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Timestamp: 2013-12-08 21:42:34+00:00

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CAREI - protocolo de actuación del PEMIC
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Este curso Protocolo de actuación del PEMIC
PEMIC - Programa Educativo de Mediación Intercultural del Carei
Escrito por Begoña Arenaz Villalba y Romero Jiménez Cacho
Descargar artículo completo en PDF 1. Introducción 2. Presentación del programa 3. La mediación Intercultural 4. Funciones y criterios de actuación 5. Procedimientos de actuación 1. Introducción
Las aulas aragonesas son un reflejo e
la diversidad cultural y lingüística de nuestra sociedad.
Esta diversidad es, en si misma, una oportunidad para fortalecer la
convivencia y la educación en valores de todos los miembros de
la comunidad educativa. No obstante, la presencia de familias cuyos miembros se hallan inmersos
en pleno proceso migratorio, con diferentes concepciones de la
educación y con dificultades de comunicación fruto de la
diversidad lingüística y cultural puede condicionar, en
ocasiones, el entendimiento mutuo. Por otra parte, es necesaria la sensibilización de la sociedad y
la “escuela de acogida” hacia esta diversidad y
dotarle de los instrumentos necesarios para garantizar la convivencia
igualitaria y tolerante. La necesidad de dar respuesta a esta realidad determinó que el
Departamento de Educación, cultura y deporte del Gobierno de
Aragón apostara por la Mediación Intercultural como una
herramienta que si bien es relativamente novedosa en nuestro
país, resulta muy apropiada, por los principios en que se
sustenta, para promover cambios en los centros escolares y caminar
hacia un nuevo marco de Convivencia Intercultural. Consecuencia de todo ello es la articulación de un Programa
Educativo de Mediación Intercultural que trabaja en las tres
provincias aragonesas, cuya labor se dirige y coordina por el CAREI. La razón por la que presentamos este programa es porque pensamos
que puede resultar interesante por la novedad de su planteamiento, la
de aplicar las técnicas de la mediación intercultural al
ámbito educativo, ya que, aunque hay otras experiencias en este
sentido diferentes y validas en nuestro país, no había un
referente exclusivo para el ámbito educativo, por lo que
esperamos que nuestro trabajo sirva para avanzar en la reflexión
y en la práctica en este terreno.
Los primeros pasos se dieron a comienzos de 2005 por parte del
departamento de educación cultura y deporte del Gobierno de
Aragón. Inicialmente, el programa contaba con 3 mediadores interculturales
dedicados a media jornada a realizar mediación intercultural en
aquellos centros educativos que disponían de Tutor de Acogida.
Entonces, el ámbito geográfico de actuación se
circunscribía a Zaragoza capital. La otra media jornada se dedicaba a impartir clases de español
con ayuda de L1 para alumnos extranjeros recién llegados y
matriculados en estos mismos centros. Así pues, claramente se
quería apoyar el programa de tutor de acogida iniciado en
septiembre de ese mismo curso. Desde el primer momento, la coordinación corrió a cargo del CAREI a través de convenio con asociaciones. A principios de curso siguiente (octubre de 2005), se separaron estos
dos diferentes perfiles y se pasó a tener 3 mediadores
interculturales a jornada completa (30h.) y conveniar con otra
asociación la contratación de profesores para las clases
de refuerzo. Se convirtieron en dos recursos separados aunque dentro
del mismo equipo del CAREI. En enero de 2006 se amplió geográficamente el programa y
empezaron a trabajar mediadores a media jornada en las provincias de
Huesca y Teruel (Huesca, Teruel y Alcañiz). Desde enero de 2006 se incorporaron a jornada completa los 7 mediadores
que trabajan actualmente: 2 en Huesca provincia (Huesca y Fraga), 2 en
Teruel Provincia (Teruel y Alcañiz) y 3 en Zaragoza capital. Poco a poco y por las necesidades de los centros, claramente el
programa no podía restringirse a ciertas etapas educativas, sino
atender la demanda de todos los centros educativos y de todo el
territorio de Aragón. La acogida por parte de los centros ha
sido muy buena y las demandas crecen de manera notable año tras
año. Crecen en número y sobretodo, más ajustadas a
la propia herramienta de Mediación Intercultural y a nuestras
funciones. En este mismo proceso, el Servicio Educativo de Mediación
Intercultural del CAREI vio la necesidad de ver reforzada la
coordinación de todos sus miembros. Y era imprescindible una
homogeneización de las funciones y criterios de actuación. Esto quedo reflejado y ordenado con la regulación del CAREI y la
creación de una figura de coordinación desde este centro.
La creciente concepción y trabajo en equipo es un gran apoyo
para todos los mediadores desde las distintas provincias. De esta etapa de coordinación y homogeneización ha
surgido este documento (base teórica, funciones, criterios,
procedimientos, folleto,...) con el que pretendemos exponer cuál
está siendo nuestra labor dentro de la Educación.
3. La mediación intercultural
De forma breve y siguiendo las líneas y definición del
grupo triangulo, pasamos a exponer el marco teórico desde el que
trabajamos en este programa. La Mediación Intercultural es un proceso que contribuye a
mejorar la comunicación, la relación y la
integración intercultural entre personas o grupos presentes en
un territorio, y pertenecientes a una o varias culturas. El objetivo general de la Mediación Intercultural es: construir un nuevo marco de convivencia. Y para ello las intervenciones tenderán a conseguir estos tres objetivos específicos: 1. Facilitar la comunicación 2. Fomentar la cohesión social 3. Promover la autonomía y la inserción social La mediación tiene unos principios que hay que asumir en todas
las actuaciones que se realizan: la imparcialidad, voluntariedad de las
partes, ... La mediación intercultural tiene diferentes modalidades de
intervención: preventiva, rehabilitadora y transformadora. Para ampliar la información: Guía para la Mediación Intercultural (grupo triangulo) La mediación intercultural en el ámbito educativo Con la Mediación Intercultural en el ámbito educativo,
combinamos el trabajo con una herramienta fundamental que es la
mediación, un modo de vida que es la interculturalidad, y en un
contexto concreto como es el de la educación. Con la primera, la MEDIACION, contamos con una herramienta para la
resolución pacífica de conflictos, a través del
diálogo y de la intervención de una tercera persona
imparcial. Es un proceso específico para resolver un conflicto y
mejorar la Convivencia. Lo más importante en la mediación
no es tanto llegar a una solución como el proceso mismo,
entendido como la búsqueda de mecanismos que sirvan para
restablecer la relación e interacción entre personas
enfrentadas por un conflicto de interese u objetivos. Con la segunda, la INTERCULTURALIDAD, combinamos ese proceso
(mediación) de intervención con este concepto de
aprendizaje de un tipo de relación interpersonal en un contexto
multicultural, para llegar al objetivo final que es la Convivencia
Intercultural que define toda una rama profesional en sí misma
como es la Mediación Intercultural. Y la tercera, la EDUCACION, es un contexto concreto en el que aplicar
todo lo anterior y definir funciones específicas. Es decir, el
objetivo general pasa a ser “la Convivencia Intercultural en las
aulas”. Así, hemos ido ajustando lo que ofrece este Programa Educativo
de Mediación Intercultural a la realidad de los centros
educativos, las demandas de estos, y la profesionalización del
mediador intercultural. Además, en ninguna de las actuaciones en que intervenimos
podemos olvidar que no trabajamos solos, sino que estamos dentro de un
engranaje complejo y diseñado para la atención a la
diversidad en las aulas, y más globalmente, para la convivencia
en nuestra sociedad. Por ello, hay que tener en cuenta que debemos
sumarnos y complementarnos con el resto de los profesionales que
trabajan en este campo. Al fin y al cabo, lo que ofrecemos con la
Mediación es una opción más que se puede utilizar,
y que creemos muy adecuada para gestionar la convivencia, aunque parte
de su éxito depende del trabajo en red y de la
complementación con otros recursos. Se podría resumir que formamos parte y somos una más de
todas las herramientas y toda la compleja estructura que en estos
momentos tiene en marcha el sistema educativo aragonés para
fomentar la Interculturalidad. A lo largo de estos años de experiencia, y con la
fundamentación teórica en la que creemos, hemos podido ir
definiendo la aportación de la Mediación Intercultural en
el ámbito concreto de la educación. De esta manera, hemos ido definiendo y corrigiendo nuestras funciones,
criterios de actuación, protocolo para las intervenciones, y el
fin mismo de este Programa Educativo de Mediación Intercultural. La meta u objetivo que perseguimos es la colaboración de todos
los sectores de la comunidad educativa para lograr el mayor
acercamiento posible y un buen entendimiento entre personas y grupos de
diferentes culturas. Además de buscar, como fin de todas las
intervenciones, un marco común de Convivencia Intercultural en
los centros educativos. Para lograr esto, nuestro eje principal de intervención es el
que rodea la relación familia – centro,
considerándola la base de todas las actuaciones que podemos
realizar con el profesorado, la familia y los alumnos, y conseguir una
relación más armónica y respetuosa entre todos a
partir de estos tres objetivos: 1. Favorecer la atención a aquellos alumnos que
desconocen el entorno educativo, facilitando su acogida y su
integración social y escolar. 2. Prevenir posibles conflictos derivados a factores
culturales o del proceso migratorio y promover cambios para la mejora
de la Convivencia Intercultural en nuestros centros educativos. 3. Crear o restablecer canales de comunicación efectivos entre la familia y el centro. Para terminar, citamos textualmente a Carlos Giménez en una
entrevista que se puede encontrar en www.aulaintercultural.org. “¿Y ese mediador o
mediadora ha de ser una figura profesional o todos los protagonistas de
la labor educativa han de tener sensibilidad e incluso formación
para la mediación? Incorporar sólo un profesional de la mediación en el
ámbito escolar tiene la desventaja de que puede empobrecer al
resto de los actores, que pueden delegar en el mediador para que
arregle todos los conflictos. Por otro lado pensar que todo el mundo
puede hacer mediación es descualificar la figura. La clave es que haya una visión compartida, que haya un acuerdo
en el marco escolar de que la mediación sea una tarea compartida
por el equipo de mediación y por el conjunto del claustro, y
además dejar determinados asuntos al profesional en
co-mediación con otras personas que aprenderían para la
mediación con alumnos, con padres... Se debería hacer la labor de ir asumiendo actividades de
mediación por el profesorado, pero no todo el mundo tiene el
mismo talante, habría que identificar a quiénes,
habría que hacer seminarios cortos de formación para que
fueran asumiendo tareas de mediación y dejar los conflictos
nuevos o especialmente complejos al mediador o mediadora y que poco a
poco fuera delegando.”
4. Funciones y criterios de actuación
Con esta base teórica, la prestación de los servicios de
Mediación Intercultural ha de ser acorde con las definiciones
que están establecidas profesionalmente; y además, en
nuestro caso, con los programas del Departamento y las líneas de
actuación marcadas desde el CAREI. Así, las funciones de intervención las hemos clasificado
según el destinatario más directo de la actuación
(centro, familias y alumnado). Y al final están aquellas
funciones que pueden desarrollarse tanto con unos como con otros o
necesarias para el buen funcionamiento de este servicio del CAREI. Funciones para la atención de las demandas del profesorado en relación con los alumnos y sus familias: Con el CENTRO
Poner en contacto a las familias y el centro educativo, facilitando el acercamiento entre ambos.
Apoyo en la formación permanente del profesorado.
Apoyo a la formación por centros sobre Educación Intercultural y Convivencia.
Información y sensibilización de los distintos
profesionales que participan en el centro sobre la situación de
las personas migradas y la interculturalidad.
Prevención de conflictos interculturales. Poniendo en
marcha medidas que mejoran la convivencia en el centro y las relaciones
con las familias del alumnado inmigrante. Resolución de conflictos culturales.
Familiarización del profesorado con algunas claves
culturales de sus alumnos, así como diferentes aspectos de los
países de origen que sean relevantes para su atención
(sistemas educativos, concepto de educación, roles
educativos,...).
Apoyo en la organización y elaboración de todo tipo de actividades interculturales y de sensibilización.
Facilitar la presencia de intérpretes cuando la situación lo requiera.
Traducción de documentos que sean necesarios para el
centro y para mejorar la comunicación profesores - alumnos
Dar a conocer las claves socio-culturales de la sociedad de acogida.
Facilitar información y orientación acerca de otros recursos sociales de interés.
Información y sensibilización de los padres y
madres y las AMPA’s en general sobre la situación de las
personas migradas y la interculturalidad.
Información sobre el sistema educativo español, su
estructura e itinerarios, calendario escolar, facilitación de
documentación escolar traducida (impresos, folletos, cartas...).
Motivar la participación activa de la familia en la educación de sus hijos dentro del centro.
Resolución de conflictos culturales.
Asesorarles sobre la situación emocional y educativa que
sus hijos pueden atravesar en la primera etapa migratoria y de
integración en el centro y en la sociedad.
Propiciar el encuentro entre familias del centro pertenecientes a de diferentes culturas Sensibilizar a las AMPA’s e informar sobre ellas u otros mecanismos participativos.
Participar activamente en el desarrollo de actividades interculturales para la sensibilizacion del alumnado en general.
Facilitar la información útil para su integración en el centro educativo.
Información y sensibilización de los alumnos sobre
la situación de las personas migradas y la interculturalidad.
Ayudarles en la comprensión de una situacion emocional y
académica duramente influenciada por el proceso migratorio.
Conocer las demandas educativas susceptibles de
intervención en mediación intercultural con respecto a la
atención del alumnado inmigrante.
Apoyo a los profesores de español que imparten clases a
los alumnos inmigrantes a través de las clases de refuerzo de
Analizar y evaluar el propio programa de mediación: Intervenciones realizadas y demandas llegadas.
Mantener actualizado el conocimiento de la situación de
este colectivo en las escuelas: convivencia, número de alumnado,
procedencia, recursos de apoyo, etc.
Conocer y mantener buena coordinación con todos aquellos
recursos sociales y educativos que puedan ayudarnos en nuestra labor.
Criterios de intervención en los centros educativos, con las familias y con el alumnado:
Implicación del Centro educativo en la intervención.
Dejar siempre al Centro como referente para las familias.
La tarea del mediador siempre se plantea como un actor
más, pero no es la persona que gestiona o planifica un caso en
solitario, sino de manera conjunta con el resto de profesionales.
La relación que se establezca entre el centro y la familia
tiene que ser independiente del mediador. El mediador ha de crear ese
Provocar tanto en los docentes como en las familias y en el
alumnado un interés, respeto y conocimiento mutuo hacia los
Sensibilizar en la Interculturalidad a todas las partes implicadas.
Implicación de las familias en la intervención.
Complementar la intervención con otras actuaciones de los
distintos recursos educativos: CAREI, CPR, programas de apoyo,....
Ejemplos: referir recursos, formación, asesoramiento, etc.
Conocer y respetar los límites de la intervención en mediación.
Conocer y respetar el perfil requerido para el mediador: objetividad, imparcialidad, confidencialidad,...
Respetar aquellos factores culturales que influyen en cada caso.
Las intervenciones han de realizarse, obviamente, teniendo muy en
cuenta las diferencias culturales. Por lo que se designará al
mediador más afín para cada caso (la mayoría de
las veces, de la misma nacionalidad que una de las partes implicadas,
especialmente ante la necesidad de interpretación). Pero siempre
hay que entender que el Programa ofrece Mediadores Interculturales, y
por lo tanto, las técnicas de la Mediación Intercultural
son comunes a todos ellos, y su formación común en:
Mediación, Interculturalidad, migraciones y funcionamiento del
sistema educativo. Así, pueden intervenir aunque su nacionalidad
no sea la misma que la familia inmigrante. Por ejemplo, un mediador
marroquí con familias rumanas, o uno rumano con gambianas.
5. Procedimientos de actuación
Las actuaciones llevadas a cabo por la mediación, resultan de
atender las demandas recibidas desde diversos centros educativos o
desde otras administraciones publicas. Los pasos que se siguen a partir de la recepción de la demanda son los siguientes:
Recepción de las demandas. La mayoría de las
demandas se reciben por teléfono o por correo electrónico
a través del tutor de acogida o el equipo directivo.
También el programa de mediación recibe demandas
personalmente al realizar una visita al centro o a domicilio familiar.
Presentación a los profesionales /demandante del Centro.
La presentación del mediador y qué ofrece el Programa de
Aclaración de la demanda, toma de datos. Aquí se
estudia el caso, se recoge todos los datos necesarios e importantes
para la intervención, se planifica las actuaciones con la
persona interesada (tutora de acogida, equipo directivo, E.O.E.P., S.S.
de base de las comarcas,…). Actuando en colaboración o
derivando según sea el caso.
Decidir el tipo de intervención. Estas demandas se
refieren a varios temas: facilitar la comunicación entre el
centro, la familia y el alumnado, explicar el Sistema Educativo
Español, el reglamento interno del centro, etc.
En resumen, primero se atiende la demanda y después de reunir
toda la información necesaria y documentarse lo suficiente, se
decide planificar una actuación cuando la intervención es
competencia de la mediación. Si no es así se deriva el
caso a las administraciones o al personal competente. Al final de cada intervención se realiza una evaluación.
Esta consiste en un breve cuestionario a rellenar por el centro
educativo (se adjunta al final). Este, puede realizarse al final de la
intervención, o, en el caso de que todavía haya
seguimiento, se puede hacer al final de cada trimestre. Para cada una
de las tres memorias que se entregan a lo largo del curso, se
analizarán todas las evaluaciones y se registrarán los
resultados para tomar medidas que mejoren el servicio. Las demandas se agrupan en 5 tipos de intervención:
Favorecer una relación fluida entre las familias y los centros educativos.
Asesorar y sensibilizar a los miembros de la comunidad educativa sobre diferentes aspectos relacionados con la Mediación Intercultural.
Intervenir en la prevención y resolución de conflictos debidos a diferencias culturales.
Traducción de documentos e interpretación lingüística y cultural.
Fomentar la participación y colaboración del colectivo inmigrante en el Centro.
En cada uno de estos tipos, podemos desarrollar una diferente
metodología de la mediación para su resolución.
Previamente hemos clasificado la labor mediadora en tres: la
preventiva, la resolutiva y/o la de fomento de la participación.
Ahora vamos a ver cómo se podrían trabajar cada uno de
estos tipos de intervención según esta
clasificación. En las intervenciones del punto 1 trabajaremos especialmente la
modalidad preventiva y la transformadora. Creando una relación
se evitaran que surjan conflictos descontrolados. En el segundo, sobre
todo la preventiva, ya que lo formativo siempre tiene esta meta. En el
tercero, claramente se enfatiza la labor rehabilitadora de la
mediación. El punto 4 se podría llegar a utilizar las
tres facetas de la mediación, ya que dependiendo de la
situación o del tipo de documento que se necesita traducir se
tendrá un objetivo y otro. Por ejemplo, se puede traducir una
carta bilingüe para citar a las familias en los centros
(preventiva - apoyo para el punto 1), o uno informativo sobre lo que
son las AMPA’s (participación – apoyo al punto 5), o
sobre el funcionamiento del sistema educativo (preventivo – apoyo
al punto 2), etc. Y en cuanto al último punto, no habría
que explicar que sería especialmente una labor de fomento de la
participación activa. PROTOCOLO DE ACTUACIÓN SEGÚN EL TIPO DE INTERVENCIÓN A continuación describimos las actuaciones a realizar una vez recibida la demanda y ya en la propia intervención (anteriores puntos 3, 4 y 5) dependiendo del tipo de demanda. Generalmente, las demandas son de diversos tipos, pero la
mayoría suelen referir a dificultades de comunicación o
desconocimiento del sistema educativo y de las normas del centro que desembocan en absentismo y falta de información del
funcionamiento del centro. Y a partir de aquí, establecemos un protocolo de actuación para cada tipo de demanda. 1) Favorecer una relación fluida entre las familias y los centros educativos El objetivo es acercar a las familias a los centros y que entre ellos exista una convivencia intercultural. Los criterios de actuación específicos para estas demandas son: Buscar la normalización de estas familias y de la
relación con ellas. Aunque se tomen medidas especiales para
iniciar o restablecer esta comunicación, la tendencia es que
tanto el centro como la familia adquiera herramientas para hacerlo de
forma normalizada dentro del sistema. Para las reuniones de acogida, las actuaciones a realizar tienen que
estar avaladas dentro del protocolo de acogida, y la
intervención debe ser siempre un apoyo al tutor de acogida, no
realizar el trabajo de este ni de ninguna otra figura del centro. Los pasos a seguir: 1. Obtener información acerca del estado de
esa relación: cuántas veces ha estado la familia en el
centro, ha habido algún malentendido, hay problemas de
comunicación (idioma, cultural). 2. Informar de la forma de intervención del
mediador y de sus funciones en estos casos. Y, si fuera necesario, de
la información traducida ya disponible que incumbe en las
relaciones con las familias. 3. Analizar y establecer las actuaciones a seguir junto con el demandante.
En los centros de la ciudad: se solicita una reunión con
la tutora de acogida o con el tutor de clase o con el equipo directivo
para planificar actuaciones.
En los centros de los pueblos: se pone de acuerdo para intervenir
en el caso por teléfono o por correo electrónico y
desplazarse al centro para reunirse con la persona interesada, los
4. Fijar las actuaciones de cada una de las personas que van a intervenir:
El tutor de acogida, o el tutor de referencia (según se
haya decidido) citará a la familia a una reunión por
Para citar a la familia:
Si es necesario se usarán las cartas bilingües ya disponibles en la Web. En caso de que en la familia sean analfabetos también en su propia lengua, se les citará por teléfono.
Si el contacto telefónico no es posible: si se puede se
realizará una visita a domicilio, y si no, nos pondremos en
contacto con los padres a la hora de traer o recoger a sus hijos en
Infantil y Primaría, y en secundaría se le pedirá
al alumno que diga a sus padres que tengan el móvil activo o que
nos informen del número nuevo.
Si la familia no ha estado nunca en el centro, el mediador les
llama por teléfono una vez que ya ha sido enviada y recibida la
citación del centro.
A las familias que no acuden al centro, se les puede hacer una visita a domicilio por parte de la mediadora.
Reunirse (telefónicamente, por correo u otros medios) con
las personas que vayan a asistir a la reunión para determinar
los puntos de los que se tratará.
Aclarar que en la reunión el protagonismo siempre es de la
familia y el centro, el mediador aunque realice interpretación,
debe ser el facilitador de la comunicación, nada más.
5. Reunirse con la familia y los representantes del
centro. La reunión se hace con la tutora o la profesora y los
padres primero para establecer un primer contacto y tener
información sobre la situación familiar. En la reunión, el mediador transmite a las dos partes las
inquietudes y/o las mejorías del alumno en temas de
adaptación, comportamiento y el desarrollo académico. En muchos casos de padres que no hablan ni entienden el castellano, el
trabajo del mediador, a parte de la posible interpretación, es
de apoyar y facilitar al profesorado y la familia con claves
interculturales, que ayudan a interpretar y entender la
situación del alumno y su comportamiento. En caso de que haya algún conflicto entre la familia y el centro se recurre a la resolución de conflictos. CASOS PARTICULARES Son casos en los que la situación escolar del niño
influyen otros factores como el sanitario o el económico o
social. En ocasiones hay que realizar acompañamientos en los que
siempre que sea posible se harán en coordinación con
otros servicios del ámbito en cuestión. Y siempre
intentando dotar a la familia de las herramientas necesarias para que
ellos mismos se desenvuelvan en los diferentes recursos sociales. Por ejemplo, en los niños con bajas capacidades: el programa de
mediación apoya en el tema sanitario: pedir cita,
acompañarlos al neuropediatra, hacer análisis (con
algún familiar), acompañarlos a recoger los resultados,
transmitir toda la información a los padres. Y se lleva este
tema con la familia para que controle muy bien las fechas de las citas,
las fechas de recoger los resultados, de otro lado para que el centro
sepa el día que va faltar este niño. 2) Asesorar y
sensibilizar a los miembros de la comunidad educativa sobre diferentes
aspectos relacionados con la Mediación Intercultural Los temas relacionados en este caso pueden ser: factores derivados de
la migración, referentes culturales, procesos de
mediación, interculturalidad, diferencias educativas (estructura
del sistema, concepto de educación, expectativas, ) etc. Con los diferentes profesionales del centro educativo, con las familias
o con los alumnos, estas intervenciones pueden ser por una demanda
explícita de formación o un asesoramiento puntual dentro
de otra intervención. Es decir, mientras se trabaja la
relación entre familia y centro, siempre se van dando pautas o
asesoramientos continuos sobre todo aquello cultural, social o relativo
al funcionamiento del sistema que influye en el caso. Y se hace a todas
las partes implicadas, a cada una según sus necesidades (Ej.: al
profesor sobre unas determinadas costumbres, al alumno sobre la
función del profesor en este sistema educativo, a la familia
sobre el concepto de educación en esta sociedad, etc.). No podemos olvidar que hay que derivar, o trabajar conjuntamente, en
aquellos temas, que aunque relacionados, competen a otros
profesionales, como son los asesores de interculturalidad del CAREI y
los CPR’s. Estos temas serían por ejemplo:
organización en el centro, apoyos en el aula, enseñanza
del español, apoyo en la elaboración del protocolo de
acogida, organización de actividades interculturales, orientar y
facilitar material para trabajar la Educación Intercultural,
formación, etc. Sin descartar el asesoramiento que
también podemos y debemos hacer a estos mismos asesores. De
hecho, el trabajo conjunto con ellos tendría un gran efecto
multiplicador. Por ejemplo, si ayudan a un centro a preparar una
actividad intercultural, podemos dar pinceladas y consejos para atraer
a las familias inmigrantes a que participen, o podemos asesorar sobre
qué tipo de actividades son más adecuadas o
tendrán más acogida en tal o cual cultura. Debido a la estructuración de nuestro trabajo, tenemos muchas
visitas a los centros. Gracias a ello, podemos ayudar a difundir todos
aquellos materiales y recursos de los que disponen en los distintos
centros de recursos (especialmente CAREI Y CPR’s) y que
serán complementarios y muy relacionados con nuestra labor. En los casos de asesoramiento relacionados con culturas que no sea ni
la de la sociedad de acogida ni la de origen del mediador, este
también debe apoyarse en alguno de los compañeros que
conozca mejor esa cultura. Si bien las dificultades derivadas del
proceso migratorio tendrán una fuerte semejanza
independientemente del país de origen. 3) Intervenir en la prevención y resolución de conflictos debidos a diferencias culturales Entendemos la mediación en conflictos culturales como una forma
de resolver conflictos de forma pacífica y con unos procesos
claramente definidos, los de la Mediación. Este es una
vía más de entender el conflicto, de analizarlo y
abordarlo. Pero hay otras alternativas que se utilizan en este
ámbito escolar. Los conflictos se suelen confundir, en muchas ocasiones, con malos
entendidos, o falta de comunicación en muchos casos. En estos
casos, hay que trabajar, según el primer tipo de
intervención, en dirección a varias actuaciones con
visión global, y restableciendo la buena relación entre
las partes. Pero lo que aquí vamos a considerar conflicto, y se resuelve en
este apartado, es cuando hay dos partes con intereses opuestos. Y el factor cultural será determinante si lo es para una de las
partes. En la mayoría de ellos, lo cultural juega un papel muy
influyente al principio, pero después de analizarlo, esto puede
quedar relegado y descubrir que lo que realmente influyen son otros
factores (sociales, económicos, generacionales, ...). Por eso lo importante para la mediación es el proceso, es el
deseo de entendimiento de las partes y el cómo se llegan a
entender estas partes, aunque no pudieran llegar a un acuerdo. Este
esfuerzo y aprendizaje es lo que, en la mediación supone un
éxito y llega a promover cambios. El proceso lo describimos a continuación muy brevemente: Pasos: Primer contacto con las partes. Recoger la información necesaria de las dos partes y de otras
terceras que se consideren importantes para el análisis del
conflicto. Presentar el proceso de Mediación y el plan a seguir. Identificación del conflicto. Análisis del conflicto, el
origen, los motivos y los factores que influyen (además o en vez
del cultural). Sacar la importancia del factor cultural o
desculturizarlo. Intervención. Reunir a las partes como protagonistas para
resolver el problema y juntos buscar soluciones pacificas y
satisfactorias. Establecer un compromiso voluntario y elegido por las partes. Seguimiento. Ponerse periódicamente en contacto con las partes para controlar el estado del conflicto. 4) Traducción de documentos e interpretación lingüística y cultural En www.aulaintercultural.org,
“panorama de la mediación intercultural y la
traducción/interpretación en los servicios
públicos en España” (Dora Sales): “Con todo, el mediador es algo
más que un traductor/intérprete, pues la
traducción/interpretación es sólo un aspecto de la
mediación, que se perfila como una modalidad de
intervención social. Desde una perspectiva descriptiva,
observaremos el actual panorama en mediación intercultural y
públicos en España, destacando las investigaciones
más relevantes llevadas a cabo hasta ahora, así como las
acciones formativas puestas en marcha. .... Mediar no implica solo traducir las
palabras sino que va mas allá, abarcando todos los aspectos de
la comunicación no verbal (olor, gestos, movimientos del cuerpo,
silencios,..)que culturalmente son claves. En suma, se trata de adoptar
una perspectiva orquestal en cuanto a los fenómenos
comunicativos(como se plantea en la investigación del grupo
CRIT). En este sentido un aspecto muy relevante -que de hecho
Castiglioni (1997:64)destaca-es que el mediador lingüístico
-cultural no solo ejerce el papel de traductor-intérprete, sino
que es algo más, tiene que ser una persona capaz de traducir
tanto las palabras como las especificidades culturales implicadas en
toda la interacción comunicativa. Así, el mediador tiene
que tener siempre presentes un cierto numero de datos de la sociedad y
de la cultura a la que pertenece el interlocutor inmigrante: estructura
familiar y de parentesco, religión, y por ejemplo, en
ámbitos sanitarios, su percepción de lo que es salud y
enfermedad y la representación del cuerpo en su cultura. Es
decir, que quien media necesita poseer una formación (continua)
en cuanto a aspectos culturales de los grupos con los que trabaja,
documentándose de forma contrastada y especializada. Al tiempo, el mediador ha de ser
consciente de que no es posible considerar al sujeto inmigrante con el
que trate en cada momento como un "miembro típico" de su
cultura. Es decir, tiene que estar atento acerca del peligro de hablar
en términos de idiosincrasia o estereotipos (eg. las
mujeres magrebíes no son autónomas; los chinos son poco
comunicativos)o de culturalismo (eg. es su cultura, son sus
tradiciones).Cabe, pues, tener en cuenta la variable personal de cada
cual y además la adaptación o cambio que puede devenir
del contacto entre culturas.” Interpretación lingüística y cultural: El equipo de mediación intercultural esta compuesto por personas
de diferentes orígenes y que dominan varios idiomas. Pero la herramienta de la lengua hay que utilizarla como un instrumento
más del mediador, y no como algo imprescindible, ya que las
técnicas básicas de nuestro trabajo tienen que ser las
propias de la mediación, técnicas comunicativas como la
escucha activa, la asertividad, la pregunta,... En algunas ocasiones habrá que intervenir junto con un
intérprete, y la labor del mediador será aportar todas
esas técnicas de la mediación. El intérprete
salvará la barrera del idioma, pero el tipo de
comunicación ha de ser siempre a través de la
mediación. Cuando el mediador también haga de intérprete,
tendrá que realizar una doble interpretación
lingüística y cultural, y aplicar las herramientas
comunicativas en ambos idiomas y hacia ambas partes. Siempre explicando
todos los aspectos culturales a una y otra y fomentando el
entendimiento mutuo. Lo principal es que las dos partes (por ejemplo profesor y padres)
lleguen a encontrar canales comunes de comunicación, y no
dependan siempre de la intervención del mediador. Por ello, es
muy importante que cada vez que existan problemas de idioma, se busquen
alternativas comunicativas: familiares o amigos que sirvan de
intérpretes o documentos traducidos. Teniendo cuidado de que las
personas que interpretan sean bien aceptadas por las dos partes, por
ejemplo, no siempre se pueden utilizar alumnos para transmitir
según que información. Traducción de documentos: A través de la página Web del CAREI, se puede acceder a
gran cantidad de documentación traducida a varios idiomas. Es
importante su difusión y rentabilizarlos lo máximo
posible. No somos un programa de traducción, por lo que hay que tener muy
claro que documentos son los que sirven como apoyo a la labor mediadora
y cuales no. Desde los centros educativos se demanda tener muchos
textos en varias lenguas, pero no todos ellos son relevantes ni los
más adecuados para establecer los vínculos que nosotros
buscamos desde la mediación intercultural. Por lo que podemos
rechazar la traducción o bien orientar hacia un contenido
más ajustado a nuestros objetivos. Como criterios para la realización de traducciones proponemos:
Aquellos que sirvan para gran número de centros
educativos, no los que sean particulares de cada centro. Hay que tratar
de generalizar todos los que se considere de interés.
Los que aporten una información para la difusión y
el fomento de la participación activa de las familias en los
5) Fomentar la participación y la colaboración del colectivo inmigrante en el Centro Esta participación y colaboración es imprescindible par
ir creando un buen marco de convivencia dentro de la comunidad
educativa. La participación activa de todos los miembros de esta
comunidad fomentará, en sí misma, las relaciones y el
conocimiento mutuo de necesidades y deseos. Las demandas pueden provenir de varias y diferentes fuentes, las
AMPA’s, equipos directivos, equipos de orientación y
pedagógico, o servicios sociales (de ayuntamiento o de base). Y
tienen ya la forma concreta de participación: escuelas de
padres, actividad puntual o conjunto de actividades del AMPA. En estos
casos hay que: a. Planificación con los demandantes.
Después de analizar las necesidades y la demanda, hay que
trabajar conjuntamente para estructurar el tipo de actuación que
se nos pide. Incluso proponer otras que veamos más adecuadas
para el caso. b. Siempre como un elemento de apoyo se puede participar en la organización de la actividad. c. Cuando sean familias inmigrantes con las que la
relación con la comunidad educativa no sea buena o sea
inexistente, habrá que contactar con ellas para conseguir una
sensibilización e implicación de estas. Si no de la
manera que se pide, de otra forma alternativa. d. Si se ve necesario, se colabora en el desarrollo
de la actividad o actividades, haciendo el papel de mediador entre
todas las partes de diferentes culturas que participen, asegurando el
buen entendimiento entero todos. Se pueden establecer, lo primero, las vías comunicativas
más adecuadas según el caso. El primordial la
información que se da y la forma de hacerla llegar a este
colectivo. Para ello hay que tener en cuenta por un lado que en la
acogida la información que se facilita es mucha, y que
convendrá dar algún documento sobre las asociaciones de
padres pero es mejor esperar un tiempo para que las familias
estén en condiciones de asimilar todo. Por otro lado, las vías para hacer llegar la información serán:
Por correo cartas traducidas, teniendo en cuenta siempre que hay muchas
familias analfabetas, y que por tanto no se podrá dar
documentación escrita a este respecto. En este caso es
más efectivo las llamadas telefónicas o con las reuniones
A través de reuniones con los tutores. Aquí es muy
importante la relevancia que se le da en el centro a esta
participación y por lo tanto la que le dará el tutor de
referencia del alumno, ya que sin la colaboración de todos no
siempre será posible hacer este trabajo.
O propiamente a través de miembros del AMPA. Esta, al igual que
el centro, ha de estar sensibilizada a este respecto, y preparar
acciones para este fin.

References: resolución 
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