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Timestamp: 2020-07-13 05:48:53+00:00

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Los derechos de los animales en España - FriendlyPet.es
Derechos de los animales en la constitución española
Derechos de los animales en las leyes y decretos
Consecuencias de tantas definiciones
Identificación, vacunación y desparasitación en perros, gatos y hurones
Transporte de animales de compañía en vehículo particular
Ley y justicia no siempre van de la mano. Algo que nos ha quedado claro tras revisar el significado y aplicación de la legislación española buscando la protección de los derechos de los animales.
Primero debemos conocer cual es la jerarquía legislativa Española. En el esquema de portada verás el orden legislativo que empieza por la constitución. Le siguen las leyes y reales decretos entre las que destacan el código civil y penal. Tras las órdenes, resoluciones y circulares que las complementan, pasaríamos a la legislación autonómica. Por último, los ayuntamientos pueden emitir su propia legislación.
Recordemos que ninguna ley de orden inferior puede contradecir a una ley de orden superior. El resultado es que las leyes autonómicas y municipales suelen ser bien copias, bien más restrictivas que las nacionales.
Existen acuerdos legislativos a nivel Europeo a los que todos los países adscritos deben adaptarse. La adhesión a estas leyes debe ser ratificada por cada país y se dispone de plazos amplios para la adaptación, por lo que si no existe legislación dentro del país, dichos acuerdos no tienen valor legal.
Empecemos revisando desde las bases legislativas. Los animales no se mencionan en ningún momento en la constitución española. Esto que implica que sus derechos no pueden estar protegidos. Sin embargo, si que están protegidos los derechos a la libertad religiosa, científica y artística de las personas en el artículo 20 de la constitución. El resultado es que cualquier maltrato animal puede ser justificado por motivos religiosos, científicos o artísticos.
La constitución recoge en sus artículos 44, 46 y 149 que el estado está obligado a promover el acceso, protección y promoción del patrimonio cultural, histórico y artístico. Por este motivo, mientras la tauromaquia siga considerándose patrimonio (de cualquier tipo), ninguna ley puede prohibirla. Además, queda constitucionalmente justificada la ayuda institucional de cualquier tipo, incluida económica.
El código civil recoge a los animales como bienes muebles que, por su capacidad de moverse por sí mismos, se denominan «bienes semovientes». Esto lleva implícito la imposibilidad de que tengan derechos propios. Después existe una gran variedad de definiciones de animales en función de la ley:
Animal doméstico o manso: animal que el hombre mantiene con fines de compañía, ocio, educativo, social o para cría para recursos. Dependiendo de la ley acogerá más o menos fines y podría incluso indicar que debe ser un animal que no se de en forma silvestre.
Animal de compañía: animales domésticos mantenidos exclusivamente como compañía, generalmente dentro del hogar, sin ánimo de lucro.
Animal domesticado o amansado: animal nacido de manera silvestre pero que es mantenido por el hombre. En algunas leyes se contempla que si tiene la costumbre de volver a la casa del poseedor se puede asimilar a un animal doméstico o manso.
Animal silvestre o fiero: animal que se da en forma silvestre. Puede ser poseído mientras se encuentra bajo control del hombre pero no tiene la costumbre de volver a casa. Según la ley a aplicar se entiende que en caso de fuga o extravío no puede ser recuperada su posesión.
Con esta variedad de definiciones en función de la ley nos encontramos con que especies como las aves, reptiles, peces, conejos, hurones o cerdos vietnamitas mantenidos como mascotas, podrían estar al amparo de las leyes referidas a animales domésticos, especies cinegéticas o fauna. En el caso de los cerdos vietnamitas, ya se encuentran incluidos en el catálogo de especies alóctonas invasoras. Por este motivo, lo que se regula no es el derecho al bienestar de los animales sino las obligaciones de los propietarios.
Se distinguen las obligaciones del propietario en función de si es un animal de caza, de producción, de experimentación, de espectáculo, doméstico, etc. De esta manera, el propietario de un perro de caza no tiene las mismas obligaciones que el propietario de un perro de criadero, un perro de circo, un perro de laboratorio, un perro doméstico o un perro perdido. Todo esto a pesar de ser todos animales de la misma especie porque, repetimos: no se regula el bienestar animal sino las obligaciones de los propietarios en función del uso.
La ley orgánica 1/2015 del 30 de marzo que modifica el código penal recoge el concepto de abandono animal en el caso en que pueda peligrar su vida o integridad. Si se considera que su vida no peligra pasaría de ser un delito penal a una falta administrativa.
Será un perito veterinario autorizado quien decida la gravedad de las lesiones, el riesgo para la vida del animal. En el caso de la explotación sexual, no se especifica si se requiere o no ánimo de lucro. Con este texto ambiguo pudiera ser que la explotación sexual de animales sin remuneración no sea considerada delito.
Causar la muerte de un animal se considera condena de maltrato con agravante. La pena máxima asciende a 18 meses así que, salvo antecedentes penales, no llegaría a ingresar en la cárcel.
La fiscalía general del estado redactó la circular 7/2011 sobre medio ambiente y urbanismo. En dicha circular se establece que también sean considerados maltratos los riesgos para la salud causados por omisión, falta de atención y cuidados.
La ley 50/1999 y el real decreto 287/2202 sobre la tenencia de animales potencialmente peligrosos establece una serie de razas caninas y sus mestizajes como animales potencialmente peligrosos. Se incluyen así mismo animales salvajes mantenidos como domésticos con capacidad de causar muerte, lesiones o daños a las cosas. También se incluyen animales con antecedentes de agresión a personas o animales. Los propietarios de perros PPP están obligados a cumplir los siguientes requisitos:
el perro debe estar identificado por microchip
el animal llevará bozal homologado en las vías públicas (no existen bozales homologados)
el perro estará sujeto por cadena no extensible inferior a dos metros envías públicas
no puede soltar al perro en ningún lugar donde no pueda prevenirse su escapada o extravío
solo puede pasear un perro por persona
deben tener licencia municipal el animal y el propietario o tenedor
tener seguro de responsabilidad civil por daño a terceros de 120.000€ mínimo
el perro debe estar inscrito en el registro municipal de animales potencialmente peligrosos
Existe un anexo II que describe una tipología canina que debe ser considerada también como perro potencialmente peligroso. Sin embargo, actualmente su aplicación es inviable dada la ambigüedad de su redacción.
Algo que no suele tenerse en cuenta es que la ley dice que los propietarios, criadores o tenedores de estos animales deben cumplir la legislación. Esto implica que todos todos los miembros del hogar que paseen al perro deben cumplir esta legislación. También los paseadores, adiestradores, etc. En resumen, cualquier persona que, definitiva o temporalmente, estuviese a cargo del perro.
La ley 8/2003 de sanidad animal dicta que las comunidades tienen competencia para decidir el programa de vacunación y desparasitación obligatorio en base a la prevención de enfermedades epizoóticas (enfermedades que se contagian rápidamente pudiendo crear graves epidemias). En esta ley se mencionan animales de producción, fauna, especies cinegéticas, domésticos y de compañía. Sin embargo, son muchos los artículos en que excluye específicamente a los animales domésticos.
El art. 39 de la citada ley dicta que establezca un único y homogéneo sistema de identificación nacional de las diferentes especies de explotación animal. En cambio, deja fuera a los animales de compañía, cuya identificación está regulada por normativa autonómica.
Esto tiene algunos curiosos efectos, especialmente si te mudas de comunidad autónoma:
cada comunidad autónoma tiene su propio registro de identificación animal, gestionado en cada comunidad por una entidad diferente: la consejeria de sanidad, la consejeria de ganadería, el colegio de veterinarios, etc.
en algunas comunidades es obligatoria la identificación de gatos o hurones, en otras sólo los perros
la frecuencia de la vacuna de la rabia y las desparasitaciones varían mucho de una comunidad autónoma a otra
si tu perro, gato o hurón se escapa en una comunidad diferente de la que vive (por ejemplo, en vacaciones), quien encuentre a tu mascota deberá adivinar a que comunidad pertenece y pedir autorización a quien corresponda para acceder a tus datos y poder localizarte
si te mudas de comunidad, debes dar de baja a tu mascota en el registro de la comunidad de la que te vas y después darlo de alta en la comunidad a la que te mudas. Esto significa que durante un tiempo el microchip de tu mascota está «vacío» y si se escapa o se pierde nadie podrá localizarte
Existen algunas normas legislativas que regulan estas actividades referidas a animales de producción o de experimentación. Incluso algunas podrían aplicarse al transporte los animales de compañía procedentes de criaderos puesto que tienen ánimo de lucro. También hay varios reglamentos europeos que regulan estas actividades a nivel de animales de compañía, que aún no ha sido trasladados a la legislación española. Lo único realmente regulado es el transporte de animales de compañía en los vehículos de sus propietarios:
En el artículo 11.2.e se prohíbe llevar animales en vehículo de transporte público salvo que exista un lugar habilitado para ellos. Se exceptúan a los perros lazarillos.
En el artículo 18.1 se establece que el conductor está obligado a la adecuada colocación de objetos y animales con el fin de mantener su propia libertad de movimientos.
Realmente no es mucho lo que especifica sobre las obligaciones de los propietarios a la hora de llevar animales en el coche. Sí que existen recomendaciones realizadas por DGT en base a algunos crash test que han realizado.
Ley orgánica 1/2015 que modifica el código penal (pag. 87)
Ley 50/1999 Tenencia de animales potencialmente peligrosos
Real Decreto 287/2002 Tenencia de animales potencialmente peligrosos
Ley 8/2003 sanidad animal (vacunacion)
Real Decreto 54/1995 protección de los animales en el momento de su sacrificio obsoleta
Real Decreto 37/2014 protección de los animales en el momento de su sacrificio obligatoria a partir de dic 2019
Reglamento de ejecución (UE) No 577/2013 (acto no legislativo sobre transporte de mascotas)
Real decreto 1428/2003 Reglamento general de circulación (DGT)
Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea 2012/C 326/01
Circular 7/2011 (pag.41)
4 thoughts on “Derechos y obligaciones de mascotas y propietarios en España”
Pablo Miguel Fariñas Núñez dice:
20 agosto, 2018 a las 19:10
O bien seamos sensatos y permitamos que nuestros congéneres no tengan que soportar el incordio de mascotas ajenas.el que tenga perro que lo atienda..lo que implica no permitir que tu mascota moleste al los demás.
23 agosto, 2018 a las 12:40
Lamento que tengas malas experiencias con propietarios de animales. Estoy de acuerdo en que todos deberíamos aplicar un principio básico: «NO MOLESTAR». Cierto que no todo el mundo lo hace, pero eso no tiene nada que ver con el hecho de que los animales no tengan derechos. De hecho, tengo que actualizar este artículo con una modificación legal que se hizo con la que las parejas pueden ir a juicio por la custodia de un animal, sin que en realidad eso suponga un beneficio a nivel de derechos para las mascotas.
Insisto, lamento que tengas malas experiencias, pero hay gente de todo tipo: tiran basura a los patios interiores o portales, ponen la música a toda pastilla a la hora de que el niño duerma la siesta, tiran colillas sobre los tendales de los vecinos y hasta que orinan en el ascensor para echar la culpa al perro del edificio y echarlo (pillado con grabación de vídeo!! esto es verídico). Pero esto, insisto, no tiene nada que ver con el hecho de que los animales y sus propietarios tengan o no unos derechos y obligaciones LEGALES. Las morales, van en la educación de cada uno y no tiene que ver con tener animal o no.
Viva España. …..vivimos en un país de pandereta. …….cualquier perro o gato tiene más derechos que un niño.pero y que hay de las pulgas…..hay derecho moral para matarlas….siguen siendo animales no?
Condenen pues también al los propietarios de los perros por aniquilar
23 agosto, 2018 a las 12:33
Me encantan los debates cuando son enriquecedores, pero por tu respuesta entiendo que no has leído el artículo. Además, meter el tema niños, y no digamos ya las pulgas, me parece demagógico. Este artículo habla de animales con propietario, animales que viven bajo la tutela humana, en las condiciones y con la finalidad que su propietario decide. No habla solo de perros, también de animales de circo, toros, animales de trabajo o de ganadería. Se hace una mención más profunda a las mascotas, pero no exclusiva.
Y si lees bien el artículo, verás que afirmar que un perro tiene más derechos que un niño es absurdo: legalmente, los animales no tienen derechos; ni siquiera derecho a la vida.

References: artículo 20
 real decreto 
 artículo 11
 artículo 18

Real Decreto 

Real Decreto 

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