Source: https://www.senado.gob.mx/64/gaceta_del_senado/documento/45037
Timestamp: 2019-12-07 16:00:28+00:00

Document:
Gaceta: LXII/2PPO-64/45037
Propone tipificar como delito la pesca furtiva, estableciendo que se impondrá pena de uno a nueve años de prisión y por el equivalente de trescientos a tres mil días multa, a quien ilícitamente y de manera dolosa capture, transforme, acopie, transporte, destruya o comercie con las especies acuáticas denominadas pepino de mar, dentro o fuera de los periodos de veda, sin contar con la autorización que corresponda en la cantidad establecida por las autoridades competentes.
Cuando las conductas a que se refiere el párrafo anterior se cometan por asociación delictuosa, se estará a lo dispuesto en el artículo 194 del Código Federal de Procedimientos Penales.
INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE REFORMA EL NUMERAL 36, FRACCIÓN I DEL ARTÍCULO 194 DEL CÓDIGO FEDERAL DE PROCEDIMIENTOS PENALES Y SE ADICIONA LA FRACCIÓN II BIS 1 AL ARTÍCULO 420 DEL CÓDIGO PENAL FEDERAL
Los que suscriben Senadores, MA. DEL ROCÍO PINEDA GOCHI, ANGÉLICA DEL ROSARIO ARAUJO LARA,MELY ROMERO CELIS, MARGARITA FLORES SÁNCHEZ, IVONNE LILIANA ÁLVAREZ GARCÍA, LISBETH HERNÁNDEZ LECONA, CLAUDIA ARTEMIZA PAVLOVICH ARELLANO, ÓSCAR ROMÁN ROSAS GONZÁLEZ, RICARDO BARROSO AGRAMONT e integrantes del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucionalde la LXII Legislatura, con fundamento en lo dispuesto por los artículos 71, fracción II y 73, fracción XVII de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; y por los artículos 8, fracción I, 164, 169, 172 del Reglamento del Senado de la República, sometemos a la consideración de esta Soberanía la presenteiniciativa con proyecto de decreto por el que se reforma el numeral 36, fracción I del artículo 194 del Código Federal de Procedimientos Penales y se adiciona la fracción II Bis 1 al artículo 420 del Código Penal Federal, al tenor de la siguiente:
En México, la acuacultura y la pesca tienen un alto valor económico, social y alimentario,con fuertes impactos regionales que contribuyen a la solución de problemas alimentarios y a la generación de empleos.
En el ámbito internacional, las pesquerías mundiales se volvieron un sector en desarrollo dinámico de la industria alimenticia, por lo que muchos países aprovechado sus ventajas comparativas, invirtieron en esta actividad económica. Sin embargo, a lo largo de los años se hizo evidente, que muchos de los recursos pesqueros no podían mantener un incrementosin control de la explotación.
Derivado de esta creciente problemática, los 80 países miembros de la Unión Mundial para la Naturaleza, redactaron un acuerdo internacional en 1973 denominado “Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres” (CITES) entrando en vigor el 1 de julio de 1975 y suscrito por 177 países hasta la fecha. Cabe destacar que nuestro país, se adhirió al acuerdo en 1991 y el mismo año entró en vigor.
Se hace mención de lo anterior, porque hoy en día, nos enfrentamos a una creciente sobreexplotación y pesca furtiva de una especie marina denominada Pepino de Mar, la cual se encuentra clasificada en el Apéndice I de la Convención en comento, cuyo artículo segundo lo define como:
Apéndice I: incluirá todas las especies en peligro de extinción que son o pueden ser afectadas por el comercio. El comercio en especímenes de estas especies deberá estar sujeto a una reglamentación particularmente estricta a fin de no poner en peligro aún mayor su supervivencia y se autorizará solamente bajo circunstancias excepcionales.
Derivado de lo anterior, se realizaron diversos estudios científicos de instituciones y centros de investigación nacionales, así como recomendaciones de organismos internacionales, como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que hacen patente la urgencia y necesidad de tomar cartas en el asunto de esta creciente problemática, debido a que está en juego un delicado equilibrio ecológico con fuertes impactos regionales de carácter ambiental y económico en el país, incluso con afectaciones a la salud de los pescadores ribereños carentes de equipo adecuado para su captura, dado que en nuestros mares y costas existe esta delicada especie marina.
Los pepinos de mar son pescados a nivel mundial, particularmente en las regiones tropicales. Existen pesquerías en las aguas cálidas de África del Este hastaAmérica Central y del Sur, y en las aguas temperadas del Mediterráneo y en elPacífico Norte y Atlántico Norte. La mayoría de las pesquerías han existido por siglos, especialmente en Asia. Las regiones predominantementeexportadoras de esta especie son las del Pacífico Central Occidental y Asia. Algunaspesquerías son relativamente nuevas o están en proceso de desarrollo, tales como las de América Latina, América del Norte y Europa.
El volumen total global de capturas es difícil de estimar por muchas razones: notodos los países declaran los pepinos de mar de manera separada en las estadísticas decomercio de invertebrados marinos; algunos países importan y re-exportan; y algunosanimales son exportados salados o congelados, lo que representa cerca de la mitad delpeso original del animal, mientras que la mayoría exportan pepino de mar seco, lo querepresenta aproximadamente 5–10 por ciento del peso vivo del animal. Incluyendo la captura de pepinos de mar en los países dondeson comidos, la captura global total de pepinos de mar está cerca de 100 000 toneladasde animales vivos por año (considerando que en algunas estadísticas de comercio no estánanimales secos). Al inicio del nuevo milenio, cerca de 6 000toneladas de animales procesados (principalmente secos) fueron exportados a losmercados asiáticos, con un valor de más de 130 millones de dólares.
Las pesquerías en América Latina y el Caribe empezaron en las últimas dos décadas y han sido en su mayoría insostenibles. Una excepción es la lucrativa pesquería de pepinos de mar en Cuba, dónde todavía permanece sostenible. Luego de algunos años de alta presión pesquera, se puso una moratoria en las pesquerías de Costa Rica, Ecuador continental, Panamá y Venezuela. En México, las poblaciones del valioso Isostichopus fuscus fueron pescados cerca del 2 por ciento de la biomasa pre-pesquería.
El incremento de la demanda mundial de esta especie desencadenó graves problemas de sobreexplotación y mal manejo, que alarmó a la mayoría de los países, por lo que diversos organismos internacionales, centros e institutos realizaron múltiples investigaciones y estudios que permitieron identificar las diferentes especies de pepino de mar que existen, sus ciclos reproductivos, sus tasas de mortalidad, etc., pero principalmente su explotación descontrolada y manejo inadecuado.
En el 2003 la FAO organizó el taller técnico “Avancesen la acuicultura y manejo de pepinos de mar” y publicó un informe con losdocumentos técnicos y recomendaciones para el manejo pesquero.
Por su parte, la CITESenel 2004también tuvo un taller técnico titulado “Conservación de los pepinos de mar en las familias Holothuriidae y Stichopodidae”, proveyendo la justificación científica y urgiendo en la necesidad inmediata de la conservación y explotación sostenible de pepinos de mar.
A raíz de diversas alarmas, sustentadas en investigaciones científicas, la FAO organiza nuevamente un taller en Galápagos en noviembre del 2007 con científicos, sociólogos y manejadores pesqueros para buscar lineamientos para mejorar el manejo de las pesquerías de pepino de mar. Como un resultado de dicho taller, se diseñó el Código de Conducta para la Pesca Responsable que recomienda a los manejadores de usar la mejor información científica disponible eimplementar el enfoque precautorio cuando no hay datos suficientes.
A pesar de toda la evidencia y recomendaciones existentes, el crecimiento del poder adquisitivo de los países asiáticos, incrementan día a día la demanda por esta especie y pasan por alto todas estas sugerencias, como resultado de la magra o nula reglamentación y aplicación de la norma en diversos países.
Con base en un estudio denominado “Una radiografía antes de decidir:el reto del aprovechamiento sustentabledel pepino de mar en Campeche” realizado por Instituto de Ecología, Pesquerías y Oceanografía del Golfo de México y la Universidad Autónoma de Campeche, se da cuenta que las poblaciones de pepino de mar son particularmentevulnerables. La fragilidad de sus especies generalmentesucumbe ante la intensa presión pesqueraoriginada por su alto valor comercial en el Oriente.
Este esquema de bonanza efímera se ha padecidoen las costas de Baja California y derivó en un agotamiento vertiginoso, hoy en día este hecho comienza arepetirse en las costas de Campeche, Tabasco y Yucatán. Esta actividad ha significado una mejoría notoria en las economías locales, sin embargo, tenemos experiencias y señales de modificación en los patrones de abundancia y distribución de las especies, lo cual incrementael tiempo de búsqueda del recurso y los gastos deinversión, así como el crecimiento de la pesca furtiva.
El apremio con el que se ha implementado la actividadtambién ha conllevado nuevos riesgos sociales,incluyendo aquellos de salud originados por la falta decapacitación.
El pepino de mar es un organismo particularmente vulnerablea la explotación debido a su escasa movilidad, dependiendo de la especie, se necesitan entre 10 y 12toneladas de pepino vivo para obtener una tonelada de producto seco. Tal vulnerabilidad fue particularmenteobservada en el noroeste de México con elcolapso de la pesquería de estos organismos en un periodorelativamente corto. En las costas de Baja Californiala captura de Parastichopus parvimensis e Isostichopus fuscus empezó en la década de los ochenta, pero alcanzósu esplendor en 1991, cuando ya regulada superólas mil toneladas. Sin embargo, la bonanza fue efímera ysolo tres años después, en 1994, la producción disminuyóen un 81.8%, es decir, a 182 toneladas.
Para detener el deterioro de las poblaciones de pepinoen Baja California, las autoridades implementaron una veda en el periodo 1994-2000, pero esta regulación fue insuficiente,por ello, a mediados de los noventa, se prohibióla captura de pepino de mar. Bajo este tenor, en 1994, se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) la Norma Oficial Mexicana NOM-059-ECOL-1994 donde se catalogó a dicha especie bajo la categoría “En peligro de Extinción” modificándose posteriormente en el año 2000 a la categoría de “sujeta a protección especial”. Actualmente, está especie se encuentra dentro de la Lista de especies en riesgo de la norma NOM-059-SEMARNAT-2010.
Conscientes de la importancia de tomar cartas en el asunto, la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), la Comisión Nacional de Pesca (CONAPESCA), El Instituto Nacional de Pesca, el Centro de Ecología, Pesquerías y Oceanografía del Golfo de México, la Universidad de Campeche y la de Yucatán por mencionar algunas, han realizado estudios que ratifican la urgencia y necesidad de controlar la sobreexplotación y pesca furtiva que rebasa por mucho los cupos permitidos por algunas licencias otorgadas.
Basta revisar los diarios locales o comunicados oficiales para dar cuenta la captura indiscriminada e ilegal del pepino marino, que a pesar de estar catalogada como especie sujeta a protección especial, no existe limitante alguna para erradicarla. Por mencionar un ejemplo, en fechas pasadas un comunicado de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) incautó en Baja California aproximadamente 76 mil ejemplares secos, dado que existe un mercado internacional, principalmente asiático que tiene una gran demanda por este producto, los pescadores se ven tentados a capturarlos.
Con base en un Dictamen técnico elaborado por el Instituto Nacional de Pesca, denominado “Fundamento para el establecimiento de veda de lasEspecies de pepino de mar frente a las costas de la Península de Yucatán” el 30 de marzo de 2012 mediante el “ACUERDO por el que se modifica el aviso por el que se da a conocer el establecimiento de épocas y zonas de veda para la pesca dediferentes especies de la fauna acuática en aguas de jurisdicción federal de los Estados Unidos Mexicanos, publicado el 16 de marzo de 1994” publicado en el DOF, se estableció en sus resolutivos un periodo de veda del 1 de abril de 2012 al 14 de febrero de 2015 en un área frente a las costas yucatecas.
Asimismo, se determinó veda permanente en las costas de Campeche, Tabasco, Quintana Roo y las costas de Yucatán fuera de las coordenadas permitidas.
A partir de la publicación del Acuerdo en comento, se prohibió la pesca, transportación, comercialización, almacenamiento, lo cual no se ha cumplido.
Por otra parte, en el artículo segundo transitorio se estableció, que con base en las evaluaciones biológico-pesqueras que para el efecto realice el Instituto Nacional de Pesca se determinará si se prolonga la veda o se establece otro periodo.
El pasado 14 de febrero del corriente la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación) dio a conocer que a partir de esa fecha se declaró veda permanente de la captura de todas las especies de pepino de mar en las aguas marinas de jurisdicción federal localizadas frente a la costa de la Península de Yucatán.
La dependencia publicó en el Diario Oficial de la Federación el acuerdo por el que se modifica la fracción IX del numeral Primero del aviso por el que se informa el establecimiento de épocas y zonas de veda para la pesca de diferentes especies publicado el 16 de marzo de 1994, para establecer el periodo de veda para el pepino de mar.
A pesar de la prohibición expresa de la captura del pepino de mar, la fiebre por su comercialización ha motivado que la Marina Armada instrumente una serie de operativos, como retenes carreteros y mayor vigilancia marítima para evitar la venta legal e ilegalde esta especie en peligro de extinción. Sin embargo, a pesar de todos los esfuerzos emprendidos, la realidad es que la demanda asiática incentiva a los pescadores a su captura desmedida, lo cual comienza a ocasionar otro tipo de problemas relacionados con la salud, redundando en el incremento de muertes de los pescadores por descompresión, ocasionada por largos periodos de sumersión para su captura.
Recientemente, el doctor Álvaro Hernández Flores, director del Centro Regional de Investigación Pesquera de Inapesca en Yucalpetén, refirió que en 2009, se “tenían monitoreados algunos bancos de alrededor de 18 mil toneladas. En la última evaluación, se estimó que en el 2012 se contaban con mil 800, lo cual equivale a una reducción del90 por ciento, en solo tres años.
Sin perjuicio de las personas que se dedican a esta actividad económica, considerando que su manejo debe preservar los valores de la biodiversidad en los ecosistemasy salvaguardar los beneficios económicos y sociales de las comunidades alargo plazo. El compromiso de colaboración, los diálogosconstructivos de los órganos de gobierno y la industria, y la participación de los pescadores y lascomunidades locales en el proceso de manejo, son esenciales para la sostenibilidad alargo plazo de las pesquerías de pepino de mar, por lo que consideramos oportuno y de primer orden reformar el Código Federal de Procedimientos Penales y el Código Penal Federal a fin de tipificar como delito la pesca furtiva y así mismo, se instrumenten paralelamente mayores medidas que permitan erradicar la sobreexplotación, la pesca furtiva, pero sobre todo un uso sostenible que permita potencializar su producción controlada e incursionar en el mercado internacional de esta especie.
Con base en lo anterior, se hace evidente la urgencia de coadyuvar desde el legislativo para evitar este tipo de pesca. La experiencia internacional nos plantea la necesidad de tomar medidas más severas, que doten de elementos jurídicos a las autoridades competentes, para actuar con estricto a pego a ley y evitar esta grave situación.
Es por eso, que se hace necesaria la modificación de la legislación penal, para sancionar la pesca ilegal de esta especie; es decir, cuando esta actividad se dé sin los permisos correspondientes por las autoridades competentes.
En mérito de todo lo fundado y motivado, sometemos a la consideración de esta Honorable Asamblea, la siguiente iniciativa con proyecto de:
DECRETO POR EL QUE SE REFORMA EL NUMERAL 36, FRACCIÓN I DEL ARTÍCULO 194 DEL CÓDIGO FEDERAL DE PROCEDIMIENTOS PENALES Y SE ADICIONA LA FRACCIÓN II BIS 1 AL ARTÍCULO 420 DEL CÓDIGO PENAL FEDERAL
ARTÍCULO PRIMERO: Se reforma el numeral 36, fracción I del artículo 194 del Código Federal de Procedimientos Penales para quedar como sigue:
Artículo 194.-Se califican como delitos graves, para todos los efectos legales, por afectar de manera importante valores fundamentales de la sociedad, los previstos en los ordenamientos legales siguientes:
1) a 35). …
36). En materia de delitos ambientales, el previsto en la fracción II Bis y II Bis 1 del artículo 420.
ARTÍCULO SEGUNDO:Se adiciona la fracción II Bis 1 al artículo 420 del Código Penal Federal, paraquedar como sigue:
II Bis 1.- De manera dolosa capture, transforme, acopie, transporte, destruya o comercie con las especies acuáticas denominadas pepino de mar, dentro o fuera de los periodos de veda, sin contar con la autorización que corresponda en la cantidad establecida por las autoridades competentes. Cuando las conductas a que se refiere la presente fracción se cometan por asociación delictuosa, en los términos del artículo 164 de este Código, se estará a lo dispuesto en el artículo 194 del Código Federal de Procedimientos Penales.
III. a V. ..
Tercero.-Se instruye a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente realice las medidas necesarias a fin de hacer valer el presente decreto.
Dado en el salón de Sesiones de la Cámara de Senadores, a los 27 días del mes de noviembre de 2013.

References: artículo 194
 ARTÍCULO 194
 ARTÍCULO 420
 artículo 194
 artículo 420
 ARTÍCULO 194
 ARTÍCULO 420
 artículo 194

Artículo 194
 artículo 420
 artículo 420
 artículo 164
 artículo 194