Source: http://www.europarl.europa.eu/doceo/document/A-8-2016-0263_ES.html
Timestamp: 2020-01-26 10:24:54+00:00

Document:
360k 70k
sobre el futuro de las relaciones ACP-UE después de 2020
Ponente: Norbert Neuser
– Vista la Comunicación de la Comisión, de 8 de octubre de 2003, relativa a la plena integración de la cooperación con los países ACP en el presupuesto de la UE (COM(2003)0590)(3),
– Visto el Documento de consulta conjunto de la Comisión Europea y de la Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, de 6 de octubre de 2015, titulado «Hacia una nueva asociación entre la Unión Europea y los países de África, el Caribe y el Pacífico después de 2020» (JOIN(2015)0033)(4),
– Vistas sus anteriores resoluciones sobre las relaciones ACP-UE, en particular la Resolución, de 11 de febrero de 2015, sobre los trabajos de la Asamblea Parlamentaria Paritaria ACP-UE(5), la Resolución, de 13 de junio de 2013, sobre la segunda modificación del Acuerdo de Cotonú de 23 de junio de 2000(6), la Resolución, de 5 de febrero de 2009, sobre el impacto de los Acuerdos de Asociación Económica (AAE) sobre el desarrollo(7), y la Resolución, de 1 de abril de 2004, sobre la integración del Fondo Europeo de Desarrollo (FED) en el presupuesto de la Unión Europea(8),
– Vistas las anteriores resoluciones de la Asamblea Parlamentaria Paritaria ACP-UE y, en particular, la Resolución, de 9 de diciembre de 2015 sobre cuarenta años de asociación: evaluación de los resultados para el comercio y el desarrollo en los países ACP y perspectivas de unas relaciones duraderas entre los países ACP y la Unión Europea(9),
– Vista la Declaración conjunta de 9 de diciembre de 2015 de los copresidentes de la Asamblea Parlamentaria Paritaria ACP-UE sobre el futuro de las relaciones ACP-UE(10),
– Vista la estrategia global de la UE para la política exterior y de seguridad que se presentará al Consejo Europeo en su reunión de los días 28 y 29 de junio de 2016,
– Vista la Comunicación conjunta al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones, de 21 de marzo de 2012, titulada «Hacia una asociación renovada para el desarrollo UE-Pacífico»,
– Vista la Comunicación conjunta, de 26 de junio de 2012, titulada «Estrategia conjunta de asociación UE-Caribe» (JOIN(2012)0018),
– Vista la Estrategia conjunta África-UE, adoptada por los jefes de Estado y de Gobierno de África y la Unión Europea en la Cumbre de Lisboa, el 9 de diciembre de 2007(11),
– Vista su Resolución, de 6 de octubre de 2015, sobre el papel de las autoridades locales de los países en desarrollo en la cooperación para el desarrollo(12),
– Vista la Declaración conjunta ACP-UE, de 12 de junio de 2014, sobre el programa para después de 2015(13),
– Vista la Declaración de Sipopo de la séptima Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno ACP, celebrada los días de 13 y 14 de diciembre de 2012, sobre el futuro del Grupo ACP en un mundo cambiante: retos y oportunidades(14),
– Vistas la Tercera Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo, celebrada los días 13 a 16 de julio de 2015, y la Agenda de Acción de Addis Abeba, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 27 de julio de 2015(15),
– Vistos la Cumbre de las Naciones Unidas sobre el desarrollo sostenible y el documento final aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 25 de septiembre de 2015 titulado «Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible»(16),
http://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/PDF/?uri=CELEX:52003DC0590&qid=1465915739533&from=ES.
http://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/?qid=1465915925587&uri=CELEX:52015JC0033
DO C 310 de 25.8.2016, p. 19.
DO C 65 de 19.2.2016, p. 257.
DO C 67E de 18.3.2010, p. 120.
DO C 103E de 29.4.2004, p. 833.
Textos Aprobados, P8_TA(2015)0336.
Resolución A/RES/69/313 de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Resolución A/RES/70/1 de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
OPINIÓN de la Comisión de Asuntos Exteriores (19.7.2016)
Ponente de opinión: Javier Couso Permuy
1. Destaca la necesidad de reconstruir la relación ACP-UE sobre nuevas bases como una asociación que promueva los intereses estratégicos y los valores compartidos de los diferentes socios, y que contribuya a reforzar la gobernanza mundial y un orden multilateral basado en reglas; subraya que la asociación debe tener como objetivos los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, la satisfacción de las necesidades básicas y el respeto de los derechos humanos, y promover tanto la previsibilidad como la apropiación de las estrategias en la cooperación para el desarrollo;
2. Manifiesta su convencimiento de que la revisión de la asociación ACP-UE debe tener en cuenta la importancia creciente de la regionalización, a fin de evitar la superposición de los marcos políticos de la Unión; resalta que es crucial que los países del grupo ACP, como grupo y como regiones, participen plenamente en este proceso de revisión; insiste a este respecto en el papel que deben desempeñar las organizaciones regionales, como la Unión Africana o las comunidades económicas regionales africanas; pide una mayor regionalización y una institucionalización diferenciada de la asociación con los países ACP, teniendo en cuenta la diversidad de las tres regiones socias —África, Caribe y Pacífico—;
3. Destaca la importancia de las relaciones con los países ACP, en particular por lo que respecta al vecino continente africano y a las relaciones especiales existentes con la Unión Africana, que pueden intensificarse aún más; propone que se identifiquen las estructuras y los mecanismos más eficientes en la cooperación futura, lo que podría suponer una fusión de las estructuras y políticas existentes del Acuerdo de Cotonú con las de la Estrategia conjunta África-UE, y que se establezca un marco apropiado para las relaciones con los países del Caribe y del Pacífico; cree que, antes de que se adopte decisión alguna sobre el futuro del marco institucional de las relaciones ACP-UE, debe hacerse un análisis profundo de los logros y fracasos pasados del marco actual;
4. Considera que, si bien los cimientos de la asociación ACP deben seguir siendo alianzas políticas sólidas basadas en intereses comunes y valores compartidos, debe reforzarse la cooperación en asuntos mundiales y deben crearse los mecanismos adecuados para abordar mejor y más eficazmente los desafíos mundiales de hoy en día, como el cambio climático y la seguridad del suministro de agua, energía y alimentos, los flujos migratorios, el terrorismo, el extremismo, la delincuencia internacional, la biodiversidad y los asuntos sanitarios y financieros;
5. Recuerda el imperativo de coherencia entre las políticas exteriores de la Unión y entre los objetivos de las políticas interiores y exteriores, en especial en los ámbitos del comercio, la agricultura, el medio ambiente, la energía, la seguridad y la migración; añade que sigue siendo importante que los países del grupo ACP hagan plenamente suya la asociación y que la revisión de esta última debe posibilitar un nuevo impulso político, más allá de los ajustes técnicos o institucionales;
6. Subraya que la cooperación ACP-UE debe intensificarse en ámbitos de interés común, como la seguridad y la prevención de los conflictos, pero también en relación con la reducción del hambre y los efectos del cambio climático, los derechos humanos, el Estado de Derecho y la democracia; resalta, a este respecto, que ni la Unión ni los países ACP han explotado plenamente las posibilidades de diálogo político ofrecidas por los artículos 8 y 96 del Acuerdo de Cotonú; destaca el importante papel desempeñado por la Asamblea Parlamentaria Paritaria ACP-UE en este marco;
7. Recuerda que el respeto de los derechos humanos, la democracia y el Estado de Derecho, la buena gobernanza y otros elementos esenciales a los que se hace referencia en el artículo 9 del Acuerdo de Cotonú constituyen la base de la asociación ACP-UE; destaca la necesidad de que se respeten los derechos humanos y la importancia del artículo 9, apartado 2, del Acuerdo de Cotonú en vigor y de la cláusula democrática contenida en él y desarrollada más ampliamente en el artículo 96; recuerda la importancia de que se apliquen plenamente esas disposiciones siempre que sea necesario;
8. Destaca que los diferentes mecanismos del Acuerdo de Cotonú, como el diálogo político, el apoyo financiero, las medidas apropiadas y la suspensión de la cooperación para el desarrollo, deben intensificarse más para contribuir eficazmente a mejorar el respeto de los derechos humanos, la democracia, el Estado de Derecho y la buena gobernanza, especialmente la lucha contra la corrupción;
9. Insiste en la importancia de que la nueva asociación posterior a Cotonú sea provechosa para todos y se base en una lógica de crecimiento y desarrollo mutuos entre la Unión y África; considera que esta asociación debe favorecer la industrialización del continente africano y el desarrollo de la agricultura y alentar la inversión en políticas de innovación y en favor del desarrollo sostenible;
10. Hace hincapié en que la ayuda oficial al desarrollo (AOD), tal como se define en el «programa de Adís Abeba» sobre la financiación para el desarrollo y en los ODS de las Naciones Unidas, sigue siendo crucial para los países ACP, especialmente para los países menos adelantados (PMA); insiste en que esta cuestión se integre plenamente en las futuras relaciones ACP-UE posteriores a 2020; toma nota del compromiso de la Unión con la prestación de ayuda al desarrollo a los países ACP; lamenta que muchos Estados miembros de la Unión no hayan cumplido el objetivo de destinar un 0,7 % de la renta nacional bruta (RNB) a la AOD para 2015; pide a todos los socios que cumplan sus compromisos íntegramente;
11. Pide la inclusión de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible en la revisión del marco de la cooperación ACP-UE como un conjunto único y universal de objetivos de desarrollo aplicables para todos; considera que el Consejo conjunto ACP-UE debe formular recomendaciones concretas sobre la aplicación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en el marco de la cooperación ACP-UE;
12. Destaca la importancia para los países ACP del artículo 12 del Acuerdo de Cotonú vigente que les permite entablar un diálogo sobre aquellas políticas de la Unión que pudieran influir en su desarrollo;
13. Subraya la importancia de los acuerdos de asociación para que los Gobiernos de los países ACP mejoren el funcionamiento general de sus economías; opina que la nueva asociación tendrá que basarse en el desarrollo de las capacidades productivas de los países, con una lógica clara de desarrollo sostenible y sin explotación ilegal de los recursos naturales por parte de empresas extranjeras de capital estatal, llevar a cabo los procesos de integración regional más ventajosos beneficiándose de las estructuras propicias existentes, como la Unión Africana, complementar la agricultura tradicional con métodos eficientes de explotación agrícola, distribución y comercialización en beneficio de la población, y luchar contra el acaparamiento de tierras por agentes extranjeros y nacionales; recomienda que se tome en consideración la privatización de los recursos naturales nacionales y los servicios públicos; pide a la Unión, en este contexto, que promueva la consolidación de los derechos de tenencia de la tierra, incluidos un registro y titulación adecuados de la propiedad, en los países socios de que se trate, con el fin de evitar la explotación económica de los grupos más vulnerables;
14. Destaca el papel y el valor añadido de las relaciones económicas, en las que participan precisamente pymes y empresas familiares de ambas partes; pide políticas especiales para promover mayores intercambios;
15. Apoya la decisión de las Naciones Unidas de crear un instrumento jurídico a fin de que las empresas respeten los derechos humanos para acabar con la explotación laboral, la esclavitud moderna, el flujo ilícito de capitales y la financiación del terrorismo y de los conflictos armados; pide a la Unión y a los socios ACP que intensifiquen la cooperación para luchar contra el blanqueo de capitales y la evasión fiscal;
16. Destaca, en particular, la necesidad de contar con estrategias de desarrollo sostenible para luchar contra el cambio climático en los futuros acuerdos de cooperación, incluida una gestión racional del agua y unas prácticas agrícolas sostenibles, con el fin de aumentar la seguridad del suministro de alimentos y de agua para garantizar vidas sanas y erradicar el hambre y la pobreza; ve grandes oportunidades para una nueva cooperación en cuestiones de políticas en los ámbitos del clima y la energía, de conservación de la biodiversidad marina, incluidas medidas innovadoras para luchar contra la basura plástica en los mares, y de ayuda de urgencia conjunta en caso de catástrofe mediante la creación de «puntos de emergencia» eficientes;
17. Destaca que es necesario encontrar soluciones conjuntamente para tratar las causas profundas de la migración en algunos países ACP; considera que el trabajo en aras de un marco multilateral eficaz para gestionar los flujos migratorios mundiales debe ser una prioridad estratégica para la futura asociación ACP-UE;
18. Destaca que el futuro marco de asociación debe contemplar un enfoque integral en el ámbito de la paz y la seguridad y que, a este respecto, deben establecerse una planificación y coordinación suficientes para evitar las duplicidades existentes y potenciales entre el apoyo regional y nacional facilitado por los Estados miembros de la Unión y los países ACP;
19. Considera que las disposiciones sobre la paz y la seguridad deben reforzarse más y que la futura asociación debe prever una acción conjunta más eficaz sobre la prevención de conflictos, incluidas la alerta temprana y la mediación, así como la consolidación de la paz, y para hacer frente a los desafíos de seguridad transnacionales luchando contra las amenazas actuales a la seguridad transregional relacionadas con el terrorismo y el extremismo violento, todas las formas de tráfico, incluido el de seres humanos, de armas y de drogas, así como contra la piratería que afecta a la Unión y a los países ACP;
20. Subraya que un entorno estable en materia de seguridad es una condición indispensable para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible; apoya, a tal fin, la creación de un instrumento financiero consagrado a la seguridad y la paz en el marco de la futura asociación ACP-UE;
21. Pide que se refuerce la dimensión política de la asociación ACP-UE, en particular para hacer posibles acciones comunes y lograr una mayor repercusión en los foros internacionales; considera que la asociación ACP-UE debe intentar involucrarse más con otros socios a escala mundial (como la Unión Africana o las Naciones Unidas) y otras potencias internacionales en la medida de lo posible, así como trabajar por una coordinación y cooperación mejores, sin duplicar trabajo o misiones, con el fin de abordar los desafíos de las guerras, los conflictos internos, la inseguridad, la fragilidad y la transición;
22. Anima a los socios a que amplíen el marco de Estados e instituciones admisibles más allá del grupo de países ACP, siempre y cuando los países en cuestión cumplan los requisitos fijados; destaca la necesidad de revisar y dar un nuevo impulso a las estructuras de diálogo ACP-UE con el fin de garantizar una pluralidad de socios en los diálogos institucionales parlamentarios y políticos de alto nivel; pide a los países ACP que examinen las perspectivas de una relación más estructurada con Estados de Asia, América Latina, Oriente Próximo y América del Norte para intercambiar experiencias;
23. Destaca la importancia de la Asamblea Parlamentaria Paritaria ACP-UE para promover el diálogo político y desarrollar una asociación igualitaria entre los países ACP y los de la Unión.
OPINIÓN de la Comisión de Comercio Internacional (19.7.2016)
Ponente de opinión: Pedro Silva Pereira
1. Subraya que la actual cooperación ACP-UE no ha producido resultados óptimos para las partes del Acuerdo y pone de relieve, por tanto, que utilizar los mismos instrumentos en las relaciones con los países de África, el Caribe y el Pacífico (ACP) en el futuro solo tendrá efectos limitados en su desarrollo;
2. Pide un marco posterior a Cotonú eficaz adaptado a los desafíos globales nuevos y emergentes, basado en la apropiación y la responsabilidad de los países ACP, y subraya la importancia que revisten los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y los derechos humanos; destaca que debe definirse el marco posterior a Cotonú en estrecha colaboración con los países ACP, así como con la sociedad civil, de forma coordinada con las organizaciones regionales pertinentes y que este debe tomar como base el análisis y las lecciones aprendidas del Acuerdo de Cotonú y, al mismo tiempo, evitar la duplicación de esfuerzos y estructuras; solicita que el crecimiento y el desarrollo ocupen una posición central entre los objetivos del nuevo marco posterior a Cotonú; destaca que un acuerdo marco general revisado, que tiene carácter vinculante, junto con los Acuerdos de Asociación Económica (AAE) regionales y otros instrumentos comerciales, a saber, la iniciativa «Todo menos armas» y el Sistema de Preferencias Generalizadas (SPG/SPG+), debe respaldar el comercio justo y sostenible, la integración regional y, en última instancia, la creación de riqueza, el desarrollo sostenible y la reducción de la desigualdad y de la pobreza, y debe incluir, asimismo, un mecanismo que garantice el respeto de los derechos humanos;
3. Recuerda que los AAE son una herramienta clave en materia de desarrollo para ayudar a aliviar la pobreza a largo plazo; subraya, no obstante, que la liberalización del comercio debe ir acompañada de medidas eficaces y de ayuda al desarrollo en relación con la capacitación, la producción, la infraestructura, la capacidad exportadora y el desarrollo del sector privado local, especialmente en los países menos desarrollados, a fin de ayudarles a aprovechar las oportunidades que ofrece el comercio;
4. Apoya la creación de una zona de libre comercio continental (ZLCC) a fin de aumentar la integración económica de los cincuenta y cuatro Estados del continente africano; pide que la redefinición de la asociación UE-ACP sea compatible con la realización de esta ZLCC;
5. Señala que el comercio es uno de los tres pilares del Acuerdo de Cotonú y subraya que el proceso posterior a Cotonú debe ofrecer un marco que permita debatir sobre asuntos comerciales de interés común con todos los países ACP y las partes interesadas pertinentes; pide que el acuerdo posterior a Cotonú sea un acuerdo marco en el que se establezcan requisitos mínimos vinculantes en relación con los AAE, así como un control parlamentario conjunto y mecanismos de control de la sociedad civil estructurados; pide a la Comisión que garantice un seguimiento periódico de la aplicación de los AAE con vistas a su posible actualización; pide que se refuerce la cooperación comercial, que debe ser justa y equilibrada, promocionando al mismo tiempo reformas económicas sistémicas y teniendo en cuenta las particularidades y prioridades de los distintos países y regiones ACP; defiende estas relaciones comerciales pero con un enfoque basado en valores y una mejor coherencia de las políticas en favor del desarrollo, tal como se propone en la Comunicación «Comercio para todos: Hacia una política de comercio e inversión más responsable»; pide que el marco posterior a Cotonú tenga en cuenta la dimensión de género en el comercio; considera que el crecimiento integrador, la creación de empleo digno, la gobernanza económica, la integración regional, la promoción de la cooperación en materia de inversiones, el desarrollo del sector privado (en especial de las microempresas y empresas pequeñas), la diversificación económica, la promoción de las industrias nacientes, el desarrollo agrícola sostenible y la gestión sostenible de los recursos naturales deben ocupar un lugar central en una futura asociación económica;
6. Destaca que tanto los acuerdos comerciales, entre ellos los AAE, como la inversión revisten una gran importancia para el desarrollo de las economías ACP y para disminuir el desempleo y la exclusión social; considera, en este sentido, que los futuros acuerdos a partir de 2020 deben establecer disposiciones adecuadas para apoyar los procesos de inversión;
7. Subraya que el marco posterior a Cotonú debe promover el desarrollo sostenible, los derechos humanos, las normas laborales básicas y la buena gobernanza, además de hacer frente a la corrupción y a los flujos financieros ilícitos sobre la base de las normas internacionales; pide unas disposiciones sólidas y aplicables en materia de desarrollo sostenible y un marco adecuado en materia de responsabilidad social de las empresas; solicita, en particular, que la cláusula sobre los aspectos fundamentales en materia de derechos humanos se mantenga en el futuro acuerdo, en consonancia con los Principios Rectores sobre las Empresas y los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, de modo que las cláusulas de vinculación de los AAE, en especial las cláusulas de no ejecución, sigan funcionando después de 2020;
8. Considera que es muy importante que el marco posterior a Cotonú introduzca medidas de facilitación del comercio para ampliar el intercambio de productos industriales y agrícolas entre países africanos;
9. Señala la importancia de una Asamblea Parlamentaria Paritaria ACP-UE renovada y de su participación en todos los debates relativos al marco posterior a Cotonú y defiende un sólido control parlamentario del futuro marco; solicita una supervisión periódica de la cooperación ACP-UE orientada a los resultados, especialmente en materia de derechos humanos, comercio, desarrollo sostenible y comercio justo;
10. Subraya que la participación de la sociedad civil y de las partes interesadas, como los sindicatos, las empresas (incluidas las pymes) y las autoridades locales, es fundamental en el conjunto de la aplicación de los AAE y en el proceso posterior a Cotonú; pide a la Comisión que fomente la participación de la sociedad civil en las relaciones formales entre la Unión y los países ACP;
11. Recuerda los compromisos en materia de financiación del desarrollo de la Agenda de Acción de Addis Abeba y su importancia para la consecución de los ODS; destaca la necesidad de elaborar normas fiscales claras y transparentes con el fin de aumentar los ingresos nacionales; señala la importancia de reforzar las capacidades comerciales, ya que la industrialización y diversificación de las economías ACP sigue siendo limitada, y pide que se analicen exhaustivamente las necesidades de los países ACP en lo que respecta al desarrollo del comercio y la inversión; pide a la UE que garantice una financiación adecuada y efectiva del programa de ayuda para el comercio con el fin de fomentar la transferencia de tecnología y respaldar los esfuerzos de los países ACP destinados a poner en práctica el Acuerdo sobre Facilitación del Comercio de la OMC, integrarse progresivamente en la economía mundial y ascender en la cadena de valor mundial; observa que la ayuda financiera tiene que ir estrechamente vinculada a proyectos de cooperación concretos destinados a mejorar la infraestructura, así como los sistemas educativos y sociales en los países ACP;
12. Pide, asimismo, a la UE que aumente su respaldo para ayudar a que los países ricos en recursos apliquen los principios de la Iniciativa para la transparencia de las industrias extractivas relativos a una mayor transparencia y rendición de cuentas en los sectores del petróleo, el gas y la minería.
William (Conde de) Dartmouth, Laima Liucija Andrikienė, Maria Arena, Karoline Graswander-Hainz, Yannick Jadot, Ska Keller, Jude Kirton-Darling, Alexander Graf Lambsdorff, Bernd Lange, Emmanuel Maurel, Anne-Marie Mineur, Sorin Moisă, Godelieve Quisthoudt-Rowohl, Inmaculada Rodríguez-Piñero Fernández, Marietje Schaake, Helmut Scholz, Joachim Schuster, Joachim Starbatty, Iuliu Winkler, Jan Zahradil
OPINIÓN de la Comisión de Presupuestos (14.7.2016)
1. Se muestra convencido de que la expiración simultánea del Acuerdo de Cotonú y del marco financiero plurianual (MFP) de la Unión representa una oportunidad para por fin decidir la inclusión del Fondo Europeo de Desarrollo (FED), el mayor instrumento geográfico de la política de cooperación para el desarrollo, en el presupuesto, a condición de que se cuente con garantías claras de delimitación en lo que respecta a la cooperación ACP-UE y que se mantenga el nivel de financiación; considera que la actual configuración del FED es anómala, lo que ha derivado en distintas deficiencias; destaca que esta inclusión en el presupuesto impulsará la legitimidad, la eficacia y la previsibilidad de la ayuda al desarrollo, garantizando al mismo tiempo una mayor coherencia y visibilidad de las políticas, siempre que esta financiación del FED se añada al actual presupuesto de la Unión; reitera que a través de la inclusión del FED en el presupuesto se podrá simplificar y armonizar el marco de ayuda al desarrollo; recuerda que, aunque se incluya en el presupuesto, el FED debe incluir índices de referencia acordes con la cooperación de la Unión, como los que ya hay para abordar el desarrollo humano y el cambio climático;
2. Señala que el presupuesto de la Unión ya prevé instrumentos dirigidos a socios concretos y que la inclusión del FED en el presupuesto puede planificarse de manera que refleje e impulse la relación privilegiada entre la Unión y los países ACP con el propósito de fomentar el desarrollo sostenible; pide a la Comisión que, antes de plantear las propuestas necesarias para el próximo MFP, presente una hoja de ruta en la que se aborden las cuestiones mencionadas;
3. Recuerda que la lucha contra la pobreza es un objetivo global de la Unión en el marco de la cooperación al desarrollo y una manera esencial de abordar las causas profundas de la migración y desplazamientos forzosos de población; advierte de que, en lo que respecta al Fondo Fiduciario de la Unión para África, no conviene desviar créditos de sus fines previstos ni incumplir los objetivos de los fundamentos jurídicos; recomienda que se actúe de modo que continúe la ejecución de las medidas tendentes a aumentar el grado de autonomía y emancipación de las comunidades para que estas puedan representar mejor sus propios intereses de forma responsable y sostenible; recuerda, asimismo, el papel positivo del Fondo de Apoyo a la Paz para África como instrumento fundamental para la estabilización y espera que, en el marco de la inclusión del FED en el presupuesto, se halle una solución que garantice la continuación de dicho Fondo respetando plenamente las disposiciones del Tratado;
4. Toma nota de la Comunicación de la Comisión, de 7 de junio de 2016, sobre la creación de un nuevo Marco de Asociación con terceros países en el contexto de la Agenda Europea de Migración; constata que la contribución del presupuesto de la Unión y del FED al paquete de 8 000 millones de euros se compone exclusivamente de ayudas que ya estaban previstas; pide que no se vea comprometida la ayuda al desarrollo para los beneficiarios y que se financien con nuevos créditos las iniciativas relacionadas con la migración;
5. Apoya que se combinen las subvenciones con instrumentos financieros, se agilice la financiación y se vele por la sostenibilidad de los proyectos, a fin de obtener el mayor rendimiento posible de la ayuda al desarrollo y subsanar los fallos del mercado y el déficit de inversiones; hace hincapié en que la financiación innovadora no debe sustituir ni a las subvenciones, ni a la responsabilidad de los países desarrollados con respecto a la ayuda oficial al desarrollo (AOD), ni a la responsabilidad de los países en desarrollo de prestar servicios públicos básicos; toma nota de la intención de poner en marcha un plan de inversiones en África y el Mediterráneo basado en el modelo del Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas; pide que se vele por que la adicionalidad de dicho plan sea clara con respecto a los actuales instrumentos financieros y plataformas de financiación combinada, nuevos créditos inclusive, y que el Parlamento participe plenamente en su elaboración.

References: Resolución 

Resolución 
 artículo 9
 artículo 9
 artículo 96
 artículo 12