Source: http://www.libertadidioma.com/20171022.htm
Timestamp: 2018-07-23 11:21:31+00:00

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AGLI Recortes de Prensa Domingo 22 Octubre 2017
Un 155 meramente instrumental
EDITORIAL Libertad Digital 22 Octubre 2017
El presidente del Gobierno ha decidido poner en marcha los mecanismos constitucionales para devolver la legalidad a Cataluña y poner fin al proceso de sedición. Así pues, este sábado comenzó la compleja tramitación del procedimiento que abre el artículo 155 de nuestra constitución, que tendrá en el Senado el principal escenario para que las medidas acordadas por el Consejo de Ministros vayan adquiriendo carta de naturaleza.
Se trata de una decisión largamente esperada por más de la mitad de los catalanes y la inmensa mayoría del resto de los españoles, después de semanas de rebeldía institucional y vulneración flagrante de las leyes por parte de las autoridades de la Generalidad. La devastación de la economía, el descrédito internacional y la profunda división de la sociedad catalana son solo algunas consecuencias de las decisiones de Puigdemont y sus socios, que han puesto a Cataluña fuera de la democracia y del Estado de Derecho en pos de su delirio independentista.
La situación en Cataluña, qué duda cabe, exige acabar con el imperio de los separatistas y retomar el control de sus instituciones, entregadas en su totalidad a un proyecto independentista a costa incluso de la destrucción de una de las regiones más prósperas de Europa. Sin embargo, para ello hay que ir mucho más allá de lo que sugirió Rajoy en su comparecencia para explicar la manera en que el Gobierno piensa actuar.
De las palabras del presidente se desprende que solo hay un objetivo: convocar nuevas elecciones autonómicas a la mayor brevedad. Hasta que eso suceda, el Gobierno catalán quedará destituido y sus instituciones, junto con el parlamento, controladas por el Ejecutivo central. Pero la situación en Cataluña es tan grave tras casi 40 años de nacionalismo hegemónico, que se impone una larga suspensión de la autonomía para permitir una verdadera regeneración en profundidad.
La aplicación del artículo 155, tal y como la ha planteado Rajoy, se quedará muy lejos de ese objetivo de devolver la democracia plena y el imperio de la ley a las instituciones catalanas con plenas garantías de continuidad. Al contrario, todo parece indicar que se trata de una decisión instrumental para permitir tan solo una convocatoria rápida de elecciones, en la confianza de que el Gobierno que surja de ellas actuará con lealtad.
Una vez más, el Gobierno actúa poniendo sus cálculos políticos por delante de los intereses generales de la nación, que en el actual estado de cosas exige una actuación mucho más enérgica de lo que parece estar dispuesto a conceder Mariano Rajoy. Esta falta de decisión y la utilización de un mecanismo excepcional de la Constitución con carácter meramente utilitario, puede llevar a que el independentismo recupere la iniciativa en las semanas que, sin lugar a dudas, se va a dilatar su tramitación.
Pío Moa gaceta.es 22 Octubre 2017
Hoy, sábado, a las 9,30 de la noche, trataremos en “Una hora con la historia” (Radio Inter, OM 918) las relaciones entre el felipismo y la ETA, la salida negociada, el GAL, etc.
‘CUMPLEN SU FUNCIÓN’
El PP rechaza recuperar las competencias educativas en Cataluña
El portavoz del Gobierno y ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, ha afirmado que “no es una buena idea” que el Ejecutivo recupere las competencias educativas que desde hace años tienen las comunidades autónomas y que, en su opinión, “cumplen su función”.
Méndez de Vigo se ha pronunciado de esta forma al ser preguntado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros sobre si compartía la idea del que fuera también portavoz del Gobierno de su partido Josep Piqué, que considera que en un momento como éste lo ideal sería que el Estado recuperase la competencia en Educación.
“Esos argumentos que se escuchan muchas veces al fragor de algo que no gusta… Lo que hay que tener es la cabeza fría y en este momento tenemos un instrumento muy adecuado para trabajar con ello, que es la Comisión del Congreso para el pacto educativo, a la que -ha anunciado- acudirá la semana que viene”.
A su juicio, lo que tenemos que ver es cómo colaborar para que (las comunidades) cumplan mejor. Creo que el sistema educativo en España es un buen sistema. Cuando algunos lo denigran y dicen que quieren cambiarlo, digo que las reformas siempre son necesarias, pero sin denigrar lo que hay”, ha comentado el ministro.
Además, ha insistido en que “no hay que lanzar una mancha de sospecha sobre los profesores en España”, porque la inmensa mayoría “hace bien su función y saca a unos ciudadanos libres y críticos”.
El titular de Educación ha abogado por reforzar la Alta Inspección, que actúa cuando suceden hechos concretos, no genéricos, para investigarlos.
No actúan frente al adoctrinamiento
Este lunes quedó claro en el Congreso que el Partido Popular no pretende luchar contra el adoctrinamiento en las aulas catalanas. En la votación de la moción presentada por Ciudadanos para atajar este problema con medidas efectivas, la formación naranja sólo recibió el apoyo de UPN. El resto de partidos votó en contra mientras que el PP se abstuvo.
La formación popular esgrimió que Ciudadanos estaba exagerando el problema y rechazó que se pusiera en duda la profesionalidad de los docentes. Este es el vídeo que desmonta las mentiras del partido de Rajoy:
Guy Milliere lagaceta.eu 22 Octubre 2017
Rafael Núñez Huesca gaceta.es 22 Octubre 2017
En una comparecencia de prensa con varios centenares de periodistas acreditados, un importantísimo número de ellos extranjeros, Mariano Rajoy Brey ha invocado el ya por todos conocidos Artículo 155. Lo ha hecho apelando a los dos supuestos que prevé el texto: como respuesta a la “desobediencia rebelde, sistemática y consciente” de la Generalitat y como freno a las actuaciones que “atentan gravemente” al interés general de España.
El presidente del Gobierno, y luego la vicepresidenta en una reunión con los periodistas, insisten en que no hay suspensión de la autonomía sino sustitución de los líderes al frente del gobierno regional. Y en todo caso será “temporal”. ?Soraya Sáenz de Santamaría, número dos del Gobierno pero sobre todo, al menos en esta ocasión, abogada del Estado, hace pedagogía de la propuesta que habrá de aprobar el Senado. Explica a la prensa que nuestro 155 no es en absoluto inédito en el contexto europeo y que naciones como Alemania, Italia o Portugal cuentas en sus textos constitucionales con normas muy parecidas. Incluso “más rigurosas”, caso del Ulster; “allí sí se suspendió la autonomía”.
Editorial larazon 22 Octubre 2017
El Consejo de Ministros ha dado ayer curso a las previsiones del artículo 155 de la Constitución. Se trata de un hecho excepcional, apenas esbozado en 1989 por Felipe González, tras el desencuentro fiscal con Canarias, cuya trascendencia para la democracia española no conviene minusvalorar. Pero, como bien saben todos los ciudadanos, se trata de una medida absolutamente necesaria para garantizar esa misma democracia, que el Gobierno rebelde de la Generalitat de Cataluña ha pretendido destruir. El presidente del Ejecutivo, Mariano Rajoy, ha tratado por todos los medios de hacer entrar en razón a Carles Puigdemont, aún a costa de la crítica de muchos sectores sociales que creían ver debilidad donde sólo había prudencia y sentido, y eso es algo que también saben todos los españoles. Porque, no nos engañemos, la aplicación del artículo 155 en Cataluña supone la asunción de una grave responsabilidad política por parte del Gobierno de la Nación, por tratarse, como señaló el Tribunal Constitucional, de una medida «de último recurso». Sin embargo, llegados a este punto, no le ha temblado el ánimo a Mariano Rajoy, dispuesto a cumplir con los deberes de su cargo, sean cuales sean las circunstancias.
El momento para España es grave, pero los ciudadanos deben tener la seguridad de que desde el Gobierno, y desde los propios partidos de la oposición que le respaldan, se ha actuado conforme a las leyes de nuestro Estado de Derecho para restaurar la legalidad en Cataluña y defender las libertades y intereses superiores de todos los españoles, fundamentalmente de los catalanes, gravemente amenazados por la actitud incalificable del Gobierno de Puigdemont y de sus cómplices. Ellos, y sus oportunistas aliados de Podemos, podrán extender la cantinela del supuesto golpe a los derechos de Cataluña y mantener la miserable mentira, –una más de las que han cimentado el proceso secesionista–, de una España filofranquista que retrocede en el tiempo. Pero no es cierto. Los únicos responsables de lo ocurrido son aquellos que, parapetados detrás de un muro de falsedades, se han saltado la Constitución, el Estatuto de Autonomía y sus propios deberes para con la Nación española y la sociedad a la que representan. Gente desleal que no ha tenido el menor empacho en pasar por encima de la Ley y en utilizar los instrumentos políticos, institucionales y administrativos que el Estado había puesto en sus manos para atacar la esencia misma de España y hacer capirotes de la soberanía de los españoles.
Era, pues, irrenunciable para el Gobierno recurrir a esa última ratio del artículo 155 para devolver el imperio de la Ley a Cataluña, recuperar la normal convivencia de sus ciudadanos y, como señaló el presidente del Gobierno, volver a la senda del crecimiento económico, puesto en gravísimo riesgo por las acciones de los separatistas, con la consecuencia del empobrecimiento de la población, sobre todo de la parte más expuesta a los rigores de un descalabro del mercado de trabajo. Por supuesto, no pretendemos edulcorar en modo alguno el alcance de las medidas de intervención solicitadas al Senado por el Consejo de Ministros ya que tienen el suficiente alcance para hablar por sí solas. Pero, al mismo tiempo, sí debemos resaltar que se ha tratado de reducir al máximo la actuación sobre los órganos administrativos de la Generalitat, que seguirán funcionando como hasta ahora, siempre que se ajusten a los mandatos constitucionales, al respeto a la legalidad y al principio de lealtad para con el conjunto de la nación. Es cierto que el control de las consejerías de la Generalitat por parte de los correspondientes ministerios del Gobierno supone la intervención, entre otros, de la Policía Autonómica y de los medios de comunicación públicos, pero a todos los efectos, sólo cambia en el sentido del recto cumplimiento de sus obligaciones. Dicho más claramente, la televisión y la radio pública tendrán que adecuarse a las exigencias de objetividad, pluralidad, verdad y neutralidad política que recogen sus estatutos y ya no podrán actuar como punta de lanza y máquina propagandística del separatismo. Lo mismo reza para los Mossos, cuya pasividad en el cumplimiento de los requerimiento judiciales el pasado 1 de octubre raya en la sedición.
Las medidas solicitadas al Senado, como no podía ser de otra forma, también afectan al Parlamento autonómico, que ha sido utilizado sin pudor por los independentistas para dar cobertura legal al golpe de Estado contra la democracia española y cuyos máximos responsables, empezando por la presidenta de la Cámara, Carme Forcadell, no han tenido la menor prevención a la hora de pulverizar las propias normas reglamentarias y violentar los derechos políticos de los grupos parlamentarios de la oposición. Por último, y no menos importante, la aplicación del 155 se impone un límite temporal de seis meses, plazo en el que el Gobierno y los partidos que le respaldan, PSOE y Ciudadanos, consideran que se habrá normalizado la situación en Cataluña y podrán celebrarse unas elecciones auténticamente libres y democráticas, en las que recuperen la voz la mayoría de los ciudadanos silenciados y despreciados por los responsables del proceso secesionista. Es de esperar que, enfrentados al inevitable y mil veces advertido fracaso de su intentona golpista, los actuales dirigentes de la Generalitat y de los partidos que la apoyan se avengan a la razón y, al menos, contribuyan desde la mínima prudencia a no complicar más la ya de por sí difícil situación. Los ciudadanos necesitan salir cuanto antes de esta agonía, que no beneficia absolutamente a nadie.
Roberto L. Blanco Valdés La voz 22 Octubre 2017
Del mismo modo que las personas tenemos derecho a reaccionar frente a cualquier agresión injustificada e ilegal, las democracias no solo pueden sino que deben defenderse, defendiéndonos a todos de aquellos ataques con los que la calle, las instituciones o ambas a la vez intentan destruir la paz social, la soberanía nacional o la integridad territorial. Es lo que se llama derecho de excepción: aquel que, con todas las garantías democráticas, ponen en marcha los Estados de derecho cuando ya no queda otro remedio.
A partir de lo previsto en el artículo hoy más conocido de la Constitución, el Consejo de Ministros propuso ayer al Senado las medidas destinadas a asegurar que en Cataluña se cumplan las leyes y se protejan los intereses generales: en esencia, destituir al Gobierno de la Generalitat y suspender parcialmente las facultades que el Parlamento catalán podría utilizar para evitar que se restaure la legalidad. El Gobierno aplica escrupulosamente la Constitución y cuando el viernes próximo se apruebe en el Senado la intervención provisional de los poderes y competencias de la Generalitat se hará con el control político de la Cámara Alta de nuestro parlamento, respetando allí los derechos de las minorías y por una mayoría parlamentaria y social abrumadora.
Frente a esa actuación, democráticamente impecable, la formidable chapuza de la Generalitat -origen de una auténtica catástrofe económica, una inseguridad jurídica brutal y una trágica ruptura de la convivencia ciudadana-, ha violado flagrantemente la Constitución y las sentencias de quien debe interpretarla (el TCE), pateado los derechos de las minorías, impulsado la independencia con una mayoría mucho menor de la exigida para reformar el Estatuto, clausurado el Parlamento y convertido, de facto, a Puigdemont en el nuevo Luis XIV del independentismo: «L’Estat sóc jo».
Se produce así una doble paradoja, que es indispensable subrayar para hacer frente a los demagogos que desde ya airearán su ignorancia sin el más mínimo pudor. Primera: que la intervención de la autonomía por el Estado es el único medio que queda ya para restaurar, antes o después, el sistema autonómico catalán que han derogado Junts pel Sí y ERC desde que viven con la soga de la CUP atada al cuello. Segunda: que, frente a un independentismo al que se le llena la boca con la palabra democracia, solo quienes aplican el derecho de excepción están actuando ahora con el más escrupuloso respeto no sólo a la Constitución y a la ley, sino también a los principios democráticos, que exigen asegurar siempre los derechos de las minorías y mantener activado el control parlamentario.
Por tanto, no se dejen engañar: la intervención de la Generalitat es hoy la única forma que queda ya para proteger en Cataluña la democracia, la autonomía y la concordia con las que ha pretendido terminar Carles XIV.
Las dificultades del 155.
Mario Conde gaceta.es 22 Octubre 2017
¿Y qué dice el artículo 153? Pues que el control de la legalidad de la “conducta” de las Comunidades Autónomas lo ejerce el Tribunal Constitucional si se trata de leyes -disposiciones con fuerza de Ley- por el Gobierno si se trata de competencias que el Gobierno haya delegado en esa comunidad, por los Tribunales Contencioso administrativos si se trata de actos administrativos o de normas reglamentarias dictados por o elaboradas por la Comunidad. Está claro que los desajustes normativos tienen su canal de control.
En el segundo “comunicado” de Puigdemont a Rajoy dice que dicha declaración no ha sido votada por el Parlamento. ¿Entonces? Eso quiere decir que no se ha producido. Y si el artículo 155 se aplica por dicha declaración, ¿acaso se puede intervenir la comunidad por algo que no se ha jurídicamente producido? Motivos hay, claro, pero el Gobierno acudió al artículo 153. Ahora al 155. De acuerdo, pero ¿en base a qué medidas concretas? No basta con apelar a conceptos jurídicos indeterminados. Cuidado con el asunto porque hay que delimitar esas “medidas necesarias”. Lo primero en señalar consiste en que ese artículo 155 tiene un genética sancionadora y todos los juristas saben que las normas sancionadoras tienen una interpretación restrictiva. Segundo, que no es dable interpretar las dos palabras -medidas necesarias- como una suerte de cheque en blanco gracias al cual el Gobierno puede hacer lo que le de la gana. Eso no es posible en el constitucionalista moderno puesto que equivaldría a una Constitución que se niega a sí misma mediante la creación de un agujero negro del Ordenamiento Jurídico.
Vamos a un detalle más. ¿Puede el Gobierno sustraer del President de la Generalitat la competencia de disolver el Parlament y convocar elecciones? Creo que rotundamente no. Puede “dar instrucciones” de que convoque. Pero no arrebatar la competencia. ¿Cómo encaja convocar elecciones con restablecer la legalidad? No lo veo ¿Y con restaurar el interés general? Tampoco porque habría que decir, entonces, que las anteriores elecciones fueron las causantes de afectar negativamente al interés general. Es absurdo.
Bien, ahora se dice que el acuerdo del Senado no es recurrible. Es que no es acuerdo del Senado sino del Gobierno. El Senado “aprueba” el acuerdo del Gobierno. Dicho más claro: se trata de una suerte de condición suspensiva de la eficacia del acuerdo del Gobierno. Así que no tengo duda de que este acuerdo en si mismo es recurriere ante el Constitucional. Esto sí: servirá más bien para poco, supongo, pero en todo caso es una puerta de acceso a la Corte europea
¿Y si los independentistas piden a los catalanes que no vayan a votar y no se presentan a las elecciones convocadas por el Gobierno? Pues… ¿Eso sería restaurar la legalidad? ¿Qué ocurre si obedecen los catalanes y no vota el 70 por 100 de los electores posibles? ¿Sería eso una suerte de referéndum de independencia? Pues se parecía de hecho. ¿Podría decirse que un parlamento en el que solo están presentes PP y Ciudadanos es un “Parlamento” del autogobierno de Cataluña? Pues… En fin, que la cena está servida. Lo que está claro es que tras este acuerdo del Gobierno el maremágnum jurídico resulta obvio. Esperemos que no se traduzca en altercados sociales de envergadura. Esperemos…
Teresa Freixes. larazon 22 Octubre 2017
EDITORIAL El Mundo 22 Octubre 2017
ARCADI ESPADA El Mundo 22 Octubre 2017
Jesús Cacho. vozpopuli 22 Octubre 2017
La de cal. Mucha cal. El Gobierno se dignó por fin comunicar oficialmente ayer la aplicación del artículo 155 de la Constitución, y lo hizo con un parlamento más que aseado de Mariano Rajoy, un discurso con afán didáctico y trasfondo apaciguador, como revela esa apelación al cese de la fuga de empresas. Intervención quirúrgica casi sin anestesia. Medidas duras, a tono con la gravedad de lo que está ocurriendo en Cataluña. Destitución de los miembros del Govern, empezando por su presidente, y toma de control del Parlamento de la Generalidad. Que el Gobierno ha acertado lo demuestra la reacción de los propios golpistas y de sus compañeros de viaje, desde el inevitablemente plasta PNV hasta Podemos y sus Mareas. Aquí había mucha gente convencida de que el guateque extractivo con cargo a los Presupuestos que se inició hace casi 40 años iba a durar eternamente. Muchos, empezando por esos señoritos de la burguesía catalana que han enloquecido en su viaje a Ítaca, pensaron que nunca les iba a pasar nada, que iban a poder seguir delinquiendo tan ricamente. El despertar va a ser duro. No cabe imaginar otra respuesta del Estado de Derecho.
La Sexta como espejo: “no creo que lo de Cataluña sea un golpe de Estado y no creo que debamos hablar en esos términos”, pontificaba Enric Juliana al filo de la una de la tarde de ayer, ante la atenta mirada del camarada Farreras; antes había depuesto Jorge Verstrynge,e inmediatamente después salió a escena el profesor Pérez Royo, lo mejor de cada casa, todos buenos amigos de España y de lo que conviene a España. Angélica Rubio, musa de Rodríguez Zapatero en su día, pone la rúbrica echando las culpas del diluvio universal a Mariano. Tras la conexión con Moncloa, Farreras pide valoración urgente, y ahí vuelve a aparecer un Juliana descompuesto: “Esto es la suspensión de la Autonomía. Estamos ante un volantazo histórico decidido por el PP, al que se ha adherido el PSOE”. Les ahorro la opinión de ese tipo inclasificable que es Pablo Echenique, mandamás de Podemos, para quien Rajoy liquidó ayer la democracia en España, o la del diputado de la misma cuerda Xavier Domènech, indignado con el presidente por no haber dado una oportunidad al dialogo, como si el Estado tuviera algo que negociar con un Gobierno regional que se ha situado fuera de la ley.
El pleno del Senado que debe validar la medida no se reunirá hasta el viernes 27, de modo que los plazos para hacer efectivo el 155 se siguen alargando, para desconcierto de quienes entienden mal semejante pachorra legalista. Ese nuevo aplazamiento propone un escenario preocupante en tanto en cuanto ofrece al golpista la posibilidad de convocar elecciones autonómicas esta semana, antes del pleno del Senado. Cualquier persona juiciosa apostaría por una salida semejante, capaz de poner en solfa la aplicación del 155, por mucho que ello implicara para JxSí romper de forma abrupta con la CUP. Vuelve a escena, francamente excitado, el señor Juliana en La Sexta: “La responsabilidad de Puigdmeont es inmensa: en sus manos está salvar a la Generalitat de Cataluña”. ¿Por qué esa alarma? Por una razón fundamental: los herederos de Jordi Pujol no pueden exponerse, en mi opinión, a que el Gobierno entre a saco en la Generalidad dispuesto a levantar las alfombras y sacar a relucir los trapos sucios de un sistema clientelar que durante décadas ha vivido del robo sistemático de recursos públicos. Esa es precisamente la gran baza de una utilización inteligente del 155: desenmascarar un sistema corrupto de la cruz a la raya del que viven no menos de 100.000 personas.
El misterio de la familia Pujol
Este alargamiento de plazos tendría que ver con la existencia de “contactos” secretos entre el Gobierno y Convergencia (ahora PDeCAT), uno rumor recurrente estos días en el foro madrileño. Tras las bambalinas de esos requiebros bajo la mesa palpita el misterio de la familia Pujol y la situación particular del patriarca del clan, el gran culpable de lo que está ocurriendo (hay varios culpables y muchos responsables, en una cadena que va de Felipe González y su laissez faire en el caso Banca Catalana, sigue con Aznar y su entreguista “pacto del Majestic”, prosigue con Zapatero y el Estatut que nadie le había pedido, y termina en este Rajoy alucinado por lo ocurrido, ello por no hablar de los redactores de la Carta Magna o del papel del Emérito), el hombre que tras haberse librado de la cárcel por la quiebra de Catalana, se encargó de sembrar la semilla de odio que ahora, muchos años después, ha fructificado en la cosecha de este golpe contra la Constitución y que, no obstante lo cual, sigue tan campante en la calle, como la mayor parte de su numerosa progenie.
Ayer murió la República Catalana. Está por ver si su entierro se realiza de forma pacífica o va a requerir el uso de la fuerza"
No parece que las aguas de los amotinados vayan a discurrir por las riberas de la moderación. La manifestación de ayer tarde en apoyo de los Jordis –si lo de Cataluña no fuera trágico, podría ser un buen argumento para un sketch de Gila- fue un fiasco manifiesto, por mucho que la Guardia Urbana se empeñe en hinchar las cifras. Imposible imaginar más de 200.000 personas, tirando por lo alto. Es todo lo que tienen ahora mismo. No hay más gente dispuesta a salir a la calle. La aparición posterior de Puigdemont en televisión solo sirvió para calentar las orejas al personal con el sobado y arrogante relato victimista del nacionalismo identitario. El president ha terminado por convertirse en un personaje patético, que anoche no podía ocultar su miedo. Pánico en los calzones. Al plantarse, Mariano ha descubierto su juego: Puchi apenas llevaba una pareja de doses. Difícil saber si la convocatoria de esa sesión plenaria del Parlament que anoche anunció va a servir para proclamar la famosa DUI o para empezar la marcha atrás. Ayer murió la República Catalana. Está por ver si su entierro se realiza de forma pacífica o va a requerir el uso de la fuerza.
Conviene ponerse en lo peor. Hay mucho cabestro intoxicado por la droga nacionalista dispuesto a ir a la guerra, de modo que habrá que atarse los machos. Llega la hora de la verdad, la hora de demostrar que el Estado tiene capacidad efectiva real para revertir la situación que se vive en Cataluña y restaurar el orden constitucional. Es verdad que hay cosas que han mejorado mucho, la más importante de las cuales a mi entender, por encima del empeño del Rey y de la huida precipitada de empresas, es la movilización de millones de españoles hartos de las constantes provocaciones de ese nacionalismo reaccionario y supremacista, pero lo cierto y verdad es que el presidente de Cataluña sigue siendo un tal Puigdemont, un tipo que continúa tomando diariamente decisiones en contra de los intereses de la mayoría de los catalanes, y que al frente de los Mossos sigue estando un tal Trapero, con causa abierta en los tribunales de Justicia por posible delito de sedición, no obstante lo cual sigue mandando sobre una fuerza armada de 17.000 hombres, buena parte de los cuales andan por el mundo abducidos por el discurso independentista.
Será necesario sacar a Puchi de la cueva
La pura verdad es que el Gobierno de la nación no manda en Cataluña, porque hace mucho tiempo que el Estado no existe en Cataluña. De eso se trata precisamente, de revertir esa situación, una exigencia que pone de relieve la magnitud del envite que nos aguarda. En la hoja de ruta del golpismo nacionalista están escritos los pasos a dar en caso de intervención de la Generalidad, con medidas tales como la toma de puertos, aeropuertos, estaciones de ferrocarril, centros de comunicaciones, etc. Es evidente que será necesario sacar a Puchi y al resto de su Govern de la cueva, para lo cual habrá que neutralizar previamente a los Mossos, lo cual equivale a decir que el Gobierno tendrá que utilizar los instrumentos de coerción que el Estado pone a su disposición para restablecer la Ley, paso previo a la celebración de esas elecciones autonómicas que nunca deberían celebrarse antes de que la normalidad constitucional haya sido restablecida en Cataluña, porque lo contrario sería sencillamente un suicidio.
Él ejerce de ancla dispuesta a retener la unidad de España y faro capaz de iluminar los corazones acongojados de nuestros Marianos"
Que nadie se engañe: restablece la legalidad en esa parte de España no será fácil. El Estado va a ser sometido a prueba de resistencia como nunca antes lo había estado desde el 23-F. La Segunda República, al mando entonces de Alejandro Lerroux, y el general Batet, catalán para más señas, resolvieron esta ecuación en octubre de 1934 con un par de cañonazos. Ahora las cosas no son así, y no deben ser así bajo ninguna circunstancia, por mucho que la locura se haya apoderado de estos iluminados echados al monte. Es el momento de apoyar sin fisuras la iniciativa del Gobierno, con el respaldo de PSOE y Ciudadanos, para recuperar la legalidad en Cataluña. El Rey, con un nuevo gran discurso en Oviedo la noche del viernes, marca el camino. Por fin parece que hemos dado con un Borbón honesto y dispuesto a cumplir con su deber, dispuesto a rescatar a la dinastía del fango. Casi un milagro. Curioso el momento que vivimos: una clase política paupérrima y un gran Jefe del Estado. Suerte histórica cuando era y es más necesaria. Él ejerce de ancla dispuesta a retener la unidad de España y faro capaz de iluminar los corazones acongojados de nuestros Marianos. Él cumple a la perfección con la anécdota que cuentan de Indalecio Prieto cuando, en el exilio en México, acudió un día a ver torear a Manolete: “Es el único español que no ha hecho el ridículo por aquí”.
JAVIER REDONDO El Mundo 22 Octubre 2017
Carlos Cuesta okdiario 22 Octubre 2017
xavier salvador cronicaglobal 22 Octubre 2017
Ignacio Varela elconfidencial 22 Octubre 2017
José Antonio Sorolla cronicaglobal 22 Octubre 2017
Alejo Vidal-Quadras vozpopuli.es 22 Octubre 2017
FRANCISCO ROSELL El Mundo 22 Octubre 2017
Rubén Arranz. vozpopuli 22 Octubre 2017
Alfonso Rojo: "Por dura y delicada que sea la tarea, hay que ir a la raíz en Cataluña y controlar Educación"
ALFONSO ROJO Periodista Digital 22 Octubre 2017
Suena frívolo, porque vivimos tiempos turbulentos, pero la jornada de ayer resultó muy divertida.
El clímax llegó con la aparición de Mariano Rajoy, justo tras el Consejo de Ministros, para anunciar que no se suspende la autonomía de Cataluña, pero serán cesados Puigdemont, Junqueras y todos los consejeros.
También que se limitan competencias al Parlamento catalán, el Ministerio del Interior asumirá el control de los Mossos, se meterá en vereda a TV3 y convocarán elecciones autonómicas en seis meses.
Sonó el teléfono y era Rubén Múgica, desde Bilbao, para decirme emocionado que vivíamos un día histórico, un golpe a esa ideología venenosa que es el nacionalismo identitario y el fin de la estafa del mal llamado ‘derecho a decidir'.
Rubén, al que me une una profunda amistad desde que los terroristas etarras asesinaron a su padre, vaticinó que la semana que viene veremos como desfilan por el banquillo los que prevaricaron desviando dinero público al ‘procés', los que perpetraron delitos de odio acosando a niños por hablar español y ser hijos de guardia civil, los que desobedecieron a los jueces, los que se pasaron por la entrepierna la Constitución española...
A esas alturas, ya me había pegado una panzada de reír, leyendo un tuit de una diputada de la CUP proponiendo que el Govern pase a Perpignan y organice desde allí la ‘resistencia'.
Como no hay fiesta sin música, no tardaron en aparecen los mariachis de Podemos confesando sentirse en shock, acompañados por un cariacontecido Gabriel Rufián, quien soltó que esta generación ya tiene su 23F.
No existe democracia sin ley y la inmensa mayoría de los españoles, incluyendo por lo menos a la mitad de los catalanes, llevábamos mes y medio clamando por algo como lo que este 21 de octubre de 2017 escenificó Rajoy.
Hizo bien el presidente en enfatizar que el 155 ni era el deseo ni la intención del Gobierno, pero se han acabado las pamplinas.
Por dura y delicada que sea la tarea, por muchas reticencias que ponga ese PSOE que hoy apoya sin fisuras pero anteayer consideraba anatema aplicar la Constitución, por muchas pavadas que digan los corresponsales extranjeros y la ‘quinta columna' mediática nacional, esto no se puede zanjar con la jubilación política de Puigdemont y su cuadrilla, acompañada de unos retoques cosméticos en los Mossos y TV3. La cabra tira al monte y volveríamos pronto a las andadas.
Hay que ir a la raíz y eso exige cambios profundos, especialmente en Educación. Será sencillo si ganan las próximas elecciones autonómicas los no nacionalistas, pero incluso si no es así, el Gobierno de España tiene la obligación moral de lograrlo.
Miguel Massanet diariosigloxxi 22 Octubre 2017
Cuando un gobierno empieza a dar muestras de debilidad, prolonga innecesariamente una situación de extrema gravedad y empieza a ir a remolque de acuerdos, convenios u otra clase de componendas, en un intento baldío de desviar una situación embarazosa a la que, al parecer, es incapaz de ponerle remedio; es cuando, señores, los ciudadanos empezamos a temblar, a preocuparnos seriamente y lo que, posiblemente, todavía es peor, a recordar.
A recordar situaciones de nuestra niñez que, en aquellos momentos, no supimos valorar en toda su extensión pero que, durante los siguientes años después de la finalización de la Guerra Civil española, en plena crisis de la postguerra con todas sus consecuencias de escasez de alimentos, de falta de combustibles y de pobreza, fuimos capaces de ir entendiendo hasta que llegamos a la conclusión de que la paz no tiene precio y que los enfrentamientos entre miembros de una misma nación pueden ser lo peor que le puede suceder a una nación civilizada, porque sus consecuencias, a diferencia de lo que suele ocurrir en los enfrentamientos bélicos con otros países, no se extinguen con la finalización de la contiendo sino que perduran, enquistados, como grabados a fuego, en los corazones de aquellos que, de una forma u otra, han salido perjudicados por haber sido los perdedores o han sido víctimas de la crueldad que siempre suele existir en cualquier enfrentamiento entre personas de la misma sangre y parecidas costumbres.
Ha sido evidente que, en este enfrentamiento de años que viene existiendo entre Cataluña y quienes sostienen que ha sido perjudicada en sus relaciones con el resto de España y el mismo Estado español, partidarios de la independencia de esta autonomía del levante de España y, el Gobierno y el resto de ciudadanos que, tanto en el resto de comunidades españolas como en la misma Cataluña, siguen pensando que, sin renunciar a sus orígenes, se consideran españoles y miembros solidarios con el resto de ciudadanos del resto de la patria común, España; se han cometido muchos errores, se han barajado medidas que han carecido de efectividad y ha existido una evidente falta de comunicación entre nacionalistas catalanes y nacionalistas españoles, así como una evidente negligencia, por parte del gobierno Central, en cuanto a tener debidamente informados, adecuadamente aleccionados y convenientemente enterados de aquellas materias que les han afectado y que han sido utilizadas, tanto por las izquierdas extremistas como por los mismo dirigente nacionalistas y separatistas, especialmente en el caso catalán, para lanzar una propaganda cargada de inexactitudes, de engaños y malévolas acusaciones contra el Gobierno que, incomprensiblemente, se ha mantenido distante, inoperante y, evidentemente, mal informado y asesorado, al permitir que, durante años, esta propaganda espuria se fuera convirtiendo en la única fuente de información de la que han dispuesto todos aquellos que han acabado por aceptarla como verdadera.
Ahora todo esto es mera historia y, la realidad del momento actual es la que es y ya no valen componendas, miradas hacia otro lado o inhibiciones que es evidente que ya no conducen a ningún sitio cuando las espadas están en alto y el prestigio de cada una de las partes, Estado y separatistas catalanes, está en juego de tal modo que, el primero que flaquee, será el que tenga la batalla perdida. Habiendo vencido, en la ofensiva propagandística y en la captación de nuevos miembros adeptos a la independencia de Cataluña, los partidos separatistas que, en una coalición que podríamos calificar de contra natura, por la amalgama de ideas de derechas, izquierdas, separatistas y comunistas extremas, que se han confabulado para intentar la ruptura con España al Gobierno, que siempre ha ido a remolque de los desafíos catalanistas, ya no le queda otra opción que utilizar los triunfos que le quedan y, aun así, se ve constreñido por su debilidad ( gobierna en minoría) a aceptar las condiciones que le imponen los partidos de la oposición, en especial los socialistas del señor P.Sánchez y los Ciudadanos del A.Rivera que, aunque aparentemente se han constituido en aliados en defensa de la Constitución y partidarios ( unos más y otros menos) de la aplicación del Art.º 155 de la Constitución española en el caso de la sublevación catalana, no hay duda de que en cuanto a la forma y las consecuencias de su utilización existen distintas sensibilidades según los intereses personales y partidistas de los señores Sánchez y Rivera; una circunstancia que conociendo el “galleguismo” del señor Rajoy, puede acabar con que toda la pólvora que se vaya a emplear para solucionar el conflicto catalán acabe estando mojada.
¿Cómo se entiende que, a estas alturas, el Gobierno haya dado una serie de plazos absurdos para que el señor Puigdemont y sus adláteres rectifiquen su seudo declaración de independencia?, prolongando la puesta en marcha de una acción interventora que ya hace más de un mes, cuando la declaración del Parlament catalá promulgó las leyes del referéndum catalán y la de interinidad, debería de haberse puesto en marcha. ¿A qué se ha debido que, la convocatoria del Consejo de Ministros sea para el sábado próximo, si ya debieran de haberlo convocado para el mismo jueves fecha en la que finalizaba el plazo para que Puigdemont contestara al requerimiento que se le hizo desde el Ejecutivo? El peligro de que se pudiera dar alguna contingencia que favoreciera a alguna de las partes, durante estos retrasos, sin duda alguna, se inclinaría a favor del separatismo ya que, Europa, ha sido contundente en su apoyo a la Constitución española. Cuanto más se retrase más favorece a aquellos que confían que la izquierda europea consiga introducir algún elemento discordante que pudiera favorecer los intereses de los secesionistas españoles o, mejor dicho, catalanes.
La ñoñería de siempre, la falta de seguridad, la pretensión de no correr ningún riesgo y la evidente intención de aplicar una mera apariencia, apenas un atisbo de las posibilidades que ofrece la Constitución española con su artículo 155, parece que se ha apoderado de nuestro Gobierno, que en estas últimas horas, desde la aparición del señor Rajoy para dar una nueva rueda de prensa de la que nadie ha quedado satisfecho debido a que se esperaban detalles más concretos de las medidas que se iban a implantar algo que, evidentemente, no ha tenido lugar.
No ha bastado la magna manifestación de ciudadanos catalanes que fueron capaces de vencer su temor ante las izquierdas, para salir en multitud a hondear banderas españolas y a gritar que no tenían miedo a quienes intentaban constituirse en representantes de todos los catalanes cuando, en realidad, más de la mitad de ellos siguen siendo españoles y catalanes y, de ninguna manera, están dispuestos a que Cataluña se declare independiente. No ha bastado tener a los jueces, los fiscales, las fuerzas del orden (Guardia Civil y Policía Nacional), la mayoría de los ciudadanos españoles y la Constitución de su parte para que el timorato de Rajoy, haya dado una demostración de la fuerza del Estado empezando por cerrar medios de comunicación que por su forma de actuar se han convertido en verdaderos impulsores de las acciones organizadas de las manifestaciones, obstrucciones al desempeño de las órdenes judiciales etc. La asunción, por parte de los mandos designados por el Estado del mando de los mossos de escuadra; y el arresto domiciliario de todos aquellos cabecillas fichados, conocidos como promotores de alteraciones de orden público o algaradas callejeras, hasta que la situación en toda Cataluña se hubiera normalizado.
Mucho nos tememos que, cuando se ha producido una circunstancia complicada, peligrosa pero propicia para dejar desactivado por muchos años el activismo separatista en Cataluña, por la falta de energía, este miedo del que tantas veces ha dado muestras, durante la pasada legislatura, el gobierno del señor Rajoy; una vez más se opte por dejar pasar la ocasión y todo se limite a una representación cara a la galería que, en definitiva,`` deje las cosas tal y como están aunque, en apariencia, se pudiera llegar a un determinado acuerdo que, por supuesto, no consiste en esta solución milagrosa que parece contentar a todos, limitada a la convocatoria de unas nuevas elecciones en Cataluña ( quizá para el mes de enero o junio del año próximo); algo que, evidentemente, pudiera conducir a situaciones muy embarazosas, cuando es evidente que, estos separatistas, con dos millones de imaginarios votos a su favor, en una chapuza de referendo, caracterizado por su falta de control, sus votaciones ilegales y carentes de garantías y las múltiples anomalías que las cámaras televisivas nos dieron a conocer, han tenido la cara dura de atribuirse una victoria del “sí”, olvidándose de que todo el proceso había sido declarado ilegal por el TC.
Imaginemos que unas elecciones catalanas, llevadas a efecto con todos los requisitos de la Ley y con la bendición de todos los partidos políticos, pudieran dar unos resultados ajustados entre nacionalistas y no nacionalistas o una cierta ventaja para el nacionalismo ¿A dónde nos iba a conducir? Se ha de dar un plazo para que el pueblo catalán pueda entender lo que se está jugando y, el Gobierno, pudiera aprovechar este tiempo para explicar,11 con todo detalle y con un lujo de información, las nefastas consecuencias que, para los catalanes y Cataluña, comportaría su separación de España. Consideramos que la precipitación en convocar unos nuevos comicios podría volver a crear momentos de tensión como los actuales sólo que, en el supuesto de unas elecciones convocadas legalmente, sería más difícil explicar al resto de naciones una negativa a considerar el problema catalán.
O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, vemos acongojados como una oportunidad de oro de poner freno al nacionalismo catalán puede irse al garete.
INCREMENTO DE CASOS EN BALEARES
Rosalina Moreno gaceta.es 22 Octubre 2017
La Gaceta conversa con el responsable de estudios Convivencia Cívica Catalana sobre esta lacra que el PP no ve y dice que son sólo ‘casos aislados’.
“En absoluto se trata de casos aislados, sino de una estrategia perfectamente diseñada por el nacionalismo catalán desde hace 40 años, desde los tiempos de Jordi Pujol”, ha manifestado a La Gaceta Jesús Sanz, responsable de estudios de Convivencia Cívica Catalana, una plataforma que desde su constitución en febrero de 1998 ha desarrollado una intensa labor ante los Tribunales para defender la libertad lingüística, “vulnerada por los sucesivos gobiernos autonómicos, impugnando todos y cada uno de los reglamentos de desarrollo de la Ley de Política Lingüística”.
25 denuncias de adoctrinamiento político escolar
El sindicato de profesores AMES (Acción para la Mejora de la Enseñanza Secundaria) ha lanzado este jueves un dossier con 25 denuncias de adoctrinamiento político escolar recogidos por los medios de comunicación.
Esta es la recopilación de AMES, ordenado por orden cronológicos:
23.- Álbum fotográfico ‘adoctrinamiento en escuelas’, 1300 imágenes relacionadas con propaganda secesionista o antisistema en centros escolares en Cataluña. elcatalan.es 15/10/2017.
21.- Toni Cantó. Interpelación sobre adoctrinamiento ideológico en centros educativos (Vídeo 12 minutos). Congreso Diputados 11/10/2017 (Acceso al vídeo).
20.- “Niños, hoy no damos Matemáticas, daremos ‘Infocat'”. El Mundo 11/10/2017.
18.- Tres estudiantes universitarios de la UAB nos cuentan cómo es estudiar en Cataluña y denuncian la elaboración de listas de alumnos que no son independentistas. Acceso al vídeo.
14.- Carta de un padre denunciando la decisión de la directora del Instituto donde estudia su hija, de hacer una parada de páis el martes 3 de octubre, sin respetar la pluralidad de opiniones de todos los padres, profesores y alumnos. Acceso a la carta.
11.- Una estudiante en Cataluña: “La profesora nos hizo votar en clase si estábamos a favor o no de la huelga” ABC 29/09/2017.
3.- “La Tarima Borrar “de Javier Orrico, profesor de instituto. Un nuevo libro sobre la situación de la enseñanza en nuestro país. Su principal tesis es que a causa de un sistema educativo que ha abandonado, de manera consciente y voluntaria, la transmisión cultural, han ido cayendo los responsables de su transmisión, los profesores, asfixiados por la burocracia pedagógica y expulsados ??de una enseñanza que ya no está destinada a enseñar, sino a adoctrinar. Se presentó en Barcelona el 06/04 / 2017 Libertad digital. 03/02/2017.
Por su parte, el PP ha anunciado que presentará una propuesta para erradicar el adoctrinamiento en las aulas y “derrotar” a quienes pretendan “colonizar las mentes de los escolares” movidos por “el fanatismo y sectarismo”. Este pasado miércoles la diputada ‘popular’ Elena Bastidas ha anunciado la presentación de esta proposición no de ley en el Congreso y en Las Cortes Valencianas para que impulsen las medidas necesarias en este sentido “desde el rigor, la serenidad y sin sobreactuaciones y ataques de súbita bravura”.
Esta diputada asegura que el Gobierno de España lleva mucho tiempo trabajando “de forma decidida” ante “los gravísimos casos de adoctrinamiento en las aulas”, y que el PP “lleva años defendiendo los derechos y libertades de todos los españoles”.
Recientemente, el Ministerio de Educación se ha dirigido en dos ocasiones (27 de septiembre y 5 de octubre) a la Generalidad de Cataluña para investigar una serie de actuaciones acaecidas en centros educativos contra menores. Por ejemplo, en un colegio de los jesuitas del Clot (Barcelona), donde se escenificó un cuento para niños de 7 años donde se presenta un “final feliz” consistentes en que “se mata el rey y a los policías malos”. También recoge que en el colegio Albert Vives, en La Seu d’Urgell (Lérida), una madre ha denunciado que la profesora de su hijo de segundo de Primaria les dijo que “los guardias civiles y los policías son malos”, que los “únicos buenos son los mossos”.
La Fundación Círculo Balear, que preside Jorge Campos, ha informado que desde hace unas semanas “se están incrementando los actos organizados por docentes pancatalanistas en los centros educativos públicos de Baleares en favor de la independencia de Cataluña y de los llamados ‘países catalanes’“. Desde colgar esteladas en las escuelas a organizar actos en horario lectivo u obligar a los alumnos a apoyar el referéndum ilegal catalán.
Denuncia que el gobierno balear no responde y que la Consejería de Educación permite, por ejemplo, que la asociación radical docente Assemblea de docents organice junto al sindicato de estudiantes ultra SEPC actos bajo el lema ‘Hacemos historia. Somos Països Catalans’, en el IES Sineu, el IES Josep Maria Llompart de Palma, el Son Pacs y el de Santa Maria, entre otros. Explica que todos ellos se sumaron a las críticas contra la “represión del Estado español”, y la “violación flagrante de lo Derechos Humanos”.
“Que pasen de las declaraciones a los hechos e inicien procedimientos judiciales contra esta locura antidemocrática propia de países totalitarios. Ya está bien que tengamos que ser los particulares o entidades privadas los únicos que interpongamos reclamaciones y demanda”, denuncia Campos, que lamenta que “el ciudadano no nacionalista en Baleares esté abandonado por las instituciones públicas”.
“Una vez más, el PSOE en Baleares demuestra su pancatalanismo separatista defendiendo a quienes vulneran la legalidad constitucional, se burlan de la justicia y pretenden quebrar la convivencia democrática”, ha censurado Jorge Campos, y ha apuntado que no es casual que “este posicionamiento del gobierno balear coincida con la apuesta del partido catalanista MES, socio de gobierno, de convocar un referéndum de autodeterminación para Baleares en el marco de los inexistentes “países catalanes”, en 2030?.

References: artículo 155
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 artículo 153
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