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Timestamp: 2018-04-24 12:54:11+00:00

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La tarea Álvaro Reynoso como una inversión
Soraya Sarria Cruz(CV)
Durante el año 2002 el Ministerio del Azúcar desarrolló un proceso de reestructuración de la agroindustria azucarera en correspondencia con la situación que tenía el sector y las perspectivas del mercado azucarero, lo que demandó el apoyo de todos los Organismos de la Administración Central del Estado en lo que a cada uno competía.
Producto de estos procesos se adoptaron una serie de medidas encaminadas a la reestructuración de la rama azucarera, fue necesario establecer, de modo especial, el tratamiento laboral y salarial aplicable a los trabajadores que, como consecuencia de este proceso, resultaron disponibles por extinción, fusión o redimensionamiento de su entidad laboral, y garantizar que ninguno quedara desamparado, sin empleo o afectado salarialmente.
Una de las variantes a utilizar fue el estudio como empleo este trabajo refleja como después de transcurridos estos 10 años esta gran inversión ha elevado el nivel profesional y técnico del sector.
Palabras claves: inversión, capacitación, empleo, disponibilidad, interrupción, nivel superior, nivel medio.
Los precios del azúcar en el mercado mundial, dominado por las transnacionales y distorsionado por los subsidios que a su producción interna otorgan Estados Unidos y la Unión Europea, descendieron en los últimos años del pasado siglo e inicios de este, hasta llegar a la situación en que cayeron a menos de 6 centavos la libra.
En ese momento cuarenta países azucareros mantenían la comercialización por medio de cuotas azucareras estadounidenses, garantizándosele precios que oscilaban alrededor de 21 centavos por libra, cifra cuatro veces superior a las del mercado mundial y aún así para muchos productores esta cifra hace insostenible la producción.
El Ministerio del Azúcar desarrolló un proceso de reestructuración de la agroindustria azucarera en correspondencia con esa situación y perspectivas del mercado azucarero, lo que demanda el inicio de un proceso conocido como la tarea ALVARO REINOSO.[1]
Ante la adopción de las medidas encaminadas a la reestructuración de la rama azucarera, fue necesario establecer, de modo especial, el tratamiento laboral y salarial aplicable a los trabajadores que, como consecuencia de este proceso, resultaron disponibles por extinción, fusión o redimensionamiento de su entidad laboral, y garantizarle que ninguno quedara desamparado, sin empleo o afectado salarialmente.
La resolución 35 de 22 de agosto del 2002 reguló el tratamiento laboral y salarial aplicable a los trabajadores contratados por tiempo indeterminado para labores continuas o cíclicas, a los contratados por tiempo determinado por más de seis meses y para cumplir el servicio social y a los designados, que resulten necesario reubicar como consecuencia de la extinción, fusión o redimensionamiento de entidades en las que laboran.
En el artículo tres de dicha resolución establecía:
La reubicación del personal disponible debe responder a la necesidad de cubrir plazas vacantes de modo definitivo, así como a la incorporación al estudio como forma de empleo.
Los trabajadores que resultaban necesario reubicar tenían las opciones de empleo siguientes:
a) incorporación a actividades agropecuarias en empresas pertenecientes al Ministerio del Azúcar, tales como: agricultura urbana, cultivos varios, ganadería, forestal y otras,
b) incorporación a cursos de superación o formación profesional,
c) reubicación en otros centrales azucareros o en entidades industriales o de servicio del Ministerio del Azúcar que permanezcan activos,
d) integración a unidades productoras en la agricultura cañera o agropecuarias,
e) reubicación en actividades productivas o de servicios necesarias no subordinadas al Ministerio del Azúcar.
Este trabajo hace referencia a la opción contenida en el inciso b es decir el estudio como empleo donde pretendemos exponer porque consideramos que la tarea fue una gran inversión.
En la anterior señalada resolución se estableció un tratamiento laboral y salarial específico para los trabajadores que se incorporaban al estudio como empleo que fue el siguiente:
a) mantener el 100% del salario promedio mensual percibido o el salario fijo del puesto de trabajo, en caso de que éste sea superior al promedio,
b) en el sector cooperativo, incluye Unidades Básicas de Producción Cooperativas, y en el campesino, mantener el 100% del ingreso promedio mensual recibido, que incluye la distribución de utilidades al final del período,
c) a los que se incorporaban como profesores o instructores a cursos de superación, se les aplicaba el salario promedio percibido en el puesto de trabajo que desempeñaban, o el ingreso promedio mensual, según el caso, incrementado en un 20%,
d) a los trabajadores que durante la etapa de no zafra tuvieran como variante de empleo el estudio, se les mantenía el salario promedio percibido en el período zafra, siempre que éste fuera superior al salario fijo del cargo que ocupaban,
e) los trabajadores que se incorporaran al curso como estudiantes o profesores, podían ser contratados por tiempo determinado simultáneamente en otras actividades, manteniendo el salario promedio, con independencia del pago que recibían por dicho contrato, siempre que ello no afecte la asistencia a clases, su rendimiento académico ni la calidad de la docencia.
Los trabajadores a que se refieren los incisos anteriores reciben este pago mientras se mantuvieran vinculados al curso y sobre la base de su asistencia a las aulas.
Los trabajadores que por interés del sector se incorporaran a cursos de formación profesional y se graduaran como técnicos medios o de nivel superior, suscribían una cláusula al contrato de trabajo en la que se establecía la obligación de prestar servicios en entidades del Ministerio del Azúcar por un período no menor de 5 años para los técnicos medios y de 8 años para los de nivel superior.
Como se puede apreciar existió una total protección económica para los trabajadores que se acogieron a esta variante y sobre todo el compromiso de permanecer después de graduados un periodo de tiempo dentro del sector. Esta protección fue en demasía elevada y en ella aparecían aspectos que hacían de esta opción una gran inversión tales como:
El trabajador recibía un salario promedio el que se calcula a partir del real devengado por el trabajador donde quiera que haya laborado en ese período dentro o fuera del CAI. Cuando el trabajador no hubiera laborado o el promedio fuera inferior a su salario fijo se toma este último.
El Salario Promedio incluía al salario escala, el coeficiente ramal, la nocturnidad, las CLA, el multioficio, la antigüedad, el pago por resultado, las horas extra, la garantía salarial del 40%, el salario y las utilidades cuando haya laborado en una UBPC o CPA, etc,
El Salario Fijo que se aplicaba, cuando por cualquier causa este fuera superior al salario promedio, estaba integrado por el salario escala del cargo, más los elementos estables del salario, o sea, Coeficiente Ramal, Antigüedad, CLA, Nocturnidad, etc, y excluye lo devengado por resultado, estimulación, horas extras, doblaje de turnos, premios etc).
Las modalidades de estudio concebidas brindaban un elevado número de posibilidades, por lo que el trabajador puede optar por continuar estudiando o prepararse como Instructor si cumple los requisitos.
En caso de que el trabajador concluyera los estudios matriculados y no deseara continuar estudiando o no existan aún empleos, recibiría durante seis (6) meses el 100% del salario fijo que percibía, período durante el cual se trabajaba con las Direcciones de Trabajo del Poder Popular para su ubicación.
Los trabajadores contratados por tiempo indeterminado cíclico, pertenecían a la plantilla fija de la empresa, y tenían los mismos derechos que el resto de los trabajadores con independencia que solo laboraban una etapa del año.
Los trabajadores contratados por tiempo determinado por más de seis meses, son beneficiarios de las medidas diseñadas para este proceso. Los demás podrán acogerse a las modalidades normales que al país establece en materia de educación.
El estudio se consideraba una opción de empleo, y los trabajadores que se incorporaban a este firmaban un contrato donde aparecía desde el tratamiento laboral y salarial hasta los deberes y derechos ellos y de las Oficinas Empleadoras que son las responsables por su control.
Por otra parte para cada modalidad de estudio y curso se aplicaba un reglamento que establecía toda su organización y los aspectos relacionados con la disciplina del mismo a cumplir por los trabajadores.
La incorporación de un trabajador que quedara en la plantilla de una entidad, en cursos regulares diurnos, se haría a partir de las necesidades de la entidad; o sea, esta variante requería en primer lugar de la necesidad de la empresa, y en segundo lugar de la conformidad del trabajador.
Para los trabajadores que quedaban en las plantillas de las entidades y deseaban estudiar, está previsto, en el Programa de Estudio, su incorporación a diferentes modalidades, tanto de enseñanza general como de formación técnica profesional de nivel medio y superior, adecuadas a las condiciones específicas cada entidad, o sea, de las empresas azucareras, agropecuarias y de las unidades productoras.
Se podía estudiar una carrera que no se relacionaba con la rama azucarera, y además era posible para un graduado reorientarse o estudiar otra carrera.
En dependencia de las variantes y los intereses del sector que para cada territorio se establecieron y los intereses de cada entidad cuando se trataba de trabajadores que tenían empleo en las empresas.
Un trabajador que había abandonado los estudios universitarios hacia años podía ser autorizado a estudiar de nuevo, los procedimientos para ello estaban previstos en el Sistema Nacional de Enseñanza del país. En dependencia de su situación laboral y de su lugar de residencia podría optar por continuar los estudios abandonados u otra modalidad.
Los trabajadores seleccionados como profesores o instructores recibirían una preparación previa. Seguían siendo miembros del sindicato azucarero.
Los trabajadores recibían una preparación inicial y posteriormente un seguimiento sistemático para garantizar su preparación.
Los trabajadores que se mantuvieran como instructores dentro del MINAZ, continuaban perteneciendo a nuestro sindicato. Los que deseaban pasar definitivamente como profesores al MES o el MINED, pues se incorporaban a los sindicatos de esos organismos.
Los trabajadores que querían acceder a la educación superior, no tienen que hacer prueba de ingreso.
La aprobación del curso de nivelación, los avalaba para ingresar en la universidad en las modalidades y carreras que estaban a nuestra disposición en cada territorio, esta fue una forma de procedencia para la Sedes Universitarias Municipales
Como se puede apreciar eran innumerables los beneficios de los que disfrutaba el trabajador que se acogía al estudio como empleo, pero la economía del país y la situación del sector producto del aumento del precio del azúcar conllevó a la reapertura de varios de los ingenios azucareros que se encontraban cerrados, por lo que se hizo necesario la emisión de una nueva norma jurídica que fue la resolución 15 del 2004 del ministerio de trabajo y seguridad social, la cual en su articulo 22 planteaba que los trabajadores empleados en el estudio o la docencia que excepcionalmente y por necesidades de carácter inaplazables de la producción o los servicios, se precise incorporar a la producción o los servicios de manera permanente, quedan obligados a ello, estando las administraciones obligadas a su vez, a garantizarle, a los que no hayan concluido sus estudios, las vías para continuarlos.
Es significativo como el estado hizo énfasis en la necesidad de mantener a los estudiantes –trabajadores en los diferentes tipos de enseñanza a pesar de lo antes expuesto, aunque esta medida fue incomprendida en sus inicios por parte de los beneficiados con la resolución 35 del 2002, sin embargo las estadísticas demuestran cómo a pesar de todas las dificultades se obtuvieron altos resultados que redundan en un beneficio elevado para el sector azucarero.
Ahora vamos a reflejar porque consideramos una inversión la capacitación para ello exponemos el año 2011 donde reflejaremos mediante la información estadística como se comportó la misma.
Información con fecha de cierre diciembre 2011
Estudian como empleo
Estudian como empleo en no zafra
Estudio trabajo ( Unidades productoras)
Estudio trabajo ( Trabajadores estatales)
Familiares y población batey
Veamos ahora como se distribuyen por:
Hasta Secundaria Básica
Bachiller o Facultad
Para Obrero Calificado
Para Técnico Medio
En el Programa de Superación tenemos actualmente matriculados en las diferentes modalidades de estudio por niveles lo siguiente:
Años de estudio por modalidades.
Ing.Agropecuaria
Ing.Agronomía
Ing. Procesos Agroindustriales
Años de estudios por modalidades
Agronomía 9no.
Contabilidad 9no
Maq Azuc. 9no
Maq. Azuc 12
Fab. Azuc. 9no
Fab. Azuc. 12
Expl. Transp. 9no
Expl. Transp. 12
Transp. Aut. 9no
Transp. Aut. 12
Mec. Agric. 9no
Mec. Agric. 12
Tecn. Alim. 9no
Tecn. Alim. 12
Informática 9no
Equipos Tractivos
Construcciones Metal
Transp. Ferroviario
Años de estudios por mod.
Mec. Mtto
Mec. Vehíc. Automotor
Operador Área Química
Op. Mec. Transporte Ferrov.
Op. Mec. Comb. 6to Grado
Op. Mec. Comb. 9º Grado
Agropecuario 6to Grado
Agropecuario 9no Grado
Mec. Equip. Industriales
Mec. Agrícola
Trabajadores que tienen el estudio como empleo durante el período de no zafra: En esta modalidad tenemos a un total de 13 506 estudiantes para un 19,2 % del total, la cual debe continuar incrementándose a partir de la reubicación de los estudiantes. Sobre esta modalidad se han dado orientaciones para cuando termine cada zafra, los trabajadores que no participan en las reparaciones pasan a desempeñar otras labores y una parte se acogen al estudio como forma de empleo durante ese período.
Trabajadores que alternan el trabajo y el estudio según la carga de trabajo en las Unidades productoras: Contamos un total de 26 915 estudiantes para un 38.2 % del total de matrícula.
§ Trabajadores que estudian fuera de horario laboral: Hay un total de 17 419 que representa el 24.7%.
§ Población del batey: Cuenta con una matrícula total de 5 137 estudiantes para un 7.8 %.
Se graduaron en este curso 13 812 trabajadores en la TAR, de estos, en Nivel Superior 3 760, 4 230 Técnicos medios y 3 289 Obreros Calificados, en la modalidad Adultos se promovieron en EOC 1 030, en SOC 201 y en FOC 1 302 trabajadores-estudiantes.
Se pronostica graduar para julio de este curso en Técnicos Medios y Nivel Superior en las especialidades principales lo que reflejan las siguientes tablas:
Maquinaria Azuc. 9no
Fabricación de Azuc. 9no
Mecánica Agric. 9no
Agropecuaria 9º
Graduados por el organismo MINAZ (TAR) durante los últimos 8 años.
Universitarios: 3760
Técnico Medios: 15 125
Obreros Calificados: 4162
Total: 23 047
Ahora nos corresponde analizar si con la nueva estructura organizativa que adoptó el Ministerio del Azúcar desde la transformación del mismo en el grupo AZCUBA hasta la extinción de las delegaciones provinciales, la conversión de los centrales azucareros en unidades empresariales de base lo que ha conllevado obligatoriamente a la reducción del personal necesario técnico y profesional implica que esta inversión será utilizada en muchos casos por sectores diferentes aunque lo importante debe ser poder contar con esta fuerza calificada dentro del país.
No cabe la menor duda de que la TAREA ALVARO REINOSO constituyó una gran inversión en el sector azucarero, se elevó en un alto porciento el nivel profesional del sector.
Ahora nos correspondería ver la posibilidad real ante el nuevo proceso de reordenamiento del MINAZ de qué hacer con todos estos graduados que al final son una inversión de nuestro sistema.
Informes de la oficina empleadora del 2008, 2009, 2010 y 2011.
Resolución 35 del 22 de agosto del 2002 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
Resolución 15 del 9 de abril del 2004 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
[1] Científico cubano prominente (1829- 1888), no sólo en la esfera de las ciencias naturales y exactas, que eran su fuerte, sino también en el de las sociales, donde sus ideas coincidían con lo más avanzado del pensamiento de su época y de su medio. Consciente de que el eslabón fundamental de la economía cubana era el azúcar, comenzó sus estudios sobre la caña en 1858, dedicando sus mayores esfuerzos, hasta el punto de emplear en ellos 30 años de su corta pero fructífera existencia. Su libro “Ensayo sobre el cultivo de la caña de azúcar” constituye, aún en la actualidad, un aporte al sistema productivo cañero que él elaboró, con resultados positivos.
Sarria Cruz, Soraya: "La tarea Álvaro Reynoso como una inversión" en Revista Caribeña de Ciencias Sociales, septiembre 2013, en http://caribeña.eumed.net/tarea-alvaro-reynoso/

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