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Timestamp: 2019-04-20 04:29:40+00:00

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Relaciones de nietos con abuelos en divorcio padres
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• Nulidad matrimonial
• Nulidad eclesiástica
• Nulidad civil
Régimen de relaciones familiares de los nietos con los abuelos en caso de divorcio de los padres
Divorcio express, de mutuo acuerdo o contencioso. Con o sin hijos en Común
¿ Cuales son los derechos aplicables a las relaciones familiares entre abuelos y nietos en el caso de divorcio de los progenitores?.
Índice. Régimen de relaciones familiares de los nietos con los abuelos en caso de divorcio de los padres
1. Causas más frecuentes por las que los abuelos solicitan el derecho a relacionarse con sus nietos
2. ¿Dónde se regulan los derechos entre abuelos y nietos?
3. Derecho de vistitas entre abuelos y nietos.
4. Guarda y custodia de los abuelos respecto a los nietos.
5. ¿Cómo pueden solicitar los abuelos los derechos respecto de sus nietos?
6. Causas más frecuentes por las que se deniega a los abuelos el derecho a estar con sus nietos.
Relaciones familiares de los nietos con los abuelos. ¿Desea obtener como abuelo el derecho de visitas sobre su nieto y necesita un abogado experto?
¿Necesita asesoramiento legal sobre los derechos que tiene sobre sus nietos? ¿Sus hijos no le permiten ver a sus nietos y precisa de un abogado experto en la materia?
EL DERECHO DE LOS ABUELOS A RELACIONARSE CON SUS NIETOS
1. Causas frecuentes por las que los abuelos solicitan el derecho a relacionarse con sus nietos
Existen diversas circunstancias, principalmente derivadas de las crisis matrimoniales, las rupturas de pareja y las relaciones intrafamiliares, que llevan aparejadas una persistente modificación en la forma de vida de todos los miembros que componen un conjunto familiar.
Ante esta realidad, es cada vez más frecuente que los abuelos busquen la forma de mantener el contacto con sus nietos y soliciten el derecho a verles y relacionarse con ellos, de forma regular.
Dicha petición se basa en que, el derecho que poseen los menores de edad a mantener contacto personal con cada uno de sus progenitores, es un derecho que se extiende, moderadamente, a los restantes miembros de la familia. Es decir, que no se puede privar a los abuelos y a los parientes más allegados, de la facultad de disfrutar de los miembros más pequeños de la familia (en determinados momentos y bajo una serie de condiciones), pese a que los menores convivan diaria y alternativamente con sus padres.
Las causas más frecuentes por las que los abuelos suelen reclamar ante los Tribunales de justicia, el derecho a relacionarse y mantener el contacto directo y personal con sus nietos, suelen ser las siguientes:
- La separación o el divorcio de los padres de los menores.
La ruptura de los matrimonios o parejas en las que se encuentren inmersos hijos menores de edad, ya sea de mutuo acuerdo o de forma contenciosa, precisan de una regulación estructurada, en cuanto a la organización futura de la vida familiar.
Estadísticamente, uno de los puntos más conflictivos en este aspecto, es la determinación del régimen de guarda y custodia y la regulación de los periodos de visitas respecto de los progenitores. Situación que se complica aún más, en el momento en el que los restantes miembros de la familia desean regular su derecho a mantener contacto personal con los menores.
Es por ello que en el convenio regulador de la separación o el divorcio, los progenitores no suelen hacer referencia a relación que los nietos menores de edad, mantendrán a partir de ese momento con los abuelos. Sino que son estos últimos quienes, normalmente, solicitan su derecho a ver y relacionarse con ellos, cuando advierten que sus propios hijos, nueras o yernos les niegan la posibilidad de mantener el contacto directo y frecuente con sus nietos.
- El fallecimiento o ausencia de uno de los padres del menor.
La muerte o desaparición de un hijo/a (padre o madre de los menores), es una situación especialmente traumática en la vida de los abuelos. Que en determinadas ocasiones, puede verse agraviada por la negativa de las nueras o de los yernos, a que los mismos mantengan contacto directo con los nietos.
Circunstancia que, evidentemente, también desfavorece gravemente a la vida familiar y a la estabilidad emocional de los menores de edad.
Es por ello que, el rechazo a que los abuelos mantengan contacto con sus nietos, por parte del progenitor subsistente, sea el motivo que promueve a los abuelos a solicitar judicialmente el derecho a seguir disfrutando del contacto que, anteriormente, mantenían con sus nietos.
Siendo un requisito imprescindible para ser beneficiario de dicho derecho, que los abuelos mantuvieran previamente al fallecimiento o ausencia del progenitor, una relación afectiva, material y previa con los nietos.
- La inexistente o mala relación de los padres de los menores con los abuelos.
La rivalidad, la falta de confianza, los enfrentamientos y las diferencias personales entre los padres de los menores y los abuelos, como consecuencia de la inexistente o mala relación sobrevenida entre padres e hijos o nueras/yernos y suegros, suelen derivar en una división de la unión familiar, que afecta desfavorablemente a la relación entre los abuelos y los nietos.
Es por ello que, con frecuencia, los abuelos soliciten auxilio judicial, cuando el grado de relación con los progenitores de los menores no es el óptimo o directamente no existe ningún interés por parte de los padres, en que sus hijos mantengan contacto con sus abuelos.
Porque, pese a ser un conflicto entre adultos, las desavenencias y enfrentamientos sobrevenidos entre unos y otros, no son motivo suficiente para limitar o extinguir el contacto que los menores tenían anteriormente con sus abuelos.
- La extorsión económica de los padres de los menores a los abuelos.
Existen ocasiones en las que los progenitores de los menores pueden llegar a condicionar la relación entre abuelos y nietos, en función del pago de determinadas cantidades de dinero, consideradas como “ayudas económicas” a los mismos.
Es decir, no permiten a los abuelos ver y disfrutar de sus nietos, si éstos no les proporcionan la cantidad de dinero requerida.
Dicha coacción, supone un importante perjuicio tanto a los abuelos como a los nietos, ya que el mencionado impedimento económico, limita el derecho de ambos a mantener un contacto personal, libre y regular. Siendo uno de los motivos de división familiar y en los que se fundamenta la petición de los abuelos a mantener una relación concreta y regularizada con su nietos, ante los Tribunales de justicia.
- La reaparición o reclamaciones de los padres del menor, cuando los abuelos tienen al mismo, en régimen de acogida o de guarda y custodia.
Existe la posibilidad, en determinados supuestos excepcionales, de que sean los abuelos quienes obtengan, permanentemente, el derecho a la guarda y custodia de sus nietos o disfruten del derecho de acogida respecto de los mismos.
Ahora bien, cuando reaparecen los progenitores de los menores o sucumben o terminan los motivos por los que les fueros extinguidos dichos derechos respectos de sus hijos, pueden iniciar los trámites para intentar recuperarlos.
Si los padres de los menores consiguen resolver los conflictos y/o recuperar los derechos que les fueron limitados o extinguidos temporalmente respecto de sus hijos, se suele iniciar una lucha judicial entre los abuelos y los padres de los menores. Debido a que los abuelos solicitan, bien reclamar el contacto directo, que hasta el momento habían gozado con sus nietos, o bien mantener los derechos de guarda y custodio o régimen de acogimiento,
- Uno de los padres de los menores cumple una pena privativa de libertad o se encuentra inmerso o condenado en un procedimiento por violencia de género.
La privación de libertad de los progenitores de los menores o su actuación en determinados delitos, en los que le sea limitado el contacto con sus propios hijos, no debe afectar a la vinculación y mantenimiento de la relación con sus abuelos (progenitores del padre o madre a quien le son restringidos sus derechos ante los menores).
No siendo posible que el otro progenitor se oponga a que sus hijos mantengan contacto con los abuelos, padres de quien cumple la condena o tenga restringido o suspendido las relaciones con sus hijos menores de edad.
Todas y cada una de las mencionadas situaciones, y aquellas que puedan considerarse análogas o semejantes, dependen de las circunstancias de cada caso concreto y de cada supuesto particular. De manera que no existe una jurisprudencia general en cuanto al mantenimiento de las relaciones personales de los menores de edad, con los miembros de su familia.
Es por ello necesario el asesoramiento de un Abogado especializado en Derecho de familia, que disponga de los conocimientos necesarios para garantizar el interés superior del menor, como requisito imprescindible y extendido en los Tribunales, a la hora de garantizar la continuación de las relaciones personales entre abuelos y nietos, al margen de las posibles conflictos con los progenitores de los menores.
Los derechos y deberes entre los abuelos y los nietos, y las medidas que deben regir y garantizar la relación entre los mismos, se encuentran regulados, principalmente, en los siguientes preceptos normativos:
Artículo 8.1 de la Convención sobre los Derechos del Niño, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989. (Instrumento de ratificación del 30 de noviembre de 1990).
“1. Los Estados Partes se comprometen a respetar el derecho del niño a preservar su identidad, incluidos la nacionalidad, el nombre y las relaciones familiares de conformidad con la ley sin injerencias ilícitas”.
Es decir, que la Convención Internacional de los Derechos del Niño refleja un especial interés en asegurar que, los menores de edad, mantengan una cordial y sana relación con los miembros de su familia. Proporcionándoles de esta forma, una estabilidad tanto personal como emocional.
Artículo 1.1 y 2 del Reglamento (CE) nº 2201/2003 del Consejo, de 17 de noviembre de 2003, relativo a la competencia, el reconocimiento y la ejecución de resoluciones en materia matrimonial y de responsabilidad parental, por el que se deroga el Reglamento (CE) nº 1347/2000.
“1. El presente Reglamento se aplicará, con independencia de la naturaleza del órgano jurisdiccional, a las materias civiles relativas: a) al divorcio, la separación judicial y la nulidad matrimonial; b) a la atribución, el ejercicio, la delegación, la restricción o la finalización de la responsabilidad parental.
2. Las materias consideradas en la letra b) del apartado 1 se refieren en particular: a) al derecho de custodia y al derecho de visita; b) a la tutela, la curatela y otras instituciones análogas; c) a la designación y las funciones de toda persona u organismo encargado de ocuparse de la persona o de los bienes del menor, de representarlo o de prestarle asistencia; d) al acogimiento del menor en una familia o en un establecimiento; y e) a las medidas de protección del menor ligadas a la administración, conservación o disposición de sus bienes”.
Es decir, que el Reglamento de la Comunidad Europea garantiza todas aquellas medidas que puedan afectar a los menores de edad, especialmente en los términos que afectan a los derechos de guarda y custodia y derecho de visitas y comunicaciones, respecto de cualquier miembro de la unidad familiar, incluyendo en dicha agrupación a los abuelos maternos y paternos del menor.
Artículo 39 de la Constitución española de 1978.
“1. Los poderes públicos aseguran la protección social, económica y jurídica de la familia.
4. Los niños gozarán de la protección prevista en los acuerdos internacionales que velan por sus derechos”.
Es decir, que la Constitución española, en cuanto a la protección de la familia y a la infancia, respalda la supremacía del el interés superior del menor, como principio fundamental del derecho español. Conferido a través de la defensa global de los derechos de los menores, en todos aquellos asuntos en los que puedan verse afectados y, especialmente, en el ámbito familiar, donde se incluye y fomenta la sana, fluida, y estable relación entre los abuelos y los nietos.
Artículo 160.2 del Real Decreto de 24 de julio de 1889, texto de la edición del Código Civil.
“2. No podrán impedirse sin justa causa las relaciones personales del menor con sus hermanos, abuelos y otros parientes y allegados.
En caso de oposición, el Juez, a petición del menor, hermanos, abuelos, parientes o allegados, resolverá atendidas las circunstancias. Especialmente deberá asegurar que las medidas que se puedan fijar para favorecer las relaciones entre hermanos, y entre abuelos y nietos, no faculten la infracción de las resoluciones judiciales que restrinjan o suspendan las relaciones de los menores con alguno de sus progenitores”.
Es decir, que el Código Civil otorga protección legal a los abuelos para poder ver regularmente a sus nietos, debido a que los menores de edad tienen derecho a relacionarse con sus progenitores. Fomentándose especialmente la relación entre abuelos y nietos, salvo que se disponga los contrario en una resolución judicial o por una Entidad pública.
Artículo 1 de la Ley 42/2003, de 21 de noviembre, de modificación del Código Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Civil en materia de relaciones familiares de los nietos con los abuelos.
"1.1. Si se considera necesario, el régimen de visitas y comunicación de los nietos con sus abuelos, teniendo en cuenta, siempre, el interés de aquéllos.
1.2 . Los acuerdos de los cónyuges, adoptados para regular las consecuencias de la nulidad, separación o divorcio serán aprobados por el juez, salvo si son dañosos para los hijos o gravemente perjudiciales para uno de los cónyuges. Si las partes proponen un régimen de visitas y comunicación de los nietos con los abuelos, el juez podrá aprobarlo previa audiencia de los abuelos en la que éstos presten su consentimiento. La denegación de los acuerdos habrá de hacerse mediante resolución motivada y en este caso los cónyuges deben someter a la consideración del juez nueva propuesta para su aprobación, si procede. Desde la aprobación judicial, podrán hacerse efectivos por la vía de apremio.
1.3. Igualmente podrá determinar, previa audiencia de los padres y de los abuelos, que deberán prestar su consentimiento, el derecho de comunicación y visita de los nietos con los abuelos, conforme al artículo 160 de este Código, teniendo siempre presente el interés del menor.
1.4. Excepcionalmente, los hijos podrán ser encomendados a los abuelos, parientes u otras personas que así lo consintieren y, de no haberlos, a una institución idónea, confiriéndoseles las funciones tutelares que ejercerán bajo la autoridad del juez.
1.5 . No podrán impedirse sin justa causa las relaciones personales del hijo con sus abuelos y otros parientes y allegados. En caso de oposición, el juez, a petición del menor, abuelos, parientes o allegados, resolverá atendidas las circunstancias. Especialmente deberá asegurar que las medidas que se puedan fijar para favorecer las relaciones entre abuelos y nietos, no faculten la infracción de las resoluciones judiciales que restrinjan o suspendan las relaciones de los menores con alguno de sus progenitores.
1.6. Tratándose del menor acogido, el derecho que a sus padres, abuelos y demás parientes corresponde para visitarle y relacionarse con él, podrá ser regulado o suspendido por el juez, atendidas las circunstancias y el interés del menor”.
Es decir, que la Ley 42/2003 fomenta toda modificación que sea beneficiosa para el mantenimiento de la relación entre abuelos y nietos.
Como consecuencias de los preceptos mencionados y de conformidad con la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de protección jurídica del menor, de existir las causas que fundamenten sus pretensiones, los abuelos tienen la posibilidad de interponer judicialmente una demanda de reclamación de un régimen de vistas y comunicaciones con sus nietos menores de edad, o incluso una demanda de reclamación de guarda y custodia de los mismos, en determinadas situaciones excepcionales. Debido a que se encuentran facultados y amparados por la legislación vigente, a la hora de regular el mantenimiento de las relaciones con sus nietos.
El derecho de visitas entre abuelos y nietos, consiste en la posibilidad de que los nietos menores de edad, sean trasladados, temporalmente, al lugar donde se encuentra situada la residencia habitual de los abuelos.
Las propiedades y beneficios que caracterizan al derecho de visitas entre abuelos y nietos, puede resumirse en los siguientes aspectos:
- Los abuelos y nietos tienen derecho a relacionarse entre sí, con el objetivo de conservar y garantizar la relación afectiva y material.
- El derecho de visitas entre abuelos y nietos se fundamente el principio que busca proteger el interés superior de los menores de edad.
- El régimen de visitas es un derecho y un deber bilateral, entre abuelos y nietos, considerado beneficioso para ambos.
- Los abuelos son referentes para los menores, ofreciéndoles seguridad y protección.
- Los abuelos afianzan la relación de los menores con otras personas del entorno familiar, transmiten valores, estimulan a los menores en su desarrollo y estabilidad emocional y aportan mayor confianza en la personalidad del menor, como consecuencia de la autoridad moral que les ofrecen.
- Los abuelos ayudan a los menores a resolver sus conflictos en los entornos personal, escolar, social y familiar.
- El derecho de visitas entre abuelos y nietos debe ser moderado y equilibrado, en comparación con el carácter prioritario de la relación paternofilial.
- El derecho de visitas entre abuelos y nietos se otorga al margen de los derechos que ostentan los progenitores respecto de los menores.
- El contenido del derecho de visitas entre abuelos y nietos, no es equiparable al derecho de visitas entre hijos y progenitores.
- La estancia del menor en el domicilio del abuelo se encuentra limitada en el tiempo, consistiendo en periodos de tiempo independientes, con posibilidad o no de pernocta en función de las circunstancias de cada caso concreto.
- El contenido del derecho de vistas entre abuelos y nietos depende de las propiedades de cada supuesto particular: las necesidades, la edad y la madurez de los menores; las circunstancias económicas, sociales y personales de los abuelos; la existencia o inexistencia de la relación previa entre abuelos y nietos; el grado de relación de los abuelos con los progenitores de los menores; las características de la situación familiar en su conjunto; la concesión del régimen de visitas a favor del progenitor no custodio; etc.
- El régimen de visitas entre abuelos y nietos, únicamente puede denegarse, cuando exista una justa causa que justifique la desestimación del mencionado derecho.
El artículo 160 del Código civil recoge el derecho que tienen los abuelos a relacionarse con sus nietos, pudiendo ejercitar este derecho a través de la vía judicial.
La guarda y custodia de los menores de edad, como norma general, consiste en el deber de cuidado directo, que los progenitores ofrecen a sus hijos. Englobando los deberes de convivencia, cuidado, atención, tenencia y control físico diario.
El derecho de la guarda y custodia de los hijos, tiene por objeto el cuidado, desarrollo, educación y formación integral de los menores, además de la guarda, representación y administración de sus bienes.
Sin embargo, existen determinadas situaciones excepcionales, graves y normalmente con carácter transitorio, en las que la guarda y custodia de los menores puede ser atribuida a los abuelos en el lugar de los progenitores.
- Cuando los progenitores no pueden hacerse cargo de la guarda y custodia de sus hijos: los padres conservarán la patria potestad del menor, pero el derecho de guarda y custodia podrá ser atribuido a los abuelos.
- Cuando los progenitores se encuentres ausentes, incapaces para ejercer las responsabilidades propias de la patria potestad o de la guarda y custodia, presenten enfermedades físicas o psíquicas que le impidan cumplir sus obligaciones paternofiliares, presenten toxicomanías o drogodependencias graves o se encuentren recluidos en establecimientos penitenciarios: los abuelos podrán sustituir en todos los derechos y deberes a la figura paterna, incluyendo los derechos de patria potestad y de guarda y custodia de los menores.
- Cuando es retirado el derecho de patria potestad a los progenitores: los abuelos podrán sustituir en todos los derechos y deberes a la figura paterna, incluyendo los derechos de patria potestad y de guarda y custodia de los menores.
- Cuando los progenitores fallecen: los abuelos podrán sustituir en todos los derechos y deberes a la figura paterna, incluyendo los derechos de patria potestad y de guarda y custodia de los menores.
Ahora bien, para que los abuelos puedan asumir la tutela de sus nietos, deben presentar una demanda ante la autoridad judicial (Juzgado de Primera Instancia o Juzgado de Familia) solicitando la guarda y custodia de los menores.
La demanda debe presentarse con la intención de velar por el bienestar de los nietos, garantizando la protección y compañía que los abuelos pueden proporcionar a los menores y que, por el contrario, los progenitores no pueden otorgar.
En este sentido, serán los abuelos quienes deberán alegar y aportar las pruebas pertinentes, para demostrar que los progenitores están incumpliendo sus responsabilidades y deberes como tutores de sus hijos.
Fundamentando su pretensión en causas graves, sobrevenidas e incompatibles con la defensa del interés superior de los menores de edad.
La regulación del mantenimiento de las relaciones afectivas entre abuelos y nietos, tras la ruptura de la pareja o del matrimonio de los progenitores, o de la existencia de determinadas situaciones sobrevenidas que imposibiliten la efectiva relación entre ambos; puede solicitarse a través de un proceso judicial.
El proceso de reclamación de derechos de los nietos, por parte de abuelos, puede iniciarse de forma amistosa, conforme a la aprobación de los progenitores de los menores o de forma contenciosa conforme al criterio de la autoridad judicial.
Solicitud de los derechos entre abuelos y nietos de mutuo acuerdo.
Cuando los abuelos desean regular los derechos que bilateralmente tienen con sus nietos, para salvaguardar el mantenimiento de las relaciones personales y directas con los mismos, pueden solicitarlo directamente a los progenitores de los menores de forma amistosa.
El artículo 90 del Código civil establece la posibilidad de que los progenitores de los menores suscriban en el convenio regulador, diversas medidas definitivas a favor de los abuelos.
Medidas que pueden ser redactadas tanto en el convenio regulador inicial del proceso de separación o divorcio, como en un procedimiento de modificación de medidas posterior, donde se cambien, amplíen o complementen las clausulas del convenio regulador inicial.
Las medidas acordadas y pactadas en el convenio regulador, respecto al régimen de visitas y comunicaciones entre abuelos y nietos, deberán ser aprobadas por el Juez, previa audiencia y consentimiento de los abuelos. Indicando en todo momento los requisitos de las cláusulas pactadas, la necesidad de regular el derecho solicitado y teniendo en cuenta el beneficio de los nietos, bajo la protección del principio fundamental que vela por el interés superior de los nietos menores de edad.
Solicitud de los derechos entre abuelos y nietos de forma contenciosa.
Cuando los abuelos no consiguen ponerse de acuerdo con los progenitores de los menores, respecto a la adopción de determinados derechos, corresponde a la autoridad judicial resolver la cuestión y decretar el sistema que mas favorezca a las necesidades de los menores.
El proceso contencioso es más largo y complejo, y precisa mayor carga emocional que el proceso de mutuo acuerdo. Pero cuando no existe posibilidad de un pacto común entre las partes, por diversas diferencias o controversias, la opción más viable es solicitar el inicio de un proceso judicial contencioso.
Por lo tanto, si los abuelos desean regular los derechos en su propio nombre o en nombre de sus nietos, sin la aprobación de los progenitores de los menores, deben iniciar el proceso judicial de reclamación de derechos de forma contenciosa, siguiendo los cauces propios del juicio verbal.
En estos supuestos, el juicio verbal requiere un trámite especial y preferente, dividido en las siguientes fases:
I. Abogado y Procurador para la reclamación de derechos entre abuelos y nietos.
Los abuelos que deseen iniciar un proceso judicial, con el fin de obtener a su favor el derecho de visitas o el derecho de guarda y custodia respecto de sus nietos, deben solicitarlo en el Juzgado pertinente, a través de la asistencia de un Abogado y representado por un Procurador.
En los procesos iniciados por los abuelos de los menores (ya sea para la atribución de derechos respecto de los nietos, la modificación o ampliación de las medidas establecidas en el convenio regulador de separación o divorcio de los progenitores, o incluso la retirada de la patria potestad y la guarda y custodia de los progenitores a favor de los mismos), es obligatoria la intervención de Abogado y Procurador, tanto para la presentación de cualquier escrito, como para la actuación dentro del procedimiento judicial.
Los abuelos de los menores deberán exponer a su Abogado, qué desean obtener al término del proceso, cuáles son los motivos por los cuales desean interponer la demanda, en qué pretensiones se basan para solicitar el derecho demandado, cómo quieren regular el funcionamiento de sus futuras relaciones con sus nietos y cuáles son los puntos de discordancia con los progenitores de los menores.
Por su parte, el Abogado explicará y asesorará a los abuelos, sobre las consecuencias de sus decisiones, los derechos que posen respecto de sus nietos, los derechos inherentes a las relaciones paternofiliares, las responsabilidades adquiridas en el caso de que la demanda prospere, la viabilidad de la misma y la tendencia jurisprudencial sobre los temas a tratar.
Normalmente cada Abogado propone a un procurador de su confianza, para la representación.
II. Solicitud de medidas provisionalísimas o previas de los abuelos, a la demanda contenciosa.
Existe la posibilidad de que los abuelos soliciten, con carácter urgente, medidas provisionalísimas (previas a la demanda) o previas (coetáneas a la demanda), para conseguir el funcionamiento inmediato del derecho solicitado.
La solicitud de estas medidas se realiza a través de un escrito dirigido al Juzgado competente que, según la Ley debe resolver en el plazo de los 10 días siguientes a su interposición. Pudiendo el Juez citar a las partes a una comparecencia para determinar, con carácter urgente, si se puede adoptar la medida solicitada por los abuelos (aunque dicha citación no corresponde con la práctica habitual).
III. Análisis de la competencia en la reclamación de derechos de los abuelos.
El Juzgado competente para conocer de los procesos de menores, es el Juzgado de Primera Instancia o Juzgado de Familia del lugar del domicilio del menor. Es decir, el Juzgado del partido judicial, al que pertenezca la localidad donde habitualmente residan los menores.
Como norma general, el domicilio habitual de los menores de edad, coincide con el domicilio habitual de ambos progenitores o del progenitor custodio. Es por ello que será competente el Juzgado del domicilio de ambos progenitores o el domicilio de cualquiera de ellos (a elección del demandante) si residieran en partidos judiciales diferentes.
IV. Preparación de documentos para presentar la demanda de reclamación de derechos de los abuelos respecto de los nietos.
Una vez asesorados por el Abogado, los abuelos deberán facilitar una serie de documentación, para poder presentar la demanda.
Los documentos necesarios para la tramitación del procedimiento son, salvo especialidades, los siguientes:
- El poder general para pleitos.
La obtención del poder se podrá conseguir: Bien acudiendo a una Notaria y solicitando un poder notarial o bien firmando el poder apud acta en el Juzgado ante el Letrado de la Administración de Justicia (antiguo Secretario Judicial).
- El certificado literal del matrimonio del Registro Civil correspondiente, que demuestre el tiempo de vigencia del matrimonio.
- Los certificados de nacimiento de los hijos menores, del Registro Civil correspondiente.
- Certificado que acredite la escolarización de los menores, en los supuestos que preceda necesario.
- Y toda aquella documentación que acredite la existencia de una efectiva convivencia y una sana relación entre los nietos y los abuelos, como pueden ser las acreditaciones de los médicos de los menores, las facturas de los gastos de los nietos, la certificación por parte del centro educativo al que acudan los menores, etc.
Cuando el Abogado de los demandantes obtiene todos los documentos necesarios, preparará la demanda de reclamación de derechos por parte de los abuelos. En la que explicará cuál es la situación actual de la familia y cuáles son las medidas que los demandantes desean solicitar respecto de sus nietos.
V. Demanda de los abuelos y Contestación a la demanda de los progenitores.
Los abuelos, como parte demandante, presentarán una demanda en reclamación de un régimen de visitas con sus nietos o una demanda de atribución de la guarda y custodia de los menores, donde manifestarán y acreditaran todos los hechos y razones por las que solicitan dicha petición.
La demanda solicitando los derechos entre abuelos y nietos, debe ir dirigida hacia los dos progenitores (tutores a cuyo favor se establece el derecho de patria potestad sobre los menores), independientemente de que uno de ellos se encuentra a favor de las medidas solicitadas (litisconsorcio pasivo necesario).
La demanda debe ser redactada por el Abogado y firmada por el Procurador.
Cuando la demanda se encuentre terminada y firmada por los abuelos demandantes, se presentará ante el Juzgado para su admisión a trámite. Acompañada de todos los documentos que justifican tanto la solicitud del derecho pretendido y de la propuesta de regulación de las medidas que regirán la situación familiar.
A continuación, se proporcionará un número de expediente al proceso y se les comunicará la situación por correo a los progenitores demandados. A quienes se les enviará una copia de la demanda, para que en el plazo de veinte días hábiles, procedan a la contestación de la misma.
La contestación a la demanda también debe ir firmada por Abogado y Procurador. Y una vez terminada y presentada, el Juez la admitirá a trámite y enviará una copia al demandante, con el fin de que conozca las pretensiones de los progenitores del menor.
Finalmente, se señalará la fecha y la hora para la celebración del juicio, donde las partes defenderán sus posturas y aportarán los medios de prueba de los que pretendan valerse, para apoyar sus pretensiones.
VI. Subsanación de la demanda y/o de la contestación a la demanda de reclamación de derechos.
El Juez propondrá un plazo de 10 días para cambiar los puntos de la demanda y/o de la contestación a la demanda, que no hayan sido admitidas a trámite, por no cumplir los requisitos necesarios.
Una vez subsanados las peticiones del Juez, debe presentarse de nuevo el documento objeto de subsanación, con las modificaciones pertinentes.
Si en el periodo de tiempo de diez días no presentan en el Juzgado una nueva propuesta, el Juez resolverá lo que estime conveniente, dando prioridad a la estabilidad familiar y las necesidades de los nietos, bajo el principio del interés superior de los menores de edad.
VII. La vista de reclamación de derechos entre abuelos y nietos.
En el procedimiento principal de reclamación de derechos por parte de los abuelos respecto de sus nietos, se celebra una vista ante el Juzgado competente, donde se propondrán y practicarán las pruebas que reafirmen las pretensiones expuestas en los documentos presentados por las partes.
En la vista ante el Juez, deben comparecer tanto los abuelos, como los progenitores de los menores, obligatoria y personalmente, acompañadas de su respectivo Abogado y Procurador.
Por su parte, al ser procedimiento judicial en el que se solicitan diversos derechos que afectan a menores de edad, la demanda de reclamación deberá ser trasladada también al Ministerio Fiscal, que intervendrá como parte en el procedimiento, en defensa del interés superior del menor.
VIII. Práctica de prueba en la vista de reclamación de derechos entre abuelos y nietos.
En el mismo acto de la vista se practicarán las pruebas propuestas. Por lo que, una vez admitidas por el Juez, podrán practicarse para acreditar la veracidad de los hechos expuestos por cada una de las partes.
En los procedimientos de reclamación de derechos de los abuelos respecto de sus nietos, el Juez puede solicitar de oficio todas las pruebas que considere apropiadas y, además, si lo estima conveniente, según las circunstancias de cada caso concreto, puede requerir la audiencia de los nietos menores de edad, que tengan una madurez y juicio suficiente y adecuado a su edad, y siempre a aquellos que sean mayores de 12 años.
Además, las partes podrán solicitar, bajo la aprobación de la autoridad judicial, la emisión de informe elaborado por el Equipo Psicosocial del Juzgado, con el objetivo de demostrar cuál es el régimen más beneficioso para los menores, en función de los derechos pretendidos.
El Ministerio Fiscal redactará un informe sobre la situación familiar, para salvaguardar en todo momento el interés de los menores. Informe que el Juez recabará y tendrá en cuenta, sin llegar a ser vinculante, a la hora de dictar las medidas definitivas en la Sentencia.
Una vez finalizada la práctica de los medios de prueba, se tendrá por finalizado el trámite de la vista y se procederá a la espera de la sentencia dictada por el Juez.
IX. Sentencia sobre la aceptación o denegación de los derechos de los abuelos.
Una vez celebrada la vista, el Juez dictará Sentencia por la que se decrete la estimación o desestimación de las pretensiones de los abuelos respecto de sus nietos.
En ella, se establecerán las medadas que más favorezcan para los menores. Y, en caso de conceder los derechos solicitados a los abuelos, se regulará la nueva situación familiar y se concretará cuál es el régimen de visitas a favor de los abuelos o cómo funcionará el régimen de guarda y custodia a favor de los mismos.
Las medidas reflejadas en la Sentencia, podrán ser modificadas judicialmente en el futuro, cuando se alteren sustancialmente las circunstancias de los progenitores, los abuelos o los menores de edad, a través del procedimiento de modificación de medidas.
X. Apelación de la Sentencia desestimatoria de los derechos a favor de los abuelos.
La Sentencia dictada por el Juez, puede ser recurrible en apelación ante la Audiencia Provincial, en el caso de no estar de acuerdo total o parcialmente con la misma.
Para interponer el recurso se deberá presentar un escrito ante el mismo órgano judicial que dictó la Sentencia, en el plazo de los cinco días hábiles siguientes a la comunicación de la misma, señalando la intención de recurrir por estar en desacuerdo con la aprobación o denegación de los derechos atribuidos.
Posteriormente, se interpondrá el recurso debidamente fundamentado, en el plazo máximo de veinte días hábiles desde la comunicación de la sentencia, ante la Audiencia Provincial, que es quien resolverá definitivamente las cuestiones que se pretenden recurrir.
Las medidas que los abuelos reclaman en los procesos judiciales, sobre el derecho a mantener relaciones afectivas, personales y directas con sus nietos, con frecuencia, suelen ser aprobadas por el Juez, en beneficio del interés y las necesidades de los menores.
Es decir que, siempre que los derechos solicitados por los abuelos sean enriquecedores para los menores, como criterio general, la jurisprudencia considera que es apropiado aceptar las relaciones del nieto con sus abuelos y otros parientes y allegados.
Sin embargo, existe un límite genérico a los derechos solicitados por los abuelos, puesto que también pueden ser denegados, si se demuestra la existencia de una justa causa que justifique dicha decisión.
La decisión del Juez, basada en la justa causa, debe estar fundamentada de tal manera, que se acredite eficazmente la existencia de motivos graves, que imposibiliten la aprobación de los derechos solicitados por los abuelos.
En la mayoría de los casos, la cusa causa que conlleva la no fijación del derecho solicitado por los abuelos, se basa en los siguientes argumentos:
- Desproporción de las medidas solicitadas por los abuelos respecto a los nietos, en comparación con los derechos y deberes inherentes a los progenitores.
- La solicitud de los abuelos perjudica al desarrollo emocional y la salud física y mental de los menores.
- Grado de importancia, a nivel personal y familiar, que tiene para el menor el conservar la relación con sus abuelos.
- Falta de vínculo afectivo entre el abuelo y nieto, previo a la solicitud del derecho.
- La intención de influir negativamente en el menor, para fomentar su enemistad con sus padres y convertir a los abuelos en los progenitores del mismo.
- La inapropiada conducta de los abuelos y/o las manifestaciones en contra de los progenitores.
- Imposibilidad real de los abuelos en cuanto al cuidado y estancia con el nieto, en comparación con sus progenitores.
- Incapacidad de los abuelos para hacerse cargo de los nietos, debido enfermedades, disfunciones físicas o psíquicas y/o por el entorno polémico al que puede verse sometido el menor.
- Existencia de malos tratos, sospechas de abusos, condenas privativas de libertad o por violencia de género, etc. entre los progenitores de los menores y los abuelos.
- La existencia de informes psicológicos que evidencien un riesgo razonable en la petición de los abuelos, de manera que desestabilice al menor.
En definitiva, las decisiones que se tomen respecto de los menores de edad, no pueden alegarse de forma especulativa, sino que deben ser interpretadas taxativamente, en función de la casuística de cada supuesto particular y según la realidad de cada conjunto familiar.
Considerando la figura del menor como el interés más digno de protección.
Si usted desea reclamar los derechos de visitas, comunicaciones o de guarda y custodia de sus nietos, no dude en contactar con nosotros. El Abogado experto en derecho de familia de ABOGADIVORCIO más cercano a usted, le contactará a la mayor brevedad posible, para ayudarle a defender sus derechos, en la sede legal correspondiente.
Abogados especialistas en rupturas matrimoniales

References: Artículo 8

Artículo 1

Artículo 39

Artículo 160
 Real Decreto 
 resolución 

Artículo 1
 resolución 
 artículo 160
 artículo 160
 artículo 90