Source: http://www.mabingenieros.com/legis-BOE-2006-20266.htm
Timestamp: 2018-10-16 13:56:19+00:00

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B.O.E. Nº 279 de 22/11/2006
La cobertura de los riesgos extraordinarios sobre las personas y los bienes, inicialmente regulada y encomendada al Consorcio de CompensaciÃ³n de Seguros (en adelante, el Consorcio) por la Ley de 16 de diciembre de 1954, tiene su regulaciÃ³n legal actual en el texto refundido del Estatuto legal de la citada entidad pÃºblica empresarial, aprobado por el Real Decreto Legislativo 7/2004, de 29 de octubre. El texto original de este estatuto legal fue el recogido en el artÃ­culo cuarto de la Ley 21/1990, de 19 de diciembre, para adaptar el Derecho EspaÃ±ol a la Directiva 88/357/CEE, sobre Libertad de servicios en Seguros distintos al de Vida, y de actualizaciÃ³n de la legislaciÃ³n de seguros privados, que fue posteriormente modificado por la Ley 30/1995, de 8 de noviembre, de ordenaciÃ³n y supervisiÃ³n de los seguros privados, por la Ley 44/2002, de 22 de noviembre, de medidas de reforma del sistema financiero, por la Ley 34/2003, de 4 de noviembre, de modificaciÃ³n y adaptaciÃ³n a la normativa comunitaria de la legislaciÃ³n de seguros privados y, recientemente, por la Ley 12/2006, de 16 de mayo, por la que se modifica el texto refundido del Estatuto Legal del Consorcio de CompensaciÃ³n de Seguros, aprobado por el Real Decreto Legislativo 7/2004, de 29 de octubre, y la Ley 24/1988, de 28 de julio, del Mercado de Valores. Especialmente, la Ley 44/2002, de 22 de noviembre, incorporaba importantes cambios en el rÃ©gimen jurÃ­dico del Consorcio, muy en particular en lo relativo al sistema de cobertura de los riesgos extraordinarios, en el que por primera vez quedaban incluidos entre los daÃ±os cubiertos los debidos a pÃ©rdidas de beneficios como consecuencia de acontecimientos extraordinarios. La ley encomendaba su desarrollo a la oportuna disposiciÃ³n reglamentaria, que se aprobÃ³ por el Real Decreto 300/2004, de 20 de febrero, que aprueba el Reglamento del Seguro de Riesgos Extraordinarios, norma que desarrollÃ³ un reglamento Ã­ntegramente nuevo. La reciente Ley 12/2006, de 16 de mayo, fruto de la extensiÃ³n al ramo de vida, menos sensible Ã©ste en un primer momento, de las consecuencias generalizadas que para el mercado mundial de seguros y reaseguros tuvieron los acontecimientos extraordinarios acaecidos en los ejercicios precedentes -muy en particular los vinculados al terrorismo-, ha venido a ampliar el rÃ©gimen de cobertura de los riesgos extraordinarios por el Consorcio a las contingencias de riesgo, es decir, no puramente de ahorro, de los seguros del citado ramo, previendo ademÃ¡s un tratamiento diferenciado para los seguros de vida colectivos que instrumenten compromisos por pensiones, por sus muy especÃ­ficas circunstancias. Igualmente, esta Ley prevÃ© su necesario desarrollo reglamentario, al que encomienda, incluso, la determinaciÃ³n de la fecha de entrada en vigor y los plazos de adaptaciÃ³n en lo que se refiere a la nueva cobertura del ramo de vida. AdemÃ¡s de lo previsto en la Ley 12/2006, de 16 de mayo, el aÃ±o transcurrido en la aplicaciÃ³n de la novedosa cobertura de pÃ©rdida de beneficios consecuencia de acontecimientos extraordinarios ha puesto de manifiesto la conveniencia de introducir determinadas mejoras en el texto reglamentario que clarificarÃ¡n aspectos del mismo cuya aplicaciÃ³n ha debido ser objeto de interpretaciÃ³n a lo largo de ese perÃ­odo. En su virtud, a propuesta del Ministro de EconomÃ­a y Hacienda, de acuerdo con el Consejo de Estado y previa deliberaciÃ³n del Consejo de Ministros en su reuniÃ³n del dÃ­a 3 de noviembre de 2006,
ArtÃ­culo Ãºnico. ModificaciÃ³n del Reglamento del seguro de riesgos extraordinarios, aprobado por el Real Decreto 300/2004, de 20 de febrero.
El Reglamento del seguro de riesgos extraordinarios, aprobado por el Real Decreto 300/2004, de 20 de febrero, queda modificado como sigue: Uno. Los apartados 2 y 3 del artÃ­culo 1 pasan a tener la siguiente redacciÃ³n: Â«2. A efectos exclusivamente de la cobertura del Consorcio, se entenderÃ¡ por riesgos situados en EspaÃ±a los que afecten a: a) Los vehÃ­culos con matrÃ­cula espaÃ±ola.
b) Los bienes inmuebles situados en el territorio nacional. c) Los bienes muebles que se encuentren en un inmueble situado en EspaÃ±a, estÃ©n o no cubiertos por la misma pÃ³liza de seguro, con excepciÃ³n de aquellos que se encuentren en trÃ¡nsito comercial. d) En el caso de seguros de personas, cuando el asegurado tenga su residencia habitual en EspaÃ±a. e) En los demÃ¡s casos, cuando el tomador del seguro tenga su residencia habitual en EspaÃ±a o, si fuera una persona jurÃ­dica, tenga en EspaÃ±a su domicilio social o la sucursal a que se refiere el contrato.
3. No obstante lo dispuesto en los apartados anteriores, serÃ¡n tambiÃ©n indemnizables por el Consorcio los daÃ±os personales derivados de acontecimientos extraordinarios acaecidos en el extranjero cuando el asegurado de la pÃ³liza tenga su residencia habitual en EspaÃ±a.Â» Dos. En el apartado 1 del artÃ­culo 2 se aÃ±ade un nuevo pÃ¡rrafo l) con el siguiente texto:
Â«l. Hechos o actuaciones de las Fuerzas Armadas o de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en tiempo de paz: los que tengan su origen en actuaciones de las Fuerzas Armadas y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y de los Cuerpos de policÃ­a de las Comunidades AutÃ³nomas y Corporaciones Locales, que causen daÃ±os en los bienes de terceros o en personas no integradas en las unidades actuantes de las citadas Fuerzas o Cuerpos de Seguridad.Â»
Tres. El artÃ­culo 3 pasa a tener la siguiente redacciÃ³n:
Â«ArtÃ­culo 3. PÃ©rdida de beneficios. 1. A los efectos de la cobertura de los riesgos extraordinarios por el Consorcio de CompensaciÃ³n de Seguros, se entiende que se produce una pÃ©rdida de beneficios cuando, a consecuencia de alguno de los acontecimientos extraordinarios previstos en este reglamento, tiene lugar una alteraciÃ³n de los resultados normales de la actividad econÃ³mica del sujeto asegurado, derivada de la paralizaciÃ³n, suspensiÃ³n o reducciÃ³n de los procesos productivos o de negocio de dicha actividad. Los tÃ©rminos de la cobertura en relaciÃ³n con la cuantificaciÃ³n de la citada alteraciÃ³n y de la parte indemnizable de Ã©sta, asÃ­ como con los perÃ­odos de cobertura y de indemnizaciÃ³n, serÃ¡n los previstos en la pÃ³liza ordinaria, sin perjuicio de las especialidades establecidas en este reglamento, y en particular de lo establecido en su artÃ­culo 10.
2. Para que la pÃ©rdida de beneficios como consecuencia de un acontecimiento de los previstos en este reglamento resulte indemnizable por el Consorcio de CompensaciÃ³n de Seguros, serÃ¡ necesario que una pÃ³liza ordinaria de las previstas en el artÃ­culo siguiente contemple su cobertura como consecuencia de alguno de los riesgos ordinarios de incendio, explosiÃ³n, robo, fenÃ³menos atmosfÃ©ricos o averÃ­a o rotura de maquinaria, y que se haya producido un daÃ±o directo en los bienes asegurados en la propia pÃ³liza u otra distinta, y que sean propiedad o estÃ©n a disposiciÃ³n del propio asegurado, no quedando cubiertas, por lo tanto, las pÃ©rdidas de beneficios consecuencia de daÃ±os sufridos por otros bienes o por los de otras personas fÃ­sicas o jurÃ­dicas distintas del asegurado, por razÃ³n, entre otros, de los bienes o servicios que aquÃ©llas deban y no puedan suministrar a Ã©ste a consecuencia del evento extraordinario. A los anteriores efectos, se considerarÃ¡ que el anegamiento, destrucciÃ³n o deterioro, a consecuencia de un acontecimiento extraordinario, de las vÃ­as inmediatas de acceso a un bien propiedad del asegurado, que impidan acceder a Ã©ste, constituyen un daÃ±o directo a dicho bien, aÃºn cuando las vÃ­as de acceso no estuvieran aseguradas. 3. Sin perjuicio de lo indicado en el apartado anterior, la cobertura alcanzarÃ¡ las pÃ©rdidas de margen bruto consolidado para grupos de empresas formados por sociedades distintas, y de las que el asegurado forme parte, como consecuencia de la ocurrencia de un siniestro de daÃ±os materiales sobrevenido en cualquiera de ellas y cuya causa estÃ© asimismo cubierta por el Consorcio de CompensaciÃ³n de Seguros, siempre que:
a) Todas las sociedades que componen el grupo de empresas incluidas en esta cobertura tengan garantizada la pÃ©rdida de beneficios en sus respectivas coberturas para los riesgos ordinarios, aunque lo fuera por diferentes aseguradores.
b) En las pÃ³lizas de cada una de las citadas sociedades se incluya la relaciÃ³n de todas las que constituyen el grupo a efectos de esta garantÃ­a de interdependencia.
Fuera del supuesto contemplado en el pÃ¡rrafo anterior, esta cobertura excluye las consecuencias de siniestros acaecidos a terceros, clientes o proveedores del asegurado, incluso aunque la pÃ³liza de riesgos ordinarios contemple la cobertura bajo la denominaciÃ³n de interdependencia u otra similar.Â» Cuatro. El artÃ­culo 4 pasa a tener la siguiente redacciÃ³n:
Â«ArtÃ­culo 4 PÃ³lizas con recargo obligatorio a favor del Consorcio de CompensaciÃ³n de Seguros. 1. El seguro de riesgos extraordinarios ampararÃ¡, conforme legalmente se determina, a los asegurados de las pÃ³lizas que se indican a continuaciÃ³n, en las cuales es obligatorio el recargo a favor del Consorcio de CompensaciÃ³n de Seguros: a) En los seguros contra daÃ±os: pÃ³lizas de vehÃ­culos terrestres, vehÃ­culos ferroviarios, incendios y eventos de la naturaleza, otros daÃ±os en los bienes (robo, rotura de cristales, daÃ±os a maquinaria, equipos electrÃ³nicos y ordenadores) y pÃ©rdidas pecuniarias diversas, siempre que, en este Ãºltimo caso, contemplen coberturas de las citadas en el artÃ­culo 3.2, asÃ­ como modalidades combinadas de ellos o cuando se contraten de forma complementaria. No obstante, quedan excluidas, en todo caso, las pÃ³lizas que cubran producciones agropecuarias susceptibles de aseguramiento a travÃ©s del sistema de los seguros agrarios combinados por encontrarse contempladas en los planes que anualmente aprueba el Gobierno, cualquiera que sea la delimitaciÃ³n de las coberturas que prevea dicho sistema, asÃ­ como las pÃ³lizas que cubran los riesgos derivados del transporte de mercancÃ­as, y de la construcciÃ³n y montaje, incluidas la pÃ³lizas suscritas en cumplimiento de la Ley 38/1999, de 5 de noviembre, de OrdenaciÃ³n de la EdificaciÃ³n.
Las pÃ³lizas que, cubriendo producciones agropecuarias no incluidas en un plan anual de seguros agrarios combinados, se encuentren en vigor en el momento de la inclusiÃ³n de aquÃ©llas en un nuevo plan, se entenderÃ¡n excluidas de la obligaciÃ³n de pagar el recargo a favor del Consorcio de CompensaciÃ³n de Seguros y, en consecuencia, de la cobertura otorgada por Ã©ste, por aplicaciÃ³n del pÃ¡rrafo anterior, a partir de su vencimiento o renovaciÃ³n, y a mÃ¡s tardar en el plazo de un aÃ±o desde la aprobaciÃ³n por el Gobierno del plan anual en el que pasen a estar incluidas las producciones afectadas. b) En los seguros de personas: las pÃ³lizas del ramo de vida que garanticen exclusiva o principalmente el riesgo de fallecimiento, incluidas las que contemplen ademÃ¡s garantÃ­as complementarias de indemnizaciones pecuniarias por invalidez permanente parcial, total o absoluta o incapacidad temporal, en los tÃ©rminos que se determinan en este reglamento; y las del ramo de accidentes que garanticen el riesgo de fallecimiento o contemplen indemnizaciones pecuniarias por invalidez permanente parcial, total o absoluta o incapacidad temporal, en ambos casos incluso si se hubiera contratado de forma combinada o como complemento de otro seguro. Asimismo, se entienden incluidas las pÃ³lizas de vida o accidentes que cubran los riesgos antes citados amparados en un plan de pensiones formulado conforme al texto refundido de la Ley de regulaciÃ³n de los planes y fondos de pensiones, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2002, de 29 de noviembre. Las pÃ³lizas colectivas que instrumenten compromisos por pensiones estarÃ¡n incluidas en todo caso, aÃºn cuando el riesgo garantizado principalmente no sea el de fallecimiento. 2. A los efectos de lo previsto en este reglamento, se entenderÃ¡ que una pÃ³liza de seguro de vida garantiza principalmente el riesgo de fallecimiento si el capital en riesgo sobrepasa en algÃºn momento el 25 por ciento de la provisiÃ³n matemÃ¡tica que la entidad aseguradora que hubiera emitido la pÃ³liza deba tener constituida de conformidad con la normativa reguladora de los seguros privados. El capital en riesgo se determina por la diferencia entre la mayor de las sumas aseguradas y la provisiÃ³n matemÃ¡tica. En el caso de que las sumas aseguradas adoptasen la forma de renta, temporal o vitalicia, se tomarÃ¡ a estos efectos, asÃ­ como a los de la aplicaciÃ³n del recargo a favor del Consorcio de CompensaciÃ³n de Seguros, su valor actual actuarial calculado conforme a las bases tÃ©cnicas que resulten de aplicaciÃ³n para la determinaciÃ³n de las provisiones matemÃ¡ticas correspondientes.Â»
Cinco. Se aÃ±ade un apartado 5 al artÃ­culo 5, con la siguiente redacciÃ³n:
Â«5. Asimismo, en los seguros de vida que, de acuerdo con lo previsto en el contrato, y de conformidad con la normativa reguladora de los seguros privados, generen provisiÃ³n matemÃ¡tica, la cobertura de riesgos extraordinarios por el Consorcio de CompensaciÃ³n de Seguros se referirÃ¡ a los capitales en riesgo para cada asegurado, es decir, a la diferencia entre las sumas aseguradas y las provisiones matemÃ¡ticas que, de conformidad con la normativa citada, la entidad aseguradora que hubiera emitido la pÃ³liza deba tener constituidas. En estos contratos, el importe correspondiente a dichas provisiones matemÃ¡ticas deberÃ¡ ser satisfecho, en caso de siniestro de carÃ¡cter extraordinario, por la mencionada entidad aseguradora.Â»
Seis. El artÃ­culo 7 pasa a tener la siguiente redacciÃ³n: Â«ArtÃ­culo 7. Gastos complementarios. Los gastos de desembarre y extracciÃ³n de lodos, demoliciÃ³n, desescombro, extracciÃ³n de lixiviados y transporte a vertedero o planta de residuos autorizados serÃ¡n considerados como daÃ±os al continente asegurado.
Los gastos necesarios para depositar en vertedero los bienes de contenido daÃ±ados, incluidos los que pudieran considerarse como tÃ³xicos o peligrosos, serÃ¡n considerados como daÃ±os al contenido asegurado. La indemnizaciÃ³n conjunta por gastos complementarios quedarÃ¡ limitada al 4 por ciento de la suma asegurada, y a la asÃ­ calculada le serÃ¡ de aplicaciÃ³n lo establecido en el artÃ­culo 5 para los supuestos de infraseguro. No serÃ¡n objeto de cobertura los gastos de limpieza y desembarre de cauces pÃºblicos, canales, vasos de embalses o cunetas, dragados de fondos marinos, y los de obras de drenaje de infraestructuras. Asimismo, tampoco serÃ¡n objeto de cobertura los gastos derivados de los honorarios de los profesionales designados por el asegurado para efectuar la peritaciÃ³n de los daÃ±os.Â»
Siete. En el artÃ­culo 9, se da nueva redacciÃ³n al apartado 3, pasando su texto actual a ser el apartado 4:
Â«3. Cuando en una pÃ³liza se establezca una franquicia combinada para daÃ±os y pÃ©rdida de beneficios, por el Consorcio de CompensaciÃ³n de Seguros se liquidarÃ¡n los daÃ±os materiales con deducciÃ³n de la franquicia que corresponda por aplicaciÃ³n de lo previsto en el apartado 1, y la pÃ©rdida de beneficios producida con deducciÃ³n de la franquicia establecida en la pÃ³liza para la cobertura principal, minorada en la franquicia aplicada en la liquidaciÃ³n de los daÃ±os materiales.
4. Se faculta al Ministerio de EconomÃ­a y Hacienda para que, cuando las circunstancias lo aconsejen, y previo informe del Consorcio de CompensaciÃ³n de Seguros, pueda modificar el importe de la franquicia establecido en este artÃ­culo.Â»
DisposiciÃ³n transitoria Ãºnica. RÃ©gimen transitorio de adaptaciÃ³n a las modificaciones del Reglamento del seguro de riesgos extraordinarios.
1. Los contratos de seguro de vida de nueva emisiÃ³n que se celebren a partir de los seis meses siguientes a la fecha de publicaciÃ³n en el Â«BoletÃ­n Oficial del EstadoÂ» de la resoluciÃ³n que adapte la ResoluciÃ³n de 28 de mayo de 2004, de la DirecciÃ³n General de Seguros y Fondos de Pensiones, por la que se aprueban los recargos a favor del Consorcio de CompensaciÃ³n de Seguros para el ejercicio de sus funciones en materia de seguro de riesgos extraordinarios, a las modificaciones introducidas en el Reglamento del seguro de riesgos extraordinarios por este real decreto, de conformidad con los artÃ­culos 12 y 13 del mismo, habrÃ¡n de estar adaptados al citado Reglamento; igualmente, transcurrido dicho plazo, habrÃ¡ de realizarse preceptivamente la adaptaciÃ³n a Ã©ste de los contratos de seguro de cartera a su renovaciÃ³n, a mÃ¡s tardar en el plazo de un aÃ±o desde el transcurso de los seis meses.
2. Durante el plazo a que se refiere el apartado 1, y mientras no se haya efectuado la adaptaciÃ³n de los contratos de seguro, los siniestros que se produzcan serÃ¡n indemnizados por el Consorcio de CompensaciÃ³n de Seguros de acuerdo con la redacciÃ³n original del Reglamento del seguro de riesgos extraordinarios, aprobado por el Real Decreto 300/2004, de 20 de febrero.

References: Real Decreto 
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