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Timestamp: 2018-01-23 05:34:50+00:00

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PROYECTO DE LEY N° 21219. FECHA 08/03/2017. LICENCIAS POR MATERNIDAD-PATERNIDAD-UNIVERSAL | Liliana Montero
8 | 03 | 2017LICENCIA
Artículo 1º: La presente ley regula en el ámbito de la Provincia de Córdoba y dentro de sus competencias la licencia por maternidad, licencia por paternidad, licencia universal y el denominado “subsidio mes de licencia por nacimiento o adopción de un hijo”.
Artículo 2º: Objeto. La presente ley tiene por objeto:
a) Una mejor conciliación de las responsabilidades laborales y familiares de las y los trabajadores.
b) La inserción y permanencia de las mujeres en edad reproductiva en el mercado laboral.
c) La no discriminación en el ámbito laboral por razones de orientación sexual y/o identidad de género.
d) Una distribución más equitativa de las tareas domésticas y de cuidado entre varones y mujeres.
a) El derecho de los padres y madres a poder contar con un tiempo propio destinado al cuidado de sus hijas e hijos en los primeros meses de vida.
b) El derecho de todo niño o niña a ser cuidado por sus progenitores/as durante su primera infancia.
c) El trato igualitario entre progenitores/as cualquiera sea el origen de su vínculo filial con su hijo o hija.
De las licencia por nacimiento o adopción de hijo en el ámbito público
Artículo 3. Modificase el artículo 1º de la Ley 9905 el que quedará redactado de la siguiente manera:
Artículo 1º: Las o los agentes -según corresponda dependientes de los tres poderes del Estado Provincial – Ejecutivo, Legislativo y Judicial-, gozarán de:
a) Licencia por maternidad. La madre gozará de ciento ochenta (180) días corridos, por nacimiento o adopción de hijo
b) Licencia por paternidad. El padre gozará de treinta (30) días corridos, por nacimiento o adopción de hijo
c) Licencia Universal. En el supuesto en que ambos progenitores sean agentes dependientes de la administración pública de Córdoba, la persona a quien le corresponde los 180 días por licencia puede renunciar a parte de la misma y la otra podrá hacer uso del plazo restante. En ningún caso la renuncia a la licencia por maternidad o adopción podrá ser reducida a un plazo menor a los 90 días.
Parejas del mismo sexo. En el caso de parejas del mismo sexo, cuando ambos sean agentes de la administración pública, la mujer que da a luz gozará de la licencia por 180 días. Si ninguno de los dos dio a luz, solo uno de sus miembros podrá hacer uso de la licencia por 180 días y el otro tomará los 30 días.
De la licencia por nacimiento o adopción de hijo en el ámbito privado
Artículo 4º: Modifícase el artículo 1º de la ley 10342, el cual queda redactado de la siguiente manera:
Artículo 1º: Subsidio. Institúyese el subsidio denominado “Subsidio mes de licencias por nacimiento o adopción de un hijo”
Artículo 5º: Se modifica el artículo 2º de la ley 10342, el cual queda redactado de la siguiente manera:
Artículo 2º: Alcances.
a) La titular del beneficio son las mujeres trabajadoras en relación de dependencia del sector privado -debidamente registradas- que presten servicios de manera efectiva, en forma normal y habitual en la Provincia de Córdoba, regidas por la Ley Nacional Nº 20744 -de Contrato de Trabajo-, por la Ley Nacional Nº26844 -Régimen Especial de Contrato de Trabajo para el Personal de Casas Particulares- o por leyes, convenios colectivos o estatutos especiales.
b) Se extenderá este derecho a las trabajadoras independientes, inscriptas en algunas de las modalidades de Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), con domicilio real en la provincia de Córdoba y que presenten servicios de manera efectiva, en forma normal y habitual en la misma.
En el inciso a) le corresponde el beneficio a la titular de la licencia por maternidad, quien gozará del subsidio por un período de un mes a contar desde la finalización de dicha licencia. A elección de la mujer, el beneficio podrá ser gozado por el padre, en el transcurso de la licencia por maternidad de la mujer o inmediatamente después de finalizada la licencia ordinaria.
En caso de estar encuadradas en el inciso b) podrá hacer uso del subsidio desde 30 días anteriores al parto y 30 días posteriores, según las preferencias de la beneficiaria. A elección de la mujer, el subsidio corresponderá al padre trabajador.
Artículo 6º: Modifícase el artículo 3º de la ley 10342, el cual queda redactado de la siguiente manera:
Artículo 3º. Residencia. Quedan incluidos en las disposiciones de la presente Ley los trabajadores que residan de forma habitual y permanente en la Provincia de Córdoba.
Artículo 7º: La autoridad de aplicación realizará talleres de sensibilización, con el objetivo de generar un cambio cultural para que la licencia universal sea una opción tanto para mujeres como para varones.
Artículo 8º: La Secretaría General de la Gobernación y la Secretaría de Equidad y Promoción del Empleo son Autoridad de Aplicación o los organismos que las reemplacen son Autoridad de Aplicación de la presente ley de acuerdo a sus competencias.
En el año 2011, el gobierno de la provincia de Córdoba, Argentina, impulsó una norma inédita en el país por la cual se extendió de cuatro a seis meses las licencias por maternidad para las empleadas estatales y amplió la licencia por paternidad de cinco a ocho días (Ley provincial Nº 9.905). La medida era un gran avance en comparación con la legislación argentina general, desactualizada según parámetros internacionales: la Ley de Contrato de Trabajo (LCT, LeyNº20.744, 1976), que rige a los trabajadores en relación de dependencia en el ámbito privado, prevé apenas dos días corridos de licencia para el varón y tres meses para la mujer. Además, ese mismo año, el gobierno de Córdoba realizó convenios con empresas y, a través de un decreto, financió el cuarto mes de licencia por maternidad a las trabajadoras del sector privado. Esto fue luego dado de baja por el gobierno siguiente, con José Manuel De La Sota como gobernador, pero en el año 2016 se restableció el subsidio a través de la ley 10342.
Si bien la ley provincial significó un avance con relación al reconocimiento económico del trabajo no remunerado, el cual recae principalmente en las mujeres –en este caso, los cuidados de la primera infancia[1]-, la iniciativa se inscribió en el tipo de políticas públicas caracterizadas como “sesgadas al género”, es decir, “aquellas que encaran y buscan resolver determinados problemas de las mujeres o de los varones pero no ponen en cuestión la desigualdad de las relaciones entre ellos ni el contexto social en el que estas se desarrollan”, según la definición de la reconocida académica Carla Frías. Así, la iniciativa provincial se inscribió dentro de lo que se conoce como “políticas familiaristas”, las cuales se caracterizan por tomar a la mujer de manera excluyente como la titular de los cuidados de la primera infancia, refuerzan la división sexual del trabajo, el papel de cuidadoras de las mujeres y el rol de los varones como proveedores del hogar.
Es decir, tanto desde lo simbólico como desde lo práctico, la ley provincial reforzó la división sexual del trabajo, fuente de desigualdades de género y de discriminaciones; estadísticamente, las mujeres realizan –trabajen o no fuera del hogar- más horas de trabajo no remunerado[2], tareas que no conllevan ni visibilidad ni reconocimiento social y económico. Por lo tanto, disponen de menos tiempo para el desarrollo profesional, la vida pública, el cuidado personal y el esparcimiento.
A la vez, se puede decir que las grandes exclusiones existentes en nuestro país y en nuestra provincia en materia de licencias por el nacimiento (o adopción) de un hijo son dobles: no sólo quedan prácticamente afuera los hombres -lo cual, como mencionamos, refuerza la división sexual del trabajo-, sino también las mujeres que no trabajan en relación de dependencia, quienes son las más precarizadas y las que más necesitan este tipo de apoyos. Según datos oficiales de la Provincia publicados en el diario La Voz del Interior, el 56 por ciento de las población económicamente activa (PEA) femenina no es titular de ningún día de licencia por maternidad paga (“El 56% de las trabajadoras no tiene licencia por maternidad”, www.lavoz.com.ar/ciudadanos/56-no-tiene-licencia-maternidad, 13/02/2011).
Las excluidas son las trabajadoras de casas particulares, las asalariadas sin registrar, las cuentapropistas –como las monotributistas-,las empleadoras, quienes trabajan en emprendimientos familiares sin remuneración y las desocupadas[3].Quienes sí tienen licencia por maternidad,el 44 por ciento de la PEA, son las empleadas públicas y las asalariadas registradas.
Para evaluar la potencial solución, se debe considerar que la Provincia tiene limitaciones de jurisdicción ya que no puede reformar las leyes laborales, que son las que rigen los regímenes de licencia en el ámbito privado. Sin embargo, dentro de sus facultades de actuación, hay mucho por incidir. Así, este proyecto de ley sigue los estándares internacionales y los ejemplos de países adelantados en la materia, modificando las licencias por maternidad y paternidad y agregando la licencia familiar.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) advierte la relación que existe entre la licencia por paternidad, el desarrollo infantil y la participación de los hombres en las responsabilidades familiares y; lo que puede tener efectos positivos sobre la igualdad de género en el hogar y en el trabajo, y ser indicio de cambios en las relaciones y en la percepción de los roles de los progenitores, así como en los estereotipos que predominan. En tanto, la licencia universal (llamada también “parental” o “familiar”) –un período que puede ser utilizado por cualquiera de los progenitores, según sus propias necesidades- fomenta el reparto equitativo del trabajo no remunerado y reconoce en términos económicos el trabajo de las madres en el cuidado de los/as hijos/as[4]. “Estas opciones minimizan la discriminación de género y contribuyen a un cambio cultural que permita una distribución más justa de las tareas al interior del hogar”[5].
En este contexto, para posibilitar la redistribución de roles intrahogar, se buscará integrar el enfoque de género en las políticas públicas de la Provincia de Córdoba sobre licencias por nacimiento.
Por eso, una de las innovaciones de este proyecto, recogiendo recomendaciones internacionales, proyectos de ley nacionales y de otras provincias, y el sistema existente en la Universidad Nacional de Córdoba, en el cual nos basamos[6], crea la llamada “licencia universal”. La titular es la mujer, quien puede consensuar renunciar a parte de la licencia por maternidad para que el otro progenitor sea quien se tome más días –hasta 90 días más-. La idea es que sea “repartida” entre ambos/as progenitores/as según sus prioridades y necesidades individuales y familiares y que esto, a la vez, fomente otros roles en el cuidado de las hijas e hijos.
Una segunda innovación es que se amplía la licencia por paternidad, de 8 días a un mes. Esto es no sólo a favor del padre, también de la madre, y también del recién nacido/adoptado. No puede ser que a esta altura del siglo 21 los varones todavía tengan tan escasos días –apenas dos en el sistema nacional- para asistir a la parturienta en caso que lo necesite, hacer trámites indispensables, cuidar y, también, disfrutar al o la niño/a recién adoptado/a y a sus hermano/as, en caso de que existan.
Otra innovación es que se amplía el subsidio denominado “Cuarto Mes de Licencia por Maternidad” en dos sentidos: por un lado, para que los varones puedan acceder a ese mes extra de subsidio y, por otro, se amplía la base de los trabajadores beneficiarios. Así, en el ámbito privado, también se crea una especie de licencia familiar, ya que el subsidio del cuarto mes extra de licencia por maternidad que hoy financia la provincia para el sector privado podrá ser utilizado por la progenitora a quien le corresponde la licencia por maternidad ordinaria o, a elección de esta y por muto acuerdo con el otro progenitor, por el padre. A la vez, el mes extra financiado por el Estado provincial también podrán utilizarlo por las/os trabajadoras independientes (monotributistas, autónomas/os) quienes, al estar fuera de la Ley de Contrato de Trabajo (u otros convenios colectivos), no gozan de un solo día de licencia por maternidad paga. Esto apunta hacia la universalización de las licencias, una de las recomendaciones de diferentes organismos internacionales, para la inclusión de los grupos actualmente no cubiertos[7]. Lamentablemente, quedan fuera de este esquema las trabajadoras más postergadas, que son miles solo en la provincia de Córdoba; es decir, las que están sin registrar –como gran parte de las trabajadoras de casas particulares-. Es deber de la provincia y, en especial de la Nación, crear mecanismos para brindar esquemas de equidad que salden esta deuda histórica con las trabajadoras precarizadas.
El proyecto tiene alta viabilidad económica ya que las modificaciones en el sector público no supondrán mayores erogaciones porque las licencias universales y por paternidad sugeridas se extenderán a partir de la limitación de la licencia por maternidad existente. Sobre el sector privado, si bien supondrá mayores erogaciones, el Gobierno provincial retomó la política provincial de costear un mes extra para las trabajadoras del sector privado y sería injusto que deje de lado a las trabajadoras y a los trabajadores que, sobre que están precarizados, no tienen ni un solo día pago por maternidad o paternidad.
Las propuestas de reformulación con enfoque de género de esta política pública vigente suponen un avance en la incorporación de las recomendaciones de múltiples organismos nacionales e internacionales, de tratados firmados por Argentina y de investigaciones del ámbito académico, que desde hace años buscan erigir en la agenda pública, y en la agenda institucional del Estado[8], la problemática del trabajo no remunerado debido a cómo este afecta especialmente las posibilidades de desarrollo de las mujeres.
Con esta reformulación, se transforma el objetivo estratégico originario que, como se lee en el decreto reglamentario de la ley provincial 9905 (decreto 345-14, 2014), era el de “la protección del interés superior de la niña o niño recién nacido, destinatario y principal beneficiario de la norma”, por uno con enfoque de género que, además de promover la protección de las niñas y niños, apunte a la corresponsabilidad social en las tareas de cuidado. Se tiende así a una política transformadora del género, es decir, aquellas que albergan el propósito de modificar las relaciones de género vigentes con vistas a redistribuir recursos, responsabilidades y poder entre mujeres y varones, en palabras de la mencionada Frías.
En el orden nacional y en otras provincias, desde hace años diputados y senadores de variadas extracciones políticas vienen presentando proyectos que van hacia este horizonte. De hecho, el objeto (artículo 2) del presente proyecto se basan en un proyecto del santafesino Rubén Giustiniani[9]. En la actualidad, el Fondo de Naciones Unidas por la Infancia (UNICEF), el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA) y el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) presentaron ante el Congreso de la Nación un proyecto que impulsa un esquema universal de licencias que promueva la coparentalidad para que todos los padres y las madres compartan responsabilidades de cuidado.
Los trabajos previos de CIPPEC, UNICEF y ELA sobre la actual organización social del cuidado y acceso al derecho a las licencias muestran que en Argentina sólo uno de cada dos trabajadores que son padres o madres puede acceder a una licencia por maternidad o paternidad. Y los que acceden lo hacen de forma diferenciada, dependiendo de su categoría ocupacional en el mercado laboral. Por su parte, todos los trabajadores informales, monotributistas y autónomos, que representan a la mitad de los trabajadores que son padres o madres, están impedidos de acceder a ningún tipo de licencias (ver: “CIPPEC, UNICEF y ELA impulsan una ley de licencias universales”[10]).
Hoy, 8 de marzo de 2017, las mujeres organizadas convocan a un paro internacional histórico, que ya tiene gran repercusión en Argentina y Córdoba, con el reclamo central de la situación laboral de las mujeres. Entre los reclamos concretos en el mundo y también en el país, se encuentra el de visibilizar y pedir políticas públicas específicas que den respuestas al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado por recaer principalmente sobre las mujeres; así como la necesidad de crear licencias por nacimiento o adopción de hijos que permitan pensar otros roles y, por lo tanto, balancear en la pareja ese trabajo no remunerado.
El tipo de políticas públicas que plantea este proyecto son indispensables para que los mayores índices de desempleo y de precarización laboral, el menor salario por igual empleo, el respeto del derecho a la recreación, entre otras características, dejen de ser una constante que viven las trabajadoras. En nuestra responsabilidad como legisladores y legisladoras escuchar estas demandas, que son de las mujeres, de los organismos internacionales, y que no son un beneficio para ellas ni sólo un derecho –argumento suficiente-, son necesarias para aportar al trazado de vínculos más equitativos entre los progenitores, lo cual redundará en beneficios para ellos y ellas, para sus hijos e hijas y también para toda la sociedad.
Este proyecto es apenas un aporte, pues en el ámbito del Poder Ejecutivo hay mucho por hacer. Si bien la Provincia está limitada jurisdiccionalmente en cuanto a la posibilidad de cambiar estructuralmente el sistema de licencias, si el objetivo es buscar y lograr nuevas formas de conciliación con corresponsabilidad social, Córdoba está en deuda. Por ejemplo, la expansión de servicios de cuidado infantiles gratuitos con horarios flexibles en consonancia con las jornadas laborales de las madres y padres, la extensión de lactarios en las reparticiones estatales y el fomento de su existencia en las empresas, la integración y transversalización del enfoque de género de diversas políticas públicas existentes (de salud, educación y desarrollo social)[11], entre muchas otras. En definitiva, se necesitan políticas integrales y transversales, que exceden las licencias parentales/familiares/universales, aunque estas supongan un avance indudable.Liliana Montero
[1]El tema del cuidado de la primera infancia es un subtema dentro del “trabajo no remunerado”. La Encuesta Anual de Hogares Urbanos (EAHU) de Argentina considera trabajo doméstico no remunerado (TDNR) a todas las actividades no remuneradas realizadas para prestar servicios para uso final propio en el hogar; comprende los quehaceres domésticos (limpieza de casa, aseo y arreglo de ropa; preparación de alimentos, compras para el hogar; reparación y mantenimiento de bienes de uso doméstico) y las actividades de cuidado de niños, enfermos o adultos mayores del hogar. También, actividades de apoyo escolar y/o de aprendizaje de miembros del hogar.
[2]Según la EAHU mencionada ut supra, en los casos de hasta 34 horas de jornada laboral, los varones dedican 3,9 horas al TDNR y las mujeres 6,6. Cuando la jornada laboral fuera de casa es de 35 a 45 horas, los varones trabajan en el hogar 3,5 horas contra las 5,3 horas de la mujer. Por último, en las jornadas laborales mayores de 45 horas, los varones dedican 3,1 horas al TDNR y las mujeres, 4,7.
[3] Si bien el régimen legal de empleadas de casas particulares cambió en marzo de 2013 (Ley 26.844), y finalmente se les reconoció el derecho a gozar de la licencia por maternidad, las cifras no estarían desactualizadas ya que diferentes cálculos nacionales indican que aún entre 8 y 9 de cada 10 no están registradas, por lo que no pueden acceder al beneficio.
[4] Organización Internacional del Trabajo (2014). La maternidad y la paternidad en el trabajo; la legislación y la práctica en el mundo. www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—dgreports/—dcomm/documents/publication/wcms_242618.pdf
[5]Repetto, F., Bonari D. y Díaz G. (2013) Recomendaciones para una nueva leynacional de licencias por maternidad,paternidad y familiares. Documentos de Políticas Públicas, 126. Buenos Aires. CIPPEC.
[6] Ver: http://www.unc.edu.ar/extension/vinculacion/genero/acciones-realizadas/2009-2012/ordenanza-de-ampliacion-de-la-licencia-por-maternidad-y-paternidad
[7] Si bien será apenas un mes, es mucho comparado con ningún día. Es una medida provisoria hasta tanto el Congreso argentino sancione una ley nacional. Gran parte de las trabajadoras del sector informal cobran otro subsidio, como la Asignación Universal por Hijo (nacional) o un subsidio por única vez provincial.
[8]Las agendas públicas “están integradas por todos los asuntos que los miembros de una comunidad política perciben como asuntos de legítima preocupación, y merecedoras de la atención pública”; mientras que la agenda institucional “está constituida por el conjunto de problemas, demandas y asuntos, explícitamente aceptados, ordenados y seleccionados por parte de los encargados de tomar decisiones, como objetos de su atención” (Guzmán, 2001, p. 11).
[9] Ver: www.rubengiustiniani.com.ar/intranet/frm_notas/1458068994_Ley-licencias-parentales.pdf
[10]www.ela.org.ar/a2/index.cfm?fuseaction=MUESTRA&codcontenido=2646&plcontampl=12&aplicacion=app187&cnl=71&opc=32
[11] En 2016, presentamos un proyecto de ley sobre la transversalidad del enfoque de género en todos los ministerios del Gobierno. Ver: http://lilianamontero.com.ar/proyecto-ley-no20692-fecha-24-11-2016-transversalidad-de-las-politicas-publicas-para-la-erradicacion-de-las-violencias-hacia-las-mujeres/

References: Artículo 1

Artículo 2

Artículo 3
 artículo 1

Artículo 1

Artículo 4
 artículo 1

Artículo 1

Artículo 5
 artículo 2

Artículo 2

Artículo 6
 artículo 3

Artículo 3

Artículo 7

Artículo 8