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Educación | Otro sitio más de WordPress.com | Página 2
>La escuela que necesitamos para la segunda década del S XXI
>La escuela debe cambiar. En esto parece haber unanimidad. Pero ¿Cómo? ¿Para qué? Y además ¿A quién le importa la Educación? Todos declaman, pero…
Se anuncia que habrá 190 días de clase en el 2011, pero en el año anterior, en San Luis, Argentina, un alumno del secundario, en promedio recibió menos de 100 días en el 2010 (me refiero a las clases que efectivamente asistió). A nadie le llama la atención, tal vez porque “pasó el año”, no importa como.
Traigo entonces, unas frases de Pablo Gentili, que describen el panorama:
La educación no es, ni nunca ha sido una, “meta social” en América Latina …
creo que afirmar que, en nuestra región, hay un “consenso” acerca de las virtudes y de los beneficios que ofrece la educación y, como si esto fuera poco, que dicho “consenso” tiene los atributos de ser “generalizado” no es más que una bondadosa expresión de deseos que, ésta sí, parece estar en contradicción con la realidad social latinoamericana. Dicho en otros términos, lo que parece contraponerse a la realidad latinoamericana no es que haya un desajuste entre el noble deseo de que todos los jóvenes frecuenten las escuelas y la persistencia de factores que los alejan de ellas; sino, más bien, la idea de que, en nuestros países, todos compartimos esta justa aspiración democrática…
La educación no “interesa” a todos de la misma forma. Y ese es el problema. Ponernos de acuerdo será una cuestión de fuerza, de poder. El resto, es mera ilusión
En este marco, para que tengamos una mejor convivencia democrática y educación para las nuevas generaciones ¿Qué escuela necesitamos? O mejor dicho ¿Por qué escuela tenemos que luchar? Esta provincia se caracteriza por la desigualdad de la distribución en los bienes económicos y culturales y su afán conservador lleva a que aparezcan como invisibles muchos fenómenos.
Empezando de afuera hacia adentro, necesitamos otro contexto para las escuelas, donde se de más importancia a los aprendizajes. No estoy de acuerdo con los que dicen que estamos en una “Sociedad del conocimiento”, pero si con la idea que buena parte del “sentido común”, puede elaborarse en las escuelas.
Las escuelas deben ser abiertas, con capacidad de aceptar la participación de todos los miembros de la comunidad, cada cual cumpliendo el rol que le corresponde. Debe tener docentes con reconocimiento social, que se desempeñen en un ambiente con la menor dosis de estrés y donde la violencia tienda a desaparecer.
La escuela debe ser fundamentalmente alfabetizadora, atendiendo a las múltiples variantes que la época exige. Alfabetizar no significa recurrir a lo elemental, rudimentario, sino, como Paulo Freire dice:
Es necesario entonces, hablar de alfabetización política, audiovisual y cientiífica.
En toda sociedad democrática se necesita la participación activa de los miembros de la comunidad, si no se consigue esto, se deteriora profundamente la calidad de la democracia, y como dice Bretch:
“El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio de los garbanzos, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales”.
Entonces, la escuela debe promover todo tipo de participación y compromiso, debiendo ser esta alfabetización, un contenido transversal, y como afirma M R Torres:
La participación, para convertirse en instrumento de desarrollo, empoderamiento y equidad social, debe ser significativa y auténtica, involucrar a todos los actores, diferenciando pero sincronizando sus roles, y darse en los diversos ámbitos y dimensiones de lo educativo: desde el aula de clase hasta la política educativa, dentro de la educación escolar y también de la extra-escolar, en los aspectos administrativos y también en los relacionados con la enseñanza y el aprendizaje, a nivel local así como a nivel nacional y global. Esto implica el estudio, la definición y puesta en marcha de una estrategia de participación social imbricada dentro de la propia política educativa…
Vivimos en un “mundo audiovisual”, permanentemente nos bombardean consignas, que provocan necesidades que antes no existían. Una sofisticada ingeniería de la propaganda nos hace carne de intereses de los dueños de las cosas. Como afirma Aquilina Fueyo Gutiérrez
Los medios audiovisuales configuran, en buena parte, la cultura en el momento actual. La explosión de la información, la saturación de medios, su acceso a los dominios privados de las personas, la publicidad articulando las esferas mediáticas y del consumo, etc. constituyen un flujo de significadores que llueven sobre niños, jóvenes y adultos… generan una “pedagogía cultural” que es más significativa y mucho más eficaz que la que se desarrolla en los contextos educativos tradicionales…
El currículum escolar ha dejado de monopolizar la función de transmisión cultural que tuvo en el sistema escolar. La escuela se ve de este modo, relegada a la función de custodia que todavía sigue siendo importante, pero los saberes socialmente relevantes como los idiomas modernos, la formación informática, la divulgación científica, etc. se adquieren en muchos casos fuera del currículum académico y en clara competencia con él.
Vemos que en los medios se libra la gran batalla por establecer los conceptos socialmente dominantes. Permanentemente somos objeto de “campañas de prensa”, bombardeados por mensajes que nos llevan a actuar de una determinada manera, y a naturalizar conductas, que no siempre se condicen con nuestros intereses.
Lo cierto es que, en una sociedad con opresores y oprimidos, los mecanismos sobre los cuales se asienta esta relación están ahora en el campo cultural, y no sobre el cuerpo humano. Frente a las profundas desigualdades, se trata que sean aceptadas mediante acciones sobre la cultura, sin llegar a la violencia física.
Alfabetización audiovisual crítica: una alternativa al poder del currículum cultural de los medios
Siguiendo con Aquilina Fueyo Gutiérrez
Una comprensión crítica de la cultura de los medios requiere que los estudiantes desarrollen la capacidad para interpretar los significados de los medios y que comprendan de qué manera consumen y se implican afectivamente con ellos. El trabajo en esta dirección serviría para estimular el pensamiento y la autonomía crítica mediante el autoanálisis, al facilitar que los estudiantes tengan la posibilidad de darse cuenta de que las decisiones que toman no siempre son libres y racionales, sino que la mayor parte de las veces están codificadas y registradas por compromisos emocionales previos relacionados con la producción de deseo.
Propone como trabajo en las escuelas:
a) La producción de mensajes audiovisuales alternativos por parte de los jóvenes.
Otro de los ejes de cualquier proceso de alfabetización audiovisual debe ser el desarrollo de actividades mediante las que los estudiantes elaboren informaciones con medios de comunicación. Estas informaciones deberían ir encaminadas a la creación de “contranarrativas” que rescaten lo silenciado y pongan de manifiesto lo estereotipado, deformado y simplificado en los “textos” de los medios.
b) El papel de los textos que circulan por los nuevos medios. La alfabetización para la lectura crítica en Internet.
Las representaciones audiovisuales que se distribuyen a través de Internet son un punto de referencia importante en la alfabetización, tanto porque Internet se está empezando a configurar como un medio de difusión masiva, como por su papel de medio que aún ofrece espacio para crear ciertas representaciones alternativas.
La disponibilidad cada vez mayor de información sobre todo lo que nos rodea generó una tendencia en el mundo que ya plantea que la educación científica es un nuevo derecho social.
“La alfabetización del siglo XXI incluye ciencia y tecnología, y no estamos hablando de la educación para seguir carreras científicas, sino de la alfabetización básica de todo ciudadano para entender ciencia y tecnología. Esa es la entrada al futuro”, dice Nora Sabelli.
Es necesario conocer cómo funcionan las ciencias, sus métodos y limitaciones, y reconocer las seudo ciencias y todo tipo de pensamiento mágico. Vivimos rodeados de productos de las ciencias y tecnologías. La biología que tengo que conocer es la que necesito para hacerle preguntas a mi médico. La física que necesito saber es la que me sirve para hablar con el mecánico de mi auto.
Añade Sabelli: “Para lograrlo, no basta con entregarles computadoras a los alumnos. Es necesaria también una preparación docente, que no esté separada de la universidad, y orientada a ayudar al alumno a analizar un problema y hallar la solución. Todo junto con un plan piloto previo a la implementación del programa educativo final”.
Los cambios señalados en esta primera parte, ayudarán a los habitantes para una mejor convivencia social. La responsabilidad del proceso cae en la sociedad toda, que debe asumir la importancia de la educación, debe evaluar y controlar las políticas educativas, y ser parte de cada una de las escuelas.
14 enero, 2011 at 9:55
Publicado en década, escuela, responsabilidad, segunda, siglo, social, XXI
>¿Qué educación se necesita en la segunda década del SXXI?
>Una vez localizada la Educación en el centro del campo de batalla, y no en un idílico lugar donde “triunfan los mejores, los que más se esfuerzan”, con un sistema de muy baja calidad y equidad, reproduciendo y legitimando diferencias sociales surge una pregunta ¿Cómo mejorarla?
No es esta la única pregunta que aparece ¿De qué equidad hablamos? Significa que todos tenemos derecho a acceder a los mismos servicios educativos ¡En la misma cantidad de tiempo! ¿Realmente interesa eso? ¿Importa el rendimiento escolar? ¿Es considerada la cantidad de días de clase que anualmente se imparten?
La realidad es compleja, y las respuestas a la preguntas también. Este incendio debe ser apagado desde varios frentes. Tal vez el que surge en primera instancia es el relacionado con las Políticas Educativas ¿Cómo debe actuar el nivel central de conducción ante esta situación?
En las Cumbres Iberoamericanas de Ministros de Educación, y en una vasta bibliografía, se coloca en primer término a la necesidad de aplicar políticas que tiendan a “Involucrar a la sociedad toda en la problemática educativa”, eso queda claro, pero ¿Cómo efectivizar esas intenciones?
Para lograr una mayor ingerencia social hay diversos caminos, y se necesita un claro liderazgo en Educación, para modificar la realidad en que vivimos. Hay que firmar acuerdos con todos los sectores de la comunidad, en el sector oficial, todos los ministerios deben ser de Educación. Debemos ayudar a convertir a las escuelas en factores que ayuden a mejorar nuestro sistema democrático y lograr formas de convivencia social más justas.
Se deben firmar convenios con los diversos nucleamientos religiosos, para estimular cambios sobre el involucramiento familiar en las escuelas, con los medios de comunicación, para que prioricen la educación en sus agendas, con las diversas asociaciones profesionales, civiles, empresariales y de comercio, para que se sumen a esta cruzada, revalorizando el rol social que cumplen las escuelas. Dentro de esta serie de convenios de cooperación, se debe dar especial importancia a aquellos a realizar con las Universidades, por sus recursos humanos y conocimientos técnicos que estas disponen. La Educación de todos debe desplazar de la agenda social, a los introducidos por los medios de comunicación, en especial la televisión.
Si bien, no es el fin de este artículo describir las características de la escuela que necesitamos hoy, resaltaré que se trata de revalorizar las instituciones escolares como agente de todas las alfabetizaciones que son imprescindibles para la segunda década del S XXI. Por otra parte, cada escuela está inserta en una realidad distinta, por lo que se debe dotar a cada una de ellas de lo necesario para que puedan cumplir con las metas de equidad y calidad.
Siempre con la finalidad de mejorar, es vital recrear una nueva “cultura de la evaluación” que instale la transparencia y el hábito de la rendición de cuentas.
La educación y la evolución hacia formas de convivencia social más humanas, tiene enemigos visibles, por ello es necesario oponerse en todos los estamentos del sistema educativo a los valores que representa la televisión, fomentando a la vez los hábitos de lectura.
Con una rápida mirada a las escuelas, apreciamos el clima que impera, es urgente tomar medidas activas para neutralizar el “malestar docente”, actuando de diversas maneras, desde la prevención, el reconocimiento del mal, la información como terapia, hasta la adopción de medidas sobre las causas que lo originan.
Este “malestar docente”, tiene diversos orígenes, uno de ellos vinculado con el desprestigio social de la tarea. La experiencia internacional muestra que en las sociedades con los mejores sistemas educativos, las nuevas generaciones tienen más interés por acceder a las carreras docentes. No se deben ahorrar recursos para dignificar la docencia, y que no sea solo parte de una retórica.
También se puede apreciar allí un “huevo de serpiente”, la sociedad engendra un fenómeno, una sobreadaptación, que puede traer graves consecuencias: la violencia. Para prevenirla se necesita mucha reflexión y cambios en los sistemas y códigos de convivencia, en una renovada alianza entre la escuela y la sociedad.
Por otra parte ¿Por qué las escuelas deben ser únicamente para los menores? Los nuevos paradigmas de la educación permanente nos indican que se debería dar oportunidades a todos los sectores.
Todas estas reformas no tendrían sentido, si no somos capaces de actuar y estimular la creación de una escuela crítica, que acompañe la necesaria transformación social hacia una convivencia más justa por un mundo mejor.
16 diciembre, 2010 at 20:51
Publicado en calidad, década, educación, equidad, segunda, siglo, XXI
>A modo de diagnóstico
>El comienzo del siglo XXI nos encuentra con una Educación en medio de una tormenta. Esta situación se ve en toda Iberoamérica, pero se acentúa en Argentina, particularmente en la Provincia de San Luis.
¡Se acabó el socialismo real! ¿Murieron las utopías? ¿Tiene sentido luchar por un mundo mejor? ¿Para qué educarnos? ¿Para qué educar? Los mensajes que vienen desde los valores asumidos por toda la sociedad parecen invitarnos a la búsqueda de una perpetua diversión, a consumir como un mandato supremo, a la superficialidad como estilo de vida y a una estupidez militante.
¿Para que esforzarnos en aprender? La escuela no es más una garantía, no es un trampolín para subir en la escala social ¿Es reconocida socialmente una persona por ser sabia? ¿O por aparecer en la tele? Y además, ¿Quién aparece en la televisión?
La televisión cumple un rol esencial en este contexto, nos ha formateado, hemos sido preparado para su uso, convirtiéndonos en seres con dificultades para cualquier deducción, moviéndonos al impulso de las manipulaciones de lo sensible. Por eso me queda una pregunta, al ver el enorme grado de sofistificación a que ha llegado la artillería publicitaria ¿Qué valores asume una sociedad que ha naturalizado que se gaste tanto por cada segundo de publicidad comercial, mientras que para la televisión educativa solo haya modestos recursos? ¿Son más importantes los intereses comerciales que el bien común?
Ciertamente el contexto social en el que se desenvuelven las escuelas no es favorable, tenemos viento en contra, y la ola conservadora opera como lastre, para que se cambie lo superficial, para que todo quede igual.
En Argentina se observa una dramática caída del rendimiento escolar. Las evaluaciones internacionales que lo miden, y que tienden a mostrar estabilidad en un “ranking de países”, muestra la decadencia del sistema educativo argentino, y San Luis es parte de ese proceso.
Las escuelas de la provincia se muestran como barcos aislados sin rumbo claro, y no forman parte de una flota. El nivel central de conducción actúa como un bombero apagando incendios, siempre detrás de los acontecimientos, no conoce cuales son las prioridades educativas, ya que estas parecen surgir de fantasías postmodernas de la familia gobernante, y no de un trasparente consenso.
Por otra parte, muchos docentes se han quedado sin fuerzas, con la ilusión perdida. El “síndrome del docente quemado” ha hecho estragos y se quieren jubilar en plena etapa productiva. Todo esto sucede a la vista de las autoridades políticas, y la indiferencia es la respuesta.
Socialmente, en numerosas oportunidades “ir a la escuela” no es más que eso, y la exigencia, en el mejor de los casos, es la acreditación. Se pregunta a los hijos “¿Cuánto te sacaste?” y no “¿Qué aprendiste?” y cada vez más, las carreras de formación docente, resultan menos atractivas. Son pocos los que se deciden afrontarlas.
Y siguiendo con los aprendizajes ¿Cuánto han contribuido las escuelas para formar ciudadanos plenos? El ejercicio de una ciudadanía sana implica la búsqueda de trasparencia, rechazando la corrupción. Supone también la valorización de principios tales como la independencia de los poderes del Estado, la periodicidad de funciones, la publicidad de los actos de gobierno etc.
La falta de aprendizaje perjudica en especial a los alumnos que provienen de familias con menor capital cultural, sin los hábitos que permiten la adquisición de nuevas competencias, y todo lleva a una enorme inequidad.
No existe intención de dotar a las escuelas más necesitadas, de elementos, como una doble jornada. Se ha naturalizado la inequidad, y existen “escuelas pobres para pobres”. De esta manera se reproducen y legitiman las diferencias sociales manteniendo el sistema opresivo. Para muchos, la escuela es el lugar donde mandar a los jóvenes, para que “no anden por ahí, drogándose y robando”.
Vivimos en un mundo que cambia, y es imprescindible una completa alfabetización para lograr una ciudadanía plena. Alfabetización en sentido freireano, que me permita entender los mensajes escrito y lograr hacerme entender, también la audiovisual, para darme cuenta de las manipulaciones mediáticas, la alfabetización científica, para saber hacer preguntas, la política, para comprender y participar, la digital, para reconocer la información adecuada, y ¿Qué aporta la escuela para todo esto?
Con respecto a los docentes, socialmente y desde las áreas gubernamentales, se pide “profesionalización”, entendiendo que esto significa que los saberes docentes deben estar fundados en la ciencia, no en un mero empirismo, pero desde amplios sectores sociales se desprecia la tarea. Lo observamos en la poca demanda que tienen las carreras de formación docente. Además desde el gobierno se agrede a la profesionalización, no solo porque los bajos salarios invitan a no ingresar a la docencia, sino también impide que sean los docentes quienes establezcan los que están en condiciones de acceder a la docencia.
Una característica de las profesiones, es la capacidad de decidir quienes ingresan a ella. De esa manera, son los médicos quienes otorgan la matrícula, avalando a los profesionales, otro tanto sucede con abogados, ingenieros etc. Con los docentes esto no sucede, en San Luis, durante mucho tiempo las Juntas de Clasificación estuvieron intervenidas, y cuando esto no sucedió, el Ejecutivo Provincial se encargaba de establecer capacitaciones con puntajes excesivos estableciendo de esta manera una falsa meritocracia, muy alejada de lo que se considera “formación permanente”
Ante todo esto, el gobierno de la provincia mantiene una actitud confrontativa con los docentes, baja el presupuesto salarial, inventa alucinados instrumentos, que con el nombre de “Escuelas digitales” supuestamente lograrán lo que ahora no se logra, e intenta conservar un modelo que le ayudó a mantenerse en el poder desde hace casi treinta años.
No es intención de este artículo responder a la pregunta ¿Qué hacer?, que lo haré en los próximos, solamente digo que es necesario una firme actitud gubernamental en pro de la equidad y calidad educativa, con escuelas que tengan profunda vocación alfabetizadora, pero no es suficiente, para ello la sociedad toda debe asumir una nueva “Cultura de la Educación”. Dejo entonces una pregunta, la Educación ¿Necesita una nueva capa de pintura o un cambio estructural?
26 noviembre, 2010 at 18:58
Publicado en 2011, alfabetización, cambios, diagnóstico, educación, escuelas
Escuelas digitales sanluiseñas
La escribanía del poder ejecutivo provincial (formalmente “Cámara de Diputados”,dió media sanción a la ley de Escuelas Digitales. No se esperaba otra cosa. Creo que es un engendro destinado a tener poca vida, a derrochar recursos locales, a ser mostrado fuera de las fronteras digitales como un logro, a agredir a los docentes, pero no al servicio de una sociedad mejor.
Transcribo algunos párrafos de un medio digital local, y no me queda menos que mencionar la actitud de la diputada Ivón Ruiz de Miranda ¡Ella era docente!
Parte de los palcos de la Cámara fueron ocupadas por un grupo de docentes que, desde distintos sectores del a provincia, concurrió a presenciar la sesión. En otro sector, personal de la “universidad” de La Punta, que fueron llevados para apoyar el proyecto del Ejecutivo.
Por eso, junto con sectores autoconvocados se reunieron ayer en la Legislatura. “No teníamos expectativas sobre el resultado de la votación, pero tenemos que expresar lo que pensamos sobre este nefasto proyecto, por el cual se pretende crear un sistema educativo paralelo que no está contemplado en la Ley de Educación Nacional, dispone que el personal sea seleccionado, capacitado, contratado y pagado por la Universidad de la Punta, que no tiene reconocimiento nacional; y gestionará una escuela quien pueda pagar local y mobiliario”, sostuvo.
“Nuestro reconocimiento a todo el bloque opositor, son los únicos que sabían de qué hablaban. La palma de oro a la obsecuencia, el irrespeto y la ordinariez a dos mercedinos: (Joaquín) Surroca e Ivonne de Miranda…realmente decadentes”, afirmó.
Los diputados que votaron por la negativa a la aprobación de la ley fueron: Eduardo Gargiulo, Jorge Lucero, Lalo Estrada Dubor, Carlos Berro, Titina Nicoletti, Hector Casal, Ponce, José Luis Rodriguez y Fidel Hadad.
Además de Surroca e Ivonne Ruiz de Miranda, quienes votaron a favor del proyecto fueron: Teresa Lobos, Patricia Gatica, Héctor Hernández, Graciela Mazzarino, Cecilio Quiroga, Delfor Sergenese, Demetrio Alume, Karim Alume, Julio Braverman, Marcelo Amitrano, María Elena D’Andrea, Claudio Peralta, Héctor Romero Alaniz, Oscar Saá, Nilo Vilchez, Héctor Urquiza, Ricardo Rodríguez, Carmelo Mirábile y Elva Novillo.
Diputado Eduardo Gargiulo: “Las nuevas tecnologías no son los dioses postmodernos…”
El diputado provincial del Bloque Movimiento Ciudadano, Eduardo Gargiulo, reiteró su rechazo al proyecto de creación del Sistema Escuela Pública Digital, aprobado este miércoles en la Cámara Baja, afirmando que “las nuevas tecnologías de la información y el conocimiento son apenas herramientas que deben funcionar como soporte y complemento del acto educativo, pero no relegando a un segundo plano el rol docente, porque en sí mismas aquéllas no garantizan la calidad o excelencia educativa, como se proclama”. En este sentido, agregó que “internet, yahoo, google, los celulares, los mp 3, 4 o 5, las cámaras digitales, en síntesis, las nuevas tecnologías, no son los dioses postmodernos a los que debemos adorar, sino la manifestación más visible de la revolución digital. De ningún modo puede pensarse que su uso intensivo asegura la constitución de un ciudadano pensante, con espíritu crítico, capaz de interactuar y dialogar con la realidad”. Cuestionó duramente al gobernador, quien afirmó que ´las universidades no son ya el centro máximo de la educación, sino que la fuente de sabiduría más grande de la humanidad es la red´. “Creo que hay una gran confusión conceptual entre información, datos, conocimientos, que contiene esa gran biblioteca virtual que es internet, y las características propias del acto educativo, definido como un proceso de incorporación de conocimientos, valores, creencias, pautas culturales y morales, en un contexto de integración social”. Gargiulo estimó que “este sistema de escuela pública digital se inscribe en un contexto mundial de regulación del mercado del conocimiento, como se lo designa, en el que al amparo de la Organización Mundial del Comercio se da una gran asociación entre empresas informáticas, agencias regionales, gobiernos y sociedad civil, para introducir la alfabetización digital como si fuera la panacea de la educación. No casualmente es la Universidad de La Punta, que no cuenta con ningún tipo de reconocimiento ni acreditación académica, la que seleccionará y capacitará a los docentes, además de controlar el funconamiento del sistema. Seguramente será un gran negocio para unos pocos…”. Sobre el proyecto en si mismo, criticó que “no queda claro en qué consiste este nuevo sistema, cómo va a funcionar operativamente, qué validéz tendrán los títulos que otorgue, qué requisitos se va a exigir a quienes gerencien este sistema educativo, el modo de evaluación que es asignando créditos y no colocando una nota, el tipo de capacitación que recibirán los docentes”, entre otros aspectos. Finalmente expresó su temor de que “este proyecto sea una respuesta a modo de represalia hacia el sector docente, tras el largo plan de lucha que protagonizó los educadores meses atrás. Precisamente una de las virtudes que ha destacado el gobernador, cuando lo presentó públicamente, es que este proyecto permitirá un gran ahorro en personal”.
A su juicio, indicó que “nadie desconoce la importancia de impulsar fuertemente el uso de las nuevas tecnologías y su integración al proceso educativo, pero ello debería hacerse en el marco del actual sistema, no creando uno diferente que se dice de excelencia, porque ello significa entonces una discriminación negativa hacia quienes continúen en el otro sistema público tradicional o autogestionado”.
El proyecto de Ley de creación de Escuelas Públicas Digitales, en sus artículos, dice textualmente.
ARTÍCULO 1°.- Créase el sistema educativo “ESCUELA PÚBLICA DIGITAL”. Se considerará Escuela Pública Digital (EPD) al sistema educativo que incorpore a las tecnologías de la información y la comunicación como vehículo para la construcción del aprendizaje. Que tendrá como objetivo beneficiar a la población en la incorporación y generación de contenidos; como así también aptitudes que aporten a la creatividad, productividad y libertad de pensamiento para lograr una continua evolución en el contexto actual de la sociedad del conocimiento.
ARTÍCULO 2º.- Escuela Pública Digital es un sistema organizativo y curricular de educación que incluye todos los niveles.
ARTÍCULO 3º.- El sistema se implementará a través de la creación de Escuelas Digitales (ED) cuya gestión podrá ser provincial, municipal o social; la cual se hará cargo de proporcionar la locación, como así también su mobiliario, mantenimiento y limpieza.
ARTÍCULO 4º.- Los organismos no gubernamentales, fundaciones, asociaciones civiles o privadas que cumplan con los requisitos de la normativa podrán implementar el sistema de Escuelas Digitales.
ARTÍCULO 5°.- La Universidad de La Punta seleccionará, capacitará y remunerará a los docentes y la Autopista de la Información será la encargada de brindar el soporte técnico informático. El Ministerio de Educación autorizará y evaluará el funcionamiento de las Escuelas Digitales.
ARTÍCULO 6º.- Cada Escuela Digital (ED) funcionará de acuerdo al contexto físico, social y cultural local en donde se establezca y concentrará la cantidad óptima de alumnos para garantizar una formación integral adecuada.-
ARTÍCULO 7º.- Para la enseñanza de los contenidos se conformarán equipos de seis maestros, de los cuales cinco estarán asignados a cinco Escuela Digitales (ED). El sexto profesional realizará tareas de coordinación y reemplazos eventuales, dicho rol será anualmente rotativo entre los maestros.
ARTÍCULO 8º.- Cada maestro, de los cinco citados en el artículo precedente, tendrá a su cargo una asignatura, la que irá dictando de forma rotativa en las cinco Escuelas Digitales (ED), por jornada a cada grupo de alumnos.
ARTÍCULO 9º.- Las asignaturas establecidas para el sistema serán agrupadas en áreas. Cada una de ellas deberá ser dictada por un docente que revista determinada idoneidad y capacidad, según los contenidos que se disponen a continuación:
1 Área ciencias exactas (compuesta por: matemática, física, química y ciencias naturales). Dictada por un docente.
2 Área ciencias sociales (compuesta por: historia, geografía y formación regional que incluirá contenidos históricos, geográficos y culturales de la provincia). Dictada por un docente.
3 Área Lengua, lectoescritura e idioma. Dictada por un docente.
4 Área Mundo digital (diferentes hardware y software didácticos, lúdicos y artísticos. Investigación y producción de conocimientos. Uso de la web y redes sociales. Programación). Dictada por un docente.
5 Área Arte y deporte (tomando como eje la libertad de expresión y el juego; generando así actividades con artistas locales, clubes deportivos, becarios, academias de arte y folclore, entre otras). Dictada por un docente.
ARTÍCULO 10º.- Los contenidos mínimos de cada asignatura serán determinados por Resolución del Ministerio de Educación y estarán organizados en módulos, otorgando créditos a los alumnos por su aprobación. Dichos créditos serán otorgados por el docente a cargo y le darán al alumno la posibilidad de ir superando las etapas hasta lograr el título al que aspire.
ARTÍCULO 11º.- Los beneficiarios de este sistema educativo serán todos los habitantes de la provincia: niños, jóvenes y adultos, que deban iniciar o completar sus estudios.
ARTÍCULO 12°.- Facultar al Poder Ejecutivo a determinar los proyectos, programas, y metodologías a implementar, disponiendo y adoptando los mecanismos técnicos y administrativos necesarios para lograr el cumplimiento de los objetivos dispuestos en la presente Ley, estableciendo los puntos provinciales de ubicación, su infraestructura, organización y desarrollo.-
ARTÍCULO 13º.- El plan de experiencia educativa e itinerario formativo queda regulado por la presente Ley, desde el momento de su publicación en el Boletín Oficial y Judicial.
ARTICULO 14º.- Derogar la ley Nº II – 0606 – 2008 “Plan de Experiencias Educativas e Itinerarios Formativos.
ARTICULO 15º.- La presente Ley deberá ser reglamentada dentro de los NOVENTA (90) días de su promulgación.
ARTÍCULO 16°.- CLÁUSULA TRANSITORIA: El Poder Ejecutivo dispondrá las previsiones presupuestarias y/o modificaciones de partidas pertinentes a los efectos de garantizar el cumplimiento de los objetivos de la presente Ley.
ARTÍCULO 17º.- Regístrese, comuníquese al Poder Ejecutivo y archívese
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7 octubre, 2010 at 10:24
Publicado en derroche, digitales, escuelas, recursos
>Principios y propuestas
>II PRONUNCIAMIENTO LATINOAMERICANO POR UNA EDUCACION PARA TODOS
II Encuentro de Firmantes del Pronunciamiento Latinoamericano y I Encuentro Presencial de Comunidad E-ducativa (Buenos Aires, 8-11 septiembre 2010)
Exponemos aquí algunos principios que consideramos deberían orientar tanto la teoría como la praxis educacional en nuestra región en los próximos años, sin ignorar obviamente la gran heterogeneidad de los países y al interior de estos.
La educación sola no puede “Los problemas no se explican ni se resuelven exclusivamente desde lo educativo, sino desde una política económica y social responsable del bienestar de las mayorías” (Pronunciamiento Latinoamericano 2000). La educación no es un sector autónomo. Depende de decisiones económicas y políticas, además de que es política en sí misma. Las instituciones educativas no pueden resolver solas problemas sociales como la pobreza, el hambre, la fragmentación familiar, las adicciones, la violencia, etc. Una sociedad que no asegura a todos los educandos los medios necesarios para aprender, superando las limitaciones impuestas por la desigualdad económica y social, no debe sorprenderse con resultados de aprendizaje insatisfactorios. La constatación de que a mayor pobreza corresponde mayor fracaso escolar es bien conocida y ha sido abundantemente investigada. No hay que seguir investigando esa correlación obvia. Hay que partir del conocimiento ya disponible y actuar consecuentemente, distribuyendo con justicia los bienes de que disponemos.
Derecho a la educación La educación es un derecho fundamental, universal e irrenunciable que asiste a toda persona, en todo momento de su vida. Denunciamos el incumplimiento de este derecho, sin cuya vigencia no es posible imaginar existencia individual y colectiva digna ni el disfrute de los demás derechos reconocidos. Enunciar este derecho supone asegurar la gratuidad de la educación (incluyendo la eliminación de todo tipo de cuotas y la provisión de materiales de estudio, uniformes, etc.), gratuidad que, salvo escasas excepciones, no rige hoy en nuestra región. Respetar el derecho a la educación implica mucho más que matricular a niños y niñas en la escuela, objetivo que ya ha sido logrado en la mayoría de nuestros países. Es preciso lidiar con los altos niveles de ausentismo, deserción y repetición que caracterizan a nuestros sistemas educativos, asegurar aprendizajes significativos y efectivos , y asumir en serio la proclama de la educación y el aprendizaje como derecho a ejercer durante toda la vida. Los primeros años de vida son fundamentales en el desarrollo de toda persona, lo que exige priorizar a los niños pequeños con esfuerzos de la mayor calidad, no sólo dirigidos al sistema educativo sino a las condiciones de vida de las familias. Es preciso revitalizar el debate y la acción en torno a la educación y formación de las personas jóvenes y adultas, otrora campo de innovación y militancia social, y hoy falto de todo dinamismo, reducido a intervenciones “de segunda oportunidad”, como quedó en evidencia en la VI Conferencia Internacional de Educación de Adultos – CONFINTEA VI (Belém, Brasil, diciembre 2009). Lejos estamos de una niñez priorizada, de una sociedad alfabetizada, de una población con acceso igualitario a la cultura escrita, de una educación básica de calidad para todos. Nada de ello pasa sólo por una cuestión de métodos, tecnologías o incluso recursos, sino por la voluntad política para hacer de la educación una prioridad nacional y una realidad, así como por la adopción de medidas que cambien a fondo la pedagogía y la administración de los centros de enseñanza.
Atención a la diversidad La diversidad es característica de todas nuestras sociedades: está dada por diferencias de edad, género, zonas de residencia, condición étnica, lenguas, situaciones laborales, etc. El derecho a la educación supone pues reconocer la diversidad tanto en la definición de políticas como en la gestión de los sistemas educativos y las estrategias de enseñanza y aprendizaje. Los sistemas educativos deben adecuarse a los diversos contextos y a los requerimientos específicos de los grupos atendidos. Los pueblos indígenas han conquistado el derecho a ser educados en sus propias lenguas y culturas, y han logrado en los últimos años importantes avances en la legislación nacional e internacional al respecto; no obstante, la brecha entre lo normado y su cumplimiento sigue siendo grande. Es preciso reiterar la necesidad de atender de manera prioritaria y diferenciada a las zonas rurales respecto a las urbanas. El alargamiento de la vida exige pensar en programas y estrategias diferenciados para atender a distintos segmentos de edad categorizados genéricamente como “adultos”, categoría que abarca desde jóvenes hasta personas de la tercera edad. Son innegables los avances hacia una “educación inclusiva”, pero persiste la debilidad de las instituciones regulares para atender necesidades especiales así como de las propias instituciones de educación especial, área que requiere investigación, experimentación, formación de personal especializado y más recursos económicos. Similares exigencias valen para los programas que atienden a personas en contextos de encierro.
Participación social Reiteramos la necesidad de “la participación de la sociedad no solo en la ejecución de las políticas y programas, sino en su formulación y discusión. La educación es asunto público y debe, por tanto, involucrar a todos sus actores y concitar su participación responsable” (Pronunciamiento del año 2000). Este principio, consagrado ya en la legislación de varios países, debe aplicarse en todos los casos a los educadores, que tienen el derecho y el deber de robustecer, con su saber y su compromiso, la marcha de la educación del pueblo. Es asimismo fundamental dar la máxima apertura a la participación de las mujeres y de los jóvenes, quienes vienen demostrando creciente protagonismo en el campo educativo y una gran capacidad en el tratamiento de sus problemas y en la crítica de la sociedad. Enfatizar la importancia de la participación social no implica, en ningún caso, restar importancia a las obligaciones del Estado como garante del derecho a la educación.
Los educadores Ante la pertinaz desvalorización de la profesión docente y de los educadores por parte de la sociedad y secundada por los medios, reafirmamos que los educadores constituyen la columna vertebral de nuestros sistemas educativos y hacemos un llamado a parar la campaña de desprestigio y alentar, por el contrario, el reconocimiento social a su labor. No hay tecnología capaz de superar la acción de un buen educador. Ninguna reforma educativa puede hacerse efectiva sin contar con la voluntad, la participación y la colaboración de los educadores. La condición de buen educador no se aprecia ni se mejora a través de pruebas y evaluaciones de desempeño docente. El mejoramiento de la enseñanza no se logra vía incentivos a los educadores; esto implicaría asumir que basta con ofrecerles un complemento salarial para que hagan bien su trabajo. La cuestión docente pasa hoy no sólo por mejoras salariales, más y mejor formación y capacitación, mejores condiciones de trabajo, todos ellos aspectos que requieren atención prioritaria, sino además por un replanteamiento integral del rol y del oficio de educar, dentro y fuera del sistema escolar. Esto exige reabrir espacios de diálogo, reflexión y debate social, con participación activa de los educadores, a fin de clarificar la encrucijada actual y definir nuevos perfiles y rumbos para la profesión.
Centralidad de lo pedagógico El tradicional énfasis dado en el campo educativo a la cuestión financiera y presupuestaria (entendida usualmente como más recursos y no también como mejor uso de dichos recursos), y el énfasis dado en los últimos años a la cuestión administrativa y, más recientemente, a la dotación de computadoras en el ámbito escolar, han contribuido a sepultar los aspectos sustantivos de la educación: el para qué, qué y cómo se enseña, el para qué, qué y cómo se aprende. De nada sirve una gran infraestructura y un magnífico equipamiento sin proyecto pedagógico y sin sujetos y relaciones capaces de encarnarlo. La cuestión curricular y la cuestión pedagógica, estrechamente vinculadas, han ocupado y siguen ocupando los últimos lugares – en vez de los primeros – de la preocupación educativa. La propia atención al aprendizaje ha sido sorprendentemente descuidada en el campo de la educación, reducido a rendimiento en el caso de la educación escolar. Por otra parte, el campo educativo es campo interdisciplinar, que reclama saberes diversos y acción colegiada para todo el proceso, desde la formulación de las políticas hasta la acción pedagógica. Lograr un trabajo inter- y multi-disciplinario no consiste en un simple reparto de funciones especializadas sino en la comprensión global del hecho educativo, en la complementariedad de los diversos saberes, el trabajo en equipo y el apoyo mutuo de sus miembros. Educación ha de articularse con cultura, con ciencia, con arte, con recreación, con deporte, con filosofía, con trabajo intelectual y manual.
El sentido de la educación y la construcción de ciudadanía Es misión de la educación contribuir a desarrollar plenamente capacidades y talentos, el pensamiento crítico, la conciencia social, el respeto a los demás, el reconocimiento de la diversidad, la cooperación, la solidaridad, la vocación de servicio, el consumo responsable, los conocimientos, actitudes y valores indispensables para cuidar la naturaleza, mejorar la propia vida y la de los demás, asegurar el buen vivir de todos. No se trata solamente de educar para sino en esos valores, en la familia, en el sistema escolar, en la comunidad, en el trabajo, en el mundo virtual. Debe esperarse que la educación contribuya a la construcción de ciudadanía, facilitando el conocimiento y el ejercicio de derechos y deberes así como el desarrollo de una conciencia local, nacional y mundial. Promover una cultura de paz significa rechazar toda forma la violencia, incluida la generada por el prejuicio, la injusticia social, la pobreza, la discriminación de todo tipo, el racismo y el machismo. Crear conciencia ciudadana acerca del derecho a la educación y a exigir su cumplimiento es tarea educativa por excelencia a ser asumida por el Estado, la sociedad civil, las instituciones educativas y los medios de comunicación.
Tecnologías Las tecnologías y su vinculación a la educación tienen una larga historia en esta región, estrechamente ligada al desarrollo mismo de las tecnologías y al de la educación a distancia. La radio y la televisión, las tecnologías más extendidas y aún no cabalmente aprovechadas con fines educativos, se han visto avasalladas por las modernas TICs. El acceso a la computadora y a Internet ha venido avanzando a través de cibercafés y telecentros en zonas urbanas y urbano-marginales, y más recientemente, a través de las instituciones educativas así como de bibliotecas, centros comunitarios, etc. El teléfono celular, la tecnología digital más versátil y más rápida y ampliamente extendida en la región, ha revolucionado la comunicación interpersonal de vastos sectores de la población y lleva a creer en la posibilidad real de considerarla la tecnología del futuro, más que la propia computadora. Los efectos positivos de las TIC son innegables no sólo en términos de información y comunicación sino de expresión y aprendizaje. Para los sectores más desfavorecidos, pueden resultar una ayuda inestimable en muchos ámbitos y una fuente de dignidad y autoestima.
La introducción apresurada de las TICs en el sistema escolar, destinada entre otros a “reducir la brecha digital”, está creando innumerables posibilidades pero también nuevos problemas. A la brecha generacional se agrega la brecha específica entre docentes y alumnos (reforzada por planes que privilegian a estos últimos), la profundización de la brecha urbano-rural (con las zonas rurales mal equipadas para acceder a las TICs por problemas del servicio eléctrico y de telefonía), y las brechas derivadas de la rapidez en el acceso a Internet y de la pronta obsolescencia de los aparatos y los programas informáticos.
Las políticas de TICs y especialmente de dotación de computadoras a las instituciones escolares han pasado a ser un campo más de decisiones herméticas, tomadas a los más altos niveles, comprometiendo recursos millonarios y redundando en gran negocio para las multinacionales que ofertan productos y servicios. El Banco Mundial se ha adelantado ya a anunciar las estrategias 1:1 (una computadora por alumno) como una “tendencia mundial” en los sistemas escolares. Resalta en estos esquemas el énfasis dado al equipamiento, la escasa atención brindada a los docentes y la ausencia de estrategias pedagógicas para el uso de las computadoras en sistema escolar y en aula. Estos esquemas, ya operando o iniciándose en algunos países de la región, van decantando lecciones importantes, todas las cuales apuntan a la necesidad de investigar y experimentar antes de seguir masificando programas.
Los medios de comunicación y la educación Mucho se ha hablado de la mala influencia de los medios de comunicación masiva – en particular la televisión – sobre la población y especialmente sobre la niñez y la juventud: el fomento del consumismo, el arribismo, la violencia, la cultura light, valores y patrones de vida extranjerizantes (sobre todo norteamericanos), la banalización del conocimiento y el saber, etc. Múltiples estudios confirman los efectos nocivos que puede tener la alta exposición a la televisión; la experiencia adulta nos indica, por otra parte, la alta capacidad desinformativa y manipuladora de medios nacionales y extranjeros en su función informativa, supuestamente primordial. No obstante, es preciso tener en cuenta que los medios pueden ser también – y son en efecto muchas veces – aliados poderosos de la información, la comunicación y la educación ciudadanas, y de la educación escolar específicamente. “Aumentar la adquisición por parte de los individuos y las familias de conocimientos, capacidades y valores necesarios para vivir mejor y lograr un desarrollo racional y sostenido por medio de todos los canales de la educación, incluidos los medios de información modernos, otras formas de comunicación tradicionales y modernas, y la acción social…” fue una de las metas de la Educación para Todos adoptada en 1990 en Jomtien. No obstante, nada de esto se hizo, la meta no fue evaluada y luego fue eliminada de las metas de la EPT aprobadas en 2000, en Dakar. Con ello, la EPT volvió a ser una plataforma educativa eminentemente escolar. Es hora de volver a incluir a los medios en la agenda educativa. De hecho, han pasado a ser reconocidos como la “otra escuela”. La buena televisión, la buena radio, el buen periodismo escrito, pueden ser soportes fundamentales del sistema escolar, de la educación familiar y comunitaria, de la construcción de ciudadanía informada y crítica. En esa misma medida, resulta indispensable retomar la lectura crítica de medios como un componente ineludible en la formación de toda persona, educandos y educadores.
Financiamiento de la educación Varios países de la región han realizado avances con respecto al financiamiento de la educación pública, entre otros a través de nuevas políticas de recaudación tributaria. No obstante, en la mayoría hay estancamiento o retroceso. La heterogeneidad de realidades no permite fijar una meta presupuestaria uniforme para la educación en los diferentes países. No debemos darnos por satisfechos cuando nos dicen que se ha hecho todo el esfuerzo posible; necesitamos exigir que la dotación corresponda a los recursos necesarios. Una vez más debemos recordar que ALC es una región rica, y sin embargo es la que distribuye de peor manera la riqueza, concentrándola en pocas manos. Es forzoso revisar las políticas económico-sociales, rectificar la definición de prioridades, erradicar la corrupción, evitar el despilfarro, negarnos a contraer nuevas deudas externas y a aceptar los canjes como estrategia de financiamiento, revisar los subsidios que se otorgan a la educación privada y encarar una decidida política de reducción del gasto en materia de defensa. Es deber de todo estado democrático ofrecer educación básica de buena calidad a sus ciudadanos, sin tener que depender para ello de financiamientos internacionales.
Alianza con el pueblo Estas reflexiones y propuestas de acción se nutren de una prolongada experiencia de ver a los sistemas educativos expuestos a frecuentes vaivenes que responden a cambios de gobierno o de administración antes que a cambios necesarios y fundamentados. En estos vaivenes, quienes estamos en el quehacer educativo no debemos perder de vista que nuestro trabajo tiene un ancla en el contacto con los sectores populares. Y no solo en contacto, sino en alianza con el pueblo, que es el que utiliza, apoya y confía en los servicios educativos del sector público. Los gobiernos rotan, deslegitiman lo realizado por gobiernos anteriores y a menudo destruyen avances que habían requerido ingentes recursos y muchos años de fe y de empeño. Todo lo cual refuerza la necesidad de un permanente compromiso con el pueblo, garante de la continuidad de la acción educativa, de cuya voz, organización y fuerza depende la conquista efectiva del derecho a la educación, sujeto merecedor de todo esfuerzo en favor no sólo de una educación mejor sino de otra educación.
Buenos Aires, Argentina, 11 de septiembre de 2010.
Para adherir al Pronunciamiento enviar un mensaje a
pronunciamiento.2010@yahoo.com
indicando nombre completo, documento de identidad, institución u organización, ciudad y país. Se ruega indicar asimismo si desean ser parte de la comunidad virtual de firmantes de este segundo Pronunciamiento.
Documento completo en
http://www.scribd.com/doc/37461140
16 septiembre, 2010 at 14:05
Publicado en educación, latinoamericano, principios, pronunciamiento, propuesta, todos
>La crisis del sistema educativo argentino edusanluis
>El médico y ex rector de la UBA Guillermo Jaim Etcheverry fue el invitado de honor y disertante en la tradicional cena mensual de ADEPA, que la noche del jueves 29 reunió a directores y editores de medios de todo el país.
En su exposición atribuyó la crisis del sistema educativo argentino al “desinterés de la clase dirigente y de la sociedad” que han colocado “lo superficial” por encima de “las cuestiones de fondo” y dijo que es necesario instalar en la sociedad que la educación “es un derecho humano básico”.
Al presentar al expositor, el presidente de ADEPA, Dr. Gustavo Víttori, lamentó “el proceso de degradación del sistema educativo de la Argentina, proceso que se corresponde con la curva de descenso del país en el concierto de las naciones”.
Sostuvo que a la industria periodística le preocupa esa problemática porque “no hay lectores sin educación y sin educación tampoco hay ciudadanos”.
“Los medios periodísticos mantienen la llama encendida de las cuestiones de fondo de nuestro país, tarea que no es menor y que hoy parece no ser percibida ni valorada por las grandes mayorías, pero que deberá ser retomada si la Argentina aspira a ocupar un lugar sostenido en la competencia mundial por ser alguien., y la educación en ese sentido es clave”, destacó Víttori.
En esa misma línea de pensamiento Jaim Etcheverry indicó que “el problema es que las cuestiones de fondo, lo profundo carecen hoy de valor”, ya que en la actualidad “predomina el valor de lo rápido, de la navegación sobre la superficie”.
Apoyó ese concepto con el ejemplo de lo que le sucede a un patinador sobre una capa de hielo delgado: “Tiene que ir rápido porque si se detiene, el hielo se rompe y se hunde”.
“Uno de los signos distintivos de la civilización actual es la idea de lo veloz, no la idea de la profundidad. Hoy triunfa lo superficial, lo efímero, lo artificial, la espectacularidad, el éxito como única medida de valor”, subrayó el ex rector de la UBA.
También brindó cifras sobre la importancia que en la Argentina se le asignó a la educación entre finales del siglo XIX y las primeras décadas del pasado.
Mencionó que en el primer censo -en 1869- el 78 por ciento del poco más de un millón de habitantes era analfabeto y que para 1914, con una población casi diez veces mayor, el analfabetismo había descendido al 35 por ciento.
Dijo que para 1914 en España el 59 por ciento de su población era analfabeta, en Italia, el 48 y en la mayoría de las naciones de América del Sur, entre el 60 y el 80 por ciento.
También comparó los recursos que se asignaban a educación: nuestro país en 1935 destinaba en el 31 por ciento del presupuesto nacional, mientras Canadá invertía el 29 por ciento, Alemania el 27, Chile el 17 e Italia el 9 por ciento.
“Esas pocas cifras dejan claramente demostrada la importancia que la sociedad argentina le dio a la educación y creo que allí está la clave del problema”, puntualizó Jaim Etcheverry.
Dijo a continuación que la crisis del sistema educativo “es el reflejo del desinterés que tenemos por la educación”, tras lo cual citó al poeta griego Hesiodo (contemporáneo de Homero, siglo VIII AC): “Educar es ayudar a una persona a ser lo que es capaz de de ser”.
“Si no hacemos algo para ayudar a mejorar la calidad de vida de la gente de nuestro alrededor –agregó- no bastarán los policías, ni ninguna medida de seguridad, porque estamos dejando gente fuera del sistema, gente excluida que no tuvo acceso a los elementos para ser lo que es capaz de ser, porque no le hemos dado esos elementos, no nos hemos preocupado en dárselos”.
Al respecto, mencionó que en la actualidad la Argentina “tiene, aproximadamente, un millón de jóvenes que no estudia ni trabaja y si para ellos su propia vida no vale nada tampoco vale nada la del que tienen enfrente”.
En el tramo final de su disertación, dijo que “ante la idea peligrosa de desprestigiar el conocimiento y el esfuerzo por aprender” es necesario instalar en la sociedad que la educación “es un derecho humano básico”.
http://www.adepa.org.ar/
6 agosto, 2010 at 11:02
Publicado en Argentina, clase, crisis, desinterés, dirigente, educativo, sistema
>DATO SUGERENTE, OPERATIVO NACIONAL DE EVALUACIÓN
Se difundió el Operativo Nacional de Evaluación (ONE) 2007Los resultados de las pruebas aplicadas a alumnos de todo el país muestran importantes diferencias según el nivel educativo y las áreas evaluadas. Además, el análisis de los datos de las jurisdicciones en el tiempo revela una abrupta caída en la provincia de Buenos Aires, que descendió doce lugares desde 1995.
Recientemente se han publicado los resultados del Operativo Nacional de Evaluación (ONE) correspondientes al año 2007. Estas pruebas fueron aplicadas a alumnos de todo el país en diferentes años de estudio de la educación primaria y secundaria, abarcando las cuatro áreas básicas: Lengua, Matemática, Ciencias Naturales y Ciencias Sociales.
Los resultados presentan diferencias importantes según el nivel educativo y el área evaluada. En general, los mejores resultados se verifican en Lengua, donde 65% o más de los alumnos en todos los años evaluados se encuentran en el grupo de rendimientos medios y altos. En Matemática, esta tendencia se mantiene en el nivel primario pero se revierte en la educación secundaria: en 2º y 3º año, 45% de los alumnos se encuentran en el grupo de aprendizajes bajos y, en el último año, esta categoría incluye 65% de los alumnos evaluados.
Las áreas de Ciencias Naturales y Ciencias Sociales fueron evaluadas sólo en el nivel primario y los resultados en general son menores que en Lengua y Matemática. Las situaciones de mayor gravedad se verifican en Naturales de 3º año, con 54% de los alumnos con rendimiento bajo, y en Sociales de 6º año, con 44% de los alumnos en esta situación.
Es interesante analizar el ordenamiento de las jurisdicciones según el rendimiento promedio obtenido y su comparación con la anterior evaluación, realizada en 2005. Córdoba es la jurisdicción que más puestos escaló, posicionándose en tercer lugar en los resultados de 2007, luego de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y La Pampa. En el otro extremo, San Luis ha sido la provincia que perdió más posiciones, ubicándose en 2007 en el lugar número doce.
Sin embargo, cuando la comparación se realiza para un periodo mayor, por ejemplo con el año 1995, sin dudas la mayor caída se registra en la provincia de Buenos Aires, que ha descendido doce lugares. Así, la provincia pasó de estar ubicada en el 2º puesto en el ordenamiento de 1995 a la posición 14º en la evaluación de 2007. En este periodo de doce años ninguna otra jurisdicción ha sufrido una caída tan abrupta.
http://www.cippec.org/
28 julio, 2010 at 10:52
Publicado en calidad, educativa, evaluación, nacional, ONE 2007

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 Resolución 

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