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Timestamp: 2013-05-25 16:03:11+00:00

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Economía | El Blog de Almaes
Archivo de la categoría: Economía	19 marzo 2010 de almaes	No falte a la verdad, Señor González
28 febrero 2010 de almaes	¿Qué es un E.R.E?
El Expediente de Regulación de Empleo (ERE) “es un procedimiento administrativo-laboral de carácter especial dirigido a obtener de la Autoridad Laboral competente la autorización necesaria para suspender o extinguir las relaciones laborales cuando concurran determinadas causas y garantizando los derechos de los trabajadores”. Estos expedientes no siempre terminan con el despido, ya que también se contempla la opción de suspender temporalmente la producción o de reducir la jornada. Lo más frecuente es que lo inicie la empresa interesada, aunque la iniciativa también puede partir de los trabajadores a través de sus representantes legales, cuando se presuma que el hecho de no presentarlo pueda acarrearles perjuicios de imposible o difícil reparación. Ya sea a petición de la dirección o de los trabajadores, este procedimiento se sigue en la tramitación de las siguientes extinciones o suspensiones del contrato laboral:
2. Suspensión o extinción de la relación laboral por fuerza mayor
3. Suspensión de la relación laboral fundada en causas económicas, técnicas, organizativas o de producción.
4. Fin de la relación laboral por extinción de la personalidad jurídica de la empresa, sin posibilidad de continuidad empresarial.
En el caso de que el expediente lo inicien los trabajadores, el procedimiento es el mismo que cuando lo hace la empresa, pero en este caso son los representantes de los empleados quienes efectúan la solicitud a la Autoridad Laboral. Sólo se requiere que se acompañe la memoria explicativa de las razones por las que se inicia el procedimiento, y las pruebas que se estimen oportunas para acreditar los perjuicios que pudieran causarles y, en su caso, la comunicación efectuada al empresario y la contestación junto a la documentación.
Es obligatorio abrir un periodo de consultas mediante un escrito dirigido a los representantes legales de los trabajadores, durante el que se intentará negociar las mejores condiciones tanto para los empleados como para la empresa. La duración será de, al menos, 30 días naturales o de 15 en el caso de empresas de menos de 50 trabajadores, aunque no será necesario que transcurra este tiempo si antes las partes llegan a un acuerdo. En el caso de suspensión del contrato, la duración será en todo caso de 15 días.
La empresa y los representantes legales de los trabajadores, según fuentes ministeriales, deberán negociar de buena fe con vistas a la consecución de un acuerdo que requerirá la conformidad de la mayoría de los miembros del comité o comités de empresa, de los delegados de personal, en su caso, o de representaciones sindicales.
Una vez finalizado el periodo de consultas, el resultado se comunicará a la Autoridad Laboral, que resolverá el expediente de regulación de empleo. Si el período de consultas ha finalizado con el acuerdo de las partes, se dictará una resolución motivada autorizando la reducción de la jornada laboral, la suspensión o la extinción de las relaciones laborales. En ella se recogerá la fecha de los efectos, las indemnizaciones que corresponden a los trabajadores y la declaración de la situación legal de desempleo de las personas afectadas. En los casos de reducción de jornada, la Autoridad Laboral podrá establecer el pago delegado por la empresa de las prestaciones por desempleo.
Si se aprecia que hay fraude, coacción o abuso de derecho en la conclusión del acuerdo, se remitirá a la Autoridad Judicial por si es necesario declarar su nulidad. Lo mismo ocurre si la Autoridad Laboral estima que con el acuerdo se pretende obtener de manera indebida las prestaciones por desempleo de los trabajadores afectados.
Si el período de consultas finaliza sin acuerdo de las partes, la Autoridad Laboral dictará una resolución estimando o desestimando en todo o en parte la solicitud. Incluirá, como en el caso anterior, la fecha de los efectos, las indemnizaciones a los trabajadores en los casos de extinción de sus relaciones laborales y la declaración de la situación legal de desempleo cuando proceda.
Si el expediente fuera promovido por una causa de fuerza mayor, la Autoridad Laboral, “una vez constatada su existencia, procederá en el plazo de cinco días desde la solicitud a la resolución del expediente, y surtirá efectos desde la fecha del hecho causante”.
Cuando se produzca la extinción de la relación laboral de los trabajadores con motivo del expediente de regulación de empleo, la indemnización será la que hayan acordado las partes durante el periodo de consultas. En todo caso, los trabajadores percibirán como mínimo 20 días de salario por año de servicio, prorrateándose por meses los periodos de tiempo inferiores a un año hasta un máximo de 12 mensualidades. El Fondo de Garantía Salarial (FOGASA) abonará el 40% de la indemnización mínima cuando se trate de empresas de menos de 25 trabajadores.
De acuerdo a la resolución aprobada, las personas trabajadoras deben tener en cuenta las posibles acciones de la empresa:
Extinguir los contratos de trabajo y hacer efectivas las indemnizaciones fijadas.
Cuando se trate de expedientes de regulación de empleo de empresas no incursas en procedimiento concursal que incluyan trabajadores con 55 o más años de edad que no tuvieran la condición de mutualistas el 1 de enero de 1967, existirá la obligación de abonar las cuotas destinadas a la financiación de un convenio especial de Seguridad Social.
Suspender los contratos de trabajo cuando ésta sea la resolución aprobada. En estos supuestos, la empresa está obligada a cotizar a la Seguridad Social la parte de la empresa por los trabajadores afectados y durante todo el periodo de duración de la suspensión.
En los casos de reducción de la jornada, deberá interrumpir la relación laboral de forma intermitente el número de horas al día o de días a la semana o al mes aprobada. La empresa deberá cotizar a la Seguridad Social la cuota patronal de estos periodos de inactividad por los trabajadores afectados.
Abonar las prestaciones por desempleo en pago delegado cuando así lo fije la resolución, y reintegrarse del mismo por el procedimiento correspondiente.
En el caso de no estar de acuerdo con la resolución dictada, la empresa puede recurrirla.
La capacidad de actuación del trabajador es bastante más reducida. En los casos en que se apruebe la reducción de la jornada, la suspensión o extinción de la relación laboral, el trabajador podrá:
Recurrir contra la resolución adoptada si no está de acuerdo con ella.
Solicitar su prestación por desempleo ante el Servicio Público de Empleo.
Ahora ya sabemos más sobre un E.R.E., nunca está de más por si algún día, ojalá no, llama a nuestra puerta.
Os dejo un enlace para que podáis calcular la indemnización por despido que os correspondería: Calcular el importe de tu finiquito por despido
Y un vídeo que me ha proporcionado verdadero asco.
E.R.E. Expediente Regulación de Empleo
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Publicado en Economía	| Etiquetado Crisis, Desempleo, Reflexiones	| 2 comentarios
22 febrero 2010 de almaes	Calcula tu pensión de jubilación
Para conocer su importe sólo hacen falta las últimas nóminas y la información sobre las cotizaciones anteriores que proporciona el INSS
Pocos somos los que nos hemos parado a pensar cuánto dinero nos quedará al mes como pensión de jubilación. Por descontado cuando eres un joven trabajador ni te lo planteas. Sólo cuando nos quedan unos pocos años para ello, nos empezamos a inquietar y nos interesamos haciendo preguntas y recabando toda la información posible. Algunos, quizás por desconocimiento o despreocupación, nunca se lo plantean y reciben la pensión sin conocer realmente si está bien calculada. Si tu lector eres de lo que está próximo a la jubilación, o tienes a algún familiar o conocido que esté cercano a ella y quieres ayudarle, la guía que viene a continuación te ayudará a efectuar los cálculos necesarios para obtener la cuantía de la pensión por jubilación. Obtendrás una cifra muy aproximada, puesto que la cuantía se determina en función de las cotizaciones de cada beneficiario a la Seguridad Social. El cálculo es idéntico en todos los regímenes, (General, Autónomos, Agrario…) Y no os asustéis, no es difícil calcular la pensión si sigues correctamente todos los pasos. Ánimo.
Fuente, Finanzas Consumer Eroski
El sistema público de pensiones de jubilación está pensado para cubrir la pérdida de ingresos que sufre una persona al retirarse. Los trabajadores afiliados a la Seguridad Social pueden beneficiarse al finalizar su actividad laboral de las llamadas pensiones “contributivas”, es decir, de aquellas reservadas para los ciudadanos que han contribuido a mantener el sistema. Para acceder a ellas es necesario reunir ciertas condiciones de edad y un grado mínimo de cotización.
Entre los requisitos generales se encuentra el de estar afiliado y en alta o en situación de alta asimilada en la Seguridad Social (desempleo total y subsidiado o paro involuntario una vez agotada la prestación, siempre que se mantenga la inscripción como parado en el INEM); tener cubierto un período mínimo de cotización de 15 años, de los cuales al menos dos deben estar comprendidos en los últimos 15 años inmediatamente anteriores a la fecha del cese en el trabajo (o el día de la solicitud de la pensión, en caso de alta asimilada); tener cumplidos 65 años y dejar de trabajar. También se puede acceder a la jubilación, aunque no se esté en alta o alta asimilada, siempre que se hayan cumplido 65 años y se acredite el período mínimo de contribución a la Seguridad Social (15 años).
Proporcionalidad con las cotizaciones:
Las pensiones pretenden guardar cierta proporcionalidad con las cotizaciones pagadas durante la vida laboral. Así, la cuantía de la pensión de jubilación dependerá en cada caso de la cantidad de años cotizados y, según cuantos sean, se aplicará un porcentaje sobre su base reguladora. Este concepto es la piedra angular del importe de las pensiones, del que se obtiene la cantidad final. Veamos cuáles son los pasos que da el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) para determinar la pensión que le corresponde a cada jubilado:
La base reguladora es el cociente que resulta de dividir por 210 las bases de cotización del interesado durante los 180 meses inmediatamente anteriores a la jubilación. La base refleja “lo que el trabajador ha pagado”, y aparece en la nómina (el justificante en el que constan todos los elementos que conforman el salario y que entrega la empresa como recibo) real de cada empleado como “base de cotización”. Se contabiliza 180 veces porque es el número establecido, en concreto se refiere a las mensualidades que corresponden a 15 años, y se divide por 210 porque serán 14 las pagas anuales que otorgue la Seguridad Social al pensionista cada año. Resumiendo, puede decirse que la base de cotización de 15 años se multiplica por 12 (el número de meses al año que se ha pagado a la S.S. porque el importe correspondiente a las pagas extras se prorratea) y se divide por 14 para obtener la base reguladora.
Para hallar el valor mensual en euros de la pensión se suma el valor nominal (la cifra exacta que consta en la nómina en el apartado de base de cotización) de los dos últimos años que se ha cotizado a la Seguridad Social. Luego se suma lo que ha cotizado el trabajador durante los 13 años inmediatamente anteriores (que han de ser consecutivos), pero antes de hallar el total, la cuantía de estos 13 años (no de los dos previos a la jubilación) ha de ser actualizada conforme a las subidas del IPC.
Una vez que se hayan contabilizado los años cotizados -se suman todas las cotizaciones, independientemente de si se han realizado en el Régimen General o en el de Autónomos- y en función de su número se aplicará un determinado porcentaje sobre la base reguladora para estipular la cuantía de la pensión. Así, por ejemplo, con quince años cotizados se aplica el 50%; con 25 años, el 80%; hasta llegar al 100%, que corresponde a 35 años cotizados o más. Siempre que hablemos de una jubilación a los 65 años y en el Régimen General, puede decirse que con 35 años cotizados se cobra el 100% y que por cada año cotizado por debajo de esta cifra se descuenta un 2% de la base reguladora. En el Régimen Especial de la Minería del Carbón el 100% se alcanza a los 45 años, por ejemplo, y hay otras muchas excepciones.
A partir de los 60 años los trabajadores por cuenta ajena pueden acceder a la llamada ”jubilación anticipada” siempre que “procedan del paro”; si han sido despedidos de su empleo. En estos casos se produce una reducción en la cuantía del 8% por cada año de anticipación, salvo que el interesado haya cotizado 40 años o más, en cuyo caso la reducción será del 7% cada año.
Una vez hechos todos los cálculos, si el resultante es una pensión que se encuentra por debajo de la pensión mínima establecida, se establecerán los complementos precisos para llegar al importe mínimo. La pensión mínima de jubilación para las personas de 65 o más años con cónyuge a su cargo será de 10.152,80 euros anuales en 2010. si la persona jubilada tiene 65 o más años y carece de cónyuge recibirá una pensión mínima de 8.229,20 euros. Por otro lado, el importe máximo para este año 2010 es de 2.466,20 euros mensuales, sin perjuicio de las pagas extraordinarias, que tendrán el mismo límite.
Según fuentes del INSS, la pensión de jubilación se reconoce y se calcula en todos los regímenes de manera idéntica al Régimen General, con la salvedad de que en los regímenes por cuenta propia no se integran las lagunas de cotización en el período tomado para la base reguladora ni se contempla la jubilación parcial, que está pendiente de desarrollo reglamentario.
Un ejemplo facilitará la comprensión de este cálculo:
Imaginemos que un trabajador que acaba de cumplir 65 años y que cuenta con 35 años de cotización se jubila el 31 de diciembre de 2010. Para obtener su base reguladora, se tomarían los valores nominales de la base de cotización de su nómina de los años 2010 y 2009, mientras que desde 2008 hasta 1996 se revisarían los importes con la correspondiente acumulación del IPC.
Pongamos por caso que la media resultante de su base de cotización tiene un valor de 1.000 euros. Como ya se ha dicho, para obtener su base reguladora se multiplica por 180 (1.000 X 180 = 180.000) y el resultado se divide entre 210 (180.000 : 210 = 857,1).
Como se trata de un trabajador con derecho a una pensión equivalente al 100% de su base reguladora, el importe mensual de su prestación por jubilación sería justamente de 857,14 euros.
Si tuviera 34 años cotizados le correspondería el 98% del total, es decir 839,96 euros.
Si tuviera 64 años y 40 años cotizados su pensión quedaría reducida en un 7%, es decir, el 93% de la base: 797,01 euros al mes.
Si tuviera 60 años y 35 años cotizados, su paga mensual quedaría reducida en un 40% (8% por cada año que le falta hasta llegar a los 65), es decir, cobraría el 60% de lo que le hubiera correspondido de haberse jubilado 5 años después: 538,26 euros.
La prejubilación o jubilación anticipada “jurídicamente no existe. Quien accede a ella ha de proceder de un ERE (Expediente de Regulación de Empleo) y la indemnización que recibe por su despido está pensada, en teoría, para “reponer las cotizaciones que le quedan de la Seguridad Social” y así subsanar la diferencia con la pensión que le hubiera quedado en caso de ser íntegra.
Es importante determinar el régimen concreto por el que se accederá a la pensión si se ha cotizado a varios regímenes durante la vida laboral, por la posibilidad o no de anticipar la edad de jubilación. Si se ha cotizado a distintos regímenes, en primer lugar reconocerá la pensión el régimen en el que el interesado esté dado de alta en el momento de jubilarse, siempre que reúna en el mismo todos los requisitos. Si no le corresponde el derecho a jubilarse por ese régimen, se aplicará la misma formula en los regímenes a los que haya cotizado anteriormente. Si en ninguno de ellos se acreditan las cotizaciones necesarias, se optará por aquel en que el interesado acredite mayor número de cotizaciones.
El INSS dispone de un teléfono gratuito de atención ciudadana, el 900 16 65 65, en el que se atienden todo tipo de consultas relacionadas con las pensiones de jubilación y los periodos de cotización. Quienes atienden este servicio tienen acceso a los archivos oficiales y si no pueden resolver en ese mismo momento las dudas de la persona que ha efectuado la llamada, le remitirán a la oficina más cercana a su domicilio.
También la página web de la Seguridad Social facilita la información para que cualquier ciudadano pueda conocer cuál es la cuantía de las prestaciones a las que tiene derecho. En estas páginas aparecen las instrucciones para descargar el programa de cálculo, los requisitos para acceder a ellas, dónde y cómo solicitarlas, su importe, duración y revalorización. Además, existe a disposición del ciudadano un apartado del pensionista que permite ahorrar a los usuarios algunos desplazamientos, puesto que en él se obtienen formularios para solicitar prestaciones y certificados.
El consejo general que ofrecen estas páginas oficiales es que siempre que una persona se aproxime a la fecha de su jubilación debe estar muy “atenta” para reunir toda la documentación, y que las gestiones de solicitud de su pensión sean llevadas a cabo correctamente. Algunas de las recomendaciones que deben tener en cuenta los futuros jubilados son las siguientes:
Guardar las nóminas, sobre todo las de los últimos 2 años, para cotejar la base de cotización mes a mes con la documentación que enviará el INSS al solicitante con unos 6 meses de antelación. Para evitar dudas se pueden pedir las cotizaciones de cada mes a la Seguridad Social. Resultará beneficioso para el trabajador que su base de cotización sea lo más aproximada a su sueldo, es decir, que su empresa cotice por su salario real.
Asesorarse y reunir toda la documentación (certificación de la/s última/s empresa/s en las que ha trabajado, justificantes de pago de cuotas si el interesado es un profesional autónomo, certificados del INEM si está en desempleo…).
Informarse sobre la aplicación de los subsidios que le corresponden y los impuestos que se le van a aplicar.
Si se llega a la jubilación con un despido, es conveniente revisar el finiquito para reclamar la subsanación de errores al momento.
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31 enero 2010 de almaes	Los salarios no son los culpables

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