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Timestamp: 2019-08-25 01:59:58+00:00

Document:
Diario de Sesión: Sesión Ordinaria N° 35
AUMENTO DE PENAS POR DELITO DE MALTRATO DE OBRA A FUNCIONARIOS DE CARABINEROS Y DE INVESTIGACIONES
OTORGAMIENTO DE LA NACIONALIDAD CHILENA A MONSEÑOR RICARDO EZZATI ANDRELLO.
HOMENAJE EN MEMORIA DE SEÑOR ANDRÓNICO LUKSIC ABAROA
HOMENAJE : Carlos Ominami Pascual
HOMENAJE : Evelyn Matthei Fornet
HOMENAJE : Guillermo Vasquez Ubeda
HOMENAJE : Carlos Fernando Flores Labra
HOMENAJE : Carlos Cantero Ojeda
MOCIÓN DE LOS HONORABLES SENADORES CANTERO, GARCÍA, HORVATH Y PROKURICA, MEDIANTE LA CUAL INICIAN UN PROYECTO DE LEY QUE CONCEDE INDULTO Y BENEFICIOS A CONDENADOS POR DELITOS QUE INDICA (3987-07)
Sesión 35ª, en martes 13 de septiembre de 2005
(De 16:17 a 18:50)
Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que aumenta penas en casos de delitos de maltrato de obra a Carabineros con resultado de muerte o lesiones graves (3587-02) (se aprueba en particular)¿¿¿¿¿¿¿¿..
Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que establece sistema de responsabilidad de adolescentes por infracciones a ley penal (3021-07) (se aprueba en particular)¿¿.......
Sesión secreta: se adopta resolución sobre concesión, por especial gracia, de nacionalidad chilena a Monseñor Riccardo Ezzatti Andrello (3948-07)¿¿
Homenaje en memoria de señor Andrónico Luksic Abaroa (se rinde)¿¿¿¿¿¿¿
Concurrieron, además, el señor Ministro de Justicia , los señores Subsecretarios de Justicia y de Carabineros, la señora Jefa del Departamento de Derechos y Responsabilidad Juvenil del Servicio Nacional de Menores, y el señor Jefe de la División Jurídica del Ministerio de Justicia .
Las actas de las sesiones 32ª, ordinaria, en 6 de septiembre; 33ª, especial, y 34ª, ordinaria, ambas en 7 de septiembre, todas del año en curso, se encuentran en Secretaría a disposición de los señores Senadores, hasta la sesión próxima, para su aprobación.
Con el primero retira la urgencia y la hace presente nuevamente, en el carácter de "discusión inmediata", respecto del proyecto de ley, en trámite de Comisión Mixta, que establece como obligatoria la declaración jurada patrimonial de bienes a las autoridades que ejercen una función pública (boletín Nº 2.394-07).
Con los cinco siguientes retira la urgencia y la hace presente, nuevamente, en el carácter de "suma", respecto de los siguientes asuntos:
2) Proyecto de ley, en trámite de Comisión Mixta, que modifica los Códigos Procesal Penal y Penal en diversos aspectos relativos al funcionamiento de la reforma procesal penal (boletín Nº 3.465-07).
3) Proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, sobre recuperación del bosque nativo y fomento forestal (boletín N° 669-01).
4) Proyecto, en segundo trámite constitucional, que establece un sistema de responsabilidad de los adolescentes por infracciones a la ley penal (boletín Nº 3.021-07).
5) Proyecto, en primer trámite constitucional, que modifica la ley Nº 19.419 en materias relativas a la publicidad y el consumo del tabaco (boletín Nº 3.825-11).
Con el séptimo retira la urgencia y la hace presente nuevamente, en el carácter de "simple", respecto del proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, acerca de agricultura orgánica (boletín N° 3.674-01).
Con el último hace presente la urgencia, en el carácter de "simple", respecto del proyecto de acuerdo, en segundo trámite constitucional, que aprueba el Protocolo de Ushuaia sobre Compromiso Democrático en el MERCOSUR, la República de Bolivia y la República de Chile, suscrito el 24 de Julio de 1998 en Ushuaia, República Argentina (boletín Nº 2.517-10).
Con el primero somete a consideración del Senado, solicitando su acuerdo, la proposición para designar a don Sergio Manuel Muñoz Gajardo como Ministro de la Excelentísima Corte Suprema , con la urgencia establecida en el inciso segundo del N° 5) del artículo 49 de la Carta Fundamental (boletín Nº S 827-05).
Con el segundo, en cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 25 de la Constitución Política, comunica su ausencia del territorio nacional, entre los días 13 y 16 de septiembre del año en curso, con el propósito de participar en el 60° período de sesiones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos de América.
Del señor Ministro de Agricultura , mediante el cual da respuesta a un oficio enviado en nombre del Senador señor Stange, con relación a ofrecimiento de un bono a los agricultores de la comuna de Palena, destinado a la adquisición de forraje para sus animales.
Del señor Fiscal Nacional del Ministerio Público subrogante, con el que responde un oficio dirigido en nombre del Senador señor García, en cuanto a designación de un Fiscal especial para que estudie las denuncias por abigeato en la Región de La Araucanía.
Del señor Director Nacional de Aduanas, por medio del cual contesta un oficio remitido en nombre del Senador señor Stange, atinente a estudio para habilitar una aduana en el paso Río Encuentro, en la comuna de Palena.
De la señora Directora Ejecutiva de la Comisión Nacional del Medio Ambiente, a través del cual responde un oficio enviado en nombre del Senador señor Horvath, respecto del Portal Bicentenario que se ejecutaría en los terrenos del Aeropuerto Los Cerrillos.
De la señora Directora de la Comisión Nacional del Medio Ambiente de la Novena Región , con el que da respuesta a un oficio enviado en nombre del Senador señor Espina, relativo al estudio de impacto ambiental del proyecto denominado "Centro de Manejo de Residuos Sólidos Domiciliarios de La Araucanía".
Del señor Director Regional de la Comisión Nacional del Medio Ambiente de la Región de Valparaíso, mediante el cual contesta un oficio remitido en nombre del Senador señor Horvath, sobre estudio de impacto ambiental del proyecto denominado "Recuperación Terreno Las Salinas".
Del señor Director del Servicio de Salud Araucanía Norte , por medio del cual responde un oficio dirigido en nombre del Senador señor Espina, relativo a la atención prestada a paciente que indica.
De la señora Directora del Servicio de Vivienda y Urbanización de la Región de Tarapacá , con el que da respuesta a un oficio enviado en nombre del Senador señor Horvath, referente a problemas ambientales que habría generado una planta de hormigones en el sector Lomas de Miramar, de la ciudad de Arica.
De la Comisión de Agricultura y de la de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, recaídos en el proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que sanciona con mayor rigor el abigeato y facilita su investigación (boletines Nos. 3.038-07, 3.495-07 y 3.360-01, refundidos con boletín N° 2.369-07).
De las Comisiones de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología y de la de Hacienda, recaídos en el proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que amplía la cobertura del seguro escolar a los alumnos del nivel parvulario y a los estudiantes en práctica profesional (boletín Nº 3.824-13).
De la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, mediante la cual informa que, con el voto favorable de los Senadores señores Espina, Fernández y Viera-Gallo, acordó solicitar a la Sala que las siguientes iniciativas sean estudiadas primero por la Comisión de Derechos Humanos, Nacionalidad y Ciudadanía, y posteriormente por la de Constitución:
1.- Proyecto de ley, iniciado en moción de los Senadores señores Arancibia, Boeninger, Larraín, Prokurica y Silva, que concede beneficios a condenados y procesados por los delitos que indica (boletín Nº 3.983-07).
2.- Proyecto de ley, iniciado en moción del Senador señor Stange, sobre declaración de muerte presunta de personas desaparecidas en períodos que indica (boletín Nº 3.985-07).
3.- Proyecto de ley, iniciado en moción de los Senadores señores Cantero, García, Horvath y Prokurica, que concede indulto y beneficios a condenados por los delitos que indica (boletín Nº 3.987-07).
4.- Moción de los Senadores señores Canessa, Cordero, Martínez y Vega, con la cual inician un proyecto de ley que regula el cumplimiento de penas privativas de libertad por personas mayores de 70 años y por aquellas que padezcan una enfermedad incurable en período terminal (boletín Nº 3.579-07).
5.- Moción de los Senadores señores Canessa, Cordero, Martínez y Vega, con la cual inician un proyecto de ley que agrega un artículo 279 ter al Código de Procedimiento Penal, con el fin de establecer nuevas causales para no someter a proceso al inculpado y disponer su libertad (boletín Nº 3.581-07).
6.- Proyecto de ley, iniciado en moción del Senador señor Stange, relativo a los requisitos para acceder al beneficio de la libertad condicional (boletín Nº 3.928-07).
De los Senadores señores Cantero, García, Horvath y Prokurica, con la que inician un proyecto de ley que concede indulto y beneficios a condenados por los delitos que indica (boletín N° 3.987-07).
--Pasa a la Comisión de Derechos Humanos, Nacionalidad y Ciudadanía, y después a la de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, y, conforme a lo dispuesto en el artículo 74 de la Carta Fundamental, se manda poner en conocimiento de la Excelentísima Corte Suprema.
Moción del Senador señor Stange, por medio de la cual presenta un proyecto de ley que dispone la evaluación de las aptitudes neurológicas y psíquicas de conductores imputados, por los médicos de los establecimientos de salud habilitados por el Instituto Médico Legal.
--Se declara inadmisible por referirse a una materia de iniciativa exclusiva de Su Excelencia el Presidente de la República , de conformidad con lo dispuesto en el número 2.° del artículo 62 de la Carta Fundamental.
Moción del Senador señor Stange, mediante la cual presenta un proyecto de ley que amplía el plazo para regularizar tenencia o posesión de armas de fuego.
--Se declara inadmisible por incidir en una materia de competencia exclusiva de Su Excelencia el Presidente de la República , con arreglo a lo dispuesto en el número 1.° del artículo 62 de la Constitución Política de la República.
--Por unanimidad, la Sala acuerda oficiar al Ejecutivo para solicitarle el patrocinio respecto de ambos proyectos.
En sesión de hoy, los Comités resolvieron unánimemente lo que sigue:
1) Ubicar en lugar preferente de la tabla de la sesión ordinaria de mañana el proyecto que modifica materias relativas a la publicidad y al consumo del tabaco.
2) Alterar el Orden del Día de la presente sesión a fin de tratar primero el proyecto que aumenta las penas en los casos de delitos de maltrato de obra a carabineros con resultado de muerte o lesiones graves, y en seguida, el que establece un sistema de responsabilidad de los adolescentes por infracciones a la ley penal.
3) Discutir en la sesión ordinaria de mañana como si fueran de Fácil Despacho los siguientes proyectos de ley:
a) El que modifica la Ley de Quiebras en lo relativo a los convenios concursales, que según entiendo ya fue informado por la Comisión pertinente, y
b) El que amplía la cobertura del seguro escolar a los alumnos del nivel parvulario y a los estudiantes en práctica profesional, de cuyo informe se acaba de dar cuenta.
Señor Presidente , ¿trataremos en Fácil Despacho el proyecto sobre maltrato de obra a carabineros?
Como si fuera de Fácil Despacho, para ser más preciso.
El Ejecutivo ha hecho llegar una indicación, firmada como corresponde por el Presidente de la República y el Ministro de Hacienda , al proyecto de ley que completa la incorporación del seguro escolar a los estudiantes de nivel parvulario. Pido que se remita a la Comisión de Educación.
El señor ROMERO ( Presidente ).- Se requiere acuerdo unánime, porque la indicación está fuera de plazo.
No hay acuerdo, señor Senador.
Me parece realmente extraña la oposición ya que se faculta a las mutuales para que hagan lo mismo que el INP. Es sumamente extraño que algún Honorable colega se oponga a una iniciativa del Presidente de la República que hace justicia a un proyecto de esta naturaleza.
Es bastante rara la negación.
Y viene de su sector, señor Senador.
¡Más grave todavía! ¡Casi vergonzoso!
--Se autoriza el ingreso a la Sala de don Felipe Harboe, Subsecretario de Carabineros .
Según lo resuelto por los Comités, corresponde tratar como si fuera de Fácil Despacho el proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que aumenta las penas para el delito de maltrato de obra a carabineros con resultado de muerte o lesiones graves, con segundo informe de la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, y urgencia calificada de "simple".
--Los antecedentes sobre el proyecto (3587-02) figuran en los Diarios de Sesiones que se indican:
En segundo trámite, sesión 31ª, en 1 de marzo de 2005.
Constitución, sesión 49ª, en 4 de mayo de 2005.
Constitución (segundo), sesión 32ª, en 6 de septiembre de 2005
Sesión 50ª, en 10 de mayo de 2005 (se aprueba en general)
El proyecto se aprobó en general en sesión de 10 de mayo del año en curso.
En su segundo informe la Comisión deja constancia de las indicaciones aprobadas con modificaciones y de las retiradas. Todas las enmiendas al proyecto aprobado en general fueron acordadas por la unanimidad de sus miembros presentes, Senadores señores Espina, Stange y Viera-Gallo.
Dichas modificaciones consisten en precisar en el Código de Justicia Militar y en la Ley Orgánica de la Policía de Investigaciones de Chile el tipo delictivo de maltrato de obra a carabineros o a policías, elevando las penas correspondientes; en sancionar los delitos de castración y mutilación tipificados en los artículos 395 y 396 del Código Penal, aumentando su penalidad en un grado cuando se perpetran en contra de Carabineros o de la Policía de Investigaciones en ejercicio de sus funciones; y en castigar específicamente el delito de amenazas a miembros de dichas instituciones, conociendo su calidad de integrantes de ellas.
Cabe recordar que las enmiendas incorporadas unánimemente deben votarse sin debate, de conformidad con lo dispuesto en el inciso sexto del artículo 133 del Reglamento, salvo que algún señor Senador, antes de iniciarse la discusión particular, solicite debatir lo propuesto por la Comisión respecto de alguna de ellas o que existan indicaciones renovadas.
Sus Señorías tienen a la vista un boletín comparado que transcribe las normas pertinentes del Código de Justicia Militar y de la Ley Orgánica de la Policía de Investigaciones de Chile; el proyecto acogido en general; las modificaciones introducidas al segundo informe por la Comisión de Constitución, y el texto final que resultaría de ser aprobadas dichas enmiendas.
Señor Presidente , pido que se discuta el número 1), que reemplaza el artículo 416 por el que se indica.
Aun cuando sea doloroso, no hay debate.
Pero alguien podrá informar de qué trata el proyecto.
El señor Secretario ya lo informó. No sé si eso basta.
Dele medio minuto, señor Presidente.
Lo que yo quiero saber es si habrá justificación del proyecto.
Cuando el asunto se trata como si fuera de Fácil Despacho, no...
Pero, ¿no se ofrece la palabra a uno o a dos Senadores?
Las modificaciones fueron acordadas unánimemente.
Que hable un Senador que esté a favor y otro que impugne.
Ahora bien, tratándose del Presidente de la Comisión de Constitución , haríamos una excepción. La Sala es soberana para decidir.
Señor Presidente, entiendo que el Reglamento autoriza para que un Senador sostenga el proyecto y otro lo impugne.
Por lo tanto, son posibles dos intervenciones de cinco minutos cada una.
Eso ocurre cuando hay votación dividida, pero no en el caso de aprobación unánime. Ése es el procedimiento normal.
El Reglamento establece que si un señor Senador pide que una norma se discuta, ella debe discutirse. Basta que uno lo solicite respecto de un artículo...
Ya se pidió.
Pero se puede pedir discusión y votación.
Votación, no discusión.
Estamos en discusión particular y las modificaciones vienen aprobadas de manera unánime.
Estoy tratando de aplicar el Reglamento...
Entonces no conviene aprobar los proyectos por unanimidad.
No, lo que ocurre cuando se acuerda tratar un asunto como si fuera de Fácil Despacho, se aplica ipso facto el artículo 133, inciso sexto, que dice: "Sin embargo, en la discusión particular se votarán sin debate aquellas modificaciones que hayan sido aprobadas por la unanimidad de los miembros presentes de la Comisión informante, salvo que algún Senador, antes del inicio de la misma, manifieste su intención de impugnar la proposición de la Comisión respecto de alguna de ellas o que se trate de una disposición sobre la que haya una o más indicaciones renovadas, caso en el cual se efectuará el debate correspondiente sobre esa modificación o disposición, de acuerdo a lo previsto en el inciso anterior.".
El señor ZALDÍVAR (don Andrés ).-
Eso es lo fundamental. Basta con que un señor Senador lo pida para que un artículo deba ser discutido.
Se debe abrir debate, pero únicamente sobre la disposición respecto de la cual se haya hecho la solicitud.
Tiene la palabra el Honorable señor Viera-Gallo, por cinco minutos.
Sólo deseo dejar constancia de lo siguiente.
Yo entiendo que el proyecto busca beneficiar más a los carabineros y protegerlos mejor, y ése fue nuestro espíritu. Sin embargo, quiero plantear en la Sala algo que hice presente en la Comisión.
Conforme al artículo 416 vigente del Código de Justicia Militar, para castigar al hechor con una pena de hasta presidio perpetuo basta probarle dolo de lesiones. O sea, si como consecuencia de las lesiones se produce la muerte del uniformado, la pena es de hasta presidio perpetuo, aunque la intención del autor del delito haya sido sólo la de lesionar. Ahora, tal como fue aprobada la norma, para tener la misma pena se requiere dolo de matar.
Entonces, a mi juicio -aunque nadie acogió lo que estoy señalando en la Comisión, tengo el deber de decirlo-, la iniciativa, al menos en este aspecto, lejos de beneficiar a Carabineros, los perjudica, porque para una pena equivalente exige ahora un dolo superior. Es lo que se desprende de una primera lectura. Y si estuviera equivocado, sería bueno que el Presidente de la Comisión aclarara el punto, a fin de que no se preste para una mala interpretación judicial.
Tiene la palabra el Presidente de la Comisión , con el objeto de que explique y fundamente la modificación al artículo 416.
¡Estaban de acuerdo, señor Presidente ...!
¡Así parece...!
Señor Presidente , usted tenía razón en la interpretación del Reglamento. Sin embargo, no estoy de acuerdo en esta materia con el Honorable señor Viera-Gallo .
En mi opinión, el proyecto ordena en forma adecuada los delitos que se cometen en contra de carabineros y miembros de Investigaciones y sanciona con las penas que corresponden a los responsables, obviamente en relación con el daño final causado y la intención de los autores de los ilícitos. Así que, desde el punto de vista del Derecho Penal, considero correcto lo obrado por la Comisión. El que mate a un carabinero tendrá una pena de 15 años y un día a presidio perpetuo calificado. Hoy, la pena para ese delito va de 10 años y un día a presidio perpetuo calificado. O sea, se eleva el piso de la sanción.
También me parece correcto desde la perspectiva del dolo. Para que un individuo sea castigado como autor de homicidio debe haber cometido el delito con la intención de asesinar. El dolo puede ser de dos tipos: directo, cuando la persona tiene la intención positiva de matar; o indirecto, en que, si bien el agente no tiene expresamente esa intención, se representa la posibilidad y la acepta.
Lo que hace el artículo 416 es comprender ambos tipos de dolo. Si se produce la muerte de un carabinero, el juez, igual que en el caso de la muerte de un particular, lo primero que considera es el resultado: un asesinato. Por lo tanto, tiene que procesar y condenar a su autor por el delito de homicidio. Ahora, con respecto a si ésa fue su intención o no, la verdad es que, si se ha producido la muerte, ello pierde sentido. Sólo lo tiene en el caso de un delito frustrado en que no se ha producido la muerte.
A mi juicio, señor Presidente , el proyecto es muy bueno -felicito al Gobierno y al Subsecretario señor Harboe , que lo patrocinaron-, porque ordena adecuadamente los delitos en contra de Carabineros. Como dice el Senador señor Viera-Gallo , establece sanciones drásticas, duras, de acuerdo con lo que debe ser un estricto y buen funcionamiento de las normas del Derecho Penal, protegiendo mejor a los miembros de dicha Institución.
Por eso, discrepo de mi Honorable colega, pues la iniciativa -repito- supone un ordenamiento de las normas. Y si la persona mata sin la intención de hacerlo, igual la van a procesar por homicidio, aunque sólo haya tenido la intención de causar lesiones. Se está procediendo igual que en el Código Penal, donde se establecen sanciones más altas cuando la víctima no es un particular, sino un carabinero, por su posición de garante frente a la sociedad.
En consecuencia, señor Presidente , creo que la Comisión hizo un buen proyecto y que la aprensión del Senador señor Viera-Gallo -planteada también por Su Señoría en dicho órgano técnico- no tiene justificación a la luz del texto cuya aprobación solicitamos a la Sala.
Se dejará constancia de la opinión del Presidente de la Comisión , para la historia de la ley.
Si le parece a la Sala, se dará por aprobado en particular el proyecto en forma unánime.
¡Pido votación electrónica, señor Presidente!
El proyecto ya está aprobado.
Se pidió votación antes de que se diera por aprobado.
La aprobación ya está proclamada, señor Senador.
Habíamos pedido votación antes, señor Presidente .
No lo oí, Su Señoría. Y, una vez que se hace sonar la campanilla, el acuerdo se entiende adoptado.
Proyecto de ley de la Honorable Cámara de Diputados que establece un sistema de responsabilidad de los adolescentes por infracciones a la ley penal, con segundos informes de las Comisiones de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento y de Hacienda, y con urgencia calificada de "suma".
Constitución , sesión 26ª, en 7 de septiembre de 2004.
Sesión 5ª, en 13 de octubre de 2004 (se aprueba en general).
El proyecto fue aprobado en general por la Sala en sesión de 13 de octubre de 2004.
Los informes -tanto el de la Comisión de Constitución como el de la de Hacienda- dejan constancia de las materias reglamentarias a que se refiere el artículo 124 del Reglamento.
Las modificaciones efectuadas por la Comisión de Constitución al proyecto aprobado en general fueron acordadas en su totalidad en forma unánime, con excepción de la supresión del artículo 63, que fue adoptada por tres votos a favor (Senadores señores Chadwick, Espina y Zurita) y una abstención (Honorable señor Viera-Gallo).
La referida disposición preceptuaba que el tribunal no podría determinar la aplicación de una sanción privativa de libertad si el fiscal no la hubiere solicitado, y que ella no podría exceder el tiempo de duración que éste hubiere pedido.
Por su parte, la Comisión de Hacienda, al pronunciarse sobre los artículos de su competencia, les dio su aprobación en los mismos términos en que lo hizo la de Constitución, por la unanimidad de sus miembros presentes, Honorables señores Boeninger, Foxley, García y Ominami.
Hago presente a Sus Señorías que las enmiendas acordadas unánimemente deben ser votadas sin debate, de conformidad con lo que dispone el inciso sexto del artículo 133 del Reglamento, salvo que algún señor Senador, antes de iniciarse la discusión particular, solicite debatir lo propuesto por la Comisión respecto de alguna de ellas o que existan indicaciones renovadas.
Los artículos 29, 50, 53, 61, 62, 63 (en cuanto a la derogación de los artículos 28; 29; 31, inciso segundo; 41 y 65 de la Ley de Menores), 64, 65, 66, 68 (en lo concerniente al nuevo artículo 102 C que se incorpora a la ley sobre tribunales de familia) y 69 permanentes, y los artículos 2º y 3º transitorios, tienen rango orgánico constitucional, por lo que requieren para su aprobación el voto conforme de 27 señores Senadores.
Sus Señorías tienen a la vista un boletín comparado que transcribe el texto aprobado en general por el Senado; las modificaciones que propone la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento que -como señalé-, salvo una, todas fueron acordadas por unanimidad, las cuales también fueron despachadas en forma unánime por la de Hacienda, y el texto final que resultaría de aprobarse dichas enmiendas.
En conformidad al Reglamento, deben darse por aprobadas las disposiciones despachadas por unanimidad en la Comisión.
--Se aprueban reglamentariamente, dejándose constancia de que se reunió el quórum constitucional requerido.
Solicito el asentimiento de la Sala para que ingresen a ella el señor Jaime Arellano, Subsecretario de Justicia; la señora Delia Del Gatto, Directora Nacional del SENAME , y el señor Francisco Maldonado, Jefe de la División Jurídica de dicho Ministerio .
Como no hay acuerdo para que entre la señora Del Gatto, pido autorización para que en su reemplazo lo haga la señora Carmen Andrade, Jefa del Departamento de Derechos y Responsabilidad Juvenil del SENAME.
Perdón, señor Presidente . ¿Por qué no puede ingresar la señora Del Gatto?
Porque un señor Senador ha objetado su presencia.
Señor Presidente , sólo deseo recordar que la Comisión, por unanimidad, acogió seis indicaciones -que el señor Secretario tiene en su mano y que fueron distribuidas a los señores Senadores-, las cuales requieren el acuerdo unánime para ser tratadas ahora por la Sala.
Asimismo, solicito recabar la anuencia del Senado para discutir en forma separada otra indicación, relativa al artículo 18, que fija el límite máximo de las penas privativas de libertad.
Las referidas indicaciones fueron suscritas por los Senadores señores Chadwick, Fernández, Espina, Zaldívar (don Andrés) y Viera-Gallo.
¿Habría acuerdo unánime en la Sala para tratarlas?
Señor Presidente, deseo informar en cuanto al financiamiento del proyecto.
Se trata de una iniciativa que tiene un costo total de 2.613 millones de pesos, el que se desglosa de la siguiente manera: 409 millones corresponden a gastos en personal de los juzgados de garantía y tribunales orales; 1.098 millones para el Programa de Licitaciones de Defensa Penal Pública (la parte más importante del presupuesto), y 751 millones se destinan a gastos del Ministerio Público, particularmente, de personal. Lo anterior más otros gastos menores suman 2.613 millones 185 mil pesos.
La tiene el Honorable señor Espina.
Señor Presidente , quiero entregar mi aporte, a pesar de tener una opinión distinta de la sustentada por el Senador señor Viera-Gallo respecto del artículo 18, el cual Su Señoría quiere someter a debate y que señala: "Límite máximo de las penas privativas de libertad. Las penas de internación en régimen cerrado y semicerrado", etcétera.
Previamente, consulto a los señores Senadores si tienen alguna observación acerca de las indicaciones que la Sala autorizó tratar en esta oportunidad.
¿Habría acuerdo en darlas por aprobadas?
Corresponde discutir el artículo 18, respecto del cual se ha pedido votación separada.
Señor Presidente , después de un largo debate, la Comisión, por 4 votos contra 0 -porque no había otra solución-, aceptó que la pena máxima para un adolescente mayor de 16 años y menor de 18 sea de 10 años de privación de libertad, y para un mayor de 14 y menor de 16, de 5 años.
Recibimos propuestas de varios organismos que trabajan con menores -del Hogar de Cristo, Fundación Paz Ciudadana y muchos otros-, en términos de que los límites máximos sean de 8 y 3 años, respectivamente, y no de 10 y 5 años. ¿Por qué razón? Porque el adolescente se encuentra en un proceso de crecimiento y transformación de su personalidad, y estar 8 ó 10 años recluido es tiempo suficiente como castigo, escarmiento, y también para rehabilitarse.
Extender la pena puede resultar contraproducente, pues no por ser 10 ó 5 años esa persona va a recibir un castigo necesariamente mayor. A lo mejor, con este exceso de años, lejos de rehabilitarse, se verá más inclinada a seguir delinquiendo, si siente que ha sido objeto de una injusticia.
Días atrás, mientras paseaba por el parque Bustamante , en un muro se leía en grandes caracteres: "Aquí denuncio la cárcel del SENAME". Seguramente, se trata de un joven que pasó por algún centro de dicha entidad. Ese muchacho, por cierto no por culpa de los directivos, pudo sufrir una injusticia, tal vez un castigo indebido. Y tan así es que sale a la calle para escribir en los muros su descontento. Es igual que en la famosa película "Los 400 golpes", que muchos recordamos como injusticia del sistema penal francés. O una más reciente: "Los coristas", donde también se aprecia cómo a veces la mano dura genera en los adolescentes una actitud contraria a la que se quiere y, en cambio, la mano tendida puede salvar de la conducta no deseada.
Por eso, con el Senador señor Andrés Zaldívar respaldamos la posición de tales organismos no gubernamentales -el mismo criterio sustentaba el Gobierno- y propusimos que los topes máximos fueran de 8 y 3 años, respectivamente.
Es lo que quería proponer en esta ocasión.
Para renovar la indicación correspondiente, estamos juntando las firmas necesarias.
Señor Presidente , solicito especial atención a la Sala, porque trataré de explicar lo relativo a las penas, a fin de demostrar que no es efectivo lo informado por algunos medios de comunicación a raíz de declaraciones de terceras personas que opinan sobre el proyecto, a mi juicio, faltando absolutamente a la verdad.
Se ha sostenido que la iniciativa eleva las penas establecidas por la Cámara de Diputados y que es de carácter represivo.
Por eso, pido a los señores Senadores que, por favor, presten atención, para demostrarles que el proyecto es absolutamente protector de los menores. Es muy importante que lo comprendamos bien, para no caer en confusiones.
En primer término, debe señalarse que las sanciones para los menores se encuentran en el artículo 6º de la iniciativa, donde se establece la internación en régimen cerrado con programa de reinserción social como la sanción más drástica; luego, la internación en régimen semicerrado con programa de reinserción social; la libertad asistida especial -se aplica por primera vez en la historia del país-, que consiste en un sistema de delegados por cada joven que incurre en una conducta castigada con la libertad asistida.
Si Sus Señorías reparan en la redacción del artículo, se darán cuenta de que el menor queda sometido a toda la red de protección del Estado en materia de educación, de reinserción social y de prevención de consumo de drogas y alcohol. Nunca ha existido en Chile un nivel tan alto de amparo para los menores como el dispuesto en este proyecto.
En seguida se dispone la prestación de servicios en beneficio de la comunidad, la reparación del daño causado, hasta llegar a la sanción de amonestación.
¿Cuál es la pena que se aplica a un menor que delinque? Es muy importante entenderlo. Figura en el artículo 21 de la iniciativa, donde se establece el principio general. Dice: "Para los efectos de la presente ley, se entenderá que la pena asignada al delito cometido por un adolescente es la inferior en un grado al mínimo de los señalados por la ley para el delito correspondiente".
Todo menor va a recibir siempre un grado menos del mínimo de la pena de un adulto. Además, nunca podrá ser objeto de una sanción superior a la que le habría correspondido a una persona mayor y según sean las circunstancias atenuantes y agravantes.
Quiero poner ejemplos prácticos de delitos concretos para ver lo que significa esto que señalo.
Si un menor de 18 años comete el ilícito de hurto desde 31 mil a 124 mil pesos, le corresponde una pena que va desde los 41 a los 60 días, mientras que para el adulto es de 61 a 540 días.
En el caso del hurto de 124 mil hasta un millón 200 mil pesos, la pena para el adulto es de 541 días a tres años, y para el menor, de 61 a 540 días. Es decir, si éste sustrae hasta esa última cantidad, el máximo de la pena, sin circunstancias atenuantes, sería de 540 días; y con ellas, de 61 días.
¡No se diga que ésas penas son altas!
En el caso de homicidio, al adulto le corresponde una pena de 5 años y un día a 15 años; y si se trata de un menor, de 3 años y un día a 5 años. Pero ésta no es efectiva, como lo demostraré.
Si se trata de lesiones graves, en que una persona queda inhabilitada por 30 días como consecuencia de una agresión violenta que la deja hospitalizada: mientras al adulto se le aplica una pena de 541 días a 3 años, el menor sólo enfrenta como máximo 541 días. Y si éste tiene una o dos circunstancias atenuantes, 61 días.
No me digan, señores Senadores , que una persona que golpea a otra, la agrede y la deja herida sufre un gran castigo cuando se le aplica una pena de 61 días, para lo que basta no haber sido condenado precedentemente y tener irreprochable conducta anterior.
Quiero poner otro ejemplo: el delito de violación.
Para un adulto, la pena es de 5 años y un día a 15 años; y la máxima que enfrenta el menor es de 3 años y un día a 5 años. Pero demostraré que incluso es mucho más baja.
¿Cuáles son los delitos graves en que los adolescentes mayores de 16 y menores de 18 años pueden sufrir una pena de 10 años? Porque sostenemos que entre 14 y 16 la máxima es de 5 años; pero de 16 a 18 puede llegar a 10 años.
En seguida señalaré qué delitos en todo el Código Penal son los únicos en que un menor puede arriesgar una pena máxima de 10 años.
En el secuestro con homicidio o con violación, ésa es la pena máxima que puede enfrentar un joven de 17 años que secuestre y viole a una niñita. El Senador señor Viera-Gallo propone 8 años.
En el robo con secuestro, pidiendo rescate, la pena máxima para un adolescente es de 10 años. Para un adulto llega a 20 años.
Y por último está el robo con violación. Este delito se comete habitualmente en asaltos a casas particulares. Y no se denuncia, porque nadie quiere que se sepa que una hija, la cónyuge o una pariente cercana fue violada por quien entró a su domicilio a punta de pistola y retuvo a la familia. Nunca aparece como noticia en los diarios.
Esos tres casos son los únicos en que la pena para menores de 16 a 18 años, teóricamente, puede llegar a 10 años.
No se diga que son penas excesivas las que acabo de señalar, cuando sólo en esos tres casos gravísimos y de alto reproche social el menor de entre 16 y 18 años enfrenta un máximo de 10 años; y si tiene entre 14 a 16 años, de 5 años. Sin embargo, tampoco es ésa la pena. Y voy a explicar cómo se procede.
Veamos el caso del homicidio.
Mientras al adulto le corresponden 5 años y un día a 15 años, al menor de 18 años, como es un grado menos, 3 años y un día a 5 años. Y no es que el juez la aplique, sino que -¡atención!- puede optar por alguna de las que señalaré a continuación.
Frente a un homicidio, según las circunstancias atenuantes o agravantes, los beneficios que para el menor reporte y los exámenes sicológicos, el juez puede elegir alguna de las siguientes sanciones: o lo interna en un régimen cerrado con rehabilitación obligatoria; o lo interna en un régimen semicerrado con programa de resinserción social; o no lo sanciona con ninguna pena de cárcel, privativa de libertad -y no lo es porque se trata de internación-, y simplemente le aplica la norma de la libertad asistida especial. Vale decir, el juez tiene tres alternativas ante un homicidio cometido por un menor. Y puede decir: "A este joven lo voy a dejar internado por un período, siempre sometido a reinserción social". Porque hay todo un tratamiento.
Pido a los señores Senadores que lean todos los artículos que definen cada una de las sanciones. No es como hoy día, en que se dispone pena de cárcel y el joven ingresa a ella. Hay todo un tratamiento de educación para el adolescente, altamente costoso para el Estado, obligatorio, para sacarlo del consumo de drogas y de alcohol y posibilitarle que estudie, quedando sometido al control de delegados.
En el caso del homicidio, el juez tiene que optar entre dejarlo en un régimen cerrado o en uno semicerrado, siempre con reinserción social, y disponer la libertad asistida especial.
Solicito a los señores Senadores revisar lo relativo a la libertad asistida, establecida en el artículo 13 del proyecto, que señala: "La libertad asistida consiste en la sujeción del adolescente al control de un delegado conforme a un plan de desarrollo personal basado en programas y servicios que favorezcan su integración social.
"La función del delgado consistirá en la orientación, control y motivación del adolescente e incluirá la obligación de procurar por todos los medios a su alcance el acceso efectivo a los programas y servicios requeridos.".
Luego el artículo 14 dispone, respecto de la libertad asistida especial para la prevención de consumo de droga, lo siguiente: "En esta modalidad de libertad asistida, deberá asegurarse la asistencia del adolescente a un programa intensivo de actividades socioeducativas y de reinserción social (...) de rehabilitación de drogas en centros previamente acreditados".
O sea, como nunca en el país, hemos dictado normas tendientes a ayudar a los menores que han cometido delitos.
Por consiguiente, cuando establecemos que el tope de la pena sea de 10 años, se quiere decir que hay sólo 3 delitos respecto de lo cuales un juez podría eventualmente llegar a aplicarla. Porque siempre puede decir: "No, lo dejo en un sistema semicerrado". Incluso, puede determinar su libertad, pero sometido a la modalidad asistida especial, que es un tratamiento de alta intensidad con el menor, a través de un delegado.
Son los tres delitos en todo el Código Penal chileno en que la pena para un joven de 16 a 18 años podría llegar a 10 años: secuestro con violación o con homicidio (que es un tipo penal); robo con secuestro, y robo con violación u homicidio.
Me parece que una legislación que asigna un castigo de esa naturaleza sólo para tres delitos cometidos por muchachos de 17 años, no implica subir las penas en forma exagerada, porque ya indiqué cuáles son las sanciones que se establecen para el hurto, la violación y el robo con fuerza.
... sería un profundo error disponer una rebaja mayor de la que hemos consagrado, pues estimamos que las penas son justas, aminoradas y persiguen la reinserción social para quienes cometen ese tipo de ilícitos.
Por eso, insistimos en la tesis de la Comisión.
Ofrezco la palabra al señor Ministro , quien, de acuerdo con el Reglamento, tiene preferencia. Después podrán intervenir los Senadores señores Andrés Zaldívar y Muñoz Barra.
Señor Presidente , quiero hacer algunas precisiones sobre el punto en debate.
Este proyecto, junto con enfrentar el delito, debe ofrecer oportunidades de inserción social. Sólo de esa forma reviste utilidad y se evita que los adolescentes que hayan delinquido se perpetúen en un ambiente delictual.
Sobre esa base, es nuestra convicción que la pena privativa de libertad sea razonable y proporcionada, adecuada a la edad del adolescente y a sus características. Porque se trata de una persona que requiere inserción social, ya que su edad no la habilita para que la consideremos como sujeto con capacidad plena.
De ahí que incluso la amplia mayoría de la Cámara de Diputados y del Senado coincida en la necesidad de regular a ese respecto un sistema especial de responsabilidad.
Por ello creemos, en concordancia con lo recién expuesto por el Honorable señor Viera-Gallo , que debe modificarse la norma relacionada con la duración máxima de privación de la libertad contenida en el informe de la Comisión de Constitución, la que, dicho sea de paso, se acogió en votación dividida.
Conviene recordar la finalidad que la iniciativa considera: debe inspirar a las sanciones y "hacer efectiva la responsabilidad de los adolescentes por los hechos delictivos que cometan, de tal manera que la sanción forme parte de una intervención socioeducativa amplia y orientada a la plena integración social.".
Sobre esta base, no estimamos razonable sostener que una pena de diez años tenga un fin de resocialización para un joven de diecisiete años, pues no hace más que impedirle insertarse en la sociedad a una edad apropiada. Por el contrario, una sanción de tal naturaleza no hace sino alejarlo de la comunidad y de su familia, contribuyendo de ese modo a reforzar el círculo criminógeno y de exclusión.
En nuestra opinión, se debe evitar que la aplicación de estas penas provoque un mayor deterioro en el proceso de formación del adolescente, limitando su reinserción social y ampliando los riesgos de reincidencia. Quienes piensan que más años de cárcel son la respuesta a la delincuencia juvenil no se hacen cargo de que, de esa forma, lo más probable, en nuestra opinión, es que las tempranas carreras delictivas, lejos de interrumpirse, se consoliden y refuercen.
Por lo anterior, nos parece que los tiempos máximos de duración de la pena privativa de libertad no deben exceder los tres años, en el caso de los menores de dieciséis años, y de los ocho, si se trata de adolescentes mayores de dieciséis y menores de dieciocho años.
Señor Presidente , como dijo el Senador señor Viera-Gallo , fuimos partidarios de fijar una pena máxima de ocho años para los mayores de dieciséis y menores de dieciocho años, y de tres, para los menores de dieciséis y mayores de catorce años, cuando incurran en delitos de mayor gravedad.
El Honorable señor Espina tiene toda la razón en lo que ha manifestado. En efecto, su análisis y diagnóstico reflejan esencialmente algo verídico en lo que dice relación al proyecto que aprobamos.
Aquí no estamos en presencia de un tema de orden político ni ideológico -pues deseamos fijar, en un sentido o en otro, una pena máxima de diez y cinco años o de ocho y tres años-, sino que se trata de un asunto de convicción de lo que se persigue a través de una legislación como ésta, que es moderna y pretende establecer un nuevo sistema de responsabilidad penal juvenil.
Respecto de la normativa que nos ocupa, hicimos un estudio profundo: revisamos la legislación de diversos países con experiencia en la materia y escuchamos a los organismos especializados y a expertos. De esta forma, llegamos al convencimiento de que la filosofía que encierra el proyecto se encuentra en la línea correcta -esto es, hacer posible la recuperación de los menores para que nuevamente formen parte de la comunidad mediante su reinserción social- y de que eso se logra con los mecanismos que se indican relacionados con el sistema procesal aplicable sobre el particular, que es similar al procedimiento penal de los adultos vigente en Chile.
Pero, además de ello, existen diversos elementos para ir adecuando la sanción que se puede aplicar a los adolescentes.
Por eso, la normativa consagra como excepción el decretar la cárcel o prisión, o la aplicación de un régimen cerrado de privación de libertad. De ahí que el artículo 6º establezca una tabla de sanciones que van desde la amonestación hasta el régimen cerrado de detención, en caso de que el adolescente llegue a cometer delitos graves.
En definitiva, se establecen mecanismos para ir adecuando la manera de hacer justicia y, a la vez, lograr la reinserción social.
Sin embargo, el punto radica en por qué tres y ocho años, en lugar de cinco y diez.
Al respecto, considero que hay argumentos en uno y en otro sentido. Están los de carácter efectista, que apuntan a volver a la concepción primitiva -esto es, creer que la mayor pena puede provocar una recuperación del menor-, y los de quienes pensamos que eso no es conveniente para su reinserción a la sociedad.
Al comienzo, señor Presidente , estuvimos de acuerdo con respecto a la duración de la pena: aprobamos diez y cinco años. Así incluso lo refleja la votación de 4 por 0 obtenida en la Comisión. Pero, después de escuchar a los organismos especializados y a profesionales -Hogar de Cristo, Fundación Paz Ciudadana, diversas entidades dedicadas al tema, sicólogos, expertos- y de conocer la legislación internacional, tanto el Honorable señor Viera-Gallo como el Senador que habla, llegamos a la convicción de que lo pertinente era incorporar una norma que estableciera tres y ocho años, aun cuando se tratara de los delitos tan graves que mencionó el Honorable señor Espina .
Su Señoría cree -tal vez con razón- que es mejor diez y cinco años. Sin embargo, de acuerdo con los antecedentes de que disponemos -proporcionados por organismos que no están en la posición de un partido político ni tampoco de persona alguna, sea en uno u otro sentido-, y además conforme a la opinión de gente con experiencia en la rehabilitación de menores y que día a día se involucra en este asunto, concluimos que es preferible incorporar, para los efectos de que el proyecto tenga plena eficiencia, una norma que fije tres y ocho años.
Ésa es la razón por la cual adhiero a un planteamiento de tal naturaleza.
La idea es que la iniciativa no consagre una penalidad represiva para los menores, sino un sistema de sanciones tendiente a corregir su conducta y a recuperarlos para la sociedad.
Por eso, apoyo los tres y los ochos años.
El señor Senador ha sido muy exacto tanto en el tiempo como en sus argumentos.
Señor Presidente , en verdad, la opinión que daré la baso en mi formación como profesor.
El artículo 18 en cuestión alude, entre otros aspectos, a la internación en régimen cerrado o semicerrado. En este sentido, debo reconocer que el proyecto consagra el principio de la separación de los adolescentes privados de libertad respecto de los adultos, lo cual es positivo. Asimismo, el informe financiero consigna que se realizará un plan de construcción o habilitación de infraestructura para el funcionamiento de centros semicerrados que requerirá 2 mil 238 millones de pesos.
Tengo dudas en cuanto a que esté suficientemente garantizada la utilización, construcción o adaptación de locales apropiados para el cumplimiento de las penas de internación en régimen cerrado. ¿Por qué digo esto? Porque, como todos sabemos, no obstante las nuevas cárceles que se han construido en los últimos años, basta visitar algunas de ellas para darse cuenta de que existe un gran hacinamiento.
Excúseme, Su Señoría. Hago presente a quienes nos acompañan desde las tribunas que no están autorizadas las manifestaciones, ni a favor ni en contra.
También me asisten dudas con respecto a la suficiencia de los recursos destinados a la adopción de medidas de libertad asistida, de medidas reparatorias, y al programa de intervención con adolescentes infractores consumidores de droga.
Quiero recordar que, según un estudio realizado por la Fundación Paz Ciudadana, más del 70 por ciento de quienes delinquen en nuestro país son consumidores de droga. Otras investigaciones hechas en el extranjero -por ejemplo, en España- llegan a la misma conclusión. A la luz de estos antecedentes, me pregunto -y pregunto a los señores Senadores- si lo que hemos hecho hasta el momento para disminuir el consumo de drogas entre los adolescentes es suficiente.
Tengo la convicción, por la experiencia adquirida en el contacto con muchos de esos jóvenes, de que la propagación de la violencia televisiva, entendida y justificada frívolamente como entretenimiento, que produce utilidades y sobre cuya incidencia en la validación de conductas violentas o en la inducción al delito se reflexiona muy poco, es otro pilar de lo que estamos viviendo. No quiero exagerar, pero voy a relatar un hecho que demuestra la responsabilidad que les cabe a los medios de comunicación al respecto. La semana pasada, un niño de cuatro años tomó un cuchillo y trató de degollar a su hermana de cinco años. Todos nos enteramos de ese acontecimiento a través de los medios de prensa. La pregunta es: ¿el niño era un delincuente? ¿O simplemente su accionar se debía al efecto de una cultura violenta que transmite la televisión, incluso en los dibujos animados, y que los pequeños van observando y adquiriendo como algo sumamente liviano?
A mi juicio, la actual política de los hogares de menores deja harto que desear. Basta revisar las publicaciones de prensa para apreciar que en muchas de esas instituciones, donde van niños con problemas sociales, se incendian los dormitorios y ocurren violaciones entre ellos o son abusados por parte de los funcionarios. La verdad es que en esta materia hay mucho paño que cortar. Y, a veces, cuando uno pide información al Servicio Nacional de Menores, no la recibe, como ha sucedido con el caso de una niña de catorce años que se encuentra en el extranjero, en que hasta el momento no he obtenido respuesta a los oficios que he enviado a través del Senado.
En suma, señor Presidente , con la medida que se propone adoptar, la sociedad ha encontrado el camino más fácil: ir bajando la responsabilidad penal. Mediante este sistema, probablemente mañana o pasado mañana, ésta llegará a 12, a 10, o a 8 años. Por lo tanto, me parece que existe una irresponsabilidad de la sociedad, pues, en lugar de buscar los factores que originan estas situaciones, prefiere, simplemente, aplicar medidas punitivas.
Señor Presidente , en esta discusión en particular respecto de un proyecto ampliamente debatido en general, estamos ante un punto bien esencial, que va a fijar no sólo parte de su contenido, sino también las señales públicas que se darán acerca de cómo enfrentar de mejor manera el problema de los jóvenes y la delincuencia.
De un modo somero, sabemos que la iniciativa tiene muchos objetivos. Hemos visto en otros artículos lo relativo a la opción de rehabilitación, lo que falta por implementar, la forma en que se deben diseñar los sistemas, cómo es preciso luchar contra los hechos negativos que provocan que los jóvenes cometan delito.
En cuanto a la separación de procedimientos, no sólo la hemos analizado en este proyecto, sino también en otra legislación, donde se observa nuestra preocupación especial por el juzgamiento de los jóvenes. Lo mismo ocurre con el régimen carcelario, toda vez que se ha insistido, una y otra vez, en la importancia de que los lugares de reclusión temporal o definitiva de menores se hallen separados de los destinados a adultos, a fin de no generar en las cárceles esa lógica de escuela del delito que, lamentablemente, se da en muchas ocasiones.
Sin embargo, uno de los puntos esenciales de esta normativa en estudio tiene que ver con el término de la impunidad. Porque, digámoslo de otro modo: hoy día prácticamente existe impunidad respecto del joven que comete delito. Y todas las estadísticas, las mismas que han sido citadas profusamente para otros efectos, señalan categóricamente que la posibilidad de que un joven sea objeto de algún tipo de sanción conforme a la legislación actual no pasa de 2 por ciento. Incluso, la privación de libertad, en momentos excepcionales, es extraordinariamente limitada, y a lo más, se iguala a la de los adultos en los poquísimos casos que hoy día ocurren.
En tal virtud, a mi juicio, resulta clave dentro de esta legislación tener claro el principio rehabilitador, de separación de procedimientos, de separación carcelaria. Pero igualmente es preciso que exista nitidez en cuanto al término de la impunidad. A los jóvenes que cometen delitos graves o gravísimos ¿no estamos hablando de cuestiones menores; han sido explicados-, atentatorios contra los valores más importantes de la sociedad, se les debe aplicar una pena proporcional que no puede ser ridícula ni absolutamente restringida. Porque la señal que se daría en este caso sería que el sistema se basa por completo en un eventual intento de prevención o de rehabilitación, pero que carece de un concepto sancionatorio, que es fundamental en cualquier sociedad. Si no, ¿para qué existen las sanciones, desde una perspectiva penal?
Por eso, me llama la atención la persistencia o pertinacia -legítima, por cierto- en tratar de ir rebajando las penas, o los límites o umbrales de que los magistrados van a poder hacer uso en el caso de jóvenes que cometen graves actos delictuales. No estamos hablando de actitudes relativamente normales, sino de aquellas que atentan contra la vida, contra la dignidad de las personas, algunas de las cuales pueden ser igualmente jóvenes.
Entonces, al unirse estos elementos, estamos en peligro de que no cumpla ninguno de los objetivos perseguidos. Se trata de una legislación que ha costado y que se ha demorado. Quiero insistir en este punto: cuando terminó la reforma procesal penal, el Gobierno señaló que su urgencia básica era aprobar la normativa sobre responsabilidad penal juvenil. Sin embargo, desde entonces han transcurrido siete años. Por lo tanto, si a esta demora -a mi juicio, inexcusable- de la autoridad por priorizar un tema de esta naturaleza le agregamos una opción sancionatoria extraordinariamente limitada, me parece que estaremos dando una mala señal social. Y cuando una iniciativa legal, en la que se cifran tantas esperanzas, cae en la desconfianza ciudadana o resulta incapaz de resolver los conflictos, obviamente, no va en el sentido correcto.
Por eso, el artículo en debate es muy importante. Me parece clave que el umbral de la pena, el umbral -insisto- que va a ser determinado por un magistrado respecto de jóvenes que cometen delitos gravísimos contra las personas, muchas de las cuales pueden ser de la misma edad del delincuente, debe fijarse, a lo menos, en los 5 años, en el caso de los menores de 16 años, y en 10, si tuvieren más edad.
Señor Presidente , la verdad de las cosas es que éste es un proyecto que reviste gran relevancia, tal como lo fue el de violencia intrafamiliar...
Excúseme, Su Señoría. Debo hacer presente a los señores Senadores que está prohibido de manera expresa el uso de celulares en la Sala y próximamente se van a instalar aparatos electrónicos que interceptarán y anularán las llamadas.
Puede continuar el Honorable señor Vega .
Decía, señor Presidente , que la iniciativa, aun cuando es muy importante, no aborda el fondo real del problema, porque estamos discutiendo sobre penalidades, rigidizando el sistema judicial para sancionar a los jóvenes delincuentes, que son ni más ni menos que la consecuencia de una estructura social dinámica y globalizada y que se hallan influenciados por una serie de hechos externos a su propia educación.
Hoy la escuela no es sólo la sala de clases, sino todo su entorno: la calle, la televisión, internet, etcétera. Es obvio que a través de los medios de comunicación globalizados -respecto de los cuales no podemos hacer absolutamente nada, ya lo discutimos cuando analizamos el proyecto sobre calificación cinematográfica, por ejemplo- tenemos al descubierto un gigantesco flanco que está ejerciendo una influencia absolutamente negativa e incontrolada sobre nuestra juventud.
Los estudios que consulté sobre la materia señalan algo que realmente me ha preocupado muchísimo: todos los delincuentes comienzan a infringir la ley antes de los 6 años. A los 14 años, el 95 por ciento de estos jóvenes ha delinquido y en igual porcentaje provienen de familias de extrema pobreza; de padres sin trabajo, alcohólicos; de madres separadas, que mandan sus niños de 6, 7 u 8 años a buscar comida. Así se forman los menores en la comisión de delitos, los cuales a los 10, 12 ó 14 años ya son delincuentes consumados.
En este momento, estamos tratando de establecer la máxima sanción penal que ha de aplicarse a estos jóvenes, en circunstancias de que debiéramos abocarnos a resolver cuál es el sistema de reinserción más adecuado para ellos.
Por lo tanto, el proyecto no está tocando el fondo del asunto.
Por otra parte, también hemos criticado el problema de la lectura. En término medio, los chilenos leen dos libros al año; los europeos, 40, y los argentinos, 13.
Ahora, para qué hablar del aumento de los procesos que se van a acumular en los juzgados a raíz de esta nueva legislación. Se van a incrementar en 300 ó 400 por ciento, lo cual hará que el número de tribunales deba crecer sustancialmente, incluso más allá de lo que señala la ley.
En realidad, tal como lo han dicho los expertos, el proceso de reinserción de entre 3 y 8 años es más que suficiente. Estos jóvenes se encuentran en una edad absolutamente crítica para ser reinsertados en la sociedad, y ése debiera constituir el objetivo del proyecto.
Por los motivos expuestos, considero que lo propuesto en la indicación es lo correcto.
Señor Presidente , ésta es una iniciativa de extraordinaria importancia, no sólo porque rebaja la edad para asumir la responsabilidad penal en momentos en que por desgracia vemos que cada vez son más los menores que participan en distintos delitos, sino también porque pone especial énfasis en la rehabilitación.
En tal sentido, a mi juicio, se logra un justo equilibrio. La sociedad desea que los delitos cometidos por menores sean sancionados y no queden en la impunidad, pero, al mismo tiempo, quiere que esos jóvenes tengan la oportunidad de reinsertarse en la vida.
Desde ese punto de vista, lo que hace la iniciativa reviste mucha trascendencia, porque, aun cuando un menor de entre 16 y 18 años fuese condenado a 10 años de privación de libertad, puede cumplir la pena con internación en régimen cerrado y semicerrado, ambas con programas de reinserción social.
El artículo 16, referente a la internación en régimen semicerrado con programa de reinserción social, busca asegurar no sólo la asistencia y cumplimiento del adolescente en cuanto al proceso de educación, sino también el desarrollo periódico de actividades de formación socioeducativas y de participación. Es decir, no se deja al menor abandonado a su suerte. Se trata de velar por que éste complete sus estudios y participe en cursos de educación formativa para lograr la plena reinserción social.
En el evento de que el juez lo condenara a un sistema de internación en régimen cerrado con programa de reinserción social, lo anterior está igualmente garantizado, porque el artículo 17 dispone que "En virtud de ello," -es decir, de internación en las condiciones señaladas- "dicho régimen considerará necesariamente la plena garantía de la continuidad de sus estudios básicos, medios y especializados, incluyendo su reinserción escolar, en el caso de haber desertado del sistema escolar formal, y la participación en actividades de carácter socioeducativo, de formación, de preparación para la vida laboral y de desarrollo personal. Además, deberá asegurar el tratamiento y rehabilitación del consumo de drogas para quienes lo requieran y accedan a ello.".
Más aún, el artículo 24, relativo a los criterios de determinación de la pena, establece lo que a continuación se indica:
"Para determinar la naturaleza de las sanciones, dentro de los márgenes antes establecidos, el tribunal deberá atender, dejando constancia de ello en su fallo, a los siguientes criterios:
"a) La gravedad del ilícito de que se trate;
"b) La calidad en que el adolescente participó en el hecho y el grado de ejecución de la infracción;
"c) La concurrencia de circunstancias atenuantes o agravantes de la responsabilidad criminal;
"d) La edad del adolescente infractor;
"e) La extensión del mal causado con la ejecución del delito, y
"f) La idoneidad de la sanción para fortalecer el respeto del adolescente por los derechos y libertades de las personas y sus necesidades de desarrollo e integración social.".
Es decir, aun cuando el texto legal en debate mantenga la pena máxima de 10 años para los delitos extremadamente graves, cometidos por menores entre 16 y 18 años, se consagran todos los resguardos para que éstos, junto con cumplir la pena respectiva, tengan la plena posibilidad de reinsertarse en la sociedad.
Por lo anteriormente expuesto, pienso que no debemos relajar más la norma y quedarnos con los 10 años que se proponen.
Debo hacer presente a los señores Senadores que nos encontramos ante la siguiente situación de procedimiento. Es evidente que hay dos opiniones en la Sala respecto del límite máximo de penas privativas de libertad. Algunos, son partidarios del texto aprobado por la mayoría de la Comisión, que dispone que las penas de internación en régimen cerrado y semicerrado no podrán exceder de 5 años si el infractor tuviera menos de 16 años, o de 10, si tuviera más de esta edad. Y existe otra opinión, plasmada en una indicación hecha llegar a la Mesa con las firmas de diversos señores Senadores , que rebaja esos topes máximos a 3 y 8 años, respectivamente. O sea, es claro que hay una diferencia.
Como la indicación cumple con la formalidad de las firmas pero no con la característica de ser renovada, pues no se planteó en la Comisión, pido la unanimidad de la Sala para votarla, toda vez que expresa la realidad del debate surgido entre los señores Senadores .
--Se accede por consenso.
Entonces, pondré en votación primero la indicación.
Señor Presidente , ¿me permite un segundo?
Señor Presidente , simplemente quiero señalar que no ponemos ningún impedimento. ¿Y por qué lo digo? Porque, ciertamente, podríamos obstaculizar el tratamiento de la indicación. Sin embargo, Su Señoría describió bien la situación: existen dos posiciones en el Senado, y nos parece absurdo que, en una materia de esta naturaleza, alguien quiera imponer un punto de vista sobre la base de un precepto reglamentario.
Sólo pido, con el mayor respeto -porque en otras oportunidades ha ocurrido algo similar y no se ha actuado en consecuencia-, que si a lo futuro se repite una situación de igual índole no se imponga una norma reglamentaria cuando se trate de expresar la voluntad mayoritaria de la Corporación.
Entonces, habiendo unanimidad, por las razones aducidas -en efecto, ellas dan cuenta de un muy buen clima en el sentido de ir al fondo de la cuestión y no quedarse en los aspectos reglamentarios-, corresponde votar primero la indicación.
Se tomará votación nominal.
La indicación, suscrita por los Senadores señora Frei y señores Zaldívar (don Andrés) , Viera-Gallo , Núñez , Ávila , Parra , Silva , Zaldívar (don Adolfo) , Muñoz Barra , Moreno y Sabag, es del siguiente tenor:
"Artículo 18.- Límite máximo de las penas privativas de libertad. La internación en régimen cerrado y semicerrado con programa de reinserción social que se impongan a los adolescentes no podrán exceder de 3 años si el infractor tuviere menos de 16 años o de 8 años si tuviere más de esa edad.".
Señor Presidente , es importante señalar que aquí no se trata del presidio, sino simplemente de un programa para rehabilitar a los adolescentes. Por lo tanto, el tiempo destinado a lograr efectivamente ese objetivo puede ser muy relevante.
No estamos hablando de penas de prisión que, de una manera u otra, impliquen un castigo que no rinda ningún fruto. Por el contrario, estamos frente a un programa que, llevado a cabo en la forma debida, puede ser muy beneficioso para los adolescentes.
Por ello, soy partidario de mantener lo que discutimos en la Sala y que fue aprobado por la Comisión, en cuanto a mantener los plazos superiores.
Voto en contra de la indicación, porque creo que no favorece la rehabilitación de los adolescentes.
Señor Presidente, soy contrario a la indicación.
La experiencia social nos está mostrando que la delincuencia en los adolescentes, en los jóvenes, es un problema grave.
Por otro lado, las personas de 14 años hacia arriba tienen suficiente discernimiento como para comprender y saber que matar, robar o violar son conductas en las que no se debe incurrir.
Además, la estructura de este proyecto de ley, que tiende a buscar la rehabilitación de los jóvenes, es adecuada.
En consecuencia, manifiesto mi rechazo a la indicación.
Sin embargo, no puedo votar, porque tengo un pareo de caballeros con el Senador señor Páez . Sólo quería dejar constancia de mi posición.
Señor Presidente , tenemos un acuerdo con el Honorable señor Ruiz-Esquide en el sentido de parearnos en caso de ausencia de uno de los dos. De manera que hago honor a la palabra empeñada.
Señor Presidente , veo que no está en la Sala el Honorable señor Ruiz De Giorgio, con quien mantengo un pareo permanente que, por esa razón, debo hacer efectivo.
Así se consignará, Su Señoría.
--Se rechaza la indicación (19 votos contra 15 y 3 pareos).
Votaron por la negativa los señores Arancibia, Bombal, Canessa, Cantero, Cariola, Coloma, Espina, García, Horvath, Larraín, Martínez, Matthei, Orpis, Parra, Prokurica, Romero, Silva, Stange y Vásquez.
Votaron por la afirmativa los señores Aburto, Ávila, Flores, Foxley, Frei (doña Carmen), Gazmuri, Moreno, Muñoz Barra, Naranjo, Núñez, Ominami, Sabag, Vega, Viera-Gallo y Zaldívar (don Andrés).
No votaron, por estar pareados, los señores Fernández, Novoa y Ríos.
Propongo aprobar el artículo respectivo con 19 votos a favor, de quienes rechazaron la indicación anterior, y 15 en contra, de aquellos que la aprobaron.
Lo que ocurre es lo siguiente. No se pueden sumar en contra los votos emitidos a favor de la indicación anterior, porque en tal caso la condena no tendría límite.
Yo quisiera que fueran 8 y 3 años, respectivamente. Pero, en defecto de eso, hay que votar a favor de la norma que propone la Comisión.
Someteré a votación electrónica la disposición pertinente.
La aprobación tendría que ser unánime, señor Presidente , porque de lo contrario...
Cada Senador votará según su parecer.
Señor Presidente , con su venia, debo explicar un asunto técnico.
Tiene toda la razón el Honorable señor Viera-Gallo , porque si no se estableciera el precepto que se nos propone, se aplicarían las normas del Derecho Penal común.
Por lo tanto, quiero expresar lealmente a los señores Senadores contrarios a la disposición que, si ella es rechazada, los menores de edad van a tener las mismas penas que los adultos. Así que les sugiero votar a favor.
Antes de comenzar la votación, debo aclarar que todavía queda el expediente de la Comisión Mixta. O sea, el voto tiene varios sentidos.
En votación electrónica el artículo 18 propuesto por la Comisión.
--Se aprueba (22 votos contra 1 y 10 abstenciones).
Votaron por la afirmativa los señores Arancibia, Bombal, Canessa, Cantero, Cariola, Coloma, Espina, Foxley, García, Horvath, Larraín, Martínez, Matthei, Parra, Prokurica, Romero, Sabag, Silva, Stange, Vásquez, Vega y Viera-Gallo.
Votó en contra el señor Gazmuri.
Se abstuvieron los señores Ávila, Fernández, Flores, Frei (doña Carmen), Moreno, Muñoz Barra, Naranjo, Núñez, Ominami y Zaldívar (don Andrés).
Finalmente, la Comisión propone desechar el artículo 63. El acuerdo pertinente se adoptó con los votos a favor de los Senadores señores Chadwick , Espina y Zurita , y la abstención del Honorable señor Viera-Gallo .
Señor Presidente , retiro mi abstención.
Si le parece a la Sala, dejando constancia del retiro de la abstención del Senador señor Viera-Gallo , se dará por aprobada la proposición de la Comisión, que desecha el artículo 63.
--Se aprueba, y queda terminada la discusión del proyecto en este trámite.
Si le parece a la Sala, como tenemos un homenaje a las 18, para no cortar el hilo de la relación sobre la iniciativa que corresponde tratar en seguida...
Propongo a la Mesa debatir de inmediato la iniciativa que concede la nacionalidad chilena por especial gracia a Monseñor Riccardo Ezzati, que concita amplia adhesión.
Tiene razón, señor Senador .
Si le parece a la Sala, trataremos a continuación ese proyecto.
--Se constituyó la Sala en sesión secreta a las 18:50 y adoptó resolución sobre el proyecto de ley, en primer trámite constitucional e iniciado en moción del Senador señor Moreno, que concede, por especial gracia, la nacionalidad chilena a Monseñor Ricardo Ezzati Andrello.
--Se reanudó la sesión pública a las 18:55.
Señores Senadores; estimada Iris; estimados Vladimir , Andrónico , Guillermo , Jean Paul , Paola, Gabriela ; nietos; amigas y amigos;
Hace ya 26 días Chile fue testigo de las numerosas muestras de respeto, afecto, admiración y cariño que se manifestaron luego de conocerse el deceso de don Andrónico Luksic Abaroa .
Hoy el Senado de la República, lugar de encuentro y entendimiento de nuestra sociedad, detiene su diario acontecer para rendir un justo y merecido homenaje en memoria de un ser humano excepcional.
De carácter recio, reservado y distante para muchos, quienes lo conocimos y aquellos que trabajaron junto a él dan cuenta de un hombre afable, de fácil conversación y con profundo sentido humano y social.
Estas facetas de su personalidad no eran contradictorias, quizás porque era un hombre de dos mundos: aquel de su querida Isla de Brac, en Croacia, y el del chileno de Antofagasta que lucía con singular temple la estampa de guaso chileno cuando nos encontrábamos en su amada Escuela Agrícola Pascual Baburizza, en la Calle Larga de Los Andes.
De dos mundos era aquel hombre que disfrutaba de los paseos por la playa de Hornitos con sus nietos, a quienes les enseñaba cómo "capear las olas", y se animaba cocinando para sus amigos de siempre, y aquel empresario perseverante y agudo que iba siempre de frente en los negocios y no rehuía los desafíos, apoyado siempre en la fuerza de sus convicciones.
Muchos conocimos a Andrónico en las diferentes facetas de su vida. Sin embargo, al momento de su partida pudimos saber aún más de él al escuchar cientos de testimonios de las innumerables personas que lo despidieron y que, en definitiva, hablaban de un hombre íntegro, cabal y humano a la vez.
Hoy su esposa, su hermano, sus hijos, sus nietos, sus trabajadores y colaboradores más cercanos, sus amigos y toda una comunidad lo recuerdan con indisimulado orgullo.
Era un hombre emprendedor, un verdadero adelantado, que unía su ser al de un esposo, padre y abuelo ejemplar, demostrando siempre en su vida un vigoroso tesón para generar empresas y una enorme visión de futuro, adelantándose a los tiempos y procurando permanentemente la innovación tecnológica y la capacidad para adentrarse en el desarrollo de diversas iniciativas, con la destreza y el ingenio que caracterizaban su innato don de empresario.
Sus cualidades de investigador, de observador acucioso y, especialmente, de gran visionario lo llevaron a conocer, como nadie, el entonces incipiente desarrollo empresarial chileno, en donde distinguía, con oportunidad y claridad, lo que tenía futuro de lo que no valía; lo esencial de lo accidental.
Cómo no recordar esta tarde su memorable anécdota de la primera venta de una mina nortina a un grupo japonés, cuando recibió la oferta de 500 mil, que aceptó convencido de que estaba haciendo un buen negocio, y para su atónita sorpresa, luego descubrió que dicho monto no era en pesos, sino en dólares.
Era común escuchar en él que no existían malas o buenas empresas, sino buenos y malos administradores.
Por eso las compañías de Andrónico Luksic lograron el éxito que exhiben en nuestros días, hasta el punto de abrir mercados insospechados para nuestro país, demostrando al mundo las posibilidades de la minería privada chilena, a través del trabajo, el esfuerzo, la perseverancia y la aplicación de tecnología de punta.
Este éxito empresarial contribuyó, sin lugar a dudas, al desarrollo de diversas zonas del país. Su empuje y progreso traspasaron los límites regionales de Antofagasta, llegando hasta el centro agrícola de Aconcagua, con la Escuela Agrícola Pascual Baburizza, y hasta el sur del país, con el desarrollo del Parque Ecológico de Chan-Chan, otorgando trabajo a miles de personas gracias a sus variadas empresas y diferentes actividades, en las cuales siempre procuró mantener un trato justo para todos, basado en el respeto y en la dignidad.
Aquí nos encontramos con otra de las enormes cualidades humanas de Andrónico Luksic: la capacidad de relacionarse con sus amigos y trabajadores. Destacan las excelentes relaciones que mantuvo siempre con todos y cada uno de ellos.
Junto con las obras materiales, creía por sobre todo en los trabajadores, e hizo de la participación social una bandera de lucha que pocos han enarbolado con tanta prestancia, con tanta elocuencia y con tanta fuerza, porque practicaba lo que creía. Y lo que hacía lo efectuaba con proverbial sabiduría e ingenio.
Pero a sus enormes éxitos en los ámbitos de la producción, del mundo financiero, industrial y minero, creando trabajo y promoviendo el desarrollo del país, se debe agregar otro mayor, el más grande de todos, aquel logrado en su mejor empresa: la construcción de una familia sólida, estable, unida por el amor y los valores.
Hoy estamos convencidos de que su ausencia física no podrá borrar jamás el recuerdo de un hombre de bien y de trabajo, que nos distinguió con su amistad y que nos legó la experiencia de una actividad en la que fue pionero y donde forjara grandes empresas, que hoy son un orgullo para Chile y un ejemplo para las nuevas generaciones, las que podrán ver siempre en su vida las mejores virtudes que podemos encontrar en los seres humanos.
Estoy seguro de que Iris, su distinguida esposa, sus hijas (Paola y Gabriela) , sus hijos ( Andrónico , Guillermo y Jean Paul ), sus nietos y todos sus amigos y colaboradores guardarán siempre su imborrable recuerdo y seguirán su ejemplo, manteniendo a sus empresas -a las que tanto entregó- en la vanguardia y con el irrestricto sentido social, que son sellos indelebles de su creación.
Por mi parte, hoy renuevo lo que alguna vez conversáramos en su hacienda de San Vicente, en el sentido de que su querida Escuela Agrícola Pascual Baburizza nunca estará sola. Habremos muchos que tomaremos sus banderas y contaremos a las nuevas generaciones que la formación y la educación de excelencia en el campo de la técnica agrícola se las deben a un hombre excepcional, que siempre soñó con que ustedes, jóvenes, tuvieran la oportunidad de surgir en la vida.
El Senado de la República se inclina ante un hombre de excepción, que es orgullo de Chile y de los chilenos.
Señoras Senadoras, señores Senadores; hablo en representación de los Senadores de la Democracia Cristiana y muy especialmente en nombre de la Honorable señora Carmen Frei , representante de la querida Antofagasta de Andrónico Luksic .
Hoy nos reunimos por acuerdo unánime del Senado para rendir homenaje póstumo a Andrónico Luksic Abaroa . Es un homenaje justo y merecido.
Nuestra Corporación siempre ha sido convocada para recordar y destacar a chilenas y chilenos que se han distinguido por el aporte que han hecho al país.
Hemos resaltado las virtudes patrias de grandes personalidades del mundo político, religioso, cultural, del trabajo, de la empresa y del servicio público. Es una manera de dejar constancia, en los anales de nuestra historia republicana, de la vida de insignes personalidades que han contribuido a construir la historia de Chile.
Hoy no podríamos guardar silencio. Hoy debemos hacer una pausa en nuestras funciones legislativas, para rendir un justo y merecido homenaje a un chileno de excepción, a un hombre de múltiples facetas, a un hombre forjado en su propio mérito, a un hombre que fue capaz de construir en su trayectoria un sinnúmero de empresas, pionero en todo tipo de actividades productivas.
Fue un creador, un visionario, alguien que creyó en sus sueños y los realizó. Su pasión era la minería, donde con esfuerzo y visión logró ser uno de los empresarios más importantes, no sólo a nivel nacional, sino también mundial, contándose entre los principales productores.
Su acción empresarial no se proyectó únicamente en el país, sino que asimismo trascendió a Europa, América Latina y, muy especialmente, a la que fue su segunda y querida patria: Croacia.
Me atrevo a decir, sin exageración, que Andrónico Luksic Abaroa debe ser reconocido como uno de los grandes pioneros del Chile empresarial, comparable a personas ya inscritas en nuestra historia, como José Santos Ossa , Tomás Urmeneta , Matías Cousiño , Pascual Baburizza , Federico Santa María .
Los que lo conocimos y tuvimos el privilegio de compartir su amistad debemos dar testimonio de lo que fue su vida real. Era un hombre que, a pesar de sus éxitos, nunca buscó el halago o la publicidad de sus actos. Al contrario. No le gustaba ser objeto de la noticia: prefería resguardar su privacidad.
Para él, lo primero era su familia. Allí vivía intensamente junto a su esposa, Iris, y sus hijos, Paola , María Gabriela , Andrónico , Guillermo y Jean Paul , a quienes se sumaban sus 19 nietos. Bastaba escucharlo y sentir su cariño inmenso por cada uno de ellos. Como lo hacía presente, su trabajo y sus éxitos no le hicieron perder el norte de lo principal. Siempre buscó el tiempo necesario para mantener ese sentido patriarcal que tanto ansiaba para sí y los suyos.
¡Con cuánto entusiasmo relataba sus estadías en Hornitos o los encuentros familiares, en los que era el anfitrión preocupado de los más íntimos detalles para una velada inolvidable!
Pero su cariño traspasaba su familia. Lo manifestaba también a quienes conocía y entregaba su amistad. Era un hombre llano, que no ostentaba ser más que quienes fueran sus contertulios.
Se destacaba por su inteligencia, por su cultura, por la pasión con que relataba sus proyectos y sueños. Era certero en su juicio. No tenía dobleces para expresar sus críticas.
No sólo le preocupaban su entorno familiar, sus empresas y sus múltiples actividades, sino que también se apasionaba por Chile y su destino.
Era interesante mantener una conversación con él. Uno no sólo llegaba a apreciarlo como persona, sino que también recogía muchas enseñanzas de cada encuentro, las cuales únicamente pueden entregar hombres como Andrónico Luksic , con la experiencia de una vida llena de logros, pero, al mismo tiempo, generosa para todos.
Amó a Chile con intensidad. Amó a su tierra natal, Antofagasta, con verdadera pasión. Siempre la tuvo presente. Y parte importante de sus éxitos los sembró allá. Amó con pasión a la tierra de sus ancestros: Croacia, adonde volvió a cada instante. Dejó allí, asimismo, su impronta de empresario y de hombre de bien. Quien vaya a esos lugares sabrá por su gente que también dejó su huella y su siembra.
Mientras luchó contra su fatal enfermedad parecía que pedía a la vida tiempo para poder visitar todos los lugares queridos que habían sido parte de su existencia. Aprovechó hasta el último instante. Estoy seguro de que su único lamento es no haber podido regresar a su tierra de origen, a su querida Croacia, para contemplar su sueño de juventud que tantas veces nos relató, su última obra: la villa Scheherazada, en Dubrovnik.
Andrónico Luksic no sólo creó empresas en forma fría e impersonal, sino que también, muy especialmente, dio trabajo a miles de chilenos y chilenas, teniendo presente siempre un compromiso social para con sus colaboradores.
Era un hombre que creía en los valores humanos. Por ello, no le bastó que sus energías pudieran medirse por los éxitos de sus empresas. Asumió con la misma pasión la tarea de llevar a cabo igualmente una callada pero importante acción social en bien de la comunidad. Volcó su compromiso en ese objetivo al hacerse cargo en forma personal de la Fundación Pascual Baburizza, siendo su orgullo los logros que alcanzaban cientos de jóvenes en el área de la agronomía. Cuando uno tenía la ocasión de visitar ese centro de formación, él lo mostraba con orgullo, lo sentía como uno de los principales frutos de su trabajo. Es la razón por la cual manifestó el deseo de que sus cenizas mortales fueran depositadas en una colina enclavada en ese lugar, donde entregó parte de su vida.
Habría bastante que escribir y decir acerca de quien es motivo en este momento de la convocatoria del Senado. Pienso que al exaltar sus virtudes estamos hiriendo su modestia, que lo hizo emerger siempre con más grandeza. Es lo que sucede con los hombres sobresalientes que transitan por esta tierra.
Muchos hacen noticia todos los días mientras están vivos. Otros, si bien son conocidos por sus actos, hacen noticia cuando parten. Estos últimos son los que han sembrado, a menudo en forma silenciosa, y los que lo han hecho en terreno fértil, por lo cual sus obras trascienden más allá de sus vidas. Estoy seguro de que nuestro amigo Andrónico Luksic Abaroa es uno de ellos. Su recuerdo y sus realizaciones perdurarán en el curso de nuestra historia.
Andrónico Luksic ha partido. Deja aquí, en el mundo terrenal, a su familia, a sus amigos y a su patria, pero parte como un hombre justo que, como él mismo lo expresó, fue feliz en la plenitud de su vida. Realizó sus sueños más queridos. Y, por ello, quiso ser despedido con la poesía y la canción de "Gracias a la vida", de Violeta Parra.
Hoy quiero, en nombre de la Democracia Cristiana y en el mío propio, expresar a su familia; a su viuda, Iris; a sus hijos, Paola , María Gabriela , Andrónico , Guillermo y Jean Paul , nuestros sentimientos de pesar y solidaridad por la partida de Andrónico Luksic.
Doy gracias por haber sido parte de su vida.
Los que creemos en el Ser Supremo estamos seguros de que Andrónico, como hombre justo -que lo fue-, ha sido acogido por Dios en su reino y goza de la paz eterna.
Antes de proseguir, quisiera saludar al señor Boris Maruna, Embajador de Croacia, quien hoy nos acompaña.
Honorables colegas, familiares de Andrónico Luksic Abaroa :
Son, en verdad, muy conocidos los éxitos empresariales de aquel a quien hoy rememoramos. Por lo tanto, no los repetiré.
En nombre de los Senadores socialistas, quiero contribuir muy modestamente a este merecido homenaje con algunos recuerdos más personales y algunas reflexiones más generales.
Tuve ocasión de conocer a Andrónico Luksic Abaroa y de aprender a respetarlo y estimarlo. Pude conversar con él y escuchar directamente sus opiniones y sus experiencias.
Compartí con él en momentos agitados, como cuando estaban prontas a iniciarse las actividades de la mina Los Pelambres. Acudimos, con el actual Primer Mandatario, a conocer lo que don Andrónico consideraba su proyecto estrella.
Fue una visita muy historiada, suscitada en una invitación normal en cualquier país. ¡Qué más normal que invitar a conocer un gran proyecto de desarrollo de la minería privada a quien tenía alta probabilidad de transformarse en Presidente de Chile ! Pero constituyó, sin lugar a dudas, una invitación valiente y muy importante en el contexto empresarial del año 1999.
Compartí también con él, en diversas ocasiones, en la Fundación Pascual Baburizza, de Los Andes (comuna de la circunscripción que represento junto con el señor Presidente del Senado ). Se trata de un proyecto de Escuela Agrícola, quizás menos conocido que otras obras, pero de alto interés social, con más de 400 alumnos matriculados. En verdad, todos los años ha sido muy impresionante ver a jóvenes de origen modesto, con sus parientes, celebrando su graduación.
Desde aquí, señor Presidente , solicito a la familia de don Andrónico Luksic que mantenga el mismo interés que él tuvo por esa enorme obra social.
También conversé con don Andrónico , en varias oportunidades, bajo el calor del norte: en Hornitos, lugar clásico de sus vacaciones. Y ahí pude constatar muchas cosas: su pasión por la minería; su especial cariño por el norte de Chile; su espíritu amplio; su enorme conocimiento del mundo, y -como se ha señalado- su sencillez y cordialidad.
Igualmente, conversé con él en momentos un poco más difíciles: cuando su enfermedad comenzaba a ganar terreno y se discutía en el país y en el Congreso el proyecto de royalty minero, que don Andrónico rechazaba, no por principio, sino porque sentía que su imposición violaba un compromiso. Entonces pude constatar la enorme importancia que otorgaba a la palabra empeñada.
Quiero complementar estos recuerdos personales con tres reflexiones muy breves de tipo más general.
Primera, a juzgar por todas las cosas que él hizo y las actividades que desarrolló -aquí se han recordado-, uno pensaría que se trataba de una persona bastante mayor. Y no era así. Lo cierto es que murió a los 78 años. Lo que pasa es que tuvo una vida extraordinariamente intensa.
Segunda, la historia de don Andrónico es bonita y creo que muestra la mejor parte de Chile: la que tiene que ver con su capacidad de asimilación y de abrir espacios a quienes se esfuerzan y poseen talento.
Tercera, su fortuna no fue determinada por orígenes sociales o privilegios históricos. ¡No! Es producto de una historia del siglo XX que comienza con la llegada de don Policarpo Luksic a Antofagasta. Resulta notable que, en este país tan jerarquizado, tan estratificado, ése sea el punto de arranque de un proceso que llevaría a la constitución de una de las principales fortunas de Chile y de América Latina.
Para concluir, deseo manifestar que Andrónico Luksic era, sin duda, un hombre muy rico; pero cuando uno estaba con él no lo hacía sentir: tenía una calidez y una sencillez que cautivaban. Tales rasgos hacían de él, no sólo una persona muy respetable, sino un ser humano extraordinariamente querible, virtudes que justifican en forma amplia este homenaje que le tributa el Senado.
Mis saludos y respetos para Iris, su esposa; para Vladimir , su hermano; para Andrónico , Guillermo , Jean Paul , Paola y María Gabriela , sus hijos, y para sus 19 nietos.
Señor Presidente , familiares y amigos de don Andrónico Luksic :
No es frecuente que en el Senado se rinda homenaje a un empresario. Pero tampoco es usual encontrar un hombre que haya puesto tanto coraje, disciplina, empuje y capacidad al servicio del espíritu emprendedor como don Andrónico Luksic Abaroa .
Su figura es un ejemplo inspirador, no sólo para quienes se encuentran vinculados al mundo empresarial, sino también para todo hombre, mujer y niño que busque modelos de personas que han sido capaces de realizar enormes emprendimientos, de materializar grandes sueños. Por ello, este homenaje resulta justo y merecido.
Andrónico Luksic Abaroa nació en Antofagasta el 5 de agosto de 1926; hijo de Policarpo Luksic , un inmigrante croata, y de Elena Abaroa, de origen boliviano. Estudió Derecho en la Universidad de Chile y luego se fue a Francia para estudiar Economía. Sin embargo, ya en esa época evidenció su inteligencia e interés por los negocios. Su agudeza y austeridad le permitieron hacerse allí de un pequeño capital, con el que posteriormente adquirió un porcentaje de la Concesionaria Ford, en Antofagasta.
En esa empresa conoció a unos franceses, a quienes adquirió un porcentaje de una mina de cobre que luego vendió a inversionistas japoneses. Y así despertó su pasión por la minería, afición que lo acompañó durante toda su vida.
En los años siguientes se dedicó intensamente a la exploración minera. Salía -él mismo- a recorrer el desierto y los cerros. Y en una entrevista señaló: "Muchas de las minas que poseo las encontré en los recorridos que por años efectué en el norte de Chile".
Su seriedad y los ahorros que siempre se esforzó por reunir le permitieron acceder a créditos que invirtió en la compra de diversas empresas, como bosques, la mina de Lota Schwager, Lucchetti.
La época de la Unidad Popular fue dura. ¡Qué duda cabe! Negoció con el Gobierno de Salvador Allende, lo que le permitió conservar algunas de sus sociedades a cambio de deshacerse de la mayoría de ellas.
El Gobierno militar también fue duro: durante los primeros cuatro años tuvo orden de arraigo. Y no está claro por qué. También se dice que no tuvo acceso a las empresas nacionalizadas que se remataron o vendieron en los primeros tiempos de dicho Régimen. Esos episodios son poco conocidos y comentados; pero, evidentemente, en el período inicial de aquél don Andrónico no era un personaje querido.
La crisis de los 80 lo encontró con liquidez, algo que siempre procuró tener. Compró Madeco y Lucchetti; luego, la CCU, con un socio alemán. Y, en esa época, poco a poco se suavizó y en definitiva terminó el distanciamiento que existía en algunos personeros de Gobierno hacia él y que -como dije- no está claro qué lo originó.
En todo caso, don Andrónico Luksic nunca hizo públicas sus relaciones, las amenazas o postergaciones, ni con la Unidad Popular, ni con el Régimen militar. Siempre cuidó su privacidad. Fue discreto y sobrio toda la vida. Pero, además, personas que lo conocieron señalan que los asuntos antipáticos los depositaba como en un cajón de su mente, al que echaba llave y luego se olvidaba. No guardaba rencores.
Era positivo, optimista. Y gente que lo trató y lo quiso mucho dice que era muy entretenido además de culto, amante de la poesía, de la buena mesa, de una amena conversación.
No tuve oportunidad de conocerlo lo suficiente como para hacer algún alcance respecto de su vida personal. Sin embargo, basta observar el largo y unido matrimonio que formó con la señora Iris Fontbona ; la confianza empresarial que depositó en sus hijos; la hermandad y el compañerismo que se perciben entre los cinco hermanos, y la larga amistad de la que disfrutó con un selecto número de personas para entender que fue un hombre completo a quien no sólo le interesaban los negocios.
En Hornitos, una playa al norte de Antofagasta que él nunca abandonó, tuve ocasión de sentir su hospitalidad, sencillez e inmenso gozo por la vida.
¡Cómo no referirme a uno de los grandes proyectos de su vida: la mina Los Pelambres, situada en la Cuarta Región, que represento!
El yacimiento había sido dado de baja por Anaconda luego de que un estudio de factibilidad arrojase resultados negativos. Su construcción a fines de los años noventa, fue una verdadera hazaña, tanto por lo difícil y complicado que resultó el financiamiento sindicado como también por la construcción misma, que fue realizada a una velocidad increíble. Hoy la mina Los Pelambres es un gran motor de desarrollo y de crecimiento en el valle del Choapa.
Tuve el honor de asistir a la inauguración del proyecto. Me impresionó la felicidad que embargaba el rostro de don Andrónico al abrazar a su hijo Jean Paul , quien desarrolló la iniciativa. Ese día me quedó claro que don Andrónico era de aquellos grandes hombres que disfrutan tanto o más del proceso de construir que de sus resultados.
Cuando se observa el empuje y el coraje que exhiben sus cinco hijos tanto en materias empresariales como deportivas, incluso ante el tratamiento incomprensible e injusto de autoridades y de la justicia de un país vecino, resulta obvio que supo transmitir sus grandes cualidades a su familia.
Uno sólo puede imaginar la alegría que debe haber sentido don Andrónico cada vez que sacaba adelante algún proyecto en su muy querida Croacia, la tierra de su padre, o cuando su Fundación le permitía educar y capacitar a jóvenes de escasos recursos. Numerosos estudiantes de la Región que represento reciben una excelente formación como técnicos agrícolas en la Escuela Agrícola Pascual Baburizza, de Los Andes. En estos días la Fundación Andrónico Luksic , a cargo de su hija Paola, inaugura un Cyber Tren , en Antofagasta.
Su familia y sus amigos han debido enfrentar la pena de la partida. Sin embargo, no cabe duda de que lo que debe primar, y lo que va a prevalecer, es el orgullo, la alegría y el agradecimiento a Dios por haber sido parte de la vida de un hombre tan extraordinario como don Andrónico Luksic Abaroa.
Por ello, en nombre de la UDI y en el mío propio, expreso nuestros sentimientos de pesar a su señora, doña Iris Fontbona ; a sus hijos Andrónico , Guillermo , Jean Paul ; a sus hijas, Paola y Gabriela , y a sus nietos.
Tiene la palabra el Senador señor Vásquez.
Señor Presidente , estimada familia de don Andrónico Luksic :
Cuando hablamos de los factores que han contribuido a la superación en la mayoría de los hombres de negocios o de lo que ha incidido en el logro de sus empresas, nos referimos en forma preponderante al concepto del éxito en la gestión económica.
Don Andrónico Luksic Abaroa , quien llegó a ser uno de los empresarios con más laureles en Chile en nuestros días, no cultivó el exitismo para ser reconocido por su afán desmedido. Es cierto que el éxito de los negocios se alcanza con conocidas cualidades como el esfuerzo, la inteligencia, la austeridad, el conocimiento, la audacia, la astucia, el convencimiento en la factibilidad de las ideas, la perseverancia, el escoger un buen equipo humano y profesional, y también otras como la suerte. Todas estas cualidades don Andrónico las tuvo y supo utilizarlas en forma brillante.
Pero él sabía que obtener el éxito como un logro en sí no conduce a la realización de quien lo obtuvo, aunque haya sido alcanzado con un duro y sostenido esfuerzo de décadas. Esa realización personal va y debe ir sumada al hecho de ser consecuente con sus principios. La calidad humana que demostraba don Andrónico reafirma lo anterior.
Andrónico Luksic Abaroa fue hijo de un inmigrante croata, don Policarpo , y de su madre chileno-boliviana, doña Elena. Nació en Antofagasta, en noviembre de 1926; estudió Derecho en la Universidad de Chile e hizo su memoria en París, en la que obtuvo distinción máxima. Ya de vuelta en Chile realizó su práctica de abogado en la Sindicatura de Quiebras.
Sin embargo, no juró como tal profesional y se dedicó a los negocios, entre los que destacó el de la minería como uno de sus más apreciados, ya que en 1952 compró el 25 por ciento de una empresa minera, en Antofagasta. Con el tiempo llegó a ser el dueño de las minas Los Pelambres , Michilla y El Tesoro (esta última la trabajó personalmente), porque, como dijo en una entrevista concedida hace algunos años: "Lo que me gusta es caminar por los cerros y encontrar rocas que me puedan llevar a algo mayor".
Posteriormente, ingresó a los sectores de la industria, la agricultura, el transporte, las finanzas, y otros. Hoy su grupo empresarial, compuesto fundamentalmente por sus tres hijos hombres, amigos y socios, está organizado en dos holdings: Quiñenco y Antofagasta Minerals . El primero gira en torno a los negocios financieros e industriales como Madeco, CCU, Telsur, Habitaria y el Banco de Chile; y el segundo comprende la minería, Aguas Antofagasta y el Ferrocarril Antofagasta-La Paz.
En la misma entrevista que hemos citado, don Andrónico Luksic fue consultado por el rol que había jugado la suerte en su vida, y él contestó: "Es un elemento vital. Para tener éxito en la vida hay que tener audacia, pero también hay que ahorrar, porque si uno no ahorra nunca va a ser próspero. Podrá vivir bien, pero el día que le vaya un poco mal, ahí se acaba la buena vida. Hay que trabajar sin horario y con gran entusiasmo porque en la medida en que lo hagas y te fascine, no estás trabajando, sino haciendo lo que te gusta".
Al leer estas líneas, recordamos una reflexión de Albert Einstein , escrita más como un ser humano común y corriente que como el célebre genio que fue: "Debe evitarse hablar a los jóvenes del éxito como si se tratase del principal objetivo en la vida. La razón más importante para trabajar en la escuela y en la vida es el placer de trabajar, el placer de su resultado y el conocimiento del valor de su resultado para la comunidad".
Más que su fortuna en el emprendimiento económico, queremos destacar la calidad humana de don Andrónico . Ello, porque después de tan incansable trabajo, se "jubiló" para dedicarse a lo que le fascinaba: su familia, su Croacia y la ayuda social, especialmente en el campo educacional.
Sus negocios quedaron en manos de sus hijos, a quienes desde niños traspasó sus experiencias en el entorno familiar, en el que más gozaba de la emoción de lo hecho y de la riqueza de compartir con los suyos que de la consecución del éxito económico. En cierta ocasión, dijo: "Cuando llegaba de la oficina a la casa, me metía en mi cama y a mi alrededor se sentaban mis cinco hijos y mi mujer, y yo les contaba lo que había sido mi jornada, con lujo de detalles. Al poco tiempo, me di cuenta de que de esas conversaciones salían novedosas soluciones a problemas que se me iban presentando. La conversación con mi familia se transformó en un aporte valiosísimo y muy útil".
En 1947, visitó su querida Croacia, la tierra de su padre, donde aún viven muchos familiares. Y en viajes posteriores adquirió una connotada villa, contigua a un hotel, cerca de los muros de la histórica ciudad de Dubrovnik, además de una firma turística compuesta, entre otros activos, por barcos de pasajeros, buses, restoranes y una buena cantidad de hoteles.
Cuando en la misma entrevista se le preguntó si frecuentaba aquella villa croata, don Andrónico respondió:
"Vengo de allá. Voy cada vez que puedo y ahora acaban de estar por primera vez mis hijos y mis nietos. Es mi obsesión de Croacia y la estamos reparando actualmente, al igual que el hotel, que fue declarado monumento nacional".
Consecuente con sus principios de ayuda a la comunidad, desde 1966 don Andrónico , a través de la Fundación Luksic, otorgó becas mensuales en dinero para gastos personales a jóvenes de escasos recursos, seleccionados por sus dotes intelectuales, esfuerzo y dedicación. Al respecto dijo:
"La idea es que tengan en su bolsillo su plata, para que si en algún momento un compañero se compra un sándwich y una bebida, ellos no tengan que pasar por la humillación de no poder hacerlo".
Por otra parte, don Andrónico poseía un parque ecológico de 55 mil hectáreas, cerca del volcán Choshuenco y del pueblo del mismo nombre, entre los lagos Panguipulli y el Riñihue, "donde" -señalaba- "estamos a cargo de una escuelita y de una posta, que cuenta con una moderna máquina cardiovascular, prácticamente única en Chile".
Con ello demostró que en su espíritu consideraba la educación como la base fundamental para el desarrollo. Así, desde 1988 dispuso de tiempo y aportes económicos, colaborando con los jóvenes más necesitados, a través de la Escuela Agrícola Pascual Baburizza, en Los Andes. Allí se matriculan 400 alumnos de todo Chile, que estudian y se capacitan totalmente gratis, recibiendo, además, uniforme y zapatos.
Pascual Baburizza también fue un inmigrante croata, que falleció en 1944 en su fundo, cerca de Los Andes. Estipuló en su testamento que se creara una fundación de beneficencia con su nombre para promover las actividades agrícolas. Ese deseo fue cumplido por don Andrónico y hoy el reconocido establecimiento cuenta con modernas instalaciones, computación, laboratorios y otros adelantos. Además de todos los beneficios, la escuela agrícola entrega cada año la beca " Andrónico Luksic ", para que un estudiante del último año pueda estudiar en la universidad una carrera relacionada con el agro.
De este modo, tras 78 años de fecunda vida, el fundador y forjador de la más grande fortuna de Chile cumplió fielmente con sus principios y sólo así obtuvo el éxito, el éxito verdadero y final.
En nombre del Partido Radical Social Demócrata, de su bancada y en el mío propio, entrego mis más sentidas condolencias a la familia y amigos de don Andrónico Luksic Abaroa .
Tiene la palabra el Honorable señor Flores.
El señor FLORES .-
Señor Presidente , yo no leeré nada ni voy a repetir las muchas cosas que ya se han dicho.
Soy alguien que conoció a Andrónico Luksic con cierta intimidad. Soy parte de lo que la Senadora señora Matthei llamó "la época de la Unidad Popular". Me tocó negociar algunas empresas con don Andrónico . Yo tenía 27 años, y él, 45. Nunca había oído hablar de él. Yo soy un provinciano de Talca; él era uno de Antofagasta. Por lo tanto, nunca nos habíamos encontrado.
En las oficinas de la CORFO conocí a este señor, que me pareció raro y extraordinario. Me correspondió comprarle empresas en situaciones no muy amistosas para él, y sin embargo nos hicimos muy amigos.
Nos hicimos muy amigos porque Andrónico me impresionó con tres cosas que marcaron mi vida en muchos aspectos. Si tengo algo de empresario es porque tuve profesores, y uno de ellos fue él.
La primera fue una lección que me dio al decirme: "Mire, lo fundamental es el tiempo. Si vamos a hacer algo, hagámoslo rápido". Eso es algo que en Chile a veces olvidamos.
La segunda, cuando me expresó: "Lo más importante son las personas que trabajan conmigo, no las fábricas que poseo. Así que deme una salida que permita que las personas tengan algo que hacer".
Recuerdo a los hermanos Radic y a varios otros. Eso me impresionó mucho. Nunca lo había escuchado. En aquella época yo era un estudiante de Ingeniería que no conocía el valor de las personas. Lo aprendí de él.
Y la tercera se dio en el momento en que me manifestó: "Yo no estoy a favor ni en contra de los Gobiernos. Éstos son para gobernar. Deme las reglas y con ellas déjeme operar". Yo no era más que subgerente técnico de la CORFO, pero creo que ayudé a imponer esas reglas.
Digo lo anterior porque con los años me transformé en doctor en Filosofía y escritor de libros sobre emprendimiento. Y en esta materia noté algunos hechos que vale la pena mencionar.
Los grandes empresarios no son MBA; no pasaron por Harvard. Yo conozco varios. Acaba de estar en Chile Carlos Slim, simple ingeniero. Andrónico Luksic , simple estudiante de Derecho de la Universidad de Chile. ¡Yo creo que no era muy buen abogado! ¡Felizmente para él...! Sin embargo, tenían cierta capacidad: sabían observar, en particular los detalles. Y de los detalles eran capaces de sacar anomalías, y de éstas, oportunidades. Y eran persistentes. Creo que ésa es la principal cualidad de un empresario emprendedor y no de un empresario propietario. En el caso de Andrónico, fue un empresario emprendedor, no un propietario. ¡Se convirtió en propietario, claro! Pero eso quiere decir que tuvo éxito. Lo he visto en el Silicon Valley . La mayoría de los grandes empresarios se inician con nada; simplemente, con observar una anomalía.
Una característica que observé en Andrónico fue una tremenda calidad humana, la cual le permitía observar a las personas. Las "cachaba" -como se dice en Chile-, pero no guardaba rencores. No era inocente, pero no guardaba rencores. Eso también lo aprendí.
Otra cualidad suya fue mantener activo un mundo de relaciones. Recuerdo que me contó que atendía a la gente de Anaconda, que, cuando esta empresa se acabó, fue fuente de oportunidades. Y lo hacía más allá de cualquier interés humano.
Pienso que esa cualidad la hemos ido perdiendo. Estamos teniendo malas relaciones.
Andrónico cultivaba buenas relaciones. Creo que en el Gobierno militar no lo entendieron, por el hecho de haber tenido buenas relaciones con la Unidad Popular. ¡Sí: se relacionó con algunas personas de la Unidad Popular, entre otras, conmigo! ¡Y lo digo con mucho orgullo!
Otra cosa que me llamó la atención en Andrónico fue su inmenso cariño por los lugares a los cuales pertenecía. En mi opinión, los países y territorios no se mantienen si no hay personas que los amen. Y Andrónico era un provinciano con inmenso cariño por Antofagasta. Hornitos era el paraje más hermoso del mundo, según él relataba. Yo he ido allí un par de veces. ¡Nunca lo he encontrado tan bello...! Pero, cuando él lo contaba, ¡lo era!
Además, tenía gran amor por Croacia; e igualmente por Bolivia.
Sé que sus relaciones con el Gobierno militar se arreglaron cuando vio una oportunidad estratégica en la adquisición del ferrocarril de Antofagasta a La Paz. Sólo él podía ver una tremenda ocasión en lo que parecía una empresa de tercer grado. ¡Otra característica de un gran empresario!
Y lo último que quiero decir -lo he visto en muy pocos casos, pero los hay- es que un gran empresario hace de su familia una familia de empresarios. En el caso de Andrónico, sus hijos tampoco tienen estudios magníficos en escuelas empresariales. ¡Qué mejor escuela que la conversación con su propio padre, como lo expresaron otros señores Senadores!
Estoy hablando en nombre de mi colega el Honorable señor Muñoz Barra , pero también en el de mi familia. Nosotros supimos de la amistad y la generosidad de Andrónico, que visitó a mi esposa cuando yo estuve preso durante tres años. ¡Muy poca gente se atrevía a hacerlo!
Por todas esas cosas, quiero decir que me siento orgulloso de un país como Chile, que produce gente como Andrónico Luksic . ¡Si tuviéramos cinco Andrónicos Luksic , Chile sería un país desarrollado!
Por eso, a Iris, a Paola, a Gabriela, a Andrónico, a Guillermo, a Jean Paul les digo: ustedes contaron con el privilegio de haberlo tenido. ¡Ahora tienen la responsabilidad de honrar su memoria!
Para concluir el homenaje, ofrezco la palabra al Honorable señor Cantero.
Señor Presidente , adhiriendo a la intervención que Su Señoría realizó, Renovación Nacional, que no ha querido estar ausente de este tributo, desea expresar algunas palabras en torno de un antofagastino ejemplar, de un hombre con una inmensa calidad humana.
No repetiré todo lo reseñado aquí como testimonio de una vida llena de emprendimientos, de logros, de éxitos. Simplemente, quiero indicar que en múltiples ocasiones -como Alcalde o como Diputado , en su momento, y hoy como Senador- tuve el privilegio de compartir con Andrónico Luksic Abaroa , conocer a miembros de su familia, y comprobar que su mayor riqueza no residía en sus bienes materiales, sino en su espíritu, en su alma grande, en su inmenso corazón, en su capacidad de amar, de comprometerse, de emprender.
Se trataba de un ser bueno, noble, generoso, ecuánime, respetuoso, cálido y afectuoso, que puso de manifiesto su calidad humana, de hombre formado en la adversidad del emprendimiento.
La otra gran riqueza de Andrónico Luksic Abaroa es que tuvo la capacidad de marcar a fuego la impronta suya en su familia, en sus hijos, en sus nietos, en su entorno; todos los cuales siguen ese ejemplo de templanza, de prudencia, de discreción, de fraternidad en el trato con los demás.
Andrónico Luksic dio testimonio de nobleza. Año tras año volvía a su querencia a compartir con sus amigos: los grandes, los exitosos, y también los humildes; siempre con el mismo trato, con la misma actitud.
Era un antofagastino que dividía su alma en múltiples frentes: en Chile, en Bolivia y en Croacia. Un hombre que recorrió el desierto, que lo exploró y conquistó diversos hitos; que marcó huellas en él. Un hombre que en cada uno de sus emprendimientos en ese desierto cálido iba gestando sueños.
Quizás otra de sus grandes virtudes consistió en que la mayor fortuna que dejó es haber demostrado capacidad para convertir sus sueños en realidad. Hay tantos que tienen sueños muy hermosos, y que los verbalizan. En cambio, Andrónico Luksic Abaroa no verbalizó sus sueños, sino que fue capaz de transformarlos en realidades tangibles y verificables. En la vastedad de ese desierto, hizo realidad sus sueños.
Por eso, pienso que en don Andrónico se ha cumplido plenamente ese pasaje bíblico que dice: "Por sus obras los conoceréis". Porque sus obras no sólo se pueden apreciar en empresas, en minas, en distintas actividades bancarias en que participó, sino que la mayor parte de ellas son intangibles: están en el corazón, marcadas a fuego en tanta gente que recibió su mano y gesto generosos, su actitud de vida. El proceder de él es un ejemplo para muchos.
Su persona ha partido, pero su espíritu grande seguirá con nosotros a través de sus obras, sus empresas, sus gestos hacia sus amigos, su familia, sus seres queridos, los cerros, las pampas, en cada piedra en que él soñó y gozó la vida.
En mi nombre y en el de Renovación Nacional, expresamos a su familia nuestros sentimientos de pesar por esta irreparable pérdida y nuestras sentidas condolencias.
Si le parece a la Sala, levantaremos la sesión para despedir a los familiares y amigos de don Andrónico Luksic.
--Se levantó a las 18:50.
En las últimas décadas Chile ha experimentado profundas transformaciones, superando dificultades económicas, políticas y sociales, y avanzando gradualmente en consensos cada vez más amplios hacia una institucionalidad democrática, participativa, moderna y eficaz; esfuerzo que ha culminado con la trascendental reforma constitucional recientemente aprobada, tras un trabajo de casi cinco años, en el que se lograron acuerdos que hace algunos años parecían imposibles.
En contraste con el avance institucional, nos ha resultado más difícil avanzar en un proceso más profundo de reconciliación, que aplaque por completo los ecos del clima de intolerancia, irresponsabilidad y violencia que provocó el quiebre democrático de septiembre de 1973 y los efectos de los crímenes y abusos en que se incurrió con posterioridad. Sin embargo, ello no ha sido obstáculo para que, especialmente a raíz de las revelaciones y recomendaciones del Informe de la Comisión de Verdad y Reconciliación, el Gobierno y el Congreso acordaran numerosas medidas de reparación a favor de las víctimas del conflicto vivido, dictándose sucesivas leyes que establecieron beneficios para éstas. Dicha legislación ha contado con el amplio respaldo de todas las fuerzas políticas con representación parlamentaria.
En efecto, la Ley N° 19.123, de 1992, creó la Corporación Nacional de Reparación y Reconciliación y estableció beneficios reparatorios para los casos de violaciones de derechos humanos con resultado de muerte: ejecutados políticos, detenidos desaparecidos y víctimas de la violencia política. Esta ley estableció un sistema de pensiones y diversos beneficios en educación y salud para los cónyuges, madres e hijos de las víctimas. Además otorgó beneficios educacionales a los hijos de las víctimas, consistentes en el pago de aranceles y matrícula y un subsidio mensual a estudiantes de educación media, técnica o universitaria.
Con posterioridad, a raíz de la propuesta sobre derechos humanos del Presidente Ricardo Lagos, "No hay mañana sin ayer", se dictó la ley N° 19.980, de 9 de noviembre de 2004, que amplió los beneficios de la ley N° 19.123 y estableció nuevos beneficios para personas que no estaban contempladas en las reparaciones anteriores.
Por último, tras el Informe de la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura, se procedió a dictar la ley N°19.992, de 24 de diciembre de 2004, que concedió una pensión de reparación, bonos especiales y otros beneficios médicos y educacionales a las personas que fueron calificadas como víctimas por la señalada Comisión.
También fue abordada la situación de los exiliados, dictándose las leyes N°s 18.994, 19.074 y 19.128 que establecieron diversas modalidades de reparación. Así, la ley 18.994, de 1990, creó la Oficina Nacional de Retorno, destinada fundamentalmente a facilitar la reinserción social de los exiliados, para lo cual se le dotó de facultades y recursos. Asimismo, la ley 19.074, de 28 de agosto de 1991, autorizó el ejercicio profesional a quienes hubiesen obtenido títulos profesionales y técnicos, otorgados por Universidades, Academias y, en general, Instituciones de Educación Superior de diverso carácter, reconocidas por los respectivos Estados, obtenidos en el exterior por chilenos que salieron del país antes del 11 de marzo de 1990 por razones de fuerza mayor, y que hubieren retornado. Por último, la ley 19.128, de 7 de febrero de 1992, otorgó franquicias aduaneras a los retornados, quienes a su regreso al país pudieron importar menaje de casa, útiles de trabajo de su profesión u oficio y un vehículo motorizado, libres de todos los derechos, impuestos y demás gravámenes de importación.
Se atendió, también, la situación de los exonerados políticos, esto es, las personas que perdieron sus empleos por razones políticas entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1990, dictándose al efecto tres leyes, la N° 19.234, del año 1993, la N° 19.582, del año 1998 y la N° 19.881, de 2003, las que establecieron una serie de beneficios y otras normas a favor de ellos.
Conjuntamente con las iniciativas mencionadas, la ley N° 19.568, de 1998, estableció el derecho de los partidos políticos cuyos bienes fueron confiscados durante el gobierno militar, a gozar de una indemnización con cargo al Estado.
Como puede apreciarse, el Gobierno y el Congreso han realizado importantes esfuerzos por establecer un sistema generoso de reparaciones a las víctimas del conflicto político sufrido por el país en las décadas de 1970 y 1980. Su elevado costo así como los beneficios especiales que en el campo educacional, previsional, de salud, aduanero, etc., han sido asumidos por la comunidad como un aporte efectivo a la reconciliación nacional, existiendo la convicción generalizada de que así se contribuirá a cerrar las heridas del pasado.
Un camino distinto han seguido, sin embargo, los esfuerzos por encontrar soluciones en materia de responsabilidades penales de quienes apelaron a la violencia y a los atentados como medio de oposición política y de los agentes del Estado que incurrieron en graves abusos y delitos en contra de los primeros.
Al reestablecerse la plenitud democrática, tempranamente se adoptaron medidas en lo relativo a la situación de quienes cumplían penas por delitos de motivaciones políticas cometidos en actos de oposición al gobierno militar, siendo ésta una de las primeras situaciones que se abordó, en 1990. Inicialmente se procedió mediante la dictación de decretos de indulto y del desistimiento judicial del Gobierno en juicios pendientes por infracción a la Ley de Seguridad del Estado, cuya aplicación corresponde invocar únicamente al Poder Ejecutivo. Con ello obtuvieron su libertad numerosas personas.
En mayo de 1990, el Congreso Nacional aprobó la Ley N° 18.978, que concedió indulto general, exceptuando sólo un determinado número de delitos graves. Este indulto general consistió en una rebaja de dos años en las condenas, más una rebaja adicional de tres meses por cada año de duración de la pena para los mayores de 60 años y, además, una rebaja para las madres condenadas equivalente a tres meses por cada hijo vivo menor de 18 años. Más adelante, también con el concurso del Parlamento, se promovió y dictó una serie de leyes, llamadas "Leyes Cumplido", que, a través de disminución de penas, eliminación de figuras delictivas y medidas de tipo procesal, significaron la exoneración de responsabilidad y la libertad de un número mayor de ciudadanos.
Aparte de la dictación de estas leyes, mediante ley N° 19.055, de 1 de abril de 1991, se procedió a reformar la Constitución para facultar al Presidente de la República para conceder, excepcionalmente, la gracia del indulto particular a condenados por delitos terroristas.
Estas medidas llevaron a que, hacia 1994, prácticamente no quedaran personas responsables de delitos terroristas o de motivación política cometidos con anterioridad al mes de marzo de 1990, privadas de libertad.
Más recientemente, a raíz de la propuesta sobre derechos humanos del Presidente Lagos, "No hay mañana sin ayer", se dictó la ley 19.962, de 25 de agosto de 2004, que permitió la eliminación de anotaciones prontuariales por condenas por ciertos delitos juzgados por Tribunales Militares, o contra la seguridad del Estado, de carácter terrorista o sobre control de armas, cometidos entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1990.
Pero las medidas legales tendientes a otorgar la libertad, a reducir las penas o a conceder otros beneficios procesales no se han limitado a los hechos de violencia política ocurridos durante el período de excepción que va desde el 11 de septiembre de 1973 hasta el restablecimiento de las instituciones democráticas, en marzo de 1990, sino que han alcanzado, también, a los responsables de delitos de violencia política y delitos terroristas ocurridos en plena democracia.
Como es sabido, hace un año se dictó la ley N° 19.965, de 25 de agosto de 2004, que concedió a un grupo de condenados por delitos de violencia política, internos en la Cárcel de Alta Seguridad, un beneficio que consistió en fijar en diez años de presidio la pena máxima por la totalidad de los delitos cometidos, siempre que los hechos punibles hubiesen ocurrido entre 1989 y 1997, concediendo un indulto general por el saldo de las penas que excedieran dicho lapso. Ello significó que casi todos ellos recuperaran de inmediato la libertad por tener cumplida la pena rebajada.
En atención a que el proyecto original incluía, también, a los miembros del mismo grupo condenados por delitos terroristas cometidos durante el mismo lapso, lo que no fue aprobado en el Congreso al no alcanzarse el quórum que exige la Constitución para aprobar las leyes que conceden indultos a personas condenadas por delitos terroristas, últimamente se procedió a la dictación de la ley N° 20.042, de 23 de julio de 2005, que modificó el decreto ley N° 321, de 1925, sobre Libertad Condicional, estableciendo una norma de excepción que permite que a los condenados a presidio perpetuo por delitos terroristas y, además condenados por delitos sancionados en otros cuerpos legales, se le pueda conceder el beneficio de la libertad condicional, una vez cumplidos 10 años de pena, siempre que los hechos punibles hayan ocurrido entre el 1 de enero de 1989 y el 1 de enero de 1998, y los condenados suscriban en forma previa una declaración que contenga una renuncia inequívoca al uso de la violencia. Esta norma permitirá a los condenados a cadena perpetua por delitos terroristas perpetrados en democracia, optar al beneficio de libertad condicional.
Las consecuencias penales por las violaciones de los derechos en que incurrieron agentes del Estado o personas a su servicio, por su parte, han quedado por completo en manos de los tribunales de justicia y la legislación preexistente, sin que se haya dictado legislación especial en esta materia, salvo la adopción de medidas legales que han permitido dotar de medios y de herramientas a los tribunales para agilizar estos procesos. Ello ha ocurrido no por la ausencia de iniciativas sino por las dificultades que ellas han encontrado al no alcanzarse consensos suficientes pues, como es sabido, desde 1990 han fracasado sucesivas iniciativas parlamentarias y presidenciales destinadas a resolver el tema de los juicios pendientes por violaciones de los derechos humanos.
La última de estas iniciativas, que hasta ahora no ha logrado avanzar decisivamente en su aprobación, ha sido un proyecto de ley iniciado en mensaje del Presidente de la República, fechado el 23 de octubre de 2003 (Boletín N° 3391-17), que tiene por objeto establecer incentivos procesales y rebajas de penas a quienes proporcionen información sobre el destino de los detenidos desaparecidos, favoreciendo a los responsables de homicidios, detenciones ilegales, secuestros, sustracción de menores, así como las inhumaciones o exhumaciones ilegales u otros conexos con los anteriores, cometidos entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1990, cuyas víctimas hayan sido calificadas como tales por la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación o por la Corporación Nacional de Reparación y Reconciliación, siempre que no se trate de aquellas personas que hubieren intervenido forzando, induciendo, instigando u ordenando la ejecución de los delitos señalados o que hubieren participado en su organización o planificación, o hubiesen participado como autores de manera sistemática en la ejecución de los delitos señalados.
Esta iniciativa formó parte de la propuesta del Presidente Ricardo Lagos "No hay mañana sin ayer", la cual se materializó en tres proyectos de ley: el que comentamos, sobre incentivos para la entrega de información en los delitos vinculados a los detenidos desaparecidos y ejecutados políticos (Boletín Nº 3391-17); el proyecto, ya convertido en ley N° 19.962, que dispone la eliminación de los antecedentes penales (Boletín Nº 3392-17), y el también promulgado como ley N° 19.980, que consulta mejoras y perfeccionamientos en los beneficios de reparación a las víctimas y sus familiares, aumentando el valor de las pensiones vigentes, indemnizando a los hijos que por diversas razones no han podido acceder a los beneficios legales y mejorando las normas que permiten el acceso a beneficios asistenciales a las víctimas y familiares de las víctimas (Boletín Nº 3393-17).
Por nuestra parte, no obstante los obstáculos que hasta ahora se han presentado, alentados por el elocuente gesto de S.E. el Presidente de la República al proceder a conceder la gracia del indulto al Manuel Contreras Donaire, quien había cumplido gran parte de su condena como uno de los responsables del crimen del dirigente sindical don Tucapel Jiménez Alfaro, como asimismo por los crecientes consensos alcanzados en el último año, unidos al convencimiento de que mayoritariamente el pueblo chileno, sus representantes y autoridades, aspiramos a una verdadera reconciliación, nos hemos propuesto iniciar un nuevo esfuerzo que, sin implicar la impunidad o la ausencia total de castigo de las graves violaciones de los derechos humanos, se encauza en el camino seguido por las últimas leyes de indulto y de libertad condicional de quienes han cumplido diez años de privación de libertad, Al mismo tiempo, compartimos el criterio de que debe reconocerse que las responsabilidades en las violaciones de los derechos humanos no fueron las mismas para quienes los ordenaron y para los que los ejecutaron como subalternos, por lo debe considerarse la mayor responsabilidad de los primeros.
De la manera expresada, sobre la base de la última iniciativa propuesta por el Presidente de la República, en lo tocante a los delitos que considera y en cuanto reconoce beneficios únicamente a quienes actuaron de manera subordinada en las violaciones de los derechos humanos cometidas a contar de 1973, proponemos conceder un indulto general a las personas actualmente condenadas por homicidios, detenciones ilegales, secuestros, sustracción de menores, inhumaciones o exhumaciones ilegales u otros conexos con los anteriores, cometidos entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1990, cuyas víctimas hayan sido calificadas como tales por la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación o por la Corporación Nacional de Reparación y Reconciliación, excluyendo de este beneficio a los que hubieren intervenido forzando, induciendo, instigando u ordenando la ejecución de los delitos señalados o que hubieren participado en su organización o planificación, o participado como autores de manera sistemática en la ejecución de estos delitos.
Respecto de estas últimas personas, que por su mayor grado de responsabilidad en los ilícitos materia de esta iniciativa quedan excluidas de la gracia del indulto, proponemos encarar su situación desde la perspectiva penitenciaria, mediante el mecanismo de la libertad condicional establecido en el decreto ley N°321, de 1925, una vez cumplidos diez años de condena, cualesquiera sea el número de delitos y el tiempo de duración de la totalidad las penas de privación de libertad a que hubieran sido condenadas.
Este beneficio no implicará el perdón de sus graves delitos, pues se trata de aplicar una institución por completo desvinculada del ámbito del indulto, ya que consiste en una modalidad del cumplimiento de las penas que, en ciertas condiciones, posibilita su cumplimento parcial en el medio libre, lo que no supone su remisión o conmutación. Tampoco se trata de un beneficio de procedencia automática, pues su concesión dependerá del cumplimiento de los requisitos legales y reglamentarios y de la aceptación de la respectiva solicitud de parte de la comisión especial sobre libertad condicional que establece la ley, la cual funciona en la Corte de Apelaciones respectiva y está integrada por jueces y funcionarios. Por lo demás, se trata de un beneficio que debe ser concedido por decreto supremo, que sujeta al beneficiado a un estricto conjunto de medidas de supervisión y vigilancia por parte de la autoridad penitenciaria, y que es revocable en los casos que señala la ley.
Por otra parte, atendido el hecho de que tanto el decreto ley N° 321 de 1925, sobre libertad condicional, como el reglamento respectivo, exigen como requisito para acceder a este beneficio, haber aprendido bien un oficio en los talleres donde se cumple la condena y haber asistido con regularidad y provecho a la escuela del establecimiento, y a la circunstancia de que únicamente algunos establecimientos penitenciarios cuentan con talleres y escuelas, se propone una regla especial que permita que a las personas a que se refiere el proyecto, que tengan educación media cursada o hayan obtenido un título técnico o profesional en instituciones de educación superior reconocidas por el Estado, no les sea exigible este requisito. Con ello, recogemos la idea planteada en otra moción parlamentaria, contenida en el Boletín N° 3928-017.
Compartimos, por último, la conveniencia de subordinar la concesión de estos beneficios a una declaración expresa e inequívoca de valoración y respeto a los derechos humanos y de arrepentimiento de los delitos por los cuales fueron condenados.
Demás está precisar que la proposición que formulamos se limita únicamente a atender la situación de personas condenadas; por ello, no excluye la posibilidad de que, mediante otras iniciativas, como la propuesta por S.E. el Presidente de la República mediante Boletín N° 3391-17, por ejemplo, pueda avanzarse, también, en la aceleración de los procesos pendientes y en el conocimiento del destino final de los desaparecidos.
No obstante sus limitaciones, confiamos en que, con esta medida -que considerando el tiempo transcurrido; las generalizadas muestras de apoyo a los nuevos avances hacia la reconciliación, y las recientes medidas de alivio adoptadas respecto de otros condenados, aspira a equilibrar los principios de la sanción al culpable y el perdón humanitario al que ha purgado una pena-, se contribuirá a ir cerrando definitivamente un capítulo cuyas causas y consecuencias forman parte de un pasado superado, que nadie quiere repetir. Por ello, confiamos también en que encontrará el apoyo que esperamos del Supremo Gobierno y del Congreso Nacional.
Finalmente, aunque ello parezca innecesario, creemos oportuno hacer presente que no quisiéramos que nada en esta iniciativa pueda ser visto o interpretado como un intento de disimular o de justificar las atrocidades cometidas en contra de millares de compatriotas, cuyos derechos humanos fueron conculcados en forma tan violenta y arbitraria por algunas de las personas que ahora podrían verse beneficiadas, cuando formaron parte de organismos del Estado, cuyos jefes y mentores procuraron ocultar a los ojos del país su execrable conducta, logrando que ella permaneciera durante largos años en la oscuridad y en la impunidad. Deploramos y condenamos clara y decididamente toda violación de los derechos humanos, y con mayor fuerza las cometidas en nuestro país.
Por lo mismo, tampoco quisiéramos que nuestra iniciativa fuese interpretada como un intento espurio de buscar una especie de compensación del dolor de quienes fueron víctimas de los servicios de seguridad con el de aquellos que sufrieron los efectos de acciones de violencia política y de terrorismo, igualmente atroces y execrables, por haber sido sus responsables beneficiados por medidas de clemencia anteriores.
De esta manera, afirmados únicamente en motivaciones humanitarias, aspiramos a que un perdón como el que proponemos, aunque limitado, junto con ofrecer un espacio a la clemencia contribuirá, también, a recuperar confianzas perdidas y a reestablecer lazos rotos por los efectos de una etapa de desencuentro, y a no dejar como herencia a las nuevas generaciones –que no tuvieron responsabilidad en el origen ni en las consecuencias del conflicto vivido- el ejemplo de nuestra incapacidad de alcanzar acuerdos razonables y necesarios para la paz social, la unidad nacional y la reconciliación de los espíritus.
Por las consideraciones expresadas, tenemos el honor de proponeros la siguiente
PROYECTO DE LEY QUE CONCEDE INDULTO O BENEFICIOS A LAS PERSONAS QUE INDICA SEGÚN LOS REQUISITOS QUE SE SEÑALAN.
Artículo 1°.- Las personas condenadas por uno o más delitos de homicidio, detención ilegal, secuestro, inhumación o exhumación ilegales u otros conexos con los anteriores, cometidos o iniciados entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1990, cuyas víctimas hayan sido calificadas como tales por la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación o por la Corporación Nacional de Reparación y Reconciliación, cumplirán, como máximo, diez años de presidio por la totalidad de los delitos cometidos, procediendo a su respecto un indulto general por el saldo de las penas de privación de libertad a que hubieran sido condenadas y que excedieran dicho lapso.
Lo dispuesto en el inciso precedente no tendrá aplicación respecto de los que hubieren intervenido en la ejecución de dichos delitos forzando, induciendo, instigando u ordenando su ejecución, o hubieren participado en su organización o planificación. Tampoco será aplicable a quienes hubiesen participado como autores de los señalados delitos de manera sistemática.
Artículo 2°.- Sin perjuicio de lo dispuesto en el inciso primero del artículo precedente, a los condenados por delitos aludidos en dicha disposición se les podrá conceder el beneficio de libertad condicional en conformidad a las normas del decreto ley N° 321, de 1925, con las siguientes modalidades:
a) A quienes tengan educación media cursada o hayan obtenido un título técnico o profesional en instituciones de educación superior del Estado o reconocidas por el Estado, no les serán exigibles los requisitos establecidos en los números 3 y 4 del artículo 2° del citado decreto ley.
b) A quienes se encuentren en el caso indicado en el inciso segundo del artículo primero de la presente ley, se les podrá conceder este beneficio una vez cumplidos diez años de condena, cualesquiera sea el número de delitos y el tiempo de duración de la totalidad las penas de privación de libertad a que hubieran sido condenadas.
Artículo 3°.- Para obtener cualquiera de los beneficios a que se refiere esta ley, los interesados deberán acreditar haber suscrito, en forma previa, una solicitud dirigida al Ministerio de Justicia que contenga un compromiso inequívoco con la valoración y respeto de los derechos humanos y de arrepentimiento de los delitos por los cuales fueron condenados.
Artículo 4°.- Los beneficiados por el indulto a que se refiere el inciso primero, del artículo primero, de esta ley, quedarán sujetos a arraigo y al régimen de libertad vigilada contemplado en la ley N° 18.216, por un plazo de cinco años.
Sólo se podrá disponer como condición para la aplicación del citado régimen alternativo, aquélla señalada en la letra b) del artículo 17 de dicha ley.
(Fdo.): CARLOS CANTERO OJEDA, SENADOR ; JOSÉ GARCÍA RUMINOT, SENADOR ; ANTONIO HORVATH KISS, SENADOR ; BALDO PROKURICA PROKURICA, SENADOR.

References: resolución 
 artículo 49
 artículo 25
 artículo 279
 artículo 74
 artículo 62
 artículo 62
 artículo 133
 artículo 416
 artículo 133
 artículo 416
 artículo 416
 artículo 416
 artículo 124
 artículo 63
 artículo 133
 artículo 102
 artículo 18
 artículo 18
 artículo 18
 artículo 6
 artículo 21
 artículo 13
 artículo 14
 artículo 6
 artículo 18
 artículo 16
 artículo 17
 artículo 24
 artículo 18
 artículo 63
 artículo 63
 resolución 

Artículo 1

Artículo 2
 artículo 2

Artículo 3

Artículo 4
 artículo 17