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Timestamp: 2020-08-10 08:38:23+00:00

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Tópicos fiscales, la operación cotidiana de la empresa – Veritas Online
Con la trilogía electrónica (CFDI, contabilidad y revisión electrónicas) se hace un proceso de fiscalización más exhaustivo para analizar y dar mayor certeza sobre el comportamiento del cumplimiento de obligaciones de los contribuyentes.
El control empresarial hoy en día se actualiza ante los cambios fiscales, se tienen que renovar los procedimientos y las políticas que rigen al interior de la empresa para dar respuesta a las disposiciones fiscales, por ende prácticas de antaño están fuera de lugar porque la metodología de la fiscalización las está identificando inmediatamente, creando líneas de investigación y solicitando documentación para la comprobación de supuestos de infracciones o delitos fiscales cometidos por parte de los contribuyentes.
Tanto empresarios como responsables del cumplimiento de las obligaciones fiscales tienen que estar en constante actualización y supervisión de las actividades que conllevan al cumplimiento de una obligación fiscal.
El empresario debe estar consciente de que las prácticas indebidas en la administración y operación de la empresa han quedado rezagadas ante las nuevas formas de documentar el soporte de las operaciones y su registro en la contabilidad de la empresa.
Quienes son responsables del cumplimiento de las obligaciones fiscales deben estar actualizados en los cambios, saber el qué, cómo y cuándo del quehacer fiscal; independientemente de que se tenga el apoyo de la tecnología, eso nos obliga a tener mayor cuidado de la información que se está procesando porque no hay marcha atrás, los errores se pueden estar reflejando en declaraciones complementarias informativas o de pago o en avisos al Registro Federal de Contribuyentes (RFC) extemporáneos.
LA TRILOGÍA ELECTRÓNICA
Los temas fiscales relevantes y de impacto en el contribuyente están compuestos por la siguiente trilogía: Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI), contabilidad electrónica y revisión electrónica.
El timbrado del CFDI ha permitido persuadir al contribuyente de utilizar comprobantes apócrifos, y no solo eso, también evita anexar en la contabilidad dichos comprobantes en cualquier fecha o ejercicio fiscal; claro, esto no descarta que los CFDI sean alterados o amparen operaciones inexistentes o simulados.
El CFDI se debe emitir principalmente en la facturación de operaciones, en la emisión de recibos de nóminas y en las constancias de retenciones de impuestos. Por su composición informática, el CFDI se adhiere a los sistemas contables para efectos de integrarse a la póliza contable como documento digital soporte de los asientos contables y que sean parte de la contabilidad electrónica, que para efectos fiscales será la que la autoridad fiscal tendrá disponible para su revisión.
La contabilidad electrónica, para efectos fiscales y como una obligación de enviar mensualmente, la comprenden:
Pólizas y auxiliares contables, cuando sea requerido por la autoridad en sus facultades de comprobación y cuando el contribuyente solicite una devolución de impuestos o cuando realice una compensación.
La balanza de comprobación es el resultado del procesamiento de datos e información contable, por lo que una vez que se envió, es porque ya está la contabilidad depurada y revisada, implicando que ya no tendrá modificación alguna.
Ahora bien, la documentación e información que contiene la contabilidad electrónica es referente a las materias de comercio exterior, contable, fiscal, financiera, laboral y corporativa.
Lo que integra la contabilidad electrónica son libros, sistemas y registros contables, papeles de trabajo, estados de cuenta y cuentas especiales, libros y registros sociales, control de inventarios y métodos de valuación; además de discos y cintas o cualquier otro medio procesable de almacenamiento, los equipos o sistemas electrónicos de registro fiscal, la documentación comprobatoria que respalde los respectivos asientos contables y la documentación e información relacionada con el cumplimiento de las obligaciones fiscales.
La revisión electrónica es una de las facultades de comprobación que ostenta la autoridad fiscal, con fundamento en el artículo 42 fracción IX del Código Fiscal de la Federación (CFF), que señala que la práctica de revisiones electrónicas podrá ser a los contribuyentes responsables solidarios o terceros con ellos relacionados. Basándose en el análisis de la información y documentación que obre en poder de la autoridad, sobre uno o más rubros o conceptos específicos de una o varias contribuciones.
El análisis de información y documentación arroja irregularidades en el cumplimiento de obligaciones fiscales y comportamiento atípico en el pago de impuestos.
Bajo el cobijo de los CFDI se señalan operaciones inexistentes simuladas con el fin de deducir para efectos fiscales cuando los emisores de dichos CFDI no cuentan con los medios que permitan prestar un servicio o producir algún bien; esto es lo que se conoce como el tráfico de comprobantes fiscales, por lo cual da origen al artículo 69-B del CFF.
El artículo 69-B del CFF indica que en caso de que la autoridad fiscal detecte que un contribuyente ha estado emitiendo comprobantes sin contar con:
[a] Los activos
[b] Personal
[c] Infraestructura o capacidad material, directa o indirecta
Para prestar los servicios o producir, comercializar o entregar los bienes que amparan tales comprobantes, o bien, se encuentren no localizados se presumirá la inexistencia de las operaciones amparadas en tales comprobantes y por la autoridad seguirá el siguiente procedimiento:
Quien emite el CFDI
Se notifica al contribuyente a través del buzón tributario o publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF), con el fin de que manifieste ante la autoridad fiscal lo que a su derecho convenga y aporte la documentación e información que desvirtúe los hechos, contando con plazo de 15 días.
La autoridad en cinco días valora las pruebas y defensas que se hicieron valer, notificando la resolución al contribuyente mediante el buzón tributario, publicando en el DOF el listado de los contribuyentes que no hayan desvirtuado los hechos, dentro de un plazo de 30 días posteriores a la notificación. La publicación implica que las operaciones que amparan dichos comprobantes no surten ningún efecto y la operación será un acto o contrato simulado para efectos de configuración del delito fiscal.
Quien recibe el CFDI
Los contribuyentes que hayan dado efecto fiscal a los comprobantes fiscales expedidos por los contribuyentes que estén en el listado, tendrán 30 días siguientes a la publicación para acreditar que sí adquirieron los bienes o recibieron los servicios o bien tendrá 30 días para corregir su situación fiscal. En su caso, el contribuyente debe de llevar a cabo el procedimiento que se explica en el gráfico con la finalidad de acreditar que son reales las operaciones por los CFDI emitidos por contribuyentes que no desvirtuaron la presunción de la autoridad fiscal.
Esta figura surge gracias al abuso de personas que crean empresas fantasmas o pantalla, del cual se dedicaban a vender comprobantes para su deducción. Aun y cuando se tenga el CFDI y se cumplan con los requisitos para su deducibilidad en cuanto a la forma de pago, si no hay razón de negocio o una vinculación estrecha en las actividades de quien expide o de quien recibe el CFDI, daría pauta a la autoridad para una presunción de una operación inexistente, la cual busca quitar el efecto fiscal de la deducibilidad del CFDI a la tipificación del delito y la sanción de la infracción.
La información que contiene la contabilidad electrónica es referente a las materias de comercio exterior, contable, fiscal, finanzas, laboral y corporativa”.
Otra de las figuras jurídicas que fue utilizada en forma constante en la evasión de impuestos fue el outosourcing, por lo que paulatinamente se ha reglamentado.
Para efectos de seguridad social en julio de 2009 se adicionó en la Ley del Seguro Social (LSS) el artículo 15 A para dar el concepto de intermediario y los casos en que incurre en responsabilidad solidaria, señalando lo siguiente:
Intermediario laboral. Cuando en la contratación de trabajadores para un patrón, a fin de que ejecuten trabajos o presten servicios para él, participe un intermediario laboral, cualquiera que sea la denominación que patrón e intermediarios asuman, ambos serán responsables solidarios entre sí y en relación con el trabajador, respecto del cumplimiento de las obligaciones en la LSS.
No serán considerados intermediarios, sino patrones, las empresas establecidas que presten servicios a otras, para ejecutarlos con elementos propios y suficientes para cumplir con las obligaciones que deriven de las relaciones con sus trabajadores, conforme dispone la Ley Federal del Trabajo (LFT).
En la reforma de noviembre de 2012 a la LFT se adiciona el artículo 15-A, referente a la subcontratación, dispone que el trabajo en régimen de subcontratación es aquel por medio del cual un patrón denominado contratista ejecuta obras o presta servicios con sus trabajadores bajo su dependencia, a favor de un contratante, persona física o moral, la cual fija las tareas del contratista y lo supervisa en el desarrollo de los servicios o la ejecución de las obras contratadas. Este tipo de trabajo deberá cumplir con las siguientes condiciones:
No podrá comprender tareas iguales o similares a las que realiza el resto de los trabajadores al servicio del contratante.
Si no se cumplen las condiciones anteriores, el contratante se considerará patrón para todos los efectos de la LFT, incluyendo las obligaciones en materia de seguridad social.
En materia fiscal, en el DOF, el 14 de agosto de 2013 se publicó la Modificación al Anexo 3 de la Resolución Miscelánea Fiscal para 2013 que contiene el criterio no vinculativo 31/ISR, que actualmente es el “22/ISR/NV Outsourcing. Retención de salarios”, para señalar los supuestos que se consideran prácticas indebidas en la utilización del outsourcing.
Posteriormente, en 2017 se reformó el artículo 27, fracción V, último párrafo de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR), que ahora dice que tratándose de subcontratación laboral en términos de la LFT, el contratante deberá obtener del contratista copia de:
[a] Los comprobantes fiscales por concepto de pago de salarios de los trabajadores que le hayan proporcionado el servicio subcontratado.
[b] Acuses de recibo.
[c] La declaración de entero de las retenciones de impuestos efectuadas a dichos trabajadores.
[d] Pago de las cuotas obrero patronales al Instituto Mexicano del Seguro Social.
Con la trilogía electrónica surge el proceso de fiscalización electrónica. Donde la autoridad fiscal analiza comportamientos de cumplimiento de obligaciones fiscales con mayor certeza, dando cuenta de omisiones y cambios radicales en pago de impuestos por ejemplo. Esto da inicio a procesos de revisión que llevan un control desde la notificación mediante el buzón tributario, el seguimiento y terminación de la revisión.
Los cambios a la legislación para efectos de dar certidumbre legal a la figura del outsourcing fueron pausadas aun cuando estuvo haciendo estragos su uso en la recaudación de impuestos. Si en la figura del outsourcing no hay omisión en el pago de impuestos correspondientes a la contratista ni en la obligación de retener y enterar el Impuesto Sobre la Renta y cuotas obrero patronales derivados de la relación laboral, no se considerará una práctica indebida.
También es importante obtener toda la documentación e información del contratista para efectos de poder deducir las contraprestaciones originadas por la contratación del outosurcing y verificar el pago de los impuestos retenidos. Antes era una recomendación tener dicha documentación e información, a partir del ejercicio 2017 es una obligación. Sobre la inexistencia de operaciones, los CFDI deben amparar operaciones reales y contar con elementos para acreditarlo para no arriesgar la deducibilidad.
Las operaciones simuladas pueden estar identificadas con el outsourcing principalmente cuando no se cumple con los requisitos de tener el personal, la infraestructura o activos para prestar el servicio y ambas figuras están fiscalizadas por el CFDI y la contabilidad electrónica.
CFDILey Federal del TrabajoRevisión electrónicaTRILOGÍA ELECTRÓNICA
Aplicación práctica del Régimen de Incorporación Fiscal

References: artículo 42
 artículo 69
 artículo 69
 resolución 
 artículo 15
 artículo 15
 Resolución 
 artículo 27