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Timestamp: 2019-08-18 18:10:55+00:00

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el poder de los regentes durante 1716 a 1808
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LOS REGENTES D E LA REAL AUDIENCIA D E CATALUlCrA
(1716d808)
por MARIA DE LOS ANGELES PEREZ SAMPER
Durante el siglo XVIII, el Regente de la Audiencia, junto con el
Capitn General y el Intendente, constituia el triunvirato de autoridades
que presidia la vida del Principado. Aunque la figura del Regente no poseia la misma importancia e influencia que el Capitn General, quien
ostentaba el mayor grado de poder, o que, en otro orden de cosas, el
Intendente, ocupaba, sin embargo, una posicin tambin de gran relieve.
Ciertamente se trataba de un cargo menos personalizado que 10s otros
dos citados, pero, tanto integrado en el conjunt0 de la Aadiencia, como
en el marco general de la estructura poltica de Catalua del siglo XVIII,
reviste un extraordinari0 inters para la historia de ese periodo. Si conveniente resulta, dadas las circunstancias, el mejor conocimiento de 10s
diversos personajes que desempearon la Capitania General y la Superintendencia, igualmente necesario es conocer la realidad humana de 10s
diferentes Regentes de la Audiencia, pues si conocemos bien la Regencia
como institucin, gracias sobre todo a 10s estudios del profesor Mercader l , es muy poco-lo que sabemos sobre 10s hombres que la ocuparon.
De ahi el objetivo concreto del presente trabajo, que tiene por finalidad aportar algunos datos que permitan ampliar un poc0 el panorama
de la historia social de la Real Audiencia de Catalua en el siglo XVIII
y concretamente de su Regencia. En esta primera aproximacin, desde
el estado actual de una investigacin lenta y laboriosa por su propia
naturaleza, pretendemos responder someramente, en la medida de 10
posible, a cuestiones bsicas como su procedencia, estudios, carrera profesional, para plantearnos posteriormente cuestiones ms profundas y
de mayor alcance sobre su significacin econmica, social y poltica y,
sobre su posicin e influencia como grupo de poder en la Administracin
del Estado y en particular en Catalua.
Partiendo de la consideracin de las principales facetas que integran
el concepto institucional de la Regencia y estableciendo a continuacin
unas breves biografias de 10s veinte Regentes de la Audiencia catalana
que ostentaron el cargo entre 1716, fecha de formacin del nuevo Tribunal surgido de la Nueva Planta, y 1808, fecha del inicio de la Guerra
de la Independencia, deducidas las oportunas conclusiones, obtendremos
una primera imagen, en esbozo, del Regente de la Audiencia de Catalua,
a la vez como idea y como realidad, imagen que, aunque provisional e
incompleta, puede revelar alguno de 10s perfiles esenciales que la integran 2.
El Regente de la Audiencia de Catalua reunia una compleja variedad de funciones judiciales, administrativas y polticas. Era el primero
entre 10s magistrados del Tribunal en 10s asuntos estrictamente judiciales, pero en 10 concerniente a cuestiones politicas y de gobierno del
Principado se hallaba precedido por el Capitan General, quien ocupaba
la Presidencia por derecho propio, como cspide de la estructura establecida en la Nueva Planta. A la vez, el Regente, en su calidad de cabeza
del cuerpo de la Audiencia, ocupaba, en el sistema dual de poder compartido entre el Capitn General y la Audiencia, un puesto destacado.
De esta doble vertiente del cargo, que integra a un mismo tiempo atribuciones judiciales y politicas, se deriva su especial dificultad e influencia.
El problema se plante desde 10s primeros momentos de elaboracin de la Nueva Planta de Catalua. Naturalmente, el tema esencial
era la administracin de justicia. Patio en su informe avanzaba una
primera definicin de sus funciones afirmando que (cel oficio de Presidente o Regente, siendo la cabeza de todo el acuerdo, debe celar en la
puntual observancia de las dependencias de justicia, en 10 civil y criminal, y solicitud del despacho de las causas, teniendo su silla en cada
una de las Salas, y con especialidad la del Crimen porque la frecuencia
y atrocidad de delitos de aquel pas pide el mayor desvelon 3. De igual
opinin era por aquellas mismas fechas Ametller, quien tambiin subrayaba en su informe la conveniente asistencia del Regente a 10s juiciss
criminales. De acuerdo con su parecer, las cuatro Salas de la Audiencia
debian estar presididas por un Regente, ceque pueda asistir en todas),,
ccpero que de ordinari0 deba asistir en la Saia criminal en que se han
de tratar no slo las causas criminales, sino tambin 10s negoeios de
gracia, gobierncl y politican 4. La recomendacion de 10s dos informantes
quedo recogida en el articulo 10 del Decreto de Nueva Planta.
Constituida la Audiencia, en 10s primeros meses de su andadura, el
entonces Capitn General de Catalua, el Principe Francisco Pio de Saboya, Marqus de Castel-Rodrigo insistia en este mismo punto, abundando en 10s argumentos ya expuestos: <{...Espreciso que el Regente
asista con frecuencia a la (Sala) Criminal, por ocurrir en ella, cosas
importantes, causas criminales de Estado, negocios graves y de peso
tal que en sus providencias estriba en gran parte la paz, quietud y resguardo de este Principado ...,, S.
Pero todo no se reducia a la cuestin judicial, por muy importante
que st,a fuese. Como ya hemos indicado anteriormente, el papel a desempear por el Regente era muy variado y complejo. Adems de la
administracin de justicia habia otras cuestiones. Segn escribia el
Marqus de Castel-Rodrigo, ela expedicin de las cosas de gobierno y
poIitica dependen principalmente del Regente que es quien las propone,
dirige y debe conducir a su f i n ~ .Si pensamos que estas afirmaciones
las hacia el propio Capitn General, comprenderemos mejor la importancia de la misin del Regente en la administracin del Principado, sobre todo en los delicados momentos de implantacin del nuevo sistema:
ccEl Regente en Catalua ha sido siempre el que conducia el timn de
10s negocios de su cargo --escribia Castel-Rodrigo- y si 10 ha sido asi
en el pasado, iqu ser5 en el presente, que a cada paso se tropieza con
la regalia, que es menester establecer sobre todo, y con materias y
delitos de Estado? Siendo, pues, tan esencial en este sistema (y aun cuan'do estuviese bien establecido la Audiencia y en el Principado la quietud
que haya un buen Regentea.
La trascendencia del puesto requeria que fuese desempeado por
hombres de relevantes cualidades y aptitudes en materia jurdica y
poltica, pero una cosa era la teoria y otra la prctica, pues no todos alcanzaron la altura desada. El Regente, por ser el primero entre 10s
magistrados del Tribunal, debia reunir condiciones sobresalientes y especifica~,adems de las comunmente requeridas para un ministro ordinar i ~En
. opinin del Consejo de Castilla, manifestada en las deliberaciones
sobre la formacin de la Nueva Planta, resul'taba indispens,able que ocupase la Regencia ccsujeto de experiencia, literatura y representacin,,
El Marqus de Castel-Rodrigo, una vez constatadas las primeras
dificultades en el funcionamiento de la nueva Audiencia, desarrollaba
en su informe las cualidades que necesitaria poseer un buen Regente:
<(Esmenester por Regente u11 hombre muy maduro, muy atento, y muy
capaz y cabal, asi en cosas de justicia, civil y criminal, como en las de
gobierno y politica, en literatura, en practica de tribunales y ltimamente
que sea tan buen Maestro de Capilla, que aunque 10s instrumentos que
deben formar la Sinfonia no sean muy buenos, 10s sepa tambin acordar, distribuir y adiestrar que vayan muy a tiempo y medida y que se
logre aquella armonia que mejor deleite el odo,,. El smil que establece
entre el Regente y un Maestro de Capilla parece especialmente acertado
y clarificador, igual que sucede con la comun imagen del Regente como
cabeza de la Audiencia. Si la cabeza es el rgano superior y rector, que
coordina la vida del cuerpo, funcion semejante desempea el Regente en
la Audiencia. Asimismo, ei Regente, de la misma forma que un Maestro
de Capilla, debe armonizar al conjunt0 de ministros, para que la Audiencia como institucin no sea un simple agregado de individualidades ms o
menos eficientes, sino que constituya un organismo vivo y operante, capaz de realizar el importante cometido que de ella se espera, objctivo
imposible si no se consigue una unidad efectiva y armoniosa.
Con el paso de 10s aios, a medida que surgian 10s problemas y se
manifestaban las nuevas necesidades, la imagen del Regente se fue perfilando y definiendo. Una de las preocupaciones constantes era el retraso permanente en la marcha de la administracin de justicia. El Marqus de Castel-Rodrigo se lamentaba ya de el10 desde la constituci6n
de la Audiencia, pero si al principio la causa de las demoras fueron las
dificultades y conflictos de la puesta en marcha del nuevo gobierns en
Catalua, muy pronto se pus0 de manifiesto que el problema no desaparecia con el tiempo y la experiencia, sino que se convertia en habitual.
Sobre el tema incidia, por ejemplo, en 1729 el entonces Capitn General
del Princilx~lo,Don Guillermo de Melun, Marqus de Risbourg, que
subrayaba la especial responsabilidad, que en esta cuestin como en
tantas otras, recaia sobre el Regente. Risbourg recomendaba para el
cargo el nombramiento de un ccsujeto de literatura, experiencia, celo e
integridad correspondiente al empleo de Regente, para que dirija con
conocimiento las materias, no d lugar a que se introduzca la perniciosa
practica del atraso de ellas en detriment0 de las partes; y se adquiera
el respeto de estos ministros, que no conseguir otro cualquiera de ellos,
que para el citado empleo de Regente se elija, por la consecuente violencia que causa haberse de sujetar a un superior que antes se mir6 como compaero e igual en carcter, circunstancia que con el Regente difunto Dan Leonardo Gutierrez se vi acreditada,,.
El ultimo punto de la recomendacion del Marqus de Risbourg
plantea una de las cuestiones capitales sobre la figura del Regente: deba hallarse estrechamente ligado a la Audiencia desde tiempo atras
o convenia que fuese ajeno a ella? En el texto citado se hace alusin
a un aspecto particular de la opcin. Es mejor que conozca en profundidad y por experiencia propia la situacin de la Audiencia que va
a regentar? O acaso, como apunta el Capitan General, jes mas oportuno
que se encuentre desligado de la institucin, a fin de que ni las relaciones de amistad, compaerismo o inters, ni las rencillas, disputas
o rivalidades entorpezcan el correcto cumplimiento de sus funciones?
En el caso al que hemos hecho referencia, es preciso puntualizar que
Risbourg estaba apoyando a una persona concreta, Don Gracian de Peralta, y por el10 no sabemos hasta que punto su argumento responda
a una opinin independiente, a una autentica conviccin, o. se trataba
simplemente de una defensa circunstancial de un caso dterminado.
De cualquier forma, la cuestin revela una faceta de la doble corriente de pensamiento que sobre el tema existia desde tiempos anteriores y que se mantendr con dudas y alternativa?, durante todo el
siglo XVIII. Basicamente existian dos posturas. De un lado, se defendia
la aproximacin, la integracin, como mejor via de conocimiento y
eficacia. Se preferir, en consecuencia, para servir el cargo a personas
de gran preparacin y experiencia dentro de la propia institucion O al
menos en puestos similares, y en la misma linea, a personas que sean
naturales del pas o como minimo que 10 conozcan bien por haber residido all mucho tiempo. Esta postura, aunque tuvo importantes valedores, puede considerarse, en definitiva, como minoritaria y perdedora en
el caso de la Regencia de Catalua.
De otro lado, y en contraposicin a la postura anterior, existi una
fuerte corriente de opinin que se inclinaba por el distanciamiento. De
acuerdo con esta tendencia, el mejor modo de asegurar la imparcialidad
de la administracin de justicia era que el magistrado fuese ajeno a la
realidad concreta sobre la que tenia que ejercer su ministerio. De ahi
que, como garantia de independencia y libertad, la legislacin prohibiera
en algunos tribunales, por ejemplo en la Real Audiencia de Sevilla, la
presencia de ministros naturales de aquel lugar De ese mzodo se
procuraba evitar, al menos en teoria, la existencia de vinculaciones y
compromisos entre el juez y las partes y entre el juez y sus otros compaeros de ministerio, deshaciendo a priori la posibilidad de formacin
de un sistema de intereses creados, clientelismos o partidismos, que no
por el10 dejaba de crearse y prosperar como es buena prueba la misma
Audicncia de Sevilla 9.
Pero ste es un planteamiento general del problema, y en el caso
de la Audiencia de Catalufia la cuestin tenia iniplicaciones mucho ms
profundas y especificas, pues se trataba desde la Nueva Planta y durante
todo el siglo de un problema politico de primerisima magnitud. Estaba en
juego la viabilidad del nuevo modelo de Estado.
La raiz de Ia discusin arranca ya desde la fase preliminar a la
implantacin del nuevo gobierno del Principado. Don Francisco de Ametller en su informe, al tratar el punto de si 10s ministros de la Audiencia
habian de ser naturales o forasteros, consideraba conveniente que c<fuesen naturales, o a 10 menos dos o tres en cada Sala,, l0. Su o$nin es
clara, aunque no mencione especficamente al Regente. Don Jos Patio,
por su parte, ,aunque sustentaba una opinin mas restrictiva que la de
Ametller, consideraba, sin embargo, oportuno que siquiera al principio
se nombrase ccpor Presidente o Regente persona versada en aquella provincia, con conocimiento del pas y genio de 10s naturales; pues para
poder10 por si solo discurrir y consultar dando su parecer, necesitaria
de largo tiempo y- estudios ll.
Pese a la sustancial coincidencia de criteri0 de 10s info?mantes, la
decisin final se inclin por una postura abierta, pero en el caso concreto del Regente contraria: Sobre 10s ministros de la Audiencia ccremite
el Consejo al arbitri0 de V. M., que sean catalanes o castellanos. Solamente el Regente o Fiscales se le hace indispensable el que sean casteIlanos))'2. Como consecuencia de estas directrices emanadas del Consejo de Castilla, la terna para elegir al primer Regente de la nueva
Audiencia estaba compuesta por tres ministros castellanos y fue nombrado Don Francisco de Mera, que no figuraba en esa terna, pero cumplia la condicin de ser castellano 13. Sin emb,argo, la cuestin no qued cerrada.
El Marqus de Castel-Rodrigo,que desde su cargo de Capitn General goz de gran influencia en la introduccin del nuevo gobierno en Catalufia, opinaba primer0 siguiendo la linea oficial, que el Regente debia
ser castellano. Pero al paso de unos pocos meses, seguramente por
influencia de Don Francisco Ametller y sin duda por el mismo peso de
10s acontecimientos, cambi su forma de pensar, basAndose en slidas
razones, que explica en su interesante informe de 5 de septiembre de
1716, repetidarnente citado: c(Confesar6 que concibindose las cosas que
se ven de lejos y fuera del caso diversamente de las que cerca y puestos
en la materia se disciernen, cre con otros muchos, antes de obtener y
ejercer estos cargos, que convenia que e! Regente y 10s Fiscaies fuesen
castellanes en Catalua, pero la experiencia me ha hecho conocer evidenteinente la equivocacin que he padecido, y que para ser S. M. bien
servido en Catalua, y bien administrada la justicia, y establecer bien
esta Audiencia (a 10 menos en estos principios) es preciso e importante
que el Regente y el Fiscal Criminal sean Provinciales.
aLas razones que para el10 hay son tan claras y evidentes, que mirandolas atentamente no pueden dejar de hacer toda la mayor fuerza.
nY si es cierto que el Regente y el Fiscal Criminal deben llevar todo
el peso y toda la direccin de 10 mas importante que se ha de tratar en
la Real Audiencia, y es 10 de gobierno, 10 de poltica y 10 criminal, jcmo se podra creer que un Regente y un Fiscal que no conoce ni el pas,
ni la gente, ni sabe las ~onstituciones,ni la practica, ni el estilo de Catalua, ni entiende bien la lengua, puedan nunca desempear sus empleos como conviene, y mas en el principio de una Audiencia compuesta
de sujetos que por la mayor parte-son asimismo inexpertos? Pero siendo
provinciales el Regente y el Fiscal Criminal se sigue que el uno y el otro
tendran gran conocimiento del pas y de sus naturales, de 10s hombres
buenos y malos que hay en 10s lugares y poblaciones; que tendran, por
via de sus amigos, parientes y adherentes, fieles y continuas noticias
de 10s discurso;, movimientos-y designios de 10s naturales, y entablada
con aquellos correspondencia, como con 10s afectos vasallos del Rey y con
las Justicias del Principado, conociendo por la practica de la provincia
con cuales de 10s unos y de 10s otros se puede confiar, y de este modo
podran dirigir en esta parte muy bien las materias de gobierno y poltica,
y establecer la mis recta administracin de la justicia criminal, y la
vigilancia del resguardo, y quietud del Principado, y por otra parte se
asegurar tambin la mejor ,administracin de la justicia civil y mas
breve expedicin de ella y del despacho siendo provincial el Regente,
porque asi sera ste (que es bien esencial y aun preciso) hornbre experimentado en las leyes, practicas y estilos del pas y de la Real Audiencia, y podr con pleno conocimiento de el10 dirigir bien las materias y
evitar kl sinfn d e reparos, dudas y dificultades que cada dia se encuentran ahora (y atrasan notablemente el despacho) por la poca o ninguna
experiencia que tienen el Regente y la mayor parte de 10s ministros que
componen la Real Audiencia, que no saben salir de 10s negocios que hay
pendientes, al paso que padece el pblic0 en la detencin del despacho
y se confunden 10s subalternos dc la Audiencia y ios curiales por la
continua complicacin de dudas y reparos que se ofrecena.
No era, pues, el ser cataln la nica conaicin necesaria para ser
buen Regente, en opinion de Castel-Rodrigo, segn ya hemos indicado
antes, pero si era presupuesto bsico y principal, al que debian completar otras cualidades: ccsentado, pues, que es preciso para el mejor
servicio del Rey y administracin de justicia que este Regente y Fiscal
Criminal sean provinciales (por 10 menos por ahora y hasta que est6
bien establecida la Audiencia) entrar el reparo en encontrar sujetos
dignos de empleos de esta confianza y en quienes adems de las circunstancias expresadas concurran las de notoria fidelidad y amor al
Rey y para Regente las de madurez, experiencia, desinters y letras ...
Pese a la fuerza que esta linea de pensamiento obtuvo, gracias al
apoyo del Principe Pio y a su aceptacin por parte de algunos personajes influyentes como Don Luis de Miraval, entonces Gobernador del
Consejo de Castilla, la postura oficial se mantuvo inconmovible. Fracas
por el10 la candidatura de Ametller para Regente, respaldada por el Principe, y la necesaria reforma del cuadro de personal que componia la
Audiencia se realiz dentro de 10s canones establecidos. Una breve orden
real, aEl Regente ha de ser castellano)), record6 a la Cmara la decisin
inicial y marco la pauta que debia imperar, con una nica excepcin,
durante todo el siglo XVIII.
A Don Francisco de Mera le sustituy Don Cristobal del Corral, que
era castellano --en el sentido amplio del trmino, pues habia nacido en
Villarreal, dicesis de Pamplona-, y que adems no tenia contacto alguno con Catalua. Sin embargo, la linea partidaria de un ac'ercamiento
del Regente a la realidad catalana, como alternativa mnima a su condicin de natural del Principado, no decay a pesar de la oposicin oficial.
Don Francisco de Ametller, desde su puesto de Consejero de Castilla,
sigui defendiendo esta idea, y asi, en 1726 al producirse la vacante por
ascenso de Corral al Consejo de Ordenes, con argumentos muy parecidos a 10s utilizados por Castel-Rodrigo cn su informe, recomendaba el
nombramiento para Regente de un ministro que, aunque no era cataln,
al menos se hallaba estrechamente ligado a la Audiencia de Catalua:
Leonardo Gutierrez como tiene diez aos de practica y experiencia
de la Audiencia de Barcelona y sus estilos y leyes establecidas por S . M.
en el Decreto de la Nueva Planta para el rgimen y gobierno de aquella
Audiencia y Principado, confirmand0 como nuevas las Constituciones
de Catalua y sus estilos y prcticas, en todo 10 que toca a intereses de
partes (10 que no es en Valencia, sino muy diferente y distinto, gobernandose por las leyes, prcticas y estilos de Castilla); sera mucho mah
capaz y experimentado para el ejercicio del empleo de Regente, que no
otro extranjero, que haya de entrar de nuevo a informarse bien de aquel
gobierno y rgimen y su curso y practica en 10s negocios y dependencias
para 10 cua1 necesita de algn tiempo, como de cerciorarse de 10s genios
y procederes de 10s ministros y subalternos y de 10s naturales y paisanos, para 10 que conduzca a la recta administracin de justicia y al
Real Senricion 14. En esta ocasin se impuso el punto de vista defendido por Ametller y Don Leonardo Gutierrez de la Huerta fue elegido Regente. Pero las alternativas fueron continuas. Baste recoraar aqu la
carta del Capitn General Marqus de Risbourg, antes citacia, desaconsejando la repeticin de un caso similar al del Regente Gutierrez de la
Huerta y recomendando la eleccin de Don Gracian de Peralta, ministro
totalmente ajeno al Principado y a su Audiencia.
Los Regentes siguieron siendo castellanos, aunque generalmente se
tuviera en cuenta la conveniencia -no siempre respetada a la hora de
la eleccin- de que poseyeran conocimiento y experiencia de Catalua,
en aras de una mayor eficacia y un mejor servicio de 10s intereses del
Estado. Son, por ejemplo, reveladoras las razones que Don Antonio
Francisco Aguado, Consejero de Castilla, exponia el ao 1732 en su
carta de recomendacin en favor de Don Bernardo Santos: ccEste sujeto
fue un gran maestro en Salamanca y ha sido muy buen ministro en
Barcelona, practico de las cosas de Catalua y amante del Rey...a IS
La gran excepcin de la norma establecida se produjo a finales del
reinado de Felipe V con el nombramiento, en 1742, de Don Jos Francisco de Als y Rius, que fue el nico Regente catalan de la Audiencia
del Principado durante toda la centuria. Significativamente Albs, en el
memorial que escribi solicitando la Regencia, despus de enumerar
sus muchos mritos, hacia hincapi en su experiencia, pero sin mencionar
su condicin de cataln: cc ...Suplica a V. M. (en consideracin de 10s
expresados servicios y de la larga experiencia que tiene el suplicante
de cuantos asuntos han ocurrido y pueden ocurrir en Catalua) honrarle
con la gracia de Regente de aquella Audiencia...s 16.
La Regencia de Albs parece que tuvo un saldo netamente positivo.
Sin embargo, no faltaron criticas que apuntaban concretamente a la
eterna cuestibn de si el Regente debia ser cataln o castellano. El 19 de
noviembre de 1746 el Marqus de Campo Fuerte en un informe reservado sobre la Audiencia escribia : Als <cesel ms puntual en asistir a las
horas de Audiencia, pero tan blando y condescendiente con 10s ministros y subalternos, que sus permisiones y disimulos, motivan una muy
notable inobservancia, no so10 respecto de las ceremonias, que con grande utilidad pblica son correspondientes a 10s tribunales superiores,
sino tambin respecto de las Reales Ordenanzas, que se imprimieron y
publicaron en el ao pasado de 1742, bien que aquella inobservancia
promueve en gran parte la perjudicial repugnancia con que 10s dems
ministros nacionales tratan y reciben cualquiera nueva providencia, adictos siempre a su idolatrada antigiiedads 17. Pocos dias mas tarde, el
28 de noviembre, el Obispo de Barcelona en su informe, despus de
hacer una breve biografia del Regente Als, se mostraba claramente
contrario a la presencia de un cataln al frente de la Audiencia: <<Este
Ministerio, que es de squito y representacin, importaria ms al servicio y al Estado, que 10 ocupase un castellano: teniendo inconvenientes
que se confiera a sujeto del pas, en el que aun conservan algun calor
las cenizas de la aficin al dominio austriaco y a sus privilegios))Is
En definitiva, aun cuando la experiencia de un Regente cataln no fue
negativa, existieron recelos y desconfianzas y el caso no volvi a repetirse. Todos 10s dems Regentes de aquel siglo fueron naturales de la Corona de Castilla. Pero indudablemente el tema constituy una de las cuestiones ms controvertidas entre las que afectaban a la Regencia de
Otro conflicte siempre latente fue el delicado equilibri0 de las relaciones entre el Capitn General y la Audiencia, tema en el cua1 el
Regente desempeaba asimismo un papel de gran importancia. El problema se evidencio desde el primer momento y pas6 por alternativas
de entendimiento y oposicin, segun las circunstancias y, sobre todo,
segn las personas que servian 10s diferentes cargos, Capitanes Generales por un lado y ministros de la Audiencia encabezados por el Regente por otro. El Marqus de Castel-Rodrigo, que inaugurb la Nueva
Planta, fue, seguramente, en opinin del profesor Mercader, el que comprendj mejor el sentido de la estructura dual establecida y el que mejor supo presidir la Audiencia, sin enfrentamientos visibles con 10s dinmicos oidores de esta fase inicial lg. Sin embargo, el acuerdo distaba
mucho de ser perfecto. Basta leer el informe fechado el 5 de septiembre
de 1716 para darse cuenta. Y en estas tensiones el Regente tenia una
directa responsabilidad. No podia existir buen entendimiento entre el
Capitn General y la Audiencia, si el Capitn General no se entendia con
el Regente. Al recomendar el nombramiento de Don Francisco de Amet-
ller para la Regencia, el Marqus de Castel-Rodrigo escribia: <<...Encuanto a mi aseguro a V. S . que me alegraria mucho pues me seria de grande
alivio tener a este ministro por Regente, para consultar y dirigir 10s expedientes de gobierno y poltica (que es peculiar por su instituto) cuando ahora en el que actualmente 10 es (Mera) no ha110 el menor socorro;
y me seria de grande consuelo y satisfaccin ver corriente este Tribunal
y establecida la mas recta administracin de la justicia civil y criminal,
cuando hoy tengo el imponderable desconsuelo de ver que todo 10 de
gobierno esta suspens0 y confuso y que a nada se me responde por el
Tribunal, que la justicia criminal, tan precisa en Catalua, cojea, y que
la civil esta parada ...D
Pese a todo, esta primera poca, salvadas las dificultades iniciales,
fue buena. En aos posteriores el problema en vez de suavizarse empeor. Como explica Mercader, 10s Capitanes Generales que sucedieron
al Marqus de Castel-Rodrigo en Catalua no tuvieron acierto en proseguir la convivencia y armonia que ste habia logrado respecto a la
Audiencia. Risbourg, igual que el Conde de Glimes o el Marqus de la
Mina, que gobernaron el Principado catalan hasta bien entrada la segunda mitad de la centuria, pusieron en entredicho la independencia ejecutiva de 10s ministros de la Audiencia. El mandat0 de todos estos Capitanes
Generales fue, ademas, extraordinariamente dilatado, 10 que contribuy
a conferirles un inequivoco sentido de firmeza personal y de rigido autoritarismo en relacin con la Audiencia *O. En consecuencia, ia figura
del Regente tuvo en general tendencia a difuminarse, al menos aparentemente, frente al claro predomini0 progresivo del Capitan General. La
tendencia se acentuaba debido a la corta duracin que normalmente tenian 10s mandatos de 10s Regentes, pues cambiaban con frecuencia debido al ritmo de promociones en la cabeza del escalafn de la administracin del Estado. El promedio de permanencia en el cargo fue, entre
1716 y 1808, de unos cuatro aos y medio. Pero el dato es engaoso,
sobre todo si tenemos presentes las largas temporadas que la Regencia
permaneci vacante al producirse las sustituciones. La mayor parte de
10s Regentes sirvieron la plaza por un espacio de tiempo menor que el
promedio. Significativamente el periodo mas largo corresponde al catalan
Jos Francisco de Als, que sirvi el empleo durante diecidis aos, desde 1742 hasta su muerte en 1758. La Regencia mas efmera fue la de Don
Jcxaquin Jos de Navasques, que la ostento apenas unas semanas.
Pero no era so10 el Capitn General quien limitaba al Regente. Tambin la propia Audiencia, como entidad colectiva, servia de contrapunto
a su autoridad. Recordemos, por ejemplo, que las decisiones a la consulta del Capitn General en materia de gobierno eran tomadas por
mayoria de votos del Plenario de la Audiencia o Real Acuerdo. Sin embargo, y pese a todas estas necesarias matizaciones, la figura del Regente, tal vez poc0 dibujada en el aspecto institucional, cobra vida y rclieve cuando se estudia -como en este trabajo pretendemos- desde un
enfoque sociologico, pues se trataba de un cargo en el que la categoria
y el ascendiente personal podian desplegar enormes posibilidades.
Del anlisis de las biografias resuinidas que presentamos, surge una
primera cuestin, en conexin precisamente con e1 importante tema, ya
comentado, de la procedencia de 10s ministros llamados a servir la Regencia de Catalua. Desconocemos por el momento su lugar de nacimiento en cuatro casos, 10 que en un total de viente representa un porcentaje elevado. ~Sinembargo, la muestra resulta ilustrativa, teniendo en
cuenta que se trata de un dato generalmente difcil de obtener, y que
no siempre es significativo, pues en ocasiones el lugar de nacimiento es
puramente accidental, ya que varios de 10s Regentes pertenecian a familias ligadas a la Administracin y, por tanto, sujetas a una fuerte
movilidad de residencia. Como ya hemos sealado, s610 uno, Don Jos6
Francisco de Alos, era natural de Catzlua, naci en Barcelona. De
10s dems, si agrupamos su lugar de nacimiento por regiones, observaremos que la mayor parte procedia de las dos Castillas. De Castilla
la Nueva, cinco, cuatro de Madrid, Mera, Colon, Hoz y Velarde, y uno
de Buenache, provincia de Cuenca, Burriel. De Castilla la Vieja eran
cuatro: Gutierrez, de Villacarriedo (Burgos); Santos, de Medina del Campo (Valladolid); Paz, de Calahorra (Logroo); y Gomez, de Castilruiz
(Soria). El peso del centralismo castellano queda, pues, bien establecido,
y resulta mucho mas significativo si pensamos en 10s cuatro Regentes
que habian nacido en Madrid, aunque es preciso puntualizar, sobre todo
en este ultimo caso, la circunstancia ya indicada sobre la subordinacin
del lugar de nacimiento de algunos ministros a 10s avatares de la carrera
profesional de sus padres a) servicio del Estado. De 10s seis restantes,
dos eran andaluces: Torre Marin, natural de Tijola (Almeria) y Prez de
Hita, de Nivar (Granada); uno navarro: Corral Idiaquez, de Villarreal
(Pamplona); uno del reino de Murcia: Peralta, nacido en Alcaraz (Albacete); uno vasco: Lardizabal, de Legazpia (Guipuzcoa); y uno gallego:
Torrente y Castro, natural del arzobispado de Santiago.
Otro centro de inters radica en 10s estudios realizados por 10s futuros Regentes de Catalua. Comenzando por el tema de las Universida-
des, en seis casos desconocemos todavia el dato. De 10s restantes, queda
claro el predomini0 de la Universidad de Salamanca, en la que cursaron
sus estudios cinco: Corral, Santos, Coln, Torre Marin y Lardizabal. A
continuacin sigue la Universidad de Alcal de la que fueron alumnos
tres: Peralta, Hoz y Velarde. En la de Granada estudiaron 10s dos andaluces, Torre Marin -que comenz en ella sus estudios y 10s termino en
Salamanca- y Prez de Hita. Finalmente aparecen otras Universidades
en las que solo estudi un0 en cada una. En Barcelona, antes de perder
su Universidad a raiz de la Guerra de Sucesin, estudi Als, que habia
nacido en esta ciudad. En la Universidad de Santiago estudi el gallego
Torrente y Castro. En la de Toledo, Burriel, seguramente por la proximidad respecto a su lugar de origen. En la de Zaragoza, Paz, posiblemente por motivos similares al anterior. Y en la Universidad de Valladolid, uno de 10s centros universitarios ms importantes de la poca,
a diferencia de 10 sucedido con Salamanca y Alcal, que encabezan esta relacin, s610 tenemos referencia de que estudiase uno de 10s Regentes, Pedro Gmez Ibar Navarro.
Cuestin fundamental, por la extraordinaria influencia que tenia
en la seleccin y promocin de 10s ministros, es la pertenencia de 10s
Regentes de Catalua a 10s CoIegios Mayorcs. Nos consta sa condicicin de
Colegiales en nueve casos. Dos Colegios, San Bartolom de la Universidad de Salamanca y San Ildefonso de la Universidad de Alcal cuentan
cada uno de ellos con dos Regentes del Principado entre sus colegiales.
En San Bartolom estudiaron Corral y Lardizabal y en San Ildefonso
10 hicieron Peralta -que fue primer0 Colegial del Menor de Mena en la
misma Universidad- y Hoz. Los otros cinco, Coln fue Colegial del Mayor de Oviedo de Salamanca, Torre Marin del Mayor de Cuenca en la
misma ciudad, Gmez Ibar del Mayor de Santa Cruz de Valladolid, el
gallego Torrente y Castro del Fonseca de Santiago y el andaluz Prez de
Hita del Santa Cruz de la Fe de Granada. Si agrupamos 10s Colegios por
Universidades, vuelve a sobresalir Salamanca, donde estudiaron cuatro,
de ellos dos en el de San Bartolom, uno en el de Cuenca y otro en el
de Oviedo. Sigue detrs la Universidad de Alcal con sus dos colegiales
del Mayor de San Ildefonso, S610 de un Regente nos consta que fue
manteista, Velarde.
Sobre el grado acadmico alcanzado por cada uno de 10s Regentes,
la informacin es algo dudosa, porque no siempre se halla este extremo
bien especificado. Parece, sin embargo, que la mayoria eran Doctores,
pero habia algunas excepciones: por 10 que sabemos Burriel obtuvo s610
el grado de Bachiller y Hoz y Lardizabal llegaron nicamente al de Licenciado. Al grado superior de Doctor arribaron Gutirrez, Peralta, Santos, Coln, Als, Prez de Hita, Velarde, Torrente y Paz.
Mucho rns significativa es considerar 10s Regentes que habian sido
catedrticos, pues es conocicia la importancia que tenan las ctedras
como medio de promocin hacia la carrera en la Administracin del Estado, especialmente en la magistratura. Sobre 10s datos que actualmente
poseemos, nueve Regentes fueron catedrticos. Cinco en la Universidad
de Salamanca: Corral, Santos, Coln, Torre Marin y Lardizabal. Tres
en Alcal: Peralta, Hoz y Velarde. Y uno en Santiago: Torrente. Todos
ellos ocuparon ctedras en la misma Universidad en que habian estudiado.
Via alternativa a la ctedra y algunas veces complementaria era el
ejercicio profesional de la abogacia. Sabemos de cuatro Regentes que
iniciaron su carrera como abogados. Mera ejerci como abogado en Mndrid durante veinte aos, antes de entrar al servicio del Estado, Santos
se recibi de abogado en la Chancillera de Valladolid en 1701 y ejerci
como tal durante rns de veinte aos, complementando de esta forma
su labor como catedrtico, Burriel fue abogado de 10s Reales Consejos
y Paz, abogado en la Corte desde 1753 hasta 1771, en que comen26 su
carrera de magistrado.
Aparte de estas dos lineas comunes de acceso a la magistratura -sobre todo la ctedra, que fue ms habitual que la abogacia-, existen
otras vias, que pueden considerarse excepcionales por su escasa frecuencia. Asi, por ejemplo, Gutirrez de la Huerta inici6 su carrera sirviendo
diversos empleos en Italia, Als comenz como Relator y Asesor de la
Superintendencia de Catalua y Prez de Hita entr en la carrera judicial gracias a su matrimoni0 con Doa Mana Ana de Ochavart y de la
Combe, que poseia por merced dotal una plaza de Oidor de la Chancilleria de Granada.
Interesante para conocer la carrera-tipo de un magistrado y, coneretamente, de 10s Regentes de la Audiencia catalana, es el anlisis de
la primera plaza que ocuparon en la Administracin. La forma en que
comenzaron sus carreras era la habitual en la magistratura, independientemente de la categoria que con el tiempo pudieran alcanzar 10s ministros. Casi todos ellos empezaron de forma similar, ascendiendo desde
10s peldaos inferiores del servicio en plazas de Chancilleras y Audiencias. Cuatro comenzaron como Fiscales, dos en la Audiencia de Catalua, Lardizabal en la Fiscalia Criminal y Santos en la Civil, un0 en la
Criminal de la Chancilleria de Granada, Colon, y otro en la Audiencia de
Asturias, Hoz. Otros cuatro comenzaron como Alcaldes del Crimen, dos
en la Chancilleria de Valladolid, Corral y Arjona, y dos en la Audiencia
de Catalua, Torrente y Gomez Ibar. Tres empezaron en las Chancillerias sirviendo plazas de Alcaldes de Hijosdalgo, dos en Valladolid, Burriel y Paz, y el tercer0 en Granada, Torre Marin. Dos ms iniciaron su
carrera como Alcaldes Mayores de las Audiencias de Galicia, Peralta, y
de Asturias, Hoz. Estas plazas eran equivalentes a las de Oidor, pero en
estas Audiencias -primer0 en la de Galicia y despus en la de Asturias,
que se creo a su semejanza- 10s ministros recibian este titulo de Alcaldes Mayores. Y solo uno entro a servir como Oidor en una Chancilleria, la de Granada, pero fue Prez de Hita, que obtuvo la plaza, como ya
hemos explicado, por merced dotal otorgada a su esposa. Otros casos en
cierto modo peculiares fueron el de Mera, cuyas primeras plazas en la
Administracion habian sido las de Sustituto Fiscal y Abogado general
del Consejo de Hacienda, desaparecidas con las reformas administr,ativas, y que propiamente en la magistratura entro ya como Regente, al ser
nombrado para la recin formada Audiencia de Catalua; o bien el caso
de Gutirrez de la Huerta, quien, segn hemos explicado, empez sirviendo diversos cargos de la Administracin en Italia, y que en la peninsula tuvo como primera plaza, la de Alcalde de Hijosdalgo de la Chancilleria de Valladolid. Finalmente, cabe citar el caso de Alos, quien despus de iniciar su carrera en la Superintendencia ,acabo por incorporarse a la Audiencia, primer0 mediante la concesion en 1728 de honores de
Oidor y de forma efectiva en 1732 ocupando dicha plaza. Desconocemos
10s casos de Navasques, Marcos y Olea.
Muy significativo resulta tambin el analisis de las plazas, inmediatamente anteriores a la Regencia de Catalua, ocup.adas por cada uno
de 10s Regentes. Observamos que la mayoria, doce sobre un total de
veinte, procedian de una plaza de Oidor. De ellos, siete habian servids
en Chancillerias, cuatro en Valladolid, Hoz, Lardizabal, Paz y Arjona, y
tres en Granada, Colon, Torre Marin y Prez de Hita. Otros cuatro habian sido Oidores en diversas Audiencias: tres en la misma Catalua,
Gutirrez de la Huerta, Santos y Gomez Ibar, y uno en Asturias con el
titulo de Alcalde Mayor, Corral. Otro fue Oidor en el Consejo Real de
Navarra, Joaquin Jos Navasqes. Cinco de 10s Regentes de Catalua 10
habian sido pa en otros tribunales Dos procedian de la Regencia de Canarias, Torrente y Burriel, y en cierto modo puede incluirse tambin
el caso de Prez de Hita, que habia sido nombrado Regente de Canarias,
pero renunci6 a la plaza antes de ocuparla. Peralta era Regente de Valencia, Velarde de Mallorca y Olea de Galicia cuando fueron designados
para el Principado catalan. Los otros tres casos restantes son singulares.
Mera, en rigor, era un ministro ccreformado,,, es decir, afectado por las
reformas administrativas, cuando fue nombado Regente, la plaza anterior fue, segn hemos indicado repetidamente, la de Abogado General
del Consejo de Hacienda. Als era Alcalde de Casa y Corte y Marcss era
Fiscal del Consejo Real de Navarra.
Igualmente significativas, en este proceso de promocin que analizamos, son las plazas inmediatamente posteriores ocupadas por 10s Regentes. Para cuatro la Regencia fue su ltima plaza, tres la ocupaban
cuando murieron, Gutirrez de la Huerta, Als y Torrente, y otro, Olea
Carrasca, se jubilo. De 10s restantes, ocho pasaron directamente al Consejo de Castilla, cinco como Consejeros, Peralta, Torre Marin, Prez de
Hita, Paz y Marcos, y tres mas como Fiscales, Santos, Coln y Arjona.
Tres fueron al Consejo de Ordenes, Corral, Hoz y Navasqes. Uno fue
al Consejo de Hacienda, Lardizabal. Como vemos, en total fueron doce
10s que ascendieron a plazas de 10s Consejos de forma inmediata al servicio de la Regencia de Catalua. Ademas hubo tres Regentes que fueron
nsmbrados Presidentes de Chancilleria, dos de Valladolid, Burriel y
Gmez Ibar, y uno de Granada, Velarde. Caso especial fue el de Mera,
que renuncio acla Regencia y que poc0 tiempo despus fue designado
Fiscal de la Sala de Alcaldes de Casa y Corte. El conjunt0 muestra claramente la rapida promocin de 10s Regentes catalanes a las plazas superiores de la Administracin del Estado, de 10 que se deduce la gr,an
importancia -reconocida explcitamente en 10s informes de la Camaraque se otorgaba al servicio en la Regencia de Catalua, por Las especiales dificultades que suponia.
Para la mayor parte de 10s ministros la plaza inmediatamente posterior a la Regencia catalana fue tambin la ltima. En s610 einco casos
nos consta que existi una promocin ulterior, Santos, Colbn, Velarde,
Burriel y Gmez Ibar. Todos ellos fueron ascendidos a Consejeros de
Castilla, 10s dos primeros desde la Fiscalia que desempeaban en el
mismo Consejo y 10s otros tres desde la Presidencia de las Chancilleras.
En resumen, de 10s veinte Regentes del Principado entre 1716 y 1808,
once llegaron al Consejo de Castilla, tres al Consejo de Ordenes y uno
al Consejo de Hacienda, Mera coron su carrera como Fiscal de la Sala
de Alcaldes, tres murieron siendo Regentes de Catalua y uno se jubil
desempeando dicho puesto. Es decir, las tres cuartas partes de ellss
alcanzaron el escaln superior de la carrera ocupando plazas de Consejeros de 10s Consejos Reales. La conclusin no hace mas que reafirmar
10 dicho anteriormente sobre la destacada importancia de la plaza de
Regente de la Audiencia catalana, dentro del sistema de escalafon de
las plazas togadas.
Otro punto interesante seria considerar concretamente la Audiencia
de Catalua, para analizar las posibilidades de promocin interna de 10s
ministros del tribunal cara a su propia Regencia. No fueron muchos 10s
que sirvieron otras plazas en la Audiencia catalana, adems de la de
Regente. Hubo tres que, aparte de la Regencia, sirvieron otra plaza: Lardizabal, que comenz su carrera en esta Audiencia como Fiscal Criminal, y Gutirrez de la Huerta y Als, que ocuparon ambos, plazas de
Oidor. Hubo otro ministro, Torrente y Castro, que realiz una parte
importante de su carrer,a en Catalua, donde permaneci trece aos desempeando dos plazas, primer0 la de Alcalde del Crimen -la plaza
inicial de su carrera- y despus la de Oidor. Ms interesante todavia
es el caso de Bernardo Santos y Pedro Gmez Ibar. Ambos iniciaron
su servicio en la Audiencia catalana y 10 prosiguieron en ella, sin parntesis, hasta alcanzar la Regencia. Santos comenzo como Fiscal Civil en
1721, p,as despus Oidor en 1724 y alcanz la Regencia en 1732. En total,
contando su periodo como Regente, permaneci en Catalua diecisiete
aos. Gmez Ibar empez como Alcalde del Crimen en 1777, ascendi a
Oidor en 1783 y lleg a Regente en 1793, su estancia en el tribunal fue,
tambin en conjunto, de veinte aos.
Otra cuestin importante de tener en cuenta es el procedimiento
de eleccin de 10s Regentes, en el que, como veremos, existe una cierta
variedad de casos y circunstancias. Como es sabido, en la dotacin de
plazas la via habitual era una consulta de la Camara de Castilla en la
que se presentaba al Rey una terna de ministros propuestos para el
empleo, con informacin sobre sus mritos y servicios. En ocasiones
se adjuntaban otros nombres que 10s miembros de la Cmara hubieran
votado para la terna, aunque no figurasen en ella, y listas de pretendientes a la plaza. El monarca podia nombrar a cualquiera de la terna,
independientemente del puesto que ocupara, podia tambin elegir entre 10s dems nombres propuestos, e incluso nombrar a cualquier otro,
sin necesidad de que hubiera sido mencionado por la Cmara. Aparte
de este procedimiento, existia la llarnada ccvia reservada>>,mediante la
cual, sin consulta de la Cmara, el Rey podia nombrar directamente,
por Real Decreto, a cualquier persona que desease.
El anlisis de 10s nombramientos de 10s Regentes de Cataluiia ilustra sobre 10s diversos procedimientos seguidos. De 10s veinte, quince
fueron nombr,ados mediante consulta de la Cmara y cinco 10 fueron
por via reservada. Pero en el primer grupo existe una gran variedad de
casos distintos. De 10s quince, siete aparecian en las ternas, seis ocupando el primer lugar, Gutierrez de la Huerta, Coln, Prez de Hita,
Lardizabal, Velarde y Burriel, y uno el segundo lugar, Arjona, que, sin
embargo, tambin habia obtenido un voto para el primer lugar. Otros
siete no figuaban en las ternas y su eleccin dependi de factores diversos, no siempre bien conocidos. Examinemos cada caso en particular. El primer Regente, Francisco de Mera, aunque no formaba parte
de la terna para Ia Regencia, se hallaba, en cambio, incluido en segundo
lugar de una terna para plaza de Oidor del mismo Tribunal. Pensemos
que, como se trataba de la formacin de la primera plantilla de personal,
todas las plazas se consultaron prcticamente al mismo tiempo y ademh
las circunstancias eran extraordinarias zl. Gracian de Peralta tampoc0
figuraba en la terna, pero cont con la recomendacin del entonces Capitan General del Principado, el Marqus de Risbourg, quien en la
misma carta en que comunicaba a Don Jos Rodrigo Villalpando, Marqus de la Compuesta, Secretari0 de Estado de Gracia y Justicia, el
fallecimiento del anterior Regente, Don Leonardo Gutierrez, aprovech
para sugerir la candidatura de Peralta. Risbourg consideaba que en
Don Gracian de Peralta coincidian todas las cualidades que requeria el
empleo: <<Es-decia entre otras cosas- persona de quien tengo la mayor satisfaccin por la experiencia que me asiste del tiempo que mandC
el Reino de Galicia, en cuya Audiencia sirvi mucho tiempo ....s, y proseguia, <(espero que V.S. hecho cargo de las circunstancias, que para
la obtencin de este empleo se necesitan, particularmente en un pas
como ste, y de 10 correspondiente que el citado Don Gracin para el
encargo, se sirva V. S., pasar todo 10 referido a la Real Inteligencia de
S. M., a fin de que en la citada provisin, sea de su Real agrado atender
a este sujeto...))22. Mas reveladora es todavia la carta de agradecimiento que Risbourg dirigir6 meses despus, el 30 de julio de 1729, al Marqus
de la Compuesta, al conocer el nombramiento de su recomendado: (<En
carta de 23 del presente, me dice V.S., que habiendo dado cuenta al
Rey de todo 10 que expres en 8 de enero de este ao, con motivo de
haber vacado la Regencia de esta Real Audiencia, se ha conformado S.M.
con mi representacin nombrando para este empleo a Don Gracin de
Peralta, y quedando en su inteligencia doy a V.S., las gracias correspon-
dientes p o ~la que V.S., ha contribuido a esta eleccin ...a 23. El caso
puede ser ilust~ativodel complejo sistema de influencias y presiones,
-casi siempre difciles de conocer por el historiador-, que generalmente rodeaba 10s nombramientos, y en especial para cargos de elevada categoria. Concretamente, tratndose de Catalua, la ascendencia del Capitn Gener,al podia resultar muy grande, dadas las circunstancias politicas del Principado y las singulares funciones encomendadas al Regente
como cabeza de la Audiencia.
Otro caso similar es el de Don Bernardo Santos, quien present6
un memorial a la Cmara de Castilla, solicitando la Regencia de Catalua y alegando como mrito especial el haberse encargado de la formacin de 10s Estatutos de la Universidad de Cervera. En apoyo de su
candidatura hizo una representacin a la Cmara Don Antonio Francisco Aguado, Consejero de Castilla y Protector de la citada Universidad.
Esta intervencin parece que fue decisiva en su nombramiento 24. Otros
nombres que tampoc0 figuraban en las ternas son 10s de Jos Francisco
de Als, que present6 memorial en solicitud de la plaza; Isidro de la
Hoz, que, aunque no fue incluido en la terna, consigui varios votos,
uno para el primer lugar, uno para el segundo y dos para el tercero,
siendo el propio Gobernador del Consejo quien le vot6 para el primer
puesto de la terna; Rodrigo de la Torre Marn, elegido en circunstancias
parecidas al .anterior, pero menos votado, pues s610 recibi un voto
para el primer lugar; igualmente sucedi con Manuel Francisco Torrente y Castro, que obtuvo dos votos, uno del Gobernador del Consejo para
el primer lugar y otro de Don Pedro Rodrguez Campomanes para el
segundo lugar. Finalmente hay que puntualizar que en un caso, el de
Francisco Javier de OIea Carrasco, sabemos que se realiz consulta,
pero no conocemos la terna.
Procedimiento distinto era el de la via reservada, menos frecuente,
pero no excepcional. Como ya hemos dicho, fueron nombrados de ese
modo cinco Regentes, Corral, Paz, Navasques, Gmez Ibar y Marcos
Martinez. Fue un mtodo empleado durante todo el siglo, pero se utiliz con ms frecuencia en la poca de Carlos IV. La tendencia general
se ve confirmada en el caso de 10s Regentes de Catalua, uno de estos
nombramientos por Real Decreto data del reinado de Felipe V, el de
Cristbal del Corral, que fue designado en el contexto de una remodelacin de la plantilla de personal de la Audiencia catalana en 10s primeros meses de su funcionamiento, otro corresponde a finales del reinado
de Carlos 111, el de Juan Antonio Paz y Merino, y 10s tres restantes se
inscriben en el reinado de Carlos IV, periodo en que parece existir un
cierto desorden, tanto en 10s procedimientos como en la marcha general
de 10s asuntos de la administracin. En consecuencia la documentacin
se empobrece y poseemos mucha menos informacin sobre 10s ministros
de esta poca, sobre todo en el aspecto de 10s nombramientos.
Un ultimo punto digno de mencin, pues completa el curso burocritico que hemos trazado, son algunas referencias sobre el cursus honorum. Por no ceirnos mas que a uno de 10s datos fundamentales, anotaremos que siete de 10s ministros estudiados pertenecieron a Ordenes
Militares. Cristbal del Corral fue nombrado Caballero de la Orden de
Santiago en 1726, siendo todavia Regente de Catalua, pero ya elegido
para una plaza del Consejo de Ordenes. Leonardo Gutierrez era desde
1704 Caballero de la Orden de Alcantara, muchos aos antes, por tanto,
de ser nombrado Regente en 1726. Pedro Isidro Colon, tambin Caballero de Alcantara y tambin con bastantes aos de antelacin, pues 10 era
desde 1728 y lleg a Regente en 1738. Igual sucedi con Prez de Hita,
que fue Caballero de Calatrava desde 1745 y Regente desde 1767. A Jos
de Lardizabal se le concedi la Orden de Carlos I11 en 1774 siendo Regente de Gatalua, el mismo ao que ascendi al Consejo de Hacienda.
Jernimo de Velarde era Cab,allero de Santiago desde 1753 y no alcanz
la Regencia del Principado hasta 1774. Y Pedro Andrs Burriel fue nombrado Caballero de la Orden de Carlos I11 en 1789, el ao que pas6 de
la Presidencia de la Chancilleria de Valladolid al Consejo de Castilla,
despus, por tanto, de haber desempeado la Regencia de Catalua. En
definitiva, segn nos consta, dos fueron Caballeros de Santiago, dos de
Alcntar,a y un0 de Calatrava. Dos mas recibieron la nueva Orden de
Carlos 111. De 10s siete, cuatro recibieron la distincin antes de ser Regentes de la Audiencia catalana, dos mientras ocupaban la plaza, preeisamente el ao que fueron promocionados a plazas superiores, y s610
uno la recibi aos despus.
AdemBs de las cuestiones analizadas, muchos otros temas quedan
pendientes, como por ejemplo, por no citar mas que uno, el estudio de
las vinculaciones familiares, que se halla brevemente apuntads en las
notas biograficas aadidas a continuacin, pero, a pesar de su limitacin, pensamos que estas consideraciones sobre la figura institucional
del Regente de la Audiencia de Catalua y, en especial, sobre su imagen,
consideraciones deducidas fundamentalmente de las concretas biografias de 10s veinte ministros que sirvieron la Regencia del Princip,ado
entre 1716 y 1808, pueden ayudar a un mejor conocimiento y csmpren-
sin de un cargo de notable importancia, tanto para la historia social
de la administracion espaola durante el siglo XVIII como para la historia de Catalua en dicha centuria.
BZOGRAFZAS
1. FRANCISCO DE MERA ALEGRIA
Natural de la Corona de Castilla, naci seguramente en Madrid o al
menos la mayor parte de su vida estuvo ligada a dicha capital. Ejerci en
ella como abogado durante mas de veinte aos. Comenz su carrera al servicio del Estado como Sustituto Fiscal del Consejo de Hacienda, pasando
despus a desempear el cargo de Abogado General del mismo Consejo. Las
reformas administrativas le apartaron provisionalmente del servicio al quedar
suprimida la plaza que ostentaba, pero en 1716 cuando se form la nueva
Real Audiencia de Catalua fue nombrado Regente, por resolucin a consulta de la Camara de 4 de noviembre de 1715, con Real Titulo de 13 de febrero
de 1716. La Audiencia quedo constituida el 15 abril de ese mismo ao.
Su actuacion como Regente parece que no resulto demasiado afortunada,
por no ser el hombre adecuado para un puesto tan difcil en circunstancias
tan delicadas. El Capitan General Marques de Castel-Rodrigo opinaba sobre
e1 en su informe de 5 de septiembre de 1716: aEl Regente Don Francisco de
Mera es muy buen letrado en 10 civil, es hombre muy de bien, rnuy buen cristiano y virtuoso; pero absolutamente no es para Regente de esta Real Audiencia, porque de materias criminales no quiere entender cosa alguna, ni tiene
genio para ellas, antes s adversin positiva, de modo que nunca asiste ni
quiere asistir a la Sala Criminal... Es su natural retirado, amante de la quietud y sosiego, encogido y corto en tanto grado que pasan 15 y 20 dias que
no le Veo, y no por falta de atencin, pues me la tiene entera. Es confuso
de concepto, y discurso tan embarazado en la expedicin de negocios, aun
dc 10s de menos monta, que apenas hay cosa que no mueva un sinfin de
dudas, escrupulos y reparos, y embaraza de tal suerte el Despacho de las
cosas corrientes que han de pasar por sus manos que es grande la queja
y desconsuelo de 10s litigantes y partes; y en el de las materias de gobierno
y poltica tiene muy poca experiencia, conocimiento ni practica, ni parece
que tenga genio a las mismas, ni que se pueda esperar que en adelante entre
bien en ellas... Es muy poca la practica que tiene de 10s estilos de Tribunales
y particularmente del de Catalua ... No tiene noticia, ni conocimiento del
pas y lugares y poblaciones de Catalua, ni de 10s hombres y sujetos malos
y disidentes que hay en ellos, ni de 10s buenos y fieles en quienes se puede
confiar ..., ni ha hecho ningn estudio ni aplicacin en esto, ni se ha informado de ello, ni introducido ninguna correspondencia con 10s hombres buenos
y las Justicias, para que le den estas noticias y parte de 10 que fuere ocurriendo
en materias del Real servicio, poltica y gobierno y buena administraci11
de justicia ... Es hombre muy dejado y flojo, que procura todo cuanto puede
excusarse de trabajo, negocios y dependencias por su natural remiso ... Por
su grande omisin se deja perjudicar y perder algunas prerrogativas, derechos y preeminencias de su empleo de Regente ... Para ministro de uno de
10s Tribunales de esa Corte ser Don Francisco de Mera tan bueno y capaz
por su literatura, buenas costumbres, recta intencin y cristiandad, como es
poc0 capaz y nada a propsito para Regente de una Real Audiencia naciente,
compuesta de diferentes y entre si encontradas naciones, nimos y genios,
la que se debe establecer en una provincia difcil y turbada, que se debe
gobernar con un mixto de las Constituciones y estilos de Cataluia y de Castillan ".
El 12 de junio de 1717 renuncio a la Regencia. Aleg motivos de salud,
pero manifest6 su deseo de continuar al servicio del Estado. Por Real Decreto de 24 de noviembre de 1717 se acept su renuncia. Volvi6 a Madrid en
abril de 1718 y el 23 de mayo tom6 posesin de la plaza de Fiscal de la Sala de
Alcaldes de Casa y Corte. Desempeaba este cargo cuando muri6 el 22 de
marzo de 1724 16.
2. CRISTOBAL DEL CORRAL IDIAQUEZ
Nacido en Villarreal, dicesis de Pamplona, fue Colegial Mayor de San
Bartolom de Salamanca. Don Jos de Castro que le trat6 siendo Colegial infortnaba aos despus sobre 61 diciendo que a-econoci en su genio una
gran modestia y virtud y le tuvo por muy aplicado al estudioaZ7.Obtuvo
en aquella Universidad diferentes ctedras de Canones, hasta la de Visperas
de Cnones mas antigua. En 1707 fue nombrado oidor de la Audiencia de
La Corua, plaza a la que renuncio cpor justos motivosr -segn Alventos- 28.
Su carrera en la magistratura comenz propiamente en 1708, cuando recibi el nombramiento de Alcalde del Crimen de la Chancilleria de Valladolid. A causa de graves diferencias con el Presidente del Tribunal, 10s ministros de plazas criminales de dicha Chancilleria fueron cesados y entre ellos
Corral, pero solucionada la cuestin se les reintegr a sus funciones. Con fecha 15 de noviembre de 1717 fue repuesto e n su plaza de Valladolid y acto
seguido, a pesar de hallarse ya nombrado, por Real Cdula fundacional de la
Audiencia de Asturias, de 27 de agosto de 1717, para Oidor Decano de dicha
Audiencia, con honores de Oidor de la Chancilleria de V a l l a d ~ l i d ,se
~ ~le
designo, por Real Decreto de 24 de noviembre de 1717, como Regente de la
Audiencia de Catalua, [{para resarcirle del agravio padecido),30.
Los informes de su actuacin en la Audiencia catalana son positivos.
Segn noticias de Don Jos de Castro en 1722, servia acon aprobacins3' y
segn Don Mateo Prez Galeote en esa misma fecha, era asujeto de integridad
. acuerdo con el Marques de
y purezaw, aunque amediano l e t r a d ~ ) , ' ~De
Alventos, desempe su empleo en el Principado <con notable aceptacin
de aquellos naturalesa. Ocupo la Regencia de Catalua hasta 1726 en que fue
nombrado ministro del Consejo de Ordenes". Aquel mismo ao se le
concedi habito de la Orden de Santiago. Segn el Marqus de Alventos,
apermaneci siempre soltero y en el traje de eclesistico,, ".
3. LEONARDO GUTIERREZ DE LA HUERTA Y PEREZ DE CAMINO
Natural de Villacarriedo, en las montaas de Burgos, era Doctor en ambos Derechos y realiz la primera parte de su carrera en Italia. Fue Juez
del Tribunal del Gran Almirante del Reino de Npoles. En Sicilia desempe
10s cargos de Fiscal de la Junta de bienes confiscados y de la Audiencia Criminal de Mesina. Fue tambien Fiscal del Tribunal del Real Patrimoni0 y
Junta de excorporaciones de Gracia y Justicia de Sicilia, desde el gobierno
del Cardenal de Giudice, hasta la evacuacin de aquel reino en 1713. Segn
las noticias de la Camara, ejerci todos estos cargos acon entera satisfaccin y desempefio,, ". Francisco Ametller, que le conoci en Italia, informaba aos despus sobre 61 que en esa poca ccexperiment sus buenos y rectos
procederes, calidades, prendas y mritos y le reconoci siempre por un ministro muy prudente y circunspecto, autorizado en sus procederes y muy legal
y rccto en la administracin de justicia, muy letrado y de mucha capacidad
c inteligen~ia,,'~.Fue durante estos aos de servicio en Italia cuando escribi una obra de derecho en cuatro tomos: la primera parte, titulada
Tractatus de Compensation~bus,publicada en Npoles, en dos volmenes, en
1698-1700, se hallaba dedicada al Duque de Medinaceli, entonces Virrey de
Npoles, y la segunda parte, Tractatus de Thesauris, publicada asimismo en
dos volmenes, en Npoles el ao 1705, estaba dedicada al Marqus de Villena. Por esa misma poca, exactamente en 1704, fue nombrado Caballero
de la Orden de Alcntara. En septiembre de 1714 asisti en Parma a 10s
Reales Capitulos Matrimoniales de Felipe V con Isabel de Farnesio y acompa a la nueva Reina en su viaje a Espaa a titulo de Secretario, (septiembre-diciembre de 1714).
Al incorporarse al servicio en la pennsula, acept una plaza de Alcalde
de Hijosdalgo de la Chancilleria de Valladolid. ano obstante no ser proporcionada, ni correspondiente a su grad~aci6n,,~'.Solicit despus diversos
empleos, hasta que, por resolucin a consulta de la Cmara de 4 de noviembre de 1715 y con Real Titulo de 18 de febrero de 1716, fue designado Oidor
de la recin formada Audiencia de Catalua. Sobre su conducta escriba el
Marqus de Castel-Rodrigo en el informe de 5 de septiembre de 1716: <ces
suficiente letrado, pero muy presumido de ser10 grande; gusta muy poco
de trabajar, no es aplicado; sin embargo, tiene alguna experiencia en materias
de gobierno y poltica, porque fue Fiscal algunos aos en Mesina de la Real
Junta de Confiscados y de la Corte de Justicia. Puede ser que con el tiempo
y practica salga buen minis tro^^^. Con el paso de 10s aos, tal como auguraba el Capitan General, parece que aument su prestigio. Segun Ametller
en un informe de 1726, habia continuado su ministeri0 cccon gran satisfaccion)),
siendo Decano de la Audiencia durante mucho tiempo. En esas mismas fechas
Don Jos de Castro afirmaba poseer noticias aaprobando su literatura y 10s
crkditos que tenia en Barcelonas3'. Los positives informes le valieron ser
designado para ocupar el primer lugar en la terna para la Regencia de Catalua, plaza que le fue concedida por resolucion a consulta de la Camara de
28 de enero de 1726. Muri6 en Barcelona, siendo Regente, el dia 7 de enero
de 1729O
4. GRACIAN DE PERALTA Y MUOZ DE GUZMAN
Natural de Alcaraz (provincia de Albacete), estudio en la Universidad de
Alcalb, adonde curso con grandes creditos la carrera de su profesinr4'. Fue
primer0 Colegial del Menor de Mena, pasando al Mayor de San Ildefons0
en 1697, cuando contaba ya 36 aos de edad. Alcanz el grado de Doctor y
fuc catedratico de Prima de Canones en la citada Universidad, acon aprobacin general -segn informe de Don Juan de Valcarcel- logrando el renombre de gran maestro, especialmente en el derecho cannico, en que sobresali a todos en su tiempo, y tiene muchos discipulos en los Tribunales
de dciitro y fuera de la Cortew ".
Empez su carrera en la magistratura en 1713, ao en que ocupo la plaza
de Alcalde Mayor de la Audiencia de Galicia. Segn Don Mateo Prez Galeote, sirvi este empleo cecon grande aceptacion por sus buenas prendas, de
gran juicio, porte, integridad y talentos correspondientes)>,siendo de ~ e d a d
provecta y buen letrado en teorica y practica))". En 1721 fue nombrado
Oidor de la Chancilleria de Valladolid. En opinin de Valcarcel, en ambos
tribunales, Galicia y Valladolid, ~desempeoenteramente 10s crCditos de
doctoa y era ccsujeto benigno, afable y muy natural, sin artifici0 alguns..
En trminos parecidos informaba en 1728 Don Francisco Velazquez de Zapata, diciendo que era ~ s i nduda ninguna sujeto sobresaliente,) y que como ministro habia conservado 10s crditos obtenidos en la Universidad, amanifestando en 10s tribunales su habilidad y grande literatura, a que se junta virtud, prudencia y todo el conjunt0 que se requiere para el mini~terioa'~.
1729 ascendi a Regente de la Audiencia valenciana. Gracias a la recomendacin de Risbourg y por consulta de la Camara de 6 de abril de 1729 se le design para servir la Regencia de Catalua. Segn inEorme de Don Tomas
Fernandez Molinillo, procedi como Regente acon la madurez correspondiente a su avanzada edadv El 3 de octubre de 1731 ascendi a plaza del Consejo de Castilla. Permaneci soltero toda su vida y muri6 en 173346.
5. BERNARDO SANTOS CALDERON DE LA BARCA
Natural de Medina del Campo (Valladolid), de familia hidalga, su padre
y su hermano fueron Regidores perpetuos del municipi^^^. Estudio en la
Universidad de Salamanca, donde realiz veintisiete aos de estudios mayores, obteniendo 10s grados de Bachiller en Canones y en Leyes, de Licenciado
por la Capilla de Santa Barbara en 1703, y de Doctor. Desempe varias catedras, Decretales, Clamentinas, Visperas de Sexto, hasta la superior y mas
antigua de Visperas de Canones, ostentando tambin diversos cargos de la
Universidad. Ademas de su carrera universitaria, contaba con una larga
experiencia en la practica del Derecho, desde 1701 ejercio como abogado
y sirvi diferentes empleos de Juez Asesor.
En 1721 inicio su carrera al servicio del Estado siendo nombrado Fiscal
Civil de la Audiencia de Catalua. Su actuaci11 fue satisfactona. Segun
informe de Don Francisco de Arana, ccsalio de Salamanca con grandes crditos de letrado y 10s continuo en la Fiscalia,, y segun Don Jos de Castro se le
consideraba abueno, bueno, por su graduacin y desempeo de su empleo),".
En consecuencia, y por resolucin a consulta de la Camara de 31 de
rnayo de 1724, fue ascendido a Oidor del mismo Tribunal. Las actividades mas
destacadas que realiz durante su poca como Fiscal y Oidor son -resumidas por e1 mismo- las siguientes: .Agrego al Patrimoni0 Real de V. M., el
lugar de San Martin de Serrahima. Asistio a la Junta de Sanidad que se
formo para el contagio de Marsella. A instancias suyas se reparo 10 mas
preciso del Archivo de la Corona de Aragn que esta en Barcelona. Asisti
al Sagrado Concilio Provincial de Tarragona, donde se acordo el Subsidio
Eclesistico. Formo 10s estatutos de la Universidad de Cervera, gloriosa
fundacin de V. M., 10s que publico, y asisti a las oposiciones generales de
las catedras, informando a V.M., de 10s mritos de 10s sujetos. Fue nombrado Asesor de Guardias Reales de V.M., que estan en Catalua. Sirvio la Fiscalia Criminal vacante juntamente con la Civil mas de cinco mesesu 49. De su
conducta como Oidor informaba en 1728 el entonces Regente Don Leonardo
Gutierrez de la Huerta: <<Asistecon puntualidad y es de buena vida y costumbres. En sus dictamenes no es muy constante y se deja llevar con alguna
facilidad del parecer de otro ministro de la Sala donde asiste. NO guarda
ceremonia, interrumpe a menudo cuando se informa y habla muy frecuente
con cualquiera que le est al ladonso.
Pese a estos pequeos inconvenientes puestos por Gutierrez de la Huerta, y aparte de sus mritos generales, en la promocin de su carrera fue
particularmente decisivo que se le encargara la elaboracin de 10s Estatutos
de la Universidad de Cervera, por orden de 10 de abril de 1721, y que fueron
aprobados por Real Cdula de 4 de junio de 1726. La realizacin de 10s
estatutos le vali el apoyo del Claustro y el expreso agradecimiento del Rey
con la promesa de tenerle presente para futuros ascensos. Al producirse la
vacante de la plaza de Regente de Catalua, Don Antonio Francisco Aguado,
Protector de la citada Universidad -Consejero de Castilla desde 1729-, rccomend su solicitud de la plaza, que efectivamente le fue concedida por
resolucin a Consulta de la Camara de 22 de septiembre de 1732, a pesar de
no figurar en la ternas'. Sirvi la Regencia hasta que con Real Titulo de
7 de octubre de 1738 fue promovido a Fiscal del Consejo de Castilla. El 10
de enero de 1741 ascendi a Consejero. Su vinculacin con Cervera continuo
en esta etapa, pues fue nombrado Protector de la Universidad, subdelegando
en el Oidor Don Jos Francisco de Als, -al igual que Aguado habia subdelegado en l cuando era Oidor-. Muri en 1744.
Casado con Doa Petronila Paula Garcia de Samaniego en 1706, el mat r i m o n i ~tuvo nueve hijos. Su esposa muri en 1742. Era tia de Don Juan Antonio Garcia de Samaniego de la Serna, Consejero de Castilla desde 1743. En
cuanto a sus hijos, 10s mayores ostentaban en 1742 10s siguientes empleos:
El primognito, Don Francisco, era Fiscal de la Audiencia de Asturias, habia
estudiado en Salamanca y Cervera. Don Fernando era Canonigo de la Catedral de Salamanca. Don Bernardo, Capitan de Granaderos del Regimiento
de Villaviciosa y Don Andrs, Caballero de la Orden de Calatrava, era profesor
de Derecho Cannico en la Universidad de Salamanca. Las cuatro hijas, a la
mucrte de su padre, obtuvieron sendas pensiones
6. PEDRO ISIDRO COLON DE LARREATEGUI Y ANGULO
Naci en Madrid el ao 1695 en el seno de una destacada familia, varios
de cuyos miembros ostentaban importantes cargos en la administracin del
Estado. Su padre, Don Francisco Antonio, nacido en 1646 y muerto en 1701,
Caballero de la Orden d e Santiago, fue Consejero de Castilla, de 1699 a 1701,
Su tio Don Pedro, nacido en 1649 y muerto en 1719, Caballero de Alcntara,
fue tambin Consejero de Castilla, de 1704 a 1719 Siguiendo la linea familiar,
dcscle 1713 fue Colegial en el Mayor de San Salvador de Oviedo de la Universidad de Salamanca, donde se gradu de Doctor en ambos Derechos. Fue
Rector de su Colegio y catedrtico de Leyes, en 1728 desempeaba la catedra
de Cdigo. En ese mismo ao 1728 obtuvo la Orden de Alcantara. Durante su
poca en Salamanca era, segn noticias de Don Juan de Valcarcel, ade conocido y acreditado ingeni0 en aquella Universidad y mucha aplicacin a 10s
libros; su genio ardiente pero cortesan~)>~'.
En un informe de 1729 Don Jos
de Castro escribia: <Es el sujeto mas sobresaliente que hay en la Universidad de Salamanca, por su literatura, aplicacin y lucimiento; es de buen
juicio y de buenas costumbres, a que se llegan 10s servicios de su padre y
Comenz su carrera en la magistratura el ao 1729, en que fue nombrado
Fiscal Criminal de la Chancilleria de Granada. En 1735 ascendi a Oidor del
mismo Tribunal y fue Gobernador de la Sala del Crimen de dicha Chancilleria. Don Juan de la Cueva, Consejero de Castilla, que habia sido all Presidente, informaba en 1738 que amanej sus encargos con el mayor celo, integridad e inteligencia, siendo notoria su aplicacin y literatura)) En trlninos parecidos 10 calificaba otro informante, Don Andrs de Bruna: <<Es
sujeio de muy buena literatura, de celo e integridada''. Por resolucin a
consulta de la Camara de 1 de octubre de 1738, fue promovido a Regente de
la Audiencia de Catalua. Nombrado en el mes de mayo de 1739, debia marchar a Barcelona en septiembre, pero una causa criminal que le fue confiada
le obligo a retrasar su toma de posesin durante varios meses. Con fecha 8
de marzo de 1742 pas6 a servir la Fiscalia Criminal del Consejo de Castilla,
y posteriorn~entela Fiscalia Civil. Por resolucin a consulta de la Camara de
12 de agosto de 1748 fue nombrado Consejero de Castilla, con fecha 5 de
septiembre. Fue tambin miembro de la Camara. En la noticia de 10s Ministros que componen el Consejo Supremo de S.M. ... sobre la adscripcin
ideologica de dichos ministros, se dice de e1 que d e manda su mujer que es
toda jesuita),js. Sin embargo, estuvo presente en el Consejo Extraordinari0
que decidio la expulsin de la Compaia de Jess. Muri en Madrid el 14 de
febrero de 1770.
Casado en 1738 con Doa Maria Antonia Jimnez de Embrun, tuvo ocho
hijos. De ellos destacan sobre todo dos: Don Mariano, Duque de Veragua,,
que estudi6 como su padre en el Colegio Mayor de Oviedo de la Universidad
de Salamanca. Por no citar mas que sus empleos mas importantes, menc i o n a r e m ~que
~ en 1778 fue nombrado Alcalde de Casa y Corte y en 1787
Consejero de Castilla. Desempe ademas el cargo de Superintendente de
Policia. Fue Caballero de la Orden de Carlos 111. Y Don Jos Joaquin, que
naci en Barcelona en 1742, y fue Colegial en el mayor de Santa Cruz de Valladolid. En 1776 inicio su carrera en la magistratura como Juez Mayor de
Vizcaya en la Chancilleria de Valladolid, plaza que ocup hasta 1781 en que
ascendi a Oidor del mismo Tribunal. En 1780 pas6 a Alcalde de Casa y Corte
y en 1791 a Consejero de Castilla. Era Decano del Consejo Real al iniciarse
la Guerra de la Independencia y estuvo en la Asamblea de Bayona. Fue
autor de la obra Espaa vindicada en sus cluses y autoridades s9.
7. JOSE FRANCISCO DE ALOS Y RIUS
Naci en Barcelona en 1687. Era hijo de Don Jose de Als y Ferrer, que
desde 1716 seria Oidor de la nueva Audiencia de Catalua, sobrino de Ignacio de Rius y Falguera, que tambien ostentaria dicho cargo desde la misma
fecha, y nieto de Francisco de Rius y Bruniquer, Oidor de la antigua Audiencia catalana. Curso estudios en la Universidad de Barcelona, consiguiendo
10s grados de Licenciado y Doctor en Jurisprudencia. Su fidelidad a la causa
borbonica y la influencia de su padre le facilitaron su entrada en la Administracion bajo 10s auspicios de Patio. El 1 de octubre de 1714 fue nombrado
Relator de la Superintendencia de Cataiua y en 1716 Asesor de la citada
Superintendencia. Su cargo especifico cra el de Asesor de Rentas Reales
y se ocupo en la planificacion de todas las rentas y en el establecimiento del
Catastro. En febrero de 1720 entro en funciones como Alcalde Mayor de 10
Civil de la Ciudad de Barcelona y en 1721 fue designado Juez Ordinari0 de la
Ciudad de Lrida y su partido. Uurante estos aiios desempeno interinamente
varios puestos mas, como la Auditoria General de Guerra de Catalua y la
Tenencia de Corregidor de Barcelona, y cumplimento diversas comisiones, gcneralmente por encargo de la Intendencia. Sobre su actuacion durants este
tiempo el Conde de Montemar, Corregidor de Barcelona, informaba que era
asujeto en quien concurren admirables partes, de fidelidad, literatura y suma
aplicacina, de un conocimiento singular de este Principado y de precedentes
honradisimos y tales que ha rnerecido la aprobacion de todos 10s superiores,, fO.
Su pretension era obtener plaza cn la Audiencia catalana y en 1728
empezo por conseguir 10s Honores de Oidor en dicho Tribunal. En 1732 desempeo por orden real una comisin en Sev~lla,motivada por ael ruidoso empefio del Catastropbl. Finalmente, por resolucion a consulta de la Cmara
de 13 de octubre de ese mismo ao 1732, fue elegido para ocupar plazs dc
Oidor en la Real Audiencia de Catalua. El nuevo puesto no le alejo de 10s
temas fiscales que eran su especlalidad, pues se le nombro Oidor con orde11
expresa de que continuase sirviendo la Asesoria de Rentas en la que se hallaba desde 1716, y desempe ambos cargos simultneamente. Los informes
de su actividad como Ministro Civil de la Audiencia son ampliamente positiv o ~ Don
Bernardo Santos en 1740 decia que cumplib en todos sus encargos
((con juicio, integridad, literatura y distinguida expedicions y recordaba que
su familia fue <<delas que mas se sealaron en el Real Servicio en las pasadas turbaciones del Principado y su padre uii ministro a quien 10s Generales
confiaron la expedicin de 10s mas graves negocios),". Igualmente laudatorio era por esas mismas fechas el informe de Don Francisco Nez de Castro, segn el cual, Als ejercio sus cargos acon universal aceptacionr, y era,
en su opinin, asujeto de grande habilidad, gallarda expresion, buenas costumbres y muy versado en las leyes municipales y estilos de aqul pas
(Catalua), cuyo conocimiento pudo adquirir asi por su aplicacin, como por
' . de sus mas importantes realizael buen lado que tuvo de su p a d r e ~ ~Una
ciones en este periodo fue la redaccin de las Ordenanzas de la Real Audiencia de Catalua que, conjuntamente con el tambin Oidor Don Manuel de
Montoya, le fue encargada por Real Orden de 1 de septiembre de 1736. Fue
sobre todo su trabajo en las Ordenanzas 10 que le vali su promocin a Al-
calde de Casa y Corte. Con ocdsibn de este nombramiento la Camara le valoraba en estos terminos, que resumen brevemente sus principales mritos:
((Este sujeto se ha criado en Barcelona, es de mucho esplendor, habilidad y
competente literatura, versado en negocios y en especial en 10s de Haciencia, ".
Tomo posesin de la Alcaldia de Casa y Corte ei 22 de junio de 1741, pero
no permaneci mucho tiempo en Madrid. Por resolucin a consulta de la Cmara de 15 de enero de 1742, el Rey le nombro Regente de la Audiencia de
Catalua, caso extraordinario, pues fue el nico catalan que ocupo dicha plaza
cn todo el siglo XVIII. No figuraba en la terna, pero habia solicitado la
plaza y fue elegido, sin que se conozcan las razones exactas de esta decisin
real. El nombramiento esta fechado el 16 de junio y tomo posesin de la Regencia el siguiente dia 2 de agosto de aquel ao de 1742. Su actuacin en
este puesto result positiva, aunque 10s informes apuntan tambin algunas
criticas. El Marques de Campo Fuerte escribia en 1746 que era asujeto bastante sabido en la jurisprudencia y particularmente en la que mira a 10s
derechos del Real Erario. Es modesto, prudente, versado en la lengua francesa, al-sble, estudioso, desinteresado, juslo, diestro en la formacin de cons u l t a ~y franco en las Audiencias particularesa, sin embargo, Campo Fuerte
lndicaba que no era demasiado bien visto en Catalua, porque algunos sectores le reprochaban su encumbramiento a costa de ala sangre del Principadon. Ademas, aadia el informe, era apuntual en asistir a las horas de
Audiencia, pero tan blando y condescendiente con 10s ministros y subalternos, que sus permisiones y disimulos motivan una muy notable inobservancia~
de las Ordenanzas y ceremonias, con el agravante de que dicha inobservancia promovia en gran parte la resistencia de 10s demas ministros catalanes
a sometcrse a las nuevas leyes y estilos6j. Por su parte, el Obispo de Barcelona, en ese mismo ao 1746, opinaba que su literatura era ((medianas.
asupliendo las experiencias,), y aprovechaba para aconsejar el nombramiento
de castellanos para ocupar el cargo de Regente de la Audiencia de Catalua 66.
Durante el tiempo de su Regencia intervino en diversos asuntos del gobierno general del Estado y su carrera experimento una linea de constante
ascenso. En 1746 se le otorg el Titulo de Marques de Puerto Nuevo y en
1749 se le concedieron Honores del Consejo de Castilla. Se ocupo de varias
comisiones en relacin con Italia, realizando en 1752 un viaje a Mantua por
encargo especial del Rey. Tambin sigui6 colaborando en temas fiscales, y
particip en asuntos de la nica contribucin. Muri en Madrid en 1757,
siendo Regente de la Audiencia de Catalua. Estaba casado desde 1722 con
Doa Liberata Soldevila y el matrimoni0 tuvo un solo hijo, Jos Ignacio,
que fue Regidor del Ayuntamiento de Barcelona 67.
8. ISIDRO DE LA HOZ Y MURILLO LASSO DE LA VEGA
Nacido en Madrid, era hijo de Don Vicente de la Hoz, Caballero de la
Orden de Calatrava, que fuC Capitan de Infanteria, y nieto de Don Martin de
la Hoz, Caballero de Santiago, que habia sido Oficial de la Secretaria de Estado y despuCs Secretari0 de Cruzada. Estudio en la Universidad de Alcala
y en 1725 entro como Colegial del Mayor de San Ildefons0 en una beca jurista''. Realizo en total veintisiete aos de estudios universitarios, de 10s
cuales pas6 diecinueve en el Colegio. Licenciado en Canones en 1725, fue
catedratico en dicha Facultad, obteniendo diversas catedras-Decretales Mayores en 1737 y Decreto tambien en ese ao-, hasta llegar en 1741 a la de
Visperas de Canones. Los informes de esta Cpoca coinciden en sus apreciaciones. Segn Don Juan Toms Cambiaso, era catedratico ade crdito en w
Facultad, buen juicio y costumbres, genio apacible y moderados, de acuerdo
con Don Pablo Gutierrez Dvila, era ade buen juicio, literatura, vida y costumbress, y en opinion de Don Sebastian de Erauso, era ade buena literacura, porte juicioso y muy recogidos 69.
Inicio su carrera en la magistratura como Alcalde Mayor de la Audiencia
de Asturias, plaza para la que fue nombrado en 1743. De all paso, por Real
Decreto de 16 de marzo de 1752, a Oidor de la Chancilleria de Valladolid, y
desde 1755 fue Gobernador de la Sala del Crimen. De su conducta durante
este periodo escribia el Presidente Don Francisco Jose de las Infantas: aSirve con toda integridad, inteligencia y aplicacin al despacho de 10s negocios
y puntual asistencia al Tribunal,,'". Y en un informe porterior, aadia:
~ T i e n emuy buena literatura y practica, integro, limpio, de bella conducta,
juicio y moderacin, muy laborioso y de prudencia para cualquier empleo
de regencia y gobierno,,". Efectivamente, se le dio un empleo de tal categoria. Al quedar vacante la Regencia de Catalua en 1757 fue votado para
la plaza por diversos miembros de la Camara. Aunque no lleg a figurar en
la terna, 10s informes que acompaaban la consulta era claramente favorables: <<Sele ha experimentado de muy buen pulso para la expedicion de !as
causas, de prudencia, integridad y justificacion, como tambin antes en la
expedicin de 10s pleitos. Es de mucha aplicacin al trabajo, buena inteligencia y literatura, y su conducta de mucho juicio, moderacin y desinters))".
Todo el10 le vali ser nombrado Regente de la Audiencia de Catalua, por
resolucion a consulta de la Camara de 28 c?e septiembre de 1757, con Real
Titulo expedido en Buen Retiro el dia 16 de marzo de 1758. Como Regente de
la Audiencia le cupo en suerte recibir en Barcelona a Carlos 111, a su llegada a Espaa en octubre de 1759, al iniciarse su reinado, acontecimients que
no dejaba de recordar y resaltar en sus memoriales y representaciones. Segdn
informe del Obispo de Barcelona, fechado en 1760, era ade literatura bastante,
juicio prudente, conducta regular y exacta, celoso, recto, y bien intencionadon 73.
En 1762 obtuvo plaza del Consejo de Ordenes, llegando a ser Decano y
Gobernador de dicho Consejo. Casado, tuvo un unico hijo, Isidro Maria de
la Hoz, que fue como su padre Colegial Mayor de San Ildefons0 de la Universidad de Alcala 74.
9. RODRIGO DE LA TORRE MARIN
Era natural de Tijola en el obispado de Almeria. Realiz treinta aos
de estudios, primero en la Universidad de Granada, donde obtuvo el grado
de Bachiller en Canones, y despus en la Universidad de Salamanca, a partir
de 1729, fecha en que ingres como Colegial en el Mayor de Cuenca. Se graduo en Leyes y obtuvo las dos catedras de Instituta y las dos de Cdigo.
Segun 10s informes recibidos por la Camara sobre este periodo de su vida
acadmica: ccconvienen todas las noticias en que es buen estudiante, algm
informe le gradua de muy sobresaliente en su Facultad y por sujeto de
mucha virtud y juicio, otro dice que el genio es algo imperioso y que no le
disgusta el aplauso popular, que goza renta eclesiastica y reza el Oficio Divino, 10 que persuade de falsa la voz vaga de que esta casado con una seorita
de calidad, cuya especie se funda en frecuencia de visitas y en tal cua1 peregrinacin hecha de consentimiento de la m a d r e ~75.
Comenz su carrera al servicio del Estado en 1748 como Alcalde de Hijosdalgo de la Chancilleria de Granada y por Real Decreto de 31 de julio
de 1752 fue nombrado Oidor del mismo Tribunal, sin consulta de la Camara.
Segun informe del Presidente Don Francisco de Cascajares, fechado en ese
mismo ao 1752, era aministro habil, muy juicioso, prudente y de mucha
rectitud), 76. Don Manuel Minayo informaba con igual fecha que tenia abastante literatura, aplicacin, retiro, juicio y buenas prendassT7.En otro informe posterior, de 1760, el entonces Presidente, Don Jos Manuel de Villena,
opinaba que era .de literatura mas que regular, su habilidad competente, de
buen juicio, porte, rectitud y desinters, y asistente al Tribunala7'. Aunque
no figuraba en la terna, en 1762 fue promovido a Regente de la Audiencia de
Catalua, por resolucin a consulta de la CBmara de 14 de enero de aquel
ao, con Real Titulo expedido en Aranjuez el 27 de abril. El 15 de noviembre
de 1767 ascendi a Consejero de Castilla y fue tambin miembro de la
Camara 79.
10. JOSE FAUSTINO PEREZ DE HITA
Natural de Nivar, diocesis de Granada. Estudi6 en Granada, realizando
veintiqs aos de estudios mayores y menores. En 1733 entro en una beca
del Colegio Real de Santa Cruz de la Fe de la Universidad de Granada. Obtuvo 10s grados de Bachiller, Licenciado y Doctor en la Facultad de Canones.
El ao 1743 se caso con Doa Maria Ana de Ochavart y de la Combe, que
tenia por merced dotal una plaza de Oidor de la Chancilleria de Granada,
y como consecuencia de su matrimoni0 ocupo la citada plaza. Esta forma
de iniciar la carrera en la magistratura constituye un caso poc0 frecuente,
sobre todo entre ministros que alcanzaron puestos de elevada categoria. En
1745 fue nombrado Caballero de la Orden de Calatrava.
Desempe su empleo de Oidor en Granada durante muchos afios. Los
informe de esta epoca no son demasiado brillantes: (ces un moderado letrado)),
lnformaba Don Juan de Isla en 1746; (ces ministro de bastante juicio, de
buena intencin y de mediana literatura,, opinaba Don Francisco de Cascajares en 1752; y segun Don Jose Manuel de Villena en 1760, era ccregular en la
literatura y habilidad, su genio ttrico, de buen juicio y porte, desinteresado
y asistente al T r i b ~ n a l ) )Sin
~ ~ . embargo, durante ese tiempo fue consultado
para diversas plazas de importancla, entre ellas para la Regencia de Valencia y dos veces para la de Navarra. Finalmente, en agosto de 1767 Eue propuesto para la Regencia de la Audiencia de Canarias, que se le confirib. Pero
renuncio a tomar posesin <(acausa del accidente de reiteracion de sangre
por la boca que experimento en 10s aos de 1742 y 1757, con motivo de haberse embarcado en el Puerto de Santa Maria para pasar a Cdiz; y despues en
Motril por s610 estar en la inmediacin al mar), ". Excusa sospechosa si se
piensa que a continuacin acept una plaza en Barcelona, que es tambien
una ciudad a orillas del mar. Seguramente la raz6n profunda de su negativa
cra la resistencia general a servir en Canarias, debido al alejamiento de la
pennsula y a 10s graves problemas que parece existian en la Audiencia canana. Rechazado este empleo, de forma casi inmediata, por resolucin a
consulta de la Camara de fecha 31 de octubre de 1767 se le nombro Regente
de la Audiencia de Catalua. Tomo posesin en 1768. El 9 de noviembre de
1770 fue promovido a plaza del Consejo de Castilla, hacindose cargo el 13
de enero de 1771. El 7 de enero de 1773 tomo posesion como Gobernador de
la Sala de Alcaldes de Casa y Corte, puesto que ocupo hasta 1776. Muri6
11. JOSE DE LARDIZABAL VICURA
Nacido en Legazpia (Guipuzcoa), era sobrino de Don Martin de Lardizabal, que fue ministro del Consejo de Indias durante el reinado de Felipe V
-de 1740 a 1743 fecha de su muerte-O". Estudio en la Universidad de Salamanca, realizando veintisiete aos de estudios mayores, de 10s cuales diecisiete fue Colegial en el Mayor de San Bartolom, donde habia ingresado
en 1735. En 1738 se graduo de Licenciado por la Capilla de Santa Brbara
y en 1749 obtuvo la Ctedra de Clementinas. Segn informes de su poca
universitaria, era usujeto de aplicacin, de juicio y buenos m~dales))~',
Don Manuel Minayo escribia en 1752 que tenia abastante literatura, aplicacin, retiro, juicio y buenas prendasn
De Salamanca sali6 a servir la Fiscalia del Crimen de la Audiencia de
Catalua, plaza que obtuvo por resolucin a consulta de la Camara de 13
de septiembre de 1752, con Real Titulo expedido en San Lorenzo el 7 de noviembre de 1752. En el ao 1755 se le promovi a la Fiscalia de 10 Civil de la
misma Audiencia. De su actuacion en esta Cpoca el Regente Don Isidro de
la Hoz informaba en 1759: ces bueno en la profesin, trabajador, juicioso,
prudente y de mediana edad, con robustez~'~.Al ao siguiente, 1760, el
Obispo de Barcelona escribia: ((es tenido por de literatura excelente, juicio
vivo, recto y cuerdo, de ejemplar conducta y con todas las cualidades que
caracterizan un grande ministro)>". Ese mismo alio 1760 fue nombrado Oidor
de la Chancilleria de Valladolid, plaza que desempe durante diez aos. En
1766 la ((Noticia, sobre la linea ideologica de 10s ministros del Tribunal 10
definia como ajesuita, mediano concepto en 10 letrado y sin nota en su
proceder,,
Por resolucin a consulta de la Camara de 21 de noviembre de 1770 ascendio a Regcnte de la Audiencia de Catalua, con Real Titulo expedido en
Aranjuez el 7 de mayo de 1771. Pidi diversos aplazamientos de la fecha de
toma de posesin, primer0 a causa de una serie de negocios particulares que
tenia pendientes en Madrid, y despues debido a que cle sobrevino una eripsela fuerte en una piernan, que le obligo a guardar cama y le impidi realizar
En 1774, siendo Regente de la
el viaje a Barcelona en el plazo previsto
Audiencia catalana fue nombrado Caballero pensionista de la Orden de Car10s 111.% Ese mismo ao, por Real Decreto de 27 de marzo se le confirio
plaza togada del Consejo de Hacienda ".
12. JERONIMO DE VELARDE Y SOLA
Natural de Madrid, era sobrino de Don Jernimo de Sola y Fuente, del
Consejo y Camara de Indias, y fue el heredero del Mayorazgo que Cste habia fundado9=.Desde 1734 estudio en la Universidad de Alcala como Manteista, obteniendo sucesivamente 10s grados de Bachiller, Licenciado el ao
1743, y Doctor en Canones el ao 1747. En 1753 fue nombrado Caballero de
la Orden de Santiago y desde 1759 era catedratico de Leyes en la Universidad
de Alcala, desempeando la Catedra de Instituta. Ademas fue Presidente
de la Academia de Santa Maria de Regla y Acadmico en la misma desde sus
primeros aos de Universidad. Los informes sobre su vida acadmica son
muy favorables. Fray Antonio Sainz en 1754 decia que era ahbil, de bel10
modo y de crdito en su facultad~.Don Joaquin Navarro en 1759 opin que
se hallaba ((adornado de un cabal conjunt0 de prendas de literatura, genio,
costumbres ejemplares, porte politico y las dems que bastan a formar un
mmistro completo)).Nuevamente Fray Antonio Sainz, en 1760, informaba que
entre 10s de su facultad estaba abien opinado, asi por su literatura, como por
su buen modo y proceders, y en esa misma fecha el Abad de San Justo y
Pastor de Alcal decia que era arecogido y de buena vida y costumbres))Y3.
En 1762 inicio su carrera en la Administracin del Estado como Fiscal de
la Audiencia de Asturias, nombrado por resolucin a consulta de la Cmara
Ge 20 de marzo de 1760. La ~Noticiassobre la adscripcin ideolgica de 10s
ministros le catalogaba hacia 1766 como ajesuita p r o f e ~ o ) ) Sin
~ ~ . embargo,
su carrera sigui una linea claramente ascendente. Por resolucin a consulta
de la Cmara de 1 de octubre de 1766 se le confiri plaza de Oidor de la
Chancilleria de Valladolid y por rcsolucin a consulta de 26 de mayo de
1773 fue promovido a Regente de la Audiencia de Mallorca. Poco tiempo desempefi este empleo. En 1774, por consulta de 20 de abril, pas6 a ocupar la
Regencia de Catalua, con Real Titulo expedido en Madrid el 12 de julio de
aquel ao. En 1777 ascendi a la Presidencia de la Chancilleria de Granada y,
por consulta de 19 de noviembre de 1783, a Consejero de Castilla, nombrado
con fecha 7 de diciembre de 1784. Tomo posesin de la plaza de Gobcrnador
de la Sala de Alcalclcs de Casa y Corte el 8 de enero de 1787 y ces6 el 1 de
cnero de 1792. Falleci en 1799 95.
13. MANUEL FRANCISCO TORRENTE Y CASTRO
Era natural del Arzobispado de Santiago. Realiz veintiocho aos de estudios, de ellos tres de Filosofia y 10s restantes de Teologia y Jurisprudencia. Fue Colegial del Mayor de Fonseca de la Universidad de Santiago, en !a
que se graduo de Doctor en Leyes y Cnones y obtuvo varias ctedras de
su Facultad hasta la de Prima de Cnones. Segun 10s informes del Marqus
de Montenuevo en 1763, aera de buen crdito, juicio y conducta))96. Comenz
su carrera de magistrado sirviendo una plaza de Alcalde del Crimen de la
Audiencia de Catalua, que le fue concedida por resolucin a consulta de la
Carnara de 12 de noviembre de 1763, con Real Titulo expedido en Buen Retiro a 22 de febrero de 1764. Aos mas tarde ascendi a Oidor del mismo
Tribunal, por resolucin a consulta de 11 de julio de 1770. De Catalua pas6
a ser nombrado Regente de la Audiencia de Canarias, por resolucion a consulta de 27 de septiembre de 1775. Pero en el archipilago pas6 muy poco
tiempo, pues no se hizo cargo del empleo hasta 1777 y aquel mismo ao, por
consulta de la Cmara de 20 de septiembre, se le nombr Regente de la
Audiencia de Catalua, con Real Titulo expedido en Aranjuez el 2 de junio
de 1778. Tardo algun tiempo en tomar posesin, pues solicito una prorroga
de seis meses alegando que apor falta de embarcacion segura se hallaba
detcnido en aquella isla sin poder emprender el viaje para su nuevo dest i n o ~ .(")
Seguia ocupando la Regencia de Catalua, cuando falleci en Barcelona
el dia 12 de enero de 1786. El Capitan General Conde del Asalto notific a
Madrid su enfermedad y su muerte con todo detalle: aEn la maana del dia
9 de este mes, asisti al acuerdo que se celebro segn costumbre en mi Posada, para la aprobacion de Bailes y Regidores, y por la tarde sali6 a paseo,
le acometi un insulto a las once de aquella noche, que puso en cuidado a 10s
facultatives, de modo que dispusieron sacramentarle, 10 que en efecto se hizo
a las cuatro de la maana. El dia de ayer (10) y aun en la noche pasada sigui sin novedad especial, atribuyndose a tubrculos el insulto, que sigue
con sintomas poc0 favorables, por que le ha resultado calentura ...)> Falleci
el dia 12 a las seis de la tarde y el dia 14 por la maana fue sepultado en
la iglesia parroquial de San Jaimeq8.Por 10s datos que poseemos sobre sus
estudios y por un certificado, fechado en Cadiz el 7 de julio de 1778, asegurando no poseer renta alguna eclesiastica correspondiente a Real Provisin,
parece deducirse que se trataba de un clrigo".
14. PEDRO ANDRES BURRIEL Y LOPEZ DE GOKZALO
Naci en Buenache, Obispado de Cuenca. Era hermano del famoso jesuita Padre Andrs Marcos Burriel. Realiz diecisis aos de estudios mayores en la Universidad de Toledo, donde obtuvo grado de Bachiller. Comenz
a ejercer su profesion como Abogado de 10s Reales Consejos. Por Decreto de
13 de abril de 1753 se le concedi plaza supernumeraris de Alcalde de Hijosdalgo de la Chancilleria de Valladolid, acon sueldo y opcin a la vacante,
a fin de que continue su mrito en el Archivo de Simancas*, adestinado a
servir en 10 que se le ordenase por la Secretaria del Despacho de Estado* 'OD.
Obtuvo efectivamente la plaza de Alcalde de Hijosdalgo con Titulo de 1
de mayo de 1754. Los informes de esa Cpoca le consideraban Cmuy hbil y
aplicado a todo gnero de erudicin y materias politicas)~'". En febrero
de 1771 se le nombro para una plaza de Oidor de la Audiencia de Galicia.
Sobre su actuacin en esta plaza emitieron informes favorables el Capitan
General y el Comandante General de aquel reino. Dicho Comandante General en un informe de 1774 dijo <<quecorrespondia a las obligaciones de su
llacimiento con mucho celo y honradez; que estaba en estado de trabajar;
que manifestaba aplicacin, y se le tenia en opinin de aprovechado en la
carrera de 10s estudiosr 'O2.
En 1777 fue promovido a la Regencia de la Audiencia de Canarias. Sobre
su actuacin en las islas existen opiniones muy variadas y aun opuestas. El
entonces Comandante General de Canarias, Marqus de Tabalosos, hacia con
fecha 20 de marzo de 1779 un informe muy critico en el que entre otras cosas
decia aque su literatura era correspondiente a la clase de sus principios de
estudio; que su habilidad era poc0 experimentada en el Real Servicio; su
aplicacin para asuntos fuera de su facultad; y su juicio y conducta aparente
y nada solida en 10s casos ocurridos en Canarias; y que por la experiencia
qile tenia de 10s nueve meses de su Regencia, ponia las notas, y opinaba convendria a la pblica tranquilidad y sistema de gobierno de las islas promoverle con cambio a otra Audiencia donde haya ministros experimentados, que
contengan el bullicio de su genio), IQ'. En cambio, el Comandante Marqus
de la Caada informo muy favorablemente y su sucesor, el Marqus de
Branchiforte, en un informe de 6 de abril de 1785 decia que Burriel estaba
({reputado por docto y buen letradox y que era ((integro, desinteresado, imparcial y de muy cristiana conducta, prudente, urbano y laboriosos, y le consideraba aacreedor a que se le coloque en mas sobresaliente empleos 'O4.
Fue consultado en varias ocasiones, per@ permaneci en Canarias hasta
que por resolucin a consulta de la Cmara de 15 de febrero de 1786 fue
nombrado Regente de la Audiencia de Catalua, con Real Titulo cxpedido
cn San Ildefons0 a 10 de septiembre de ese mismo ao. Solicit y obtuvo
diversos aplazamientos a su toma de posesion, debido a 10s muchos asuntos
pendientes que tenia por resolver en diferentes puntos de la pennsula. Junto
con su acrecida familiax viajo desde Canarias a La Corua, ciudad donde
habia residido siendo Oidor de la Audiencia gallega. De all a Madrid, donde
debia solucionar una serie de cuestiones familiares y finalmente a Barcelona.
En 1757 fue elegido para ocupar la Presidencia de la Chancilleria de Valladolid, Sobre su entrada publica en la ciudad como Presidente proporciona interesalite informacin el Diario Pincian~'~'.En 1789 obtuvo el nombramiento de Caballero pensionista de la Real Orden de Carlos 111 y ese mismo
ao ascendio al Consejo de Castilla. El 1 de enero de 1792 tom6 posesin
de la plaza de Gobernador de la Sala de Alcaldes de Casa y Corte y ces6 el
18 de agosto de aquel mismo ao 'O6.
15. JUAN ANTONI0 PAZ Y MERINO
Natural de la Dicesis de Calahorra, estudio en la Universidad de Zaragoza, donde obtuvo el grado de Doctor. Se recibi de Abogado en el Consejo
y se incorporo al Colegio de Abogados de la Corte en 1753. Ejercici su profesin en Madrid durante muchos aos, hasta que por resolucin a consulta
de 17 de abril de 1771 fue nombrado para una plaza de Alcalde de Hijosdalgo
de la Chancillera de Valladolid. EP Presidente de dicho Tribunal, en un informe reservado de 10 de octubre de 1774, decia que era ((juicioso, prudente,
exacto, de sana intencin y buenas prendas, muy aplicado al estudio, con
bastante practica, literatura y experiencia. En materias pblicas y gobierno
no tiene iguales conocimientos y en punto de jurisdiccin se halla prevenido
de 10s libros y canonistas extranjeros, que maneja con aficin)~l0'.A consulta de 13 de noviembre de 1776 fue promovido a Oidor de la misma Chancilleria y 10s Presidentes Don Raimundo de Yrabien y Don Gregorio Portero
iniormaron muy favorablemente sobre su actuacion en este empleo. Sirvio
asimismo el Corregimiento de Vizcaya y de resultas de haber desempeado
en 61 varias comisiones que se le dieron por el ministeri0 de Hacienda, mando
el Rey en octubre de 1781 que la Cmara le tuviese presente para 10s ascensos de su carrera que fuesen correspondientes a su mrito.
Propuesto en diversas ocasiones, y entre ellas por dos veces para una
plaza de Alcalde de Casa y Corte, finalmente, por un Real Decreto fechado
en Aranjuez el 8 de junio de 1787, fue designado Regente de la Audiencia
de Catalua. El nombramiento se hizo por via reservada, sin consulta de la
CBmara. El Real Titulcv se expidi en San Ildefonso el 12 de agosto de 1787.
Tardo algun tiempo en tomar posesion, pues solicito y obtuvo varios aplazamientos, primer0 porque ale sobrevino un clico que le dej muy d b i l ~
y despues <<porla indisposicion y larga convalencia de su mujer*, Doa Teresa Prez de CaminoLo8.
Sirvi la plaza de Regente de la Audiencia catalana hasta 1793, ao en que fue nombrado para una plaza de ministro del
Consejo de Castilla 'O9.
16. JOAQUIN JOSE DE NAVASQOES
Fue Oidor del Consejo Real de Navarra. Por Real Decreto de 16 de marzo
de 1793, sin consulta de la Cmara, se le nombro Regente de la Audiencia de
Catalua, el Real Titulo fue expedido en Aranjuez el 8 de abril de 1793. Solicito y obtuvo una prorroga de tres meses en la fecha de su toma de posesin.
Ostento la Regencia por un tiempo brevisimo, pues de forma inmediata, por
Real Decreto de 5 de mayo de 1793, se le promocion a plaza supernumeraria
de ministro del Consejo de Ordenes "O.
17. PEDRO GOMEZ IBAR NAVARRO
Natural de Castilruiz, en la Diocesis de Tarazona, (actualmente en la
provincia de Soria), sigui6 seguramente la carrera eclesistica. En 1770 entro
con Beca canonista, como Colegial del Mayor de Santa Cruz de la Universidad de Valladolid. Por resolucion a consulta de la Cmara de 20 de septiembre de 1777 fue nombrado Alcalde del Crimen de la Audiencia de Catalua,
con Real Titulo expedido en Madrid el 2 de diciernbre de aquel mismo ao.
Desempe esta plaza hasta que por Real Decreto, fechado en San Ildefonso
el 12 de septiembre de 1783 ascendi a Oidor del mismo Tribunal. Diez aos
mas tarde, igualmente sin consulta de la Cmara, por un Real Decreto de
5 de mayo de 1793, fue promovido a la Regencia de la Audiencia de Catalua,
con Real Titulo expedido en Aranjuez el siguiente dia 24 de mayo. Despus
de una larga carrera en el Principado cataln, en 1798 p a d a la Presidencia
de la Chancilleria de Valladolid y de all, en 1799, al Consejo de Castilla.
Hermano suyo era Don Matias Gmez Ibar Navarro, tambin nacido en
Castilruiz y Colegial de Santa Cruz de Valladolid. Fue Cannigo de Zamora 'I1.
18. FRANCISCO DE ARJONA
Inicio su carrera en la magistratura el ao 1777 en que, por resolucin a
consulta de 20 de septiembre, fue nombrado Alcalde del Crimen de la Chancilleria de Valladolid. En 1786 ascendi a plaza Civil del mismo Tribunal, del
cua1 fue Oidor Decano y desempe la Presidencia vacante. Segun noticias
de la Camara tenia buenos informes reservados en 10s que se manifestaba
que era ccsujeto de talenton y que servia su plaza cccon pureza e integridad))
A consulta de 8 de agosto de 1798 fue nombrado Regente de Catalua,
con Real Titulo expedido en San Lorenzo el 26 de octubre de aquel ao. Solicito y obtuvo dos meses de prorroga en el plazo de toma de posesin. Ocupo
la Regencia del Principado hasta 1802, en que por resolucin a consulta de
la Camara de 17 de febrero, fue promovido a la Fiscalia del Consejo de
Castilla l13.
19. ADRIAN MARCOS MARTINEZ
Fue Fiscal del Consejo de Navarra. Por Real Decreto de 7 de marzo de
1802 se le nombr Regente de la Audiencia de Catalua, con Real Titulo expedido en Aranjuez el 26 de marzo de 1802. Solicit una prorroga de un mes
para tomar posesin, ccpor tener que amueblar la casa y habilitarse con su
larga familia para hacer un viaje de 80 leguasa, de Pamplona a Barcelona.
En 1804 se le concedi plaza del Consejo de Castilla "4.
20. FRANCISCO JAVIER DE OLEA CARRASCO
En 1796 fue nombrado Fiscal Criminal de la Chancilleria de Valladolid
y en 1801 ascendi a Regente de la Audiencia de Galicia. De alli pas6 a la
Rcgencia de Catalua, que le fue otorgada por resolucin a consulta de la Camara de 18 de abril de 1804, con Real Titulo expedido en Aranjuez el 21 de
junio del mismo ao. No tomo posesin hasta 1805, a causa de las tres prorrogas sucesivas que solicit sobre el plazo establecido. Era Regente de la
Audiencia de Catalua al iniciarse la Guerra de la Independencia, pero se
ausent de Barcelona y no se hallaba presente durante 10s sucesos de 1809,
cuando la Audiencia se vi obligada a prestar juramento de fidelidad a Jos
Bonaparte. Se jubilo del servicio en 1818 '15.
(1) Vid MERCADER I RIBA, J.: El segle XVIII. Els Capitans Generals,. Barcelona, 1957 y Felip V i Catalunya. Barcelona, 1968. Sobre 1a.figura del Regente cn las
Audiencias americanas vid. SOBERANES: aEl estatuto del Regente de la Audiencia
de Mjicos en Anuario de estudios americanos, vol. 32, Ao 1975. pags. 415 y SS.
(2) La realizacin de este trabajo se ha basado fundamentalmente en la serie
de ~Togados,corregidores y alcaldes mayoress del Archivo General de Simmcas
(AGS), Secretaria de Gracia y Justicia, legajos 133 a 165, y en la de Real Audiencia
de Catalua, del Archivo Histrico Nacional (AHN), Seccin de Consejos Suprimidos, Gracia y Justicia, especialmente el legajo 18.514, regentes..
(3) resume en de la Consulta del Consejo de Castllla sobre el nuevo Gobierno
que se debe establecer en Catalua,, 13 de junio de 1715. AHN, Estado, leg. 2.973.
Publicado por SANPERE I MIQUEL, S. en Fin de la nacin catalana. Barcelona,
1905. Pgs. 660-688.
(5) Informe del Capitan General Mxrqus de Castel-Rodrigo. Barcelona, 5 de
septiembre de 1716. AGS, Gracia y Justicia, leg. 134. Publicado como apndice a mi
articulo ((La formacin de la nueva Real Audiencia de Catalua (1715-1718)e, en
Historia social d e la Administracin espaiiola. Estudios sobre 10s siglos XVII y
XVZIZ. Barcelona, 1980. Pgs. 183-246.
(6) SANPERE, Op. cit., pg. 680.
(7) AGS, Gracia y Justicia, leg. 140.
(8) Novisima Recopilacin de las Leyes de Espaiia mandada formar por el
Seiior Don Carlos IV, Libro V, Titulo IV, Ley I. Don Carlos I en las ordenanz:~
de Madrid, cap. 2 y 3, y en las de Bruselas de 10 de enero de 1556, cap. 1.
(9) Vid mi articulo aJueces y abogados en la Sevilla de mediados del siglo
XVIII. Apuntes para un estudio sociolgicoa en Estudzos de ecoflornia e historia,
nm. 1. Mlaga, 1981. Pgs. 40-64.
(10) SANPERE: Op. cit., pg. 664.
(11) Idem. Pg. 674.
i12j Idem. pa;. 680.
(13) Vid mi articulo, ya citado .La formacion de la nueva Real Audiencia...
(14) AGS, Gracia y Justicia, leg. 138.
(15) AGS, Gracia y Justicia, leg. 142.
(16) AGS, Gracia y Justicia, leg. 148.
117) AGS. Gracia v Justicia.. lerr.
(l8j 1dem.
(19) MERCADER: Felip V..., pags. 40-41.
(20) Idem, pgs. 43-44.
(21) aLa formacin de la nueva Real Audiencia...a Pgs. 185-194.
(22) AGS, Gracia y Justicia, leg. 140.
(24) AGS, Gracia y Justicia, leg. 142.
(25) ((La formacin de la nueva Real Audiencia... a Pags. 241-243.
(26) Vid AHN, Consejos, leg. 18.514 y 18.515.AGS, Gracia y Justicia, leg. 134.
AHN, Sala de Alcaldes, Libro 1170.
(27) AGS, Gracia y Justicia, leg. 136.
(28) ALVENTOS, Marqus de: Historia del Colegio Viejo de San Bartolor~~f.
Madrid, 1766-1770, vol. 11, pgs. 554 y SS.
(29) TUERO BERTRAND, F.: La creacin de la Real Audiencia erz la Astuvias
de su tiempo (Siglos XVII-XVIII). Oviedo, 1979. Pg. 326.
(30) ALVENTOS: Op. cit. Pags. 554 y SS.
(31) AGS, Gracia y Justicia. leg. 136.
(33) AGS, Gracia y Justicia, leg. 138.
(34) Vid adems de 10 ya citado: AGS. Gracia y Justicia, leg. 141. AHN, Consejos leg. 18.514. Archivo de la Corona de Aragn, (ACA). Papeles de S u Excelencia, Real
Audiencia de Catalua, leg. 295. Papeles que entreg el Sr. Regente Corral. Y ((La
formacin de la nueva Real Audienci L...n Pags. 225-227.
(35) AGS, Gracia y Justicia, leg. 138.
(37) AHN, Consejos, leg. 18.516.
(38) aLa formaci6n de la nueva Real Audiencia ...n Pg. 241.
(39) AGS, Gracia y Justicia, leg. 138.
(40) Vid ademas AHN, Consejos, leg. 18.514 y Orden de Alcntara, expediente 682.
(41) AGS, Gracia y Justicia, leg. 140. Sobre su estancia en la Universidad vid:
AHN, Seccin de Universidades, C. Varios, leg. 7632 y leg. 75-66. C. S. Ildefonso.
libro 710, f. 57, lib. 1.078, fs. 124 y 145, lib. 1.141, fs. 140 y 144, lib. 1233, f. 120.
(42) AGS, Gracia y Justicia, leg. 140.
(43) AGS, Gracia y Justicia, leg. 135.
(44) AGS, Gracia y Justicia, leg. 140.
(45) AGS, Gracia y Justicia, leg. 141.
(46) Vid ademas AHN, Consejos, leg. 18.514, AGS, Gracia y Justicia, leg. 139 v
el magnifico libro de la profesora Janine FAYARD: Les membres du Conseil de
C ~ s t i l l ea l'poque moderne (1621-1746). Gen5ve-Paris, 1979. Pags. 40, 48, 227, 314 y 560.
(47) FAYARD: Op. cit. pgs. 193 y 194.
(48) AGS, Gracia y Justicia, leg. 137.
(49) AGS, Gracia y Justicia, leg. 142.
(50) AHN. Conseios. leg. 18.515.
isi) ~ ~ ~ , . ~ r ajusticia,
c i a " ieg.
(52) FAYARD: Op. cit. PQgs. 133, 309 y 332. Vid ademas AHN, Consejos, legs.
18.514, 18.520. AGS, Gracia y Justicia, legs. 136, 140, 144, 145, 146, 147 y 148.
(53) Sobre la familia Coln de Larreategui, vid. el libro de FAYARD, pags. 68,
264, 265,331, 341, 342, entre otras muchas.
(54) AGS, Gracia y Justicia, leg. 140.
(56) AGS, Gracia y Justicia, leg. 146.
(58) AGS, Gracia y Justicia, leg. 590. Publicada por Rafael Olaechea: <(Elanticolegialismo del gobierno de Carlos 111, en Cuadernos de Investigacin, Logroo,
1976, pgs. 53-90.
(59) Vid adems: AGS, Gracia y Justicia, legs. 147, 149, 150 y 160, y AHN, Consejos, leg. 18.514 y Orden de Alcantara, expediente 363.
(60) AHN, Consejos, leg. 18.515.
(61) AGS, Gracia y Justicia, leg. 148.
(62) AGS, Gracia y Justicia, leg. 147.
(63) AGS, Gracia y Justicia, leg. 143.
(64) AGS, Gracia y Justicia, leg. 148.
(65) AGS, Gracia y Justicia, leg. 590.
(67) Ademas de 10 citado en notas anteriores vid: AHN, Consejos, leg. 18.514,
AGS, Gracia y Justicia, 142, 146 y ACA, Papeles de Su Excelencia, Real Audiencia de
Catalua, Legs. 297-299. Cartr.~a Don Josep Francisco de Als y Rius, Regente. Sobre
esta familia vid mi articulo ((La familia Als. Una dinastia catalana al servicio del
Estado, (siglo XVIII),, de prxima :.paricin en Cuadernos de Investigacin Histrica. Madrid.
(68) RUJULA, Jos de: Indice de 10s Colegiales del Colegio Mayor de San
Zldefonso y Colegios Menores de la Universidad de Alcal, Madrid, 1946. Pag. 911.
(69) AGS, Grr.ia y Justicia, leg. 590.
(72) AGS, Gracia y Justicia, leg. 155.
(73) AGS, Gracia y Justicia, leg. 590.
(74) Vid adems: AHN, Consejos, leg. 18.514 y AGS, Gracia y Justicia, legs.
148, 150, 152, 159 y 160.
(75) AGS, Gracia y Justicia, leg. 150.
(76) AGS, Gracia y Justicia, leg. 590.
(77) Idem.
(79) Vid adems: AHN. Conseios. leg. 18.524 v AGS. Gracia y Justicia, legs.
149, 152, 157, y 158. Vid tambin m i araculo (<L& ministros de- la ~hancille6a
de Granada a mediados del siglo XVIII)), en Actas del I congreso de Historia Moderna de Andalucia, Crdoba, 1980, en vias de publicacin.
(80) AGS, Gracia y Justicia, leg. 590.
(81) AGS, Gracia y Justicia, leg. 159.
(82) Vid. adernas: AHN, Consejos, leg. 18.514 y el articulo citado sobre ((Las
rninistros de la Chancilleria de Granada...)>.
(83) BERNARD, Gildas: Le Secretariat d'Etat (et le Conseil Espagnol del Indes
(1700-1808J Genbve-Paris, 1972. Pg. 218 y AGS, Gracia y Justicia, leg. 148.
(84) AGS, Gracia y Justicia, leg. 152.
(85) AGS, Gracia y Justicia, leg. 590.
(86) Idem.
(89) AHN, Consejos, leg. 18.514.
(90) AHN, Ordenes, Carlos 111, V libro 114 C nm. 106.
(91) Vid ademas: AHN, Consejos, 18.250 y AGS, Gracia y Justicia, 157, 159,
160 y 161.
(92) BERNARD: Op. cit. Pgs. 218 y 220. Don Jernimo de Sola y Fuente, licenciado, fue primer0 consejero de Hacienda, destinado al Per (28 de octubre de
1741) y no volvi de Amrica hasta 1749. Entro en la Cmara el 12 de diciembre
de 1763. Muri el 13 de febrero de 1767.
(93) AGS, Gracia y Justicia, leg. 163 y 590.
(94) AGS, Gracia y Justicia, leg. 590.
(95) Vid rderns: AHN, Consejos, leg. 18.514 y AGS, Gracia y Justicia, legs.
159 y 161.
(96) AGS, Gracia y Justicia, leg. 158.
(97) AHN, Consejos, leg. 18.514.
(99) Vid adems: AHN, Consejos, leg. 18.517 y AGS, Gracia y Justicia, legs.
159, 160 y 163.
(100) AGS, Gracia y Justicia, legs. 153 y 162.
(101) AGS, Gracia y Justicia, leg. 590.
(102) AGS, Gracia y Justicia, leg. 162.
(103) AGS, Gracia y Justicia, leg. 163.
(105) Jos6 Mariano Beristain: Diario Pinciano. Primer periddico de Valladolid.
(1787-1788) Estudio preliminar de Celso Almuia Fernndez. Pgs. 54 y 55, y 333-335
N.0 32 Diario Pinciano. Del Mircoles 12 de Septiembre de 1787. Descripcin de la
entrada, pblica, que hizo en esta Ciudad, como Presidente de la Real Cancilleria
el Illmo. Seor D. Pedro Andrs Burriel, del Consejo de S.M. y Regente que ha
sido de las Reales Audiencias de Canarias y Catalua; la que puede servir de P.
(106) Vid adems AHN, Consejos, leg. 18.514 y Ordenes, Carlos 111, expediente 340.
(107) AGS, Gracia y Justicia, leg. 164.
(108) AHN, Consejos, leg. 18.514.
(109) Idem.
(110) AHN, Consejos, leg. 18.514.
(111) Biblioteca del Colegio de Santa Cruz de Valladolid. Ms. 2?, n.O 757. Vid.
tambi6n AHN, Consejos, leg. 18.514 y 18.517, y AGS, Gracia y Justicia, leg. 163.
(112) AHN, Consejos, leg. 18.514.
(113) Idem.
i114j Idern.
(115) Idem. Vid tambin el folleto titulado: <<Apuntamientode 10 ocurrido con
10s Ministros de la Real Audiencia de Barcelona, en el dia nueve de abril de mil
ochocientos y nueve,, por D.J.J.O. Valencia, en la imprenta de Miguel Dominpo.
Ao de 1810. 31 pgs.
No quisieva terminar este trabajo sin agradeoer una vez ms al Dr. D. Pere
Molas Ribalta la ayuda que me ha proporcionado para realizarlo y las referencias
que arnablemznte me ha brindado. Quisiera tambin dejar en estas lineas t'estimonio de mi satisfaccidn por la aparicidn de esta revista, por todo 10 que significa
y sin d u h significar para nuestro Departamento de Historia Moderna de la Universidad de Barcelona.
MARIA DE LOS ANGELES PEREZ SAMPER.
Universidad d e Barcelona
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