Source: https://villaclaravanguardia.wordpress.com/2017/01/06/la-diplomacia-cubana-es-la-del-pueblo/
Timestamp: 2017-09-23 09:11:39+00:00

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La diplomacia cubana, es la del pueblo – Villa Clara a la Vanguardia
Date: 6 enero, 2017Author: elvillaclareño 0 Comentarios
Entrevista a Anayansi Rodríguez Camejo ex embajadora de Cuba ante la oficina de Naciones Unidas en Ginebra y otros Organismos Internacionales en Suiza.
En el salón donde sesiona la Conferencia de Desarme en la sede de la ONU, en Ginebra, la luz del septiembre nórdico pasa por cristales polarizados Es un foro de señores solemnes con sus trajes grises o negros, con miradas duras, y papeles importantes en carpetas de broches niquelados. De súbito se abre la puerta y entra el sol, no cualquier sol, sino el sol radiante del Caribe. Entran los colores del trópico, las danzas y los cantos, vienen con la joven y la mulata. Pero atención, no es la muchacha del vestido de flores, la bailarina folclórica en el mundo de los señores; es una paloma y una montaña, es el talento y la valentía, la dignidad y la firmeza; es el conocimiento y la verdad.
No llega a complacer el estereotipo colonial del tabaco y el ron, sino a representar la rebeldía de los del Sur; con su sonrisa y su voz de niña se alzará para a exigirle freno a los que esconden el maltusianismo en las palabras rebuscadas de los discursos. Con los argumentos de un pueblo, de mil pueblos, de la humanidad irredenta y la sabiduría de un líder invicto, viene a quebrar las alcancías de la muerte. Todos los hombres la miran con asombro, ¿quién es esa transgresora que no se ha puesto un traje de ejecutiva y se aparece así toda de luz? La joven representante, con su vestido de colores, va a sentarse en el escaño que le corresponde, justamente detrás de un cartelito con cuatro palabras de fuego CUBA y junto ella se sienta, optimista y seguro, todo el pueblo del caimán rebelde.
Así cuentan los que vivieron aquel momento de la llegada de Anayansi Rodríguez Camejo al foro sobre desarme, ella, en aquel momento era la segunda secretaria de la representación de Cuba en la oficina de Naciones Unidas en Ginebra y otros Organismos Internacionales en Suiza. Luego, después, sería la embajadora de la nación ante esa sede, hasta hoy, que de regreso a la Habana, en vísperas del nuevo año y de nuevas y más complejas misiones me recibe una mañana lluviosa en su pequeño apartamento.
—He leído que Ginebra es uno de los servicios diplomáticos más complejos, no solo para Cuba. Usted coincide con esa idea.
–Tal vez has escuchado eso por el espectro de temas que se ve en Ginebra que son organismos multilaterales, un espectro muy diverso los que tienen un alto componente técnico, pero también un componente político importante, como todos los temas que se ven en Naciones Unidas, porque estamos representando a nuestros países, a nuestros gobiernos; en el caso de Cuba estamos representando a nuestro pueblo. Yo no le diría que le agrega complejidad, en el caso de Cuba, creo que le agrega compromiso, una alta responsabilidad de representar a este pueblo, que se ganó su independencia y su soberanía a costa de mucho riesgo y de mucho sacrificio, y luego que ha sabido defenderla a costa de esos mismos riesgos y esos mismos sacrificios.
Ahí hablamos de DDHH, de defender las posiciones de Cuba en ese tema, que no es tal vez de los más importantes pero si es de los más visibles en la sede multilateral de Ginebra, o defender las posiciones de Cuba en los temas de desarme, y cuando digo esas posiciones hablo de las posiciones que nos ha inculcado, que nos ha enseñado Fidel. Estos temas en Ginebra, tienen un alto tecnicismo lo que te obliga a estudiar mucho, cuáles son sus antecedentes, cómo se tratan, qué hay detrás de cada posición de los otros países, de las contrapartes en las negociaciones, hay alianzas de países en desarrollo, otras alianzas con posiciones afines, como las de nuestros pueblos de Sur, pero esas se contraponen con otros países del Norte, de Occidente que defienden el capital, armas para lanzar guerras de agresión, siempre relacionadas con temas económicos, de dominación. En las de comercio: cómo se tratan de imponer los intereses del mundo neoliberal en el ámbito comercial y se intentan dejar fuera los temas de desarrollo y Cuba se enfrenta a esas posiciones.
Puede ser que por eso sea Ginebra sea una sede compleja en el ámbito multilateral. Diría que en esencia para un diplomático cubano, es que nos enfrentamos diariamente a defender las posiciones del país en una amplia gama de temas que tienen que ver con todas esas agencias especializadas pueden ir desde la propiedad intelectual, de telecomunicaciones, al Trabajo – cuando estamos hablando de Trabajo hablamos del derecho al trabajo decente- de los temas de migración, los de DDHH; los del Comercio, desde una perspectiva del desarrollo, de la defensa de los intereses de los países del Sur, de luchar por una mayor justicia social en todos estos temas de carácter socio-humanitario, desde una perspectiva principista.
Es completo para un diplomático cubano porque estamos representando los intereses de un pueblo, nosotros no representamos los intereses de un gobierno un día, y mañana representamos los de otros y cambiamos de casaca, representamos los intereses de una Revolución, de un pueblo que se ha sacrificado por muchos años. Muchas veces nos preguntan si somos “diplomáticos de carrera” eso significa para otros, que estudiaste la carrera diplomática y has trabajado siempre en la Cancillería, para este o para otro gobierno. Yo siempre digo que estudié Relaciones Internacionales en un instituto muy prestigioso, el Instituto de Relaciones Internacionales, que además lleva el nombre del Canciller de la Dignidad, Raúl Roa García, pero soy principalmente diplomática de la Revolución cubana, y que defiendo a cualquier precio e impuesta de cualquier sacrificio, o cualquier riesgo, los intereses de ese pueblo y de esa Revolución.
–Entiendo por lo que me cuentas que la diplomacia cubana tiene características muy peculiares que la distinguen del resto, se puede decir entonces que Cuba tiene una Escuela de Relaciones Internacionales o de Diplomacia, no me refiero a la institución me refiero a un estilo, a una distinción, casi una cultura, de conducir las relaciones internacionales, ¿Es así?
–Yo creo que sí, y muy prestigiosa, hay un reconocimiento internacional a la Diplomacia Cubana, reconocida como la Diplomacia de la Revolución o como la Diplomacia de Fidel. Hay un reconocimiento del valor y de la impronta de nuestro Comandante en Jefe a la formación delos diplomáticos cubanos y en el diseño de la política exterior de la Revolución. Siempre ha habido un alto reconocimiento a nuestra diplomacia porque está basada en valores, principios, los que además son invariables y no son negociables, ni renunciamos a ellos nunca, porque son los principios de la política exterior cubana, los que están en la Constitución de la República de Cuba: El respeto al derecho internacional, la defensa de la soberanía, de la integridad territorial, de la independencia, el derecho a la libre determinación que implica la no intromisión en los asuntos internos de otras naciones, no negociar bajo presión, bajo chantaje, de ningún otro gobierno, de otra potencia.
La escuela cubana de Relaciones Internacionales está sustentada en valores como la solidaridad, el internacionalismo, los cuales se demuestran en la práctica. Cuando estas sentado en Naciones Unidas, haciendo un discurso sobre DDHH y hablamos de solidaridad; los cubanos tenemos ejemplos concretos que poner, nuestros médicos, que son los mejores embajadores, nuestros colaboradores en otras esferas. Cuando hablamos de internacionalismo, del desarrollo de África, de afrodescendientes. Cuba puede hablar con modestia y sencillez pero también con orgullo de la contribución a la independencia de varias naciones africanas, de la que no nos llevamos riquezas materiales, sino solo nos llevamos a nuestros muertos y dejamos nuestra sangre. Cuando un diplomático cubano habla de esos temas es ampliamente reconocido.
Es además reconocida la Diplomacia Cubana porque siempre hablamos con la verdad, la verdad por difícil que sea. La decimos en todo momento, y eso se ve en algo como negociar un párrafo en una resolución de ONU o cuando asistes a una Cumbre o una reunión ministerial; lo ves en el jefe de la delegación que puede ser cualquiera de los dirigentes principales de la revolución o el embajador, es un discurso coherente de política exterior. Si buscas los antecedentes en discursos en foros internacionales -con las lógicas características de los contextos y de la evolución histórica están vigentes- sea el discurso de Fidel cuando en 1979 fue a la Asamblea General de las Naciones Unidas a presentar los resultado de la VI Cumbre de los No Alineados, están vigentes en la actualidad; lo mismo cuando fue el Che a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo en 1964 y los temas que habló, del desarrollo de los países del Sur son asuntos actuales.
Cuba siempre ha tenido un discurso con la verdad, decir las cosas como son y un discurso coherente. La impresión que tienen el resto del mundo, el resto de los diplomáticos es esa: sí Cuba lo está diciendo es así, nos dicen que en ese sentido somos predecibles, porque se sabe siempre de qué lado nos vamos a poner, como vamos a votar y que no vamos a cambiar nuestro voto porque alguien nos ofrezca millones o un proyecto de cooperación.
Muchas veces nosotros sufrimos en la batalla por los DDHH en los tiempos que se imponían injustamente el ejercicio anticubano en la Comisión de DDHH, lamentablemente países pequeños que no podían resistir la presión de los EEUU y cambiaban su voto a última hora por una amenaza de que no le iban a dar dinero que le van a quitar un proyecto, o te van a dar tantos millones para un proyecto que necesitas en tu país. Cuba nunca ha actuado así, si decimos que vamos a votar de un modo así lo hacemos.
–El tema de los DDHH es un tema complejo…
–No tanto de alta complejidad como de alta politización. Lamentablemente se ha manipulado, no solo contra Cuba, sino contra cualquier país que manifieste una tendencia progresista, de defensa de los intereses de su pueblo, realmente interesada en la justicia social, entonces esos son los países que atacan, como hacen con Venezuela, como hacen con los países del ALBA y otras naciones.
Ellos ven los DDHH desde un enfoque individualista en el que privilegian por encima de cualquier cosa, de manera manipulada, los derechos civiles y políticos obviando los derechos económicos, sociales y culturales. Se podrá ejercer mucho mejor el derecho a la libertad de opinión y de expresión si sabes leer y escribir, si tienes acceso a al educación, alguien que esté mejor preparado para ejercer ese derecho lo podrá disfrutar plenamente. Es un tanto hipócrita abogar por el derecho a la libertad de opinión y expresión, cuando se dicen que no son responsables con garantizar una educación gratuita.
En Cuba ejercemos los derechos civiles y políticos pero lo vemos indivisibles con los derechos económicos, sociales y culturales o los llamados derechos de tercera generación como el derecho a la paz.
–¿Por qué de tercera generación?
–Porque son derechos que no forman parte de la Declaración Universal de Derechos Humanos que data del año 1948, el Derecho a la Paz, a la Salud, a la Educación y que han surgido en la nueva elaboración y el desarrollo del derecho de los DDHH, han surgido mucho de ellos promovidos por Cuba. Cuba es un país muy activo en el ámbito de los DDHH, por ejemplo el derecho a la Alimentación una resolución de origen cubano, está copatrocinada por muchos pero fue Cuba quien la presentó por primera vez hace más de 20 años.
El enfoque de Occidente es que reconocen esos derechos, pero dicen que no son medibles, que el Estado no tiene una total responsabilidad con esos derechos. Cuba ha demostrado que si tiene responsabilidad y que si es posible medirlos y lograrlos. Está el Derecho a la Solidaridad internacional. Ellos votan en contra, de manera hipócrita el Norte, no es absoluto pero casi todos, Cuba presenta una resolución que se llama así: La Promoción de la Solidaridad Internacional para el Pleno Disfrute de los DDHH. ¡Qué objetivo más noble!, si aportas a la Asistencia Oficial para el Desarrollo, si compartes lo que tienes y no lo que les sobra, incluso ellos pueden dar lo que les sobra, como contribuirían al desarrollo, ellos se niegan dicen que la solidaridad internacional no puede ser un compromiso. Para Cuba si lo es, para Cuba es un principio la solidaridad.
–¿Se hizo más fácil o más complejo el trabajo de la diplomacia cubana después del 17 de diciembre del 2014?
–Adquirió nuevos matices, basados en que, tal vez uno está acostumbrado a la hostilidad abierta y constante, y ahora tenemos que acostumbrarnos seguir defendiendo nuestros principios en nuevas condiciones, que son a las que aspiramos: es decir a relaciones civilizadas en igualdad de condiciones y absoluto respeto a nuestra soberanía. Ese es el nuevo matiz, esas son las nuevas condiciones y estamos preparadas para ellas. Ese día, cuando se anuncian el inicio del restablecimiento de las relaciones, las personas allá en Ginebra nos iban a saludar y recordaban que ese era un reconocimiento a la resistencia del pueblo cubano, que habíamos mantenido nuestras convicciones por casi 60 años.
Recibieron con alegría esa noticia, algunos confundieron restablecimiento de las relaciones con fin de bloqueo y fue necesario explicar mucho cual era la realidad de los sucesos, hay que explicar mucho, incluso con la visita de Obama o las medidas tomadas, muchos no entienden y es preciso explicar que el bloqueo no ha concluido y el tema de la Basa Naval de Guantánamo tampoco.
Dar a conocer y denunciar el tema de la subversión y que EEUU, es en la administración de Obama donde más dinero han puesto a para la subversión y es en esta administración donde se han puesto más multas y por mayores montos por el hecho de comerciar con Cuba, es la extraterritorialidad del bloqueo.
El tema de la agresión radial, que es algo que vemos en Ginebra donde está la Unión Internacional de Telecomunicaciones, el de la agresión radioelectrónica, las transmisiones ilegales, es un tema que se denuncia de manera permanente.
Es algo que hay que dar a conocer que no habrá relaciones normales hasta tanto estos asuntos no queden resueltos. Por lo demás Cuba está dispuesta a hablar de manera civilizada sobre la base de la igualdad de condiciones y sobre el respeto a la soberanía a nuestra independencia y a la libre autodeterminación en esas condiciones, estamos dispuestos a hablar sobre cualquier tema.
–Se puede afirmar que la Escuela Cubana de Relaciones Internacionales o de Diplomacia, se caracteriza porque respalda la posición del pueblo, tiene la impronta de Fidel, siempre dice la verdad, está sustentada en valores y principios es coherente y sus diplomáticos no pueden ser comprados.
–Así es, son principios que están en la Constitución, nuestros diplomáticos negociamos en igualdad, y en reciprocidad, en respeto a la soberanía a nuestra independencia a la no intromisión en los asuntos internos, y a partir de ahí hablamos de cualquier tema. Es nuestra diplomacia reconocida por su alta preparación técnica, su alto profesionalismo, de altos valores, y de diplomáticos comprometidos con su país y su pueblo y con los intereses más nobles del mundo, en particular con los países en desarrollo, con valores como la defensa de la paz, la lucha contra el desarme nuclear, la defensa o promoción del desarrollo a nivel internacional, en la solidaridad, en diversas aristas, en proyectos concretos y si otro país tienen un proyecto en beneficio de su pueblo o de su región Cuba lo defiende.
También le agregaría a la escuela cubana de Relaciones Internacionales, la austeridad, la modestia, y como hacemos mucho con muy poco, incluso los recursos humanos, nuestras misiones la integran siempre el personal necesario, las multilaterales a veces tenemos un poco más de recursos, pero en sentido general son austeras.
–-Un diplomático cubano ha sido un ejercicio de riesgo, porque ahora se ven como los embajadores de otras naciones son atacados, incluso muertos, o agredidos, pero Cuba ha sufrido agresiones así en otros tiempos, bombas en sus embajadas, diplomáticos asesinados o desaparecidos.
–Corremos los riesgos que corre nuestro pueblo, un pueblo amenazado, un pueblo atacado y esa hostilidad hacia nuestro pueblo también ha alcanzado a nuestros diplomáticos en diversos momentos. Está el asesinato de nuestro diplomático Felix Rodríguez en Naciones Unidas, está el atentado a nuestra Embajada en Portugal, donde también fallecieron valiosos compañeros, desaparecidos en los años de la dictadura en Argentina. Pero los diplomáticos cubanos minimizamos ese riesgo, porque lo que estamos representando es tan grande que ese riesgo no lo percibimos, pero obviamente hemos sido y podemos ser agredidos.
–Yo le agregaré valentía a las características de nuestros diplomáticos…
–Bueno si, y coraje porque a veces defendimos posiciones que son justas y complejas y algunos pueden decir que las posiciones de Cuba están aisladas, pero nuestras posiciones nunca están aisladas. Ahí está el caso de la Resolución contra el Bloqueo, la primera vez que se llevó a votación en 1993 Cuba obtuvo 59 votos, mira en que año estamos hablando, desaparición del Campo Socialista, un escenario internacional complejo, EEUU apostó por la desaparición de la Revolución cubana el recrudecimiento del bloqueo y esa fue la votación, solo no estábamos. Con el tiempo la resolución fue sumando países hasta la votación del 2016 con 191 países a favor y dos abstenciones. Valentía para poder defender nuestros principios a veces en escenarios muy complejos.
—Mujer, mulata, joven, representante de un país de pequeño. ¿Es muy difícil el trabajo diplomático para una persona con esas características, en un mundo de élites, una profesión con tradición masculina, machistas? ¿Te has sentido alguna vez presionada, en términos personales quiero decir, cuando estás sentada allí detrás del cartel que dice Cuba, en un escenario hostil?
–La verdad es que lo que representamos es tan grande, nos sentimos tan orgullosos, y hemos llegado aquí precisamente por los logros de nuestra Revolución, hay tanto peso detrás de ese nombre Cuba que no sentimos esa presión, lo cual no quiere decir que no exista. Cuando trabajé la primera vez en Ginebra, era muy jovencita, era Segunda Secretaria de nuestra misión y llevaba los temas de desarmes. Allí radica la Conferencia de Desarme que es el órgano de la ONU que negocia los tratados multilaterales en materia de desarme. Ahí se ha negociado la convención sobre armas biológicas, sobre armas químicas, El Tratado de Prevención Completa de Ensayos Nucleares.
Cuando yo entré por primera vez allí con un vestido bonito, florido, de mucho color, porque soy caribeña. Todos eran hombres vestidos de gris y negro y todos se tornaron a mirar quien era esa muchacha joven con tanto color incluido el de la piel, y creo que hasta con temor porque no sabían cómo actuaría aquella muchacha que había llegado allí. Pero yo iba muy segura debido a la preparación que había recibido en nuestro Instituto de Relaciones Internacionales Raúl Roa García, la preparación que había recibido de la Escuela de la Diplomacia Cubana que es el día a día y toda las historia, los discursos que me había leído de Fidel en temas de desarme general y completo y usar esos recursos para cuestiones de desarrollo.
Me senté en aquel salón con toda confianza porque tenía detrás un pueblo, no cualquiera, el pueblo cubano, y con toda la preparación recibida, eso es lo que siente todo diplomático cubano. Para una mujer joven negra, de procedencia humilde, que haya podido estudiar Relaciones Internacionales, ¿en qué país hay esas oportunidades? Yo soy obra de la revolución, nací en la Revolución. Cuando empiezo a hablar, hay una foto por ahí que después podemos buscarla, en la que estoy yo mujer, joven, negra con mi vestido de colores rodeada de hombres con trajes negros y grises.
—Ni en los pasillos sentías la presión, entre telones…
–En el ámbito de Naciones Unidas a los diplomáticos cubanos no hay quien nos pare, y más a las mujeres, tenemos hasta una organización que se llama el Grupo de Mujeres Embajadoras, algo muy informal, se hizo para resaltar el papel de la mujer en la diplomacia.
—¿Es un club?
–Más o menos, aunque no le decimos Club porque eso parece algo social, en una ocasión le pusieron Lipstick Club, algo así como “creyón de labios”, porque es lo que no falta en la cartera de una mujer, pero desechamos el nombre porque parecía que nos reuníamos a pintarnos. No es lo que hacemos, el nombre no importa lo que importa es lo hacemos allí, unas cuarenta mujeres, en más de 170 naciones representadas en Ginebra, no todas las naciones tienen representación allí, en la sede de Nueva York están las 192 naciones que integran la ONU, pero en Ginebra no están todas. De más de 170 embajadores acreditados solo 40 son mujeres, entre 35 y 40 oscila, no pasa de ahí.
–Recientemente agredieron a la Canciller de Venezuela en la sede de UNASUR en Argentina, es un síntoma de brutalidad, ese mundo hostil, sobre la mujer en que a veces ni la inmunidad diplomática puede protegerla.
–Eso tiene que ver con una situación política concreta y aunque en ese escenario de la diplomacia hay límites, está claro que pueden ser violados. A veces recibimos comentarios, han pasado con embajadores de otras naciones, que han sido despectivo con la mujer y hemos reaccionado con energía y contundencia. Porque eso aprendimos en Cuba, la defensa de nuestros valores como mujer, y el enfrentamiento a todo tipo de discriminación, el racial, yo soy negra y mujer, tengo muchas razones para enfrentar todo tipo de intento de discriminación, por los valores que me ha inculcado nuestro pueblo.
El tema de la racialidad y el de la discriminación racial es uno de los temas que más han sido manipulados políticamente contra Cuba, es de los nuevos temas, porque hay otros ya manidos, el de las supuestas detenciones arbitrarias por ejemplo. Este tema de la racialidad, de los afro descendientes; que es además un tema muy técnico, porque en Cuba hay mucha mezcla, y como concepto lo podemos tratar de una manera diferente, es uno de los temas más manipulados. El otro es el de la discriminación por motivaciones de orientación sexual, es otro tema bastante manipulado.
Pero el de la racialidad es el de los más utilizados contra Cuba. Lo utilizan muy politizada y determinadas figuras. A esas figuras de la contrarrevolución los mandan constantemente y uno se pregunta ¿cómo pueden pasarse una semana en Suiza, en un Hotel?, ¿quién financia eso? Se pasan 15 días en Ginebra, son financiados por “ONG” las entrecomillo porque sabemos que no son independientes y sabemos quién pone realmente el dinero y a que intereses responden.
Es uno de los temas que más utilizan. Pero con sus argumentos Cuba desbarata esas manipulaciones, sin dejar de reconocer que tenemos retos y desafíos como lo tienen cualquiera. A veces los problemas de la discriminación racial son temas muy subjetivos en la mente de las personas. No existe discriminación institucional en Cuba, pero puede estar en las mentes de algunos. Puede estar también en el tema de la igualdad de oportunidades que hay para todos, pero para llegar a disfrutar de esas oportunidades, hay que crear más desarrollo social, no es lo mismo alguien que nació y se crió en un hogar donde le dieron todas las condiciones para estudiar, que alguien que viva en un barrio con otras condiciones, y que no llegó a la universidad, no porque la universidad no estuviera allí para él, sino que decidió trabajar más temprano para ayudar a la familia, o sus padres no le inculcaron el estudio, todo eso puede darse.
Pero Cuba tiene argumentos y datos para demostrar que no hay discriminación institucional en Cuba, y que hay igualdad de oportunidades para todo el mundo para que se desarrolle en todas sus potencialidades, solo hay que quererlo, y hay argumentos para demostrar cómo estamos todos representados en las diversas instituciones, negros blancos, la mujer. Sabemos lo que estamos defendiendo y tenemos los argumentos para defenderlo, no nos preocupa cuando nos acusan en temas como estos, porque tenemos argumentos parea desmontar todas esas alegaciones.
–También son buenos nuestros embajadores en la polémica, en abatir las manipulaciones, ahora mismo me viene a la mente la manera en que el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla, impidió que la embajadora de EEUU ante la ONU manipulara el tema de las Brigadas Médicas de Cuba en los países afectados por la epidemia de Ébola durante la más reciente presentación de la resolución contra el bloqueo. Ese heroico episodio de la batalla contra el Ébola también tuvo como escenario la representación de Cuba en Ginebra.
–Ellos utilizaron un tema noble en el que, ciertamente, hubo cooperación y en el que se demuestra que hay posibilidades de cooperar aunque hay diferencia en muchos temas y las vamos a seguir teniendo, pero incluso, en ese que es un tema noble, hubo manifestaciones del bloqueo de los Estados Unidos. El verdadero heroísmo fue el de nuestros trabajadores de la salud, nuestros médicos y enfermeros que estaban allí en medio de la epidemia, nosotros solo fuimos coordinadores. Fue muy bonito, la participación ocurrió en dos momentos: primero porque la Organización Mundial de la Salud (OMS) está en Ginebra y segundo por la atención al médico cubano que se enfermó de Ébola que se cuidó allá en Suiza.
La colaboración fue de conjunto con la OMS, la respuesta de Cuba fue inmediata al llamado de la directora General Margaret Chan y del Secretario General de la ONU. La doctora Chan ha reconocido ampliamente el prestigio de Cuba en el área de la salud y la contribución de Fidel y Raúl a que Cuba haya llegado a los niveles que tiene en el tema de la salud, es otro de los ejemplos de por qué nos respetan y nos reconocen. Cuba responde positivamente y de manera expedita a la solicitud de las Naciones Unidas, la Brigada Henry Reeve, fue la brigada más grande, en recursos humanos, con más de 260 colaboradores. A la misión nuestra le tocó las coordinaciones, un modesto granito de arena los que se estaban arriesgando de verdad eran nuestros médicos y nuestros enfermeros.
En Ginebra atendíamos la coordinación con la OMS para las cuestiones de logística, el despliegue inicial de la Brigada, el entrenamiento de nuestros médicos en el terreno. En el tema del pago para sostener el trabajo de la Brigada eso lo asumió la OMS, y cando fueron a ubicar el pago en un banco que era sucursal de un banco de los EEUU bueno pues ahí se dio el efecto del bloqueo tal y como lo explicó nuestro canciller en la ONU.
Luego fue un privilegio, que los hospitales universitarios de Ginebra accedieran a tratar el médico cubano enfermo de Ébola, el doctor Felix Báez. Tuvimos la feliz coincidencia que el médico que atendió a nuestro compatriota es un médico que conoce a Cuba y lo ama, el doctor Jerome Pugin, es el jefe de la unidad de cuidados intensivos de los Hospitales Universitarios de Ginebra. Para Suiza viajó el Doctor Jorge Pérez director del Instituto de Medicina Tropical de Cuba a contribuir al tratamiento del doctor Báez.
Mira esa es otra característica de Cuba, los cubanos jamás dejamos solos a uno de nuestros compatriotas, de ello sobran ejemplos, pero este es otro, no abandonamos a un compatriota en la lucha como no abandonamos una causa justa. Cuba hizo todo lo que fue necesario hacer para salvar la vida del compañero. Así actuamos, es también reconocido esos valores, que son los valores del pueblo cubano en el diplomático de la Revolución, y no lo hacemos porque es una norma, es que lo tenemos incorporado, porque somos parte del pueblo y lo llevamos en nuestra conducta.
Para la misión de Cuba en Ginebra en esos días, no había preocupación mayor que la batalla de nuestro médico por la vida, eran día de mucho trabajo, de cierre de negociaciones importantes en diversos temas, pero la prioridad era nuestro médico. El doctor Pérez y la misión íbamos dos veces al día a ver a Felix Báez, él estaba en un cuarto aislado, pero allí detrás de los cristales recibíamos los partes médicos, desde el 21 de noviembre hasta el 5 de diciembre que se fue. Hoy tenemos una gran amistad con el doctor Jerome quien nos ha visitado varias veces en Cuba.
—Eso de no abandonar un compañero caído es una enseñanza de Fidel. El comandante en jefe ha estado presente en más de una ocasión en lo que nos ha contado, él fue formador de esa Escuela de Relaciones Internacionales de Cuba.
Si es cierto, Fidel es el primer diplomático cubano, y en él nos inspiramos constantemente en nuestro trabajo, cuando vamos a hacer un discurso, cuando nos preparamos, buscamos sus textos porque habló de todos los temas. Tuvimos el privilegio de conocerlo personalmente porque como es nuestro primer diplomático, sus relaciones con el MINREX fueron muy especiales. De cada encuentro con él salimos mucho más fortalecidos. Lo acompañamos en la Cumbre de los Países no Alineados en Kuala Lumpur en Malasia. Allí compartimos la sencillez del Comandante en Jefe, se sentó en el lugar de Cuba de manera muy disciplinada, anotaba lo que decían otros oradores, nos comentaba a todos sus impresiones de esos otros discursos, los que decían realmente cosas importantes para el desarrollo del tercer mundo, fue una gran experiencia.
Pero una experiencia muy bonita que tenemos con Fidel fue en el 2003 acabábamos de regresar de Ginebra estábamos en una batalla contra el ejercicio anticubano con la antigua Comisión de DDHH, recuerda ahora esa vieja comisión fue sustituida por el Consejo de DDHH. Estábamos en un puesto de mando en la cancillería, en el teatro del MINREX, era de madrugada- por la diferencia de horas- cuando a las diez de la mañana allá en Ginebra comenzaba la sesión y las debido a las presiones de los EEUU a otras naciones, se caían votos.
Estábamos allí en el equipo cuando llegó el Comandante. Desde allí el Comandante dirigió esa batalla de Cuba en la comisión de DDHH en el 2003, con un teléfono, con los compañeros que estaban allá, por cierto era Rodolfo Reyes que era Subdirector de Asuntos Multilaterales de la Cancillería, estaba como parte de la delegación. El Comandante con un teléfono fue dirigiendo la batalla, decía. “Habla con tal país”; “ve a ver a tal persona”, “¿Qué es lo que está pasando ahora? ¿Qué está haciendo tal país? No se preocupen”. Fue dirigiendo la batalla desde aquí, imagínate un gran estratega en acción, él que dirigió desde la Habana una batalla como Cuito Canavales con un mapa, era emocionante verlo en acción.
El comandante se mantuvo toda la madrugada trabajando con nosotros y de allí dictó a una secretaria un editorial que luego se publicaría en Granma, él nos lo leyó y nos consultó, fue una denuncia contundente de aquella maniobra y politización del tema de los DDHH la hipocresía de Occidente. Él incluso después del 2006 participó en reuniones de embajadores acá en la Habana.
–-Sé que te gusta bailar y que cuando hay música cubana en el bazar de las Naciones Unidas bailas y si alguien dice mira esa es la Embajadora de Cuba, respondes. Bueno soy cubana, es la manera de ser de los cubanos. ¿Eres diplomática por vocación?
–Sí, me gusta mucho mi trabajo y en especial el trabajo enfocado a los organismos internacionales lo que le llamamos multilateral, es muy bonito, si volviera a nacer, volvería a entrar a esa academia prestigiosa que es el Instituto de Relaciones Internacionales que lleva el nombre de nuestro Canciller de la Dignidad. El trabajo con los órganos multilaterales te da la oportunidad de defender a Cuba en un espectro muy amplio, y de interactuar con muchas tendencias que son tan diversas, como los países que están representados en las Naciones Unidas.
Te da una visión, un conocimiento de la realidad del mundo más amplia y más certera y más profunda, te permite, además, apreciar más lo que tenemos acá en Cuba. Porque cuando vez como países ricos en recursos naturales, siguen teniendo niveles elevados de pobreza porque sus diferentes gobiernos no se han ocupado de sus pueblos. O cuando ves cómo países ricos que viven bien actúan a nivel internacional con tanto egoísmo, o como para acceder, por ejemplo, a la Asistencia Oficial al Desarrollo escatiman tanto y cada vez quieren dar menos, con todo lo que tienen; o utilizan recursos para armas sofisticadas o las armas nucleares, y todo eso se pudiera utilizar para el desarrollo y para vivir en un mundo de paz; eso te reafirma convicciones y te reafirma valores, y demuestra que lo que estamos haciendo es importante y que nuestro país tienen que seguir siendo ese ejemplo de dignidad, resistencia, de coraje, de lucha por los principios más nobles que existen en la humanidad que son los principios reconocidos por el derecho internacional.
Trabajar día a día en el ámbito multilateral y defender los intereses de Cuba y de la Revolución cubana es reconfortante y te ayuda a ratificar las convicciones que forman a un diplomático cubano y su formación.
Me despido agradeciéndole el tiempo que ha compartido conmigo en medio de los quehaceres del hogar, el lavado interrumpido por la lluvia, el (des)orden de cajas y bultos propio de las mudanzas en el modesto apartamento. Pero Ana es así de sencilla. Se que irá a cumplir nuevas y más complejas misiones de las que me promete me hablará otro día.
Salgo a la calle bajo la lluvia, se termina diciembre, la Revolución cumplirá 58 años, me siento optimista y gratificado, se que en los complejos escenarios del mundo, en las laberínticas interioridades de la política internacional, estarán diplomáticos cubanos de la altura de esta formidable muchacha. Con ellos, con nuestros compañeros herederos de de Raúl Roa y formados por Fidel, Cuba y nuestros pueblos del Sur ganarán todas las batallas y teñirán los grises del poder con la luz del sol y la esperanza de un mundo mejor.
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