Source: https://www.iberley.es/resoluciones/resolucion-no-vinculante-dgt-0505-00-09-03-2000-245291
Timestamp: 2019-05-25 17:07:55+00:00

Document:
Resolución No Vinculante de DGT, 0505-00, 09-03-2000 | Iberley
Ley 18/1991, Art. 9-Uno-d
Si la indemnización correspondiente a dicho período de tiempo está exenta del IRPF.
El consultante comenzo a trabajar en 1990 en una empresa, siendo ascendido el 1 de enero de 1996 al cargo de Director General, manteniéndose el contrato anterior. En junio de 1998, fue despedido reconociendo la empresa ante el SMAC la improcedencia del despido abonado la cantidad de 45 días de salario por año de servicio. Como entre enero de 1996 y junio de 1998 fue alto directivo, la empresa le ha practicado retención por la parte de la indemnización correspondiente a dicho período.
El artículo 9 del Real Decreto 1382/1985, de 1 de agosto, al regular la relación laboral de carácter especial del personal de alta dirección, distingue, en los casos de promoción interna, dos supuestos:
a. Que la nueva relación espacial sustituya a la anterior.
b. Que la antigua relación laboral común permanezca en suspenso.
Entendiendo que esta segunda posibilidad es la que aconteció en el supuesto planteado -así parece desprenderse del escrito de consulta-. En cualquier caso, la indemnización que pueda percibir por la extinción de la relación laboral de carácter especial tendrá el siguiente tratamiento fiscal:
El artículo 9.uno.d) de la Ley 18/1991, de 6 de junio, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, declara exentas «las indemnizaciones por despido o cese del trabajador, en la cuantía establecida con carácter obligatorio en el Estatuto de los Trabajadores, en su normativa reglamentaria de desarrollo o, en su caso, en la normativa reguladora de la ejecución de sentencias, sin que pueda considerarse como tal la establecida en virtud de convenio, pacto o contrato.».
En el caso planteado, el cese de la relación laboral que une a la empresa con el trabajador tiene lugar como consecuencia de un despido calificado de improcedente, siendo la indemnización percibida la de 45 días de salario por año de servicio, al amparo de lo establecido en el Real Decreto 1382/1985, de 1 de agosto.
La cuestión se centra en delimitar si parte de las cantidades satisfechas pueden subsumirse o no en el concepto de "cuantías satisfechas con carácter obligatorio", o si por el contrario, no existe para estos casos cuantía obligatoria y, en consecuencia, todas las cantidades satisfechas están plenamente sometidas al Impuesto y a su sistema de retenciones a cuenta.
El artículo 11.dos del citado Real Decreto 1382/1985, establece que la indemnización que debe satisfacerse en los casos de despido improcedente será la cuantía que «se hubiesen pactado en el contrato, siendo en su defecto de veinte días de salario en metálico por año de servicio y hasta una máximo de doce mensualidades.».
En este sentido, la sentencia del Tribunal Supremo de 21 de diciembre de 1995, en sus fundamentos de derecho tercero y cuarto, señala:
"TERCERO.- ...el Real Decreto 1382/1985, de 1 agosto, llenó aquel vacío regulando los contratos laborales, de carácter especial, relativos al personal de alta dirección y contemplando, en su artículo 11, dos supuestos. El primero, se refiere a la extinción del contrato por desistimiento del empresario, en cuyo caso procederá la indemnización pactada en el contrato o, «a falta de pacto, la indemnización será equivalente a 7 días de salario en metálico por año de servicio, con el limite de 6 mensualidades». El segundo supuesto contempla el despido por incumplimiento grave y culpable que, si fuese declarado improcedente, dará lugar a indemnización «en las cuantías que se hubieren pactado en el contrato, siendo en su defecto de 20 días de salario en metálico por año de servicio y hasta un máximo de 12 mensualidades».
De esta forma, resulta que tal Real Decreto no establece ningún limite, ni mínimo ni máximo, de «carácter obligatorio» respecto de las indemnizaciones del personal de alta dirección, toda vez que las señaladas en su artículo 11 son «a falta de pacto» y «en su defecto» y, por tanto, meramente subsidiarias de lo convenido, como ha tenido ocasión de decir la Sala Cuarta de este Tribunal Supremo en su Sentencia de 3 abril 1990. Ello es así porque si bien el artículo 3.1, c) del Estatuto de los Trabajadores establece la prohibición de que puedan pactarse en perjuicio del trabajador condiciones menos favorables o contrarias a las disposiciones legales o reglamentarias, su artículo 2.1, a) atribuye «carácter especial» a esta clase de prestación de servicios, y relega a un posterior Real Decreto su regulación.
CUARTO.- Conjugando las anteriores normas fiscales y laborales resulta que «las indemnizaciones que constituyan compensación de la pérdida o deterioro de bienes o derechos que no sean susceptibles de integrar el hecho imponible en el Impuesto sobre el Patrimonio», y por tanto no sujetas al Impuesto sobre la Renta de la Personas Físicas, sólo son, respecto de las indemnizaciones por cese laboral, aquellas que no excedan «el límite máximo que, con carácter obligatorio, señale la legislación vigente», de donde no habiendo ningún limite máximo señalado con carácter obligatorio por el Real Decreto 1382/1985 para los contratos de alta dirección, las indemnizaciones que por el cese de este personal se perciban, quedan sujetas al Impuesto por imperio de la norma general que contiene el artículo 14 de su entonces Ley reguladora. El anterior razonamiento es conforme con los reiterados pronunciamientos de esta Sala en cuanto a la sujeción al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas de las indemnizaciones por cese o despido del trabajador, donde se declara que no están sujetas al Impuesto las indemnizaciones que se deriven del despido o cese del sujeto pasivo hasta el límite que con carácter obligatorio señale la legislación vigente, a no ser que fuera nuevamente contratado por la misma empresa, o por otra vinculada a ella, durante los 3 años naturales siguientes a la efectividad del despido o cese -Sentencias de 13 abril y 29 octubre 1988, 2 y 20 febrero, 3 mayo y 1 julio 1989, por ejemplo -, procediendo la sujeción en otro caso.
¼¼."
Si, como señala el Tribunal Supremo, no existe ningún límite máximo fijado con carácter obligatorio por el Real Decreto 1.382/1985, no puede sino concluirse que la totalidad de la indemnización satisfecha estará plenamente sometida al Impuesto, y su sistema de retenciones a cuenta.
Sentencia Social Nº 310/2012, TSJ Madrid, Sala de lo Social, Sec. 4, Rec 1564/2012, 11-05-2012
Orden: Social Fecha: 11/05/2012 Tribunal: Tsj Madrid Ponente: Luelmo Millan, Miguel Angel Num. Sentencia: 310/2012 Num. Recurso: 1564/2012
Sentencia Social Nº 729/2015, TSJ Canarias, Sala de lo Social, Sec. 1, Rec 941/2014, 20-10-2015
Orden: Social Fecha: 20/10/2015 Tribunal: Tsj Canarias Ponente: Ramos Real, Eduardo Jesus Num. Sentencia: 729/2015 Num. Recurso: 941/2014
Resolución Vinculante de DGT, V2339-12, 10-12-2012
Órgano: Sg De Impuestos Sobre La Renta De Las Personas Físicas Fecha: 10/12/2012 Núm. Resolución: V2339-12

References: artículo 9
 Real Decreto 
 artículo 9
 Real Decreto 
 artículo 11
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 11
 Real Decreto 
 artículo 11
 artículo 3
 artículo 2
 Real Decreto 
 Real Decreto 
 artículo 14
 Real Decreto 

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