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Timestamp: 2019-09-20 18:04:26+00:00

Document:
Acuerdo y Sentencia 225/2005 Corte Suprema de Justicia
Acuerdo y Sentencia N° 225/05
ACUERDO Y SENTENCIA Nº 225/05
CAUSA: “RECURSO EXTRAORDINARIO DE CASACIÓN INTERPUESTO POR EL ABOG. OSCAR LUIS TUMA (H) EN LA CAUSA: “GLADYS MERCEDES COLMÁN DE SOSA S/ LESIÓN Y OTRO”
En la ciudad de Asunción, Capital de la República del Paraguay, a los quince días del mes de abril de dos mil cinco, estando reunidos en la Sala de Acuerdos los Excelentísimos Señores Ministros de la Corte Suprema de Justicia, Sala Penal, Doctores Sindulfo Blanco, Alicia Beatriz Pucheta de Correa y Wildo Rienzi Galeano, ante mí el Secretario autorizante, se trajo el expediente caratulado: “RECURSO EXTRAORDINARIO DE CASACIÓN INTERPUESTO POR EL ABOG. OSCAR LUIS TUMA (H) EN LA CAUSA: “GLADYS MERCEDES COLMÁN DE SOSA S/ LESIÓN Y OTRO”, a fin de resolver el recurso interpuesto contra el Acuerdo y Sentencia Nº 108 de fecha 30 de diciembre de 2004, dictado por el Tribunal de Apelación, Cuarta Sala, Capital.
A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA, el Doctor BLANCO dijo: En la causa penal seguida a la Sra. Gladys Mercedes Colmán de Sosa, el Tribunal de Sentencia dictó la S.D. Nº 41 de fecha 8 de octubre de 2004, por medio de la cual declaró: 1) la inexistencia de los hechos punibles de violación de domicilio y maltrato físico, 2) no probada la existencia del nexo causal entre la conducta de Gladys Mercedes Colmán de Sosa y el resultado de la lesión, 3) la irreprochabilidad de la querellada y 5) la absolución de la querellada Gladys Mercedes Colmán de Sosa.
La decisión del Tribunal de Sentencia fue anulada en todas sus partes por el Tribunal de Apelación Penal, Cuarta Sala, Capital mediante Acuerdo y Sentencia Nº 108 de fecha 30 de diciembre de 2004, disponiendo el reenvío de los autos a la oficina correspondiente, conforme a lo previsto en el Art. 473 del Código Procesal Penal, a los efectos de realizarse un nuevo juicio.
Precisamente, fue la decisión del Tribunal de Alzada, lo recurrido en casación por el Abogado de la Defensa, fundando su pretensión en el inciso 3 del Art. 478 del Código de Formas.
En primer lugar, los artículos 477, 478, 480 y 468 del Código Procesal Penal consagran las condiciones genéricos de interposición del recurso en cuestión, estableciendo expresamente la conminación de inadmisibilidad, la que se hará efectiva cuando el acto se cumpla en violación a los requisitos formales o a su contenido. En este contexto, la inadmisibilidad es una sanción procesal que consiste en la imposibilidad jurídica de que un acto ingrese al proceso, debido a su irregularidad formal, por inobservancia de una expresa disposición legal. De tal forma que, la admisibilidad o inadmisibilidad del recurso, supone un examen preliminar, concreto y objetivo sobre si el mismo reúne las exigencias legales y corresponde, en su virtud, desarrollarse el procedimiento que el recurso determina.
Con relación a la IMPUGNABILIDAD OBJETIVA, el Art. 477 del Código Procesal Penal establece: “Solo podrá deducirse el recurso extraordinario de casación contra las Sentencias Definitivas del Tribunal de Apelaciones o contra aquellas decisiones de ese tribunal que pongan fin al procedimiento, extingan la acción o la pena, o deniegan la extinción, conmutación o suspensión de la pena”. De esta forma el artículo citado delimita el objeto del recurso de casación.
En este contexto, se analizan los presupuestos exigidos en los artículos referidos del Código Ritual que nos rige:
1) Resolución impugnada: el Acuerdo y Sentencia recurrido constituye un fallo que no tiene por efecto poner fin al procedimiento, extinguir la acción o la pena, o denegar la extinción, conmutación o suspensión de la pena, al contrario dispone el reenvío para la realización de un nuevo juicio oral y público, conforme a lo previsto dispone: “Cuando no sea posible reparar directamente la inobservancia de la ley o su errónea aplicación, el tribunal de apelaciones anulará total o parcialmente la sentencia y ordenará la reposición del juicio por otro juez o tribunal…”. En virtud de la norma citada, la resolución recurrida antes que poner fin al procedimiento penal ordinario, ordena la prosecución del mismo.
En este mismo sentido, se tiene que en el sistema penal vigente, la exigencia de un juicio oral, público, contradictorio y contínuo implica: 1) la interdependencia de todas las reglas que regulan la publicidad de los actos del debate, 2) la intervención personal en él de todos los sujetos que participan en el procedimiento, 3) la oralidad y continuidad de sus actos, 4) la concentración en una audiencia, y 5) la obligación de que la sentencia se funde en los actos del debate y de que sea dictada por los jueces que participan en él. Es por eso que se afirma que el período procesal del juicio oral y público está reglado por la máxima formal que pretende establecer una unidad entre el debate y la sentencia.
Por tal motivo, es que el juicio oral y público es la etapa esencial y principal de todo el proceso penal, es el estado más importante, por ello las etapas anteriores (preparatoria e intermedia) se desarrollan con objetivos perfectamente definidos hacia la sustanciación del juicio. En el juicio oral y público los conflictos sociales que significaron la apertura de un proceso penal son redefinidos mediante resolución judicial definitiva.
En otro orden de ideas, el derecho a recurrir -a través del empleo de los diferentes remedios judiciales- no es un derecho sin condiciones, ya que tiene el límite del agravio (Artículo 449, primer párrafo). Si el sujeto que quiere recurrir no ha sufrido ningún agravio, no se le reconoce este derecho, porque el mismo no constituye un simple mecanismo disponible sino un mecanismo destinado a dar satisfacción a un interés real y legítimo.
En este contexto, la resolución que dispone el reenvío para la realización de un nuevo juicio oral y público, no provoca gravamen irreparable, ya que el Juicio Oral y Público está ensamblado procesalmente dentro de una amplia garantía, conforme las reglas del debido proceso y la defensa en juicio, por lo que la resolución atacada no causa gravamen irreparable al recurrente. En este mismo orden de ideas, el fallo cuestionado es objetivamente no impugnable por vía de la casación.
Con lo referenciado, se tiene que la resolución impugnada no se encuadra en el objeto previsto en el Art. 477 del Código de Formas, razón por la cual no procede el estudio de los demás requisitos de admisión.
DECLARAR INADMISIBLE el recurso extraordinario de casación interpuesto por el Abog. ÓSCAR LUIS TUMA (H), por la defensa de GLADYS MERCEDES COLMÁN DE SOSA, contra el Acuerdo y Sentencia Nº 108 de fecha 30 de diciembre de 2004, dictado por el Tribunal de Apelaciones, Cuarta Sala, Capital.

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