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BOE.es - Documento BOE-A-2019-16833
Documento BOE-A-2019-16833
«BOE» núm. 281, de 22 de noviembre de 2019, páginas 128822 a 128831 (10 págs.)
BOE-A-2019-16833
Mediante testimonio sentencia firme de fecha 2 de octubre de 2018 del Juzgado de Primera Instancia número 2 de Úbeda, se procedió a la división de la herencia de los cónyuges de doña F. M. L. y don A. M. B en el procedimiento número 420/2013 compresivo además de los siguientes documentos:
– Cuaderno particional que contenía las operaciones divisorias de inventario, avalúo, liquidación de sociedad conyugal, división y adjudicación de los bienes relictos al fallecimiento de doña F. M. L. y don A. M. B., acompañado de los oportunos informes de valoración de dichos bienes, realizado el día 1 de septiembre de 2015 por el contador-partidor designados en los referidos autos, don J. M. M.
– Sentencia dictada el 29 de julio de 2016 por doña Francisca María Rodríguez Jurado, magistrada-juez del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Úbeda, en la que resolvía la impugnación de la propuesta de división de herencia realizada por el contador-partidor por parte de dos de los cinco herederos, doña J. y don J. M. M. M., estimando parcialmente la oposición, introduciendo como consecuencia de ello una modificación en la adjudicación de una finca no atinente a este caso y aprobando en lo demás el cuaderno particional referido,
– Sentencia firme dictada el día 25 de mayo de 2017 por la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Jaén, en el recurso de apelación número 1102/2016 interpuesto por don J. M. M. M., por la que se desestimaba el recurso de apelación interpuesto contra la sentencia expresada en el apartado anterior, confirmando la misma.
Presentados dichos documentos en el Registro de la Propiedad de Úbeda número 1, fue objeto de la siguiente nota de calificación:
1. Cuaderno particional que contiene las operaciones divisorias de inventario, avalúo, liquidación de sociedad conyugal, división y adjudicación de los bienes relictos al fallecimiento de doña F. M. L. y don A. M. B., acompañado de los oportunos informes de valoración de dichos bienes, realizado el 1 de septiembre de 2015 por el contador-partidor designados en los referidos autos, don J. M. M.
2. Sentencia dictada el 29 de julio de 2016 por doña Francisca María Rodríguez Jurado, magistrada-juez del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número dos de Úbeda, en la que resuelve la impugnación de la propuesta de división de herencia realizada por el contador partidor por parte de dos de los cinco herederos, doña J y don J. M. M. M., estimando parcialmente la oposición, introduciendo como consecuencia de ello una modificación en la adjudicación de una finca no atinente a este caso y aprobando en lo demás el cuaderno particional referido,
3. Sentencia firme dictada el 25 de mayo de 2017 por la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Jaén, en el recurso de apelación 1102/16 interpuesto por don J. M. M. M., por la que se desestima el recurso de apelación interpuesto contra la sentencia expresada en el apartado anterior, confirmando la misma.
A este respecto, hay que poner de manifiesto lo dispuesto en el artículo 20 de la Ley Hipotecaria, que establece que: “Para inscribir o anotar títulos por los que se declaren, transmitan, graven, modifiquen o extingan el dominio y demás derechos reales sobre inmuebles, deberá constar previamente inscrito o anotado el derecho de la persona que otorgue o en cuyo nombre sean otorgados los actos referidos. En el caso de resultar inscrito aquel derecho a favor de persona distinta de la que otorgue la. transmisión o gravamen, los Registradores denegarán la inscripción solicitada”. Dicho artículo consagra el principio de tracto sucesivo, corolario de los principios registrales de legitimación y salvaguarda jurisdiccional de los asientos registrales, los cuales impiden inscribir un título no otorgado por el titular registral o en procedimiento seguido contra él, Por ello, es necesario el consentimiento prestado en forma auténtica por el titular registral actual o sentencia firme en procedimiento entablado contra él. En este mismo sentido se pueden citar los siguientes artículos de la Ley Hipotecaria: el artículo 1, que establece que los asientos del Registro están bajo la salvaguardia de los tribunales y producen todos sus efectos mientras no se declare su inexactitud, la cual no se ha declarado en este caso; el 38, que recoge el expresado principio de legitimación registral, que establece una presunción “iuris tantum” de exactitud de los pronunciamientos registrales a todos los efectos legales en beneficio del titular registral, lo que implica, en consecuencia, el cierre del Registro a los títulos otorgados sin su consentimiento o en procedimientos seguidos contra persona distinta de dicho titular o sus herederos; y el 40, que dispone que la rectificación o cancelación de los asientos exige, bien el consentimiento del titular registral y de todos aquellos a los que el asiento atribuya algún derecho, bien la oportuna resolución judicial recaída en juicio declarativo entablado contra ellos.
Úbeda, a 12 de junio de 2019. La Registradora (firma ilegible). Pilar Ramos Agustino.»
Contra la anterior nota de calificación, don A. L. G. S., abogado, en nombre y representación de doña F. y don A. M. M., interpuso recurso el día 18 de julio de 2019 en virtud de escrito en el que señalaba lo siguiente:
Quinto.–(…) El art. 18 LH, comienza diciendo: “Los Registradores calificarán, bajo su responsabilidad, la legalidad de las formas extrínsecas de los documentos de toda clase, en cuya virtud se solicite la inscripción, así como la capacidad de los otorgantes y la validez de los actos dispositivos contenidos en las escrituras públicas, por lo que resulte de ellas y de los asientos del Registro”.
Y por otro lado, el art. 100 RH determina que: “La calificación por los Registradores de los documentos expedidos por la autoridad judicial se limitará a la competencia del juzgado o Tribunal, a la congruencia del mandato con el procedimiento o juicio en que se hubiere dictado, a las formalidades extrínsecas del documento presentado y a los obstáculos que, surjan del Registro”.
1.º La falta de tracto sucesivo no impide en el presente supuesto inscribir las fincas discutidas.
2.º En todo caso, las fincas no inscritas a nombre de los causantes no impedirían inscribir el resto de las fincas adjudicadas en las que no ocurre ese inconveniente.
Sexto.–Partimos de que pretendemos inscribir un cuaderno particional (confirmado por sentencia firme) en el que se contiene la adjudicación a una heredera de dos fincas inscritas a nombre de otra heredera, y no de los causantes.
Pues bien, al efecto, vamos a citar, por su claridad y relevancia, la res. de la DGRN de 4/10/2016 (BOE 18/10/2016), según la cual: “(…)”
En nuestro caso, tenemos dos fincas inscritas a nombre de persona distinta de los causantes. Pero hemos de tener en cuenta que la titular registral es precisamente una heredera –D.ª A. M. M.–, que, según hemos expuesto, fue parte del procedimiento de división judicial de herencia. Fue demandada en su día, y compareció en el procedimiento, asistida de abogado. En concreto, compareció en la formación de inventario ante la secretaría judicial y dio su conformidad para que las fincas se incluyeran en el inventario hereditario (…), por considerar que la realidad era precisamente esta, que las fincas eran de sus padres, por más que el Registro de la Propiedad dijera otra cosa.
Como decía la resolución de la DGRN antes citada, “el registrador tiene, sobre tales resoluciones [judiciales], la obligación de calificar determinados extremos, entre los cuales no está el fondo de la resolución, pero si el de examinar si en el procedimiento han sido emplazados aquellos a quienes el Registro concede algún derecho que podría ser afectado por la sentencia, con objeto de evitar su indefensión proscrita, como se ha dicho, por nuestra Constitución”.
Haremos notar que en la nota de calificación se cita la Res. DGRN de 25/5/2016. Sin embargo, la misma resolvió un supuesto distinto al presente, toda vez que el recurso se interpuso “contra la calificación del registrador de la propiedad de Álora, por la que se deniega la inscripción de una escritura de aceptación y adjudicación de herencia y protocolización de operaciones particionales”, escritura en la cual una heredera dio su consentimiento, ratificando la partición, para incluir en la herencia una finca inscrita a su nombre y adquirida por compraventa.
Y así, si el TS decía que “no puede practicarse ningún asiento que menoscabe o ponga en entredicho la eficacia de los vigentes sin el consentimiento del titular o a través de procedimiento judicial en que haya sido parte”, aquí sí pueden practicarse los asientos –la inscripción a favor de D.ª F. de las fincas inscritas a favor de su hermana–, pues ello deriva de un procedimiento judicial en el que la titular registral ha sido parle, ha sido oída y ha consentido.
Séptimo.–Independientemente de lo anterior, y aun en el caso de que se llegara a entender que, a pesar de todo lo argumentado, las fincas 28.538 y 21.092 no pueden inscribirse a favor de D. F. M. M. por razón de hallarse inscritas a favor no de los causantes, sino de su hermana Antonia, consideramos que, en realidad, ello solo debería afectar a dichas fincas, pero que ro debe impedir la inscripción del resto de fincas adjudicadas en el cuaderno que sí constan inscritas a favor de los causantes, y así pasamos a razonarlo:
El problema que se plantea en el presente supuesto es que se trata de un procedimiento de división de herencia en el que se aprueba definitivamente, tras diversas oposiciones e impugnaciones, el cuaderno particional formulado por el contador-partidor designado en los autos, Dicho cuaderno particional, como se expresa en el mismo, se ha efectuado adjudicando a los herederos lotes que incluyen bienes de la misma naturaleza, calidad o especie, formando hijuelas cuantitativamente iguales. Dada la intervención de todos los herederos, a través de sus respectivas representaciones procesales, en su elaboración, la única forma de modificar el mismo excluyendo las dos referidas fincas que no forman parte del caudal relicto, es mediante la elaboración de un nuevo cuaderno particional y la fonación [sic] de nuevo inventario con el concurso una vez más de todos los herederos, pues con la exclusión de dichas fincas quedaría alterada la igualdad de las adjudicaciones de todos ellos, no bastando por ello únicamente el consentimiento de las das herederas afectadas, doña A. y doña F. M. M. La partición y adjudicación de bienes de la herencia requiere siempre unanimidad y consentimiento de todos los herederos, no pudiendo hacerlas unos herederos con independencia de los otros. (…)
Hemos de comenzar diciendo que, en sentido técnico, no es exacto hablar de intervención de todos los herederos, a través de sus respectivas representaciones procesales, en la elaboración del cuaderno particional. En nuestro supuesto, la intervención de los herederos se redujo a llegar a un acuerdo sobre el inventario. Pero no intervinieron en la elaboración del cuaderno, esto eso, en la formación de lotes, pues esto lo hizo un tercero nombrado por el juzgado –el contador-partidor–, quien realizó el cuaderno al margen de las pretensiones de cada herederos [sic]. Precisamente, su intervención se justificó en que los herederos no fueron capaces de ponerse de acuerdo en cómo repartir la herencia.
Reiteramos. No es que en este caso concreto la registradora no pueda entrar a calificar la validez de toda la partición (que no puede, por tratarse de un documento judicial). Es que, aunque pudiera, no tiene medios para aseverar que las fincas objeto del problema no. fueran realmente propiedad de los causantes. Ni mucho menos puede considerar que ello contamine toda la partición, hasta el punto de que haya que hacer una nueva.»
Conforme al artículo 327 de la Ley Hipotecaria, la registradora dio traslado del recurso interpuesto a la autoridad judicial que expidió el título para que realizara las alegaciones que considere oportunas. El día 14 de agosto de 2019, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Úbeda expidió mandamiento señalando que «esta Juzgadora considera conforme a derecho lo dispuesto en la Sentencia 83/16 de este Juzgado, que fue confirmado por la Sentencia 326/17 de la Audiencia Provincial de Jaén».
La registradora suscribió informe el día 13 de agosto de 2019 y elevó el expediente a este Centro Directivo.
1. Inscritas dos fincas a nombre de una de las herederas, se presenta en el Registro de la Propiedad testimonio de auto judicial recaído en procedimiento de división de herencia de los cónyuges causantes por el que se aprueba el cuaderno particional. Del cuaderno particional resulta la adjudicación de las dos fincas inscritas a nombre de una de las herederas a favor de la hoy recurrente.
– Cuaderno particional que contiene las operaciones divisorias de inventario, avalúo, liquidación de sociedad conyugal, división y adjudicación de los bienes relictos al fallecimiento de doña F. M. L. y don A. M. B., acompañado de los oportunos informes de valoración de dichos bienes, realizado el día 1 de septiembre de 2015 por el contador-partidor designados en los referidos autos, don J. M. M.
– Sentencia dictada el 29 de julio de 2016 por doña Francisca María Rodríguez Jurado, magistrada-juez del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Úbeda, en la que resuelve la impugnación de la propuesta de división de herencia realizada por el contador-partidor por parte de dos de los cinco herederos, doña J. y don J. M. M. M., estimando parcialmente la oposición, introduciendo como consecuencia de ello una modificación en la adjudicación de una finca no atinente a este caso y aprobando en lo demás el cuaderno particional referido,
– Sentencia firme dictada el 25 de mayo de 2017 por la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Jaén, en el recurso de apelación número 1102/2016 interpuesto por don J. M. M. M., por la que se desestima el recurso de apelación interpuesto contra la sentencia expresada en el apartado anterior, confirmando la misma.
– En el cuaderno particional aprobado por la sentencia de instancia, se inventarían dos fincas, las registrales 28.538 y 31.092, que se adjudican a doña F. M. M., si bien dichas fincas se encuentran inscritas en el Registro a nombre de doña A. M. M., menor de edad, soltera, quien la adquiere por compra, según resulta todo ello de las inscripciones registrales practicadas en 1973 y 1975.
2. Conviene recordar que el principio de tracto sucesivo, consagrado en el artículo 20 de la Ley Hipotecaria, impone que para inscribir actos declarativos, constitutivos, modificativos o extintivos del dominio o de los derechos constituidos sobre el mismo, dichos actos deberán estar otorgados por los titulares registrales, ya sea por su participación voluntaria en ellos, ya por decidirse en una resolución judicial dictada contra los mencionados titulares registrales, lo cual no es sino aplicación del principio de legitimación registral, según el cual a todos los efectos legales se presume que los derechos reales inscritos en el Registro existen y pertenecen a su titular en la forma determinada por el asiento respectivo (artículo 38.1.º de la Ley Hipotecaria).
3. Por otro lado, hay que analizar si los documentos tienen la virtualidad de provocar la alteración del contenido del Registro.
También nuestro Tribunal Supremo ha tenido ocasión de manifestar (cfr. Sentencia de 5 de marzo de 1996) que «(…) el reconocimiento de la propiedad es una declaración de voluntad mediante la cual se constata o fija la situación jurídica de aquel a quien va dirigido, y por sí mismo no es título hábil para que este último adquiera la propiedad de acuerdo con los arts. 609 y 1.095 del Código Civil. Tal título reside en el negocio o acto jurídico sobre el que el reconocimiento actúa, no pudiendo por tanto generar otro acto o negocio jurídico distinto, no sólo porque la declaración de voluntad recognoscitiva no entraña más que una declaración de ciencia y no una declaración dirigida a la creación de ningún derecho real, sino porque, una vez revelado el origen de la adquisición de la propiedad, es éste y no otro el que puede invocar el propietario. En el caso de autos, el negocio jurídico distinto es la compraventa respecto del que el reconocimiento constata, que son unas relaciones jurídicas nacidas de un denominado por las partes “contrato de asociación civil con fines de lucro” y su liquidación. Dicha asociación estaba dirigida a la construcción y promoción del inmueble en el que se ubica el piso debatido, y de la que fueron integrantes don J. P., su hijo y don H. que representaba a “S., S.A.”. El reconocimiento de la propiedad en favor de este último procede de la liquidación de la asociación como se dice claramente en su texto, y el actor, sobre la base de que en él se obligaban a otorgar escritura pública de venta los reconocedores, exige el cumplimiento de esa presunta obligación que contrajeron. La respuesta judicial que se debió dar a la pretensión del actor era muy simple; si por la liquidación de la asociación civil tenían o no los demandados que otorgar una escritura pública de compraventa en favor del actor, no cualquier otro título distinto no invocado. Por desviarse del petitum de la demanda la Audiencia encuentra como objeto de la condena una escritura de reconocimiento o transmisión de la propiedad porque entiende que fue voluntad de los demandados otorgar al actor un título hábil para la inscripción registral de su derecho, ya que no existió negocio de compraventa. La interpretación del reconocimiento en este aspecto no fue tema debatido, por lo que es claro que el fallo que se combate incurre en una incongruencia por no responder al petitum y por alterar la causa petendi. Además, el título de propiedad del actor sería, en su caso, la adjudicación que se le hiciese en la liquidación de la asociación civil, no un mero reconocimiento, aunque consignado en escritura pública o una transmisión en ella en sentido genérico, sin concretar la causa de la adquisición. Estos títulos no serían aptos para la transmisión y adquisición del dominio, pues lo contrario supondría que tales fenómenos se pueden dar en nuestro sistema jurídico por mera voluntad de las partes, lo que es contrario al art. 609 del Código Civil (Resoluciones de 30 de junio de 1987 y 26 de octubre de 1992)».
4. A la luz de las consideraciones anteriores el consentimiento expresado en el cuaderno particional carece de virtualidad transmisiva. Ciertamente si las fincas hubieran sido adquiridas por donación de los causantes a favor de la titular registral, doña A. M. M., el cuaderno particional pudiera haber sido suficiente, en cuanto se pretendiera hacer su colación (cfr. artículos 1035 y 1045 del Código Civil).

References: artículo 20
 artículo 1
 resolución 
 resolución 
 artículo 327
 artículo 20
 resolución