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Timestamp: 2019-03-21 06:36:29+00:00

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Los Cementerios Distritales | Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos UAESP
Los Cementerios Distritales
Los cementerios distritales cuentan con la infraestructura necesaria para cubrir la demanda de servicios de inhumación con una capacidad instalada de 22.662 bóvedas para adultos y 6.371 bóvedas para párvulos.
Cabe resaltar que los Cementerios Parque Serafín y Central tienen la mayor disponibilidad de bóvedas.
En relación con el cumplimiento de las metas del Plan Maestro de Cementerios y Servicios Funerarios se definieron metas de corto (2006-2011), mediano (2012-2015) y largo plazo (2016-2017) consistentes en adecuar el 100% de los cementerios de propiedad del Distrito con base en los planes de regularización y manejo, incluir la oferta de atención funeraria en los cuatro cementerios, ofrecer el servicio de cremación en el cementerio central, prestar el 100% del servicio integral compuesto para atención funeraria, destino final y post mortem en los equipamientos de propiedad del Distrito, con sector privado y/o cooperativo, lograr que el 100% de los servicios funerarios prestados en los equipamientos de propiedad del Distrito con costos y tarifas más bajos del mercado y con el mayor cubrimiento de la población vulnerable de Bogotá.
Estas metas se encuentran relacionadas directamente con la ampliación de las zonas de amortiguación y de servicios funerarios en la infraestructura de los cementerios.
Todo lo anterior conforme a lo establecido en la Política Social, en la Política territorial urbano-regional, en la política económica y financiera del Decreto 313 de 2006 (Plan maestro de Cementerios y Servicios Funerarios) en concordancia con lo señalado en el Articulo 365 de la constitución Política sobre régimen general de los servicios públicos y el Plan de Desarrollo para Bogotá, 2012-2016 “Bogotá Humana”, el cual estableció entre sus objetivos garantizar una oferta de calidad en los servicios funerarios, asequible a la demanda urbana y rural, mediante la ampliación de infraestructura, la actualización del Plan de Manejo de cada cementerio, y la adopción y ejecución de la norma que establece la regularización de la oferta privada en toda la ciudad así como optimizar tales servicios e implementar un modelo financiero que permita el subsidio a la población vulnerable.
Historia de los Cementerios propiedad del distrito capital
Ley de Justicia, Verdad y Reparación y la atención de las Personas no Identificadas
Cementerios declarados como Patrimonio Cultural
Mejoramiento de la infraestructura en los equipamientos funerarios
Cementerio Central: en este cementerio se prestan los servicios de inhumación y exhumación.
La capacidad de este cementerio se relaciona a continuación:
Sector Cementerio Antiguo
30 Manzanas - 714 Predios.
Sector Zona Jardín
35 Manzanas - 528 Predios.
Sector Cementerio Nuevo (sector 5)
14 Manzanas - 144 Predios.
19 Manzanas - 299 Predios.
Sector Oriente (Elipse)
03 Manzanas - 100 predios.
Sector Norte (Elipse)
05 Manzanas - 120 Predios.
Sector Occidente (Elipse)
05 Manzanas - 096 Predios.
Sector Sur (Elipse)
04 Manzanas - 132 Predios.
Camellón Central (Elipse)
02 Ejes - 019 Predios.
115 Manzanas - 02 Ejes - 2152 Predios
Tabla 1: Capacidad cementerios de propiedad del Distrito Capital
Existen 69 predios desocupados en el sector del trapecio y 6 en el sector de la elipse, para un total de 75 predios desocupados; existen ciento quince mil doscientas cuarenta y siete (115.247) bóvedas, mausoleos, cenizarios y osarios en el cementerio y un 94.3 % aproximadamente de los mismos son propiedad de particulares vivos; datos obtenidos del estudio para el Plan Especial de Manejo y Protección -PEMP- Cementerio Central -Contrato 273/2009; a la fecha existe una capacidad total instalada del Distrito de 5.538 Bóvedas para adultos y 1.027 para párvulos.
De acuerdo con el Plan de Regularización y Manejo realizado por la Universidad Nacional en 2002, el desarrollo del Cementerio se dio hasta los años 70 con las reformas realizadas por la EDIS. Asimismo, este estudio establece que de la década de los 80 hasta el 2002, los cambios físicos generados son el resultado de supresión de mausoleos y utilización de lotes para la construcción de bloques de osarios o cenizarios 1. No obstante, con las obras de restauración realizadas por la entonces Corporación la Candelaria, durante los años 2001 y 2004 algunos de los principales elementos compositivos del cementerio, se transformaron como se analiza a continuación.
La conformación del cementerio, de acuerdo con el “Estudio Histórico de la Rotonda Central y las Galerías Perimetrales del Cementerio Central de Bogotá” elaborado por el Consorcio QRZ2, corresponde a seis momentos constructivos marcados por hechos históricos relevantes que conllevaron a cambios estructurales específicos, que fueron armando la conformación espacial que hoy día se conoce del cementerio:
PRIMER MOMENTO CONSTRUCTIVO 1831 - 1870
1831-1832: Se inició la construcción del Cementerio.
1835: Posible demarcación y cerramiento del predio con tapia pisada.
1836: Se dio al servicio público el Cementerio.
1839: Terminó la construcción de la capilla sobre el remate del eje mayor de la elipse.
6 de mayo 1840: Muere el general Francisco de Paula Santander. Con su sepelio se instauró el discurso fúnebre como una de las formas rituales más significativas de homenaje a los héroes y conllevó a generar un espacio específico dentro del cementerio para su práctica.
1842: Se inició la arborización y ornamentación de los jardines en el interior de la elipse.
1845: Se refaccionaron las galerías de la elipse. Posible construcción de la torre que corona la portada.
1846: Mediante Decreto N° 24 se reglamentó funcionamiento del Cementerio y alquiler de bóvedas por 10 años.
1856: El Cementerio pasó a ser administrado por la Iglesia católica en virtud de lo dispuesto por la Ley 14 de mayo de 1855. Así mismo, fue habilitado para Cementerio de Pobres un sector contiguo, de una hectárea de extensión, situado sobre el costado occidental.
3 de enero 1862: El Cementerio volvió a manos de la autoridad civil y quedó bajo inspección de la Municipalidad de Bogotá, que el 10 de junio de 1865 creó una junta especial que se encargaría de su administración.
1868: Por acuerdo municipal se adquirieron terrenos para construcción de otro cementerio, al occidente del existente. Sobre el mismo costado se encontraba el Cementerio Nuevo, donde se comenzó a construir un volumen que sería conocido como Torreón Padilla.
1869: Se comenzaron a ejecutar algunas reformas en el Cementerio, tales como la terminación de galerías y bóvedas (es de suponer que en el interior de la elipse) y el cerramiento del Cementerio de Pobres.
Conforme a disposiciones de la Real Cédula de 11 de abril de 1791 promulgada por el virrey José de Ezpeleta, se ordenaba la construcción de cementerios en las ciudades del Nuevo Reino de Granada pero éstas no fueron acatadas de manera inmediata. Posteriormente con la firma del Decreto por Simón Bolívar en el cual se ordenaba la construcción del cementerio para Bogotá en su actual localización; solo hasta 1827 éste fue posible asignando para el efecto los predios aledaños a los otorgados al Gobierno de Gran Bretaña, hoy Cementerio Británico. La asignación del terreno y construcción del cementerio marcan el comienzo del primer momento constructivo, durante el cual se destacan la construcción del anillo interior de la elipse, la capilla y la conformación de la alameda:
Definición del eje mayor de la elipse (según diseño original de Esquiaqui) en sentido norte – sur en longitud determinada por la distancia entre el camino a Engativa y el Cañón San Diego y enmarcado por el acceso y la capilla.
El anillo interior fue construido inicialmente, como una galería cubierta en teja de barro y estructura de madera, soportada por columnas de sección cuadrada y construidas en piedra, cuya altura estaba determinada por las resultantes de tres hiladas de bóvedas.
SEGUNDO MOMENTO 1870 - 1896
1873: Se construyó el Cementerio Nuevo sobre uno de los costados del Cementerio Viejo. Este conjunto se conocería posteriormente como Cementerio Central.
1878-1888: Construcción de la galería exterior de la elipse y refacción de la capilla. En 1885 el alcalde Higinio Cualla informó que la tasa de mortalidad en la ciudad era muy alta, incluso mayor que la de la natalidad. Es posible que este hecho haya motivado la ampliación del Cementerio.
2 de noviembre de 1884: Alberto Urdaneta publica en el Papel Periódico Ilustrado “El día de difuntos: cementerios de Bogotá”, donde realiza una detallada descripción del cementerio tal como era entonces.
1891-1896: Se demuele el Torreón Padilla.
Es durante este periodo cuando el cementerio comienza su proceso de expansión, posiblemente motivado por la necesidad de proveer a la ciudad de un mejor equipamiento en cuanto la sepultura de cadáveres, teniendo en cuenta que se reportaban altas tasas de mortalidad. Es preciso anotar que, para entonces, Bogotá contaba con un cementerio católico y otro protestante, así como la prestación de otros servicios, tales como el de alumbrado público y de transporte, lo que implicaba que la ciudad estaba comenzando su proceso de expansión y modernización.
Fuente: “Guía del Cementerio Central, sector del trapecio”, Corporación la Candelaria 2004.
Entre 1878 y 1888 se da la construcción de la galería exterior de la elipse. Al parecer se comenzó a construir hacia el oriente y llegaría al punto de inicio sobre la plazuela de acceso. Para este momento, de acuerdo con la publicación “Guía del Cementerio Central, sector del trapecio” 3 el sector del trapecio estaba ocupado al oriente en el área correspondiente a los sectores 1 y 3 por el Cementerio de Paupérrimos. El actual sector 4, por un cementerio de pobres y el área ocupada por hoy sector 2, aparece como una expansión del cementerio interior que para entonces albergaba ya mausoleos y monumentos funerarios.
Fuente: Articulo “Día de Difuntos” de Alberto Urdaneta, publicado el 2 de noviembre de 1884.
El Torreón Padilla, consistió en una construcción de ladrillo, de dos cuerpos, de aspecto monumental, cubierta por azoteas que se levantan sobre dos túneles o catacumbas paralelas. Una amplia escalera permitía subir al segundo cuerpo. Este edificio era duodécima parte, un lado de un polígono de 12 lados de grandes dimensiones. 4 Este torreón fue expropiado y habilitado en 1887 para depositar allí cadáveres de pobres, hasta su demolición.
Para 1868 con la compra de los terrenos al occidente del cementerio católico, que seria destinado a camposanto de pobres, se completaría el conjunto del cementerio que para entonces estaría conformado por el cementerio antiguo (la elipse), el de paupérrimos ( al oriente de la elipse) el nuevo destinado para pobres y sobre el cual se comenzó la construcción del volumen que seria conocido como Torreón Padilla.
TERCER MOMENTO CONSTRUCTIVO 1900 - 1930
1904-1905: El arquitecto y constructor Julián Lombana diseñó y edificó la portada de acceso al Cementerio.
1912: Se demuele la pared de la calle 26 y se reemplaza por una galería para osarios. Se dota al Cementerio de servicios públicos (agua y electricidad).
1921: Se construyeron los dos volúmenes o logias que flanquean la portada del acceso principal.
1927-1929: Se construyeron las galerías oriental y sur, se reconstruyeron las galerías que conforman la elipse, se les adicionó el ático con balaústres y se terminó la portada de acceso al sector oriental.
Los acontecimientos que modificaron el aspecto físico del cementerio durante este periodo, surgieron bajo los hechos que dieron inicio al Siglo XX, tales como la separación de Panamá (con los recursos provenientes de la indemnización por esta separación fue posible que el Estado invirtiese principalmente en obras y servicios públicos), el periodo de postguerra de los 1000 días, el surgimiento de la Unión Republicana como partido político que acompañó toda una ideología pacifista que trajo consigo movimientos filosóficos y artísticos que influyeron en las nuevas tendencias artísticas, científicas y culturales. Se destacan entre las principales modificaciones, las siguientes:
Fuente: Archivo Digital Instituto Distrital de Patrimonio Cultural
Construcción de la portada: Entre 1904 y 1905, durante la administración de Julio D. Portocarrero, el arquitecto y constructor Julián Lombana diseñó y edificó gratuitamente la portada de acceso al Cementerio.
Fuente: Archivo Digital Consorcio QRZ
Modificación del cerramiento, cambiando la concepción de muro: En 1912 se autorizó la demolición de la pared que daba a la calle 26, para sustituirla por una galería de ladrillo para osarios. Por otra parte, se dio la ocupación de los sectores 1 y 2 o Cementerio Antiguo (desde mediados del S XIX y hasta las primeras décadas del XX) 5 Con esta transformación, se cambia también la imagen urbana del cementerio frente a la ciudad.
La construcción de las galerías oriental y sur del trapecio y la remodelación de la galería interior de la elipse: Durante la década de los veinte las galerías sur y oriental fueron construídas bajo la técnica tradicional aplicada para las galerías de la elipse, a pesar que las nuevas tendencias artísticas practicadas en el país, proponían el manejo de nuevas técnicas y materiales. Así mismo, se intervino la galería interior de la elipse, modificando la cubierta y adicionando el ático con la balaustrada que hoy día se conoce, concebida esta transformación posiblemente como resultado del neoclasismo practicado en el país, como respuesta a la negación de lo colonial.
Fuente: Levantamiento arquitectónico - Consorcio QRZ
CORTE TRANVERSAL TIPICO GALERIAS TRAPECIO
CORTE TRANVERSAL TIPICO GALERIAS ELIPSE
CUARTO MOMENTO CONSTRUCTIVO - 1930 - 1940
1931: Se construyó el Panteón de la Policía Nacional, cuyo predio fue cedido en 1926.
1933-1937: En este lapso posiblemente se haya construido la galería occidental y se haya continuado la galería sur hasta el predio conocido como “Globo B”.
1937: Se trazaron las vías y los predios que hoy en día constituyen la “Zona Jardín”, “Oriental Plano” y “Occidental Plano”, y se empezaron a construir los primeros mausoleos colectivos de diversas sociedades, como la de "mutuo auxilio", y de distintos sindicatos.
1939: Es asignado el terreno para la construcción del Monumento en memoria de los obreros asesinados en la zona bananera del Magdalena.
Los años treinta introdujeron reformas importantes para el país que dieron impulso a su proceso de modernización. Luego de la Primera Guerra Mundial surgió un nuevo estilo arquitectónico, cuya propuesta fue universalmente aceptada. Se trata de la arquitectura moderna, que tuvo su inicio en la Escuela de Artes y Oficios de Weimar, Alemania, y luego continuó en la Bauhaus. En Colombia, donde los postulados de esta escuela de arquitectura, arte y diseño se acogieron de manera tardía, su influencia se reflejó en minimizar el clasicismo, siguiendo los planteamientos de la Escuela de Chicago, que concebía los edificios con basamento, pisos y ático y estimulaba el uso del concreto y el acero como refuerzo estructural. En el plano urbano se hicieron los primeros ensayos de planificación, que intentaron romper la tradicional retícula, introducir el concepto de ciudad jardín y crear las primeras urbanizaciones residenciales.
Durante este periodo se dio la mayor ocupación del cementerio, se construyeron las galerías del sector occidental y se dio la ocupación del trapecio:
Fuente: Aerofotografia Agustin Codazzi
1936. Se encuentran ya ocupados los sectores1 y 2 del trapecio, cuyo trazado es irregular. El trazado del sector se compone de manzanas largas paralelas al trapecio, atravesadas en sentido oriente-occidente por vías oblicuas adaptándose a la forma de la elipse, se caracteriza como el interior de la ésta por sus formas irregulares, tanto en las vías, las manzanas como en los predios.
1938. Se encontraba ya trazada y loteada la zona jardín,caracterizada por estar contenida en una trama regular de manzanas alargadas, la forma y dirección de sus vías rompe con la continuidad del trazado del sector antiguo: las vías siguen el sentido de la retícula ortogonal de la ciudad (calle 26 y carrera 20). Los predios por su parte son de formas y medidas regulares con excepción de las manzanas que limitan contra los costados oriental y occidental del trapecio 6 La concepción de ocupación responde a la tendencia del urbanismo moderno, en donde la amplitud de las vías, la ornamentación y vegetación cumplen una función importante.
QUINTO MOMENTO CONSTRUCTIVO 1940 - 1960
Década de los cuarenta: Se emprendió la construcción del barrio Santa Fe en predios aledaños al Cementerio, así como la ampliación de la calle 26.
1948-1956: Se construyeron las bóvedas San Joaquín, San Juan, San Jerónimo y San Javier. Así mismo, se construyó la carrera 20.
1958: Mediante el Acuerdo 30 de 1958 se crea la Empresa Distrital de Aseo, posteriormente denominada Empresa Distrital de Servicios Públicos (EDIS), que a partir de 1960 se encarga de administrar el servicio de cementerios y desde 1961 asume la propiedad del cementerio por transferencia del Distrito. Fue creada como respuesta al proceso de reestructuración por el cual el Estado debía incluir en un esquema organizacional, temas como el de manejo de los recursos naturales y de los servicios públicos y de higiene
Es en el desarrollo de estas dos décadas cuando fue conformado el urbanismo del sector circundante al cementerio, emprendiendo para el efecto la construcción de los barrios Santa Fé y Armenia, concebidos bajo la influencia del urbanismo practicado bajo el movimiento moderno, tendencia que en el país se vio reforzada por la llegada de arquitectos extranjeros. El racionalismo de Le Corbusier (concretado en cinco principios) y sus planteamientos sobre la separación de las tres zonas de actividades (habitar, trabajar y recrearse) marcaron los paradigmas que seguirían los nuevos arquitectos. Estas tendencias se observan en la traza que el profesor Karl Brunner realizó para la construcción del barrio Santa Fe, en predios aledaños al camposanto.
Por otra parte, durante la década de los 40 se emprendió la ampliación de la calle 26, constituyéndose en una de las principales vías de la ciudad:
SEXTO MOMENTO CONSTRUCTIVO 1960 - ACTUAL
En la década del 60 - 70 se construyó la carrera 22 dividiendo el lote del Globo B
1961-1993: En este lapso la EDIS realizó las siguientes obras: remodelación de parte de la fachada de la capilla (a cargo del arquitecto Bruno Violi), diseño del loteo de la zona exterior del trapecio sobre el costado occidental, construcción del acceso sobre la calle 24, construcción del edificio de Administración; venta a Inravisión del lote sobre el costado occidental de la carrera 22.
26 de septiembre de 1984: El Cementerio fue declarado Monumento Nacional (Bien de Interés Cultural de carácter Nacional, denominación dada a partir de la entrada en vigencia de la Ley General de Cultura) mediante el Decreto 2390.
En 1987, mediante decretos 1042 y 1043 se reglamenta el Globo B como Uso múltiple y de tratamiento de redesarrollo y carácter de utilidad pública y el Globo A de conservación histórica
1994: Se crea la Unidad Ejecutiva de Servicios Públicos del Distrito Capital, entidad encargada, entre otras funciones, de la administración de los cementerios distritales y de los hornos crematorios. Bajo su tenencia la administración de los cementerios ha sido delegada a través de contratos de concesión por medio de procesos licitatorios, con participación de empresas privadas, por periodos de cinco años prorrogables. Cada uno de estos administradores han realizado obras de mantenimiento únicamente .
Durante los años 2001 al 2004 La Corporación la Candelaria contrató las obras de remodelación de la Plazoleta de acceso sobre la calle 26, la Alameda central y del muro de cerramiento.
Durante la administración del Consorcio Nueva Renacer se han refaccionado manto de cubierta y de cielo raso de todas las galerías del cementerio, siendo intervenidas parcialmente en los años 2007 y 2008, y en el año 2010 fueron intervenidas en su totalidad. Adicionalmente, se realizó mantenimiento al muro de la calle 26, zonas verdes, y muros de bóvedas de las galerías.
Es durante este periodo, cuando hubo mayor intervención en el cementerio por parte del Estado en sus diferentes ámbitos y competencias, teniendo en cuenta la condición de Bien de Interés Cultural de carácter Nacional que ostenta el Cementerio Central (catalogación dada a partir de la Ley General de Cultura, 397 de 1997, a todos los inmuebles declarados previamente como monumentos nacionales), el Distrito Capital, a través de la entonces Corporación La Candelaria (facultada por el decreto 301 del POT y cuyas funciones son hoy ejercidas por el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural) y de la misma UESP, hoy Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos, y el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Cultura, han unido esfuerzos para garantizar la salvaguardia de este bien mediante la implementación de planes y acciones representadas en obras de intervención.
Se destacan como principales intervenciones que contribuyeron a la actual conformación del cementerio durante este último momento constructivo, las construcciones realizadas por la EDIS y las obras de restauración y recuperación por parte de la Corporación La Candelaria:
Con la entrada en vigencia de funciones en la EDIS, se dan los últimos cambios formales al cementerio, se construyó durante su administración, el acceso sobre la calle 24, el volumen de administración sobre el mismo y la remodelación de la fachada de la capilla.
Fuente: Aerofotografia Agustín Codazzi.
Así mismo, es durante su administración cuando se realiza el loteo y ocupación del sector donde las dos crujías del trapecio se encuentran sobre el costado sur del cementerio (sector 5) el cual se caracteriza por contener una serie de manzanas en donde los andenes, los aislamientos y los predios varían de una a otra 7. Adicionalmente, con la década de los 70 – 80 se da la ocupación del costado occidental exterior a la galería occidental y construcción de los locales comerciales localizados sobre la carrera 20.
Cementerio Norte: En este Cementerio se prestan los servicios de inhumación, exhumación y cremación. La capacidad de este cementerio se relaciona a continuación:
Capacidad total del Distrito instalada a la fecha es de 7.488 bóvedas para adultos y 1.805 para párvulos y 1.320 osarios.
“La construcción del Cementerio de Chapinero se desencadenó, en gran parte, por la peste de gripe española que asoló a la ciudad en 1918. Durante octubre de ese año Bogotá se vio afectada por la peste de gripe que ya había afectado varios países asiáticos y europeos. Esta enfermedad conocida también como Influenza, es de carácter infectocontagioso y sus síntomas:
“son fiebre, dolor de cabeza y garganta, tos seca, ronquera, alteraciones gastrointestinales, somnolencia, dolor muscular y malestar general. Las malas condiciones higiénicas, el hacinamiento y la falta de atención médica hicieron que esta enfermedad se propagara rápidamente dentro de la población, particularmente la de escasos recursos económicos, que habitaba en los barrios marginales de la ciudad.
El flagelo de la peste quedó registrado en los diarios capitalinos; el 26 de octubre de 1918 El Espectador decía “El número de muertos entre ayer y hoy es más o menos de ochenta. En la oficina de Higiene se nos dijo que se habían expedido durante la mañana veinte boletas.
En el hospital murieron anoche y en las primeras horas de hoy, treinta y un individuos: Tan crecido número hace que durante todo el día esté presenciando la ciudad el triste paso de cortejos fúnebres y que las campanas de las iglesias no cesen de doblar, lo que aumenta la desolación que actualmente presenta la Capital. Como el número de carros mortuorios es insuficiente para la conducción de los cadáveres, la administración de aseo ha resuelto destinar varios de sus vehículos a este objetivo. Los cadáveres son conducidos en estos carros, tal como son encontrados sin mortaja alguna y de la misma manera son enterrados en inmensas fosas abiertas ad hoc en el cementerio.
Es importante recordar que el cementerio Central era entonces el único lugar destinado para los entierros de cristianos y en los días de la epidemia fue insuficiente para cumplir con su objetivo. La situación se agravó porque desde un principio no se le prestó la atención que requería y se creía que los primeros brotes que se registraron desde mediados de octubre no tendrían mayores consecuencias. Eduardo Carvajal escribía “La epidemia de gripa que hay actualmente en Bogotá es algo verdaderamente fabuloso. Más del 20% de la población se encuentra atacada por esta fastidiosa enfermedad sin que balos ni remedios sean capaces de librarla de ella, y aunque parece que no es grave, sí es en alto grado desagradable”
Los periódicos sin mostrar ninguna alarma dieron a conocer los remedios supuestamente más recomendables para la gripa: “Los sahumerios de eucaliptos alhucema, corteza de naranja, etc., si no son preservativos sí son muy convenientes, porque sirven para purificar el aire de las habitaciones, lo cual ayuda a ahuyentar la epidemia. Muy conveniente sería que se desinfectaran con el mayor esmero los carros del tranvía, que pueden ser peligroso foco de contagio”, decía el Tiempo, también se recomendaba una mezcla de sal de Pelletier y analgesina “para tomar durante tres días”.
Entre tanto la epidemia se incrementaba: el 22 de octubre de 1918 se calculaba en 40.000 el número de afectados. Esta emergencia sanitaria permitió comprobar la necesidad de tener uno o varios cementerios complementarios al Central, en una ciudad que al mismo tiempo incrementaba día a día su población. De esta situación quedó constancia en el periódico El Tiempo del 27 de octubre: Anteayer, en el cementerio se enterraron 131 cadáveres, porque, a pesar de que la muerte no hizo tantas víctimas, tan enorme era la tarea de sepultureros, que tuvieron que dejar para entonces gran parte de su trabajo porque no alcanzaron a enterrar todos los muertos que había demorados”
También como lo anunció El Tiempo del 31 de octubre de ese año, el alcalde de la ciudad, a través de un decreto, prohibió la entrada “al cementerio a todo el que no tenga que ir allí a hacer una diligencia necesaria y urgente, con el fin de impedir que el próximo 1 de noviembre, día de los difuntos, pueda verse el cementerio colmado de gentes, lo que podría ser causa de una nueva epidemia.”
La idea de construir un nuevo cementerio en Chapinero no era nueva. En 1913, por medio del Acuerdo 24 del 14 de octubre de ese año, el Concejo Municipal dispuso su construcción, así como la de un cementerio en el barrio de Las Cruces, y autorizó al alcalde y a los ingenieros municipales para que, en asocio con los médicos de la oficina de Higiene y Salubridad, eligieran los sitios convenientes. Una de las opciones estudiadas para el cementerio de Las Cruces era el predio del antiguo Hospital de los Alisos, “de propiedad del Municipio (este lote mide una fanegada de tierra, y perteneció a la señora Sofía de Sarmiento, muerta trágicamente en la casa adyacente a él). No se especificaba un predio para el cementerio de Chapinero, y a pesar de las anteriores disposiciones no se tomó ninguna medida al respecto.
Tres años después, se tomó la iniciativa y mediante el Acuerdo No. 16 de 1916 nuevamente se determinaba en el Articulo No 67 “Ordénase la construcción de dos cementerios para los barrios Chapinero y Las Cruces de esta ciudad.” Y en el No 69 “Una vez obtenidos los lotes, el Administrador de Obras Públicas procederá a cercar y presentar en asocio del Director de Obras Públicas, los planos y presupuestos de las obras que sea necesario llevar a cabo como más urgentes para su adaptación.
Este Acuerdo indicaba, a su vez que los nuevos cementerios construidos cumplirían nuevas disposiciones, según las nuevas normas sobre cementerios. Uno de ellas definía “Para la construcción de mausoleos y monumentos por cuenta de particulares, estos deben presentar previamente, los planos y presupuestos respectivos, con el fin de que sean examinados por el ingeniero Director de Obras Públicas”. En cuanto a las lápidas, el Artículo No 73 indicaba que aquellas que estuvieran abandonadas por más de tres años pasarían a ser propiedad del Municipio y, por lo mismo, vendidas.
La epidemia de gripe de 1918 hizo que el alcalde de la ciudad, mediante el decreto No 61 de 1918, solicitara la ampliación del cementerio Central y ordenara que se abriera al servicio público el cementerio de Chapinero. Con este fin se decidió la creación del cargo de segundo ayudante de administrador, “el cual prestará sus servicios como administrador del cementerio, que se abre en Chapinero”.
La primera persona enterrada en el nuevo cementerio fue la señora Bárbara Ardila, quien nació en Villeta y murió a los 35 años de edad en su trabajo, en la oficina del telegrafista de la estación de Chapinero a las 12 del día el 27 de octubre de 1918. Siguió su trágico destino Heliodoro Cubillos, de 30 años, a quien sorprendió la muerte a las seis de la tarde, en la calle 50 entre carreras 13 y 14”.
El 26 de mayo de 1919, mediante el Acuerdo No 24, se definieron los precios de los nuevos lotes de terreno, bóvedas y nichos y se especificaba que “por cada metro cuadrado de terreno en el camellón central $ 20, y por cada metro cuadrado de terreno en los demás, $15”. En este momento aun no se había adquirido un predio par el cementerio de Las Cruces, ni se había terminado la construcción del cementerio de Chapinero; por esa razón el Articulo 2 se estipulaba que se destinaba la suma de $3.700 para la compra de un lote de terreno para el cementerio de Las Cruces y se invertirá en la construcción de bóvedas, nichos y demás obras necesarias para la terminación del cementerio de Chapinero”. Para 1920 aún no se habían terminado las bóvedas en el cementerio de Chapinero y se anunciaba en El Espectador que de no hacerlo con prontitud “no podrá seguirse dando el servicio para tal lugar y se dañaría la parte que ya se ha construido” (Tomado del Atlas Histórico de Bogotá 1911-1948) (Cursiva fuera de texto).
Cementerio Sur: en este cementerio se prestan los servicios de inhumación, exhumación y cremación. La capacidad de este cementerio se relaciona a continuación:
Capacidad total del Distrito instalada a la fecha es de 6.136 bóvedas para adultos y 3.539 para párvulos.
El Cementerio del Sur, fue construido a comienzos de la década del 40 del pasado siglo en la antigua Carretera del Sur que comunicaba la ciudad con Soacha.
En 1940, el Concejo de Bogotá por medio del Acuerdo 15 de 1940 “Por el cual se fija el perímetro urbanizable de la ciudad y se dictan otras disposiciones sobre urbanismo", aprueba los siguientes artículos:
“Artículo 1. Apruébase el perímetro fijado por la Secretaría de Obras Públicas Municipales, sobre el plano de la ciudad, como límite de la zona urbanizable. Este perímetro permanecerá inmodificable por el término de cinco años, a partir de la fecha de la sanción de este Acuerdo (…).
Artículo 2. Fuerza de los límites fijados por este plano, la Secretaría de Obras Públicas Municipales no permitirá formar urbanizaciones ni abrir calle ni ejecutar obras que puedan dar origen a nuevos barrios, y se abstendrá de dar licencias para construcciones particulares, salvo aquellas que sean necesarias para la explotación agrícola del inmueble o para habitación de su propietario”.
Es así como el plano aprobado por este acuerdo establece el perímetro urbano de la
ciudad y nos señala que el cementerio del sur fue construido fuera de ese perímetro.
Posteriormente, el Concejo de Bogotá mediante el Acuerdo 21 de 1944, dividió el área urbanizable de Bogotá en varias zonas de destino, así:
“Artículo 1. A fin de establecer un desarrollo ordenado y racional de la ciudad, divídese el área comprendida dentro del perímetro urbanizable en zonas, a saber:
A. Zonas cívico-comerciales y comerciales;
B. Zonas residenciales céntricas;
C. Zonas estrictamente residenciales;
D. Zona industrial;
E. Zonas mixtas;
F. Zonas de barrios de obreros; y
G. Zonas de reserva para áreas verdes”.
Plano de Zonificación de Bogotá. Fuente: Atlas Histórico de Bogotá.
Es así como a la zona urbanizable dentro del perímetro de Bogotá cercana al Cementerio del Sur (zona F), se le asigna el uso de vivienda de obreros en donde se permitía además de edificios para habitación, la construcción de los establecimientos autorizados para la zona mixta como empresas industriales, bodegas y talleres. Desde ahí se comienza a dar un desarrollo heterogéneo en el sector.
La imagen aérea del año 1949 muestra la localización del inmueble con relación a la Carretera del Sur (hoy Av. General Santander sobre el acceso al cementerio) en donde se evidencia su construcción fuera del perímetro urbanizable de Bogotá. Alrededor y dentro del perímetro urbanizable, se consolidan barrios residenciales como el barrio Santander, el barrio Libertador, el barrio Murillo Toro y el barrio Bravo Páez.
El cementerio se localizaba sobre el globo original de terreno y ya hacía ese año, se encontraba definido su trazado interno. El acceso, construido ya en su totalidad con la volumetría y los cuerpos laterales que actualmente se conservan, marca el eje principal del cementerio orientado en sentido norte – sur en donde al costado occidental de este, se construyeron lo primeros mausoleos en forma semicircular como remate al eje en sentido oriente – occidente que comenzaba en el acceso hacia la Av. Cundinamarca (hoy Transversal 33 sobre este tramo). El muro de cerramiento cubre la totalidad del predio.
Cementerio Parque Serafín: En este cementerio se prestan los servicios de inhumación, exhumación y cremación. La capacidad de este cementerio es la siguiente: 3.500 bóvedas para adultos y 3.539 para párvulos, 2.664 osarios y 2.690 cenizarios.
El cementerio Serafín nace como proyecto de construcción para cubrir la necesidad de la población del sur de Bogotá y suplir las bóvedas del Cementerio Central Globo B, designados en el Plan de Ordenamiento Territorial para convertirse en lo que hoy conocemos como Centro de Memoria.
Este cementerio fue concebido desde el año 2000 como un espacio paisajístico con arquitectura moderna que ofreciera amplias zonas verdes, plazoletas, parqueaderos, horno crematorio, capilla de servicios religiosos y zonas construidas. Los mausoleos son una mezcla arquitectónica de los países nórdicos y de los cementerios tradicionales católicos y cristianos.
El 17 de febrero de 2001 se inicia la construcción del Cementerio Parque Serafín por la Unidad Ejecutiva de Servicios Públicos, el 23 de diciembre del año 2005 se realizó la entrega del Cementerio Parque Serafín al Consorcio Nuevo Renacer encargado de la Administración, Operación y Mantenimiento de los Cuatro Cementerios Distritales. El 1 de febrero de 2006, se abrieron las puertas al público e inicio operaciones.
Siendo el más nuevo de los cuatro cementerios Distritales, este se ubica en la localidad de Ciudad Bolívar, en el barrio el Mochuelo, en la avenida calle 71 sur (Avenida al llano) N° 4-09. En su área de 10,5 hectáreas adornadas por árboles, zonas verdes y senderos peatonales, encontramos dos mausoleos con más de 3600 bóvedas, 2800 osarios y 2600 cenizarios que se caracterizan por la uniformidad en el diseño; cuenta hoy en día con una capilla de servicios religiosos, planta de tratamiento de aguas residuales, un horno crematorio que cumple a cabalidad con todas las nomas requeridas por el Distrito, 3 salas de recepción de cuerpos, sala de exhumación, y 8 salas de velación en etapa de construcción; a corto plazo se proyecta implementar un moderno laboratorio de tanatopraxia y morgue.
El proyecto total contará con mausoleos para personajes notables, plazoleta comercial, salas de velación y dos cámaras de cremación; tendrá capacidad total para 27.990 bóvedas: 4.000 serán para párvulos.
La Administración, operación y mantenimiento de los cuatro cementerios de propiedad del Distrito Capital está a cargo del Consorcio Nuevo Renacer mediante contrato de Concesión 148 del 2005. Las condiciones, requisitos y modalidades mínimas de los aspectos administrativos, técnicos, operativos y de organización de la prestación del servicio de cementerios, hornos crematorios, sin perjuicio de la autonomía del concesionario, se encuentran establecidas en los Decretos Distritales N° 367 del 7 de julio de 1995 y 201 de 1996.
Lo anterior, conforme: a- Artículo 365 de la Constitución Política sobre régimen general de los servicios públicos, corresponde a esta Unidad asegurar la prestación general y eficiente del servicio público de cementerios y hornos crematorios, directa o indirectamente por comunidades organizadas, o por particulares. b.- Que mediante Acuerdo 41 de diciembre 16 de 1993, "Por el cual se reglamenta la prestación de los servicios de recolección, barrido y disposición final de residuos sólidos, se suprime la Empresa Distrital de Servicios Públicos "EDIS" y se dictan otras disposiciones", El Concejo de Bogotá estableció que el Distrito Capital contratará con la prestación de los servicios de cementerios y hornos crematorios, a través del sistema de concesión, de conformidad con las disposiciones vigentes y las específicas del Acuerdo.
Actualmente la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos está adelantando las actividades correspondientes para concesionar mediante Licitación Pública LP-001-2013 LA PRESTACIÓN DEL SERVICIO DE DESTINO FINAL EN EQUIPAMIENTOS DE PROPIEDAD DEL DISTRITO CAPITAL, ASÍ COMO SU ADMINISTRACIÓN, OPERACIÓN, MANTENIMIENTO Y VIGILANCIA.
Estudios que sustentan la licitación-
La Unidad informa que para la formulación del pliego de la Licitación Pública No. 05 de 2011 sirvieron como base los informes adjuntos en CD ROM etiquetado “Informes modelo”, producto del Contrato No. 58 de 2010 que tuvo por objeto la “estructuración del modelo para la administración, operación y mantenimiento de los cementerios de la propiedad del Distrito Capital, en sus componentes técnico – operativo, comercial, de impacto social, ambiental, económico, financiero, regulatorio y jurídico”, suscrito con la Unión Temporal Economía Urbana – SAANURR.
Los mismos informes han servido para la formulación de los documentos previos que actualmente se desarrollan para adelantar el proceso de licitación. Sobre ésta, se informa que la UAESP actualmente adelanta el proceso de revisión y ajustes a los estudios previos y estructuración de los pre-pliegos de condiciones, que servirán para dar apertura al proceso de contratación mediante licitación pública. Asimismo, ultima detalles en los anexos que harán parte del pliego de condiciones y que estarán integrados en términos generales, así: estadísticas asociadas a los componentes de los servicios funerarios, especificaciones técnicas y manuales de funcionamiento de la infraestructura, reglamentaciones sobre prestación del servicio y estándares, permisos, licencias, y reglamentaciones necesarias; todo además de los anexos requeridos ordinariamente en las licitaciones públicas.
En estas condiciones no es posible determinar una fecha precisa en la cual se estime dar apertura al proceso en el entendido que cualquier fecha estaría condicionada al cumplimiento de las condiciones necesarias para asegurar el buen desarrollo del proceso de licitación y su efectividad y eficacia, conforme lo exige el artículo 87 de la Ley 1474 de 2011, que al modificar el numeral 12 del artículo 25 de la Ley 80 de 1993, hace referencia a la maduración de proyectos y dispone: “previo a la apertura de un proceso de selección (…) deberán elaborarse los estudios, diseños y proyectos requeridos, y los pliegos de condiciones, según corresponda.”
De otra parte, y en cuanto a las razones que motivaron la suspensión del proceso de licitación No. 05 de 2011, previa aclaración en el sentido que no hubo impedimento para su adjudicación, en tanto la misma no se desarrolló hasta esa etapa y fue suspendida en su fase precontractual, informamos que aquellas correspondieron principalmente a lo dispuesto en esa norma. Adicional, mediante aviso del 14 de diciembre de 2011, publicado en el SECOP, se informó que: “de conformidad con lo dispuesto en la parte final del inciso segundo del artículo 9 del Decreto Reglamentario No. 2474 de 2009, que establece: “…la publicación del proyecto de pliego de condiciones no genera obligación para la entidad de dar apertura al proceso de selección”, la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos – UAESP, ha decidido no dar apertura a la Licitación Pública No. 005 de 2011 (…) y por tanto, quedan sin efecto alguno las actividades ejecutadas en dicho proceso.”.
La Ley 1408 de 2010 “por la cual se rinde homenaje a las víctimas del delito de desaparición forzada y se dictan medidas para su localización e identificación.”, adicionalmente se indica en el artículo 11 que “Los cuerpos y restos que no hayan sido identificados, serán rigurosamente registrados en el SIRDEC, y, en todo caso, se seguirá con las fases técnicas establecidas en el Plan Nacional de Búsqueda.”
De conformidad a la Resolución 5194 de 2010 del Ministerio de la Protección Social se dispone en su articulo 18 que la La inhumación de cadáveres declarados por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, como no identificados o identificados y no reclamados, se realizará en los cementerios de naturaleza pública o mixta. El administrador del cementerio de naturaleza pública es responsable por todos los trabajos pertinentes a inhumaciones de los cadáveres no identificados, o identificados y no reclamados por los deudos, previa entrega del cuerpo o sus restos óseos o restos humanos por parte de la autoridad judicial responsable.
Así mismo, en el artículo 36, numeral 13 se indica que “Los cementerios de naturaleza pública o mixta deben incluir en sus diseños bóvedas para cadáveres sin identificar (NN), cadáveres identificados y no reclamados”.
Se informa que la disponibilidad de bóvedas y osarios para la inhumación de cadáveres no identificados o identificados y no reclamados en el Cementerio Parque Serafín a 20 de marzo de 2013 es de veintiún (21) bóvedas y ciento dieciocho (118) osarios.
Actualmente se tramita en el Cementerio Serafín la autorización para el uso de 100 bóvedas adicionales para estos casos, mientras se ejecuta la construcción de un mausoleo para el destino final de Personas No Identificadas con 6.500 bóvedas de capacidad. Adicionalmente se informa que en los cementerios administrados por el Distrito, los restos y cadáveres para el destino final de Personas no Identificadas, se realiza de manera individualizada en bolsa y con documentación sobre su ubicación, realizándose la inhumación de dos cuerpos en condición de no reclamados en una misma bóveda.
La Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos según lo establecido en el Acuerdo No. 01 de 2012, “Por el cual se modifica la estructura organizacional y se determinan las funciones de las dependencias de la UAESP” tiene por objeto:
“(…) garantizar la prestación, coordinación, supervisión y control de los servicios de recolección, transporte, disposición final, reciclaje y aprovechamiento de residuos sólidos, la limpieza de vías y áreas públicas; los servicios funerarios en la infraestructura del Distrito y el servicio de alumbrado público” 8. (Subrayado propio).
Igualmente, la Unidad está comprometida a garantizar el cumplimiento de lo establecido en el Plan Maestro de Cementerios y Servicios Funerarios, el cual determina una Política Social frente a los servicios funerarios y la cual tiene por objeto “Mejorar las condiciones de acceso de la población pobre y vulnerable a los servicios de atención funeraria y de destino final”.
En relación al Plan de Desarrollo Distrital Bogotá Humana 2012-2016, éste ha establecido como Meta Plan poniendo como responsable a la UAESP la de “Atender 12.000 subsidios del servicio funerario prestados por el Distrito a la población en condiciones de vulnerabilidad hasta en un 90% del costo del servicio”. (Subrayado propio).
Finalmente, se debe tener en cuenta que semánticamente la atención está orientada a mirar por alguien o algo, cuidar de él o de ello 9; mientras que la prestación a entregar algo a alguien para que lo utilice durante un tiempo y después lo restituya o devuelva 10.
Teniendo en cuenta todo lo anterior, la UAESP debe garantizar la prestación de los servicios funerarios en la infraestructura de propiedad del Distrito Capital que tiene a su cargo.
De otra parte la UAESP se encuentra formulando un convenio interadministrativo con la Secretaría Distrital de Integración Social, para obtener la información relacionada a la identificación y caracterización de la población en condición de vulnerabilidad y de emergencia social.
Es válido aclarar que la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos por mandato del Acuerdo No. 01 de 2012 tiene la responsabilidad de atender la subsidiaridad hasta del 90% del servicio funerario a la población en condición de vulnerabilidad que reside en el Distrito Capital, mientras que la Secretaría Distrital de Integración Social presta el servicio de atención del servicio funerario dentro de los temas de vulnerabilidad social y de emergencias.
La UAESP adelanta la formulación del Plan de Regularización y Manejo -PRM- del Cementerio Sur en cumplimiento del Decreto 430 de 2005.
Este -PRM- contiene el proyecto de ampliación del Cementerio en mención y la mitigación de los impactos urbanos producidos por su uso. El documento fue presentado a la Secretaría Distrital de Planeación -SDP- y fue devuelto por la misma, al no contar con la titularidad o la anuencia de la totalidad de los predios que hacen parte del Plan.
En la Formulación de este Plan se creó un capítulo enfocado al componente patrimonial, el cual incluye la valoración del inmueble. Dentro de esta se destaca la importancia en la arquitectura del portal de acceso (donde se encuentran dispuestos los locales comerciales), esta arquitectura está constituida por unas características tipológicas y morfológicas que la hacen única dentro de su contexto. De esta manera, en el Plan se propone que “La propuesta arquitectónica parte del reconocimiento de un uso que no afecta los valores volumétricos, espaciales, estructurales y formales del inmueble de conservación, por cuanto fue creado para tal. Es así como los locales comerciales se mantendrían para venta de flores y para venta de productos de mármol y piedra asociados al servicio funerario”.
En cuanto a lo enunciado la UAESP adelanta el proyecto de intervención de dicha estructura para presentarlo al Instituto Distrital de Patrimonio Cultural.
La Unidad adelanta la formulación del Plan Especial de Manejo y Protección –PEMP- del Cementerio Central en cumplimiento de la Ley 1185 de 2008.
Para el proyecto de ampliación de los servicios se requiere la aprobación de este Plan por parte del Ministerio de Cultura, por ser este cementerio, un inmueble catalogado como Bien de Interés Cultural de Carácter Nacional; por lo cual la UAESP ajusta las observaciones realizadas al documento de diagnóstico y formulación por parte de este Ministerio.
Adicional a lo anterior se viene adelantando la implementación de una estrategia de comunicación que tiene como objetivo potenciar el sentido de pertenecía en los mausoleos y osarios privados que se encuentran en los cuatro Cementerios del Distrito, esta acción permitirá mejorar la percepción y mantenimiento de estas infraestructuras, ya que cerca del 80% de estos mausoleos son propiedad de terceros y la UAESP no puede hacer intervención de los mismos.
Por otra parte, se está realizando un proyecto para ser presentado al Ministerio de Cultura en la Dirección de Patrimonio, a fin de lograr el posicionamiento del Cementerio Central como Museo Histórico Nacional, esto nos permitiría hacer que parte importante de los recursos humanos y financieros puedan ser destinados al mantenimiento y mejora continua del Cementerio.
Se adelanta un proceso para que en los cementerios del Distrito se implemente un proyecto de señalética y señalización. Para los casos de los cementerios Central y Sur debe ser aprobado por el Ministerio de Cultura y la Secretaría Distrital de Patrimonio Cultural respectivamente. El plan tiene como fin visibilizar las zonas de mayor importancia histórica para la ciudad.
Los cementerios Distritales, cuentan con la infraestructura necesaria para cubrir la demanda de servicios de inhumación, para lo cual se tienen 22.662 bóvedas para adultos, 6.371 bóvedas para párvulos, de las cuales a 15 de mayo de 2013, hay disponibles 3.668 bóvedas adultos y 2.275 bóvedas párvulos. Cabe resaltar que los cementerios Parque Serafín y Central tiene la mayor disponibilidad de bóvedas.
Conforme a lo mencionado en la pregunta 12 de esta proposición, se resalta que para el Cementerio Norte se adelanta lo siguiente:
Se encuentra en formulación el -PRM- de este Cementerio, el cual contiene el proyecto de la ampliación de sus servicios, así como la mitigación de los impactos urbanos producidos por su uso. Los documentos fueron presentados ante la Secretaría Distrital de Planeación -SDP- y fueron devueltos por la misma por no contar con la titularidad o la anuencia de la totalidad de los predios que hacen parte del Plan.
Es de resaltar que los planes mencionados anteriormente son necesarios para la ampliación de los cementerios en cumplimiento de las metas del Plan Maestro de Cementerios y Servicios Funerarios, las cuales determinan:
(…) “Corto plazo 2006-2011:
Meta 1: Adecuar del 100% de los cementerios de propiedad del Distrito con base en los planes de regularización y manejo.
Meta 2: Incluir la oferta de atención funeraria en los 4 cementerios.
Meta 3: Ofrecer el servicio de cremación en el cementerio central” (…).
Meta 9: Prestación del 100% del servicio integral compuesto por atención funeraria, destino final y post mortem, a través de contratos de concesión de los equipamientos de propiedad del Distrito, con sector privado y/o cooperativo (…).
Meta 16: Logar que el 100% de los servicios funerarios prestados en los equipamientos de propiedad del Distrito cuenten con costos y tarifas más bajos del mercado y con el mayor cubrimiento de la población vulnerable de Bogotá.
De igual manera los objetivos que se persiguen, están enmarcados en dar cumplimiento al Plan Maestro de Cementerios y Servicios Funerarios conforme con lo establecido en el Decreto 313 de 2006, Artículo 11. Políticas del Plan Maestro De Cementerios y Servicios Funerarios (PMCSF):
(…) “1. Política Social. En torno a la Política Social se agrupan los objetivos, las estrategias, los programas y proyectos que pretenden mejorar las condiciones de acceso de la población a los servicios de atención funeraria y de destino final.
Política Territorial Urbano-Rural. En torno a la Política Territorial Urbano - Rural se agrupan los objetivos, las estrategias, los programas y proyectos que buscan mitigar los impactos negativos generados por los equipamientos del sector y facilitar su regularización.
3. Política Territorial Urbano-Regional. En torno a la Política Territorial Urbano - Regional se agrupan los objetivos, las estrategias, los programas y proyectos que pretenden implementar acuerdos regionales del servicio funerario y prever los mecanismos para la atención en caso de desastres.
4. Política Económico-Financiera. En torno a la Política Económico-Financiera se agrupan los objetivos, las estrategias, los programas y proyectos que buscan avanzar hacia la auto sostenibilidad económica de los servicios funerarios prestados en los equipamientos de propiedad del Distrito” (…).
Asimismo, este Decreto dictamina en su Artículo 12. Objetivos de las políticas.
(…) “Política Social: Mejorar las condiciones de acceso de la población pobre y vulnerable a los servicios de atención funeraria y de destino final.
Política Territorial Urbano-Rural: Mitigar los impactos negativos de los equipamientos en la estructura urbana, en el espacio público, la salubridad y el medio ambiente y facilitar la regularización de los equipamientos.
Política Territorial Urbano-Regional: Lograr un equilibrio en las condiciones del mercado regional del servicio funerario y prever los mecanismos y equipamientos para la atención en caso de desastres.
Política Económico-Financiera: Avanzar hacia la auto sostenibilidad económica de los servicios funerarios prestados en los equipamientos de propiedad del Distrito y una mayor eficiencia en la inversión del Distrito (…).

References: Artículo 2
 Artículo 365
 artículo 87
 artículo 25
 artículo 9
 artículo 11
 Resolución 
 artículo 36
 Artículo 11
 Artículo 12