Source: http://www.oas.org/usde/publications/unit/oea33s/ch23.htm
Timestamp: 2019-09-23 13:26:32+00:00

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Capítulo VII. Conferencia de ministros de transporte, comunicaciones y obras publicas de América del Sur
3. Transporte por agua (21)
4. Transporte terrestre (21)
5. Transporte multimodal (21)
6. Transporte aéreo (21)
7. Aspectos generales e interinstitucionales (21)
La Conferencia de Ministros de Transporte, Comunicaciones y Obras Públicas de América del Sur está tratada con igual estructura temática que la de los otros procesos de integración sudamericanos abarcados por este documento: la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), el Grupo Andino, el Mercado Común del Sur (MERCOSUR), la Reunión de Ministros de Obras Públicas y Transporte de los países del Cono Sur, vistos en los cuatro capítulos precedentes, así como el Proyecto Hidrovía Paraguay-Paraná que es objeto del siguiente y último capítulo.
Los títulos desarrollados al iniciar el presente capítulo se refieren a las características institucionales de la Conferencia de Ministros de América del Sur y a los objetivos y mecanismos que, en dicho ámbito, son aplicados en la organización de las actividades en materia de transporte. En el final del capítulo están descriptas las acciones y medidas correspondientes al transporte por agua, al transporte terrestre, al transporte multimodal y al transporte aéreo. El cierre del mismo es un punto dedicado a las actividades generales e interinstitucionales del transporte.
El presente titulo contiene la descripción de la Conferencia de Ministros de América del Sur, cuyas características principales se refieren a su entidad y a sus orígenes como proceso de integración y a los órganos e instrumentos institucionales que rigen su funcionamiento. También explica las primeras actividades conjuntas encaradas.
La decisión de crear la Conferencia se adoptó en noviembre de 1991, en ocasión de realizarse en Lima -en forma simultánea- la XVIII Reunión de Ministros de Obras Públicas y Transporte de los países del Cono Sur y la Sexta Reunión de Ministros de Transportes, Comunicaciones y Obras Públicas de los Países Miembros del Acuerdo de Cartagena.
Las bases de dicha decisión son el Acuerdo 1.102 (XVIII) de la Reunión de Ministros del Cono Sur y la "Declaración de Lima" suscripta en esa oportunidad, por los autoridades participantes de una reunión conjunta de ambos foros citados, que luego se denominó Reunión Inaugural de la Conferencia de Ministros (21). Este proceso de integración nuclea a las autoridades de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.
En mayo de 1992, en Santiago de Chile, se llevó a cabo la Reunión Extraordinaria de Ministros de Transporte, Comunicaciones y Obras Públicas de América del Sur. Durante el intercambio de ideas para acordar los términos del reglamento -que fue aprobado por la Resolución 4 (I-E) adoptada en esa reunión, junto con la denominación oficial del foro-, hubo consenso de los participantes acerca de los fundamentos, los principios y el ámbito de competencia de la Conferencia de Ministros del Cono Sur, así como respecto a sus relaciones con los otros foros subregionales mencionados (21).
En tal sentido se definió a la Conferencia de Ministros de América del Sur como una instancia resolutiva, donde serían abordados los temas estratégicos del transporte, dentro del creciente intercambio comercial y turístico regional y del entorno de un mercado internacional en acelerado cambio y creciente competitividad. Este foro regional debería tratar, en consecuencia, los problemas globales de la liberalización del transporte entre los países, las necesidades de infraestructura, la concertación de esfuerzos para satisfacerlas, los mecanismos incentivadores del transporte multimodal, las políticas sobre el funcionamiento de los distintos modos de transporte y la adecuada gestión de sus infraestructuras (21).
El órgano permanente principal de la Conferencia de Ministros de América del Sur es la Reunión Plenaria, que tiene función resolutiva y está integrada por las autoridades acreditadas por los países participantes, en cada oportunidad y a ese efecto. La Presidencia de la Conferencia es designada por la Reunión Plenaria entre sus miembros, preferentemente el correspondiente al país sede, y su mandato se extiende hasta la siguiente reunión ordinaria. Las funciones adicionales a la que su nombre indica, son -en resumen- la de representar al foro regional y la de atender las asuntos administrativos del mismo, con la colaboración de la Secretaría Permanente (21).
Mediante la Resolución 5 (I-E) -Santiago, en mayo de 1992- se invitó al Comité de Representantes de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) para que designase la Secretaría Permanente del foro regional. En la I Reunión Ordinaria -Montevideo, en noviembre de 1992- fue recibida la Resolución 157 del referido Comité, por la que autoriza a su Secretaría General a desempeñar las mencionadas funciones técnicas de Secretaría Permanente (21).
Las Corresponsalías, que recaen en las autoridades de gobierno nombradas por cada país, constituyen también un órgano permanente de este foro regional y están responsabilizadas de la labor de coordinación, seguimiento y cumplimiento de las acciones relativas al mismo. La Resolución 6 (I-E) -Santiago, en mayo de 1992- designó a la corresponsalía de Uruguay como Centro de Documentación de la Conferencia de Ministros de América del Sur y a cargo del depósito, archivo, conservación y custodia de toda la documentación original de la misma (21).
Las decisiones de la Reunión Plenaria se formalizan mediante Resoluciones, que son adoptadas con el voto aprobatorio de al menos los dos tercios de los países miembros, acercando las fracciones al entero más próximo. Dado que la asistencia a las reuniones es obligatoria y que la ausencia de un país se computa como abstención en la votación, en la actual situación de países participantes las iniciativas precisan siete votos favorables para convertirse en Resolución de la Conferencia de Ministros de América del Sur. Las mismas tienen el carácter de compromiso regional, correspondiendo a las autoridades competentes de cada país tomar las medidas conducentes a su cumplimiento (21).
Hasta los primeros meses de 1994, este proceso de integración llevó a cabo la anteriormente nombrada I Reunión Ordinaria -Puntas del Este, en noviembre de 1992- y la Reunión Preparatoria de la II Reunión Ordinaria -Montevideo, en diciembre de 1993- en la sede de la ALADI (21).
Excluyendo las cuestiones específicamente vinculadas con las comunicaciones, este proceso de integración es un mecanismo regional de formulación y aprobación de acciones y medidas en materia de transporte, dado que sus principios básicos y las actividades que se propone desarrollar son lineamientos relativos a los asuntos del transporte internacional de los países participantes. De esta forma no hay diferencias entre las finalidades de la Conferencia de Ministros de América del Sur y las orientaciones que podrían particularizarse para las acciones en el sector transporte. Los aspectos institucionales de su estructura organizativa y los procedimientos aplicados para adoptar las decisiones, conforman en definitiva instrumentos y mecanismos específicamente diseñados para desarrollar las actividades en materia de transporte.
La "Declaración de Lima" emitida en oportunidad de la Reunión Inaugural de la Conferencia de Ministros de América del Sur -en noviembre de 1991-, permite identificar los grandes objetivos de este foro, así como la orientación estratégica adoptada para alcanzarlos y la tipología de las medidas que serían emprendidas. La contribución del conjunto de acciones y medidas a la preservación del medio ambiente, constituye un marco de referencia general (21).
El mejoramiento de la competitividad del transporte es uno de los propósitos mencionados, permitiendo incrementar los niveles de productividad y eficiencia de los países de la región, necesarios para alcanzar una mejor inserción en la economía mundial. A ese efecto, la línea estratégica indica crear un ambiente institucional donde el sector privado pueda desempeñar un papel protagónico, adoptando decisiones sobre la operación de transporte sustentadas en criterios de eficacia y ejecutadas en condiciones de libre competencia. El perfil principal de las acciones y medidas, sería el siguiente (21):
· Dar condiciones de libertad de acceso a las empresas navieras de la región y facilidades para mejorar su competitividad, en términos de la reciprocidad de concesiones.
· Compatibilizar las normas de aplicación al transporte multimodal, a nivel regional y con el resto del mundo, mediante la cooperación de los organismos nacionales competentes en la materia, el sector privado involucrado y los organismos regionales e internacionales de asesoramiento.
· Ampliar la oferta de transporte terrestre de pasajeros y de cargas, por medio de la flexibilización de las condiciones de acceso a los distintos segmentos del mercado, la liberalización del funcionamiento del mismo y la facilitación de sus procedimientos y operaciones.
· Aplicar las libertades del aire al tráfico aéreo de la región, diversificar las rutas establecidas, mejorar la calidad de los servicios y reducir los costos operacionales, tanto para pasajeros como para cargas.
· Incorporar nuevas tecnologías a las operaciones y al equipamiento del transporte, en un contexto de modernización de las características empresariales del sector.
La integración regional es otro gran objetivo de la Conferencia de Ministros de América del Sur, que se puede extraer de la "Declaración de Lima". Los medios estratégicos principales son la integración física entre los países participantes, la racionalización de los procedimientos y trámites del comercio y el transporte y el desarrollo de sistemas de comunicación para un intercambio fluido de informaciones escritas, digitalizadas o codificadas, radiales, televisivas y telefónicas. En este caso, las acciones y medidas serían (21):
· Integrar los mercados de transporte terrestre, aéreo y acuático, mediante regulaciones homogéneas que establezcan la igualdad de oportunidades y condiciones para todos los oferentes.
· Compatibilizar políticas, reglamentaciones y procedimientos entre los países, procurando reducir tramitaciones y exigencias burocráticas que afectan la agilidad de la oferta de transporte.
· Disponer recursos técnicos y financieros destinados al desarrollo y mantenimiento de la infraestructura física.
· Mejorar la eficiencia de la gestión y del uso de la infraestructura física, activando la participación de los usuarios y del sector privado.
En la Reunión Extraordinaria de Ministros de Transporte, Comunicaciones y Obras Públicas de América del Sur -Santiago, en mayo de 1992- fue aprobado el Reglamento de este proceso de integración por medio de la Resolución 4 (I-E). Los esfuerzos de la Conferencia de Ministros de América del Sur, según dicho documento fundacional, deberán culminar en bases normativas comunes y en acciones concertadas y coordinadas entre los países participantes en el campo del transporte y de las comunicaciones. El efecto a lograr es el aumento de la eficiencia en esas materias, que son determinantes del turismo internacional y de la competitividad de la producción regional (21).
Con esa finalidad, dicho Reglamento fija los criterios que regirán las actividades de este foro (21).
· Los acuerdos o resoluciones sobre transporte y comunicaciones, que hayan sido adoptados en los foros subregionales donde participan los países miembros de la Conferencia de Ministros de América del Sur, mantendrán plena vigencia hasta que una reunión de este foro regional determine su modificación o derogación.
· Los anteriormente mencionados foros subregionales continuarán con su funcionamiento autónomo, avanzando según sus propias agendas, pero compatibilizando y homogeneizando sus resultados para conformar un cuerpo normativo de validez regional en comunicaciones y en los diferentes modos de transporte.
· Las instancias técnicas de elaboración de acuerdos y resoluciones deberán aumentar su capacidad de decisión, de manera que la Conferencia de Ministros de América del Sur tenga despejada su agenda de asuntos específicos, temas particulares, cuestiones técnicas y problemas operacionales.
· El foro regional recurrirá a los organismos especializados regionales o internacionales, para resolver la base administrativa mínima y permanente que necesita su funcionamiento institucional (apoyo secretarial y de asistencia técnica).
· El país al que le corresponda la presidencia rotativa prestará, según su propia capacidad, el apoyo administrativo complementario.
Hasta los primeros meses de 1994 la Conferencia de Ministros de Transporte, Comunicaciones y Obras Públicas de América del Sur no realizó actividades relacionadas con el transporte fluvial ni con las vías navegables y los puertos, pero adoptó decisiones en materia de transporte marítimo.
En efecto, la I Reunión Ordinaria de la Conferencia de Ministros de América del Sur -Punta del Este, en noviembre de 1992- adoptó la Resolución 14 (I), creando un Grupo de Trabajo coordinado por Uruguay y asignándole la función de analizar las posibilidades y conveniencia de emprender acciones conjuntas en materia de transporte marítimo. Dicha Resolución tomó en consideración la importancia de este modo de transporte en el desarrollo del comercio exterior de los países, así como los cambios estructurales que se estaban produciendo dentro de este subsector del transporte en el plano internacional.
En diciembre de 1993 la Reunión Preparatoria de la próxima II Reunión Ordinaria que celebrará la Conferencia de Ministros de América del Sur, decidió convocar a una reunión del Grupo de Trabajo para elaborar una propuesta de acción concertada a nivel regional sobre transporte marítimo, teniendo en cuenta un temario que debía comprender los siguientes análisis:
· Políticas de transporte marítimo de los países desarrollados, su incidencia en los países de América del Sur y directrices en la materia para el mediano y largo plazo en los países de la región.
· Lineamientos de política extrarregionales y regionales.
· Anteproyecto preparado por la ALADI, contenido en el documento ALADI/REG.TM/Informe (marzo de 1992).
La I Reunión Ordinaria de la Conferencia de Ministros de América del Sur -Punta del Este, en noviembre de 1992- adoptó la Resolución 12 (I), que crea un Grupo de Trabajo sobre transporte terrestre -sin hacer distinción entre transporte carretero y transporte ferroviario- que será coordinado por Bolivia.
Dicho Grupo de Trabajo tendrá por objeto preparar un documento de base para ser considerado en la próxima reunión de la Conferencia de Ministros de América del Sur, referente a los avances sobre el tema en los esquemas de integración regionales, así como a los acuerdos y negociaciones internacionales que tengan incidencia y a los aspectos donde haya interés de los países y posibilidades de armonización a nivel regional.
En diciembre de 1993 la Reunión Preparatoria de la próxima II Reunión Ordinaria que celebrará la Conferencia de Ministros de América del Sur, decidió impulsar el intercambio de informaciones y la convocatoria a una reunión del citado Grupo de Trabajo, para preparar la documentación a ser presentada según fuera establecido.
La I Reunión Ordinaria de la Conferencia de Ministros de América del Sur -Punta del Este, en noviembre de 1992- adoptó la Resolución 10 (1), que crea un Grupo de Trabajo con la función de proponer acciones en el campo del transporte multimodal, apropiadas al estado de evolución de las normas y trabajos en la materia encarados por el Grupo Andino, el Mercado Común del Sur y la Reunión de Ministros de Obras Públicas y Transporte de los países del Cono Sur, así como a la situación en la materia en el orden internacional. Además, dispone que dicho Grupo de Trabajo sea coordinado por Chile.
En diciembre de 1993, durante la Reunión Preparatoria de la próxima II Reunión Ordinaria que celebrará la Conferencia de Ministros de América del Sur, se intercambiaron informaciones acerca de las actividades en materia de transporte multimodal llevadas a cabo durante el interregno por la ALADI y la Reunión de Ministros del Cono Sur.
Además, se encararon acciones tendientes a elaborar un proyecto de norma única para América del Sur a ser presentado en la mencionada II Reunión Ordinaria. Dicho proyecto debería compatibilizar las distintas iniciativas en estudio y las normas existentes, además de ser previamente analizado en una reunión a convocar y donde participarían la CEPAL, la JUNAC, el MERCOSUR, la ALADI y representantes de los países.
La I Reunión Ordinaria de la Conferencia de Ministros de América del Sur -Punta del Este, en noviembre de 1992- adoptó la Resolución 13 (I), que crea un Grupo de Trabajo coordinado por Venezuela con la finalidad de analizar las posibilidades y conveniencia de emprender acciones conjuntas en materia de transporte aéreo. Dicha Resolución tomó en consideración la importancia de este modo de transporte en el desarrollo del turismo internacional y del comercio exterior de los países, así como los cambios estructurales que se estaban produciendo dentro de este subsector del transporte en el plano internacional.
En diciembre de 1993, durante la Reunión Preparatoria de la próxima II Reunión Ordinaria que celebrará la Conferencia de Ministros de América del Sur, se recibió la versión preliminar de un documento preparado por la Secretaría Permanente de la Conferencia -a cargo de la ALADI-, sobre el transporte aéreo en la región. Se solicitó a la Presidencia evaluar, junto con la Corresponsalía de Venezuela, la conveniencia de convocar a una reunión del Grupo de Trabajo para recibir los comentarios de los países respecto al referido documento y para realizar el análisis encomendado.
Bajo este título están agrupadas las actividades de la Conferencia de Ministros de América del Sur relacionadas con más de un modo de transporte -en este caso con la infraestructura de los mismos- y con un inventario de proyectos de interés para los países participantes.
En la Reunión Inaugural de la Conferencia de Ministros de Transporte, Comunicaciones y Obras Públicas de América del Sur -Lima, en noviembre de 1991- fue adoptada la Resolución 2 (RI), encomendando a la Presidencia la elaboración de un inventario de proyectos de infraestructura vial, que tuviesen prioridad para el logro de la integración física regional. La finalidad explícita de esta actividad es lograr el instrumento necesario que permitiría continuar -ahora, en forma conjunta- las acciones para obtener el financiamiento de los proyectos de interconexión vial de mayor impacto en la integración física de los países participantes.
El inventario fue presentado para la asignación de prioridades en la Reunión Extraordinaria celebrada en Santiago de Chile -en mayo de 1992-, conteniendo todos los proyectos propuestos por los países que merecieron el respaldo de por lo menos otro país. Dicho inventario no identificaba los proyectos de interés binacional o multinacional, por cuanto faltaron la propuesta general de proyectos de interés por parte de Argentina y la indicación de respaldo a los proyectos de interés nacional por parte de algunos de los otros países.
La Resolución 7 (I-E) adoptada en la referida reunión de la Conferencia de Ministros de América del Sur, tomando en cuenta el inventario de proyectos de infraestructura de transporte presentado y los criterios cuyo resumen se da a continuación, solicitó a la ALADI proponer un orden de prioridad de los corredores de integración regional con apoyo de los expertos designados al efecto por los países.
Los mencionados criterios establecieron que los proyectos debían pertenecer a corredores calificados como prioritarios para la integración regional y vincular por lo menos a dos países, componiendo una red de transporte a definir. Además, señalaron que debía informarse el estado de preparación de los proyectos y eliminarse del inventario aquéllos con financiamiento.
En la I Reunión Ordinaria de la Conferencia de Ministros de América del Sur -Punta del Este, en noviembre de 1992- este tema continuó tratándose dentro de los cursos previsibles. Por un lado, fue emitida la Declaración de Punta del Este que manifiesta el compromiso de acción conjunta para concretar el financiamiento de un programa de infraestructura de transporte, cuya formulación dentro del marco de la "Red de Transporte para la Integración de América del Sur" es prioritaria para la integración física regional.
Dicha Red, por otro lado, fue aprobada en esa misma reunión mediante la Resolución 8 (I), junto con el inventario de proyectos de infraestructura de transporte prioritarios para los países. Esta Resolución fue adoptada sobre la base de la propuesta de red elaborada por la Presidencia, con la colaboración de las Corresponsalías, y del documento presentado por la ALADI en cumplimiento de la tarea encomendada por la Resolución 7 (I-E).

References: Resolución 
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