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Estudio Jurídico sobre el impacto del fraude
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Andrés Cortés Saavedra
1 Estudio Jurídico sobre el impacto del fraude Análisis comparativo de normativa europea, cláusulas y prácticas abusivas Los fraudes en medios de pago: una amenaza para la economía de los consumidores europeos Organiza: ADICAE Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros Con la colaboración de: DG JUSTICIA, LIBERTAD Y SEGURIDAD Comisión Europea
2 Edita: ADICAE Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros Servicios Centrales c/ Gavín, 12 local Zaragoza Tel.: Fax:
3 Indice PRESENTACIÓN Los fraudes en medios de pago: una amenaza para la economía de los consumidores europeos 3 PARTE 1. FRAUDES Y MEDIOS DE PAGO: UNA COMBINACIÓN DEMASIADO HABITUAL QUE AFECTA A LA SEGURIDAD DE LOS CONSUMIDORES 1. Medios de Pago: los consumidores ya no pagan sólo con dinero 2. El Fraude, un delito contra los intereses económicos de los usuarios 3. Clases de fraude en Medios de Pago y sus consecuencias para el consumidor PARTE 2. RETOS Y DEFICIENCIAS DE LA NORMATIVA EUROPEA EN LA PROTECCIÓN DEL CONSUMIDOR ANTE EL FRAUDE EN MEDIOS DE PAGO 1. Medidas contra el fraude en la Unión Europea: control de contratos, fijación de responsabilidades y prevención 2. Normativa Europea sobre tipos penales comunes y cooperación judicial frente al fraude en medios de pago PARTE 3. LA REGULACIÓN Y CONTROL PENAL EN ESPAÑA: LUCES Y SOMBRAS EN LA LUCHA CONTRA EL FRAUDE EN MEDIOS DE PAGO 1. La regulación penal española del fraude en medios de pago: demasiada confusión 39 PARTE 4. LAS MALAS PRÁCTICAS Y CONDICIONES ABUSIVAS DE BANCOS Y CAJAS CON RELACIÓN A LOS MEDIOS DE PAGO 1. Análisis de las malas prácticas de las entidades en medios de pago: fraudes que se repiten año tras año 2. Cláusulas abusivas en los contratos de medios de pago: abundantes y sin control previo PARTE 5. PROBLEMAS EN MEDIOS DE PAGO Y AUSENCIA DE PROCEDIMIENTOS DE RESOLUCIÓN RÁPIDOS Y EFICACES: UNA EXIGENCIA PARA LOS DERECHOS DE LOS CONSUMIDORES 1. Consumidores y resolución extrajudicial de conflictos en servicios financieros. Situación actual, perspectivas y propuestas 69 CONCLUSIONES Y PROPUESTAS: El mercado único de los medios de pago necesita de la seguridad y confianza de los consumidores y la participación en su diseño de sus asociaciones 74 1
4 ANEXO 1. SENTENCIAS JUDICIALES SOBRE FRAUDES EN MEDIOS DE PAGOS 78 ANEXO 2. NORMATIVA SOBRE FRAUDE EN MEDIOS DE PAGO EN PAÍSES PARTNERS Frente a los fraudes en medios de pago, la normativa de los distintos países europeos necesita cohesión 89 ANEXO 3. RESOLUCIÓN EXTRAJUDICIAL DE CONFLICTOS EN EUROPA (PAÍSES PARTNERS) El acceso a la justicia en Europa 92 ANEXO 4. RESUMEN DE LA NORMATIVA EUROPEA 108 2
5 Los fraudes en medios de pago: una amenaza para la economía de los consumidores europeos En las economías modernas, los sistemas y los instrumentos de pago constituyen un elemento fundamental para la economía real. Las operaciones de pago perfeccionan las operaciones de compraventa o de prestación de servicios, siendo un aspecto fundamental para los consumidores. Unos sistemas y proveedores de pagos sanos contribuyen a la confianza en la estabilidad financiera de un país, pero además, cabe exigirles que para los consumidores generen confianza en la seguridad que realizan a través de esos pagos: a menor fraude, mejora la confianza de los usuarios y, por tanto, el desarrollo de un mercado interno sin trabas del que los consumidores son pieza clave para su constitución efectiva. En la búsqueda de sistemas de pago eficientes, muchas entidades financieras se han orientado hacia la adopción de sistemas de pagos electrónicos. En efecto, cuando hablamos de medios de pago distintos del efectivo, nos estamos refiriendo a la gran evolución que se ha producido en este ámbito merced a los avances tecnológicos. Así, podemos diferenciar entre medios de pago tradicionales, tales como letras de cambio, cheques, pagarés; y los modernos medios de pago como la transferencia, el pago con tarjeta, el dinero electrónico, etc. Se aprecia una reducción en la importancia de los medios de pago tradicionales mientras que los pagos electrónicos van ganando relevancia, lo que redunda en rapidez en la prestación del servicio de pago. No obstante, lo que produce oportunidad de mejora en la prestación de un servicio, provoca también riesgos para quien hace uso del mismo. El potencial de las nuevas tecnologías no está dando una solución satisfactoria a los graves problemas que para los consumidores plantea el fraude en estas operaciones. Por un lado, la debilidad de muchos sistemas operativos (clonación de bandas magnéticas en tarjetas, robo de datos bancarios a través de Internet, etc. ) están demostrando que la tecnología no ofrece una respuesta justa para reducir a la mínima expresión posible estos riesgos. No parece que las propias entidades financieras que ponen en el mercado esos instrumentos de pago garanticen un adecuado nivel de protección a sus clientes, mediante una política de inversión en seguridad y nuevas tecnologías adecuada. Al contrario, son en muchas ocasiones las propias entidades quienes hacen recaer en el usuario toda la responsabilidad por la comisión de estos fraudes, eximiéndose de responsabilidad y haciendo recaer sobre la parte más débil de la relación (los consumidores) todas las consecuencias de los fraudes. Si las nuevas tecnologías no logran dar una respuesta todavía suficiente ante los riesgos de fraude, la legislación que regula su uso tampoco ha contribuido a paliarlos. Antes bien, ha contribuido a la indefensión e inseguridad de los propios usuarios permitiendo normativas blandas, en forma de Recomendaciones Europeas, que ha generado Códigos de Conducta o cláusulas contractuales donde la posición del usuario de medios de pago sale notoriamente debilitada. Si el nivel tecnológico no permite una respuesta segura al cien por cien, debe al menos existir una legislación clara y garante con los derechos de los consumidores que resuelva de forma justa problemas derivados del fraude como la responsabilidad en caso de comisión, una responsabilidad que no podría recaer exclusivamente en la parte más débil, como hasta ahora hacen muchas entidades financieras. El legislador europeo y los respectivos reguladores estatales, así como las entidades emisoras y prestadoras de estos servicios deben ser conscientes de estas necesidades, y de que un mercado interior único en medios de pago exige ganarse la confianza de los consumidores. En este sentido se manifiesta el reciente Dictamen del Comité Económico y Social Europeo de 30 de abril de 2009 sobre La lucha contra el fraude y la falsificación de los medios de pago distintos del efectivo, que expresamente reconoce que una acción eficaz de lucha contra el fraude facilitaría la creación de la SEPA (espacio único de pagos en Euros). Todas estas cuestiones, y otras muchas más, se han planteado en el Proyecto encabezado por ADICAE, Seminario sobre Fraudes en Medios de pago en la Unión Europea, que ha reunido a 9 asociaciones de consumidores de 7 países europeos diferentes (República Checa, Italia, Lituania, Rumanía, Eslovaquia, Eslovenia y Bulgaria). Este proyecto, que tiene como 3
6 finalidad la prevención del fraude en medios de pago, persigue mejorar la asociación entre el sector público y el privado, la cooperación con los sistemas judicial, penal y policial, asociaciones de consumidores y otras entidades profesionales para así desarrollar estrategias e instrumentos para combatir la delincuencia en el sector de medios de pago electrónico, aumentando la cooperación y la coordinación entre los actores competentes a nivel europeo. Una de las herramientas fundamentales para dar cumplimiento a estos objetivos es la elaboración de un Estudio jurídico sobre el fraude en medios de pago distinto de efectivo, evaluando la normativa dictada desde las Instituciones Europeas y de los distintos países miembros participantes del Proyecto. Analizar los problemas jurídicos que plantean a los consumidores el uso fraudulento en los medios de pago exige conocer la tipología de estos fraudes, las consecuencias para los legítimos intereses económicos de los consumidores y evaluar las respuestas de la normativa actual. Un Estudio de estas características no podría quedar completo de forma satisfactoria sin una serie de propuestas concretas de mejora, cuya inclusión en la normativa y actuación de entidades públicas y privadas contribuiría, sin duda a paliar la grave posición de desequilibrio de los consumidores frente al fraude en los medios de pago. Sólo mediante estrategias e instrumentos técnicos y jurídicos eficaces, puede lograrse una mayor seguridad en el sistema que genere la confianza necesaria en millones de personas que cada vez más utilizan y utilizarán medios de pago electrónico en la Unión Europea. Pero también es importante mejorar la colaboración entre Administraciones públicas y empresas prestadoras de este servicios, por un lado, con las Asociaciones de Consumidores Europeas de otro. ADICAE siempre ha actuado en defensa de los intereses de los usuarios de medios de pago en su interés por proteger los derechos de los consumidores. Desde 2005 ha participado activamente en diversos encuentros organizados por el Grupo de Medios de Pago de la Comisión Europea, con la finalidad de impulsar en Europa un área de pago unificado mediante la implantación del SEPA (Single Euro Payments Area), cuyo objetivo es extender al ámbito de los pagos electrónicos la unidad monetaria efectiva que ya existe en el ámbito de monedas y billetes. Asimismo ADICAE ha formado parte del Grupo de Trabajo para la prevención de Fraudes en Medios de Pago de la Dirección General de Mercado Interior de la Comisión Europea. D. Manuel Pardos. Presidente de ADICAE 4
7 Parte 1 Fraudes y medios de pago: una combinación demasiado habitual que afecta a la seguridad de los
8 El desarrollo tecnológico en el mundo de los medios de pago ha propiciado que el pagar con efectivo cada vez se haga más inusual. Tarjetas electrónicas, cheques, transferencias, incluso el pago por móvil, entre otros, están desplazando al dinero en efectivo. Esto supone un gran avance, mucho más cómodo para ambas partes, pero a su vez hacen necesario que quienes utilizan un medio de pago diferente del efectivo conozcan su funcionamiento, sus particularidades y carencias o posibles vulnerabilidades ante el fraude, puesto que ninguno de los medios de pago existentes es totalmente seguro. A la hora de encarar un análisis jurídico sobre fraude en medios de pago requiere definir y delimitar previamente el ámbito sobre el que va a realizarse dicho análisis. Vamos a centrar la cuestión en primer lugar respecto de los medios de pago, y posteriormente se analizará la noción de fraude, relacionándola con los modernos sistemas de pago y su variada tipología a disposición de los consumidores europeos. Abordar esta idea al igual que definir qué es el fraude y las clases de fenómenos que se dan dentro de éste son fundamentales para analizar posteriormente la normativa existente en este tema, piedra angular de este Estudio. Para finalizar, también se abordan las consecuencias que tiene el fraude para el usuario en sus derechos económicos, en la mayoría de las ocasiones son consecuencias desfavorables, puesto que las entidades financieras en los contratos de estos medios de pago derivan todas estas consecuencias hacia el consumidor. 6
9 FRAUDES Y MEDIOS DE PAGO Medios de Pago: los consumidores ya no pagan sólo con dinero Entendemos por medio de pago todo instrumento material (exceptuada la moneda de curso legal), que por su naturaleza específica permita, por si sólo o junto con otro instrumento, al titular o usuario transferir dinero o un valor monetario y que esté protegido contra las imitaciones o la utilización fraudulenta. Esta descripción descarta no sólo el dinero en efectivo (billetes y monedas de curso legal) sino también el dinero electrónico en sentido estricto al carecer de soporte material. En la práctica cotidiana los medios de pago utilizados de manera mayoritaria son herramientas que tienen un componente tecnológico avanzado. Figuras como el cheque, el pagaré o la letra de cambio, si bien se consideran a efectos de esta noción como medios de pago distintos del efectivo, no cabe duda de que, o bien están en desuso (con excepción quizá del cheque), o bien su empleo predominante se impone en operaciones entre empresas (pagaré). Los medios de pago más difundidos tienen un componente tecnológico complejo Es precisamente el componente tecnológico el que condiciona su uso y sus consecuencias por varias razones. En primer lugar, porque tales tecnologías permiten una operatividad en tiempo y espacio enormemente rápida y que, incluso, supera las fronteras entre estados (transferencias). Pero a su vez, conlleva un componente de riesgo alto que afecta a los consumidores, como tendremos ocasión de comprobar. Los medios de pago con un alto componente tecnológico, o utilizados en medios con elevado nivel de aplicación tecnológica (servicios de banca electrónica a través de internet), son hoy día un reto para la seguridad de los intereses legítimos de los consumidores y exigen que el esfuerzo de este Estudio se centre en esta dirección. A continuación expondremos una relación donde se analizan las características de los medios de pago distintos del efectivo, que responden por tanto a la definición planteada, que son los más habituales y empleados por el consumidor. 1. Las tarjetas electrónicas, el medio de pago más común y problemático entre los consumidores En los últimos años, la circulación de tarjetas bancarias ha pasado de cuarenta millones a superar los setenta millones de tarjetas emitidas, según datos del Banco de España en Se trata de un sistema de pago electrónico que, además, se viene aplicando de forma generalizada como medio de pago en el comercio electrónico. Es el medio de pago más utilizado para operar por Internet como tendremos oportunidad de conocer, con los problemas que ello conlleva. En particular, la tarjeta bancaria es el medio de pago electrónico generado a través de un documento emitido por bancos y cajas de ahorro sobre todo, pero también por grandes almacenes y otras entidades, que permite a su titular el pago sin dinero en efectivo o el acceso al cajero automático. El titular de la tarjeta abona una serie de bienes y/o servicios, con cargo a la cuenta abierta o asociada a la tarjeta que tiene con la entidad emisora de la misma. Seguridad en el uso de las tarjetas a través de Internet: un aspecto conflictivo Las tarjetas permiten también el pago en las compras realizadas a distancia y también en las realizadas a través de Internet ( on-line ), si bien la seguridad de la transacción para el consumidor requiere la existencia de un certificado SET (Secure Electronic Transactions Transacciones electrónicas seguras). Para garantizar la confidencialidad en el envío de información sensible a través de la Red Internet, se ha impuesto como estándar el protocolo de seguridad SSL. Se trata de un sistema de cifrado de datos prácticamente inexpugnable, si bien no evita que alguien haga uso de una tarjeta ajena, pues sólo garantiza que nadie se interpondrá entre el comprador y el vendedor en el proceso de pago. Por esta razón se desarrollan otros sistemas que solicitan una clave al introducir el número de la tarjeta para garantizar la identidad del comprador. Este es precisamente el sistema de certificado SET, que a su vez está siendo sustituido por el sistema 3D Secure, en el que se basa el estándar internacional de Comercio electrónico Seguro (CES) desarrollado por Visa y por Mastercard y ofrecido por las entidades financieras y bancarias (incluidas las cajas de ahorro). Con todo, el uso de estos sistemas de seguridad de pago en la red mediante el uso de tarjeta de crédito todavía no es habitual. 7
10 FRAUDES Y MEDIOS DE PAGO Las entidades financieras españolas siguen sin instalar mejoras técnicas para evitar fraudes Respecto a la seguridad técnica de las tarjetas, hay que decir que la realidad ha demostrado que la clonación de su banda magnética o la manipulación de los cajeros automáticos constituye una práctica demasiado habitual cuya razón última es que se trata de una tecnología superada. La adopción del área única de pagos (SEPA) exige que a partir del 1 de enero de 2011, el único sistema válido para tarjetas será el sistema EMV. Las entidades financieras deben incorporar a sus terminales y tarjetas de crédito y débito el llamado chip de seguridad, un sistema que impide tanto la falsificación como la duplicidad y que sustituirá a la banda magnética, más vulnerable frente al ataque de los delincuentes. Sin embargo, a fecha de hoy sus tarjetas carecen del chip de seguridad ya que las entidades prefieren asumir los costes de los fraudes producidos con el dinero de plástico que adoptar el chip más seguro. Todo ello tiene repercusiones en el ámbito jurídico. Como tendremos ocasión de ver en páginas posteriores, el problema mayor en el uso de tarjetas se da en el ámbito de la responsabilidad por su uso fraudulento. La normativa existente hasta ahora es precaria ya que son normas voluntarias desde 1988 que banco y cajas de ahorros han incorporado a los contratos de tarjeta con muchas limitaciones para los derechos de los consumidores, ha quienes hacen responder en la mayoría de las ocasiones de los robos y sustracciones de tarjeta y posterior uso fraudulento, sin probarlo ni aplicar el límite de responsabilidad de 150 euros. La futura Ley de Servicios de Pago que está en tramitación prevé, según exige la Directiva de 2007/64 sobre sistemas de pago en el mercado interior, que las garantías de protección al consumidor en el uso fraudulento de tarjetas, así como el límite de responsabilidad sean de obligado cumplimiento. 2. La transferencia bancaria, un medio tradicional pero cuyo coste no está regulado Mediante una transferencia una persona (el ordenante) da instrucciones a su entidad bancaria para que con cargo a una cuenta suya envíe una determinada cantidad de dinero a la cuenta de otra persona (el beneficiario) en la misma o en otra entidad. También pueden calificarse como trasferencias aquellas operaciones en las que la orden de envío especifica que los fondos se entreguen en efectivo al beneficiario. O aquéllas en las que el ordenante paga en efectivo en la ventanilla de la entidad para su posterior envío a la cuenta del destinatario en otra entidad de crédito. En ningún caso podemos hablar de transferencia cuando lo que se realiza es la aceptación de ingresos en efectivo para su abono en una cuenta abierta en la propia entidad receptora. El ordenante de una transferencia puede hacerlo personalmente en la entidad bancaria, a través de un cajero automático, por teléfono o internet. Qué tipos de transferencia pueden realizarse? Dependiendo del ámbito geográfico existen transferencias nacionales si tanto el emisor como el receptor se encuentran en España, en este caso se prevé un tratamiento diferenciado cuando la transferencia supera los euros y alguno de los intervinientes sea no residente. Cuando uno de los sujetos Los consumidores hartos de bancos y cajas por los fraudes con tarjeta ADICAE recibió casi un 80% más de reclamaciones por fraude durante Bancos y cajas se desentienden de sus clientes y se niegan a introducir mayor seguridad. CONSIGA TODAS ESTAS INTERESANTES Y AMENAS PUBLICACIONES Llámenos: ADICAE C./ Gavín, 12 local ZARAGOZA Tfno.: Fax:
11 FRAUDES Y MEDIOS DE PAGO que intervienen en la operación (ordenante o beneficiario) lo haga fuera de España, estamos ante transferencias transfronterizas. En este último supuesto pueden distinguirse dos categorías de transferencias, las llamadas transferencias STP (Straight Trough Processing) que son las que pueden realizarse de forma totalmente automatizada ya que la entidad posee tanto el código IBAN (número internacional de cuenta) del beneficiario y el BIC (código de identificación bancaria). Si no es así, la transferencia se llama no STP, y supone que la entidad normalmente tendrá previstas comisiones adicionales o más altas que las de una transferencia STP. Transferencias a crédito y a débito Pueden distinguirse también las transferencias de crédito de las de débito. En las primeras, es el propio titular de los fondos que se transmiten quien da una orden a tal efecto a la entidad de crédito en donde los fondos se encuentran depositados, o que además dará lugar al correspondiente adeudo en una cuenta bancaria. Las de débito son aquellas en las que el propio beneficiario de la transferencia o adquirente de los fondos que constituyen su objeto quien traslada a la entidad de crédito la orden de transferir fondos a su propia cuenta. En qué plazo debe ejecutarse una transferencia? En el caso de transferencias bancarias nacionales (internas), no hay plazos fijados legalmente para la ejecución de esta operación. No obstante, para las transferencias internas (entre sucursales de la misma entidad) se debe tomar como fecha de valoración (a efectos del cómputo de intereses) el mismo día de su orden en la oficina de origen; y para las transferencias externas (entre sucursales de distintas entidades), el segundo día hábil siguiente a su orden en la oficina de origen esta fecha debe constar en la información referente a la transferencia. Una transferencia se entenderá aceptada y se llevará a cabo, siempre que se den los requisitos necesarios, como muy tarde el siguiente día hábil a la recepción de la orden, salvo excepciones. Como vemos conceptos demasiado amplios y ambiguos que poco garantizan la seguridad de los consumidores. Responsabilidad por transferencias deficientes o falladas La no realización de una transferencia dará lugar a una obligación de reembolso a favor del ordenante y a cargo de la entidad a la que éste ordenó la ejecución de aquélla. Este importe tiene un límite de euros en caso de transferencias transfronterizas. El reembolso incluirá el importe de la transferencia, los gastos que el ordenante hubiera soportado y el interés legal. Existe obligación de realizar este reembolso en el plazo de 14 días laborables contados a partir de la fecha de solicitud de reembolso que debe efectuar el ordenante. 3. El recibo bancario y la domiciliación: pese a su uso difundido aún hay cuestiones pendientes para los usuarios El recibo bancario es un instrumento de cobro y pago al que la ciudadanía está acostumbrada ya que es la fórmula de pago a las compañías eléctricas, telefónicas, de agua, etc. Consiste en la orden de pago, dirigida al banco en el que el consumidor es titular de una cuenta bancaria, de las deudas generadas por las personas titulares de cuentas. De este modo, al vencimiento de las deudas se realizará el cargo pertinente en la cuenta de su titular. Con esta domiciliación se consigue un medio de pago muy cómodo (ahorro de tiempo y trámites), ya que permite la realización de los pagos periódicos y habituales de la economía doméstica y familiar, con cargo a una cuenta bancaria, sin necesidad de trasladarse al domicilio de cada una de las empresas u organismos que le prestan un determinado servicio y que le emiten los recibos. Requisitos para la emisión del recibo bancario: La emisión de un recibo contra una cuenta bancaria exige autorización firmada por su titular, de forma autógrafa y por duplicado. En una de ellas se autoriza a la empresa a emitir recibos contra la cuenta y, en la otra, se autoriza a la entidad financiera a cargar los recibos presentados hasta nueva orden. Así, las entidades de crédito que emiten los recibos disponen de una base de datos en la que reflejan los datos de sus clientes. Así mismo, cada uno de los recibos o facturas emitidas deberá reflejar los siguientes datos sobre la entidad emisora y el concepto en que se emite el recibo: Datos de la entidad, nombre o razón social y Número de Identificación Fiscal. Concepto del recibo y, si hace referencia a la liquidación de una o varias facturas, identificación de las facturas liquidadas. Fecha del vencimiento del recibo. Datos completos de la persona deudora. Importe del mismo con especificación del tipo de IVA aplicado y su importe. Una vez que la entidad dispone de todos los datos y las autorizaciones de su clientela para emitir recibos para el pago de las facturas, la emisión de los recibos se realizará de forma automática. 9
12 FRAUDES Y MEDIOS DE PAGO 4. El cheque: un medio de pago habitual con el que hay que tener cuidado Es un documento por el cual una persona (la que lo emite y firma -denominado librador-) ordena a una entidad bancaria (librado) en la que tiene dinero que pague una determinada suma a otra persona o empresa (beneficiario o tenedor). A pesar de la cada vez más frecuente utilización de transferencias o tarjetas como medio de pago, el cheque sigue siendo un instrumento habitual que permite hacer frente a pagos sin necesidad de disponer de dinero efectivo. Tipos de cheque La primera clasificación que podemos realizar es la que se refiere al beneficiario del cobro. Distinguimos entre cheque al portador, en el que el beneficiario es aquel que tenga el cheque, y el cheque nominativo en el que el beneficiario es aquel cuyo nombre figura en el documento. Los cheques nominativos, a su vez, pueden contener la cláusula a la orden que permite el endoso o traspaso a otra persona o la cláusula no a la orden que impediría su transmisión. Otra modalidad de cheque es el cheque cruzado que sólo puede cobrarse a través de una entidad bancaria para que ésta a su vez lo cobre, con esto quieren reducirse los riesgos en caso de robo o pérdida. El cheque para abonar en cuenta sólo permitiría cobrarse mediante el abono en una cuenta bancaria. Cheque para abonar en cuenta. Sólo se puede cobrar mediante el abono en una cuenta bancaria. O sea: no se puede cobrar en efectivo. Incluye la expresión abonar en cuenta. Cheque conformado. Es aquel en el que la entidad bancaria que ha de pagarlo asegura al que lo va a cobrar que el que expide el cheque tiene fondos y que en consecuencia se pagará. Para ello, la entidad anota en el documento la expresión "conforme", "certificado" u otra parecida y la firma. Para garantizar la operación, la entidad retiene al que expide el cheque la cantidad necesaria para pagarlo, además de la comisión que corresponda. Cheque de viajero: Son cheques en euros o moneda extranjera emitidos por entidades bancarias u otros intermediarios financieros no bancarios de reconocida presencia internacional, como son Visa, Mastercard o American Express. Cómo puede cobrarse un cheque? Si usted es el beneficiario o poseedor de un cheque emitido por otra persona, debe tener en cuenta el plazo para el cobro que establece la Ley Cambiaria y del Cheque, 15 días desde su fecha de emisión para los emitidos o pagaderos en España. Existen dos posibilidades para cobrar un cheque: Cobrarlo en efectivo en la sucursal del banco del que firma el cheque, debe tenerse en cuenta que en una sucursal distinta no habría obligación de pagar en efectivo por razones de seguridad; además podrían cobrar una comisión por razones de comprobación de validez. Ingresarlo en su propia entidad para que se pague en su cuenta. Su entidad se encargará de cobrarle el cheque en la otra entidad en la que están depositados los fondos del que firma el cheque. Pregunte por la comisión que esta entidad va a cobrarle. Si su entidad lo toma en firme, y se lo abona con la cláusula salvo buen fin, su importe se lo abonará en cuenta en la fecha en la que efectúe el ingreso y se le aplicará como fecha-valor, como máximo, el segundo día hábil siguiente a la entrega si es pagadero en otra entidad o el mismo día de la entrega si es pagadero en la misma entidad. Llegado el momento, el cheque podría no pagarse si no existen fondos disponibles suficientes en la cuenta del librador o si hay fundadas sospechas de falsificación de su firma o se ha denunciado su robo o pérdida. Si un cheque que ha sido presentado al cobro en el plazo legal no se paga -en todo o en parte-, tenga en cuenta que la responsabilidad es del que lo firma (el librador) y, cuando los haya, de los endosantes (los que transmitieron el documento) y de los avalistas (los que garantizan su cobro). Es a ellos a los que hay que reclamar, ya que la entidad se exime de toda responsabilidad. La entidad bancaria librada tiene la obligación legal de pagar el cheque presentado en plazo si hay fondos disponibles suficientes en la cuenta del librador. Qué hay que hacer si un cheque no se paga? Llegado el momento, el cheque podría no pagarse si no existen fondos disponibles suficientes en la cuenta del librador o si hay fundadas sospechas de falsificación de su firma o se ha denunciado su robo o pérdida. Si un cheque que ha sido presentado al cobro en el plazo legal no se paga -en todo o en parte-, tenga en cuenta que la responsabilidad es del que lo firma (el librador) y, cuando los haya, de los endosantes (los que transmitieron el cheque) y de los avalistas (los que garantizan su cobro). Es a ellos a los que hay que reclamar. La entidad bancaria librada tiene la obligación legal de pagar el cheque presentado en plazo si hay fondos disponibles suficientes en la cuenta del librador. Si se ha presentado al cobro un cheque y la cuenta librada no tiene fondos suficientes, la entidad bancaria deberá proceder al pago parcial del mismo devolviéndolo por el importe restante y el tenedor no podrá rechazar este pago parcial. 10
13 FRAUDES Y MEDIOS DE PAGO El tomador/ tenedor del cheque tiene la capacidad de actuar judicialmente contra el librador en el momento en que se produzca el impago, debiendo aportar tan solo la documentación acreditativa de que se ha producido el impago. 5. El dinero electrónico, el futuro de los medios de pago El dinero digital representa la generación más avanzada de los medios de pago y su futuro más prometedor. Dada la falta de precisión que existe sobre la materia, parece aconsejable comenzar delimitando el concepto de dinero digital para evitar posibles confusiones. Por ejemplo convendría establecer la diferenciación entre dinero digital y dinero electrónico. Mientras el dinero electrónico es aquel que ha sido creado, gastado y cambiado de forma electrónica, el dinero digital sólo es una clase de dinero electrónico que se identifica con la asignación de un valor económico a una serie de dígitos. De qué hablamos cuando hablamos de dinero electrónico El dinero electrónico es un valor monetario representado por un crédito exigible al emisor: a) Almacenado en un soporte electrónico. b) Emitido al recibir fondos de un importe cuyo valor no será inferior al valor monetario emitido. c) Aceptado como medio de pago por empresas distintas del emisor. Este concepto es más amplio que el de dinero digital y en él se engloban modalidades como Netcheque (posibilidad de emitir cheques digitales), Cibercash (posibilidad de realizar pagos en Internet a partir de una tarjeta de crédito), el propio dinero que tenemos en un monedero electrónico, o el pago realizado por medio de tarjetas. El portador de dinero electrónico podrá, durante el período de validez, solicitar al emisor que se lo reembolse al valor nominal por monedas y billetes de banco o por transferencia a una cuenta, sin otros gastos que aquellos que resulten estrictamente necesarios para realizar la operación. El contrato entre el emisor y el portador estipulará claramente las condiciones de reembolso, pudiendo prever un límite mínimo para el mismo, que no podrá superar los diez euros. En los supuestos de dinero digital, la entidad que lo emite crea billetes digitales por la cantidad que el cliente requiera, estando formado cada billete por una secuencia de 15 dígitos que opera en Internet mediante un software específico para él. Una vez creados los billetes digitales, el particular solo podrá utilizarlos desde su ordenador personal si tiene ese software especial y posee el hardware necesario para hacerlo. El hardware del ordenador personal consiste en una tarjeta inteligente (al igual que tiene una tarjeta de red o una tarjeta de televisión) llamada wallet, que será en la que se almacene el dinero digital. Las características que se le viene exigiendo a este dinero digital son: seguridad, anonimato, que sea transportable, transferible, divisible, de duración indefinida y generalmente aceptado. Un medio aún más reciente: Pago desde el telefono móvil El pago por móvil es un servicio que permite realizar pagos y otras transacciones bancarias en cualquier momento y lugar. Pagar desde el teléfono móvil constituye la última posibilidad que se le está ofreciendo a los consumidores de llevar a término un pago electrónico. Este nuevo servicio se dirige especialmente a los pagos de escasa cuantía, entradas de cine, taxis, etc. La ejecución de una operación de pago electrónico desde el teléfono móvil varía según el operador, pero en todos ellos aparece una entidad de crédito autorizando o negando la operación. La operativa consiste en asociar a un teléfono móvil una o varias tarjetas electrónicas emitidas por una entidad financiera. A día de hoy, la propia tarjeta SIM (Módulos de Identidad del Abonado) hace las veces de tarjeta de crédito. Existe una clave de autirización personal similar al PIN de las tarjetas para cada medio de pago, que es gestionada por la entidad emisora, la cual sólo es conocida por el titular. El usuario autoriza cada transacción mediante la introducción del PIN, siendo equivalente al consentimiento de una firma. 11
14 FRAUDES Y MEDIOS DE PAGO El Fraude, un delito contra los intereses económicos de los usuarios La expresión fraude en medios de pago designa de manera genérica un conjunto de actuaciones de muy diversa naturaleza que hacen referencia a la comisión de una serie de ilícitos que afectan a los derechos de los consumidores en cuanto usuarios de medios de pago. En particular, en el ámbito del derecho, el término fraude hace referencia a una pluralidad de actuaciones y tipos contrarios a la legalidad que tienen características y consecuencia jurídicas distintas. No es lo mismo el fraude a la ley que recoge el artículo 6.4 del Código Civil (y como ejemplo de aplicación concreta, el fraude de ley tributaria, un conflicto de aplicación de la norma tributaria que lleva a aplicar la correspondiente norma que se ha pretendido eludir), que el fraude que recoge el artículo 436 del Código Penal, como infracción del deber de lealtad que un funcionario debe guardar en la gestión de un servicio público, y que lleva aparejada la aplicación de una pena; o el fraude procesal del artículo 11.2 de la Ley Orgánica del Poder Judicial. Por tanto creemos que, a los efectos de este Estudio, definir con precisión qué entendemos por fraude cuando hablamos de fraude en medios de pago, constituye una tarea previa necesaria. En este sentido, es evidente que dados los medios y las consecuencias derivadas de las actuaciones en este ámbito, hablar de fraude en los sistemas de pagos significa la comisión de un delito de estafa, en cuanto engaño con intención de obtener un lucro. Esto lo veremos con detenimiento en las líneas siguientes. Una vez planteado todo esto, a continuación vamos a analizar con detalle, qué se entiende, desde la perspectiva penal por fraude en medios de pago, con especial referencia al uso de tarjetas, como elemento de pago más común y extendido y, por tanto, más problemático. Qué entendemos por fraude? La Real Academia de la Lengua Española define el concepto de fraude como la acción contraria a la verdad y a la rectitud, que perjudica a la persona contra quien se comete. Por tanto, los elementos fundamentales para poder designar como fraude a una acción es que sea contradictoria a la verdad, por lo tanto engañosa, y que suponga un perjuicio contra quien se comete. Las entidades de crédito también defraudan las expectativas de los consumidores No obstante, aún cabe hacer mención a una acepción más en este ámbito que, la mayor parte de las ocasiones no se toma en cuanta. Es la noción de fraude en cuanto fraude a las expectativas de los consumidores en cuanto al uso del medio de pago contratado y sus consecuencias. En efecto, cuando un consumidor contrata la utilización de uno de estos medios de pago (pensemos en una tarjeta), o hace uso de ellos (una transferencia), espera que razonablemente el servicio se cumpla, la función de la tarjeta o la transferencia se lleve a cabo tal y como estaba previsto, y, finalmente, que los sistemas de seguridad de las mismas sean adecuados, dado que nos encontramos ante sistemas complejos que normalmente se escapan a la pericia del consumidor, y que constituye un medio a través del cual se transmite un dinero (ahorros, sueldo, etc.) propiedad del consumidor. Pues bien, en demasiadas ocasiones, ni se presta el servicio adecuadamente (una tarjeta que es rechazada por un comerciante cuando debería aceptarla); ni es justo el sistema de retribución por su uso (comisiones excesivas por la utilización de una transferencia); ni, por lo que interesa a este Estudio, el sistema funciona adecuadamente, lo que muchas veces pone en riesgo los legítimos intereses económicos de los usuarios (por ejemplo un cajero automático manipulado que debería haber sido supervisado con diligencia por la entidad de crédito). 12
15 FRAUDES Y MEDIOS DE PAGO En el ámbito jurídico, en el que nos centramos, la comisión de estas acciones pueden tener como resultado la afección a los derechos personales (como es el caso de los datos privados) o a los derechos patrimoniales de los consumidores; estaríamos en este último supuesto ante lo que se conoce como estafa. No cabe duda, como tendremos ocasión de recoger en este estudio, de que los fraudes efectuados en medios de pago entran dentro de este supuesto, si bien con caracteres propios y particulares. El delito de estafa: el ánimo de lucro como fin y el engaño como medio La comisión de alguno de los delitos que se caracterizan por el ánimo de lucro como fin y el engaño o abuso de confianza como medio es la definición que la Real Academia de la Lengua otorga al término estafa. En el estricto ámbito jurídico, el Código Penal en su artículo 248 manifiesta que cometen estafa los que, con ánimo de lucro, utilizan engaño bastante para producir error en otro, induciéndolo a realizar un acto de disposición en prejuicio propio y ajeno. La complejidad que este término presenta requiere un análisis, si quiera resumido, de los distintos elementos que lo conforman: 1) El engaño Es el elemento que caracteriza a la estafa frente a otros delitos de contenido patrimonial. Este puede materializarse tanto a través de una acción como de una omisión, ya que también a través de la inactividad o el silencio puede cometerse engaño. 2) El error en el sujeto pasivo (consumidor) Para hablar de estafa necesariamente el engaño debe producir un error esencial en el sujeto pasivo que por causa del engaño del autor del delito desconoce o tiene un conocimiento deformado o inexacto de la realidad. El error lleva al sujeto pasivo a actuar bajo el conocimiento inexacto o falso de la realidad y a emitir una manifestación de voluntad viciada por la que pone su patrimonio a disposición del autor y en su beneficio. 3) Acto de disposición El sujeto pasivo del engaño, a consecuencia de este, realiza un acto de disposición que implica un desplazamiento de su patrimonio, desplazamiento que le genera un perjuicio, a la vez que supondrá un beneficio para el autor del delito o falta. Será clasificado el hecho de delito cuando el perjuicio tenga un valor superior a 400 euros, ya que si el valor es inferior a esta cantidad será tipificado como falta, de acuerdo al artículo 623 del Código Penal. Necesariamente el perjuicio debe ser consecuencia del engaño, en caso contrario no podríamos hablar de estafa. 4) Ánimo de lucro por el infractor El propósito del infractor es obtener una ganancia patrimonial correlativa al perjuicio ocasionado, aunque no necesariamente tiene que ser equivalente. Los emisores de medios de pago imponen los contratos y se eximen de responsabilidad Sin perjuicio de las responsabilidades de terceros, sobre todo en la comisión de delitos, en muchas ocasiones las propias entidades se eximen de su responsabilidad, cuando es de su incumbencia poner a disposición del consumidor medios y herramientas de pago con la máxima seguridad y las mayores garantías en su uso. Son ellas a las que cabe exigir la mayor diligencia, por su posición de predominio que ocupan en la relación contractual, tanto técnica como jurídicamente. En este caso, otro aspecto en el que se defraudan las expectativas de los consumidores es en cargar toda la responsabilidad en el consumidor, en los casos de ataque de terceros a través del medio de pago, mediante prácticas y, sobre todo, cláusulas abusivas en los contratos que limitan la responsabilidad de las propias entidades. Qué entendemos por fraude en medios de pago? En sentido amplio, cualquier tipo de conducta tipificada como delictiva, la cual vulnera los derechos de los consumidores en su faceta de usuarios de medios de pago distintos del efectivo, entendidos cómo tales los definidos en el apartado anterior. En el ámbito penal se trata de una estafa con características propias y particulares. 13
16 FRAUDES Y MEDIOS DE PAGO Clases de fraude en Medios de Pago y sus consecuencias para el consumidor Una de las notas características de los fraudes en medios de pago es su variedad. El uso de las nuevas tecnologías y de actuaciones de ingeniería social (prácticas cuyo objetivo es engañar los consumidores a partir del abuso de confianza y la buena fe) ha determinado que estos fraudes sean además constantemente renovados, por lo que es muy difícil establecer una clasificación cerrada. 1. El fraude y la estafa en los medios de pago Dada la difusión y el uso cada vez más extendido de los medios de pago, estos constituyen hoy en día uno de los instrumentos más utilizados por aquellos que cometen fraudes y estafas. Si bien inicialmente las tarjetas de crédito y débito supusieron el objeto principal de los fraudes patrimoniales, la generalización del conocimiento de la informática y las nuevas tecnologías, han hecho aumentar vertiginosamente los fraudes tanto en número como en cantidades defraudadas. Y es que Internet ha permitido la comisión de estafas masivas en número hasta ahora desconocido, dejando desfasada la legislación en muchos casos y provocando que debido a la complejidad de estas y a su distinta tipológica que en la mayoría de las ocasiones las autoridades estén un paso por detrás de los estafadores. Esta realidad hace necesario el establecimiento de sistemas de seguridad eficaces en la transmisión y cesión de datos, mejorar la información al usuario sobre posibles fallos y responsabilidades y crear una legislación adecuada que permita que los titulares de medios de pago no se hallen continuamente en una situación de indefensión e inseguridad. Hablar hoy día de los medios de pago significa, por su progresiva introducción, hacer referencia a las nuevas tecnologías, en concreto a la informática y la web, así como su expresión en ámbitos financieros, el e-banking o banca por Internet. Medios de pago y delitos informáticos Un delito informático es aquel que, tipificada su conducta como tal en la ley, se cometa utilizando tecnologías de la información y comunicaciones (pensemos en el envío de un correo donde se nos pide que incluyamos nuestro número de cuenta o tarjeta). A la novedad de este tipo de delitos, se une su mayor complejidad. En efecto, las características fundamentales de estos delitos son: La Transnacionalidad: los delitos informáticos superan los límites fronterizos de los estados, por ello se exige cooperación y regulación supraestatal. Hasta ahora la solución adoptada ha sido la de perseguir el delito por la autoridades competentes del Estado en el que la víctima sufre sus consecuencias. Distancia Física: determinar la localización del delincuente es difícil por cuanto no se da simultaneidad entre el lugar del crimen y la presencia de quien lo ha cometido. Ubicuidad: las nuevas tecnologías permiten que se cometan delitos al mismo tiempo Presencia de redes de delincuencia organizada: bandas que emplean mecanismos y programas in- Los sistemas de pago electrónico: fiables y seguros? Para que se produzca una definitiva implantación de las novedades desarrolladas en la forma de realizar nuestros pagos, se debe asumir las reivindicaciones más tradicionales de los usuarios: comodidad, operatividad y, fundamentalmente, seguridad en sus derechos. CONSIGA TODAS ESTAS INTERESANTES Y AMENAS PUBLICACIONES Llámenos: ADICAE C./ Gavín, 12 local ZARAGOZA Tfno.: Fax:
17 FRAUDES Y MEDIOS DE PAGO formáticos complejos y que actúan, ya sea a través de la red, como en medios físicos (cajeros, copia de bandas magnéticas...) 3. Delitos que aprovechan la vulnerabilidad de los sistemas Formas de cometer estos delitos: Delitos basados en técnicas de ingeniería social : en los que el consumidor afectado es engañado para hacer algo que normalmente no haría, ya que supone un perjuicio económico para él. Por ejemplo, revelar las claves de su cuenta por Internet. Delitos que aprovechan la vulnerabilidad de los sistemas. Por ejemplo el uso de bandas magnéticas en tarjetas que son fácilmente clonables. Esta forma de delitos requiere lógicamente una dotación técnica notable por parte de los delincuentes. 2. Ingenieria social y nuevas tecnologías al servicio del fraude Podemos establecer una clasificación de actuaciones fraudulentas, de conformidad a la Decisión Marco del Consejo 2001/413/JAI, de 28 de mayo de 2005: - El robo o la apropiación indebida de instrumentos de pago; - La falsificación o la manipulación de instrumentos de pago, para su utilización fraudulenta; - La recepción, la obtención, el transporte, la venta o la transferencia a un tercero, o la posesión y el uso fraudulento de instrumentos de pago sustraídos, falsos o alterados; - La introducción, modificación y eliminación no autorizada de datos electrónicos o la interferencia no autorizada en el funcionamiento del programa o del sistema electrónico, y - La producción, recepción, venta o creación fraudulenta de instrumentos, programas u otros medios adaptados específicamente para llevar a cabo las acciones anteriormente mencionadas. Todas estas actuaciones son tipos genéricos que engloban una pluralidad de actuaciones concretas que conviene conocer y evaluar. El skimming : copiar digitalmente la información de la tarjeta El skimming consiste en obtener los datos de la tarjeta de un usuario y acceder al dinero de su cuenta asociada. Puede ocurrir cuando un cliente paga con tarjeta en un comercio y un empleado desleal copia la información de la banca magnética con un lector. Estos lectores son de tamaño mínimo, los hay de dimensiones similares a una pinza, por lo que a veces es difícil darse cuenta. La información es transferida a otras tarjetas en blanco mediante programas informáticos y quedan listas para ser utilizadas en establecimientos, aunque no para reintegros, al no conocerse el número secreto del estafado. Los estafadores elaboran incluso documentos para respaldar las nuevas tarjetas, de forma que a nombre de una sola persona pueden funcionar hasta ocho o diez tarjetas falsas. Una variante de este fraude se produce cuando los estafadores colocan lectores en la entrada de los cajeros de tarjetas. Camuflan además una minicámara sobre el teclado que envía la información por medio de un transmisor de radio hasta un punto cercano donde los timadores descifran la información. La siembra : despistar a la víctima y dar el cambiazo a la tarjeta Asimismo, existe una segunda modalidad conocida como la siembra, que tiene por objeto conseguir el número PIN y de la tarjeta de crédito de la víctima. Una persona se sitúa a una distancia adecuada de quien se encuentra efectuando una operación en un cajero e intenta ver su número PIN. A continuación, trata de distraerle para que pierda de vista la tarjeta cuando sale por la ranura del cajero. Las tarjetas obtenidas por este procedimiento son utilizadas para extraer dinero de los cajeros y, cuando dejan de ser válidas por alcanzar el límite de disposición en efectivo prefijado, son utilizadas como soporte para fabricar otras tarjetas y realizar nuevas operaciones con éstas. Phishing : pescar información privada de usuarios incautos de la red Consiste en robarle la identidad al usuario de paginas Web dedicadas bien a la compra online o páginas de banca electrónica. El delito comienza cuando los estafadores obtienen información tal como números de tarjetas de crédito, contraseñas, información de cuentas u otros datos personales por medio de engaños. 15
18 FRAUDES Y MEDIOS DE PAGO Este tipo de fraude se recibe habitualmente a través de mensajes de correo electrónico o de ventanas emergentes. En esta modalidad de fraude, el usuario malintencionado envía millones de mensajes falsos por medio del correo electrónico o de ventanas emergentes. Parecen provenir de sitios Web reconocidos o de confianza para la víctima, como su banco, la empresa de su tarjeta de crédito o su tienda habitual de compra online, y es ahí donde reside su peligrosidad. Dado que estos mensajes y sitios Web parecen oficiales, logran engañar a muchas personas haciéndoles creer que son legítimos. Pharming : acceder a un ordenador ajeno mediante software Lo particular de este tipo de estafa es que se produce sobre ordenadores que están infectados por un troyano (un tipo de software malicioso); que permite a otros usuarios entrar al ordenador de otro usuario. Los estafadores acceden al ordenador de la víctima y manipulan el código de resolución de nombres en internet. Cuando el usuario estafado accede a la página de su banco o a una de compras online, en realidad está entrando a la IP de una página Web falsa, de forma de cuando escribe sus claves estas son capturadas por el estafador. Smishing : fraude mediante el teléfono móvil a costa del destinatario Funciona a través del envío de mensajes SMS de telefonía móvil. Se produce mediante una suplantación de identidad, que permite a los estafadores acceder a datos fundamentales de los que se sirven para obtener un beneficio monetario a costa del destinatario de los mensajes. Escrow : hacerse pasar falsamente por una empresa consignataria También conocido como depósitos en garantía, el denominado Escrow es un método de fraude que ha surgido a raíz de las operaciones de venta en Internet. Los estafadores se aprovechan de la creación de empresas consignatarias legales, que se dedican a custodiar el bien adquirido por el consumidor hasta que éste lo recibe en su casa y muestra su conformidad; todo ello a cambio de realizar un pago como garantía. El engaño consiste en simular ser una compañía consignataria y obtener el dinero del comprador online como si fuera realmente una de estas empresas. El fraude es doble porque, además, los estafadores obtienen datos de la víctima para engañarla en sucesivas ocasiones. Consecuencias jurídicas de los fraudes en medios de pago para el consumidor La relación expuesta de los fraudes en medio de pago tienen todas en general una serie de consecuencias concretas para los consumidores afectados. Este tipo de delitos afectan a los derechos de intimidad y privacidad garantizados por nuestra constitución y tutelados por distintas leyes, y en ocasiones afectan al funcionamiento de una herramienta del consumidor, como es el sistema operativo que queda inutilizado o no responde con un funcionamiento adecuado. Pero sobre todo, y de manera especialmente intensa, afectan a los derechos económicos de los usuarios (salarios, pensiones, ahorros...) En todos estos tipos de fraude descritos tiene lugar, de manera destacada, una transferencia no consentida, una disposición patrimonial, sin consentimiento del titular y por tanto lesivo para su legítimos intereses. 16
19 Parte 2 Retos y deficiencias de la normativa europea en la protección del consumidor ante el fraude en medios de pago 17
20 A la hora de trazar el panorama normativo que regula los medios de pago y su control para evitar los fraudes a los usuarios, es necesario advertir que los medios de pago tienen su origen en relaciones privadas entre particulares. A diferencia del dinero, cuyo origen privado derivó en un control público notable y amplio de tal forma que son instituciones públicas quienes lo emiten, esta circunstancia todavía no se da en el ámbito de los medios de pago distintos del dinero en efectivo. Son las grandes empresas y corporaciones las que ponen en el mercado una serie de instrumentos técnicos cuya finalidad es facilitar las transacciones comerciales. En el mismo sentido los contratos que regulan el uso y disposición de estos medios de pago son también elaborados unilateralmente por las empresas y el consumidor no puede intervenir en su confección. Como consecuencia, el derecho que nace es un derecho contractual : nace de los contratos privados y posteriormente se incorpora a los derechos nacionales- transnacionales. Y es aquí donde la protección al consumidor, como derecho de naturaleza publico-privada pero también como principio transversal que obliga a los Estados modernos y, en concreto a la Unión Europea, debe jugar un papel importante. A continuación trazaremos un recorrido por los convenios, normas, decisiones y recomendaciones que, ha nivel Europeo y Estatal, se han dirigido a proteger a los usuarios de los ataques de terceros que se han aprovechando la fragilidad de los sistemas puestos en el mercado como instrumentos de pago. Posteriormente nos centraremos en la protección que ofrece el derecho penal español en los supuestos de estafas en medios de pago. Por último añadir que en los Anexos a este Estudio, recogemos una amplio catálogo normativo (protección civil y penal) de la distinta normativa de los países participantes en el proyecto Europeo encabezado por ADICAE, sobre la protección de los derechos de los consumidores en los fraudes con tarjetas. 18
CONSUMOS NO RECONOCIDOS EN TARJETA DE CRÉDITO Fraude, Robo o Clonación?
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 artículo 11
 artículo 248
 artículo 623
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