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Timestamp: 2019-12-06 20:35:42+00:00

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3°. Que a fin de determinar la legislación sobre la cual deben analizarse los hechos denunciados, cabe considerar que los supuestos delitos de carácter sexual investigados se habrían cometido entre el año 1980 hasta Enero de 2004. Derecho aplicable - página 10
3°. Que a fin de determinar la legislación sobre la cual deben analizarse los hechos denunciados, cabe considerar que los supuestos delitos de carácter sexual investigados se habrían cometido entre el año 1980 hasta Enero de 2004. Derecho aplicable
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título 3°. Que a fin de determinar la legislación sobre la cual deben analizarse los hechos denunciados, cabe considerar que los supuestos delitos de carácter sexual investigados se habrían cometido entre el año 1980 hasta Enero de 2004. Derecho aplicable
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46°.- Que los antecedentes anunciados resultan suficientes para tener por justificado en autos que entre los años 1991 a enero de 1995, un sacerdote, amigo, padrino de Confirmación, confesor y director espiritual de la víctima, en forma reiterada procedió a efectuar tocaciones en su zona genital, por sobre la ropa, con palmoteos al pasar, delante de otros jóvenes y luego en privado en el confesionario, comedor y pasillos de la Parroquia El Bosque de Providencia que el feligrés frecuentaba, aumentando la intensidad del acto para llegar a frotar su pene, besándolo cerca de su boca o tocándola con sus labios, sin consentimiento del ofendido. El sujeto se habría aprovechado de su investidura, de la confianza y amistad que mantenía con sus progenitores y de su fama como autoridad religiosa frente a la víctima y a la comunidad en general.
En esta etapa procesal, los hechos así descritos, a la fecha de comisión, eran constitutivos del delito de abusos deshonestos, reiterados, previsto y sancionado en el artículo 366 del Código Penal, según modificación del año 1993.
Si tal fue la conducta indebida del sacerdote hacia Batlle entre los 14 y 17 años de edad, es dable presumir, sobre la base de los mismos indicios, que ésta probablemente persistió hasta la fecha en que el ofendido se alejó de su influencia directa, es decir, entre los 18 y hasta los 19 años. Sin embargo, los actos del agente en este periodo, que corre entre febrero de 1995 y 1996, quedan fuera de la hipótesis penal del artículo 366 del Código Penal, en vigor a esa data, desde que dicha norma establece como presupuesto del tipo, la menor edad de la víctima, en este caso, ser el ofendido menor de 18 años, lo que evidentemente en este punto no acontece.
Que por lo razonado, no puede sostenerse la existencia de un hecho típico, respecto de las conductas señaladas en el acápite precedente, por lo que respecto de ellas, procede dictar sobreseimiento definitivo, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 408 N° 2 del Código de Procedimiento Penal, por no ser los hechos investigados constitutivos de delito.
47°.- Que, Fernando Karadima Fariña, niega las imputaciones de Batlle Lathrop, refiere que éste habría llegado a la parroquia cuando tenía 18 años, retirándose de la Acción Católica en el año 1999, cuando tenía 23 años, testimonio que reitera en la diligencia de careo de fojas 1120. Señala conocer de toda la vida a Fernando por el vínculo existente con sus padres, que iba a comer a su casa, que fue su padrino de Confirmación pero no su director espiritual ni su confesor. Refiere que no trabajaba con adolescentes ni con niños. En cuanto a las situaciones de maltrato psicológico y humillaciones que denuncia, refiere que jamás tuvo una conducta de ese tipo. Si hubiese sido tan atroz, como él señala, no lo habría elegido como su padrino. En una conversación a solas con Batlle le manifestó su intención de solicitar a la Curia Romana la cancelación del Decreto de Confirmación en el cual figuraba como su padrino. Esto lo hizo porque el señor Batlle estaba molesto con él, no sabe por qué, pero al final desistió y fue una forma de darle más libertad. Se alejó a partir del año 1997, desconoce la causa, pero lo atribuyó a sus amigos y a su carácter. En cuanto a la conversación con la madre de Batlle, reconoce que el diálogo existió y expone que ella con mucha discreción, pudor y sin creerlo, le dijo que había rumores acerca de que él tocaba a los jóvenes, refiere que la señora creyó su explicación y la situación ahí quedó arreglada, no recuerda bien la fecha, pero pudo ser el año 1997.
48°.- Que los elementos de convicción ya citados demuestran que el ofendido se relacionó con el sacerdote siendo menor de edad. Karadima reconoce el vínculo existente con la víctima y si bien discrepa en los años, tal afirmación se desvanece con los indicios reunidos en la causa. El alejamiento definitivo, luego de una discusión, reconocida por el sacerdote sin entregar antecedentes serios de tal distanciamiento, permiten aceptar los motivos del denunciante, esto es, incursiones sexuales de Karadima no consentidas por éste. Lo anterior se ratifica con el reproche de la madre de Batlle, reconocido por el imputado en la diligencia de careo y aún cuando indica que ella aceptó sus explicaciones, es la fama y honra del sacerdote, a esa data, no cuestionadas por su entorno social, lo que conducen a entender la tranquilidad de la madre.
Con todo, el poder de convencimiento y la autoridad sin límites ejercida por el sacerdote Karadima al interior de comunidad religiosa de la Parroquia El Bosque, como lo han descrito los testigos, coherente con sus rasgos de personalidad, son suficientes para presumir la existencia de los hechos denunciados por Batlle y su consiguiente responsabilidad en ellos.
En efecto, obran en contra de Karadima las imputaciones directas y verosímiles del ofendido, las declaraciones de testigos imparciales que presenciaron tocaciones en la zona genital de la víctima por parte del sacerdote, conducta por su naturaleza abusiva y de relevancia sexual.
49°.- Que de los antecedentes anotados y de las propias declaraciones del imputado aparecen presunciones fundadas suficientes para estimar que el sacerdote Fernando Karadima Fariña tuvo participación directa en los hechos ilícitos justificados en esta investigación, cometidos en la persona de Fernando Batlle Lathop, entre el año 1991 y enero de 1995, en calidad de autor en los términos del artículo 15 del Código Penal.
EXTINCION DE RESPONSABILIDAD PENAL RESPECTO DE LAS CONDUCTAS ILICITAS.
50°.- Que, considerando la data de ocurrencia de las conductas ilícitas pesquisadas en esta investigación y, sin perjuicio de la atribución de responsabilidad que le pudiere corresponder a Fernando Karadima Fariña, en los términos anotados, corresponde determinar, si se encuentra extinguida su responsabilidad penal en virtud del numeral 6° del artículo 93 del Código Penal.
51°.- Que el fundamento de todo juicio criminal, como lo establece el artículo 108 Código de Enjuiciamiento Penal, es la existencia del hecho punible y su comprobación por los medios que admite le ley y a ello debe tender las investigaciones del sumario. Por su parte, el artículo 76 del mismo texto, precisa el contenido de esta fase indagatoria, al disponer que todo juicio criminal a que de origen la perpetración de un crimen o simple delito, comenzará por la investigación de los hechos que constituyen la infracción y la determinación de la persona o personas responsables de ella.
Coherente con lo anterior, el artículo 413, del mismo texto, dispone que el sobreseimiento definitivo no podrá dictarse sino cuando estuviere agotada la investigación.
Por imperativo legal –artículo 109 del cuerpo normativo señalado- el juez debe investigar con igual celo no sólo los hechos y circunstancias que establecen y agravan la responsabilidad de los inculpados, sino también, aquellos que la eximan de ella o la atenúen, es decir, debe proceder con imparcialidad, una vez justificada la existencia del delito.
52°.- Que, la prescripción penal es una institución jurídica de amplia y común aplicación, cuyo fundamento básico es el simple transcurso del tiempo, fijado con el propósito de alcanzar la paz social y la seguridad jurídica. La extinción de la responsabilidad penal derivada de la prescripción no hace cambiar o desaparecer la naturaleza y existencia del hecho que sigue siendo delictuoso. La causal extintiva de responsabilidad, prevista en el numeral 6° del artículo 93 del citado texto legal, afecta las consecuencias penales de un delito existente.
53°.- Que en el caso de autos no se hizo aplicación, en su oportunidad, de la norma del artículo 107 del Código de Procedimiento Penal, sino por el contrario, ante la falta de certeza inicial de que los hechos denunciados se encontraban prescritos o la responsabilidad penal se había extinguido por otro motivo, se instruyó sumario.
En este estadio procesal –cerrada la investigación- si los antecedentes demuestran que el plazo de prescripción para perseguir la responsabilidad penal del imputado ha transcurrido, el juez así debe declararlo. En efecto, aún comprobada la existencia del delito y el juicio de convicción necesario acerca de la participación, si al presunto responsable lo beneficia una causal que hace procedente el sobreseimiento definitivo, el tribunal debe verificar los presupuestos fácticos para arribar a esa concluir. El sobreseimiento definitivo, que tiene fuerza de cosa juzgada, por la causal en estudio, exige, en opinión de esta sentenciadora, la determinación de los presuntos responsables por cuanto un sujeto ha de beneficiarse con las consecuencias del fallo.
Los requisitos de procedencia de esta institución deben siempre establecerse con claridad en la situación concreta en que pretende aplicarse y que ha sido objeto de la instrucción penal.
54°.- Que los antecedentes probatorios reunidos en esta investigación y los hechos justificados en la causa, permiten establecer que las conductas constitutivas de delito tuvieron lugar entre los años 1980 y 1995. Si bien algunos testigos manifiestan haber presenciados tocaciones indebidas por parte del sacerdote Karadima con posterioridad a la última fecha, esas afirmaciones carecen de relevancia, por no existir evidencia concreta acerca de la identidad de las posibles víctimas. En consecuencia, no se da en la especie ninguna de las hipótesis para tener con configurada una causa legal de interrupción o suspensión del término extintivo.
55°.- Que el delito de abusos deshonestos previsto en el artículo 366 del Código Penal, antes de la modificación de la ley 19.617, tenía una sanción de presidio menor en cualquiera de su grados; el delito de abuso sexual del actual artículo 366 del Código penal, se encuentran sancionados con la pena de presidio menor en su grado máximo. Por consiguiente, la acción penal, en ambos casos, para perseguir la conducta típica, prescribe, como lo prevé el artículo 94 del Código Penal, en el término de cinco años, contados desde el día en que se hubiere cometido el delito, atento a lo preceptuado en el artículo 95 del mismo texto.
En estos fundamentos, considerando que los delitos investigados y justificados en autos se habrían cometido entre los años 1980 y 1995 y que la presente investigación se inició en el mes de abril de 2010, la responsabilidad penal de Fernando Karadima Fariña, derivada de los delitos de abusos deshonestos reiterados, en la persona de Juan Carlos Cruz, James Hamilton Sánchez y Fernando Batlle Lathop, se encuentra extinguida por la motivación contemplada en el numeral 6° del artículo 93 del Código Penal, esto es, por la prescripción de la acción penal.
56°.- Que el informe de Policía Internacional agregado a fojas 446, a la luz de lo previsto en el artículo 100 del Código Penal, no altera lo antes concluido desde que el plazo legal para concluir el término de la responsabilidad penal del imputado se encuentra ampliamente superado.
57°.- Que los antecedentes son idóneos y suficientes para tener por acreditado en autos los extremos fácticos que permiten dictar el sobreseimiento definitivo por prescripción de la acción penal.
Por estas consideraciones y de conformidad, además, con lo previsto en los artículos 73, 108, 109, 279 bis, 413 y 416 del Código de Procedimiento Penal y 15 N° 1, 93, 94, 95, 100 366 del Código Penal, Leyes N° 19.617 y N° 19.927 del Código Penal, se declara:
I.- Que se sobresee, parcial y definitivamente la causa, en virtud de la causal prevista en el numeral 2° del artículo 408 del Código de Enjuiciamiento Penal, respecto de los hechos denunciados por José Andrés Murillo Urrutia;
II.- Que se sobresee, parcial y definitivamente la causa, en virtud de la causal prevista en el numeral 2° del artículo 408 del Código de Enjuiciamiento Penal, por no ser constitutivos de delitos los hechos denunciados por Juan Carlos Cruz Chellew y acaecidos con posterioridad al 13 de agosto de 1981;
III.- Que se sobresee, parcial y definitivamente la causa, en virtud de la causal prevista en el numeral 2° del artículo 408 del Código de Enjuiciamiento Penal, respecto de los hechos denunciados por James Hamilton Sánchez, en su querella de fojas 312, posteriores al 18 de octubre de 1983;
IV.- Que se sobresee, parcial y definitivamente la causa, en virtud de la causal prevista en el numeral 2° del artículo 408 del Código de Enjuiciamiento Penal, respecto de de Fernando Batlle Latrhop, por los hechos denunciados posteriores al 23 de febrero de 1995;
V.- Que se sobresee definitivamente la causa, por la causal prevista en el artículo 408 N° 5 del Código de Procedimiento Penal, en relación a lo dispuesto en el artículo 93 N° 6 del Código Penal, por encontrase extinguida la responsabilidad penal que le cabría a Fernando Karadima Fariña derivada de los delitos de abusos deshonestos, reiterados, justificados en la causa, cometidos en la persona de Juan Carlos Cruz entre los años 1980 y julio de 1981; James Hamilton entre mediados del año 1983 y septiembre del mismo año y Fernando Batlle, entre 1991 y enero de 1995.
Ejecutoriada la presente resolución hágase entrega de los documentos recogidos en esta investigación a quien corresponda, de conformidad a lo dispuesto en el artículo 419 del Código de Procedimiento Penal.
Regístrese, Notifíquese y elévense en consulta si no se apelare.
Rol N°110.217-2010.-
Dictada por doña Jessica González Troncoso, Ministro en Visita Extraordinaria.
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Informan sobre los hechos de la realidad, que los explican, los comentan
Con el régimen fascista, Mussolini ha establecido un centro de orientación a partir del cual los países enzarzados en la lucha con...
El hábeas corpus instructivo en el ámbito de los delitos de desaparición...

References: artículo 366
 artículo 366
 artículo 408
 artículo 15
 artículo 93
 artículo 108
 artículo 76
 artículo 413
 artículo 93
 artículo 107
 artículo 366
 artículo 366
 artículo 94
 artículo 95
 artículo 93
 artículo 100
 artículo 408
 artículo 408
 artículo 408
 artículo 408
 artículo 408
 artículo 93
 resolución 
 artículo 419