Source: http://ennombredelayui.blogspot.com/2009/
Timestamp: 2017-10-24 11:05:27+00:00

Document:
SALVEMOS el Ayuí: 2009
Acceda aquí al fallo que declara la nulidad absoluta del Decreto 1439/09:
http://www.proteger.org.ar/download/archivos/fallo-amparo-ctes-ibera-ayui.pdf
Mercedes, Corrientes, 10 de Diciembre de 2009:
Los funcionarios, los empresarios y el núcleo de pseudo-científicos promotores de la intentona por represar el curso del Arroyo Ayuí Grande para dejar 8.000 hectáreas de bajo las aguas de un inmenso lago artificial tenían la jugada perfectamente montada. El viernes 4 de Diciembre harían la Audiencia Pública en Mercedes (un requisito indispensable según el Código de Aguas de Corrientes), el lunes 7 se firmaría la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), que ya estaba previamente escrita, al igual que el Decreto del Gobernador, firmado apenas horas más tarde, y antes de entregar el sillón de la gobernación a su primo Ricardo Colombi.
Sin embargo, hicieron caso omiso de una y otra cosa. No transcurrieron ni siquiera 24 horas hábiles para responder, o esperar el fallo de la justicia (que en este caso se demoró en exceso…). Desde el ICAA no llegaron siquiera a redactar el acta de la Audiencia, cuando ya tenían aprobado todo. Aún con la oposición de 3.200 firmas presentadas en el simulacro de audiencia.
El amanecer del nuevo día es para los empresarios del Ayuí, y la ciudadanía correntina, con nuevo Gobernador y una represa inescrupulosamente habilitada… La gran pregunta es ¿Cuál será ahora la conducta del nuevo gobierno? ¿Y cual la de la Justicia correntina?
Por Sebastián Barbará
Absurdo, desatinado, oscuro, irracional, disparatado, necio, anacrónico; la lista de adjetivos podría continuar hasta agotar los recursos léxicos del idioma y, aun así, es probable que no se pudiera calificar con adecuada precisión al proyecto de megarrepresa Ayuí Grande. Y si tal es la circunstancia del proyecto, ¿qué decir de los argumentos esgrimidos en su defensa? ¿Cómo abarcar cabalmente, desde la lengua, esa puesta en escena montada bajo el aspecto de audiencia pública? ¿De qué manera hacer que quien recorra estas líneas logre hacerse una idea de lo acontecido? El desafío no es menor, sobre todo cuando, de manera obscena, ha quedado en claro que hay mucha, demasiada gente que no está dispuesta a hacer el más mínimo esfuerzo en comprender ciertas cosas; tal vez por incapacidad, tal vez por una acotada concepción de las conveniencias particulares y generales. Pero es posible que un relato más o menos aplicado de los sucesos, las circunstancias y las significaciones contribuya a que algunos adviertan la manada de elefantes que pasa frente a ellos, a que otros recuperen la vergüenza, y a que se corran algunos velos maliciosos y los miopes, que son muchos, puedan ver con algo más de claridad.
En principio, más allá del grotesco show resultante, es menester aclarar que esta audiencia pública estuvo viciada desde la misma convocatoria, ya que según un magistrado provincial, la misma no reunía los requisitos legales necesarios. A ello se agrega el hecho de haber sido convocada por un gobierno saliente, pocos días antes de caducar y que, más allá de su vigencia legal, carece totalmente de legitimidad política tras la aplastante derrota sufrida en las urnas; circunstancia quizás más degradante que la figura del "lame duck" yanqui y que debería instarlos a abstenerse de tomar decisiones temerarias en temas tan controversiales. Pero, al cabo, el proyecto ha mostrado un severo desapego al cumplimiento de la ley desde su misma concepción, por lo tanto, hay que reconocer que, en este sentido, sus impulsores se conducen con gran coherencia.
Asistí al acto público esperando escuchar precisiones técnicas acerca del proyecto en cuestión, algo que vengo esperando desde bastante tiempo; pero, en cambio, me encontré con un montaje publicitario que no era sino una extensión de la campaña propagandística conque nos vienen bombardeando y distrayendo a fin de desviar la atención de las cuestiones centrales que están en discusión y, de ese modo, llevar el debate al terreno que les conviene, aun cuando, en ese punto, ya se trate sobre temas que nadie puso -ni pondría jamás- en discusión. Pero sabido es que el sentido común es el menos común de los sentidos; que la mediocridad prohijada por las deficiencias educativas se generaliza cada vez más y la primacía de los intereses mezquinos lleva a optar por salidas facilistas, a pensar proyectos corroídos por la inmediatez y una avidez desenfrenada por el lucro, sin medir convenientemente las posibles consecuencias de los propios actos.
Allí donde debió prevalecer el discurso técnico e informativo, reinaron discursos tribuneros, propios de demagogos y políticos de medio pelo; si bien, de a ratos, tomaba la palabra alguien cuyo discurso hubiera despertado la envidia del mejor vendedor ambulante, si hubiese estado presente. Y si resultó más que patético observar la manera en que la mayoría de los presentes se dejaba arrastrar hacia el pantano de una discusión estéril, no le fue en zaga el obsceno exhibicionismo del desfile de voluntades adquiridas, que abarcó a empresarios de toda talla, comerciantes, trabajadores, "periodistas" y hasta algún científico de pretendido prestigio, todos quienes en ningún momento pudieron disimular el guión mal aprendido, la ausencia de espontaneidad, la obligación por nobleza, o la escasez de racionalidad en sus alocuciones. Pero como en toda pantomima no deben faltar los payasos, aquí los hubo y en cantidad; y subieron a escena ya fuera para descalificar, arengar, apoyar con cuanto argumento estuviese a mano y sonara más o menos importante, o simplemente para lo que mejor saben hacer, esto es, hacer reír, cumpliendo a rajatabla con el requisito principal de todo fantoche: no tener miedo al ridículo. Todo aquel que pretendió volver la discusión a su cauce recibió pronta respuesta negativa de parte de la claque, a todas luces patrocinada por quienes intentan imponer el proyecto, y que se sumó al grotesco aportando una manifiesta mediocridad que la llevó a vitorear, por no comprender del todo, algún discurso con tendencia más bien crítica. Tan burda fue su actuación que hasta dio lugar a que algunos purgaran su conciencia instando a respetar las disidencias; porque una cosa es violar la Constitución y las leyes, pero mucho cuidado con transgredir la etiqueta de una audiencia pública.
Con todo, apenas un par de horas de presenciar el acto bastaron para sacar conclusiones y plantearse algunos interrogantes, a saber:
- Las argumentaciones apuntaron a defender el trabajo, como si alguien, en algún momento, hubiese abogado por el ocio y la desocupación. Que se entienda de una buena vez: nadie les niega que puedan desarrollar libremente sus deseos de trabajar, tan sólo se les exige que lo hagan, como corresponde, dentro del marco de la ley; sin avasallar los derechos de otros. Nadie se opone al cultivo de arroz, lo que está en discusión es el cómo, esto es, la forma en que se lo debe desarrollar; y volvemos a lo principal: hay que ajustarse a derecho. Si existen proyectos alternativos que, de igual modo, traerían el sinfín de beneficios pregonados como leitmotiv del proyecto ¿por qué insistir en algo tan monstruoso y controversial?
- La interpretación del concepto de “trabajo” resultó más que llamativa: pude enterarme de que “trabajar” es “trabajar” si y sólo si implica levantarse temprano (más precisamente, a las 4:00 AM) y realizar algún tipo de esfuerzo físico. Todo lo demás, queda reducido a “Mirar pajaritos”. Quizás, algún día, quienes así lo entienden puedan comprender que dentro del conjunto de actividades que arbitrariamente han quedado englobadas en tal denominación, se encuentran aquellas que han logrado sacar a la especie de las cavernas, aquellas que han sido y siguen siendo el motor del progreso en todos los campos de la actividad humana, incluso el trabajo; porque si el mundo ha avanzado en diversos aspectos, poco tuvieron que ver en ello los perritos de sulqui y las mulas de carga, y mucho aportaron los pensadores. En cualquier caso, lo que quedó más que claro es que hay muchos que no están haciendo trabajar demasiado a sus cerebros; porque tanta unanimidad es sospechosa; sabido es que, si todos piensan lo mismo, quiere decir que algunos no están pensando.
- Como es público y notorio que escasean argumentos legales y técnicos a favor del proyecto, no faltó quien acudiera a la mística, desempolvando argumentos que fueron verdades absolutas hasta hace, tal vez, un siglo. Pero es comprensible, siempre es mejor, es más tranquilizador, tener a un dios de su lado; sobre todo un dios pretendidamente omnipotente que sostenga el perimido paradigma antropocentrista y mande dominar absolutamente todo; y que, de puro misericordioso, perdonará todas y cada una de nuestras faltas, aún cuando estas sean cometidas con plena conciencia de que se está procediendo mal. Y si acaso faltara algo, Dios proveerá; y si algo fallara, Dios sabrá por qué hace las cosas; y si extinguimos alguna especie, Dios lo quiso; y sus caminos son misteriosos; y hágase su voluntad así en la tierra como en el agua, esto es, en el agua del Ayuí. La ignorancia de las masas siempre fue redituable para los poderosos y, muchas veces, ignorar o fingir que no se sabe exime de culpas; porque el saber, el tomar conciencia de las cosas, implica asumir responsabilidades; entonces, es mejor que sea la voluntad de Dios, porque entonces la culpa se dispersa, es de todos y, cuando es así, la culpa es de nadie. Pocas cosas son tan ridículas como querer profundizar un modelo de producción que se ha agotado nada menos que por poner en peligro la misma supervivencia de nuestra especie; en especial cuando el mundo se dispone a discutir, precisamente, la necesidad de un cambio de paradigma productivo que intenta relocalizar al hombre en el contexto planetario.
- Un argumento recurrente en la propaganda pro megarrepresa ha sido el hambre mundial y la necesidad de producir alimentos para paliarlo. Pero tan grande es el corazón de la U.T.E. que lo ha convertido casi en la razón única de su proceder y, aparentemente, la sola conciencia acerca de la existencia de este flagelo los ha sumido en un estado de premura y emoción violenta que les ha hecho olvidar algunas realidades: que el problema del mundo no es la escasez de alimento, sino la injusta y desproporcionada distribución de los mismos, y eso es algo que no lo solucionará el proyecto Ayuí Grande; o que para hacer el bien es desaconsejable elegir el camino del mal, como lo es el violar los contratos de convivencia que acuerdan las sociedades (leyes). Por si quedara alguna duda, baste recordar que quienes actúan movidos por sentimientos altruistas jamás se valen de cualquier medio para conseguir sus fines, porque esa misma conciencia moral que genera el impulso de hacer el bien exige obrar bien en cada instancia hasta lograr el objetivo; y, por el contrario, quienes persiguen fines mezquinos, reñidos con el bien común, nunca vacilan en valerse de cualquier medio para satisfacer sus intereses.
- Para quienes no tengan el corazón tan grande, también hay razones de peso: la promesa de trabajo a mansalva y una producción de riqueza cuyo derramamiento propiciará el bienestar económico de Mercedes. Ante ello volvemos a la ineludible verdad de que, con proyectos alternativos, se podría lograr exactamente lo mismo; pero antes que eso, existen razones para dudar del verdadero destino de la riqueza que se estima podrá generarse. Y es que, en el mes de Abril de 2009, una nota de Jorge Lanata publicada en el diario Crítica y de la que se hicieron eco otros medios (salvo los pertenecientes al Grupo Clarín, ya se verá por qué), relataba el caso de un agente financiero de nacionalidad argentina, quien trabajaba administrando los modestos ahorros de algunos connacionales en la colosal financiera JP Morgan, con asiento en los Estados Unidos. Algunas desprolijidades en el manejo de ciertos fondos hicieron que el mencionado agente se entregara a la justicia en carácter de “arrepentido”, por lo cual entregó una lista de su cartera de clientes, quienes a partir de la intervención judicial están bajo investigación por lavado de dinero y evasión impositiva. Algunos de los nombres que figuraban en dicha lista como propietarios de cuentas ciertamente millonarias son harto conocidos: Ernestina de Noble (propietaria de Clarín) y José Aranda, miembro del directorio de Grupo Clarín; aunque por estas tierras sea, quizás, más conocido por ser el propietario de la empresa Copra S.A., la cabeza más visible de la U.T.E. y tal vez la principal impulsora del proyecto Ayuí Grande. Entonces, inevitablemente, surgen interrogantes: ¿Qué destino tendrán las harto pregonadas ingentes ganancias de la producción de arroz? ¿Habrá un retorno en inversión genuina para Mercedes o se producirán millones para que alguien siga fugando capitales del país hacia sus ya sustanciosas cuentas off shore?
Y los planteos podrían seguir, porque, por ejemplo, nadie parece haberse acordado de que miles de nuevas hectáreas de arroz u otros cultivos requerirán toneladas de agroquímicos, que varios estudios están señalando como cancerígenos y cuya aplicación resultaría en la presencia de una nube tóxica a un tiro de piedra. Muchos de quienes dejaron la propia dignidad frente al micrófono en la audiencia pública con el fin de defender el proyecto son productores agropecuarios, miembros de un sector que, razonablemente, se ha desgañitado reclamando, al gobierno nacional, reglas de juego claras y justas; pero no obstante, no han vacilado en dar apoyo a quienes abiertamente pretenden avasallar las normas vigentes en un espectro que va desde la Constitución Nacional hasta el Código de Aguas de la provincia ¿La coherencia? Bien, gracias. Ni qué hablar de un gobierno provincial que se ha mostrado más cercano a pasar a formar parte de la U.T.E. que de defender las leyes que fundamentan su propia existencia.
¿Qué expectativas despierta el recambio gubernamental? pues, aunque la primera evidencia nos muestra una abierta desobediencia al mandato recibido en las urnas, cualesquiera hayan sido los motivos, la esperanza de que alguien se decida a observar el cumplimiento de la ley -al cabo eso es lo que se jura al asumir- siempre estará presente; de lo contrario, ya nada justificaría estas líneas. Porque si el pueblo asiste a una tragedia que arteramente es representada en clave de pantomima, y se da el caso de que no consiga notar la diferencia o, peor aún, que lo acepte mansamente y a conciencia, entonces quiere decir que, como sociedad, tenemos un grave problema. Y es algo que no lo arregla el director de la obra por sí solo, necesariamente debe participar el público. Pongamos manos a la obra.
La audiencia comenzó a las 7 de la tarde con la presentación del proyecto y su Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), enfocando casi exclusivamente los beneficios materiales que serían derramados por el proyecto en la ciudadanía, a través de 1.300 puestos de trabajo. El dato curioso apareció cuando los técnicos agrónomos mencionaron la superficie de irrigación que podrían lograr con la represa, porque de 28.000 hectáreas, promocionadas hasta entonces y en ediciones anteriores, pasaron a un vago “15 o 20 mil hectáreas” (que luego se acomodó en 15.000 has durante las siguientes presentaciones). Sin embargo, los puestos de trabajo nunca dejaron de ser los originales 1.300… Quedó una pregunta latente ¿Habrían olvidado actualizar esta cifra, o 28.000 hectáreas proveerán de igual trabajo que 15.000?
“Estos apoyos son entendibles ¿Quién no quiere más trabajo, más dinero circulando en el pueblo, mejores oportunidades locales para evitar la migración de jóvenes que caracteriza a Corrientes?”. Pero al ocultar deliberadamente los daños ambientales y sobrepasar las leyes vigentes, empleando sofisticada cosmética, las empresas –e incluso el Gobierno–, obraron de manera irresponsable, creando expectativas en la gente y una lógica demanda que luego resulta perfectamente manipulable. Ansiedad, angustia y más tarde reclamo y hasta agresividad hacia los eventuales “detractores”, se convierten en armas convenientemente empleadas por los impulsores del proyecto.
En el transcurso de la audiencia, que tuvo al Ing. Ricardo Freire (Copra) al comando de los controles, fueron apareciendo en escena distintas expresiones de apoyo: los fabricantes de maquinaria, repuesteros, camioneros, trabajadores rurales, contratistas, consignatarios, profesionales. Un conocido comerciante local confesó: “Me vinieron a buscar varias veces para firmar, y lo hice… una, porque imagino que darán más trabajo, otra, porque no quiero que me lo saquen ahora”.
¡Hasta un sector (no menor) de la prensa proveyó un comunicado de apoyo!, algo que resultó insólito tomando en cuenta el principio de “imparcialidad” que debe regir su ética cuando un tema se presenta con posiciones encontradas en la sociedad. Para ciertos observadores, los contratos de publicidad de los distintos medios resultaron mandatorios. Hay que decir, en favor de muchos periodistas que no por ello dejaron de publicar, en las últimas semanas, los comunicados a favor del Ayuí que sistemáticamente proveyó la Fundación Iberá pagando “cero peso” en materia de publicidad y alquiler de espacios.
“Es que esta es una campaña que hacemos sin presupuesto alguno”, explicó el presidente de la entidad Enrique Lacour, “ninguno de nosotros cobra nada, ni aun los profesionales que nos asesoran, biólogos y abogados de prestigio y trayectoria. Tenemos por principio no pagar un solo espacio en la prensa, y sin embargo, la gente y los medios están ávidos de nuestras noticias vinculadas a este tema del que la sociedad parece presa. Muchos piensan que esto es una barbaridad, pero simplemente no se animan a decirlo”.
“Nuestros detractores, que son unos pocos, dicen que vamos a inundar el Iberá… Pues eso es FALSO”… “Dicen que se inundarán 137 km de costas, cuando en verdad son 137 has de bosques”… , FALSO. Y siguió de esa forma durante algunos minutos, advirtiendo sobre la manipulación a cargo de los defensores del Ayuí (algunos de los cuales en la sala tomaban nota para más tarde señalar tal bajeza al ingeniero).
Adámoli podía dedicarse a eso ya que las garantías de fundamentar una represa ambientalmente neutra, o aún beneficiosa, vendrían de la mano de un audiovisual enviado por el Dr. Otto Solbrig (Emérito de la Universidad de Harvard) –aunque habría que decir “supuestamente enviado” para salvar el prestigio del conocido biólogo–, que sorprendió por su excelente factura, musicalización, mezclas de imágenes y enfática locución. Sin embargo, a la hora de mencionar la biodiversidad de la zona, por ejemplo “a las aves que se verían beneficiadas”, mostraba una cotorrita australiana. Los biólogos presentes concluían en silencio: “O a Solbrig no le enviaron el video, o de aves de la zona conoce poco…”
La retórica de los discursos –muchos de ellos redactados por personas diferentes de las que se encargaron de leerlos, cuestión que se evidenció por la cantidad de furcios devenidos de la escasa práctica en su lectura; además de convenientemente colocados al principio en orden preconcebido; pendulaban indefectiblemente del elogio a la Represa –como la panacea local del empleo–, al repudio a los “ecologistas”, a los que se trató de holgazanes, fanáticos, emisarios del imperio norteamericano, corruptos, facciosos y simuladores. Mayormente con la aclaración de que eran “unos pocos”…
De hecho, al menos en esa sala, eran efectivamente pocos. Es que estar allí para dar la cara era algo reservado para valientes, y hay que reconocer que no la pasaron muy bien. Cuando una de las primeras expresiones a favor del Ayuí apareció de la mano de Pedro Healy (que más que “ecologista” es un divulgador y dirigente de la ruralidad correntina), abucheos y faltas de respeto no se hicieron esperar (…”Agarrá la pala”, se escuchó entre otros improperios). La autoridad no intervino a tiempo, sino tibiamente y más tarde. El propio Ing. Adámoli, que había denostado previamente a los ecologistas, se encargo de pedir “un poco de respeto”.
Notable también fue la inmediata liberación de una extensa gacetilla de prensa, cuidadosamente labrada en base a los contenidos de una gran cantidad de discursos, a favor de la represa, donde ni la Impugnación presentada por la Fundación Iberá ni ninguno de los discursos en contra de la represa fueron expresados. En 5 páginas de sobreabundantes expresiones, apenas se dijo que los empresarios estaban satisfechos “considerando que las 7 u 8 personas que pusieron objeciones a lo largo de la noche no expusieron elementos técnicos vinculados al Proyecto en sí mismo, sino que hicieron cuestionamientos de tipo ideológico”. Para la gente que analiza un poco más del promedio, este no es más que un signo de debilidad en los argumentos.
Pues en adelante, los “siete u ocho”, productores, profesionales y ciudadanos comunes calificados de “ecologistas ideologizados”, alentados por otros 3.200 que firmaron en contra de que se haga esta represa (nómina que incluye perfiles de todo tipo y hasta un integrante de la Evaluación de Impacto Ambiental), y por los que por lógico pudor social, o temor a perder sus fuentes de ingresos, no se animan a mostrarse, pero aprueban desde el llano, están ahora tocando las puertas de la Justicia.
Discurso de Luis Picolini, productor arrocero de la baja cuenca del Miriñay y potencial afectado.
Discurso de Aníbal Parera en la Audiencia Pública por el Proyecto Represa Ayuí Grande.
Discurso de Enrique Lacour Presidente de la Fundacion Reserva del Iberá a titulo personal.
Qué alentador sería poder pensar que la crisis ambiental planetaria es una falsedad, que el calentamiento global, la explosión demográfica, la extinción acelerada de especies, la devastación a gran escala de los diversos ecosistemas, son una exageración de mal gusto de los llamados “ecologistas”. Que todo es una gran mentira armada por románticos, que quieren detener el progreso.
Lamentablemente esto no es así. Desgraciadamente, los que intentamos alertar sobre los desastres ambientales, tenemos razón. Y a algunos, nos gustaría estar equivocados, ya que eso significaría que la salud planetaria no está siendo drásticamente alterada por la acción humana. Que la huella del hombre sobre la naturaleza es inofensiva y que su capacidad destructiva es nula.
Pero al profundizar continuamente la cuestión, es decir, al estudiar atentamente a científicos,(a los que no se venden como mercancías), a los filósofos que profundizan en la realidad, a los políticos que piensan con visión de estadistas (que son los menos), o a gente común comprometida con la existencia, que han investigado responsablemente el tema, y no se someten a los intereses que deforman, convirtiendo al hombre en un engranaje sin sentido, todos concluyen en lo mismo: la crisis ambiental planetaria es un hecho, y si no hacemos algo urgente, los humanos, que somos los que la estamos provocando, también vamos a ser víctimas de ella. Cuando el desastre sea total, la naturaleza no va a perdonar a nadie. Caeremos todos, ricos, pobres, conscientes e inconscientes. Todos seremos víctimas de la irresponsabilidad humana.
Dados estos hechos que tienen alcance global, se impone con urgencia, un debate que este a la altura de la verdadera problemática ambiental. Porque pensamos junto al filósofo argentino Santiago Kovadloff que si “solo el afán de lucro sigue teniendo la palabra, la vida en la Tierra se extinguirá antes de lo previsto. El oportunismo y el desenfreno, matan”.
El proyecto de la mega-represa Ayuí es un claro ejemplo de esto. Transformar un ecosistema más de lo que el propio ecosistema puede tolerar, solo en función de intereses particulares, es un suicidio, y sin embargo, los representantes actuales del Estado correntino, en su rara mezcla de falta de idoneidad, ignorancia y complicidad, están a punto de permitirlo. Con esto, el daño que se le está por infringir a la naturaleza correntina va a ser irreversible. Pero hay otro daño vergonzoso: la claudicación de la potestad por parte de autoridades incompetentes al cuidado de los bienes públicos, como son los cursos de agua, en beneficio de intereses privados desmedidos. Tal es la estrechez de miras que intoxica a nuestros funcionarios, que ni siquiera logran la recomendación de Albert Camus para los males del mundo, “comenzar por no agravarlos”.
Sabemos que como sostiene Al Gore, los problemas ambientales son “una verdad incomoda”. Chocan contra intereses muy fuertes, contra costumbres muy arraigadas en la lógica social. Estos intereses, no se subordinan a la verdad del interés general, sino que luchan y están dispuestos a comprar voluntades, seducir y domesticar gobiernos e intentar torcer la ley para hacerse pasar por benefactores sociales.
En Corrientes, tenemos una gran ventaja, respecto de otros lugares en donde los cambios hacia la destrucción, ya han sido irreversibles. Pero simultáneamente, sufrimos una gran desventaja, la conciencia social está muy atrasada en comparación a la magnitud del problema que se viene. Desgraciadamente, en el presente, estamos tan acostumbrados a que los gobernantes nos defrauden que casi nos parece natural que así sea. En el caso, que autoricen la DESAPARICION del Ayuí, estarán defraudando al futuro, que seguro los va a juzgar desde un grado de conciencia mucho más elevado que el actual.
Por lo que hemos escuchado, la desaparición del Ayuí, es apoyada por muchas instituciones, obviamente, pensando en los beneficios económicos que promete dicho proyecto, y sin tener conciencia del costo ambiental futuro. Pero, ahora, en el presente, me pregunto…. si se habran asesorado legalmente para apoyarlo, como lo hemos hecho nosotros para rechazarlo; no estarán jurídicamente a la intemperie? ya que cuando las instancias judiciales correspondientes se expidan…. ¿no quedarían promoviendo el delito? No va a ser que nos veamos en la Corte Suprema de Justicia.
El progreso que destruye a la naturaleza, hace tiempo que dejo de ser tal.
No permitamos que las autoridades correntinas autoricen autos de fe contra la naturaleza, habilitando que se quemen parte de los bienes naturales de la provincia.
Por último, debemos recalcar que no estamos en contra de la producción, lugar que los simplificadores de la realidad, nos quieren hacer ocupar. Sí de las formas destructivas, como es este caso. Pero alentamos fervientemente las formas de producción sustentables.
Discurso de Horacio Cardozo en ocasion de la Audiencia Pública del Proyecto de Mega Represa en el Ayuí.
Quien les habla, lo hace en Defensa del Ayuí…. soy una de las muchas personas que quiere que el Ayuí siga existiendo como tal… pero reconozco que soy una de las pocas que lo expresa públicamente.
Lo hago como un ciudadano común, con el interés más genuino.
Quiero simplemente analizar el proceso de validación por lo cual ah pasado el proyecto...
Durante 4 años eh sido testigo, como se ha bombardeado mediáticamente a nuestra sociedad... Intentaron hacernos creer que esta represa es una suerte de milagro capaz de solucionar el hambre y la pobreza… esto, para mí es un acto de irresponsabilidad, es un asunto mucho más serio, más complejo y creo que merece un debate mucho más profundo. Pero la picardía se entiende cuando vemos que “el mensaje” coloca a las empresas en un lugar privilegiado de la discusión, los pone en lugar de nuestros salvadores y nos induce a mirarlos como tales.
... Señores ese lugar no se lo han ganado.
... Mensajes como “producimos alimento para el mundo” … “No al hambre si al Ayuí Grande” ... por favor, como si esto se tratase del “hambre“... se han hecho atrocidades “justificadas” por las causas mas nobles... se han librado guerras en nombre de la paz… por que la causa noble es el mejor camuflaje para ocultar el motivo real que es el negocio que hay detrás de eso”… Señores, si esto fuese por el hambre o para cambiar la realidad de nuestra provincia… si así fuese, creo que ya que todos deberíamos haber tenido muestras de un esfuerzo por ajustar el proyecto a niveles menos agresivos con el medio ambiente. Pero después de 4 años esa muestra nunca llegó… a estas alturas solo puedo pensar que solo interesa el negocio y la renta de las empresas.
Todos estos falsos mensajes, son claros síntomas de debilidad... intentan fortalecer la imagen de un proyecto que está anclado en las bases misma de la ilegalidad... su talón de Aquiles. Es justamente por eso que nos quieren convencer llenándonos de números, mareándonos con cifras, para que minimicemos su clara violación a las normas!
Un proyecto de esta magnitud claro que es importante para la provincia, pero de la manera que está hoy planteado conlleva un grave daño ambiental innecesario.
Un informe de Naciones Unidas declara que actualmente se produce alimentos no para 6 mil millones de personas, que es la actual población mundial, sino que lo hacemos para 12.000 millones… podemos alimentar a 2 planetas actualmente…. Que nos dice esto?... que el verdadero problema está en otro lado… debemos buscar políticas distributivas más equitativas, debemos luchar para que de alguna manera la pobreza deje de ser un negocio para unos pocos…
Necesitamos que de una vez por todas no se corte el hilo por lo más fino… y debemos exigir a los políticos y empresarios, más creatividad… mayor compromiso con nuestro futuro, y que no sea este difícil presente un “fierro caliente” con soluciones apuradas y vacías de compromiso.
No estoy a favor de esta represa, porque sencillamente, pienso como decía Richard Leaky: que... “El camino hacia la erradicación de la pobreza no puede pasar por la degradación medioambiental.
Debemos trabajar juntos en esas soluciones… que han de ser aquellas que no afecten la salud del planeta.
Una cosa más... A los que piensan que por producir “alimento y trabajo” adquieren derechos extraordinarios... les digo: “Están equivocados”. A los que quieren venderme este proyecto como la salvación de nuestra querida ciudad: “Gracias por los espejitos, No los quiero”.
Finalmente a los que promueven este proyecto les digo:
... Dentro de la Ley, TODO... Fuera de la Ley, NADA.
Lic. Guillermo Horacio Cardozo.
Escrito de la Abogada Dra. MARÍA BELÉN BLANCO presentado en la Audiencia Pública.
OPOSICIÓN AL PROYECTO PRODUCTIVO DE LA REPRESA AYUÍ GRANDE EN LA IV SECCIÓN DEL DEPARTAMENTO MERCEDES – FUNDAMENTACIÓN.-
ING. HIDRÁULICO Y CIVIL MARIO RUBÉN RUJANA
ADMINISTRADOR GENERAL DEL INSTITUTO
CORRENTINO DEL AGUA Y DEL AMBIENTE
MARÍA BELÉN BLANCO, Argentina, D.N.I. Nº: 25.208.648, con domicilio en calle Don Bosco Nº 585 de la ciudad de Curuzú Cuatiá, Provincia de Corrientes, de profesión Abogada, vengo por éste acto en legal tiempo y forma a presentar escrito de oposición al represamiento del Arroyo Ayuí, en el marco de la Audiencia Pública del proyecto productivo Ayuí Grande convocada por el ICAA.-
Texto y Fundamentación: “El paradigma de los últimos 400 años ha consistido en la agresión sistemática, planificada y organizada de la Naturaleza para extraerle todo lo posible en nuestro beneficio, mediante un proyecto científico técnico y mediante la operativización del saber, que nos produce frutos en términos de bienes y servicios. Ese modelo fue puesto en tela de juicio en 1972, en la Conferencia de Estocolmo. Momento en el que se incorporaron a nuestro discurso palabras como BIOCIDIO, es decir, la eliminación de la vida, de las especies; o GEOCIDIO, que significa matar la tierra, haciéndola incultivable, estéril, desértica. Hoy se habla también de ECOCIDIO, o sea, de la destrucción de los sistemas de hábitat humano, animal y vegetal. Se desarrolla, por tanto, un inmenso proceso de muerte del que todos somos víctimas y al mismo tiempo causantes de su mecánica.
Y es esto exactamente lo que queremos evitar los ecologistas en nuestro cotidiano vivir y hoy particularmente al intentar defender al Ayuí de la indolencia de la Unión Transitoria de Empresas “Represa Ayuí Grande”, que conforman Copra S.A., Pilagá S.A. (del grupo Adeco) y Tupantuva S.A.-
Pero no puedo desconocer que tras las agresiones a la naturaleza, a las clases sociales, a las minorías, al cuerpo, al niño, a la mujer, existe un poder político y económico que es sustentado ya sea por el Estado con su política de desarrollo industrial, agrícola, vial, urbano, energético o por las grandes compañías nacionales o transnacionales, que llevan a cabo planes sectoriales y globales dentro de ese paradigma de desarrollo acelerado, cuantitativo, ilimitado, sin miramientos y sin absoluto respeto por el resto de la humanidad. Son cuestiones políticas las que inciden cada vez que se instala una fábrica o se lleva a la práctica cualquier proyecto, tal como el que se pretende con la Mega-represa Ayuí Grande: por ello es preciso tomar en cuenta que si el proyecto agrede al medio ambiente, a la Naturaleza, si afecta a las poblaciones humanas, si tiene implicaciones para la devastación forestal, la afectación del agua, la eliminación de animales o de microorganismos y el desequilibrio ecológico de la región es menester evitar su puesta en marcha y hacer comprender a la clase política gobernante que es falsa la dicotomía: “recursos económicos versus preservación del medio ambiente”.
Señores es posible el desarrollo sustentable de la región. Es preciso desarrollar gestión responsable, planificada y una cultura del agua que permita una participación comprometida de la sociedad en su conjunto en la toma de decisiones con respecto al uso y manejo del recurso agua.
En la Declaración de Kioto los ministros reconocieron que para las naciones “el agua es la fuerza que impulsa el desarrollo sostenible, indispensable para la erradicación de la pobreza, el hambre, la salud y el bienestar de la humanidad”.
Con esto quiero decir que no me opongo a la siembra de arroz ni de cualquier otro cultivo, no me opongo a la creación de fuentes de trabajo, a la inversión de capitales privados en la provincia sino que me opongo a que el Arroyo Ayuí sea sepultado por un lago artificial doce veces más grande que el casco urbano de Mercedes, atravesando con un paredón el río Ayuí e inundando su lecho completo en un tramo de treinta a cincuenta kilómetros de costas, tal como lo explicó el biólogo Aníbal Fernando Parera infinidad de veces.
No puede desconocerse que el agua constituye uno de los elementos que integran el ambiente y que el acceso al agua es un derecho humano fundamental, razones más que suficientes para impedir que un cauce público como el Arroyo Ayuí sea represado para satisfacer los intereses mezquinos de un grupo de inversores privados ávidos de ganancias a costa de la afectación no sólo del Arroyo en el que pretende construirse la represa sino de la fauna y la flora del lugar, de los bosques nativos, de los suelos aledaños y del derecho de las generaciones presentes y futuras de gozar de un ambiente sano y equilibrado.
El agua siempre ha sido un vital recurso para el desarrollo socio económico cultural y por ende para el bienestar de la población. Es esencial tanto para las actividades industriales como para la agricultura. Pero a medida de que se logran avances tecnológicos, la demanda de agua potable es cada vez mayor generando, en consecuencia, escasez de agua disponible en el mundo y en ese contexto, la Argentina es considerada como la “potencia acuífera” del futuro y no podemos soslayar que la provincia de Corrientes atesora en su interior el tan preciado ORO AZUL, motivo de celo y envidia para tantas potencias económicas.
Por lo tanto, no es exagerado decir que el agua del Arroyo Ayuí constituye un recurso natural único, finito, estratégico, de fundamental importancia para la existencia humana en la provincia y el país, y como tal, es necesaria su defensa y protección y afortunadamente existe un conjunto complejo de normas que constituyen el “derecho de aguas” que lo permiten y que serán las mismas que impedirán que el represamiento del Ayuí sea una realidad.
En consecuencia, puedo afirmar que las supuestas ventajas económicas para la provincia y su gente, supuestos 13.000 puestos de trabajo no son nada comparados con la utilidad que reporta el devenir de las aguas del Ayuí por los Departamentos de Mercedes, Paso de Los Libres Curuzú Cuatiá, y Monte Caseros.
Los ríos, arroyos y sus cauces y toda otra agua que tenga o adquiera la aptitud de satisfacer el uso de interés general, constituyen Aguas de Dominio Público por ende corresponde al Estado velar por su debido uso y preservación de manera tal que todos los ciudadanos tengan igual acceso a sus beneficios.
Las políticas públicas no deben atender prioritariamente a intereses privados, que ven la explotación de los recursos hídricos desde una perspectiva inmediatista.
Lo que pretende hacerse con el represamiento del Ayuí no tiene precedentes en ningún Estado.
En el PREÁMBULO DEL AGUA puede leerse en su premisas 15 lo siguiente: 15. “Los proyectos de riego intensivo y de represas en gran escala son responsables por la inundación de centenares de miles de kilómetros cuadrados de suelo, que causan la salinización de otras regiones, usan la mayor parte de las reservas mundiales disponibles para abastecimiento de agua, desalojan forzosamente a miles de personas de sus casas y reducen los índices de pesca, destruyen los ecosistemas acuáticos y consumen grandes cantidades de recursos financieros.”
En consecuencia el uso eficiente del agua del Arroyo Ayuí no es una opción más, es la única y así lo prevé el Art. 57 del Código de Aguas de Corrientes (Decreto 191/01) al decir “Nadie podrá variar el régimen, naturaleza o calidad de las aguas, ni alterar los cauces naturales o artificiales ni su uso, sin previa autorización de la Autoridad de Aplicación, Y EN NINGÚN CASO, SI CON ELLO SE PERJUDICARE LA SALUD PÚBLICA, SE CAUSARE DAÑO A LA COMUNIDAD, A LAS CUENCAS, A OTROS RECURSOS NATURALES O AL MEDIO AMBIENTE. Tampoco se podrá obstruir los caminos de servicio de las obras hidráulicas, sin autorización de la Autoridad de Aplicación. Los infractores serán sancionados con multa prevista en el artículo 285 de este Código, o con sanción conminatoria de acuerdo al artículo 286 de este mismo cuerpo legal, según las características y circunstancias de cada caso.”. Las negritas y el subrayado me pertenecen.
En síntesis el Proyecto Ayuí vulnera no sólo los Artículos 17, 31, 41, 43, 75 inc. 17, 75 inc. 22 y concordantes de la Constitución Nacional, del Art. 67 de la Constitución de la Provincia de Corrientes, la Ley General de Ambiente Nº 25.675, Leyes Nacionales 25.675, 26.160, Ley Nº 25.688- Régimen de Gestión Ambiental de las Aguas, Ley de presupuestos mínimos. Ley Nacional Nº 26.331 y su Dec. Reglamentario Nº 91/2009, y de las Leyes Provinciales N° 2.903, 4.731 y 5067 sino el más elemental de los derechos, el derecho a la vida misma ya que poco le importa la desaparición del ciervo de los pantanos, el aguará guazú o el lobito de río o de las especies arbóreas de la región como así tampoco el derecho inalienable de todo ser humano de usar y gozar de todo lo que Dios nos ha dado en calidad de préstamo con el deber de preservarlo para las generaciones venideras.
Para terminar quiero compartir con Uds. con el objeto de mover a reflexión el siguiente texto del estadista Mikhail Gorbachev (Mijaíl Gorbachov: político ruso, último presidente de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), impulsor de las reformas que acabarían por dar como resultado, desde la segunda mitad de la década de 1980, el final de la Guerra fría, por lo cual obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 1990. Microsoft ® Encarta ® 2009. © 1993-2008 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos):
“El agua mueve pueblos
El agua, como la religión y la
ideología, tiene el poder de mover
millones de personas. Desde los
comienzos de la civilización humana,
los pueblos se han trasladado hasta
asentarse cerca de ella. Los pueblos se
van cuando ya no hay más. Los pueblos
se mudan cuando hay demasiada agua.
Los pueblos viajan con ella. Los
pueblos escriben, cantan y bailan por
ella. Pelean por ella. Y todos la
necesitan en todas partes del mundo y
todos los días…Así como el agua nos
mueve, debemos nosotros movernos
para salvarla.” (de “El Agua. La Gota de Vida”).-
MARÍA BELÉN BLANCO.
D.N.I Nº: 25.208.648
Palabras de Peter Healy en la Audiencia Pública del Ayui Grande
Me voy a referir al •rescate• del ‘ Ayu-í grande ‘ y en defensa de lo público.. como lo
son los •cauces de agua• .. ¿a quien se les •ocurre• anular su cauce ó cambiar su curso?
No hay antecedente de un represamiento en un •cauce público• como lo son
El •modo• y •las formas• que tratamos nuestros recursos naturales es una cuestión que
•supera• las desiciones •políticas•.. y Nos •compete• a •todos• y cada uno de los ciudadanos
Pero un ambicioso e ilegal empredimiento de una mega-represa sobre el Ayu-í grande
que quedarian •sepultados• bajo un espejo de agua •artificial• de + 8000 has… (*)
la construcción del •paredón• , interrumpiendo su flujo normal para •crear este espejo•
ó lago artificial.. No tiene precedentes.. porque ¿porque los rios y arroyos son de
•todos• y NO pertenecen a los propietarios de las tierras a su alrededor.. son •públicos• ¡
Así lo prevén piezas juridicas fundamentales del Pais : la Const. Nacional y Provincial
que son los derechos •inalienables• e •imprescriptibles• y No se compadece con el modelo
de •desarrollo sustentable• contemplado en la •reforma• de la Constitución Pcial.
... El Codigo Civil dela R.A. art. 2645 -la construcción de represas de agua de rios o arroyo
del Estado, provicia ó municipalidad, podrá •ningun ribereño• extender sus diques de
represas más alla del •medio• del rio ó arroyos.. art. 2647- los terrenos •inferiores• estan
sujetos •a recibir• las aguas que naturalmente descienden de los terrenos superiores,
sin que para eso hubiese contribuido el trabajo del hombre… y , fue lo que •origino• en
un fallo •inapelable• del Juez Federal de P.delos Libres Dr. Oliva dió orden •destrucción•
endicamiento de •contención• ubicado s/•cauce• del Rio Miriñay - estab.San Agustin año ’90 -
Ley Nac. 25.675 General del Ambiente que •establece• el Principio de Precaución…
construcción •mega-represa• Es : i-legal.. x la terrestre imprevisión de gobernantes , seudo
asesores.. e •inversionistas ocasionales•..todos bajo amparo de un •decreto + kuestionable• e
•improcedente• al No adjuntar la información •completa• en el Decreto de Ord. Territorial..
(*) en estos ambientes de •pastizales naturales•.. que son •reservorios• de Carbono y pueden
•almacenar• ese carbono en •el suelo• x •siglos•.. tal como lo recomienda la FAO , ONG
y, en este marco conceptual •compartido• x •cientificos• como el prof. Otto Solbrig
de todo este •aspecto• No hay una •evaluación• de los Impactos Negativos.. de mayores
•konsecuencias• a la •bio-diversidad• dentro del •eco-sistema• del arroyo Ayu-í grande .-
pueden ser aprovechado en implantación de pasturas de mayor calidad.. y cantidad si así se
•implementara•.. ¡ todo lo cual •se desprecia•.. ¡ No esta ni siquiera debidamente •evaluado• ¡
al quedar •sepultado• bajo las aguas represadas indebidamente•.. ¡ un verdadero •atropello• ¡
ademas del •efecto• de •atrofilación vegetal•.. y la •colmatación• de los •sitios• anegados…
y digo: dejemos que el ‘ Ayu-í ‘ siga siendo el arroyo al que le dierón su nombre los •guaranies•
donde los peces remontarón x años y, la fauna y flora es de •auténtico valor• del
escenario mercedeño… ¡ orgullo del Taragúí.. ¡ y, que: ‘ sean •eternos• los laureles ‘
más •fuertes y profundos•.. y una vez que han empezado..yá No tienen vuelta
‘ Tendrá ‘ Futuro , porvenir.. esto queda x discernir.. entre •todos• y No x •cualquiera• ¡
Mercedeños : ‘ Aye-recó , cuajá , catú ‘
Discurso del Ing. Agrónomo Fernando Arías Usandivaras en la Audiencia Pública
Hay tres aspectos que quiero mencionar en mi exposición:
1.-Las represas y su tamaño
2.-Los Comité de Cuencas
3.-Imagen de una “Producción amigable” con el medio ambiente
Las Represas y su tamaño:
Las represas pequeñas (tajamares), son bienvenidas; proveen de agua y hábitat para la vida silvestre, y son una buena herramienta para la producción. Se construyen sobre zanjas, arroyos inmaduros, sin bosque en galería y existen procedimientos estándares para su habilitación. Por supuesto, no estoy, de ninguna manera, en contra de su existencia, siempre que su uso y aprovechamiento no impliquen un grave daño para los ecosistemas existentes.
Entrando a analizar lo que propone en éste sentido el Proyecto, hay que decir que existen alternativas dentro de la Ley, ambientalmente aceptables, con represas de dimensiones menores, ubicadas en cabeceras de cuencas, y que tendrían una significativa reducción en el daño al ecosistema que involucra. El mismo Director actual de éste Proyecto que hoy se discute, en una reunión informal con varios integrantes de la Fundación Ibera, admitió la posibilidad de ésta propuesta. Se podría aducir que si se implementara un proyecto alternativo que previera la construcción de varias represas menores, el costo sería más elevado. Si así fuera, cabe en éste caso el debate si la sociedad debería colaborar para hacerlo, en aras de la preservación del ecosistema actual.
Los Comité de Cuencas
Hay un mandato legal, en el Código de Aguas, para construir los Comités de Cuenca (Artículo 7º, del Decreto Ley 191/01). Estos Comites son un ámbito muy importante de participación de todos los involucrados. ¿Porqué no se creo el Comité de Cuenca del Ayuí, o del Miriñay? ¿O se evitó, que muchos productores de la cuenca que están en completo desacuerdo con el Proyecto, pudieran opinar?. Cabe mencionar que, muchos productores firmantes de la Carta Abierta por el Ayui, son productores de la cuenca, y apoyan nuestra postura..
Imagen de una Producción Arrocera amigable con el medio ambiente
Es importante afirmar que, de ejecutarse éste Proyecto, aparte de provocarse un daño directo a toda la producción de la cuenca (por cambios en el régimen hídrico, especialmente en la baja cuenca), podría también provocarse, en el mediano y largo plazo, un daño muy importante en el mercado argentino de exportación del arroz, por alimentar una mala imagen de producción en condiciones no amigables con el medio ambiente, demanda creciente entre los países compradores, especialmente en aquellos de alto poder adquisitivo. Se pueden mencionar muchos ejemplos; pero uno de los mas impactantes es el de la lana australiana, cuya industria fue conminada por las corporaciones compradoras de lanas de China (mas del 60 % del mercado mundial), a eliminar prácticas de producción donde se lesiona gravemente el bienestar animal (el “mulesing”), dándole como máximo, un plazo de dos años, so pena de eliminar totalmente sus compras a ese mercado.
Tenemos que producir de acuerdo a lo que la naturaleza nos provee. Corrientes ofrece muchas posibilidades: la ganadería, el arroz y la forestación son compatibles, siempre y cuando no decidamos alterar de manera irreversible la naturaleza y el paisaje. Los ríos y arroyos son parte de la geografía y deben seguir siendo ríos y arroyos.
DNI 5.071.832
(*) por Raúl Alberto Fernández
Con gran despliegue mediático, típico de los grupos poderosos, se está tratando de convencer a la opinión pública sobre las bondades de la represa del Ayuí Grande, en el Departamento de Mercedes, Corrientes.
Quienes ponen la dura faz, son técnicos al servicio de empresas orientadas a exprimir a los suelos, actividad que lo tornan insensibles con la Naturaleza, pero muy sensibles con los honorarios.
Ellos, los técnicos, sostienen que ” todo está razonablemente en orden, pudiendo ejecutarse las obras”.
Comanda este equipo el ingeniero Jorge Adámoli, autor del Plan de Gestión Ambiental del Proyecto “Represa del Ayuí Grande”.
Lo curioso es que la Facultad de Ingeniería, en donde es titular de la cátedra, no avalaría el Plan
Tampoco el INTA -Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria- le prestaría apoyo a la iniciativa por diferir los criterios técnicos sobre la protección a la naturaleza.
Sin número de Organizaciones Ambientalistas, entre ellas Iberá, Proteger, U.I.C.N (Unión Internacional para la Naturaleza, tal vez la mayor entidad ecologista mundial) las combaten arduamente, aunque es una lucha desigual, por el poder económico que detentan los interesados directos.
Quienes viajamos continuamente, podemos observar que la provincia de Corrientes es, por lejos, la de menor densidad boscosa nativa del NEA.
Este proyecto, pretende eliminar 500 hectáreas de monte nativo - bosques en galerías, únicos en la región - como si nada importara, destruyendo el hábitat de miles de aves autóctonas, por las obras de inundación y por el tronar de las máquinas las 24 horas, normales en este tipo de trabajos, cuyos efectos estresantes producen la migración, el enfrentamiento con otras colonias que impedirán su asentamiento y la inevitable muerte de las especies. Quizás algunas logren salvarse por su capacidad de traslado, pero perderán su hábitat natural.
Idéntica o peor suerte correrán, ciervos del pantano, lobitos, nutrias, yacarés, carpinchos, curiyúes, castores, cuíses, liebres, zorros, etc, no sólo por las alteraciones del hábitat sino por los predadores humanos, que, como ellos mismos lo reconocen, serán miles dentro de los campos sembrados.
La pregunta del millón es: ¿quiénes controlarán a esa gente…? ¡Sería como instalar al zorro en un gallinero…! Por más que se comprometan que controlarán con rigor…
Luego vendrá el remate dirigido a las personas: los AGRO TÓXICOS, contaminando cursos de agua donde beben personas y animales.
En octubre pasado se cumplieron 2 años del fallecimiento del ingeniero Wolfgang Jetter, investigador destacado en la adaptación y producción de arroz, defensor silencioso de la ecología, a quien tuve la oportunidad de escuchar y consultar.
Ahora vemos que su hijo, empleado de una de las empresas interesadas, defiende esta obra calamitosa!
Cosas veredes Sancho…!
(*)Raúl Alberto Fernández: Agrimensor de la U.N.N.E- Capacitación en Mercadeo - Asesor Municipios de Barranqueras y Resistencia - Técnico D.V.P Chaco y Ctes. e Instituto de Colonización del Chaco - Consultor S.U.P.C.E para obras del B.I.R.F- Asociado de Consultora "Ingeniería para el Desarrollo S.A" en desarrollo del Proyecto "Corredor Bioceánico Norte"- Emprende Consultoría Inmobiliaria Rural
Articulo tomado de Corrientes Opina - http://www.corrientesopina.com.ar
URL El artículo: http://www.corrientesopina.com.ar/?p=6421
Por Alberto Ruíz Díaz
La audiencia pública para el Represamiento del Ayuí Grande NO ES VINCULANTE. Es un simulacro formal. El futuro de Corrientes dependerá de la justicia, especialmente de la justicia penal; de todos modos en la víspera del simulacro vale la pena hacer una síntesis sobre la PROPAGANDA que algún periodismo distraído se presta a difundir.
El Represamiento del Ayuí Grande tiene fines económicos privados: es una represa, para beneficio empresario, pero fundado en un aparente Estudio de Impacto Ambiental (EIA)
Un vasto conjunto de ecólogos y especialistas han opinado coincidentemente en que este EIA adolece de falseamiento de datos e inconsistencia científico-técnica y metodológica. Además omite o minimiza datos de la realidad puesto que considera únicamente impactos positivos al desarrollo y virtudes económicas del emprendimiento.
El EIA considera una represa de río de llanura subtropical, con abundante vegetación, muy sedimentoso y enorme diversidad biológica, cuya escasa pendiente no permite controlar inundaciones.
Pero el EIA NO CONSIDERA costos ambientales ni riesgos de la salud ya que ningún represamiento puede albergar el agua en crecida de ese mismo río represado y también, al perder el ritmo de bajantes y crecidas, los ríos de llanura pierden productividad y se contaminan sus aguas.
En el EIA se omitieron los siguientes impactos ambientales:
1. De las especies ícticas, a) por el FERTILIZANTE ORGANICO FOSFORADO, que después atraen aves a las que también envenenan; b) por el orgánico nitrogenado en la formación de cianobacterias venenosas.
2. Por eutrofización del curso, debido a la reducción de la velocidad del agua; alteración físico-química del río, sedimentación, producción de metano, rotura del equilibrio entre algas cloroficeas y cianoficeas, con clara dominación de cianobacterias, responsables en Canadá en 1960 de muerte de ganado vacuno, en el 2004 de los Patos del Observatorio astronómico y, recientemente, de la contaminación del río Uruguay con víctimas en Monte Caseros, Paso de los Libres y Santo Tomé.
3. Por AUMENTO CATASTROFICO de las escorrentias en épocas lluviosas, con crecidas y riesgos de estallido de la represa, con peligro aguas abajo para la flora, fauna, animales domésticos y hasta personas.
4. Riesgo de falla por falta de impermeabilización en su base, fondo y cierres. Riesgo de filtraciones. Riesgo de repetir lo que sucedió en Corrientes con la represa privada de Pérez Companc en El Oscuro con la crecida de “el niño” (1998) que, siendo de mucho menor tamaño que la proyectada, costó vidas humanas y de gran cantidad de ganado.
5. Por aumento de la superficie de evaporación y evapotranspiración, con cambio del microclima y enfermedades.
6. Por segura destrucción de bosques en galería.
7. Por seguro desprendimiento de Metano, mucho más grave en efecto invernadero que el Monóxido de Carbono.
8. Por efecto de retroceso arriba del represamiento. Anegamientos de zanjas y pequeños afluentes que, al no poder desaguar en un río represado encontrándolo más crecido, retroceden inundando otros terrenos y cambiando el ecosistema, agregando a la gran laguna artificial los anegamientos propios del retroceso y afloramiento.
9. Por efecto de tobogán debajo del represamiento. La colmatación que produce una represa sedimentosa de llanura obligaría a tener que levantar repetidamente la cota de la represa o a abrir y cerrar intempestivamente las compuertas a los efectos de evacuar el sedimento, con lo cual generarían efecto inundaciones y efecto tobogán, afectando además la dinámica, la química, la física y los hidrobiantes.
10. Por incremento del peligro de Dengue, Fiebre Amarilla, Lehismaniasis, Dirofilariosis (de las cuales son transmisores los tres géneros de mosquitos anofeles, Aedes y culex).
11. Por desarrollo del caracol Biomphalaria que incrementa el peligro de Esquistosomiasis (enfermedad de represas), a un paso de Brasil, zona endémica y a un paso de la ciudad de Mercedes.
12. Por modificación paisajística.
13. Por modificación de la calidad del agua.
14. Por modificación de la calidad y cantidad de cursos subterráneos de agua.
15. Por contaminación de la atmósfera con gases metano y sulfhídrico.
16. Por impacto sobre la población en formas y hábitos de vida.
Los autores del EIA reconocen que habrá putrefacción de la vegetación… Pero SE COMPENSARÁN con nuevas plantaciones!… No reconocen el desprendimiento de Metano y Sulfhídrico (que es mortal).
Reconocen la desaparición de más de 200 has de sabana con Ñandubay o Espinillo, con lo cual admiten un flagrante delito contemplado en la ley de Bosques.
También manifestaron hacer la presa y DESPUÉS estudiar las especies ícticas a las que desconocen, como así también sus migraciones… o sea primero matan y después estudian!... Proponen “paso para peces EN CASO DE SER NECESARIO”!
Vale decir, Reconocen que hay Impactos Ambientales, pero que ¡NO SON impactos inadmisibles!
Respecto de la crecida histórica es muy llamativo que el propio EIA acepta el riesgo de CRECIDAS EXTRAORDINARIAS para la cual LA OBRA NO ESTARÁ PREPARADA y “debe establecerse un PLAN DE CONTINGENCIAS” para manejar esas crecidas! (Detección temprana de fallas y Sistema de Alerta para evitar perdidas de vidas humanas y minimizar Daños a la Infraestructura - Pág. 212)… ¿Sacaran y auxiliaran a PERSONAS Y GANADO EN HELICOPTEROS?; porque si la cota es superada en una gran crecida, NO HAY OTRA ALTERNATIVA QUE ELIMINAR MÁS AGUA POR LOS VERTEDEROS y que Dios se haga cargo de la gente, los animales domésticos y biodiversidad!
Reconocen que están haciendo estudios de rotura de presa!… cuando surge del sentido común que si un pequeño curso de agua, transformado en entre 8000 a 20000 has por flujo reflujo y anegamientos, se rompiera frontal o lateralmente sería una catástrofe imposible de predecir y parar…
Hoy se sabe que muchos Estudios de Impacto Ambiental demuestran lo que quieren demostrar sus mandantes y que solo sirve para engañar bobos y acallar algunas conciencias. El ICAA ofreció dinero (entre 2000 y 5000 por cabeza) para que jóvenes investigadores y académicos pongan la firma en una especie de consenso, o tal vez para “comprar” un gramo de barniz científico al Estudio de Impacto ajeno. El ofrecimiento económico circuló en el Instituto de Botánica (IBONE), en Facultad de Agronomía (a espaldas del Decano Domitrovic), y en otros Institutos de la UNNE. Al parecer la bióloga Adriana Rodino de Treviño no advirtió la maniobra del ICAA; pero lo cierto es que esta coima encubierta fue rechazada. El titular del ICAA Mario Rujana, el Ministro Alfredo Aún y otros del gobierno corrompido y decadente son los gestores oficiales del proyecto. El propio Arturo Colombi estuvo gestionando financiación con recursos públicos para hacer la represa privada
Por estos motivos es incorrecto hablar de ESTUDIO DE IMPACTO AMBIENTAL cuando en realidad lo que se propone es SEPULTAR TOTALMENTE UN ECOSISTEMA. No se puede admitir el Estudio de Impacto Ambiental DE UNA CATÁSTROFE AMBIENTAL; que en el futuro se reflejará, inclusive, en la salud de los habitantes…
Confunden intencionadamente, desarrollo con ambiente, afirmando como “IMPACTO AMBIENTAL POSITIVO” la generación de puestos de trabajo; lo cual no tiene ninguna veracidad, porque hablar de desarrollo sustentable, es NO COMPROMETER AL MEDIO AMBIENTE, NI A LAS GENERACIONES FUTURAS… No se necesita cambiar Medio Ambiente por trabajo para tener desarrollo; eso es una contradicción ya que pretenden COSTRUIR DESTRUYENDO.
En cuanto a la utilidad económica, es un asunto controvertido. Según cálculos de aproximación los costos a largo plazo en términos de degradación ambiental SOBREPASAN los beneficios a corto plazo de este tipo de proyectos.
La existencia de agua y aire puro es un componente real de progreso. Un medio ambiente limpio es condición insustituible para un verdadero desarrollo. Por eso es necesario evitar lo que es posible evitar: daños irreparables en el presente, o gastos de reparación monstruosos en el futuro... O peor aún, ambas cosas.
Falta averiguar si los funcionarios Mario Rujana, Alfredo Aún (devenido en productor arrocero), y el gobernador Arturo Colombi son unos ineptos o unos delincuentes de la peor calaña.
(*) Alberto Ruiz Diaz – Periodista - Agrimensor Nacional
Corrientes- 03 de Diciembre: Según esta fundación radicada en Mercedes, una organización liderada por ciudadanos de diversa extracción, en la que no faltan productores: “Todo el procedimiento para habilitar de manera apresurada la represa del Ayuí Grande, está viciado, es irregular y atiende a intereses particulares en lugar del bien común”.
En primer lugar, la convocatoria de Audiencia Pública fue realizada fuera de reglamento (publicada con menos de un mes de antelación, con lo cual su convocatoria resulta inválida). En segundo término, se sustenta en un informe “favorable” emanado desde la Dirección de Recursos Forestales, que está apoyado sobre un Decreto para el Ordenamiento de los Bosques Nativos completamente irregular (y ahora en manos de la Justicia).
El ICAA (Instituto Correntino del Agua y el Ambiente), tiene como mandato crear los “Comités de Cuenca” (según el artículo 7 del decreto Ley Nro. 191/01), pues aquí no se han creado. Desde la lógica de las empresas que promueven el proyecto de represa, se entiende: Ningún productor de la cuenca, potencialmente afectado por la represa, acordaría su construcción. De hecho, muchos han manifestado su desaprobación. Pero ¿Puede la Autoridad de Aplicación del Código de Aguas emplear esa misma lógica?
Mientras corre el Recurso de Impugnación presentado al ICAA, que las autoridades están obligadas a responder so pena de acción judicial en contra de los propios funcionarios, cientos de personas están enviando su negativa a la represa desde los más variados rincones del país, a través del Blog del Arroyo Ayuí Grande (www.ennombredelayui.blogspot.com).
REF: AUDIENCIA PÚBLICA
REPRESA DEL AYUÍ.-
La FUNDACIÓN RESERVA DEL IBERÁ, Nº 112 de Inscripción otorgado por Inspección General de Justica, CUIT Nº 33-66977928-9 con domicilio en calle Pujol 534 de la Ciudad de Mercedes, Corrientes, conforme estatuto de conformación y personería jurídica que se acompaña, representada por el Sr. ENRIQUE EDUARDO LACOUR, D.N.I. Nº: 16.029.103, CUIT Nº 20-16029103-7 en su carácter de Presidente y el Secretario Sr. PEDRO RICE HEALY, CI: 2.714.039, solicita la URGENTE e IRREVOCABLE IMPUGNACIÓN de la AUDIENCIA PÚBLICA DEL PROYECTO LA REPRESA DEL AYUÍ, convocada por el ICAA para el día 4 de Diciembre en la Ciudad de Mercedes, bajo apercibimiento de inminente acción judicial con curso de penalización administrativa de afectación pecuniaria para los funcionarios intervinientes en el proceso para la habilitación de una Megarrepresa sobre el curso del Arroyo Ayuí Grande, que declaramos irregular y no sujeto a derecho.
Invocamos en esta solicitud la irregularidad de un dictamen de aprobación de la presa del Ayuí emanado por la Dirección de Recursos Forestales de la Provincia de Corrientes, basado en un Decreto de Ordenamiento de los Bosques Nativos (Decreto Nº 1439 de fecha 21 de agosto de 2009 y publicado en el Boletín Oficial de la Provincia de Corrientes, Año XCVII, Nº 25.565 en fecha 25 de Agosto de 2009), incompleto en su publicación y por lo tanto no vigente ni válido, según las siguientes normas jurídicas: Artículos17, 31, 41, 43, 75 inc. 17, 75 inc. 22 y concordantes de la Constitución Nacional, del Art. 67 de la Constitución de la Provincia de Corrientes, la Ley General de Ambiente Nº 25.675, Leyes Nacionales 25.675, 26.160, Ley Nº 25.688- Régimen de Gestión Ambiental de las Aguas, Ley de presupuestos mínimos.Ley Nacional Nº 26.331 y su Dec. Reglamentario Nº 91/2009, y de las Leyes Provinciales N° 2.903, 4.731 y 5067.
Dicho dictamen está claramente sostenido en dicho decreto, conforme lo expresa textualmente la resolución de convocatoria de Audiencia Pública emanado del ICAA, que dice: “luego de recibir el informe elaborado por la Dirección de Recursos Forestales del Ministerio de Producción, Trabajo y Turismo, en cumplimiento de lo establecido en la normativa de Bosques Nativos y su decreto reglamentario”.
Nos presentamos para decir que tanto el dictamen como la convocatoria a la Audiencia Pública, resultan insolventes.
Adicionalmente declaramos:
1) INCUMPLIMIENTO DE PLAZO DE CONVOCATORIA: El ICAA no cumplió con el plazo reglamentario de publicación, conforme lo establece el Decreto 876/05, que en su Art. 7 expresamente señala: “SON facultades de la autoridad de las Audiencias Públicas:
c) Designar los funcionarios responsables de proveer información para su consulta y/o para su reproducción, y disposición de los medios y materiales para el cumplimiento de las tareas. Actuarán bajo la supervisión del Funcionario Superior.
d) Publicación de la convocatoria a la Audiencia Pública en medios gráficos locales y o nacionales, dos (2) días seguidos, con posterioridad a la Resolución indicada en el Art. 4º inc. a). Su contenido será suministrado por la Autoridad Ambiental. El plazo mínimo entre la primera publicación y la realización de la Audiencia Pública será de treinta (30) días cuando se tratare de consultas sobre Evaluación de Impacto Ambiental y de sesenta (60) dí as en los demás casos. (Las negritas y el Subrayado nos pertenecen)
e) Definición de los contenidos del programa de desarrollo de la Audiencia.
f) Invitaciones personalizadas a instituciones u organizaciones, si así lo determina la autoridad convocante.-
En la página Web del ICCA: http://www.icaa.gov.ar/noticias/286.htm, puede observarse claramente que la convocatoria a la Audiencia Pública se encuentra desde el día 09/11/2009, lo que demuestra a las claras la falta de cumplimiento de los plazos establecidos por el Decreto 876/5, Art. 7 Inc. d).-
2) AUSENCIA DE CONFORMACIÓN DEL COMITÉ DE CUENCA: El no cumplimiento del Artículo 7, siguientes y concordantes del Decreto Ley N° 191/01 - Código de Aguas de Corrientes, acerca de la conformación de un Comité de Cuenca de Río Miriñay, dado que este es un proyecto de importante envergadura que se encuentra alojado en dicha cuenca y cuyas afectaciones son conocidas (además de tratadas en la propia Evaluación de Impacto Ambiental presentada por las empresas). El Art. 7 expresamente dice: “La Política Hídrica Provincial deberá estar orientada al logro de los siguientes objetivos básicos, con arreglo a las prioridades que se establezcan: … inc. 15) Propiciar y desarrollar la participación de los usuarios a través de los Comités de Cuencas, tanto en la programación del desarrollo de los recursos hídricos como en la misma administración y control de las utilizaciones.-
Incluso el Instituto Correntino del Agua en su página web sostiene lo siguiente: “Importancia de las Comisiones de Cuenca: “El principal objetivo es velar por la calidad del recurso desde el punto de vista ambiental, de manera que se garantice su suministro en la calidad y cantidades acordes con las demandas presentes y futuras para sus diferentes usos. -El destinatario de las obras hidráulicas participa como productor, en el caso de obras destinadas a proyectos productivos (riego y drenaje), o como beneficiario, en el caso de obras de protección contra las inundaciones (defensas). El rol de los mismos será de vital importancia para impulsar la gestión integrada de los recursos. -La constitución de una CMICH garantiza la participación efectiva en la discusión y debate del manejo de la cuenca por parte de los productores, quienes se involucran en forma directa en la planificación y desarrollo de las acciones que se puedan realizar. -Un enfoque integral a través de un manejo integrado de cuencas permite tener un enfoque mediante el cual los proyectos individuales son confrontados con un marco hidro-económico-social y ambiental, actuando como un sistema, en el cual se otorga la debida consideración a las demandas de todos los usos benéficos del agua sobre una fuente dada, incluyendo los usos ecológicos.
La mitigación de los efectos indeseables producidos por las inundaciones, o el drenaje de terrenos con fines agrícolas o de saneamiento de zonas anegadizas, es uno de los aspectos a tener en cuenta para la mejora ambiental en el manejo de cuencas, mediante la planificación hidro- ambiental en cuencas. -Además, el manejo de cuencas constituye una oportunidad para la elaboración de estudios que constituyan una sólida base técnica para la toma de decisiones y que contribuyan al éxito de las gestiones de financiamiento que requieren los proyectos de desarrollo sustentable de los productores (teniendo en cuenta que Medio ambiente y Desarrollo no constituyen desafíos separados). “.
Comisiones de Manejo Integral de Cuencas Hídricas (CMICH) -
La tramitación de la constitución de las Comisiones de Manejo Integral de Cuencas Hídricas halla sustento legal en las disposiciones de los Decretos Ley 212/01 y 191/01. -CMICH del Estero Batel y Batelito- Resolución N° 132/03. -CMICH de la Tercera Sección Esquina-Corrientes- Resolución de aprobación de las CMICH. -CMICH Mburucuyá- Estero San Lorenzo. (Dpto. Mbrucuyá)- Resolución N° 007. -CMICH del canal 9 de Santa Ana y su zona de influencia- Resolución N° 141. -CMICH Cuenca Alta de los Esteros y Arroyo del Riachuelo- Resolución de aprobación de las CMICH. -CMICH Caa Catí, Estero Santa Lucía- Resolución N° 008. -CMICH Arroyo Sarandi-Barrancas- Resolución de aprobación de las CMICH. -CMICH Sauce Arroyo Barrancas- Resolución N° 005. -CMICH Riachuelito- Herliztka- Resolución N° 004.
3) TRANSGRESIÓN DE LEYES PROVINCIALES, NACIONALES Y TRATADOS INTERNACIONALES: El Proyecto de la Represa del Ayuí, que afectaría en forma directa unas 8.000 hectáreas de superficie que incluye unos 50 km de línea de costa, bosques en galería y otros tipos de ecosistemas alojados en áreas de dominio público; y en forma indirecta el régimen natural y disponibilidad de aguas, en la cuenca del Ayuí Grande-Miriñay; propone una flagrante transgresión a las siguientes normas: Ordenanza Municipal de Protección Ambiental de Mercedes, Constitución de la Provincia de Corrientes, Decreto Ley de Monumentos Naturales Provinciales, Código de Aguas de la provincia de Corrientes, Ley de Bosques de la provincia de la Nación (26.331), Constitución de la Nación, Código Civil de la Nación, Ley Nacional de Presupuestos Mínimos del Ambiente, Ley Nacional de Presupuestos Mínimos de Protección de los Bosques Nativos.
Por lo anteriormente expuesto, se solicita la impugnación de la Convocatoria a Audiencia Pública, y se insta a las autoridades competentes a dar urgente trámite a la misma, bajo apercibimiento de acciones judiciales correspondientes.-
Pedro Rice Healy Enrique E. Lacour

References: artículo 285
 artículo 286
 artículo 7
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 Artículo 7
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