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Ultrabook para fotografía
Publicado en 29 Mayo, 2015 por Daniel Bron
Para la edición fotográfica no hay duda que lo mejor es un ordenador de escritorio con un buen monitor de gran tamaño y, a ser posible, mejor aún trabajar con dos monitores.
Pero hay circunstancias en las que contar con un portátil nos es de gran ayuda. Y la gran mayoría no están a la altura que la fotografía requiere.
Hasta no hace mucho la opción casi exclusiva eran los MacBook Pro y algún carísimo Dell.
Afortunadamente en los últimos tiempos han empezado a aparecer opciones interesantes que compiten en precio con los Apple y con muy buena calidad.
Primero que nada repasemos las caraterísticas que, en mi opinión, debe reunir un ordenador portátil para fotografía.
Portabilidad. Porque para eso lo queremos puesto que ya dijimos que para edición lo mejor son los equipos grandes. Para ser portable un equipo debe ser delgado, liviano, tener buena autonomía de batería y una pantalla menor de 15″. Esto último nos obliga a prescindir del teclado numérico.
Una buena pantalla. El punto flojo de la inmensa mayoría de los portátiles. Las adecuadas para edición fotográfica son las que llevan panel IPS.
Luego tiene que poder manejar archivos pesados en programas de edición como Photoshop, Camera Raw, Lightroom o Capture One para Mac y Windows. Y en el caso de Linux los que se suelen usar son Dark Table, Raw Therapee y GIMP. Para un correcto funcionamiento de estos softs necesitamos contar con un buen proceador que soporte un sistema operativo de 64 bits y al menos 8GB de memoria RAM.
En el caso de un portátil no será necesario mucha capacidad de disco ya que siempre deberíamos tener un ordenador de sobremesa y discos externos para copias de seguridad.
Analizando las opciones actuales en el mercado he dado con una más que interesante alternativa a los ya clásicos portátiles de la marca de la manzana: La línea ThinkPad de Lenovo. Una línea de altas prestaciones, antes propiedad de IBM, que presume de respetar los estándares para uso militar requeridos por el ejército de Estados Unidos.
Dentro de la línea ThinkPad, por prestaciones y portabilidad, he escogido el ultrabook Yoga 14 que paso a comentar a continuación.
Intel Core i5 con 8Gb
Disco rígido SSD de 256
Gráfica NVidia Geforce 840M con 2 Gb
Monitor táctil 14″ Full-HD (1920×1080) con tecnología IPS
Acabado metálico de aleación de aluminio y magnesio.
La pantalla se abre pudiendo girar hasta 360 grados lo que permite usarla como soporte en configuración “tipo tienda o portarretrato” y manejar el ordenador a través de la pantalla táctil o plegarla completamente atrás del teclado quedando una configuración tipo tablet. Personalmente no pienso darle ninguno de estos dos usos. Ni siquiera pienso tocar la pantalla. Es decir que por mí, como si no fuera táctil.
El acabado general es de alta calidad y el teclado genera muy buenas sensaciones. En general el equipo da sensación de robustez.
Absolutamente silencioso, lo cual sorprende por las quejas que se suelen escuchar de los ordenadores súper compactos por los problemas de ventilación.
Con la batería cargada indica una duración de casi 8hs. Y parece real porque después de entre 3 y 4 hs de uso haciendo descargas e instalaciones varias me quedaban aún cerca de 4 hs.
Trae Windows 8 de serie y el arranque tarda apenas 7 segundos con el disco SSD. Vamos a ver si esa velocidad se mantiene con el tiempo de uso. No obstante mi intención es hacer un dual boot con Linux Mint. Dejando Windows sólo para trabajar con los productos de Adobe. Para todo lo demás Linux.
Respecto a la respuesta del equipo puedo decir que tanto el Lightroom como el Photoshop funcionan con mucha fluidez.
La pantalla IPS con acabado mate tiene una imagen muy buena que se mantiene desde cualquier ángulo de visión.
Se hace inevitable la comparación con un MacBook Pro.
El MacBook equivalente más parecido sería el MCB Pro 13 retina pero que no tiene gráfica dedicada, la pantalla es más chica (13″) y no es táctil. Las versiones inferiores ya son sustancialmente diferentes al tener menos capacidad de disco o no tener panel IPS o por tener un procesador inferior.
Las versiones superiores, o con gráfica dedicada, tienen pantalla de 15″, 16 GB de RAM o procesador i7.
Lo cual dificulta establecer una comparación en precios. Si hacemos la comparación con el MCB Pro 13 retina, el ahorro es de 35% al 50% según la capacidad de disco del Mac.
El Mac es unos mm más delgados pero no me parece determinante. El Mac también da sensación de robustez aunque me resulta algo más delicado.
La principal diferencia que salta a la vista es el precio.
Lenovo ThinkPad Yoga 14: 1075 euros
MCB Pro 13 retina con disco de 256: 1649 euros
MCB Pro 13 retina con disco de 512: 1999 euroso
Otras diferencias con Apple es que los Macbook son absolutamente cerrados, una vez comprados no se puede cambiar nada, ni disco, ni memoria.
A favor del Mac sin dudas la robustez del sistema operativo comparado con Windows. Pero también hay que recordar que, más allá de los resquemores que generó la interfaz del Windows 8, es un S.O. bastante mejor que sus predecesores. Y siempre se puede cambiar por Linux o, por qué no, por Mac OS (Hugo Rodriguez habla en su blog acerca del tema).
Un punto que no logro determinar si es a favor o en contra del MacBook o del ThinkPad Yoga es el tema resolución de pantalla. El monitor retina 13″ de Mac tiene una resolución de 2650x 1600. Mientras que el ThinkPad 14 es de 1920×1080.
Para ver fotos puede que más resolución sea mejor. Pero para leer, les puedo asegurar que 1920×1080 en un monitor de éstos se hace dificultoso cuando uno ya tiene 45 años y empieza a tener presbicia.
Para edición de fotos tampoco creo que sea bueno tener tanta resolución en una pantalla tan chica. Puede que para consumo (no edición) de imagen sea agradable, pero cuando quiero ver el detalle mientras edito, quiero tenerlo bien visible. Quiero poder ampliar y poder ver cuánto se ajusta una máscara. Si tengo mucha resolución y quiero ampliar para ver bien, necesariamente se va a pixelar puesto que la imagen ya estará al 100 o cerca. Además de perder toda la gracia de la resolución retina.
Mucha resolución creo que sólo se aprovecha en monitores de 24″ o más donde la imagen quepa entera en la pantalla y mantenga un tamaño apropiado para percibir los detalles con comodidad. Para portátiles y escritorio con pantallas de 22″ o menos, no creo recomendable más de 1920×1080.
Pero es únicamente una opinión. Alguien con buena vista opinará diferente. Pero todos llegamos a los 40 y la vista merma sí o sí.
De todas formas hay versiones de Lenovo con resolución incluso superior a la retina de Mac. Pero insisto en que no la creo necesaria para un portátil.
Respecto al tamaño, ya comenté que es unos mm más grande que el Mac. En mi opinión no tiene importancia más que la estética.
Tiene un buen tamaño y un buen peso, lo que lo hace muy portátil.
Pero mejor que dar las medidas, que son muy similares a las de un Macbook Pro de 13″, es verlo en fotos comparando las dimensiones con objetos conocidos: Una cámara réflex (en la foto de portada), la tapa de un objetivo pequeño, o ver cómo cabe en la mano.
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