Source: https://hubslide.com/ruthanyaymapuma/presiones-de-las-perforaciones-s56d933ca8d070ead0ed43d02.html
Timestamp: 2016-10-21 20:58:51+00:00

Document:
Presiones de las perforaciones - HubslideToggle navigationBUSINESSEDUCATIONTECHNOLOGYTRAVELMORE TOPICSSign upSign in HomeruthanyaymapumaPresiones de las perforaciones of 22 Presiones de las perforaciones ruthanyaymapumaPublished on: Mar 4, 2016 Transcripts - Presiones de las perforaciones
OcéanoLago
26 Oilﬁeld Review
Las presiones de las operaciones
de perforación y producción
Yves Barriol
Karen Sullivan Glaser
Sugar Land, Texas, EUA
Ramona Corbiell
Nueva Orleáns, Luisiana, EUA
Kåre Otto Eriksen
Harald Laastad
Kerr Morrison
Martín Terrazas Romero
Shell E&P Americas
Por su colaboración en la preparación de este artículo, se
agradece a Jeff Cordera y Aaron Jacobson, Clamart,
Francia; Roger Goobie, Houston, Texas; José de Jesús
Gutiérrez, Ciudad de México, México; Martin Isaacs,
Frederik Majkut y Lorne Simmons, Sugar Land, Texas; y
Paula Turner, consultora externa, Houston.
adnVISION675, AIT (herramienta de generación de
Imágenes de Inducción de Arreglo), arcVISION675, CHDT
(Probador de la Dinámica de Formación de Pozo Entubado),
CQG (Sensor de Cristal de Cuarzo), FloWatcher, MDT
(Probador Modular de la Dinámica de la Formación),
Platform Express, PowerDrive Xtra, PressureXpress,
proVISION675, Sapphire, Smart Pretest, StethoScope,
TeleScope, USI (herramienta de generación de Imágenes
Ultrasónicas), VISION y WellWatcher son marcas de
La medición de la presión es esencial para optimizar la recuperación de hidrocar-
buros. Hoy podemos determinar las presiones de formación en forma precisa,
prácticamente en cualquier momento del ciclo de vida de un pozo. Ya sea durante la
perforación, cuando el pozo alcanza la profundidad ﬁnal o algunos años después de
iniciada la producción, las técnicas actuales nos permiten adquirir datos de presión
precisos y económicamente efectivos. Éstos nos ayudan a reducir los riesgos y
Muchos de los efectos de la presión pasan inad-
vertidos en nuestra vida cotidiana. Rara vez nos
planteamos porqué ﬂuye el agua desde un grifo o
cómo vuela un avión. Y, sin lugar a dudas, cuando
llenamos el tanque de combustible de nuestro
automóvil, no nos preocupa la naturaleza de las
geopresiones que impulsan los hidrocarburos
hacia la superﬁcie. Nuestro mundo depende de la
presión de muchas maneras y la producción de
petróleo y gas no escapa a esta regla.
La historia de la geopresión se remonta a los
comienzos de la Tierra. Al enfriarse el núcleo
externo de la Tierra, los movimientos tectónicos
de las placas inducidos por la convección aca-
ecida en el interior de la Tierra generaron
esfuerzos en la corteza terrestre. El movimiento,
torcedura y espiralado de estas placas de la cor-
teza terrestre sometidas a esfuerzos provocaron
la formación de montañas y cuencas. Las erup-
ciones volcánicas asociadas con las fuerzas
tectónicas de las placas arrojaron material desde
el interior de la Tierra, formando la atmósfera y
Conforme la actividad tectónica de las placas
seguía incidiendo en las condiciones de presión
del subsuelo, se formaron los patrones cli-
máticos. Los ciclos de evaporación oceánica,
saturación atmosférica, condensación y precipi-
tación continental alimentaron los ríos que
desembocan en los océanos, acarreando consigo
grandes volúmenes de rocas erosionadas y mate-
rial terrígeno y orgánico marino. Al disminuir la
velocidad de transporte, estos materiales se
asentaron en cuencas sedimentarias (abajo).
> El ciclo hidrológico. El agua que se evapora desde el océano forma nubes. Las nubes se acumulan
sobre la tierra y producen la lluvia, que ﬂuye a lo largo de los ríos y regresa al océano transportando
rocas y restos orgánicos que se depositan en las cuencas. El ciclo se repite, depositando capas de
material macizas.
Invierno de 2005/2006 27
chapopoteras
Posteriormente, a lo largo de los ciclos continuos
de enterramiento y compactación, estos materia-
les fueron convertidos por la acción del calor, la
presión y la actividad orgánica en los diferentes
compuestos de hidrocarburos que conocemos con
el nombre de petróleo.
Así comienza la historia de la geopresión, los
hidrocarburos y la producción. En este artículo,
examinamos primero el desarrollo de los sistemas
geopresionados y luego analizamos los efectos de
la presión de formación sobre la perforación, eva-
luación, producción y recuperación de hidrocar-
buros. Algunos ejemplos del Golfo de México,
México y el Mar del Norte, muestran cómo los
perforadores, ingenieros y geocientíficos están
utilizando técnicas vanguardistas para pronosti-
car, medir y manejar la presión, permitiendo que
los pozos sean perforados en forma más segura,
que los agujeros sean colocados en forma más
precisa y que el contenido de los yacimientos sea
evaluado y manejado de manera de maximizar la
recuperación de petróleo y gas.
Desarrollo de los sistemas geopresionados
La corteza terrestre externa alberga un complejo
sistema de esfuerzos y geopresiones que cons-
tantemente procuran alcanzar un estado de
equilibrio. Si bien el subsuelo comprende varios
rasgos geológicos, bajo diferentes regímenes de
presión y esfuerzo, una de las distribuciones de
presión del subsuelo más comúnmente estudia-
das es la que tiene lugar en los sedimentos
relativamente someros depositados en ambientes
sedimentarios deltaicos. Los ríos arrojan grandes
cantidades de arena, limo y arcilla en cuencas
marinas donde se acumulan y litiﬁcan a través de
millones de años, y por último forman principal-
mente arenisca, limolita y lutita.
Inicialmente, los sedimentos depositados en
las desembocaduras de los ríos son sedimentos
no consolidados y no compactados, y poseen una
porosidad y una permeabilidad relativamente
altas que permiten que el agua de mar rema-
nente, o el agua connata, presente en los poros
permanezcan en total comunicación hidráulica
con el océano que la sobreyace. Con el tiempo y
la compactación, conforme se deposita más sedi-
mento, el agua sale con diﬁcultad de los espacios
porosos y el contacto entre los granos soporta
una carga sedimentaria cada vez más grande. Si
existe un conducto para que el agua salga, se
mantiene el equilibrio en los espacios porosos.
Una vez formados, el petróleo y el gas migran
en dirección ascendente hacia zonas de menor
presión, alcanzando posiblemente la superficie
para formar chapopoteras (acumulación de ema-
naciones) si no existe ninguna obstrucción
mecánica en el camino. Las evidencias geológicas
y arqueológicas indican que existieron chapopote-
ras naturales en varios lugares del mundo durante
miles de años. En ciertos casos, las presiones del
subsuelo hacen que grandes volúmenes de hidro-
carburos alcancen la superﬁcie. A lo largo de la
costa de California, cerca de Goleta Point, EUA,
volúmenes comerciales de gas natural continúan
saliendo de las fracturas naturales existentes en
la corteza terrestre. Allí, los ingenieros diseñaron
un singular sistema de recuperación de gas subte-
rráneo que ha captado más de 113 millones de m3
[4,000 millones de pies3] de gas natural desde
1982. Este gas natural es suﬁciente para satisfa-
cer las necesidades anuales de más de 25,000
consumidores residenciales típicos de California.1
Las chapopoteras se forman generalmente
cuando la erosión produce la exposición de las
rocas con hidrocarburos en la superficie de la
Tierra o cuando una falla o una fractura permi-
ten que los hidrocarburos, impulsados por la
presión, migren hacia la superﬁcie. Los registros
históricos indican que las chapopoteras superﬁcia-
28 Oilﬁeld Review
> Chapopotera identiﬁcada en el área marina de Angola, África Occidental.
Aproximadamente un 75% de las cuencas petrolíferas del mundo contienen
chapopoteras de superﬁcie. Saber dónde emergen las chapopoteras de pe-
tróleo y gas ayuda a localizar las fuentes de las acumulaciones de petróleo y
gas del subsuelo. Los cientíﬁcos utilizan las imágenes satelitales para ayudar
a identiﬁcar yacimientos de hidrocarburos potenciales. En esta imagen, los
valores de datos de gravimetría de aire libre obtenidos de los datos del Saté-
lite Europeo de Teledetección (ERS) permiten la identiﬁcación de áreas de
altos valores gravimétricos que son el resultado de los sedimentos emitidos
del Río Congo, conocidos como Abanico Congo. Los datos se utilizan también
para ayudar a identiﬁcar áreas con chapopoteras de hidrocarburos, que se
muestran como curvas de contorno delineadas en rojo. La fuente submarina
de la chapopotera se localiza típicamente utilizando técnicas de sonar o sís-
mica de reﬂexión somera. Luego, se pueden muestrear los hidrocarburos como
ayuda para identiﬁcar el tipo de petróleo y el grado de madurez del campo,
así como para su correlación con otras chapopoteras submarinas. (Imagen:
cortesía del Grupo NPA; contornos de bloques: cortesía de IHS Energy.)
Invierno de 2005/2006 29
les condujeron al descubrimiento de numerosos
yacimientos de petróleo.2
Hoy en día, las imáge-
nes aéreas y satelitales ayudan a los geólogos a
detectar emanaciones naturales de petróleo y gas
que migran desde las grandes profundidades de los
océanos, ofreciendo la promesa de las reservas de
hidrocarburos aún sin descubrir (página anterior).
Afortunadamente, la mayoría de los hidrocar-
buros presentes en el subsuelo no escapan hacia
la superﬁcie. A medida que el petróleo y el gas
migran en dirección ascendente, quedan entram-
pados habitualmente debajo de las capas de baja
permeabilidad o los sellos. Estos sellos pueden
estar constituidos por diversos tipos de rocas,
incluyendo lutitas, lutitas calcáreas, areniscas
bien cementadas, ceniza volcánica litiﬁcada, an-
hidrita y sal.
Las trampas de hidrocarburos se agrupan fre-
cuentemente de acuerdo con los procesos
geológicos que las originan, tales como los proce-
sos de plegamiento y fallamiento y los cambios
estructurales causados por la actividad tectónica
de las placas o la deformación plástica de las
sales o las lutitas (arriba). Muchas trampas de
hidrocarburos implican combinaciones de rasgos
estructurales y estratigráficos pero, una vez
entrampados debajo de un sello, los fluidos de
yacimiento no poseen comunicación hidráulica
con la superﬁcie. Dado el tiempo y las circuns-
tancias adecuadas, la presión aumenta en el
espacio poroso de las rocas (véase “Causas de la
presión anormal,” página 30).
El primer petróleo y la
Poco tiempo antes del año 200 aC, los chinos uti-
lizaron la geopresión para ayudar a explotar los
primeros pozos de gas.3
Otros registros indican
que ya en el año 1594, cerca de Bakú, Azerbaiján,
se excavaron a mano agujeros o pozos someros de
hasta 35 m [115 pies] de profundidad, lo que
convirtió a esta área en el primer campo petro-
lero real.4
En EUA, la historia de las operaciones de
perforación antes del siglo XIX es poco clara, si
bien la utilización del petróleo de chapopoteras
se destaca en varios de los primeros relatos his-
tóricos. En 1821, los perforadores terminaron el
primer pozo de EUA, destinado especíﬁcamente
a la producción de gas natural. Este pozo,
situado en Fredonia, Nueva York, EUA, alcanzó
una profundidad de 8.2 m [27 pies] y produjo
suﬁciente gas, por impulso de la presión natural,
para encender docenas de quemadores en una
posada cercana. Posteriormente, en 1859, Edwin
L. Drake perforó un pozo exploratorio cerca de
Titusville, Pensilvania, EUA, para localizar el ori-
gen de una chapopotera de petróleo.5
una profundidad de 21 m [69.5 pies], los perfora-
dores extrajeron sus herramientas del pozo. A las
24 horas, los efectos de la geopresión hicieron
que el petróleo llegara a la superﬁcie en forma
natural. Afortunadamente para Drake, la presen-
cia de chapopoteras de petróleo en el área
impidió el incremento de la presión anormal. Uti-
lizando una bomba manual, los perforadores
produjeron aproximadamente 3.9 m3/d [25 bbl/d]
de petróleo. Si bien la producción pronto decayó
a unos 1.5 m3/d [10 bbl/d], se dice que el pozo
continuó en producción durante un año o un poco
más de un año.6
Para comienzos de la década de 1900, los
perforadores, geocientíﬁcos e ingenieros recono-
cieron la importancia de la geopresión en la
producción de petróleo y gas. El descubrimiento
de Spindletop, que experimentó un reventón
durante la perforación cerca de un domo salino
situado a 311 m [1,020 pies] de profundidad,
produjo alrededor de 800,000 bbl [127,120 m3]
de petróleo en ocho días y aportó a los cientíﬁ-
cos nuevos conocimientos acerca de los efectos
de la geopresión anormal relacionada con la pre-
sencia de domos salinos.7
Al aumentar la actividad de perforación, la
exploración alcanzó territorios nuevos e inexplo-
rados. Recordando los descontrolados pozos
surgentes de petróleo del pasado, los perforado-
res se mostraban siempre vigilantes ante el
posible incremento de las geopresiones anorma-
les. Los ingenieros y científicos comenzaron a
buscar nuevas formas de pronosticar las presio-
nes anormales durante la búsqueda de petróleo.
1. Natural Oil and Gas Seepage in the Coastal Areas of
California; Departamento del Interior de EUA, Servicio de
Administración de Minerales. http://www.mms.gov/omm/
paciﬁc/enviro/seeps1.htm (Se accedió el 8 de octubre de
2. Para obtener más información sobre chapopoteras y
exploración de petróleo, consulte:
http://www.npagroup.co.uk/oilandmineral/offshore/
oil_exploration/ (Se accedió el 8 de octubre de 2005).
3. Brufatto C, Cochran J, Conn L, Power D, El-Zeghaty
SZAA, Fraboulet B, Grifﬁn T, James S, Munk T, Justus F,
Levine JR, Montgomery C, Murphy D, Pfeiffer J,
Pornpoch T y Rishmani L: “Del lodo al cemento:
construcción de pozos de gas,” Oilﬁeld Review 15, no. 3
(Invierno de 2003/2004): 70–85.
4. Para obtener más información sobre la cronología de los
eventos petroleros, consulte: http://www.sjgs.com/
history.html#ancient_to_present (Se accedió el 8 de
5. Para ver una cronología de la perforación de pozos de
petróleo y gas en Pensilvania, consulte:
http://www.dep.state.pa.us/dep/deputate/minres/
reclaiMPa/interestingfacts/Chronlogyofoilandgas
(Se accedió el 8 de octubre de 2005).
6. Yergin D: The Prize. New York City: Simon & Schuster, 1992.
7. Para obtener más información sobre la historia del campo
petrolero Spindletop, consulte:http://www.tsha.utexas.edu/
handbook/online/articles/SS/dos3.html (Se accedió el 8
de octubre de 2005).
(continúa en la página 32)
> Trampas estructurales. El peso de los sedimentos sobreyacentes hace que las capas de sal se deformen plásticamente, creando diapiros. Conforme evo-
lucionan los diapiros, los sedimentos traslapan sus márgenes, formando trampas que habitualmente alojan hidrocarburos (izquierda). Cuando los estratos
se han deformado para formar un anticlinal (centro), el petróleo (verde) y el gas (rojo) pueden quedar entrampados debajo de un sello. La presencia de fallas
también puede producir el entrampamiento de los hidrocarburos (derecha), mediante el sellado del margen echado (buzamiento) arriba de un yacimiento.
Causas de la presión anormal
Las formaciones de presión normal
generalmente poseen una presión de poro
equivalente a la presión hidrostática del agua
intersticial. En las cuencas sedimentarias, el
agua intersticial normalmente posee una
densidad de 1,073 kg/m3 [8.95 lbm/galón
americano], lo que establece un gradiente de
presión normal de 0.465 lpc/pie [10.5 kPa/m].
La desviación signiﬁcativa con respecto a esta
presión hidrostática normal se conoce como
En muchos yacimientos productores de
hidrocarburos se observan geopresiones
anormales, por encima o por debajo del
gradiente normal. Si bien el origen de estas
presiones no se conoce en forma exhaustiva,
el desarrollo de la presión anormal se
atribuye normalmente a los efectos de la
compactación, la actividad diagenética, la
densidad diferencial y la migración de los
ﬂuidos.1 La presión anormal implica el
desarrollo tanto de acciones físicas como de
acciones químicas en el interior de la Tierra.
Las presiones superiores o inferiores al
gradiente normal pueden ser perjudiciales
para el proceso de perforación.
Las presiones subnormales, es decir
aquellas presiones que se encuentran por
debajo del gradiente normal, pueden producir
problemas de pérdida de circulación en los
pozos perforados con lodo de perforación
líquido. Las condiciones de presión
subnormales se generan frecuentemente
cuando la cota de superﬁcie de un pozo es
mucho más elevada que la capa freática del
subsuelo o el nivel del mar. Esto se observa
cuando se perforan pozos en serranías o en
zonas montañosas, pero también puede
ocurrir en regiones áridas donde es posible
que la capa freática tenga más de 305 m
[1,000 pies] de profundidad.
Las presiones anormalmente bajas también
se observan con frecuencia en los yacimientos
agotados. Se trata de yacimientos cuya presión
original ha sido reducida como resultado de la
producción o de pérdidas. El fenómeno de
agotamiento no es inusual en los yacimientos
maduros en los que se han producido
volúmenes signiﬁcativos de petróleo y gas sin
la implementación de programas de inyección
de agua o de mantenimiento de la presión.
Por el contrario, las presiones
anormalmente altas son características de la
mayoría de las regiones productoras de
petróleo. Las sobrepresiones anormales
siempre involucran una zona particular que
se sella o aísla. La magnitud de la
sobrepresión depende de la estructura, el
ambiente sedimentario y los procesos y tasa
de sedimentación.
Uno de los mecanismos más comunes que
genera presiones anormalmente altas es el
entrampamiento del agua intersticial durante
el proceso de sedimentación. Si se forma un
sello antes de que se desplace el agua
intersticial, no se establece el contacto grano
a grano entre los sólidos. Con el tiempo, y con
30 Oilﬁeld Review
> Aislamiento de la presión por desplazamiento de las fallas. En áreas con fallas, las
zonas presionadas (pardo) pueden desplazarse a lo largo de un plano de falla. Si se
encuentra adecuadamente sellada, la zona desplazada mantiene su presión anormal.
Si bien es posible deﬁnir el tope de una zona de presión anormal en un área o estruc-
tura dada, la presencia de fallas puede producir cambios signiﬁcativos en la profun-
didad de la formación, a poca distancia. Para el perforador, esto no sólo crea
confusión sino que plantea mayores riesgos de perforación.
Arenisca presionada
Pressured sand
Pozo 3 Pozo 4 Pozo 5
Invierno de 2005/2006 31
los incrementos producidos en la compac-
tación debido a la presión ejercida por los
estratos de sobrecarga, el agua contenida en
el espacio poroso se comprime, generando
una presión de poro anormalmente alta.
Otra de las causas de la presión
anormalmente alta es el levantamiento
geológico y el desplazamiento de una
formación, que reubica físicamente una
formación de presión más alta, trasladándola
de una profundidad a otra (página anterior).
Cuando una zona de presión previamente
normal, situada a gran profundidad, es
desplazada por la actividad tectónica hacia
una profundidad más somera permaneciendo
intactos los sellos, la presión resultante será
anormalmente alta.
La subcompactación producida durante la
sedimentación es otro mecanismo de
generación de presión de poro alta. En el
Golfo de México y en otras cuencas
sedimentarias, el desequilibrio de la
compactación se considera la causa más
importante de la sobrepresión. Para que el
sedimento se compacte, el agua intersticial
debe ser expulsada. No obstante, si la
sedimentación es rápida en comparación con
el tiempo requerido para que el ﬂuido sea
expulsado del espacio poroso, o si se forman
sellos que impiden la deshidratación y la
compactación durante el enterramiento, el
ﬂuido poroso se vuelve sobrepresionado y
soporta parte del peso de los sedimentos
sobreyacentes.
Los sistemas artesianos constituyen una
fuente única de presiones anormalmente
altas. En estos sistemas, la cota de superﬁcie
del pozo se encuentra por debajo del nivel del
mar o de la capa freática, condición que
podría existir si se perforara en un valle
intermontañoso (arriba).
El mismo principio rige para las situaciones
estructurales en las que las formaciones
permeables de gran inclinación permiten la
transmisión de la presión desde una zona
profunda de presión más alta a una
profundidad más somera. Las presiones
anormales causadas por los efectos
estructurales son comunes en las adyacencias
de los domos salinos, donde la sal que se
eleva y migra ha levantado las formaciones
adyacentes, volcando y sellando las
formaciones permeables.
También pueden producirse sobrepresiones
en areniscas someras si los ﬂuidos de presión
más alta migran desde las formaciones
inferiores como resultado de la presencia de
fallas o a través de un sello en una red de
microfracturas (derecha)2. Además, las
acciones creadas por el hombre pueden
provocar la carga de las areniscas superiores.
Los problemas de cementación pobre de las
tuberías de revestimiento y de pérdida de
circulación, el fracturamiento hidráulico y los
reventones subterráneos pueden hacer que
zonas que de lo contrario exhibirían presión
normal, se conviertan en zonas anormalmente
presionadas.
Otra de las causas de la sobrepresión es la
actividad química. Si la sedimentación masiva
de material orgánico se sella con el tiempo y
se expone a temperaturas más elevadas, esta
materia orgánica genera metano y otros
hidrocarburos que constituyen la carga de la
formación. El incremento de la profundidad,
la temperatura y la presión puede hacer que
el yeso se convierta en anhidrita, liberando
agua que carga una formación.
Contrariamente, la anhidrita que se expone al
agua puede formar yeso, lo que se traduce en
un aumento de hasta el 40% del volumen,
fenómeno que incrementa las presiones
zonales. La presión de poro también puede
incrementarse a través de la conversión de
la esmectita en ilita, al aumentar la tempe-
ratura y la profundidad. Conforme el agua es
expulsada de la red cristalina de la arcilla, la
presión de poro se incrementa.
> Sistema de presión artesiano. En estos sistemas, la cota superﬁcial del pozo se encuentra por de-
bajo del nivel del mar o debajo de la capa freática. Esto se produce comúnmente cuando se perfora
en un valle o en una cuenca rodeada por sierras o montañas; sitios en los que la capa freática
conectada se carga con agua proveniente de zonas más elevadas.
Cota del pozo por debajo de la capa freática
Sello Arenisca permeable
> Migración de las fracturas. Los planos de
falla pueden permitir la transmisión de la pre-
sión desde una zona de presión más alta hasta
una zona más somera, de menor presión. Esto
se traduce en una arena de presión anormal o
arena cargada. Estos efectos son comunes en
los ambientes con esfuerzos tectónicos y
adyacentes a los domos salinos.
Arenisca cargada
1. Bourgoyne AT, Millheim KK, Chenevert ME y Young
FS: Applied Drilling Engineering, Primera Edición,
Richardson, Texas: Sociedad de Ingenieros de
Petróleo, 1986.
2. Para obtener más información sobre la presencia de
fallas, consulte: Cerveny K, Davies R, Dudley G, Fox R,
Kaufman P, Knipe R y Krantz B: “Menor incertidumbre
con el análisis de fallas que actúan como sello,”
Oilﬁeld Review 16, no. 4 (Primavera de 2005): 42–57.
Aproximadamente para la misma época en
que Drake perforó su primer pozo, comenzaron a
desarrollarse y utilizarse los equipos de sismolo-
gía para registrar y medir los movimientos de la
Tierra durante los sismos. Los investigadores
desarrollaron las tecnologías que constituyen la
base de la sismología de reﬂexión. En la sismolo-
gía de reﬂexión, las formaciones del subsuelo se
mapean mediante la medición del tiempo que
tardan los impulsos acústicos transmitidos hacia
el interior de la Tierra en volver a la superﬁcie
después de ser reflejados por las formaciones
geológicas con propiedades físicas variables.8
Con el tiempo, la tecnología sísmica se trasladó
al campo petrolero, proporcionando a los geofísi-
cos, geólogos e ingenieros de perforación las
herramientas para evaluar los yacimientos y
regímenes de presión antes de perforar un pozo.
Si bien las primeras estimaciones de la geo-
presión basadas en el análisis de imágenes
sísmicas eran rudimentarias, los perforadores
necesitaban contar con estimaciones de la pre-
sión previas a la perforación para la selección de
la densidad del lodo, el diseño la tubería de
revestimiento y la estimación del costo del pozo,
entre otras aplicaciones. Los ingenieros observa-
ron que las primeras estimaciones de la presión
eran demasiado inciertas, especialmente en los
yacimientos de petróleo y gas complejos. Para
comprender y visualizar con más facilidad el
ambiente de la geopresión, los geocientíﬁcos uti-
lizan ahora soﬁsticadas técnicas de adquisición
y procesamiento de datos sísmicos, modelos
mecánicos del subsuelo y cubos de presión de
poro que les permiten estudiar, evaluar y visuali-
zar los ambientes de presión dentro de una
cuenca o un área dada.
Los ingenieros emplean la técnica de tomo-
grafía de reﬂexión que brinda mayor resolución
espacial que las técnicas sísmicas convencionales
para predecir la presión de poro con precisión, a
partir de los datos sísmicos. Este nivel de alta
resolución también ayuda a diferenciar las va-
riaciones de la presión de poro a partir de las
variaciones en la litología y en el contenido de
ﬂuidos.9
La tomografía de reflexión ofrece ventajas
signiﬁcativas, en comparación con los datos sís-
micos convencionales. El procesamiento de los
datos sísmicos convencionales suaviza las fluc-
tuaciones de la velocidad y los picados de los
intervalos de velocidad suelen ser demasiado
toscos para generar una predicción precisa de la
presión de poro. La tomografía de reflexión
reemplaza al análisis de velocidad convencional
de baja resolución por un enfoque general
basado en el modelado de las trazas de rayos. Si
bien se puede obtener una imagen interpretable
utilizando un campo de velocidad sísmica con-
vencional relativamente pobre pero suave, la
resolución es a veces demasiado baja como para
pronosticar la presión de poro en forma exacta,
con fines de planeación de pozos. Contraria-
mente, el modelo de velocidad refinado por
medios tomográﬁcos conduce a una mejor com-
prensión de la magnitud y distribución espacial
de la presión de poro, reduciendo la incertidum-
bre asociada con las predicciones de la presión
de poro (izquierda).
En áreas en las que la geología se desconoce y
en donde el número de pozos perforados es
escaso o nulo, la predicción sísmica de la geo-
presión quizás sea la única herramienta de
planeación de que dispone el ingeniero. Sin
embargo, los datos provenientes de fuentes múl-
tiples, especialmente de las operaciones de
perforación, pueden utilizarse junto con la tomo-
grafía sísmica para reﬁnar los modelos y reducir
el riesgo y el costo, mejorando al mismo tiempo
la eﬁciencia de la perforación.
32 Oilﬁeld Review
y, km 8
lbm/galamericanolbm/galamericano
Profundidad,km
Presión de poro derivadas de velocidades apiladas
Presión de poro derivadas de velocidades tomográficas
> Tomografía sísmica. En los métodos previos, los intérpretes apilaban las
velocidades sísmicas para mejorar la resolución; a partir de esto, genera-
ban un cubo de presión de poro que representaba las presiones de poro
en un área dada (extremo superior). Ahora, las técnicas tomográﬁcas
mejoran asombrosamente la resolución de la presión de poro, reduciendo
la incertidumbre y aumentando la precisión en la planeación de pozos
(extremo inferior).
Invierno de 2005/2006 33
Una vez perforados los pozos, los perforado-
res y los ingenieros a cargo de la planeación
tienen acceso a datos adicionales, incluyendo
registros de inyección, información sobre adqui-
sición de registros de inyección, muestras de
formación, registros adquiridos con cable y
registros adquiridos durante la perforación, y
datos de pruebas de formaciones. Herramientas
tales como el Probador Modular de la Dinámica
de la Formación MDT muestrean los ﬂuidos de
formación y proveen presiones de yacimiento
precisas.10
Las presiones en las secciones de lutita que se
encuentran por encima de un yacimiento pueden
estimarse en base a los valores de densidad del
lodo de los pozos vecinos. Los informes de perfo-
ración diarios de problemas tales como golpes de
presión, pérdida de circulación, atascamiento
diferencial y otros problemas de perforación tam-
bién pueden indicar la presencia de presiones
anormales. Los ingenieros a cargo de la planea-
ción generalmente utilizan los datos de pozos
vecinos con precaución. La utilización de las den-
sidades del lodo para estimar la presión de la
formación puede dar lugar a confusiones, particu-
larmente cuando los datos provienen de pozos
La mayoría de los pozos se perforan en con-
diciones de sobrebalance, con densidades de
lodo de 1,200 kg/m3 [10 lbm/gal americano] o
superiores a la presión de formación real. Los
perforadores con frecuencia incrementan las
densidades del lodo para controlar las lutitas
problemáticas o las lutitas desmoronables.
Se puede obtener una evaluación más deta-
llada de la geopresión mediante la combinación
de los datos de perforación con datos de regis-
tros eléctricos, acústicos y de densidad de pozos
vecinos. Para predecir la presión de poro en
base a registros adquiridos con herramientas
operadas con cable o registros adquiridos
durante la perforación, los analistas a menudo
correlacionan los cambios observados en la
porosidad de las lutitas con la existencia poten-
cial de presión anormal. Esto es posible porque
las lutitas generalmente se compactan en forma
uniforme con el incremento de la profundidad.
Debido a esta compactación, la porosidad y la
conductividad eléctrica se reducen a un ritmo
uniforme al aumentar la profundidad y la pre-
sión de los estratos de sobrecarga. No obstante,
si hay un sello presente, pueden existir niveles
de agua connata conductiva superiores a los nor-
males, lo que incrementa la conductividad e
indica la existencia de presión anormal (arriba).
Si bien la conductividad es un buen indicador,
numerosas variables tales como la salinidad del
agua connata, la mineralogía, la temperatura y
el ﬁltrado del lodo de perforación también pue-
den afectar la respuesta del registro eléctrico.
La velocidad acústica obtenida de los regis-
tros sónicos provee otra herramienta para la
determinación de la presión de poro, que es
menos afectada por las condiciones del pozo.
Las herramientas acústicas miden el tiempo que
tarda el sonido en recorrer una distancia especí-
fica. A medida que cambian las características
de la formación, también lo hacen la velocidad y
el tiempo de tránsito de intervalo.
Las lutitas con porosidades casi nulas pueden
transmitir el sonido a velocidades del orden de
4.88 km/s [16,000 pies/s] y con tiempos de trán-
sito de 205 µs/m [62.5 µs/pie].11
Las lutitas con
porosidades más altas poseen más espacio poroso
saturado de agua de formación, hidrocarburos o
ambos elementos. Con una porosidad del 30%, la
velocidad se reduce a 3.87 km/s [12,700 pies/s],
y el tiempo de tránsito de intervalo se incrementa
hasta alcanzar aproximadamente 338 µs/m
[103 µs/pie]. Las lutitas de presión normal exhi-
ben tiempos de tránsito de intervalo que se
reducen con la profundidad. No obstante, si se
8. Para obtener más información sobre la evolución de la
tecnología sísmica, consulte: http://www.spe.org/spe/
jsp/basic/0,1104_1714_1004089,00.html (Se accedió el 8
9. Sayers CM, Woodward MJ y Bartman RC: “Seismic
Pore-Pressure Prediction Using Reﬂection Tomography
and 4-C Seismic Data,” The Leading Edge 21, no. 2
(Febrero de 2002): 188–192.
Tope de la zona de presión anormal
lbm/galamericano
y, km x, km
400 600 1,000 2,000
Conductividad, mS
Línea de tendencia de presión normal
> Análisis de registros eléctricos para reducir la incertidumbre de las predicciones de la presión de
poro basadas en la sísmica. En los sedimentos con compactación normal, la conductividad eléctrica
se reducirá con la profundidad al ser expulsada el agua de los espacios porosos. Una deﬂexión de la
curva de conductividad con respecto a la tendencia normal (círculo de guiones, izquierda y centro)
puede indicar un cambio en la concentración del agua intersticial y, en consecuencia, el potencial
para el desarrollo de presión anormal. Mediante la utilización de datos sísmicos y datos de registros
eléctricos, el procesamiento computacional reﬁna los datos y genera modelos predictivos tridimen-
sionales que ayudan a los ingenieros y perforadores a visualizar las tendencias de la presión de poro
10. Para obtener más información sobre la herramienta MDT,
consulte: Crombie A, Halford F, Hashem M, McNeil R,
Thomas EC, Melbourne G y Mullins OC: “Innovations in
Wireline Fluid Sampling,” Oilﬁeld Review 10, no. 3 (Otoño
de 1998): 26–41.
11. La unidad µs signiﬁca un microsegundo o una
observa un incremento de la presión de poro la
tendencia se invertirá (arriba).
Las herramientas de adquisición de registros
de densidad también ayudan a los ingenieros a
predecir las geopresiones. La herramienta irradia
en la formación con rayos gamma que interac-
túan con los electrones que rodean al pozo. La
intensidad de los rayos gamma retrodispersados
varía con la densidad volumétrica. Dado que la
densidad volumétrica de la lutita de presión anor-
mal es menor que la densidad de la lutita de
presión normal, los ingenieros pueden combinar
las predicciones obtenidas con las mediciones de
densidad, eléctricas y acústicas con los datos sís-
micos de superficie para refinar mejor los
modelos y perﬁles de presión de yacimiento.
Mejoramiento de las predicciones de la
presión de poro en la Cuenca de Veracruz
Las imprecisiones de la predicción de las presio-
nes de poro pueden ocasionar problemas de
control de pozos, exponiendo a los operadores a
riesgos indebidos y a costos excesivos. Los proble-
mas de perforación existentes en la Cuenca de
Veracruz, situada en México, condujeron a Petró-
leos Mexicanos (PEMEX), a reevaluar las
predicciones de la presión de poro.12
ros de PEMEX y Schlumberger observaron que las
densidades del lodo pronosticadas en el Campo
Cocuite eran superiores a las requeridas, lo que
ocasionaba problemas de pérdida de circulación y
costos superiores a los previstos. Para mejorar la
eﬁciencia de la perforación y reducir el riesgo, los
ingenieros y geocientíficos utilizaron los datos
sísmicos de superficie tridimensionales (3D)
adquiridos previamente, junto con los registros
sónicos, las densidades del lodo, los levantamien-
tos con tiros de pruebas de velocidad y las
pruebas de presión de pozos vecinos para mejorar
las predicciones de la presión de poro.13
Para estimar la presión de poro a partir de
las velocidades sísmicas, se debe obtener un
conocimiento local del esfuerzo vertical total.
En el área cubierta por el levantamiento sísmico
3D del Campo Cocuite, el único registro de den-
sidad disponible correspondía al Pozo Cocuite
402, que cubría un rango de profundidad osci-
lante entre 196 y 2,344 m [643 y 7,690 pies].
Para estimar el esfuerzo de sobrecarga hasta la
profundidad requerida de más de 3,962 m
[13,000 pies], los datos de densidad del registro
de densidad del Pozo Cocuite 402 se combinaron
con otra información de densidad de la Cuenca
de Veracruz en un registro de densidad com-
puesto. Esta información se utilizó luego para
calcular un gradiente de esfuerzo de sobrecarga
general para el área. Las velocidades de forma-
ción calculadas se verificaron mediante su
comparación con los registros sónicos, reescala-
dos con respecto a las longitudes de ondas
sísmicas, y con las velocidades sísmicas de inter-
valo obtenidas mediante la inversión de los
pares de tiempo de tránsito-profundidad deriva-
dos de los tiros de prueba de velocidad.
Si bien se notó una concordancia razonable a
lo largo de los intervalos para los cuales se dispo-
nía de registros sónicos e información de tiros de
prueba de velocidad, se observaron variaciones
del campo de velocidad entre una localización y
otra (próxima página). También se notaron varia-
ciones similares para los otros pozos del área de
estudio. Con el ﬁn de mitigar estas variaciones de
pequeña escala, los geocientíficos suavizaron
lateralmente las velocidades antes de convertir
las velocidades sísmicas de intervalo en presión
de poro. Esta técnica se traduce en modelos 3D
con gran densidad de datos, que son menos
inciertos que los modelos adquiridos con las téc-
nicas convencionales.
Mediante la utilización de las velocidades
sísmicas del levantamiento 3D del Campo
Cocuite y una transformada de velocidad a pre-
sión de poro, los ingenieros optimizaron las
operaciones de perforación a través del ajuste
de las densidades del lodo. Los ingenieros consi-
deran que es posible una reﬁnación ulterior de
esta predicción de la presión de poro mediante
la utilización de la técnica de tomografía de
reflexión para mejorar la resolución lateral de
las velocidades sísmicas.14
34 Oilﬁeld Review
50 70200 400 600 1,000 2,000
Tope de la zona
de presión anormal
Cambio del tiempo de tránsito
de intervalo, µs/pie
Profundidad,1,000pies
> Registros acústicos para la predicción de la presión de poro. Las ondas acústicas reducen la velo-
cidad cuando encuentran rocas con concentraciones de agua intersticial más elevadas. El tope de
una zona de presión anormal se puede predecir en base al cambio en el tiempo de tránsito de inter-
valo (círculo de guiones, a la derecha) y correlacionarse con los cambios producidos en la conducti-
vidad (izquierda). Ambas mediciones pueden utilizarse para reducir la incertidumbre del cubo sísmico
de presión de poro (centro).
Invierno de 2005/2006 35
Ajuste de las predicciones de la
presión de poro durante la perforación
La progresión de las técnicas sísmicas conven-
cionales de predicción de la presión de poro a
las técnicas tomográﬁcas de reﬂexión redujo sig-
nificativamente la incertidumbre y mejoró la
precisión de las estimaciones de la presión de
poro. No obstante, las operaciones de perfora-
ción en las profundidades de la Tierra siguieron
cargadas de incertidumbre.
Durante las operaciones de construcción de
pozos, los perforadores se esfuerzan por ba-
lancear la densidad del lodo y la presión de
formación, a menudo basados exclusivamente en
mediciones o indicadores indirectos. Los pará-
metros de perforación en tiempo real son
monitoreados (vigilados rutinariamente) atenta-
mente para detectar cambios en la velocidad de
penetración, rastros de gas y la existencia de
recortes que retornan a la superﬁcie, además de
las señales transmitidas por las herramientas de
mediciones durante la perforación y registros
durante la perforación (MWD y LWD, por sus
siglas en inglés respectivamente).
Los geofísicos de Schlumberger desarrollaron
una técnica para actualizar las incertidumbres
asociadas con las velocidades pronosticadas y la
medición de la presión de poro durante la perfo-
ración.15
Esta técnica evalúa las incertidumbres
de las presiones de poro pronosticadas, sobre la
base de las mediciones de sísmica de pozo, la
adquisición de registros de pozos y las medicio-
nes de presión adquiridas durante la perforación.
La técnica fue evaluada en dos pozos del Golfo de
México, EUA.
Campo Cocuite
Velocidad,km/s
Cuatas N° 1
Velocidad, km/s
Número de líneas sísmicas
paralelas a la dirección de
adquisición (in-lines)Profundidad,km
de adquisición (cross-lines)
Gradientedepresióndeporo,g/cm3
> Comparación de las velocidades de intervalo de ondas P. Los datos (extremo superior derecho) obtenidos mediante el reescalado del registro sónico
(curva verde) y la inversión de los pares de tiempo de tránsito-profundidad tomados de las pruebas de tiros de prueba de velocidad (curva roja) del Pozo
Cocuite 101 se comparan con las velocidades sísmicas de intervalo (puntos azules) para todas las localizaciones registradas en el estudio del Campo
Cocuite. A partir de esta información, los ingenieros generaron un cubo sísmico 3D de velocidades de intervalo (izquierda) y un cubo de gradientes de
presión de poro (extremo inferior derecho) que muestran una zona de transición de aproximadamente 3 km [9,843 pies]. Este cubo ayudó a deﬁnir los
límites inferior y superior de la presión de formación.
12. Sayers CM, Hooyman PJ, Smirnov N, Fiume G, Prince A,
de Leon Mojarro JC, Romero MT y Gonzales OM: “Pore
Pressure Prediction for the Cocuite Field, Veracruz
Basin,” artículo de la SPE 77360, presentado en la
Conferencia y Exhibición Técnica Anual de la SPE, San
Antonio, Texas, EUA, 29 de septiembre al 2 de octubre
13. Los perforadores a menudo obtienen mediciones sísmi-
cas de fondo de pozo con el ﬁn de proporcionar datos
para la correlación de los datos sísmicos de superﬁcie
con las condiciones de fondo de pozo reales. Un tiro de
prueba de velocidad mide el tiempo de tránsito sísmico
desde la superﬁcie hasta una profundidad conocida en
el pozo. La velocidad de las ondas compresionales, u
ondas P, de las formaciones, observada en un pozo,
puede medirse directamente bajando un geófono en
cada formación de interés, enviando una fuente de ener-
gía desde la superﬁcie terrestre y registrando la señal
resultante. Los datos se correlacionan luego con los
datos sísmicos de superﬁcie previos a la perforación del
pozo, mediante la corrección del registro sónico y la
generación de un sismograma sintético para conﬁrmar o
modiﬁcar las interpretaciones sísmicas. Luego, se pue-
den actualizar los modelos mecánicos del subsuelo y las
predicciones de la presión de poro.
14. Sayers et al, referencia 12.
15. Malinverno A, Sayers CM, Woodward MJ y Bartman RC:
“Integrating Diverse Measurements to Predict Pore
Pressures with Uncertainties While Drilling,” artículo de
la SPE 90001, presentado en la Conferencia y Exhibición
Técnica Anual de la SPE, Houston, 26 al 29 de septiembre
Bryant I, Malinverno A, Prange M, Gonfalini M, Moffat J,
Swager D, Theys P y Verga F: “Comprensión de la
incertidumbre,” Oilﬁeld Review 14, no. 3 (Invierno de
2002/2003): 2–17.
El proceso consistió en establecer las incerti-
dumbres básicas asociadas con los coeﬁcientes
de la relación velocidad/presión de poro, a partir
de la velocidad de las ondas compresionales y la
densidad. Cuando comenzó la perforación, las
incertidumbres fueron deﬁnidas completamente
con los valores básicos (arriba).
Conforme avanzaba la perforación en el pri-
mer pozo de evaluación, un levantamiento de
tiros de prueba de velocidad proporcionó los
datos para la calibración de la estructura de velo-
cidad, permitiendo que los geofísicos refinaran
las proyecciones básicas y redujeran la incerti-
dumbre asociada con las predicciones de
velocidad y de presión de poro. Se produjo una
reducción relativamente pequeña de la incerti-
dumbre asociada con la velocidad, debido al
tamaño reducido del conjunto de datos de tiros
de prueba de velocidad, que consistió en medicio-
nes del tiempo de tránsito adquiridas a intervalos
variables de 50 a 200 m [164 a 656 pies].
Después de la adquisición inicial de registros,
los ingenieros incorporaron los datos de registros
sónicos para reﬁnar aún más el perﬁl de presión.
Esta información adicional redujo notablemente
la incertidumbre asociada con la velocidad y se
tradujo en una predicción de la presión de poro
correspondientemente más detallada. La pre-
dicción mejorada de la presión de poro seguía
teniendo un nivel de incertidumbre que sólo
podía reducirse mediante la incorporación de los
datos de presión de poro medidos. Ante la ausen-
cia de mediciones de presión de poro directas, se
utilizó la densidad del lodo para representar los
límites de dicha presión.
36 Oilﬁeld Review
1,500 2,000 2,500
Gradiente de presión de poro,
lbm/gal americano
Profundidad,m
Densidades del lodo
> Reducción de la incertidumbre. El grado de incertidumbre asociado con un gradiente de presión de poro se ejempliﬁca con el ancho y la baja resolución de
las curvas de velocidad de ondas compresionales (Vp) y de gradiente de presión de poro (1). Los datos Vp del sónico, provenientes de los tiros de prueba de
velocidad, se agregan al modelo, reduciendo de alguna manera la incertidumbre asociada con la presión de poro (2). El agregado de las densidades del lodo
derivadas de los informes de perforación (3) y de las mediciones físicas de la presión de poro (4) reﬁna las estimaciones y mejora sorprendentemente la
resolución de la presión de poro.
Invierno de 2005/2006 37
En el segundo pozo de prueba, se inﬁrieron
velocidades relativamente bajas a partir de los
datos sísmicos de superﬁcie, por debajo de 1,500
a 2,000 m [4,921 a 6,562 pies], correspondientes a
la sobrepresión pronosticada. Los geofísicos
incorporaron los datos de los registros sónicos
para reducir la incertidumbre. Si bien las pre-
dicciones de la presión de poro mejoraron, la
inclusión de las densidades del lodo y de las
mediciones directas de la presión de poro ayudó a
calibrar los coeficientes de la relación veloci-
dad/presión de poro e imponer un límite superior
sobre las presiones de poro pronosticadas.
Inicialmente, el gradiente de presión de poro
entre 1,500 y 2,000 m se estimó superior a
1,560 kg/m3 [13 lbm/galón americano], utili-
zando las predicciones de la presión de poro
basadas exclusivamente en los datos sísmicos de
superﬁcie, los valores de los tiros de prueba de
velocidad y los registros sónicos. Con la inclu-
sión de las mediciones de la presión de poro
MDT, la predicción calibrada de la presión de
poro restringió la presión de poro equivalente a
menos de 13 lbm/gal americano. La incertidum-
bre se redujo, permitiendo a los perforadores
controlar las densidades del lodo, deﬁnir las pro-
fundidades de entubación en forma optimizada y
mejorar la eﬁciencia general de la perforación.
Medición de las presiones de yacimientos
Después de la perforación, las preocupaciones
existentes en torno a la presión normalmente se
trasladan a las operaciones de manejo de yaci-
mientos y producción. La comprensión de las
presiones presentes en el yacimiento incide en
última instancia en la producción y la recupera-
ción de la inversión y, hoy en día, puede incluso
proporcionar directrices para colocar pozos adi-
cionales con miras a optimizar la producción.
Las demandas operacionales dictaminan cómo y
cuándo se obtienen las mediciones de presión,
disponiéndose de numerosos métodos y herra-
mientas para medir y monitorear (vigilar) las
presiones de yacimiento prácticamente en cual-
quier momento durante el ciclo de vida de un
pozo. Como se describió precedentemente, la
comprensión de la presión comienza con las
estimaciones previas a la perforación basadas en
datos sísmicos y en pozos vecinos y se reﬁna adi-
cionalmente durante la perforación. Los
ingenieros de yacimientos y producción obtie-
nen mediciones adicionales mediante la
utilización de herramientas de adquisición de
registros o sensores permanentes en el pozo o en
Entre los diversos ﬁnes con que los ingenie-
ros de yacimientos utilizan las mediciones de
presión precisas se encuentran la identiﬁcación
y tipificación de objetivos, la definición de los
contactos de ﬂuidos y la evaluación de la conti-
nuidad de los yacimientos. La obtención de la
precisión requerida en las mediciones implica la
utilización de servicios tales como los de la
herramienta MDT, el servicio de medición de la
presión de yacimiento durante la adquisición de
registros PressureXpress o las herramientas de
medición de la presión de formación durante la
perforación. En estos servicios, se obtienen
datos de alta calidad durante las pruebas cono-
cidas como pre-ensayos, si se espera suficiente
tiempo para la estabilización de la presión antes
de la medición, de manera que la presión exis-
tente en el interior de la herramienta se
equilibre con la presión de la formación. Ade-
más, mediante la ejecución de un gran número
de pre-ensayos es posible establecer los gradien-
tes de ﬂuidos.
Más adelante, en los ambientes de yacimien-
tos maduros en los que la producción ha sido
sustancial, las mediciones de la presión de forma-
ción se utilizan para cuantiﬁcar el agotamiento,
evaluar el soporte de la presión o analizar en
mayor detalle la continuidad del yacimiento. Si
bien los requisitos de precisión de las medicio-
nes de presión quizá no sean tan estrictos en los
yacimientos maduros, la capacidad de medir las
presiones a lo largo de una amplia gama de per-
meabilidades de formación puede resultar
crucial para el incremento de la recuperación de
Medición de la presión durante
la perforación en Noruega
Si bien las técnicas de sísmica de pozo han acer-
cado al perforador a la posibilidad de comprender
y pronosticar las presiones de poro en tiempo
real, los cientíﬁcos e ingenieros continúan desa-
rrollando herramientas para la obtención de
mediciones de presión directas durante la perfo-
ración. A medida que avanzaba la tecnología
LWD, los ingenieros adaptaron el Sensor de Cris-
tal de Cuarzo CQG y las tecnologías de los
sensores de deformación, utilizadas en otras
herramientas de medición de la presión tales
como el sistema MDT, a las herramientas de
medición de la presión durante la perforación, en
tiempo real (véase “Sensores de presión de
cuarzo,” página 41).
Los ingenieros de Statoil y Schlumberger
probaron el nuevo servicio StethoScope de medi-
ción de la presión de formación durante la
perforación en el año 2004, en varios campos
ubicados en el área marina de Noruega.16
objetivo de las pruebas de campo era establecer
si una medición de la presión de formación
durante la perforación podía ser de calidad com-
parable con las mediciones del probador MDT
operado con cable, dado el rango de permeabili-
dades, condiciones de pozo y propiedades del
lodo observado en estos campos.
Todos los probadores de formaciones miden
la presión de poro en la interfase existente entre
el revoque de filtración externo y la pared del
pozo, o la formación. Si la presión en la forma-
ción es una buena estimación de la presión de
formación de campo lejano verdadera o no lo es,
no sólo depende de las propiedades del lodo, del
revoque de ﬁltración y de la formación sino tam-
bién de la historia del régimen de circulación
del ﬂuido de perforación.
Si el revoque de ﬁltración es totalmente ine-
ﬁcaz en lo que respecta a la provisión del sello
entre la formación y la probeta de prueba, se
medirá la presión del pozo; si el revoque de ﬁl-
tración provee un sello perfecto, dado suﬁciente
tiempo, el probador debería medir la presión de
formación verdadera.
En la mayoría de las situaciones de perfora-
ción, los revoques de ﬁltración no son perfectos
ni uniformes en lo que respecta a composición.
Durante el curso normal de las operaciones de
perforación, el revoque de filtración es ero-
sionado por la circulación del lodo, raspado
durante los viajes, y luego reconstruido en la
pared del pozo. Los experimentos de laboratorio
realizados con lodos a base de agua y a base de
aceite indican que las condiciones dinámicas del
pozo inciden en la velocidad de filtración del
lodo en la formación y, en consecuencia, en la
presión medida en la formación. Un revoque de
ﬁltración con pérdidas suele ser un problema y
puede generar diferencias significativas entre
las presiones de formación medidas y las pre-
siones de formación verdaderas. Cuando la
diferencia entre la presión de formación medida
y la presión de formación verdadera es signiﬁca-
tiva, se dice que la formación está sobrecargada.
16. Pop J, Laastad H, Eriksen KO, O’Keefe M, Follini J-M y
Dahle T: “Operational Aspects of Formation Pressure
Measurements While Drilling,” artículo de las SPE/IADC
92494, presentado en la Conferencia de Perforación de
Esta situación puede producirse tanto en el
método de medición durante la perforación
como en el método de medición con herramien-
tas operadas con cable convencional, pero puede
ser más común en un método de obtención de
mediciones durante la perforación debido al
carácter dinámico del ambiente.
Para aumentar la conﬁabilidad en las medi-
ciones de presión, la herramienta StethoScope
fue diseñada con una probeta de medición de la
presión encastrada en una aleta del estabilizador,
rodeada por un elemento de sello de elastómero o
un empacador (izquierda). El diseño del estabili-
zador maximiza el área de flujo en la sección
transversal de la probeta, desvía el ﬂujo fuera de
la interfase existente entre la probeta y la for-
mación y minimiza la velocidad del lodo en las
proximidades de la probeta, ayudando de este
modo a reducir la erosión del revoque de ﬁltra-
ción y la pérdida de ﬁltrado en el interior de la
formación durante la prueba. Se emplea un pis-
tón de ajuste perforable para empujar el
estabilizador que contiene la probeta contra la
pared del pozo.
La herramienta recibe potencia de una tur-
bina de fondo MWD. La potencia adicional es
provista por una batería, con capacidad para ope-
rar la herramienta de medición de la presión de
formación durante la perforación completa-
mente; por ejemplo durante las pruebas, en que
las bombas están fuera de servicio. Las presiones
de formación son medidas con dos manómetros
de presión aptos para operaciones de perfo-
ración: un sensor de presión CQG reforzado
patentado y un sensor de deformación. Un
segundo sensor de deformación, instalado cerca
de la probeta, mide la presión de pozo en forma
continua. Todos los datos adquiridos durante las
pruebas de formación son almacenados en la
memoria de la herramienta, incluyendo las pre-
siones, temperaturas, volúmenes reales de los
pre-ensayos y las velocidades de caída de pre-
sión, así como la información sobre estado y
operación relacionada con la herramienta. Las
herramientas poseen memoria suficiente como
para almacenar más de 80 pruebas de presión de
A la hora de adquirir presiones de formación y
movilidades de fluidos, los ingenieros pueden
optar entre dos modos diferentes de operación de
los pre-ensayos: una secuencia de pre-ensayos
optimizada o una secuencia de pre-ensayos de
modo ﬁjo.17
Un pre-ensayo optimizado o de tiempo
limitado consiste en un pequeño pre-ensayo ini-
cial durante el cual se prueba la formación para
determinar sus propiedades dinámicas, seguido
de uno o más pre-ensayos optimizados, preferen-
temente de mayor volumen. Los pre-ensayos
38 Oilﬁeld Review
> Datos de presión en tiempo real. En este ejemplo de prueba de campo, los
datos de presión, presentados como triángulos abiertos, se muestran en tiempo
real, en la superﬁcie, durante un pre-ensayo limitado a un tiempo de 5 minu-
tos, realizado con las bombas de lodo en funcionamiento, circulando a una
velocidad de aproximadamente 2,271 L/min [600 galones americanos/min]. La
velocidad de transmisión del sistema de telemetría para esta prueba fue de 6
bits/s. Los círculos coloreados representan los marcadores de eventos prin-
cipales identiﬁcados a medida que se adquieren los datos. El primer marcador
(1) identiﬁca la presión de pozo antes de la prueba, el segundo marcador (2)
indica el inicio del incremento de presión para la etapa de investigación; el
tercer marcador (3) muestra la estimación de la presión de formación de la
etapa de investigación; el cuarto marcador (4) identiﬁca el inicio del incremen-
to de presión para la etapa de medición; y el quinto marcador (5) representa la
presión de formación, determinada durante la etapa de medición. Se determinó
que la movilidad del ﬂuido de formación era de aproximadamente 1.4 mD/cP.
Presión,lpc
Primera estimación de
la presión de formación
Estimación final de
> La herramienta StethoScope 675. La herramienta tiene una longitud de 9.1 m [31 pies]; posee un collar
de 6.75 pulgadas con un estabilizador de 8.25 pulgadas o un estabilizador opcional de 9.25 pulgadas. El
estabilizador está compuesto por una sección en espiral de cuatro aletas en el extremo inferior y dos
aletas rectas en el extremo superior. El empacador y la probeta están instalados en la aleta del estabi-
lizador (negro). La aleta del estabilizador descansa, o se presiona, contra la formación por acción de la
fuerza de gravedad o por la fuerza aplicada por el pistón de ajuste perforable (que no se muestra en la
gráﬁca), eliminando la necesidad de orientación del estabilizador de 8.25 pulgadas en agujeros de hasta
10.5 pulgadas. La probeta puede extenderse fuera de la aleta 3
⁄4 de pulgada, pero normalmente sólo se
desnivela con respecto a la superﬁcie de la aleta y se comprime contra la formación para formar el sello.
Luego la probeta se abre a la formación para obtener una medición de presión. El aro de retención (una
pieza en forma de Q situada alrededor del empacador negro) minimiza la deformación del empacador
durante una prueba, ayudando a mantener un sello efectivo (inserto).
Invierno de 2005/2006 39
optimizados son diseñados en el fondo del pozo
por los sistemas lógicos de la herramienta que
utilizan la información obtenida de pruebas pre-
vias, de modo que al cabo de un tiempo de prueba
prescripto se hayan alcanzado múltiples presio-
nes de formación estabilizadas. Se realizarán
tantas pruebas como sean necesarias para al-
canzar presiones estabilizadas en el tiempo
prescripto; para las formaciones con bajas movili-
dades, esto puede resultar en un solo período de
ﬂujo (caída de presión).
En la etapa correspondiente a las pruebas de
campo, en el área marina de Noruega, se emplea-
ron pre-ensayos de modo ﬁjo. En la herramienta
StethoScope, se dispone de cuatro secuencias de
pre-ensayos de modo ﬁjo que utilizan diferentes
parámetros de pruebas pre-establecidos (dere-
cha). Cada secuencia de pre-ensayos de modo
ﬁjo comprende dos pares de caída e incremento
de presión diseñados para proveer dos presiones
de formación estabilizadas, dentro de un período
especiﬁcado, que en general es de 5 minutos. Si
son consistentes, estas dos mediciones de pre-
sión independientes por localización, o estación,
de prueba junto con una estimación de la mo-
vilidad del fluido de formación, generan
conﬁabilidad en el resultado ﬁnal de la presión.
La comparación de las dos presiones obtenidas,
junto con la movilidad computada, permite reve-
lar los efectos de un ambiente de presión
estático o dinámico. Una estimación de la movi-
lidad del fluido de formación, de un orden de
magnitud, ayuda a decidir qué secuencia de
modo ﬁjo particular utilizar en cualquier situa-
ción dada; sin embargo, existe suficiente
superposición en sus rangos de aplicación, de
modo que esta decisión no es crítica.
La comunicación hacia y desde la herra-
mienta se realiza por medio del servicio de
telemetría de alta velocidad durante la perfora-
ción TeleScope, diseñado específicamente para
proporcionar un incremento de la velocidad de
transmisión de datos y del ancho de banda para
la entrega de datos. Un protocolo de telemetría
especial para ser utilizado con el sistema de tele-
metría Telescope permite que un dispositivo
unitario, tal como la herramienta StethoScope,
monopolice la transmisión de datos cuando posee
un gran volumen de datos para transmitir a lo
largo de un intervalo de tiempo corto. La combi-
nación del sistema TeleScope con la transmisión
de datos en función de la demanda permite visua-
lizar los datos StethoScope en la superficie, en
tiempo real (página anterior, abajo).
Durante la ejecución de las pruebas de
campo, se evaluó el desempeño de la herra-
mienta tanto en formaciones de baja movilidad
(menos de 0.2 mD/cP) como en formaciones de
alta movilidad (más de 350 mD/cP), comparán-
dose la mayoría de los datos adquiridos con datos
de presión y núcleos obtenidos con la herra-
mienta MDT operada con cable. Las pruebas se
llevaron a cabo en un pozo vertical, en pozos
altamente desviados (con ángulos de hasta 75°) y
en un pozo horizontal, con velocidades de circu-
lación que oscilaron entre la puesta fuera de
servicio de las bombas y 2,300 L/min [600 galo-
nes americanos/min]. Para evaluar los efectos
del tiempo transcurrido desde la perforación, las
mediciones de presión se obtuvieron entre una y
43 horas después de que la barrena penetrara la
profundidad de la prueba. Las presiones medidas
durante la perforación se compararon con las
obtenidas con un probador MDT hasta 24 días
después de obtenidas las mediciones durante la
Las pruebas de campo llevadas a cabo en
Noruega establecieron que las mediciones de pre-
sión en tiempo real obtenidas con la herramienta
StethoScope son comparables con las adquiridas
con los probadores MDT operados con cable, bajo
condiciones similares de permeabilidad, tipo de
lodo y pozo. En general, las mediciones de pre-
sión más precisas se obtuvieron en las
formaciones con valores de movilidad más eleva-
dos, con las bombas fuera de servicio, o cuando se
utilizó una velocidad de circulación lo más baja y
17. Pop J, Follini J-M y Chang Y: “Optimized Test Sequences
for Formation Tester Operations,” artículo de la SPE
97283, presentado en la Reunión de 2005 del Área Marina
de Europa, Aberdeen, 6 al 9 de septiembre de 2005.
Pre-ensayo 1
de flujo,
de presión, s
Pre-ensayo 2
K/µ, (mD/cP)
Presión,lpc Tiempo transcurrido, s
Presión de pozo
Bombas fuera de servicio
Pre-ensayo 1 Pre-ensayo 2
Bombas en funcionamiento
> Pre-ensayos de modo ﬁjo, A a D, con dos pares de períodos de caída e in-
cremento de la presión. Los parámetros se eligen de modo de cubrir un amplio
rango de movilidad de los ﬂuidos de formación (extremo superior). Los pará-
metros especiﬁcan los volúmenes empleados y la duración de los períodos de
incremento de presión para el Pre-ensayo 1 (el pre-ensayo correspondiente a
la “investigación”) y el Pre-ensayo 2 (el pre-ensayo correspondiente a la “me-
dición”). La gráﬁca (extremo inferior) demuestra la respuesta de la herramien-
ta StethoScope durante la prueba de una formación de caliza de 1.5 mD/cP
utilizando una secuencia de pre-ensayos similar a la de modo ﬁjo, Tipo B.
Durante esta prueba, se extendió el segundo período de incremento de pre-
sión, lo que permitió a los ingenieros observar el tiempo de estabilización de la
presión mediante una secuencia de prueba más larga que la normal. Existe una
variación en la medición de la presión de formación cuando se obtienen las
mediciones con las bombas en funcionamiento (rojo), a una velocidad de 1,363
L/min [360 galones americanos/min], y con las bombas fuera de servicio (azul).
Presión,bares
medición durante
Prueba 7: Sin circulación
Herramienta de medición durante la perforación
Prueba 6: 1,850 a 2,250 L/min
Prueba 5: 2,262 L/min
Prueba MDT: 20 cm3
a 20 cm3
450150 200 250 300 350 400
Prueba MDT
constante posible, y durante los viajes de salida
del pozo (abajo). Las mediciones obtenidas
durante el proceso de perforación deberían reite-
rarse en las estaciones seleccionadas durante los
viajes de salida del pozo para conﬁrmar los valo-
res de presión obtenidos, especialmente si se
sospecha la existencia de sobrecarga.
Los ingenieros determinaron que para las for-
maciones con movilidades de fluido por debajo
de 5 mD/cP, existe una clara ventaja con respecto
a la adquisición de las presiones de formación
con las bombas fuera de servicio. El grado de
sobrecarga como una función de la velocidad de
circulación depende directamente del tiempo
transcurrido desde la perturbación mecánica del
revoque de ﬁltración. Las velocidades de circula-
ción elevadas pueden favorecer la erosión de un
revoque de ﬁltración establecido, lo que se tra-
duce en sobrepresiones de formación aún cuando
transcurra un período prolongado entre la perfo-
ración y la prueba de presión. No siempre es
seguro asumir que el efecto de sobrecarga se
reduce con el tiempo después de la perforación.
Los datos obtenidos con la técnica de repetición
(o técnica de lapsos de tiempo) son importantes
para la identiﬁcación de procesos de sobrecarga
dinámicos en formaciones con bajas movilidades.
La prueba de campo realizada por Statoil y
Schlumberger en el Mar del Norte arrojó resulta-
dos positivos. La herramienta StethoScope
demostró su capacidad para medir con precisión
las presiones de formación en tiempo real, sin
necesidad de orientar la herramienta o incurrir
en un tiempo improductivo excesivo. En las
formaciones en las que la movilidad es suﬁcien-
temente alta, 5 mD/cP o un valor superior, las
mediciones de la herramienta StethoScope son
de igual calidad que las adquiridas con la herra-
mienta MDT. Hoy en día, ambas herramientas
están ayudando a los ingenieros, geólogos y per-
foradores a tomar decisiones rápidas, reducir la
incertidumbre asociada con la perforación y
generar ahorros de tiempo y dinero.
Mediciones de presión de formación
durante la perforación en el Golfo de México
En los ambientes de perforación y producción de
aguas profundas, los operadores se esfuerzan por
reducir el riesgo, la incertidumbre y el costo. Un
ejemplo lo constituye la Unidad de Producción
Ram Powell, operada por Shell Offshore.
Cubriendo ocho bloques del área Viosca Knoll, en
el sector oriental del Golfo de México, EUA, los
pozos se localizan en profundidades de agua que
oscilan entre 609 y 1,219 m [2,000 y 4,000 pies], a
unos 200 km [125 millas] al este-sudeste de
Nueva Orleáns. La producción comenzó en sep-
tiembre de 1997, convirtiéndolo en uno de los
campos de petróleo más maduros del área de
aguas profundas del Golfo de México.18
Cinco areniscas comerciales situadas a una
profundidad vertical verdadera (TVD, por sus
siglas en inglés) que oscila entre 1,676 y 4,114 m
[5,500 y 13,500 pies] bajo el nivel del mar son las
que aportan la mayor parte de la producción de
Ram Powell. Los geólogos e ingenieros reevalua-
ron el campo entre 2001 y 2003, incluyendo
levantamientos sísmicos repetidos que identifi-
caron oportunidades para la perforación de
pozos de relleno potencialmente sin drenar.
En enero de 2004, Shell puso en marcha acti-
vidades de re-desarrollo. Los ingenieros
observaron un alto grado de riesgo e incertidum-
bre en los nuevos proyectos de perforación. Los
nuevos objetivos requerían la perforación de
pozos direccionales complicados. Como conse-
cuencia de la producción, se habían agotado
40 Oilﬁeld Review
> Medición de la presión en una formación de baja movilidad. Se realizaron tres secuencias de pruebas
StethoScope (extremo superior), a la misma profundidad pero bajo diferentes velocidades de circula-
ción de lodo en una formación de 3 mD/cP: una velocidad de 2,262 L/min [597 galones americanos/min]
(Prueba 5); una velocidad que cambió de 1,850 a 2,250 L/min [489 a 594 galones americanos/min]
(Prueba 6); y una prueba con las bombas fuera de servicio (Prueba 7). Todas las pruebas realizadas
durante la perforación corresponden al pre-ensayo Tipo C. Con ﬁnes comparativos, se muestran los
datos de un probador MDT para un pre-ensayo realizado unos 24 días después de las pruebas
StethoScope. La gráﬁca (extremo inferior) muestra los detalles del incremento de presión ﬁnal. Aquí,
los efectos dinámicos del pozo pueden observarse claramente mediante la comparación de las prue-
bas durante la perforación, con las bombas en funcionamiento y las bombas fuera de servicio, con la
prueba de la herramienta MDT, en la que el revoque de ﬁltración debería haber alcanzado una resis-
tencia máxima.
Invierno de 2005/2006 41
además numerosas areniscas productivas, lo que
las hacía inestables y difíciles de perforar. Si
bien estas circunstancias dificultaban aún más
la evaluación de formaciones, la incertidumbre
adicional aumentaba la necesidad de disponer
de evaluaciones de formaciones durante la per-
Para reducir el costo y mejorar la eﬁciencia,
los ingenieros de Shell y Schlumberger planiﬁca-
ron utilizar las tecnologías LWD y MWD para
evaluar el yacimiento y el ambiente de perfora-
ción en tiempo real, en el Pozo 2 de la campaña
de re-desarrollo. Los ingenieros seleccionaron
un arreglo de fondo de pozo (BHA, por sus siglas
en inglés) compuesto por un sistema rotativo
direccional PowerDrive Xtra, una serie de herra-
mientas de Evaluación de Formaciones y de
generación de Imágenes durante la Perforación
VISION de 6.75 pulgadas y los componentes de la
herramienta StethoScope; todos posicionados
debajo de un agujereador. La serie VISION inclu-
yó una herramienta de resistividad con un collar
(portamecha) de 63
⁄4 pulgadas arcVISION675,
una herramienta de Densidad-Neutrón Azimutal
de 6.75 pulgadas adnVISION675 y una herra-
mienta de resonancia magnética nuclear (RMN)
de 6.75 pulgadas proVISION675. El servicio de
telemetría TeleScope proporcionó la transmisión
y el control de datos en tiempo real.
Los ingenieros planearon utilizar los datos
de presión adquiridos con la herramienta
StethoScope para el diseño de la terminación de
pozos y la verificación de los modelos de yaci-
miento dinámicos. La obtención de mediciones
de presión de formación durante la perforación
redujo tanto el costo del equipo de perforación
como los tiempos de exposición del pozo, y per-
mitió que los ingenieros de yacimiento y los
geólogos tomaran decisiones de colocación de
pozos oportunas.
Después de que el perforador asentara la tube-
ría de revestimiento de 113
⁄4 pulgadas a 3,192 m
[10,474 pies] de profundidad medida (MD, por
sus siglas en inglés), se perforó la sección inicial
del pozo de 105
⁄8 pulgadas, con una inclinación de
aproximadamente 45° entre 3,205 y 4,782 m
[10,514 y 15,688 pies] MD. El petrofísico de Shell
seleccionó los puntos de medición de la presión
de formación utilizando los datos de la herra-
mienta de densidad-neutrón para determinar la
ubicación de las areniscas objetivo. Una vez en la
18. Volokitin Y, Stachowiak J y Bourgeois T: “Value of
Specialized While Drilling Measurements: Recent
Experience in Ram/Powell, GOM,” Transcripciones del
46o Simposio Anual de Adquisición de Registros de la
SPWLA, Nueva Orleáns, 26 al 29 de junio de 2005,
artículo C.
El cuarzo es uno de los diversos minerales
que posee propiedades piezoeléctricas.
Cuando se aplica presión a un cristal de
cuarzo, se crea una carga eléctrica positiva
en uno de los extremos del cristal y una
carga negativa en el otro. Los cristales de
cuarzo también son intensamente
fotoeléctricos; los cambios de temperatura
producen el desarrollo de cargas positivas y
negativas dentro del cristal.
Un cristal de cuarzo correctamente
cortado posee una frecuencia resonante de
vibración, similar a un diapasón. Cuando el
cuarzo vibra, se produce una variación
sinusoidal detectable en la carga eléctrica
sobre su superﬁcie. El esfuerzo inducido por
la presión, aplicado al cristal, hace que la
frecuencia de la onda senoidal varíe en
forma predecible y precisa. Estas propieda-
des convierten al cuarzo en un elemento
valioso para muchas aplicaciones relaciona-
das con dispositivos electrónicos y aplicacio-
nes de detección, incluyendo los sensores de
presión utilizados en los campos petroleros.
Los investigadores del Centro de
Investigaciones Doll de Schlumberger en
Ridgeﬁeld, Connecticut, EUA, comenzaron a
trabajar en un manómetro de presión
altamente sensible basado en las
propiedades singulares de los cristales de
cuarzo en el año 1980 y propusieron el
concepto de oscilación de modo dual que
resultó esencial para el desarrollo del Sensor
de Cristal de Cuarzo CQG (arriba, a la
derecha).1 El proyecto fue transferido a
Schlumberger-Flopetrol, Melun, Francia, en
1982. El equipo de desarrollo contó con el
soporte de los investigadores de la École
Nationale Supérieure de Mécanique et des
Microtechniques de Besançon, Francia.
Los sensores de presión son sensibles a las
variaciones de temperatura y presión y
deben ser corregidos por las ﬂuctuaciones
de temperatura. El sensor CQG mejoró con
respecto a los transductores de presión de
cristal previos, ya que provee mediciones de
temperatura y presión simultáneas a partir
de un solo elemento sensible, lo que elimina
los problemas asociados con el retardo ter-
mal existente entre los sensores de presión y
temperatura separados. Este sensor produce
un error pico pequeño, inducido por condi-
ciones transitorias. Los errores transitorios
se minimizan ulteriormente a través de la
aplicación de un algoritmo de compensación
de temperatura dinámico, basado en un
modelo simple del sensor. Los sensores CQG
operan en forma eﬁcaz a presiones que os-
cilan entre 14.5 y 15,000 lpc [0.1 y 103.4
MPa] y en un rango de temperatura que
ﬂuctúa entre 25 y 150°C [77 y 300°F].
En 1989, el sensor CQG fue optimizado
para su fabricación comercial y se utilizó en
numerosas aplicaciones de detección de la
presión en campos petroleros, incluyendo la
herramienta MDT. Más recientemente, el
sensor CQG fue robustecido para aplicacio-
nes LWD y MWD y, hoy en día, constituye el
sensor de presión por excelencia tanto en el
probador StethoScope como en la
herramienta PressureXpress.
Sensores de presión de cuarzo
1. Los dispositivos electrónicos de la placa de
resonancia del sensor CGQ excitan y mantienen dos
modos de oscilación mecánica. Uno es más sensible
a los esfuerzos laterales causados por la presión
aplicada en el sensor, el otro es más sensible a las
variaciones de temperatura. Estas dos frecuencias
de resonancia proveen información simultánea
sobre presión y temperatura y permiten el cómputo
de una medición de presión corregida por la
> Sensor para obtener mediciones de presión
compensadas por la temperatura. El sensor
CQG de aletas, de cristal (dorado), es un
resonador de modo dual en el que un modo
depende de la presión aplicada y el otro
modo, de la temperatura aplicada. Las
mediciones de presión y temperatura se
obtienen exactamente al mismo tiempo.
estación, la herramienta StethoScope inició auto-
máticamente una secuencia de flujo (caída de
presión)–espera (incremento de presión)–retrac-
ción. Después de cada medición de presión, la
probeta se replegaba y la herramienta se despla-
zaba hacia la siguiente estación. El tiempo
promedio transcurrido en cada estación fue de
unos 10 minutos o menos por medición.
Las mediciones de la presión de formación en
tiempo real mostraron un buen soporte de la pre-
sión dentro del yacimiento y conﬁrmaron que la
zona de baja resistividad en la base de la arenisca
objetivo correspondía a petróleo barrido, lo que
indicaba un contacto agua/petróleo más elevado
que lo esperado. Mediante la utilización de estos
datos en tiempo real, los ingenieros de Shell deci-
dieron desviar la trayectoria del pozo. El pozo
nuevo se colocó en una posición estructural más
alta del yacimiento, perforando echado (buza-
miento) arriba entre 3,506 y 5,167 m [11,501 y
16,952 pies] MD, con una inclinación de 58°. Las
mediciones de presión conﬁrmaron la existencia
de buena conectividad dentro del yacimiento, de
modo que el pozo se entubó hasta la profundidad
Los datos de RMN proVISION675 ayudaron a
los ingenieros a calibrar los cálculos de las arenis-
cas netas y mejorar la evaluación petrofísica de las
areniscas laminadas. La combinación de los datos
RMN obtenidos durante la perforación con los
datos de otras herramientas LWD proporcionó
información importante sobre la textura de las
rocas, permeabilidad, tamaño de grano y arenisca
neta. Los datos de propiedades de ﬂuidos RMN se
utilizaron en conjunto con la presión de formación
y las movilidades de los fluidos para estimar la
permeabilidad de la formación.
En total, se obtuvieron 26 mediciones de pre-
sión; 13 durante la perforación de la sección
inicial y las otras 13 durante la perforación del
pozo de re-entrada. Las mediciones de presión
proporcionaron información crítica para la toma
de decisiones de perforación de pozos de re-
entrada y el diseño de las terminaciones. Las
presiones se obtuvieron con éxito tanto en las
areniscas masivas como en las areniscas lamina-
das (derecha).
Los avances registrados en las tecnologías
MWD ahora proveen mediciones de presión y
movilidad de ﬂuidos de las que previamente sólo
se disponía con los registros adquiridos con
herramientas operadas con cable. Los ingenie-
ros pueden realizar evaluaciones complejas en
base a los datos MWD únicamente, lo que reduce
signiﬁcativamente el riesgo, el costo y la incerti-
dumbre asociados con la perforación de pozos de
desarrollo en aguas profundas.
42 Oilﬁeld Review
Porosidad neutrónica
% 00.6
°API 1500
b/e 200
Densidad del cuadrante
inferior adnVISION
2.651.65
Resistividad de atenuación
combinada de 40 pulgadas
Pozo de re-entrada Pozo original
XX,800
Prof.Presión de formación
200 lpc por división
30 lpc por división
XX,900
Pozo de re-entrada
11 12 11 111012
XY,000
> Utilización de los datos adnVISION para ayudar a seleccionar las estaciones de medición de la pre-
sión. Los datos de densidad de la herramienta de adquisición de registros adnVISION675 (Carriles 3 y
4 - rojo) ayudaron a seleccionar las estaciones a ser probadas con la herramienta de medición de pre-
sión StethoScope. Los Carriles 1 y 2 muestran la presión de formación y la presión hidrostática, respec-
tivamente, del agujero original (círculos rojos) y del pozo de re-entrada (círculos verdes). Las zonas
con menor densidad poseen mayor porosidad y movilidad de ﬂuidos.
Invierno de 2005/2006 43
Los ingenieros estiman que la obtención de
mediciones de presión de formación durante la
perforación y sus mediciones asociadas posibili-
taron un ahorro de más de US$ 1 millón (dólares
estadounidenses), mediante la eliminación de
dos carreras de mediciones de presión con
herramientas operadas con la columna de perfo-
ración. Además, los datos RMN obtenidos
durante la perforación proporcionaron informa-
ción importante sobre la viscosidad del ﬂuido y
la textura de las rocas para el cálculo de las are-
niscas netas, además de estimaciones de la
permeabilidad y del tamaño de grano, que se uti-
lizaron en el diseño de la terminación de pozos.
Shell tiene previsto continuar utilizando las tec-
nologías de medición de presión durante la
perforación y otras tecnologías de medición en
tiempo real para mejorar la eﬁcacia y reducir el
riesgo, particularmente en los proyectos de
aguas profundas que plantean serios desafíos.
Presiones de yacimiento precisas
y obtenidas rápidamente
Las pruebas de formaciones efectuadas con
herramientas operadas con cable han sido reco-
nocidas durante mucho tiempo como claves para
la recolección de información esencial que
ayuda a identiﬁcar los ﬂuidos en sitio, la distri-
bución de la presión y las propiedades dinámicas
de un yacimiento. Si bien medían las presiones
de formación con precisión, las técnicas previas
requerían que una herramienta operada con
cable permaneciera fija por períodos relativa-
mente largos, mientras se probaba la formación.
Esto resulta particularmente cierto en zonas de
baja movilidad en las que los tiempos de evalua-
ción más prolongados incrementan el costo y
riesgo de atascamiento de las herramientas.19
Ahora, los ingenieros de yacimiento poseen
opciones que proveen mediciones de presión
altamente precisas y obtenidas rápidamente con
herramientas tales como las proporcionadas por
el servicio PressureXpress.
Los ingenieros del Centro de Productos
Riboud de Schlumberger en Clamart, Francia,
integraron versiones avanzadas del sensor CQG y
del manómetro de presión Sapphire en la herra-
mienta PressureXpress. Estos sensores de
presión proveen mediciones de presión de alta
resolución, compensadas dinámicamente por la
temperatura (arriba).
Las herramientas para pruebas de formacio-
nes utilizadas previamente dependían de
sistemas de pre-ensayos de accionamiento
hidráulico que se monitoreaban y controlaban
desde la superficie. El tiempo de retardo exis-
tente entre los comandos de superficie y los
cambios introducidos en el accionador de mues-
treo hidráulico de fondo limitaba el control del
volumen del pre-ensayo. El sistema fue redise-
ñado, reemplazándose el componente hidráulico
por un motor electromecánico acoplado a un
mecanismo planetario de tornillos de rodillo y a
una caja de engranajes de alta reducción, lo que
mejoró signiﬁcativamente la estabilidad y preci-
sión tanto de la velocidad como del volumen del
pre-ensayo. La transferencia de los controles y
los comandos desde la superﬁcie hasta el cartu-
cho electrónico de fondo de pozo mejoró el
tiempo de respuesta, posibilitando volúmenes de
pre-ensayo de tan sólo 0.1 cm3 [0.006 pulg.3].
Los probadores de formaciones han sido
corridos tradicionalmente solos o en la parte
inferior de una sarta de herramientas operadas
con cable, debido a su incapacidad para transmi-
tir la telemetría de otras herramientas operadas
similarmente. La implementación del nuevo
hardware cableado y de un sistema de teleme-
tría de software nuevo ahora permite realizar
combinaciones con todas las demás herramien-
tas operadas con cable, que pueden ser corridas
en cualquier lugar, por encima o por debajo de la
19. Manin Y, Jacobson A y Cordera J: “A New Generation
of Wireline Formation Tester,” Transcripciones del 46o
Simposio Anual de Adquisición de Registros de la
artículo M.
> Herramienta de medición de presión operada con cable. El diámetro y el perﬁl de la herramienta PressureXpress
están diseñados para reducir el riesgo de atascamiento. Aquí se muestra el sistema de sello de muestreo (negro) y los
pistones de anclaje de seguridad (imagen superior – lado inferior) utilizados para empujar y mantener la herramienta
en su posición frente a la formación.
A lo largo del año 2004, el servicio
PressureXpress fue probado en el campo en un
total de 57 operaciones y se realizaron más de
1,300 pre-ensayos en una amplia gama de ambien-
tes, incluyendo areniscas y formaciones carbona-
tadas (arriba). Estas formaciones estaban
compuestas por ﬂuidos que oscilaban entre gas y
petróleo pesado, bajo proyectos de recuperación
por inyección de vapor. Las temperaturas de
fondo de pozo ﬂuctuaban entre aproximadamente
38 y 154°C [100 y 310°F], a presiones hidrostáti-
cas de 0 a 13,000 lpc [0 a 90 MPa].
Los ingenieros incorporaron el sistema de
pruebas de presión inteligente, controlado diná-
micamente, para hallar en forma automática la
mejor solución de compromiso posible entre el
volumen producido por la formación y el tiempo
de incremento de la presión. En formaciones con
movilidades de ﬂuidos superiores a aproximada-
mente 1 mD/cP, la nueva herramienta puede
realizar una prueba de presión y movilidad en
menos de un minuto: esto representa una mejora
de unos cuatro a cinco minutos con respecto a
otros probadores. En formaciones compactas, el
sistema de pre-ensayo puede seleccionar volúme-
nes de ﬂuido de tan sólo 0.1 cm3, posibilitando
tiempos de prueba mínimos (próxima página,
En ciertas áreas de Texas, los yacimientos de
areniscas gasíferas compactas pueden exhibir
permeabilidades que oscilan entre algunos
microdarcies y decenas de milidarcies. En estos
campos, la producción de gas depende de tra-
tamientos de fracturamiento hidráulico para
proveer el conducto para el ﬂujo de los ﬂuidos de
yacimiento. En muchos casos se trata de áreas
maduras y parcialmente agotadas, lo que se tra-
duce en grandes diferencias de presión entre los
estratos del yacimiento. La determinación exacta
de estas presiones es clave para la optimización
de los programas de fracturamiento hidráulico.
Los intentos fallidos de medición de las
presiones con herramientas convencionales con-
dujeron al fracturamiento de todo el espesor
prospectivo, incluyendo las zonas agotadas, lo
que se tradujo en costos de terminación innece-
sarios y pérdidas de producción. Para un pozo,
los ingenieros de Schlumberger utilizaron el ser-
vicio PressureXpress; hubo 58 intentos de
pre-ensayos y se midieron 56 presiones de forma-
ción en menos de siete horas. Los datos obtenidos
del programa de pruebas permitieron identiﬁcar
zonas en la sección prospectiva intermedia agota-
das con presiones de 4,000 lpc [27.6 MPa],
mientras que los últimos 152 m [500 pies] de
zona productiva aún se encontraban a una pre-
sión relativamente alta (próxima página, abajo).
Los ingenieros diseñaron un procedimiento de
estimulación por fracturamiento hidráulico de
cuatro etapas. Si bien se bombearon seis etapas
menos que en los pozos previos, la producción se
incrementó en más del 50%. Esto representó un
ahorro de más de US$ 400,000 en costos de frac-
turamiento para el operador.
44 Oilﬁeld Review
Micro inversa
computadaRayos gamma
Pulgadas 200
ohm.m 100
No se recomienda prueba
Pre-ensayo lento
Efecto del gas entre DPHZ y TNPH
Pre-ensayo normal
Pre-ensayo rápido
Volumen de arcilla
Investigación de 90 pulgadas AIT H
ohm.m 2,0000.2
Investigación de 20 pulgadas AIT H
Porosidad Densidad con
Resolución Estándar (DPHZ)
Porosidad Neutrón Termal con
Corrección por Efectos Ambientales (TNPH)
Investigación de 10 pulgadas AIT H
Investigación de 60 pulgadas AIT H
Investigación de 30 pulgadas AIT H
20. Para obtener más información sobre monitoreo sísmico
con la técnica de repetición, consulte: Alsos T, Eide A,
Astratti D, Pickering S, Benabentos M, Dutta N, Mallick
S, Schultz G, den Boer L, Livingstone M, Nickel M,
Sønneland L, Schlaf J, Schoepfer P, Sigismondi M, Soldo
JC y Strønen LK: “Aplicaciones sísmicas a lo largo de la
vida productiva del yacimiento,” Oilﬁeld Review 14, no. 2
(Otoño de 2002): 54–71; y Aronsen HA, Osdal B, Dahl T,
Eiken O, Goto R, Khazanehdari J, Pickering S y Smith P:
“El tiempo lo dirá: Contribuciones clave a partir de datos
sísmicos de repetición,” Oilﬁeld Review 16, no. 2 (Otoño
de 2004): 6–17.
21. Burgess K, Fields T, Harrigan E, Golich GM, MacDougall
T, Reeves R, Smith S, Thornsberry K, Ritchie B, Rivero R
y Siegfried R: “Pruebas de formación y obtención de
muestras de ﬂuidos a través del revestimiento,” Oilﬁeld
Review 14, no. 1 (Verano de 2002): 50–63.
> Localización de las estaciones de pruebas de presión durante la adquisición de registros. Durante la
bajada de la herramienta integrada de adquisición de registros con cable PlatformExpress, combinada
con la herramienta PressureXpress, se obtiene como salida una estimación en tiempo real de la
movilidad de los ﬂuidos de formación utilizando la correlación k-lambda; un estimador de la permea-
bilidad para formaciones siliciclásticas. Los ingenieros utilizan esta información con el ﬁn de ayudar a
seleccionar zonas para la ejecución de pruebas de presión (Carril 5). Los datos de salida también ayu-
dan a seleccionar una tasa de ﬂujo y un volumen de pre-ensayos apropiados que minimizan el tiempo
transcurrido en la estación durante las operaciones de pruebas de presión de formación subsiguientes.
Profundidad,pies
Gradiente del lodo, 0.493 lpc/pie
Invierno de 2005/2006 45
Manejo de las presiones de yacimiento
Las geopresiones llevan el petróleo desde un yaci-
miento hasta un pozo productor. Cuando
comienza la producción, una caída de presión
producida en la formación que rodea al pozo hace
que el petróleo fluya a través de las redes de
poros presentes en el yacimiento hacia el punto
de extracción. Con la extracción del petróleo y la
subsiguiente caída de presión que se produce en
el yacimiento, el petróleo, el agua y la roca se
expanden. Los cambios de presión, la expansión y
el movimiento de todos estos materiales inciden
en la producción de petróleo.
Una vez que un yacimiento se encuentra en
producción, los ingenieros y geofísicos utilizan
diversas técnicas para monitorear el movimiento
de los ﬂuidos y los cambios de presión. Los avan-
ces registrados recientemente en las imágenes
sísmicas permiten la adquisición de levanta-
mientos 3D con el tiempo, que se conocen como
levantamientos sísmicos de repetición o levanta-
mientos sísmicos de cuatro dimensiones (4D).20
La comprensión del movimiento de los ﬂuidos y
de los cambios producidos en las presiones del
yacimiento permite a los ingenieros modelar
mejor el comportamiento del yacimiento y mejo-
rar la eﬁciencia de la recuperación.
Desde un punto de vista puramente mecá-
nico, los datos de geopresión son relativamente
fáciles de obtener durante o inmediatamente
después de la operación de perforación. Como se
analizó previamente, las herramientas de medi-
ción de la presión durante la perforación, en
tiempo real, tales como el sistema StethoScope,
están proporcionando a los ingenieros valiosos
datos de geonavegación y yacimientos para el
diseño de terminaciones de pozos, mientras que
las herramientas operadas con cable, tales como
el servicio PressureXpress, proveen datos de
presión y movilidad precisos inmediatamente
después de perforado el pozo. Pero se plantea un
problema: una vez que se entuba el pozo, estas
herramientas no pueden acceder a la formación
donde no existe ningún disparo. En consecuen-
cia, con el tiempo, las presiones conocidas pasan
a ser desconocidas y las decisiones de produc-
ción se vuelven más inciertas.
Mediante la utilización de sensores similares
a los instalados en las herramientas de medición
de la presión durante la perforación y de medi-
ción de la presión mediante herramientas
operadas con cable, los ingenieros de Schlumber-
ger diseñaron el Probador de la Dinámica de
Formación de Pozo Entubado CHDT, que es capaz
de medir la presión y extraer muestras de ﬂuidos
desde la parte posterior de un pozo entubado.21
Presión de lodo antes de la prueba, lpc:
Presión de lodo después de la prueba, lpc:
Último incremento de presión, lpc:
Movilidad durante la caída de presión, mD/cP:
4,428.86
3,809.33
> Identiﬁcación de zonas agotadas. La comparación entre las presiones de for-
mación (rojo) y el gradiente dado por el lodo (verde) permite identiﬁcar zonas
agotadas en 4,000 lpc [27.5 MPa], en la porción intermedia del yacimiento,
mientras que los últimos 500 pies de zona productiva aún se encuentran a
una presión relativamente alta.
> Sistema de pre-ensayo electromecánico para reducir el tiempo transcurrido en la estación. En el tiem-
po 0 s, la herramienta PressureXpress se encuentra en la estación y como aún no está ﬁjada, la presión
en la línea de ﬂujo lee la presión de lodo del pozo; es decir, aproximadamente 4,430 lpc [30.5 MPa] (cua-
drado negro, a la izquierda). La herramienta se coloca luego hidráulicamente, lo que corresponde a un
incremento de la velocidad de bombeo hidráulico (verde). La curva de presión (negro) mide una caída
de presión de pre-ensayo en una formación de 0.01-mD/cP a aproximadamente 45 s, seguida de un
incremento de presión gradual. Después de unos 200 s, la herramienta inició una segunda caída de
presión (triángulos rojos), extrayendo un volumen de 0.1 cm3 de ﬂuido de la formación. Entre 280 s y
680 s, la presión de yacimiento se estabilizó, luego la herramienta se retiró hidráulicamente de la for-
mación (curva verde) y la presión en la línea de ﬂujo aumentó hasta alcanzar la presión de lodo del pozo.
Mediante la utilización de un motor electromecánico, la herramienta de prueba de presión controla con
precisión el volumen y gasto (tasa de ﬂujo) de los pre-ensayos para mantenerlos bajos (0.1 cm3), redu-
ciendo en forma efectiva la duración del incremento de presión y el tiempo transcurrido en la estación. Related DocumentsKeep on trucking`
THE INFOGRAPHIC...×Share HubslideSocialsEmbed<iframe src="https://hubslide.com/embed/56d933ca8d070ead0ed43d02.html" width="595" height="485" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" style="border:1px solid #CCC; border-width:1px; margin-bottom:5px; max-width: 100%;" allowfullscreen> </iframe><div style="margin-bottom:5px"> <strong> <a href="https://hubslide.com/ruthanyaymapuma/presiones-de-las-perforaciones-s56d933ca8d070ead0ed43d02.html" title="Presiones de las perforaciones" target="_blank">Presiones de las perforaciones</a> </strong> from <strong><a target="_blank" href="https://hubslide.com/a/ruthanyaymapuma">ruthanyaymapuma</a></strong> </div>Link© Hubslide 2016About UsHelpTerms of UsePrivacy PolicyCopyrightContact Us

References: resolución

resolución 
 resolución 

resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 

resolución 

Resolución