Source: https://hayderecho.com/2017/09/18/el-dia-despues-y-el-art-155-ce/
Timestamp: 2019-11-21 18:58:36+00:00

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El día después y el art. 155 CE – Hay Derecho
A estas alturas poca duda cabe de que el uno de Octubre algunos catalanes van a ir a depositar papeletas en urnas en muchos lugares de Cataluña. Ya sea en Ayuntamientos, institutos o centros recreativos, veremos largas filas de catalanes votando. En algunos locales se impedirá la votación con gran escándalo, y en otros no. En el caso (así lo esperamos todos) de que no haya violencia ni disturbios policiales especialmente significativos, esa noche la Generalitat manifestará que pese a las enormes dificultades el pueblo de Cataluña se ha manifestado de manera pacífica y mayoritaria por la independencia, fijará un periodo transitorio para negociar las condiciones con España y, a partir de ahí, business as usual: el Parlament redactará su Constitución, se culminaran las “estructuras de Estado” y aquí no ha pasado nada. Es decir, de elecciones (autonómicas) anticipadas, nada de nada. Sí, claro, los procedimientos penales están abiertos y se llamará a mucha gente a declarar, pero eso se va a producir con elecciones o no, así que evidentemente no las va a provocar.
Ante esta hipotética tesitura al Estado solo le queda el art. 155 CE, asumámoslo de una vez. Es una pena que este problema se haya dejado pudrir hasta este punto, tanto desde el punto de vista jurídico como político, sin iniciativas ni propuestas de ningún tipo. Con ello no se ha hecho otra cosa que atribuir al art. 155 un carácter dramático, monstruoso, excepcional, traumático, que sinceramente no merece y que no hace otra cosa que abonar el terreno político de los rupturistas. Es un artículo que existe en muchas constituciones federales (el art. 37 de la Constitución Alemana es muy parecido), y ya en 1983 el maestro García de Enterría proponía su desdramatización, justificando su aplicación “en su cualidad de instrumento normal y ordinario de la supervisión estatal, también normal y ordinaria, como es lo propio de toda actividad administrativa y ejecutiva” (La ejecución económica de la legislación del Estado, 1981).
Es cierto que el art. 155 CE no se ha desarrollado legislativamente (lo que ha contribuido a acentuar su carácter “anormal”), quizás porque cuando se intentó precisar de alguna manera con la LOAPA, el Tribunal Constitucional (ese instrumento de supuesto poder centralista) anuló la iniciativa, señalando que “el contenido de dicho párrafo encierra una redefinición de los supuestos a los que es aplicable el art. 155 de la CE, y no corresponde al legislador estatal fijar en absoluto el alcance de dichos supuestos, como sucede en el presente caso al incluir en ellos, con carácter general aquellos en los que los requerimientos sean desatendidos o las informaciones reiteradamente negadas”. (STC 76/1983, FJ 12). Afirmado con tal contundencia respecto de esa materia (los presupuestos de aplicación), podría decirse también de las restantes (ámbito y efectos) y, por eso, el que no se haya desarrollado (insisto, porque el TC no ha dado ninguna facilidad para ello) no puede ser óbice a su aplicación, más bien al contrario.
En cualquier caso, nadie en su sano juicio duda de que en este caso nos encontramos ante un presupuesto que habilitaría al Gobierno para poner en marcha el artículo (incluso le obligaría -si no jurídicamente, porque nadie puede exigírselo en este ámbito- sí políticamente). La duda es qué “medidas necesarias (…) para la protección del (…) interés general” (art. 155.1) pueden activarse. En este punto no vale la pena marear mucho la perdiz, porque la que interesa es evidente: convocatoria de las elecciones autonómicas que el President de la Generalitat ha decidido no convocar (en su caso) con la consiguiente disolución de un Parlament en plena rebeldía contra la Constitución dispuesto a continuar su deriva ilegal. Es necesario reconocer que esta es la única forma de parar este “juego de pelota” de desobediencia permanente que ya ha empezado y amenaza con romper nuestro pacto constitucional.
Algunos expertos consideran que el Gobierno no puede ir más allá del control de la Administración catalana, por lo cual sería discutible que pudiese convocar las elecciones (así, Eduard Roig). Incluso se afirma que el Parlament quedaría fuera de su ámbito, dado que ya existe el recurso de inconstitucionalidad de las leyes emanadas por dicho órgano. Sin embargo, no es eso lo que parecen opinar la mayoría de los estudiosos, ni tampoco lo que ocurre en el Derecho comparado. La Constitución italiana (art. 126) contempla la disolución del Parlamento regional y la destitución del Presidente de un Gobierno regional, en los supuestos de vulneración de la Constitución y de las leyes. De igual manera la Constitución austríaca reconoce expresamente la posibilidad de disolver un Parlamento estatal (art. 100). (En este sentido se pronuncia Gómez Orfanel en un magnífico comentario al art. 155 cuya lectura recomiendo en el “Comentarios a la Constitución española” dirigido por Emilia Casas). Es más, si el Gobierno puede dar “instrucciones a todas las autoridades de las CCAA” (art. 155,2), podría dársela al President para disolver y convocar elecciones (vía art. 66 Estatuto de Cataluña). Si este no obedeciera podría tomar la decisión por sí mismo, so pena de convertir el art.155 en papel mojado en este gravísimo caso. Por supuesto la Generalitat dispondría de la posibilidad de interponer un conflicto de competencias ante el TC, órgano en el que dice no creer, única vía a su disposición.
Esta tragicomedia tiene difícil solución a corto plazo, pero la única posible pasa por que la gente vaya a votar cuanto antes en unas elecciones autonómicas, con todas las garantías. No convocar elecciones sería agravar hasta el extremo el autogolpe antidemocrático que estamos viviendo y para ello la CE ofrece como única vía el art. 155, cuya aplicación a este caso sería ineludible, razonable, proporcionada, y más democrática imposible.
https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2017/09/articulo-155.jpg 350 480 Rodrigo Tena Arregui https://hayderecho.com/wp-content/uploads/2019/03/hay-derecho-logo.png Rodrigo Tena Arregui2017-09-18 23:51:192017-09-20 12:39:30El día después y el art. 155 CE
19 septiembre, 2017 en 01:58
De que la autonomía de la Tarraconensis debe ser intervenida queda poca duda. A mi modo de ver ninguna.
Tampoco queda mucha duda de que es necesario que el Estado recupere competencias (algunas no están en la constitución como la asignación de la Enseñanza a la Generalitat o al Eusko Jaularitza y que el Código Penal se debe reforzar. Justo lo que el PSOE de Zapatero hizo para dejar al Estado expuesto innecesariamente a la acción delictiva de gente como Junqueras o Puigdemont.
Para todo ello es imprescindible C’s (ayer nos cumple felicitar a Albert Rivera por su artículo en El Mundo) y el concurso de un PSOE que arrastra muchos pecados y entre ellos Suresnes 74 resolución 2ª que ha sembrado los lodos de hoy.
Hablando del Código Penal quisiera recordar que ya hay unos cuantos personajes incursos en Delitos contra la Constitución, Título XXI, (472 al 484), con un Iter delictivo –grabado a fuego y demasiado explícito– incluida la pertinente incentivación y financiación de la violencia contra quienes discrepan o cumplen la ley.
Para las detenciones quedan 15 días pero ya hace mucho que se ha tolerado el susodicho Iter delictivo por la estrategia de Rajoy de reaccionar ante la naturaleza de cada evento y no ante el obvio significado de su secuencia.
Esta línea penal tiene numerosos defensores entre la Abogacía del estado y la Judicatura desde el más alto nivel.
Con o sin 155 habrá que aplicarlo porque si no esto es un cachondeo indescriptible y pernicioso. Amén de que también está incursa en dicho delito la Autoridad que lo tolera y no reacciona.
No es de recibo hoy que España siga haciendo como si no supiésemos que el Nacionalismo es una ideología totalitaria y excluyente incompatible con la libertad e igualdad de los ciudadanos. Esto se explica en los colegios de Europa. Aquí ni nos hemos enterado.
19 septiembre, 2017 en 08:20
Hoy mismo publica Joaquim Coll en EP un artículo en la misma línea. Para hacerlo antes del 1-O ya no hay tiempo, pero creo que interesa aclarar que no hay ningún problema jurídico para hacerlo después.
https://www.google.es/amp/s/elpais.com/elpais/2017/09/18/opinion/1505749766_886283.amp.html
19 septiembre, 2017 en 10:09
Quizás esté equivocado. Pero la premisa de la que parte este artículo, la negativa a convocar elecciones autonómicas, me temo que es falaz.
Me explico: el bando golpista se ha comprometido al convocar este referéndum (ilegal) a convocar elecciones constituyentes en caso de ganar el Sí y a convocar elecciones autonómicas en caso de ganar el No. Además este compromiso está contemplado en ese bodrio de ley que aprobó (ilegalmente) el Parlament y que el TC ha suspendido recientemente.
En la práctica habrá elecciones sea cual sea el resultado, salvo que se pasen sus propios compromisos políticos por el forro.
Lo cual, y perdonen la disgresión, me lleva a preguntarme qué motivaciones podrá tener el votante opuesto a la secesión para acudir a esa votación (ilegal). Porque no tiene nada que ganar y sí mucho que perder. En cambio el partidario del Sí tiene mucho que ganar (en su opinión, claro) y nada que perder.
En conclusión, esta convocatoria es una guasa. Solo podrá servir para sentar un horrible precedente: convocar este referéndum cada vez que los nacionalistas catalanes quieran extorsionar al resto del país.
19 septiembre, 2017 en 11:03
Partimos del dato incuestionable de que saldrá el SÍ con el 99,9% de los votos. Luego convocar elecciones constituyentes (en su caso) es NO convocar elecciones autonómicas, las únicas legítimas. Se trataría de un paripé semejante al que estamos viviendo, porque a esas elecciones “constituyentes” no pueden concurrir los ciudadanos respetuosos con la legalidad. Por eso no hay más salida que aplicar el art. 155 CE para sustituir a Puigdemont, disolver el Parlament y convocar elecciones autonómicas por el procedimiento que establece el vigente Estatut.
19 septiembre, 2017 en 19:49
Suelen pasarse sus compromisos por el forro bastante a menudo, vea lo que han ido haciendo. Siempre suele ser en un mismo sentido, aumentar la presión independentista. Pueden llegar a justificar cualquier cosa, porque tienen la suerte de que su parroquia se lo traga todo con el fin último de conseguir la independencia, es cosa de fe. Así que no importa incumplir. Son capaces de montar una constitución sobre la marcha, igual hasta la tienen ya redactada
19 septiembre, 2017 en 11:35
Cuando se aplique el art. 155 los demagogos de siempre se hartarán de decir que el Estado Español es opresor y verdugo de la libertad, etc. Vamos, el consabido discurso propagandístico y victimista de siempre. Para cortar de raíz esta perniciosa retahíla, lo mejor es que la primera medida que se adopte tras la aplicación del art. 155 sea inequívocamente democrática, la medida popular por excelencia, la más democrática de todas: dar la voz al pueblo con la inmediata convocatoria de elecciones autonómicas.
Cuando Mariano Rajoy fue investido presidente del gobierno prometió cumplir y hacer cumplir las leyes. ¿ Cómo se traduce ese “hacer cumplir” las leyes al supuesto actual ? ¿ Tiene significado o sólo es un desideratum protocolario ?
En Expaña estamos hartitos de ver cómo se legisla a troche y moche y se aplican discrecionalmente las leyes. Si el 155 CE dice lo que dice será porque lo que importa es la nación española antes que el puesto de presidente del gobierno, el de ministros e incluso el de jefe del estado. Pero esto, que está claro, como el agua clara, no parece que tenga mucho predicamento. Vivimos en los tiempos de la traición, y como decía John Harrington, “la traición nunca tiene éxito, porque cuando lo tiene, nadie osa llamarla traición”. Ahí estamos.
19 septiembre, 2017 en 12:16
Cuando se aplique se hará con una abrumadora mayoría cargada de ley y de razón; por lo tanto el problema de Rajoy se va a limitar a ver si Pedro Sánchez sigue siendo ambiguo o si va, de una vez, a defender la unidad, la libertad y la igualdad de los españoles. Curiosamente nuestra progresía es……Ancien Regime.
Hoy la gente ya sabe que nacionalismo a la Puigdemont/Junqueras es incompatible con un régimen de Libertad y de Igualdad y de su requisito esencial: La unidad que es la garantía de cierta capacidad económica, que sin escala nunca podremos tener. NInguno.
De momento tenemos a la UE pero sería de esperar que nuestros estrategas –alguno debe existir– contemplen la posibilidad de que la UE comience a griparse y sufrir el peso de sus graves errores.
¿Entonces, qué? ¿Qué hacemos partidos en Taifas y Cantones?
“Hoy la gente ya sabe…”
Me sorprende que diga vd. eso, precisamente vd., al que tanto admiro. La gente, y todos somos gente, sabe lo que le dicen que tienen que saber y si alguna pizca de verdad hay en su pensamiento, no hay campaña en medios que no pueda “solucionarlo”.
Le pongo un ejemplo. Hoy ha llegado al congreso la ley mordaza lgtb. ¿ Sabe la gente eso ? ¿ Sabe la gente de qué va esa ignominiosa ley ? ¿ Sabe la gente lo que esa ley esconde ?
Si la democracia española ha entrado en descomposición es precisamente por la gente, y todos somos gente, que se deja conducir como rebaño ovino, unos y como manada de lobos, otros.
Necesitamos Juanas de Arco y Agustinas de Aragón, Díaz de Vivar y Pelayos que encabecen a la gente que tan desnortada anda.
“Si la democracia espanola ha entrado en descomposición es precisamente por la gente,”
La democracia española no ha entrado en descomposición ahora, y mucho menos por la gente. Nació podrida, corrupta, de espaldas a la gente. Fue un reparto de la tarta España entre el franquismo y los más listos de la (ejem, ejem) “oposición”. Ni la ridícula imposición franquista de una monarquía que ya se la había dado la primera patada en el XIX se puso en cuestión ante la gente. Que el Borbón participe también del festín. Todo fueron engaños y mentiras. Los partidos no solo no son democráticos sino que son saqueadores. El poder judicial no es independiente: ni el tribunal constitucional, ni el gobierno de los jueces, ni siquiera la fiscalía. Nada. Todo estaba podrido desde el primer día. Mentiras continuas, manipulación grosera de los medios, corrupción, fracaso económico durante 40 años (comparémonos con la “miserable” Irlanda para ver nuestro histórico ridículo)… es una lista de no acabar. Somos un fracaso tan grande que hasta un generalillo meapilas y bananero parece un gran hombre de estado tras sus 40 años de gestión comparados con los 40 de pseudo-democracia vividos hasta ahora.
“Necesitamos Juanas de Arco y Agustinas de Aragón, Díaz de Vivar y Pelayos que encabecen a la gente que tan desnortada anda.”
Ya los hemos tenido. Se han llamado Suárez, González, Aznar, Zapatero, Rajoy. Ellos han tenido más poder en España que ningún presidente o primer ministro de ningún país democrático importante del mundo, incluído el presidente de EEUU.¿Aún quiere más “líderes”? Pues los tendrá, no se preocupe: el sistema que ellos crearon y perfeccionaron seguirá fabricando sus líderes embusteros y corruptos que usted, al parecer, se empeña en tener. Y no los habrá porque es lo que quiere la gente, sino porque el sistema fue creado para que la gente no pueda querer otra cosa. Nuestro sistema está perfectamente BLINDADO a todo cambio. La CE debería empezar diciendo “el que entre que pierda toda esperanza”.
Usted se pregunta si la gente sabe lo que es la ley lgtb. ¿Y para qué lo quiere saber la gente? ¿Acaso si lo supieran alguien les iba a preguntar si les gusta? No, para eso están los líderes que tanto necesita usted: para decidir lo que “quiere” la gente.
Decía Indro Montanelli que mal futuro tiene país cuando se empieza a decir eso de “hace falta alguien que…”. Aquí no hace falta nadie. Aquí lo que hace falta es que se le informe a la gente sin mentiras y luego se le pregunte qué quiere, sin cortapisas. Por primera vez en nuestra Historia, que ya va siendo hora.
Si el médico propone una intervención quirúrgica como la aplicación del artículo 155, debería ser porque espera que el paciente esté en un mejor estado de salud después de la intervención. ¿Es ese el caso?
En el texto se razona sobre la conveniencia de utilizar una serie de medidas para lograr un fin: la convocatoria de elecciones anticipadas. Sin embargo no se argumenta en que medida esto serviría para mejorar la salud del enfermo.
Las preferencias de los votantes no cambian mucho en Cataluña. Los votos pasan de unos partidos nacionalistas a otros y de unos partidos constitucionalistas a otros, pero a penas se intercambian entre estos dos grupos. El sentimiento identitario está enquistado. Es muy posible, casi diría que probable, que tras unas elecciones, siga habiendo mayoría nacionalista en el Parlament. Una mayoría que seguiría con el mismo juego, pasando a la siguiente fase de su juego.
El paciente seguiría en el mismo estado después de la intervención, con la enfermedad progresando.
En el mejor de los casos estamos hablando de estancamiento, y en el peor de descomposición.
Móntese una red de colegios “españoles” en Cataluña y veremos.
Quítese el dinero a la ANC y a los Ómniums y veremos cuantos se movilizan.
Coja el estado el control sobre la tve en Cataluña.
En Cataluña se ha producido un gigantesco lavado de cerebro. Hay más indepes ahora que hace 40 años. Hay que empezar, quizá lentamente, a rehacer la madeja que deshicieron los enjuagues políticos y el intercambio de cromos en el infumable bazar turco que ha sido la relación Madrit-nacionalismos. Y entonces ya verá vd. como no hay estancamiento.
José Ramón Baudet Dice:
19 septiembre, 2017 en 16:04
Reflexión en voz alta: ¿y si, después de convocadas elecciones autonómicas vía artículo 155, volvieran a ganar los partidos independentistas? ¿Se repetiría el 155 en un bucle sin fin?
19 septiembre, 2017 en 17:54
Como hemos defendido en este blog en múltiples ocasiones la solución a medio plazo está en la reforma constitucional que ordene nuestro Estado autonómico y que incluya una cláusula de salida con condiciones rigurosas. Mientras tanto la defensa de la legalidad nos obligaría a continuar en el bucle, en su caso.
19 septiembre, 2017 en 18:28
Cómo reordenar el Estado Autonómico sin ir a reformas constitucionales agravadas está estudiado por un cuerpo razonablemente sólido de letrados del estado y descrito en ……………”Recuperar España …desde la constitución” por Uribe, Otero-Novas, Recuero, etc. Editorial Universitas. 2014.
No hay que hacer grandes ejercicios gimnásticos. Simplemente recuperar la Educación, la Sanidad, la Seguridad y arreglar algunos detalles de toda la manipulación administrativa autonómica de la Justicia.
Si repasan el reparto competencial actual verán que hay un boquete curioso porque en la Constitución falta la Educación y todos se han quedado callados.
En paralelo la opinión pública debe saber y ser informada de modo claro acerca de la naturaleza totalitaria de las formas del Nacionalismo actual en Cataluña y en el País Vasco, de momento agazapado porque este es su diagnóstico, (y pronto lo veremos en Navarra).
Una de dos o mandamos “al carajo” –honestamente y en la Constitución para que todos lo sepan– cualquier pretensión de igualdad y libertad de la ciudadanía española –de todos– o habrá que hacer saber al estado mayor del Nacionalismo que se les acabó la consideración porque no son respetables.
No lo son. De hecho como señala el profesor Tornos citado uno de los posts que siguen a este (del Sr. Ibáñez García) no se han molestado ni siquiera en hacer una ley habilitante para sus poderes dictatoriales.
Es decir, Hitler tuvo mucho más rigor que Junqueras, Puigdemont, Forcadell, etc.
http://idpbarcelona.net/lectura-unica-reforma-del-reglamento-parlamentario-democracia/
Y esto no se está diciendo por un pudor autodestructivo muy del momento europeo.. Callamos ante la ignominia como acomplejados no sea nos tomen por “fóbicos” cuando lo que toca culturalmente es ser “fílico”.
Y como ya dijo Churchill a Chamberlain a los cobardes toca la Vergüenza y la Guerra por no plantar cara en su momento.
La llave la tiene el PSOE que es el único obstáculo real. Hay que ponerse las pilas para plantar cara. Algo a lo que no estamos acostumbrados.
Como era de esperar, la Defensora del Pueblo Europeo no se traga las indecencias de ciertos politiquillos, vertidas desde instancias oficiales:
“La Defensora del Pueblo Europeo no investigará la denuncia del Síndic de Greuges sobre el 1-O”.
http://www.elperiodico.com/es/politica/20170919/defensora-pueblo-europea-rechaza-investigar-denuncia-sindic-referendum-6295267
Este mequetrefe, que lleva años chupando del erario público (como buen independentista), a sabiendas de que actúa fuera de sus competencias, hizo lo siguiente:
http://www.sindic.cat/Ca/page.asp?id=53&ui=4701
“El Síndic informa a las instancias europeas de la falta de diálogo político y de respeto a derechos. 16/09/2017.
Eso sí, con dinero público.
Lo que está claro es que lo que suponen las actuaciones de los políticos indeseables que rigen las instituciones catalanas constituye un grave atentado contra el Estado de Derecho e infringe, por ello, lo dispuesto en el artículo 2 del Tratado de la Unión Europea, al atentar gravemente contra fundamentos esenciales de la Unión, tales como la democracia, el Estado de Derecho y el pluralismo.
Puede verse la valiente opinión de don JOAQUIN TORNOS:
“Lectura única, reforma del reglamento parlamentario y democracia, por Joaquin Tornos”.
El Presidente de la Unión Europea parece que está entre el grupo de los “tibios”, pues lo de Polonia, al lado de esto, es cosa de niños
19 septiembre, 2017 en 17:47
Me refiero, obviamente, al Presidente de la Comisión Europea, señor Juncker.
19 septiembre, 2017 en 18:03
Otra muestra de “tibieza”:
“El PSOE exige al Gobierno que aclare si quiere aplicar el 155 en Cataluña
“Ya está bien de esconderse en las togas o en las fuerzas de la oposición”, se queja Margarita Robles”
https://politica.elpais.com/politica/2017/09/19/actualidad/1505822566_549840.html
Por eso nos pasa lo que nos pasa.
Hay que releer a Dante.
19 septiembre, 2017 en 19:26
Todo un manifiesto para suscribir:
En una coyuntura tan delicada como la que atravesamos no es el momento de partidismos ni de cálculos políticos a corto plazo. Es hora de que todos nosotros, en la medida de nuestras posibilidades, nos movilicemos para exigir al Gobierno de España, a todas sus instituciones y partidos democráticos, que actúen con la máxima celeridad, firmeza y determinación para proteger los derechos de todos. Por tanto requerimos al Gobierno para que, como poder ejecutivo, haga uso de la fuerza legítima que al Estado le corresponde en exclusiva, de tal manera que las resoluciones judiciales no caigan en el vacío con el consiguiente daño para Estado de Derecho. Para ello, les pedimos que no duden en recurrir a todos los medios constitucionales sin excepción para salvaguardar las instituciones democráticas y la unidad de nación española consagrada en nuestra Constitución, impidiendo la celebración de un falso “referéndum” ilegítimo e ilegal, poniendo a disposición de la justicia a los responsables de este atropello a la democracia y haciendo que recaiga sobre ellos todo el peso de la ley. En consecuencia, pedimos también a los partidos políticos y a la sociedad civil que respalden una acción estatal absolutamente necesaria para una convivencia pacífica y democrática.
19 septiembre, 2017 en 20:35
Me gustaría que algún jurista de este foro fuera tan amable de responderme a estas preguntas:
Si la convocatoria del referendum es ilegal (y claramente lo es) ¿por qué no están detenidos y puestos a disposición judicial todos los que están involucrados en ello? Y, si algunos son aforados ¿se han iniciado los trámites para su enjuiciamiento?
Y otra: como el referendum ha sido declarado un acto ilegal, participar será un acto delictivo, supongo, ¿hay que detener a todo el que vaya a votar? Si la respuesta es afirmativa ¿por qué no se hizo esto en el primer referendum (el de Mas) si también era ilegal?
20 septiembre, 2017 en 00:37
Estimado G. P.:
1) En Cataluña se está produciendo un delito de sedición. Éste se regula en los arts. 544 a 549. Es una rebelión, pero sin armas, y por eso hay que acudir constantemente a los arts. 472 a 484, que regulan tal delito, del que la sedición es, en nuestro Código, una especie, la hermanita menor y atolondrada. Es un delito de mera actividad, pues se consuma con sólo realizar la conducta, sin necesidad de producir resultado alguno.
Algunas diferencias llamativas entre ambos delitos: nuestro bienamado y gallardo legislador decidió, galantemente siguiendo su costumbre, con melindres de eximio jurista amante de los taxones, incluir el primero, la sedición, entre los «delitos contra el orden público», mientras el segundo, la rebelión, entre los «delitos contra la Constitución», cuestión relevante a la hora de interpretarlo, por motivos en que no me detendré, pues sería larguísimo y más propio de un escrito jurídico, pero podría conducir a considerarlo virtualmente inaplicable a este caso. Además, la dicción del art. 544, al exigir, como parte del tipo subjetivo de uno de sus supuestos, «para impedir, por la fuerza o fuera de las vías legales, la aplicación de las Leyes», otorga también argumentos a los secesionistas, que esgrimirán el cumplimiento de sus maravillosas leyes de campanillas, recién estrenadas. Leyes inconstitucionales y disparatadas, sin duda, pero quizá salvadora a efectos penales.
2) El art. 545 responde a su pregunta: prevé un tipo agravado en el primer párrafo «[l]os que hubieren inducido, sostenido o dirigido la sedición o aparecieren en ella como sus principales autores», supuesto en que caben tanto los diputados que votaron las aberrantes normas como los miembros del Gobierno catalán, que han convocado el referéndum; y el tipo general («[f]uera de estos casos»), en el segundo, pensado para cualquiera que tome parte en el alzamiento público y tumultuario. Así que sí, los votantes del referéndum y manifestantes en favor de su celebración también podrían ser perseguido penalmente.
*) Pregunta usted, justificadamente turbado, que por qué. Que por qué no están en la cárcel. Esta respuesta no puede ser jurídica sino política, aunque en el fondo también lo sea jurídica, pues no existe en un Estado moderno (aparquen ya esa pamema del «Estado de Derecho», todo Estado lo es si tiene un ordenamiento jurídico general) política ajena al Derecho, sea para blandirlo como arma o para vulnerarlo. Todo acto político es también jurídico, digan lo que digan los demagogos dualistas, tontuelos analfabetos jurídicos.
Durante ya más de cuarenta años, contando y sin atisbo de finalizar, PP, PSOE, CiU, IU/Partido Comunista, la Casa Real, PNV, ERC, &c., se han dedicado a robar a manos llenas en carnal ayuntamiento y de la manita, al rico consenso® tan celebrado en olor de catetas multitudes orgullosas de Nuestra Ejemplar Transición™ y de la Constitución Que Nos Dimos©, disfrutando del monopolio de la política que les otorga la oligarquía instituida mediante el Estado de partidos en 1978. Sea, esto usted ya lo sabe, pues lo he podido comprobar en otros comentarios suyos que he leído durante años. Los editores de este blog, tan meritorio ―y lo digo de veras, sin atisbo de ironía―, no quieren aceptarlo, y ven en la Constitución una solución, sea tal y como está, sea por vía de reforma bizantina y claudicante. Esto también lo sabe. Pujol amenazó con la caída del Régimen en el Parlamento catalán, con su sonada (y luego, puesta en sordina) y peculiar alusión a los nidos y las ramas. Si cae Pujol, caen el Rey, Felipe González y muchos otros, incluyendo probablemente Zapatero y Rajoy, pues son tan corruptos como él y con él han participado en muchos de sus golpes legales, ejecutados desde el poder.
Esto no lo quiere ningún partido, y en tal situación de bloqueo se encuentran. Sólo pueden hablar memeces; no pueden decir la verdad, pues ésta les condenaría. Además, herederos y epígonos entregados a Franco como fueron y aún son todos ellos, continuadores y socios en la industria del poder, del pisar moqueta y del figurar, están acomplejados con razón y pugnan por demostrar quien es el más antifranquista de todos; como Franco ensalzó la nación, sus perpetuadores y deformadores la pisotean, y no se atreven a afirmar la unidad española, pues reputan tal cosa como propia de fachas. Lo que son, aunque disfrazados. Incluidos, y muy especialmente, los separatistas, claro. Llamarán a España «estepaís»; harán tortilla «estatal» para no mentar la patria. Se arrojarán artículos y fundamentos pseudodemocráticos evanescentes e incluso inventados, cual leguleyos orates en un circo de nueve pistas del que uno no se puede sustraer aunque no quiera otra cosa.
En cuanto a la razón jurídica cuya existencia le avanzaba antes. Sé que lo que digo no es aplicable en tribunal español alguno. Hoy. No se atreverían. Mañana, bajo otro régimen distinto, quién sabe. El art. 549, sobre la sedición, remite a los arts. 479 a 484, sobre rebelión, aplicables en este punto también a la hermana pequeña. Tiene especial relevancia el 482: «Las autoridades que no hayan resistido la rebelión, serán castigadas con la pena de inhabilitación absoluta de doce a veinte años». El delito que se está cometiendo es, por demás, continuado. Al menos cinco años lleva siendo cometido, si somos serios; al menos tres, desde el referéndum de noviembre de 2014, si preferimos ser palanganeros. ¿No han incurrido en él al menos las cúpulas de PP, PSOE y Podemos? ¿No ha financiado Rajoy a los separatistas, vía FLA? ¿No ha apoyado el PSOE, si bien oblicuamente, a los separatistas con su tibieza? ¿Y Podemos, que acepta el desmembramiento de España, pero no así sino asá y hecho con gracia? ¿No se han pasado por el culo las sentencias sobre el español en la educación? ¿Y que me dice de la prohibición de rotular en español? ¿O de la aprobación del dichoso Estatut, flagrantemente inconstitucional, por el PSOE? ¿Y el hecho de que el PP haya pedido hace unos meses perdón públicamente por haberlo recurrido ante el TC?
Todos los partidos del régimen, a la verdad órganos permanentes del Estado, están en el mismo negocio. No van a romper la baraja. Mandar a alguien a la cárcel quince o veinte años es cosa seria, y haría cantar la gallina a cualquiera. Ahora les acusan a los separatistas con desobediencia y malversación de caudales públicos. Es como si violan a tu madre y acusas al violador con el delito de daños, por romperle las bragas.
Pero esto nadie lo quiere ver. Ni aquí ni fuera de aquí. Tendréis el deshonor y la guerra. Vale.
Qué va a pasar “el día después” se pregunta el artículo. Lo patético es que no sabemos ni siquiera qué va a pasar el propio día 1 de octubre. Yo no lo sé, ustedes no lo saben, nadie lo sabe. NI EL GOBIERNO LO SABE. ¿Habrá votación? ¿Dónde? ¿En todas partes o en ciertas zonas? ¿Habrá algaradas? ¿Arrestos? ¿Violencia? ¿Asaltos a edificios públicos? ¿No pasará nada?
¿Qué clase de gobierno tenemos? ¿Cómo es posible que haya llevado a nuestro país a una situación en la que nadie, ni siquiera ellos, saben lo que va a pasar ese día determinado? Ha perdido el control de la situación de tal forma que va a pasar el día pegado a la TV como nosotros, a la espera de acontecimientos. ¿EN DONDE OCURREN ESTAS COSAS?
Tenemos el peor gobierno del mundo civilizado. Años viéndose venir esto y aún así ha perdido el control de la situación. Imposible ser más inepto: está a ver lo que pasa…
19 septiembre, 2017 en 23:57
Totalmente de acuerdo Rodrigo y con el manifiesto de mis compañeros. El artículo 155 debe aplicarse porque para situaciones como la que se está produciendo, fue introducido en la Constitución. Nos enfrentamos a un radicalismo muy peligroso y los que lo promueven no se guían por la razón, sino por las emociones y no son conscientes de las consecuencias económicas que tiene esta pretendida independencia, en un momento como el actual en el que Cataluña está siendo “rescatada” por el Estado. http://www.elmundo.es/espana/2017/03/29/58dac58d268e3ebe398b45a7.html ¿Cómo pretende financiarse Cataluña si el Estado cierra el grifo? https://cincodias.elpais.com/cincodias/2017/07/18/mercados/1500397977_733190.html Nada de esto parece importar. O la reacción del Gobierno es contundente o nos arriesgamos a que la lenidad en su actuación produzca un efecto contagio a otras Comunidades Autónomas y que esto se convierta en una selva. Mientras hablamos de Cataluña, dejamos de hablar de temas importantes. De la crisis todavía no hemos salido y, quizá, si no se hubiera producido esta crisis no estaríamos hablando tanto de Cataluña. El problema viene de lejos, pero me atrevo a decir que los protagonistas de esta película no serían los mismos si no hubiera precedido una crisis tan severa que ha alimentado un populismo irracional. Necesitamos partidos políticos con sentido de Estado que olviden sus intereses electorales particulares. Nos jugamos mucho. El Estado de Derecho debe imperar y aplicar el art. 155 es Estado de Derecho.
20 septiembre, 2017 en 05:00
Ayer creo que Albert Rivera trató de poner en un aprieto a Pedro Sánchez y el PSOE se ha agarrado un cabreo monumental.
El resultado inicial es un balón de oxígeno para los delincuentes, daño merecido para el PSOE, daño colateral para Rajoy y un paso atrás para los objetivos de lo que “se suponía” eran también los objetivos de A. Rivera y C’s. Al final, un paso atrás.
Si estuviésemos haciendo una travesía en una tormenta Rivera debería haberse asegurado del acuerdo de la “oficialidad” y del plan aproximado de la travesía. Se iba consiguiendo con dificultad y ahora ya veremos cómo queda la cosa. Al puente de mando se debe llegar con esto bien aprendido y demostrado. Lo que toca en la tormenta es apoyar al capitán y asegurarse de que eventualmente el PSOE se incorpora a la faena.
En esta confrontación no es posible la victoria para todos –incluyo a los hoy secesionistas– sin la incorporación voluntaria del PSOE. Rajoy lo sabe desde hace muchos años. Los que parecen estar en otra guerra son algunas de las jóvenes promesas.
Es difícil, pero no pongamos piedras en este camino. Incluso si Rivera está preocupado por el efecto de un acercamiento PSOE-PP.
En estas circunstancias se ve el carácter de las personas y se ve de forma instintiva, sin darnos cuenta de ello. La imagen que este joven ha dejado en la retina debe mejorar.
Y lo digo convencido de que el problema más grave que España tiene sobre la mesa es el PSOE y sus pecados originales que, incomprensiblemente, no parece capaz de superar. A pesar de ello el objetivo a ganar es………… el PSOE.
Los errores son una oportunidad para aprender y corregir.
Creo que a pesar de estos traspiés saldrá la cosa bien y, como bien dice Matilde Cuena, con el 155. Y con otras cosas.
España se está enterando ahora de que los delitos contra la Constitución, la Sedición, etc. están en el Código Penal y que Rajoy, Maza, el TS, etc son los primeros obligados en cumplirlos.
PS. El País de hoy trae un posicionamiento editorial importante. https://elpais.com/tag/c/aac32d0cdce5eeb99b187a446e57a9f7
Al final siempre llega el 7º de Caballería.
20 septiembre, 2017 en 18:34
Este 7º de Caballería no vence a los indios, don Manu: hace más indios todavía.
No sé por qué le preocupa tanto el PSOE. Está al lado del PP, como siempre. Solo intenta disimularlo, que parezcan distintos, pero a la hora de la verdad el PSOE está siempre al lado del PP, del Borbón y de la oligarquía económica que dirige este país como si fuera su cortijo. Es lógico: todos ellos tienen un objetivo común que se consigue mejor juntos pero disimulando: saquearle a usted, a mí y a todo el que se les ponga por delante.
Creo que, en este caso, la falta de una correcta información ha sido clave en la opinión pública catalana.
Según el barómetro del C.E.O. de la Generalitat publicado a final de marzo de este año, el 48’5% de catalanes votaría contra la independencia y el 44’39%, a favor. Pero en la de Metroscopia-EL PAIS, incluye una respuesta importante, si la independencia comportara la salida automática de la UE (como es evidente), el porcentaje de los contrarios (49%) se ampliaría al 53% y la de los favorables( 44%) descendería al 40%.
En una respuesta mía en un post anterior (“ El dilema de los funcionarios públicos ante la secesión”) incluimos la cantidad de recursos de los ciudadanos que se han invertido “en los medios“ para la causa independentista. Por actualizarlo con otro sobrecoste , en el ABC del 17 de septiembre pasado sobre las televisiones autonómicas, en la sección de Cataluña recogía el dato de que mientras Mediaset tenía 1.266 trabajadores para toda España , TV3 tenía más de 2.000 para solo el ámbito catalán. Aun así, estaba tocando fondo, el pasado mes de abril con un 9,6% de cuota. La solución, según el CAC, era que necesitaban cerca de 137 millones complementarios. No se les ocurrirá echar a la dirección, reducir gastos y cambiar la línea partidista. Tal vez porque a ellos, no a los ciudadanos, ya les va bien. DIF
Hasta dónde llegan los palurdos independentistas.
Post de Antonio Muñoz Molina:
antoniomuozmolina.es/2017/09/los-impuros/
Don G.P., se me hace raro decirlo, pero coincido con vd. chento per chento.
“Aquí lo que hace falta es que se le informe a la gente sin mentiras y luego se le pregunte qué quiere, sin cortapisas.”
Pero esto que dice es un brindis al sol. Que se informe a la gente sin mentiras es casi como pedir que los políticos sean buenos. Por no decir que la “gente” pudiera ser que no quisiera ser informada, EXACTAMENTE como ahora mismo, donde la gente echa el resto con el fútbol y la política queda como algo muy marginal.
20 septiembre, 2017 en 19:42
” es casi como pedir que los políticos sean buenos. Por no decir que la “gente” pudiera ser que no quisiera ser informada,,”
Para eso, como para el problema independentista, también tengo un plan… ¡cómo no!
Lo he expuesto alguna vez aquí, en Hay Derecho. Se basa en la democracia ateniense (la única que merece ese nombre) y sus dos principales características: lo que quiere la mayoría es ley, los cargos públicos se eligen por sorteo entre los aptos y se cambian con gran asiduidad. Nada de representantes electos y carreras políticas. Es un poco largo de explicar y este no es el tema, pero en cuanto salga donde meter la morcilla, insistiré en ello (lo hago a menudo). ¡No cambie de canal!
20 septiembre, 2017 en 12:08
Hace cinco años casi (un lustro!) este blog tuvo a bien publicar unos meros apuntes de quien suscribe sobre este tema:
https://hayderecho.com/2012/10/12/tribalismo-posmoderno-i-algunas-consideraciones-de-derecho-internacional-sobre-la-libre-determinacion-de-los-pueblos/ y https://hayderecho.com/2012/10/12/tribalismo-posmoderno-ii/, nada menos que un día 12 de octubre.
Si se hubiera aplicado el artículo 155 en su debido momento no habría llegado el 1 de octubre de 2017 en el que, además, un partido político que aspira a gobernar no está claramente y sin ambages del lado de la Constitución.
No veo cómo votar pueda solucionar un problema constitucional si no es convocando un referendum para la reforma constitucional con los requisitos previstos en ella, que por suerte para todos son rigurosos. Al final es oponer una supuesta legitimidad autonómica relativa a la secesión a la legitimidad constitucional, por la vía de los hechos, algo que ya ha sucedido en las elecciones anteriores al Parlamento de Cataluña. No tenemos remedio. Creo que debió ser el propio D. Rodrigo quien dijo en un comentario que yo sufría síndrome de Casandra. Es verdad, pero tenía razón hace cinco años. Ahora ya es tarde.
Primero: con descalificaciones no se avanza, se retrocede.
Segundo: se aplica el Derecho sin vulnerar los Derecho Fundamentales.
Tercero: hay que aprender a escuchar y respetar.
20 septiembre, 2017 en 16:38
Supongo que se refiere Vd. a los señores de la CUP y al Gobierno catalán; que ponen en el punto de mira a personas como Juan Marsé y a los demás que ponen en sus carteles.
Y supongo, también, que exige el respeto a las resoluciones de los tribunales.
https://www.tribunalconstitucional.es/NotasDePrensaDocumentos/NP_2017_066/NOTA%20INFORMATIVA%20N%C2%BA%2066-2017.pdf
21 septiembre, 2017 en 13:06
¿Hace falta decirlo? A todos
21 septiembre, 2017 en 10:37
Aunque parezca extraño, la base del artículo sobre “ Nuestro régimen autonómico , un camino errado“ -Hay Derecho , tuvo su nacimiento hace un montón de años en una serie sobre los efectos políticos que provocaría la conversión de los estados tradicionales en provincias de un nuevo gran estado.
Este artículo lo continué publicando, en los años posteriores y en el último quinquenio, en Notarios y Registradores, ¿Hay Derecho?, Penedès Econòmic y en otras publicaciones, como El Economista.
No podía entender, entre otras cosas, como, si habíamos aprobado con tanto entusiasmo el proceso de unificación, seguidamente no ajustáramos los costes de funcionamiento del estado y las autonomías a este nuevo reparto de funciones, todo ello para hacer viable económicamente esta integración, que no tuviera en cuenta nuestra producción legislativa la reducción de nuestra soberanía, que no transformáramos la educación haciéndola más competitiva y universal, ni que nuestros partidos que habían aprobado este proyecto no adaptaran sus programas a sus compromisos ni, especialmente, que los partidos CIU y PNV cambiaran tan radicalmente su dirección ( Roca “El único proyecto de futuro para España pasa por Europa”, Anasagasti “De ahí que no nos gusten los nacionalismos exacerbados del Estado nación que impiden la construcción europea” Congreso , otoño de 1992) y finalmente, que no dedicáramos todos nuestros esfuerzos a mejorar la productividad de nuestra economía.
Pero como esta reflexiones, son cada vez más compartidas y a la vista de la gran cantidad de problemas y sobrecostes que están generando sobre la ciudadanía, tal vez sea un buen momento para corregir este error histórico: el no haber ajustado el régimen autonómico a las funciones que desempeñarán nuestras autonomías, cuando concluya el proceso de unificación de la Unión Europea.DIF
“Conocerse implica poder procrear: un nuevo hito en la valoración de... El coste de la electricidad y sus responsables: la culpa no es del sol

References: resolución 
 artículo 155
 artículo 155
 artículo 2
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