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Áreas prioritarias marinas para la conservación. Baja California al mar de Béring
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Óscar Padilla Sevilla
1 Áreas prioritarias marinas para la conservación Baja California al mar de Béring
2 Publicación preparada por el MCBI, en coordinación con funcionarios y consultores del Secretariado de la CCA. Las opiniones aquí presentadas no necesariamente coinciden con las de los gobiernos de Canadá, Estados Unidos o México. Se autoriza la reproducción total o parcial, y por cualquier medio, de este documento sin permiso especial del Secretariado de la CCA, para fines educativos y no lucrativos, siempre y cuando se reconozca la fuente. La CCA agradecerá el envío de toda publicación o material que utilice este documento como fuente. Mayor información: Comisión para la Cooperación Ambiental 393, rue Saint-Jacques Ouest, bureau 200 Montreal (Quebec) Canadá H2Y 1N9 Tel: (514) Fax: (514) Comisión para la Cooperación Ambiental, 2005 ISBN: Depósito legal Bibliothèque nationale du Québec, 2005 Depósito legal Bibliothèque nationale du Canada, 2005 Impreso en Canadá en papel reciclado Available in English Citar como: Portada: Morgan, Lance, Sara Maxwell, Fan Tsao, Tara A.C. Wilkinson, y Peter Etnoyer. Áreas prioritarias marinas para la conservación: Baja California al mar de Béring. Comisión para la Cooperación Ambiental y Marine Conservation Biology Institute. Montreal, febrero de Jureles del Pacífico (Caranx sexfasciatus), Las Animas, Mar de Cortés Phillip Colla, OceanLight.com
3 Áreas prioritarias marinas para la conservación Baja California al mar de Béring Lance Morgan Sara Maxwell Fan Tsao Tara A.C. Wilkinson Peter Etnoyer Comisión para la Cooperación Ambiental de América del Norte Marine Conservation Biology Institute Febrero de 2005
4 Índice Resumen ejecutivo Prólogo Agradecimientos Lista de siglas y acrónimos iv v vi viii Descripción de las áreas prioritarias de conservación por región ecológica marina 15 Región ecológica del mar de Béring 16 APC 1. Islas Pribilof 20 APC 2. Bahía de Bristol 22 Introducción 1 Panorama general 2 Meta del proyecto de áreas prioritarias de conservación 3 Antecedentes del proceso 3 Metodología 4 Qué es una APC? 5 Recolección de datos 5 Conservación de especies marinas de preocupación común 6 Análisis de los datos 6 Complejidad bentónica 6 Frentes superficiales de densidad-temperatura 7 Variaciones de la superficie del mar: corrientes, torbellinos y remolinos 7 Productividad primaria 9 Taller de identificación de áreas prioritarias de conservación/ Consensus Mapper 10 Ejercicios de mapeo 12 Ejercicio uno: Identificación temática de regiones de importancia ecológica 12 Región ecológica del archipiélago de las Aleutianas 24 APC 3. Islas Aleutianas occidentales/banco Bowers 28 APC 4. Paso Unimak/Islas Aleutianas 30 Región ecológica del Pacífico de los Fiordos de Alaska 32 APC 5. Parte occidental de la isla de Kodiak/Estrecho Shelikof 38 APC 6. Parte sur de la ensenada de Cook/Parte oriental de la isla de Kodiak 40 APC 7. Canal Prince William/Delta del río Copper 42 APC 8. Montañas submarinas Patton 44 APC 9. Bahía Glacier/Canal de Sitka/Canal Frederick 46 APC 10. Entrada Dixon/Isla Langara/Isla Forrester 48 APC 11. Parte norte del canal Queen Charlotte/ Estrecho de Hécate/Gwaii Haanas 50 APC 12. Islas Scott/Estrecho Queen Charlotte 52 Región Ecológica del Pacífico de Columbia 54 APC 13. Parte sur del estrecho de Georgia/Islas San Juan 60 APC 14. Canal Barkley/Costa del Pacífico de Washington 62 APC 15. Oregón central/cabo Mendocino 64 Ejercicio dos: Revisión y acotamiento de regiones de importancia ecológica 12 Ejercicio tres: Identificación de amenazas y oportunidades 12 Ejercicio cuatro: Identificación de las áreas prioritarias de conservación 13
5 Región ecológica de transición del Pacífico de Monterey 66 APC 16. California central 70 APC 17. Parte norte de la cuenca de las Californias/ Islas Channel/Isla San Nicolás 72 Región Ecológica del Pacífico del sur de California 74 APC 18. Parte sur de la cuenca de las Californias/Islas Coronado 80 APC 19. Bahía San Quintín/Bahía El Rosario 82 APC 20. Isla Guadalupe 84 APC 21. El Vizcaíno/Isla Cedros 86 Conclusión 109 Análisis y perspectivas 110 Bibliografía 114 Apéndices 120 Apéndice 1. Escala de características fisiográficas y oceanográficas 120 Apéndice 2. Especies marinas de preocupación común 121 Apéndice 3. Conjuntos de datos en CD de la región B2B 121 APC 22. Laguna San Ignacio 88 APC 23. Bahía Magdalena 90 Región ecológica del golfo de California 92 APC 24. Corredor Los Cabos/Loreto 98 APC 25. Alto Golfo de California 100 APC 26. Grandes Islas del Golfo de California/ Bahía de Los Ángeles 102 APC 27. Humedales de Sonora, Sinaloa y Nayarit/ Bahía de Banderas 104 APC 28. Islas Marías 106 iii
6 Resumen ejecutivo La costa occidental de América del Norte alberga singulares e importantes ambientes marinos compartidos, desde el golfo de California, con sus profundos cañones, sus afloramientos ricos en nutrientes y su alto grado de endemismo, hasta el altamente productivo mar de Béring, pasando por los 20 mil kilómetros de bahías, ensenadas y sistemas de drenado interior del Pacífico nororiental. La región es también hogar de un gran número de especies marinas compartidas entre otras, las ballenas gris y azul del Pacífico, la tortuga laúd, el atún común, el ganso de collar y la gaviota ploma que migran miles de kilómetros cruzando las fronteras nacionales sin ningún titubeo. De este modo, sea por las especies o por los ecosistemas compartidos, los medios marinos de Canadá, Estados Unidos y México se encuentran vinculados de manera intrínseca. Por ello, lo que se haga o deje de hacer en uno u otro lado de la frontera tiene consecuencias para los organismos vivos compartidos que habitan estos ecosistemas sin fronteras políticas. La identificación de áreas prioritarias de conservación (APC) es una de las diversas iniciativas marinas auspiciadas por la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA) como parte de su Plan Estratégico de Cooperación para la Conservación de la Biodiversidad de América del Norte. El presente informe describe el proceso de identificación de estas APC: áreas que revisten importancia para los tres países por su relevancia, su naturaleza amenazada y las oportunidades para su conservación, y cuya eficaz preservación requiere medidas de colaboración bi y trinacional. En el curso del proyecto se afinó la definición de APC para reflejar las metas del proceso de la CCA, la naturaleza variable de los datos disponibles en los tres países y la escala espacial de la región de Baja California al mar de Béring (denominada región B2B, por su acrónimo en inglés). Otras iniciativas presentan un marco para la cartografía de las regiones ecológicas marinas; identifican y ayudan a proteger especies de preocupación común, y trabajan para construir un conocimiento común, así como un aprovechamiento coordinado y complementario de las instituciones, iniciativas y herramientas en cada país, con miras a instrumentar una red integrada de áreas marinas protegidas (RAMP). Esta iniciativa de APC tiene el propósito de determinar dónde es necesaria la aplicación inmediata de medidas de conservación, trazando con ello el camino hacia futuras alianzas para la conservación y la acción en la región B2B. Al auspiciar y coordinar la Red de Áreas Marinas Protegidas de América del Norte (RAMPAN), la CCA contribuye al desarrollo de la capacidad para que una red de AMP abarque los territorios de Canadá, Estados Unidos y México. El objetivo de la RAMPAN es fortalecer y consolidar la conservación de la biodiversidad en hábitats marinos críticos en toda América del Norte mediante la creación de un sistema funcional de redes de AMP con bases ecológicas que crucen las fronteras políticas y dependan de una amplia cooperación. Más que el diseño de la red de AMP, la identificación de estas APC pretende una cartera de sitios de importancia subcontinental que puedan servir como nodos a partir de los cuales establecer una red de reservas. Las redes de áreas protegidas son herramientas importantes para la conservación de la diversidad biológica, de modo que estas APC deben ser vistas como lugares para empezar a formar redes de AMP más amplias y eficaces para América del Norte. La metodología para la identificación de las APC consistió en sumar los conocimientos de los expertos a la elaboración de un sistema de información geográfica (SIG). El SIG incluyó bases de datos espaciales adecuados y los análisis seleccionados disponibles para la región B2B en una resolución común, así como subconjuntos menores de información regional. Los análisis se centraron en traducir varios de estos conjuntos de datos con el fin de destacar regiones en las que los procesos físicos configuran características únicas, altos niveles de diversidad biológica o una gran abundancia de especies. En el taller final de identificación de APC, los expertos examinaron las bases de datos y los análisis agregados para tomar decisiones informadas sobre la prioridad de conservación. Estas decisiones se tomaron con base en el valor ecológico de las áreas para América del Norte, las amenazas enfrentadas por dichas áreas y las oportunidades para promover la conservación. En total se identificaron 28 sitios como APC, lo que representa 8 por ciento de la superficie total conformada por las zonas económicas exclusivas (ZEE) de las tres naciones. Por país, estas áreas representan alrededor de
7 Prólogo 7 por ciento de la región B2B en México, 10 por ciento del área en la ZEE del Pacífico de Canadá y 8 por ciento de la ZEE de Estados Unidos (al interior de la región definida como B2B). Los criterios de selección de los expertos y las características ecológicas relevantes, así como las amenazas y la actual designación para cada una de las áreas, se detallan en el apartado Descripción de las áreas prioritarias de conservación por región ecológica marina de este informe, en el que se presentan las APC en el contexto geográfico de las clasificaciones ecológicas de la CCA. Estas 28 APC son las que los expertos marinos consideran esenciales para salvaguardar la diversidad biológica de la región B2B de América del Norte. Los sitios incluyen áreas únicas (por ejemplo, el complejo de montañas submarinas Patton; los arrecifes de esponja del estrecho Hécate y la parte alta del golfo de California, que alberga al único mamífero marino endémico de América del Norte, la vaquita), áreas especialmente importantes porque se ubican en corredores migratorios (por ejemplo, el paso Unimak, las islas Channel y la laguna San Ignacio) y áreas particularmente ricas en diversidad biológica (por ejemplo, el archipiélago de las Aleutianas, el estrecho Queen Charlotte, la bahía de Monterey y el corredor Los Cabos). Hay una gran variación tanto en el grado en que las APC están amenazadas como en su estado de protección, pero todas representan una visión compartida por los expertos respecto de sitios críticos para la conservación de la diversidad biológica de América del Norte. Existe, por último, la necesidad de que las sociedades de la región B2B se mantengan vinculadas y asuman una visión común de nuestra herencia oceánica en América del Norte. Son tareas de las muchas instituciones de esta región B2B coordinar sus esfuerzos por ejemplo, en la iniciativa RAMPAN y trabajar para poner en marcha estrategias de conservación y una red de áreas marinas protegidas, incluidas las reservas marinas. Este conjunto de APC deberá ser el primer paso hacia la constitución de esta comunidad y una llamada de atención sobre la necesidad de que la CCA y otros foros trinacionales y nacionales, como la Iniciativa de Conservación Marina de Baja California al Mar de Béring, auspicien el resguardo de la región B2B. Canadá, Estados Unidos y México están vinculados en una red inextricable de crecientes intercambios económicos, sociales y culturales. Nuestra relación, sin embargo, no comienza ni termina con estos intercambios. La naturaleza ha unido a América del Norte durante millones de años, influido en el desarrollo de nuestras sociedades y dado forma a nuestras identidades culturales, creando un complejo mosaico viviente. Que esta creciente relación económica represente una amenaza o una oportunidad para la conservación de la diversidad biológica y en particular para las especies compartidas dependerá en buena medida del valor que las sociedades de América del Norte confieran al medio ambiente. Esta comprensión tiene que ir más allá del aprecio por la riqueza y abundancia de las formas de vida en América del Norte, para reconocer que la diversidad biológica del subcontinente está en crisis, ya sea por alteración del hábitat o por la pérdida de especies. Los cambios en la abundancia de recursos por lo general se manifiestan en un efecto de ondas: primero en el ámbito local, luego en el nacional y, por último, en el regional. Los efectos se reproducen en cascada en otras especies, ecosistemas y economías. Además, como las crisis de biodiversidad tienen efectos locales severos al dañar a quienes están más cerca de la fuente de riqueza biológica las soluciones deben incluir también la participación de las comunidades locales y los usuarios de los recursos, aspecto que con frecuencia se deja de lado a pesar de los bien intencionados planes de conservación. El grado de conciencia sobre la problemática marina es cada vez mayor en América del Norte, debido en parte a la notoria caída en importantes pesquerías, así como a la preocupación pública por los mamíferos y las tortugas marinos en grave peligro de extinción. Los grupos ambientalistas de los tres países han aprovechado la capacidad de las especies más carismáticas para captar la atención pública y han convertido a muchas de ellas en emblemas que simbolizan la difícil situación de ecosistemas marinos completos. Además de compartir algunas características de historia natural que las hacen vulnerables a la sobreexplotación, comparten también la dependencia de una serie de hábitats diversos que han de conservarse inalterados para su subsistencia. v
8 Agradecimientos En un esfuerzo por entender mejor lo que está en juego en la región de Baja California al mar de Béring, y como parte del Plan Estratégico de Cooperación para la Conservación de la Biodiversidad de América del Norte, la CCA y el Instituto de Biología para la Conservación Marina (Marine Conservation Biology Institute, MCBI) organizaron un taller para realizar la cartografía de las prioridades de conservación para esta región, además de identificar un nuevo conjunto de espacios emblemáticos para la cooperación en América del Norte. La información presentada en este documento es el producto de esa exitosa reunión. Se sumaron los esfuerzos de diversos sectores, los gobiernos de Canadá, Estados Unidos y México, e investigadores y representantes de ONG para identificar áreas prioritarias de conservación en la región B2B. Este informe y las iniciativas relacionadas tienen como propósito ayudar a los tres países de América del Norte a desarrollar un enfoque coordinado, multinacional y multisectorial para la conservación de los hábitats vinculados y las especies compartidas. Hans Herrmann Jefe, programa Conservación de la Biodiversidad Comisión para la Cooperación Ambiental Una tarea de estas dimensiones sería imposible sin la colaboración dedicada y generosa de muchas personas, dependencias y organizaciones. Entre ellas figuran la Iniciativa de Conservación Marina de Baja California al Mar de Béring, Sabine Jessen, Natalie Ban y los miembros del comité directivo. Tenemos también una enorme deuda de gratitud con los participantes y expertos que asistieron a los diversos talleres (véase la lista en la página siguiente) y ofrecieron su sabiduría y conocimientos. Agradecemos a las instituciones y personas que auspiciaron los talleres y reuniones, entre otras: el Instituto Científico del Centro de AMP (Charles Wahle), de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) Departamento de Comercio de EU ; el Centro para Estudios Costeros de la Universidad Simon Fraser (Patricia Gallaugher y Suzana Dragicevic), y Ecotrust (Ed Backus y Michele Dailey). Vaya también nuestro agradecimiento a las personas y organizaciones que contribuyeron con datos y análisis, en particular: Doug Yurick, de Parks Canada; Ernesto Enkerlin y Flavio Cházaro, de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp); Joe Uravitch, del NOAA MPA Science Center; Peter Etnoyer y Dave Canny; Chuanmin Hu y Frank Muller-Karger, de la Universidad del Sur de Florida; Jeff Ardron, de la Living Oceans Society, y también a quienes aportaron datos que ahora integran el CD-ROM sobre la región B2B. Nos beneficiamos también de las valiosas opiniones y orientaciones de John Roff, Mark Zacharias, Elliott Norse, Dan Farrow, Mike Beck, Nancy Wright y Tundi Agardy. Agradecemos asimismo a Ed Wiken, Tom Hourigan, Juan Eduardo Bezaury Creel, Chris Madden y Moreno Padilla por su ayuda en la descripción de las áreas prioritarias marinas. Diversas organizaciones fueron valiosos colaboradores: The Nature Conservancy, Fondo Mundial para la Naturaleza (World Wildlife Fund, WWF) México, Canadian Parks and Wilderness Society, WWF Canada, Living Oceans Society, Universidad McGill, Ocean Wilderness Network, Ecotrust, Surfrider Foundation, Pronatura, Natural Resources Defense Council y Conservation International. Damos las gracias, por último, a todos aquéllos demasiados para nombrarlos con los que tenemos una enorme deuda por su apoyo y cooperación. El MCBI agradece también el generoso apoyo del Programa de Conservación ESRI, la Fundación David y Lucile Packard, la Edwards Mother Earth Foundation y el Fondo J.M. Kaplan.
9 Revisión del mapa por expertos participantes en el taller de identificación de APC, Burnaby, 2003 Alfonso Aguirre, David Ainley, Jeff Ardron, Oscar Arizpe, Bill Austin, Brad Barr, Juan Carlos Barrera Guevara, Michael Beck, Juan Eduardo Bezaury Creel, Luis Eduardo Calderón, María de los Ángeles Carvajal, Miguel Ángel Cisneros, Bill Crawford, Roberto Enríquez Andrade, Ileana Espejel, Melody Farrell, Glen Ford, Kelly Francis, Gilberto Gaxiola Castro, David Gutiérrez Carbonell, Bill Henwood, Katrin Iken, Glen Jamieson, Sabine Jessen, Russ Jones, Terrie Klinger, Carol Ladd, Jon Lien, Elizabeth Logerwell, Brad Mason, Claudia Mills, Ken Morgan, Gabriela Montemayor, Miriam O, John Pearse, David Revell, Laura Sarti, Carl Schoch, Astrid Scholz, Thomas Shirley, Norm Sloan, Kristin Stahl-Johnson, Pablo Wong González y Mark Zacharias (revisión del mapa). Muchas gracias también al equipo de facilitación de las universidades McGill y Simon Fraser, en particular a Thom Meredith, Suzana Dragicevic, George Dias, Daniel Hackett y Shivanand Balram. Expertos participantes en la revisión técnica, San Francisco y Seattle, 2003 Saúl Álvarez Borrego, Philip Bloch, Dan Brumbaugh, Dick Carson, Suzana Dragicevic, Zach Ferdana, Tracy Gill, Sabine Jessen, Kendra Karr, Percy Pacheco, Iván Parra, John Roff, Lorenzo Rojas, Carl Schoch, Tomas Tomascik, Carlos Valdés, Charles Wahle, Mark Zacharias. Participantes en el taller de intercambio de datos, Portland, 2002 Alfonso Aguirre, Jan Auyong, Ed Backus, Allison Bailey, Pat Bartier, Mike Beck, Marlene Bellman, Scott Benson, Eileen Brady, Julia Brownlee, Scott Byram, Chris Caldow, Bryant Chesney, Colleen Corrigan, Michele Dailey, Randy Dana, Gustavo Daneman, Renee Davis-Born, Kim Dietrich, Paul Dye, Tom Follett, Marguerite Forest, César García, Jim Glock, Jim Good, Tanya Haddad, Nathalie Hamel, Tim Haverland, Alejandro Hinojosa, Pierre Iachetti, Linda Jauron-Mills, Maria Kavanaugh, Paul Klarin, Jennifer Langdon-Pollock, Robert Leben, Lynn Lee, Rob Losey, Dave Lott, Greg MacMillan, Mike Mertens, Justin Mills, Toshimi Minoura, Wallace J. Nichols, Liz O'Dea, Sheila O'Keefe, John Olson, Karen Overholtzer, Gustavo Paredes, David Pray, Jim Reed, David Revell, Michael Schindel, Frank Schwing, Mark Scott, Russell Scranton, Barbara Seekins, Whit Sheard, Jay Shriver, Howard Silverman, Janet Smoker, Sid Stillwaugh, Mike Tarakali, Carlos Valdés, Rob Vanderkam, Bettina Von Hagen, Paphun Wangmutitakul, Vicki Wedell, Teironot Wuttiwat, Wayne Wood, Dawn Wright, Peggy Yen, Mark Zimmermann. Expertos participantes en el taller de planeación, Monterey, California, 2001 Tundi Agardy, Saúl Álvarez, Jeff Ardron, Bill Austin, Mike Beck, Juan Eduardo Bezaury, Jennifer Bloeser, Ed Bowlby, Dave Canny, Gustavo Daneman, Mike Daneman, Gary Davis, Michael Dunn, Dan Farrow, Karen Garrison, Chris Goldfinger, Zeke Grader, Robert Helie, Don Howes, David Hyrenbach, Glen Jamieson, Sabine Jessen, Rikk Kvitek, Rubén Lara, Colin Levings, Jon Lien, Ken Morgan, Victoria O'Connell, Juan Pablo Gallo Reynoso, Cliff Robinson, John Roff, Lorenzo Rojas, Oscar Sosa, Tom Tomascik, Jorge Urbán, Waldo Wakefield, Ed Wiken, Nancy Wright, Doug Yurick. vii
10 Lista de siglas y acrónimos AMP Área marina protegida APC Área prioritaria de conservación AVHRR Radiómetros avanzados de muy alta resolución (advanced veryhigh-resolution radiometers) B2B Baja California al mar de Béring (por su acrónimo en inglés) CCA Comisión para la Cooperación Ambiental de América del Norte CCAR Centro para la Investigación Atmosférica de Colorado (Colorado Center for Atmospheric Research) CITES Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres Conabio Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad Conanp Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas Cosewic Comité sobre el Estado de la Vida Silvestre en Peligro de Extinción en Canadá (Committee on the Status of Endangered Wildlife in Canada) DFO Ministerio de Pesca y Océanos de Canadá (Department of Fisheries and Oceans Canada) EMPC Especies marinas de preocupación común INE Instituto Nacional de Ecología MAB Programa El Hombre y la Biosfera (Man and the Biosphere) de la Unesco MCBI Instituto de Biología para la Conservación Marina (Marine Conservation Biology Institute) MCSST Temperatura de la superficie marina multicanal (multi-channel sea surface temperature) MMPA Ley de Protección de Mamíferos Marinos de EU (Marine Mammal Protection Act) MODIS Espectrorradiómetro de imágenes de resolución moderada (moderate-resolution imaging spectroradiometer) NASA Administración Nacional Aeronáutica y del Espacio de EU (National Aeronautics and Space Administration) NMFS Servicio Nacional de Pesca Marina de EU; denominado ahora NOAA Pesca (National Marine Fisheries Service: NOAA Fisheries) NOAA Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, Departamento de Comercio de EU (Department of Commerce, National Oceanic and Atmospheric Administration) PPN Productividad primaria neta RAF Radiación activa de fotosíntesis RAMPAN Red de Áreas Marinas Protegidas de América del Norte RES Región ecológica significativa SeaWiFS Sensor de amplio campo de visión para visualización del mar (sea-viewing wide field-of-view sensor) SIG Sistema de información geográfica TLCAN Tratado de Libre Comercio de América del Norte TSM Temperatura de la superficie marina UICN Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza y los Recursos Naturales (mejor conocida como Unión Mundial para la Conservación) UNESCO Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura US FWS Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EU (Fish and Wildlife Service) WWF Fondo Mundial para la Naturaleza (World Wildlife Fund) ZEE Zona económica exclusiva
11 Introducción 1
12 Panorama general La costa occidental de América del Norte alberga singulares e importantes medios marinos compartidos, desde el golfo de California, con sus profundos cañones, sus afloramientos ricos en nutrientes y sus altos niveles de endemismo, hasta el altamente productivo mar de Béring, pasando por los 20 mil kilómetros de bahías, ensenadas y sistemas de drenado interior del Pacífico nororiental. La región es también hogar de un gran número de especies marinas compartidas entre otras, las ballenas gris y azul del Pacífico, la tortuga laúd, el atún común, el ganso de collar y la gaviota ploma que migran miles de kilómetros cruzando las fronteras nacionales sin ningún titubeo. De este modo, sea por las especies o por los ecosistemas compartidos, los medios marinos de Canadá, Estados Unidos y México se encuentran vinculados de manera intrínseca. Por ello, lo que se haga o deje de hacer en uno u otro lado de la frontera tendrá consecuencias para los organismos vivos compartidos que habitan estos ecosistemas que no reconocen fronteras políticas. En años recientes, tomando en cuenta los reveses sufridos en el pasado para detener la ola de extinciones, los estrategas de la conservación se han centrado en gran medida en enfoques de ecosistema de gran escala (por ejemplo, la Wildlands Strategy y la iniciativa Global 200, del Fondo Mundial para la Naturaleza). Los esfuerzos de este tipo reconocen cuatro aspectos primordiales necesarios: 1) la conservación de las especies y procesos que requieren áreas mayores para subsistir; 2) la conservación de especies extendidas y de fenómenos de alcance subcontinental; 3) la cuantificación de patrones de diversidad beta y endemismo, y 4) la predicción de la ubicación e intensidad de las amenazas a la diversidad biológica (Olson et al., 2002). Los esfuerzos de amplia escala requieren también la cartografía de áreas importantes para la conservación por ejemplo, puntos críticos para la biodiversidad y otras prioridades, con el fin de establecer prioridades de acción (Hixon et al., 2001; Roberts et al., 2002). Aunque son muchos los esfuerzos de conservación y las iniciativas de desarrollo sustentable en diferentes escalas a lo largo de la costa del Pacífico de América del Norte, por lo general funcionan de manera aislada. A menos que estos esfuerzos se coordinen, el número de especies continuará declinando y la integridad de los ecosistemas seguirá en peligro. La conservación exitosa del paisaje marino de América del Norte, por tanto, requiere acciones de cooperación de los tres países y de diversos sectores de la sociedad. La CCA está en condiciones de funcionar como instancia de coordinación para los tres países: Canadá, Estados Unidos y México. La CCA fue creada por los tres gobiernos en términos del Acuerdo de Cooperación Ambiental de América del Norte (ACAAN), que se firmó en paralelo al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) para atender las preocupaciones ambientales comunes. La Red de Áreas Marinas Protegidas de América del Norte (RAMPAN) es una iniciativa para facilitar la colaboración en el resguardo de los vínculos ecológicos y la conservación de la biodiversidad marina y la productividad en las zonas económicas exclusivas (ZEE) de las tres naciones. Son muchas las organizaciones y dependencias que contribuyen a esta iniciativa, entre otras, el Instituto de Biología para la Conservación Marina (Marine Conservation Biology Institute, MCBI). La iniciativa es acorde también con la Cumbre Mundial para el Desarrollo Sustentable (CMDS), en la que los gobiernos participantes entre ellos, los de Canadá, Estados Unidos y México se comprometieron a instrumentar redes de AMP representativas para 2012.
13 Meta del proyecto de áreas prioritarias de conservación Antecedentes del proceso La definición de áreas prioritarias de conservación (APC) marca la culminación de un plan de trabajo de las tres naciones para identificar oportunidades de colaboración en materia de conservación marina, en el ámbito de América del Norte. En el curso del proyecto se afinó la definición de APC para reflejar las metas del proceso de la CCA, la naturaleza variable de los datos disponibles en los tres países y la escala espacial de la región de Baja California al mar de Béring (B2B). El proyecto de APC es una de las varias iniciativas marinas patrocinadas por la CCA. Otras iniciativas presentan un marco para la cartografía de las regiones ecológicas marinas; identifican y ayudan a proteger especies de preocupación común, y trabajan para construir un conocimiento común, así como un aprovechamiento coordinado y complementario de las instituciones, iniciativas y herramientas en cada país, con miras a instrumentar una red integrada de áreas marinas protegidas (RAMP). Esta iniciativa de APC tiene el propósito de determinar dónde es necesaria la aplicación inmediata de medidas de conservación, trazando con ello el camino hacia futuras alianzas para la conservación y la acción en la región B2B. En 2000, la CCA identificó la región de Baja California al mar de Béring (B2B) como una de sus Regiones Prioritarias para la Conservación de la Biodiversidad en América del Norte, y la definió como: las ZEE de la costa occidental de México, Estados Unidos y Canadá, de 22 N a 65 N de latitud. 1 La región B2B se definió también como el primer caso de prueba para que la CCA pusiera en práctica su plan estratégico en el medio ambiente marino. 2 En mayo de 2001, el MCBI y la CCA organizaron un taller en Monterey, California, Estados Unidos, en el que expertos científicos, usuarios de recursos y conservacionistas marinos de los tres países abordaron las metas e identificaron los tipos de datos básicos necesarios para la conservación de la región B2B. 3 Todos coincidieron en la necesidad de identificar las APC como paso hacia un esfuerzo más amplio de conservación a escala del subcontinente. Llegaron también a un consenso en cuanto a que la meta general de las APC es conservar la diversidad biológica al tiempo de beneficiar la pesca, los valores culturales, la recreación y la investigación científica. Los expertos acordaron desarrollar, con base en datos físicos comunes a toda la región, un sistema de información geográfica (SIG) que sirviera como marco para la integración de otra información. El SIG incluye datos físicos bentónicos y pelágicos para ser usados como herramienta para la investigación y análisis de la diversidad de especies; incorpora información de proyectos en curso de la CCA (especies marinas de preocupación común y cartografía de los ecosistemas), e integra procesos de designación de áreas protegidas previos y en curso. Los expertos abordaron también cuestiones de tamaño y escala espacial, incorporando esfuerzos previos de establecimiento de prioridades y conocimiento sobre amenazas antropogénicas (Morgan y Etnoyer, 2002). 1. < 2. < =1088>. 3. Este taller formó parte de una reunión más amplia sobre conservación marina y la integración de una Red de Áreas Marinas Protegidas de América del Norte, con el apoyo del Grupo de Trabajo de América del Norte sobre Áreas Marinas, de la Comisión Mundial de Áreas Protegidas y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (National Oceanic and Atmospheric Administration, NOAA), así como el MCBI y la CCA. 3
14 Metodología En junio de 2002, en colaboración con la CCA, Ecotrust y la Fundación Surfrider, el MCBI organizó el taller Feria de datos en Portland, Oregón, Estados Unidos. En este taller, alrededor de 80 representantes de 30 organizaciones ofrecieron e intercambiaron bases de datos que consideraron pertinentes para la escala espacial de la región B2B. Los participantes acordaron que el concepto prioridad de conservación debe incluir no sólo el valor de la biodiversidad, sino también las amenazas y las oportunidades en el área. En enero de 2003 se efectuó en San Francisco, California, Estados Unidos, una reunión de revisión técnica del sistema de información geográfica, los análisis de datos y la metodología general para la definición de las APC. La CCA y el MCBI llevaron a cabo esta revisión para solicitar contribuciones y asesoría de diversas dependencias gubernamentales respecto de qué información adicional podría resumirse en la región B2B. En esta reunión de consulta se revisaron los conjuntos y análisis de datos, así como las decisiones y recomendaciones previas. Este proceso culminó en abril de 2003 con un taller de expertos, efectuado en la Universidad Simon Fraser en Burnaby, Columbia Británica, Canadá, para la elaboración de los mapas de las APC de América del Norte que en este informe se describen. La metodología elegida para la identificación de las APC consistió en sumar los conocimientos de los expertos a la elaboración de un sistema de información geográfica. El SIG incluyó los datos espaciales adecuados y los análisis seleccionados disponibles para la región B2B en una resolución común, así como subconjuntos menores de datos regionales. Los análisis se centraron en traducir varios de estos conjuntos de datos con el fin de destacar regiones en las que los procesos físicos configuran características únicas o concentraciones de especies. En el taller final de identificación de APC, los expertos revisaron los conjuntos de datos y análisis agregados para tomar decisiones informadas sobre el valor ecológico y la prioridad de conservación. Durante las consultas, quienes participaron en el proceso buscaron la interacción con las dependencias federales pertinentes en cada uno de los países miembros de la CCA, en lugar de involucrar directamente a las instancias de gobierno estatales, provinciales o regionales (aunque estas entidades participaron en grado diverso). Ello implicó algunas restricciones importantes. Por ejemplo, se discutió y consideró el uso de los conocimientos ecológicos locales; se acordó que este tipo de información resultaba, sin duda, un elemento importante de las iniciativas locales de conservación, pero que en escala subcontinental debía dejarse para esfuerzos adicionales locales y regionales. Esta restricción de las iniciativas de arriba hacia abajo destaca la necesidad de, a la larga, combinar este proyecto con planes de acción comunitarios que cuenten con la participación de los miembros de las comunidades al interior de las APC.
15 Qué es una APC? Recolección de datos Las áreas prioritarias de conservación se definen con base en la alta biodiversidad y la singularidad subcontinental, incorporando aspectos de valor ecológico, amenaza antropogénica y oportunidades de conservación (es decir, designaciones e iniciativas de conservación actuales). Dado que no existe una medición integral de la diversidad biológica para la región B2B, se pidió a los expertos que la evaluación de la biodiversidad fuera indirecta, apoyándose en su conocimiento acumulado sobre especies, hábitats y procesos ecológicos. Ello incluye diversos factores: 1) características fisiográficas y oceanográficas subregionales y regionales importantes para la planeación a escala subcontinental (en el orden de 10 1,000 km cuadrados; véase el apéndice 1); 2) alta diversidad biológica de nivel beta (diversidad entre hábitats); 3) endemismo subcontinental; 4) hábitats clave áreas de concentración tales como sitios de alimentación o cría, o rutas migratorias para especies marinas de preocupación común (apéndice 2); 5) hábitats críticos para otras especies paraguas o carismáticas que requieren grandes áreas para subsistir; 6) áreas que implican beneficios para toda la región, por ejemplo, áreas de productividad estacional o corredores migratorios, y 7) áreas de alta biomasa o productividad, por ejemplo, centros de afloramientos costeros. Con base en datos físicos comunes para toda la región, se desarrolló un sistema de información geográfica (SIG) que sirviera como marco para la integración de otros conjuntos de datos. Se determinó que cinco conjuntos de datos batimetría, medición costera y medición satelital de productividad (clorofila-a), temperatura de la superficie marina y altimetría (altura de la superficie marina usada para derivar corrientes de superficie) ofrecerían un potencial razonable de análisis a escala de la región B2B. A partir de las contribuciones de los expertos en los talleres efectuados en Monterey (2001) y en Portland (2002), y luego de consultar con otros expertos, se reunieron conjuntos adicionales de datos físicos, biológicos y sociales. El mandato que recibió el proyecto fue utilizar las fuentes de datos disponibles; por ello no se recolectó información nueva, aunque se hicieron importantes esfuerzos para digitalizar algunos conjuntos de datos. En algunos casos se incluyeron ejercicios previos para definir prioridades realizados a escala regional. Todos los conjuntos de datos se recogieron en un CD-ROM en formato SIG (apéndice 3; Etnoyer et al., 2002). 4 Estos criterios son coherentes con otros enfoques que sugieren incluir áreas con representación regional de hábitats destacados, diversos tipos de hábitats, especies y hábitats raros o amenazados y especies endémicas. Al mismo tiempo, resulta importante considerar los procesos oceanográficos y los vínculos ecológicos que intercomunican estos hábitats. El alcance geográfico del proyecto (ZEE de 22 N a 65 N de latitud) incluye estuarios e islas, pero no zonas tierra adentro o ecosistemas de agua dulce. Asimismo, se ponen de relieve las áreas transfronterizas, dado el carácter internacional de este proyecto. 4. Información disponible en línea, en la página del MCBI: < 5
16 Conservación de especies marinas de preocupación común Análisis de los datos En una iniciativa paralela a la identificación de APC, la CCA reunió un grupo asesor para identificar la primera lista de especies marinas de preocupación común (EMPC). Las 16 especies seleccionadas se presentan en el apéndice 2. La meta de este proyecto fue centrarse en acciones clave de conservación y áreas protegidas necesarias para apoyar estas poblaciones. Estas especies paraguas representan una perspectiva diferente de conservación al centrarse en procesos que afectan tanto a las especies como a los lugares que habitan. Los criterios obligatorios orientaron la iniciativa hacia especies que: 1) fueran transfronterizas o migratorias 5 y 2) estuvieran en alto riesgo de extinción, dado su estado actual o tendencias, su vulnerabilidad natural inherente y susceptibilidad a amenazas antropogénicas. Con base en criterios secundarios o recomendados, se dio prioridad a especies: 1) consideradas de importancia ecológica, por ejemplo, las de taxa paraguas, clave o indicadoras; 2) oficialmente reconocidas como de preocupación por uno de los tres países de América del Norte, la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza (UICN) o la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES); 3) cuya recuperación o manejo fuera factible, incluido el potencial de restablecimiento y la oportunidad de fortalecer la gestión y aprender de los éxitos, y 4) con un alto potencial para lograr la participación ciudadana (es decir, especies emblemáticas). (Para obtener mayor información sobre el proceso y las 16 EMPC, consúltese Wilkinson et al., Species, en preparación.) Los hábitats clave para estas especies, según se identificaron en el informe de la CCA sobre especies de preocupación común (Wilkinson et al., Species, en preparación), se incluyeron como criterios para las APC. Se efectuaron diversos análisis con el fin de destacar la importancia de los conjuntos de datos seleccionados para el ejercicio de establecer prioridades para la conservación. Estos análisis incluyeron: 1) complejidad bentónica indicador similar a la rugosidad ; 2) frentes de temperatura de la superficie marina áreas conocidas por agregar una amplia variedad de vida marina pelágica, incluidos peces, tortugas marinas, aves y mamíferos ; 3) productividad primaria, y 4) altura de la superficie marina: una medida de las corrientes y contracorrientes que también sirven para transportar nutrientes y añadir vida oceánica. Complejidad bentónica La complejidad bentónica es una medición única relacionada tanto con la pendiente como con lo accidentado de la superficie. En términos generales, da una medida de lo intrincado del fondo marino, es decir, qué tanto cambia en una unidad de área dada. En muchos sentidos es algo similar a la rugosidad ; pero, a diferencia de la rugosidad, la complejidad no resulta mayormente afectada por grandes cambios unidireccionales en profundidad, como los acantilados. La metodología formulada por Ardron (2002) se usó inicialmente para el levantamiento del complejo fondo marino de la costa de Columbia Británica, que las mediciones previas como la pendiente y el relieve no habían logrado captar. Difiere de la pendiente y el relieve al distinguir entre elementos con declive uniforme, como los fiordos, y elementos con mayor complejidad topográfica, como los acantilados escarpados, las montañas submarinas y los archipiélagos. Estos últimos son especialmente conocidos por su importancia ecológica. Para fines del análisis, no se dispuso de manera uniforme de batimetría de alta resolución en toda la región B2B, sino solamente para tres áreas: 1) Columbia Británica; 2) costa de California, Oregón y Washington, y 3) Baja California. El resultado de este análisis indicó que las áreas de mayor complejidad bentónica son la pendiente de la plataforma, los cañones, los sumideros, los archipiélagos y las montañas submarinas (gráfica 1). 5. Más tarde se amplió para incluir especies afectadas por acciones de dos o más países, no necesariamente migratorias o transfronterizas, como la endémica vaquita.
17 Frentes superficiales de densidad-temperatura Los frentes oceánicos pueden resultar una de las características más persistentes en el reino pelágico y se sabe que cumplen funciones vitales de hábitat para los peces (Schick, 2002), las tortugas marinas (Polovina et al., 2000), las aves marinas (Decker y Hunt, 1996) y los mamíferos marinos (Davis et al., 2002). Los frentes se caracterizan por la interacción de dos masas de agua disímiles: caliente y fría, salada y dulce, rica y pobre en nutrientes, por ejemplo. La interacción puede hacer surgir nutrientes a la superficie del fondo del mar, donde la luz solar y la mayor temperatura del agua estimulan el crecimiento de fitoplancton, al que con frecuencia sigue un brote de zooplancton, generando un impulso de recursos para las especies en niveles más altos. Los datos sobre la temperatura de la superficie marina multicanal (multi-channel sea surface temperature, MCSST) se derivan de radiómetros avanzados de cinco canales de resolución muy alta (five-channel advanced very-highresolution radiometers, AVHRR) a bordo de los satélites de órbita polar de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration, NOAA). Las nubes obstaculizan la detección frontal por radiometría. Se dispone de datos interpolados, sin interferencia de nubes, de la temperatura de la superficie marina (TSM) en escalas mayores. Se realizaron pruebas con datos de la TSM derivados de satélite en tres diferentes resoluciones para analizar el efecto de la escala en los algoritmos de detección de contornos. Se encontró que los datos MCSST de mayor escala, sin interferencia de nubes e interpolados, subestiman el total de longitud lineal de AVHRR en bruto de escala más fina a una resolución de nueve kilómetros, así como los datos de Coastwatch a una resolución de dos kilómetros. Sin embargo, los datos MCSST resultan confiables para la detección de los frentes de temperatura más fuertes y persistentes en el área de la región B2B. Se analizaron los datos MCSST mensuales para un periodo de cuatro años, de 1996 a Esta ventana temporal sin nubes permitió registrar un fuerte fenómeno El Niño, un fenómeno La Niña y dos años normales k m Gráfica 1. Resultados del análisis de complejidad bentónica en la región B2B: en amarillo, áreas de alta complejidad bentónica; en negro, áreas para las que se dispuso de batimetría de resolución suficientemente alta. No se dispuso de batimetría de alta resolución para aguas de Alaska o regiones fuera de costa. Cortesía de Jeff Ardron, Living Oceans Society. Por medio de nuevos métodos de análisis para detectar variaciones temporales en las concentraciones frontales de la TSM (Etnoyer et al., 2004), se encontró que menos de uno por ciento del Pacífico nororiental muestra frentes de temperaturas activos entre estaciones y entre años. Se identificaron tres de estas características mayores: costa afuera en Los Cabos (México), en Punta Concepción (Estados Unidos) y en las islas Channel del sur de California. Los signos de densidad frontal en la costa norte de Baja California (frente de Ensenada) parecieron más débiles y cercanos a la costa en un año de El Niño, y más fuertes y alejados del litoral durante un año normal. Los datos de telemetría por satélite y estadísticas de pesca muestran que estos hábitats pelágicos son importantes para las ballenas azules (Balaenoptera musculus) en migración (gráfica 2), el pez espada (Xiphias gladius) y el marlín rayado (Tetrapturus audax). 7
18 Variaciones de la superficie del mar: corrientes, torbellinos y remolinos A escala de una cuenca oceánica, la superficie del mar no es plana. Las aguas cálidas se expanden, lo que genera alturas superficiales mayores que el promedio (crestas), mientras que el agua fría se contrae, generando alturas superficiales menores que el promedio (valles). Los satélites orbitales como el Topex/Poseidon utilizan señales de radar para medir las diferencias en minutos en las alturas de la superficie del mar. A ello se denomina altimetría. En un mapa de altimetría, el viento y las olas se promedian y la altitud de la superficie se expresa como una anomalía, es decir, la diferencia positiva o negativa respecto de la altura media de la superficie del mar. Telemetría de la migración de la ballena Persistencia frontal (mo/año) Alta : El Baja : 3 km Gráfica 2. Resultados de un análisis de densidad frontal del fenómeno El Niño de , sobrepuestos con rutas de la ballena azul. Las áreas de mayor persistencia (en rojo) coinciden con zonas de tiempos amplios de residencia de ballenas azules que migran hacia el sur. Se les considera áreas clave de alimentación para ballenas en migración (Etnoyer et al. 2004). Datos sobre las ballenas cortesía de B. Mate, Universidad Estatal de Oregón. Estas diferencias menores en altitud del agua se traducen en movimientos de corrientes. Los remolinos de centro cálido áreas con alturas de superficie marina por arriba del promedio giran en el sentido de las manecillas del reloj o de forma anticiclónica. Las áreas con altura de superficie marina menor que el promedio remolinos de centro frío, en cambio, giran en sentido contrario a las manecillas del reloj o de forma ciclónica. Estos últimos, además, crean condiciones de afloramiento, que conducen nutrientes a la superficie y pueden producir cascadas tróficas o brotes de plancton. Los remolinos se forman cuando grandes cantidades de agua dulce fluyen desde ríos terrestres y desembocan en las aguas saladas del mar. El remolino Haida (Pacífico canadiense) es un tornado de agua dulce tridimensional casi del tamaño del Lago Michigan que transporta nutrientes de la costa (hierro, por ejemplo) hacia aguas pobres en nutrientes costa afuera, con lo que se fertiliza el ambiente y se crean brotes de plancton (Crawford y Whitney, 1999). El Haida aparece con la mayor fuerza en los inviernos de El Niño a cierta distancia de la costa de Columbia Británica. Las características del Haida varían con los ciclos de oscilación sureña de El Niño y parece más débil en los años de La Niña. Para este análisis se utilizó un estudio de altimetría de los patrones de la corriente de la superficie en el golfo de Alaska. El Centro para la Investigación Atmosférica de Colorado aportó cuatro años de observaciones quincenales sobre alcances promedio de magnitud y velocidad de las corrientes superficiales, derivadas de una adaptación de datos de TOPEX/Poseidon, y los satélites ERS-1 y ERS-2. Se cubrieron todos los datos excepto los de aguas más altas y mayores pendientes, y los datos se ordenaron en secuencia para ilustrar la ubicación y trayectoria de los anillos medulares cálidos en el golfo de Alaska. En 1998 se identificó y dio seguimiento al remolino Haida, desde Gwaii Haanas (en las islas Queen Charlotte) con dirección suroeste hasta más allá de la ZEE canadiense. El fenómeno persistió durante más de un año, habiendo comenzado con un diámetro de más de 100 km, para luego reducirse a 75 km durante buena parte del año (gráficas 3a-3c). Se identificó un fenómeno anticiclónico igualmente impresionante que pareció originarse en el
19 estrecho Shelikof para propagarse hacia el oeste, a lo largo del archipiélago de las Aleutianas. Cobrando fuerza a su paso, en seis meses se desplazó más de 400 km. En el transcurso de los cuatro años de investigación se originaron y desaparecieron varios remolinos en Sitka, en el golfo de Alaska. Estos remolinos representan una exportación transfronteriza de nutrientes y larvas entre Columbia Británica, Canadá, y Alaska, Estados Unidos. Es también factible que tales remolinos retentivos pudieran concentrar y transportar contaminantes inorgánicos hacia ecosistemas raros y delicados de montañas submarinas. Gráfica 3a. Formación del remolino Haida en los alrededores de las islas Queen Charlotte, marzo de Gráfica 3b. Movimiento del remolino Haida costa afuera de las islas Queen Charlotte con dirección suroeste, julio de Obsérvese el remolino similar hacia el norte. Productividad primaria La medición de la distribución sinóptica de la clorofila en los océanos es posible únicamente con sensores de color del océano por satélite. El sensor de amplio campo de visión para visualización del mar (SeaWiFs) y los satélites con espectrorradiómetro de imágenes de resolución moderada (MODIS) ofrecen cobertura de uno a dos días de todo el planeta, permitiendo el estudio de los patrones regionales y globales del color del océano. Los datos primarios generados por los sensores representan la concentración de clorofila en la superficie (en mg/m3). En combinación con los datos TSM obtenidos por los satélites con AVHRR, puede calcularse también la productividad primaria a partir de modelos empíricos. La productividad neta primaria (PNP) puede calcularse a partir de tres parámetros: clorofila, radiación fotosintética disponible (PAR) y TSM. Se calculó la PNP en g C m -2 mes -1 (Behrenfeld y Falkowski, 1997). Los datos mensuales de clorofila para la región de 12 o N-72 o N y 180 o O-100 o O entre septiembre de 1997 y junio de 2002 se obtuvieron del Centro de Archivo Activo Distribuido (Distributed Active Archive Center) de la Administración Nacional Aeronáutica y del Espacio (NASA); 6 los datos sobre PAR, a partir de SeaWiFS; 7 y los datos mensuales de TSM, del Laboratorio de Propulsión de Jets (Jet Propulsion Laboratory) de la NASA. 8 Gráfica 3c. Movimiento del remolino Haida costa afuera de las islas Queen Charlotte con dirección suroeste, noviembre de < 7. Frouin, R., B. Franz y M. Wang. Algorithm to estimate PAR from SeaWiFS data, < seawifs_par_algorithm.pdf>. 8. < 9
20 Taller de identificación de áreas prioritarias de conservación/ Consensus Mapper Se descartaron los efectos atmosféricos y se calcularon las concentraciones de clorofila. Para calcular la producción primaria, el modelo toma en cuenta la clorofila que depende de la profundidad y el perfil de la luz, y calcula la producción primaria por unidad de clorofila de la TSM, utilizando una relación empírica. Con base en los resultados mensuales de PNP para cada ubicación, se estimó el número de ocurrencias (frecuencia) en un año cuando la PNP rebasó un número predeterminado (10 g C m -2 mes -1 ). El número se eligió de acuerdo con un examen visual de la diferencia entre las aguas oligotróficas y las productivas, pero fue en cierta medida arbitrario. Los resultados sirvieron como índice de la duración de la productividad ampliada en un sitio. Gráfica 4. Productividad primaria en la región B2B, septiembre de Destaca la alta productividad en las aguas costeras de Columbia Británica, California y Baja California. Cortesía de Chuanmin Hu y Frank Muller- Karger, Universidad del Sur de Florida. En abril de 2003, el MCBI y la CCA encabezaron un taller de tres días en la Universidad Simon Fraser, en Burnaby, Columbia Británica, Canadá, en el que expertos en cuestiones marinas de dependencias gubernamentales, organizaciones no gubernamentales, instituciones académicas y organizaciones regionales de Canadá, Estados Unidos y México se reunieron para identificar las APC de la región B2B. Estos expertos representaron los intereses de los usuarios de recursos, el sector científico, la gestión y la conservación. Para el trabajo de cartografía en el taller, los expertos recibieron apoyo técnico de un equipo de expertos en SIG del MCBI y de los departamentos de geografía de la Universidad Simon Fraser y la Universidad McGill. Durante el taller de identificación se planteó a los expertos la lógica de las APC en el ámbito subcontinental, de acuerdo con las metas de la iniciativa y las consultas de reuniones previas. Se pidió a los expertos que identificaran las áreas que cumplieran con el mayor número de criterios (es decir, aquellas cuya conservación significara mayores ventajas). Se informó a los expertos sobre los antecedentes de la iniciativa B2B, las metas del taller, las definiciones de los principales términos y los criterios para la selección de áreas prioritarias de conservación. Los organizadores informaron también a los participantes que el producto final del taller permitiría orientar a los gobiernos de las tres naciones en sus esfuerzos conjuntos de conservación, además de ofrecer un marco de trabajo para los esfuerzos y programas de conservación regionales. Los organizadores del taller presentaron los datos y análisis recopilados, y expertos en lo individual hicieron presentaciones sobre diversas especies y temas de preocupación, por ejemplo: historia natural de las montañas submarinas, complejidad bentónica, regiones frontales de la temperatura de la superficie marina, puntos críticos especiales, pesca y amenazas derivadas de actividades humanas, así como actividades de conservación en curso en los tres países.

References: resolución 
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