Source: http://diariouno.pe/columna/jerusalen-usurpada/
Timestamp: 2019-01-18 12:24:06+00:00

Document:
Jerusalén usurpada – Diario UNO
Jerusalén usurpada
Cuando protestaban por el traslado de la embajada norteamericana de Tel Aviv a Jerusalén, 60 palestinos cayeron muertos y 2,700 heridos bajo inmisericordes balas del Ejército israelí, durante la semana pasada; mientras estos últimos celebraban el dadivoso regalo que les hacía Donald Trump por el 70 Aniversario de creación del Estado judío.
La arbitrariedad estadounidense es de tal magnitud que la Asamblea General de las Naciones Unidas emitió resolución, desde diciembre, rechazando el reconocimiento y declarando que esa decisión sobre la Ciudad Santa es nula y debe ser revocada.
La historia de Jerusalén se remonta a los tiempos bíblicos. Sin embargo, en el S. XX está ligada al proceso de colonización y descolonización del Medio Oriente. Luego de concluida la 1ª Guerra Mundial, la Sociedad de Naciones la puso bajo el mandato británico, como parte de los territorios de Palestina, que a su vez, habían conformado el derrotado y desaparecido Imperio turco otomano.
En 1947, poco tiempo después de terminada la 2ª Guerra Mundial, Inglaterra se vio obligada a retirase y la Asamblea General de la ONU, mediante la resolución 181, partió en dos a Palestina, creando el Estado Árabe y el Estado de Israel. La Ciudad de Jerusalén quedaba ubicada dentro del territorio destinado al Estado Árabe de Palestina; pese a ello, y por tratarse de un lugar sagrado para el judaísmo, el cristianismo y el islam, dicha resolución dispuso que: “La ciudad de Jerusalén será constituida como corpus separatum bajo un régimen internacional especial y será administrada por las Naciones Unidas”.
Los árabes consideraron inequitativa la partición, ya que constituían el 67% de la población y al Estado Judío le otorgaban el 54% del territorio, cuando solo tenía el 33% de habitantes; por lo que, al día siguiente de la votación estalló la Guerra Árabe Israelí de 1947, luego de lo cual Jerusalén quedó dividida en dos: la mitad Occidental como parte de Israel, y la Oriental ocupada por Jordania.
En 1967 se produjo la llamada Guerra de los Seis Días. Israel tomó el control total de Jerusalén, así como de la Franja de Gaza, la Península del Sinaí en Egipto y los Altos del Golán de Siria.
Ante esa grave situación, el Consejo de Seguridad de la ONU emitió la resolución 242, de 1967, la cual dispuso que la paz implica “el retiro de las fuerzas armadas israelíes” de los territorios ocupados (incluyendo Jerusalén, por supuesto). Esta resolución ha sido base de todas las negociaciones de paz efectuadas en los últimos años. Por eso es que ningún país reconoce a Jerusalén como capital del Estado Judío, ni instalan sus embajadas allí, haciéndolo solo en Tel Aviv; en tanto Israel no cumpla con retirar su ejército de los territorios ocupados.
La citada disposición ha sido ratificada por el Consejo de Seguridad de la ONU, mediante la resolución 2334 del 2016. En ella se reitera que: “el establecimiento de asentamientos por parte de Israel en territorio palestino ocupado desde 1967, incluida Jerusalén Oriental, no tiene validez legal”.
Estos 70 años de conflicto han generado miles de refugiados palestinos, que fueron expulsados por Israel, durante las guerras antes mencionadas, y otras de menor escala. Los que se quedaron, en Gaza y Cisjordania, han sido víctimas de destrucción de sus casas, detenciones arbitrarias, ejecución de sus líderes, torturas indiscriminadas, encierro abusivo en un muro de concreto de cientos de kilómetros, en Belén y Kalkilia, que, cual Gueto de Varsovia, los ha recluido aislándolos del mundo, procurando su extinción.
Mario Vargas Llosa, en su libro “Israel Palestina, Paz o Guerra Santa”, reproduce la narración de una madre entrevistada en Hebrón: “todas las noches arrojan basura sobre el techo y patio de mi casa. Y sobre nosotros orinan cada vez que quieren. La diversión de los niños judíos es tirar piedras a mis hijos. A veces salen en grupo a pegarles. Y los soldados israelíes, en vez de atajarlos, los festejan”.
Pero, los EE.UU. que han armado a Israel y financiado su poderío militar, con más de 3 mil millones de dólares al año, y pese a haber votado en favor de la resolución que daba a Jerusalén el carácter de ciudad internacional; ahora, a través de Donald Trump, ha optado por reconocer unilateralmente a esta ciudad como capital del Estado Judío, trasladando allí a su embajada, cuando lo que corresponde es que su estatus sea determinado por palestinos e israelíes en negociaciones de paz, bajo los auspicios de ONU, como bien lo expresóen diciembre del año pasado Emmanuel Macron, el presidente francés.
Mientras el gobierno norteamericano pisotea las resoluciones antes descritas, que constituyen normas del Derecho Internacional; Benjamín Netanyahu y el Ejército israelí, siembran dolor y muerte en las calles de Gaza ante los ojos impávidos del mundo.

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución