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Timestamp: 2017-01-18 04:19:41+00:00

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Atalaya sociopolítica de Casa Árabe nº 09 by Casa Árabe - issuu
TURQUÍA: UNA POLÍTICA EXTERIOR EN EXPANSIÓN
1. Turquía: una política exterior en expansión.
2. Crisis de liderazgo en los Hermanos Musulmanes de Egipto.
3. Cinco meses después de las elecciones… nuevo gobierno en Líbano.
1. Muhammad Mahdi Akef.
2. Recep Tayyip Erdoğan.
1. La opinión pública árabe y el cambio climático.
2. Yemen y las relaciones con Occidente.
3. La Liga Árabe y el liderazgo estadounidense en 2009.
4. Actualidad palestina.
En fuerte contraste con la opinión del fundador de la República, Kemal Atatürk,
que consideraba necesario centrar los esfuerzos políticos exclusivamente en la
península de Anatolia y, como mucho, en la europeización del país, la política
exterior turca de los últimos años está en plena expansión y dinamismo. Turquía ha
dejado de dar la espalda a su entorno árabe e islámico y se está imponiendo como
uno de los actores clave en la mediación de conflictos en la región. El principal
autor de esta labor es el actual ministro de Asuntos Exteriores, Ahmet Davutoğlu,
que con su teoría de la “profundidad estratégica” quiere sacar definitivamente del
aislacionismo a su país, reevaluando su importancia geopolítica.
1. La sociedad civil de Darfur.
2. El Consejo Europeo de Asuntos Exteriores y Oriente Medio.
3. Conferencia Nacional-Islámica. 4. La Declaración de Juba y las Fuerzas del Consenso Nacional.
5. Conferencia General de Partidos Árabes.
6. Informe Anual sobre Derechos Humanos en el Mundo Árabe en 2009.
7. Declaración de Kuwait.
8. Alianza de Civilizaciones.
Dirección: Gema Martín Muñoz
Director adjunto: Rafael Ortega Rodrigo
Investigadores: Rocío Vázquez Martí y Amira
Este enfoque tiene sus raíces en la época
posterior a la Guerra Fría cuando, después
de la disolución de la Unión Soviética, Turquía empezó a desarrollar unas sólidas relaciones político-económicas con los países
de Asia Central, el Cáucaso y los Balcanes.
Calificada ahora de neo-otomanismo, esta
política de acercamiento con los países
vecinos, en particular con los del oriente
árabe e Irán, más que de las cenizas del
antiguo imperio parece surgir de una nueva visión que la administración turca tiene
del país y de sus responsabilidades sobre
la naturaleza de las relaciones internacionales en la región. Intentando reafirmar la importancia de su papel regional e influencia
en los asuntos exteriores, Turquía muestra
sus puntos fuertes como país-puente entre
Oriente y Occidente, nación musulmana,
Estado laico con un sistema político democrático y, lo que no es poco, decimoséptima
En el pasado, Turquía siempre se ha considerado como parte de Occidente y de
su comunidad internacional, mirando a los
acontecimientos regionales desde esta
perspectiva, y solamente con el actual gobierno, liderado por el Partido de la Justicia
y el Desarrollo (AKP) desde 2002, ha ido
recuperado sus connotaciones islámicas y
medio-orientales.
El actual gobierno, además de contar con
una amplia mayoría en el Parlamento que
le permite plantear programas a largo plazo, ha apostado por una nueva cooperación
comercial que suma el sistema global a uno
regional, tanto con Europa como con Oriente Medio. Esto ha transformado Turquía en
un sólido actor económico a nivel global,
gracias a la diversificación y ampliación
de sus mercados, y le permite presentarse
como un importante polo de atracción para
sus vecinos y un valioso socio para el comercio y las inversiones. Estas condiciones
político-económicas favorecen el replanteamiento del sistema diplomático, que quiere
proponer al país como actor central, y ya no
solamente canal de comunicación, en la resolución de los conflictos regionales.
El arquitecto de esta nueva forma de concebir
la política exterior es el profesor Ahmet
Davutoğlu, asesor del primer ministro Recep
Tayyip Erdoğan desde 2002 hasta mayo
de 2009, cuando fue nombrado ministro
de Asuntos Exteriores. En su libro Stratejik
derinlik: Türkiye’nin uluslararası konumu
(Profundidad estratégica: la posición
internacional de Turquía), publicado en
2000, expresa el concepto clave de que
sólo los países que ejercen sus influencias
–entendidas como “soft power”– más allá
de sus propias fronteras pueden realmente
protegerse a sí mismos. Según Davutoğlu,
Turquía tiene que equilibrar sus relaciones
exteriores y complementar las existentes con
otras nuevas, en particular con los vecinos.
Esta visión turco-céntrica, vierte en la tesis, elaborada por el propio ministro, de la
doctrina de la profundidad estratégica del
país, como resultado de su dimensión historia y geográfica. Turquía, por su posición
en los mapas y por su legado histórico,
es el centro de distintas áreas de influencia geopolíticas. Es tanto un país europeo
como asiático, mediterráneo como caucásico o medio-oriental. Por estas razones, su
política exterior no puede limitarse a mirar
a Occidente, sino que tiene que ser pluridireccional y actuar en las regiones vecinas
a través de sus influencias políticas, económicas, diplomáticas y culturales.
Para conseguirlo, Davutoğlu ha reiterado,
tanto en su libro como en distintas entrevistas o publicaciones, los cinco principios fundamentales necesarios para este cambio:
1.Equilibrio interno entre seguridad y democracia.
2.Política de “problemas-cero” con los países vecinos.
3.Desarrollo de estrechas relaciones con
las regiones vecinas.
4.Adhesión a una política exterior multidimensional.
5.Ampliación de las acciones diplomáticas.
Los esfuerzos para la aplicación de este
nuevo camino han sido importantes y demuestran cómo, hoy en día, el enfoque turco de las relaciones internacionales es más
pragmático que nunca. Sin dejar en absoluto de lado la cooperación con Occidente,
Turquía parece haberse cansado de seguir
siendo un “socio de segunda” en las alianzas con Europa y EEUU. Reconociendo que
éstas están fuertemente influidas por las dinámicas regionales, es justamente allí donde el gobierno de Erdoğan está intentando
consolidar su papel internacional y mover
sus fichas. Si tenemos en cuenta, además,
el elemento que siempre ha sido la clave
en la política exterior turca, la seguridad, se
explica aún mejor el interés regional de la
política turca, puesto que sólo asumiendo
un papel activo en la consecución de la paz
con los países vecinos, Turquía puede esperar mantener la estabilidad interna.
El factor kurdo ha sido central en la formulación de la política de seguridad nacional,
pero a lo largo de los años se ha puesto en
evidencia, cada vez más, cómo las medidas militares por sí solas no sirven para resolver el problema y por eso los signos más
tangibles de las nuevas estrategias internacionales turcas se pueden encontrar en las
relaciones con los países vecinos que comparten con ella esta preocupación.
La situación en la que se encontraba Iraq
antes de la ocupación estadounidense de
2003, con el riesgo de que un nuevo conflicto condujera al desmembramiento del
país, llevó a la administración turca a reunir en Estambul, en la Plataforma de los
Países Vecinos de Iraq, a los ministros de
Asuntos Exteriores de Bahrein, Egipto, Irán,
Jordania, Kuwait, Siria y Arabia Saudí, para
intentar solucionar la crisis antes de que se
llegara al enfrentamiento armado. Aunque
esta primera oportunidad de poner en práctica su nuevo enfoque fracasó en su objetivo, sentó las bases para que la Plataforma
siguiera reuniéndose y para que Turquía
entrara en este ámbito.
Durante y después de la guerra, para mantener la seguridad de su frontera meridional, los
esfuerzos diplomáticos respecto a Iraq han
tenido como finalidad impedir la formación
de un Estado kurdo independiente en la región, apoyando la instalación de un gobierno
central fuerte y efectivo en Bagdad. Desde
2005, Turquía ha cultivado las relaciones con
el emergente gobierno iraquí: en marzo de
2009 el presidente iraquí Yalal Talabani, líder
del partido Unión Patriótica del Kurdistán, visitó Estambul y, posteriormente, el presidente turco, Abdullah Gül, visitó Bagdad, donde
se entrevistó también con Mas‘ud Barzani, el
líder del Partido Democrático del Kurdistán
Iraquí. Durante la visita que Davutoğlu realizó
a Bagdad, el pasado mes de agosto, se instituyó un Consejo de Cooperación Estratégica
entre los dos gobiernos y su primera reunión
tuvo lugar en Estambul, en septiembre, para
repetirse después en octubre en Bagdad.
Durante esta última cumbre se firmaron 48
acuerdos de distinta naturaleza, como la lucha conjunta contra las acciones terroristas
del Partido de los Trabajadores del Kurdistán
(PKK) –que supuestamente tiene sus campos de entrenamiento en el norte de Iraq–, o
la cooperación energética.
El gobierno turco ha establecido con Siria
un mecanismo de cooperación estratégica
parecido durante la visita a Estambul, en
septiembre de 2009, de una delegación siria
liderada por el presidente Bashar al-Asad,
cuyos primeros resultados fueron los acuerdos para la eliminación del visado entre ambos países y el establecimiento de un Consejo en el que se reunirán anualmente los
principales ministros de los dos gobiernos.
Las relaciones entre estos dos países empezaron a mejorar a partir de 1998, cuando Siria expulsó al líder del PKK Abdullah Ocalan,
y han llegado, a día de hoy, al planteamiento
de acuerdos sobre el desarrollo del turismo,
la cooperación educativa, la eliminación de
las minas en la frontera que les separa y la
Los ministros de asuntos exteriores turco Davuloğlu
y sirio Muallem durante la primera cumbre ministerial entre los dos gobiernos.
transformación de la ciudad de Alepo en el
centro logístico para la expansión del comercio turco en Oriente Medio, favoreciendo así
los acuerdos de libre comercio firmados por
Turquía con la propia Siria, Líbano y Egipto.
Además, Siria representa una pieza clave en
el conflicto árabe-israelí en el que el gobierno turco se está postulando como mediador.
Después de que en abril de 2008 el presidente al-Asad anunciara que Israel había ofrecido
retirarse de los Altos del Golán a cambio de
un acuerdo de paz con Siria, los funcionarios
turcos facilitaron las negociaciones indirectas
entre los dos países. Aunque las divergencias
hayan bloqueado las negociaciones entre Siria e Israel, Turquía no ha querido abandonar
las tentativas de resolución del conflicto árabeisraelí y se ha aproximado a ello directamente
por el frente palestino.
La cooperación en los terrenos militar y económico han acercado mucho Ankara y Tel
Aviv durante años, y aunque sigue dando
beneficios a ambos países no atraviesan
por un buen momento. La denuncia clara y
transparente del gobierno turco de la ofensiva
militar israelí contra Líbano de 2006, al igual
que hizo con la destrucción de Gaza por el
ejército israelí entre diciembre de 2008 y enero de 2009, ha distanciado a ambos países.
En realidad, el gobierno de Erdogan, como
nunca antes había ocurrido, ha dedicado un
gran interés y dedicación a la cuestión palestina. Este cambio se plasmó ya en 2006, después de que Hamás ganara las elecciones
parlamentarias en los Territorios Palestinos,
cuando el primer ministro Erdgoğan invitó a
Ankara a una delegación de este partido presidida por Jaled Mashal, su representante
exiliado en Damasco, y se hizo evidente en
el Foro Mundial de Economía en Davos, en
enero de 2009, cuando durante un debate en
el que estaba presente también el presidente
israelí Shimon Peres, el primer ministro turco
abandonó la sala acusando a Israel de cometer “barbaries” en Gaza.
Respecto a la situación palestina, Turquía
considera imprescindible que Hamás sea reconocido como actor político legitimo y que
no sea excluido del proceso de paz. Turquía
ha intentado mediar entre las partes, Hamás
y Fatah, para que haya un acercamiento
entre las facciones palestinas manteniendo
contactos regulares con ambas. Debido a
la implicación turca en la cuestión, durante
la visita a Ankara, en febrero de 2009, del
enviado especial de EEUU para Oriente Medio, George Mitchell, se abordó el papel de
Turquía como intermediario en el proceso de
paz de Oriente Medio.
Las políticas de Turquía e Irán han convergido en numerosas ocasiones, tanto en aspectos energéticos como de seguridad. En
julio de 2004, Erdoğan viajó a Teherán para
abordar un ambicioso plan de cooperación
múltiple. En el aspecto energético se planteaban numerosos acuerdos sobre la distribución de gas iraní a Europa a través de territorio turco, acuerdos que se plasmaron en
2007 con la firma del proyecto Nabucco, que
hará de Turquía un corredor energético entre
el mar Caspio, Oriente Medio y Europa. Aunque este proyecto está actualmente obstaculizado por la administración estadounidense,
que en 1996 aprobó una ley que sanciona
cualquier empresa que invierta más de 20
millones de dólares al año en el sector energético iraní, Irán es el segundo proveedor
de gas natural de Turquía y los acuerdos
energéticos entre ambos países son varios,
como el que concede a la Turkish Petroleum
Corporation el permiso para explorar los yacimientos de gas y petróleo del territorio iraní.
Los acuerdos económicos también abundan
y los intercambios comerciales entre los dos
países se han quintuplicado desde 2002.
La política nuclear de Teherán preocupa al
gobierno de Ankara por las consecuencias
que podría tener en los equilibrios regionales, más que por su propia seguridad, puesto
que los dos países también tienen firmados
acuerdos sobre seguridad, con particular
referencia a la cuestión kurda. En 2004, un
acuerdo de cooperación entre ambos países
definía al PKK como organización terrorista,
y en la cumbre de ministros de Asuntos Exteriores que tuvo lugar en septiembre del año
pasado se subrayó la centralidad de la lucha
contra del terrorismo, con una clara referencia tanto al PKK como a su rama iraní PJAK
(Partido por una Vida Libre en Kurdistán),
por parte de Teherán y Ankara, que seguirán
su colaboración en este ámbito.
El planteamiento turco hacia Irán revela,
además, otra estrategia, la de evitar alinearse con las tensiones que se están produciendo entre los países musulmanes con el argumento de la división entre sunníes y shiíes.
Si bien Turquía es sunní por tradición, el país
mantiene buenas relaciones tanto con Irán
como con el gobierno iraquí y la oposición
shií libanesa.
Aunque el enfoque regional haya tomado
cada vez más importancia durante estos
últimos años, sin duda también es un factor
que da a Ankara un valor añadido de cara
a su objetivo prioritario: la integración en la
Unión Europea. Simplemente visitando la
pagina de Internet del ministerio de Asuntos
Exteriores turco se puede percibir cómo sus
políticas exteriores están planificadas para
dar prestigio y flexibilidad al país, tomando
en consideración los distintos actores internacionales y estableciendo con ellos relaciones ventajosas basadas en el interés mutuo.
Miembro, entre otras, de la Organización
de las Naciones Unidas, de la OTAN, de la
OSCE, del Consejo de Europa, del G-20 y de
otras organizaciones regionales como el D8
–“Developing Eight”, un acuerdo para desarrollar la cooperación entre Bangladesh, Egipto, Indonesia, Irán, Malasia, Nigeria, Pakistán
y Turquía– y de la OCI –la Organización de
la Conferencia Islámica, cuyo secretario general es, desde 2005, el profesor Ekmeleddin
Ihsanoglu, de nacionalidad turca– este país
ha dado prueba de su voluntad, y potencial,
para convertirse en mediador en los conflictos
regionales, tanto en los Balcanes como en el
Cáucaso o en Oriente Medio.
El viaje del presidente Obama a Ankara en
abril de 2009, ha ofrecido un reconocimiento
formal, tal y como fue expresado por el propio
presidente estadounidense durante la visita,
“de la importancia de Turquía, no solamente para EEUU –que la considera un aliado
crucial– sino para el mundo entero”. Evidentemente, la administración estadounidense
necesita constituir una sólida base para su
replanteamiento de las relaciones exteriores
y Turquía ofrece, sin duda, un buen terreno
desde el cual empezar a desarrollar nuevas
estrategias y colaboraciones en la región.
Aunque para Turquía el apoyo de EEUU sea
muy útil, sobre todo ante al proceso de integración en la UE, es cierto que este país está
asumiendo cada día más seguridad como
actor independiente que puede perseguir sus
propios intereses nacionales. Turquía y EEUU
comparten buena parte de su agenda política
internacional y, por lo menos formalmente, el
planteamiento diplomático de “soft power”,
pero las prioridades a corto plazo son levemente distintas. Si para Turquía lo más importante en Iraq es que el gobierno de Bagdad
se refuerce y le garantice la ayuda necesaria
para luchar contra el PKK, para EEUU es fundamental que Turquía respalde su salida del
país. Lo mismo vale para Afganistán, adonde
Ankara no está dispuesta a enviar más tropas, sino que prefiere contribuir asumiendo
un papel de mediador entre los gobiernos
afgano y pakistaní.
A pesar de estas diferencias estratégicas, es
evidente que ambas administraciones persiguen un mismo macro-objetivo, la paz en la
región, y para ello Turquía desempeña un papel multidimensional que actualmente ningún
otro país en la región puede asumir. A un año
de las elecciones generales, el Partido de la
Justicia y el Desarrollo tiene todas las cartas
para mantener el liderazgo del país y conseguir sus objetivos a medio plazo.
ARAS, Bülent. “The Davutoğlu Era in Turkish Foreign Politcy”, en Insight Turkey, nº 11, 3 (2009), pp. 127-142.
HALE, William. “Turkey and the Middle East in the ‘New Era’”, en Insight Turkey, nº 11, 3 (2009), pp. 143-159.
LESSER, Ian O. “EEUU-Turquía antes y después de Obama”, en Afkar/Ideas, nº 22 (verano 2009), pp. 23-26.
MURINSON, Alexander. “Neo-otomanismo como expresión de liberalismo islámico en la política exterior turca del s. XXI”. La Tribuna de Casa Árabe
(26/02/2008). Disponible en www.casaarabe-ieam.es/casa-arabe-tv/show/144
TASPINAR, Ömer. “Turquía: entre neootomanismo y kemalismo”, en Afkar/Ideas, nº 22 (verano 2009), pp.20-22.
CRISIS DE LIDERAZGO EN LOS HERMANOS MUSULMANES DE EGIPTO
El pasado 16 enero, la organización de los Hermanos Musulmanes de Egipto (HHMM) anunciaba en una rueda de prensa el
nombre de su próximo guía general, el doctor Muhammad Badi‘a. Durante los últimos meses, los HHMM han sido testigos
de un gran debate interno, y también externo en torno al mencionado nombramiento y a las elecciones que se celebraron en
diciembre de 2009 para elegir a los miembros del Gabinete del guía general. Parece que la “crisis” ha sido superada, pero las
distintas corrientes que encontramos dentro de la organización –entre las que hay que tener muy en cuenta al sector más
joven– continúan expresando sus diferencias.
En marzo de 2009, Muhammad Mahdi Akef,
el entonces guía general de los HHMM,
anunció que no continuaría en su cargo
una vez finalizara su mandato en enero de
2010. Esta fue una decisión sin precedente en la historia de los HHMM puesto que
los seis guías que lideraron el grupo antes
que él –entre 1928 y 2004– se mantuvieron al frente de la organización hasta su
fallecimiento, siendo reelegidos cada seis
años por los miembros de la Asamblea de
la Shura (Asamblea de Consulta). En este
sentido, parece que Mahdi Akef ha querido ofrecer un ejemplo de democratización
interna, al ser el primer líder del grupo que
ha abandonado su cargo una vez finalizado su primer mandato. En ese momento
comenzó, según algunos analistas como
Jalil al-Anani, especialista en islam político
y editor jefe de al-Siyasa al-Dawliyya (Política Internacional), una “lucha por la sucesión de Mahdi Akef” que se ha expresado
El intenso debate que comenzó entonces,
y que se ha prolongado varios meses, se
intensificó el pasado mes de septiembre
con la muerte, a los 90 años, de Muhammad Hilal, miembro del Gabinete del guía
general, que se hizo cargo de la dirección
del grupo entre la muerte de Ma´mun alHudaybi y la elección de Mahdi Akef en
2004. Hilal, que entró a formar parte de
los HHMM en 1943 y era considerado un
“líder histórico” o, mejor dicho, un líder
“con legitimidad histórica”, dejaba así un
puesto vacante en el Gabinete, el órgano
ejecutivo de mayor categoría dentro de la
El Gabinete se compone de 16 miembros
que deben ser elegidos por el Consejo de
la Shura siguiendo un protocolo de “reparto geográfico”: 9 tienen que residir en El
Cairo o Giza; 1 debe provenir de Alejandría
o Marsa Matruh; 2 de gobernorados de la
costa del Mar Rojo; otros 2 de provincias
interiores (desiertos); y otros 2 deben residir fuera de Egipto. Según establece el
reglamento interno de los HHMM, y tal y
como ha ocurrido en ocasiones anteriores (por ejemplo en 1995, cuando Jayrat
Shater y Mahmud Ezzat fueron nombrados miembros de dicho órgano tras el fallecimiento de dos de sus componentes),
el procedimiento a seguir para ocupar un
puesto que queda vacante en el Gabinete
es nombrando a aquel candidato que, en
las últimas elecciones celebradas, hubiera
Muhamed Badí´a (izquierda) y Mahdi Akef
quedado más cerca de obtener el puesto.
Tiene que cumplir otras condiciones, a saber: que sea mayor de 30 años; que haya
sido miembro de la organización un mínimo de 10 años; y que sea también miembro del Consejo de la Shura. Además, el
candidato debe ser elegido por más de la
mitad de los miembros del Consejo presentes en la sesión de la votación.
Isam al-Arian
Cumpliendo todos estos requisitos, el candidato que previsiblemente debía ser nombrado, y que contaba además con el apoyo
explícito de Mahdi Akef, era Isam al-Arian.
El “asombro”, relativo, surgió cuando la
mayoría de los miembros del Gabinete se
opusieron a este nombramiento, alegando
una serie de razones administrativas según
las cuales había que celebrar elecciones
en lugar de simplemente aceptar el nombramiento de al-Arian (exigían además el
aplazamiento de dichas elecciones hasta
junio de 2010). Algunos diarios egipcios
llegaron a titular este suceso como “rebelión en el Gabinete del guía general”
Isam al-Arian forma parte de lo que los
especialistas han llamado la “generación
de los 70”, que representa uno de los sectores aperturistas dentro de los HHMM y
que es más favorable a seguir intentando
la creación de un partido para integrarse
en la vida política del país. Por el contrario,
el Gabinete está controlado por representantes de un ala más conservadora, por lo
que el rechazo de al-Arian se podía prever
a pesar del apoyo que había expresado
en su favor el guía general. Los sectores
reformista y conservador expresaron sus
opiniones encontradas y amenazaron incluso –los reformistas y algunos sectores
“jóvenes”– con abandonar el grupo si alArian no era aceptado. Como señala Hosam Tamam, especialista egipcio en la
organización de los HHMM, esta crisis ha
puesto de manifiesto que existe toda una
generación dentro de este grupo que está
dispuesta a separarse de la “organización
Dada la existencia de diferentes líneas
ideológicas y de brechas generacionales
dentro de los HHMM, no habría que descartar
posibles escisiones dentro del grupo, siempre
y cuando los mecanismos democráticos
funcionaran y se consolidaran en el país y
todos sus miembros tuvieran la posibilidad
de expresar sus opiniones libremente y se les
permitiera participar en el juego democrático
mediante la creación de partidos políticos.
Pero no se trata únicamente de una crisis entre
“conservadores y reformistas” o de una crisis
intergeneracional, sino también de una lucha
entre el sector más pragmático y el menos
pragmático dentro del ala conservadora.
Según Amr al-Shobbaki, investigador del
Centro de Estudios Políticos y Estratégicos
de al-Ahram, la crisis que se está dando en
los HHMM no se relaciona únicamente con
la integración del grupo en la vida política
(mediante la creación de un partido) sino
que afecta a la estructura misma de la
organización. Diá Rashwan, otro especialista
egipcio en movimientos islamistas, señala
que gran parte de la crisis que atraviesan
los HHMM se debe a la brecha existente
entre el plano ideológico y el organizativo: “a
pesar de lo mucho que ha evolucionado este
grupo en sus 80 años de vida, a nivel político,
organizativo e ideológico, lo cierto es que la
parte ideológica ha ido siempre por detrás,
siempre con retraso”
Abd al-Monem Mahmud, uno de los líderes
del sector de los jóvenes (y que elabora uno
de los blogs más consultados en internet
llamado Ana ijwan, “Soy un Hermano
Musulmán”), opina que la corriente reformista
quiere eludir de alguna manera la prohibición
gubernamental y comenzar a desarrollar una
mayor acción política en alianza con otros
grupos políticos liberales. Aunque ambas
tendencias siguen la misma estrategia de
no-enfrentamiento con el régimen, lo cierto
es que existen ciertas diferencias ideológicas
(por ejemplo, respecto al papel de la mujer, de
las minorías religiosas o del establecimiento
de un comité de ulemas que supervisara la
Las discrepancias en torno a las elecciones
al Gabinete fueron tales que el grupo decidió
crear una comisión especial que se encargara
de la interpretación del reglamento interno de
la organización, liderada por Fathi Lashin,
asesor legal del grupo. Según Ibrahim alHudaybi, especialista en democratización y
Abd al-Monem Abu al-Futuh
movimientos islamistas, cabe destacar que “el
debate generado en torno a la interpretación
de los documentos de funcionamiento interno
es un fenómeno nuevo en una organización
donde, históricamente, la mayoría de
los miembros no han conocido dichos
reglamentos”, y tampoco se han preocupado
por ello, puesto que la lealtad al guía general
actuaba como engranaje y elemento de
cohesión entre todos sus miembros.
Siempre se ha considerado que Akef
desempeñaba un buen trabajo a la hora de
equilibrar la balanza entre conservadores y
reformistas y de aliviar los enfrentamientos
internos. Así, por primera vez en catorce años,
el Gabinete del guía general finalmente celebró
elecciones: fueron elecciones “globales” (de
todos sus miembros, como deseaban los
conservadores) pero tuvieron lugar a finales
de diciembre de 2009 (en la fecha prevista,
como querían los reformistas). De estos
comicios resultó la renovación de 9 de sus
16 miembros, entre los que se encontraba
Isam al-Arian. Lo más soprendente no fue
que, finalmente, al-Arian resultara elegido,
sino que Muhammad Habib, viceguía primero
de la organización (“mano derecha” del guía
general), no lo fuera.
También vale la pena señalar la salida de
Abd al-Monem Abu al-Futuh, destacado
líder del sector denominado reformista: se
podría interpretar que al-Arian ha sido elegido
“a cambio” de la salida de Abu al-Futuh y
de Muhammad Habib, quien también es
más proclive a la acción política. Ibrahim alHudaybi considera que la nueva composición
del Gabinete es “aislacionista” y ha debilitado
el “último sector tolerante y moderado de los
HHMM”. Según él, la organización de los
HHMM “siempre ha estado compuesta de
muchas escuelas de pensamiento que han
podido convivir gracias a la habilidad de los
históricos guías generales, que supieron
encontrar un terreno común. Ahora, el último
de ellos se ha retirado”
El octavo guía general
En cuanto a la elección del nuevo murshid
(el guía general), el proceso a seguir se basa
en que el Consejo de la Shura propone cinco
nombres (normalmente del Gabinete, aunque
no necesariamente). El Gabinete vota entre
estos cinco reduciendo los candidatos a dos
y, posteriormente, elige a uno de ellos. Este
nombre se vuelve a presentar ante los miembros de la Shura para que lo confirmen en
una votación y el resultado es comunicado a
la Organización Internacional, que ha de dar
su opinión pero con carácter no vinculante.
Mohammad Badi‘a consiguió la mayoría de
los votos de los miembros del Consejo (66 de
los 86 votos emitidos), frente a dos competidores también de tendencia conservadora:
Rashad al-Bayumi, responsable de la sección estudiantil de la organización, y Gum‘a
Amin, historiador y “biógrafo” oficial del grupo.
Parece que la Organización Internacional de
los HHMM se inclinaba más hacia el nombra-
Muhammed Badi´a
miento de al-Bayumi, por ser el candidato de
más edad y por mantener buenas relaciones
con los grupos de HHMM que existen en
otros países. Puede que, finalmente, al-Bayumi sea nombrado viceguía primero, e incluso
que se elija un viceguía tercero de entre los
miembros del grupo internacional (el segundo
viceguía seguirá siendo Jayrat Shater, que se
encuentra en prisión). Hay que señalar que
Jayrat Shater, apodado “ministro de finanzas”,
era uno de los candidatos con más posibilidades de suceder a Mahdi Akef puesto que tiene reputación de ser una persona carismática
y capaz de mantener el equilibrio interno dentro del grupo, pero ha sido condenado por un
tribunal militar bajo la acusación de financiar a
una organización ilegal.
Muhammad Badi‘a, de 67 años, es miembro
del Gabinete del guía general desde hace 17
años y está considerado uno de los líderes del
ala conservadora de la organización. Nació
en 1943 en una pequeña ciudad del delta del
Nilo, al-Mahalla al-Kubra, y estudió veterinaria
en El Cairo a partir de 1960. Cinco años más
tarde se licenció y comenzó a trabajar en la
Asiut. En 1959 conoció a Muhammad Sulayman al-Nayyar, un miembro de los HHMM sirios, quien le instó a que entrara a formar parte
del grupo, proposición que Badi‘a aceptó, entrando aquel año en los HHMM de Egipto. En
1965 fue condenado a 15 años de prisión (de
los que cumplió 9) en el juicio militar que terminó con la ejecución de Sayyed Qutb, celebre ideólogo de los HHMM egipcios. En 1999,
fue elegido uno de los 100 mejores científicos
árabes según la Global Arabic Encyclopedia
y ha fundado el Instituto Superior de Veterinaria en Yemen. Actualmente es profesor del
Departamento de Patología en la Universidad
de Beni Suef. Todo esto quiere decir que el
próximo murshid no goza de la legitimidad
histórica que tenían los Guías anteriores, uno
de cuyos mayores reconocimientos era haber
conocido y trabajado codo con codo con el
fundador del grupo, Hasan al-Banna. El contacto directo con al-Banna ha sido siempre un
elemento fundamental y legitimador, pero Mahdi Akef era el último eslabón que quedaba de
esta “cadena de trasmisión”. Cuando Badi‘a
se unió a los HHMM hacía ya diez años que
al-Banna había sido asesinado. Pero hay que
tener en cuenta que el paso por la cárcel es
también un elemento de legitimación y el haber sido juzgado junto a Sayyed Qutb, que
es considerado un mártir de la causa, es un
factor que puede todavía conferirle cierta legitimidad y respeto.
Según Abd al-Monem Abu al-Futuh, “la organización es ahora más activa políticamente, pero su pensamiento se ha hecho más
conservador debido a los años de opresión
y coerción de su libertad de reunión y participación”. El gobierno egipcio comenzó una
nueva campaña de acoso y detenciones de
miembros de los HHMM tras los buenos resultados de los candidatos de este grupo (que
se presentaron como independientes) en las
pasadas elecciones legislativas de 2005, en
las que obtuvieron 88 escaños, un 20% del
total, convirtiéndose en el único grupo de verdadera oposición del espectro político egipcio.
A pesar de esto, Ibrahim al-Hudaybi cree que
“la influencia de los HHMM es cada vez más
limitada dada su escasa capacidad de coordinación con otros grupos políticos”. Así, Jalil
al-Anani señala que “al gobierno egipcio le
conviene mantener el dominio de la corriente
conservadora dentro de los HHMM: cuanto
más democráticos se vuelvan, más populares
se harán”. Además, el cerco que el gobierno
mantiene en torno a los HHMM va a seguir
estrechándose ya que este año se celebrarán
elecciones legislativas y, el próximo, presidenciales. Esta campaña de debilitamiento de los
grupos islamistas con aspiraciones políticas,
que se da en todos los países árabes, no es
un factor positivo para el futuro de la reforma
en el mundo árabe. “Dado que la oposición
secular es extremadamente ineficaz, el debilitamiento de los islamistas constituye el
debilitamiento de la única oposición viable y
los gobiernos no son proclives a la reforma si
no se ven obligados a hacer frente a la presión y las exigencias internas”, señala Marina
Ottaway, del Carnegie Endowment for International Peace.
Como destaca James M. Dorsey, veterano
corresponsal en Oriente Medio y Asia central
de The New York Times, lo que tiene de especial esta “crisis” es que, por primera vez,
“se está dando a plena luz del día” y está alimentando los debates de la sociedad y de los
medios de comunicación, hecho que rompe
con la tradición de cohesión y confidencialidad que ha reinado sobre el grupo desde su
creación. Así, dirigentes de otros grupos políticos egipcios, concretamente de los partidos
Wafd, Tagammu‘,Wasat y Frente Democrático, han expresado su opinión respecto a la
etapa que está atravesando la organización
de los HHMM y han enviado un escrito en el
que, además de felicitar al grupo por la celebración de elecciones, piden a los miembros
del nuevo Gabinete y al nuevo guía general
que revisen su postura política y religiosa y
que se decidan entre la creación de un partido
político o el desarrollo del trabajo religioso de
predicación, decisión que supondría, según
ellos, el fin de la crisis interna que atraviesa
el grupo. En este sentido, Osama al-Gazali
Harb, líder del Frente Democrático, considera
que los HHMM deben adoptar una postura
definitiva sobre si son un grupo político o religioso, y hace hincapié en que el Frente Democrático rechaza rotundamente la mezcla
de ambos ámbitos. Pero señala también que
“las discrepancias que se han dado entre los
miembros del grupo respecto a las elecciones
del Gabinete y el debate generado en torno
a la elección del nuevo guía general reflejan
que el funcionamiento interno se rige según
mecanismos democráticos”.
El momento es trascendental en la historia
de los HHMM, pero queda por ver si eso supone un punto de inflexión en su trayectoria.
Deberían buscar criterios más objetivos que
sirvan a sus miembros para ascender en el
organigrama, que no se basen únicamente
en la confianza y en los años de encarcelamiento vividos, y deberían también crear canales de comunicación internos que sirvan a
todos sus miembros, especialmente a los jóvenes, para aportar nuevas ideas. La victoria
de la corriente más conservadora, en cualquier caso, no ha sido una sorpresa puesto
que se trata de una organización conservadora que pertenece a una sociedad en su
mayoría conservadora. Además, la actuación
del régimen egipcio respecto a los HHMM ha
dado sus frutos y ha conseguido que se dé un
cierto giro hacia una línea de actuación algo
más conservadora, lo que ha tenido como
consecuencia la elección de Muhammad
Badi‘a como guía general después de haber
dejado a un lado a posibles candidatos como
Muhammad Habib o Isam al-Arian. Esto quiere decir que probablemente los HHMM van a
optar por mantener un “perfil bajo” posponiendo, de momento, la cuestión de la participación política. El nuevo murshid, que no goza
del carisma y autoridad de su predecesor, es
hasta cierto punto un enigma.
‘ALI, ‘Abd al-Rahim. Al-Ijwan al muslimun. Min
Hasan al-Banna ila Mahdi ‘Akif. (Los Hermanos Musulmanes. De Hasan al-Banna a Mahdi Akef). El Cairo: Markaz al-mahrusa lil-nashr
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‘ANANI, Jalil al-. Al-Ijwan al-Muslimun fi Misr.
¿Shayjuja tusari‘ al-zaman? (Los Hermanos
Musulmanes en Egipto: ¿una vejez que lucha contra el tiempo?). El Cairo: Maktabat alShuruq al-Dawliyya, 2007.
----- “El papel de los Hermanos Musulmanes”,
en Afkar/Ideas, nº 24, invierno 2009/2010, pp.
BURGAT, Francois. El islamismo cara a cara.
Barcelona: Bellaterra, 1996.
ELSHOBAKI, Amr. Les Frères musulmans
des origines à nos jours. París: Éditions Karthala, 2009, pp.199-217.
MARTÍN MUÑOZ, Gema. El Estado árabe.
Crisis de legitimidad y contestación islamista.
Barcelona: Bellaterra, 2000.
TAMAM, Hosam. Tahawwulat al-Ijwan alMuslimun (Transformaciones de los Hermanos Musulmanes). El Cairo: Maktabat Madbuli, 2006.
Anuncio del nombramiento del nuevo Guía General: http://www.ikhwanonline.com/Morshid.asp
Análisis de Jalil al-Anani: http://www.ikhwanweb.com/article.php?id=21454
Discrepancias en torno el nombramiento de al-Arian: http://islamtoday.net/albasheer/artshow-12-121802.htm
Noticias y comentarios extraídos del blog “ana ikhwan” elaborado por el joven miembro de los HHMM Abdel Monem Mahmud
Crisis interna en los HHMM
http://www.alarabiya.net/articles/2009/10/20/88639.html#002
http://www.aljazeera.net/NR/exeres/AABB31E1-A87E-41DA-9E27-0F257B578513.htm
http://www.alwasatparty.com/modules.php?name=News&file=article&sid=11061
http://www.qantara.de/webcom/show_article.php?wc_c=476&wc_id=1257
Elecciones al Gabinete del Guía General
http://www.almasry-alyoum.com/article2.aspx?ArticleID=236766
http://www.almasry-alyoum.com/article2.aspx?ArticleID=236981
http://www.aljazeera.net/NR/exeres/7A5B21EE-9478-425C-83A6-6888145A1FCA.htm
http://dostor.org/ar/index.php?option=com_content&task=view&id=41341&Itemid=1
http://www.almasry-alyoum.com/article2.aspx?ArticleID=237569z
Nuevo Guía General: http://international.daralhayat.com/internationalarticle/96486
CINCO MESES DESPUÉS DE LAS ELECCIONES… NUEVO GOBIERNO EN LÍBANO
Cinco meses después de las elecciones parlamentarias, celebradas el 7 de junio de 2009, el primer ministro Saad al-Hariri, cuyo
bloque -14 de Marzo- ganó las elecciones, consiguió formar gobierno. Un gobierno que quiere ser “de unidad nacional de todos
los libaneses” y de “reconciliación nacional”. Así, el nuevo gobierno deberá evitar que estallen otra vez las diferencias entre los
grandes bloques, encontrar una solución duradera a la espinosa cuestión de la “resistencia” y su armamento y, quizá, poner fin
al “confesionalismo político”, calificado como “la maldición de Líbano”.
Las últimas elecciones parlamentarias libanesas dieron como vencedor al Bloque
14 de Marzo (14-M), liderado por la Corriente del Futuro (al-Mustaqbal) de Saad
Hariri (véase Atalaya nº 8), que consiguió
71 de los 128 escaños. Desde el 16 de
septiembre, fecha en la que Hariri fue designado jefe de gobierno por el presidente
Michel Suleyman, las negociaciones para
formar gobierno se prolongaron hasta
principios de noviembre y fueron tarea de
malabaristas. El resultado de tan largas
deliberaciones y tiras y aflojas ha sido
la formación de un “gobierno de unidad
nacional” que tiene ante sí varios retos
que afrontar: la reconciliación nacional; el
debate sobre la supresión del confesionalismo político; el papel de Hizbullah y la
resistencia armada; y la reanudación de
las relaciones entre Líbano y Siria basadas en la igualdad y en el Acuerdo de Taif
de 1989, bajo la alargada sombra de la
investigación del asesinato del ex primer
ministro Rafiq al-Hariri, padre del actual
Comunicado ministerial del nuevo
La principal tarea es hacer realidad la reconciliación nacional de los libaneses, de
las diferentes opciones políticas que en
los últimos años han estado muy enfrentadas. El primer acto del nuevo gobierno
hacia esa reconciliación nacional ha sido
la elaboración de un “comunicado ministerial” que pretende borrar las desavenencias entre las diversas fuerzas políticas
que componen el gobierno, ya que no se
trata de un comunicado en el que cada
grupo exprese sus planteamientos políticos, y que refleja la intención de crear un
gobierno de unidad nacional. Ahora bien,
el comunicado ministerial ya ha generado
la primera controversia a propósito de la
cuestión de la “resistencia”, recogida en
su Art. 6.
El comunicado es una declaración de
intenciones: fortalecimiento de las instituciones del Estado y recuperación de la
confianza del ciudadano en ellas; superación de las divisiones confesionales y
políticas; búsqueda del acuerdo nacional,
conservación y protección del país y de
su soberanía nacional; compromiso con
los principios y leyes constitucionales,
con los pilares del sistema democrático, el
pacto nacional y la aplicación del Acuerdo
de Taif. Las cuestiones militares y la seguridad quedan en manos del Estado y,
para ello, el gobierno se compromete a
El nuevo gobierno libanés presidido por Saad al-Hariri
continuar apoyando a las fuerzas militares
y de seguridad “legítimas”, garantizando
sus capacidades, tanto humanas como de
equipamiento, para que cumpla las funciones que tiene encomendadas (protección
del ciudadano, de sus derechos y libertades, lucha antiterrorista) según las directrices trazadas por la autoridad política. El
nuevo gobierno, según el texto, respetará
las resoluciones internacionales y exigirá
a la comunidad internacional la aplicación
de la resolución 1701, adoptada para poner fin a la guerra del verano de 2006 que
enfrentó al ejército israelí y a Hizbullah y
que contempla el alto el fuego permanente, el despliegue del ejército libanés en el
sur –de hecho hay 15.000 soldados libaneses y 12.000 de fuerzas internacionales
desplegados en la zona–, la retirada del
ejército israelí y la ampliación del control
del gobierno libanés a todo su territorio. El
comunicado añade el compromiso del gobierno con la resolución 1701, su decisión
de unificar a los libaneses en una estrategia nacional global basada en el diálogo,
de fortalecer los vínculos con los países
árabes, activar una acción árabe común
en el marco de la Liga Árabe, la solidaridad árabe alejada de la política de ejes,
fortalecer el papel de Líbano en los ámbitos regional e internacional, promover
las relaciones “fraternales” siro-libanesas
sobre la igualdad, la independencia y la
soberanía, dando un primer paso importante con el intercambio de representación diplomática que deberá abordar las
cuestiones comunes –la delimitación de
las fronteras y los desaparecidos. En virtud del comunicado, el gobierno colaborará con el tribunal especial encargado de la
ministro Rafiq al-Hariri y de otras personalidades libanesas, y proseguirá las investigaciones para determinar el paradero y
la suerte que corrieron el líder de la shi‘a
libanesa, el imam Musa al-Sadr, y sus
dos acompañantes, el sheyj Muhamad
Ya‘qub y el periodista Abbas Badr al-Din,
desaparecidos en agosto de 1978 cuando
se desplazaron a Libia para mantener reuniones con dirigentes del país.
Otra de las decisiones adoptadas en el
comunicado es la de acabar con la presencia de las armas de los palestinos
fuera de sus campamentos y abordar la
cuestión de la seguridad y el armamento
dentro de los mismos, cuestión que, sin
duda, encontrará el rechazo de los grupos palestinos en los campamentos libaneses.
El polémico Art. 6 del comunicado ministerial dice textualmente que el gobierno
“reafirma el derecho del pueblo, del ejército y de la resistencia a liberar o recuperar las granjas de Shab‘a, las colinas
de Kafr Shuba y la parte libanesa de la
localidad de al-Gayar, de defender a Líbano de cualquier agresión y defender el
derecho a sus aguas, con los medios legítimos y disponibles”. Esto se ha interpretado como un reconocimiento explícito del
derecho de la resistencia armada de Hizbullah. De hecho, hay que recordar que
Hizbullah anunció en 2000, tras la liberación del sur del país, que no abandonaría
las armas hasta la recuperación de esas
tres zonas.
Cuando fue aprobado por la comisión
encargada de elaborar el comunicado
ministerial, las fuerzas cristianas agrupadas en el Bloque 14-M ya expresaron sus
reservas a propósito del párrafo relacionado con la resistencia y, sobre todo, con
el armamento de Hizbullah y la expresión
utilizada, “el derecho a la resistencia”, ya
que consideraron que ese derecho había
sido el causante de muchos de los problemas del país en los últimos años. Lo
mismo ocurrió cuando fue aprobado, el 2
de diciembre, por el Consejo de Ministros
sin introducir cambio alguno en el contenido, y entonces las críticas procedieron
de ministros pertenecientes a la Corriente del Futuro, liderada por al-Hariri, como
el ministro de Información Tareq Mitri.
Después, se debatió en el Parlamento,
como paso previo para que el gobierno
obtuviera la confianza de la cámara. Al
igual que ocurrió en el consejo de ministros, el comunicado fue bien recibido, en
líneas generales, y sólo el Art. 6 despertó
discrepancias entre algunos grupos parlamentarios: el vicepresidente del Parlamento, Farid Makkari, cristiano ortodoxo
del Bloque 14-M, se mostró totalmente en
contra del artículo porque contraviene el
Acuerdo de Taif y la Constitución, porque
merma la soberanía del Estado y consagra la dualidad entre ejército y resistencia.
Para Makkari, las armas no deben estar
en manos de un grupo o un partido, sino
en manos de las instituciones militares
(al-Hayat, 9-12-09). Más o menos, estos
son los argumentos esgrimidos por aquellos que se oponen o rechazan el polémico Art. 6 del Comunicado Ministerial. Para
Amin Gemayel, presidente del partido de
las Falanges Libanesas, integrado en la
Corriente del Futuro, este epígrafe presupone la existencia de dos Estados, dos
ejércitos y dos autoridades en Líbano (alHayat, 11-12-09).
Pero las muestras de rechazo no se han
reducido a algunos círculos políticos libaneses. Arabia Saudí, uno de los principales actores extranjeros en Líbano
y máximo valedor del actual jefe de gobierno, ha participado en la polémica. Su
postura quedó perfectamente reflejada en
las declaraciones del ministro de Asuntos
Exteriores, Sa‘ud al-Faysal: Líbano no
disfrutará de una soberanía total mientras
Hizbullah “tenga más armas que el ejército” (International Herald Tribune, 16-122009).
Sin embargo, y evidentemente, Hizbullah ve la resistencia como algo prioritario “porque Israel sigue amenazando a
Líbano, porque constituye un auténtico
peligro, porque ocupa nuestro territorio,
espía por todos los rincones y viola el espacio aéreo. Por lo tanto, no podemos hacer frente a Israel con discursos y quejas
ante el Consejo de Seguridad, sino preparándonos y, en caso de necesidad, con
el enfrentamiento directo por parte de la
resistencia y de Líbano”, según declaraciones del vicesecretario general del par-
tido, Na‘im Qasem (al-Hayat, 11-12-09).
La cuestión del armamento de la resistencia, de Hizbullah, es una línea roja que
no se puede traspasar y ya quedó demostrado en mayo de 2008, cuando la crisis
política entre las fuerzas mayoritarias en
el parlamento (Corriente del Futuro) y la
oposición, encabezada por Hizbullah, en
medio de un gran vacío de poder, se tradujo en enfrentamientos armados en las
calles de Beirut y otras zonas del país que
duraron varios días. El detonante fue la
decisión del gobierno de Fuad Siniora de
desmantelar la red de comunicaciones de
Hizbullah y poner fin a sus prerrogativas
militares, a lo que éste reaccionó inmediatamente tomado el corazón de Beirut. La
crisis, que despertó de nuevo el fantasma de la guerra civil, concluyó ese mismo mes, tras la intervención árabe, con el
Acuerdo de Doha (véase Atalaya nº 2).
Pero en realidad, la posesión de armamento por parte de Hizbullah es, hoy
por hoy y al mismo tiempo, un pilar fundamental para la defensa del país y una
contradicción con la resolución 1701 del
Consejo de Seguridad, según la cual las
armas sólo pueden estar bajo la responsabilidad del gobierno. Sin embargo, también es cierto que Israel viola el espacio
aéreo libanés casi diariamente, contraviniendo la misma resolución.
El documento político de Hizbullah
Tras ser reelegido secretario general el
pasado 18 de noviembre, en la sesión final del congreso anual del partido, Hasan
Nasrallah presentó el nuevo documento
político de Hizbullah, el segundo tras la
Epístola abierta a los oprimidos de Líbano
y del mundo, hecha pública en 1985 y en
la que se anunciaba oficialmente la creación de esta formación –aunque nació en
1982– y de su rama armada al-Muqawama al-Islamiyya (La Resistencia Islámica).
Es un nuevo texto de refundación política
del movimiento, y de ahí su importancia.
En este congreso, el partido también hizo
algunos cambios organizativos en función
de las transformaciones experimentadas
por la formación en los últimos años, y eligió a los miembros de la Asamblea Consultiva.
El nuevo “Documento Político” (al-Wathiqa al-Siyasiyya) de Hizbullah recoge la
visión del partido sobre cuestiones generales sin entrar en detalles, estrategias ni
mecanismos que sí se incluirán en programas que publicará próximamente. Es un
documento que muestra la evolución del
partido: la referencia al Estado islámico
ha desaparecido. De hecho, si el de 1985
hablaba de la “pertenencia islámica”, el de
ahora se encamina hacia la “libanización”
del partido, y si el primero expresaba el
compromiso del partido con el “régimen
islámico”, en el de 2009 el compromiso
es con el sistema de democracia consensual, en cuyo marco Hizbullah se ha presentado a las elecciones parlamentarias
desde 1992 y participa, desde 2005, en
los gobiernos que se han sucedido en el
país. Para Hizbullah, este sistema “plasma el espíritu de la Constitución”. Pero
esa democracia consensual es el pilar
fundamental mientras el sistema político
libanés siga basándose en el confesionalismo, algo que Hizbullah y otras fuerzas
políticas consideran el principal obstáculo
para la reforma. Al mismo tiempo, el documento mantiene un equilibrio entre el
Hizbullah que actúa como fuerza política
libanesa y el que actúa como movimiento
con preocupaciones que van más allá de
las fronteras libanesas (cuestión palestina, Irán, rechazo categórico de la hegemonía estadounidense y apuesta por la
Nasrallah anuncia el nuevo Documento Político de Hizbullah
resistencia como medio para hacer frente
a Israel).
La visión que tiene esta formación política
del futuro de Líbano y de la zona parte de
la hipótesis de que el “proyecto estadounidense” en Oriente Medio ha fracasado
debido a varios motivos: la guerra de julio
de 2006, los éxitos de la resistencia en
Líbano y las derrotas políticas de EEUU
en la zona. Esto ha provocado el declive
de la unipolaridad y del control de EEUU
y, a su vez, el comienzo de la decadencia
del “ente sionista”, que se observa en la
crisis económica y en el surgimiento de
nuevas potencias económicas y políticas
regionales. Según el documento, esas
transformaciones internacionales se deberían, en gran parte, a la actuación de
los movimientos de resistencia.
La propia resistencia libanesa se ha transformado igualmente: de “poder liberador”
ha pasado a ser un “factor de equilibrio”,
y de “poder combatiente” se ha transformado en fuerza “de defensa y disuasión”, además de desempeñar un papel
político en la construcción del Estado. La
visión política de Hizbullah sobre Líbano
se estructura en torno a varios epígrafes:
patria, resistencia, Estado y sistema político, relaciones palestino-libanesas, los
vínculos árabes, las relaciones islámicas
y las relaciones internacionales. Hizbullah
cree en un Líbano unificado, soberano,
libre, independiente, fuerte y capaz, que
desempeñe un papel activo en la región,
y que contribuya a dibujar el presente y el
futuro de la zona.
Afirma que, dadas las agresiones israelíes y la permanente amenaza que representan, la “resistencia es una necesidad
nacional” que debe participar en la defensa del país junto con el ejército.
El Estado, según Hizbullah, debe preservar las libertades públicas, buscar la unidad nacional, proteger a sus ciudadanos,
su soberanía, debe tener un “ejército nacional fuerte y preparado”, con instituciones modernas, con una representación
parlamentaria justa, sin clientelismos, que
luche contra la corrupción y con separación de poderes, que se preocupe de los
jóvenes y consolide el papel de las mujeres.
Defiende un diálogo directo entre palestinos y libaneses que persiga la concesión
de derechos sociales y civiles a los refugiados palestinos en territorio libanés, una
responsabilidad que nunca ha asumido el
Los vínculos árabes de Líbano se estructuran en torno a dos cuestiones fundamentales y estrechamente relacionadas:
la cuestión palestina y el conflicto con
Israel; mientras que las relaciones islámicas deben basarse en la cooperación
para poder superar los conflictos sectarios “fabricados” e instrumentalizados que
amenazan la cohesión. En el ámbito de
las relaciones internacionales, Hizbullah
apunta a EEUU como “el enemigo de
nuestra nación y nuestros pueblos” por
sus planteamientos hegemónicos y su
apoyo a Israel, con el que Hizbullah rechaza cualquier compromiso o reconocimiento de su legitimidad.
La cuestión del confesionalismo
político (al-ta’ifiyya al-siyasiyya)
El confesionalismo político libanés ha
sido y es una de las características del
Estado y supone la representación de todas las confesiones en las instituciones
y en la administración en función de su
peso e influencia. Está estipulado en la
Constitución y en la Ley Electoral, ha sido
ratificado por el Acuerdo de Taif de 1989,
que puso fin a la guerra civil e inauguró
la Segunda República libanesa, y está incluido en el Acuerdo de Doha, que puso
término a la paralización de las instituciones del Estado en 2008. Pero si el objetivo del confesionalismo político era evitar
conflictos interconfesionales y crear un
consenso nacional, lo cierto es que favoreció el clientelismo, debilitó a los partidos
políticos y facilitó que el país se deslizara
hacia una larga guerra civil desde 1975
hasta la firma del Acuerdo de Taif. Ahora bien, la enmienda introducida en 1990
al artículo 95 de la Constitución estipula
que: “el Parlamento, elegido de forma
equitativa entre musulmanes y cristianos,
debe adoptar las medidas convenientes
para suprimir el confesionalismo político
de forma progresiva y crear un organismo
nacional presidido por el presidente de la
República y formado por el presidente del
Parlamento, el primer ministro y personalidades políticas, intelectuales y sociales”.
La tarea de ese organismo sería “estudiar
y proponer los mecanismos que garanticen la abolición del confesionalismo,
presentarlos al Parlamento y al Consejo
de Ministros y hacer un seguimiento de
la aplicación progresiva”. En la etapa de
transición debe haber una representación
justa de las diferentes confesiones en el
consejo de ministros, se debe abolir el
principio de representación confesional y
adoptar el de la especialización y la capacitación en los cargos públicos, en la
justicia, en las instituciones militares y de
seguridad y en las instituciones públicas.
Pues bien, para algunos políticos libaneses esa etapa ha llegado: ya hay un Parlamento elegido de forma equitativa y un
consejo de ministros en el que hay una
representación justa de las confesiones
mayoritarias, por ello se debe proceder a
la abolición del confesionalismo político.
El Documento Político de Hizbullah califica el confesionalismo como “el principal
problema en el sistema político libanés,
que impide su reforma, desarrollo y modernización”; su abolición “es la condición
básica para la aplicación del principio de
la mayoría y la minoría” y la manera de
superarlo es el diálogo nacional. Por otros
motivos, pero con el mismo objetivo, el
presidente del Parlamento, Nabih Berri
(Movimiento Amal), lanzó una propuesta
el pasado mes de noviembre para suprimir el confesionalismo político que abrió
realmente el debate sobre el tema en el
país. Berri señaló que había un gobierno
de unidad nacional y un parlamento electo y representativo, de forma equitativa,
de todas las fuerzas políticas, y basó sus
argumentos en el Art. 95 de la Constitución libanesa, que estipula la abolición del
confesionalismo político considerándolo
un hecho excepcional y temporal. Ese
mismo Art. 95 de la Constitución libanesa,
inspirada en la francesa e influida por
esta potencia, establece que los puestos
civiles y militares de la administración se
deben repartir entre las diferentes confesiones religiosas, mientras que la Ley
Electoral fija un sistema de reparto confesional de los escaños en función del peso
de las diferentes confesiones. El siguiente
paso dado por Berri fue proponer que el
Parlamento creara un organismo nacional
para acometer esa tarea.
Hasta el propio presidente, Michel Suleyman, se ha pronunciado al respecto
señalando que la supresión del confesionalismo político, una de las tareas ineludibles del nuevo gobierno, debe preservar
el pluralismo y la paridad, y por lo tanto el
“pacto de vida en común” que caracteriza
División confesional de la población
División confesional de los ministerios
a Líbano y legitima sus instituciones (alHayat, 2-12-2009).
armamento de Hizbullah (al-Quds, 14-012010).
Tampoco se han mantenido al margen las
autoridades religiosas: el vicepresidente
del Consejo Superior Islámico Shií, Abdelamir Qublan, y el sheyj Na‘im Hasan
(druso) han apoyado la creación del Organismo Nacional para la Supresión del
Confesionalismo Político, para que “todos
los libaneses tengan los mismos derechos
y deberes” (al-Hayat, 27-11-2009).
Sin duda, las cuestiones del confesionalismo político y del armamento de Hizbullah
ocuparán en la nueva etapa que ahora
se inicia un gran espacio en los debates
públicos libaneses, mientras el gobierno
y la diplomacia libanesa se aprestan a
acometer otra de las grandes tareas: el
acercamiento con Damasco.
En este contexto debe enmarcarse también la propuesta de Walid Jumblatt, dirigente de la comunidad drusa, que apoya
completamente el llamamiento de Berri a
la supresión del confesionalismo político
considerándolo una “reivindicación histórica de las fuerzas vanguardistas” (alNahar, 13-01-2010) y la culminación de
la independencia del país. Jumblatt, además, propone la alternancia en las presidencias para suprimir la vieja costumbre
de reparto de los centros de poder e influencia entre determinadas confesiones
marginando a otras, y la creación de un
senado con una representación justa y
equilibrada de las confesiones.
Todo ello, frente a las reticencias de otros
dirigentes y formaciones políticas, especialmente los cristianos, como Samir
Geagea, líder de las Fuerzas Libanesas,
para quien ese llamamiento es apresurado y susceptible de provocar más problemas en el país, ya que los requisitos
previos para el debate serían la existencia
de un Estado con capacidad y autoridad
sobre todo el territorio y la desaparición
de las milicias armadas, en referencia al
Las relaciones con el hermano sirio
El comunicado ministerial dedicaba un
apartado a las relaciones “fraternales”
con Siria, a la necesidad de elevarlas de
nivel, de forma que estuvieran en consonancia con los vínculos históricos y culturales entre ambos países. El viaje de
Saad al-Hariri a Damasco, el 19 y 20 de
diciembre –posterior a la visita oficial de
Hariri a Arabia Saudí– para “normalizar”
las relaciones de forma que contribuyan
a la estabilidad interna libanesa, después
de unos años de tensas relaciones tras la
retirada del ejército sirio en 2005, era algo
“natural” tras el acercamiento producido
entre Siria y Arabia Saudí, tal y como señala el analista Walid Shuqayr (al-Hayat,
11-12-2009). Pero además, la visita era
muy esperada, teniendo en cuenta que el
Bloque 14-Marzo ha acusado a Siria de
estar detrás del asesinato de Rafiq Hariri,
padre de Saad, el 14 de febrero de 2005
El 13 de diciembre de 2005, el gobierno
libanés pidió a las Naciones Unidas que
establecieran un tribunal de carácter internacional para enjuiciar a todos los pre-
Relaciones “fraternales” con Siria: al-Asad recibe a al-Hariri
suntos responsables del atentando, en el
que además de Rafiq Hariri murieron otras
22 personas. Ambas partes negociaron
un acuerdo sobre el establecimiento de
un Tribunal Especial para Líbano cuyas
disposiciones y Estatuto entraron en vigor
Así, sobre las relaciones planeará la sombra de la investigación del asesinato del
ex primer ministro, un dossier que avanza
lentamente el fiscal general, Daniel Bellemare, no ha presentado todavía ninguna
lista de imputados un año después de que
se iniciaran los trabajos del Tribunal Especial para Líbano y con muchos tropiezos, como, por ejemplo, las cada vez más
numerosas dimisiones de funcionarios
adscritos al Tribunal: dos relatores, el jefe
del departamento de investigaciones, la
portavoz oficial y uno de los once jueces
que componen el tribunal.
Será difícil que Siria se desvincule de la
política interna libanesa. De hecho, Siria
ya está interviniendo en los debates públicos libaneses a propósito de la resolución
1559, pidiendo la abolición de dicha resolución que exige el desarme de todas las
milicias libanesas y no libanesas, es decir
las facciones palestinas.
Queda la incógnita, que el tiempo resolverá, sobre cómo se establecerán las relaciones entre el nuevo gobierno libanés
y Siria, vehiculadas a través del Consejo
Superior Sirio-Libanés creado en 1993.
Así pues, la visita de Hariri a Damasco
ha estado revestida de una vital importancia, no sólo simbólica, para, quizás,
iniciar una nueva etapa en esas relaciones “fraternales”.
Cinco meses después de las elecciones parlamentarias, celebradas el 7 de junio, y tras muchos acuerdos, desacuerdos, discusiones y
maniobras, se ha formado un nuevo gobierno libanés de 30 miembros (15 de la mayoría liderada por Hariri, 10 para la oposición liderada
por Hizbullah y 5 designados por el presidente Michel Suleyman) con 19 caras nuevas y 11 ministros procedentes del anterior gobierno de Fuad Siniora. El Bloque 14 de Marzo, con mayoría parlamentaria, está formado por: Corriente del Futuro, Fuerzas Libanesas,
Falanges Libanesas, Partido Progresista Socialista (que se retiró del Bloque tras las elecciones) y Ramgafar (armenios); la oposición,
agrupada en el Bloque Fuerzas 8 de Marzo, incluye a Hizbullah, Amal, Cambio y Reforma, Tashnag (armenios), Frente de Acción Islámica, Corriente al-Marada (cristianos) y Corriente Unionista (drusos).
Distribución de carteras según jefaturas y tendencias:
1.Corriente del Futuro (Bloque 14-M) de Saad al-Hariri: 7 ministerios. Presidencia (Saad al-Hariri), Finanzas (Rayya al-Hasan Haffar,
una de las dos mujeres del gabinete), Educación (Hasan Mnaymnah), Medioambiente (Muhammad Rahhal), Información (Tareq Mitri),
ministro de Estado (Jean Ogassapian), de Estado (Michel Pharaon).
2.Presidencia de la República (Michel Suleyman): 5 ministerios. Interior (Ziyad Barud), Defensa (Elias al-Murr, vice primer ministro),
ministra de Estado (Mona ‘Afeish), y dos ministros de Estado (Adnan al-Sayyed Huseyn y Adnan al-Qassar).
3.Cambio y Reforma, de Michel Aoun (Oposición): 5 ministerios. Telecomunicaciones (Charbel Nahhas); Turismo (Fadi Abbud), Industria (Ibrahim Dadayan, del partido armenio Tashnag), Energía (Yubran Basil, pariente de Aoun), ministro de Estado (Yusuf Saada, del
Movimiento Marada).
4.Partido Progresista Socialista, de Walid Yumblat: 3 ministerios. De Expatriados (Akram Shuhayib), Obras Públicas (Gazi al-Aridi) y
ministro de Estado (Wail Abu Faour).
5.Harakat Amal, de Nabih Berri (Oposición): 3 ministerios. Exteriores (Ali al-Shami), Sanidad (Muhammad Yawad Jalifa), Juventud y
Deportes (Ali Huseyn Abdallah).
6.Fuerzas Libanesas (Bloque 14-M), de Samir Geagea: 2 ministerios. Justicia (Ibrahim al-Nayyar) y Cultura (Salim Warda).
7.Independientes (Bloque 14-M): 2 ministerios. Trabajo (Butros Harb) y Economía (Muhammad al-Safadi).
8.Hizbullah, de Hasan Nasrallah (Oposición): 2 ministerios. Agricultura (Huseyn al-Hayy Hasan) y ministro de estado de Desarrollo
Administrativo (Muhammad Fnish).
9.Falanges (Bloque 14-M), de Amin Gemayel: 1 ministerio. Asuntos Sociales (Salim al-Sayegh).
La distribución confesional es la siguiente: 6 shiíes, 6 maronitas, 6 sunníes, 4 ortodoxos, 3 drusos, 3 católicos y 2 armenios.
Presidencia: 2 ortodoxos, 1 maronita, 1 sunní, 1 shií.
Corriente del Futuro: 4 sunníes, 1 armenio, 1 ortodoxo, 1 católico.
Hay 15 musulmanes y 15 cristianos.
Corm, George. El Líbano contemporáneo: historia y sociedad. Barcelona: Bellaterra, 2006.
Karma, Karam y Catusse, Myriam. Lubnan al-Ta’if bi-hayat ilá l-islah. Arab Reform Initiative, diciembre 2009. http://arab-reform.net/IMG/pdf/
Lebanon_Country_Report_2009_Arabic.pdf
Martín Muñoz, Gema. El Estado árabe. Crisis de legitimidad y contestación islamista. Barcelona: Bellaterra, 2000.
www.echobeirut.com/news.php?action=show&id=3446 (Texto íntegro del Comunicado Ministerial)
www.almanar.com.lb/NewsSite/NewsDetails.aspx?id=113293&language=ar
(Texto íntegro del Documento Político de Hizbullah)
www.almanar.com.lb/NewsSite/NewsDetails.aspx?id=113489&language=es
(Texto íntegro del Documento Político de Hizbullah en español)
www.ansar.org/arabic/moqawamah41.htm (Texto íntegro de la Epístola Abierta a los Oprimidos de Líbano y del mundo)
www.al-bab.com/arab/docs/lebanon/taif.htm (Acuerdo de Taif)
www.nowlebanon.com/NewsArchiveDetails.aspx?ID=44023 (Acuerdo de Doha)
http://international.daralhayat.com/internationalarticle/85200 (Análisis de Walid Shuqayr)
http://qifanabki.com/ (Influyente blog del analista político Elias Muhanna)
Muhammad Mahdi Akef. El adiós del séptimo guía general de los
Hermanos Musulmanes de Egipto.
Nació el 12 de julio de 1928, año de la
fundación de los Hermanos Musulmanes,
en Kafr Awad al-Seneita, en la provincia
de Daqahliya, ubicada en el delta del Nilo.
Cursó los estudios primarios en al-Mansura
y los secundarios en la escuela Fuad I de
El Cairo. Ingresó en el Instituto Superior de
Educación Física, estudios que concluyó en
1950 antes de comenzar a trabajar como
profesor en la escuela secundaria Fuad I.
Cuando entró en contacto con los Hermanos Musulmanes, en 1940, el grupo estaba
liderado todavía por su fundador, Hasan alBanna. Fue director de la Sección de Estudiantes y del Departamento de Educación
y Deportes del Centro General de los Hermanos Musulmanes y participó activamente en la resistencia contra los británicos. En
1954 fue detenido y sentenciado a pena de
muerte, sentenciado por haber participado
en el intento de asesinato del presidente Gamal Abd el-Naser en Alejandría. La
pena fue conmutada por cadena perpetua
y, más adelante, en 1974, Akef fue puesto
en libertad tras haber pasado veinte años
en prisión. Cuando salió de la cárcel viajó
a Arabia Saudí, donde trabajó como consejero de la Asamblea Mundial de Jóvenes
Musulmanes. Residió una temporada en
Alemania preparando, junto con Mustafa
Mashhur, la creación de la Organización
Internacional (al-Tanzim al-Duwali) de los
Hermanos Musulmanes, anunciada oficialmente en 1982. A él se debió la creación
del Centro Islámico de Munich. En 1987 fue
elegido diputado en el Parlamento egipcio.
En 1996 fue juzgado por un tribunal militar
acusado de liderar la Organización Internacional de los Hermanos Musulmanes y
condenado a tres años de cárcel. Salió en
1999. En 2004 fue elegido guía general de
los Hermanos Musulmanes tras el fallecimiento de Mamun al-Hudaybi, un guía que
se caracterizó por sus posicionamientos
claramente conservadores y por una pésima relación con la estructura internacional
de la organización. Akef, guía general hasta
enero de 2010, rechaza la violencia, argumento que no es nuevo en la organización,
y exige al gobierno transparencia y responsabilidad política. Bajo su jefatura, los Hermanos Musulmanes han obtenido 88 escaños en las últimas elecciones legislativas
celebradas entre noviembre y diciembre de
2005, convirtiéndose en la segunda fuerza
política del Parlamento, detrás del Partido
Nacional Democrático, del presidente Hosni Mubarak. Según sus propias palabras,
los temas centrales de su política son la
defensa de las libertades, la abolición del
estado de emergencia y de los tribunales
militares y la limitación de los poderes del
presidente. Asimismo, ha indicado que uno
de sus objetivos principales es la creación
de un Estado islámico, pero puntualiza: “prefiero utilizar términos como gobierno legítimo o república parlamentaria, dado que, en
cualquier caso, el componente islámico está
estipulado en la Constitución (…) islámico es
lo mismo que civil. En el islam no existe un
Estado religioso. Cuando el islam forma parte de un Estado lo hace a través de los mecanismos que definen el Estado moderno: el
pueblo es la fuente de la autoridad, el líder
debe ser elegido y debe existir la alternancia de poder. Los principios del Estado civil
son los principios del islam” (Ahram Weekly,
15-21 de diciembre de 2005). Akef puede
considerarse un guía “de transición”. Si bien
pertenece a la vieja guardia, también es cierto que ha defendido una cierta democratización interna –de hecho ha sido el único guía
general que ha sometido su nombramiento
a la Shura de la organización internacional
siguiendo los estatutos que durante décadas
habían sido ignorados–. Su paso por Europa, en las décadas de los setenta y ochenta,
le proporcionó unas buenas relaciones con
las ramas nacionales de la organización. Es
partidario de la creación de una estructura
política tradicional, un partido político reconocido oficialmente que pueda participar en
el juego democrático, y ha hecho gala de un
cierto pragmatismo al no descartar alianzas
coyunturales con naseristas o comunistas si
la situación lo requería. Pero al mismo tiempo ha seguido manteniendo unos principios
muy conservadores que satisfacían a la vieja
guardia, como quedó patente en el proyecto político que él mismo presentó en enero
de 2007, tales como la discriminación de la
mujer y del no musulmán en los puestos de
poder o la creación de un organismo de ulemas responsable de supervisar la legislación
y adecuarla a la shari‘a. Akef anunció el pasado mes de marzo que no se presentaría a
la reelección cuando su mandato expirara en
enero de 2010. Y así lo ha hecho, siendo el
primer guía general que abandona voluntariamente el cargo. En cualquier caso, Akef
ha provocado un debate en el seno de la
organización que puede desembocar en un
proceso de modernización de sus estructuras y cuadros dirigentes.
Recep Tayyip Erdoğan, primer ministro turco.
Nació en Qasim Pacha, un barrio popular
de Estambul, el 26 de febrero de 1954, en
el seno de una familia humilde. Estudió en
la Escuela del Imam Jatib, de formación
de imames y predicadores, estudios que
combinaba con su pasión por el fútbol y el
trabajo como vendedor, y llegó a realizar
funciones de imam a la temprana edad de
16 años. Tras sus estudios de secundaria,
inició su carrera universitaria en la Facultad
de Económicas de la Universidad de
Marmara. Su paso por el ejército fue algo
accidentado, ya que fue expulsado por
negarse a cumplir órdenes (se dice que por
negarse a afeitarse el bigote, algo que iba
en contra de los códigos kemalistas). Se
inició en la política en el Partido de Salud
Nacional (Millî Selâmet Partisi), fundado
en 1972 bajo la jefatura de Necmeddin
Erbakan, al que consideraba su progenitor
en el terreno político. Ese activismo quedó
interrumpido momentáneamente por el
golpe de Estado de septiembre de 1980
y la prohibición de partidos. Fue en esos
primeros años de activismo político en el
partido, donde dirigía la sección juvenil
local, cuando conoció a la que sería su
esposa, Emine, activista islámica al igual
que él. El Partido de Salud Nacional se
transformó posteriormente, en función
de las prohibiciones, en Partido de la
Prosperidad (Refah Partisi) en 1983 y más
tarde en Partido de la Virtud (Fazilet Partisi).
Dentro del Partido de la Prosperidad,
Erdoğan “prosperó” muy rápido: en 1984
era jefe del partido en un suburbio de la
parte europea de Estambul, precisamente
en la zona que le vio nacer; en 1985 se
convirtió en presidente de la sección de
Estambul y, un año después, en miembro
del buró político de esa formación.
En 1995 resultó elegido alcalde de la ciudad, con un programa basado en la lucha
contra la corrupción. En este cargo adquirió bastante popularidad, por su limpieza,
transparencia en la gestión y su proximidad con el pueblo, y por las medidas
que adoptó su consistorio, que llevaron a
la ciudad inversiones y visibles mejoras
en las infraestructuras. Pero el Tribunal
de Seguridad del Estado le condenó en
1999 a cuatro meses de prisión y le prohibió ejercer cargos públicos acusándole
de incitar al odio religioso por declamar
en público unos populares versos turcos:
“Nuestros alminares son nuestras lanzas
y los fieles nuestros soldados”, pertenecientes al intelectual y pensador Ziya
Gökalp, un nacionalista turco fallecido
en 1924, paradójicamente fascinado por
Al salir de la cárcel, el Tribunal Constitucional había dictado la orden de disolución del Partido de la Virtud. A raíz
de esa prohibición, Erdoğan se alejó de
las filas de Erbakan y, en 2001 fundó,
junto con algunos de sus compañeros
de partido –especialmente los más jóvenes y renovadores, entre ellos Abdallah Gül–, el Partido Justicia y Desarrollo (Adalet ve Kalkinma Partisi, AKP),
un conglomerado de fuerzas conservadoras. Erdoğan se apartaba cada vez
más de los postulados islamistas de la
tendencia de Erbakan, defendiendo la
separación entre religión y Estado y la
creación de una sociedad moderna en
el marco de los valores islámicos, “en
los que cree el 99% de los ciudadanos
turcos”. Erdoğan partía de una postura
“centrista”, uno de los elementos que
favoreció el éxito del partido en las elecciones de 2002, que ganó por mayoría
(363 escaños), formando gobierno en
solitario. Erdoğan entró entonces en el
Parlamento. Al principio no pudo presidir
el gobierno, por su anterior condena y estancia en la cárcel, y el cargo lo desempeñó Gül, hasta que en marzo de 2003 fue
elegido presidente del gobierno. Gobierno
“no de un partido religioso sino de un partido europeo conservador”, en palabras
del propio Erdoğan, visión confirmada por
el inicio del proceso de incorporación de
Turquía a la Unión Europea, rechazando
la intromisión del ejército y garantizando
la libertad religiosa. Esto significaba una
oposición frontal a la esencia del régimen
“laico” turco, que concede atribuciones
especiales al ejército y en el que el Estado controla la religiosidad (los imames
son funcionarios adscritos a la Oficina de
Asuntos Religiosos).
Los sectores representantes del laicismo
más intransigente, entre ellos el propio
ejército y el entonces Presidente, Ahmet
Necdet Seze, advirtieron de un “peligroso retroceso”, y de lo que consideraban
“islamización de los cuadros de la administración”, a lo que Erdoğan respondió
afirmando que “los creyentes de este país
tienen derecho a practicar la política”. Desde que llegó a la presidencia del gobierno,
Erdoğan ha asegurado en repetidas ocasiones que no representa a un partido religioso, sino que sus objetivos son crear un
Estado democrático que separe la religión
del Estado, según el modelo europeo, y en
el que el Estado no domine a la religión,
al contrario del modelo tradicional turco.
Con Erdoğan al frente del gobierno, y con
su compañero de filas, Abdullah Gül, en la
presidencia, Turquía ha avanzado numerosas e importantes reformas democráticas y
ha ido adquiriendo protagonismo e influencia en la región de Oriente Medio como actor de mediación en diversos conflictos. En
enero de 2010, Erdoğan fue galardonado
con el Premio Internacional Rey Faysal de
Servicio al Islam que concede la institución
saudí del mismo nombre.
Casado con Emine, de ancestros árabes,
el matrimonio tiene cuatro hijos: dos chicos
(Necmeddin Bilal y Ahmet Burak) y dos chicas (Esra y Sümeyye).
El informe de 2009 publicado por el Foro Árabe para el Medio Ambiente y el Desarrollo sobre el impacto del cambio climático en el mundo
árabe incluye una encuesta de opinión, realizada entre febrero-mayo de 2009, cuyo objetivo es analizar el nivel de sensibilidad hacia los temas
$n su opiniónC Bcuales son las G medidas principales que /ay que tomar para reducir el medioambientales
de los habitantes de la región. Los entrevistados fueron voluntarios de los distintos países árabes que contestaron a las
cambio clima<
coA y medios de comunicación locales cuyos resultados fueron clasificados por el Pan Arab Research Center,
preguntas distribuidas
por periódicos
un centro asociado
la metodología aplicada, la muestra de encuestados resultó estar compuesta mayoritariamente por personas
que no reflejan proporcionalmente los distintos sectores de la sociedad.
Los resultados de la encuesta indican que la casi totalidad de la población que participó en la encuesta, el 98%, cree que el clima está cambiando
y el 89% considera que es a consecuencia de las actividades
como elH0excesivo uso energético y el agotamiento de los recursos. De
hecho, el 64% deH0
los entrevistados considera que la reducción del consumo (principalmente de energía) sería la principal medida a adoptar para
atenuar las causas del cambio climático.
F0 $n su opiniónC Bcuales son las G medidas principales que /ay que tomar para reducir el En su opinión, ¿cuáles
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cul<vos que
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Inves<gación
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0 J0
educa<vas y de
irrigación Inves<gación
84% afirma que el cambio climático representa un serio desafío para su país,
llegando a un 94% en Marruecos y al 100% en Túnez, pero el 51% de los encuestados
opina que los gobiernos no están actuando adecuadamente para tratar el problema,
aunque haya muchas diferencias entre los distintos países puesto que, por ejemplo,
El 84% afirma que el cambio
un serioclimático
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visión generalmente
con el menos negativa,
con países como Qatar y Omán que apoyan la labor de sus gobiernos con el 67% y el 92% de las opiniones favorables respectivamente.
67% y el 92% de las opiniones favorables respectivamente.
Mi gobierno está actuando bien respecto al cambio climático
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co án
ue Om
TBúah to
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Y rgael
TAo dán
A este propósito, la casi absoluta
mayoría, el 94%, considera que su gobierno obtendría beneficios si participara en iniciativas globales sobre el
La mayoría de los encuestados cree que el ámbito que se verá más afectado por el cambio climático será el de la salud, aunque en Yemen
el 81% de la población considera que serán el agua potable y los alimentos.
En su opinión, ¿cuáles de estos elementos se verá más afectado por el cambio climático?
Los que menos sensibilizados están sobre el tema del cambio climático son los sirios, de los que un 11% declara no comprender lo que es el
cambio climático, y los marroquíes con un 8%.
Considerando el aumento de la atención internacional hacia Yemen, Gallup publica los datos recogidos entre agosto y septiembre de
2009 sobre las actitudes de los yemeníes hacia Occidente. Estos revelan cómo la mayoría de la población entrevistada, el 53%, cree que
una mayor interacción entre el mundo musulmán y occidental sería provechosa y el 59% considera que la calidad de estas relaciones es
importante para ellos. Como la mayoría de la población en la región árabe, el 56% de los yemeníes también considera que los conflictos
violentos entre el mundo islámico y el occidental se pueden evitar, aunque el 71% de los entrevistados piense que en este momento las
relaciones no van por buen camino y el 55% crea que van a empeorar.
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En su opinión, ¿pueden ser evitados los conflictos entre el mundo musulmán y occidente?
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El centro de investigaciones Gallup realizó a lo largo de 2009 dos encuestas entre la población de los países miembros de la Liga Árabe
centradas enEl
el liderazgo estadounidense
pone deamanifiesto
aprobación han
aumentado en 10 de
centrosobre
Gallup yrealizó
lo largoque
dosdeencuestas
los 12 países en los que se han realizado las entrevistas. Las diferencias más considerables se pueden apreciar en Bahrein, Mauritania,
Kuwait yla
primera encuesta,
la yLiga
centradasdesde
en lala opinión
sobre elde febrero-marzo, a
la segunda, realizada entre julio y septiembre, aunque hay también dos países cuya opinión ha empeorado, Argelia (-4) y Arabia Saudí
(-3). Además,
junto aestadounidense
este último, hay otros
Líbano, Marruecos,
sigue expresando su
pone países,
que losPalestina
índicesy Yemen,
desaprobación hacia la labor de la administración estadounidense.
aumentado en 10 de los 12 países en los que se han realizado las entrevistas. Las
Porcentaje de las respuestas favorables a la labor del liderazgo de EEUU
y el 9,8%
(51,3%) (51,3%)
de los 1200
y elno9,8%
noparcialmente.
lo está parcialmente.
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pectoRespecto
aEnlos
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el 67,1%
quecree
lainiciada
observa involucrados
por la administración Bush de recibir el más
a losseinvolucrados
en el Obama
alto nivel de apoyo en los países del África Subsahariana (Yibuti, Mauritania y Comores). Es curioso observar que estos datos fueron
y (junio 2009),
oridadrecogidos
y esto podría explicar el aumento de
opiniones favorables, pero también hay que considerar cómo, al mismo tiempo, ha habido un representativo aumento en el número de
así un 27,8%.
a Hamás,
Estadoque
así unelRespecto
asunto, pasando
de 8 a 17% en Bahrein, del 6 al 20% en Yemen
y del 4 al 9% en Marruecos.
pina que
frente alfrente
46,4%alque
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Israelpalestina.
EEUU,y el
94,4%ely94,4%
el 87,2%,
y el respectivamente,
87,2%, respectivamente,
con estecon
Unidas, Unidas,
losencuesta
paísesyelárabes
pasadoy mes de diciembre en Gaza y Cisjordania
sobre diversos temas de la actualidad palestina. La consulta pone de manifiesto que el 68% de los palestinos encuestados cree, total o
68,3%uny68,3% y
no obtienen
ya73,9%,
que unun
73,9%,
parcialmente, que las negociaciones han fracasado y que el proceso de paz se encuentra en un callejón sin salida. El 19% no está de
acuerdo con esta
y elorganismos
9,8% no lo está
Unaseriamente
mayoría (51,3%) de los 1200 encuestados opina que actualmente
68,6%se(respectivamente)
encuentran más lejosopinan
de crear unno
hace 18 años; un 26,6% opina que están más cerca
que han tenido lugar este año, un 67,3% tiene
bar conmenos
y crear un Estado palestino.
esperanza en el proceso de paz que hace un año, mientras que un 27,7% tiene más esperanza.
Respecto a los grupos involucrados en el conflicto, el 67,1% cree que la Autoridad Nacional Palestina (ANP) se propone seriamente acabar
con la ocupación y El
EEUUpero no lo considera así un 27,8%. Respecto a Hamás, el 44,8% opina que se propone
seriamente alcanzar este objetivo frente al 46,4% que no lo cree. En cuanto a Israel y EEUU, el 94,4% y el 87,2%, respectivamente,
encomprometidos
las en lascon este objetivo. Naciones Unidas, los países árabes y la UE no obtienen mejores resultados que los
quecreen
anteriores, ya que un 73,9%, un 68,3% y un 68,6% (respectivamente) opinan que estos organismos no se proponen seriamente acabar
crear eun Estadoe
entre y palestinos
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elíes? El papel de EEUU
¿Cree que EEUU es neutral en laspalestino?
¿Cree que EEUU ayudará
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que lafin
es capaz de ayudar
a los palestin
negociaciones entre palestinos e
la ocupación israelí y a crear un Estado
es capaz de ayudar a los palestinos a
poner finyaalacrear
y a crear
Estado independiente?
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Aún así, el 54,2% de los encuestados opina que las negociaci
el mejor método para poner fin a la ocupación; el 40,5% no lo cre
Aún así, el 54,2% de los encuestados opina que las negociaciones siguen siendo el mejor método para poner fin a la ocupación; el
40,5% no lo cree así. Pero se dan ciertos matices: el 66% cree que las negociaciones tal y como se han desarrollado hasta ahora serán
ineficaces, mientras que el 31,8% cree que serán eficaces. Pero el 58,7% opina que unas negociaciones bajo nuevas y más equilibradas
condiciones serían más efectivas, mientras que el 36% no lo cree así. El 42,3% considera que hay que recurrir a un levantamiento popular
no violento; el 53,4% no opina así. Por el contrario, el 45,8% cree que lo más conveniente sería recurrir a ataques armados, frente al
49,8% que se opone a esta opción. El 55,5% considera que lo más práctico sería combinar las negociaciones con un levantamiento
popular (el 40,2% no lo cree así) y el 46,9 opina que las negociaciones deben ir acompañadas de ataques armados (frente al 48% que
no está de acuerdo con esta opción).
Una amplia mayoría (72%) no está a favor de desmantelar la ANP para permitir el control internacional sobre Gaza y Cisjordania, pero
un 23% sí apoya esta opción. Un porcentaje menor (61%) se opone a acabar con la ANP para reconstruir el movimiento de resistencia
pero un 44,2% está a favor de esta opción. En un tercer supuesto, un 17,2% estaría a favor de crear una confederación entre Cisjordania
y Jordania, por una parte, y entre Gaza y Egipto, por otra, mientras que un 76% descarta esta opción total o parcialmente.
Respecto a la evaluación de las condiciones de vida, los resultados son los siguientes:
Respecto a la evaluación de las condiciones de vida, los resultados son los
prensa y de
1. La sociedad civil de Darfur. Mientras se retrasa de nuevo la reanudación de
conversaciones entre el gobierno sudanés y los grupos armados de Darfur -aplazadas
sine die a la espera de la unificación de los grupos de oposición–, Doha acogió la
reunión consultiva de las organizaciones de la sociedad civil darfurí entre el 17 y el 20
de noviembre de 2009. Los representantes de la sociedad civil de esta provincia
occidental sudanesa centraron sus diálogos en la construcción de la paz y de la justicia
duradera en Darfur y el papel de la sociedad civil en el proceso de paz. Esta reunión
consultiva partía de unos determinados principios fundamentales: Darfur como parte
inseparable de un Sudán unificado; la cuestión de Darfur como una cuestión política,
con dimensiones sociales y económicas que únicamente puede resolverse a través del
diálogo; la unidad de la población de Darfur como requisito para solucionar la crisis; la
paz social como base indispensable para la paz política y la necesaria participación de la
sociedad civil darfurí en la resolución del conflicto. Los diálogos mantenidos abordaron
las cuestiones siguientes: las disposiciones en materia de seguridad y el abandono de las
Mientras se retrasa de nuevo la
reanudación de conversaciones entre el
gobierno sudanés y los grupos armados
de Darfur -aplazadas sine die a la
espera de la unificación de los grupos
de oposición–, Doha acogió la reunión
consultiva de las organizaciones de la
sociedad civil darfurí entre el 17 y el 20 de
noviembre de 2009. Los representantes
de la sociedad civil de esta provincia
occidental sudanesa centraron sus
diálogos en la construcción de la paz y de
la justicia duradera en Darfur y el papel
de la sociedad civil en el proceso de paz.
Esta reunión consultiva partía de unos
determinados principios fundamentales:
Darfur como parte inseparable de
un Sudán unificado; la cuestión de
Darfur como una cuestión política, con
dimensiones sociales y económicas que
únicamente puede resolverse a través
del diálogo; la unidad de la población de
Darfur como requisito para solucionar
la crisis; la paz social como base
indispensable para la paz política y la
necesaria participación de la sociedad
civil darfurí en la resolución del conflicto.
Los diálogos mantenidos abordaron las
cuestiones siguientes: las disposiciones
en materia de seguridad y el abandono
de las armas (alto el fuego inmediato
y total; fin del acoso a los desplazados
y a los campamentos; asegurar los
corredores humanitarios; no militarización
de niños; reinserción en la vida civil de
los elementos armados; la situación de
las mujeres combatientes; despliegue
de tropas de Naciones Unidas; activar el
papel de las jefaturas y administraciones
locales; asegurar las fronteras…); el
reparto equitativo del poder y la riqueza
y el desarrollo económico y social
(desarrollar los servicios; discriminación
positiva; programas estratégicos de
desarrollo de dimensiones nacionales;
infraestructuras; asignación de una
cuota justa de los recursos petrolíferos
a Darfur; cumplimiento del compromiso
adoptado por el gobierno sudanés, la
UE, ONU, EEUU y los países donantes
con la reconstrucción y el desarrollo de
la zona; mecanismos que garanticen la
participación justa de los habitantes de
Darfur en el poder en los niveles local,
provincial, regional y nacional), de la
justicia, la reconciliación y el regreso de
los desplazados y refugiados; la tierra
y la ganadería (apertura de las rutas
ganaderas; protección y desarrollo de los
recursos naturales y búsqueda de fuentes
de energía alternativa), y el papel de la
sociedad civil en el proceso de paz.
(Texto en árabe de la Declaración de
Doha de la Sociedad Civil de Darfur).
2. El Consejo Europeo de Asuntos
Exteriores y Oriente Medio.
Bajo la presidencia sueca de la Unión
Europea, el Consejo Europeo de Asuntos
Exteriores se reunió el 8 de diciembre
en Bruselas. Entre los temas debatidos
y las conclusiones adoptadas aparecen
el proceso de paz en Oriente Medio, la
situación en Afganistán y la cuestión
nuclear iraní. Respecto a estos dos
últimos puntos, el Consejo comunica la
elaboración de una declaración sobre el
programa nuclear iraní y la violación de
derechos humanos en este país, mientras
que expresa su apoyo al Presidente
afgano, Hamid Karzai, en el cumplimiento
de sus responsabilidades y evidencia
la necesidad de mantener un enfoque
integral para resolver los problemas del
país, basado en una combinación de
herramientas políticas, civiles y militares.
Respecto al proceso de paz en
Oriente Medio, el Consejo expresa su
preocupación por la falta de progresos
y hace un llamamiento al reinicio de las
negociaciones para que estas lleven,
dentro de un marco temporal establecido,
a la solución de dos Estados contiguos,
independientes y democráticos. Se
recuerda además que la Unión Europea
no reconocerá ningún cambio respecto a
las fronteras anteriores a 1967. Reiterando
su apoyo a los esfuerzos de EEUU para
de paz, el Consejo subraya la crucial
importancia de una activa contribución
árabe basada en la Iniciativa de Paz
Árabe. En las declaraciones se expresa
una especial preocupación por la situación
de Jerusalén Este, invitando al gobierno
israelí a cesar todas las iniciativas
discriminatorias hacia los palestinos en
la ciudad, recordando la necesidad de
negociar el estatus de Jerusalén como
futura capital de dos Estados, y también
por la situación en Gaza, para la que
pide el pleno cumplimento de las normas
humanitarias internacionales. El Consejo
considera indispensable, para una
resolución pacifica del conflicto árabeisraelí, un enfoque regional.
Las conclusiones del Consejo sobre
el Cuerno de África recuerdan la
peligrosidad de los conflictos irresueltos
en la región y las consecuencias que
estos tienen sobre la población y la
estabilidad de la zona. Las políticas de
la Unión Europea hacia esta parte del
mundo se centran en la mediación para la
resolución y prevención de conflictos, la
implementación de acuerdos de paz y el
apoyo a un proceso de democratización
Respecto a las conclusiones sobre Iraq,
el Consejo reitera su apoyo al desarrollo
democrático del país, en particular a la
aplicación de la Ley Electoral para las
elecciones de 2010, y a los esfuerzos que
el país tiene que hacer en el campo de los
derechos humanos. El Consejo expresa
su satisfacción respecto a la finalización
de las negociaciones para el Acuerdo de
Asociación y Cooperación entre la Unión
Europea e Iraq en noviembre de 2009.
(Texto en inglés sobre el proceso de paz
en Oriente Medio, Afganistán y la cuestión
nuclear iraní)
(Texto en inglés de las conclusiones del
Consejo Europeo sobre el Cuerno de
Consejo Europeo sobre Iraq)
3. Conferencia Nacional-Islámica.
Comunicado final emitido en la 26ª
de la Conferencia Nacional-Islámica
celebrada en Beirut el 12 de diciembre
de 2009. La Conferencia fue creada, a
mediados de 1994, bajo la idea de unificar
las principales tendencias presentes en
el mundo árabe e islámico y ser foro de
encuentro de pensadores y activistas
con el objetivo de unificar la comunidad
árabe e islámica, a través del análisis de
los retos a los que se enfrentan y de la
búsqueda de soluciones. La Comisión de
Seguimiento de la Conferencia se reunió
en la capital libanesa bajo la dirección
del pensador y activista palestino
Munir Shafiq (coordinador general de
la Conferencia Nacional-Islámica) y
con la presencia de los miembros de
la Comisión, procedentes de varios
países árabes (Líbano, Marruecos, Iraq,
Jordania, Egipto, Siria y Argelia). Además
de analizar las actividades de este foro,
centradas especialmente en desarrollar
las relaciones entre las corrientes
nacionalista e islamista, la reunión de
la Comisión presentó su visión de la
situación árabe, regional e internacional.
Las recomendaciones finales incluyen
llamamientos a la movilización popular y
oficial para hacer frente a los peligros que
corre la ciudad de Jerusalén y sus santos
lugares (las excavaciones que están
afectando a la mezquita de al-Aqsa); a la
reconciliación de los grupos y facciones
palestinas (pide a la Liga Árabe que
vuelva a apoyar la resistencia y renueve
su compromiso con la causa palestina
dejando de lado la iniciativa árabe de paz);
considera que el proceso político iraquí
es ilegítimo en tanto que se desarrolla
bajo la ocupación; exhorta al pueblo y al
gobierno libanés a estar preparados para
repeler cualquier agresión; exige el alto
el fuego en la provincia yemení de Sa‘da
entre el régimen y el grupo de al-Huthi;
solicita al gobierno sudanés y a todos
los actores locales iniciar un diálogo que
evite las rupturas y garantice la unidad del
país. Asimismo, expresa su preocupación
por los combates en Somalia y lanza un
llamamiento al gobierno somalí y a las
partes implicadas para que acuerden un
alto el fuego, logren la independencia total
y eviten cualquier injerencia extranjera.
El comunicado defiende la libertad de
expresión y la existencia de medios de
comunicación, libres y profesionales, y
reafirma la necesidad de llevar a cabo
una reforma política auténtica acabando
con los autoritarismos y defendiendo los
derechos humanos y la unidad árabe.
(Texto completo en árabe)
4. La Declaración de Juba y las
Fuerzas del Consenso Nacional.
Como preámbulo a las próximas elecciones presidenciales y parlamentarias
sudanesas, previstas para el próximo
mes de abril y decisivas para la creación
de un nuevo Sudán, las fuerzas políticas
de oposición (36 partidos y organizaciones) se reunieron en la capital del sur de
Sudán, Juba, en septiembre de 2009,
invitadas por el Movimiento Popular de
Liberación de Sudán (MPLS). El objetivo
era crear un frente común que presionara al régimen de Jartum con el fin de
asegurar la buena marcha de los preparativos para las elecciones y garantizar
un proceso electoral y una transformación democrática, tal y como estipula el
Acuerdo de Paz Global firmado en 2005
entre el régimen de Jartum, en manos del
Congreso Nacional, y el principal partido
del sur, el MPLS. Los partidos políticos
firmantes de la Declaración de Juba para
el diálogo y el consenso nacional, emanada del Congreso de Juba, entre los
que se encuentran los grandes partidos
sudaneses (al-Umma, al-Umma/Reforma y Renovación, el Partido Unionista,
el Congreso Popular, el Partido Comunista y el Movimiento Popular de Liberación de Sudán, el Movimiento de Liberación de Sudán/Darfur, Partido Ba‘th,
el Unionista Democrático Naserista, el
Frente del Sur de Sudán…) han protagonizado, desde entonces, marchas
pacíficas ante la sede del Parlamento,
reivindicando la aplicación del Acuerdo
de Paz Global de 2005, la solución de la
crisis de Darfur y la aprobación de las leyes de transformación democrática (ley
de seguridad nacional, ley de sindicatos,
del referéndum de Abyei y del sur del
país, enmiendas de la Ley Electoral, el
código penal y la adecuación de todas
las leyes a la Constitución). Además de
presentar memorandos y organizar manifestaciones pacíficas, estos partidos,
agrupados en las Fuerzas de Consenso
Nacional (FCN), han trazado una estra-
tegia de cara al proceso electoral recogida en la declaración del pasado 17 de
enero. En primer lugar, los partidos del
FCN han decidido participar en el proceso electoral (excepto el Partido Ba‘th
Árabe Socialista) y, en caso de que no
se hayan aplicado las reformas necesarias en el registro electoral y las leyes de
transformación democrática, aceptarán
su aplazamiento hasta el próximo mes
de noviembre. Para este bloque, la celebración de elecciones libres y transparentes requiere: corregir los fallos en el
registro electoral, asegurar la participación de Darfur, anular los artículos de la
Ley de Seguridad Nacional y del Código
Penal que contravienen la Constitución,
la imparcialidad de los órganos del Estado, la revisión de los circunscripciones
electorales y rectificar las deficiencias
(Texto en árabe de la Declaración del
17 de enero de 2010 de las Fuerzas
de Consenso Nacional sobre las
próximas elecciones parlamentarias y
presidenciales)
(Texto completo, en árabe, de la
Declaración de Juba)
(Texto completo, en inglés, de la
5. Conferencia General de Partidos
Entre el 11 y el 13 de noviembre de 2009,
se celebró en Damasco la 5ª edición de
la Conferencia General de Partidos Árabes (al-Mu`tamar al-‘Amm li-l-Ahzab al‘Arabiyya) bajo el eslogan “La decisión
árabe independiente”, que reunió a representantes de 107 formaciones políticas del mundo árabe. A lo largo de tres
días se discutieron cuestiones como la
resistencia, el boicot a Israel, la democracia y la reforma. Las sesiones de la
conferencia, que fue inaugurada por el
presidente sirio, Bashar al-Asad, quien
defendió la resistencia “como elemento
central de nuestra política y existencia” y
la prioridad de la reconciliación palestina,
comenzaron con un discurso del intelectual y activista palestino Azmi Bishara,
centrado en la necesaria independencia de la voluntad árabe. El comunicado
final de la conferencia plantea las divisiones y diferencias dentro del mundo
árabe debido a la falta de una clarificación de las prioridades en las cuestiones
estratégicas; la democracia y la reforma
como reivindicación fundamental de las
sociedades árabes; la resistencia como
instrumento esencial para hacer frente
a los retos y amenazas que representan
EEUU e Israel; los éxitos de la resistencia
frente al fracaso de la solución política; y
la reafirmación de la cuestión palestina
como la causa central del mundo árabe.
Además, los representantes analizaron
la situación actual en Líbano, Palestina,
Yemen y Somalia.
La Conferencia de Partidos Árabes fue
creada en Jordania en 1995 a iniciativa
de Sulayman ‘Arar (1934-1998), político,
periodista, escritor, hombre de leyes y
ex presidente del parlamento jordano, e
incluye a partidos en el gobierno y en la
oposición y de tendencias muy dispares
(nacionalistas, naseristas, islamistas,
comunistas, baazistas, etc.). En esta
edición, los Hermanos Musulmanes
de Siria se negaron a participar
debido a la posición del régimen sirio
respecto a esta formación y lanzaron
un llamamiento a las organizaciones
islamistas a boicotear la reunión.
(Comunicado final en árabe)
(Comunicado de los Hermanos Musulmanes de Siria sobre la conferencia)
6. Informe anual sobre Derechos
Humanos en el mundo árabe en
2009. Elaborado por el Centro de
Estudios de Derechos Humanos de
El Cairo (Markaz al-Qahira li-Dirasat
Huquq al-Insan), organización no
gubernamental creada en 1993. El
informe, titulado “Un oasis para evitar
rendir cuentas y huir del castigo”, y
que tiene como objetivo presentar los
avances y retrocesos experimentados
en el terreno de los derechos humanos
desde septiembre de 2008 hasta octubre
de 2009, se estructura en tres grandes
apartados: los derechos humanos en
el mundo árabe, con análisis sobre
países con fuerzas de ocupación o con
conflictos armados internos (Territorios
Palestinos, Iraq, Sudán, Yemen y
Líbano), otros englobados bajo el
epígrafe “Problemática de los derechos
humanos y la democracia” (Egipto,
Túnez, Argelia, Marruecos, Siria, Arabia
Saudí y Bahrein); los derechos de la
mujer; y los gobiernos árabes ante los
(Liga Árabe y Naciones Unidas).
(Informe completo en árabe)
Según el comunicado final de la 30ª
Cumbre del Consejo de Cooperación del
Golfo, celebrada en Kuwait el 14 y 15 de
diciembre de 2009, los representantes
de los países de este organismo
analizaron los progresos alcanzados en
diversos ámbitos, como el económico
(fortalecimiento de la inversión en la zona,
los progresos hacia el mercado común de
los países del Golfo, la unión aduanera…),
el militar y de defensa (la estrategia de
defensa de la zona), la lucha antiterrorista,
el combate contra la piratería, la
cooperación en el terreno de la justicia,
los programas estratégicos culturales,
la cooperación científica, el cambio
climático, el diálogo de civilizaciones,
culturas y religiones, el dossier nuclear
iraní, la reconciliación árabe, la cuestión
palestina y las situaciones por las que
atraviesan Iraq, Líbano, Somalia y Sudán.
Dado que la cumbre tuvo lugar en medio
de las crecientes crisis que asolan Yemen
(enfrentamiento entre el régimen yemení
y el grupo al-Huthí, en el que intervino
también el ejército saudí; el separatismo
del sur) el comunicado final defiende la
unidad territorial y la estabilidad yemení.
Marroquí Multidisciplinar de Estudios
Estratégicos e Internacionales organizó,
en colaboración con la Fundación Espíritu
de Fez, la tercera edición del Foro de
Fez sobre la Alianza de Civilizaciones
y la Pluralidad Cultural. Con un total de
1500 participantes, el evento contó con
la presencia de representantes de más
de 60 canales de televisión, además
de ministros, periodistas, académicos y
especialistas en medios de comunicación.
Este foro se articuló temáticamente en
torno a cinco mesas redondas sobre los
siguientes temas: el papel de los medios
de comunicación en las relaciones
ambigua relación entre los medios de
comunicación; la interacción entre los
medios occidentales y los orientales;
el papel de los medios en la alianza de
civilizaciones y la pluralidad cultural; y los
medios de comunicación y las distintas
Los participantes destacaron la importancia del papel que desempeñan los medios en el mundo actual y señalaron que,
por lo tanto, hay que evitar la difusión de
discursos extremistas e intentar favorecer el acercamiento entre las sociedades,
las culturas y las religiones. Todos los
medios han de guiarse por la transparencia y la objetividad y tienen que evitar a
toda costa la difusión de mensajes erróneos. Según un representante del Institut
d’Études Politiques de París, “el 80% de
la información del mundo está elaborada
por un 15% de población”, por lo tanto,
quien controle los medios tendrá la capacidad de manipular lo que ocurre en el
recogieron en el documento final, los
asistentes insistieron, una vez más, en
la necesidad de crear un Observatorio
Mundial de Libros Escolares a través
del cual se podrían acercar las
sociedades mediante la comprensión
de las diferencias y la eliminación de las
(Texto en francés de la Declaración de Fez)
(Texto en árabe de la Declaración de Fez)
Stig Jarle Hansen, Atle Mesøy y Tuncay Kardas (Eds.). The Borders of Islam. Exploring Samuel
Huntington´s Faultlines, from Al-Andalus to the Virtual Ummah. Londres: Hurst, 2009, (388 págs.).
Partiendo de la división del mundo en bloques culturales propuesta por Samuel Huntington en su
teoría sobre el choque de civilizaciones, y de su predicción sobre los conflictos entre la civilización
occidental e islámica, los editores de este libro proponen observar los Estados y las sociedades que
conforman las fronteras de esas dos civilizaciones para comprobar si la teoría de Huntington sobre
una confrontación global e inevitable entre el islam y las civilizaciones vecinas se puede aplicar a
las dinámicas locales y al estudio de casos concretos. Los estudios de caso están agrupados por
zonas geográficas: Asia y Oriente Medio (Israel, Palestina, Líbano, Afganistán, Pakistán, Indonesia y
Filipinas), África (Nigeria, Somalia, Etiopía y Sudán), pero propone como nuevos territorios fronterizos
del islam el estudio de las minorías musulmanas de la “antigua” frontera Europea (Chechenia, Turquía,
Bosnia y España) y las nuevas “fronteras” creadas por la globalización y los movimientos migratorios
(Gran Bretaña, Francia, países escandinavos y Estados Unidos), sin olvidar la frontera virtual que
constituye Internet. La conclusión obvia, más allá de los particularismos de cada uno de los muy
diversos casos, era predecible desde el propio planteamiento del libro: las regiones que constituyen
las fronteras de la civilización islámica están sometidas a dinámicas mucho más complejas y que
trascienden ampliamente los mecanismos propuestos por la teoría del choque de civilizaciones. Aún
siendo complejo el delimitar causas comunes a todos los estudios de caso, los editores del libro
concluyen, razonadamente, que el lenguaje político moviliza una retórica religiosa que, sin embargo,
no puede explicar el conflicto por sí solo, y que razones estructurales de pobreza y fracaso institucional
son, verdaderamente, la clave de la violencia.
Madariaga, Maria Rosa de. Abd el-Krim el Jatabi. La lucha por la independencia. Madrid: Alianza
Editorial, 2009, (608 págs.). La historiadora y especialista en las relaciones entre España y Marruecos
María Rosa de Madariaga presenta en esta obra la trayectoria política del principal protagonista de
la resistencia rifeña contra la ocupación española de Marruecos en los años 20 del pasado siglo. La
autora analiza el papel desempeñado por Abd el-Krim que, según su visión, es un precursor de los
movimientos de liberación nacional de los países colonizados tras la Segunda Guerra Mundial.
Olivier Danino. Le Hamas et l’édification de l’État palestinien. Paris: Karthala, 2009, (300 págs.). Olivier
Danino, investigador en el Instituto Francés de Análisis Estratégico, analiza en este estudio la identidad
del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), su ideología, objetivos y transformaciones internas
desde la creación de la organización en 1989. En sus páginas podemos acercarnos al progresivo
ascenso de Hamás y su enfrentamiento ideológico con Fatah y la OLP, su postura ante los Acuerdos
de Oslo de 1993 y al debate sobre la participación política, su llegada al poder en la Franja de Gaza
en las elecciones de enero de 2006 y cómo ha ejercido su gobierno desde entonces. El autor hace un
análisis prospectivo sobre los posibles escenarios para acabar con la crisis palestina y los efectos de
la actual situación en el proceso de construcción del Estado palestino.
VV.AA. Contribuciones árabes a las identidades iberoamericanas. Madrid: Casa Árabe-IEAM, 2009,
(448 págs.). Este libro es el resultado del seminario, organizado por Casa Árabe y la Secretaría
General Iberoamericana en Río de Janeiro en noviembre de 2008, para analizar la realidad de las
aportaciones que hicieron los emigrantes árabes de Oriente Medio, a partir de finales del siglo XIX,
a la construcción de las identidades nacionales iberoamericanas. Los autores de esta obra ofrecen
diferentes enfoques basados en sus distintas procedencias nacionales y académicas, ofreciendo así
un panorama completo sobre esta temática.
Klejda Mulaj (Ed.). Violent Non-State Actors in World Politics. Columbia: Hurst, 2009, (320 págs.).
El editor de la presente obra colectiva es profesor de Relaciones Internacionales y Políticas Etnonacionales en la School of Humanities and Social Sciences de la Universidad de Exeter. Las
contribuciones del libro analizan el surgimiento de actores violentos no estatales, en la mayor parte de
los casos en Estados fallidos (Afganistán, Somalia), que pueden tomar la forma de frentes nacionales de
liberación, que combaten contra fuerzas de ocupación, o de movimientos insurgentes contra gobiernos
deslegitimados, o como grupos terroristas que recurren a la violencia para provocar cambios. Así, se
trazan los diversos tipos de relaciones que se establecen entre los Estados y los diversos actores
violentos no estatales, los procesos políticos, sociales y económicos que dan lugar al surgimiento de
esos grupos, las estructuras internas de tales actores, sus estrategias e ideologías y las diferencias y
similitudes entre ellos.
VV.AA. The Arabian Gulf: Between Conservatism and Change. Abu Dabi: Emirates Center for Strategic
Studies and Research, 2009, (400 págs.). Desde principios del siglo XXI, la región del Golfo ha
experimentado transformaciones en los terrenos de la seguridad, la política, la sociedad y la economía
que han ejercido una gran presión en los países de la zona que se encuentran frente al dilema de
continuar con sus políticas o cambiarlas radicalmente para preservar su continuidad. Tradición frente
a modernización o tradición y modernización a un tiempo: mantenimiento de valores y políticas y
aspiraciones a desarrollar la participación democrática y popular, reformar sus modelos de desarrollo
económico, sus sistemas educativos, el impulso a la creatividad y la progresiva participación política de
la mujer. El libro es el resultado de las ponencias presentadas en la 13ª Conferencia Anual del Centro
de Emiratos de Estudios Estratégicos e Investigación, celebrada entre el 31 de marzo y el 2 de abril
de 2008, e incluye análisis sobre los cambios en las políticas locales del Golfo, la necesaria reforma
y la estabilidad de la zona, el concepto de ciudadanía en estos países, la dialéctica conservadoresreformistas en Irán, las opciones de futuro de Iraq, las transformaciones económicas (el final de la
dependencia de la mano de obra extranjera, la seguridad de los mercados, la globalización en las
economías del Golfo), los medios de comunicación en el Golfo o la modernización de la educación.
Una interesante obra colectiva con contribuciones de especialistas árabes y europeos.
Abduh Mujtar Musa. Darfur. Min azma al-dawla ila sira‘ al-qiwa al-uzma (Darfur. De crisis de Estado
a la lucha de grandes potencias). Beirut-Doha: al-Dar al-‘Arabiyya li-l-‘Ulum y Markaz al-Yazira li-lDirasat, 2009, (391 pp.). El académico sudanés Abduh Mujtar Musa, profesor de Ciencias Políticas
en la Universidad Islámica de Omdurman, aborda la crisis de Darfur desde múltiples perspectivas
(geográfica, social y política) y la sitúa en su contexto. Analiza la compleja estructura de la zona,
su formación histórica, las dimensiones local (crisis de Estado), regional (los factores antropológico
y geopolítico) e internacional (la lucha de las grandes potencias) y las causas que provocaron la
agudización de la crisis, ya que parte de la hipótesis de que la crisis de Darfur era, en origen, un
conflicto interno en torno a los recursos (conflicto entre agricultores y ganaderos) agravado por el
subdesarrollo de esta zona occidental de Sudán. La elite darfurí transformó este conflicto interno en
un conflicto con el gobierno central, debido a su marginación económica y política. La inestabilidad del
vecino Chad y la complejidad de las estructuras tribales contribuyeron a regionalizar el conflicto, y la
forma errónea con la que el gobierno abordó la crisis contribuyó a su internacionalización.
André E. Mazawi y Ronald G. Sultana (Eds.). World Yearbook of Education 2010: Education and
the Arab ‘World’: Political Projects, Struggles, and Geometries of Power. Londres: Routledge, 2009,
(424 págs.). Esta obra colectiva examina los sistemas de enseñanza árabes en diferentes contextos
(regional, diáspora, transnacional).
Las contribuciones abordan la educación en el Magreb, la reforma educativa en Egipto, educación y
etnografía, rituales y autoridad moral en la enseñanza en Jordania, el derecho a la educación en el
mundo árabe desde la perspectiva de la legislación internacional; nacionalismo, islamismo y educación
religiosa; la juventud y la educación; la representación de los árabes en los manuales escolares
iraníes…
al-Mustaqbal al-‘Arabi, nº 371 (Enero 2010). La cooperación entre los árabes y Turquía es el tema que abre
el último número de la revista publicada por el Centro de Estudios de la Unidad Árabe. Además, incluye
artículos sobre la economía del siglo XXI, la crisis palestina (a cargo de Nayef Hawatme), las repercusiones
de la crisis económica internacional en los países del Consejo de Cooperación del Golfo, la penetración
israelí en los países de Asia Central y las repercusiones que ello tiene en sus relaciones con los países
árabes, un estudio de Mahmud Mamdani sobre Darfur y una entrevista con el filósofo e intelectual sirio Sadeq
Yalal al-Azm. La revista se cierra con sus secciones habituales: reseñas de libros, bibliografía seleccionada
y eventos relacionados con el mundo árabe.
al-Mayalla al-‘Arabiyya li-l-‘Ulum al-Siyasiyya, nº 25 (Invierno 2010). El número se abre con una reflexión
de Adan al-Sayyed Huseyn sobre las prioridades del pensamiento islamista, cuestión a la que se le dedica
una buena parte de los contenidos de la revista: el concepto islámico de “wilaya”, las condiciones para la
inclusión de los “islamistas” en la vida política democrática, el papel de la Universidad Islámica de Medina
en la producción ideológica religiosa de la salafiyya magrebí y la dimensión religiosa de la cuestión del
sur de Sudán. Otros análisis abordan el uso de las encuestas de opinión de las elites en el análisis de los
conflictos, las particularidades del régimen presidencialista argelino, los orígenes de la tariqa Tiyaniyya o la
imagen de los pueblos negros entre los árabes en la Edad Media. La revista incluye una cronología árabe
e internacional y una selección bibliográfica.
Afkar/Ideas (nº 24, invierno 2009). El último número de esta revista trimestral “para el diálogo entre el Magreb, España y Europa”
ofrece al lector un dossier sobre Egipto que incluye un artículo del especialista Jalil al-‘Anani sobre la situación por la que atraviesa
uno de los principales actores socio-políticos del país, los Hermanos Musulmanes, hasta hace poco inmersos en la elección de un
nuevo guía general. La periodista Randa Ashmawi (de Al Ahram Hebdo), analiza uno de los debates públicos más polémicos
en Egipto, la cuestión de la “sucesión” del actual presidente, Hosni Mubarak, al igual que hace Tewfik Aclimandos (del Centre
d’Études et de Documentation Économiques et Juridiques de El Cairo); Samir Radwan, miembro de la Autoridad General para la
Inversión y Zonas Libres de Egipto, analiza la caída del crecimiento del país a partir de los índices del turismo, la industria manufacturera, los ingresos del Canal de Suez y las remesas de los trabajadores en el extranjero. El director del Centro al-Ahram
de Estudios Políticos y Estratégicos, Gamal Sultan, analiza la política exterior egipcia, especialmente su papel en el proceso de
reconciliación palestina. La redactora jefa de la revista al-Dimuqratiyya, Hala Mustafa, habla de la “normalización” con Israel a partir
de la polémica desatada en Egipto tras la visita del embajador israelí en El Cairo a la redacción del periódico al-Ahram. Además,
y relacionadas con Egipto, la revista incluye dos entrevistas, con el director de la Biblioteca de Alejandría, Ismail Siray al-Din, y con
el joven escritor Hamdi Abu Golayyel. Otros artículos se centran en la cooperación norte-sur y sur-sur (a cargo de Martín Ortega
Carcelén), el Mediterráneo y la presidencia española de la Unión Europea (escrito por Josep A. Duran i Lleida), la Unión por
el Mediterráneo (de Ridha Kéfi), la estrategia de Estados Unidos en Oriente Próximo y Asia meridional (por Brian Katulis), el
coste del conflicto en Oriente Próximo (por Sundeep Waslekar) o las Pymes en el Magreb.
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Atalaya sociopolítica de Casa Árabe nº 09
Noveno número de la Atalaya sociopolítica de Casa Árabe, correspondiente a los meses de enero/febrero de 2009. Incluye análisis sobre la nueva política exterior turca, que se orienta hacia una mayor participación en Oriente Medio; sobre la crisis de liderazgo que ha atravesado la organización de los Hermanos Musulmanes (HHMM) de Egipto tras la elección de los miembros del Gabinete del guía general y de este último; y sobre la formación del nuevo gobierno libanés y los obstáculos que ha tenido que superar durante cinco meses.

References: resolución 
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 artículo 95
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