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Timestamp: 2017-08-22 13:57:16+00:00

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Publicado en DOG n�m. 122 de 24 de junio de 2009 y BOE n�m. 174 de 20 de julio de 2009
Vigencia desde 25 de junio de 2009. Esta revisi�n vigente desde 25 de junio de 2009.
ANEXO I. Extracto del expediente por el que se declara bien de interés cultural, con la categoría de monumento, el Pazo de Liñares, situado en el término municipal de Lalín, en la provincia de Pontevedra.
I. Justificación del entorno de protección.
II. Descripción literal del entorno de protección.
III. Delimitación gráfica del entorno de protección.
El Pazo de Liñares, situado en la parroquia de San Martiño de Prado, en el ayuntamiento pontevedrés de Lalín, cuya historia figura indisolublemente unida a la familia de los Taboada, que lo poseyó durante más de cuatro siglos, constituye, tal vez, el pazo señorial por antonomasia de la Tierra del Deza.
Dejando aparte las referencias documentales sobre la construcción de su zona más antigua con las piedras del Castillo de Vilaboa, destruido por los Irmandiños, el primer dueño del que se conocen datos es Alonso Taboada, clérigo, quien ya en el año 1512, en su Cortijo y Torre de Linares mantenía caseros de su familia, que se hicieron con la propiedad en el siglo XVI; entre ellos ocupa la mayor parte de esta centuria la figura de Gómez Taboada, que ostentó el cargo de juez y merino de la Tierra del Deza. Su hijo y sucesor, Vasco Taboada Mosquera, recibió varios foros del monasterio de San Martín de Santiago, entre los cuales destaca el recibido en 1580 del lugar de Meixomín, en la parroquia de Moimenta, con su ermita.
Ya en el siglo XVIII aumentará la riqueza y posesiones de la Casa de Linares el matrimonio de su dueño, Alonso Taboada Mosquera, con María Andrea Gil Taboada, sucesora de la Casa de Brenzos, en Losón.
En el siglo XIX Liñares se convierte en un auténtico pazo, no sólo por el cuidado de su decoración, sino por la corte de personajes ilustres de las letras, la política y la sociedad que lo visitan.
El último sucesor de la familia Taboada en Liñares fue don Amalio Taboada Bugallo, diputado provincial, y genuino representante de la nobleza gallega, cuyo fallecimiento en el año 1957 provocó la desaparición de la familia que ejerció su señorío en las tierras de Prado desde el siglo XVI.
La consecución de estas diferentes etapas configuró el actual edificio, de grandes proporciones y planta rectangular, con parte de la antigua fábrica adosada, en la que destacaba la gran chimenea que le imprimía su singular carácter.
En la fachada principal de sillería existían cuatro balconadas con balaustres de hierro, sustentadas por ménsulas decoradas con motivos vegetales. La puerta principal, de trazado sencillo, daba acceso a un vestíbulo de donde arrancaba una escalinata interior de cantería que conducía a la planta noble del edificio. En la fachada posterior destacaba la galería, compuesta por cinco arcadas sustentadas por columnas. Otro elemento reseñable era la escalera de triple rampa quebrada en ángulos, terminada en patín, cuyo caparazón estaba sostenido por dos columnas. La balaustrada era maciza y toda la obra estaba realizada en sillería.
La división interior se caracterizaba por la amplitud de las dependencias, que lucían ricas cortinas y mobiliario, y entre las cuales se incluían la sala de biblioteca y archivo así como la armería. La pila bautismal, aun adosada a la pared, estaba decorada con conchas marinas, y fue en ella donde parece que recibió las aguas bautismales el aviador Joaquín Loriga, uno de los hijos ilustres de la comarca. En esta sala existen pinturas murales que representan la iglesia de Prado.
El majestuoso salón muestra el techo decorado en las cuatro esquinas con escudos tallados en madera policromada, que representan las armas familiares; sus paredes están adornadas con frisos de pintura mural.
El pazo disponía de agua corriente, que era conducida hasta la edificación por cañerías de piedra, y pasaba por dos fuentes. El patio ajardinado, que contaba con diferentes árboles ornamentales y una fuente, daba frente a la fachada principal. Entre los inmuebles anexos figuraba una capilla que limitaba con el cierre del predio, así como un palomar circular.
Cuatro son las piedras armeras que campan en los distintos muros de la casa, consideradas, en conjunto, el primitivo blasón adoptado por la familia Taboada de Deza. Los dos escudos más antiguos, situados en el antepecho de la galería de la fachada posterior, podrían corresponder, por sus formas y características, al siglo XVI. En el acceso al salón aparece otro escudo de buenas proporciones, que añade las armas de los Churruchaos. Por último, el más visible es el escudo que muestra la fachada principal, con las armas de los Taboada, Mosquera, Churruchaos y López de Lemos, bajo corona como timbre de nobleza.
Una vez incoado, mediante Resolución de la Dirección General de Patrimonio Cultural de 27 de noviembre de 2008, el procedimiento de declaración de bien de interés cultural con la categoría de monumento en favor del Pazo de Liñares, en el Ayuntamiento de Lalín, provincia de Pontevedra, y como parte de los trámites de instrucción del expediente administrativo exigidos por la Ley 8/1995, de 30 de octubre, del patrimonio cultural de Galicia, fueron solicitados sendos informes a tres de los órganos consultivos de la Consellería de Cultura y Turismo: la Real Academia Gallega de Bellas Artes de Nuestra Señora del Rosario, el Consejo de la Cultura Gallega y la Universidad de Santiago de Compostela.
Luego del análisis de estos informes, que tienen carácter preceptivo y vinculante, conforme a lo establecido en el artículo 9.3 de la citada Ley 8/1995, de 30 de octubre, se constató que tanto el Consejo de la Cultura Gallega, como la Universidad de Santiago de Compostela, como la Real Academia Gallega de Bellas Artes de Nuestra Señora del Rosario, consideran que de entre las figuras de declaración de bien de interés cultural aplicables a los bienes inmuebles definidas por el artículo 8.4 de la citada Ley 8/1995, es la de monumento la que se adecua con más exactitud a los valores culturales que se transmiten a través de las formulaciones estructurales y decorativas tardobarrocas que en él se emplearon, potenciadoras de la monumentalidad que junto con su historia lo convierte en uno de los lugares de referencia de la vida social de Galicia.
Conforme a las consideraciones de los citados órganos consultivos, el Pazo de Liñares es una de las obras de carácter civil más significativas de la Tierra del Deza, donde se yergue como muestra cimera de la tipología palaciega en la comarca en la que se sitúa, evidenciando la importancia de este pazo que destaca por el porte señorial y la monumentalidad de la construcción. Asimismo, entienden también las expresadas instituciones culturales que se debe valorar el hecho de que el pazo fuera propiedad hasta el siglo XX del linaje de los Taboada, el cual proporcionó a la historia de Galicia figuras destacadas.
De conformidad con lo expuesto, luego de la tramitación del correspondiente expediente administrativo, que se llevó a cabo conforme a las disposiciones vigentes, y en aplicación de lo dispuesto en el artículo 12 de la Ley 8/1995, de 30 de octubre, del patrimonio cultural de Galicia, a propuesta del conselleiro de Cultura y Turismo, y tras la deliberación del Consello de la Xunta de Galicia en su reunión de cuatro de junio de dos mil nueve, dispongo:
Declarar bien de interés cultural, con la categoría de monumento, el Pazo de Liñares, situado en el término municipal de Lalín, en la provincia de Pontevedra.
Delimitar la zona afectada por la declaración según la descripción literal y el plano que constan en el anexo II al presente Decreto.
El presente Decreto entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el Diario Oficial de Galicia .
Santiago de Compostela, 4 de junio de 2009.
Extracto del expediente por el que se declara bien de interés cultural, con la categoría de monumento, el Pazo de Liñares, situado en el término municipal de Lalín, en la provincia de Pontevedra.
1. Denominación: Pazo de Liñares.
Ayuntamiento: Lalín.
Lugar: San Martiño de Prado.
1. Expediente en º: SIP.01036.
2. Incoación:
Fecha de incoación: 27 de noviembre de 2008.
DOG del 29 de diciembre de 2008.
BOE del 20 de enero de 2009.
Fecha de comunicación al Registro General de Bienes de Interés Cultural: 13 de enero de 2009.
Duración del período de información pública: un mes.
Fueron respondidas debidamente en tiempo y forma las alegaciones formuladas por los interesados que ostentan tal condición de conformidad con lo dispuesto en el artículo 31 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común.
A. Los accesos.
El pazo se sitúa dentro de una gran finca delimitada por un muro de piedra perimetral. Al recinto se accede a través de un camino de bajada, antiguamente flanqueado por robles, conocido como el sendero del Prado. Termina en una pequeña plaza enlosada con piedras de grandes dimensiones frente al portalón principal, donde se conserva una fuente abrevadero. Un poco más arriba se habla de la existencia de otra fuente, al borde del camino que lleva a la antigua casa de los caseros, mandada hacer en el año 1771. El portalón de acceso fue ejecutado con grandes piezas de cantería, terminado con una cornisa y elementos decorativos a modo de pináculos, uno a cada lado y otro central, de los que sólo se conserva el de un extremo. Existe otra entrada secundaria que conduce a la parte posterior del pazo, a la que se llega por un camino que discurre paralelo al muro de cierre por el suroeste. En ella no existe ningún elemento reseñable, por el contrario hay un portón de chapa metálica, que en sustitución del original, facilitaba el acceso rodado a los últimos moradores del palacio que vivían de una explotación agraria.
Traspasado el portalón principal, se organizaba el jardín, dejando detrás dos eucaliptos gigantescos que flanqueaban la entrada y un corpulento pino doncel, llamado del portal. El jardín se extendía dando frente al edificio, al que se accedía por un camino delimitado por bojs que llevaban a la puerta del pazo. En él había árboles ornamentales, algunos de ellos centenarios y de mucha belleza, como los cipreses que lo presidían, magnolios de una dimensión extraordinaria o las camelias que alcanzaban la altura suficiente para entrar por las ventanas; además de una gran variedad de plantas y el olivo en la fachada posterior. En el año 1872 la fuente emplazada cerca de la capilla fue trasladada al centro del patio, pasando a ser la fuente del jardín.
B. El edificio principal.
Tras la consecución de diferentes etapas se configuró el edificio actual, de grandes proporciones y planta rectangular con la parte de la antigua fábrica en forma de L adosada por el suroeste. La edificación principal fue construida a finales del siglo XVII y principios del XVIII, y puede ser incluida dentro del estilo barroco gallego.
Destaca por su imponente volumetría en la que predomina una sobria composición arquitectónica, sobre la cual se podrían destacar los tres grandes balcones de cantería de la fachada principal, la solana centrada en el frente posterior de la zona noble, el cuerpo lateral en L con la escalera exterior de cantería y la singularidad de sus chimeneas.
Toda la fábrica, fachadas y muros interiores, es de piedra; la mampostería y la cantería combinan con piezas uniformes de gran tamaño y ejecutadas con una gran calidad. Es el caso de la fachada principal, orientada al noroeste con frente al jardín, de la que hay que resaltar la uniformidad en su trazado.
Los huecos de la planta alta son de importancia, ya sean puertas de salida a los balcones de vanos rectangulares o ventanas cuadradas, todas ellas, además de las que circundan el edificio, están dotadas de los característicos torna lluvias de nuestra arquitectura y de un fijo superior, con el que se consigue una mayor luminosidad en el interior del edificio.
Destacan en esta fachada los tres grandes balcones de cantería con las barandas de forja, sustentados por cuatro canzorros cada uno. Estos están formados por varias piezas labradas y decoradas con motivos vegetales y florales.
Un dato más a mencionar en esta fachada es el contraste entre a modesta puerta de acceso, con el dintel partido en dovelas trapezoidales, con ausencia total de molduras que la dignifiquen, y el aparatoso remate que se eleva sobre la cornisa, coronado por pináculos y bolas, en el interior del cual se sitúa el escudo principal de la casa, con las armas de los Taboada, Mosquera, Churruchaos, y López de Lemos.
En la planta baja los huecos disminuyen de tamaño en consonancia con el carácter menos noble de las dependencias que alberga. Hacia el semisótano, destinado al ganado y a almacén, se practican pequeñas buhardillas.
La fachada posterior, de mayor altura que la principal debido al desnivel del terreno, está ejecutada con una piedra de peor calidad, excepto la zona alta del cuerpo principal. Sin embargo, no por eso la construcción pierde grandiosidad, pues cambia la sobriedad y pureza de líneas, al integrar la solana y el cuerpo en L, que rompe este frontal creando dos volúmenes totalmente diferenciados.
La galería, situada en el centro de la fachada al nivel de la planta noble, está compuesta de cinco arcos de medio punto sustentados por columnas circulares de sección variable con capiteles. En la baranda, que es en su totalidad de piedra, pueden contemplarse dos blasones muy antiguos, en los que apenas se pueden diferenciar los grabados, muy gastados por el paso del tiempo.
El cuerpo lateral en L, correspondiente a la primitiva construcción adosada al pazo, es el más vistoso junto con la solana, debido a su alternancia de volúmenes y elementos constructivos. Está ampliamente presidido por la grandiosidad de la chimenea, que tiene forma de pirámide cuadrangular con relieves, y termina en su parte más alta en un prisma rectangular con pináculos y bolas a modo de elementos decorativos.
Debido a la altura de esta zona, el edificio integra una escalera exterior de cantería, que es la que permite la comunicación vertical de esta ala del edificio. La escalera termina en un patín de acceso a la vivienda. El tejado que lo cubre se apoya en unas columnas del mismo material, de sección circular, por medio de zapatas de madera.
La construcción está rematada con una cubierta de teja del país, en la que los elementos singulares son las dos chimeneas del cuerpo principal y la ya mencionada de la zona en L. Estas dos son más pequeñas pero de la misma tipología y con los mismos elementos decorativos que la primera y parten de los salones principales de la planta noble, mientras que la grande, es la chimenea de la cocina.
C. Los espacios interiores.
El pazo muestra igualmente su majestuosidad en la distribución interior y en los locales que la forman. La superficie que ocupa en planta es de aproximadamente 840 m² construidos; en su conjunto se computan alrededor de 2.200 m². En general, sus dependencias son de grandes dimensiones tanto en planta como en altura lo que le confiere ese carácter palaciego y señorial.
La edificación resultante responde a dos fases constructivas: la parte nueva y la parte vieja. La primera se corresponde con el área más señorial del pazo y la segunda alberga la zona de servicio.
La construcción se distribuye en tres alturas; una primera semienterrada, que no ocupa la totalidad de la superficie en planta, y que aprovecha el desnivel del terreno, de manera que tiene salida a nivel por la fachada posterior. La planta baja, con algunas dependencias situadas en la cota de entrada por la fachada principal, desde la que se sube 1,40 metros a las estancias situadas sobre las vigas del semisótano. En la parte vieja y con acceso independiente por la parte posterior, a este mismo nivel, están el cuarto de los criados y el oratorio. La planta alta o noble, está a una misma altura y ocupa la totalidad de la superficie de la construcción. Sobre ésta está el desván en el bajo cubierta.
En la parte nueva de la planta alta o noble se disponen las amplias dependencias de la vivienda a las que se accede por una espléndida escalera de piedra de tres tramos (hoy deslucida), que arranca en la planta inferior de un vestíbulo empedrado (embaldosado en 1887). Estos espacios parece que estaban decorados con cuadros y mobiliario de gran valía.
En la antesala a la que llega la escalera y que hacía las veces de recibidor, había dos estatuas además de parte de la biblioteca, que estaba repartida por varias estancias de la casa dada la abundancia de libros. A la izquierda de la puerta de entrada al salón, hay una pintura mural que representa una iglesia románica, quizás la única imagen de la fachada del templo parroquial de Prado antes de ser reconstruido en el siglo XIX. Incrustada en el cierre de la fachada noroeste, en un rústico nicho ornamentado con conchas de diversos bivalvos y viejos racimos de coral, se colocó una pila bautismal. Se trata de una obra de dudoso gusto realizada a finales del siglo XIX. Parece que en la pila, posiblemente traída de la capilla del pazo, es donde fue bautizado el aviador Loriga. De la antesala, que actúa como distribuidor comunicando con las dos hospedarías, salón principal y comedor, arranca además una espaciosa escalera de madera con caja cerrada que conduce al desván.
Además del archivo en el que se guardaban los documentos y el armero donde se encontraban las antiguas armas, de los tres balcones de la fachada principal, los laterales correspondían a las habitaciones de los hijos de don Carlos Taboada y Rada, y el balcón central, abierto sobre una glorieta del jardín, a la antesala. La hospedería grande, situada en el extremo de la parte nueva correspondía al dormitorio principal, con salida al balcón lateral, salón y galería. En este cuarto estaba la biblioteca de don Carlos Taboada.
Las estancias tienen los marcos de las puertas de madera de estética barroca. Las paredes estaban decoradas con un friso alto entelado del que se conserva el adobe superior moldurado.
Entre el mobiliario hay constancia de la existencia de varios armarios con escudo y de una cama de madera torneada y metal cincelado de estilo barroco.
El acceso principal al salón noble se hace por una puerta de cuarterones que tiene el vano moldurado en cantería con codos y orejeras (actualmente blanqueada y deslucida por gruesas capas de cal) característica del mismo estilo, sobre la cual se emplaza un escudo de armas pétreo procedente del desaparecido pazo familiar de Brenzos. El salón está enlosado en grueso tablero de castaño y conserva un friso de aproximadamente un metro de altura con pintura mural de motivos repetitivos, decoración existente también en el techo, aunque de diferente diseño y mejor calidad.
De sus muros parece que colgaban interesantes y valiosos cuadros. Del mobiliario destacaba la mesa y las sillas del salón, un piano de cola, un reloj de caja alta y varios tresillos y sofás de estilo.
La chimenea del salón contrapone su aspecto externo con la sobriedad interior, limitándose a un simple hueco rectangular abierto en un extremo de la pared cerrado con puertas cuando no estaba en uso.
Esta estancia tiene doble techo, armado en madera para transitar por el desván y un falso techo de barrotillo y escayola, acaso cubierto de planchas de zinc. En cada una de las cuatro esquinas había un escudo de madera tallada y policromada, de los que se conservan tres. En el centro dos plafones ornamentados donde colgaban las lámparas.
Del salón se accede a la galería de arcos por tres puertas de balcón. El suelo, hoy recubierto de cemento, era originariamente de gruesas losas de barro cocido asentadas sobre el armazón de madera. Las paredes conservan restos de pintura mural en el friso.
La sala-comedor tiene una chimenea de trazado similar a la del salón y una pintura mural, que junto con las de la antesala y el salón sería de interés conservar. Contiguo a esta se sitúa otro dormitorio con salida al balcón de la fachada principal. En el ala opuesta a la hospedería grande se sitúan los cuartos de la alacena y de la vidriera.
En el cuerpo lateral, en la parte vieja o antigua del pazo, se emplaza la cocina, presidida por un gran alcabor de cantería, con acceso desde el exterior por la mencionada escalinata de triple rampa de antepecho macizo, que termina en un pequeño patín cubierto. El par de columnas pétreas que sostienen la cubierta terminan en originales zapatas, en parte ralladas.
El alcabor y el monumental cañón de humos, obra de cantería, descansan sobre dos columnas cilíndricas monolíticas de gran diámetro y sencillas zapatas encajadas en el muro. El núcleo de piedra que sustenta la chimenea principal arranca del nivel inferior; se trata de un excelente prototipo de cocina monumental palaciega.
Contiguo a la cocina está el oratorio. En los paneles de las contras de un vano parece que hay unas celosías en forma de jaquelado, hechas de una sola pieza.
En la planta baja está la entrada principal que a través de la escalera interior de cantería de tres tramos rectos, lleva a la planta noble. En ella están las dependencias destinadas a almacén de materiales y ganado, así como la planta semienterrada. Se conserva el pesebre central de piedra de forma tronco piramidal invertida, con la base de mampostería y la mesa de cantería. Los comederos de grano son de forma ovoide y se disponen en dos filas de cinco, separados por una división central de cantería y tantas divisiones transversales como plazas, de las que sólo se conserva como testimonio la de un extremo. Esta pieza se considera de relevante interés por ser un singular exponente de comedero de corte palaciega.
D. El sistema constructivo.
En cuanto al sistema constructivo, el inmueble se ejecutó empleando las técnicas propias de la época. Se sustenta en muros de carga de piedra de espesor y calidad variable (cantería y mampostería). Los que conforman el cierre se completan con muros transversales de arriostramiento.
En estos muros de carga se apoyan las vigas (sobre ménsulas o encajadas) y pontones que forman los armazones de los pisos y la cubierta. La madera empleada llama la atención por sus grandes dimensiones y escuadrías. Es en su mayoría de castaño, con vigas de hasta siete metros y medio de largo. La mayoría se encuentran en buen estado, no presentan deformaciones por el uso, exceso de carga o paso del tiempo, a excepción de aquellas que quedaron desprotegidas y sometidas a la acción del agua o agentes xilófagos. El pavimento es igualmente un entablado de madera de castaño, en general en deficiente estado de conservación.
La estructura de la cubierta se apoya en durmientes sobre los muros de carga, a los que acometen los pares que se apoyan en la cumbre, sobre los cuales se disponen las correspondientes correas con entablado o ripado; el material de acabado es la teja curva del país.
La carpintería exterior e interior originaria era también de madera de castaño; la repuesta en la actualidad es de madera de pino, con los herrajes y elementos de apertura de forja. Hay que destacar la carpintería interior por su decoración.
Los muros y paredes, pintados con cal, conservan algunos restos de las pinturas que decoraban algunas salas, sobre todo en el salón principal, pero en todos los casos bastante deteriorados.
E. Las construcciones auxiliares.
Entre las construcciones auxiliares, en el jardín de la fachada principal se encuentra una fuente circular de cantería, que en la época de apogeo del pazo disponía de agua corriente. Hay referencias sobre un lagar, una pequeña casa de piedra a la entrada al jardín, un pozo y un lavadero, así como sobre la casa nueva del horno compuesta por dos hornos contiguos con las bocas actualmente tapiadas, un palomar de forma circular con cubierta cónica de teja árabe, uno cubierto cerca del pajar y un hórreo con un capitel románico haciendo de pie. El palomar, al igual que el hórreo, parece que estaban separados del pazo y fuera de la delimitación actual de él.
Finalmente, entre los anexos, existía una capilla de planta rectangular exenta, frente a la fachada principal, que limitaba con el cierre de la finca, y que fue construida en mampostería y cantería para enmarcados de vanos, esquinal y espadaña. Es de destacar, asimismo, el original trazado curvilíneo del frontis y el campanil coronado por un pináculo en bola de arista, que debió tener una cruz de hierro. Los muros estuvieron recebados y encalados, incluido el frontis. Las obras de construcción, según los datos de que se dispone, duraron desde el año 1871 hasta 1887. Actualmente está descubierta, prácticamente en estado de ruina, y sólo se mantienen en pie los muros en los que se localizan vestigios de pinturas murales. De su interior se conserva el primer tramo y descanso de las escaleras de piedra de subida al coro y una pequeña y sencilla pila de agua bendita. Adosada a la capilla existe una construcción en forma de L que albergaba el taller de carpintería.
Los cobertizos, el estanque, el pozo, el horno y el almacén, situados en la parte posterior, y ejecutados en cantería y piedra de la zona, en la actualidad están muy deteriorados, al ser adaptados para poder usar en una explotación ganadera.
Finalmente, entre los servicios del pazo hay que destacar el agua corriente conducida por cañerías de cantería, lujo poco habitual para aquella época.
Finalmente, y por imperativo de lo dispuesto en el artículo 11.1.b de la Ley 8/1995, de 30 de octubre, del patrimonio cultural de Galicia, hay que definir las relaciones del inmueble que se pretende declarar como bien de interés cultural con el área territorial a la que pertenece, así como la protección de los accidentes geográficos y los elementos naturales que conforman su entorno, el cual debe delimitarse gráficamente, en atención a su adecuada protección, contemplación y estudio.
Desde el punto de partida de la constatación de que el conjunto palaciego estuvo rodeado de un amplio terreno que no se corresponde con el que delimita la propiedad actualmente, y con la finalidad de dar cumplimiento al antedicho precepto legal, se hace preciso considerar la amplia panorámica de la parroquia de Prado que se ofrece desde el Pazo de Liñares, así como la cercanía física y visual de la Iglesia de San Martiño, situada en el núcleo de Eirexe, en el que también se encuentra el pazo del mismo nombre. Hay que tener en cuenta, asimismo, que enlazando con este núcleo poblacional hacia el norte, discurre el trazado de una de las rutas históricas del Camino de Santiago, la Ruta de la Plata, mientras que la pantalla vegetal existente en el linde sur de la finca del pazo coincide con la línea del ferrocarril. Por otra parte, a diferencia de nivel en la que se emplaza el conjunto con respecto de la carretera secundaria de Barcia a Cristimil, permite divisar desde esta vía las cubiertas del edificio principal, rodeado de prados y arbolado.
Así, la presencia combinada de tales elementos naturales, históricos y artísticos, permite componer un entorno homogéneo de protección que garantice la contemplación del pazo, tanto desde el propio bien como desde los puntos de vista próximos más frecuentes.
El entorno de protección propuesto queda literalmente georreferenciado mediante la cita de las parcelas catastrales, línea de ferrocarril y carreteras o caminos, por los que discurre la demarcación detallada gráficamente en la planimetría adjunta.
Las parcelas se identifican mediante dos grupos numéricos separados por una barra que indican el polígono y parcela catastrales (polígono/parcela).
La delimitación del entorno de protección se inicia en el punto A situado en la carretera de Barcia a Cristimil en la esquina SO de la parcela 211/457; desde ese punto sigue hacia el norte por esta carretera que linda con el oeste de esta parcela y de las 211/456, 211/84, 211/83, 211/82, 211/81, esquina SO de la 211/80, sigue por el oeste de las parcelas 211/76, 211/72, 211/71, 211/70, 211/69, 211/68, 211/67 y noroeste de las 211/66 y 211/453. En este punto que se identifica como B cruza el Camino del Pazo para continuar por el linde noroeste de las parcelas 211/500, 211/451 y 211/413 hasta llegar al Camino de Santiago (Ruta de la Plata), situándose el punto C en la esquina SO de la parcela 211/532. Desde este punto continúa por el linde sur de esta parcela que limita con la Ruta de la Plata y de las 65611/02, 65611/03, 65611/04, 65611/21, 65611/20, 65611/19, 65611/18, 65611/17, 65611/06, 65611/07, 65611/08, 65611/09, 65611/15, 65611/16 y 65611/12, colocándose el punto D en su extremo SE. De él atraviesa al punto E en la esquina NE de la parcela 211/448. Desde él continúa por el Camino de Eirexe bordeando la parcela 67619/01 por el linde este de esta y de la 211/442. La esquina sur de esta parcela coincide con el punto F enlazando con el límite del Solo de Núcleo Rural (SNR). De éste, la línea continúa coincidente con la linde este de la parcela 66596/01. Bajando hacia el sur incluye el camino que bordea la parcela 66586/01 y limita por el este con la 66586/02. En esta esquina se sitúa el punto G para continuar por el sur de las parcelas 66586/02 y 66586/03 hasta el extremo suroeste de ésta, que coincide nuevamente con el Camino de Eirexe en el punto H . Desde aquí baja hasta la intersección con la línea de FF.CC. Santiago-Ourense en la que se dispone el punto I . Siguiendo el trazado de la línea férrea, continúa hasta el punto J situado en el extremo sur de la parcela 211/457, desde el que cierra la delimitación del entorno uniéndose con el punto A inicial.

References: Resolución 
 artículo 9
 artículo 8
 artículo 12
 artículo 31
 artículo 11