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Timestamp: 2019-05-21 05:41:23+00:00

Document:
Diario de Sesión: Sesión Especial N°63
ENMIENDAS A LEYES DE SUBVENCIONES Y DE INCLUSIÓN ESCOLARES
Sesión 63ª, en jueves 23 de noviembre de 2017
(De 15:23 a 16:19)
Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que introduce diversas modificaciones en la normativa educacional (11.471-04) (se aprueba en general)..................................................................................
Concurrieron, además, los Ministros de Hacienda , señor Nicolás Eyzaguirre Guzmán; Secretario General de la Presidencia , señor Gabriel de la Fuente Acuña, y de Educación, señora Adriana Delpiano Puelma.
Asimismo, se encontraba presente la Subsecretaria de Educación, señora Valentina Quiroga Canahuate.
--Se abrió la sesión a las 15:23, en presencia de 14 señores Senadores.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés ( Presidente ).- En primer lugar, quiero saludar a la delegación de la Federación Nacional de Manipuladoras de Alimentos que hoy día nos acompaña en las tribunas.
El señor ZALDÍVAR, don Andrés ( Presidente ).- Solicito autorización para que ingrese a la Sala la Subsecretaria de Educación, señora Valentina Quiroga.
Esta sesión especial tiene por objeto tratar el proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que introduce diversas modificaciones a la normativa educacional, con informes de las Comisiones de Educación y Cultura y de Hacienda y urgencia calificada de "discusión inmediata".
--Los antecedentes sobre el proyecto (11.471-04) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
En segundo trámite: sesión 59ª, en 7 de noviembre de 2017 (se da cuenta).
Educación y Cultura: sesión 62ª, en 22 de noviembre de 2017.
El principal objetivo de la iniciativa es enmendar diversas materias relacionadas con la Ley de Subvenciones y la Ley de Inclusión Escolar; regular un procedimiento para obtener permisos de edificación y recepción a establecimientos educacionales subvencionados; corregir un error de referencia en la Ley de Presupuestos del año 2017, y facultar a la Subsecretaría de Educación para exceptuar, en casos de emergencias o catástrofes y de manera transitoria, a un establecimiento educacional del cumplimiento de las normas de la jornada escolar completa diurna.
La Comisión de Educación y Cultura discutió el proyecto en general y en particular, en virtud de lo dispuesto en el artículo 127 del Reglamento de la Corporación, y aprobó la idea de legislar por la unanimidad de sus miembros, Senadores señoras Muñoz y Von Baer y señores Allamand, Montes e Ignacio Walker. Del mismo modo, lo aprobó en particular con las modificaciones y las votaciones que consigna en su informe.
Por su parte, la Comisión de Hacienda efectuó dos enmiendas al texto despachado por su par de Educación y Cultura.
Sus Señorías tienen a la vista un boletín comparado en que se consignan las modificaciones propuestas por la Comisión de Educación y Cultura, las enmiendas efectuadas por la Comisión de Hacienda, y el texto del proyecto de ley como quedaría en caso de aprobarse tales modificaciones.
Sí, señora Senadora.
Quisiera saber cómo vamos a votar, porque algunos cambios solo vienen aprobados por mayoría.
Entonces, me gustaría tener claro cómo vamos a proceder, ya que se trata de una discusión particular.
Primero corresponde pronunciarse sobre la idea de legislar y después sobre cada uno de los artículos del proyecto.
¡Aprobémoslo en general de inmediato, señor Presidente!
Siendo así, desearía usar de la palabra en la discusión general, señor Presidente .
En la discusión general, tiene la palabra la Senadora señora Von Baer.
Me están pidiendo abrir la votación.
Señor Presidente , este es el segundo proyecto de ley que ingresa el Ejecutivo con el objeto de solucionar los problemas que dejó la Ley de Inclusión.
Tal como manifestó ayer el Senador Allamand, nosotros sostuvimos muchas veces, durante la tramitación de dicha normativa, que había varias materias que quedaban mal resueltas y que, por lo mismo, iban a producir dificultades en los colegios sin que se pudiera cumplir parte de lo que la ley perseguía.
Ya tuvimos que cambiar algunos aspectos en enero de este año. Hoy, a pocos días de diciembre, un mes antes de que se cumpla el plazo fatal para que los colegios particulares subvencionados con fines de lucro se conviertan en corporaciones sin fines de lucro -¡un mes antes!-, alrededor de un 40 por ciento de dichos establecimientos aún no ha experimentado tal transformación.
Ese es el punto en el cual estamos: 40 por ciento de los colegios con fines de lucro que tendrían que haber pasado a ser corporaciones sin fines de lucro todavía no termina el trámite.
Ello, por supuesto, pone al Gobierno en una situación no solo incómoda, sino también tremendamente delicada, porque, de acuerdo con la ley vigente, el día 1° de enero tales colegios deberían ser objeto de una sanción grave que significaría el inicio de la tramitación para quitarles el reconocimiento oficial.
Nosotros siempre dijimos, señor Presidente , que lo más probable era que con esta ley varios colegios optarían por convertirse en particulares pagados. Y es lo que sucedió. En el caso de Valdivia, uno y probablemente dos de los mejores colegios particulares subvencionados estarían transformándose en particulares pagados, con un gran aumento en la mensualidad que pagan padres y madres de familias de clase media.
Pero también vienen otras modificaciones en el proyecto, señor Presidente .
En efecto, después de una tremenda discusión en el Congreso, se determinó que no se debía permitir el arriendo entre partes relacionadas. Y, dado lo anterior, se estableció cómo se debía realizar la compra de un colegio.
Pues bien, señor Presidente , todo eso se modifica en este proyecto de ley. ¿Por qué? Porque a veces la ideología choca contra la práctica, choca contra la realidad. Y es lo que sucedió aquí, aun cuando nosotros lo advertimos muchas veces.
¿Qué se está cambiando acá? Por ejemplo, que el arriendo podrá celebrarse entre partes relacionadas, cuestión que en su minuto era imposible de aceptar.
En definitiva, se introducen varias modificaciones que al Ejecutivo y a los partidos que apoyan al Gobierno les parecieron absolutamente inaceptables en su momento y que ahora pasan a ser aceptables. Dada la realidad, lo inaceptable ahora se ha convertido en aceptable.
Uno de los temas que más discusión han producido es la interpretación de qué sucede si un colegio no se traspasa a sin fines de lucro al 31 de diciembre.
Una posibilidad es que esos establecimientos tengan que cerrar. O sea, 40 por ciento de los colegios con fines de lucro debería cerrar a partir del 1° de enero del próximo año. Yo me imagino que el Gobierno, que siempre señaló que esto nunca iba a pasar, que no se iba a cerrar ningún colegio, está buscando, a través de este proyecto de ley, que ahora no cierren. Por eso está cambiando la ley, para el caso de que, por ejemplo, hubiera arriendo.
Pero no traspasarse a sin fines de lucro también acarrea una grave sanción legal: perder el reconocimiento oficial. ¿Cómo? A través de un proceso llevado a cabo en la Superintendencia de Educación que demora seis meses.
En estricto rigor, dichos establecimientos podrían seguir subsistiendo durante medio año. Como al parecer el Gobierno no quiere eso, en el artículo 5 del proyecto, que votamos en contra en la Comisión de Educación, les retiene la subvención a los colegios particulares subvencionados que no se hayan traspasado al 1° de enero del próximo año. ¿Qué significa esto? Que tales establecimientos dejarán de recibir subvención a partir de tal fecha.
Y aquí pido poner atención a los Senadores respecto de qué va a pasar con ello, porque cada uno tiene que hacerse responsable de su voto. Los que aprueben el artículo 5 tendrán que explicarles a los profesores de los colegios particulares subvencionados que no hayan logrado culminar el trámite por qué no van a recibir sus sueldos en enero, por qué no los van a recibir en febrero y por qué tampoco los van a recibir en marzo.
En esta materia nosotros le hemos dado distintas alternativas al Ejecutivo .
La primera es que no exista doble sanción, de modo que a dichos establecimientos no se les quite el reconocimiento oficial. Pero ello no es posible, pues, como estamos tan encima de los plazos, habría que acudir al Tribunal Constitucional y nos demoraríamos más, por lo que no estaríamos listos antes de la fecha límite, cuestión que se pretende evitar con esta ley rápida o de parche.
La segunda alternativa consistía en rechazar el artículo 5, con una interpretación según la cual el Ejecutivo permanecería habilitado para seguir pagando la subvención durante un período de seis meses y se mantendrían todos los otros cambios contenidos en la iniciativa. Así, no se daría la situación de que a los profesores no se les pagara su sueldo en enero, que nosotros consideramos bien compleja para varios colegios de ciudades en las que viven Sus Señorías. Sin embargo, el Ejecutivo ha sostenido que tampoco puede tomar esta opción.
La tercera alternativa que hemos propuesto radica en que dicha medida no sea aplicada de golpe y no se retenga el cien por ciento de la subvención; es decir, que exista un escalonamiento, de forma tal que primero se retenga un 30 por ciento de la subvención y luego se vaya avanzando hasta llegar al cien por ciento. ¿Para qué? Para que los colegios puedan subsistir y seguir pagando los sueldos de sus profesores. No obstante, esto tampoco fue aceptado por el Ejecutivo .
De verdad, señor Presidente , lamento que hayamos llegado a esta situación, que será muy compleja cuando lleguemos a enero y tales colegios no puedan pagar el sueldo a sus profesores. Lo hemos dicho en todos los tonos, hemos planteado distintas alternativas, pero, por desgracia, ninguna de ellas ha resultado viable.
¿Qué va a suceder? Quizás sean pocos los colegios que finalmente terminen cerrando, aunque ello será posible gracias a la existencia de múltiples alternativas y a que el texto es bastante distinto de lo que era en principio. De hecho, ya llevamos dos normativas parche para solucionar los problemas de la Ley de Inclusión.
Segundo, se cambia la regulación de los arriendos, uno de los problemas más graves que había, permitiéndose ahora que se puedan celebrar entre partes relacionadas, situación considerada bastante terrible al principio.
Lo que sí va a suceder en enero es que varios colegios -un par de miles- van a quedar con la subvención retenida por parte del Ministerio de Educación, lo cual significará que no podrán pagarles el sueldo a sus profesores.
Nosotros intentamos llegar a una solución, señor Presidente . Desgraciadamente, el Ejecutivo no quiso acceder a ninguna alternativa.
Otra cosa que lamento se refiere a los colegios artísticos. En Valdivia tenemos un gran establecimiento artístico municipal, que es la Escuela Juan Sebastián Bach . Los niños entran a ella e inmediatamente aprenden un instrumento. O sea, cada uno de sus alumnos practica un instrumento. Sus directivos plantean un grave problema, cual es que antes podían seleccionar, no según nivel socioeconómico, que es el gran punto que se levanta acá, sino por talento. Hoy día no lo pueden hacer y la selección se efectúa por tómbola. Tanto el director como los profesores directivos indican que hay niños que ingresan a primer año por la expectativa que tienen sus padres y luego no logran cumplir el nivel musical esperado, por lo que quedan profundamente frustrados.
Nosotros habíamos logrado que el Ejecutivo ingresara una indicación para que se permitiera seleccionar por talento solo en los colegios artísticos. Desgraciadamente, la retiró en la Comisión de Hacienda.
Por lo tanto, un proyecto que podría haber tenido un trámite rápido, tal como se discutió en las Comisiones de Educación y de Hacienda, generó un profundo cambio. Y es lo que nos ha llevado a tener que votarlo en el día de hoy.
Yo la había pedido antes, señor Presidente.
Tiene prioridad la señora Ministra , salvo que ella le ceda el uso de la palabra, señor Senador .
La señora DELPIANO (Ministra de Educación).-
Se lo cedo, señor Presidente.
Entonces, tiene la palabra el Honorable señor Ignacio Walker.
Señor Presidente, solamente deseo poner la iniciativa en contexto.
No perdamos de vista que aquí la cuestión central es la Ley de Inclusión, de 30 de enero del 2015, aprobada hace más de dos años y medio por el Parlamento; una legislación que partió como un muy mal proyecto, a juicio de algunos de nosotros, al punto que el Estado compraba toda la infraestructura privada, hasta por 5 mil 400 millones de dólares, para después darla en comodato a los propios sostenedores.
Pues bien, eso es historia, es prehistoria.
Ahora estamos saliendo con una ley que, a mi juicio, logra su objetivo. ¿Cuál es el objetivo? Chile es el único país del mundo -no me cansaré de decirlo- que tiene lucro con fondos públicos en educación, copago y selección. No existe otra experiencia en el mundo, en el planeta Tierra, entre doscientos Estados, que muestre algo parecido. Por lo tanto, somos una anomalía mundial.
Quiero decir que el fundamento de este proyecto no obedece a un capricho del actual Gobierno o de las bancadas, entre ellas la Democracia Cristiana, que lo votaron a favor. Estamos resolviendo, rectificando, superando, modificando aquello que significaba una anomalía mundial. ¿Partió como un muy mal proyecto? ¡Pésimo proyecto! Pero mejoró mucho al 30 de enero del año 2015.
Quedaron dos cuestiones pendientes: los colegios de excelencia y el tema de los inmuebles, que nos ha penado. Pareciera que este fuera el "proyecto de los inmuebles", porque eso es lo que retiene el imaginario colectivo y ha causado mucho ruido y mucho daño en el ambiente que se ha creado en torno a los colegios particulares subvencionados, por razones de incertidumbre, durante más de dos años.
Y eso ha tenido un costo político también para los que somos de Gobierno.
Entonces, en el tema de los colegios de excelencia cada uno tendrá su opinión. Con los Senadores Andrés Allamand , Fulvio Rossi y quien habla presentamos un proyecto el año pasado, que creemos que resuelve el problema. Yo soy favorable a los colegios de excelencia, bajo ciertas normas de corrección por equidad. Pero esa es otra discusión.
Y quedaban pendientes los temas de los inmuebles y de los arriendos, que es lo que básicamente estamos resolviendo en este proyecto.
Es cierto que hay otras cuestiones importantes. Por ejemplo, en esta iniciativa estamos aclarando que las normas sobre selección, que a mi juicio quedan correctamente resueltas, no se aplican a ciertos tipos de colegios, como los de educación de adultos, de párvulos, ni a los que funcionan en hospitales, en cárceles.
Yo habría querido, al igual que la Senadora Von Baer , que tampoco se aplicaran a los colegios artísticos. Pero entiendo que no hubo acuerdo en Hacienda. Es una lástima, porque evidentemente siempre se debe respetar el proyecto educativo, y hay colegios de determinadas características en que las normas generales sobre selección tienen que admitir algún tipo de excepción.
También existen algunas normas sobre sucesión. Por ejemplo, ¿qué pasa si muere el sostenedor?
En eso hubo unanimidad, y entiendo que tenemos acuerdo.
Sin embargo, quiero decirles a los cinco mil colegios particulares subvencionados (que representan el 55 por ciento de la matrícula en Chile), y no solo a sus sostenedores sino sobre todo a sus comunidades educativas (han experimentado mucha confusión e incertidumbre), que este proyecto resuelve el gran problema pendiente.
¿Cuál era aquel (algunos nunca estuvimos de acuerdo)? Que se obligara a comprar o a vender el inmueble, y a empezar a discutir que la garantía CORFO, que la tasación comercial, que el precio comercial, en fin. Estuvimos dos años en este pimponeo sobre la compraventa de los bienes inmuebles.
Es cierto que eso no se aplicaba a los establecimientos de menos de 400 alumnos y tampoco cuando hubiera arriendo entre personas no relacionadas. Pero ¿qué pasaba cuando había personas relacionadas? Se obligaba a comprar o a vender.
Bueno, eso ahora se permite. Es decir, este proyecto posibilita que aquellos sostenedores que sean personas relacionadas puedan arrendar, mientras no compren. Y, por lo tanto, si no compran, el arriendo será permanente.
Es decir, respecto de lo que propusimos los Senadores Carlos Montes , Andrés Zaldívar , Fulvio Rossi y quien habla, hace dos años, y a lo que el Gobierno, mi Gobierno, se opuso en agosto del año pasado, finalmente ha imperado la sensatez y ahora se va a poder arrendar en forma permanente, por supuesto, de forma regulada, a precio de mercado. Incluso, se permite que el sostenedor pueda solicitar, cuando sienta que hay un menoscabo por esa vía, que se suba el canon de arriendo, por supuesto autorizado por la Superintendencia, etcétera.
Por lo tanto, este proyecto resuelve ese problema.
Y finalmente se hizo caso a quienes casi majaderamente, pero con buenas razones, como lo demuestra este proyecto, insistíamos en que era absurdo mantener como única vía la compraventa, que está llena de dificultades, desde la garantía estatal, las tasaciones comerciales, la determinación del adecuado precio comercial, etcétera, etcétera.
Por lo tanto, esta iniciativa lleva la paz y la tranquilidad a las comunidades educativas, que representan a 5 mil 900 colegios, con un 55 por ciento de la matrícula en Chile.
Ustedes van a poder asumir la forma de una corporación sin fines de lucro, porque se soluciona aquello que era una espada de Damocles, con bastante razón, pues hay inversiones detrás de esos colegios, de esos sostenedores, y desgraciadamente había confusión en el sentido de que se buscaba una expropiación, en circunstancias de que en realidad se pretendía compensar la inversión, por supuesto.
Y, por otro lado, analizaremos en particular lo relativo a la obligación de cambiarse antes del 31 de diciembre.
Siempre sostuve que si el Gobierno se allanaba -esto ya se aprobó en la Cámara de Diputados- a flexibilizar las normas sobre arriendo, debía mantenerse lo relativo al 31 de diciembre.
Eso es evidente, porque aquí queremos certeza jurídica. Y tengo la convicción de que la totalidad de los 5 mil 900 colegios particulares subvencionados, muchos de los cuales persiguen fines de lucro (han sido las reglas del juego), deben transformarse en corporaciones antes del 31 de diciembre.
Bueno, vamos a ver esa disposición en la discusión en particular, porque ahora estamos debatiendo en general.
Finalmente, quiero aclarar que solo 85 colegios, de los 5 mil 900 -¡solo 85!-, se están transformando en particulares pagados. Cierto que en total son 105, pero los colegios son 85. Los otros son jardines infantiles o establecimientos de educación parvularia, etcétera.
Eso sí, quiero decir que cerca de la mitad de los 85 colegios sí se van a transformar en corporaciones, y están reconsiderando su decisión oficial ya comunicada de transformarse en particulares pagados.
Por lo tanto, no van a ser más de 40 o 50 de los 5 mil 900 colegios. Todos los años ha habido algunos que se han transformado en particulares pagados.
Así, la norma será realmente muy exigua. ¿Por qué? Porque se están dando cuenta de que no hay mercado -perdón que lo diga de esa manera- para transformarse en particulares pagados en forma masiva. ¡No lo hay! Una persona que cancela un copago de 20 mil pesos no podrá hacerlo de la noche a la mañana por 150 mil pesos.
Y esos colegios -hay que reconocerlo también-, a la luz de las señales que estamos dando como Parlamento, están percibiendo tranquilidad y estabilidad para poder seguir con su giro.
Cada colegio es un proyecto educativo. La libertad de enseñanza está garantizada y la libertad de elegir más garantizada que antes, pues la barrera de entrada, que era el copago, va a empezar a disminuir; y respecto a las normas de las cuales ya nos hemos hecho cargo, existirá bastante más libertad para elegir.
Eso en cuanto a los colegios que se transforman en particulares pagados.
Es cierto que hace dos meses faltaba que el 40 por ciento de los colegios iniciara el trámite. Hoy día solo es el 30 por ciento.
Por lo tanto, la señal que les vamos a dar después de aprobada esta iniciativa de ley será: "Mire, apure el tranco, porque tiene hasta el 31 de diciembre".
Eso es lo que estamos diciendo, y está muy bien.
En consecuencia, esa espada de Damocles -insisto- que legítimamente pesaba sobre los sostenedores, porque tenían esta duda del menoscabo patrimonial o económico que esto pudiera significar, se acabó y van a poder arrendar en forma permanente. Y si el canon de arriendo no les satisface, podrán pedir un canon superior a la Superintendencia, dentro de ciertas normas, por supuesto, que contempla este proyecto de ley.
Raya para la suma: esto terminó siendo una buena iniciativa, se han perfeccionado aspectos que quedaron pendientes, y, en definitiva, la bancada Demócrata Cristiana lo va a votar a favor.
Tiene la palabra la señora Ministra , por cinco minutos.
Creo que el Senador Ignacio Walker, que preside la Comisión de Educación, ha dado una muy buena explicación del proyecto.
Sin embargo, quisiera precisar tres puntos respecto a lo dicho por la Senadora Von Baer .
En primer lugar, hay que saber que la Ley de Inclusión está vigente desde el 8 de junio del 2015, y, por lo tanto, hoy no se está instalando el tema de poder transformarse en entidad sin fines de lucro -lo señala explícitamente la ley-, y muchos lo podrían haber realizado.
De hecho, así ha ocurrido.
De 5 mil 800 establecimientos, la gran mayoría ha pasado a constituirse en organismos sin fines de lucro, y por esa vía ya están cumpliendo con todas las normas de la ley.
Y, en primer lugar, quiero aclarar lo siguiente.
No estamos hablando de tómbola, Senadora. Creo que eso es una ridiculización de un proceso establecido científicamente, como sucede en muchas partes del mundo, en el cual realmente se permite a la familia escoger el colegio al que asistirá su hijo, y no al revés.
Porque en numerosas ocasiones nosotros entendemos que la familia está escogiendo cuando usa todos los vínculos posibles para quedar en el colegio que quiera, y que otras familias se autolimitan y ni siquiera se permiten postular a colegios con mejor excelencia, mejor desarrollo.
La única consideración que hay aquí es que la familia tiene que aceptar el proyecto educativo del colegio al cual postula.
Quiero decirles muy brevemente que el 85 por ciento de las familias, en las cinco regiones que entraron este año en el sistema, quedó en uno de los colegios que había elegido en primera vuelta.
Hay un segundo período cuando la familia vuelve a ver si hay cupo en otros colegios, porque algunas han postulado nada más que a 2 o 3 de ellos.
Por lo tanto, el sistema se va a comportar igual o mejor que en Magallanes.
Entonces, estamos ante una situación que supone un cambio cultural, y también concreto.
El segundo punto que me parece muy importante tiene que ver con el artículo 5, que es uno de los que debemos votar, donde se contemplan dos cosas distintas.
Una es la posible sanción que puede afectar al sostenedor por no haberse constituido en establecimiento sin fines de lucro al 31 de diciembre. Y ese castigo, que aplica la Superintendencia a quien no cumplió con la norma, puede ir desde una sanción hasta la revocación del reconocimiento oficial o la suspensión de los recursos.
Eso va para el sostenedor.
Sin embargo, hay normas explícitas, tanto en la Ley de Subvenciones como en la Ley General de Educación (LGE), muchas de las cuales fueron incorporadas por los Senadores aquí presentes mediante indicaciones que presentaron para poner claramente un candado a la posibilidad de que el Ministerio -¡el Ministerio, no ya el sostenedor!- entregara, más allá del 31 de diciembre, una subvención a instituciones con fines de lucro o mantuviera indefinidamente, porque la ley prohíbe el que se puedan traspasar de una persona jurídica a otra, el reconocimiento de su establecimiento.
Eso fue dispuesto durante la discusión.
Hoy, previendo justamente que los niños de Chile no tengan un problema por negligencia de su sostenedor, nos estamos dotando de la posibilidad de retener la subvención a partir del 31 de diciembre -¡retener la subvención!- si uno o más sostenedores no hubieran hecho el trámite.
Por lo tanto, no se les entrega la subvención, pero no se les revoca el reconocimiento, pues, si así fuera, esos niños no tendrían a qué colegio asistir por culpa de sostenedores que han estado a la espera de que algo cambie en la vida y no han hecho un trámite que deberían haber realizado desde junio de 2015.
En síntesis, señor Presidente , estamos cautelando de hecho la educación de los niños, permitiendo que no se entregue subvención al sostenedor hasta que no efectúe el cambio pertinente. Y una vez que lo realicen, se le enterarán los recursos con efecto retroactivo desde el 1° de enero en adelante.
Creo que es la mejor fórmula de presionar, por un lado, para que se cumpla la ley, pero también de garantizar que no tengamos el día de mañana 20, 40 o 50 colegios cuyos sostenedores no hicieron el trámite y cuyos niños se van a ver en el mes de enero sin colegio al cual acudir.
Consideramos de toda lógica...
Únicamente deseo agregar un elemento que me parece importante.
De los 1.800 establecimientos que no han hecho el trámite correspondiente, vale la pena decir que 1.300 no cobran copago, por razones más ideológicas que reales, porque hoy día no lucran con copago y no pueden lucrar con la subvención que da el Estado pues eso constituiría delito, una falta grave, como se consagra.
Por ende, de los 5 mil y tantos colegios, solo 500 tienen lucro y cobran copago. Y a todos esos sostenedores les estamos señalando: "Todavía cuentan con plazo para transformarse, pero nosotros les vamos a retener la subvención -lo estamos proponiendo- mientras no cumplan el trámite". Realizándolo, se paga la subvención con efecto retroactivo y sigue tal cual el proyecto educativo de aquellos colegios.
Señor Presidente , antes de desplegar los argumentos, quiero explicar que el Gobierno está proponiendo una fórmula para darles más flexibilidad a los dueños de colegios particulares subvencionados, a los efectos de que transiten a la nueva modalidad sin una crisis mayor. En eso consiste el proyecto. No presentemos las cosas como no son. Insisto: es una facilidad para evitar una crisis.
Considero que la iniciativa, en su conjunto, es supervaliosa. Ya se ha explicado y no voy a repetir los argumentos.
En todo caso, me parece muy bien que el Senador Ignacio Walker recuerde que en el mundo entero no hay lucro con fondos públicos y copago, con selección, más encima.
En Chile, el copago empezó con Pinochet. Ahí cometimos un error con el financiamiento compartido, nosotros pensamos que alcanzaba apenas el 3 por ciento de la matrícula. ¡Tenemos responsabilidad!
Pero el lucro con fondos públicos...
Les pido que lean las actas y lo que decía don Jorge Alessandri en la discusión de la Comisión respectiva durante la dictadura, donde se la jugó todo el rato: dos años. Después, el Consejo de Estado de la época y, entre otros algunos miembros de esta instancia, lo transformaron hasta que, en definitiva, se permitió que hubiera lucro con fondos públicos.
Respecto al proyecto, su texto establece lo siguiente
a) Ajustar, al valor comprometido durante la discusión de la Ley de Inclusión Escolar, el valor de los arriendos.
¿Qué significa? Flexibilizar la duración de los contratos, flexibilizar el precio límite de arriendo, flexibilizar las condiciones de compra.
Ni más ni menos. Todas esas cosas. Se hace para flexibilizar.
¿Quién lo pidió? Algunos miembros de la Oposición, y también nosotros, durante el debate. Unos cuantos Senadores dijimos que constituía un error no haberlo hecho antes. Se dice ahora. Y costó mucho, pero se hizo.
Eso hay que valorarlo. Y considero importante que la Senadora Von Baer lo reconozca.
b) Facilitar el proceso de autocompra sin intermediación bancaria.
Cosa tremendamente relevante.
c) Excluir del sistema de admisión escolar a los establecimientos que impartan exclusivamente educación de párvulos.
d) Resolver la situación causada por fallecimiento de la persona que constituyó una Entidad Individual Educacional.
e) Disponer condiciones para la adecuación a la normativa pertinente para aquellos sostenedores que caigan en incumplimiento.
Todo lo anterior se estableció para facilitar el proceso de construcción de la transición. Para eso. Es gradualizar la transición y contar con alternativas.
Y voy a repetir las cifras: de los 5 mil 862 establecimientos, cerca del 66 por ciento ya se encuentra en proceso de incorporación al nuevo sistema. Y si sumamos a otros más, en verdad habrá cerca de mil que quieran transitar y que ya han manifestado su voluntad de hacerlo. O sea, la presente discusión es por 652 colegios, fundamentalmente. Bueno, supongamos que por 700.
¿A cuántos alumnos representan? A 400 mil.
¿Cuántos estudiantes ya se encuentran incorporados al nuevo sistema? El 75 por ciento.
Entonces, aclaremos las cosas.
¿Qué queremos evitar? Que el 31 de diciembre haya una crisis por aquellos colegios que no efectúen los trámites correspondientes y que no hayan declarado que los quieren efectuar o cualquier cosa.
Y queremos dar un tiempo de flexibilidad por si se presentan problemas administrativos o de otra naturaleza.
Yo preguntaría -por su intermedio, señor Presidente - ¿qué quiere la Senadora Von Baer ? ¿Quiere provocar una crisis el 31 de diciembre? ¿O quiere postergar esa fecha y que establezcamos otra?
Nosotros hemos apoyado que exista un 31 de diciembre, que es el límite que se planteó hace mucho tiempo, pero ahora se flexibilizan las condiciones, se da un período de transición mayor. Bueno, eso hemos sostenido.
¡Ella quiere provocar una crisis!
Nos parece mal. Mal para la educación.
Lo que hay detrás de su posición es que se quiere revertir este cambio estructural de la educación, se quiere volver al lucro, al copago, a la selección. Sin embargo, nosotros vamos a hacer lo imposible para que eso no ocurra. Ella quiere resistir el proceso, quiere evitarlo.
Y la iniciativa en debate es parte de un cambio más estructural de la educación. Sé que no está todo lo que se quisiera.
Piñera nunca ha dicho que va a echar todo para atrás. Echará un poquito por aquí, un poco por allá para generar alternativas.
¡Pero echar todo para atrás, que es lo que subyace a esto, me parece muy mal!
A mi juicio, los problemas pendientes para transitar a esta reforma han quedado resueltos. Postergar su entrada en vigencia y crear un nuevo 31 de diciembre para más adelante es generar incertidumbre, generar problemas a los padres, generar problemas a todos.
Estimo muy importante lo que ha hecho el Gobierno en el sentido de mantener la fecha, pero dando flexibilidad para los establecimientos que atraviesan por distintos problemas, y el mecanismo ha sido retener la subvención, porque hoy día han asumido un compromiso por ley, y fijarles ciertas exigencias respecto a la existencia del colegio.
Espero que aprobemos el proyecto.
Deseo señalarles a todos los que no conocen su detalle que la iniciativa va en pro de los sostenedores que hoy día han aceptado que deben transitar al nuevo sistema y que quieren hacerlo, con cierta gradualidad. No contra los sostenedores ni de los colegios particulares subvencionados. Es una forma de facilitarles el acceso.
Por lo tanto, que no se construyan imágenes que no corresponden a la realidad.
Reitero: hay que votar a favor del proyecto.
Y forma parte de lo fundamental en que usted, señor Presidente, y yo hemos insistido desde el 2014.
La fecha no es lo fundamental de la iniciativa. Lo esencial es que se genera una forma respecto a la propiedad, que permite el arriendo entre personas relacionadas bajo ciertas condiciones. Y que, a partir del 1° de enero de 2018, todos los colegios particulares van a tener que llevar contabilidad completa y entregar estados financieros; o sea, habrá un sistema de transparencia acerca del uso de los ingresos y del gasto y todo lo demás, que nunca hemos tenido.
Y eso lo incorporamos en la Ley de Inclusión Escolar y el presente proyecto es consistente con aquello.
Votemos a favor de la iniciativa.
Señor Presidente , en primer lugar, respecto del lucro, debo decir que yo represento aquí a la Región de La Araucanía. La gran mayoría de los sostenedores tiene una pequeña escuela en un sector rural, de población mapuche, o en alguna localidad. ¡Una escuela! Yo les garantizo que ahí no hay ningún lucro, simplemente, porque la plata no alcanza.
Ofendemos a esos sostenedores (muchos de los cuales vienen con sus escuelas desde antes del año 80, desde antes de que comenzaran a recibir la subvención educacional), porque destinan la gran mayoría de sus recursos al buen funcionamiento de sus colegios. Por tanto, es legítimo que retiren algo por la administración.
¡Por favor! No pongamos las cosas en blanco y negro; no todos los sostenedores han hecho del lucro su motivación principal para tener un establecimiento educacional. Por el contrario, la mayoría lo tiene porque cree en la educación, y porque quiere para los niños y las familias la mejor educación posible.
Segunda materia, señor Presidente.
Este es el segundo proyecto -y seguramente va a ser la segunda ley- que se presenta para corregir la que hoy día se llama "Ley de Inclusión", pero que en su momento era "no al lucro, no a la selección, no al copago".
Así ingresó la iniciativa el año 2014 o 2015.
Eso da cuenta de cómo legislamos. Me refiero al Gobierno, que es colegislador, y a quienes somos parlamentarios: legislamos mal; hacemos las cosas mal, y con ello perjudicamos a las comunidades educativas, no a nosotros.
Eso habla mal de todos nosotros.
¿Cómo es posible que en una materia tan delicada, en la que sostenidamente hemos señalado que es primera prioridad la educación de nuestros niños, legislemos mal? En dos años debemos aprobar dos proyectos de ley para corregir lo que hicimos mal el 2015.
¡Por favor! ¡En qué país del mundo se hace eso!
Finalmente, voy a votar a favor de la idea de legislar.
¡Por supuesto que sí! ¡Si aquí se está haciendo lo que se pidió desde el día uno: que los sostenedores que tienen una vinculación puedan arrendar sus inmuebles!
Y se planteó transversalmente, en términos políticos. Señor Presidente , a usted se lo oí decir muchas veces, y también al Senador Montes, en privado y en público.
Pero no se escucha a nadie. No se escucha a la Oposición. No se escucha a los parlamentarios de Gobierno. Obtusamente, la dirección va en sentido contrario.
Entonces, una vez más hay que corregir, pues. Y concurro con mi voto para ello. Pero, señor Presidente , ¡el plazo para que los sostenedores se cambien vence el 31 de diciembre! ¡En 31 días más! Porque esto, si es ley, lo será la próxima semana. ¡Va a vencer en un mes!
Yo les pregunto: ¿Es posible hacer los trámites de escritura pública, las inscripciones en 30 días?
La señora DELPIANO ( Ministra de Educación ).-
La Ministra me dice que sí.
Mire, para que aprobemos con entusiasmo esta iniciativa, yo simplemente pediría que en lugar del 31 diciembre, dijéramos "30 de junio del 2018". Así nos evitaríamos todos los problemas.
La Senadora Von Baer tiene toda la razón: en el mes de enero va a haber profesores sin sueldo, y padres y apoderados sin saber dónde matricular a sus niños.
¿Para qué seguimos haciendo las cosas mal? Bastaría simplemente una indicación que dijera que en lugar de que el plazo para transformarse en una organización sin fines de lucro, en una fundación o en una corporación, venza el 31 de diciembre de 2017, en 30 días más, lo hará el 30 de junio del 2018.
¿En qué cambia las cosas? En algo: les facilitaría a los sostenedores hacer la transformación.
Pero ya hay una ley hoy día, señor Senador, y el plazo se cierra, para todos los colegios, el 31 de diciembre.
Señor Presidente, es bueno clarificar qué va a pasar el 31 de diciembre si la tesis de la Senadora Von Baer triunfa en la Sala.
Los colegios que no fueron traspasados, que no hicieron el trámite, quedarían absolutamente fuera de toda posibilidad de entrar al sistema propuesto. Los estudiantes y sus padres tendrían un verano de terror, abrupto y sin que se les hubiera dicho "agua va". Porque existe incertidumbre. Se ha conversado con mil 300 colegios, me comentaba la Ministra . Y hay aproximadamente 650, como decía el Senador Montes, que deciden quedarse en el sector particular pagado.
Aquellos padres que no puedan pagar, entonces, en enero tienen que empezar la pesadilla -por eso digo que es el terror del verano- de empezar a buscar colegios para sus hijos, y con la crítica de que nadie hizo nada para advertirles.
Quiero decir que se quiere usar a los colegios con el fin político de poner en cuestión la reforma, porque hay algunos que abrigan la esperanza de que una situación de crisis como esta, con 400 mil estudiantes -o 100 mil o los que fueren- tratando de buscar un nuevo colegio durante enero y febrero para poder continuar sus estudios en marzo, favorezca sus propósitos.
Esto produce, por cierto, un cuestionamiento profundo de la reforma.
Hay quienes esperan que este 17 de diciembre eso pudiera ocurrir mediante la conquista de La Moneda, y revertir este proceso. ¡Es una ofensiva decidida, clara, neta en contra de la gratuidad!
Y nuevamente esperaría que el candidato presidencial Sebastián Piñera definiera qué tipo de vuelta de carnero se va a dar (ya se dio media vuelta de carnero), porque si sus Senadores, con los cuales espera gobernar, generan crisis para posibilitar que la reforma pueda ser revertida, estamos frente a una situación política, ni siquiera pedagógica o educativa.
Señor Presidente , se ofrece gradualidad.
Lo que me extraña de la Derecha es que cada vez que habla moderadamente dice "gradualidad", no hacer las cosas de manera abrupta. Claro, se han cometido errores cuando el Gobierno ha tomado decisiones sin gradualidad. ¡Para qué hablar del Transantiago! Y hoy día esta iniciativa ofrece gradualidad, ofrece una alternativa para que los sostenedores tengan una posibilidad intermedia de tomar una decisión, sin que sean obligados a una condición extrema.
Quedar en el limbo a partir del 31 de diciembre, si esto no se aprueba, es la peor de las decisiones para las familias.
Yo apelo -por su intermedio, señor Presidente - a la UDI, a Renovación Nacional, defensores de la familia (la Izquierda también defiende a la familia; cree en la familia, al igual que ellos), a no someter a un estrés emocional a estos padres que tienen a sus hijos en un buen colegio particular subvencionado, y a los que les asiste el legítimo derecho de saber qué va a pasar el 31 de diciembre.
Con este proyecto de ley el Gobierno está intentando decirles a esas familias: "Esto es lo que va a pasar; esta es la decisión que esperamos que los colegios tomen; les estamos ofreciendo todas las facilidades para ello".
Y queremos saber qué colegios son, para estar preparados en caso de que algunos decidan no entrar en el nuevo sistema y ofrecerles a las familias una alternativa distinta, de manera que no venga el terror del verano de la búsqueda desesperada de matrícula para los niños en otro barrio, en otro lugar de la ciudad. Porque eso es el caos; es una crisis emocional.
Se buscan certezas y no incertidumbres. Se busca hacer de esto un proceso pedagógico en una reforma histórica.
¿Una reforma de esta naturaleza no puede tener una ley miscelánea? ¿Cuántas veces se ha equivocado este Congreso en hacer leyes que luego tienen que ser reformadas? ¡Innumerables veces en toda su historia!
Las leyes se corrigen de la misma manera en que se hacen.
Ahora se está agregando, como dijo el Senador Montes, algo que se pidió con tiempo. Se está haciendo de manera un tanto tardía, en mi opinión, pero sigue siendo oportuna, porque una reforma como la que hemos aprobado, de gratuidad, de no selección, de fin al lucro, merece los perfeccionamientos que fueren.
Hay quienes critican este proceso, señor Presidente , pero tienen un fin político. Algunos quisieran revertir el sistema de la gratuidad y están buscando este punto para ello.
Eso es una deslealtad con las familias; es un uso mañoso de una ley en pos de un objetivo político que yo rechazo.
Por eso, señor Presidente, voto a favor.
Señor Presidente , cuando oigo al Senador que me antecedió en el uso de la palabra hablar con fuerza y agresión en contra de Sebastián Piñera o pronunciar las frases que ha repetido durante muchos años, me dan ganas de recordarle que hubo elecciones presidenciales hace pocos días y que la ciudadanía le mandó un recado. Le dijo: "No más Alejandro Navarro "...
¡No dijo eso! ¡Dijo que no lo quiere para Presidente!
Señor Presidente , el proyecto en debate pretende resolver dificultades que se han producido en la aplicación de esta legislación. Y, contrariamente a lo que aquí se ha señalado por algunos Senadores de la ex Nueva Mayoría, la verdad es que se va aprobar en general. Los votos nuestros no están para impedir esa solución. Nuestra intención es hacer presente -como lo señalaron la Senadora Von Baer y el Senador García- que ciertos problemas van a subsistir y que, por lo tanto, sería razonable escuchar, a fin de evitar que se deba elaborar una tercera ley para resolver este problema.
No quiero insistir en el hecho de que se aprobó una legislación a pesar de haberse señalado los errores que contenía, ya no en el fondo, sino en este tipo de situaciones que dan cuenta de la imposibilidad de cumplir con la propuesta original. Eso ha motivado ya la elaboración de dos leyes de corrección de la iniciativa primitiva.
Por tanto, señor Presidente, pienso que sería bueno que se nos oyera.
¿Se va a aprobar esto? ¿Va a contar con los votos? Ciertamente, pero hay temas que todavía hacen difícil la aplicación de esta normativa. Y ojalá que hubiera de parte del Ministerio de Educación buena disposición para corregir esos errores y no generar dificultades.
Es eso lo que se ha estado planteando, para que no se distorsionen las cosas ni se pongan en boca de algunos Senadores que se han referido a este tema palabras o conceptos que no han esgrimido. Aquí nadie quiere una crisis. Al contrario, lo que se pretende es evitar una crisis o la dictación de una tercera ley tendiente a solucionar los problemas que trae esta.
Solo quiero recordar que nuestra inquietud respecto de esta legislación, que fue la primera gran reforma en el ámbito educacional impulsada por este Gobierno, es que el problema de fondo obedece a que ella ha confundido la batalla en contra del lucro con una batalla por la calidad de la educación. Va a terminar este Gobierno y la batalla por la calidad de la educación no ha avanzado un metro. Seguimos exactamente igual: nuestros niños continúan recibiendo una educación mediocre; los niños de las escuelas más vulnerables siguen recibiendo una educación mediocre, medida conforme a los estándares internacionales.
Entonces, yo no me jactaría mucho de esta Ley de Inclusión, que no ha resuelto los problemas y que probablemente no los va a resolver, porque no está orientada a la calidad de la educación. Se suponía simplemente que había que quitarles ventajas a los colegios particulares subvencionados para ver si así ello rebotaba en una mayor calidad de la educación pública. Pero no es así.
Está presente aquí el Ministro Eyzaguirre, autor de la famosa frase de los patines. Pero no se resuelve el problema del que no tiene patines quitándoselos a los que los tienen...
¡Que borren eso del Acta...!
Por consiguiente, no se mejora la educación pública deteriorando la educación particular subvencionada.
¡Eso no se ha resuelto; sigue exactamente igual!
Y yo lo lamento, porque quienes creemos en la educación, no hoy día -antes de abocarme a esto, dediqué mucho años de mi vida a la educación-, pensamos que este no es el buen camino. Por más que se parche esta ley y se resuelvan problemas concretos en su aplicación, seguimos en deuda con los niños.
La calidad de la educación en Chile es mediocre y no hemos hecho lo suficiente para corregirla. Y particularmente lo es para los sectores vulnerables. En mi Región, en especial en el Maule Sur, la educación continúa siendo igualmente mala que al comienzo de este Gobierno.
Saludo a los alumnos del Colegio Luis Maldonado Moyano, de Ytahue, Molina, que nos acompañan hoy día en las tribunas.
Votaron por la afirmativa las señoras Allende, Lily Pérez y Von Baer y los señores Araya, Bianchi, Chahuán, Coloma, García, García-Huidobro, Girardi, Guillier, Harboe, Montes, Moreira, Navarro, Ossandón, Pérez Varela, Prokurica, Quinteros, Tuma, Ignacio Walker, Patricio Walker y Andrés Zaldívar.
No votaron, por estar pareados, la señora Van Rysselberghe y el señor Hernán Larraín.
Se deja constancia de la intención de voto favorable del Senador señor Letelier.
Tiene la palaba el Honorable señor Prokurica.
Señor Presidente , quiero pedirle que solicite la unanimidad de la Sala a fin de que se otorgue un tiempo de 15 minutos para presentar indicaciones al proyecto de Ley de Presupuestos. Me solicitó que se lo planteara el Senador Horvath, quien está con licencia y desea presentar algunas indicaciones, al igual que otros que quedamos fuera de plazo.
Si la Sala lo autoriza, no tengo problema.
Puede hacer uso de la palabra el Honorable señor García.
Señor Presidente , el Senador Prokurica tiene toda la razón. Sin embargo, creo que lo que se debe hacer es citar a una reunión de Comités...
La vamos a realizar.
... para que se nos expliquen las diferencias del texto aprobado por la Cámara de Diputados, que son sustanciales. Y entiendo que vienen aprobadas muchas normas que son claramente inadmisibles. Por lo tanto, pienso que el plazo para formular indicaciones va a tener que ser mayor.
Primero, quiero hacerle presente a la Sala que debiera dar por finalizada la sesión en este momento.
Segundo, les informo que se han presentado 673 indicaciones al proyecto de Ley de Presupuestos .
¿Cuántas son del Senador Navarro, señor Presidente?
¡460 o 500...!
La Secretaría en este instante las está ordenando. También le he pedido estudiar todas las inadmisibilidades; separar las indicaciones que son de información y, dentro de ellas, destacar las que revisten mayor trascendencia y que votaríamos por separado.
Así las cosas, voy a dar por terminada la sesión. Desde el punto de vista reglamentario, es lo que procede.
En ese entendido, podemos iniciar en la sesión siguiente la discusión en particular de la iniciativa que acabamos de aprobar, porque habría que darle a la Secretaría tiempo, por lo menos, hasta las 18 horas a objeto de que se aboque a lo solicitado respecto del proyecto de Ley de Presupuestos.
Entonces, levantaré esta sesión, abriré la que viene, citaré a reunión de Comités y reanudaré la sesión a las 6 de la tarde.
¿Y cuál será la hora de término?
Las 21 horas, señor Senador.
Señor Presidente , no entendí bien el procedimiento. ¿Cuándo veríamos en particular el proyecto que acabamos de aprobar en general?
En la sesión que comenzará en seguida.
Señor Presidente , solo deseo consultarle qué pasó con la posibilidad de otorgar 15 minutos para presentar nuevas indicaciones al proyecto de Ley de Presupuestos, que fue la solicitud del Senador Horvath.
Se entiende que eso está acordado.

References: artículo 127
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 artículo 5
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