Source: https://kupdf.net/download/resolucion-indecopi-prohibicion-de-ingreso-a-bao-de-mujeres-a-persona-trans_5c993360e2b6f535240e6960_pdf
Timestamp: 2019-11-11 23:38:23+00:00

Document:
Resolución Indecopi - Prohibición de Ingreso a Baño de Mujeres a Persona Trans - Free Download PDF
Resolución Indecopi - Prohibición de Ingreso a Baño de Mujeres a Persona Trans
March 26, 2019 | Author: edgarcarpio | Category: Discrimination, Transsexual, Human Rights, Constitutional Right, Rights
DOWNLOAD PDF - 588.9KB
Indecopi - Prohibición de Ingreso a Baño de Mujeres a Persona Trans...
TRIBUNAL DE DEFENSA DE LA COMPETENCIA Y DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL Sala Especializada Especializada en Protección al Consum idor RESOL UCIÓN UCIÓN 2640-2013/SPC -INDECOPI EXPEDIENTE 155-2012/CPC-INDECOPI-PIU
PROCEDIMIENTO DENUNCIANTE DENUNCIADA MATERIAS ACTIVIDAD
COMISIÓN DE LA OFICINA REGIONAL DEL INDECOPI DE PIURA DE PARTE EDWIN NÉSTOR ZAPATA SÁNCHEZ JENNY GREGORIA ZEVALLOS ZÁRATE DISCRIMINACIÓN EN EL CONSUMO RESTAURANTES, BARES Y CANTINAS
SUMILLA SUMILLA : Se con firma la resolución venida en grado en el extremo q u e declar ó infun dada la den un cia in terpu esta co ntra la señ ora Jen ny G rego ria Zevallos Zárate, tod a vez que la denu nc iada negó el ing reso d el denu nc iante a su establecim iento co mercial, de manera justificada.
Lima, 30 de setiembre de 2013 ANTECEDENTES
El 28 de febrero de 2012, el señor Edwin Néstor Zapata Zapata Sánchez (en adelante, el señor Zapata) denunció a la señora Jenny Gregoria Zevallos Zárate1 (en adelante, la señora Zevallos), ante la Comisión de la Oficina Regional del Indecopi Indecopi de Piura (en adelante, adelante, la Comisión), Comisión), por infracción de la Ley 29571, Código de Protección y Defensa Defensa del Consumidor Consumidor 2 (en adelante, el Código).
En su denuncia, el señor Zapata señaló lo siguiente: (i)
El 6 de febrero de 2012, acudió con con su hermana al local de la señora Zevallos denominado “Restaurant Turístico Las Terrazas”, siendo que cuando se encontraban encontraban en el interior interior del mismo, la denunciada denunciada se negó a brindarles atención, aduciendo que utilizaban el baño de mujeres; (ii) frente a la actitud de de la la señora señora Zevallos, su hermana respondió que el denunciante era una trans visiblemente femenina, por lo cual si se le imponía usar el baño de hombres lo exponía al riesgo de ser violentado y que una solución era construir un tercer baño; (iii) el 18 de febrero de 2012, la denunciada denunciada impidió el ingreso del denunciante a su restaurante, nuevamente bajo la justificación de que utilizaba el baño de mujeres; y, (iv) 1
RUC 10002109790. Domicilio Fiscal: Jirón Andrés Araujo 549, Barrio Buenos Aires (una cuadra antes de C.E.C. Vallejo), Distrito, Provincia y Departamento de Tumbes.
Publicado el 2 de setiembre de 2010 en el diario oficial El Peruano. Entró en vigencia a los 30 días calendario.
en aquella oportunidad, la señora Zevallos recalcó al denunciante, que ya le había comentado a su hermana que no lo dejaría entrar porque habían lugares especiales donde podía ir.
En tanto la señora Zevallos no presentó sus descargos, la Secretaría Técnica de Comisión la declaró rebelde el 27 de abril de 2012.
Mediante Resolución 528-2012/INDECOPI-PIU del 14 de agosto de 2012, la Comisión declaró infundada la denuncia interpuesta contra la señora Zevallos, por infracción del artículo 38° del Código, toda vez que la denunciada negó el ingreso del denunciante a su establecimiento comercial, de manera justificada, pues con dicha medida se aseguraba la tranquilidad de la clientela femenina.
El señor Zapata apeló la citada resolución, indicando lo siguiente: (i)
El denunciante era una persona trans femenino, siendo conocida por su
familia, amigos y entorno, con el nombre de “Melissa”; al sentirse y percibirse como una persona del sexo “femenino”, se
dirigía al baño de damas cuando se encontraba en un establecimiento abierto al público; (iii) en el video que adjuntó adjuntó se apreciaba la afirmación de de la dueña del local de que habían lugares donde sí podía ingresar, manifestando con ello una conducta discriminatoria hacia la identidad de las personas trans; y, (iv) la Comisión señaló que que la razón de la denunciada era justificada por la tranquilidad de la clientela de sexo femenino, mas no consideró que obligar a un trans a ingresar al baño de varones ocasionaba: (a) exponerlo a discriminación verbal y física, de allí que pertenecía a un grupo vulnerable a la discriminación, crímenes de odio y violencia; y, (b) un daño, humillación y frustración por obligarlo a realizar actos que no correspondían a su identidad de género. 6.
Mediante escrito presentado el 20 de noviembre de 2012, el denunciante denunciante adjuntó impresos de noticias publicadas en internet vinculadas al hecho denunciado, entre ellos, la emisión de una ordenanza aprobada por la Municipalidad de Río Tercero, Córdova – Argentina, por la cual se permitía a los travestis ingresar a los baños de mujeres.
TRIBUNAL DE DEFENSA DE LA COMPETENCIA Y DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL Sala Especializada en Protección al Consum idor RESOL UCIÓN 2640-2013/SPC -INDECOPI EXPEDIENTE 155-2012/CPC-INDECOPI-PIU
Sobre el deber de no someter a los consumidores a discriminación 7.
El artículo 1.1º literal d) del Código establece el derecho de los consumidores a un trato justo y equitativo en toda transacción comercial y a no ser discriminados por motivo de origen, raza, sexo, idioma, religión o de cualquier otra índole3. Por su parte, el artículo 38º de dicho cuerpo legal 4 establece que los proveedores se encuentran prohibidos de establecer discriminación alguna respecto a los solicitantes de los productos y servicios que ofrecen y de realizar selección de clientela, excluir a personas o realizar otras prácticas similares, sin que medien causas de seguridad del establecimiento o tranquilidad de sus clientes u otras razones objetivas y justificadas.
El cumplimiento de estos deberes busca proteger el interés de los consumidores en que se les brinde servicios o se les proporcione productos sin exclusiones o selecciones de clientela, más allá de las condiciones que objetivamente resulten necesarias para el cabal cumplimiento de las prestaciones a cargo de los proveedores, lo que es particularmente relevante tratándose de establecimientos abiertos al público.
Respecto a la carga de la prueba, el artículo 38º del Código establece que el consumidor solo tendrá que acreditar con suficientes indicios que ha recibido un trato desigual, para que surja la obligación del proveedor de acreditar que su actuación respondió a las circunstancias objetivas y razonables y de ese modo se exonere de responsabilidad.
10. En el presente caso, el señor Zapata denunció que la señora Zevallos impidió su ingreso al local denominado “Restaurant Turístico Las Terrazas”, con la 3
LEY 29571. CÓDIGO DE PROTECCIÓN Y DEFENSA DEL CONSUMIDOR. Artículo 1º.- Derechos de los consumidores 1.1 En los términos establecidos por el presente Código, los consumidores tienen los siguientes derechos: (…)
Derecho a un trato justo y equitativo en oda transacción comercial y a no ser discriminados por motivo de origen, raza, sexo, idioma, religión, opinión, condición económica o de cualquier otra índole.
(…) 4
LEY 29571. CÓDIGO DE PROTECCIÓN Y DEFENSA DEL CONSUMIDOR. Artículo 38º.- Prohibición de discriminación de consumidores 38.1 Los proveedores no pueden establecer discriminación alguna por motivo de origen, raza, sexo, idioma, religión, opinión, condición económica o de cualquier otra índole, respecto de los consumidores, se encuentren estos dentro o expuestos a una relación de consumo. 38.2 Está prohibida la exclusión de personas sin que medien causas de seguridad del establecimiento o tranquilidad de sus clientes u otros motivos similares. 38.3 El trato diferente de los consumidores debe obedecer a causas objetivas y razonables. La atención preferente en un establecimiento debe responder a situaciones de hecho distintas que justifiquen un trato diferente y existir una proporcionalidad entre el fin perseguido y el trato diferente que se otorga.
justificación de que utilizaba el baño de mujeres. En efecto, ello se desprende de la conversación contenida en el video presentado por el denunciante, que corresponde a los hechos ocurridos el día 18 de febrero de 2012: “(…) Denunciante: Aló, Denunciada: Aló, sí? Denunciante: Señora Jenny, hola disculpe, quisiera saber por qué motivo no nos deja entrar al restaurant Denunciada: Yo ya le dije a tu hermana que ( … ) entra al baño de las mujeres (…). Denunciante Pero usted sabe que eso es discriminación, porque este es un lugar público. Denunciada: (…) porque para ustedes si hay lugares donde (…)” .
11. Con relación a dicha conducta, el señor Zapata indicó que era discriminatoria, debido a su condición de transgénero. 12. Respecto a la definición de “transgénero”, resulta pertinente citar lo señalado en la Resolución 2264-2010/CPC del 24 de setiembre de 2010, emitida en el marco del procedimiento iniciado por Juan Carlos Álamo Moscoso contra JM Fitness S.A.C.: “(…) existe una clara distinción entre el sexo y el género. Así, puede señalarse que el primero de ellos se encuentra determinado por las características biológicas que posee un ser humano, mientras que el segundo es una construcción más compleja en la que intervienen cuestiones psicológicas, sociales y culturales. (…) De acuerdo a lo expuesto, la Comisión considera entonces que un transgénero posee una identidad sexual definida –dentro de la amplia gama de posibilidades que la opción sexual posee-, la misma que es fruto de sus propias experiencias, algunos aspectos psicológicos, sociales y culturales, los cuales conllevan a generar una identidad propia y distintiva que lo hace único como persona y por ende, sujeto de los derechos que el ordenamiento ha previsto para proteger su propia existencia. (…)”
13. En ese sentido, considerando que el “sexo” es una condición biológica , un “transgénero” es una persona que se identifica con un sexo distinto del que le corresponde, por ejemplo, una persona con características biológicas 4/20
femeninas con una identidad sexual masculina o una persona con características biológicas masculinas con una identidad sexual femenina. Por otra parte, el transexual, es la persona que mediante un tratamiento hormonal e intervención quirúrgica adquiere los caracteres sexuales del sexo opuesto5. 14. En este punto corresponde indicar que, de la revisión de los actuados en el procedimiento, se ha verificado que no constituyen materias de discusión los siguientes hechos: (i)
El señor Zapata tiene la condición de transgénero, es decir, aun cuando se percibe, siente y se desenvuelve en la sociedad como una persona del sexo femenino, tiene características biológicas del sexo masculino; no existen pruebas de que el denunciante era transexual, es decir, que se sometió a una intervención de cambio de sexo 6; si bien el denunciante tiene apariencia femenina y es conocido con el nombre de “Melissa”7, en el Documento Nacional de Identidad (DNI) se le identifica como una persona con nombre “Edwin” de sexo “masculino” 8;
la denunciada negó el ingreso del denunciante a su restaurante, indicando que este utilizaba el baño de mujeres; y, el denunciante pretendía usar el baño de mujeres.
15. Esta Sala aprecia que ha quedado acreditado que el 18 de febrero de 2012, la señora Zevallos brindó un trato desigual al señor Zapata, al impedirle ingresar a su restaurante, por lo cual corresponde evaluar si el hecho de que el denunciante pretendiera utilizar el baño de mujeres, constituye una causa objetiva y justificada para tal decisión. 5
Definición de “transexual” conforme a lo señalado por la Real Academia Española en la versión online de la vigésima segunda edición del Diccionario de la Lengua Española, cuyo texto puede encontrarse en: http://lema.rae.es/drae/?val=transexual
Si bien se ha tomado conocimiento de que mediante Resolución 379 del 26 de octubre de 2006, emitida por la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima Norte, se ordenó a la Municipalidad de Lima Metropolitana que efectúe la rectificación de los nombres masculinos del demandante, por femeninos; a diferencia del presente caso, se encontraba acreditado que el demandante se había sometido a una intervención quirúrgica de cambio de sexo.
Conforme se desprende del video que obra en el expediente, el señor Zapata se identificó con ese nombre frente al personal de seguridad y a la denunciada, siendo que cuando el denunciante se comunicó por teléfono con esta última, fue reconocido inmediatamente.
Ello se aprecia en la impresión del resultado de la consulta efectuada - a través de la página web del RENIEC - de los datos que figuran en el DNI del señor Zapata, medio probatorio incorporado al expediente mediante Razón de Secretaría 269 del 27 de setiembre de 2013.
16. Respecto de los ambientes para servicios higiénicos en edificaciones comerciales, tales como restaurantes, el artículo 21° de la Norma A.070, contenida en el Título III del Reglamento Nacional de Edificaciones, señala lo siguiente: “ Artículo 21°.- Las edificaciones para restaurantes estarán provistas de servicios sanitarios para empleados, según lo que se establece a continuación (…). Adicionalmente, a los servicios sanitarios para empleados, se proveerán servicios sanitarios para el público, en base al cálculo de número de ocupantes según el artículo 7 de esta norma, según lo siguiente: Número de personas
De 1 a 16 personas (público) No requiere De 17 a 50 personas (público) 1L, 1u, 1 I De 51 a 100 personas (público) 2L, 2u, 2 I Por cada 150 personas adicionales 1L, 1u, 1 I
Mujeres No requiere 1L, 1 I 2L, 2 I 1L, 1 I
L: lavatorio, u= urinario, I= inodoro” (Subrayado añadido).
17. De lo anterior, se concluye que nuestro ordenamiento jurídico prevé una división de los servicios higiénicos a ser utilizados por el público que concurre a los restaurantes, en función de la condición de “hombre” o de “mujer” del consumidor, de allí que es el “sexo”, mas no la “identidad sexual o de género”, el parámetro legalmente establecido para determinar el servicio higiénico al cual debe dirigirse una persona con características biológicas del sexo masculino (hombre) o una persona con características biológicas del sexo femenino (mujer). 18. En base a las consideraciones expuestas, esta Sala aprecia que la negativa de la señora Zevallos de brindarle el servicio al señor Zapata, se encontraba sustentaba en una causa objetiva y justificada, cual era el considerar que no correspondía que una persona de sexo masculino ingrese al baño de mujeres; ello, por la forma en que se hallaban dispuestos los servicios higiénicos de su restaurante que, conforme ha sido señalado, obedecía a una disposición legal que contempla una división en base al sexo de la persona, considerando como tales al masculino y al femenino. 19. En ese sentido, resultaba razonable que la denunciada se negara a brindar sus servicios de restaurante al señor Zapata, toda vez que conocía de su intención de utilizar un baño que no correspondía a su sexo. 6/20
20. Durante la tramitación del procedimiento, el denunciante indicó que imponerle usar el baño de hombres lo exponía al riesgo de ser violentado, a discriminación verbal y física; y a un daño, humillación y frustración por obligarlo a realizar actos que no correspondían a su identidad de género. Sobre el particular, esta Sala considera que dichos alegatos deben ser desestimados, en la medida que no se encuentran debidamente sustentados en medios probatorios, siendo que su mera exposición no resulta suficiente para desvirtuar la razonabilidad de la justificación de la señora Zevallos para negarse a brindar el servicio al denunciante. 21. Asimismo, si bien mediante escrito presentado el 20 de noviembre de 2012, el denunciante adjuntó una noticia publicada en internet, sobre la emisión de una ordenanza aprobada por la Municipalidad de Río Tercero, Córdova – Argentina, por la cual se permitía a los travestis ingresar a los baños de mujeres; dicha norma no forma parte del ordenamiento jurídico peruano por lo cual no resulta aplicable al presente caso. 22. Por último, el señor Zapata señaló que, en el video que adjuntó se apreciaba la afirmación de la dueña del local de que habían lugares donde sí podía ingresar, manifestando con ello una conducta discriminatoria hacia la identidad de las personas trans. No obstante, esta Sala coincide con la Comisión cuando considera que dicha afirmación debe ser evaluada en el contexto en que fue vertida, pues si bien el 18 de febrero de 2012 la señora Zevallos indicó que habían lugares donde el denunciante podía acudir, ello se debe a que, conforme a lo indicado en la denuncia, el 6 de febrero de 2012 la hermana del señor Zapata había solicitado a la denunciada que construya un tercer baño - para transgéneros - solicitud que no se encontraba obligada a amparar, en tanto el Reglamento Nacional de Edificaciones únicamente le exigía contar con servicios higiénicos para mujeres y para hombres. 23. Por lo expuesto, corresponde confirmar la resolución venida en grado que declaró infundada la denuncia interpuesta contra la señora Zevallos, por infracción del artículo 38° del Código, toda vez que la denunciada negó el ingreso del denunciante a su establecimiento comercial, de manera justificada. RESUELVE:
Confirmar la Resolución 528-2012/INDECOPI-PIU del 14 de agosto de 2012, emitida por la Comisión de la Oficina Regional del Indecopi de Piura que declaró infundada la denuncia interpuesta por el señor Edwin Néstor Zapata Sánchez contra la señora Jenny Gregoria Zevallos Zárate, por infracción del artículo 38° del 7/20
Código de Protección y Defensa del Consumidor, toda vez que la denunciada negó el ingreso del denunciante a su establecimiento comercial, de manera justificada. Con la in tervenc ión de los s eñ ores v oc ales Hernand o Mo nto ya Alb erti, Julio Baltazar Durand Carrión, Ana Asu nción Am puero Mirand a y Javier Francisco Zúñ ig a Qu ev ed o .
HERNANDO MONTOYA ALBERTI Presidente El vo to en dis co rdia d el señ or v ocal Alejand ro J os éRosp iglio si Veg a, es el siguiente:
El vocal que suscribe el presente voto difiere del fallo emitido por la mayoría, en tanto considera que debió declararse fundada la denuncia interpuesta contra la señora Zevallos, por infracción del artículo 38° del Código, sustentando su posición en los siguientes fundamentos: 1.
La Constitución Política del Perú reconoce como un derecho fundamental, al derecho a la identidad: “Artículo 2°.- Toda persona tiene derecho: (…) 1. A la vida, a su identidad, a su integridad moral, psíquica y física y a su libre desarrollo y bienestar. (…)” (Subrayado añadido).
Respecto del derecho a la identidad personal, en su Sentencia recaída en el Expediente 2273-2005-PHC/TC del 20 de abril de 2006, el intérprete de nuestra Constitución ha señalado que se protegerá el mismo, en tanto se sustente en el principio de dignidad de la persona, por garantizar una vida no sólo plena en su faz formal o existencial, sino también sustancial o material .
En ese sentido, el derecho a la identidad personal, tiene a su vez dos dimensiones, la “estática” y la “dinámica”; las cuales han sido definidas por la doctrina de la siguiente manera: “(…) Los estáticos, son los primeros que se hacen visibles frente a la percepción de los demás en el mundo exterior (…). La identidad que hemos dado en llamar dinámica, se configura por lo que constituye el patrimonio ideológico-cultural de la 8/20
personalidad. Es la suma de pensamientos, opiniones, creencias, actitudes, comportamientos de cada persona que se explayan en el mundo de la intersubjetividad. (..) Es el conjunto de atributos vinculados con la posición profesional, religiosa, ética, política y son los rasgos sicológicos de cada sujeto (…)” 9.
Cabe indicar que, en la sentencia anteriormente citada, el Tribunal Constitucional entiende al derecho a la identidad personal en su dimensión dinámica, como el derecho a ser individualizado conforme a rasgos distintivos de carácter subjetivo: “(…) 21. Este Tribunal considera que entre los atributos esenciales de la persona, ocupa un lugar primordial el derecho a la identidad consagrado en el inciso 1) del artículo 2º de la Carta Magna, entendido como el derecho que tiene todo individuo a ser reconocido estrictamente por lo que es y por el modo cómo es. Vale decir, el derecho a ser individualizado conforme a determinados rasgos distintivos, esencialmente de carácter objetivo (nombres, seudónimos, registros, herencia genética, características corporales, etc.) y aquellos otros que se derivan del propio desarrollo y comportamiento personal, más bien de carácter subjetivo (ideología, identidad cultural, valores, reputación, etc.). (…)”
En ese sentido, el reconocimiento del derecho a la identidad de género, parte del reconocimiento del derecho a la identidad personal en su dimensión dinámica, siendo que, en el caso de las personas transgéneros, la identidad personal dinámica prima sobre la estática, ya que si bien tienen características biológicas del sexo masculino, se perciben, sienten y se desenvuelven en la sociedad como personan del sexo femenino, y viceversa10.
En efecto, el derecho a la identidad de género ha sido objeto de pronunciamiento en la Resolución 379 del 26 de octubre de 2006, emitida por la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima Norte: “(…) el sexo sea uno de los caracteres más importantes de la vida del sujeto y también cumple una función de diferenciación de las personas en la sociedad, siendo el primer signo de identificación de este, constituyéndose en uno de los caracteres primarios de la identidad personal, en lo que
FERNÁNDEZ SESSAREGO, Carlos . El Derecho a la Identidad Personal . En: Tendencias actuales y perspectivas del Derecho Privado. Congreso Internacional de Derecho Civil. Lima: Cultural Cuzco, 1988.p.83.
En opinión de Juan Espinoza uno de los criterios guías para una legislación sobre el fenómeno transexual es el “reconocimiento del derecho a la identidad sexual. En el caso de desarmonía entre el sexo físico y el psíquico, prevalecerá este último.” ESPINOZA ESPINOZA, Juan . Derecho de las Personas. Lima: Grijley, 2012 .p.485.
primigeniamente nos distingue como varón y mujer (macho-hembra). Ello en funciones de ciertos caracteres celulares, morfológicos, fisiológicos, etc.; pero la sexualidad tiene un contenido mucho más amplio, siendo esta una función vital que fluye sobre la conducta del sujeto y sobre las relaciones humanas en general, que comprende diversas tendencias y expresiones del sexo y como es obvio la sexualidad no se reduce a los órganos genitales por lo que, de las expresiones del sexo y de la sexualidad es que asigna automáticamente la identidad sexual y la identidad personal (…)” 11.
A ello debe agregarse que, el Tribunal Constitucional ha subrayado en reiteradas sentencias que los derechos fundamentales vinculan, no sólo a los poderes públicos, sino también a los privados, reconociendo lo que en doctrina se denomina “eficacia horizontal de los derechos fundamentales”12, de allí que tanto el Estado como los particulares tienen el deber de respetar los derechos fundamentales de las personas, entre ellos, el derecho a la identidad de género.
Con relación al derecho a la igualdad y a la no discriminación el artículo 1.1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (en adelante, la Convención)13, establece lo siguiente: “Los Estados Partes en esta Convención se comprometen a respetar los derechos y libertades reconocidos en ella y a garantizar su libre y pleno ejercicio a toda persona que esté sujeta a su jurisdicción, sin discriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social ”. (Subrayado añadido).
Al respecto, en la Sentencia del 24 de febrero de 2012, emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelante, la CIDH), en el marco del caso Atala Riffo y niñas vs. Chile, se señaló lo siguiente: “(…) 78. La Corte ha establecido que el artículo 1.1 de la Convención es una norma de carácter general cuyo contenido se extiende a todas las disposiciones del tratado, y dispone la obligación de los Estados Parte de respetar y garantizar
En base a dicho razonamiento, se ordenó a la Municipalidad de Lima Metropolitana que efectúe la rectificación de los nombres masculinos del denunciante, por femeninos.
“Conforme al artículo 38° de la Constitución, ‘Todos los peruanos tienen el deber (...) de respetar, cumplir y defender la Constitución’, norma que impone el deber de respetar los derechos de todos, sea que desarrollen sus acti vidades en la esfera privada o pública” . Sentencia del Tribunal Constitucional del 26 de agosto de 2004, recaída en el
Expediente 1848-2004-AA/TC. Ver: http://www.tc.gob.pe/jurisprudencia/2005/01848-2004-AA.html 13
El Perú es Estado Parte en la Convención Americana sobre Derechos Humanos desde el 28 de julio de 1978 y reconoció la competencia contenciosa de la Corte Interamericana de Derechos Humanos el 21 de enero de 1981.
el pleno y libre ejercicio de los derechos y libertades allí reconocidos ‘ sin discrimi nación alguna’ . Es decir, cualquiera sea el origen o la forma que asuma, todo tratamiento que pueda ser considerado discriminatorio respecto del ejercicio de cualquiera de los derechos garantizados en la Convención es per se incompatible con la misma. 79. Sobre el principio de igualdad ante la ley y la no discriminación, la Corte ha señalado que la noción de igualdad se desprende directamente de la unidad de naturaleza del género humano y es inseparable de la dignidad esencial de la persona, frente a la cual es incompatible toda situación que, por considerar superior a un determinado grupo, conduzca a tratarlo con privilegio; o que, a la inversa, por considerarlo inferior, lo trate con hostilidad o de cualquier forma lo discrimine del goce de derechos que sí se reconocen a quienes no se consideran incursos en tal situación. La jurisprudencia de la Corte también ha indicado que en la actual etapa de la evolución del derecho internacional, el principio fundamental de igualdad y no discriminación ha ingresado en el dominio del jus cogens. Sobre él descansa el andamiaje jurídico del orden público nacional e internacional y permean todo el ordenamiento jurídico. 80. Además, el Tribunal ha establecido que los Estados deben abstenerse de realizar acciones que de cualquier manera vayan dirigidas, directa o indirectamente, a crear situaciones de discriminación de jure o de facto. Los Estados están obligados a adoptar medidas positivas para revertir o cambiar situaciones discriminatorias existentes en sus sociedades, en perjuicio de determinado grupo de personas. Esto implica el deber especial de protección que el Estado debe ejercer con respecto a actuaciones y prácticas de terceros que, bajo su tolerancia o aquiescencia, creen, mantengan o favorezcan las situaciones discriminatorias. 81. La Convención Americana, al igual que el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, no contiene una definición explícita del concepto de ‘discriminación’. Tomando como base las definiciones de discriminación establecidas en el Artículo 1.1 de la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial y el Artículo 1.1 de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, el Comité de Derechos Humanos del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (en adelante ‘Comité de Derechos Humanos’) ha definido la discriminación como: toda distinción, exclusión, restricción o preferencia que se basen en determinados motivos, como la raza, el color, el sexo, el idioma, la religión, la opinión política o de otra índole, el origen nacional o social, la propiedad, el nacimiento o cualquier otra condición social, y que tengan por objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de los derechos humanos y libertades fundamentales de todas las personas.
82. La Corte reitera que, mientras la obligación general del artículo 1.1 se refiere al deber del Estado de respetar y garantizar ‘sin discriminación’ los derechos contenidos en la Convención Americana, el artículo 24 protege el derecho a ‘igual protección de la ley’. Es decir, el artículo 24 de la Convención 11/20
Americana prohíbe la discriminación de derecho o de hecho, no sólo en cuanto a los derechos consagrados en dicho tratado, sino en lo que respecta a todas las leyes que apruebe el Estado y a su aplicación. En otras palabras, si un Estado discrimina en el respeto o garantía de un derecho convencional, incumpliría la obligación establecida en el artículo 1.1 y el derecho sustantivo en cuestión. Si, por el contrario, la discriminación se refiere a una protección desigual de la ley interna o su aplicación, el hecho debe analizarse a la luz del artículo 24 de la Convención Americana. (…)” (Subrayado añadido).
10. Asimismo, se indicó que la inclusión del término “otra condición social” en el artículo 1.1 de la Convención, permitía incorporar a otras categorías, como protegidas de actos discriminatorios: “(…) 2. La orientación sexual como categoría protegida por el artículo 1.1 de la Convención Americana 83. La Corte ha establecido, al igual que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que los tratados de derechos humanos son instrumentos vivos, cuya interpretación tiene que acompañar la evolución de los tiempos y las condiciones de vida actuales. Tal interpretación evolutiva es consecuente con las reglas generales de interpretación consagradas en el artículo 29 de la Convención Americana, así como las establecidas por la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados. 84. En este sentido, al interpretar la expresión ‘cualquier otra condición social’ del artículo 1.1 de la Convención, debe siempre elegirse la alternativa más favorable para la tutela de los derechos protegidos por dicho tratado, según el principio de la norma más favorable al ser humano. 85. Los criterios específicos en virtud de los cuales está prohibido discriminar, según el artículo 1.1 de la Convención, no son un listado taxativo o limitativo sino meramente enunciativo. Por el contrario, la redacción de dicho artículo deja abiertos los criterios con la inclusión del término “otra condición social” para incorporar así a otras categorías que no hubiesen sido explícitamente indicadas. La expresión “cualquier otra condición social” del artículo 1,1, de la Convención debe ser interpretada por la Corte, en consecuencia, en al perspectiva de la opinión más favorable a la persona y de la evolución de los derechos fundamentales en el derecho internacional contemporáneo. (…)” (Subrayado añadido).
11. En base a lo anterior, se dejó establecido que la orientación sexual y la identidad de género de las personas son categorías protegidas por el artículo 1.1 de la Convención:
“(…) 87. Respecto a la inclusión de la orientación sexual como categoría de discriminación prohibida, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha señalado que la orientación sexual es ‘otra condición’ mencionada en el artículo 14 del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales (en adelante ‘Convenio Europeo’), el cual prohíbe tratos discriminatorios . En particular, en el Caso Salgueiro da Silva Mouta Vs. Portugal, el Tribunal Europeo concluyó que la orientación sexual es un concepto que se encuentra cubierto por el artículo 14 del Convenio Europeo. Además, reiteró que el listado de categorías que se realiza en dicho artículo es ilustrativo y no exhaustivo. Asimismo, en el Caso Clift Vs. Reino Unido, el Tribunal Europeo reiteró que la orientación sexual, como una de las categorías que puede ser incluida bajo ‘otra condición’ , es otro ejemplo específico de los que se encuentran en dicho listado, que son consideradas como características personales en el sentido que son innatas o inherentes a la persona. 88. En el marco del Sistema Universal de Protección de Derechos Humanos, el Comité de Derechos Humanos y el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales han calificado la orientación sexual como una de las categorías de discriminación prohibida consideradas en el artículo 2.1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el artículo 2.2 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Al respecto, el Comité de Derechos Humanos indicó en el caso Toonen Vs. Australia que la referencia a l a categoría ‘sexo’ incluiría la orientación sexual de las personas . Igualmente, el Comité de Derechos Humanos ha expresado su preocupación frente a diversas situaciones discriminatorias relacionadas con la orientación sexual de las personas, lo cual ha sido expresado reiteradamente en sus observaciones finales a los informes presentados por los Estados. 89. Por su parte, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales determinó que la orientación sexual puede ser enmarcada bajo ‘otra condición social’. Asimismo, el Comité de los Derechos del Niño, el Comité contra la Tortura y el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer han realizado referencias en el marco de sus observaciones generales y recomendaciones, respecto a la inclusión de la orientación sexual como una de las categorías prohibidas de discriminación. 90. El 22 de diciembre de 2008 la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la ‘Declaración sobre derechos humanos, orientación sexual e identidad de género’, reafirmando el ‘principio de no discriminación, que exige que los derechos humanos se apliquen por igual a todos los seres humanos, independientemente de su orientación sexual o identidad de género’ . Asimismo, el 22 de marzo de 2011 fue presentada, ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, la ‘Declaración conjunta para poner alto a los actos de violencia, y a las violaciones de derechos humanos 13/20
dirigidas contra las personas por su orientación sexual e identidad de género’. El 15 de junio de 2011 este mismo Consejo aprobó una resolución sobre ‘derechos humanos, orientación sexual e identidad de género’ en la que se expresó la ‘grave preocupación por los actos de violencia y discriminación, en todas las regiones del mundo, [cometidos] contra personas por su orientación sexual e identidad de género’ . La prohibición de discriminación por orientación sexual ha sido resaltada también en numerosos informes de los relatores especiales de Naciones Unidas. 91. Teniendo en cuenta las obligaciones generales de respeto y garantía establecidas en el artículo 1.1 de la Convención Americana, los criterios de interpretación fijados en el artículo 29 de dicha Convención, lo estipulado en la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, las Resoluciones de la Asamblea General de la OEA, los estándares establecidos por el Tribunal Europeo y los organismos de Naciones Unidas (supra párras. 83 a 90), la Corte Interamericana deja establecido que la orientación sexual y la identidad de género de las personas son categorías protegidas por la Convención. Por ello está proscrita por la Convención cualquier norma, acto o práctica discriminatoria basada en la orientación sexual de la persona. En consecuencia, ninguna norma, decisión o práctica de derecho interno, sea por parte de autoridades estatales o por particulares, pueden disminuir o restringir, de modo alguno, los derechos de una persona a partir de su orientación sexual. 92. En lo que respecta al argumento del Estado de que para la fecha de emisión de la sentencia de la Corte Suprema no habría existido un consenso respecto a la orientación sexual como categoría prohibida de discriminación, la Corte resalta que la presunta falta de un consenso al interior de algunos países sobre el respeto pleno por los derechos de las minorías sexuales no puede ser considerado como un argumento válido para negarles o restringirles sus derechos humanos o para perpetuar y reproducir la discriminación histórica y estructural que estas minorías han sufrido. El hecho de que ésta pudiera ser materia controversial en algunos sectores y países, y que no sea necesariamente materia de consenso no puede conducir al Tribunal a abstenerse de decidir, pues al hacerlo debe remitirse única y exclusivamente a las estipulaciones de las obligaciones internacionales contraídas por decisión soberana de los Estados a través de la Convención Americana. 93. Un derecho que le está reconocido a las personas no puede ser negado o restringido a nadie y bajo ninguna circunstancia con base en su orientación sexual. Ello violaría el artículo 1.1. de la Convención Americana. El instrumento interamericano proscribe la discriminación, en general, incluyendo en ello categorías como las de la orientación sexual la que no puede servir de sustento para negar o restringir ninguno de los derechos establecidos en la Convención. (…)” (Subrayado añadido) 14. 14
Resulta pertinente remitirnos a la cita efectuada en la nota al pie 114 de la Sentencia de la CIDH, donde se alude a diversas fuentes de derecho internacional y comparado, para sustentar que la discriminación por identidad de
12. En concordancia con lo establecido por la CIDH, la discriminación por causal de identidad de género, también se encuentra proscrita por el artículo 2° numeral 2 de nuestra Constitución, cuando establece lo siguiente: “Artículo 2°.- Toda persona tiene derecho: (…) 2. A la igualdad ante la ley. Nadie debe ser discriminado por motivo de origen, raza, sexo, idioma, religión, opinión, condición económica o de cualquiera otra índole.” (Subrayado añadido).
13. Así, con el término “de cualquier otra índole” se incorpora a la identidad de género como una categoría protegida de actos discriminatorios, en la medida que constituye una expresión de la dimensión dinámica de la identidad personal considerada por la Constitución como un derecho fundamental, siendo que el derecho a la identidad de género también es considerado como un derecho fundamental en virtud del artículo 3° de la Constitución 15, por género ha sido catalogada como una conducta inaceptable: “De acuerdo a diversas fuentes del derecho internacional y comparado esta discriminación contra la comunidad de Lesbianas, Gays, Transexuales, Bisexuales e Intersexuales (en adelante ‘LGTBI’) es inaceptable porque: i) la orientación sexual constituye un aspecto esencial en la identidad de una persona (infra párr. 139). Asimismo: ii) la comunidad LGTBI ha sido discriminada históricamente y es común el uso de estereotipos en el trato hacia dicha comunidad. Cfr. Informe del Relator Especial sobre el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental, E/CN.4/2004/49, 16 de febrero de 2004, párr. 33 (‘la discriminación y la estigmatización siguen representando una grave amenaza contra la salud sexual y reproductiva de muchos grupos, como […] las minorías sexuales’); Informe del Relator Especial sobre la cuestión de la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, E/CN.4/2004/56, 23 de diciembre de 2003, párr. 64 (‘Las actitudes y creencias derivadas de mitos y miedos relacionados con el VIH/SIDA y la sexualidad contribuyen a la estigmatización y la discriminación contra las minorías sexuales. Además, la percepción de que los miembros de estas minorías no respetan las barreras sexuales o cuestionan los conceptos predominantes del papel atribuido a cada sexo parece contribuir a su vulnerabilidad a la tortura como manera de ‘castigar’ su comportamiento no aceptado’). Por otra parte: iii) constituyen una minoría a la que le resulta mucho más difícil remover las discriminaciones en ámbitos como el legislativo, así como evitar repercusiones negativas en la interpretación de normas por funcionarios de las ramas ejecutiva o legislativa, y en el acceso a la justicia. Cfr. Relator Especial sobre la independencia de los magistrados y abogados, Los derechos civiles y políticos, en particular las cuestiones relacionadas con: la independencia del poder judicial, la administración de justicia, la impunidad, Misión en Brasil, E/CN.4/2005/60/Add.3, 22 de febrero de 2005, párr. 28 (‘ Travestis, transexuales y homosexuales son también con frecuencia víctimas de episodios de violencia y discriminación. Cuando recurren al sistema judicial, se encuentran, a menudo, con los mismos prejuicios y estereotipos de la sociedad reproducidos allí’ ), y Corte Constitucional de Colombia, Sentencia C-481 de 9 de septiembre de 1998. Finalmente: iv) la orientación sexual no constituye un criterio racional para la distribución o reparto racional y equitativo de bienes, derechos o cargas sociales. Cfr. Corte Constitucional de Colombia, Sentencia C-481 de 9 de septiembre de 1998, párr. 25. En esta sentencia, respecto al derecho de los profesores de colegios públicos a no ser despedidos por su condición homosexual, la Corte Constitucional colombiana señaló que separar a un profesor de su trabajo por esa razón se funda ‘en un prejuicio sin asidero empírico alguno, que denota la injusta estigmatización que ha afectado a esta población y que se ha invocado para imponerle cargas o privarla de derechos, en detrimento de sus posibilidades de participación en ámbitos tan relevantes de la vida social y económica’ (párr. 29). Por su parte, la sentencia C-507 de 1999 declaró inconstitucional una norma que establecía como falta disciplinaria el homosexualismo en las fuerzas militares. En la sentencia C-373 de 2002 la Corte Constitucional de Colombia declaró inconstitucional una norma que disponía como causal de inhabilidad para ejercer el cargo de notario el haber sido sancionado discipli nariamente por la falta de ‘homosexualismo’”. (Subrayado añadido). 15
CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL PERÚ. Artículo 3°.- La enumeración de los derechos establecidos en este capítulo no excluye los demás que la Constitución garantiza, ni otros de naturaleza análoga o que se fundan en la
fundarse este en la dignidad de la persona , en tanto le garantiza una vida plena al permitirle que sea identificada, no solamente por rasgos distintivos de carácter objetivo (nombres, seudónimos, registros, herencia genética, características corporales, etc.), sino también por rasgos distintivos de carácter subjetivo como lo es su identidad de género. 14. Precisamente, un reconocimiento de la protección que merece la identidad personal en su dimensión dinámica, en particular, la identidad de género de las personas, de desprende de lo manifestado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en su sentencia anteriormente citada: “ (…) 133. La Corte Interamericana considera necesario recalcar que el alcance del derecho a la no discriminación por orientación sexual no se limita a la condición de ser homosexual, en sí misma, sino que incluye su expresión y las consecuencias necesarias en el proyecto de vida de las personas. Al respecto, en el Caso Laskey, Jaggard y Brown Vs. Reino Unido, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos estableció que tanto la orientación sexual como su ejercicio son un aspecto relevante de la vida privada. (…)” 16 (Subrayado añadido).
15. En el presente caso, la Comisión declaró infundada la denuncia interpuesta contra la señora Zevallos, por considerar que su negativa de brindarle sus servicios de restaurante al señor Zapata se encontraba justificada, pues con ello aseguraba la tranquilidad y comodidad de la clientela de sexo femenino. 16. No obstante, en virtud a las consideraciones anteriormente expuestas, el vocal que suscribe el presente voto discrepa con la decisión de la Comisión, pues considero que la negativa de la señora Zevallos de brindarle el servicio al señor Zapata, no se encontraba sustentada en una causa objetiva y justificada, en tanto que: (i) la identidad de género del denunciante reconocida como un derecho fundamental por nuestra Constitución y la Convención Americana sobre Derechos Humanos - implicaba que usara el baños de mujeres; y, (ii) la protección a la tranquilidad, si bien es un derecho fundamental17, en el caso concreto constituía un pretexto para encubrir un prejuicio de la clientela. dignidad del hombre, o en los principios de soberanía del pueblo, del Estado democrático de derecho y de la forma republicana de gobierno. 16
Cfr. T.E.D.H., Caso Laskey, Jaggard y Brown Vs. Reino Unido , (No. 21627/93; 21826/93; 21974/93), Sentencia de 19 de febrero de 1997, párr. 36 (“There can be no doubt that sexual orientation and activity concern an intimate aspect of private life”). Ver también Caso Dudgeon Vs. Reino Unido, (No. 7525/76), Sentencia de 22 de octubre de 1981, párr. 52, y Caso A.D.T. Vs. Reino Unido , (No. 35765/97), Sentencia de 31 de Julio de 2000. Final, 31 de octubre de 2000, párr. 23 (“the Court recalls that the mere existence of legislation prohibiting male homosexual conduct in private may continuously a nd directly affect a person's private life”).
CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL PERÚ. Artículo 2°.- Toda persona tiene derecho:
17. Con relación a la utilización de los baños de mujeres por parte de un transgénero de sexo masculino, reviste particular importancia para el presente caso, lo decidido por la División de Derechos Civiles del Estado de Colorado (EE.UU.), que reconoció el derecho de Coy Mathis, de seis años, nacido varón, pero que se sentía y vestía como una niña, a usar el baño para mujeres de su colegio de educación primaria. En la respectiva resolución 18 se señaló que: “(…) The Respondent perceives the Charging Party to be a boy based on her birth certificate because it suggest that she does not possess the typical female genitalia associated with girls. Sex assignment at birth, however, is merely a category that a child is placed in based on observable anatomy, and does not tak e into consideration the psychological and biological variations associated with the composition of each person. Given the evolving research into the development of transgender persons, compartmentalizing a child as a boy or a girl solely based on their visible anatomy, is a simplistic approach to a difficult and complex issue. The Respondent, moreover, ignores federal and legal documents—more current than the Charging Party's birth certificate — which undeniably state the Charging Party's sex as female. The evidence, as such, is sufficient to demonstrate that the Charging Party is a girl and identifies as a girl. (…)” .19 “(…) Despite having access to other restrooms, by not permitting the Charging Party to use the girls' restroom, the Respondent creates an environment rife with harassment and inapposite to a nurturing school atmosphere. This deprives the Charging Party of the acceptance that all students require to excel in their learning environment, creates a barrier where none should exist, and entirely disregards the Charging Party's gender identity. Therefore, although (…)
22. A la paz, a la tranquilidad, al disfrute del tiempo libre y al descanso, así como a gozar de un ambiente equilibrado y adecuado al desarrollo de su vida. (…). 18
La resolución completa puede ser visualizada en: http://www.transgenderlegal.org/media/uploads/doc_529.pdf
“El demandado percibe al querellante como un niño, sobre la base de su certificado de nacimiento, ya que de tal documento se desprende que no posee genitales femeninos típicos, asociados con las mujeres. El sexo se determina en el nacimiento, sin embargo, no es más que una categoría en la que el niño es colocado sobre la base de la anatomía observable, sin tomar en cuenta las variaciones psicológicas y biológicas asociadas a la composición de cada persona. Dada la evolución de la investigación sobre el desarrollo de las personas transexuales, calificar como niño o niña, únicamente sobre la base de su anatomía visible, es un enfoque simplista a un problema difícil y complejo. La parte demandada, por otra parte, ignora documentos federales y legales - más actuales que el certificado de nacimiento del querellante - en los cuales indiscutiblemente se señala al femenino como sexo del querellante. La evidencia, como tal, es suficiente para demostrar que la parte querellante es una niña y se identifica como una niña”. (Traducción libre)
the Respondent provided alternate restrooms in theory, the evidence demonstrates that, in practice, they do not constitute "services" sufficient to meet the Charging Party's needs. (…)” .20
18. De otro lado, respecto a la supuesta afectación a la tranquilidad y comodidad de la clientela de sexo femenino, se aprecia que dicha afirmación no se sustentó en la existencia de pruebas concretas, de manera similar a lo ocurrido con la decisión de la Corte Suprema de Justicia de Chile cuando falló concediendo la tuición (custodia) definitiva de las hijas de la señora Karen Atala (en adelante, la señora Atala) a favor de su padre, quien había interpuesto una demanda de tuición luego de que la señora Atala iniciara una convivencia con su pareja del mismo sexo. En efecto, en la Sentencia del 24 de febrero de 2012, la Corte Interamericana de Derechos Humanos indicó lo siguiente: “(…) 130. El Tribunal observa que, en el presente caso, la Corte Suprema de Justicia de Chile no falló con base en un análisis in abstracto del alegado impacto de la orientación sexual de la madre en el desarrollo de las niñas, sino que invocó la supuesta existencia de pruebas concretas. Sin embargo, se limitó en sus consideraciones a la aplicación de un test de daño especulativo limitándose a hacer referencia, respecto al supuesto daño, a la ‘eventual confusión de roles sexuales’ y la ‘situación de riesgo para el desarrollo’ de las niñas. La Corte Suprema de Justicia afirmó la existencia de un ‘deterioro experimentado por el entorno social, familiar y educacional en que se desenvolvía la existencia de las menores’ de edad, como consecuencia de la convivencia de la madre con su pareja, sin especificar en qué consistía la relación de causalidad entre dicha convivencia y el supuesto deterioro . (…) La motivación de la Corte Suprema de Justicia se centró en los posibles daños psicológicos que podrían producirse en las tres niñas por el hecho de vivir con una pareja homosexual, sin aludir a razones de suficiente peso que permitieran desvirtuar que la orientación sexual de la madre o el padre no tiene un efecto negativo para el bienestar psicológico y emocional, el desarrollo, la orientación sexual y las relaciones sociales del niño o la niña. (…).” (Subrayado añadido).
19. Precisamente, por la falta de comprobación en el caso concreto de una afectación negativa al interés superior de las menores hijas de la señora Atala y la utilización de argumentos abstractos estereotipados, la CIDH 20
“Pese a tener acceso a otros baños, al no permitirle a la querellante usar el baño de las niñas, el demandado crea un ambiente lleno de hostigamiento y fuera de lugar en un ambiente escolar cálido. Esto priva a la parte querellante de la aceptación que todos los estudiantes necesitan para sobresalir en su ambiente de aprendizaje, crea una barrera que no debe existir y hace caso omiso por completo a la identidad de género de la querellante. Por lo tanto, aunque el demandado proporcionó baños alternos en teoría, las pruebas demuestran que, en la práctica, no constituyen "servicios" suficientes para satisfacer las necesidades de la querellante”. (Traducción libre).
concluyó que el Estado de Chile había incurrido en un trato discriminatorio en contra de la recurrente:
“(…) 146. Teniendo en cuenta todo lo anterior, este Tribunal concluye que si bien la sentencia de la Corte Suprema y la decisión de tuición provisoria pretendían la protección del interés superior de las niñas N., V. y R, no se probó que la motivación esgrimida en las decisiones fuera adecuada para alcanzar dicho fin, dado que la Corte Suprema de Justicia y el Juzgado de Menores de Villarrica no comprobaron en el caso concreto que la convivencia de la señora Atala afectó de manera negativa el interés superior de las menores de edad (…) y, por el contrario, utilizaron argumentos abstractos estereotipados y/o discriminatorios para fundamentar la decisión (…) por lo que dichas decisiones constituyen un trato discriminatorio en contra de la señora Atala. Por tanto, la Corte declara que el Estado vulneró el derecho a la igualdad consagrado en el artículo 24 en relación con el artículo 1.1 de la Convención Americana, en perjuicio de Karen Atala Riffo. (…)” (Subrayado añadido).
20. A mayor abundamiento, en la Sentencia del 24 de febrero de 2012, la Corte Interamericana de Derechos Humanos resaltó que: “(…) 94. (…) para comprobar que una diferenciación de trato ha sido utilizada en una decisión particular, no es necesario que la totalidad de dicha decisión esté basada “fundamental y únicamente” en la orientación sexual de la persona, pues basta con constatar que de manera explícita o implícita se tuvo en cuenta hasta cierto grado la orientación sexual de la persona para adoptar una determinada decisión. (…)” (Subrayado añadido).
21. Por último, considero que la existencia de una disposición legal que contempla una división de los servicios higiénicos de los restaurantes, en base al sexo de la persona, considerando como tales al masculino y al femenino; no enerva la obligación de los proveedores de respetar los derechos fundamentales de las personas, siendo que con su negativa de brindar el servicio al señor Zapata, por el hecho de querer éste usar el baño de mujeres, la señora Zevallos afectó el derecho a la identidad de género del denunciante, incurriendo en un trato discriminatorio. 22. En atención a lo expuesto, mi voto es que se revoque la resolución venida en grado en el extremo que declaró infundada la denuncia interpuesta contra la 19/20
señora Zevallos y, reformándola, se declare fundada la denuncia, por infracción del artículo 38° del Código, toda vez que la denunciada negó injustificadamente el ingreso del denunciante a su establecimiento comercial, configurándose el tipo infractor de trato discriminatorio, conforme a lo desarrollado en el presente voto.
ALEJANDRO JOSÉ ROSPIGLIOSI VEGA
Report "Resolución Indecopi - Prohibición de Ingreso a Baño de Mujeres a Persona Trans"
Share & Embed "Resolución Indecopi - Prohibición de Ingreso a Baño de Mujeres a Persona Trans"

References: Resolución 
 resolución 
 Resolución 
 artículo 38
 artículo 1
 artículo 38
 artículo 38
 Artículo 1
 Artículo 38
 Resolución 
 Resolución 
 artículo 21
 Artículo 21
 artículo 7
 resolución 
 artículo 38
 Resolución 
 artículo 38
 artículo 38
 artículo 2
 Resolución 
 artículo 1
 artículo 1
 artículo 38
 Artículo 1
 Artículo 1
 artículo 1
 artículo 24
 artículo 24
 artículo 1
 artículo 24
 artículo 1
 artículo 1
 artículo 29
 artículo 1
 artículo 1
 artículo 1
 artículo 1
 artículo 14
 artículo 14
 artículo 2
 artículo 2
 resolución 
 artículo 1
 artículo 29
 artículo 1
 artículo 2
 artículo 3
 Artículo 3
 Artículo 2
 resolución 
 resolución 
 artículo 24
 artículo 1
 resolución 
 artículo 38