Source: https://onlitec.com/samsung-space-monitor-analisis-y-opinion-tecnologia/
Timestamp: 2020-02-23 10:01:18+00:00

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Samsung Space Monitor, análisis y opinión | Tecnología - Onlitec
Samsung Space Monitor, análisis y opinión | Tecnología
Cuando pensamos que todo está inventado, llega Samsung para demostrar que no es así y que, cambiando elementos que consideramos inamovibles en lo que a diseño se refiere, consiguen dar vida a un producto no solo nuevo, sino muy especial.
Es el caso del Space Monitor, un monitor que los surcoreanos presentaron hace unos meses en el CES de este año, y que pudimos ver en Amsterdam, junto al gran (en todos los sentidos) The Wall.
A grandes rasgos, es un monitor 4K de 32’’ que no destaca especialemente ni por la resolución, ni por el brillo, ni por el tiempo de respuesta o panel, sino por algo mucho más ‘’sencillo’’: el brazo o peana.
Space Monitor 32”
200 cd/m2 típico
250 cd/m2 máximo
100% sRGB / 72% NTSC
178º H
178º V
Rotación en el eje horizontal
USB de soporte
Como podéis ver en la tabla de características, el Space Monitor es un monitor muy ‘’normal’’ en lo que a números se refiere. Sin embargo, Samsung ha sabido mimar cada uno de los apartados para que, aunque no destaque en grandes números, sí lo haga en el día a día.
A continuación, os contaremos nuestra opinión del Samsung Space Monitor en este análisis, pero ya os digo que es un monitor que, sin parecerlo a simple vista, es capaz de transformar nuestro espacio de trabajo.
El análisis del Samsung Space Monitor por apartados:
Diseño muy inteligente para un monitor diferente
El monitor llama la atención en cuanto lo sacamos de la caja. Y es que, estamos acostumbrados a monitores cada vez más grandes que necesitan un espacio extra en la parte trasera para la refrigeración y retroiluminación, así como para albergar las cada vez más numerosas conexiones y, en algunos casos, un fondo acusado debido a la curvatura de algunos monitores.
Eso no ocurre con el Space Monitor, siendo un monitor con un grosor uniforme en todo el cuerpo, con apenas dos centímetros y medio de grosor.
Los marcos superior y laterales son muy atractivos debido a un grosor muy reducido, y solo tenemos un marco inferior algo más grueso que alberga el logo de Samsung en un lateral.
El Space Monitor de Samsung es un monitor profesional enfocado a la productividad gracias a su resolución 4K y, sobre todo, a su brazo que permite pegar el monitor a una pared.
Si nos vamos a la parte trasera, nos encontramos una rendija de disipación de calor, un joystick para cambiar los ajustes del monitor y encenderlo, así como una zona en la que nos encontramos las diferentes conexiones.
Los puertos de alimentación y conexión, un DisplayPort, un USB y un HDMI, se pueden ocultar gracias a una pletina, quedando una parte trasera muy uniforme que está rematada con un diseño ondulado muy elegante.
Ahora bien, pese a que el diseño llama la atención y la pantalla cumple con creces, como veremos más adelante, lo realmente impresionante del monitor es el brazo. Es lo que lo convierte en un monitor único.
La magia está en el ”brazo”
Cuando Samsung nos mostró en directo cómo el Space Monitor se adapta a cualquier escritorio, nos quedamos con muchas ganas de ver qué tal en el día a día en un escritorio ‘’de verdad’’, y no en una mesa pegada a una pared en la que tenemos más productos que ver.
Lo primero que debo decir es que la instalación del monitor no es tan sencilla como en otros monitores que no hacen uso de tornillos, ya que todo encaja como si fuera un LEGO. Aquí, necesitamos cuatro tornillos (incluidos) que unen el monitor al brazo.
Una vez tenemos eso, es el momento de colocar el monitor en la superficie deseada, pero no va ‘’sobre’’ la mesa, sino que se ancla en uno de los laterales de la misma mediante un sistema de rosca.
El grosor máximo de la mesa a la que podemos anclar el monitor es de unos 9 centímetros, y aunque en las fotos no parece el sistema más sofisticado del mundo, lo cierto es que en las semanas que hemos tenido el Space Monitor para su análisis no nos encontramos en la situación de tener que ‘’apretar’’ el sistema de anclaje.
Con este sistema, los surcoreanos afirman que tenemos un 40% más de espacio en la mesa, y lo cierto es que asombra instalar este monitor y descubrir la cantidad de espacio útil que se ‘’comen’’ otros monitores debido a sus peanas.
Una vez instalado el monitor en el lugar deseado, podemos mover el brazo en el plano horizontal, pero no en el vertical. Es decir, podemos subir y bajar el monitor para adaptarlo tanto a nuestros ojos como al escritorio en cuestión, pero no podemos migarlo en el plano vertical.
Es algo que se realiza de forma muy sencilla y sin esfuerzo, y lo cierto es que la experiencia es buena y el brazo da la sensación de aguantar, perfectamente, el peso del monitor en cualquiera de los ángulos elegidos.
Podéis ver el sistema en este vídeo:
Es, como decimos, el elemento diferenciador de este monitor, lo que permite desmarcarse de la competencia con una idea buena que se ha ejecutado de manera satisfactoria.
Y, además, para muchos usuarios soluciona la papeleta de tener un escritorio pequeño pegado a la pared en el que el monitor se come la mayor parte de la superficie. Eso sí, si estamos escribiendo en la mesa de forma efusiva, esa vibración se traslada al monitor, que se ‘’bambolea’’. No es exagerado, pero es algo que no ocurre en un monitor con peana convencional.
Panel VA y UHD 4K, aunque sin HDR
El brazo hace que el monitor sea especial, y lo cierto es que es un gustazo tener la mesa libre para colocar teclado y ratón, además de un portátil, libretas y lo que queramos, pero… ¿qué tal la experiencia en lo que a salida de imagen se refiere?
Samsung ha montado un panel de 32’’ (31,5 pulgadas) con resolución 4K en formato 16:9. Esto se traduce en una resolución de 3.840 x 2.160 píxeles. Es un monitor con un tamaño y resolución perfecto para trabajar, algo que veremos a continuación, pero más que por los grandes números en la cantidad de píxeles, destaca por el panel utilizado.
Igual que LG lanza casi todo con paneles IPS (de mayor o menor calidad dependiendo de la gama), Samsung hace lo propio con los VA. Se trata de un tipo de panel que cayó en el olvido hace unos años, pero que gracias a monitores gaming y, sobre todo, las pantallas QLED de Samsung, están reviviendo.
Si bien es cierto que la frecuencia de actualización del monitor no es demasiado alta, con un Refresco de solo 60 Hz en el modelo analizado, sí tenemos una tasa de contraste y ángulos de visión que colocan este VA como uno de los paneles VA de gama alta.
Podemos editar vídeo sin problema gracias al espacio de color del panel VA.
El contraste es de 2.500:1m que en un monitor de este estilo no está nada mal, y contamos con un tiempo de respuesta de 4 milisegundos. Esto es elevado para un jugador profesional, pero el resto de usuarios no necesitan un monitor con una respuesta de 1 milisegundo.
Los ángulos de visión, como decimos, son buenos, y esto es algo que vale la pena mencionar. Los ángulos de visión de un panel VA o TN no son comparables a los de un IPS, pero Samsung ha dotado este panel de una capa (que no han detallado) para mejorar este apartado.
Es cierto que vamos a pasar la mayor parte del tiempo con la pantalla en vertical a nuestros ojos y no vamos a echar de menos ángulos de visión tan generosos como los de un IPS, pero los del Samsung Space no dejan que desear.
La representación del color también es acertada, cubriendo el 100% del espectro sRGB y el 72% del NTSC, y es capaz de ofrecer un rendimiento fantástico tanto a la hora de jugar como a la hora de editar vídeo/fotografías. Además, la calibración de fábrica es buena, y siempre podemos toquetear los ajustes de imagen en el menú de configuración, muy sencillo de utilizar.
Ahora bien, lo que no nos convence tanto es el brillo. Se queda en solo 250 nits, y para un monitor de estas características y precio, es una cifra algo escasa. Es decir, olvidaos de reproducir contenido HDR, ya que no es posible.
Por lo demás, tenemos una entrega uniforme del brillo tanto en las esquinas como en el centro del panel, y como es VA, no hay fugas de luz, por lo que no hay que temer por las imágenes oscuras que no se muestran como deberían.
Un monitor pensado para trabajar…
Tras repasar las principales características del Samsung Space, toca ver qué tal nuestra experiencia tanto trabajando como jugando, y aquí hay tres tipos de perfiles: usuarios que quieren una pantalla y poco más, los profesionales que trabajan con varios monitores y los que buscan que el monitor tenga un dock para conectar dispositivos.
En este último caso, tenemos malas noticias. Samsung tiene en sus televisores de gama alta la política de esconder los cables lo máximo posible, con el link en un solo cable, y es algo que se ha intentado aquí.
Las conexiones están escondidas bajo una platina de plástico (un DisplayPort y un HDMI 2.0, además de un USB de soporte para actualizar el monitor) y el cable de corriente cuenta, además, con un cable HDMI. Esto permite disimular el cable en la parte hundida del brazo y, así, minimizar lo que ‘’cuelga’’ tras el monitor.
Tras analizar un monitor como el ThinkVision, lo cierto es que echamos en falta no tres USB Tipo-C, pero sí uno, al menos, para poder conectar ahí el PC o portátil y usar el monitor como dock.
Ahora vamos con el usuario que trabaje con varios monitores. El brazo es un elemento muy especial que nos regala más espacio en la mesa, pero que también nos impide contar con una conexión VESA para que el monitor sea compatible con un brazo doble, o triple.
No hace falta pegar el monitor a un soporte de pared, ya que es algo que, de un modo diferente, ya nos permite el brazo incluido, pero si compramos dos Space Monitor, tendremos que tenerlos uno al lado del otro, cada uno con su soporte.
Ahora bien, entiendo que son dos casos muy particulares y no todos los usuarios necesitan conexión USB o un soporte VESA. Lo que sí necesitan, cuando compran un monitor de estas características, es que la calidad del panel acompañe (que lo hace) y que el espacio para trabajar sea grande.
La resolución 4K, unida a las 32’’, permite que tengamos varias ventanas de gran tamaño, por lo que podemos tener dos Chrome uno al lado del otro, o incluso distribuir ventanas de aplicaciones para, sin llegar a tener una letra diminuta, contar con tres ventanas abiertas a la vez.
Además, cuenta con PbP y PiP. Es decir, podemos tener dos fuentes conectadas y visibles al mismo tiempo, y esto lo he utilizado para utilizar programas en Windows mientras trabajaba en el Mac (PbP) y para tener un partido de fútbol en una ventanita mientras en el resto de pantalla estoy haciendo otras cosas (PiP).
La configuración tanto del PiP como del PbP y de todas las opciones visuales del monitor, así como el ahorro de energía y los diferentes modos, se realizan con un joystick ubicado en la parte trasera, en la zona inferior derecha. Es una manera muy sencilla de controlar las opciones y, además, es una alegría ver cada vez más este sistema sustituyendo a los clásicos cinco o seis botones en el frontal o en la parte inferior.
Y, resumiendo, trabajar con el Space Monitor es una experiencia muy buena (y que voy a echar de menos).
… y con el que se puede jugar
Hay monitores específicamente diseñados para jugar… y otros para trabajar. La versión de 32’’ del Space Monitor es del último grupo, pero claro, que sea un monitor para trabajar y no tenga luces RGB no significa que no podamos jugar en él.
En este sentido, no hay nada demasiado destacable. Ya os hemos contado que es 4K y cuenta con 4 ms de tiempo de respuesta, y son dos datos que permiten que la inmensa mayoría de jugadores (con el equipo ideal para mover el juego a esa resolución, claro), disfruten de unos colores bien calibrados y la profundidad necesaria en los negros.
Los 60 Hz se pueden quedar cortos para quienes prefieran bajar la resolución y aumentar la tasa de frases, pero es, realmente, la única pega que se le puede poner a este monitor si lo usamos para jugar. Bueno, eso y que no cuenta con altavoces ni salida de audio. Y el brillo tampoco permite reproducir contenido HDR. Por lo demás, se puede jugar perfectamente.
Un brazo que convierte un monitor convencional… en algo especial
En el mercado existen decenas de monitores que son muy, muy parecidos entre sí. Es por eso que, elegir un monitor es una de las tareas más complicadas cuando queremos mejorar nuestro equipo. Hay demasiadas variantes y, sobre todo, muchos modelos similares.
El Space Monitor de Samsung es un monitor que cuenta con una calidad de imagen más que buena para su segmento gracias a una pantalla 4K con panel VA que no solo está bien calibrado, sino que no se parece a los VA de unos años (con una fama irregular) y es ideal tanto para trabajar como para jugar.
Sin embargo, lo que llama realmente la atención es el brazo que ha desarrollado Samsung, ya que es algo que ahorra espacio en el escritorio, permite colocar el monitor, literalmente, pegado a la pared y es un elemento de diseño que, además, resulta de lo más práctico.
Es el elemento que marca la diferencia en un monitor muy redondo que cuesta apenas 450 euros y al que se le puede achacar que el brazo no es VESA, que no puede girarse y que no tiene más que 60 Hz de tasa de refresco.
Eso sí, hay una versión 2K de 27’’ que tiene un panel a 144 Hz, y si lo queréis para jugar, sin renunciar a las bondades del brazo del Space Monitor, es una grandísima opción. Y, lo mejor, Samsung nos demuestra que en un segmento con dispositivos que cuentan con un diseño tan establecido, hay sitio para la innovación.
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