Source: http://www.europarl.europa.eu/doceo/document/A-8-2015-0316_ES.html
Timestamp: 2019-10-18 21:42:21+00:00

Document:
INFORME sobre la prevención de la radicalización y el reclutamiento de ciudadanos europeos por organizaciones terroristas
Procedimiento : 2015/2063(INI)
Ciclo relativo al documento : A8-0316/2015
399k 196k
sobre la prevención de la radicalización y el reclutamiento de ciudadanos europeos por organizaciones terroristas
Ponente: Rachida Dati
– Vistos los artículos 2, 3, 5, 6, 7, 8, 10 y 21 del Tratado de la Unión Europea y los artículos 4, 8, 10, 16, 67, 68, 70, 71, 72, 75, 82, 83, 84, 85, 86, 87 y 88 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea,
– Vistas las publicaciones «Datos de la encuesta de la Unión Europea sobre las minorías y la discriminación - Informe "Data in Focus" 2: los musulmanes» y «Encuesta de la FRA sobre las experiencias y percepciones de las personas judías de los delitos de odio y la discriminación antisemitas en los Estados miembros de la UE», ambas de la Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (FRA),
– Vista la resolución aprobada el 8 de octubre de 2004 por el Consejo de Seguridad de la ONU sobre amenazas a la paz y la seguridad internacionales causadas por el terrorismo,
– Vista la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, y en particular sus artículos 6, 7, 8, 10, apartado 1, 11, 12, 21, 48, 49, 50 y 52,
– Vista la Estrategia de Seguridad Interior de la UE aprobada por el Consejo el 25 de febrero de 2010,
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 22 de noviembre de 2010, titulada «La Estrategia de Seguridad Interior de la UE en acción: cinco medidas para una Europa más segura» (COM(2015)0673), por la que se crea la Red de la UE para la Sensibilización frente a la Radicalización,
– Vista su Resolución, de 12 de septiembre de 2013, sobre el segundo informe sobre la aplicación de la Estrategia de Seguridad Interior de la UE(1),
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 15 de enero de 2014, titulada «Prevenir la radicalización hacia el terrorismo y el extremismo violento: una respuesta más firme de la UE» (COM(2013)0941),
– Vista la Estrategia revisada de la UE para luchar contra la radicalización y la captación de terroristas, aprobada por el Consejo de Justicia y Asuntos de Interior en su reunión del 19 de mayo de 2014 y adoptada por el Consejo en su reunión de los días 5 y 6 de junio de 2014 (doc. 9956/14),
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 20 de junio de 2014, titulada «Informe final sobre la aplicación de la Estrategia de Seguridad Interior de la UE 2010-2014» (COM(2014)0365),
– Visto el informe de Europol sobre la situación y las tendencias del terrorismo en la Unión Europea referente a 2014,
– Vista la Resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, de 24 de septiembre de 2014, sobre amenazas a la paz y la seguridad internacionales causadas por actos terroristas (Resolución 2178 (2014)),
– Visto el informe del coordinador de la lucha contra el terrorismo de la UE al Consejo Europeo de 24 de noviembre de 2014 (15799/14),
– Vista su Resolución, de 17 de diciembre de 2014, sobre la renovación de la Estrategia de Seguridad Interior de la UE(2),
– Vistas las conclusiones del Consejo de Justicia y Asuntos de Interior (JAI) de 9 de octubre y de 5 de diciembre de 2014,
– Vista la declaración del Consejo informal JAI de 11 de enero de 2015,
– Visto su debate en la sesión plenaria del 28 de enero de 2015 sobre medidas antiterroristas,
– Vista su Resolución, de 11 de febrero de 2015, sobre las medidas de lucha contra el terrorismo(3),
– Visto el Consejo informal JAI celebrado en Riga los días 29 y 30 de enero de 2015,
– Vistas las Conclusiones del Consejo de Justicia y Asuntos de Interior de 12 y 13 de marzo de 2015,
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 28 de abril de 2015, titulada «Agenda Europea de Seguridad» (COM(2015)0185),
– Vista la sentencia del TJUE sobre la Directiva relativa a la conservación de datos,
– Vistos el Protocolo adicional del Convenio del Consejo de Europa para la prevención del terrorismo y el Plan de acción del Consejo de Europa para luchar contra el extremismo violento y la radicalización que conduce al terrorismo, adoptados el 19 de mayo de 2015,
– Visto el Libro Verde de la Comisión titulado «Reforzar la confianza mutua en el espacio judicial europeo – Libro Verde relativo a la aplicación de la legislación de justicia penal de la UE en el ámbito de la detención» (COM(2011)0327),
– Vistos el informe de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior y las opiniones de la Comisión de Asuntos Exteriores y la Comisión de Cultura y Educación (A8-0316/2015),
A. Considerando que más de 5 000 ciudadanos europeos se han unido a organizaciones terroristas y otras formaciones militares, en concreto Daesh, Yabhat al-Nusra y otras fuera de la Unión Europea, especialmente en la región de Oriente Próximo y el norte de África, y que este fenómeno se está acelerando cada vez más y está adoptando unas dimensiones considerables;
B. Considerando que «radicalización» se ha convertido en el término que designa el fenómeno por el cual una persona abraza convicciones, opiniones e ideas que pueden conducir al extremismo violento;
C. Considerando que los recientes ataques terroristas perpetrados en Francia, Bélgica, Túnez y Copenhague ponen de relieve la amenaza para la seguridad que se deriva de la presencia de combatientes «extranjeros» —a menudo ciudadanos de la UE— en el territorio europeo y sus desplazamientos dentro de este y en los países vecinos; y que la UE ha condenado esos ataques con la máxima firmeza y se ha comprometido a luchar contra el terrorismo junto con los Estados miembros dentro y fuera del territorio de la UE;
D. Considerando que la amenaza terrorista en la UE es importante, especialmente en los Estados miembros que han participado o aún participan con fuerzas militares en operaciones exteriores en Oriente Próximo y en África;
E. Considerando que la radicalización de esos «combatientes europeos» constituye un fenómeno complejo y dinámico que se basa en un conjunto de factores globales, sociológicos y políticos; que dicha radicalización no corresponde a un perfil único, sino que afecta a hombres, mujeres y, sobre todo, jóvenes ciudadanos europeos de cualquier origen social que comparten la sensación de ruptura con la sociedad; que la radicalización puede tener motivos tanto socioeconómicos, ideológicos o personales como psicológicos, por lo que debe abordarse teniendo presentes los antecedentes de cada persona afectada;
F. Considerando que el terrorismo y la radicalización conducen a múltiples estereotipos en lo que respecta a las religiones, lo que a su vez conlleva una escalada de los delitos de odio y la incitación al odio motivados por el racismo, la xenofobia o la intolerancia frente a una opinión, una creencia o una religión; que es esencial recordar que una de las causas de la radicalización es el uso distorsionado de la religión, y no la religión en sí;
G. Considerando que la radicalización no debe asociarse con ninguna ideología o confesión en concreto sino que puede darse dentro de cualquiera de ellas;
H. Considerando que la lucha contra la radicalización no debe limitarse a la radicalización islamista; que la radicalización religiosa y el extremismo violento también afectan a todo el continente africano; que la radicalización política también afectó a Europa en 2011, concretamente en Noruega con los atentados perpetrados por Anders Behring Breivik;
I. Considerando que la inmensa mayoría de los ataques terroristas en los países de la UE han sido cometidos, durante años, por organizaciones separatistas;
J. Considerando que, según Europol, en 2013 se produjeron 152 ataques terroristas en la UE, dos de los cuales obedecieron a «motivaciones religiosas» y ochenta y cuatro a convicciones etnonacionalistas o separatistas, y que en 2012 hubo 219 ataques terroristas en la UE, de los cuales seis tuvieron «motivaciones religiosas»;
K. Considerando que la lucha antiterrorista y la prevención de la radicalización y el reclutamiento de ciudadanos europeos por organizaciones terroristas siguen siendo fundamentalmente competencia de los Estados miembros, si bien la cooperación europea es esencial para un intercambio de información efectivo y eficaz entre las autoridades policiales y judiciales con vistas a combatir la naturaleza transfronteriza de la amenaza que suponen los terroristas; considerando que es necesario, por tanto, adoptar un enfoque europeo concertado, que aportará valor añadido en términos de coordinación o armonización, cuando proceda, de las legislaciones aplicables en un espacio en el que los ciudadanos europeos circulan libremente, así como en términos de la eficacia de la prevención y la lucha contra el terrorismo; considerando que una de las prioridades de la UE en su lucha contra la delincuencia grave y organizada a escala internacional ha de ser la lucha contra el tráfico de armas de fuego;
L. Considerando que los derechos humanos han de ocupar un lugar central en las políticas de la Unión de lucha contra el terrorismo y prevención de la radicalización, y que, al mismo tiempo, debe garantizarse un perfecto equilibrio entre la seguridad pública y el respeto de los derechos fundamentales de los individuos, incluidos el derecho a la seguridad, el derecho a la intimidad y la libertad de expresión, religiosa y de asociación;
M. Considerando que las comunidades judías sufren ataques antisemitas y terroristas, que producen una sensación cada vez mayor de temor e inseguridad en el seno de las comunidades judías europeas;
N. Considerando que el auge del terrorismo y de los combatientes extranjeros ha reforzado la intolerancia hacia las comunidades étnicas y religiosas en diversos países de Europa; que los esfuerzos de prevención específica del extremismo terrorista deben complementarse con un enfoque holístico para combatir la discriminación en general y la islamofobia y el antisemitismo en particular;
O. Considerando que en Europa ya existen instrumentos para hacer frente a la radicalización de los ciudadanos europeos, y que corresponde a la UE y a sus Estados miembros utilizarlos plena e íntegramente e intentar mejorarlos para que respondan a los actuales desafíos que afrontan la UE y sus Estados miembros; que persiste una perversa reticencia por parte de algunos Estados miembros a cooperar en áreas sensibles, como la puesta en común de información de los servicios de inteligencia y otros; que, habida cuenta de la importancia cada vez mayor de la radicalización terrorista, que va totalmente en contra de los valores europeos, deben desarrollarse nuevos medios dentro del respeto de la Carta de los Derechos Fundamentales;
P. Considerando que en todas las acciones de la UE y de sus Estados miembros es indispensable el respeto de los derechos fundamentales y las libertades civiles, a saber, el derecho a la vida privada, el derecho a la seguridad, el derecho a la protección de los datos personales, la presunción de inocencia, el derecho a un juicio justo, la libertad de expresión y la libertad religiosa; que la seguridad de los ciudadanos europeos debe respetar sus derechos y sus libertades; y que esos dos principios son, en efecto, las dos caras de la misma moneda;
Q. Considerando que la medida en que los distintos Estados miembros asumen la responsabilidad de contrarrestar el riesgo de radicalización y la prevención del reclutamiento de ciudadanos por organizaciones terroristas difiere considerablemente; y que, si bien algunos Estados miembros ya han emprendido acciones eficaces, otros acusan un cierto retraso en sus medidas para abordar este fenómeno;
R. Considerando que urge emprender una acción europea concertada para prevenir la radicalización y el reclutamiento de ciudadanos europeos por organizaciones terroristas a fin de frenar el desarrollo de este fenómeno y, de ese modo, contener los flujos de partida de ciudadanos europeos hacia las zonas de conflicto, desradicalizar a quienes se quedan, e impedir que se cometan otros actos terroristas;
S. Considerando que estamos ante un fenómeno internacional sobre el que puede aprenderse en muchos lugares del mundo;
T. Considerando que, ante la radicalización de ciudadanos europeos y su reclutamiento por organizaciones terroristas, ahora se trata de hacer especial hincapié e invertir en las medidas preventivas más que en las reactivas; que una estrategia para combatir el extremismo, la radicalización y el reclutamiento terrorista en la UE solo puede funcionar si se desarrolla en paralelo a una estrategia de integración e inclusión social y de reinserción y desradicalización de los llamados «combatientes extranjeros» retornados;
U. Considerando que algunos usos de internet favorecen la radicalización, al permitir que fanáticos de todo el mundo se conecten entre sí y capten a personas aisladas y vulnerables sin necesidad de contacto físico alguno y de forma muy difícil de rastrear;
V. Considerando que es esencial distinguir claramente entre las conductas destinadas a preparar o apoyar ataques terroristas y los actos u opiniones de extremistas carentes de mens rea y actus reus;
W. Considerando que la radicalización terrorista puede atribuirse, al parecer, a factores tanto internos de la Unión como externos a ella;
X. Considerando que la lucha contra la radicalización terrorista debe formar parte de un enfoque global destinado a garantizar una Europa abierta y basado en un conjunto de valores comunes;
Y. Considerando que la radicalización juvenil no puede desligarse de su contexto social y político, sino que debe examinarse desde el prisma más amplio de la sociología de los conflictos y los estudios sobre la violencia;
Z. Considerando que las causas de la radicalización terrorista no se han estudiado lo suficiente; que la falta de integración no puede considerarse la causa principal de la radicalización terrorista;
AA. Considerando que, según el Tribunal de Justicia Europeo, el hecho de haber sido miembro de una organización que, por su implicación en actos terroristas, figure en la lista que conforma el anexo a la Posición Común 2001/931/PESC y de haber apoyado activamente la lucha armada decretada por la organización en cuestión no constituye automáticamente una razón de peso para ser considerado autor de un «delito común grave» o de «actos contrarios a los propósitos y principios de las Naciones Unidas»; que, por otro lado, el que existan o no razones de peso para considerar que alguien ha cometido el delito citado o es culpable de dichos actos depende de la valoración caso por caso de los hechos específicos y de si la responsabilidad individual de los mismos puede atribuirse a la persona en cuestión;
AB. Considerando que para poder revocar un permiso de residencia concedido a un refugiado por presunto apoyo del refugiado a una organización terrorista, las autoridades competentes están, no obstante, obligadas a efectuar, bajo supervisión de los tribunales nacionales, una valoración individual de los hechos específicos relativos a las acciones tanto de la organización como del refugiado;
I. El valor añadido europeo en la prevención de la radicalización
1. Reafirma que el terrorismo no puede y no debe estar asociado a ninguna religión, nacionalidad ni civilización concretas;
2. Expresa su preocupación por el hecho de que, a no ser que se aborden las condiciones que favorecen la expansión del terrorismo, es probable que el fenómeno de los ciudadanos de la UE que viajan a otros países para unirse a grupos yihadistas o a otros grupos extremistas, así como el riesgo específico para la seguridad que representan cuando regresan a la UE y a sus países vecinos, empeoren en los próximos años, sobre todo teniendo en cuenta la escalada militar que se está produciendo en la región de Oriente Próximo y el norte de África; pide que se lleve a cabo un estudio exhaustivo sobre la eficacia de las medidas nacionales y de la UE destinadas a prevenir y combatir el terrorismo;
3. Pide a la Comisión que elabore con carácter prioritario un plan de acción para llevar a la práctica y evaluar la estrategia de la UE de lucha contra la radicalización y la captación de terroristas, fundamentado en el intercambio de buenas prácticas y la puesta en común de capacidades dentro de la Unión Europea, en la evaluación de las acciones emprendidas en los Estados miembros y en la cooperación con terceros países y organizaciones internacionales, sobre la base del pleno respeto de los convenios internacionales relativos a los derechos humanos y siguiendo un enfoque participativo y consultivo, que comprenda a múltiples sectores y partes interesadas; estima que la Comisión Europea debería apoyar a los Estados miembros en el desarrollo de una estrategia de comunicación intensiva y eficaz sobre la prevención de la radicalización y del reclutamiento de ciudadanos europeos y de ciudadanos no europeos residentes en la UE por organizaciones terroristas;
4. Pide a los Estados miembros que coordinen sus estrategias y compartan la información y la experiencia de que disponen, apliquen buenas prácticas, a escala tanto nacional como europea, y cooperen con el fin de emprender nuevas iniciativas en materia de lucha contra la radicalización y la captación de terroristas mediante la actualización de las políticas nacionales de prevención y la creación de redes de profesionales sobre la base de los diez ámbitos de acción prioritarios definidos en la Estrategia de la UE para luchar contra la radicalización y la captación de terroristas(4); subraya la importancia de fomentar y reforzar la cooperación transfronteriza a este respecto entre las autoridades con funciones coercitivas, e insiste en que es vital ofrecer una formación y unos recursos adecuados a las fuerzas policiales destacadas sobre el terreno;
5. Pide la publicación íntegra de los planes de acción y directrices del Consejo relacionados con la actual Estrategia de la UE para luchar contra la radicalización y la captación de terroristas;
6. Considera que el Protocolo adicional del Convenio del Consejo de Europa para la prevención del terrorismo y la Resolución 2178 del Consejo de Seguridad de la ONU son los documentos que deben utilizar los Estados miembros y las instituciones europeas a fin de acordar una definición común que permita actuar penalmente contra las personas que se consideren «combatientes extranjeros»; pide a la Comisión que estudie en profundidad las causas principales, el proceso y las distintas influencias y factores que conducen a la radicalización con el apoyo del nuevo Centro de Excelencia de la Red para la Sensibilización frente a la Radicalización;
7. Insiste en que es importante utilizar plena e íntegramente los instrumentos ya existentes para prevenir y combatir la radicalización y el reclutamiento de ciudadanos europeos por organizaciones terroristas; destaca la importancia de utilizar todos los instrumentos pertinentes internos y externos de manera global y exhaustiva; recomienda a la Comisión y a los Estados miembros que recurran a los medios disponibles, en particular en el marco del Fondo de Seguridad Interior (FSI), a través del instrumento FSI-Policía, para apoyar medidas y proyectos destinados a prevenir la radicalización; hace hincapié en el papel primordial que pueden desempeñar la Red para la Sensibilización frente a la Radicalización y su Centro de Excelencia en la consecución del objetivo de neutralizar de manera integral el fenómeno de la radicalización de ciudadanos europeos; pide que esta Red goce de más publicidad y visibilidad entre los actores de la lucha contra la radicalización;
II. La prevención del extremismo violento y la radicalización terrorista en las cárceles
8. Destaca que las cárceles siguen siendo uno de los entornos propicios para la difusión de ideologías radicales y violentas y de la radicalización terrorista; pide a la Comisión Europea que fomente los intercambios de mejores prácticas entre los Estados miembros para hacer frente al avance de la radicalización terrorista en las cárceles de Europa; anima a los Estados miembros a que emprendan acciones inmediatas contra la saturación de las cárceles, que constituye un grave problema en muchos Estados miembros y que acrecienta considerablemente el riesgo de radicalización y reduce las oportunidades de reinserción; recuerda que las instituciones públicas de protección de los jóvenes o los centros de detención o reinserción también pueden convertirse en lugares de radicalización de los menores, que constituyen un objetivo especialmente vulnerable;
9. Anima a la Comisión a que presente, sobre la base de las mejores prácticas, directrices en relación con las medidas aplicables en las cárceles europeas para prevenir la radicalización y el extremismo violento, desde el pleno respeto de los derechos humanos; señala que la separación de los presos que ya se hayan adherido al extremismo violento o hayan sido captados por organizaciones terroristas a través de otros reclusos de sus mismos centros es un modo eficaz de evitar que determinados presos impongan la radicalización terrorista a los demás a través de intimidación u otras prácticas y de frenar la radicalización en dichas instituciones; recomienda, no obstante, que dichas medidas se apliquen tras un examen caso por caso y que estén sujetas a una decisión judicial; recomienda, además, que la Comisión y los Estados miembros evalúen las pruebas y las experiencias relativas a la separación de los presos en las cárceles al objeto de frenar la propagación de la radicalización; considera que esta evaluación debe tenerse en cuenta para el desarrollo de prácticas en los sistemas penitenciarios nacionales; recuerda, no obstante, que estas medidas deben ser proporcionadas y respetar plenamente los derechos de los reclusos;
10. Apoya la introducción de formación especializada destinada a todo el personal penitenciario, así como a los socios que operan en el sistema penal y al personal religioso y de ONG que tienen contacto con los reclusos, a fin de enseñarles a detectar en una fase temprana, evitar y gestionar comportamientos tendentes al radicalismo y el extremismo; insiste en que es importante formar y seleccionar adecuadamente a los trabajadores religiosos, filosóficos y laicos de las prisiones, para que puedan no solo responder de forma apropiada a las necesidades culturales y espirituales de los reclusos en los centros penitenciarios, sino también contrarrestar potenciales discursos radicales;
11. Anima al establecimiento de programas pedagógicos que cuenten con una financiación adecuada en las cárceles europeas para favorecer el pensamiento crítico, la tolerancia religiosa y la reintegración en la sociedad de los presos, pero también para ofrecer una asistencia especial a los más jóvenes, que son vulnerables y más propensos a la radicalización y la captación por organizaciones terroristas, y ello sobre la base del máximo respeto de los derechos humanos de los presos; considera que deben ofrecerse también medidas de acompañamiento después de la salida de prisión;
12. Reconoce que es fundamental para estos esfuerzos un entorno penitenciario que respete plenamente los derechos humanos de los reclusos y cumpla las normas internacionales y regionales, incluidas las Reglas mínimas para el tratamiento de los reclusos de las Naciones Unidas;
III. La prevención de la radicalización terrorista en internet
13. Señala que internet crea retos específicos habida cuenta de su carácter mundial y transfronterizo, dando así lugar a vacíos legales y a conflictos jurisdiccionales y permitiendo a los captadores y a los radicalizados comunicar a distancia y con facilidad desde cualquier lugar del mundo sin fronteras físicas, sin necesidad de establecer una base ni de buscar un refugio en un país concreto; recuerda que internet y las redes sociales constituyen importantes plataformas para alimentar la radicalización y el fundamentalismo, ya que permiten la difusión masiva y rápida de mensajes de incitación al odio y de apología del terrorismo; manifiesta su preocupación por el impacto de estos mensajes de incitación al terrorismo sobre todo en los más jóvenes, que constituyen una categoría especialmente vulnerable de la población; destaca el papel de la educación y de las campañas de sensibilización pública a la hora de prevenir la radicalización en internet; afirma su adhesión a la libertad de expresión no solo fuera de internet, sino también en la red, y opina que esta idea debería sustentar cualquier acción reglamentaria relacionada con la prevención de la radicalización a través de internet y las redes sociales; toma nota del diálogo entablado a escala europea con las grandes empresas de internet con el fin de prevenir la difusión en línea de contenidos ilegales y suprimirlos rápidamente conforme a la legislación nacional y de la UE y en el respeto estricto de la libertad de expresión; pide una estrategia eficaz para la detección y supresión de todo contenido ilegal que incite al extremismo violento, dentro del pleno respeto de los derechos fundamentales y de la libertad de expresión, y, especialmente, y para contribuir a la difusión de un contradiscurso eficaz frente a la propaganda terrorista;
14. Recuerda que el sector de internet y los proveedores de servicios tienen las responsabilidad legal de cooperar con las autoridades de los Estados miembros suprimiendo cualquier contenido ilegal que difunda el extremismo violento, con diligencia y en el pleno respeto del Estado de Derecho, incluida la libertad de expresión; opina que los Estados miembros deberían examinar la posibilidad de incoar acciones legales contra las empresas de internet que se niegan a cumplir una orden administrativa o judicial relacionada con la supresión de contenidos ilegales en sus plataformas de internet; considera que la negativa a cooperar o la falta deliberada de cooperación por parte de las plataformas de internet que permiten la circulación de este tipo de contenidos ilegales debería considerarse un acto de complicidad que puede equipararse a un intento o una negligencia criminal y cuyos responsables deberían, por lo tanto, comparecer ante la justicia;
15. Pide a las autoridades competentes que garanticen un control más estricto de los sitios web que incitan al odio;
16. Está convencido de que internet es una plataforma eficaz para la difusión de un discurso de respeto de los derechos humanos y en contra de la violencia; considera que el sector de internet y los proveedores de servicios deberían cooperar con las autoridades de los Estados miembros y la sociedad civil para promover un discurso poderoso y atractivo para responder a la incitación al odio y la radicalización en internet, basándose para ello en la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea; pide a las plataformas digitales que cooperen con los Estados miembros, la sociedad civil y aquellas organizaciones cuyos ámbitos de experiencia sean la desradicalización de terroristas o la evaluación de la incitación al odio con el fin de participar en la difusión de mensajes de prevención que inciten al desarrollo de un espíritu crítico y a un proceso de desradicalización, así como en la identificación de medios jurídicos innovadores para contrarrestar la apología del terrorismo y la incitación al odio, con lo que dificultarían la radicalización a través de internet; pide a la Comisión y a los Estados miembros que favorezcan el desarrollo de este tipo de contradiscursos en internet y que colaboren estrechamente con organizaciones de la sociedad civil con el fin de reforzar los canales de difusión y promoción del discurso democrático y no violento;
17. Apoya la aplicación de programas de sensibilización de los jóvenes sobre la incitación al odio en internet y los riesgos que ello conlleva, así como de programas que fomenten la educación en materia de medios de comunicación e internet; apoya la aplicación de programas de formación destinados a movilizar, formar y crear redes de jóvenes activistas para defender los derechos humanos en línea;
18. Considera que la construcción de un contradiscurso, también en los países terceros, es una de las claves para combatir el poder de atracción de los grupos terroristas de la región de Oriente Próximo y África del Norte; pide a la Unión que refuerce el apoyo que presta a iniciativas como SSCAT (Equipo Consultivo sobre Comunicaciones Estratégicas relativas a Siria) y que promueva el despliegue y la financiación de este tipo de proyectos en países terceros;
19. Considera que el sector de internet y los proveedores de servicios, mediante sus motores de búsqueda, deben hacer que sea posible valorizar los mensajes de prevención de la radicalización frente a los mensajes que hacen apología del terrorismo; considera que debe crearse una unidad europea específica dentro de Europol para compartir las buenas prácticas en los Estados miembros, al tiempo que se coopera asimismo permanentemente con los operadores de internet, con objeto de dar visibilidad a los mensajes que puedan contrarrestar los discursos de incitación al odio y de apología del terrorismo para hacer más difícil la radicalización a través de internet; pide a la Comisión y a los Estados miembros que apoyen un uso eficaz de los contradiscursos y las medidas de mitigación a través de internet;
20. Apoya la adopción de medidas tales como la posibilidad de que los usuarios de internet puedan advertir con facilidad y rapidez de los contenidos ilegales que circulen en internet y las redes sociales y denunciarlos a las autoridades competentes también a través de líneas directas, sin que se dejen de respetar los derechos humanos, en especial la libertad de expresión, así como la legislación nacional y de la UE;
21. Considera que cada Estado miembro debe establecer una unidad especial competente para advertir de los contenidos ilegales presentes en internet y facilitar la detección y la supresión de este tipo de contenidos; se felicita de que Europol haya creado la Unidad de Notificación de Contenidos de Internet, responsable de detectar los contenidos ilegales y de apoyar a los Estados miembros en este ámbito, respetando plenamente los derechos fundamentales de todas las partes interesadas; recomienda que estas unidades también cooperen con el coordinador antiterrorista de la UE y el Centro Europeo de Lucha contra el Terrorismo dentro de Europol, junto con las organizaciones de la sociedad civil activas en este ámbito; insta además a los Estados miembros a que cooperen entre sí y con las agencias pertinentes de la UE a este respecto;
22. Acoge favorablemente la decisión de crear en el seno de Europol, a partir del 1 de enero de 2016, el Centro Europeo de Lucha contra el Terrorismo, del que formará parte la Unidad de Notificación de Contenidos de Internet de la UE; insiste en la necesidad de facilitar los recursos financieros necesarios para la ejecución de las tareas adicionales encomendadas a Europol en el marco de la creación del Centro Europeo de Lucha contra el Terrorismo; pide que se involucre debidamente al Parlamento Europeo en la composición del Centro y sus cometidos, operaciones y financiación;
23. Considera que solo podrá ponerse freno a la radicalización en internet con el refuerzo del arsenal europeo de lucha contra la ciberdelincuencia; recomienda que se refuercen el mandato y los recursos del Centro Europeo de Ciberdelincuencia, así como los de Europol y Eurojust, de modo que el Centro pueda desempeñar un verdadero papel a la hora de mejorar la detección y la lucha contra las amenazas de internet y de detectar mejor los medios de los que se sirven las organizaciones terroristas; recuerda la necesidad de que tanto Europol como los Estados miembros dispongan de expertos con una formación adecuada para responder a esta amenaza específica; pide a la VP/AR que reorganice el Centro de Situación (SitCen) y el Centro de Inteligencia (IntCen) de la UE y que garantice su coordinación con el coordinador de la lucha contra el terrorismo a fin de rastrear mejor las actividades criminales en internet, la difusión de la incitación al odio relacionada con la radicalización y el terrorismo; insta a los Estados miembros a que incrementen de manera significativa el intercambio de información entre ellos y con las estructuras y agencias pertinentes de la UE;
24. Considera que todas las medidas a escala nacional y de la UE destinadas a evitar la propagación del extremismo violento entre los ciudadanos europeos, así como su reclutamiento por organizaciones terroristas, deben respetar plenamente los derechos fundamentales de la UE y la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, incluido el principio de presunción de inocencia, el principio de seguridad jurídica, el derecho a un juicio justo e imparcial, el derecho de apelación y el principio de no discriminación;
IV. La prevención de la radicalización mediante la educación y la inclusión social
25. Destaca la importancia de la escuela y la educación en la prevención de la radicalización; recuerda la importancia vital de este medio como factor de promoción de la integración en la sociedad y de desarrollo del espíritu crítico y de promoción de la no discriminación; pide a los Estados miembros que alienten a los centros educativos para que prevean cursos y programas académicos que refuercen la comprensión y la tolerancia, en particular en lo que se refiere a las distintas religiones, la historia de las religiones, las filosofías y las ideologías; destaca la necesidad de que se enseñen valores fundamentales y principios democráticos de la Unión, como los derechos humanos; destaca que los Estados miembros tienen la obligación de garantizar que sus sistemas educativos respetan y promueven los valores y principios de la UE y que su funcionamiento no está en contradicción con los principios de no discriminación e integración;
26. Insta a los Estados miembros a que garanticen que existan programas pedagógicos sobre el uso de internet en todas las escuelas (de primaria a secundaria) con el objetivo de educar y formar usuarios de internet responsables, críticos y que respeten la ley;
27. Señala la importancia de capacitar a los profesores para que se posicionen activamente contra toda forma de discriminación y racismo; pone de relieve la función esencial de la educación y de la competencia y dedicación de los profesores no solo para reforzar los vínculos sociales, sino también para generar un sentimiento de pertenencia, desarrollar conocimientos, cualificaciones y competencias, inculcar valores fundamentales, incrementar las competencias sociales, cívicas e interculturales, el pensamiento crítico y la alfabetización mediática y, además, ayudar a los jóvenes ―en estrecha cooperación con los padres y las familias― a convertirse en miembros de la sociedad activos, responsables y libres de prejuicios; recalca que las escuelas pueden reforzar la capacidad de resistencia de los estudiantes a la radicalización proporcionando un entorno seguro y tiempo para debatir y explorar cuestiones controvertidas y sensibles; señala que los adolescentes, en particular, son uno de los grupos más vulnerables, ya que atraviesan una etapa difícil de sus vidas en la que crean su sistema de valores, buscan un sentido a sus vidas y, al mismo tiempo, son muy vulnerables y fácilmente manipulables; recuerda que no solo son las personas quienes pueden ser radicalizadas, sino también los grupos, y es consciente de que el desarrollo de una respuesta a la radicalización individual y a la de grupos puede ser diferente; destaca que la sociedad tiene que cumplir la función de ofrecer a los jóvenes mejores perspectivas de futuro y un sentido a sus vidas, en particular mediante una educación y formación de elevada calidad; destaca que las instituciones educativas deben enseñar a los jóvenes a reconocer y gestionar los riesgos y a tomar decisiones más seguras, así como fomentar un fuerte sentido de pertenencia a la comunidad y de atención, apoyo y responsabilidad para con los demás; subraya la necesidad de aprovechar las diversas oportunidades que brinda la formación profesional y académica para exponer a los jóvenes a las diversas identidades nacionales, regionales, religiosas y étnicas que existen en Europa;
28. Pone de relieve que la diversidad de Europa y sus comunidades multiculturales son parte integrante de su tejido social y constituyen un activo cultural esencial; considera que toda política de lucha contra la radicalización debe ser sensible y proporcionada con objeto de respetar y fortalecer la diversidad del tejido social de las comunidades;
29. Destaca la importancia de combinar programas de desradicalización con medidas tales como el establecimiento de asociaciones con representantes de la comunidad, la inversión en proyectos sociales y vecinales destinados a acabar con la marginación económica y geográfica y programas de tutoría dedicados a jóvenes alienados y excluidos respecto de los cuales se considere que existe riesgo de radicalización; recuerda que los Estados miembros están obligados a aplicar con diligencia los instrumentos de que dispone la UE para luchar contra la discriminación y a tomar medidas efectivas para hacer frente a la discriminación, la incitación al odio y los crímenes de odio como parte de la estrategia de lucha contra la radicalización;
30. Pide a la Comisión que ayude a los Estados miembros a llevar a cabo una campaña de comunicación para sensibilizar a los jóvenes, y a las personas que trabajen con ellos, sobre las cuestiones relacionadas con la radicalización; destaca que la formación y las campañas de sensibilización deben centrarse prioritariamente en la intervención precoz, con el fin de proteger a las personas y evitar los riesgos de radicalización; pide a los Estados miembros que pongan al alcance del personal docente una formación especial e instrumentos adecuados para que puedan detectar cambios de comportamiento preocupantes, detectar círculos de complicidad que amplifiquen el fenómeno de la radicalización a través de la imitación, y adoptar un comportamiento adecuado para ayudar a los jóvenes vulnerables frente al reclutamiento de las organizaciones terroristas; anima también a los Estados miembros a que inviertan en instalaciones especializadas, y las apoyen financieramente, en la proximidad de las escuelas, que sirvan como puntos de contacto no solo para que los jóvenes, sino también para sus familias y profesores y otras personas interesadas, participen en actividades extracurriculares abiertas a las familias, también de asesoramiento psicológico; destaca la importancia de que existan orientaciones claras en este ámbito a fin de no comprometer la función principal de profesores, monitores juveniles y otras personas que se preocupan principalmente por el bienestar de la persona, ya que una intervención excesiva de las autoridades públicas podría ser contraproducente;
31. Señala las oportunidades que ofrece a los Estados miembros y a los expertos en educación en materia de medios de comunicación el programa Europa Creativa; observa que los programas de la UE en el ámbito de la educación, la cultura, las actividades sociales y el deporte constituyen vectores esenciales para respaldar las acciones de los Estados miembros destinadas a atajar las desigualdades y prevenir la marginalización; destaca la importancia de desarrollar, en el contexto del Marco estratégico para la cooperación europea en el ámbito de la educación y la formación, nuevas actividades destinadas a promover los valores europeos en el ámbito de la educación; insiste por consiguiente, entre otras cosas, en la necesidad de utilizar los programas Europa con los Ciudadanos, Erasmus + y Europa Creativa para transmitir y poner en práctica los valores cívicos;
32. Insiste en la necesidad de entablar un diálogo intercultural con los distintos líderes, expertos y comunidades para contribuir a una mejor comprensión de la radicalización y su prevención; hace hincapié en la responsabilidad y el importante papel que desempeñan todas las comunidades religiosas en la lucha contra el fundamentalismo, la incitación al odio y la propaganda del terrorismo; llama la atención de los Estados miembros sobre la cuestión de la formación de los responsables religiosos, que debe llevarse a cabo, cuando sea posible, en Europa, en lo que se refiere a la prevención de la incitación al odio y el extremismo violento en lugares de culto en territorio europeo, y para garantizar que esos responsables compartan los valores europeos, y también en lo que se refiere a la formación de los representantes religiosos, filosóficos y laicos que trabajan en las prisiones, observa, no obstante, que, si bien los lugares de culto pueden constituir puntos de contacto, gran parte del proceso de adoctrinamiento y reclutamiento tiene lugar en contextos más informales o en internet;
33. Destaca la importancia crucial de que todos los actores en la prevención de la radicalización, a nivel local, nacional, europeo o internacional, asuman su responsabilidad; alienta el establecimiento de una estrecha cooperación con cada uno de los actores de la sociedad civil a nivel nacional y local y de una mayor cooperación entre los actores sobre el terreno, como asociaciones y ONG, con objeto de apoyar a las víctimas del terrorismo y a sus familias, así como a las personas que se han radicalizado y a sus familias; pide, en este sentido, el establecimiento de formaciones adaptadas para los actores sobre el terreno y ayuda financiera adicional para los mismos; destaca, no obstante, que la financiación de las ONG y otros actores de la sociedad civil debería ser independiente de la ayuda financiera de programas destinados a la lucha contra el terrorismo;
34. Considera que la sociedad civil y los actores locales deben desempeñar un papel crucial en el desarrollo de proyectos adaptados a su zona o su estructura y que deben servir de factor de integración para los ciudadanos europeos que se encuentran en una situación de ruptura con la sociedad y sienten la tentación de la radicalización terrorista; considera indispensable sensibilizar, informar y formar a los trabajadores que se encuentran en primera línea (profesores, educadores, agentes de policía, funcionarios del ámbito de la protección de menores y personal sanitario) con objeto de reforzar la capacidad local para hacer frente a la radicalización; estima que los Estados miembros deberían apoyar la creación de estructuras que permitan, en especial, orientar a los jóvenes, pero también el intercambio con las familias, las escuelas, los hospitales, las universidades, etc.; recuerda que estas medidas solo pueden aplicarse mediante programas de inversión social a largo plazo; señala que las asociaciones y organizaciones de este sector ajenas a los gobiernos pueden obtener unos resultados excelentes en la reintegración en la sociedad de los ciudadanos que se están radicalizando;
35. Considera indispensable el establecimiento en cada uno de los Estados miembros de un sistema de alerta para la asistencia y la orientación que permita a las familias y a los miembros de la comunidad conseguir apoyo o advertir con facilidad y rapidez del desarrollo de un cambio de comportamiento repentino que pueda indicar la existencia de un proceso de radicalización terrorista o la partida de un ciudadano para unirse a organizaciones terroristas; señala, a este respecto, que las «líneas directas» han sido un éxito y que están permitiendo informar sobre amigos y familiares de los que se sospecha que se han radicalizado, y que también ayudan a amigos y familiares a afrontar esta situación desestabilizadora; solicita a los Estados miembros que examinen la posibilidad de establecer un sistema de este tipo;
36. Destaca que varios estudios recientes señalan el número cada vez mayor de mujeres jóvenes radicalizadas y reclutadas por organizaciones terroristas, lo que da muestras de su función en el extremismo violento; considera que la UE y los Estados miembros deben desarrollar estrategias de prevención de la radicalización y de desradicalización que tengan presente en cierta medida el género; pide a la Comisión que apoye los programas generalizados destinados a implicar a las jóvenes en sus esfuerzos por lograr una mayor igualdad y que ponga a disposición redes de apoyo a través de las cuales puedan hacer que se escuche su voz de forma segura;
37. Hace hincapié en el importante papel que desempeña la mujer en la prevención de la radicalización dentro de los núcleos familiares;
V. Refuerzo del intercambio de información sobre la radicalización terrorista en Europa
38. Reitera su compromiso de trabajar en favor de la conclusión de una directiva de la UE sobre el registro de nombres de los pasajeros (PNR) antes de finales de 2015 y de garantizar que dicha directiva cumpla los derechos fundamentales, sin prácticas discriminatorias ni estigmatización ideológica, religiosa o étnica de ningún tipo, en el pleno respeto del derecho a la protección de datos de los ciudadanos de la UE; recuerda, no obstante, que la Directiva PNR de la UE será solo una medida en la lucha contra el terrorismo, y que se necesita una estrategia holística, ambiciosa y global de lucha contra el terrorismo y contra la delincuencia organizada, que incluya la política exterior, la política social, la política educativa, la aplicación de la ley y la justicia, para evitar el reclutamiento de ciudadanos europeos por organizaciones terroristas;
39. Pide a la Comisión que mejore el conocimiento especializado de la UE sobre la prevención de la radicalización mediante el establecimiento de una red europea que recoja la información facilitada por la Red para la sensibilización frente a la radicalización y la Red sobre polarización y radicalización para la planificación de políticas y la información procedente de expertos especializados en un amplio abanico de disciplinas del conjunto de las ciencias sociales;
40. Insiste en la necesidad absoluta de reforzar los intercambios efectivos y rápidos de información entre las autoridades policiales de los Estados miembros y entre Estados miembros y las agencias pertinentes, especialmente optimizando la utilización y las aportaciones del Sistema de Información de Schengen y del Sistema de Información de Visados (VIS), de la Aplicación de la Red de Intercambio Seguro de Información de Europol (SIENA) y del equipo temático «Viajeros» de Europol sobre los ciudadanos europeos radicalizados; destaca que la intensificación de los intercambios de información entre las autoridades policiales conllevará un aumento de la confianza entre los Estados miembros y también el fortalecimiento de la función y los recursos de agencias de la Unión Europea como Europol, Eurojust y la Escuela Europea de Policía (CEPOL);
41. Pide a la UE que incluya la problemática de la radicalización terrorista en la formación impartida por CEPOL;
42. Destaca la importancia de crear un programa europeo de formación especializada para los profesionales del sector judicial, destinado a sensibilizarlos sobre el proceso y las distintas formas de radicalización;
43. Destaca que para mejorar la cooperación entre los Estados miembros ante la radicalización y el reclutamiento de los ciudadanos europeos también se requieren cooperación e intercambios intensivos entre las autoridades judiciales y con Eurojust; señala que una mejor información a nivel europeo sobre los antecedentes penales de los sospechosos de terrorismo permitiría agilizar su detección y facilitaría su vigilancia, tanto a su salida de la UE como a su retorno; alienta, por tanto, a una reforma en este sentido y a un mejor uso del Sistema Europeo de Información de Antecedentes Penales (ECRIS); insta a la Comisión a que evalúe la viabilidad y el valor añadido de la creación del Sistema Europeo de Fichero Policial (EPRIS); subraya que en estos intercambios de información deben respetarse los tratados internacionales y el Derecho de la UE, así como los derechos fundamentales, en particular la protección de los datos personales;
VI. Refuerzo de la disuasión frente a la radicalización terrorista
44. Tiene el convencimiento de que las medidas de prevención de la radicalización de los ciudadanos europeos y de su reclutamiento por organizaciones terroristas no podrán surtir todos sus efectos si no van acompañadas de un arsenal eficaz, disuasorio y articulado de medidas de naturaleza penal en todos los Estados miembros; estima que al hacer efectiva la criminalización de los actos terroristas perpetrados en el extranjero en organizaciones terroristas, los Estados miembros de la Unión Europea se dotarán de los instrumentos necesarios para eliminar la radicalización terrorista de ciudadanos europeos, haciendo a la vez pleno uso de los instrumentos de la UE disponibles en el ámbito de la cooperación policial y judicial en materia penal; considera que las autoridades represivas y judiciales (fiscales y jueces) deben tener capacidad suficiente para prevenir, detectar y perseguir estos actos y deben recibir una formación adecuada y continua sobre los delitos relacionados con el terrorismo;
45. Pide que se refuercen las capacidades del centro de coordinación de Eurojust, que debe desempeñar un papel fundamental en la promoción de una acción conjunta de las autoridades judiciales de los Estados miembros para la recogida de pruebas y el aumento de la eficacia de la persecución de crímenes relacionados con el terrorismo; opina, a este respecto, que se debe recurrir más al instrumento de los equipos conjuntos de investigación, tanto entre Estados miembros como entre Estados miembros y terceros países con los que Eurojust haya establecido acuerdos de cooperación;
46. Señala que el enjuiciamiento de actos terroristas cometidos por ciudadanos europeos en países terceros o por nacionales de países terceros residentes en la UE implica que sea posible la recogida de pruebas en terceros países, sobre la base del pleno respeto de los derechos humanos; pide por consiguiente a la UE que trabaje en el establecimiento de acuerdos de cooperación judicial y de garantía del cumplimiento de la ley con países terceros para facilitar la recogida de pruebas, siempre que todas las partes apliquen normas y procedimientos legales estrictos y respeten el Estado de Derecho, el Derecho internacional y los derechos fundamentales;
47. Acoge con satisfacción el despliegue de expertos en seguridad y lucha contra el terrorismo en varias delegaciones clave de la UE con el fin de reforzar su capacidad de contribuir a los esfuerzos antiterroristas europeos y de comunicar más eficazmente con las autoridades locales pertinentes, al tiempo que sigue aumentándose la capacidad antiterrorista en el seno del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE);
48. Alienta, por tanto, el establecimiento de acuerdos de cooperación entre Eurojust y países terceros, en la línea de los ya establecidos con los Estados Unidos, Noruega y Suiza, pero subraya no obstante la necesidad de garantizar el pleno respeto del Derecho internacional en materia de derechos humanos y el pleno cumplimiento de las normas de la UE en materia de protección de datos y privacidad; señala que los países especialmente afectados por el terrorismo, como los países de Oriente Medio y el norte de África, deberían tener prioridad respecto al establecimiento de dichos acuerdos; opina, además, que el envío de fiscales de enlace de Eurojust a los países pertinentes, a saber, los países vecinos del sur, promovería un mayor intercambio de información y permitiría una mejor cooperación para combatir eficazmente el terrorismo respetando los derechos humanos;
VII. Prevención de la salida y anticipación del retorno de ciudadanos europeos radicalizados reclutados por organizaciones terroristas
49. Reitera que la UE debe mejorar la eficacia de sus fronteras exteriores, velando por el respeto estricto de los derechos fundamentales; pide a este respecto a los Estados miembros que utilicen adecuadamente los instrumentos existentes, como los sistemas SIS y VIS, también por lo que respecta a pasaportes robados, extraviados y falsificados; considera asimismo que, con este fin, una mejor aplicación del Código Schengen debe convertirse en una de las prioridades de la UE;
50. Invita a los Estados miembros a intercambiar buenas prácticas en cuanto al control de las salidas del territorio y la congelación de activos financieros de ciudadanos a fin de evitar la participación de ciudadanos en actividades terroristas en escenarios de conflicto en terceros países y con miras a gestionar su retorno a la UE; destaca, en particular, que los Estados miembros deben tener la posibilidad, previa petición de las autoridades judiciales competentes, de confiscar los pasaportes de sus ciudadanos que proyecten unirse a organizaciones terroristas, de conformidad con la legislación nacional y respetando plenamente el principio de proporcionalidad; considera que la restricción de la libertad de circulación de las personas, que es un derecho fundamental, solamente podrá ordenarse si una autoridad judicial ha evaluado adecuadamente la necesidad y la proporcionalidad de la medida; apoya asimismo el inicio de procedimientos penales contra sospechosos de terrorismo que se impliquen en actividades terroristas a su retorno a Europa;
51. Pide a la comunidad internacional que contribuya al mecanismo de financiación respaldado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para facilitar la estabilización inmediata de las zonas de las que se ha expulsado a Daesh;
52. Pide a la VP/AR y al Consejo que encuentren una formula clara de condena del apoyo financiero e ideológico prestado por algunos Gobiernos y personas influyentes de los países del Golfo a movimientos islámicos extremistas desde hace una década; pide a la Comisión que revise las relaciones con terceros países con el fin de combatir de manera más eficaz el apoyo, tanto material como inmaterial, al terrorismo; recuerda que, en el contexto de la actual revisión de la política europea de vecindad (PEV), deben reforzarse la dimensión de seguridad y la capacidad de los instrumentos de la PEV para contribuir a aumentar la resiliencia de los socios y sus capacidades de velar por su propia seguridad respetando el Estado de Derecho;
53. Recuerda que utilizar adecuadamente los instrumentos existentes, como los sistemas SIS, SIS II y VIS, la base de datos de documentos de viaje perdidos o robados de Interpol SLTD y el equipo temático «Viajeros» de Europol, constituye la primera etapa en el refuerzo de las fronteras exteriores para detectar las eventuales partidas de ciudadanos de la UE y de extranjeros residentes en la UE o su retorno de zonas en conflicto con el objetivo de cometer actos terroristas, recibir formación terrorista o participar en conflictos armados no convencionales en nombre de organizaciones terroristas; insta a los Estados miembros a que mejoren la cooperación y el intercambio de información entre ellos, en las fronteras exteriores de la UE, en relación con presuntos combatientes extranjeros;
54. Pide a los Estados miembros que garanticen un seguimiento eficaz, especialmente psicológico, de los combatientes extranjeros a su retorno a Europa;
55. Tiene el absoluto convencimiento de que, en toda política en materia de terrorismo y radicalización, es necesario poner en común la experiencia y los activos de las dimensiones interior y exterior de la política de la UE; opina, a este respecto, que es este enfoque integral el que ofrece la base para concebir una respuesta adecuada para combatir el terrorismo y el reclutamiento terrorista en la UE y en los países vecinos; insta, por tanto, a la Comisión y al SEAE a que, bajo el liderazgo y la orientación de la AR/VP y del vicepresidente primero de la Comisión y con el apoyo del coordinador de la lucha antiterrorista, colaboren en la determinación de un enfoque político que combine eficazmente los instrumentos de la política social (en materia de empleo, integración y lucha contra la discriminación), la ayuda humanitaria, el desarrollo, la resolución de conflictos, la gestión de crisis, el comercio, la energía y cualquier otro ámbito político que pueda tener una dimensión interior y otra exterior;
VIII. Refuerzo de los vínculos entre seguridad interior y seguridad exterior de la Unión Europea
56. Subraya que es fundamental que la UE establezca una cooperación estrecha con terceros países, especialmente países de tránsito y de destino, en la medida de lo posible, para poder detectar a los ciudadanos de la UE y residentes no europeos en la UE que salgan para luchar con organizaciones terroristas o retornen después de haberlo hecho; destaca asimismo la necesidad de reforzar el diálogo político y los planes de acción conjuntos en materia de lucha contra la radicalización y contra el terrorismo en el marco de las relaciones bilaterales y con organizaciones regionales como la Unión Africana y la Liga de Estados Árabes;
57. Acoge muy positivamente la voluntad de la VP/AR Mogherini de apoyar proyectos para luchar contra la radicalización en terceros países, como Jordania, el Líbano e Irak y en la región del Sahel y el Magreb, como se indica en el informe sobre la aplicación de medidas a raíz de la reunión del Consejo Europeo del 12 de febrero de 2015; señala que ahora debe velarse por que estos proyectos reciban cuanto antes la financiación necesaria;
58. Pide a la UE que intensifique su cooperación con los socios regionales con el fin de frenar el tráfico de armas teniendo en cuenta, en particular, a los países de los que procede el terrorismo, y que haga un estrecho seguimiento de las exportaciones de armas que podrían ser explotadas por los terroristas; pide, asimismo, que se refuercen los instrumentos de la política exterior y el compromiso con los terceros países para contrarrestar la financiación de las organizaciones terroristas;
59. Anima a la UE a que mantenga diálogos específicos y de más alto nivel sobre cuestiones de seguridad y lucha contra el terrorismo con Argelia, Egipto, Irak, Israel, Jordania, Marruecos, el Líbano, Arabia Saudí, Túnez y el Consejo de Cooperación del Golfo; considera asimismo que debe reforzarse la cooperación con Turquía en consonancia con las Conclusiones del Consejo de Asuntos Generales de diciembre de 2014;
60. Pide al Consejo que revise y desarrolle permanentemente, a la luz de la evolución de la situación de la seguridad en los países vecinos meridionales de la UE, la estrategia regional de la UE para Siria e Irak y la estrategia antiterrorista y sobre los combatientes extranjeros adoptada el lunes 16 de marzo de 2015, junto con iniciativas de prevención y de otro tipo, como la Red de la Comisión para la Sensibilización frente a la Radicalización; pide, asimismo, a los Estados miembros que promuevan el respeto y la comprensión recíprocas como elementos cruciales en el marco de la lucha contra el terrorismo tanto en de la UE y sus Estados miembros como en los terceros países;
61. Está convencido de que, para instaurar tal cooperación reforzada, la Comisión Europea, y en particular el SEAE, deben redoblar sus esfuerzos por aumentar y mejorar los conocimientos en materia de lucha contra el terrorismo, conflictos armados no convencionales y radicalización, y asimismo por consolidar y diversificar las competencias lingüísticas, por ejemplo los conocimientos de árabe, urdu, ruso y mandarín, de las que hay una carencia manifiesta en los servicios de información e inteligencia europeos; considera indispensable que el llamamiento de la UE de lucha contra el terrorismo, la radicalización y la violencia pueda ser oído fuera de sus fronteras merced a una comunicación estratégica incisiva y eficaz;
62. Apoya una mayor cooperación internacional y el intercambio de información entre los servicios nacionales de inteligencia para identificar a los ciudadanos de la UE que corren el riesgo de radicalizarse y ser captados y desplazarse para unirse a grupos yihadistas o a otros grupos extremistas; hace hincapié en que es necesario apoyar a los países de Oriente Próximo y el norte de África y de los Balcanes Occidentales en sus esfuerzos por detener el flujo de combatientes extranjeros;
63. Reconoce que la radicalización y el reclutamiento por redes terroristas son un fenómeno de alcance mundial; considera que la respuesta a este fenómeno debería ser internacional, y no únicamente local o europea; considera necesario, por tanto, reforzar la cooperación con los países terceros para detectar las redes de captación y reforzar la seguridad en las fronteras de los países afectados; reitera asimismo que debe intensificarse la cooperación con los países socios claves afectados por desafíos similares mediante el diálogo diplomático y político y la cooperación en materia de inteligencia;
64. Reitera que el alcance mundial del terrorismo exige una respuesta internacional conjunta y eficaz para lograr impedir el tráfico de armas hacia países que amenacen la paz y la seguridad internacionales;
65. Celebra que, en abril de 2015, la Comisión concediera una dotación de 10 millones de euros para financiar un programa de asistencia a los países socios para luchar contra la radicalización en la región del Sahel y el Magreb y detener el flujo de combatientes extranjeros procedentes del norte de África, Oriente Próximo y los Balcanes Occidentales (un primer tramo de 5 millones de euros se destina a financiar la asistencia técnica para mejorar las capacidades de los funcionarios de justicia penal para investigar, enjuiciar y sentenciar asuntos en los que estén implicados combatientes extranjeros o aspirantes a combatientes extranjeros; un segundo tramo de 5 millones de euros se destina a financiar la lucha contra la radicalización en la región del Sahel y el Magreb)
IX. Fomento del intercambio de buenas prácticas en materia de desradicalización
66. Afirma que una política integral para prevenir la radicalización y el reclutamiento de ciudadanos de la UE por organizaciones terroristas solo puede dar resultados si va acompañada de medidas proactivas de desradicalización e inserción; invita por ello a la UE a facilitar los intercambios entre los Estados miembros y con Estados terceros que ya hayan adquirido experiencia y obtenido resultados positivos en este ámbito de buenas prácticas para la creación de estructuras de desradicalización para evitar que ciudadanos de la UE o de terceros países residentes legalmente en la UE partan de la UE y para controlar su retorno a la UE; recuerda la necesidad de apoyar también a las familias de estas personas;
67. Sugiere que los Estados miembros estudien la posibilidad de recurrir a mentores u orientadores en el proceso de desradicalización de ciudadanos UE que retornen de zonas en conflicto decepcionados por lo experimentado allí, a fin de apoyarles en su reinserción social mediante programas adecuados; destaca la necesidad de mejorar los intercambios de buenas prácticas entre los Estados miembros a este respecto; añade que estos mentores deben estar dispuestos a contribuir a programas específicos mediante una formación adecuada,
68. Insta a que se ponga en marcha una campaña de comunicación estructurada a escala de la UE que se sirva de casos de excombatientes extranjeros europeos que hayan concluido con éxito la desradicalización y cuyas experiencias traumáticas contribuyan a poner de manifiesto lo profundamente perverso y falaz de la dimensión religiosa de la adhesión a organizaciones terroristas como el Daesh; anima por lo tanto a los Estados miembros a desarrollar plataformas para encuentros directos y diálogo con excombatientes; subraya asimismo que el contacto con víctimas del terrorismo parece ser también un método eficaz para despojar la retórica radical de su halo religioso o ideológico; sugiere que esta campaña se utilice como instrumento de asistencia en los procesos de desradicalización en las cárceles, las escuelas y todas las estructuras de prevención y rehabilitación; pide además a la Comisión que apoye las campañas de comunicación nacionales, especialmente con financiación, y las coordine;
X. Desmantelamiento de redes terroristas
69. Subraya que el blanqueo de capitales, la evasión fiscal y otros delitos de naturaleza fiscal son, en algunos casos, fuentes importantes de financiación del terrorismo que suponen una amenaza para nuestra seguridad interior, por lo que debe ser prioritario realizar un seguimiento de los delitos que afectan a los intereses financieros de la UE y combatirlos;
70. Apoya las medidas para debilitar a las organizaciones terroristas desde el interior y reducir su influencia actual sobre ciudadanos de la UE y nacionales de terceros países que residen legalmente en la UE; insta a la Comisión y a las agencias competentes a estudiar medios para desmantelar organizaciones terroristas y descubrir cómo se financian; pide, a tal fin, una mejor cooperación entre las unidades de información financiera de los Estados miembros y la rápida transposición y aplicación del paquete de lucha contra el blanqueo de capitales; anima a la Comisión a presentar una propuesta de reglamento sobre la detección y el bloqueo de los circuitos de financiación del terrorismo y la lucha contra sus modalidades de financiación; pide, por consiguiente, a la Comisión que vuelva a sopesar la creación de un sistema común europeo para el seguimiento de la financiación del terrorismo; anima a los Estados miembros a que apliquen los más altos niveles de transparencia por lo que respecta al acceso a información sobre los propietarios efectivos de todas las estructuras empresariales en la UE y en jurisdicciones opacas que puedan servir como vehículos para la financiación de organizaciones terroristas;
71. Acoge con satisfacción la reciente adopción de la Agenda Europea de Seguridad, que propone importantes medidas para combatir mejor el terrorismo y la radicalización, como la creación del Centro Europeo de Antiterrorismo en Europol; pide a los Estados miembros que utilicen plenamente las medidas vigentes, y pide a la Comisión que destine recursos financieros y humanos suficientes para llevar a cabo efectivamente las acciones que propone;
72. Pide que un enfoque armonizado para la tipificación penal de la incitación al odio, ya sea en línea o no, practicada por radicales para impulsar a otros a ultrajar y violar derechos fundamentales; propone que se incluya este delito específico en las decisiones marco pertinentes del Consejo;
73. Invita a los Estados miembros a participar en la labor de rastreo de flujos financieros exteriores y a dar prueba de transparencia en sus relaciones con algunos países del Golfo, con el fin de reforzar la cooperación a fin de esclarecer la financiación del terrorismo y el fundamentalismo en África y Oriente Próximo y también de algunas organizaciones en Europa; considera que los Estados miembros no deben dudar en aplicar medidas restrictivas contra personas y organizaciones cuando existan pruebas creíbles de financiación del terrorismo o de otro tipo de complicidad con el terrorismo;
74. Rechazará firmemente toda tentativa de eliminar aspectos del informe centrados en combatir los actos de terrorismo y extremismo en cuanto tales; opina que no ayuda, sino que resulta contraproducente romper el vínculo entre la lucha contra la radicalización y la lucha contra las sus manifestaciones; pide al Consejo que elabore una lista negra de yihadistas europeos y de sospechosos de terrorismo yihadista;
75. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo, a la Comisión, a los Gobiernos y Parlamentos de los Estados miembros y de los países candidatos, a las Naciones Unidas, al Consejo de Europa, a la Unión Africana, a los Estados miembros de la Unión por el Mediterráneo, a la Liga de Estados Árabes y a la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa.
Los atentados terroristas de principios del año 2015 evidenciaron la urgente necesidad para la Unión Europea de actuar en la lucha antiterrorista y de prevención de la radicalización de los ciudadanos europeos.
Si bien fueron las tragedias ocurridas a principios de 2015 las que llevaron a las instituciones europeas, y a los Estados miembros, a decidir implicarse más en la prevención de la radicalización, lo cierto es que hace ya mucho tiempo que se habían hecho llamamientos en tal sentido. La lucha contra la radicalización de los ciudadanos europeos sigue siendo competencia fundamentalmente de los Estados miembros. No obstante, es necesario un enfoque europeo concertado para luchar eficazmente contra la amenaza que representan estos ciudadanos europeos radicalizados que pueden circular libremente por el territorio europeo.
Aunque es difícil dar una cifra, se estima hoy en más de 5 000 el número de ciudadanos europeos que han ido a combatir en organizaciones terroristas a Irak y a Siria. Si es verdad que el fenómeno alcanza cotas más importantes en determinados Estados miembros, la Unión Europea se ve afectada en su conjunto por los desafíos y cuestiones que platean estos «combatientes extranjeros».
La radicalización de los ciudadanos europeos, que puede llevarles al extremo de unirse a organizaciones terroristas como el Daesh, constituye una amenaza real para la seguridad de Europa, sus Estados miembros y sus vecinos.
Frente a la aceleración de este fenómeno, las medidas de represión ya no bastan. La Unión Europea debe adoptar una nueva estrategia, más fundada en la prevención. Este informe insistirá, pues, en la instauración de una actitud proactiva en materia de prevención de la radicalización y del reclutamiento de los ciudadanos europeos por organizaciones terroristas.
Su objetivo será emitir recomendaciones para la elaboración de una estrategia europea de prevención de la radicalización y el reclutamiento de ciudadanos europeos. Para ello, conviene analizar los distintos vectores de la radicalización. Un estudio de los modos de acción para el reclutamiento de nuevos «combatientes extranjeros» debe permitir presentar soluciones eficaces en cada sector y cada plataforma que favorezcan tal radicalización.
Por ello, es necesario adoptar un enfoque inclusivo para presentar un análisis completo de la prevención de la radicalización y el reclutamiento de los ciudadanos europeos.
El presente informe trata de la prevención de la radicalización y del reclutamiento de ciudadanos europeos por organizaciones terroristas. No es este el lugar para enumerar de nuevo las medidas europeas de lucha contra el terrorismo, sino para intercambiar ideas nuevas que permitan evitar las derivas y amenazas para la seguridad en nuestro territorio.
La ponente desea, no obstante, recordar la importancia que otorga a la protección de las libertades fundamentales. En ningún caso cuestionará el Parlamento Europeo en sus propuestas el respeto de los derechos y las libertades fundamentales, y en concreto la libertad de expresión, de los ciudadanos europeos. La ponente velará por que las recomendaciones contenidas en este informe respeten el principio de proporcionalidad y que ninguna de las que se presentan en él vaya más allá de lo estrictamente necesario para conseguir el objetivo que se persigue. La ponente otorga una enorme importancia al respeto del principio de subsidiariedad.
sobre la prevención de la radicalización y la captación de ciudadanos europeos por organizaciones terroristas
La Comisión de Asuntos Exteriores pide a la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior, competente para el fondo, que incorpore las siguientes sugerencias en la propuesta de Resolución que apruebe:
1. Cree que la clave para disuadir y contrarrestar la amenaza que representan los grupos terroristas y para contener la radicalización de ciudadanos europeos reside en una cooperación internacional reforzada y más efectiva, con un compromiso con los valores y normas fundamentales de la UE como los derechos humanos, el Estado de Derecho, el intercambio activo de puntos de vista y de información, una acción nacional decidida contra la pobreza y la desigualdad, y un gobierno integrador estable en los terceros países;
2. Alienta a los Estados miembros a que cooperen y apoyen con firmeza sus esfuerzos respectivos en la lucha contra el extremismo violento, incluso mediante la coordinación de planes y esfuerzos y compartiendo las lecciones aprendidas; manifiesta la necesidad de mejorar los controles en las fronteras exteriores del espacio Schengen;
3. Anima a la UE a que siga desarrollando directrices y principios para combatir el terrorismo sobre la base de las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (en particular, la Resolución 2178/2014);
4. Pide a la comunidad internacional que contribuya al mecanismo de financiación respaldado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para facilitar la estabilización inmediata de las zonas de las que se ha expulsado a Daesh;
5. Expresa su preocupación por el hecho de que, a no ser que se aborden las condiciones que favorecen la expansión del terrorismo, el fenómeno de los ciudadanos de la UE que viajan a otros países para unirse a los grupos yihadistas o a otros grupos extremistas, así como el riesgo específico para la seguridad que representan cuando regresan a la UE y a sus países vecinos, puede llegar a empeorar en los próximos años, sobre todo teniendo en cuenta la actual escalada militar en la región de Oriente Próximo y África del Norte; pide que se lleve a cabo un estudio global sobre la eficacia de las medidas nacionales y de la UE destinadas a prevenir y combatir el terrorismo;
6. Reafirma que el terrorismo no puede y no debe estar asociado a ninguna religión, nacionalidad ni civilización;
7. Se pronuncia a favor de la elaboración de iniciativas en materia de seguridad, antiterrorismo y desradicalización preventivas y sometidas a revisiones periódicas en el ámbito de los Estados miembros y de la UE así como a escala internacional; se pronuncia a favor de una mejor coordinación de las políticas interiores y exteriores, a fin de garantizar respuestas apropiadas a las amenazas emergentes; se pronuncia a favor del refuerzo de la cooperación en la lucha contra el terrorismo con los países vecinos y los actores regionales; reconoce que la radicalización también es una cuestión geopolítica relacionada con la política de vecindad; recuerda que debe evaluarse el posible impacto favorable de toda ayuda financiera en las actividades terroristas, y pide que se determine el origen de toda financiación exterior;
8. Alienta a la UE a que se implique en mayor medida con los terceros países para introducir medidas destinadas a disuadir y entorpecer los desplazamientos de los combatientes extranjeros, incluso a través de nuevos proyectos de creación de capacidades (por ejemplo, controles fronterizos) con sus socios y una ayuda de la UE mejor orientada, incluso elaborando planes de acción en el ámbito de la lucha contra el terrorismo; subraya que los derechos humanos deben ser el núcleo de las estrategias en materia de lucha contra el terrorismo; desea que la UE refuerce el diálogo político con la Liga de los Estados Árabes, la Organización de Cooperación Islámica, la Unión Africana y otros actores y estructuras de coordinación regionales pertinentes, como el G5 del Sahel; pide a la UE que haga un estrecho seguimiento de las exportaciones de armas que podrían ser explotadas por los terroristas;
9. Acoge muy positivamente el deseo de la VP/AR Mogherini de apoyar proyectos para luchar contra la radicalización en terceros países, como Jordania, Líbano e Irak, y en el Sahel y el Magreb, como se indica en el informe sobre la aplicación de medidas a raíz de la reunión del Consejo Europeo del 12 de febrero de 2015; señala que ahora debe velarse por que estos proyectos reciban cuanto antes la financiación necesaria;
10. Pide a la UE que intensifique su cooperación con los socios regionales con el fin de frenar el tráfico de armas teniendo en cuenta, en particular, a los países de los que procede el terrorismo, y que haga un estrecho seguimiento de las exportaciones de armas que podrían ser explotadas por los terroristas; pide, asimismo, que se refuercen los instrumentos de la política exterior y el compromiso con los terceros países para contrarrestar la financiación de las organizaciones terroristas;
11. Anima a la UE a que mantenga diálogos específicos y reforzados sobre cuestiones de seguridad y lucha contra el terrorismo con Argelia, Egipto, Irak, Israel, Jordania, Marruecos, el Líbano, Arabia Saudí, Túnez y el Consejo de Cooperación del Golfo; considera que también debe reforzarse la cooperación con Turquía en consonancia con las Conclusiones del Consejo de Asuntos Generales de diciembre de 2014;
12. Pide al Consejo que revise y desarrolle permanentemente la estrategia regional de la UE para Siria e Irak y la estrategia antiterrorista y sobre los combatientes extranjeros, adoptada el lunes 16 de marzo de 2015 teniendo en cuenta la evolución de la situación de la seguridad en los países vecinos meridionales de la UE, junto con iniciativas en materia de prevención y otras, como la Red de la Comisión para la Sensibilización frente a la Radicalización; pide, asimismo, a los Estados miembros que promuevan el respeto y la comprensión recíprocas como elementos cruciales en el marco de la lucha contra el terrorismo tanto en de la UE y sus Estados miembros como en los terceros países;
13. Pide a la VP/AR y al Consejo que encuentren una formulación clara de condena del apoyo financiero e ideológico prestado por algunos Gobiernos y personas influyentes de los países del Golfo a movimientos islámicos extremistas desde hace una década; pide a la Comisión que revise las relaciones con terceros países con el fin de combatir de manera más eficaz el apoyo, tanto material como inmaterial, al terrorismo; recuerda que, en el contexto de la actual revisión de la PEV, deben reforzarse la dimensión de seguridad y la capacidad de los instrumentos de la PEV para contribuir a aumentar la resistencia de los socios y sus capacidades a la hora de velar por su propia seguridad respetando el Estado de Derecho;
14. Observa que las causas subyacentes del terrorismo pueden encontrarse a menudo en una gobernanza deficiente y excluyente; cree que para lograr avances a largo plazo los esfuerzos internacionales deben tener como objetivo promover el Estado de Derecho, los principios democráticos y los derechos humanos; hace hincapié en la importancia de incorporar esos objetivos en los acuerdos de cooperación de la UE con terceros países; anima a la UE a que inicie otros proyectos y actividades de creación de capacidades con países interesados de Oriente Próximo y África del Norte en los que se aborden la labor de las fuerzas y los cuerpos de seguridad, la justicia penal y la reforma del sector de la seguridad, en estrecha colaboración con Europol, Eurojust, Frontex y CEPOL; considera que es cada vez más urgente entablar un diálogo con el Islam moderado opuesto al extremismo y fomentar la cooperación cultural;
15. Apoya una mayor cooperación internacional y el intercambio de información por parte de los servicios nacionales de inteligencia para identificar a los ciudadanos de la UE que corren el riesgo de radicalizarse, de ser captados y de desplazarse para unirse a grupos extremistas yihadistas; hace hincapié en que es necesario apoyar a los países de Oriente Próximo, África del Norte y los Balcanes Occidentales en sus esfuerzos por detener el flujo de combatientes extranjeros;
16. Pide a la Comisión que movilice todos sus recursos en ayuda de los Estados miembros en su lucha contra los factores subyacentes de la radicalización y el extremismo mediante la concepción de estrategias de prevención que abarquen los ámbitos de la educación, la integración social, la lucha contra la discriminación y el diálogo intercultural e interreligioso; recomienda una colaboración más estrecha con organizaciones para el diálogo cultural; destaca la importancia de la cooperación con líderes moderados de la comunidad musulmana, y con representantes de la sociedad civil, en la UE y en terceros países, para combatir la radicalización; pide a la comunidad mundial de líderes religiosos que pongan en marcha una nueva cumbre interreligiosa como la celebrada en Asís en 2011; considera que la UE y sus Estados miembros deben mejorar la supervisión de las actividades de los ciudadanos de la UE en los países afectados; pide a la VP/AR y a la Comisión que sigan velando por que haya fondos suficientes y se haga un uso coherente de los instrumentos existentes para abordar la amenaza del terrorismo y pasar eficazmente de las alertas rápidas a una actuación rápida;
17. Considera que la construcción de un contradiscurso, también en los países terceros, es una de las claves para combatir el poder de atracción de los grupos terroristas de la región de Oriente Próximo y África del Norte; pide a la Unión que refuerce el apoyo a iniciativas como SSCAT (Equipo Consultivo sobre Comunicaciones Estratégicas relativas a Siria) y que promueva el despliegue y la financiación de este tipo de proyectos en países terceros;
18. Acoge con satisfacción el despliegue de expertos en seguridad y lucha contra el terrorismo en varias delegaciones clave de la UE con el fin de reforzar su capacidad de contribuir a los esfuerzos antiterroristas europeos y de comunicar más eficazmente con las autoridades locales pertinentes, al tiempo que se aumenta la capacidad antiterrorista en el seno del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE);
19. Aboga por el desarrollo de programas destinados a desactivar confrontaciones violentas y sectarias; considera que los programas de desradicalización pueden constituir importantes instrumentos para reducir la captación de ciudadanos de la UE por parte de organizaciones terroristas; observa que algunos Estados miembros están evaluando la posibilidad de captar a antiguos combatientes extranjeros para que colaboren en los programas de desradicalización; pide a los Estados miembros que vuelvan a contemplar la posibilidad de introducir dichos programas;
20. Acoge con gran satisfacción la recomendación del informe dirigida a los Estados miembros para que segreguen a los reclusos radicalizados dentro de su sistema penal; pide, sin embargo, precaución al hacerlo a gran escala por miedo a permitir que radicales conocidos se unan y desarrollen contactos que pueden resultar perjudiciales al ser liberados; pide a la Comisión que elabore planes para facilitar la reintegración de las personas en peligro de ser captadas y de aquellos que han conseguido volver;
21. Señala que una estrategia de prevención exhaustiva de la UE también debe recurrir plenamente a su política exterior a fin de fomentar el respeto de los derechos humanos, la democracia, la libertad religiosa y el buen gobierno, y prevenir y resolver los conflictos con miras a reducir el espacio para la propaganda extremista;
22. Hace hincapié en que la UE y los Estados miembros necesitan establecer suficientes garantías en sus mecanismos de cooperación antiterrorista con terceros países a fin de garantizar que la seguridad, los derechos humanos y la aplicación de la ley no se excluyen mutuamente, sino que se complementan y se basan en el Estado de Derecho y en el respeto de los derechos fundamentales de los ciudadanos de la UE y de los países socios; pide a los Estados miembros que estudien la manera de colocar la educación y la formación de los líderes religiosos bajo la supervisión del Estado y que se institucionalice de una manera más oficial la formación religiosa con el fin de evitar que caiga bajo el control de los extremistas; reconoce la necesidad de un seguimiento de los medios de comunicación coordinado a escala internacional a fin de restringir el acceso a la propaganda terrorista y mejorar los procesos de denuncia pública de contenido extremista en línea; pide que se creen sitios web y puntos de contacto directos para los ciudadanos con el fin de apoyar un discurso positivo y campañas de sensibilización contra la radicalización en internet y fuera de ella;
23. Considera que es importante adoptar un enfoque holístico al abordar y afrontar las causas profundas de la radicalización en Europa; subraya que el desafío al discurso ideológico que sostiene las acciones de los grupos extremistas y la elaboración de un contradiscurso constituyen una de las claves para combatir el poder de atracción de los grupos terroristas; expresa su preocupación por el hecho de que las relaciones entre comunidades estén sometidas a una tensión cada vez mayor en Europa y preconiza el diálogo interreligioso; celebra las referencias del informe a la cuestión de la formación de los líderes religiosos a fin de evitar predicadores del odio; pide a los Estados miembros que criminalicen los actos terroristas que se producen fuera de su jurisdicción, y acepta que este es uno de los instrumentos más eficaces para combatir el terrorismo y el extremismo; pide a los imanes y líderes musulmanes que encabecen la lucha contra la radicalización y el discurso del odio contrarrestando el fundamentalismo y la propaganda terrorista con un discurso de base teológica; insta a la UE a que apoye proyectos de investigación y de información sobre la lucha contra el fundamentalismo y la desradicalización intensificando el diálogo con las comunidades musulmanas para lograr la convergencia de nuestros esfuerzos;
24. Señala la necesidad de cooperar más estrechamente con terceros países a fin de detectar de manera más eficaz a los ciudadanos de la UE que parten a combatir para organizaciones terroristas y después regresan; apoya, de manera similar, los llamamientos del informe a favor de que el SEAE aumente la enseñanza del árabe entre sus funcionarios a fin de contribuir a estos objetivos;
25. Destaca que la UE y los países de los Balcanes Occidentales, Turquía, los países del Golfo y otros Estados árabes deben unir sus esfuerzos para combatir la radicalización y la captación, localizar la financiación del terrorismo y desarrollar una nueva estrategia para combatir el fundamentalismo islamista; hace hincapié en que la cooperación antiterrorista y el intercambio de información deben ser elementos clave en las relaciones de la UE con dichos países; subraya que también es fundamental reforzar esta cooperación con las organizaciones regionales, por ejemplo la Liga Árabe, la Unión Africana y el Consejo de Cooperación del Golfo;
26. Rechazará firmemente cualquier intento de eliminar aspectos del informe que se centren en combatir los actos de terrorismo y extremismo en sí mismos; opina que no ayuda, sino que resulta contraproducente, romper el lazo entre la lucha contra la radicalización y la lucha contra las manifestaciones de esta; pide al Consejo que elabore una lista negra de yihadistas europeos y de sospechosos de ser terroristas yihadistas.
1. Recuerda la Declaración de París adoptada por los Ministros de Educación de la UE el 17 de marzo de 2015, en la que se pide una mayor cooperación de los Estados miembros para fomentar un marco para la igualdad de oportunidades, el respeto de la dignidad humana, la libertad, incluida la libertad de expresión, la democracia, los derechos humanos, la igualdad, el Estado de Derecho, la inclusión social y la ciudadanía activa a través del desarrollo personal y de la educación a todos los niveles, en particular respecto de quienes pertenecen a entornos desfavorecidos; recuerda que la UE es responsable del respeto de los derechos fundamentales, las libertades y la seguridad de los ciudadanos, tal y como se consagran en la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE, incluida la libertad de expresión e información, reunión y asociación, y del respeto de la diversidad lingüística, cultural y religiosa;
2. Opina que la prevención de la radicalización y de la captación de ciudadanos europeos por las organizaciones terroristas forma parte de una serie de medidas que engloban numerosos ámbitos y están destinadas a promover la seguridad, la justicia y la igualdad de oportunidades para todos; reitera que, entre los otros factores que pueden favorecer la radicalización y la captación de ciudadanos europeos por organizaciones terroristas, figuran, en particular, la desigualdad, la marginación, la exclusión social y las dificultades para acceder a una enseñanza de calidad;
3. Subraya la importancia de invertir en programas de aprendizaje permanente, bien como medida preventiva contra la radicalización, bien como herramienta preferente para la desradicalización de la persona;
4. Señala que la prevención del terrorismo y la lucha contra todos los tipos de radicalización es una de las prioridades clave en la agenda europea de seguridad, pero lamenta que, a pesar de la reformas introducidas recientemente, Europa siga siendo incapaz de responder adecuadamente a estos nuevos desafíos; subraya, por consiguiente, la necesidad de un enfoque multidisciplinar para hacer frente a las causas profundas del terrorismo de tipo cultural, económico, social y político; destaca el papel crucial que reviste la detección precoz de las personas expuestas a la radicalización y pone de relieve que las instituciones de carácter social y educativo competentes deberían estar equipadas adecuadamente, mediante acciones de formación, para realizar esta labor; destaca la necesidad de que asuman su responsabilidad todos los actores en la prevención de la radicalización, a nivel local, nacional, europeo o internacional; reitera la importancia fundamental del diálogo y la cooperación entre todos los actores, tanto en la educación formal como en la educación informal (por ejemplo, familias, padres, profesores y asociaciones), así como de la cultura y el deporte; pone de relieve la necesidad de formación especializada para el profesorado, que puede servir de modelo de conducta y autoridad, la importancia de las políticas sociales y de juventud, las alternativas de ocio, la formación permanente y el diálogo interconfesional e intercultural para prevenir la radicalización que conduce al extremismo violento;
5. Señala la importancia de capacitar a los profesores para que se posicionen activamente contra toda forma de discriminación y racismo; pone de relieve la función esencial de la educación y de la competencia y dedicación de los profesores no solo para reforzar los vínculos sociales, sino también para generar un sentimiento de pertenencia, desarrollar conocimientos, cualificaciones y competencias, inculcar valores fundamentales, incrementar las competencias sociales, cívicas e interculturales, el pensamiento crítico y la alfabetización mediática y, además, ayudar a los jóvenes ―en estrecha cooperación con los padres y las familias― a convertirse en miembros de la sociedad activos, responsables y libres de prejuicios; recalca que las escuelas pueden reforzar la capacidad de resistencia de los estudiantes a la radicalización proporcionando un entorno seguro y tiempo para debatir y explorar cuestiones controvertidas y sensibles; señala que los adolescentes, en particular, son uno de los grupos más vulnerables, ya que atraviesan una etapa difícil de sus vidas en la que crean su sistema de valores, buscan un sentido a sus vidas y, al mismo tiempo, son muy vulnerables y fácilmente manipulables; recuerda que no solo son las personas quienes pueden ser radicalizadas, sino también los grupos, y es consciente de que el desarrollo y la respuesta a la radicalización individual y a la de grupos pueden ser muy diferentes; destaca que la sociedad tiene que cumplir la función de ofrecer a los jóvenes mejores perspectivas de futuro y un sentido a sus vidas, en particular mediante una educación y formación de elevada calidad; destaca que las instituciones educativas deben enseñar a los jóvenes a reconocer y gestionar los riesgos y a tomar decisiones más seguras, así como fomentar un fuerte sentido de pertenencia a la comunidad y de atención, apoyo y responsabilidad para con los demás; subraya la necesidad de aprovechar las diversas oportunidades que brindan la formación profesional y académica para exponer a los jóvenes a las diversas identidades nacionales, regionales, religiosas y étnicas de Europa;
6. Observa que los jóvenes sin oportunidades ni empleo se encuentran en una situación de ociosidad y son más vulnerables y cuentan con más probabilidades de sentirse atraídos por la supuesta emoción de ser reclutados por organizaciones terroristas;
7. Pone de relieve que las medidas para luchar contra la radicalización también deben centrarse en la inclusión social y la capacitación en las comunidades vulnerables, promoviendo la participación de las comunidades a través del diálogo, alentando y cultivando una ciudadanía activa y reforzando el papel de la organizaciones de base de la sociedad civil; pide a la Comisión y a los Estados miembros que compartan mejores prácticas, formulen recomendaciones y desarrollen redes a nivel
local, nacional y europeo con el fin de dar una respuesta social positiva a la radicalización en este marco;
8. Subraya que las primeras fases de la radicalización se manifiestan mediante un aislamiento del individuo, en particular, respecto de la familia y la escuela; destaca la importancia de una comunicación adecuada entre los padres, los equipos pedagógicos y las autoridades para detectar signos de radicalización entre los jóvenes;
9. Pone de relieve que la diversidad de Europa y sus comunidades multiculturales son parte integrante de su tejido social y son una ventaja cultural esencial; considera que toda política de lucha contra la radicalización debe ser sensible y proporcionada con objeto de respetar y fortalecer la diversidad del tejido social de las comunidades;
10. Expresa su preocupación por que las políticas de lucha contra el terrorismo y la radicalización conlleven el riesgo de limitar la libertad de expresión, ya sea directamente o a través de un efecto disuasorio; toma nota de que deben definirse claramente y en detalle términos como «radicalización» o «extremismo» con el fin de prevenir cualquier impacto negativo de estas políticas en formas de expresión legítimas; subraya la necesidad de contar con una diversidad de voces en las comunidades vulnerables a la radicalización, de modo que ideas y narrativas moderadas y progresistas pueden superar al extremismo, por lo que debería fomentarse una diversidad de opiniones dentro de un debate abierto;
11. Pide a los Estados miembros que promuevan en sus modelos educativos un enfoque intercultural que permita el conocimiento recíproco y el respeto mutuo compartiendo valores comunes;
12. Hace hincapié en el importante papel que desempeña la mujer en la prevención de la radicalización dentro de los núcleos familiares;
13. Destaca la importancia que reviste el diálogo interreligioso e intercultural como instrumento de cohesión e inclusión sociales y de mediación y reconciliación;
14. Apoya, reconociendo su importancia, los encuentros y el diálogo público entre diferentes personalidades religiosas, que pueden contribuir de manera significativa a superar los estereotipos y las fobias frente a las distintas religiones;
15. Observa con preocupación el uso de internet y los medios de comunicación social para la difusión de propaganda y para la captación de adeptos por parte de organizaciones terroristas; anima a la cooperación activa entre los Estados miembros, la Unión Europea y todos las partes interesadas pertinentes para luchar contra la difusión de discursos radicales y de propaganda en internet; pide que se apliquen programas de sensibilización de los jóvenes frente a la incitación al odio en internet y los riesgos que ello conlleva, así como programas que fomenten la educación en materia de medios de comunicación e internet; destaca, por tanto, la necesidad de desarrollar junto con los Estados miembros una contrainformación innovadora en línea capaz de estimular la capacidad de evaluación crítica en el medio digital por parte de todos los usuarios de internet en situación de vulnerabilidad, así como la necesidad de desarrollar tecnologías que puedan limitar y combatir el fenómeno de antemano; destaca el papel crucial de todos las partes interesadas pertinentes a la hora de desarrollar y divulgar contrainformación eficaz; subraya la importancia de la educación para ayudar a los jóvenes a entender y aceptar diferencias de opinión, convicción, creencia y modo de vida, respetando al mismo tiempo la diversidad y el Estado de Derecho, y para promover el pensamiento crítico y el discernimiento de modo que, particularmente en el contexto de internet y las redes sociales, sean capaces de comprender la realidad, distinguir los hechos de las opiniones, reconocer la propaganda y resistir a toda forma de adoctrinamiento, incitación al odio y extremismo en línea; insta a los Estados miembros y a las partes interesadas a que acuerden normas comunes de ética periodística para combatir el discurso de incitación al odio en los contenidos publicados por los medios de comunicación y en los comentarios en línea de los usuarios;
16. Recalca que una mayor interacción con los jóvenes, por ejemplo a través de intercambios educativos u otras redes, resulta fundamental para tender puentes, superar los prejuicios y fomentar el diálogo interreligioso y el respeto de la diversidad cultural; considera que los programas de acción de carácter transversal articulados en torno a un intercambio educativo y cultural alternativo, que pongan de relieve la diversidad cultural existente y la necesidad de comprenderla, pueden desempeñar un papel esencial a la hora de desarrollar una visión común de futuro basada en el respeto de la dignidad y los derechos humanos, las normas internacionales y los valores en los que se fundamenta la UE;
17. Destaca la necesidad de una actuación orientada a apoyar a los jóvenes en la construcción de su propia identidad, en la forja de los sentimientos de autoestima y de comunidad y en la aceptación de las sociedades multiculturales y multinacionales, teniendo en cuenta que los jóvenes en busca de identidad y de sentimiento de pertenencia son especialmente vulnerables a la retórica extremista;
18. Pide a los Estados miembros que den mayor importancia, en sus sistemas educativos, a la formación del alumnado en el uso de los medios de comunicación, para que los niños y los jóvenes aprendan a entender y valorar adecuadamente la información que a menudo circula sin criba alguna en internet;
19. Subraya la necesidad de que tanto estudiantes como educadores comprendan mejor la radicalización y el extremismo, así como de que se difunda información sobre cómo las redes sociales son usadas con fines de radicalización y promoción de ideologías extremistas; insta a los Estados miembros a incluir la seguridad en internet en el programa de las asignaturas de informática de las escuelas, a fin de prevenir la radicalización por internet;
20. Subraya que las redes sociales e internet son solo una parte del proceso de radicalización y que la lucha contra los vectores digitales de la radicalización no puede representar más que una parte de la lucha contra la radicalización;
21. Recuerda el objetivo de educación mediática perseguido por el programa Europa Creativa, que ofrece oportunidades de financiación para proyectos cuyo objetivo sea construir un discurso crítico respecto de los medios de comunicación, en particular los digitales, en el marco de la lucha contra la radicalización;
22. Recuerda la importancia de los programas e instrumentos de financiación de la UE en el ámbito de la educación, la cultura y el deporte como los programas Horizonte 2020, Erasmus+, Europa Creativa y Europa con los ciudadanos o el marco estratégico «Educación y Formación 2020», ya que son vectores fundamentales para apoyar la labor de los Estados miembros de lucha contra las desigualdades, la intolerancia y la discriminación, de prevención de la marginalización y de integración de las minorías en el tejido social de cada Estado miembro; pide a la Comisión que cumpla sus compromisos encaminados a movilizar la financiación específica existente para promover acciones concretas y plantar cara a las ideologías extremistas y a la radicalización a través del diálogo con públicos específicos; acoge con satisfacción el anuncio de la Comisión de que presentará, antes de que acabe el año en curso, recomendaciones para fortalecer los valores de integración, diversidad y valores cívicos en las escuelas, sobre la base del programa Erasmus +;
23. Destaca la contribución del aprendizaje formal e informal, así como la importancia de facilitar la participación de los jóvenes en actividades de voluntariado en el marco de organizaciones juveniles integradoras y el deporte de base, con objeto de reforzar la interacción y ayudar a los jóvenes a adquirir competencias sociales, de comunicación, de razonamiento crítico y de solución de problemas, así como una percepción positiva de sí mismos, que complementen su educación formal.
24. Destaca la importancia crucial de los servicios de apoyo en los centros educativos prestados por psicólogos y trabajadores sociales adecuadamente formados; pide a la Comisión que, a fin de impedir la exclusión social, promueva el intercambio de buenas prácticas en la educación de los nuevos inmigrantes y refugiados; recalca la importancia de la formación mutua y de actividades comunes de los líderes religiosos a fin de influir positivamente en el discurso público;
25. Pide a la Comisión que busque formas nuevas y creativas de evitar y combatir la radicalización, tales como programas para padres cuyos hijos pueden ser vulnerables al reclutamiento por los extremistas;
26. Alienta a los Estados miembros a que apliquen estrategias de enseñanza y aprendizaje que aborden cuestiones polémicas de un modo que promueva el análisis crítico, los valores sociales y una cultura compartida de apertura y pluralismo en las escuelas y la comunidad;
27. Subraya el papel y la importancia de las ONG y de las organizaciones de la sociedad civil en la prevención de la radicalización y en la desradicalización;
28. Pide a la Comisión que refuerce la Red para la Sensibilización frente a la Radicalización (RSR), en particular mediante la mejora del acceso a la información y la cooperación concreta entre las partes interesadas en la lucha contra la radicalización, y que apoye a la UE y a sus Estados miembros en la elaboración de programas de desradicalización y desmovilización así como de «estrategias de salida» para ayudar a las personas a abandonar el extremismo violento;
29. Destaca la importancia de los proyectos educativos específicos en las cárceles, lugares donde el riesgo de radicalización es mayor;
30. Destaca la importancia de elaborar políticas globales basadas en un enfoque transectorial entre diferentes ámbitos como la cultura, los deportes, el empleo y las políticas de bienestar social, así como la importancia de abrir canales de actuación en materia de inclusión social y de protección de la diversidad, pluralidad y valores fundamentales comunes a escala europea, nacional, regional y local;
31. Observa que debe surgir una campaña contra el radicalismo basada en el desarrollo cultural y humano que sirva de nueva narrativa pública y de objetivo a largo plazo en el marco de una lucha estratégica más inteligente contra el terrorismo;
32. Recuerda la importancia de la educación para la democracia, la ciudadanía activa y la cultura política democrática, así como de los valores que son el fundamento de la Unión Europea: libertad, tolerancia, igualdad y Estado de Derecho;
33. Señala que una educación muy integradora —uno de los objetivos estratégicos del marco «Educación y Formación 2020»— puede contrarrestar las desventajas a las que muchos niños y jóvenes se enfrentan en el hogar y, de este modo, contribuir a impedir la radicalización;
34. Reitera la importancia de promover la igualdad, la cohesión social y una ciudadanía activa mediante la educación y la formación, así como de ofrecer a los niños y a los jóvenes la posibilidad de adquirir las cualificaciones y competencias necesarias para una ciudadanía activa y el diálogo intercultural e interreligioso;
35. Subraya que la participación en el programa Erasmus+ aumenta el nivel de ciudadanía activa entre los jóvenes; recuerda que los antiguos estudiantes de Erasmus tienen un mayor sentimiento de identidad europea, un mayor sentimiento de pertenencia y una percepción positiva de la UE, todo lo cual puede disminuir la posibilidad de radicalización y resolver problemas de intolerancia y discriminación;
36. Destaca la necesidad de buscar un equilibrio entre la libertad de expresión y los objetivos de seguridad y prevención de la radicalización.
Textos Aprobados, P7_TA(2013)0384.
Textos Aprobados, P8_TA(2014)0102.
Textos Aprobados, P8_TA(2015)0032.

References: resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 resolución 
 Resolución 
 Resolución 
 Resolución