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1_9788490043905 by Editorial Tirant Lo Blanch - issuu
LA ACUMULACIÓN EN LA
PROCESO EJECUTIVOIrene Bajo GarcíaProfesora de Derecho del Trabajo
Universidad AlicanteValencia, 2013Copyright ® 2013
com (http://www.tirant.com).Colección Laboral
Consejo científico:JOSÉ MARÍA GOERLICH (Director)
REMEDIOS ROQUETA BUJ©	Irene Bajo García©	TIRANT LO BLANCH
DEPÓSITO LEGAL: V-607-2013
I.S.B.N.: 978-84-9033-925-1
I. LA ACUMULACIÓN DE ACTUACIONES PROCESALES
1.	Concepto de acumulación........................................................................ 9
2.	Clases de acumulación en el proceso laboral............................................ 10
2.1.	La acumulación de acciones........................................................... 10
2.2.	La acumulación de procesos.......................................................... 13
2.3.	La acumulación de recursos........................................................... 15
2.4.	La acumulación de ejecuciones...................................................... 15
II. LA ACUMULACIÓN DE EJECUCIONES
1.	La acumulación como respuesta a la concurrencia de ejecuciones. Supuestos de concurrencia y reglas de solución................................................... 19
2.	Origen y fundamento............................................................................... 24
3.	Régimen jurídico de la acumulación de ejecuciones laborales................... 29
3.1.	Normativa aplicable...................................................................... 29
3.2.	Presupuestos de la acumulación..................................................... 32
A)	La situación económica del empresario deudor....................... 33
B)	Pluralidad de sujetos activos, peticiones y títulos ejecutivos.... 33
C)	Unidad de deudor y patrimonio.............................................. 39
3.3.	Supuestos de acumulación de ejecuciones laborales....................... 44
3.4.	Momento/límite de la acumulación................................................ 55
3.5.	Procedimiento de la acumulación................................................... 61
A)	Órgano competente para decretar la acumulación y para conocer de la ejecución acumulada................................................. 61
B)	Tramitación de la acumulación y de la ejecución acumulada... 66
3.6.	El pago a acreedores. Preferencia y consenso frente a proporcionalidad.............................................................................................. 74
4.	Naturaleza de la ejecución acumulada laboral.......................................... 90
5.	Concurrencia de la ejecución acumulada con otras ejecuciones en tramitación.......................................................................................................... 93
5.1.	Concurrencia con una ejecución concursal..................................... 93
5.2.	Concurrencia con una ejecución singular....................................... 102
A)	Concurrencia con una ejecución laboral singular.................... 102
B)	Concurrencia con una ejecución singular no laboral............... 103
6.	Conclusiones críticas................................................................................ 105
BIBLIOGRAFÍA.............................................................................................. 109I. LA ACUMULACIÓN DE ACTUACIONES
1.	Concepto de acumulación
La acumulación es un fenómeno procesal en virtud del cual el objeto
del proceso no es una única pretensión procesal, sino varias, entendiendo
como tal una declaración de voluntad fundada1, por la que se solicita del
órgano jurisdiccional una determinada actuación, frente a otra persona,
que modifique, en un sentido concreto, la situación jurídica en la que se
encuentra un bien de la vida2.
En principio, cada pretensión constituye el objeto de un proceso determinado, y cada proceso dispone de tramitación propia3. Ello no obstante,
si entre diferentes objetos procesales se presentan ciertos vínculos, puede
ocurrir que los diferentes procesos que versan sobre ellos tengan una única tramitación4.
Cuando esto ocurre, se produce el fenómeno de la acumulación, el
cual, en cualquiera de sus manifestaciones, exige siempre una pluralidad
de objetos procesales, esto es, de peticiones fundadas dirigidas a un órgano jurisdiccional frente a otra persona (pretensión), y la existencia de una
conexión entre dichas peticiones5. En virtud de la acumulación, la totalidad de las pretensiones acumuladas y de los procesos a que dan lugar se
tramitan o conocen en un único procedimiento6.1	2	3	4	5	6	Lo que significa que hay un acontecimiento concreto de la vida en que se apoya la
Extracto de MONTERO AROCA: Introducción al proceso laboral, 5ª Ed., Madrid/
Barcelona (Marcial Pons), 2000, págs. 153 y ss.
GONZÁLEZ PILLADO, E.: La acumulación de ejecuciones en el proceso laboral,
Valencia (Tirant lo Blanch), 1998, pág. 28.
“Del principio de concentración que acoge el artículo 74.1 LPL —actual art. 74.1
LJS—, redactado por ley 13/2009, deriva sin dificultad la técnica de la acumulación de
actuaciones procesales”. MONTOYA et alt, Curso de procedimiento laboral, 8ª ed.,
Madrid, Tecnos, 2010.
En ocasiones, se identifica el fenómeno de la acumulación de ejecuciones como una
ampliación del objeto procesal de un procedimiento, si bien, técnicamente, el objeto
no se amplía, sino que son varios los objetos que se tramitan en un mismo procedimiento.
MONTERO AROCA, La acumulación en el proceso laboral, Tirant lo Blanch, valencia, 1999, pág. 13. Como indica el autor, la acumulación no debe confundirse con el
fenómeno del proceso único con pluralidad de partes, consecuencia de la legitimación
plural (pág. 29).10IRENE BAJO GARCÍALa Ley Reguladora de la Jurisdicción Social contempla el fenómeno
de la acumulación regulando en su libro I, título III diferentes supuestos o
manifestaciones de la misma, como son la acumulación de acciones, procesos y recursos en su capítulo primero, y la acumulación de ejecuciones
en el capítulo segundo.2.	Clases de acumulación en el proceso laboral
Como se ha indicado en el epígrafe anterior, pueden ser objeto de
acumulación tanto las acciones, como los procesos, los recursos y las ejecuciones. Siendo objeto de estudio este último supuesto, conviene llevar a
cabo un breve análisis introductorio de los restantes supuestos.2.1.	La acumulación de acciones
La Ley Reguladora de la Jurisdicción Social regula la acumulación de
acciones en su art. 25. Su antecedente inmediato, el art. 27 LPL, ya experimentó una sustancial modificación, por obra de la ley 13/2009, de 3 de
noviembre, de creación de la Nueva Oficina Judicial, en virtud de la cual
se incorporó a la regulación la diferenciación entre una acumulación de
acciones objetiva, y una acumulación de acciones subjetivas, denominada
por un sector de la doctrina como objetiva-subjetiva7.
La primera se produce cuando un único actor acumula en su demanda
“cuantas acciones le competan contra el demandado” (art. 25 LJS), siendo indiferente que procedan de varios títulos, siempre y cuando de todas
ellas pueda conocer el mismo juzgado o tribunal8. Pese a la literalidad del
precepto, es evidente que la acumulación no ha de ser, necesariamente, de
la totalidad de las acciones, sino de las que el actor considere oportuno
ejercitar en cada momento, y, lógicamente, siempre y cuando, no siendo
peticiones alternativas o subsidiarias, no resulten incompatibles entre sí
(art. 71.3 LEC)
La acumulación subjetiva se produce cuando se procura un tratamiento procesal unitario a una variedad de pretensiones (lo que lleva a considerar que también hay acumulación objetiva) producto de que, simultá7	8	Con anterioridad a la Ley 13/2009, la acumulación subjetiva no se contemplaba
expresamente en la Ley de Procedimiento Laboral, aunque se admitía aplicando
las normas comunes del proceso civil. La Ley Reguladora de la Jurisdicción Social
titula su art. 25 como “requisitos de la acumulación objetiva y subjetiva de acciones y
reconvención”.
Requisito este último incorporado por ley 13/2009.LA ACUMULACIÓN EN LA JURISDICCIÓN SOCIAL11neamente, se ejerciten las acciones de uno o varios actores contra uno o
varios demandados9. Y también cuando el demandado, a la vista de las
pretensiones del demandante, decide reconvenir (art. 25.2 LJS).
A diferencia de lo que ocurre en el caso de la acumulación objetiva,
en este segundo supuesto la norma procesal exige que, entre las acciones,
exista un nexo “por razón del título o causa de pedir”. El propio precepto
aclara cuándo debe considerarse cumplido el requisito, de manera que
existirá conexión, o estaremos ante idéntico título o causa de pedir, cuando las acciones se funden en los mismos hechos.
Tras la regulación de acumulación objetiva, subjetiva y reconvención
de una manera genérica, el mismo art. 25 LJS, en sus apartados 4º a 7º,
se dedica a regular de manera pormenorizada dos concretos supuestos,
el primero de ellos relativo a reclamaciones o demandas sobre accidentes
de trabajo y enfermedad profesional, y el segundo en relación a la acumulación de pretensiones de un mismo actor frente a un mismo acto o
resolución administrativa, o varios entre los que exista conexión directa.
En el primer caso (apartados 4º y 5º art. 25 LJS), se admite la acumulación de todas las pretensiones de resarcimiento de daños y perjuicios, ya
se dirijan contra el empresario o incluso terceros —en línea con la intención manifestada en el Preámbulo de la Ley Reguladora de la Jurisdicción
Social de que sean los órganos de dicha jurisdicción los que conozcan, de
modo integral, de todas las materias laborales—, siempre que estos últimos deban responder del hecho causante (art. 25.4 LJS). Las demandas
se repartirán al juzgado o sección que haya conocido el primero de los
procesos relativos al accidente de trabajo o enfermedad profesional.
En el segundo caso (art. 25.6º y 7º LJS), se contempla tanto la acumulación objetiva (pretensiones de un mismo actor contra un acto administrativo o varios con conexión entre ellos), como la subjetiva (acto administrativo que afecta a una pluralidad de destinatarios). En este supuesto,
se repite la regla de reparto enunciada anteriormente: las demandas o
recursos se reparten al juzgado o sección que conozca del primero de los9	CAVAS MARTÍNEZ se remite a MONTERO, La acumulación..., op. cit., pág. 92,
para señalar que la acumulación objetiva-subjetiva se produce en la totalidad de los
siguientes supuestos: cuando un actor ejercita varias pretensiones frente a varios demandados (acumulación pasiva), o bien varios actores ejercitan varias pretensiones
frente a un único demandado (acumulación activa), o bien varios actores ejercitan varias pretensiones frente a varios demandados (acumulación mixta). En todos los casos,
en una misma demanda. CAVAS MARTÍNEZ, “La reforma procesal de 2009-2010
(VII): la acumulación en el proceso laboral”, en Aranzadi Social, 3-10, 2010, pág. 16
(versión digital).12IRENE BAJO GARCÍAprocesos, precisando que será la administración autora del acto quien comunicará a aquél la existencia de tales demandas o recursos.
El régimen de la acumulación de acciones se completa con una enumeración de supuestos en los que no se admite la misma, tanto si es inicial como si se pretende vía reconvención (art. 26 LJS). El listado de exclusiones ha experimentado una primera ampliación, por mor de la ley
13/2009, que incorporó las relativas a movilidad geográfica, modificación
sustancial de las condiciones de trabajo y conciliación de la vida personal,
familiar y laboral, todas ellas por su carácter urgente. La Ley Reguladora
de la Jurisdicción Social, por su parte, incorpora al listado las acciones
de disfrute de vacaciones, impugnación de la modificación de los estatutos de los sindicatos, así como las acciones de impugnación de sanciones.
A todos los supuestos mencionados, se suman las acciones de despido y
demás causas de extinción del contrato de trabajo10, materia electoral,
impugnación de los estatutos de los sindicatos, impugnación de convenios
colectivos, tutela de derechos fundamentales y libertades públicas y las
reclamaciones en materia de seguridad social, con la excepción, en este
último caso, de las acciones que tengan la misma causa de pedir.
Las excepciones a este amplio listado de prohibición de acumulación
son, no obstante, numerosas, y aparecen reguladas en los apartados 2º a
5º del propio art. 26 LJS.
Siguiendo el orden empleado por el legislador, el art. 26 LJS indica que
la acumulación resultará posible si, debiendo seguirse cualquiera de las
modalidades procesales enumeradas en el apartado anterior, se reclame,
simultáneamente, indemnizaciones por cualquiera de los pronunciamientos propios de la modalidad procesal de tutela de derechos fundamentales
El apartado 3º art. 26 LJS, por su parte, admite la acumulación de
las acciones de despido y extinción del contrato de trabajo, siempre que
esta última se ejercite en el plazo establecido para la primera; así como la
acumulación de la acción de extinción del contrato de trabajo por falta
de pago del salario y la reclamación salarial11, así como la de la acción de
10	11	La Ley de Procedimiento Laboral se refería, únicamente, a las acciones de extinción
del contrato de trabajo de los arts. 50 y 52 TRET, por lo que en esta materia también
cabe hablar de una ampliación de la exclusión.
Acumulación ya admitida tras la reforma de la Ley de Procedimiento Laboral por
parte de la Ley 13/2009. Vid., al respecto, LOUSADA AROCHENA, “análisis de la
incidencia de la Ley 13/2009, de 3 de noviembre, sobre el procedimiento laboral: una
primera aproximación”. En Actualidad Laboral, nº 4, febrero 2010, pág. 4 (versión
digital).LA ACUMULACIÓN EN LA JURISDICCIÓN SOCIAL13despido y reclamación de liquidación de cantidades adeudadas hasta esa
fecha. Si bien el juzgado, a los efectos de evitar derivas excesivas en el procedimiento por despido, puede disponer la tramitación separada de cada
una de las pretensiones. El precepto menciona otros dos supuestos en los
que la acumulación será posible, relativos a los procesos de clasificación
profesional y reclamación de diferencias retributivas, y la del trabajador
autónomo económicamente dependiente que acciona por despido, y, al
mismo tiempo, formula acción contra la decisión del cliente de extinguir
La norma procesal obliga al Juez o Tribunal a tener por no formulada
una acción indebidamente acumulada a otra, cuando esta última se encuentra sometida a caducidad. Y, si la acumulación indebida se produce
entre acciones todas ellas sometidas a caducidad, se seguirá la tramitación del juicio por despido, o, si no se hubiera hecho uso de esta acción,
la primera de las pretensiones ejercitadas en el suplico, teniendo por no
formuladas las demás.
Tras la reforma por ley 13/2009, la decisión relativa a la admisión de
la acumulación de acciones y el control del cumplimiento de los presupuestos legales corresponde al secretario judicial; no obstante, la competencia para acordar la acumulación continúa siendo del juez o tribunal12.2.2.	La acumulación de procesos
Cuando no se ha producido una acumulación de pretensiones en la
demanda, pero, sin embargo, en varias de ellas se ejercitan acciones idénticas, o susceptibles de haber sido acumuladas en la demanda, el art. 28
LJS señala que, de oficio o a instancia de parte, “se acordará” la acumulación de los procesos —expresión que sustituyó a la empleada por la Ley
de Procedimiento Laboral, referida a los autos—. Junto a este supuesto,
el art. 30 LJS señala que también se acumularán los procesos pendientes cuyos objetos presenten tal conexión que, de seguirse por separado,
podrían dictarse sentencias contradictorias, incompatibles o excluyentes.
Los procesos iniciados por separado y pendientes, se unen formalmente, si
bien materialmente siguen siendo distintos, obteniendo, cada uno de ellos,
solución individualizada en una única sentencia.
12	ORTEGA PINTO, “La reforma de la ley de procedimiento laboral por la ley 13/2009”,
de 3 de noviembre. En Relaciones laborales nº 9, mayo 2010. CAVAS MARTÍNEZ,
por el contrario, considera que la ley atribuye la competencia para tomar la decisión
sobre la acumulación de acciones al secretario judicial. “La reforma...”, op. cit., pág.
16.14IRENE BAJO GARCÍALa Ley reguladora de la Jurisdicción Social, en técnica repetida en
materia de acumulaciones, enumera y regula, tras haber formulado la
norma general, una serie de supuestos específicos, relativos en este caso a
procesos con origen en un mismo accidente de trabajo o enfermedad profesional —al igual que hiciera en la acumulación de acciones— (art. 30.2
LJS), procesos de oficio (art. 31 LJS), extinción del contrato de trabajo y
despido (art. 32, 1º y 2º LJS) e impugnación de actos administrativos (art.
32.3 LJS).
No obstante, el art. 34. LJS mantiene la posibilidad de que el juez o
tribunal deje sin efectos la acumulación respecto de uno o varios de los
procesos si considera que concurren causas que justifiquen la tramitación separada, regulación que, en mi opinión, debe entenderse ampliada
al momento previo de decretar la acumulación, de manera que no sólo
sea posible dejar sin efecto una acumulación ya decretada, sino, también,
negarse a declarar, ab initio, la que considere improcedente, lo que matiza, considerablemente, el carácter obligatorio de la acumulación para el
órgano judicial13.
La acumulación procederá tanto si las demandas se tramitan en el
mismo juzgado (art. 28.1 LJS), como si se tramitan ante dos o más juzgados de lo social de una misma circunscripción, este último ante el juzgado
o tribunal que conozca de la demanda que primero entró en el Registro
(art. 29 LJS). Aunque el precepto se refiera, literalmente, a Juzgados de lo
Social, la expresión legal debe interpretarse, en un sentido amplio, como
referido a juzgados o tribunales.
Tras la reforma del precepto por ley 13/2009, la acumulación resulta
preceptiva no sólo en el supuesto de que en las demandas a acumular se
ejerciten idénticas acciones, sino también cuando exista conexión entre
los objetos de cada uno de los procesos (supuesto que ya preveía el art. 76
LEC). Recuérdese que, en el caso de la acumulación de acciones se exigía
un nexo en el título o causa de pedir; en el caso de los procesos, la conexión tiene un sentido procesal, que no es otro que el de evitar que se dicten
sentencias contradictorias, incompatibles o excluyentes; en otras palabras,
evitar la contradicción procesal.
La Ley Reguladora de la Jurisdicción Social ordena al secretario judicial
velar por el cumplimiento de lo dispuesto en materia de acumulación de
procesos, a cuyos efectos ha de poner en conocimiento del juez o tribunal
13	En el mismo sentido, ORTEGA PINTO, “La reforma de la ley de procedimiento laboral por la ley 13/2009, de 3 de noviembre. Relaciones laborales nº 9, mayo 2010, pág.
10.LA ACUMULACIÓN EN LA JURISDICCIÓN SOCIAL15los procesos en los que se cumplan los requisitos para la acumulación (art.
28.3 LJS). En cualquier caso, será el juez quien resuelva sobre la acumulación, en auto contra el que cabrá recurso de reposición (art. 30.3 LJS).2.3.	La acumulación de recursos
La acumulación de recursos, por su parte, se contempla en el art. 234
LJS, al que se remite el art. 33 LJS en relación a los recursos de suplicación
y casación14. La acumulación de los recursos se acordará, en todo caso,
si concurren los requisitos exigidos por el precepto, esto es, la existencia
de identidad de objeto y de alguna de las partes15, si bien, empleando una
expresión imprecisa, el propio precepto admite que se deje sin efecto la
acumulación si, posteriormente, se evidencian causas que justifican una tramitación separada. Comparto la opinión de LOUSADA, según el cual para
que la acumulación de recursos tenga sentido hay que interpretar que el
objeto al que queda referido la identidad no es el del proceso, sino el del
recurso, de manera que “la acumulación de recursos sólo es factible cuando
las sentencias de instancia y los recursos de las partes sean clónicos16.
Como ya ocurriera en materia de acumulación de procesos, el secretario judicial ha de poner en conocimiento del tribunal los recursos en los
que se cumplan los requisitos señalados, designándose magistrado ponente al que hubiera sido primeramente nombrado, el cual acordará —en su
caso— la acumulación en resolución motivada no susceptible de ulterior
Como consecuencia de la acumulación, se discutirán y resolverán conjuntamente todas las cuestiones planteadas (art. 234.4 LJS).2.4.	La acumulación de ejecuciones
La acumulación de ejecuciones, por su parte, se regula en un capítulo
específico, el II, dentro del Título que la Ley Reguladora de la Jurisdicción
Social dedica a las acumulaciones.
14	15	16	La Ley de Procedimiento Laboral regulaba directamente la acumulación de recursos
en su art. 33, y en un sentido muy amplio, pues no sólo se tramitaban de manera
acumulada dos o más recursos interpuestos contra una misma resolución, sino
que también cabía una acumulación de recursos interpuestos contra diferentes
resoluciones, siendo suficiente para decretar la acumulación, de oficio o a instancia de
parte, que entre tales recursos existiera identidad de objeto y de alguna de las partes.
Ya la Ley 13/2009 había potenciado este supuesto de acumulación, al convertirla en
obligatoria si, dándose la identidad de objeto y alguna de las partes, se solicitaba a
LOUSADA AROCHENA, “Análisis…”, op. Cit., pág. 8.16IRENE BAJO GARCÍAProbablemente, ello es debido a dos motivos. El primero, su incorporación posterior a la norma procesal, por reforma de la misma mediante
Ley de Bases de 1989. El segundo, la imposibilidad de aplicar las disposiciones comunes, relativas al momento procesal para acordar la acumulación (antes de la celebración de los actos de conciliación y juicio en el
caso de acciones y procesos, antes del señalamiento para votación y fallo
en el caso de los recursos), que en el caso de la ejecución tiene carácter específico, como se verá, y relativas también a los efectos de la acumulación,
siendo el principal, en el resto de supuestos, el de resolverse en una sola
resolución todas las cuestiones planteadas. Nuevamente, aquí, la acumulación de ejecuciones difiere de sus equivalentes en materia de acciones,
procesos y recursos, puesto que la primera no encierra una petición al
órgano judicial de dictar una resolución, sino de ejecutar la ya existente y
esgrimida en el título ejecutivo17.
No es ésta, por otra parte, la única diferencia destacable entre la acumulación de ejecuciones y el resto de supuestos. Sin perjuicio de procurar un análisis pormenorizado de las características de la acumulación de
ejecuciones en las siguientes páginas, cabría destacar, en una breve comparativa entre supuestos de acumulación, que si bien la acumulación de
ejecuciones comparte con el resto de supuestos los objetivos de conseguir
la economía procesal y evitar contradicciones entre los diferentes procesos, posee una específica, la cual, además, es la más relevante, como lo es
constituirse en un instrumento para propiciar un reparto equitativo de lo
obtenido en ejecución entre ejecutantes de igual derecho.
Por último, cabría destacar la diferente relevancia que, entre los demás
supuestos, y el caso de la acumulación de ejecuciones, tiene el carácter supletorio de la Ley de Enjuiciamiento Civil para completar el régimen jurídico previsto en la norma procesal laboral. Y ello porque, mientras en los
supuestos de acumulación de acciones, procesos y recursos la necesidad de
recurrir a los preceptos de la norma procesal civil (Capítulo I, Título III,
“de la acumulación de acciones y de procesos”) es constante para completar el régimen jurídico de la acumulación18, en el caso de la acumulación
17	18	En el caso de la ejecución, la pretensión no contiene una solicitud de declaración, sino
que se pretende obtener del tribunal una determinada acción o conducta que modifique la realidad en el sentido que se contempla en el título ejecutivo y que, en todo
caso, contiene una obligación que, el deudor de la misma, no ha cumplido voluntariamente.
De hecho, la reforma de la Ley 13/2009 de los artículos referidos a estas modalidades
de acumulación responde, en buena medida, en incorporar a la norma procesal laboral supuestos y procedimientos ya previstos en la civil.LA ACUMULACIÓN EN LA JURISDICCIÓN SOCIAL17de ejecuciones el régimen regulador de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social no sólo es más completo y riguroso que el previsto en la propia
LEC19, lo que reduce sensiblemente el conjunto de supuestos en los que se
hace necesario acudir a la norma procesal civil, sino que, además, como
habrá ocasión de analizar, responden a objetivos no equiparables.
Significativamente, y con carácter general en los estudios de la figura
de la acumulación de actuaciones procesales, o generales de procedimiento laboral, mientras la acumulación de acciones, procesos y recursos se
analiza en el epígrafe relativo al objeto del proceso, la acumulación de ejecuciones es objeto de estudio cuando se aborda el análisis de la ejecución
en el proceso laboral.19	La regulación de una ejecución acumulada en la Ley de Enjuiciamiento Civil sólo se
remonta a la reforma de esta norma por ley 1/2000.II. LA ACUMULACIÓN DE EJECUCIONES
1.	La acumulación como respuesta a la concurrencia de ejecuciones. Supuestos de concurrencia y reglas de solución
Todo titular de un derecho, en caso de insatisfacción del mismo, puede dirigirse al órgano competente para la obtención de una satisfacción
coactiva. Para ello, y con carácter previo, el titular de ese derecho deberá
haber obtenido un título ejecutivo, esto es, un documento al que el ordenamiento jurídico haya aparejado la posibilidad de ejecución. A lo que
debe añadirse la necesidad de que el propio titular del derecho mantenga
una posición activa en su defensa, lo que se traduce en el ejercicio de la
acción ejecutiva que le permita su título20.
Es posible que, en esta circunstancia, se encuentre un único titular de
un derecho, pero, lo más frecuente, es que se produzca una pluralidad de
sujetos titulares de un derecho no satisfecho dotados de título ejecutivo
frente a un mismo obligado. En este segundo caso, es probable que todos
ellos, o al menos una pluralidad de los mismos, se dirijan al órgano competente esgrimiendo su título ejecutivo al objeto de obtener la satisfacción
de su derecho, de manera que la concurrencia de derechos desemboque en
una concurrencia de ejecuciones.
Cuando la competencia para la realización coactiva de uno o varios de
los derechos dotados de título ejecutivo recae en un órgano jurisdiccional
del orden social, la concurrencia con otras ejecuciones puede provocar relevantes modificaciones sobre los trámites del procedimiento de ejecución,
así como sobre las posibilidades de satisfacción de la pretensión contenida
en cada una de las demandas de ejecución. La Ley Reguladora de la Jurisdicción Social contempla, expresamente, tanto la concurrencia surgida
entre ejecuciones sociales (arts. 36 a 41, así como 248.1º y 2º LJS) como
la que se produce entre una ejecución social y una ejecución no laboral,
siendo todas ellas ejecuciones de obligaciones pecuniarias (art. 258 LJS),
y la que pueda producirse entre una ejecución laboral dineraria y un procedimiento concursal (art. 248.3º LJS).
Analizando brevemente los supuestos enumerados, y comenzando por
el último de ellos, esto es, concurrencia de ejecución laboral y concursal,
20	La pretensión del demandante o acreedor en el proceso ejecutivo, delimitada estrictamente por el título del que trae su causa, sigue consistiendo en obtener un comportamiento por parte del demandado o deudor, si bien instando a la autoridad judicial
para que intervenga en la medida en que sea necesario para conseguir aquél comportamiento.20IRENE BAJO GARCÍAel art. 248.3º LJS se limita a afirmar que, en caso de concurso, las acciones de ejecución que puedan ejercitar los trabajadores para el cobro de
salarios quedan sometidas a lo dispuesto en la Ley Concursal. Como es
sabido, con anterioridad a la Ley 22/2003, de reforma concursal —de
entrada en vigor en 2004—, los créditos de los trabajadores por salario e
indemnizaciones por extinción del contrato de trabajo se encontraban dotados por el art. 32.5 ET de un derecho de ejecución separada frente a los
procedimientos concursales, de manera que la declaración de concurso no
modificaba la tramitación de la ejecución singular laboral. Este derecho de
ejecución separada fue, por otra parte, objeto de una interpretación muy
amplia por parte de doctrina y jurisprudencia, de manera que se extendía
a todo derecho de crédito, se encontrara o no en ejecución a fecha de
declaración de concurso, e, incluso, a los devengados con posterioridad
a dicha declaración, y pudiendo emplear cualquiera de los bienes integrantes del patrimonio del empleador concursado, se encontraran o no
embargados en la ejecución laboral con carácter previo a la declaración
Este derecho de ejecución separada, junto con la declaración de privilegio del crédito salarial incluso frente a las garantías reales (art. 32.1 ET),
dotaba a dicho derecho de crédito de amplias posibilidades de satisfacción
íntegra pese a la declaración de concurso, circunstancia extremadamente
criticada por la doctrina mercantilista, que veía en el mismo una ruptura
desproporcionada del principio de la par conditio creditorum que preside
el procedimiento de ejecución concursal, y causa, según dicha doctrina,
de que una buena parte de los concursos tuvieran una tramitación fallida21. La reforma concursal de 2004, como se ha comentado, prácticamente hizo desaparecer el derecho de ejecución separada del crédito laboral,
quedando reducido a la prosecución de aquellas ejecuciones laborales en
las que se ha decretado embargo con anterioridad a la declaración de
concurso sobre bienes no necesarios para la continuidad de la actividad de
la empresa y tras la Ley 38/2011, de 10 de octubre, de reforma de la Ley
concursal, únicamente hasta la aprobación de un plan de liquidación, que
puede darse de manera anticipada (art. 55 LC).
Para el resto de supuestos, o bien la ejecución queda suspendida, si se
instó con anterioridad a la declaración de concurso, o bien es nula, si se
21	La práctica desaparición del derecho de ejecución separada no ha supuesto, sin embargo, ni un incremento de los supuestos de salvamento de la empresa, ni una mejoría
en el porcentaje de satisfacción de los créditos afectados por el concurso, ni un menor
consumo de recursos del concursado, ni, finalmente, una reducción razonable de los
plazos de tramitación del concurso.LA ACUMULACIÓN EN LA JURISDICCIÓN SOCIAL21insta con posterioridad a dicha declaración (art. 55.1 LC). En aplicación
de la Ley concursal, pues, a la que se remite la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social para resolver este supuesto, la concurrencia de ejecución
singular laboral y ejecución concursal, salvo el supuesto excepcional ya
señalado, se resuelve con la suspensión o nulidad de la ejecución social
y la integración del crédito laboral en el concurso, en el que sus posibilidades de satisfacción vendrán determinadas por la posición de privilegio
que le otorgue la propia Ley concursal (no son aplicables los privilegios
del art. 32 ET) y la solución, liquidatoria o convencional, que se alcance
Cuando las ejecuciones concurrentes con la social son singulares, y de
naturaleza no laboral, la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social contempla una regulación sesgada e insuficiente, relativa exclusivamente a
la actividad a desarrollar por el secretario judicial en el caso de que los
bienes que pretendan embargarse en la ejecución social (dineraria, como
es evidente) se encuentren previamente embargados. En dicho supuesto, se
procederá al reembargo de los bienes, que habrá de ser convenientemente
garantizado por la oficina judicial o administrativa a la que se comunique
—se entiende que la o las embargantes anteriores— (art. 258.2 LJS), la
cual deberá, a partir de ese momento, comunicar al órgano reembargante
las resoluciones posteriores que puedan afectar a los acreedores reembargantes.
En realidad, esta insuficiente regulación encierra la aceptación de una
norma no explícita en dicho precepto, pero sí en la regulación por parte de
la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social de la concurrencia de ejecuciones sociales (art. 248.1 LJS), sin la cual no se explica lo previsto en el art.
258 LJS. Esta norma señala que el órgano judicial que primero embarga
es quien prosigue la ejecución, limitándose los restantes a reembargar. En
definitiva, si el primero en embargar es el órgano judicial social, serán los
demás procedimientos ejecutivos en los que habrá de decretarse el reembargo; si la situación es la contraria, será en la ejecución social en la que
haya de decretarse el reembargo. Todo ello, sin perjuicio de que, para la
satisfacción de los créditos concurrentes, se apliquen los privilegios sustantivos atribuidos a cada uno de ellos, alegados en la ejecución ajena —si
ello fuera necesario, por no proseguir la propia de acuerdo con la norma
del embargo y reembargo— a través del mecanismo de la tercería de mejor
derecho (u otro previsto por el procedimiento que prosigue ejecución)22.
22	No constituye objeto del presente estudio el análisis y resolución de los numerosos interrogantes que plantea la concurrencia de ejecuciones singulares laborales y no labo-22IRENE BAJO GARCÍAFinalmente, la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social contempla
el supuesto de la concurrencia de ejecuciones laborales en el apartado
1º del artículo 248, en los términos antes señalados, esto es, preferencia
para proseguir vía de apremio al que primero embargó y reembargo de
estar previamente embargados los bienes. Realmente, y al igual que ocurriera con la concurrencia con ejecuciones no sociales, el citado precepto
sólo contempla parcialmente el fenómeno, puesto que, en los preceptos
mencionados, regula exclusivamente el supuesto en el que los órganos
judiciales coinciden en embargar un mismo bien, lo que deja sin respuesta
otros dos posibles fenómenos. El primero se refiere a que, coincidiendo
o no en la traba de embargo, los bienes existentes en el patrimonio del
deudor sean insuficientes para satisfacer la totalidad y en su totalidad los
créditos laborales en ejecución. El segundo, cuando, siendo el patrimonio
del empresario suficiente para satisfacer los créditos, en cada ejecución se
ha embargado bienes diferentes.
Como se ha indicado, el supuesto previsto en la norma de concurrencia de embargos decretados por órganos judiciales del orden social sobre
un mismo bien se resuelve atribuyendo la preferencia para seguir vía de
apremio al órgano que primero trabó embargo, y sin que ello afecte a la
prelación de créditos, determinada por lo dispuesto en la norma sustantiva en relación a la concurrencia de créditos y sus privilegios (art. 32 ET).
No obstante, el propio art. 248.1 LJS hace una salvedad en la aplicación
de la mencionada norma para la resolución de la concurrencia de embargos, remitiéndose, con carácter prioritario, a lo dispuesto en la misma ley
en materia de acumulación de ejecuciones.
Por otra parte, y pese a que nada regula el art. 248.1 LJS al respecto,
ha de entenderse que, cuando se dé la circunstancia de una insuficiencia de
bienes para la satisfacción de los créditos en ejecución, y siempre que concurran las circunstancias y requisitos exigidos por la legislación concursal,
se procederá a la declaración de concurso de acreedores. Esta declaración
rales, aquí expuesta de una manera extremadamente sintética. Tan sólo cabe recordar
que, con fecha 22 de marzo de 2006, el Gobierno presentó el denominado “Anteproyecto de ley sobre concurrencia y prelación de créditos en caso de ejecuciones singulares”, cumpliendo con retraso la obligación asumida al respecto en la Disposición Final
Trigésima tercera de la Ley Concursal, en la que, además de las cuestiones sustantivas
que plantea la concurrencia de créditos, estableciendo una graduación de los mismos,
se regulan las cuestiones procesales producto de la concurrencia de ejecuciones en la
que aquella puede traducirse, en unos términos y aplicando unos principios muy similares a los que rige la concurrencia de ejecuciones sociales en el art. 248. 1 LJS. El final
de la legislatura determinó que la tramitación del mencionado Anteproyecto decayera
con carácter previo a su conclusión, no siendo retomado en la siguiente legislatura.LA ACUMULACIÓN EN LA JURISDICCIÓN SOCIAL23procede también en el supuesto —improbable— de que la totalidad de
las deudas del empresario sean laborales, pues, pese a su naturaleza civilmercantil, la vocación del procedimiento concursal es de universalidad. El
concurso de acreedores laborales se regirá, por tanto, por las mismas normas que regulan la ejecución universal cuando los créditos concurrentes
son de diversa naturaleza.
Un último supuesto no previsto por el art. 248.1 LJS es el relativo a la
concurrencia de ejecuciones que no coinciden en el o los bienes trabados
y, además, dichos bienes resultan suficientes para satisfacer la totalidad de
los créditos en ejecución. En este supuesto, cabría pensar en una tramitación simultánea y paralela, en la que cada procedimiento de ejecución
llegaría a su conclusión sin interferencias y sin interferir en el o los restantes que recaen sobre un mismo sujeto deudor. Sin embargo, y partiendo
de una filosofía radicalmente distinta a la que preside la regulación de la
concurrencia de embargos en el art. 246.1 LJS, la norma procesal laboral
contempla la posibilidad de acumular las ejecuciones laborales concurrentes, a fin de que, a partir de una determinada fase de la tramitación, se fusionen para discurrir, desde ese momento, por un único cauce23. En otras
palabras, junto a la posibilidad de una tramitación autónoma de cada
ejecución social cuando en cada una de ellas se embargan bienes diferentes, la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social contempla la acumulación
de la simultánea, y regula el procedimiento de ejecución resultante en los
artículos. 36 a 41.
La acumulación de ejecuciones sociales puede decretarse, pues, en dos
diferentes circunstancias: la prevista por la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social, esto es, el supuesto de concurrencia de embargos —así se
desprende de la remisión del art. 248.1 LJS a los preceptos de la misma
norma que regulan la acumulación—, y también la no prevista y contraria, de manera que, aun habiéndose trabado bienes distintos (y suficientes)
en cada ejecución singular, e, incluso, no siendo las mismas de naturaleza
dineraria, objetivos de pura economía procesal —y otros, como el reparto
equitativo entre acreedores concurrentes— pueden llevar a una tramitación acumulada, es decir, a la convergencia de todas las ejecuciones en una
única vía que evite la reiteración de actos de procedimiento y la multiplicación de los costes.23	Como señala MONTERO AROCA, Con la regulación de la Ley de Procedimiento
Laboral de la acumulación de ejecuciones “se posibilita una acumulación de procesos
de ejecución ya incoados, que han tenido su origen en títulos ejecutivos distintos”.
MONTERO AROCA, J.: La acumulación..., op. cit., pág. 172.24IRENE BAJO GARCÍAEl objeto del presente estudio es el análisis de la ejecución acumulada
laboral, tanto si la misma resuelve una concurrencia de embargos como si
las ejecuciones simultáneas nunca han llegado a concurrir.2.	Origen y fundamento
La acumulación de ejecuciones laborales es una medida introducida
por el legislador en el Texto articulado de Ley de Procedimiento Laboral
de 1990. Como se ha mencionado en la introducción, no es el único supuesto de acumulación de actuaciones procesales previsto en la mencionada ley, y viene a completar el conjunto de las acumulaciones posibles: acumulación de acciones, procesos, recursos y, finalmente, ejecuciones. Pese a
ello, la acumulación de ejecuciones ha sido tradicionalmente excluida de
los textos procesales (la LEC no incorpora su regulación hasta la reforma
de 2000) y ampliamente rechazada por la jurisprudencia procesal, especialmente la civil, que interpretaba que los objetivos de la acumulación de
economía procesal y evitación de resoluciones contradictorias no podía
alcanzarse una vez dictada sentencia firme24.
La previsión de una acumulación de ejecuciones laborales como solución a su concurrencia constituyó una novedad fundamental en la materia. Efectivamente, la Ley 7/1989 de Bases del Procedimiento Laboral, de
12 de abril, que autorizaba al Gobierno para la elaboración de un Texto
Articulado, se impuso el propósito novedoso de introducir en la fase ejecutiva del procedimiento laboral la figura de la acumulación de ejecuciones, dedicando a la materia su título IX (bases 38ª a 40ª) —si bien otras
bases de la ley adquirían relevancia en la materia, especialmente la base
11ª—25. La Ley de Bases se transformó en el Texto Articulado de Ley de
24	25	La STS 8 mayo 1924 afirma que “los deberes sociales de un buen procedimiento civil
que dan lugar a la institución de la acumulación de autos, como son la rapidez, economía y garantías de los litigantes y evitar incongruencias en los fallos, no puede tener
lugar cuando se ha dictado sentencia firme” (STS, Sala I, de 8 de mayo de 1924), sentencia citada por ORTIZ NAVACERRADA, concurrencia de acreedores en el proceso
de ejecución, Salamanca, 1979, p 104. En el mismo sentido, GONZÁLEZ PILLADO,
menciona la “...reiterada y uniforme jurisprudencia del Tribunal Supremo contraria a
la acumulación de ejecuciones”. La acumulación..., op. cit., pág. 64.
Siguiendo a MARÍN CORREA, en la ejecución regulada por la LBPL se contemplan
dos tipos de acumulación: una acumulación objetiva de ejecuciones, cuando se dirigen
contra un mismo deudor, y una acumulación que el autor denomina orgánica, “...
consistente en encomendar a un único órgano o Juzgado el trámite de todas las ejecuciones seguidas en el área de su competencia territorial”. MARÍN CORREA: “Notas
sobre ejecución en el nuevo texto de procedimiento laboral”. En REDT, nº 47, 1991.LA ACUMULACIÓN EN LA JURISDICCIÓN SOCIAL25Procedimiento Laboral de 1990, en el que se dedicaron los artículos 36 a
41 a la regulación de la acumulación de ejecuciones, mismos artículos que
destina la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social a la materia.
Con carácter previo a esta reforma, y siguiendo la tradición del derecho procesal civil, el procedimiento laboral no contemplaba la acumulación de ejecuciones singulares laborales, a pesar de que, como señala
MONTERO AROCA, podía proporcionar claros efectos beneficiosos26.
Cierto es que, llegados a la ejecución, no es posible alcanzar el objetivo
de evitar sentencias contradictorias, pero sí, por el contrario, el de evitar
actuaciones ejecutivas contradictorias, fenómeno perfectamente posible y
no poco frecuente en la práctica. Si, junto a ello, se admite que la economía procesal también se constituye en objetivo posible de la acumulación
de ejecuciones, no existe razón fundada para no extender el fenómeno de
la acumulación a la fase ejecutiva del procedimiento.
Las motivaciones que llevaron al legislador a la creación de la figura
de la acumulación de las ejecuciones laborales son de diferente índole.
Desde los primeros análisis de la figura de la acumulación, la doctrina
coincide en enumerar tres principales objetivos a alcanzar a través de la
introducción de la misma en el procedimiento laboral. El primero de ellos,
la economía procesal, evitando la reiteración de trámites costosos que
recaen sobre el patrimonio del ejecutado27. En segundo lugar, la desaparición de actividades ejecutivas contradictorias, derivadas de que ante
varios juzgados se sigan ejecuciones paralelas sobre un mismo deudor
y unos mismos bienes, lo que puede provocar que se lleguen a efectuar
dos tasaciones periciales, dos anuncios de subasta, dos subastas, etc., con
los problemas jurídicos que ello conllevaría28; y, finalmente, posibilitar
la aplicación de un principio de proporcionalidad en la satisfacción de
los créditos laborales concurrentes. La doctrina coincide en señalar a éste
como el objetivo fundamental de la acumulación, por encima de la eco-26	27	28	MONTERO AROCA, La acumulación..., op. cit., pág. 167.
La propia Exposición de motivos de la Ley de Bases de 1989 marca como uno de los
objetivos de la acumulación el de agilizar y hacer eficaz esta manifestación del derecho
GONZÁLEZ PILLADO, La acumulación..., op. cit., pág. 72. Como puntualizan
MONTERO AROCA ed. Alt., “...la finalidad de evitar sentencias contradictorias no
puede darse, en sentido estricto, en los procesos de ejecución pues en éstos no hay
sentencia, pero sí cabe hablar de una finalidad tendente a evitar actuaciones ejecutivas contradictorias”. MONTERO AROCA, IGLESIAS CABERO, MARÍN CORREA,
SAMPEDRO CORRAL. Comentarios a la Ley de Procedimiento Laboral, Tomo I,
Madrid, Civitas, 1993, pág. 252.All pages:34567891011121314151617181920InfoSaveLikeShareDownloadMore1_9788490043905 Published on Apr 4, 2013 tirantloblanchFollowRead moreRead moreSimilar toPopular nowJust for youGo explore

References: artículo 74

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 artículo 248
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