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Timestamp: 2018-01-21 16:48:15+00:00

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Josefina Vicenta Molina de la Cruz
1 CORTES GENERALES DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS PLENO Y DIPUTACIÓN PERMANENTE Año 2003 VII Legislatura Núm. 222 PRESIDENCIA DE LA EXCMA. SRA. D.ª LUISA FERNANDA RUDI ÚBEDA Sesión plenaria núm. 213 celebrada el miércoles, 5 de febrero de 2003 Página ORDEN DEL DÍA: Comparecencia del Gobierno ante el Pleno de la Cámara, de conformidad con lo dispuesto por el artículo 203 del Reglamento: Comparecencia, a petición propia, del Presidente del Gobierno ante el Pleno de la Cámara, para informar sobre las últimas sesiones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y los acuerdos adoptados en el seno de la Unión Europea, en relación con Irak. (Número de expediente 210/ ) Comparecencia del Presidente del Gobierno, ante el Pleno de la Cámara, solicitada por los Grupos Parlamentarios Federal de Izquierda Unida y Mixto, para que comunique al Parlamento los planes del Gobierno sobre la participación de España en una posible guerra contra Irak. (Número de expediente 210/ ) Comparecencia del Presidente del Gobierno, ante el Pleno de la Cámara, solicitada por 87 Diputados del Grupo Parlamentario Socialista, para informar sobre la posición del Gobierno español ante la situación de conflicto con Irak. (Número de expediente 210/ ) Preguntas
2 Página Interpelaciones urgentes: Del Grupo Parlamentario Socialista, sobre la posición del Gobierno respecto de la crisis de Iraq. (Número de expediente 172/ ) Del Grupo Parlamentario Federal de Izquierda Unida, para que el Gobierno explique su posición ante la posible guerra de Iraq. (Número de expediente 172/ ) Del Grupo Parlamentario Catalán (Convergència i Unió), sobre las medidas que piensa adoptar el Gobierno en relación con el conflicto con Irak. (Número de expediente 172/ ) SUMARIO Se reanuda la sesión a las cuatro de la tarde. Página Comparecencia del Gobierno ante el Pleno de la Cámara, de conformidad con lo dispuesto por el artículo 203 del Reglamento Página Comparecencia, a petición propia, del presidente del Gobierno ante el Pleno de la Cámara para informar sobre las últimas sesiones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y los acuerdos adoptados en el seno de la Unión Europea, en relación con Irak Página Comparecencia del presidente del Gobierno, ante el Pleno de la Cámara, solicitada por los grupos parlamentarios Federal de Izquierda Unida y Mixto, para que comunique al Parlamento los planes del Gobierno sobre la participación de España en una posible guerra contra Irak Página Comparecencia del presidente del Gobierno, ante el Pleno de la Cámara, solicitada por 87 diputados del Grupo Parlamentario Socialista, para informar sobre la posición del Gobierno español ante la situación de conflicto con Irak El señor presidente del Gobierno (Aznar López) comparece ante el Pleno de la Cámara, al comenzar el período de sesiones, para informar de la posición del Gobierno ante la crisis que enfrenta a la comunidad internacional con Irak, continuando así con la información proporcionada por el Gobierno anteriormente. Afirma que la crisis es consecuencia del reiterado incumplimiento por parte de Irak de sus obligaciones internacionales y de las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y que el Gobierno español ha mantenido desde el comienzo de esta última crisis una postura coherente con la legalidad internacional, la defensa de los intereses de la nación y sus obligaciones internacionales, por este orden. A continuación resume en cinco ejes fundamentales la posición del Gobierno: primero, el Gobierno está trabajando por restablecer la paz y la seguridad; en segundo lugar, la paz y la seguridad se garantizan mediante el respeto y las resoluciones del Consejo de Seguridad; en tercer lugar, es imprescindible el cumplimiento de las resoluciones de las Naciones Unidas que obligan a Irak a desarmarse, eliminando los arsenales de destrucción masiva que ya se ha comprobado que poseen; en cuarto lugar, este Gobierno ha querido desempeñar un papel activo en esta crisis internacional pensando en la nueva amenaza que hoy supone el terrorismo, especialmente si tiene a su alcance medios de destrucción masiva; en quinto lugar, España es partidaria decidida de que la resolución de la crisis permanezca en el seno de las Naciones Unidas y de que la comunidad internacional demuestre una posición de firmeza ante quienes incumplen sus mandatos. Desarrolla el contenido de estos cinco ejes fundamentales y, para terminar, muestra su respeto por todas posiciones, porque nadie, dice, tiene el monopolio de los buenos sentimientos y se trata de decisiones difíciles de afrontar. Sin embargo, afirma, como lo hizo hace más de doce años en un debate semejante, es preciso desterrar de una vez la ambigüedad calculada de la política exterior de España y decir a los españoles las cosas con claridad, mani
3 festando sin complejos ni dudas que nuestro país tiene principios, valores, posiciones e intereses y tiene que asumir dignamente las responsabilidades que le corresponden como nación, como europeos y como miembros de la comunidad internacional. Intervienen en el debate los señores Rodríguez Zapatero, del Grupo Parlamentario Socialista; Trías i Vidal de Llobatera, del Grupo Parlamentario Catalán (Convergència i Unió); Llamazares Trigo, del Grupo Parlamentario Federal de Izquierda Unida; Anasagasti Olabeaga, del Grupo Parlamentario Vasco (EAJ-PNV); Mauricio Rodríguez, del Grupo Parlamentario de Coalición Canaria; Vázquez Vázquez, Núñez Castain, Puigcercós i Boixassa, Saura Laporta, la señora Lasagabaster Olazábal y el señor Labordeta Subías, del Grupo Parlamentario Mixto, y el señor De Grandes Pascual, del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso. Cierra el debate el señor presidente del Gobierno (Aznar López). Los señores Caldera Sánchez-Capitán, Alcaraz Masats, Anasagasti Olabeaga y Labordeta Subías piden un segundo turno de intervenciones, petición que es denegada por la Presidencia, conforme al acuerdo alcanzado en la Junta de Portavoces. Página Preguntas Página Página Del Diputado don Gaspar Llamazares Trigo, del Grupo Parlamentario Federal de Izquierda Unida, que formula al Excmo. Sr. Presidente del Gobierno: Por qué da Usted por cerrada la catástrofe del «Prestige» cuando habiendo 50 mil toneladas en el buque hundido aún no se han aclarado las causas de lo ocurrido? (Número de expediente 180/ ) Página Del Diputado don José Luis Rodríguez Zapatero, del Grupo Parlamentario Socialista, que formula al Excmo. Sr. Presidente del Gobierno: Cómo justifica el incremento espectacular del precio de la vivienda en España? (Número de expediente 180/ ) Página De la Diputada doña Fátima Báñez García, del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, que formula al Gobierno: Puede informar el Vicepresidente Segundo del Gobierno sobre la evolución de los precios en el año 2002? (Número de expediente 180/ ) Página Del Diputado don Javier Gómez Darmendrail, del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, que formula al Gobierno: Cómo se ha comportado el suministro eléctrico durante las puntas de demandas de los meses de diciembre y enero? (Número de expediente 180/ ) Página Del Diputado don Federico Souvirón García, del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, que formula al Gobierno: De qué manera las medidas impulsadas por el Gobierno en el marco del Plan de Lucha contra la Delincuencia pueden beneficiar a la seguridad de los turistas que recibe España? (Número de expediente 180/ ) Página Del Diputado don Jordi Martí I Galbis, del Grupo Parlamentario Catalán (Convergència i Unió), que formula al Excmo. Sr. Ministro de Defensa: Qué actuaciones piensa llevar a cabo el Gobierno ante el acuerdo aprobado en la sesión plenaria del Ayuntamiento de Barcelona del día 20 de diciembre de 2002, según el que se plantea la revisión de la situación jurídica estatutaria actual del Castillo de Montjuïc de Barcelona, al objeto de que el espacio que ocupa se recupere para la ciudadanía y de que su gestión corra a cargo del Ayuntamiento de la ciudad? (Número de expediente 180/ ) Página Del Diputado don Juan Blancas Llamas, del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, que formula al Gobierno: Cómo valora el Gobierno los últimos resultados de control del fraude? (Número de expediente 180/ )
4 Página Del Diputado don Jesús Caldera Sánchez- Capitán, del Grupo Parlamentario Socialista, que formula al Excmo. Sr. Ministro del Interior: Le parece suficiente el número de efectivos policiales para garantizar la seguridad ciudadana? (Número de expediente 180/ ) Página Del Diputado don Victorino Mayoral Cortés, del Grupo Parlamentario Socialista, que formula al Exmo. Sr. Ministro del Interior: Le parece suficiente el número de comisarías para garantizar la seguridad ciudadana? (Número de expediente 180/ ) Página De la Diputada doña Micaela Navarro Garzón, del Grupo Parlamentario Socialista, que formula al Excmo. Sr. Ministro del Interior: Le parecen suficientes los medios con que cuentan las comisarías para combatir la violencia contra las mujeres? (Número de expediente 180/ ) Página Del Diputado don Joan Ignasi Pla i Durá, del Grupo Parlamentario Socialista, que formula al Excmo. Sr. Ministro del Interior: Considera que la aplicación del Plan Policía 2000 ha producido algún cambio significativo en la evolución de la criminalidad? (Número de expediente 180/ ) Página De la Diputada doña María Soledad Pérez Domínguez, del Grupo Parlamentario Socialista, que formula al Excmo. Sr. Ministro del Interior: Cuántos policías preventivos de proximidad patrullan por los barrios de las ciudades españolas como consecuencia de la vigencia del Plan Policía 2000? (Número de expediente 180/ ) Página De la Diputada doña Iratxe García Pérez, del Grupo Parlamentario Socialista, que formula al Excmo. Sr. Ministro del Interior: A qué se dedican las motos «scooter» adquiridas para la policía de proximidad? (Número de expediente 180/ ) Página Del Diputado don Víctor Morlán Gracia, del Grupo Parlamentario Socialista, que formula al Excmo. Sr. Ministro de Fomento: Piensa tomar alguna medida el Gobierno para que el precio de la vivienda no siga subiendo en España? (Número de expediente 180/ ) Página De la Diputada doña Dolores Gorostiaga Saiz, del Grupo Parlamentario Socialista, que formula al Excmo. Sr. Ministro de Fomento: Piensa el Ministro de Fomento que los patrimonios públicos de suelo deben ir destinados a viviendas de protección oficial? (Número de expediente 180/ ) Página Del Diputado don Joaquín Leguina Herrán, en sustitución del Diputado don José Quintana Viar, del Grupo Parlamentario Socialista, que formula al Excmo. Sr. Ministro de Fomento: Piensa el Ministro de Fomento que con las medidas que va a plantear sobre criterios de valoración del suelo se va a evitar la especulación? (Número de expediente 180/ ) Página Del Diputado don José Manuel Albendea Pabón, del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, que formula al Gobierno: Qué beneficios aportan a las Diputaciones y Municipios españoles las ayudas procedentes del Fondo Social Europeo? (Número de expediente 180/ )
5 Página Del Diputado don Hipólito Fariñas Sobrino, del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, que formula al Gobierno: Cómo ha contribuido el Ministerio de Administraciones Públicas a paliar los daños ocasionados por el accidente del «Prestige» en los municipios gallegos? (Número de expediente 180/ ) En turno de réplica intervienen los señores Marín González, Alcaraz Masats y Guardans i Cambó. Duplica el señor vicepresidente primero del Gobierno, ministro de la Presidencia y portavoz del Gobierno. Se suspende la sesión a las diez y cincuenta y cinco minutos de la noche. Página De la Diputada doña Antonia Febrer Santandreu, del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, que formula al Gobierno: Qué actividades se llevarán a cabo, por parte del Ministerio de Ciencia y Tecnología, con ocasión de la proclamación del 2003 como «Año del Diseño»? (Número de expediente 180/01695.) Página Interpelaciones urgentes Página Del Grupo Parlamentario Socialista, sobre la posición del Gobierno respecto de la crisis de Irak Página Del Grupo Parlamentario Federal de Izquierda Unida, para que el Gobierno explique su posición ante la posible guerra de Irak Página Del Grupo Parlamentario Catalán (Convergència i Unió), sobre las medidas que piensa adoptar el Gobierno en relación con el conflicto con Irak Defienden las interpelaciones urgentes, que se debaten conjuntamente, los señores Marín González, del Grupo Parlamentario Socialista; Alcaraz Masats, del Grupo Parlamentario Federal de Izquierda Unida, y Guardans i Cambó, del Grupo Parlamentario Catalán (Convergència i Unió). Contesta a los tres interpelantes el señor Vicepresidente primero del Gobierno, ministro de la Presidencia y portavoz del Gobierno (Rajoy Brey). Se reanuda la sesión a las cuatro de la tarde. COMPARECENCIA DEL GOBIERNO ANTE EL PLENO DE LA CÁMARA, DE CONFORMIDAD CON LO DISPUESTO POR EL ARTÍCULO 203 DEL REGLAMENTO. COMPARECENCIA, A PETICIÓN PROPIA, DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO ANTE EL PLENO DE LA CÁMARA, PARA INFOR- MAR SOBRE LAS ÚLTIMAS SESIONES DEL CONSEJO DE SEGURIDAD DE NACIONES UNIDAS Y LOS ACUERDOS ADOPTADOS EN EL SENO DE LA UNIÓN EUROPEA EN RELACIÓN CON IRAK. (Número de expediente 210/ ) COMPARECENCIA DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO ANTE EL PLENO DE LA CÁMARA, SOLICITADA POR LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS FEDERAL DE IZQUIERDA UNIDA Y MIXTO, PARA QUE COMUNIQUE AL PARLAMENTO LOS PLA- NES DEL GOBIERNO SOBRE LA PARTICI- PACIÓN DE ESPAÑA EN UNA POSIBLE GUERRA CONTRA IRAK. (Número de expediente 210/ ) COMPARECENCIA DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO ANTE EL PLENO DE LA CÁMARA, SOLICITADA POR 87 DIPUTA- DOS DEL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA, PARA INFORMAR SOBRE LA POSICIÓN DEL GOBIERNO ESPAÑOL ANTE LA SITUACIÓN DE CONFLICTO CON IRAK. (Número de expediente 210/ ) La señora PRESIDENTA: Se reanuda la sesión. Punto V del orden del día: Comparecencia del Gobierno ante el Pleno de la Cámara, de conformidad con lo dispuesto por el artículo 203 del Reglamento. Comparecencia, a petición propia, del presidente del Gobierno ante el Pleno de la Cámara, para informar sobre las últimas sesiones del Consejo de Seguridad de 11249
6 Naciones Unidas y los acuerdos adoptados en el seno de la Unión Europea en relación con Irak. Asimismo, comparecencia del presidente del Gobierno ante el Pleno de la Cámara, solicitada por los grupos parlamentarios Federal de Izquierda Unida y Mixto, para que comunique al Parlamento los planes del Gobierno sobre la participación de España en una posible guerra contra Irak. Y asimismo, comparecencia del presidente del Gobierno ante el Pleno de la Cámara, solicitada por 87 diputados del Grupo Parlamentario Socialista, para informar sobre la posición del Gobierno español ante la situación de conflicto con Irak. Tiene la palabra el señor presidente del Gobierno. El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Aznar López): Señora presidenta, señorías, al comenzar el periodo de sesiones (Los señores diputados del Grupo Parlamentario Federal de Izquierda Unida exhiben carteles que dicen: Guerra no. Rumores.) La señora PRESIDENTA: Un momento, señor presidente, por favor. Señorías, guarden silencio. Señorías, saben que sus intervenciones en el Parlamento, por cuanto que son diputados y es el lugar de debate de las ideas, se hacen a través de la palabra. Ruego a SS.SS. que ocupen los escaños y recojan las pancartas, ya que el portavoz de su grupo va a tener la oportunidad, como el resto de los portavoces, de expresar sus opiniones en la tribuna. Muchas gracias. (Rumores.) Señorías, guarden silencio. Adelante, señor presidente. El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Aznar López): Señora presidenta, señorías, al comenzar el periodo de sesiones, comparezco esta tarde ante la Cámara para informar a SS.SS. de la posición del Gobierno ante la crisis que enfrenta a la comunidad internacional con Irak. Esta comparecencia continúa la información proporcionada a SS.SS. por el Gobierno anteriormente. En concreto, el Gobierno ha informado sobre la situación de Irak por medio de la comparecencia de la ministra de Asuntos Exteriores en un total de cinco ocasiones, la última el viernes pasado ante la Comisión correspondiente. Yo mismo he comparecido para dar cuenta de la posición del Gobierno en otras dos ocasiones. El Gobierno también ha contestado por escrito a diversas preguntas que se le han formulado sobre la cuestión. A la comparecencia de hoy seguirán otras mías o de los ministros de Asuntos Exteriores y de Defensa, en función de los acontecimientos y según la forma que requiera la evolución de esta crisis, conforme al Reglamento de la Cámara. La crisis es consecuencia del reiterado incumplimiento por parte de Irak de sus obligaciones internacionales y de las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. A poco que hagamos memoria, vemos que no es más que un nuevo episodio del problema surgido en 1990, cuando el régimen iraquí invadió Kuwait. (Rumores.) El Gobierno ha mantenido desde el comienzo de esta última crisis una postura coherente con la legalidad internacional, la defensa de los intereses de la nación y sus obligaciones internacionales, por este orden. No tengo la pretensión, señorías, de hacer un análisis exhaustivo de todos los elementos en juego, sin perjuicio de que puedan verse tratados en el curso de la sesión. A efectos de facilitar el debate, resumiré la posición del Gobierno en cinco ejes fundamentales. Primero, el Gobierno está trabajando por restablecer la paz y la seguridad. El interés del Gobierno es obtener una situación de paz con seguridad. En segundo lugar, la paz y la seguridad se garantizan mediante el respeto y el cumplimiento de las resoluciones del Consejo de Seguridad. Esa paz más segura vendrá de la mano de las Naciones Unidas. En tercer lugar, es imprescindible el cumplimiento de las resoluciones de las Naciones Unidas que obligan a Irak a desarmarse, eliminando los arsenales de destrucción masiva que ya se ha comprobado que poseen. Es imprescindible acatar los acuerdos, es imprescindible acatar los consensos largamente debatidos por las Naciones Unidas. En cuarto lugar, este Gobierno ha querido desempeñar un papel activo en esta crisis internacional pensando en la nueva amenaza que hoy supone el terrorismo, especialmente si tiene a su alcance medios de destrucción masiva. Y en quinto lugar, España es partidaria decidida de que la resolución de la crisis permanezca en el seno de las Naciones Unidas, y de que la comunidad internacional demuestre una posición de firmeza ante quienes incumplen sus mandatos. El Gobierno, señorías, desea la paz y está trabajando activamente para asegurarla. La paz y la seguridad son dos caras de la misma moneda. Ningún Estado puede hoy garantizar su seguridad sin cooperar activamente con otras democracias que comparten los mismos valores y que se exponen a las mismas amenazas. Nadie puede pretender mantenerse aislado de lo que pasa fuera de sus fronteras, precisamente porque la paz y seguridad no las tienen. Estoy convencido de que la mejor forma de trabajar por la paz es moverse al amparo de la legalidad internacional y especialmente de las resoluciones de las Naciones Unidas. Para poder valorar con justicia, como he dicho, el problema iraquí tenemos que recordar los hechos. En primer lugar, la crisis actual se viene arrastrando desde la invasión de Kuwait por parte de Irak en Entonces, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas autorizó el uso de la fuerza para poner fin a esa violación intolerable de la legalidad internacional. España participó en la coalición de fuerzas encabezada por los Estados Unidos que intervino en el Golfo. Desde entonces España defiende la resolución 687, de 3 de abril de 1991, respaldada por esta Cámara, que es la que establece un alto el fuego supeditado a que Irak 11250
7 destruya sin condiciones y bajo la supervisión internacional todas sus armas químicas, biológicas y nucleares. Por tanto, según la legalidad internacional, el alto el fuego está sujeto a un desarme que nadie hasta hoy ha podido verificar. Es imprescindible constatar que Irak ha incumplido sistemáticamente más de medio centenar de resoluciones del Consejo de Seguridad desde Estos incumplimientos han dado lugar, señorías, a seis resoluciones de condena por la falta de cooperación en la verificación de su desarme y por no renunciar a la posesión de su arsenal de armas de destrucción masiva. Es así, después de doce años de incumplimiento, como hemos llegado a esta nueva situación crítica heredada de la guerra del Golfo. El pasado 8 de noviembre el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó por unanimidad la Resolución 1441, y esta resolución ha sido asumida por la Unión Europea en las conclusiones del Consejo Europeo de Copenhague y en las conclusiones de la reunión de ministros de Asuntos Exteriores del pasado día 27 de enero. Esa resolución ha sido asumida también por la Alianza Atlántica, que la ha hecho suya en una declaración específica tras la cumbre celebrada en Praga. También quiero subrayar el pleno apoyo de la Liga Árabe a esta resolución. Por tanto, existe un consenso completo en la comunidad internacional en torno a la Resolución 1441 y en esa línea es en la que actúa y actuará el Gobierno sin ningún tipo de ambigüedades. La Resolución 1441 recuerda y cito textualmente que Irak ha incurrido y sigue incurriendo en violación grave de sus obligaciones en la materia al no cooperar con los inspectores de las Naciones Unidas. Asimismo, exige que Irak haga una declaración exacta, cabal, definitiva y completa de todos los aspectos de sus programas de armas de destrucción masiva y de misiles balísticos, que es exactamente lo que exigía la Resolución 687 de 1991, a la que directamente se remite esta última resolución del Consejo de Seguridad. En tercer lugar, señorías, el objetivo que persigue el Gobierno es el de la comunidad internacional: que Sadam Husein se desarme, que renuncie a sus arsenales de armas de destrucción masiva ante los inspectores. Los inspectores deben verificar de manera inmediata que las obligaciones se han cumplido. Un nuevo plazo sine die de su trabajo daría alas al régimen de Husein, acostumbrado a resistir y a rearmarse durante años, sin importarle en absoluto el embargo al que está sometido y consintiendo que su población viva en medio de continuas privaciones. Como SS.SS. bien conocen, la Resolución 1441 obliga a Irak a permitir el acceso inmediato, incondicional e irrestricto a los lugares designados por las Naciones Unidas; en definitiva, a cooperar activa, plena e incondicionalmente con sus inspectores. Recuerdo que Irak expulsó a los inspectores de las Naciones Unidas en diciembre de 1998 y que sólo a través de una firme presión de la comunidad internacional ha permitido su regreso. La comunidad internacional ha sido eficaz porque eran creíbles sus advertencias, porque se han hecho creíbles sus advertencias, y así se ha demostrado que la disuasión se basa en la credibilidad de una conducta. Quiero recordar también cuál es la misión de los inspectores, señorías, ante el régimen iraquí. Su misión no es, como a veces se dice, encontrar las armas de destrucción masiva de Sadam Husein. La Resolución 1441 es inequívoca. Su misión es certificar la eliminación de esas armas. Los inspectores no son detectives; los inspectores deben actuar como notarios que levantan acta de la eliminación de las armas de destrucción masiva que sabemos que posee Irak. La resolución señala también que Irak tiene una última oportunidad de cumplir sus obligaciones en materia de desarme. Esto quiere decir, señorías, que Sadam Husein debe colaborar activamente, como han hecho en el pasado otras naciones que han renunciado a sus arsenales. Es a Sadam Husein a quien le corresponde entregar sus armas, no a los inspectores encontrarlas. Conviene saber que hay abundantes ejemplos de países que se han sometido a programas de eliminación de arsenales bajo supervisión e inspección de las Naciones Unidas (pongo los ejemplos de Bielorrusia, de Kazajstán o de Sudáfrica); programas que se demostraron útiles, programas que lograron su objetivo gracias a que en los Estados inspeccionados existía realmente una voluntad de desarmarse. Lo que hay que preguntarse es por qué en el caso de Irak no ha habido éxito, y habrá que llegar a la conclusión de que ha sido precisamente por la falta de voluntad de las autoridades iraquíes. Todos sabemos, señorías, que Sadam Hussein tiene armas de destrucción masiva. Irak había negado tener armas biológicas hasta que tuvo que reconocerlo en julio de A renglón seguido negó que hubiera llegado a cargarlas. Un mes después, la deserción de un alto oficial de su ejército hizo a Irak admitir la verdad: que las armas biológicas estaban listas para ser utilizadas en cualquier momento. Todos sabemos también que Sadam Husein tiene armas químicas. (Un señor diputado: Yo no!) Los informes de enero de 1999 de los inspectores de las Naciones Unidas expulsados por Irak no dejan lugar a dudas. Los informes de enero de 1999 decía de los inspectores de Naciones Unidas expulsados por Irak no dejan lugar a dudas: sus arsenales contenían más de toneladas de precursores químicos, 300 toneladas de agentes químicos en bruto y municiones especiales para la guerra química y biológica. No han faltado esfuerzos por parte del régimen irakí para hacerse con suministros capaces de desarrollar armamento nuclear. Por supuesto lo negó y, por supuesto, era Estado firmante del Tratado de no proliferación de armas nucleares; pero en 1994 la Organización Internacional de la Energía Atómica localizó más de 50 kilogramos de uranio altamente enriquecido, que le fue requisado. En los últimos años se ha detectado en notables ocasiones su interés por obtener mate
8 riales de precisión necesarios para enriquecer uranio, tales como tubos de aluminio de alta calidad, centrifugadoras y calibradoras. En su informe al Consejo de Seguridad el pasado 27 de enero los inspectores han enumerado con claridad los puntos en los que Irak ha incumplido sus obligaciones impuestas: No ha dado cuenta del agente nervioso VX producido y no declarado (Rumores.); no ha explicado el destino de toneladas de agentes químicos que conservó tras la guerra con Irán; no ha dado cuenta de proyectiles para carga química; no ha demostrado la destrucción de litros de ántrax; no ha detenido la producción de misiles con un radio de más de 150 kilómetros: no ha revelado el destino de 380 propulsores de misiles con agentes químicos que fueron introducidos de contrabando en el país el mes anterior. (Rumores.) Sadam no ha cumplido ninguna de estas exigencias de la comunidad internacional. Se ha ocultado material como los laboratorios móviles y los vehículos no tripulados empleados para dispersar sustancias tóxicas. Se ha escondido e intimidado a los científicos que trabajan en el desarrollo de armas de destrucción masiva. El régimen irakí ha desarrollado un programa completo y minucioso de engaño y de ocultamiento a los inspectores. No nos engañemos, señorías. La tarea de los inspectores es inútil si no existe voluntad expresa del régimen para destruir sus armas de destrucción masiva. Estos incumplimientos revelan la gravedad del problema y la obligación que tiene la comunidad internacional de resolverlo. Si queremos que Sadam Husein cumpla de una vez con sus obligaciones, el plazo de las inspecciones no se puede demorar indefinidamente. En cuarto lugar, como les decía, el Gobierno entiende que hay un riesgo gravísimo y un vínculo amenazador entre la proliferación de armas de destrucción masiva y el terrorismo. Sé bien que no es agradable precisar estos riesgos, pero sé muy bien que no estamos hablando, señorías, de ninguna fantasía. No son hipótesis de ciencia ficción. Hemos visto hace pocos días en Londres y también, por desgracia, en Barcelona que hay grupos terroristas dispuestos a atacar causando el mayor daño y destrucción posibles y que cuentan con sustancias que podrían causar centenares, si no miles, de muertos. Después del 11 de septiembre ningún gobernante responsable, ante su conciencia y ante su país, puede ignorar esta realidad. Desde el 11 de septiembre creo que nadie puede llamarse a engaño. El terrorismo es una amenaza global, relativamente fácil de cumplir con pocos medios, como ya ha ocurrido en Nueva York o hemos visto en Bali. Luchar contra él es nuestro deber y nuestra responsabilidad. Hoy en día el terrorismo sabemos que no conoce ni fronteras ni límites. El 11 de septiembre también puso de manifiesto que existen gobiernos y regímenes que amparan el terrorismo, que esconden a terroristas y que pueden poner a su alcance armas de destrucción masiva. (Rumores.) El de Sadam es un régimen de terror que no ha dudado en emplear armas de destrucción masiva en las guerras que ha promovido contra sus países vecinos y contra su propio pueblo. Existen vínculos con grupos terroristas como Abú Nidal, la organización de Muyahidines Khalq, el grupo Ansar-el-Islam o la facción de Abú Abbas. También es sabido con qué generosidad recompensa a los terroristas suicidas de Hamás. Como ha dicho certeramente un gobernante europeo, sólo será cuestión de tiempo que las armas de destrucción masiva lleguen a manos de grupos terroristas. Caso aparte, por su especial trascendencia, lo constituyen las relaciones de Sadam Husein con Al Qaeda. Abu Musa Al Zarkawi es el responsable de Al Qaeda encargado de desarrollar sustancias tóxicas para envenenamientos masivos. Este terrorista huyó de Afganistán tras la caída del régimen talibán, fue cobijado en Bagdad, y allí vivió varios meses hasta que se perdió su pista. Algunos de sus colaboradores han sido detenidos recientemente en el Reino Unido y en España. El problema, señorías, nos afecta y de cerca. (El señor Frutos Gras: Y en Pakistán y en Arabia Saudita.) La señora PRESIDENTA: Señor Frutos, le ruego que guarde silencio. El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Aznar López): Sabemos que diversos grupos terroristas (Rumores.) La señora PRESIDENTA: Señorías, guarden silencio. (Rumores.) Señor Mancha, guarde silencio. El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Aznar López): Sabemos que diversos grupos terroristas en todo el mundo están intentando obtener los materiales químicos y bacteriológicos, y sabemos que el régimen de Bagdad está en condiciones de ofrecérselos. El uso de armas químicas o bacteriológicas por estos grupos no es, desgraciadamente, una ficción. En el pasado se utilizaron en el metro de Tokio y hace sólo unos días como decía ha sido desarticulada una célula de Al Qaeda en Londres con agentes químicos necesarios para producir ricina, veneno letal que con medio gramo del mismo puede matarse a una persona. Hoy no tenemos duda de que si el grupo que organizó los atentados del 11 de septiembre o de Bali dispusiera de esas sustancias las utilizaría haciendo el mayor daño posible. Ahí radica precisamente el peligro que Sadam Husein supone para todos nosotros. Según informaciones conocidas ayer, el viceprimer ministro de Irak, Tarek Aziz, se refirió expresamente a España advirtiendo de que nuestro apoyo a las resoluciones vigentes de las Naciones Unidas (El señor Centella Gómez: A los Estados Unidos!) podía suponer lo que eufemísticamente llamó una extensión del terrorismo a nuestro país. Se permitió hacerlo, además, ante 11252
9 compatriotas nuestros. Quiero decir con toda claridad que España no acepta amenazas de ningún tipo, y menos en lo que se refiere al terrorismo. (Aplausos.) Nosotros ya estamos demasiado acostumbrados a recibir esta clase de amenazas y sabemos muy bien que frente a ellas sólo cabe reaccionar con la firmeza y la determinación propias de una nación libre. (Rumores.) Es evidente, señorías, que la crisis provocada por Sadam Husein tiene mucho que ver con lo que es la principal preocupación de la política exterior española. La lucha contra el terrorismo es el principal objetivo, apoyado por las fuerzas parlamentarias, de la política exterior española. Hemos impulsado la lucha contra el terrorismo y contra la proliferación de armas de destrucción masiva en nuestras relaciones bilaterales y en todos los foros internacionales: las Naciones Unidas, la Unión Europea, la Alianza Atlántica, la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa y el Consejo de Europa. El establecimiento de un espacio europeo de libertad, seguridad y justicia fue la prioridad de la presidencia española de la Unión Europea. La Alianza Atlántica señaló en su última cumbre que el terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva son las nuevas amenazas a las que debemos hacer frente. España ha impulsado con toda sus fuerzas estas políticas y vemos con satisfacción cómo la lucha contra estas lacras ha escalado posiciones en la agenda de la comunidad internacional hasta convertirse en objetivo básico de ésta. Sabemos que ello nos ayudará ya lo está haciendo en nuestra lucha contra el terrorismo de ETA y creemos que es un deber específico de España ofrecer su cooperación a otros países señalados por el terrorismo. Creo que la pasividad ante estas nuevas amenazas es nuestro mayor peligro. En quinto lugar, el Gobierno ha mostrado su opción y su deseo de que el asunto siga en el seno de las Naciones Unidas. Es más, aunque la Resolución 1441 dice literalmente que es una última oportunidad, el Gobierno trabaja y va a trabajar para lograr otra resolución del Consejo de Seguridad, para que el Consejo no quede desbordado como ocurrió en la crisis de Kosovo, ni permanezca bloqueado como en otros episodios críticos para la paz internacional. El Gobierno, que aspira y trabaja por la paz y la seguridad, considera que no hay otra manera más adecuada para lograr ambos objetivos que hacer creíbles las resoluciones del Consejo de Seguridad. Creemos que nuestro mundo será más seguro si la legalidad internacional se cumple. Desde el 1 de enero de este año, momento en el que asumimos mayores responsabilidades internacionales como miembros del Consejo de Seguridad, hemos defendido que las Naciones Unidas deben seguir ocupándose de buscar una salida a esta crisis. Se habla de unilateralismo de forma completamente injustificada, porque lo único cierto es que en todo momento el Gobierno ha expresado su voluntad de que la cuestión siga en manos del Consejo de Seguridad; voluntad que el Gobierno ha hecho patente no sólo de palabra sino también de hecho. España ha vuelto al Consejo de Seguridad en un momento clave para la comunidad internacional. El Consejo ha encomendado a nuestro país la responsabilidad de presidir el Comité contra el terrorismo y nos ha encomendado también la vicepresidencia del Comité Al Qaeda. Por tanto, el Gobierno ha adquirido una seria responsabilidad para que las Naciones Unidas sean una institución eficaz en esta crisis. El próximo día 14 de febrero los inspectores presentarán un nuevo informe. Nos informarán de si Sadam ha respondido o no a sus preguntas. Estudiaremos y evaluaremos con atención el informe que nos presenten. Decidiremos entonces cuál deba ser el paso siguiente para hacer cumplir a Irak sus obligaciones y esta Cámara será informada sin retraso. (Rumores.) La comunidad internacional determinará entonces si Sadam Husein ha aprovechado la última oportunidad de aceptar la autoridad de las Naciones Unidas, pero, de rechazarla, se expondrá y lo digo con las mismas palabras empleadas por las Naciones Unidas a graves consecuencias y esta Cámara tendrá que debatirlas. En el marco de las Naciones Unidas, en coordinación con otros miembros del Consejo de Seguridad, estamos trabajando para mantener la cohesión internacional reflejada en la Resolución 1441; también en el seno de la Unión Europea, tanto en las reuniones del Consejo como en iniciativas como el artículo que suscribimos ocho primeros ministros europeos y el presidente de la República Checa, en torno a una preocupación que el presidente Havel ha expresado mejor que nadie: una paz ilusoria siempre conduce a grandes catástrofes. (Rumores.) La paz y la seguridad en Oriente Medio es, señorías, cuestión distinta de la actitud agresiva de Irak, aunque inevitablemente le afecte. (Rumores.) Confiamos en que el desarme de Irak también contribuya a la estabilidad en esta zona. España ha mantenido siempre una actitud constructiva en el conflicto de Oriente Medio. Nuestro objetivo es lograr un Estado para el pueblo palestino y que se le garantice a Israel un entorno estable y seguro. Estamos trabajando para lograrlo y podemos esperar iniciativas importantes en los próximos meses. La agresividad de Sadam Husein, sus armas de destrucción masiva y su probada voluntad expansionista son un obstáculo objetivo en este camino. Como les decía, señorías, el Gobierno está trabajando para que el Consejo de Seguridad apruebe otra resolución más. Si buscamos que Sadam cumpla de una vez por todas sus obligaciones, el plazo de las inspecciones no se puede demorar indefinidamente. La Resolución 1441 es tajante, es la última oportunidad que la comunidad internacional ofrece al régimen de Irak para demostrar, después de doce años de engaños reiterados, su voluntad de cumplir las exigencias de las Naciones Unidas. Hace diez días nos dijeron los inspectores que el régimen iraquí no ha cambiado de actitud y que sigue sin cooperar. Por eso, no se trata de seguir esperando 11253
10 durante meses o años; el cambio de actitud que todos deseamos debe darse en semanas. Debemos actuar ahora frente a quien lleva doce años negándose a cumplir las obligaciones impuestas por la comunidad internacional. De no hacerlo así, señorías, abriremos irreversiblemente el mismo camino a otros países que estén dispuestos a seguirlo. Es deseable que cualquier medida adicional que debamos adoptar obtenga el respaldo de las Naciones Unidas, como ha sucedido hasta ahora. Esta es la posición del Gobierno y queremos que se den las condiciones que hagan posible mantener la cohesión internacional que tan buenos resultados ha dado hasta ahora. Señora presidenta, señorías, soy bien consciente de que lo que esta tarde tratamos en la Cámara es algo que afecta de manera profunda a los sentimientos, también a las convicciones y también, por supuesto, además, a la razón. Siento el mayor respeto por todas las posiciones que se puedan manifestar en esta sesión (Rumores.) La señora PRESIDENTA: Señorías, guarden silencio. El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Aznar López): Yo siento el mayor respeto por todas las posiciones. Nadie tiene el monopolio de la razón, como nadie tiene el monopolio de los buenos sentimientos. Comprendo que lo que tratamos son decisiones difíciles y que ninguno querríamos estar en la situación que estamos. Pido a los grupos parlamentarios su reflexión y su responsabilidad. Desearía que convinieran conmigo en que una postura firme y resolutiva para desarmar a Irak en un plazo inmediato es lo responsable, lo lógico e inteligente para las aspiraciones de paz y seguridad de la comunidad internacional, que también son las de nuestro país. La posición del Gobierno es una posición razonable, es la que asumiría cualquiera que sintiera la responsabilidad de gobernar, es sustancialmente la misma que el Gobierno tomó en 1991 (Varios señores diputados: No!), entonces, con el apoyo de la oposición. La señora PRESIDENTA: Señorías, guarden silencio. El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Aznar López): Y la que le corresponde tomar a un gobierno español que atienda a los intereses permanentes de nuestro país. Hace más de 12 años, en un debate semejante, tuve la ocasión de afirmar en esta Cámara que es preciso desterrar de una vez la ambigüedad calculada de nuestra política exterior. Señalaba que a los españoles hay que decirles las cosas con claridad y manifestar, sin complejos ni dudas, que nuestro país tiene principios, valores, posiciones e intereses. Esto es: asumir dignamente las responsabilidades que nos corresponden como nación, como europeos y como miembros de la comunidad internacional. Creo sinceramente que hoy estoy cumpliendo lo que reclamé cuando encabezaba la oposición, lo que me comprometí al ser elegido presidente del Gobierno, lo que creo más razonable y lo que creo que conviene mejor a España y a los españoles. Muchas gracias, señora presidenta. (Fuertes y prolongados aplausos. Los señores diputados del Grupo Parlamentario Federal de Izquierda Unida exhiben carteles que dicen: Guerra no.) presidente. En nombre del Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el señor Rodríguez Zapatero. El señor RODRÍGUEZ ZAPATERO: Gracias, señora presidenta. Señorías, hablo en nombre de un partido, el Partido Socialista, que tiene más de 120 años de historia. Son 120 años de historia en primera línea en la lucha contra todo tipo de dictadura y contra todo tipo de terrorismo. Por eso, no nos resulta difícil, sino al contrario, es fruto de convicciones muy profundas, hacer aquí una condena de la dictadura que protagoniza el señor Sadam Husein. Hemos hecho condenas y hemos luchado contra todo tipo de dictaduras, no sólo de países extranjeros, sino también de la que hemos tenido en nuestro país (Aplausos.), por cierto, pagando un alto precio por ello. Hemos hecho también de nuestra actuación, fruto de nuestras más profundas convicciones, un objetivo permanente y de Estado la lucha contra todo tipo de terrorismo, contra el terrorismo que asola nuestro país desde hace muchos años y contra el terrorismo internacional que emerge de manera más reciente. El rechazo radical a la violencia como arma política es una seña de identidad permanente y profunda de la actuación del Partido Socialista. Por eso, quizá por eso, porque arranca de los principios y de las convicciones, sabe el Gobierno que ha tenido por nuestra parte y en mi actitud de manera constante un apoyo decidido, entregado, a lo que es la lucha contra el terrorismo, a lo que es el respaldo al Gobierno en todas aquellas cuestiones que afecten a la seguridad, a la defensa de las libertades y de los valores últimos de un modelo de civilización. Así lo hice desde el primer día proponiendo el pacto por las libertades y contra el terrorismo; así lo he hecho durante todo este tiempo, en momentos complejos como fue el 11 de septiembre, ofreciendo un apoyo permanente y total al Gobierno y estando plenamente de acuerdo con una estrategia de la comunidad internacional para hacer de la lucha por la seguridad y contra el terrorismo un objetivo compartido. También el Partido Socialista ha contribuido de manera decisiva en estos 25 años, desde nuestra transición, a fijar un marco común de una política exterior y de seguridad compartida; un marco que tiene como líneas esenciales la defensa de la paz y de la seguridad en el mundo; la defensa de los principios de la Carta de Naciones Uni
11 das; la defensa de la autoridad del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas; la defensa y el convencimiento de que la Unión Europea debe ser un marco creciente para la garantía de la seguridad y que es nuestro primer ámbito, nuestro ámbito natural para la construcción y el reforzamiento de la paz y de la seguridad no sólo en Europa sino también en el mundo. La coherencia de esos principios nos ha hecho rechazar como doctrina la idea del ataque preventivo, la idea o la defensa de una intervención militar que no esté plenamente justificada conforme a la luz de los principios vigentes del derecho internacional, y el ataque preventivo no lo está. (Aplausos.) Por ello creemos que la seguridad en el mundo es y sólo puede ser una seguridad compartida; es una cuestión de todos con el máximo consenso y no una cuestión de uno solo, por muy poderoso que sea ese país. Esas cuestiones, esas convicciones y esos principios son los que nos han hecho permanentemente defender una política de Estado en el ámbito de la defensa, en el ámbito de la política exterior, en el ámbito de la lucha contra todo tipo de terrorismo. Por ello, señor Aznar, me gustaría que por un momento reflexionara y tuviera el convencimiento de que mi posición hoy aquí no es de oposición a su Gobierno, sino que mi posición hoy aquí es de oposición al uso de la fuerza de una manera injustificada (Aplausos.) para lo que representa o puede represar el objetivo que todos compartimos, que es desarmar a Sadam Hussein. Pero, señor Aznar, tenemos que convenir en esta primera reflexión que la respuesta de un ataque militar, a la luz de los datos que existen, con el objetivo de desarmar, sin pruebas contundentes y evidentes de una amenaza inminente, es una reacción desproporcionada, injusta y que seguramente comportará males mayores y riesgos muy evidentes. Es Naciones Unidas, señor Aznar, la que estableció, tras la invasión de Kuwait por Irak, las obligaciones de la comunidad internacional. Estas obligaciones nos comprometían a hacer a todos retroceder, en primer lugar, al ejército iraquí, que había intentado anexionarse Kuwait, hasta devolver su integridad territorial y a desarmar a Irak. El primer mandato se cumplió en 1991, el segundo se ha venido cumpliendo en parte a lo largo de la última década y, sin duda, se debe seguir cumpliendo. Por tanto, el mandato de Naciones Unidas no consiste ni en cambiar el régimen iraquí ni en ocupar militarmente su territorio ni en masacrar a su población, que podría ser la consecuencia de un ataque militar. (Aplausos.) Ninguno de esos objetivos cuenta con el visto bueno de Naciones Unidas. El único objetivo legítimo que respaldamos plenamente es conseguir que Irak se desarme (Varios señores diputados: Cómo?) como, por cierto, algún otro país La señora PRESIDENTA: Señorías, guarden silencio. El señor RODRÍGUEZ ZAPATERO: Para el que Naciones Unidas también tiene en ese sentido establecidas resoluciones. Y nuestra posición al respecto es que para desarmar a Irak no es necesaria una guerra, no es conveniente ni está justificado. Durante los años transcurridos desde el final de la guerra del Golfo, y gracias a la tarea de los inspectores de Naciones Unidas y a la comunidad internacional, se destruyeron más armas iraquíes de las que se destruyeron durante la guerra. Para desarmar a un país la comunidad internacional tiene en sus manos un inmenso arsenal de medios de persuasión, de medios de vigilancia y control activo, que se han demostrado históricamente más eficientes y, por supuesto, mucho más proporcionados que la respuesta de un ataque militar. Con ellos, como aquí se ha citado, se ha logrado el desarme en países como Bielorrusia y otros y se han paralizado diversos programas nucleares. Con esos medios podemos y debemos también conseguirlo en Irak y en Corea del Norte, con los mismos medios para todos. (Aplausos.) Una guerra es un fracaso colectivo, es el último recurso y un instrumento peor que otros para destruir el armamento de un país. Es, además, un instrumento absolutamente desproporcionado. No vemos el sentido de hacer una guerra para destruir armas de cuya existencia no existe certeza, como tampoco existe de su ubicación ni de que se vayan a utilizar con carácter inminente y comporten un riesgo claro, contundente e inequívoco, que sería la razón que podría colocar el debate en otro terreno. No hay, por tanto, señor Aznar, ni aquí se ha expuesto ni lo ha expuesto la Administración norteamericana, un peligro evidente e inmediato que haga proporcional una respuesta devastadora para un país y para una población. Todo el mundo lo sabe, por esa razón no podremos comprender cuáles son las razones a favor de un ataque preventivo que, como doctrina, rechazo, como antes expuse. Un ataque preventivo significa, pensémoslo un momento y hagamos la reflexión en esta Cámara, provocar la pérdida de vidas humanas por si acaso, por si acaso tuvieran armas (Varios señores diputados: Qué barbaridad!), por si acaso las pudieran utilizar, por si acaso van a bombardear un país o pueden matar a miles de personas, ocupar un territorio o por cambiar un régimen de otro país. Eso es muy desproporcionado, es profundamente desproporcionado e injusto. Estamos, pues, en contra de una acción preventiva y todavía más en contra, señor Aznar, de una acción unilateral, de una agresión sin el amparo de Naciones Unidas ni de la OTAN ni de la Unión Europea, que hasta ahora no se ha producido. Lo que sí se ha producido, señor Aznar, ha sido la deriva del Gobierno que usted preside defendiendo esta reacción desproporcionada, haciendo buenas las tesis de la guerra preventiva y de la acción unilateral; una deriva que más bien parece un rumbo decidido, otra forma de 11255
12 entender las relaciones internacionales y nuestro papel en el mundo. Señor Aznar, dice usted que nos ofrece un consenso en política internacional, pero por qué nos ofrece un consenso? Es que no teníamos ya un consenso? Claro que lo teníamos. No había un consenso en que España debía de trabajar dentro de la legalidad internacional y a favor de la misma? No estábamos de acuerdo en que debíamos actuar de manera coordinada y con carácter prioritario con la Unión Europea, en que debíamos de fortalecer la posición europea en política exterior? No formaba parte del consenso la solución pacífica de los conflictos y el rechazo a un ataque preventivo? Qué había de malo en el consenso que ya teníamos, señor Aznar, que tenía este país desde hace tantos años? Usted no lo dijo nunca, pero usted ha cambiado las piezas de nuestra política internacional poco a poco. Usted ha ido sacando y cambiando los ejes en los que nos estábamos moviendo y nos ha puesto sobre otros ejes. Y no lo ha hecho desde el diálogo. No ha consultado, no ha tenido en cuenta nuestros puntos de vista. Usted ha tomado sus decisiones en solitario; decisiones que nos comprometen a todos, y ahora nos dice que ofrece un consenso pero, señor Aznar, cuál es ese nuevo consenso que usted nos propone? Se lo resumo: lo que diga el señor Bush, ese es el consenso que usted propone. (Aplausos.) Y ese consenso, señor Aznar, no es el que necesita España, no es el que interesa a España ni el que interesa a unas relaciones en el mundo para buscar esa seguridad compartida que es la única seguridad posible. El caso es que hasta hace bien poco nosotros no estábamos tan solos. A comienzos de los noventa nosotros formábamos parte activa del motor de la construcción europea. Francia y Alemania, lo que algunos llaman ahora la vieja Europa, por su importancia histórica, económica y demográfica, ejercían razonablemente un papel de liderazgo, y nosotros estábamos ahí, éramos escuchados, hemos sido ayudados y respetados. Sin embargo, ha cambiado el signo de los gobiernos de ambos países. Fíjese qué paradoja: ahora gobierna la derecha en Francia y la izquierda en Alemania, pero ellos sí mantienen una política de Estado destinada a reforzar la Unión Europea y el marco de la seguridad de la Unión Europea (Aplausos.), una política por encima de cualquier avatar electoral. Y usted no, señor Aznar, usted parece que nos quiere colocar en otro sitio. También aquí ha cambiado el signo político de su Gobierno, pero éste parece que está destinado o trabajando en construir otra idea de Europa. Ya no estamos tanto como estábamos con nuestros aliados de hace 10 años, con los que han querido y han sido motores de la Unión Europea, ahora parece que estamos con los euroescépticos, y sabe que esa situación a la que ha conducido en buena medida su política exterior es una situación que no conviene al interés nacional. Fíjese, haga usted simplemente una reflexión sobre la posición que está manteniendo ante ese conflicto. De los tres elementos básicos de una política exterior para España, de los tres ejes que deben constituir una política que interesa a España, repase cómo los tenemos: la Unión Europea debilitada en política exterior. Usted ha tenido mucho que ver con eso firmando un escrito con otros líderes europeos que no es precisamente una aportación al consenso en la Unión Europea. (Rumores. Aplausos.) La señora PRESIDENTA: Señorías, guarden silencio. El señor RODRÍGUEZ ZAPATERO: Además, en el segundo eje que es de interés nacional prioritario, que son nuestras relaciones con el Mediterráneo, lo mínimo que se le puede decir es que no se ha lucido y que desde luego la posición que está manteniendo no favorece un marco de mejores relaciones con el Mediterráneo. Por último, en el tercer eje que ha caracterizado la política exterior de España, que es su relación con Iberoamérica y con Latinoamérica, también se puede decir que no están entendiendo ni entienden la postura que usted está manteniendo de apoyo incondicional al señor Bush. Fíjese hasta qué punto hay un cambio en la ubicación de los ejes básicos de una política exterior que interesa a España y que ha tenido ese consenso que usted, como le han recordado estos días, ha suscrito un artículo en el que habla de América refiriéndose sólo a los Estados Unidos de Norteamérica, olvidando, por tanto, lo que representa todo el continente americano. (Aplausos.) Una parte importante de América no se lo he recordado yo, se lo han recordado otros, y mucho más para nosotros, es Iberoamérica. (Rumores.) Es un eje central de las relaciones de nuestro país en política exterior. (Continúan los rumores.) No, señor Aznar La señora PRESIDENTA: Un momento, señor Rodríguez Zapatero. Señorías, guarden silencio. El señor RODRÍGUEZ ZAPATERO: No, señor Aznar, no puede haber consenso para poner en cuestión lo que ha costado tanto tiempo construir durante estos 25 años. Eso tendrá que hacerlo como a usted le gusta, tendrá que hacerlo sin consenso, pero no se inquiete por mí ni por mi grupo, preocúpese de explicarlo a los ciudadanos de nuestro país porque ellos tampoco están de acuerdo mayoritariamente con la orientación que usted está teniendo en esta crisis. Sí, ya sabemos que usted no acepta fácilmente un no por respuesta, ni un no ni un sí, por cierto, usted lo que no acepta es una respuesta. (Risas.) Por eso no han querido que hoy hubiera aquí un debate con todas las condiciones. Tiene usted un concepto parecido del consenso como del que debe ser el ejercicio democrático en esta Cámara ante una situación de gran dificultad y de gran complejidad en el orden internacional pero también para nuestro país. Sin duda es un peculiar sentido de cómo gobernar lo que le lleva a llamarnos a los que no estamos de 11256
13 acuerdo con usted o a los que discrepan o simplemente preguntan aislacionistas rancios, oportunistas políticos, faltos de preparación o ansiosos de poder. (Varios señores diputados: Sí!) Es verdad, señor Aznar, que esto es más generoso que calificar la palabra libre como ladrido, como hizo hace unos días. A uno le quedan pocas dudas del ánimo de consenso que le inspira. Bueno, ya sabemos lo que nos espera. Con estas nuevas alianzas prioritarias que usted tiene o que usted quiere forjar, la democracia española está más segura que nunca y también menos sometida a injerencias que nunca. No querrá que los demás le demos las gracias por esta orientación política, sin duda no se las vamos a dar. Ya ve, nosotros no entendemos la política de Bush para Irak, no entendemos la defensa del ataque preventivo, no entendemos la reacción militar como la salida para desarmar al régimen de Sadam Husein, pero nosotros no estamos preparados, según su opinión. Supongo que lo mismo les pasa a los 41 premios Nobel norteamericanos que se han opuesto a la guerra, por no hablarle de los que se manifestaron hace unos días en la gala de los Goya (Varios señores diputados: Oh!), que ya sé que la edición de este año no le ha gustado mucho. (Aplausos.) Tampoco ellos están preparados, es evidente, o quizá será por nuestra mala fe, señor Aznar; claro, que en eso de la mala fe coincidimos con el Papa, fíjese, o con el cardenal Rouco (Rumores.), porque tampoco ellos entienden la necesidad de la guerra. (Un señor diputado pronuncia palabras que no se perciben. Rumores.) La señora PRESIDENTA: Un momento, señor Rodríguez Zapatero. Desde la presidencia no se ha identificado la voz del señor diputado. Como se vuelva a escuchar otra expresión de ese tenor, pediré al diputado que abandone el hemiciclo. Continúe, señor Rodríguez Zapatero. El señor RODRÍGUEZ ZAPATERO: Claro (Rumores.) La señora PRESIDENTA: Adelante, señor Rodríguez Zapatero. El señor RODRÍGUEZ ZAPATERO: Muchas gracias, señora presidenta. Claro que usted nos puede acusar de antiamericanos, por la misma razón que lo puede hacer con Carter, con Clinton o con buena parte de la opinión pública norteamericana que se manifiesta contraria a un ataque militar. Todos menos americanos que usted, que, ahora, además de dar certificados de patriotismo en nuestro país, también los da para Estados Unidos. Curiosa paradoja es ésta. Señor Aznar, los ciudadanos del mundo se oponen mayoritariamente a una acción bélica como respuesta o estrategia para desarmar a Irak, y la mejor prueba de esa falta de razón y de proporción es que, cuando las cosas son evidentes, caben en una sola línea, en una sola frase. En el año 1991 no había que hacer ningún discurso cargado de sospechas, de evidencias o de convicciones. La evidencia fue para todo el mundo clarísima y cabía en una línea: Irak había invadido Kuwait y se había anexionado ilegítimamente un país. Esa es la mejor evidencia. Ahora nos encontramos con un rosario de sospechas, con un conjunto de convicciones, hasta ahora no probadas, que no pueden justificar esa acción. Usted estuvo de acuerdo se ha esgrimido mucho el argumento, y hoy lo ha reiterado aquí, en principio y por principio, con la posibilidad (Rumores.) La señora PRESIDENTA: Señorías, guarden silencio. Señorías, no será posible continuar el debate en tanto en cuanto el nivel de murmullos lo impida. El señor RODRÍGUEZ ZAPATERO: Muchas gracias, señora presidenta. Señor Aznar, usted estuvo de acuerdo, en principio y por principio, con la posibilidad de un ataque unilateral sin más prórrogas ni demoras; respaldó las tesis de Bush. Después, tras aprobarse la Resolución 1441, usted estuvo de acuerdo con la idea de que esa resolución bastaba para desencadenar una acción militar. Más tarde, cuando algún líder europeo seguramente presionado por su opinión pública intenta convencer a Bush de la necesidad de una segunda resolución, usted aceptó la necesidad o conveniencia de una segunda resolución. Lo mismo ocurre con su lenguaje y el lenguaje de su Gobierno: si Powell habla de pruebas irrefutables, usted habla de pruebas irrefutables; si Powell habla de evidencias y profundas convicciones, usted habla de evidencias y profundas convicciones, pero aquí la única evidencia y la convicción más extendida es que ustedes están jugando sencillamente un papel instrumental en una estrategia que sólo define el Gobierno del señor Bush. La señora PRESIDENTA: Señor Rodríguez Zapatero, le ruego concluya. El señor RODRÍGUEZ ZAPATERO: Voy concluyendo, señoría. Sin duda, el mejor ejemplo de ese carácter instrumental de su Gobierno ha sido la carta firmada por usted mismo para romper, entre otras cosas, el argumento de 50 senadores estadounidenses que, en sesión restringida, entregaron un documento a Bush señalando su posible aislamiento respeto a la Unión Europea. Con esa carta no sólo consolidó la posición de Bush, sino que debilitó la unidad europea, dando carta de naturaleza a la división entre la nueva y la vieja Europa. Señor Aznar, está usted poniendo en cuestión líneas maestras de nuestra política exterior, y encima nos 11257
14 reprocha que no tengamos sentido de Estado. En qué consiste su sentido de Estado? Por qué apoyó usted al Gobierno en el año 1991, durante la guerra del Golfo? Era porque el Gobierno tenía razón o simplemente porque era el Gobierno? Porque la política de Estado se tiene que sustentar en razones, en argumentos, no únicamente porque se sea el Gobierno, y aquí ni se han dado, ni las entiende la opinión pública, ni hoy se ha abundado en ninguna línea que refuerce su posición. En aquel conflicto bélico hubo una invasión, una agresión de un país a otro, de Irak a Kuwait, hubo una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas; hubo varias resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Hubo un gran consenso internacional, de esos que se forman con el mutuo acuerdo y no simplemente con la obediencia ciega. Ahora usted quiere que le sigamos en una doctrina que cambia por la ley del más fuerte todo el derecho internacional trabajosamente construido durante tanto tiempo, en la doctrina de la guerra preventiva, que justificaría una acción unilateral de los Estados Unidos contra Irak. Rompe un eje director de la política exterior del Reino Unido. La señora PRESIDENTA: Señor Rodríguez Zapatero, le ruego que concluya. El señor RODRÍGUEZ ZAPATERO: Termino. Dónde queda, señor Aznar, nuestro perfil internacional, nuestra opinión propia, nuestra voz para sumar esfuerzos de cooperación y ejes de diálogo en tantas partes del mundo? Para terminar, señor Aznar, le quiero explicar en pocas palabras cuál es nuestra opción de consenso. (Rumores.) La señora PRESIDENTA: Señorías, guarden silencio. El señor RODRÍGUEZ ZAPATERO: Naciones Unidas tiene que dar tiempo a los inspectores, tiene que dar medios a los inspectores; todo el tiempo y todos los medios que necesiten para terminar su misión. Si no hay una nueva resolución, debe haber tiempo y medios para los inspectores y, si hay una nueva resolución, esta debe incluir tiempo y medios para los inspectores. Y le diré una cosa más: le pido que se oponga en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a la guerra. Si no hay resolución, usted no puede apoyar la guerra. (Aplausos.) Y si hay una nueva resolución que en lugar de prolongar las inspecciones el tiempo que sea preciso abre las puertas a un conflicto bélico, usted debe oponerse a ella. (Rumores.) La señora PRESIDENTA: Señorías, guarden silencio. El señor RODRÍGUEZ ZAPATERO: Señor Aznar, señorías, en momentos como estos es cuando la democracia es más necesaria; en momentos como estos es cuando el diálogo es más necesario que nunca; en momentos como estos es cuando es más necesaria una política de Estado, es el momento del patriotismo y el patriotismo (Rumores. Protestas.) La señora PRESIDENTA: Un momento, señor Rodríguez Zapatero. Señorías, les ruego guarden silencio y, señor Rodríguez Zapatero, le ruego concluya; lleva consumido prácticamente el doble del tiempo previsto. El señor RODRÍGUEZ ZAPATERO: Gracias, señora presidenta. Señor Aznar, señorías, es el momento del patriotismo y el patriotismo es mantener la dignidad de un pueblo. El patriotismo es dignidad, nada hay más antipatriota que la sumisión. Muchas gracias. (Fuertes y prolongados aplausos.) Rodríguez Zapatero. En nombre del Grupo Parlamentario Catalán (Convergència i Unió), tiene la palabra el señor Trías. (Rumores.) El señor TRÍAS I VIDAL DE LLOBATERA: Señora presidenta. La señora PRESIDENTA: Un momento, señor Trías, esperemos que haya un nivel de murmullos que permita que sea audible su intervención. El señor TRÍAS I VIDAL DE LLOBATERA: Hoy que no se van, voy a aprovechar. (Risas.) Señora presidenta, señor presidente, señorías. Quisiera comenzar mi intervención agradeciéndole su presencia en esta Cámara y del mismo modo que se lo agradecemos quiero decirle que esta es una comparecencia que en nuestra opinión llega tarde. Hemos dejado pasar todo el mes de enero, un mes en el que su posición sobre la situación prebélica de Irak ha sido portada diaria en la totalidad de los medios de información sin que el Pleno de la Cámara haya recibido información alguna del presidente del Gobierno, sin que hayan existido oportunidades para debatir acerca de la posición que debería adoptar España ante este conflicto y fundamentalmente sin que se haya aprovechado el Parlamento y sus portavoces para generar un consenso en torno a las posiciones más básicas a adoptar por parte española, lo cual nos parece negativo. Hoy con su comparecencia se ha dado un primer paso. Esperemos que no sea el último y que la tardanza en realizar este Pleno no lo convierta en un acto estéril debido a la precipitación de los acontecimientos en la escena internacional. No olvidemos que estamos en este mismo momento compitiendo temporalmente con la presencia del secretario de Estado norteamericano ante las Naciones Unidas. Por esto creíamos necesario 11258
15 que la intervención del presidente se hubiera producido antes y nos dolería que en el debate de hoy primase la retórica frente a la responsabilidad. Sepa en todo caso que nosotros apostamos por la responsabilidad. No es exagerado decir que el debate que hoy celebramos tiene una enorme gravedad y un alcance histórico. El conflicto con Irak ha desembocado en una grave amenaza bélica. Por ello, al comenzar mi intervención quiero poner de manifiesto el compromiso de Convergència i Unió de trabajar por la paz. Renunciamos a pensar que el tiempo se ha acabado y que la guerra es inevitable. No nos conformamos con lo inevitable. Queremos incidir en la búsqueda de la paz. Pero esto no impide que afirmemos que Irak es hoy una amenaza para la comunidad internacional. Lo es hoy como lo ha venido siendo desde hace más de 10 años. Como también está fuera de discusión que el poder de Sadam Husein es un poder basado en la represión, en la tiranía y en el sometimiento cruel de su pueblo y especialmente de las minorías que en él habitan, como el pueblo kurdo. Quisiera aprovechar esta referencia inicial al papel de Irak para precisar que lo que ya no nos parece tan clara es la implicación o vinculación de Irak con Al Qaeda o con el terrorismo internacional. Esta información no ha pasado de ser una hipótesis que con los datos que tenemos, al menos nosotros actualmente, no puede ser la base para una nueva guerra, sin ignorar que hoy por hoy la realidad está demostrando que la eficacia en la lucha contra las redes terroristas islámicas está en la acción policial internacional, como prueban brillantes actuaciones de la Policía española en las últimas semanas. Es en este contexto, señor presidente, en el que debemos plantearnos si nos encontramos ante una situación límite que no tenga otra salida que la invasión de Irak y si puede aceptarse en este momento una acción armada contra un país soberano sin el respaldo explícito de las Naciones Unidas. Señor presidente, desde Convergència i Unió siempre hemos apostado por mantener el consenso en el seno de las Naciones Unidas. Sin duda ha habido incumplimientos de Irak más o menos graves a las resoluciones de las Naciones Unidas. (Los señores Centella Gómez y Rejón Gieb pronuncian palabras que no se perciben. Rumores.) La señora PRESIDENTA: Un momento, señor Trias, por favor. Señorías, guarden silencio. El señor TRIAS I VIDAL DE LLOBATERA: Repito que sin duda ha habido incumplimientos de Irak más o menos graves a las resoluciones de las Naciones Unidas, y en particular a la Resolución No se lo negaremos, pero a pesar de ello todavía hoy existe un procedimiento a seguir, unos calendarios a respetar y unos inspectores de la ONU a oír. Confiamos que el tiempo adicional que solicitan los inspectores pueda ser una valiosa inversión a favor de la paz, sin aflojar, claro está, la indispensable presión sobre Irak para que colabore más activamente en el proceso de desarme. Por ello, no creemos en acciones de carácter unilateral. Nadie, ni tan siquiera los Estados Unidos, puede ir por libre. Todo conflicto bélico es una constatación terrible de un fracaso de la civilización, por lo que debemos hacer todo lo posible para evitarlo. El recurso a la fuerza ha de limitarse a aquellas situaciones límite en las que se hayan agotado ya todas, absolutamente todas las demás opciones. La guerra no es, no puede ser un instrumento más de presión. Sólo cuando puede afirmarse en conciencia que ninguna otra alternativa es posible, cabe plantearse esta posibilidad. Esa decisión, la que la única solución posible es la solución militar, debe ser adoptada por la comunidad internacional, representada hoy por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, nunca debería ser adoptada de manera unilateral por parte de un país. Desde Convergència i Unió deseamos fervientemente que Europa adopte una posición común sobre este conflicto, porque la inexistencia a la misma sería un indicador muy claro de la debilidad de Europa en el concierto internacional. Dónde está Europa? Esta Europa que, paso a paso, ha ido construyendo un marco de unidad y de diálogo en la búsqueda de posiciones comunes. Esta Europa ve con frustración cómo su peso económico no se corresponde con su capacidad de decisión en el mundo y afronta dividida este grave momento. Y las responsabilidades de esta situación hay que atribuirlas a todos. No hay unos buenos y unos malos. Todos han actuado equivocadamente. Lo han hecho Francia y Alemania, rompiendo, en primer lugar, la unanimidad, por razones que no siempre responden al interés de evitar el conflicto. También lo ha hecho mal Gran Bretaña, con Tony Blair al frente, al posicionarse de manera unilateral en el otro extremo, y también ha actuado usted, señor presidente, de esta manera unilateral. Y nos hemos encontrado en una situación en la que, en lugar de buscar consensos y puntos de encuentro, los diferentes Estados miembro se mantienen en sus posiciones iniciales, se mantienen en sus trece, y esto no es positivo y no estamos con ello contribuyendo a fortalecer la Unión Europea. Todo el activo de la construcción europea, pilar esencial de nuestro futuro, corre el peligro de agrietarse de forma muy seria. Es por ello que, desde Convergència i Unió, le pedimos que contribuya a lograr una posición europea conjunta y más ahora que tenemos un plus de responsabilidad al ser miembros del Consejo de Seguridad de la ONU. Cuál es la posición, señor presidente, de Convergència i Unió respecto a las acciones emprendidas por el Gobierno español? En primer lugar, queremos afirmar que un conflicto bélico de la intensidad que sea no es la única opción que debe plantearse el Gobierno. Ya lo he dicho antes. El conflicto bélico es la última 11259
16 opción. Ni la primera, ni la segunda, ni la penúltima, debe ser la última. Señor presidente, España no puede aceptar que se comience un conflicto bélico sobre la base de un temor indefinido, indeterminado a lo que puede hacer otro país. No puede de ninguna manera justificarse como medida preventiva sin unas pruebas muy, pero que muy contundentes. El Gobierno español no puede prestar su apoyo a esta acción militar, aunque se base en la decisión unilateral de quien tiene los medios y la fuerza para llevarla a cabo. Ya he dicho antes que esta decisión debe venir precedida de una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. En segundo lugar, creemos que al Gobierno español le están faltando las formas. Qué grado de información tenemos las fuerzas políticas, al menos la que estoy representando en estos momentos, de lo que está sucediendo? Sólo sabemos que ustedes se han alineado clarísimamente con los Estados Unidos. Saben acaso algo que nosotros desconocemos? Porque, que yo sepa, alinearse con los Estados Unidos no justifica una intervención armada en Irak. Por tanto, le reclamamos más información. En este ámbito creemos que no se trabaja en la nueva dirección, sino más bien en la contraria. La sociedad española, todos, necesitamos información, y parece que la respuesta del Gobierno y la de su presidente ante esta solicitud sea la del ocultismo. Algo falla, señor presidente. Debemos apostar al máximo por la información. En tercer lugar, creo que la información que se nos proporcione por parte del Gobierno debe ser utilizada por todos para construir consensos, y esta es una tarea que nos compete a todos, y de la que todos somos responsables. Ayer trascendió la reunión que mantuvo usted, señor presidente, con el presidente del principal grupo de la oposición. Lo que lamentamos de esta reunión es que en lugar de dar pié a un consenso, por mínimo que fuese, ha provocado una mayor confrontación ante la opinión pública. Sinceramente algo falla, alguien falla, o más bien todos fallamos. Se ha querido dar formalmente en ocasiones una imagen de firmeza que se ha confundido en muchos casos, y yo creo que es muy triste, con un apoyo entusiasta. No se puede apoyar entusiásticamente una acción bélica. En este conflicto todos deberíamos actuar de manera responsable, se debería trabajar con más ahínco para buscar acuerdos. Significa ello que se deben abandonar las posiciones discrepantes? No, en absoluto. Significa que se puede actuar responsablemente desde la discrepancia, y creo que esto es lo que nos pide la sociedad española, una manera diferente de hacer las cosas respecto de cómo se han venido produciendo. En último lugar, señor presidente, permítame que le recuerde que en las circunstancias actuales estar contra la guerra no significa ni que se bendice el régimen de Sadam Husein, algo que desde CiU nunca nos ha pasado por la cabeza, ni que se es antiamericano. Desde Convergència i Unió nunca, nunca, hemos apoyado el llamado antiamericanismo. Los Estados Unidos, con sus virtudes y sus defectos son una de las democracias más grandes del mundo y su historial en apoyo a la libertad es amplio e indiscutible. Es precisamente este carácter democrático el que permite, señor presidente, que desde dentro de los Estados Unidos haya cientos de miles de voces que se oponen frontalmente a las decisiones de su actual Administración, voces que van del ciudadano de la calle a diplomáticos, generales, políticos e intelectuales. No, tampoco aceptaremos que una discrepancia con los actuales y legítimos dirigentes de los Estados Unidos sea calificada de antiamericanismo. Como tampoco aceptaremos un planteamiento simplista del conflicto que obligue a optar entre la unidad europea y el apoyo a los Estados Unidos. El día en que estas opciones sean incompatibles nos habremos cargado el proyecto europeo. Será nuestra responsabilidad, pero es también la suya, señor presidente, evitar con todas sus fuerzas y toda su energía que esto ocurra. Termino, señor presidente. Desde la responsabilidad, desde el sentido de Estado que ha caracterizado siempre nuestra actuación política, pero también desde la defensa absoluta de la paz y de la libertad, hoy decimos no a un conflicto bélico unilateral mientras queden otras alternativas y no cuente con el respaldo explícito del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. No parecen agotadas todas las alternativas a la guerra como acreditan quienes están más directamente implicados en el desarme de Irak. Concedamos tiempo, pues, y legitimidad. Actuemos de conformidad con la legalidad internacional y siempre desde una posición de firmeza respecto a Irak. Estos son los requisitos que creemos que pueden contribuir a la construcción de la paz, porque en este punto creo que coincidimos todos: todos queremos la paz. Nadie en su sano juicio está a favor de un conflicto bélico que conlleva la muerte, la destrucción, la generación de odios y el dolor inocente, porque además, señor presidente, después de la guerra qué? La diplomacia española conoce igual o mejor que nadie la situación en Oriente Medio, el estado de opinión pública en los países árabes, la fragilidad en muchos de estos países, la inestabilidad étnica y social de esta parte del mundo. Nuestra percepción de riesgo de una acción armada en Irak desde esta perspectiva es extremadamente alta. Y la hipótesis de una administración permanente norteamericana en la zona, después de una eventual victoria, plantea también serios interrrogantes. Desde Convergencia i Unió, señor presidente, queremos contribuir con nuestra posición a la esperanza de servir a la paz y de garantizar plenamente la seguridad internacional. Que ambos retos no sean incompatibles sería un buen augurio de que el conflicto bélico puede y debe evitarse, tal como nosotros deseamos. Muchas gracias
17 Trías. Por el Grupo Parlamentario Federal de Izquierda Unida, tiene la palabra el señor Llamazares. El señor LLAMAZARES TRIGO: Señora presidenta, señorías, señor presidente del Gobierno, señor secretario de Estado de Estados Unidos para Europa (Risas. Aplausos.) Quiero empezar mi intervención con un cuento tradicional. Había una vez (Varios señores diputados: Un circo.) un rey que tenía tres hijos. Aquel rey no sabía a quien dejar el reino y optó por ponerles una prueba. Les dijo que aquel que consiguiera casas en todas las ciudades del reino sería el futuro rey. El hijo mayor entró a sangre y fuego en todas las ciudades del reino y conquistó todas las casas. Su padre dijo que no estaba capacitado para reinar. El hijo mediano, mediante la usura y el cerco económico, consiguió casas en todas las ciudades. Su padre consideró que prevalerse de la fuerza económica tampoco prepara para gobernar. El hijo más pequeño no hizo nada de esto. El hijo más pequeño visitó todas las ciudades del reino, conoció a los ciudadanos, hizo amigos y amigas y tuvo casas amables en todas las ciudades del reino. Ese hijo, por supuesto, fue el rey, porque, en definitiva, ya hace siglos, en los cuentos más tradicionales, la prudencia, el diálogo y la paz son valores a tener en cuenta. Pero parece ser que el señor Aznar no comparte esos valores. El señor Aznar, con el señor Bush, vuelven hacia atrás en la historia de la diplomacia y de las relaciones internacionales y se convierten en los hijos de la usura y de la guerra, porque, señorías, seamos claros. Esta guerra no es a favor del derecho internacional, esta guerra no es contra las armas de destrucción masiva, esta guerra la animan los gestores del petróleo y la extrema derecha norteamericana por intereses únicamente. (Aplausos.) Señor Aznar, el problema no es sólo que usted se haya sumado a los hijos de la usura y de la guerra, el problema es lo que tiene que ver también con nuestra propia democracia. Henos hoy aquí en el debate parlamentario, en un debate que tiene casi todo de monólogos y muy poco de debate. Henos aquí, señor Aznar, en un debate en el que usted, con la política de los hechos consumados, ya ha comprometido su subordinación y su vasallaje a los Estados Unidos. Un debate en el que todavía, sin haber tomado una decisión el Congreso de los Diputados, todas nuestras bases militares, aeropuertos y puertos civiles están al servicio en estos momentos de la guerra en Irak. Es verdad, señor Trillo. La base de Rota ya tiene unidades antiintoxicación, unidades de mortuorios, unidades muy amplias para la presencia y la escala de militares. Y es verdad, señor Trillo, que en el aeropuerto de Barajas están aterrizando también vuelos de compañías civiles con militares norteamericanos. Eso es así, señor Trillo, por mucho que usted haya tomado la decisión, junto con la ministra de Exteriores, esa vieja decisión que dice: ojos que no ven, corazón que no siente. Y ante las iniciativas del Gobierno norteamericano más vale no preguntarle sobre lo que está haciendo en las bases militares norteamericanas en España, más vale no preguntarle sobre el armamento que utiliza el Gobierno norteamericano en estos momentos, a pesar de que sepamos que tanto el Gobierno norteamericano como el Gobierno inglés consideran legítima la utilización de armas de destrucción masiva, por ejemplo, de armas nucleares tácticas en esta próxima y decidida guerra de Irak. Pero, señor Aznar, no solamente la democracia se reduce cuando se restringe la soberanía, sino que además usted está trasladando la lógica de la guerra a la vida democrática española. Porque, señor Aznar, cómo es posible que después de una expresión libre de ciudadanos libres, en el marco de la entrega de los premios Goya, ustedes hayan iniciado una caza de brujas contra el cine crítico en este país? (Aplausos.) Cómo es posible que hoy mismo, en la intervención anterior del portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, su televisión, la televisión pública, emitiera una faja debajo de la intervención del portavoz en la que salía en directo la opinión y los datos que está dando Colin Powell ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas? (Aplausos.) Cómo es posible esa manipulación? (Aplausos. Rumores.) Cómo es posible (Rumores.) La señora PRESIDENTA: Un momento, señor Llamazares. El señor LLAMAZARES TRIGO: Qué deterioro (Rumores.) La señora PRESIDENTA: Un momento, señor Llamazares, porque no se le escucha. El señor LLAMAZARES TRIGO: Qué deterioro de la vida democrática en este país cuando su ministro de Administraciones Públicas y secretario general del Partido Popular, junto con el delegado del Gobierno de Madrid, están hablando y se desconoce en público esa conversación fundamentalmente de cómo reventar la manifestación del día 15 por la paz en este país! (Aplausos. Rumores.) La lógica de la guerra, señorías, parece que también significa el secuestro de nuestra democracia, incluso el secuestro de este Parlamento, que no solamente va a ver cómo el señor Aznar nos implica en una guerra sin voto parlamentario, sin que el artículo 63.3 de la Constitución se ponga en marcha para decidir la participación en una guerra, sino que ese secuestro parlamentario ha ocurrido en el día de hoy, cuando se cachea a ciudadanos que quieren asistir a un acto parlamentario. (Aplausos. Rumores.) La señora PRESIDENTA: Un momento, por favor, señor Llamazares. Señorías, guarden silencio, por favor
18 EL señor LLAMAZARES TRIGO: No estamos, y no es verdad, señor Aznar, en estos momentos discutiendo su lealtad con las resoluciones de Naciones Unidas, porque tiene usted lealtades muy volubles. Primero, hace tiempo, consideraba que la Resolución 1441 no era necesaria, que bastaba con la 687 para una acción militar contra Irak. Más tarde, como Estados Unidos consideraba que era posible una nueva resolución, usted consideró que esa resolución también era posible. Hace muy pocos días, usted decía en los medios de comunicación que esa resolución bastaba también para un ataque militar en Irak y que no era necesaria una nueva resolución de Naciones Unidas. Pues bien, bastó con que el señor Colin Powell dijera que era posible una nueva resolución de Naciones Unidas para que usted vuelva a decir que aunque aquella resolución bastaba para un ataque militar ahora puede ser conveniente una nueva resolución de Naciones Unidas. Convendrá usted conmigo, señor Aznar, que no estamos hablando de su lealtad con las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, estamos hablando fundamentalmente de su subordinación a la política de los Estados Unidos. Y la subordinación a la política de los Estados Unidos significa hoy la subordinación a la política de la extrema derecha petrolera de los Estados Unidos y a la formulación de la guerra preventiva. Le recuerdo, señor Aznar, que la estrategia militar y política de los Estados Unidos está inspirada en un documento privado de Robert Kagan, que dice de forma clara, en Poder y debilidad, que, en estos momentos, los Estados Unidos tienen fuerza parta intervenir en la esfera internacional al margen del derecho y de las Naciones Unidas, y que lo van a hacer con o sin resoluciones de Naciones Unidas; y que quienes proponemos que la vida política internacional esté regida por el derecho lo hacemos únicamente porque somos débiles; aquellos que son fuertes no necesitan el derecho. No les suena a ustedes a algo? No les suena a la formulación de los años 30, del espacio vital, precisamente no de una democracia en el plano internacional? A eso es a lo que se suman ustedes en estos momentos, y no a las resoluciones ni a la estrategia de las Naciones Unidas. La Carta fundacional de las Naciones Unidas, señor Aznar, considera, después de los horrores de la guerra, que la solución a los conflictos debe ser fundamentalmente diplomática; la guerra es la última ratio, que solamente se puede producir por dos razones: legítima defensa o una situación clara de amenaza a la paz. Señor Aznar, ninguna de esas dos razones existe hoy en relación con el Gobierno y con la situación de Irak. No hay razones para una intervención por legítima defensa, no ha habido ninguna agresión; y no se vuelva usted al pasado a la agresión a Kuwait, porque, del mismo modo, podrían volverse a la Segunda Guerra Mundial o a la Primera Guerra Mundial, sería igual de legítimo. (El señor Frutos Gras: Vietnam.) Por otra parte, no ha habido ninguna amenaza a la paz internacional por parte de Irak. Usted ha relatado aquí una serie de pruebas, señor Aznar. A mí me gustaría saber y a mi grupo parlamentario, también de dónde provienen esas pruebas. He estado oyendo a algunos compañeros que me han resumido la intervención de Colin Powell ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Algunas de las cuestiones que usted ha dicho que están totalmente probadas no han sido presentadas como pruebas por Colin Powell. Deduzco que, frente a la CIA y al FBI, que cuentan entre sus virtudes con la de manipular pruebas como, por ejemplo, en el caso Maine, los servicios españoles de información el Centro Nacional de Inteligencia han conseguido las pruebas que los primeros no han conseguido. (Rumores.) La señora PRESIDENTA: Un momento, señor Llamazares. El señor LLAMAZARES TRIGO: En todo caso, señor Aznar, ninguna de esas pruebas, ni el hecho de que el señor Sadam Husein sea un dictador que lo es, ni el de que no se hayan encontrado todavía en palabras de los inspectores de Naciones Unidas algunos de los materiales que los Estados Unidos vendieron a Irak durante la guerra Iran-Irak (Rumores), ni tampoco la posible amenaza que ustedes argumentan de Irak a otros países de la zona fíjense ustedes, el país que ha sufrido la principal amenaza, Iran, ha dicho que no está en absoluto de acuerdo con la guerra, ninguna de estas razones avalaría en este momento el uso de la fuerza. El derecho internacional bebe del conjunto de las garantías del derecho, lo que significa, en primer lugar, pruebas, y estas no se presentan al final del juicio, sino al principio, y pueden ser refutadas; eso no se ha hecho. En segundo lugar, el juzgado es inocente hasta que se demuestre lo contrario. En tercer lugar, las medidas que se tomen contra el país tienen que ser proporcionales; y, no habiendo guerra, la guerra no es proporcional; no habiendo guerra, la guerra es ilegítima e injusta. (Aplausos. El señor Rejón Gieb: Muy bien, muy bien! Rumores.) Esta guerra es también cínica, señorías; es una guerra inmoral. Dice usted, señor Aznar, que el problema es que Irak tenga un dictador; yo le puedo decir, señor Aznar, que los grupos políticos de Irak con los que nos relacionamos están en estos momentos en el exilio y ninguno de ellos plantea una guerra como solución a la dictadura de Sadam. Al igual que me imagino que ustedes no plantearán una guerra para la solución de cada una de las dictaduras en el orden internacional, porque sería generalizar la guerra internacionalmente como única dialéctica para la solución de los conflictos. Dicen ustedes que en estos momentos hay armas de destrucción masiva en Irak; yo les digo, señor Aznar si las armas de destrucción masiva y el incumplimiento 11262
19 de los tratados internacionales sobre armas de destrucción masiva son razón para la guerra, mucho me temo que tengan que empezar a continuación por India, por Pakistán e incluso por los propios Estados Unidos que no han firmado desgraciadamente varios tratados importantes sobre minas antipersonas, tratados sobre armas químicas o armas nucleares en los últimos tiempos. No creo que les quepa a ustedes en la cabeza ese tipo de intervenciones para solucionar el incumplimiento en materia de armas químicas. Dice usted algo que no ha dicho Colin Powell ante el Consejo de Seguridad. Usted establece una vinculación entre el terrorismo e Irak. Señor Aznar, le puede salir muy bien ante esta Cámara todos estamos preocupados por el terrorismo, todos tenemos una voluntad de acabar con el terrorismo, pero desde luego ese es un argumento insostenible que ni siquiera le han sostenido al Gobierno Bush la CIA o el FBI, que le han dicho que deje ese argumento a un lado porque no se sostiene; no sé por qué usted lo mantiene. De todas maneras, señor Aznar, es inmoral lo reconocerá usted conmigo bombardear a civiles para defenderles de la opresión de Sadam Husein, es inmoral bombardear a la población civil, que bastante ha sufrido con el embargo para defenderles de la opresión de Sadam Husein. Es inmoral utilizar armas de destrucción masiva para destruir armas de destrucción masiva en Irak; es inmoral provocar nuevos desequilibrios en Oriente Medio para evitar desequilibrios como los que hoy hay en Oriente Medio y es inmoral provocar más terrorismo en el mundo para acabar dicen ustedes con el terrorismo. Esa guerra es una guerra injusta e inmoral. Señorías, esta guerra reconocido por los propios norteamericanos, por los norteamericanos que en estos momentos gobiernan Estados Unidos es una guerra colonial; es una guerra que tiene un objetivo fundamental: no depender de Arabia Saudí para el suministro de petróleo, controlar la zona a favor de Israel y garantizar al Gobierno de los Estados Unidos una mejor plataforma electoral para las próximas elecciones. La pregunta es que siendo una guerra colonial, con objetivos puramente económicos y estratégicos para una minoría de los Estados Unidos, cómo es posible que a ella se sume con tanta virulencia el Gobierno español del Partido Popular? La única explicación es la cara conservadora del Partido Popular en España. La mayoría absoluta ha puesto en evidencia que ustedes en la política internacional se mueven fundamentalmente por lo mismo que la derecha extrema en Norteamérica, por los intereses en América Latina y también en Oriente Medio, por un fundamentalismo político y religioso que se está viendo en Estados Unidos y en España y por el complejo de inferioridad frente a Estados Unidos porque ustedes, señorías, son muy fuertes con los débiles, pero son muy débiles con los fuertes. Me recuerdan además de la película La escopeta nacional o la de Todos a la cárcel la película Bienvenido Mr Marshall. El problema es que normalmente los americanos no suelen parar en España; ese es el problema que ustedes tienen. (La señora Mato Adrover: Eso era antes!) Señorías, las consecuencias de la guerra van a ser negativas en todos los sentidos. Yo les pregunto, señoras y señores diputados del Partido Popular, en qué se benefician la humanidad, la Unión Europea y los ciudadanos a quienes ustedes representan de estas consecuencias de la guerra? En qué se benefician los ciudadanos españoles de una guerra con decenas de miles de muertos, con cientos de miles de refugiados, una guerra con una catástrofe ecológica de nuevo en esa zona del mundo? En qué se benefician los ciudadanos españoles de un nuevo choque de civilizaciones al estilo de Hunttington, de un nuevo choque entre Occidente y Oriente? En qué se benefician los ciudadanos españoles vuelvo a Hunttington de la división entre el Occidente nuevo y el Occidente viejo? En qué se benefician de una división de la Unión Europea que debilita el modelo social y político de la Unión internacionalmente? En nuestra opinión, no se benefician de nada. Sobre todo, señor Aznar, las consecuencias económicas, sociales y políticas de la guerra las va a pagar la gran mayoría de los ciudadanos de países como el nuestro, países también dependientes en materia energética. Desde luego, no las va a pagar el Partido Popular; las van a pagar los ciudadanos. Solamente cabe una deducción y es que el señor Aznar se suma a la guerra, además de por seguidismo por el Bienvenido Mr. Marshall, por ambición política. Merece la pena gobernar una Unión Europea dividida? Merece la pena gobernar una Unión Europea norteamericana? Nosotros creemos que no; nosotros creemos que merece la pena una Unión Europea que sea un modelo de paz, de solidaridad y de política internacional alternativo al modelo de los Estados Unidos. Una Unión Europea que respalde de verdad el derecho internacional. Termino. Señor Aznar, señorías, nuestro grupo parlamentario está en contra de esta guerra que ya está en marcha, en contra de la guerra contra Irak, en contra de la guerra que está en marcha en nuestro país y que contamina las relaciones democráticas y disminuye la calidad democrática de nuestro país. Nuestro grupo parlamentario considera que esta guerra es la plasmación de una estrategia de guerra preventiva contraria al derecho internacional y a la Carta fundacional de Naciones Unidas. Por eso, nuestro grupo parlamentario va a seguir defendiendo la movilización y la desobediencia frente a esta guerra. Esta guerra no es justa en relación con la Carta de derechos de las Naciones Unidas; esta guerra no es legal porque usted todavía no ha sometido esta cuestión a la votación de la Cámara, como estipula el artículo 63.3 de la Constitución española. Por tanto, nos sentimos libres para convocar movilizaciones, aunque ustedes quieran boicotearlas; libres para rechazar la guerra y promover la paz y libres también para deso
20 bedecer y llamar a la desobediencia de cualquier colaboración con la guerra que proponga el Partido Popular o el Gobierno al margen de la Cámara y del derecho internacional. La señora PRESIDENTA: Señor Llamazares. El señor LLAMAZARES TRIGO: Termino, señorías. Recientemente hemos sabido que en la sede de Naciones Unidas, el embajador Negroponte pidió que tapasen el Guernica para que en sus ruedas de prensa no aparecieran los rostros y el dolor de los que sufren una guerra. Hemos visto también cómo el Gobierno del Partido Popular ha intentado por todos los medios evitar que ciudadanos libres de la cinematografía de este país hagan buena también la serie de Goya contra los desastres de la guerra y expresen su opinión pacifista. A pesar de haber tapado el Guernica y a pesar también de intentar acallar la serie de Goya Los desastres de la guerra, ustedes no podrán evitar que la gran mayoría de los ciudadanos sigan diciendo no a la guerra, sí a la paz y sigan considerando que el Gobierno Aznar es el Gobierno delegado de los Estados Unidos y no el Gobierno democrático de los españoles. Muchas gracias. (Aplausos. Los señores diputados del Grupo Parlamentario Federal de Izquierda Unida exhiben carteles que dicen: Guerra no.) Llamazares. Señorías, ruego que ocupen sus escaños y recojan las pancartas o los carteles, por cuanto su portavoz ha tenido la oportunidad, como no podía ser de otra manera, de utilizar el tiempo con suficiente flexibilidad desde la tribuna. En nombre del Grupo Parlamentario Vasco (EAJ- PNV), señor Anasagasti tiene la palabra. El señor ANASAGASTI OLABEAGA: Señora presidenta, señorías, me imagino, señor presidente, que usted habrá estado en alguna visita realizada a Londres en el Hyde Park. Saben ustedes que allí cualquiera puede decir lo que le apetezca, gesticular lo que crea necesario, subirse a un cajón de cerveza e improvisar una tribuna, pero también sabe que lo que diga no tendrá la menor repercusión, es simplemente un aliviadero. Este Parlamento, desgraciadamente, se parece cada vez más a Hyde Park, incluso pueden hasta convencer los argumentos, pero no se cambian las políticas y menos se cambian el voto ni las posturas políticas. El mundo se enfrenta con una clara elección por lo que respecta a una posible guerra contra Irak: contención o guerra preventiva. El presidente Bush insiste en que la contención ha fracasado y debemos prepararnos para la guerra. En realidad la guerra no es necesaria, la contención ha funcionado en el pasado y lo puede hacer en el futuro, incluso tratándose de Sadam Husein. Por cierto, qué fue de Bin Laden? Porque el argumento a favor de la guerra preventiva se basa en la afirmación de que Sadam Husein es un temerario expansionista que se ha propuesta dominar Oriente Próximo, incluso se le compara con Adolf Hitler, el mayor ejemplo de agresión en serio de la historia moderna. Sin embargo es otra cosa lo que revelan los hechos. Aunque la Administración Bush mantiene que la guerra es necesaria, hay una opción muchísimo mejor: hoy en día Irak está debilitada, sus esfuerzos por disponer de armas nucleares han fracasado y cualquier ambición regional que antaño pueda haber albergado se ha visto frustrada. Debemos perpetuar, pues, este estado de cosas manteniendo una contención vigilante, una política que el resto del mundo considere preferible y eficaz. Por tanto, no necesitamos una guerra absolutamente para nada. Quizás como símbolo de los tiempos que corren por el mundo, y como ha mencionado el señor Llamazares, donde se escuchan más los tambores de guerra que las campanas de la paz, el tapiz del Guernica de Picasso en la entrada al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas está tapado con una cortina. La razón es que en este tramo de acceso al Consejo de Seguridad se ha colocado el micrófono desde el que hacen sus declaraciones a la prensa los diplomáticos y los funcionarios de Naciones Unidas, como el jefe de los inspectores, Hans Blix o el secretario Colin Powell. La explicación es que había que poner un fondo neutro y por eso se consideró que el grito contra la guerra de Picasso denunciando los horrores de la guerra iniciada con un bombardeo masivo en Gernika era demasiado denunciador y había que cubrirlo con una gran cortina de color azul. Los que conocen la historia de ese cuadro saben que ante el belicismo de la Administración Bush no parecía conveniente que Negroponte o Powell hablaran de guerra rodeados de mujeres con niños destrozados en brazos, animales mugiendo de dolor o mostrando el sufrimiento de un bombardeo, en este caso contra la villa vasca, y menos aún cuando esta guerra contra Irak comenzará con una campaña aérea, como fue en Esto, que puede ser comprensible para ser hecho por un halcón del Pentágono, sólo ha supuesto el silencio más incomprensible del embajador Inocencio Arias, que ha permitido semejante despropósito, lo que nos indica por dónde van las ansias de paz del señor embajador, que ni tan siquiera defiende se mantenga donde ha estado siempre la reproducción del Guernica de Picasso, como denuncia contra todas las guerras, en el edificio de Naciones Unidas, porque el cuadro puede estropear alguna digestión. En este hecho, que no es una anécdota menor, se encierra quizá mucho de la actual postura de su Gobierno, porque hoy se ha venido aquí a defender las razones no para encontrar una posible solución para que no haya una sola gota de sangre, sino a decirnos que Sadam Husein es un asesino y un dictador sanguinario y eso ya lo sabemos. Sin embar

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 ARTÍCULO 203
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