Source: http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?type=CRE&reference=20080221&secondRef=ITEM-005&language=ES&ring=A6-2008-0024
Timestamp: 2013-05-22 09:37:56+00:00

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Debates - Jueves 21 de febrero de 2008 - Explicaciones de voto
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Jueves 21 de febrero de 2008 - Estrasburgo
PRESIDE: Diana WALLIS Vicepresidenta Explicaciones orales de voto - Informe: André Brie (A6-0491/2007) Zuzana Roithová (PPE-DE). – (CS) Señora Presidenta, en el debate de ayer sobre el marcado CE llamé la atención de la Comisión una vez más sobre el hecho de que no se haya iniciado todavía el registro de ese marcado, aunque esté recogido en la legislación europea desde hace 16 años y yo lo haya pedido en una interpelación parlamentaria hace tres meses. Celebro la promesa que hizo ayer el Comisario de Empresa e Industria de acelerar este asunto, pero no sé si es consciente de la importancia de registrar el marcado CE en mercados extranjeros. Hasta que se registre, será imposible reclamar daños en caso de que algunos fabricantes o importadores hagan un uso indebido de la marca de conformidad europea que simboliza la seguridad del producto, para conseguir una ventaja desleal y engañar a los clientes tanto de Europa como del resto del mundo. Eso seguro que ayudaría a librar al mercado de la competencia desleal. − Situación en Gaza (RC-B6-0066/2008) Gyula Hegyi (PSE). – (HU) Muchas gracias. Entrar en la Franja de Gaza y comprobar de primera mano las consecuencias de la ocupación y el bloqueo en la vida cotidiana ha sido una experiencia impactante. El 80 % de la población está desempleada, los israelíes cortan de vez en cuanto el suministro de agua y electricidad, muchas personas hacen sólo una comida al día y la gran mayoría de la población lleva años sin poder salir de una zona que es más pequeña que la ciudad de Budapest. Como dijo un profesor israelí, Gaza es una cárcel y sus habitantes son prisioneros de los que difícilmente puede esperarse una conducta racional.
Por otra parte, es terrible que algunos grupos palestinos estén lanzando cohetes desde los territorios de Gaza, poniendo en peligro la vida de civiles israelíes inocentes. La crisis dura ya demasiado para poder resolverla por la vía tradicional. Ahora, las dos partes están presas en manos de sus propios extremistas y no pueden hacer concesiones reales por culpa de ellos.
La comunidad internacional, y sobre todo la Unión Europea, tienen que forzar a Israel y a los palestinos a encontrar una solución amistosa. He votado a favor de la recomendación, con la esperanza de que los Estados miembros adopten medidas más enérgicas. Zuzana Roithová (PPE-DE). – (CS) Yo también siento mucho la situación de la población de la Franja de Gaza, que está en manos de Hamás. Sin embargo, no puedo apoyar esta resolución del Parlamento Europeo, porque no se ha eliminado de ella el artículo que pide la apertura de negociaciones entre la Autoridad Palestina y Hamás. Todos sabemos que no se puede negociar con los terroristas que han ocupado Gaza. Ese llamamiento es un acto de hipocresía, que trata de poner a Hamás en el papel de socio de la Autoridad Palestina. No quiero participar en la legitimación de esta organización terrorista.
Me temo que la situación demandará en breve una intervención, que, no obstante, tendrá que ser autorizada por las Naciones Unidas. Y ahí es donde Europa debería desempeñar un papel muy activo. - Séptimo Consejo de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas (RC-B6-0092/2008) Koenraad Dillen (NI). – (NL) Señora Presidenta, en contraste con lo que reclama este Parlamento, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas no desempeña, en realidad, un papel tan importante en la defensa de los derechos humanos en el mundo. ¿Cómo podría ser de otro modo? Sólo 25 de sus 47 miembros son democracias libres, nueve de ellos no son libres y tres, China, Cuba y Arabia Saudí, están entre los mayores violadores de los derechos humanos en el mundo. Esos países pisotean la Declaración de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas y se defienden de las críticas a sí mismos y a otros regímenes. En algunos casos, el Consejo simplemente ha socavado la vigilancia de los derechos humanos. No ha pronunciado todavía ni la más ligera condena ante la mayor crisis humana que se está produciendo actualmente en el mundo, Darfur. En lugar de elogiar los méritos de esa institución, el Parlamento haría mejor en incluir esos asuntos en su resolución. Philip Claeys (NI). – (NL) Señora Presidenta, no sólo quiero mostrarme de acuerdo con lo que acaba de decir el señor Dillen, sino decir también que la resolución es un insulto para las religiones que cuentan con la aprobación del Consejo. La resolución dice, y cito textualmente, que las personas con «responsabilidad tienen que alzar la voz y la libertad para expresar la propia opinión puede estar limitada en asuntos relacionados con la salud pública y la moralidad». La resolución se refiere, por supuesto, a la prohibición de lanzar todo tipo de críticas contra el Islam. El Consejo de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas va así directamente en contra de sus propios objetivos oficiales, la protección del derecho a la libre expresión de la opinión y, por tanto, también la propia protección de los derechos humanos. - Informe: Françoise Castex (A6-0024/2008) Carlo Fatuzzo (PPE-DE). – (IT) Señora Presidenta, Señorías, con mucho gusto tomo la palabra para defender el voto a favor de la versión final de este informe, en nombre de todo el Grupo del Partido Popular Europeo y los Demócratas Europeos, así como en mi propio nombre. El informe plantea la cruda realidad de que hay más personas de edad avanzada que jóvenes, porque tanto la atención médica como los estilos de vida nos proporcionan una mayor esperanza de vida media; no a todos, lamentablemente, pero sí a la media. Por consiguiente, ahora hay muchas más personas de edad avanzada, también porque la tasa de natalidad ha descendido, y por eso en este documento pedimos medidas que fomenten la natalidad.
Quiero decir que el Partido Popular Europeo, junto con el UEN y otros grupos, han pedido que se elimine el apartado 24. Nosotros hemos votado a favor de su eliminación, pero lamentablemente la mayoría de esta Cámara no ha hecho lo mismo. Creo que con esto debo haber agotado el tiempo de que disponía. Philip Claeys (NI). – (NL) Señora Presidenta, el mérito del informe Castex es, indudablemente, que explica los enormes retos demográficos a los que se enfrenta Europa. Hay que reconocer que se han formulado muchas y buenas preguntas, ideas y soluciones. Es cierto que se tienen que prestar más y mejores servicios de atención infantil, que los trabajadores de más edad tienen que recibir oportunidades de formación continua en los mercados de trabajo, y que los servicios sanitarios tienen que prepararse urgentemente para afrontar el desafío que plantea el envejecimiento acelerado de la población.
Por otra parte, este Parlamento está dejando de considerar la inmigración como un instrumento con el que garantizar el futuro demográfico y económico de Europa. Hace poco, uno de los asesores más importantes del Primer Ministro británico, Lord Turner, calificó el axioma de que los inmigrantes son necesarios para compensar la escasez de trabajadores como, y cito textualmente, «una afirmación económicamente analfabeta y completamente incorrecta». Europa tiene ya un millón de inmigrantes desempleados, con todos los problemas que eso supone. Con la entrada de más inmigrantes, los problemas ya existentes no harán más que agravarse. − Informe: Ambroise Guellec (A6-0023/2008) Tunne Kelam (PPE-DE). – (EN) Señora Presidenta, en la votación del informe Guellec sobre la política de cohesión, no he podido apoyar la enmienda de transacción 4, que pide «más recursos financieros para la política de cohesión» en el futuro. El incremento automático de las ayudas de la UE no es, posiblemente, el enfoque más responsable cuando tenemos el problema práctico de cómo hacer un uso razonable y eficiente de dichas ayudas. Yo estoy más bien a favor de utilizar el término «suficientes recursos financieros». Explicaciones escritas de voto - Informe: Monica Frassoni (A6-0462/2007) Ilda Figueiredo (GUE/NGL), por escrito. − (PT) En una Unión Europea en la que proliferan las más variadas directivas sobre cuestiones de detalle que mejor se abordarían a escala de cada uno de los Estados miembros, teniendo en cuenta sus especificidades y su grado de desarrollo, no deja de ser interesante ver cómo hace la Comisión Europea para controlar el cumplimiento de la aplicación del Derecho comunitario. Una de las conclusiones que se pueden extraer es que hay formas de actuación muy diversas, dependiendo de las Direcciones Generales, pero no está claro si los Estados miembros trabajan también de formas diferentes, si bien la experiencia nos dice que los países de pequeño y mediano tamaño suelen actuar con mayor rigor que las grandes potencias europeas. Eso es lo que ha sucedido con el Pacto de Estabilidad.
Este último informe introduce una novedad que la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo aplaude. En el Informe anual y en sus anexos, la Comisión Europa ha incluido, por primera vez, un tratamiento específico y pormenorizado de las infracciones ligadas a peticiones. Boguslaw Liberadzki (PSE), por escrito. (PL) La señora Frassoni ha elaborado un buen informe. Apoyo la propuesta de simplificar la aplicación del Derecho comunitario y la introducción de reuniones paquete para ese fin. Estoy también a favor de los seminarios dedicados a la transposición de instrumentos jurídicos comunitarios.
Apoyo, asimismo, la idea de mejorar la eficiencia de la aplicación del Derecho comunitario mediante el estrechamiento de la cooperación entre el Parlamento Europeo y los parlamentos nacionales. Esas medidas ayudarán a mejorar la eficacia de las políticas de la Unión Europea con respecto, por ejemplo, a las acciones de los Fondos europeos y a la armonización de las normas sobre productos en el mercado comunitario. Daniel Strož (GUE/NGL), por escrito. – (CS) En lo que respecta al informe relativo al informe anual de la Comisión sobre el control de la aplicación del Derecho Comunitario, soy de la opinión de que uno de sus aspectos principales es la intención de la Comisión de mejorar los métodos de trabajo en los casos de infracción manifiesta del Derecho comunitario en los Estados miembros. En el marco del nuevo método de trabajo propuesto, las consultas y quejas de los ciudadanos deben devolverse directamente al Estado miembro en cuestión. Como bien ha dicho la ponente, señora Frassoni, este nuevo método de trabajo de la Comisión, en otras palabras, la devolución de las quejas, conlleva el riesgo inherente de que la Comisión renuncie a su responsabilidad fundamental en lo que atañe a la aplicación del Derecho comunitario.
En este sentido, quiero destacar también otro punto que ha sido ya objeto de críticas en el Parlamento Europeo: son los grupos de interés, y no los ciudadanos, los que consiguen siempre acceder a las notificaciones de la Comisión dirigidas a los Estados miembros en caso de presuntas infracciones del Derecho comunitario. Pero son precisamente los ciudadanos, con sus denuncias, los que constituyen una fuente imprescindible de información y nos alertan de infracciones o incumplimiento del Derecho comunitario, y no algunos grupos de interés con su propio temario. Andrzej Jan Szejna (PSE), por escrito. (PL) He votado a favor del informe de la señora Frassoni sobre el control de la aplicación del Derecho comunitario (2005).
La señora Frassoni ha presentado un informe muy bueno. En particular, la propuesta de resolución pide cohesión en el ámbito de la acción conjunta de las instituciones de la UE, los parlamentos nacionales y los propios ciudadanos. Los principales puntos ofrecen ideas para mejorar el control y propuestas para simplificar la aplicación de las disposiciones del Derecho comunitario y mejorar su eficacia. Esta aplicación es esencial para hacer más eficaz la política de la Unión Europea en, las acciones, por ejemplo, de los Fondos europeos y en la armonización de las normas sobre productos en el mercado comunitario.
La petición que se hace en la propuesta de resolución a los parlamentos nacionales es muy importante. Se les insta a ir más allá de la simple transposición formal del Derecho comunitario y evitar la fragmentación en su incorporación a la legislación nacional. - Informe: André Brie (A6-0491/2007) David Martin (PSE), por escrito. − Acojo con satisfacción la propuesta de André Brie para la regulación de la acreditación y la vigilancia del mercado en lo relativo a la comercialización de los productos en la Comunidad Europea. La propuesta aumentará el grado de protección de los consumidores y mejorará la seguridad de los productos. Para garantizar una mayor protección, es necesario que un organismo público se ocupe de la acreditación y vigilancia del mercado. El informe plantea estas cuestiones y yo he votado a favor de sus recomendaciones. - Informe: Christel Schaldemose (A6-0490/2007) Alessandro Battilocchio (PSE), por escrito. − (IT) Señora Presidenta, Señorías, en un momento en el que el mercado europeo parece totalmente incapaz de defenderse a sí mismo contra el dumping extraeuropeo, observó con gran satisfacción el primer paso «institucional» hacia una nueva legislación y armonización del mercado europeo. El Parlamento Europeo en Estrasburgo ha propuesto una nueva forma de regular los productos comercializados en el mercado comunitario. Estos productos tendrán que cumplir la normativa vigente y, después de una cuidadosa evaluación, podrán llevar la marca CE.
Además de la introducción de la responsabilidad conjunta de importador/productor extranjero por los daños causados por los productos no conformes, el informe propone la creación de un complejo sistema de vigilancia que imponga sanciones proporcionadas a la gravedad de la infracción, para constituir un eficaz factor disuasorio del uso indebido.
Los consumidores y las empresas pueden, por tanto, mirar al futuro con renovado optimismo. La eliminación de las barreras, el pilar de la política de la UE sobre el libre comercio desde sus mismos comienzos, y la creación de un clima económico favorable a las empresas conseguirán un elevado nivel de protección tanto para los consumidores, debido al cumplimiento de unas normas estrictas en materia de salud y seguridad de los productos, como para las empresas, que por fin se beneficiarán de un riguroso sistema de controles y equilibrios que protegerá los productos fabricados en Europa.
Por esta razón, votaré a favor del informe. Ilda Figueiredo (GUE/NGL), por escrito. − (PT) Este informe del Parlamento Europeo introduce ciertos elementos que pueden ser positivos, aunque son algo contradictorios. Por ejemplo, responsabiliza por igual a todos los que intervienen en la colocación de un producto en el mercado, desde el fabricante al distribuidor y al importador, pero sin aclarar bien cómo.
El informe permite también el mantenimiento de los marcados nacionales, que según la propuesta de la Comisión Europea deberían desaparecer, reconociéndose únicamente el marcado CE. Ahora, el texto de compromiso sustituye la referencia a «marcados nacionales» por «otros marcados».
El informe mantiene también el principio de que se trata de un marco no obligatorio, si bien quien lo adopte tendrá que regirse por él. Además, introduce una mención a las PYME, exigiendo que sean tenidas en cuenta sus necesidades específicas.
Con todo, el objetivo de la propuesta de la Comisión Europea, que el informe no cuestiona, es facilitar el funcionamiento del mercado único eliminando los obstáculos que persisten, aunque sin aplicarlo a algunos sectores de actividad, en particular los relativos a los alimentos, los piensos, la salud y bienestar de los animales, los productos de tabaco, los medicamentos de uso veterinario, los medicamentos de uso humano, la sangre humana y los tejidos o células de origen humano, para los que ya existe legislación armonizada. Boguslaw Liberadzki (PSE), por escrito. (PL) La señora Schaldemose ha dicho, con razón, que esta decisión, dirigida a crear un sistema más amplio y riguroso de control comunitario de la comercialización de productos, puede tener un profundo impacto en el funcionamiento del comercio internacional. Esto requiere un análisis por separado.
Estoy de acuerdo en que la propuesta de que los importadores sean también responsables del daño causado por los productos no seguros y los que no cumplan los requisitos del sistema de acreditación trata de mejorar la eficacia del sistema y proteger los intereses públicos de la Comunidad. Trata también de garantizar el derecho fundamental de los ciudadanos a la protección contra unas prácticas inseguras y desleales. David Martin (PSE), por escrito. − (EN) He acogido con satisfacción y votado a favor del informe de la señora Schaldemose, que propone un marco común para la comercialización de productos. Las recomendaciones contenidas en él intensificarán los esfuerzos de la UE para proteger a los consumidores. La marca CE suele ser malentendida como una marca de seguridad, cuando en realidad es simplemente una declaración de la conformidad del producto con la legislación de la UE. Es esencial que nos aseguremos de que la marca CE no sea objeto de abusos y de que se informe a los consumidores de lo que garantiza. Zita Pleštinská (PPE-DE), por escrito. − (SK) Como ponente en nombre del Grupo del PPE-DE para el informe presentado por la señora Schaldemose sobre el marco común para la comercialización de productos, quiero manifestar mi satisfacción con los resultados de la votación: el compromiso alcanzado ha permitido ya finalizar el proceso legislativo en primera lectura.
Dicho compromiso permite la inclusión de algunos de los artículos relativos a la marca CE en el informe del señor Brie sobre la vigilancia del mercado, de forma que puedan ponerse en práctica más deprisa. Nuestra decisión de hacerlo así se basó en información que demuestra claramente que en la base de datos europea de productos de consumo peligrosos (RAPEX) aparecen cada vez más productos fabricados en países en desarrollo que hacen un uso indebido del marcado CE, indicativo de que un producto cumple la legislación europea.
La confianza o desconfianza en la marca CE no puede basarse sólo en la propia marca, despojada de todo contexto. Tiene que haber una confianza plena en el sistema de acreditación, notificación y vigilancia del mercado.
No veo razón alguna para introducir marcados adicionales en los productos, ni siquiera aunque sean marcas de calidad. Ese nuevo marcado podría confundir al consumidor final y, además, el coste adicional repercutiría en el precio de los productos. Por eso espero con interés los resultados del estudio de impacto del uso de los marcados nacionales, que la Comisión está realizando a petición de la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor. - Informe: Alexander Stubb (A6-0489/2007) Ilda Figueiredo (GUE/NGL), por escrito. − (PT) El argumento de la Comisión Europea para proponer este Reglamento es que «el principio del reconocimiento mutuo ... se ve obstaculizado por diversos problemas» (en otras palabras, se puede impedir que los productos comercializados en un Estado miembro se comercialicen en otro). Considera que debe minimizarse la posibilidad de que las normas técnicas nacionales creen obstáculos ilegales a la libre circulación de productos entre los Estados miembros. Establece, por tanto, los requisitos que las autoridades han de cumplir al aplicar una norma técnica nacional y les impone la carga de la prueba. Esto es, impone condiciones con el objetivo claro de restringir la posibilidad de que cada Estado aplique sus propias normas.
Por su parte, el informe del Parlamento Europeo añade nuevos obstáculos a la acción de cada Estado, por ejemplo: «El presente Reglamento tiene por objeto reforzar el funcionamiento del mercado interior a través de una competencia libre y no distorsionada mediante la mejora de la libre circulación de productos y, al mismo tiempo, garantizar un elevado nivel de protección del consumidor y de seguridad de los productos».
En la práctica, queda prohibido a los Estados miembros restringir la venta en su territorio de productos fabricados o comercializados en otro Estado miembro, aunque no sean plenamente conformes con las normas del Estado miembro de destino. David Martin (PSE), por escrito. − (EN) Estoy de acuerdo con las recomendaciones contenidas en el informe del señor Stubb. El documento trata de aclarar y definir el papel de las autoridades nacionales y los operadores económicos en la aplicación del principio de reconocimiento mutuo. Aunque estoy a favor de aumentar la eficiencia con la que se aplica el principio de reconocimiento mutuo, eso no tiene que afectar al fundamento del mercado único, que es el aumento de la armonización. Además, han de formar parte de la aplicación del principio los aspectos de seguridad. Estoy convencido de que el informe trata suficientemente estas cuestiones y por eso he votado a favor. - Informes: Alexander Stubb (A6-0489/2007), Christel Schaldemose (A6-0490/2007) y André Brie (A6-0491/2007) Jens Holm, Søren Bo Søndergaard y Eva-Britt Svensson (GUE/NGL), por escrito. − (EN) No estamos de acuerdo con el principio de reconocimiento mutuo como garante de unos derechos avanzados del consumidor, sociales y ambientales. El principio dice que, si el producto se acepta en algún lugar de Europa, no se le puede negar su acceso a otro Estado miembro, salvo que las autoridades puedan presentar pruebas de que se justifica la aplicación de una norma técnica nacional. Ahora bien, los criterios para permitir excepciones a ese principio han sido ya establecidos por los tribunales de la UE. Y esos criterios se aplican a todos los Estados miembros, independientemente de que aprobemos o no el paquete relativo a los productos.
Además de eso, los derechos de los consumidores a escala de la UE se ven reforzados con el paquete. Estamos también en contra de cualquier medida adoptada en el paquete que pueda dar respaldo político a la futura armonización del Derecho penal a escala comunitaria. Teniendo todo lo anterior en cuenta, hemos decidido votar a favor de los informes. Jörg Leichtfried (PSE), por escrito. − (DE) Estoy a favor del paquete relativo al mercado interior de productos, porque es fundamental que tengamos un marco común para la comercialización de productos en otros países. En un mercado interior basado en los principios de la armonización técnica de las normas que regulan la venta de productos en el mercado europeo y el principio de reconocimiento mutuo, no pueda darse el caso de que la comercialización de productos autorizada en un Estado miembro se vea retrasada considerablemente o, en el peor de los casos, verdaderamente obstruida debido a una excesiva burocracia en otro. Por eso acojo con satisfacción los informes de la señora Schaldemose y del señor Brie, quienes proponen que se reduzcan los procedimientos administrativos y se establezca un marco jurídico común para las futuras disposiciones sectoriales, de manera que en el futuro pueda garantizarse tanta coherencia como sea política y técnicamente posible. Por último, quiero decir que hay que mejorar las dos propuestas, para que las definiciones básicas y, sobre todo, el ámbito de aplicación del marco jurídico, queden perfectamente claros. Si esas propuestas carecen de terminología clara, será imposible conseguir la armonización deseada. Karin Scheele (PSE), por escrito. − (DE) Es indudable que el paquete sobre el mercado interior de productos en Europa, que se va a someter hoy a votación, supone mejoras para los consumidores. Los problemas con los juguetes infantiles importados el año pasado han demostrado que existe una necesidad clara de actuar en este ámbito y que los importadores tienen que asumir una mayor responsabilidad por la seguridad de los productos.
El Parlamento Europeo ha conseguido algo importante, y es que el Nuevo Enfoque se aplique en menor medida y que su aplicación se evalúe en cada caso. No podemos estar satisfechos con el tratamiento de la marca CE hasta la fecha. No es, desde luego, una marca de calidad que denote un producto fabricado en Europa, pero eso es lo que implica para muchos consumidores en su forma actual y, por tanto, es muy engañosa. Marianne Thyssen (PPE-DE), por escrito. – (NL) Señora Presidenta, Señorías, he votado con convicción a favor del acuerdo tripartito relativo a este paquete normativo para la creación de un mercado común verdaderamente libre. Estoy también convencida de que podremos cerrar este asunto en primera lectura, e incluso en el plazo de un año desde la presentación de las propuestas. Esta legislación es tan necesaria que, sinceramente, me pregunto por qué los consumidores y las PYME han tenido que esperar tanto tiempo.
El principio del reconocimiento mutuo fue formulado por el Tribunal de Justicia hace casi 30 años y ahora está consagrado en la legislación. Pero los Estados miembros no lo aplican sistemáticamente. Estoy convencida de que la inversión de la carga de la prueba que estamos estableciendo ahora es la mejor forma de respetar ese principio y de permitir que el mercado interior funcione para productos no armonizados.
Además, estamos garantizando realmente al consumidor una protección mucho mayor, así como una supervisión mucho mejor del mercado. No podríamos contentarnos con menos en una Europa que alardea de aplicar unas normas estrictas.
Por último, estamos tratando de librarnos de una serie de tendencias proteccionistas y perjudiciales. El nuevo sistema de acreditación para las organizaciones cuyos productos se certifiquen conforme a unas normas armonizadas supondrá unos costes administrativos, pero permitirá la obtención de mejores resultados, el buen funcionamiento del mercado interior y una mayor competencia en igualdad de condiciones.
Los costes que nos ahorraremos con este paquete terminarán generando más empleo y más crecimiento económico. La mejor protección del consumidor es una muy buena razón para aprobar este paquete con entusiasmo. - Situación en Gaza (RC-B6-0066/2008) Ford (PSE), por escrito. − Voy a votar a favor de esta resolución. La crisis humana y política en la Franja de Gaza es motivo de profunda preocupación. Tenemos que pedir a Hamás que ponga fin a sus ataques contra Israel desde el territorio que controla, y a Israel que cese sus acciones militares con víctimas civiles y las matanzas selectivas extrajudiciales.
La política de aislamiento de la Franja de Gaza ha sido un fracaso total en el plano político y humano. Ha de terminar el bloqueo, con la reapertura de los puestos fronterizos de entrada y salida de Gaza.
Celebro las contribuciones financieras de la UE a los palestinos en los últimos años, las cuales – con los controles y la vigilancia debidos – deben continuar. Hélène Goudin y Nils Lundgren (IND/DEM), por escrito. − (SV) Lamentablemente, una vez más la UE está utilizando una catástrofe humana para mejorar su posición en el ámbito de la política exterior. La Lista de Junio manifiesta su solidaridad con la población civil afectada por un conflicto que sólo podrá resolverse a través de las Naciones Unidas y con un amplio apoyo internacional, y no a través de la UE. Pedro Guerreiro (GUE/NGL), por escrito. − (PT) Aunque es verdad que compartimos muchas de las preocupaciones expresadas en la resolución, no es menos verdad que se han quedado cortas en la necesaria denuncia y condena de la política colonialista de Israel respecto a Palestina y a su pueblo. Entre otros aspectos:
- Una vez más, la resolución coloca al agresor y al agredido, al ocupante y al ocupado, en el mismo plano, ignorando así el terrorismo del Estado israelí;
- La resolución no condena el criminal bloqueo impuesto por Israel a la Franja de Gaza y a su población, ni denuncia la connivencia o el silencio de los Estados Unidos de América o de la Unión Europea al respecto;
- La resolución no dice nada sobre las deplorables declaraciones hechas por el Comisario Frattini, responsable de justicia y asuntos de interior, quien ha afirmado que la UE estaría dispuesta a «tener en cuenta las preocupaciones e intereses israelíes de una forma que ni siquiera consideramos en los primeros años de la Intifada». Es, como mínimo, abominable que quien tanto habla de terrorismo no sólo ignore el terrorismo de Israel, sino que esté dispuesto a colaborar con él.
Por nuestra parte, seguimos condenando la política de apartheid de Israel contra Palestina y defendiendo el pleno cumplimiento de los inalienables derechos del pueblo palestino, reconocidos en numerosas resoluciones de Naciones Unidas. Jean Lambert (Verts/ALE), por escrito. − He votado a favor de la propuesta de resolución conjunta sobre Gaza y celebro que el Parlamento haya adoptado una postura tan clara respecto al levantamiento del bloqueo. Se está produciendo una catástrofe humana. No hay suficientes medicamentos disponibles en los hospitales para prestar asistencia básica; la ayuda alimentaria que recibe una parte de la población permite cubrir únicamente dos tercios de las necesidades diarias; el sector pesquero (que emplea a unas 10 000 personas) está sometido a grandes presiones, ya que los buques sólo pueden faenar cerca de la costa.
El litoral de la región corre el peligro de sufrir una catástrofe ecológica, ya que la planta de tratamiento de aguas residuales de Beit Lahia no está funcionando correctamente y el bloqueo que afecta a los suministros no permite realizar las reparaciones necesarias. Las empresas no pueden sobrevivir y los desempleados tienen que buscar trabajo entre los contrabandistas y extremistas. Los ataques con cohetes continúan y los pocos que están implicados en ellos amenazan la paz y el futuro de la mayoría, tanto israelíes como palestinos.
Hamás tiene que frenar a los autores de esos ataques. Sólo los extremistas de una y otra parte se están beneficiando, como he escuchado una y otra vez en mi reciente visita a Gaza. La UE ha de hacer todo lo posible para levantar el bloqueo, e Israel tiene que reconocer que no está dando seguridad a largo plazo. Andreas Mölzer (NI), por escrito. − (DE) Seamos totalmente claros desde el principio: el embargo de Israel es una clara violación del Derecho internacional y algo totalmente intolerable.
Como resultado del embargo y de la negación del acceso a agua potable y alimentos, Israel está creando artificialmente una situación para la población de la Franja de Gaza que no tiene parangón por su falta de humanidad y su desprecio a la dignidad humana. Gracias al Gobierno egipcio y a la sensatez de la policía fronteriza, se ha podido evitar hasta la fecha una grave catástrofe y se ha permitido que la población ajena al conflicto tenga acceso a productos básicos para atender sus necesidades esenciales. Por otra parte, es una irresponsabilidad pasar la responsabilidad a Egipto, que no tiene ninguna culpa de la escalada de la situación actual.
Es intolerable que, en el siglo XXI, la población civil se haya convertido en objetivo de los atentados terroristas de Hamás. Así pues, se tienen que reparar inmediatamente las infraestructuras y garantizar los suministros a la población local. Los palestinos, por su parte, tienen que hacer todo lo posible para relajar la situación y favorecer así la celebración de un acuerdo antes de finales de 2008. Pero, en la situación actual, las perspectivas de conseguir esa noble aspiración parecen remotas. James Nicholson (PPE-DE), por escrito. − Aunque tienen que hacerse todos los esfuerzos por encontrar una solución a la situación en Gaza, en el mejor de los casos esta resolución no servirá de nada y, en el peor, tendrá un efecto negativo. Si el Parlamento Europeo quiere ser un verdadero mediador de la paz en Oriente Próximo, ha de poner fin a la adopción de resoluciones desequilibradas. Es difícil para los diputados no votar a favor de una resolución que aborda problemas humanos, pero que pierde su valor al relacionar esos problemas con un retrato injusto de Israel. Una resolución parlamentaria no debe pedir a Hamás la liberación de presos como un mero «acto de buena voluntad». Hamás no es un rey medieval benevolente; es una organización terrorista, en gran parte responsable de la situación en Gaza.
Al exigir a Israel que cumpla sus obligaciones, esta Cámara debe recordar que algunos trabajadores israelíes siguen arriesgando su vida para suministrar electricidad a Gaza, a pesar de la manipulación del suministro eléctrico por parte de Hamás. Al atender las necesidades de los que sufren, tenemos que acordarnos de la población del sur de Israel, que algunos días recibe una media de un cohete cada hora y donde el 75 % de los niños sufren ansiedad y estrés postraumático. Athanasios Pafilis (GUE/NGL), por escrito. – (EL) Las autoridades israelíes están realizando actos más criminales que nunca contra los palestinos. Llevan muchos meses entorpeciendo la circulación de personas, productos y alimentos e impidiendo el acceso a agua potable, electricidad y otros servicios básicos, mientras que el ejército israelí sigue atacando y asesinando a civiles.
La solidaridad expresada en la resolución por la catastrófica situación que sufre la población palestina debería darnos vergüenza, porque la UE y los Estados Unidos son parte del problema. Los intereses imperialistas apoyan a Israel en sus políticas criminales. Los imperialistas quieren conservar el control de una región que es importante para su posición y por su actividad geoestratégica; quieren mantener su derecho a intervenir, incluso militarmente.
Los planes del Cuarteto han demostrado el fracaso de otro nuevo intento imperialista, y los acuerdos de Anápolis obtendrán el mismo resultado. La propuesta de resucitar esos acuerdos es un intento de tapar con una venda los ojos de las personas; básicamente, equipara a las víctimas con los perseguidores.
Los imperialistas no pueden ofrecer una solución al problema palestino. Esa solución tiene que salir de las negociaciones entre los propios pueblos palestino e israelí, y de la solidaridad internacional con su aspiración a una coexistencia pacífica, que pasa por la creación de un Estado palestino independiente con capital en Jerusalén Este. Frédérique Ries (ALDE), por escrito. – (FR) Si, aunque con reticencias, he votado a favor de un texto totalmente desequilibrado es porque una enmienda oral presentada por el Grupo del Partido Popular Europeo ha restablecido en cierta medida la verdad en cuanto a la situación actual en Gaza. No sé quién será el responsable, pero es intolerable, totalmente intolerable, que en su apartado 3 el texto equipare a Israel y a Hamás.
¿Se puede equiparar la preocupación de Israel por proteger a su población frente a los actos de violencia cometidos todos los días por Hamás y las milicias palestinas, con los ataques indiscriminados, el más reciente en Dimona, o la sarta de cohetes Qassam que caen sobre Sderot todos los días, dirigidos principalmente contra las escuelas, y por tanto, contra los niños, el alma de la sociedad israelí?
Está claro que tenemos opiniones muy diferentes sobre el conflicto, pero los diputados sinceros de esta Cámara tendrían que negarse a equiparar, en medio de una terrible violencia, a Israel, un país y un gobierno democrático, con Hamás, un movimiento terrorista considerado como tal por la UE (esto es cierto, al igual que la negativa reiterada a cumplir las condiciones del Cuarteto, que esta resolución oculta extrañamente). Geoffrey Van Orden (PPE-DE), por escrito. − El tono y una gran parte del contenido de la resolución sobre Gaza están impregnados de un espíritu anti-israelí. Es cierto que los palestinos de Gaza viven en un estado permanente de privación, y eso es inhumano. Pero la culpa de esa situación la tiene sólo en parte Israel, y principalmente los terroristas y extremistas palestinos de Hamás, así como los Estados árabes, que no han ayudado a la rehabilitación de la población ni a la regeneración de la región. Se ha permitido que Gaza siga siendo una herida purulenta. Lamento que no se haya instado a las autoridades actuales de Gaza a tomar las medidas necesarias para encontrar una solución pacífica al conflicto con Israel. Acojo con satisfacción la petición de liberar al cabo Shalit. Por eso he optado por la abstención en la votación. - Séptimo Consejo de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas (RC-B6-0092/2008) Hélène Goudin y Nils Lundgren (IND/DEM), por escrito. − (SV) La Lista de Junio apoya al Consejo de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas y el importante trabajo realizado por esta institución. Sin embargo, nos oponemos a la disposición contenida en el apartado 34, según la cual cada Estado miembro ha de manifestar la posición de la UE en estos asuntos. Cada Estado miembro de la UE es un miembro autónomo de Naciones Unidas y tiene, por tanto, derecho a manifestar su propia opinión. Por lo tanto, hemos decidido votar en contra de la resolución. Pedro Guerreiro (GUE/NGL), por escrito. − (PT) Sin olvidar sus anteriores posiciones sobre la definición del funcionamiento de este órgano de las Naciones Unidas, en las que se hicieron evidentes los intentos de garantizar su control y organización − recordemos las críticas y presiones de la UE, por ejemplo, en cuanto a la forma en que se eligió a algunos países para este órgano (lamentando el denominado principio de «tabla rasa» y defendiendo la introducción de criterios de elegibilidad), en cuanto al mecanismo de «procedimiento especial», el refuerzo de los mandatos por país y la posibilidad de crear nuevos mandatos por mayorías simples, o también en cuanto a las modalidades del «examen periódico universal» −, el Parlamento Europeo ha aprobado una resolución que, aunque discurre a lo largo de las mismas líneas, es más comedida en la explicación de sus objetivos reales. Entre otros aspectos, destacaríamos su presión inaceptable para que cada Estado miembro condicione sus propuestas en este órgano de las Naciones Unidas a las posiciones que adopte la UE, subordinando así su soberanía a la política exterior. Destacamos también la lectura política que se deriva de los países antes mencionados – e igualmente, de dos no mencionados −, que evidencia una vez más la aplicación de «dobles raseros», esto es, la instrumentación de los derechos humanos en función de los intereses de la UE. - Informe: Françoise Castex (A6-0024/2008) Jan Andersson, Inger Segelström y Åsa Westlund (PSE), por escrito. − (SV) Los socialdemócratas suecos hemos votado a favor del informe sobre el futuro demográfico de Europa. Sin embargo, creemos que va demasiado lejos y plantea aspectos que exceden del ámbito de lo relativo al cambio demográfico. Nos oponemos también a las exenciones fiscales propuestas para empresas que organicen guarderías y para personas que trabajen a domicilio.
No obstante, hemos decidido votar a favor del informe porque también aborda aspectos importantes del reto al que se enfrenta Europa. Ilda Figueiredo (GUE/NGL), por escrito. − (PT) Lamentamos que no se hayan aprobado todas las propuestas que presentamos para mejorar el informe, cuestionar algunos motivos e incluir medidas que consideramos fundamentales para defender los derechos de las mujeres, de las familias y de los niños. Por ejemplo, sabemos cómo los bajos salarios y el empleo precario agravan la inestabilidad social y, en consecuencia, reducen drásticamente las perspectivas estables para las personas que optan por tener hijos.
De ahí que mejorar la estabilidad del empleo, aumentar los salarios, ampliar la seguridad social y la salud y seguridad en el trabajo, reducir el tiempo de trabajo total sin pérdida salarial, y asegurar una distribución más equitativa de la renta y el pleno empleo constituyan propuestas fundamentales para la gestión del cambio demográfico.
Es igualmente importante crear nuevas y mejores infraestructuras educativas y sociales, tanto para los jóvenes como para los mayores, incluidas más estructuras de educación permanente, cuidados infantiles, cuidados de enfermería y cuidados para los mayores. Eso exige más y mejores servicios públicos, con una garantía de igualdad de acceso para todos.
Al no promover de pleno estos aspectos, el presente informe no da una respuesta efectiva a tales problemas, a pesar de contener propuestas positivas, que nosotros valoramos, pero que no son suficientes para que votemos a su favor. Hélène Goudin y Nils Lundgren (IND/DEM), por escrito. − (SV) Muchas regiones de Europa se enfrentan a retos demográficos. Ahora bien, estos retos deben ser resueltos con medidas nacionales, no con propuestas generales de la UE que posiblemente sirvan para algunos países, pero que quizá no sean adecuadas en otros Estados miembros. Muchos países de la UE, entre ellos Suecia, han respondido a la baja tasa de natalidad y a los problemas demográficos adoptando una política de bienestar debidamente desarrollada y abordando el tema de la inmigración. Los Estados miembros que lo deseen deberían estudiar el caso de los países suecos y escandinavos y copiar las medidas que ellos han tomado. Genowefa Grabowska (PSE), por escrito. (PL) Apoyo totalmente el informe sobre el futuro demográfico de Europa. Es un hecho que la caída constante del crecimiento demográfico en los últimos años, sumada al aumento de la esperanza de vida media, producirá probablemente cambios importantes en la estructura demográfica de la Unión Europea de aquí a 2050. Esos cambios consistirán en un envejecimiento general de la población y en una disminución del número de personas que trabajan. El resultado será un incremento considerable de la carga sobre los presupuestos de los Estados miembros. El proceso será doloroso, no sólo para cada uno de los Estados miembros, sino también para el conjunto de la Unión Europea. Esta última podría perder su ventaja competitiva y registrar una caída del crecimiento económico, en contraste con la situación de otras regiones del mundo, que se caracterizan por un rápido crecimiento demográfico.
Está también claro que ese desequilibrio demográfico tendrá consecuencias negativas para la financiación de la asistencia social y la sostenibilidad de los planes de pensiones. Apoyo, por tanto, las medidas propuestas en el informe y que se orientan a la renovación demográfica, la ampliación del período de actividad profesional, la garantía de una asistencia social de calidad y la promoción de la solidaridad entre generaciones. Esas medidas son fundamentales para mantener la competitividad de la economía de la Unión y garantizar, al mismo tiempo, el funcionamiento a largo plazo del modelo social europeo. Carl Lang (NI), por escrito. – (FR) Los europeos son una especie en extinción. Con una tasa de natalidad inferior a 1,5, de aquí a 2050 la UE de los 27 habrá perdido cerca de 20 millones de habitantes y los mayores de 65 años representarán el 30 % de la población.
Las medidas propuestas por la señora Castex para rectificar la tasa de natalidad europea son ridículas, porque como todos los europeístas en el poder, nuestra colega no quiere renovar la población europea, sino sustituirla por inmigrantes africanos y asiáticos. Por eso utiliza 15 artículos en su informe para pedir que se adopten medidas de agrupación familiar, se reconozcan derechos civiles a los inmigrantes y se aumenten los esfuerzos para integrarlos ...
Esta política, defendida en Francia por el señor Attali y aplicada por el señor Sarkozy, hará que otros 80 millones de inmigrantes entren en Europa de aquí a 2050 y llevará con el tiempo a la desaparición de nuestros pueblos.
Para garantizar la supervivencia de los pueblos europeos, se han de invertir los flujos migratorios y hay que aplicar una política de fomento de la natalidad a gran escala, basada en la familia y en la defensa de la vida. Eso significa que nuestras naciones tienen que buscar su soberanía e identidad en una nueva Europa, la Europa de las naciones. Jörg Leichtfried (PSE), por escrito. − (DE) Estoy a favor de una política de cohesión para el desarrollo demográfico de la Unión Europea, ya que el cambio estructural en la pirámide de edades de la sociedad europea augura un futuro preocupante. Llamo su atención sobre el hecho de que todos los países industrializados de Europa se enfrentan a los mismos y graves problemas de política social, que suponen una seria amenaza para el modelo europeo de bienestar social, esencial para nuestra prosperidad actual. En este contexto, quiero destacar especialmente el aumento del coeficiente medio europeo de dependencia de la tercera edad al 53 % en 2050, debido a una tasa de natalidad anormalmente baja en la UE de 1,5, y que no sólo origina conflictos intergeneracionales y puede considerarse, por tanto, como un obstáculo para la cohesión social, sino que también puede debilitar la competitividad europea en la economía mundial. El cambio demográfico que está teniendo lugar requiere, por tanto, una adaptación general de los distintos sistemas sociales y una rápida y eficiente intervención. Fernand Le Rachinel (NI), por escrito. – (FR) El informe Castex sobre el futuro demográfico de Europa es una banalidad terrible, que contiene todos los clichés propios de los estudios sobre este tema. La señora Castex se olvida, entre otras cosas, de mencionar los métodos anticonceptivos que han sido en gran parte responsables del descenso de la tasa de natalidad en Europa a su nivel actual de sólo 1,5 hijos por mujer, muy lejos del necesario para la renovación de las futuras generaciones.
La creación de un entorno favorable al crecimiento demográfico depende de que las mujeres estén dispuestas a criar a sus hijos durante un período de tiempo relativamente largo. Esa es una inversión prioritaria para la sociedad, y reduciría considerablemente las tasas de abandono escolar y la delincuencia juvenil.
El recurso a la inmigración para compensar las cunas vacías es una idea peligrosa que no sólo desestabilizaría a nuestras sociedades occidentales, sino que sería una verdadera bomba de relojería, con todas las consecuencias que fácilmente podemos imaginar. Justificar la inmigración por la falta de mano de obra, cualificada o no cualificada, cuando Europa tiene más de veinte millones de desempleados, es penalizar a los trabajadores europeos, que seguro que apreciarán las propuestas de la Comisión o del Parlamento Europeo.
Por estas razones, tenemos la intención de votar en contra del informe Castex. Boguslaw Liberadzki (PSE), por escrito. (PL) La señora Castex ha dicho, con razón, que en vista de que el coeficiente medio europeo de dependencia de la tercera edad (el número de personas con 65 o más años dividido por el número de personas de entre 14 y 65 años de edad) aumentará del 25 % en 2004 al 53 % en 2050, la Unión Europea corre el riesgo de perder su ventaja competitiva y de sufrir una caída del crecimiento económico. Estoy de acuerdo con las propuestas de desarrollar cinco líneas de actuación principales, encaminadas a la renovación demográfica: calidad de vida y vida activa, una Europa más eficiente, una mayor integración de los inmigrantes, garantía de asistencia social y solidaridad entre generaciones. Marcin Libicki, Wojciech Roszkowski y Konrad Szymañski (UEN), por escrito. − (EN) Hemos votado en contra de este informe porque las soluciones que propone frente a la crisis demográfica son contraproducentes.
Al contrario de lo que dice, sólo las familias tradicionales y el respeto social a la maternidad proporcionan el remedio que necesitamos.
Los experimentos sociales propuestos en el informe (las llamadas «estructuras familiares alternativas») no representan más que riesgos para nuestras sociedades. Astrid Lulling (PPE-DE), por escrito. – (FR) Rara vez he votado una resolución con tanto placer, porque demuestra claramente que las mujeres y las personas de edad avanzada tienen un importante papel que desempeñar ante el reto de nuestro futuro demográfico. De las mujeres se espera que estén dispuestas a traer más hijos al mundo, al tiempo que desempeñan una actividad profesional durante un período de tiempo más largo. Pero para ello deben darse unas condiciones que las motiven.
No puede ser que las mujeres piensen que se han equivocado, o se vean expuestas a la pobreza, cada vez que traigan un hijo al mundo.
Resulta que cuanto más procrean, más discriminadas están en materia de cobertura social y, sobre todo cuando se dedican plenamente a la familia, obtienen menos ingresos y su jubilación es más corta.
Por tanto, ni las más bellas resoluciones servirán de nada sin el valor político de para ponerlas en práctica. Así sucedió, lamentablemente, con la resolución de 1995 sobre la distribución de los derechos a pensión en caso de divorcio y sobre la resolución relativa a la situación de las esposas que ayudan en una PYME, para remediar las numerosas discriminaciones que siguen sufriendo las mujeres y la terrible situación de tantos hombres en relación con el permiso de paternidad. David Martin (PSE), por escrito. − (EN) Acojo con satisfacción las recomendaciones de Françoise Castex sobre el futuro demográfico de Europa. El mensaje general de promover la competitividad económica manteniendo el modelo social europeo me parece lógico y justo. Estoy de acuerdo con la atención que se presta en el informe a la contribución de ámbitos como los de la educación, los cuidados infantiles y los mecanismos financieros para garantizar ese objetivo. Es también preciso que se promueva la igualdad profesional entre hombres y mujeres, así como una política de inmigración adecuada, producto de una reflexión tranquila, y que incorpore el objetivo de una buena integración. El informe plantea estas cuestiones y yo he votado a favor de sus recomendaciones. Andreas Mölzer (NI), por escrito. − (DE) Los flujos masivos de inmigración y el envejecimiento están poniendo en situación de riesgo a la población activa local. Los primeros se presentan como una cura milagrosa para lo segundo, pero simplemente conducen a la etnomorfosis; en otras palabras, al Umvolkung: el cambio forzoso de la composición étnica de la población. Salvo que las altas esferas de la UE empiecen por fin a presionar a favor de una política de fomento de la natalidad entre la población autóctona europea, promueva la familia tradicional con muchos hijos, adopte medidas en contra de los intentos de destruir la familia tradicional – como el matrimonio entre homosexuales − y restablezca la tolerancia cero con la inmigración, incluido lo relativo al reagrupamiento familiar, en cincuenta años estaremos aquí sentados discutiendo sobre la kozovización de Europa, como estamos haciendo ahora con la propia cuestión de Kosovo.
En el informe que hoy nos ocupa, vuelven a tratar de vendernos la inmigración como una panacea, cuando la realidad es que dentro de poco la población autóctona de Europa será la que tenga que adaptarse a los inmigrantes. Por eso he votado en contra del informe hoy. Zita Pleštinská (PPE-DE), por escrito. − (SK) La UE tiene que responder a los graves cambios demográficos si quiere mantener su equilibrio demográfico y territorial. Por una parte, es necesario hacer frente al envejecimiento de la población. La situación es alarmante. Cada año, a partir de 2010, el número de personas empleadas disminuirá en 1 millón y eso pondrá en peligro la solidaridad entre las generaciones.
Por otro lado están los problemas causados por una tasa de natalidad cada vez menor; esos problemas llevan varios años vivos. La decisión de retrasar el momento de tener hijos puede ser el motivo de la creciente infertilidad de las parejas. La protección de la madre y de la familia tiene que convertirse en el foco de atención de todas las políticas de la UE. Los sistemas de pensiones no tienen que castigar a las mujeres por ser madres.
En años recientes, las diferencias entre los Estados miembros se han ido reduciendo, pero han aumentado mucho en los distintos Estados miembros. Las regiones desfavorecidas, sobre todo, están menos desarrolladas y, por encima de ellas, están también las más afectadas por los cambios demográficos, principalmente el envejecimiento de la población y la migración. Puesto que no hay suficientes puestos de trabajo debidamente remunerados, los trabajadores cualificados se van a las grandes ciudades. La gran concentración de actividades económicas en las capitales erosiona el equilibrio demográfico, económico, social y medioambiental y reduce la población en las zonas rurales, que suelen carecer de la infraestructura básica necesaria para el desarrollo.
He votado a favor del informe de la señora Castex sobre el futuro demográfico; es uno de los informes importantes. Tenemos que ser conscientes de que el desarrollo demográfico es un componente fundamental de todas las políticas, ya sean a medio o a largo plazo. Luís Queiró (PPE-DE), por escrito. − (PT) La renovación de la población europea es un factor crucial para asegurar un equilibrio entre los más jóvenes y los de más edad y para aumentar la población activa. Las consecuencias del actual descenso de la natalidad y el aumento de la esperanza de vida contribuirán a aumentar el coeficiente de dependencia de la tercera edad y a reducir la población en edad laboral. Por ello es fundamental que adoptemos medidas encaminadas a la renovación demográfica, que consigan una Europa más productiva y avanzada, con un elevado grado de protección social y de solidaridad entre las generaciones.
Tenemos que formular políticas que incentiven la renovación continua de la población europea y que aseguren el mantenimiento de la competitividad económica, al tiempo que preservan el modelo social europeo.
No podemos ignorar otro aspecto de esta cuestión que está vinculado a Europa en cuanto a destino de importantes flujos migratorios, visto que estas poblaciones contribuyen invariablemente al aumento de las tasas de natalidad. La combinación de la cuestión demográfica con las cuestiones de migración tiene algunos riesgos y no podemos contar meramente con esas poblaciones para la renovación demográfica. Por eso, quiero insistir en las medidas dirigidas a promover la natalidad, acompañadas de políticas adecuadas en materia de educación y formación y de solidaridad entre generaciones, cuya finalidad es frenar la recesión demográfica en Europa. Olle Schmidt (ALDE), por escrito. − (SV) Europa se enfrenta a un enorme reto demográfico. Este es un tema perfectamente pertinente para debatirlo a escala europea; yo mismo lo he abordado como autor de un dictamen sobre flexiseguridad. Sin embargo, es fundamental que el punto de partida del debate sea que la necesidad de supeditar la mayoría de las medidas propuestas, como una edad de jubilación más tardía, una política familiar prudente, unas condiciones favorables al permiso parental, etc., al principio de subsidiariedad. Algunas de las numerosas soluciones propuestas en el informe se han puesto ya en práctica y han funcionado bien en Suecia. Pero eso no significa que vayan a funcionar igual de bien en otras partes de Europa.
El problema fundamental del informe de la señora Castex no es, por tanto, su intención, sino que la mayoría de lo que se considera está relacionado con políticas que tendrían que ser aplicadas por los Estados miembros e incluso, en ocasiones, por las autoridades municipales. Por eso he votado a favor de las enmiendas que insisten en el principio de subsidiariedad y me he abstenido en la votación final. Czeslaw Adam Siekierski (PPE-DE), por escrito. (PL) Hemos aprobado un informe importante sobre el futuro demográfico de Europa. El aumento de la esperanza de vida de los ciudadanos constituye, desde luego, un logro para los Estados miembros de la Unión. Pero eso lleva también al envejecimiento gradual de la población. A la larga, esa situación acabará por alterar el equilibrio entre la población productiva y los que ya han pasado esa etapa. Pone además en peligro la solidaridad entre generaciones, porque un menor número de personas profesionalmente activas tendrán que soportar el coste cada vez mayor de prestaciones, subvenciones, pensiones, cuidados y servicios sanitarios para los que no trabajen.
Para contrarrestar esta situación, es preciso adoptar medidas que alarguen el período de actividad profesional y que aumenten la tasa de natalidad. Se necesitan también programas para la plena integración de los inmigrantes.
La modernización técnica y la introducción de la tecnología de la información en el lugar de trabajo conseguirán que el trabajo sea más eficaz y productivo. Eso contribuirá de manera importante a mejorar la situación.
Se deben tener también en cuenta los flujos migratorios de las zonas rurales a las urbanas, así como el capital humano oculto en las zonas rurales, sobre todo en los países menos desarrollados.
La demografía es uno de los desafíos principales a los que se enfrenta la Unión Europea, sobre todo en el contexto de una sobrepoblación considerable en otras regiones del mundo. Ewa Tomaszewska (UEN), por escrito. (PL) En vista de la grave naturaleza del problema demográfico al que se enfrenta Europa, es totalmente necesario que el Parlamento y la Comisión le dediquen tiempo. Lamentablemente, he tenido que votar en contra del informe sobre el asunto planteado por la señora Castex por haberse rechazado tantas enmiendas fundamentales.
En concreto, la aceptación por el Parlamento de la disposición que indica la plena aceptación de la definición de familia en la legislación del país de origen del emigrante en caso de conflicto con la legislación del país de acogida, junto con las obligaciones financieras consiguientes en caso de poligamia, no puede consentirse. Es una intrusión en las disposiciones internas de los Estados miembros, que infringe el principio de subsidiariedad. - Informe: Ambroise Guellec (A6-0023/2008) Bairbre de Brún (GUE/NGL), por escrito. ― (GA) No estoy de acuerdo con todo lo que consta en el informe del señor Guellec pero, a pesar de ello, lo recibo con satisfacción y he votado a favor del mismo. Recibo con satisfacción la insistencia del señor Guellec en el desarrollo regional equilibrado. No sólo debe disminuirse la brecha de las disparidades entre los Estados miembros, sino que debemos disminuir también las que existen en el interior de los Estados miembros, así como entre las regiones. Debemos asegurar que los recursos crecientes se dirijan a favorecer el desarrollo regional y a abordar la exclusión social. El único modo de abordar la política de cohesión es mediante la herramienta de implementation tool para la estrategia de Lisboa. Pedro Guerreiro (GUE/NGL), por escrito. − (PT) Aunque este informe incluye ciertos aspectos que, a pesar de su moderación, consideramos positivos, no aborda eficazmente las principales cuestiones relativas a la financiación. Un ejemplo de su anuencia es el enfoque adoptado respecto a los recursos financieros de la Comunidad, necesarios para una política de cohesión efectiva. En los considerandos, el informe reconoce que «en el futuro se deben garantizar más recursos financieros para la política de cohesión con el fin de hacer frente a los nuevos desafíos anticipados» (si esto se relaciona o no realmente con la cohesión, es una cuestión aparte que todavía hay que dilucidar). Sin embargo, en su articulado o, en otras palabras, en la propuesta en sí, el informe simplemente alude a una ambigua necesidad de reforzar la política de cohesión, a la que deberían asignarse «suficientes» recursos financieros.
Lamentablemente, las enmiendas presentadas fueron rechazadas. Dichas enmiendas pretendían, por ejemplo, reconocer que existen países y regiones que están en desacuerdo con la UE; evitar el uso de la política de cohesión para otros fines, particularmente para financiar objetivos incluidos en la Estrategia de Lisboa que serían contrarios a la cohesión; reconocer la necesidad de incrementar los recursos financieros de la Comunidad destinados a la cohesión; imponer condiciones a la ayuda comunitaria para las empresas, de manera que se las disuada del traslado a otras zonas; destacar la necesidad de adoptar medidas permanentes con financiación adecuada para las regiones más aisladas, y reconocer el papel de la pesca en la cohesión. David Martin (PSE), por escrito. − Recibo con satisfacción el informe de Ambroise Guellec sobre el Cuarto informe de la Comisión sobre la cohesión económica y social. Los hallazgos apuntan a un progreso evidente en la mejora de la cohesión económica y social a lo largo de toda la UE. No obstante, el hallazgo de que se han incrementado las disparidades en un número de Estados miembros, especialmente entre las capitales y las zonas rurales, demuestra la necesidad de proseguir hacia el objetivo de esta política de tratar de reducir las diferencias en las diversas regiones de la UE, y entre ellas. Miroslav Mikolášik (PPE-DE), por escrito. − (SK) La política de cohesión ayuda a resolver problemas como los cambios demográficos, la migración de las zonas rurales a las urbanas, la segregación o los cambios climáticos, problemas que pueden afrontarse únicamente si la política de cohesión continúa siendo una política comunitaria y, por esa razón, doy mi total apoyo al informe. Podemos apreciar lo beneficiosa que resulta esta política cuando observamos a los países que recibieron apoyo del Fondo de Cohesión en el pasado.
Grecia, España, Portugal e Irlanda han registrado un crecimiento considerable, y una ayuda similar debe ponerse ahora a disposición de los nuevos Estados miembros. Como cualquier otra persona que se haya criado y viva en una región remota, sé que existen disparidades notables entre las regiones, e incluso en el interior de las mismas. En ocasiones, estas disparidades son incluso mayores que las que existen de un país a otro: disparidades en el nivel de vida, en la disponibilidad de empleo, en los ingresos y en las oportunidades educativas. Por esa razón, hago hincapié en que existe verdadera necesidad de reducir la disparidad entre las regiones territorialmente más accesibles y las que afrontan desventajas estructurales. En mi opinión, la manera de avanzar es conceder prioridad a aquellas políticas que pudieran disminuir la presión sobre las capitales y apoyar el desarrollo de las ciudades secundarias. Es necesario favorecer el desarrollo de las zonas rurales; aquí es donde las ciudades de pequeño y mediano tamaño desempeñan un papel importante. Igualmente, es necesario dirigir los fondos a proyectos destinados a hacer cada región atractiva por sus propias particularidades. Apoyo este informe porque sé que la política de cohesión es la respuesta apropiada a numerosos cambios demográficos. Cristiana Muscardini (UEN), por escrito. − (IT) Señora Presidenta, señoras y señores, la cohesión ha sido uno de los pilares principales de la política comunitaria en el pasado, expresión de un principio de solidaridad que delimitó y acompañó al crecimiento económico de la Unión Europea.
Ha constituido una historia de éxito económico para un número considerable de regiones y países europeos; incluso se ha llegado a hablar en algunos casos de «milagro» y, gracias a la correcta puesta en práctica de las políticas de cohesión, ha mejorado la calidad de vida para muchos de nuestros ciudadanos.
La cohesión desempeña un papel incluso más importante en la Europa de los 27, con sus marcadas disparidades económicas y sociales. Los primeros efectos de la ayuda económica de la UE están comenzando a percibirse en algunas de las regiones donde el desarrollo ha quedado rezagado, aunque sólo será posible evaluar la convergencia económica a más largo plazo, debido a un PIB per cápita inicial muy bajo.
Las circunstancias comparativas serán diferentes en el futuro próximo, pero quizá lo sean incluso hoy. Por consiguiente, la política de cohesión tendrá que confrontar nuevos retos que suponen una repercusión territorial considerable, como son el cambio demográfico, la urbanización y una nueva planificación urbanística, los movimientos migratorios, el suministro energético y el cambio climático.
Aun votando a favor del informe, quisiera apelar a la Comisión y a los Gobiernos nacionales para que conciban un enfoque conjunto con el fin de abordar estas cuestiones de una manera debidamente dinámica y cooperativa. Athanasios Pafilis (GUE/NGL), por escrito. – (EL) El objetivo de la cohesión económica y social es el de crear entre los trabajadores la vana ilusión de que puede estrecharse la brecha de las disparidades sociales y regionales, y elevarse el nivel de vida de los trabajadores en los países y las regiones que se desvían de la media comunitaria.
No obstante, la ley del crecimiento desigual del capitalismo es inflexible, por lo que estas disparidades van siempre en aumento: los pobres son cada vez más pobres, y los ricos cada vez más ricos; es lo que los trabajadores deben sobrellevar cada día.
Sin embargo, ante la ofensiva que suponen las reestructuraciones capitalistas y el ataque frontal a los derechos laborales, incluso el uso verbal de este término está tendiendo a desaparecer, y con él la irrisoria provisión del presupuesto comunitario.
En la tercera fase de la puesta en práctica del Tratado de Lisboa, todas las políticas deben ser reemplazadas por la palabra mágica del imperialismo: «competición», lo que conducirá a la competencia entre los Estados, las regiones y los trabajadores, donde reina la ley de la selva.
La resolución se limita a retóricas declaraciones y a meros deseos que no llegan a la esencia del problema. Únicamente la lucha de los trabajadores, la desobediencia y la insubordinación hacia las políticas de la UE, impopulares y contrarias a los intereses de los trabajadores, pueden invertir la tendencia al empeoramiento de las condiciones de vida de las clases trabajadoras, que actualmente se está haciendo más marcada incluso en los países más desarrollados. Luís Queiró (PPE-DE), por escrito. − (PT) La política de cohesión es una de las señas de identidad de la Unión Europea, uno de sus mayores éxitos y también uno de los principales atractivos de nuestra Comunidad. La idea de que es oportuno y necesario velar por un nivel idéntico de desarrollo entre todos los Estados miembros es un concepto que no debemos abandonar y cuyo resultado positivo debemos celebrar.
Sin embargo, no todo han sido éxitos en este ámbito. En primer lugar, es esencial que los fondos de cohesión se integren de manera creciente en otros programas de financiación, con el fin de garantizar que los beneficios de dichos fondos no se pierdan en ausencia de una inversión concomitante en políticas destinadas directamente a alcanzar estadios de desarrollo más avanzados. En ocasiones, es necesario dar pasos mayores o, de lo contrario, permaneceremos siempre rezagados.
En segundo lugar, es preocupante que en Portugal estemos asistiendo a un proceso constante de retractación en cuanto a las garantías de igualdad de acceso a servicios básicos en todo su territorio. ¿Qué sentido tiene exigir la cohesión a escala comunitaria si no existe dicha cohesión en las políticas nacionales, donde se abandona a los ciudadanos de las regiones menos desarrolladas en nombre no de una idea de desarrollo, sino de un mero punto de vista basado en la contabilización de la asignación de recursos? Ninguno en absoluto. - Informe: Gisela Kallenbach (A6-0028/2008) Bairbre de Brún (GUE/NGL), por escrito. − (GA) No estoy de acuerdo con todo lo que consta en el informe de Gisela Kallenbach pero, a pesar de ello, lo recibo con satisfacción y he votado a favor del mismo. Acojo con especial satisfacción el hincapié de la señora Kallenbach en el reforzamiento del papel que desempeñan las autoridades urbanas locales. El desarrollo sostenible de las zonas urbanas es un reto considerable en el siglo xxi, y el marco presentado hoy por la señora Kallenbach puede ayudarnos a afrontarlo. Pedro Guerreiro (GUE/NGL), por escrito. − (PT) Este informe sobre el seguimiento de la Agenda Territorial de la UE y la Carta de Leipzig incluye aspectos que consideramos importantes.
Sin embargo, cabe destacar que todavía debe definirse el contenido concreto de la dimensión territorial de la política de cohesión, mediante la adopción de un Libro Verde sobre esta cuestión, proyectado para septiembre próximo.
Aunque muchos de los objetivos mencionados hasta ahora deben recibirse satisfactoriamente y son todos ellos comprensibles —por ejemplo, el establecimiento de un sistema urbano equilibrado y multicéntrico y la creación de una nueva relación entre las ciudades y el espacio rural que garanticen la igualdad de acceso a las infraestructuras, la protección de la naturaleza y del patrimonio cultural, la conservación de espacios públicos de calidad y la modernización del patrimonio residencial y del mobiliario urbano, el refuerzo de la economía local y de la política local en materia de mercado de trabajo, y asegurar una política proactiva de educación y formación para los niños y los jóvenes—, destacaríamos que:
- la gestión del suelo y su planificación debe ser responsabilidad de cada Estado miembro,
- las nuevas prioridades deben recibir nuevos recursos financieros,
- la dimensión territorial no debe contradecir o diluir la cohesión económica y social o, en otras palabras, la reducción de las disparidades entre los niveles de desarrollo de las diversas regiones y el fomento de las regiones menos favorecidas y que hayan quedado retrasadas. David Martin (PSE), por escrito. − He votado a favor del informe de Gisela Kallenbach, «Seguimiento de la Agenda Territorial de la UE y de la Carta de Leipzig». Tenemos que ser más receptivos a la dimensión territorial y urbana de las políticas de la UE, algo que podemos lograr satisfactoriamente al mejorar la cooperación entre las zonas urbanas y rurales, y al poner en práctica estrategias efectivas dirigidas al desarrollo territorial sostenible. Última actualización: 7 de octubre de 2008Aviso jurídico

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