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Timestamp: 2019-08-22 18:47:18+00:00

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Blog Fiscal | Asesoría Benavent
Novedades de la reforma laboral con incidencias en el ambito fiscal
Publicado el 15 febrero, 2012 por Rafa Benavent
MF 61, 62, 63, 64, 65, 76
MIRPF 843, 845, 850, 853, 865, 915
ET art.40.1, 2 y 5, 41, 50.1.a, 51 y 56.1 redacc RDL 3/2012 art.11, 12, 18.tres y 18.siete, BOE 11-2-12;
RDL 3/2012 disp.trans.5ª y disp.trans.6ª, BOE 11-2-12
(c) 2012 Ediciones Francis Lefebvre
BLOG FISCAL|ASESORIA BENAVENT
CESIÓN A LOS EMPLEADOS DEL INMUEBLE ARRENDADO ¿EL INMUEBLE ESTA EXENTO DE IVA?
Publicado el 2 noviembre, 2011 por Rafa Benavent
Cesión a los empleados del inmueble arrendado
MFF 3945s.
HFA Álava 6-6-11
El arrendamiento de una vivienda a una sociedad que cede su uso a un empleado no está exento de IVA, dado que su destino directo no es el de vivienda.
Se plantea la posible exención en el IVA del arrendamiento de una vivienda por parte de una persona física a una empresa para el alojamiento de los empleados de esta última. En su respuesta la HFA analiza en primer lugar cuál es el hecho imponible, y con ello el concepto de empresario, recogidos ambos en la norma foral del impuesto (DFN Álava 12/1993). Así, han de quedar sujetas al IVA las prestaciones de servicios realizadas por empresarios o profesionales a título oneroso en el desarrollo de su actividad, habitual u ocasionalmente, siempre que estén dentro del ámbito espacial de aplicación del mismo. A este respecto, son empresarios o profesionales quienes realicen una o varias entregas de bienes o prestaciones de servicios que supongan la explotación de un bien corporal o incorporal con el fin de obtener ingresos continuados en el tiempo, y en particular, quienes arrienden un bien.
No obstante lo anterior, la misma norma declara exentos del impuesto los arrendamientos que, teniendo la consideración de servicios, tengan por objeto un inmueble destinado a vivienda, entendiendo esta, de acuerdo con la noción usual del término, como el edificio o parte del mismo destinado a habitación o morada de una persona física o de una familia, constituyendo su hogar o sede de su vida doméstica. Es decir, el arrendamiento de un inmueble, cuyo destino exclusivo es el de vivienda en principio está sujeto pero exenta del IVA.
La regulación de esta exención no tiene carácter objetivo, no es el bien que se arrienda el que determina su pertinencia, sino que se trata de una exención de carácter finalista, es decir, su aplicación depende del uso de la edificación. No obstante, aun siendo el uso efectivo del inmueble como vivienda un requisito necesario para la aplicación de la exención, no es, sin embargo, requisito suficiente, ya que dicho uso ha de realizarse necesaria y directamente por el arrendatario, consumidor final a efectos del IVA, y no por terceras personas.
Por tanto, cabe concluir que los arrendamientos de edificaciones, que a su vez son objeto de una cesión posterior por parte de su arrendatario en el ejercicio de una actividad empresarial, dejan de estar exentos en el IVA, y ello con independencia de que la posterior cesión de los mismos se realice en virtud de un nuevo contrato de arrendamiento o de otro título.
A este respecto, existe cesión posterior por el arrendatario en el ejercicio de una actividad empresarial y profesional:
- en la cesión por un empleador a favor de sus empleados o los familiares de estos;
- en la cesión para el ejercicio de una actividad empresarial o profesional; y
- en la cesión por cualquier otro título oneroso.
En el caso consultado, el arrendamiento de una vivienda por parte de una persona física a la sociedad que, a su vez, cederá el uso de la misma a sus empleados, estará sujeto y no exento del IVA aplicándose el tipo general del 18%, ya que, al ser alquilado el inmueble a una persona jurídica, su destino no puede ser nunca directamente el de vivienda
Deducción por ampliación de prestamo hipotecario por adquisición de vivienda
Publicado el 27 septiembre, 2011 por Rafa Benavent
Ampliación de préstamo hipotecario para adquisición de vivienda habitual
MIRPF 6715s.
MFI 2061
Si se sustituye un préstamo hipotecario por otro, tanto las cuotas de amortización del nuevo préstamo hipotecario, en la parte destinada a la cancelación del anterior, y sus correspondientes intereses, junto con la parte proporcional de los gastos de constitución del nuevo préstamo, dan derecho a deducción por adquisición de vivienda habitual. Distinto es el supuesto de cancelación, parcial o total, de la deuda y una posterior obtención de crédito, incluso constando como garantía los mismos bienes, sin continuidad entre ambos, puesto que son operaciones distintas y ello implica la pérdida del derecho o la imposibilidad de acogerse a la deducción por inversión en vivienda habitual por el nuevo proceso de financiación.
Un titular de un préstamo hipotecario destinado exclusivamente a la adquisición de su vivienda habitual quiso realizar una ampliación del citado préstamo, sin embargo el banco no realizó su ampliación, sino que cancelándolo en su totalidad concedió un segundo préstamo hipotecario de mayor importe con la misma garantía hipotecaria. Por ello, se plantea si las cantidades satisfechas mensualmente por capital e intereses del nuevo préstamo así como por los gastos ocasionados por el cambio de hipoteca forman parte de la base de deducción por inversión en vivienda.
La base de deducción por inversión en vivienda habitual está formada por las cantidades satisfechas, por cualquier concepto, relacionadas con la adquisición de la misma, por lo que puede formarse, además de con el propio coste de la vivienda, con el importe de los tributos y gastos que origine su adquisición (impuestos directos e indirectos, registro, notario, etc.) y los gastos derivados de la financiación ajena obtenida para atender los anteriores pagos (tasación, constitución de hipoteca, intereses, etc.). De este modo, cuando la adquisición de la vivienda habitual se realiza con financiación ajena, la deducción se practicará a medida que se vaya amortizando el préstamo destinado a su adquisición.
En el caso de que se sustituya un préstamo hipotecario por otro no cabe entender que en ese momento finaliza la inversión correspondiente y se agotan las posibilidades de deducción en la cuota, sino que se produce la simple modificación de las condiciones de financiación inicialmente pactadas, siempre que, evidentemente, el nuevo préstamo se dedique efectivamente a la amortización del anterior. Por ello, tanto las cuotas de amortización del nuevo préstamo hipotecario, en la parte destinada a la cancelación del anterior, y sus correspondientes intereses junto con la parte proporcional de los gastos de constitución del nuevo préstamo, dan derecho a deducción por adquisición de vivienda habitual, siempre que se cumplan los demás requisitos legales y reglamentarios exigidos. Por tanto, si éste fuera el caso, la parte de las cuotas mensuales, por amortización e intereses, del nuevo préstamo hipotecario que proporcionalmente corresponda a la cancelación del anterior, en la medida que este se destinó exclusivamente a la adquisición de la vivienda habitual, son susceptibles de formar parte de la base de deducción del período impositivo en que se satisfagan. Igualmente, por lo que se refiere a los gastos ocasionados por el cambio de préstamo hipotecario, son susceptibles de formar parte de la base de deducción del período impositivo en que se satisfagan tanto los gastos generados en la cancelación del préstamo originario, como la parte proporcional que de los gastos de constitución del nuevo préstamo se correspondan con la parte que financia la vivienda.
Otra cuestión distinta sería un supuesto de cancelación, parcial o total, de la deuda y una posterior obtención de crédito, incluso constando como garantía los mismos bienes, sin continuidad entre ambos. De ser así, hay que entender que son operaciones distintas, e implica la pérdida al derecho o la imposibilidad de acogerse a la deducción por inversión en vivienda habitual por el nuevo proceso de financiación.
Publicado el 14 septiembre, 2011 por Rafa Benavent
Aplicación de la deducción por inversión en vivienda habitual por las cantidades satisfechas en la adquisición del suelo
MF 1650s.
MIRPF 6656s.
DGT CV 12-5-11
Es posible aplicar la deducción por inversión en vivienda habitual en los casos en que se ostente el pleno dominio sobre lo edificado, como ocurre en el supuesto de un derecho de superficie. Si, con posterioridad, el titular del derecho de superficie adquiere el porcentaje de suelo que le corresponde, tendrá, como titular de la propiedad sobre la vivienda, derecho a la aplicación de la deducción por inversión en vivienda habitual por las cantidades que satisfaga para la adquisición del suelo, siempre que, nuevamente, se cumplan los requisitos establecidos para la práctica de dicha deducción.
Desde el 1-1-2011 para practicar la deducción por inversión en vivienda habitual se introduce un nuevo requisito -la cuantía de la base imponible del ejercicio-, determinante tanto del derecho a la deducción como de la base máxima de deducción correspondiente a cada período impositivo, y se eleva la base máxima de deducción, que pasa de 9.015 euros anuales a 9.040 euros anuales para contribuyentes con una base imponible igual o inferior a 17.707,20 euros anuales. Los restantes términos y condiciones de la deducción son idénticos a los existentes hasta 31-12- 2010.
Se establece también un régimen transitorio aplicable a la deducción por inversión en vivienda habitual adquirida con anterioridad a 1-1-2011. Este régimen conlleva que los contribuyentes con una base imponible del ejercicio superior a 17.724,90 euros que hubieran adquirido la vivienda habitual con anterioridad a 1-1-2011, tendrán como base máxima de deducción respecto de dicha vivienda la establecida en la redacción en vigor a 31-12-2010, (es decir, 9.015 euros anuales) aun cuando su base imponible sea igual o superior a 24.107,20 euros anuales. Si la base imponible del ejercicio fuera igual o inferior a 17.724,90 no resultaría de aplicación el régimen transitorio, si bien se podría seguir practicando la deducción por inversión en vivienda habitual en los mismos términos y condiciones existentes hasta 31-12-2010, con la única salvedad de que la base máxima de deducción oscilaría entre 9.015 euros anuales y 9.040 euros anuales, dependiendo de la cuantía de la base imponible.
Por su parte, el concepto de vivienda habitual del contribuyente a efectos del IRPF considera como tal, con carácter general, “la edificación que constituya su residencia durante un plazo continuado de, al menos, tres años”, salvo fallecimiento del contribuyente o concurrencia de las circunstancias que exijan el cambio de domicilio. Para considerar que la vivienda constituye la residencia habitual desde su adquisición, “debe ser habitada de manera efectiva y con carácter permanente por el propio contribuyente, en un plazo de doce meses, contados a partir de la fecha de adquisición o terminación de las obras”, salvo fallecimiento del contribuyente o concurrencia de otras circunstancias que impidan la ocupación de la vivienda.
El criterio que este Centro Directivo viene manteniendo para la aplicación de los incentivos fiscales relacionados con la inversión en la vivienda habitual del contribuyente, ya sea por su adquisición o rehabilitación, está ligado a la titularidad del pleno dominio del inmueble, bien sea en su totalidad o en una determinada parte indivisa. Conforme a lo anterior, la adquisición de la vivienda debe ser a título de propietario, lo que exige la titularidad sobre el terreno y lo edificado; habiendo considerado este Centro Directivo, también, la posibilidad de aplicar la deducción por inversión en vivienda habitual en los casos en que se ostente el pleno dominio sobre lo edificado, como ocurre en el supuesto de un derecho de superficie.
Si, con posterioridad, el titular del derecho de superficie adquiere el porcentaje de suelo que le corresponde, tendrá, como titular de la propiedad sobre la vivienda, derecho a la aplicación de la deducción por inversión en vivienda habitual por las cantidades que satisfaga para la adquisición del suelo, siempre que, nuevamente, se cumplan los requisitos establecidos en la normativa del Impuesto para la práctica de dicha deducción.
Las cantidades entregadas por el comprador al vendedor en un ejercicio anterior a la adquisición de la propiedad (arras, señal, entregas a cuenta…) sólo pueden originar derecho a la deducción por inversión en vivienda en el ejercicio en que se produce la adquisición si, atendiendo al caso concreto, se desprende del contrato que se aplican a la adquisición de la vivienda en dicho ejercicio.
Pago de IAE empresas(S.L., S.A.) que facturan mas de 1,000.000,00 €
Publicado el 9 septiembre, 2011 por Rafa Benavent
El inicio del plazo de ingreso en período voluntario de las cuotas nacionales y provinciales del Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE) del ejercicio 2011, comprende desde el día 15-09-2011 al 21-11-2011, ambos inclusive.
En el supuesto de que no hayáis recibido el documento de pago o se hubiese extraviado, podréis efectuar el pago mediante el duplicado que emitirá la Delegación de la Agencia que te corresponda, previa solicitud.
Asesoria Benavent | Blog fiscal
Publicado el 24 agosto, 2011 por Rafa Benavent
Aplicación de los incentivos para las Pymes a partir de 2011
MF 3947
MIS 7802s.
MCFC 9710s.
DGT CV 6-5-11
Las modificaciones introducidas por el RDL 13/2010 en el régimen fiscal de las empresas de reducida dimensión tienen efectos para los períodos impositivos iniciados a partir del 1-1-2011, de manera que la extensión de la aplicación de dicho régimen fiscal de forma excepcional en los tres períodos impositivos siguientes a aquel período en que se alcanza la cifra de negocios de 10 millones de euros, requiere que este último período impositivo se haya iniciado a partir de dicha fecha.
Una entidad ha obtenido los siguientes importes netos de cifra de negocios en los ejercicios que se detallan:
- Ejercicio 2007: 3.900.000 euros.
- Ejercicio 2008: 4.500.000 euros.
- Ejercicio 2009: 10.500.000 euros.
Con arreglo a estos datos, la entidad perdió la condición de empresa de reducida dimensión en el ejercicio 2010, por haber superado los 8 millones de euros de importe neto de la cifra de negocios en el período impositivo inmediato anterior (LIS art.108 redacc vigente a 31-12-2010).
Con efectos para los períodos impositivos iniciados a partir del 1-1-2011, se modifica el ámbito de aplicación del régimen fiscal establecido para las empresas de reducida dimensión, de manera que el mismo pasa a aplicarse siempre que el importe neto de la cifra de negocios habida en el período impositivo inmediato anterior sea inferior a 10 millones de euros (LIS art.108.1 redacc RDL 13/2010). Los incentivos fiscales de las Pymes también se aplicarán en los tres períodos impositivos inmediatos y siguientes a aquél período impositivo en que la entidad alcance la cifra de negocios de 10 millones de euros, siempre que la entidad haya cumplido las condiciones para ser considerada como de reducida dimensión tanto en aquél período como en los dos períodos impositivos anteriores a este último (LIS art.108.4 redacc RDL 14/2010).
En el caso expuesto, el período impositivo en el que se alcanza el referido importe de la cifra de negocios es el correspondiente al ejercicio 2009, esto es, anterior a la entrada en vigor de la citada modificación, por lo que la nueva regulación establecida en la LIS art.108 redacc RDL 14/2010no resulta aplicable.
Por tanto, la aplicación del régimen fiscal de las empresas de reducida dimensión a la entidad en los ejercicios 2011 y 2012 requerirá que la cifra de negocios en los ejercicios 2010 y 2011, respectivamente, sea inferior a 10 millones de euros.
NUEVAS MEDIDAS PARA FAVORECER LA CAPITALIZACION DE NUEVAS EMPRESAS O DE RECIENTE CREACIÓN
Publicado el 14 julio, 2011 por Rafa Benavent
Nuevas medidas para favorecer la capitalización de empresas de nueva o reciente creación
MF 92, 920s.
MIRPF 1080, 4971s.
LIRPF art.33.4 y disp. adic. 33ª redacc RDL 8/2011 art.14, BOE 7-7-11
Con efectos a partir del 7-7-2011, se establece un nuevo supuesto de exención aplicable a las ganancias patrimoniales derivadas de determinadas transmisiones de acciones o participaciones en empresas de nueva o reciente creación.
Se declaran exentas en el IRPF las ganancias patrimoniales que se pongan de manifiesto con ocasión de la transmisión de las acciones o participaciones en empresas de nueva o reciente creación que cumplan los requisitos que a continuación se detallan, cuyo valor total de adquisición no exceda, para el conjunto de entidades, de 25.000 euros anuales, ni de 75.000 euros por entidad durante todo el período de tres años de que dispone el contribuyente para su adquisición.
1. Revestir la forma de Sociedad Anónima, Sociedad de Responsabilidad Limitada, Sociedad Anónima Laboral o Sociedad de Responsabilidad Limitada Laboral.
2. No estar admitida a cotización en alguno de los mercados regulados de valores definidos en la Dir 2004/39/CE.
3. Desarrollar una actividad económica y utilizar para la ordenación de la misma al menos una persona empleada con contrato laboral y a jornada completa. La empresa no puede tener por actividad principal la gestión de un patrimonio mobiliario o inmobiliario en los términos de la LIP art.4.8.dos.a en ninguno de los períodos impositivos concluidos con anterioridad a la transmisión de la participación.
4. No tener ninguna relación laboral ni mercantil, al margen de la condición de socio, con el contribuyente que transmite las acciones o participaciones.
5. Adicionalmente, en los períodos impositivos de la entidad en los que el contribuyente adquiera las acciones o participaciones, el importe de la cifra de los fondos propios de la entidad no puede superar los 200.000 euros. Si la entidad forma parte de un grupo de sociedades en el sentido mercantil (CCom art.42), con independencia de la residencia y de la obligación de formular cuentas anuales consolidadas, el importe de los fondos propios se referirá al conjunto de entidades pertenecientes a dicho grupo.
Asimismo, para poder aplicar la exención, deben cumplirse estas condiciones:
a. El contribuyente debe adquirir las acciones o participaciones a partir del 7-7-2011, bien en el momento de la constitución de la entidad o mediante una ampliación de su capital efectuada en los tres años siguientes a su constitución, contados de fecha a fecha, aunque se trate de entidades ya constituidas con anterioridad al 7-7-2011.
b. El grado de participación del contribuyente, unido al que posea en la misma entidad su cónyuge o cualquier pariente del contribuyente en línea recta o colateral, por consanguinidad o afinidad, hasta el tercer grado incluido, no puede superar durante ningún día de los años naturales de tenencia de la participación el 40% del capital social de la entidad o de sus derechos de voto.
c. El tiempo de permanencia de la acción o participación en el patrimonio del contribuyente debe ser superior a tres años e inferior a diez, contados de fecha a fecha.
No están exentas las ganancias patrimoniales derivadas de la transmisión de acciones o participaciones en empresas de nueva o reciente creación en los siguientes supuestos:
- En el caso de participaciones suscritas por el contribuyente con el saldo de la cuenta ahorro-empresa. Estas participaciones tampoco se tienen en cuenta para el requisito del porcentaje de participación no superior al 40% anteriormente referido.
- Cuando se trate de acciones o participaciones en una entidad a través de la cual se ejerza la misma actividad que se venía ejerciendo anteriormente mediante otra titularidad.
- Cuando las acciones o participaciones se transmitan a una entidad vinculada con el contribuyente, su cónyuge, cualquier persona unida al contribuyente por parentesco, en línea recta o colateral, por consanguinidad o afinidad, hasta el tercer grado incluido, o un residente en un país o territorio considerado como paraíso fiscal.
- Si el contribuyente adquiere valores homogéneos en el año anterior o posterior a la transmisión de las acciones o participaciones, no procediendo en este caso la exención respecto de los valores que como consecuencia de dicha adquisición permanezcan en el patrimonio del contribuyente.
Tributación de la condonación de deuda.
Publicado el 8 junio, 2011 por Rafa Benavent
Tributación de la condonación de deudas
MF 2560s.
MIS 700s.
MCFC 7065s.
TS 10-2-11, EDJ 11710
La condonación parcial de deudas sin intentar previamente su cobro se considera una liberalidad.
Una sociedad condona a otra un crédito a cambio de percibir una cantidad de forma inmediata. Inicialmente considera que el gasto derivado de la condonación no es deducible, pero posteriormente considera que sí lo es, al tratarse de un gasto correlacionado con la obtención de un ingreso (la parte cobrada de forma inmediata), por lo que solicita la rectificación de la autoliquidación. Como la Administración no se la concede, al considerar que la sociedad no ha ejercitado ninguna acción legal para el cobro de dicha deuda, recurre, llegando hasta el TS.
En este sentido el Alto tribunal considera que la renuncia o condonación parcial de un crédito, es una disposición gratuita parcial de la deuda a favor del deudor, que carece de función retributiva y por la que el acreedor no ha obtenido contraprestación alguna, por lo que su calificación jurídica debe ser la de donación (CC art.1187), de modo que resulta coherente que se interprete como una liberalidad.
Adicionalmente establece que el crédito inicial era un ingreso fiscal, que conforme al criterio general del devengo, debió reflejarse en la cuenta de pérdida y ganancias aunque no se haya cobrado. En el supuesto de riesgo de cobro, esta circunstancia debió reflejarse en la cuenta de pérdidas y ganancias, a través de la correspondiente provisión para insolvencias (actualmente pérdida por deterioro). Así, la parte que se cobró del crédito a la otra sociedad con la condonación parcial del crédito es un ingreso previo, existente y exigible, por lo que en la operación de condonación parcial no existe ningún gasto relacionado con la actividad económica de la empresa.
Aunque la sentencia se refiere a la anterior normativa del IS (L 61/1978), consideramos que el criterio resulta aplicable según la vigente normativa. No obstante debe tenerse en cuenta que el supuesto planteado no debe equiparse a la quita concursal, en el que se considera que no existe liberalidad.
Asesoria Benavent| Blog Fiscal
Aplicación tipo reducido impuesto sociedades
Publicado el 27 mayo, 2011 por Rafa Benavent
.EN NUM-CONSULTA (V0137-11)
NUM-CONSULTA V0137-11
En el supuesto planteado, parece deducirse que la plantilla media de la consultante en el ejercicio 2010 será inferior a la plantilla media del ejercicio 2008. En tal caso, dado que de acuerdo con lo establecido en dicha disposición adicional los requisitos exigidos se computarán de forma independiente en cada uno de esos tres ejercicios, ello supondría que de incumplirse dichos requisitos en el ejercicio 2010 ello supone que la escala reducida establecida en esta disposición adicional duodécima del TRLIS no sería de aplicación al periodo impositivo correspondiente al ejercicio 2010, sin que ello afecte a la aplicación de dicha escala en los ejercicios 2009 y 2011, de cumplirse en estos dos ejercicios los requisitos exigidos para ello.
¿Qué obras son deducibles en la renta 2010?
Publicado el 26 mayo, 2011 por Rafa Benavent
.EN NUM-CONSULTA (V2591-10)
NUM-CONSULTA V2591-10
DESCRIPCION-HECHOS El consultante, durante el año 2010, ha realizado obras en su vivienda habitual, consistentes en el cambio de las ventanas por deterioro. Igualmente, tiene pensado invertir en instalaciones de calefacción (calderas de biomasa o de pellets), para conseguir un ahorro energético y mejorar los suministros actuales.
CUESTION-PLANTEADA Aplicabilidad de la deducción por obras de mejora en la vivienda habitual a las citadas inversiones.
CONTESTACION-COMPLETA Mediante el Real Decreto-ley 6/2010, de 9 de abril, de medidas para el impulso de la recuperación económica y el empleo (BOE de 13 de abril y entrada en vigor el 14 de abril de 2010), se ha añadido una disposición adicional vigésima novena en la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio (BOE de 29 de noviembre), en adelante LIRPF, en la que se regula la deducción por obras de mejora en la vivienda habitual. Dicha disposición adicional vigésima novena dispone:
En ningún caso darán derecho a la aplicación de esta deducción, las cantidades satisfechas por las que el contribuyente practique la deducción por inversión en vivienda habitual a que se refiere el artículo 68.1 de esta Ley.”.
En cuanto al concepto de vivienda habitual del contribuyente, éste se encuentra regulado en el artículo 68.1.3º de la LIRPF y, en su desarrollo, en el artículo 54 del Reglamento del Impuesto, aprobado por el Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo (BOE de 31 de marzo), en adelante RIRPF, que considera como tal con carácter general “la edificación que constituya su residencia durante un plazo continuado de, al menos, tres años”, salvo fallecimiento del contribuyente o concurrencia de las circunstancias que exijan el cambio de domicilio referidas en el apartado 1 de dicho artículo. Para considerar que la vivienda constituye la residencia habitual del contribuyente desde su adquisición, “debe ser habitada de manera efectiva y con carácter permanente por el propio contribuyente, en un plazo de doce meses, contados a partir de la fecha de adquisición o terminación de las obras”, salvo fallecimiento del contribuyente o concurrencia de otras circunstancias que necesariamente impidan la ocupación de la vivienda, a las que se refiere el propio artículo 54.
En relación con el requisito de que las obras tengan por objeto alguno de los señalados en la disposición adicional vigésima novena de la LIRPF, el apartado 2 del artículo 58 del mencionado Real Decreto 2066/2008 establece que “se considerarán actuaciones para la mejora de la eficiencia energética, la higiene, salud y protección del medio ambiente en los edificios y viviendas y la utilización de energías renovables, las siguientes:
b. Mejora de la envolvente térmica del edificio para reducir su demanda energética, mediante actuaciones como el incremento del aislamiento térmico, la sustitución de carpinterías y acristalamientos de los huecos, u otras, siempre que se demuestre su eficacia energética, considerando factores como la severidad climática y las orientaciones.
c. Cualquier mejora en los sistemas de instalaciones térmicas que incrementen su eficiencia energética o la utilización de energías renovables.
En consecuencia, la deducción por obras de mejora en la vivienda habitual se podrá aplicar, siempre que se cumplan los restantes requisitos establecidos por la normativa, por obras que tengan por objeto sustituir carpinterías y acristalamientos de los huecos –ventanas- de la vivienda habitual, siempre que pueda demostrarse su eficacia energética, y por las obras que supongan una mejora en el sistema de instalación térmica de la vivienda habitual que incrementen su eficiencia energética o supongan la utilización de energías renovables, como sería el caso de la instalación de una caldera de biomasa o pellets.
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Rafa Benavent en Deducción por ampliación de prestamo hipotecario por adquisición de vivienda
Rafa Benavent en Obligatoriedad notificación medios electronicos para las empresas

References: artículo 68
 artículo 68
 artículo 54
 Real Decreto 
 artículo 54
 artículo 58
 Real Decreto