Source: http://www.leyes.com.py/jurisprudencias/2005/acuerdos_y_sentencias/ays_281_05.php
Timestamp: 2019-09-20 18:29:10+00:00

Document:
Acuerdo y Sentencia 281/2005 Corte Suprema de Justicia
Acuerdo y Sentencia N° 281/05
ACUERDO Y SENTENCIA Nº 281/05
CAUSA: “RECURSO EXTRAORDIARIO DE CASACIÓN INTERPUESTO POR EL ABOGADO RODOLFO BERDOY EN LA CAUSA: “RICHARD RONEY ARGÜELLO G. Y MARCELINO VÁZQUEZ VERA S/ HÁBEAS CORPUS REPARADOR”
En la ciudad de Asunción, Capital de la República del Paraguay, a los doce días del mes de mayo de dos mil cinco, estando reunidos en la Sala de Acuerdos los Excelentísimos Señores Ministros de la Corte Suprema de Justicia, Sala Penal, Doctores Sindulfo Blanco, Alicia Beatriz Pucheta de Correa y Wildo Rienzi Galeano, ante mí el Secretario autorizante, se trajo el expediente caratulado: “RECURSO EXTRAORDIARIO DE CASACIÓN INTERPUESTO POR EL ABOGADO RODOLFO BERDOY EN LA CAUSA: “RICHARD RONEY ARGÜELLO G. Y MARCELINO VÁZQUEZ VERA S/ HÁBEAS CORPUS REPARADOR”, a fin de resolver el recurso interpuesto contra los siguientes fallos: 1) S.D. Nº 28 de fecha 25 de febrero de 2005 dictado por el Juzgado de la Niñez y la Adolescencia del Cuarto Turno, y 2) Acuerdo y Sentencia Nº 11 de fecha 03 de marzo de 2005, dictado por el Tribunal de Apelación de la Niñez y la Adolescencia.
¿Es admisible el recurso de casación interpuesto? En su caso, ¿resulta procedente?
A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA, el Doctor BLANCO dijo: En la acción de Hábeas Corpus Reparador, iniciada por el Abog. Rodolfo Berdoy a favor de Richard Roney Argüello y de Marcelino Vázquez Vera, el Juzgado de la Niñez y la Adolescencia del Cuarto Turno, por S.D. Nº 028 de fecha 25 de febrero de 2005 resolvió: “RECHAZAR EL HÁBEAS CORPUS REPARADOR solicitado por el Abog. RODOLFO BERDOY a favor de RICHARD RONEY ARGÜELLO y de MARCELINO VÁZQUEZ VERA conforme al considerando de la presente resolución.
Contra la resolución del inferior, el Abogado de la Defensa interpuso Recurso de Reposición y Apelación en subsidio, siendo denegado el recurso de reposición por no ser la vía correspondiente y concediéndose el recurso de apelación en subsidio. Es así que el Tribunal de Apelación de la Niñez y la Adolescencia dictó el Acuerdo y Sentencia Nº 11 de fecha 3 de marzo de 2005 y resolvió: “Declarar mal concedido el recurso de apelación interpuesto contra la S.D. Nº 028 de fecha 25 de febrero de 2005 dictada por el Juzgado de Primera Instancia de la Niñez y la Adolescencia del Cuarto Turno…”. De esta manera la resolución de primera instancia quedó firme.
En primer lugar, se tiene que los artículos 477, 478, 479, 480 y 468 del Código Procesal Penal consagran las condiciones genéricas de interposición del recurso en cuestión, estableciendo expresamente la conminación de inadmisibilidad, la que se hará efectiva cuando el acto se cumpla en violación a los requisitos formales o a su contenido. En este contexto, la inadmisibilidad es una sanción procesal que consiste en la imposibilidad jurídica de que un acto ingrese al proceso, debido a su irregularidad formal, por inobservancia de una expresa disposición legal. De tal forma que, la admisibilidad o inadmisibilidad del recurso, supone un examen preliminar, concreto y objetivo sobre si el mismo reúne las exigencias legales y corresponde, en su virtud, desarrollarse el procedimiento que el recurso determina.
Los aspectos sobre los que debe recaer ese examen, son los siguientes: a) Que la resolución impugnada sea recurrible (impugnabilidad objetiva); b) Que quien interponga el recurso tenga “derecho”, es decir, que el sujeto esté legitimado para recurrir por tener interés directo en la impugnación y capacidad legal para interponerlo con relación al agravio que la resolución le ocasiona (impugnabilidad subjetiva); y, c) Que concurran los requisitos formales de modo, lugar y tiempo que deben rodear al acto de interposición del recurso.
Con relación a la IMPUGNABILIDAD OBJETIVA, el Art. 477 del Código Procesal Penal establece: “Solo podrá deducirse el recurso extraordinario de casación contra las Sentencias Definitivas del Tribunal de Apelaciones o contra aquellas decisiones de ese tribunal que pongan fin al procedimiento, extingan la acción o la pena, o deniegan la extinción, conmutación o suspensión de la pena”, estableciendo de este modo el objeto del recurso.
Tomando en consideración que el recurrente ataca dos resoluciones dictadas en la presente causa, a los efectos de ordenar el análisis de los fallos impugnados, corresponde la división de su estudio, procediendo en primer lugar a determinar si la resolución de primera instancia reúne las condiciones de admisibilidad y lo pertinente con relación al fallo del tribunal superior.
A) Recurso de Casación contra la S.D. Nº 28 de fecha 25 de febrero de 2005, dictada en primera instancia: El art. 479 del Código Procesal Penal autoriza la llamada casación per saltum, y dispone: “Cuando una sentencia de primera instancia pueda ser impugnada por algunos de los motivos establecidos en el artículo anterio, se podrá disponer directamente el recurso extraordinario de casación…”. La casación directa es la que prescinde del trámite de segunda instancia, habilitando el “salto” desde la sentencia de primera instancia hacia el recurso de casación. En el caso en estudio, se tiene que el recurrente optó por interponer primeramente recurso de reposición y apelación en subsidio contra la sentencia dictada por el inferior, inhabilitando automáticamente la vía de la casación. En este sentido, el recurso interpuesto contra la resolución del a-quo deviene inadmisible, por extemporáneo.
B) Recurso de Casación interpuesto contra el Acuerdo y Sentencia Nº 11 de fecha 3 de marzo de 2005. El fallo recurrido no está incluido dentro de las resoluciones previstas en el artículo 477, ya que constituye un fallo que no tiene el efecto de poner fin al procedimiento, extinguir la acción o la pena, o denegar la extinción, conmutación o suspensión de la pena, al ser una resolución que declara mal concedidos los recursos interpuesto por el abogado de la defensa, quedando firme la resolución de primera instancia.
Con respecto a la acción de Hábeas Corpus, es importante destacar que constituye una Garantía Constitucional, la cual protege la libertad física de manera preventiva y reparadora, así también la seguridad personal, la integridad física y síquica de la persona. Esta garantía de rango constitucional, tiene un procedimiento especial previsto en la Constitución Nacional, en la Ley 1.500/99 y en las demás disposiciones aplicables. En efecto, el art. 5 de la ley citada, dispone que el procedimiento de hábeas corpus será breve, sumario y gratuito. El carácter sumario guarda relación con la eliminación de cualquier dilación propia del juicio ordinario; asimismo el juicio debe ser en extremo rápido. Es así que no cabe duda alguna que el Hábeas Corpus tiene características muy especiales y se halla extraordinariamente limitado. Por lo tanto, el trámite de sustanciación de la garantía constitucional del Hábeas Corpus, difiere al procedimiento previsto en la Ley 1286/98 “Código Procesal Penal”. Con lo expuesto, se tiene que la resolución de segunda instancia atacada por vía de la casación, no puede ser considerada como de las que integran el catálogo de resoluciones previstas en el Art. 477 del Código Ritual, ya que no tiene el tiene el efecto de poner fin al procedimiento, extinguir la acción o la pena, o denegar la extinción, conmutación o suspensión de la pena. Dentro de esta temática, esta Corte Suprema de Justicia no puede constituirse en tercera instancia, dentro de un proceso que tiene un reencauce procedimental propio, por lo que recurrencias de esta naturaleza resultan inaceptables. El fallo dictado por el tribunal de alzada es objetivamente no impugnable por la vía en estudio.
Por último, dentro de esta temática, cabe puntualizar que el Recurso Extraordinario de Casación es un juicio técnico-jurídico de puro derecho, sobre la legalidad de la sentencia (errores in indicando), sobre el proceso en su totalidad o en diversos sectores del mismo (errores in procedendo), y excepcionalmente sobre las bases probatorias que sirvieron de sustentación para dictar la sentencia acusada. De ahí que la casación como un juicio sobre la sentencia que es, no puede entenderse como una instancia adicional ni como potestad ilimitada para revisar el proceso en su totalidad, en sus diversos aspectos fácticos y normativos, sino como una fase extraordinaria, limitada y excepcional del mismo (Sala de Casación Penal. Sentencia del 3 de marzo de 1975 - De la Casación y la Revisión Penal - Germán Pavón Gómez, pág. 121). El recurso intentado debe ser rechazado por su notoria inadmisibilidad. ES MI VOTO.
A SU TURNO, LOS DOCTORES PUCHETA DE CORREA Y RIENZI GALEANO manifestaron adherirse al voto que antecede por sus mismos fundamentos.
Asunción, 12 de mayo de 2005
DECLARAR INADMISIBLE el recurso extraordinario de casación interpuesto por el Abogado RODOLFO BERDOY, por la defensa de RICHARD RONEY ARGÜELLO G. Y MARCELINO VÁZQUEZ VERA, contra la S.D. Nº 28 de fecha 25 de febrero de 2005 dictada por el Juzgado de la Niñez y la Adolescencia del Cuarto Turno, y el Acuerdo y Sentencia Nº 11 de fecha 03 de marzo de 2005, dictado por el Tribunal de Apelación de la Niñez y la Adolescencia.
REMITIR estos autos al Tribunal competente para la continuación de la tramitación del procedimiento.
Ministros: Sindulfo Blanco, Alicia Pucheta de Correa, Wildo Rienzi Galeano
Ante mí: Alejandrino Cuevas Cáceres, Secretario Judicial

References: resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 resolución 
 artículo 477
 resolución 
 resolución 
 resolución