Source: http://docplayer.es/16355081-Poder-judicial-de-la-nacion-ano-del-bicentenario.html
Timestamp: 2018-11-14 18:39:28+00:00

Document:
David Guzmán Blanco
1 TENENCIA DE ESTUPEFACIENTES CON FINES DE COMERCIALIZACIÓN. INF. ART. 5 INC. C) LEY PROCESAMIENTO. DENUNCIA ANÓNIMA. VALIDEZ. REMISIÓN VOTO VERTIDO EN EXPTE INCOMPETENCIA La Plata, 2 de febrero de R.S. 2 T 103 f* 45/50 VISTO: el presente expediente n 5421 P. D. V. [y otros] s/pta. Inf. Ley 23737, procedente del Juzgado Federal n 2 de Lomas de Zamora. Y CONSIDERANDO: EL JUEZ SCHIFFRIN DIJO: 1) Llegan estas actuaciones a la Alzada en virtud del recurso de apelación interpuesto por la defensora oficial, defensora de P. y por el, defensor de O. V. S. R., contra la decisión del juez, que procesó a ambos por considerarlos coautores del delito previsto en el art. 5, inc. c de la ley , en la modalidad de transporte de estupefacientes, agravado por el art. 11 inc. c de la misma ley. El juez también procesó como coautora del mismo delito a G. L. A. L., cuya defensa no apeló el auto de procesamiento a su respecto, pero su nuevo abogado adhirió, en la Alzada, al recurso de apelación de P. de acuerdo con la facultad prevista por el art. 439 del C.P.N.N.. 2) En la presente causa se investiga una maniobra de tráfico de estupefacientes ocurrida en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires entre los días 13 de abril de 2009 y 15 abril del mismo año, cuyos responsables serían una persona de nacionalidad paraguaya, de nombre O. V. S.R. y otras nombradas como M. o M., R. y F.. Al menos los dos primeros se habrían puesto de acuerdo para traer a Argentina a aquélla mujer de nacionalidad paraguaya, de nombre G. N. R. G., a la cual, bajo el pretexto de conseguirle un trabajo en una casa de familia en Hong Kong y, posiblemente, luego, en una empresa, la utilizarían para transportar cocaína a aquel país, sin que ella lo supiera. El transporte no se pudo efectuar porque el día 15 los funcionarios de policía frustraron la maniobra al cumplir con los allanamientos ordenados por el juez.
2 Sólo R. se encuentra procesado por el juez por tráfico de estupefacientes y, también, dos mujeres de nacionalidad uruguaya, de nombres D. P. y G. L. A. L., a quienes el juez consideró que habían intervenido en el hecho. Adelanto que propondré confirmar la decisión apelada respecto de R., pero en relación a A. L. y P., considero que no existe prueba suficiente para sostener sus procesamientos, y, por ello, propondré dictar la falta de mérito a su respecto. Asimismo advierto que todas las conductas se han desarrollado en un ámbito territorial ajeno a la competencia de la justicia federal de Lomas de Zamora, razón por la cual propondré también declarar la incompetencia del Juzgado Federal n 2 de esa localidad y remitir las actuaciones al Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal de la Ciudad de Buenos Aires que corresponda. 3) La causa se inició el día, con la recepción de un por parte de un funcionario de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, en el que se describía una posible maniobra ilícita vinculada con el tráfico internacional de estupefacientes. El remitente, según ese mismo era una persona llamada y quien recibió dicho correo electrónico fue el Jefe de la División Operacional, Control del Narcotráfico y Delitos Complejos,. Los detalles de la operatoria que se denunciaba en esa misiva electrónica eran los siguientes. Dos mujeres de nacionalidad uruguaya, cuyos nombres eran A. L. y P., arribarían a Buenos Aires ese mismo día a las 20 hs, desde Montevideo, por la empresa Buquebus. Ellas harían luego contacto con una persona de nacionalidad paraguaya y, posteriormente, A. L. tomaría un vuelo con destino a Europa o Asia el día. La noticia fue comunicada por el funcionario al juez federal, quien dispuso formar el correspondiente sumario y realizar tareas investigativas proceder que más tarde fue avalado por el fiscal federal al formular requerimiento de instrucción. 4) La información acerca del arribo de las dos mujeres mencionadas fue verídica. En efecto, los funcionarios encargados de la investigación constataron que G. L. A. L. y D. V. P. arribaron ese día cerca de la medianoche, a la Terminal de Buquebus de Puerto Madero, junto con una menor de nombre que sería hija de P., y que las tres se alojarían en el Hotel.
3 5) También se demostró que, paralelamente, ese mismo día, habrían también arribado a la Argentina desde Asunción Paraguay dos mujeres, una de nombre G. N. R. G. y la otra, su hermana, M. P. R. G.. Ellas venían al país, según sus dichos, para contactarse con el procesado O. V. S. R., quien le conseguiría a G. un trabajo en Hong Kong en una casa de familia como doméstica y, posiblemente, luego, en una fábrica de MP7, lugar con el que estaría vinculado laboralmente R.. Al arribar al país G. y M. se contactaron con él, quien al parecer ya había hecho una reserva para ellas en la habitación..del Hotel., lugar donde efectivamente se alojaron las dos mujeres procedentes del Paraguay y donde se encontraba alojado el mismo S. R.,. A la mañana del día, G. y M., siguiendo las directivas de R., fueron al Consulado de China, acompañadas por una persona de nacionalidad centroamericana o colombiana de nombre R., quien fue el que les iba indicando como hacer los trámites para la obtención de la visa de aquel país. Cerca del mediodía, obtuvieron inmediatamente la visa y, al salir del Consulado, se encontraron con otra persona de similares características a las de R., quien se llamaba F.. 6) Mientras tanto, los funcionarios que se encontraban vigilando el Hotel, donde estaban tanto A. L. como P., advirtieron que, ese mismo día, tuvieron dos breves encuentros con dos hombres de aspecto centroamericano en las inmediaciones del subterráneo Carlos Gardel donde esta última habría producidos entregas de dinero a esas dos personas (se podría suponer que estas dos personas serían R. y F., porque fueron descriptas del mismo modo que lo hicieron G. R. y M. R., pero no existen elementos que corroboren esta suposición). También, se adviertió que A. y P. tuvieron un corto contacto con otra persona, de nacionalidad paraguaya, que sería el procesado de autos, O. V. S. R.. Este último encuentro habría sido en el Shopping y allí también estaban G. y M., a quienes R. les estaba comprando ropa. Estas dos últimas manifestaron que R. conversó con A.. 7) El día, G. y M., junto con R., fueron a una peluquería y luego a un Mac Donald s. Cuando emprendieron el regreso al Hotel se presentaron R. y F., y el primero le entregó a R. una o dos bolsas rojas y doradas. Ya en el Hotel, mientras G. y M. armaban las valijas en su habitación., se
4 acercó a ellas R., alojado, recordemos, en la habitación, quien traía la bolsa (o bolsas) recién referida. De ella, sacó unos portafolios o carpetas de cuero, oscuras, para introducirlas en la valija que G. iba a llevar a China. R. le dijo a ella que era un regalo porque eran ejecutivos.. A este dicho llegamos por la declaración de G., y también por los dichos de su hermana, M. R., quien dijo que O. hizo referencia a que eran unos portafolios para que [G.] llevara de regalo a unos empresarios de Hong Kong 8) Entre otros datos se pudo conocer que existía una reserva de pasaje con destino a la República Oriental de Uruguay a nombre de P. para las hs de ese mismo día. Este elemento fue considerado esencial para el juez al punto que lo decidiera a ordenar ese mismo día los allanamientos en las habitaciones del Hotel y de la habitación del Hotel y las detenciones de O. V. S. R., G. L. A. L., D. V. P., y de su hija, de apellido. A P. y a su hija,, la detuvieron en la zona de pre-embarque de la Terminal Fluvio-Marítima de Buquebus, Buenos Aires, a quienes no se les encontró ningún material estupefaciente. Sólo tenía con ella anotaciones con números de teléfono de Hong Kong. G. L. A. L., en cambio, se encontraba en el Hotel, en la habitación., cuyo registro tampoco produjo ningún secuestro de sustancia estupefaciente. Sí se le secuestró una agenda, al parecer, china, en donde figuran anotaciones telefónicas de aquél país. En la habitación del Hotel, donde se alojaba O. S. R., tampoco se encontró ningún material estupefaciente, y S. R. no se hallaba en el lugar. Entre sus pertenencias se encontraron una constancia de reserva de pasaje en la línea aérea Lufthansa, a nombre de O. V. S. R. y G. L. L. para el día y regreso el día, y tres hojas de reserva del Hotel a nombre de L. L. G. y V. S. O.r, con check in el día y check out. R., en ese momento, se encontraba en la habitación del mismo Hotel, junto con G. N. R. G., su hermana, M. P.R. G. y el hijo de esta última,.. En una maleta oscura, de grandes dimensiones, propiedad de G. R. G., se encontraron cuatro carpetas del material símil cuero de medianas dimensiones, conteniendo en su interior cocaína, por un peso total de tres (3) kilogramos aproximadamente.
5 9) Con este panorama probatorio, el juez entendió que se estaba frente a un grupo de personas organizadas para transportar estupefacientes a Hong Kong a través del Aeropuerto de Ezeiza, interviniendo en la maniobra O. V. S. R., D. V. P., G. L. A. L. y otras personas no identificadas. En relación a G. N. y M. P. R. G. o se pudo determinar, según el a quo, si intervinieron en las conducta de ese grupo. Por ello, procesó a S.R., P. y A. L. por considerarlas autoras del delito de transporte de estupefacientes (art. 5, inc. c de a ley 23737), agravado por haberlo cometido con la organización de tres o más personas (art. 11 inc. c de la ley ). En la misma resolución dictó la falta de mérito respecto de M. P. R. G. y de G. N. R. G.- 10) El defensor de O. V. S. R., dice que el supuestamente anónimo fue mandado por el mismo funcionario que dijo haberlo recibido, dado que presenta algunos errores de sintaxis que se repiten en otras escrituras de, que la orden de allanamiento no está fundada y que la resolución es arbitraria. En cuanto a la calificación, dice que el transporte nunca fue consumado y que, en todo caso, sólo puede hablarse de tentativa, y respecto de la intervención de su cliente en calidad de coautor, enfatiza que debe haberse precisado un hecho concreto, singular, de la vida de [su] defendido y que este requisito es imposible hallarlo en la resolución apelada. También se agravia de que la prisión preventiva no resulta razonable, porque para que ello suceda es necesario probar que la persona ha intervenido en un ilícito y el peligro de fuga o entorpecimiento de las investigaciones Por lo tanto, solicita que se revoque la resolución apelada. 11) En relación al agravio relativo a que el supuestamente anónimo fue mandado por el mismo oficial que dijo haberlo recibido, cabe decir que tal hipótesis no aparece corroborada en las actuaciones. No se advierten cuáles serían los errores de sintaxis repetitivos a los que alude el defensor y éste tampoco se ocupa de describirlos en el escrito de apelación, razón por la cual no cabe hacer lugar al agravio. Por el momento, consideramos entonces que el fue enviado por una persona distinta de, aunque no sepamos con seguridad cuál es la identidad de la persona que lo envió. Y no lo sabemos porque si bien en el
6 remitente del correo electrónico figura el nombre de, el juez no ha realizado ninguna investigación para descifrar su real existencia. Ahora bien, si el juez investigara este punto y no llegara a dar con la identidad de la persona que lo envió, porque por hipótesis- la persona haya creado una cuenta de utilizado un nombre falso, estaríamos, pues, ante una especie de denuncia anónima, razonamiento que podría ser tomado por los defensores para solicitar al nulidad de las actuaciones. Sin embargo, esto no es un escollo, a mi modo de ver, para la validez de la investigación y así quiero expresarlo desde este momento. Ello así porque es la misma ley , modificada por ley , la que determina que las personas que denuncien cualquier delito previsto en ella o en el art. 866 del Código Aduanero, se mantendrán en el anonimato (art. 34 bis). A esta razón, a demás, podemos sumar las que he dado en el caso A. (expte. n 5165 del registro de esta Sala, de fecha 30 de diciembre de 2009) (1) relativas a la validez de la denuncia anónima cuando estamos en presencia de crímenes organizados. Me remito, entonces, a las consideraciones formuladas en aquel precedente que resultan aplicables sin más a esta causa. 12) En relación a los defectos esgrimidos por el defensor en relación a la orden de registro y al auto de procesamiento, cabe decir que la lectura de ambas piezas procesales se advierten que ellos cuentan con las formalidades necesarias para permitir un adecuado ejercicio de defensa de los representantes de los imputados. En ellos el juez ha señalado los elementos probatorios sobre los que el juez edificó su razonamiento para adoptar las medidas cuestionadas por la defensa. 13) Respecto del agravio relativo a la responsabilidad de R. en el hecho investigado, cabe decir que se encuentra prima facie comprobada su autoría. Ha quedado acreditado que él, junto con una mujer llamada M. o M., desarrollaron todos los actos que condujeron a G. y M. R. hasta la Argentina y que G. y R. iban a viajar a Hong Kong con una maleta con cocaína. Ello surge principalmente del hecho de que R. fuera detenido ejerciendo un co-dominio sobre la droga secuestrada en la habitación del Hotel,,,, más precisamente en una de las maletas. También, queda esto corroborado por las tareas de prevención y por los documentos encontrados en
7 poder de R. (ticket aéreo a Hong Kong y reserva en un Hotel de Shangai), que demuestran que él iba a viajar también a Hong Kong. Tengo en cuenta a la vez el mail que dio inicio a esta causa. En él se menciona a una persona de nacionalidad paraguaya vinculada con el tráfico de estupefaciente que tendría contacto con A. L. y con P., persona que sería S. R.. 14) En lo que hace a la calificación legal, la defensa se queja porque entiende que, a lo sumo, se puede considerar que la conducta de su asistido llegó sólo al grado de tentativa de entrega de estupefacientes. Sin embargo, el defensor pierde de vista que la tentativa de entrega configura al mismo tiempo una tenencia de estupefacientes con fines de comercialización totalmente consumada por parte de su asistido, figura esta última que, dicho sea de paso, aparece, a mi modo de ver, como la calificación correcta que debió haberse dado a la conducta de R.. En tales condiciones, la crítica del abogado, dirigida a obtener una disminución de pena, no resulta suficiente. 15) Por último, en relación al agravio relativo a la prisión preventiva, cabe decir que esta Sala tiene dicho que el trámite adecuado para encausar críticas de este tipo debe desarrollarse en el incidente de excarcelación (ver mi voto in re n 4476 Incidente de apelación Crous, Félix Pablo s/dcia. (CC Arana) de fecha 8 de mayo de 2009, considerandos 205 y 206, y ver mi voto in re n 3884 y 3988 Dupuy, de fecha 27 de septiembre de 2007, considerando 33) (1). 16) La defensora oficial, defensora de P., interpuso recurso de apelación.contra la decisión del juez que procesó a su asistida por considerarla responsable del delito previsto y reprimido por el art. 5 inc. c, en la modalidad de transporte de sustancias estupefacientes, agravado por el art. 11, de la ley La defensa sostiene que no existe prueba que vincule a su asistida en la maniobra que se investiga en estas actuaciones. Acentúa que el juez tuvo acreditada la intervención de P.por el sólo conocimiento que ésta tenía con R.. Pero este conocimiento -dice la defensa- no permite sostener la gravosa imputación de considerarla parte de una organización dedicada al transporte de estupefacientes. La droga no se encontró bajo su esfera de custodia ni se ha probado que la procesada haya ingresado sustancias de ese tipo al país, que las llevara de un lado a otro o que estuviera por salir al país a Asia o Europa.
8 Por el contrario, señala que su defendida, el día de la detención estaba por viajar de regreso a Montevideo. Por ello, solicita que se sobresea a su asistida. En la alzada, el doctor asumió la defensa de P. y G. L. A. Presentó el informe del art. 454 C.P.P.N. por la primera y, en el mismo escrito, dado que A. no había apelado, adhirió al recurso de apelación de la defensora oficial de P.. El nuevo defensor esgrime la nulidad de las actuaciones en virtud de haber comenzado la instrucción con un anónimo. Expresa que se podría hipotéticamente decir que cualquier sujeto, mediante un mail anónimo [puede acusar] al [juez] Instructor de la causa de comercializar droga en su casa, y siguiendo el criterio del instructor, habría que allanarlo, requisarlo y detenerlo, aún no habiéndose encontrado elemento alguno que lo incrimine, como es el caso de autos. Dice que sus defendidas no poseyeron nunca sustancia estupefaciente y que, ya que no tuvieron nunca contacto con la droga encontrada en la habitación del Hotel, el juez no puede tener acreditada la intervención que les reprocha en carácter de autor, por el simple hecho de mantener conversaciones con sujetos que eventualmente podrían o no estar vinculados al tráfico de estupefacientes. Se pregunta cómo pudieron sus asistidas transportar aquello con lo que no tuvieron contacto y atribuírseles el agravante de integrar una organización de más de tres personas. Agrega que P.el día de la detención estaba por regresar a su país de origen y que A. no contaba con visa para ingresar a un país Europeo o Asiático. En relación a la prisión preventiva, dice que no se dan los presupuestos necesarios para adoptar tal medida. Expresó el defensor la ilegalidad y delictual requisa efectuada sobre la menor, de quien he de manifestar y como ha sido demostrada con la documentación que se aportó en su momento, su edad es de trece años, la misma fue desnudada en forma íntegra en frente de personas desconocidas para ella y sin ningún recaudo hacia su integridad psíquica, por orden del Juez de Grado, no anotició en ningún momento, al Juez de Menores en turno para que se asegurarán, de alguna manera, los derechos de la menor, quien como ya
9 [dijera] fuera vejada sin ningún tapujo por orden expresa del juez Instructor. 17) En relación a la crítica de la defensa relativa a la que la investigación se inicio con un anónimo, cabe estar a lo dicho más arriba cuando tratamos los agravios del defensor de R., y, por lo tanto, no corresponde hacer lugar a la pretensión de invalidez esgrimida. 18) En cambio, en cuanto al agravio referente a que no existen elementos probatorios para mantener el procesamiento de A. L. y de P., cabe hacer lugar al mismo, porque no resulta suficiente la prueba reunida para sostener, o bien una autoría por parte de P. y A. respecto de la tenencia de estupefacientes con fines de comercialización que se le reprocha a R., o bien una complicidad de ambas en dicha conducta. No bastan los datos que figuran en el a fin de responsabilizar a A. y a P. de la operación de tráfico investigada. Cuando valoramos esa misiva al analizar la situación de R., ese medio aparecía como un indicio que se sumaba al cuadro probatorio conformado por otros elementos de prueba directos de su responsabilidad. Pero, en el caso de las mujeres de nacionalidad uruguayas, la información que surge del no tiene suficiente entidad para sostener el procesamiento de A. y P. si no existen otro datos directos de su responsabilidad. La reserva de vuelo a Hong Kong de A. y R., la reserva en el Hotel de Shangai y el encuentro de A. con R. son también insuficientes, a mi juicio, para tener acreditada la responsabilidad de ellas dos. Todos ellos no son más que indicios a los que les falta una cuerda fuerte que los enlace en su conjunto. La prueba que vincularía armónicamente todos esos elementos podría haber sido algún dato que acreditara que A. L. o P. o bien tenían materialmente la droga consigo o que poseían también el señorío, junto con R., de la droga secuestrada en autos. Empero la investigación, por el momento, no consiguió elementos que lograran demostrar que compartieran el dominio de la sustancia hallada en poder de R. en la habitación del Hotel. 19) Este nuevo resultado que obtenemos respecto de la responsabilidad de los imputados ejerce influencia decisiva en la gravedad de la calificación dispuesta por el juez de grado. En efecto, al no existir prueba suficiente de que A. L. y P. hayan intervenido en la tenencia de estupefacientes con fines de
10 comercialización que desarrolló R., cae, por el momento, la agravante del art. 11 inc. c de la ley 23737, cuya aplicación exige la acreditación de que al menos dos personas más se hayan organizado para consumar dicho delito. Tampoco se ha acreditado en la causa la responsabilidad de las personas nombradas como M., F. y R. lo que impide tenerlos en cuenta a los fines de dicho agravante. 20) En cuanto a la denuncia formulada por el doctor respecto de la requisa realizada sobre la menor, corresponde correr vista al Sr. Fiscal Federal a tenor de los previsto en el art. 180 del C.P.P.N. 21) Por último, hemos visto que todas las acciones desplegadas en esta causa se han desarrollado en una jurisdicción territorial extraña a la de Lomas de Zamora. Si bien todo comenzó con la recepción de un por parte de la Policía de Seguridad Aeroportuaria en Ezeiza, pronto la investigación ilustró que las verdaderas conductas delictivas se realizaban en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Por tal motivo, corresponde declarar la incompetencia del Juzgado Federal n 2 de Lomas de Zamora para seguir entendiendo en las presentes actuaciones y remitir la causa al Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal de la Capital Federal que corresponda (art. 37 C.P.P.N. y ss.). Por todo lo expuesto, propongo al Acuerdo: 1) Confirmar la resolución apelada respecto de O. V. S. R., recalificando su conducta por la de co-autor del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización (art. 5, inc. c, de la ley ). 2) Revocar la resolución apelada en lo que respecta a los procesamiento de D. V. P. y G. L. A. L., dictando en su reemplazo la falta de mérito respecto de ambas. 3) Correr vista al señor Fiscal General, en virtud de lo dispuesto por el art. 180 a tenor de lo señalado en el considerando 20. 4) Declarar la incompetencia del Juzgado Federal n 2 de Lomas de Zamora y remitir las actuaciones al Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal de la ciudad de Buenos Aires que corresponda. EL JUEZ ÁLVAREZ DIJO: Adhiero al voto del juez Schiffrin. Por lo expuesto, el Tribunal RESUELVE:
11 1) CONFIRMAR la resolución apelada respecto de O. V. S. R., recalificando su conducta por la de co-autor del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización (art. 5, inc. c, de la ley ). 2) REVOCAR la resolución apelada en lo que respecta a los procesamiento de D. V. P.y G. L. A. L., dictando en su reemplazo la falta de mérito respecto de ambas. 3) CORRER vista al señor Fiscal General, en virtud de lo dispuesto por el art. 180 a tenor de lo señalado en el considerando 20 del voto del juez Schiffrin. 4) DECLARAR la incompetencia del Juzgado Federal n 2 de Lomas de Zamora y remitir las actuaciones al Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal de la ciudad de Buenos Aires que corresponda. Regístrese, notifíquese, cúmplase y remítase. Firmado Jueces Leopoldo Héctor Schiffrin. César Álvarez Ante mí: Dra. Laura A. Benavides de Selvático Secretaria Subrogante. NOTA: (1):publicado en el rubro FALLOS DESTACADOS- carpeta temática DELITOS DE LESA HUMANIDAD (FD.347)-del sitio Federales;2)Justicia Federal La Plata y Fallos Destacados-carpeta temática.

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución