Source: http://www.migrarconderechos.es/jurisprudenceMastertable/jurisprudencia/STSJGalicia_15_04_2015
Timestamp: 2020-07-09 07:03:09+00:00

Document:
Sentencia: 220/2015
(...) Pues bien, si tenemos en cuenta la equiparación de los familiares de los españoles a los familiares de los ciudadanos de los países miembros de la Comunidad Europea y la nulidad de la limitación a los parientes de segundo grado acogida por la Sentencia del Tribunal Supremo de 1 de junio de 2010 en relación con la Disposición Adicional Decimonovena del Real Decreto 2393/2004 por resultar en exceso restrictiva, hemos de concluir que, pese a no invocarse formalmente la Disposición Adicional Vigésima Tercera del Real Decreto 557/2011 ni en la demanda ni en la apelación, al ser la misma una fiel reproducción de la invocada Disposición Adicional Décimo novena del Real Decreto 2393/2004 -ahora derogado-, se imponía, al menos, acoger el recurso en ese extremo, siempre que concurra la circunstancia de estar a cargo de la nieta, ciudadana española.
Por otra parte, resulta que, como señala la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, de 25 de enero de 2013 (recaída en el recurso 1391/2012), "... Si bien el artículo 8 del CEDH garantiza únicamente el ejercicio del derecho al respeto de una vida familiar «existente» y si bien se ha declarado, en el ámbito específico de la entrada, la residencia y la expulsión de los no nacionales, que la familia debe limitarse al «núcleo familiar», (TEDH, sentencia Slivenko c. Letonia, de 9 de octubre de 2003, Recueil des arrêts et décisions 2003-X, § 94) el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha adoptado, no obstante, por regla general, una concepción extensiva de la vida familiar, (TEDH, Slivenko c. Letonia, antes citada, § 95) caracterizada por la presencia de elementos jurídicos o fácticos que indican la existencia de una relación personal estrecha, lo que permite incluir, por ejemplo, en determinadas condiciones, las relaciones entre abuelos y nietos (TEDH, sentencia Marckx y Bélgica, de 13 de junio de 1979 , serie A num. 31, § 45 o las relaciones entre hermanos. (TEDH, sentencia Moustaquim y Bélgica de 18 de febrero de 1991, serie A num. 193. Para estimar la infracción del artículo 8 del CEDH, consistente en la expulsión de un nacional marroquí de Bélgica, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha tomado en consideración la presencia de hermanos en dicho país); incluso han sido calificadas de «vida familiar» las relaciones de hecho ajenas a toda relación de parentesco...". Pues bien, si nos atenemos tanto al efecto directo de la Directiva comunitaria, que ordena a los Estados miembros a facilitar la acogida de cualesquiera otros miembros de la familia de un ciudadano comunitario, aunque no se trate de un ascendiente directo y que el Tribunal Supremo en su día anuló la limitación del beneficio a los parientes de segundo grado por consanguinidad o afinidad contenida en la Disposición Adicional Décimo novena del Real Decreto 2393/2004 por entenderla excesivamente limitativa, unidas a las dificultades expresadas en el anterior fundamento para encajar el presente supuesto en la Disposición Adicional Vigésimo Tercera del Real Decreto, hemos de concluir que atendiendo a una interpretación extensa de la familia, cabría afirmar que la demandante tendría derecho a que se le otorgase el permiso de residencia como pariente de una ciudadana española y comunitaria, lo que nos llevaría a revocar la sentencia y anular la resolución recurrida imponiendo a la administración demandada la obligación de otorgarle la tarjeta de residencia de familiar de ciudadano comunitario.
QUINTO. Por todo lo anteriormente expuesto, en el presente caso sólo cabe examinar si se ha cumplido el requisito de que la solicitante de la tarjeta de residencia temporal de familiar de ciudadano de la Unión Europea por reagrupación familiar como ascendiente a cargo de su nieta, efectivamente vive a cargo de ésta, actualmente nacionalizada y residente en España (tal como se acredita en el expediente administrativo y en autos). Este requisito es negado por la Administración demandada. Ha de partirse de la base de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europa ya ha tenido ocasión de afirmar que la Directiva 2004/38 pretende facilitar el ejercicio del derecho fundamental e individual de circular y residir libremente en el territorio de los Estados miembros, que el Tratado confiere directamente a los ciudadanos de la Unión, y que tiene por objeto, en particular, reforzar ese derecho (véanse las sentencias de 25 de julio de 2008, Metock y otros, C-127/08, Rec. p . I-6241, apartados 82 y 59 EDJ 2008/243844, y de 5 de mayo de 2011, McCarthy. C-434/09 , Rec. p. I-0000, apartado 28 EDJ 2011/37737; y, de 15 de noviembre de 2011, Murat Dereci y otros, C-256/11, apartado 50 EDJ 2011/260811 (...)
En consecuencia, no se ha acreditado que la citada abuela sea integrante de forma real y no meramente nominal de la familia de la reagrupante, de modo que la concesión de la autorización es necesaria para garantizar el derecho a la vida familiar al que se refiere el artículo 7 de la CEDH referido".

References: Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 8
 artículo 8
 Real Decreto 
 resolución 
 artículo 7