Source: http://www.vitrubio03.es/?p=108
Timestamp: 2018-05-28 05:09:27+00:00

Document:
1978 | Reflexiones propias
← Remedios a un Desatino
Inmigrantes, Soledad, Xenofobia →
Publicado el 29 septiembre 2010 por José Enrique Centén Martín
El 29 de Diciembre de 1978 entró en vigencia la actual Constitución, considerada en su momento plenamente democrática y avanzada para su tiempo, pero transcurrido casi 32 años desde su aplicación se demuestra mejorable en algunos de sus Artículos, aceptada la definición de Democracia como el gobierno de la mayoría, donde el valor del voto es igual para todos los ciudadanos, observo que esta Constitución no la cumple en varios de ellos.
En el Congreso de los Diputados la representación existente es discriminatoria debida a la aplicación del Artículo 68 apartados 2 y 3, ”regida por criterios de proporcionalidad con una mínima representación inicial”( que no corresponde con la población de cada provincia ), esto propicia dos tipos de ciudadanos por un lado, Canarios, Catalanes, Gallegos, Navarros y Vascos, ciudadanos de 1ª con grupos parlamentarios propios en el Congreso al margen de los representantes de los partidos generalistas de cada provincia elegidos el misma día de la votación, estos últimos parecen de menor categoría frente a los autonómicos y ambos representan al 30% de la población nacional, esa doble representación en el Congreso nos hace la consideración de ciudadanos de 2ª al resto de las CCAA y Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla debido a la no aplicación del Artículo 68.
Para evitar tamaña desigualdad democrática, la elección de nuestros representantes en el Congreso de los Diputados se debería de realizar conforme a los Artículos 138 apartado 2, 140, 141“ por sufragio universal, igual, libre, directo y secreto ”, tal como se aplica para la elección de Ayuntamientos, Corporaciones Locales y CCAA, dejando el Artículo 68 con sustanciales mejoras para su aplicación en la elección al Senado como Cámara de representación territorial que es.
Ejemplo claro de esta desigualdad democrática se refleja en la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, gracias al apoyo de siete parlamentarios que lo hacen a cambio de ejercer el control de 472 millones de € que el Estado tiene destinado para su Comunidad, no debaten si es mejor o peor estos presupuestos, ni les importa lo más mínimo, sólo desean el control fiscal del dinero que corresponde a su Comunidad, para utilizarlo de forma partidista sin pensar enla población o tal vez únicamente en el 1,19% que les votaron, hay que recordar que fue este mismo grupo parlamentario quien propició la investidura del anterior Presidente del Gobierno, y ese mismo Presidente también obtuvo el apoyo de otros Presupuestos Generales en este caso apoyado por un grupo parlamentario distinto, en ambos casos a cambio de prebendas, llegando incluso a manifestar que hablaba el catalán en la intimidad.
Todos los Gobiernos desde 1978 se han valido de las minorías parlamentarias para sacar adelante Leyes, Reformas, Presupuestos…., siempre a cambio de concesiones particulares, el resto de las CCAA y Ciudades Autónomas vemos impasible como obtienen mejoras añadidas y las nuestras parecen venir dadas como si fuesen restos del pastel cuando somos el 70% de la población, por ello debemos de exigir que la elección de nuestros representantes en el Congreso de los Diputados sea mediante el Artículo 140 de nuestra Constitución“IGUAL, LIBRE, DIRECTA”, haciéndolo a través y conforme al Artículo 166 en los términos previstos del Artículo 87.
Esta entrada fue publicada en Constitución, Historia, Libro, Nacional y etiquetada Constitución. Guarda el enlace permanente.
Una respuesta a 1978
Pingback: Reformar la Constitución a conveniencia | Reflexiones propias

References: Artículo 68
 Artículo 68
 Artículo 68
 Artículo 140
 Artículo 166
 Artículo 87