Source: http://tiruasj.blogspot.com/
Timestamp: 2018-07-23 05:56:06+00:00

Document:
Misión Jesuita Mapuche
Noticias de Mayo...
Los saludamos a la entrada del invierno (¡al fin llegó la lluvia!), y a la salida de los achaques, pues Pablo estuvo bastante enfermo. Al principio se quedó en casa, luego se fue a Concepción y terminó en la enfermería en Santiago. Durante todo este tiempo, seis semanas continuas, Carlos tuvo que asumir en solitario la casa y la misión, lo que significó un tremendo esfuerzo de su parte. Algunos compañeros vinieron a apoyarlos, especialmente durante los días de Semana Santa. Juan Cristóbal Passini estuvo unos días, Ruben Morgado vino con su padre y, por último, vino Carlos Álvarez, Fernando Casillas (terceron de méxico) y varios voluntarios universitarios que ayudaron durante el triduo santo. Ahora ya estamos los dos bien instalados y trabajando a buen ritmo, aunque Pablo todavía sigue en tratamiento médico por su distrofia en la mano derecha.
Semana Santa en Quidico.
Como todos los años realizamos el tradicional encuentro de comunidades. Se reunieron los católicos de toda la comuna en un día de compartir y orar juntos acompañado a Jesús en su pasión, muerte y resurrección. Fue una experiencia de fe y encuentro con Jesús en comunidad. Todos experimentamos la alegría de creer en Cristo Resucitado que vende la muerte y todos nuestros miedos para darnos vida y valor en abundancia. Todos los que asistimos a ese día coincidimos en el ambiente de familia y fraternidad entre todos. Tuvimos la ayuda de un grupo de voluntarios de Santiago y Concepción, acompañados por Carlos Álvarez y el Fernando Casillas. Gracias a ellos y el equipo apostólico de Tirúa pudimos tener una hermosa jornada de Semana Santa.
Visita de Monseñor Ricardo Ezzati: Inauguración Capilla San Alberto Hurtado y Confirmaciones. El domingo 03 de mayo se bendijo e inauguró la capilla San Alberto Hurtado del sector de Cerro Negro. Los trabajos habían comenzado hacía más de un año... La comunidad trabajó muchísimo para reunir los recursos y finalmente vio cumplido un sueño grande: tener su propia capilla. Desde hacía siete años que nos reuníamos a rezar en una pequeña sede social. Don Ricardo Ezzati llegó tempranito a este sector, una de las tres comunidades más apartadas de toda la arquidiócesis junto a Casa de Piedra y Alto Quilantahue, que también acompañamos nosotros y que ese día también estaban presentes. La presencia de nuestro arzobispo se aprovechó para un adelanto de Pentecostés, con la confirmación de 12 jóvenes de cuatro sectores diferentes (los tres mencionados y Ponotro). Una de las jóvenes recibió la iniciación cristiana y su hermana menor fue bautizada y recibió la primera comunión. Toda una fiesta sacramental que termino con una gran convivencia entre todos los presentes.
Animadores de Comunidades y Asamblea Parroquial. Este año estamos buscando profundizar en el protagonismo de los animadores y animadoras de las comunidades locales. Durante la Semana Santa a ellos les correspondió guiar las reuniones y oraciones grupales. Ellos también se han preparado para representar a sus comunidades en la Asamblea Parroquial y para liderar la misión continental. Con ellos nos reunimos todos los meses para tratar temas de coordinación de actividades de la pastoral y de formación en la fe.
Pastoral Mapuche. Junto a la parroquia de Cañete, nosotros formamos parte de la Comisión de Pastoral Indígena del Sur. Somos un equipo de representantes de cuatro diócesis (Los Ángeles, Concepción, Temuco y Villarrica). Nos reunimos cada dos meses y organizamos algunas actividades de formación y reflexión. Este año ya estamos de lleno preparando nuestro encuentro anual de Articulación (con delegaciones de pastoral mapuche de Chile y Argentina). Hemos elegido como tema: Ko-Nütramkan (dialoguemos sobre el agua), para abordar las situación del agua en las comunidades (derecho, propiedad, cuidado, etc.), y ver el rol que podemos cumplir desde la pastoral. Les contaremos más en el próximo informativo.
Asamblea Relmu Witral. Las tejedoras realizaron su asamblea anual el 8 de mayo con la ayuda de Pablo. Como siempre partimos tempranito con el desayuno... Algunas mujeres viajan más de 30 kilómetros y la mayoría no tiene movilización (no corre micro hacia el sur de Tirúa). Así que el esfuerzo es grande. Este año hubo un ambiente muy alegre y se dio cuenta de dos viajes preciosos así que miramos muchas fotos entretenidas en una pantalla gigante: el viaje de dos representantes a Europa en mayo del año pasado, y el reciente viaje de cinco representantes a San Pedro de Atacama en abril de este año. Además hubo ambiente de fiesta con la llegada de las ‘ollas’, 150 fondos enlozados de gran tamaño que todas las socias adquirieron a precio de mayorista para mejorar aún más las tinturas de las lanas. ¡Bien por ellas!
Hogar de Cristo. El Hogar se encuentra en pleno trabajo en sus programas. El equipo de trabajo se encuentra bien afiatado y muy entusiasmado con el servicio en los diferentes programas. Especialmente estamos muy entusiasmados con los programas de atención a los niños y niñas en edad preescolar. Atendemos alrededor de 50 niños con sus madres en lugares y situaciones sociales bien extremas. Vamos viendo algunos frutos al escuchar que niños atendidos en estos programas y que se incorporan al sistema formal de educación llegan con ventaja y les cuesta menos aprender. Esto es una alegría, que ha sido financiada por el fondo de Cuaresma de Fraternidad y aportes de particulares. Esperamos que muchos puedan sumarse a colaborar con nosotros en estos proyectos.
Becas Lican 2009. Este año hemos renovado la beca a 60 jóven es de enseñanza media. Gracias a estos doce mil pesos mensuales, muchos de ellos pueden costear sus pasajes en micro y comprarse algunos útiles escolares. Para postular y mantener la beca, los jóvenes tienen que mantener un promedio de 5,7; estudiar en algún liceo fuera de la comuna de Tirúa y dar aviso mensual al coordinador de becas de la oportuna recepción del dinero. Muchos ya han terminado el cuarto medio y se manifiestan sumamente agradecidos de la ayuda que recibieron durante estos años. Si conocen a alguien que se interese en colaborar por favor póngalo en contacto con nosotros, pues todavía nos falta el financiamiento para siete becas.
Con lluvia abundante los saludamos desde Tirúa,
Pablo Castro, sj. - Carlos Bresciani, sj.
Publicado por MISIÓN MAPUCHE - JESUITAS en 11:32 2 comentarios:
Etiquetas: tiruasj jesuitas mapuches noticias mayo
Nos llegó marzo a todos... no sólo tiempo de trabajo, sino también de reencuentro para los que no nos habíamos comunicado desde algunos meses. Nuestro verano fue variado y consolador. Lleno de diversas actividades y siempre muy bien acompañados de numerosas visitas.
Actividades de Enero. Como siempre, enero fue un mes apostólico bien intenso. Primero tuvimos dos días bien trabajados de evaluación de la pastoral junto al equipo de catequistas de Tirúa. Con ellas pudimos hacer una lectura agradecida de lo vivido junto a las comunidades católicas durante el año y delinear los objetivos que queremos privilegiar para el 2009. A mediados de mes llegaron a Tirúa los scouts del colegio SIAO. Creativos e independientes, durante una semana dedicaron las mañanas a trabajos voluntarios en sectores rurales y por las tardes organizaron actividades con niños de pueblo. La segunda semana fue para su campamento a orillas del río de Tirúa. El viernes 23 llegaron los casi 70 misioneros de CVX jóvenes que estuvieron durante una semana compartiendo la vida junto a una familia católica de diversas comunidades rurales. La misión era el encuentro. Y resultó una experiencia sumamente valiosa para ellos y para las familias que los recibieron de a dos o tres en sus casas. Durante el día compartían el trabajo cotidiano y al atardecer rezaban en familia. Y en nuestra casa acogimos a los guías y coordinadores, incluyendo a nuestros compañeros Pedro Labrín, Gabriel Roblero y Pablo Romero. Así que la comunidad aumentó a más del 300%.
Cambios en los equipos de trabajo. Durante el mes de enero también estuvimos acompañando a los equipos de trabajo del Hogar de Cristo y de las tejedoras de Relmu Witral. En el Hogar dejó sus funciones l a directora local Marcela Muñoz, a quien aprovechamos también de agradecer profundamente la cariñosa y sabia conducción con que guió al Hogar en Tirúa durantes estos últimos tres años. Ahora el equipo del Hogar enfrenta el desafío de no contar con un director local sino que trabajar directamente con Javier Ponche, coordinador de toda la provincia de Arauco. Carlos sigue acompañando al equipo, especialmente en lo que se refiere al programa de niños rurales. Por su parte, en la Asociación Relmu Witral, dejó sus funciones Isabel Carvajal, nuestra pequeña-gran administradora que llevó adelante la Relmu durante los últimos cuatro años. Muchas gracias Isabel por el esfuerzo y el cariño desplegado y por darle a la Relmu una notable estabilidad administrativa y comercial. A mediados de febrero asumió la administración Solange Carrasco (Sole), quien es antropóloga y viene de trabajar en Servicio País. Pero la Relmu también está enfrentando cambios debido a que Miriam Espinoza, quien ha trabajado por la Relmu desde sus inicios hace siete años, se ha visto a dejar sus funciones como asesora municipal pues el nuevo alcalde no le ha renovado el contrato. Esperamos que Miriam pronto encuentre un buen trabajo acorde a su gran capacidad y calidad humana. Por ahora no sabemos cómo se concretará el compromiso de colaboración que tiene la Municipalidad de Tirúa. Debido a estos cambios nosotros nos vemos necesariamente forzados a considerar el modo de colaboración y los mecanismos para hacer más eficiente y perdurable nuestro trabajo con otras instituciones.
Voluntariado. Nuestro equipo de trabajo también ha cambiado pues el 1º de febrero despedimos a nuestro querido amigo Juan Ignacio Silva. Ignacio nos acompañó durante siete meses y ahora se ha reintegrado a sus estudios. Con él se inició un proyecto nuevo de comunidad apostólica viviendo juntos jesuitas y laicos. Tan bueno fue su integración y servicio apostólico, que este voluntariado ahora se ha formalizado con una invitación a jóvenes mayores de 21 años que quieran venir a vivir un año en nuestra comunidad compartiendo las tareas apostólicas y comunitarias. Ya varios jóvenes ignacianos nos han escrito y están conversando con Carlos Bresciani, coordinador del voluntariado, antes de tomar una determinación. Gracias Ignacio.
Nguillatun. Enero terminó con un Nguillatun organizad o por la comunidad histórica que comprende las actuales comunidades de Tranikura, Puente Tierra, Quilquilco y Anillen. Don Teodoro fue uno de los líderes organizadores y, por primera vez en su vida, asumió el rol de recibir el mensaje de la Machi (Margarita Albornoz). Fue un Nguillatun especial. El más hermoso que nos ha tocado en la zona. Hubo un ambiente de gran devoción y compromiso de todos los asistentes. Y todos los que participamos hemos compartido la gran sensación de paz y consolación que nos dejó. Estamos seguros que fue un ejemplo para muchos de la profundidad espiritual del Nguillatun vivido con seriedad y entrega.
Vacaciones. Entre el 1º y el 11 de febrero nos fuimos de vacaciones a Ralco, Alto Bío Bío. Intercambiamos casas con Oscar Gutiérrez, párroco de Ralco. El se vino de vacaciones a nuestra casa y nosotros a la suya. Fueron 10 días de descanso abundante, sol generoso, comida rica (preparada siempre por Carlos), y buenos paseos al lago y al río en medio de la espesura del bosque nativo. Con Carlos agradecemos profundamente habernos regalado esos días de vacaciones tan tranquilas y agradables. Veremos si Oscar continua con la idea del intercambio para otros años.
Becas Lican 2009. Este año hemos renovado nuestro compromiso de apoyar a jóvenes estudiantes de la comuna de Tirúa con una beca que les permita dar término a sus estudios secundarios. No es un monto muy grande, pero para ellos significa una gran diferencia. Gracias a estos doce mil pesos mensuales, muchos de ellos pueden costear sus pasajes en micro y comprarse algunos útiles escolares. Para postular y mantener la beca, los jóvenes tienen que mantener un promedio de 5,7; estudiar en algún liceo fuera de la comuna de Tirúa y dar aviso mensual al coordinador de becas de la oportuna recepción del dinero. Muchos ya han terminado el cuarto medio y se manifiestan sumamente agradecidos de la ayuda que recibieron durante estos años. Si conocen a alguien que se interese en colaborar por favor póngalo en contacto con nosotros.
Iniciando el año laboral y apostólico,
los saludamos desde Tirúa,
Publicado por MISIÓN MAPUCHE - JESUITAS en 8:52 1 comentario:
Chile: Reforma Constitucional Cancelatoria de Derechos Indígenas
Bartolomé Clavero,
La Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento del Senado de la República de Chile ha hecho público su dictamen sobre el proyecto de reforma constitucional para el reconocimiento de los pueblos indígenas a tal nivel fundamental para el Estado que ha venido resistiéndose a todo trance incluso al mero registro de dicha presencia humana. La sorpresa está garantizada. Lo primero que reconoce este proyecto de reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas no es precisamente a éstos, sino a “la Nación chilena” como “una, indivisible y multicultural”; lo segundo que reconoce tampoco es a los pueblos indígenas como sujetos políticos, sino a los mismos como mero dato de presencia en Chile sin mayor relevancia jurídica y a sus comunidades y personas como sujetos, éstos sí y sólo éstos, de derechos: “El Estado reconoce la existencia de los pueblos indígenas que habitan su territorio y el derecho de sus comunidades, organizaciones e integrantes”.
Por impulso de la Presidencia de la República, con carácter de suma urgencia y a puerta cerrada, la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento del Senado de la República de Chile ha estado debatiendo durante el mes de enero un proyecto de reforma constitucional para el reconocimiento de los pueblos indígenas a tal nivel fundamental para el Estado que ha venido resistiéndose a todo trance incluso al mero registro de dicha presencia humana. Ahora se hace el dictamen público con amplia motivación y un texto ya articulado. La sorpresa está garantizada. Lo primero que reconoce el proyecto de reforma constitucional de reconocimiento de los pueblos indígenas no es precisamente a éstos, sino a “la Nación chilena” como “una, indivisible y multicultural”; lo segundo que reconoce tampoco es a los pueblos indígenas como sujetos políticos, sino a los mismos como mero dato de presencia en Chile sin mayor relevancia jurídica y a sus comunidades y personas como sujetos, éstos sí y sólo éstos, de derechos: “El Estado reconoce la existencia de los pueblos indígenas que habitan su territorio y el derecho de sus comunidades, organizaciones e integrantes”.
En la propia motivación del dictamen saltan ya las sorpresas. En el proyecto actual se refunden algunas iniciativas que, junto a la de iniciativa presidencial, venían moviéndose en las cámaras legislativas para salirse en el fondo al paso de la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (DDPI) y, más particularmente, para impedirse que el recién ratificado Convenio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independiente (Convenio 169) pueda convertirse en caballo de Troya de dicha Declaración. Se produjeron protestas y también comparecencias ante la susodicha Comisión contra tales iniciativas. Pues bien, para el actual dictamen, dichas reacciones se registran como prueba del “cumplimiento de la obligación de consulta establecida en el Artículo 6 del Convenio Nº 169 de la OIT”. Dicho artículo requiere “consultar a los pueblos interesados, mediante procedimientos apropiados”, “a través de sus instituciones representativas” y “de buena fe”, todo lo cual evidentemente no es el caso. No es una comisión parlamentaria la que puede garantizar el cumplimiento del Convenio 169 y además, como en el caso, contra toda evidencia.
En su repaso de los antecedentes normativos del actual proyecto de reforma constitucional, el dictamen reitera un peculiar entendimiento del valor del Convenio 160 que ya se había manifestado en el propio Senado cuando se debatió la ratificación. Según dicho entendimiento, sus “preceptos no podrán contravenir la legislación nacional ni el régimen de garantías constitucionales”. Esta supeditación de un tratado multilateral a la ley doméstica contraviene flagrantemente el derecho internacional sobre tratados. Que el derecho indígena a la tierra y al agua ha de ser reconocido por ley y consiguientemente supeditado a ella es algo que se repite a lo largo de todo el dictamen. Al hacerse referencia al instrumento de la OIT, también se atenta contra su lenguaje al evitar la denominación de pueblos. El Convenio 169, se nos explica, “fija normas especiales aplicables a las etnias”. Ni constituyen un derecho especial ni se refieren a etnias. Con lo de especialidad quiere establecerse un carácter de excepción por el que habría de interpretarse y aplicarse restrictivamente. Y basta leer el citado artículo sexto del Convenio 169 para apreciarse que sujetos de un derecho a ser consultados son los pueblos indígenas, estos pueblos a los que este proyecto de reforma constitucional niega lisa y llanamente la condición de sujetos de derechos.
A la doctrina contraria al derecho internacional que el dictamen sienta rinde buenos servicios la jurisprudencia del Tribunal Constitucional provocada durante el proceso de ratificación del Convenio 169 a los mismos efectos preventivos. He aquí pronunciamientos de dicha jurisdicción que no dejan ahora de registrarse: “La expresión pueblos indígenas debe ser considerada en el ámbito de dicho tratado, como un conjunto de personas o grupos de personas de un país que poseen en común características culturales propias, que no se encuentran dotadas de potestades publicas y que tienen y tendrán derecho a participar y a ser consultadas, en materias que les conciernan, con estricta sujeción a la Ley Suprema del respectivo Estado de cuya población forman parte. Ellos no constituyen un ente colectivo autónomo entre los individuos y el Estado”. Es posición definitivamente inconsistente tras la adopción de la DDPI por las Naciones Unidas. A la propia luz del Convenio 169 y del derecho internacional sobre tratados no se sostiene en forma alguna. El Tribunal Constitucional llegó a sentar algo tan abiertamente contrario a tal derecho en general y a tal tratado en particular como que la obligación de consulta a los pueblos indígenas no es vinculante.
El sometimiento de los derechos indígenas a ley tiene a su vez un límite para esta reforma, límite no precisamente favorable a los pueblos y comunidades indígenas. La limitación deriva de que, no habiendo reconocimiento de derecho de valor propiamente internacional y constitucional, la posición indígena queda siempre a disposición de la ley misma, la ley del Estado se entiende siempre. En este proyecto de reforma el caso es el del derecho indígena a las aguas de sus territorios, un derecho que ya estaba reconocido por ley y que ahora la reforma constitucional intenta limitar.
En el mismo dictamen se nos informa de que “el artículo 64 de la ley N° 19.253 (la Ley Indígena) protege especialmente las aguas de las comunidades aimaras y atacameñas y considera bienes de propiedad y uso de la Comunidad Indígena establecida por esa ley las aguas que se encuentren en los terrenos de la comunidad, tales como los ríos, canales, acequias y vertientes”, lo que literalmente reproduce en efecto el artículo 64 de dicha ley. Pues bien, esto es lo que dispone al efecto el actual proyecto de reforma constitucional: “La ley protege la propiedad sobre las tierras de las personas y comunidades indígenas y sus derechos de aprovechamiento de aguas conforme a lo establecido en la Constitución y las leyes”. De forma totalmente intencionada se habla de propiedad de tierras y de derechos de aprovechamiento de aguas para cancelar el reconocimiento de la propiedad de éstas por parte de la Ley Indígena. Se arguye que ni el Código Civil ni el Código de Aguas permiten la propiedad particular sobre las aguas. Entre leyes, la reforma opta por la más desfavorable a indígenas. Y al derecho de los pueblos y comunidades indígenas ningún valor así se le reconoce frente al poder normativo del Estado.
El pueblo indígena en sí no es aquí sujeto estrictamente de derecho alguno. Se elude incluso la expresión de derecho consuetudinario como derecho de pueblo indígena no sólo para supeditársele siempre a ley, sino también para evitarse que el mismo se considere sujeto ni político ni jurídico. Esto es exactamente lo que dice al respecto el proyecto de reforma: “Los pueblos indígenas podrán organizar su vida de acuerdo a sus costumbres, siempre que ello no contravenga la Constitución y las leyes”. Contrástese la disposición del Convenio 169 tras referirse al derecho consuetudinario de los pueblos indígenas: “Dichos pueblos deberán tener el derecho de conservar sus costumbres e instituciones propias, siempre que éstas no sean incompatibles con los derechos fundamentales definidos por el sistema jurídico nacional ni con los derechos humanos internacionalmente reconocidos”. El encuadramiento en el sistema jurídico nacional sólo procede en la medida y parte en que el mismo contiene derechos fundamentales. Y el derecho no es sólo a costumbres, sino también a instituciones propias.
La motivación del dictamen es paladina: “La frase que alude a las comunidades, organizaciones e integrantes deja en claro que son éstos los sujetos de derechos, pues los pueblos en cuanto tales no detentan tal calidad”. Queda de verdad realmente claro. La reforma constitucional que en teoría viene a reconocer de una vez en Chile a los pueblos indígenas intenta aprovecharse para impedir que los mismos tengan derechos y también para cancelar de paso algún derecho tan importante como el de propiedad comunitaria sobre las aguas.
*Artìculo extraido de: http://clavero.derechosindigenas.org/?p=1154 el 11/03/09
Publicado por MISIÓN MAPUCHE - JESUITAS en 13:05 No hay comentarios:
A (más de) un año de la muerte de Matías Catrileo
Opinión de José Aylwin, Codirector Observatorio Ciudadano.
En estos días se cumple un año de la muerte de Matías Catrileo, estudiante de Agronomía de la Universidad de la Frontera de origen mapuche, de 22 años de edad. Matías Catrileo falleció en la comuna de Vilcún, en la Araucanía, el 3 de enero de 2008 como consecuencia de un disparo efectuado por un integrante de fuerzas especiales de carabineros, el cabo segundo Walter Ramírez, que impactó en su espalda, en un enfrentamiento en las cercanías del predio de propiedad del agricultor Jorge Luchsinger.
De acuerdo a antecedentes (grabaciones) que constan en el proceso que fiscalía militar sigue para investigar estos hechos, los disparos fueron realizados por el cabo Ramírez a sabiendas que el joven, y sus acompañantes, no portaban armas. A pesar de ello, y de existir evidencia de que el cabo Ramírez violó el artículo 330 del Código de Justicia Militar que tipifica el delito de violencia innecesaria, en este caso con consecuencia de muerte, éste se encuentra en libertad por resolución de la Corte Marcial desde el 31 de enero de 2008.
La trágica muerte de Matías Catrileo nos obliga a reflexionar sobre una realidad que no ha sido abordada adecuadamente en nuestro país; el fenómeno de la violencia policial en contra de la población civil, en particular en contra de los defensores de derechos humanos. La existencia de situaciones de violencia policial en contra de la población civil bajo los gobiernos democráticos ha sido constatada por diversas entidades. Según FLACSO Chile, entre 1990 y 2004 se ingresaron en la justicia militar 6.083 casos por violencia imputable a Carabineros sólo en las regiones IV, V, VI y Metropolitana. Organismos de derechos humanos (Amnistía, Codepu, Observatorio Ciudadano) dan cuenta de la persistencia de estas prácticas policiales en los años recientes. La propia Comisión Asesora Presidencial para la Protección de los Derechos de las Personas da cuenta en sus informe trimestrales de 2007 y 2008 del incremento de las denuncias por abusos policiales por parte de la población en el último año.
Posiblemente el caso más grave es el que afecta a los pueblos indígenas. Entidades de derechos humanos han documentado un promedio de 20 casos anuales graves de violencia policial en perjuicio de personas de origen mapuche los últimos tres años. Entre ellos se cuentan allanamientos masivos de comunidades con violencia en contra de las personas – incluidos ancianos y niños- y de sus bienes; el uso desproporcionado de las armas de fuego, resultando en los últimos años en la muerte de tres personas (Alex Lemún el 2002, el lonko Juan Colihuín el 2006 y Matías Catrileo el 2008), delitos todos impunes a la fecha.
La violencia policial ha afectado en los últimos años a otros sectores sociales, como los estudiantes y los trabajadores. El actuar represivo de carabineros frente a las manifestaciones de estudiantes secundarios ocurridas a contar del 2006 en diferentes ciudades del país, ha concitado la preocupación del Comité de Derechos del Niño de la ONU (2007). Lo mismo ha ocurrido en el caso de los trabajadores, cuyas manifestaciones han sido reprimidas duramente en los últimos años, con el resultado de una víctima fatal, como es el caso del trabajador forestal Rodrigo Cisternas, ocurrida en Arauco el 2007.
Algunos de estos hechos de violencia imputables a Carabineros y a la Policía de Investigaciones constituyen tortura a la luz de la Convención sobre la materia ratificada por Chile. Solo el 2008 se ha podido constatar la existencia de cuatro casos de tortura; dos en contra de personas mapuche en la región de la Araucanía (uno afectó a integrantes de la comunidad de Temucuicui, y otro a integrantes de la comunidad José Guiñón, ambos imputables a Carabineros), uno en contra de trabajadores (el caso del trabajador del sindicato de la empresa Aguas Claras en Puerto Montt, José Moil Paredes, también imputable a Carabineros), y otro en contra de Elena Varela, cineasta detenida por la Policía de Investigaciones en mayo de este año.
El informe anual sobre derechos humanos en Chile 2008 de la Universidad Diego Portales da cuenta con preocupación del recrudecimiento de situaciones de uso abusivo de la fuerza pública, en particular como forma de reprimir la movilización social, tales como las que han desarrollado en el período del informe estudiantes y trabajadores.
Dos son los factores que para los organismos de derechos humanos que en septiembre de este año lanzamos la campaña Alto Ahí- Basta de Violencia Policial en Chile (www.altoahi.cl) explican la persistencia de este fenómeno en el país. El primero dice relación la impunidad en que quedan estos hechos como consecuencia de la falta de imparcialidad de los tribunales militares que los conocen. En efecto, de acuerdo a la legislación vigente, los tribunales militares tienen competencia exclusiva para conocer abusos tales como la tortura, el homicidio o el uso injustificado de la fuerza por parte de Carabineros, si se cometen durante actos de servicio o en recintos militares.
La vulneración al debido proceso al amparo de la jurisdicción militar ha sido representada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en su condena al Estado de Chile en el caso Palamara vs. Chile el 2005. En dicho caso la Corte señaló al Estado la necesidad de adecuar, en un plazo razonable, el ordenamiento jurídico interno a los estándares internacionales limitando la jurisdicción penal militar al conocimiento de delitos de función cometidos por militares en servicio activo, adecuamiento, como sabemos, que sigue pendiente.
La persistencia de la jurisdicción militar para procesar a civiles y la posibilidad de que a través de ella se legitime, en base a los tipos penales vigentes en el Código de Justicia Militar, actos de violencia innecesaria por parte de integrantes de las fuerzas armadas, también fue observada por el Comité de Derechos Humanos de la ONU en su informe sobre Chile el 2007.
El segundo factor dice relación con la falta de voluntad política de las autoridades de gobierno para enfrentar esta realidad violatoria de derechos humanos. A pesar de las denuncias formuladas, las autoridades no han adoptado las medidas necesarias para lograr una sanción, ya sea administrativa o judicial, de los responsables de los hechos de violencia que son imputables a los agentes policiales del estado.
Las autoridades de Gobierno rara vez se han hecho parte en las causas que se siguen a objeto de perseguir la responsabilidad criminal de las actuaciones de efectivos policiales constitutivas de delito. Ello a pesar de no existir limitaciones legales para estos efectos. Esta pasividad no solo desoye abiertamente las recomendaciones que el Comité de Derechos Humanos hiciera al Estado de Chile en su informe del 2007 sobre la materia, sino que contrasta con el rol activo que el gobierno, en particular el Ministerio del Interior, ha asumido en la persecución de la responsabilidad penal de la población civil que participa de acciones de protesta social, o cuando se le imputa participación en hechos de violencia que afectan a efectivos policiales, o a la propiedad. Tampoco han impulsado con la energía que se requiere las iniciativas legislativas que se requieren para poner término a la competencia de la justicia militar para conocer delitos que afectan a la población civil.
Mientras se mantenga el marco normativo vigente, y las autoridades gubernamentales no asuman la responsabilidad que les cabe para poner término a las prácticas abusivas de violencia policial en Chile, hechos como la muerte de Matías Catrileo seguirán ocurriendo.
Fuente: Obsertorio de Derechos de los Pueblos Indígenas. http://www.observatorio.cl/contenidos/naveg/navTpl.php?id=20090104141130
Publicado por MISIÓN MAPUCHE - JESUITAS en 6:37 No hay comentarios:

References: Artículo 6
e contrario
 artículo 64
 artículo 64
 artículo 330
 resolución