Source: https://docs.gimp.org/2.10/es/gimp-imaging-photos.html
Timestamp: 2019-11-22 19:03:35+00:00

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Capítulo 10. Mejorar fotografías
1. Trabajar con fotografías de cámaras digitales
1.2. Mejorar la composición
1.3. Mejorar los colores
1.4. Ajustar la nitidez
1.5. Quitar objetos no deseados de una imagen
1.6. Guardar sus resultados
Uno de los usos más comunes de GIMP es arreglar imágenes de cámaras digitales que por alguna razón no son perfectas. Tal vez la imagen está sobreexpuesta o subexpuesta; quizás está un poco torcida; quizás desenfocada: todos estos son problemas comunes para los que GIMP tiene buenas herramientas. El propósito de este capítulo es darle una visión general de esas herramientas y de las situaciones en las que son útiles. No encontrará tutoriales detallados aquí: en muchos casos es más fácil aprender cómo usar las herramientas experimentando con ellas que leyendo sobre ellas. (También, cada herramienta se describe más exhaustivamente en la sección de la ayuda dedicada a ella.) Tampoco encontrará nada en este capítulo sobre la multitud de «efectos especiales» que puede aplicar a una imagen usando GIMP. Debe estar familiarizado con los conceptos básicos de GIMP antes de leer este capítulo, pero indudablemente no necesita ser un experto; si lo es, probablemente sabe la mayor parte de estas cosas. Y no dude en experimentar: el potente sistema de «deshacer» de GIMP le permite recuperarse también de cualquier error con un sencillo Ctrl+Z.
Las cosas más frecuentes que quiere hacer para retocar una foto imperfecta son de cuatro tipos: mejorar la composición; mejorar los colores; mejorar la nitidez; y quitar artefactos u otros elementos indeseables de la imagen.
1.2.1. Rotar la imagen
Es fácil, cuando hace una fotografía, no mantener la cámara lo bastante vertical, provocando una imagen donde las cosas están inclinadas en un ángulo. En GIMP, la manera de arreglarlo es usar la herramienta rotar. Actívela pulsando sobre su icono en la caja de herramientas, o presionando Mayús+R mientras está dentro de la imagen. Asegúrese que están visible las opciones de herramientas y en la parte superior, asegúrese que para “Transformar:” el botón izquierdo (“Transformar la capa”) está seleccionado. Si pulsa el ratón dentro de la imagen y la arrastra, verá aparecer una rejilla que que rota mientras arrastra. Cuando la rejilla parezca correcta, pulse Rotar o presione Intro, y se rotará la imagen.
Ahora como una cuestión de hecho, no es tan fácil de hacer las cosas correctas con este método: a menudo mejoran pero no son lo bastante perfectas. Una solución es rotar un poco más, pero hay una desventaja en este método. Cada vez que rota una imagen, debido a que los píxeles rotados no se alinean con precisión con los píxeles originales, la imagen inevitablemente se desenfoca un poco. Para una rotación, la cantidad de desenfoque es bastante pequeña, pero dos rotaciones provocan dos veces más de desenfoque que una, y no hay ninguna razón para desenfocar las cosas más de lo que debe. Una alternativa mejor es deshacer la rotación y hacer otra, ajustando el ángulo.
Afortunadamente, GIMP proporciona otra manera para hacerlo que es considerablemente más fácil de usar: en la dirección de la transformación en las opciones de la herramienta de rotación, puede seleccionar «Hacía atrás (correctivo)». Cuando lo hace, en lugar de rotar la rejilla para compensar el error, puede rotarla para alinear con el error. Parece confuso, inténtelo y verá que es bastante sencillo.
A partir de GIMP 2.2, hay una opción para previsualizar los resultados de las transformaciones, en lugar de ver una rejilla. Hace más fácil hacer las cosas bien al primer intento.
Después de haber rotado una imagen, habrá «agujeros» triangulares desagradables en las esquinas. Una manera de arreglarlos es crear un fondo que rellene los agujeros con un color discreto o neutral, pero generalmente la mejor solución es recortar la imagen. A mayor rotación, se requiere más recorte, así que es mejor alinear la cámara tanto como sea posible cuando haga una foto.
1.2.2. Recortar
Cuando hace una fotografía con una cámara digital, tiene algún control sobre lo que incluye en la imagen pero a menudo no tanto como querría: el resultado son imágenes que pueden beneficiarse del recorte. Aparte de esto, a menudo es posible mejorar el impacto de una imagen recortándola para que los elementos más importantes se sitúen en los puntos clave. Una regla general, no siempre a seguir pero buena para tener en mente, es la “regla de los tercios”, que dice que el máximo impacto se obtiene situando el centro de interés a un tercio a lo largo de la imagen, a lo ancho y a lo alto.
Para recortar una imagen, active la herramienta Recortar en la caja de herramientas, o presione la tecla “C” (en mayúsculas) dentro de la imagen. Con la herramienta activa, pulsar y arrastrar en la imagen extiende un rectángulo de recorte. También abre un diálogo que le permite ajustar las dimensiones de la región de recorte si no están del todo bién. Cuando todo esté perfecto, pulse el botón Recortar en el diálogo.
1.3.1. Herramientas automatizadas
A pesar de los sofisticados sistemas de control de exposición, a menudo las fotografías hechas con cámaras digitales salen sobreexpuestas o subexpuestas, o con dominantes de color debidos a imperfeccionaes en la iluminación. GIMP le da una variedad de herramientas para corregir colores en una imagen, que van de herramientas automatizadas que se ejecutan con una pulsación a herramientas muy complejas que le proporcionan muchos parámetros de control. Empezaremos primero con lo más sencillo.
GIMP le da varias herramientas de corrección del color automatizadas. Desafortunadamente en general no dan los resultados que busca, pero sólo pierde un momento en probarlas, y sin más le dan una idea de las posibilidades inherentes en la imagen. Excepto «Niveles auto», puede encontrar estas herramientas siguiendo la ruta del menú Colores → Auto en el menú de la imagen.
Aquí están, con una pequeña descripción:
Esta herramienta (en realidad es un complemento) es útil para imágenes subexpuestas: ajusta la imagen entera uniformemente hasta que el punto más brillante esté justo en el límite de saturación, y el punto más oscuro sea negro. La desventaja es que la cantidad de brillo se determina totalmente por los puntos más brillante y más oscuro de la imagen, por lo que un único píxel blanco o negro hará la normalización ineficaz.
Es un ajuste muy poderoso que intenta propagar los colores en la imagen uniformemente en el rango de intensidades posibles. En algunos casos el efecto es increible, sacando contrastes que son muy difíciles de conseguir de otra manera; pero habitualmente, hace que la imagen parezca extraña. Pero bueno, sólo lleva un momento intentarlo.
Este comando incrementa el rango de saturación de los colores en la capa, sin alterar el brillo o el tono. Así que este comando no funciona en las imágenes en escala de grises.
Estirar contraste
Es como “Normalizar”, excepto que opera sobre los canales rojo, verde y azul independientemente. A menudo tiene el efecto útil de reducir los dominantes de color.
Hace lo mismo que estirar contraste pero funciona sobre el espacio de color HSV, en lugar del espacio de color RGB. Preserva el tono.
Esto puede mejorar las imágenes con blancos y negros pobres eliminando los colores poco usados y estirando el resto del rango tanto como sea posible.
Auto (niveles)
Esto se hace activando la herramienta «Niveles» (Herramientas → Herramientas de color → Niveles o Colores → Niveles en el menú de la imagen), y pulsando el botón Auto cerca del centro del diálogo. Verá un vista previa del resultado; debe pulsar Aceptar para que surta efecto. Pulsando en su lugar Cancelar provoca que su imagen vuelva a su estado anterior.
Si puede encontrar un punto en la imagen que sea un blanco perfecto, y un segundo punto que sea un negro perfecto, entonces puede usar la herramienta «Niveles» para hacer un ajuste semiautomático que a menudo realiza un buen trabajo para arreglar el brillo y los colores en toda la imagen. Primero, abra la herramienta «Niveles» como se ha descrito. Ahora, busque en la parte inferior del diálogo de capas tres botones con símbolos que parecen cuentagotas (al menos, es a lo que se supone que se parecen). El de la izquierda, si lo enfoca con el ratón, muestra su función que es “Seleccionar un punto negro”. Pulse sobre este, entonces pulse sobre un punto en la imagen que sea realmente negro en verdad perfectamente negro, no sólo un tipo de oscuridad y mire los cambios en la imagen. Lo siguiente, pulse sobre el de más a la derecha de los tres botones (“Seleccionar un punto blanco”), y entonces pulse en un punto en la imagen que sea blanco, y una vez más mire los cambios en la imagen. Si le satisface el resultado, pulse el botón Aceptar; si no, pulse Cancelar.
Esos son los ajustes automáticos de color: si encuentra que ninguno hace el trabajo adecuado, es el momento de probar una de las herramientas interactivas de color. A todas, excepto una, se pueden acceder a través de las herramientas de color en el menú de la imagen. Después de que seleccione una herramienta de color, pulse sobre la imagen (en cualquier lugar) para activarla y abrir su diálogo.
1.3.2. Problemas de exposición
La herramienta más sencilla de usar es la herramienta Brillo/Contraste.También es la menos potente, pero en muchos casos hace lo que necesita. Esta herramienta es con frecuencia útil para imágenes que están sobreexpuestas o subexpuestas; no es útil para tareas de corrección del color. La herramienta tiene dos deslizadores para ajustar el “Brillo” y el “Contraste”. Si tiene marcada la opción de “Vista previa” (y casi seguro que debería), verá cualquier ajuste que haga reflejado en la imagen. Cunado le satisfaga el resultado, pulse Aceptar y surtirán efecto. Si no obtiene los resultados esperados, pulse Cancelar y la imagen volverá a su estado anterior.
Una manera más compleja y ligeramente más difícil de corregir problemas de exposición es usar la herramienta «Niveles». El diálogo para esta herramienta parece muy complicado, pero para el uso básico que se tiene en cuenta aquí, con lo único que necesita tratar es el área de “Niveles de entrada”, específicamente los tres deslizadores triangulares que aparecen bajo el histograma. Se le remite a la ayuda de la herramienta niveles para instrucciones; pero en realidad la manera más fácil de aprender cómo usarla es experimentar moviendo los tres deslizadores y observando cómo afecta la la imagen. (Asegúrese de que la “Vista previa” está marcada en la parte inferior del diálogo.)
Una manera muy potente de corregir los problemas de exposición es usar la herramienta Curvas. Esta herramienta le permite pulsar y arrastrar puntos de control en una curva, con el fin de crear una función de mapeo de los niveles de brillo de entrada a los niveles de brillo de salida. La herramienta «Curvas» puede reproducir cualquier efecto que pueda lograr con las herramientas «Brillo/contraste» o «Niveles», por lo que es más potente que ellas. De nuevo, se le remite a la ayuda de la herramienta curvas para obtener instrucciones detalladas, pero la manera más fácil de aprender cómo se usa es experimentando.
La propuesta más potente para ajustar el brillo y el contraste de una imagen, para los usuarios más expertos de GIMP, es crear una capa nueva sobre la que está trabajando, y entonces en el diálogo de capas establecer el modo de la capa superior a “Multiplicar”. La capa nueva sirve entonces como una capa de “control de ganancia” para la capa de abajo, con blanco se produce la ganancia máxima y con negro la ganancia cero. Además, pintando sobre la capa nueva, puede ajustar de manera selectiva la ganancia de cada área de la imagen, dándole un control preciso. Debe pintar con degradados suaves, porque cambios bruscos en la ganancia producirán bordes espurios en el resultado. Pinte usando sólo tonos de gris, sin color, a menos que quiera producir desplazamientos del color en la imagen.
En realidad, “Multiplicar” no es el único modo que es útil para el control de ganancia. De hecho, el modo “Multiplicar” sólo puede oscurecer partes de una imagen, nunca aclararlas, por lo que sólo es útil en las partes de una imagen que están sobreexpuestas. Usando el modo “Dividir” hace el efecto opuesto: puede aclarar áreas de una imagen pero no oscurecerlas. Un consejo que a menudo es útil para sacar la máxima cantidad de detalle en todas las áreas de la imagen:
Duplicar la capa (produce una capa sobre ella).
Desaturar la capa nueva.
Aplicar un desenfoque gaussiano al resultado, con un radio grande (100 o más).
Establecer el modo en el diálogo de capas a «Dividir».
Controlar la cantidad de corrección ajustando la opacidad en el diálogo de capas, o usando las herramientas «Brillo/Contraste», «Niveles», o «Curvas» en la capa nueva.
Cuando le satisfaga el resultado, puede usar Combinar hacia abajo para combinar la capa de control con la capa original en una capa única.
Además de “Multiplicar” y “Dividir”, a veces puede obtener efectos útiles con otras combinaciones de modos de capa, como “Blanquear”, “Ennegrecer”, o “Claridad suave”. Todo es muy fácil, una vez que empieza a jugar con estas cosas, cuando deja el ordenador por un momento y de repente se da cuenta que ha estado una hora cambiando parámetros. Aviso: cuantas más opciones use, más difícil será tomar una decisión.
1.3.3. Ajustar tono y saturación
Por experiencia, si su imagen tiene un reparto de color demasiado rojo, demasiado azul, etc., la manera más fácil de corregirlo es usar la herramienta «Niveles», ajustando los niveles individualmente sobre los canales rojo, verde y azul. Si no le funciona, puede valer la pena probar la herramienta «Balance de color» o la herramienta «Curvas», pero son mucho más difíciles de usar eficazmente. (Son muy buenas para crear ciertos tipos de efectos especiales.)
A veces es difícil decir si ha ajustado los colores adecuadamente. Una técnica buena y objetiva es encontrar un punto en la imagen que sepa que debe ser blanco o un matiz de gris, Active la herramienta Recoge color (el símbolo de cuentagotas en la caja de herramientas), y pulse sobre el punto antes citado: se abre el diálogo del recoge color. Si los colores están correctamente ajustados, entonces los componentes rojo, verde y azul del color reportado deben ser iguales; si no, debe mirar que tipo de ajuste necesita realizar. Esta técnica, cuando se usa bien, incluso permite que las personas daltónicas corrijan el color de una imagen.
Si su imagen está descolorida, lo que puede fácilmente suceder cuando hace fotos con una luz brillante, pruebe la herramienta Tono/Saturación, que le proporciona tres deslizadores para manipular el tono, la iluminación y la saturación. Aumentando la saturación probablemente la imagen parecerá mejor. En algunos casos es útil ajustar la iluminación a la vez. (“Iluminación” aquí es similar a “Brillo” en la herramienta «Brillo/Contraste», excepto que se forman de diferentes combinaciones de los canales rojo, verde y azul.) La herramienta «Tono/Saturación» le da la opción de ajustar subrangos limitados de colores (usando los botones de la parte superior del diálogo), pero si quiere obtener colores de apariencia natural, en muchos casos debería evitar hacer esto.
Incluso si una imagen no parece descolorida, a menudo puede incrementar su impacto subiendo la saturación un poco. Los veteranos de la era de la película a veces llamaban a esta técnica “Fujifying”, después de la película «Fujichrome», que es conocido por producir impresiones muy saturadas.
Cuando hace fotografías en condiciones de poca luz, en muchos casos tiene el problema opuesto: demasiada saturación. En este caso, la herramienta «Tono y saturación» también se puede usar, reduciendo sólo la saturación en lugar de incrementándola.
1.4.1. Enfocar
Si no se establece el foco perfectamente, o la cámara se mueve cuando se hace la fotografía, el resultado es una imagen desenfocada. Si hay mucho desenfoque, probablemente no podrá hacer mucho con ninguna técnica, pero si sólo hay una cantidad moderada, podrá mejorar la imagen.
En algunas situaciones, puede obtener resultados útiles mediante el enfoque selectivo de partes específicas de una imagen usando la herramienta desenfocar o enfocar de la caja de herramientas, en el modo «enfocar». Esto le permite incrementar la nitidez en áreas pintando sobre ellas con algún pincel. Debería ser moderado con esto, o los resultados no parecerán muy naturales: el enfoque incrementa la nitidez aparente de los bordes de la imagen, pero también amplifica el ruido.
1.4.2. Reducir el grano
Cuando hace fotografías en condiciones de poca luz o con un tiempo de exposición muy rápido, la cámara no obtiene datos suficientes para hacer una estimación buena del color real de cada píxel y en consecuencia la imagen resultante tiene grano. Puede “suavizar” el grano desenfocando la imagen, pero entonces también perderá nitidez. Hay un par de métodos que darán mejores resultados. Probablemente lo mejor, si no hay demasiado grano, es usar el filtro llamado desenfoque selectivo, ajustando el radio de desenfoque a 1 o 2 píxeles. El otro método es usar el filtro desparasitar. Tiene una vista previa buena, así que puede jugar con los ajustes e intentar encontrar alguna que le de buenos resultados. Cuando hay demasiado grano, con frecuencia es muy difícil de arreglar excepto con medidas heroicas (por ejemplo, retocando con las herramientas de pintura).
1.4.3. Suavizar
De vez en cuando tiene el problema opuesto: una imagen es demasiado nítida. La solución es desenfocarla un poco: afortunadamente desenfocar una imagen es más fácil que enfocarla. Ya que probablemente no quiere desenfocarla mucho, el método más sencillo es usar el complemento “Desenfoque”, al que se accede a través de «Filtros->Desenfoque->Desenfoque» en el menú de la imagen. A menudo suavizará el foco de la imagen un poco. Si quiere más suavizado, repita hasta conseguir el resultado que quiere.
Hay dos tipos de objetos que es posible que quiera quitar de una imagen: primero los artefactos provocados por suciedad como polvo o pelos en la lente; segundo, cosas que están realmente presentes pero que perjudican la calidad de la imagen, como un cable de teléfono a lo largo del borde de un bello paisaje de montaña.
1.5.1. Desparasitar
Una buena herramienta para quitar el polvo y otro tipo de suciedad de la lente está el filtro desparasitar, al que se accede desde «Filtros->Realzar->Desparasitar» del menú de la imagen. Muy importante: para usar este filtro con eficacia, debe empezar haciendo una pequeña selección que contenga el artefacto y un área pequeña sobre ella. La selección debe ser lo bastante pequeña para que los píxeles con artefactos sean estadísticamente distinguibles de los otros píxeles en la selección. Si aplica «Desparasitar» a la imagen entera, difícilmente obtendrá algo útil. Una vez que haya creado una selección razonable, active «Desparasitar» y mire la vista previa mientras ajusta los parámetros. Si tiene suerte, será capaz de encontrar unos ajustes que quiten la suciedad mientras afectan mínimamente el área de alrededor. Cuanta más suciedad se destaque del área de alrededor, mejores serán los resultados. Si no le funciona, podría ser conveniente cancelar el filtro, crear una selección diferente y probarlo otra vez.
Si tiene más de un artefacto en la imagen, es necesario usar «Desparasitar» en cada uno individualmente.
1.5.2. Quitar basura
El método más útil para quitar el “desorden” de una imagen es la herramienta clonar , que le permite pintar sobre una parte de una imagen usando datos de píxel cogidos de otra parte (o incluso de una imagen diferente). El truco para usar la herramienta clonar efectivamente es ser capaz de encontrar una parte diferente de la imagen que se pueda usar para “copiar sobre” la parte no deseada: si el área que rodea el objeto no deseado es muy diferente del resto de la imagen, no tendrá demasiada suerte. Por ejemplo, si tiene una bonita escena de playa, con una persona fea caminando por la playa a la que le gustaría teletransportar fuera, probablemente podrá encontrar una parte vacía de la playa que parezca similar a la parte por la que el camina y usarla para clonarlo. Es bastante asombroso lo natural que parecen los resultados cuando esta técnica funciona bien.
Consulte la ayuda de la herramienta de clonado para obtener instrucciones más detalladas. Clonar es más un arte que una ciencia y cuanta más práctica tenga, obtendrá mejores resultados. Al principio parece imposible producir nada excepto manchas feas, pero la persistencia dará sus frutos.
Otra herramienta muy parecida a la herramienta de clonado, pero más inteligente, es la herramienta de saneado que también tiene en cuenta el área alrededor del destino cuando clona. Un uso típico es quitar arrugas y otros errores menores en imágenes.
En algunos casos puede obtener buenos resultados simplemente recortando el objeto de la imagen y usando un complemento llamado “Resynthesizer” para rellenar el hueco. Este complemento no se incluye con la distribución principal de GIMP, pero pero se puede conseguir de la página web del autor [PLUGIN-RESYNTH]. Como con otras cosas, su experiencia es importante.
1.5.3. Quitar los ojos rojos
Cuando hace una foto con flash de alguien que mira directamente a la cámara, el iris del ojo puede rebotar la luz del flash hacia la cámara de manera que hace que los ojos aparezcan rojo brillante: este efecto se llama “ojos rojos” y parece muy extraño. Muchas cámaras modernas tienen un modo especial de flash que reducen los ojos rojos, pero sólo trabajan bien si los usa y aun así no siempre funcionan perfectamente. Resulta interesante que el mismo efecto ocurre con animales, pero los ojos se pueden mostrar con otros colores, como el verde.
Desde la versión 2.4, GIMP incluye un filtro especial quitar ojos rojos. Haga una selección de la parte roja del ojo y elija el filtro “Quitar los ojos rojos”. Quizás tenga que afinar un poco con el deslizador umbral para obtener el color correcto.
1.6.1. Archivos
¿Qué formato de archivo debe usar para guardar los resultados de su trabajo y debe redimensionarlo? La respuesta depende de para lo que use su imagen.
Si tiene intención de abrir la imagen en GIMP otra vez para trabajos adicionales, debería guardarla en el formato nativo de GIMP XCF (por ejemplo, llamarla «algo.xcf»), porque este es el único formato que garantiza que no se pierda información de la imagen.
Si tiene intención de imprimir una imagen en papel, debería evitar encogerla, excepto recortándola. La razón es que las impresoras son capaces de lograr resoluciones de muchos más puntos que los monitores de vídeo, de 600 a 1400 ppp (“puntos por pulgada) para las impresoras, comparado con los 72 a 100 píxeles por pulgada de los monitores. Una imagen de 3000 x 5000 parece enorme en un monitor, pero sólo ocupa 5 x 8 pulgadas (12 x 20 cm) a 600 ppp. Generalmente no hay una buena razón para expandir la imagen: no puede incrementar la resolución real de esta manera y siempre se puede escalar en el momento que se imprime. En cuanto al formato del archivo, generalmente va bien usar JPEG con una calidad de entre 75 y 85. En raras ocasiones, donde hay grandes áreas de color uniforme, puede necesitar ajustar el nivel de calidad aún más alto o usar en su lugar un formato sin pérdidas como TIFF.”
Si tiene intención de mostrar la imagen en una pantalla o proyectarla con un vídeo-proyector, tenga en cuenta que la máxima resolución de pantalla generalmente disponible para los sistemas es de 1600x1200, por lo que no se gana nada en mantener la imagen más grande que eso. Para este propósito, el formato JPEG es también una buena elección.
Si quiere poner la imagen en una página web o enviarla por correo electrónico, es una buena idea mantener el tamaño del archivo tan pequeño como sea posible. Primero, reduzca la imagen al tamaño más pequeño en el que se puedan ver los detalles relevantes (tenga en cuenta que otras personas pueden usar monitores de distinto tamaño y/o una configuración de la resolución del monitor distinta). Segundo, guarde la imagen como archivo JPEG. En el diálogo «Guardar como JPEG», marque la opción “Vista previa en la ventana de la imagen”, y ajuste el deslizador de calidad al nivel más bajo que le de una calidad de imagen aceptable. (Verá los efectos de cada cambio en la imagen.) Asegúrese de que la imagen está ampliada a 1:1 mientras lo hace, así no se confundirá con los efectos de la ampliación.
Consulte la sección formatos de archivo para obtener más información.
1.6.2. Imprimir sus fotos
que la imagen mostrada en la pantalla está en modo RGB y que la impresión será en modo CMYK; en consecuencia con las características del color obtendrá una hoja impresa que no será exactamente lo que esperaba. Eso depende del mapa correspondiente usado. Para los curiosos, se pueden conseguir explicaciones adicionales pulsando en estos enlaces útiles a la Wikipedia:
que una resolución de pantalla está aproximadamente entre un rango de 75 hasta 100 ppp; una resolución de impresora es 10x mayor (o más) que la de la pantalla; el tamaño de la imagen impresa depende de los píxeles disponibles y de la resolución; así que el tamaño de impresión real no se corresponde necesariamente con lo mostrado en la pantalla ni al tamaño de hoja disponible.
En consecuencia, antes de imprimir lo apropiado es ir a: Imagen → Tamaño de la impresión y elegir el tamaño de salida adecuado en la caja “tamaño de impresión” ajustando los tamaños o la resolución. El símbolo muestra que ambos valores están enlazados. Puede disociar la resolución x e y pulsando sobre ese símbolo, pero es arriesgado. Probablemente, esta posibilidad se abre debido a que las impresoras se construyen con resoluciones diferentes de x contra y. Sin embargo si los desenlaza se puede sorprender. Puede intentar esto en efectos especiales.
La última recomendación: piense en revisar sus márgenes tanto como el centro. Sería una lástima si un margen demasiado grande recorta parte de su imagen o si un centrado inapropiado daña su trabajo especialmente si usa un papel especial para fotografía.
1.6.3. Datos EXIF
Las cámaras fotográficas modernas, cuando hace una foto, añaden información al archivo de datos sobre la configuración de la cámara y las circunstancias bajo las que se hizo la foto. Estos datos se incluyen en los archivos JPEG y TIFF en un formato estructurado llamado datos EXIF. Para los archivos JPEG, GIMP es capaz de mantener los datos EXIF, si se construye apropiadamente: depende de la biblioteca llamada “libexif”, que puede que no esté disponible en todos los sistemas. Si GIMP se construye con soporte EXIF activado, cargar un archivo JPEG con datos EXIF y volver a guardar la imagen resultante en el formato JPEG, provoca que los datos EXIF se mantengan sin cambios. Esta no es la manera correcta, hablando estrictamente, de que un editor de imagen gestione los datos EXIF, pero es mejor que quitarlos, que es lo que hacían las primeras versiones de GIMP.
Si quiere ver los contenidos de los datos EXIF, puede descargar el complemento «Examinador de EXIF» [PLUGIN-EXIF] del registro. Si es capaz de construirlo e instalarlo en su sistema, puede acceder a el con Filtros->Genérico->Examinador de EXIF en el menú de la imagen. (consulte Instalar complementos nuevos para obtener ayuda.)
2.3. Problemas con las tipografías Capítulo 11. Gestión del color con GIMP

References: resolución 
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