cuñada, Stellita, quien además se preocupa permanentemente por mi bienestar, y un cuñado (Juan); me han visitado amigos y amigas
colombianos (Bunkerglo, Alvaro, Andrés Alberto y su marido Felipe, Andrecito, Gustavo, Edisson, Jhon en Cullera, Nancy Quintero y su hija Camila Galindo quienes me trajeron mi olla de hierro para hacer el arroz ¡con lo que pesa!), un ex-mi-amor (Molano) y tengo muy buenas amigos y amigas españolas, de algunos de ellos soy su "coach", otros fueron compañeros de clase y otros más, mis maestros y directores.
Para ser honesto he de decir que he descubierto que muchos que se decían mis amigos, realmente han desaparecido del mapa e incluso ni responden a mi saludo virtual; y que también otros y otras a quienes pensaba lejanos han resultado ser más cercanos y solidarios de lo que yo hubiera podido esperar. El Twitter y Facebook se han convertido en herramientas imprescindibles en la cotidianidad de los escritos y afectos.
Mi economía es de sobrevivencia, ya casi no tengo ahorros, pero Yufro, Ana Luisa y Tita han estado ahí cada vez que ha sido necesario y cuando no, también, porque con sus regalos y afectos he mejorado mi calidad de vida y podido hacer cosas que me gustan; son seis años de muchas salidas y muy pocas entradas, pero soy feliz, todos los
días me siento alegre de vivir frente al mar, de ver por mi ventana los
amaneceres y atardeceres, aún no he podido acostumbrarme a que estar en el Mediterráneo
no es estar en vacaciones, pero aun así, esa idea de descaso me llena.
Nunca antes había hablado tanto con mi familia, no he dejado
de opinar sobre lo que pasa en Colombia y espero poder integrarme fácilmente cuando
regrese, por ahora no puede ser, aun me esperan algo más de dos años de asilo.
El asilo: un hecho político
En varias oportunidades me sugirieron que mejor pidiera la
nacionalidad por arraigo, pero obtener el asilo era un logro político, una
manera de demostrar que en Colombia se vulneran los derechos humanos y sexuales
a las minorías sexuales, un reconocimiento, que al concederme el asilo, hace España de dicha vulneración. Yo no estoy en España por decisión propia sino por presión
de algún o algunos miembros de los grupos paramilitares. No puedo negar que de alguna forma esto ha mejorado mi vida
o por lo menos mi currículo, pero yo no decidí venir a estudiar, a mí me tocó
salir del país, por eso aun dudo sobre si ya es el momento de regresar; sé que
las amenazas a otros líderes siguen siendo un hecho cotidiano, porque aún no
hay plenos derechos y la iglesia y la extrema derecha nos siguen pensando sus
enemigos y nos siguen teniendo en su mira por autorizarnos a opinar y si hay
algo que tengo claro, es que no puedo permitirme callar.
Las heridas emocionales no se curan fácilmente, aun lloro al
ver fotos, leer textos u oír a amigos y familiares, pero igualmente me agrada
reconocerme emocional, pensarme útil en la lucha por los derechos, tal vez por
ello ese reconocimiento que me hizo la Mesa LGBTG de Bogotá con el “Galardón
León Zuleta por la Diversidad sexual y de género, 2010. Mención especial a la
militancia” es un permanente llamado de atención a que la vida sigue y la lucha
no para con lograr el derecho al matrimonio, porque aun pudiéndonos casar la cultura
no cambiará por el cambio de la norma y entonces deberemos buscar alcanzar
una plena consolidación social como sujetos de derechos, ciudadanos y personas.

References: resolución 
 artículo 3
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 3
 resolución