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Timestamp: 2017-10-19 23:31:59+00:00

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MANUAL DE INGENIERIA INDUSTRIAL: 2012
La evaluación de un proyecto de inversión, tiene por objeto conocer su rentabilidad económica financiera y social, de manera que resuelva una necesidad humana en forma eficiente, segura y rentable, asignando los recursos económicos con que se cuenta, a la mejor alternativa. En la actualidad una inversión inteligente requiere de un proyecto bien estructurado y evaluado, que indique la pauta a seguirse como la correcta asignación de recursos, igualar el valor adquisitivo de la moneda presente en la moneda futura y estar seguros de que la inversión será realmente rentable, decidir el ordenamiento de varios proyectos en función a su rentabilidad y tomar una decisión de aceptación o rechazo.
La evaluación de proyectos, se ha transformado en un instrumento prioritario, entre los agentes económicos que participan en la asignación de recursos, para implementar iniciativas de inversión; esta técnica, debe ser tomada como una posibilidad de proporcionar más información a quien debe decidir, así será posible rechazar un proyecto no rentable y aceptar uno rentable. La realización de proyectos de inversión es importante para el trabajo multidisciplinario de administradores, contadores, economistas, ingenieros, psicólogos, etc., con el objeto de introducir una nueva iniciativa de inversión, y elevar las posibilidades del éxito.
La clave del éxito en la aplicación de mecanismos de control de calidad (control de plazos de respuesta) reside en la concienciación de la organización para cumplir un compromiso de respuesta al ciudadano. Esto no supone un esfuerzo adicional en el trabajo diario, sino más bien, supone una nueva organización del trabajo apoyado por herramientas informáticas que ayudarán a optimizar nuestra bandeja de entrada de tareas pendientes.
La administración electrónica supone una ayuda al ciudadano que espera respuesta a sus trámites a través de un canal virtual. Si permitimos que esas peticiones estén atendidas dentro de plazos comprometidos, conseguiremos la confianza y la fidelización del ciudadano. Esta confianza debe basarse en la seguridad de los datos y la respuesta en plazo.
Por otra parte, debemos proponer un cambio de mentalidad a toda organización que pretenda dar respuesta a través de Internet. Se debe añadir al esquema de la administración tradicional todos los beneficios de la administración electrónica. Esto supone dotar al gestor de las herramientas necesarias que ayuden a introducir la administración electrónica dentro de sus flujos de trabajo diarios.
Por último, esta e-administración debe proporcionarnos mecanismos de interacción seguros, sencillos y útiles. No es necesario implantar grandes sistemas que no sean demandados por los ciudadanos; debemos centrar nuestros esfuerzos en los trámites cotidianos ocultando toda dificultad técnica, de manera que el ciudadano se sienta protegido y garantizado por una administración pública electrónica.
El sistema implantado supone un estudio minucioso de los trámites y asociarles una parametrización para poder medir la calidad de los mismos.
Cada trámite tendrá asociado uno o varios gestores y un responsable del mismo. Con este primer parámetro evitamos que los trámites queden sin asignación a un gestor. La figura del responsable será la encargada de supervisar la calidad del proceso controlando la respuesta en plazo del mismo.
Aquellos trámites incluidos dentro de la carta de servicios, llevarán asociada la parametrización del cumplimiento de plazos. Para controlar y prevenir los tiempos máximos de resolución se incluye para cada trámite la siguiente información:
Plazo de resolución en días: Indica número de días máximos comprometidos para la resolución del trámite. Este parámetro podrá especificarse en días hábiles o naturales.
Plazo de aviso en días: Este parámetro indica el número de días anteriores a la fecha de plazo final en los que el gestor recibirá por correo electrónico un aviso de “trámite próximo a su finalización”.
Indicador Apunte de salida: Indica si el trámite requiere un apunte en el registro de salida. Para aquellos documentos marcados con esta opción, será necesario el registro de salida para poder finalizar el trámite.
Indicador Carta de Servicios: Indica si el trámite está incluido dentro de la carta de servicios. Aunque el tratamiento de la gestión de un trámite administrativo es el mismo para todos los procedimientos, el indicador obliga al cumplimiento de plazos. Para documentos no incluidos en carta de servicios el sistema controlará de igual manera los plazos, pero no implica compromiso con el contribuyente.
La Agencia Regional de Recaudación, adquirió en su carta de servicios unos compromisos de cumplimiento de control de plazos dentro de las actuaciones administrativas más comunes. Este compromiso supone un cambio en la forma de trabajo del funcionario que adquiere por ley una responsabilidad que debe cumplir.
Trabajar de esta manera supone la creación de un sistema que controle los posibles incumplimientos de plazos y la creación de mecanismos de corrección de los mismos. Así mismo, supone una mayor responsabilidad del gestor basada en un conocimiento muy especializado en recaudación.
Sin embargo, el modelo de calidad es exportable a cualquier organización (pública o privada) cuyos procedimientos requieran de un tiempo de respuesta controlado y asumible. Supone un estudio minucioso de los procesos en los que la organización es capaz de asumir un nivel de calidad concreto.
El objetivo del análisis realizado dentro de los procesos estratégicos de la organización consiste en dar un servicio de atención al ciudadano sin distinguir la atención presencial de la atención telemática a través de Internet. De esta forma, el gestor no debe distinguir el origen de la tarea asignada (Presencial, carta, fax, Internet…), pero el sistema debía ser diseñado de manera que dependiendo del origen se pudiera dar respuesta a través del canal de recepción.
Por lo tanto, el análisis y la posterior implantación de un sistema de control de calidad, debía ser transparente al gestor ya que los compromisos adquiridos en la resolución de tareas no están relacionados con el origen de la solicitud.
La confianza al ciudadano debe basarse en principios administrativos sólidos y medibles. Por tanto, debemos completar el modelo clásico con objetivos que nos ayuden a controlar y dar respuesta de manera que toda la organización se involucre en los servicios electrónicos.
Por lo tanto, dentro de los objetivos de nuestra organización para implantar los modelos de calidad de los procesos incluimos:
acotación de tiempos de respuesta en la resolución de trámites
Creación de una conciencia social en la organización para conseguir que los servicios Internet sean verdaderos servicios comunes a la organización.
Impulso tecnológico con inversión en fiabilidad de los sistemas
Creación de una administración electrónica segura, sencilla y útil.
Estos objetivos se materializaron en la creación de La oficina Virtual de Atención al Contribuyente de la Agencia Regional de Recaudación.
El modelo clásico de administración arranca de un registro de entrada que es almacenado para su paso a gestión. Por lo tanto, toda acción administrativa arranca de un registro físico que puede incluir documentos en papel. Estos documentos se almacenan temporalmente para que el gestor correspondiente inicie el trámite. Una vez finalizado el trámite, se notifica al ciudadano el resultado de la gestión, produciéndose una realimentación del sistema y cerrando todo el proceso administrativo.
En este modelo, recae sobre el gestor la responsabilidad de gestionar el trámite en un tiempo razonable, en ningún momento la organización puede conocer el estado exacto y el tiempo necesario para la resolución de temas pendientes. Estamos ante un modelo no válido para servicios basados en calidad. Por lo tanto, intentaremos establecer algunas premisas para la consecución de una administración electrónica válida para el ciudadano
Las aportaciones a la sociedad de la Información de las administraciones públicas suele pasar por servicios de atención al ciudadano en entornos Internet. Estos servicios intentan facilitar los accesos a la administración mediante la creación de entornos destinados a la resolución de trámites.
Estos trámites deben ser atendidos con procedimientos de gestión que garanticen una atención y resolución de la misma forma que un trámite iniciado de forma tradicional. Desde este punto de vista, la e-administración debe tener un respaldo de sistemas técnicos y de gestión que proporcione herramientas de control a cualquier tipo de trámite, y en especial a los iniciados por Internet.
Este especial interés en el seguimiento de los trámites iniciados telemáticamente inducirá en el ciudadano la confianza necesaria para poder poner en marcha una verdadera administración electrónica, sin olvidarnos que este tipo de servicios responde a necesidades reales de los ciudadanos que reclaman un espacio virtual para iniciar sus trámites
Basándonos en la atención al ciudadano, la Agencia Regional de Recaudación de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia ha implantado una serie de servicios a clientes basados en circuitos de gestión integrados dentro del compromiso de calidad adquirido en su carta de servicios. Este compromiso reside en la resolución de trámites en un plazo concreto, fruto del estudio de tiempos de respuesta.
La importancia de este compromiso de calidad reside en que no se distinguirá el canal de atención al ciudadano; es decir, se implanta un sistema de gestión de calidad que incluye tanto la administración tradicional como la electrónica. Con estas premisas, los servicios Internet han sido considerados como “servicios comunes a la organización” dejando de ser algo propio de los servicios informáticos de cada administración. Este cambio en el punto de vista de las tecnologías, apoyado por el conocimiento de los gestores de los servicios a aportar al contribuyente, ha impulsado un proyecto común de atención electrónica al ciudadano.
Administración Pública Electrónica basada en compromisos de calidad
La administración pública debe dar respuesta a una demanda creciente de servicios virtuales a través de Internet. El ciudadano demanda una relación electrónica que debe satisfacerse con unos mínimos de seguridad, calidad y eficiencia. Desde la Agencia Regional de Recaudación de la Comunidad Autónoma de Murcia se ha puesto en marcha un sistema de control de plazos de respuesta englobado dentro del plan de calidad de la organización. Se pretende ofrecer confianza y eficiencia a los trámites iniciados telemáticamente a través de una administración pública electrónica.
La valoración de empresas de otros sectores es mucho más estándar, por lo que no vamos a entrar en detalle. En general, el método de descuento de flujos se emplea para aquellas empresas en las que es sensato extrapolar un crecimiento constante de los mismos, o lo que es lo mismo, para las empresas que no tienen un componente cíclico importante que provoque una gran variabilidad de ingresos. Para las empresas cíclicas suele ser más conveniente un análisis comparativo (intrasectorial e histórico), utilizando los ratios adecuados.
Si bien este método es el más utilizado, hay que tener en cuenta un par de limitaciones:
La comparación con la tir del bono de vencimiento igual al periodo de concesión puede ser poco exacta, pues las dos cadenas de flujos pueden tener duraciones radicalmente distintas. Duración es un término que se utiliza en el mundo de la renta fija, y es la media del tiempo que tarda el comprador de un bono en recibir los flujos asociados a este. Así, si el bono a 5 años con el que comparamos la tir de Bescopistas tiene un cupón del 10%, tenderemos a recibir los flujos Bescopistas (dividendo de 5 euros cada año) antes que los del bono (cupones de 1 euro cada año), con lo que en la valoración de la acción tendrán más influencia los tipos de interés a corto plazo de lo que refleja la tir del bono a 5 años.
La concesionaria puede buscar vías de ingreso alternativas a través de actividades de diversificación. Si estas fuesen importantes, habría que valorar la acción por partes, utilizando métodos más clásicos para los negocios que no sean la pura concesión.
En cualquier caso, es evidente que la cotización de estas empresas depende sobremanera de los movimientos en los tipos de interés y que su volatilidad es limitada (betas del orden del 0.70), por lo que son vistas como la estrategia de inversión más conservadora.
El flujo de dividendos relativamente estables y la recepción de un valor total que no debe variar demasiado con el calculado al principio de la concesión conforman una estructura similar a la de un instrumento de renta fija, donde los dividendos serían los cupones y el valor final de la autopista sería el principal. Podemos valernos de esa semejanza para valorar la acción de la concesionaria de la manera más simple posible. Tomemos, por ejemplo, la acción de Bescopistas, cuya concesión finaliza en 5 años. Si paga un dividendo anual de 0.5 euros y se estima que, al final de la concesión, el valor total de la autopista dividido por el número de acciones es de 10 euros, el valor de la acción de Bescopistas es la suma de esos flujos descontados a hoy, o sea
Valor = 0,5 / (1 + k) + 0,5 / (1 + k)2 + 0,5 / (1 + k)3 + 0,5 / (1 + k)4 + (10 + 0,5) / (1 + k)5
Si el precio de Bescopistas es 8,47 euros, hallaremos el valor del tipo de descuento k para el cual el valor teórico de la acción es igual al precio actual. En este caso, hallamos un k de 8%. Tomemos un tipo libre de riesgo (en este caso el del bono a 5 años, que es del 4%). Eso quiere decir que la prima de riesgo que el mercado está aplicando a Bescopistas es de un 4% (8% - 4%).
La indicación de si la acción está cara o barata nos la va a dar el juicio relativo sobre esa prima de riesgo. Por ejemplo, si en los últimos 3 años, la prima de riesgo ha oscilado entre 1% y 4.2%, los bonos corporativos de riesgo semejante están rindiendo un 6% y la prima de riesgo del resto de las empresas del sector ronda el 3%, cabe pensar que Bescopistas está infravalorada.
Si el valor de la empresa depende del valor de sus activos y el valor de los activos inmobiliarios tiene una gran dependencia del ciclo económico, la acción debe reflejar un cierto descuento con respecto a su valor objetivo y a las medidas relativas de otros sectores. Este descuento es la medida de la incertidumbre inherente a los vaivenes en el ciclo económico y tiende a disminuir en las fases expansivas y a aumentar en las fases recesivas.
El sector inmobiliario tienen la particularidad de que, en esencia, una empresa vale lo que valen los activos en los que ha invertido. Una cascada de valoración típica en este sector es la siguiente:
Valoración de los activos hecha por un tercero experto
Suelo e inventarios
Menos: Descuento por el hecho de que los activos no son líquidos (en caso de liquidación, los activos no se venderían al precio medio de mercado, sino al precio de demanda.)
Igual a: Valor real de los activos
Más: Otros activos
Menos: Deuda
Igual a: Valor neto de los activos
Si dividimos este valor por el número de acciones y comparamos el resultado con el precio actual, sabremos si la acción está sobre o infravalorada.
A febrero de 1999, el Estado ha hecho un esfuerzo desregulador en las actividades de generación, mediante un mecanismo de subastas; no así en las de distribución, que siguen reguladas. Así pues, el perfil de riesgo de una empresa cuyos beneficios dependan más de la generación, sometidos a una mayor incertidumbre, que de la distribución será más marcado que el de la empresa que se encuentre en la situación inversa. Lo que haremos será descontar los ingresos por categorías empleando tasas acordes al riesgo inherente a cada una de ellas. En los ingresos procedentes de actividades de diversificación, utilizaremos el valor de mercado de las participaciones correspondientes. La suma de esas valoraciones parciales nos dará el valor de la compañía en su conjunto.
Complementaremos este análisis con un estudio comparativo basado en ratios. A los tradicionales PER, PCF, precio sobre valor contable o rentabilidad por dividendo, añadiremos ratios más oscuros como el valor de negocio sobre cash flow operativo (beneficio neto + intereses + impuestos + amortizaciones). Este ratio nos permite evitar la distorsión contable de la incorporación de los negocios que todavía no contribuyen al resultado, como ocurre en actividades de diversificación o inversiones en el exterior. El estudio comparativo se hará no sólo entre las empresas domésticas sino en relación a otras empresas similares en otros ámbitos geográficos.
En términos generales, el sector eléctrico ha sido considerado como inversión defensiva, pues el nivel de endeudamiento, la relativa previsibilidad de ingresos y la atractiva rentabilidad por dividendo hacen que su cotización dependa fundamentalmente de los tipos de interés.
Si hay una característica distintiva del sector eléctrico, esta es lo tremendamente regulado que ha estado tradicionalmente. Mientras otros sectores han disfrutado de un gradual proceso de apertura, la delicada situación financiera de las empresas eléctricas durante los años 80 marcaron las dos tendencias que han marcado el perfil del sector:
Una severa regulación de los ingresos de las empresas, vía tarifas (Marco Legal Estable, primero, regulación de los ingresos de distribución después), y una concentración dirigida del sector, nucleado en torno a Iberdrola y Endesa, el antiguo buque insignia del Estado en el sector.
Esta influencia del entorno regulatorio marca la manera en la que debemos aproximarnos al análisis de las empresas eléctricas. Vamos a exponer un posible enfoque analítico. En primer lugar debemos determinar qué proporción de los ingresos totales es atribuible a los distintos tipos de ingresos. Mirando su negocio básico, una eléctrica gana dinero fabricando electricidad (actividad de generación) y siendo el nexo con el consumidor (distribución), pues el transporte corre a cargo del Estado. Por otra parte, hemos visto como, en un intento de salir del corsé regulador y garantizarse una fuente de crecimiento futuro, las empresas eléctricas han mostrado gran interés en diversificar sus fuentes de ingresos, tomando participaciones en sectores como el de telecomunicaciones o gas.
Llegados a este punto, ya sabemos de qué pie cojea cada banco analizado, y qué banco favorecemos a priori, según qué factores de los que encontramos en el ciclo actual afectan a cada banco y cómo y cuánto les afectan. Por supuesto, por mucho que nos guste la situación estructural de un banco, no podemos emitir recomendación alguna sin tener una idea del valor objetivo de la acción. Para ello, utilizaremos algunos de los ratios que hemos visto (PER, rentabilidad por dividendo, precio sobre valor contable, etc.) y alguna simplificación de los modelos de descuento estudiados. Una de estas simplificaciones parte de la base de que, si previésemos una rentabilidad igual a la rentabilidad exigida según nuestro modelo de descuento de flujos (r + p, rentabilidad libre de riesgo más prima de riesgo), pagaríamos un valor equivalente al valor contable, es decir, que
si ROE = r + p , Precio sobre valor contable = 1
y, siendo el precio sobre valor contable proporcional a la rentabilidad exigida,
si ROE = ( r + p )*n , Precio sobre valor contable = n
Por ejemplo, si la acción de Bescobank vale 20 euros, su valor contable es de 15 euros, tiene un ROE del 20%, y la rentabilidad que exigimos a una inversión en este banco es 10% (5% de rentabilidad de las letras del tesoro más una prima de riesgo de otro 5%), el ROE es 2 veces la rentabilidad exigida, luego su precio sobre valor contable debiera ser de 2. Como el precio sobre valor contable es ahora de 1.33 (20/15), el potencial de revalorización de Bescobank es de un 50%.
Lo primero que haremos será observar estas partidas para sacar una primera impresión de las características del banco. Así, esta estructura nos va a permitir saber si un banco tiene una base de depósitos sólida, si confía sobremanera en los resultados financieros de una gran cartera de valores, si tiene participaciones industriales importantes, qué sensibilidad a la curva de tipos de interés tiene, etc.
Los siguientes pasos comprenderán el uso sistemático de ratios contables para profundizar en esa impresión, centrándose fundamentalmente en medidas de:
· Rentabilidad: Para tener una idea de cuán rentable es el banco, nos fijaremos en dos ratios fundamentales, el ROE (return on equity, rentabilidad sobre recursos propios) y ROA(return on assets, rentabilidad sobre activos):
ROA = Beneficio neto / Activo
· Riesgo: En el negocio bancario, el riesgo fundamental en el que se incurre para lograr la rentabilidad deseada es la posibilidad de que los créditos concedidos no sean devueltos. Por lo tanto, un ratio importante es la tasa de morosidad:
Tasa de morosidad = Riesgo dudoso / Inversión crediticia
Este ratio nos dará el grado en el que la morosidad es un problema para el banco en cuestión. Los principios contables obligan a provisionar (guardar dinero para cubrir la eventualidad) un fondo de insolvencia en cuanto se empiece a dudar sobre la recuperación de un préstamo concedido. Cuanto mayor sea el montante provisionado, menor será el riesgo de un quebranto económico como consecuencia de la no recuperación de créditos. Esto hace que tengamos que completar el análisis de riesgo con el ratio de cobertura
Cobertura = Fondo de insolvencia / activos dudosos
· Eficiencia: Por último, convendrá tener una idea del grado de eficacia con el que el banco utiliza sus recursos, utilizando el CIR (cost to income ratio, ratio de eficiencia)
CIR = Gastos generales / Margen ordinario
Este ratio nos hará ver cuánto le cuesta al banco cada unidad monetaria que gana.
Por la propia naturaleza del negocio bancario, lo primero que necesitamos para analizar racionalmente una empresa del sector es agrupar las partidas de balance en epígrafes que rápidamente nos permitan identificar las variables fundamentales para determinar el estado y las perspectivas del banco. El balance de situación, por ejemplo, quedaría así:
Caja e intermediarios financieros
Análisis sectorial (I) A medida que hemos desarrollado la batería de herramientas con las que cuenta el análisis fundamental, nos ha resultado muy obvia la existencia de grandes diferencias estructurales entre los distintos tipos de empresa. Estas diferencias no facilitan el análisis comparativo. Es lógico pues que para cada tipo de empresa los analistas hayan desarrollado metodologías analíticas específicas. El criterio de segmentación más lógico es el sectorial, ya que cabe pensar que aquellas empresas que desarrollan sus actividades en un mismo sector compartirán características estructurales.
En febrero de 1999, la composición sectorial del IBEX35 era la siguiente:
El resultado de este agrupamiento permite explicar por qué se ha dicho tradicionalmente que la bolsa española es muy sensible al ciclo de tipos de interés en relación a otros mercados bursátiles: prácticamente un 60% de la capitalización del IBEX corresponde a bancos y eléctricas, dos sectores cuya valoración depende en gran medida de los tipos de interés.
Vamos a examinar la metodología utilizada habitualmente para analizar los sectores de mayor especificidad, con el fin de familiarizarnos con ellos.

References: resolución 
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