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Timestamp: 2018-06-25 15:16:09+00:00

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Instalaciones de Almacenamiento y Distribución » Cámara de Empresas Argentinas de Gas Licuado | CEGLA
Capacitación » Instalaciones de Almacenamiento y Distribución
Ing. Ricardo Zubieta
y Medio Ambiente (CEGLA)
Gerente de HSEQ (Totalgaz)
1- Introducción a la Seguridad en las Instalaciones
2 - Las Auditorías de Seguridad
3 - Sanciones ante el incumplimiento de la Resolución
4 - Área para el almacenamiento de envases
5 - Cerramientos
6 –Puesta a tierra
7- Protección contra Incendio
8 – Rol de Incendio
9 – Carteles, Señales y Colores de Seguridad
10 – Almacenamiento de Envases
11 – Prohibiciones Generales
12 – Vehículos para Transporte de Envases
13 - Vigilancia
Cuando se nos pide a quienes nos dedicamos a la Seguridad que evaluemos los riesgos inherentes a una actividad, recurrimos, en primera instancia, a las normas específicas, a las genéricas -Higiene y Seguridad, Laboral, Medio Ambiente, etc.-, y con estas herramientas elaboramos nuestro pensamiento.
Obviamente, el paso siguiente es convencer a los actores de esa actividad para que se encuadren en lo antes detallado, y elaborar un plan para que sus empleados adquieran los hábitos y capacidades que esas normas determinan y sus instalaciones también se adecuen.
Este proceso se repite permanentemente, y si miramos a nuestro alrededor podemos darnos cuenta, y ya en particular en la actividad del GLP, que no siempre ha tenido el éxito esperado y, en general, se justifican los incumplimientos por el nivel de las inversiones, la falta de crédito, la falta de tiempo, la falta de controles, las necesidades de “doña Rosa”, y así podemos escuchar un sin número de excusas.
Pero en nuestra actividad hay que tener muy presente un enorme detalle: “Manipulamos una sustancia peligrosa” y en este contexto las excusas no valen, ya que además de los riesgos internos, ponemos en peligro a numerosos terceros.
No puede decirse, en este momento, que la Seguridad sea una “inversión” (posiblemente lo sea a nivel filosófico), ya que exige mantener un nivel continuo de gastos en el personal y en todos sus niveles, en las instalaciones y, fundamentalmente, en los vehículos.
Es por ello, que creo interesante hacer breves comentarios al texto de algunos puntos salientes de la Resolución 709/2004, norma que regula el almacenamiento en depósitos de GLP.
La Resolución 709/2004, (Norma para la instalación, funcionamiento, e inspección de depósitos de microgarrafas, garrafas y cilindros para contener gas licuado de petróleo (GLP) de hasta 45 Kg. de capacidad), moderniza la norma para depósitos que existía hasta ese momento y que había sido dictada por la ex Gas de Estado.
Esta Resolución deja explícitamente expuesto en sus considerandos que constituye un conjunto de condiciones mínimas de seguridad, sin perjuicio de las facultades de los municipios y provincias de dictar sus propias normativas locales en materia de seguridad, higiene, zonificación y uso de suelos.
Respecto a la antigua norma de depósitos, se mantienen muchos de los conceptos técnicos, y además, ha habido algunos cambios importantes, en particular en lo referente a la parte documental y de registro.
El cumplimiento de la Resolución 709/2004 es, a mi juicio, una línea divisoria que marcará la diferencia entre un mercado con actores profesionalizados (los que generen planes de acción que los lleven al 100% de cumplimiento soportados por estrategias comerciales y una actividad progresista) y con actores marginales que ni siquiera deseen invertir un mínimo de sus ganancias en mejoras de seguridad.
Tomando lo estipulado en la Resolución 136/2003 por la cual se creó el “Registro Nacional de la Industria de Gas Licuado de Petróleo (GLP)” (luego reemplazada por la Resolución 800, la cual, hoy en día se encuentra en revisión) se han determinado los procesos de certificación, es decir, que se debe contar con auditorías de seguridad que auditen el establecimiento con una periodicidad de dos años. Apareciendo el denominado “Certificado de Aptitud Técnica y de Seguridad”, como así también, la categorización de los depósitos en 6 niveles diferentes en base a su capacidad de almacenar producto.
3-Sanciones ante el incumplimiento de la Resolución
La realización de auditorías de seguridad es considerada como el eje esencial en el rol de garantía de las condiciones mínimas y, en este aspecto, la Resolución prevé sanciones ante el incumplimiento, tal como dicen las Condiciones Generales del Anexo I:
“1.3 Incumplimiento de Realización de Auditorías:
El incumplimiento de la obligación de realizar las auditorías en los tiempos y modos establecidos en las condiciones generales del presente anexo, como también la falta de ejecución de las reparaciones y medidas que en su caso determinen en función de la seguridad de las instalaciones afectadas, dará lugar a la extinción del reconocimiento del depósito por parte de la SECRETARIA DE ENERGIA, sin perjuicio de las penalidades que dicho incumplimiento pudiere generar.
1.3.1 El incumplimiento de lo establecido precedentemente dará lugar a comunicar lo actuado a las autoridades provinciales y/o municipales que correspondan en función de la jurisdicción, a fin de tomar las medidas pertinentes en concordancia con los informes presentados, informando asimismo de la situación a las Empresas Fraccionadoras y al resto de la cadena de comercialización, para evitar la provisión del producto y comunicando lo actuado a las Cámaras correspondientes”
“3.1 área para almacenamiento de envases. 3.1.1 Paredes y techo: En el caso de poseer paredes y techos, deberán ser de material no combustible. Se permitirá que estos locales dispongan de hasta TRES (3) lados cerrados. Cada lado cerrado deberá poseer en la parte superior e inferior una ventilación equivalente al CINCUENTA POR CIENTO (50%) del largo del lado y una altura no inferior a CERO COMA CINCUENTA METROS (0,50 m)”.
Comentario: Es indudable que, con esta definición, muchos depósitos a lo largo del país deberán cambiar su ubicación, ya que en aquellos casos en que no pueda cumplirse la norma, no hay muchas posibilidades técnicas de salvar el problema. Me refiero, en particular, a los galpones cerrados que abundan en muchas localidades de nuestro país. Siendo la Resolución una condición de mínima exigencia, ningún municipio podrá autorizar el funcionamiento de aquellos que no cumplan.
“4.1 Cerramientos . 4.1.2 En los depósitos existentes ubicados en zonas urbanas o densamente pobladas, los cercos de los depósitos se ajustaran a la condición S2 del Anexo VII - Decreto Nº 351/79. Es decir, cualquiera sea la ubicación del edificio, el predio deberá cercarse (salvo las aberturas exteriores de comunicación), con un muro de TRES METROS (3,00 m) de altura mínimo y CERO COMA TREINTA METROS (0,30 m) de espesor en albañilería de ladrillos macizos o CERO COMA CERO OCHO METROS (0,08 m) de espesor en hormigón”.
Comentario: El cerramiento perimetral de los depósitos no siempre se ha realizado teniendo en cuenta las alturas mínimas y espesores de pared requeridos, ya no sólo por la ex Gas del Estado sino por el Decreto 351/79 que es el que reglamenta la ley 19.587 (Seguridad e Higiene en el Trabajo). En general, los depósitos de zonas urbanas que posean cercos alambrados o con tabiques premoldeados deberán reemplazarlos por la mampostería especificada. Es indudable que, en muchos casos, los costos serán muy elevados.
Sin embargo, hay un punto interesante en este tema que se refiere a las viviendas o establecimientos vecinos donde haya paredes medianeras. En este caso, el depósito igualmente deberá construir el cerco, ya que el mismo es una protección hacia las zonas circundantes y el hecho de que el vecino haya construido una pared no es motivo suficiente para evitar la construcción de dicho muro.
“6. Puesta a tierra: [....] En plataformas con estructura metálica donde se depositen envases, se instalará una puesta a tierra cada DOSCIENTOS METROS CUADRADOS (200,00 m2) de superficie cubierta o fracción. Como mínimo se instalarán DOS (2) puesta a tierra.
[...] Todas las columnas de iluminación comprendidas dentro del área, delimitadas por las distancias de seguridad, deberán tener su puesta a tierra.
Para aquéllas que se encuentren fuera de esa área y su altura sobrepase en SIETE COMA CINCO metros (7,5 m), se adoptará igual criterio”.
Comentario: La colocación de las puestas a tierra es sólo la primera etapa de este tema. Lo que sigue es el mantenimiento y la verificación de la efectividad de las mismas, realizando, por medio de personal habilitado, las mediciones rutinarias.
Debe quedar registro de dichas mediciones, del profesional que las realizó y del equipo utilizado (que por supuesto debe contar con las certificaciones correspondientes). Si se hallaron anomalías, éstas deben aparecer en el informe y debe haber un plazo de solución de las mismas, registrándose cuando se hayan realizado.
“7. Protección contra incendio. Todo depósito deberá disponer de extintores manuales conforme a la carga de fuego existente, debiendo contar como mínimo con UNA (1) unidad de Polvo Químico Seco Triclase de DIEZ KILOGRAMOS (10,00 Kg) por cada CIEN METROS CUADRADOS (100,00 m2) de superficie del depósito. Como mínimo existirán DOS (2) unidades.
La máxima distancia a recorrer hasta el extintor será de QUINCE METROS (15,00 mts.).
Además, a partir de VEINTE TONELADAS (20,00 Tn) de producto se dispondrá como mínimo de UN (1) extintor rodante (carro) de Polvo Químico Seco (PQS) Triclase de SETENTA KILOGRAMOS (70,00 Kg)”.
Comentario: Las especificaciones dadas para los extintores en cuanto a la cantidad en relación con la superficie (que es proporcional a la cantidad de almacenaje) debe entenderse que es eficaz si el personal se encuentra perfectamente adiestrado en su uso. Es por ello que cada uno puede aumentar la cantidad cuanto desee, pero si no capacita a su personal, esto será totalmente inútil.
Es importante recordar que los incendios en un depósito no necesariamente pueden originarse en el GLP. Existe la posibilidad concreta de incendio en los vehículos, en las instalaciones administrativas o aún en vecinos donde la propagación es el mayor riesgo (en estos casos se precia la importancia del muro perimetral como defensa del propio depósito).
“7.2 Rol de incendio. La persona propietaria confeccionará un rol de incendio, estará impreso y colocado a la vista. El personal del depósito deberá saber cómo actuar ante emergencias.
Se procederá periódicamente a efectuar simulacros de incendio y primeros auxilios de acuerdo al rol existente, no menos de DOS (2) veces en el año, debiendo documentarse la actividad”.
Comentario: Está directamente relacionado con lo que antes mencionamos (ver: 7). Es evidente que la prevención, la capacitación y los ejercicios de simulación pueden ayudar a evitar que si se declara un siniestro éste se haga incontrolable.
“8. Carteles, Señales y Colores de Seguridad. [...] Las letras de los carteles deberán tener una altura tal que permita su visión a DIEZ METROS (10,00 m) de distancia, sobre fondo amarillo. El tamaño y características de la señalización cumplirá con lo dispuesto en la Norma IRAM 10.005 parte I y II.
Deberá estar además, en lugar visible, un cartel de aviso, con los números telefónicos de emergencia (Bomberos, Policía, Hospital, etc.)”.
Comentario: La forma de comunicar los riesgos, las obligaciones, las precauciones, etc., es por medio de carteles y señales. Pero para que esto sea eficaz, es necesario poder verlos desde una distancia segura. Es por ello que es muy importante, a la hora de invertir en cartelería, recordar el tamaño de las letras y los colores estandarizados.
“9. Almacenamiento de Envases [...] 9.1 Almacenamiento de cilindros. [...] En el almacenamiento se prestará especial atención a la protección de las válvulas de los cilindros, contra golpes u otros deterioros que puedan afectar su buen funcionamiento. Para ello deberán poseer el casquete protector debidamente roscado en la brida del cilindro en aquéllos que no posean aro protector”.
Comentario: Los envases de GLP, en particular los cilindros, tienen un diseño muy fuerte que les permite sobrellevar golpes y maltrato sin afectar significativamente su estructura. Esto suele dar mucha seguridad a los encargados de su manipuleo. Pero los cilindros que no poseen aro protector superior tienen un punto débil: la válvula de maniobra. En caso de caída del cilindro, esta válvula puede romperse con cierta facilidad. Es por ello que es absolutamente imprescindible que se manipulen, almacenen y transporten los cilindros sin aro protector superior con su casquete protector correctamente roscado a la brida.
En condiciones adecuadas (como siempre ocurre en los accidentes) la caída y rotura de una válvula de un cilindro en un almacenaje podría dar origen a un importante siniestro por la fuga del producto. Si la fuga se enciende recordemos que, por la presión del producto, el recipiente tiende a desplazarse y el fuego podría incidir sobre otros envases iniciando un efecto en cadena. Este hipotética situación es un ejemplo (simulacro) importante para poner a prueba el rol de incendio.
“10. Prohibiciones Generales.[...]
d) Efectuar reparaciones de automotores dentro de la zona de seguridad.
g) Almacenar dentro del área de seguridad del depósito otro tipo de materiales, sustancias, elementos y/o productos combustibles e inflamables fuera de norma.
j) Almacenar envases llenos y/o vacíos en posición horizontal.
k) Utilizar vehículos y/o acoplados como almacenamiento permanente”.
Comentario: En general, las prohibiciones descritas son tradicionales y ya estaban contempladas en la antigua norma. Sin embargo, es notable como la actividad de comercialización del GLP se ha asociado a otras actividades de distribución. Esto hace que en muchos depósitos convivan con el GLP otros productos (cerveza, carbón, vino, leña, etc.)
En estos casos, debe recordarse el concepto de distancia mínima y asesorarse adecuadamente respecto a las medidas de protección contra incendio adicionales que deben tomarse para estos casos.
En este sentido, cabe recordar que no alcanza sólo con colocar una cerca en una misma plataforma para dividir el almacenaje. Deben respetarse las distancias mínimas, y además debe verificarse que los vehículos que lleven o traigan esos otros productos, al ingresar en una zona dentro de las distancias mínimas deberán obligatoriamente cumplir con las disposiciones al respecto (uso de arresta llama, etc.)
En los depósitos NO SE PODRA REALIZAR el fraccionamiento o transferencia de producto (gas licuado de petróleo) entre envases de cualquier tipo. Esta operación sólo se podrá efectuar en las plantas de fraccionamiento habilitadas por la SECRETARIA DE ENERGIA.
Es indudable que esta prohibición es uno de los temas más controvertidos y menos controlados por la autoridad de aplicación cuando se refiere al caso de las microgarrafas. Los accidentes en depósitos más graves de los que se tiene registro casi siempre tuvieron su origen en una práctica de transferencia de producto de un envase a otro.
No creo necesario comentar mucho más acerca de este tema, excepto que la actividad sabe que el fraccionado en otro sitio que no sea una planta de fraccionamiento habilitada no está reglamentada (elijo esta forma más sutil que decir que es ilegal) y por ende asume los riesgos. No es excusa hablar de “necesidades del mercado”. Creo que, en este tema, las Cámaras deben tomar cartas y elevar propuestas a la Secretaría de Energía, para obtener un modelo de reglamentación que minimice los riesgos y legalice o descarte definitivamente del mercado los envases que no se pueda o se quiera llenar en plantas de fraccionado.
“12. Vehículos para Transporte de Envases. Los vehículos utilizados para el transporte de gas licuado envasado en recipientes de hasta CUARENTA Y CINCO KILOGRAMOS (45 Kg.) de capacidad, deben cumplimentar lo normado en las reglamentaciones nacionales, provinciales y/o municipales que rijan en la materia”.
Comentario: Es indudable que todo vehículo que ingrese con envases de GLP a un depósito debe cumplir con lo expresado en este punto y, por ende, es responsabilidad del depósito verificar que así sea, pues en caso de ocurrir un siniestro dentro del mismo originado por aquel vehículo, debe recordarse que el depósito autorizó su ingreso al área operativa que, por supuesto, se encuentra dentro de las distancias mínimas.
Cumplir con esto llevará a tener, seguramente, muchos altercados con subdistribuidores o revendedores, pero si se lo hace progresivamente todo el mercado se beneficiará.
Siempre ha sido la excusa que si se ponen restricciones, se pierden clientes. La profesionalización de la actividad, que ha permitido que algunos lograran certificaciones de calidad, demuestra que esto puede hacerse sin problemas.
“14. Vigilancia. Cada depósito establecerá los sistemas de control necesarios para preservar la seguridad de la locación. El vigilador deberá estar capacitado para atender una emergencia y disponer de los números telefónicos de las entidades de atención primaria (bomberos, policía, etc.)”.
Comentario: Lo significativo de este tema es que la Resolución no obliga a mantener un vigilador con presencia física permanente. Sin embargo es necesario que, cualquiera sea el método que lo reemplace, éste sea capaz de dar respuesta a una emergencia y dar aviso a las autoridades de atención primaria.
En caso de contratar empresas de vigilancia, será responsabilidad del depósito capacitar específicamente a los empleados de aquélla que pudiesen tener que atender emergencias.

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