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Timestamp: 2018-05-22 03:59:43+00:00

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Entrevista Juan Enrique Guarachi, Director Fundación Belén Educa
Entrevista a Entrevista Juan Enrique Guarachi, Director Fundación Belén Educa sobre la reforma educacional.
Fundaciones sin fines de lucro discrepan al evaluar cambios propuestos al sistema escolar
Fecha: Martes 27 de Mayo, 2014
Desde la fundación que depende de la familia Matte plantean que falta definir “qué es calidad”. En Belén Educa estiman que no seleccionar mejora la calidad, pero que falta fortalecer colegios público Lily Ariztía, gerenta general de SIP Red de Colegios: "Que el Estado te designe un colegio es inaceptable"
¿Qué les parece la reforma? Estamos altamente preocupados. El fin del copago es un tema, tenemos un promedio de $ 9 mil y con ese dinero podemos tener libre disposición para las necesidades que los alumnos tengan. ¿Qué piensan de la selección? Nos preocupa que pueda afectar los proyectos educativos de nuestros colegios. No hacemos ningún tipo de selección, usamos una tómbola en base a los padres que realmente adscriben a nuestro proyecto educativo. Me preocupa terriblemente esta agencia que se preocuparía de distribuir a los alumnos en distintos colegios, que sea un ente estatal el que tenga que decidir a qué colegio vaya un niño. Encuentro que es tratarlos como si fueran un número. Que el Estado te designe un colegio me parece inaceptable. ¿Creen que la reforma apunta a la calidad? Se dice que es por la calidad. Pero no se define. Mientras no sepamos qué es, yo encuentro que no se puede hacer una reforma. Este tema ha recibido críticas de algunos sectores. Primero definamos qué es calidad, y después por favor digamos qué vamos a hacer para obtenerla.
Si para tener esa calidad, que está definida, hay fin al lucro, fin a la selección, está bien. Pero por favor definámosla. Es inaceptable. ¿Puede que algunas fundaciones tengan que hacerse cargo de colegios que se van a quedar sin sostenedor? El escenario lo vemos terriblemente complejo, nuestra misión es llegar a la mayor cantidad de niños posible. Pero si me van a traspasar un colegio que tiene ataduras, yo no lo voy a aceptar. Si me van a entregar un grupo de profesores que no son calificados, un grupo de alumnos que no manejan los conceptos que manejamos, a nosotros no nos interesa ese colegio. ¿Y si ocurre? Me hago cargo, pero ese colegio pasa a ser mío bajo mis reglas del juego, de la comunidad escolar. ¿Hay establecimientos que quizás no van a querer dejar de tener fines de lucro? Muchos van a pasar a ser privados, van a cobrar más y los padres van a estar dispuestos a endeudarse. Si estás pagando $ 40 mil y estás feliz de que tu hijo vaya a ese colegio, quizás pidas un crédito para poder mantener ese estándar. ¿Y esto qué les parece? Es un golpe a la clase media, porque en los sectores que tienen un poder adquisitivo más grande los niños ya están en colegios particulares pagados. Y hay un sector muy amplio de clase media que quiere aportar para educar a sus hijos, quieren pagar $ 60.000 para que sus hijos tengan una educación fabulosa, que tengan canchas de tenis, piscinas, que tengan todo lo que estos colegios tienen, que nosotros no tenemos.
¿Cómo ven la aplicación? Esta es una ley ampliamente ideologizada. Es una revolución, y eso significa un cambio brusco donde no hay consenso. ¿Hay algo que rescaten? Yo creo que el concepto general está malo entero. Estamos conscientes de que hay cosas que mejorar, como la rendición de cuentas, pero esto es una manera disimulada de estatizar la educación o al menos de darle un enfoque único. ¿Y eso es negativo? Inconstitucional por el momento, y segundo, atenta contra la libertad, contra el derecho a la libertad de elección. Estamos trabajando en la revisión del proyecto con abogados, desde todos los puntos de vista legales. Juan Enrique Guarachi, director ejecutivo de Fundación Belén Educa: "Para hacer cambios hay que quebrar algunos huevitos" ¿Qué evaluación hacen del proyecto presentado por el gobierno? Estamos conformes. Creo que hay un tema muy sustantivo respecto de la calidad, que es lo que nos preocupa a todos. Poder decir que los alumnos tienen la oportunidad de que no los seleccione nadie es extraordinario. ¿Les parece que el fin de la selección apunta a la calidad? Que la ley sea no a la selección, y que los niños tengan la oportunidad de elegir sus colegios y que no los vayan a discriminar, me parece que eso apunta directamente a la calidad. Si me preguntan si estoy de acuerdo con que no se seleccione, mi respuesta es sí, absolutamente. ¿Y qué piensan del fin del financiamiento compartido? Ahí tengo un poco más de diferencias. Porque a un papá que paga entre $ 6.000 y $ 7.000, esas pocas luquitas le significan un gran esfuerzo, pero también le permiten exigir y comprometerse con la educación de sus hijos. Si tengo a la familia colaborando mejora la calidad. ¿Y el fin al lucro? Me parece que es esencial que los recursos de todos los chilenos vayan a lo central, que es la educación de los niños, porque (el lucro) es algo que te desconcentra. Es decir, estamos preocupados de la calidad de la educación de los niños o de las lucas. Y me parece que es bueno esta actitud del gobierno de querer despejar este ruido que te desconcentra de lo central que es la educación. Si se aplica el proyecto y hay sostenedores que no quieran seguir y les piden hacerse cargo de colegios, ¿qué les parecería? Queremos estar donde están las dificultades, y si tú me ofrecieras estaríamos dispuestos en aquellos lugares que son más críticos. El país lo que más requiere es poder atender las situaciones críticas en las escuelas, más que cobertura, nosotros no nos podemos dar el lujo de tener escuelas de muy bajo nivel de aprendizaje de los niños. Y en esa línea no me interesa tomar un colegio por tomarlo, sino para atender situaciones críticas, es decir, con niveles de aprendizaje muy bajos, porque que un niño no aprenda es crítico. ¿Podría existir cierta resistencia de padres respecto de la llegada de niños de la educación municipal a colegios que ahora son particulares subvencionados? Hay un riesgo, porque, por ejemplo, la gente se resiste, las personas somos bien discriminadoras, y nos cuesta vincularnos con gente que hipotéticamente son de distinto nivel del que creemos tener. A las familias les cuesta relacionarse con otro nivel, les cuesta. Si el objetivo está claro y saben lo que quiere el colegio y tienen la claridad que sus niños van a aprender, la gente se tranquiliza, pero hay un riesgo.
¿Piensan que podría ocurrir una “fuga” de alumnos desde colegios municipales? Falta el proyecto de la desmunicipalización, para potenciar la educación pública. Si no se hace un trabajo en ese sentido y no se incrementa su valor, va a terminar muriendo. Ahí es donde hay que poner mayores esfuerzos y recursos. ¿Cree que el proyecto apunta en la dirección correcta? Tenemos debilidades serias y hay que abordarlas. Para hacer cambios hay que quebrar algunos huevitos, hay que atreverse, hay que tener algo de coraje y no creer que esto va a ser un Transantiago.
Medio: Bío-Bío on line
WorldVoice presenta resultados proyecto piloto en concierto en el GAM Después de una intensa semana de trabajo con 50 niños y profesores de la red Educa de de Puente Alto, Quilicura y La Legua, darán un concierto en el GAM este miércoles 28 a las 11:00 horas.
El programa cuenta con el apoyo de British Council, Belén Educa y GAM, y apunta a desarrollar habilidades y el aprendizaje. Por primera vez en Chile: Concierto WorldVoice llega a GAM El miércoles 28 de mayo, a las 11 horas, se podrá disfrutar en GAM de WorldVoice, un programa que llega por primera vez al país orientado a clases de canto coral, una iniciativa de colaboración conjunta entre el British Council, Fundación Belén Educa y GAM. En el concierto se verá el trabajo que realizó el músico y director artístico de WorldVoice, Richard Frostick, con 50 niños y profesores de colegios pertenecientes a la red de Belén Educa de Puente Alto, Quilicura y La Legua.
Luego de una semana de intenso trabajo, el próximo miércoles 28 de mayo, a las 11 horas, 50 niños menores de once años, mostrarán todo su talento en un concierto que cerrará la primera etapa que el programa WorldVoice desarrolló en nuestro país. Los niños, provenientes de colegios de Puente Alto, Quilicura y La Legua, pertenecientes a la Fundación Belén Educa, fueron capacitados durante una semana por el músico inglés y Director Artístico de WorldVoice, Richard Frostick, con canciones internacionales y del folclore local. El proyecto –que por primera vez se hace en Chile-, es un programa del British Council que además de realizarse en el Reino Unidos se ha expandido a Francia, Argentina y países del Sudeste Asiático, Medio Oriente y África del Norte, con el objetivo de fortalecer el desarrollo de habilidades y el aprendizaje de los niños a través de la voz. La cooperación internacional es parte clave del programa, cuenta Frostick. “Chile tiene una tradición musical muy rica y vibrante y por ello será un aliado clave para World Voiceen Sudamérica. Gracias a este intercambio de ideas sobre pedagogía y canciones se beneficiarán también los demás países participantes”.
Para asegurar la entrega de herramientas a los niños, los profesores también son figuras claves del programa. Por eso la segunda y tercera etapa estarán orientadas a ellos. En julio se realizará una capacitación docente para 30 profesores de música y un grupo de ellos completará su entrenamiento en octubre, con lo que obtendrán la certificación en el método WorldVoice. “A través del canto podemos encontrar la manera de dar sentido a nuestras vidas espirituales y emocionales. Cantar es también un medio probado para mejorar el aprendizaje, especialmente en la alfabetización y la enseñanza de otros idiomas”, dice Frostick, quien incluyó dos canciones chilenas que quedarán en el cancionero de la programación para los demás países-, y que se escucharán en el concierto del miércoles 28 de mayo en la Sala A1 del GAM.
La reforma escolar bajo la mirada de colegios subvencionados con orientación católica
Fecha: Domingo 25 de Mayo, 2014
A pesar de que la Iglesia Católica ha dicho estar de acuerdo con la idea de mejorar la educación del país y volverla más equitativa, el presidente de la Conferencia Episcopal, cardenal Ricardo Ezzati, se ha mostrado cauteloso con las distintas propuestas del Gobierno.
Tras una reunión con el ministro del Interior a principios de mayo, donde este informó a los obispos que los padres no perderán la opción de escoger el proyecto educativo que más les plazca, garantizando así la libertad de enseñanza, Ezzati dijo que todavía falta ver "cómo esto se traduce concretamente". Con la gratuidad -ha expresado- se corre el riesgo de que el Estado se adueñe de la educación e imponga un solo modelo. Respecto al término del copago, el cardenal también ha presentado dudas sobre cómo lo hará el Estado para cubrir montos que son diferenciados.
"El Mercurio" preguntó a directores y representantes de colegios particulares subvencionados de buen desempeño y con orientación católica -imparten su creencia o se amparan en una congregación específica- cómo ven ellos los cambios a los que apunta el Estado. 634 colegios en Chile son establecimientos católicos, según datos del año 2012 recopilados por el Ministerio de Educación y la Universidad Diego Portales. 92% de estos colegios dicen ser instituciones sin fines de lucro, según dan cuenta las mismas fuentes. Sin olvidar sus valores base Colegio Nocedal de La Pintana: En el sitio web de la Fundación Nocedal se indica que desde un comienzo aspiraron a crear colegios técnico-profesionales gratuitos, en sectores de extrema pobreza, con una sólida formación humana "inspirada en los valores cristianos, contando para ello con la colaboración de la Prelatura del Opus Dei". Jaime Cárdenas, director del colegio Nocedal, comenta que nunca han seleccionado y que "no tememos que baje el rendimiento escolar a causa de los ingresos de nuevos alumnos provenientes de otros establecimientos, ya que seguirá el apoyo de nivelación a través del reforzamiento y el trabajo con los padres.
Es nuestro desafío". Por pertenecer sus edificios a una fundación sin fines de lucro, la reforma no les genera ninguna exigencia en este sentido. Sin embargo, si los cambios consideran una discriminación hacia los colegios que dentro de sus planes formativos incluyen valores cristianos, ahí sí que se verían afectados, explican. "Hemos sido testigos de cómo nuestros alumnos han agradecido la formación en virtudes cristianas que, con tanto esfuerzo, les hemos tratado de transmitir y cómo hoy son jóvenes que luchan por formar una familia y salir adelante", dice Cárdenas. "Estamos convencidos de que la formación en valores cristianos es un factor fundamental en este resultado". El copago como una forma de involucrar a la familia Fundación Belén Educa: Belén Educa es una fundación católica, sin fines de lucro, creada en 2000 con el objetivo de entregar educación de calidad en sectores vulnerables.
Por esta razón, desde la institución dicen que no les complica el fin de la selección: es algo que vienen aplicando hace tiempo en sus doce colegios. "Creemos en esta idea más allá de que exista o no una ley. En nuestro caso, lo hacemos por orden de llegada y nos preocupamos de integrar a los hermanos de estudiantes, hijos de profesores y auxiliares", comenta Juan Enrique Guarachi, su director ejecutivo. Es él mismo quien advierte que no ven ninguna restricción a la libertad de enseñanza de cada institución, por lo que no creen amenazado su sello de un aprendizaje ligado a la Iglesia.
Aunque sus colegios suman un 70% de gratuidad -tienen ley SEP y entregan becas-, Guarachi sí mira con cautela el que a futuro los papás deban dejar de pagar los 6, 12 y hasta 24 mil pesos que cobran a algunos, dependiendo del caso. "Para nosotros no representa una gran cantidad de plata (es el 7% de sus ingresos totales), pero creemos que es una forma de que la familia se involucre. Al papá que le cuesta, que hace un esfuerzo, que le duele un poco el bolsillo... ese es al que tú le das la oportunidad de exigirte más. Le entregas la oportunidad de sentirse formando parte de esto. Y sabemos que la educación de calidad, sin la presencia de los papás, no conduce a ningún lugar". ¿En qué invertiría entonces el dinero que se pretende destinar al término del financiamiento compartido? "Al desarrollo profesional docente. Me gustaría que esos 400 millones de dólares que implica sacar el copago fueran a capacitaciones y a una mejor remuneración de los profesores".
El copago de Chile
Los colegios Almondale son un emblema en la Región del Biobío. Bilingües, ganadores de torneos de inglés a nivel nacional, con 17 actividades extraprogramáticas, cursos de natación y música, han conseguido que dos de sus tres establecimientos estén entre los diez mejores particulares subvencionados de Chile, según el ranking PSU 2013. Entre sus tres mil alumnos conviven familias que pagan $84 mil mensual por cada hijo -el tope máximo de copago permitido por ley- y más de 500 estudiantes que reciben becas que cubren hasta el 100% del arancel.
El anuncio de la reforma educacional, el pasado lunes 19, fue un duro golpe para ellos. Ese día, se multiplicaron los llamados entre apoderados, profesores y directivos. La pregunta que se repetía era qué va a pasar con los colegios. Antes, el centro de padres acudió a la seremi de Educación para consultar qué pasaría si la reforma no alcanza a cubrir lo que hoy aportan las familias. La respuesta fue franca: van a tener que pasar a ser colegios particulares privados. Ismael Palacios, gerente general de la sociedad anónima que controla los tres colegios, se lamenta: “Tal como está el proyecto, es probable que esas 500 familias que hoy tenemos con becas no podrían permanecer en el colegio, por un asunto de supervivencia de la institución. Van a salir perjudicados los que menos tienen”. Palacios dice que el Estado les cambió las reglas del juego. Hasta 2003, eran una institución privada, pero, según asegura, el gobierno los convenció de volverse subvencionados para mejorar la cobertura de los sectores más vulnerables. Desde entonces, han hecho millonarias inversiones en infraestructura y calidad. Pero ahora ve inviable la fórmula de convertirse en una corporación sin fines de lucro, como propone el proyecto. “Eso implica que va a haber una suerte de expropiación, al impedir una ganancia justa por la gestión”, critica. Es sólo un ejemplo del intenso debate que se está abriendo en los 5.965 colegios particulares subvencionados a lo largo del país, que en su conjunto tienen a cerca de 1.300.000 alumnos.
De aprobarse la reforma, en un plazo de dos años deberán tomar una difícil decisión: aceptar el modelo propuesto por el gobierno -que prohíbe el lucro, la selección y el copago, y fija nuevas normas en ámbitos como la propiedad de los terrenos- o bien convertirse en colegios particulares, aumentando el arancel y dejando sólo a aquellas familias que puedan pagarlo. Hay una tercera opción de los sostenedores: cerrar o vender los colegios al Estado al precio que éste fije, y retirarse del negocio de la educación. Pero las alternativas son tan diversas como el propio mundo de los particulares subvencionados.
LA DIVERSIDAD DEL SISTEMA
Gregory Elacqua, director del Instituto de Políticas Públicas de la UDP, y quien ha estudiado a fondo el tema del comportamiento y la composición de los particulares subvencionados, explica que dos tercios de éstos tienen fines de lucro y deberán reinventarse con la nueva ley; desde colegios como los que posee la empresaria gastronómica Gladys González, “la Cuca”, hasta el Raimapu, el colegio con sello de izquierda en el que estudió Camila Vallejo, que hoy es una sociedad anónima básicamente porque es un proceso menos complejo que crear una fundación.
Sin embargo, del total de subvencionados que están constituidos como sociedades, el 80% se trata de pequeños establecimientos, principalmente rurales y de menos de 700 alumnos, que tienen un sostenedor, habitualmente un ex profesor. “Su lucro es mayormente el sueldo que ganan y para ellos no sería un gran problema transformar su figura jurídica a lo que propone el proyecto”, señala Elacqua. La mayor incertidumbre ocurre con el restante 20%, sostenedores con redes de colegios que tienen utilidades, cuya matrícula es superior a 700 alumnos por establecimiento. Pero nuevamente aquí hay que diferenciar entre los que no entregan una educación de calidad y los que sí lo hacen. Para el investigador de la UDP, “la misión del gobierno será persuadir a los casos buenos para que sigan en el sistema. Hay sostenedores serios, como Rodrigo Bosch, Walter Oliva o Ernesto Tironi, que por cierto lucran, pero entregan un gran aporte a la educación en Chile”. Una misión que no será tan fácil. Ernesto Tironi -que es socio en dos colegios, uno en Puente Alto y otro en Quilicura- se declara en pie de guerra frente a la reforma. “Revela una ignorancia de cómo se hace el proceso educativo y una arrogancia que hace inevitable la comparación con el Transantiago”, asegura. Plantea que no sólo las medidas no aportarán a la calidad de la educación, sino que generarán efectos no buscados, como aumentar la segregación en el sistema, al propiciar el aumento de colegios particulares pagados. Tironi dice que su caso es más complejo porque está en el tramo intermedio del copago: cobra $30 mil a $40 mil mensuales a cada apoderado.
Mientras para los que tienen un copago más bajo es más fácil ser cubiertos por el Estado y adaptarse económicamente al nuevo sistema, los que cobran montos más altos podrían permitirse dar el salto y convertirse en particulares pagados, ya que los padres tendrían más posibilidades de cubrir la diferencia. Él afirma que, en vez de terminar con un sistema que permite a los apoderados participar y elegir la educación de sus hijos, debieron haber fijado límites de retiro de utilidades para las sociedades y altos estándares de calidad para los colegios. “Si la preocupación mayor es el lucro, que se defina una tasa de retorno razonable”, plantea. El economista advierte que los sostenedores podrían iniciar una ofensiva en tribunales para evitar el cierre de los establecimientos.
Él mismo está buscando un abogado, aunque pretende jugarse sus últimas cartas durante el debate parlamentario: “Tengo confianza en la inteligencia y la buena intención de mucha gente en este gobierno, al que he apoyado y votado, y espero convencerlos de que esto está mal orientado”. EXAMEN EN LA DC Las críticas vienen de dentro de la propia Nueva Mayoría. En el Congreso ya se habla de que un hito clave será la próxima junta nacional de la DC, partido que se encuentra dividido frente al proyecto. El ala izquierda de la colectividad ha ganado fuerza y la reforma es defendida por figuras clave, como los diputados Aldo Cornejo, Yasna Provoste y Mario Venegas, quien además preside la Comisión de Educación: “Los que veían esto como un negocio van a tener que dejarlo, y que se queden los que realmente tienen vocación”, afirma. Sin embargo, otro sector, en el que están rostros emblemáticos como Gutenberg Martínez y Mariana Aylwin rechaza el proyecto, más aún cuando influyentes militantes del partido, como el empresario Walter Oliva, se dedican al rubro. Éste posee seis colegios en zonas populares de Santiago que tienen entre 1.000 y 1.500 alumnos, y cuyo copago bordea los $30 mil. Esta semana, en los pasillos de los establecimientos el comentario era que el proyecto los dejaba en una difícil encrucijada y que Oliva tendrá que hacer lobby al interior del partido para conseguir cambios a la propuesta, ya que las condiciones económicas de sus apoderados hacen imposible privatizar los colegios, y él no estaría dispuesto a aceptar la fórmula del gobierno de traspasar la infraestructura al Estado y continuar sólo como administrador. Otro factor que influirá en la postura de la DC será la posición que adopte la Iglesia Católica, institución que es uno de los principales sostenedores. Aunque ellos no están afectados por el fin al lucro -funcionan a través de fundaciones-, sí les impacta el término del copago, ya que en general cobran mensualidades altas para el sistema, y sobre todo la prohibición de seleccionar a sus alumnos. Según Gregory Elacqua, al menos dos tercios de los colegios de Iglesia aplican entrevistas a los padres, mecanismos como pruebas académicas o -en algunos casos- solicitan certificados de bautismo o matrimonio religioso. Por eso se estima que una parte de ellos podría migrar al sistema particular pagado. Es la alternativa que está analizando el colegio Ruiz Tagle, de Estación Central, dependiente del Arzobispado de Santiago, uno de los diez mejores subvencionados del país. Su directora, Lorens Duarte, reconoce que ha tenido reuniones con el arzobispo y los encargados de la Vicaría para la Educación para conversar sobre el futuro del establecimiento: “Podría suceder que nos pasemos a particular pagado, pero eso se verá en los años. Nos preocupa el copago: si se equipara a lo que aporten los padres, financieramente no habría problema. Pero el eje que nos preocupa en especial es que cuando el Estado nos entregue una subvención nos obligue a enseñar en forma laicista”.
Las ex ministras de Educación Yasna Provoste y Mariana Aylwin representan las dos sensibilidades de la DC ante la reforma educacional, que se enfrentarán en la próxima junta nacional del partido. LA PREGUNTA FINAL No todos los sostenedores tienen la misma visión. Durante el acto del lunes en La Moneda, entre los invitados que aplaudían con entusiasmo los anuncios estaba Juan Enrique Guarachi, director ejecutivo de la Fundación Belén Educa, también dependiente del Arzobispado y que atiende, en 12 colegios, a 13 mil niños de sectores vulnerables como La Pintana, La Legua, Pudahuel y Quilicura, con copagos muy bajos, sin fines de lucro y sin selección de ningún tipo. Salvo por el fin del copago -“aunque sea un aporte mínimo es importante que los padres se sientan parte involucrada en la educación de sus hijos”-, Guarachi valora las medidas y cree que, tal como afirma el gobierno, ayudarán a disminuir la segregación: “El problema de los liceos emblemáticos es que nos descreman: salen a buscar a nuestros mejores alumnos y profesores. Los niños sueñan con irse al Instituto Nacional, y esto genera división.
Es muy importante para un proyecto de educación que sea diverso y que los talentosos se queden para colaborar y empujar a los otros”. Pero más que posiciones definidas, en los colegios lo que prima son las dudas. Claudio Guzmán, director del colegio Rubén Castro de Valparaíso -el séptimo mejor subvencionado de Chile según PSU y cuyo sostenedor es la Universidad Católica de Valparaíso-, dice que el lunes y el martes, ante las numerosas consultas de apoderados, se metió, preocupado, a buscar el proyecto de ley en la página del Mineduc y del Congreso.
No lo encontró: aunque se había anunciado que ingresaría el martes a la Cámara con sus detalles, la iniciativa quedó detenida en las oficinas de la Segpres, para evitar errores como el que ocurrió en el proyecto de reforma al binominal, donde se les olvidó incluir una comuna. La incertidumbre, cuenta Guzmán, se viene notando desde comienzos de año. Dice que retrasó la renegociación del convenio colectivo con los profesores por el nivel de dudas sobre cómo impactará la reforma en el futuro del colegio. Y que los anuncios del lunes no despejaron las principales interrogantes, como cuál será el mecanismo para suplir el copago y las nuevas herramientas de selección. Otro aspecto que se ve complejo es la normativa que obligaría a que las fundaciones compren los terrenos donde están los colegios, por el temor a que se replique lo que ocurre con las universidades, que estarían vulnerando la prohibición de lucrar a través del arriendo de inmobiliarias asociadas. Más aún, el proyecto impide cualquier transacción con empresas relacionadas y fija altas multas para quienes infrinjan esa norma. “Nosotros funcionamos en un terreno que es de una fundación. Espero que la ley permita ese tipo de cesiones gratuitas, porque si no como colegio vamos a tener un problema muy grave”, ejemplifica Guzmán. Más allá de las dudas de los sostenedores, en La Moneda están monitoreando de cerca un factor adicional: cómo reaccionarán los apoderados ante los anuncios. Agrupaciones de padres de colegios subvencionados ya se están articulando y tomando una voz activa en este tema.
El debate se tensionó luego de las declaraciones de Nicolás Eyzaguirre planteando que los padres no elegían bien los colegios de sus hijos y se dejaban llevar por aspectos como los nombres en inglés. El ministro de Educación salió a aclarar varias veces que lo habían sacado de contexto, aunque siguió con la tesis de que los colegios con copago no son de mejor calidad que los públicos. Las asociaciones de apoderados han defendido que ellos eligen y pagan los establecimientos de sus hijos porque comparten su proyecto educativo, no sólo por resultados académicos, sino por otros factores que no miden los rankings, como actividades extraprogramáticas, disciplina interna, medidas sobre el bullying o la comunicación con profesores y directivos. El reclamo ha sido tomado como bandera por la UDI: así, el 21 de mayo varios de sus parlamentarios llegaron al Congreso con chapitas que decían: “Libertad de educación con calidad”. Miguel Ángel Mundaca, quien es director del colegio Centenario de Temuco, el mejor subvencionado de Chile según el promedio PSU (659 puntos), dice que esta semana vivió la inquietud en carne propia: los apoderados le preguntaban en los patios qué iba a pasar con el establecimiento. Aunque tiene fines de lucro, el colegio invierte sus utilidades para tener cursos de menos de 30 alumnos y buenos sueldos para sus profesores, y su proceso de admisión es casi idéntico al que ahora propone el Mineduc: prioriza a hijos de funcionarios del colegio y ex alumnos, a hermanos de actuales estudiantes y, si hay cupos restantes, hace un sorteo por tómbola. “Efectivamente hay colegios particulares subvencionados que no han hecho bien su pega, pero lo que a mí me molesta es que todos los sostenedores queden metidos dentro del mismo saco”, afirma el director del Centenario. “Alguien que es sostenedor no es bien visto socialmente hoy. Es una satanización”. Mundaca dice que deberá discutir con el directorio lo que plantea la nueva reforma, y definir si harán una fundación o serán un colegio privado. Pero que aún les faltan muchos datos para tomar la decisión. Ernesto Tironi señala que las medidas no aportarán a la calidad y generarán efectos no buscados, como aumentar la segregación al propiciar el aumento de colegios particulares pagados. Advierte que los sostenedores podrían iniciar una ofensiva en tribunales para evitar el cierre de los establecimientos.
En La Moneda están monitoreando de cerca cómo reaccionarán los apoderados ante los anuncios. El debate se tensionó luego de las declaraciones del ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, planteando que los padres no elegían bien los colegios de sus hijos.
peso de la Iglesia Católica en la reforma: Recibe un 18% de las subvenciones a privados en la RM
La Iglesia Católica es el principal grupo de interés entre los sostenedores privados: sólo en la Región Metropolitana sus colegios educan a 159 mil alumnos, por lo que el año pasado el Estado le entregó $109.673 millones en subvenciones. Eso explica que el cardenal Ricardo Ezzati asumiera un rol protagónico en la oposición a la reforma que plantea el fin del lucro, del copago y de la selección, convirtiendo a la iglesia en el primer escudo de los sostenedores privados.
Esta alianza resulta incómoda para algunas congregaciones, que prefieren diferenciarse de quienes lucran con las subvenciones. El tono cordial habitual del arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, desapareció inmediatamente después del discurso presidencial del 21 de mayo. El cardenal no terminaba de bajar las escalinatas del Congreso cuando fustigó ante la prensa la decisión gubernamental de avanzar en la despenalización del aborto. La brecha de la desafección entre Ezzati y La Moneda se amplió varios metros tras ese anuncio, pero la verdad es que los primeros detalles conocidos de la reforma educacional ya habían convertido ese distanciamiento en una zanja ancha y profunda. Ezzati considera que el fin del lucro, del copago y de la selección de alumnos -los tres pilares del proyecto enviado al Congreso por el Ministerio de Educación-, puede ser una estocada a la libertad de enseñanza. Por lo mismo, ha convertido a la Iglesia Católica en el primer escudo protector de los sostenedores privados de colegios. El cardenal ha aparecido en el papel de líder de una alianza entre los sostenedores católicos y los empresarios de la educación subvencionada, agrupados todos en la Federación de Instituciones de Educación Particular (FIDE). Un rol que, en todo caso, no resulta cómodo para varias congregaciones dedicadas a la enseñanza y que administran sus colegios a través de fundaciones que se declaran sin fines de lucro, las que señalaron a CIPER que preferirían diferenciarse de los sostenedores que sí lucran con fondos públicos.
El peso de la Iglesia Católica es relevante en el debate de la reforma educacional: es el mayor grupo de interés entre los sostenedores privados. CIPER solicitó al Ministerio de Educación (Mineduc) la base de datos del año 2013 con los antecedentes de todos los colegios particulares subvencionados de la Región Metropolitana y pudo constatar que de los 2.076 colegios que reciben fondos estatales, 190 establecimientos (9,1 % del total) tiene un vínculo directo con un obispado, una congregación o una obra apostólica de laicos que se declara colaboradora de una diócesis u orden religiosa. Quedan fuera de esta nómina los colegios que, aunque se declaran confesionales, pertenecen a un sostenedor privado que no tiene vínculo administrativo con entidades de iglesia. En términos de matrícula, los colegios ligados a la Iglesia Católica educan a 159 mil alumnos de un total de 831 mil estudiantes del sistema particular subvencionado de la Región Metropolitana. En 2013 estos 190 colegios católicos recibieron, en total, una suma de $94.806 millones correspondientes a subvención normal y otros $14.867 millones por subvención SEP (destinada a mejorar la educación de los alumnos vulnerables). Así, la cifra global del dinero público que percibieron se elevó a $109.673 millones, casi un quinto (18%) de los $604 mil millones que el Estado entregó a sostenedores privados en la región.
El monto que recibe anualmente la iglesia equivale a US$ 200 millones y es más, por ejemplo, que lo que espera recaudar el gobierno con el nuevo impuesto a la contaminación de las 500 principales fuentes industriales (US$ 176 millones). Si se agrega el copago de los apoderados -modalidad que sólo tienen algunos colegios-, el monto final asciende a $139.398 millones, ya que en 2013 el aporte de las familias a colegios católicos de la Región Metropolitana sumó $29.724 millones. Los diez establecimientos con cobro promedio mensual de copago más alto fueron: Colegio Santa Úrsula de Maipú ($75.216), Colegio Inmaculada Concepción ($74.880), Colegio Particular Corazón de María de San Miguel ($74.600), Colegio Particular Salesiano Patrocinio de San José ($72.231), Instituto La Salle ($71.338), Colegio Madre de la Divina Providencia ($71.322), Colegio Particular Josefino Santísima Trinidad ($68.229), Colegio Divina Pastora Ñuñoa ($ 67.681), Colegio María Inmaculada ($67.256), Liceo Particular Salesiano Manuel Arriarán Barros ($64.585). Para establecer el monto total que el Estado aporta a educación religiosa en la Región Metropolitana, es necesario incluir en los cálculos la subvención que se entrega a colegios vinculados a diferentes iglesias protestantes. Estos son 27 establecimientos, los que en 2013 recibieron $5.104 millones por concepto de subvención normal y otros $1.349 millones por subvención SEP. En suma, los aportes públicos a estos colegios protestantes alcanzaron a $6.454 millones. Con el copago de los apoderados -que sumó $897 millones-, el monto final de los ingresos percibidos por colegios religiosos protestantes se eleva a $7.351 millones. (Vea la tabla con los datos de todos los colegios confesionales, la tabla de los colegios católicos y la tabla de los colegios protestantes). “MEGASOSTENEDORES” CATÓLICOS La entidad católica de la Región Metropolitana que recibe más aportes del Estado para fines educacionales es el Arzobispado de Santiago. La Corporación Educacional del Arzobispado administra nueve colegios y la arquidiócesis gestiona otros 16 establecimientos a través de fundaciones. Según los datos del Mineduc, en 2013 este conjunto de 25 colegios recibió $17.464 millones en subvenciones, para una matrícula total de 24.221 alumnos. Le sigue la Fundación Educacional Belén (Belén Educa), cuyo directorio es presidido por el cardenal Ezzati. Los archivos del Mineduc indican que en la Región Metropolitana administra ocho colegios, con una matrícula global de 13.641 estudiantes, y que el año pasado recibió $10.312 millones de aporte estatal. En tercer lugar se ubican los religiosos piamartinos (Congregación Sagrada Familia de Nazaret), la que gestiona dos colegios, con un total de 7.521 alumnos, y en 2013 recibió aportes públicos por $5.390 millones.
A continuación figura la congregación salesiana con siete colegios subvencionados distribuidos en el Gran Santiago, los que atienden a 7.380 estudiantes y recibieron subvenciones por una cifra global de $4.506 millones. Los jesuitas cierran el cuadro. Aunque en la Región Metropolitana la orden sólo gestiona de manera directa un establecimiento (el Colegio Infocap, con una matrícula de apenas 73 alumnos), también controla dos fundaciones educacionales que gestionan otros tres colegios. No obstante, los jesuitas participan también en la orientación pastoral de los colegios agrupados en la organización Fe y Alegría, la que forma parte de la Red Educacional Ignaciana. Esto le permite a la orden tener influencia sobre otros nueve colegios, administrados por cinco fundaciones. La Compañía de Jesús tiene un proyecto educativo al que adscriben los colegios que integran la organización Fe y Alegría. Así, en 2013 los colegios que se suman a este proyecto recibieron subvenciones por un total de $4.526 millones para atender a un universo de 5.437 alumnos.
El cardenal Ezzati, que también preside el Comité Permanente del Episcopado, ha asumido un rol protagónico en los reparos a los proyectos de reforma educacional planteados por el gobierno. El mismo miércoles 21 de mayo, tras el discurso presidencial, el portal web del episcopado difundió declaraciones del prelado en defensa del copago y la selección de alumnos. Sobre el primer punto, dijo: “El copago nació buscando una democratización de la educación, buscando que los papás que educaban a sus hijos en colegio pagado y que no lo podían hacer, lo pudieran hacer de manera más participativa y con mayor facilidad y eso ha sido un beneficio social muy grande, especialmente, para la clase media”. Respecto de los procesos de selección, Ezzati afirmó: “El hecho educativo es un hecho de confianza entre el alumno y el educador, entre el padre de familia y el proyecto educativo que ofrece el educador, y naturalmente la confianza supone conocimiento. El hecho de que se diga que no tiene que haber ninguna selección, creo que es equivocado. Tiene que haber una selección positiva en este sentido”.
De acuerdo a La Tercera, el cardenal ejemplificó así su rechazo a la eliminación de la selección: “Yo no puedo educar a Pedrito si yo no conozco a Pedrito (…), si yo no conozco el contexto familiar en el cual vive, el contexto social en el cual vive, las necesidades que él tiene, los talentos que él tiene”. El 22 de abril pasado, la Conferencia Episcopal difundió una declaración en la que también manifestó serias discrepancias con aspectos centrales de las reformas impulsadas por La Moneda. En ella abogó por la mantención de un sistema de selección, el que denomina “proceso de admisión”, que tendría por objeto “informar a los padres convenientemente acerca de las características del Proyecto Educativo según el cual van a ser educados sus hijos, y al que ellos, en caso de compartirlo, no solo deben adherir sino comprometerse activamente en su realización (…). Lo anterior no dice relación ni justifica sistemas de selección por razones económicas, de rendimiento o de situación familiar que resultan discriminatorios y contrarios al modo cristiano de educar”. Obispo Héctor Vargas El documento advirtió sobre el riesgo de una eventual “unificación” de la enseñanza: “Se trata de evitar en el futuro que el Estado, mediante nuevas exigencias y condiciones para otorgar la subvención y ya no como derecho de los padres y servicio a la libertad de elegir de las familias-, pueda ir unificando el sistema educacional chileno haciendo que los distintos ámbitos de las escuelas subvencionadas tanto municipales y particulares, al margen de su Proyecto Educativo, realidad geográfica, situación de sus destinatarios, urgencias y desafíos propios, se vean obligadas de funcionar de manera similar, en lo curricular, disciplinario, ambiental, organizativo y financiero”. La declaración del Episcopado agregó: “La sola posibilidad de acercarnos a un modelo de gestión escolar único, impuesto por el Estado a todo el sistema subvencionado, donde acuden mayoritariamente los pobres y la clase media, resulta impensable”.
A pesar de las alarmas encendidas por Ezzati y Vargas, representantes de las principales entidades que administran colegios católicos no comparten ese tono. Por el contrario, apuntan a que las reformas propuestas pueden ser beneficiosas. La eliminación del copago, por ejemplo, es bien vista por el secretario ejecutivo de la Vicaría para la Educación del Arzobispado de Santiago, Cristián Infante, siempre que, tal como lo ha informado el Mineduc, se acompañe de un incremento en la subvención: Cristián Infante –Creemos que sería muy beneficioso que se terminara el copago y se compensara ese monto por la vía de aumentar la subvención general. Es un escenario de mayor estabilidad en los flujos, pone normas claras frente a los padres y ayuda a emparejar a los colegios, de cara a la comunidad escolar.
Santiago cuenta con más de 200 lugares para reciclar celulares.
Chilenos cambian de celulares muy rápido y éstos se transforman en desechable y basura. En nuestro país hay 25 millones de líneas, desconociendo cuales no se usan. Se da a conocer lo provechoso que sería el reciclaje de la chatarra electrónica. Metro cuenta en sus 108 estaciones contenedores para la basura tecnológica, con lo que ayuda a la fundación Belén Educa y los recursos del reciclaje de Entel van a ir en ayuda del programa Barrio Feliz que busca mejorar espacios públicos del país. Se da a conocer un mapa de reciclaje en Santiago.
Dudas de los apoderados por fin del copago.
Fecha: Martes 20 de Mayo, 2014
Apoderados de colegios particulares subvencionados, se mostraron dudosos ante la eliminación del copago que anunció el Gobierno en el marco de la Reforma Educacional. Padres de establecimientos que dependen de fundaciones, consideran que la subvención es sinónimo de calidad, Habla: -Liliana Yelos, apoderada colegio Carlos Oviedo Cavada de Maipú - Juan Enrique Guarachi, Director Ej. Fundación Belén Educa - Apoderados colegios - Patricio Vallejos, Director colegio San Luis Beltrán de Pudahuel - Valentina Quiroga, Subsecretaria de Educación.
Fin de la selección: Los colegios de excelencia que eligen a sus alumnos con tómbolas o por orden de llegada.
Fecha: Lunes 12 de Mayo, 2014
Medio: The Clinic on line
Fin de la selección: Los colegios de excelencia que eligen a sus alumnos con tómbolas o por orden de llegada Por sorteo, orden de llegada y hasta en cara y sello son las alternativas que baraja el ministerio de Educación ante el anuncio del fin a la selección en colegios, incluidos los emblemáticos. En Chile ya existen ejemplos que eligen sus alumnos al azar y destacan sobre otros establecimientos, lo que a juicio de sus controladores demuestra que la verdadera movilidad social no pasa por poner a los mejores en una misma sala de clases.
¿Es justo que un sorteo cambie el destino educacional de un niño? Paola Maureira, apoderada del Colegio San José de Lampa, dice que sí. Lo asegura por experiencia propia, ya que fue la segunda vez, y no la primera que postuló, cuando el nombre de uno de sus hijos fue tomado por la directora de ese colegio desde una tómbola y quedó seleccionada. “Tenía la esperanza de que quedara, porque fue algo muy penca cuando Enzo no quedó porque quería que empezara su etapa escolar en un colegio bueno al tiro. Pero así es el sistema. Un año después, el 2008, lo intentamos con la Eleonor y ahí sí tuvimos suerte.
Acá la gente se pelea por entrar al colegio. Hay que insistir y eso fue lo que hicimos”, cuenta sonriendo. Paola, dueña de casa -aunque buscando trabajo-, vive en una parcela subdividida con sus familiares, ubicada en el sector El Resplandor, camino a Chicauma, confiesa que era la única forma para asegurar una educación de calidad para sus hijos.
Exactamente lo mismo que buscan cientos de padres y apoderados de toda la Provincia de Chacabuco, que una vez al año esperan que el nombre de sus hijos, inscritos en esas tómbolas, sean tomados por la directora del establecimiento y corran la misma suerte que ella. Un proceso tenso, que ella mismo evitó presenciar “porque le daba miedo”, pero que asegura que quienes ingresan al San José lo hagan sin pitutos. O más importante aún: sin un proceso de selección que discrimine el historial académico de esos niños o la situación económica y religiosa de sus familias.
De hecho, los apoderados sólo deberán pagar los útiles escolares. Nada más. El fin de la selección es un principio que el ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, promete erradicar del sistema educacional completo con una ley que lo prohíba, lo que ya provocó la respuesta airada de colegios emblemáticos, la Iglesia y defensores varios del actual modelo. Sin pitutos Pese a que la actual Ley prohíbe la selección de escolares hasta 6° básico, en la práctica no es así. Según diversos estudios, esta situación ocurre en más o menos un tercio de los colegios; es decir, 1 de cada 3 no respeta la norma actual. Una investigación del CEPPE UC mostró que los colegios aplican criterios selectivos aún cuando tienen más cupos, con un claro objetivo: competir en el sistema de mercado educativo. Por eso, actualmente el Ministerio de Educación pretende terminar con la selección en todos los niveles y reemplazarlos por sistemas más justos, equitativos y no discriminatorios.
Las alternativas al actual sistema son variadas: sorteo en tómbola, orden de llegada, cara y sello y una mucho más sofisticada, parecido al sistema de postulación para ingresar a las universidades del Cruch, como el modelo de Massachussets. En la Fundación Astoreca, dueña del Colegio San José y otros dos establecimientos (San Joaquín, en Renca, y San Juan, inaugurado este año también en Lampa), señalan que el sistema de tómbolas partió en 2008, al adherirse a los requerimientos de no selección de la Ley de Subvención Escolar Preferencial. Antes de eso, lo que había era una “discriminación positiva”, señalan, eligiendo a los niños que estuvieran en una situación más vulnerable que el resto. “Mientras más compleja fuera su situación, ese era el niño que queríamos tener y trabajar con él, porque ese es el foco nuestro”, dice la directora académica de la fundación, Ximena Torres Rodríguez.
La fórmula ha dado resultados: según el Simce 2012, teniendo entre 27% y 54% de los estudiantes en condición de vulnerabilidad social, los resultados son al menos 19 puntos sobre el promedio nacional. Torres explica que no saben bien de dónde sacaron el modelo de tómbolas y que no se atreverían a decir que ese es un modelo que se podría replicar en todo el sistema, porque más allá de la tómbola o la rifa, lo que no parece justo o aceptable es que haya una cantidad de colegios que no respondan las necesidades del país y que no sean de buena calidad en todas partes. “A nosotros nos ha resultado, pero eso no significa que necesariamente sea la manera. Yo creo que distintos proyectos, distintas formas, pueden perfectamente convenir en nuestra sociedad. Que a nosotros puntualmente nos resulte, dado que nuestro foco está instalado acá, bien, pero no necesariamente creemos que este modelo podría ser para todo el país”.
A los colegios Astoreca, se podría sumar también el colegio Los Nogales, de Puente Alto, que también ocupa una tómbola para elegir alumnos, cuando quedan vacantes. Sin embargo, el colegio, dependiente de la Fundación Los Nogales, que lidera Patricia Matte Larraín, cobra una mensualidad de 35 mil pesos, lo que a juicio de expertos igual genera discriminación. En los Astoreca, en cambio, el colegio es completamente gratuito y se financia con la subvención y aportes de “padrinos”. Llegar primero otra de las alternativas a la selección es lo que llevan adelante los colegios Belén Educa. Ahí no impera la tómbola, sino la orden de llegada. Su director ejecutivo y fundador, Juan Enrique Guarachi, quien se ha declarado públicamente contrario a la exclusión, dice que quizás no sea el mejor sistema, pero al menos no hace selección ni discriminación por mérito. Y los resultados están a la vista. Los colegios de Belén Educa, ubicados en La Pintana, Pudahuel, Quilicura y Puente Alto, tienen mejoras visibles y se ubican sobre el promedio nacional Simce y con un alto porcentaje (60%) de ingreso a la Educación Superior. “En La Legua, por ejemplo, hemos subido hasta 90 puntos en el Simce de Mateméticas. Hasta 90 puntos, imagínate.
¿Podrá salir algo bueno de esos barrios?”, dice sobre el colegio Arzobispo Polivalente Manuel Vicuña. Según los datos del Simce, entre 54,01 y 80,00% de los estudiantes se encuentran en condición de vulnerabilidad social, con un ingreso familiar promedio entre $180.001 y $280.000. La selección que sí realizan en Belén Educa es el lugar donde se ubican los colegios, zonas vulnerables y que cargan con estigmas sociales importantes. A los ocho colegios que la fundación inició, este año se sumaron cuatro colegios que “recibieron”. Eso revela, según Guarachi, que el problema actual no es de cobertura, sino de calidad. “Lo que tratamos de hacer es que los niños más pobres puedan estudiar bien y para eso debemos mejorar la calidad. Eso es clave. Si eso no pasa en el sistema completo no sacamos mucho con mejorar el acceso”, dice. Pluralidad y mínimo esfuerzo Tanto para Guarachi como otros expertos, la defensa de la selección en colegios emblemáticos ha revelado la verdadera defensa de intereses que vulneran el derecho y la Ley actual y una actitud constante del “mínimo esfuerzo”. “La enseñanza de calidad no puede ser para unos pocos. Si no, es una injusticia”, argumenta. El también fundador de Belén Educa agrega que además, los nuevos colegios emblemáticos, “los famosos colegios Bicentenario”, han levantado a los alumnos destacados y los llevan a modelos estandarizados, cuando está probado que en la diversidad de las salas de clases los mejores siguen siendo mejores y los “malos alumnos” suben su nivel.
“Están seleccionando la crema, lo más graneado. Eso es lo mejor del mundo, porque me resulta más fácil. Ahora, nos sacaron a los mejores alumnos con esos colegios y logran captarlos. Eso es muy crítico porque también existe la riqueza de la pluralidad y cuando ocurre, todos suben”, comenta, agregando que eso también impacta a los educadores. Al margen de eso, Guarachi acota que de todas formas la selección en colegios emblemáticos debe ser gradual. 20% el primer año y aumentando cada año un 10% más hasta cubrir todo, señala. Algo que algunos defensores de la selección en estos colegios, como el ex senador Carlos Ominami, que intenta agrupar a destacados ex estudiantes del Instituto Nacional para defender la selección por mérito académico histórica de ese establecimiento, o el ex ministro Joaquín Lavín, creador de los “liceos bicentenario”, consideran que no es bueno. “Quizás debiera tener un convenio especial, como ocurre con la Universidad de Chile.
Lo importante es que la República no puede sólo ser una fábrica de profesionales, debe también velar por los reductos históricos y republicanos que le han dado al país, por ejemplo, una cantidad gigante de presidentes y figuras destacadas en todos los ámbitos”, dice Ominami, quien agrega que en lo medular no está en desacuerdo con el fin a la selección, pero sí con la implantación de esa ley en establecimientos como su ex colegio. Como contraparte, dirigentes estudiantiles del Internado Nacional Femenino, Liceo Tajamar, Colegio Salesianos Alameda, San Ignacio El Bosque, Instituto Padre Errazuriz y otros emblemáticos se reunieron el 6 de mayo pasado en la Feuc y se mostraron a favor del fin a la selección. “Queremos que establecer un criterio político de igualdad, que todos los estudiantes sean tratados como iguales y no discriminados.
En ese sentido, estamos por el fin de la selección tanto por mérito, a través de las pruebas estandarizadas, como por creencias religiosas de la familia o los recursos que ciertas familias tengan para ingresar a algunos colegios”, dijo Jorge Pinto, presidente del centro de estudiantes del Colegio Salesianos Alameda. Eyzaguirre, en tanto, aún no oficializa cuál será el modelo que elegirá para poner fin a la selección, pero la promesa de que ello ocurrirá en esta administración ya está hecha.
Egresados de Belén Educa reciben Beca Anacleto Angelini Fabbri
En ceremonia encabezada por Roberto Angelini, presidente de Empresas Copec, y Juan Enrique Guarachi, director ejecutivo de Belén Educa, se entregó la "Beca de Excelencia Académica Anacleto Angelini Fabbri" a ocho alumnos egresados de colegios de la fundación. Gracias a su destacado rendimiento académico y su compromiso con los valores formativos de Belén Educa, los ex alumnos contarán con el financiamiento completo de sus estudios de educación superior. En los ocho años que se ha entregado esta beca, sesenta jóvenes se han visto beneficiados con ella, quince de los cuales ya están titulados y trabajando en las especialidades elegidas.

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