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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA SALA DE CASACIÓN PENAL. Bogotá, D. C., veintitrés (23) de mayo de dos mil doce (2012). VISTOS - PDF
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Lorenzo Sánchez Peña
1 ÚNICA INSTANCIA LUCERO CORTÉS MÉNDEZ I \ Z;.tr4 mina AZI/fUl4 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA SALA DE CASACIÓN PENAL Magistrado Ponente JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA Aprobado Acta No 198 Bogotá, D. C., veintitrés (23) de mayo de dos mil doce (2012). VISTOS Emite la Corte la sentencia que en derecho corresponda dentro del proceso de única instancia adelantado contra LUCERO CORTÉS MÉNDEZ, representante a la Cámara por la circunscripción electoral de Bogotá para los periodos y , a quien en la calificación del mérito del sumario le fue atribuida la realización de la conducta punible de tráfico de influencias de servidor público. SITUACIÓN FÁCTICA El 12 de octubre de 2008, fueron publicados en algunos medios de comunicación (El Espectador y Noticias Uno) los señalamientos que
2 2 ÚNICA INSTANCIA LUCERO CORTÉS MÉNDEZ Rafael Vélez Fernández, magistrado de la Sala Disciplinaria del Consejo Seccional de la Judicatura de Cundinamarca, hizo contra varios funcionarios del Consejo Superior de la Judicatura a raíz de la sanción de un año en el ejercicio del cargo que la respectiva Sala Disciplinaria de dicha corporación le impuso en providencia de 9 de abril de De acuerdo con Rafael Vélez Fernández, dicho fallo fue contrario al orden jurídico, en tanto la Sala Disciplinaria del Consejo Superior, en sesión de 28 de noviembre de 2007, había derrotado un proyecto de condena presentado por el magistrado Temístocles Ortega Narváez y, además, dispuso que la única decisión posible era absolverlo de los cargos imputados. Sin embargo, en la sesión de 9 de abril de 2008, fue suscrita una decisión, emanada del mismo ponente, que no difería de la inicialmente negada. El magistrado del Consejo Seccional creyó que tal irregularidad obedecía a una retaliación por el hecho de jamás haber atendido a los requerimientos que sus superiores jerárquicos le efectuaron para que sancionara en primera instancia al abogado Juan Carlos Salazar Torres en un proceso disciplinario de su competencia. Al respecto, afirmó que el magistrado Jorge Alonso Flechas Díaz, en el 2007, lo llamó para preguntarle acerca del expediente contra Juan Carlos Salazar Torres. Así mismo, dijo que le pidió subirlo "rápido al Consejo Superiot. Para que el asunto fuera del conocimiento de la Sala Disciplinaria de la alta corporación, el profesional del derecho debía ser condenado en primera instancia por el funcionario del Consejo Secciona'.
3 3 ÚNICA INSTANCIA LUCERO CORTÉS MÉN 7.,-1,/ X:A. / 1/)/// Agregó que, a comienzos de 2008, lo llamaron Angelino Lizcano Rivera y Julia Emma Garzón de Gómez magistrados del Consejo Superior. En palabras de Vélez Fernández, el primero indagó por el disciplinado Juan Carlos Salazar Torres así como también le ofreció conocer y reunirse con la congresista LUCERO CORTÉS MÉNDEZ para que le explicara la situación. La segunda le insistió en que "debía sancionar al abogado", porque "ellos también lo condenarían". La representante a la Cámara LUCERO CORTÉS MÉNDEZ es la esposa de Manuel Arturo Rincón Guevara, persona que denunció en el proceso disciplinario a Juan Carlos Salazar Torres, un antiguo socio comercial y apoderado, por supuestas actuaciones desleales en desempeño de sus deberes profesionales. IDENTIFICACIÓN E INDIVIDUALIZACIÓN DE LA PROCESADA LUCERO CORTÉS MÉNDEZ se identifica con cédula de ciudadanía 31' , expedida en Yumbo (Valle del Cauca). Nació el 16 de marzo de 1964 en Bogotá. Es hija de Ernesto Cortés (fallecido) y Emilia Méndez. Está casada con Manuel Arturo Rincón Guevara. Tiene dos hijos menores de edad. Es abogada de la Universidad San Buenaventura de Cali. Trabajó durante veinte años en el teatro, la radio y la televisión. Fue elegida Representante a la Cámara por Bogotá para los periodos y En la actualidad, está suspendida como congresista, debido a la medida de aseguramiento de detención domiciliaria impuesta en contra suya en estas diligencias.
4 /y( ÚNICA INSTANCIA 3064 LUCERO CORTÉS MP4mE t. RESOLUCIÓN DE ACUSACIÓN Vinculada a la actuación procesal mediante indagatoria', definida su situación jurídica2 y culminada la investigación3, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, en ejercicio de la competencia conferida por el artículo 235 numeral 3 y parágrafo de la Constitución Política, acusó a LUCERO CORTÉS MÉNDEZ de la realización del delito de tráfico de influencias de servidor público, según lo previsto en el artículo 411 de la Ley 599 de 2000, Código Penal aplicable para el asunto con la modificación que al tipo básico introdujo el artículo 14 de la Ley 890 de La imputación fáctica consistió en: T..] presionar al magistrado de la Sala Disciplinaria del Consejo Seccional de la Judicatura de Cundinamarca Rafael Vélez Fernández, por intermedio de sus superiores del Consejo Superior de la Judicatura Jorge Alonso Flechas Díaz, Angelino Lizcano Rivera y Julia Emma Garzón de Gómez, para sancionar disciplinariamente al abogado Juan Carlos Salazar Torres, dentro del proceso adelantado a raíz de la queja instaurada por el esposo de la congresista, Manuel Arturo Rincón Guevara. "Esta conducta se habría dado antes del 9 de abril de 2008, fecha en la cual la Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura sancionó a Rafael Vélez Fernández, así como a otros dos magistrados del Consejo Seccional, a un año de suspensión en el ejercicio del cargo"5. Así mismo, le atribuyó como circunstancias genéricas de agravación las previstas en el artículo 58 numerales 9 y 10 del Código Penal, Folios del cuaderno IV de la actuación principal. 2 Folios ibídem. 3 Folios y del cuaderno V de la actuación principal. 4 Folios ibídem. 5 Folios del cuaderno VI de la actuación principal.
5 5 ÚNICA INSTANCIA LUCERO CORTÉS MEN \ consistentes en la "posición distinguida que el sentenciado ocupe en la sociedad, por su cargo" y en actuar "en coparticipación criminar respectivamente. La primera, debido a "la indiscutible importancia, alta dignidad y responsabilidades que representa el cargo, ejercido por la procesada, de representante a la Cámara por la circunscripción electoral de Bogotá"6. Y la segunda, porque el acto de "aprovecharse de sus relaciones públicas y de su posición como congresista para ejercer de manera indebida influencias en el magistrado Rafael Vélez Fernández"' la hizo "por intermedio de los superiores funcionales y jueces en materia disciplinaria de este últimot Por lo tanto, "contó con la participación, evidentemente dolosa y reprochable" 6 de estas personas en la ejecución del delito. Recurrida la decisión, fue confirmada por la Corte en su integridad1. ALEGATOS DE CONCLUSIÓN Finalizada la fase probatoria de la audiencia pública, los sujetos procesales intervinieron ante la Corte Suprema de Justicia de la siguiente manera: 6 Folio 263 del cuaderno VI de la actuación principal. Ibídem. 8 Ibídem. 9 Folio 264 ibídem. 1 Folios del cuaderno VII de la actuación principal.
6 6 ÚNICA INSTANCIA LUCERO CORTÉS MÉMD t fr, J",, )74,/:/7 Procuraduría El representante del Ministerio Público solicitó fallo condenatorio por la conducta punible atribuida en el pliego de cargos, para lo cual realizó una síntesis de la actuación procesal y de las pruebas jurídicopenalmente relevantes, respaldando los argumentos sostenidos en la calificación del mérito del sumario. Parte civil Después de criticar el alcance de los testimonios practicados durante la audiencia pública, así como de rechazar la hipótesis del complot adoptada por la defensa y apoyar el mérito persuasivo de los testigos de cargo el representante de Juan Carlos Salazar Torres, reconocido como parte civil en las presentes diligencias'', manifestó adherirse a la solicitud condenatoria del Procurador Delegado. Así mismo, pidió que la víctima fuese reparada de manera integral, en los términos señalados en la demanda de constitución correspondiente. 3. LUCERO CORTÉS MÉNDEZ 3.1. En ejercicio del derecho de defensa material, la procesada adujo su inocencia. Para ello, se refirió a la existencia de una conspiración o, en sus propias palabras de un "plan criminal, estrategia jurídica y estrategia mediatice en contra de LUCERO CORTÉS y su familia" Folios 9-15 del cuaderno de la parte civil. 12 Registro de la actuación, disco compacto de la audiencia pública del juicio de 20 de abril de 2012.
7 7:? _/-11».5/.7)/I{ 7a.,1/4"47 ÚNICA INSTANCIA LUCERO CORTÉS MÉNDEZ 1\1 En dicha confabulación, estuvieron implicadas varias personas a saber: Luis Alfredo Baena Riviera Es el líder de los confabulados. Se trata de un médico que conoció a Manuel Arturo Rincón Guevara hace veinte años. Ha tenido conflictos con él por la empresa Superview, el fondo del asunto, que cuenta con un paquete accionario de millones de dólares Fue proferida en su contra una resolución de acusación por la conducta punible de hurto agravado por la confianza Juan Carlos Salazar Torres. Denunciante y parte civil en esta actuación. Siempre ha fungido como socio comercial de Luis Alfredo Baena Riviere, aunque lo niegue. Prueba de ello es figurar en las juntas directivas de las empresas que éste posee en Panamá Sergio Antonio Osorio Fernández. Abogado de Medellín y apoderado de la parte civil en este proceso. Ha enviado múltiples escritos que atentan contra la dignidad de la procesada. Fue sancionado a cuatro meses por la Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura. Tiene una denuncia por el delito de estafa. Se promociona en Internet mediante blogs, en los cuales se define como especialista en el tema de la extradición Esto último no es cierto, tal como lo certificó la Corte en respuesta a un derecho de petición.
8 ./ 8 ÚNICA INSTANCIA 3068 LUCERO CORTÉS MEN 6W >A ;4 /die/ /1 )11P Rafael Vélez Fernández Magistrado de la Sala Disciplinaria del Consejo Seccional de la Judicatura de Cundinamarca Entre octubre y diciembre de 2007, él sabía que iba a ser condenado por el Consejo Superior. Debido a ello, acudió a Carlos Mario lsaza Serrano, magistrado de la alta corporación. Por lo tanto, conspiró en tal sentido. Fue sancionado el 9 de abril de 2008, no una, sino dos veces, en razón de su conducta negligente en casos de Foncolpuertos. Para evitar una tercera sanción (que le representaría la exclusión definitiva del cargo), adoptó dos estrategias: la tutela y la denuncia por prevaricato. En principio, no dijo nada acerca de LUCERO CORTÉS MÉNDEZ. Es más, aunque denunció ante la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes, ni siquiera la recusó. Como servidor público, era su deber enterar a las autoridades acerca de esos comportamientos, pero no lo hizo. Por último, adoptó una última estrategia, la mediática, ya maquinada por otros. Fue entonces cuando se unió al complot y comenzó a implicar a la acusada, recusándola ante la Comisión de Acusación Carmen Cecilia Moreno Araújo. Testigo de cargo Es una abogada incompetente y negligente. Tiene dos sanciones disciplinarias y un antecedente penal por el delito de abuso de confianza, aspecto que incluso se atrevió a negar. Su animadversión se demuestra porque desde las once de la noche hasta las tres de la madrugada le envió correos injuriosos al hermano de la procesada a raíz de la acusación contra Luis Alfredo Baena Riviere. Un psiquiatra forense consultado por LUCERO CORTÉS
9 9 ÚNICA INSTANCIA 306 LUCERO CORTÉS MANDE\ ii -(Xe»..- mre 711/4»:./ MÉNDEZ examinó esos correos y concluyó acerca de la existencia de prejuicios, intereses y motivos de parcialidad que afectaban la credibilidad de sus afirmaciones En apoyo de la existencia del complot, añadió: Las mismas personas implicadas en la presente actuación han estado detrás de otros procesos penales que en su contra ha iniciado la Corte. En el proceso radicado con el número 31744, el denunciante es Juan Carlos Salazar Torres y los testigos son Carmen Cecilia Moreno Araújo y Luis Alfredo Baena Riviere. En el 30864, el denunciante es "un admirado?', quería ser testigo Carmen Cecilia Moreno Araújo e intervino Sergio Antonio Osorio Fernández. En el 36634, Juan Carlos Salazar Torres es el denunciante. En el 36938, Juan Carlos Salazar Torres denunció, fue solicitado el testimonio de Carmen Cecilia Moreno Araújo y declaró un amigo de Juan Carlos Salazar Torres. En el 37472, el denunciante era un anónimo. En el y 36236, denunció un tal 'José Gómez'. En el 31868, el denunciante es Juan Carlos Salazar Torres, se solicitó la práctica de la declaración de Rafael Vélez Fernández y fueron testigos Sergio Antonio Osorio Fernández, Luis Alfredo Baena Riviere y Carmen Cecilia Moreno Araújo. Todas estas personas han venido de Medellín y Barranquilla a declarar en Bogotá y alguien les ha pagado los pasajes Comportamiento de los medios de comunicación. Aunque muchos actúan de buena fe, han creído falsedades o los han
10 lo Ú NICA INSTANCIA LUCERO CORTÉS MÉ 57-";>/. dí. inducido en error, suele difundirse información negativa de prensa justo antes de dictarse un pronunciamiento judicial en contra de la procesada, todo para terminar aludiendo al problema de Superview. Han utilizado varios medios, como El Pasquín y blogs de Internet, en los cuales se sostiene que la justicia es corrupta cada vez que es proferida una decisión favorable a LUCERO CORTÉS MÉNDEZ. Incluso hay una periodista radial que todos los días la nombra, pues tiene un contrato con la empresa Telmex y su prima está casada con un primo de Luis Alfredo Baena Riviere. Además, la decisión de desprestigiar judicialmente a la congresista LUCERO CORTÉS MÉNDEZ y acabarla no sólo es por ser ella la esposa de Rincón Guevara, sino porque también se trata de una figura mediática Manifestaciones de terneros. Una persona de apellido Santana habló con el coordinador de la acusada en una cafetería ama y le contó que había un complot contra LUCERO CORTÉS MÉNDEZ y su familia, en el cual querían incluir el tema del paramilitarismo, e incluso estaría implicado un magistrado (trafael Vélez Fernández?) en el asunto Para finalizar, le solicitó a la Sala tener en cuenta las anteriores pruebas y dictar el fallo que corresponda. 4. Defensa técnica El asistente letrado solicitó la absolución argumentando la tesis de que la conducta atribuida a la congresista no existió, pues no todos los elementos estructurales de la conducta punible de tráfico de
11 11 ÚNICA INSTANCIA I LUCERO CORTÉS MÉINDÉ, \i influencias de servidor público cuentan con respaldo probatorio. En desarrollo de tal postura, manifestó lo siguiente: 4.1. Los señalamientos del magistrado Rafael Vélez Fernández contra LUCERO CORTÉS MÉNDEZ surgieron de manera tardía e inusitada. El magistrado del Consejo Secciona) fue sancionado el 9 de abril de En el mes de julio de ese año, denunció a Temístocles Ortega Narváez y María Mercedes López Mora, magistrados del Consejo Superior, por los delitos de falsedad y prevaricato. La conducta relacionada con el tráfico de influencias de servidor público apareció por primera vez en la ampliación del mes de septiembre de Pero dicho comportamiento tuvo lugar desde el 2006, según Vélez Fernández. No es normal ni creíble que haya dejado pasar tanto tiempo para hablar de ello. Rafael Vélez Fernández no estaba siendo coaccionado, pues denunció a sus superiores del Consejo Superior. Tampoco se trata de un hombre manipulable, ni susceptible de intimidación Si los hechos ocurrieron en el año 2006, es probable que la acusada no ostentase la calidad especial requerida por el artículo 411 del Código Penal de ser servidora pública. Hay imprecisión respecto de la época en que ocurrieron los hechos, en especial la conversación que el magistrado del Consejo Superior Jorge Alonso Flechas Díaz sostuvo con Vélez Fernández. Tanto este último como la testigo Carmen Cecilia Moreno Araújo la ubican en el Pero LUCERO CORTÉS MÉNDEZ sólo se posesionó como
12 12 ÚNICA INSTANCIA 3068 LUCERO CORTÉS MÉ congresista el 20 de julio de ese año Si los hechos ocurrieron en el 2007, está demostrado que la reunión con Jorge Alonso Flechas Díaz se debió a /a búsqueda de información de estadísticas acerca de la inasistencia alimentaria. LUCERO CORTÉS MÉNDEZ y Jorge Alonso Flechas Díaz no se condcían antes de trabar esa conversación. La calidad de magistrado es intimidante para las personas normales Por lo tanto, no es creíble que en esa ocasión le haya hablado de algo distinto a lo institucional Angelino Lizcano Rivera y Julia Emma Garzón de Gómez no eran magistrados del Consejo Superior de la Judicatura para el 28 de noviembre de 2007 Por lo tanto, no pudieron ser parte del supuesto complot urdido contra Rafael Vélez Fernández. Angelino Lizcano Rivera se posesionó el 30 de enero de Además, no participó en la sanción que se le impuso a Rafael Vélez Fernández el 9 de abril siguiente. Julia Emma Garzón de Gómez no era magistrada titular, sino auxiliar, para el 28 de noviembre de 2007 y se.posesionó como titular el 21 de agosto de No hubo irregularidad alguna en la sanción disciplinaria impuesta contra Rafael Vélez Fernández en la sesión de 9 de abril de 2008, pues en la sala de 28 de noviembre de 2007 la decisión no fue la de absolver, sino la de denegar la ponencia presentada. En el acta de 28 de noviembre de 2007 del Consejo Superior jamás se reconoció que Rafael Vélez Fernández haya sido absuelto de falta
13 d d/r d 7%, 13 ÚNICA INSTANCIA LUCERO CORTÉS MÉNDEZ 1 v i 1 Ç,/ disciplinaria alguna. Simplemente, se negó la ponencia. El proceso fue sorteado al magistrado Carlos Mario lsaza Serrano, quien no tuvo tiempo para revisarla Luego, fue remplazado por la funcionaria María Mercedes López Mora, quien en ejercicio de su autonomía leyó el proyecto y concluyó que estaba de acuerdo con él. Por eso se lo devolvió al ponente inicial, Temístocles Ortega Narváez. De ahí que Vélez Fernández no fue víctima de intriga alguna Según el magistrado del Consejo Seccional, la intervención de sus superiores consistió en inquirirlo' por el disciplinario de Juan Carlos Salazar Torres. Esa conducta, además de no ser atribuible a la procesada, no constituye comportamiento irregular alguno. Inquirir significa indagar o averiguar. Ello no implica un tráfico de influencias, ni mucho menos un ejercicio de presiones indebidas. Además, el simple hecho por parte de los magistrados de demostrar interés en un proceso disciplinario no presupone nexos con LUCERO CORTÉS MÉNDEZ. Corresponde a una conjetura, a una inducción, que no responde a una afirmación lógica El testimonio de Carmen Cecilia Moreno Araújo no es creíble, porque se trata de una persona emocionalmente afectada. Hay odio y animadversión en el relato de la testigo de cargo. Estos sentimientos perturban el recuerdo y la percepción. Ni siquiera hay algún rastro probatorio de la llamada que Jorge Alonso Flechas Díaz, de acuerdo con la declarante, le efectuó a Rafael Vélez Fernández. Una hipótesis no se demuestra con otra hipótesis, sino con medios de prueba.
14 V, 14 ÚNICA INSTANCIA 382 LUCERO CORTÉS MÉN 0,..\7 V,, 7y,, 4.8. Para el 2007, el proceso disciplinario ya estaba prescrito Como los magistrados del Consejo Superior de la Judicatura sabían de derecho, no era lógico que presionaran a Rafael Vélez Fernández para que 'subiera' la actuación de una acción disciplinaria prescrita. CONSIDERACIONES 1. Precisiones iniciales 1.1. Competencia La Sala es competente para proferir decisión de fondo dentro del proceso de única instancia seguido contra LUCERO CORTÉS MÉNDEZ, Representante a la Cámara por la circunscripción electoral de Bogotá para los periodos constitucionales y , según lo previsto en el artículo 235 numeral 3 y parágrafo de la Constitución Política así como en el artículo 75 numeral 7 de la Ley 600 de Calificación jurídica de los hechos. Ninguno de los sujetos procesales cuestionó la calificación jurídica del comportamiento atribuido a la procesada en el pliego de cargos, de acuerdo con la cual los hechos materia de imputación se ajustan a la descripción típica contemplada en el artículo 411 de la Ley 599 de Tampoco fue objeto de debate el reconocimiento de lo señalado en el artículo 14 de la Ley 890 de 2004, que establece un
15 15 ÚNICA INSTANCIA LUCERO CORTÉS MÉNDEZ 'E incremento de una tercera parte a la mitad de la pena en los extremos punitivos del tipo básico. Este último aspecto, sin embargo fue variado por la Sala en fallos de única instancia del pasado 18 de enero de 2012, en los cuales sostuvo que "el incremento del quántum punitivo previsto en el artículo 14 de la Ley 890 de 2004 no aplica al trámite especial para aforados de la Ley 600 de 2000'13. Por lo tanto, la imputación jurídica de la conducta por la cual fue llamada a juicio la procesada LUCERO CORTÉS MÉNDEZ quedará reducida, en el presente caso, a la pena prevista en el artículo 411 de la Ley 599 de 2000, que oscila de cuatro a ocho años de prisión, 100 a 200 salarios mínimos legales mensuales vigentes de multa y cinco a ocho años de inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas Asunto jurídico. De acuerdo con los alegatos de los sujetos procesales, la situación consiste en establecer si la prueba que reposa en el expediente lleva a la certeza de la conducta punible y la responsabilidad de la procesada, según lo prevé el inciso 2 del artículo 232 del Código de Procedimiento Penal, o si, por el contrario, las hipótesis sostenidas por la defensa material y técnica pueden constituir de manera razonable dudas susceptibles de ser resueltas a su favor. 13 Sentencia de 18 de enero de 2012, radicación En el mismo sentido, fallo de 18 de enero de 2012, radicación
16 16 ÚNICA INSTANCIA LUCERO CORTÉS MÉNDE r(1,/, Para ello, la Corte abordará en primer lugar, los medios probatorios jurídico-penalmente relevantes, que, como señala el artículo 238 del estatuto procesal, deberán ser analizados en conjunto, de acuerdo con las reglas de la sana crítica. A continuación, se ocupará de los aspectos planteados por los sujetos procesales. Especial énfasis hará respecto de la teoría sostenida por la defensa material, de acuerdo con la cual LUCERO CORTÉS MÉNDEZ y su familia fueron víctimas de una conspiración, proveniente de un grupo de individuos inspirados por fuertes intereses económicos. Por último, se pronunciará acerca de la dosificación punitiva, la procedencia de los mecanismos sustitutivos de ejecución de la pena privativa de la libertad y las pretensiones indemnizatorias de la parte civil, así como la adopción de las otras medidas que en derecho corresponda. 2. De la valoración probatoria 2.1. En el asunto que concita la atención de la Sala, los medios de prueba obrantes en la actuación procesal permiten asegurar sin lugar a equívocos que a la inculpada le es imputable, tanto desde el punto de vista objetivo como desde el subjetivo, la realización del delito de tráfico de influencias de servidor público, en los términos aducidos en el pliego de cargos. Lo anterior, por las siguientes razones: Las manifestaciones que de Rafael Vélez Fernández figuran en el expediente determinan que él fue presionado por sus superiores
17 ,/ 4 17 ÚNICA INSTANCIA LUCERO CORTÉS MÉNDEZ del Consejo Superior de la Judicatura Jorge Alonso Flechas Díaz Angelino Lizcano Rivera y Julia Emma Garzón de Gómez, para que en ejercicio de su cargo como magistrado de la Sala Disciplinada del Consejo Seccional de la Judicatura sancionara disciplinadamente al abogado Juan Carlos Salazar Torres. Esta aserción fáctica encuentra soporte en las manifestaciones de Rafael Vélez Fernández que figuran en el proceso, tanto en las declaraciones por certificación jurada allegadas a esta actuación como en la rendida ante la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes. El testigo, en resumidas cuentas, ratificó las circunstancias que había expuesto ante los medios de comunicación: (i) En primer lugar, Rafael Vélez Fernández manifestó que Jorge Alonso Flechas Díaz, magistrado de la Sala Disciplinaria de la alta corporación, lo llamó para preguntarle acerca del expediente contra Juan Carlos Salazar Torres un asunto que el declarante tenía a su cargo. En dicha conversación, le solicitó que "lo subiera rápido al Consejo Superior'14. Esta última expresión no tiene lectura distinta que haberle pedido al testigo dictar un fallo condenatorio contra Juan Carlos Salazar Torres. En efecto, según el numeral 2 del artículo 114 de la Ley 270 de 1996, o Ley Estatutaria de la Administración de Justicia, a los Consejos 14 Folio 67 del cuaderno II de la actuación principal.
18 18 ÚNICA INSTANCIA LUCERO CORTÉS MÉNDEZ /1 rilji/i Secoionales de la Judicatura les corresponde asumir "los procesos disciplinarios contra [...] los abogados por faltas cometidas en el territorio de su jurisdicción". La Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, por su parte, debe resolver los recursos de apelación y de hecho, así como el grado de consulta, "en los procesos disciplinarios de que conocen en primera instancia las Salas Jurisdiccionales Disciplinarias de los Conlejos Seccionales de la Judicatura", de acuerdo con el numeral 4 del artículo 112 ibídem. En el proceso seguido contra Juan Carlos Salazar Torres tal como lo reconoció la sentencia del Consejo Seccional de la Judicatura de Cundinamarca de 30 de abril de , rigió el trámite de transición de que trata el artículo 111 de la Ley 1123 de 2007, o Código Disciplinario del Abogado16. Por ende el procedimiento que le era aphqable fue el consagrado en el Decreto 196 de 1971, o "estatuto del ejercicio de la abogacía". El artículo 85 de esta normatividad señala que el denunciante "sólo podrá intervenir como coadyuvante en los procesos disciplinarios y su desistimiento no extingue la acción", es decir, carece de legitimidad para, entre otras cosas, apelar la sentencia. La Ley 1123 de 2007 no es más amplia en este sentido, toda vez que el parágrafo del artículo 15 Fol,ios del cuaderno III de la actuación principal. 16 Artículo Régimen de transición. Los procesos que se encuentren con auto de apertura de investigación al entrar en vigencia este código continuarán tramitándose de conformidad con el procedimiento anterior [Nota: la Ley 1123 de 22 de enero de 2007 entró a regir, según el artículo 112 ibídem, "cuatro meses después de su promulgación", esto es, a partir del 22 de mayo de 2007].
19 19 ÚNICA INSTANCIA \I) LUCERO CORTÉS MÉNDEZ?17:7:9Cnit/.17/t/t/ 66 señala: "El quejoso solamente podrá concurrir al disciplinario para la formulación y ampliación de la queja bajo la gravedad del juramento, aporte de pruebas e impugnación de las decisiones que pongan fin a la actuación, distintas a la sentencia'. Además, la Sala Disciplinaria del Consejo Superior no podía conocer en el grado de consulta la decisión definitiva dentro de tal actuación procesal, a menos que ésta hubiere sido desfavorable al abogado y no hubiere sido impugnada, de conformidad con lo dispuesto en el parágrafo 1 del artículo 112 de la Ley 270 de Por lo tanto, la única forma en que el conocimiento del caso podía corresponderle a la alta corporación era que se sancionara a Juan Carlos Salazar Torres Lo dicho por Jorge Alonso Flechas Díaz vulneraba la autonomía del funcionario Vélez Fernández. (II) En segundo lugar, el declarante también afirmó que a comienzos del año 2008, Angelino Lizcano Rivera, otro magistrado de la Sala Disciplinaria del Consejo Superior, le preguntó por el proceso de Juan Carlos Salazar Torres e incluso le ofreció reunirse con LUCERO CORTÉS MÉNDEZ para que le explicara las incidencias del mismo. El encuentro con la representante nunca ocurrió, pero la propuesta era de por sí inapropiada, pues sugería que la Representante a la 17 Parágrafo 1 -. Las sentencias u otras providencias que pongan fin de manera definitiva a los procesos disciplinarios de que conocen en primera instancia los Consejos Seccionales de la Judicatura y no fueren apeladas serán consultadas cuando fueren desfavorables a los procesados.
20 1».7,1/ 1<",/w/ ;71 7//rer 20 ÚNICA INSTANCIA LUCERO CORTÉS MÉNDEZ I 4, -4; >6 n/ a //- 7P/ 17»», Cámara tenía un interés concreto en la definición del aludido proceso. Además ningún superior podía sugerirle a un funcionario judicial hablar con otra servidora pública que, en principio, ninguna expectativa debía evidenciar en relación con cualquier tema relacionado con un asunto propio del cargo de Magistrado. Ello implicaba también la vulneración del principio de imparcialidad, pues denota en el servidor público que hizo alusión al encuentro (quién no sólo era segunda instancia de Rafael Vélez Fernández, sino además podía juzgarlo y sancionarlo en materia disciplinaria) la orientación de ayudar a la parlamentaria, que daba la casualidad era esposa del quejoso en el expediente contra Juan Carlos Salazar Torres (iii) En tercer lugar, Rafael Vélez Fernández dijo que la magistrada de la Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura Julia Emma Garzón de Gómez el mismo día en que habló con Angelino Lizcano Rivera, le pidió "que debía sancionar al abogado Salazar Torres" 18, porque "ellos también lo condenarían" Las presiones indebidas que Jorge Alonso Flechas Díaz, Angelino Lizcano Rivera y Julia Emma Garzón de Gómez ejercieron contra Rafael Vélez Fernández provinieron de LUCERO CORTÉS MÉNDEZ. Hay sustentos fácticos y argumentativos en este sentido que, al ser valorados en conjunto, permiten llegar de manera razonable a tal 16 Folios ibídem. 19 Ibídem.
21 21 ÚNICA INSTANCIA LUCERO CORTÉS MÉNDEZ I ' V \ conclusión: (i) En primer lugar, LUCERO CORTÉS MÉNDEZ debido a su calidad de representante a la Cámara, se hallaba en una situación en la cual, si así lo quería, podía presionar a los magistrados de la Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura para obtener de manera ilícita cualquier beneficio por parte de ellos. La procesada, desde que fue elegida congresista, no sólo participaba en la elección de dichos funcionarios, sino que, además, como estuvo en la Comisión de Acusaciones de la Cámara (circunstancia que reconoció en ampliación de indagatoria "(ejstuve desde julio de 2006 hasta diciembre de 2009" 20), podía investigados en materia penal. (ii En segundo lugar, tanto la inculpada como su marido mostraron interés en la suerte del proceso contra Juan Carlos Salazar Torres. Lo anterior se desprende de los testimonios de Manuel Arturo Rincón Guevara, esposo de CORTÉS MÉNDEZ y de su entonces abogada Carmen Cecilia Moreno Araújo, quienes admitieron ir al despacho de Rafael Vélez Fernández con el propósito de averiguar el estado de la actuación procesal. La testigo incluso señaló, refiriéndose al disciplinario de Salazar Torres, que, a la salida de una reunión sostenida con un magistrado de apellido Flechas, LUCERO CORTÉS MÉNDEZ le comentó: "ojalá ahora sí impulsen el proceso" 21. También manifestó que el esposo de ella le comentaba "que ahora sí iba a salir adelante con ese proceso, 20 Folio 252 del cuaderno V de la actuación principal. 21 Ibídem.

References: e contrario
 RESOLUCIÓN 
 artículo 235
 artículo 411
 artículo 14
 artículo 58
 resolución 
 artículo 411
 artículo 235
 artículo 75
 artículo 411
 artículo 14
 artículo 14
 artículo 411
 artículo 232
 artículo 238
 artículo 114
 artículo 112
 artículo 111
 artículo 85
 artículo 15
 artículo 112
 artículo 112