Source: http://www.medicinapreventiva.com.ve/articulos/antibiot_controlados.htm
Timestamp: 2017-09-20 10:57:00+00:00

Document:
Por fin se controló el uso indiscriminado de antibióticos, pero se quedaron cortos!: medicinapreventiva.com.ve
Por fin regularon el uso indiscriminado de antibióticos; pero se quedaron cortos!
inalmente El Ministerio de Salud Venezolano se tomó en serio la automedicación, al menos en materia de antibióticos y reguló la venta de los mismos, exigiendo la prescripción médica, aunque se quedaron cortos; es bien sabido que la automedicación con antibióticos está asociada con un aumento significativo del riesgo de demorar e incluso enmascarar o equivocar el diagnóstico de las enfermedades infecciosas.
La resistencia a los antibióticos es un serio problema a nivel mundial. En nuestro país, a pesar de que no hay estudios que lo demuestren, también existe una alta frecuencia de automedicación, no sólo con antibióticos, sino con muchas otras clases de medicamentos, a lo que contribuye el hecho de que la mayor parte de productos farmacéuticos son de venta sin prescripción y cualquier persona puede comprar sin ningún control, antibióticos, antihipertensivos, antidiabéticos, etc., medicamentos que si son usados de manera incorrecta, pueden poner en peligro la vida del que lo utiliza.
La automedicación con antibióticos antes de acudir al médico, está asociada con un aumento significativo del riesgo de demorar e incluso enmascarar o equivocar el diagnóstico de una enfermedad infecciosa, así como de equivocar el diagnóstico de enfermedades no infecciosas. Para determinar si el uso de antibióticos antes de acudir al departamento de emergencia se asoció con una admisión demorada o a diagnósticos enmascarados o equivocados, se realizó un estudio en el departamento de emergencia de un hospital general en Taiwan en el año 2001.
Se determinó la actividad antimicrobiana en orina (AAO) en todos los pacientes vistos (1.182) en el departamento de emergencia durante un período de 3 meses. En los pacientes con enfermedades infecciosas, 34,8% de los que presentaron AAO tuvieron demora en la admisión, comparado con sólo 21,6% de los que no presentaron AAO. En los pacientes con infección, 48,7% de los que presentaron AAO tuvieron diagnósticos enmascarados o equivocados, comparado con sólo 25,5% de los que no presentaron AAO
Además, el uso indiscriminado de los antibióticos conlleva a varias situaciones contraproducentes adicionales, desde todo punto de vista, tanto para la persona que los utiliza, como para toda la humanidad, entre las que destacan:
Sensibilización diseminada de la población, con aparición de alergia, hipersensibilidad, fiebre y trastornos sanguíneos, entre los más destacados.
Cambios en la flora normal del cuerpo del usuario, con posibilidad de enfermedad resultante por "superinfección", debida a crecimiento excesivo de gérmenes resistentes al antibiótico utilizado. El antibiótico no sólo mata a los microbios malos, también mata a todos aquellos que forman parte de la flora normal que vive en nuestro cuerpo, permitiendo que proliferen todos aquellos que no son sensibles al mismo, tanto de tipo bacteriano e incluso hongos, con posibilidad de causar problemas severos.
Toxicidad directa del medicamento, particularmente con el uso prolongado o indiscriminado de algunos agentes: Merece destacar el daño renal y/o la pérdida de la audición producida por agentes del grupo de los aminoglucósidos, de amplio uso actualmente.
Desarrollo de resistencia al antibiótico en poblaciones microbianas, primordialmente a través de la eliminación de microorganismos sensibles en medios saturados de antibióticos como los hospitales y su substitución por gérmenes resistentes a los mismos.
Peór aún, en muchas oportunidades el paciente, a pesar de tener indicación para la utilización de antibióticos y de que casualmente el medicamento "de moda" o recomendado por la vecina, familiar, amigo o hasta por el muchacho que vende en la farmacia, pudiera ser la elección correcta, no se utiliza la dosis y/o esquema de administración apropiado.
Finalmente, El Ministerio de Salud Venezolano se tomó en serio la automedicación, al menos en materia de antibióticos y reguló la venta de los mismos, exigiendo la indicación médica, según lo publicado En La Gaceta Oficial de fecha 02 de enero de 2006, se publicó la resolución 604 del Ministerio de Salud, de fecha 29/12/2004, la cual establece que por disposición del Ciudadano Presidente de la República y de conformidad con lo establecido en los numerales 8 y 18 del artículo 76 de la Ley Orgánica de la Administración Pública, 5, 32 y 33 de la Ley Orgánica de Salud y 31 y 37 de la Ley de Medicamentos, considerando “que la resistencia a los medicamentos antimicrobianos es una reacción evidenciada por la pérdida de la eficacia de un medicamento para eliminar un agente patógeno o inhibir su crecimiento” y “que la resistencia a los medicamentos antimicrobianos constituye un problema creciente y prioritario, por lo tanto de salud pública en nuestro país, tal como lo establece la Resolución 441 publicada en la Gaceta Oficial Nro 37.577 de fecha 25 de noviembre de 2002”, resuelve:
Artículo1: Se regula la dispensación de "medicamentos antimicrobianos" en farmacias, servicios farmacéuticos y cualquier otro establecimiento debidamente autorizado, mediante la presentación de la prescripción facultativa.
Artículo 2: Las farmacias, servicios farmacéuticos y cualquier otro establecimiento autorizado para dispensar medicamentos, deberá retener la receta en la cual se indican los medicamentos antimicrobianos contenidos en el artículo 3 de esta Resolución y registrados en los sistemas de control que a tales efectos lleve el establecimiento, los cuales deberán estar disponibles para el momento en que sean solicitados por la autoridad sanitaria.
Artículo 3: Los medicamentos antimicrobianos a que se refiere el artículo 2 de esta Resolución, son aquellos de uso sistémico que pertenezcan a los grupos: QUINOLONAS ANTIBACTERIANAS, MACROLIDOS-LINCOSAMIDAS Y CEFALOSPORINAS DE TERCERA GENERACIÓN y aquellos cuyo principio activo sea RIFAMPICINA.
Artículo 4: El grupo de QUINOLONAS ANTIBACTERIANAS comprende a los siguientes antibióticos: Ofloxacino, Ciprofloxacino, Pefloxacino, Henoxacino, Norfloxacino, Fleroxacino, Levofloxacino, Trovafloxacino y Moxifloxacino.
Artículo 5: El grupo de MACROLIDOS-LINCOSAMIDAS comprende a los siguientes antibióticos: Eritromicina, Espiramicina, Roxitromicina, Claritromicina, Azitromicina, Clindamicina y Licomicina.
Artículo 6: El grupo de CEFALOSPORINAS DE TERCERA GENERACIÓN comprende a los siguientes antibióticos: Cefotaxima, Ceftacidima, Ceftriaxona, Cefixima, Cefoperazona, Cefpodoxima y Ceftibuteno.
Si bien es una medida que debía haberse tomado anteriormente, es nuestra opinión que se quedaron cortos, no sólo en materia de antibióticos, sino en la lista de productos farmacéuticos que deberían estar regulados para la venta y ser exigida la receta médica, igual que en otros países, ya que la gente muchas veces hace un uso irracional e indiscriminado de una gran cantidad de medicamentos que pudieran ser potencialmente peligrosos con la automedicación.
A pesar de que en el artículo 1 de esta normativa se regula la dispensación de "medicamentos antimicrobianos", cuando vamos a los artículos en los que se especifican los nombres de los productos, vemos que la lista "se quedó corta". ¿Qué pasó con las cefalosporinas de primera generación tales como: Cefalotina, Cefazolina, Cefalexina, Cefradina, Cefadroxilo y de segunda generación tales como: Cefamandol, Cefoxitina, Cefaclor y Cefuroxima, entre las más comunes, que no fueron reguladas?. Es más, específicamente las cefalosporinas de tercera generación son de uso parenteral (inyectables) y por lo general de uso clínico-hospitalario; es poco frecuente su uso ambulatorio y es hasta difícil conseguir algunas de ellas en las farmacias
¿Qué pasó además con todas las penicilinas: Penicilina cristalina, benzatínica, procaínica y penicilina V (esta última de uso oral) y las tan populares penicilinas semisintéticas como la amoxicilina, ampicilina, ampicilina sulbactam, además de otras de uso más selecto como piperacilina, dicloxacilin, cloxacilina, flucloxacilina, oxacilina, así como otros antibióticos betalactámicos tales como: imipenem, meropenem, aztreonam que no fueron incluidos en la regulación?
Además, olvidaron incluir los aminoglucósidos, los cuales con un uso indiscriminado pueden producir daño renal y sordera, más frecuentemente de lo que se cree: neomicina, gentamicina, kanamicina, tobramicina, netilmicina y amikacina, así como otros grupos de antimicrobianos tales como tetraciclinas, cloranfenicol y clindamicina.
Creemos que si la intención del Ministerio es la regulación de la venta de los antibióticos para combatir la resistencia bacteriana a consecuencia del uso indiscriminado de estos, debe ampliar la lista, de manera que no quede ninguna duda de todos los productos incluidos en la normativa.
Nuestra opinión es que a excepción de los productos de "venta libre en estanterías", todos los productos farmacéuticos restantes deberían expenderse con prescripción médica, tal como se hace en los países del primer mundo.
Un comentario final, si bien desde hace largo tiempo se hace alusión a los médicos con el término "facultativo", creemos que por lo menos en un comunicado oficial y para que no de lugar a pensar en el tipo de "facultades" requeridas para ejercer la medicina, deberían simplemente denominarnos "médicos" y por lo tanto, exigir en las farmacias la "prescripción médica".
Nuestra recomendación al público siempre será que eviten la automedicación, bien sea con antibióticos o con ningún otro producto, ya que pueden poner en riesgo su vida y la de los suyos!
Yung-Ching Liu et al. Inappropriate Use of Antibiotics and the Risk for Delayed Admission and Masked Diagnosis of Infectious Diseases. Arch Intern Med. 2001;161:2366-2370
Marcano, R.: ¿Realmente necesita un antibiótico?. Jul. 11/2001. http://www.medicoadomicilio.com.ve/noticias.htm
Marcano, R.: El uso inapropiado de antibióticos puede enmascarar el diagnóstico!. Marzo 22, 2005 http://www.medicinapreventiva.com.ve
TIERNEY, L.: Diagnóstico clínico y tratamiento. Ed. Manual Moderno. 1.998.

References: resolución 
 artículo 76
 Resolución 

Artículo1

Artículo 2
 artículo 3
 Resolución 

Artículo 3
 artículo 2

Artículo 4

Artículo 5

Artículo 6
 artículo 1