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Timestamp: 2018-12-15 23:46:01+00:00

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c) El consumo de productos perniciosos para la salud, a cuyo fin se evitará la incitación al consumo de cualquier tipo de drogas. - PDF
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Juan Francisco Valenzuela Navarro
1 CÓDIGO DE RTVE PARA LA PROTECCION DE LOS MENORES EN LAS EMISIONES DE TELEVISION Y RADIO El vigente Estatuto de la Radio y la Televisión, aprobado mediante Ley 4/1980, recoge en su artículo 4 que la actividad de los medios de comunicación social del Estado se inspirará en unos principios, que enumera, entre los que se encuentra la protección de la juventud y de la infancia. El Consejo de Administración de RTVE aprobó en 1981 los Principios básicos y líneas generales de programación de los Medios depend ientes del Ente Público RTVE. En el documento que los recoge, se dedica el apartado 3.5 a la Programación infantil y juvenil. En él, entre otros principios y criterios, se señala que deben evitarse los contenidos violentos o audaces en los horarios susceptibles de ser utilizados por la audiencia infantil, además de señalar que es imprescindible una eficaz presentación de las advertencias de rigor cuando los programas a emitir sean inadecuados para este tipo de audiencias; también se aboga por una programación graduada, acorde con las distintas edades; se incide, así mismo, en la necesidad de enfatizar los valores de libertad, solidaridad, igualdad y de respeto a las leyes, pero sin ofrecer una programación infantil ideológicamente cargada, y se señala, por último, la necesidad de una programación infantil y juvenil que invite a imaginar y a ser partícipe del mundo que le rodea. El 26 de marzo de 1993, el Ministerio de Educación y Ciencia, las Consejerías de Educación de las Comunidades Autónomas y las Cadenas de Televisión (TVE, Antena 3 TV, Tele 5, Canal + y las Cadenas públicas Autonómicas de Andalucía, Cataluña, Galicia, Madrid, País Vasco y Valencia) suscribieron un Convenio sobre principios de autorregulación en relación con determinados contenidos de su programación referidos a la protecció n de la infancia y la juventud. En dicho Convenio, además de explicitarse la voluntad de los firmantes de favorecer los valores de respeto a la persona, a favor de la tolerancia, de la solidaridad, de la paz y de la democracia y de promover la difusión de valores educativos y formativos, se expresaba la necesidad de evitar la difusión de mensajes o imágenes susceptibles de vulnerar gravemente los valores de protección de la infancia y de la juventud, especialmente en relación con: a) La violencia gratuita, ofensiva hacia las personas, cuya presencia habrá de evitarse cuando contenga una crueldad traumatizante para el público infantil o juvenil. b) La discriminación por cualquier motivo, para lo que se evitará la difusión de mensajes atentatorios para la dignidad de las personas o que impliquen discriminación o desprecio hacia las mismas en razón de su color, raza, sexo, religión o ideología. En relación con la violencia y la discriminación, no se puede ignorar ni ocultar a los menores que vivimos en un mundo en el que ambas lacras existen. No se trata de ocultar la violencia sino de no presentarla como merecedora de ser imitada. c) El consumo de productos perniciosos para la salud, a cuyo fin se evitará la incitación al consumo de cualquier tipo de drogas. d) Las escenas de explícito contenido sexual que, al mismo tiempo que carezcan de valor educativo o informativo, sean capaces de afectar seriamente a la sensibilidad Página 1 de 9
2 de niños y jóvenes. Éstas se evitarán tanto en los programas propios de la audiencia infantil como en sus cortes publicitarios. e) El lenguaje innecesariamente indecente, así como el deliberado empleo incorrecto de la lengua, que quedarán terminantemente excluidos. La Ley 25/1994 (modificada parcialmente por la Ley 22/1999) de incorporación al ordenamiento jurídico español de la Directiva 97/36/CE, sobre la coordinación de disposiciones legales, reglamentarias y administrativas de los Estados miembros relativas al ejercicio de actividades de radiodifusión televisiva (conocida coloquialmente como Directiva de la Televisión sin Fronteras ), dedica su Capítulo IV a la protección de los menores frente a la publicidad y a la televenta, para que no se les perjudique moral o físicamente (así, incitándoles directamente a la compra, explotando su confianza, presentando a los niños en situaciones peligrosas o induciéndoles a error). Asimismo, su artículo 17 regula la Protección de los menores frente a la programación, indicando taxativamente que las emisiones de televisión no incluirán programas ni escenas o mensajes que puedan perjudicar seriamente el desarrollo físico, mental o moral de los menores, ni programas que fomenten el odio, el desprecio o la discriminación. Dicho artículo 17 explicita que la emisión de programas, publicidad, televenta y promociones de la programación, susceptibles de perjudicar dicho desarrollo, físico, mental o moral de los menores solo podrá realizarse entre las veintidós horas del día y las seis horas del día siguiente, debiendo ser advertidos e identificados mediante la presencia de un símbolo visual durante toda su emisión. Sigue regulando el citado artículo, en su apartado 3, la obligación de incluir una advertencia por medios ópticos y acústicos al comienzo de la emisión de cada programa de televisión y al reanudarse la misma, después de cada interrupción, que contendrá una calificación orientativa sobre la mayor o menor idoneidad para los menores de edad. Por último, la Disposición adicional cuarta de esta Ley se refiere, como medidas adicionales de protección a la juventud y a la infancia, a la posibilidad de establecer la obligatoriedad de incorporar a los receptores mecanismos automáticos de desconexión y de exigir, en las emisiones televisivas y en la medida que el desarrollo tecnológico lo permita, códigos que permitan activar dichos mecanismos,. A este respecto conviene recordar que el Real Decreto 410/2002 desarrolló el citado apartado 3 del artículo 17 de la Ley 25/1994, estableciendo criterios uniformes de clasificación y señalización para los programas de televisión en función de la mayor o menor idoneidad de los mismos para los menores de edad. Debe señalarse que dichos criterios de clasificación y señalización tiene n carácter de mínimos. La Ley 24/2001 modificó la Ley 4/1980, encomendando a RTVE una función de servicio público en la que se incluye el mandato expreso para que promueva el respeto a la dignidad humana y, especialmente, los derechos de los menores, la igualdad de sexos, y la no discriminación por motivos de raza, ideología, religión y cualquier otra circunstancia personal o social. Radiotelevisión Española se ha esforzado y se esfuerza en cumplir tanto los compromisos adquiridos como los mandatos normativos arriba mencionados, pero considera que debe dar un paso más en la protección de la infancia y la juventud en sus emisiones de radio y televisión. Esa actuación tendrá un carácter especial en relación con esta última, por ser, de ambos medios, el que más peligro comporta en relación con la protección de los menores, tanto por sus grandes audiencias como por el fuerte impacto y la elevada influencia que la televisión tiene en el público en general y en la población infantil y juvenil en particular. Página 2 de 9
3 Esta profundización en la autorregulación formal de RTVE en este importante campo, mediante la determinación de unas pautas de conducta y unos principios de obligado cumplimiento en las emisiones de RNE y TVE, permitirá a sus profesionales contar con un marco básico para la adopción de las más correctas decisiones en la producción y la emisión radiotelevisivas. También jugará un papel esencial como referencia para el conjunto del sector audiovisual. A este último respecto, debe resaltarse que han surgido numerosas señales de alarma en relación con la aparición de determinados contenidos televisivos emitidos en horarios con importante presencia de menores, que deben ser atendidas. En consecuencia, la radiotelevisión pública, de forma ejemplar, debe contribuir a modificar dicha tendencia. Las programaciones de RNE y TVE deben dirigirse a todos los gustos, sensibilidades y necesidades de la ciudadanía, mediante la emisión de contenidos plurales, que incluyan todo tipo de géneros. Asimismo, la independencia de la radiotelevisión pública debe contar entre sus pilares la independencia y la libertad de sus profesionales en su labor actuación diaria de producir, programar, informar, educar y entretener. Pero la diversidad, la independencia y la libertad, valores necesarios e imprescindibles en toda radiotelevisión pública, no deben contraponerse con la necesidad de proteger, en todo caso, a los menores. Todo ello bajo el criterio de equilibrio que siempre debe estar presente en su actuación, tanto con carácter general, como en las decisiones individuales que se deben adoptar día a día en la producción y emisión de programas radiotelevisivos. Por ello, se ha considerado conveniente aprobar un conjunto de pautas y principios en relación con las emisiones de RNE y TVE. En cualquier caso, todos ellos estarán supeditados a las decisiones que en esta materia pudiera adoptar un órgano externo e independiente de RTVE que se pudiera constituir en el futuro. Estos principios y pautas vienen dirigidos a la protección del menor en su calidad de televidente y radioyente, tanto en las emisiones dirig idas expresamente a los mismos, cuanto en aquellas otras dirigidas a audiencias de otras edades, haciéndose también mención a la necesaria protección del menor cuando el mismo participe o sea protagonista en dichas emisiones. Debe señalarse que dichos principios y pautas deben ser también contemplados como mecanismos que adopta la radiotelevisión pública para facilitar y contribuir a la imprescindible y primordial función de las familias, de los que tienen la guarda y custodia de los menores y de los educadores en su labor de cómo, cuando y en qué medida debe ser vista y oída la televisión y la radio por los niños y jóvenes. Asimismo, estos principios y pautas deben ser modulados en función del tipo de programa, su horario de emisión y el canal en el que se incluyan los distintos contenidos radiotelevisivos. La libertad de expresión de acuerdo con lo señalado en el artículo 20.4 del Texto Constitucional, encuentra su límite en la protección de la juventud y de la infancia. La presente instrucción en ningún caso debe ser entendida como un intento de limitación de la libertad de expresión de los profesionales de RTVE sino como la contribución del Ente al cumplimiento del mandato contenido en el artículo 48 de la Constitución que establece que los poderes públicos promoverán las condiciones para la participación libre y eficaz de la juventud en el desarrollo político, social, económico y cultural. Las pautas de conducta y los principios de obligado cumplimiento que deben ser observados en las programaciones de RNE y TVE en relación con la protección de los menores son los que a continuación se exponen. Página 3 de 9
4 CAPITULO I. MEDIDAS DE REFUERZO PARA EL CONTROL PARENTAL Uno Dos Queda prohibida la emisión en RTVE de programas que atenten a la dignidad de la persona, singularmente los programas que incluyan la explícita y gratuita presentación o representación de violencias y perversiones sexuales, actuaciones degradantes para la persona o que conduzcan a la propia degradación del ser humano. Con el objeto de reforzar los criterios de clasificación y señalización mínimos previstos en el Real Decreto 410/2002 de 2002, y a fin de que las referidas clasificación y señalización cumplan su doble función de reforzar la propia vigilancia de RTVE y sus profesionales en la protección del menor, así como facilitar la labor que corresponde a los padres, personas encargadas de la guarda y custodia de los menores y educadores, las señales ópticas y acústicas que establece la norma deberán ser incluidas, no solo al inicio del correspondiente programa, sino también tras las distintas interrupciones por publicidad, promociones u otros motivos. Cuando los programas sean no recomendados para menores de 18 años o contengan contenidos susceptibles de perjudicar el desarrollo físico, mental o moral de los menores (en sus diferentes edades), la presencia del correspondiente símbolo visual deberá permanecer durante toda la duración del programa. Similares advertencias deberán realizarse en el caso de RNE para aquellos programas o contenidos de la programación que no resulten adecuados para el público infantil y/o juvenil. Adicionalmente, cualquier concreto contenido que, conforme a la legalidad vigente y los principios y pautas que se incluyen en los distintos apartados de este documento de autorregulación, pudiera perjudicar física, mental o moralmente a los menores, pero tuviera que ser incluido en un programa informativo, magazine o programa de otro carácter, deberá ser advertido previamente por el presentador del mismo. Tres Ya que en los programas de radio predomina el directo, los profesionales de RNE deberán ilustrar previamente a los distintos colaboradores y participantes en dichos programas de los derechos de los menores y de la protección que los mismos merecen. CAPITULO II. HORARIOS DE ESPECIAL PROTECCION Y CONTENIDOS PROHIBIDOS DURANTE LOS MISMOS. Cuatro Conforme a lo previsto en la legislación vigente, se considera horario protegido para los menores el comprendido entre las 06,00 horas y las 22,00 horas. Como medida de protección adicional, dentro de dicha franja, TVE y RNE considerarán las horas comprendidas entre las 07,30-09,00 horas, las 13,00-14,30 horas y las 17,00-21,00 horas, como horarios de especial protección del menor, habida cuenta que en dichos horarios las presencia de público infantil es mayor por no coincidir con horarios escolares. Página 4 de 9
5 Cinco Seis En la elaboración de las parrillas de programación, TVE y RNE tendrán además presentes, las circunstancias y los hábitos de los menores en fines de semana, festivos y vacaciones escolares, así como la programación de determinados programas de gran aceptación y audiencia infantil y/o juvenil fuera del referido horario protegido. En cualquier caso, en la programación y contenidos de los distintos programas deberá procurarse una transición gradual entre los horarios protegidos, los especialmente protegidos y los no protegidos para los menores. Durante los horarios de especial protección, se observarán las siguientes reglas de programación:? No se emitirán programas cuya calificación sea no recomendado para menores de 18 años, en los horarios de especial protección del menor y en horario protegido para el menor durante fines de semana, festivos y periodos de vacación escolar.? No se emitirán programas que contengan violencia que pueda potencialmente perjudicar física, mental o moralmente a los menores, en horario protegido para el menor.? No se emitirán programas que incluyan contenidos violentos o comportamientos violentos, tanto mental como físico, que sean fácilmente imitables por niños de una manera que sea dañina o peligrosa para los mismos, en horario protegido para el menor, a menos que dicha emisión sea editorialmente justificable. Tales contenidos no deberán ser incluidos en programas para niños, salvo que ello sea con un claro propósito educativo.? No se emitirán programas que presenten violencia y el comportamiento violento (verbal o físico) como un medio positivo para conseguir un objetivo, en horario protegido para el menor, a menos que dicha emisión sea editorialmente justificable. Tales contenidos no deberán ser incluidos en programas para niños, salvo que ello sea con un claro propósito educativo. CAPITULO III. CRITERIOS PARA LA CALIFICACION DE PROGRAMAS Y TRATAMIENTO DE LOS CONTENIDOS EN HORARIOS PROTEGIDOS Siete Ocho Para clasificar y señalizar la mayor o menor idoneidad de los programas para los menores de edad así como en el adecuado tratamiento de los contenidos de los programas de RNE y TVE en horarios de especial protección se atenderá a los criterios establecidos en el presente capítulo. Los programas para niños deberán propiciar el mejor conocimiento de los valores constitucionales, democráticos y, en general, los valores positivos humanos y cívicos, la tolerancia, la solidaridad, el respeto de los demás y el entendimiento y buena relación con las diversas comunidades y culturas. Igualmente, deberán propiciar la mejor utilización del lenguaje, estimular la curiosidad, la sensibilidad y la imaginación, así como fomentar actividades lúdicas y culturales fuera del marco de la televisión. Página 5 de 9
6 Nueve Diez Once Doce Deben utilizarse diferentes criterios a la hora de catalogar el tipo y el grado de violencia y de comportamientos violentos. Así, en función del número y naturaleza de las escenas violentas, su gratuidad o carácter indispensable, su utilización para la resolución de conflictos, la puesta en escena, el tratamiento en imagen y el tipo de plano utilizado, el realismo de la representación, el tratamiento de la banda sonora, la evocación de temas difíciles (suicidio, incesto, violencia conyugal, violencia contra niños, mujeres y discapacitados ), la imagen de la mujer (respetuosa o degradante), el tratamiento de las minorías, la psicología concurrente en los personajes, las características de los héroes y protagonistas (sus móviles, su recurso a la violencia, sus comportamientos peligrosos o ilegales ), la presencia de niños en escenas violentas, etc. En cualquier caso, el tratamiento de la violencia debe ser apropiado al contexto, horario de programación, tipo de programa, canal y a las propias expectativas de la audiencia. Así, las investigaciones demuestran que la audiencia en general y los menores en particular resultan más afectados e incluso perjudicados por imágenes explícitas de daños físicos y sangrientos, especialmente si ellas aparecen repentina e inesperadamente. Igualmente debe tenerse en cuenta que los menores reciben un mayor impacto con violencia real que ficticia o de fantasía, con violencia próxima a su vida cotidiana y familiar que aquella lejana en el espacio o en el tiempo y que deben evitarse efectos acumulativos de actos de violencia y, asimismo, actos de violencia que puedan generar efectos de imitación, sobre todo con contenidos o posibilidades fácilmente accesibles en su vida real y en su entorno. En la utilización del lenguaje se deberán evitar las expresiones que sean ofensivas tanto explícitamente como de manera implícita, por su contenido vejatorio o sus connotaciones discriminatorias desde el punto de vista sexual, racial, ideológico o religioso. Debe tenerse en cuenta que en la graduación de la catalogación del lenguaje como ofensivo o improcedente juega un papel primordial si las audiencias y, en concreto, los menores son sorprendidos con el mismo sin previo aviso, si es contrario a las expectativas del propio programa o si se considera gratuito. En un contexto adecuado el lenguaje fuerte puede no resultar ofensivo y en determinadas situaciones puede ser totalmente justificado en interés de la autenticidad. Asimismo indicar que, por ejemplo, expresiones de elevado contenido sexual y el abuso del lenguaje en relación con los discapacitados suelen ser considerados como muy ofensivos. Tampoco deberá hacerse recurso gratuito a expresiones que puedan ofender las creencias, confesiones o sentimientos religiosos. Los contenidos de naturaleza sexual (verbal o visual) deberán ser poco explícitos y apropiadamente limitados durante el horario protegido para los menores. Este criterio deberá ser rigurosamente observado en horario de especial protección del menor. Contenidos sexualmente más explícitos pueden ser aceptables en dichos horarios únicamente cuando sean utilizados con propósitos claramente educativos, pero, por el contrario, el sensacionalismo y el tratamiento explícito de temas sexuales con otros propósitos debe ser evitado en los mismo s. El desnudo durante el horario protegido para los menores no debe ser utilizado con propósitos sexuales, ni de forma gratuita y debe, en todo caso, estar justificado por el contexto. Página 6 de 9
7 Trece Catorce Quince Las acciones de beber alcohol, fumar, inhalar pegamentos o disolventes, así como usar y consumir drogas ilegales o abusar de drogas legales no deben ser incluidas en contenidos emitidos en programas para niños, a menos que haya una clara finalidad educativa, Esos mismos contenidos deberán ser evitados en horarios de especial protección del menor, salvo que exista justificación editorial para su emisión. Las demostraciones de exorcismo o de ciencias ocultas no deben ser incluidas en horario protegido para los menores. En dicho horario deberá tenerse especial cuidado con demostraciones de prácticas paranormales, que, en todo caso, solo debe ser permitida su emisión ligada al entretenimiento o como asunto de investigación. Las referidas prácticas paranormales no deben ser incluidas en horarios de especial protección del menor. Especial atención y cuidado deberá tenerse con el riesgo del hipnotismo en espectadores especialmente sensibles como los niños. En ningún caso deberán ser identificados menores que sean víctimas, testigos o acusados en procedimientos judiciales relativos a ofensas sexuales. Deberá adoptarse cuidado respecto a las informaciones sobre tales procedimientos judiciales para que no se implique o se pueda inferir relación entre el acusado y un menor en conjunción con el material emitido o publicado por otros medios de comunicación. A los efectos anteriores, el mayor cuidado deberá adoptarse a medida que la edad de los menores afectados disminuya. Dieciséis Cuando los programas radiotelevisivos contengan hechos referidos a comportamientos ilegales o antisociales de los menores, los mismos no serán identificados, es decir, deberán quedar en el anonimato. Esta también será la regla general aplicable aunque la intención del programa sea resaltar más la práctica criminal o antisocial, que a los propios individuos implicados. Cuando se entreviste a adultos sobre su propio comportamiento ilegal o antisocial, no deberá hacerse referencia, enseñar o identificar a sus hijos, salvo que sea editorialmente justificable y el bienestar del hijo no sea dañado. Diecisiete Dieciocho Con carácter general, en las programaciones de radio y de televisión no deberían utilizarse de modo instrumental los conflictos familiares como espectáculo. En todo caso, dichas prácticas quedan totalmente prohibidas en horario protegido para los menores, ya que dichos contenidos perturban y pueden perjudicar a los menores, que, en su caso, podrían ser claramente afectados en su estabilidad afectiva. Los conductores de programas con audiencias, incluso en los estudios, que tengan una alta proporción de jóvenes o niños, tales como los programas musicales, tienen una especial responsabilidad en sus modos de actuación y formas de expresión. CAPITULO IV. PARTICIPACIÓN DE MENORES EN PROGRAMAS DE TVE Y RNE Diecinueve La participación de menores, especialmente de niños, como actores, entrevistados, concursantes o participantes de cualquier forma en programas de radio o televisión requiere de especial atención y cuidado. Para dicha participación será necesario contar con el consentimiento previo de aquellos que ostenten su guarda legal, así Página 7 de 9
8 como el consentimiento explícito y voluntario del menor, el cual deberá ser informado en términos claros y comprensibles de las características de dicha participación en la programación radiotelevisiva. Asimismo, en el caso de participación de menores en programas de ficción o en aquellos otros de larga duración en la necesaria presencia del menor, se requerirá la compatibilidad real con la continuación en sus estudios y educación. Veinte Veintiuno Veintidós Veintitrés Los menores no pueden ser dañados o puestos en peligro moral, psicológico o físico por su participación en programas o por la emisión de programas en los que hayan participado. Así, a los menores no se les puede causar injustificable agotamiento, estrés o ansiedad por su participación en programas o por la emisión de los mismos. En cualquier caso, toda clase de explotación de menores en la producción de programas es inaceptable, aunque se cuente con el consentimiento de los mismos y de quienes ostenten su guarda legal. Para la adecuada valoración de todos estos aspectos relacionados con la participación de menores en la producción de programas radiotelevisivos deberá contarse con el consejo continuado de profesionales y expertos y, en caso de duda, siempre deberá optarse por la decisión que pueda ser más beneficiosa para los derechos y la adecuada protección de los menores. Las entrevistas a los menores, especialmente a los niños, requieren de especial atención y cuidado, para que no sean influenciados, no confundan la realidad con la fantasía, no sean incluidos en estereotipos, no se profundice en asuntos escabrosos, ni en aquellos que pongan en peligro su equilibrio familiar o afectivo, ni tampoco en su intimidad, etc. A este respecto, deberá tenerse presente que los adolescentes implicados en comportamientos criminales o antisociales tienden algunas veces a exagerar. En cualquier caso, habrá que ser especialmente cuidadosos con el tratamiento que se dé en asuntos extremadamente sensibles, tales como abusos o rupturas familiares y no deberá entrevistarse a menores inmersos en situaciones de graves crisis. Para el mejor tratamiento de todos los aspectos recogidos en este apartado deberá contarse con la ayuda y el consejo de profesionales especializados. Los premios que puedan obtener los menores, especialmente los niños, por su participación en concursos u otra clase de programas de radio o televisión deberán ser apropiados a su edad, no considerándose en principio apropiados los premios que consistan en una suma monetaria. Además de los necesarios avisos y recomendaciones a los participantes en los programas de radio, a los que se refiere el artículo Uno, los presentadores de programas en directo deberán saber como mejor comportarse ante situaciones difíciles que puedan afectar a la necesaria protección de los menores, al objeto de minimizar los perjuicios que puedan ser causados a los mismos. CAPITULO V. APLICACIÓN DE LAS DISPOSICIONES DE LA PRESENTE INSTRUCCIÓN Veinticuatro Todas las pautas y criterios aquí establecidos son de general aplicación a todos los programas de radio y de televisión que se emitan en abierto, a la publicidad y la televenta y a las propias promociones de la programación. En la publicidad y la Página 8 de 9
9 televenta las previsiones legales relativas a la protección del menor deberán aplicarse con total rigor en el horario protegido para los menores y, con especial atención y cuidado, en los horarios de especial protección al menor. Por ello, la Comisión Asesora de Publicidad de RTVE deberá ser muy rigurosa y estricta respecto a los anuncios publicitarios u otras formas de publicidad susceptibles de ser emitidos en dichas franjas horarias. Veinticinco Estas pautas y criterios son principalmente aplicables a las emisiones radiotelevisivas dirigidas al territorio español. Deberán tratarse de aplicar criterios similares a las emisiones internacionales, sin perjuicio de las dificultades que puedan surgir en su desarrollo y aplicación, tanto por las diferencias horarias de los distintos territorios en los que tienen huella las emisiones de RTVE, cuanto por las muy diferentes culturas, religiones, leyes y costumbres imperantes en los distintos países en los que se reciben dichas emisiones internacionales. Veintiséis Veintisiete Veintiocho No se pondrá en las páginas de Internet cuya responsabilidad corresponda a RTVE contenido alguno que no sea acorde para su emisión en RNE y TVE. En este sentido, debe llevarse un comportamiento especialmente cuidadoso en relación con los derechos de los menores y la protección de los mismos, dada la creciente utilización de Internet por las nuevas generaciones. A la hora de aplicación de estos principios y pautas, no podrá hacerse distinción alguna en función del origen de cada programa, ya que los mismos son de obligado cumplimiento en la emisión por RNE y TVE, tanto de producciones propias como de las producciones realizadas en colaboración, de encargo o adquiridas en el mercado (producciones ajenas). Los profesionales de RTVE, los colaboradores en las programaciones de RNE y TVE y todos aquellos que directa o indirectamente participen en la elaboración, selección o adquisición de programas para su emisión en RNE o TVE, deberán cumplir escrupulosamente todas las normas contenidas en la legislación vigente en materia de protección del menor, así como en la normativa interna de RTVE al respecto (aprobada por el Consejo de Administración o por la Dirección General), en los compromisos de autorregulación adquiridos y en los presentes principios y pautas. Veintinueve En función de los resultados que se alcancen en la aplicación de estos principios y pautas y de las posibles dificultades que se presenten en su interpretación, los mismos deberán ser modificados, completados, desarrollados o sustituidos por aquellos otros que puedan ser considerados como más convenientes o adecuados. CAPITULO VI. EL DEFENSOR DEL RADIOYENTE Y EL TELESPECTADOR DE RTVE Treinta La Dirección Ge neral de RTVE, para establecer el mejor sistema de seguimiento de la aplicación de estos principios y pautas, así como para garantizar tanto el control de su cumplimiento como su correcta interpretación e implementación, creará la figura del Defensor del Radioyente y el Telespectador, que contemplará esta responsabilidad esencial entre sus futuras competencias. Página 9 de 9

References: artículo 4
 artículo 17
 artículo 17
 Real Decreto 
 artículo 17
 artículo 20
 artículo 48
 Real Decreto 
 resolución