Source: http://yamato1.blogspot.com.es/2010/03/
Timestamp: 2017-06-25 15:26:50+00:00

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El fondo del asunto: marzo 2010
Celebremos el Día Europeo de la Homeopatía como se merece
Hay que reconocerlo: esto del "día de" es un gran invento. Lo de dedicar un día a conmemorar algo permite que uno lleve su frikismo con orgullo, que pueda dedicar un día del año a hablar como los piratas (el resto de los días se puede hablar como un carretero, claro), o celebrar la destrucción del Anillo Único. De hecho, la profusión de "días de" hace que algunos no encuentren la mejor fecha para acomodarse; el "Día sin Carne", por ejemplo, se celebró el sábado pasado, perdiendo la magnífica oportunidad que hubiera supuesto colocarlo un día antes y engordar las cifras de participación con la abstinencia de un viernes de cuaresma. Y también se celebró el día 20 el "Día del Sueño", cuando en realidad el día del sueño debería ser el último domingo de marzo, en el que el cambio al horario de verano nos garantiza que, habiendo dormido una hora menos, todos tengamos precisamente eso, sueño.
Sea como sea, el caso es que ayer 22 de marzo celebramos el Día Mundial del Agua, así que parece natural que hoy celebremos otro día del agua, en este caso milagrosamente dinamizada: el Día Europeo de la Homeopatía.
El chiste (de lo del agua) lo cuenta Sonicando con más detalle, y con un tono de indignado cachondeo que, reconozco, es difícil de evitar. Sobre todo porque la noticia ha venido acompañada por esta nota de prensa (difundida, como no podía ser menos, por Europa Press, siempre tan dispuesta a colaborar con la propaganda pseudocientífica), en la que los animosos miembros de la Asociación para el Estudio de la Medicina Biorreguladora nos cuentan las cuatro cosas de siempre: que si la practican tantos y cuántos médicos, que si sirve para curarse desde la alergia al mal de ojo, que si tal y que si cual. La única diferencia con lo habitual es que tras "medicamentos homeopáticos" ellos añaden "y biorreguladores" (no van a molestarse en copypegar una nota sin aprovechar para arrimar el ascua a su sardina, claro), y que esas traiciones que tiene a veces el subconsciente les han hecho soltar esta maravillosa perla:
En la homeopatía convencional "se utilizan dosis infinitesimales de compuestos de origen vegetal y mineral". En la medicina biorreguladora las dosis están "en torno a 20 microgramos, lo que permite obtener un efecto demostrable (...)"
La noticia, en fin, ha sido recogida por diversos medios, y hasta PlataformaSinc se olvida por una vez de que es un "Servicio de Información y Noticias Científicas" y se hace eco de ella con el nada discreto titular de "Cien millones de europeos utilizan la homeopatía". (Y, decididamente, algún día tendremos que hablar de todas esas cifras con más detalle).
Seguro que a lo largo del día la noticia resuena con más intensidad mediática que la que podamos tener los que intentamos mostrar la cara racional de la homeopatía. Y entonces es cuando me he acordado del viejo dicho:
Si no puedes con ellos, únete a ellos.
Así que eso mismito es lo que les propongo: que nos unamos a la celebración.
Lo de celebrar un "día de" se supone que tiene por objeto no solo conmemorar algo, sino sobre todo hacerlo público, difundirlo lo más posible. Y un "Día Europeo de la Homeopatía" celebrado en el Parlamento Europeo tiene sin duda como objetivo último el de informar a los Parlamentarios acerca de lo que es la homeopatía, ¿verdad? Pues venga, hagámoslo.
A través de esta dirección se puede acceder al listado de Parlamentarios Europeos de cada país. Los españoles, concretamente, están listados aquí, y pulsando sobre el nombre de cada uno de ellos puede obtenerse su correo electrónico. Yo ya lo he hecho, naturalmente (así que si alguien quiere ahorrarse la faena no tiene más que mandarme un email o pedírmelo por twitter).
De modo que se les puede mandar un mensajito informativo tal que así:
El 23 de marzo de 2010 se celebra el llamado "Día Europeo de la Homeopatía", por iniciativa de diversas asociaciones vinculadas con esta práctica. Según los organizadores, su objetivo fundamental es solicitar a los políticos europeos que adopten medidas en favor de la homeopatía, para beneficio de los pacientes y ciudadanos europeos.
Creemos que la iniciativa resulta totalmente errónea. La homeopatía carece de base científica alguna, y numerosos estudios han demostrado una y otra vez que eficacia es similar a la de cualquier otro placebo.
Difícilmente puede suponer ninguna ventaja real para los pacientes el fomento de una terapia ficticia, cuyos resultados reales son nulos. De hecho, la homeopatía puede resultar incluso peligrosa: al creer que están recibiendo un tratamiento médico, muchos enfermos pueden retrasar la administración de un tratamiento real o incluso sustituirlo por los ineficaces "remedios homeopáticos", a veces con consecuencias fatales. También es habitual que los homeópatas recomienden a sus clientes que rechacen las vacunas, ingiriendo en su lugar supuestas "vacunas homeopáticas" que proporcionan una falsa y peligrosa sensación de seguridad. La homeopatía suele fomentar una actitud de rechazo hacia la medicina científica, a la que tacha despectivamente de "alopática" y frente a la que se presenta como una alternativa más "natural" y, por tanto, más sana.
Los principios sobre los que se basa la homeopatía contradicen abiertamente conocimientos sólidamente establecidos por la física, la química o la biología. De hecho, la mayoría de los remedios homeopáticos se elaboran diluyendo las sustancias activas hasta el punto de hacerlas desaparecer por completo. En una dilución a 30C, la más habitual en homeopatía, hay una sola molécula de sustancia activa por cada 7.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000 de gránulos.
Por otro lado, el principio de que "lo similar cura a los similar", básico en la homeopatía, no solo no tiene ninguna base científica, sino que lleva a extremos realmente absurdos. Existen en el mercado remedios elaborados a base de hormigón del Muro de Berlín (indicado para "el sentimiento de ser incapaz de escapar de algo", según sus vendedores), la luz del planeta Venus captada por un telescopio (para diversas dolencias típicamente femeninas) o el agua del Mar Rojo (que ayuda a superar las dificultades caminando a través de ellas, según dice el fabricante). Y uno de los remedios más populares, el "oscillococcinum" o "anas barbarie", se elabora a base de un microorganismo -el oscilococo- que sencillamente no existe.
Es cierto que la homeopatía "funciona" en apariencia para muchas personas, igual que parece "funcionar" cualquier otro placebo. La respuesta condicionada a una terapia aparente, la evolución natural de las enfermedades o incluso el simple mecanismo de la regresión a la media explican este fenómeno. Pero la administración de placebos como si fueran tratamientos reales no deja de ser un engaño a los pacientes, y el Parlamento Europeo no puede hacerse cómplice de ello.
Recientemente el Comité de Ciencia y Tecnología del Parlamento Británico, tras evaluar exhaustivamente las evidencias científicas existentes acerca de la homeopatía, ha recomendado dejar de financiarla con cargo al Sistema Público de Salud, dedicando sus recursos económicos a la financiación de terapias con efectividad real. El Comité ha llegado incluso a recomendar que se incluya en el etiquetado de los remedios homeopáticos la advertencia de que en ensayos clínicos controlados no han demostrado más eficacia que un placebo, con el fin de evitar que los consumidores crean que están adquiriendo medicamentos reales y de efectividad contrastada. Creemos que esa debería ser también la actitud del Parlamento Europeo, poniendo los intereses de los ciudadanos por encima de los de los fabricantes de productos homeopáticos y de quienes los administran y recomiendan.
No cuesta nada enviarlo, este (que también ha sido remitido por Círculo Escéptico) o el mensaje de su elección, ¿verdad? Al fin y al cabo, se supone que estos señores son nuestros representantes, y tendrían que escucharnos. Digo yo...
Reacciones: La BCA contra Simon Singh... y el General Chiropractic Council contra la BCA
Ya sé que los lectores de este blog están más que familiarizados (y hasta puede que francamente hartos) con la historia del proceso judicial por difamación que la British Chiropractic Association interpuso contra Simon Singh (quien, por cierto, acaba de ser papá. ¡Enhorabuena!). Lo que en un principio se presentaba como un caso judicial (interesante, eso sí, por táctica inicialmente empleada por Singh y la campaña que desencadenó contra la draconiana Ley inglesa sobre el libelo, a la que de nuevo les invito a unirse con su firma) se convirtió de repente en una comedia de despropósitos por parte de los quiroprácticos británicos, resueltamente decididos a aprovechar el procedimiento para dejarse su propia espina dorsal llena de subluxaciones. El resultado del juicio todavía en el aire, aunque a estas alturas la acumulación de errores y meteduras de pata de la BCA, cuya demanda se ha convertido además en todo un ejemplo del "efecto Streisand", hacen que sea bastante difícil que la quiropráctica británica levante cabeza en mucho tiempo, ni siquiera en el cada vez menos probable caso de que Simon Singh resultase condenado. Porque, encima, a la BCA le acaba de salir otro enemigo en casa, y de los poderosos: nada menos que el General Chiropractic Council.
En Gran Bretaña la quiropráctica se considera una profesión sanitaria (no como aquí, aunque ya habido algún intento de hacerlo), pero con una regulación especial y distinta a las de las, ejem, verdaderas profesiones sanitarias. Para ejercer legalmente, los quiroprácticos británicos deben registrarse en el GCC, que actúa como organismo de autorregulación de la profesión. De hecho, entre sus funciones el GCC tiene la de Establecer los estándares de la formación, la conducta y la práctica quiroprácticas.
Otra de las funciones del GCC es la de tramitar las reclamaciones ciudadanas contra los quiroprácticos, una tarea que antes resultaba bastante llevadera, pero ahora no lo es tanto: como cuenta Martin Robbins en The Guardian, de los cuarenta casos que tenía que resolver cada año el Consejo se pasó a nada menos que 600 en 2009. Teniendo en cuenta que el GCC tiene registrados un total de 2400 quiroprácticos, este incremento en las quejas (debido a la vigilancia por parte de los miembros de la blogosfera escéptica británica, espoleada por la demanda de la BCA contra Simon Singh) supone que uno de cada cuatro quiroprácticos del Reino Unido está siendo sometido a investigación. Ya se verán cuáles son los resultados de esas investigaciones (aunque adelanto que las reclamaciones están muy bien fundadas). Lo que nos importa ahora es lo de "establecer los estándares", función para la cual el 25 de febrero el GCC publicó un extenso informe sobre la eficacia de las terapias manuales, con el que pretende recoger la evidencia científica en relación con este tipo de terapias (entre las que se encuentra la quiropráctica) y, por tanto, indicar qué afirmaciones pueden realizar los quiroprácticos en cuanto a la efectividad de sus tratamientos y cuáles no. De hecho, el informe establece claramente qué grados de efectividad contempla y cuál es su trascendencia tanto a la hora de la práctica quiropráctica como en lo relativo a la publicidad que puede hacerse.
Dicho esto, volvamos atrás. Muy atrás. Concretamente al 19 de abril de 2008, que es cuando Simon Singh publicó su famoso artículo. La BCA, recordemos, demandó a Singh por haber dicho que
Bueno, pues vamos a ver qué dice el informe de la GCC:
En definitiva, de las cinco dolencias infantiles de las que hablaba Simon Singh en su artículo (y que a su vez tomó de un folleto editado por la BCA), el informe considera que la evidencia para el cólico infantil y el asma es "moderada" y "negativa"; el informe se refiere también a la otitis, pero como puede apreciarse sus resultados se refieren a la manipulación osteopática, no a la quiropráctica. No aparecen datos sobre la manipulación quiropráctica para la otitis, los problemas de sueño y el llanto prolongado, por lo que cabe suponer que los autores, por mucho que han buscado, no han encontrado ni una iota de evidencia.
Poniendo esto en relación con las tablas anteriores, resulta que según las normas del GCC se debe aconsejar a los pacientes en contra del tratamiento quiropráctico del cólico infantil y el asma, recomendándoles alternativas efectivas. En cuanto a los demás casos, la ausencia absoluta de evidencias también debería, entiendo yo, obligar a los quiroprácticos a advertir de ello a los pacientes y recomendar otros tratamientos.
Así que ya lo ven: esta vez la BCA (y su posición procesal) reciben la patada en las joyas de la corona de manos (bueno, de pies) de su propio organismo regulador. Su único consuelo es que, quizá casualmente, el informe se hizo público dos días después de la vista judicial de la apelación de Simon Singh, con lo que cabe la posibilidad de que Sus Señorías no se hayan dado cuenta. Aunque, si recordamos que durante la vista uno de los Magistrados habló de "la homeopatía" en lugar de "la quiropráctica", y achacó su error a la lectura de los periódicos de la mañana (que trataban del informe parlamentario sobre la efectividad de esa otra pseudoterapia), lo lógico es suponer que estarán al cabo de la calle de todo esto.
¿En qué acabará todo este lío? Aunque la resolución sobre la apelación se espera quizá para esta misma semana, y el ambiente entre los partidarios de Simon Singh es de optimismo, naturalmente nadie sabe aún lo que decidirán los Magistrados. Pero lo que sí está claro es que la BCA acabará casi tan mal como algunos de los pacientes quiroprácticos.
BCA contra Singh,
pseudomedicinas,
Reacciones: 21 de marzo de 2010
Reacciones: Si es legal, es legal (2)
En realidad, después de lo que ha escrito David Bravo, se puede decir muy poco más sobre la dichosa "Ley Sinde". Mi propio punto de vista está aquí y, dado que el proyecto de Ley no ha cambiado ni una coma (a pesar de las reuniones con "gurús" de la Ministra o las palabras de Rodríguez Zapatero asegurando que estaba dispuesto a modificarlo para garantizar que "no se va a cerrar nada, ninguna página web ni ningún blog"), pueden darlo por reproducido.
Sin embargo, hay un aspecto del Proyecto que merece la pena que veamos un poco más en profundidad. Como recordarán, la reforma legal prevé la creación de una "Sección Segunda" de la Comisión de Propiedad Intelectual. Y sigue diciendo el Proyecto que
Naturalmente, se nos ha explicado que esta medida se refiere tan solo a las "páginas de descargas" (como esta, por ejemplo), pero los restantes ciudadanos podemos respirar más o menos tranquilos.
Lo malo es que eso nos lo dicen los representantes políticos (los mismos, insisto, que ya nos mintieron en su momento al asegurar que iban a modificar el proyecto), pero no la norma. El Proyecto faculta a la SS (lo siento, pero sigo sin poder resistirme a usar esa abreviatura para la Sección Segunda) para cerrar las páginas (del tipo que sean) que "vulneren la propiedad intelectual".
Vulnerar la propiedad intelectual, tal y como la configuran las leyes vigentes, es algo mucho más fácil de lo que parece. Las normas son tan extensivas que incluso el derecho de cita, es decir, el derecho a reproducir parte de una obra con el fin de comentarla, es algo que debe hacerse con mucho cuidado. Además, los derechos de propiedad intelectual tienen una extensión tan dilatada que, sin ir más lejos, los lectores de esta bitácora se están perdiendo un artículo al que le tengo especial cariño sencillamente porque las fotos que lo deberían acompañar proceden de un libro cumple un siglo de antigüedad por estas fechas, pero cuyo autor pasó a mejor vida hace menos de los setenta años que marca la Ley.
De hecho, de las muchas formas de violación de la propiedad intelectual, la que se me antoja más dudosa es la de los enlaces, y no solo por lo que ya empiezan a decir nuestros Tribunales, sino también porque, estrictamente hablando, no se está reproduciendo nada; solo se está señalando dónde se encuentra.
Por otro lado, la norma condiciona el cerrojazo a que el prestador realice las conductas en cuestión
con ánimo de lucro, directo o indirecto
Lo cual, en principio, parece que de nuevo apunta a las páginas de enlaces, ¿verdad? Pues no. Ánimo de lucro lo tienen esas páginas, por supuesto, pero también lo tiene cualquier web mediante la que se comercialice cualquier producto, o incluso un blog con publicidad. Como lo tiene el mero hecho de intercambiar archivos con copyright: el mero hecho de adquirir así una obra, en la muy extensiva interpretación de la protección de la propiedad intelectual que suele hacer la Administración, supone ya la obtención de un lucro. Más aún: el ánimo de lucro puede ser indirecto, lo que abre la puerta a casi cualquier cosa.
Claro, todo esto, pensarán ustedes, son exageraciones. Nadie va a cerrar un blog porque contenga un par de enlaces o una foto sin autorización.
Vale, lo más probable es que tengan razón. Pero el problema no es si lo van a hacer o no, que eso ya lo veremos. El problema es que, con esa redacción, pueden hacerlo.
Y pueden hacerlo, además, de una forma prácticamente fulminante. Hay un aparente control judicial previo, ciertamente, pero la función de los jueces se limita en la práctica a comprobar si se ha seguido el procedimiento administrativo previsto para el cierre, no a verificar si éste ha sido legal o ilegal, justo o injusto. Estas cuestiones se dejan para un procedimiento judicial ordinario, para cuya resolución, vista la carga de trabajo que padecen los Juzgados Centrales de lo Contencioso-Administrativo, habrá que esperar alrededor de tres años. Tres años con la web cerrada, por supuesto.
Una de las grandes conquistas de las sociedades modernas es el Estado de Derecho, aquel en que la actuación de los poderes públicos está sometida a la Ley. Pero esta frase se queda corta: la finalidad del Estado de Derecho es otorgar seguridad jurídica, y esta no existe cuando las leyes permiten un margen de discrecionalidad tan amplio como el de este Proyecto. No se trata de que tengamos que fiarnos de que nuestros políticos apliquen la Ley con prudencia y buena voluntad, sino precisamente todo lo contrario: que las normas dejen las cosas lo suficientemente claras como para que no tengamos que confiar en su buen criterio y en que su actuación favorecerá el interés general y no el de una minoría determinada.
Porque, precisamente en ese tema, yo al menos no me fío ni un pelo. Ni un pelo.
El Ministerio de Cultura viene desarrollando una política de criminalización de los usuarios al dictado de las entidades de gestión de derechos de autores y editores y las multinacionales que dominan la industria cultural.Con la aprobación de la Ley de Economía Sostenible, el Ministerio pretende lograr lo que las entidades de gestión no han conseguido hasta la fecha en los tribunales, ni por la vía penal ni por la civil: el cierre de páginas web que incluyan enlaces para descargar obras a través de las redes de intercambio de archivos P2P.Una sentencia dictada por el titular del Juzgado Mercantil nº 7 de Barcelona reconoce la legalidad de las webs que no ofrecen contenidos sujetos a propiedad intelectual, sino meros enlaces para descargar obras a través de las redes.Los enlaces constituyen "la base misma de Internet", señala la sentencia. Y añade que las redes P2P, "como meras redes de transmisión de datos entre particulares usuarios de Internet", tampoco vulneran derecho alguno protegido por la Ley de Propiedad Intelectual.El intercambio no lucrativo de obras culturales ha sido siempre una práctica social y moralmente aceptada. Y también ha generado negocio para multitud de sectores que forman parte de la industria cultural: autores, editores, fabricantes de equipos de reproducción, grabación y soportes de almacenamiento, medios de comunicación, empresas de telecomunicaciones...Los consumidores son los únicos que no obtienen lucro económico del acceso gratuito a las obras culturales. Pero también son el único sector criminalizado por la industria cultural y los gobiernos que se pliegan a sus intereses.La industria se resiste a actualizar su modelo de negocio y adaptarlo a la nueva realidad de Internet, como ya hizo en momentos históricos anteriores con el nacimiento de la radio, la televisión o el vídeo doméstico.Porque los usuarios siempre han compartido la cultura. Lo hacían décadas atrás mediante el préstamo o intercambio de obras grabadas en discos de vinilo y después en cintas de cassette, para más tarde hacerlo con los CDs y los DVDs. Hoy lo hacen fundamentalmente a través de Internet.Apelamos a nuestros gobernantes y al conjunto de los partidos políticos a que reflexionen sobre las decisiones que vienen adoptándose o proponiéndose a nivel nacional, europeo y mundial en contra de los ciudadanos para favorecer a un poderoso lobby con un modelo de negocio caduco que no quiere reconvertirse.La campaña Si eres legal, eres legal, desarrollada durante el último año por el Ministerio de Cultura, ha sido considerada por los consumidores como el peor anuncio del año (FACUA.org/lapeorempresa). En ella se equipara el acceso gratuito a obras culturales a través de vías como las redes P2P con estar a punto de atropellar a un recién nacido por ser un temerario, rayar un coche o patear contenedores de basura. Y en la webde la campaña, el Ministerio demuestra su falta de respeto a las opiniones que discrepan con la suya llamando "ilegales" que "intentan engañarte" y "manipular" a los que defienden las descargas no lucrativas.Ya está bien de insultar a millones de ciudadanos calificándolos de piratas, llamándolos criminales, por el mero hecho de compartir cultura.Es necesario un cambio en las formas de gobernar, comenzando a escuchar a los ciudadanos y no sólo a la industria.
Manifiesto de Facua Consumidores en acción. Para adherirse al mismo pulse aquí.
Y luego aquí para quitarse (un poco) el mal sabor de boca...
Nota previa: en realidad esta entrada no es mía. Se trata de una traducción de esta otra del estupendo blog Alice in Galaxyland, escrito por PenguinGalaxy. Yo me he limitado a traducirla y añadir un par de "argumentos" más. Que la disfruten.
Luego la homeopatía funciona.
ARGUMENTO "HOLÍSTICO"
ARGUMENTO DE LOS OPUESTOS (3)
1) Una vez un médico se equivocó al diagnosticar mi resfriado/alergia alimentaria/verruga feísima en un dedo.
2) Es lamentable. Yo pago mis facturas. Nunca volveré a ir a un médico.
ARGUMENTO DE LOS OPUESTOS (4)
1) Cuando tenía 13 años un médico fue grosero conmigo y no le dió importancia a mi dolor de cabeza/dolor menstrual/astilla clavada.
2) Ver número 2 anterior.
ARGUMENTO DE LA DIGNIDAD
1) Los escépticos preguntan por qué el agua no recuerda la caca.
2) Esa es una pregunta muy grosera.
ARGUMENTO DEL DESDÉN HACIA LA CIENCIA
1) Los ensayos clínicos aleatorizados y a doble ciego demuestran claramente que la homeopatía no funciona.
2) Entonces es que no son correctos.
3) Y además, no me fío de la ciencia.
ARGUMENTO MILAGROSO
1) La homeopatía curó a mi tía de un cáncer.
2) Le dieron quimioterapia y también le practicaron una operación, pero ella no quería ni una cosa ni otra, y además no ha podido ser nada de eso porque la quimioterapia contiene productos químicos.
ARGUMENTO DE LOS ALIADOS
1) A los escépticos tampoco les gusta la quiropráctica.
2) ¡Pobres quiroprácticos!
ARGUMENTO DE LA PRESUNCIÓN
1) Los escépticos de la campaña 10:23, con su sobredosis homeopática, solo demuestran su propia ignorancia.
ARGUMENTO DE OPOSICIÓN
1) He leído en un artículo que los escépticos están a favor de los transgénicos y creen que los bebés de seis meses pueden resistir 900 vacunas inyectadas de una sola vez.
ARGUMENTO TEÓRICO (1)
1) Los escépticos dicen que son defensores de la verdad universal.
2) Los que creen que lo saben todo son una molestia para quienes realmente lo sabemos todo.
ARGUMENTO TEÓRICO (2)
1) Nuestros cuerpos están diseñados para curarse a sí mismos.
2) ¿Cómo? ¿Quieres decir que la muerte por inanición implica que la homeopatía no funciona?
3) 3) Luego la homeopatía funciona.
1) Fuimos hasta Haití para tratar a las víctimas del terremoto con homeopatía.
2) Qué buenos somos, ¿verdad?
1) La familia real británica usa la homeopatía.
2) Ellos viven muchos años.
3) Y además no pueden estar equivocados: son la familia real.
4) ¿Qué? ¡No, por supuesto que no viven más de lo normal por otros motivos! No intentes escabullirte.
1) Los políticos como Evan Harris pierden votos por su mal comportamiento al atacar a la homeopatía.
2) Sabemos que está equivocado porque es un político.
3) Los políticos como David Tredinnick llevan a cabo una gran labor frente a las dificultades que pone el Parlamento.
4) Sabemos que tiene razón porque es un político.
ARGUMENTO DEL INODORO
1) El agua del inodoro es totalmente distinta del agua de un arroyo, no solo por su composición quimica.
2) ¿Que quieres que te explique eso? ¡JAJAJA! ¡Qué ignorante eres!
ARGUMENTO HUMORÍSTICO
1) Podemos decir muchas cosas de los escépticos para reírnos de ellos hasta que se nos seque la garganta.
2) Por ejemplo, creen que el embarazo es una enfermedad, que la gente debería vacunarse, y ¡no conocen la diferencia entre la comida viva y muerta!
3) ¡Jajajaja!
4) En realidad algunos escépticos se rien de tí por decir esas cosas.
5) Por supuesto, no tienen nada real de lo que reírse porque viven unas vidas muy tristes.
6) Y por supuesto que negarán haber dicho esas estupideces, ahora que han sido expuestas.
7) Luego la homeopatía funciona.
ARGUMENTO DE LA CONSISTENCIA
1) A veces los escépticos cambian de opinión.
2) ¡SE RETRACTAN DE SUS PUNTOS DE VISTA!
3) ¡¡¡ADMITEN QUE ESTABAN EQUIVOCADOS!!!
ARGUMENTO INOFENSIVO
1) Nadie murió a consecuencia de la sobredosis homeopática.
2) Esto demuestra que la homeopatía no es peligrosa, no como la medicina convencional.
1) Simon Singh ha sido demandado por libelo.
2) Debe ser un malvado mentiroso.
3) Los homeópatas están siendo criticados, ridiculizados y difamados.
4) Tenemos razón, porque la verdad siempre recibe ataques.
ARGUMENTO DE LO "NATURAL" (Y LA IGNORANCIA)
1) La homeopatía es natural
2) ¿Cómo? ¿Que no tiene nada que ver con la fitoterapia?
3) Bueno, fue inventada hace doscientos años.
4) Yo ya tengo mi opinión decidida, no intentes confundirme con hechos.
1) La homeopatía ahorra dinero al Sistema Sanitario PÚblico.
2) Además, con la homeopatía las empresas farmacéuticas no ganan dinero (salvo, por supuesto, cuando son las mismas que fabrican medicamentos convencionales).
3) Por eso las compañías farmacéuticas dicen que la homeopatía no funciona.
2) ¡Ahí tienes, ciencia de verdad!
ARGUMENTO MAYORITARIO
1) ¡Demuestra tu apoyo a la homeopatía! ¡Por favor, reenvía!
ARGUMENTO NUMÉRICO
1) Solo tres diputados británicos han firmado hasta ahora el informe sobre la homeopatía.
2) Es lamentable.
ARGUMENTO DE GODWIN
1) No entiendo por qué atacan a la homeopatía.
2) Debe tener algo que ver con Hitler
Y finalmente, una obra maestra de la belleza y el pensamiento lógico por uno de mis nuevos seguidores en Twitter:
ARGUMENTO DEL ESTREÑIMIENTO
1) Los escépticos están estreñidos.
2) Que cómo conozco el estado de sus procesos intestinales y por qué me preocupo de esas cosas es una pregunta indigna.
Gracias a Captsharkey, Batarista y Medtek por señalarme determinadas fuentes, y muchas páginas web y de comentarios realmente divertidas de las que he estado disfrutando durante los dos últimos meses.
Por favor, indíquenme más fuentes o argumentos. ¿Y saben lo que realmente me encantaría? Que esto se convirtiera en un email en cadena. Nota final: Alice y yo amenazamos con seguir añadiendo argumentos y enlaces. Advertido queda ;-)
Pues funcionó. Y si no saben de qué hablo (que seguro que sí lo saben) basta con que se den una vueltecita por estas entradas de Aisha, Ciencias y Cosas, Centinel, Rinzewind y, por supuesto, el Pez.
La verdad, resulta bastante reconfortante que la Defensora del Lector de El País haya acabado dándonos la razón (e incluso citando, ejem, algún que otro nombre). Y más aún encontrarse con esta estupenda conclusión:
Me alegra mucho que El País haya descubierto por fin la Ley de Okrent, aunque para ello haya necesitado varios coscorrones dialécticos en forma de cartas. Pero el párrafo contiene una afirmación cuanto menos dudosa: ¿de verdad merecen "todos los respetos" los médicos que practican la homeopatía? Porque si la homeopatía, como bien dice la Defensora del Lector, carece de evidencias científicas que avalen su efectividad, su práctica por parte de médicos es contraria a la ética profesional. Pero, en fin, esa es una cuestión a la que tendría que contestar la Organización Médica Colegial (quien, por cierto, por ahora no lo ha hecho). La Defensora del Lector, como digo, acaba dándonos la razón a quienes en su día criticamos el infame reportaje original, y lo hace hasta el punto de que, aunque intenta defender también al autor del mismo, Josep Garriga, su defensa hace aguas por bastantes puntos.
Por ejemplo, según la Defensora Josep Garriga dice que
Preparé el reportaje durante casi un mes y admito que no conocía nada sobre este tema, pero tenía varias cosas claras. Primera, debía hablar con ambas partes, partidarios y detractores. Segunda, no adoptaría ninguna conclusión, sino que debería ser el lector quien llegara a ella. Y tercera, sólo hablaría con licenciados en medicina especializados en homeopatía.
Venga, para más claridad les dejo las frases de la discordia. Esta:
debía hablar con ambas partes, partidarios y detractores.
sólo hablaría con licenciados en medicina especializados en homeopatía.
No sé qué idea tiene el Sr. Garriga de lo que es un "detractor", pero difícilmente lo encontraría entre los licenciados en medicina especializados en homeopatía. Así le salió lo que le salió.
Garriga dice también que cometió un error cuando dijo aquello de que
Y sí, son medicamentos, no chuches, según todas las directivas europeas y la Agencia Española del Medicamento. Como tal se venden en las farmacias. "Efectivamente, estamos hablando de medicamentos con eficacia demostrada en estudios científicos y ensayos, al igual que sucede con los medicamentos convencionales, los alopáticos", comentan representantes de la Agencia Española de Medicamentos. Si no, no estarían en el mercado.
Según la Defensora,
Un examen de los correos que mantuvo Josep Garriga y el portavoz de la agencia indica que el error estuvo inducido por la forma en que ésta facilitó la información al redactor, pero la consulta de un mayor número de fuentes ajenas a la homeopatía podría tal vez haberlo evitado.
Ante lo cual lo primero que se me ocurre es aquello de "¿Mandeee?"
Vamos a ver. En primer lugar, Garriga no escribió algo así como "los de la AGEMED me dicen que son medicamentos y blablabla". Lo que hizo fue colocar entre comillas la frasecita de marras, comillas que, según el Manual de Estilo de El País, deben emplearse sólo para encerrar frases reproducidas textualmente.
Así que una de dos: o el Sr. Garriga debería pasarse urgentemente por la sección estudiantil de su periódico para aprender su oficio, o bien la Defensora nos está contando un cuento para exculpar al redactor. Porque la tercera alternativa, es decir, que el problema estuviese en "la forma en que ésta [la AGEMED] facilitó la información al redactor" no me la creo, y menos si a continuación la Defensora añade que "la consulta de un mayor número de fuentes ajenas a la homeopatía podría tal vez haberlo evitado". ¿Es que la AGEMED no es una fuente ajena a la homeopatía? ¿O será más bien que el redactor pasó olímpicamente de la Agencia y se limitó a usar fuentes tan solventes e imparciales como las que usaron en su día los miembros de la Comisión de Sanidad del Congreso cuando dijeron aquello de que la homeopatía es un acto médico?
De hecho, a lo mejor no es un lapsus que la Defensora nos empiece a hablar del "error" de Garriga comentando que dijo también aquello de que
Pero convenza o no, la homeopatía cuenta cada día con mayor número de adeptos, no sólo entre los pacientes sino entre los médicos. El número de pediatras que optan por estos tratamientos se ha disparado (...) sobre todo por el perfil de seguridad de los medicamentos.
La cita completa es
Pero, convenza o no, la homeopatía cuenta cada día con mayor número de adeptos, no sólo entre los pacientes, sino también entre los médicos. El número de pediatras que optan por estos tratamientos se ha disparado en los últimos años, sobre todo por el perfil de seguridad de los medicamentos y la facilidad de administrarlos.
Comparen esas frases con estas otras
Sin embargo, la homeopatía ha ido ganando peso, en los últimos años, para los tratamientos preventivos y curativos, y en la prescripción de los pediatras españoles convencidos, no sólo por su capacidad frente a un gran número de patologías, sino también por su elevado perfil de seguridad. (...) A la hora de tratar a los más pequeños, una de las principales ventajas de la homeopatía, frente a la medicación convencional, radica en que estos medicamentos se presentan habitualmente en forma de pequeñas bolitas de sacarosa y lactosa, los gránulos y los glóbulos, de sabor dulce que facilitan su administración (...)
Parecidas, ¿verdad? Solo que estas últimas proceden de, por ejemplo, la web de ciertos laboratorios de cuyo nombre no quiero acordarme porque me da la risa. A ver si va a resultar que las fuentes de Josep Garriga son tan fantasmagóricas como decía Shora. O a lo mejor es que yo soy muy suspicaz, claro. Pongamos otro ejemplo. El hecho de que esta frase del reportaje original
En España se calcula que 3.000 médicos de atención primaria, 2.000 pediatras y 4.600 facultativos de otras especialidades prescriben medicamentos homeopáticos.
resulte sospechosamente parecida a esta otra
Hoy en día 2000 pediatras, 4600 médicos de otras especialidades y 3000 médicos generales utilizan habitual u ocasionalmente medicamentos homeopáticos.
puede ser simple casualidad. Y también puede ser que el Sr. Garriga haya acudido para documentarse a la web de la campaña "Homeopatía Sí" (ya saben, esa que ha montado la industria homeopática para intentar evitar tener que pagar tasas como cualquier otro fabricante), y la haya leído en este PDF en el que los fabricantes formulan sus alegaciones. Está allí mismo, en el quinto párrafo, seguida por una notita al pie que indica la procedencia del dato. Que no es otra que, ejem... sí, ese mismo laboratorio homeopático que están ustedes pensando.
En fin, para no aburrirles más dejo para otro día un curioso dato en el que también incide la Defensora del lector. A la cual, por cierto, no estaría de más darle las gracias.
Pero sin pasarse: en este caso, como vemos, también ha actuado un poco como "Defensora del redactor", a pesar de que su reportaje era del todo indefendible. ¿Verdad?
Y ahora, a relajarnos un poquito, que nos lo hemos ganado:
Reacciones: 13 de marzo de 2010
Una de las pocas cosas admirables que encuentro a los políticos, o al menos a algunos de ellos, es su dominio del lenguaje. Con una cuidada selección de las palabras son capaces de aparentar que dicen algo cuando en realidad no lo dicen. O ni lo dicen ni lo dejan de decir, sino que lo dejan a la interpretación del receptor tras haberse dejado el margen suficiente para demostrar luego, si hace falta, que en realidad no han dicho nada de eso. Pongamos por caso la carta de Cristina Avendaño, Directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios respecto a la frasecita que el reportaje (¿o publirreportaje?) La homeopatía, ¿quimera o ciencia? puso en boca de algún representante de la AEMPS, y publicada hoy en el mismo diario. Dice la Sra. Avendaño:
En el reportaje La homeopatía, ¿quimera o ciencia?, publicado el pasado 6 de marzo, se atribuía a fuentes de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) la siguiente frase en referencia al estatus de los medicamentos homeopáticos: "Efectivamente, estamos hablando de medicamentos con eficacia demostrada con estudios científicos y ensayos, al igual que sucede con los medicamentos convencionales, los alopáticos".
Observen la cuidada elección del verbo: "se atribuía". Atribuir, dice la RAE, es "Aplicar, a veces sin conocimiento seguro, hechos o cualidades a alguien o algo". Vamos, que El País dice que lo dijo alguien de la AGEMED, pero quizá sin conocimiento seguro de ello. Lo malo es que, con lo que dice la señora Avendaño, también nosotros nos quedamos sin conocimiento seguro, porque lo más importante de lo que dice es lo que falta: un adverbio. "Se atribuía falsamente", "se atribuía erróneamente" o "se atribuía equivocadamente" hubieran zanjado la cuestión. Y también la hubieran zanjado un "certeramente" o un "correctamente", claro, aunque entonces todo este asunto aún resultaría más preocupante. En cambio, el "se atribuía" a secas permite dar la apariencia de un desmentido sin que realmente lo sea, al menos de forma rotunda. Esther Samper, por ejemplo, considera que sí, aunque se basa también en otros indicios, como el uso por el supuesto portavoz de la Agencia del término "alopáticos", inventado por Hahnemann para denigrar a las concepciones médicas distintas a la suya. Yo, en cambio, me quedo con las dudas.
Pasa luego a contarnos la Sra. Avendaño que
Al respecto, la AEMPS quiere aclarar que los medicamentos homeopáticos pueden acceder al mercado a través de un procedimiento simplificado especial cuando garantizan debidamente la calidad y seguridad de su composición y de su proceso de fabricación.
En este caso, la AEMPS autoriza la comercialización del medicamento homeopático pero no le reconoce indicación terapéutica alguna, puesto que no la acredita de acuerdo con los estándares científicos que exige la AEMPS para demostrar la eficacia terapéutica.
Lo cual está muy bien, aunque en cierto modo es dar la vuelta a la tortilla. Realmente lo que ocurre en el procedimiento de registro simplificado no es que la AEMPS no reconozca indicación terapéutica a los remedios por no haberla acreditado el fabricante, sino lo contrario: que el fabricante puede optar por este sistema para ahorrarse el tener que demostrar una eficacia que lamentablemente se queda más en el terreno de la fe que en el de la dura realidad. Y tampoco es cierto que la Agencia no le reconozca ninguna indicación terapéutica, sino que el producto no la tiene aprobada y por tanto no puede incluirla en su etiquetado o prospecto. Pero hay otra cuestión, en este caso de tiempo verbal. La Sra. Avendaño dice que la AMPS, en estos casos, autoriza la comercialización, pero nuestro idioma permite emplear ese presente de indicativo tanto para describir un hecho real, algo que está ocurriendo (es decir, que la AMPS está realmente despachando esas autorizaciones) como una hipótesis posible pero no necesariamente materializada: si alguien dice "vendo una moto" lo mismo nos está indicando que realmente está realizando la compraventa en ese momento, como que la ofrece a la venta en espera de que llegue algún comprador.
Todo esto puede parecer una duda puramente retórica, claro. A lo mejor realmente la Agencia está aprobando esas autorizaciones. Pero en ese caso no me explico por qué ningún laboratorio lo confirma (más bien cuentan lo contrario), por qué la AEMPS no lo refleja en su base de datos, o por qué, ya puestos, parece ser incapaz de contestar a esa simple pregunta en respuesta a los varios correos electrónicos que muchas personas les hemos enviado. En este sentido es algo más claro el siguiente párrafo, que dice que
La AEMPS sólo podría aceptar un medicamento homeopático con indicación terapéutica, en el caso de que acreditara, además de su calidad y seguridad, su eficacia, tal como sucede en el resto de medicamentos.
Y que parece indicar que, en efecto, esto aún no hay ocurrido y que es solo una posibilidad. Y con "posibilidad" me refiero a que la ley lo permite, no a que realmente me parezca posible que un remedio homeopático, en condiciones rigurosas, acredite efectividad alguna. Si en doscientos años de disciplina ninguno lo ha logrado, parece difícil que ahora lo consiga.
Pero lo realmente interesante de la carta viene ahora, en el último párrafo que dice que
En el momento actual, los productos homeopáticos presentes en el mercado y comercializados desde antes de la entrada en vigor de la normativa que les exige su autorización como medicamentos, van a ser objeto de un proceso definitivo de evaluación y revisión por parte de la AEMPS.
Con los párrafos anteriores, la Sra. Avendaño se limitaba a contestar (y de una forma poco comprometida, como hemos visto) la frasecita que el reportaje atribuía a "fuentes de la AEMPS". Sin embargo, este último no se refiere a ningún dato que aparezca ni en la frase ni en el reportaje. Donde aparece es en este humilde blog de ustedes (de lo que se hico eco también Magonia) y en los correos electrónicos que hemos enviado a la Agencia preguntando, entre otras cosas, por esta cuestión. En otras circunstancias probablemente el reportaje, con la supuesta frase de algún también supuesto representante de la Agencia, hubiesen pasado sin pena ni gloria. Sin embargo, las cartas y protestas de los blogs y de asociaciones como Círculo Escéptico o ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico probablemente hayan forzado a la Directora de la Agencia a hacer pública una aclaración. Y el hecho de que añada este último párrafo creo que me permite suponer que también he aportado algo a la hora de "robarle" esa carta.
Lo cual nos permite dar un sorbito de cava, pero nada más. Falta ver si realmente se concreta o no ese calendario, cuál va ser el resultado de ese "procedimiento definitivo" (que a mí me parece extemporáneo y de legalidad como mínimo dudosa), y si conseguimos averiguar si alguno de esos preparados de lactosa y humo que nos venden como medicamentos ha obtenido de verdad su licencia o, como parece, se venden todos en la más abierta y visible clandestinidad. Y no estaría de más, por supuesto, que también intentásemos que en ese proceso se tuviesen menos en cuenta los intereses de la industria homeopática y más los de los pacientes.
Porque lo que ha ocurrido demuestra que, después de todo, algo podemos hacer. Así que vamos a seguir con ello.
Reacciones: 12 de marzo de 2010
Y ya que estamos, podríamos hablar un poco de los complementos alimentarios y su situación legal. Curiosamente, como puede verse por ejemplo en alguno de los comentarios a esta estupenda entrada de Esther Samper, hay gente que también parece pensar que esto de los complementos alimentarios puede servir de coladero para las irregularidades de los herbolarios. Y no es así. Lo que les sirve de coladero es, de nuevo, que las autoridades sanitarias hagan la vista gorda.
Vamos a verlo con un ejemplo que surgió en la lista de correo "escépticos": el de la empresa Herbolarium.
Como pueden ver, la empresa se dedica a "artículos de salud, libros y curiosidades japonesas", pero también a vender complementos alimenticios. O eso pone en el menú de la izquierda, y si lo pulsamos también en el título del listado de 19 productos que aparece como por arte de click.
Listado que, como podemos ver, nos indica el nombre del potingue en cuestión seguido de sus indicaciones terapéuticas.
Ahora volvamos a la árida ley. Según el artículo 5.4 del Real Decreto 1487/2009, que regula los complementos alimentarios, dice que
El etiquetado, la presentación y publicidad no atribuirá a los complementos alimenticios la propiedad de prevenir, tratar o curar una enfermedad humana, ni se referirá en absoluto a dichas propiedades.
Declaración solemne que, como ven, Herbolarium se pasa por los cataplines en todos y cada uno de sus productos. Fijémonos, por ejemplo, en Original® Silica, producto que por lo visto va de miedo para el cabello, y que he elegido por aquello de que la esperanza es lo último que se pierde.
Dice su ficha que sirve
- Para un Cabello sano, lustroso, dócil y pesado;
- para una Piel firme, flexible, fuerte, bella y joven;
- para Uñas resistentes, sanas y brillosas;
- para una Dentadura fuerte y sana;
- para una Estructura Osea fuerte y sólida;
- para contrarrestar la Osteoporosis y
- para otras enfermedades degenerativas similares.
Original® Silica al reducir la cantidad de células osteoclásticas, previene la pérdida ósea. Regula los depósitos de calcio y fósforo.
Si eso no es atribuir al mejunje la propiedad de "prevenir, tratar o curar una enfermedad humana" es porque lo que hace es atribuírle la propiedad de prevenir, tratar o curar varias enfermedades humanas.
Que es lo mismo que hace, por ejemplo, Astaxin, que he elegido más o menos al azar (en realidad porque me ha llamado la atención eso de que sirva "para musculos", así, sin tilde, cosa bastante poco propia de una empresa que según dicen pertenece a todo un literato).
es un eficaz antioxidante natural que contiene el carotinoide Astaxantina. Es un poderoso antioxidante producido por la microalga Haematoccocus pluvialis. Fortalece y protege las membranas celulares del organismo y por lo tanto mantiene su normal funcionamiento frente al asalto diario del estrés, un importante factor para el mantenimiento de la salud.
Cosa que viene muy bien porque
Las células en nuestros cuerpos están constantemente expuestos a radicales libres. Moléculas que desencadenan oxidación de componentes vitales y causan estrés oxidativo. El estrés oxidativo aumenta con el envejecimiento; al estar contactos con enfermedades o intensas actividades físicas. Inflamaciones crónicas e infecciones son otras áreas en las cuales los radicales libres son uno de los factores contribuyentes.
La astaxantina es uno de los antioxidantes más poderosos de la naturaleza, mostrados para tener mil veces más alto la capacidad antioxidante que la Vitamina E. Astaxanthin, a diferencia de otros antioxidantes, también tiene la capacidad única de atravesar por la bi-capa de lípido de la membrana de célula. Por lo tanto, esto ayuda a proteger lípidos y otros componentes sensibles en la membrana celular.
El objetivo de la investigación médica es desarrollar métodos para la prevención y el tratamiento de estas dolencias extendidas para mejorar la salud y calidad de vida.
Astaxin se presenta en "perlas", dicen, pero es que las perlas abundan por todas partes. Ésta, por ejemplo, procede de la ficha de MarNutral
Que debe ser buenísimo, porque
Las lipoproteínas presentes en MarNutral tienen una importante actividad revitalizante y permiten obtener energía sin la acumulación indeseada de grasas. Su acción se combina con los beneficios de las vitaminas, esenciales para prevenir y combatir anemias y que, gracias a sus propiedades antioxidantes, combaten el envejecimiento celular y son indispensables en el desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso. Los niveles adecuados de minerales como cobre, hierro, selenio, manganeso y zinc también son indispensables para luchar contra el envejecimiento, prevenir anemias, mantener la buena salud de la piel y fortalecer los huesos, articulaciones y músculos.
Lo cual me trae a la memoria el artículo 5.3 del Real Decreto 1487/2009, que dice que
Hombre, decirlo no lo dice, pero sugerirlo...
En fin, si ustedes tienen paciencia pueden seguir haciendo comprobaciones (además, así pueden reírse al ver la imagen del envase de Sumo Reishi, que merece la pena. Se encontrarán más de lo mismo.
Con lo cual volvemos al principio: si esto de los complementos alimentarios sirve de coladero para intentar legitimar los incumplimientos legales de los herbolarios no es porque la legislación lo permita. Quien lo permite es, como siempre, la autoridad supuestamente competente.
Actualización de... bueno, ahora mismito: Sobre otras cuestiones legales, y bastante más oscuras, relativas a esta web y este individuo ya trató Mauricio-José Schwarz en la entrada enlazada más arriba y en esta otra.
Reacciones: Argumentando en dosis homeopáticas (1)
Hay que ver qué cosas. Ha sido hacerse eco Luis Alfonso Gámez de mi última entrada y encontrarme con dos "argumentos" que, por lo visto, para quienes los proponen son suficientemente contundentes como para desmontarme mi conclusión (que era, les recuerdo, que ningún producto homeopático cuenta con autorización para venderse en España como medicamento).
El primero de ellos aparece tanto en los comentarios a la entrada de Magonia como en los de su meneo correspondiente. Lo copio de este último:
No se autoriza como medicamento, ya que se autoriza su venta como complemento. En las farmacias además de medicamentos, también se venden complementos (véase vitaminas, barritas energéticas, cremas anticelulíticas....)
Pues no. Los remedios homeopáticos se encuentran regulados en el artículo 50 de la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios y en los artículos 55 a 58 del Real Decreto 1345/2007, que regula el procedimiento de autorización y registro de los medicamentos de uso humano fabricados industrialmente. En cambio, los complementos alimenticios tienen su regulación específica en el Real Decreto 1487/2009.
Y tienen regulación distinta porque son cosas distintas. Un remedio homeopático es, según la Ley, el obtenido a partir de sustancias denominadas cepas homeopáticas con arreglo a un procedimiento de fabricación homeopático descrito en la Farmacopea Europea o en la Real Farmacopea Española o, en su defecto, en una farmacopea utilizada de forma oficial en un país de la Unión Europea.
Las "cepas homeopáticas", y cito una fuente cuya autoridad supongo que aceptarán los homeópatas, son las tinturas madre elaboradas con sustancias
de origen vegetal, animal o mineral
A lo que podríamos añadir también otras de origen inmaterial o incluso puramente imaginario, como ya sabemos. Pero claro, eso no basta, ya que hay que hacer además
una serie de desconcentraciones sucesivas de la cepas y de una agitación estandarizada posterior. Los diferentes niveles de dilución obtenidos de esta forma, servirán para fabricar los medicamentos homeopáticos.
Eso por un lado. En cambio, los complementos alimenticios son, y esta vez cito el artículo 2 del RD 1487/2009,
Es decir, que no solo no son lo mismo, sino que son más bien todo lo contrario: los remedios homeopáticos se basan en la dilución hasta el infinito y más allá, y en cambio los complementos alimenticios se basan en la concentración de nutrientes. Por otra parte, los remedios homeopáticos pueden elaborarse a partir de una cantidad prácticamente infinita de "cepas" (Boirón habla, quedándose cortísima, de 2900), mientras que los complementos sólo pueden elaborarse legalmente con las sustancias listadas en el propio Decreto.
El "argumento", en fin, se cae por sí solo, y supongo que si ha salido a colación es por un lado por la necesidad de justificar que unos supuestos medicamentos (pero sin autorización como tales) se vendan en las farmacias, y por otro por la consabida confusión entre la medicina "natural" y la homeopatía: mucha gente cree que los fantasiosos remedios de Hahnemann y sus seguidores son "medicamentos de hierbas" y "productos naturales". En lo primero llevan algo de razón: en algunos casos es cierto que hubo hierbas en un principio, aunque el proceso de elaboración del remedio se asegura de que su presencia sea como la del Real Madrid en la final de la Champions de este año. Es decir, que estará en el nombre del "envoltorio". En cambio, lo segundo es un completo disparate: nada hay menos natural que pretender curar algo con una sustancia que produce ese mismo efecto, y en un grado de dilución que asegura que esa sustancia haya desaparecido (o, en el mejor de los casos, esté presente en cantidades ínfimas) en el remedio. La naturaleza, sencillamente, no funciona así, y si la homeopatía tiene fama de "natural" es por la hábil propaganda de sus partidarios, que saben que así venden más y, de rebote, pueden apelar a algún confuso mecanismo de curación del propio cuerpo que les evite tener que reconocer que donde no hay nada que cure es en los remedios.
El otro "argumento", que de momento solo he visto en Menéame, viene a ser este:
España, una de las legislaciones más permisivas de Europa con todo tipo de tóxicos, plaguicidas, OMG's, tolerancia a campos electromagnéticos, tratamientos irracionales de residuos, falta de protección a la biodiversidad y mamoneo político y económico de todo tipo no autoriza homeopáticos. ¡Ah bueno, siendo así, nos podemos quedar muuucho más tranquilos!
En este caso supongo que lo que se pretende es tirar por elevación, pero claro, eso implica que el blanco se queda varios metros por debajo. Para empezar, lo que dice no es cierto: nuestra legislación, buena o mala, es en todos esos aspectos un calco de la europea, que no se caracteriza precisamente por una gran tolerancia hacia esas cosas. De hecho, parece que los políticos europeos han hecho causa común con el autor del comentario (que firma con el adecuado apodo de "magufo"), y comparten su fobia hacia todos esas cosas, sean o no realmente tan terribles como el comentarista parece querer decir.
En segundo lugar, ninguna de esas cosas tiene realmente nada que ver con la homeopatía. Bueno, es cierto que algunos remedios homeopáticos se realizan a base de productos muy tóxicos (pero no se asusten, insisto en que los hacen desaparecer durante la elaboración). Y también es cierto que el tratamiento de resíduos podría tener cierta repercusión en la homeopatía. Pero que la legislación sobre OMG (en nuestro idioma las siglas no se pluralizan, y menos con un apóstrofo, "magufo"), la protección a la biodiversidad o, ya puestos, la altura de las gorras de los miembros de la Guardia Municipal de Tomelloso sean como sean no tiene nada que ver con la legislación sobre la homeopatía. Nada de nada, hasta el punto de que todas esas cuestiones (exceptuando quizá lo de las gorras) cuentan con una normativa bastante más exigente que la de los productos homeopáticos.
Y en tercer lugar, obviamente, no estamos hablando de cómo es la legislación, sino de cómo se cumple. O, para ser precisos, de cómo no se cumple. Que es algo a lo que por lo visto ni "magufo" ni los de los complementos alimenticios dan ninguna importancia, pero que a mí me parece escandaloso. Con la mayoría de los remedios homeopáticos no hay ningún problema de seguridad, porque se toman por vía oral y realmente no contienen ingredientes activos, así que basta con mantener un control razonable sobre la calidad de la lactosa o el agua destilada que se emplea. Pero sí que lo hay de confianza: la falta de control de la Agencia del Medicamento supone que se vendan con la etiqueta de "medicamento" y efectuando toda clase de afirmaciones sobre su supuesta utilidad terapéutica, de modo que los pacientes creen que realmente están ante un producto con propiedades medicinales que, además, han sido verificadas por las autoridades. Si el Ministerio hubiese revisado las solicitudes y autorizado o rechazado las que corresponda conforme a la legislación vigente, al menos esos productos no contendrían ninguna indicación terapéutica, que ya es algo.
Pero es que hay muchos otros que son peligrosos. Y no me refiero solo esos casos en que un "tratamiento" homeopático impide la administración de un tratamiento real y necesario, sino a algo más concreto: se trata de productos inyectables o que en muchos casos sí que contienen principios activos, que pueden llegar a causar efectos adversos. Y la inactividad de la Administración supone no ya que puedan venderse con más facilidad que un juguete defectuoso, sino que lo hagan con la etiqueta de "medicamento" y en las farmacias.
En fin, que de dos "argumentos" uno resulta ser falso y el otro también. ¿Alguien da más? ¿Alguien presenta algún producto homeopático con autorización? ¿O tenemos que seguir pensando que la Agencia de Medicamentos, podríamos decir, happily promotes bogus treatments?
Reacciones: Miguel Delibes
Al palpar la cercanía de la muerte, vuelves los ojos a tu interior y no encuentras más que banalidad, porque los vivos, comparados con los muertos, resultamos insoportablemente banales.Pero ni él ni sus obras fueron nunca banales.
Hoy nuestra lengua ha muerto un poco...
Reacciones: 10 de marzo de 2010
El País, la Agencia de Medicamentos y la quimera de la homeopatía
No voy a entrar a valorar el reportaje que El País dedica a la homeopatía no ya por no ponerme pesado y redundante (como verán, lo voy a ser), sino porque otros lo han hecho mucho mejor que yo:
- Luis Alfonso Gámez
- Javier Armentia
- Rinzewind
- Centinel
- Patio de luces
- El Gerente de Mediado
- Jorge Marsá
Y seguro que algunos otros más que me dejo.
Como digo, no voy a entrar a valorar el reportaje, porque además ya lo he hecho con la cartita que he enviado a la defensora del lector. De hecho, me voy a quedar solo con esa parte que dice
son medicamentos, no chuches, según todas las directivas europeas y la Agencia Española del Medicamento. Como tal, se venden en las farmacias. "Efectivamente, estamos hablando de medicamentos con eficacia demostrada con estudios científicos y ensayos, al igual que sucede con los medicamentos convencionales, los alopáticos", comentan representantes de la Agencia Española del Medicamento. Si no, no estarían en el mercado.
¿Es así? Veamos.
Tal y como he comentado varias veces, la legislación española y europea permite que los remedios homeopáticos puedan obtener autorización para venderse como medicamentos sin tener que demostrar su eficacia terapéutica. Es un caso único, ya que todos los demás medicamentos sí que tienen que acreditarla mediante los correspondientes estudios y ensaños farmacológicos, preclínicos y clínicos.
Durante las sesiones del Comité de Ciencia y Tecnología del Parlamento Británico que dieron lugar a su famoso informe, la MHRA (el equivalente británico de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios) dio a entender que esta medida se adoptó con la finalidad de proteger a la industria homeopática. Pero, ¿por qué iba a necesitar la industria homeopática una protección consistente en no obligarle a presentar evidencias de que sus productos funcionan? Sólo se me ocurre una respuesta: sencillamente porque no tienen esas evidencias. Conclusión a la que también llegó el Comité británico.
¿Y por qué entonces están esos productos en el mercado? Supongo que los lectores habituales del blog ya lo sabrán, pero intentaré resumirla para más comodidad.
Tal y como a comentaba en su día, no he sido capaz de encontrar ni un solo producto homeopático en la base de datos de la Agencia de Medicamentos. Naturalmente, ante esta situación remití a la Agencia un mensaje de correo electrónico en el que formulaba las siguientes preguntas:
- Si algún medicamento homeopático ha sido autorizado para su comercialización al amparo del citado RD 2208/1994 o del actualmente vigente RD 1345/2007, y en tal caso cuál o cuáles.
- Si la Agencia ha adoptado o tiene previsto adoptar alguna medida en relación con la comercialización como medicamentos de productos que no han obtenido la correspondiente autorización administrativa, y si es así qué medidas concretas y en qué plazo.
Al día siguiente me contestaron desde la Agencia diciéndome que remitían mi mensaje "a Purificación López, responsable de la información de medicamentos". No he vuelto a tener más noticias.
También escribí a los doce laboratorios sobre los que hice el muestreo, preguntando por la autorización de los medicamentos que comercializan. Dos de ellos (Iberhome y Veleda) me han contestado indicándome que los venden al amparo de la Disposición Transitoria Segunda del Real Decreto 2208/1994. Otros dos laboratorios (Homeolab y Boiron) ofrecen también la misma información en sus páginas web. El resto no me ha contestado hasta ahora.
¿Qué quiere decir esto? Hagamos un poco de historia. El Real Decreto 2208/1994 regulaba el procedimiento de autorización y registro de los medicamentos homeopáticos, y en su Disposición Transitoria Segunda establecía que los que ya se encontrasen en el mercado en el momento de su entrada en vigor (el 29 de noviembre de 1994)
podrán mantener su situación provisionalmente, siempre que dentro de los seis meses siguientes a la entrada en vigor de este Real Decreto se dirija al Ministerio de Sanidad y Consumo la documentación de solicitud de autorización y registro correspondiente.
Fíjense en que la Disposición dice claramente que podrán mantener esa situación provisionalmente. Evidentemente, el propósito de la norma es que los productos pudieran seguir vendiéndose hasta que obtuvieran la correspondiente autorización conforme a las normas del Decreto.
Por otra parte, el artículo 3 del mismo Decreto dice que
Por lo tanto, si la Dirección General de Farmacia denegase alguna de esas solicitudes de autorización, el producto en cuestión debería haber sido retirado del mercado. Y claro, si la concediera el producto podría seguir a la venta.
Sin embargo, lo que ha pasado es sencillamente que la Dirección General de Farmacia no se ha pronunciado aún al respecto. Así lo indican los laboratorios homeopáticos y así se desprende del caso que contaba yo en esta entrada, en el que la Agencia de Medicamentos se quitó de encima un problema de alerta de efectos adversos relativos a tres productos homeopáticos simplemente denegándoles la autorización que habían solicitado trece años antes.
Pero entonces, ¿qué ha pasado con aquella autorización provisional? ¿Sigue vigente o no?
La Disposición Adicional Segunda del Decreto de 1994 decía que
El Decreto no establece cuál es ese plazo máximo, pero su artículo 5.5 remite al Real Decreto 767/1993, que regulaba el procedimiento de autorización de los medicamentos en general. Y el apartado 1 del artículo 16 de este otro Decreto establecía que
La Dirección General de Farmacia y Productos Sanitarios resolverá, concediendo o denegando la autorización de la especialidad farmacéutica, dentro del plazo de doscientos diez días desde la presentación de una solicitud válida.
De modo que, apurando al máximo los plazos, los fabricantes tenían hasta el 28 de mayo de 1995 para presentar las solicitudes, y la Administración hasta el 28 de febrero de 1996 para dictar resolución. Y al no haber dictado ninguna, el 29 de febrero de ese año (que fue bisiesto) los productos homeopáticos en el mercado se quedaron automáticamente sin autorización. Por otro lado, y teniendo en cuenta que tampoco parece haberse concedido ninguna autorización posterior, los productos homeopáticos que entraron en el mercado después del 29 de noviembre de 1994 tampoco cuentan con autorización para su venta.
Según me comenta uno de los laboratorios, lo que ocurrió fue que la Dirección de Farmacia anunció a los laboratorios que publicaría una Circular en la que aclararía algunos aspectos del Decreto 2208/1994, Circular que nunca se publicó. Pero esto es indiferente: ni una "comunicación", se haga como se haga, ni una Circular pueden contradecir lo dispuesto en un Real Decreto, que por el principio de jerarquía normativa es de rango superior, y lo que deberían haber hecho los laboratorios, en cualquier caso, es recurrir contra la desestimación por silencio administrativo, no liarse la manta a la cabeza y seguir en el mercado de forma clandestina.
Por otra parte, los laboratorios también aluden a la Disposición Transitoria Sexta del actualmente vigente Real Decreto 1345/2007, que se refiere a los medicamentos homeopáticos teóricamente "en el limbo" por haberse acogido a la Disposición Transitoria Segunda del Decreto 2208/1994. Lo cierto es que la Disposición establece un nuevo sistema de regularización para esos productos, de modo que sus titulares deberán comunicar su intención de adecuarlos al Decreto en un plazo de tres meses desde la aprobación de una Orden Ministerial que regule el proceso. La Orden, sin embargo, no ha sido aprobada aún a pesar de existir un anteproyecto ya terminado, que fue paralizado por las presiones de la industria homeopática. La Disposición sigue diciendo que
Transcurrido dicho plazo, los medicamentos acogidos a la Disposición transitoria segunda del Real Decreto 2208/1994, de 16 de noviembre, para los que no se hubiera comunicado su intención de adecuarse, conforme a lo establecido en este apartado, no podrán ser comercializados, debiendo ser retirados del mercado.
¿Puede eso considerarse como una especie de convalidación de la falta de licencia? Para los laboratorios homeopáticos por supuesto que sí, pero en tal caso la norma debería haberlo dispuesto así expresamente. En cambio, la Disposición está redactada como si fuese simplemente un procedimiento para actualizar las licencias ya obtenidas (si hubiera alguna) o, como mucho, una manera de establecer un método rápido para la concesión de autorización a unos productos que se encuentran en una situación muy poco corriente. Además, no hay que olvidar que, como hemos visto, lo cierto es que los productos para los cuales no se dictó resolución expresa se quedaron sin autorización en 1996, así que con arreglo al artículo 3 del Decreto 2208/1994, y ahora el artículo 4 del Real Decreto 1345/2007, su comercialización ya está prohibida. De modo que, si de verdad se trata de un intento de mantener esos productos en el mercado, la defectuosa técnica legislativa (o quizá el intento de que la redacción no saque a la luz una situación ciertamente escandalosa) hace que, como mucho, la cosa se quede en eso, un mero intento.
En fin, que con esta situación no me queda más remedio que escribir de nuevo un email a la Agencia con las mismas preguntas que antes y estas otras:
- ¿La Agencia de Medicamentos confirma las afirmaciones atribuidas a sus portavoces en el reportaje "Homeopatía, ¿quimera o ciencia" publicado por el diario "El País" el pasado 6 de marzo de 2010?
- Si es así, ¿cuáles son las referencias de publicación de esos "estudios clínicos y ensayos" que al parecer demuestran la eficacia de los remedios homeopáticos?
- Conforme al artículo 16.1 del Real Decreto 767/1993, las solicitudes de autorización formuladas al amparo de la Disposición Transitoria Segunda del Real Decreto 2208/1994 deberían haber sido resueltas en el plazo máximo de doscientos diez días, entendiéndose como desestimadas si no fueran resueltas en dicho plazo conforme dispone la Disposición Adicional Segunda del propio Real Decreto 2208/1994. Ante esta situación, y conforme al artículo 3 del mismo Real Decreto, los productos deberían haber sido retirados del mercado. ¿Se ha producido dicha retirada del mercado?
- La Disposición Transitoria Sexta del Real Decreto 1345/2007 establece un régimen especial para la adaptación de las licencias relativas a los productos acogidos a la Disposición Transitoria Segunda del Real Decreto 2208/1994, pero no establece ningún régimen provisional de convalidación, por lo que dicho régimen no sería aplicable a aquellos productos que perdieron su autorización. ¿Qué medidas tiene previsto adoptar la Agencia a este respecto, y en qué plazo?
- En la mencionada Disposición Transitoria Sexta del Real Decreto 1345/2007 se establece que los términos concretos del procedimiento de adaptación serán regulados mediante una Orden Ministerial, de la cual se redactó un proyecto en 2008. ¿En qué situación se encuentra la tramitación de dicha Orden? ¿En qué plazo está prevista su entrada en vigor? ¿Por qué razón no ha entrado en vigor todavía?
- ¿Tiene constancia la Agencia de la entrada en el mercado de productos homeopáticos con posterioridad al 29 de noviembre de 1994? En tal caso, ¿cuentan con autorización? Y si no es así, ¿qué medidas tiene previsto adoptar al respecto, y en qué plazo?
Por supuesto todo esto es una iniciativa propia. Mía, a título personal, de algunas personas más y también, como no, de Círculo Escéptico. Pero, también por supuesto, recuerdo a todo el mundo que es muy fácil abrir un mensaje de correo electrónico, copiar y pegar, añadir los datos personales de cada cual, y enviarlo a a la dirección sgpsinfo@agemed.es. Ya tiene narices que se autorice la venta como medicamentos de productos que ni tienen eficacia ni, por supuesto, la acreditan. Pero que encima se mantengan en el mercado en una situación de franca ilegalidad es algo tan lamentable que merece la pena que reciban unos cuantos correos electrónicos protestando por ello, ¿verdad?
Actualización a 10 de marzo de 2010: ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico también ha enviado a la defensora del lector su propia carta.
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References: resolución 
 artículo 5
 Real Decreto 
 artículo 5
 Real Decreto 
 artículo 50
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 2
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 3
 artículo 5
 Real Decreto 
 artículo 16
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 resolución 
 artículo 3
 artículo 4
 Real Decreto 
 artículo 16
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 3
 Real Decreto 
 Real Decreto 
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