Source: http://www.almamater.cu/revista/y-mi-tesis-pa-cuando
Timestamp: 2020-07-15 11:32:15+00:00

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¿Y mi tesis pa’ cuándo? | Alma Mater
Autor: Laura Serguera Lio y Andy Jorge Blanco
Fotos: Ilustración de Pinterest.com
Sin otras noticias desde la conferencia de prensa ofrecida por el Ministerio de Educación Superior (MES) el pasado seis de mayo, en la que se ratificó lo estipulado por la Resolución 49/20 del MES, todo parecía indicar que lo ahí expuesto seguía rigiendo el accionar de las almae matres en todo el país.
Así, quedaba previsto que los ejercicios previos a graduarse se realizarían en cada sede universitaria, “en un periodo de hasta 60 días naturales, a partir del día que reinicien las actividades”, durante la etapa de recuperación prevista para concluir el curso 2019–2020
Era imposible entonces aventurar la fecha en que comenzaría el calendario académico, pues dependía de la evolución de la COVID-19 en la Isla; sin embargo, la vice ministra primera del MES, Martha del Carmen Mesa Valenciano, descartó la posibilidad de un regreso prematuro para los estudiantes que debían graduarse este verano, por condiciones logísticas y organizativas.
Mas, la situación epidemiológica en el país empezó a remitir antes de lo previsto y, a pesar de que en un buen tiempo no se podrá hablar de superación del nuevo coronavirus, la mayoría de las provincias de Cuba llevan más de 15 días sin reportar contagios. Este escenario, sumado a la amenaza de un rebrote de SARS-COV2 para noviembre, convierten en una decisión sensata adelantar los ejercicios finales.Muchos han asumido, aunque no hay postura oficial al respecto, que hasta septiembre no comenzará el curso de pregrado y, como solo en el caso de los alumnos extranjeros se contemplaba una culminación de estudios más temprana, la mayoría contaba con que las defensas y graduaciones tuvieran lugar en torno a octubre.
No tan sensato resulta, sin embargo, el mutismo institucional. A un mes de conocidas esas disposiciones, medios locales y nacionales de prensa han difundido informaciones que contradicen lo antes anunciado. Si bien no ocurre en todos los centros de altos estudios del país, varias universidades ya se encuentran inmersas en la recepción de trabajos de diploma de alumnos de último año y tienen planificadas las defensas, con condiciones especiales, para la primera quincena de julio. Ante la necesidad de una directriz nacional que actualice lo estipulado en este asunto por la Resolución 49/20, Alma Mater ha recibido disímiles reclamos de información por parte de estudiantes en años terminales que se preguntan cómo será en su caso.
Eliodannys Rodríguez Ulloa no presentará su tesis en el campus central de la Universidad de Guantánamo (UG), como hubiese querido. Tampoco tendrá los invitados que previó.
Como estudiante de 6to año de Contabilidad y Finanzas en la modalidad de curso a distancia, Eliodannys defenderá el próximo 10 de julio su Diagnóstico económico-financiero en la UEB Industria Alimentaria de Maisí, a manera de ejercicio de culminación de estudios.
“Mi carrera es la última que expone en la sede universitaria en Maisí. Acorde a las circunstancias, cada municipio va a graduar a sus estudiantes porque no nos podemos trasladar en la provincia”, destaca el joven y agrega que aún no tiene conocimientos sobre el acto de graduación.
De acuerdo con declaraciones ofrecidas a la Agencia Cubana de Noticias por la jefa del Departamento de Comunicación de la UG, Margarita Viel, hasta el 15 de junio se recepcionarán las investigaciones de los alumnos de último año que se alistan para titularse y, durante el resto del mes, los tribunales revisarán los trabajos, cuyas defensas deberán ocurrir antes del 15 de julio.
Excepcionalmente, este acontecimiento tendrá lugar en los territorios de origen de los alumnos, tanto en las aulas universitarias municipales, como en las entidades laborales donde desarrollaron su investigación y otros recintos, en línea con las medidas que impone la epidemia. También se prevé que los diplomas de graduados se otorguen en cada región, en actos de composición reducida.
Casi en el otro extremo del país, la Universidad de Ciencias Pedagógicas “Enrique José Varona”, en La Habana, se alista de modo similar. Según los lugares de residencia de los estudiantes en grados terminales, les asignaron locaciones en varios municipios, donde deberán defender en presencia de los tres miembros del tribunal, el tutor y el oponente, así como un único acompañante.
Nahyr Nacer Rodríguez trabajaba en un proyecto de diez clases metodológicas para promover la lectura en estudiantes de 8vo grado. Debido a la interrupción de la docencia solo pudo aplicar la mitad de los encuentros, pero serán esos los resultados que entregará entre el 15 y el 20 de junio de forma digital. En su caso, expondrá el 15 de julio en un preuniversitario cercano a donde vive, con aulas suficientemente espaciosas para respetar el distanciamiento social.
“Lo que teníamos pendiente era un objetivo que se hizo a distancia y la asignatura de culminación de estudios, que cada quien la realizó con sus tutores”, explica la futura licenciada en Educación Español y Literatura, quien afirma que, aunque la situación ha implicado un esfuerzo mayor, la sorpresa fue poca, pues desde finales de mayo se comentaba la posibilidad de que la defensa estuviese próxima. Nahyr ya está lista para exponer.
Pero la joven no es un caso único. Como ella otros estudiantes presentarán sus proyectos con modificaciones, debido a que las circunstancias excepcionales no les permitieron desarrollar, en toda su magnitud, las investigaciones que tenían previstas.
La vice primera ministra del MES refirió en el mencionado encuentro con la prensa que, sin perder el rigor científico, se buscan todas las posibilidades de flexibilidad y reajustes para la realización de los ejercicios de culminación, incluyendo el diseño de otros tipos de evaluación, como “ejercicios profesionales, proyectos u otros, en correspondencia con los objetivos de la carrera en cuestión y las características del contexto”.
A tono con esa orientación, el pasado 19 de mayo, el rector de la Universidad Tecnológica de La Habana “José Antonio Echeverría” (Cujae), Modesto Ricardo Gómez Crespo, firmó la Resolución Rectoral 051/2020, la cual agrupa regulaciones para los ejercicios de culminación de estudios en el curso 2019–2020.
El documento contempla cinco variantes: trabajo de diploma, defensa de trabajos de investigación teórica, propuesta de artículos científicos, ejercicios profesionales, y diseño de proyectos que sirvan de solución (parcial o total) a problemas reales de la economía, las empresas o la universidad.
Juan Cabezola Ruiz, director de Comunicación Institucional de la Cujae, puntualizó a ACN que más allá del tipo de ejercicio, el estudiante presentará su informe ante un tribunal nombrado por el decano e integrado por tres profesores, y se confeccionará un acta que tendrá la firma de todos los involucrados, junto con las conclusiones y la calificación otorgada, que será inapelable.
Si bien Cabezola Ruiz recalcó que los decanos de las facultades debían publicar y transmitir a todos los estudiantes del último año, antes del 5 de junio, la modalidad correspondiente en dependencia del avance alcanzado, no en todas las carreras cuentan ya con esa información.
En la Facultad de Ingeniería Civil tienen conocimiento de las tres opciones disponibles en su caso desde el pasado 18 de mayo, así lo asegura Gerardo Pérez Martínez, próximo a graduarse de esa especialidad. No ha corrido con la misma suerte Julio César Damas Sánchez, estudiante de 5to año de Ingeniería en Automática y Biomédica, quien sigue pendiente de noticias.
Captura de un estado en WhatsApp de un estudiante univeristario
En entrevista realizada el día 9 de junio por esta revista afirma que “no es oficial, pero se comenta que a partir del 10 de junio dirán todo”. Mientras, sigue trabajando en su investigación de acuerdo con las orientaciones recibidas, pues de momento no le han hablado de ningún cambio, aunque los tutores recopilaron los estados de la tesis.
Julio César se ha mantenido apegado al cronograma pactado con su tutor, mas adelanta que antes de mediados de agosto le sería imposible tener la tesis lista, pues las condiciones de aislamiento social, la falta de internet y las dificultades para consultar los problemas prácticos, le impiden progresar como quisiera.
“En mi perfil tenemos que demostrarlo todo con hechos prácticos. Aunque tenga los materiales en casa la puesta en marcha y prueba de la máquina se hacen en la fábrica, si no, sería muy teórico”, sostiene. Está seguro de que, “sea cual sea la fecha de reinicio”, contarán con tres meses para terminar las asignaturas de arrastre, revisar y exponer la tesis y graduarse.
Otra realidad se vive en la Isla de la Juventud, donde Alejandro Anderson García, vicepresidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) de la Universidad “Jesús Montané Oropesa”, relata que entre el alumnado la decisión de adelantar los ejercicios de culminación de estudios “fue de agrado general, todos se sintieron beneficiados”. La mayoría de los jóvenes se encuentra en condiciones de presentarse, debido a que los talleres desarrollados desde el inicio del curso permitieron que los trabajos tengan al menos dos capítulos concluidos, con lo cual resultan válidos para examinarse.
Sobre este particular, la Dra. María Regla Facenda Suárez, rectora de la institución, detalló en un programa del telecentro local Islavisión que, si bien no es posible reiniciar la enseñanza de pregrado, se decidió comenzar ya con este proceso, entre otras razones, para darles a los estudiantes la posibilidad de vincularse a las labores que la economía necesita.
“La universidad propone realizar los ejercicios de culminación de estudios entre la segunda quincena del mes de junio y la primera de julio, para todos los estudiantes del curso diurno y por encuentros que no tengan asignaturas pendientes y estén listos para realizar la modalidad que les corresponda: trabajos de diploma, ejercicios profesionales o exámenes estatales”, precisó el vice rector primero de la “Jesús Montané Oropesa”, Noel Meléndez Loza, en el mismo espacio televisivo, donde aclaró, dadas las circunstancias especiales, se tomarán medidas como la prohibición de celebraciones.
Por su parte, Faceda Suárez puntualizó que esta etapa constituye un adelanto, pero no anula el períodode recuperación, pues quedarán estudiantes pendientes para esos primeros noventa días, así como otros objetivos del plan de recuperación trazado. Igualmente, explicó que “la graduación, pautada (inicialmente) para el 12 de julio, aún está por definir”.
¿Premio para los Premios?
Como otras en el país, la Universidad de Oriente (UO) se ha vinculado al enfrentamiento nacional contra la COVID-19. La institución tiene una de sus residencias como centro de aislamiento y, desde inicios de este mes y hasta finales de julio, ha organizado a estudiantes y profesores para apoyar en la producción de alimentos en un organopónico santiaguero, donde trabajan de lunes a sábado. Estas condiciones atípicas hacen que aún no se defina una fecha para el cierre de años terminales de carrera.
“Hubo un momento en el que se valoró la opción de ir adelantando los ejercicios de culminación de estudios, pero todavía no tenemos una decisión definitiva porque pasa por atenerse a las decisiones del país y el Consejo de Defensa Provincial. Se alista todo para, cuando se pueda comenzar, desarrollar el proceso con la mayor calidad y que sea lo más feliz posible, después de lo traumático que ha sido para la mayoría”, destaca Enrique Estrada- Pato, profesor de Matemática y secretario del Comité de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) de la UO.
Sin embargo, la UO destaca por haber sido una de las primeras instituciones de la Educación Superior que optaron por exonerar a sus alumnos destacados de los ejercicios de culminación de estudios, a tono con la Resolución 49/20 que, en su artículo octavo, señala que los Consejos de Dirección de las universidades tienen facultad para tomar esa decisión.
La rectora de esa alma máter, Dra. C. Diana Sedal, anunció el 14 de mayo que estaban creadas las condiciones para vencer los ejercicios de continuidad y conclusión de estudios en las 62 carreras y sus modalidades de cursos diurnos, por encuentros, a distancia y de ciclo corto.
“Según la resolución del MES, la Universidad de Oriente aprobó eximir de los ejercicios de culminación de estudios –por única vez y de manera excepcional– a los estudiantes Títulos de Oro y Premio al Mérito Científico y, además, extender esta posibilidad a otros 45 alumnos que son vanguardias integrales de carrera”, detalla Estrada-Pato y agrega que se trata de una oportunidad, pues el estudiante puede efectuar su acto de defensa si así lo desea.
“El resto va a realizar sus ejercicios de una manera diferente, pero ajustado a las condiciones. En ese sentido, se estableció que los estudiantes con trabajos de diploma entregarán su investigación con una extensión máxima de 60 cuartillas que será revisada por un tribunal, el cual decide si es necesaria o no la defensa. A priori, no se establece la defensa como una obligatoriedad”, añade.
La UO no fue la única en implementar la medida de eximir a sus Título de Oro, Premio al Mérito Científico y vanguardias. También supimos que las universidades de Guantánamo, Holguín, Camagüey e Isla de la Juventud decidieron premiar así el esfuerzo de sus estudiantes con mejores resultados académicos e investigativos.
A su vez, la Cujae ha considerado esta posibilidad como una oportunidad y no un derecho, con lo cual queda en manos del rector la aprobación de los convalidados propuestos por los decanos, aseveró Danhiz Díaz Pereira, secretario del Comité de la UJC de ese instituto.
Esta medida ha sido objeto de debates entre alumnos de años terminales de carreras en diferentes universidades del país, pues no en todas se ha procedido igual. En ese sentido, la rectora de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas (UCLV), Dra. C. Osana Molerio Pérez, señaló que privar a un estudiante de alto rendimiento académico y científico de este ejercicio, “más que una oportunidad, sería quitarle una potencialidad”.
En declaraciones al periódico Vanguardia, Molerio Pérez destacó: “Eso no quita que un estudiante con un excelente aprovechamiento docente, que haya presentado alguna situación con las exigencias tecnológicas de su investigación, se tome en cuenta. Pero serán excepciones y no tendencia en nuestro centro”.
Giovany Peñate Cruz, en 5to año de Periodismo en la UCLV, señala que se han puesto sobre la mesa otras facilidades: “Por ejemplo, quienes constituyen fuerza de trabajo calificada de la universidad y, además, viven en Santa Clara, si ya están listos podrán defender sus tesis antes del reinicio del curso; esta decisión forma parte de una estrategia institucional para fortalecer la fuerza de trabajo de la casa de altos estudios durante la primera etapa”.
Javiel Fernández Pérez también culmina la carrera de Periodismo en la UCLV y asegura que “eximir un ejercicio de culminación de estudios es un reconocimiento indudable a la trayectoria de cualquier alumno, y si me dan la posibilidad la tomo, pero no es algo que me desvela. He disfrutado mucho mi investigación. Me ha hecho crecer”.
Por su parte, Dayana Darias Valdés, compañera de aula de ambos, considera que las medidas de la institución villaclareña apelan a la confianza en el estudiantado y en los departamentos, aunque defiende que cuando un Título de Oro o Premio al Mérito Científico “tiene conocimiento de que en otros centros de estudio del país se van a eximir a los estudiantes que cumplan estos requisitos, puede cuestionarse ‘¿Bajo qué criterios se realizó esa selección? ¿Por qué mi universidad no y aquella sí?’”.
No es la única con esa preocupación. Karla Picart, quien estudia Periodismo en la Universidad de La Habana (UH) y estaba a punto de terminar su proyecto al momento en que se suspendieron las actividades docentes en el país, no ha podido “llegar a feliz término” con su tesis para la producción: un documental audiovisual.
Cuenta que entre los estudiantes de último año de la Facultad de Comunicación de la UH se comenta que en esa universidad no se eximirá a los alumnos, según lo planteado por la Resolución 49 del MES, si bien no ha habido ninguna información oficial hasta la fecha.
Karla opta por el Título de Oro en el alma mater capitalina y cree que “en el caso de las universidades con grandes matrículas y mayor riesgo epidemiológico por aglomeraciones, podría haber sido una ventaja eximir a estudiantes con una trayectoria científica destacada”.
–Si te dan la posibilidad de exonerarte de la defensa de la tesis, ¿la tomas?
–Sí, porque yo me quedo como profesora, por lo tanto, tendría tiempo para terminar la investigación. Además, creo que la facultad me iba a necesitar rápido para los dos cursos a los que hay que enfrentarse cuando todo se restablezca.
–¿Crees que debería ser una decisión a nivel país y no de cada universidad por separado?
–Sí, para evitar desorden, comparaciones, estigmas innecesarios.
En esa misma universidad, una tesista de 5to año, Título de Oro, de la Facultad de Psicología, quien prefirió mantener el anonimato, reivindicó la posibilidad frente al presunto facilismo que se le atribuye a la medida.
“Creo que, en un contexto de mucha incertidumbre y ansiedad, esta decisión lo que hace es alimentar la motivación del estudiante en función de su desempeño. Vamos a invitarlos a que, producto de la crisis, presenten esas tesis como maestrías, sería darles un impulso al siguiente nivel. Por tanto, no es justo que se entienda como un facilismo, son compañeros que se lo han ganado durante sus años en la carrera. Exonerar a un estudiante por su destacada trayectoria no es un divorcio de la tarea científica ni un regalo”.
La presidenta de la FEU de la universidad más antigua de Cuba, Mónica Mestre, manifestó que el tema aún no ha sido discutido, al menos en los espacios donde la organización estudiantil ha estado presente, debido a que la UH se encuentra enfocada en los centros de aislamientos instalados en sus residencias, así como en otros temas relativos a la epidemia, pues la capital es el epicentro de la enfermedad en el país y los esfuerzos se han encaminado a apoyar en todos los frentes posibles para frenar el avance de la COVID-19.
Mientras algunos se han resignado a exponer sus tesis, aun cuando sus promedios e investigaciones los colocan entre los mejores de su promoción, y otros todavía tienen esperanza de que les den la buena noticia de que no les tocará, ya están los que celebran. Es el caso de Rebeca Beatriz Dávila Galiana, estudiante de Ingeniería en Telecomunicaciones y Electrónica en la UO, quien afirma que dejó de preocuparse por la tensión de “cuándo empezarán las clases” o “cuáles serán los resultados”.
“Lo veo como un reconocimiento en tiempos de pandemia, pues nos hemos esforzado no solo ahora, sino en cinco años de carrera y los profesores en este punto saben las cualidades de los estudiantes. No fue fácil llegar a ser Título de Oro. En estas circunstancias tengo compañeros que debieron realizar trabajos referativos porque no pudieron avanzar en la investigación. De todas formas, en mi facultad nos orientaron que los eximidos entregásemos nuestros resultados, pues responden casi siempre a proyectos de la universidad y del país. No lo veo como un fin de la investigación, muchos nos quedaremos en la universidad, así que la investigación está asegurada”.
A pesar de que algunos procedimientos han quedado a discreción de cada universidad, la mayoría de las que han comenzado el proceso de culminación de estudios lo realizan bajo las mismas pautas. Las que podrían parecer medidas aisladas se confirman como procesos organizados, que trascienden las dinámicas internas, al coincidir en fechas y estrategias.
Son pocas las certezas y muchas las dudas: ¿Cuándo se decidió adelantar esta fase? ¿Ocurrirá en todas las universidades provinciales o solo en una parte? ¿Alguna universidad con matrícula interprovincial comenzará ya el proceso de conclusión de estudios? ¿Tendrán autonomía las universidades para decidir el mejor momento y forma de desarrollar este proceso? ¿Podrá ocurrir de diferentes maneras en varios centros? ¿Qué pasará con los estudiantes que dependían de los 60 días prometidos para la culminación de sus investigaciones? ¿Se aceptará que unos Títulos de Oro y Premios al Mérito Científico sean exonerados de sus trabajos de titulación y otros no?
Como ha sido usual en este período para buena parte de los estudiantes universitarios del país, disímiles interrogantes continúan sin respuestas acaso más por problemas comunicativos que de organización.
El estrés de desarrollar un ejercicio de titulación, sumado a la preocupación por la pandemia y la tensión añadida del aislamiento, que en muchos casos se ha traducido en retraso para las investigaciones, ha generado que no pocos se encuentren en estado de sumo malestar.
Los cambios estratégicos pueden estar justificados, pero no es un trámite prorrogable informar debidamente a los sujetos principales de las decisiones. Cuando un estudiante es víctima de una incertidumbre que ni su tutor, ni la dirección de su facultad o universidad, ni su ministerio le despejan, algo falla. Estamos ante otra asignatura pendiente que no debería esperar a septiembre para ser vencida.

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