Source: http://www.cnbs.gob.hn/files/circulares/1999/CIR02099.htm
Timestamp: 2018-11-15 04:03:51+00:00

Document:
CNBS - Circular CNBS No.020/99
CIRCULAR CNBS No.020/99
Nos permitimos transcribir la Resolución adoptada por la Comisión Nacional de Bancos y Seguros, que literalmente dice:
"RESOLUCION No.257/08-06-99.- La Comisión Nacional de Bancos y Seguros,
Que es necesario actualizar las normas prudenciales de evaluación y clasificación de la cartera crediticia de las instituciones supervisadas, adecuándolas a la nueva legislación financiera y clarificando aún más su espíritu y facilitar su cumplimiento,
Que es necesario separar el proceso de clasificación de los créditos para fines empresles o comerciales, cuyo análisis de riesgo debe basarse fundamentalmente en información de tipo financiero (balances, estados de resultados, etc.) de los créditos personales para vivienda y consumo, los cuales requieren un análisis de riesgo con base en el comportamiento de pago y en la disponibilidad de garantías por parte de los deudores.
Que se debe definir de una manera más permanente la cobertura de clasificación de los créditos comerciales, con el objeto de que las muestras clasificadas por las instituciones supervisadas sean comparables y transparentes.
Con fundamento en lo establecido en los Artículos 4, 32 y 33 de la Ley de Instituciones del Sistema Financiero, 6 y 13, numerales 1), 2), 3) y 10); 14, numerales 4), 5) y 8) de su Ley Orgánica, en sesión celebrada el día 8 de junio de 1999,
Reformar los términos de la Resolución No.44/13-08-96, enviada al Sistema Financiero Nacional según Circular CNBS No.005/96, en los términos siguientes:
Para la Comisión Nacional de Bancos y Seguros, el objetivo de la clasificación de créditos es evaluar el riesgo asumido por las Instituciones Financieras, a fin de determinar la razonabilidad de las cifras presentadas en sus estados financieros y solicitar de manera oportuna las medidas que sean procedentes adoptar cuando el grado de riesgo asumido exceda los límites de la prudencia y las sanas prácticas financieras.
Para las instituciones supervisadas, la clasificación de créditos constituirá una herramienta valiosa en la administración de su cartera de préstamos y será un elemento importante en el flujo de información para la toma de decisiones. Los principales criterios a observar en esta práctica banc, son:
En los análisis que se realicen se considerará la globalidad de s créditos que mantenga un deudor con la institución y las características de cada una de las diferentes operaciones crediticias a cargo del prestatario, procurando que el riesgo de cada una de las operaciones que se analicen quede reflejado en la clasificación única asignada a la totalidad de los créditos del prestatario de que se trate.
Los criterios que remitimos en esta oportunidad están orientados a la agrupación o clasificación de los activos crediticios, según el riesgo y la probabilidad de una recuperación ordenada de los financiamientos otorgados, tanto con disponibilidades propias, como con depósitos del público y de otros acreedores, incluyendo los recursos manejados en fideicomisos y bajo distintas formas de administración, aún cuando no estén reflejados en los estados financieros de las Instituciones Financieras, siempre y cuando el riesgo crediticio y/o de iliquidez es asumido por el fiduciario.
En todo caso, se considerará como base para la clasificación de los créditos comerciales, fundamentalmente la capacidad de pago del deudor, la que se determinará del análisis a los estados financieros básicos (balances y estados de resultados) y, en lo posible, de los flujos de caja. La suficiencia y calidad de las garantías otorgadas, si bien importantes y deseables, constituirán sólo la fuente alternativa de pago en subsidio de la primera.
La cobertura total o parcial de los créditos mediante la aplicación del valor de la garantía será aceptable cuando se demuestre que la enajenación del bien generará los recursos necesarios para tal fin. Las garantías se recibirán y contabilizarán por el valor que se les haya asignado en tasación profesional o el valor de la factura de proveedor reconocido.
Los factores globales a considerar en la evaluación de la cartera de créditos comerciales, son los siguientes:
Capacidad de pago del deudor
Esta se medirá en función básicamente del análisis que se realice a los estados financieros principales, los que en lo posible deben ser preferiblemente auditados. Dichos estados deben reflejar la capacidad de generación de excedentes y de solvencia para cumplir con los compromisos contraídos.
Comportamiento histórico de pago del deudor en la Institución y en el Sistema Financiero
El grado de cumplimiento de las obligaciones en el tiempo constituye un factor importante de la calidad del deudor. Dicho aspecto debe reforzar los análisis que se hagan a los estados financieros.
Las garantías constituyen la segunda fuente de pago de un crédito y sólo tienen relevancia para la clasificación, una vez que se han verificado claras debilidades en los factores anteriores. El análisis conjunto de estos tres factores, debidamente ponderados, permitirá clasificar las obligaciones de un deudor en cualesquiera de las cinco categorías de riesgo que se señalan seguidamente.
Categorías de Clasificación, su Definición y Características
Las categorías de clasificación que deberán utilizar las instituciones financieras en el proceso de evaluación de su cartera de créditos, son las siguientes:
Categoría I Créditos Buenos
Categoría II Créditos Especialmente Mencionados
Categoría III Créditos Bajo Norma
Categoría IV Créditos de Dudosa Recuperación
Categoría V Créditos de Pérdida
Para efectos de la determinación de reservas, la categoría IV contempla a su vez tres subcategorías.
La definición y descripción de cada una de las categorías señaladas es la siguiente:
Categoría I - Créditos Buenos
Se caracterizan por la existencia de información completa y actualizada sobre el crédito y el deudor, los estados financieros reflejan una adecuada solvencia del prestatario y acreditan suficiente capacidad de generar excedentes para servir las obligaciones; asimismo, el cumplimiento del plan de amortización de las deudas no ha presentado reparos de ninguna especie; es decir, la recuperación total del préstamo e intereses dentro de los plazos convenidos no se pone en duda bajo ninguna circunstancia. En definitiva, se trata de créditos cuya disponibilidad de garantías no es imprescindible para su recuperación oportuna.
Algunas características de este tipo de créditos son las siguientes:
Empresa con situación financiera y resultados satisfactorios, basada en estados financieros auditados.
Al día en la amortización de sus préstamos, atrasos eventuales de hasta treinta (30) días;
Cuentan con información financiera completa y actualizada, entendiéndose por esta última aquella cuya fecha de referencia de los antecedentes respecto de la fecha de análisis, no supera el año de antigüedad;
La empresa cuenta con un mercado amplio y productos de buena calidad, razón por la cual no se prevén problemas potenciales de ventas;
La administración es adecuada a las necesidades de la empresa; y,
No presenta problemas laborales de relevancia que eventualmente puedan afectar significativamente su situación financiera.
Categoría II - Créditos Especialmente Mencionados
Se trata de créditos que no cumplen con alguno de los requisitos establecidos en la Categoría anterior o que presentan algún grado de incumplimiento en las condiciones originalmente pactadas, el cual se manifiesta generalmente en atrasos en los pagos como consecuencia de situaciones que afectan negativamente al deudor, pero que tienen un carácter más bien ocasional que permanente.
Asimismo, aunque se encuentran debidamente protegidos por garantías o avales, muestran ciertas debilidades que si no son corregidas a tiempo, deteriorarán su condición y podrían afectar económicamente a la institución en el futuro.
A pesar de lo anterior, se estima que las posibilidades de pérdida en este tipo de créditos son, a la fecha de la evaluación, prácticamente nulas. Algunas particularidades en estos créditos son los siguientes:
Empresa con problemas ocasionales de liquidez;
Aunque positivo, margen de utilidades menor al promedio del sector;
Falta de estados financieros auditados recientes (tres meses después del cierre fiscal.
Refinanciamientos eventuales de operaciones pactadas a un solo vencimiento;
Incumplimiento ocasional en el pago de cuotas (de 31 a 60 días de atraso);
Endeudamiento elevado para el tipo de empresa;
Estructura de cuentas por cobrar e inventarios superior a lo históricamente observado;
Excesiva dependencia de un solo producto o proveedor;
Cambios en el mercado que puedan afectar la empresa;
Desequilibrios financieros que pueden comprometer la recuperación de la deuda;
Categoría III - Créditos Bajo Norma
Los préstamos clasificados en esta Categoría presentan claras debilidades de solvencia, de capacidad de pago del prestatario o de valor de las garantías, con lo cual se arriesga la recuperación total de la deuda, siendo lo más probable que la institución obtenga una pérdida que alcance como máximo un 15% del valor adeudado.
También se clasifican en esta Categoría los deudores cuyos antecedentes son insuficientes para determinar el origen de los recursos o su real capacidad de pago, y las garantías disponibles no alcanzan a suplir adecuadamente esta deficiencia.
Algunas características de estos créditos son las siguientes:
Deficiente situación financiera del deudor;
Tendencia declinante de las ventas y utilidades;
Excesivo endeudamiento;
Periodicidad en los refinanciamientos;
Discrepancias entre el programa de pago de los créditos y las disponibilidades financieras del deudor;
Atrasos en la amortización de cuotas (de 61 a 90 días) y/o morosidad comercial periódica;
Inversiones en activos fijos financiados con créditos de corto plazo;
Deterioro del sector económico en que opera la empresa;
Deficiente administración de la empresa; e,
Información financiera desactualizada, incompleta o inexistente.
Categoría IV - Créditos de Dudosa Recuperación
Un crédito clasificado como de Dudosa Recuperación tiene las debilidades inherentes a uno clasificado como Bajo Norma, pero con la característica adicional de que las debilidades hacen que el cobro o la liquidación total, en base a los datos, condiciones y valores existentes, sea altamente dudosa. La probabilidad de pérdida puede llegar a ser muy alta, no obstante que ciertos factores o situaciones tales como, consolidación o readecuación de la deuda, inyección de capital, garantías adicionales, etc., pueden incidir positivamente en la recuperación de la inversión.
En esta Categoría el valor de liquidación de las garantías cubre sólo parcialmente la deuda y su estimación es fundamental para determinar el monto recuperable de los créditos. Las pérdidas esperadas, dependiendo del valor de realización de las garantías, se sitúan en el rango de más de 15% y hasta un 85%.
Algunos aspectos de este tipo de créditos son los siguientes:
Cartera vencida con antigüedad de 91 a 180 días;
Incapacidad para cumplir obligaciones de corto plazo, ingresos insuficientes para cubrir el saldo adeudado;
No se prevé el cumplimiento de obligaciones de mediano y largo plazo;
Refinanciamientos periódicos;
Resultados operacionales negativos;
Empresa técnicamente quebrada;
Pérdidas de varios períodos que han deteriorado el patrimonio del prestatario;
Incrementos desproporcionados de sus deudas con la institución financiera u otros acreedores;
Distribución de utilidades o retiros de capital que limitan severamente su solvencia y/o capacidad de pago;
Situación de iliquidez que implica un estado de suspensión de pagos;
La cancelación parcial de las obligaciones depende de la liquidación de las garantías;
Opinión desfavorable de los Auditores Externos;
Acumulación de obligaciones fiscales o laborales; y,
Embargo de acreedores.
Categoría V - Créditos de Pérdida
Los créditos clasificados como de Pérdida se consideran como no cobrables y de tan poco valor que su continuación como activos de la institución no se justifica. Esta clasificación no significa que el préstamo no tenga absolutamente ningún valor de recuperación, sino que no es práctico ni deseable aplazar el saneamiento de este activo, aún cuando una recuperación parcial pudiera efectuarse en el futuro.
Para este tipo de créditos se esperan pérdidas superiores al 85%, siendo algunas de sus características las siguientes:
Atrasos en los pagos por más de 180 días;
Créditos al cobro mediante la vía judicial con escasas posibilidades de recuperación;
Garantías obsoletas, de bajo valor o inexistentes;
Documentación irregular que impide la recuperación del crédito, como por ejemplo, pagarés mal extendidos, garantías inadecuadamente constituidas en su forma legal, etc.;
Gravámenes preferentes a favor de otros acreedores, quedando un valor residual ínfimo respecto al monto de las obligaciones crediticias con la institución;
Situaciones de fuerza mayor no cubiertas por seguros u otros recursos (ejemplo: incendios, sabotajes, etc.);
Deudor inubicable para hacer efectivo el cobro de la obligación;
Empresa con patrimonio negativo;
Sobrevaloración de activos y resultados, o existencia de pasivos no contabilizados, que afectan significativamente al patrimonio de la empresa;
Existencia de situaciones fraudulentas que dificultan fuertemente la recuperación de los créditos; y,
Desviación de los fondos provenientes de los préstamos otorgados a destinos diferentes de los declarados, imposibilitando apreciar el verdadero riesgo y, por ende, la efectiva recuperación de los créditos.
Cobertura y créditos sujetos a clasificación
Las instituciones financieras deberán evaluar y clasificar como mínimo el 75% de su cartera comercial, en orden de mayor a menor saldo, considerando para estos efectos las obligaciones directas e indirectas de los prestatarios.
La cartera crediticia que se considerará para tales fines estará integrada por los valores contabilizados en las siguientes cuentas:
Préstamos, Descuentos y Negociaciones
Intereses y Dividendos por Cobrar - Sobre Préstamos
Deudores Varios - Sobregiros
Deudores Varios - Garantías Bancs Pagadas
Créditos Documentados
Deudas de Dudoso Recaudo (capital e intereses)
Préstamos y Descuentos Negociados
Cartas de Crédito y Créditos Documentarios Abiertos
Deudores por Garantías Bancs no pagadas
Todas aquellas otras obligaciones del deudor no registradas en las cuentas anteriores, incluidos los financiamientos otorgados con recursos en fideicomiso y administración.
Cartera comercial clasificada
Las reservas mínimas que deben constituir las instituciones supervisadas por la Comisión Nacional de Bancos y Seguros, sobre créditos otorgados a deudores comerciales (personas naturales o jurídicas) clasificados en las categorías precitadas, se harán en los porcentajes que a continuación se establecen:
Categoría I: 0%
Categoría II-1: 1% U
Categoría II-2: 2% U
Categoría III: 10%
Categoría IV: Dependiendo del valor de liquidación de las garantías constituidas a favor de la institución, así:
Sub-Cat. IV-1: 25%
Sub-Cat. IV-2: 50%
Sub-Cat. IV-3: 75%
Categoría V: 100%
* La constitución de estas reservas empezará a partir del trimestre terminado al 31 de marzo de 2000
Cartera comercial no clasificada
La reserva mínima que se debe constituir sobre esta cartera, resultará de aplicar el porcentaje de riesgo ponderado que se determine en la cartera comercial clasificada.
Base para el cálculo de las reservas
Las reservas mínimas totales exigidas para la cartera de créditos comerciales se obtendrán de aplicar a los saldos de capital e intereses de los créditos clasificados en las Categorías III, IV y V referidas en esta Resolución, los porcentajes indicados en el numeral anterior, más la reserva requerida para la cartera comercial no clasificada, calculada conforme se indicó anteriormente. Dichas reservas mínimas son sin perjuicio de que cada institución pueda aumentar su monto, si considera que el riesgo de pérdida asumido es mayor a lo determinado conforme al procedimiento señalado.
Información Requerida de los Deudores
Para lograr un eficiente sistema de clasificación por categorías de riesgo, es fundamental contar con información completa del deudor, actualizada y de buena calidad; es por ello que las instituciones financieras deberán contar con expedientes de crédito que contengan, como mínimo, la información señalada en el Anexo No. 1 de esta Resolución, el cual sustituye las Circulares de la Superintendencia de Bancos Nos. 14/81 y 14-A/81.
Debido a que estos créditos tienen características especiales que los diferencian de los créditos comerciales en cuanto a plazo, forma de pago, garantía, tipo de cliente, proceso de administración del crédito, etc., los mismos ameritan el establecimiento de criterios de clasificación distintos a los créditos comerciales; más aún si se considera que, dado los bajos montos con que operan (especialmente los créditos de consumo) y su elevado número, no parece tan necesarios intentar una clasificación caso por caso. En consecuencia, a continuación se define lo que se entenderá, para efectos de evaluación, por Créditos de Consumo y Créditos para Vivienda, señalando al mismo tiempo el criterio principal de clasificación, en cada caso, las categorías de riesgo a utilizar y las reservas mínimas requeridas para cada una de ellas.
Se consideran créditos de consumo las obligaciones contraídas por personas naturales, con las siguientes características:
Su objeto es financiar la adquisición de bienes de consumo o el pago de servicios;
La amortización se efectúa generalmente en cuotas periódicas e iguales; y,
En la mayoría de los casos, su monto original no excede de Lps.50,000.00.
La clasificación de los créditos de consumo se realizará sobre la base de la morosidad en el pago de las cuotas de amortización de la deuda, de acuerdo a las siguientes categorías:
I -Créditos Buenos
Préstamos hasta con 30 días de atraso;
II-Créditos Especialmente Mencionados Préstamos
Préstamos con atrasos de 31 a 90 días
III-Créditos bajo Norma
Préstamos con atrasos de 91 a 120 días;
IV-Créditos de Dudosa Recuperación
Préstamos con atrasos de 121 días a 180; y,
V-Créditos de Pérdida
Préstamos con más de 180 días de atraso.
Cobertura y Constitución de Reservas
La cobertura de clasificación de los créditos de consumo será del 100%, considerándose para estos efectos el capital y los intereses de las deudas directas e indirectas del prestatario de que se trate.
Las reservas mínimas a constituirse sobre dichos préstamos se hará sobre la base de los siguientes porcentajes:
Categoría II: 2%
Categoría IV: 50%
Los créditos que se deben clasificar bajo esta agrupación son los contraídos por personas naturales; que cumplan las siguientes condiciones:
El destino es financiar la adquisición, ampliación, reparación o construcción de una vivienda o compra de un lote de terreno.
Financiamientos de largo plazo.
Pago mediante cuotas periódicas.
Garantía hipotec.
La clasificación de los créditos para vivienda se efectuará sobre la base de la morosidad en el servicio de las cuotas de pago, de acuerdo a las siguientes categorías:
I Saldo de préstamos con hasta 30 días de atraso;
II Saldo de préstamos con atrasos de 31 a 120 días;
III Saldo de préstamos con atrasos de 121 días a 180; y,
IV Saldo de préstamos con más de 180 días de atraso.
La cobertura de clasificación de los créditos para vivienda será del 100%, considerándose para estos efectos el capital y los intereses de las deudas del prestatario de que se trate. Las reservas mínimas a constituirse sobre dichos préstamos se hará sobre la base de los siguientes porcentajes:
Créditos Buenos:
Créditos Especialmente Mencionados:
Créditos Bajo Norma:
Créditos de Dudosa Recuperación:
Períodos de Clasificación
Será responsabilidad de las instituciones financieras clasificar trimestralmente su cartera crediticia con fundamento en los criterios establecidos en la presente Resolución y llevar registros internos en los que se justifiquen y documenten los resultados de dichas evaluaciones, tanto en conjunto como por cada deudor clasificado en el caso de la cartera comercial.ríodos de Clasificación
Revisión de la Superintendencia
La Superintendencia de Bancos, Seguros e Instituciones Financieras efectuará inspecciones para comprobar la clasificación que, de acuerdo con estas normas, efectúen las instituciones supervisadas. Ello podrá dar origen a reclasificaciones de créditos en categorías diferentes a las asignadas por las instituciones supervisadas, cuando se observe que no se ha dado cabal cumplimiento a las pautas establecidas en esta Resolución. Dichas clasificaciones sustituirán, para todos los efectos, las realizadas por la institución y no podrán ser modificadas hacia categorías de riesgo distinta sin que, previamente, la Entidad Financiera solicite fundamentadamente una reconsideración y cuente con la aprobación de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros. En todo caso, dicha reconsideración se resolverá cuando la Superintendencia revise la nueva clasificación y emita su opinión favorable planteada a más tardar 60 días después de recibida la petición de la Institución Financiera. Si no existe opinión de la Superintendencia de Bancos, Seguros e Instituciones Financieras, en el plazo antes indicado la institución financiera podrá hacer la nueva clasificación.
Reclasificación Total de Créditos
Cuando la Superintendencia de Bancos, Seguros e Instituciones Financieras verifique durante sus inspecciones que la clasificación efectuada por la institución financiera que se audita, difiere significativamente de la que resulta de aplicar estas normas, podrá rechazar en su conjunto la clasificación realizada por la institución, instruyendo para que en un plazo no superior a 30 días, ésta vuelva a clasificar dicha cartera. Si persistieran las deficiencias, la Superintendencia lo informará a esta Comisión quien adoptará las medidas que estime necess para obtener una apreciación exacta de la totalidad de la cartera crediticia.
Los resultados de las evaluaciones trimestrales de la cartera de créditos deberán remitirse a la Superintendencia de Bancos, Seguros e Instituciones Financieras dentro de los 20 días posteriores al término de los meses de marzo, junio, septiembre y diciembre de cada año, de acuerdo con los diseños que para tal efecto se acompañan.
Esta Resolución entrará en vigencia a partir de la fecha de su comunicación, debiendo las instituciones supervisadas efectuar su primera clasificación de la cartera de créditos, conforme a estas normas, con la información correspondiente al 30 de junio de 1999, excepto la cobertura de reservas para créditos comerciales, Categoría II que entrará en vigencia el trimestre terminado al 31 de marzo del 2000. Esta resolución deroga la Resolución No.044/13-08-96, comunicada al Sistema Financiero mediante la Circular No.005/96."
Información Mínima Requerida en los Expedientes de Crédito
Escritura de constitución y sus modificaciones.
Detalle actualizado de socios, Consejo de Administración y representantes legales.
Poderes o autorizaciones otorgadas para contraer obligaciones en nombre del prestatario.
Fotocopias de los instrumentos de crédito (pagarés, letras, etc.) y de las escrituras de constitución de garantías, debidamente registradas.
Estados financieros de los últimos tres años o los que tuviera de operar el prestatario, si son menos. Estos deberán ser auditados cuando el crédito exceda de Lps.2,000,000.00 ó cuando el saldo de los créditos a cargo del prestatario sea igual o mayor a L2,000,000.00 ó su equivalente en moneda extranjera. Excepciones deberán ser justificadas y solicitadas a la Superintendencia para su autorización.
De ser posible flujos de caja actualizados.
Copia de estudios de factibilidad de los proyectos financiados.
Análisis financieros realizados por la Institución prestamista para el otorgamiento o continuación del crédito.
Correspondencia y Otros Antecedentes
Flujo de toda la correspondencia relacionada con el crédito y su cobro.
Fotocopia del punto de acta de la sesión de la Junta Directiva o instancia resolutiva, en que conste la aprobación del crédito.

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